Historia de una vida - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Prologo:

- Por favor Tom, no lo hagas - dijo la bella mujer arrodillada frente a el- no es justo, yo te amo-
-Jajaja - su voz fría resonó por toda la estancia- Eres una tonta Susan ¿Algún día creíste que te ame? Que ilusa, ya deberías saber que Lord Voldemort no ama a nadie.
-Pero ella es tu hija Tom - respondió la mujer entre lagrimas.
-Eso aun complica mas las cosas, ella no puede vivir, no debe hacerlo - dijo él con una mirada fría- Y tu Susan también eres un problema, así que también te eliminare...
-¡ NO! - el grito de la mujer resonó por toda la habitación- mátala a ella pero a mi no.
-Vaya vaya Susan - dijo Voldemort con una sonrisa en el rostro- no deberías defenderla? No es tu hija?
-Lo es - dijo ella fríamente- También la tuya y aun así no la quieres, por que habría de hacerlo yo? Me interesa mas mi vida, mátala y déjame vivir, te lo ruego Tom.
-Sabes que es imposible - dijo él con una media sonrisa en el rostro, la apunto con su varita- Avada Kedavra.
Ella se quedo rígida, él sonrió.
-Ahora tu turno pequeña hija mía - Dijo volviéndose hacia una cuna- Avada Kedavra.
Justo después de lanzar la maldición un rayo lo arrojo lejos, era Marianne, la madre de Susan.
-Ya no puedes hacer nada - Dijo Voldemort- Ya están muertas- y con esto desapareció.
Marianne miro a sus descendientes; Susan, su hija y Vivian, su nieta. Ahora entendía, ahora todo encajaba, por eso es que Frederick había abandonado a Susan aun embarazada; la pequeña Vivian era una bastarda, hija de la prostituta en la que se había convertido su hija y ese asqueroso criminal, sus ojos se llenaron de lagrimas, la pequeña no tenia la culpa, ella no la juzgaría y no dejaría que nadie se enterara del pecado de su hija por el bien de su nieta, a Vivian se lo diría en el momento apropiado.
Ella tenia el poder suficiente para revivir a una de ellas, la decisión fue facil. Reviviría a Vivian, Susan no se lo merecía. Suspirando cargo el cuerpo de la pequeño y lo llevo a su laboratorio, seria una ardua tarea pero lo lograría, ella lo sabia y lo lograría.
Capitulo 1:

Por fin, por fin, por fin. El corazón de la niña saltaba de alegría al ver el tren rojo escarlata estacionado, desde que tenia conciencia de que existía un colegio de magia y hechicería había querido ir, la entristecía mucho dejar a su abuela sola, pero necesitaba tener amigos de su misma edad, solo conocía a los hijos de los amigos de su abuela y a veces le parecían muy engreídos ya que los habían educado en la importancia de la pureza de sangre, eso Vivian no lo apoyaba pues no veía la diferencia entre ser puro, mestizo o sangre sucia, pero eran preceptos que tenia la gente de su posición así que lo respetaba pero no lo compartía. Esperaba conocer gente diferente que de verdad la entendieran, el silbato que anunciaba la pronta partida del tren la sobresalto, se apresuro, le dio un beso a su abuela.
-Te extrañare abuela- dijo la niña.
-Y yo te extrañare mucho mas - respondió cogiendole la mejilla- pequeña mía
-Si no me despido rápido voy a llorar, abuela - dijo la niña con lagrimas en los ojos- me siento muy mal por dejarte sola.
-No te preocupes mi niña - dijo Marianne- serás feliz, maduraras y tendrás muchos amigos
La niña sonrió, y se dirigió al tren pero su abuela la detuvo.
-No te olvides de saludar a los jóvenes Black y al joven Malfoy - dijo la abuela- creo que también van a primer año
Vivian se puso a buscar un compartimiento vacío ya que nadie la invitaba por tener una gran loba a sus espaldas, Vivian había hecho un gran problema por que en Hogwarts no se aceptaban lobos, así que su abuela había escrito a Dumbledore pidiéndole el favor que aceptara a la loba de su nieta.
Vivian recordó eso y sonrió, se volteo a mirar a la gran loba, tenia el pelaje plateado y era bastante grande, pero no era como los demás lobos, Vivian se podía comunicar telepáticamente con Grimya.
-Creo que aquí hay un compartimiento vacío, Vivian - dijo la loba mentalmente.
- Si, creo que es un buen lugar - Contesto Vivian, era una suerte que nadie la hubiera escuchado pues habría parecido una loca hablando sola.
Se sentó y Grimya se acostó a sus pies, en ese momento entraron una niña pelirroja con ojos verdes y un niño de cabello negro y ojos profundos que miraron con aprehensión a la loba acostada.
Vivian sonrió - No se preocupen, no es peligrosa.
Ellos la miraron aun dudosos, se sentaron al frente y se pusieron a charlar, Vivian no era chismosa y no pensaba empezar a serlo, así que se quedo mirando por la ventana.
Al poco tiempo dos niños irrumpieron en el compartimiento, hablando sobre las casas de Hogwarts, a Vivian le hizo gracia que unode ellos hiciera como que sostuviera una espada, en ese momento el niño que había entrado con la pelirroja salió, y esta echaba chispas por los ojos, y se volteo hacia Vivian conteniendo su furia.
- Hola como estas - Dijo la pelirroja con una sonrisa forzada ya que los dos niños que habían entrado la miraban riéndose
-Bien, gracias - contesto Vivian sonriéndole, la pelirroja le había caído bien- ¿cómo te llamas?
-Lily Evans - dijo la pelirroja más tranquila- y tu?
-Vivian Gray - dijo la pelinegra
Por primera vez los ojos del moreno de cabello negro con gafas que había entrado al compartimiento se fijo en la niña, era bonita, tenia ojos entre verdes y grises y cabello negro, además de unas facciones bastante bellas, era más bonita que la pelirroja, pero esta le llamaba mucho la atención, no supo por que, quizás fueran sus hermosos ojos verdes como esmeraldas.
- El apellido Gray me suena - dijo sentándose, debe ser una importante familia, soy James Potter.
-Pues seria bueno que el señor Potter se fuera - dijo la pelirroja sarcásticamente.
-Pues seria bueno que la señorita Evans no fuera tan mandona, el moreno sonrió mientras que Lily echaba chispas por los ojos.
-Así que eres una fanática de slytherin - era la primera vez que el otro chico hablaba - o eres normal.
- Pues supongo que soy normal - Vivian rió, aquel joven le parecía extrañamente familiar pero estaba segura de jamás haberlo visto - y tu como te llamas?
-Sirius Black - dijo el niño con una sonrisa.
- Así que eres el hermano de Regulus y el primo de Cissy y Bella - dijo Vivian
-No me digas que conoces a los monstruos de mis familiares - Vivian rió y Sirius le dedico una sonrisa, había algo en esa niña que le gustaba - yo ya te creía normal.
-Es que un día fueron a mi casa - respondió Vivian aun entre risas- Regulus me dijo que no fuiste por que estabas enfermo.
-Mm... así que tú eres la nieta de Marianne - Vivian asintió, él prosiguió - Regulus hablo de ti todo el mes, estaba muy ansioso de verte hoy.
Vivian se sonrojo, Sirius le sonrió, estaba seguro de que serian buenos amigos.
En ese momento paso la señora del carrito de dulces, James quiso ir a comprar algo y le piso la cola a Grimya, la cual se levanto y le gruño, James se subió a su asiento del susto. Vivian se levanto y la calmo mentalmente.
-No te preocupes linda - dijo tranquilizándola- a sido un error
-Pero me dolió Vivian - dijo la loba resentida.
-Tranquilízate, lo hizo sin intención - contesto la aludida
Todos miraban a Vivian y a la loba mirándose a la cara, era muy extraño.
-No te preocupes - dijo Vivian dirigiéndose a James- es mi mascota y no es peligrosa
-Pensé que no dejaban traer nada aparte de gatos, sapos y lechuzas - dijo Sirius que casi había llorado de la risa al ver a James tan asustado.
-Es un favor especial - contesto Vivian.
En ese momento otro muchacho entro al compartimiento tímidamente.
-Podría sentarme? - dijo apenado- es que todos están llenos.
Todos asintieron, hasta Lily que todavía estaba un poco furiosa. El joven sonrió.
-Me llamo Remus Lupin - dijo sonriendo.
Todos se presentaron otra vez.

Cuando llegaron al castillo estaban en un debate sobre en que casa quedar, pero al final decidieron que Gryffindor era la mejor, ya estaban en la puerta del Gran comedor esperando la elección, cuando unos jóvenes se acercaron a Vivian.
-Hola Vivian como estas? - Hablo una pelinegra
-Bien Bella y tu? - dijo Vivian sonriendo- A pasado tiempo sin verlos, chicos.
Pero ahora la atención de los chicos se centraba en Lily, James, Sirius y Remus, la situación fue muy incomoda, hasta que Regulus hablo
-Veo que por fin conociste a mi hermano - dijo con una mirada desdeñosa- mmm a propósito, te presento a Severus Snape.
Vivian lo miro, era el mismo niño que estaba con Lily cuando entraron a su compartimiento horas antes, no le agradaba mucho, pero aun así le sonrió.
Me llamo Vivian Gray, gusto en conocerte - dijo Vivian.
-Lo mismo digo - respondió él mirando a Lily.
-Bueno ya es hora de irnos chicos - dijo Cissy- Adiós Vivian
-Esperamos verte en Slytherin - dijo Lucius volteándose hacia ella mientras que se alejaban.
-Bueno chicos - dijo Sirius seriamente- ya conocieron a los pesados de mis familiares, Bellatrix, Narcissa, mi hermano Regulus, y el peor de todos Lucius Malfoy
Vivian rió - no son tan malos.
Sirius la miro- Entonces por que no te fuiste con ellos?- dijo levantando una ceja
-Por que me agradan mas ustedes - dijo ella riendo, pero se interrumpió cuando la puerta del gran comedor se abrió.
Todos los de primer año caminaron hacia el centro, a Vivian le gustaba bastante la majestuosidad del recinto, y la selección comenzó.
Ella ya estaba impaciente, ya habían elegido a Sirius y a Lily para Gryffindor, ella esperaba también quedar allí. Por fin la llamaron
-Gray Vivian - resonó una voz.
Vivian se acerco casi corriendo, estaba muy ansiosa, se sentó en el banco y le pusieron el sombrero, esperaba que no se demorara mucho ya que notaba que se había ruborizado, de pronto una voz resonó en su cabeza.
-Veo cualidades en ti para las cuatro casas, eres muy inteligente, pero a la vez amigable, posees la valentía y el temple de un Gryffindor, pero en especial veo en ti la astucia de un verdadero Slytherin.
-Pero yo no quiero estar en Slytherin, quiero estar en Gryffindor, por favor - respondió Vivian mentalmente.
-Esta bien, la decisión es tuya, pero espero que algún día no te arrepientas.
Todos ya se estaban preguntando él porque de la demora, hasta que el sombrero grito ¡¡GRYFFINDOR!!
Vivian se dirigió feliz hacia su nueva casa, mientras que todos los gryffindorianos la aplaudían, se sentía muy feliz. Pero había algunas personas que no estaban nada felices, Bella, Cissy, Lucius, Severus y en especial Regulus habían esperado que ella fuera una Slytheriana, pero no había sucedido así, a ninguno le gustaba mucho eso, ya que Vivian poseía todas las cualidades para ser una Slytherin, no entendían por que no había sido elegida para esa casa.

Después del banquete Vivian estaba rebosante de alegría y completamente llena, hasta que subieron a la sala común, a ella le gustaba mucho la decoración pero no tuvo ganas de admirarla, por lo que se fue directamente a su dormitorio. Allí se encontró a Grimya, que por lo que ella veía se había ido de caza, de pronto una voz se introdujo en su mente.
-Este bosque es perfecto para cazar - dijo la loba feliz- creo que no será tan mala nuestra estancia después de todo.
-No Grimya, no será para nada mala - contesto Vivian mientras que se tumbaba en la cama y se daba cuenta del cansancio tan pesado que sentía- creo que este será un muy buen año.
Y se quedo profundamente dormida.
Capitulo 2:

Vivian lloraba en su habitación, se sentía engañada y defraudada, sentía que su mundo se había destruido, sabia que no debería estar enojada con su abuela, pero no podía evitarlo, sentía que le había mentido, que la había educado en una mentira, el recuerdo aun estaba vivo en su mente.

..................................................Flash Back.............................................................

Vivian había pasado la tarde nadando en la piscina de la mansión, se sentía algo nostálgica, ya que ese era él ultimo día de vacaciones y mañana volvería a Hogwarts para comenzar su quinto año, al recordar esto sonrió, a sus 15 años ya era la mejor bruja de todo Hogwarts, además de la más popular y, se sonrojo al pensar en eso, la mas bella, no es que ella fuera orgullosa ni prepotente sino que eso se lo había dicho Sirius y no podía sacarse su comentario de la cabeza pero Vivian aun se negaba a creerlo. En ese momento paso por enfrente de un espejo que había en el pasillo y observo su imagen reflejada, no podía negar que era bella, si a sus once años era bonita, ahora era bellísima, casi perfecta, cada vez que alguien la veía sentía su mirada, como diciéndose que tanta perfección era un sacrilegio hacia lo divino, una vez un chico le había dicho eso, que ella tenia una belleza digna de dioses, ella sonrió y se volvió a mirar en el espejo, su cabello negro le quedaba hasta la mitad de la espalda y era brillante y perfecto, sus facciones eran muy bellas, su boca era carnosa y sensual, su nariz era perfecta y sus ojos..., sus ojos eran lo que mas le gustaba de ella, a los doce Sus ojos empezaron a cambiar de color, ahora adoptaban un color dependiendo de su estado de animo, en este momento era azules muy claros, ya que estaba muy relajada, volvió a sonreír y se recogió el cabello en una cola alta. De pronto escucho una voz.
-Veo que por fin te has vuelto presumida - dijo Marianne risueña.
-OH abuela que mala eres - dijo Vivian riendo.
-Mi niña - ahora su voz era seria- tenemos que hablar.
-Ahora no abuela, que sea después de la cena - dijo Vivian- quiero descansar.
-Quiero que sea ahora, Vivian - la chica se quedo estática, su abuela jamás le decía así, debía ser algo muy grave.
-Esta bien abuela - dijo Vivian resignada- vamos a la sala.
Cuando llegaron a la sala Marianne parecía nerviosa, Vivian jamás la había visto así, sus ojos tomaron un color turquesa preocupante, ella pensaba que el cambio de color de sus ojos se debía a que era un poco metamorfomaga. Las dos se sentaron y hubo un momento de silencio.
-¿Por qué tanto misterio abuela? - pregunto Vivian.
-Mm no se como empezar - dijo Marianne jugando con sus dedos- es sobre tus padres.
Vivian se puso rígida -¿sobre mis padres? - ella ya sabia parte de la verdad, pues ya estaba enterada de que no era hija de Frederick Groneigse, pues había averiguado sobre él y sabia que era un hombre de honor que no iba a abandonar a su hija, así que la pregunta ahora era; ¿quién era su padre?. Sus pensamientos se vieron cortados por la voz de su abuela, le puso la máxima atención posible.
-Primero quiero decirte que Frederick no es tu padre, aunque se haya ofrecido a darte su apellido que por cierto rechazaste - dijo Marianne, Vivian se contuvo para no decirle que eso lo sabia ya- Tu padre es... no, primero lo primero ¿Sabes que tu madre no era una santa que digamos verdad?
Vivian asintió con los nervios de punta.
-Bueno lo que no sabes es que ella era mortífaga - los ojos de la chica se oscurecieron- yo la obligue a casarse con Frederick, no debí hacerlo, él era un buen muchacho y no se merecía que ella lo hiciera sufrir, pero lo hecho hecho esta - Marianne tomo aire y prosiguió- ella se enamoro del hombre equivocado, se conocieron en Hogwarts, el era guapo y popular, soy testigo de que lo que sintió por el era lo único puro en su corazón podrido, el jugo con Susan, jamás le dijo que la amaba, pero ella se hizo ilusiones y además el no era muy indiferente hacia ella, así que ella se convirtió en mortífaga por el y de esa unión saliste tu. Cuando Frederick se entero de esto y vio que la hija que esperaba Susan no era de el, se fue muy dolido, no fue lo correcto pero aun así lo comprendo, tu madre le rompió el corazón.
-¿Y mi padre como se llamaba? - dijo Vivian con el corazón en la garganta.
-Tom Riddle - Vivian la miro desconcertada, nada le recordaba ese nombre, Marianne al ver su reacción dijo- mas conocido como Lord Voldemort.
Vivian sintió que el mundo se le venia encima, sus ojos se volvieron negros, ¿ella hija de esa basura humana? Sus ojos se llenaron de lagrimas de tristeza y rabia.
-Pero hay algo mas - dijo Marianne, Vivian levanto la cabeza, la vieja siguió- El día que cumpliste dos años Riddle vino, ya se había enterado de que tú eras su hija y por Eso llego hasta aquí, para matarte a ti y a Susan, ese día lo escuche todo, Susan no rogó por tu vida sino por la de ella, hasta el ultimo momento fue terriblemente egoísta, Riddle no tuvo compasión, las mato a las dos - Vivian la miro sin entender- como sabes tengo grandes poderes y estaba preparada para devolverte a la vida, pero no hizo falta, tu entraste a un estado de trance y me dijiste - se interrumpió, le estaban faltando las fuerzas, tenia miedo de lo que iba a venir pero aun así siguió- me dijiste que tú eres una diosa, que decidiste reencarnar en este mundo y que cuando creyera que era el momento indicado te lo dijera y... - tomo aire- considere este el momento indicado.
Vivian se quedo en blanco por unos momentos, pero después reacciono, se levanto del sillón furiosa con sus ojos naranja fuego. Y naturalmente descargo toda su ira en la única persona que había allí.
-¿Me estas queriendo decir abuela - dijo la chica casi gritando- que me educaste en una mentira? ¿Con una imagen falsa de mi familia?, OH - dijo ella sarcásticamente- ¿pero que hago diciéndote a ti cosas sobre la falsedad, sí tú eres la mas falsa de todas?
Por el rostro de la anciana corrieron lagrimas, pero a Vivian no le importo, quería a alguien con quien desquitarse y Marianne era perfecta para eso.
-Además - continuo Vivian tomando aire- ¿qué es eso de que soy una diosa? - al decir la ultima palabra una llave se giro en su memoria, recuerdos milenarios despertaron en su cabeza, ahora su parte divina se dirigió a Marianne- Te equivocaste, no era el momento apropiado, pero ya no podemos hacer nada, todo esta dicho - su parte humana se revelo, sus ojos tomaron un color azul profundo y se llenaron de lagrimas- Perdóname abuela, se que hiciste lo que consideraste era lo correcto, ahora quiero estar sola, creo que no bajare a cenar.
Y se fue a su habitación
.............................End of Flash Back............................................................

Y allí estaba, ya no se sentía en su casa sino como una intrusa, en un acceso de furia había roto muchas cosas, ahora estaba llorando en un rincón, de pronto su mente se despejo y entendió.
-Claro - se dijo a si misma- por eso es que soy la mejor bruja, por eso es que me puedo convertir en el animal que yo quiera, por eso mis ojos cambian de color, por eso me puedo comunicar con los animales.
Ahora entendía todo, sus ojos tomaron un color gris frió, Voldemort iba a pagar por haberla querido matar, si, ella lo mataría con sus propias manos y lo vería sufrir, fijo su rostro en el anillo que tenia en su mano izquierda y sintió que era parte de su esencia, no sabia por que pero ahora notaba que ese anillo era muy importante, no así su origen, una anciana se lo había dado cuando Vivian le dio un plato de comida, ella sonrió, ya estaba tranquila, ahora tendría que alistar sus cosas para regresar a Hogwarts.
Al pensar en esto se quedo paralizada, ¿y que pasaría? ¿Debía decirle a sus amigos de todo?
No, no lo haría, ese iba a ser su secreto, no le iba a decir nada a nadie, solo a su fiel amiga Grimya, aunque era un animal, era la que más podía entenderla en esos momentos.
Y pensando y repasando los sucesos de ese día se fue quedando profundamente dormida.
Capitulo 3:

Ella corría todo lo que sus piernas le permitían, era divertido correr, agregándole el hecho de que era perseguida por alguien que podría matar a cualquiera, ella esbozo una sonrisa, excepto a ella ya que era inmortal.
Bajo la velocidad, lo estaba dejando atrás, era un hombre lobo joven y ella tenia serias sospechas de quien era, por eso había decidido averiguarlo esa noche de luna llena, lo que no sabia era que alguien mas había ido a averiguarlo.
Unos matorrales se movieron, ella se dio cuenta pero no se volteo a mirar, el hombre lobo se acercaba, Vivian sentía su aliento en su nuca, se giro y grito:
-Relaxio
El hechizo hizo efecto en el hombre lobo, ya que la miraba sin poder moverse, ella le inyecto un liquido negruzco, se lo había dado su abuela, aunque aun era experimental, el hombre lobo empezó a convertirse en un Remus Lupin desnudo y muy avergonzado, Vivian retiro el hechizo.
-Toma ponte esto - dijo la chica tirandole su capa, Remus la cogió lentamente ya que estaba débil- Vaya Remus bien escondido te lo tenias.
De pronto otros matorrales se movieron, Vivian a esas alturas ya se había percatado de su presencia.
-Vamos chicos salgan ya.
Y así vio como se levantaban del suelo James, Sirius y Peter, Vivian aun no entendía por que ellos se juntaban con Peter, no era tan desagradable pero había algo en el que a Vivian no acababa de gustarle, pero pronto entendió por que andaban con el, Sirius y James necesitaban quien los adulara además de las chicas y Remus era muy buena persona como para pensar algo malo de su amigo. Vivian corto el hilo de sus pensamientos cuando James grito.
-Remus Jhon Lupin - dijo como un padre enojado- ¿Cómo es que nunca nos dijiste lo que eres?
El pobre Remus no sabia que hacer, por un lado aun se sentía avergonzado de que Vivian lo hubiera visto como vino al mundo y por otro estaba aturdido por que sus más grandes amigos hubieran descubierto su secreto.
-Yo Mm. - dijo balbuceando- no.....no sabia como decirles.
-Pues en estos cinco años podrías haber tenido un tiempito - dijo Sirius sarcásticamente.
-Chicos - dijo Vivian interrumpiendo- creo que es mejor que vayamos al castillo - se dirigió a Remus- no te preocupes, lo que te inyecte evitara que te conviertas por esta noche y mañana ya no habrá luna llena - dijo con una sonrisa, quería ayudar a Remus a salir de ese aprieto.
E le dedico una sonrisa y le dio las gracias con los ojos- s....sí claro.
Mientras los cinco subían hacia la torre común de Gryffindor los tres chicos miraban sorprendidos como Remus y Vivian hablaban animadamente, ya que la chica hacia lo que estaba a su alcance para sacar al chico de la situación tan tensa que había momentos antes. De pronto vieron unas sombras acercarse por un corredor, los cinco se escondieron pensando que eran profesores. De pronto escucharon una voz.
-Espero que les hayamos causado muchos problemas a esos gryffindorianos inmundos - dijo la voz fría de Lucius Malfoy.
-Espero que Vivian se haya salvado- sin darse cuenta Regulus había pensado en voz alta.
Malfoy, Zabini, los dos Lestrange y Yaxley se voltearon furiosos hacia Regulus, este se dio cuenta de su error.
-Deberías dejar de pensar en esa traidora de la sangre - dijo Malfoy fríamente- hay slytherianas que estarán encantadas de salir contigo, no están más buenas que Gray pero no están mal.
-No le digas así - replico Regulus- ella tiene la sangre mas limpia que cualquiera.
-Ja ja ja - rió Malfoy- eso no le quita lo traidora de la sangre que es por juntarse con gente como Evans y tu hermano, además todos sabemos que ella debería estar en slytherin.
Sirius no aguanto mas y salió de su escondite.
-Vuelve a decirlo otra vez - el pelinegro hablo a espaldas de Malfoy- y no respondo.
-OH pero si acá esta mi hermano - dijo Regulus riendo- la oveja negra de la familia.
Vivian también salió de su escondite con la varita en ristre, si Sirius la había defendido ella iba a hacer lo mismo por él.
-¿Oveja negra? Ja ja ja - exclamo con la voz mas agria que tenia- todos en tu familia de caballeros de Walpurgis son ovejas negras de la sociedad menos Sirius.
Regulus se quedo sin palabras.
-El traidor y la traidora - dijo Yaxley- que linda pareja.
Regulus tenso la mandíbula, ese comentario le dolió - Gray no es la gran cosa pero Sirius no esta a su altura.
Sirius olvido que tenia su varita, la arrojo lejos y se acerco a su hermano, el cual hizo exactamente lo mismo. Casi al mismo tiempo empezaron una pelea al estilo muggle. Lucius y su grupo los miraban divertidos, en cambio Vivian los miraba preocupada, hechizo a unas armaduras para que los separaran. Vivian observo como había quedado después de la pelea. Regulus había sido el peor librado, tenia la nariz sangrante, un cardenal en el ojo derecho y parecía que su hermano le había partido un brazo, en cambio Sirius solamente tenia un hilillo de sangre que salía de su boca.
Vivian al instante fue a socorrerlo.
-¿Estas bien? - pregunto preocupada.
-Si, no te preocupes - dijo el sonriente- mi hermano no es tan hábil como yo.
Vivian miro a Regulus, estaba peor que Sirius, ella lo habría ayudado si no fuera tan malo con Sirius, tenia que admitir que con ella no lo era tanto, pero el enemigo de uno era el enemigo de todos.
-Eres un salvaje Black- esta vez la chica se dirigió a Regulus con su peor tono de voz junto con su mirada asesina, el chico trato de aguantar esa mirada pero no pudo y dirigió la vista al suelo.
-Espero que los traicioneros de tus amigos - dijo la chica mirando desdeñosamente a uno por uno, el único que pudo mantenerle la mirada fue Malfoy- al menos se dignen a llevar a la enfermería a uno de los suyos.
Vivian se volteo y ayudo a Sirius a levantarse, este aprovecho para darle celos a Regulus abrazándola por la cintura ya que hacia tiempo se había dado cuenta de que su hermano se moría por Vivian, claro que a el le pasaba lo mismo, sonrió, al menos el tenia oportunidad, la chica le siguió el juego y también lo abrazo, así que quedaron como un par de novios y se alejaron.
Regulus los miro, en el fondo le tenia envidia a Sirius por estar siempre tan cerca de Vivian, ella quería a Sirius, Regulus se moría de los celos, el hubiera dado todo por estar tan cerca de ella y por no tener que insultarla, había intentado acercarse a la chica, sin embargo ella lo repudiaba por tratar mal a Sirius, pero Regulus no podía evitarlo, su madre lo obligaba, además a el no le desagradaba mucho hacerlo, pero por estar con Vivian haría todo, hasta cambiar de familia, pero no podía, de verdad estaba dispuesto a todo por la única mujer que amaría en su corta vida. Corto sus pensamientos y escucho a Malfoy hablar.
-Mañana iremos a la enfermería, ahora no, ya que nos harían preguntas molestas- se pauso- mejor vamonos a dormir, estarás bien Regulus.
-En los problemas que te metes por una traidora - esta vez Zabini hablo pero al ver la mirada de Regulus decidió callarse, los slytherianos se fuero por el pasillo contrario por el que se habían ido los gryffindors.
Estos al llegar a su querida sala común se quedaron muy sorprendidos, ya que las paredes ya no estaban decoradas con sus habituales colores rojo y dorado sino por verde y plata, además en el ambiente flotaba una sustancia, los chicos dieron dos pasos atrás, querían salvar a sus compañeros, pero esa sustancia podría ser peligrosa, en cambio Peter entro corriendo y empezó a retorcerse como si tuviera un gran dolor de estomago y se tumbo inconsciente.
Esta vez a Vivian no le importo entrar, y cuando lo hizo no le paso nada. Mando un hechizo para abrir las ventanas y que entrara aire, después subió a los dormitorios y descubrió que todos yacían inconscientes en sus camas, mando a James a llamar a la señora Pomfrey.

