"-Eres mío, Alec." - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Me mire en elespejo de cuerpo entero. Mis ojos rojos chispeaban de furia. "Vienen los Cullen, es la revisión de lahibrida" Las palabras de Aro se habían clavadas en su memoria. No soportabaa la familia Cullen, y menos a esa hibrida.

Mi pelo castaño lo tenía suelto, y me llegabapor la cintura. Lo odiaba. Mivestuario se consistía por mayoritariamente en cosas de color negro.Muchas la guardia se compraban cosasceñidas, para recalcar sus curvas, pero yo no. Tenía algunos, pero casi nuncalos usaba. En alguna que otra ocasión.

Me había decantado por llevar un jersey negro,con una falda a juego, unos leotardos también negros, y unas bailarinas con unlazo
, también negras.

 

Cuando era humana, de eso hace ya por lo menoscincuenta años, solía vestir con sudaderas, y pantalones. Pero claro, ahora soyuna vampiresa súper sexi, y no podía vestir como antes.

Sentí unos brazos en mi cintura. Al mirar porel espejo,, vi a Alec, tan jodidamente hermoso como siempre. Este chico mehabía convertido en lo que era ahora. Debería odiarlo, pero no puedo. Estoyenamorada de él aunque me cueste admitirlo. Él es conmigo como es con todos,excepto en algunas cosas. Pero sigue siendo frío, y reservado.

-Intentacomportante delante de los Cullen. Y como se te ocurra mirar a alguna de esas vampiras
-Él se empezó a reír. Molestame di la vuelta.-No te rías, te estoy hablando muy enserio Alec.-Lo cogí porlas solapas del traje.-Eres solo mío.-Si, era muy celosa con el, pero esaschicas del clan Cullen eran muy
guapas, y no me fiaba de Alec.

Este me apretómas contra él.

-Y tu solomía.-Murmuro él antes de besarme.

Era un amor raro. Nos queríamos, pero sin embargo noconfiábamos el uno en el otro. Tenía queadmitirlo, soy muy guapa, y muchos de la guardia quieren tener algo conmigo,aunque saben que soy la pareja de Alec. Soy muy creída, pero bueno.

Como respirar no era una molestia paranosotros, seguimos besándonos, y todavía no se cuando nos encontrábamostumbados en la cama.

Sus manos se adentraron por dentro de mijersey, recorriendo cada parte hasta que sus manos se toparon con mi sujetadorrojo. Cuando intento desabrochármelo,alguien llamo a la puerta.

Alec dejo caer su cabeza en mis pechos. Estabaagotado. Siempre que lo intentábamos hacer, alguien nos interrumpía.

-Sea quien sea,lárgate.-Gruño él.

-Alec.-La voz deJane, la hermana del chico, sonó detrás de la puerta.-Claudia, los Cullen yaestán aquí.-Su voz sonaba aburrida.

Aparté a Alec, yme levante.

-Ya vamos Jane.

Cuando mire a lacama, Alec ya no estaba.

-¿Vamosseñorita?.-Mire hacía la puerta, y allí estaba.

Asentí.

Me coloque al lado de Demetri, mi confidente.Me dedico una pequeña sonrisa, y cinco segundos después la borro. "Los Vulturis tienen que dar la aparienciade ser fríos".

Mire al frente, y vi como Alec me miraba, peroal cruzar nuestras miradas la aparto. Así era él. Frío. Excepto aquel día

" Aquel día, teníamos que ir a Forks,unos neófitos descontrolados, según nos informo Aro.

Mepuse la capa, y me dirigí hacía la sala de tronos.

Alentrar, todos estaban ya preparados.

-Vamos a darles una paliza.-Dijo Felix,que estaba a mi lado. Era como un hermano mayor para mi.

 

-Si.-Los dos nos miramos, a los dos nosencantaban los retos.-Haber quien mata a mas.

-Seré yo.-Reí.-¿Apuesta?.-Me tendió lamano. Sonreí, y se la acepte.

-Que comience el juego.

Nada mas llegar a las afueras de Forks, losCullen estaban allí, con esa insufrible hibrida. Renesme. A su lado estaban suspadres.

-Bienvenidos.-Carlisle salió entre su clan.-Los estábamos esperando.-Claro, el don de Alice, mire a la vampira mas menuda,y con el pelo corto por el cuello.

