Los chicos de enfrente - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

bienvenidos a mi nueva historia! espero que os guste y que me lo hagais saber,
bueno, pues aquí empiezo!



Tres chicastomaban café sobre una mesita de cristal. Dos de ellas, una con el pelodemasiado alborotado y la otra con los ojos todavía cerrados, lo hacían desdeun mullido sofá de dos plazas, y la otra de pie, apoyada en el marco de unventanal que daba a un amplio balcón, el cual se encontraba abierto paradespejar los ánimos.

-no séporque te hice caso, a mi ni siquiera me gusta salir de fiesta
- se quejaba ladel pelo alborotado acusando a la chica que compartía sofá con ella.

-no salimosde fiesta Hermione, la fiesta fue aquí, en casa - le contestó Ginny intentandoabrir los ojos, si no lo conseguía en un minuto más se asustaría, puessignificaría que se le habían quedado pegados para siempre.

 

-yo me lopasé genial anoche
- susurró la otra mirando las nubes mecerse suavemente enel azul cielo casi veraniego mientras tarareaba una canción que seguramenteella misma había inventado.

-Luna, guapa¡cállate! - le pidió "dulcemente" la pelirroja abriendo por fin los ojos paraasesinar a la atolondrada rubia - me estallará la cabeza

Hermione seacabó el café y lo dejó con un golpe sobre la mesita de cristal.

-¿puedosaber porque tú no tienes resaca? - Preguntó la castaña mirando a Luna, que ledevolvió la mirada sonriente - no fuiste la que más - siguió esta vez mirando asu pelirroja amiga - pero tú también bebiste anoche.

-eso es
-comenzó calmadamente la rubia volviendo a mirar el cielo - porque bebí unapoción nada más levantarme, para la resaca - añadió con su voz dulce ysoñadora.

-¿y porque nuestramalvada amiga no nos ha hablado de la existencia de ese "milagro embotellado" yprefiere mirar como sufrimos en silencio? - preguntó Ginny frunciendo el ceño.

-¿en silencio?- sonrió tiernamente la rubia.

-¡tráeloLuna! - ordenó la pequeña de los Weasley mientras la rubia desaparecía dandosaltitos y canturreando a su habitación en busca del "milagro embotellado", aundespués de sus 21 años, no se había quitado esa manía, o más bien, no se habíapreocupado en hacerlo.

-¿alguien merecuerda porque nos hemos levantado tan pronto un sábado y después de algo comoanoche? - preguntó Hermione enviando hacia atrás algunos mechones de su largo yrizado cabello.

-porque esel cumpleaños de nuestro precioso pisito, y quedamos en ir a comprarle unregalito - dijo emocionada y soñadora Luna Lovegood imaginando que podríancomprar. - por eso fue la fiesta de anoche ¿no?

-oh si
yarecuerdo, un año ya

-no esjusto

-¿que no esjusto Luna? - preguntó divertida la pelirroja sabiendo que seguramente la respuestale haría gracia.

-si fuéramosinquilinas normales, ahora mismo la señora Spencer nos estaría echando labronca del siglo. - dijo haciendo pucheros.

Ginny riójunto con Hermione.

-no tepreocupes Luna, la próxima vez prescindiremos del hechizo silenciador y asínuestra querida casera podrá sermonearnos a gusto. - le contestó Ginny todavíacon la sonrisa en la boca.

La rubiasonrió sabiendo que sus amigas no veían ningún sentido a algunos de suscomentarios, pero la cuidaban y la querían y eso le bastaba, aunque no lallegaran a entender del todo, la aceptaban con cariño.

 

-¡primera! -gritó la pelirroja, como hacía siempre, pidiéndose la ducha.

Hermionemiró a Luna, esperando a que eligiera el segundo puesto, pues sabía que siemprecallaba para que sus amigas no tuvieran que ducharse con el agua helada, perola nobleza también residía en las griffindors (en algunas, pensó Hermionemirando a Ginny) y estaba dispuesta a ese día ducharse ella con el agua fría.

-¿quieresducharte tu después, Luna? - preguntó la castaña al ver que esta no decía nada.

-¡vale! - Dijocontenta al ver que su amiga le ofrecía el lugar - muchísimas gracias Hermione- dijo la rubia cogiendo agradecida las manos de la chica, con los ojosbrillantes.

-no es paratanto Luna
- dijo algo incomoda, pues aun no se acostumbraba a esos arrebatosagradecidos de su amiga.

El agua dela ducha ya se oía correr y Ginny salió diez minutos después. Luna ya esperabaen la puerta con la mano levantada y abierta al lado de su cara. La pelirrojala chocó sonriente. El choque de manos se había convertido en un ritual cadamañana. Recordó la primera vez que vio a Luna en la puerta con la manoarriba.

"que quieres Luna" le habíapreguntado.

La rubia rodó los ojos como que Ginnyno se enteraba de nada.

"tienes que palmearme la mano" lapelirroja la seguía mirando interrogativa "como en las carreras de relevos,para que yo pueda continuar" le explico como si fuera algo obvio.

Hermione y Ginny rieron tanto que lesiguieron el juego, y ese juego pronto se convirtió en un ritual.

Cuando la rubiaacabo se puso solemnemente en la puerta esperando el siguiente relevo.

-Hermione
-canturreó al ver que no llegaba.

-¡voy! - Dijoella a toda prisa cargando su ropa y saliendo rápido de su habitación, chocó sumano y cerró la puerta - ¡enseguida acabo! - gritó desde dentro.

Las otrasdos la esperaron en el balcón, disfrutando del sol mañanero y observando lapreciosa vista de la ciudad que ofrecía el décimo piso.

Quinceminutos después bajaban por las escaleras del edificio, ya que el ascensorestaba en el segundo piso y no les apetecía esperar a que llegara hasta elúltimo, donde ellas vivían.

En elprimero, como si hubiera estado esperando en la mirilla a que pasaran, laseñora Spencer abrió la puerta. Era una señora mayor, de pelo cano, gafasredondas y algo regordeta, y sobre todo, con mucho tiempo libre.

-os tengodicho que no podéis subir chicos a casa, ¡ni alcohol! - les dijo, señalándolascon el dedo y con el mismo cuento de siempre.

-no hemossubido ningún chico a casa, señora Spencer - le dijo tranquilamente Ginny,obviando lo del alcohol - somos unas chicas decentes - terminó la pelirroja conuna radiante sonrisa.

Hermione yLuna la miraron ¡decentes eran ellas dos!

-eso no oslo creéis ni vosotras, ya veréis ya, cuando os pille ¡que es mi casa!

-pero si nosla alquila, en cierto modo es nuestra, que la pagamos - le contestó Luna, comosi fuera lógico y se lo tuviera que explicar a la anciana como si fuera unaniña pequeña.

-seráinsolente la niña
- murmuró la mujer desapareciendo por la puerta de su casa ypegando un portazo.

 

-muy buenaLuna - dijo Ginny palmeándola en la espalda y las chicas salieron por fin a lacalle.

Mientras ellascogían el metro para ir al centro de la ciudad, otros tres personajes separaban en la pequeña puerta de la valla que rodeaba el edificio.

-últimaoportunidad - dijo un chico de piel morena y cabello alborotado - ¿muggles?

-así lodecidimos ¿no? - dijo otro de piel más pálida y oscuro cabello y una miradapenetrante pero algo tímida.

-Theo,Blaise ¿decidido? - a ambos lados del rubio los chicos asintieron como siestuvieran a punto de entrar en un santuario de un lugar lejano y desconocido.

Con muchocuidado de no tocar nada que no fuera necesario, unos nudillos blancos como lanieve dieron un par de golpecitos a la puerta. Pasaron varios segundos y nadiecontestó, así que Draco Malfoy volvió a golpear la puerta, esta vez un poco másfuerte, hasta que Blaise Zabbini acabó aporreándola.

-¿es que nosabéis llamar al timbre? - les abrió una malhumorada anciana.

-que cojoneses un tim
- pero Blaise recibió un codazo de Theo y se calló a mitad de lafrase.

-¿es ustedla señora Spencer? - preguntó educadamente Theo.

-¿Quéqueréis vosotros tres? No compro nada - dijo de malas maneras.

-veníamospor el piso en alquiler - dijo el rubio cruzándose de brazos algo enojado ypensándose si eso realmente había sido buena idea.

-ooh
- lasonrisa de la señora se volvió amable de repente. La señora Spencer salió alrellano y cerró la puerta de su casa - pues tengo dos pisos disponibles en estemomento - continuó frotándose las manos - el cuarto A y el décimo A, peropersonalmente os recomiendo el cuarto - dijo bajando un poco la voz, por lo quelos tres chicos agacharon un poco las cabezas para escucharla - en el décimo Bviven tres chicas indecorosas que no os harán ningún bien

-décimo A -dijeron Draco y Balise al unísono. Theo puso los ojos en blanco.

-os loadvierto desde ahora - dijo la mujer señalándoles con el dedo índice - nada dechicas ni alcohol en mis pisos.

-mis dosamigos hablan de las vistas - improvisó Theodore Nott - les encanta mirar laciudad y obviamente saben que serán mucho mejores en el último piso. No nosinteresan las chicas - añadió a lo último.

-¿sois gays?Por qué tampoco me gustan.

-¡claro queno! - se ofendió visiblemente Blaise Zabbini.

La mujer lesmiró con los ojos entornados y llamó al ascensor.

Nada másentrar al piso se encontraba directamente con una sala de estar, separada de lacocina únicamente por una barra, y un ventanal con un balcón bastanteespacioso. A la derecha había un pasillo al principio del cual había un bañoque se podía ver desde la sala, para más adelante encontrar tres habitaciones,dos enfrentadas y una en medio.

-¿solo unbaño? - Preguntó Draco - somos tres.

La mujer lemiró con cara de "sé contar ¿y?"

-un segundo
- Draco se llevó a sus dos compañeros a un rincón.

-la cocina yel salón están en el mismo sitio
- dijo Blaise como si no se lo acabara decreer.

-y solo hayun baño - se volvió a quejar Draco.

-no es a loque estamos acostumbrados, pero es lo que queríamos ¿no? - susurró Nott,indeciso.

-podemosacabar matándonos en tan poco espacio - advirtió el rubio.

-es todo unreto - sonrió Theo.

 

-y haychicas indecentes enfrente - dijo Blaise levantando las cejas.

-muy bien,decidido entonces. - Draco se dio la vuelta y se dirigió a la mujer que parecíairritada por los susurros de los chicos. - nos lo quedamos.

La mujersonrió. Eran las doce del medio día. Los chicos decidieron que iban a por suscosas y después de comer volverían para instalarse y pasarían a firmar con laseñora Spencer.

-necesito lafirma de uno, luego apañaros como queráis, pero quiero el alquiler el día unode cada mes ¿entendido? Ni un día antes ni uno después.

Los chicossonrieron, algo nuevo empezaba, algo que habían decidido ellos mismos, si seríaerror o acierto, no lo sabían, pero podían echarse atrás en cualquier momento,no había ningún problema, por eso que habían decidido alquilar y no comprar.

Mientras, enel centro de Londres tres chicas almorzaban pensando que iban a regalarle a supisito. Después de mucho discutir (cuadros, flores, figuritas de decoración
)se habían decidido por una mesita de forja y hierro galvanizado y unas sillas ajuego para el balcón, en el cual había bastante espacio que nunca se llenaba.Habían quedado con el hombre de la tienda en ir a recogerla después de lacomida.

-¿estamosseguras de esto? - Preguntó Hermione - es un paso importante comprar algo entretodas

-¿qué pasarási algún día tenemos que separarnos y dejar de compartir piso? - preguntó Lunaafligida.

-que cadauna se llevará una silla y en paz - dijo Ginny quitándole importancia alasunto, como siempre.

-¿y con lamesa? - preguntó la castaña.

-pues laharemos añicos y guardaremos las astillas en una cajita cada una - se burló lapequeña Weasley riendo y haciendo reír a las demás.

-el problemava a ser transportarlo
- susurró Ginny.

-y pagarlo
- continuó Hermione.

Luna solosonreía soñadora, imaginando las tardes que pasarían en esa mesa, en el balcón,mientras el aire fresco azotaba sus caras.

Bueno, espero que os haya gustado elprimer capítulo, solo es algo introductorio de lo que va a pasar.

antes despues de cada capítulo proponía un juego que consisitía en una pregunta con opciones que había que adivinar, pero revisando las normas descubrí que es SPAM, así que e decidido eliminar este juego por si acaso, ya que no quiero que me eliminen mi historia... que me costó mucho jeje

Besitos!!

CRIS!


Primero, no os acostumbréis a esto,no voy a actualizar todos los días, pero como el de ayer solo era el primercapítulo y en realidad no pasaba nada interesante, y como los reviews me gustantanto y no me esperaba tantos en el primer capítulo, pues bueno, no he podidoresistirme a un capítulo más.

Segundo, en cuanto a lasactualizaciones, mi idea es actualizar dos veces por semana, pero como estamosen verano y no se si me va a ser posible, ya que quizás hay alguna semana queesté fuera, esto será oficial después de verano (la historia es larga,llegará), pero por el momento intentaré cumplirlo.

Y tercero
los resultados al final,que si no ya me descubris que va a pasar, aunque, como prometí, les dedicaré elcapitulo a las que han acertado, así que estas, se darán por aludidas y sabránlo que pasará

 

CAPÍTULO DEDICADO A:

ITZIARITZIARITZIAR

Maffy_7

ANGEL_CARIE

salesia (por cierto, gracias por haber leídomis otras historias pero
esas fueron las primeras y la verdad, te recomendaríaque leyeras mejor "gracias a tus ojos", junto con esta, es la historia de laque más orgullosa estoy. Otra cosa, me acertaste las parejas jeje)

gracias a todas!!

Las chicas estabanpensando en cómo llevar hasta casa la mesa y las sillas que habían adquirido.Luna había propuesto llevarlo mediante magia, pero estando en el Londres muggleeso estaba completamente descartado. Sería muy raro entrar en cualquier sitiocon todo eso y salir sin nada. Al final habían decidido hacerlo por partes yhacer dos viajes, primero llevarían las sillas y después volverían a por lamesa.

-disculpeseñor - le dijo Hermione al hombre al que habían comprado los muebles - ¿leimportaría guardarnos la mesa aquí hasta que volvamos? No podemos llevarlo todoa la vez.

-claro joven,pero tenemos servicio de transporte, si les interesa a las señoritas

-gracias - lecontesto Ginny - pero no tenemos suficiente dinero para pagarlo.

Ya se habíangastado parte de sus ahorros en ese caprichito de "cumpleaños". Aunque Ginny yHermione trabajaban en el ministerio y Luna en la revista "el quisquilloso" consu padre, no es que precisamente estuvieran para echar cohetes económicamente.

Cada unacogió una silla, Ginny cogió dos y se pusieron en camino de nuevo hacia la bocadel metro.

-esto nos loturnamos eh - se quejó la pelirroja por el peso tras andar dos manzanas sin descansar.

-lo buenoque tiene es que si nos cansamos nos podemos sentar - pensó Luna, con toda lalógica del mundo, haciendo reír a sus compañeras de piso.

Una vezllegaron al metro Ginny soltó las sillas y se froto los brazos, Luna dejótambién la suya en el suelo y se sentó a esperar que llegara el tren. Hermionetambién dejó la suya y cogió una de las de Ginny para llevarla ahora ella,ganándose una sonrisa de esta. Las castaña miró alrededor y observó que lagente miraba divertida a Luna, pero aesta no parecía importarle lo más mínimo. ¿Qué importancia tenia, si no conocíaa nadie y seguramente no les volvería a ver? Así que siguiendo su ejemplo yhaciendo un gran esfuerzo por que no le importara nada a su alrededor, imito ala rubia y se sentó en las dos sillas montadas una encima de la otra, al fin yal cabo ella también estaba cansada. La pequeña de los Weasley soltó unacarcajada e imitó a sus amigas.

Y ahíestaban las tres, sentadas en sillas alineadas con las vías del tren y mirandoa estas esperando a que llegara mientrasa su alrededor podían escuchar alguna risilla disimulada o a algún niño pequeñopreguntando a su madre porque ellos no tenían silla.

Una vezllegaron a su edificio, Hermione abrió como pudo la puerta de abajo cargada conlas dos sillas, mientras entraban agradecieron que el ascensor se abriera enese momento, dejando salir a la señora del cuarto con su perro atado a unacorrea.

-buenastardes señora Bennet - saludó Luna con educación y se puso entre las puertaspara que sus amigas entraran en el ascensor y descargaran las sillas.

 

-¿no iréis asubir eso ahí verdad? ¡Que el ascensor no es un montacargas! ¡Subid por lasescaleras, vagas!

Ginny mirócon descaró a la señora y entró en el ascensor dejando la silla en el suelo de este,mientras le contestaba a la señora de no más de 50 años pero demasiadoentrometida.

-comocomprenderá, señora Bennet - dijo la pelirroja con falsa inocencia - no vamos asubir todo esto diez pisos andando.

-pues se lodiré al presidente - les amenazó mientras observaba con ira como las trespasaban de ella y se metían apretando ya el botón.

Mientras secerraban las puertas la pequeña Weasley no se pudo resistir.

-vayaavisándole porque pensamos volver luego con una mesa mucho más grande - dijosonriente - y subiremos en el ascensor - añadió viendo la cara furiosa de lavecina.

-¿eso haestado bien? - se preocupó la castaña mientras subían.

-se lo tienemerecido - soltó Luna haciendo que las otras dos se la quedaran mirando, puesno era propio de ella - ¿Qué? Tengo muchas ganas de poner todo esto en su sitioy tomar un té antes de que anochezca.

Mientras laschicas descargaban las sillas en el balcón unos chicos abrían la puerta deenfrente y entraban en el piso cargados con un par de maletas cada uno.

-¿Dónde estáTheo? - preguntó Blaise Zabbini a su platinado compañero.

-dijo queseguramente tendría problemas para salir de casa con las maletas - le comunicóel rubio -ya sabes, su madre, aunque sea un cuadro, no acepta que se vaya decasa y menos a vivir entre muggles.

-que idiota,lo mejor es no decirles nada a tus padres, te evitas muchos problemas - dijo élmoreno sentándose en el monótono y simple sofá de la señora Spencer.

-omentirles
- dejó caer Draco Malfoy - mi madre cree que estoy viviendo en undúplex en el Londres mágico.

Ambos chicosse quedaron en silenció unos segundos, como pensando.

-¿deberíamosir a ver cómo lo lleva?

El rubio seencogió de hombros y se dirigió hacia el balcón, pues entraba mucho ruido alparecer desde el piso de al lado y quería saber que pasaba, pero unos golpes enla puerta lo detuvieron. Cambió de dirección y abrió la puerta, dejando entrara su otro compañero.

-pudisteescapar - comentó mientras cerraba la puerta de nuevo.

-sí, coloqueel cuadro de mi tía enfrente para que puedan hablar en mi ausencia
- rio elchico sombríamente. - hablaran de mi por semanas

-muy bien -el rubio se saco del bolsillo trasero del pantalón una llave plateada, la dejóen la mesa y con la varita hizo dos réplicas - oficialmente - dijo lanzándolesuna a cada uno y quedándose con una él - vivimos aquí.

-¿cuándocenamos? - preguntó Blaise apoyando los pies en la mesa y acomodándose.

-pues cuandoalguno de nosotros haga la cena
- le dijo Theo con una sonrisilla sentándoseal lado del moreno. Ninguno había pensado que ahora ellos mismo tenían quecocinarse. Ambos miraron las maletas. También ellos tendrían que deshacerla yorganizar la ropa en el armario.

Mientras,Draco había salido al balcón, pero ya no había nadie ni se escuchaban ruidos,solo había cuatro sillas, las cuales parecían rodear una mesa invisible.

ooo

Las chicasentraron en casa y descargaron las sillas en el balcón.

-bien, vamosa por el resto antes de que anochezca - comentó Hermione dejando las sillas decualquier forma y dirigiéndose de nuevo a la puerta.

 

-si -contestó Ginny haciendo lo mismo - sería peligroso para tres jovencitasindefensas como nosotras estar por ahí cuando anochezca

-para tresjovencitas indefensas si - continuó la castaña ya en la puerta - no para tresbrujas armadas - rió.

Ambasestaban ya en la puerta con la mano en el pomo, pero Luna no llegaba así quevolvieron sobre sus pasos.

-vamos Luna- la apremió Ginny.

La rubiaarrastraba las sillas de un lado a otro por el balcón.

-un segundo,ya casi tengo el lugar perfecto - dijo esta mientras volvía a arrastrar una deellas.

A Hermionele dolieron los oídos ante tal alboroto.

-¿no seríamejor hacer eso cuando tengamos también la mesa? - preguntó

-no dejespara mañana lo que puedas hacer hoy
- contestó sin más la otra chica.

-es que nolo haremos mañana, lo haremos hoy, pero más tarde - gritó Ginny por encima delruido de las sillas.

Cuando porfin consiguieron salir de casa y llegar a la tienda el tendero les entregó lamesa, insistiéndoles en que les sería muy difícil de transportar, que optaranpor la entrega a domicilio, pero volvieron a repetirle amablemente que nopodían pagar eso.

Salieron denuevo hacia el metro cargando la mesa entre las tres.

-¡descanso!- pidió Hermione, y las tres dejaron la mesa en el suelo.

-¿otra vez?- se quejó Ginny, pues antes había sido Luna - así no llegaremos nunca

-no todastenemos tu forma física Ginny, nosotras no jugábamos a quidditch en Hogwarts. Esecuerpecito de modelo tuyo siempre hizo que volaras tan ágil y veloz
- decíaLuna mirando fijamente a Ginny a los ojos.

-cállateLuna
- dijo esta sonrojándose ante semejante comentario y mirada - si no teconociera pensaría que te quieres acostar conmigo

-¿acostarnos?¿Dónde? ¿Aquí en el suelo? Bueno si tan cansada estas
- le contestó Lunapensando en lo rara que era a veces su amiga.

Las otrasdos chicas rodaron los ojos ante la inocencia de su compañera.

-anda
sigamos - propuso la castaña.

Una vezllegaron a la puerta de abajo del edificio dejaron la mesa en el suelo yasomaron la cabeza al interior.

-¿creéis queel presidente nos estará esperando? - preguntó Ginny.

-después deque le hablaras de esa forma a la señora Bennet estoy segura de que le avisó -le recriminó Hermione.

-sabes queno puedo contenerme

Luna entrocomo si nada, tranquilamente y se colocó al pie de la escalera, que seencontraba junto al ascensor.

-¡señorpresidente! ¿Está usted ahí? - comenzó a gritar.

Sus amigasentraron corriendo y le taparon la boca.

-¿Qué estáshaciendo Luna? - le riñó la castaña.

-¿noqueríais saber si estaba el presidente? - Preguntó la ex - ravenclawinocentemente.

-está bienLuna, ahora estate calladita y llama al ascensor. Hermione ayúdame con la mesa.

Con grandesesfuerzos, mesa y chicas consiguieron entrar en el ascensor.

-no separará por el peso ¿no? - se preocupó Hermione.

-si se parate aseguro que lo haré funcionar con magia, pero yo aquí y en esta posición nome quedo - le contesto la pelirroja apretada entre la mesa y el espejo delascensor.

Cuandollegaron a la puerta hubo otro problema, la mesa pasaba rozando los bordes dela puerta.

 

-si laforzamos la señora Spencer nos matará por rallarle sus marcos - dijo Luna divertida.

-no veodonde está la gracia - dijo Hermione ya harta.

Las chicasdiscutían, barajaban varias opciones, giraban la mesa en todas las formasposibles, pataleaban en el suelo y volvían a discutir sin grandes resultados.

Mientras, elgriterío había llamado la atención de uno de los inquilinos de enfrente, queobservaba por la mirilla la escena divertido. Theo había acabado de deshacer lamaleta cuando las voces le hicieron acercarse. Estaba tentado de llamar a susamigos para que también vieran la cómica escena, pero ellos aún estabanordenando sus armarios, además no dudarían en salir a "ayudar" y no queríacausar una mala impresión desde el principio.

Solo podíaver a las chicas de espaldas o de perfil como mucho, cuando de repente una deellas sacó un palo largo de la parte de atrás de su pantalón ¿una varita? Lachica pelirroja la agitó y la mesa que intentaban meter en casa salió disparadaprovocando un gran estruendo. Theo abrió la puerta.

ooo

-se acabó -dijo Ginny sacando su varita.

-Ginny ¿quévas a hacer? - dijo la antigua prefecta de griffindor mirando por la escalerapor si alguien les pillaba.

La pelirrojano contestó, solo agitó su varita haciendo que la mesa entrara disparada haciael interior de la casa, pasando por encima de la mesita de vidrio que quedódestrozada y estampándose contra la cristalera del balcón que se hizo añicos.

Las dosgriffindor entraron corriendo tras la mesa al tiempo que la puerta de en frentese abría.

-¿necesitáisayuda? - preguntó servil el chico que asomaba por esta, pues se habíapreocupado por el estruendo.

La rubiamiró al chico y sonrió, una gran sonrisa, como si se alegrara de verle.

-no, graciasTheodore Nott - dicho esto la muchacha entró y cerró la puerta tras ella.

Theo volvióa cerrar la puerta. Sus amigos ya aparecían por el pasillo.

-no lo vaisa creer

-¿quéocurre? - preguntó Draco sentándose en el sofá, como si estuviera sumamenteagotado de deshacer unas cuantas maletas.

-las chicasde enfrente

-¿Qué? - lecortó Blaise desde la nevera donde bebía de una botella de agua - ¿ya las hasvisto? ¿Cómo son? ¿Están buenas? ¿Has hablado con ellas? ¿Por qué no me hasavisado?

-las chicas de enfrente
- volvió a empezar elchico recriminándole a su amigo con la mirada por haberle interrumpido contantas preguntas - son brujas.

-¿Cómo quebrujas? ¿Cómo nosotros? - preguntó de nuevo su amigo.

-yo prefierollamarme mago, pero si, y eso no es todo.

-¿Qué más? -preguntó el rubio, que no podía creer lo que oía. Era demasiada casualidad.

-son deHogwarts y al parecer de nuestra generación.

-¿Cómopuedes saber todo eso? ¿Las conocemos?

-yo no lasreconocí, pero solo hablé con una que me llamó por mi nombre, el caso es que mesonaba
- dijo el chico rascándose la barbilla y pensando en la radiantesonrisa de la muchacha que acababa de encontrarse, intentando hacer memoriatras cinco años.

-tengo muchacuriosidad de saber quiénes pueden ser
- comentó el moreno sonriendo de lado -¿tenemos sal? Puedo ir a pedir

-de eso nada- sentenció el rubio - no sabemos quiénes son, no podemos juntarnos concualquiera, somos Slytherin.

 

-no, ya nolo somos
- le contestó Blaise - y yo quiero sal

El moreno sedirigió a la puerta pero Theo se puso delante, tapándole el camino.

-deberíamos pensarlo
- pero un gran ajetreo en el piso de al lado le dejó a mitad de frase, se oíacomo cosas hierro o metal cayendo y sillas arrastrándose, todo un escándalo.

-bueno, ya sabemosque son unas escandalosas
- dejó caer Draco antes de que los tres se dirigieranal balcón.

Ya habíaanochecido, pero podían ver tres siluetas moverse en el balcón de al lado,alumbradas por la débil luz del interior

-¡así yaestá bien! - sentenció una de ellas, yo me voy al sofá, estoy agotada.

-pero es queno era así como yo quería ponerlo, no veo nada
- se quejó otra.

-está bien, dejémoslopara mañana cuando haya más luz.

-¡hola! -saludó Zabini acercándose a la barandilla - somos los nuevos vecinos, acabamosde mudarnos.

-¡oh genial!Mas vecinos
no tengo ni tiempo ni ganas para esto, vamos.

Las chicasdesaparecieron en el interior.

-y tambiénsabemos que son un poco bordes
- habló de nuevo el moreno todavía mirando lapuerta por la que habían desaparecido las chicas y la tenue luz del interiorque dejaba ver la silueta de una mesa y unas sillas desparramadas. - ¿algunacandidata con esas descripciones? - rió.

-unascuantas
- contestaron los otros dos.

ooo

Luna cerróla puerta y se volvió a ver como había quedado el salón.

-menudo estropicio
- dijo tranquilamente, casi divertida.

-no importa- Hermione sacó su varita - ¡reparo! ¡reparo!

Dos minutosdespués todo estaba en su lugar. Entre todas dejaron la mesa en el balcón,tirando una silla al entrarla y arrastrando el resto.

-¡así yaestá bien! - Sentenció Hermione - yo me voy al sofá, estoy agotada.

-pero es queno era así como yo quería ponerlo, no veo nada
- se quejó Luna.

-está bien,dejémoslo para mañana cuando haya más luz. - la consoló Ginny con la pocapaciencia que le quedaba.

-¡hola! -Saludó alguien desde el balcón contiguo - somos los nuevos vecinos, acabamos demudarnos.

-¡oh genial!Mas vecinos
no tengo ni tiempo ni ganas para esto, vamos. - dijo Ginnycogiendo a Luna de la mano y llevándola al interior, dejándola en el sofá con lacastaña y dirigiéndose a la cocina a preparar la cena, pues era su turno.

-mañanapienso dormir hasta medio día
- se quejó la pelirroja.

Mientras, enel piso de enfrente se decidían los turnos de cocina mediante una partida a losnaipes explosivos. Draco perdió.

-pero yo nohe cocinado en mi vida
- se quejaba este.

Sus amigosno le hicieron caso y siguieron jugando entre ellos.

El rubio sedirigió a la nevera y la encontró prácticamente vacía, solo unas cuantas cosasque les habían dado sus madres antes de salir. Cogió un huevo y lo miró. Por lomenos una tortilla tenía que ser capaz de hacer.

Puso elhuevo en el canto de la mesa de la cocina.

-ahora ungolpecito
- pero lo hizo demasiado fuerte y aplastó el huevo entre la mesa ysu mano, llenándosela de clara - ¡joder! - exclamó limpiándose con un trapo. -está bien

El chico searmó de paciencia y cogió otro huevo. Esa vez consiguió agrietar el huevo y porahí metió el dedo para separar las dos partes. Lo hizo demasiado fuerte,rompiendo la cáscara, pero consiguió que el huevo cayera en el cuenco, solo quelas cáscaras también lo hicieron. Miró hacia atrás vigilando que sus compañerosno miraran y las sacó con la mano. Con el tercer huevo ya casi lo teníacontrolado.

 

Cogió untenedor y removió el huevo, ese paso lo tenía claro.

Puso unasartén en el fuego con un poco de aceite y volcó la mezcla. Parecía que todoiba bien hasta que fue el turno de darle la vuelta a la tortilla. Lo intentópor un lado y se rompió, lo intentó por el otro con el mismo resultado, alparecer estaba pegado. Intentó despegarla con cuidado y se dio cuenta que seempezaba a quemar, por lo que enfadado comenzó a remover la tortilla.

Cambio deplanes, serían huevos revueltos, o algo así

Puso un pocoen cada plato, un trozo de pan y cortó un par de trozos de queso para cada uno.

-¡ya está lacena! - anunció y los otros tomaron asiento hambrientos.

El rubiocolocó un plato en frente de cada uno y después se sentó en su sitio. Los otrosdos se quedaron mirando el plato.

-¿Qué esesto? - preguntó Blaise con temor, tocándolo con la punta del tenedor.

-son huevosrevueltos - contestó el cocinero perdiendo la paciencia.

Blaisevolvió a mirar su plato. Theo cogió el tenedor y cogiendo un poco se lo llevo ala boca. Masticó una vez y se paró mientras sus compañeros le mirabanexpectantes esperando su veredicto. Volvió a masticar y tragó con dificultad.

-Draco, eresconsciente de que hay que cascar los huevos para hacer una tortilla ¿no? ¡Estálleno de cáscaras!

-¡genial! Voya morir de hambre
- se quejó el otro mirando su plato y apartándolo hacia elcentro.

Draco dio ungolpe en la mesa con una mano y se levantó, miró a ambos perdonándoles la viday a grandes zancadas se dirigió a su nuevo cuarto, pegando un portazo tras desí.

-pues si queempezamos bien
- soltó Theo comiendo un trozo de queso con pan.

Bueno, pues esto es todo por hoy.Espero que os haya gustado.

Aunque NO lo pueda creer, TODASacertasteis mi pregunta (no entiendo como pudo pasar
¿Quién os pasó elexamen?)

Bueno, estoy orgullosa jeje


Bueno, y como prometí que si meacertabais muchas (aunque nunca pensé que todas) os pondría un pequeñoadelanto, allá va:

"Draco dejó elescaneo y la miró a la cara recordando las palabras de su amigo "son dehogwarts y nos conocen
". Entonces la reconoció, y tanto que la reconoció.

-¿Granger?¿Hermione Granger?"

"-te dejarépasar
- Ginny se lo estaba pasando en grande, poder fastidiar de esa forma aun Slytherin (aunque ya no lo fuera, lo años de hogwarts quedaron atrás) eramuy divertido. - si dices mi nombre de pila.

-¿Qué? - elmoreno no podía creer lo que oía - ¿a qué crees que juegas?

-a lasadivinanzas - respondió ella tranquilamente - ¿Qué pasa, no sabes cómo me llamodespués de seis años en el mismo castillo?"

"disculpa,pero ¿me podrías decir tu nombre?

Luna lomiró, algo dolida.

-¿no sabes quiénsoy Nott? - preguntó apenada.

 

Theo semordió el labio inferior, se sentía fatal con esa mirada apenada sobre él."

Suerte y besitos!!

CRIS!!

Bueno, pues estecapítulo va dedicado para:

Keka27

salesia

carla_melina

melaniepotter

unasonrisaqueregalar

belencullen

tengo que decirque cualquier opción podría haber sido correcta, pero tenía que elegir una. Lasque no hayais acertado, tendréis que leer el capi para averiguar la opción correcta,las afortunadas, pues ya lo sabeis.

Y ahora, a leer:

Al día siguiente las chicas agradecieron que todavía fueradomingo, pues el día anterior no habían parado un momento en casa por ladichosa mesa.

Luna se había levantado temprano, pues apenas había dormidopensando en que la mesa y las sillas no estaban colocadas como ella habíaestado soñando todo el día anterior. A ella le encantaba estar al aire libre, yesa terracita era lo más cerca que podía estarlo dentro de casa. Sonriópensando en lo furiosas que se ponían sus compañeras cuando dejaba el balcónabierto de par en par en pleno invierno. Pero es que necesitaba sentir la brisadel viento, le encantaba.

Unos movimientos por aquí, unos cuantos giros por allá, un"¡que alguien la mate!" desde la habitación de Ginny, un "hazlo tu, yo estoy durmiendo"de la de Hermione y un gran estruendo después, Luna lo tenía todo listo paradesayunar en el preciado solecito que daba allí a esas horas.

Iba a preparárselo todo cuando recordó que con el ajetreodel día anterior no habían hecho la compra.

-buenos días. - escuchó desde el balcón contiguo.

La rubia se giró con la cabeza inclinada hacia un lado y conuna débil sonrisa adornándole el rostro.

-buenos días tengas tu también Theodore Nott - dijo lamuchacha haciendo una pequeña reverencia, lo que hizo que el chico seavergonzara un poco, no era nadie importante para que le saludaran así.

El caso era que estaba claro que esa chica le conocíaperfectamente, y aunque le era familiar ese rostro soñador y extraño, nolograba relacionarlo con nadie. Nunca había sido muy sociable, a decir verdad,pero su memoria nunca le había fallado.

-esto

-oye Theodore Nott - le interrumpió la chica - ¿porcasualidad no tendrás zumo, café, pan tostado, mermelada de fresa o melocotón,no importa (tampoco quiero abusar), mantequilla y huevos?

El chico se quedó perplejo.

-pues
la verdad es que acabamos de mudarnos y todavía nohemos hecho la compra
- dijo el chico apenado por no poder complacer laprimera petición de vecinos (aunque esta fuera algo abusiva).

-no pasa nada, vístete, te espero en diez minutos en elrellano. - dicho esto la enigmática chica rubia se metió en el interior de lacasa, dejando al chico de nuevo perplejo y con la palabra en la boca.

Este no pudo más que obedecer y entrar a su habitación a vestirse,no sin antes vocear a sus compañeros que se levantaran de una vez, que teníanmuchas cosas que hacer.

En la casa de enfrente Luna anunció a sus amigas que semarchaba a comprar, que no quedaba nada, y que volvería enseguida.

 

Poco después un portazo terminó de despertar a Hermione.

La castaña bostezo y se desperezó en la cama, quitándose conlos pies las sabanas y quedándose unos segundos mirando el techo todavíasomnolienta, pero un precioso sol entraba ya por su ventana y decidió que nopodía dormir más con un día tan esplendido.

Se vistió con una camiseta de tirantes limpia, pero todavíapor doblar y guardar, y unos pantalones cortos del día anterior, ya searreglaría más tarde si decidían ir a algún sitio.

En el salón, el esplendido sol que indicaba que el veranoestaba muy cerca, iluminaba todo el salón y eso le alegró, verano significabavacaciones en el ministerio.

Cogió un plátano de hacía algunos días y cuando abrió elcubo de la basura para tirar la piel, un desagradable olor inundó sus fosasnasales, se la tapó con una mano y con la otra sacó la bolsa del cubo,haciéndole rápidamente un nudo.

-¡voy a bajar la basura! - anunció a su amiga, que no sedignó en contestar.

Hermione cogió las llaves para no molestarla después y salióde casa, deseando no encontrarse con su madrugador presidente, pues seguro leregañaría por "ofensa a una vecina".

Las ofendidas eran ellas
que por ser las más jóvenes deledificio la mayoría de vecinos las veían con mala cara. ¿Qué tenía de malo quetres amigas vivieran juntas y solas?

En fin
la castaña salió del ascensor al soleado patio.

-buenos días señorita 10b - el portero, un chico joven, unosaños mayor que ellas, pero sin ninguna escuela, era de los pocos en el edificioque las trataba amablemente, el único problema es que era un cotilla de cuidado,y tenía la manía de llamar a los vecinos por el número de piso. ¿Tan difícilera aprenderse unos cuantos nombres después de todo el día manejando cartas yviendo telefonillos
?

-Buenos días.

-traiga señorita 10b, yo le tirare la basura.

-muy amable Robert.

La castaña regreso al ascensor.

-¿es que no va a sacar a pasear ese cuerpazo al sol?

-¿es que no te cortas ni un poco Robert?

-vale, vale, pero el cuerpazo rubio ya salió hace un ratocon un chico ¿su novio?

Un chico
Hermione se extrañó.

-te agradecería que no te dirigieras a nosotras de esa formatan grosera o tendremos que hablar con el presidente
- y eso era ser amable enese edificio

La castaña se metió enfadada en el ascensor y apretó al 10,aunque el ascensor hizo una parada en el primer piso

ooo

Draco se levantó con los gritos de Theo, pues tenía razón,acababan de mudarse y había cosas que hacer.

Escuchó la puerta cerrarse cuando aun se estaba restregandolos ojos, después unos pasos corretear por el pasillo y una puerta cerrarse.Blaise se había apoderado del baño

El rubio se levantó y llegó hasta la puerta donde ya seescuchaba el agua correr.

-¡date prisa! ¡No quiero ducharme con el agua fría!

-hay que madrugar más Draco
- canturreó el moreno.

-no me cabrees
- como respuesta escucho unas risitas y unavoz estridente comenzó a canturrear. El rubio salió espantado ante semejanteofensa a la música.

Decidió vestirse e ir a firmar el contrato con la señoraSpencer. Se puso una camiseta de manga corta y unos vaqueros y salió.

 

Llamó a la puerta de la mujer con los nudillos y esperó.

La mujer abrió la puerta con la cabeza llena de rulos.

-ya era hora ¡vagos! Que son las diez
y aprende a tocar eltimbre.

Tenía que averiguar qué era eso de timbre

-disculpe señora
ya tengo el dinero, podemos firmar elcontrato cuando quiera - Draco intentó ser amable, pero no le gustaba nada queuna simple muggle vieja y fea le hablara a él, un Malfoy, de esa forma.

-quédate ahí, y no toques nada ¡no me fio! Voy a por lospapeles
- la mujer se adentró en la casa susurrando algo de que los jóvenes dehoy en día solo servían para holgazanear y robar

Una vez todo en orden y la mujer le hubo cerrado la puertaen las narices, el rubio llamó al ascensor cabreado.

Este se abrió con alguien más en el interior.

-buenos días - saludó la chica de más o menos su edad - ¿a quénumero vas?

-al
al décimo - logró decir el chico mirándola de arribaabajo y pensando en que bien habían elegido el edificio.

-vaya, sois los nuevos vecinos, yo vivo en el décimo B conunas compañeras.

Draco dejó el escaneo y la miró a la cara recordando laspalabras de su amigo "son de hogwarts y nos conocen
". Entonces la reconoció, ytanto que la reconoció.

-¿Granger? ¿Hermione Granger?

-si
- contestó la muchacha extrañada - nos conoc
- peroentonces reconoció al chico y retrocedió hasta dar con la espalda en la pareddel ascensor, apretando un par de botones sin darse cuenta y haciendo que elascensor se detuviera.

-¿Qué has hecho? - le gritó el rubio. Su día solo iba apeor. Pero Hermione todavía no salía de su asombro.

-oh no
eres Draco Malfoy.

-yo también me alegro de verte estúpida, pero encerrarme enun ascensor es demasiado ¿no crees? - le dijo apartándola de un empujón para mirarlos números y símbolos

-¿Qué estás haciendo aquí? Esto está lleno de muggles y tuno
tienes una mansión
esto es un piso
ohhh creía que te había perdido devista para siempre
- seguía quejándose la chica sin darse cuenta de que elascensor estaba parado con ellos dentro.

-me encantaría conversar contigo sobre asquerosos muggles ymi gran fortuna en mi gran mansión, pero prefiero que vuelvas a poner estetrasto en marcha.

La castaña reaccionó por fin.

-¿Qué has hecho Malfoy? - dijo la chica apartándolo ymirando ella que había que tocar.

-¿yo? ¡Has sido tú, Imbécil! - Draco estaba muy enfadado. Sudía solo empeoraba por momentos.

La castaña apretó el botón que se suponía que pondría elascensor en marcha, pero no ocurrió nada. Se puso nerviosa pero se mostrosegura.

-no funciona.

Draco golpeó el ascensor.

-no importa, haz magia, aquí no hay nadie - propuso el chicointentando no ponerse a gritar y asesinar a la chica la cual pensaba quetendría la suerte de no volver a ver.

-solo bajé a tirar la basura, no tengo mi varita aquí, sacala tuya.

-Yo tampoco la llevo encima ¿Qué clase de bruja eres? - lerecriminó.

-¿y tú?

Unos pasos en la escalera llamaron la atención de loschicos.

-¿Robert? - gritó Hermione desde el interior dando unosgolpecitos - ¿estás ahí?

-¿Quién habla? - se escuchó una voz masculina en elexterior.

 

-¡señor! ¿Podría avisar al portero? Nos hemos quedadoencerrados en el ascensor
- explicó la muchacha.

-¿me compraran una biblia si lo hago?

-¿¡una que
!? - se desesperó el chico.

-¡por supuesto que no! - Hermione no estaba para gastar eldinero en tonterías

-entonces no tengo tiempo - y se volvieron a escuchar lospasos subiendo.

- ¿nos va a dejar aquí encerrados por una biblia? - decía lachica sin poder creérselo.

-Dios así lo ha querido
- dijo el hombre, su voz sonabaalgo más lejana.

-¡o nos saca de aquí o le maldeciré a usted y a toda sufamilia! - amenazó el chico aporreando las paredes.

-Malfoy por Merlín contrólate, vas a descubrirnos, no puedeshablar de maldiciones a un muggle - le reprendió la chica sacando su ex venaprefecta - ni a nadie por el amor de dios.

-solo es una expresión, he oído a muggles utilizarla - lecontestó el rubio cruzándose de brazos y dándole la espalda.

Hermione se dejó caer en el suelo arrastrando la espalda porla pared y se tapó la cara. Tardarían en ayudarles, debían encontrarse entre elsexto o el séptimo piso, y era pronto para que la gente saliera de casa, puesnadie tenía que ir a trabajar.

Mientras, en el décimo A, Blaise Zabini se enrollaba unatoalla a la cintura, pensaba en que había dejado a su compañero sin aguacaliente cuando escucho un ruido, como un pitido, que venía del salón. Se asomópero no encontró nada que le indicara de donde había salido el ruido, entonces,volvió a escucharlo. Venía de la puerta de entrada.

Se dirigió hacia allí y la abrió, encontrando a un hombre,delgaducho y con un feo bigote, cargado con una gran maleta negra.

-buenos días caballero, me preguntaba si le gustaría sembrarla palabra de dios con esta maravillosa biblia que le ofrecemos, encuadernadaen piel y bordada con hilo de oro, es una magnifica edición con la que podrádisfrutar usted y toda su familia. - el hombre intentaba colarse dentro de lacasa mientras hablaba, por lo que el moreno fue saliendo hacia afuera para queno tuviera opción de hacerlo.

-verá señor, ni se de lo que me está hablando, ni meinteresa, no quiero comprar nada.

-también puede encontrar en nuestra colección las revistas La Atalaya:Anunciando el Reino de Jehová, publicada en 185 idiomas y ¡Despertad!,publicada en más de 80 idiomas, como verá son muchos los que

-¡no me interesa! - dijo de forma más cortante Blaise,mirando firmemente los ojos del hombre, como retándole a que continuaramolestándole.

-bueno, al menos este fue más amable que la de enfrente, quemodales tienen los jóvenes de hoy en día
- decía el vendedor mientrascomenzaba de nuevo a bajar las escaleras.

Cuando Blaise Zabinni se volvió para entrar de nuevo a casay vestirse, encontró un pequeño problema. No sabía cómo, ni cuando, pero lapuerta estaba cerrada. La puerta cerrada y él fuera. La puerta cerrada y élfuera vestido solo con una toalla de baño. La puerta cerrada, él fuera vestidosolo con una toalla de baño y todo mojado. La puerta cerrada, él fuera vestidosolo con una toalla de baño, todo mojado y sin llaves y sin varita. Pero no sepreocupen, Blaise sí tenía algo. Tenía un gran problema.

Miró la puerta de enfrente. Sería una buena presentación conlas vecinas, pues le verían en todo su esplendor. Se dirigió confiado a lapuerta y golpeó un par de veces. Como nadie contestaba, el chico se fijó en elbotón que había al lado de la puerta, se volvió observando que al parecer ellostambién lo tenían. Acercó el dedo y lo apretó. El aparato hizo un ruido similaral que había oído desde dentro cuando el hombre llegó. Pero siguió sin ocurrirnada.

 

Sabía que había gente dentro, pues había escuchado elcomentario del vendedor cuando se marchaba, así que llamó más insistentemente.

Ginny se había vuelto a meter en la cama después de que esefastidioso testigo de Jehová la molestase, y ahora volvía a escuchar la puerta.

Decidió ignorarlo, pues seguro serían más vendedores, comotodos los domingos. Pero el estridente ruido del timbre se le empezaba a meteren la cabeza y a perforar los oídos.

Se levantó como un torbellino, dando grandes zancadas y conla cara tan roja que se confundía con su pelo. Abrió la puerta con mala lechey
sonrió.

Sonrió dócil y sensualmente, apoyándose en el marco de lapuerta y cruzándose de brazos, disfrutando del panorama que se presentabafrente a ella. Un chico de más o menos su edad, prácticamente desnudo, con uncuerpo moreno de anuncio de calvin Klein, mojado y con el pelo revuelto. Pensóque todavía estaba soñando.

-vaya, vaya, te puedo ayudar en algo
- ronroneó.

-yo
yo te conozco
de Hogwarts, eres una Weasley. - dijo elchico semidesnudo que se encontraba ante ella.

Ginny dejó de intentar que su mirada traspasara la toalla ymiró al joven por fin a la cara. Le reconoció en seguida, había cambiado, perono lo suficiente como para que no lo recordara, ese chico de Slytherin quesiempre iba con Draco Malfoy y que jugaba como ella de cazadora.

-vaya, vaya
Blaise Zabbini. ¿Qué haces en la puerta de micasa y con esas pintas? - dijo la pelirroja ampliando la sonrisa.

-somos vecinos, acabamos de mudarnos. Me he quedado fuera ysin llaves, si me dejaras entrar, podría pasar por el balcón

-te dejaré pasar
- Ginny se lo estaba pasando en grande,poder fastidiar de esa forma a un Slytherin (aunque ya no lo fuera, lo años dehogwarts quedaron atrás) era muy divertido. - si dices mi nombre de pila.

-¿Qué? - el moreno no podía creer lo que oía - ¿a qué creesque juegas?

-a las adivinanzas - respondió ella tranquilamente - ¿Quépasa, no sabes cómo me llamo después de seis años en el mismo castillo?

Zabini repasó mentalmente. Sabía perfectamente quién eraella, pues era tema de conversación entre los hombres de Hogwarts y habíacompetido con ella miles de veces en el campo de quidditch. Escuchaba su nombrecada vez que marcaba, que no eran pocas las veces, pero siempre se habíareferido a ella como la pequeña de los Weasley o la zanahoria de la comadreja.

-no nos conocíamos lo suficiente para que pueda conocer tunombre de pila princesa
- el chico intentó sonar sensual y apoyó el brazo enel mismo marco que ella pero más arriba, por encima de sus cabezas, mirándolamás de cerca. - pero podemos empezar a hacerlo cuando quieras

-oh lo siento
no puedo dejar entrar a desconocidos en micasa, ya sabes, podría ser cualquier depravado
- dijo Ginny haciéndose lainocente.

 

-pero si no soy un desconocido, nos conocemos de Hogwarts

-por eso mismo
se que las serpientes son venenosas, además,tú mismo acabas de decir que no nos conocíamos.

-oh vamos - el chico se incorporó de nuevo - no me iras adejar aquí medio desnudo. - intentó ya desesperado.

-yo no he cerrado tu puerta Zabini y
por desgracia
tampocote he desnudado - dijo la chica guiñándole un ojo y entrando en su casa - nosvemos - y cerró.

-pues que sepas que no todas las serpientes son venenosas,infórmate, algunas solo muerden - golpeó la puerta enfadado de que sus encantosno hubieran funcionado - ¡zanahoria!

Volvió a su puerta y se apoyó en ella a esperar que algunode sus compañeros se dignara a volver.

En otro lugar, en un supermercado cercano, Luna llenaba sucarrito con un theo contrariado a su lado.

El chico había intentado preguntarse quién era un par deveces, pero la chica no dejaba de hablar de cosas sin sentido que él noentendía. Llenaba su carro por llenar, ya que ni siquiera conocía la mayoría delas cosas que veía ni sabía con exactitud que les gustaba a sus amigos, pero serviríapara que salieran del paso por el momento.

Una vez en la caja para pagar, theo lo intentó de nuevo.

-sabes, la verdad es que no rec

-¡mira! Los melocotones están de oferta, mmm
- se lamentó lachica - pero los ginguipuls siempre los estropean

Luna pagó tranquilamente, contando con cuidado el dinero queentregaba y llevándose un soplido por parte de la cajera por la espera, ya queestaba formando cola.

Cuando llegó el turno de Theo de pagar fue peor. Primero ledio de menos, por lo que la cajera se le quedó mirando con cara de pocosamigos. El muchacho reaccionó rápido y le dio más, mucho más, demasiado más. Alfinal, cuando la gente de la cola empezaba a entrar en cólera, entro en acciónla rubia, que le cogió el dinero y lo contó cuidadosamente, haciendo oídossordos al griterío que se formaba tras ellos.

Quince minutos después salían por fin, de vuelta a casa.

-gracias
- dijo el chico algo avergonzado por la escenaanterior - disculpa, pero ¿me podrías decir tu nombre?

Luna lo miró, algo dolida.

-¿no sabes quién soy, Nott? - preguntó apenada.

Theo se mordió el labio inferior, se sentía fatal con esamirada apenada sobre él.

-si se quién eres, se que eres de Hogwarts, solo que norecuerdo tu nombre
- dijo él intentando complacerla con la respuesta.

-aah - dijo alegre otra vez Luna - me llamo Luna. LunaLovegood.

-ahh, tu eres lunática, es cierto
- el chico se arrepintióal momento, había llamado a la chica que tan amablemente se había comportadocon él con el horrendo mote que le habían puesto en el colegio. Pero Luna nopareció darse cuenta.

-algunos en hogwarts creían que Luna venía de Lunática y mellamaban así, pero en realidad Luna viene de Luna, como la de la noche,¿entiendes?

-oh claro, ha sido un error
- contestó rascándose lacabeza.

Llegaron a su edificio y el chico le abrió la puertacaballerosamente.

-muchas gracias.

La rubia llamó al ascensor, pero este parecía no funcionar.

-otra vez el ascensor está estropeado
- se quejó ella -habrá que avisar al presidente - dijo y comenzó a subir por las escaleras.

 

-un momento, ¿pretendes que subamos diez pisos a pie?

-¿conoces una forma mejor? ¿Podrías contármela? Por favor
-pidió la chica dando saltitos a su alrededor. El chico no lo aguantó y se pusoa reír.

-no Luna Lovegood, será mejor que subamos a pie

Cuando llegaban resoplando al séptimo piso, después de haceruna pequeña parada en el quinto a petición del poco acostumbrado Theo,escucharon unas voces desde el ascensor.

-¿hay alguien ahí? - se escuchó una voz femenina.

-¿Hermione? ¿Eres tú? - preguntó Luna que había reconocidola voz de su amiga.

-¡Luna! Menos mal
sácanos de aquí.

-¿Luna? ¿Lunática Lovegood? ¿También está aquí? Qué bien
-se escuchó esta vez una voz masculina que Theo reconoció al instante.

-¿Draco?

Pero este no contestó, estaba demasiado ocupado comenzandouna nueva discusión con la chica que estaba encerrada con él sobre el nombre desu amiga.

-¡Luna! Solo Luna idiota. - se oía.

La rubia sacó su varita y con un movimiento desbloqueó el ascensor,que continuó subiendo.

Hermione salió del aparato echa una furia, abrió la puerta yentro gritando el nombre de Ginny como una posesa, dejando la puerta abiertapara que entrara su amiga. Pasó tan rápido que ni siquiera se percató de lapersona semidesnuda que esperaba en el rellano.

-¿Blaise? ¿Qué haces así? - le preguntó el recién llegadorubio.

-¿Hermione Granger? Debí haberlo imaginado al ver a laWeasley

-¿la Weasley también?

En ese momento llegaron los otros dos que subían por lasescaleras.

-y la lunática - soltó la rubia dando saltitos hacia supuerta - hasta luego vecinos - dijo cerrando la puerta.

-puede alguien abrir ya - dijo el moreno sacando a todos desus pensamientos - me estoy congelando

-esto no puede ser verdad - susurró el rubio mientras abríala puerta y entraban todos.

Bueno bueno, ¿qué osa parecido??

Agradecer también susreviews a ITZIARITZIARITZIAR,ANGEL_CARIE, ScarletMalfoy. Me animaistodas mucho y reconozco que la pregunta fue difícil.

Nos vemos!

Besitos!!

CRISS!!

Pues aquí estoy conun nuevo capítulo.

En cuanto a lapregunta, como no fui demasiado explicita, creo que voy a tener que dar dosrespuestas por buenas, así que este capítulo va para:

salesia

unasonrisaqueregalar

Astoria_Malfoy09

ferpimalfoy_098

hermmssakurabloom

ANGEL_CARIE

ScarletMalfoy

carla_melina

vanessauchihauzumaki

a leer:

Hermione voceaba llamando a sus amigas cuando Luna entrócerrando la puerta.

-¡reunión, ahora mismo! - gritaba.

Ginny salió con una toalla envolviéndole el pelo y otraalrededor del cuerpo. Luna tomo asiento en una silla de la mesa del comedor,dejando las bolsas de la compra en el suelo junto a ella y miró a su castañaamiga.

-¿a qué vienen esos gritos? - pregunto la joven Weasley.

 

-no te imagina el panorama que tenemos en frente - decía lacastaña hecha un manojo de nervios - Draco Malfoy está viviendo en frente.

-¿Draco Malfoy también?

-¿Cómo que también? - se preocupo más la ex prefecta.

-Draco Malfoy, Blaise Zabinni y Theodore Nott son nuestrosnuevos vecinos - informó tranquilamente Luna - vi a Nott ayer cuando volvimoscon la mesa. - al ver la cara de sus amigas se dio cuenta de que había habladode más. - Creo
que iré a meter las cosas en la nevera - intentó disimular larubia cogiendo las bolsas e intentando escabullirse a la cocina.

Las otras dos la pararon y, cada una de un brazo, lasentaron en el sofá, mirándola desde arriba con los brazos cruzados. La rubialas miraba inocentemente.

-¿se puede saber porque olvidaste hablarnos de ese pequeñodetalle? - pregunto Ginny.

-no creí que tuviera mayor importancia
- dijo la acusadaencogiéndose de hombros.

-¿acaso no tiene mayor importancia que encuentres unaserpiente viviendo puerta con puerta de nuestra casa? - preguntó Hermione.

-será divertido, será como en Hogwarts
- Luna vio que nolas convencería, así que decidió salir por donde mejor sabía. - además, en esemomento un torposoplo empezó a molestarme, yo le dije que se fuera, que no eramomento e intente deshacerme de él, pero era muy molesto y

Sus dos compañeras rodaron los ojos y se dejaron caer en elsofá, una a cada lado de la rubia.

-no es para tanto, solo hay que ignorarles - comentó Ginnypoco convencida - no creo que se queden mucho tiempo ahora que saben queestamos aquí.

Ese comentario pareció animar un poco a Hermione.

ooo

-vale, quietos, STOP, no vale decir nada hasta que hayavuelto de vestirme - dijo Blaise mientras corría a su habitación para ponersecualquier cosa.

-¡no lo puedo creer! - estalló Draco.

-¡no! ¡Esperadme! - se oía desde la habitación. Segundosdespués salió y, cogiendo una de las sillas de la mesa, se sentó frente a suscompañeros que estaban sentados en el sofá.

-os advertí que eran de Hogwarts, al parecer Luna mereconoció ayer.

-es tu culpa Theo ¿Cómo no las reconociste? - gritaba Draco,fuera de sus casillas y levantándose para pasearse por la sala.

-no es mi culpa, la gente cambia en cinco años, además nuncafuimos cercanos a la ravenclaw, no podía reconocerla.

-¿y sus ojos de lunática no te dieron una pista? - ironizóDraco, lo cual molestó a Theo, que se cruzó de brazos.

-está bien, no vale la pena que discutamos. - intento calmarBlaise a sus dos amigos.

-es fácil - dijo Theo hablando demasiado alto, lo cual noera propio de él - volvamos a mudarnos, acabamos de llegar, podemos ir acualquier otro lugar.

-¡demasiado tarde! - gritó Draco dando un puñetazo a lapared - acabo de pagarle este mes a la casera, por lo menos el mes de juniotendremos que pasarlo aquí - se lamentó el rubio sacando la varita paraarreglar el agujero que había hecho con su puño.

-no es tan grave - dijo el moreno, ganándose una miradaasesina de Draco - quiero decir, es tan fácil como ignorarlas, ellas están ensu casa y nosotros en la nuestra, no hay por qué coincidir ¿no?

Sus amigos le miraron bastante inseguros de que eso fueraposible. Y se aseguraron a la mañana siguiente cuando salían de casa para ir altrabajo. Justo en ese momento se abría también la puerta de enfrente.

 

Ninguno saludo ni dijo nada a nadie. Ginny se lanzó hacia elbotón del ascensor, mientras Draco hacía lo mismo, pues no estaban dispuestos acompartirlo. La pelirroja fue más rápida, pero el chico la agarró de la mano yse la apartó con fuerza.

-¡qué haces animal! - gritaba Ginny mientras le empujabapara que tampoco pudiera llamar al ascensor.

-¡no toques a mi amiga! - Gritó Hermione llegando a ellos enuna zancada y cogiendo a Draco del pelo para alejarlo.

Al ver esto, Blaise Zabinni cogió a la castaña por lacintura y la levantó, sin conseguir que esta soltara el pelo de su amigo yganándose unas cuantas patadas en las espinillas. Theo intentaba separarlos atodos, recibiendo golpes de ambas partes.

Mientras Luna apretó el botón, para segundos después,ponerse a sollozar agachada y escondiendo la cara entre sus brazos y susrodillas.

Se hizo el silencio al verla así, sus dos amigas corrieron aarrodillarse junto a ella.

-Luna
- se lamentó Hermione mientras Ginny le acariciaba elpelo.

-es tan triste
- susurraba Luna entre sollozo y sollozo -es tan triste que después de todo lo que hemos pasado, después de haber tenidoque vivir una guerra, tener que ver como profesores de Hogwarts y compañerosmorían por salvarse los unos a los otros, ayudándose sin importar que fueran deHufflepuff, Ravenclaw, Slytherin o Griffindor. Y ahora
- le rubia levanto lacabeza y los chicos apartaron la mirada ante la sinceridad y el dolor de lamuchacha - y ahora peleamos sin ninguna razón. - Se levantó - ¿es necesario queestemos en guerra para que la unión sea posible? - Luna sinceramente esperabauna respuesta, pero nadie se atrevía a hablar.

En ese momento se abrió la puerta del ascensor y Lunaingresó al interior sin mirar a nadie. Ginny la siguió y Hermione se secó unalágrima antes de hacerlo.

-podemos compartir el ascensor
- se atrevió a decir lacastaña antes de pulsar el botón de la planta baja.

Luna la miró agradecida por el esfuerzo y los chicosentraron con la cabeza gacha, aunque sabían que no debían hacerlo, pues no erapropio de su estatus, pero no eran capaces de soportar que sus miradas secruzaran con los saltones ojos de la rubia.

Aunque el espacio era reducido, hicieron lo posible por notocarse los unos a los otros y el aparato llegó al piso inferior en completosilencio.

Una vez en la calle, cuando las chicas se habían alejado losuficiente, Draco volvió en sí.

-¿Quién se cree esa para regañarnos? A mí, a Draco Malfoy

-pues yo creo que tenía toda la razón. - sentenció Theo

-ya sabemos que tú no eres un Slytherin normal
- dijo elrubio enfadado.

-a ver cuando te queda claro que ya no vamos a hogwarts. Nohay slytherins, no ha griffindors, ¡no hay casas! - contraatacó el otro tambiénenfadado.

-¡basta ya! - les cortó Blaise - parece mentira que tengaque ser yo el que ponga paz, no es propio de mi - dijo más para sí mismo quepara sus compañeros. - a ver, theo tiene razón, ya no estamos en Hogwarts, peroeso tampoco quiere decir que tengamos que ser amables y amiguitos. dejad dediscutir - el chico sonrió divertido y añadió - ahora daros un beso y un abrazocomo buenos amigos.

-anda ya/corta el rollo - soltaron los otros dos avergonzadospor los comentarios de su amigo. Ninguno estaba acostumbrado a expresar afecto.

 

-lo siento - susurró Theo.

Draco le contestó solo con un gruñido.

-además - continuó Blaise - ahora puedes hablar del tema contu amiguita la llorona, parece que cogéis el mismo camino, Draco - dijo viendocomo la rubia se separaba de sus amigas.

Draco hizo un gesto obsceno a su amigo y también se separóde ellos para ir a trabajar.

-como no corráis, llegareis tarde. - el rubio rio divertidoal ver como sus dos amigos se empujaban el uno al otro corriendo, pues eracierto que llegarían tarde.

Draco sacaba adelante los negocios de su padre ahora queeste cumplía condena en azkaban. No sentía pena por haber dejado sola a sumadre, pues ese trabajo se llevaba a cabo en la mansión, por lo quetécnicamente pasaba allí la mayor parte del día. Era algo aburrido. Reuniones,papeleo y más reuniones.

Theo y Blaise, en cambio, habían conseguido trabajo en elministerio. Zabini trabajaba en el departamento de deportes mágicos, por lo quecontinuamente conseguía entradas gratis para el Quidditch. Aunque también eraverdad que tenía que viajar de vez en cuando para reunirse con funcionarios deotros países. Nott se ocupaba de una sección del departamento de misterios, porlo que no sabemos nada sobre su trabajo. Es un misterio

ooo

Ginny y Hermione llegaron al ministerio por los pelos, elincidente de la mañana les había retrasado a todos.

-no importa, saldremos antes a partir de ahora y no lostendremos que encontrar cada mañana - la pelirroja intentaba animar a su amiga,pues no había abierto la boca en todo el trayecto.

-Luna tenía tanta razón

-no es justo, ya basta, se que estas reviviendo toda laguerra en tu cabeza ahora mismo, así que ya basta - Hermione la miró a losojos, pues tenía toda la razón, la conocía demasiado bien. - ahora anima esacara. Quedamos a las once para almorzar, aquí mismo, y no te preocupes, pensaréen algo.

-miedo me das - la castaña también conocía demasiado bien asu amiga y sabia que tras esa sonrisa de diablilla había algo que la metería enlíos.

-no te preocupes, ahora tengo que irme, tengo un juicio alque ya no llego.

-hasta luego - se despidió la otra intentando sonar másanimada.

Ginny era miembro del Wizzengamot y había llevado a azkabana varios mortífagos, de los cuales la búsqueda no había terminado.

Hermione entró en su despacho en el departamento de leyesmágicas, y allí, haciendo lo que le gustaba hacer, olvido poco a poco loocurrido por la mañana.

Ooo

Xenophilius Lovegood observaba a su hija. No tenía laenergía que la caracterizaba, parecía hacer las cosas sin ganas y, aunquecuando él le hablaba, su hija le sonreía, sabía que le ocurría algo.

-Luna, cielo, tomate un descanso y cuéntame lo que te pasa.- el señor Lovegood aparecía con una bandeja y dos tazas de té.

La rubia se sentó junto a su padre y le contó lo ocurridopor la mañana y lo mal que se había sentido al ver aquello.

-cariño, lo que tienes que hacer es que todos se lleven bien- le aconsejó su padre - es necesario para la convivencia, incluso en unedificio.

-pero nosotras no nos llevamos bien con prácticamente nadiedel edificio. Todos nos tratan mal

-eso no es cierto, Luna no te reconozco
- la chica agachóla cabeza - erais compañeros de colegio, tiene que hacer lo que sea Luna, loque sea para que todos se lleven bien.

 

Luna volvió a mirar a su padre y por fin sonrió, pensando enque lo conseguiría. Los vecinos debían llevarse bien.

ooo

Ginny y Hermione se encontraban en su descanso y almorzabanen un café cercano.

-mira Hermione, no entiendo porque esos tres siguen viviendoahí después de vernos anoche, ni siquiera sé que hacen viviendo en nuestroedificio, un edificio de muggles, pero la solución es fácil

-¿lo es?

-sí, les haremos la vida imposible.

-sabes que es más fácil que ellos nos hagan la vidaimposible a nosotras. Será mejor que no empecemos un juego así. Quizá despuésde lo de hoy se hayan calmado

-no se han calmado - Ginny miró alrededor y juntó su sillamas con la de la castaña. -mira, no sabrán que nosotras tenemos nada que ver.Lo único que tenemos que hacer es manipular un poco a los vecinos. Lo tengotodo planeado, la primera será la señora Spencer

-no se
- dudó Hermione.

-hermione - dijo la pelirroja ya cansada volviendo a susitio - tienes que ser mas lanzada, ¿quieres tenerlos de vecinos?

-¡por supuesto que no!

-pues entonces. Si hay alguien que tendría que dudar soy yo,después de lo que vi ayer

-¿Qué viste? - preguntó desconfiada Hermione, pues conocíaesa mirada.

Ginny volvió a juntar la silla con la de ella y puso su carade cotilleo.

-Zabini. Llamó a casa ayer por la mañana, recién salido dela ducha y con solo una toalla, que por cierto le marcaba todo el

-Ginny no
- se escandalizó la castaña. Ginny se rió de ella.

-el paquete de un hombre es lo más natural del mundo - dijola otra inocente - mira a ese - señaló a un chico que pasaba por su lado en esemomento, Hermione miró por inercia.

-¡oh dios mío! - hermione se tapó los ojos y giró la cabeza.

-exacto
- reía la pelirroja mirando descaradamente.

Ya por la tarde, las chicas se encontraron con Luna en laesquina en la que quedaban siempre, dos calles antes de llegar a casa.

-vamos chicas, por las escaleras, por lo menos el primerpiso - dijo riendo maliciosamente Ginny.

-¿Qué le pasa? - preguntó Luna.

-enseguida lo verás, Ginny ha tenido una idea.

La Weasley llamó al timbre del primero A y pronto apareciósu casera.

-¿Qué queréis ahora? No habréis estropeado nada
- dijo amodo de saludo la mujer, amenazándolas con el dedo.

-señora Spencer - dijo Ginny afligida, haciendo teatroobviamente - tenemos un gran problema con los inquilinos que ha puesto en elpiso de enfrente al nuestro. No sabe por lo que pasamos ayer
- continuó alborde de las lágrimas.

-¿qué han hecho los nuevos? - preguntó cruzándose de brazosy frunciendo el ceño.

-pues verá, anoche llamaron a nuestra puerta, eran ellos conbotellas de whisky y vozka invitándonos a pasar a su casa - Luna abrió la bocaante las palabras de su amiga, pero Hermione se la cerró subiéndole la barbilla- ¡quisieron sobrepasarse con nosotras!

-¡hicieron llorar a Luna! - intervino Hermione, que nomentía en realidad.

-¡tenemos miedo señora Spencer! - lloriqueó Ginny cogiendo ala señora del brazo a modo de súplica.

 

-esos degenerados
¡esta misma noche lo arreglaré! Sabía queno eran de fiar
- decía mientras cerraba la puerta.

Ginny se secó las falsas lágrimas de los ojos y llamó alascensor sonriendo.

-¡has mentido! - la acusó Luna.

-shhh baja la voz. - le pidió Hermione.

-Luna, si no fuéramos nosotras las que vivimos enfrente,seguramente eso habría pasado de verdad, no es mentira del todo

Luna se cruzó de Brazos, tenía que hacer algo y pronto, oesto acabaría muy mal.

Hermione pasó la noche pegada a la mirilla. Estaba nerviosa,sabía que no había sido buena idea, la mujer las delataría, diría que ellas selo habían contado y la volverían a tener con los chicos. Y la experiencia ledecía que con Malfoy tenían las de perder.

Por fin apareció la mujer por la escalera y sin siquierallamar al timbre, abrió la puerta con sus llaves, como había hecho más de unavez con ellas.

-¡ya ha entrado! - anunció la castaña.

-¡al balcón! - las dos salieron corriendo a intentarescuchar lo que pasaba en el interior del piso contiguo. Solo Luna se quedódonde estaba.

Mientras en el piso de enfrente

-pero señora ¿Qué hace entrando aquí por las buenas? - sequejó Blaise, que estaba recogiendo la mesa.

-¡es mi casa y entro cuando quiero!

-de eso nada, señora - dijo Draco perdiendo la paciencia unavez más. Hacía mucho tiempo que intentaba no sacar lo peor de sí, pero tantoestrés en tan poco tiempo lo estaba consiguiendo.

La mujer no les hizo caso y se puso a rebuscar por losarmarios de la cocina.

-¿Dónde tenéis el alcohol? ¡Borrachos!

-¿Qué? ¿De qué está hablando?

-y no habéis metido a chicas porque ellas no han querido,que si no
¡os dije nada de chicas, ni alcohol!

-mire señora - dijo Blaise también cabreado - no sabemos queinsinúa pero

-las chicas de enfrente me lo han contado todo, os habéisintentado propasar con ellas e incitarlas con alcohol.

Blaise apretó tan fuerte el vaso que tenía en la mano que lohizo añicos.

-será mejor que se largue
- susurró el moreno entre dientesy mirándola amenazadoramente.

-¡cómo te atreves a hablarme así!

-miré señora, estamos siendo mucho más educados que ustedcon nosotros, y ahora, si no se va ahora mismo, le echaremos nosotros - Dracoya había cogido a la mujer del brazo firmemente y la dirigía a la puerta -hemos firmado un contrato y legalmente el piso en estos momento es nuestro, notiene derecho a entrar sin pedir permiso y como lo vuelva a hacer tendremos quedenunciarla. - acabó empujándola fuera y cerrando la puerta.

-yo las mato - dijo Blaise y se dirigió al balcón parallamarlas a gritos y decirles de todo, pero no tuvo que malgastar su voz -vaya, vaya, vaya, mirad lo que tenemos aquí chicos ¿os habéis divertido?

Theo y Draco salieron también al exterior.

-no ha estado mal - le provocó Ginny. - habría sido mejor sios hubiera echado.

-¿así que hemos intentado emborracharos y abusar devosotras? - siseó Draco - será mejor que tengáis cuidado, no sea que eso acabepasando de verdad

-¿nos estas amenazando?

-Ginny déjalo, vámonos dentro - dijo Hermione, que sabía queera lo más sensato. Ya habían hecho bastante.

-sí, lárgate cobarde - se burló Draco, lo que enfureció a lacastaña.

 

-¿Qué has dicho? - dijo la chica acercándose peligrosamentea la barandilla del balcón.

-co-bar-de - repitió el rubio.

-ahora verás - la castaña se abalanzó sobre la barandilla,parecía dispuesta a saltar de balcón a balcón si hacía falta, ya tenía cogidala barandilla del balcón contiguo cuando Ginny tiro de ella de nuevo haciaadentro - no permitiré que me vuelvas a llamar cobarde ¿entiendes? Solo soisuna pandilla de niños de papa que estaban aburridos de su vida. ¡pues aquí noencontrareis nada! No es lugar para vosotros, no aguantaréis. Solo sois unacorte de principitos fuera de lugar - Ginny forcejeaba con su amiga hasta quesalió Luna y la ayudó a meterla dentro. Cerraron las puertas de cristal.

-¿Qué está pasando? - preguntó la rubia - ¿no habéis hechoya bastante? Hermione, nunca te había visto así

-como se atreve a llamarme cobarde, después de todo lo quehe pasado, todo lo que he sufrido en la guerra y siempre con la cabeza alta.

-y eso nosotras lo sabemos, no te debe importar lo que digaese imbécil - la animó Ginny.

-será mejor que nos vayamos a dormir

Hermione se metió en la habitación dando un portazo, lasotras dos chicas se miraron y se metieron también en sus respectivashabitaciones.

-buenas noches.

-hasta mañana

Como veréis, también tuve que dar como buena a las queeligieron Hermione, ya que ella también derrama alguna lagrimilla.

Agradecer también sus reviews a:

PaulaMalfoyBlack

nanyMalfoy

Y ahora, un pequeñoademanto, ya que sois muchas las que acertásteis:

"-¿cuándo vas a invitarme a tu nuevo piso? - pregunto ladistinguida mujer cuando el rubio pasaba por su lado.

-no es necesario madre, no es nada del otro mundo."

"-hola Draco Malfoy, ¿quieres pasar a tomar el té? - ofrecióla chica amablemente.

-no Lovegood, será mejor que me vaya yo"

"-tienes razón Luna - dijo Hermione - confiaremos en ti.

-si tú crees que es lo correcto, hazlo."

Muchos besitos, hastael próximo capítulo.

Me ha parecido buenaidea poner algunas canciones de vez en cuando (siempre en castellano, no se meda bien el inglés y por lo menos yo odio cuando ponen canciones en inglés queno entiendo), Espero que os guste la idea, de todas formas no será en cadacapítulo.

Canción "tengo unasonrisa" de Ana Torroja.

https://www.youtube.com/watch?v=JFyEx-DGvfk

es importante queleais la letra porque hay algunos cambios.

Y ahora, dedico estecapítulo a:

unasonrisaqueregalar

Keka27

Astoria_Malfoy09

salesia(me encanta leer tus comentarios tan largos jeje, me gusta como analizas lascosas)

carla_melina

ScarletMalfoy

PotterFan

ANGEL_CARIE

Todas acertasteis!!

Y ahora, a leer!!

Draco Malfoy se encontraba en su mansión. Trabajaba en losnegocios que su padre había llevado prácticamente a la ruina hacía unos años.

 

Al rubio le había costado mucho convencer a sus ahoracolegas, de que él era de fiar y que sus empresas estarían en buenas manos.

Estaba sentado en una gran butaca frente a un anchoescritorio. No había querido utilizar el despacho de su padre, así que habíacogido unos cuantos pergaminos y documentos que iba a necesitar y se habíatrasladado a una de las muchas habitaciones de la mansión que apenas seutilizaban.

Debería estar rellenando unas solicitudes, pero en lugar deello miraba por la ventana, hacia el cuidado jardín, pensando en lo ocurrido eldía anterior, en el lio que los habían metido las chicas de enfrente.

Nunca le habían gustado los Griffindor, y odiabaespecialmente al grupito del que formaban parte sus dos nuevas vecinas, y lalunática tampoco le agradaba, simplemente era eso, una loca.


Sabía perfectamente que ya no estaba en el colegio, que ya no había casas niestandartes con escudos, pero él necesitaba hacer esas comparaciones, porqueSlytherin significaba sangre pura, clase alta, orgullo, poder
todo eso que élera y que le distinguía del resto. Así seguía siendo. Decir que él era unSlytherin era una forma de distinguirse y definirse ante los demás.

Odiaba que continuamente le estuvieran recordando que ya noestaba en el colegio.

Por supuesto que nunca había compartido las creencias de susfamiliares sobre los muggles y los hijos de estos con magia, al igual que suscompañeros. Ellos pensaban que al fin y al cabo si había magia, eran magos, yno había que preguntar por nada más.

Era por eso que habían decidido ir a vivir a ese lugar,entre gente sin magia, no soportaban la forma de pensar y actuar de susfamiliares y no querían tener nada que ver con ellos y sus actos o reuniones.Además de la necesidad de independizarse.

Pero había sido un error. Con lo grande que es el mundo yhabían ido a parar al peor lugar de todos. El piso era pequeño para trespersonas, los vecinos eran bordes y odiosos y para colmo estaban sus adorablesvecinas que habían decidido hacerles la vida imposible para que se marcharan deallí.

Pues aunque era su deseo el irse a cualquier otro lugar, noles daría el gusto de ganar. Lucharía y al final las que tendrían que irseserían ellas. Draco Malfoy no estabadispuesto a soportar tonterías de colegio con 22 años ya cumplidos, pero sitenía que hacerlo, lo haría. Jugaría. Y ahora ellas iban a desear no haberempezado esa guerra.

Aunque había que admitir que le parecía gracioso queGranger, después de no haberse divertido nunca en su vida en el colegio, dehaber seguido siempre las normas y haberse comportado correctamente, ahora,cinco años después fuera capaz de hacer esas tonterías.

Sonreía divertido cuando alguien, seguramente su madre,golpeó la puerta con los nudillos y asomó la cabeza.

-Draco, hijo, ¿bajarás a cenar?

-no madre - dijo levantándose de su escritorio y poniéndosela chaqueta de su traje - tengo cosas que hacer en casa.

-¿cuándo vas a invitarme a tu nuevo piso? - pregunto ladistinguida mujer cuando el rubio pasaba por su lado.

-no es necesario madre, no es nada del otro mundo.

La mujer iba a replicar, pero su hijo no le dio tiempo, puesya bajaba a toda prisa las escaleras hacia el hall.

Estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario y no leimportaba si sus amigos se unían a él o no (estaba seguro de que Zabini loharía, pero no lo tenía claro sobre Theo), alegaría que ellas habían intentadotirarles del piso y que merecían castigo.

 

Ya tenía algo pensado, pero sería difícil, pues necesitaríacolarse en el piso de ellas.

Cuando llegó a su apartamento subió desconfiado en elascensor, que ya no le daba buena espina desde lo sucedido, pero erandemasiados pisos para subirlos andando. Bajó en el decimo y, sigilosamente,pego la oreja en el piso de enfrente al suyo. Nada. Pasó a su casa y suscompañeros no habían llegado todavía.

Salió al balcón para comprobar si había indicios de vida enel interior de la casa contigua y encontró algo que no esperaba. Luna y Theo.Tomando té. Riendo.

-¿Qué está pasando? - gritó furioso. Como podía Theo estaren esa casa después de lo ocurrido la noche anterior.

El moreno dio un bote y dejó de reír, cosa que no dejó dehacer la rubia.

-hola Draco Malfoy, ¿quieres pasar a tomar el té? - ofrecióla chica amablemente.

-no Lovegood, será mejor que me vaya yo - dijo Theo seriolevantándose de la silla.

Luna sonrió al chico que ahora salía de su balcón y al chicoque se encontraba en el balcón de enfrente.

-prácticamente le obligué a pasar - dijo la rubia al rubioantes de entrar de nuevo en casa, en el preciso momento en que se cruzaban porla puerta Theo y Ginny.

La pelirroja miró con ojos desorbitados salir al moreno susurrandoun buenas tardes de despedida.

-Luna
- dijo amenazadoramente entre dientes - ¿Qué diabloshace ese aquí? ¡Se supone que queremos que se vayan! - gritó.

-queréis que se vayan - corrigió amablemente la chicasentándose en el sofá y sin perder la calma a pesar de los gritos de su amiga.- a mi no me molestan.

-pero no puedes dejarles entrar en nuestra casa - dijo conel tono todavía alto dejando el bolso en la percha de detrás de la puerta - espeligroso

-¿peligroso? - repitió Luna incrédula.

-son Slytherin - dijo sin más la otra.

-vamos Ginny - dijo la rubia riendo - no estamos enHogwarts, por supuesto que no son peligrosos.

El ruido de las llaves en la puerta las cortó momentáneamentemientras observaban como la puerta se habría y entraba Hermione, que habíavuelto con Ginny pero se había retrasado un poco comprando pan.

-Hermione - la llamó aliviada Ginny, pues entre las dosharían entrar en razón a su compañera. - dile algo a Luna, Nott ha estado aquí,en casa.

-¿Cómo? - dijo la castaña colgando el bolso y dejando lasllaves en la mesita - Luna
eso no es una buena idea.

-no necesito que me regañéis como si fuera una niña pequeña,soy mayorcita y sé lo que hago. Ya sé que mi forma de pensar es diferente a lavuestra. Pero yo soy así, creí que me aceptabais

-claro que te aceptamos, eres nuestra mejor amiga.

-sabemos cómo eres
- continuó Ginny - pero lo decimos portu bien, no queremos que te pase nada malo.

-intentaré explicarme
- Luna se levantó y caminó por lahabitación, con las manos cogidas junto al pecho y
comenzó a cantar con unavoz que sus amigas no sabían que guardaba:

(Aquí podéis poner lacanción)

Enciendo velas en la madrugada,
voy deshojando flores en mi almohada,
mirando al techo me dejo llevar a otra realidad.

Y observo el sol que entra por mi ventana,
que me despeja y renueva mis ganas,
miro al espejo y me pregunto qué me espera fuera.

Y siento todo tan brillante y tan magnético,
nada ni nadie puede hacer que me derrumbe hoy
que tiemble el suelo que allá voy,
pisando fuerte y sin reloj

Tengo una sonrisa para regalarte,
tengo mil cartas de amor,
y tengo todo el tiempo que perdí sin ver el sol.

Tengo mil historias que quiero
contarte escondidas en mi voz.

No quiero dejar nada por sentir,
yo sé quién soy.

 

Luna salió al balcón:



Y salgo a pasear entre la gente,
y juego a imaginar de donde vienen,
y me enamoro de cada rincón
dejando al corazón volar.

Y extiendo la ciudad mirando al frente,
esta mañana el mundo es diferente,
descubro tantas cosas que no vi


Y siento todo tan brillante y tan magnético,
nada ni nadie puede hacer que me derrumbe hoy
que tiemble el suelo que allá voy,
pisando fuerte y sin reloj

Tengo una sonrisa para regalarte,
tengo mil cartas de amor, y tengo
todo el tiempo que perdí sin ver el sol.

Tengo mil historias que quiero
contarte escondidas en mi voz.

No quiero dejar nada por sentir,
yo sé quién soy.

Y al fin se que amanece y me respira la mañana,
deshacer las vendas que ocultaban mi mirada,
no quiero que la prisa me obligue a no ver nada,
por fin la lluvia me toca



No quiero dejar nada por sentir,
yo sé quién soy.

Las dos chicas la habían seguido hasta el balcón yescuchaban atentas su melodía. La rubia se había descrito perfectamente, ellasabía cómo era y porque lo era. Su forma de ver el mundo era distinta, peropura. Cuando por fin hablaron, Luna seguía mirando la ciudad, donde lentamenteel sol comenzaba a ponerse.

-tienes razón Luna - dijo Hermione - confiaremos en ti.

-si tú crees que es lo correcto, hazlo.

La rubia se giró y se abalanzó sobre ellas, abrazándolas aambas.

-gracias chicas.

En la casa de enfrente dos chicos habían estado discutiendohasta que Theo había hecho callar a Draco al escuchar una melodiosa voz. Elmoreno había caminado hasta el balcón y se había apoyado en el interior, paraque no pudieran verlo. Escuchaba atentamente. El rubio había acabado haciendolo mismo.

Ahora, después de escuchar a su vecina cantar, ambos seguíanen silencio y sin moverse del lugar. Continuaron así, cada uno en suspensamientos, hasta que Blaise entró en casa, dejando todo lo que llevabaesparramado encima de la mesa.

Se los quedó mirando, y ellos le miraban a él.

-¿ocurre algo?

Draco volvió al ataque.

-Theo ha estado en el piso de enfrente - dijo señalando alacusado con el dedo - tomando té como una princesita con la lunática esa.

-¿después de lo que nos hicieron anoche Theo?

Theo se llevó las manos a la cabeza.

-no lo pude evitar ¿vale? Me arrastró literalmente delbrazo. - se excusó.

-no parecía que hicieras nada por evitarlo cuando os vi.

 

Theo no sabía qué hacer, así que optó por decir lo que deverdad pensaba.

-aunque no lo parezca, me ha parecido una agradable compañíaesa chica - los otros dos lo miraron incrédulos - me ha pedido perdón por loque hicieron sus compañeras y me ha prometido que no volverá a pasar.

-eso no basta - sentenció Blaise.

-a eso quería llegar - dijo el rubio acercándose al moreno ypasándole el brazo por los hombros - tengo la venganza perfecta

Draco contó a sus compañeros su malévolo plan contra laschicas y mientras hablaba, la sonrisa de Blaise Zabinni se iba ensanchando cadavez más.

-¡por supuesto que no! - gritó Nott.

-vamos Theo, no seas aguafiestas
- se quejó el moreno, alque le había encantado el plan del su amigo, aunque le veía algunas lagunas.

-eso es un delito ¿lo sabéis? - dijo señalándoles - además,¿cómo vais a colaros en su piso?

-por el balcón - dijo simplemente el rubio.

Los chicos salieron y midieron distancias. Habría cosa de unmetro de un balcón a otro. Sería peligroso, pero se podía hacer.

-lo haremos de madrugada, cuando ellas duerman. - dijo elrubio, y ambos miraron a Theo. El cual suspiró.

-iré para vigilaros y que no os metáis en líos, pero noquiero tener nada que ver con esto.

-si ya
tú eres un pillín - dijo Blaise riendo y pinchándolecon los dedos en las costillas.

-por supuesto que no voy por eso, de todas formas, serámejor que yo me ocupe de Lovegood.

-yo iré por Granger, le tengo ganas desde hogwarts
- dijoel rubio frotándose las manos.

-está bien, pues yo me ocuparé de Weasley - sonrió Blaise.

Los tres se dirigieron a la cocina. Ya no había discusionespor cocinar, pues habían descubierto la comida precocinada. Les encantó eso de"calentar y listo".

A las tres y media de la madrugada, Blaise, todo vestido denegro cual caco, despertó a sus compañeros y se reunieron en el balcón,comprobando que la calurosa noche había hecho su efecto y las chicas habíandejado abierto para que corriera el aire.

-¿no vais a cambiaros? - preguntó Blaise.

-¿para qué? - preguntó el rubio bostezando.

-obviamente para camuflarnos entre las sombras sidespiertan.

Theo, con un simple movimiento de varita, convirtió supijama de rallas blancas y azules en un pijama completamente negro. Draco leimitó.

Se asomaron por la barandilla y miraron hacia abajo.

-blaise
- susurró el rubio tragando saliva - tu primero.

El moreno observó la distancia. Tendría que alargar mucholas piernas y la forma de la fachada permitía agarrarse.

-tened las varitas preparadas - advirtió mirando abajo.

Poco a poco los tres hubieron pasado sin mayorescontratiempos que volcar una silla, pero afortunadamente nadie apareció pasadosunos minutos, así que procedieron a colarse en la casa.

-vale, sabéis lo que tenemos que hacer, no os entretengáis.- advirtió Theo deseando salir de allí cuanto antes.

Blaise asomó la cabeza en una de las habitaciones y se laseñaló a Draco, indicándole que era la de Granger, mientras, Nott ya habíadescubierto la de Luna y Blaise se metió en la que restaba.

El moreno no fue directamente a su objetivo, y se acercóprimero a la cama observando sobre la almohada una larga melena pelirroja que,pese a la oscuridad brillaba como fuego. Ginny estaba destapada de cintura paraarriba y uno de los tirantes de su pijama se había escurrido por el hombro,dejando ver el abultado nacimiento de su seno.

 

Blaise se mordió el labio con deseo y desvió la mirada contrabajo, dirigiéndose hacia los cajones de una cómoda. Después de abrir los dosprimeros cajones, en el tercero encontró lo que buscaba. Sacó un tanga deencaje negro y lo desdobló, acercando la tela a su cara para olerla. Eso estabasiendo demasiado para él, la temperatura de su cuerpo ya había subido unoscuantos grados y lo mejor iba a ser salir de allí cuanto antes. Cogió algunostangas más y dos sujetadores y se dispuso a salir de allí.

Mientras, en la habitación de enfrente el rubio tampocohabía podido evitar acercarse a la cama, donde una mata castaña y alborotadatapaba la cara de su inquilina. La muchacha estaba de perfil, completamentedestapada y acurrucada en posición fetal. Observando algo más de cerca podíadistinguirse la piel erizada de la chica, seguramente por la fresca brisa quellegaba desde el salón. El rubio apartó con cuidado un mechón de la cara de lachica para verle en rostro, no sabía porque quería hacerlo, pero sintiócuriosidad. Le llamarón la atención las largas pestañas y los labios rojos,nunca se había detenido a mirarla atentamente.

Desvió la mirada y se dirigió a los cajones. Tuvo suerte yen el primero encontró todo los que buscaba. No esperaba encontrar lo que vio,pues siempre había pensado que Granger era una mojigata sin gusto alguno, peroen el cajón, pulcramente doblados, encontró juegos de tanga y sujetador en sumayoría negros, pero también algunos rojos, rosas y blancos, incluso unsujetador de ositos a juego con unas braguitas muy pequeñas. Cogió un par deconjuntos y se dispuso a salir, pero antes volvió a posar las sabanas sobre elcuerpo de Hermione, y que nadie le pregunte por que lo hizo.

En cambio, Theo había ido directo a los cajones, pero allíno había encontrado lo que buscaba, así que tuvo que abrir el armariosigilosamente, y en uno de los cajones de allí lo encontró. Braguitas, tangas ysujetadores, en su mayoría blancos y azules. El moreno se sintió fatal al robarunos cuantos. Volvió a cerrar con cuidado de no hacer ruido y, acercándose a lacama, susurró un "lo siento" a la rubia.

Los tres se reunieron en el pasillo, algo desorientados porlo ocurrido en el interior.

-¿lo tenemos? - susurró el rubio y sus compañeros asintieron.- pues volvamos.

Dos de ellos se dirigieron de nuevo al balcón, pero elsusurró de Theo les paró.

-ehh
chicos. No será más fácil salir por la puerta.

Los otros dos se miraron como diciendo "obviamente" y sedirigieron hacia allí. Salieron al rellano victoriosos, dos de ellos congrandes sonrisas en la cara.

-pues manos a la obra - dijo un poco más alto esta vezBlaise, y cogiendo un sujetador rojo lo colgó del pomo de su propia puertamientras los otros dos comenzaban a bajar las escaleras colgando alguna prendaintima de las chicas en cada una de las puertas del edificio. Veinte puertasque despertarían con una sorpresita a la mañana siguiente.

Draco llegó el primero al hall y vigilando que ninguno desus amigos le viera, se guardó las braguitas con ositos, alegándose a sí mismoque le podrían servir en el futuro para chantajear a Granger sobre alguna cosa

 

Cuando subieron por el ascensor y por fin estuvieron encasa, dos de ellos no pudieron evitar carcajearse durante minutos pensando enlo que habían hecho mientras el otro se iba directamente a su habitaciónmalhumorado.

Por fin, a las cuatro y diez de la mañana estaban todosacostados de nuevo, Blaise observando el tanga que, secretamente se habíaescondido, simplemente por fetichismo.