Ala mañana siguiente Remus, James, Sirius y Vivian bajaron a tomar el desayuno, cuando se sentaron en la mesa de Gryffindor se dieron cuenta de que eran los únicos que estaban allí ya que los otros estaban enfermos por lo sucedido la noche anterior.
-Es injusto que nos hayan castigado - rezongo James- nosotros solo ayudamos
-Pues fuimos unos tontos dijo Sirius agarrando una manzana- no debimos hacer nada.
-No digas eso Sir - lo reprendió Vivian- si no hubiéramos ayudado habría sido peor.
-Además McGonagall tiene razón, no debíamos estar por la noche paseando, bueno al menos ustedes no - Dijo Remus- y no renieguen que a mí me toco lo peor, por que soy prefecto.
-Y todo por culpa de esos slytherins - la chica se volvió hacia la mesa de los nombrados con los ojos casi rojos de la furia que sentía.
-No te preocupes - dijo James al verla- ellos la pagaran.
Vivian volvió a centrarse en su comida, la relación con los slytherianos hasta ahora había sido de desprecio mutuo, pero ahora ellos habían iniciado una guerra y los gryffindors les darían gusto.

Y la guerra que más le dolería a Vivian en su vida, comenzó.
Capitulo 4

Estaban en clase de encantamientos, el trabajo que había puesto Fletweech (no me acuerdo bien como se escribe) era en parejas, Vivian estaba con Lily.
-Creo que esto es algo complicado - dijo la pelirroja- ¿Cómo vamos a controlar alguno de los elementos?
-No creo que sea tan difícil - respondió Vivian- el profesor puede con el agua.
-Si pero por que es el profesor - contesto Lily.
Vivian decidió dejar de hablar por que podía terminar en una pelea, ya conocía el carácter de Lily y se puso a trabajar, encima de la mesa habían dos recipientes, uno con agua y el otro con tierra, al lado había una antorcha con fuego y el aire estaba en el ambiente, Vivian decidió probar primero con el agua, cuando Vivian levanto su varita y entro su atención en el liquido elemento este empezó a moldearse al antojo de la chica, por pura curiosidad probo con los otros tres elementos y sucedió lo mismo, además se dio cuenta de que no necesitaba la varita. Lily estaba impresionada, Vivian sonreía, pero de pronto borro esa sonrisa de su cara, sabia por que podía controlar los cuatro elementos, era por su naturaleza, esa naturaleza que le impedía ser normal, sus ojos se tornaron de un azul mas profundo que el océano, jamás seria normal. Sus tristes pensamientos se vieron cortados por la voz del profesor.
-Jamás había visto algo así - dijo sonriendo el enano profesor- Muy bien señorita Gray, 100 puntos para Gryffindor, sigan los otros, ya casi se acaba la clase.
Al poco tiempo Lily pudo controlar el fuego y el profesor la felicito.
Cuando ya estaban recogiendo sus cosas para la siguiente clase Sirius se les acerco, le entrego una nota a Vivian.
-Veo que cuando andas con Evans se te prende lo sabelotodo - dijo Sirius sarcásticamente.
Vivian le dirigió una mirada asesina, Lily hablo.
-¿Venias solo a insultarme Black? - pregunto la pelirroja- Ya vete.
-No venia por ti Evans - dijo Sirius desagradablemente- venia a traerle un mensaje a Vivian.
-Lily tiene razón - dijo Vivian furiosa por los comentarios del chico- Ya vete Black - hizo énfasis en la ultima palabra, Sirius sintió como si le tiraran un balde de agua fría, Vivian jamás le decía así, debía estar muy molesta por sus comentarios, el chico decidió disculparse después con ella, no soportaba estar de pelea con ella, cabizbajo se fue.
-No te gusta que ande con ellos - dijo la pelinegra, no era una pregunta, era una afirmación.
-Sabes que no me agradan - contesto la pelirroja- En especial Potter y Black, Remus es el único que se salva.
No son tan malos - dijo la pelinegra- a veces son un poco imbeciles como hace un momento, pero eso no es siempre.
-Igual a mi me tratan muy mal - contesto resentida la pelirroja.
-Solo Sirius y eso es a veces, sabes que James vota la baba por ti - dijo Vivian- creo que deberías aceptarle una cita, mira que no esta mal.
-Sabes que primero muerta - exclamo sorprendida Lily.
Sonó el timbre para el cambio de clase, a Vivian le tocaba adivinación y a Lily aritmancia ya que odiaba adivinación. Cuando ya se iban a sus respectivas clases Vivian retomo el tema.
-Igual creo que hacen bonita pareja - dijo mientras se alejaba.
Lily la miro acercarse, estaba en desacuerdo con Vivian, una persona tan prepotente como James Potter jamás haría buena pareja con alguien como Lily Evans, ella saldría primero con el calamar gigante que con Potter, de pronto se vio sorprendida pensando lo guapo que era Lily el jamás se enamoraría de ti, ni tú de el se dijo a sí misma...... bueno al menos eso era lo que se convencía en pensar.
Mientras Vivian iba camino a clase desdoblo la nota que le había dado Sirius.

Vivian:
Reunión urgente, Sirius, Peter, tu y yo, esta noche a las 10 en el invernadero 2, no faltes, es importante.
James

Vivian estuvo pensando en que era lo que querían los chicos y por que Remus no iba a ir, cuando tuvo una idea se dirigió de inmediato a la biblioteca.

En la noche salió silenciosamente de su habitación para no despertar a sus compañeras, a su lado iba su fiel compañera Grimya, cuando salieron de la sala común empezaron a correr a toda velocidad, Grimya por que quería cazar y Vivian por que se le había hecho tarde ya que eran las 10:30. Cuando salieron del castillo cada una se fue por su lado no sin antes despedirse cariñosamente la una de la otra, Vivian se dirigió al invernadero 2, respiro tranquila cuando vio a los chicos, menos mal que todavía no se habían ido, claro que la tranquilidad no le duro mucho ya que empezaron a reprenderla.
-Llegas 40 minutos tarde Vivian - exclamo James.
-Ya nos íbamos a ir - dijo Sirius, Vivian lo miro fríamente y el se dio cuenta de que ella no había olvidado su comentario sobre su amistad con Lily en clase de encantamientos.
-Esta bien, lo importante es que llegue - dijo Vivian dirigiéndose únicamente a James.
-No puedo creer que aun estés enojada conmigo - exclamo Sirius.
-¿Y que esperabas? ¿qué estuviera feliz?, estoy cansada de que insultes a Lily, ¿qué es lo que tienes contra ella? - exclamo Vivian muy enojada, penso el siguiente comentario muy bien, como ya le había ocurrido en otras ocasiones quería desfogar su rabia y tenia a la persona perfecta enfrente, quería herir a Sirius, tomo aire- ¿O es que ya te volviste igual que tu familia de sangres puras y la desprecias a ella por ser impura? Si es así Sirius Black ya no eres digno de ser un Gryffindor - agrego finalmente la pelinegra que tenia los ojos tan negros como la noche.
Sirius palideció, el comentario de Vivian le había dolido mucho
-Sabes que Sir jamás lo haría - dijo James saliendo en su defensa- el jamás será como ellos
-Déjala James - dijo cabizbajo Sirius- quizás tenga razón.
La furia ya se había extinguido en Vivian y se dio cuenta de que había llegado demasiado lejos, trato de disculparse- Yo... yo... - las palabras no le salían- ¿podemos hablar cuando terminemos?
Sirius asintió, todos se sentaron alrededor de una fogata que había conjurado James, este empezó a hablar.
-Bueno estamos aquí por tres asuntos muy importantes - dijo el chico fingiendo formalidad- el primero es como vamos a ayudar a Remus ya que conocemos su condición, la segunda es como nos vengaremos de los slytherianos y la tercera es como vamos a evitar que nos castiguen cuando salgamos de noche, ya no aguanto huir todo el tiempo de Filch.
-Para lo primero ya tengo la solucion, esta tarde fui a la biblioteca - dijo Vivian- creo que ustedes deberían convertirse en animagos.
-¿Animagos? - dijo sorprendido James- creo que es muy complicado ¿no?
-No tanto - contesto la chica- estuve investigando, ustedes son buenos asi que no va a ser difícil, traje una copia para cada uno para que la lean.
-¿Ustedes? - pregunto Peter- ¿acaso tu no lo vas a hacer?
-Claro que si Peter - dijo sonriéndole Vivian- pero yo ya lo se hacer.
Los tres chicos no pudieron evitar mirarse notoriamente sorprendidos.
-¿Cómo que lo sabes hacer? - cuestiono sorprendido Peter- es magia muy avanzada.
-Bueno pues es una larga historia - respondio nerviosa la chica- el hecho es que lo se hacer desde los trece.
-¿Y en que animal te conviertes? - pregunto James intrigado.
-Eso lo sabran cuando ustedes tambien se conviertan - respondio Vivian- estudien las copias que les di y precticaremos, ahora el siguiente tema ... los slytherianos.
-Yo tengo una idea - dijo Sirius, todavía estaba triste pero se le habia levantado un poco la moral ya que estaban hablando de uno de sus temas favoritos; las travesuras- pero aun no esta bien formada, se los dire después, pero les aseguro que sera la mejor venganza gryffindoriana en la historia de Hogwarts.
-Bueno, confio en tu criterio Sir, ahora pasemos a lo siguiente; evitar castigos - dijo seriamente James- yo ya tengo una idea, un dia vi como se puede ubicar a las personas, pero podriamos llegar mas lejos, mi idea es un mapa, un mapa que muestre donde esta cada persona.
-Me parece bien, Peter y James se pueden encargar de buscar mas sobre la animagia, para eso nos puede servir McGonagall, yo me encargo de averiguar mas sobre ese mapa y... - miro a Sirius, el chico aun estaba dolido por el comentario que ella habia hecho al llegar- y Sirius terminara de planear la venganza contra slytherin.
Todos asintieron, apagaron la fogata y se levantaron.
Sirius no le hablo a nadie y empezo a caminar hacia el castillo, Vivian corrio hacia el y lo detuvo.
-Quiero que hablemos - dijo humildemente la chica- por favor.
-No se Vivian - contesto el chico- creo que hoy no.
-Por favor - dijo suplicantemente la chica.
-Esta bien - dijo el chico entre dientes- sabes que no te puedo negar nada.
James y Peter los vieron y decidieron pasar de largo, Vivian condujo a Sirius a la sombra de un arbol en la orilla del lago.
-Yo.. - los dos lo dijeron al mismo tiempo, Vivian dijo- Yo primero, te queria pedir disculpas por lo que dije, es que estaba furiosa, no me gusta que insultes a Lily en mi presencia y mucho menos que me metas a mi en el insulto, pero de verdad siento lo que dije.
-No te preocupes - dijo el chico- tienes razon, no debi insultarlas.
Los dos se sentaron debajo del arbol.
-Lo que no entiendo - dijo Vivian- es el por que de tu desagrado hacia Lily.
-La verdad es... - el chico tomo aire- es que estoy celoso de ella.
-¿Celoso? - pregunto Vivian- ¿Es por que James le pone mas atención que a ti?.
-¿Me estas diciendo maricon? - pregunto Sirius, la chica rio- no es por el es por ti, te voy a hacer una pregunta y quiero que me la respondas ¿Soy tu mejor amigo?
-Claro que lo eres - la chica dudo- excepto cuando te pones tan odioso.
-Bueno es que estoy celoso de ella por que últimamente te la pasas mas tiempo con ella que conmigo - admitio el chico cabizbajo.
-Yo - empezo Vivian, Sirius la interrumpio- Dejame terminar, la verdad es - el chico dudo- la verdad es que tu me gustas mucho - se sonrojo y fijo su vista en el suelo, lo que iba a decir a continuación jamas se lo habia dicho a ninguna chica- Yo... yo creo que te amo, no, yo te amo, eres lo mas importante para mi.
La chica se sorprendio, no era la primera vez que un chico le decia una cosa parecida, pero es que era el, era su mejor amigo sentado hablándole de amor.
-Yo no se Sir - la verdad es que estaba confundida, estaba empezando a sentir algo por el pero aun no sabia que era- no es que no te quiera, es que no estoy segura de lo que siento, se que siento algo por ti, pero no se que es y tambien se que si me equivoco y te digo que yo siento lo mismo que tu estaria dañando nuestra amistad.
Sirius sonrio, en realidad no habia esperado un si ya que sabia lo difícil que era Vivian, pero esa respuesta estaba buena, y ademas le daba esperanzas, eso significaba que en realidad sentia algo por el aunque todavía no fuera suficientemente fuerte el se encargaria de que fuera el sentimiento mas fuerte del mundo, se levanto.
-No te preocupes - dijo mientras le daba la mano para ayudarla a pararse- puedes pensar todo lo que quieras.
-Eso es lo unico que te pido Sir - dijo mientras sonreia- Tiempo.
El chico le sonrio- vamonos ya a la sala comun.
-No, me quedare en este lugar un rato mas - el chico asintió- nos veremos luego.
Ella observo como se alejaba, de pronto se convirtió en una gran tigresa blanca con rayas negras que se interno en la espesura del bosque, definitivamente la tranquilidad le ayudaba a reflexionar, y esa era sin duda una noche destinada a pensar.
Capitulo 5:

Cinco sombras se movían a hurtadillas en la oscuridad de las mazmorras observando la entrada de la casa Slytherin
-Que feliz me siento - exclamo contento Sirius- por fin esos slytherianos van a pagar.
-Chist - lo regaño Vivian- recuerda que no debemos hablar fuerte.
-Cállense chicos - susurro James- en el mapa aparece que Rodolphus Lestrange se dirige hacia acá.
-Bueno entonces sigamos el plan - susurro Remus nervioso, era la primera vez que realizaba una travesura tan peligrosa- Pet haz lo tuyo.
El nombrado empezó a convertirse en rata y se escabullo hasta la entrada de los slytherins justo en el momento que Rodolphus se paraba frente a ella y decía la contraseña para entrar, cuando el chico estuvo dentro de la sala común y la puerta sé cerro Peter volvió.
-Ya se la contraseña - dijo emocionado el chico- Es muerte a los sangre sucias
Vivian hizo una mueca al escuchar esa contraseña, definitivamente los slytherianos eran muy hirientes y elitistas, eso solo encendió mas su deseo de venganza hacia ellos. Después de mucho tiempo decidieron arriesgarse a entrar ya que todos los slytherianos debían estar dormidos a esa hora.
Todos se pusieron una capucha y salieron de su escondite
-muerte a los sangre sucias - dijo Vivian siseantemente, la puerta se abrió dejando ver a los gryffindorianos por primera vez la guarida del enemigo, en efecto todo estaba silencioso así que era de suponer que los habitantes de la casa estuvieran durmiendo.
-Bueno chicos, como lo planeamos - dijo James- Peter y Remus se encargan de la decoración acá abajo, Vivian se encarga de las chicas y Sirius y yo de los chicos, todos hicieron lo que se les había asignado.
Vivian subía las escaleras hacia los dormitorios de las chicas, en realidad y aunque no lo quisiera aceptar frente a sus amigos le gustaba mucho la casa de los slytherins, era toda majestuosidad, elegancia y buen gusto, claro que un poco tétrica pero en realidad a ella le gustaba, llego a la primera puerta, la abrió solo para dejar pasar su varita y dejarla ver lo que hacia, susurro los hechizos convenidos y siguió hacia el siguiente dormitorio. Cuando bajo de nuevo a la sala común vio que todos estaban allí, se asombro mucho, la decoración de la sala común había cambiado drásticamente, las paredes ya no eran de piedra gris sino de un color dorado, por todo la estancia se veían carteles con frases hirientes para los slytherianos y además había otros carteles con los jugadores del equipo de quidich de Gryffindor, en un cartel pudo ver Vivian que James y Sirius le sonreían mientras que volaban en su escoba, la chica sonrió, definitivamente Remus y Peter habían hecho un buen trabajo, las consecuencias del trabajo de ella, James y Sirius se verían a la mañana siguiente, decidieron salir lo mas rápido posible de el lugar. Pero se dieron cuenta que alguien los había descubierto mientras salían de la sala común de slytherin y que este en vez de dar la voz de alarma los perseguía, los chicos decidieron separarse para que a su perseguidor le quedara mas complicado agarrarlos.

El rubio se pasaba una mano por su platinado cabello, esa noche había sido muy buena ya que se había acostado con una de las chicas mas deseadas del colegio, claro que el no se conformaba con eso, quería a la mejor, a la más hermosa, a la mas deseada, a la más difícil, él quería tener a Vivian Gray, sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando descubrió que unos intrusos salían de su querida sala común, uno de ellos lo vio y dio la voz de alarma a los otros que salieron a correr, Lucius decidió salir a perseguirlos y se echo a correr detrás de ellos.

Vivian corría con toda su energía que ya no era mucha, esa había sido una noche larga sin descanso y ya su fuerza no era mucha, sentía que su perseguidor le empezaba a dar alcance, la chica bufo ¿Por qué el que la perseguía la había tenido que elegir a ella?, de pronto cayo al duro suelo, no había podido esquivar una armadura que estaba caída en el suelo, de repente sintió que unos fuertes brazos hacían que se levantara y la ponían sin el menor cuidado contra la pared, la chica vio entonces a su perseguidor, él era realmente inconfundible, sus ojos grises, su rubio cabello, sus facciones bellas, Lucius Malfoy la tenia contra la pared con la varita en su cuello, Vivian se dio cuenta de que llevaba las de perder, su varita estaba a dos metros de distancia por culpa de su caída, la chica sabia que no tenia como salvarse y que se metería en problemas pero no le tenia miedo a Malfoy, así que hizo que sus ojos se volvieran tan fríos como los del chico.

Él observaba a su presa, la tenia ahí, como si la hubiera invocado con el pensamiento, con sus facciones tan perfectas, con sus labios tan sensuales, con sus maravillosos ojos cambiantes, con su cuerpo que ya era el de una mujer que lo excitaba, hasta su aura proclamaba su perfección, se fijo en sus ojos, la chica lo miraba fríamente y Lucius por un instante se vio reflejado en la mirada de la chica, observo como era el, siempre tan frió, siempre de hielo, siempre tan falso, siempre tan falsamente insensible, claro que el en ese momento no lo sabia, y tampoco sabia que la única persona que se lo iba hacer ver era la que tenia contra la pared amenazándola, el chico decidió cortar el silencio que rodeaba Los pensamientos de los dos.
-¿Qué hacían tu y tus amiguitos en mi sala común? - dijo amenazadoramente, la chica no respondió, él la aplasto mas contra la pared, ella soltó un gemido de dolor sin dejar de tener su postura tan fría, el se impaciento y le dijo mas amenazadoramente aun- Responde Gray, si no quieres que algo malo te suceda.
-ja ja ja - la risa fría de la chica resonó por el pasillo- ¿Qué crees Malfoy? ¿Qué te tengo miedo?, no eres mas que un niño mimado con una varita - exclamó siseantemente la chica como si estuviera escupiendo veneno.
Ese comentario no le gusto, nada mas alejado de la realidad, ¿el un niño mimado?-pensó- ella si era una niña mimada, ella no sabia lo que era que su padre lo despreciara por ser hijo de la mujer que lo engaño y dejo su nombre manchado cambiándolo por un sangre sucia, el chico sintió como la rabia empezaba a crecer en su interior, la chica aprovecho ese momento de reflexión de Malfoy para asestarle un patada en sus zonas nobles y salir corriendo tomando su varita hacia la sala común de los Gryffindor.

El rubio se quedo atónito, ella había huido pero a el no le importaba, por un momento creyó haber visto en ella algo, no, definitivamente eran imaginaciones suyas, sin embargo no se podía quitar de la mente la imagen de la pelinegra arrinconada contra la pared con la varita en su cuello, se veía tan frágil pero a la vez tan fuerte, por mas que trataba de quitarla de su cabeza mas se fijaba en su mente como una foto eterna, su aroma, su cuerpo escondido debajo de esa túnica, pero en especial sus ojos, sus hermosísimos ojos, las ventanas de su alma, Lucius decidió ir hacia su sala común para ver que era lo que habían provocado los gryffindorianos.

La chica llego corriendo hasta su sala común, como suponía la estaban esperando los otros merodeadores, como si estuviera ensayado todos se levantaron al mismo tiempo cuando la vieron entrar, se quedaron boquiabiertos al ver su estado, su túnica estaba rota en la rodilla sin duda por causa de una caída, su cabello estaba desordenado, pero lo más impresionante e inquietante de su aspecto eran sus ojos, esos ojos estaban casi anaranjados, de inmediato los chicos supieron que estaba furiosa, la chica los miro y sencillamente dijo.
-Me atrapo Malfoy pero pude salvarme, estoy muy cansada, hasta mañana chicos y espero que pasen bien su ultima noche en Hogwarts siendo alumnos de 5° grado- y diciendo esto empezó a subir las escaleras hacia el dormitorio de las chicas, ellos decidieron imitarla ya que tenia razón, al día siguiente tendrían que abandonar Hogwarts para pasar las vacaciones de verano en sus hogares.

Vivian estaba acostada mirando el techo, hacia menos de 20 minutos estaba agotada, y ahora no podía conciliar el sueño, solo una imagen rondaba por su cabeza y la chica se negaba a aceptarlo, ella tenia a Lucius Malfoy grabado en su retina, recordó que cuando le había dicho que era un niño mimado había visto un destello triste en sus grandiosos y profundos ojos grises, Vivian se sorprendió a si misma preguntándose por que habría visto ese destello en los ojos de el, ¿Lucius Malfoy triste?, la chica tuvo tentación de reírse, claro que no, el era frió e insensible, no conocía la palabra tristeza, solo conocía las ansias de poder, aun así Vivian no podía evitar recordar su cabello rubio, el aroma de su cuerpo, el peso de el mismo aplastándola contra la pared, su figura tan varonil, la chica decidió borrar esos pensamientos de su mente, definitivamente tenia que descansar ya que al día siguiente tendría que hacer sus maletas para volver a su hogar.


,¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸ ¤ø,¸ °º¤ø,¸¸,ø¤º°°º

A la chica no le gustaban nada las despedidas ni a ninguno de sus amigos así que el compartimiento del tren permanecía silencioso, la tranquilidad solo era interrumpida por miradas de odio entre Lily y James, Vivian estaba sentada al lado de la ventana así que se dio cuenta de que ya estaban llegando a la estación de King Cross, decidió romper el silencio.
-Bueno supongo que nos veremos de nuevo en dos meses - exclamo fingiendo alegría.
Claro que algo que rompió un poco la tristeza en el tren fue ver a todos los slytherianos llenos de granos y con la piel verde como si fueran serpientes (literalmente) cambiando de piel, el único que se salvaba era Malfoy, lo que había pasado la noche anterior no le había afectado y seguía siendo igual de guapo que siempre, cuando el chico paso por enfrente del compartimiento de los gryffindorianos miro a Vivian fríamente, ella aguanto su mirada, cuando el chico se fue ella se quedo pensando, esamirada..... había sentido algo completamente nuevo con esos ojos observándola.
Cuando ya estuvieron abajo del tren aun se respiraba melancolía por que no volverían a ver a sus amigos en un largo tiempo, todos se fueron despidiendo y los últimos que quedaron fueron Vivian y Sirius, ella diviso al mayordomo de su casa que la había venido recoger, se despidió de Sirius y agarro su baúl, cuando ya se estaba alejando sintió que una mano la agarraba por el brazo, vio que era Sirius.
-Te extrañare mucho, y no olvides lo que te dije, piénsalo, no te estoy presionando pero es que quiero saberlo cuanto antes - dijo atropelladamente, la chica sonrió y le respondió- no te preocupes Sir, la próxima vez que nos veamos te daré una respuesta - el sonrió y dijo- no te preocupes, te esperare así me haga viejo- los dos rieron.
-Bueno adiós - dijo por ultima vez el chico, se escarbo los bolsillo de su chaqueta y saco un papel- toma, es algo muggle lindo que encontré, te lo dedico - el chico le dio un beso en la mejilla y se alejo, la chica desdoblo el pedazo de papel y leyó:

Eres lo que más quiero en este mundo eso eres
mi pensamiento más profundo, también eres,
Tan sólo dime lo que hago aquí me tienes.