-Nosotros solo cumplimos ordenes, señorCullen Dijo Jane. Aro nos había mandando a mi, a Alec, Jane, Demetri y Félix,los típicos.

Un olor asqueroso inundo mis fosasnasales. Arrugue la nariz asqueada. ¿Qué era ese olor?. De entre la malezasalió un lobo, y luego otros tres. Nunca había visto a esos seres.

-¿Qué son esas cosas?.-Pregunté. Un lobome gruño, y lo mire directamente, arrugando la nariz, pude sentir como Alec sepreparaba para atacarle.

-Son licántropos, os pedimos que no leshagáis nada. Nosotros tenemos un tratado con ellos. Además, no os molestaran.-¿Licántropos?. Yo jamás podría hacermeamiga de un ser que oliese tan mal como esos lobos.

Solo tardamos unos treinta minutos enllegar a Seattle, los Cullen no nos habían acompañado, alejando que nosotrospodríamos solos con ellos, y tenían razón. Demetri rastreo a esos neófitosdescontrolados, y los localizo a las afueras de Seattle.

Nada mas llegar allí. Los neófitos nos miraron.Había sangre por todas partes, al igual que cuerpos humanos. Un neófito rubiose abalanzo hacía nosotros, y los demás lo siguieron.

Una vez mas le rompo a cabeza a otroneófito. No se cuantos llevaba, veo de reojo como Félix esta luchando contratres, como le gustaba alardear, pensé. Un neófito me tiro al suelo, poniéndoseencima de mi. Me miro a los ojos, rojos, iguales que los míos, solo era uncrío, quizá catorce o quince años.

Mi don es bastante bueno, tengo cuatroextremidades mas aparte de las normales, excepto que estas son invisibles, ypueden alcanzar cuatro metros. Cuando iba a utilizar mi don, otro neófito meagarra del pelo, y chillo asustada. El neófito de catorce años me mira con unasonrisa, y me coge de las muñecas, se lo que pretende hacer. Intento que mis vectores(así se llaman misotros brazos invisibles) funcionen, pero es imposible, cuando estoy asustada nome funcionan. ¿Irónico, verdad?. Cerré los ojos preparándome para lo peor, peronada sucedió. Al abrir los ojos, veo como los dos neófitos se caen al suelo, aligual que yo, pero ellos pierden la vista, por eso me han soltado. Cuando megiro, Alec llega hacia mi, y me aprieta contra el. Me acaricia el pelosuavemente, y luego me suela, para mirarme fríamente."

Haberme abrazado y acariciado el pelo es unacto muy tierno por parte de Alec, algo muy impropio de él.

Fije mi vista al frente, y vi como la pequeñahibrida le tendía la mano a Aro para que le mostrase todos los recuerdos desdela visita de hace tres años. Con el rabillo del ojo pude ver como Alec lamiraba atentamente, y una mueca se formo en mi rostro.

 

Estúpidahibrida, si tuviera la oportunidad de matarla
,
pensé. Su padre, el lectorde mentes, gruñó ante mis pensamientos. Sonreí.

Mire a Jane, que miraba con un odio infinito aIsabella Cullen. Jane me miro, y sonrió unas milésimas de segundo. La entendíperfectamente.

Active mi escucho mental, si tenía dos dones, y le abrí conversación a Jane.

-¿Me oyes?

-Si

-Genial, he visto como mirabas a "Bella".

-La odio Claudia, que sea inmune a mi donhace que me sienta débil, y odio sentirme así. Y yo también he visto como mirasa la hibrida.

-Yo también la odio. ¿Pero tu la hasvisto?, no para de comerse con los ojos a mi Alec. Aunque él también lo hace, yes eso lo que mas me fastidia.

-Tranquila, Alec puede ser un mujeriegode primera, pero a ti te quiere.

Mire a Janeconfundida.

-Quiero decir, he visto como te miraalgunas veces, se que se porta frío contigo, pero se que te quiere, no por nadasoy su gemela. Además, Alec puede ser muy mujeriego, pero nunca te engañaría.

Solté un suspiro. Jane tenía razón, Alecpodía mirar a otras chicas, pero no me engañaría con ellas

-Entonces Jane, si él puede mirar a otraschicas
Yo también puedo mirar a otros chicos ¿no?.