Bueno, quiero aclararque la canción me pareció perfecta para Luna, cambiando unos mínimos detalles(como: ya se quien soy por: yo sé quien soy), es como si hubiera sido escritapara ella y me pareció que la describía perfectamente.


Y en el próximocapítulo

- ¡esto es mío! - gritó.

-¿Qué? ¿Cómo va a ser tuyo? - Hermione se acercó.

-quieren algo señoritas - preguntó Blaise

-si
- dijo Ginny dulcemente - parece que os gusta la ropainterior ¿no?

- tengo otro plan.

-¡no! - se negó Hermione - no voy a volver a arriesgarme, lomejor va a ser ignorarles.

-¿junta de vecinos?

-qué raro, nunca nos invitan a las juntas, no somospropietarios
- dijo Luna pensativa.

Besos a tod@s!

Me ha parecido buenaidea poner algunas canciones de vez en cuando (siempre en castellano, no se meda bien el inglés y por lo menos yo odio cuando ponen canciones en inglés queno entiendo), Espero que os guste la idea, de todas formas no será en cadacapítulo.

Canción "tengo unasonrisa" de Ana Torroja.

https://www.youtube.com/watch?v=JFyEx-DGvfk

es importante queleais la letra porque hay algunos cambios.

Y ahora, dedico estecapítulo a:

unasonrisaqueregalar

Keka27

Astoria_Malfoy09

salesia(me encanta leer tus comentarios tan largos jeje, me gusta como analizas lascosas)

carla_melina

ScarletMalfoy

PotterFan

ANGEL_CARIE

Todas acertasteis!!

Y ahora, a leer!!

Draco Malfoy se encontraba en su mansión. Trabajaba en losnegocios que su padre había llevado prácticamente a la ruina hacía unos años.

Al rubio le había costado mucho convencer a sus ahoracolegas, de que él era de fiar y que sus empresas estarían en buenas manos.

Estaba sentado en una gran butaca frente a un anchoescritorio. No había querido utilizar el despacho de su padre, así que habíacogido unos cuantos pergaminos y documentos que iba a necesitar y se habíatrasladado a una de las muchas habitaciones de la mansión que apenas seutilizaban.

Debería estar rellenando unas solicitudes, pero en lugar deello miraba por la ventana, hacia el cuidado jardín, pensando en lo ocurrido eldía anterior, en el lio que los habían metido las chicas de enfrente.

Nunca le habían gustado los Griffindor, y odiabaespecialmente al grupito del que formaban parte sus dos nuevas vecinas, y lalunática tampoco le agradaba, simplemente era eso, una loca.


Sabía perfectamente que ya no estaba en el colegio, que ya no había casas niestandartes con escudos, pero él necesitaba hacer esas comparaciones, porqueSlytherin significaba sangre pura, clase alta, orgullo, poder
todo eso que élera y que le distinguía del resto. Así seguía siendo. Decir que él era unSlytherin era una forma de distinguirse y definirse ante los demás.

 

Odiaba que continuamente le estuvieran recordando que ya noestaba en el colegio.

Por supuesto que nunca había compartido las creencias de susfamiliares sobre los muggles y los hijos de estos con magia, al igual que suscompañeros. Ellos pensaban que al fin y al cabo si había magia, eran magos, yno había que preguntar por nada más.

Era por eso que habían decidido ir a vivir a ese lugar,entre gente sin magia, no soportaban la forma de pensar y actuar de susfamiliares y no querían tener nada que ver con ellos y sus actos o reuniones.Además de la necesidad de independizarse.

Pero había sido un error. Con lo grande que es el mundo yhabían ido a parar al peor lugar de todos. El piso era pequeño para trespersonas, los vecinos eran bordes y odiosos y para colmo estaban sus adorablesvecinas que habían decidido hacerles la vida imposible para que se marcharan deallí.

Pues aunque era su deseo el irse a cualquier otro lugar, noles daría el gusto de ganar. Lucharía y al final las que tendrían que irseserían ellas. Draco Malfoy no estabadispuesto a soportar tonterías de colegio con 22 años ya cumplidos, pero sitenía que hacerlo, lo haría. Jugaría. Y ahora ellas iban a desear no haberempezado esa guerra.

Aunque había que admitir que le parecía gracioso queGranger, después de no haberse divertido nunca en su vida en el colegio, dehaber seguido siempre las normas y haberse comportado correctamente, ahora,cinco años después fuera capaz de hacer esas tonterías.

Sonreía divertido cuando alguien, seguramente su madre,golpeó la puerta con los nudillos y asomó la cabeza.

-Draco, hijo, ¿bajarás a cenar?

-no madre - dijo levantándose de su escritorio y poniéndosela chaqueta de su traje - tengo cosas que hacer en casa.

-¿cuándo vas a invitarme a tu nuevo piso? - pregunto ladistinguida mujer cuando el rubio pasaba por su lado.

-no es necesario madre, no es nada del otro mundo.

La mujer iba a replicar, pero su hijo no le dio tiempo, puesya bajaba a toda prisa las escaleras hacia el hall.

Estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario y no leimportaba si sus amigos se unían a él o no (estaba seguro de que Zabini loharía, pero no lo tenía claro sobre Theo), alegaría que ellas habían intentadotirarles del piso y que merecían castigo.

Ya tenía algo pensado, pero sería difícil, pues necesitaríacolarse en el piso de ellas.

Cuando llegó a su apartamento subió desconfiado en elascensor, que ya no le daba buena espina desde lo sucedido, pero erandemasiados pisos para subirlos andando. Bajó en el decimo y, sigilosamente,pego la oreja en el piso de enfrente al suyo. Nada. Pasó a su casa y suscompañeros no habían llegado todavía.

Salió al balcón para comprobar si había indicios de vida enel interior de la casa contigua y encontró algo que no esperaba. Luna y Theo.Tomando té. Riendo.

-¿Qué está pasando? - gritó furioso. Como podía Theo estaren esa casa después de lo ocurrido la noche anterior.

 

El moreno dio un bote y dejó de reír, cosa que no dejó dehacer la rubia.

-hola Draco Malfoy, ¿quieres pasar a tomar el té? - ofrecióla chica amablemente.

-no Lovegood, será mejor que me vaya yo - dijo Theo seriolevantándose de la silla.

Luna sonrió al chico que ahora salía de su balcón y al chicoque se encontraba en el balcón de enfrente.

-prácticamente le obligué a pasar - dijo la rubia al rubioantes de entrar de nuevo en casa, en el preciso momento en que se cruzaban porla puerta Theo y Ginny.

La pelirroja miró con ojos desorbitados salir al moreno susurrandoun buenas tardes de despedida.

-Luna
- dijo amenazadoramente entre dientes - ¿Qué diabloshace ese aquí? ¡Se supone que queremos que se vayan! - gritó.

-queréis que se vayan - corrigió amablemente la chicasentándose en el sofá y sin perder la calma a pesar de los gritos de su amiga.- a mi no me molestan.

-pero no puedes dejarles entrar en nuestra casa - dijo conel tono todavía alto dejando el bolso en la percha de detrás de la puerta - espeligroso

-¿peligroso? - repitió Luna incrédula.

-son Slytherin - dijo sin más la otra.

-vamos Ginny - dijo la rubia riendo - no estamos enHogwarts, por supuesto que no son peligrosos.

El ruido de las llaves en la puerta las cortó momentáneamentemientras observaban como la puerta se habría y entraba Hermione, que habíavuelto con Ginny pero se había retrasado un poco comprando pan.

-Hermione - la llamó aliviada Ginny, pues entre las dosharían entrar en razón a su compañera. - dile algo a Luna, Nott ha estado aquí,en casa.

-¿Cómo? - dijo la castaña colgando el bolso y dejando lasllaves en la mesita - Luna
eso no es una buena idea.

-no necesito que me regañéis como si fuera una niña pequeña,soy mayorcita y sé lo que hago. Ya sé que mi forma de pensar es diferente a lavuestra. Pero yo soy así, creí que me aceptabais

-claro que te aceptamos, eres nuestra mejor amiga.

-sabemos cómo eres
- continuó Ginny - pero lo decimos portu bien, no queremos que te pase nada malo.

-intentaré explicarme
- Luna se levantó y caminó por lahabitación, con las manos cogidas junto al pecho y
comenzó a cantar con unavoz que sus amigas no sabían que guardaba:

(Aquí podéis poner lacanción)

Enciendo velas en la madrugada,
voy deshojando flores en mi almohada,
mirando al techo me dejo llevar a otra realidad.

Y observo el sol que entra por mi ventana,
que me despeja y renueva mis ganas,
miro al espejo y me pregunto qué me espera fuera.

Y siento todo tan brillante y tan magnético,
nada ni nadie puede hacer que me derrumbe hoy
que tiemble el suelo que allá voy,
pisando fuerte y sin reloj

Tengo una sonrisa para regalarte,
tengo mil cartas de amor,
y tengo todo el tiempo que perdí sin ver el sol.

Tengo mil historias que quiero
contarte escondidas en mi voz.

No quiero dejar nada por sentir,
yo sé quién soy.

Luna salió al balcón:



Y salgo a pasear entre la gente,
y juego a imaginar de donde vienen,
y me enamoro de cada rincón
dejando al corazón volar.

Y extiendo la ciudad mirando al frente,
esta mañana el mundo es diferente,
descubro tantas cosas que no vi


Y siento todo tan brillante y tan magnético,
nada ni nadie puede hacer que me derrumbe hoy
que tiemble el suelo que allá voy,
pisando fuerte y sin reloj

Tengo una sonrisa para regalarte,
tengo mil cartas de amor, y tengo
todo el tiempo que perdí sin ver el sol.

Tengo mil historias que quiero
contarte escondidas en mi voz.

No quiero dejar nada por sentir,
yo sé quién soy.

Y al fin se que amanece y me respira la mañana,
deshacer las vendas que ocultaban mi mirada,
no quiero que la prisa me obligue a no ver nada,
por fin la lluvia me toca

 



No quiero dejar nada por sentir,
yo sé quién soy.

Las dos chicas la habían seguido hasta el balcón yescuchaban atentas su melodía. La rubia se había descrito perfectamente, ellasabía cómo era y porque lo era. Su forma de ver el mundo era distinta, peropura. Cuando por fin hablaron, Luna seguía mirando la ciudad, donde lentamenteel sol comenzaba a ponerse.

-tienes razón Luna - dijo Hermione - confiaremos en ti.

-si tú crees que es lo correcto, hazlo.

La rubia se giró y se abalanzó sobre ellas, abrazándolas aambas.

-gracias chicas.

En la casa de enfrente dos chicos habían estado discutiendohasta que Theo había hecho callar a Draco al escuchar una melodiosa voz. Elmoreno había caminado hasta el balcón y se había apoyado en el interior, paraque no pudieran verlo. Escuchaba atentamente. El rubio había acabado haciendolo mismo.

Ahora, después de escuchar a su vecina cantar, ambos seguíanen silencio y sin moverse del lugar. Continuaron así, cada uno en suspensamientos, hasta que Blaise entró en casa, dejando todo lo que llevabaesparramado encima de la mesa.

Se los quedó mirando, y ellos le miraban a él.

-¿ocurre algo?

Draco volvió al ataque.

-Theo ha estado en el piso de enfrente - dijo señalando alacusado con el dedo - tomando té como una princesita con la lunática esa.

-¿después de lo que nos hicieron anoche Theo?

Theo se llevó las manos a la cabeza.

-no lo pude evitar ¿vale? Me arrastró literalmente delbrazo. - se excusó.

-no parecía que hicieras nada por evitarlo cuando os vi.

Theo no sabía qué hacer, así que optó por decir lo que deverdad pensaba.

-aunque no lo parezca, me ha parecido una agradable compañíaesa chica - los otros dos lo miraron incrédulos - me ha pedido perdón por loque hicieron sus compañeras y me ha prometido que no volverá a pasar.

-eso no basta - sentenció Blaise.

-a eso quería llegar - dijo el rubio acercándose al moreno ypasándole el brazo por los hombros - tengo la venganza perfecta

Draco contó a sus compañeros su malévolo plan contra laschicas y mientras hablaba, la sonrisa de Blaise Zabinni se iba ensanchando cadavez más.

-¡por supuesto que no! - gritó Nott.

-vamos Theo, no seas aguafiestas
- se quejó el moreno, alque le había encantado el plan del su amigo, aunque le veía algunas lagunas.

-eso es un delito ¿lo sabéis? - dijo señalándoles - además,¿cómo vais a colaros en su piso?

 

-por el balcón - dijo simplemente el rubio.

Los chicos salieron y midieron distancias. Habría cosa de unmetro de un balcón a otro. Sería peligroso, pero se podía hacer.

-lo haremos de madrugada, cuando ellas duerman. - dijo elrubio, y ambos miraron a Theo. El cual suspiró.

-iré para vigilaros y que no os metáis en líos, pero noquiero tener nada que ver con esto.

-si ya
tú eres un pillín - dijo Blaise riendo y pinchándolecon los dedos en las costillas.

-por supuesto que no voy por eso, de todas formas, serámejor que yo me ocupe de Lovegood.

-yo iré por Granger, le tengo ganas desde hogwarts
- dijoel rubio frotándose las manos.

-está bien, pues yo me ocuparé de Weasley - sonrió Blaise.

Los tres se dirigieron a la cocina. Ya no había discusionespor cocinar, pues habían descubierto la comida precocinada. Les encantó eso de"calentar y listo".

A las tres y media de la madrugada, Blaise, todo vestido denegro cual caco, despertó a sus compañeros y se reunieron en el balcón,comprobando que la calurosa noche había hecho su efecto y las chicas habíandejado abierto para que corriera el aire.

-¿no vais a cambiaros? - preguntó Blaise.

-¿para qué? - preguntó el rubio bostezando.

-obviamente para camuflarnos entre las sombras sidespiertan.

Theo, con un simple movimiento de varita, convirtió supijama de rallas blancas y azules en un pijama completamente negro. Draco leimitó.

Se asomaron por la barandilla y miraron hacia abajo.

-blaise
- susurró el rubio tragando saliva - tu primero.

El moreno observó la distancia. Tendría que alargar mucholas piernas y la forma de la fachada permitía agarrarse.

-tened las varitas preparadas - advirtió mirando abajo.

Poco a poco los tres hubieron pasado sin mayorescontratiempos que volcar una silla, pero afortunadamente nadie apareció pasadosunos minutos, así que procedieron a colarse en la casa.

-vale, sabéis lo que tenemos que hacer, no os entretengáis.- advirtió Theo deseando salir de allí cuanto antes.

Blaise asomó la cabeza en una de las habitaciones y se laseñaló a Draco, indicándole que era la de Granger, mientras, Nott ya habíadescubierto la de Luna y Blaise se metió en la que restaba.

El moreno no fue directamente a su objetivo, y se acercóprimero a la cama observando sobre la almohada una larga melena pelirroja que,pese a la oscuridad brillaba como fuego. Ginny estaba destapada de cintura paraarriba y uno de los tirantes de su pijama se había escurrido por el hombro,dejando ver el abultado nacimiento de su seno.

Blaise se mordió el labio con deseo y desvió la mirada contrabajo, dirigiéndose hacia los cajones de una cómoda. Después de abrir los dosprimeros cajones, en el tercero encontró lo que buscaba. Sacó un tanga deencaje negro y lo desdobló, acercando la tela a su cara para olerla. Eso estabasiendo demasiado para él, la temperatura de su cuerpo ya había subido unoscuantos grados y lo mejor iba a ser salir de allí cuanto antes. Cogió algunostangas más y dos sujetadores y se dispuso a salir de allí.

Mientras, en la habitación de enfrente el rubio tampocohabía podido evitar acercarse a la cama, donde una mata castaña y alborotadatapaba la cara de su inquilina. La muchacha estaba de perfil, completamentedestapada y acurrucada en posición fetal. Observando algo más de cerca podíadistinguirse la piel erizada de la chica, seguramente por la fresca brisa quellegaba desde el salón. El rubio apartó con cuidado un mechón de la cara de lachica para verle en rostro, no sabía porque quería hacerlo, pero sintiócuriosidad. Le llamarón la atención las largas pestañas y los labios rojos,nunca se había detenido a mirarla atentamente.

 

Desvió la mirada y se dirigió a los cajones. Tuvo suerte yen el primero encontró todo los que buscaba. No esperaba encontrar lo que vio,pues siempre había pensado que Granger era una mojigata sin gusto alguno, peroen el cajón, pulcramente doblados, encontró juegos de tanga y sujetador en sumayoría negros, pero también algunos rojos, rosas y blancos, incluso unsujetador de ositos a juego con unas braguitas muy pequeñas. Cogió un par deconjuntos y se dispuso a salir, pero antes volvió a posar las sabanas sobre elcuerpo de Hermione, y que nadie le pregunte por que lo hizo.

En cambio, Theo había ido directo a los cajones, pero allíno había encontrado lo que buscaba, así que tuvo que abrir el armariosigilosamente, y en uno de los cajones de allí lo encontró. Braguitas, tangas ysujetadores, en su mayoría blancos y azules. El moreno se sintió fatal al robarunos cuantos. Volvió a cerrar con cuidado de no hacer ruido y, acercándose a lacama, susurró un "lo siento" a la rubia.

Los tres se reunieron en el pasillo, algo desorientados porlo ocurrido en el interior.

-¿lo tenemos? - susurró el rubio y sus compañeros asintieron.- pues volvamos.

Dos de ellos se dirigieron de nuevo al balcón, pero elsusurró de Theo les paró.

-ehh
chicos. No será más fácil salir por la puerta.

Los otros dos se miraron como diciendo "obviamente" y sedirigieron hacia allí. Salieron al rellano victoriosos, dos de ellos congrandes sonrisas en la cara.

-pues manos a la obra - dijo un poco más alto esta vezBlaise, y cogiendo un sujetador rojo lo colgó del pomo de su propia puertamientras los otros dos comenzaban a bajar las escaleras colgando alguna prendaintima de las chicas en cada una de las puertas del edificio. Veinte puertasque despertarían con una sorpresita a la mañana siguiente.

Draco llegó el primero al hall y vigilando que ninguno desus amigos le viera, se guardó las braguitas con ositos, alegándose a sí mismoque le podrían servir en el futuro para chantajear a Granger sobre alguna cosa

Cuando subieron por el ascensor y por fin estuvieron encasa, dos de ellos no pudieron evitar carcajearse durante minutos pensando enlo que habían hecho mientras el otro se iba directamente a su habitaciónmalhumorado.

Por fin, a las cuatro y diez de la mañana estaban todosacostados de nuevo, Blaise observando el tanga que, secretamente se habíaescondido, simplemente por fetichismo.

Bueno, quiero aclararque la canción me pareció perfecta para Luna, cambiando unos mínimos detalles(como: ya se quien soy por: yo sé quien soy), es como si hubiera sido escritapara ella y me pareció que la describía perfectamente.


Y en el próximocapítulo

- ¡esto es mío! - gritó.

-¿Qué? ¿Cómo va a ser tuyo? - Hermione se acercó.

-quieren algo señoritas - preguntó Blaise

 

-si
- dijo Ginny dulcemente - parece que os gusta la ropainterior ¿no?

- tengo otro plan.

-¡no! - se negó Hermione - no voy a volver a arriesgarme, lomejor va a ser ignorarles.

-¿junta de vecinos?

-qué raro, nunca nos invitan a las juntas, no somospropietarios
- dijo Luna pensativa.

Besos a tod@s!

Bueno como me habéisdejado muchos reviews y en un ratito me voy a la playa y no volveré hasta elLunes, creo que os merecéis la reacción de las chicas en cuanto a la venganzade los chicos, así que aquí esta, dos capítulos seguidos por no haberactualizado en toda la semana.

Eso sí, no tengotiempo de poner la dedicatoria, ya que tengo que mirar los reviews uno por uno,así que lo siento, cuando veáis si habéis acertado, dedicaros el capítulovosotras mismas jeje sorry y mil gracias por seguirme.

Besos a tod@s!

Pd: esta noche me voya ver Harry Potter y las reliquias de la muerte parte 2 ¡¡que ganas!!

A las siete de la mañana sonaron los despertadores de laschicas, casi a la vez. Ginny retrasó el suyo diez minutos más, como hacía cadamañana y las otras dos se levantaron a por su dosis de café matutina. Hermionesiempre le decía a Ginny que sería más cómodo poner el despertador directamentea las 7:10, pero la pelirroja siempre decía que le encantaba despertar y saberque todavía le quedaban diez minutos. Aunque se levantaba más tarde que lasotras dos, siempre acababa de estar lista la primera, algo que sus amigasasociaban a su anterior hogar, donde o eras el más rápido, o te quedabas sinagua caliente, sin tostadas

Hermione tragó su café rápido y se dirigió al baño paraducharse antes de que su amiga se levantara y como siempre ocupara la ducha.Ese día seguramente le tocaría a Luna ducharse con agua fría. Ahora noimportaba, pues ya empezaba a hacer calor, pero en invierno optaban porutilizar la magia para calentar el agua.

Luna mientras tanto fue a hacer su cama y a elegir su ropa.Cuando Ginny salió por la puerta de su habitación Hermione salía envuelta enuna toalla hacia la suya, por lo que la pequeña pelirroja se coló rápidamenteen el baño, no sin antes chocar la mano de la castaña en el pasillo.

El horario en el ministerio era de 9:00 a 17:00, y Luna solotrabajaba hasta mediodía, pero comía con su padre, no le gustaba estar sola encasa. Siempre salían de casa a las 8:00, por lo que tenían una hora para estarlistas (excepto Ginny que tenía cincuenta minutos)

A las 7:55 cogieron su bolso y se dieron los últimosretoques en un espejo que habían puesto en la entrada, al lado de la puerta.

Fue Ginny la que abrió la puerta y descubrió la prenda rojacolgada en la puerta de enfrente, sin saber, que detrás de la puerta, tres ojoslas observaban, dos de ellos aguantando las ganas de reír para no serdescubiertos. Habían estado un rato discutiendo por la mirilla hasta que Dracola triplico con un golpe de varita. Ahora observaban las caras anonadadas delas chicas.

-¿Qué es eso? - preguntó la pelirroja con desconfianza. Lasotras dos miraron hacia donde señalaba su amiga.

-creo que es una especie de señal, lo he visto en laspelículas, parece que alguien ha ligado esta noche y no quería ser molestadopor sus compañeros
- decía Hermione, pues no le sorprendía que ninguno de esostres tuviera reparos en llevar a cualquier chica y hacer ese tipo de cosas.

 

-no no, de eso nada - Ginny llegó hasta el sujetador y locogió, viendo, como había supuesto, que la G y la W estaban bordadas en él -¡esto es mío! - gritó.

-¿Qué? ¿Cómo va a ser tuyo? - Hermione se acercó para ver elbordado, seguida de Luna que permanecía callada.

-¡yo los mato! - declaró la pequeña de los Weasley dispuestaa aporrear la puerta y patear al primero que se presentara.

-espera Ginny - dijo hermione parando su puño antes dellegar a la puerta y señalando las escaleras, donde en el siguiente rellano sepodían ver unas braguitas colgadas de la puerta que se veía desde allí.

-esas braguitas son mías - dijo Luna como si hablara deltiempo.

Las tres bajaron rápidamente las escaleras y Luna recogió suprenda mientras Hermione cogía su propio tanga de la puerta de enfrente.Pasaron por las dieciséis puertas restantes y en siete de ellas ya no habíanada. Los más madrugadores ya habían recogido su sorpresa.

Ya en la calle encontraron algunas prendas más en la basura.

-¡los mato! - gritó Ginny subiendo las escaleras sinmolestarse en llamar al ascensor.

-¡y yo te ayudo! - la siguió Hermione.

-nos lo tenemos merecido chicas, ¿o es que pensabais que nose iban a vengar por lo que hicisteis? - dijo la rubia siguiéndolas.

-¡cállate Luna! - gritaron ambas al unísono.

Llegaron resoplando al décimo piso y esta vez fue Hermionela que aporreó la puerta. Pudieron escuchar risas en el interior y fue Theoquien abrió la puerta.

-¡degenerados! - gritó la castaña dando una bofetada alblanco rostro del chico.

-genial
- susurró el chico llevándose la mano a la caradonde le habían dado el golpe. Era el que menos tenía que ver y el que sellevaba los palos. Podía escuchar a sus dos amigos reír a carcajadas desde elsofá después de la bofetada, lo que enfureció más a Hermione que se abalanzó alinterior dispuesta a matar a los otros dos también. Blaise se escapó con unmovimiento rápido, pero Draco no pudo evitar los puños de la castaña sobre supecho cuando esta se tiró encima de él en el sofá.

-Granger - el rubio intentaba evitar sus manos -se que tegustó, pero no me violes - decía riendo, pues verse a la ex-prefecta encima de él,con cara de loca e intentando sacarle los ojos era una escena muy divertida.

-quieren algo señoritas - preguntó Blaise acercándose a lapuerta mientras Theo salía del campo de batalla.

-si
- dijo Ginny dulcemente, como hizo la última vez quehabló con ella en la puerta de su casa, solo que esta vez supo que en su vozhabía peligro, y eso le encantó - parece que os gusta la ropa interior ¿no?

-nos encanta, princesa - contestó el moreno desafiante.

La pelirroja se acercó a él peligrosamente.

-pues espero que la lleves ahora puesta - le dijoacercándose tanto que el chico pudo oler su aroma a frutos del bosque.

-¿Por qué? - dijo él tragando saliva ante la cercanía.

Como respuesta la chica agarró sus pantalones y tiró deellos hacia abajo hasta que quedaron a la altura de los tobillos.

-vaya sorpresa - rió Ginny, comprobando que él chico nodormía con ropa interior bajo los pantalones.

Luna reía a carcajadas desde la puerta y Hermione habíadejado de pegar a Draco, viendo el desnudo del chico, pero desde otraperspectiva. Por detrás. Draco aprovecho el descuido de la otra para cogerla delas muñecas y cambiar las posiciones, empujándola hacia atrás y colocándose élencima de ella. Hermione le miró furiosa al darse cuenta.

 

-¿te gusta lo que ves? - le susurró, mirándola a los ojos,lo que consiguió intimidarla.

-suéltame pervertido - susurró con mirada amenazadora. Elrubio la dejó libre y se incorporó en el sofá.

La castaña salió rápidamente hacia sus amigas quecontinuaban riendo mientras Blaise se subía rápidamente el pantalón del pijama.

-esto no quedará así - susurró el moreno.

Las chicas desaparecieron, esta vez por el ascensor quehabía llamado Luna hacía un rato.

Blaise cerró de un portazo, corrió a su habitación y ensegundos estaba vestido y volvía a abrir la puerta, abalanzándose a lasescaleras. Los otros dos, que ya estaban vestidos (Zabinni era el único que nose había separado de la mirilla por si aparecían, y haba hecho guardia mientraslos otros se vestían) le siguieron y consiguieron pararle en el segundo piso.

-¿Qué pretendes? - preguntó Theo quitándole la varita de lamano - guarda esto.

-voy a matarlas.

-si amigo, pero no así. - le tranquilizó el rubio todavíacon una sonrisa en la boca. - además, no tienes de que avergonzarte ¿o no vistesus caras de impresión?

El moreno volvió a sonreír. Draco sabía que música tocarpara tranquilizar a las bestias.

-tienes razón - dijo al fin, bajando ahora mástranquilamente los dos pisos restantes - Weasley no podía apartar los ojos.

Cuando llegaron abajo, las chicas ya estaban adelantadas,pero corriendo un poco las habrían alcanzado sin problema. Solo que ya noquería matarlas (por el momento)

Comenzaron a caminar tras ellas.

-la verdad es que tiene un buen trasero
- dejó caer BlaiseZabini.

-estoy de acuerdo, aunque el pelo se lo tapa / es cierto,nunca habría imaginado que unos vaqueros podían quedar tan bien. - dijeron Theoy Draco respectivamente.

Blaise se dirigió a Draco primero, con una sonrisa pícara.

-la chica de la que yo hablo lleva falda

-¿no te referías a Granger? - preguntó el rubio rascándosela cabeza, e intentando no avergonzarse delante de sus amigos. Intentó escaparde la situación metiendo a otro - pues creo que Theo tampoco se refería a tuchica de la falda, a la única que el pelo le tapa el trasero es a Luna.

A theo si que se le notaron los colores. Después, se encogióde hombros y dijo:

-bueno, si alguna vez nos las queremos ligar, al menos notendremos problemas de gustos.

Los tres rieron con ganas ante la tonta idea de Theo. Comosi eso fuera a pasar.

Draco cogió su camino tras de Luna. No tenía prisa, pues élera su propio jefe y no tenía un horario tan estricto como sus amigos.

Ginny y Hermione charlaban cuando unos chicos las alcanzarona la carrera, uno de ellos rodeo a la pelirroja por los hombros.

-¿te ha gustado lo que has visto, princesa? - le preguntóBlaise acercando sus labios al oído de la pelirroja, arrancándole un escalofríodel que se deshizo pronto.

-Zabini, ha sido algo digno de ver - reconoció la chica.Hermione la miró escandalizada y le apretó la mano, queriéndola llamarsinvergüenza, pero Ginny interpretó el apretón de otra forma - a si, y aHermione también le ha gustado.

 

-¡Ginny! - gritó enfadada a su amiga, que se encogió de hombros.La escena hizo reír a Theo, que se ganó una mirada asesina de la castaña - sinos disculpáis, llegamos tarde. - cogiendo de nuevo la mano de su amiga laarrastró fuera de los brazos de Zabini.

-cuando quieras lo repetimos - dijo la pelirroja guiñándoleun ojo al Blaise antes de desaparecer.

Eso volvió loco a Blaise, que no se pudo concentrar el restodel día.

-Ginny por favor, ¿Qué pretendías? - la regañó Hermione más tarde en la comida.

-vamos, solo quería intimidarme, y te aseguro que no lo va aconseguir - la chica sonrió - además, tengo otro plan.

-¡no! - se negó Hermione - no voy a volver a arriesgarme, lomejor va a ser ignorarles.

-no te preocupes, no te voy a meter a ti. - la pelirrojacontinuó comiendo su ensalada en silencio.

-¿no me vas a contar que pretendes? - dijo la otra bajandola voz.

-voy a seducirle. - dijo sin más.

-¿Qué? - Hermione nodaba crédito.

-le seduciré y le haré daño desde dentro. Nadie saca a pasearmis tanguitas sin castigo.

Hermione sonrió tranquila.

-¿Qué ocurre? - se quejó la otra.

-estamos hablando de Blaise Zabini, a ese tío nunca le haimportado una mujer, por mucho que lo intentes no conseguirás hacerle daño. - Lacastaña la miró preocupada esta vez - seguramente la que saldrá dañada en todocaso
serás tú.

Ginny sonrió confiada.

-vamos Hermione, no me voy a enamorar de él. Además -continuo la chica oscureciendo la mirada y volviendo a su plato - no se puederomper un corazón que ya lo está.

Hermione prefirió no seguir hablando, sabía que Ginnyhablaba de su amigo Harry, el cual, después de convertirse en un gran héroe,había estado tan solicitado por las chicas que se había olvidado completamentede la que alguna vez fue su novia en el colegio. La pelirroja, profundamenteenamorada desde que era una niña, fue despedazando su corazón con cada nuevaconquista de su amado, y cuando no quedaron más pedacitos, cambió su corazónpor una coraza que la había vuelto insensible ante el sexo masculino. En algúnmomento, Harry quiso arreglarlo, pero ya era tarde.

Algo parecido había pasado con ella y con Ron. Al chico solose le tuvo que cruzar una veela en el camino, para olvidar lo vivido con ellael día de la batalla de Hogwarts, ese beso que para la muchacha fue inolvidable.Dos meses después, cuando la tal Roselyn pasó de él, volvió arrastrándose aHermione, pidiéndole perdón y diciendo lo mucho que la quería y había echado demenos. Hermione no era tonta, sabía que solo regresaba a ella porque no teníanada más, pero aún así le quería y pensó que ella no conseguiría tampoco nadamás nunca, pero el dolor la hizo negarse. Le pidió al pelirrojo que le dieratiempo, y cuatro años después, seguía esperando. Todavía se seguían viendo devez en cuando, y hablaban por teléfono, pero no más.

Ginny salió de sus pensamientos, sacando a Hermione tambiénde los suyos.

-se hace tarde, deberíamos regresar.

-Ginny
- la castaña no sabía si seguir, le daba mucho cortehablar de esos temas con sus amigas - merecemos ser felices

La chica no se había explicado, pero su amiga la habíaentendido.

-un día hablaremos de ello tranquilamente, será bueno paralas dos - ambas se sonrieron.

Más tarde, se reunieron con Luna en la esquina en la queesta siempre las esperaba, y regresaron a su casa.

-por fin es viernes - dijo Ginny contenta entrando en elpatio.

-chicas ¿Qué os parece salir este fin de semana? Podríamosir a algún lado. Yo por lo menos lo necesito

-¿Qué os parece un pic-nic en el bosque? - propuso Luna.

-yo prefiero ir al que está junto al rio, ya casi es veranoy podemos aprovechar - dijo Ginny llamando al ascensor.

-¿planeando el fin de semana señoritas décimo B? - preguntóRobert, el portero, mientras esperaban al ascensor. - yo estoy libre, por si

-Robert
no seas cotilla - dijo Hermione, haciendo reír alas otras. El chico siempre se metía en las conversaciones de los demás.

-hablando de cotilleos - dijo el chico bajando la voz - os habéisenterado de que a la señora Benet la ha abandonado su marido.

-¿no me digas? - se interesó Ginny acercándose más al otro.

-¿Cómo ha sido? ¿El típico voy a comprar tabaco? - preguntóLuna también interesada en el cotilleo.

Hermione hizo como si se resignara y se acercó a ellos,dejando las puertas de ascensor abiertas, pero en verdad, ella también tenía suvena cotilla.

-no fue eso
- susurró el chico orgulloso de tener laatención de las tres chicas para él solo - por lo que yo escuché mientraslimpiaba justo en frente de su puerta por casualidad (y no porque hubieraescuchado gritos) pude oír algo de otro hombre, después salió con un par demaletas y hace más de una semana que no ha vuelto por aquí.

-que fuerte, ¡la señora Benet le a puerto los cuernos a sumarido! - soltó Ginny

-sshh - chistaron todos al ver que alguien entraba desde lacalle. Era Draco Malfoy.

-¿Qué? ¿Marujeando un rato? - dijo el chico entrando en elascensor.

-espera que subimos contigo - dijo Luna. Draco puso malacara.

Pulsaron el 10 después de despedirse del portero y esperaronen silencio. Las tres miraban al chico directamente a los ojos.

-me pregunto
¿te gustaron mis braguitas Malfoy?

-oh si Granger, sobretodo tus tangas
y su olor. - dijosonriendo retorcidamente, por supuesto que no había olido la ropa interior dela chica (solo un poco)

Hermione casi se desmaya al escuchar eso, sus amigas lasujetaron.

-eres un salido - dijo la chica pálida.

-no lo sabes tú bien - dijo recorriéndola descaradamente dearriba abajo. Hermione se sintió desnuda ante los ojos del chico y su actoreflejo fue taparse los pechos, lo que hizo reír aun más al rubio.

-no le hagas caso, deberías hacer como yo - dijo Ginny, yHermione supo que se refería a su nuevo juego, por lo que la miró como siestuviera loca.

Salieron del ascensor y encontraron una hoja colgada en cadauna de sus puertas.

Draco arrancó la de su puerta y leyó.

-¿junta de vecinos?

-qué raro, nunca nos invitan a las juntas, no somospropietarios
- dijo Luna pensativa.

-creo que yo me huelo porque es
- dijo Ginny abriendo lapuerta y cerrándola tras sus amigas. - la ropa interior.

-con lo relajada que estaba yo pensando en mi fin de semana

-sigue pensando en ello, la junta no es hasta el lunes porla noche. - dijo Luna a Hermione. En ese momento se le ocurrió algo a la rubia.Algo en su lucha para lograr la paz en ese rellano.

 


Besitos

Siento no haberactualizado antes, no he estado en casa esta semana. Pero aquí estoy de nuevo.

Este capitulo vadedicado para:

ferpimalfoy_098

salesia

HeatherDrew

jennygrangerdemalfoy

Astoria_Malfoy09

luna_azul

carla_melina

vanessauchihauzumaki

PotterFan

unasonrisaqueregalar

y también agradecerlesu review a hermi_luna_black,muchas gracias.

Y ahora, a leer

Cuando llegó la noche del viernes, Luna se excusó diciendoque iba a bajar a tirar la basura. Cogió la bolsa del cubo y salió de la casa,pero en lugar de llamar al ascensor o bajar las escaleras, tocó el timbre de lacasa de enfrente. Draco abrió la puerta.

-¿y tú qué quieres? - preguntó de malas maneras.

-¿puedo hablar con Theodore Nott? - preguntó inocentementela rubia. Draco sonrió de lado. - claro Lovegood, pasa por aquí. - el rubio laguió por el pasillo hasta la habitación de Nott, sin llamar, abrió la puerta -Theo, tienes visita
- dijo guiñándole un ojo pícaramente.

-quién

-¡Hola! - dijo Luna irrumpiendo en la habitación ysentándose en la cama de Theo, bastante cerca de él, lo que incomodó al morenoe hizo reír al rubio que todavía seguía en la puerta.

-bueno, os dejo solos, no hagáis cosas malas - dijo cerrandola puerta.

-¿cosas malas? - preguntó Luna - ¿Por qué tendríamos quehacer cosas malas?

-no le hagas caso Lovegood ¿Qué se te ofrece? - dijoincorporándose en la cama, pues estaba tumbado.

-primero quiero decirte que no importa, que sí que teperdono.

-¿Qué quieres decir? - preguntó el chico, pues él no lehabía pedido perdón.

-anoche, cuando entrasteis en nuestra casa, antes de irte dijiste:"losiento". Por eso digo que te perdono.

-Lovegood
¿estabas despierta?

-claro, ¿Cómo no iba a estarlo después del ruido quehicisteis al entrar por el balcón? - dijo Luna razonablemente.

Theo se llevó las manos a la cabeza, no entendía nada.

-¿y porque no dijiste nada?

-no quería molestaros

En ese momento Theo se preocupó seriamente por la chica. Eraun ser demasiado raro, pero a la vez tenía ganas de reír por sus comentarios yrespuestas, y miedo le daba para que había ido allí con él.

-te estábamos robando
- explicó el chico pacientemente - noera molestar precisamente.

-ya lo sé, pero era vuestra venganza, no podía meterme.

El chico lo dio por perdido.

-está bien, gracias por perdonarme Lovegood ¿querías algo más?

-sí, quiero pedirte un favor - el cerebro de la rubiatrabajo a toda prisa antes de hablar - es algo que tienes que decirles a tuscompañeros, pero no puedes decírselo del todo, es decir, que les digas algopara convencerlos pero no les digas lo que te voy a decir. - para Luna habíaestado muy claro lo que acababa de decir, pero el moreno no había entendidonada.

-¿Qué? No entiendo

-a ver
- Luna se armó de paciencia y se preparó para decirsu primera mentira, aunque piadosa y por una buena causa - las chicas y yoqueremos hacer las paces con vosotros y queremos invitaros a un picnic. Pero noles puedes decir a tus compañeros que queremos hacer las paces con ellos.

 

-aparte de que es muy poco probable que logre convencerlospara ir ¿Cómo harán las paces sin saber que quieren hacer las paces?

¿Por qué mentir era tan difícil? Se pregunto Luna, siemprequedaba algún cabo suelto por donde podían pillarte.

-inventa algo, y nos encontraremos allí, después ya irásurgiendo lo de hacer las paces.

-Lovegood - dijo el chico desconfiado - ¿seguro que tusamigas quieren hacer las paces con nosotros?

-¡por supuesto que sí! - dijo Luna demasiado efusivamente.

Theo supo perfectamente que la chica estaba planeando todoella sola, y le pareció algo tan gracioso y tan bondadoso de su parte, queaceptó. Su sonrisa y sus grandes ojos azules suplicándole también ayudaron aque dijera que sí.

-está bien, lo intentaré.

-¡gracias! - Luna se abalanzó sobre él abrazándole, comosolía hacer con sus amigas. Para ella no había diferencia, para él si la había.

Theo se sintió de repente tan a gusto que rodeó el cuerpo dela rubia. La delgada cintura de la chica hacía que sus manos se cruzaran pordetrás de ella hasta el lado opuesto, rodeándola completamente. Su pelo rubiole cubría la cara y no tuvo más remedio que oler su perfume floral. Parecíahaber entrado en trance, pues él nunca había abrazado así a una chica. Másbien, nunca nadie le había abrazado así, y no sabía que se sentía tan bien.

Luna se separó con una gran sonrisa que contagió a su acompañante,después sacó un papelito que le entregó, donde se encontraba apuntado el lugardonde se tenían que presentar.

-llevaremos almuerzo y comida, estaremos allí sobre lasdiez. - dijo ella levantándose ya - ah! Y llevar bañador, hay un rio y nosbañaremos. ¡Lo pasaremos tan bien
!

Theo dudó de ello, pero todavía seguía maravillado por lamagia que desprendía la rubia, así que solo asintió.

La chica se despidió con la mano y salió de la habitación.Escuchó cómo se despedía amablemente de los otros dos y cuando cerró la puertaprincipal, unos pasos corretearon hasta la puerta de su habitación.

-¿Qué quería? - preguntaron sus dos compañeros a la vez -¿era algo indecente? - preguntó solo Blaise.

-por supuesto que no - dijo Theo enfadado de qué pensaránasí de ese ángel enviado a la tierra. Puso su cerebro a maquinar a una granvelocidad. El tenía más práctica en mentir que la chica, y pronto se le ocurrióla escusa perfecta para complacerla y convencer a sus amigos. - vino apreguntar qué íbamos a hacer este fin de semana.

-¿acaso quiere una cita contigo? - preguntó el rubiosentándose en la cama del chico.

-no es eso. Esa chica es tan inocente
- dijo fingiendo unasonrisa de saber algo que les iba a interesar mucho.

-dilo ya ¿Qué dijo? - preguntó de nuevo Blaise sentándose alotro lado del moreno.

-quería saber dónde íbamos a ir este fin de semana porqueellas van a ir mañana a hacer un picnic en el rio

-¿y? no es como si pensáramos ir con ellas
-dijo Draco.

-si me dejarais acabar
- se quejó el chico. Los otros dosasintieron - van a ir a hacer un picnic al rio, y por lo visto les gustabañarse
desnudas. No quería que apareciéramos por sorpresa.

 

-¿Qué? - Rió Blaise - y como se le ocurre contarlo
ahora notendremos más remedio que ir - dijo el moreno como si fuera un gran esfuerzo eltener que aparecer por allí.

-es Luna Lovegood, - dijo como si eso lo explicara todo -por supuesto sus amigas no saben nada de esto, si no, no le habrían dejadovenir.

Draco salió del cuarto sin decir nada.

-¿A dónde vas? - preguntaron los otros dos saliendo tras él.

-he leído algo muy interesante en unas hojas que dejaron enla puerta. - busco entre algunos papeles encima de la mesa y sacó unapropaganda de un centro comercial - ¡aquí esta! Cámara fotográfica digital -leyó con algo de dificultad.

-¿Qué es eso? - preguntó Theo.

-sirve para capturar imágenes y luego se pueden sacar en unpergamino, o en una foto lo llaman aquí. Es decir que podremos guardar fotos deellas desnudas.

-chicos, nos vamos de compras - sentenció Blaise.

-pues será mejor que nos demos prisa, aquí pone que cierranen una hora. - dijo Draco, cogió las llaves y siguió a sus amigos fuera decasa.

Theo los acompañó dejándoles que se hicieran ilusiones. Eseaparato resultó ser bastante caro, pero si algo tenían, era dinero. Blaise yDraco estuvieron mareando al vendedor hasta que aprendieron a usar la cámaracorrectamente, él tuvo que hacer de modelo. La verdad es que más tarde lepareció un objeto muy interesante.

A la mañana siguiente, Theo apareció con su bañador puesto yuna camiseta de manga corta.

-¿para qué te pones el bañador? - preguntó Blaise.

-tendremos que disimular si nos pillan ¿no?

-Theo tiene razón, si somos descubiertos diremos que estamoscasi en junio, hace calor y nosotros hemos coincidido por casualidad en el rio.- Draco y Blaise se fueron a ponerse sus bañadores.

En la casa de enfrente

-Luna ¿de verdad crees que necesitamos tanta comida? -preguntó Hermione cargada con una enorme cesta llena de comida, aparte de unamochila con toallas y zapatillas de agua a la espalda.

La rubia había cargado con una cesta de comida a cada una desus amigas y ella misma llevaba dos.

-aquí hay comida para diez personas - se quejó Ginny.

-estáis muy delgadas, la comida rápida del ministerio nodebe ser buena - inventó la rubia para salirse con la suya - y vámonos ya ollegaremos a la hora de comer.

Las tres salieron cargadas con todo, más que irse de picnic,parecía que se iban de casa.

Las chicas cogieron un autobús que las dejó cerca del rio.Ellas se adentraron entre la pinada y pronto encontraron un lugar solitariodonde acampar.

-uff - se quejó Ginny - ¿y si almorzamos ya? Necesito cogerfuerzas de nuevo después de arrastrar todo esto.

Ginny y Hermione preparaban las toallas al sol mientras Lunacolocaba comida sobre el mantel. Hablaban y reían sin imaginar que unos pinosmás allá, tras unos matorrales, tres pares de ojos las observaban.

-¿Por qué no se quitan la ropa? - preguntó Blaise.

-ten paciencia, acaban de llegar - le dijo Theo, pensando enque harían cuando se dieran cuenta de que no se iban a quitar más que la ropaque llevaban sobre el biquini.

Draco tenía la cámara preparada cuando Ginny comenzó aquitarse la camiseta. Rápidamente apretó el botón y un flash capturó a lapelirroja con las manos arriba y solo cubierta con el sujetador del biquini yunos pantalones cortos.

 

-¿que ha sido eso? - preguntó Hermione al notar una luzsobre ellas.

-¿que ha sido el que? - preguntó Ginny que no se habíaenterado de nada.

-como un flash de una cámara o una luz.

-habrá sido algún rayo del sol reflejado en el agua del rio- dijo Luna despreocupadamente.

Las chicas se fueron quitando la ropa mientras más "rayos desol se reflejaban en el agua". Cuando se quedaron en biquini, se sentaron aalmorzar.

-eh, porque no se quitan todo - se quejó Draco con la cámaraen la mano. Ambos miraron a Theo pidiéndole explicaciones.

-yo no lo sé
- dijo inocentemente - pero la comida tienebuena pinta, a lo mejor nos invitan - dijo levantándose tranquilamente ysaliendo de su escondite.

Sus amigos intentaron detenerle, pero Theo ya había sidovisto por las chicas y sonreía al ver a Luna correr hacia él como una mariposa,como si casi no tocara el suelo al andar.

Los otros dos no tuvieron más remedio que salir también parano levantar sospechas. Luna les saludo con la mano, pero las otras dos lesmiraban con el ceño fruncido

-qué casualidad - dijo Theo cuando llegó hasta ellas - ¿tambiénhabéis venido a bañaros?

-si es que este calor
- dijo Blaise y miró a la pelirroja,que le sonrió peligrosamente. Hermione solo estaba cruzada de brazos.

-si
que gran casualidad
- dijo.

-¿queréis almorzar con nosotras? - preguntó Luna sentándosede nuevo junto a sus amigas. - hemos traído demasiada comida

Fue en ese momento que sus amigas, mirándose entre ellas,ataron cabos. Luna recibió un pellizco en la pierna de Ginny. La rubia levantóla mirada para quejarse, pero al encontrar los ojos de sus amigasreprochándole, decidió callar. Se había merecido ese pellizco.

-claro - dijo Theo sentándose junto a ellas.

Sus dos amigos se miraron entre ellos incómodos, pues esteno había sido su plan, pero que iban a hacer
se quitaron la camiseta, y quedándoseen bañador de los de pantalón corto, se sentaron enfrente de las chicas y sesirvieron unos sándwiches.

Los notaron deliciosos después de tanto tiempo comiendo soloplatos precocinados.

Ginny miraba con descaro los abdominales de Zabini, pues yaque estaba, aprovecharía para poner en marcha su plan. Hermione al ver la pocavergüenza de su amiga rodo los ojos, y al volver la vista al frente vio queDraco Malfoy la miraba fijamente con una sonrisa retorcida.

-no sabía que escondías todo eso debajo de tu holgadouniforme - dijo el rubio dejando a todos en silencio y haciendo que a lacastaña le subieran los colores a las mejillas, lo que hizo que su sonrisa seensanchara.

-me voy a tomar el sol
- dijo la chica incomoda, y cogiendosu toalla la extendió unos pasos más allá, tumbándose boca abajo y ocultando lacara.

-¡bonito trasero! - gritó el rubio para fastidiarla, pero laotra lo ignoró.

Ginny sonreía divertida ante lo ocurrido y Luna empezaba apensar que su idea estaba fracasando.

-¿te gusta lo que ves, princesa? - atacó esta vez Zabini,advirtiendo que la pelirroja no quitaba ojo de sus pectorales.

-así es - contestó esta coqueta.

-a mí también me gusta lo que veo
- dijo el otro bajando lamirada hasta sus pechos, y la chica no hizo nada para ocultarlos.

 

-Luna, ¿por qué no vamos a probar el agua? - le preguntóGinny, pero sin esperar respuesta la arrastró - ya hablaremos en casa
-susurró cuando se alejaron un poco.

-Draco - susurró Blaise - metete en el agua frente a ellas yprepara la cámara.

-¿Qué vas a hacer? - preguntó el rubio interesado observandoa las dos chicas en la orilla.

-ya lo veras, tu solo prepárate para hacer la foto.

Draco se levantó y se metió en el agua disimuladamente, conla cámara encendida en la mano.

Mientras las chicas reían y se salpicaban, Blaise apareciósigilosamente tras ellas y, tirando de un hilo del sujetador de la pelirroja,se lo arrebato en un abrir y cerrar de ojos y la chica quedó descubierta por laparte de arriba. Antes de que consiguiera reaccionar Draco ya había capturadoel momento, y cuando Ginny se puso a chillar, el rubio no pudo hacer más que reíra carcajadas.

Hermione levantó la vista ante el grito de su amiga yobservó con horror como Ginny se tapaba los pechos con una mano y con la otraintentaba alcanzar su parte de arriba del biquini que Blaise sostenía sobre sucabeza.

-diente por diente princesa - gritaba este último.

-te voy a matar, mal nacido - gritaba la otra dando saltitospara alcanzar la prenda.

Hermione corrió a tapar a su amiga con la toalla y cuandollegó vio a Draco reír con una cámara de fotos en la mano. Se metió en el aguaa grandes zancadas y llegó hasta él.

-¡dame eso! - dijo señalando el objeto.

-¿lo quieres? - dijo mirando la pequeña cámara - pues tendrásque quitármela - y se la escondió tras la espalda.

Hermione no dudo en rodearle la cintura para intentar alcanzar la cámara que estaba a su espalda. Alrubio le encantaba aquello, hacerla rabiar y que se abalanzara sobre él, comohabía hecho el otro día sobre el sofá, solo que con menos ropa era mucho mejor.Tuvo una buena vista del nacimiento de sus pechos mientras forcejeaban. Cuandovio que casi la alcanzaba, con un brazo la cogió de la cintura y la levantómientras llamaba a Theo y le lanzaba la cámara, que el moreno alcanzó al vuelo.

-Ahora verás - dijo Draco a la castaña que forcejeaba en susbrazos y, con cuidado de no hacerle daño con las piedras del rio, la tiró alagua, tropezando y cayendo él también mientras la castaña chillaba por laimpresión del agua tan fría.

El chico sonrió de nuevo cuando Hermione se arrodilló en elagua dispuesta a ahogarle.

Quien no los conociera y los viera de lejos, solo pensaríaque eran un grupo de amigos pasándolo bien, riendo y jugado.

Luna se acercó a Theo, que miraba la cámara que le habíanlanzado sin saber qué hacer con ella.

-por favor Theo, dámela - le pidió con manos temblorosas larubia, se la veía triste y al borde de las lágrimas. Su gran idea había sido unfracaso y solo había conseguido traer más problemas.

El chico le tendió el pequeño aparato.

-siento que esto no haya salido como esperabas - le dijo.

Un chillido de dolor proveniente del agua llamó la atenciónde todos. Hermione había resbalado con una de las pulidas piedras del rio y sehabía hecho daño.

-Granger - dijo Draco levantándola del suelo al ver el aguatornarse roja.

Ginny y Luna corrieron hacia ella y, cada una de un brazo lasacaron del agua, ginny con más dificultad por estar con la otra mano tapandosus pechos con la toalla. Se había hecho un buen corte en un costado con algunapiedra afilada. La dejaron sobre la toalla y con otra le taparon la herida quesangraba. Enseguida Blaise le tendió la prenda a la pelirroja, disculpándosecon la mirada.

 

Draco se acercó con Theo y con su varita en la mano.

-ha sido mi culpa, Granger - dijo arrodillándose a su lado,con la mirada pidió a los otros que le dejaran arreglarlo a él.

Ginny se marchó a colocarse la prenda tras un árbol, y losotros tres regresaron donde la comida, pero no precisamente para probar bocado,pues las cosas ya se les habían escapado de las manos, no querían hacer daño anadie.

Draco apartó la toalla mientras la otra se quejaba.

-volvamos al agua, hay que limpiar la herida antes de que tela pueda cerrar con magia - dijo el chico ayudándola a levantarse.

La castaña le siguió dejándose ayudar, confiaba en lo que elchico hacía, no era un secreto su inteligencia, la cual casi la alcanzaba aella.

-lo siento - dijo mientras le cerraba la herida con unconjuro después de lavarla. Hermione jamás pensó que esas palabras salieran deaquel chico, y Draco se percató de su error - aunque tienes que reconocer queeres una patosa.

Para sorpresa del chico, la castaña comenzó a reírse, puessabía perfectamente que tenía razón, era un poco patosa y siempre, desdepequeña, había tenido accidentes con tropiezos tontos.

-¿te ha gustado Zabini? - Dijo la pelirroja que ya se habíacolocado de nuevo todas las partes de su biquini - ya quedan pocos secretosentre nosotros ¿verdad? - le sonrió pasando su dedo índice por el pecho delchico, después de sentarse a su lado.

Ginny se había cabreado y se lo haría pagar, disfrutaría consu venganza personal. Conseguiría lo que ninguna antes había conseguido. QueBlaise Zabinni se enamorara loca y desesperadamente de ella. Estaba harta delos hombres, sobre todo de tíos como ese que solo te querían para una noche yluego si te he visto no me acuerdo. Sabía que no era justo hacer daño a unapersona de esa manera pero ¿Por qué a ella si se lo podían hacer?

Theo vio que la tormenta podía volver a llegar, así queintervino, ya que no veía a Luna en condiciones de seguir haciendo demediadora.

-bueno, comemos o volvemos cada uno a su casa. - para susorpresa decidieron quedarse a comer, y para sorpresa de todos, lo pasaronbien.

nos leemos, chao!

Lo siento no tengotiempo de escribir nada, solo de poner el capi.

Por cierto, hay dosposibles respuestas, ya veréis cuales.

Besos.

Que ex-slytherins y ex-griffindors-ravenclaw hubieran pasadoun día como un grupo de amigos cualquiera, que aunque al principio hubierahabido algunas diferencias y que para ninguno de ellos fuera algo que iríancontando, todos debían reconocer que el antiguo odio que siempre les habíamovido había dado paso, por lo menos, a la cortesía. Habían hablado de muchascosas, de hogwarts, de sus trabajos y de sus vidas durante ese tiempo, pero entodo momento habían evitado el tema de la guerra.

Cuando el sol los había sorprendido escondiéndose, tuvieronque regresar a casa, y lo hicieron juntos, los chicos habían insistido enllevar las cestas, habían subido juntos el ascensor, todavía charlando de cosastriviales y se habían despedido amablemente.

 

Draco, Theo y Blaise ya se habían metido en su casa, y dosde las chicas habían hecho lo mismo, pero una rubia seguía esperando en elrellano, mirando la puerta abierta y sin entrar en casa.

-Luna, ¿Qué haces ahí? Entra ya - la apremió Hermione.

-no voy a entrar.

Ginny, que ya había descargado todo lo que llevaba, seacercó de nuevo a la puerta de entrada.

-¿pero qué dices?

-sé que cuando entre en casa comenzara la reprimenda.

La pelirroja la cogió suavemente de la mano y la guió hastael sofá mientras Hermione cerraba la puerta.

-me parece muy bien lo que has hecho hoy Luna - le dijoGinny sentándose a su lado.

-Luna - le dijo Hermione colocándose frente a ella derodillas, para que sus caras estuvieran a la misma altura - por una vez hashecho lo que tú querías hacer sin pensar en la comodidad e intereses de losdemás. Aunque sabías que nos enfadaríamos, has hecho lo que creías mejor segúntu propio criterio, y eso está muy bien.

-entonces ¿no estáis enfadadas?

-yo estaba enfadada hace un rato, sobre todo cuando me viobligada a hacer topless - dijo Ginny haciendo reír a las chicas y riendo ellatambién - pero he de reconocer que después fue agradable.

-esos chicos han cambiado mucho desde hogwarts.

-en realidad - dijo la rubia más tranquila ahora - nunca loshemos conocido lo bastante para poder decir que han cambiado o simplementesiempre han sido así. El problema de la gente es que juzga por errores defamilia. Los prejuicios

Las otras dos pensaron en ello un momento.

-podría ser. - dijo al fin Ginny - Que hogwarts hagadistinción entre los alumnos por casas provoca mucha rivalidad.

-la verdad
- dijo Hermione por fin - Draco Malfoy nunca hasido así. ¡Me pidió perdón! Y eso que me caí yo sola

Las otras rieron con ella.

-puede que ahora sea así porque ya no está su padre parapresionarle - dijo Luna.

Hermione y Ginny la miraron confusas ¿Qué tenía Luna, quetodos parecían tan transparentes a sus ojos?

-venir a vivir rodeados de muggles dice mucho a su favor -reconoció Hermione.

-entonces ¿ya está? ¿No más disputas? - preguntó la rubia.

-No te hagas ilusiones Luna, no creo que ellos quieran serde esa forma con nosotras. No son como Ron, Harry o Neville. No creo quequieran nuestra compañía. - dijo Ginny.

-bueno, pues si no son como ellos, y a nuestros "amigos"hace meses que no los vemos, quiere decir que Harry, Ron y los demás no quierennuestra compañía, y si nuestros nuevos vecinos no son como ellos, entonces, esque quieren nuestra compañía ¿no?

-una lógica aplastante, Luna - dijo Hermione maravillada por esa agilidad mental y esa facilidadpara cambiar las cosas a su gusto.

Las tres rompieron a reír. Y Luna, como hacía siempre, seabalanzó sobre ellas, abrazándolas.

En el piso de enfrente, reinaba la confusión.

-lo de hoy
ha sido extraño. - dijo Blaise sentándose en elsofá.

-lo de hoy
- dijo Draco imitando su voz - ha estadoplaneado - terminó mirando a Theo.

-no es cierto, claro que no - mentía el moreno.

-Theo, Luna llevaba comida para un regimiento

-eso es cierto - confirmó Blaise.

-bueno, pues
habéis comido gratis y bien ¿no? - intentóescapar Theo por ahí.

 

-eso también es verdad - dijo el otro moreno.

-pero nos has llevado engañados - contraatacó el rubio.

-si Theo, eso está mal - continuó el chico del sofá.

-si os lo hubiera contado, no habríais ido.

-ahí tiene razón - continuaba Blaise.

-¡Blaise! - gritaron ambos a la vez. - Decídete por un bando- le riñó el rubio.

-bueno, no me neguéis que lo habéis pasado bien, porque nolo creeré. - dijo theo al fin.

Draco se cruzo de brazos y se paseo por la sala sin saberque pensar y que sentir con lo ocurrido ese día.

-y que pretendes ¿Qué ahora seamos amiguitos del alma? -dijo al fin, enfadado consigo mismo por sentirse tan indeciso. Lo había pasadobien con esas chicas, pero sabía que eso no podía ser, era demasiado
raro.

-no digo que seamos amiguitos, seremos simplemente, vecinos.

-yo quiero ser algo más que el vecino de esa pelirroja
-susurró Blaise con una sonrisa pervertida en la boca.

-por favor, no me digas que te gusta la Weasley - le pidióDraco.

-después de lo que he visto hoy

-déjalo - dijo Theo molesto - hará como siempre, se lallevará a la cama para después romperle el corazón cuando le diga que no quierenada más - Theo odiaba ver a las chicas que lloraban por los rincones despuésde una noche con sus amigos.

-y que problema hay, yo nunca les prometo nada, ellas sehacen ilusiones solitas.

-de todas formas, no creo que lo tengas nada fácil con ella.- añadió Theo.

-sería más fácil que Theo se ligara a Luna que tu a lapelirroja.

-no metas a Luna. - se quejó Theo, y se arrepintió almomento de haber dicho eso.

-creo que Theo me lleva terreno ganado en eso. De todasformas ¿Qué pasa si lo intento?

-nada, nada
- dijeron los otros dos.

-es mas
ahora mismo voy a intentar algo - dijo el morenolevantándose del sofá y dirigiéndose a la puerta. Los otros lo miraronexpectantes

OOO

-¿Qué? - gritó Luna - pero eso es muy cruel Ginny

-¿y lo que me ha hecho hoy no es cruel? Todos me han visto

-también nosotras vimos su cosita
- dijo Luna avergonzada.

-Luna, de cosita
no tenía nada. - rió la pelirroja.

-creo que Luna tiene razón
no lo estropeemos ahora queparece que nos llevamos mejor - al menos no intentaban matarse, como antes,pensaba Hermione.

-él no tiene que pagar por lo que te hizo Harry
- soltóLuna.

Ginny reprimió el sentimiento que salía cada vez quenombraban a Harry, y habló calmadamente, como había aprendido a hacer duranteesos años cuando hablaba o tenía que ver a su ex novio.

-vale, tenéis razón, no lo haré - concedió la chica - perodespués de lo de hoy, le doy una hora para llamar a nuestra puerta concualquier excusa.

En ese momento, sonó el timbre de la puerta.

-o quizá menos
- sonrió Luna.

Ginny se levantó a abrir, orgullosa de sí misma, y cuandoabrió la puerta encontró a Zabinni frente a ella, tal y como esperaba.

-¿sí? - dijo dulcemente.

-me preguntaba - dijo decidido el chico - si querrías saliresta noche a tomar unas copas, ya sabes, por nuestra reciente tregua.

-seguro que tú conoces sitios ricos, lujosos y divertidospara ir a tomar algo ¿no? - continuo ella sensualmente, acercándose a él.

 

-claro princesa - dijo él absorbiendo su aroma.

-genial - dijo la chica separándose bruscamente - las chicasy yo aceptamos la invitación. A las once ¿ok? - y cerró la puerta.

El chico regresó a su casa confundido, él pretendía salirsolo con Weasley, y había acabado invitando a todas a un sitio caro, y paracolmo, ahora tendría que convencer también a sus compañeros.

-¡ginny! No acabábamos de quedar en que ibas a dejar detentarle
- dijo Hermione entre enfadada y divertida.

-no lo puedo evitar vale, es demasiado fácil hacerle entraren calor
- dijo descaradamente - por cierto, esta noche nos vamos de copas connuestros vecinos.

Hermione dejó de reír de golpe.

-será que te vas.

-nos vamos ¿tenéis algo que poneros, no?

Hermione la miraba enfadada y Luna divertida.

En el piso de enfrente

-¿has conseguido algo? - preguntó Draco interesado.

-claro - sonrió el otro - esta noche nos vamos a tomar algo.Y cuando digo nos vamos, me refiero a los tres - dijo tranquilamente.

-¿Qué? - dijo el rubio - de eso nada.

-¿Qué pasa? - se metió Theo - ¿Qué no quieres ver a tuamiguita? Parece que lo pasas bastante bien con Granger.

Si Draco hubiera tenido algo en la boca en ese momento sehabría atragantado. ¿Qué iba a decir? ¿Qué le parecía graciosa la forma en quela chica le miraba con odio y le gritaba? ¿Qué le parecía divertido que lepegara de esa forma histérica? El rubio bajó su camiseta un poco desde elcuello, dejando al descubierto parte de su pecho, donde se veían dos líneasrojas que la castaña había hecho con sus uñas.

-está bien, iré. Pero porque eres mi amigo. Y no tengoamiguitas - añadió mirando a Theo.

Los chicos cenaron cualquier cosa y Draco se metió en laducha antes que ninguno, salió diez minutos después envuelto en una toalla y seencerró en su habitación.

-se ha tomado enserio lo de su amiguita
- volvió a decirTheo, haciendo reír al moreno.

A las 11 de la noche los chicos salían de su casaelegantemente vestidos.

-por el amor a Merlin, nunca he recogido a una chica en sucasa ¿Por qué tengo que hacerlo ahora? - se quejaba el rubio.

-Draco por favor, no es precisamente que te pille muy lejos
- le dijo Theo.

-además, si quiero conseguir algo, tengo que hacer méritos.- dijo llamando a la puerta Blaise.

Les abrió Luna, llena de algo parecido a
pudding de carnepor todo el cuerpo y el panorama del interior no era mejor. Podían ver a ginnysubida de pie sobre la mesa del salón y a Hermione usando el sofá comotrinchera, ambas igual de sucias que Luna.

-hemos tenido un problemita con la cena
- dijo Luna sonriendo- será mejor que toméis asiento, tardaremos un poco.

Diez minutos antes

-Ginny, no has tocado el pudding de carne. - le dijo Lunacon su plato casi acabado.

-hermione sabe perfectamente que no me gusta el pudding, loha hecho porque la he obligado a salir hoy. - se quejó la pelirroja removiendosu plato con la cuchara.

-eso no es cierto - dijo la castaña con cara de que lo habíahecho justo por eso - lo he hecho porque hay que comer de todo.

-¿a si? - dijo Ginny peligrosamente - ¡pues toma, come! - yle lanzó el pudding con su cuchara, acertándole a la castaña en la frente y elpelo.

-¡Ginny! ahora verás - Hermione se levantó de la silla ymetiendo las manos en su plato, se las restregó a la pelirroja por la cara.

 

La pelirroja gritó histéricamente. En ese momento el salónse convirtió en una batalla campal. Ginny se apoderó de su plato todavía llenoy hermione de la cazuela donde había sobrado bastante. Luna, intentando ponerpaz salió bastante mal parada y cuando sonó el timbre decidió dejarlas e ir aabrir.

-enseguida estamos - dijo Ginny a los chicos mientras lelanzaba a Hermione más comida, la cual la paró con una bandeja y contraatacó.

Draco sonreía sin poder creer lo que estaba viendo, eso eramejor que ver un partido de quidditch y cuando Blaise comenzó a reír él secontagio.

-¡y vosotros de que os reis! - dijo Hermione y les lanzópudding con el cucharon, pero ambos tuvieron los bastantes reflejos como paraagacharse a tiempo, y la comida fue a parar a la camisa de Theo.

-¡basta ya! - Theo sacó su varita y con un movimiento echótodas las cazuelas, platos o cualquier cosa que pudiera servir a las chicas dearma, a la pila. Hermione salió de su escondite y Ginny se bajó de la mesa. - parecéisniñas pequeñas, por favor

Draco se acercó a la castaña todavía con la sonrisa en lacara, pasó un dedo por su mejilla recogiendo un poco de pudding y se lo llevó ala boca.

-mmm, esto sí que es comida de verdad.

-lo ves Ginny, a Malfoy si que le gusta - dijo Hermioneorgullosa de su plato.

-pues a lo mejor Malfoy quiere acompañarte al cuarto yayudarte a quitarte todo eso
- dijo la otra sacándole la lengua.

Draco borró su sonrisa y regresó con sus amigos.

-a lo mejor él no, pero yo puedo acompañarte si quieresprincesa - dijo Blaise.

-claro Zabini, ven conmigo - dijo alargándole la mano conuna sonrisa juguetona.

Zabini se esperaba que le gritara y le mandara a freír espárragos,no que le dijera que sí, eso lo dejó parado en el sitio sin saber qué hacer.Theo decidió ayudarle.

-será mejor que vayáis a la ducha

Las dos amigas se miraron de repente y calcularonmentalmente la distancia de cada una hasta la puerta del baño para después,empezar a correr hacia allí.

-no pensaba que se llevaran tan mal
- dejó caer Theo.

-hermione y Ginny son las mejores amigas - dijo molestaLuna, marchándose también al baño - ¿podéis ir limpiando esto? - pidió.

Los tres chicos se quedaron estáticos viéndolas desaparecer.

-se han metido las tres en el baño
- dijo Draco mirando lapuerta.

-sí, pero lo peor es que nos han mandado limpiar todo esto¿de qué van? - se quejó Theo.

-¿crees que estarán las tres desnudas en la ducha? -preguntó Blaise

Theo rodó los ojos.

-voy a casa a cambiarme

Blaise y Draco se quedaron solos y miraron a su alrededortodo el estropicio.

-no pienso limpiar esto - dijo Blaise.

-pues no soy yo el que quiere hacer méritos - dijo el rubiosentándose en el sofá y cruzándose tranquilamente de brazos.

Blaise sacó su varita y con un movimiento todas las manchascomenzaron a desaparecer.

-me encanta la magia.

Diez minutos después de que Theo hubiera vuelto y 25 despuésde haberse metido en la ducha, las chicas salieron riendo y envueltas entoallas. Los chicos no tuvieron más remedio que quedarse con la boca abiertaante cabellos mojados cayendo por los hombros desnudos y piernas esbeltas yhúmedas.

 

-enseguida estamos - dijo Ginny y cada una se metió en suhabitación

La primera en salir fue Luna. Se había puesto un vestidoblanco hasta las rodillas, veraniego y unas sandalias también blancas. Theovolvió a comparar esa visión con la de un ángel. Enseguida salió Hermione, conunos vaqueros y una camiseta de vestir color negra de tirantes, seguida deGinny, que llevaba una minifalda y unos zapatos de tacón marrones a juego consu camiseta.

Estaban espectaculares, pero los chicos debían habersupuesto que no tendrían ropa de la categoría del lugar al que las queríanllevar. Y eso que ellas mismas habían pedido un lugar caro. No podían llevarlasasí, además de que no encajarían en el lugar.

-ya es muy tarde - dijo Draco - son las doce de la noche

-si
- le apoyó Theo . - ¿y si nos tomamos unas copas aquí, en casa?

-pero la señora Spencer nos matará si se entera que habéisestado aquí - dijo Luna precavida.

-es cierto
hagámoslo - dijo Ginny sonriendo.

-genial, iré a comprar algo para tomar - dijo Blaiselevantándose del sofá.

-yo te acompañaré Zabini - dijo Luna siguiéndole hasta lapuerta.

-no hace falta

-claro que sí, iremos a una gasolinera de aquí cerca.

La rubia arrastro al chico y cerró la puerta. El ambiente enel interior se hizo bastante incómodo, así que Hermione encendió el televisor,el cual apenas usaban.

-¿pero que habéis hecho con esas personas? - gritó Theo alverla encendida.

Las chicas se miraron y rieron.

-tranquilo Nott, es una televisión. Los muggles lo usan paraentretenerse. Esas imágenes se graban con una cámara, ahí dentro no hay nadie.- le explicó Hermione.

-y con esto - dijo Ginny mostrándoles el mando a distancia -puedes ver lo que prefieras entre varios canales.

Draco le quitó el aparato de las manos y comenzó a cambiar,recreándose en cada uno de los canales.

Mientras, en la calle camino de la gasolinera.

-toma - dijo Luna entregándole al chico un pequeño aparato.

-la cámara digital - dijo Blaise cogiéndola.

-he tenido que borrar ciertas fotos - el moreno se guardó lamaquina sin contestar. - quiero pedirte que dejes en paz a Ginny.

Blaise la miró a los ojos parando su marcha un momento,después continuó andando más deprisa que antes, y Luna tuvo que corretear paramantenerse a su lado.

-creo que tu amiga es mayorcita para saber lo que quiere yno quiere hacer.

-mi amiga - continuó Luna inocentemente - tiene el corazóncompletamente destrozado, odia a los hombres y ambos os arrepentiréis si pasaalgo entre vosotros.

Al chico le llegaron a la mente recuerdos de hogwarts, de suvecina pelirroja con un chico moreno. Harry Potter.

-¿Potter? - preguntó el otro.

-sí, ella estaba enamorada y él la olvidó completamentemientras le duró la fama. Ahora va de que no le importan los hombres y de quelos utiliza, pero cada vez que sale con uno, la oímos llorar en su cuartodespués.

Blaise se sintió mal ante la información.

-creo que estás hablando demasiado rubia
a tu amiga no legustara que yo sepa esto.

Luna se tapó la boca, parándose y mirando al chico con losojos muy abiertos.

-por favor, no se lo digas Zabini, por favor, me matará
-dijo ella dándose cuenta de que como siempre, había hablado demasiado.

 

El moreno rió con ganas.

-bueno, llévame a esa gasolinera y volvamos pronto, si noTheo se pondrá celoso - dijo todavía riendo.

-Theo y tú sois

-¿Qué? ¡No! - dijo con cara de asco. Luego volvió a reírante la inocencia de esa chica tan extraña.

Cuando regresaron encontraron algo que no esperaban. A loscuatro apretujados en el sofá, a oscuras y absortos en la televisión.

-¿Qué está pasando, que es esta cosa? - pregunto Blaise.

-sshhh - respondieron los otros.

-¿que estáis viendo? - Dijo la rubia sentándose en el sueloy cruzando las piernas, ya que en el sofá no cabía.

-Resulta que Rocío quiere casarse con Fernando, pero él seva a estudiar un postgrado a la ciudad y deja plantada a Roció en el altarfingiendo su propia muerte, pero lo que pasa es que ha conocido a BrendaMontero, hija de Guillermo, que tiene un hijo ilegitimo que se hace amigo de Rocío.- explicó Ginny. Luna asentía.

-Daniel - prosiguió Hermione - que es el hijo de Guillermo,el ilegitimo, tiene una relación sentimental con la ambiciosa Verónica sinsaber que ella es amante de Guillermo Montero, su propio padre.

-sí, pero Daniel termina con ella para conquistar a Rocio yVeronica se alía con Fernando para conseguir el dinero de Guillermo - diceDraco.

-no lo puedo creer ¿tú también? - pregunta Balise negandocon la cabeza.

-y lo peor - empieza Theo haciendo que Blaise ya los mireescandalizado - es que ahora verónica está embarazada y quiere separar a Rocioy a Daniel diciéndole que el hijo es suyo, pero no se sabe si el hijo es deDaniel, de Guillermo o de Fernando.

Si no puedes con el enemigo, únete a él. Blaise se sentótambién en el suelo, a los pies de Ginny y alargó las piernas acomodándose.Ginny amablemente le puso un cojín en la espalda y le tiró otro a Luna, que seencontraba en la otra esquina, apoyando la cabeza en la rodilla de Theo, queparecía bastante incómodo. En medio estaban Draco y Hermione.

Resulto ser un maratón de fin de semana que acababa a lassiete de la mañana y continuaba el domingo desde después de comer.

Cuando el sol de la mañana (bien entrada la mañana) despertóa Draco, este notó un peso muerto en su hombro. Cuando miró encontró una melenacastaña, y debajo, los ojos profundamente dormidos de la chica que tanto odiabaen el colegio y que ahora le resultaba tan
interesante. Descubrió también supropio brazo rodeándole los hombros y se asustó. ¿Cuándo habían acabado así?

Miro a su alrededor. Lentamente, para no despertar aHermione, liberó su brazo y despertó a Theo. Este tenía a Luna abrazada a supierna y apoyada en su rodilla y él tenía la mano sobre la cabeza de ella, comosi hubiera estado acariciándole el pelo. La quitó de allí rápidamente, peroDraco ya lo había visto.

Ambos miraron a Blaise que, para sorpresa de todos, tenía sumano entrelazada con la de la pelirroja que tenía arriba. Draco, alargando supierna de dio un puntapié en el costado que le hizo despertar. Miró a susamigos y estos le devolvieron la mirada sonrientes y señalando con la mirada sumano entrelazada. Cuando lo notó, el moreno apartó la mano como si le quemara,despertando a Ginny por el tirón.

-¿Qué pasa? ¿Qué hora es? - dijo esta adormilada - ¿Qué hacéisvosotros aquí? - preguntó desorientada al verlos.

 

-Ya nos vamos - dijo rápidamente Blaise levantándose de suspies. Estaba realmente confundido y enfadado. El no era de los de dar la mano.Desde luego que no. Si dormía con una chica, no le daba la mano precisamente.

Theo despertó a Luna con un suave movimiento y Draco carraspeófuerte, despertando a la castaña que seguía apoyada en su hombro. La vista dela castaña vislumbró un abdomen y unas piernas de hombre, levantó un poco lavista y encontró unas cuantas caras mirándole, entonces recordó encima de quienestaba y asustada levantó la cabeza tan rápido, que le dio en la nariz a Draco.

-ouch - gritó llevándose la mano a la nariz. Cuando laapartó, esta estaba cubierta de sangre. - vaya Granger, querías vengarte¿verdad?

-lo siento - dijo Hermione levantándose apresurada ycogiendo su varita.

-Déjalo - dijo el moreno con prisas - ya se lo arreglamos encasa, tenemos que irnos ya.

Los chicos salieron apresurados de la casa, cruzaron elrellano y se encerraron en la suya propia.

hasta el siguiente capi!

cris!

Aquí os traigo unnuevo capítulo, pero antes, dedicárselo a:

veromalfoy potter

salesia

Hermii_Malfoy

mariablabla

carla_melina

ANGEL_CARIE

HeatherDrew

analu

PotterFan

luna_azul

jennygrangerdemalfoy

vanessauchihauzumaki

Todas acertasteis, alfinal tendréis un adelanto del próximo capi.

Mil besitos y a leer!

-tenemos que dejar de verlas - sentenció Blaise Zabinni - yono soy así - añadió mirándose la mano con la que había sujetado la pequeña dela chica. El moreno daba vueltas por el salón como una serpiente enjaulada.

-vale, tranquilízate - le decía Theo.

-él tiene razón - dijo Draco, que ya había limpiado susangre - yo tampoco me comporto como soy con ellas.

-te equivocas Draco, no aparentas con ellas, te comportascomo eres en realidad, y no sé por qué. Nunca te has comportado así con nadie.Es como si estuvieras nosotros.

-por eso mismo Theo. Algo no está bien - puso la mano sobresu pecho donde la castaña había dormido y sobre donde tenía las marcas deuñas.- algo no está bien - repitió.

-lo que no está bien es que os sentís cómodos con ellas.Incluso os divertís - Theo los miraba y ellos solo esquivaban sus ojos - estábien, vosotros haced lo que queráis, yo voy a seguir con
lo que sea esto.

-bueno - dijo Blaise después de un incómodo silencio - serámejor que almorcemos, o comamos
¿Qué hora es?

-hora de ir de compras - dijo Draco.

-estoy de acuerdo - añadió Theo.

-¿y qué vais a comprar? Si se puede saber

-pues ya que no podemos ir a su casa - dijo el rubioseñalando la puerta - vamos a comprar uno de esos aparatos.

-sí, no me pienso perder el final de "amar de nuevo"

-Oh por Merlín - negaba Blaise - ¿veis lo que digo? Os hanconvertido en unas marujonas. Yo me quedo aquí.

-Vale - dijeron los otros dos - haznos algo de comer -añadieron antes de salir.

-si ya
- susurró al aire.

 

Estaba enfadado. Estaba claro que le gustaba Weasley, cuandola vio supo que tendría que hacer algo por conseguirla, que eso sería todo unreto para él. Ella era lista, divertida y sabía hacerle sufrir de la mejormanera y entrar en calor. Era perfecta para ser una más. Solo eso. Una de lastantas, tantísimas que habían pasado por sus sabanas. ¿Por qué esa loca letenía que haber contado todo aquello?

Se dirigió al balcón a que le diera el aire, pero se paró enseco al verla a ella apoyada en la barandilla, con los ojos cerrados. Ahora yano quería que esa chica pasara por sus sábanas. Era así de fácil. No sería unamás, no pasa nada, habrían otras. Se sentó en el suelo, sin llegar a salir delbalcón, pero desde un lugar en que la veía. No sería una más, pero entonces ¿Porqué seguía sintiendo esa necesidad de conseguirla?

Se escondió un poco cuando Granger salió también y se pusojunto a ella, de la misma forma, mirando el cielo.

-sabes quién era quien llamó por teléfono ¿verdad?

-lo supe en cuanto te vi la cara ¿vendrán?

-no pude negarme Ginny, sé que no quieres ver a Harry perodespués de tanto tiempo no podía decirles que no, se supone que somos
amigos.

-lo sé. Sé que tú tampoco quieres ver a mi hermano, peroHarry es tu amigo.

-¿estaría mal huir y dejar a Luna sola? - preguntó Hermioneapoyando su frente en la mano y mirando ahora hacia abajo, hacia la calle.

-ojala no fuéramos griffindors - sonrió Ginny, aunque Blaisesabía que esa sonrisa no era de verdad - así seríamos cobardes y lo haríamos.

-solo será un rato - dijo la castaña acariciándole laespalda, antes de entrar.

Blaise dejó de esconderse tras la cortina. Vio como lapelirroja pasaba su pequeña mano, justo la que él había sujetado durante todala noche, por debajo de su ojo izquierdo ¿estaba llorando? era cierto todo loque Lovegood le había contado, entonces. Le pareció ver como otra lágrima salíade sus ojos para caer al vacío.

-otra vez no Ginny, no por él - se dijo a sí misma.

Blaise estuvo a punto de salir, pero como no supo para queiba a hacerlo, se quedo donde estaba. Y siguió mirando como la pequeñapelirroja luchaba por no derrumbarse.

Se sobresaltó, todavía en el suelo sentado, cuando susamigos regresaron cargando una gran caja.

-¿Qué demonios es eso tan grande? - dijo el morenolevantándose.

-es un televisor LCD de 60 pulgadas con DVD, sounround, y nosé cuantas cosas más.

-¿Qué es un DVD?

-no se - le contestó esta vez Draco, - pero sonaba bien.

Tardaron una hora y media en montar la tele, y eso que solohabía que poner cuatro cables, pero buscar los canales después fue mucho másdifícil, y no tenían un hechizo para ello.

Comieron viendo el aparato. Ver esa televisión era algoespectacular, ocupaba casi la mitad del salón. Pronto encontraron el canaldonde echaban la famosa telenovela.

-¿sabéis? - comentó Blaise - esta tarde se reunirá de nuevo eltrío dorado de hogwarts.

-no me digas - se interesó Draco con el ceño fruncido yperdiendo el apetito de repente, pero no añadió nada más.

Un rato más tarde pudieron escuchar la puerta de enfrenteabrirse y saludos llenando el rellano, pero disimularon bien las ganas delanzarse a la mirilla

Draco salió al balcón a tomar el aire, perdiendo ya todo elinterés por el culebrón. No era divertido si no estaban ellas especulando sobreque iba a pasar ahora y quien era el que había hecho esto o lo otro. Estuvoatento, intentando escuchar que pasaba al otro lado de su balcón. Voces, algunarisa y el tintineo de tacitas de café mientras se menean con una cucharita.

 

-voy a por otra silla - escuchó decir a alguien y de prontoGinny apareció en el balcón. Se apoyó en la pared de al lado del cristal, dondeno se le podía ver desde el interior, y suspiró, llevándose la mano a lafrente.

-¿te encuentras bien? - preguntó Draco desde el otro lado,haciendo saltar a la pelirroja.

-Malfoy, que susto - dijo llevándose la mano al pecho - sí,estoy bien, solo venia a por una silla - dijo cogiéndola.

El chico asintió sin creérselo.

-Ginny - llamó alguien acercándose. La pelirroja se giró alotro lado con la silla en la mano y encontró a Harry, se giró de nuevo ycomprobó que el rubio ya no estaba. - puedo hablar contigo un momento.

-claro - dijo ella sonriendo falsamente - vamos dentro.

-preferiría que fuera a solas - añadió el moreno de lacicatriz.

La pequeña de los Weasley volvió a mirar al balcón de allado.

-entonces, mejor vamos fuera, al rellano.

Pasaron por el salón y Harry dijo a los demás que enseguidaregresaban. Hermione hizo amago de levantarse cuando vio que se llevaba a suamiga, pero Ron la detuvo.

En la puerta de enfrente un ojo castaño observaba. CuandoDraco había entrado contando lo que estaba pasando al otro lado, no lo pudoresistir.

-está bien Ginny, ya has hecho bastante. Ya todos se handado cuenta de lo fuerte y orgullosa que eres y de lo cabrón que soy yo, ahora¿puedes dejar ya este paripé? - dijo directamente el moreno.

-¿Qué? ¿Estás diciendo que estoy haciendo teatro con todoesto?

-exacto, ya me has dado mi merecido, ya he escarmentado ytodo lo que tú quieras, ahora ya podemos salir de nuevo.

-Harry, creo que te equivocas, no voy a volver contigo.

-¡Ginny! - gritó atrapando a la pelirroja con un brazocontra el ascensor - ya ha pasado mucho tiempo, he aguantado años por tuniñería de hacerte la dolida y querer castigarme. Creo que ya es bastante.

-creo que lo dejé muy claro la última vez que hablamos sobreesto
- dijo Ginny mirando al suelo y con una débil voz. Blaise se dio cuentade que estaba viniéndose abajo.

-Ginny - dijo Harry - voy a hacer esto por nuestro bien, voya besarte.

-no
- decía la pelirroja muy bajito y negando con lacabeza.

-es lo que quieres, solo que eres demasiado orgullosa paraadmitirlo - dijo levantándole la cara con un dedo. El pelo pegado a sus ojossolo indicaba una cosa, estaba llorando.

Cuando Blaise vio que a pesar de ello ese imbécil acercabasus labios a los de ella, abrió la puerta y lo derrumbó de un puñetazo,apartándolo de ella. Harry cayó al suelo, arrastrando a la pelirroja, que ya dejabaa sus lágrimas salir libremente. El moreno de Slytherin la levantó del suelocon delicadeza, la metió en su propia casa y cerró la puerta, siguió caminandohasta su habitación con ella y se encerraron allí.

Sus dos compañeros, que se habían levantado al verle abrirla puerta, lo habían visto todo.

También los tres de la casa de enfrente habían oído el golpede Harry contra el suelo.

 

Hermione abrió la puerta. Se encontró a Harry tirado y nohabía rastro de Ginny. Si su amiga había hecho eso, estaba orgullosa, aunque sehabía pasado, el moreno tenía toda la pinta de tener la nariz rota.

-¿Qué ha pasado? - preguntó Luna ayudando a Harry alevantarse, con ayuda de Ron.

-no lo sé - dijo - alguien salió de la puerta de enfrente yse llevó a Ginny.

Hermione y Luna se miraron, y la última sonrió.

En cambio Harry aporreó la puerta por donde se habíanllevado a su "novia".

Draco abrió la puerta.

-¿Dónde está mi hermana? - preguntó Ron con brusquedad.

¡Malfoy! - dijo Harry - ¿eres tú?

-por favor, - dijo tranquilamente - las preguntas de una enuna. sí, soy Malfoy, y no es ningún placer volver a verte Potter, y segundo, tuhermana esta mejor aquí que en las manos de este héroe de pacotilla.

Ron miró a Harry.

-si no la dejáis salir, entraré a por ella. - amenazó Harry.

-eso no pasará - dijo Theo saliendo tras Draco con la varitaen la mano y apuntando a los visitantes.

-hola Nott - dijo unaLuna sonriente desde detrás.

-hola Lovegood - dijo el otro también sonriendo.

Ron y Harry miraron a las chicas.

-¿sabíais que estos estaban aquí viviendo? - preguntó Ron

-Granger, Granger, ¿no le has contado a tu noviecito quesomos vecinos? - preguntó Draco ácidamente - eso está muy mal
- dijo negandocon la cabeza.

Hermione se enfadó de repente, de que el rubio de nuevo lehablará con desprecio y de que hubiera insinuado que Ron era su novio.

-dejadlo chicos, a Ginny no le va a pasar nada, puede salirde ahí cuando quiera. - la castaña los cogió del brazo y los guió de nuevo acasa. No cerró sin antes enviarle una mirada rencorosa a Draco.

-enhorabuena Draco - le dijo Theo volviendo al interiormientras el rubio cerraba la puerta - ya eres tan imbécil como antes.

-¡cállate! - le dijo el otro enfadado - ¿y qué pasa con esosdos? - preguntó señalando la habitación del moreno

-mejor vamos a dejarlos - dijo Theo.

En la habitación, una pelirroja se odiaba por llorar delantedel chico que la había metido allí, pero por mucho que se pasaba las mangas porla cara, esta seguía estando mojada.

-¿estás mejor? - preguntó Blaise desde la distancia, conmiedo a acercarse.

La pelirroja volvió a pasar su manga, y de nuevo no logróningún resultado, sus lágrimas seguían saliendo e hipaba como una tonta. Noporque fuera débil, pero Harry le había devuelto en un momento todo el dolorescondido por años.

-deja de llorar - dijo el otro molesto, tendiéndole unpañuelo que llevaba en su bolsillo. Ginny levantó la mirada hacia el chico y,por primera vez en la vida Blaise quiso abrazar a una chica, solo paraconsolarla. En lugar de eso añadió - por favor

La pelirroja cogió el pañuelo, y más tranquila, pero todavíahipando por el berrinche, se limpió la cara. Ya no lloraba.

-gracias
- susurró.

-solo es un pañuelo - dijo el chico relajándose, ahora quehabía dejado de llorar, y sentándose también en su propia cama, pero algoalejado de ella.

-me refería a lo de antes, a lo de ahí fuera. - le corrigióGinny arreglándose el pelo, se sentía cohibida en ese momento, cosa que no lehabía pasado nunca.

-ah eso
es que escuche ruidos y
- pero algo húmedo en sumejilla le hizo dejar de balbucear excusas. La chica le había dado un beso.

 

El la miró. Tenía la cara hinchada y mojada y los ojos rojosde llorar, pero no le pareció nada horrible. Entonces hizo lo más estúpido desu vida hasta el momento. La besó en los labios.

El beso duró apenas unos segundos. Solo había apretado suslabios contra los de ella y los había besado delicadamente. Cuando se separó,se sintió demasiado violento y se levantó de allí, quedándose de espaldas aella y llevándose las manos a la cabeza.

-podrías avisarme cuando se vayan de mi casa - pidió Ginnypara salir de ese paso tan incómodo - por favor.

Blaise respiró hondo y se dio la vuelta para mirarla.

-si quieres - dijo sonriendo, de nuevo como siempre - puedoecharles.

Ginny también sonrió ante el comentario.

-solo avísame, gracias.

-está bien - dijo, y salió dejándola sola en su propiahabitación.

Ginny cogió el cojín que reposaba sobre la almohada y, abrazándosea él se tumbó en la cama, disfrutando del aroma que desprendía cada rincón deesas sabanas.

Cuando el chico regresó, asegurándose de que las dosmolestas visitas se habían largado, encontró a la chica profundamente dormida,cansada, seguramente de llorar. La habría dejado allí gustoso, pero prefirióhacer otra cosa.

Llamó a la puerta de sus vecinas, que abrieron enseguida,seguramente preocupadas por su amiga.

-¿podéis recoger a Weasley? Se ha quedado dormida

-gracias - dijo Luna sonriente y entro a por Ginny,saludando de nuevo a Theo.

-Zabinni - le paró Hermione cuando el chico ya regresaba asu casa - gracias por cuidar de ella, de verdad.

El chico volvió a sentirse incomodo, no estaba acostumbradoa todo aquello.

-no es nada, pero adviértele a Potter que no vuelva aforzarla o le hare algo más que romperle la nariz - amenazó, asustando inclusoa la chica.

-vale
- dijo ella viendo ya salir a sus dos amigas.

-adiós - susurró Ginny dócilmente - y gracias - dijosonriendo.

-adiós - dijo el otro, él estaba serio.

Ya ha habido unpequeño acercamiento entre Blaise y Ginny ¿Qué pasará? Jeje

Y el adelanto

-¡no se atreva a insultarnos! - gritó Ginny levantándose ycolocándose frente a todos junto a Luna. Enseguida Hermione se unió a ellas.

-eres un egoísta Draco Malfoy

-será arriesgado, tendremos que usar magia
esta noche ledejaremos la casa a Blaise, estaremos ocupados

-lárgate - dijo el chico.

-¿Cómo?

-que te largues de aquí ¡joder!

-mire señor presidente, si esto es una broma no tieneninguna gracia - dijo Draco enfadado.