Eres cuando despierto lo primero eso eres,
lo que a mi vida le hace falta si no vienes,
lo único preciosa que mi mente habita hoy.

Qué mas puedo decirte, tal vez puedo mentirte sin razón
pero lo que hoy siento es que sin ti estoy muerto,
pues eres lo que mas quiero en este mundo eso eres.

Eres el tiempo que comparto eso eres
lo que la gente promete cuando se quiere
Mi salvación, mi esperanza y mi fe.

Soy el que quererte quiere como nadie soy
el que te llevaría el sustento día a día, día a día
el que por ti daría la vida ese, soy.

Aquí estoy a tu lado y espero aquí sentado hasta el final.
No te has imaginado lo que por ti he esperado,
pues eres, lo que yo amo en este mundo eso eres,
cada minuto en lo que pienso, eso eres,
lo que más cuido en este mundo, eso eres.

La chica sonrió, ese era el detalle que faltaba, definitivamente ya tenia una respuesta para Sirius, se lo diría cuando regresaran a Hogwarts, se alejo del tren hacia el mayordomo que la esperaba impaciente, definitivamente necesitaba un relajante descanso en su hogar.
Capitulo 6:

La chica se miraba al espejo, definitivamente nunca antes se había visto tan provocativa, estaba disfrazada de vampiresa, el disfraz lo componían unas botas negras tacón puntilla, unas medias negras enmalladas, una falda del mismo color muy corta, una blusa blanca de tiras, una capa negra cubriéndola y unos colmillos que se había agrandado usando un hechizo, a Vivian no le gustaba estar así vestida, le parecía que se le veía mucho, pero esa era la gracia de esa noche para esa fiesta, en ese momento Lily salio del baño, la pelirroja estaba disfrazada de diablesa, unas botas negras idénticas a las de su amiga, unas medias enmalladas rojas, una corta falda también roja, una blusa del mismo color, una capa un de un rojo un poco mas oscuro y unos cachitos que llevaba en la cabeza, las dos se miraron boquiabiertas.
-Vaya que guapa estas - dijo Vivian- a James se le va a caer la baba.
-Tu lo estas mas - dijo la pelirroja- definitivamente Sirius se va a tener que conseguir un balde para no derramar la baba.
-Espero que así sea - contesto Vivian- sabes que es increíblemente celoso, espero que no este enfadado por la subasta de gryffindorianas que va a realizarse, y también espero que vea que es para una buena causa.
-Eso no importa, su familia es de dinero - dijo Lily- seguro que te ganara en la subasta, lo que me inquieta es quien se va a interesar en mi.
-OH por eso no te preocupes, ahí muchos chicos interesados en ti, en especial un moreno de Gryffindor cuyo nombre empieza por J y termina en AMES - contesto Vivian mientras le guiñaba un ojo a su amiga, esta rió.
-Cuando vas a dejar de molestarme con el - rezongo Lily- el hecho de que me la este llevando bien con el por tu noviazgo con Sirius no significa que haya algo mas.
-Pues yo no lo creo así - dijo la pelinegra- apuesto que vas a pasar con el la noche.
-Bueno pues dime que apuestas - respondió Lily- por que yo estoy segura de que el no ofrecerá ni un knut por mi.
-Apostemos...... Mm. ya se, apostemos que si yo gano tu me haces los deberes por un mes del próximo año, y si tu ganas yo te hago los deberes - propuso Vivian- claro que eso no va a ocurrir por que definitivamente vas a perder, acéptalo traes loco a James Potter.
Lily rió y asintió - bueno esta bien, los deberes por un mes, Vivian ya se nos esta haciendo tarde, mejor bajemos- dijo la pelirroja mientras cogia su tridente de diablesa.
Cuando las chicas llegaron a la sala común, vieron que ya casi no había nadie, excepto los merodeadores que las esperaban, todos se quedaron boquiabiertos al verlas, estaban increíbles, ellos jamás las habían visto así, a James le brillaban los ojos al ver a Lily, en cambio Sirius miraba sorprendido y a la vez enfurecido a Vivian, y como la chica intuyo empezó a gritar.
-VIVIAN GRAY, NO ESTOY NADA DE ACUERDO CON QUE TE SUBASTES - rugió el chico- NO ME IMPORTA SI ES PARA LOS NIÑOS ENFERMOS O PARA GANAR, NO TE LO PERMITO.
La chica hasta ese momento había permanecido impasible esperando a que el dejara de gritar para tranquilizarlo, pero al escuchar la ultima frase de el ella también exploto - JAJAJA NO ME HAGAS REIR SIRIUS BLACK, ¿TU NO ME VAS A PERMITIR ALGO?, YO HAGO LO QUE A MI SE ME VIENE EN GANA, YA ES HORA DE QUE DEJES DE SER TAN CELOSO Y ENTIENDAS QUE NO SOY TU POSESION.
-PERO ERES MI NOVIA - grito aun más fuerte Sirius- ASI QUE HACES LO QUE YO DIGA, NO QUIERO QUE TE SUBASTES, ASUNTO ARREGLADO.
-CLARO QUE NO, NO ENTIENDO POR QUE ERES TAN CELOSO - grito la chica que estaba aun mas ofendida- LLEVAMOS CASI UN AÑO Y VEO QUE AUN NO ME CONOCES LO SUFICIENTE, YO NO LE PONGO LOS CACHOS A NADIE, ESOS CELOS TUYOS SON FALTA DE CONFIANZA EN MI Y EN ESPECIAL EN TI, NO TE SIENTES LO SUFICIENTEMENTE CONFIADO PARA SABER QUE ME VOY A QUEDAR A TU LADO - la chica se sereno y prosiguió- Mira Sirius, si no hay confianza en una relación no hay nada, y en lo que nosotros tenemos no hay confianza, así que desde este momento volvemos a ser simplemente AMIGOS.
Y con esto las dos chicas salieron furiosas de la sala común.
-Vamos tranquilízate - dijo Lily intentando apaciguar a su amiga- no puedes entrar así de exaltada a la fiesta.
-Tienes razón Lily - asintió Vivian- pero es que Sirius me saca de casillas, sabes que lo quiero mucho y el dice que también me quiere, pero es que me tiene cansada con sus estupidos celos.
-Si lo se - dijo la pelirroja- pero esta noche deja de pensar en Sirius Black y diviértete con el que sea que de el precio justo por ti.
Las dos rieron, definitivamente Vivian ya estaba mas tranquila, así que las dos se dirigieron al lugar de la fiesta.

Mientras tanto los merodeadores regañaban a Sirius mientras se dirigían a la fiesta.
-Definitivamente la embarraste - lo reprendió Remus- sabes que Vivian no es como el resto de las chicas que se dejan controlar.
-Lunático tiene razón - confirmo James- me asombra que te haya aguantado tanto, jamás la había visto gritar de esa manera, definitivamente estaba muy enfadada y de verdad la ofendiste.
-Gracias chicos por darme tantos ánimos - dijo Sirius que estaba muy triste por la pelea con su novia, mejor dicho su exnovia- ya decidí que voy a participar en esa subasta, la ganare y le pediré disculpas.
Los otros chicos asintieron, ya se les había hecho tarde por que ellos eran los que abrían la fiesta, así que se apresuraron.

Cuando llegaron las chicas a la fiesta se hizo un repentino silencio, todos los asistentes veían como una chica de pelo tan rojo como el fuego estaba parada junto a otra chica de pelo tan negro como la mas profunda oscuridad, en realidad eran increíblemente hermosas, las dos avanzaron entre miradas hacia el escenario y cuando llegaron allí Vivian se subió a el.
-Su atención por favor - dijo Vivian con su voz mágicamente amplificada, lo cual no hacia falta ya que todos centraban su atención en ella y la escuchaban como si lo que fuera a decir fuera algún designio divino, la chica empezó con su discurso- Como saben esta es una fiesta organizada por la casa Gryffindor, también saben que esta fiesta ha sido convocada para ayudar con los fondos a los niños enfermos por dragonicela del hospital San Mugno, este es nuestro servicio social, les quiero pedir que no escatimen en gastos ya que cada vez que compren algo estarán ayudando a un niño enfermo, se que esto es una competencia entre casas para ver quien recoge mas fondos, pero les quiero pedir que se olviden de eso y solo piensen en la gente a la que están ayudando, habrá muchas sorpresas a lo largo de la noche, así que empecemos la fiesta, con nuestra banda bloqueo mental.
La histeria no se hizo esperar, ya que la banda de Vivian, Remus, James y Sirius se había vuelto muy famosa, todos los integrantes de la banda ya estaban encima del escenario, Vivian disfrazada de vampiresa, Remus disfrazado de jugador de béisbol muggle, James estaba disfrazado de inferí y Sirius disfrazado de príncipe, así que todos empezaron a tocar con sus respectivos instrumentos, Remus la batería, James la guitarra, Sirius el bajo y la segunda voz y Vivian la guitarra y la voz principal, esta vez si empezó la fiesta, cuando los chicos acabaron de tocar las siete canciones que tenían preparadas Vivian volvió a hablar.
-Bueno gente, ahora nuestra sorpresa de la noche - grito la chica entre el barullo, pronto este ceso, ella prosiguió- todos los chicos se preguntaran el por que hay muchas gryffindorianas sin pareja, esa es nuestra sorpresa, vamos a subastar a las chicas - hubo un inmenso murmullo, nadie se esperaba esto, excepto los Gryffindor y un slytheriano encapuchado que se escondía entre la multitud, Vivian le hizo señas a las que iban a ser subastadas para que subieran, la chica prosiguió- bueno quiero decirles que esto no es ningún atropello a la dignidad ya que todas accedimos a ser subastadas, así que primero voy a empezar a presentar - mientras que Vivian iba presentando las chicas desfilaban, la chica comenzó- Marlene Mckinnon - hubo fuertes aplausos- Dorcas Meadows - otros aplausos, para no alargar cada vez que pasaba una la aplaudían- Victoria Dawson, Melanie Habbot, Anna Smith, Gabriela Carradine, Nicole Cartwing, Mafalda Hopkins, Lily Evans y su servidora Vivian Gray los chicos estaba locos de la felicidad, esas eran las gryffindorianas mas deseada y las tenían al alcance de su mano, así que la subasta empezó.
Como Vivian había previsto James se quedo con Lily, la ultima en subastarse era ella misma, comenzaron con la puja para llevarse por una noche a la chica mas deseada de Hogwarts, al final los que mas habían ofrecido eran Fabián Prewett y Sirius Black, Vivian quería que Fabián ganara, esa noche no tenia ganas de hablar con Sirius, pero Sirius hizo una muy buena propuesta que Fabián no pudo ni siquiera igualar, de pronto se escucho una voz al fondo del gran comedor.
-10000 galeones - el que gritaba era un encapuchado, toda la estancia se quedo en silencio, definitivamente era una suma exorbitante, Vivian no se lo creía así que pregunto- ¿De verdad tienes todo ese dinero? - El encapuchado se acerco y puso una gran bolsa llena de galeones tintineantes en el piso del escenario, pregunto con su fría voz- ¿suficiente para ti?- la chica asintió, había algo en esa voz que le recordaba a alguien, pero no podía saber bien quien era, la chica bajo hacia su misterioso acompañante.
-¿Quién eres? - pregunto con curiosidad Vivian, el encapuchado no respondió, solo se limito a tomarla de la mano y llevarla hacia las afueras del castillo, los ojos de la chica tomaron un color turquesa por que estaba preocupada, no tenia miedo ya que tenia su varita y se sabia defender, el extraño la llevo hasta un claro a la orilla del lago, donde solo había una especie de alfombra y una fogata conjurada con llamas azules, la chica pregunto de nuevo.
-¿Quién eres?
Por toda respuesta el encapuchado se deshizo de su prenda, unos ojos grises brillaron mientras que un rubio cabello caía por sus hombros, la chica se quedo boquiabierta, tenia al frente a Lucius Malfoy.
-Guau Gray - dijo el chico burlonamente- ¿tan impresionante soy para que te quedes sin palabras?
Vivian se recobro y le pregunto -¿Por que quieres pasar la noche conmigo en este lugar? ¿Por qué quieres pasar la noche con una traidora de la sangre?
-Que seas una traidora a la sangre - contesto el rubio- no significa que estés muy buena Gray- dicho esto la arrincono contra un árbol, aplastándola con el peso de su cuerpo, la chica se recobro completamente de la impresión.
-Pues puedes quedarte con tu dinero, por que yo no voy a pasar ni un minuto contigo - de repente el rubio callo a Vivian con un beso en los labios, jamás ningún chico se había atrevido a besarla así, ese beso no contenía nada de cariño, mas bien lujuria y pasión, Vivian le respondió, era una experiencia nueva y además le gustaba, Lucius puso una mano en la pierna de la chica, esta se quedo rígida por un instante al darse cuenta de las intenciones del chico, pero se volvió a relajar, ella era virgen, pero nada le impedía darle su primera vez al rubio, creía que jamás lo llegaría a amar, además era una venganza indirecta hacia Sirius, Vivian se imagino la cara del merodeador al saber que el no era el primero, eso le agrado y también tenia otra cosa a su favor, aunque ella fuera la mas deseada del colegio Malfoy jamás pregonaría que se había acostado con una traidora de la sangre, así que se dejo llevar por las caricias del rubio.

El aceptaba que estaba contento, jamás había creído que Gray se doblegara tan fácilmente a su antojo, sin embargo sentía que ella no se doblegaba, que ella no era la utilizada sino mas bien el, el rubio decidió borrar ese pensamiento de su mente, debía aprovechar ese momento ya que pensaba que no se volvería a repetir, sintió como la chica empezó a desabotonarle la camisa y el también hizo lo suyo, primero la llevo hasta el tapete que había en el suelo y allí se recostaron, el le empezó a quitar la ropa mientras que acariciaba su escultural cuerpo, la chica pasaba sus suaves manos por el bien formado cuerpo del rubio.
Al final Lucius cayo agotado al lado de Vivian y no pudo evitar quedarse dormido al mismo tiempo que la pelinegra.
Vivian despertó con la luz del sol naciente en su cara, cuando abrió los ojos se quedo impresionada, estaba desnuda en el bosque prohibido junto a.... Lucius Malfoy.
-AAHHHHHHH - grito asustada, el recuerdo apareció en su mente, se había acostado con Malfoy
El chico se despertó -¿pero que te pasa Gray?
-Na nada - contesto la chica tartamudeando, al fin recobro su compostura- es que ya me voy
El chico se sorprendió, generalmente el era el que se iba de primeras cuando acababa de acostarse con una chica, pero decidió quitarle importancia al hecho y se empezó a vestir imitando a Vivian que ya estaba medio vestida, cuando termino la chica se fue sin decir ni siquiera adiós, el rubio se sorprendió, definitivamente haberse acostado con Vivian Gray había sido una experiencia nueva, pero solo había sido placer por parte de los dos, cuando termino de vestirse se dirigió hacia el castillo sonriendo, definitivamente la noche anterior había sido especial, había obtenido lo que deseaba y mas aun, había sido el primero en poseer aquel cuerpo tan excitante, con sus caricias había dejado marcada a Vivian de por vida.

Cuando la chica llego a la sala común de gryffindor vio que Sirius la estaba esperando.
-Vivian yo Mm., yo te quería pedir disculpas por lo de anoche - dijo cabizbajo el chico- fui un tonto.
-Si ya me di cuenta - dijo sarcásticamente Vivian- no te preocupes todo perdonado.
-¿O sea que vuelves conmigo? - pregunto esperanzado Sirius.
-Ni lo sueñes Canuto, para volver conmigo vas a tener que hacer meritos - contesto la chica.
-Sabes que puedo hacer todo por volver a tenerte a mi lado - respondió Sirius- pero podrías decirme ¿Quién era el encapuchado de anoche?
Vivian se quedo de piedra, recordó todo lo pasado la noche anterior, recobro su postura fría - Digamos que es un secreto Sirius, ahora si no te molesta estoy cansada y voy a dormir- dijo la chica mientras subía a los dormitorios dejando a Sirius con preguntas en la mente ¿Por qué su chica estaba cansada? ¿Y por que había llegado de madrugada?

Vivian se tiro en su cama, no podía creer que se había acostado con Lucius Malfoy, ni siquiera era tan malo, no traicionado a nadie, además sabia que el chico jamás aceptaría que se había acostado con una traidora de la sangre y no pudo evitar recordar el placer que le había causado estar con el, sin embargo sabia que eso solo había sido sexo y ya, en realidad quería a Sirius, y pensando como haría que su querido merodeador se arrepintiera de su pelea la noche anterior se quedo profundamente dormida.

Las puertas del gran comedor se abrieron ante la chica, rápidamente fue a sentarse con sus amigos en su mesa.
-¿Qué era lo que quería Slughorn? ¿Te dio la primera invitación para la fiesta de eminencias de este año? - pregunto sarcásticamente James.
-Gracias amigo, yo también me alegro de verte - dijo algo ofendida Vivian por que su querido amigo no la había saludado.
-Yo emmmm, claro que me alegro de verte.
Vivian sonrió y comenzó a explicar.
-Bueno, Slughorn me quería en el vagón de los profesores para decirme que... - la chica hizo una pausa dramática para que sus amigos sintieran más suspenso- que soy premio anual.
Todos en la mesa de Gryffindor la felicitaron.
-¿Y sabes quienes son los otros? - pregunto Lily.
-No, no lo sé - contesto la pelinegra- El profesor Slughorn me dijo que Dumbledore lo va a decir en un momento y que además va a haber una sorpresa.
Como invocado con el pensamiento Dumbledore se levanto de su silla e impuso silencio.
-Bueno, como siempre les doy la bienvenida a nuestros nuevos alumnos que ya han sido elegidos para su correspondiente casa y a los viejos estudiantes también - dijo el anciano director, prosiguió- como siempre voy a decir los premios anuales de este año, todos saben que siempre hay dos torres para los premios anuales, una para cada dos, este año lo hemos sorteado y ha quedado así; Gideon Prewett de Ravenclaw con Lucia Parker de Hufflepuff - se escucharon muchos aplausos, a Vivian se le paro el corazón, a ella le tocaba con un slytheriano, ¿pero quien seria?, el director continuo- Vivian Gray de Gryffindor - se escucharon los silbidos de algunos chicos- con Lucius Malfoy de Slytherin - el salón entero se quedo en silencio, nadie se esperaba que Malfoy fuera el premio anual y menos que compartiría torre por todo el año con la chica mas deseada de Hogwarts, Vivian dirigió su mirada hacia Lucius, este también la miraba fijamente, ella noto un brillo de deseo en sus ojos, la chica aun no olvidaba lo que había pasado hacia menos de medio año pero aun así le mantuvo la mirada al rubio, no lo podía creer, no sabia si se aguantaría todas las idioteces de Malfoy conviviendo con el, interrumpió sus pensamientos cuando vio que Dumbledore iba a dar otro aviso- Este año también hay una sorpresa, va a Llevarse a cabo el torneo de los tres magos con sede en Durmstrang, así que los alumnos de sexto y séptimo que deseen participar o ser espectadores del torneo inscríbanse con el jefe de sus respectivas casas, la otra información se les dirá después - cuando el profesor se volvió a sentar se armo un barullo terrible, todos estaban impresionados ¿un torneo? En verdad seria emocionante.
Cuando termino de comer Vivian decidió ir a descansar, al ver que la chica se levantaba Sirius decidió ir tras ella, la alcanzo de camino a la torre común de Gryffindor.
-¿a dónde vas? - pregunto el chico sorprendido de que ella fuera hacia territorio gryffindoriano.
-¿Pues a donde crees? Voy a descansar a mi dormitorio - le respondió la chica algo agresiva ya que estaba muy cansada.
-No sabia que los dormitorios de los premios anuales fueran por aquí, creía que eran cerca del lago - respondió Sirius algo confuso, Vivian se detuvo, se le había olvidado por completo que ahora tenia nueva torre y nuevo compañero...
Sirius vio su reacción y rió para sus adentros, algunas veces la chica era muy olvidadiza, esta al ver la mirada de Sirius se sonrojo un poco, Vivian empezó a caminar en dirección a su nueva sala común, Sirius se quedo como embobado mirándola alejarse, cuando se dio cuenta de que parecía un tonto hay parado mirándola corrió para alcanzarla.
-Espérame, Felinius - la chica se detuvo esperando a que él llegara hasta ella, el chico llego jadeando- Quiero que hablemos - la chica alzo las cejas en una muda pregunta, el prosiguió- quiero que volvamos, llevamos mas de tres meses así Vivian, de verdad ya no aguanto estar sin ti, sabes que lo que yo siento por ti es profundo y también sabes que he hecho todos los meritos posibles para que volvamos a ser lo que éramos, mira Vivian, te prometo dejar esos celos, solo quiero que seas mi novia de nuevo. - la chica se quedo muda, las palabras del merodeador le habían calado muy profundo, él la miraba con sus profundos ojos azul-grisáceos esperando una respuesta, hubo un impulso en la chica y esta lo siguió, así que beso a Sirius Black mientras que unos ojos grises fríos como el hielo los miraban.
Cuando termino el beso Sirius sonreía.
-Guau, esa es la mejor respuesta que me has dado - la chica rió mientras le daba un codazo jugando, se sentía feliz de haber vuelto con Sirius, ahora caminaban tomados de la mano, cuando de pronto alguien los sorprendió por la espalda.
-Sabia que volverían - exclamo alegremente James.
-¿Tienes que dañar todos los momentos Cornamenta? - le pregunto algo enojado Remus.
-OH, lo siento Lunático pero no puedo evitar molestar a mis queridos amigos - se excuso James.
-Por eso es que te va tan mal con Lily, ni siquiera pudieron volverse amigos en la fiesta del año pasado - añadió Remus.
Los ojos de James se opacaron, era verdad aun era muy inmaduro para Lily, todavía recordaba su encuentro del año anterior.

........................................................Flash Back.......................................................

El Moreno trataba de portarse lo más galante ante Lily Evans, para él era muy importante la chica aunque todos pensaran que para él ella solo era un trofeo, además ese día estaba endemoniadamente sexy, con su disfraz de diablesa que combinaba con su cabello y contrastaba con sus ojos, se veía tan inocente pero a la vez tan provocativa, sus labios y sus cabellos rojos, sus ojos verdes que lo miraban en una eterna pregunta muda, y así era.
La chica se preguntaba ¿por qué pago por mí? ¿Qué es lo que quiere conmigo?, El muchacho la miraba con ojos de perrito mojado, la mente de la chica estaba llena de preguntas ¿qué era lo que quería en realidad James Potter?, de repente el chico carraspeo.
-Ejem.. Ejem - dijo sonrojándose, la chica se sorprendió ¿sonrojarse era una de sus tácticas de Don Juan, o de verdad estaba nervioso por hablar con ella?, la pelirroja quito esos pensamientos de su mente, no podía empezar a creerle a Potter, ese seria un gran error, sin embargo...., el chico prosiguió- Yo quería decirte Ev...Lily que todo lo que ha pasado estos años, todo lo que yo te he dicho no ha sido por fastidiarte sino por que de verdad me gustas - la chica se sorprendió, ¿ese era James Potter siendo tierno con ella?, se quito el pensamiento de la cabeza, no, ella solo era un trofeo para el ¿o no?, la voz del chico la interrumpió- de verdad Lily, no ha sido por fastidiarte, es solo que me importas mucho y que no encontraba otra manera de hacértelo saber.
Sus caras estaban muy cerca, la pelirroja se dio cuenta de la peligrosa cercanía pero no se atrevió a alejarse del chico, en vez de esto los dos se acercaron cada vez mas hasta juntarse en un inolvidable beso para ambos, cuando Lily se separo de James amablemente este sonreía, la chica no pudo evitar sonrojarse, en ese momento pasaron unos chicos de Hufflepuff que acababan de ver la escena y miraron a James con una característica mirada de por fin te la levantaste Potter, James les sonrió, se sentía muy feliz de que su querida Lily por fin lo hubiera aceptado, pero la pelirroja malinterpreto esa sonrisa y la tomo como una mueca hacia sus amigos de si, por fin me conseguí a mi ultimo trofeo, la chica se indigno y le lanzo una bofetada a James mientras le decía.
-Definitivamente jamás vas a cambiar Potter - dijo sintiendo que las lagrimas empezaban a aflorar- fui una tonta al creerte y pensar que no era un simple juego para ti - y salió corriendo, no quería que el chico viera sus lagrimas, este se quedo estático hay sentado, no lo entendía ¿pero que le había hecho ahora?, la había tratado como una reina y se le había declarado y ¿ella se ofendía?, ¿En que cabeza cabía eso?, el bufo, definitivamente Lily Evans era muy difícil, pero lo que sentía por ella era muy importante y profundo así que se decidió a empezar de nuevo con la conquista.

....................................Fin del Flash Back........................................................