Vi como Janeponía una pequeña sonrisa traviesa.

-Exacto mi querida Claudia. Y se conquien puedes ponerle celoso..

La voz de Arointerrumpió a Jane.

-Mis queridoshijos, los Cullen se quedaran unos días con nosotros para ver el desarrollo dela joven Renesme.

-¿QUÉ?. El grito de Jane retumbo en mi mente. No puede ser, ¿en qué esta pensando Aro?.

-Tranquila Jane, solo serán unos días,podemos sobrevivir.

-Eso espero.

Mire a Demetrique parecía tan asqueado como Jane y yo. Este también me miro, y me hizo unaseña con la cabeza para irnos. Asentí. Me iría bien despejar un poco mi mente.

El cielo estabanublado, así que pudimos salir sin problemas.

Demetri era mimejor amigo, mi confidente. El que me aguanto los primeros meses cuando metransforme. Cuando estaba en mi época de Neófita. Por eso lo quiero tanto.

-¿En quépiensas?

-En cuando fuiuna neófita.

-Eso fue hacemucho ¿No?.

Por supuesto quehacía mucho tiempo de eso. ¿Cuántos años hacía ya de eso?. ¿Cincuenta?¿Sesenta?. Quien sabe. Todavía me acordaba perfectamente mi último día comohumana. Mi último instante como humana.

" En una habitación totalmente oscura,una chica se encontraba sentada en el suelo. Tenía unas tijeras en frente deella. Sus ojos estaban llenos de lagrimas., y unas cuantas se deslizaban porsus mejillas. Dio un leve suspiro, y mas lagrimas se deslizaron por susmejillas.

La casa estaba silenciosa, solo seescuchaba los leves sollozos de ella. Miro otra vez las tijeras, y las cogió condecisión. Este sería el último día de su vida, el 15 de Julio.

Acercó las tijeras a su muñeca, y con unmovimiento, se hizo una incisión, la sangre empezó a salir de su muñeca muyrápidamente, y a los pocos minutos se estaba empezando a marear. Se echo en elsuelo, la sangre salía saliendo, formando un charco. Empezó a ver borroso, y aoír mal.

 

Ese dolor que le carcomía desde hacetanto tiempo, estaba empezando a desaparecer. De lejos oyó como la puerta de suhabitación se abría de un gran tirón, el sueño le estaba empezando a vencer.Parpadeo varias veces, y antes de cerrar los ojos, vio una silueta y unos ojosrojos."

Salí de miensoñación, cuando sentí la mano de Demetri en mi hombro. Lo mire con unapequeña sonrisa y suspire.

-Será mejor quevolvamos dentro, esta empezando a despejar.-El chico asintió, y me ayudo alevantarme. Le regalé una pequeña sonrisa, y nos metimos dentro del castillo.

Nos mantuvimos en silencio. No hacía faltahablar, el me comprendía perfectamente. Mire de reojo a Demetri. Eres muyguapo, como todos los vampiros, pero jamás podría estar con él. Era como unhermano mayor. Además, quería a Alec. Dio un suspiro largo.

-¿Alec?.-Asentí.Como me conocía el maldito.-Llevamos como amigos desde hace mas de dos siglos,Claudia, y créeme cuando te digo, que todavía no lo llego a comprender algunasveces.

Me mantuvecallada unos minutos.

-Tengo que irmeDemetri, luego nos vemos.-Este asintió.

Demetri tenía razón. Alec era muy complicado.Llevábamos cuarenta años juntos, y todavía no lo entendía, era cerrado, mucho,por eso tardo casi diez años en decirme lo que sentía. Para un humano diez años puede ser muchotiempo, pero para un vampiro que vive eternamente no es nada. Armario escobero

Sentí unas voces, la primera la reconocí, erala de Alec, pero la segunda no, era de una chica, de eso estaba segura.Pero
¿Una chica?. ¿Quién?. Al doblar la esquina, lo vi. La hibrida estabaapoyada en la pared, mientras Alec le hablaba cerca, mas de lo debido. Sentíuna opresión en el pecho. Inspiré hondo. Siempre hacía eso. Coqueteaba conotras chicas, y ella se mantenía callada, serena, sin que le importase, porqueen realidad no le importaba, pero con esa hibrida era distinto, todavía nosabia el porque, pero era distinto.