-muy bien - dijo Luna - y ahora cada mochuelo a su olivo, ollegaremos tarde.

Nos leemos.

Aquí podeís encontrarotra canción "esclavo de tus besos, de Bisbal". encontraréis resaltados ennegrita los trozos que he decidido cambiar de la canción ya que hay cosas queno coincidían con lo que quería que Blaise dijera.

https://www.youtube.com/watch?v=wHf-Q7I08m0

bueno bueno
creo queesta vez voy a dedicar este capítulo a muy poquitas personas.

Lo dedico a:

Nadie!

Nadie acertó! Jeje

Lo siento chicas, silos echaran a ambos es seguro que se separarían definitivamente, pensadlo bien,no son tan íntimos como para irse a vivir juntos, por el momento seríaimposible.

Aun así, muchasgracias a:

carla_melina

vanessauchihauzumaki

salesia(enserio me encantan tus comentarios)

Alexandra_95

lucyvolturi 1998

luna_azul

CamilaCullen

HermioneK

analu

HeatherDrew

ANGEL_CARIE

Black7211

lunalovegood14(bienvenida!! )

Black7211

A leer!!

Blaise miraba el enorme televisor sin verlo, estaba serio,absorto en sus pensamientos. Sus amigos estaban algo preocupados por él.

-Blaise - se atrevió a decir Theo al fin - es normal,llegará un día en que todos empecemos a sentir algo por una chica en concreto

El moreno volvió a recrear en su mente la cara hinchada ylos ojos rojos de Weasley.

-no digas tonterías - dijo hablando por fin, y lo hizobruscamente - yo nunca sentiré nada por nadie, y menos por ella. - dijo apretandolos puños, pero sin mirar a sus amigos.

-Blaise
- empezó Draco, pero el moreno no le dejó.

-¡no! No voy a escuchar más tonterías, y os demostraré queno es cierto, mañana por la noche voy a salir, y os agradecería que la casaestuviera vacía cuando regresara. - dicho esto, se marchó a su habitación adormir.

Los otros dos se miraron.

-no somos nadie para darle consejos en esta área, a mí nuncame ha pasado - dijo Draco, Theo simplemente calló.

Al día siguiente fueron al trabajo en silencio, coincidiendocomo siempre en el ascensor, y quedándose como siempre rezagados tras laschicas. Cuando Draco se separó de los otros dos, el ambiente se hizo másincómodo. Ninguno de los dos dijo nada ni cuando se separaron una vez ya en elministerio.

Regresaron de igual modo y a las seis de la tarde bajaron ala casa del presidente, donde se celebraría la primera y última junta a la queserían invitados, pues no eran propietarios y era la señora Spencer la que lesrepresentaba, al igual que a sus vecinas y a algún que otro piso.

Cuando llegaron los tres, las chicas ya estaban allí concara de pocos amigos, se sentaron al final para no llamar la atención en laabarrotada sala.

Cuando hubieron llegado todos, Robert, el portero, pusoorden y dio comienzo a la junta.

-primer y único punto del día - dijo Brans, el presidente -¿pertenece a algún vecino de la comunidad esta prenda íntima? - dijo levantandoun sujetador color azul cielo de encaje.

-es mío señoría - dijo enseguida Luna, levantándose pararecuperar su prenda mientras sus dos amigas querían darse de cabezazos contrala pared, pues habría sido tan simple como quedarse cayadas, ahora tendríanproblemas.

-esto no es un juicio joven - dijo el hombre serio - notiene que llamarme señoría. Lo que pasó el pasado viernes de madrugada es unavergüenza.

-¡guarras! - gritó al señora Spencer.

-¡no se atreva a insultarnos! - gritó Ginny levantándose ycolocándose frente a todos junto a Luna. Enseguida Hermione se unió a ellas.

 

Los chicos no sabían dónde meterse, pues pronto saldrían susnombres.

-os insultó porque sois unas guarras, unas sucias y unasborrachas que a saber que estabais haciendo esa noche y cuantos hombrestendríais en casa para que vuestra ropa interior acabara repartida por elportal - las chicas no contestaron, ninguna dijo nada sobre los chicos quehabían tenido la culpa y ni siquiera les miraron. - ya podéis recoger vuestrascosas, os quiero fuera de mi casa dentro de cuatro días, cuando acabe el mes -gritó la mujer histérica.

-hombre por favor, esto no se puede tolerar en estacomunidad - añadió el presidente.

Theo fue a levantarse para dar la cara ante las chicas, alas que todos los vecinos insultaban y acribillaban, pero Draco le sujeto paraque no lo hiciera.

-No se preocupen, pronto recogeremos nuestras cosas y notendrán que volver a vernos - dijo Hermione de forma orgullosa.

-hombre, yo creo que a las chicas habría que darles unaoportunidad - dijo Robert el portero - que no son mala gente.

Los vecinos contestaron al chico que él no tenía derecho aopinar, que no era propietario.

Luna, al borde de las lágrimas por los insultos, miró aTheo, que rápidamente bajó la mirada. Las tres salieron de esa casa sindespedirse de nadie, después fueron saliendo el resto de vecinos, que parecíanindignados por lo ocurrido con las chicas.

Una vez en su casa:

-lo que ha pasado ahí fuera no es justo, y lo sabéis - dijoTheo señalando la puerta de entrada - las han echado por nuestra culpa.

-creo que es lo mejor Theo - dijo Draco serio, cuando unosdías antes se habría reído a pierna suelta de ellas - esas chicas no nos estánhaciendo bien

-eres un egoísta Draco Malfoy - dijo el moreno - ¡si no lasaguantas te vas tú! Ellas no tienen por qué dejar su casa por nuestra culpa,sabes que no tienen dinero y estos pisos son de los más baratos de la ciudad, ati te sobra el dinero, puedes comprarte un dúplex en cualquier sitio, pero aellas déjalas en paz.

Draco se quedó blanco, más pálido de lo que ya era de por sí.Nott nunca le había hablado así a nadie, y menos a él.

-yo también estoy de acuerdo en que se larguen, ahora si me disculpáisvoy a la ducha - dijo levantándose Blaise - recordad lo de esta noche.

Theo dio una patada a la mesita que tenía cerca. Todo estabasaliendo mal.

-vale theo, tengo una idea para que no tengan que irse esaschicas, pero creo que no te va a gustar
- dijo Draco rindiéndose - más te valeconquistar a la lunática después de esto. Lo que hay que hacer por un amigo

Theo se guardó el comentario sobre la rubia.

-¿de qué se trata?

-será arriesgado, tendremos que usar magia
esta noche ledejaremos la casa a Blaise, estaremos ocupados

-sobre lo de Blaise
no es buena idea, no sabe lo que estáhaciendo, creo que Weasley le gusta de verdad

-habrá que dejar que se de él solo contra la pared
- dijoel rubio - ahora

Pasaron el resto de la tarde trazando un plan yperfeccionando los pasos a seguir, a la hora de la cena el moreno salió por lapuerta.

Blaise se dirigió a un club que frecuentaban magos, desdeluego no iba a caer tan bajo de llevarse a una muggle a la cama, eso no eradigno de él. Se acercó a la barra y pidió un whisky de fuego, y luego otromientras rechazaba a una mujer tras otra hasta que una pelirroja se le acercó,decidió que sería ella. No se parecía nada a Ginny, incluso su pelo era másanaranjado que el rojo de su vecina, pero pensó que así se le pasaría el monopor esa chica y podría seguir con su vida.

 

A las dos y media de la madrugada subían a trompicones hastael piso del moreno y se encerraban allí. Blaise la guió hasta su habitación, deun empujón la tumbó en la cama mientras ella sonreía como una gata en celo, fuetan fácil quitarle la ropa que incluso le pareció aburrido. Se tiró encima deella quitándose sus propios pantalones y segundos después ya estaba dentro deesa desconocida.

Le miraba la cara y recordaba la cara y los ojos de Ginnyrojos de la otra tarde, oía sus gemidos y recordaba los hipidos de cuando Ginnylloraba en su habitación, y la veía tendida en la cama, en la cama en la queGinny se había quedado dormida abrazada al cojín que ahora descansaba tirado enel suelo.

Se quedó parado, haciendo que la chica, de la cual no sabíani su nombre abriera los ojos y preguntara que pasaba.

El chico se levantó y se sentó en la cama, escondiendo lacara en sus manos.

-¿Qué haces? - preguntó la chica - ¿vas a dejarme así? He estadoaguantando que me llamaras por un nombre que ni siquiera era el mío mientras lohacíamos, ¿y encima ahora lo dejas?

Blaise no se había dado cuenta de haberla nombrado.

No me preguntes por qué
a veces la nombro por casualidad
y es que aún la recuerdo
y es que aún llevo dentro su forma de amar.
Una razón para ti
me pides motivos y una explicación
para no desterrarla
ahora y para siempre de mi corazón.

Yo soy así, y no seguiré
vagando errante por tu piel
yo no podré
dar todo de mi
mientras que olvide a esa mujer.

Y sigo esclavo de su beso
y sigo preso de mis miedos
hemos llegado a un punto de inflexión
en el que ésta obsesión
está apartándome de ti.
Y sigo esclavo de su beso
y sigo preso de mis miedos
y sigo sin saber por qué razón
esta ella en mi interior
en nuestro punto de inflexión.
Y sigo esclavo de su beso.

No hay quien controle el placer
de hecho lo quiero como a nada máspero ahora es ella
la que me derrumba mi seguridad.

Yo soy así, y no seguiré
vagando errante por tu piel
yo no podré
dar todo de mi
mientras que olvide a esa mujer.

Y sigo esclavo de su beso
y sigo preso de mis miedos
hemos llegado a un punto de inflexión
en el que ésta obsesión
está apartándome de ti.
Y sigo esclavo de su beso
y sigo preso de mis miedos
y sigo sin saber por qué razón
sigue ella en mi interior
en nuestro punto de inflexión.
Y sigo esclavo de su beso.

Yo no podré dar todo de mí
mientras no olvide a esa mujer.

-lárgate - dijo el chico.

 

-¿Cómo?

-que te largues de aquí ¡joder! - dijo levantándose ygritando a la chica mientras se tapaba con sus pantalones que había recuperadodel suelo, la chica recogió su ropa rápidamente y salió de allí.

-¡que te den! - dijo antes de marcharse.

El moreno se puso su pijama y se metió en su cama, sacandode su cajón el tanga negro que le había robada a la chica que ocupaba suspensamientos. Ya no veía esa prenda como un fetiche, si no como algo de lachica que iba a perder. Se durmió pensando que podía hacer para que no lasecharan.

Mientras, sus dos amigos se encontraban delante de la puertadel primero A, la casa del presidente.

-no puedo creer que vaya a hacer esto - dijo Theo.

-yo tampoco lo creo, una cosa es ropa interior sexy, y otracosa es esto
- se quejó Draco, y le vino a la cabeza las braguitas de ositosde Hermione, lo que le hizo decidirse por fin. Si se iban, no podía hacerle chantajecon esas braguitas - muy bien, tú en la A y yo en la B, aquí en diez minutos.Si nos descubren, un sencillo obliviate y a casa.

-intentemos no recurrir a ello, está penado por la ley mágicahacerle eso a un muggle. - dijo Theo. - allá vamos. ¡Alohomora! - susurró elchico apuntando con su varita al picaporte mientras su compañero hacía lo mismoen la casa de enfrente.

Habría sido así de fácil con las chicas, si estas notuvieran protección mágica en su casa, eso ya lo habían notado.

Diez minutos después Theo salía con un enorme sujetadormarrón horrible y Draco con una faja.

-esto le baja la lívido a cualquiera - dijo el rubio concara de asco.

Cuando hubieron recorrido todas las casas sin más percanceque algún perro que habían tenido que silenciar, los chicos habían conseguidosu objetivo sin tener que saltarse la ley.

Como la primera vez que hicieron eso, (aunque aquella vezdisfrutaron mucho más) colgaron cada prenda en su correspondiente picaporte yse marcharon a dormir. Solo lo hicieron unas cuantas horas porque a las seis dela mañana, ya estaban aporreando la puerta del presidente.

El hombre les abrió adormilado.

-¿Qué está ocurriendo? - dijo desubicado.

-mire señor presidente, si esto es una broma no tieneninguna gracia - dijo Draco enfadado.

 

-¿de qué habláis?

-creo - siguió Draco - que esas chicas han vuelto a hacer delas suyas antes de irse - y señaló el sujetador marrón colgado de su puerta.

-¿pero qué
? ¡Esto es de mi mujer! - dijo el hombre cogiéndolode la puerta.

-¿a si? Así que su mujer también se divierte haciendo estascosas, ¡que escándalo! - dijo theo mientras Draco llamaba a la puerta deenfrente, la de su propia casera.

El rubio subió a tocar los timbres de arriba y minutosdespués prácticamente todo el edificio, incluso las tres chicas, estaba enpijama en la puerta de la casa del presidente.

-¡orden! ¡Orden! - gritaba el hombre.

-¿Qué está ocurriendo? - preguntó un vecino con la ropainterior de su mujer en la mano.

-lo que ocurre - dijo Draco - es que la mujer del presidenteha querido jugar al mismo juego que estas chicas - dijo señalando a las tresmuchachas acusadas el día anterior, las cuales no tenían ni idea de lo queestaba pasando. Theo les guiñó un ojo.

-pero este sujetador es mío - dijo una vecina y enseguidacada uno empezó a reconocer como suya cada prenda.

-vaya, entonces señora Spencer, creo que va a perder muchodinero si tira a todos sus inquilinos ¿no? - continuó Draco, que lo estabapasando en grande

-¿y porque iba a hacer eso? - preguntó la anciana mujer.

-es lo justo - dijo esta vez Hermione - si a nosotras noshecha por encontrar nuestra ropa interior en el rellano, ahora ha pasado lomismo con el resto. Si nos hecha a nosotras, los hecha a todos.

Entonces todo el mundo comenzó a hablar de nuevo a la vez.Los inquilinos de la señora Spencer se quejaban para que no los tirara y elresto de vecinos se criticaban y acusaban unos a otros.

-¡¡silencio!! - gritó el presidente - creo que lo mejor esque lo ocurrido estos días no vuelva a pasar y todos lo olvidemos. ¿No creeseñora Spencer? - se dirigió a la mujer porque era la única que tenia pisos enalquiler en el edificio.

-está bien - aceptó la mujer - pero os tendré vigiladas -dijo dirigiéndose a las chicas, que comenzaron a gritar dando saltos dealegría.

 

-muy bien, ahora todo el mundo a dormir, a trabajar o a loque sea que hagan. - dijo el señor Brans.

Una vez llegaron al décimo piso

-gracias, gracias, gracias - Luna se abalanzó a ellos y lesabrazó.

Draco se deshizo de la rubia como pudo, dejándola abrazada asu amigo, que parecían no importarle los arranques afectivos de la chica.

-sí, gracias - dijo Ginny.

-no sé porque tendríamos que agradecerles, ellos nos metieronen esto desde un principio, es lo mínimo que podían hacer. - dijo Hermionecruzándose de brazos.

-mira Granger, lo mínimo que podíamos hacer era nada,deberías ser un poco más agradecida. - dijo Draco acercándose peligrosamente ala chica, pero Luna salvó la situación.

-estáis invitados a comer a casa el sábado. - dijo

-¿Qué? - preguntaron las otras dos

-no faltéis, el sábado a las 14:00 - dijo la rubia mirando aTheo, que ya la había soltado

-claro - dijo este.

-¿Qué? - fue el turno de Draco para gritar.

-muy bien - dijo Luna - y ahora cada mochuelo a su olivo, ollegaremos tarde.

Cuando los chicos entraban, Blaise estaba vestido ypreparado para salir de casa.

-¿a dónde vas tan pronto? - preguntó Theo.

-voy a impedir que las echen de su piso - dijo el chicorefiriéndose a las chicas.

-no lo hagas
- dijo draco.

-no Draco, no intentes detenerme, es nuestra culpa y losolucionaré.

-no Blaise - dijo esta vez Theo cogiéndole del brazo, peroel joven de deshizo de él.

-por una vez voy a hacer lo correcto y no vais a impedírmelo- gritó.

-blaise! - gritaron a la vez sus dos amigos. - ya estásolucionado - dijo Theo - lo hicimos nosotros mientras tu estaba por ahí con unacualquiera. - dijo algo molesto con su amigo.

-¿por cierto, ya se ha ido? - preguntó Draco

 

-¿Quién?

-pues tu ligue de anoche

-ah
si, se fue pronto.

Prometo que en elsiguiente capi habrá algo de Dramione, y dentro de dos capítulos, mucho, muchomás.

Eso sí, no estoymucho en casa, así que no se cuando actualizaré, voy a estar dos días más encasa, si recibo tantos reviews como de costumbre, actualizaré antes de irme.

Besos!!

Muchas gracias!!

He conseguido losreviews que normalmente me escribís en dos días ¡en uno solo!

Que feliz estoy, ycomo se que el capítulo que iba a poner es cortito, lo voy a poner hoy por sime da tiempo a poner el viernes el siguiente.

Bueno pues creo queesta vez tengo que dedicaros el capítulo a todas.

¡todas acertasteis!

Por lo tanto me voy adejar de rodeos, y os mando a leer!!

Por cierto, meencanta ver que vustros nombres ya me son conocidos y me alegro un monton cadavez que os veo escribirme de nuevo.

Esa tarde se formo una gran tormenta, a las chicas les vinojustito el llegar a casa antes de que la lluvia comenzara a caertorrencialmente. Eran las 5:30 de la tarde y ya estaba bastante oscuro. Las brujasveían la tele hasta que, tras un trueno, todas las luces se apagaron.

-lumos - dijo Hermione mientras Ginny iba a por unas velas -¿creéis que durará mucho la tormenta? - preguntó Hermione observando desdedentro del balcón el oscuro cielo.

-tiene toda la pinta de durar bastante - dijo la pelirrojaencendiendo las velas alrededor del salón.

-entonces iré a preparar chocolate caliente - dijo Lunafeliz - me encantan estas tardes en la que lo único que se puede hacer eshablar con tus amigas.

Luna no se ando con rodeos y calentó el chocolate a punta devarita, acercó una taza a cada una de sus amigas y, extendiendo una mullidamanta en el suelo, se tumbó, invitando a sus amigas a hacer lo mismo. Ginny serecostó boca abajo, como luna y Hermione se sentó con las piernas cruzadas.

-tenemos que hablar - dijo la rubia - de chicos.

Hermione rodó los ojos.

-luna, cariño, ya no somos adolescentes
- le dijo Ginny.

-que no seamos adolescentes no quiere decir que no amemos, ydesde la otra tarde vosotras estáis mal, lo noto, y sé que hablar de ello puedeayudar.

Las otras dos se hicieron las locas, recreándose en suchocolate. Sabían que su amiga tenía razón pero ¿Cómo hablar del dolor?

-muy bien - continuo Luna - entonces comenzaré yo: creo queme gusta Theodore Nott.

Sus dos amigas sonrieron, Luna nunca se había interesado porningún chico.

-¿Cómo que crees? - preguntó Ginny.

-nunca he estado enamorada, no sé lo que se siente

-¿piensas en él continuamente, incluso sin querer hacerlo? -le preguntó Hermione.

-así es, cada vez que me quiero dar cuenta su imagen está enmi cabeza, incluso cuando me acuesto pienso locas historias sobre nosotros

 

-¿sientes deseos de pasar más tiempo con él? - le preguntoesta vez ginny.

-tengo que contenerme por no llamar a su puerta ahora mismo.

-quieres tocarle, besarle
- volvió a decir Ginny

-continuamente. - reconoció Luna soñadora. - ¿es lo quevosotras sentíais con ellos? - preguntó la rubia inocentemente.

Las dos chicas perdieron la sonrisa que habían adquiridomientras hablaban con Luna.

-cuando conocí a Ron, conocerlo de verdad quiero decir, mepareció alguien inseguro, que se sentía a la sombra de sus hermanos y eso meproducía ternura y empatía - se animó a contar Hermione - con el tiempo meempecé a dar cuenta de que no pensaba en Harry y en Ron de la misma forma.Cualquier cosa que hiciera o dijera Ron me parecía graciosa, podía quedarmemirándolo durante horas en la sala común, rezaba porque me pidiera ayuda paraacercarme a él a explicarle cualquier cosa y cuando él me tocaba o me abrazada- la chica suspiró - era el cielo. Entre él y yo siempre hubo una tensióndifícil de explicar, yo pensaba que también le gustaba. La primera vez que sedeclaró a alguien me pareció gracioso, fue Fleur delacoure - sonrió - era imposible.Pero cuando Lavender se lanzó a su cuello solo por ganar un partido y él laaceptó - a Hermione se le escapó una lágrima que dejó caer a la manta - eso medolió tanto. Fue algo extraño, le odiaba y le quería al mismo tiempo, era unsentimiento muy duro para mí. Después, lo de Lav pasó, y cuando en la guerra mebesó yo pensé, pensé
- luchó por que no le temblara la voz y Luna le cogió dela mano mientras Ginny le frotaba el brazo - seguramente pensó que moriríamostodos y yo estaba cerca en ese momento

-Hermione, mi hermano te quería, y te besó con amor, estoysegura de ello. Pero él es tan influenciable
después de la guerra se dejóllevar por su popularidad, al igual que Harry
estoy segura de que Ron en estosmomentos todavía te ama.

-eso es genial ¿verdad Hermione? - le dijo Luna - ¿Por quéno volvéis a intentarlo?

-porque
- contestó la castaña poniéndose erguida de nuevo -porque ahora no soy capaz de sentir por él ni siquiera amistad, y me da muchapena porque lo quise mucho.

Las otras dos la miraron con tristeza.

-Blaise Zabini me ha besado - soltó de sopetón Ginny.

-¿Qué? - preguntó Hermione olvidándose pronto de suhistoria. Luna no parecía sorprendida.

-cuando Harry quiso hablar conmigo, me acusó de haber estadofingiendo mi odio hacia él por orgullo ¿Cómo iba a estar cuatro años enfadadasolo por orgullo? - Ginny levantó la vista buscando la aprobación de sus amigasante esa tontería - ante eso yo me derrumbé, pero intenté dejarle claro quetodo era cierto, que no quería nada con él, entonces él dijo que iba a besarme."Por nuestro bien" decía el muy cretino - Ginny no lloraba, pues ya lo habíahecho bastante, ahora estaba fuera de sus casillas. - mientras se acercaba a mipensé en todas las chicas que habrían pasado por esos labios, que esos ojoshabrían mirado y me sentí inferior al recordar que él se había olvidado de micompletamente. Entonces un golpe lo derrumbó, arrastrándome a mí también alsuelo. Después unas manos me levantaron suavemente y tiraron de mí. Cuando mequise dar cuenta lloraba como una niña sentada en la cama de Blaise Zabini.

-qué bonito - dijo Luna. - y entonces te beso.

-no fue así exactamente. El parecía muy incomodo de que yoestuviera llorando, y me pidió por favor que dejara de hacerlo. Se sentóconmigo y le di las gracias. Cuando se puso a tartamudear excusas sobre cómohabía sabido cuando salir y salvarme, le bese en la mejilla. Se habíacomportado de forma tan caballerosa, él, un Slytherin. Entonces él me miró. Mesentí ridícula, seguramente tenía la cara mojada en lágrimas y los ojoshinchados y rojos. Pero él acercó su cara y cuando me di cuenta, tenía los ojoscerrados y sus labios sobre los míos - Ginny sonreía en esta parte, pero borrósu sonrisa - pareció arrepentirse al instante, y para sacarle del paso le pedíque me avisara cuando esos dos se fueran. Lo siguiente que recuerdo es a Lunadespertándome.

Las tres se quedaron en silencio después de la charla. Lanoche y la oscuridad total por la falta de luz en las calles ya se notabandesde el balcón.

-Ginny - dijo Luna rompiendo el silencio - ¿todavía amas aHarry?

-luna, sé que mis palabras sonaran fuertes, pero después delo del otro día, odio a Harry.

-entonces ¿amas a Blaise Zabini? - volvió a preguntar larubia.

-no

Luna asintió, la coraza de Ginny era demasiado fuertetodavía.

Hermione se sentía sofocada después de todo aquello, seacercó al balcón y salió, apoyándose en la pared, en el lugar donde la lluviano había llegado. Le gustaban las tormentas. El sonido de la lluvia y lostruenos comenzó a relajarla, hasta que un relámpago iluminó un cuerpo fantasmalal otro lado.

-¿malfoy?

-hola Granger - hermione no podía verle, todo estabademasiado oscuro, pero podía sentir su presencia.

-esto, ¿llevas mucho rato ahí? - preguntó temiéndose lopeor.

-si - dijo el rubio sin más

Otro relámpago los ilumino y ambos encontraron los ojos del otromirándole.

-genial
- dijo Hermione

-no sabía que no seguías saliendo con la comadreja

-y debería seguir siendo así, ¿no sabes que está malescuchar conversaciones ajenas?

-haber cerrado el balcón antes de hacer una sesión dequinceañeras. - le acusó. Hermione se sintió tonta. - no te llegaba ni a lasuela de los zapatos - añadió.

La castaña se sorprendió al escuchar eso. Bajó la mirada alsuelo.

-aún así, era más fácil cuando tenía claro que iba a hacercon mi vida y cuando en ella había alguien.

-también era más fácil cuando mi padre me decía todo lo quetenía que hacer o decir, pero no quiere decir que fuera lo correcto.

Hermione reflexionó lo que le acababa de decir el rubio yhabía tanta verdad en sus palabras. Lo fácil no siempre es lo correcto. Casinunca lo es. Se hizo un silencio que tardaron en llenar.

-malfoy - comenzó la castaña - lo decías de verdad cuando enel colegio me llamabas
"sangre sucia"

Draco chasqueó la lengua molesto, no quería que el temasiguiera por ahí.

-por supuesto que no, además, yo era un crio influenciable
y mi padre tenía demasiada influencia sobre mí. - Hermione sonrió en laoscuridad, pero un nuevo relámpago la delato.- ¿Por qué sonríes? - preguntódivertido el rubio.

-porque me apetece, Draco Malfoy.

-bueno, al menos ya no lloras como un bebe - se burló elrubio.

-vaya, no he llorado
- dijo ella sintiéndose pillada -cállate - dijo al fin sin saber que más añadir, riendo.

 

-quien te diría que yo te haría reír y él te haría llorar.

-nadie - admitió ella. - bueno, creo que he de regresar. ¿Nosvemos el sábado?

-mañana - resumió él.

-si - admitió la castaña ubicándose en el día de la semanaen que estaban - mañana.

-hasta mañana entonces. - dijo el rubio cortésmente.

-adiós - se despidió ella regresando al interior, donde susamigas jugaban unos naipes, no sin antes tropezar con la manta que seguía en elsuelo.

-estas en las nubes - le dijo Ginny riendo.

-si
- rió bajito Hermione

No tengo tiempo deponer resumen del siguiente, sorry prometo ponerlo en el siguiente.

Bueno he aquí unnuevo capítulo, ya que después no lo podré poner, y os lo mereceis por todosvuestros reviews.

He puesto una nueva canciónen este capítulo. Es una canción de Disney que me encanta y me parecía perfectapara Ginny. La canta Megara, de Hercules.

Los links que os dejoson de youtube, lo sigo porque muchas veces no sale bien.

https://www.youtube.com/watch?v=LUdiXe-I124

Y ahora lasdedicatorias!!

Este capítulo vapara:

ANGEL_CARIE

salesia

Hermii_Malfoy

desi_crepusculo_love

Keka27

MARITA2

luna_azul

unasonrisaqueregalar

estoyen wonderland (espero que lo hayas pasado bien por Suecia,bss)

Y se le agradece elreview a:

vanessauchihauzumaki

Mechitas22

Y ahora os dejo conel capitulo.

Theodore Nott pretendía aparentar tranquilidad mientras conmovimientos nerviosos movía su café de la mañana, repasando mentalmente todo loque debía hacer hasta la hora de la comida:

"muy bien, son las 10 de la mañana, hasta las 14 me quedancuatro horas. Primero me duchare. Después quizá un poco de colonia ¿o pareceráque me la he puesto expresamente para la ocasión? Porque de normal no llevo
aunque no está mal ponérsela para la ocasión, es una situación especial, en lasocasiones especiales la gente se pone colonia. Pero claro no es que tengademasiado de especial, solo es una comida de vecinos ¿no? Entonces
nada detrajes por supuesto, esto no es como las comidas con mi padre. Será mejor queme ponga ropa normal, pero no tengo mucha ropa normal, ya que para trabajar usoel traje ¿debería comprar más ropa de muggles? ¿Voy ahora? No
mejor de momentopaso con lo que tengo.

¿Por qué estoy tan nervioso? Me tiemblan las manos y no dejode imaginar la cara de Luna Lovegood, sus abrazos, sus ojos y su pelo
esto estámuy mal, pero entonces ¿Por qué se siente como algo placentero? ¿Por qué notoun cosquilleo en mi estomago al pensar en ella?"

Hay que tener en cuenta que la madre de Theo murió y supadre nunca le dio ningún tipo de cariño. Sus amigos eran sus amigos, pero noeran propensos a mostrar afecto. Lo que Luna le provoca es algo nuevo para él,algo que nunca ha tenido y es normal que este desorientado con ese nuevosentimiento.

Por otra parte Draco y Blaise estaban absortos en latelevisión, el rubio desde el sofá y el moreno desde una silla donde levantabauna pequeña pesa con su brazo derecho.

 

"27
28
29
vale ¿lo he reconocido, no? No
no piensesBlaise, estás haciendo esto para no pensar ¿Cuántas llevo? 23
24
25
sí, heacabado reconociendo que Ginny Weasley me atrae de una forma diferente a lasotras chicas que he conocido hasta ahora, pero eso no lo tiene por que sabernadie más que yo. No hay necesidad de quedar en ridículo delante de nadie
pordonde iba ¿60? Si, 60
61
62
aunque Draco dijo que algún día nos pasaría atodos que una chica nos gustaría de una forma especial, y lo dijo por laweasley ¿eso quiere decir que aceptarían que yo saliera con ella? Pero la queno me aceptaría sería ella, aunque me beso ¿no? 45
46
47
no, ella me dio unbeso en la mejilla, de agradecimiento, al que se le fue la pinza y la beso fuea mí, pero ¿no me rechazó, no? Bueno
mejor no pensarlo
"

-eh blaise, ¿cuántas llevas con ese brazo? - le preguntóDraco que llevaba un rato mirándole, parecía sufrir un conflicto interno, y seestaba preocupando por lo colorada que se le estaba poniendo la cara a causadel esfuerzo, parecía que se iba a desmayar en cualquier momento.

-eh
ehh 18. - contestó el chico desconcertado, saliendo degolpe de sus pensamientos.

-¿18? Eso no es cierto - dijo el rubio verdaderamentepreocupado - llevo un rato mirándote.

-eh
81, quería decir

-ahh
no te fuerces demasiado

-vale mama - dijo Blaise riendo. Draco sonrió también.

-entonces
¿de verdad vamos a ir a comer con ellas?

-Draco, no empieces con hogwarts, las casas y la sangre, yahemos hablado de esto, somos adultos y no pensamos igual que nuestros padres. Esohabía entendido yo cuando decidimos vivir aquí ¿no? - preguntó Theo.

-vale, está bien, solo quería decir que me parece bien - susdos amigos lo miraron - tengo ganas de comer comida de verdad
- se excusó,pero la conversación de la noche anterior con Hermione también tenía algo quever. La había hecho reír, por Merlín
volvió al televisor, pero se perdió ensus pensamientos.

"estos dos cada vez están más raros, Theo nunca se hainteresado por una chica, y ha ido a hacerlo de la más rara, problemática yefusiva que podía haber encontrado, no sé que pretende, su familia no loaceptaría, aunque
pensándolo bien, Theo ya no tiene familia, su padre está enazkaban y no volverá a salir nunca, está solo, no tiene que explicar nada anadie
si va a encontrar compañía y felicidad en esa chica
yo lo aceptaré. Esodebería hacer ¿no? Vaya
es más difícil desde que tengo que tomar yo mismo lasdecisiones. Aunque nunca me gustó la forma de pensar de mi padre, aceptaba susdecisiones y órdenes como mías, ahora todo es más complicado, pero me gustatener libertad para decidir. Y creo que lo que pienso es que no está mal que aTheo le guste Lovegood, y tampoco está mal que me haga amigo de esas chicas,por lo menos, yo no lo siento como estar haciendo algo malo. Además, me gustapinchar a Granger. Ahora que lo pienso, se me está empezando a ocurrir algodivertido ¿Por qué no pedir un rescate por sus braguitas de ositos
?"

 

Draco sonrió imaginándoselo, pero nadie lo advirtió,absortos como estaban cada uno en sus propios pensamientos.

-¿deberíamos llevar algo a la comida? - preguntó Theo derepente.

-algo
¿Cómo una botella de vino? - preguntó Blaise, que lohabía visto en una película la noche anterior.

-no
seguramente eso las metería en problemas si se enterarala señora Spencer
es alcohol.

Draco se dispuso a decir lo que Theo quería escuchar.

-creo que una rosa podría está bien. - dijo sonando casual

-no suena mal - se aferró Theo enseguida - bajaré a comprartres rosas.

-¿tres? - preguntó el rubio.

-y yo voy a ducharme - dijo Blaise dejando la pesa en elsuelo y haciendo estiramientos.

En pocos minutos Draco se había quedado solo en el salón conla única compañía de la televisión. Sonrió maliciosamente, apagó la tele, cogióla cámara fotográfica y se metió en su habitación cerrando la puerta. Sabía queactuaba como un niño, pero que narices, su infancia había sido una mierda, yahora iba a disfrutar todo lo que se había perdido, todavía no quería ser unadulto. No en ciertas cosas

Sacó de su escondite las braguitas de Hermione y, atándolasa una de las patas de su escritorio le sacó una foto. Mediante un conjuro decopia, copió la imagen que salía en la pantalla en un pergamino y le dio lavuelta "si quieres recuperar tus sexis braguitas, reúnete conmigo a lamedianoche en el portal, si no lo haces, más gente tendrá que saber de suexistencia" escribió.

Después sonrió emocionado ¿Por qué? Ni él lo sabía ¿para quéhabía quedado con ella? No lo tenía claro ¿Qué haría si acudía a la cita? Ya lodecidiría en el momento. Lo que tenía claro es que nadie más debía enterarse.

Mientras en la casa de enfrente

-¿Qué podemos hacer para comer? - preguntó Luna tan risueñacomo siempre.

-¿podemos? - preguntó Ginny irónica - yo no soy quien les hainvitado

-podrías hacerle un postre con forma de corazón a BlaiseZabini
- se burló Hermione.

-y tú quizá debería de hacer un poco de pudding para Malfoy,parece que le gustó mucho
- le contestó la pelirroja.

-que a Luna le guste Nott y a ti te guste Zabini, no quieredecir que por descarte a mi me guste Draco Malfoy
- se quejó Hermione harta deque siempre el rubio saliera referida a ella.

-un momento, a mi no me gusta Zabini - gritó al pelirrojalevantándose y acercándose a Hermione enfadada.

-pues yo no beso a la gente que no me gusta
- dijo la otracruzándose de brazos, pero sonriendo.

-pues a lo mejor deberías probarlo
- Ginny iba a añadir"así se te quitaría esa cara de amargada que tienes desde que Ron te dejó" perono quería ofenderla, aunque discutieran ella era su mejor amiga, además, elladebía tener la misma cara

-¡basta ya! - gritó Luna antes de que Hermione pudieraresponder - Ginny, tu a hacer los entrantes y el picoteo. Hermione, haz unpostre, la tarta de queso se te da bien. Yo me ocuparé del resto. - sus dosamigas se la quedaron mirando sin moverse - ¡ya! - añadió.

Sus amigas, en lugar de sorprenderse por la actitud nadahabitual de Luna, sonrieron maliciosamente.

-vaya, parece que quieres que esto salga bien Luna
¿notendrá algo que ver cierto ex Slytherin que vive cerca de aquí
? - dijoHermione melosa.

 

-¿qué tal unos entrantes afrodisiacos? Y luego podemosdejaros solitos
- le propuso la pelirroja juguetona.

Luna se puso roja.

-no sé en que estáis pensando, pero dejad de hacerlo

Las otras dos rieron y se pusieron manos a la obra.

Ginny preparó unos sándwiches cortados a taquitos, unatortilla de patata también a taquitos, calamares, aceitunas
todo lo que se leocurrió que se pudiera tener una casa "pobre". Sobre todo pretendía que esosniños de papá no se sintieran como en casa.

Luna acabó preparando salmón ahumado y pollo relleno.

-luna
- dijo Hermione metiendo en la nevera su tarta dequeso - carne con pescado
como que no casan

-es que no se que les gusta
así cada uno podrá coger lo quequiera.

-bueno, las doce y media
hora de arreglarse ¿no?

-se que no es nada del otro mundo chicas, pero
estadpresentables - pidió Luna.

-Luna por favor, nosotras siempre estamos divinas - dijoGinny haciéndose la ofendida.

-no estés tan tensa - añadió Hermione colándose en la ducha,la primera esta vez.

A las dos menos cuarto, Luna ya había preparado una mesa quehabía quedado bastante decente a pesar de la variedad tan pintoresca dealimentos que había sobre ella.

A las dos menos cinco llamaban a la puerta, porque aunqueDraco había dicho que si llegaban antes iban a parecer unos desesperados, losotros habían decidido que los caballeros son puntuales. Al final Draco estabadetrás de sus amigos, con una rosa en la mano al igual de los otros dos, comotres pardillos que no han tenido una cita en su vida. Eso le pegaba a Theo, yno entendía como Blaise había aceptado, pero no era su forma de hacer lascosas.

Luna abrió la puerta y sonrió cuando Theo le tendió la rosaroja.

-es para ti

-muchas gracias
-dijo esta sonriendo - pasad.

Los tres pasaron al salón. Draco sabía perfectamente a quientenía que darle la rosa de las tres. Miró a la castaña, que ya le estabamirando de pie desde detrás de la mesa. El rubio se acercó y rodeó la mesa,poniéndose muy cerca, lo que incomodó a la castaña.

-¿Qué me darías a cambio de esta rosa? - le preguntó en vozbaja.

-no quiero esa rosa Malfoy
- le contestó la chica ¿Quépensaba? ¿Qué le iba a suplicar por que le regalara una flor? Pues iba listo

-estás segura - dijo acercándose más y acariciando la narizde ella con los pétalos. Hermione solo atinó a asentir, se estaba poniendonerviosa, estaba tan cerca que notaba el aliento limpio del rubio - bueno, pueste la regalo, por todas las veces en las que te llamé
. Ya sabes.

El rubio le tendió la rosa y se dio la vuelta esperando aque le dejaran sentarse.

Mientras tanto.

-felicidades - dijo Blaise a Ginny ofreciéndole su rosa.

-felicidades ¿Por qué? - preguntó la pelirrojadesconcertada.

-tu forma de besar se merece un premio, y aquí lo tienes.Cuando quieras lo repetimos - dijo el moreno guiñándole un ojo antes dedirigirse a la mesa.

-tomad asiento por favor - dijo Luna.

Habían tenido que poner algunas de las sillas del balcón, yaque no tenían suficientes, y la mesa era tan pequeña que estaban todosdemasiado apretados, pero nadie dijo nada al respecto. En la mesa redondachicas y chicos estaban enfrentados, Luna se había puesto al lado de Theo,Draco y Hermione se encontraban enfrente y Ginny y Blaise compartían trozo demesa.

 

-bueno, pues a comer - dijo Ginny - podéis serviros primero.

-¿nos tenemos que servir nosotros? - preguntó Blaise.

-no sé a qué estarás acostumbrado niño lindo pero ¿teparezco tu criada personal? - le contestó la pelirroja

-mmm
no estaría mal probarlo en otro momento, en un lugar másintimo ¿no crees? - dijo el moreno agarrando un mechón de su pelo rojo yacariciándolo, los demás apartaron la vista incómodos cuando Ginny comenzó aponerse roja.

-no importa, nos serviremos nosotros. - Dijo Theo cogiendo algode salmón.

-¿qué es esto? - preguntó Draco

-son sándwiches. - le contestó amablemente Luna.

-¿y esto?

-es tortilla de patata - volvió a contestarle la rubia.

Draco pinchó un trozo con el tenedor y se lo llevó a laboca.

-¿lo ha hecho Granger? - preguntó de nuevo.

-en realidad no
- respondió esta.

-es cierto
no sabe como en tu piel
- dijo guiñándole unojo. Hermione bajó la vista a su plato incómoda. Al rubio le empezaba a gustardemasiado ese juego, pero ella no iba a entrar, no dejaría que se riera de ella.

La comida paso entre cumplidos sobre lo deliciosa que estabala comida y risas cuando los chicos les habían contado lo que habían hecho conla ropa interior de todos los vecinos. Estos omitieron que Blaise no habíaparticipado porque estaba con otra chica, pues se estaba llevando demasiadobien con la pelirroja. Había habido miradas encontradas y roces voluntarios einvoluntarios, enfados y risas por parte de la chica y nuevos sentimientos porparte del moreno. Nadie quería interrumpir la atmosfera que se había creadoentre estos dos

Bastante después, cuando ya habían tomado postres y café,Theo se decidió por hacer algo. Había encontrado a Luna bastante receptivadurante la comida, así que, asegurándose de que nadie se diera cuenta, se acercóun poco más a la rubia para susurrarle.

-eh
Lovegood
¿te apetece dar un paseo?

-¿te refieres a tu y yo solos?

A Theo esas palabras le parecieron enormes, pero asintió.

-claro que sí - contestó feliz la rubia. - Nos vamos a darun paseo - anunció sin ningún tipo de reparo mientras Theo quería desaparecerante las miradas de sus amigos.

A Luna no parecieron importarle los silbidos y comentariosque lanzaban sus amigas antes de cerrar la puerta.

Pasearon en silencio hasta llegar a un parque lleno de niñosjugando y paseando con sus padres.

-Theodore Nott - dijo por fin Luna - ¿te gusto? No a todo elmundo le gusto

-cla
claro que si Lovegood
- dijo el chico rascándose lacabeza, incomodo por lo directa que era ella.

-entonces ¿puedo cogerte de la mano? - preguntó la chica.

El chico sonrió turbado, pero agarró la mano de la chica,que como pensaba era cálida y suave.

-puedes llamarme Theo
si quieres.

-¿eso quiere decir que somos amigos? - preguntó ellailusionada.

-claro que somos amigos

-entonces, tú también puedes llamarme Luna, Theo.

Continuaron caminando y hablando durante horas. Luna lehabló de su padre, de cuanto echaba de menos a su madre y como era su vidadesde que terminó hogwarts, Theo solo escuchaba, no se sentía preparado parahablar sobre su familia y Luna parecía haberlo entendido, pues no dejo dehablar y no hizo preguntas al respecto.

 

Mientras, en al décimo A una castaña explicaba las reglasdel parchís.

-¡no! - gritó Hermione por quinta vez - no puedes sacar laficha de casa hasta que no te salga un cinco.

-¿Por qué no? En casa es más aburrido
¿y por qué se llamacasa?- se quejó el rubio como si fuera un niño pequeño. Hermione estuvo a puntode reír de ver a Draco así, pero no lo hizo.

-porque son las reglas Malfoy, y punto.

-disculpa princesa pero
te he visto adelantar esa ficha.

-oh vamos, eso no es cierto
- dijo Ginny descaradamente.

-dios
estoy rodeada de tramposos
- susurró Hermionellevándose las manos a la frente.

Cuando Luna y Theo regresaron, apenas empezaba a esconderseel sol y encontraron a sus amigos despidiéndose en el rellano.

-¿Qué tal el paseíto
? - se escucho preguntar entre algunossilbidos más, pero ninguno contestó, ya tendrían que dar explicaciones en casa.

-nos vemos - dijo Ginny mirando a Blaise.

-claro - contestó este, sin hacer bromas esta vez.

Una vez solas las chicas

-Luna ¿Qué ha pasado? - se interesó Ginny

-¿te ha besado? - preguntó su otra amiga.

-claro que no - dijo Luna poniéndose roja de nuevo - solohemos paseado cogidos de la mano.

-que tierno
- dijo Ginny sonriendo y mirando con ojossoñadores a Luna.

-yo sé de una que se está enamorando
- dejo caer Hermione.

-eso no es cierto, a mi no me mires
- dijo la pelirroja.

-vamos Ginny, lo de hoy era amor
- dijo la rubia.

-claro que no.

-no finjas, ese chico te gusta y mucho, se notaba en elambiente - añadió la castaña.

Ginny cruzó los brazos abrazándose a sí misma y caminandohacia el balcón abierto, dejando que el suave viento le removiera el pelodesordenándolo.

Ginny: Si hablas de amar a un gran hombrea lo peor te equivocasluego el dolor se te reflejala historia es vieja te vuelves loca Luna y Hermione: ¿A quién crees que engañas?él es tierra y paraísono uses artimañasnena, solo es un avisoNo te hagas la fríaclaro como el día vemos tu interior Ginny: ¡Ooooh!Que va no hables no lo acepto no, no Luna y Hermione: Por él estas ¿de qué vas?¡Niégalo! Ginny: Es un cliché yo lo sé, no es amorTodo es hermoso en el principioel corazón se nos saltala mente grita: ¡ten mas juicio!si es que no quieres llorar por nada Luna y Hermione: Tu sigue negandolo que quieres, lo que sientesno estamos tragando es amor es evidente.Tienes que admitirlote ha pillado fuerte,dilo y ya, ya, ya está Ginny: Que va ni hablarno lo digo no, no Luna y Hermione: Tu estas por elmírate míralo Ginny: ¿Así lo veis?yo lo sé, no es amor Luna y Hermione: Nos dio el bisrepetís "no es amor" Ginny: Que no lo veis yo lo sé, Luna y Hermione : Si no es amor será... será Ginny : que me dejéis yo lo se Luna y Hermione: Deja el desdénsabes bien que es amor Ginny: OoooooohEn alta voz no diréque es mi amor. Ginny cogió la rosa y sonrió jugueteando con ella, la otras dos no quisieron interrumpirla. Hermione se metió en su habitación con el sobre que Draco le había entregado disimuladamente antes de irse. Ahogó un grito cuando descubrió el interior.

 

Se que prometí quepondría un avance, y además os lo mereceis, pero no puedo hacerlo porqueaveriguaríais enseguida la pregunta, solo diré que será totalmente Dramione yque es uno de mis capis favoritos.

Eso si, no tengo ideade cuando actualizaré, pero posiblemente no lo haga en toda la semana queviene, lo siento de verdad pero me voy a mi pueblo. Si os sirve de esperanza, aveces consigo que me llegue algo de señal del ayuntamiento, pero no se si serásuficiente para actualizar.

Aun así, esperovuestros reviews.

Gracias y muchosbesos.

Ya estoy deregreso!!!

Tengo que decir que echode menos el internet cuando no lo tengo, y eso no debe de ser bueno, pero eso tambiénse debe a que al no poder actualizar, no podía recibir más de esos maravillososreviews que me escribís y que tanto me animan.

Se que tengo algunashistorias sin terminar, pero no tengo mucho tiempo para escribir y al estar devacaciones mi imaginación también lo está. Actualizo esta historia porque ya latengo escrita.

Bueno, sin masrollos, la dedicatoria de este capítulo es para:

RAHC_cullen_lestrange

NinaBattaglini

Mechitas22

carla_melina

janegranger 2

astoryamalfoy

Hermii_Malfoy

estoyen wonderland

desi_crepusculo_love

vanessauchihauzumaki

analu

unasonrisaqueregalar

IRGG

salesia

ANGEL_CARIE

Y agradecer sucomentario a:

Black7211muchas gracias!!

Y ahora os dejo yacon este capítulo totalmente Dramione! A leer!!

Draco había entregado antes de salir un sobre a Hermione, yesta se encontraba en su habitación cuando al abrirlo, tuvo que ahogar un gritoal ver una fotografía de sus braguitas de ositos atadas a la pata de una mesa.No podía creerlo. Dio la vuelta al pergamino y encontró una pulcra caligrafía:"si quieres recuperar tus sexis braguitas, reúnete conmigo a la medianoche enel portal, si no lo haces, más gente tendrá que saber de su existencia"

-ese Draco
no va a salirse con la suya. Y yo que creí quehabía cambiado. - se recriminó a sí misma el habérselo pasado bien con él esatarde.

Salió de su habitación al salón y recuperó la rosa que elrubio le había regalado, la cogió por el tallo y de un tirón arrancó todos lospétalos. Acercándose al balcón abierto, los lanzó al vacío, creando una bonitalluvia de pétalos rojos.

-Primero me roba, acaba consiguiendo que nos echen, nossalva, me dice que no era su intención insultarme en el colegio, me regala unarosa a modo de disculpa, y ahora me amenaza ¿Quién lo entiende? - murmuró a lanada en el balcón.

Procuró no contar nada a sus amigas durante la cena, noporque se avergonzara de la existencia de esas braguitas, pues ellas ya lashabían visto en innumerables coladas, pero si les decía algo, seguramente loúnico que conseguiría sería que estuvieran pendientes de la quedada con Draco ala media noche e hicieran la situación más vergonzosa.

 

La castaña se metió pronto en su habitación, diciendo que seiba a dormir, pero no se desvistió y solo se tumbó en la cama imaginando mil yuna formas de asesinar al rubio mientras esperaba la llegada de la media noche.

Cuando llegó la hora salió sigilosamente de casa intentandono despertar a sus compañeras.

Vio al rubio a los pies del portal.

-voy a acabar contigo Draco Malfoy - dijo abalanzándosesobre él, pero el rubio la esquivó.

-eh, tranquila leona

-devuélvemelas - exigió ella. - eres un ser odioso y un
¡asqueroso!

El rubio solo sonrió juguetonamente enseñando la tela de laropa intima saliendo por el bolsillo trasero de su pantalón.

-Si quieres recuperar tus braguitas tendrás que ganarme a unjuego.

-¿Qué clase de juego? - preguntó Hermione desconfiada

-"el juego de los palitos" - respondió él.

-¿Qué es eso?

-ahhh, como se esperaba de Granger
- dijo el rubio negandocon la cabeza y sacando una caja de galletas en forma de palitos recubiertos dechocolate (aquí se llaman "mikado") - te lo explicaré: cada uno comienzacomiendo por uno de los lados del palito, el lado que no deja de comer, gana.

-un momento, pero si ninguno se detiene
- Hermione tragosaliva - ¿¡eres idiota o que te pasa!? ¿¡Cómo puedes pensar en esa clase dejuegos pervertidos?!

-desafortunadamente yo no hice el juego
las reglas son así,y punto- dijo Draco inocentemente imitándola, igual que ella hizo cuandojugaban al parchís. - solo te devolveré las braguitas si me ganas a este juego.

-no voy a jugar, es un juego estúpido - dijo ella cruzándosede brazos.

-¿en serio? - el chico se acercó a ella peligrosamente conun extremo del palito en la boca - entonces, gano yo por retirada, todostendrán que ver tus braguitas
me pregunto si esta vez os echarándefinitivamente
- añadió.

Hermione se puso roja de imaginarlo (y por la cercanía delchico, todo hay que admitirlo), pero sobre todo por el coraje que le daba nopoder hacer nada.

-eso no es justo - se quejó la castaña.

-no me importa - sonrió el otro.

-tu
me devolverás mis braguitas ¿seguro? - dijo ellaapretando los puños y roja hasta las orejas por lo que iba a hacer

-te las devolveré y no hablaré nunca sobre ellas con nadie -afirmó Draco.

-no quiero trampas, mientras llegue al final y resista, gano¿no? - se aseguró antes.

-así es - asintió el chico con una gran sonrisa de quien yahabía ganado.

Hermione cogió la galleta por el extremo contrario por elque lo sujetaba Draco con su boca. Se sentía acalorada, y la intensa mirada delrubio sobre ella no ayudaba en nada. El chico dio el primer bocado y avanzó unpequeño trozo sin dejar de mirarla, hermione apretó los ojos y dio su bocadotragando con dificultad. Notaba el calor en su cara, el rubio ya habíaadelantado otro trecho y su pelo le rozaba la cara haciéndole cosquillas en lanariz y recordó la rosa con la que había hecho lo mismo y cuyos pétalos ahoradescansaban alrededor de ellos. Dio otro bocado y tuvo que agarrarse a lacamisa de él con las dos manos, al instante él la sujetó por los hombroshaciéndola estremecer y cuando se quisieron dar cuenta ambos habían soltado eldulce y sus labios se habían encontrado.

 

A Hermione la inundó un sentimiento placentero, haciamuchísimo tiempo que no sentía unos labios sobre los suyos y desde luego nuncaunas manos se habían entrelazado así entre su pelo y su cintura. Pero
¿CuandoDraco había puesto ahí su mano y había comenzado a mover sus labios? Y sobretodo ¿desde cuándo ella le seguía con los suyos? En lugar de contestarse esaspreguntas, cerró los ojos, igual a como los tenía el chico.

Cuando se separaron el rubio acaricio su mejilla hastallegar a sus labios, cogiendo de aquí un poco de chocolate y llevándoselo a laboca.

-¿siempre tienes que ser la mejor en todo? - sacó lasbraguitas de su bolsillo y se las ofreció - no le contaré esto a nadie - añadiórevolviéndole el pelo como si fuera una chiquilla.

Se marchó levantando la mano ya de espaldas a modo dedespedida.

-vaya - consiguió articular la chica tocándose la cabeza enel lugar donde él le había revuelto el pelo.

Draco no le había esperado para subir en el ascensor, aunqueasí lo prefería, eso habría sido demasiado incómodo. Llamó al ascensor yespero, todavía en las nubes y con su cuerpo estremeciéndose cada vez querecordaba lo ocurrido. Ese beso había sido demasiado bueno, mucho mejor delresto, aunque solo hubiera besado a Ron y a Víctor, no había comparación. Llegóa su cama y se tumbó, encogiéndose de lado con la ropa puesta y la cama sin deshacer¿Qué había sido Draco el que le había provocado ese sentimiento tan placentero?Si
pero ya pensaría en eso mañana, ahora tenía bastante con revivir en sumente la escena una y otra vez.

Y esta vez si,mereceis un anticipo de lo que pasará en el capítulo siguiente, ahí va:

¿puedo saber que has hecho?

-Blaise ¿quieres soltarme? - se quejaba Theo con las manosde su amigo en los ojos.

-rebajas
me encanta como suena - dijo Ginny

-no es necesario que él venga - dijo Hermione rápidamente

si vivimos con el eterno miedo a que nos hagan daño denuevo, estaremos siempre solas.

¿Qué tal otro jueguito para recuperarlo?

Y eso es todo.

Besos.

Hola!!

Ya estoy aquí denuevo con un nuevo capítulo, y este más largo que el anterior, que era muycortito. Aun así recibí tantos reviews como siempre y os agradezco mucho que sigáismi historia con tantas ganas.

Y ahora lasdedicaciones
a:

carla_melina

ANGEL_CARIE

Fly_Luna

NinaBattaglini

luna_azul

vanessauchihauzumaki

airuna

y agradecerles muchasu comentario a:

astoryamalfoy

salesia(te doy las dobles gracias por aquí)

Hermii_Malfoy(hayque dejar una respuesta clara jeje)

Era algo más difícil lapregunta lo sé, pero ya deberíamos conocer a Ginny, es demasiado orgullosa paradejarle pagar. Así se lo ha pagado, pero no lo parece jeje.

Os dejo leyendo.

-mierda, mierda ¿Qué he hecho? - Draco entró en casa dandoun portazo y despertando a Theo que se había quedado dormido en el sofá viendola tele.

 

-¿Qué ocurre? - dijo sobresaltado.

-mierda, como se entere mi padre va a matarme, y seguro quese entera, seguramente habrá enviado a alguien a vigilarme y ahora mismo ya losabe todo

-Draco ¿de qué estáshablando? ¡¿Estás bien?! - preguntó Theolevantándose y cogiendo a su amigo por los hombros.

-y esta vez no solo me lanzará varios cruciatus, esta vez melanzará un avada kadavra, voy a morir

-¡Draco! - Theo abofeteó al rubio, sumamente preocupado, ycuando este enfocó la vista en él, continuó hablando - tu padre no puedehacerte nada, está encerrado, en Azkaban ¿recuerdas ahora?

Draco se relajó y suspiró aliviado, sonriendo.

-ahora ¿puedo saber que has hecho?

-he hecho
algo extraño - dijo simplemente el rubiosonriendo y metiéndose en su habitación.

Theo decidió apagar la tele y acostarse, él también lo hizosonriendo.

A la mañana siguiente una castaña se daba cabezazos contrala pared de su habitación, maldiciéndose a sí misma y a cierto rubio que seencontraba unas cuantas paredes más allá.

-me amenaza con que nos echen del piso - cabezazo - ¡mebesa! - cabezazo - y para colmo me trata como una niña pequeña - la castañadejó de autolesionarse y se dio la vuelta apoyando la espalda en la misma paredmaltratada - y lo peor de todo es que no puedo dejar de pensar en ese beso -dijo tocando sus labios y cerrando los ojos, dejándose caer por la pared hastael suelo. Se odiaba a ella, le odiaba a él y odiaba a su cuerpo que latraicionaba estremeciéndose cada vez que recordaba lo ocurrido. - es muy tristeque el mejor beso de mi vida me lo haya dado Draco Malfoy y solo para reírse demi

No quería salir de su habitación, pero un rugido de suestomago reclamaba por desayuno, ya que la noche anterior no había cenado muchopor la dichosa foto.

Cuando llegó al salón vio a Luna y Theo desayunandotranquilamente en el balcón, disfrutando del sol matutino. Les observó sin servista, desde donde ella estaba solo podía ver la cara de Nott, pues Luna lapillaba de espaldas, pero le sorprendió la mirada del chico. Miraba fijamente asu amiga y sonreía embobado escuchando atentamente lo que fuera que le estabacontando la rubia. Tenía cara de
enamorado. Sonrió más relajada al ver esto,pues aunque sabía que Theo era muy tranquilo le había preocupado que pudieradañar a la inocente Luna. Al fin y al cabo era un Ex slytherin hijo de un mortífago.

Decidió salir de su escondite.

-buenos días chicos ¿molesto?

-Granger
claro que no - dijo Theo un poco sobresaltado.

-siéntate a acompañarnos Hermione - le dijo Luna, a lo quela castaña acepto viendo las apetecibles tostadas que descansaban en un plato.

Después de pasar un rato hablando con Theo, Hermionedescubrió que era un chico introvertido, pero simpático y buena persona al finy al cabo. Luna siempre había tenido buen ojo para ver el interior de laspersonas, era como un don, y por la forma en que la miraba a ella, ya parecía haberdescubierto que algo le pasaba, pero otra de las virtudes de la rubia es que erareservada.

-¿Theo? - dijo alguien desde el balcón contiguo - ¿Qué hacesahí?

-buenos días Blaise Zabini - dijo Luna.

-estoy desayunando con mis amigas - dijo divertido Theo, quelo estaba pasando realmente bien con las chicas.

 

-ah
- dijo el moreno rascándose la cabeza y mirando elplato de tostadas - mmm
¿me dais una?

-¿Por qué no mejor pasas y te sientas a desayunar connosotros? - para asombro de todos, la que había dicho estas palabras había sidoHermione, y lo había hecho riendo.

-¿en serio? - al fin y al cabo Blaise tampoco estabaacostumbrado a que lo trataran con amabilidad.

-claro - le animó Luna - te abriré ahora mismo - dijolevantándose y entrando al salón.

Y así es como charlando y riendo acabó quedando solo unatostada en el plato.

-¿alguien va a comerse esa última? - preguntó Blaise congula.

Todos negaron, pero una mano blanca y pecosa le arrebato ladeseada tostada en el último momento. Blaise casi se cae de la silla cuando vioa Ginny, que acababa de levantarse y solo llevaba una camiseta de tirantes muyajustada y unas braguitas. El moreno recorrió las largas piernas de lapelirroja hasta sus pies descalzos y se abalanzó sobre Theo para taparle losojos.

-¿pero qué crees que haces? ¿Quieres ir a ponerte algo? - leregaño el chico, que se vería colorado si no fuera por su piel morena.

-Blaise ¿quieres soltarme? - se quejaba Theo con las manosde su amigo en los ojos.

-¿Qué tiene de malo lo que llevo? - preguntó realmenteinocente la pelirroja.

-pues
- Blaise también apartó la vista - que llevas laslargas puestas

-¿Qué llevo qué? ¿Qué dice? - preguntó mirando a sus amigas.

-creo que se refiere a
- Hermione señaló sus propios pechosy fue cuando ginny miró los suyos, tapándose al instante avergonzada.

Ginny fue corriendo a su habitación y regresó poco despuéscon un vestido veraniego, y con sujetador
.

-¿Por qué no comemos en el centro comercial hoy? - propusoHermione mirando a sus amigas - he oído que hoy domingo abren por rebajas

-rebajas
me encanta como suena - dijo Ginny con los ojoscerrados y disfrutando del sol.

-¿podemos ir? - preguntó Theo mirando a Luna - necesitocomprar más ropa muggle.

-claro que si Theo - dijo Luna más efusivamente de lo quedebería, haciendo que los demás rieran

-¿estáis seguros que queréis venir? No sabéis como es uncentro comercial en rebajas
- les advirtió Hermione.

-es horrible, todo lleno de muggles que se empujan unos aotros, un calor insoportable, mujeres que te quitan la ropa de las manos,carteristas y mucho mucho agobio.

-no te preocupes princesa, yo te protegeré - dijo Blaiseriendo - voy a vestirme y a avisar aDraco.

-no es necesario que él venga - dijo Hermione rápidamente -quiero decir
- intentó arreglar cuando todos la miraron - si está durmiendo nohay por qué despertarle, seguro que se aburrirá.

-le avisaré igualmente - dijo Blaise antes de desaparecer.

-genial, voy a vestirme - dijo Hermione dirigiéndose a sucuarto de mala gana.

-Theo ¿quieres que te ayude a elegir tu ropa? - le preguntóla rubia cogiéndole de ambas manos al chico.

-claro que si
Luna.

-oh
que tierno, se llaman por sus nombre de pila, me estásubiendo el azúcar
- dijo Ginny sonriendo - de todas formas, creo que yosupervisaré esa ropa. - sentenció.

Media hora después caminaban dando un paseo hacia el centrocomercial. Draco también les había acompañado al final. Caminaba al lado deBlaise luchando consigo mismo decidiendo si mirar o no a la castaña, pues siella le pillaba mirándola, podría hacerse ideas equivocadas, aunque después dela noche anterior una mirada no empeoraría mucho más las cosas.

 

Disimuladamente posó su vista sobre ella, que se había hechouna coleta alta, despejando toda su cara, y llevaba unos tirantes, unaminifalda y sandalias y bolso color negro. Estaba hablando con Ginny y no lehabía visto mirarla, así que pudo regresar la vista en frente de nuevo mástranquilo.

Al parecer Hermione había decidido ignorar lo ocurrido. Habíasido un juego para el rubio, muy bien, pues estaba harta de ser un juguete deusar y tirar, si Draco Malfoy no quería su amistad no la tendría, nonecesitaban hablar, no necesitaban mirarse y desde luego no necesitaban nada launa del otro. Sus dos amigos habían cambiado realmente. Él seguía siendo elmismo imbécil de siempre.

-porque no vas a hablar un rato con zabini, no deja demirarte - le propuso hermione a Ginny.

-después de lo que ha pasado esta mañana, ni loca.

-no pasa nada Ginny, solo que no estamos acostumbradas a quehayan chicos a nuestro alrededor.

-hermione, yo estoy más que acostumbrada a que hayan chicosa mi alrededor, vivía con siete ¿recuerdas? - la pelirroja miró por encima desu hombro y efectivamente, el moreno estaba mirándola, y ni siquiera se molestoen dejar de hacerlo cuando ella le pilló. Regresó la vista enfrente y sonriópor tener ese poder sobre él. - de todas formas, no querrás que te deje sola,ya que Luna solo tiene ojos para "Theo", porque sí, se llaman por su nombre depila

-bueno, el es un buen chico, y Luna está feliz.

-y si es un buen chico ¿Por qué estaba en Slytherin? -preguntó Ginny desconfiada.

-eso mismo me preguntaba yo, y me lo contó esta mañana. Alparecer el sombrero quería llevarlo a ravenclaw, pero pidió que le pusieran enSlytherin, ya que si no su padre le mataría - le contó Hermione.

-vaya, ¿crees que si hubiera ido a ravenclaw, él y Luna sehabrían encontrado antes? - preguntó la pequeña de los Weasley.

-no lo sé, puede que sí
- Hermione recordó lo que habíadicho su amiga hace un rato - entonces
¿crees que zabini y Malfoy no sonbuenos chicos? Ellos eran Slytherins de verdad

-por supuesto que no son buenos chicos, por eso me asusta loque empiezo a ver en Zabini, sé que me haría daño, y no puedo volver a pasarpor lo mismo
no quiero arriesgarme.

-lo sé
pero sabes, si vivimos con el eterno miedo a que noshagan daño de nuevo, estaremos siempre solas.

Llegaron al centro comercial, y como esperaban, estabaabarrotado de gente.

-vale ¿Dónde queréis comer? Pizzería, hamburguesería
-preguntó la castaña.

-pero
¿ya vamos a comer? Acabo de desayunar
- dijo Blaise.

-no, pero con la gente que hay estoy segura que acabaremosseparándonos, así que lo mejor será que quedemos a la hora de comer en algúnlugar. - le explicó Hermione.

-yo voto por hamburguesería, estoy harto de comer pizzas precongeladas - dijo Draco, y sus dos amigos lo apoyaron.

-muy bien, en esa hamburguesería - dijo Ginny señalándola -a las dos de la tarde ¿ok? Hermione, vamos a ver si esta rebajada esa camiseta
- la pelirroja cogió la mano de su amiga y se alejó entre el gentío. ProntoBlaise cogió a su rubio amigo por el cuello de la camisa y las siguió.

 

-oye suéltame, creí que no querías saber nada de la Weasley- dijo Draco arreglándose el cuello de su camisa.

-bueno
¿Qué problema hay? - dijo el otro intentando noperder de vista a las chicas - quiero decir, aunque a mi madre no le haríagracia, ella siempre pidió que fuera una sangre limpia, y los Weasley lo son.

-entonces ¿vas enserio?

-¿enserio? Bueno, no es para tanto
- dijo el moreno algoavergonzado ante su amigo.

-vamos Blaise, me estás hablando del consentimiento de tuspadres, no se piensa en esas cosas con un simple ligue.

-bueno, puedo que no sea un simple ligue
ni siquiera es unligue todavía, a decir verdad esto es una mierda ¿Dónde está? - la localizódentro de una tienda mirando unas camisetas.

-¿y si no fuera sangre pura? - el rubio lo dijo sin pensar -quiero decir ¿lo dejarías de intentar?

-no creo que pudiera hacer eso, es difícil de explicar¿sabes? - el moreno miraba sonreír a la pelirroja mientras cogía ropa y semiraba en espejos - si ella no fuera sangre limpia, la raptaría, me la llevaríalejos donde nadie pudiera opinar. Además, creo que soy mayorcito para elegir aquien yo quiera, no me importa lo que pueda pensar mi familia, estoy harto deellos. ¿Quién es ese que habla con ella? - ginny había preguntado a undependiente donde estaban los probadores, pero el moreno ya había salido haciaallí, dejando solo al rubio. Solo con sus pensamientos.

Miró a su alrededor, ya no veía ni a Blaise ni a ninguna delas otras dos. Decidió caminar solo.

Blaise esperaba fuera del probador a que saliera Ginny, notuvo que esperar mucho, pronto salió, dejando a la dependienta una montaña deropa y quedándose solo con dos camisetas.

-¿Qué haces aquí? ¿y Hermione?

-no lo sé, me perdí y te vi entrar a este sitio, así quedecidí esperarte en lugar de vagar solo por ahí. - mintió.

-genial - suspiró Ginny - bueno pues entonces, ayúdame aelegir una de estas dos camisetas, no se cual quedarme, las dos me encantan

-¿y porque no te quedas las dos?

-porque no puedo permitirme dos caprichos, solo uno. - dijoGinny pensando en que todavía no había recibido la paga de ese mes y que lo quetenía solo le llegaba para una de las dos, pues todavía tenía que pagar lacomida.

-bueno, pues yo te las pagaré - le propuso Blaise.

-¿Qué? Por supuesto que no. Soy una chica independiente,tengo mi propio trabajo y se cuales son mis límites, no necesito ir mendigando porquealguien me pague la ropa ¿Qué te has creído?

-está bien, está bien, vale.

-si quieres - añadió la pelirroja arrojándole una de lascamisetas - cómprala para ti, y si al llegar a casa no te queda bien, entoncespuedes regalársela a alguien, a algún vecino por ejemplo.

Blaise sonrió ysiguió a la chica hasta la cola para pagar, a esa inteligente y manipuladorachica que le hacía sentirse tan extraño ¿Quién sabe porque el amor nos hacesentirnos así de felices y atolondrados?

Draco llevaba un rato paseando solo, absorto en suspensamientos, hasta que divisó a la chica que estaba ocupando todos ellos. Estabasentada en una tienda probándose unos zapatos. Se quedó observándola, teníabuen gusto, eran unos zapatos muy bonitos de tacón, seguramente se los probaríapor simple curiosidad, ya que por muy rebajados que estuvieran esos zapatos noestarían a su alcance.

 

Un hombre se sentó al lado de la chica tapándole la vista,así que el rubio se movió un poco para seguir viéndola, pero lo que vio no legustó nada, el hombre comenzaba a meter la mano disimuladamente en el bolso deHermione, que descansaba junto a esta. Sacó una cartera y se levantó deprisa,pero el rubio lo fue más.

Hermione miraba encantada los zapatos que se estaba probandocuando escucho un golpe y vio a Draco Malfoy acorralar a un hombre al que cogíadel cuello contra el escaparate de la tienda, luego la señaló a ella. Hermionese quitó rápidamente los zapatos y se puso sus sandalias.

-creo que tienes algo que le pertenece a esa señorita - dijoel rubio al hombre que empezaba a ponerse morado por la falta de oxigeno,señalando a la castaña - ¿no es así?

El hombre asintió trabajosamente, ya que era incapaz derespirar, mucho menos de hablar, le entregó la cartera y cuando el rubio latuvo en sus manos le soltó.

-Malfoy que estás haciendo - gritó Hermione llegando allugar.

-ahora lárgate de aquí y reza porque no te vuelva a ver.

El hombre salió corriendo. Hermione miró a su alrededor,todo el mundo les miraba, así que cogió al chico del brazo y lo arrastró fuerade la tienda.

-¿puedo saber a que ha venido eso? - preguntó hermionemientras caminaban lejos de allí.

-no puedes ser tan despistada Granger, tienes que tenercuidado de tus cosas - dijo el rubio enseñándole su monedero.

Hermione abrió su bolso y registro dentro.

-¿ese hombre me ha robado?

-exacto ¿Qué tal otro juego para recuperarlo? - Vio como aHermione le cambiaba la cara, se ponía furiosa y, en lugar de gritarle, se diola vuelta y se alejó de allí - eh! Espera, vale, vale, solo era una broma -dijo el rubio alcanzándola - toma. - Ella lo cogió, lo metió a su bolso y seabrazó a este - ¿no vas a darme ni siquiera las gracias? - preguntó caminando asu ritmo.

-gracias - dijo enfadada, pero se paró un momento - ¿y tú note vas a disculpar? - después continuó caminando.

El rubio paraba y caminaba según lo hacía ella.

-¿Por qué tendría que disculparme? - preguntó él.

-por lo de anoche.

-no creo que deba disculparme por besar a una chica bonita
- dijo el rubio sin más, haciendo parar de nuevo a Hermione, que se le quedómirando, para luego continuar andando.

Hermione se paró dos veces más, enfrentando al rubio,parecía que quería gritarle, pero en lugar de eso, volvía a caminar, hasta quellegaron a la hamburguesería. Esperaron un rato de pie hasta que una de lasmesas se quedó libre y se sentaron, en silencio, hasta que empezaron a llegarlos demás y pudieron comer.

Los chicos insistieron en pagar, alegando que erancaballeros, por lo que Ginny insistió en gastarse el dinero que se habíaahorrado en una preciosa falda que había visto y no se había podido comprar.Todos la acompañaron a comprarla y después regresaron a casa, a esperar unanueva semana de trabajo.

A la mañana siguiente, temprano

Blaise salió pronto de casa esa mañana, antes de ir atrabajar.

-¿A dónde vas? - le preguntó Theo.

-enseguida vuelvo.

Salió al rellano, lo cruzó y llamó a la puerta de enfrente.Le abrió la puerta Hermione, todavía en pijama, aunque no era un pijama tanllamativo como el de su pelirroja.

 

-buenos días - le dijo de buen humor - ¿está Weasley?

Hermione asintió y llamó a su amiga, que apareció ya vestidapero con el pelo mojado.

-hola Zabini - dijo ella de buen humor.

-verás, me probé esto ahora mismo, quería ponérmelo para ira trabajar ¿sabes? Pero resulta que no cogí mi talla y ahora no me sirve - lasonrisa de Ginny se iba ensanchando conforme el chico hablaba - así que hepensado que posiblemente era tu talla.

-mm
puede ser, lo comprobare de todas formas - se acercó aél y le dio un beso en la mejilla como agradecimiento - gracias vecino - dijoantes de cerrar la puerta.

Blaise regresó a su casa más feliz que una perdiz.

Y un poquito más dedramione para el siguiente capítulo

Muchos besos y hastael siguiente capi.

Aquí un poquito másde dramione, y dedicado para:

ITZIARITZIARITZIAR

NinaBattaglini

astoryamalfoy

analu

estoyen wonderland

desi_crepusculo_love

vanessauchihauzumaki

Mechitas22

lunalovegood14

y mil gracias a:

luna_azul

Hermii_Malfoy

carla_melina

ANGEL_CARIE

Os dejo con el capi:

Era miercoles, y esa semana era la última de trabajo antesde las vacaciones de verano.

Luna y Theo se habían estado viendo por las tardes, hablabanen el rellano antes de entrar en casa, merendaban juntos o salían a dar unpaseo. A todos les parecía una pareja extraña, pero las cosas entre ellosfluían fácilmente. Cuando ellos estaban juntos, parecía que para el restotambién les era más fácil estar en el mismo lugar.

Esa tarde, todos disfrutaban del sol en la terraza de laschicas, Luna había invitado a los chicos a merendar, pero había alguien que nohabía aceptado la invitación. Draco Malfoy no se había dejado ver desde el díadel centro comercial. Hermione solo lo había visto cuando iban al trabajo porlas mañanas y alguna tarde desde su casa cuando la puerta estaba abierta odesde el balcón.

No sabía a qué se debía esto, aunque le daba igual lo quehiciera ese rubio, pues solo la ponía nerviosa. Lo que en realidad le molestabaera que hiciera y dijera unas cosas y luego actuara como le diera la gana¿acaso le gustaba ponerla nerviosa? ¿Serimpredecible? Hermione ya no sabía cómo tratarle, tan pronto le gritaba, comole besaba o le defendía, para después desaparecer. Le estaba resultando muchomás fácil con Blaise y Theo, sobre todo con el último.

Estaban a mediados de julio y Hermione y Ginny habían pedidolas vacaciones al mismo tiempo. Luna solo había tenido que pedirle permiso a supadre, por lo que les quedaba por delante un largo mes para disfrutar del solde verano.

-Ginny, Hermione - las llamó Luna esa noche - tengo unapropuesta que haceros para las vacaciones.

-¿de qué se trata? - preguntó Ginny desde el sofá haciendozapping con el mando.

-pues es que Theo nos ha invitado a pasar una semana en unacasa que tiene en la playa, y la verdad es que me gustaría que fuéramos.

 

-¡no! - dijo de pronto Hermione.

-¿Por qué no? - preguntó la pelirroja.

-pues
- se intentó excusar la castaña, pues la verdaderarazón era que tenía miedo de estar cerca del rubio y sabía que iba incluido enlas vacaciones - no creo que sea muy sensato meternos en una casa en Merlínsabe donde con esos tres, podría ser peligroso

-¿me estás diciendo que crees que Theo es peligroso? -preguntó sorprendida la rubia.

-hermione, llevamos más de un mes y medio prácticamenteconviviendo con esos tres, creo que si quisieran hacernos algo, ya lo habríanhecho
- dijo Ginny con lógica. - además a mí me gusta la idea, seguro queestamos hablando de un gran palacio en una playa paradisíaca - fantaseó lapelirroja.

-bien, entonces podéis ir sin mí, yo ya había hecho planesde todas formas.

-¿a si? ¿y qué planesson esos? - volvió a atacar Ginny, nada dispuesta a rendirse.

-pues tengo que ver a mis padres
- hasta a ella misma lesonó a escusa barata.

-vamos, si ves a tus padres prácticamente todas las semanas,y pasaste con ellos las navidades y las pascuas ya que te niegas a pasar por lamadriguera (por cierto, mi madre está furiosa contigo), yo creo que tusqueridos dentistas ya están un poquito hartos de ti
- la pequeña de losWeasley había desmontado su excusa en un momento.

-hermione - habló esta vez Luna - sabes que no iremos si tuno vienes también

Eso acabó de derrumbar a Hermione.

-bueno
iré - dijo sin más, provocando la emoción de lasotras dos, que la abrazaron.

-el viernes acabamos en el ministerio ¿Cuándo nos iremos? -preguntó Ginny.

-Theo propuso ir de Lunes a domingo. - le contestó Lunatodavía con la sonrisa en la boca.

-bien, entonces creo que pasaré el fin de semana en lamadriguera para recoger algunas cosas y ver a mis padres para que no molestenesta semana.

-¿y qué dirán tus padres sobre que te vayas de vacacionescon unos Slytherin? - atacó Hermione viendo una pequeña esperanza.

-obviamente no voy a contárselo, no soy idiota, solo diréque nosotras nos vamos de vacaciones a la playa.

-¿les vas a mentir?

-no miento - replicó la pelirroja - omito información, elresto es verdad. - dijo tranquilamente.

La castaña solo apretó los labios.

Ese viernes, a la hora del almuerzo en el ministerio, seunieron a las chicas Blaise y Theo. Nunca lo habían hecho, pero no lessorprendió.

-Luna me ha dicho que sí que vendréis a la playa. - dijoTheo - me alegro.

-será genial - dijo Blaise mirando fijamente a Ginny en unade sus "técnicas de seducción".

-¿Por qué me miras de esa forma? - preguntó Ginny cortante -das miedo

El moreno, desconcertado, abrió un par de veces la boca,pero acabó por no decir nada, haciendo reír a los demás.

-no nos encontraremos con ninguna sorpresita tipo parkinson¿verdad? - preguntó Hermione.

-desde que acabó la guerra que no nos relacionamos con nadiedel colegio, y menos de Slyhterin. Es complicado
- explicó Theo.

-¿tampoco Draco? - preguntó Hermione sin querer y rezó porsonar casual en la pregunta.

-aunque no lo creáis, pansy nunca fue nada para Draco - dijoBlaise.

-ninguna chica fue nunca nada para Malfoy - corrigió lacastaña, y los otros dos callaron, pues era cierto.

 

-el caso es que estaremos nosotros solos - dijo Blaisemirando a Ginny de nuevo seductoramente.

-en serio, deja de mirarme así - se quejó esta.

-¿Por qué eres tan cruel conmigo? - dijo él - solo intentoseducirte

-no me digas que eso te funciona
- replicó ella.

-pues sí, o al menos antes funcionaba

-creo que es hora de que renueves tus técnicas Don Juan -dijo Ginny pellizcándole el moflete como a un niño pequeño, haciendo sonreír alotro.

-muy bien, pensaré sobre ello durante mi viaje a Serbia.

-¿Serbia? ¿Es que no vienes a la playa? - preguntó Ginny.

-¿te apenaría que yo no fuera a la playa con vosotros? -pregunto el chico sonriendo sinceramente al ver la preocupación de la chica.

-¡claro que no! - dijo ella haciéndose la dura. El sonrió denuevo antes de contestar.

Theo no podía dejar de mirar a su amigo, nunca habíasonreído de esa forma, era una sonrisa
tierna, cuando su sonrisa solía serpícara y burlona.

-tengo un pequeño viaje de negocios, regresaré el domingopor la tarde ¿me echarás de menos?

-ni un poquito - contestó Ginny orgullosa.

El chico no dijo nada, solo se acercó a ella y le dio unbeso de despedida en la comisura de los labios, la chica iba a protestar, perono lo hizo cuando, sorprendiendo a todos, se acercó también a hermione y sedespidió de ella con un beso en la mejilla, esta vez atinando en el lugarexacto. Hermione se llevó la mano a la cara sorprendida y las dos observaron cómose despedía de su amigo con un choque de manos amistoso. Después desapareció.

Cuando los presentes consiguieron salir del shock,decidieron regresar a sus trabajos.

-creo
que Blaise os ha cogido cariño - dijo el moreno antesde despedirse, él lo hizo con un movimiento de mano.

-nunca pensé que un slytherin pudiera ser tan cariñoso
-dijo Hermione todavía con la mano en su mejilla.

-ya te digo yo, que estos no son los chicos que conocimos enHogwarts

Al día siguiente Ginny se sentía completamente renovada. Sehabía levantado pronto, mucho más pronto incluso de lo que se solía levantarpara ir a trabajar al ministerio. Se había vestido con una camiseta de tirantesy unos pantalones cortos y llevaba unas gafas de sol en el pelo, a modo dediadema y bailaba descalza por su habitación al ritmo de la música que habíapuesto mientras hacía su maleta. Al menos, había tenido el detalle deinsonorizar su habitación. Aunque sirvió de poco cuando chilló a sus amigasdesde el pasillo.

-chicas!! Me voy a la madriguera!! - Hermione apareció porla puerta de su habitación despeinada y medio dormida - rezad por mí para quePotter no esté vagando por allí - dijo guiñándole un ojo a Hermione que laseguía por el pasillo.

La castaña se tiró en el sofá.

-sabes que estará allí
- le dijo mientras la pelirroja separaba en la puerta para coger su bolso.

-lo sé, pero ¿sabes? - dijo Ginny todavía sonriendo - ya nome importa lo más mínimo, hoy estoy feliz y nadie me lo va a arruinar ¡nosvemos el domingo por la noche!

Hermione se tapó la cara con un cojín para que la luz delsol no le molestara y se dispuso a continuar durmiendo, en su cuarto tenía demasiadocalor.

 

Comieron Luna y ella solas. Hermione escuchaba a Lunamientras esta hablaba emocionada de todo lo que Theo le había dicho que iba aenseñarle, de los lugares a los que irían de excursión. La castaña se sentíabien al escucharla, pues veía a su amiga feliz, pero al mismo tiempo sepreguntaba porque ella nunca había sentido esa emoción cuando había estadoenamorada.

-si no te importa - dijo de pronto Luna - esta tardeacompañaré a Theo al ministerio para pedir un traslador para mañana.

-claro que no me importa Luna, yo acabaré de hacer mimaleta.

-gracias Hermione. Como agradecimiento hoy fregaré yo losplatos. - dijo la rubia levantándose con su plato y los vasos de ambas.

-no Luna, es mi turno, yo lo haré - dijo la castañarecogiendo el resto y siguiéndola a la cocina.

-insisto Hermione. - dijo la otra ya arremangándose.

-mira, porque no hacemos una excepción y dejamos que lamagia lo haga esta vez por nosotras
- propuso Hermione, ya que habían acordadono utilizar la magia en casa, ya que la casera solía pasearse por allí cuandoquería, pero hacía mucho tiempo que no lo hacía.

-¡vale! - dijo Luna sonriendo de nuevo, y Hermione sintió envidiade la radiante sonrisa de su amiga.

Mientras, Ginny ya había llegado a la madriguera y en esosmomentos disfrutaba de la agradable y exquisita comida de su madre. Porsupuesto Ron y Harry se encontraban allí pasando las vacaciones, ellos nohabían perdido la tradición.

-Ginny hija, come un poco más, estás muy delgada - insistiósu madre, a lo que la pelirroja no se negó. - Fred y George llegaran enseguida,han querido venir a verte cuando se han enterado de que estabas aquí. (N/A: enesta historia nadie ha muerto y me da igual lo que Rowling diga)

-alguien nos ha llamado - dijeron unas voces al unísonodesde la puerta.

-¡Fred!¡Goerge! - Ginny se levantó de la mesa y se lanzó alos brazos de sus hermanos favoritos - como os he echado de menos

-nosotros también hemos echado de menos a nuestra hermanitapreferida - dijo Fred.

-claro, no tenéis otra - dijo Ginny separándose de ellos yacompañándolos a la mesa.

-bueno, pero tenemos algunos hermanos nenaza - añadió Georgemirando a Ron.

-¿que estas insinuando? - se quejó el aludido, pero no lehicieron caso.

-lo que te convierte en nuestra hermana favorita - siguió elotro.

-y es por eso que te hemos traído un buen surtido deartilugios Weasley, por lo que pueda pasar - dijo Fred - están fuera.

-genial, gracias - sonrió Ginny, cada vez más contenta.

-oye, y ¿porque yo no tengo? - se quejó Ron

-porque tú no eres nuestra hermana favorita ¿no nos estasescuchando? - ginny y los gemelos rieron.

-¡mama! - se quejó el otro.

-chicos
no os metáis con vuestra hermana
digo hermano -dijo la señora Weasley desde la cocina, haciendo reír de nuevo a los treshermanos, mientras que Ron estaba enfadado y Harry no se atrevía a decir nada,pues la relación con los gemelos ya no era tan buena desde que había pasado lode Ginny.

Harry solo podía observar a Ginny, que reía feliz, lo cualle molestaba, pues las otras veces que él había estado delante se habíamostrado callada y cohibida y que ahora riera y lo ignorara le molestaba ymucho. Sabía que no estaba bien que le molestara que la chica que le gustabafuera feliz, pero no podía evitarlo

 

-oye Harry - le susurró Ron a su amigo - estoy pensando enir a ver a Hermione

-¿qué? - los otros se quedaron mirando a los dos chicos, yRon hizo señas para que su amigo lo acompañara arriba. - ¿crees que es buenaidea? - preguntó el moreno una vez solos.

-harry, llevo tres años completamente solo, y creo que conHermione todavía tengo posibilidades. Creo que lo está esperando.

-yo también creía que Ginny lo esperaba

-pero tú no lo hiciste de la forma correcta, hay queregalarles algo antes, como un ramo de flores
con las chicas es fácil si sabeshacerlo
- el pelirrojo se mostraba seguro de sí mismo, así que su amigo nohizo nada por detenerle.

Por lo que dos horas después, estaba listo, con un ramo deflores de su jardín, para presentarse a la hora de la merienda, cuando Hermioneya estaba sola. Esto Ron no lo sabía, pero de haber estado Luna habría sidofácil deshacerse de ella.

Hermione vagaba sola por la casa sin saber qué hacer, yahabía acabado de hacer su maleta y buscaba algo bueno en la tele, pero se diopor vencida tras otro programa del corazón. Se acercó al balcón y lo cerró,pues el calor que entraba a esas horas era insoportable, era más tarde cuandouna fresca brisa entraba por ahí.

Iba a volver a repasar el contenido de su maleta por si sele olvidaba algo, cuando alguien llamó a la puerta. ¿Podría ser Draco? Theo lehabía dicho que también estaba solo, por si quería pasar a su casa, peroHermione lo había descartado rápidamente. Pero el personaje que había tras lapuerta cuando la abrió era mucho peor.

Ron Weasley sonreía desde la puerta con un ramo de flores enla mano, y la castaña sabía lo que eso significaba.

-¿puedo pasar? - preguntó el pelirrojo ofreciéndole el ramo.

-cla
claro - dijo Hermione aceptando el ramo y forzando unasonrisa, lo que hizo que el chico se sintiera más seguro. - gracias
las pondréen agua - y se fue a la cocina a buscar un jarrón mientras su compañero tomabaasiento. - ¿quieres tomar algo?

-un poco de agua por favor - pidió Ron.

Hermione sacó una jarra con dos vasos, intentando perdertodo el tiempo del mundo y rezando por qué Luna volviera pronto.

-aquí tienes - dijo pasándole un vaso a Ron y sentándose enel mismo sofá pero lo más alejada posible - ¿Qué se te ofrece? - preguntó ellaintentando ser amable.

-hermione, creo que seré directo, hace años me dijiste quenecesitabas tiempo para pensar sobre nosotros, pienso que ya has tenido tiemposuficiente ¿no crees?

-ah
bueno yo

-Hermione - dijo él acercándose más a ella y cogiéndole unamano - si decides volver conmigo todo va a estar bien, te voy a querer, te voya cuidar y te voy a respetar, tú eres todo lo que quiero

-Ron eso es muy bonito, pero

-no me digas pero
por favor - le rogó el pelirrojo.

-necesito pensarlo

-hermione, llevas años pensándolo - se quejó él.

-quince minutos, lo prometo - dijo ella soltándolo ylevantándose del sofá - necesito reflexionar un poco, esto me ha pillado porsorpresa - hermione lo único que quería era salir de allí para pensar conclaridad un poco, con él delante no podía pensar - mira tu quédate aquí, creoque voy a dar un paseo - cogió las llaves de la mesita de al lado de la puertay salió de la casa sin esperar respuesta, pero no llegó muy lejos, bajó seisescalones y se sentó en el quinto, apoyando la espalda contra la pared delrellano.

 

Al fin y al cabo, una vez había querido a Ron ¿no? Y todoscometemos errores ¿Por qué no darle una segunda oportunidad? Recordó la sonrisade Luna cuando hablaba de Theo y se preguntó si ella llegaría a ser tan felizsi aceptaba a Ron.

En ese momento Draco Malfoy salía de su casa con una bolsade basura, iba a llamar al ascensor, pero vio a alguien sentada en lasescaleras. Dejó la bolsa en el suelo, bajo unos cuantos escalones y se sentójunto a Hermione.

Hermione se sobresalto al ver a alguien a su lado, puesestaba tan absorta en sus pensamientos que no lo había oído llegar.

-¿Qué haces aquí? - preguntó la castaña al chico, que sehabía puesto en la misma posición que ella pero al contrario.

-nada - dijo él - ¿y tú? ¿Qué haces?

-nada - dijo ella también regresando su vista al suelo.

-genial, entonces no te importará que hagamos "nada" juntos
- Draco esperaba que la chica le dijera que se largara, pero esta no hablaba yse veía demasiado sería para molestarla, no sería divertido. - lo que noentiendo es que teniendo tu casa vacía a unos cuantos pasos no hagas "nada" enella

-bueno
- dijo Hermione levantando un poco la vista - es queno está vacía precisamente.

-oh, creí que Weasley no estaba

-si te refieres a Ginny Weasley, no, no está, se trata deotro Weasley

-oh
ya entiendo - dijo Draco dejando de apoyarse en lapared y echando el cuerpo hacia adelante para poder ver la cara gacha deHermione - la comadreja esta aquí

-Ron esta aquí - le rectificó - y quiere que vuelva con él - no sabía por quéle contaba eso precisamente a él, pues sabía que ahora vendrían las risas y lasburlas, pero estas no llegaron.

-dile que no y que se largue - dijo simplemente el rubio,furioso de repente.

-es que
no se qué hacer, me dijo que me quería y que iba acuidarme

-vaya, tiene mérito que seas la mejor bruja de nuestrageneración pero que no sepas cuidarte
Granger necesita una niñera
tranquila,no se lo diré a nadie - este comentario arrancó una pequeña sonrisa de la bocade Hermione, que hizo sonreír también al rubio.

-no es eso - dijo borrando la débil sonrisa - es solo queposiblemente sea mi última oportunidad de no estar sola. Desde que acabóhogwarts y entré a trabajar en el ministerio ningún chico se ha acercado a mí,y cuando he salido alguna noche con las chicas, los hombres han salido huyendocuando no he querido entrar en sus camas

-bueno, eso tiene fácil explicación, los chicos que salenpor la noche son todos unos degenerados y van a lo que van, te lo digo yo, y elresto de hombres
bueno, una mujer triunfadora impone bastante, y tu lo eres

Hermione miró por fin a Draco a los ojos. Nunca los habíavisto tan de cerca, solo aquella noche en la que se besaron y su extraño colorde acero la cautivó.

-¿crees
que soy una mujer triunfadora?

-no lo creo Granger, lo eres, de eso no hay duda. Solo otrostriunfadores, como yo, podemos acercarnos a chicas como tú. - dijo sin más,haciendo que la castaña volviera a sonreír.

 

-bueno, pues como hombres triunfadores como tu - dijo ellasiguiéndole la broma - no van a acercarse a mí, tendré que elegir entrequedarme sola para siempre, o aceptar a Ron.