-Ni me lo recuerdes Lunático - respondió James tratando de parecer jovial- Evans esta loca - dijo descuidadamente, en realidad no era lo que sentía, pero trataba de parecer fuerte frente a sus amigos, había pronunciado esto sin darse cuenta de que unos ojos verdes como esmeraldas detrás de el se llenaban de lagrimas una vez mas por su culpa.
Vivian rompió la tensión - Bueno creo que me voy a mi nueva torre, hay cosas que tengo que arreglar - dijo cansadamente y después dijo sarcásticamente- y alguien a quien aguantarme.
Todos rieron ante su comentario, la chica se despidió del resto de los merodeadores y se dirigió hacia su nueva morada, cuando llego a la sala común de su nueva torre se sorprendió mucho, esta sala era como un termino medio entre la de slytherin y la de Gryffindor, era muy glamorosa pero sin dejar de ser cálida, Vivian sonrió, no había mejor combinación, la chica siguió observando todo a su alrededor, había una gran chimenea con un delicioso aspecto hogareño, un sofá largo del tamaño de una persona acostada, varios pubs diseminados por ahí, una especie de bar que tenia algo de comida y bebidas (nada de alcohol, Dumbledore tampoco es tan irresponsable), tres puertas al fondo, Vivian supuso que dos serian habitaciones y la otra seria el baño y por ultimo dos confortables sillones en uno de los cuales estaba sentado la persona con la que menos quería conversar, Lucius Malfoy, la chica trato de pasar de largo hacia su habitación sin que el chico notara su presencia pero fue imposible, el se levanto para cerrarle el paso.
-Hola Gray - dijo con su siseante voz tan fría pero a la vez tan sexy- supe que volviste con Black, mmm, debes estar muy necesitada, ¿o acaso tratas de olvidarme? - dijo en un insoportable tono de burla.
-¿Yo olvidarte? Ja - rió sonoramente- tú eres el que tiene que dejar de estar obsesionado conmigo.
-¿Obsesionado? - dijo Lucius sarcásticamente- acepta que volviste con Black por lastima.
Noto como la chica se enfurecía y le decía- ¿lastima? Lastima siento por ti, a el de verdad lo quiero.
-Si lo quisieras de verdad no te habrías acostado conmigo a minutos de haber terminado con él - debatió el rubio enérgicamente.
La chica no supo que responder por el momento, estaba concentrada en encontrar algo hiriente que decirle a Malfoy, tan concentrada que no se dio cuenta que el se acercaba peligrosamente hasta arrinconarla contra el espaldar del sillón en el que había estado sentado, la chica tomo conciencia cuando sintió el aroma arrebatador del rubio tan cerca de ella, se sobresalto al ver que estaba arrinconada una vez mas por Lucius Malfoy.
-Dime que Black te hace sentir esto - y la beso compulsivamente, con un deseo mas ardiente aun que el centro de la tierra, la chica no pudo evitar corresponderle por un momento, era verdad, ella no sentía lo mismo cuando besaba a Sirius, Sirius... su novio, la chica alejo a Malfoy de ella, le abofeteo una mejilla y con la rapidez de una serpiente y con el dorso de la mano le abofeteo la otra.
-Jamás.. Escúchame bien Malfoy - dijo a punto de estallar de la rabia, sus ojos ya estaban de un peligroso tono carmesí- JAMAS VUELVAS A ATREVERTE A TOCARME.
-No estabas tan ofendida en la fiesta de disfraces - dijo tratando de enojarla más.
-Eso ya paso Malfoy, acéptalo y recuérdalo por que fue la primera y ultima vez que lo disfrutaste - dijo Vivian mientras entraba a su habitación y la cerraba de un portazo.
La chica se tiro en su cama, Malfoy decía la verdad, ella jamás sentía eso con Sirius, se dio cuenta que lo que estaba pensando era incorrecto y borro el pensamiento de su mente, no, no importaba lo que le hiciera sentir Malfoy, ella quería a Sirius, o, ¿o acaso sus sentimientos habían cambiado?, la chica bufo, odiaba llenarse la mente con tantos pensamientos, necesitaba relajarse, así que se convirtió en un pájaro blanco con negro y voló hacia el bosque prohibido, necesitaba encontrar a Grimya.
-Esta bien muchachos, ya tenemos los nombres de las personas que nos van a representar en el torneo de los tres magos en Durmstrang - El anciano director empezó a nombrar a la mayoría de alumnos de sexto y séptimo.
Vivian sostenía una cuchara en su mano, estaba terriblemente aburrida, habían pasado dos semanas desde su llegada a Hogwarts y habían sido un desastre, al contrario de lo que pensaba en sus vacaciones su ultimo año de Hogwarts eran un suplicio, Malfoy no dejaba de molestarla todos los días, sin importar si era de día o de noche, una tenue sonrisa se dibujo en la cara de la chica, eso pronto iba a cambiar, había visto como Malfoy se postulaba para ir al torneo en Durmstrang así que ella se quedaría con la torre solo para ella, pero se desilusiono por completo cuando escucho a Dumbledore decir- por supuesto la asistencia de los premios anuales es obligatoria - el perfil de Vivian se descompuso ¿qué?, quería liberarse de Malfoy no yendo a un interesante torneo y la obligaban, eso era una completa injusticia, suspiro y se retiro hacia su sala común, cuando llego a su destino suspiro de nuevo tristemente, su pesadilla de ojos grises la estaba esperando como siempre.
-Hola Gray - pronuncio el rubio.
-Hola Malfoy - dijo entre dientes la chica caminando lo más rápido que podía hacia su habitación, donde estaba a salvo de la serpiente que tenia por compañero de torre, pero de pronto sintió que unos fuertes brazos la giraban para quedar frente a frente con unos fríos ojos grises que la miraban lujuriosamente.

Lucius Malfoy esperaba como siempre a su presa, no podía dejar en paz a Vivian, no quería, la vio llegar, tenia una mirada triste en los ojos, camino lo mas rápido que pudo tratando de huir de el pero el la rodeo con sus brazos e hizo que se girara para que quedaran frente a frente, el la miraba con un deseo irrefrenable, ella también lo deseaba, lo veía en sus ojos pero su orgullo no la dejaba, además el rubio también vio un gran resentimiento hacia el, ella siempre lo rechazaba pero esta vez no seria si, no esta noche.

Y antes de que Vivian pudiese apartarse, inclino la cara sobre la de ella y la beso. Fue un beso violento, tomado, no pedido; y ella se resistió con una fuerza que le sorprendió, retorciéndose en su abrazo y arañándole. Era ágil y flexible como un gato, y su furiosa determinación pulso otra cuerda en Malfoy. Él la besó de nuevo, esta vez mas sensualmente. Las nuevas sensaciones que le invadían le daban vértigo.
Vivian se desprendió desalentada, y sus miradas se cruzaron brevemente. Los ojos ambarinos de ella echaban chispas. De pronto, con una rapidez que casi pillo a Lucius desprevenido, ella saco la varita de la túnica y la levanto trazando un arco en el aire.
Con un movimiento reflejo, Lucius le hizo perder el equilibrio al querer ella hechizarlo, y este rozo por unas pulgadas el hombro del chico. Con la mano izquierda agarro la muñeca derecha de Vivian y la retorció hasta que ella ahogo un grito involuntario; después apretó una vez con el pulgar y la varita se desprendió de su mano.
Vivian le miro furiosa, jadeando, no se dejaba amilanar; Lucius comprendió que, a la menor provocación, lucharía contra él como un animal salvaje, y esta constatación le provoco una nueva descarga de adrenalina.
-Sabes manejar una varita- dijo, entrecortadas sus palabras por los sofocantes latidos del corazón-. Pero yo hace mas tiempo que tengo que luchar... ¡y sé defenderme! - Sonrió, mostrando los dientes-. ¿Puedes darme algo mejor, Vivian?
Los ojos grises que se fijaban en los suyos parecieron inflamarse de pronto, y Vivian sintió que su voluntad flaqueaba ante la mirada implacable de Lucius. Trato de resistir, pero se estaba debilitando; una voz le recordó que no estaba luchando contra cualquiera, luchaba contra su enemigo..., pero mezclado con lo que era un eco de antiguos sentimientos que creía que había desterrado para siempre, un deseo abrumador...
-Vivian... - La voz del chico era silbante, persuasiva; anulaba sus defensas-. ¿No tengo calor? ¿No tengo vida?
Ella trato de negarlo, pero no pudo articular las palabras. Las manos de el sobre su piel eran reales, físicas, y una necesidad lago tiempo dormida dentro de ella respondió con una fuerza que no podía combatir. Jadeó los labios de el rozaron su cuello.
-Lucius... no. Por favor, no...
La protesta quedo interrumpida cuando Vivian se tambaleo hacia atrás bajo una suave pero irresistible presión. Tropezó con la cama del slytherin, cayo; sintió el peso y la fuerza del cuerpo de Lucius sobre el suyo. Esta vez, cuando él la besó, no pudo dejar de responderle. El resentimiento daba paso al deseo, y ya no podía seguir luchando contra él; ya no quería luchar contra él.
Lucius levanto la cabeza. La luz salvaje de sus ojos fue de pronto mitigada por una expresión que Vivian no se atrevió a tratar de interpretar, y él sacudió la cabeza, apartando un mechón de cabellos rubios de su cara. El gesto era tan cálido que ella se sintió de nuevo confusa: dijeran lo que dijesen todos sus amigos el no era malo...
-Tu no quieres rechazarme, ¿verdad? -Sus manos, ligeras y frescas sobre su piel, apartaban las molestas prendas-. ¿Vas a hacerlo?
El cuerpo de Vivian le respondía, contra su voluntad, atormentándola con un deseo doloroso y largo tiempo reprimido que hacia que tuviese ganas de llorar y de gritar, de apartarle y sin embargo retenerle al mismo tiempo. Un gemido broto de su garganta, y sus labios articularon involuntariamente una sola palabra.
-No...
Grito al sentir la famélica violencia de él al poseerla, pero Lucius le impuso silencio besándola de nuevo y haciendo que cediese a pesar de ella misma. Y después de la primera resistencia, hubo placer al mismo tiempo que dolor; un fiero y tembloroso alivio cuando ella le rodeó con sus brazos desnudos, echada hacia atrás la cabeza y mordiéndose el labio inferior hasta hacerlo sangrar. Volvió a luchar otra vez contra él; pero él la tranquilizo y ella volvió a doblegarse debajo de él.
Por fin, saciado su deseo, Lucius recorrió con las manos, lenta y suavemente, el cuerpo de Vivian, siguiendo la ligera curva de sus senos. Ella yacía, quieta, en sus brazos completamente dormida, la atrajo hacia sí y la besó ligeramente en una suave mejilla. Después la soltó de mala gana, se levantó y cruzo la habitación hasta la estrecha ventana, reprimiendo los pensamientos que amenazaban con apoderarse de él y romper las barreras que había levantado contra sus ataques.

Vivian despertó y sintió el contorno de una cama que no era la suya. Sentía un fuerte dolor en todo el cuerpo y en la boca..., y al darse cuenta de que no había sido un sueño... su estomago se contrajo.
Aprensivamente, abrió los ojos.
Apenas había luz en la habitación, pero pudo ver en la penumbra a Lucius sentado en una silla. Se había vestido y una gruesa capa negra envolvía sus hombros como para resguardarle del frió. El alto cuello de ésta ocultaba sus facciones, pero Vivian pensó que estaba mirando por la ventana.
Sus miembros empezaron a temblar al advertir, como una puñalada, todas las implicaciones de lo que había sucedido. Poco a poco, cautelosamente, se incorporo con la intención de buscar la arrugada ropa tirada entre los escombros del suelo...
El rubio volvió la cabeza y ella se quedo petrificada. Mezcladas emociones se atropellaron en su mente cuando sus miradas se cruzaron; entonces vio frialdad en los ojos grises de Lucius, y sus reacciones se fundieron en una fría oleada de amarga vergüenza. La pasión de el rubio se había extinguido, como si no hubiese existido nunca; las barreras entre ellos se habían levantado de nuevo, y la cara de él parecía de piedra. Se había dejado seducir como una imbécil...
Sintió repugnancia de sí misma y, con ella, asco al recordar lo que era él. Pero todavía tenia un vestigio de orgullo y esté acudió en su ayuda. Echando la cabeza hacia atrás, aparto la manta que la cubría - era de piel muy rica, pero apenas lo advirtió- y se levantó. Lucius se levantó también y Vivian dio un paso atrás.
-No, Malfoy. - Su voz era dura-. ¡No te acerques a mí!
Él vaciló y después señalo al suelo con un ademán que ella interpreto como de indeferencia.
-Como quieras. Pero necesitarás tu ropa.
-Ahora importa poco, ¿verdad? - Irguió los delgados hombros, enfrentándose desafiadoramente a él-. Me has visto, me has tocado, has tomado de mí lo que querías. ¿Qué tengo que ocultarte?
Advirtió, furiosa que su voz temblaba con mal reprimida emoción, y supo que estaba a punto de perder el control
Tarod dijo tranquilamente:
-No tome nada que tú no estuvieses dispuesta a dar.
-¡Ohh... ! - Se volvió, odiándole porque había dicho la verdad-. ¡Maldito seas! -no pudo decir mas, su voz se quebró y tuvo que emplear toda su fuerza de voluntad para no romper a llorar. El llanto, se dijo furiosamente, era para los niños; ella había aprendido hacia tiempo a reprimir esa emoción y no permitiría que pudiese ahora mas que ella; especialmente en presencia de una criatura como Malfoy. Se cubrió la cara con las manos, luchando contra aquella reacción con todo su vigor.
El se quito la capa y la puso sobre los hombros de ella. Vivian no protesto, pero no quería enfrentarse a él y sacudió violentamente la cabeza cuando trató de hacer que se volviese. Él observó reflexivamente mientras ella luchaba por dominarse. Sabia que era novia de Black por lo que pensaba que ellos ya habían tenido un encuentro como el sucedido hacia poco, no esperaba seguir siendo el único que había estado con ella. Sin embargo, ella había querido entregarse, y por mucho que pudiese lamentarlo ahora, nada podía cambiar aquel hecho.
Vivian se calmo al fin y echó impetuosamente atrás los cabellos que le cubrían los ojos. Se aparto de Lucius y, deliberadamente, se quito la capa y la dejo caer a un lado. Ella cubrió su cuerpo con su arrugada ropa y vaciló, mirándole. Su cara era una mascara inescrutable, tenia los ojos entrecerrados y reflexivos, y cualquier intención que tuviese Vivian de acercarse a él se desvaneció en el acto.
Vivian abandono la habitación con toda la dignidad que le quedaba, no hizo caso de la irracional punzada de dolor que sintió al ver que la dejaba marcharse con tanta facilidad, y salió al oscuro rellano. Después se volvió y miro hacia atrás.
El rubio todavía la observaba.

Al llegar a su habitación Vivian se derrumbo, lagrimas que no había querido verter antes brillaron entre sus pestañas, Malfoy había jugado de nuevo con ella y ella se había dejado seducir como una niñita, con un rápido manotazo aparto las lagrimas, ya no importaba, nada podía cambiar el hecho de lo que acababa de pasar, nunca mas le demostraría debilidad a Malfoy de nuevo, y con esta determinación se quedo dormida de nuevo.
-Y los campeones son - la voz del director de Durmstrang el señor Gogól se escucho por todo el recinto que era la sala de reuniones de los alumnos, el director prosiguió- Igor Karkarov de nuestra querida Durmstrang, Madelaine Curie de Beauxbottoms y finalmente Vivian Gray de Hogwarts - Todos los representantes de Hogwarts en Durmstrang aplaudían, definitivamente no había mejor bruja que ella en el mundo, estaban seguros de que su escuela ganaría el torneo, el cáliz de fuego no podría haber elegido mejor competidora, todos vieron como la pelinegra paso rápidamente a la parte de adelante para ser felicitada por los tres directores y pasar a una gran y fría habitación contigua donde la esperaban los otros dos campeones, Igor era alto, tenia el cabello castaño, los ojos negros, la cara esquelética y una inquebrantable expresión de fortaleza. En cambio Madelaine era completamente distinta, tenia el cabello rubio, tan rubio que a Vivian le recordó por unos momentos a cierto ojigris slytheriano, sacudió el pensamiento de su mente, indudablemente Madelaine era una linda francesita, tenia los ojos de un azul sorprendentemente eléctricos y una linda sonrisa, era muy delicada pero aun así su expresión demostraba mucho desafió sin dejar de ser amigable, Vivian le sonrió.
-Hola ¿Cómo estas? - pregunto amablemente.
-Bien, bien ¿y tu? - respondió la rubia sonriendo.
-Mejor no podría estar - mintió Vivian, definitivamente no quería ser campeona, ya estaba cansada de siempre llevarse todo el protagonismo.
Entraron por la puerta los directores de las tres escuelas, cada uno muy orgulloso de su respectivo alumno.
Cuando llego a los recintos que le habían sido asignados en aquella escuela suspiro aliviada al ver que Malfoy no se encontraba allá, ya había pasado una semana desde su llegada a Durmstrang, cuando habían arribado al colegio Vivian pensó que se libraría de el rubio pero no fue así, aun seguían compartiendo espacio, esta vez no era en una torre, era un espacio mas pequeño que simulaba el ambiente de su sala común, esa mezcla de glamour y calidez, la chica se sentó en un mullido tapete al frente de la chimenea disfrutando de la calidez que esta despedía, sin darse cuenta se quedo profundamente dormida.
El rubio había pasado la noche con una castaña de Beauxbattoms, ya ni siquiera se acordaba del nombre de la chica, últimamente solo se dedicaba a eso, se acostaba con cualquiera, solo intentando disfrutar al menos la mitad de lo que disfrutaba cuando estaba con Vivian, cuando llego a su nueva sala común vio a su compañera de estancia, estaba profundamente dormida en un mullido tapete al lado de un menguado fuego que había en la chimenea, se quedo como embobado viéndola, ella irradiaba tanta paz, pero a la vez aun dormida irradiaba sensualidad, pasión, maldad, el rubio jamás lo entendería pero era como si Vivian Gray reuniera todas las cualidades del bien y del mal, siendo a la vez pura e inocente al mismo tiempo que sensual y extraordinariamente cruel, podía demostrar muchas caras y Lucius Malfoy aun no sabia cual era la verdadera, la vio dormida en el caliente tapete, no podía evitar dejar de mirarla, su belleza divina, todo en ella era perfección, todo en ella era un veneno que Malfoy tomaba con gusto, le encantaba jugar con ella, medir quien era mas fuerte, medir quien aguantaba mas al frente del otro, sin darse cuenta se había acercado peligrosamente a la pelinegra que yacía dormida y sin poder evitarlo levanto su cuerpo delicadamente y la llevo cuidadosamente hasta su habitación (la de ella, no piensen mal), la dejo encima de la cama y sin darse cuenta se sentó en el mullido colchón simplemente mirándola, admirándola, se dirigió hacia la puerta, definitivamente si la pelinegra lo veía dentro de su habitación armaría un problema y el tenia que explicarle que la llevo hasta su habitación, el rubio esbozo una tenue sonrisa, no era recomendable que Gray se enterara de lo que ella encendía en el y sin poder controlar sus acciones rozo con sus labios los labios de la chica y salió silenciosamente pensando que nadie lo había visto, pero no era así, unos amarillentos ojos lobunos lo habían visto y también habían visto sus pensamientos, en realidad Grimya estaba confundida, había notado en la mente del rubio una confusión muy grande, definitivamente a veces no entendía a los humanos, en la mañana le preguntaría a su amiga que era la palabra sentimiento, aun no lo entendía muy bien.

,¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸ ¤ø,¸ °º¤ø,¸¸,ø¤º°°º,¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸ ¤ø,¸ °º¤ø,¸¸,ø¤º°°º

La primera prueba era desafiar a una quimera y arrebatarle una moneda de oro que llevada pendida al cuello, el primer turno fue para Vivian, la chica bufo, definitivamente para ella no seria ningún problema, cuando salió al escenario vio que habían muchas rocas y el normal ambiente frío que se respiraba en esa parte del mundo, por eso había salido con una pesada túnica de piel (sintética obviamente, no apruebo el maltrato a los animales), y observo a su imponente competidora, tenia cabeza de león, cuerpo de cabra y cola de dragón, pero en especial tenia una fulminante mirada asesina, Vivian se puso en posición de ataque, la quimera también, lanzaba potentes rugidos y trataba de alcanzar a la chica con su peligrosa cola, la chica solo hizo un movimiento con las manos e hizo que un poco de agua congelada dejara atrapada a la quimera entre una roca, sonriendo Vivian se acerco hasta la criatura y le quito la moneda que pendía de su cuello mientras que esta la miraba impotente, la chica se alejo de la quimera con una indiferencia tal que parecía que luchaba con criaturas tan peligrosas todos los días, todos los espectadores estaban boquiabiertos, jamás alguien había podido vencer a una quimera con tal facilidad, Vivian solo se limito a hacer una venia y volvió a la carpa de los campeones

,¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸ ¤ø,¸ °º¤ø,¸¸,ø¤º°°º,¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸ ¤ø,¸ °º¤ø,¸¸,ø¤º°°º

-Te amo - Sirius la veía a los ojos mientras que iba acercando su boca a la de la chica para fundirse en un beso que esta correspondió al instante, el chico le había preparado a Vivian una noche romántica en la habitación que le habían asignado a el, era la noche después de la primera prueba en la que Vivian había sido la vencedora, la pelinegra profundizo el beso buscando algo, algo que no encontraba en Sirius, ella quería sentir lo que sentía cada vez que Malfoy la besaba así fuera a la fuerza, rodeo con sus brazos el cuello del pelinegro, buscando, buscando, buscando sin encontrar, le desordeno el pelo, nada paso, no lograba sentir lo mismo que antes sentía por Sirius y todo por culpa de Malfoy, el se había cruzado en su camino, antes todo estaba bien, ahora todo estaba al revés, Vivian se percato de que las manos de Sirius subían peligrosamente por sus muslos y vio las intenciones del chico, se separo de el.
-Lo siento Sirius, no puedo - y se alejo corriendo de la habitación del chico.
El la entendió perfectamente, entendía que no estaba lista, el de verdad creía que iba a ser la primera vez de la chica.

Vivian corría desconsolada hacia su sala común, antes todo estaba bien, ahora todo estaba dañado y todo por culpa de ese maldito rubio que había arruinado su aparente vida perfecta, al llegar vio a Lucius Malfoy, la persona con la que menos quería hablar en ese momento.
-¿Dónde estabas Gray? Es muy tarde - pregunto el rubio arrastrando la voz.
-No te tendría que dar explicaciones, pero para que mates la curiosidad estaba con mi novio - al pronunciar lo ultimo una lagrima involuntaria corrió por su suave mejilla, pero ella la aparto de un manotazo tratando de que el no lo notara pero Lucius se puso al instante a la defensiva.
-¿qué te ha hecho ese imbécil? - pregunto algo ¿preocupado?
-No te interesa Malfoy - dijo mientras se desplomaba y se tapaba la cara con las manos mientras sollozaba.
El rubio no pudo evitar acercarse vacilantemente a ella y abrazarla, cada lagrima que ella vertía por otro le traspasaba el corazón, y fue en ese momento que se dio cuenta que Vivian Gray había traspasado todas sus barreras y que estaba enamorado de ella, ella lloraba en su pecho, el también lloraba, pero en silencio, lloraba porque ella no era suya, lloraba por que jamás lo seria, jamás la había visto así, la había visto enojada, inocente, sensual, atrevida, muchas otras de sus miles caras, pero era la primera vez que la veía tan vulnerable, tan frágil.
El llanto había cesado, Vivian se separo del cuerpo del joven unos milímetros, haber podido llorar en su hombro y no haber sido rechazada sino acogida la llenaba de alegría, el no le hacia preguntas, solo la miraba fijamente como queriendo taladrarla con sus profundos ojos grises.
-¿Por qué llorabas por Black? - pregunto el susurrándole al oído mientras le acariciaba el negro cabello.
-No era por el, era por todo, era por ti - la etapa agresiva ya había pasado, ahora estaba en la etapa depresiva. Los ojos del rubio se iluminaron, ¿había escuchado bien?
-¿Por..por mi? - pregunto, no lo podía creer.
-Si, por ti, por que todo es tu culpa, por que todo ha cambiado desde que apareciste tu - dijo ella sin evitar que de nuevo unas lagrimas salieran de sus profundos ojos azules - y lo peor es que nunca podré saber que es lo que sientes.
-¿Tu no lo entiendes verdad? - dijo el rubio apasionadamente apretándola mas contra si - tu posees mi corazón, por que yo, por que yo te amo - y dicho esto la beso apasionadamente, al calor de la chimenea se amaron desesperadamente, se amaron como nunca antes, se amaron de verdad, sin ya importarles nada, olvidaron el mundo y se centraron solo en ellos.
Al terminar, al quedar exhaustos los dos yacían enlazados.
-¿Qué sientes tu por mi Vivian? - pregunto susurrante el rubio temiendo que no fuera la respuesta deseada.
-Es obvio, yo también te amo - dijo ella susurrándole al oído -¿y es verdad lo que tu dijiste?
El ojigris asintió - mi corazón será tuyo hasta mi muerte, aun después de ella - dijo mientras la besaba otra vez.
-Buenas tardes damas y caballeros -resonó la voz amplificada del señor Gogól- bienvenidos a la segunda prueba del torneo de los tres magos, les recuerdo que los puestos están de primera la señorita Vivian Gray de Hogwarts -muchos gritos y aplausos- de segundo Igor Karkarov de nuestra querida Durmstrang -sonaron aplausos y chiflidos- y de tercera Madelaine Curie de Beauxbattoms -también hubieron aplausos aunque menos entusiastas- Señores, tranquilícense, la segunda prueba consiste en sumergirse en el mar congelado y buscar alguno de los tres trofeos que están sumergidos en el fondo, el que encuentre el de oro será el primero, el que encuentre el de plata será el segundo y el que encuentre el de cobre será el tercero. Prepárense campeones y... ya.
Igor fue el primero en sumergirse, llevaba una capa de piel y parecía tener un hechizo para calentarse, Madelaine fue la segunda y se sumergió con un traje muy parecido al que los muggles usan para bucear, y ante el asombro de todos Vivian se sumergió con un simple bikini en el agua congelada.
La pelinegra se hundió en el agua fría ante la mirada de incredulidad de todos, ya en el agua se convirtió en una imponente foca y comenzó con su búsqueda. Descubrió que había muchos obstáculos pero para ella no fueron complicados, en un par de ocasiones se cruzo con los otros competidores que no se daban cuenta de su identidad, al fin logro divisar el bellísimo trofeo de oro, volvió a su forma humana y lo agarro.
-y la ganadora es Vivian Gray -resonó la voz de Albus Dumbledore- de segundo el señor Igor Karkarov y la señorita Curie ha sido descalificada ya que le ha dado una hipotermia por culpa del agua tan helada -todos observaban a los dos campeones, Karkarov apenas hacia un gesto de asentimiento ya que estaba muy cansado, conseguir el trofeo de plata le había costado mucho esfuerzo, en cambio Vivian sonreía abiertamente, en especial a sus amigos que en ese momento corrían a felicitarla.
-Guau Vivian -exclamo adulador Peter- eso fue magnifico.
-Si -asintió James- ¿Pero como hiciste para no tener frió con ese mar helado?
-Truquitos que una tiene -respondió Vivian riendo.
-Te luciste de verdad amor -dijo Sirius mientras la abrazaba por la cintura y la besaba. Unos ojos grises miraban con rabia desde la tribuna como Black besaba a SU chica, pero no podía hacer nada, eso ya lo había arreglado con Vivian.