Con decisión me puse a caminar, y Alec me mirode reojo unos segundos, antes de continuar hablando con la hibrida.

Me aleje de ese pasillo lo mas que pude. Nosupe cuando me había puesto a correr. Al final pare, y me encerré en unahabitación. Al mirar, descubrí que estaba en la biblioteca. Me senté en unsofá, y me quedé allí. Me dolía. Me dolía y mucho. Esa sensación de cuando erahumana estaba volviendo. Supongo que la soledad y yo somos viejas amigas. Mirémi muñeca y vi la marca.

"Abrí los ojos de golpe. El dolor quehabía sentido durante tres días había desaparecido. Miré a mi alrededorasustada, estaba en una habitación, era grande, con una estantería repleta delibros, un sofá, y una ventana, además de la cama donde estaba echada.

Enel sofá estaba un chico, que levantó la vista al sentir que había despertado.Eran los mismos ojos que había visto antes de cerrar los ojos, y dejarme llevarpor la muerte
¿Estaba muerta?. ¿Estaba en el cielo, y ese chico es unángel?. Lo dudaba mucho. El aspecto delchico, aunque por muy guapo que fuese, era muy siniestro, sus ojos rojos teníanuna pequeña sombra, y su oscuro traje hacía que se viera mucho mas guapo, ymucho mas siniestro. El chico estaba dando leves golpes con los dedos en sofá.

 

-¿Cómo te llamas?.-Abrí la boca unosmomentos, y la volví a cerrar.-Te pregunté cómo te llamas. ¿Acaso no sabeshablar?.

-Cla
Claudia."

La puerta de la biblioteca se abrió, sacándolade su recuerdo. En un parpadeo de ojos,Alec estaba en frente de ella. La miraba alzando una ceja.

-¿Qué?.-Dijemalhumorada.

-¿Estasenfadada?.

Aparté la mirada, y la centre en el cuadrodonde salía Aro, Caius, y Marcus, y un poco mas detrás Carlisle. Por el rabillodel ojo, pude ver como Alec se acercaba a mi, y daba un rodeo al sofá,quedándose detrás de mí. Apoyo sus manos en mis hombros, y acercó su cara a mimejilla, dándome un leve beso.

Cerré los ojos al sentir sus labios bajar pormi cuello, dándome suaves besos. Sus manos se deslizaron por mis hombros, ybrazos, hasta acabar en mis manos. Me cogió una, y observé como daba una vueltaal sofá, y acababa en frente de mi. Dándome un tirón me levantó, y me apretócontra él.

Soltó mis manos, y puso sus manos en micintura, bajando poco a poco hasta mi trasero.

-¿Estasenfadada?.-Acercó su cara a la mía, apoyando su frente con la mía. Este no erael Alec que conocía. ¿Qué le pasaba?.

-¿Qué tepasa?.-El me miro confuso.-Alec nunca haría lo que has hecho tu, no es tancariñoso.-"Alec" soltó una leve risa, mientras acercaba su cara a la mía, y medaba un beso.

-¿Claudia?.-Aloír esa voz me separe instintivamente. Mire al chico que tenía en frente, y yano era Alec, era Marcos, su don era transformarse en otra persona
.Mierda.

Vi a Alec en la puerta de la biblioteca,mirando a Marcos con los puños apretados. Dio un paso hacía adelante. Marcos lomiraba con una pequeña sonrisa. ¿Acaso este estúpido no sabía que Alec podíamatarlo?.

Corrí hacía Alec, y la empuje hacia fuera,este me miro enfurecido, me cogió de la muñeca, y me llevo hacía su cuarto.

"-Quiero que seas solo mía Claudia."

Al llegar a su habitación, me tira bruscamentedentro de ella. La cierra de un portazo, y me mira. Me levanto, ahora yo la que esta enfadada.¿Quién se cree él para
?, bueno, si, minovio. Es mi novio. ¡Pero el también coquetea con otras!..., aunque el nuncalas ha besado

Se acercó a mi, y levanto la mano abierta,cerré los ojos, y sentí la bofetada que me dio, lanzándome a la cama. Antes de que abriera los ojos, Alec se habíacolocado encima de mi, sujetándome las muñecas.