-si así lo crees

-creo
que voy a volver ya. - dijo ella ensombreciendo lamirada de nuevo. Draco se fijo en que le temblaban las manos mientras selevantaban - gracias por la charla.

Draco también se levanto y subieron los pocos escalones querestaban hasta su piso. Hermione abrió la puerta y entró, pero Draco, con un ágilmovimiento de varita impidió que la puerta se cerrara tras ella. Se acercósigilosamente.

-¿ya lo has decidido? - preguntó una voz masculina en elinterior - ¿entonces?

-bueno
creo que podemos
- Hermione se calló un momento yDraco apretó los puños tras la puerta, la muy idiota iba a decirle que si, nohabía más, tenía que intervenir.

Draco abrió la puerta, haciendo que los presentes le miraransobresaltados. Se puso junto a Hermione y cogiendo la cabeza de esta le besó enla sien.

-¿Qué pasa, preciosa? - le dijo disfrutando de cómo los ojosde la comadreja se abrían como platos al ver la escena - ¿Qué quiere este? -dijo jugando con su pelo.

Hermione se había quedado sin habla.

-Hermione - dijo Ron - que demonios es esto ¿vosotros estáis
?

-¿es que no tienes ojos en la cara comadreja? - dijo Draco colocándosedetrás de la chica y rodeándole la cintura. Hermione seguía sin moverse.

-esto es
tú no sabes lo que estás haciendo Hermione - dijoel pelirrojo saliendo furioso por la puerta.

-y no vuelvas - dijo Draco asomando la cabeza por la puertaantes de cerrarla.

-¿Qué has hecho? - dijo la castaña recuperando el habla,pero todavía estática.

Draco caminó hasta ella y le cogió la cara para que lemirara a los ojos.

-tus ojos pedían a gritos que hiciera esto. - ella no dijonada y sus ojos vagaron hasta los labios del chico, recordando un día, hacetiempo, en la medianoche, luego regresaron a los ojos acero del rubio - aligual que ahora me están pidiendo que haga esto

Hermione notó la caricia de los dedos de Draco en su cara yobservó cómo sus labios se acercaban, lo único que consiguió hacer fue cerrarlos ojos esperando a que llegaran, pero durante esa espera, el ruido de unasllaves abriendo la puerta sobresaltaron a ambos, que se alejaron rápidamente eluno del otro.

Luna y Theo entraron y se los quedaron mirando, así queHermione por fin consiguió reaccionar.

-¡azúcar! - dijo de repente - Draco ha venido a pedir unpoco de azúcar - Hermione camino hasta la cocina y sacó un paquete de azúcar -aquí tienes - dijo tendiéndosela.

-gra
gracias. - dijo él otro, ahora era su turno para estardesconcertado.

-bien, no es nada - dijo la castaña empujando a los doschicos hacia la puerta - nos vemos mañana
- y cerró.

Draco y Theo se quedaron un momento mirando la puertacerrada y regresaron a su piso. Nada más entrar Theo se acercó a uno de losarmarios de la cocina y sacando algo, se lo lanzó a Draco, que lo cogió con sumano libre. Era otro paquete de azúcar.

-vaya
no lo había visto - dijo Draco dejando los dospaquetes y metiéndose en su cuarto.

Theo se quedó mirando la puerta cerrada de este, pensativo.

hasta la próxima!!

Holaa!! Ya vuelvo conlas vacaciones de nuestros chicos.

 

Y los que acertaronson:

NinaBattaglini

salesia

astoryamalfoy

y gracias a:

Mechitas22

luna_azul

analu

vanessauchihauzumaki(solo vale una respuesta)

ANGEL_CARIE

Hermii_Malfoy

Esa mañana de domingo, Luna se levantó más temprano que decostumbre, no se molestó en ponerse los zapatos ni en vestirse, y en lugar desalir al salón o al balcón donde ella solía desayunar, se metió en lahabitación de Hermione y se subió a su cama.

-hermione
- susurró - Hermione - repitió un poco más fuertedesde su espalda.

-mmm - dijo la castaña abriendo los ojos - ah! Luna, quesusto, por Merlín.

-lo siento
pero es que, no me siento bien

-¿qué te pasa Luna? - le preguntó la otra incorporándose - ¿estásenferma?

-no es eso - dijo la rubia descartándolo - me refiero a queno me siento bien respecto a ti, siento que te estoy obligando a hacer un viajeque tú no quieres hacer
y no es justo. Si prefieres que nos quedemos loentenderé.

-luna
- Hermione sonrió a su amiga - no te preocupes, alprincipio no quería ir, tenía un poco de miedo, pero ahora sí que quiero ir.Esos tres son buenos chicos.

Luna sonrió de nuevo.

-me alegro que te hayas dado cuenta. No son los mismos delcolegio

-sabes - dijo Hermione pensativa - es la segunda vez que medicen eso.

Las dos chicas rieron.

-todavía no me has dicho donde esta esa casa de Theo - ledijo Hermione a Luna.

-oh bueno, su casa está en las islas del cisne, están cercade Honduras, en el mar Caribe. A decir verdad, una de las islas es de Theo
-dijo Luna algo cohibida.

-¿que una de las islas cisne es de Theo? Pero dicen que esasislas son el último refugio natural del Caribe, hay unos arrecifes magníficos,con más de 32 variedades de cangrejos. - dijo Hermione emocionada.

-vaya, no sabía que te interesaban los cangrejos - dijo Lunaarrugando la nariz.

-no es eso Luna - dijo Hermione riendo - solo que es
magnífico.

-dice que la isla tiene unos dos kilómetros, no es muygrande, y podemos recorrerla sin problema, aunque siempre con la varita en lamano, pues nunca se sabe con qué clase de fauna podemos encontrarnos - explicoLuna recordando todo lo que Theo le había dicho.

-ves, ahora tengo muchas más ganas de ir.

-me alegro mucho.

Decidieron volver a acostarse, ahora que luna ya no teníacargo de conciencia quería dormir un poco más, además, estaban de vacaciones.

Se hacía la hora de la cena cuando Ginny apareció por lapuerta con un montón de bolsas de comida de su madre.

-vaya, cuanta comida, que buena pinta - dijo Hermionemirando en el interior de las bolsas - tendremos que congelar algunas cosas.

-no creo que sea necesario, me encontré con Malfoy en elascensor y me preguntó si lo que olía tan bien era el interior de mis bolsas,los tendremos aquí en tres, dos, unos
- el timbre de la puerta sonó. - habráque compartir ¿no? - dijo antes de abrir.

-bueno, todo sea por las islas del cisne. - susurróHermione.

 

-hemos oído que por aquí hay comida sana - dijo Theo - y nospreguntábamos si

-anda pasad - dijo Ginny.

-podemos comer fuera, ahora se está bien - propuso Lunaañadiendo alguna sillas cuando los demás asintieron.

-¿me has echado de menos princesa? - preguntó Blaise a Ginnysiguiéndola hasta la cocina, mientras los demás organizaban la mesa.

-claro que no - dijo Ginny sonriendo - ¿y tu a mi zabini?

-yo si, por eso te traje un regalo.

Ginny dejó lo que estaba haciendo para enfrentar al chico.

-¿Qué me has traído? - le gustaban mucho los regalos.

-¿de verdad quieres que te lo de? - la pelirroja asintió -entonces, cierra los ojos.

La chica le miró desconfiada, pero cerró los ojos, y a Blaisele faltó tiempo para acercarse a ella y robar un beso de sus labios. Ginnyabrió rápidamente los ojos, pero Balise ya estaba en el salón riendo.

-oye, eso es robado - le gritó Ginny - ¿esas son tus nuevastécnicas de seducción? - dijo algo enfadada.

-así es, cuando quieras, te devuelvo esto que te he robado -y le guiñó un ojo mientras se unía a los demás en la mesa.

Ginny dejó de fruncir el ceño para dar paso a una sonrisa.Ese chico no tenía remedio, pero la hacía reír, y hacía tanto que no reía así,que nada le importaba más que seguir divirtiéndose ¿y que tenía de malo si eracon Blaise Zabini y sus amigos?

Cuando toda la comida que había traido Ginny de lamadriguera se terminó, todos se quedaron un momento en silencio, comoasimilando lo deliciosa que estaba.

-creo que algún día tendrás que llevarme a casa para quepueda felicitar a la cocinera - dijo Blaise con la mano en el estomago.

-¿acaso querrías meterte en una casa llena de Weasley? -dijo Ginny.

-si quieres que nos casemos, algún día tendrás quepresentármelos princesa

Ginny soltó una carcajada, mientras todos sonreían atentos ala conversación.

-¿y quien dice que vayamos a casarnos?

-¡creí que estaba claro! - exclamó Blaise haciéndose eldolido mientras todos reían de su teatral actuación.

-hasta que no vea un bonito anillo con un gran pedrusco enmi dedo, no hablaremos de boda - dijo Ginny divertida.

-tú no querrías llevar un pedrusco en tu mano, pero tuanillo será mucho más bonito que eso - dijo el moreno todavía sonriendo, perocon la voz seria.

Ginny sintió un agradable cosquilleo en su estómago y nopudo decir nada, solo consiguió sonreír.

-¿a qué hora se conectará el traslador? - preguntó Hermionea Theo.

-a las seis de la mañana - respondió este.

-¡a las seis de la mañana! - gritó Ginny - ¿pero es queestamos locos o qué?

-no había más horas - intentó explicar Luna - mucha gentesale de vacaciones estos días.

-vale, creo que la señoritas quieren irse a dormir - dijoDraco levantándose de la mesa - gracias por la cena.

El rubio echó una rápida mirada a Hermione, justo cuandoella también lo hacía. Genial, toda la noche evitando mirarla y ahora que lo hacíale pillaba. Y es que Draco estaba confuso, pues sentía cosas que nunca habíasentido y siempre le ocurría cuando Hermione estaba cerca. Todavía no habíatenido tiempo de pensar en eso, por eso quería evitarla.

Cuando Ginny cerró la puerta se giró emocionada.

-¡una isla! - Theo les había estado contando cosas durantela cena - ¡una isla para nosotros solos! Nunca pensé que viviría algo así.

 

-es lo que tiene tener amigos multimillonarios - dijo Luna.

-amigos
suena raro ¿verdad? - dijo Hermione - hasta ahorano había pensado en el detalle de que son ricos, sigo sin entender que estánhaciendo aquí

-quizá algún día podamos saberlo, aunque también puede serque simplemente fueron guiados por los glinglipuks - dijo Luna.

-vale! - gritó Ginny - hora de acostarse, Luna necesitadescansar.

Las chicas se fueron a sus habitaciones riendo.

A las cinco de la mañana sonó el despertador y a las cinco ymedia, cuando Luna y Hermione ya estaban duchadas, vestidas y preparadas sedispusieron a sacara a Ginny a rastras de la cama y obligarla a meterse en laducha, gritándole que si no se daba prisa no podría disfrutar de la isla paraella sola. Con este aliciente, Ginny estaba en la puerta a las seis menoscuarto.

Cerraron su puerta con llave y llamaron al timbre de loschicos. Les abrió Blaise.

-pasad - dijo - podéis sentaros, Draco está en la ducha yTheo acabando de vestirse.

En ese momento Draco salió del baño con una toalla en lacintura y el pelo mojado. Hermione intentó apartar la vista, pero no loconsiguió, aunque tampoco lo hicieron sus otras dos amigas.

-buenos días, enseguida estoy listo - dijo el rubioperdiéndose por el pasillo, al tiempo que Theo salía con todas sus cosas.

Cinco minutos después todos estaban listos delante de

-¿un lápiz? - preguntó Ginny.

-si - dijo Theo - y será mejor que todos lo cojamos ya paracuando se active, no quiero que nadie se quede aquí.

Todos tocaron el lápiz, pero era un objeto muy pequeño y lamano de Draco acabó sobre la de Hermione (obviamente su mano no cabía, y sitenía que elegir ponerla encima de la de alguien, no iba a ser sobre la de unode sus amigos precisamente). Al contacto ambos se miraron y de nuevo a Draco leinvadió esa sensación de querer acercarse más, de querer tocarla más.

-agarrad bien las maletas, casi es la hora - advirtió Theo -7, 6, 5, 4, 3, 2, 1

Todo alrededor de ellos comenzó a girar, y cuando volvierona tocar tierra firme algunos cayeron a tierra por el impacto. Hermione iba acaer, pero la mano de Malfoy tiró de ella haciéndola recobrar el equilibrio.Theo ayudó a Luna a levantarse, y Blaise y Ginny se levantaron solos.

A su alrededor solo había vegetación y más vegetación.También un cercano sonido de olas arrastrando la arena los envolvió.

-mmm, me encanta el olor salado del mar - dijo Ginnycerrando los ojos.

-¿Dónde está tu casa Theo? - preguntó Luna

Theo señaló con el dedo por arriba de los árboles, donde laspartes más altas de una gran mansión asomaban. Hermione dejó caer las maletasimpresionada y las otras dos las dejaron caer a posta.

-esto es genial - gritó Ginny antes de salir corriendo,cogiendo de una mano a Luna y de la otra a Hermione - nos adelantaremos,llevadnos las maletas - dijo la pelirroja antes de desaparecer entre lo verde.

-¿eso iba enserio? - dijo Draco mirando las maletas tiradasen la hierba - ¿no tienes elfos?

-los tengo, pero Luna me recomendó que no los dejara salirsi no quería una gran charla de Granger sobre los derechos de los elfos, ysabiendo en lo que trabaja, no quiero comprobar la longitud de esa charla. Losenvié a mi casa de Londres.

 

-genial - se quejó el rubio cogiendo una de las maletas ylos tres se pusieron en marcha.

besitos!! y dejad rr!!

Hola!! Que contentaestoy con tantos reviews, me alegro tanto cada vez que os leo, sois mi alegría,muchas gracias.

Quisiera aclarar unacosa, solo se puede elegir una respuesta en la pregunta, más que nada porque luegono se qué hacer, ya que en verdad acertáis y lo que decis tiene sentido, perono es justo para el resto de personas que solo elije una ¿ok? Si ponéis más deuna respuesta, no podré dedicar el capítulo.

Capítulo dedicado a:

morrigan

astoryamalfoy

Hermii_Malfoy

carla_melina

salesia(jaja, no sabes cómo me divertí con tu mini parte del capítulo, ha estado muybien)

EmmaHermione

NinaBattaglini

Keka27

analu

kaki_harry(bienvenida!!)

luna_azul

desi_crepusculo_love

vanessauchihauzumaki(no importa, no te disculpes, gracias por tu review)

Mil gracias a:

estoyen wonderland

ANGEL_CARIE

Las tres brujas estaban frente a la puerta cerrada deljardín de una gran mansión. A un lado de esta, por donde habían venido, todoera vegetación, pero justo al otro lado podían ver el mar cristalino y unaplaya de arena blanca.

-es preciosa - dijo Luna a los chicos que ya aparecían conlas maletas.

-no es nada del otro mundo - dijo Theo modesto.

-hablaras de vuestro mundo, porque en el nuestro esto noexiste - dijo Hermione.

-bueno, entonces es toda vuestra, podéis ir donde queráis -con un movimiento de varita del chico, la puerta quedó abierta.

-¿podéis coger ya vuestras maletas? - dijo Draco algomalhumorado. No estaba acostumbrado a ayudar a nadie, y menos si era por purocapricho.

-mirad que piscina hay allí chicas ¡tiene una cascada! - gritabaGinny llamando a sus amigas, pero cada una estaba demasiado ocupada observandolos distintos lugares y llamándose las unas a las otras para que vieran lo quehabían descubierto.

-esto es muy divertido - dijo Blaise observando a las chicascon una sonrisa divertida en la cara - parecen crías de cuatro años.

-jamás han tenido algo así, sería divertido que a mi pudieraimpresionarme tanto algo como esto, pero veo lo mismo desde que nací

Draco no decía nada, pero veía a Hermione correr de un lugara otro, tirándose en la hierba para poder ver algo que Luna le señalaba.

-¡Luna! - Se quejó la castaña desde el suelo - ya estamoscon esas
¡ahí no hay torposoplos!

-si los hay, y ahora están en tu cabeza. - dijo Luna mirandoen algún lugar arriba de su cabeza.

-basta, ¡cállate! - dijo moviendo los brazos sobre sucabeza.

Draco esta vez no pudo evitar reír, contagiando a susamigos.

-¡hermione! ¡Luna! - las llamó Ginny - tenéis que ver elinterior ¡es impresionante!

Después de una hora con las chicas recorriendo la mansión,los ex slytherin acabaron hartos de tanto chillido de emoción y tantoscorreteos de un lugar a otro.

-último aviso - gritó Blaise - si en diez minutos no habéiselegido habitación, se os asignará una cualquiera.

 

-¡no! - se escucharon tres voces desde distintos pisos -enseguida acabamos - dijo Luna.

-os recomiendo que os instaléis en el primer piso, lasescaleras pueden parecer muy divertidas, pero varias veces al día agotan
- lesavisó draco.

Diez minutos después

-chicas
- gritaba Theo - ¿Qué tal si desayunamos?

-si
luego podréis seguir jugando - dijo Blaise. - Además sino os decidís, algunos de nosotros estamos dispuestos a compartir habitación -dijo riendo.

-por no decir todos
- dijo Theo mirando a Draco, que dejóde reír el comentario de su moreno amigo.

Por fin salieron al jardín a desayunar. Aunque no lohicieron en una mesa como las personas normales.

-¿Por qué tenemos que comer en el suelo como si fuéramosanimales? - se quejaba Draco.

-es mucho más bonito - dijo Luna tumbada en la hierba.

-que pasa malfoy ¿no quieres ensuciar tu bonito trasero? -dijo Hermione intentando devolverle algunas de las que Malfoy le había hecho aella.

-vaya, no sabía que te habías fijado en mi trasero - dijoél, y Hermione se puso roja, no le había salido el juego como ella quería.Ginny decidió salir en su ayuda.

-todas nos hemos fijado en tu trasero, Malfoy - dijo Ginnyriendo.

-oye - se quejó Blaise - ¿quieres ponerme celoso?

-no te preocupes - contestó la pelirroja, que tenía paratodos - de ti nos hemos fijado en algo mucho más interesante

El moreno sonrió con picardía.

-¿podemos ir a ver la playa? - pidió Luna.

-claro Luna, yo te llevaré - dijo Theo

El moreno guió a Luna hasta la puerta y prontodesaparecieron sin darse cuenta de que nadie más les seguía.

-¿es que vosotras no queréis ir a la playa? - les preguntóDraco, que por fin se había decidido a sentarse en la hierba.

-claro que queremos ir - dijo Ginny

-pero no queremos interrumpirles - acabó Hermione la frase,sonriendo mientras veía por donde habían desaparecido.

-bien - dijo Blaise levantándose - pues nosotros nosquedaremos con la piscina ¡corre! - dijo cogiendo a Ginny de la mano ylevantándola - antes de que empecemos a hacer la digestión - y salió corriendoseguido de la pelirroja.

Draco y Hermione observaron cómo se tiraban al agua y reíandesde el interior.

-esos dos también se llevan muy bien - comentó hermione,rompiendo el silencio que pronto se volvería incómodo.

-si
nunca había visto así a Blaise, me arriesgaría a decirque Weasley le gusta de verdad.

-Ginny está más feliz desde hace poco, eso hay quereconocerlo - Hermione miró a Draco, que miraba al suelo arrancando hierbecitasy haciéndolas trocitos. - por cierto, creo que debería agradecerte por lo delotro día. Lo he pensado mucho mejor y definitivamente iba a cometer un error.Aunque no habría hecho falta que dijeras que estábamos saliendo

-un momento - dijo draco levantando la cabeza para mirarla yencontrando la sonrisa de Hermione, él también sonrió antes de continuar -nunca dije que estábamos saliendo, eso no salió de mis labios.

-¿Cómo que no? - Rió la castaña - el preguntó y tu se lodiste a entender.

-no, él preguntó "¿vosotros estáis
?" - dijo el rubioimitando una falsa voz de Ron, bastante chillona, lo que hizo reír de nuevo aHermione - a lo mejor lo que iba a decir era: "¿vosotros estáis siendovecinos?" - dijo volviendo a hacer la vocecilla.

 

-claro que no se refería a eso

-además, lo del azúcar fue una excusa muy mala, Theo se diocuenta de todo.

-no tendría que haberla puesto si tu no hubieras intentadobesarme otra vez

-¿Cómo? Fuiste tú la que me pusiste ojitos, solo me dio penadejarte mal. - dijo Draco todavía sonriendo, y más al ver los colores que se leformaban a su acompañante.

-¿Qué yo te puse ojitos? Por favor, que tontería
- rió ellasarcástica.

-reconoce que soy irresistible incluso para ti, Granger
-dijo el rubio apoyando las manos en el suelo tras su espalda y estirando laspiernas.

-lo que eres en un creído - hermione cogió el agua conhielos que había dejado Luna y se lo tiró a Draco por la cabeza. El rubio gritópor la impresión de los hielos que se le metieron por la camiseta. La castañase arrepintió al momento al ver la cara de Draco. - lo siento
fue un impulso -le habría quedado creíble de no haberlo dicho riendo. Draco comenzaba alevantarse, y Hermione hizo lo mismo rápidamente - creó que iré a ver a Ginny -y salió corriendo.

Draco sonrió y salió corriendo tras ella, pero pronto chocócontra su espalda cuando esta paró de golpe.

-o mejor no iré a ver a Ginny.

Draco siguió la vista de la castaña hasta la piscina, en elinterior de la cual moreno y pelirroja se besaban despreocupadamente.

-vaya - dijo el rubio, pero volvió a sonreír - entonces serámejor que corras hacia otro lado

Hermione se giró y corrió hacia el jardín trasero de lamansión, con Draco tras ella. Paró tras un árbol riendo y respirando condificultad.

-tiempo muerto
- pidió la chica agotada.

-aquí no hay de eso Granger, o es que ahora vas a tocar"mare"

Hermione soltó una carcajada e intentó seguir corriendo,pero no pudo y se dejó caer en el césped, haciendo caer al rubio que le pisabalos talones. Puso los brazos para no hacerle daño al caer sobre ella y los dosacabaron tirados en el césped riendo.

-sabes - dijo Draco colocándose de lado y apoyando su cabezaen su mano y el codo en el suelo. Hermione se puso en la misma posiciónriéndose - nunca antes había hecho esto.

-¿a qué te refieres?

-correr hasta no poder más, reír, tirarme al suelo,ensuciarme
- hermione sonrió de nuevo - ¿Por qué nunca sonríes así? - Preguntóél de pronto.

-¿sonreír? - la castaña dejó de hacerlo ante la pregunta -si que sonrío, siempre lo hago

-no es cierto - dijo el otro - en el colegio sonreías, perodesde que volví a verte de nuevo, esta es la primera vez que te veo sonreír sinceramente.

-bueno, será porque no tengo motivos para hacerlo.

-me alegra ser tu motivo para sonreír. - el rubio sonrió ycontagió a la castaña

-no seas creído, acaso no tuviste bastante con los hielos -entonces recordó lo que habían visto - por cierto ¿viste lo mismo que yo?

-¿a esos dos besándose? Lo vi.

-es extraño
¿no te da la impresión de que sobramos? Merefiero a Nott y Luna y a Ginny y Zabini.

-pero ellos están distintos. Son
¿felices?

-¿Por qué habéis cambiado tanto? - se atrevió a preguntar hermione- quiero decir, ¿alguna vez imaginaste que nosotros podríamos llegar a teneresta conversación? ¿Siquiera a hablar civilizadamente?

 

-muchas cosas han cambiado en nuestras vidas después de laguerra, para empezar nuestros padres están en prisión

-¿y que cambia eso?

-pues que ya no tenemos que seguir ordenes ni aparentar serlo que otros quieren que seamos. Mira. - Draco se incorporó y se fuedesabrochando los botones de la camisa para después quitársela y dejarla a unlado - esta - dijo señalando una cicatriz brillante, que solo podía verse conla luz del sol - fue a los siete años, a mi padre se le fueron de la mano loscruciatus. Estas de aquí - señalo su espalda - son de cuando me negué a matar aDumbledore - me torturó durante más de una hora y cuando Snape lo mató por mi -señaló su pecho - la tortura vino de manos del señor tenebroso, fue durante doshoras, un cruciatus tras otro. Fue horrible.

Hermione se mordió los labios mientras con la mano fuerecorriendo las cicatrices de su pecho, apenas visibles y descubriendo algunasotras que el chico no había nombrado, al parecer no se daba cuenta que lo querecorría con la yema de sus dedos era el pecho desnudo de un hombre.

-deberías ver algunas de las de Theo, su padre era mucho máscruel, ya que Theo sí que lo enfrentaba más seguido. Blaise también tiene, peroen su piel morena se notan mucho menos. - dijo intentando no estremecerse anteel suave contacto de sus dedos.

-¿y qué me dices de estas de aquí? Se ven más que el resto.

-esas me las hizo tu amigo Potter. Un sectusempra. Alparecer fui su conejillo de indias con ese hechizo.

-que cruel fue

-pensándolo así ¿no crees que tu amiga esta mejor conBlaise? - dijo el rubio divertido. Hermione también rió.

-viéndolo así
- la castaña cogió el brazo izquierdo delrubio con sus manos y acarició el antebrazo delicadamente - creí que te habíanmarcado con la marca tenebrosa, me alegra ver que no fue así.

-en realidad
estuve marcado - el chico evito mirar los ojosde Hermione - la marca desapareció sola cuando Voldemort murió. La verdad, fueun alivio - Hermione separó las manos del cuerpo del chico - ¿te he asustado? -le preguntó atreviéndose a mirarla a los ojos.

No
- hermione negó con la cabeza - eras un mortífago, perono querías serlo, solo intentabas seguir con vida. Ahora lo entiendo.

-nunca había hablado de esto con nadie. Me siento más ligeroahora, con menos peso. - dijo él sinceramente.

-me alegra ser tu motivo para desahogarte, te lo debía porser mi motivo para reír de nuevo - dijo la castaña sonriendo. Su acompañantetambién sonrió.

-¿crees que ya habrán acabado de hacerse el boca-boca? -bromeó el chico.

-será mejor que no comentemos nada, sería violento - dijoHermione.

-no sé de qué me hablas - dijo el rubio levantándose yponiéndose la camisa de nuevo - si alguien me viera colocándome la camisa y ati ahí tirada se pensaría lo peor.

-así es - se escuchó una voz tras ellos - estábamos pensandolo peor, pero acabas de quitarle toda la emoción - dijo Blaise.

-os hemos buscado por todas partes - les comunicó Ginny.

Antes, mucho antes

-bien - dijo Blaise levantándose - pues nosotros nosquedaremos con la piscina ¡corre! - dijo cogiendo a Ginny de la mano ylevantándola - antes de que empecemos a hacer la digestión - y salió corriendoseguido de la pelirroja.

 

Cuando el chico llegó a la orilla de la piscina frenó, peroGinny no consiguió hacerlo y empujó al moreno a la piscina, y como este todavíano le había soltado la mano, ella también cayó al agua.

-ahh, que fría - decía Ginny.

-esta helada ¿Por qué me empujas? - se quejó Blaise.

-yo no te he empujado, tú me has arrastrado hasta aquí -para dejarlo claro le salpicó con la mano en la cara.

El chico se la quedó mirando ofendido, pero hizo lo mismo ysalió nadando hacia el centro de la piscina. Ginny no se dio por vencida, nadótras él y cuando le alcanzó le hizo una ahogadilla.

Cuando él fue a devolvérsela, Ginny levantó un dedo y negócon la cabeza.

-no es justo.

-es totalmente justo Zabini, ya que tú me robaste, te lomereces - dijo la pelirroja.

-te dije que podías recuperarlo cuando quisieras - dijoinocentemente el chico.

-pues quizá lo haga - dijo Ginny acercándose al chico hastarodearle el cuello seductoramente. Solo pretendía intimidarle, que se pusieranervioso.

-no creo que lo hicieras. Eres una cobarde - pero el morenoera más listo que eso y sabía que era lo que más molestaba a un griffindor, quele llamarán cobarde.

-¿Qué has dicho? - dijo Ginny con ira.

-cobarde - repitió - cobarde.

-eso lo veremos - dijo la pelirroja antes de atrapar loslabios del moreno entre los suyos. Se esforzó por que fuera uno de sus mejoresbesos, para que el chico no pudiera olvidarlo en mucho tiempo, pero cuando élcolocó una de sus manos en su espalda y la otra entre el pelo, dejó deesforzarse y se dejó llevar, pues lo que sentía era una sensación maravillosa,que le hacía perderse en el espacio y el tiempo, por lo que no supo cuanto ratodespués se separaron.

Se miraron un momento a los ojos antes de que algunohablara.

-menos mal que el agua está helada - dijo Blaise sin ningúntipo de vergüenza. Ginny miró hacia abajo a través del agua, hacia el bañadordel chico.

-creo que iré a tomar el sol un rato.

-si
yo creo que me quedaré en el agua un rato más - anuncióel otro.

-sí, será lo mejor - le apoyó la pelirroja - ¿te importa quehaga topless?

-¿Qué? ¿Aquí? Pero te podrían ver los demás

-solo era una broma
- dijo Ginny riendo y tumbándose en unade las hamacas cercanas.

Un rato después también salió el moreno y se secó con unatoalla.

-¿y Draco y Granger? - preguntó.

-pues ahora que lo dices, no están por aquí, mejor vayamos abuscarlos.

Caminaron un rato por los grandes terrenos de la mansión sinéxito, hasta que escucharon una voces cerca de donde estaban.

-será mejor que no comentemos nada, sería violento - dijoHermione.

-no sé de qué me hablas - dijo el rubio levantándose yponiéndose la camisa de nuevo - si alguien me viera colocándome la camisa y ati ahí tirada se pensaría lo peor.

-así es - se escuchó una voz tras ellos - estábamos pensandolo peor, pero acabas de quitarle toda la emoción - dijo Blaise.

-os hemos buscado por todas partes - les comunicó Ginny.

Pronto aparecieron también Theo y Luna y decidieron hacer lacomida.

Para ello, hicieron turnos de comida.

-os advierto que no es buena idea que ninguno de nosotrosvaya juntos, y pobre de la que le toque cocinar con Draco
- dijo Blaise, llevándoseun golpe de su amigo.

 

-muy bien, no importa, haremos parejas mixtas - dijo Luna.

-o sea que solo vamos a trabajar nosotras
- se quejó Ginny.

Lo echaron a suertes y los grupos fueron: Theo y hermione,Ginny y Blaise y Draco y Luna.

-te has dado cuenta princesa, estamos destinados a estarjuntos

-claro, claro, Zabini. Anda, tira para la cocina, que nostoca hacer la comida.

-nunca has pensado en tener elfos domésticos - le decía elmoreno de camino a la cocina.

-sshhh, baja la voz, ¿es que todavía no has oído lo letalque puede ser la charla de hermione sobre este tema?

-si
algo había oído, aunque no lo entiendo.

-ni falta que hace, toma, ves pelando esto.

-a sus órdenes.

dentro de poco, más!!

Ya estoy aquí con uncapítulo bastante divertido, por lo menos a mi parecer jeje, y voy adedicárselo a:

Hermii_Malfoy

luna_azul

lunalovegood14

desi_crepusculo_love

HermioneK

analu

salesia(guau menudo comentario, que ilusión, gracias)

naty_malfoy

Mechitas22

astoryamalfoy

NinaBattaglini

ANGEL_CARIE

lucyvolturi 1998

vanessauchihauzumaki

Y agradecer mucho sucomentario a:

kaki_harry

miley_vulturi

ScarletMalfoy

..

Esa primera noche, las chicas se decidieron por fin por unade las habitaciones del primer piso, una cada una, pero eso no quitó quedejaran de nuevo solos a los chicos para seguir jugando a las detectives con lacasa de Theo, asegurándose antes de que a este no le molestaba que lo hicieran.

Los magos jugaban a los naipes explosivos cuando unos gritosen los pisos superiores les sobresaltaron. Los tres se levantaron rápidamente ysiguieron los gritos de Hermione, al igual que sus dos amigas, cada una en unpiso diferente.

-venid rápido ¡tenéis que venir! - gritaba la castaña.

Cuando todos se apelotonaron en la puerta de la biblioteca,descubrieron a la castaña dando vueltas sobre sí misma entre las estanterías.

-esto es maravilloso - reía feliz - en mi vida había vistotantos libros juntos. ¿Qué hacéis aquí? - preguntó cuando los vio a todos en lapuerta.

-yo la mato - dijo Ginny, pero Blaise le cogió de lacamiseta y tiró de ella hacia fuera. Luna les siguió riendo.

-Granger, puedes coger todos los libros que quieras, peropor el amor a Merlin, no vuelvas a chillar de esa forma, nos has asustado - ledijo Theo.

-lo siento, no me he dado cuenta - se disculpó la castaña yel moreno se marchó con los demás. Solo Draco se quedó mirándola con unasonrisa burlona. - ¿Qué?

-estas completamente loca - dijo riendo, pero volvió aponerse serio - nos has asustado comelibros.

-no me llames así - se quejó ella.

-¿Por qué no? Si es cierto
- dijo él acercándose - no tepreocupes, yo he leído todos estos libros y muchos más, también soy uncomelibros.

 

-¿tú también tienes biblioteca? - preguntó ella - claro quela tienes
- se contestó ella misma.

-y mucho más grande que esta, ten en cuenta que esta solo esuna casa para las vacaciones. Esto no es nada.

-que no es
a veces olvido lo inmensamente ricos que sois
-dijo Hermione paseando entre los libros - ¿tu casa también es tan grande?

-bueno
en realidad bastante más - dijo el rubio rascándosela cabeza.

-¿más grande? - se asombró ella - ¿sabes? Creo que toda micasa cabría en esta biblioteca, y en las que vivimos ahora podrían caber en lahabitación que he elegido hoy.

-puedo invitarte un día a mi casa, si quieres verla
opodríamos ir a algún otro lugar, si te apetece digo
- al chico le estabacostando ser tan directo como siempre "mierda, le estoy rogando por una cita aGranger, esto es grave
" pensó.

-claro - sonrió ella - me encantaría

Él también sonrió.

-bueno, me voy, supongo que querrás leer algo

-espera - dijo Hermione alcanzándolo en la puerta - no hevenido a leer, he venido a divertirme ¿no?

Y juntos bajaron con los demás.

Al día siguiente, por la mañana, todos paseaban por laplaya.

-es extraño pasear con vosotros, es extraño estar convosotros - dijo Ginny caminando al revés que los demás para hablarles de cara -pero a la vez nunca lo he pasado tan bien con nadie. - dijo sinceramente.

-estoy de acuerdo - dijo repentinamente Draco - no me miréisasí, creo que mudarnos a esa mierda de piso fue una buena decisión.

-si
vosotras sois distintas, sencillas, todo es más fácilsin que nada importe. - continuó Theo.

-¿Qué quieres decir? - preguntó Hermione - claro que haycosas que nos importan.

-me refiero a las apariencias, a que no importe lo quepiensen los demás. Ayer mismo parecíais niñas de cuatro años en una tienda decaramelos y no os importaba que pudiéramos pensar.

-eso es cierto, no nos importa lo más mínimo lo que podáispensar - dijo Ginny sacándoles la lengua.

-blaise y yo nos conocemos desde siempre, nuestras madreseran amigas, pero nunca nos dejaban correr o ensuciarnos. También conocíamos aTheo pero él no venía con nosotros nunca a "jugar" - contó Draco.

-al menos nos dejaban volar en escoba
- dijo Blaise.

Luna miró a Theo, que se encogió de hombros sin darleimportancia.

-pues yo siempre jugaba con mis hermanos en el jardín yacabábamos hasta las orejas de barro - contó Ginny

-eso suena divertido
- dijo Draco.

-cuando quieras lo probamos - le dijo Ginny guiñándole unojo, por lo que Draco se llevó una mirada asesina de Blaise.

-es cierto - dijo Luna - aquí no hay nadie, podemos hacercuanto queramos - la rubia corrió hacia la orilla de la playa y cogiendo algode barro con la mano la lanzó al grupo, atinándole a Hermione en la cara.

-¡serás! - gritó la castaña corriendo hacia Luna.

-vamos - les animó Ginny corriendo con ella, pero los chicosno la siguieron inmediatamente.

-¿imagináis a alguna de las chicas que conocemos haciendoalgo así? - preguntó Theo.

-podrían ensuciarse las uñas - dijo Blaise a modo de burla.

-o peor aún, rompérselas
- rió Draco, pero dejó de hacerlocuando una bola de barró le dio en el pecho salpicándole en la cara. Luna reíadesde la orilla mientras que las otras dos preparaban una gigantesca bola debarro - mmm, creo que habrá que defenderse.

 

Blaise sonrió con ganas y corrió directo hacia las doschicas, pasando por encima de la bola de barro, deshaciéndola con los pies.

-¡oye! Con lo que nos había costado - le gritó Hermione

Cuando Ginny y Hermione levantaron la vista, Draco y Theo yatenían una buena munición de pelotas de barro y Luna corría hacia ellas huyendo. Las tres se giraron para echarse acorrer, pero Blaise ya las esperaba por ese lado.

-bueno
pues a luchar - dijo Ginny.

La primera vez que les lanzaron consiguieron agacharse atiempo para coger un poco de barro, pero pronto las rodearon, y aunque pudierondefenderse, quedó bastante claro que los chicos habían ganado.

-¿esta bueno el barro chicas? - dijo un rubio. Rubio por llamarlode alguna forma porque su pelo estaba lleno de barro.

-puede que hayáis ganado la guerra del barro - dijo Ginny.

-¡¡pero no ganareis la guerra del agua!! - gritó Hermione.

A Theo no le dio tiempo a reaccionar, pues Luna ya se habíalanzado sobre él y lo hundía en el agua de la playa, salpicándole. Así de paso,se limpiaban el barro.

Blaise y Draco se quedaron mirando a las otras dos, quecuchicheaban entre ellas.

-¿de qué habláis? - preguntó Draco.

-decidimos con cual de vosotros nos vamos a enfrentar

-obviamente yo me quedaré con mi princesa - dijo Blaisecomenzando a correr hacia la pelirroja. Ginny soltó una carcajada antes de huircorriendo hacia el agua.

Hermione dio un paso hacia Draco, y este lo retrocedió.

-Granger, ni se te ocurra atacarme.

-claro que no
- dijo dócilmente la castaña - tu eres el queataca, yo solo pongo ojitos ¿no? - y corrió hacia el rubio, que comenzó acorrer también como acto reflejo, pero allí estaba Luna para pararle el camino,lo que hizo frenar al rubio y permitió a la castaña alcanzarlo, la cual saltósobre su espalda. Esperaba que este callera al agua, pero o Draco era másfuerte de lo que pensaba o ella más débil. La cuestión es que se quedó montadaa caballito a su espalda.

-vaya, vaya
cógete fuerte Granger - y comenzó a correr mara dentro.

-cuidado con los tiburones - les dijo Theo desde el agua,pero más en la orilla.

-¿tiburones? Bájame, Draco bájame por favor, tengo que salirdel agua.

Forcejeando Hermione cayó al agua, no conseguía ponerse de piey las olas a estaban arrastrando y haciéndola tragar agua. Unos brazos lacolocaron en pie de nuevo y la agarraron por los hombros.

-Granger, ¡tranquila! - le decía el rubio - Theo solobromeaba, no hay tiburones, esto está protegido con magia ¿entiendes? No haypeligro
- Hermione se relajo al momento - por cierto ¿Qué son esas confianzas para llamarme Draco? - le dijo sonriendomientras volvían con los demás.

-¿lo hice? Oh, Lo siento Malfoy.

-no importa, puedes decirme Draco, si quieres - ella sonrió.

-y a mi todos podéis llamarme Luna - gritó la rubia- peroLuna como el astro, no lunática - advirtió para que no hubieran errores.

-¿te gustaría que te llamara Ginny? - le dijo Blaise a lapelirroja.

-lo que sea con tal de que dejes de llamarme princesa.

-bueno, entonces ¿esto quiere decir que oficialmente somosamigos? - dijo Luna - es genial - añadió dando saltitos y dispuesta a abrazar atodo el que tuviera cerca, aunque solo consiguió abrazar a Hermione y Theo, yaque Draco se escabulló y Blaise rápidamente abrazó a Ginny para que viera queya lo festejaba él mismo.

 

-¡suéltame! - se quejó la pelirroja.

-perdona, princesa Ginny.

La pelirroja rodó los ojos divertida.

-será mejor que regresemos - dijo Theo - no me gustan nadaesas nubes que se acercan.

Llegaron a casa justo a tiempo, ya que pronto la lluvia y elviento se adueñaron del lugar ferozmente.

-parece peligroso - decía Hermione mirando por la ventana.

-es época de Huracanes, podría formarse alguno - dijo Theopreocupado.

-lo mejor será que pongamos algunos hechizos protectoressobre la casa - dijo Draco - solo por precaución. - sacó su varita y se acercóa la puerta.

-te ayudaré - dijo Blaise, cogiendo su varita yacompañándole.

Los demás los observaron desde la ventana con preocupación.

-El aire prácticamente los arrastra, y la lluvia no los dejaver - dijo Ginny preocupada.

-voy a ayudarles - dijo Theo.

-yo también voy.

-¡no! - la paró Theo - Luna tu quédate, y lo mismo os digo avosotras, pase lo que pase no salgáis de aquí, esto no me gusta.

Parecía que entre los tres lo conseguían, pero algo queellos no veían iba hacia ellos. Una palmera desprendida por la fuerza delviento iba directo hacia ellos. Ginny salió corriendo, y abriendo la puertaprincipal gritó:

-¡reducto! - la palmera se hizo añicos y los chicos loobservaron sorprendidos -¡entrad! ¡Entrad ya! ¡es muy peligroso! - gritó lapelirroja haciéndose oír entre la lluvia y el viento.

Los magos obedecieron y a duras penas consiguieron entrar enla casa.

-se trata de un huracán, y tiene mucha fuerza - dijo Theomojado hasta los huesos - no creo que le pase nada a la casa, pero lo mejorserá que subamos al último piso, si la casa se derrumbara, más vale caer, quela casa se nos caiga encima.

Los demás asintieron y comenzaron a subir escaleras.Hermione cogió unas toallas de un baño cercano y pronto observaban por laventana de la buhardilla como el tornado se iba formando justo sobre la isla,provocando olas que ya entraban en el jardín de la casa

-Ginny, nos has salvado - dijo Theo secándose con la toallaque le había ofrecido Hermione.

-ese hechizo ha sido muy poderoso - le dijo Draco.

-no lo sabéis - dijo Luna - Ginny es la primera mujer enmuchas generaciones de su familia, y la séptima de siete hermanos, eso es unaugurio de que Ginny será una bruja muy poderosa.

-y lo es - añadió Hermione. - ya lo ha demostrado en muchasocasiones.

-esa es mi Ginny - dijo Blaise también secándose.

-primera no soy tuya, y segunda eso solo son tonterías, seme da bien ese hechizo y ya está. Solo me asusté y salió solo.

-gracias - le dijo Blaise. Y los demás asintieron.

Fuera seguía lloviendo con fuerza, y el viento buscaba quellevarse con él.

Las seis personas que miraban por la ventana suspirabanhastiadas.

-esto es demasiado aburrido, es como si no fuera a acabarnunca
-se quejó Ginny

-¿no sería más prudente regresar a Londres? - propuso lasiempre cauta castaña.

-¿y cómo propones hacerlo? - le dijo Theo - el traslador nose conectará hasta el domingo.

La castaña suspiró.

 

-además, esto no va a arruinarme las vacaciones - dijoBlaise - Theo, seguro que tienes algo por ahí con lo que podríamos entrar encalor y divertirnos - dijo el moreno insinuante y sonriendo juguetonamente.

-si
- añadió Draco sonriendo también - ya sabes a lo que serefiere.

-seguro que hay algo de Whisky de fuego por aquí, mi padresolía esconder botellas por toda la casa. - dijo levantándose.

-¿queréis que nos emborrachemos? - dijo Luna inocentemente.

-no tanto como emborracharnos - dijo Theo buscando en unosmuebles - solo alegrarnos un poco.

-genial - dijo Ginny - Hermione nos enseñó un juego mugglemuy entretenido - añadió con una sonrisa maliciosa.

Draco miró a Hermione, dispuesto a decir que un juego muggleno sería para nada divertido, pero al ver como la castaña negaba con la cabezaintentando matar a su amiga con la mirada, sonrió y preguntó:

-¿de qué se trata?

-no creo que sea buena idea jugar con ellos a ese juego -susurró Hermione, aunque todos lo oyeron. Mientras, Theo regresaba con unabotellas y unos vasos - ellos acabaran desviándolo todo a un solo terreno, ysabes a lo que me refiero

-¿sexo? - preguntó la pelirroja en voz alta haciendo queHermione se escandalizara, echando una mirada de reojo a los chicos quesonreían socarronamente. - oh vamosHermione, será divertido, ¿Qué más da lo que puedan averiguar? ¿Acaso teimporta?

-pues si

-bueno - continuo la Weasley ignorando a su amiga - el juegose llama "yo nunca he
"

-lo recuerdo - dijo Luna - fue bastante divertido, aunque nose debe mentir en este juego, y no podremos asegurarnos de ello.

-no podéis imaginar todo lo que mi padre puede llegar atener por aquí - aseguró Theo - ¡accio veritaserum! - unos segundos después unabotellita de cristal llegaba a sus manos desde algún lugar de los pisosinferiores.

-¿Qué? ¡Ni hablar! - gritó Hermione - usar veritaserumpodría ser peligroso.

-esto va a ser genial - dijo Ginny volviendo a ignorar a suamiga - solo habrá que poner unas cuantas reglas: no se puede indagar sobre lavida de los demás si el fin no es divertirnos y pasarlo bien, por ejemplo, sisexo, pero no guerra ¿entendido?

-Sí, vale, muy bien, pero ¿puedes explicarnos ya de quetrata el juego? - pidió Blaise.

-La persona que lleva el turno debe decir una frase quecomience con "yo nunca...", como por ejemplo "yo nunca heconducido un coche". Las personas que SÍ hayan realizado en alguna ocasiónla acción mencionada deben beber un trago. En este ejemplo, las personas que enalguna ocasión hayan conducido un coche deberían beber. Por supuesto, lo máshabitual es que se haga referencia a asuntos más personales
- dijo Ginnysonriendo juguetonamente - ¿entendido?

-me gusta
- dijo Blaise con el mismo tipo de sonrisa.

-bien, yo empezaré - dijo la pelirroja mientras se sentabanen un corro - yo

-¡espera! - le paró Draco - nos falta esto
- dijo mostrandola botellita.

-¿y si es peligroso mezclar el veritaserum con el alcohol? -intentó Hermione.

-no te preocupes cobarde, no lo es, pero si te siente mejorlo haré yo primero - y Draco bebió para después entregárselo.

-no me siento mejor
- dijo Hermione bebiendo pero con elceño fruncido. El resto también bebió.

 

-ahora sí. Allá voy, empezaré con algo flojo: yo nunca hebebido hasta perder el conocimiento
ahora a los que sí que nos haya pasadodebemos beber un trago - y ginny cogió su vaso y bebió, Draco y Blaise hicieronlo mismo sonriendo, y por último, Hermione también bebió.

-vaya Hermione
nunca lo habría imaginado
- dijo el rubiomirando hacia su lado donde estaba sentada la castaña.

-si
- dijo Luna, la cual no necesitaba veritaserum parahablar más de la cuenta - ya sabéis, mal de amores. Yo tuve que encargarme deellas después, me asusté mucho

-luna
- le dijo Hermione entre dientes - limítate a bebercuando tengas que hacerlo ¿vale? Mientras cierra la boquita guapa

Todos los demás rieron.

-vale me toca - dijo Blaise - yo nunca he mentido para conseguiruna cita
- a continuación babió de su vaso, al igual que Draco.

-era de esperar - susurró Ginny a Hermione.

-yo nunca he besado a nadie en los labios - dijo Lunasinceramente, por lo que no bebió de su vaso.

Si lo hicieron el resto de los presentes. Era máscomprometido para la rubia que para el resto el no haber besado a nadie con 21años, pero ella no pareció notarlo y continuó sonriendo.

-tu turno Theo - dijo Ginny.

-creo que voy a mejorarla un poco
- dijo Theo mirando aDraco, el cual le vio las maquiavélicas intenciones.

-cuidado con lo que dices Nott. - le advirtió y se giró paramirar a Hermione, que aun no parecía haber entendido.

-yo nunca he besado a nadie presente en esta sala.

Cuatro de los presentes bebieron en contra de su voluntad,impulsados por el veritaserum que corría por sus venas. Luna y Theo se quedaroncon la boca abierta, pues aunque se lo esperaban, saberlo a ciencia cierta eraotra cosa. Ginny y Blaise tampoco se esperaban lo de los otros dos.

-¡Hermione! - gritó Ginny - como te atreves a besar a este yno contárnoslo - dijo señalando al rubio que rodó los ojos.- ¡Somos tus mejores amigas!

-Ginny todo esto es tú culpa, así que calla y sigue jugando.

-lo sabía - dijo esta vez Theo.

-más tarde me las arreglaré contigo - le amenazó Draco. Theose encogió de hombros sin darle importancia.

-no te preocupes, con un poco de suerte mañana nadie seacordará de nada. - dijo Luna.

-yo nunca he mentido a un amigo - dijo Hermione pretendiendobajar el nivel de las preguntas y llevarlas a un terreno no tan personal.

Los tres chicos bebieron de su vaso, dos de ellos lovolvieron a llenar.

-un momento, este veritaserum debe de estar caducado¡hermione nos ha mentido! - la acusó.

-no he mentido - dijo nerviosa mirando a Draco, al cual noparecía importarle mucho la situación. - omitir información no es mentir

-ya hablaremos tu y yo

Hermione suspiró

-mi turno - dijo el rubio. Pensó unos segundos, pues noquería decir nada que pudiera comprometerle de alguna forma - yo nunca le hevisto los pechos a una amiga - dijo sonriendo.

Todos bebieron excepto Ginny.

-no estaréis hablando de mi pechos
- dijo.

-bueno, sois nuestras únicas amigas, y en el rio
- dijoTheo poniéndose rojo.

-¡Blaise! - gritó la pelirroja sobresaltando al moreno - micara está aquí - dijo señalándosela. - bueno mi turno de nuevo, a ver
yo nuncahe estado con alguien para darle celos a otra persona.

 

Solo ella bebió de su vaso.

-que cruel eres princesa
- le dijo Blaise. Ella solo sonriópidiendo la botella para volver a llenarse el vaso. Al moreno se le ocurriócomprobar algo ¿le gustaría a su princesa repetir? - yo nunca besaría a alguienaquí presente

Para sorpresa de todos, algunos sorprendiéndose a sí mismos,cada uno bebió de su vaso. Las miradas se encontraron y los colores subieron aalgunas caras. Blaise sonrió satisfecho.

Una hora y media después, las preguntas eran mucho máspicantes y el nivel de alcohol en la sangre había subido considerablemente,tanto que Luna se había quedado dormida, ya que no estaba acostumbrada a bebertanto.

-yo
nunca, pero jamás de los jamases he tenido sexo en unlugar público - decía Ginny levantando su vaso mientras hablaba, para despuésllevárselo a la boca y acabar un nuevo vaso, al igual que Blaise.

-o sea que cuando os enamoréis - decía Hermione condificultades para vocalizar - lo haréis en el ascens
acesn
ances

-¡ascensor Hermione, ascensor! - le ayudo Draco gritando sinrazón, un poco más espabilado, ya que estaba mejor entrenado para soportar elalcohol.

-gracias Draco, eres un cielo ¡guapo! - dijo Hermionebalanceando su vaso.

-este y yo - dijo Ginny señalando a Luna en lugar de a ellamisma, pero refiriéndose a sí misma - nunca nos enamoraremos

-¿a no? - dijo Blaise - pues ahora veras: yo nunca me acostaría con alguno de lospresentes en esta sala.

Todos en la sala, excepto Luna que dormía, bebieron.

-Theo, ¡no dejaré que le hagas nada a mi Luna Lunera! - legritó Ginny señalándolo con el dedo.

-eres una salida Hermione ¡quieres abusar de mi! - dijoDraco acercándose más a Hermione pero con dificultades para enfocar la vista ensu objetivo.

-¡y en un sitio publico! - añadió la castaña cogiendo la segunda(o tercera, no lo recordaba) botella para rellenar el vaso de todos, aunque elsuelo se llevó más parte que los vasos.

Draco cogió a Hermione de la nuca y acercándola a él labesó.

-¿Qué estás haciendo? - preguntó ella como si preguntara porel tiempo.

-esto es un lugar público, ves, hay gente - dijo señalandoal resto, que rieron tontamente.

Blaise intentó imitar al rubio y besar a la pelirroja, perosu orientación ya andaba tocada y fue a parar al hombro de ella, que lo apartódejándole caer al suelo.

-oh
tenía sueño - dijo Ginny apenada. Blaise no volvió alevantarse.

-¡Luna! - grito de pronto Theo, aunque esta no le hizoningún caso, lo que no le impidió al chico seguir - ¡me gustas Luna y me heenamorado de ti! ¿Quieres se mi novia? - Theo decía esto a pleno pulmón, perola rubia solo cambió de postura - si quieres serlo no hagas nada - acabó theo.

El resto, como si de algo sumamente serio se tratara miraronatentos a la rubia, como no se movió, acabaron aplaudiendo y felicitando atheo.

-Theo, Theo, por favor ¿podré ir a la boda? - preguntóHermione rogando como una niña pequeña - me encantan las bodas, por favor¿puedo?

-podrás ser la dama de olor - le dijo Theo orgulloso de surecién creada boda.

En ese momento Ginny comenzó a llorar.

-¿qué te ocurre Ginny? - le preguntó Hermione - ¿estásborracha?

 

-yo también quiero ser una dama de olor
- lloraba.

-Hermione, déjale ser a ella la dama de horror, yo te haréuna boda para ti sola ¿vale? ¿quieres eso hermione? Yo haré todo lo que quieras,y sobre todo no habrá elfos.

-¿podrán asistir como invitados? - preguntó la castaña.

-¡porsepuisto que si!

Y así de tontas continuaron las conversaciones hasta quetodos, poco a poco, acabaron por quedarse dormidos en la muy entrada noche.

Y además, un merecidoadelanto del siguiente capítulo:

-algo me dice que fuera lo que fuere que pasó, lo mejor esno recordarlo

-¿siempre aprovechas cualquier oportunidad para chantajear?

-yo recuerdo algo de una boda - dijo Ginny.

-nadie de aquí tiene licencia para casar ¿verdad? - preguntóTheo preocupado. El resto negaron - mejor

- por cierto Theo ¿Cuándo piensas besar a Luna? Serás elprimero ¿nervioso?

-que sea extraño no quiere decir que este mal.

-¿acaso crees que puedes enamorarte de mí?

Y eso es todo amigos,hasta la próxima.

¡¡Hola a todos!!

Lo primero decir queparece que en el capítulo anterior hubo una confusión, como yo soy la queescribe y se perfectamente quien dice cada cosa, parece ser que no puse quiendice el comentario sobre la boda a Hermione. Como no, LO DICE DRACO MALFOY bajoel veritaserum parece que él lo único que quiere en esos momentos es complacera Hermione, y si ella quiere una boda, él se lo consentirá jeje.

Y ahora, tengo quededicar este capítulo a muy poquitas personas, y antes voy a aclarar porque no habéisacertado.

En el primercapítulo, Luna dice a sus amigas que ella había tomado poción para la resaca, yellas le exigen que les dé. Luna vive en las nubes, es curiosa y le gustainvestigar, hace las cosas sin maldad, sin llegar a imaginar cuales pueden ser los resultados, solo por curiosidad.. Imaginad el resto. Por mucho que Draco sea especialista enpociones, la imaginación de Luna es más poderosa jeje.

Capítulo dedicado a:

analu(ENHORABUENA llegaste a conocer bien a Luna)

Y muchas gracias porsu comentario al resto:

luna_azul

ANGEL_CARIE

miley_vulturi

carla_melina

liiz

astoryamalfoy

salesia

Mechitas22

HeatherDrew

Hermii_Malfoy

NinaBattaglini

vanessauchihauzumaki

La_dragona

kaki_harry

lucyvolturi 1998

y ahora a leer!

Hermione abrió los ojos pesadamente, o creyó tenerlosabiertos, ya que la oscuridad en la habitación era total. Era de noche y latempestad no permitía siquiera que pasara la débil luz de la luna a través delas ventanas. Todavía podía escucharse el viento y la lluvia con fuerza en elexterior.

Se incorporó y un profundo dolor le golpeó la cabeza y laespalda. Fue entonces cuando recordó y relacionó el dolor de cabeza con lasobredosis de alcohol y el de espalda con el haber estado durmiendo en elsuelo.

 

Decidió volver a tumbarse y al hacerlo golpeó a alguien.

-¡ouch! - se quejó - ¿Qué pasa? - dijo sobresaltado.

Hermione reconoció la voz de Draco, que estaba recostadobastante cerca de ella, por eso le había golpeado al volver a tumbarse.

-¿Draco? Lo siento
no quería despertarte - susurró lacastaña lo más bajito que pudo para no despertar a nadie más.

-mi cabeza
- se quejó el rubio al igual en un susurro.

-creo que nos pasamos un poco
la verdad, no recuerdoprácticamente nada - reconoció ella.

Notó el movimiento de Draco a su lado cambiando de posición,y cuando este volvió a hablar, notó su aliento en la cara.

-algo me dice que fuera lo que fuere que pasó, lo mejor esno recordarlo - susurró bostezando.

-de todas formas, creo que lo que si recordarán es lo delbeso
nos pillaron
- dijo Hermione avergonzada. Draco también noto la cercaníade la chica cuando esta habló y pudo notar su cálido aliento. No imaginaba queestuvieran tan cerca, sin darse cuenta, debían de estar prácticamente rozándose,si alguno se moviera un poco, se encontrarían

-acércate un poco - dijo Draco maquiavélicamente - quierodecirte algo

Hermione se movió un poco hacia delante, pero no esperabaque las distancias fueran tan cortas, por lo que se golpearon frente con frentebastante fuerte.

-¡auuu! - se quejó él.

-¡ayy! Que daño ¿Qué haces tan cerca? - rió la castaña.

Draco también reía contagiado por la risa de la chicamientras ambos se frotaban en el lugar accidentado. Un fuerte ronquido dealguien les hizo dejar de hacerlo.

-shhh - susurró Draco. Ambos se calmaron poco a poco, peroseguían sonriendo tumbados en el suelo, tocándose hombro con hombro. Quizátodavía les duraran los efectos del alcohol, pero la verdad es que estaban agusto así. Como si se conocieran desde siempre, o mejor dicho, como si siemprehubieran sido amigos, había una complicidad entre ellos difícil de explicar,por lo menos, ninguno de los dos conseguía explicárselo.

-¿Crees que todavía duran los efectos del veritaserum? -preguntó repentinamente Draco volviendo a ponerse de lado, apoyando su codo enel suelo para sujetar su cabeza, en la dirección de la voz de ella.

-no lo sé- dijo Hermione poniéndose de la misma forma - nosé cuánto tiempo puede haber pasado desde que tomamos la poción.

-entonces, si te pregunto algo ¿me contestaras sinceramenteaunque seas capaz de mentir?

-claro ¿Qué quieres saber?

-es que
es como si no acabaras de confiar en nosotros,pareces insegura cuando estamos todos juntos. Sé que tienes razones paradesconfiar, pero, cuando te digo que realmente hemos cambiado, si te digo queya no soy ese Draco ¿me crees?

-Draco
por supuesto que te creo, sé que has cambiado. Todaslas veces que he hablado contigo últimamente me lo confirman - le contestóella.

-entonces ¿estás a gusto con nosotros? - Draco nunca habíatenido amigas, y por una extraña razón, no quería perderlas, lo pasaba bien.

-soy feliz ahora mismo, mucho más de lo que podría haberimaginado. Llevaba años sin apenas divertirme. Tú me has devuelto la felicidad,y has sido tú y tus amigos, Draco. - se sinceró la castaña avergonzándose unpoco por sus propias palabras - te aseguro que seguimos bajo los efectos delveritaserum
- confirmó.

 

-genial - dijo el rubio. Su voz sonaba sería, pero podíanotar un atisbo de diversión en ella - porque quiero preguntarte algo más. - Hermionese puso nerviosa, la voz de él volvía a sonar más cerca.

-Draco, creo que lo que pase ahora, sí lo recordaremos porla mañana. - le avisó.

-creo que voy a arriesgarme, quiero arriesgarme - dijo él,también bajo los efectos de la poción, y procedió a hacer su ansiada pregunta,sabiendo que ella no podría mentirle. - ¿te gustó que te besara la otra noche?

-fue el mejor beso de mi vida - soltó Hermione, y actoseguido se tapo la boca con la mano.

El rubio sonrió satisfecho. Busco la cara de la chica con lamano que no tenía sujetando su propia cabeza, y le destapó la boca. Se acercóun poco más y puso su mano entre el pelo de la chica, por su nuca, acariciandosu mejilla en el recorrido. Ambos notaban la respiración del otro en loslabios, que ardían en deseo por encontrarse.

-¿te gustaría que se repitiera ahora mismo? - dijo el rubio convoz ronca apoyando su frente en la de ella, ahora delicadamente.

La castaña se estremeció ante el contacto tan íntimo.

-me encantaría que me besaras ahora - dijo ella sinimportarle ya lo que su boca soltase, si con ello conseguía alcanzar los labioscuya respiración en ese momento le producía un hormigueo en el estomago.

Draco no esperó más y recorrió el corto trayecto hasta loslabios de Hermione, los cuales ya le esperaban. Las manos de la castaña semovieron solas hasta el pelo rubio del chico y sin despegar los labios de lossuyos apoyó su cabeza en el suelo, arrastrándolo a él. Draco colocó parte de su cuerpo encima del de ellapara seguir besándola cómodamente.

-Draco
- susurró Hermione entre los labios de él, haciendoque este notara una sensación extraña en el estomago al escuchar su nombre deesa forma, casi como un gemido y susurrado en sus labios. La chica queríacomprobar también algo mientras él no pudiera mentirle. - ¿me estas utilizandosolo para divertirte? - le preguntó separándose un poco.

Draco atrapó su labio inferior delicadamente y sonrió,besándolo antes de contestar.

-no

Esta vez fue Hermione la que se lanzó a sus labios. Cuandocalmaron su deseo, el beso se fue convirtiendo en pequeños besitos en loslabios y en las comisuras mientras sonreían y reían al notar la sonrisa delotro.

-estoy besando a Draco Malfoy - dijo Hermione extasiada ehizo reír al rubio.

Se tumbaron el uno al lado del otro, con las manosentrelazadas.

-nunca he parado en este momento. Quiero decir, que losbesos siempre han ido acompañados del resto, ya sabes
- Hermione se movióincomoda y le soltó la mano al rubio.

-Draco yo

-shhh
Hermione - dijo volviendo a cogerle la mano - lo sé,no te preocupes. Esto es distinto, no sé por qué, pero yo tampoco quierohacerlo.

Hermione no supo a que se refería, ¿acaso sabía que ella eravirgen? ¿Estaba insinuando que no le gustaba tanto como para acostarse conella?

-si nos quedamos dormidos así - dijo la castaña refiriéndosea sus manos entrelazadas - los demás harán preguntas.

Draco le soltó la mano delicadamente.

-tienes razón, será mejor que nadie sepa de esto - susurróel - no se lo contaré a nadie si me prometes que esto volverá a repetirse.

 

-¿siempre aprovechas cualquier oportunidad para chantajear?- rió ella.

-tengo la extraña necesidad de saber que esto no se acabaaquí

-bueno... me gustaría que se repitiera, me gustas - hermionevolvió a taparse la boca y él sonrió. - oh mierda, eso sobraba.

-bueno, empiezo a conocerte ¿sabes?, y sé que si no tegustara no me dejarías besarte, así que tranquila, no has dicho nada que nosupiera ya

-que modesto
- dijo divertida.

-¿te gusto más que
Weasley?

Hermione frunció el ceño algo molesta de que le recordara alpelirrojo justo en ese momento en el que se encontraba tan a gusto, casi en lasnubes.

-bueno, teniendo en cuenta que Ron ya no me gusta, en estosmomentos sí, me gustas más que él. Eres más atractivo, inteligente, varonil,atlético, divertido

-vale, no necesito que refuerces más mi ego Hermione, ya lotengo por las nubes - ambos rieron.

-lo siento, es la poción. Lo mejor es que sigamos durmiendo,antes de que me arrepienta de algo que diga...

Los dos se quedaron en silenció, pensando, hasta que elsueño volvió a vencerles.

Varias horas después

-Theo
entre todas esas cosas que tiene tu padre
¿no tendrápoción para la resaca? - preguntó Ginny sujetando su cabeza.

-¿acaso existe eso? - preguntó este a su vez.

-No, no existe tal poción - confirmó Draco, experto en eltema.

-¿Cómo que no? Luna
- dijo Hermione dirigiéndose a larubia, que sonrió inocentemente - ¿puedo saber que has estado dándonos?

-bueno
ya sabéis que me gusta experimentar

-¡Luna! - se enfadó la castaña - ¿hemos sido tus conejillosde indias?

-vosotras me la pedisteis ¿recuerdas? - se excusó la rubia.

Ginny negó con la cabeza dando a Luna por un caso perdido.

-bueno, la cuestión es que tu poción funciona ¿tienes unpoco? - preguntó Ginny.

-no

-genial
- dijo Blaise tumbándose en el suelo - por cierto¿alguien recuerda algo aparte de que estos dos - señaló a Draco y Hermione - sehan estado besando a nuestras espaldas?

Hermione se puso roja y miró al rubio, que le sonrió. Erararo ver esa expresión en su cara.

-yo recuerdo algo de una boda - dijo Ginny.

-¿alguien se casó? ¿y porque no me despertasteis? - protestóLuna.

-nadie de aquí tiene licencia para casar ¿verdad? - preguntóTheo preocupado. El resto negaron - mejor

-tengo hambre
y sed
- se quejaba la pelirroja.

-bueno - dijo Theo mirando por la ventana - yo creo que yaes seguro bajar. Parece que el huracán ha pasado, pero la tormenta tropical continúa.No podremos salir

-no es justo ¿Dónde está el sol? - decía Luna mientrasbajaba las escaleras.

-quizá lo estés eclipsando, Luna - dijo Blaise divertido.

-yo creo que esta eclipsando a otra persona - dijo Draco,quería vengarse por sacar a la luz lo suyo con Hermione - por cierto Theo¿Cuándo piensas besar a Luna? Serás el primero ¿nervioso?

Luna se puso colorada, pero no apartó la vista de Theo,esperando a que contestara, lo que puso más nervioso al chico.

Llovió torrencialmente hasta el jueves. Los chicos se habíanplanteado enviar una lechuza al ministerio para que activaran el traslador,pero las chicas se habían negado a dejar salir a una pobre lechuza con esetemporal.

 

El viernes llovía más débilmente, pero aun así no se podíadisfrutar de la playa y la piscina. Ni siquiera tumbarse en la hierba a tomarel sol.

Hermione había estado paseándose esos días por labiblioteca, leyendo los títulos de las toneladas de libros que había en ellugar y pensando en cuanto le gustaría leer cada uno de ellos.

-puedes hacer una lista de los que te gusten - dijo alguiensobresaltándola, pues estaba concentrada. Era Draco - cuando regresemos aLondres, te puedo prestar los que quieras.

-vaya, parece que hace una eternidad que no hablo contigo -dijo Hermione sonriendo.

-no me gusta que me vigilen, y el resto no nos quita ojo. Nosé que pretenden
- dijo frunciendo el ceño y mirando hacia la puerta.

-es que no sé si está bien lo que estamos haciendo - dijoHermione dejando el libro que tenía en la mano en la estantería. Mientras Dracohabía llegado hasta ella y la miraba de frente - la otra noche no fue un juegopara conseguir una prenda, los dos éramos conscientes

-que sea extraño no quiere decir que este mal. - leinterrumpió él. Hermione hizo una mueca. - no lo sé ¿vale? - dijo levantando lavoz y pateando el borde de unaestantería- no sé qué me pasa contigo. Pero me gusta - dijo acorralándolacontra las estanterías con ambos brazos.

El rubio fue a besarla, pero Hermione giró la cara y acabóbesándole en la mejilla. Se alejó de ella.

-¡maldita sea! ¿Qué te ocurre ahora? - dijo separándose.

-esto no es buena idea Draco, creo que estamos confundiendolas cosas

-me conozco perfectamente - dijo intentando tranquilizarse -no estoy confundiendo mis ganas de besarte - y dio un paso hacia ella.

Hermione caminó urgentemente hacía uno de los sillones quehabitaban la estancia y se colocó detrás.

-lo que tú sientes es atracción, ahora quieres besarme, peroacabarás cansándote de eso.

Draco caminó hasta ella y Hermione dio la vuelta al sofácolocándose delante.

-Hermione por Merlin ¿quieres dejar de huirme? - dijo elrubio tranquilamente y sonriendo de lado, pues había comprendido algo. - tejuro que no te besaré. Ahora siéntate. - Hermione le miró unos segundos a losojos y después se sentó. Draco se sentó a su lado, manteniendo una distanciaprudente. -tienes miedo - afirmó.

-¿qué? No, claro que no. - dijo ella apartando la mirada.

-tienes miedo de que te vuelvan a hacer daño - Hermioneregresó su mirada a los grises ojos del chico.

-por supuesto que tengo miedo de sufrir - dijo cruzando susbrazos - lo de Ron fue muy doloroso para mí.

-¿acaso crees que puedes enamorarte de mí?

-¿Qué? Draco, esta conversación ya no tiene sentido - lacastaña intentó levantarse pero el rubio tiró de su mano para impedírselo y consus brazos le cortó el camino, acorralándola en el sofá debajo de él.

-te dije que no estaba jugando contigo, y sabes que decía laverdad - le susurró el rubio. Lo dijo mirándola a los ojos. Esos ojos grises,los mechones de pelo rubio rozándole la frente, el peso del chico sobre ella,el aroma que desprendía, todo ello eran una bomba de relojería para la castañaque quedó prendada - ahora
- continuó el rubio - voy a besarte, solo siquieres que lo haga.

 

Hermione cogió un mechón del chico que le hacía cosquillasen la frente y lo apartó para mirarle libremente los ojos.

-si
- consiguió articular.

Draco dejó de apoyarse en los brazos y apoyó todo su pesosobre el cuerpo de Hermione, lo hizo delicadamente antes de besarla. Atrapó suslabios cerrando los ojos por el placer de notarlos. Se separó bruscamente yHermione le miró confundida.

-lo que voy a decir es vergonzoso pero
yo también tengomiedo.

-¿de qué puedes tú tener miedo? - dijo Hermione relajándosede nuevo y acariciando la nuca del chico distraídamente, jugando con su pelo.

-pues de esto
- y acarició delicadamente el contorno de loslabios de Hermione, siguiendo por su mejilla y bajando hasta su cuello - de laforma en que te quiero tocar, de lo que tus caricias producen en mi piel, y delo que tus besos me hacen sentir. Esto es algo que no conozco. Yo nunca
vamos,ni siquiera he hablado de esta forma en mi vida
no sé cómo acabará todo esto,no estoy prometiéndote nada, solo sé que no quiero hacerte daño. Yo

-shhh
- le susurró ella poniendo un dedo sobre sus labios,después le acarició el pelo - me alegro de que tu también estés asustado -Hermione dijo esto último sobre los labios del chico y un cosquilleo recorriósu columna al ver como este cerraba los ojos al escucharlo. Esta vez fue ellala que le besó.

-¡¡Hermione!! - se escuchó llamar a Ginny a lo lejos, lo quehizo que los dos chicos se separaran sobresaltados. Ambos se levantaronrápidamente. Draco se arregló la ropa y Hermione el pelo.

-sal tu primero - le ordenó Draco y Hermione lo hizoapresuradamente.

-estoy aquí - gritó desde la escalera rezando por que elcolor de sus mejillas fuera neutral.

-¡baja! Ha dejado de llover y vamos a salir.

-si encuentras a Draco, avísale - se escucho la voz deBlaise desde abajo del todo.

Hermione se dio la vuelta y allí estaba ya el rubio,escuchando.

-baja, enseguida bajo yo. - la castaña asintió y comenzó abajar

Por fin tuvieron algo de paz hasta el domingo y pudieron disfrutarun poco del sol y la playa. Aunque no fueron las vacaciones perfectas queesperaban, no estuvieron mal, sobre todo para algunas personas que ahorasonreían más y más a menudo.

Suerte! Y besos!

Uuuuuuuh! Esta vez mehe retrasado algunos días más ¡lo siento! No lo mereceis con todos loscomentarios que me hacéis llegar. Intentaré que no vuelva a pasar, pero bueno,ya estoy aquí. Bienvenidas todas las nuevas lectoras.

Y sin más preámbulos,la dedicatoria del capítulo es para:

emce993

Ale_Malfoy

luna_azul

ANGEL_CARIE

DesireePotter

analu

astoryamalfoy (gracias por tu comentario en todas lashistorias, muchos bss)

AnnaNiicolle

salesia(gracias tb por tu otro comentario en para mi ya es tarde, bss)

fideye

desi_crepusculo_love

Nora9malfoy

y agradecimientos a:

NinaBattaglini

vanessauchihauzumaki

HermioneK

 

carla_melina

unasonrisaqueregalar

kerocruz

he agradecido loscomentarios en otras historias a quienes he recordado así a ojo, pero si algunamás me ha dejado un comentario en otra historia, muchas gracias!!

Y a leer!!

El domingo por la noche por fin el traslador les devolvió acasa de los chicos.

-lo he pasado genial Theo, gracias por invitarnos. - le dijoHermione al moreno acomodando su maleta para pasar a su piso.

-si Theo, Gracias - Luna se acercó a él y le dio un beso enla mejilla, aunque este duró algo más de lo que solía durar un beso deagradecimiento a un amigo.

-bueno, yo no te besaré - dijo Ginny dándole unos golpecitosamistosos en el hombro - pero gracias - le sonrió.

-¿y a mí tampoco me besarás? - preguntó Blaise acercándoseun poco - total, ya nos han descubierto

-mis besos hay que ganárselos Blaise
- y le guiñó un ojo.

-bueno, nos veremos mañana - dijo Hermione, y echó unaojeada al rubio, que asintió con la cabeza serio, pero no la seriedad que lecaracterizaba, ya que sus ojos la miraban cálido. Ella sonrió débilmente antesde salir y descubrió la mirada de Ginny mientras abría la puerta. Supo lo quele esperaba, así que cuando abrió salió disparada a su habitación.

-alto ahí señorita - gritó la pelirroja que fue tras ellaseguida de Luna, que sonreía.

-chicas estoy cansada - dijo ella con la maleta todavía enla mano cuando sus amigas entraron en su habitación y cerraron la puerta.

Las otras dos la ignoraron y se sentaron en su cama.

-Ginny, tu también has besado a Blaise, y más de una vez -le advirtió abriendo su maleta - os vimos en la piscina.

-¿fue cuando os encontramos después?

-no
- Hermione metía la ropa en el armario mientras pensabaqué podía contar a sus amigas, porque aunque confiara en ellas más que ennadie, contarles lo que le pasaba con Draco sería admitir que estaba pasandoalgo entre ellos.

-Hermione
es Draco, te insultó durante años en el colegio -dijo Ginny preocupada - esperaba que os llevarais de una forma decente, pero deahí a haber algo como eso

-no es así Ginny

-creí que todas estábamos de acuerdo en que habían cambiado- dijo Luna molesta por las palabras de Ginny - yo creo que Draco también lo hahecho.

-pero es que no lo entiendo

Hermione suspiró, y dejando la maleta, se sentó en la camacon sus amigas. Evitó mirarles a la cara al hablar, porque aunque no fuera amentirles, omitir información se estaba volviendo demasiado común en ella. Lesocultaba cosas.

-no es lo que vosotras pensáis - comenzó a explicar - cuandopasó lo de la ropa interior - las otras dos asintieron - Draco se quedó conmis
- volvió a suspirar recordándolo - con mis braguitas de ositos.

-que degenerado
- dijo Ginny negando con la cabeza pero sinpoder evitar una sonrisita al imaginarlo.

-la cuestión es que me propuso un juego para recuperarlas -la castaña les explico en qué consistía dicho juego - y
pues llegar al finalquería decir
eso, besarnos

-¿Qué? - preguntó Ginny sonriendo - no puedo creerlo, queexcitante

-solo fue una tontería - dijo Hermione volviendo alevantarse y ordenando su armario de forma nerviosa. Cerró los ojos pararelajarse. No podía decir más. No quería hacerse ilusiones en esto. Pensó enRon un segundo. - no fue nada.

 

-pues yo creo que dice mucho a favor de Draco - las otrasdos miraron a Luna - quiero decir
si Draco no hubiera cambiado no habríabesado a Hermione.

-tienes razón Luna - dijo Ginny - el antiguo Draco jamásbesaría a una hija de muggles

Hermione sonrió todavía haciendo como que ordenaba elarmario, de espaldas a sus amigas y tocó sus labios notando un cosquilleó muyagradable. Se giró más animada y regresó a la cama.

-te toca Ginny. Lo que yo vi en la piscina era intencionado.

Ginny sonrió haciéndose la interesante. Cuando contestó suvoz sonaba ilusionada.

-no sé, lo paso bien con él. Me hace reír y hay una tensiónsexual que habrá que saciar ¿no?

-¿qué quieres decir? - preguntó Luna como siempre inocente.

-Ginny, no hagas nada de lo que te puedas arrepentir
- leadvirtió Hermione.

-solo me divierto

-Ginny - dijo Luna seria - creo que Blaise no quiere solojugar

-claro que si Luna - dijo ensombreciendo la mirada - ycuando me consiga todo acabará
- luego sonrió como si eso no le importara.

-¿eso crees? - preguntó la rubia triste.

-eso es - dijo levantándose de la cama - y ahora a dormir -y salió de allí.

Luna miró una última vez a Hermione con expresión preocupadaantes de salir.

-buenas noches.

-que duermas bien.

Hermione se quedó por fin sola en su habitación y se acostóen la cama mirando al techo. No siguió deshaciendo la maleta, de todas formasno tenía intención de deshacerla del todo, pues pretendía ir al día siguiente aver a sus padres.

Necesitaba pensar. Y volver a su casa, a los brazos de suspadres, siempre la reconfortaba. No quería admitirlo, pues la llamarían mimadapero necesitaba a sus padres siempre cerca, para tomar una decisión, cuandohabía una buena noticia, cuando necesitaba comprensión. Sus padres lo eran todoy siempre la habían comprendido. Por eso le gustaba pasar tiempo con ellos,aunque a Ginny le pareciera que lo hacía muy seguido. Ella era más libre.

Ginny
sabía perfectamente cómo se sentía. Ella se sentíaigual. Era como si no confiara en ningún hombre, como si todos fueran a hacerledaño. Hermione los evitaba y así no sufría, pero Ginny se empeñaba en aparentarque nada le importaba y que era ella quien los utilizaba y luego los dejaba.Hacía ver que jugaba con ellos, los cazaba y cuando se saciaba los olvidaba. Loque no sabía es que cada noche, después de cada conquista, desde su cama se laoía llorar ¿se sentía sucia? ¿Utilizada? ¿Arrepentida? Hermione no podíacontestar a ello, pues no estaba dentro de esa pelirroja cabeza, solo sabía queGinny nunca incluía sus sentimientos en dichas relaciones, era como si ya nofuera capaz de sentir emocionalmente, solo físicamente. ¿Tendría razón Luna? Nopodía saber si Blaise solo quería jugar o no, pero rara era la vez en que Lunase equivocaba. Era como si pudiera ver dentro de los demás. Siempre habíapensado que Luna en verdad podía ver cosas que los demás ni imaginaban. Ella noera tonta ¿Por qué iba a inventar? Luna era la persona más sincera que habíaconocido nunca.

Poco a poco los pensamientos fueron dejando paso a lossueños y cuando sus ojos volvieron a abrirse, una esplendida luz solar entrabapor su ventana. Debía de ser tarde y fuera ya se escuchaba a sus compañeras.

 

Cuando salió, estas desayunaban en el salón, ya que en elbalcón entraba demasiado sol a esas horas y era molesto.

-buenos días - susurró frotándose el cabello enmarañado.

-Buenos días Hermione - le devolvió Luna. Ginny solo sonriócon una tostada en la boca.

-chicas - dijo Hermione sentándose junto a ginny y cogiendouna magdalena - hoy iré a ver a mis padres, pasaré en casa dos días, quizátres.

-¿Qué? - dijo Ginny molesta porque le quitaran parte de sudiversión de verano.

-yo debería pasar a ver a papa - dijo Luna - estará preocupadodespués de toda la semana fuera.

-Luna
- se quejó - envíale una lechuza como hace todo elmundo ¿enserio vais a dejarme sola? - preguntó mirando a ambas.

-no estás sola, los chicos están en frente - le animó Luna.

-porque no vas tú también a la madriguera. - le preguntóHermione.

-¿Por qué hoy no tengo fuerzas? - dijo tirándose en el sofá.Sus amigas supieron a que se refería, no tenía fuerzas para ver a Harry, leshabía contado que la última vez fue genial - ya son mayorcitos ¿nunca piensanindependizarse?

Hermione no quiso seguir participando en la conversación,porque ya se había incluido en ella a cierto pelirrojo, así que se levantó yfue a vestirse para partir.

Una Hora después, Ginny estaba completamente sola tirada enel sofá. Era cierto lo que había dicho, ese día se encontraba sin fuerzas y noentendía porque ¿quizá por la conversación de la noche anterior? Ella teníasuficiente claro que Blaise y ella solo jugaban, se atraían, nada más. Pero laúltima vez que estuvo en la madriguera fue por él, por su beso en la comisurade los labios antes de partir, que sacó fuerzas para estar ante Harry como sieste no existiera, ignorándolo fácilmente. Se había sentido tan poderosa en esemomento, y fue por él y por su forma de tratarla, haciéndola sentir especial yúnica.

Durante esa semana en casa de Theo se dio cuenta de queestaba volviendo a ilusionarse con alguien, así que ordenó a su corazón queerradicara esos sentimientos inmediatamente, no estaba dispuesta a volver asufrir, y sabía que con él sufriría. Acabaría con lo que había empezado, sucuerpo lo necesitaba. Lo notaba en la electricidad que sentía cada vez que élla tocaba. Y cuando la besaba
eso era demasiado
calmaría su cuerpo, perodespués se alejaría, como hacía siempre, antes de tener la oportunidad desufrir.

Todo estaba en completo silencio, y ella notaba que sus ojoscomenzaban a pesar. ¡Por Merlín! Acababa de levantarse. Necesitaba algo dediversión. Se sentó en el sofá y con un accio conjuró su ropa. Cuando Hermioneestaba no lo hacía porque a la castaña no le parecía bien, ya que eran cosasque podían hacerse sin necesidad de utilizar magia, pero para que estaba si nopara hacerles la vida más fácil.

Se vistió y se levantó dejando su pijama tirado en el sofá¿Qué importaba? No había nadie para recriminarle el ser desordenada, ya lorecogería más tarde. Salió de casa y llamó a la puerta de enfrente. Le abrióDraco.

-bueno días - le dijo cortésmente invitándola a entrar.Había tanta familiaridad y comodidad entre ellos.

 

-hola Draco, gracias - dijo entrando.

En cuanto vio a Blaise observó como a este se le iluminabanlos ojos y sonreía levantándose del sitio. Ella sonrió irremediablemente por lareacción.

-Mi princesa Ginevra, me siento como el rey Arturo - dijoacercándose a ella y dándole un beso en la mejilla.

-eyy ¿Qué son esas confianzas? - rió haciéndose la ofendidamientras buscaba con la mirada al restante miembro del piso. Lo encontró de piecerca del sofá, pero no estaba solo, una chica morena de pelo largo y liso ypreciosos ojos verdes estaba con él. Era alta, bastante más que ella, inclusoalgo más que Hermione y su cuerpo creaba curvas perfectas. Frunció el ceño porqueese personaje estuviera en ese piso.

Theo la miró con los ojos desenfocados y se notaba sudor ensu rostro, parecía incomodo ¿quizá porque ella le había pillado con alguien queno era Luna?

Unos minutos antes

-¿Quién no ha hecho lacompra? - preguntó Draco irritado, buscando algo que desayunar.

-tú - le gritaron losotros dos, Theo bebiendo un brick de zumo de esos que llevaban más agua queotra cosa, y Blaise bebiendo del bote de leche sin molestarse en utilizar unvaso.

Draco dio un portazocon la puerta del armarito que estaba sujetando.

-¿porqué no podemostener un maldito elfo?

-¿acaso quieresenfrentarte con la señorita P.E.D.D.O.? - le preguntó Theo - oh
por supuestoque quieres

Draco hizo una mueca.

-ya os explique quesolo fue un juego - les dijo. Si pretenderlo ambos había elegido ocultarinformación a sus compañeros.

Theo no pudocontestarle porque en ese momento llamarón a la puerta con unos golpecitos. Lostres se miraron, sabían que las chicas llamarían al timbre, ¿quien más podríaser?

Draco se acercó aabrir, ya que era el que estaba de pie y más cerca.

Una chica morena lemiraba desde el umbral, no cayó en quien era, aunque le resultaba familiar.

-¿vive aquí TheodoreNott? - preguntó. Entonces la reconoció, y sin decir nada le indicó que pasara.Theo se levantó impresionado al verla y ella se acercó hasta quedar frente aél.

-hola Theo

Blaise salió de allí yllegó hasta Draco que estaba en la cocina.

-es

El rubio asintió.

-su prometida

En ese momentovolvieron a llamar al timbre, y ambos se miraron.

-¿no estarás tutambién prometido no? - le dijo Blaise a Draco entre divertido y serio.

El otro fue a abrir lapuerta y se sintió mejor al ver quién era.

 

-buenos días.

-Acompáñame Karen - dijo Theo cogiendo la mano de la chica -hablemos en otro lugar.

Ambos salieron de allí cerrando la puerta y dejando a losotros tres solos.

Ginny los enfrentó molesta.

-¿Quién es esa mujer que está con Theo? - les preguntó conlas manos en la cintura. Los otros dos se miraron sin contestar. Así que ellase dirigió solo a uno - ¿Blaise?

-es su prometida - soltó este.

Draco le dio un codazo

Ginny entró en furia, se puso completamente roja mientrasapretaba los puños, salió hacía la puerta pateando una silla en el camino, laescucharon en el patio bajar las escaleras corriendo. Ambos se miraron unsegundo antes de salir tras ella.

Y hasta la otra!!


cris!!

Lo siento! Lo siento!He vuelto a fallar en la actualización
pero es que
me quedaba tan poco devacaciones que tenía que aprovecharlas al máximo, he estado de arriba paraabajo y no he parado quieta en casa, así que no he tenido tiempo de coger elordenador para actualizas.

Pero no os preocupéis,porque ya ha llegado de nuevo la rutina, hoy empezaba la universidad, pero he llegadoy los dos profesores que me tocaban hoy todavía no están contratados, sí, esque hacen las cosas muy bien, total, que me he tenido que volver a casa y aquíestoy, actualizando y prometiendo intentar que esto no pase de nuevo.

A partir de hoyintentaré actualizar cada dos días, sin contar los findes.

Bueno, pues como yame he enrollado demasiado y supongo que querréis leer, este capítulo vadedicado para

LuuDrac23

FerMalfoy

airuna

Angie_cullen

Ale_Malfoy

luna_azul

eriineiidyweasley

ANGEL_CARIE

analu

ScarletMalfoy

unasonrisaqueregalar

Rocioco

vanessauchihauzumaki

DesireePotter

miley_vulturi

lunalovegood14

emce993

salesia

kerocruz

Y mis agradecimientosa:

estefa1523

astoryamalfoy (ahora que han acabado las vacaciones deverano, actualizaré de nuevo las otras historias, no te preocupes, prefieroeliminar una historia si se que no la voy a acabar, antes que dejarla sinterminar, así que todas tendrán final. Besos)

AnnaNiicolle

kaki_harry

angiee

carla_melina

y ahora, a leer!!

Los dos chicos corrieron tras ginny, que bajaba lasescaleras a una velocidad sobrehumana. Por fin la alcanzaron en el primer piso.Blaise la cogió del brazo y la hizo voltear.

En ese momento la señora Spencer abrió la puerta de su casa.Obviamente la mujer se pasaba el día pegada a la mirilla esperando cualquier cotilleo.Radio patio 24 horas (N/A: jeje, tenía que ponerlo, los que habéis visto "aquíno hay quien viva" lo comprenderéis)

 

-voy a matarle - dijo Ginny sin notar la presencia de lamujer. - y luego a esa
fulana.

Draco que la había visto se paso la mano por el pelodesordenándolo.

-¿Qué está pasando aquí? - gritó la casera de todos ellos -voy a llamar a la policía ¡no quiero asesinos en mi casa!

Draco vio la cara de Ginny cuando descubrió a la mujer ydecidió intervenir antes de que ella dijera algo que pudiera dejarlas en lacalle.

-señora Spencer, no es lo que piensa - inventó algorápidamente - a la chica la han cogido para interpretar un papel en una novela,y nos pidió que la ayudásemos a ensayar.

-ahh - dijo la mujer interesada - ¿de qué novela se trata? -preguntó

Ginny aprovecho la distracción del moreno para deshacerse deél y seguir a Theo.

-"la despechada", señora, ahora me tengo que ir, el ensayocontinua - y el rubio salió corriendo tras ellos.

Consiguieron parar a la pelirroja en una esquina. Más bienella se paró observando a sus dos presas entrar en un local. Blaise la cogiódesde detrás por los hombros para que no volviera a escapar.

-Ginny, tranquilízate por favor
- le pidió serio.

-Luna estaba ilusionada con Theo, creo que se ha enamorado -se le quebró la voz y se dio la vuelta para enfrentar al moreno. Draco les veíaun poco apartado - ella es tan inocente y pura
es la mejor persona del mundo,y también a ella le tenían que hacer daño. ¡La ha engañado! - gritó llorando.Se secó las lágrimas con fuerza, hacia mucho que no se debilitaba así delantede nadie. - ¡Y vosotros también! - les acusó poniendo un dedo en el pecho deBlaise para después soltarse de él ferozmente - ¡lo sabíais! Luna os defendiódía tras día, nos convenció de que habíais cambiado, que erais buenos. Estabaequivocada

Dicho esto, apretó su varita y se desapareció de allí.

-¡maldito Theo! - gritó Blaise pateando el suelo.

-volvamos a casa e intenta controlar a esa fierecilla - ledijo Draco - algo me dice que esto nosva a afectar a todos.

Los dos llegaron a casa y el moreno salió a llamar a lapuerta de enfrente, pero nadie contestó.

-¿Dónde estarán Luna y Hermione? - preguntó el rubio desdela puerta.

-¿crees que ya les habrá contado y nos estén ignorando?

-creo que lo mejor será esperar a que Theo vuelva
- dijoDraco entrando en casa, pero Blaise llamó a la puerta tres veces más, despuésentró dando un portazo y salió al balcón a gritar su nombre. Entró derrotadominutos después.

-¿Por qué me ha mirado así? Yo no he tenido nada que ver
estaballorando
- dijo enojado sentándose junto a Draco que lo había estado observandodesde el sofá mientras le gritaba, la maldecía y amenazaba por no salir a sullamada.

-es extraordinaria la manera en la que ha defendido a suamiga
- dijo Draco distraído con sus pensamientos.

-ellas son extraordinarias, lo que nunca he visto. Como estoacabe mal, mataré a Theo

Ginny no se apareció en su apartamento, sino que fue a parara casa de Luna, quería protegerla de que llegara a casa y se encontrara conalgo que pudiera hacerle daño.

Después de dar un largo paseo por el rio cercano decidiendoque hacer y saltándose la comida por pensar, ya por la tarde, llamó a la puertade la estrafalaria casita y el señor Lovegood sonrió al verla.

 

-Ginny Weasley, que magnifico honor tener a alguien como túen nuestro hogar - a Ginny le incomodaba la forma de tratarla del padre deLuna, como si ella fuera alguien importante.

-Ginny - gritó Luna desde atrás al verla - ¿ya me echabas demenos? Iba a volver en unas horas

-si Luna, te echaba de menos
- dijo ella sonriendofalsamente y entrando al interior de la casa. Cogió a Luna del brazo,rodeándolo con el suyo - porque no me enseñas tu habitación de nuevo, quiero verese dibujo que hiciste de nosotros, fue tan impresionante

Luna la miró seria, conocía a su amiga, algo le pasaba, perosi quería ocultarlo hasta que estuvieran a solas se lo facilitaría. Tambiénsonrió.

-¡claro, vamos! Papa volveremos enseguida - volvió a mirar aGinny a la cara - ¿te importaría que nos quedáramos a cenar?