.........................................................Flash Back..................................................
Vivian lo miraba a los ojos acostada entre sus brazos, lo veía con cierta incertidumbre.
-¿Y como vamos a ocultar que estamos juntos? -pregunto refugiándose mas en los brazos de Lucius.
-No lo sé -fue la única respuesta del chico.
-Pues yo creo que lo mejor es continuar con nuestras respectivas parejas -respondió ella arropándose bien- tu con Narcissa y yo con Sirius.
-Olvídalo -dijo él incorporándose- no te voy a compartir con nadie.
-Pues te va a tocar, es la única manera -dijo ella amenazadoramente, después dijo en un aparente tono casual- si no aceptas no habrá nada que ocultar.
El rubio volvió a recostarse, cada vez le asombraba mas el carácter de Vivian, podía ser tan dulce e indefensa en un momento para cambiar a ser amenazante y peligrosa, él sonrió- Esta bien, tus deseos son ordenes para mí.
La chica sonrió- me alegra que lo sepas, pero promete que no intervendrás en mi relación con Sirius.
El rubio después de mucha reticencia accedió, desde ese momento renunciaba a su derecho sobre Vivian
...................................................Fin Flash Back..................................................

-Hey, hey -bufo Remus- no coman delante del hambriento.
Vivian y Sirius rieron.
-¿Con quien vas a ir Cornamenta? -pregunto Sirius.
-Con Evans, el baile pasado fue una maravilla -dijo James pensativo- hasta que ella salió llorando.
-Fue tu culpa Cornamenta -lo reprendió cariñosamente Vivian- según lo que ella me dijo fuiste un tarado.
Todos rieron.
-Ese baile fue de mundial -dijo soñadoramente Remus, él había pasado esa fiesta con una linda chica de Hufflepuff- espero que este sea igual o mejor.
-En cambio para mí fue horrible -dijo cabizbajo Sirius, ya que él esa noche había peleado con su novia y se había quedado con una chica de la que ya ni siquiera se acordaba- por que mi novia se enojo y me dejo botado yéndose con un tipo encapuchado -dijo mirando de reojo a Vivian- del que ni siquiera sabemos la identidad -esta vez todas las miradas se dirigieron a Vivian, ella simplemente sonrió.
-Ya saben que no les puedo decir -dijo levantando los hombros, al notar que nadie la dejaba de mirar cambio el tema estratégicamente- Bueno, el hecho es que todos tenemos pareja menos Cornamenta.
El chico salto ofendido- ya te dije que voy con Evans.
-Si claro, y yo voy con merlín- respondió sarcásticamente Vivian, todos rieron.

-Así que vas al baile con Back -dijo Lucius apoyado en la puerta de la habitación de Vivian observando como esta se media el vestido para el baile- no entiendo por que pierdes tu tiempo, deberías quedarte conmigo acá, tengo muy buenas ideas sobre como quitarte ese vestido.
-Sabes que no iré contigo -respondió la chica sin dejar de observar el vestido que su abuela le había mandado, en verdad era muy bonito, era con colores azul degradados, de tiras y la falda era con un tajo diagonal que empezaba casi en la mitad del muslo de la chica y terminaba mas abajo de su rodilla- Además tu iras con Narcissa.
El rubio solo sonrió y se acerco a ella abrazándola por la espalda, los dos se quedaron mirando su reflejo, cualquiera que les viera pensaría que eran una feliz pareja.
-A propósito, fuiste muy buena en la prueba de hoy -dijo mientras la besaba- no te había podido felicitar antes por que estabas con tu noviecito, te ves muy bien en bikini -dijo mientras la llevaba hacia la cama- pero te ves mejor sin nada -la recostó y le empezó a quitar el vestido con suavidad, a cada caricia sentía como la chica se estremecía, esto le hacia excitarse, cada vez que hacían el amor era una experiencia completamente nueva, cada vez que estaban juntos se sentían felices al fin, ella estaba desnuda debajo de el, se giro y el quedo debajo de ella, Vivian empezó a quitarle la camisa mientras besaba su tórax, sus musculosos brazos, después se enlazaron siendo uno solo, amándose a pesar de todo, Amándose a pesar de ser tan distintos, amándose aunque no pudieran estar juntos.

-¡Guau! - exclamo Lucius al ver que ella salía de la habitación- te ves hermosísima, y pensar que estas noches serás para el imbécil de tu novio y no para mí.
-Sabes que siempre seré para ti - dijo ella sonriente, en realidad estaba radiante, con su lindo vestido azul, unas sandalias plateadas de tacón, un peinado muy casual y apenas maquillada, pero aun así se veía hermosa, ella siempre era hermosa, igual que él, él era muy apuesto, con su hermoso cabello rubio platinado, su cuerpo de modelo estaba cubierto con un elegante traje de paño negro. Lucius le ofreció sarcástica y a la vez galantemente el brazo a Vivian.
-Al menos permíteme acompañarte hasta la salida de la sala - ella asintió sonriendo y tomo el brazo que el rubio le ofrecía.
Al salir de la torre cada cual se fue por su lado, Lucius a recoger a su novia a la parte del castillo donde habían sido ubicados los slytherins. Vivian se fue hacia la parte del castillo de los gryffindorianos, había quedado de encontrarse con Lily para ayudarla a arreglarse, cuando llego a la habitación de la pelirroja se dio cuenta de que ella no estaba.

La pelirroja corría por los pasillos de Durmstrang, se le había hecho tarde en la biblioteca leyendo los miles de ejemplares curiosos que allí había, de pronto una mano la agarro del brazo y la hizo voltearse para quedar a pocos centímetros de la cara de un moreno con gafas, ella se soltó rápidamente.
-¿Qué quieres Potter? - dijo con un tono amargo.
-Quiero que vayas al baile conmigo - dijo el aludido acercándose a ella.
-Pues yo no quiero ir al baile contigo - dijo ella alejándose nuevamente, si dejaba que el se acercara caería como la ultima vez- además ¿para qué quieres ir conmigo? ¿Para demostrarme como un trofeo otra vez?.
En ese momento James entendió que era lo que había pasado el año anterior - Tu no eres un trofeo para mi Lily, sabes que siento algo mas profundo por ti.
-Pues no te creo, además no pensaba ir al baile - contesto ella, alarmada se dio cuenta de que estaba cediendo.
-Pues yo tampoco, mira para que no te preocupes por lo de estar conmigo delante de todos, no vayamos al baile - dijo James esperando un si por respuesta, vio que la chica estaba a punto de asentir y agrego- tengo un muy buen plan para esta noche, te aseguro que seré un completo caballero - la chica dudo por cortos instantes pero al final accedió, y se fue con James en dirección opuesta a la de su habitación.

-Te ves divina - exclamo Sirius saliendo al encuentro de Vivian y besándola apasionadamente.
-Gracias, tu también estas muy guapo - y así era, el chico llevaba un traje negro con camisa blanca que le quedaba muy bien, aun así su cabello caía desordenadamente por su frente como siempre- ¿Has visto a Lily? No la encuentro por ningún lado.
-No he visto a Evans - dijo el indiferente- ¿y tu has visto a Cornamenta?
Ella negó, de pronto los dos se miraron y estallaron en carcajadas, era posible, incluso probable que sus mejores amigos estuvieran juntos.
-¿Me permite la primera pieza mademoiselle? - dijo galantemente, ella sonrió y asintió, comenzaron a bailar, los dos eran excelentes bailarines y adoraban danzar, esa seria una noche inolvidable para los tres, para Sirius que era feliz junto a su novia, para Vivian que era una excelente bailarina y adoraba las fiestas, pero en especial para Lucius que miraba con profundo odio como la pareja se besaba apasionadamente en medio del salón.
Blog sobre salud

 

La pelinegra caminaba por en medio del bosque, esa era la tercera prueba y la mas decisiva, tenia que encontrar una especie de flor, y quien la encontrara primero será el ganador, Vivian caminaba perezosamente, ya no le parecía ni tan importante ni tan interesante el torneo, ya no tenia ganas de nada , una fría lagrima cayo por su mejilla, no podía evitar recordarlo.

..........................................Flash Back.....................................

Vivian entraba por la puerta de la sala que compartía con Lucius, al pensar en el rubio suspiro, inevitablemente su mirada se dirigió hacia la habitación de el, la puerta estaba cerrada, seguramente estaría durmiendo, ya que era muy tarde, Vivian estaba muy cansada, y no era para menos, ya que esa era noche de luna llena había acompañado a Remus y a sus amigos al bosque, cuando paso por el frente de la habitación del rubio no pudo evitar pararse en frente de ella, iba a entrar para darle una sorpresa cuando escucho su voz.

-Tus ojos son tan ardientes

como mi misma pasión,

tus labios son tan sensuales

que encienden en mi

pensamientos antes inexistentes,

eres adictiva,

tan adictiva

tan hermosa

como un veneno dulce,

me deleitas

pero al mismo tiempo

me haces daño,

un daño terrible,

me causas el dolor

de saber que jamás

serás para mi,

siempre para otro,

jamás para mi.

Los músculos de Vivian se tensionaron, en ese momento estuvo segura de que Lucius estaba con alguna chica, pudo haberlo comprobado con enfocar su mente en la habitación del rubio pero se abstuvo, el jamás le había hablado así a ella, el jamás había sido tan romántico con ella, y no quería saber quien había socavado su puesto junto al rubio.. si es que alguna vez había habido alguno. Jamás Vivian estuvo tan equivocada, si hubiera sabido la verdad sobre los verdaderos sentimientos de Lucius, habría aprovechado los pocos momentos felices que le quedaban junto al único hombre que amaría en su vida.

............................Fin Flash Back........................................

Diviso la flor después de muchos obstáculos, tenia los pétalos blancos como la nieve, y en el centro era roja, roja como una gota de sangre, Vivian se acerco hasta ella y la toco, sintió como se le escapaba el aire, idéntica sensación a la que sentía cuando se desaparecía, de pronto se vio en el centro del estadio de Durmstrang y sintió como alguien alzaba su brazo en señal de victoria.

-La señorita Vivian Gray es la ganadora del torneo de los tres magos- la chica sonrió a la multitud sin ganas, estaba muy deprimida por lo sucedido con Lucius, vio como todos los de Hogwarts iban a su encuentro y la alzaban entre sus amigos, Remus, James, Peter y su novio Sirius.... su novio, el si la quería de verdad, el jamás la traicionaría, esta vez sonrió abiertamente, no iba a permitir que un simple slyheriano la pisoteara e hiciera con ella lo que le venia en gana.

 

Lucius caminaba hacia los aposentos que compartía con Vivian mientras que se preguntaba por que la chica no le había dirigido una mirada en todo el día, cuando llego a la sala vio algo que no le gusto nada, Su chica, Su pelinegra, la hermosa muchacha que el amaba se besaba descaradamente con el estúpido de Black, y no solo se besaban, ella le estaba desabrochando la camisa mientras que el le metía la mano por debajo de la falda, estaban acostados en el mullido tapete al frente de la chimenea, el tapete donde Lucius y Vivian habían pasado tantas noches juntos, un destello de peligro brillo en los grises ojos del rubio.

-Buenas noches, Gray -dijo dirigiéndose a la chica, fingiendo una cordialidad que no sentía, la chica lo miro e hizo algo insospechado para el rubio, le sonrió fríamente y siguió masajeando los pectorales de su novio, el rubio se sentía aun mas furioso ¿qué había pasado? ¿qué había cambiado de la noche a la mañana para que Vivian se comportara así con el?- ¿Le podrías decir al imbécil de Black que se largue? -la pareja lo ignoro por completo- HEY BLACK QUE TE LARGUES DE MI SALA.

Esta vez la chica se incorporo mirando al rubio mientras se abotonaba la blusa.

-Te recuerdo que esta es también mi sala -respondió fríamente soportando la mirada de furia de Lucius- así que si no te molesta por favor enciérrate en tu habitación o vete, no quiero que nos molestes esta noche.

El rubio la miro incrédulo, chasqueo los dedos y al instante apareció el elfo domestico de la familia, Lucius le dio una simple orden.

-Desaparécete con el intruso -el elfo se inclino y camino hacia Sirius que trato de zafarse de el, pero no lo logro y los dos desaparecieron con un fuerte ruido.

-¿QUE TE PASA EH? ¿NO PUEDO ESTAR CON MI NOVIO EN MI SALA? -la chica le gritaba en la cara, primero la hacia ilusionarse, y después actuaba como si ella fuera de su propiedad- NO TIENES NINGUN DERECHO.

-SI TENGO UN DERECHO -grito el mas fuerte, muy resentido- el derecho de que te amo.

La chica contrajo su semblante- Pues ya no te lo creo Malfoy, ya no creo nada que venga de tus mentirosos labios, y diciendo esto corrió hacia su habitación

,¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø,¸¸,ø¤º°º¤ø,¸ ¤ø,¸ °º¤ø,¸¸,ø¤º°°º,¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸ ¤ø,¸ °º¤ø,¸¸,ø¤º°°º

Había pasado una semana después del incidente con Vivian, Lucius aun no entendía que era lo que había pasado, el no había hecho nada malo, se levanto desnudo de la cama donde reposaba su novia, aunque se acostara con muchísimas ninguna igualaba lo que sentía junto a Vivian, se acerco hacia la ventana, la lechuza de su familia golpeaba insistentemente el cristal, el cogió el pergamino que pendía de la pata del animal.

Hijo:
No se si te has enterado de los últimos pasos del señor tenebroso, el es en verdad muy inteligente, recuerda que lucha por nuestra causa, me sentiría tan orgulloso de pertenecer a los caballeros de Walpurgis, pero como sabes ya estoy viejo y no sirvo para eso, ojala algún joven ayude al señor tenebroso en mi lugar
Tu padre


Lucius sonrió, descubrió la propuesta velada de su padre, ¿que perdería?, lo único por lo que valía la pena luchar ya no estaba junto a el desde hacia una semana, además lo que decía su padre era cierto, el señor tenebroso luchaba por lo justo, la extinción de los sangres sucias y el poder para los magos, saco una pluma de un cajón y le contesto a su padre.

Padre:
Estoy seguro de que te gustara lo que te respondo, lo he estado pensando y tengo plena seguridad de que ser un caballero del señor tenebroso es mi destino, según he escuchado hace iniciaciones en Hogwarts a los alumnos de séptimo grado, me gustaría ser iniciado cuanto antes, no sabes como deseo la extinción de los asquerosos sangres-sucias, te agradecería que me consiguieras mas información sobre las iniciaciones.
Lucius.


Sonrió y ato su carta a la pata de la lechuza, en ese momento estuvo seguro de haber hecho lo indicado, no sospechaba cuanto sufriría por su decisión, se asomo por la ventana, y sorprendido vio a una persona cubierta con una capa negra que se dirigía apresuradamente al bosque helado de Durmstrang, una corazonada le dijo al rubio de quien se trataba, se vistió lo mas rápido que pudo y salió de la fortaleza hacia el bosque para resolver de una vez por todas el problema.

Ella salía de la sala común, jamás se había sentido tan triste, una semana sin el, sin su olor, sin su cuerpo, lo extrañaba demasiado, pero no podía dejar de estar dolida, estaba con otra, esa noche ni siquiera había llegado para dormir, una lagrima se derramo por sus ojos azul profundo, Vivian estaba cansada de llorar, pero no podía evitarlo, no podía evitar amarlo, no podía evitar sufrir, se puso una capa negra y salió hacia el bosque, definitivamente necesitaba soledad y tranquilidad.

El la vio allí, tan frágil pero a la vez tan fuerte, estaba parada sobre la superficie congelada del lago, de espaldas hacia el, su cabello negro volaba con el viento, se había quitado la capa y ahora solo la cubría una delgada túnica, pero ella no sentía frío, tan fría, tan increíblemente lejana, ella sintió su presencia y se volvió hacia el, esa visión se grabo indeleblemente en la retina de Lucius, ella con su cabello flotando al viento, sus ojos azules mas profundos que cualquier pozo, un aura de tristeza la rodeaba, una tristeza aun mas antigua que el mundo, por un momento a el le dio la impresión que estaba viendo todas las eras del mundo en esos ojos, que estaba viendo todos los mundos en esas profundas pupilas, borro esos pensamientos y se dirigió hacia ella.
-Dime que fue lo que cambio -dijo cuando estuvo cerca a ella- dime por que ya no me quieres mas.
No había furia en los ojos de Vivian, solo una profunda tristeza que desgarraba el corazón del rubio.
-No tenias que haberme mentido, no tenias que haberme ilusionado -dijo ella sin mirarlo, hubo un momento de silencio, el quiso replicar, pero ella lo miro a los ojos y hablo- me hubieras dicho que solo era un juego, un simple juego, y así no hubiera caído.
-No, no lo entiendo -dijo el confuso.
-No hace falta -dijo ella esbozando una triste sonrisa- te escuche el día antes de la prueba con ella, jamás había escuchado palabras tan lindas, y menos provenientes de tus labios, solo me resta desearte felicidad.
El lo entendió todo, esa noche el no estaba con nadie, solo escribía una poesía, una poesía para Vivian.
Ella esperaba una respuesta y al no recibirla su sonrisa triste se hizo mas notoria, empezó a llover, ella se puso su capa nuevamente y se dirigió hacia el castillo, dejando al rubio solo con sus pensamientos.

Ella se alejaba, el no reaccionaba, no lo podía creer, todo ese problema, ¡simplemente un malentendido!, en realidad se sentía feliz, al final no había hecho nada malo, solo había sido un malentendido, sonrió y se dirigió corriendo hacia la sala donde estaba seguro, estaría Vivian.

Vivian lo vio entrar, completamente empapado, sonrió melancólicamente mientras que el fuego de la chimenea a la que miraba se reflejaba en sus ojos, ella pensaba que el iba a pasar de largo pero se equivoco, sintió una mano en su hombro.
-Esto no fue mas que un malentendido -dijo susurrante al oído de la chica, le dio la vuelta al sillón, se arrodillo tomándole las manos y le explico todo.
Al terminar de contar ella sonrió, sus ojos aun tenían una nota de tristeza que fue opacada unos segundos por una oleada de felicidad, Lucius la cargo hacia su habitación y allí la hizo suya como tantas veces lo había hecho, pero la tristeza en ella no se había desvanecido.
Sus recuerdos milenarios se habían despertado de nuevo, rememoro su historia, la historia mas triste jamás contada, la historia que estaba condenada a repetirse hasta la eternidad, la historia de Nimue y Liadon, la diosa que se atrevió a amar a un mortal y el mortal que se había creído digno del amor de la mas grande de las diosas, de la mas poderosa, ambos habían cometido un error al principio y por eso estaban condenados, ambos las criaturas mas bellas de todos los mundos, la historia de Nimue y Liadon, de Vivian y Lucius hasta ahora comenzaba.

 

 

-Eres como un arpista -ella lo observaba con la mirada profunda y melancólica que había adquirido después de la pelea que habían tenido hacia casi dos meses, el la miraba con sus ojos llenos de amor y de arrepentimiento, no sabia aun si confiarle a Vivian su decisión ya tomada, Lucius ni siquiera imaginaba que ella ya la sabia, desde siempre el había tomado esa decisión, ella susurro- Tienes manos de arpista.

-No se ni siquiera cantar -dijo el extrañado por lo que ella decía, le parecía que lo había escuchado antes, era como un ritual mil veces practicado, de los labios del enamorado de la diosa salieron las palabras que confirmarían su amor antes de que se separaran- ¿Dónde esta mi arpa?

-Yo, por supuesto. Mi corazón son las cuerdas de tu arpa -El sonrió, definitivamente sentía una sensación de haber escuchado eso antiguamente, ella irradiaba poder en ese momento, el no lo percibía en toda su inmensidad, ya que era muy joven, e iba a aprender, ella se levanto del lecho y lo beso -¿Recuerdas lo que dijiste la primera noche?.

El sonrió, sabia a que se refería- mi corazón será tuyo hasta mi muerte, aun después de ella- no sabia lo ciertas que eran sus palabras, lo ciertas que habían sido siempre, un destello de dolor brillo por unos instantes en las pupilas de Vivian pero ella se esforzó en borrarlo, se besaron apasionadamente, ya casi era el tiempo, la primera despedida.

Lucius la separo delicadamente, ya había tomado una determinación -Te quiero decir algo.

 

-Pues dime -dijo ella estirándose en la cama como una gata.

-Yo.. yo tome una decisión -titubeaba, pero no se iba a arrepentir a ultimo momento, ella se merecía la verdad- cuando estuvimos peleados, seré un Caballero de Walpurgis, dentro de poco el señor tenebroso me iniciara -El semblante de Vivian había cambiado radicalmente, ahora mostraba el dolor que antes había estado velado por una mascara.

-No lo hagas, por favor -el negó con la cabeza y la vista en el suelo- por favor, no podremos estar juntos después de eso, jamás.

-¿por qué no? -pregunto el con un destello de anhelo en sus ojos- eres una sangre limpia, podrías casarte conmigo o unirte a el.

Vivian se zafo de su abrazo bruscamente -jamás me uniría a ese criminal, y lo sabes bien -dijo ella con la cabeza en alto- te pido por favor que no te unas a el, si no quieres hacerlo no podremos estar juntos nunca mas.

-¿por qué tienes que complicar las cosas? -dijo el acercándose a la ventana- si no quieres unirte a el, simplemente cásate conmigo.

Ella lo interrumpió -no lo entiendes, yo no puedo estar cerca de el, hay una vieja deuda que el debe pagar.

-¿A que te refieres? -dijo Lucius acercándose confundido- ¿una deuda?

-Pronto lo sabrás, piensa Lucius -dijo ella con voz siseante- en que si te unes a el te separas de mi -y diciendo esto salió de la habitación del rubio dejándolo sumido en profundos pensamientos.

,¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸ ¤ø,¸ °º¤ø,¸¸,ø¤º°°º,¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸ ¤ø,¸ °º¤ø,¸¸,ø¤º°°º

Sus ojos se adaptaron a la oscuridad, estaban cerca, los percibía, el destello de una hoguera las hizo voltear hacia el lugar.

-Es aquí Vivian -transmitió la loba mentalmente.

-Lo se -pensó la diosa transformada en loba.

-¿Estas segura de lo que haces? -comunico Grimya- sabes que si lo ves te harás daño.

-Sabes bien linda, que esta historia siempre me ha procurado dolor- hasta en sus pensamientos se percibía el sufrimiento de su alma.

-No lo hagas por favor, mi señora -dijo la loba asustada.

-Lo siento Grimya, sabes que es necesario -pronuncio mentalmente la diosa mientras volvía a su forma humana.

Era un claro en el corazón del bosque prohibido, ningún lugar mejor para la iniciación de Voldemort, y allí lo vio, rodeado de chicos a los cuales conocía, por fin veía a su padre, a su alrededor estaban Bellatrix Black, Rodolphus Lestrange, Rabastan Lestrange, August Rookwood, Nott, Yaxley, Crabbe, Callahan, Avery, Alecto y Amycus Carrow, Zabini, Goyle, Severus Snape, Regulus Black y Narcissa Black que miraba con adoración a Lucius Malfoy, Vivian no pudo evitar que una lagrima rodara por su mejilla, escondida detrás de un árbol presenciaba la iniciación.

-Están aquí para jurar lealtad de por vida al señor tenebroso -dijo un hombre encapuchado al lado de Voldemort- en esta sagrada noche se convertirán en Caballeros de Walpurgis, se convertirán en justicieros -hubo vitoreos por parte de los chicos, el turno de hablar de Voldemort llego.

-Mis queridos pupilos, en esta noche los recibo con los brazos abiertos -dijo el que no debe ser nombrado con su voz tan fría- desde el momento de la iniciación ya no habrá marcha atrás, así que le ordeno a los cobardes que se retiren -nadie lo hizo- desde este momento me servirán a mi, y la causa que defendemos, la extinción de los muggles y sangres sucias y el gobierno de los caballeros de Walpurgis -hubieron mas vitoreos- me juraran lealtad, me entregaran sus vidas, su sangre, y yo a cambio los protegeré, los llevare hacia el poder y los marcare para siempre.

 

El hombre encapuchado se acerco a cada uno de los chicos con un recipiente y un cuchillo en la mano, les iba cortando la muñeca izquierda y vertía su sangre en la vasija, cuando termino le entrego la sangre a su señor el cual la lanzo al fuego mientras veía como desaparecía por completo.

-Me han entregado su sangre, ahora nos falta el juramento y la marca -dijo el con su voz perpetuamente fría.

Todos corearon a la vez.

- Juro por mis padres, mis amigos y mi vida, que hoy y siempre honrare al señor tenebroso, sirviéndole hasta el final de mis días, haciendo lo que el me ordene que haga aunque con ello acabe mi vida, juro jamás tener amistad con desagradables, sangres sucias, traidores y muggles, juro exterminarlos para siempre, juro jamás deshonrar el nombre de los Caballeros de Walpurgis con actos infames que causen la burla hacia nuestro grupo, y por sobre todas las cosas juro servir al señor tenebroso, respetarlo y honrarlo hasta el final de mis días.

Voldemort esbozo una media sonrisa -ahora hagan una fila delante de mi, es hora de marcarlos.

Todos hicieron la fila encabezada por Lucius, el señor tenebroso agarro su brazo y lo miro a los ojos -Lucius Malfoy, me servirás mucho en el futuro- apoyo su varita en el brazo del muchacho justo en medio de la cortada en su muñeca izquierda y en esta empezó a formarse la marca tenebrosa mientras que el rubio hacia un gesto de dolor.