-¿Quéhacías con Marcos?.-¿Estaba celoso?, me pregunte.

-¡Tutambién lo haces con esas!.-Reuní toda la fuera que tengo, y lo empuje hacía lapared. Me levante de la cama, y lo mire enfadada.-¡Tengo que aguantar comocoqueteas con otras chicas aunque yo este delante!. ¿¡Crees que eso no meduele!?. ¿Lo has sentido verdad?. ¿Se siente mal, eh?. ¡Pues yo me siento asítodos los días, viéndote coquetear con todas esas vampiras!.

"Mi vida es una mierda. Yosoy una mierda. Nadie me llegará a querer."

Alecme miro. Sus ojos se habían oscurecido un poco. Había perdido ese color rojoborgoña que tanto amaba.

-Nuncame acosté con esas vampiras.-Murmuro.-Ni si quiera lo pensé.-Se acercó ami.-Claudia, ¿nunca te has pensando el por qué te transforme?. ¿El por qué note deje morir?.

 

Porsupuesto que lo había pensando, esa duda se la había carcomido durante años,pero el nunca le había respondido a esa pregunta, no hablaba cuando hacía esapregunta, excepto aquel día.

"-Oye Alec
-Este la miro, estaba echado en sucama, mientras que yo estaba en el sofá, leyendo un libro.-¿Por qué metransformaste?.

Alec memiro unos minutos seguidos, para luego mirar al techo, encogiéndose de hombros.

-Supongo que me sentíasolo."

-¿Metransformaste por qué te sentías solo?.-El puso una sonrisa de medio lado.Parpadeo unas cuantas veces, y respiro hondo, aunque no le hiciese falta.

Sefue acercando a mi lentamente, me acarició el pelo, la mejilla, y el brazo,hasta cogerme de la mano. Levanto su brazo, llevando mi mano, y se la puso enel corazón. Me dio un beso, dulce, algo raro en él.

"-Yo no hago el amor,Claudia, yo follo duro."

Meacuerdo perfectamente cuando me dijo eso. Habíamos empezado a salir, y yo mesentía como una adolescente con las hormonas desbocadas.

Correspondí el beso con ansias, pasando misbrazos por su cuello, acercándolo mas a mi. Lo quería tener cerca, mas cerca.Puso sus manos en mi trasero, y me elevo en el aire, haciendo que enroscase mispiernas por su cadera. Todavía nos seguíamos besando.

Me echo en la cama, y me ayudo a quitarme laropa, lentamente. Tiro mi jersey al suelo, se puso encima de mi, y me dio otrobeso, mas ansioso, mas necesitado. Me fue acariciando suavemente, delineandomis curvas. Me desabrocho el sujetador, que era de esos de desabrochar pordelante. Se mordió el labio disfrutandode las vistas, y si hubiera sido humana seguramente me habría sonrojado, me losacarició, tiro de mis pezones, y soltó una pequeña risita cuando solté ungemido.

-Nome había dado cuenta de lo preciosa que eres.

Vaya.¿Ese es mi Alec?. ¿El frío, y además mandón de Alec?. Wow.

Desabrocho mi falda, me quito los leotardos, ylos zapatos, quedándome en bragas. Oh dios, si pudiera me hubiera sonrojado amas no poder. Nunca me había mirado mientras lo hacíamos. Sexo rápido. Sexoduro.

-Muérdeteel labio.-¡Había vuelto!, sonríe un poco, y el me miro con mala cara.-Claudia,muérdete el labio. Ya.-Acaté sus ordenes, y me lo mordí. Trago en seco, y se quito la chaqueta. -Nosabes cuanto te deseo ahora mismo.-Murmuro.

Sonreí.Nunca antes me había dicho eso, y quizá podría acostumbrarme a este Alec.

-Quieroquitarte yo la ropa.-Alec sonrió y asintió, se levanto de la cama, y observecomo me miraba mientras me sentaba en la cama. Una pequeña sonrisa se estabaesparciendo por su rostro. Quien sabe el porque.