Ginny no la contradijo, por lo que supo que había hechobien.

Subieron las irregulares escaleras de caracol hasta el cuartode Luna, una vez allí Ginny cerró la puerta mientras Luna se sentaba en sucama.

-¿Qué ha pasado Ginny?

-lo siento tanto, Luna
- dijo ella sentándose junto a larubia. Esta le acarició el brazo cariñosamente, transmitiéndole que fuera loque fuera no importaba, que continuara. - es sobre Theo

-¿le ha pasado algo? - preguntó algo preocupada, aunque serelajó al ver la cara de ella, supo que no era eso - ¿Qué pasa con Theo?

-Luna
¿estás enamorada de él?

Ahí supo que era algo sobre ambos, algo que le iba a doler.

-no me hagas contestar eso, Ginny
- le pidió reflejandopreocupación en su rostro.

-cariño
- dijo la pelirroja acercándose y cogiéndola de loshombros con ambas manos - se que te gusta Theo, pero tengo que contarte algoque he descubierto sobre él.

Luna miró por la ventana cogiendo las manos de Ginny entrelas suyas, fuera empezaba a oscurecer lentamente. Volvió a mirarla y asintió.Esa fue la señal para que Ginny continuara.

-Theo
- suspiró - está prometido - soltó al fin apretando susmanos y vio como una sombra cruzaba la cara de su amiga - hoy estaba con ella

Luna sonrió.

-él nunca me prometió nada más que amistad, Ginny
no pasanada. - dijo Luna ignorando el pinchazo que sentía en su corazón.

-eres demasiado buena Luna. - dijo abrazándola "e ingenua"pensó.

-¿puedes quedarte a dormir aquí esta noche conmigo? - lepidió - aunque todo haya sido culpa mía
duele

-a eso he venido Luna - le susurró sin soltarla.

Cenaron con su padre, que no sospecho nada sobre el estadode Luna. La rubia podía ser muy buena actriz con tal de no preocupar a nadie.

Más tarde, ambas en la cama de Luna

-¿Por qué me siento tan mal? ¿y porque odio a una mujer queni siquiera conozco? - preguntó Luna acurrucada en el pecho de Ginny.

-eso es porque lo querías para ti
- dijo ella acariciandosu pelo.

-pero nunca lo tuve, solo yo lo imaginé.

-nos engañó a todas

-ginny
no quiero que hagas nada, no quiero perder suamistad ni la de los otros - le pidió.

-eres idiota Luna
- pero asintió a la petición de su amiga.

Muy lejos de allí

Hermione llegó a la puerta del jardín de su casa y sonrió.La atravesó arrastrando su pequeña maleta de ruedas, ya que en su casa no habíadejado apenas ropa, pues no tenía la suficiente como para poder repartirlaentre ambos sitios. Sacó sus propias llaves del bolso y abrió la puerta deentrada cerrándola tras ella.

 

-¡mama! ¡Papa! ¡Estoy en casa! - gritó entrado hacia elsalón.

-¿Herms? - preguntó su madre asomando por la cocinasecándose las manos con un trapo - cariño
¡que sorpresa!

La castaña dejó la maleta y corrió a abrazar a su madre.

-hola mama.

-papa ha ido a comprar un poco de pan para la comida - leexplicó mientras la conducía hacia la cocina rodeándola por la cintura - ¿Cómoha ido ese viaje? Y tienes que contarnos sobre esos nuevos amigos de los quehablaste ¿Qué tal Ginny? ¿y Luna? ¿Cuánto te quedarás con nosotros?

Su madre siempre la bombardeaba a preguntas cuando llegaba acasa, siempre había hecho lo mismo, desde que iba al colegio muggle, hasta enhogwarts, y por supuesto seguía haciéndolo. A Hermione le encantaba contarletodo a sus padres, tenían mucha confianza. Ellos siempre le ayudaban a aclararsus dudas, a veces que ella no sabía ni que tenía, pero sus comentarios siemprele eran de mucho provecho. Ellos decían lo que pensaban sobre el tema yHermione podía sacar conclusiones de ello.

-me quedaré un par de días mamá - dijo Hermione sentándoseen la mesa de la cocina a la vez que la mujer - y Luna y Ginny están bien, osenvían recuerdos

-ya estoy en casa - anunció un hombre desde la puerta decasa, segundos después entro en la cocina - ¡Herms! - se emocionó al verla, yesta se levantó a abrazarle sonriendo, murmurando un "hola papá" - que sorpresamás agradable ¿Cómo fue tu viaje?

-mejor dejemos que vaya a descansar un poco y a subir sumaleta. En la comida nos contarás.

-me parece buena idea

Cogió la maleta que había olvidado en el salón y subió lasescaleras hasta el piso superior. Encontró su habitación tal y como la habíadejado, como siempre hacía cuando entraba. Le encantaba esa seguridad de quetodo estaría en su lugar, ella no era una chica desordenada, pero si dejabaalgo sobre la mesa, era porque ahí lo quería, y no para que alguien fueradetrás guardándolo.

Se tumbó en su cama sin molestarse en deshacer la maleta ymiró al techo. Se sentía tan arropada rodeada de sus peluches, con los quetanto había jugado de pequeña. Era increíble el cariño que le podías coger a unsimple objeto

Estaba preocupada, y por eso había ido a su casa, arefugiarse, como siempre hacía cuando algo la atormentada, y en esos momentossu tormento tenía un cabello platinado y unos preciosos y extraños ojos grises.Tenía tanto miedo de lo que sentía cuando él la tocaba, la besaba o solo conmirarla la estremecía. Eso solo le había pasado con Ron, y juraba que el nivelde atracción era mucho inferior con el pelirrojo, por eso estaba preocupada,porque ella acabó enamorándose de Ron. De Draco, por supuesto, no estabaenamorada, ni mucho menos, pero no podía negar que le gustaba, y ese era elprimer paso para el dolor. En otro tiempo, habría pensado que era el primerpaso para el amor, pero ya no
lo que más le preocupaba era la facilidad con laque todo pasaba con él ¿ya había perdonado todo lo que pasó entre ellos? ¿Asíde fácil? ¿Unas cuantas palabras amables y ya? La verdad es que después de lopasado con el pelirrojo, siete años de insultos no le parecían nada comparadoscon siente años de falsa amistad y amor.

 

No iba a contar a sus padres sobre lo que ocurría entreellos, eso era cosa suya, de su vida personal, pero quería saber que opinabansobre cambios radicales. Solo eso le serviría para continuar con esa locura yver hasta donde llegaba, o alejarse definitivamente de él y asegurarse que nosufriría.

Unos golpes y la cabeza de su madre asomando por la puertala sacaron de sus pensamientos.

-la comida está lista ¿bajas?

Hermione asintió levantándose de la cama y siguiendo a sumadre hasta el salón. Les estuvo contando sobre su viaje, cambiando huracán porfuertes lluvias para no preocuparles. Frunció el ceño al recordar como se leencogió el corazón al ver esa palmera volar hacía él a toda velocidad, sabíaque también debería haberse preocupado por el resto, pero ese sentimiento leperteneció a él. También omitió el jueguecito de esa noche, obviamente. Despuésfue el turno de hablar de sus nuevos amigos.

-y sobre ellos
bueno ya los conocíamos del colegio, pero noteníamos trato. Más bien, nos llevábamos fatal o no nos llevábamos, bueno
creoque diciendo que estuvieron en el bando contrario en la guerra lo explico todo- sus padres fruncieron el ceño al recordar una guerra de la que no podíansaber y el miedo que habían tenido de perder a su hija - pero es que ahora sontan distintos
es como si hubiera conocido a otras personas, solo que tienensus mismos rostros

-Herms
- empezó su madre - creo que sabes mi idea sobre quetodas las personas son buenas por naturaleza, pero es el entorno lo que decideel futuro de cada uno. Un entorno difícil, crea personas difíciles
un entornosin amor

-los crea a ellos
- terminó Hermione como si diciendo esose estuviera explicando todo.

-eso es cariño - continuó su padre - pero si a esa personase le aleja de ese entorno, entonces podría

-cambiar. - volvió a interrumpir. Sus padres solo asintierony Hermione sonrió.

-hija, tu ya confías en ellos - dijo su madre - puedo verloen tu preocupación, en como hablas de su cambio, los consideras tus iguales,tus amigos
no tiene nada de malo que sigas en esto.

Ellos siempre tenían la respuesta adecuada y Hermione sesintió feliz de despejar sus dudas, pues ya había decidido.

¿Dejaría Draco Malfoy que alguien le diera algo de cariño?La curiosidad de Hermione sobre si podía cambiar a ese hombre completamente lehacía querer intentarlo. El chico se lo merecía, se lo habían negado durantemucho tiempo

Esa noche se acostó sin pensar más en nada, pues ya lo teníatodo claro.

A la mañana siguiente Luna y Ginny se aparecieron en suapartamento. Mientras se transportaban, podían escuchar el insistente timbre dela puerta. Tocaron tierra firme y se miraron mientras el timbre y los golpes enla puerta insistían. Luna asintió.

Ginny se dirigió a la puerta y la abrió ferozmente.

-¿Qué es lo que quieres maldito y sucio engendro!? - legritó la pelirroja al ver a Theo en la puerta con el puño levantado por losinsistentes golpes.

-tengo que hablar con ella.

-de eso nada. ¡Lárgate!

Draco y Blaise salieron al rellano al oír las voces y verque Theo había conseguido algo. El moreno cruzó el rellano y apartando a Theocogió a Ginny de la mano.

 

-ven conmigo pequeña defensora metomentodo - y tiró de ellahacía su propio piso.

-déjame, ¡suelta! - gritaba ella mientras erairremediablemente arrastrada. Una vez dentro Ginny le propinó una fuerte patadaen la espinilla que hizo que la soltara, pero cuando corrió a la puerta, estaya estaba cerrada y Draco la custodiaba. - ¡apártate imbécil!

Draco dio un paso hacia ella amenazante, pero la mirada deBlaise fue mucho más amenazante, así que se contuvo de cogerla por el cuellopor insultarle.

-¿dónde está Hermione? - le preguntó serio.

-¡Hermione está en casa de sus padres! - gritó a pleno pulmónhistérica - ¡no quiero que esté con ella, no dejaré que le haga más daño! -gritó boqueando por la falta de aire que estaba sintiendo, le costaba respirar.

-vale, pequeña niña salvaje - el moreno la cogió por loshombros pero ella se apartó, así que le rodeó la cintura y le dio la vueltapara quedar de cara a él. - Tranquilízate
- le pidió. Lo hizo tan cerca de sucara y sus ojos desprendían tanto calor que Ginny se escondió en su pechomientras él la abrazaba.

-ella es tan frágil
no es como Hermione o yo

-Luna es más fuerte de lo que te imaginas, y tu
solo tehaces la fuerte, pero sufres.

-¡cállate! - le susurró dándole un suave golpe en el hombro,sin descubrir su cara del pecho del chico. Se estaba tan bien allí
Blaisesonrió por el golpe y le besó en la cabeza.

-creo que iré a dar un paseo - dijo Draco molesto por laescena y por qué le hubieran dejado de lado, pero lo que más le molestaba eraque Hermione no le hubiera dicho que se marchaba. Él le dice que necesitaseguir con eso, se rebaja, y ella, como si no entendiera nada, se marchabahasta Merlín sabía cuándo.

-ginny - dijo él sin soltarla, se sentía demasiado bien -deja que Theo hable con ella, él nos ha explicado

-cállate - le volvió a pedir, pero sonaba desesperada - noquiero saber nada, solo quiero descansar, no me dejes - le pidió levantando unmomento la cabeza para mirarle a los ojos.

Blaise la levantó de la cintura y la llevó con él hasta elsofá. Allí la acomodó en sus piernas y la abrazó con fuerza mientras lapelirroja buscaba el hueco de su cuello para esconderse. Ella también teníaderecho a derrumbarse de vez en cuando.

-no me moveré de aquí - esta vez le besó la frente y Ginnylevantó de nuevo la cabeza para mirarle. Él le besó la nariz y después loslabios. Un beso muy suave y corto. Ella volvió a esconderse confundida. ¿Porqué la trataba como si de verdad le importara? ¿Qué no era todo un juego paraconseguir su cuerpo?

Decidió no pensar y disfrutar de la paz que le transmitía elchico. Con él se sentía segura y libre de aparentar fortaleza y valor cuando enverdad su corazón solo sentía pena y dolor.

Mientras, en el piso de enfrente, Theo había conseguidoentrar y cerrar la puerta. Luna, cobardemente había corrido a su habitación yhabía cerrado la puerta. Él suspiró antes de seguirla.

-Luna
por favor, necesito que me escuches

-te estoy escuchando, Theo.

-¿voy a tener que explicarle a una puerta? - preguntódesesperado. Luna le importaba demasiado como para perderla. Nunca habíasentido nada parecido a lo que sentía cuando ella estaba cerca. Esa paz, esatranquilidad
como si nada pudiera atormentarle.

 

-no tienes que explicar nada, Theo - dijo desde el otrolado, se notaba que estaba en la puerta - tu prometiste ser mi amigo, y eso eslo que has hecho, el resto lo inventé yo en mi cabeza, es mi culpa lo que me estápasando.

-luna por favor, sal que te explique.

-mejor vete.

-no pienso irme hasta que salgas, ya tenga que estar aquí durantedías y dormir en el suelo.

Luna no contesto, y media hora después Theo se acomodó en elsuelo apoyando la cabeza en sus rodillas. No iba a perderla por una tontería.Al cabo de unas dos horas ella por fin abrió la puerta.

-cuéntame lo que sea, Theo y vuelve a casa - le pidió y elotro asintió levantándose y andando hasta el sofá seguido de ella. Le indicóque se sentara y él hizo lo mismo.

Bueno, y hasta aquípor hoy, ahora esperaré vuestras opiniones.

Por cierto, me hehecho twitter y sigo la pagina de potterfics, lo digo por si hay alguien porahí, mi nombre es crisbcmalfoy.

Bueno muchos besos!!


Para este capítulo,solo recordaros que Theo es huérfano de madre y que su padre está en Azkaban, yque yo sepa, no hay más Notts. Por lo demás, podemos empezar con lasdedicatorias y agradecimientos, porque vuestros reviews son mis vitaminas, y mehacen querer seguir escribiendo por poco tiempo que saque para ello. ¡muchasgracias!

Capítulo dedicado a:

alilove98

unasonrisaqueregalar

airuna

salesia

HeatherDrew

kaki_harry

FerMalfoy

kerocruz(muy bien, es la B, no me hagas nada jejjeje)

ANGEL_CARIE

renesmee13

EmmaHermione

astoryamalfoy

AnnaNiicolle

una_azul

analu

lunalovegood14

vanessauchihauzumaki

LuuDrac23

Y agradecer su reviewa:

HermioneK

Y gracias a todas lasque me seguís en el twitter por vuestros comentarios allí.

Hermione regresaba a su piso completamente renovada y conlas ideas claras. Ya estaba cansada de pensarlo todo tres veces, iba adisfrutar lo que viniera ¿y si volvía a sufrir? Bueno, cada experiencia laharía más fuerte. Y con esto no estaba diciendo que pudiera llegar a colgarsetanto con un simple juego como para poder salir herida
¡no! Ya estaba pensandootra vez

Suspiró y continuó caminando por la acera que llegaba a su edificio. ¿Por qué aparecerse teniendola posibilidad de hacer las cosas por una misma? A ella no le gustaba perdercompletamente sus raíces muggles. El hacer las cosas por ella misma en lugar decon magia la satisfacía.

Ya la luna estaba en lo alto del cielo, y sabía que eratarde, pero tenía ganas de probar lo que había planeado, de probar a DracoMalfoy, y no había podido controlarse por más tiempo sin verle. Si era ciertoque había cambiado, Hermione quería intentar convertirlo en alguiencompletamente nuevo, alguien bueno, amable, agradecido, entregado

 

¿Qué haría cuando llegara a casa? Ya era algo tarde
¿estarían todos juntos?

-espero que no hayan salido
- murmuró para sí. Era verano yquizá se estaban divirtiendo en algún local.

Lo que Hermione no sabía es que Draco, harto de regresar asu piso y comprobar que su amigo Blaise "brillaba" hablando con Ginny, habíadecidido pasear por la zona.

El rubio, cansado por el paso de las horas, se había sentadoen el suelo, apoyado en la pared del edificio, oculto entre las sombras.Pensaba en Blaise y en todo lo que aguantaba con esa pelirroja, cuando nuncahabía tenido paciencia alguna. Luego pensó en Theo y en la expresión que vio ensu rostro cuando supo que Luna sabia de su compromiso. Realmente ellos ibanenserio con estas chicas, les gustaban de verdad y eso les hacía comportarsetan distintos de cómo eran

Pensó entonces en Hermione. Estaba enfadado, muy enfadado.Ella se había ido sin decirle nada. Le había soltado "nos vemos mañana" yluego
ya no estaba ¿Cómo se atrevía? Iba a probar su furia, a Draco Malfoy nose le dejaba deseando verla por dos días enteros. A Draco Malfoy no se leprovocaban sentimientos que no conocía sin castigo. Aunque ella

Le gustaba ella. Nunca la había conocido y ahora que lohacía podía tener largas conversaciones con ella, incluso habían intimado unpoco, y no solo por los besos, él le había contado de su pasado, le habíaenseñado sus cicatrices, y eso no lo había hecho nunca con nadie, y leasustaba. No quería comportarse como sus amigos. Arrastrarse por una mujer. Élno era así. Hermione era una chica bonita, pero no sabía qué era lo que le llamabala atención de ella, lo que le hacía querer tenerla cerca y repetir algo comoun simple beso, y aunque le encantaría pasar a mayores, no quería hacerlo.Estaba acostumbrado a chicas exuberantes, preciosas ¿entonces? ¿Por qué bajarel nivel?

-Hermione no está vacía
- se contestó a sí mismo en unsusurro.

Como si todo hubiera sido tan simple como nombrarla para queestuviera de vuelta, Hermione apareció, cruzando el portal del edificio con unagran sonrisa en el rostro.

Eso enfureció más a Draco, que la siguió

Hermione entró en el ascensor y apretó el número 10, peroantes de que las puertas se cerraran, una mano blanca se interpuso haciendo queestas volvieran a abrirse. La chica apretó su varita en el bolsillo hasta quevio a Draco, colándose con ella y dejando que esta vez las puertas sí que secerraran.

-hola Draco - le saludo ella sonriente - de donde vie
- lacastaña se calló al ver la expresión del rubio.

Él apretó de forma agresiva uno de los botones del panel,haciendo que el ascensor se parara con un golpe seco, acto seguido acorraló aHermione contra la pared entre sus brazos y la miró desafiante.

-como te atreves
- sus ojos parecían acero, mucho másoscuros que el gris plata que solían lucir.

-¿Qué pasa Draco? - preguntó ella algo asustada por lasituación. Ella venía ilusionada y él la recibía con esas formas y con esamirada fría.

-¿Cómo te atreves a largarte sin decirme nada? - susurrómolesto.

Hermione frunció el ceño. Una cosa era que hubiera decididotratarle con cariño, algo que nunca había recibido, y otra que fuera aconsentir que le hablaran así.

 

-¿quién te crees que eres para que tenga que darteexplicaciones de lo que hago y lo que dejo de hacer? - le dijo igualmentedesafiante.

Él sonrió en una mueca fría. Era obvio que ella fuera aenfrentarse a él, también eso le gustaba de ella, era la única que se atrevía.

-he decidido que serás mía hasta que decida lo contrario.

-¿Cómo? - toda la seguridad que Hermione había traídodesapareció. Ella no necesitaba un dueño, necesitaba un compañero con el quehablar y compartir, como el de días atrás ¿Por qué se estaba comportando de esaforma? - solo te lo diré una vez Malfoy, yo no soy un objeto que te puedapertenecer - lo empujó lejos de ella enfurecida - y ahora explícame que tepasa, o mueve esta máquina y sácame de tu vista. - le dijo firmemente.

Draco la miró sorprendido. Allí estaba ella, con los brazosen jarras y el ceño fruncido, esperando su decisión, y de verdad parecía que nole importara cual fuera. Quiso elegir la segunda opción, con la que saldría consu orgullo intacto sacándola de allí y no viéndola, pero acabó dándoleexplicaciones. Había caído. Más tarde también se enfurecería por su debilidadpara nada Malfoy.

-es culpa de ellos - dijo frustrado señalando hacia arriba ycaminando por el pequeño espacio. Hermione le miró sin entender. - Se armó unlio, porque Ginny pilló a Theo con su prometida, se lo contó a Luna. Ayerdesaparecieron y cuando hoy volvieron Theo consiguió colarse en tu piso con Luna mientras Blaise llevaba aGinny al nuestro y yo

-te sentiste excluido
- comprendió ella relajando susbrazos.

-siempre que ellos están así, estás tú, puedo estar contigo,pero ahora no estabas - el chico hablaba como si de verdad estuviera dolido conella por esa tontería - y no me habías dicho que te ibas

Hermione sonrió y dio un paso hacia él, alargando la manopara acariciar su mejilla. El rubio se tensó visiblemente por el contacto y porla tierna mirada que ella tenía ahora.

-siento no haber estado aquí
- cuando Draco empezó arelajarse a la caricia, Hermione apartó la mano bruscamente recordando algo -¿Qué theo está prometido? Mueve este trasto ahora mismo - le amenazó.

Draco apretó el botón correspondiente para devolver lamarcha, y como esperaba, no funcionó, pero esta vez estaba preparado y traía suvarita. En unos segundos Hermione salía trabajosamente con su maleta y sedirigió corriendo a su puerta con la llave en la mano.

-¡espera! - Hermione se giró, había olvidado al chico -porque no me compensas mañana
- Draco carraspeo, no sabía cómo decirlo - tengoque ir a un lugar. Acompáñame.

Hermione sonrió, todavía había que mejorar las formas depedir las cosas del chico, pero por el momento estaba bien.

-claro. - no se arriesgó a decir un "hasta luego" no fueraque se lo tomara al pie de la letra. Había aprendido que había que tenercuidado con lo que le dices a Draco Malfoy.

Cuando entró en casa sus dos amigas discutían.

-¿Qué está pasando aquí? - dejó su maleta al lado de lapuerta y se acercó a Luna, cogiéndola por los hombros - ¿estás bien Luna? -pero esta sonreía.

-por fin estas aquí - dijo Ginny alterada - Luna no mequiere contar que ha pasado con Theo hasta que no estuvieras tu también. "noquiero contarlo dos veces
" - se burló Ginny enfadada imitando a su amiga.

 

-¿Cómo te has enterado Hermione? - le preguntó Lunatranquilamente.

-me encontré a
- ¿sería raro que justo se hubieraencontrado con él? - a Draco en el ascensor y me contó algo. ¿Qué es eso de queTheo está prometido?

-¿y sobre todo porque le has perdonado? - dijo Ginny todavíaenfadada, no lo entendía - ¿vas a ser un segundo plato?

-os contaré lo que pasó

Flash back.

Theo invito a Luna asentarse en el sillón y él hizo lo mismo, algo alejado, por no molestarla.

-imagino lo que tehabrá contado Ginny, pero todo tiene una explicación
- comenzó Theo.

-no tienes por quéhacerlo, en serio. Yo
solo creí que te gustaba de una forma especial, pero túme prometiste amistad, y es lo que has cumplido, el resto lo imaginé yo sola,es culpa mía y lo entiendo

-no lo entiendes Luna,y no estás equivocada, tú me gustas
de esa forma
especial - al chico leresultaba muy embarazoso decir todo aquello, nunca lo había hecho - no quieroperderte por esto

-no voy a ser la otra,Theo - dijo Luna bajando la mirada, triste por lo que creía que él le estabapidiendo.

-no quiero que seas laotra - el moreno tragó saliva - quiero que seas la única - confesó.

-pero

-mi padre me prometiócon Karen desde que éramos muy pequeños, creo que le debía un favor a sufamilia
Karen es una buena chica, mucho mejor que yo, nunca se involucró ennada respecto a la guerra, y por eso la había aceptado ¿Qué otra cosa podíahacer? Pero entonces llegaste tú para poner mi vida patas arriba.

Luna sonrió.

-seguramente fueronlos nargles
- se excusó.

-seguro que sí
- dijoél sonriendo tiernamente - y es por eso que rompí el compromiso.

-¿Qué? -preguntó Lunasorprendida.

-mi padre ya no estáaquí, ya no puede obligarme a nada y mucho menos a casarme. Soy el único quequeda de la familia Nott, solo yo tomo mis decisiones ahora - Theo pasó su manopor el pelo alborotándolo - fui un cobarde y no me atreví a hablar con Karen ala cara, así que le envié una lechuza diciéndole que el compromiso estaba roto,que no me iba a casar con ella

-entonces ¿Por quéestaba ella aquí?

-se presentó en mipiso para convencerme de que no lo hiciera. La entiendo, desde que nacióprácticamente, ha vivido para casarse conmigo, no conoce otra cosa, algunasfamilias de magos son así
arruinan la vida de sus hijos. Yo no esperaba queviniera, no se lo había contado a nadie, y justo Ginny apareció. Todos sacaronconclusiones precipitadas.

-y todo esto
¿lo hashecho por mí?

 

-nunca antes me atrevía romper el compromiso, aunque mi padre estuviera en la cárcel, porque teníamiedo de quedar completamente solo. Mis padres ya no estaban, no tengo másfamilia. Ahora están mis amigos, pero pronto ellos harían su propia vida
¿y siyo no conocía a nadie nunca? No soy tan extrovertido como ellos
para mí no esfácil estar con chicas. - Theo subió su mirada pera encontrar los redondos ojosazules de Luna - pero contigo es todo tan fácil, parece tan natural
yo quería hacerlobien, pero todo se complicó en un momento. Nunca pensé que pasaría tanto miedocomo hoy cuando creí que te había perdido

Luna se sentó máscerca de él y comenzó a ordenar su pelo, que él había estado revolviendomientras hablaba a causa de los nervios, con una mano, haciendo que el chicosintiera un cosquilleo recorrer su columna al notar de nuevo sus manos sobreél.

-lo siento
- lesusurró ella - tuve que darte la oportunidad de explicarte desde el principio.

-lo siento yo, Luna.Si no hubiera ocultado todo esto, ni tú ni yo lo habríamos pasado tan mal

-no sé si sabréhacerlo - le interrumpió la rubia mirándolo a los ojos y bajando su caricia porla cara del chico.

-¿hacer que
? -preguntó Theo tragando saliva y cerrando los ojos un momento por el contacto.

-esto
- Luna seacercó a su cara y le dio un suave beso en los labios, un beso inocente, comoel que le podría dar a un amigo en la mejilla. Después se apartó un poco y selo quedó mirando con una gran sonrisa que poco a poco fue contagiando almoreno, hasta que él se atrevió a coger la cara de ella entre sus manos.

-lo has hecho muy bien- le dijo - deja que yo lo intente
- Theo llegó hasta sus labios y los besódelicadamente, los besaba y los rozaba sin atreverse a hacer más que sentir untorbellino en su interior, hasta que ella, sin saber cómo, profundizó más élbeso y él se atrevió a introducir su lengua, jugando con la de ella, mientrasse abrazaban cálidamente por primera vez.

Cuando volvió asepararse y miró a Luna, esta tenía las mejillas sonrojadas.

-nunca voy a dejartesolo, no te preocupes Theo
- dijo.

-¿eso quiere decir queme aceptas Luna? ¿Quieres estar conmigo? - preguntó

-solo si vuelves abesarme
- dijo la rubia divertida - y lo sigues haciendo todos los días denuestra vida

-no hay otra cosa quemás desee - le dijo antes de volver a atrapar sus labios.

Fin flash back

-Ginny
¿Por qué lloras? - le preguntó Luna cuando acabó suhistoria.

-¡estoy sensible, vale! - dijo bruscamente secándose laslagrimas del rostro.

-Luna
- le dijo Hermione cogiéndole la mano - estoy tanfeliz por ti. Tienes un gran hombre a tu lado.

 

-lo sé

Ginny les miraba confundida y sentía una gran angustia en supecho, ¿Por qué ella también quería todo eso? Había decidido no volver a pensaren algo así con un hombre, pero su interior lo anhelaba y no dejaba de pensaren su refugio, en los brazos de Blaise.

-voy a lavarme un poco - dijo esta vez Ginny más bajitosaliendo hacia el baño.

-Hermione - le llamó Luna, haciendo que dejara de ver en ladirección por la que Ginny había desaparecido - tú también tienes un buenhombre a tu lado.

Por mucho que intentara negarle a Luna, era como si ella losupiera todo, como si leyera cada pensamiento en los ojos de las personas, asíque no le discutió.

-lo será, haré que lo sea - dijo ella segura.

-no lo hagas. - dijo la otra.

-¿Cómo? - preguntó confundida.

-no pretendas cambiar a Draco Malfoy. Si lo haces, dejará deser la persona que conociste. Cada persona tiene que cambiar por sí misma. Éllo está haciendo, tú no tienes que hacer nada más. Draco es lo que hay, con lobueno y con lo malo, si quieres otra cosa, busca en otro hombre

Hermione parpadeo varias veces y cerró la boca que habíamantenido abierta mientras su amiga hablaba. Lo que decía tenía tanto sentido.Ella no tenía derecho a cambiar a nadie. El chico que le gustaba que le besara,que la estremecía cuando se acercaba o que la sacaba de sus casillas era DracoMalfoy. Él y solo él, si lo convertía en otra persona, perderían todo eso

-gracias Luna

-de nada
bueno, voy a ir a darle las buenas noches a Theo -dijo levantándose feliz.

-¿Qué? ¿Ahora? Es bastante tarde

-bueno, pero me apetece.

Hermione rió divertida viendo como Luna salía de casa dandosaltitos. Ella era única.

Bueno, pues hastaaquí.

Como veréis en elpróximo capítulo tendremos Dramione. Sé que a veces lo echáis de menos, perotengo que centrarme también en las otras parejas de vez en cuando, pero por miparte la mayor parte de las escenas serán Dramione.

Bueno, y ahora osmerecéis un pequeño avance del capítulo 23

no puedo permitir que nadie más tenga el placer de verterecién levantada

-lo siento Theo, lo lie todo. Quiero que vengas a desayunarcomo disculpa, hoy me toca a mí hacer el desayuno

-no importa Ginny, me alegro de que Luna tenga amigas como tú,no tienes que disculparte por nada.

-nosotros tenemos mucho dinero, pero vosotras tenéis algomucho mejor

-¡Draco! - gritó tirando de su sabana para taparse, aunquellevaba puesto su pijama - ¿Qué estás haciendo? - dijo asustada.

no quería despertar y descubrir que algo que creo que haocurrido fuera en realidad un sueño - dijo mirando a Theo

-no me refiero a eso
- Blaise se separó un poco y tragósaliva antes de hablar de nuevo - Ginny te quiero

Hola!! ¿Qué tal lleváisel Lunes? Yo fatal
tengo sueño y tengo que hacer ya un montón de cosas, perono podía dejar de subir este capítulo, así que voy a pasar directamente a lasdedicatorias:

Este capítulo es para

salesia(jaja, habría sido una buena escena, la verdad)

 

unasonrisaqueregalar

estefa1523

AnnaNiicolle

ANGEL_CARIE

FerMalfoy

astoryamalfoy

kerocruz

analu

LuuDrac23

vanessauchihauzumaki

kaki_harry

airuna

HermioneK

y muchas gracias tambiéna:

DesireePotter (yo también pienso así Desiree)

SoleiNoir201

clau-dita(no debiste cambiar al final, jeje)

luna_azul(solo debes poner una
si no, no se cual coger jeje)

Bueno, y ahora aleer!

Esa mañana Ginny se levantó la primera, y lo hizo de buenhumor. No se molestó en cambiarse y en lugar de ponerse a hacer el desayuno,cruzó la puerta de su casa y llamó a la de enfrente. Blaise le abrió.

-vaya, vaya
se te está haciendo un habito el alegrarme lasmañanas con esta maravillosa vista. - dijo el chico cruzándose de brazos y apoyándoseen la puerta.

-lo siento guapo, pero hoy no vengo a verte a ti ¿me dejaspasar?

-lo siento, no puedo hacer eso. - dijo él serio.

-¿Por qué no? ¿Acaso escondéis más prometidas? - rió Ginny.Blaise también lo hizo.

-no es eso, no puedo permitir que nadie más tenga el placerde verte recién levantada

-bueno
- comenzó Ginny acercándose peligrosamente, y por eltiempo que Blaise la conocía supo que en ese momento ya había perdido - puedestener el placer de ser el único en otras cosas
- se puso de puntillas parallegar a sus labios y besarle, a la vez que le empujaba hacia el interior de lacasa. Una vez dentro se alejó - gracias por dejarme pasar - y le guiño un ojo.

Blaise se fue entre enfurruñado y contento junto con Draco,que estaba en la cocina, mientras Ginny se sentaba en el sofá junto a Theo.

-no me digas que vosotros también estáis saliendo - le dijoDraco.

-no
que yo sepa.

-entonces
¿Por qué os besáis tan libremente?

Blaise estaba confundido y medio enfadado por no entenderla.

-porque esa chica - dijo señalándola lo suficientemente altocomo para que ella también lo escuchara - no tiene vergüenza ni la conoce.

Ginny, sentada frente a Theo, que todavía estaba en pijama,sonrió ante el comentario para después hablar al chico.

-lo siento Theo, lo lie todo. Quiero que vengas a desayunarcomo disculpa, hoy me toca a mí hacer el desayuno

-no importa Ginny, me alegro de que Luna tenga amigas como tú,no tienes que disculparte por nada.

-de todas formas vístete y ven a desayunar, te espero ¡rápido!- dijo riendo.

Theo también rió y se metió en su cuarto. Ginny se levantódel sofá y se dirigió a los otros dos.

-¡tú! - dijo dirigiéndose a Blaise - ve a vestirte siquieres desayunar comida de verdad - y tu - esta vez se dirigió a Draco que yaestaba vestido - vendrás a ayudarme a cocinar.

-¿Cómo? ¿Es una orden?

-no sabes la sorpresa que se llevará alguna de mis amigas -se refería a Hermione - cuando sepa que tú has hecho el desayuno
- dijoguiñándole un ojo - estoy segura de que piensa que eres incapaz, ya que elbocazas de tu amigo - dijo mirando al otro que todavía seguía allí - nos contótus hazañas con los huevos

 

Draco miró amenazante a su compañero.

-voy a vestirme - dijo este saliendo de allí.

-vamos - dijo Draco cogiendo a Ginny del brazo y guiándolahasta su propio piso. No paró hasta llegar a la cocina. - ¿Qué prepararemos? -dijo subiendo las mangas de su camisa.

-haremos unas tortitas con nata y chocolate, las preferidasde mis gordas amigas

-genial ¿Qué hago?

Ginny rió al ver a Draco Malfoy tan dispuesto a hacer algocon sus propias manos y sobre todo, a recibir órdenes para prepararlo.

-Tráeme de la nevera leche y huevos - le dijo mientras ellabuscaba un bol y sacaba la harina de un armario. - Muy bien - dijo cuando elchico le llevó todo lo que le había pedido - ahora llena este vaso hasta estaraya de harina - le dijo pasándole un vaso con medidas - y la echas en el bol.Dos medidas por favor.

Mientras, Ginny comenzó a romper huevos y a ponerlos en otrorecipiente, no se fiaba de esa tarea para encargársela al chico, no queríacascaras en sus tortitas.

-ya esta ¿Qué hago ahora?

-ahora añade dos vasos de leche a la mezcla y vesmezclándolo todo - le indico ella batiendo los huevos. El chico se puso manos ala obra. Realmente se estaba esforzando ¿lo haría por Hermione? ¿Acaso queríademostrarle de lo que era capaz? ¿De verdad para él solo había sido un juegoese beso que les contó su amiga? Se preguntaba Ginny. Al fin y al cabo, él lohabía propuesto. Y se llevaban tan bien últimamente

-¿así está bien? - le preguntó Draco sacándola de suspensamientos.

-sí, muy bien. Ahora añade estos huevos y sigue mezclandomientras yo caliento algo de mantequilla. Oh, casi lo olvido, hecha azúcar.Hasta esta rayita - le indicó.

-muy bien
- Draco quería saber algo sobre la chica y suamigo ¿Qué pensaba ella de él? Pues a su amigo lo veía colado hasta la médula,pero ella
era como si tuviera miedo de involucrarse demasiado, y seguramenteasí era. - esto le encantará a Blaise. El otro día me sorprendió diciendo quele encantaba la cocina hecha con cariño

Ginny sonrió.

-¿Cómo que con cariño?

-me refiero a que, por ejemplo, en nuestras casas la comidala hacen los elfos, y siempre siguiendo órdenes, no es como que alguien la hagaexpresamente pensando en los demás, en si les gustará lo que has hecho, y poreso te esfuerzas y lo haces con cariño. Lo dijo la primera vez que comimosaquí.

-¿su madre nunca le cocinó nada?

-por supuesto que no - Draco sonrió imperceptiblemente alver que estaba consiguiendo una masa uniforme - mi madre tampoco lo haría, yasabes cómo son las familias ricas.

-mi madre me enseñó todo lo que sé.

-nosotros tenemos mucho dinero, pero vosotras tenéis algomucho mejor

-¿amor? - Draco gruñó como respuesta y Ginny volvió aperderse en sus pensamientos.

Al final Draco consiguió una masa no muy espesa, perotampoco completamente liquida.

-no sé si esto está bien del todo

-A ver
- la pelirroja cogió la cuchara y comprobó la masa -esta perfecta ¡muy bien Draco!

Ginny sonrió al ver la cara de satisfacción del rubio. Pensóen Harry y en Ron, a ellos jamás les habría convencido para hacer algo comococinar, ni siquiera se lo habría pedido a ninguno, pues sabía la respuesta,aunque ellos sabían que le encantaba cocinar y era importante para ella. Encambio Draco allí estaba, esperando sus órdenes y su aprobación, y sobre todopor saber más.

 

-¿Qué hay que hacer ahora?

-ahora
- dijo poniendo un poco de mantequilla en una sarténque estaba al fuego - te enseñaré a hacer las tortitas. Mira - Ginny cogió elbol de la masa y hecho un poco en la sartén - el fuego no debe estar muyfuerte, para que no se queme ¿ves? Y ahora, cuando veas que se está haciendopor abajo la vas separando por los bordes para que no se pegue y le das lavuelta
- la chica hizo unas cuantas y después le dejó probar a Draco - ahora inténtalotú.

-no sé si será buena idea

-claro que sí - en ese momento llamaron a la puerta -mientras iré a abrir.

Draco quedó solo en la cocina. Recordó la cara de sus amigosal probar su primera cena e imaginó a todos los demás poniendo esa cara ahora.Metió el dedo en la masa y se lo llevó a la boca ¡estaba buenísimo! Algo conese sabor no podía salir mal. Cogió el bol y echó un poco en la sartén. Cuando vioque comenzaba a hacerse por abajo empezó a separar los bordes, pero no era tanfácil como le había visto hacer a Ginny y le estaba costando más tiempo yademás se le rompía. Cuando consiguió darle la vuelta la otra parte estababastante oscura, al fin, la dejó en el plato.

-genial
- susurró malhumorado

-¿cómo ha ido? - dijo Ginny volviendo en ese momento. Lahabía visto guiar a sus amigos al balcón

-no muy bien

-mmm
no está mal para ser la primera, tenías que habervisto mi primera tortita. No te preocupes, esta se la daremos a Blaise con todonuestro cariño - dijo guiñándole un ojo, y para sorpresa de Draco, se encontróriendo con ella. - Inténtalo otra vez, y esta vez por un poco más de masa,verás cómo es más fácil separarla sin que se te rompa - le aconsejó y se fue asacar la mesa.

Draco volvió a intentarlo, y aunque esta todavía se rompióun poco y estaba más tostada que las de Ginny, salió mucho mejor.

Cuando el chico se dio cuenta, ya había vaciado el bol y unagran cantidad de tortitas prácticamente perfectas descansaban en varias torresen platos. El chico sonrió y fue a buscar a Ginny, que se había quedado con losotros, seguramente para que no se sintiera incómodo si se quedaba a mirarle.

-ejem
Ginny, ¿podrías venir?

-claro, vamos a ver.

-nadie me dijo que tu ibas a cocinar
- dijo enfurruñadoBlaise - yo tenía hambre

-cállate
- le dijo el rubio antes de llevarse a Ginny.

-esto es genial Draco, tienen una pinta estupenda - dijoGinny sinceramente. Cogió chocolate y puso tres en un plato, esparció un pocode chocolate por encima y después nata - esto es lo que tienes que hacer.

Él cogió las tres mejores que le habían salido, les pusochocolate y nata.

-¿Qué tal así?

-genial. Ahora, ¿Por qué no vas a llevárselo a Hermione a lacama? Si no
no despertará nunca. - para que no tuviera que contestarle Ginnyse llevó unos cuantos platos y salió de allí, dejándolo solo para decidirse.

Draco cogió una bandeja, puso el plato encima, un cuchillo yun tenedor, y llenó un vaso de zumo, que añadió.

¿Llevarle el desayuno a la cama a una chica? Nunca lo habíahecho ¿y sin ni siquiera haberse acostado con ella antes? Era impensable
perotenía tantas ganas de saber que diría ella cuando supiera que lo había cocinadoél. Ya no podría reírse de su cocina

 

Se decidió, y cogiendo la bandeja por las asas de loslaterales se encaminó a la habitación de la castaña sin dudar en cual era, puesya había estado antes. Entrando sin hacer ruido, dejó la bandeja en la mesitaque había junto a la cama y, sentándose en el borde de esta, la miró un momentodormir profundamente ¿Cómo iba a despertarla?

Carraspeó varias veces sin conseguir nada. Después pasó dosdedos acariciando su brazo y observó ponerse su piel de gallina por elcosquilleo, pero tampoco despertó.

-Hermione
- susurró todavía acariciando su brazo.

-mmm
Draco
- musitó está moviéndose un poco y Draco creyóque había despertado, pero no fue así, solo había reconocido su voz, sonrió sinsaber por qué, sentía una especia de satisfacción de que ella le reconociera ysu voz sonara tan dulce pronunciando su nombre, no como años atrás.

Observó sus labios, que ahora había dejado entreabiertos yno pudo resistirse, llevaba dos días deseándolos. Se acomodó un poco en la camahasta prácticamente acostarse a su lado. Después, apartando un poco su pelo seacercó a sus labios, rozándolos con los suyos y noto que esta vez la piel quese erizaba era la suya. Posó sus labios en los de la chica, apretándolosdelicadamente y subió su mano desde su brazo hasta su cuello. Notó como ellacomenzaba a mover los labios a su contacto, y él también lo hizo, al ritmo deella. Era tan suave, tan lento
él nunca había besado así a nadie, pero sesentía tan bien
jamás lo hubiera pensado.

De repente ella se separó bruscamente.

-¡Draco! - gritó tirando de su sabana para taparse, aunquellevaba puesto su pijama - ¿Qué estás haciendo? - dijo asustada.

-te beso - dijo él simplemente. Ella le miró confundida - tehe traído el desayuno. - continuó sin darle más importancia a lo anterior.

El rubio cogió la bandeja y la dejó sobre la cama.

-¿Ginny hizo tortitas? - dijo ella sonriendo y olvidando elpercance anterior, pues no es que le hubiera molestado precisamente despertarasí, solo que no se lo esperaba - me encantan.

-bueno, justo estas las he hecho yo.

-¿tu? - dijo ella incrédula riendo.

-es verdad - se ofendió el cruzándose de brazos - he estadoayudando a Ginny toda la mañana

-¿en serio? - dijo ella seria. El asintió molesto -entonces
¿has preparado estas para mí?

Hermione miró el plato de tortitas y efectivamente, Ginnyponía el chocolate y la nata con más estilo, esta vez estaba más descuidado, ylas tortitas eran bastante uniformes. Draco estaba diciendo la verdad. La chicase llevó la mano al pecho soltando la sabana y Draco observó el brillo en susojos. ¿Cómo iba a querer cambiar a ese chico? Nunca nadie le había llevado eldesayuno a la cama.

-quizá prefieras tomar café en lugar de zumo
- dijo Dracorelajado de nuevo. Hermione le miró. Se puso de rodillas en la cama y se acercóa él, que estaba sentado. Dejó la bandeja de nuevo en la mesita y le abrazóbesándole. Jamás pensó que se comportaría así con alguien que no fuera su novio,pero no le molestaba besarle sin ser nada. ¿Qué era? ¿Su amante? Pues lo sería.Si iba a sentirse tan cuidada y feliz junto a él sin que fueran nada lo sería.Sintió una punzada de miedo, pues en ese momento supo que se estaba implicandoy que acabaría saliendo herida. Porque Draco Malfoy jamás acabaría con HermioneGranger.

 

-me gusta el zumo. Gracias Draco. - dijo deshaciendo elabrazo. Cogió los cubiertos y cortó un trozo de las tortitas. - mmm
son lasmejores que he probado.

-lo sé
- dijo Draco haciéndola reír, aunque sabíaperfectamente que la chica mentía.

-¿tú no comes? - dijo cogiendo otro trozo.

-el resto de tortitas están fuera siendo atacadas por losdemás.

Hermione rió.

-entonces - Hermione cortó otro trozo - yo las compartiré contigo- le acercó el tenedor a la boca ¿compartir? Eso también era nuevo. Al finalDraco abrió la boca aceptando las tortitas y nunca un alimento le pareció tandelicioso.

Se quedaron mirándose fijamente después de eso.

-me acompañarás ¿verdad? - le preguntó Draco

-claro, es lo que te dije ayer ¿no?

Mientras, fuera

-¿Por qué no vas a despertarla? - decía Blaise.

-normalmente ella se despierta la primera
- dijo Ginny.

-pues yo tengo hambre
- se quejó Blaise - ¿no puedo cogersolo una?

-¡no! Esperaremos a los demás

En ese momento por fin Luna apareció en la puerta delbalcón.

-¡¡por fin!! - dijo Blaise alargando el brazo para coger unatortita.

-Luna, es muy tarde
- le dijo Ginny sorprendida.

-lo siento, es que no quería despertar y descubrir que algoque creo que ha ocurrido fuera en realidad un sueño - dijo mirando a Theo.

El chico miró incomodo a los otros dos ¿iba a tener quebesarla delante de ellos para que supiera que no había sido un sueño? Si eranecesario lo haría, pero resultaba demasiado embarazoso.

-Blaise ¿Por qué no me acompañas a por más leche?

-no, prefiero quedarme aquí comiendo - dijo con la bocallena, pero la pelirroja ya lo había cogido por el cuello de la camisa y se lollevaba de allí. Lo llevó a la cocina.

-oye
eres muy mala conmigo
- dijo el chico haciendo falsospucheros.

-sabes que te encanta, Blaise - dijo ella divertidasoltándole y apoyándose en la encimera.

-bueno eso es cierto - dijo él sonriendo de nuevo. En esemomento llegó Draco a la cocina. - ¿y tu dónde estabas?

-en el cuarto de baño - mintió.

-eso no es cierto, estabas en el cuarto de Hermione - leacusó.

-¿entonces por qué preguntas
?

-shhh - dijo Ginny asomándose por encima de la barra de lacocina para ver a Luna y Theo. - oh
que tierno, se están besando

Los otros dos también sonrieron contentos por su amigo. Élnunca había sido como ellos con las chicas, nunca le habían visto con una y eraextraño y placentero verle tan feliz.

-¿qué ocurre? - preguntó Hermione llegando tras ellos ymirando en la misma dirección, se había quedado vistiendose. Sonrió al ver aTheo y Luna abrazados.

-¿nos vamos? - preguntó Draco.

-claro - dijo Hermione.

-¿A dónde vais? - preguntó el otro chico.

-voy a acompañar a Draco a un sitio.

Ginny le sonrió y ambos salieron de allí. La pelirroja continúoobservando a los otros dos.

-también te gustaría volver a tener eso de nuevo ¿verdad?

 

-claro que no - Ginny forzó una sonrisa y se giró a mirarle.- yo no lo necesito.

-sabes que conmigo puedes ser tu misma, no tienes quehacerte la fuerte.

-tengo que ser fuerte por ellas. Yo no puedo derrumbarme.Tengo que proteger a Luna, es tan inocente
aunque ahora Theo lo hará. YHermione
me siento tan culpable por lo que mi hermano le hizo.

-¿haces responsable a Draco de todo lo que su padre hizo enla guerra?

-no
claro que no. - dijo Ginny extrañada.

-entonces, ¿por qué te haces responsable de lo que hizo tuhermano? solo somos responsables de nuestros actos. - Ginny asintió con lacabeza gacha y no espero que los brazos del chico la rodearan dándole refugio.Su refugio. - si todavía quieres a Potter
vuelve con él y se feliz, pero noquiero verte así ¿Por qué elegiste mostrarme a mí como te sientes en realidad? -susurró el moreno abrazándole.

-no quiero a Harry
él jamás me haría feliz, ya no

-¿y yo?

-tú eres mi refugio
con quien puedo ser yo misma, dejar depreocuparme me hace feliz

-no me refiero a eso
- Blaise se separó un poco y tragósaliva antes de hablar de nuevo - Ginny te quiero

Ginny se soltó de su abrazo como si le hubiera quemado.

-claro que no - rio Ginny nerviosa - te atraigo, y tú meatraes, pero nada más.

-no es cierto, tú no sabes lo que yo siento

-¿acaso te has enamorado alguna vez? - dijo Ginny molesta.

-no, pero

-si no conoces el sentimiento, no puedes saber si lo queestas sintiendo es amor. - continuó enfadada.

-no hay que conocerlo Ginny, yo lo siento - dijo él subiendosu tono de voz - te necesito, quiero estar contigo, cuidarte y es algo quenunca he querido con otra persona, no necesito más para saber lo que siento porti.

-no Blaise
- susurró ella. Le brillaron los ojos - no loentiendes
tú no eres así

-yo soy un maldito mortífago incapaz de sentir amor ¿verdad?

-¡no Blaise! - gritó ella - ¡la que soy incapaz de sentiramor soy yo! - Ginny salió corriendo de la cocina y segundos después el morenoescuchó la puerta de su habitación.

-eso no es verdad y te lo demostraré - dijo más para símismo que para alguien. Después se fue a su casa sin despedirse de los otrosdos.

Y en el próximocapítulo, más y más Dramione.

Nos vemos en dos díasmás. Besos.

¡Ya estoy aquí! Y encantadade permitirme unos minutos de relax para colgar mi historia, además de todosesos minutitos al día que vosotros/as me hacéis sonreír con vuestroscomentarios, que consiguen animarme este haciendo lo que esté haciendo. No sécuanto agradecéroslos.

Bueno, y sin máspreámbulos, los que acertaron la pregunta anterior, por lo tanto a los que va dedicado el capítuloson

LuuDrac23

lunatonks188(bienvenida a mi historia, espero que te siga gustando y verte más por aquí)

salesia(me encantan todos los detalles que pones en tus rr, me encanta leerlos)

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kerocruz

analu

HermioneK(has acertado en bastante de lo que has dicho, aparte de la opción jeje)

Y mis más sincerosagradecimientos a

AnnaNiicolle

vanessauchihauzumaki

kaki_harry

FerMalfoy

airuna

DesireePotter

debii_MalfoyRiddle97

luna_azul

Todo tiene un porquéque averiguareis más adelante.

Y ahora un capienterito dramione para vosotrs.

Hermione y Draco caminaban por un barrio del Londres mágico.Hermione nunca había estado allí. Era demasiado lujoso, demasiado ostentoso. Noeran casas tan grandes como a la que les había llevado Theo, pero igualmenteera algo que ella no podría imaginar poder conseguir.

-¿me vas a decir ya que vamos a hacer? ¿A dónde vamos? -preguntó Hermione curiosa, pues Draco no le decía nada, solo la guiaba aquí yallá.

-está bien, te lo diré - rió Draco - voy a comprarme unacasa, y quiero que tú me ayudes a elegirla.

-¿Cómo? ¿Te vas a ir de tu piso? ¿Vas a dejarnos? - Hermionesintió algo, miedo de perder la cercanía que había logrado con el chico, si élse iba, ya todo estaría perdido, se alejaría de ella. Quizá era lo mejor, peroegoístamente quería tenerlo cerca, le empezaba a gustar mucho su compañía.

-¿no quieres que me vaya?

-bueno
puedes hacer lo que quieras, Draco. - Hermione, quese había parado cuando le dijo lo de la casa, se puso en marcha de nuevo. -¿Cuál es la casa que veremos?

Draco la agarró del brazo y la volteó para que le mirara.

-entonces
no te importa que me vaya lejos de ti - dijo convoz baja por la cercanía y la intensa mirada de la chica. Ella acabó bajando lavista - ¿Qué es lo que te dije hace unos días?

"-tienes razón, serámejor que nadie sepa de esto - susurró él - no se lo contaré a nadie si medices que esto volverá a repetirse.

-¿siempre aprovechascualquier oportunidad para chantajear? - rió ella.

-tengo la extrañanecesidad de saber que esto no se acaba aquí
"

-tengo la extraña necesidad de saber que esto no se acabaaquí
- repitió ella recordando las palabras.

-no va a acabarse aquí. - En ese momento Draco sonrió juguetón- solo quiero una casa para cuando llegue nuestra gran noche.

-nu.. nuestra
noche, ¿gran noche? - dijo Hermione tragandosaliva - ¿Qué noche?

-ya sabes, la noche en que te entregues completamente a mi¿o es que quieres hacerlo con los otros en casa? - dijo sensualmente rodeándolela cintura con sus manos, quería saber hasta dónde le dejaría llegar - sabesque esa noche llegará tarde o temprano - dijo apretándola contra su cuerpo y mirándolafijamente a los ojos, al igual que hacia ella mientras su respiración comenzabaa acelerarse - y no quiero que tus gritos de placer despierten a todo elvecindario - dijo mientras su mano comenzaba a bajar por su espalda.

A Hermione se leaceleró el corazón por lo que oía y sentía y no podía aguantar más la situación,de un fuerte empujón lo alejó de ella y dio varios pasos hacia atrás. Respirabaagitadamente y sentía dolor en el pecho, ¿así que eso era lo que pretendía? ¿Loque buscaba al fin y al cabo? Aunque le dolió saber esto se alegro de quehubiera pasado ahora y no más adelante.

 

-metete tu casa por donde te quepa Malfoy, yo me largo - ydándose media vuelta salió de allí, aunque su mano volvió a sujetarla y laobligó a girarse de nuevo. Esta vez los brazos de Draco la estrecharon contrase pecho y él apoyó su mentón en la cabeza de ella.

-prueba superada pequeña
- dijo suavemente.

-¿Qué? - dijo separándose de él lo justo para mirarle.

-lo siento Hermione, no necesito a otra cualquiera a mi ladoque solo busque posición y dinero, me he cansado de eso. Aunque sabía que túeras distinta, tenía que comprobarlo. Perdóname
- era cierto, después deconocerla a ella, se había cansado de todo eso, sentía que quería algo más.

-entonces ¿solo me has traído para esto? ¿Para ponerme aprueba?

-¡claro que no! - dijo sonriendo de nuevo - ya te dije a quevinimos. A ver una casa.

-¡pero Draco! - el chico la ponía de los nervios - no acabasde decir

La soltó de su abrazo, cogiéndola de la mano y comenzando acaminar de nuevo.

-mi madre insiste en venir a ver mi casa, le dije que vivíaen el Londres mágico, ella no puede saber donde vivo de verdad, por eso mecompraré una casa para dejarla más tranquila.

Hermione suspiró y el color regresó a su cara después de losucedido.

-te odio ¿Por qué me has hecho esto? ¿De verdad pensabas quepodía estar contigo por tu dinero?

-ya te dije que yo también tengo miedo, ¿no crees que es muyraro que cada uno de nosotros tres estemos colados por cada una de vosotras?Dime que no es extraño

-bueno si
pero yo jamás estaría con alguien por dinero¡deberías saberlo!

Draco iba a decir que lo sabía, pues había estado con elpobretón de Weasley, pero supo que eso le molestaría y no quería que seenfadara de nuevo con él.

-¿vamos? - dijo Draco señalando una de las casas y sacandoun gran conjunto de llaves - tenemos mucho que hacer

Hermione se mareó al ver tantísimas llaves.

-¿Cuántas casas vamos a ver?

-la mujer de la inmobiliaria me dejó las llaves de todas lascasas disponibles
tenemos un largo día por delante.

Hermione siguió al chico hasta la puerta, mientras buscabala llave pregunto juguetona:

-¿de verdad estas colado por mi?

A Draco se le cayeron las llaves. Las cogió molestovolviendo a buscar la correcta.

-no es lo que quise decir, era para que me entendieras.

Hermione sonrió sin decir nada más. Él se molestaría si lohacía. Porque Draco Malfoy era así. Orgulloso. Y así le gustaba, sin cambiarnada. Porque si
le gustaba.

Todas lascasas que visitaban eran prácticamente iguales. Aunque de distintos estilos. Todaseran preciosa casas de 2 o 3 plantas, completamente nuevas, muy modernas. Con vistasa preciosos jardines. Situadas en el sector más bonito de Londres mágico. De 6habitaciones en adelante, oficinas, salas de juegos, 3 o 4 baños, terrazasvarias, bares en las terrazas, 2 cocinas (1 interior y otra exterior), piscina

-¿Qué talesta? - le preguntó por enésima vez Draco a Hermione.

-bueno

-tampoco tegusta - dijo él cansado.

 

-no séporque insistes en que tenga que gustarme. ¿No es solo una casa paratranquilizar a tu madre?

-bueno,también busco una casa en la que vivir en un futuro, cuando tu y yo noscasemos. Por eso también a ti tiene que gustarte
- dijo Draco divertido,aunque no le importó pensar así.

-oh
así quesomos una pareja en busca de nuestra futura casa - dijo ella siguiéndole eljuego - entonces estamos perdiendo aquí el tiempo, querido. Yo jamás elegiríauna casa tan fría como estas. Necesitaríamos una casa más modesta, algo máspequeña para que fuera más fácil de llevar, ya que por supuesto no tendríamoselfos. Aunque con un jardín grande, para que jugaran nuestros hijos ydisfrutáramos nosotros, me encantaría tener mi propio espacio verde, y plantarmiles de flores. Además, ya que voy a casarme contigo por tu dinero y posición- dijo haciendo sonreír al rubio - no estaría mal que tuviera una piscina
aunque por supuesto se podría pasar sin ella, pero nuestros hijos disfrutaríantanto, podrían invitar a sus amigos

-está bien,debiste decirme que esperábamos hijos cariño. En tu estado deberíamos descansarun poco, vayamos a comer y quiero que me sigas contando sobre nuestra casa.

Amboscaminaron riendo hacia un restaurante cercano que habían pasado un rato atrás.

-pide lo quequieras, yo invito.

-no Draco,yo puedo pagar mi parte

-qué clasede hombre sería si dejara que su mujer pagara la comida, y pide bien, estasesperando a mis hijos - dijo todavía siguiendo con el juego. Hermione riódivertida. Realmente lo estaba pasando bien - y ahora sigamos
necesito saber cuántoshijos tendremos, para las habitaciones de la casa.

A Draco sele estaba ocurriendo una idea alocada ¿hasta dónde llegaban sus deseos decomplacer a esa chica? Lo pasaba tan bien con ella
jamás pensó que estaríajugando a inventar una familia, como si fuera un niño de tres años jugando apapás y mamás. Él siempre había sido serio, y el divertirse con una mujersignificaba algo bien distinto que hablar con ella y reír. Era tan raro que sesintiera satisfecho solo con eso
era tan fácil imaginar una vida con ella.

-bueno, megustaría tener dos hijos. Primero un niño y después una niña. Así nuestro hijopodría cuidar bien de su hermana cuando nosotros no estuviéramos.

-me gusta laidea.

-aunqueobviamente mi hija sabría defenderse muy bien sola, pero tener un apoyo laharía sentirse más segura. Pero necesitaríamos tres habitaciones, pues unasería la habitación de estudio de los niños, también la de juegos claro, notendrán que ser como yo y estar todo el día entre libros, también podrándivertirse.

-tambiénnecesitaremos una biblioteca. - propuso Draco sabiendo que a ella le gustaría.

-bueno, unasala con algunos libros estaría bien - dijo Hermione soñadora.

-yonecesitaría un estudio para trabajar, así podría cuidar de los niños mientras túvas al ministerio.

-escuché quelas mujeres de los hombres ricos no trabajan

-se que tujamás dejarías tu trabajo, Hermione, no caeré en tu trampa - en ese momento lestrajeron el segundo plato.

-jamás penséque Draco Malfoy fuera tan atento, me conoces bastante bien
- Draco veía aHermione sonreír, pero en un segundó dejó de hacerlo, viendo algo tras de él -voy
voy al baño - dijo algo nerviosa levantándose y prácticamente huyendo.

 

Draco se diola vuelta y comprendió el nerviosismo de ella. Harry potter y Ronald Weasleyacababan de entrar en el restaurante. No se habían enterado de que ellosestaban en el lugar y se habían sentado en una mesa cercana, justo de cara alos baños, por donde Hermione aparecería de un momento a otro ¿Cómo la sacabade allí? Suponía que no quería verlos. Además, él tampoco quería que los viera.

Pero ya eratarde, Hermione salió del baño y se quedó paralizada al notarse descubierta.

-¡Hermione!- la llamó el pelirrojo como si acabara de aparecérsele un ángel, y rápidamentese levantó para ir en su busca - que alegría ¿Qué haces aquí?

-bueno yo

-ven asaludar a Harry - Hermione esperaba que Ron estuviera dolido con ella con loque pasó la última vez que se vieron, pero parecía bastante contento.

-holaHermione - se levantó Harry y la abrazó - ¿quieres sentarte con nosotros? ¿estáscon las chicas?

-no
estoycon
- Hermione buscó en su mesa, pero Draco ya no estaba allí ¿se había ido?¿la había dejado sola?

-¿con DracoMalfoy? - Rió Harry - Ron me contó lo que pasó la última vez que os visteis

-si
Harryme convenció de que eso no podía ser cierto. Comprendí que te pusiste nerviosay no supiste reaccionar a su sucio juego. Te sigo esperando Hermione
- terminóRon cogiéndola de la mano.

Una manoblanca rompió el contacto de ambas manos, guardando la de la chica en la suya.

-pues sigueesperando comadreja.

-¡Malfoy! -dijo Harry sorprendido y con la misma cara que Ron, que parecía que fuera aexplotar de la furia. -¡Hermione, explícate! ¿Qué estás haciendo con él?

-no eresnadie para pedirme explicaciones Harry - dijo Hermione saliendo de su trance. Ahoraque Draco la cogía de la mano y estaba junto a ella, se sentía valiente.

-¡soy tumejor amigo!

-eso cambiohace muchos años
- dijo ella triste.

-entonces
¿es cierto? No puedo creer que estés con él
- dijo Ron

-pues te lodemostraré - dijo Draco cogiendo a Hermione por la cintura y atrapando suslabios, besándola apasionadamente - por cierto
- dijo apartándose de suslabios pero sin soltar su cintura - ahora mismo venimos de buscar una casa, ya queHermione espera a mi primogénito
- dijo acariciando su barriga.

Hermione,Harry y Ron abrieron la boca sorprendidos por las palabras del rubio, pero esteno les dio tiempo a reaccionar, ya que se llevó a la chica de allí, y una vezfuera del restaurante, se desapareció con ella del lugar.

Llegaron auna gran habitación muy espaciosa y Hermione se separó de él molesta.

-¿Dónde mehas traído Malfoy? - cuando le llamó por su apellido supo lo que se le veníaencima.

-bueno,sabía que te enfadarías, chillarías y me pegarías, tengo una reputación en lacalle, no podía dejar que lo hicieras allí, así que te traje a mi casa a que megrites todo lo que quieras - el rubio se sentó en su cama a esperar, como si nole importara lo que tuviera que decirle, y eso enfureció a Hermione.

-¡¿Cómo tehas atrevido?! - gritó enfurecida.

-solo lesconté nuestro juego, creí que ellos también podrían jugar - dijo sin máspreocupación, sabía que lo estaba fastidiando todo, pero ya no podía parar..

 

-les has mentido,¡les has hecho creer algo que no es real! - dijo levantando todavía más la voz

-es su culpa- dijo levantándose y cogiéndola de los brazos - él no tiene ningún derecho atocarte ¿Por qué te pusiste tan nerviosa cuando te tocó? todavía no le has olvidado¿verdad? Te lo estuviste pensando ese día, estuviste a punto de decirle quevolverías con él, si yo no hubiera intervenido
ahora estaríais juntos de nuevo- dijo levantando la voz también - ¡no quiero que esté cerca de ti!

Hermione lemiró sorprendida.

-tú no eresnadie para decidir quién puede estar cerca de mí y quien no ¡no eres nadie! -gritó ella. Los ojos de Draco se oscurecieron notablemente y Hermione llegó atemer esa mirada.

-entoncesesta tontería se ha acabado, no quiero volver a verte - dijo Dracotranquilamente muy cerca de la cara de ella, arrastrando cada palabra, comoaños atrás, como si todo lo vivido ya no existiera. Hermione comenzó a temblarante las palabras del chico, no supo porque pero su cuerpo reaccionó mal a esaspalabras, sentía que iba a desvanecerse si la soltaba, como si sus fuerzashubieran desaparecido.

En esemomento alguien abrió la puerta de la habitación. Narcisa Malfoy miró a su hijoy después miró a la muchacha que este sujetaba fuertemente por los brazos.

-Draco, hijo¿Qué haces aquí
?

Draco ignoróa su madre por un momento y miró a Hermione de nuevo, la sentía temblar en susmanos.

-lárgate deaquí, aparécete en tu casa, o ve con el pobretón, pero desaparece de mi vista.- le susurró con los dientes apretados. - no quiero volver a verte.

Las lágrimasde Hermione luchaban por salir, pero no derramó ni una sola antes dedesaparecer de allí.

-¿Qué haciaella aquí? - preguntó Narcisa molesta entrando en el cuarto.

-solo es unachica madre - dijo Draco sintiéndose mareado por la última imagen que tenía deella y por lo que estaba sintiendo, como nervios y ganas de vomitar.

-¿crees queno la he reconocido? Por culpa de esa chica y sus amigos es porque tu padreestá en Azkaban.

-¡mi padre estáen Azkaban por ponerse del lado de magos tenebrosos! - gritó Draco enfurecidoahora con ambas. - ¡ella no tiene nada que ver!

-¿acaso ladefiendes? ¿no sabes que tu padre solo quería protegernos?

-¿y cómo nosprotegía? ¿Metiéndonos en una guerra? ¿Obligándome a convertirme en unmortífago? ¿Educándome a base de cruciatus? - gritó el chico respirandoagitadamente y enfrentando a su madre por primera vez en su vida.

Para susorpresa, su madre rompió a llorar. Buscó la cama de Draco y se sentósollozando y tapándose la cara con las manos.

-tu padre nofue siempre así - dijo entre lágrimas. Draco se sentó junto a ella, le dolíaver así a su madre, era la segunda vez que gritaba a una mujer ese día. - Cuandoél se presentó en nuestra casa
- el rubio supo a quien se refería, a LordVoldemort. Su madre nunca le había contado la historia de cuando se unieron aél - yo estaba embarazada de ti, estaba a punto de dar a luz y tu padre
estabatan emocionado por su primogénito. Él solía sentarse junto a mí y acariciar miestomago distraídamente - la mujer sonría perdida en sus recuerdos, conlágrimas en sus ojos - él entró en nuestra casa y solo dijo "uníos a mi o moridahora" ¿Qué otra cosa podíamos hacer? No queríamos que tú murieras antes denacer, con una sola mirada lo decidimos, tu padre se unió a él. Con el tiempoLucius empezó a cambiar, era más frio, más exigente con todo, y sobre todocontigo. Creo que quería que tú fueses más fuerte que él. Que pudieras enfrentartea algo así, que en un futuro supieras proteger a tu familia, pero no se dabacuenta de que solo eras un niño

 

Draco abrazóa su madre. Tenía un nudo en la garganta después de escuchar esa historia. Elodio hacia su padre se desvanecía por momentos.

-no sabíanada de eso

-le echotanto de menos, Draco
me siento tan sola sin él. - en ese momento Draco notoel peso de su madre muerto entre sus brazos.

-¡mama! - lamujer se había desmayado, el chico la dejó suavemente en la cama, llamó agritos a la elfina de su madre y esta la atendió enseguida.

Draco dejóhacer a la elfina mientras él pensaba en todo lo que estaba pasando. En lo queestaba descubriendo. "Creo que quería quetu fueses más fuerte que él. Que pudieras enfrentarte a algo así, que en unfuturo supieras proteger a tu familia, pero no se daba cuenta de que solo erasun niño
"
¿proteger a su familia? A su mujer y a sus dos hijos. Su casa conun gran jardín, quizá con una piscina, con biblioteca y habitaciones de estudioy juego
acababa de perder a su familia ¿Por qué había sido? ¿Quizá fuera esoque había sentido lo que llamaban celos?

-Draco

-mamá - Dracocorrió al lado de su madre - ¿Qué te ha pasado?

-me pasabastante últimamente
cada vez es más frecuente. - le confesó.

-¿estásenferma? Te llevaré a San Mungo

-no Draco,esto no es una enfermedad, en realidad, también tiene que ver con tu padre.

Draco seinteresó. ¿Qué podría tener que ver su padre en que su madre sufriera desmayosfrecuentes?

-cuéntamelo.

-Lucius y yoéramos muy jóvenes, y nos amábamos tanto

-¿Cómo sesabe si se está enamorado, mama? - preguntó algo avergonzado, pero buscandoaclararse, pues no tenía otra forma de aclarar sus dudas.

-es muyfácil de saber, cuando lo estás, simplemente lo sabes. Quieres estar con esapersona en todo momento, y cuando no está cerca no puedes hacer más que pensaren ella. Cuando le tienes cerca solo quieres tocarle, acariciarle y besarle, saberque le preocupa, protegerle y cuidarle, es
como una necesidad imposible decontener.

-entiendo
-acababa de descubrir algo que no le agradaba. Su madre acababa de describir sussentimientos por Hermione - continúa.

-el día denuestra boda, esa noche, tu padre me enseñó un hechizo, un hechizó que noencontrarás en ningún libro y que solo se puede pasar de generación engeneración, como una leyenda
- a la mujer se la veía débil mientras hablaba -se llama "en cuerpo y alma" y se trata de eso, de unirse con una persona encuerpo y alma. Tu padre y yo decidimos hacerlo, pues no queríamos vivir si elotro no se encontraba en este mundo, éramos tan jóvenes
pero no me arrepiento.

-¿Qué estásinsinuando madre? - pero su madre ya no estaba allí, si no en esa noche, juntoa su esposo.

-el me pidióque le abrazara y me abrazó fuertemente. "te quiero en cuerpo y alma, parasiempre" me susurró. "te quiero en cuerpo y alma, para siempre" le dije yo aél. El conjuro se sella con un beso de amor sincero. Por eso se que él mequería de verdad, por eso siento lo que él siente en ese horrible lugar.

 

-mama
-Draco comprendió lo que la mujer le estaba diciendo, todo lo que le pasaba a su padre en Azkaban, ella lo recibía en sucuerpo y en su alma. Cuando su padre se desmayaba porque ya no soportaba lapresencia de los dementores, a su madre le pasaba lo mismo.

-tu padrecada vez tiene menos fuerza para enfrentarlos
- la mujer dejó de mirar a suhijo y miró a una pared - hace poco que recibí una carta del ministerio. Nosabía cómo decírtelo.

-dilo sinmás - Draco ya no creía poder tener un día peor que ese.

-tu padrerecibirá el beso del dementor en poco tiempo

-¿Qué? ¡No!- Draco se levantó sobresaltado - ¡no! - repitió dando un fuerte golpe en lapared haciendo que sus nudillos sangraran y dejando un agujero destrozado en lapared.

-reparo
-susurró su madre con su varita - haz algo Draco, pide la muerte para él, hablacon quien sea, pero el beso del dementor no
de ese modo no habrá manera de queestemos juntos ni en la muerte
si ellos se quedan con nuestra alma

-mama
-Draco no pudo evitar que sus ojos se llenaran de lagrimas, no solo porque iba aperder a sus padres, sino por todo lo demás, había perdido mucho más
- ¿Cuándole darán el beso?

-en dossemanas más, puede que semana y media
la carta está en mi cuarto.

-me ocuparéde todo madre
- Draco se limpió las lágrimas, que no habían llegado a salir desus ojos - ¿Por qué no me dijiste que te sentías sola? Habría estado contigo

-tú tienestu vida, no quería molestarte
- Narcisa alargó la mano y acarició la cara desu hijo, ella era la única que mostraba algo de cariño a su hijo, aunque en muycontadas ocasiones - siento lo que he dicho de esa chica
se que te hamolestado.

-solo es queella no mandó a papá a Azkaban, ella defendía su vida.

-vuelve acasa y soluciónalo Draco, solo quiero que seas feliz, no me importa con quien,pero no quiero que estés solo cuando yo me vaya. Quiero que la traigas, quierosaber que ella sabrá cuidarte. - en esos momentos en que Narcisa conocía sudestino le preocupaba bien poco la sangre.

-no creo queella quiera venir mamá, me he dado cuenta de las cosas demasiado tarde. Ella noquiere saber nada de mí.

-el estadoen el que se fue no indicaba que no quisiera saber nada de ti. - le animó sumadre. - tráemela

Draco selevantó.

-cuídateesta noche, volveré mañana, cuando haya solucionado algunas cosas.

Narcissasonrió y dejó marchar a su hijo.

Draco seapareció en el salón de su apartamento y Blaise corrió hacia él preocupado.

-¿se puedesaber que ha pasado con Hermione?

-¿ya lo hacontado todo? - Draco se enfado por que hubiera ido a todos con el cuento de lomalo que era y lo mal que la había tratado, pero se contuvo e intentórelajarse, no quería empeorar las cosas.

-no hacontado nada, en el estado en que llegó no podía ni hablar ¿Qué le has hecho?¿Cómo la dejaste aparecerse estando tan alterada?

-discutimos¿vale? ¿Pero qué ha pasado con lo de aparecerse? ¿acaso
?

-sufrió unadespartición

 


bueno, gracias al comentario de vanessauchihauzumaki revisé las normas de la pagina y al parecer el juego que llevamos haciendo hasta ahora de contestar a las preguntas resultó ser SPAM, no se ni que es esto ni que tiene de malo jugar con tus lectoras, pero al ser votaciones no se puede hacer. sintiendolo en el alma, tengo que dejar de poner las preguntas.

las más rápidas ya habreis contestado, pero como el resto no, no las tendré en cuenta y bueno, a partir de ahora os dedicaré el capitulo a tods por leerme, que ya es bastante.

pero esto no quiere decir que dejeis de enviarme vuestros comentarios ¡los necesito para vivir! tened en cuenta que yo hago un esfuerzo escribiendo un capitulo de miles de palabras, y vosotrs con un par vuestras me haceis feliz.

además, si a alguien se le ocurre alguna otra forma de seguir jugando, estoy abierta a cualquier sujerencia.

muchos besis, y espero vuestroscomens.

¡¡Hola!! Ya estoy aquí para sacaros de la intriga, seque la última vez dejé el final muy abierto, pero así más emoción ¿no?

A ver, para las quelo preguntaron, una despartición es cuando al aparecerte, una parte de tucuerpo, digamos que se queda por el camino. Por ejemplo Susan pierde una piernaen las prácticas de aparición, y Ron también lo sufre en la primera parte delas reliquias de la muerte. Pues bueno, esto es lo que le ha pasado a Hermione,estaba tan nerviosa al aparecerse, que no lo hizo bien del todo.

Y ahora, quierodedicar este capítulo a todas vosotras, ya que pensaba que ahora que no habíajuego iba a recibir menos reviews, pero no ha sido así, y me alegro mucho.

Este capítulo espara:

lunatonks188,Yali Potter Granger,Desiree Potter, lau_balikiliki,AnnaNiicolle, lunalovegood14(estas en lo cierto), hermmssakurabloom,salesia (encantada detenerte en ambas pags, jeje), FerMalfoy,La_dragona, ANGEL_CARIE,astorya malfoy, carla_melina(miidea es seguirla en cuanto tenga un hueco), HermioneK,analu, kerocruz,kaki_harry, vanessauchihauzumaki,Ale_Malfoy, cristinaxD, LuuDrac23.

Hubo una propuesta(gracias lau_balikiliki) con la que quizá podamos seguir jugando sinhacer Spam y es dejando la pregunta en el primer comentario en lugar de en elcapítulo ¿alguien sabe si eso sería spam?

Bueno y ya os dejoleer. Hasta la próxima!

Hermione cerró sus ojos para no ver los duros ojos del chicoque tenía delante. Se sentía débil, a su cuerpo le costaba responder mientras élle decía que se fuera, que se desapareciera. Sin volver a abrir los ojos sedesapareció a su casa.

Llegó al salón y cayó al suelo, no sabía si lloraba por eldolor de su alma o por el dolor que sentía en su hombro. Gritó entre lágrimas,creía que iba a perder el sentido de un momento a otro.

 

-¡Hermione! - gritó Luna al encontrarla en el suelo,acurrucada y ensangrentada - ¡Ginny! ¡Ven rápido!

-¿Qué pasa? - dijo Ginny apareciendo apresurada - ¡porMerlín, Hermione! ¿Qué ha pasado? - Hermione solo sollozaba en el suelo - ¡Lunadime que tienes díctamo!

-no tengo
- dijo la rubia asustada - le preguntaré a Theo -y salió corriendo mientras Ginny le apretaba la herida con el mantelito de lamesita, lo único que tenía cerca y a mano.

Luna golpeó la puerta y gritó el nombre de Theo desesperada.

-¡abre Theo por favor! ¡Ábreme!! - La rubia temblaba y habíacomenzado a llorar, estaba muy asustada por su amiga y el estado en el quehabía llegado. Theo abrió enseguida alertado por los gritos.

-Luna cariño ¿Qué te ocurre? - le preguntó cogiéndole lacara para que le mirara. Blaise apareció tras de Theo.

-díctamo, dime que tienes díctamo

-Blaise, Draco tiene algunas pociones en su cuarto, ve amirar - el moreno corrió, la situación parecía seria. - ¿hay alguien herido?

-es Hermione

Luna regresó a casa junto a Theo. Encontraron a Hermionetodavía llorando e igual de alterada.

-¿Qué ha pasado aquí? ¿Dónde está Draco?

-eso mismo me pregunto yo - dijo Ginny furiosa.

-el díctamo - dijo Blaise apareciendo por la puerta quehabían dejado abierta - ¿Qué le ha pasado a Hermione?

-es una despartición. Dame la poción, ¡rápido! - le pidióGinny sin siquiera mirarlo. Cuando se la entregó la esparció por la herida delhombro, que comenzó a recomponerse.

Hermione sintió alivio en esa zona, pero no en su corazón.Lo que más temía había ocurrido ¿Cómo podía haber pasado? Ella se habíaesforzado por no enamorarse

-Theo por favor, llévala a su cama - le pidió Luna.

El moreno se agachó y cogió a Hermione del suelo, concuidado de no hacerle daño en la herida recién cerrada. Podía notarla temblarcontra su pecho. Se dirigió a la habitación seguido de Luna.

-gracias por en díctamo - dijo Ginny devolviéndole el restode la poción al moreno, pero todavía sin mirarle a la cara. No se atrevíadespués de lo ocurrido esa mañana, cuando él le había confesado que la quería.- Ya nos ocupamos nosotras - y se encaminó a la habitación de su amiga.

Blaise supo que le estaba pidiendo que se marchara, así queregresó a su piso sin poder hacer más. No iba a agobiarla si ella no queríasaber nada de él. Había decidido alejarse de ella lo máximo posible. La mejorforma de saber que quieres algo, es perdiéndolo, y es lo que pretendía, queella se diera cuenta sola de que le quería, que le extrañara. Esperaría a quese diera cuenta de que sí podía amar

En ese momento Draco se apareció junto a él.

-¿se puedesaber que ha pasado con Hermione?

-¿ya lo hacontado todo? - Draco se enfado por que hubiera ido a todos con el cuento de locruel que era y lo mal que la había tratado, pero se contuvo e intentórelajarse, el ya sabía todo eso y no quería empeorar las cosas.

-no hacontado nada, en el estado en que llegó no podía ni hablar ¿Qué le has hecho?¿Cómo la dejaste aparecerse estando tan alterada?

-discutimos¿vale? ¿Pero que ha pasado? ¿A qué te refieres con lo de aparecerse? ¿acaso
?

 

-sufrió unadespartición

En la casa de enfrente

-Hermione
- susurró Ginny sentándose en la cama junto a suamiga, le acarició la cara tiernamente secándole las lágrimas. Theo y Lunaobservaban la escena desde la puerta - por favor tranquilízate y cuéntame queha pasado. - Hermione intentó respirar hondo relajándose - eso es
respira,coge todo el aire y suéltalo despacio
- la castaña hacía lo que su amiga ledecía.

-ha vuelto a pasar - dijo ella de repente. - no sé cómo pasó,pero él ya no quiere saber nada de mí - volvió a comenzar a respiraragitadamente por el berrinche - yo no quería enamorarme y ahora siento de nuevoese dolor en mi pecho Ginny, ya no estaba ahí y está de nuevo, no me dejarespirar, no me deja pensar y creo que acabaré ahogándome si no deja deoprimirme, haz algo por favor

Unos estruendosos golpes en la puerta de entrada llegaron apesar de los sollozos de Hermione. La clara voz de Draco gritando el nombre deHermione la hizo alterarse más.

-Luna, por favor, intenta tranquilizarla
- le pidió Ginnylevantándose - enseguida vuelvo.

Salió de allí con la varita en la mano, dispuesta a maldeciral rubio, pero Theo salió tras ella.

-tranquilízate Ginny, por favor.

-¡¡dejadme entrar, quiero verla!! ¡¡Hermione!! ¡¡Hermione déjameentrar!! - Draco golpeaba con todas sus fuerzas - si no me abrís, tiraré lapuerta abajo - amenazó el rubio mientras la amortiguada voz de Blaise intentabatranquilizarlo.

Ginny apuntó a la puerta y comenzó a echar todo tipo dehechizos protectores, después abrió la puerta y Draco se abalanzó sobre ella,pero una fuerza invisible le lanzó hasta la pared contraría, chocando con supropia puerta.

-¡déjame ver a Hermione! - le exigió desde el suelo.

-tú no quieres verla, Malfoy ¿le pediste que se alejara deti, no? Pues no volverás a tenerla cerca, de eso me encargaré yo ¡no quierovolver a verte por aquí, estúpido! ¡Creí que habías cambiado! ¡Confié en ti! -la pelirroja se giró hacia Theo - por favor Theo, déjanos solas, puedes volvermañana.

-claro, llamadme si necesitáis algo. - le susurró antes desalir. La pelirroja asintió antes de cerrar la puerta.

-vamos a casa Draco
- le pidió Theo - ya has hecho bastantepor hoy.

Draco miró a su amigo, que lo miraba acusadoramente. Blaisetambién le miraba fríamente. Entendía que ellos se habían encariñado con lachica y les molestaba que él la hubiera llevado a ese estado. Y se odió. Comoun niño pequeño, Draco escondió la cara entre los brazos, todavía sentado en elsuelo. Sus amigos jamás lo habían visto de esa forma. Escondiéndose, derrotadoy triste

-¿Draco? - Blaise se arrodilló a su lado - ¿ya te has dadocuenta, verdad?

El rubio asintió desde su posición.

-lo hiciste demasiado tarde
- le dijo Theo tambiénarrodillándose junto a él - vamos a casa, cuéntanos todo y te ayudaremos -Draco levantó la cabeza y miró a Theo. ¿Le iban a ayudar? - te ayudaremos, paranosotros tu estas primero. Hagas lo que hagas
- repitió el chico.

-estoy contigo - ledijo Blaise, y se levantó ayudado por sus amigos, con los cuales, desde esemomento, supo que siempre podría contar.

Una vez en el salón de su casa, Draco intentó explicarse.

-aparecieron esos dos, como los odio
- Draco apretó losdientes y los puños, y Blaise también se tensó al pensar en Harry Potter.

 

-¿te refieres a Potter y a Weasley? - le preguntó Theo. Elrubio asintió.

-creo que sentí celos cuando él la toco, creo que ellatodavía siente algo por él
y por eso hice comentarios fuera de lugar, lesmentí, les hice creer cosas que no son verdad y ella se molestó. Mi madre nosdescubrió y yo
la eché de allí ¡joder estaba muerto de celos! Me dijo que yono era nadie! Me ofendió, y hasta más tarde no descubrí que era dolor por saberque ella aún pensaba en él, no ofensa
- Draco se pasó la mano por el pelorevolviéndolo - y ahora es tarde, después de esto seguro que lo elegirá a él

-Draco
- Theo se paseó por la habitación decidiendo que hacer,pasando la mano por su pelo - no sé si debería decirte esto, pero ella
te ama.Te ama a ti y no a Weasley como piensas

Draco levantó la cabeza y le miró esperanzado.

-¿Qué estás diciendo? ¿Cómo puedes saberlo?

-llegó bastante alterada, creo que ni siquiera sabía que yoestaba en la habitación, estaba hablando con Ginny - paró un momento, pero lamirada suplicante de su amigo le animó a seguir, sabía que esta vez lo queDraco sentía era sincero - sus palabras fueron: "yo no quería enamorarme y ahora siento de nuevo ese dolor en mi pechoGinny, ya no estaba ahí y está de nuevo, no me deja respirar, no me deja pensary creo que acabaré ahogándome si no deja de oprimirme, haz algo por favor
"

Draco enterró la cara entre las manos, no sabía si agradecero maldecir la prodigiosa memoria de su amigo, ya que esas palabras le habíandolido, y le dolían por el simple hecho de que ella lo estaba pasando mal y nole permitían decirle que él
en fin, ya no podía negarlo, que él también estabaenamorado, que había cometido un error, se había dejado llevar, pero que nimucho menos quería que ella le dejara ni que volviera con la comadreja. Esojamás.

-mierda

-deja que pasen unos días, quizá cuando se tranquilicepodrás hablar con ella
- le propuso Blaise.

-no quiero que pase días enteros pensando que
- le costababastante decirlo en voz alta, pero ya su orgullo no le servía de nada -pensando que no la quiero

-si puedo hacer algo
lo que sea Draco, lo intentaré. - dijoTheo.

A Draco se le iluminó la cara, había tenido una idea, teníaque funcionar. Se levantó del sillón precipitadamente, invocó un trozo depergamino y cogiéndolo al vuelo se sentó en la mesa.

-¿le escribirás una carta? - dijo Blaise sentándose junto aDraco, al igual que Theo.

-no precisamente
- dijo el rubio ocupado comenzando a hacerrayas en el pergamino. Cinco minutos después las rayas comenzaban a tomarformas.

-¿es eso un plano? - preguntó de nuevo Blaise. El rubioasintió, concentrado en hacerlo bien. Prefería solo pensar en eso.

-¿para qué haces un plano? ¿Eso te ayudará a recuperarla?

-eso espero Theo, tu solo intenta entregárselo.

-será difícil, si no la dejan sola, seguramente Ginny no medejará entregarle algo tuyo - Theo recordó cuando, solo unos días atrás élhabía estado en la misma situación, cuando él solo quería explicarse - pero loconseguiré, no te preocupes.

 

El rubio asintió agradecido.

Cuando acabó el plano de una casa llena de habitaciones, ungran jardín y una pequeña piscina, en un lateral escribió: "me gustaría queeste juego se hiciera realidad
lo siento"

Prácticamente le estaba diciendo que quería pasar su vidacon ella.

Enrolló el pergamino y se lo entregó a Theo.

-que ella lo vea, por favor
- le pidió.

-te lo aseguro, haré lo que sea.

Bueno, vuelvo con unnuevo capítulo. Se que a veces son algo cortos, pero es que no me gusta meterde más en cada capítulo y
bueno creo que actualizo bastante rápido ¿no? No megusta juntar capítulos.

También tengo unaespecie de buena noticia sobre nuestro juego de preguntas. En la otra página enla que escribo (fanfiction) está permitido, así que si os apetece jugar, podéispasaros por allí y dejar la respuesta, está con el mismo título y allí soycrisbcmalfoy. Pero espero que eso no quiera decir que me quedo sin comentariosen esta página
jeje.

Bueno, y ahora muchasgracias a:

astoryamalfoy (prometo pasar por tus historia en cuantotenga un huequín, besitos!)

estefa1523(tranquila, todavía falta)

lunalovegood14(nunca pensé que pudiera llegar a crear esas reacciones en vosotras, me siento
poderosa jejej)

HermioneK(aunque nos enfademos con él, siempre será nuestro Draco jeje)

analu

salesia(salesia, regresó el juego!! Jeje, en serio, si no tuviera ya escrita lahistoria me darías muchas ideas, a veces incluso pienso en cambiarlo porque megusta más lo que tu me cuentas, pero por si luego no coincide algo no lo hagojeje)

AnnaNiicolle

angiee

lunatonks188

La_dragona

kaki_harry

DesireePotter

miley_vulturi

kerocruz

FerMalfoy

luna_azul

Ale_Malfoy

vanessauchihauzumaki

estoyen wonderland

y ya os dejo leer!

Hermione no había dormido esa noche, había hecho creer a susamigas que había caído rendida después de lo que había pasado y estaba dormida,pero solo quería que la dejaran sola.

En la oscuridad de su habitación, pensaba en Draco, ybuscaba respuesta a cuando había pasado el que no pudiera prescindir de él,hasta tal nivel en que lo necesitara de la forma en que lo hacía. En que sucuerpo le dolía. Estaba tan a gusto con él
era alguien tan divertido, taninteligente, tan interesante
que sin darse cuenta, poco a poco, día tras día,si querer, se había enamorado. Y no se había dado cuenta hasta que él la habíarechazado.

Es cierto que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.Ella nunca le había tenido, pero sí que lo había perdido ¿Qué había pasado? Nolo tenía muy claro. Recordaba a Harry y a Ron, que había estado es suhabitación
y que le había pedido que se alejara de él para siempre.

 

Era tan indescriptible lo que había sentido ese día. Se lehacía un cosquilleo por todo el cuerpo al recordar como la miraba cuandohablaba de la casa de sus sueños, como le pedía que continuara hablando, comohablaban sobre unos hijos imaginarios, y cuando él había acariciado tiernamentesu estómago
aunque estaba en shock por lo que estaba escuchando, había sentidouna sensación indescriptible.

Era la primera vez que había imaginado su futuro conalguien, jamás se había planteado como podía ser su vida más adelante, yteniéndolo a él frente a ella, todo parecía tan fácil

Había llegado a confiar en él de una forma insospechada, élle había contado cosas de su pasado; ella le había dado parte de su cariño,pero le habría gustado entregarle mucho más.

Todo antes de saber que ella no le importaba. Incluso se lahabía llevado de la calle para que no armara un escándalo. Le importaba muchomás su reputación.

Hermione se dio la vuelta en la cama en silencio. Ya nolloraba. El dolor de su pecho se había calmado. En su hombro era como si nuncahubiera pasado nada, solo le molestaba un poco. Pero su alma
su alma era un granhueco vacio.

Con Ron había sido distinto. Había llorado noches y noches,días y días, había sufrido ansiedad, el dolor en el pecho no se marchaba, noquería hacer nada, ni levantarse de la cama.

Ahora todo eso había pasado, le había durado unas horas,pero a cambio había quedado ese vacío.

¿Qué hacer ahora?

Tendría que verle tarde o temprano

Dio una vuelta más en la cama. A pesar de todo lo que habíapasado quería verle. Solo pensar en él, un cosquilleo recorría su estómago.

-soy una idiota
- se dijo a sí misma - él me rechazó.

El sol comenzaba a verse por la ventana. La noche se lehabía pasado en segundos, creía haber recordado cada uno de los momentos quehabía vivido con él en estos últimos meses, analizando que había sucedido, enque se había engañado, que señal había tomado equivocada para creer que a éltambién le importaba, pero no había encontrado respuesta. Parecía tan sincero,tan perfecto

Se levantó de su cama. Todavía no había demasiada luz, soloel día comenzaba, pero no quería estar más allí.

Se marchó al comedor sin hacer ruido, no quería que susamigas se levantaran y escuchar las típicas preguntas sobre cómo estás o cómote encuentras

Odiaba las preguntas en que las personas saben perfectamentela respuesta. ¿Por qué necesitan que les confirmen lo mal que esta una persona?Sabía que nadie lo hace por mal, incluso seguro que ella lo hacía, pero en esosmomentos había descubierto que le molestaba.

Quería salir al balcón. Tomar el aire y ver amanecer. ¿Seríamuy arriesgado? ¿Podría encontrarse con él?