Vivian se volteo y se apoyo en el árbol, no quería ver mas, sin embargo le iba a dañar la noche a su padre, espero a que todos fueran marcados y salió de su escondite.

-Hola padre -todos se volvieron hacia la sombra que había salido de la espesura del bosque, el semblante de Lucius se deformo por un momento, pero luego volvió a ser frío, los ojos de Regulus brillaron con mal reprimido sentimiento.

-¿Quién te crees que eres niñita, para venir a interrumpirme? -dijo Voldemort con un poco de enojo en su fría voz- creo que mis nuevos servidores tendrán su primera misión, mátenla.

Vivian no se acobardo, simplemente salió a la luz amenazadoramente para que Voldemort la pudiera ver por completo, hubo un destello de asombro en los ojos del que no debe ser nombrado, la chica que estaba delante de el era inmensamente parecida a Susan, pero había cosas muy diferentes, su porte, su desafío, su valentía, pero en especial su mirada, esa era su hija, era digna de serlo, pero aun así moriría.

-Yo te mate -dijo susurrante.

-Cierto padre -dijo ella con la voz mas fría que el- pero tu magia no es tan poderosa como la mía.

-¿Cómo te atreves? -dijo Voldemort amenazadoramente- mate a la puta de tu madre y a ti una vez, te puedo matar de nuevo, y esta vez también matare a Marianne.

Un viento sobrenatural empezó a agitar los cabellos oscuros de Vivian, sus ojos se tornaron naranjas.

-No te atrevas a tocarla -dijo ella con voz retumbante, jamás había estado tan letalmente hermosa, y su imagen se clavo como un puñal en los ojos de Lucius Malfoy- ni te enfrentes a mi, padre, no sobrevivirías, sin embargo esta no es tu hora, aun nos falta a los dos mucho camino -y mirando al rubio agrego- a todos nos falta, pero recuerda padre que te matare, aunque tenga que esperar cien años, y cuando lo haga escupiré sobre tu asqueroso cuerpo, y de ti no quedara ni el recuerdo, así como estos chicos te juraron su lealtad esta noche yo te juro que cumpliré mi venganza -y diciendo esto se interno en la espesura del bosque.

 

-Es hora de que regresen a la escuela, ya falta poco para que salgan de Hogwarts -dijo Voldemort, aun había mal reprimido enojo en su voz- cuando se gradúen ya los estará esperando una misión -y dicho esto desapareció.

Lucius no lo podía creer, así que Vivian era hija del señor tenebroso, eso era algo que no se esperaba, claro que pensándolo bien con Vivian todo sorprendía, se encamino a donde creyó estaba ella.

Cuando llego a la orilla del lago la vio allí, recostada sobre un árbol y mirando la luna llena, Lucius se acerco hasta ella.

-¿Por qué no me habías dicho que eras hija del señor tenebroso? -pregunto el susurrándole al oído.

-No te tengo que contar todo -dijo ella sin dejar de mirar la luna llena.

-No te tienes que vengar de el -dijo el suplicante- aun podemos ser felices, cásate conmigo.

Vivian por fin lo miro a los ojos -No puedo, prometí vengarme, y así tu o cualquiera se interponga lo matare y le procurare el dolor mas profundo que jamás haya existido.

-No lo hagas -dijo el otra vez suplicantemente- aun tenemos oportunidad.

-¿Oportunidad? -pregunto ella sarcásticamente- ¿alguna vez tuvimos oportunidad nosotros dos?, nunca Lucius, ahora esto nos separa mas que cualquier barrera.

Y diciendo esto se alejo del lugar dejando al rubio solo derrumbándose ante la actitud de Vivian.

Caminaba ciegamente por el bosque, ya nada le importaba, el se había ido con su enemigo ¿qué podría ser peor?.

De repente desde la copa de un árbol la atacaron.

La oscura figura cayo encima de ella, instintivamente Vivian se tumbo al piso y rodó, cuando se levanto vio que su contrincante era un hombre lobo, no lo reconoció, ni siquiera lo intento, quería lastimar, dañar, destrozar, quería sangre, necesitaba desfogar su ira, sus ojos se volvieron naranja fuego, el hombre lobo se lanzo otra vez hacia ella, Vivian se convirtió en una imponente pantera completamente negra, solo tenia una mancha blanca entre las orejas, sin piedad mordió al hombre lobo, le clavo sus colmillos, y sintió el gusto de su sangre, el licántropo lanzo un agónico aullido.

Un perro se lanzo después hacia ella, ella se arrojo sobre el y con sus garras lo rasguño profundamente dejando salir mucha sangre, un ciervo llego, era hermoso, no le importo, sentía una incontrolable furia y le fascinaba desfogarse, lo mordió aun con mas crueldad clavándole sus garras, su furia desapareció por completo, y se dio cuenta de lo que había hecho.

El hombre lobo, el perro y el ciervo, OH, por Dios, casi había matado a sus mejores amigos, la furia ya no existía, ahora daba paso a una sensación inmensa de culpabilidad, del cuerpo de los tres manaba sangre, lagrimas cayeron por el rostro de Vivian, todo por culpa de Voldemort, todo por culpa de Lucius.

No podía llevarlos a Hogwarts, ni tampoco podía dejarlos ahí, sonrió, era una diosa, nada era un obstáculo para ella, además recordó lo que le había mostrado su abuela en su primer año de escuela, hizo levitar los cuerpos de sus mejores amigos e hizo que la siguieran en un sobrenatural y sangriento desfile.

 

Este era el árbol, se alzaba imponente en un claro del bosque prohibido, susurro un antiguo hechizo y el árbol se abrió ante ella revelando una acogedora estancia, mucho mas grande de lo que se esperaba que fuera el tronco de un árbol, entro seguida por sus inconscientes amigos, con una simple orden mental aparecieron tres habitaciones muy bien amuebladas, deposito un cuerpo en cada cama y se puso en una labor de enfermera, les curaba las heridas a los tres, sintiéndose muy culpable por lo que había sucedido, era obvio que ellos no la habían reconocido ya que había usado una forma en la cual jamás se les había manifestado a ellos.

Sirius comenzó a abrir los ojos y miro a Vivian como embobado, simplemente acertó a sonreírle, trato de levantarse, pero sentía un fuerte dolor en todo su cuerpo y desistió de su intento, Vivian intento tranquilizarlo.

-Perdóname Canuto -dijo ella sintiéndose muy culpable.

-¿Perdonarte que? -dijo el muy confundido- solo recuerdo que había un gran animal en el bosque que nos ataco, ¿por qué estas tu aquí?.

-Por que yo soy ese animal -dijo Vivian sintiéndose como un trapo sucio- me puedo convertir en todos los animales que yo quiera, estaba furiosa por que había peleado con.. -casi se le escapaba- con alguien, estaba rabiosa y no me di cuenta de lo que hacia.

El sonrió -Tranquila, tu jamás me harías daño en tu sano juicio, estoy seguro -pero que equivocado estaba, en la vieja historia siempre había una victima, y esta vez seria el- A propósito, ¿Dónde estamos?.

-Estamos en un legado de la familia Gray -ella sonrió, le fascinaba esa historia, al menos podría contarle algo de sus orígenes a Sirius- estamos dentro de un árbol del bosque prohibido, fue transplantado hasta acá, ¿Sabes la historia de Merlín? ¿Sabes cual fue su final?.

-Claro que lo se -contesto el con un gesto de autosuficiencia- cualquier mago lo sabe, el final si no estoy mal fue que cayo bajo los embrujos de la Dama del lago, una tal Vivian du Lac y ella lo encerró en un árbol, pero no me digas que...

-Si, este es el árbol, acá paso Merlín sus últimos días hasta que decidió dejar de vivir -ella sonreía, al menos era sincera en algo con Sirius- la Dama del lago es un ancestro mío, igual que Merlín, tuvieron una hija que ella escondió, la Dama amaba de verdad a Merlín.

-Claro que no -salto Sirius- si lo hubiera querido no le habría hecho eso.

-Si lo amaba -dijo Vivian con una sonrisa triste, recordaba que había pasado, había sido una de las tantas encarnaciones en las que habían venido a uno de los mundos para sufrir Nimue y Liadon, el amor de la Dama del lago y del mejor mago de todos los tiempos jamás fue posible, se amaban de verdad, pero nadie lo había entendido, aun en este tiempo ella seguía siendo juzgada por algo que se vio obligada a hacer, su mirada triste persistía, pero siguió hablándole a su novio con una voz neutra- este es el famoso árbol, y aquí esta enterrado Merlín.

Sirius abrió los ojos como platos, el sueño de todo mago era saber donde se encontraba Merlín, y el lo sabia ya, pero esto no le proporcionaba alegría, lo que se la proporcionaba era saber que Vivian confiaba lo suficiente en el, tanto como para contarle esa historia.

 

Sin poder evitarlo la beso con deseo, y por primera vez la hizo suya, pero ni siquiera presentía que ella jamás lo amaría tanto como el a ella, se dio cuenta que no era la primera vez de la chica, pero no le importo, ahora estaba realmente seguro de que la amaba, de que Vivian era la mujer de su vida, y que compartiría su existencia con ella para siempre, bueno, al menos eso era lo que creía.

Sirius le hacia el amor, se sentía vacía, mientras que el la besaba, la tocaba, la amaba, no pudo evitar que una lagrima que el no percibió corriera por su mejilla, el no era Lucius y jamás lo seria, jamás sentiría con Sirius lo que sentía con el rubio, los dos la amaban, pero era un amor completamente distinto, ella también los amaba a los dos, pero entre esos dos sentimientos no había comparación, a Sirius lo amaba como a un primer amor, casi como un hermano, algo mas que un hermano, no sabia explicarlo bien, en cambio a Lucius, a Liadon lo amaba de una forma completamente distinta, una forma de amor que jamás habían sentido otros seres, solo ellos estaban autorizados para sentir ese tipo de amor, y lo pagaban con creces, se amaban de una forma tan profunda, tan nociva, pero se amaban como nadie.

Sirius yacía a su lado, observándola, observando su belleza, esa belleza que deseaba para el por el resto de la vida, se incorporo para quedarse mirándola a los ojos, la amaba, la amaba profundamente.

-Vivian -su voz vacilaba, había tomado una decisión, pero no era una precipitada, sino una que había tomado hacia tiempo, ella noto el tono de su voz y lo volteo a ver con un gesto de interrogación en sus bellísimos ojos, el siguió- Se que somos muy jóvenes para esto, se que quizás me dices que no, pero solo te digo que yo esperare mucho tiempo, todo el que me sea posible esperando tu respuesta -tomo aire, jamás antes de amar tan profundamente a Vivian había pensado que le fuera a decir a alguien algo parecido, se arrodillo frente a ella, tomo aire- Quería saber si, ufffffff, quería saber si tu ¿te casarías conmigo?, no digo ahora, mas tarde, en dos años, diez, veinte, no importa.

Bailaba acompasadamente con Sirius con la cabeza apoyada en su pecho, miles de recuerdos pasaban por su mente, la mayoría de los cuales tenia como protagonista a Lucius Malfoy, Sirius le levanto la cara y la beso, ella le correspondió mientras unos ojos grises centelleaban de furia al verlos, Vivian estaba imponente, tenia un vestido negro atado al cuello y completamente pegado hasta la cadera mostrando sus perfectas curvas, de ahí para abajo la falda se ensanchaba, su maquillaje realzaba sus ojos y solo tenia un poco de brillo labial que Sirius le había quitado ya con sus besos, era la noche de despedida de Hogwarts y la tenían que disfrutar, al día siguiente partirían y no volverían a ser estudiantes, ya que este era el baile de graduación.

Vivian seguía bailando con Sirius, los dos ya estaban muy cansados así que Vivian se separo de el.

-Creo que ya es hora de irnos a descansar -susurro seductoramente al oído de Canuto- nos vemos mañana.

El la cogió de un brazo- Quédate esta noche conmigo.

-No, no puedo, tengo muchas cosas que arreglar -mintió, en realidad necesitaba despedirse de Lucius.

 

-Esta bien amor -dijo el agarrandola de la cintura y sonriéndole tentadoramente- nos veremos mañana -y le dio un largo beso en los labios.

La chica estaba en el balcón de la torre de los premios anuales, se sentía agotada, pero tenia que esperar a Lucius, necesitaba sentir que era suyo por lo menos una ultima vez, aunque sabia que el rubio siempre le pertenecería, el retrato que cuidaba la sala se abrió y dejo pasar la figura de un apuesto chico.

-Hola Lucius -dijo ella acercándose a el y dándole un corto beso en los labios, un roce apenas.

-Hola Vivian -el la agarro de la cintura profundizando el beso y se dejo envolver del seductor aroma que ella despedía.

-Tenemos que hablar -pronuncio ella tomándolo de la mano y llevándolo hacia el balcón, cuando llegaron Vivian tomo aire y dijo de sopetón- Sirius me ha pedido que me case con el.

Lucius sonrió- Es obvio, siempre ha tenido la ilusión de que tu lo quieres y que eres el amor de su vida, que iluso ¿no? -dijo el encarando la luna menguante que brillo sobre su pálido semblante- pobre, no sabe que jamás serás de otro que no sea yo.

-Yo le dije que si -expreso Vivian, sus palabras fueron como lanzas que atravesaron el corazón de los dos.

El semblante del rubio se puso tan pálido que rayaba lo imposible -¿Le dijiste que si?

-Si, hace como dos meses -dijo ella mirando hacia el bosque prohibido evitando mirar a Lucius- es lo mejor para todos, espero alejarme de ti y...

-¿Alejarte de mi? -dijo el agarrandola de la cara y obligándola a mirarlo, sus ojos grises echaban chispas- pareciera que fueras mi enemiga, ¿por qué te gusta hacerme sufrir?.

-Si no lo hago sufriremos mas- dijo ella encarándolo- y además tu te tienes que casar con Narcissa.

-Al diablo con Narcissa y con el mundo -estaba fuera de sus casillas- yo no me voy a casar con nadie que no seas tu.

-Lo tienes que hacer -dijo ella aparentando una frialdad que no sentía- tuve una visión del futuro y es necesario que todo sea así.

-Nuestro destino es lo que nosotros mismos trazamos, no importan las visiones-sus ojos la miraron suplicantemente- por favor Vivian no nos separes.

-Lucius estamos separados desde que existimos, sabes tan bien como yo que todo esto no debió pasar -el se asombro de su frialdad ¿cómo podía ser así en esos momentos?, lo intento por ultima vez.

-Vivian, por favor no nos hagas sufrir, no separes nuestros caminos -a los dos les dolía hasta los limites de lo inimaginable esa conversación.

-Nuestros caminos están separados desde hace mucho -con un rápido gesto arremango la manga de la túnica del rubio y la marca tenebrosa que el tenia en el brazo izquierdo brillo a la luz de la luna- tu elegiste tu camino y yo el mío, tu elegiste venerar y ayudar a mi padre, yo elegí destruirlo, ya no hay marcha atrás, el pasado ya paso, ahora lo mejor es separarnos, hacer nuestras vidas, y espero que no te arrepientas de haberte unido a Voldemort.

El chico la miraba anonadado, era increíble, era tan fría, extraordinariamente fría, se acerco de nuevo hacia ella, apoyo su barbilla en el cuello de la chica y comenzó a cantarle al oído.

- No te pares frente a mí

con esa mirada tan hiriente

puedo entender estrechez de mente

soportar la falta de experiencia

pero no voy aguantar

 

¡Estrechez de corazón!

No vuelvas hablar así

no rebajes estas relaciones

si vivimos de cariño y besos

no me digas de odios y traiciones

¿cuántas cosas se dirán?

en la guerra del amor

las palabras son cuchillas

cuando las manejan

orgullos y pasiones

estas llorando y no haces nada

por comprender a nadie excepto a ti

oye, no voy a aguantar

tu no puedes demostrar

oye, no voy a aguantar

¡Estrechez de corazón!

Un lagrima negra rodó por el semblante inexpresivo de Vivian

-No destruyas porque sí

no quieras borrar cada momento

la felicidad no tienes

porque incinerarla

junto al sufrimiento

no te pido nada más

que valores este amor

que lo guardes en un libro

y lo atesores

cerca de tu corazón

tu sabes cuanto se ha querido

has abrazado lo mismo que yo (oooh!)

hoy no puedes demostrar

yo no tengo que aguantar

no, no puedes demostrar

¡Estrechez de corazón!

Ooooh! Tu corazón

No te pares frente a mí

con esa mirada tan hiriente

pon tu mano en mi pecho y reconoce

que este latido no se miente

lastima que sea así

es el juego del amooor

cuando más parece firme

un castillo

se derrumba de dolor

Estás llorando y no haces nada

por perdonar a nadie, excepto a ti

estrechez de amor, egoísmo

estrechez de razón, no me miras

oye no voy a aguantar

¡Estrechez de corazón!

Ooooh! Tu corazón

Ooooh! Tu corazón

¡Estrechez de corazón!

Lucius se separo de ella lentamente y la miro a los ojos, lagrimas brillaban en su perfecto rostro, como también brillaban en el de el.

-Así que esto es una despedida -dijo el expresando dolor en su voz.

Ella asintió, no quería hablar, la voz le temblaría, mas lagrimas surcaron sus suaves mejillas.

-Adiós pues, y no olvides que te regale mi corazón, es algo que será para siempre tuyo -la voz de Lucius se quebró, siguió- y que es algo que jamás me podrás devolver -y diciendo esto se alejo hacia su habitación y dejo sola a Vivian derramando mas lagrimas y derrumbándose sobre ella misma, un dolor profundo traspasaba el corazón de los dos, un dolor que no podía ser sanado ni con la mas terrible condena que existía, un dolor eterno, un sufrimiento tan antiguo que hacia que el viento pareciera joven.

Vivian miraba atentamente como gruesas gotas de lluvia caian al otro lado de la ventana, estaba sentada en el divan de la habitación de Sirius mirando una tarde lluviosa en Grimmauld Place, Walburga la madre de Sirius entro con una amplia sonrisa, adoraba a Vivian, y tambien adoraba el hecho que Sirius se fuera a casar con ella, era una sangre limpia, mas que cualquiera, decian que su familia provenia de la mismísima Circe, tenia apellido, fortuna, fama y belleza, nada mas se podria pedir, excepto tal vez que ella se hubiera decidido por Regulus, para la señora Black el era mucho mas digno que Sirius.
-Ya ha llegado la modista, querida, esta esperando abajo -Vivian se volvio hacia ella con una insulsa sonrisa, por poco se le habia escapado una lagrima, viendo la lluvia, recordando, un lago y un horrible malentendido, sus ojos eran tristes, la señora no lo noto y siguió hablando como si le hubieran dado cuerda -espero que te guste el diseño que escogi para ti, es realmente fabuloso, ademas la modista es maravillosa, recuerda que ya nos queda poco tiempo, menos de cuatro meses para tu boda, OH por Merlín, no se que voy a hacer con tanto trabajo -concluyo haciendose la victima.
-No se preocupe Señora Black, todo estara listo sin ningun contratiempo -respondio de mala gana Vivian.
-Ya te he dicho que no me digas señora -dijo la madre de Sirius- dime Walburga.
-Si Se.. Walburga.
La mujer sonrio satisfecha -Vamos pues.
La señora salio de la habitación seguida de Vivian, jamas habia creido que una boda fuera tan difícil de planear.
Ya habia pasado un año desde su salida de Hogwarts, ya eran experimentados aurores todos, Lily, Sirius, Remus y James (a Peter lo excluyo por que no me importa que hizo de su asquerosa vida), era increíble como James y Lily se habian casado antes que la famosa pareja de Hogwrts Black-Gray, pero Vivian habia decidido esperar mas tiempo, se lamento de que su mejor amiga no estuviera con ella ayudándole con los preparativos de la boda, pero ya estaba en un estado muy avanzado de embarazo, la pelinegra suspiro, ni modo, rogaba para que al menos su vestido de novia fuera bonito, lo unico que le faltaria seria que se viera como una momia igual que su suegra.
Entraron a una habitación, en ella estaba el arbol genealógico de los Black, Vivian vio que unos elfos lo estaban arreglando, por supuesto habian puesto otra vez a Sirius ya que se iba a casar con una Gray, su madre lo habia vuelto a recibir en su casa aun después de lo de la huida a la casa de James, tambien habia una fina linea de oro que salia de la foto de Sirius, sin duda un espacio ya listo para el rostro de Vivian, el ver a la modista Vivian se sorprendio, era mas joven de lo que esperaba y aguardaba la llegada de la novia impaciente, cuando la vio sonrio, ¿quién no lo hacia al ver la belleza tan magnifica de Vivian?, la modista ensancho su sonrisa.
-Mucho gusto señora -dijo tendiéndole la mano a Vivian- mi nombre es Alexandra.
Vivian le sonrio y se presento a su vez, Alex la hizo subir en un butaquito y empezo a probarle el vestido a Vivian la cual ni siquiera lo habia mirado, no queria lllevarse un horrible sorpresa, pero aun asi se la llevo al verse en el espejo, pero no desagradable, el vestido era hermoso y le quedaba a la perfeccion, solo lo constituian dos piezas, nada complicado, la parte de arriba era estilo corse blanco con unos bordados en negro, y la falda era completamente negra con una cola larga que arrastraba por el piso ademas de tener un profundo tajo en la pierna izquiera, los zapatos era muy hermosos, del color del marfil y con tacon, Vivian se quedo sorprendida, en verdad el vestido era hermoso, no muy usual, ¿pero que, en la existencia de una diosa lo es?
Al salir de la habitación donde se habia medido el vestido Vivian vio a Sirius en compañía de unos familiares que le felicitaban por su casamiento, Canuto tenia una expresión de solemne aburrimiento que la pelinegra noto y le hizo señas de que lo esperaba en su cuarto, al entenderlo el rostro de Sirius se alegro un poco.
Vivian subio a la habitación de su prometido y volvio a su lugar junto al divan para seguir viendo la lluvia caer, oyo como la puerta se abria, volteo la cabeza esperando ver a un Sirius agotado por tanto preparativo, pero no fue asi, en el umbral de la puerta se encontraba Regulus.
-Hola -dijo Vivian sin mucha cortesía- ¿qué quieres?.
Desde siempre la relación entre ellos habia sido difícil, excepto cuando eran pequeños y amigos, pero sin duda el trato de Vivian hacia el se habia vuelto despectivo al convertirse en un mortífago.
-Simple -contesto el con su voz fria, tan fria que por un momento recordo a la mujer a alguien...- quiero hablar contigo.
-¿De que? -pregunto acidamente Vivian volviendo a fijar su atención en la ventana.
El se sento a su lado y le tomo las manos, por primera vez sentia en el un tacto caliente, humano, la pelinegra se fijo en sus ojos y vio que por fin era expresivos, mas de lo que hubiera deseado, los azules ojos de Regulus quemaban con la intensidad del sol, Vivian se quedo mirándolo fijamente.
-¿Por qué te casas con el? -pregunto el hermano de su prometido susurrantemente.
-Por que lo amo -dijo Vivian, no era una mentira sino una media verdad, amaba a Sirius, ni una pequeña fraccion de lo que amaba a.., mejor no recordarlo.
-Mientes, amas a alguien mas -dijo Regulus muy seguro.
-¿Y quien es ese alguien mas? -dijo Vivian aparentando una jovialidad que no sentia- si es que puede saberse.
-No lo se, pero no amas a mi hermano, no lo hagas -dijo el con ojos suplicantes como los de su amado la ultima vez que hablaron- no lo digo por el, no me importa, pero tu te lastimaras.
-No tienes idea de cuanto me he lastimado ya -dijo ella sonriendo tristemente y fijando su mirada en una pared.
-Pero puedes dejar de hacerlo -dijo el menor de los Black- no tienes por que amarrarte al sufrimiento.
-Es un camino que elegi.
-Nadie elegiria un camino asi -contesto el con voz susurrante.
-Yo lo hize -dijo ella volviendo a fijar la mirada en Regulus- y lo hize de buen grado, por mi voluntad, yo misma me lo impuse.
-Puedes evitarlo.
-Ya no hay marcha atrás -contesto la diosa.
-Sabes que te amo ¿verdad? -dijo el con anhelo en su voz, en sus ojos, Vivian asintió timidamente.
-No se quien sera al que quieres de verdad -dijo el cabizbajo- pero debe ser un hombre espectacular para que tu te hayas fijado de esa manera en el, y aun mas asombroso que aceptes sufrir solo por el, ¿me dirias quien es?
Vivian no contesto, Regulus llevo su blanca mano al delicado rostro de ella.
-He tomado un decisión -dijo susurrantemente.
Vivian lo miro con atención, sabia lo que vendría, lo habia sabido siempre.
-La tome por ti, por mi, por el mismo mundo al que amo -trago saliva- decidi traicionar al señor tenebroso, ayudar con un grano de arena a su destrucción.
-No tienes por que hacerlo -articulo Vivian sabiendo de antemano la respuesta.
-Lo hare, al menos te sentiras orgullosa de mi asi no puedas o no quieras amarme -respondio el- sabes que cuando decido algo ya no hay marcha atrás.
-No importa lo que yo sienta -dijo ella suplicantemente, no queria soportar la carga de la muerte de Regulus en su ya pesada conciencia- mirame a los ojos y dime que es lo que deseas en realidad.
Regulus la miro y le dijo lo que ella temia -Lo hare, por ti, por este mundo, no me importa el dolor, me lo merezco sobradamente.
Unas lagrimas escaparon por el rostro de Vivian, en todas las historias habia un sacrificio, esta vez el sacrificado era el, Vivian lo abrazo y lloro en su hombro, sabiendo que el sacrificio era necesrio, sabiendo que era justo y lastimándose mas que nunca al saber que su presencia era venenosa para todos; para Sirius, para Regulus, para ..., bah, ya no importaba.
-El señor tenebroso es casi inmortal -dijo Regulus mientras seguia con la cabeza hundida en el cabello de ella- tiene unas cosas llamadas horrocruxes, ¿sabes que son? -el hombre percibio un asentimiento de cabeza por parte de ella- se donde hay uno, y lo destruire, se que es mi final.
Nuevas lagrimas cayeron por el rostro de los dos.
-Adios Vivian -dijo el con una mirada triste- Hasta nunca.
Y haciendo algo que ninguno esperaba el la beso, ella le correspondio, era la ultima vez que lo veria, ¿por qué no hacerlo?. Regulus se alejo para desaparecerse.
-Es Lucius -dijo la diosa, el esbozo una sonrisa triste.
-Lo sospechaba -y diciendo esto se desaparecio para jamas volver a verla.
Ella lloro mas y mas, reprochándose por insistir, reprochándose por no haberse rendido, recriminándose por haberse condenado y por haberlos condenado a todos, ¿para que engañarse?, sabia que todo lo que tocaba lo destruia.
Su reflejo le devolvía la mirada sonriendo, ese era un día muy importante en su vida, se iba a casar, se iba a convertir en la señora Black, su cabello negro estaba recogido en una cuarta parte dejando el resto libre, era como un halo de oscuridad que enmarcaba su perfecta cara, sus labios sensuales estaban pintados de un tono nacarado, sus ojos apenas delineados, una tiara sobre su cabeza perteneciente a Walburga, un collar de perlas y ónice en su esbelto cuello, regalo de su abuela, y su vestido, una puerta se abrió a sus espaldas, pensó que era una dama de honor, al voltearse se le paro la respiración, le temblaron las manos que empezaron a sudar, hacia un año no lo veía, pero estaba idéntico a la ultima vez.
-Lucius -pronuncio en un susurro, suficiente para que el le oyera mas con su corazón que con sus oídos.
-Vivian -él le contesto de la misma manera, acariciando su nombre y viéndola tan hermosa, tan letalmente hermosa, una belleza que jamás tendría para él.
Se miraron por unos segundos, por horas, por días, por centurias, o eso les pareció, en su contacto no hubo tiempo, no les importo nada, solo perderse en los ojos abismales del otro.-Tu suegra -le costo decir esa palabra, esa debería ser su madre y no la de Black- me pidió que viniera, que fuera el padrino.
-Lo sé -dijo ella caminando hacia el seguida por el suave sonido de la seda de su falda.
-Espero que no te moleste -dijo él.
-No me molesta -dijo ella mientras se quedaba parada frente a el- a Sirius de verdad le molesto.
Al oír la palabra Sirius el rubio se aparto de ella- Hoy es el gran día, te casas.
-Que deductivo -se sentía ofendida por que el se había alejado, así que se volvió a sentar frente al espejo y comenzó a retocarse el cabello.
-No lo hagas, por favor -era la ultima suplica, ya no habría más.
-No sabes cuantas personas me lo han pedido -pronuncio Vivian recordando a Regulus, a Peter, y a otros que se lo habían rogado- y yo me he negado, además ¿por qué no hacerlo?, tu ya estas casado con Narcissa, tienes un hijo, al menos lo llamaste como a mí me habría gustado, recuerdo cuando te lo dije, un nombre lleno de majestuosidad y poder; Draco.
-No importa, ni el ni ella -dijo Lucius acercándose a ella- si no te casas me separo.
-Eso no va a pasar, me voy a casar, hasta que la muerte me separe de Sirius -dijo Vivian amenazante
Lo había elegido, ya no había marcha atrás, y Lucius se sorprendió de lo increíblemente hiriente que ella podía ser, al fin y al cabo era la diosa de la muerte, el dolor y el sacrificio, se acerco hacia ella, su olor lo envolvió completo, era un veneno tan letal, un veneno que lo mataba minuto a minuto, ella miraba el reflejo que el producía en su espejo, no había cambiado, sin embargo había un abismo que los separaba, y ese abismo estaba tatuado en el brazo izquierdo de el.
-Lo vas a hacer -ya no era una pregunta, ni una suplica, simplemente era una afirmación.
Ella asintió con la cabeza.
-¿no se puede hacer nada? ¿No puedo impedirlo?.
Ella negó, se levanto y se acerco nuevamente a el, Lucius sencillamente la acogió en sus brazos, Vivian recargo la cabeza en el pecho de su amado, esa seria la ultima vez, se separarían, un abismo los separaba, un abismo inconmensurable, un precipicio repleto de sacrificio, dolor y lagrimas, el amor cuesta caro, y aunque ellos ya habían pagado el precio justo y aun mas seguían empeñándose en lastimarse, con su orgullo, con sus mascaras frías, jamás cambiaria, la historia siempre seria igual.
-Narcissa dice que le gustaría que fueras la madrina de Draco -susurro Lucius a su oído- ya sabes, el cuento de Walburga, que entre familia debemos llevarnos bien, sin importar el pasado.
-Lo seré gustosa -dijo Vivian pensando en el pequeño Draco, le había agradado, lo imaginaba como un Lucius que no había sufrido, que seguía puro, limpio, exento de toda maldad, aunque sabia que eso cambiaria, odiaba tanto saber, la gente que no sabia era mas feliz, pero ella lo sabia todo, y veía el doloroso porvenir, un futuro lleno de espinas para todos, sin embargo no podía dejar de sentir envidia, Draco debió haber crecido en su vientre, inmediatamente después de ese pensamiento se reprendió a si misma, un hijo de ella seria lo peor para el mundo, aun recordaba el dolor que le había causado a Sirius con tal decisión.