Me levante de la cama, y me acerque a él, aundesnuda. Si mi corazón todavía latiera, podría salirme por la boca. Fui desabrochando el botón, al principióestaba nerviosa. Parece como si fuese mi primera vez, que patética soy, pensé.

"Sabes que eres patéticaClaudia. Nadie te soporta. Nadie te quiere."

Medetuve. Alec me agarro de las muñecas, y acaricio mi derecha, donde tenía micicatriz. La acaricio, y luego me soltó las muñecas. Se fue desabrochando lacamisa, pero al cuarto botón, se exaspero, y se arranco la camisa, solté unaleve risita. Lo observé, era perfecto. Apoye una mano en su pecho, y me dejellevar. Quería tocarle. Necesitaba tocarle. Le acaricie el tórax, el esternón,no tenía unos abdominales marcados, ni nada parecido, era delgado, perfecto.Seguí bajando hasta el pantalón, desabroche el botón, y el se lo quito.

Ahoraambos estábamos desnudos. Nos miraros. Lo noto. Noto esa sensación denecesidad, de sentirlo dentro de mi, de sentir sus caricias, de sentir susbesos, y veo que el también parece sentirlo.

Nose cuando nos empezamos a besar. Desesperados. Ansiosos, como si nunca noshubiésemos besado. Nuestras lenguas se juntan, y bailan una danza. Exploro suboca, y el la mía. Lo deseo, y mucho, y el a mi también.

Metumba en la cama de un empujón, mientras el se quita el bóxer, y madre mía,joder, joder, joder. Estaba completamente desnudo ante mí, y
, dios, queríatocarle, tocarle entero.

Sesubió encima de mi, y me abrió las piernas con una mano, mientras que con laotra se esta sujetando a la cama, madre, ¡me ha roto las bragas!.

Estadentro de mi, y se esta empezando a mover, lento, y luego rápido. Dentro,fuera, dentro, fuera, dentro, fuera, y aumenta la fuerza y la velocidad. Mebesa, como siempre hace. Echaba de menos esos besos, y tengo esa sensación debien estar, porque se que es mío. Solomío.

Susmanos me acarician, y sus dientes me muerden un labio, mientras acelera elritmo. La cama se mueve, y siento que se va a romper, pero qué mas da, es solouna cama. Me coge de las muñecas, y laspone encima de mi cabeza, apretándolas, y siento como un dedo acaricia micicatriz. Lo miro a los ojos, y veo que el estaba mirándome, con cierto toquede tristeza, pero en seguida se evapora, y aparta la mirada. ¿Me quiere?, quiensabe, yo le quiero a él, y lo demás que le den, aunque
una opresión en mi pechohace que se me forme un nudo en la garganta. ¿Me esta utilizando?. ¿Y si no mequiere?.

"-Claudia, Alec estaenamorado de ti aunque no lo aparente, nunca ha sido de demostrar sentimientos,y he visto como te mira, te mira como si fueses su luz, la luz de su corazón,así que hazme caso cuando te digo, que Alec esta enamorado de ti."

Laspalabras de Jane hace que lo vuelva a mirar, me suelta las muñecas, y se apoyaen la cama con los codos, mirándome fijamente, se acerca a mi oído, y me muerdesuavemente el lóbulo.

-Eresmío, Alec.-Oh dios, me contraigo, estoyapunto de llegar. Mis manos van hacía supelo, lo agarro con fuerza, y cuando llega el orgasmo grito. Alec tambiénllega, pero el gruñe, y se deja caer encima de mi.

-Solotuyo.-Se coloca de lado, llevándome con el, y ahora nos estamos mirandofijamente.-Claudia, no dudes en todo lo que significas para mi. -Me da un besoen la frente, y me abraza.

Mequiere, se que me quiere.

-Aunquela chica Cullen no esta nada mal, eh.-Murmura. Lo miro divertida, y veo comopone una sonrisa traviesa, me estaba provocando.-Aunque tu estas muchomejor.-Entonces soy yo la que pone una sonrisa.

"-Eres mío, Alec." - Fanfics de Harry Potter

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Me mire en elespejo de cuerpo entero. Mis ojos rojos chispeaban de furia. 'Vienen los Cullen, es la revisión de lahibrida' Las palabras de Aro se habían clav

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2023-02-27

 

"-Eres mío, Alec." - Fanfics de Harry Potter
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