Se asomó por detrás de la cortina, asomándose al balcóncontiguo. No había nadie, era pronto, así que salió y se sentó en una de lassillas, subiendo los pies y abrazando sus rodillas. Esperó, mirando el sol, aque amaneciera.

No llegó a ver amanecer, al parecer quedó dormida sin darsecuenta, después de toda la noche sin hacerlo.

Draco, en cambio, sí había dormido. Se había despertado unadecena de veces durante la noche, pero creía haber dormido algo. Se sentía tanculpable. ¿Por qué era tan precipitado? ¿Por qué no pensaba las cosas antes dehablar? Nunca lo había hecho
pero nunca antes le había importado lasrepercusiones que sus palabras pudieran tener en alguien. Nunca le habíaimportado nadie.

 

Entonces
¿Por qué le importaba ella?

No tenía que haber pasado. Con ella era todo tan distinto.Ella era alguien en quien era demasiado fácil confiar; era demasiado fácilhablar, de cualquier cosa; era demasiado fácil vivir a su lado

Cuando ese pobretón había cogido su mano, una rabiairracional había recorrido su cuerpo. Quería demostrar que ella era suya,quería marcar su territorio. La había besado sin permiso, y había fastidiado unjuego. Simplemente era eso, un juego, pero era personal, entre ellos y nadiemás. Les había mentido.

No le importaba nada que pudieran pensar ellos, pero a ellale importaba, al fin y al cabo eran sus amigos, aunque no encontrara razónalguna para que los fueran, lo eran.

No había pensado que ahora se podrían esparcir todo tipo derumores sobre ella. Hermione Granger esperando un hijo de Draco Malfoy, para élsonaba perfecto, pero a ella le afectaría eso, a ella le importaba lo que losdemás pensaran ¿Cómo iba a remediarlo ahora? No pensaba ir a buscar a esacomadreja para darle explicaciones. Eso jamás.

Sonrió. ¿Qué hacía él pensando en tener hijos con una mujer?De verdad le había dado fuerte

Tenía tantas cosas de que preocuparse
entre ellas todo loque su madre le había contado, pero no podía pensar en otra cosa que no fueraen Hermione. Además de que la única persona que podría ayudarle en eso, noestaba dispuesta para nada a hablar con él. Si conseguía recuperar a Hermione,podría conseguir también el resto.

Se levantó de su cama. Todavía no se había despertado nadiemás.

Encontró el plano que había dibujado la noche anterior sobrela mesa. Lo cogió y lo miró. Un deseo de que eso se hiciera realidad ocupó sucuerpo. Se sintió tranquilo, después de escuchar que ella lo amaba se sentíamejor. No la había perdido del todo, tarde o temprano conseguiría hablar conella. Solo esperaba que no se hubiera cerrado del todo. Sufrir dos veces poramor, quizá fuera demasiado.

Salió al balcón y se llevó una sorpresa. Allí estaba ella,dormida, tan bella
una de sus piernas estaba sobre la silla, la otradescansaba en el suelo. Su cuello seguramente le dolería cuando despertara,pues no tenía apoyo y su cabeza descansaba en el aire, hacia un lado. Su pijamade verano dejaba ver sus piernas morenas, iba descalza. Llevaba una camiseta detirantes, así que pudo ver una cicatriz en su hombro, donde había sufrido ladespartición. Esa cicatriz la había hecho él. Aunque no directamente, era suya,era su responsabilidad. Aun así, le pareció el hombro más hermoso que jamáshabía visto en una mujer.

¿Acaso darte cuenta de que estás enamorado es ver con otrosojos? Porque toda ella le parecía lo más hermoso del mundo, del mundo muggle ydel mágico. En esos momentos podría darle mil vueltas a una veela.

Entró al interior y cogió la cámara de fotos que habían compradohace tiempo. Aunque no olvidaría jamás esa imagen, quería tenerla para él, porsi las cosas no salían bien, pues también cabía esa posibilidad.

La apuntó con el objetivo y la observó unos segundos decerca antes de disparar. La luz del flash despertó a Hermione, que abrió losojos desorientada.

 

-lo siento, no quería despertarte

Hermione giró el cuello tan rápido, y lo había tenido en tanmala posición, que un ardiente dolor le hizo agarrárselo fuertemente. Esto noimpidió que se quedara mirando al rubio que tenía delante.

Los dos se miraron en silencio.

-¿estás bien? - le preguntó Draco. Ella solo podía mirarlomientras se frotaba el cuello para que el dolor remitiera.

Ahí lo tenía, delante de ella ¿Qué hacía ahora? ¿Salircorriendo? ¿Contestarle? ¿Preguntarle todo lo que se había preguntado durantela noche?

Él solo la miraba en silencio. ¿Acaso había cambiado algo?Él seguía siendo el mismo que la había apartado el día anterior, y por lo vistono tenía ninguna explicación que darle, por lo que no se arrepentía.

-¿hermione? Ah! Estabas aquí
- dijo Ginny saliendo albalcón todavía en pijama - no te encontré en tu cuarto
- Ginny notó lapresencia de alguien más allí y la forma en que Hermione se cogía el cuello.Estaba blanca
se colocó delante de ella. - ¿Qué haces aquí? ¿Qué le has hecho?

-no le he hecho nada
- dijo el chico algo a la defensiva. -Hermione
yo

Hermione salió de allí. Ginny le echó una mirada asesina aDraco antes de salir tras ella. La encontró de nuevo en su habitación. Parecíaque se pondría a llorar de nuevo, pero no lo hizo.

-¿estás mejor?

Y ahí venía la pregunta. ¿Acaso esperaba escuchar que si? Sabíaque la respuesta era no.

Hermione se tumbó en la cama dándole la espalda. No lecontestó la pregunta.

-¿vais a salir? - le preguntó Hermione.

-claro que no, nos quedaremos contigo.

-quiero estar sola Ginny ¿os molestaría mucho dejarme lacasa por unas horas?

Ginny se quedó un poco parada, pero en parte comprendía quenecesitara soledad. Aunque no le gustaba la idea de dejarla sola, algunaspersonas lo necesitan, sobre todo Hermione. Ya no tenía su solitaria bibliotecade Hogwarts

-claro, puedes estar sola todo lo que necesites, Luna y yoiremos al rio que hay junto a casa de Luna. Si necesitas cualquier cosa podráslocalizarnos allí.

-gracias - dijo mirándola al fin.

Ambas escucharon que llamaban al timbre de la puerta. A lacastaña se le congeló el corazón por un momento, pues podría ser él. Escucharona Luna abrir y a Theo hablar. Hermione volvió a respirar tranquila.

-iré a decirles, enseguida estamos fuera - dijo la pelirrojaguiñándole un ojo y acercándose a darle un beso antes de salir de lahabitación.

Ginny se dirigió a la pareja que todavía hablaba junto a lapuerta en voz baja.

-¿cómo está Hermione? - preguntó Luna.

-quiere que le dejemos sola un par de horas, le dije que iríamosal rio junto a tu casa, Luna.

-claro, enseguida me visto y estoy lista - dijo la rubia.

-Puedo
- intervino Theo - ¿podría pasar a ver a Hermione? -preguntó algo más nervioso de lo usual.

Luna, con solo mirarle, supo que se traía algo entre manos,pero no era asunto suyo, así que ayudó a su novio antes de que Ginny se dieracuenta de que algo tramaba y no le dejara verla.

-ven, yo también quiero verla - dijo cogiéndole de la mano yguiándole a la habitación de la castaña. Al llegar llamó a la puerta y entró,pues no esperaba que su amiga contestara. La conocía bien.

 

En lugar de decirle algo se acercó a ella y la abrazó. Nonecesitaba hacer preguntas para ver lo que ella sentía. Hermione agradeció elapoyo y el cariño de su amiga.

La rubia se fue sin decir una palabra, solo con una sonrisa,dejando a Theo solo con Hermione.

El moreno se quedó cortado, de pie, junto a la puerta,mientras Hermione le miraba interrogante.

-¿cómo va el hombro? - se atrevió a preguntar.

-mucho mejor, gracias Theo - dijo ella sin ánimo en la voz.

El chico sacó el pergamino doblado del bolsillo de supantalón.

-Hermione
- comenzó, pero ella de interrumpió.

-¿es de él? - el moreno asintió - no sé si quiero saber quees

-¿Por qué no lo piensas mientras estés sola? - dijodejándolo sobre la mesita - ábrelo al menos ¿me lo prometes?

Hermione miró el papel desconfiada, pero asintió ante lainsistente mirada de su vecino.

-bien, pues ya me voy - le envió una última sonrisa y salióde la habitación cerrando la puerta.

Luna y Ginny ya estaba cogiendo sus bolsos para salir.

-¿vendrás con nosotras Theo? - le preguntó Luna.

-¿Por qué no? Preguntaré a los chicos - dijo saliendo yabriendo su propia puerta. Solo encontró a Blaise saliendo de la ducha. - ¿yDraco? - preguntó, aunque sabía que él no iría.

-dijo que se iba a su casa - le informó Blaise frotando supelo con una toalla.

-¿vienes al rio? - le preguntó a su amigo.

El moreno vio a través de la puerta abierta a Ginny, queapartó la mirada al verse pillada. Blaise suspiró, en otro tiempo su miradaatrevida no se habría separado de su cuerpo. Que ahora apartara la vista no sabíasi era bueno o malo

-no, creo que me quedaré aquí.

-está bien - suspiró Theo antes de salir y cerrar de nuevo.

-¿no quiere venir? - le preguntó Luna. Theo negó - ¿Por quéno?

Como única respuesta el chico miró a Ginny, que disimulóllamando al ascensor. Luna suspiró al saber los motivos. ¿Por qué sus dosamigas tenían que sufrir tanto? No era justo. ¿acaso podía ella sentirse felizcuando sus amigas eran tan desdichadas? Claro que no

Con la cabeza gacha entró al ascensor.

Mientras, Hermione, al oír la puerta salió de su habitación.

No se había molestado en ponerse zapatos y caminaba despaciopor el pasillo hasta el salón. Llegó al sofá y lo rodeó despacio para llegar ala mesita de cristal que tenían en un lado, donde solían desayunar, comer y cenar.Llegó frente a un cuadro que contenía una foto de ellas tres, sonrientes yfelices, era de nada más comprarse el piso. Acarició las caras suavemente.¿acaso podría volver a sonreír así?

Caminó hasta la mitad del salón y se dejó caer al suelo,acostándose en él para mirar al techo. Suspiró pasándose una mano por la cara.¿Por qué no podía ser más fuerte? Ojala fuera como Ginny, capaz de hundir todossus sentimientos, enterrarlos y olvidarlos.

Cerró los ojos e imaginó de nuevo la cara de Draco, como cadavez que sucedía cando los mantenía cerrados. Al principio esa cara le sonreíacomo nunca lo había hecho, y momentos después sus ojos fríos y su boca legritaban que se alejara de él.

Nunca le había pasado algo así. Normalmente cuando unapersona se enamora se da cuenta, pero ella no se había dado cuenta hasta que lehabía faltado él. No se había dado cuenta hasta que supo que nunca habría unDraco y una Hermione juntos.

 

Sintió como algo en su habitación le llamaba. Un pergaminodoblado en varias partes que descansaba sobre su mesita y el cual no se habíaatrevido ni a tocar.

Sintió un hormigueó al pensar que en ese papel podría haberuna disculpa de Draco, una explicación a su comportamiento y una petición deque volvieran a ser amigos. Se conformaría con eso por el momento, juraba que loharía.

El hormigueo desapareció al pensar que quizá lo que habíaera una despedida, algo como: "es mejor así, nosotros no somos iguales"

El vacio de su interior se hizo notar, reclamando suatención, recordándole que seguía ahí y que no iba a abandonarla nunca, que seocuparía de que nunca estuviera completa y siempre recordará lo que perdió.Algo que ni siquiera llegó a tener.

La mente de la chica salió a su rescate y le hizo revivir unmomento del día anterior que ni siquiera recordaba: "-¡¡dejadme entrar, quiero verla!! ¡¡Hermione!! ¡¡Hermione déjameentrar!! - Draco golpeaba con todas sus fuerzas - si no me abrís, tiraré lapuerta abajo - amenazó el rubio mientras la amortiguada voz de Blaise intentabatranquilizarlo."

¿Por qué iba a sonar tan desesperado si solo tenía quedespedirse de ella? Esa pequeña esperanza la hizo levantarse del suelo e ir abuscar el pergamino. Pero no se atrevió a abrirlo hasta después de una horavagando por cada rincón de la casa con él en la mano.

Se terminaba de comer una manzana cuando, sentada en elsuelo y con la espalda apoyada en el sofá se atrevía a abrirlo.

No esperaba encontrarse lo que había en el interior.Esperaba encontrar líneas y líneas de su pulcra caligrafía, pero no esperabaencontrar perfectamente dibujado el plano de una casa. No una casa cualquiera,la casa que ella había estado soñando el día anterior, juntó a él.

El vacío de su corazón salió de su cuerpo en forma delágrimas, cuando en la esquina inferior pudo leer: "me gustaría que este juego se hiciera realidad
lo siento".

Apretó el papel contra su pecho mientras de nuevo comenzabaa llorar, pero esta vez nada oprimía su pecho y su boca sonreía. ¿Entonces laquería? ¿Se arrepentía de lo ocurrido?

Se levantó secándose las lágrimas de los ojos y corrió a lapuerta, pero pudo ver su imagen en el espejo que había junto a esta. Estabahorrenda, pálida y con los ojos rojos. No podía presentarse así delante de él,tenía que tranquilizarse y arreglarse.

Corrió a la ducha, se quitó la ropa sin preocuparse decerrar la puerta, pues no había nadie y en cinco minutos corría a su cuartoenvuelta en una toalla y con el corazón martilleándole por volver a verle.Respiró pausadamente ante el armario intentando relajarse. Eligiócuidadosamente el vestido más bonito que tenía en el armario, pero pronto lodescartó y cogió unos vaqueros y una camiseta de tirantes de rayas.

Se paró de nuevo delante del espejo que había junto a lapuerta. No se había molestado en secarse el pelo y su cara ya tenía un coloruniforme. Apretó el pergamino en su mano, cogió las llaves y salió al rellano.Se sintió nerviosa al verse ante su puerta, así que respiró hondo. No sabía quele diría, esperaba que hablara él.

 

Llamó al timbre y esperó con el corazón en un puño, pero nole abrió quien ella esperaba. Su ilusión se desvaneció al ver a Blaise. Pensabaque se habría ido con las chicas.

-Hermione
- dijo él al igual sorprendido. - pasa.

La castaña obedeció e inspeccionó el interior, pero él tampocose encontraba aquí.

-no está aquí - le informó Blaise. - veo que ese plano afuncionado. No lo entiendo
- ojala le fuera a él tan simple con su pelirroja.

Hermione le miró a él de nuevo, dejando de buscar a Draco.

-Blaise ¿Dónde está?

-la madre de Draco está enferma. Se fue a su casa tempranopara cuidarla.

Hermione suspiró triste. Necesitaba tanto volver a verle.

-dime donde vive, me apareceré.

Blaise negó suavemente y se acercó a ella, cogiéndola de loshombros y acariciándolos comprensivamente.

-no puedo dejar que te aparezcas tu sola después de lo quepasó ayer, no tardará en volver, el quiere verte

Hermione bajó la mirada decepcionada. Pero volvió alevantarla al instante para mirar los ojos de Blaise.

-llévame
- le pidió cogiendo sus brazos - llévame túBlaise, por favor
- le dijo implorante.

El moreno sonrió, no se pudo negar a que esos dos seencontraran lo más pronto posible.

-está bien. - accedió al fin.

Hermione se abrazó a él agradecida. El chico la abrazó conuna sonrisa triste en la boca, agradeciendo el contacto que otra chica lenegaba. La abrazó igualmente con cariño y, cogiéndola fuerte para que no lepasara nada, se desapareció con ella.

Aparecieron en la puerta de una gran mansión rodeada de ungrandioso jardín. Hermione nunca se imaginó que una casa pudiera llegar a sertan grande y no parecer un castillo o un palacio. De verdad no se imaginaba lorico y millonario que era Draco Malfoy.

-muchas gracias. - Hermione alargó la mano hasta la verja yBlaise pudo observar como esta temblaba ligeramente.

-Hermione
- le llamó - Draco
él te ama. Solo que no sabe cómohacerlo, nunca lo ha hecho, es nuevo para él. Es nuevo para todos
- dijo máspara sí mismo.

Hermione se acercó a él y le acarició la mejilla.

-ten paciencia. Ella
es difícil, está dolida

El moreno solo asintió y la observó alejarse por el caminode piedra que llevaba hasta la puerta de la mansión.

Recordad, laspreguntas en el otro lado. Leer arriba si no lo habéis hecho. Besitos!!

Hola!! Tenía queactualizar el viernes, pero no tenía clase y empecé antes el finde, así que noestaba en casa y no pude hacerlo.

Pero bueno, aquíestoy con nuevo capítulo.

Solo deciros que enla otra página no es necesario ser usuario para comentar, por si quereis jugar.El link es:

http: // www. fanfiction.net/ s/7132508 /1/ bLos_b_bchicos _b_bde_b _bal_b_blado_b

(sin espacios) no sési puedo poner aquí esta pag, así que apuntadla que la borraré.

Y mil gracias a:

Mechitas22

Angie_cullen(me has dado una idea, puede que la ponga al final)

estefa1523

mary_alice_cullen

 

vanessauchihauzumaki

analu

AnnaNiicolle

NahomiMalfoy

VicWlupin

lunatonks188

salesia

Hermionex draco (bienvenida, y buscaré un huequecito)

FerMalfoy(es la c, te pondré también en la otra pag! Bss.)

La_dragona

astoryamalfoy (no es necesario ser usuario para comentar)

lunalovegood14

Draco Malfoy se encontraba en su mansión. Acababa de dejar asu madre sola, pues se había quedado dormida de nuevo, ya que al parecer lohabía pasado mal durante la noche con varios desmayos más. Por lo menos sabíaque Memé, su elfina, no la había dejado sola en toda la noche. Era a la únicacriatura de la casa a la que su madre le tenía algo de cariño.

Cogería algo de desayunar de la nevera y regresaría con sumadre. La noche anterior ni siquiera había cenado y estaba algo mareado.

Esa mañana, después de que Theo se fuera, había decididoregresar a casa. Sabía que Hermione se pensaría en abrir algo que viniera de éldespués de lo que le hizo, así que comprobaría como se encontraba su madre yregresaría lo antes posible para ver si se encontraba más receptiva paraescucharle y aceptar sus sinceras disculpas, pues sentía sinceramente elhaberla tratado de esa forma.

Cogió un trozo de su tarta preferida, que los elfos sabíanque debía haber siempre en la nevera, y subió a comérsela en el cuarto de sumadre.

Narcisa despertó poco después, y llamó a su hijo, que leía unlibro, sin verlo en realidad, pensando en otra forma de acercarse a Hermione sisu plan actual no funcionaba. Solo sabía que si ella le amaba como Theo habíaescuchado, no descansaría hasta recuperarla.

-Draco
todavía sigues aquí, te dije que fueras a hablar conesa chica - le intentó reprender su madre - te dije que estoy bien.

-quiero estar un rato con mi madre - dijo el rubiosentándose en su cama y cogiendo su mano. El saber que no pasaría mucho tiempohasta que la perdiera, le hacía no querer separarse de ella.

-cariño, odio verte así - le dijo su madre intentandoapretar la mano del chico, pero sin apenas fuerzas para hacerlo - nunca habíavisto esa expresión en tu mirada, siempre tan fría, ahora es tan desoladora ytriste
y es por esa chica. No quiero verte así antes de irme.

-no hables de eso, mamá.

En ese momento Memé se presentó en la habitación.

-ha llegado a la casa la señorita Hermione Granger, solicitahablar con el señor Draco Malfoy - dijo educadamente la elfina.

Draco se levantó como si tuviera un muelle en la cama y casicorrió a la puerta para acudir junto a su chica. El hecho de saber que ellaestaba en su casa, que había ido por él, y que seguramente era para que hicieranlas paces le producía una sensación indescriptible, su estómago le cosquilleabay se sentía nervioso, notando que sus manos comenzaban a sudar y que el cuellode su camiseta de manga corta le apretaba.

-espera Draco - le llamó su madre. Draco se detuvo en lapuerta - Memé, puedes guiarla al invernadero. Dile que Draco bajará enseguida.

El rubio miró asombrado a su madre.

 

-¿tu invernadero mamá? Pero
nunca has dejado a nadie entrarallí, ni siquiera a papá o a mí.

-lo sé
pero es un lugar precioso, es mi lugar preferido, yquiero que ella lo vea, le va a encantar, ya verás. - El chico seguía mirándola- solo quiero ayudar desde aquí. Ahora ve a recuperarla y luego tráemela. - lepidió la rubia mujer.

Hermione esperaba nerviosa en una sala. Una elfina le habíaabierto y había ido a buscar a Draco. En unos minutos podría verle por fin.Parecía una sala de recepción. Cuando la gente de normal tenía un recibidor conuna mesita para dejar las llaves, un perchero o un espejo como mucho, DracoMalfoy tenía una habitación mucho más grande que su dormitorio, con cómodossillones, un espejo reluciente, bastantes flores y bonitos estampados por lapared. Desde luego se notaba el lujo por doquier, pero también el buen gusto.

Con un plop lacriatura volvió a aparecer.

-sígame por favor, señorita Granger - la elfina le guió porhabitaciones, salas, patios y pasillos a lo que parecía un gran invernadero enla parte de atrás de la casa, a Hermione le habría gustado poder hablarle a lacriatura sobre sus derechos mientras cruzaban la casa de lado a lado, que noera poco, pero sus nervios le impedían poder tener todo su poder de persuasióncon ella, así que lo dejó pasar por esa vez. - espere aquí, por favor, el señorDraco Malfoy enseguida la recibirá.

Memé le abrió la puerta para que pasara al interior de loque parecía un enorme invernadero. No pudo evitar un chillido de asombro al verel interior. Un maravilloso olor le inundó las fosas nasales. Conformecaminaba, miles de flores y plantas le hacían cosquillas en los brazos y laspiernas, como si buscaran acariciarla. Cientos de colores llenaban el lugar, ymiles de mariposas que dejaban un rastró mágico de polvo luminoso inundaban laestancia. Era el lugar más bonito en el que había estado nunca.

-es maravilloso ¿no es cierto?

Hermione se giró sobresaltada. Había olvidado incluso queestaba haciendo allí y que Draco pronto aparecería. Ahí lo tenía, delante deella, a solo unos centímetros, y solo lo miraba como tonta.

-Draco
- consiguió articular.

-hermione
me alegro tanto de que estés aquí - dijo atreviéndosea cogerla de la mano, nervioso porque ella rechazara el contacto, respiró denuevo cuando ella no lo hizo.

La chica fue incapaz de contestar más que con una débilsonrisa. Parecía una primera cita de una colegiala con un chico imponente decursos superiores. No tenía idea de que hacer.

El rubio tiró de su mano y la guió a un banquito de piedracercano rodeado de rosas y nomeolvides. Hermione se sentó y miró a Draco, quela miraba fijamente a los ojos disfrutando de tenerlos delante de nuevo. Yanada estaba perdido. Todo estaba bien.

-perdóname, por favor - dijo sin soltar su mano - mecomporté como un imbécil.

-sí que lo hiciste - dijo ella - me dolió mucho que meecharas de tu casa, y todo lo que dijiste.

-creo que estaba celoso - dijo él bajando la mirada - deWeasley. Tengo tanto miedo de que decidas volver con él.

Hermione buscó la mirada del chico, agachando un poco sucabeza.

-¿acaso no te dije que Ron ya no era de mi agrado? ¿No tedije que ese día estuve a punto de cometer un error? Te dije que me gustabas tú,y lo hice bajo la poción veritaserum. Debiste confiar en mí

 

-lo sé. Me cuesta controlarme cuando se trata de ti. - reconociólevantado sus ojos plata para mirarla de nuevo. Siempre le había pasado,incluso en el colegio sentía la necesidad de insultarla con solo verla cerca -Hermione
cuando creí que te había perdido, me di cuenta de algo
- el chicoalargó su mano libre hasta la cara de la chica, acariciando su mejilla - me dicuenta que no puedo vivir sin tocarte, sin tus ojos, sin verte todos los días,sin tus palabras, sin tu cariño
- ella puso su mano libre sobre la que éltenía en su cara y cerró los ojos disfrutando del contacto - sin tus manos ytus labios
- la castaña volvió a mirarle - no puedo imaginar que otra personaque no sea yo pueda llegar a tener todo eso.

-si sientes todo eso
¿Por qué me pediste que me marchara?

-eso es simple. - dijo el rubio siguiendo con la mirada unamariposa que pasaba cerca, para no tener que mirarla a la cara, le costabareconocer aquello, aunque ya se lo había dicho una vez. -Tenía mucho miedo delo que me estabas haciendo. Solo quería alejarte para dejar de sentirme tandébil.

-¿todavía
te sientes así si estoy cerca? - dijo ellapreocupada. El la miró y una agradable sonrisa apareció en su cara, que terminóde tranquilizar a la chica.

-he descubierto que el amor no es una debilidad, sino unafortaleza. Cuando te perdí me sentía capaz de hacer cualquier cosa para que meperdonarás. Juró que pensaba tirar tu puerta abajo, pero tienes una buena brujapor amiga

Hermione rió por fin.

-yo también tuve mi parte de culpa, te dije cosas
horriblessin pensar en como tu te sentirías. Draco
no sé si esto que nos pasa estábien, sé que es muy extraño, solo sé que he descubierto que te necesito cercade mí, y que voy a volver a arriesgarme y a poner mi integridad emocional denuevo en peligro.

-¿estás dispuesta a perdonarme y a dejar que te enamore denuevo? - preguntó el sonriendo.

-no tienes que hacerlo de nuevo Draco
- dijo ellaatreviéndose a coger la cara del chico entre sus manos - ya estoy enamorada deti
- se arriesgó a decir, sabiendo que él podría asustarse, pero tambiénsabiendo que necesitaba saber que pensaba él sobre ellos.

El rubio sonrió. Una sonrisa radiante que Hermione jamáshabía visto cruzar ese rostro.

-te amo Hermione Granger.

Ella también sonrió feliz antes de recibir los anheladoslabios del chico, que la besaron urgentemente, para volverse tiernos y delicadossegundos después. Draco se separó para mirarla a los ojos, pero todavía con susnarices rozándose suavemente.

-siento todo lo que te he hecho pasar. - El chico acariciósu hombro herido - te he hecho daño, físico y emocional. Voy a aprender a controlarme.

Ella miró la cicatriz que ahora él acariciaba.

-se ve horrenda. En un tiempo más podré taparla con algúnhechizo. - no iba a negar que eso había sido culpa del chico, pues aunque eraella la que se había aparecido mal, él fue quien la puso tan nerviosa para nopoder controlarse. - Más te vale controlarte señor Malfoy, porque jamás quierovolver a pasar por algo así - dijo entre divertida y sincera.

Él no sonrió, pues la situación por la que le hizo pasar noera algo que le hiciera especial gracia. Decidió cambiar a un tema que tambiénle preocupaba: su madre.

 

-tengo que contarte algo sobre mi familia - ella puso malacara, sabía que no le iba a gustar ese tema, pues aunque Draco ahora eraalguien bueno, su familia era algo distinto - se que no te gusta el tema, peroes importante para mí contarte algo que todavía no me he atrevido a decir anadie.

-claro, dime - contentó relajándose un poco, pues si eraalgo que a él le perturbaba, sería comprensiva en el tema.

-se que odias a mi padre. Yo también le odio, o le odiaba
-se pasó la mano por la cara frustrado - bueno, todavía no lo tengo claro deltodo. El caso es que el día en que, bueno, que discutimos ¿recuerdas que mimadre nos encontró?

-seguro tuviste problemas. Me reconoció ¿verdad?

-sí que lo hizo, y me acusó de haber traído a casa a quienmetió a Lucius en Azkaban - Draco la cogió de la mano - sin siquiera darmecuenta, te defendí a ti - la castaña sonrió - y ella enseguida comprendió queme pasaba, incluso antes de que yo lo hiciera.

-gracias - la castaña le apretó la mano - por defenderme -añadió.

-mi madre se derrumbó al recordar a mi padre - continuó él -y
me contó la historia del día en que él se unió a Voldemort - al decir sunombre, notó un pequeño pinchazo en su antebrazo, donde años atrás había estadodibujada la marca tenebrosa. Tembló al decir lo siguiente, y ella lo notó en sumano - él lo hizo por mí, porque yo viviera, que llegara a nacer, pues mi madreestaba embarazada.

-¿y no había otra opción? ¿No pudieron huir? - hermione seresistía a pensar en Lucius como un protector de su familia, obligado a unirseal señor tenebroso.

-la otra opción, era morir - ella bajó la mirada al pensaren que si se hubieran negado, ahora ella no tendría a ese chico delante. -después de estar con Voldemort, es cierto que cambió para mal, se hizo unverdadero mortífago, creyendo de verdad todo lo que Voldemort dijera. Sé quemerece estar donde está, pero también es cierto que alguna vez él me quiso.

-¿Por qué me estas contando todo esto?

-bueno
a lo que quiero llegar es a que comprendas que undía, hace mucho tiempo, mi padre tuvo sentimientos. Sobre todo hacia mi madre -miró a la chica, intentando acostumbrarse a pensar que lo suyo era normal, quela quería, y que hasta su padre había llegado a tener ese tipo de sentimientos- de jóvenes ellos
hicieron algo muy irresponsable

Hermione solo escuchaba por respeto al chico del que sehabía enamorado, no le interesaba saber nada sobre los padres de este, ahoramismo querría estar disfrutando de su compañía haciendo cualquier otra cosa,pero la cara de preocupación de Draco le decía que era algo importante y debíaescucharlo sinceramente. Se esforzó por hacerlo.

-¿Qué hicieron, Draco?

-se trata de un hechizo muy antiguo, que no aparece enningún libro, pero que desgraciadamente mi padre conocía. Se llama en cuerpo yalma - Draco pensó en el hechizo y se dijo que su padre había sido muyestúpido. Él jamás haría ese tipo de hechizo con Hermione, si a él le pasabaalgo, no podría soportar el saber que también a ella le pasaría, querría queella siguiera viviendo feliz aunque él no estuviera. Aunque si a Hermione lepasara algo, definitivamente se iría con ella. El rubio perdió el hilo de losque estaba diciendo, ya que los ojos de la chica mirándolo fijamente, esperandoque continuara, lo habían capturado. Se acercó un poco a su cara, hasta quenotó su aliento en su boca. La tenía, ella estaba con él y, aunque sonara alantiguo Draco, era de él. Le acarició el pelo y no atrapó sus labios hasta queella se rindió cerrando los ojos. El simple gesto de rozar su piel le hacíasentir en las subes, algo que jamás le había pasado.

 

Hermione jamás le habría interrumpido en ese momento, puesle encantaba sentir las mariposas de su estómago mientras él la besaba y leacariciaba como jamás Draco Malfoy había hecho, y ella lo sabía. Se sentíaúnica y especial junto a él. Pero también sentía curiosidad. Al fin y al caboella seguía siendo Hermione, la que necesitaba saber de cualquier cosa,aprenderlo todo, y el hecho de que hubiera nombrado un hechizo que ella no conocíala molestaba y la intrigaba a partes iguales. Se separó de él delicadamente, yapoyando su frente en la del rubio, le instó a continuar.

-¿en qué consiste ese hechizo? - Draco volvió a la realidad,de la que se había ido sin darse cuenta. Se sintió tonto. Sus emociones jamásle habían distraído de una conversación.

-como dice el nombre, se trata de unirse en cuerpo y alma.Mis padres se unieron de tal forma que todo lo que le pase a uno, le pasará alotro.

Hermione comprendió al instante.

-por eso tu madre está enferma ¿verdad?

-mi padre ya no aguanta la presencia de los dementores, ylos desmayos los sufre también Narcisa. Pero
hay algo más.

La mirada del chico la asustó, supo que era algo serio y quele preocupaba enormemente. Le abrazó para darle fuerzas, y Draco, para nadaacostumbrado a semejantes muestras de afecto y de cariño, solo le rodeo lacintura cerrando los ojos.

-¿qué más hay?

-mi padre
- si en este momento Draco no hubiera parado paraserenarse unos segundos, se le habría quebrado la voz, pero no lo hizo - va arecibir el beso del dementor

Mientras
dos chicas y un chico regresaban a casa. Pensabanque su amiga ya habría tenido bastante tiempo para pensar y serenarse un poco,y si no era así, más valía estar a su lado.

Ginny abrió la puerta de casa con las llaves, haciendo másruido del normal, para que Hermione supiera que ya estaban en casa. Luna y Theole siguieron al interior.

-Hermione, hemos vuelto - dijo dirigiéndose hacia lahabitación de la castaña, imaginando que allí estaría. Todos hicieron silencioaguardando la respuesta y cuando no lo hizo sus dos amiga fueron a buscarla yTheo se llevó la mano al pelo preocupado, pues seguramente había leído la notaque ÉL le había dado. Cuando las chicas se enteraran, por lo menos una querríamatarle.

-no está
- dijo Luna volviendo, y miró suspicaz a su novio.

-¿a no? - intentó disimular este.

Ginny se temió que Draco hubiera conseguido interceptarla dealguna forma para Merlín sabe que, así que decidió ir a preguntarle a éldirectamente. Volvió a abrir la puerta y llamó a la puerta de enfrente.

-Theo - dijo Luna entre molesta y divertida - ¿puedo saberque has hecho?

El chico se lo contó, pero lo hizo en la habitación de larubia y con la puerta cerrada para que su compañera no pudiera matarlo cuandose enterara de todo.

Blaise le abrió la puerta a la insistente pelirroja. Elmoreno llevaba solo un pantalón corto, pues tenía demasiado calor, y tenía latele encendida, señal de que la había estado viendo segundo antes.

 

-hola - dijo serio. En otro momento se habría sentidoesperanzado de que ella estuviera allí, pero sabía sus motivos.

Ginny se sintió algo cohibida al encontrarse con él, algoque nunca le había pasado, ella no era cortada. Aún así, lo disimuló bien.

-¿Dónde está Malfoy? - dijo entrando a su casa sin permiso.El moreno cerró la puerta mientras ella revisaba la estancia.

-en su casa - contestó este sinceramente.

-y ¿Dónde está hermione? - el chico suspiró.

-en su casa

-¿Qué? - la chica caminó de nuevo hacia la puerta, pero unamano morena sujetó la suya, haciéndola parar, y no porque él le hubieraimpedido seguir caminando por el tirón. El simple contacto la hizo quedarseestática. Hacía mucho que él no la tocaba, o por lo menos le había parecido unaeternidad.

-¿Por qué no te ocupas de tus propios problemas?

Ginny se giró para enfrentarle, todavía con la mano de élsujetando la suya.

-yo no tengo problemas
- dijo fríamente.

El chico rió amargamente.

-me alegro de que no me consideres un problema.

La pelirroja tiró de su mano para recuperarla. Blaise lamiró dolido y ella se sintió mal al tener esa mirada encima. Bajó la miradasuspirando.

-¿por qué no podemos estar como antes?

-te refieres a cuando todavía no sabías que te quería.

La pelirroja se sintió molesta ante sus palabras, por lo queno subió su mirada al contestar.

-cuando éramos amigos y lo pasábamos bien sin preocuparnospor nada.

-¿te refieres a cuando nos besábamos por divertirnos? ¿acasohabrías preferido que acabara en tu cama, para que cuando me marchara acabarasllorando entre las sábanas?

La chica le miró por fin, sorprendida.

-como sabes

-no puedo evitar querer más, Ginny. Te quiero para mí - elchico no quería seguir escuchándola y entrar en una nueva discusión - hasta quete des cuenta
- el chico abrió la puerta, invitándola a salir.

La pequeña de los Weasley se sintió ofendida de que él laechara de su casa, cuando ella lo había hecho en más de una ocasión alcontrario. Estaba probando su propia medicina, estaba probando la frialdad conque ella trataba al mundo masculino.

Entró en su casa dando un portazo, Luna salió a contarle quehabía pasado, pero solo alcanzó a ver el portazo de la puerta de la pelirroja.

Theo, que se había rezagado, temiendo por su vida, saliótras ella.

-será mejor que cada cosa, siga su curso - sentenciósuavemente la rubia.

¿Qué pasará en elsiguiente capítulo? ¿Cuál será la primera reacción de Hermione cuando Draco lediga que su madre quiere hablar con ella? querrá huir y pensará que Draco hamontado todo eso para que su madre pueda matarla tranquilamente, lo haráencantada, todo por ver feliz al rubio, aceptará hablar con ella solo con unhechizo protector de por medio, ya veremos

Si os dais cuenta, demi comentario podéis comentar bastante sin saltarnos las normas, ya que
soloes un comentario mío.

Besitos!!

Ya estoy aquí!!

Y bueno, para los que entendieron micomentario final, decirles que seguramente debí resaltar más las palabrasPRIMERA reacción, ya que está claro que al final accedería, pero en un primermomento

 

Muchas gracias a las que me comentáissin falta en cada capítulo, ya que parece que cada vez sois menos, pero soislas mejores por hacerme feliz.

Gracias a:

astoryamalfoy

salesia

lunatonks188

NahomiMalfoy

VicWlupin

mary_alice_cullen

analu

HermioneK

AnnaNiicolle

LuuDrac23

Antes de comenzar este capítulo, osrecuerdo que esta historia está clasificada para mayores de 18 años, y en estecapítulo hay escenas más subidas de tono, así que leéis bajo vuestraresponsabilidad jeje.

-mi madrequiere hablar contigo.

-¿Qué? -Hermione se levantó del banquito en el que había estado escuchando a Draco -¡no! - y comenzó a caminar hacia la salida del invernadero. El rubio laalcanzó, cogiéndole la mano, parándole.

-¿Qué teocurre?

-¿acaso hasmontado todo esto para que tu madre pueda matarme tranquilamente, sin salir decasa?

-pero
¿quéestás diciendo? - Draco le cogió la cara con ambas manos, obligándola amirarlo. - acaso no has escuchado nada de lo que te he dicho. Te quiero. -reafirmó.

-pero
tumadre me odia ¿Qué quiere hablar conmigo?

-supongo quequiere asegurarse de quien cuidará de mí cuando ella no esté.

Hermionerecordó las palabras del rubio de segundos antes. Si a su padre le daban elbeso del dementor
el alma de su madre también lo sufriría. Draco acababa decontarle que iba a ser huérfano, y a ella solo le preocupaba salir de allícuanto antes.

-lo siento
- susurró entre sus manos. - está bien. Llévame con ella.

-Hermione,no tengas miedo. Mi madre me quiere, aunque lo haga a su manera, y sabe que yosoy feliz contigo.

Hermione nopodía dejar de sentirse como una tonta cada vez que le temblaban las piernascuando él le decía alguna frase parecida o le declaraba su amor. Se sentía unachiquilla.

Asintió.

Draco laacompañó de nuevo a las escaleras principales y comenzaron a subir escaleras,hasta llegar al segundo piso, donde caminaron por largos pasillos llenos decuadros que la miraban curiosos.

-habría sidomás fácil aparecernos, esta casa es enorme para recorrerla andando, perodespués de lo que pasó
no quiero arriesgarme - el rubio echó una ojeada alhombro de la chica. - por cierto ¿Cómo llegaste hasta aquí?

-le pedí aBlaise que me trajera - la mirada de Draco le dijo que su amigo tendríaproblemas por exponer a su chica al peligro, así que añadió - si no me traíaél, habría venido sola, prefirió traerme para que no te enfadaras. Tienesbuenos amigos, Draco.

El rubiorelajó la mirada.

-lo sé
lopeor es que tu también las tienes

-¿Cómo quelo peor?

-una deellas querrá asesinarme cuando regresemos.

Ambos rieron,aunque a Hermione le preocupó que les diría ahora a sus amigas, después de laescena que había montado el día anterior.

 

Sedetuvieron ante una puerta y la castaña notó los nervios en su estómago. Laúltima vez que vio a Narcisa, la hermana de esta le torturaba y la rubia semoría por entregarlos a Voldemort.

Draco le dioun pequeño beso para confortarla antes de abrir.

-madre
-dijo entrando, pero la mujer no le contestó. Memé estaba en el interioraplicando paños fríos en la frente de la mujer, lo que también confortaría alhombre que lo sufría directamente desde una celda.

-señorMalfoy, volvió a desmayarse.

Draco miró aHermione de reojo, no creía que ahora le montara una escenita P.E.D.D.O., perotarde o temprano la tendrían, por lo que más valía hacer algunos méritos.

-está bienMemé, yo me ocuparé de ella.

-pero señor,usted

-Memé
- leinterrumpió el rubio entre dientes, haciéndole señas con los ojos sin queHermione lo notara - puedes irte - miró a la chica por el rabillo del ojo, ynotó el ceño fruncido de esta, así que añadió - por favor

La elfina lemiró extrañada, pero decidió obedecer a su amo, que era lo que tenía que hacer.Desapareció con un PLOP.

Draco caminóhasta la cama de su madre y Hermione le siguió, reparando en lo esplendida queera la estancia. Lo que jamás se podría negar es que Narcisa Malfoy tuviera ungusto exquisito.

-no sé cuántotardará en despertar de nuevo
si tienes algo que hacer, o debes regresar

-no
-sonrió ella sentándose en una silla cercana - esperaré.

No sabía quesería peor, enfrentarse a la madre de Draco, o enfrentarse a Ginny al saber quehabía perdonado a Draco tan fácilmente. Por lo menos una de ellas estabaconvaleciente y podría con ella si las cosas se pusieran mal.

Observó comoel rubio cambiaba el paño húmedo de la frente de su madre con expresiónpreocupada. Quería preguntarle algo, pero no sabía cómo hacerlo.

-Draco - élla miró en señal de que la escuchaba - ¿vas a ir a ver a tu padre antes de
elbeso?

El chicodejó lo que estaba haciendo. La pregunta le había pillado desprevenido. No lohabía pensado, y no lo tenía claro, por lo que decidió desviar la pregunta.

-necesitoconseguir cambiar la pena de mi padre
- volvió a poner el paño sobre la frentede su madre - tengo que conseguir que lo sentencien a muerte en lugar de albeso del dementor. De otra forma
- Draco miró a los ojos cerrados de su madre- sus almas nunca podrán estar juntas
¿crees que Ginny me querrá ayudar? - sirecordamos, Ginny trabajaba en el Wizengamot.

-no
- lerespondió sinceramente Hermione, y él paso la mano por su pelo desordenándolo,pues no tenía otra idea - pero quizá a mi sí

El rubionotó la mano de la chica sobre su hombro, apoyándole ¿Por qué nunca había echadode menos esas pequeñas cosas? quizá porque no las conocía hasta ahora
.

Notó elmovimiento de Narcisa bajo su mano.

-mama
-dijo suavemente Draco mientras la mujer enfocaba la vista en su hijo - te trajea alguien.

La mujerdivisó a una forma femenina detrás de su hijo. Tenía las mejillas sonrosadas yel pelo alborotado.

-¿Cómo seencuentra, señora? - preguntó la muchacha educadamente.

-muy bien,gracias - dijo la mujer algo altanera, incorporándose en la cama y arreglándoseel pelo, lo que hizo que la muchacha se llevara sus manos inconscientemente asu propio pelo, que después de haberlo dejado mojado, se vería horrendo. -Draco, llama a Memé para que me traiga un poco de agua

 

Draco mirótenso a la chica, que volvió a fruncir el ceño molesta.

-no importa,yo te la traigo mamá. - Draco se desapareció, dejándolas solas.

Se hizo unsilencio incómodo, hasta que Narcisa lo rompió.

-así que tueres Hermione Granger
la heroína del mundo mágico - dijo seria, aunqueHermione creyó notar un tono de burla cuando la miró de arriba abajo.

-no meconsidero así, señora
usted contribuyó también a que la guerra acabara, meconsidero su igual.

-¿Quéquieres decir con que yo ayude?

-Harry mecontó que usted mintió, sabía que estaba vivo y se atrevió a mentir a Voldemort- la mujer hizo una mueca al escuchar el nombre - eso fue muy valiente, y leagradezco que nos ayudara a ganar la guerra.

La mujerrelajó la expresión, que había tenido tensa hasta el momento.

Hermione,aparte de lo inteligente que era, tenía cierto don de gentes, sabía quepalabras querría escuchar cada persona, y así, lograba salir de muchassituaciones incómodas, y esa era una de ella. Sabía que a Narcisa le encantaríasaberse una heroína de la guerra y eso le haría ganar puntos.

-acércate
-pidió la mujer señalándole la cama a su lado. Hermione se sentó en el colchónde la mujer, que acarició sus rizos, valorándolos - creo que tengo algo que teirá maravillosamente para tu pelo

-no sepreocupe señora - dijo la chica algo avergonzada - mi pelo no tiene arreglo.

-te aseguróque las brujas de nuestra clase no tenemos otra cosa que hacer que descubrircon que vernos más bellas - Hermione no supo si la mujer se sentía orgullosa oapenada por ello - tenemos cosas que hacen maravillas y que muy pocas conocen.¿Quieres que sorprendamos a Draco?

Hermionemiró a la mujer, valorando su proposición. Se veía perfecta incluso estando encama, y ella, estaba harta de su pelo ¿acaso perdía algo por ser un pocopresumida por una vez en su vida? Quizá realmente sorprendiera a Draco

La verdad,que la quisiera a pesar de su enmarañada cabellera y su aspecto desordenadodecía mucho a su favor, pero si pudiera deshacerse de todo eso

HermioneGranger quiso sentirse guapa por una vez en su vida, quería impresionarle a él.

En esemomento, Draco apareció con el vaso de agua en sus manos. Hermione se acercó aél y le quitó el vaso de las manos.

-yo se lodaré ¿por qué no vas a jugar un rato con tus juguetes y nos dejas solas? - dijola castaña empujándole hacia la puerta para que saliera.

-pero
quieres quedarte a solas con mi madre
- el rubio no creía lo que escuchaba,hace solo unos segundos estaba muerta de miedo y ahora
le echaba para estar asolas con su madre. Cuando se dio cuenta, él ya estaba fuera y la puertacerrada. Desistió de volver a entrar, le gustaba la idea de que su chica y sumadre pudieran llevarse bien.

La puertavolvió a abrirse, y Narcisa, que se había levantado, asomó la cabeza.

-Hermione sequedará a cenar con nosotros - afirmó, y volvió a cerrar sin dar tiempo alchico de abrir la boca

-¿Hermione
?- preguntó al aire. ¿Acaso ya tenía tanta confianza como para llamarlaHermione?

 

Aún suconfusión, Draco sonrió feliz de que, al parecer, su madre hubiera aceptado tanbien a Hermione.

-aquí tengolo que me pidió ¿está segura de que estará bien fuera de la cama? - Hermionellevaba en las manos cepillos y botes con pociones viscosas y cremosas queNarcisa le había indicado que tomara del cuarto de baño de la habitación.

-Hermione,aunque no lo parezca, las mujeres somos más fuerte que los hombres - le sonrióla mujer. Aunque Narcisa nunca lo había contado a nadie, siempre le habíagustado la idea de tener una niña, le encantaba todo lo que tuviera que ver conla estética de la mujer. Le gustaba, peinar, pintar, vestir
y esa chica era ungran reto. Se emocionó ante la idea de volver a sentirse activa en algo queadoraba - cuando Lucius se desmaya, puedo notarlo unos minutos antes, me darátiempo a llegar a la cama. Ponte aquí.

La mujer leseñaló una silla que había acercado a la cama, para sentarse ella en esta. Lacastaña obedeció a la mujer, la cual comenzó a cepillarle el pelo con manosexpertas.

-Draco mecontó lo suyo y lo de su marido, señora - la mujer asintió silenciosamente, yaunque la chica no lo vio, continuó hablando - haré lo que pueda por cambiar lacondena.

-después detodo lo que te hicimos pasar, y aún quieres ayudarnos
me cuesta creer que existan personas así, tandesinteresadas

-bueno, sise queda más tranquila, solo la ayudaré si consigue domar mi pelo - ambasmujeres rieron. La rubia se sintió agradecida, hacía mucho tiempo que no reía.- señora, lo hago por su hijo.

-lo sé
élte quiere, puedo verlo en sus ojos, al fin y al cabo son los ojos de un Malfoy,los que solo se permiten cambiar por amor, solo tú podrás encontrar la calidezen ellos, puede que los demás te digan que es frío, que no es bueno, pero lamujer de un Malfoy sabe que eso no es cierto, que tienen un corazón cálido. Yono supe mantener esa calidez. Sé que tú lo harás. Debes hacerlo.

Alprincipio, Hermione se había sentido en la obligación de llevarse bien con esamujer, lo haría por amor a Draco, por hacer los últimos días con su madre másagradables, pero ahora sabía, que si hubieran tenido más tiempo, realmentepodría haberse llevado bien con Narcisa.

¿Tanequivocada había estado con los Malfoy?

La mujercogió su varita y comenzó a mojar el pelo de la chica con agua, perosorprendentemente esta desaparecía antes de llegar al suelo.

Cuando lotuvo humedecido, comenzó a aplicarle pociones, explicándole para que servíacada una y como se hacían.

-me alegrode poder traspasar mi única sabiduría a alguien - dijo la mujer sinceramente.

Una horadespués Hermione veía su imagen en el espejo sorprendida. Los rizos de su pelocaían en perfectas hondas por sus hombros y su espalda, ni un solo pelo estabafuera de su lugar, y había adquirido un gran brillo. Lo tocó y le pareciónotarlo muy suave, cuando siempre estaba áspero y lleno de enredos.

-esto esmaravilloso
- la chica lo decía sinceramente, por una vez no se acomplejabapor su pelo. Se sintió hermosa.

-verás lacara que pone mi hijo. - dijo la mujer satisfecha por el resultado. Se llevó lamano a la cabeza y se incorporó en la cama, apoyándose un poco en lasalmohadas.

-seencuentra bien, señora.

-estoy bien,pero odio sentirme tan débil. Y déjate de formalidades, ya no tengo tiempo paraeso - Hermione bajó la mirada al saber a qué se refería - saltémonos unoscuantos pasos y llámame Narcisa.

 

Hermionesonrió sinceramente. La madre de Draco era alguien con quien era fácil cogerconfianza. Si ella quería, por supuesto. Sus amigas no creerían lo que estabapasando en esa habitación.

-claro -dijo ella.

-ahora, megustaría que abrieras ese armario. - Hermione obedeció y no pudo creer lo quedescubrió. Obviamente el armario tenía un hechizo, ya que dentro pudo encontraruna habitación completa llena de ropa organizada en fileras.

-oh dios mío.Jamás vi tanta ropa. Es preciosa - la mujer sonrió por dejar a su nuera con laboca abierta, le encantaban los cumplidos.

-si no teimporta, podrías alcanzarme un vestido color crema que hay en la cuarta filacomenzando por la derecha - Hermione recorrió la fila indicada maravillándosecon cada una de las telas. Aunque ella jamás compraría cosas así
al fin y alcabo era una chica. Cogió dos trajes color crema y se los enseñó a la mujer.Narcisa le señaló el de la izquierda y, dejando el otro en su sitio, se loentregó a la rubia. - En mi casa - continuó ella - cuando la familia se reúnehay que estar presentable, con clase. - Hermione miró la ropa que llevabapuesta, quizá sí que habría sido buena idea ponerse su único vestido -tendremos que hacer algo con tus ropas
mmm - la mujer pensó por un momento -fila once, elige el que quieras.

-¿Qué? Peroseñora
- Hermione no sabía que decir, por una parte le encantaría llevarcualquiera de esos vestidos, pero por otra, sería algo vergonzoso - no puedoaceptarlo.

-Yo no puedoaceptar que bajes a cenar así, como ya te he dicho. Así que elige uno de losvestidos o tendré que hacer a Memé que te haga uno ahora mismo, puede ser muyrápida si se lo propone

-no
- lamujer frunció el ceño, no estaba acostumbrada a que la interrumpieran mientrashablaba. Pero es que Hermione no podía ni pensar en la idea de dar trabajo a unelfo - creo que echaré un vistazo.

La castañase internó en el armario y contó once filas hasta llegar a la que la mujer lehabía señalado. Eran todos vestidos por mitad de muslo, mucho más cortos que elque había usado la rubia, pero a ella le gustaban más. Algunos eran de dospiezas.

Había tantosque no sabía cual elegir, no tenía mucha experiencia para hacerlo, así queescogió los dos que más le gustaron y pidió opinión a la madre de Draco. Unoera negro y el otro amarillo pálido.

-el negro -dijo la mujer sin pensarlo - si fuera la hora de la comida deberías ponerte elamarillo sin duda, pero para la noche se llevan los colores más neutros uoscuros. El negro es el ideal.

El vestidodel que hablaba Narcisa era un vestido negro muy sencillo, todo liso, de tirantes,pegado a su cuerpo y con falda de vuelo. A Hermione le encantaba que las faldasse movieran suavemente mientras caminaba.

-iré aponérmelo - la muchacha se metió en el baño. Dejando también intimidad a lamujer para que se cambiara. En estos momentos estaba emocionada. Nada de esotendría que estar pasando, pero qué más daba, solo estaba complaciendo a unamujer que pronto no estaría. Y vale, lo admitía, le encantaba sentirse como unaprincesa por una vez en la vida. Ella no estaba acostumbrada a eso, aunquetenía claro que después de esa noche, volvería a ser la sencilla Hermione desiempre. Excepto porque pensaba seguir utilizando las pociones del pelo.Narcisa le había dicho como hacerlas y había tomado nota mental de todo.

 

Cuando semiró al espejo no pudo creer que fuera ella. Ya se había vestido otras veces enfiestas, pero era distinto. Esta vez era algo sencillo, pero elegante. No eranada llamativo de fiesta. Se encantó a sí misma.

Cuandosalió, la rubia, que ya estaba vestida y se arreglaba el pelo en el espejo,sonrió satisfecha, con un movimiento de varita, acercó unas sencillas sandaliasde tacón atadas al tobillo.

-póntelas -le ordenó. Por lo menos ya sabía de dónde había sacado Draco su manera dehablar siempre ordenando. Pero eras tan bonitas que se las puso sin chistar. - ¡Memé!- llamó la mujer, y Hermione se molestó cuando la elfina apareció - hazle sabera mi hijo que este arreglado, que ya bajamos. - la criatura asintió y volvió adesaparecer.

-nunca hapensado en pagar a sus elfos domésticos.

-¿Cómo? -dijo la mujer soltando una carcajada mientras abría la puerta de la habitacióny salía al exterior del pasillo. Hermione la siguió.

-al fin y alcabo los elfos están haciendo un trabajo, el trabajo de llevar esta casa, ytodo trabajo debe ser remunerado. ¿y qué me dice de las vacaciones?

La mujervolvió a reír mientras bajaba las escaleras cogiéndose de la barandilla.

-eres muygraciosa.

-no intentohacerme la graciosa señora. Creo firmemente que deberíamos plantearnosseriamente los derechos de los elfos domésticos, llevan una vida de esclavossin recibir nada a cambio y la constitución de los magos dice claramente quetoda criatura que no se

-vaya

Hermione sequedó callada al escuchar la voz de Draco en una exclamación asombrada. Lebuscó con la mirada y sonrió. Él le alargaba la mano para ayudarla a bajar losúltimos escalones sin poder apartar sus ojos de ella, que la recorrían de arribaabajo. Cuando cogió su mano, definitivamente se sintió como una princesa.

-esto esvergonzoso
- susurró ella bajito.

-estás hermosaHermione - le dio un beso en la mejilla y tras un último vistazo, el rubio letendió el brazo a su madre, guiando a ambas hasta el salón donde les separó lassillas para que se sentaran.

-no estoyacostumbrada a esto
- dijo la joven.

-acabaráspor acostumbrarte - le dijo Narcisa

Hermione ibaa contestarle que ella nunca llevaría este tipo de vida y que no le haría faltaacostumbrarse a esto, pues no iba a vivir así, pero Draco le apretó la mano porbajo la mesa. Le comprendió al instante ¿Por qué darle un disgusto a su madrediciéndole que no vivirían en la mansión y que no tendrían elfos domésticos?Así que solo contesto.

-claro

La cenatranscurrió sin mayores incidentes, aunque la castaña se tuvo que morder lalengua más de una vez.

Cada vez quepillaba a Draco mirando su escote (que era lo único que podía ver sobre lamesa) se le ponía el bello de punta. Nunca se había sentido deseada por unhombre, y en los ojos del rubio podía leer claramente la lujuria. Hermione seencontraba orgullosa y avergonzada a la vez.

Pronto lamadre de Draco se retiró para descansar, pues se sentía débil y mareada. Dracola acompañó mientras Hermione esperaba en una salita de té.

Cuando elchico regresó volvió a notar sus ojos llameantes sobre ella. El chico no se anduvocon rodeos y la atrapó contra el sofá, colocándose encima de ella aguantándosecon sus brazos.

 

-me tienescomo loco toda la noche - le susurró con voz ronca cerca de sus labios.

Hermione sintióun cosquilleo en su estomago y un poco más abajo. Se asustó de la reacción desu cuerpo, de lo que le pedía. Quería el cuerpo de Draco sobre el suyo, susmanos recorriéndolo
pero solo se atrevió a besarle. Lo hizo con una pasión queni siquiera sabía que ella tenía.

-no me hagasesto
o tendré que llevarte a mi cuarto - dijo sobre los labios de ella.

-¿Por qué nolo haces? - dijo Hermione metiendo una mano por bajo de la camisa del chico. Viocomo la poca fortaleza de Draco se derrumbaba ante este gesto. La rodeó por lacintura y cuando se quiso dar cuenta su espalda ya no estaba sobre el sofá,sino sobre algo mucho más cómodo. La cama de Draco. Se habían aparecido.

El rubiovolvió a atrapar sus labios mientras una de sus manos, que descansaba en sucintura, fue bajando hasta la cadera de ella. Hermione le besaba mientras susmanos buscaban torpemente los botones de la camisa de él. No sabía que estabahaciendo, sus manos reaccionaban solas, su cabeza parecía haberse desconectado enese momento y su cuerpo quería más.

Cuandoconsiguió quitar cada uno de los botones, el rubio se separó un poco para queella le pudiera quitar la camisa. Ella lo hizo mientras se mordía el labioinferior con deseo al ver el torso desnudo de Draco, lo que enloqueció más aeste. El chico le dio la vuelta con algo de rudeza, colocándola boca abajo enla cama, y acariciando desde sus piernas hasta su espalda, llegó hasta lacremallera del vestido, que bajó lentamente, recreándose en la piel que ibaapareciendo mientras lo hacía. Volvió a colocarla en la posición original paracontinuar besándola y pudo ver sus mejillas encendidas y sus ojos pidiéndolemás.

Con una manole bajaba el tirante por el hombro mientras que su otra mano se abría paso pordebajo de su falda, acariciando su muslo. Hermione sacó el brazo del tirantedel cual el chico tiraba mientras besaba su cuello, dejando ver su sujetadornegro. Al verlo, Draco mordió el comienzo de su seno con delicadeza y lacastaña pudo notar algo duro sobre su vientre. Todas estas sensaciones hicieronque un débil gemido se escapara de su garganta.

-me estasponiendo a mil
- susurró el rubio subiendo de nuevo hacia su cuello.

Hermionesolo podía sentir miles de sensaciones nuevas y desear que estas continuaran.Que continuaran sus besos, sus caricias. Quería llegar con él hasta donde nuncahabía llegado con ningún hombre. Dejó de clavar sus uñas en la blanca espaldadel chico, para que sus manos pudieran encontrar el cinturón de su pantalón.

-¿quépretendes Hermione? - le dijo con voz torturada escondiendo la cara entre supelo, al parecer intentaba controlarse para no arrancar la ropa de ella, puesno sabía si ella quería llegar hasta el final o esto quedaría en unos besossubidos de tono.

-quiero queme hagas tuya - la castaña jamás pensó que semejantes palabras pudieran salirde su boca, pero ya que su cerebro no estaba disponible, le tocaba pensar yhablar con otras partes del cuerpo.

Draco apoyósu peso en los brazos para mirarla a los ojos, lo que la joven aprovechó paraquitar por fin su cinturón y desabrochar botón y cremallera. Sus ojos grisesardían en deseo, pero también podía ver su mirada llena de amor y calidez.

 

-¿estássegura, cariño? - ella sintió de nuevo las mariposas en su estómago al oírlellamarle tan dulcemente, a pesar de lo que estaba pasando.

-totalmente- dijo ella sincera, pues nunca había tenido algo tan claro como en esemomento.

Draco seapartó un poco y consiguió deshacerse de sus pantalones, quedando solo con unosbóxers en los que Hermione podía notar todo lo que había en el interior. Lemiró a la cara algo avergonzada, pero el rubio solo sonrió de lado y regresó asus labios mientras volvía a colar la mano por debajo del vestido y con la otramano le acariciaba un seno. La mano de debajo de la falda subió entre susmuslos para llegar a su lugar más íntimo. Mordió sin querer el labio del chicocuando él le acarició en este lugar.

Tirando delvestido hacia abajo consiguió deshacerse de él, le quitó el sujetador sinsiquiera desabrocharlo, por arriba de los brazos, y se deshizo rápidamente desus braguitas y sus propios bóxers. Draco tenía manos expertas, sabíanacariciar cada parte de su cuerpo firmemente, quitar su ropa sin problema, suslabios sabían por donde caminar

Cuandovolvió a apoyarse sobre ella Hermione pudo notar piel contra piel. Sus cuerposse sentían cálidos y sudorosos. Ella abrió las piernas y Draco la miró a losojos. Sus ojos castaños le dieron permiso para colarse en su interior, y elrubio lo hizo, despacio y delicadamente, sin apartar sus ojos de los de ellapara detenerse a la mínima señal de dolor. Y aunque le dolió, el placer quesentía era tan grande que opacó el desgarro que sentía.

Los brazosdel rubio la abrazaban firmemente y sus labios besaban los de ella mientras semovía rítmicamente. A la castaña ya no le importaba que los gemidos pudieranescapar de su boca, pues el placer era incontrolable.

Notó su cuerpocontraerse y a Draco temblar sobre ella y a continuación sintió el placer másgrande que pudiera haber imaginado.

Draco sedejó caer sobre ella respirando entrecortadamente, al igual que Hermione, peroesta no podía evitar la sonrisa boba en su boca.

-te quieroDraco. - Draco se dejó caer a su lado para no seguir aplastándola y la miró alos ojos, también sonrió al ver su sonrisa, su pelo de nuevo revuelto y susmejillas sonrosadas.

-Ha sidomaravilloso Hermione - la besó antes de decirle que él también la quería. Dracola abrazó contra su cuerpo desnudo y ella apoyó la cabeza en su pecho. - quierotenerte así siempre, quiero que seas mía.

-¿me estápidiendo salir, señor Malfoy? - dijo la castaña divertida levantando la cara.

-sí, supongoque sí, no quería decirlo con esas palabras, pero esa es la idea - dijo éltambién divertido.

Hermione ledio un suave beso antes de contestarle.

-te quieroDraco, quiero salir contigo, ser tuya, que me tengas siempre y como tú quierasllamarlo- le dijo sonriendo, y volvió a besarle.

Al cabo deun rato, cuando los chicos notaban que los ojos comenzaban a pesarles

-¿crees quesi te rapto por esta noche tus amigas se preocuparan demasiado?

-¡oh Dios mío!- Hermione se incorporó de golpe - tenemos que regresar ahora mismo, mis amigasno saben dónde estoy.

-bueno
-dijo Draco resignado levantándose de la cama desnudo, sin ningún tipo de pudor- regresemos a la realidad

 

Hermione ledio un golpe juguetón antes de salir de la cama, envuelta en una sabana ycomenzar a recuperar su ropa originaria.

El rubio sepuso sus pantalones y con un movimiento de varita y un hechizo silencioso,hasta su mano voló un botecito con una poción.

-toma - dijopasándoselo por el aire. Hermione lo atrapó al vuelo - tómatelo.

-¿Qué es? -aunque ella ya se imaginaba que podía ser.

-pociónanticonceptiva. Me encantaría tener hijos contigo -dijo riendo - pero esodeberíamos decidirlo juntos - le sonrió y Hermione se bebió el interior delbotecito.

Y se acabó por hoy.

En cuanto al siguiente capítulo
Lascomunidades de vecinos preparan un campeonato de futbol entre edificios. Qué haránnuestros protagonistas
quizá no se apuntarán, pues nada como el quidditch, ose apuntarán solo los chicos o solo se apuntarán las chicas, o puede que losseis se apunten al campeonato

Muchos besos!!

Aquí estoy, en clasede organización del aula de infantil (estudio magisterio) y la profesora adecidido mandarnos trabajo y largarse (muy fuerte
) así que, en vez deadelantar el trabajo, pues me pongo a actualizar (muy fuerte también
)

Bueno, al comentarioanterior, algunas acertasteis lo que pasará:

IRGG

estefa1523

astoryamalfoy (que vergüenza lo de tu padre
jejej)

salesia(me encanta tu imaginación jeje)

lunatonks188(claro que no me molesta, yo avisé por si alguien no quería leerlo)

La_dragona

LuuDrac23(no habrás entrado en mi ordenador y leído la historia no? Jeje)

Y muchas graciastambién a:

AnnaNiicolle

Hermionex draco

bella_cm

analu

carla_melina(justo cuando me escribiste comenzaba a actualizar "llámame Draco")

NahomiMalfoy

ANGEL_CARIE

patriciaalejandra

y bueno chics, aseguir leyendo, por cierto, hoy no jugarán todavía.

Draco y Hermione se aparecieron juntos en el piso del chico.En el rellano habría sido peligroso, puesaunque era tarde podrían haberse encontrado con algún vecino. Y en casa de lachica
igualmente habría sido algo peligroso por cierta pelirroja endemoniadaque se iba a empeñar en proteger a su amiga.

-supongo que todo está bien al fin - dijo Blaise desde elsofá, donde estaba sentado con Theo viendo la tele. Ambos les miraban aliviados.

-todo bien - les informó el rubio dando un beso en lacoronilla de la chica, esta solo sonrió.

-las chicas
¿están preocupadas? - les preguntó Hermionesintiéndose culpable por desaparecer todo el día sin decir nada a nadie.

-Ginny está que se sube por las paredes - le dijo Theo -pasa cada quince minutos a preguntar si sabemos algo y amenazando con que si noapareces esta noche denunciará a Draco al ministerio por haberte raptado.

Blaise sonrió melancólicamente al recordar a la chica yDraco puso mala cara.

 

-tienes exactamente cuatro minutos antes de que vuelva poraquí - le informó el moreno.

-muy bien, ¿vamos Draco?

-eh ¿yo también? - el chico no quería enfrentar a la loca desu amiga, no tan pronto al menos y no sin que su novia la hubiera calmado antes- es que
tengo que limpiar el baño.

-¿ahora? ¿a las doce y media de la noche?

-oh si
Theo es muy fanático con la limpieza y si no lohago
- la chica miró a Theo, que se encogió de hombros, como siempre,encubriendo a su amigo.

Hermione suspiró. Sabía que era mentira, pero tampococulpaba a Draco de que no quisiera acompañarla. Aunque que era un cobarde, loera. Era increíble que después de haber estado tan cerca de Voldemort y habersobrevivido, ahora le diera miedo una pequeña bruja pelirroja.

-bueno, nos vemos mañana - dio un beso a Draco, el cual se disculpó con la mirada.

La castaña cruzo la puerta e, intentando no hacer ruido conlas llaves abrió la suya, pero todo fue en vano, pues sus dos amigas estaban ensilencio en el sofá y pendientes de la puerta.

-¡Hermione! - gritaron ambas mientras una cabellera roja yotra rubia se arrojaban a sus brazos.

-estábamos tan preocupadas por ti - dijo la rubia besando asu amiga.

-¿se puede saber dónde estabas? - dijo la otra separándosepara mirarla a la cara - Draco consiguió entrar y te raptó ¿verdad? ¿Cómoconseguiste escapar?

-Ginny por Merlín - dijo la castaña deshaciéndose del abrazode su rubia amiga que todavía no la soltaba - ves muchas películas muggles. -dijo caminando hacia el sofá. Sabía que tenía que explicarles.

-le hicimos cantar a Theo - dijo Luna orgullosa - nos hablódel papel que te había entregado, pero no podíamos saber de tu reacción, sihabías huido sola o con él. - la rubia sonrió mirando a su amiga a los ojos -veo que escogiste la opción correcta.

-y espero que esta fuera huir sola.

-Ginny
- dijo la chica con paciencia, sabía que su amigasolo quería protegerla - todo está arreglado, no debes preocuparte. Draco mequiere
- acabó sonriendo.

-¿eso te ha dicho? - preguntó la pelirroja molestasentándose a su lado - ¿acaso crees que eso basta?

-¿el amor no basta? - preguntó Hermione a su vez. Ginnypensó en Harry, él le había dicho que la quería y sin embargo
y ahora Blaisetambién le decía que la quería, pero no volvería a caer en la trampa.

-Ron también te quería ¿no? Y sin embargo te dejó ¿Cómo ibaa bastar?

-bueno
Ron sabe muy bien que es ese sentimiento, quiere asu familia, quiere a sus amigos
y cuando se quiere a tanta gente es fácilequivocar los sentimientos. Sin embargo, que alguien que solo ha conocido odiote quiera
eso es inconfundible, y es sincero, no hay posibilidad de equivocarsentimientos.

-no es posible - la pelirroja pensó de nuevo en Blaise.Odiaba a su cabeza que recreaba su imagen una y otra vez a su antojo - no puedoaceptarlo.

-¿acaso no quieres verme feliz?

-Hermione
- Ginny se sintió triste - lo único que quiero esverte feliz, como no, pero

-en estos momentos me siento completamente feliz, y es porél.

-¿no crees que es momento de que también tu olvides yperdones, Ginny? - intentó la rubia, que había permanecido al margen de laconversación hasta el momento.

 

-una de las tres debe permanecer fuerte si quiere seguircuerda cuando esto acabe y sufráis

-no tiene porque acabar ¿sabes? El amor puede durar toda unavida, incluso más. - siguió Luna.

Ginny se levantó, mirándolas como si no supieran nada, comosi fueran unas pobres ingenuas.

-me comportaré, por ti Hermione. Buenas noches.

Una vez se quedaron las otras dos solas, luna volvió aabrazar a Hermione.

-me alegro tanto Hermione
Draco puede ser muy impulsivo,pero su corazón es bueno, y tenía muy claro que estaba loco por ti.

-¿Por qué siempre lo sabes todo? - preguntó Hermionedivertida devolviendo el abrazo a su amiga - pero lo siento tanto por Ginny
siconsiguiera abrir su corazón de nuevo al amor sería tan feliz.

-Blaise lo conseguirá.

-¿Blaise?

-el pobre está enamorado hasta la médula. Ginny está siendomuy dura con él desde hace unos días, no sé porque, aunque me lo imagino

Hermione no contestó, se quedó pensando en lo que era lavida, que había querido unir a tres almas atormentadas con tres almas rotas (odos más bien). ¿Acaso no era mágico? ¿Mucho más mágico de lo que cualquier magopudiera llegar a ser? Simplemente era el amor

A la mañana siguiente, cuando Ginny despertó, encontró a susdos amigas cuchicheando en la cocina mientras hacían el desayuno.

-¿de qué habláis? - preguntó la pelirroja sobresaltándolasal sentirse pilladas.

Las dos habían estado planeando un paseo por el lago cercanoa la ciudad, llevarían a Ginny aunque no quisiera y conseguirían que Blaisefuera también, después, solo les harían el vacío para que se quedaran solos.Solo pretendían que hablaran.

-solo planeábamos ir al lago - dijo la castaña reaccionandorápido para que su amiga no sospechara.

-oh genial - dijo la otra escapando al comedor y tirándoseen el sofá - que lo paséis bien.

-tú también vienes, y
- añadió Luna cuando la otra iba aprotestar - no hay excusas. Vendrás y punto.

Ginny suspiró resignada, cuando Luna se decidía a ponerseestricta, no se atrevía a contradecirla.

Al final los chicos también hicieron salir a Blaise de casay los seis bajaban por las escaleras porque, según Luna: "no se puede empezarun paseo bajando por el ascensor"

Justo en la puerta del patio encontraron colgada una notainformativa. Hermione se acercó a leer de qué se trataba.

-vaya, que interesante. - dijo la castaña llamando laatención del resto - un campeonato de futbol entre comunidades de vecinos.

-¡podríamos apuntarnos! - dijo Luna emocionada juntando lasmanos sobre su pecho.

-he visto los partidos esos en la tele, se juega solo con unbalón y con los pies. - dijo Draco.

-no puede ser más difícil que el quidditch - añadió Blaise.

-y el premio es una sesión de Spa para los ganadores - dijoGinny interesándose de repente.

-bueno, podríamos apuntarnos, lo pasaremos bien
- dijoHermione pensativa - hay que apuntarse con el presidente - dijo leyendo.

-muy bien, pues a casa del presidente - dijo Theo.

Los seis volvieron a subir escandalosamente hasta el primerpiso. Llamaron a la puerta y el señor presidente les abrió.

-venimos a apuntarnos al campeonato de futbol. - informóDraco.

-eso está muy bien - dijo el hombre sacando una lista y unbolígrafo - los jóvenes nos ayudareis a ganar - añadió riendo. Todo fue bienmientras el hombre apuntaba los nombres hasta que Ginny dijo el suyo. - unmomento ¿las chicas también?

 

-¿algún problema? - preguntó Hermione, pues siendo hija demuggles y habiendo crecido viendo los partidos por su padre, sabía que futboliba relacionado a hombres. Estaba esperando la reacción.

-las mujeres no pueden jugar a futbol - dijo el hombre comosi fuera lo más obvio.

-¿Por qué no pueden jugar a futbol las mujeres? - preguntóBlaise. Sus dos amigos se preguntaban lo mismo. Los tres estaban acostumbradosa formar equipos en quidditch tanto con chicos como con chicas, y a ambos seles trataba por igual ¿Qué tenía de especial este juego para que no pudieranjugar las mujeres? En ese sentido, el mundo mágico estaba mucho másdesarrollado que el muggle. En el último todavía existían desigualdades entrehombres y mujeres. Algo que los chicos eran incapaces de entender.

-las mujeres son más débiles, y no saben jugar - dijo elhombre a la defensiva.

-¿más débiles? Tendría que ver a esta señorita jugando aquid
- Blaise se paró a mitad de frase señalando a Ginny. Uno porque habíaestado a punto de hablar de su mundo, y dos, porque estaba hablando de ella.Pero a decir verdad, siempre le había gustado el estilo de la pelirroja, jamásconsiguió tirarle de su escoba

-lo que pasa - dijo la susodicha - es que este hombre es unmachista que vive en la edad de piedra - acabó señalándole con el dedo.

-le ruego señor que me muestre las bases del concurso, ycomo encuentre que en ninguna base figura que las mujeres no pueden jugar, notendré más remedio que denunciarle a la organización del campeonato por discriminacióny abuso de poder. - recitó Hermione con los brazos cruzados. - o es que acasono tenemos bastante las mujeres con que nos paguen menos en el trabajo, con quese nos pongan problemas por quedarnos embarazadas, con el acoso sexual, con unacultura que nos vende como objetos para convertirnos en esclavas de nuestrocuerpo. Ahora encima tenemos que aguantar desprecios en nuestra propia casa,basándonos en viejos prejuicios ya superados, de una sociedad machista ysexista que relega a la mujer a mera compañía, sin tener en cuenta ninguna denuestras virtudes ¡que son muchas! - dijo Hermione acalorada y señalando alhombre con el dedo. - vergüenza nos tenía que dar que a estas alturas del sigloveintiuno, tengamos una comunidad de vecinos tan retrograda y denigrante comoesta - puso sus manos en su cintura tomando aire - ¿es que no se le cae la carade vergüenza?

Los chicos y sus dos compañeras le miraban boquiabiertos porel discurso y no pudieron hacer más que aplaudir.

-esa es mi chica - dijo Draco cogiendo a la castaña por lacintura con una mano.

Hermione se sintió avergonzada, se había llevado llevar porsu vena legislativa y el punto tan injusto que estaba tocando el hombre.

A ninguno le importaba ya el partido de futbol, ahora erapor principios, y la castaña los había dejado claros.

-muy bien señoritas, díganme sus nombres - se rindió elhombre por no seguir escuchando a la chica - aunque no quiere decir que salganelegidas.

-claro - dijo Ginny - eso lo haremos a sorteo en el momentodel partido ¿no es así Hermione?

Antes de que la castaña abriera la boca, el hombre lainterrumpió.

 

-muy bien, muy bien. Se me van a comer el resto de vecinos
- susurró el hombre ya cerrando la puerta.

-¡bien! - gritaron Ginny y Luna abrazando a su amiga - quebien hablas Hermione - añadió Luna.

Todos bajaron hablando sobre el partido y el futbol engeneral hasta que llegaron al lago. Una vez allí las chicas pusieron su plan enmarcha.

-Theo, vamos a tomar un helado - Theo y Luna se alejaron,bueno, Luna arrastró a Theo- luego os alcanzamos.

Hermione cogió a Draco de la mano y corrió hacia el lago.

-vamos a tocar el agua - le dijo. El rubio la siguió con elceño fruncido, no estaba acostumbrado a pasear de la mano.

Paseaban por la orilla del lago seguidos de Ginny y Blaise.Cada vez que intentaban acercarse a ellos, Hermione aceleraba el paso para queno los alcanzaran o se arrimaba más a Draco, para que los otros dos creyeranque si se acercaban interrumpirían algo.

-Hermione - le dijo Draco por fin - ¿puedo saber que estáshaciendo?

-¿Qué? No hago nada

-estás haciendo el vacio a esos dos ¿Qué pretendes, que sematen?

-shh, baja la voz - dijo Hermione mirando hacia atrás - solopretendo que se lleven bien, tan bien como antes por lo menos
tu los veías,los dos sonreían, se hacían bromas y ahora
no se hablan y no sabemos por qué.Luna y yo estamos preocupadas por ella.

-yo también estoy preocupado por Blaise - reconoció Draco -el nunca ha sido así, bueno, ninguno había estado colado antes por una chica,pero lo suyo
fue desde que volvió a verla
desde el mismo momento en que lavio no dejó de hablar de ella. Al principio era como con las demás, pero lasconversaciones comenzaron a cambiar. También sus gestos, sus palabras yacciones con ella, y ahora
ahí lo tienes
- dijo mirando hacia atrás.

Unos metros más atrás

-¿no sientes que esto es una encerrona? - dijo Blaiseintentando entablar conversación.

-eso lo tenía claro antes de salir de casa. Esas dos son muypredecibles - dijo Ginny mirando en dirección contraria al chico, hacia unosniños que jugaban en el parque.

La postura de ambos solo hablaba de lo incómodos queestaban. Él, paseaba con las manos en los bolsillos, y ella, con los brazoscruzados y con su pelo ocultando la parte de la cara del lado del chico.

Blaise no volvió a hablar durante el resto del paseo, suplan era no hacerle caso, y ya había cometido dos errores hoy. Y Ginny
Ginnyse debatía entre alejarse de él, pedirle que olvidara lo que le había dicho yvolvieran a ser amigos o seguir callada. Al final ganó lo último y los dospasearon en silenció hasta que Luna los alcanzó corriendo.

-¡mirad lo que me ha comprado Theo! - dijo emocionadaenseñando una pelota de futbol - ¿practicamos?

El resto de la mañana se dedicaron a explicar las reglas delfutbol (lo hizo Hermione) y practicarlo.

Fue horrible

Y que ocurrirá en elcapítulo siguiente
Draco pedirá la ayuda de Ginny para cambiar la condena desu padre, pero Ginny
¿le negará su ayuda? O quizá le ayudará porque al fin yal cabo, es su amigo, o puede que solo le ayude por hacer el favor a Hermione.

por cierto, olvide ponerlo y ya alguien me lo dijo por ahí. el discursito de Hermione lo saqué de la serie "aquí no hay quien viva" no es mio ¿ok? no me quiero adueñar de palabras de nadie. no lo puse antes más que nada porque como tengo los capítulos tan releidos los pongo sin leerlos enteros y no recordaba que era en este en el que Hermione soltaba la charlita. sorry.

 

Nos vemos en elpróximo capítulo!

Hola! Ya estoy aquí. Tardepero a tiempo. Llegué a pensar que hoy no actualizaba porque estuve haciendo untrabajo toda la tarde hasta ahora, pero bueno, al final conseguí terminarlo yvenir a actualizar.

Bueno voy a irrapidito porque ya se me están muriendo los ojos después de tantas horasdelante del ordenador.

Los que acertasteisque pasaría sois:

astoryamalfoy

desi_crepusculo_love

salesia(como bien dices, en el fondo le aprecia)

lunatonks188

HermioneK

kerocruz

y gracias también a:

NahomiMalfoy

LuuDrac23

Karol38 (así es, ya puse la explicación de dondesalió, ya que la primera vez lo olvidé)

CamilaCullen

AnnaNiicolle

estefa1523

vanessauchihauzumaki(ya puse la explicación en el capi anterior y el xq no lo puse antes. La verdades que esa serie es un vicio, nunca me canso de verla jeje)

lau_balikiliki(ya te contesté en el review, besos)

en este capítulosabremos algo más sobre el pasado de los chicos, espero que no os resultedemasiado corto, ya que este es un capi como de paso a lo que vendrá, no sé sime explico.

-en momentos como este - dijo Hermione entrando en su casa,seguida de los demás. Se había hecho un hábito en ellos reunirse en casa de laschicas - es cuando siento que he hablado de más.

Draco le pasó una mano por los hombros para confortarla. La prácticade futbol había sido un total desastre.

-ni se te ocurra sentarte ahí - le advirtió Ginny a Theocuando este se iba a sentar en el sofá, pues todos iban cubiertos de arena ybarro hasta la cabeza.

Luna se dejó caer en el suelo, todavía con el balón en susmanos. La pelirroja se sentó a su lado y dejo caer su cabeza en el hombro de larubia, la cual le acarició el pelo distraídamente.

-creo que iré a ducharme - dijo Blaise, ya había pasadosuficiente tiempo con Weasley, su plan era que le echara de menos. - Luego osveo - dijo abriendo la puerta y saliendo. Le dolía más a él esa situación que anadie, pero si quería conseguir algo

Hermione se dejó caer al suelo frente a sus amigas y tiró dela manga de Draco para que hiciera lo mismo. El rubio lo hizo, ya se habíaacostumbrado a la manía de las chicas de sentarse en cualquier lugar, ynormalmente el sitio preferido era el suelo ¿se puede saber para que existíanlos asientos?

Pronto Theo se unió a ellos.

-Draco
- susurró Hermione cerca de su oído - quizá ahorasea el momento

Draco comprendió a que se refería su chica, al problema consu madre. Miró a Ginny, que los miraba cuchichear con el ceño fruncido, y tragósaliva. Tenía que intentarlo de esa forma. No ganaría nada sobornando a alguiendel ministerio siendo quien era.

 

-chicos
- comenzó Draco mirando al suelo - me gustaríapediros ayuda. Bueno, en realidad necesito la ayuda de Ginny

-¿y porque iba a ayudarte? - preguntó Ginny de malas maneraslevantando la cabeza del hombro de su amiga.

-Ginny por favor, al menos escúchale. - le pidió Hermione.

La pelirroja se cruzó de brazos con el ceño fruncido,haciendo ver que escuchaba al rubio, pero solo por petición de su amiga.

-necesito que hagas que cambien la condena de mi padre -Ginny abrió la boca, escandalizada por lo que le estaba pidiendo - que lacondena sea la muerte en lugar del beso del dementor. - terminó rogando con lamirada. Hermione cogió su mano para darle ánimos y notó esta sudada por losnervios.

-¿Cómo te atreves a pedirme algo así? Podría perder mitrabajo
- dijo Ginny indignada.

-no lo entiendo - intervino Luna - vuestros padres osobligaron a uniros a los mortífagos, os maltrataron desde que erais unos niños- la rubia miraba tanto a su novio como a Draco - ¿Por qué todavía queréisayudarlos?

-yo no quiero ayudarle - dijo Theo sombrío.

-al fin y al cabo son sus padres, les dieron la vida - dijoHermione.

-yo tampoco quiero ayudar a mi padre - dijo Draco, y todosmenos Hermione le miraron interrogantes - el siempre fue cruel conmigo, yaunque en algún momento me quiso e hizo las cosas por mi bien, y aunque enalgún momento llegué a idolatrarle, él se merece todo lo que le está pasando.Yo quiero ayudar a mi madre

-¿Qué tiene que ver tu madre con la condena de tu padre? -preguntó Ginny

Draco se dispuso a contar la historia a sus amigos, y cuandoterminó, los ojos de Ginny se habían ablandado un poco, y Luna tenía los suyosrojos. Theo solo miraba al suelo triste, pues su padre no fue bueno en ningúnmomento de su vida. Según había oído por los rumores de la gente, él era frutode una violación, y cuando su madre le dio a Luz, muriendo en el momento, supadre solo se quedó con él porque creía que podría hacerlo a su imagen ysemejanza, solo que no ocurrió lo que él esperaba y por ello Theo siempre fuemaltratado y obligado a hacer muchas cosas en contra de su voluntad.

-os dais cuenta de todo el mal que ha hecho Voldemort - dijoLuna - imaginad que si él nunca hubiera existido Draco habría sido un chiconormal y corriente, quizá incluso hubiera ido a Hufflepuff en Hogwarts.

-eso nunca Luna - sentenció Draco.

-Creo que Draco habría acabado igualmente en Slytherin -dijo Hermione apoyando su cabeza en el hombro de su novio y acariciando supecho dulcemente.

-la cuestión es que si no me ayudas, Ginny, mi madre sufrirálas consecuencias, y ella no lo merece, todo lo hago por ella.

Draco pensó de nuevo en su madre. Nunca le había tratado conel amor que una madre tendría que tratar a su hijo, el rubio pensaba que sedebatía entre su amor y en que por culpa de su hijo, su marido se había tenidoque unir a Voldemort y había cambiado tanto. Aún así fue una buena madre ysabía que le quería.

-no se
- dijo Ginny - va a ser muy complicado cambiar lacondena a estas alturas, pero creo que podré intentarlo, y solo lo hago porHermione, que conste ¿Cuándo le darán el beso?

-no lo tengo claro, en unos días más posiblemente, puede queuna semana

 

-¿una semana? Esto será más difícil de lo que pensaba,espero que sepas que voy a jugarme mi trabajo
- le advirtió Ginny - seríamucho más fácil colarme en los archivos y cambiar la condena estandotrabajando, pero estando de vacaciones
podrían sospechar, será difícilquedarme sola con los papeles - el cerebro de la pelirroja funcionaba a todamáquina, pero el de Hermione era más rápido.

-ya lo tengo - todos miraron a la castaña - podrás entrar enel ministerio sin problema, lo difícil será que te dejen a solas con losarchivos, pues muy bien. Irás a visitar a tus compañeros, charlaras un rato conellos y te disculparas para ir al baño, una vez allí te pondrás la capa deinvisibilidad de Harry y podrás vagar por allí a tus anchas.

-todo eso está muy bien, Hermione, pero
¿Cómo crees queHarry va a dejarme su capa después de todo lo que ha pasado?

-bueno
yo te acompañaré a la madriguera y entre las dosinventaremos algo, y si es necesario se
la tomaremos prestada.

-o sea que se la robareis - concluyó Luna.

-no Luna, la tomaremos prestada - reiteró Ginny repitiendolas palabras de su amiga. - está bien, iremos mañana a la madriguera. Mi madreestará encantada de verte - dijo Ginny sonriendo a su amiga - aunque seguro queintenta convencerte de que vuelvas con Ron.

-bueno
no creo que me convenza - dijo mirando a Draco, quetambién la miró fijamente a los ojos, acariciando su mejilla para agradecerletodo lo que estaba haciendo por él.

-hay algo que no entiendo - dijo Luna, ya sabía la respuestaa lo que iba a preguntar, por lo menos lo imaginaba, pero quería que Ginny loescuchara - está claro que vosotros nunca quisisteis seguir a Voldemort -siempre que se decía ese nombre los chicos podían notar arder donde hace añoshabía estado la marca - vuestros padres os obligaron pero
no creo que la madrede Balise tuviera el poder suficiente sobre él para obligarle, y su padre novive, entonces
¿el realmente quería ser un mortífago? ¿creía en la causa deVoldemort?

Ginny se puso tensa de repente. Nunca había pensado en eso¿quizá es que Blaise fue un verdadero seguidor del Lord tenebroso? Si así era
se alegraba de no haber caído en sus redes, aunque no podía imaginar que élfuera un verdadero mortífago, no parecía tener un corazón oscuro

-por supuesto que no - le contestó Theo - él siempre intentóconvencernos de que no lo hiciéramos, que desafiaremos a nuestros padres o quehuyéramos lejos. Pero eso era imposible, poco podíamos hacer contra nuestrospadres, el mío llegó a encerrarme en las mazmorras hasta la noche de lainiciación.

-y en ese entonces todavía éramos menores, nos habríanlocalizado enseguida. Blaise decidió por si mismo unirse a Voldemort, pero lohizo para protegernos, incluso de nosotros mismos. El siempre mantuvo su cabezafría, nos repetía continuamente porque estábamos allí para que no sucumbiéramosrealmente a Voldemort y nos volviéramos sus verdaderos seguidores.

-le debemos mucho. Habría sido mucho más fácil dejarsellevar por la maldad - dijo Theo mirando al suelo - pero él lo impidió día trasdía. Es la mejor persona que he conocido nunca.

-no sabía nada de eso - susurró Hermione sintiéndose mal.

 

En ese momento Ginny se levantó del suelo.

-iré a ducharme - y se marchó

La pelirroja se metió en el baño y cerró la puerta,quedándose apoyada en esta y pensando en lo que acababa de escuchar.Verdaderamente Blaise Zabinni era un gran chico. Puede que no fuera un héroe,como lo era Harry Potter, pero para ella era mucho más heroico unirse aVoldemort para proteger a sus amigos. Eran cosas distintas. Harry habíasacrificado todo para proteger al mundo mágico, Blaise solo había queridoproteger lo suyo, a Draco y a Theo, había mirado por sus intereses, pero viendotodo lo que había ocurrido, y por muy egoísta que fuera, Ginny habría preferidoque Harry se hubiera quedado con ella y la hubiera protegido solo a ella.

-Blaise lo habría hecho
se habría quedado conmigo, habríamirado por su propio interés, por mí.

Tenía muy claro que eran pensamientos egoístas, que Harryhabía salvado el mundo y que si no fuera por él ahora mismo la vida de todossería un infierno, pero por esa victoria ella se había quedado sola ydestrozada.

Se metió en la ducha prefiriendo no pensar más en el moreno.Eso sí, ella también iba a conseguir hacer algo bueno por alguien y conseguiríaayudar a Draco. Al fin y al cabo, parecía cierto que quería a su amiga, parecíacierto todo lo que había escuchado, que esos chicos fueron obligados a todo

Puede que a partir de ahora confiara más en ellos

Después de cada uno irse a su casa a ducharse y arreglarse,Draco y Hermione fueron a casa del primero a ver a Narcisa. Draco se sentía maldivirtiéndose mientras su madre estaba enferma. Se aparecieron en la habitaciónde Draco. Solo los miembros de la familia podían aparecerse dentro de la casa.

-esta habitación me trae muy buenos recuerdos - dijo elrubio sonriendo de lado al ver como su compañera se ponía colorada.

-será mejor que te calles si quieres que vuelva a entraraquí - le advirtió la castaña entre avergonzada y divertida.

Recorrieron dos largos pasillos hasta los aposentos de lamujer y Draco llamó a la puerta.

-madre - dijo Draco asomando la cabeza - podemos pasar.

-adelante, por fin alguien con quien hablar ¿Cómo estasHermione? - Esta vez Hermione se había arreglado un poco más para ir a ver a lamujer - veo que te ha ido bien la poción- dijo mirándole el pelo.

-es genial señora, gracias.

-¿Cómo estas hoy mamá?

-siento que permanezco muy poco despierta, por lo que pierdola noción del tiempo. Por las noches no puedo dormir, por el día no tengo nadaque hacer

-Hermione y Ginevra Weasley van a intentar solucionar lo depapá. Ginny trabaja en el Wizengamot y nos ayudará, a pesar de poder perder sutrabajo.

-Parece que estábamos equivocados con los Weasley. Bueno,estábamos equivocados con demasiadas cosas, solo es una más. Si por alguna deaquellas perdiera su trabajo, quiero que tú la contrates Draco.

-no se preocupe señora, Ginny es muy astuta, no se dejarapillar fácilmente. - dijo Hermione.