..............................................Flash Back.....................................................
Faltaba solo una semana para la boda, y Vivian y Sirius yacían entrelazados desnudos en la cama de el.
-Quisiera tener muchos hijos -dijo Sirius con la respiración entrecortada- una casa grande, un perro, un kneazle, tu sabes.
Vivian tomo aire, era la hora de decirlo- Sirius, yo tengo algo que decirte- Canuto puso cara de tragedia, el tono de Vivian no presagiaba nada bueno, ella iba a poner ahora a prueba su amor, continuo- no puedo tener hijos, no quiero, sé que no te gusta nada lo que digo, pero mi estirpe no puede continuar, esta maldita.
-¿La de los Gray? -Sirius estaba muy confundido
-También, y la de los Gaunt -Vivian tomo aire, era hora de contarle la verdad a Sirius, una verdad que le había escondido durante tanto tiempo- yo.. Yo soy hija de Tom Riddle Gaunt, Lord Voldemort, descendiente de Salazar Slytherin, no te lo conté por que tenia miedo de que me repudiaras.
El rostro de Sirius se relajo por completo, ahora entendía tantas cosas, la abrazo y la beso susurrándole que la amaba, que no importaba no tener hijos si la tenia a ella, y tranquilizándola para que no se preocupara, el mismo se encargaría de que nadie se enterara.
........................................Fin Flash Back..........................................................

Ya casi era la hora de la salida de la novia, Vivian no tenia idea de cuanto tiempo había permanecido así, simplemente abrazada al rubio, se separaron y se miraron a los ojos, unos del color del mercurio y otros profundos e insondables, con una tristeza y un duelo aun más antiguos que el mundo.
-Es la hora.
-Es la hora -repitió Lucius con dolor.
-Lo siento.
-Yo lo siento mas -lagrimas pugnaban por salir de los lagrimales de los dos.
-Te amo -dijo ella.
-Y yo a ti.
Vivian se miro por ultima vez en el espejo, se retoco un poco el cabello, cogió su ramo de flores blancas, y se fue hacia la puerta.
-Perdóname -y salió por la puerta antes de que él pudiera ver la lagrima de plata que corrió por su mejilla, mientras dejaba atrás su pasado y caminaba sin vacilación hacia su futuro, sin mirar atrás.


La boda había concluido, los esposos Black brindaban felices, mas Sirius que Vivian, pero la felicidad no les duro mucho, un grupo de mortifagos llego, y en el día que debería haber sido el más feliz en la vida de ellos dos corrió la sangre, la Orden del Fénix estaba presente, pero había muchos encapuchados y les ganaban en numero, y allí estaba, Lord Voldemort, alto e invencible, mirando con superioridad la muerte que se extendía bajo el toldo donde había sido planeada la fiesta, en un jardín de Hogwarts, Vivian luchaba, cuando vio algo que le helo la sangre, su abuela, su salvadora, la querida Marianne se acercaba sin vacilación hacia Lord Voldemort, Vivian trato de impedirlo, corrió, grito, pero sabia que no iba a funcionar, no lograría detenerlo.
Y así vio caer a su amaba abuela, rígida, fría y lejana, podría resucitarla, pera sabia que ella no lo desearía, quería reencontrarse con su esposo, su madre, su padre y hasta con su traidora hija.
Lo mortifagos se fueron después del asesinato, y Vivian vio como unos fríos ojos grises la miraban refulgentes mientras él, Lucius Malfoy giraba sobre si mismo mientras se desaparecía, sus amigos se acercaron, todos dándole el sentido pésame, los merodeadores, Lily, la Orden, Dumbledore, y hasta Walburga a la cual jamás le había agradado Marianne.
A Vivian le sonaban vacías las palabras de todos, le pidió a Sirius que se fueran para la luna de miel, el acepto, y mientras se alejaban de todos Vivian pensaba en que jamás había sentido tanto odio dentro de si, cuando le había jurado venganza a Riddle no sabia lo que era el verdadero odio, ahora lo sabia, también el rencor, y sentía como la quemaba poco a poco.
Estaban sentados en el sofá de la sala de una abandonada cabaña, Vivian tenia el rostro escondido en el pecho de Sirius mientras los dos sollozaban, en el otro sofá estaba Remus y Dumbledore, todos con cara de tristeza, y no era para menos dado lo que acababa de pasar


ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸ ¤ø,¸ °º¤ø,¸¸,ø¤º°°º,¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸ ¤ø,¸ °º¤ø,¸¸,ø¤º°°º
La perdida de sus mejores amigos, el juicio de su esposo, los mortifagos, su padre, el pequeño Harry, el sentimiento de ira, rencor, fuego destructor, fuego que la quemaba por dentro, la traición de Peter, todo confabulado contra ellos, Lily y James muertos, asesinados por manos de Voldemort, de Petigrew, en otros tiempos su amigo, de Snape, la profecía.
Era un día nublado, les había tocado esconderse dado que toda la comunidad mágica pensaba que Sirius había matado a sus mejores amigos, era la mayor tontería del mundo, pero el pánico que estaba sembrado en el reinado de terror de Voldemort no entendía de tonterías, había desaparecido, Tom Riddle había desaparecido, volvería, ella tenia la certeza de que volvería, lo sabia todo, y su impedimento mas grande, su objetivo iba a ser su pequeño ahijado, iba a ser Harry Potter, eran prófugos, no tenían que ofrecerle al pequeño hasta que se calmaran un poco las cosas, por eso y por muchos otros motivos Vivian había dejado que Dumbledore se lo llevara a donde sus tíos los Dursley, Sirius se había opuesto, pero Vivian sabia manejarlo y lo convenció de que diera permiso, sabia que era lo que tenían que hacer ellos ahora, las cosas no cambiarían en muchos años, y ellos se irían lejos, lejos del pasado, del doloroso pasado, el se alejaría de los fantasmas de sus mejores amigos, y ella se alejaría durante mucho tiempo de Lucius, de su amado, de Liadon, por mucho tiempo no tendrían nada que hacer en el Londres mágico, nada por lo cual luchar, pero el tiempo de la guerra, aunque esperado, vendría nuevamente, con toda su fuerza, y esta vez la victoria seria para alguien, ya fuera oscuridad o luz, dentro de muchos años por fin iba a haber final.
Si, definitivamente le agradaba aunque no fuera como su padre, era mucho mas gentil y amable, menos orgulloso y mas humilde, y sin embargo era bastante parecido a James, y también a Lily, Vivian le sonrió sin poder evitarlo y el le devolvió la sonrisa mientras sus ojos esmeraldas centelleaban, hacia mucho que ella no sonreía, años, después de su boda y de haberse vuelto una trotamundos junto a Sirius su vida se había vuelto completamente negra, oscura, y ahora era fría y lejana, tan lejana que para todos ya parecía un ser intocable, ya no era la misma de antes ¿Cómo serlo si había perdido de nuevo lo que mas había amado en todas sus vidas?, Sirius la abrazo por la espalda, ¿cómo podía ser tan ciego?, había sido inteligente, pero el amor lo había cegado y ahora simplemente era un esclavo de la voluntad de Vivian, vio como Harry se encontraba con su mejor amiga, una impura, Hermione Granger, y en el destino de la castaña vio lo mucho que sufriría por... ¡Oh, no podía ser!, era inaudito como se repetía, como todo se repetía y como todos sufrían de nuevo.
El destino de Hermione estaba marcado por el dolor, y se dividía en dos caminos, la decisión dependía exclusivamente de ella, y Vivian se propuso que si no podía evitar su carga le ayudaría a la castaña a escoger el mejor camino, el que ella misma no había escogido.
Ya lo sabia todo al respecto de la piedra filosofal y de lo que había pasado, de nuevo volvía a ir tras las huellas de su padre, y no tendría que esperar, tenia el anzuelo perfecto, Harry Potter, el niño que vivió.
Entraron a la librería, desde sus años de estudiantes ni Vivian ni Sirius habían entrado allí y los dos se emocionaron mucho, por supuesto el mas que ella, ya que su vida había perdido toda emoción, se sintió aturdida por el tumulto que había en Flourish & Botts, era extraño, subió las escaleras y vio que el causante de aquel estancamiento era un hombre de mediana edad con una linda sonrisa que en ese momento se tomaba una foto con Harry, Vivian esbozo una sarcástica sonrisa, a James le abría encantado estar en el lugar de su hijo.
Y de pronto sintió algo así como una patada en el estomago y su vista se nublo, por la puerta de la librería entraba su ahijado... y su amor, esos ojos grises, ese cabello rubio, todo, absolutamente todo de el era inolvidable para ella, por que ya estaba fijado en su cerebro, en su corazón.
Lucius entro a la librería mirando a todos con superioridad, junto a el iba su hijo Draco, y por un instante su semblante inexpresivo se descompuso al mirar hacia arriba y ver la imagen mas hermosa que hasta el momento sus ojos habían presenciado, si, era ella, no había asomo de duda, sus ojos que ahora eran idénticos a los de él, grises... muy fríos, congelados, su piel, su túnica negra que hacia juego con su cabello y que hacia que se viera como el mas bello ser nacido de la oscuridad.
Sus penetrantes ojos se fijaron en él, y por un instante ya no fueron fríos sino expresivos y tristes, tan tristes que verlos provocaba melancolía, angustia y dolor, y por un momento, por un único instante en sus vidas Lucius Malfoy y Vivian Gray fueron débiles, y dejaron por fin caer las barreras uno ante el otro, por que aunque hubieran pasado años, décadas, se amaban, y eso ni el tiempo ni la distancia lo podría cambiar.

Ay ! mi piel, que no haría yo por ti
por tenerte un segundo, alejados del mundo
y cerquita de mí

Lucius compuso su semblante al ver quienes estaban enfrente de el, los asquerosos Weasley, una sangre sucia y el conocido Harry Potter, y al voltear a ver un poco mas allá vio a Sirius Black, el artífice de su desgracia, el que le había robado a Vivian, el que le había robado las ganas de vivir.
Y tuvo una idea, sonrió para sus adentros, aun los pequeños sufrirían, y sus ojos se clavaron en Ginny Weasley.
Primero le hablo a Potter, quería probar que tipo de persona era, quiso ver si se encontraba frente a un nuevo señor oscuro, y lo que vio lo desilusiono, sin duda Draco había tenido razón con sus comentarios acerca de él durante las vacaciones, era un tonto, y no entendió como su señor se había dejado matar por ese niñito.
Inicio una pelea con el Weasley mayor, un traidor de la sangre, andrajoso igual que sus hijos, como todos los de su clase, estaba a punto de partirle la nariz, pero una voz lo detuvo, lo inmovilizo, lo helo hasta lo mas profundo.
-Deténganse ya -y la voz cautivante de Vivian resonó por toda la librería dejando a los dos hombres quietos- Parecen niños pequeños.
Los hijos de Arthur lo ayudaron a parar, Draco quiso hacer lo mismo con su padre, pero el negó su mano estirada, se levanto con dignidad y con una cara de superioridad aun mayor que la que tenia antes.
-Sabes que a mi nadie me da ordenes Gray -quería insultarla, si, destrozarla por lo que le había hecho, por como lo había destruido a el alguna vez, como aun lo seguía haciendo.
-No es una orden Lucius -y el hielo en los ojos de él se derritió, y Vivian pudo ver la longitud de su dolor, del dolor de ambos, del luto que los dos guardaban por su amor no realizado y por la ilusión, que había muerto hacia mucho tiempo.
- Supongo que este es mi ahijado ¿no?
Lucius solo asintió con la poca energía que le quedaba para estar ahí parado y no correr a abrazar a Vivian, a volver a tener lo que le pertenecía por derecho propio, por que aunque había pasado mucho tiempo ella seguía siendo su mujer.

Ay ! mi piel, como el río Magdalena
que se funde en la arena del mar,
quiero fundirme yo en ti.

Vivian le sonrió a Draco, y este le devolvió una media sonrisa, y ella vio a Lucius hacia años, tan frío, tan distante y a veces tan insultante, y aun vio un rastro de pureza, y sintió dolor cuando supo que esa pureza se desvanecería pronto de esos ojos grises.
Draco miraba fascinado a la alta mujer que lo saludaba, jamás había visto a un ser de semejante belleza, simplemente por el hecho de que no pensaba que existiera, y su mente se preguntaba que relación tendría su padre con ella, por que al verla Lucius se descompuso totalmente, como el pequeño rubio jamás lo había visto.
Malfoy siguió insultando a los Weasley, en especial a la pequeña pobretona, al salir Vivian le estiro la mano para despedirse y el se la apretó, y al separarse de ese contacto que hizo que ambos temblaran sintió un papel entre sus dedos, al salir lo desdoblo.
"Hoy a las 10:00 pm en la habitación 13 del caldero chorreante, ni se te ocurra faltar. Te espero"
Y por un momento se sintió feliz al saber que al menos por una noche la tendría solo para el, de nuevo después de tanto tiempo, y no pudo evitar que una sonrisa se asomara por su pálido rostro.

Hay amores que se vuelven resistentes a los años,
como el vino que mejora con los años,
así crece lo que siento yo por ti.

Llego encapuchada, no quería que nadie la reconociese, había inventado una absurda mentira para escaparse de Sirius, y el como siempre se creyó todo lo que ella le dijo, y por un instante sintió algo cercano al peso de conciencia y al remordimiento, el no era así, jamás lo había sido, sin embargo ella lo había convertido en una cosa que solo vivía para complacerla, alejo el pensamiento de su mente, ni siquiera era remordimiento, ya no sentía cosas como esas, por que ya casi no sentía nada, por que lo que antes era tierno se había convertido en piedra, y su corazón había sido tierno...
Entro a la habitación que ya conocía, y lo vio allí, y sintió como el amor la inundaba de nuevo, y con el una irreprimible oleada de deseo.

Hay amores que se esperan al invierno y florecen
y en las noches de otoño reverdecen
tal como el amor que siento yo por ti.

Siempre tan hermosa, siempre tan nocivamente hermosa, la miro de arriba abajo, bellísima, y descubrió que aquella no era la Vivian Gray con la que había pasado tantas cosas, ahora era toda una mujer, y sin embargo la seguía amando como la primera vez, y como la ultima.

Ay ! mi piel, no te olvides del mar
Que en las noches me ha visto llorar
tantos recuerdos de ti
Se acerco y la beso, y su lengua penetro en la boca de Vivian con intensidad mientras ella hundía sus largos dedos en el platinado cabello de su amado
Se amaron, si, no como antes, ahora los dos habían madurado y sabían que esta en realidad iba a ser la ultima vez, se amaron de distinta forma, con pasión, con desespero, pero al final de todo con amor.
Y la separación sobrevendría otra vez, y otra vez los dos empezarían a sufrir de nuevo, aun mas que antes, aun mas que nunca, el cruce de sus caminos había sido planeado desde el principio de los tiempos, y paradójicamente había sido fortuito, solo un cruce de caminos, solo una oportunidad, no tenían derecho a ser felices, por que un amor como el suyo estaba destinado al sufrimiento eterno, al sufrimiento de siempre estar juntos pero al mismo tiempo a no estarlo, estaban separados, y eso nadie lo podría cambiar

Ay ! mi piel, no te olvides del día
que separó en tu vida,
de la pobre vida que me tocó vivir

El se movía en su interior sintiéndola, su cuerpo ya no era el de una adolescente, era el de una mujer, una provocativa mujer con una sensualidad mortífera que siempre lo atrapaba.
Para ellos duro siglos, o segundos, cuando estaban juntos no existía el tiempo, esa palabra tan mundana no tenia cabida en su pequeño refugio de amor, en su nido, por que afuera solo reinaba el dolor, y solo les esperaba el sufrimiento a aquellos tontos que algún día desafiaron las leyes de todos los mundos.

Hay amores que se vuelven resistentes a los años
como el vino que mejora con los años
así crece lo que siento yo por ti

Yacían acostados en la gran cama, enlazados, como si no se quisieran volver a separar, y entonces Lucius hablo entre jadeos.
-Huye conmigo, ya no hay señor tenebroso, ya no hay peligro.
-No puedo
-¿Por qué no?
-Algún día lo entenderás -y en ese momento Vivian tuvo la tentación de decirle su primer nombre para que el recordara, el primer nombre con el que había sido llamado en el primero de los mundos, el nombre del condenado maldito, del amado y del amante, de su querido arpista, de Liadon, pero supo que aun no era el momento y decidió hacer otra pregunta- ¿Si el regresara? ¿Si mi padre regresara volverías con el?
-No, no lo haría
-¿Entonces por que te has comportado así todos estos años?
-Por que esa es mi mascara Vivian -era completamente cierto, no mentía- mi verdadero rostro solo es visible cuando tu estas a mi lado.
Vivian se levanto del lecho, quería quedarse mas tiempo, ¡Oh, cuanto lo deseaba!, pero sabia que si duraba mas iba a caer, y era eso lo ultimo que quería, y al mismo tiempo era lo que mas deseaba, sin vacilar se empezó a vestir.
-¿Aun sigo siendo tu arpista? -La voz de él la sobresalto, y ella se preparo para contestarle.
-Claro que lo eres, aunque las cuerdas de mi corazón no hayan sido tocadas en mucho tiempo -lagrimas comenzaron a asomar por sus ojos miel- esta noche resonaron con la melodía mas maravillosa, por que yo siempre seré tu arpa, y tu siempre serás mi arpista, por que mi corazón te pertenece, por que tus manos son diestras con las cuerdas de mi alma... de mi arpa.
Hubo un momento de silencio en el cual ella se dirigió hacia la ventana y Lucius se quedo acostado en el lecho.
-Solo prométeme una cosa -deseaba con todo su corazón que la respuesta fuera la que quería, aunque ya la sabia, y sabia que el mentiría- Que no volverás con Voldemort.
-Pero el esta muerto.. el no
-Prométemelo -lo interrumpió ella.
-Te lo prometo- y como Vivian había esperado, como siempre había sucedido, él mintió.
Y sin decir nada mas, ni un adiós, absolutamente nada, solo soltando un profundo suspiro ella abandono la habitación, y no volteo a ver atrás, por que sabia que la próxima vez que viera a Lucius lo odiaría.

Hay amores que parece que se acaban y florecen
y en las noches del otoño reverdecen
tal como el amor que siento yo por ti
yo por ti...por ti...como el amor que siento yo por ti

Si, enfermizo, el amor de ellos dos era enfermizo, es así como muchos lo describirían, dulce pero venenoso, un placer prohibido, algo que jamás debió haber sido explorado, algo que nunca debió haber sido descubierto, algo que nunca debió existir; Pero personas como yo no lo catalogamos de esa forma, por que a pesar de todo sabemos que existe el amor, y que entre mas profundo sea mas heridas y dolor causa, la pasión que envolvía a los dos condenados, el amor y el deseo era demasiado fuerte, siempre estaba latente, simplemente los consumía, si; enfermizo, por que un amor así es capaz de matar a quienes lo sienten, ahora, y como siempre Vivian y Lucius, Nimue y Liadon se encargarían de destruirse mutuamente, con el riesgo y la incertidumbre de no saber si renacerían de las cenizas.
Nada mas podían hacer.
Eran impotentes ante la magnitud de su amor, de su destino.
Por que estaban condenados y así estarían hasta que uno de ellos se rindiera al fin.
Para siempre, siempre amándose y odiándose, amándose y sufriendo, por que ellos en todas sus vidas habían probado los distintos matices del amor, y sabían que el ultimo trago de aquel extraño cáliz era el mas amargo.
Si, por que el ultimo trago, el ultimo sorbo, el ultimo paso era el de la despedida.
Lo odiaba, cuanto lo odiaba, la había engañado, y el engaño era algo que los dioses no perdonaban fácilmente.

Lo tenia ahora a su merced, sin vacilar se acerco a el, estaba luchando con Harry de espaldas a ella, y un estremecedor presentimiento lo hizo voltearse.

Y se observaron otra vez, pero ya no estaban en Hogwarts, ni en una librería, ni en una habitación, estaban en una guerra y eran enemigos.

Y una premonición hizo estremecer a Lucius porque vio odio en los ojos de su amada, y entendió por que, el había vuelto con Voldemort, era su mano derecha de nuevo, y le había dicho a ella que eso no volvería a suceder.

Y Vivian se acerco a el, y simplemente levantando su mano izquierda lo hizo padecer terribles dolores, lo torturaba, si, porque en ese momento no era su amada sino su muerte, lo odiaba, lo detestaba, pero aun así no podía evitar quererlo y por eso le guardaba un profundo rencor.

Ella martilleo su mente, y penetro en su alma, y el vio lo que a Vivian le producía tanto dolor, y lo vio desde los ojos de ella cuando había sucedido.

OoOoOoOoOooOoOOoOoOoo Flash Back OoOoOoOoOooOoOOoOoOoo

Estaba agazapada detrás de una estatua en el cementerio de Hangleton, donde Voldemort tenia arrinconado y atado a Harry, alrededor estaban todos los mortifagos, y Lucius se vio entre ellos.