-de todas formas siento que tengáis que desafiar a lajusticia.

-no se preocupe, la justicia es una mierda.

-oh Hermione - gritó la mujer escandalizada de que esaspalaras pudieran salir de la boca de una señorita. Hermione se tapó la bocamientras Draco reía con fuerza, alcanzando la silla más cercana para reír a gusto.El rubio decidió cambiar de tema.

 

-sabes, jugaremos un partido de futbol madre, un deportemuggle.

-sí, aunque somos un poco desastres.

-¿acaso tu también jugarás Hermione? - dijo la mujer temiéndosela respuesta.

-por supuesto, lo mismo que mis compañeras.

-pero
te puedes ensuciar
- dijo la mujer como si eso fueraun argumento convincente.

-bueno
pues me ducharé después
- dijo Hermione como sifuera lo más obvio. A veces se sentía como si tuviera conversaciones de besugocon esa mujer.

Draco solo seguía riendo.

-madre, Hermione es así. Le encanta ensuciarse y jugar comosi tuviera cuatro años.

-pero es que no los tiene - dijo la mujer todavía sincomprender.

-pero es divertido comportarse como si nada importase, sinestar pendiente del qué dirán.

-Draco, espero que estés comportándote como un caballero

-madre
tengo que confesarte algo - dijo el rubio divertido- me he sentado en el suelo

-¿Qué?! - dijo la mujer escandalizada y ambos jóvenescomenzaron a reír. Pronto la mujer acabó riendo con ellos, a estas alturas ¿Quéimportaba ya? - Draco
has cambiado mucho, pero te veo feliz.

El rubio tiró de la mano de Hermione para que se sentarasobre él y poder abrazarla por la espalda.

-Hermione me ha cambiado, y he descubierto que comportarsecomo un caballero es muy aburrido.

-pero espero

-madre tranquila, se cómo debo comportarme en cada lugar. Novoy a comenzar a hacer mis reuniones en una manta sobre el suelo.

Hermione rió y pronto todos lo hicieron.

-Hermione, eres una chica muy peculiar, pero me alegro de haberteconocido. Si no fuera porque no tengo tiempo, ahora mismo estaría intentandosepararos sin ver lo feliz que es mi hijo contigo.

-gracias señora
- "supongo" dijo para sí misma.

Pronto apareció Memé con la cena de la mujer.

-te dejamos cenar tranquila, nosotros también tenemos queregresar - le dijo su hijo

-suerte mañana - les dijo Narcisa, pues le habían estadocontando su plan - no os arriesguéis demasiado - dijo mirando a Hermione - sino es posible

-lo será señora, lo será - dijo Hermione antes dedesaparecer entre los brazos de Draco.

Para sorpresa de Hermione, no se habían aparecido en casa.Al parecer seguían en el jardín de los Malfoy, pues Hermione podía ver lamansión unos metros atrás. Pudo observar que era un bonito espacio, rodeado deárboles y, frente al banco donde Draco se dirigía, un bonito estanque rodeadode juncos.

-que sitio tan maravilloso ¿Qué hacemos aquí?

-me preocupa algo Hermione, y quiero hablarlo contigo antesde volver a meter la pata. - dijo desde el banquito de piedra.

Hermione fue a sentarse junto a él.

-¿Qué ocurre?

-vuelvo a sentir lo que sentí ese día. Siento que quieroromperle la cara a la comadreja, quiero retenerte para que no vayas donde estaél

-estás celoso de nuevo - sonrió Hermione. Se acercó más a ély le acarició el cabello rubio. - eres adorable. Te quiero.

-sé que me quieres, y yo te quiero. Pero es posible que undía te des cuenta de que él es el héroe y yo el villano - dijo Draco cogiendosus manos - y cuanto más tiempo pases con él, antes podrías darte cuenta.

-Draco, para mí, tú eres el héroe que salvó mi corazón y él,el villano que lo rompió. - llevó su mano hasta su nuca y le besó en loslabios. Draco le rodeó la cintura para acercarla más a él. - no tienes de quepreocuparte, yo jamás volvería con él teniendo a mi lado a alguien como tú.

 

-¿querrías tener su amistad?

-por supuesto que me encantaría ser su amiga, pero eso ahoraes imposible. Fui inseparable de esos dos, y ahora me pone triste estar así conellos. - dijo Hermione sinceramente.

Draco volvió a besar a Hermione.

-no me gustaría que fueran tus amigos, pero creo que teentiendo - verdaderamente el rubio hacía un gran esfuerzo por comprender comopensaban los demás. Quería entenderla a ella para no montar escándalos por cualquiercosa.

-me alegro que hayas hablado de esto conmigo.

El chico la abrazó cariñosamente y esta vez se aparecieronen casa de Hermione.

-sí que venís acarameladitos
- dijo Ginny que estaba en lacocina preparando la cena. Luna estaba preparando la mesa.

-Hermione - dijo Draco - os lo digo a las dos - añadiómirando también a Ginny - si mañana tuvierais cualquier problema, ya sea en lamadriguera o en el ministerio, no dudéis en avisadnos, acudiremos en elmomento.

-claro - Ginny le sonrió por primera vez en mucho tiempo.Era raro volver a tener amigos sobreprotectores. Y la verdad, se fiaba más dela protección de estos.

-gracias Draco - le dijo Hermione besando a su novio en lamejilla. Draco nunca habría creído que le gustaran por igual los besos que lachica le daba en los labios como los que le daba en la mejilla.

-bien, pues hasta mañana - el rubio le envió también unasonrisa a Luna, que se la devolvió, antes de salir.

Cenaron y charlaron como hacía tiempo que no lo hacían, comoantes de que Theo y Draco aparecieran en las vidas de Luna y Hermione. Parecíaque al fin Ginny había comprendido que a sus amigas no les pasaría nada. Yapodía bajar la guardia.

Así que Ginny yHermione viajan a la madriguera. Hermione se encontrará con Ron y conversarán, ¿Cómoacabará esa conversación? Puede que se reconcilien y vuelvan a ser novios? (já)o Ron se enfadará tanto que terminará también su relación de amistad. O quizále diga que él segurá esperándola eternamente. Uuuy lo veremos en el próximocapítulo.

Muchos besitos a tods,y quiero muuuchos reviews, son mi vitamina!

Hasta la próxima!

Guaau, cuantosreviews, y eso que últimamente estaba bajando la cosa ¡me alegro mucho!

Por cierto ¿os pareceque estoy haciendo a Draco demasiado meloso? No se ahora que ha reconocido sussentimientos, podría empezar a gustarle eso de ser cariñoso, pero tampocoquiero que no sea él ¿Qué pensáis? Y sobre la historia ¿se está haciendodemasiado larga? Todavía faltan unos cuantos capis, pero no quiero que os aburráis

Y bueno, no muchas habéisacertado en vuestras suposiciones sobre el capítulo de hoy:

Ale_Malfoy

salesia(es cierto, la primera no me la creí ni yo jejej, por cierto ¿¿tu tb te hasmetido en mi ordenador y has leído mi historia?? Jeje)

astoryamalfoy

Y muchas gracias tba:

kerocruz

 

SolMeyer

Angie_cullen

maggsa

lunatonks188

Hermionex draco

estefa1523

NinaBattaglini

NahomiMalfoy

AnnaNiicolle

La_dragona

luna_azul

analu(y algo hay de Blaise y Ginny en este cap, jeje)

LuuDrac23

miley_vulturi

alilove98

Si alguna vez meequivoco con alguien lo siento, son tantos nombres jeje. Bueno y a leer!!

 

Ginny y Hermione estaban en la mitad del salón, cogidas dela mano. Ya se habían despedido de Luna que las miraba a unos pasos.

 

-¿seguro que no quieres venir Luna? - le volvió a ofrecerGinny - mamá también se alegrará de verte.

 

-no, ya tendréis bastantes problemas, además me gustaríahablar con Theo sobre algo hoy.

 

-muy bien, pues nos veremos en unas horas. - le dijoHermione

 

Las chicas apretaron sus manos y se desaparecieron juntas deallí, apareciendo en el jardín de los Weasley.

 

-no sé si estoy lista para ver de nuevo a los chicos -confesó Hermione.

 

-cariño, será mejor que les digas que no estás embarazada.

 

-pero que sí estoy con Malfoy ¿Qué van a pensar tus padres?Que haya cambiado a su hijo por un Malfoy

 

-no te debe importar lo que piensen mis padres, pero elloste quieren por lo que eres, no por ser la novia de mi hermano.

 

Hermione asintió y ambas se dirigieron a la puerta de lacocina, donde seguramente estaría la señora Weasley haciendo el desayuno.

 

-¡mamá! ¡Estoy en casa! - dijo la pelirroja entrando en lacocina seguida de Hermione.

 

-¡Ginny! ¡Hermione! - dijo la mujer sonriendo más al verquien acompañaba a su hija - ¡qué alegría! Hacía mucho que no te veía por aquíquerida - dijo abrazando a ambas pero refiriéndose a Hermione.

 

-perdóneme señora Weasley - dijo la castaña abrazándola comoa una madre - no me sentía con ánimos.

 

-lo entiendo querida - dijo la mujer señalándoles la mesapara que se sentarán - desde que pasó lo de Ron ¿quizá el que estés aquíquiere decir que es posible que perdones al tonto de mi hijo? - preguntó lamujer soñadora. Le encantaba Hermione para su hijo.

 

-lo siento mucho señora Weasley, en estos momentos ya salgocon alguien.

 

-¿es eso cierto? - dijo mirando a su hija - pero - la mujersuspiró, resignada a que al fin y al cabo Hermione ya no sería su nuera - bueno¿y quién es el afortunado?

 

Hermione miró a su amiga, la cual asintió.

 

-es Draco Malfoy - soltó.

 

-¿Draco Malfoy? - preguntó la mujer sin creer lo queescuchaba.

 

-entonces - dijo alguien desde la puerta de la cocina - ¿escierto?

 

Todos miraron hacia la puerta de la cocina y encontraron aRon, todavía con el pijama puesto y el pelo revuelto. Acababa de levantarse.

 

-lo siento Ron - "¿Por qué lo sentía? En realidad no lohacía"

 

-siempre estuviste con él ¿no es cierto? Dejaste que meilusionara

 

 

-no es así Ron - dijo Hermione levantándose de su silla -cuando Draco te dijo todo aquello, lo de que buscábamos casa y que yo que yoestaba embarazada - se atrevió a decir y Molly abrió más la boca - todo aquelloera mentira. Nosotros no estábamos saliendo, pero en esos momentos ya habíaalgo entre nosotros.

 

-creo que no te has dado cuenta de quién es ese chico - dijoRon caminando hasta ella - Hermione - habló más bajito - soy yo, soy Ron.Siempre hemos sido tú y yo Ron y Hermione.

 

-ya no hay más tu y yo, Ron. Ahora somos Draco y Hermione -lo dijo seria y fríamente. No le importaba que le dolieran sus palabras, ellatambién había sufrido en esa relación.

 

-muy bien, pues con esto también se acaba nuestra amistad -dijo el pelirrojo apretando los puños.

 

-¡Ron! - dijo su madre.

 

-muy bien - aceptó Hermione - si eso te va a ayudar, estoydispuesta a sacrificar nuestra amistad, por mucho que me duela Weasley - ya nopodía llamarle por su nombre, no era su amigo.

 

Ron se dio la vuelta.

 

-no vuelvas a mi cuando él te haga daño.

 

El chico salió de allí y Hermione no se molestó encontestarle. Suspiro y regresó a su lugar, junto a Ginny y frente a la señoraWeasley.

 

-Hermione querida crees que vale la pena sacrificar unaamistad de años un posible amor, por Draco Malfoy. Ese chico no es bueno

 

-yo no he acabado con esta amistad señora - Hermioneintentaba hablar amablemente, pero se estaba empezando a enfadar - y creo que síque vale la pena. Él es bueno

 

-mamá - intervino Ginny, pues veía que su madre no locomprendía - Draco solo es un chico que ha tenido una mala vida, su padre leobligó a hacer muchas cosas en contra de su voluntad, pero ahora él hacambiado. Él es bueno, y te aseguro que quiere a Hermione, la quiere de verdady no es un capricho como el de mi hermano.

 

-para tu hermano Hermione no es un capricho

 

-¡mamá! - dijo Ginny también perdiendo los nervios - las dossabemos que en cuanto una mujer más guapa que ella contonee sus caderas delantede Ron, este correrá hacia ella. Es así, no tiene remedio

 

-estoy segura de que Ron es capaz de amar - Molly ante todoquería creer en su hijo.

 

-y lo hará, señora - dijo Hermione - solo que yo no soy lapersona por la que lo dejará todo, aunque él ahora así lo crea.

 

La mujer suspiró.

 

-espero que seas feliz Hermione. - la castaña asintiósonriendo.

 

Se hizo un silencio mientras Molly se levantaba y ponía unastostadas y zumo para que las chicas desayunaran. Mientras la mujer estaba deespaldas, Ginny movió la boca pronunciando exageradamente el nombre de Harry,pues ella no pensaba preguntar por él.

 

-señora Weasley ¿no está Harry? - preguntó Hermione.

 

-salió pronto esta mañana, tenía una misión con los aurores,querida. Volverá en la tarde.

 

-pero sus cosas están aquí - Hemione recibió una patada deGinny por bajo de la mesa. Había sido muy directa - es decir, está pasando aquíel verano.

 

-sí, está aquí acompañando a Ron.

 

Hermione y Ginny cogieron una tostada cada una y selevantaron.

 

-vamos a mi habitación un momento Hermione, te prestaré elpintalabios que me pediste. Ahora bajamos mamá.- las dos subieron las escalerasintentando no hacer demasiado ruido.

 

 

-está bien, esto puede ser más fácil de lo que pensábamos,tu padre y Harry no están ¿tus Hermanos?

 

-solo Ron. Lo haremos así. Yo me quedaré en el pasillo y túentras a por la capa. Si a mi hermano se le ocurre salir de su habitación, yoharé como que voy a consolarle, y si sube mi madre la distraeré.

 

-esto que vamos a hacer no está bien

 

-te recuerdo que lo haces por tu novio - Hermione recordó sucausa y se irguió, respirando hondo antes de abrir la puerta de la habitaciónde Harry, que antes era la de Charly. - suerte - susurró Ginny antes de que lacastaña cerrara.

 

Hermione observó la habitación, estaba bastante desordenaday la cama estaba sin hacer. Su ropa estaba tirada por las sillas y el suelo.Harry nunca había sido demasiado ordenado. La chica fue a su armario, despuésde comprobar que ninguna de las ropas tiradas por el cuarto era la capa, peroen el armario tampoco estaba. Miró bajo su cama, entre las sabanas, hasta quedebajo de su escritorio encontró el baúl que el moreno utilizaba en Hogwarts.Lo abrió y tras hurgar un poco intentando no desordenarlo demasiado laencontró.

 

Salió corriendo y Ginny todavía seguía fuera, no habíatenido que distraer a nadie.

 

-¿la tienes? - la castaña asintió - métela aquí - dijoabriendo su bolso, agrandando mediante magia el interior.

 

-Larguémonos de aquí antes de que Harry vuelva y la eche demenos - las dos bajaron a trompicones las escaleras y llegaron de nuevo a lacocina.

 

-mamá, tenemos que irnos.

 

-¿tan pronto? Acabáis de llegar

 

-Luna mandó una lechuza. Se ha salido el agua de la lavadoray tenemos todo el piso encharcado. - inventó Ginny.

 

-oh vaya, ¿necesitáis ayuda?

 

-no te preocupes mami, somos brujas ¿recuerdas?

 

-claro cariño, volved pronto ¿sí? Tu también Hermione,querida.

 

-gracias, señora Weasley.

 

Ambas se aparecieron de nuevo en su apartamento.

 

Mientras sus amigas habían ido en busca de la capainvisible, Luna había ido a buscar a su novio a casa de los chicos. Había algoque la preocupaba y quería hablar con él.

 

-hola Blaise - saludo Luna cuando este le abrió la puerta -puedo hablar con Theo.

 

-claro linda, pasa. - Luna le sonrió mientras entraba. -Theo todavía está en su cuarto.

 

-muy bien, esperare aquí si no te importa.

 

-¿Por qué no mejor vas a su cuarto? No creo que le importe- Blaise le guiñó un ojo.

 

Luna volvió a sonreír inocentemente y se dirigió al cuartode Theo. Llamó a la puerta y Theo le dio permiso para entrar desde el interior.

 

-¡Luna! - sonrió Theo, que estaba revolviendo en su armario- pensé que era uno de los chicos, ya me extrañaba a mí que llamaran a lapuerta - dijo sonriendo.

 

-buenos días Theo - Luna se dirigió a la cama del chico,todavía sin hacer, y se tumbó sobre ella. - ¿por qué no vienes aquí? - dijoseñalando su lado

 

Theo se tumbó a su lado y Luna aprovecho para rodear sucintura y apoyar su cabeza en el pecho del moreno. El chico la rodeo con susbrazos.

 

 

-¿Qué pasa Luna? - el muchacho conocía bien a Luna, sabíaque había estado dando vueltas a algo y quería hablarle de ello. Ya podía seralgo importante o algo tan tonto como si un torposoplo vivía los mismos añosque una persona o más

 

-a tu padre también le darán el beso del dementor ¿no escierto?

 

Theo suspiró. No esperaba ni quería que ese fuera el tema dela conversación, pero no podía negarle a ella una contestación, sabía que no lohacía con maldad.

 

-así es.

 

-¿cuándo será?

 

-en tres días más.

 

Luna se quedó en silencio, comenzó a acariciardistraídamente el estómago del chico.

 

-debiste contármelo, habría intentado que te sintieras mejoren lugar de fingir que todo va bien.

 

-es que todo va bien, cariño. No me importa lo que le puedapasar a mi padre. El nunca me quiso. - dijo Theo.

 

-te dio la vida

 

-¡violó a mi madre! - lo dijo más fuerte de lo que jamáshabría querido hablarle a ella. - nunca fue una buena persona ¿Qué clase dehombre toma a una mujer por la fuerza? Es asqueroso, lo único que quiero es quese pudra para siempre en Azkaban, ya sea con o sin alma, ya que nunca la tuvo.

 

-¿no te gustaría ir a verle? ¿Saber si en el lecho de sumuerte se arrepiente de algo? ¿Si alguna vez te quiso?

 

-ya me dijo todo el día del juicio, cuando declaré lo que meobligó a hacer. Él dijo: de lo único de lo que me arrepiento es de no habertematado el día en que naciste. No quiero volver a verte nunca.

 

-Theo quiero presentarte a mi padre - le miró y sonrió - elpuede ser el padre de los dos, y también te presentaré a mama, ella velará porambos en el cielo, se que tu madre ya lo hace por ti, pero así lo haránjuntas...

 

-eres muy generosa Luna. Estoy deseando conocerles - elchico besó su frente y agradeció que no siguiera con el tema. Se quedaroncallados largo rato. Tirados en la cama y abrazados. Luna le daba todo el amorque su padre le había negado toda su vida.

 

-Theo - dijo Luna al cabo de un rato - tú serás un buenpadre

 

El chico volvió a besar su frente a modo de respuesta.

 

Ginny y Hermione se aparecieron en su casa. La pelirrojasacó la capa de su bolso y se la puso sonriendo.

 

-lo hemos conseguido, esto es genial - dijo la cabeza deGinny flotando por el salón.

 

-¿quieres que te acompañe al ministerio?

 

Ginny se quitó la capa y la volvió a guardar en el bolso.

 

-no es necesario, ve con Draco y dile que todo estaráarreglado hoy. Volveré pronto.

 

Hermione se acercó a su amiga y la abrazó.

 

-gracias por todo lo que estás haciendo Ginny, te estásarriesgando por mi y por Draco.

 

-lo hago por que sois mis amigos. Los dos - hermione sonrióante las palabras de su amiga y la besó en la mejilla antes de que estadesapareciera hacia el ministerio.

 

La castaña corrió a casa de los chicos para avisar a Dracode que ya tenían la capa y que Ginny ya había partido al ministerio. Llamó a lapuerta y de nuevo Blaise le abrió.

 

-hola ¿Cómo ha ido? - preguntó el chico echándose a un ladopara que la muchacha pasara al interior.

 

 

-fue fácil conseguir la capa. Ahora Ginny está en elministerio - Blaise la miró preocupado - ¿Dónde está Draco?

 

-fue a ver a su madre, dijo que le mandaras una lechuzacuando volvieras - el moreno le señalo un pergamino y un bolígrafo junto a unsilbato.

"ya estoy de vuelta, tenemos la capa. Ginny está en elministerio"

 

Dobló el pergamino e hizo sonar el silbato. Unos minutosdespués apareció la bonita águila del rubio. Dejó que le pusiera la nota ysalió al vuelo.

 

Diez minutos después Draco se aparecía en su casa. Blaiseintentaba convencer a Hermione de que sería mejor si él seguía a Ginny paraasegurarse de que todo iba bien.

 

-¡Hermione! - la llamó Draco dirigiéndose a ella y abrazándola- ¿todo ha ido bien? ¿habéis tenido algún problema con Potter?

 

-no te preocupes - dijo ella desde su pecho, donde apoyabala cabeza - Harry no estaba y todo fue más fácil de lo que pensamos.

 

-estáis aquí - dijo Theo saliendo de su habitación con Luna- ¿todo bien?

 

-Ginny está en el ministerio - asintió Hermione.

 

Todos esperaron juntos y en silencio. Pasaban las horas yGinny no regresaba. Todos estaban inquietos y se paseaban por la casanerviosos, pero el que peor estaba era Blaise.

 

El moreno sentía algo en su estomago que no era capaz deidentificar. Como si un puño le apretara todo el rato y por ello se sintieranervioso cada segundo que pasaba sin que ella regresara ¿y si la habíanpillado? ¿y si la hacían cómplice de los mortífagos por querer cambiar lacondena de uno? Perdería su trabajo, pero también podría ir a Azkaban. Si esoocurría era capaz de jurar que se convertiría en el nuevo Lord tenebroso contal de sacarla de allí.

 

Se encontraba en el balcón, apretando la barandilla confuerza y rogando a las estrellas que la devolvieran sana y salva cuando escuchógritar el nombre de su pelirroja en el interior. Regresó corriendo para comprobarque seguía sana y salva, al menos su cabeza, que flotaba en el aire.

 

Hermione la abrazaba y Luna se dirigía hacia ella para hacerlo mismo.

 

-¿estás bien? ¿No te han pillado? - preguntaba la castañapreocupada.

 

La pelirroja se soltó de sus amigas y se dirigió a Draco.

 

-tu padre está condenado a recibir la maldición mortal.

 

Para sorpresa de todos, el rubio caminó los pasos querestaban hasta la chica y la abrazó con fuerza.

 

-gracias por todo Ginny, eres una verdadera amiga.

 

Ginny le devolvió el abrazo al rubio sonriendo. Por laespalda de este la pelirroja observó a Blaise, que estaba quieto en la puertadel balcón. Este asintió sonriendo y ella le sonrió de vuelta, lo que hizo queel puño que apretaba sobre el estómago del muchacho le soltara y sus nerviospudieran por fin desaparecer.

 

Ginny siguió mirándole hasta que fue él el que apartó lavista. Estaba bien recibir un abrazo de sus amigos, pero después de los nerviosy el miedo que había pasado en el ministerio, los únicos brazos que le gustaríaque la abrazaran eran los de su refugio, y esos eran los de Blaise. Eran unosbrazos distintos, un apretón diferente, cariñoso y cálido, y un pecho perfectodonde apoyar su cabeza, justo debajo de su cuello.

 

Draco la soltó al fin y comenzó el interrogatorio.

 

 

-¿Por qué has tardado tanto? Nos hemos preocupado muchodespués de tantas horas. - le dijo Hermione.

 

-seguro que no has comido nada - dijo Luna dirigiéndose a lacocina de los chicos como si estuviera en su casa, pero ninguno dijo nada, noles importaba lo más mínimo compartir. Ahora ya no.

 

-fue fácil entrar y colocarme la capa, incluso entrar en losarchivos, pero Torrans pasó horas y horas allí, revisando algunas condenas. Enesta época se está ejecutando a la mayoría de los mortífagos, pronto ya noquedarán más entre nosotros. - Ginny se sentó en el sofá, estaba cansada -estuve cerca de tres horas en la puerta esquivando personas y rezando por queninguna parte de la capa se resbalara. Cuando por fin salió de allí no tuveproblemas para cambiar la condena. No creo que nadie sospeche, le quité unoscuantos delitos.

 

-no sabes cuánto te agradezco todo esto Ginny. Me gustaríaque vinieras a darle la noticia a mi madre con Hermione y conmigo.

 

-no es necesario

 

-verás cuantos trajes, vestidos, joyas y maquillaje tiene lamadre de Draco, te encantará - Hermione sabía donde tocar a su pelirroja amiga.

 

-bueno creo que podré pasar un rato.

 

-los demás también podéis venir chicos. Es más, podemoscenar en mi casa hoy - ofreció Draco.

 

-claro amigo - dijo Blaise todavía apoyado en la puerta delbalcón.

 

-vamos a cambiarnos pues - dijo Theo levantándose - ponteguapa - le susurró a su novia, la cual asintió.

 

Casi una hora después todos se veían de nuevo en casa de loschicos.

 

-vamos - dijo Draco abriendo sus brazos hacia Hermione. Estase acurrucó en ellos y se desaparecieron.

 

Theo se llevó a Luna con él, pues ella no sabía dónde estabala casa de Draco. En la estancia solo quedaban Blaise y Ginny.

 

-¿te llevo? - le preguntó el moreno a la chica, pues estatampoco sabría llegar. Solo el hecho de volver a tocarla después de tantotiempo hacía que miles de mariposas revolotearan en su estómago.

 

-si, por favor - dijo la muchacha también nerviosa, y letendió la mano.

 

El chico tomó su mano, y el simple contacto le puso losvellos de punta, quiso aprovechar el momento teniendo una tan buena excusa, esejueguecito la hacía echarla mucho de menos. Tiró de su mano hasta abrazarlasobre su pecho, mientras Ginny apoyaba sus manos en él mirándolo a los ojos.

 

-no me arriesgare a que te pase nada por no llevarte biensujeta. Y se desapareció con Ginny.

 

Cuando aterrizaron en el jardín de los Malfoy, todavía semiraban a los ojos. Fue Blaise el que la soltó y se dio la vuelta para seguir alos demás hacia la mansión. Ginny sintió frio cuando los brazos de Blaisedejaron de abrazarla.

 

Nunca nadie, ni su propio hijo, había visto a Narcisa tanagradecida con alguien. La mujer se deshizo en atenciones con Ginny, y al finalde la noche el tema de conversación solo giraba en torno a la estética, uno delos temas preferidos de la pelirroja y el preferido de la señora Malfoy.

 

Cuando se despidieron y ya en su casa, Ginny reconoció quejamás habría pensado que se pudiera llevar bien con la mujer de Lucius Malfoy.

 

-te debo una - le dijo Draco antes de despedirse para ir adormir.

 

 

Bueno, y hasta aquípor hoy.

En el próximocapítulo por fin tendrá lugar el partido de futbol. ¿Ganarán? ¿Perderán? ¿Empatarán?Que pasará

Muchos besitos, y a versi puedo subir el viernes.

Adeuu!

Lo siento, hoy no voya poder nombraros a todas si quiero subir el capítulo, y quiero hacerlo porqueos lo merecéis, no quiero dejaros sin capítulo y me tengo que ir a clase, luegono vuelvo a casa, por lo tanto, lo subo rapidito y solo nombraré a las queacertaron, que la verdad es que fueron pocas jeje

OliviaRiddle

FerMalfoy

maggsa(supuse que ir del asco significaba perder jejej)

salesia

y bueno, hoy pasaráalgo importante, ya veréis. A leer!

 

Por fin el gran día del partido había llegado. Los vecinosse aglutinaban en la puerta del edificio. Aunque no se había apuntado a jugarprácticamente nadie, todos los vecinos querían ver el gran partido.

 

-buenos días señoritas décimo B - saludó Robert, el portero,que se acercaba a las tres con unos equipos en la mano - me dijo el señorpresidente que jugareis hoy, yo también formo parte del equipo.

 

-vaya Robert, no sabía que eras bueno jugando al Futbol -dijo Ginny intentando que la gente no las empujara. Los chicos habían ido apedir al presidente la dirección del campo.

 

-no soy muy bueno - dijo, y se acercó un poco más, comohacía siempre que soltaba un cotilleo - el presidente me obligó a apuntarmeporque no habían suficientes jugadores - susurró.

 

-será y no quería que nosotras nos apuntáramos - dijo Ginnyapretando los puños.

 

Era normal que no se hubiera apuntado mucha gente, lamayoría de pisos eran de gente de mediana edad o bastante mayores, solo habíanunas cuantas parejas y un piso compartido de dos amigos como el de ellos.

 

-parece ser - susurró de nuevo - que solo dos comunidades devecinos nos hemos apuntado al campeonato.

 

-¡eso es genial! - dijo Luna dando saltitos - eso quieredecir que estamos en la final. Nunca creí que llegaríamos tan lejos

 

Los otros tres rieron ante el entusiasmo de Luna. En esemomento llegaron los chicos.

 

-¿Qué es tan divertido? - preguntó Draco cogiendo a Hermionede la cintura y mirando a Robert desafiante, como marcando su territorio.

 

-¡estamos en la final Theo! - gritó Luna pegando un salto yagarrándose a él tal cual mono.

 

-eso es genial Luna - dijo el chico abrazándola de vuelta -pero

 

-¿porqué? - acabó Blaise la frase de su amigo.

 

-solo dos comunidades nos hemos apuntado al campeonato - lecontestó Ginny.

 

Blaise no pudo evitar sonreír ¿puede que al fin su plancomenzara a dar frutos? Por lo menos ya le hablaba.

 

-¡queridos vecinos! - intentaba hacerse oír el presidenteentre la multitud - podemos comenzar a salir hacia el campo, nos veremos allíen una hora.

 

-muy bien, estos son los equipos - dijo Robert repartiendola ropa que llevaba en las manos.

 

-¿quien más juega? - preguntó Hermione.

 

-el hijo del cuarto A, el del sexto A y los gays del novenoB.

 

 

-¿Por qué dices que Alan y Cody son gays? - le preguntóGinny sonriendo ante un nuevo cotilleo.

 

-bueno dos tíos que viven juntos ¡blanco y en botella!

 

-ayy que mente tan cerrada, ¡anda tira! - le dijo Hermioney Robert se alejó sonriendo. -bien, vamos, he aparcado el coche aquí al lado -la castaña había pedido prestado a su padre el todoterreno de ocho plazas parapoder llegar sin dificultades al campo.

 

-vaya, que trasto tan impresionante - dijo Blaise subiendoal coche - nunca había montado en uno de estos.

 

-no sabía que conducías uno de estos - dijo Draco sentándoseen el asiento del copiloto, mientras Hermione se sentaba en el asiento delconductor y metía la llave en el contacto.

 

-me saqué el carnet cuando acabé en Hogwarts.

 

-¿hay que tener un carnet para llevar esto? - preguntóBlaise, que había descubierto el botón que subía y bajaba las ventanillas.

 

-sí, hay que hacer unos exámenes. - Hermione apretó elembrague y puso la marcha, pronto el coche comenzó a moverse.

 

-sabe llevar esta monstruosidad y luego le da miedo montaren escoba ¿ilógico verdad? - dijo Ginny desde el asiento trasero.

 

La castaña sonrió y puso la radio para que no siguieran conel tema de las escobas, pues lo que le daba miedo no era conducir la escoba,sino las alturas.

 

-quiero sacarme el carnet de coche - sentenció Blaise cuandobajaron y se dirigían al campo.

 

-yo también quiero hacerlo - dijo Draco - ha sidoimpresionante. Los muggles tienen cosas interesantes.

 

Llegaron al campo y el presidente les hizo señas desde unode los vestuarios. Los seis se acercaron.

 

-solo tenemos un vestuario chicas, normalmente aquí solojuegan hombres así que

 

-no importa - dijo Theo - nosotros hacemos guardia en lapuerta hasta que terminéis.

 

Luna dio un beso a su novio antes de entrar seguida de lasdemás. Pronto comenzaron a llegar todos los vecinos. Tres chicos caminaronhacia ellos.

 

-lo siento, no podéis entrar todavía, se están cambiando laschicas.

 

-entonces ¿es cierto que las del décimo también juegan? -preguntó el más joven, de unos dieciocho años.

 

-¿algún problema? - dijo Draco desafiante.

 

-oye pues a mí me parece genial - dijo otro de ellos - oseael que las mujeres reivindiquen sus derechos, ya sabéis.

 

-para mí, que sí que son gays - susurró Blaise en el oídode Draco, y ambos rieron.

 

-va a ser un partido muy peculiar - dijo Theo.

 

Seis magos que no han jugado a ese deporte en su vida y dosgays que parecían mucho más delicados que las chicas. Esperemos que por lomenos los otros dos tengan algo de idea, ya que el portero ya había dicho queno jugaba muy bien.

 

Ya todos se encontraban en sus posiciones dentro del campo.Alan, que había salido capitán por sorteo le daba la mano al capitán del equipocontrario, en el cual todos eran hombres y habían podido escuchar sus risasburlonas cuando las chicas habían salido al campo.

 

Con el pitido del árbitro, el partido comenzó con laposesión del balón del equipo contrario. Lo único que tenían claro la mayoríade nuestros chicos era que tenían que colarle el balón  al "guardián" de la portería contraria.

 

 

El equipo contrario se acercaba peligrosamente a la porteríade nuestro equipo, en el cual el portero era Theo. Blaise consiguió interceptarel balón y, avanzando unos cuantos pasos con él, se la pasó a Hermione queestaba libre. La castaña tuvo que pasarla corriendo porque se le acercaban dosjugadores del equipo contrario, pero calculó mal la patada y resbaló con elbalón cayendo de espaldas al suelo. Draco corrió hacia ella para ayudarla alevantarse.

 

-¿estás bien? - preguntó mientras se escuchaban las risasdel equipo contrario y de las gradas. Hermione se puso roja y Draco asesino conla mirada a todo el que pudo.

 

-estoy bien - dijo la chica ya de pie.

 

El juego continuaba y Robert tenía la pelota.

 

-aquí - gritó Ginny que estaba sola y el portero deledificio se la pasó.

 

Ginny la pasó a Luna que estaba cerca de la portería.

 

-pásala - gritó alguien y Luna le pasó el balón a esapersona, solo que esa persona era un jugador del equipo contrario.

 

De nuevo las risas no tardaron en oírse.

 

-¡Luna! - le riño Ginny - es un jugador del equipo contrario¿es que no lo ves?

 

-pero me pidió que se la pasara - se excusó la rubia. Ginnyse frotó la cara con exasperación y siguió corriendo.

 

-no te enfades pelirroja ¿o es que estás con la regla? - ledijo uno de los chicos del equipo contrario que pasaba por su lado.

 

Ginny le miró con odio mientras sus compañeros cercanos quehabían oído el comentario reían, algunos incluso agarrándose las costillas.Blaise, que también había oído el comentario, pasó corriendo por el lado delchico que había dicho eso a la pelirroja y le dio un golpe en el hombro con elsuyo propio.

 

-eh, ¡cuidado! - le grito el chico, pero el moreno solosiguió corriendo para recuperar el balón que ahora tenía el equipo contrario.

 

-Yo os veo más de animadoras - gritó otro cuando Hermioneintentó quitarle el balón. El chico se deshizo de ella fácilmente.

 

-¡sí! - dijo otro - ¿dónde os habéis dejado los pompones?

 

Las risas iban y venían alrededor de las chicas y Draco yBlaise cada vez estaban más agresivos, por lo que solo conseguían hacer faltasa favor del equipo contrario.

 

Uno de los chicos chutó el balón con fuerza hacía Luna,haciendo que esta cayera al suelo agarrando su mano. El árbitro pitó falta,pues parecía que el chico había chutado hacia ella adrede.

 

-vaya, espero no haberte roto una uña - dijo burlón.

 

Theo salió de la portería corriendo hacia el chico que habíatirado a su Luna y lo cogió por el cuello de la camiseta. Draco y Blaise fuerona cubrirle, pero pronto el árbitro los había separado. Hermione y Ginnyayudaban a su amiga a levantarse.

 

-¿te ha hecho daño? - preguntó Ginny.

 

-un poco, pero estoy bien.

 

Le tocaba a Luna tirar un penalti. Era ella sola contra elportero, que reía burlonamente.

 

-vamos cariño, tu puedes - le gritó Theo desde el otro ladodel campo.

 

Luna dio unos pasos hacia atrás. Era la oportunidad dedarles en las narices a esos chicos con un 1-0. La rubia chutó, pero chutó tandespacito, que la pelota rodó unos metros y no llegó siquiera a la portería. Elportero se tiró al suelo riéndose y agarrando sus costillas, al igual quehacían muchos de sus compañeros, rodando por el césped muertos de risa.

 

 

-supongo que no querías hacer daño a nadie, ¿verdad cariño?- dijo Ginny con la voz demasiado dulce, señal de que estaba muy enfadada.

 

-es que a mí me dolió

 

El portero del equipo contrarió chuto el balón, mandándoloprácticamente al campo contrario y dándole la posesión del balón a su equipo.Ginny corrió hacia esa zona, tras ella lo hizo Blaise, mientras Draco yaintentaba arrebatar el balón al jugador que lo tenía, el cual chutó acertándolea Ginny en el pecho. La pelirroja se cogió los pechos dejándose caer al suelo,pues era una zona sensible de las mujeres y le dolía.

 

-es que no se puede venir con todo eso a jugar un partido defutbol - dijo un jugador cercano refiriéndose a los pechos de Ginny, los cual estátodavía sujetaba - ¿quieres que te los sujete para que puedas ver el balón? -sus compañeros rieron - y también te puedo dar otro par de pelotas si tanto tegusta jugar, ya sabes a lo que me refiero - dijo el chico moviendo las caderasadelante y atrás.

 

Ginny le miró con odio desde el suelo pensando en todas lasmaldiciones que le lanzaría si tuviera su varita, pero pronto dejó de hacerlo,pues un torbellino moreno había pasado por delante suya y había tumbado alchico de un puñetazo.

 

-haber si te vas a quedar sin esas pelotas de las que tantopresumes imbécil - le gritó Blaise.

 

El chico le miró con odio desde el suelo y poniéndole lazancadilla le tiró al suelo lanzándose encima de él y acertándole un puñetazoen la mandíbula. Desde ese momento los puñetazos, los golpes, las patadas y losrodillazos fueron lo único que se veía mientras se oía a la gente gritar en lasgradas, al árbitro pitar mientras corría hacia ellos y a los compañerosintentando separarles. Ginny, que estaba más cerca, había intentado ayudar aBlaise, pero la habían sacado de allí a empujones. Al final, entre todos consiguieronsepararlos y los expulsaron a ambos.

 

Blaise caminó furioso y con la cara ensangrentada hacia losvestuarios. Ginny miró a sus amigas preocupada, ellas ya caminaban hacia ellapara ver si estaba bien, pero la pelirroja corrió tras de Blaise. Entró en losvestuarios al tiempo que el chico pateaba una de las puertas de las duchas.

 

-Blaise - susurró Ginny bajito, pero suficiente para que elmoreno se girara buscando su voz.

 

-¿estás bien? - preguntó el chico, parecía que el simplehecho de verla le había tranquilizado por completo.

 

-me duelen un poco los pechos - dijo llevando sus manos allugar afectado mientras el chico le seguía con la mirada - el malnacido tuvopuntería - Ginny caminó hacia el botiquín que había en una pared.

 

-si hubiera tenido mi varita lo habría matado, el muy

 

-no digas eso - le interrumpió Ginny cogiendo su mano yguiándolo hasta uno de los bancos, donde se sentó con él - no serías capaz dematar ni a una mosca.

 

-creo que olvidas que he sido un mortífago, soy capaz demuchas cosas las cuales ni imaginas - dijo mientras veía a la chica abrir unbote con un líquido anaranjado y ponerlo sobre una gasa.

 

 

-es cierto, eres capaz de hacer cualquier cosa - dijo ellaacercando el algodón a su ceja, que era la herida que más fea se veía - porproteger a la gente que quieres, pero no creo que eso tenga algo que ver con elhecho de que fueras un mortífago. - El chico la observó agradecido por esaspalabras - ¿te hago daño?

 

-si - Ginny paró un momento y le miró a los ojos. Supo queno se refería al dolor de la herida, sino al dolor que sentía en el corazón, elque ella le producía al no aceptarle.

 

-¿Por qué no olvidas ya aquello que dijiste? Podríamos seramigos de nuevo - dijo concentrándose ahora en su labio.

 

-no puedo olvidar que te amo Ginny - dijo Blaise alargandosu mano hasta rozar con sus dedos la mejilla de la chica. Ella cerró los ojosdejándose llevar por el suave contacto y por lo que le hacía sentir.

 

"no caigas en la tentación después de tanto luchar, Ginny"dijo una voz en la cabeza de la pelirroja haciendo que esta se alejara y selevantara de su lado.

 

-solo puedo ofrecerte mi amistad Blaise

 

-no puedo aceptar tu amistad, porque sé que puedes darmemucho más. Te quiero a ti. - dijo el chico levantándose también.

 

-lo siento, pero eso no es cierto, no puedo darte nada más -dijo caminando hacia la puerta.

 

-¿estás segura de eso? ¿Es tu última palabra?

 

-así es - dijo desde la puerta - por cierto gracias por lode ahí fuera - y salió de nuevo al campo.

 

Los chicos se sentaron en el coche del padre de Hermionederrotados. Con dos jugadores menos y con lo malos que eran, era normal quehubieran perdido.

 

-bueno ha sido divertido, aunque me rompí una uña - dijoLuna mirando su mano y haciendo reír al resto.

 

-a mi no me ha parecido divertido - dijo Ginny, estababastante malhumorada.

 

-iremos a san Mungo a que te miren los pechos. Es una zonamuy sensible y fue un golpe fuerte - dijo Hermione mientras arrancaba el coche.

 

-¿Por qué siempre acabamos hablando de mis pechos? -preguntó enfurruñada.

 

Blaise solo miraba ausente por la ventanilla. Parecía que seplanteaba algo seriamente, y era verdad. En esos momentos estaba decidiendoalgo sumamente importante.

 

-en una semana más de vuelta al trabajo - comentó Theo conaire aburrido.

 

-no sé porque trabajáis, tenéis todo el dinero del mundo -dijo Luna encogiéndose de hombros.

 

-no tenemos todo el dinero del mundo - se defendió Theo -además, que haríamos durante todo el día, sería muy aburrido. Trabajar esinteresante. - Luna le sonrió

 

-hablando de trabajo - habló por primera vez Blaise en todoel trayecto mientras Hermione aparcaba el coche - no regresaré al ministerio.Me han ofrecido un trabajo en nueva York. Voy a aceptarlo.

 

Hermione pegó un acelerón sin darse cuenta, pegando al cocheque tenía detrás y haciendo que saltara la alarma. Draco sacó su varita,molesto, y conjuró un hechizo silenciador.

 

-¿Qué? - preguntó el rubio sin creer lo que oía. Blaiseabrió la puerta sin esperar que el coche estuviera bien aparcado y bajó,caminando hacia el edificio. Draco también bajo del coche y lo siguió. - nopuedes estar hablando en serio. No puedes irte a Nueva York - gritó Dracoenfadándose y caminando tras él.

 

 

El moreno comenzó a subir las escaleras, no quería llamar alascensor.

 

-ya está decidido, Draco.

 

-¿es por ella verdad? ¿por Ginny?

 

-¿y qué pasa si es así? - dijo el moreno sin voltearse nidejar de subir escaleras mientras el rubio hablaba a su espalda.

 

-vas a huir entonces. Eres un cobarde ¿Por qué no luchas?

 

-no puedo obligar a nadie a que me quiera - dijo el otrosubiendo cada vez más rápido - y ella ya ha decidido. No podré olvidarla sisigo aquí.

 

-pues nos mudaremos, no tendrás que verla - intentó Draco.

 

-la seguiría viendo en el ministerio. Lo siento Draco, peronecesito marcharme.

 

Ya habían llegado al decimo piso y Blaise buscaba las llavesen su bolsillo.

 

-¿pero a nueva York? ¿y qué pasa conmigo? ¿y con Theo? ¿vasa dejarnos? - gritó Draco enfurecido de que pretendiera abandonarlo.

 

-tenéis a las chicas y os tenéis a vosotros - el moreno yametía las llaves en la cerradura cuando Draco le cogió por el hombro para darlela vuelta.

 

-siempre hemos estado juntos Blaise, desde que éramos unosniños - el rubio sentía una opresión en su garganta y sus ojos le quemaban. Sesentía estúpido, enfadado e infantil, pero no quería que su amigo se fuera - nome puedes dejar no me puedes dejar solo

 

Draco jamás creyó ver lo que vio en ese momento. Una lágrimaescapó de los ojos de su amigo y rodó por su mejilla.

 

-lo siento tío - dijo Blaise abrazando a su amigo, que ledevolvió el abrazo fuerte - entiéndeme por favor.

 

Draco se sintió estúpido al notar que las lágrimas queríansalir de sus ojos, pero los apretó fuertemente para que esto no ocurriera. Loschicos notaron como unos brazos los rodeaban a ambos.

 

-no te vayas Blaise - pidió Theo.

 

-lo siento - volvió a susurrar Blaise con la voz quebrada yescondido entre sus amigos.

 

Ginny, que observaba la escena con sus amigas, se metió encasa, pues se sentía culpable.

 

Los tres amigos se soltaron y Blaise y las dos chicas semiraron. Luna rompió a llorar corriendo a los brazos del moreno.

 

-no quiero que te vayas - le dijo.

 

-yo tampoco - dijo Hermione haciéndose un hueco con lágrimasen los ojos. Se habían acostumbrado a Blaise, se había convertido en un granamigo y le echarían de menos.

 

-os visitaré a menudo. No os daréis ni cuenta de que noestoy.

 

-eso no es cierto - dijo Luna, sincera como siempre, puestodos sabían que no se verían en una temporada, ya que verlos a ellos,implicaba ver también a Ginny, y Blaise había decidido olvidarla para poderseguir con su vida. Era la primera vez que se enamoraba, por lo que no sabía cuántole costaría.

 

-me gustaría irme a dormir chicas, estoy cansado - dijoBlaise pidiéndoles que lo dejaran libre. Las chicas le soltaron y el morenoentró en su casa.

 

-voy a ver a Ginny - dijo Luna secándose las lagrimas ydando un rápido beso a su novio. Theo también entró en casa dejando solos aDraco y Hermione.

 

-lo siento Draco - el rubio asintió y la castaña lo abrazódándole su apoyo - se que te afecta más que a ninguno.

 

-es mi mejor amigo. No recuerdo un solo día de mi vida en elque él no estuviera cerca, no puedo imaginarme sin él

 

 

-no te preocupes, en una semana pueden cambiar muchas cosas¿no?

 

Se quedaron en silencio un rato más, hasta que cada uno sefue a dormir a su casa.

 

¿Cómo reaccionaráDraco el resto de días hasta la partida de Blaise? ¿permanecerá enfadado con élhasta que se de cuenta de lo que está haciendo? ¿o pasará todo el tiempo juntoa él animándole? Hoy tengo prisa así que no hay mucho donde elegir.

Besos!

¡hola! Hoy traigo uncapítulo algo más triste, pero bueno, tiene que haber de todo ¿no?

Ya sé que parece quesolo falta una pareja por juntarse y que por ello muchas pensáis que lahistoria está a punto de terminarse, pero no os preocupéis que aun tengo algunasorpresita guardada jejej. Me he cansado de las historias que acaban juntos yte quedas con las ganas de saber que pasará después, por lo que quiero intentarcontarlo tooodo.

En el capítulo de hoyhay una canción. Esta canción es obligatorio escucharla. Si, si, obligatoriajeje. Es demasiado bonita para no hacerlo. No sé si la conoceréis, se titula "historiade un sueño" de Amaya Montero (la oreja de van gogh)

http: // www. youtube.com/ watch?v =FJooC -VpLTg (juntar los espacios)

bueno, y ahora losque acertaron:

NinaBattaglini

astoryamalfoy

salesia

Ale_Malfoy

lunatonks188

FerMalfoy

mariangi_felton22

y gracias a:

ScarletMalfoy

OliviaRiddle

TABATHAGLZ

NahomiMalfoy

vanessauchihauzumaki(aun queda un poquito como dije arriba)

AnnaNiicolle

ya se que algunaspreguntas son un poco chorra, pero es difícil preguntar algo sobre el siguientecapítulo sin desvelar demasiado de este jeje.

Bueno y la dejo deenrollarme. A leer!

 

Cuando Luna se levantó esa mañana, Ginny tomaba un café enel balcón. Miraba al horizonte con la taza en la mano y no se dio cuenta de lallegada de Luna. La rubia se sentó y la observó unos segundos antes de sacarlade sus pensamientos.

 

-te has levantado muy temprano hoy. - la pelirroja la mirósobresaltada. Luna se había sentado en la mesa con una tostada de mantequillaen la mano.

 

-si intentó acostumbrarme para cuando regresemos altrabajo. Ya queda poco - sonrió Ginny bebiendo de nuevo de su café, que yaestaba frio.

 

-igual de poco queda para que Blaise nos deje - Luna sabíaque posiblemente molestaría a su amiga con el tema, pero también sabía que suamiga no había dormido por ello y que también por ello estaba pensativa. - ¿note da pena?

 

Ginny bebió otro sorbo antes de contestar, poniendo susideas en orden. Quería dejar muy claro lo que sentía.

 

-por una parte estoy apenada de que Blaise se vaya tanlejos, pero por otra, me siento aliviada. - dijo sin mirar a la rubia a lacara, sino mirando los tejados de las casas de la ciudad.

 

 

-te entiendo - dijo Luna - pero no te comprendo.

 

Ginny sonrió y miró a su amiga.

 

-entender y comprender es lo mismo, Luna

 

-entiendo que tu corazón quiera que él se quede aquícontigo, pero que tu cabeza te diga que lo mejor es que él se aleje para que noaltere la vida que has decidido llevar - se explicó Luna - pero no comprendoque haya ganado la razón al corazón.

 

Ginny se la quedó mirando ¿Por qué siempre la podía leer tanfácilmente? Definitivamente Luna tenía un don especial.

 

Hermione llegó en ese momento revolviéndose el pelo.

 

-buenos días - dijo dejándose caer en una silla.

 

-buenos días Hermione - dijo Luna olvidando el temaanterior.

 

-¿tenéis planes para hoy? Draco dijo que quería pasar el díacon Blaise

 

-lo mismo Theo - dijo Luna - es normal, tienen una semanapara disfrutar de su amigo

 

-podemos hacer algo nosotras - propuso Ginny - hace tiempoque no hacemos nada sin los chicos - también hacía tiempo que se sentía algoexcluida al ser la única sin novio

 

-¿Por qué no vamos de compras a gastarnos la paga de verano?- propuso Luna.

 

-voy un poco justa de dinero ¿no preferiríais ir al parque oal lago? - propuso Ginny.

 

-vayamos al lago a hacer una barbacoa - dijo Hermione conenergía

 

-¡sí! Y a tomar el sol - añadió Luna

 

Mientras, los chicos hacían sus propios planes.

 

-no es necesario que vengáis chicos, en serio, solo voy arecoger todo lo que quiero llevarme. - decía Blaise.

 

-si no podemos convencerte para que te quedes, al menospasaremos todo el tiempo que podamos contigo. - dijo Theo.

 

Draco seguía la conversación de ambos de cerca, pero permanecíaen silencio y con el ceño fruncido. Estaba enfadado. No podía creer que unachica fuera a separarlos definitivamente. Incluso habían llegado a discutir porla misma chica y siempre había ganado la amistad de años ¿Por qué ahora lachica sí conseguía separarlos? Estaba enfadado con su amigo, pero al mismotiempo no quería permitirse el arruinar los pocos días que les quedaban juntos.

 

-está bien os presentaré a mi nuevo "padre" - rió Blaisesin ganas.

 

-tu madre ha vuelto a casarse ¿Cuándo fuiste de boda? -preguntó Theo.

 

-no fui de todas formas, no tardará en haber otra, ya iré ala siguiente.

 

-espero que este muera pronto, así tendrás que volver -dijo Draco de mala gana.

 

Blaise le sonrió culpable.

 

-bueno pues vamos a casa ¿me seguís? - cuando los otrosasintieron, el moreno desapareció.

 

-Draco - le llamó Theo antes de que el rubio pudieraaparecerse - ¿podrías dejar de estar tan borde con él?

 

-lo intento Theo - dijo el chico frustrado dando una patadaa la silla donde había estado sentado - pero no puedo evitar estar molesto conél. Yo nunca le haría algo así.

 

-entonces, vete con él.

 

-¿Qué? - dijo Draco calmándose un segundo

 

-acompáñale - le dijo Theo - si no quieres que te deje, vecon él. - le ofreció sin más.

 

-pero Hermione

 

-¿lo ves? - dijo el otro calmadamente - tu también le dejasa él por una chica. Si Hermione no estuviera le acompañarías ¿cierto? - Elrubio asintió mirando al suelo - entonces tu también lo abandonas, no le culpes- y Theo se desapareció.

 

 

Genial, no necesitaba saber que se estaba comportando comoun mal amigo. Al menos las palabras de Theo le hicieron relajarse con Blaise elresto del día.

 

Los días fueron pasando y nada conseguía hacer cambiar losplanes del moreno. Luna y Hermione apenas veían a sus novios porque estossiempre tenían cosas que hacer con su amigo.

 

Hermione había viajado con Draco hasta su casa el día deantes de la ejecución de su padre. No quería ir solo a ver a Narcisa, no sabía cómoencontraría a una persona que sabía que le quedaban 24 horas de vida.

 

-me da tanta pena dejaros - decía la rubia desde la camacogiendo la mano de su hijo - me habría gustado estar a tu lado, por ejemplo entu boda, llevarte al altar - decía la mujer con lagrimas en los ojos a Draco -y sobre todo conocer a mis nietos - alargó la mano hacia Hermione para quetambién se la tomara, y la castaña se la apretó cariñosamente sin poder evitarque sus ojos también brillaran - espero que tengas una niña Hermione, siemprequise tener una niña

 

-estoy segura de que tiene un bonito nombre para esa niña -dijo Hermione dejando que una lagrima escapara de sus ojos al pestañear.

 

La mujer asintió limpiando sus propias lágrimas.

 

-Alice siempre me gustó Alice.

 

-Alice - dijo Hermione asintiendo - es precioso - añadiócon la voz quebrada. - me encantaría usarlo si tengo una niña, si me dieraspermiso, Narcisa.

 

Como toda respuesta la mujer tiró del brazo de la novia desu hijo para abrazarla. Jamás pensó estar abrazando a alguien que hace tan solounos años quería aniquilar, al igual que a los que eran igual que ella.

 

-Draco tienes un tesoro. No lo pierdas.

 

-no tengo intención de hacerlo madre - dijo el rubio con losojos más brillantes que de normal.

 

-en cierta manera estoy contenta, por fin voy a regresar conmi Lucius, con el que conocí cuando era joven. Al que de verdad le di mi alma.

 

Hermione sonrió tristemente, pero Draco hizo algo que nadieesperaba. Se abrazó llorando a su madre.

 

-mamá no quiero que te vayas ¿Qué voy a hacer sin ti? Nopuedo ¿Por qué todos me dejan? - Draco lloraba en el pecho de su madre como unniño pequeño - se que fui un cabrón en el pasado, que me comporté mal, ¿peroporque me siguen castigando por ello?

 

-Draco cariño - su madre le acariciaba el cabello dulcemente- este no es tu castigo. Es el castigo de tu padre y mío, el castigo por serunos cobardes tú no has hecho nada malo, tu eres bueno

 

Draco se puso en pie de nuevo secándose las lágrimas con lamanga y recuperando la compostura.

 

-Draco - susurró Hermione acariciándole el hombro - creo quees mejor que os deje solos.

 

El rubio asintió

 

-te llevaré a casa.

 

-en serio, ya puedo trasladarme sola - dijo Hermione.

 

-no importa, así les diré a los chicos que pasaré aquí lanoche. Me quedaré contigo todo el tiempo mamá - dijo dirigiéndose a ella.

 

Abrió los brazos y Hermione se abrazó a su cuerpo, que senotaba tenso. Quizá fuera más buena idea que fuera ella la que le transportaraa él, pero no dijo nada.

 

 

Se aparecieron en casa de Draco. No había nadie en el salón.

 

-Draco sobre lo que has dicho antes, yo nunca te voy adejar solo, y créeme, nadie te está castigando por nada.

 

El rubio se sentó en el sillón y Hermione lo siguió, sentándosecerca.

 

-Blaise mi madre - el chico tragó saliva - mi padre

 

-no te gustaría ir a ver a tu padre antes de que

 

-no - negó Draco - aunque no sea demasiada buena imagenprefiero recordarlo duro y autoritario, que sufriendo por los rincones de unacelda.

 

Hermione cogió la cara de Draco y la acercó a ella, le dioun suave beso y después apoyó la cabeza del chico en su pecho. El rubio cerrólos ojos al escuchar los latidos del corazón de ella. El suave y acompasadosonido conseguían relajarlo.

 

-ve con tu madre y avísame para lo que sea, estaré en elmomento. - le dijo acariciando su pelo. Le gustaba que ya no lo llevaseengominado, pues le gustaba el tacto suave al correr por entre sus dedos.

 

-espera, deja que me quede un poco más así. No quiero volvera derrumbarme.

 

-sabes llorar no es malo.

 

El rubio no contestó y disfrutó unos minutos más de lascaricias de su castaña.

 

El ruido de la puerta los sobresaltó a ambos. Blaise entróen casa con unas cuantas maletas y Theo le seguía con una gran caja.

 

-vaya - dijo Blaise sintiendo haberlos interrumpido -pensaba que estabas en la mansión.

 

-y ya regreso, ya he dejado bastante tiempo a mi madre sola,y me queda apenas un día con ella. Pienso aprovecharlo - dijo el levantándose yHermione le sonrió dándole fuerzas.

 

-te llegó una carta mientras no estabas, está en la mesa -le informó Theo.

 

Draco se acercó y la abrió.

 

"el departamento deseguridad mágica del ministerio le informa que:

Debido a un error conla sentencia del señor Lucius Malfoy, la ejecución se realizara el día 27 deAgostó a las 20:00, un día antes de lo estipulado anteriormente.

Disculpe lasmolestias.

Atentamente, laoficina de seguridad mágica"

 

-pero que - Draco no podía creer lo que estaba leyendo. 27de Agosto era el día de hoy, y las 20:00 horas - Hermione, ¿qué hora es? -preguntó arrugando el papel con manos temblorosas.

 

La castaña miró su reloj de pulsera muggle.

 

-Son casi las ocho y diez ¿Qué ocurre?

 

-no - los presentes pudieron ver el terror en los ojos delrubio mientras este daba unos pasos atrás y soltaba el papel, dejándolo caer alsuelo, antes de desaparecerse sin decir nada.

 

Theo lo recogió mientras Hermione caminaba hasta ellos.

 

-será mejor que vayas con él - dijo el chico enseñándole elpapel a Hermione.

 

-por Merlín - susurró Hermione tapándose la boca ydesapareciéndose tras Draco.

 

Blaise le arrebató el papel de las manos a Theo. Lo leyó ysin decir nada más se desapareció también.

 

Cuando Hermione llegó a las puertas de la mansión, corrió hastala puerta principal y llamó desesperadamente. Un elfo al que no conocía leabrió la puerta y la muchacha no le dejó ni preguntarle quien era, lo apartó ycorrió escaleras arriba hacia la habitación de la Narcisa. El pequeño elfo nopudo ni cerrar la puerta, pues un moreno la empujó en el proceso, haciendo caera la criatura, pero no le importó y corrió también escaleras arriba.

 

 

Cuando Blaise llegó a la puerta de la habitación de la madrede Draco, encontró a Hermione allí parada. Se acercó y observó a Draco,abrazado al cuerpo sin vida de su madre. Hermione le miró antes de dirigirsehacia el rubio y acariciarle la espalda, mientras las lágrimas comenzaban acaer también por su cara.

 

Cuando Draco notó el contacto la miró sobresaltado, con lágrimasen los ojos, pero al ver que era ella solo se echó a sus brazos.

 

-no estuve a su lado, por unos minutos no estuve con ella.

 

-no lo sabíamos Draco - susurró Hermione con voz quebrada.

 

Unos brazos fuertes y morenos envolvieron a ambos, y Dracoagradeció ver también a su mejor amigo junto a él.

 

-Gracias - acertó a decir.

 

Poco a poco se fue calmando, todos lo hicieron. Draco senegó a volver a mirar el cadáver de su madre. Quería recordarla viva, y no conla tez tan blanca y los ojos perdidos mirando al infinito.

 

-ve a lavarte la cara Draco, yo me encargo de avisar alministerio - le dijo Blaise dándole unas palmaditas en la espalda. Estabaafectado por ver a su amigo así, y por la mujer, a la cual había conocido desdeque era un niño y por la que sentía un gran respeto. - no te preocupes pornada, Theo y yo nos encargaremos de todo a partir de ahora, ve a descansar.

 

-no reparéis en gastos para el entierro, le habría gustadoque fuera por todo lo alto. Avisar a todo el mundo - pidió mientras Hermione leguiaba hacia su habitación.

 

Hermione se quedó con él toda la noche. Acostados en lacama, él no hablaba, y ella entendía que necesitaba pensar y relajarse, noquería importunarle, así que no dijo nada tampoco. Solo le abrazó cuando él lonecesitaba y le besó cuando él se lo pidió.

 

Pudieron escuchar desde el cuarto de Draco las voces devarios hombres, seguramente del ministerio.

 

No durmieron en toda la noche, y solo en un instante Dracose recriminó haber tenido esos minutos de tranquilidad con Hermione. Minutos enlos que su madre murió y no pudo despedirse de ella ni estar a su lado.

Hermione se echó las culpas por haber dejado que laacompañara y fue en ese momento que Draco decidió que no había sido culpa denadie, que no podían saberlo, pero Hermione sabía que en el fondo solo queríaque ella no se sintiera mal ni se culpara, para así poder seguir culpándose a símismo.

 

Al día siguiente por la tarde, todo estaba listo para elentierro, que se celebraba en la parte de atrás de la mansión, donde la familiatenía un mausoleo. Frente a la centena de invitados descansaban dos ataúdes, elde Narcisa y el de Lucius.

 

Draco no saludó a ningún invitado, y por muchos pésames quele dieran solo les miraba y caminaba hacia otro lado, siempre arrastrando aHermione de su mano.

 

La castaña pudo ver muchas caras conocidas, compañeros delcolegio, sobre todo de Slytherin, pero también de algunas otras casas. Lamayoría se quedaban con la boca abierta cuando les veían pasar juntos y con lasmanos entrelazadas.

 

 

Draco solo agradeció los pésames de Theo y de las chicas, yaceptó el sincero abrazo de Luna. Por lo demás, deseaba que el entierro acabaracuanto antes, quería estar solo, y si hacía ese paripé era porque sabía que asu madre le gustaba todo eso y así lo habría querido.

 

Al caer la noche los invitados comenzaron a despedirse. Lamayoría se despidieron con los amigos de Draco, pues el rubio no quería sabernada de nadie y no se cortaba al demostrarlo.

 

Pronto solo quedaron los seis de siempre.

 

-gracias por venir chicos - dijo Draco cansado - y por todo.

 

-no hay problema - dijo Theo.

 

-tu habrías hecho lo mismo - añadió Blaise.

 

Las chicas no dijeron nada y solo se despidieron con la manosiguiendo a los otros dos hacia la entrada principal.

 

-¡Blaise! - le llamó el rubio cuando este ya estaba en lapuerta - mañana estaré a tiempo para despedirte. - el moreno solo asintió conuna sonrisa triste.

 

Una vez se quedaron solos

 

-Hermione

 

-dime cariño - dijo acariciando su cara.

 

-tengo sueño. - dijo sin más.

 

-¿quieres dormir aquí o prefieres regresar a casa? - lepreguntó ella.

 

-quiero quedarme aquí, pero quiero que te quedes conmigo -pidió.

 

-claro, estaré contigo todo lo que necesites.

 

Llegaron a la habitación del chico, y sin molestarse enquitarse la ropa se metieron en la cama. La castaña abrazó a su novio hasta queeste se quedó dormido, y solo entonces se permitió ella cerrar los ojos.

 

Una suave melodía despertó a Draco, que se sentó en la camasobresaltado, miró a su lado y encontró a Hermione, durmiendo de costado,entonces vio a alguien más en la habitación, alguien que brillabacelestialmente

 

(poner canción)

Perdona que entresin llamar,
no es esta la hora y menos el lugar.
Tenía que contarte que en el cielo no se está tan mal.
Mañana ni te acordarás,
" tan sólo fue un sueño" te repetirás.
Y en forma de respuesta pasará una estrella fugaz.
Y cuando me marche estará mi vida en la tierra en paz.
Yo sólo quería despedirme, darte un beso y verte una vez más...
Promete que serás feliz,
te ponías tan guapo al reír.
y así, sólo así,
quiero recordarte.
así, como antes,
así, adelante,
así, vida mía,
mejor será así.
Ahora debes descansar,
deja que te arrope como años atrás.
¿te acuerdas cuando entonces te cantaba antes de ir a acostar?
Tan sólo me dejan venir
dentro de tus sueños para verte a ti.
y es que aquella triste noche no te di ni un adiós al partir.
Y cuando me marche estará mi vida en la tierra en paz.
yo sólo quería despedirme, darte un beso y verte una vez más...
Promete que serás feliz,
te ponías tan guapo al reír.
y así, sólo así,
quiero recordarte.
así, como antes,
así, adelante,
así, vida mía,
ahora te toca a ti,
sólo a ti,
seguir nuestro viaje.
se está haciendo tarde,
tendré que marcharme.
en unos segundos vas a despertar...

 

 

Fue entonces cuandoDraco realmente abrió los ojos y se sentó sobresaltado, despertando a Hermione.

 

-¿Qué ocurre? -preguntó Hermione también sobresaltada - ¿una pesadilla?

 

Hermione observabaal chico buscar algo por la habitación, pero ella no vio nada. El chico suspiróy sonrió.

 

-no un bonitosueño.

 

 

Y hasta aquí.

Enserio, me encanta esta canción, siempre mehace llorar. Pero ha hecho que Draco se sienta mejor y menos culpable por nohaberse despedido de su madre.

Bueno, y en el siguiente capítulo será enmomento decisivo de la partido de Blaise ¿se irá? ¿no se irá? ¿lo retendráGinny?

Hagan sus apuestas.

Besos!

Hola!!

Bueeno, pues hoysabremos si Blaise se va a Nueva York!! Y a diferencia de cómo muchs pensáis,no lo hará por el método muggle, es decir, no se irá en avión. Lo hará por elmétodo mágico. Y la reacción de Ginny la descubriréis en poco tiempo, exceptolas que habéis acertado, que lo sabréis ahora mismo, y esas son
bueno, esa es

salesia

muchas gracias por sucomentario también a:

oaze13

OliviaRiddle

La_dragona

ScarletMalfoy

angiee

lunatonks188

NahomiMalfoy

kerocruz

FerMalfoy

vanessauchihauzumaki

hermionegranger1

SolMeyer

TABATHAGLZ

luzdel fenix

lunalovegood14

LuuDrac23(a mi tb me recuerda a mis abuelos
)

AnnaNiicolle

HermioneK(pusistedos opciones, pero una era la buena)

MARITA2

Y bueno, nos vemosabajo.

Blaise llegó a casa después de recoger su traslador en elministerio. Todas sus cosas estaban en el salón y Theo y Draco se dedicaban aconvertirlas en miniatura mediante magia.

Hermione estaba en la cocina, preparándole algo de comida alchico para cuando llegara a su destino. En ese momento llamaron a la puerta yabrió Blaise, que estaba justo al lado. Una cabellera rubia se le arrojó a losbrazos.

-tú siempre tan efusiva Luna - rió Blaise abrazándola ylevantándola en el aire - no cambies ¿vale? - le susurró.

-tu tampoco - le dijo de vuelta mientras se soltaba ycaminaba al interior de la sala.

Ginny seguía en la puerta, y Blaise y ella se quedaronmirando unos segundos. Ginny avanzó hasta él y, dudando en el último momento,rodeó su cuello en un abrazo. El chico, que no se lo esperaba, tardó unossegundos, pero acabó abrazando su cintura.

-siento todo esto - le dijo ella cerca del oído - sé que espor mi causa.

-no es cierto, nadie me obliga a hacer esto
- se permitióaspirar su aroma por última vez antes de soltarla.

Blaise se giró de nuevo mientras Ginny cerraba la puerta.Hermione se acercó a él tendiéndole una bolsa con comida.

 

-espero que te guste - dijo mirando al suelo, no se le dabanbien las despedidas - no quiero que te pongas a cocinar nada más llegar.

Blaise sonrió y la abrazó cariñosamente.

-cuídalo por mi ¿vale? - le pidió al oído - y ten paciencia,a veces puede ser exasperante, te lo digo yo.

Hermione rió en sus brazos.

-cuídate Blaise. Te vamos a echar de menos. - le dijo.

El siguiente en despedirse fue Theo.

-¿ya no hay vuelta atrás verdad? - le preguntó, y solocuando este negó le abrazó - será difícil no verte todos los días amigo. Teecharé de menos.

-y yo a ti Theo. Mucho

Se separaron y Blaise miró a su mejor amigo, el cual tambiénle observaba con las manos en los bolsillos y extremadamente serio.

Ambos caminaron los pasos que les separaban y se abrazaronfuertemente.

-lo siento
- susurró Draco - en otras circunstancias no tedejaría solo, sabes que iría donde me pidieras pero

-Draco
no te pido ni te recrimino nada. Tienes laoportunidad de tu vida de ser feliz, nunca te la arrebataría alejándote deella.

-iré a visitarte continuamente, en el ministerio se cansaránde hacer trasladores a nueva York. - el abrazo estaba durando demasiado, pero aninguno le importaba - ni se te ocurra buscarte otro mejor amigo.

Se separaron.

-tú siempre serás mi mejor amigo - se sonrieron.

Blaise sacó su traslador.

-¿Qué es eso? - preguntó Theo al ver el pequeño objeto queeste sostenía en sus manos. El moreno se encogió de hombros.

-es un sacapuntas - contestó rápidamente Hermione - sirvepara sacer punta a los lapiceros muggles, que son como los bolígrafos y lasplumas pero que se pueden borrar y cuya punta va desapareciendo conformeescribes.

- ¡Cinco puntos para griffindor! - dijo Draco haciendo reíra todos, incluso a la castaña, que le dio un suave golpe en el hombro.

-bueno
quedan unos segundos - dijo Blaise cogiendo todassus cosas, que habían acabado reduciéndose a una pequeña maleta de viaje -estaré de vuelta antes de que os hayáis dado cuenta, esto no es para siempre
adióschicos.

Blaise observó los ojos de Ginny, que también le estabanmirando. Fue el último contacto, justo antes de que el moreno desaparecierasobre si mismo

Todos se quedaron mirando unos segundos por donde el chicohabía desaparecido.

Más tarde, los cinco cenaron en casa de las chicas. Luna sehabía ofrecido a cocinar para todos, pero todos acabaron ayudando ycolaborando, los chicos sacando la mesa, y las chicas con la cena.

Cuando acabaron de cenar, Ginny se excusó pronto para irse asu habitación. Se sentó en su cama sintiendo un enorme vació en el estómago.Sabía perfectamente que era por su ausencia, pero se alegró de que por lo menosesta vez no había ningún tipo de dolor en su corazón, permanecía intacto,insensible

Se empezaba a quedar dormida cuando sus amigas le gritarondesde fuera.

-¡ha llegado la carta de Blaise!

Ginny iba a salir. Quería saber por lo menos que estaba bieny que se había instalado, pero unos golpecitos en su ventana la hicieronregresar. Una lechuza con otra carta la esperaba fuera.

Ginny desató el pergamino de la pata del animal y lo abrió:

"acabo de llegar a lasolitaria y oscura casa. No quiero encender ninguna luz, para no encontrarmecon la soledad. Enciendo una pequeña vela para no tener que verla y pienso enti, en que ya no estás cerca y que ahora todo será más fácil.

 

Pero no me sientoaliviado. En absoluto.

Parece que ahora queestás a miles de quilómetros y no me encontraré contigo mañana, me es más fácildecirte las cosas.

He estado esperando unmilagro que te convenza que soy de fiar, que te quiero de verdad y que mi amorpor ti era sincero. Y ahora
me encuentro completamente solo, y aunque segúndicen, los hombres no lloran, no puedo evitar que las lágrimas se escapen alsaber que, después de todo, no serás mía.

Me pregunto por qué tesigo amando a pesar del dolor y las heridas.

Siempre fuiste miprincesa. Mi princesa Ginevra
y pensé que después de toda esta locura, detodas nuestras diferencias y arrebatos, yo conseguiría conquistarte. Hubo unmomento en que creía que así sería, pero parece que decías la verdad.

Eres incapaz de amar.

He sufrido miles demaldiciones a manos de las peores personas, pero nada comparado con elsufrimiento que tú me estás causando en este momento.

Eres incapaz de amar."

Ginny arrugó el papel en un puño mientras lagrimas rebeldes caíande sus ojos aunque ella luchara con todas sus fuerzas porque no fuera así.

Le habían dolido sus palabras. Por muy ciertas que fueran,le dolían

Es muy duro estar enamorada desde los diez años, sufrir ensilencio el no ser aceptada, utilizar a otros hombres para lograr tu propósito,conseguirlo y
cuando lo tienes ahí
que se esfume, que te lo arrebaten otrasmujeres más guapas e interesantes

¿Para qué amar? La vida le había enseñado que no servía denada.

Sus amigas volvieron a llamarla, pero Ginny solo se acostóen la cama, metió el papel arrugado en un cajón de su mesita de noche, eintentó dormir.

Al día siguiente, mientras se arreglaba para regresar denuevo al trabajo, otra lechuza apareció en su ventana. Sonrió al leer la nota.Blaise se disculpaba por las palabras de la noche anterior, fue muy duro.

Ginny se fijó en la letra. Era más firme que la anterior.Parecía que dormir le había sentado bien y ahora pensaba con más claridad.Ninguna de las notas iba firmada, quizá suponía que las notas mismas llevabansu huella, y así era.

Ginny siguió recibiendo notas de Blaise durante toda lasemana. En unas le contaba que lo llevaba bien, que conseguiría superarlo, enotras
le pedía que se lo replanteara, que lo tomara en cuenta, le preguntabasi le echaba de menos. Detrás de muchas cartas enviaba notas retirando lodicho. En algunas otras intentaba ponerla celosa para siempre acabar diciéndoleque era la única.


El viernes recibió una última nota:

"me despido, hastasiempre"

Ginny nunca contestó a ninguna de sus cartas y supo quedespués de esa
no recibiría más.

 

Algo cortito, lo sé,este capítulo solo trataba de la partida de Blaise y bueno, me estoy planteandoen subir el capítulo mañana en lugar del viernes, porque los viernes siemprevoy con el tiempo justo. Pero no sé, ya veré.

Por el momento, pensemosen que pasará en el siguiente capítulo, esta vez será algo fácil ¿os imagináisa Draco conociendo a sus suegros? ¿Cómo acabará eso? ¿Acarará horrible, pues lospadres de Hermione no le aceptarán? ¿lo aceptarán como a un hijo? ¿lo aceptaránsolo porque Hermione lo ha elegido, pero no les hace gracia?

¿Qué pensáis?

Besos y hasta la otra!

Chics lo siento perohoy vosotrs sols tendréis que averiguar cuales fuisteis los que acertasteis ydedicaros el capítulo vosotrs misms, porque no tengo tiempo de poner todosvuestros nombres si quiero subir el capítulo y está a punto de comenzar misiguiente clase "historia de la magia" digo
"de la educación" jeje. Pero vamos,que os agradezco mucho cada uno de vuestros reviews igualemnte, y os dejoleyendo. Besos.

Las chicas, se encontraron con Draco y Theo en el rellano elprimer día de trabajo. Parecía que hacía siglos que discutían por el ascensorpara no tener que bajar juntos. Ahora, en cambio, cuatro de ellos estabanenamorados y se saludaban con un tierno beso todas las mañanas.

Cuando emprendieron el camino, Hermione retuvo a Draco unpoco del brazo, dejando que el resto se adelantaran, quería decirle algo.

-¿Qué ocurre? - le preguntó él.

-Draco - la castaña se calló un segundo, no sabía cómo iba asonar aquello, apenas llevaban un mes saliendo juntos y quizás él no estabapreparado - bueno
es que es el cumpleaños de mi madre y
me gustaría quevinieras conmigo. A mi casa

Draco abrió la boca varias veces. Seguramente su cerebrobuscaba una excusa que no salía.

-a tu casa

-si no estás preparado para conocer a mis padres, loentenderé, de verdad.

Draco reaccionó por fin al ver la cara de apuró de su novia.Recordó de pronto quien era ella y que la quería en su vida, con padresincluidos. Cogió su cara entre sus manos y le dio un suave beso antes decontestar.

-estaré encantado de ir al cumpleaños de tu madre, Hermione.

La muchacha sonrió satisfecha y abrazó a su novio, que le devolvióel abrazo. A lo lejos, sus amigos les hacían señas para que les alcanzaran.

Cuando los caminos se separaron, se despidieron hasta latarde y Theo, Hermione y Ginny se fueron al ministerio, mientras que Draco yLuna, caminaron juntos por primera vez hacia sus casas.

-¿Qué quería Hermione? ¿Invitarte al cumpleaños de su madre?

Draco se sorprendió.

-si ¿Cómo lo sabes?

-bueno
- le contestó Luna - se que la señora Granger cumpleaños este fin de semana y tu cara me ha dicho el resto

-¿Qué le pasa a mi casa? - preguntó el rubio pasándose lamano por el rostro.

-tienes cara de ir a conocer a tus suegros muggles - rióLuna.

-muy graciosa
- se burló Draco - oye
¿tú conoces a lospadres de Hermione?

-si - dijo Luna sin más.

-¿y?

-¿y qué? - preguntó la rubia confundida.

-ay Luna ¿pues que cómo son?

-ahh! Muy guapos
- contestó la chica pensativa.

 

Draco se frotó el pelo frustrado.

-está bien, yo me voy por aquí. Me aparezco en ese almacénabandonado ¿Dónde te apareces tu?

-en los baños de aquella estación. Siempre me dio miedoentrar sola en el almacén abandonado ¿puedo ir contigo ahora? - le preguntómirándolo esperanzada como si él fuera su protector.

-claro - suspiró con una sonrisa. Era fácil querer a Luna.

El sábado por la mañana Hermione caminaba por la casa algonerviosa.

-¿Qué hago? ¿Llamo a mamá para decirle que iré acompañada, ome presento directamente con Draco? - preguntaba a sus amigas dando vueltasalrededor del teléfono.

-tranquilízate Hermione, ni que fueras a presentarformalmente tu novio a tus padres
- bromeó Ginny.

-muy graciosa - le sacó Hermione la lengua, después su caracambió a espanto - oh por Merlín, voy a presentar a mi novio a mis padres
¿Quédirá papá?

-Hermione, tranquila - dijo Luna cogiéndola por los hombrospara que dejara de dar vueltas. - lo primero es que llames a tu madre y ledigas que irás acompañada, para que haga cena para uno más, y tu padre

-a tu padre no le hará ninguna gracia - terminó Ginny.

-exacto - corroboró Luna.

-creí que tu intentabas animarme - le dijo la castaña y Lunasolo se encogió de hombros y la soltó.

-lo que quiero decir es que tu siempre has sido su niña, note ha compartido con ningún otro hombre y bueno
seguro que se imagina lo quete hace por las noches

-¡Ginny! - se escandalizó Hermione - eso solo pasó una vez
- susurró avergonzada.

-¿Cómo? - preguntó Ginny poniéndose en pie con una gransonrisa en la cara - ¿Cuándo ocurrió eso? Eres una niña mala Hermione

-¡oh cállate! - dijo ella colorada dirigiéndose al teléfono- voy a llamar a mamá y que sea lo que dios quiera

-¿Qué pasó solo una vez? - susurró Luna a Ginny, al parecerse había perdido en la conversación anterior.

-Hermione y Draco se han acostado juntos - conociendo a suamiga, decidió ser más explícita - han hecho el amor

-¡que romántico! - dijo Luna en voz alta.

-sshhh - pidió silencio Hermione mirando enfadada a susamigas mientras el teléfono daba los tonos. Al tercero su madre descolgó elteléfono - mama! Soy yo, Hermione ¡felicidades! Si, si iré a cenar, si, de esoquería hablarte, no, no me pases con papa, solo quería decirte que llevaré aalguien a cenar - incluso sus amigas pudieron escuchar el chillido de la madrede Hermione preguntando "¿un chico?" - si mama un chico, pero no grites. No, nosé que le gusta, tú prepara lo que tuvieras planeado. Sí, yo también estoyemocionada. Nos vemos esta noche, a las nueve, si. Adiós. - Hermione colgó elteléfono y se dejó caer al suelo frio - ya está hecho

-parece que tu madre se ha alegrado ¿le vas a contar quehabéis hecho el amor?

-¡Luna! Por supuesto que no ¿tu le contarías a tu padre?

-bueno, Theo todavía no me ha propuesto nada
- dijo larubia pensativa - ¿te dolió? - preguntó con su inocencia de siempre.

-pues
bueno, un poco
- Hermione podía ver a Ginny reírseen silencio y tapándose la boca. - Ginny ¿Por qué no mejor vas a hacer lacomida? - dijo enfadada y acalorada por la conversación. - mientras iré a ver aDraco

 

-parece que alguien ha entrado en calor - dijo Ginny desdela cocina.

-solo voy a decirle la hora de la cena - dijo Hermionemolesta. Escuchó antes de salir como Luna le preguntaba a Ginny "¿van a hacerel amor?". Cerró la puerta y llamó a la de enfrente. Lo cierto era que laconversación y el revivir la escena en su cabeza habían conseguido que elcuerpo de la chica subiera varios grados su temperatura. Tenía más calor que denormal.

-hola Hermione - saludó Theo - dime que vienes a invitarnosa comer. Draco está cocinando
- susurró.

-¡oye te he oído! - dijo Draco desde la cocina. Hermionerió.

-claro, ve a decírselo a las chicas, ahora empezaban a hacerla comida - Theo salió y Hermione cerró la puerta.

Lo pensó un momento. Estaban solos ¿no? ¿Por qué noaprovechar la situación? Caminó hacia su novio que estaba apoyado en la barrade la cocina, mirándola.

-no creo que cocine tan mal
- decía mientras ella seacercaba a él. Lo que no esperó es que la castaña lo cogiera del cuello de lacamisa para atraerlo hacia sí y atrapar sus labios apasionadamente -¡vaya! -dijo sonriendo - ¿acaso quieres jugar Hermione?

Ella sonrió sensualmente y cogió el primero de los botonesde la camisa de él. Él volvió a atrapar sus labios mientras sus manos sedirigían al trasero de ella, levantando la falda que llevaba para después, sinapenas esfuerzo, subirla al banco de la cocina, dejándola sentada y abriendo suspiernas para colocarse entre ellas. Mientras, Hermione ya había conseguidoquitarle la camisa y recorría sus músculos con las manos, disfrutando delesplendido cuerpo de su novio. También se deshizo de su propia camisetamientras Draco se ocupaba de su sujetador, el cual tiró lejos, cayendo sobre elfregadero. Con una de sus manos el chico llegó a la parte intima de ella,haciendo que soltara un gemido ahogado por el contacto.

-tienes algo aquí que me molesta - dijo él con una sonrisapervertida.

Con ambas manos cogió las braguitas de Hermione y de un solomovimiento las desgarró, deshaciéndose de ellas. La castaña gimió al notar latela rota y se excitó más ante la rudeza del chico. Ahora él mordía sus senos yla acariciaba libremente. Dejó de tocarla unos segundos y lo siguiente que notóya no fueron sus manos, sino las caderas del rubio acercándose a las suyas.

Agarró fuerte su cuello cuando él entró en su interior.Hermione sentía muchas cosas mientras él se movía rítmicamente. Además delplacer que le proporcionaba, el saber que Theo podría entrar en casa encualquier momento y pillarlos la excitaba sobremanera, algo de lo que despuésse avergonzaría, pero en esos momentos solo podía saber que estaba a punto detocar el cielo de nuevo. Así lo hizo cuando Draco la levantó sobre su cuerpo yla abrazó fuertemente para después, algo más calmado, sentarla de nuevo sobreel banco de la cocina.

-has venido provocándome
- se excusó el rubio respirandoentrecortadamente, todavía abrazado a ella.

-no sabía que pudiera tener ese poder sobre ti.

-oh, lo tienes
vaya que si lo tienes - dijo separándose ymirando descaradamente su cuerpo.

Hermione se bajo del banco algo avergonzada por su mirada yfue a recuperar su camiseta, ya que la falda no se la había quitado.

-has roto mis braguitas - protestó ella mientras acababa devestirse.

-una pena - dijo Draco cogiéndolas - ahora son mías, tendrás que ir sin ellashasta casa.

 

-por cierto - dijo la castaña pretendiendo molestarle, igualque él le estaba molestando a ella haciendo que se avergonzara - tenemos queestar a las nueve en mi casa.

La cara del chico cambió y Hermione sonrió satisfecha.

Salieron al rellano y Draco cerró la puerta de su casa,después llevó sus manos al trasero de su novia.

-Draco! ¿Quieres parar? ¿es que no has tenido suficiente? -dijo deshaciéndose de sus manos mientras se dirigía a su puerta.

-es que me excita saber que no llevas ropa interior - elrubio llegó hasta ella y la abrazó por la cintura mientras ella buscaba lallave correcta - te quiero
- le susurró.

Hermione dejó de buscar y se dio la vuelta en sus brazos,para mirarle a la cara.

-yo también te quiero, Draco - y se besaron tiernamente.

En ese momento se abrió la puerta del ascensor y apareciópor ella la señora Spencer. Draco y Hermione la miraron todavía abrazados. Lacara de la mujer solo les dijo que no le parecía nada bien lo que estabasucediendo entre sus inquilinos.

-¿que estáis haciendo? ¡pervertidos! - gritó la mujerescandalizada.

-besar a tu novia no es de ser pervertido - dijo Draco -sería un pervertido si me la tirauhría ahuquei inil reillnano - Hermione lehabía tapado la boca para que no complicara las cosas.

-sabía que no os tenía que haber dado este piso ¡guarras! -dijo mirando a Hermione.

Draco se soltó de Hermione para dirigirse a la mujer, peroella se interpuso en su camino.

-¿Qué es lo que quiere, señora Spencer?

La mujer miró con mala cara al chico que permanecía detrásde la castaña mirándola mal, ella desvió la mirada a Hermione.

-¡no me habéis pagado el alquiler! - le dijo señalándoloscon el dedo.

-¡se lo hemos pagado! - dijo Draco a la defensiva.

-vosotros si ¡ellas no! - dijo mirando a Hermione.

-no se preocupe - dijo Hermione enfadada de que la dejaramal delante de su novio - enseguida le sacamos el dinero - abrió la puerta,dejó pasar a Draco y la volvió a cerrar. - chicas, la señora Spencer pide elalquiler.

-Hermione, si no vais bien de dinero yo podría
- empezóDraco.

-¡no Draco! - dijo tajante la castaña.

Luna traía el sobre en la mano, pero Ginny la paró.

-no está todo, tuve que coger para hacer la compra

Mientras las chicas buscaban lo que faltaba en sus bolsos yjuntaban su dinero, Theo se acercó a la puerta, la abrió y le entregó un fajode billetes a la mujer que esperaba fuera.

-anda que no son listas ni nada
guarras
- murmuraba lamujer mientras se metía de nuevo en el ascensor.

-¡Theo que has hecho! - dijo Luna dirigiéndose hacia él - elalquiler es cosa nuestra, no puedes meterte

-siempre estamos aquí comiendo, y la comida la pagáisvosotras ¿no? - las chicas se relajaron un poco - no volverá a pasar, loprometo - dijo el chico levantando una mano, como haciendo una promesa.

Comieron en el balcón y después se metieron en el salón, seagruparon por parejas en el sofá acurrucados y se pusieron a ver una película.Ginny, como siempre, se sintió fuera de lugar. Se acordó de Blaise. Antessiempre lo tenía a él cerca, para estar con ella, para hacerla reír y sobretodo para acompañarla en momentos como ese.

 

-podríamos salir esta noche, a tomar algo y a bailar -propuso Ginny. Estaba harta de estar sola, si al menos conociera a alguien
alguien que no quisiera involucrarse con ella sentimentalmente, solodivertirse.

-Draco y yo vamos a casa de mis padres ¿recuerdas?

-yo no me lo quito de la cabeza
- se quejó Draco.

Hermione sonrió y se puso a susurrarle palabrastranquilizadoras. Ginny miró a Luna y Theo.

-bueno, era una sorpresa pero
pensaba invitar a Luna acenar a un restaurante - dijo Theo, y miró a Luna - si quieres

-claro Theo - dijo Luna feliz abrazándose a su cuello

-genial
- dijo Ginny marchándose a su habitación.

-pobre Ginny, creo que de vernos así, se siente sola
-comentó Hermione.

-bueno, más solo debe de sentirse Blaise, él no tiene anadie en nueva York - dijo Draco levantándose - voy a arreglarme Hermione -dijo dándole un suave beso en los labios.

-no te enfades
- le pidió Hermione. Draco negó antes deirse.

-voy a la ducha - dijo Hermione.

Luna y Theo se quedaron solos hablando de dónde irían esanoche.

A las 8 Draco llamaba de nuevo a la puerta. Intentabaaparentar tranquilidad ¿Por qué le ponía tan nervioso conocer a unas personas?¿acaso tenía miedo de que no lo aceptaran? ¿Si no lo aceptaran Hermione lodejaría?

Se puso más nervioso.

Hermione abrió la puerta y encontró a Draco con un bonito ycaro traje negro y corbata.

-Draco cariño
- Hermione le sonrió - no sé a qué clase decumpleaños estarás acostumbrado pero
no hace falta que vayas así vestido.

-pero
¿no vamos a una fiesta de cumpleaños? - preguntó elchico desconcertado.

-bueno
si pero, mis padres no hacen fiestas a lo grande,solo cenaremos nosotros cuatro. Con que te pongas unos vaqueros y una camisamuggle, sobra - dijo Hermione. Ella levaba unos vaqueros y una camiseta negracon un collar a juego - vamos, te acompaño a cambiarte.

Draco sonrió de lado juguetón.

-no creo que tengamos tiempo ahora para eso

-oye
- se quejó ella, adivinando lo que su novio pensaba -no soy una obsesa sexual ¿sabes? Solo iba a ayudarte a elegir la ropa

-tranquila
sé que soy irresistible

-claro, claro, anda vamos.

A las nueve menos cuarto, Hermione y Draco se habíanaparecido en un callejón oscuro. A su alrededor, se oían ruidos extraños ylejanas voces susurrantes.

-no me hace ninguna gracia que te aparezcas aquí sola
-dijo Draco mirando a su alrededor y apretando su varita.

-soy una bruja ¿recuerdas? - dijo quitándole importancia - yuna heroína
- alardeó.

-aún así, no me gusta - se quejó el rubio.

-tranquilo - dijo Hermione caminando hacia su casa, queestaba una calle más allá - suelo venir por el método muggle.

-¿y cómo es eso? - preguntó él siguiéndola.

-pues en autobús - Hermione se paró delante de una bonitacasa de tejado negro y bonitas enredaderas adornando algunas partes de la pared- bueno
esta es mi casa

Mientras caminaban hacia la puerta, Draco se dijo a si mismoque no podía seguir así. Él nunca se había mostrado nervioso ante nadie, bueno
con Voldemort si, pero con nadie más, y tenía una buena impresión que dar,tenían que verle como alguien capacitado para cuidar de su hija, y mostrándosenervioso no daría esa imagen. Respiró hondo y se serenó mientras Hermionellamaba al timbre.

 

Aunque la castaña tenia llaves de casa, le había parecidomás apropiado llamar a la puerta, pues ahora venía acompañada y sabía que a sumadre le gustaría recibirlos.

Una mujer alta y castaña, con el mismo pelo enmarañado quesu hija, les abrió la puerta.

-¡felicidades mama! - dijo Hermione abalanzándose hacia sumadre, demasiado efusiva, como si pretendiera retrasar la presencia de Draco lomás posible.

-Hermione cariño, muchas gracias tesoro - dijo la mujerdevolviéndole el abrazo. A Draco le costaba comprender tanto cariño, tanto besoy abrazo.