-Han venido todos, pensé que no lo harían -su voz siseante, como la de una serpiente resonó en la noche -Yaxley, Crabbe, Goyle, Zabini, Lestrange, Malfoy.

El rubio se inclino ante su señor y pronuncio las palabras que habían hecho que Vivian lo odiara.

-Esta es mi verdadera mascara mi señor.

OoOoOoOoOoOoOoOoO Fin de Flash Back OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Sufría terribles dolores, entre los cuales aparecía un rostro pálido y unos ojos naranjas, la mas nítida imagen del odio y la muerte.

Gritaba de dolor y Vivian sonreía, y todos se maravillaron y temieron, porque jamás habían visto a alguien mas cruel que ella, y personificaba perfectamente la visión que tenían todos del caos y la destrucción.

Y entonces la batalla siguió y Bellatrix Lestrange ataco a Sirius, le mando un Avada Kedavra que lo dejo rígido mientras caía en un velo negro.

Vivian se detuvo, no podía dejar que Sirius muriera, dejo a Lucius tirado en el piso, medio muerto y se lanzo por el velo sin pensarlo.

Una vertiginosa caída, la oscuridad la rodeaba, era una piedra que caía, entonces vio a Sirius, lo acuno en sus brazos mientras los dos seguían cayendo, y entonces, en aquel lugar de muerte la belleza resplandeció como luz desatada, blanca por el coraje y la salvaje claridad, y Vivian Gray, Vivian du Lac, la mas grande de las diosas controlando el peso de la oscuridad que se cernía sobre ella ascendió, como una flecha de luz hacia la vida de nuevo.

Al llegar de nuevo a la superficie vio que Sirius había fallecido y una sonrisa cruzo por su cara, era la diosa del bien y del mal, la señora de la vida y de la muerte, del placer y del dolor, y reviviría a Sirius, simplemente un gesto y el volvió a abrir sus ojos y la miro sonriendo, había recorrido un largo camino y su alma se inundo de felicidad al regresar al mundo al que amaba, a la mujer a la que amaba.

Los mortifagos se desaparecieron, no tenia idea de a donde habían ido todos, por que ahora en la sala solo estaban ellos dos, y las voces del velo que le reclamaban a Vivian su victima justamente ganada.

Ella los hizo callar con un frío gesto , las voces obedecieron, y ayudo a Sirius a pararse apoyándose en su hombro, muchas cosas se avecinaban, y no sentía arrepentimiento de nada, menos de haber torturado a Lucius, lo amaba, si, pero se lo merecía de sobra.

La castaña entro a su habitación respirando agitadamente, Vivian se incorporo en su asiento al verla en ese estado.

Hermione se cubrió el rostro con las manos y estallo en lagrimas, Vivian se levanto y fue hasta ella refugiándola en sus brazos, cuando la tormenta de llanto amaino, la pelinegra pregunto:

-¿Qué te pasa?

-Snif.. Snif... estoy en un dilema Vivian -A causa de las lagrimas la voz de Hermione sonaba pastosa- Estoy confundida, triste, y no tenia a quien mas recurrir.

Y Vivian supo cual era ese dilema, y una espina de tantas atravesó su corazón, por que le dolía la historia que vendría, por que lo lamentaba por la castaña.

-Es que yo.. -se interrumpió, no estaba segura de la reacción de Vivian- Quizás me lances un maleficio por lo que te voy a contar, pero es que ayyyyyy, no lo se, estoy confundida, mi cabeza es un torbellino, creo que estoy, no, no, no, se que estoy enamorada, perdidamente enamorada, el problema es de quien me enamore.

Vivian la animo con los ojos a seguir- Y ¿Quién es él? -sabia de sobra la respuesta, pero necesitaba escucharlo.

-Yo se que es lo peor que he hecho, pero es, es, Draco Malfoy -y de nuevo el dique se rompió y la castaña empezó a sollozar de otra vez, entre las lagrimas siguió hablando- Y no se que hacer, estoy casi segura de que él siente lo mismo, pero es que han pasado tantas cosas... él fue quien planeo la muerte de Dumbledore, él es un mortífago, y yo estoy en la Orden Del Fénix, no podemos estar juntos, él es un Malfoy, un sangre limpia, y yo soy una sangre sucia, nadie, jamás aceptaría nuestra relación.

-No te preocupes nena, todo tiene solución -le dijo Vivian a Hermione en el oído, la castaña se separo de ella furiosa aun con lagrimas surcando sus mejillas.

-¿Y tú que sabes?, tienes una vida perfecta, estas casada con Sirius, entre ustedes no hay abismos, no tienes idea de nada de lo que yo estoy sintiendo y...- se detuvo al ver que en el rostro de Vivian se había formado una triste sonrisa.

-Tu tampoco tienes idea de lo que yo estoy sintiendo, ni la mas remota idea- y en el tono de Vivian había tanto dolor que Hermione dejo de llorar y se dispuso a escuchar.

-Te voy a contar un relato- continuo la pelinegra, Hermione se limpio con el dorso de la mano las lagrimas, y en la voz de la diosa había música- de algo que paso hace muchísimos años, en otro mundo, en el primer mundo, cuando aun este no había sido creado, en el primero de los mundos los dioses reinaban, existían los hombres, unos pocos, y por supuesto existía el mal, la oscuridad era un dios, llamado Makot, y había criaturas que lo servían -inexplicablemente la castaña empezó a ver lo que Vivian le contaba, lo veía como una simple espectadora al tiempo que la música en la voz de Vivian le mostraba lo que estaba contando - Muchas criaturas, y también hombres, los dioses no le iban a permitir a Makot adueñarse de todos los mundos, y de entre todos los señores del universo la mas poderosa era Nimue, era la diosa de todo, dentro de ella estaba encerrado todo, el bien y el mal, la oscuridad y la luz, todo era ella, era buena y mala, era la divinidad de la creación y de la destrucción, luchaba por lo que creía, por lo que se le antojaba, era la mas caprichosa de las diosas -Hermione soltó un gemido ahogado al plasmarse en su mente la imagen de la diosa, que no era otra que Vivian- con solo un gesto habría podido matar a Makot, pero ella no lo deseaba, le gustaban las guerras, el sufrimiento, la sangre y la muerte, y entonces algo cambio su divina existencia para siempre, conoció a un hombre, un simple mortal que sin embargo era el mas esplendoroso de todos los mundos, y diosa y mortal se enamoraron, el mortal era llamado Liadon, no tenia idea que su amor era una diosa, así como Nimue no tenia idea que él servia a la oscuridad, al darse cuenta ella de eso no le importo, y cometió el peor crimen perpetrado en nombre del amor -Lagrimas corrían como ríos por las tersas mejillas de Hermione porque veía en su mente a Vivian... y a Lucius- le dio la espalda a sus hermanos y a su mundo y apoyo a Makot, los dioses lucharon contra ellos, pero no había nada que hacer contra los dos dioses mas poderosos de todos, a Nimue no le importaban sus hermanos, solo le importaba estar cerca de Liadon, aun traicionando a aquel que desde el nacimiento del mundo la había amado, otro ser que la amaba con todas las fuerzas de su alma, aun mas de lo que la amaba Liadon -Sirius, Sirius, Sirius, dolor y lagrimas- y entre los dos, el dios de la oscuridad y la diosa de todo destruyeron la resistencia que se les presentaba obligando a sus hermanos a huir, el primero de los mundos se cubrió entonces de maldad, los pueblos libres fueron esclavizados, mataron a los hombres, violaron a las mujeres, y los servidores de Makot secuestraron a los niños, y entonces Nimue cometió otro crimen aun peor que el anterior, utilizando su poder sobre la vida y la muerte deformo la raza de los hombres utilizando a los niños, y creo una nueva casta de monstruos deformes que le servían solo a ella, y el conflicto nuevamente estallo, por que los dos dioses no habían nacido para gobernar con otro, Nimue acabo con Makot, y lo encerró, reino por mucho tiempo junto a Liadon, pero llego el día que el dios de la oscuridad se libero de sus cadenas y mato al amado de la diosa, esta mando a su hermano a sufrir los peores tormentos, y entonces, ya sin su amado y sin su contrincante vio lo que había hecho -muerte, un gran desierto, dolor, castigo- y vio que había convertido el mundo al que tanto había amado en la peor escoria que había existido, y la diosa lloro por largos días, por la perdida de su luz, y sobre todo por la perdida de Liadon, y ella misma, con la aprobación del consejo de dioses se auto castigo, un castigo eterno, que también impuso a Liadon, a ella por sus crímenes y a él por haberla cegado, era una condena, los dos estaban condenados a vagar por todos los mundos, con distintos nombres y distintas historias, pero siempre serian la diosa y el mortal, Nimue y Liadon, que habían destruido un mundo, una raza y la felicidad, y estarían condenados hasta que la diosa se rindiera y considerara que el castigo había llegado a su fin.

Por el rostro de Vivian corrían silenciosas lagrimas mientras la música de su voz y el paisaje de un mundo muerto se desvanecían en el aire.

Hermione permanecía sentada en la cama asimilando todo lo que le había sido confiado, todo lo que la diosa le había contado.

-Perdóname Vivian -su voz ahora era tímida, no se atrevía a mirarla al rostro, por que ahora ya sabia cual era su naturaleza- No lo sabia, no es nada comparado con lo mío.

-Toda historia es importante Hermione, la tuya lo es, y la mía también, eres una bruja inteligente y veo que lo comprendiste todo, así que te ruego que no escojas con Draco el mismo camino que yo escogí con Lucius.

-Si, Vivian, solo quiero decirte que no todo fue tu culpa, no se lo que habrá pasado en las otras historias, en los otros mundos, solo se que necesitan un final, y un descanso, no puede ser eterno Vivian, no puede.

Y diciendo esto salió de la habitación dejando a Vivian sola llorando su desgracia, su eterna condena, el dolor que eso producía en su corazón, en el corazón de todas las cosas, la historia mas triste de todas las historias contadas.

No podía creerlo, Harry estaba muerto, sabia que si ella no hubiera existido él había resucitado, pero ella estaba allí, la diosa de lo bueno y lo malo, arruinándole la vida y hasta la muerte a todos.

Harry Harry Harry, pobre niño elegido, pobre muchacho poderoso, podría resucitarlo, pero eso reviviría la parte de Voldemort que habitaba en él.

Una terca lagrima corrió por su mejilla y fue secada por la fría brisa nocturna, entro al castillo a luchar, la ultima batalla en el mundo mágico estaba teniendo lugar dentro de Hogwarts, y ella seria quien destruiría a la persona que había provocado la guerra.

Con paso firme, decidida y altanera entro al peor combate jamás presenciado por los magos.

Manejaba su varita con infinita habilidad, era mortífera, letal, Vivian Gray, la gran diosa, la dolida amante.

Una mano la halo a un oscuro corredor, un mortífago, Vivian le apunto con su varita, pero bajo completamente la guardia al ver la persona mas amada y odiada en su vida, Lucius Malfoy.

El rubio la beso compulsivamente, y ella no pudo evitar corresponderle.

-¿Cómo estas? -una pregunta fuera de lugar, de contexto que sin embargo para los dos significaba muchas cosas.

-Lo mejor que se puede en este mundo -había melancolía en la voz de Vivian, ¿cómo no haberla? Los tiempos felices se habían ido.

Lucius esculco en su túnica mortífaga hasta extraer de ella un rollo de pergamino y se lo entrego a Vivian.

-¿Y después de la guerra que pasara? ¿Seguirás con Sirius?

-No habrá después de la guerra para nosotros, no pasaremos de esta noche -lagrimas afloraron por sus oscuros ojos.

-¿Por qué no?, somos brujos capaces, podremos.

-Sabes que no Lucius, estamos destinados a eso.

-¿Por qué siempre complicas todo? -era inaudito, cuando las cosas pintaban bien ella lo dañaba todo de nuevo- ¿acaso no quieres que seamos felices?

-Claro que si Lucius, lo deseo desde el principio de los tiempos.

-¿Y entonces?

-Es imposible para nosotros, estamos marcados -era la hora, tenia que descubrirle a Lucius su verdadera identidad- Liadon -con tristeza observo como los ojos grises del rubio se llenaban de doloroso conocimiento, le había revelado todo de nuevo, otra vez lo había lastimado hasta el fondo de su esencia.

-Tienes razón mi señora -dijo con un tono entre doloroso, apasionado y burlesco, Vivian entre las lagrimas sonrió, aunque pasara lo que pasara, él jamás dejaría de ser él- no pasaremos de esta noche, espero que te guste lo que escribí.

Se inclino ante ella ceremoniosamente, como ante una reina, como ante una diosa y partió a enfrentar su muerte.

Sin mas dilación habría la carta escrita por su gran amor, su fina caligrafía, sus glamorosas frases, su toque slytherin le hicieron derramar más lagrimas a medida que leía el poema

El amor es nuestro verdugo
Es nuestro salvador,
Goza de nuestro sufrimiento,
Se regodea en las lagrimas
Pero enciende en nosotros
Lo que nada mas puede,
¿lo sabes amada mía, verdad?
Saca lo mejor de el peor
Da valor
Da energía
Da felicidad
Pero en especial,
Provee dolor, el dolor de no tener,
El dolor de no ser
El dolor de no estar.
Quisiera amor mío
Que nuestro amor no doliera
Quisiera amor mío
Tenerte siempre en mis brazos
Quisiera vida mía
Ser tuyo
Sin barreras
Sin sufrimientos
Ser tuya hasta la eternidad,
Ser felices
¿por qué es tan difícil?
¿por qué todo es tan complicado?
Quisiera ser feliz,
Pero el amor
El odioso amor
Que embriaga
Y que lastima
Jamás nos dejara.
Oh Amor mío
Cuantas noches en vela
Cuantas lagrimas derramadas
Todo todo todo
Pensando en ti
Pensando en el amor que te tengo
Que quizás no es correcto
Que me asfixia
Que ya no me deja vivir.
Envuélveme en tus brazos
Amor mío
Envuélveme tu
Antes de que lo haga ella,
La muerte
Con su manto oscuro
Que da paz,
No le temo
Por que si me atrapa
No sufriré mas
Por este amor
Que me consume,
Que al final no importa
Por que ya nada importa,
Quizás dentro de poco
Dejare este mundo
Ya no seré terrenal
No temas amor mío
Por que en la oscuridad
Siempre velare por ti
Por tu felicidad,
Por toda tú
No temas amor mío
Que yo cuidare de ti
No llores amor mío
Que siempre estaré contigo
Junto a ti
En la oscuridad
Velando por nuestro amor
Ese amor que dudo
Alguna vez existió
Tuyo hasta la muerte,
Aun después de ella.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lucius Malfoy

Vivian también salió del escondite caminando sin vacilación a su fin en el mundo mágico.

Maleficios volaban de un lugar a otro, Vivian manejaba su varita con increíble habilidad, los hechizos no paraban y ella se iba acercando a su meta, Voldemort estaba parado luchando con algunas personas, y Vivian dejo escapar un grito cuando vio que Remus Lupin caía al suelo frío, sin vida, su amigo, su gran amigo, muerto.

Se acerco a Voldemort, y los dos contrincantes se miraron fijamente antes de empezar a lanzarse maldiciones, mientras lo hacían conversaban como si no estuvieran en medio de una batalla.

-No tienes escapatoria querida hija mía, tengo la varita de Dumbledore, una de las reliquias de la muerte, que no puede ser vencida por nadie.

-Excepto por su legitimo dueño o su creador, su dueño esta ahora muerto, pero su creador, o su creadora...

-Su creadora fue la misma muerte, ni siquiera tú puedes manejar eso, la muerte esta mas allá de tu poder.

-Y del tuyo padre. Pero aun así te equivocas, yo soy la muerte, la señora de todas las cosas que fueron, que son y que serán, y te destruiré.

Y ante la atónita mirada de todos la varita de Voldemort se rompió, el señor tenebroso cayo de rodillas ante su hija, que en ese momento encarnaba a la muerte.

Vivian alzo su mano izquierda, y alrededor de su cuerpo se formo un aura negra, mas que negra, una negación de la luz, empezó a destrozar la mente de su padre, rebusco en sus recuerdos haciéndole daño, le hizo ver a su padre, a su madre, su primer asesinato, sus horrocruxes destruidos y finalmente su propia destrucción, Voldemort se retorcía en el suelo por el dolor que ella infligía en su mente, por doquier había monstruos y llamas, empezó a sollozar como un pequeño niño, ante la mirada fría y destructora de su hija.

Lo estaba humillando, y eso le provocaba un inmenso placer, sin embargo esto no llenaba el vacío que ahora sentía dentro de ella.

Con otro gesto hizo que Voldemort empezara a consumirse, literalmente, su rostro empezó a quemarse, todo su cuerpo, con una llama sobrenatural, que venia de adentro de su alma, la que habia destrozado su hija.

Y todos presenciaron atónitos el fin de Tom Riddle, de Lord Voldemort, del mago más tenebroso de los últimos cien años, todos se quedaron mudos, sin embargo aun había dos bandos así sus dos lideres estuvieran muertos, uno puro y otro corrupto, pero al final muertos y empezó la lucha de nuevo.

Un presentimiento hizo que Vivian se girase y quedase viendo un duelo entre Sirius y Lucius, justo en el momento en que de la varita de canuto salía un rayo de luz verde que golpeo de lleno en el pecho de Lucius, una maldición imperdonable, el Avada Kedavra.

Sin importar nada, ni la guerra, ni los maleficios, ni que todos la estuvieran viendo corrió hacia Lucius y se arrodillo en el suelo a su lado, el la miraba con sus ojos grises y esbozo una entrecortada sonrisa, su final se acercaba, sin embargo ella podría detenerlo si así lo deseaba.

-Si quieres te puedo resucitar, lo sabes

-No Nimue ..... ¿por qué nos seguimos empeñando en esto ....siempre sabemos el final... déjalo ya... por favor... por favor señora... déjanos descansar... ríndete... para siempre -La vida se iba del cuerpo de Lucius, sus ojos perdían brillo, Vivian le asintió con la cabeza- Te... te amo.

-Y yo a ti.

-Lo se... y... y jamás llegue a entender... por que -Vivian rio entre sollozos mirando gratamente a su amante.

Se acerco a su oído para susurrarle -yo tampoco.

Lucius volvió a sonreír, esta vez mas débil, se quedo mirando el rostro de su amada, de su diosa, hasta que tuvo que cerrar los ojos, sin embargo hizo un sobrehumano esfuerzo para abrirlos de nuevo, seria la ultima vez que la vería, lo sabia, no habría mas reencarnaciones, no habría mas dolor, por fin el descanso. Un espasmo recorrió su cuerpo y expiro.

El sollozo de Vivian se convirtió en un agudo lamento, se inclino hasta el rostro sin vida de Lucius y poso sus labios en los y fríos de él.

-Adiós mi arpista.

Se levanto con todo el honor y la dignidad que provoca un dolor agudo, todos la miraban maravillados, todos expectantes, nadie luchaba contra nadie, simplemente la observaban acercarse a Sirius.

-Yo, yo no sabia -lagrimas asomaban a sus ojos, se había dado cuenta de todo, la venda que había durado por años había caído.

-Lo se, no podrías saberlo, y no fue tu culpa matarlo, a pesar de todo, y aunque lo amara se lo merecía.

"Aunque lo amara" estas palabras atravesaron el corazón de Sirius como una lanza, lagrimas empezaron a surcar sus mejillas mientras que miraba con dolor a la mujer que había amado, que a pesar de todo un amaba. Ella poso sus labios en los de él.

-Hasta nunca Sir.

Canuto la cogió de la mano, sin embargo ella dio unos pasos para atrás y se soltó.

-Adiós a todos

Un aura negra y blanca se empezó a formar a su alrededor, sus facciones ahora eran afiladas, sus ojos eran huecos, vacíos y a la ve llenos de dolor, su cabello se transformo en una estela de oscuridad que le cubrió todo el cuerpo, su loba Grimya que siempre había estado con ella corrió hacia su ama y se transformo en una bella diadema de plata que ceñía la frente y apartaba los cabellos de la diosa, y en el centro de esta brillaba una piedra, también cambiante, como sus ojos, la piedra de su anillo.

La figura de Vivian empezó a verse dispersa, estaba yéndose, Sirius grito y cayo al suelo, de hecho muchos lo hicieron, la diosa por fin volvía al descanso tan merecido, por fin se rendía y volvía a su hogar.

Y los pobres mortales en aquel castillo en alguno de muchos mundos vieron como fatalmente divina Vivian desaparecía para nunca mas volver.

 

 

FIN

La locomotora silbo y arranco en un coro de despedidas y promesas de regreso, un suspiro salió de los labios de la castaña.

-¿Que te pasa Herm? -Hermione volteo la vista hacia su esposo y sonrió.

-Nada Draco, es solo que estaba pensando en como pasa el tiempo, parece que apenas ayer Scorpius aprendiera a caminar, y míralo ahora, su primer año en Hogwarts.

Draco abrazo a su esposa- No te preocupes amor, el va a estar bien.

-¿Y cuando volvamos a casa?, será solitaria.

El rubio hizo un gesto de niño mimado y ofendido- O sea que yo no cuento.

Hermione rió y lo beso en los labios -claro que cuentas, sin embargo no puedo evitar recordar tantas cosas -al decir esto los ojos de la castaña se llenaron de lagrimas- la victoria contra Voldemort y su precio, la vida de mi mejor amigo.

-Herm, Herm no llores, por favor -Draco la estrecho vigorosamente contra si- no llores que me partes el corazón Herm, sabes que el sacrificio de Harry fue necesario para que nosotros estuviéramos aquí, fue su decisión, no de nadie mas.

Hermione correspondió al abrazo de su esposo y recostó la cabeza en su pecho.

-No te preocupes amor, todo saldrá bien.

Las palabras del rubio resonaron en la cabeza de Hermione, se soltó de los brazos de su esposo y le sonrió.

-Si, Vivian tenia razón, al final todo salió bien, mas que bien.

Y los dos adultos se sumieron en ensoñaciones al recordar el pasado, el sacrificio de Harry, la muerte de Voldemort, y finalmente Vivian con su mortífera y seductora belleza, que al final había terminado siendo una diosa.

Cerro su visión hacia la estación de King Cross y sonrió nostálgicamente, los recuerdos eran demasiado dolorosos, sin embargo el que no recuerda su pasado esta condenado a repetirlo.

La felicidad para la mas grande de las diosas estaba vedada, ella había nacido del caos, del vacío que imperaba antes del universo, era el principio y final de todo, y antes de ella no había nada, sin embargo había sucumbido ante un hombre, y ante el mas profundo amor.

Un abismo de dolor, un amor profundamente correspondido, profundamente traicionado, la historia mas triste de todas las historias contadas.

Escucho una respiración en su cuello y se volteo, a su lado estaba su hermano, el dios del caos, Yandros, con sus ojos también cambiantes y con su cabello rubio.

-No veas hacia allá hermana, te lastima.

-No hay algo que pueda lastimarme más Yandros, te lo aseguro -una sonrisa triste surco su rostro y su hermano se sintió culpable por haber inducido al tema, se sentía fuera de lugar, cada vez que veía a la mayor diosa de todas se le clavaba una daga en el pecho.

Sentía el dolor que la historia producía en su corazón, en el corazón de todas las cosas.

Vivian dejo de mirar a su hermano y se concentro en el paisaje del reino de los dioses, sin embargo sus pensamientos estaban en una época remota, en la que había conocido a su Némesis.

Vamos Hermana, traje a nuevos súbditos, ¿quieres verlos? -se sentía terriblemente culpable e inútil sentado ahí, sin poder consolar al ser que mas amaba en todos los mundos.

Nimue volteo su rostro para mirar a su hermano y le sonrió con los labios, pero sus ojos nunca sonreían.

-Me vendrá bien algo que hacer, vamos Yandros.

Los dos se levantaron de donde estaban sentados y salieron del castillo del territorio del Caos, sin embargo la diosa aun seguía recordando, y repitiéndose mil veces que había hecho lo correcto, por que el verdadero amor esta hecho de éxtasis y agonía, es un fuego que arde sin que podamos verlo.

Detrás de ella el murmullo de la seda de su vestido negro rozándose con el frío suelo le hizo traer recuerdos dolorosos, caminaba majestuosamente bajo el dolor, tan lentamente que parecía que cargaba con el peso del tiempo.

Salieron hacia el paraíso de los dioses, donde vivían todos, los seres mas hermosos y poderosos de todos los mundos, un paraíso que a los ojos de la mayor de las diosas no tenia nada de alegría.

Acuérdate, acuérdate acuérdate,
Que fuimos uno y caminamos
En la misma dirección,
Ya no me dejes solo
En este mundo por favor,
Que el paraíso sabe amargo
Sin tu amor.

Ella había poseído su vida, aun mas que eso, la vida de Liadon había sido suya hasta la muerte, aun después de ella.

Y empezó a recordar dolorosamente, sin embargo en sus recuerdos había amor, solo amor.

Recordaba una mano de arpista,
Un corazón hecho con cuerdas de arpa,
Una vida arrebatada
Y un amor no realizado.

Historia de una vida - Fanfics de Harry Potter

Historia de una vida - Fanfics de Harry Potter

Prologo:- Por favor Tom, no lo hagas - dijo la bella mujer arrodillada frente a el- no es justo, yo te amo--Jajaja - su voz fría resonó por toda la estanci

potterfics

es

https://potterfics.es/static/images/potterfics-historia-de-una-vida-fanfics-de-harry-potter-2740-0.jpg

2023-02-27

 

Historia de una vida - Fanfics de Harry Potter
Historia de una vida - Fanfics de Harry Potter

MÁS INFORMACIÓN

El contenido original se encuentra en https://potterfics.com/historias/29477
Todos los derechos reservados para el autor del contenido original (en el enlace de la linea superior)
Si crees que alguno de los contenidos (texto, imagenes o multimedia) en esta página infringe tus derechos relativos a propiedad intelectual, marcas registradas o cualquier otro de tus derechos, por favor ponte en contacto con nosotros en el mail [email protected] y retiraremos este contenido inmediatamente

 

 

Top 20