-felicidades señora Granger - dijo Draco haciendo una débilreverencia con la cabeza.

-vaya
- dijo la mujer mirando al rubio - que chico tanformal y tan guapo, anda dame un abrazo. Muchas gracias
eh

-oh, disculpa mamá, él es Draco Malfoy - le presentó ella.

-tu
- dijo su madre con tonito. Aunque sabía la respuesta,quería cerciorarse de que ese chico tan apuesto y guapo era su novio.

-mi
- Hermione le miró matándola con la mirada por hacerlepasar por eso - mi novio, mamá

-oh Hermione eso es fantástico - dijo abrazando a Draco denuevo - bienvenido a la familia tesoro.

-Gracias señora
- dijo Draco sonriendo y siendo empujadopor la madre de la chica hacia el interior de la casa. Por ahora las cosas ibanbien, la madre de Hermione parecía feliz de tenerle allí.

-papá está en el salón. ¡Francis! ¡Han llegado los chicos! -la señora Granger llevaba a Draco del brazo por el pasillo hasta el salón -mira cariño - dijo la mujer feliz - este chico es Draco Malfoy, el novio deHermy - terminó orgullosa. Hermione cada vez se sentía más avergonzada.

-buenas noches, señor Granger - dijo Draco tendiéndole lamano.

El hombre le miró con cautela, como evaluándolo. Parece quepor fuera le pareció lo bastante para su niña, por lo que le apretó la mano.

-buenas noches - dijo más serio de lo que Hermione leconocía, después se escabulló a abrazar a su hija, la cual si se alegraba dever - cariño
- dijo a su oído mientras la abrazaba - ¿no crees que eres muyjoven para tener novio?

-papa
tengo 22 años ¿recuerdas?

-Hermione, por que no vas a enseñar a Draco la casa mientrastermino de hacer la cena, ya casi está a punto.

-claro mamá - Hermione recuperó a Draco de los brazos de sumadre y se lo llevó escaleras arriba.

-Francis
- susurró Jean - tu a la cocina conmigo - leordenó cuando este se disponía a seguir a los chicos - ¿verdad que Hermione loha elegido guapo? - le comentó arrastrándolo a la cocina.

-bueno
no tanto - se quejó Francis.

Hermione guió al rubio a su habitación y cerró la puerta.

-lo siento
mis padres son tan

-tus padres son encantadores - le cortó Draco mirando lahabitación y sentándose en la cama de la castaña - se nota que te quieren.

-bueno, son mis padres
tu madre también te quería mucho. -Hermione sabía perfectamente que el rubio pensaba en ella en esos momentos.

-pero le costaba mucho más demostrarlo, para tu madres estan fácil, incluso para tu padre. A mí Lucius jamás me abrazó.

 

La castaña se acercóa él y le abrazó cariñosamente.

-yo te daré todos los abrazos que te faltaron.

Draco rodeó su cintura y apoyó su cabeza en el hombro deella, escondiendo su cara entre su pelo, le encantaba hacerlo.

-gracias.

-¡chicos! - gritaron desde las escaleras - ¡podéis bajar acenar!

-vamos allá - dijo Draco soltándose del abrazo.

-ten paciencia con mi padre - le pidió Hermione - parece queno le hace demasiada gracia que tenga novio.

-no te preocupes Hermione. Mi madre te odiaba cuando teconoció y pronto te hiciste de querer. No creo que lo de tu padre llegue a serodio ¿no?

-claro que no - rió Hermione saliendo de la habitación.

Los Granger normalmente comían en la cocina, excepto cuandohabía invitados, que lo hacían en el salón. Jean había preparado la mesa con sumejor cubertería y sus platos de fiesta, como los llamaban Hermione y su padre.Parecía que quería causar buena impresión en Draco.

-espero que te guste el pato a la naranja, mi hija no me diomuchos detalles sobre que te gustaba - comentó Jean sirviendo uno de losplatos. Hermione sonrió culpable.

-si sabe igual que se ve, seguro que estará delicioso - dijoDraco aceptando el plato que le tendía la mujer.

-él es
- intervino el padre de la chica - ¿es mubble?

-papa
se dice muggle, y no, él es mago, como yo. - explicóla castaña.

-ya veo
- comentó el hombre sin dejar de mirar al chico,que comenzaba a sentirse incomodo.

-bueno, a comer que se enfría - dijo la mujer al ver elambiente incomodo que se estaba creando.

Pasó un rato entre charlas sin importancias y felicitacionessobre lo sabrosa que estaba la cena, hasta que el padre de Hermione volvió aintervenir.

-no sé lo que haréis los magos allá en vuestro mundo, peroaquí las personas se casan ¿sabes Draco?

-papa
- se quejó Hermione por el tema que estaba sacando supadre.

-no se preocupe señor, los magos y brujas también noscasamos. Le pediré matrimonio a su hija cuando sea el momento. - dijo el rubioserio.

A Hermione se le cayó el tenedor que se estaba llevando a laboca, y casi volcó el vaso, pero consiguió sujetarlo a tiempo.

El hombre asintió, al parecer, le gustó la seriedad quedemostraba el chico.

-¿de qué religión eres? - le volvió a preguntar.

-papa, Draco no ha venido a que le interrogues

-soy agnóstico, señor - dijo Draco ignorando a su novia -pero respeto cualquier religión, y si lo que le preocupa es si nos casaremospor la iglesia, así será, siempre y cuando Hermione así lo desee.

El hombre volvió a asentir satisfecho.

-bien, hora de los regalos - dijo Hermione levantándose apor el suyo para que los dos hombres no pudieran seguir hablando yavergonzándola. - toma mamá.

-gracias cariño - dijo la mujer aceptándolo - siempre tedigo que no es necesario
- Jean quitó el envoltorio - oh, un libro de recetasde cocina - a la madre de Hermione le gustaba tanto leer, como cocinar -debiste dármelo antes, podría haber cocinado algo mejor para hoy
- añadióojeando el libro.

-felicidades de nuevo, señora - dijo Draco tendiéndole a lamujer un paquetito alargado.

-Draco, no debiste, mi regalo era de parte de los dos
- lesusurró Hermione.

 

-sabes que no tiene importancia - Hermione se temió lo peor.

-no era necesario cariño - decía la madre de Hermione - quemi hija te haya traído ya es para mí un gran regal
oh, Dios mio! - dijo lamujer al abrir la cajita y encontrarse con un colgante con cadena de oro y unfino diamante en forma de lágrima decorándolo - pero esto es oro
¡y esto undiamante auténtico! - gritó la mujer sacando el colgante de la caja ylevantándose, al igual que su marido que se asomaba a ver la joya.

-¡Draco! - le riñó Hermione.

-ya que tu no me dejas regalarte nada
- se excuso el rubiocon una sonrisa - si estas celosa solo dilo, tendrás algo mucho más bonito,preciosa
- dijo el chico burlón. Mientras los padres de Hermione seguían enshock.

-no estoy celosa maldito y arrogante hurón - dijo Hermionecruzándose de brazos.

-Draco
- dijo Jean saliendo de su asombro - esto te habrácostado una fortuna, no puedo aceptarlo.

-claro que puede señora, me sentiré ofendido si no loacepta.

La mujer miró a su hija, pues no sabía qué hacer.

-mamá, los Malfoy son una de las familias más ricas delmundo mágico. - explicó Hermione.

-vaya, nos salió la niña lista
- comentó el hombre.

- ¡Francis! ¡Papá! - dijeron madre e hija - no estoy conDraco por su dinero - continuó Hermione enfadada.

-por supuesto que no cariño, no quise decir eso - sedisculpó el hombre.

Draco rió.

-si de algo estoy seguro es de que Hermione no está conmigopor dinero, no me deja pagarle ni una hamburguesa

Todos los presentes rieron. El ambiente ya se habíarelajado. Draco recibió un caluroso abrazo de la señora Granger y pronto sesentaron en el sofá a tomar el café. Jean con su colgante ya en su cuello.

-supongo que nos presentarás a tus padres, es lo correcto
-dijo Francis.

-papá, creo que hoy estás hablando de más
- dijo Hermionemolesta poniendo una mano sobre el hombro del rubio, que había agachado lamirada.

El hombre la miró sin comprender, al fin y al cabo, no podíasaber nada, vivían en otro mundo donde ese tipo de noticias no les llegaban.

-mis padres
- dijo Draco tranquilamente, levantando lavista y agradeciendo el contacto de Hermione en su hombro - fallecieronrecientemente. Mi padre estaba condenado a muerte por participar en la guerra ymi madre
- Draco cogió aire.

-su madre murió de pena
- acabó Hermione, no hacía faltadar más detalles.

-vaya
lo siento hijo, no quería

-no se preocupe señor, no podía saberlo.

-Draco
- la madre de Hermione cogió la manos del rubioentre las suyas - aquí tienes unos padres para lo que quieras. Sé que no es lomismo pero

-gracias señora.

-Francis, ayúdame a recoger esto - dijo la mujer cogiendolas tacitas con la clara intención de dejar a los jóvenes solos. Su marido lohizo sin chistar.

-Draco, lo siento, disculpa a mis padres
- dijo Hermioneabrazando al chico una vez solos.

-Hermione, estoy bien - dijo aceptando su abrazo - y tuspadres son encantadores, tu padre te cuida mucho

Un rato después Hermione y Draco se despidieron, con lapromesa de que volverían a visitarlos pronto. Esta vez el padre de Hermione sedespidió también con un abrazo de su futuro Yerno.

 

Al final, el día había resultado agradable.

Bueno que hará Ginnyahora que Blaise ya no está? ¿lamentarse por él? ¿buscar otros ligues parapasar el rato? ¿ir a buscarle?

Hagan sus apuestas.

besos

Hola! Hoy vengo algomás relajada y con más tiempo. Como visteis los padres de Hermione aceptaron aDraco, a su padre le costó un poco más pero lo habría hecho con cualquier otro.He decidido que no estarían al tanto de lo cruel que fue Draco con su hija enel colegio, aunque indirectamente Hermione ya les había contado eso sobre él,pero no le guardan rencor por nada, por eso ha sido más fácil.

Y bienvenidos a losnuevos lectores, me alegro de que hayáis llegado hasta aquí y os haya gustado.

Por cierto, muchasveces no tengo muy claro lo que me contestáis en las preguntas, hacéis unamezcla de todas, de lo que pasará primero y lo que irá pasando, así que yosuelo coger la primera que ponéis o la que creo que elegís, pero si aparecéisdonde no debéis, lo siento jeje.

Bueno, en cuento aGinny ¿Qué hará hoy? Pues eso lo saben las que acertaron:

maggsa

Alem7591

OliviaRiddle

telephone97

astoryamalfoy

Katya_Cullen_Black

HeatherDrew

Y muchas graciastambién a:

nerea3

Camily_Rose

NahomiMalfoy

lunatonks188

TABATHAGLZ

luna_azul

La_dragona

AnnaNiicolle

LuuDrac23

vanessauchihauzumaki

MARITA2

subrealismo

salesia

ScarletMalfoy

Ale_Malfoy

Por fin Ginny había convencido a sus amigos de salir esesábado por la noche. Habían ido a tomar algo a un Pub donde había buena músicay buen ambiente.

La pelirroja pretendía conocer a alguien con quien pasar unbuen rato y dejar de sentirse sola y fuera de lugar, pero parecía como si Dracoy Theo se hubieran propuesto arruinar cada una de sus oportunidades.

Ella bailaba y no faltaban hombres a su alrededor, pero cadavez que entablaba conversación con alguno y parecía que la cosa funcionabaaparecía Draco pasándole el brazo por los hombros preguntándole al oído como loestaba pasando (lo que desde fuera se veía muy distinto) o Theo se ponía abailar entre ella y su ligue. El resultado siempre era que el tipo con el queestaba se esfumaba rápidamente.

Hermione y Luna parecían no enterarse de nada, o hacían comoque no se daban cuenta de que sus novios le saboteaban todos sus ligues.

Ellas se encontraban en la barra charlando, al igual que loschicos, aunque Ginny podía notar sus miradas vigilantes sobre ella. Además, lomismo habría sido salir sola ya que ninguna bailaba con ella, y también másrentable, pues al menos habría conseguido ligar. Harta ya de notar la mirada deDraco y Theo, se dirigió hacia los cuatro furiosa.

 

-sabéis lo que os digo - gritó por la ira que sentía y porhacerse oír sobre la música - que me voy a casa, pero a mi casa, a lamadriguera, así que no me esperéis esta noche - y salió del local.

Luna y Hermione la siguieron desconcertadas y Theo y Dracolas siguieron a ellas sintiéndose algo culpables. No consiguieron alcanzarlaantes de que se desapareciera en un oscuro callejón.

-¿se puede saber que mosca le ha picado? - preguntó Hermionesin entender.

-¿fue porque no bailamos con ella? Pensé que queríaintimidad con esos chicos - dijo Luna sin comprender que le había pasado a suamiga.

-bueno quizá fue culpa nuestra
- dejó caer Theo a la vezque recibía una patada en la espinilla por parte de Draco.

-Draco, cariño
- dijo peligrosamente Hermione. Luna losmiró a ambos suspicaz - ¿Qué está pasando? - el rubio se cruzó de brazos y miróhacia otra dirección, negándose a contestar - por dios Draco, pareces un niño -le riñó la castaña.

Theo se rindió a la insistente mirada de su novia. Eratortuoso que te mirara de esa forma como intentando leer tu mente. Llegaba adolerte el cerebro, así que decidió hablar.

-puede que SIN QUERER hayamos ahuyentado a unos cuantoschicos

-¿sin querer? - interrogó Luna.

-no fue sin querer - dijo Draco cabreado - me alegro dehaber ahuyentado a todos esos tíos y lo seguiré haciendo cada vez que tengaoportunidad - declaró - no es justo que hace unas semanas no quisiera estar conBlaise y ahora quiera estar con cualquiera que se le cruce por delante - elrubio comenzó a caminar, pero regresó sobre sus pasos para añadir - si no estácon él, no estará con ninguno.

-Draco eso no es justo - gritó al igual Hermione - no eresnadie para decidir sobre la vida de Ginny.

Draco iba a contestarle, pero vio la cara roja de furia deHermione por sus palabras y decidió callar. No quería discutir con ella, notenía nada que ver.

-vámonos a casa - le dijo.

-¡ya te dije una vez que a mí no me ordenas! Vete tú siquieres.

-no voy a dejar que te aparezcas sola estando alterada.

-estoy harta de que penséis que no soy capaz de aparecermesola. ¡No soy una niña Draco! - Hermione caminó los pocos pasos que sobrabanhasta el callejón en el que había desaparecido Ginny - mira como me aparezco -y desapareció.

-¡mierda! - dijo Draco antes de correr al callejón para aparecersetras ella.

Theo y Luna se quedaron solos. Ellos eran mucho máspacíficos.

-no me gusta lo que le habéis hecho a Ginny. Sé que vosotrospensáis que Blaise es vuestro amigo y se lo debéis, pero Ginny es mi amiga yquiero verla feliz.

-tienes razón Luna. Lo siento

-lo sé

Mientras, Ginny se apareció en su casa. Estaba harta desentirse tan sola, por lo menos en su casa y con su familia nunca lo estaba.Entró por la puerta de la cocina. Su madre estaba en el salón haciendoganchillo.

-Ginny hija - se sorprendió la mujer al verla - cariño que haces aquí ¿ha ocurridoalgo?

-claro que no mamá. Este fin de semana las chicas no estaban y me sentía sola - mintió lapelirroja

-me parece perfecto que hayas venido cariño. Esto de que tushijos se independicen es muy aburrido. Echo de menos que esta casa estéabarrotada - dijo la mujer invitando a su hija a sentarse para hacerle compañía- solo me quedan aquí Ron y Harry para alegrarme un poco

 

Vaya
no se había acordado del pequeño problema de que Harryhabía invadido su propia casa ¿es que no pensaban marcharse nunca? La señoraweasley siguió hablando de todos sus hijos un rato más hasta que miró su reloj.

-vaya, que tarde es. Mejor vayamos a la cama. Papá llegarátarde de nuevo - dijo mientras ambas subían las escaleras.

Ginny dio un beso a su madre antes de meterse en su cuarto.Tenía que reconocer que a veces la necesitaba. Su sola presencia la hacíasentirse acompañada. Mientras se metía en la cama recordó como cuando erapequeña y la casa se quedaba solitaria durante el curso, porque todos sus hermanosestaban en Hogwarts, ella muchas veces sentía miedo al escuchar tanto silencio,pues no estaba acostumbrada, y se relajaba con solo ver una luz que su madrehabía encendido, o la escuchaba mover los cacharros en la cocina. Sabía queella estaba ahí y que no tenía por qué tener miedo, pues su madre la protegeríacon su vida, si hacía falta. Y así lo había demostrado ya

Se durmió y soñó. Soñó que estaba en el mismo pub. Que Theoy Draco ahuyentaban a todos los chicos que se le acercaban hasta que se leacercaba un chico moreno. Era Blaise que le sonreía, como si hubiera olvidadotodo lo que le hizo, acompañándola de nuevo cuando se sentía sola. Le dijo algoque la hizo reír y sonrió en sueños. Después de bailar un rato con ella, sedespidió "me despido, hasta siempre" le dijo. Ginny se despertó entonces,recordando la última carta recibida. Se había despedido con esas mismaspalabras.

Sintió miedo. ¿Qué quería decir ese sueño? ¿Qué tambiénBlaise se despedía de su subconsciente? Jamás admitiría que solo en las nochesdejaba de sentirse sola, cuando él la visitaba y hablaban y reían durantehoras. Ella lo asociaba a su culpabilidad por haber hecho que se marchara, perole preocupó el que quizás, al volver a acostarse ese día, él ya no regresara.

Bajó a desayunar y encontró a Harry y Ron sentados en lamesa de la cocina mientras su madre cocinaba.

-buenos días cariño - dijo su madre.

-hola Ginny - dijo su hermano. Harry no dijo nada - ¿Quéhaces aquí?

-de visita - dijo sin más, sentándose en la otra punta de lamesa.

Después de desayunar la pelirroja salió de la casa adisfrutar de su jardín. Le encantaba andar descalza y recostarse sobre la hierba.En ello estaba, disfrutando del sol con sus ojos cerrados, cuando notó unapresencia a su lado. Se incorporó abriendo los ojos y encontró a Harry sentadojunto a ella. Intentó levantarse para irse, pero él la retuvo cogiendo su mano.

-espera Ginny, no voy a intentar nada, lo prometo - la chicamiró sus ojos verdes, esos en los que le encantaba perderse hace tanto tiempo.Decidió sentarse de nuevo - solo vengo a disculparme por lo que te hice. Memerecí aquel puñetazo - Ginny recordó ese día. Blaise la había protegido y sehabían besado por primera vez ¿Por qué siempre regresaba él a su mente? Siempreél, él, él, iba a volverse loca - lo siento, de veras

-está bien
- dijo Ginny.

-¿qué te ocurre? ¿Estás mal con las chicas? - Ginny le miró.¿tan transparente era?

-bueno, ellas tienen sus novios
y es normal que quieranpasar tiempo con ellos, pero yo

 

-tú te sientes sola
- ella asintió ante la afirmación deHarry - ¿de verdad Hermione está saliendo con Malfoy?

Ella volvió a asentir.

-así es, y Luna sale con Nott.

-no puedo creerlo
- dijo Harry negando.

-son buenos chicos
- les defendió ella - bueno, aunquetienen sus cosas - dijo recordando la noche anterior.

Para sorpresa de Ginny pasaron un rato entretenido,charlando y riendo, hasta que Ron se les unió. Pero tenía que admitir que pasóun domingo divertido con ambos. Le recordó mucho a las tardes de invierno pérdidasen la sala común de Griffindor, mucho tiempo atrás.

¿Acaso podría recuperar la amistad perdida con Harry?

El Lunes acudió a trabajar directamente desde la madriguera,sin pasar por casa. Almorzó con Hermione, como siempre, y esta le pidiódisculpas por lo ocurrido, le dijo que había hablado con Draco y que novolvería a ocurrir. Ginny la disculpó, diciéndole que no había sido culpa suya,y que últimamente estaba un poco irascible, pero es que se sentía sola.

-no es nuestra intención dejarte de lado Ginny, intentamosincluirte en todo

-lo sé Hermione, no te preocupes más.

La castaña sonrió.

-hoy volveré antes a casa, las cosas han ido rápido en lamañana, así que no me esperes ¿ok? - le dijo Hermione

-claro, nos vemos en casa.

Las chicas se separaron en el ascensor.

La tarde se hizo algo pesada para Ginny al ser lunes, peroencontró una sorpresa al salir. Alguien la esperaba en la salida delministerio. Era Harry, que la miraba con una gran sonrisa. Se sintió de nuevocon quince años, cuando estaba totalmente enamorada de Harry.

-pasaba por aquí, tenía que venir al ministerio, y decidíesperar e invitarte a tomar algo - le dijo - solo como amigos - le prometió -para retomar el tiempo perdido.

-claro Harry, me encantará.

Al aceptar esa cita sintió un pinchazo en su interior, comosintiéndose culpable. No era muy lógico lo que hacía, pues Harry era el quehabía causado todo su sufrimiento y por el que había rechazado a tantoshombres, entre ellos a Blaise "vale Ginny, ya basta de siempre nombrar aBlaise" se dijo a sí misma. Puede que pensara que si Harry le había provocadoel dolor, él podría quitárselo
siempre fue Harry ¿no?

De todas formas, fueron a tomar un café

Iba a ponerse aligar, pero nadie dijo que lo lograría jeje. Y lo de Harry, seguro que no loesperabais, ¿a que no? Jeje

Sé que a algunas osgusta mucho Theo y Luna, pronto tendréis más de ellos.

Y en cuanto a quepasará en el siguiente capítulo ¿Cómo se dará cuenta Ginny de sus verdaderossentimientos por Blaise? ¿al regresar él porque no aguanta más sin verla? ¿CuándoHarry intenta besarla? ¿o cuando Draco le grita su error y el poco tiempo quele queda para ir a por Blaise antes de que la olvide?

Bueno ya me contáis.

Muchos besos!

Hola, holaaa.

¿me echabais de menos? Yo se que si
por eso ya estoyaquí con un capítulo que estoy segura de que os va a gustar.

Recordad, cuando pongáis varias opciones en vuestrarespuesta cogeré la primera que pongáis, porque ya sabéis que no vale poner másde una.

 

¿Cuántas acertaron en sus suposiciones?

FerMalfoy

salesia

OliviaRiddle

telephone97

Y como siempre, muchísimas gracias a las queparticiparon y me dejaron su comentario, enserio, no sabéis mi emoción al abrircada día el correo:

HeatherDrew

luna_azul

miley_vulturi(aquí lo tienes)

astoryamalfoy

AnnaNiicolle

La_dragona

nerea3

Alem7591

LuuDrac23

TABATHAGLZ

zaira

lunatonks188

kerocruz

porcierto, la última canción de la historia, por si quereis escucharla:

deseosde cosas imposibles, amaya montero

http: //www. youtube. com/ watch?v=3LM VZuL6too (sin espacioos)

Ginny entró por la puerta desu casa seguida de Harry. En el interior, las otras dos parejas cenaban en elsuelo, seguramente Luna se habría empeñado en hacer un picnic en casa. Nosabían si Ginny vendría, así que no la habían esperado.

-mirad a quien me heencontrado hoy - dijo la pelirroja sonriendo. - Siéntate Harry - dijoseñalándole el sofá.

-hola Harry - dijeron laschicas confusas. Theo le saludó con un movimiento de cabeza y Draco con ungruñido molesto.

-¿quieres unirte al picnic?- le dijo amablemente Luna.

-creo que no, gracias.

-parece que Potter no quiereensuciarse el trasero - le susurró Draco a Hermione y Theo, que estaban máscerca.

-Draco
- le riñó Hermionetambién susurrando- tu antes tampoco querías ensuciarte el trasero.

-pero ahora me parecedivertido - dijo sonriendo a Luna, que le devolvió la sonrisa.

-¿quieres tomar algo, Harry?- dijo Ginny al chico, que parecía incomodo por la presencia de los dosSlytherin.

-un zumo por favor.

-el señorito lo querránatural, exprimido directamente de la naranja - susurró esta vez Theo haciendoreír a Draco. Era como reírse de ellos mismos hace un tiempo.

-chicos
- les gritó-susurróHermione - ¿pero qué os pasa?

-les pasa que su amigo estálejos de aquí porque Ginny no quería estar con él y en cambio ahora trae aHarry - explicó Luna, captándolo todo como siempre a la primera.

Hermione observó a lapelirroja en la cocina.

-iré a hablar con ella. - lacastaña se levantó y sonrió a Harry al pasar por su lado - Ginny, ¿Qué haceHarry aquí?

-¿no es maravilloso? - lacastaña no daba crédito a lo que oía - nos encontramos en el ministerio y meinvitó a un café, estuvimos mucho tiempo hablando y riendo, fue como hacetiempo, como en hogwarts - dijo la chica emocionada - no intentó hacerme nada,ni sacó el tema sobre nosotros, quizá quiera volver a empezar, ir despacio

-pero Ginny

-disculpa, Harry espera suzumo - la pelirroja no quería escuchar lo que su amiga iba a decirle, estabaharta de verlas a ellas felices con sus parejas y a sí misma sola.

 

Sintió otro pinchazo deculpa mientras regresaba con Harry.

Hermione volvió al suelo conlos chicos.

-creo que está pensando endarle otra oportunidad - susurró preocupada.

-¿Qué? - dijeron amboschicos. Luna negó con preocupación. Harry era buen chico, pero no era su chico.Su chico estaba a muchos kilómetros de allí.

Los cuatro los observarondiscretamente, haciendo como que estaban a lo suyo, hasta que, después deescuchar risitas, tonteos, caricias y cumplidos, Draco se levantó y se dirigióa ellos.

-disculpa Ginny, ¿podríahablar contigo un segundo? - la muchacha asintió con la sonrisa en la boca,esperando a que el rubio hablara, Harry le miró mal por la confianza dellamarla por su nombre - en la cocina - añadió Draco.

-claro
- dijo Ginnycontrariada dejando a Harry y siguiendo al rubio hasta la cocina.

-¿se puede saber que haces? -le preguntó alzando el tono de voz.

-oye creo que te hasequivocado de chica, la tuya esta allí. - dijo señalando el lugar donde Theo,Luna y Hermione hacían como que hablaban, pendientes de lo que pasaba en lacocina.

-él se ha ido para poderolvidarte, si no te das prisa puede que sea tarde. - le dijo Draco serio.Echaba de menos a su amigo y no quería saber que seguía sufriendo por una chicaque no sabía valorarlo.

-no sé de qué me hablas -dijo dándose la vuelta para llenarse un vaso de agua. Sabía perfectamente queBlaise podría olvidarla para siempre, y el temblor de sus manos mientrasllenaba el vaso la puso nerviosa. No se comprendía a sí misma.

-¿acaso crees que Blaise se hacomportado con alguna chica como contigo? ¿crees que alguna vez ha estadoenamorado? Eres la única para él. En cambio Potter - dijo el nombre condesprecio, escupiendo el nombre y Ginny miró en dirección al moreno, que lesmiraba desde el sofá - ¿con cuantas crees que se comporta así? Te aseguro queno eres la única a la que encuentra por casualidad, invita a tomar un café yhace reír. Sabes cómo es Blaise. Lo conoces bien, aunque lo niegues. ¿Acaso noha estado siempre contigo? ¿Comportándose como un imbécil por llamar tuatención? ¿A cuántas mujeres le has visto declararle su amor? - Ginny dejó caerel vaso lleno de agua al suelo, que se rompió salpicando los pies de ambos,pero ninguno se movió. Se acababa de dar cuenta de algo ¿a cuántas habíadeclarado su amor? Solo a ella. El era conocido por ser un mujeriego, no pordeclarar su amor a cualquier chica. Eso significaba mucho, pues ella había sidoúnica en ese sentido. Nunca había sido única en nada
quizá esta vez su amorera sincero
- creo que esa lágrima que cae por tu mejilla quiere decir que tucorazón siempre ha estado ahí y que solo late por una persona.

Ginny se llevó la mano a lamejilla y recogió la lágrima silenciosa que recorría su mejilla. La miró unsegundo antes de salir corriendo de allí, sin decir nada a nadie, solocorriendo para no aceptar que más de esas lágrimas seguían saliendo de susojos.

Llegó sofocada hasta losbaños que llevaban al ministerio de magia. Era tarde, muy tarde, no habríatrabajadores ya, pero alguien tenía que haber de guardia. Entró en uno de losretretes y tiró de la cadena para aparecer segundos después por una chimenea.Corrió hasta el guarda.

-necesito hablar con lapersona que esté de guardia en asuntos internacionales.

 

-lo siento señorita, elministerio está cerrado. - dijo el guarda molesto.

-verá, usted no lo entiende,esto es algo urgente, necesito un traslador hacia

-como ya le he dicho estácerrado, puede volver mañana a primera hora

Ginny respiró hondo para noponerse a gritar, ¿Cómo iba a esperar hasta mañana? Ya había pasado un mes ¿ysi esperaba otra noche y él por fin la olvidaba? No podía permitir eso, noahora que se había dado cuenta que su corazón solo latía por él. Que tonta habíasido ¿acaso no notaba cuanto se le aceleraba cuando él estaba cerca, o como ledolía cuando faltaba?

-me llamo Ginevra Weasley,trabajo aquí - con las prisas había olvidado su carnet del ministerio, no habíacogido nada - puede comprobarlo. Me han avisado de que en Nueva York hanencontrado un mortífago prófugo de la ley. Al estar registrado en esteministerio necesitan un miembro del Wizengamot urgentemente para juzgarle, siprefiere que despertemos al ministro

Sabía que mentir le traeríaproblemas, pero ya no le importaba, además siempre podía decir que ella nohabía salido de casa, y seguro que sus amigos lo corroborarían. Cualquiera conla poción multijugos podría haberse hecho pasar por ella.

-no creo que sea necesarioseñorita, pase. - dijo el hombre sumiso al nombrar al ministro.

Ginny corrió al interior, nopensaba ir al departamento de trasladores y volver a inventar una historia paraque le hicieran uno. Corrió y se metió en el despacho de Hermione, del cualsabía la contraseña. Una vez allí se dispuso a hacer un traslador por ellamisma, solo en el ministerio se podían hacer trasladores, si lo hubiera hechofuera habría sido detenida. Cogió una grapadora y la convirtió en traslador.Miró su reloj y lo programo desde las doce y veinte de la noche, que iban aser, hasta las doce del día siguiente. No sabía cuánto podría tardar enencontrarlo. Sabía en qué barrio vivía, se lo había escuchado decir a Theocuando el moreno le envió una carta contándole que se había instalado ya.

Agarró con fuerza lagrapadora y unos minutos después sintió un hormigueo tirando de ella.

La calle en la que se habíaaparecido estaba oscura, los trasladores te llevaban a sitios donde la gentemuggle no pudiera transitar con normalidad. Por lo menos sabía que estaba en elbarrio de Blaise. Corrió hacia una calle iluminada por unas farolas y habitadapor apenas unas cuantas personas que seguramente volvían a casa o iban a algúnbar. Quizá alguien fuera vecino o vecina del chico al que buscaba.-disculpe -dijo parando a una chica que iba con su pareja paseando - ¿conocen algúnZabinni que viva por aquí? - la pareja negó.

La pelirroja siguiócaminando, leyendo los buzones de cada una de las casas por las que pasaba ¿Porqué no había preguntado antes de salir corriendo? Era tonta e impulsiva.Preguntó a una persona más, de la que no obtuvo una respuesta afirmativa, asíque paso a la calle paralela a seguir buscando y siguió preguntando a cadapersona que encontraba. Algún vecino debía de tener ¿no?

Por fin, casi una horadespués, encontró a un chico, algo más mayor que ella, que le indicó que loconocía.

-te refieres a Blaise - Ginnyasintió aliviada - vive enfrente de mi casa, es justo ahí - dijo señalando unade las casitas - el número 17. Es posible que no esté ahora en casa, solemosencontrarnos en ese Bar de ahí - le indicó señalando un local en la esquina dela misma calle - es posible que este consu

 

Pero Ginny ya no loescuchaba, desde que sabía que el moreno podía estar a unos cuantos pasos deella, su corazón se había acelerado, su estómago se había cerrado y sus pieshabían corrido hacia el número 17.

Abrió la puertecita de lavalla que daba al jardín. Este no estaba demasiado cuidado, sino que se veíademasiado largo y con algunas malas hiervas. No quiso seguir fijándose endetalles, pero la verdad es que ahora se sentía nerviosa ¿y si ya la habíaolvidado? Al fin y al cabo le había hecho mucho daño

Cerró los ojos y dejó depensar en eso. Caminó hasta la puerta y se alisó un poco el pelo y la ropaantes de llamar. No obtuvo respuesta pasados unos minutos, así que volvió allamar. Se asomó por una de las ventanas, no había luz en el interior.

Volvió a salir a la calle.El chico que la había ayudado ya no estaba. Miró a ambos lados y al ver un barcon música saliendo del interior recordó que el mismo chico había dicho algosobre un bar cuando ella ya se marchaba.

Corrió hacia allí y entróatropellando a unas cuantas personas que salían en ese momento. En el interiorestaba oscuro y luces de colores alumbraban a la gente que bailaba alegremente enuna pista. No lo encontró allí, así que se dirigió hacia la barra del bar defondo.

Por fin, allí lo pudo ver,ahí lo tenía. Sentado en la barra tomando una copa con
con una mujer. Ginnydetuvo su paso. Había conseguido pasar a la muchedumbre que bailaba y ahorapodía ver al chico a tan solo unos metros. Tomaba una copa charlando con unahermosa mujer, la cual ahora se arrojaba a sus brazos, abrazándole mientras élle rodeaba la cintura.

Noto como alguien le poníauna mano en la cintura detrás de ella.

-¿quieres bailar guapa? - lepregunto una voz masculina.

Ginny se dio la vueltahaciendo que el chico la soltara y de un manotazo le giró la cara por haberlatocado, o más bien por descargar su dolor con alguien. Después salió de allí ycorrió de nuevo, como había estado haciendo toda la noche, pero ahoraalejándose.

Dejó de correr cuando llegóa un parque oscuro y solitario. Caminó silenciosamente.

Por supuesto que ya eratarde, después de un mes él la habría conseguido olvidar, y más si esa bellamujer se había cruzado en su camino para ayudarle a olvidarla, una pelirrojabajita y pecosa que no tenía nada de especial. ¿Cómo compararla con esa morenaexplosiva? Había tenido mucho tiempo para darse cuenta del amor que sentía porél, no lo había querido ver por no pasarlo mal de nuevo, y ahora
ahí estaba,sufriendo por amor otra vez sin haberlo probado siquiera, cuando lo habíatenido tan cerca. Solo que supo que esta vez no se recuperaría. El amor quehabía estado negando por tanto tiempo parecía desbocarse ahora en su interior ysupo que había perdido al hombre de su vida. El único con el que podría habersido feliz ¿Qué iba a hacer ahora?

Podría haberse acercado,podría haberle gritado que estaba ahí, que dejara a esa desconocida y se fueracon ella, pero ya había hecho bastante daño, prefería callarse, prefería pensarque había hecho cuanto estaba en su mano, cuando no era cierto, porque habíaganado la razón al corazón.

 

Se sentó en un banco,subiendo sus rodillas y sacó su varita. Hizo aparecer de la nada un pergamino yuna pluma, sin importarle demasiado que pudiera haber algún muggle cerca.

"Igualque el mosquito más tonto de la manada,
yo sigo tu luz aunque me lleve a morir,
te sigo como les siguen los puntos finales,
a todas las frases suicidas que buscan su fin.

Igual que el poeta que decide trabajar en un banco,
sería posible que yo en el peor de los casos,
le hiciera una llave de judo a mi pobre corazón,
haciendo que firme llorando esta declaración:

Me callo porque es más cómodo engañarse.
Me callo porque ha ganado la razón al corazón.
Pero pase lo que pase,
y aunque otro me acompañe,
en silencio te querré tan sólo a ti.

Igual que el mendigo cree que el cine es un escaparate,
igual que una flor resignada decora un despacho elegante,
prometo llamarle amor mío al primero que no me haga daño
y reír será un lujo que olvide cuando te haya olvidado.

Pero igual que se espera como esperan en la Plaza de Mayo,
procuro encender en secreto una vela no sea que por si acaso,
un golpe de suerte algún día quiera que te vuelva a ver,
reduciendo estas palabras a un trozo de papel.

Me callo porque es más cómodo engañarse.
Me callo porque ha ganado la razón al corazón,
pero pase lo que pase,
y aunque otro me acompañe,
en silencio te querré tan sólo...

Me callo porque es más cómodo engañarse.
Me callo porque ha ganado la razón al corazón,
pero pase lo que pase,
y aunque otro me acompañe,
en silencio te querré,
en silencio te amaré,
en silencio pensaré tan solo en ti."

Ginny firmó la carta que acababa de escribir conuna de las lágrimas que salían de sus ojos y ahora estaban corriendo por susmejillas sonrosadas por el frio de la noche.

-espero que esas palabras y esa lagrima sean pormí. - dijo alguien detrás de la chica asustándola. Al girarse encontró la carade Blaise a centímetros de la suya y se levantó del banco sobresaltada.

-está mal espiar a las personas mientras escriben- le dijo bajando la cabeza para que no pudiera ver sus mejillas húmedas.

El chico rodeó el banco y se colocó frente aella, a apenas un metro.

-¿todavía a la defensiva? ¿Qué haces aquíentonces? - le preguntó él, más serio de lo que habría pretendido.

Ginny prefirió esquivar la pregunta ¿Qué le iba adecir ahora que estaba con otra? No tenía derecho

-¿Cómo sabías que estaba aquí?

-bueno
- dijo rascándose la nuca - tiendo aperseguir a todas las mujeres pelirrojas que veo hasta que les veo la cara ycompruebo que no son tú. - dijo algo avergonzado - Siempre he tenido laesperanza de que me detuvieras, de que vinieras a buscarme
- dijo él sinceramente - vi tu pelo en aquelbar, y cuando le giraste la cara a aquel chico - dijo divertido - casi me da unvuelco el corazón, solo tú eres tan impulsiva. Tuve que correr para alcanzarte,y mientras caminaba detrás de ti confirme que eras tú, reconocería tu cuerpo encualquier sitio - dijo el moreno recorriendo de nuevo el cuerpo de la chica,como solía hacer mucho tiempo atrás. Ginny se estremeció. Él alargó el brazo ycogió la carta que la chica tenía en la mano. Creyó que ella no le dejaría, queofrecería resistencia, pero solo soltó el papel cuando él lo cogió. Lo habíaestado leyendo mientras escribía, pero lo quiso releer para asegurarse. - no loentiendo ¿Por qué saliste del bar si me viste? ¿Por qué estas palabras son deresignación y de adiós?

 

-¿y no me preguntas porque te amo? - dijo ellamirándolo por fin a la cara. Al fin y al cabo también eso ponía en la carta.

-sé que me amas desde hace mucho, solo que noquerías admitirlo. - dijo él sonriendo - hasta ahora.

-hasta ahora
- repitió ella bajando la vista denuevo - hasta ahora que ya es demasiado tarde.

Blaise camino hasta ponerse más cerca de ella ylevantar su barbilla para que le mirara.

-¿por qué es tarde, princesa?

Princesa
Una nueva lágrima escapo de sus ojoscastaños y la piel se le erizo. Se odio por ser tan ciega y tan tonta como parahaber perdido a alguien así. Jamás se arrepintió tanto de haber sido tan fría conél, cuando el chico solo le había dado cariño. Aún ahora se lo daba.

-porque tu ya me has olvidado - dijo mirándolo alos ojos a través de los suyos llenos de lágrimas. Cuando pestañeó, laslágrimas acumuladas cayeron.

Blaise las recogió colocando ambas manossujetando su cara y con el dedo pulgar acarició las mejillas húmedas de lapelirroja.

-juro que lo intenté. Hasta que comprendí quejamás olvidaría a la chica más maravillosa que ha pasado por mi vida.

Ginny agarró su camiseta sobre su pecho, puesahora venía la pregunta que podría acabar con todo.

-¿y la mujer del bar?

-¿mi prima helena? - preguntó él confundido.

Ginny le miró con ojos desorbitados.

-tu tu pri
tu
- se soltó de él y dio dos pasosatrás, primero sonrió y luego comenzó a reír al sentirse tan tonta yavergonzada de haber montado aquella montaña de un grano de arena - tu prima
-reía Ginny - tu prima Helena.

Blaise sonrió caminando hacia ella y la cogió dela cintura para, segundo después, atrapar sus labios, haciendo que las risascesaran de golpe. Ginny no perdió tiempo para devolverle el beso y rodear sucuello con sus brazos. Apretando los ojos fuertemente por el placer de sentirlode nuevo. Esta vez con los sentimientos aceptados por parte de ambos.

-Blaise, regresa a Londres conmigo, por favor -le pidió ella cerca de sus labios acariciando el pelo de su nuca - no quieroque estés lejos de mi de nuevo.

El chico sonrió estrechándola más contra él.

-si quieres que regrese
- sonrió juguetón, Ginnyconocía bien cada una de sus sonrisas - quiero que te declares

-¿Cómo? No
- dijo ella entre divertida yavergonzada.

-¿Cómo que no? ¿Quiero que me declares tu amor?

Ginny sonrió de nuevo.

-está bien - Ginny se aclaro la garganta yrecitó: - te quiero mucho, como la trucha al trucho.

-¡Ginny! - le riñó él divertido - hazlo bien.

La pelirroja le dio un suave beso antes dehablar. Ahora, con el rodeándola, se sentía en su antiguo refugio, tranquila yfeliz. Esta vez se puso seria.

-Blaise, de verdad siento todo lo que te he hechopasar, no quería sufrir de nuevo y te hice pasar todo lo que yo pase, a alguiencomo tú, que me dio su cariño desde el principio, que me ayudó y me apoyó entodo. Y solo hoy, cuando me han gritado mi error a la cara, me he dado cuentaque mi corazón solo late por ti, solo vive por ti, y que yo solo te amo a ti.

 

-eso está mucho mejor - dijo él satisfecho paradespués abrazarla, escondiéndose entre su pelo rojo. Oliéndola con fuerza,reteniéndola para que no escapara más. Arrugó el papel que tenía todavía en lamano y lo tiró lejos por detrás de su espalda.

-¿Qué haces?

-reducir esas palabras a un trozo de papel - dijoel divertido, parecía como si entre ellos no hubiera pasado el tiempo, como siestuvieran justo donde lo dejaron, pero juntos al fin - ¿tienes donde pasar la noche, princesa?

-la verdad es que no. Mentí al guarda delministerio para hacer un traslador ilegal y venir hasta aquí.

-esa es mi chica - dijo el riendo desde sucuello, sin dejar de abrazarla.

-pensaba que a lo mejor me darías cobijo por estanoche - dijo acariciando la ancha espalda del chico, con los ojos cerrados,disfrutando del contacto y de su respiración en su cuello.

-claro que si, pequeña - dijo separándose ytirando de su mano para que caminara junto a él - solo que mi casa tiene unaúnica cama
tendremos que compartirla.

-¿acaso pensabas que iba a ser de otra forma? Nopienso separarme de ti - dijo agarrando su brazo como para reiterar suspalabras.

El joven rió, rodeando sus hombros para que ellaestuviera más cómoda y para que supiera que no iría a ningún otro sitio dondeno estuviera su pelirroja.

-vaya, veo que esta vez tu obsesión maníaca compulsivadio resultado - dijo una voz femenina cuando pasaron por el bar cercano a lacasa del moreno.

-hola Helena - dijo Blaise sonriendo - esta esGinny.

-así que tu eres la pequeña cruel y fría pelirrojaasesina de corazones
- dijo la chica morena sonriendo.

-¡Blaise! - dijo Ginny mirando al chico que larodeaba con el brazo, pero sonriendo.

-estaba dolido contigo
- se excusó.

-bueno - dijo Ginny acercándose a la prima deBlaise - prefiero que me llamen Ginny - y le tendió la mano.

Al parecer la chica prefirió darle un abrazo,aunque sospecho que fue para que Blaise no supiera de su amenaza:

-como vuelvas a hacer sufrir de esa manera a miprimito, tendré que matarte - le susurró, pero cuando la miró, esta sonreía.

Por si acaso, Ginny prefirió alejarse hasta losbrazos del chico, que como siempre, la esperaban para refugiarla.

-nos vamos a casa, Helena.

-supongo que ahora volverás a Londres - dijo lachica triste. Su primo asintió - te echaré de menos primito - dijo arrojándosea sus brazos, abrazando también a Ginny, que se había quedado en medio -promete que vendréis a visitarme.

-lo haremos, ahora déjanos irnos a disfrutar denuestro reencuentro.

-claro, claro, id a hacer cosas malas - dijo.

-lo haríamos si nos soltaras - le dijo su primo,divertido.

-oh, claro

-adiós - se despidió Ginny mientras el chico laarrastraba calle abajo.

Cuando ya se habían alejado unos metros,escucharon gritar a Helena:

-¡usad poción anticonceptiva! ¡Aunque no quieredecir que no quiera tener sobrinos! - Blaise se frotó la cara con la manomientras Ginny reía.

-por cierto - le dijo mientras la invitaba aentrar en su casa. No era nada del otro mundo, solo una casa de alquilerdecorada al estilo del dueño - ¿puedo saber quién te gritó tu gran error a lacara?

 

-¡pues ese oxigenado que tienes por amigo! - dijoella molesta.

Blaise había caminado hasta la habitación y habíaencendido la lamparita con la varita.

-¡no hables así de mi Draco! - dijo haciéndose elofendido mientras se sentaba en un lateral de la cama.

-¿tu Draco? ¿Acaso no sabes lo que tu Draco lehace a mi amiga por las noches? - dijo ella sentándose a su lado.

-puedo imaginarlo - dijo él divertido - a lomejor se parece a lo que pienso hacerte a ti esta noche - dijo tumbándose ytirando de ella para que se colocara sobre él.

Ginny sonrió antes de besarlo. Se besarontiernamente, sin prisa, con toda la noche por delante. El moreno impulsó sucuerpo para tumbar a Ginny y colocarse sobre ella, sin hacerle daño, peropudiendo disfrutar de su pelo como el fuego sobre el colchón y su cuerpo bajoel suyo propio.

-te he echado mucho de menos. No quiero dormirmey descubrir que mañana no estás, que todo fue otro sueño. - le confesó.

-estaré aquí, mi amor - dijo ella acariciándolela mejilla. - además, ¿Quién te ha dicho que vayas a dormir?

Él sonrió y volvió a atrapar sus labios, los quebesó delicadamente. La ropa sobró pronto, se la quitaron el uno al otro,despacio, sin prisa, siempre mirándose a los ojos, como temiendo que el otropudiera desaparecer, disfrutando de los besos y las caricias. Todo había sidofácil, Blaise no la culpaba de nada, era como si supiera que solo tenía queesperar, que esa chica era suya y tarde o temprano se daría cuenta, que notenía de que preocuparse. Aunque tenía que reconocer que había llegado a hacerlo.

Esa noche hicieron el amor lo más dulce ytiernamente que ninguno jamás lo había hecho, y fue una experiencia inolvidablepara ambos. Fue algo único, compartido por primera vez y que jamás lograríanolvidar, cuando sus corazones se unieron complementándose, haciendo más fuerteel de Ginny y más cálido el de Blaise.

Esta vez Harry había decidido portarse bien para arreglar las cosas conella, así que todavía no había intentado besarla, aunque estoy segura de que silo hubiera hecho, Ginny no habría podido quitarse de la cabeza los besos delmorenito Blaise, solo que esta vez fueron las palabras de Draco, que le debíauna jeje. Creo que ya estarán en paz.

¿y qué hará Harry ahora, que se quedó como pasmarote viéndola salir de casacorriendo y con lágrimas en los ojos? ¿la tomará con Draco? ¿se quedará aesperar que vuelva y le de una explicación? ¿se irá sin más, ya la verá otrodía que esté más calmada?

¿Qué pensáis?

Bueno solo avisaros que quedarán unos diez capítulos para acabar. ¡estollega a su fin! No quiero
jeje pero bueno aun quedan algunas sorpresas.

Hasta otra.

Besos.

No sabeis la pena queme da poner todos y cada uno de los capítulos restantes, poco a poco me voyquedando sin ellos y me da mucha pena
he disfrutado tanto escribiendo estahistoria y viendo como vosotrs la aceptabais
bueno dejémonos de sensiblerías yvamos a ver quienes poseen el ojo interior y han acertado:

 

valeriamalfoy

lunatonks188

salesia

FerMalfoy

hermionegranger1

telephone97

Alexia_Black96

vanessauchihauzumaki

Y mil gracias a losdemás:

LuuDrac23

AnnaNiicolle

reyina21

TABATHAGLZ

subrealismo

subrealismo

VicWlupin

Camily_Rose

Y ahora a leer que notengo mucho tiempo. Nos vemos bajo.

Luna, Theo y Hermione observaron como de repente, Ginnysalía corriendo y desaparecía por la puerta, después miraron al rubio, quesonreía satisfecho en la cocina.

Para sorpresa de todos Harry se levantó y alcanzó a Draco,cogiéndolo por el cuello de su camiseta.

-¿Qué le has hecho, maldito? - le gritó enfurecido.

Los otros tres se levantaron corriendo, sacando sus varitasy apuntando a Harry, el cual también había sacado la suya y apuntaba al cuellode Draco. El rubio lo apartó de un empujón y sacó también su varita,apuntándole a la cara.

-Ginny ha ido a buscar a otro tío, uno que sabrá hacerlafeliz - le dijo rojo de ira - así que ya puedes largarte, porque cuando ellaregrese, lo hará acompañada y no creo que a Blaise le haga mucha graciaencontrarte aquí. - le amenazó.

-¿Blaise Zabini? Vamos, como voy a creer que Ginny se fuedetrás de ese
energúmeno. - dijo Harry riendo.

Hermione vio la cara de Draco y supo que lo mejor sería intervenirpara que no se mataran.

-Harry - Harry la miró y solo entonces se dio cuenta de quecuatro varitas le apuntaban, no podía creerlo - lo que dice Draco es cierto
Ginny seguramente ahora mismo esté con él, será mejor que te vayas

-Hermione, creí que tú eras sensata, cómo pudiste mezclartecon esta gente

-Harry, todo lo que sientes son prejuicios, no los conoces

-¡no voy a irme! Todo volvía a funcionar con Ginny ¡sabesque la quiero! - gritó.

-Harry - intervino Luna - se que la quieres, pero no de laforma en que tú piensas, si la quisieras de verdad jamás le habrías hecho daño.

-¡volveré! - dijo él bajando la varita y dirigiéndose a lapuerta - y Ginny me dirá que me habéis mentido, ¡y volverá conmigo! - y semarchó dando un portazo.

Hermione caminó hasta Draco, arreglándole el cuello de lacamisa.

-¿estás bien?

-por supuesto

Luna también se acercó a él.

-¿es cierto? ¿es cierto que Ginny fue tras Blaise? - lepreguntó emocionada.

-no sé donde fue Ginny, no soy adivino - dijo sonriendo yregresando a su cena, ya de espaldas le guiñó un ojo a Theo, que sonrió cómplice.

-¿Cómo que no sabes? - le reclamó Hermione - ¿Qué le dijiste?

-Hermione cariño, no seas cotilla
- Draco lo estaba pasandoen grande haciéndose de rogar.

-como que
¡oye! Solo me preocupo por mi amiga
tengoderecho a saber dónde está. - se quejó la castaña sentándose junto a él. Todoslo hicieron.

-solo diré, que le debía una a Ginny.

 

-sería tan romántico que ella fuera tras él. Ojala regresenjuntos
- fantaseó Luna.

-¡tú! - Hermione empujó a Draco hacia atrás, tumbándolo enel suelo, poniéndose a horcajadas sobre él - vas a confesar

Draco sonrió de lado, esa sonrisa conseguía enloquecerla.

-¿eso crees? ¿y qué vas a hacer para obligarme? - dijojuguetón.

-Theo - dijo Luna, ambos se habían dado cuenta de quesobraban - ¿porqué no me llevas a tu casa?

-claro - dijo Theo levantándose del suelo y ayudando a Lunaa hacerlo - vamos.

-me refiero a
tu casa de verdad, donde tú creciste
- leexplicó Luna.

-¿ahora luna? Es muy tarde

-no tengo sueño - dijo ella sin más.

-bueno
- al chico no le hacía ninguna gracia regresar a sucasa, pero jamás le negaría nada a Luna, no quería verla triste por nada delmundo, y menos por algo que él pudiera decir o hacer. Si eso significaba quesería su consentida, que lo fuera - está bien, te llevaré.

Luna le besó en los labios.

-ejem
chicos - les llamó Luna. En esos momentos Hermioneamenazaba a Draco con su varita - nosotros nos vamos

-vale, vale - dijo Hermione concentrada en su novio, sindarle importancia - ¿quieres llegar a los 23, Malfoy? - le susurró

-bien - dijo Theo - cógete a mi - abrió los brazos y rodeó aLuna, que se había abrazado a él apoyando su cabeza en el pecho del moreno -nos apareceremos.

Cuando Luna volvió a abrir los ojos se encontró en una granestancia con paredes de piedras.

-Vaya
me siento como en Hogwarts
- dijo soltándose delchico e inspeccionando cada rincón de lo que parecía un salón. No había muchascosas en él, solo una mesa de madera, unas cuantas sillas y algo parecido aestandartes colgados por las paredes, estaba muy oscuro.

-es un antiguo castillo, mi padre nunca quiso reformarlo,supongo que se creía un rey aquí metido
- dijo Theo quitándole importancia yencendiendo algunas antorchas, pero Luna ya se adentraba por el pasillocontiguo.

-que hay por aquí
- preguntó curiosa. En su recorridoencontró las cocinas, se topó con dos elfos que la asustaron un poco, encontróuna inmensa biblioteca y unos grandes aposentos - esto es magnífico.

Theo intentaba seguirla, pero cada vez que se despistaba unmomento encendiendo alguna luz para que pudieran verse, Luna se le escapaba ytenía que correr tras ella, había ciertas habitaciones que preferiría que noencontrara, pero cuando escucho el chillido de la rubia supo que ya era tarde.Corrió hacia donde la había oído.

Luna había abierto otra de las grandes puertas esperandoencontrar de nuevo algo emocionante, pero en esa solo encontró un montón demáquinas de tortura, con mucha sangre seca por ellas y salpicada por lasparedes, además de un asqueroso olor a putrefacción.

Se dio la vuelta temblando y chocó con alguien, por lo quevolvió a gritar.

-Luna, tranquila, soy yo
- dijo Theo abrazándolaprotectoramente. Luna se puso a llorar por la impresión. Era muy sensiblerespecto a ese tipo de cosas.

Theo se apareció con ella en su habitación y la sentó en lacama.

-lo siento Luna
intenté alcanzarte antes de que vieras algoasí, pero eres muy rápida. - sonrió.

Luna se secó las lágrimas y le sonrió de vuelta.

 

-yo lo siento, soy una cotilla

-solo eres curiosa, y me encanta que lo seas - se volvierona abrazar - ya sabes quién era mi padre. Traían a mi casa a muchas víctimas,por eso odio este lugar. Cuando venía aquí no solía salir de mi habitación. Hayrincones de este castillo que ni siquiera conozco, siempre le tuve un poco demiedo
- le contó él.

-tu habitación es mucho más cálida que el resto
- dijoLuna, algo más tranquila observando a su alrededor. Había muchos libros enestanterías por las paredes, un escritorio y algunas fotos y recortes pegadaspor las paredes, también había un escudo de Hogwarts en la pared.

Luna se tumbó en la cama del chico y tiró de él para que setumbara junto a ella y la abrazara.

-nadie tiene un escudo de Hogwarts
- comentó ella - seríamás normal que fuera de tu casa ¿no?

-siempre consideré Hogwarts mi verdadero hogar - le contórecostado junto a ella y mirándola a los ojos, ella siempre le escuchabaatentamente fuera lo que fuera que tenía que contarle - solo fui a Slytherinpor temor a mi padre, por lo que me esperaría si acababa en cualquier otracasa, por eso se lo pedí al sombrero. Aunque no me arrepiento - continuó - allíconocí a mis dos mejores amigos
Aún así, mi casa fue Hogwarts, no slytherin

-tu padre te maltrataba ¿verdad?

Theo no contestó, no quería hacerse la víctima ni dar pena anadie. Además, sabía que Luna no necesitaba una respuesta para saber la verdad.La rubia comenzó a desabrochar la camisa del chico con inocencia.

-¿qué haces luna? - preguntó Theo nervioso, nunca ningunachica le había quitado una prenda, y menos con esa delicadeza y esa sensualidadque Luna ni siquiera sabía que tenía. Tragó saliva cuando ella comenzó aacariciar su vientre con sus dedos.

-tienes muchas cicatrices

-tuve una época rebelde en la que me enfrentaba a mi padrecontinuamente. Este era el resultado, así que con el tiempo, deje de hacerlo.Era más fácil hacer lo que él dijera.

Luna se acercó a su pecho y besó una de sus cicatrices. Nose notaban demasiado, solo eran marcas Blancas, algunas más grandes que otras.La rubia creó un camino por todo su torso besando cada una de esas marcas, comoqueriendo curar sus viejas heridas. Lo que no sabía es que estaba consiguiendoalgo muy distinto y nuevo también para Theo.

-Luna
- iba a pedirle que no siguiera haciendo eso, puesnotaba ya su pantalón más apretado, pero cuando ella le miró y vio sus labiosrojos por el roce con la piel, solo pudo besarlos tiernamente.

Luna rodeó su cuello devolviendo su beso. Su cuerpo estabarelajado y se sentía muy a gusto con él encima de ella. Theo se volvió a ponerde lado y dejó de besarla. Ella se desilusionó de que esa sensación ya hubieraterminado, pero sonrió cuando él tiró de su camiseta hacia arriba para sacarlapor su cabeza. Luna volvió a besarle sabiendo lo que pasaría esa noche, ypreparada para ello.

Theó miró susujetador azul. Ya lo había visto antes, en su cajón, pero sobre su piel blancay dejando ver el nacimiento de sus pechos era una vista muchísimo mejor. Elnunca había estado de esa forma con una mujer, pero mientras ella le permitieracontinuar, lo seguiría haciendo, deseaba hacerla suya. Sabía que era ella laindicada y quería entregarle su amor al completo.

 

Se besaban mientras torpemente, Theo desabrochaba susujetador y se lo quitaba. Se sintió cortado al ver por fin los pechos de lachica. Miró a Luna a los ojos avergonzado por haberle despojado de esa prenda.

Luna sonrió tranquilamente y se acercó a él de nuevo,colocándose encima para besarlo y haciendo que sus senos rozaran el pecho delchico, provocando en ambos miles de sensaciones nuevas y desconocidas.Poniéndose de rodillas, Luna intentaba desabrochar el pantalón de él, hasta queTheo decidió ayudarla sonriéndole.

Acabaron sin ropa, abrazados y sin dejar de besarse, dandovueltas en la cama entre miradas y sonrisas cómplices, cómplices en algo quesabía que pasaría ya sin remedio y por lo que ambos esperaban.

Hicieron el amor por primera vez esa noche, Luna no sintióningún tipo de dolor, pues Theo se preocupó más por ella que por sí mismo, fueextremadamente delicado para no hacerle ningún daño y que solo se sintierabien. Ambos llegaron al final tensando sus cuerpos y sintiendo el maravillosoplacer que les proporcionaba el estar juntos de esa forma. Se separaronsonrientes, sin dejar de abrazarse del todo.

-te quiero Luna. Tu eres mi mundo - le dijo Theoacariciándole el hombro. Y era cierto, no tenía nada más que a ella. Ella erasuya y era lo único que tenía.

-yo te quiero también Theo, te prometo que no dejaré quevuelvas a sufrir por nada. - le dio un suave beso en los labios - Theo
se queyo te pedí venir pero
prefiero volver a casa

-claro, preciosa - le contestó Theo comprensivo, la chica sehabía asustado, al igual que él había vivido atemorizado durante años.

Comenzaron a vestirse y Theo, con un movimiento de varita,alcanzó un botecito con un líquido en el interior.

-¿Qué es eso? - preguntó Luna poniéndose sus pantalones.

-es poción anticonceptiva - le dijo pasándosela - tómatela. Voyal baño ¿vale?

-claro
- dijo Luna mirando el botecito mientras Theo semetía en el cuarto de baño que había en la habitación.

Movió un poco el líquido, nunca había tenido en las manosese tipo de poción, y sintió curiosidad por como estaría hecha. A Luna legustaban mucho las pociones, experimentar con ellas, quizá pudiera descubriralgo
se lo metió al bolso para tomársela más tarde, cuando hubiera descubiertoalgo sobre ella. Sabía que toda esa curiosidad la había heredado de su madre, yaunque a veces la metía en problemas, le gustaba ser así, tener algo de ella

Cuando Theo salió, Luna ya estaba lista. La rodeó con susbrazos y se aparecieron en casa de la chica. Escucharon risas en el cuarto dela castaña.

-¿Por qué no duermes conmigo esta noche, Luna?

-claro
me encantaría.

Vaya, esa noche no podría jugar con sus pociones
ya loharía al día siguiente.

Al día siguiente, jugaban a las cartas en el piso de laschicas (era ya costumbre reunirse allí) mientras decidían que podrían hacer esatarde de domingo. Se asustaron cuando dos personas se aparecieron en el salóndelante de ellos.

-¡Blaise! - gritó Luna levantándose y corriendo a abrazar almoreno, que había aparecido junto a Ginny.

Theo y Draco también se levantaron a saludar a su amigo yHermione abrazó a Ginny.

-no te vuelvas a ir sin avisar maldita pelirroja, no podíasaber si estabas con él o estabas sola
- se quejaba la castaña

 

Luna se unió al abrazó de sus amigas.

-sabía qué harías lo correcto, Ginny

Estaban los seis juntos de nuevo.

Bueno, sabemos queHarry siempre la ha tenido tomada con Draco, aunque muchas veces este notuviera nada que ver, así que esta es una vez más que la tomó con él.

En el siguientecapítulo Draco tiene unas sorpresitas para Hermione. Esta vez no haré yosuposiciones, pensad un poco y haber quien me acierta aun que sea solo una delas sorpresas. Si lo pensais bien es muy fácil.

Hay, como se nota queestudio para profesora, siempre poniendo exámenes jejej.

Besitos!!

A ver, unaaclaración. Tanto Luna como Hermione se tomaron la poción anticonceptiva atiempo, no seáis mal pensadas, que enseguida veis embarazos donde no los hayjeje.

Ah, y sí. Theo tambiénera virgen, ya sabéis que nunca se le dieron demasiado bien las chicas, y consu ex prometida nunca pasaron de algunos besos inocentes y siempre por presión,Theo es un chico que debe estar enamorado (por lo menos en mi historia).

Y ahora
veamosquienes están atentas a la historia y pasaron mi pequeño examen.

hermionegranger1

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salesia

lunatonks188

NahomiMalfoy

vanessauchihauzumaki

HermioneK

Y como siempre, milgracias a:

luna_azul

TABATHAGLZ

Lindu_paloma

Camily_Rose

AnnaNiicolle

FerMalfoy

alilove98

ahora a leer!

Había pasado ya más de un mes desde que Ginny habíaaparecido trayendo a Blaise de vuelta con ella. Todo era perfecto entre losseis, se llevaban bien y se divertían estando juntos.

Desde entonces, solo habían tenido un pequeño altercado conHarry, cuando un día fue a recoger a Ginny al ministerio y esta salía conBlaise cogido de la mano.

"-¿qué está pasandoGinny? - preguntó el de la cicatriz mirando a Blaise y sus manos entrelazadas -¿Qué significa esto?

-bueno
me heenamorado - le contestó Ginny mirando a su novio y sonriéndole feliz.

-pero, hace tres díasestabas conmigo
- dijo Harry haciendo que Blaise apretara la mandíbulaenfadado - ¡estas enamorada de mi! - gritó Harry comenzando a montar unescándalo. Ginny se puso seria, pero no le contestó, ya que Blaise lo hizo porella.

-estas molestando a michica, así que será mejor que te largues si no quieres que te haga otra bonitacicatriz en la cara. - le dijo tranquilamente pero amenazante.

Harry apretó los puñosfurioso y miró de nuevo a Ginny.

-¡todas acabareisarrepentidas de juntaros con asquerosos mortífagos!"

Por suerte las cosas no habían pasado a mayores.

 

Luna había llevado a Theo a conocer a su padre. Él hombre habíaestado maravillado con el chico en todo momento, pues Luna le había contadomuchas cosas sobre él durante los días de trabajo.

"nunca había tenido anadie tan importante en mi casa
aparte de Harry Potter" comentó el hombre esedía.

"yo no soy nadie,señor" le había contestado Theo

La cosa fue muy bien y desde entonces le habían visitado unpar de veces más, aunque Theo insistía en no ir a la hora del té.

Ese sábado había salido el sol, aunque comenzaba a hacerfrío y el viento soplaba. Draco y Hermione caminaban por un pueblecito cercano,era de magos. La castaña no sabía dónde estaban ni que hacía allí, pues Dracole había dicho que le tenía una sorpresa.

Aunque caminaba con ella como normalmente, cogiéndola de lacintura con una mano, Hermione podía notarlo nervioso y no entendía la razón.¿Acaso le preocupaba que no le gustara su sorpresa?

-Hermione
- dijo de repente mientras caminaban - se que note gusta que te compre nada ni que te haga regalos así porque sí, pero
esteregalo, lo disfrutaremos ambos, si tu quieres, claro

-¿de qué se trata?

Draco caminó un poco más y se detuvo delante de una bonitacasa, rodeada de una valla blanca que les llegaba a la altura de la cintura.Sacó un juego de llaves y se lo entregó a Hermione.

-¿Por qué no entras y la ves? - dijo Draco señalando la casaque tenían enfrente.

Hermione miraba a Draco a los ojos sin reaccionar, no podíacreer que estaba pasando. Draco le daba las llaves de una casa para que ellaentrara. Tomó las llaves intentando relajarse y no adelantar acontecimientos.Puede que simplemente sea otra de las casas de Draco y su sorpresa estaba en elinterior. Aunque para nada parecía una casa al estilo de la familia Malfoy. Erademasiado pequeña para serlo.

Hermione abrió la puertecita de la valla con una de lasllaves sin decir nada y camino por el jardín. Era un amplio jardín todo verde yde hierba recién plantada, con algunas flores silvestres creciendo sinconsentimiento. En uno de los laterales de la casa, había una especie de huertopequeño vallado aparte y con la tierra recién arada, perfecto para plantar.Delante de la casa, a la derecha había una pequeña piscina de agua limpia ytranquila con algunas tumbonas alrededor.

Hermione recordó, mientras recorría con la boca abierta eseprecioso jardín, algo que ella dijo mucho tiempo atrás, cuando acompañó a Dracoa ver casas:

"Necesitaríamos una casa más modesta, algo más pequeña para quefuera más fácil de llevar, ya que por supuesto no tendríamos elfos. Aunque conun jardín grande, para que jugaran nuestros hijos y disfrutáramos nosotros, meencantaría tener mi propio espacio verde, y plantar miles de flores. (
) noestaría mal que tuviera una piscina
aunque por supuesto se podría pasar sinella, pero nuestros hijos disfrutarían tanto, podrían invitar a sus amigos
"

Miró aDraco, que la seguía de cerca sonriendo. No podía creer que hubiera recreado eljardín que ella había imaginado. Le miró de frente pero, por mucho que su bocase movía no emitía ningún sonido.

-Hermione -dijo él, ahora más tranquilo, acariciando su mejilla - entra en la casa - lepidió.

Hermioneutilizó la otra llave para abrir la bonita puerta blanca. Cuando la atravesóencontró un pequeño recibidor que daba paso a un amplio y luminoso salón en laderecha, con grandes ventanales, todo estaba vacío, pero la chica podíaimaginarse perfectamente que iría en cada lugar. Había una bonita chimenea deleña al fondo. Al otro lado del recibidor, y a través de una puerta, había unacocina, no muy grande, pero espaciosa, con una puerta que seguramente daba aljardín. Debajo de las escaleras había un amplio cuarto de baño.

Sin perderdetalle de lo que veía a su alrededor subió las escaleras que llevaban al pisosuperior. Frente a estas había un gran portón doble, y pegado a las escalerashabía un largo pasillo con varias puertas más cerradas. Decidió aventurarseprimero al portón de enfrente, las abrió y retrocedió de nuevo tapándose laboca, chocando con Draco a su espalda. Se dio la vuelta sobresaltada.

-¿te gusta?- preguntó el chico.

Hermionevolvió a darse la vuelta y caminó al interior de la sala. No era una habitaciónmuy grande, pero no podía verse ni un solo trozo de pared, pues miles de librosla envolvían.

-es maravilloso
- susurró Hermione, por fin.

Draco lainvitó a pasar a través del pasillo y Hermione lo hizo, abriendo la primera delas puertas, enfrentada con la barandilla de la escalera. Era bastante grande,estaba toda vacía y en el fondo había un gran ventanal que daba a la parte deatrás de la casa. Continuó por el pasillo y encontró dos habitacionesenfrentadas. Abrió una de ellas. Era de las mismas dimensiones que la anterior,solo que esta en lugar de un ventanal tenía un pequeño balcón por donde entrabael sol en esos momentos y otra puerta que daba a un pequeño baño. La habitaciónde enfrente era idéntica.

-estas dos -explicó Draco señalando las puertas enfrentadas - son las habitaciones de losniños, que mientras podremos utilizar como habitación de invitados para cuandovengan los chicos. La de antes sería la sala de estudio y juego - dijoseñalando la anterior - y esta
- caminó hasta la habitación que había al fondodel pasillo - es nuestra habitación.

Lahabitación era bastante más grande que las otras, tenía una ventana al fondo, aun lado una puerta que daba a un baño algo más grande que los anteriores, y alotro lado, una espaciosa terraza que daba al jardín principal.

-y este -continuó Draco abriendo una puerta que había también en el pasillo, junto a lahabitación - será mi despacho

Era unahabitación acogedora, y muy luminosa también. Toda desamueblada, por supuesto.

Hermionevolvió a recordar aquel lejano día y volvió a oír sus propias palabras, queahora podía ver hechas realidad:

"- (
) necesitaríamos tres habitaciones, puesuna sería la habitación de estudio de los niños, también la de juegos claro, notendrán que ser como yo y estar todo el día entre libros, también podrándivertirse

-también necesitaremos una biblioteca.

-bueno, una sala con algunos libros estaríabien - dijo Hermione soñadora.

-yo necesitaría un estudio para trabajar, asípodría cuidar de los niños mientras tú vas al ministerio.

 

-escuché que las mujeres de los hombres ricosno trabajan

-se que tu jamás dejarías tu trabajo,Hermione, no caeré en tu trampa "

-Draco
-consiguió articular por fin Hermione - ¿qué significa todo esto?

-te estoypidiendo que nos vayamos a vivir juntos, Hermione - dijo Draco cogiéndole lasmanos. Notó que le temblaban.

-hasrecreado la casa de mis sueños
- murmuró notando que su emoción quería saliren forma de lágrimas de felicidad.

-y eso no estodo
- Draco estaba serio, pues aunque no lo aparentara, estaba nervioso. Lasoltó para meter su mano en el bolsillo del pantalón y sacar una cajita pequeñaforrada en terciopelo azul marino - quiero que te cases conmigo - le dijoabriendo la cajita y dejando ver un precioso anillo de oro blanco con diamantesengarzados en él. Parecía muy sencillo, pero la chica sabía que sería carísimo.

Hermione sellevó la mano a la boca para tapar el temblor de su labio y la otra a su pecho,pues su corazón latía desbocado. Lo que no pudo ocultar fueron las lágrimas quecomenzaron a caer de sus ojos.

-no ahorapor supuesto - continuó Draco preocupado al verla llorar - sé que es pronto,solo quiero
que seas mi prometida, no digo que
- pero se calló cuando lacastaña se abalanzó sobre él rodeando su cuello, y haciendo caer a ambos alsuelo.

-claro quesi, Draco - murmuró ella entre sollozos y escondiendo su cara en el blancocuello de él, sin importarle que ambos estuvieran en el suelo - quiero vivircontigo y
- Hermione se separó y se arrodillo en el suelo frente a él,extendiendo su mano - y quiero casarme contigo.

Draco sonriófeliz, sacando el anillo de su estuche, para ponerlo con manos temblorosas,en el dedo de Hermione, sellando así unsilencioso pacto de amor y compromiso.

-nunca penséque pediría la mano de alguien tirado en el suelo de un pasillo
- comentó Draco- ha sido divertido.

Hermione selanzó de nuevo a sus brazos riendo, completamente feliz

Pasearon unrato más por la casa cogidos de la mano, imaginando que pondrían en cada lugar.

-tenemos quecomenzar a comprar los muebles, así nos mudaremos lo antes posible. Estoydesenado estar contigo a solas
- le decía Draco.

-pero losmuebles los compraremos a medias - dijo Hermione.

-de esonada, este es mi regalo y van incluidos los muebles. El dinero es cosa mía.

-pero

-pero nada,Hermione - dijo Draco serio. La castaña se resignó y cambió de tema.

-no sé cómovoy a decirle a las chicas que me voy de casa, ahora les será más complicadopagar el alquiler
- decía la castaña, culpable.

-no creo queTheo y Blaise tarden mucho en sacarlas de allí
- comentó el chico.

-¿Cómo? -dijo Hermione sonriendo - ¿acaso sabes algo?

-claro queno, no sé nada - dijo con cara de saber bastantes cosas.

-vamos
dímelo¿Qué sabes? - insistió ella cogiéndole del brazo mientras paseaban por eljardín.

-tu mejor preocúpatede cómo les contarás que pronto serás la señora Malfoy

-por Merlín,es cierto. ¿Cómo les diré que me caso? - se preguntó mirando su anillo, eraprecioso. - ¿y a mis padres?

-eso ya esasunto tuyo

 

-¿es que nome ayudarás?

-no - dijo élsin más, quitándole importancia.

-¡Draco! -le riñó ella en broma, pues sabía que solo jugaba.

Y siguierondiscutiendo, riendo y charlando hasta que comenzó a anochecer y decidieronvolver a casa.

Seaparecieron en casa de los chicos. Blaise hacía la cena en ese momento y Theosalía del baño.

-bueno, allávoy
- dijo Hermione más para sí misma que para los demás - ¡hasta mañana! - sedespidió saliendo de la casa, olvidando incluso despedirse de su novio por losnervios.

En cuantocerró la puerta, los otros dos rodearon a Draco.

-¿y? -preguntó Blaise con emoción contenida.

-¿Cómo fue?- preguntó Theo.

-aceptó -soltó Draco, respirando por fin aliviado.

-¡si! -gritaron los otros dos, haciendo gestos de victoria alrededor de su amigo

CuandoHermione abrió la puerta de su casa, justo Ginny le reñía a Luna.

-si comeseso ahora, no cenarás Luna. ¡Haré la cena enseguida!

-tengohambre
- le respondió Luna - hola Hermione ¿Qué tal fue la sorpresa?

-si - seinteresó Ginny - ¿de qué se trataba?

-pues
fueuna gran sorpresa - reconoció Hermione - ¿Por qué mejor no nos sentamos?

Luna se dejócaer al suelo, justo donde estaba. Le encantaba tirarse en cualquier lugar. Susamigas la imitaron resignadas a no sentarse en el sofá como la gente normal.

-Draco mandóconstruir la casa de mis sueños - les contó Hermione sin poder evitar lasonrisa que se formaba en su cara - me pidió que viviéramos juntos.

Luna y Ginnysoltaron un gran chillido de emoción y se abalanzaron sobre Hermione dándole laenhorabuena.

En el pisode enfrente, alguien comentó al escuchar los gritos "ya les ha contado
"

-pero eso esgenial, Hermione - dijo Ginny.

-si
peroque pasa con nuestro pisito ¿y la mesa? - dijo Luna preocupada.

-no tepreocupes por eso ahora Luna, no será de inmediato - le explicó Hermione -aunque hay otra cosa
- Hermione, en lugar de contarles que se iba a casar,extendió su mano mostrándoles el anillo que Draco le había regalado.

Esta vez elchillido de emoción fue mucho más fuerte y largo que el anterior mientras las amigasse abrazaban emocionadas, casi rodando por el suelo.

En el pisode enfrente
"ahora es cuando les ha dicho" comentó otro.

-te vas acasar Hermione, ¡es maravilloso! - exclamó Ginny sin soltar el cuello de suamiga.

Mientras,Luna se había puesto a llorar.

-Lunacariño
- dijo Hermione rodeándola por los hombros - ¿Qué ocurre?

-no es nada.Es que estoy feliz por ti. - dijo ella haciendo aparecer un pañuelo parasonarse la nariz - últimamente estoy un poco sensible

Sus amigasla consolaron un rato.

-por cierto- dijo Luna secándose ya las lágrimas y tranquilizándose - ¿a vosotras os havenido el periodo este mes? - les preguntó inocentemente.

-porsupuesto ¿por qué lo pre
? ¡Oh no! - dijo Ginny - ¡Luna! Llevas días comiendocomo si se fuera a acabar la comida en la tierra, estás demasiado sensible, laotra mañana tenías nauseas, y no te ha venido el periodo

Hermioneabrió los ojos comprendiendo lo que su amiga quería decir.

-Luna - lacastaña decidió ser directa, pues era un tema serio - ¿has tenido relacionessexuales con Theo?

 

-bueno si
una vez ¿por qué?

-¿tomastepoción anticonceptiva? - le preguntó Ginny.

-si
bueno,Theo me la dio, pero no me la tomé en el momento, quería investigar un pocosobre ella - Luna vio las caras de sus amigas y quiso excusarse - pero la tomédos días después, lo prometo.

Ginny setapó la boca y con la otra mano acarició el pelo de su amiga comprensivamente.

-Luna
-comenzó Hermione cogiendo su mano - la poción solo hace efecto durante lasprimeras veinticuatro horas

-¿quieresdecir
- comenzó Luna entendiendo lo que sus amigas trataban de decirle -
queposiblemente esté embarazada?

-Está bien -dijo Ginny respirando hondo - enseguida saldremos de dudas - y sacó su varita.

-no me digasque hay un conjuro para saber si se está embarazada - dijo Hermione ¿Por quéella no sabía eso?

-claro, sonconjuros caseros Hermione, no creo que los encontraras en ningún libro deHogwarts - le dijo viendo su cara.

-¿y tu comolo conoces? - preguntó Luna mientras Ginny se subía las mangas preparándose.

-lo sé porlas historias de mamá. Me contaba que cada vez que creía estar embarazada, loshermanos que había hasta el momento y papá se sentaban alrededor de ellamientras realizaba el hechizo para saber si tendrían un nuevo miembro en lafamilia - relató la pelirroja - me contó tantas veces esas historias que soycapaz de realizar ese conjuro a la perfección.

Luna selevantó un poco su camiseta dejando ver su vientre.

-adelante,hazlo - dijo entre preocupada y nerviosa.

-está bien,a los minutos de decir el conjuro aparecerán de mi varita unas chispas. Si sonblancas - le explicó - es que no estás embarazada, si son verdes
lo estás. ¿Preparada?- Luna asintió - ¡mater ingravesco! - dijo tocando con la punta de la varita elvientre de Luna.

Separó lavarita y la mantuvo en el centro mientras todas esperaban a que las chispassalieran de la varita. Pasaron dos minutos cuando la varita de Ginny comenzó atemblar y de ella comenzaron a salir chispas.

-son
-murmuró Hermione.

-estoyembarazada - dijo Luna mientras todas observaban las chispas verdes salir de lavarita. - estoy embarazada - repitió sonriendo, haciendo sonreír a sus amigas,que la abrazaron felices y volviendo a chillar emocionadas.

"y ahora
¿Qué les ha contado?" preguntó el último, en la casa de enfrente, al escucharde nuevo los gritos que llegaban por su balcón.

Vale, lo siento, osmentí ahí arriba, pero es que no se os escapa una, y quería darle un poco deemoción al estado de Luna y al capítulo.

En cuanto a Hermioneno os mentí, ella sí que se tomó la poción en su momento, lo prometo.

y
¿Cómo creéis quese lo tomará Theo? ¿Mal, porque pensará que va a ser un mal padre, como lo fueel señor Nott con él? ¿o lo tomará bien, pues espera un hijo con la mujer de suvida?

Muchos besos!

Bueeno, aquí estoycon un capítulo más, o según como se vea, un capítulo menos, ¡porque solofaltan 6! Lo veía tan lejano cuando empecé con esta historia, y ahora
(lagrimita) ayy! Hoy estoy sensible jejej.

Y ahora
voy a intentarinterpretar vuestras respuestas, porque la verdad hay algunas de vosotras queno sé lo que han elegido al final porque lo mezcláis todo y hará esto primero yesto después y al final
pues no se que habéis contestado, así que si algunaestá donde no debería estar
bueno, sabéis lo que os digo, ¡que hoy me apetecededicaros el capítulo a TODOS! Así que hayáis acertado o no, el capítulo espara:

 

valeriamalfoy

IRGG

hermionegranger1

telephone97

nerea3

salesia

alilove98

La_dragona

Camily_Rose

lunatonks188

FerMalfoy

Angie_cullen

OliviaRiddle

vanessauchihauzumaki

HeatherDrew

TABATHAGLZ

SolMeyer

NahomiMalfoy

HermioneK

AnnaNiicolle

LuuDrac23

Y ahora a leer:

Cuando al día siguiente Luna se levantó, encontró servida enla mesa una gran cantidad de comida.

-¿Cómo estás? ¿tienes nauseas? - preguntó Hermionepreocupada.

-mira - dijo Ginny señalando la comida - puedes comer todolo que quieras ¿quieres que te haga algo en especial? ¿algún antojo?

-chicas, no hace falta que me miméis tanto
- dijo Lunacohibida sentándose a la mesa con sus amigas.

-estamos cuidando a nuestro bebé - dijo Hermione acariciandoel estómago de la chica.

Luna se llevó un bollo a la boca y cuando iba a por elsegundo bocado, lo dejó a mitad del camino, comenzando a llorar.

-¿Qué ocurre cariño? - le preguntó Ginny levantándosepreocupada. Hermione le cogió las manos.

-no sé cómo se lo voy a decir a Theo
- sollozó - ¿y si élno quiere ser padre?

Sus amigas se miraron entre ellas. La verdad es que era unanoticia bastante sería. No era como para tomárselo a la ligera.

-¿Theo te ha dicho que no quiere ser padre? - le preguntóHermione. Luna negó llorando aún. - entonces ¿Cómo sabes que no lo estádeseando?

Luna se limpió las lágrimas mirando a Hermione.

-lo mejor - continuó Ginny - es que te vistas y vayas adarle la noticia lo más pronto posible, hoy mismo tenéis que ir a un medimago yaseguraros de que todo va bien. - luna asintió levantándose y dirigiéndose a suhabitación a vestirse. Antes, regresó a por su bollo. - será mejor que saquemosa los otros dos de paseo para que tengan intimidad.

Hermione asintió y ambas fueron a vestirse.

Las tres se encontraban en el rellano dando a Luna lasúltimas instrucciones.

-sobre todo estate tranquila, díselo calmada, que no seasuste. Y por Merlín, no te pongas a llorar o pensará que se trata de algograve - le decía Ginny. Luna asentía.

-lo que te está pasando es algo maravilloso, y pase lo quepase, sabes que nosotras estaremos contigo. - Luna se puso a llorar de nuevo.Ginny se pegó en la frente mirando mal a Hermione - ¿Qué he dicho? - preguntóla castaña.

-nada, vale, ya estoy - dijo Luna secándose las lágrimas.

 

Hermione llamó al timbre. Justo fue Theo el que abrió lapuerta. Con solo mirarle a la cara, Luna se puso a sollozar de nuevo.

Ginny y Hermione rodaron los ojos mientras Theo corría aabrazarla y los otros dos salían a ver qué ocurría.

-¿Qué te pasa, cariño? - le preguntó el chico.

-bueno, nosotros nos vamos eh
- dijo Hermione alargando elbrazo para coger la mano de Draco y tirar de él.

-sí, ¡vamos Blaise! - le dijo.

-¡si señor! - dijo el moreno como si su novia fuera unsargento. Ella le miro mal - perdón, señora
¿Qué ocurre? - susurró mientrasbajaban las escaleras, pero la pelirroja le hizo señas de que se lo diría mástarde.

-vamos Luna, entra en casa - dijo Theo preocupadoarrastrando a su novia hasta el sofá y sentándola - ¿Qué te ocurre preciosa?¿ha pasado algo?

-si Theo
- dijo ella secándose las lágrimas.

-¿es algo malo? - preguntó él asustado.

-no
por lo menos a mi me hace muy feliz
- dijo sin poderevitar que las lágrimas salieran de sus ojos.

-entonces ¿por qué estás llorando? - Luna volvió a sollozartapándose la cara - está bien Luna, ven aquí - el moreno atrajo a la chicahacia sus brazos y la abrazó suavemente, meciéndola - ahora relájate y deja dellorar ¿vale?

Luna se fue relajando poco a poco en los brazos de Theo, laslágrimas dejaban de salir y se sintió tremendamente tranquila.

-te vas a enfadar conmigo, Theo
- dijo la chica sinsepararse de él.

-no lo creo Luna, cuéntamelo - le pidió el chico paciente.

-cuando aquella noche
me diste la poción anticonceptiva -Theo supo enseguida a que día se refería - bueno, sabes como es mi curiosidad,así que quise experimentar un poco con esa poción que no conocía y
la tomé dosdías después.

Theo se separó de ella delicadamente y se levantó del sofá,llevándose la mano a la frente entendiendo lo que su novia le estaba diciendo.

-¿estás embarazada Luna? - le preguntó mirándola desdearriba, sus ojos no mostraban enfado, pero tampoco sabía identificar quemostraban. Luna asintió notando que sus ojos volvían a llenarse de lágrimas porque Theo se hubiera alejado de ella. Pero Theo sonrió. - ¡pero eso esmaravilloso! - dijo tirando de ella para levantarla y abrazarla mientras ledaba vueltas por la estancia, levantándola del suelo. Luna rió feliz de nuevo -¿pero como me iba a enfadar contigo por darme un hijo, Luna? - le preguntódejándola de nuevo en el suelo y cogiendo su cara con ambas manos para despuésbesarla con cariño.

-Lo siento
como fue mi error, pensé que igual no era elmomento

-esto no es un error cariño, esto es lo que ha hecho nuestroamor. Vamos a formar una familia - de repente volvió a ponerse serio - tenemosque hacer muchas cosas
hay que decírselo a tu padre, comprar cosas para elbebé
Luna, ¡tenemos que comprar una casa!

-Theo - dijo Luna más tranquila ahora - lo primero es ir aver a un doctor.

-es cierto, ¡pero no puedes aparecerte! ¡y aquí no haypolvos flu! ¿Cómo llegar? - Theo daba vueltas con por el salón - ¿en el autobúsnoctambulo? Pero va como loco
iré al ministerio a solicitar los polvos

-Theo, ven
llamaremos a Hermione a su móvil para que lepida prestado el coche a su padre - dijo Luna regresando a su piso

 

Hermione cogió el móvil cuando este empezó a sonar.

-luna ¿Cómo ha ido todo? ¿Bien? ¡Genial! - Hermione le hizoun gesto de victoria a Ginny con el dedo y esta se lo devolvió.

-¿pero que ha ido bien? - protestó Blaise, pues las chicasno les querían decir nada.

-claro Luna, seguro que a mi padre no le importa. No tepreocupes. Enseguida estamos allí. Si, lo comprendo, es mejor que no teaparezcas. Muy bien, ahora nos vemos. Un beso.

-Hermione Jean Granger ¡dime algo! - gritó Draco perdiendolos nervios.

-si alguien te dice algo, ese será Theo. Ahora ¿Por qué nome acompañas a pedirle el coche a papá?

Draco hizo señas hacia Blaise como si fuera a estrangular aHermione por no contarle y el moreno miró enfadado a Ginny, que solo le sonrióinocentemente.

-claro cariño
- dijo con voz falsa Draco a Hermione, que nohabía visto su gesto.

-chicos pasaremos por aquí, esperadnos y os recogemos - lesdijo Hermione, se encontraban en un paseo cercano. - Draco, vamos allí aaparecernos.

El rubio la siguió protestando de nuevo.

-tú me hiciste lo mismo ¿recuerdas? - le decía Hermione a ladefensiva.

-te he regalado una casa
- se le oía a Draco chantajearla,hasta que por fin se desaparecieron.

Quince minutos después recogían, o más bien interrumpían ellote que Blaise y Ginny se estaban dando en mitad de la calle.

-muy bonito ¡te has vendido, Blaise! - le decía Draco a suamigo mientras subía al coche.

-sí, ¡pero a buen precio! - se defendió el moreno.

Las chicas solo rieron.

-en seguida Theo os dirá que es lo que ocurre - les calmóHermione.

-seguro que es una tontería y solo queréis ponernosnerviosos - decía Draco mientras Hermione aparcaba.

Mientras, arriba, Theo acariciaba delicadamente el vientrede su novia mientras esperaban el coche.

-me parece mentira que aquí dentro se esté formando nuestrohijo. - decía.

-o hija - dijo Luna sonriendo.

-cierto, o hija - concedió Theo - Luna, no quiero que lloresmás, quiero que estés feliz para que el bebé esté feliz ¿me lo prometes?

-si tú estás conmigo, estaré feliz - le contestó Lunaacariciando el pelo de Theo.

-no me pienso separar de ti ni un instante.

En ese momento en que se iban a besar abrieron la puerta yentraron sus cuatro compañeros a tropel.

-¿se puede saber que está pasando? - se impuso Draco nadamás verlo.

-estas brujas nos tienen en ascuas toda la mañana - dijoBlaise.

-chicos - dijo Theo levantándose del sofá y ayudando a Lunaa hacerlo, aunque esta no necesitaba ayuda ni mucho menos, solo que Theo iba aresultar un padre sobreprotector - Luna está embarazada - les contó Theo.

Draco y Blaise hicieron una mueca de incredulidad mirándosey después desviaron su mirada al vientre de Luna.

-vale, ahora en serio - dijo Draco.

-Draco
- dijo Hermione a su lado - es cierto

-vamos a ser papas
- dijo Luna algo avergonzada al dar lanoticia a los chicos.

Los chicos miraron a Theo, y solo cuando este asintió serio,lo creyeron.

-vaya
eso es genial ¿no? - dijo Blaise sin saber muy biensi la pareja estaba feliz por ello o no.

-¡es fantástico! - dijo Luna saltando hacia sus amigas, lascuales se abrazaron y comenzaron a saltar las tres juntas.

 

-eh Luna
será mejor que no saltes - le pedía Theopreocupado, pero sin resultado - eh
cariño, el bebé

Pero sus amigos ya le estaban felicitando, y también a Luna.

-bien, vamos a ver al doctor - dijo Hermione cogiendo denuevo las llaves del coche.

-sí, vamos - dijo Blaise siguiendo a la castaña.

-eh
me refería solo a los futuros papas - explicó Hermione.

-de eso nada, yo también voy. - sentenció Draco.

-yo también quiero ir
- dijo Ginny con un puchero.

Hermione miró a Luna, que sonrió.

-está bien, ¡vamos todos! - dijo al rubia feliz - peroesperad - corrió a la cocina y cogió una bolsa de galletas de chocolate -ahora, vámonos.

-¿me das una? - le susurró Blaise mientras salían por lapuerta.

Una vez en el Hospital, Hermione obligó a los no-padres aquedarse en la sala de espera, mientras los padres pedían un médicoespecializado.

Después de media hora, Luna y Theo salían de la consulta.

-¿Qué es? ¿niño o niña? - preguntó Blaise emocionado.

-es
- dijo Luna confusa - un punto negro

Draco miró a Blaise de arriba a abajo con una ceja levantada,por supuesto pensando en el color de su piel. Blaise negó rápidamente.

-oh por Merlín, no seáis infantiles. - les pidió Hermione -el bebé ahora es un embrión, una cosa así - les dijo haciendo el tamaño con susdedos - no se puede saber el sexo todavía.

-el doctor dijo que todo iba bien, que Luna estabaembarazada de un mes y una semanas - les contó Theo.

Esa noche, Theo pidió que le dejaran solo en casa con Lunay, a la luz de las velas, mientras cenaban, le pidió que se casara con él.

-luna, quiero hacer bien las cosas desde el principio
- ledijo sacando nervioso el anillo que llevaba tiempo guardando esperando elmomento adecuado - ¿quieres ser mi esposa?

-vaya, sabía que ibas a pedírmelo, hay miles de bodinillossobre tu cabeza.

Theo rodo los ojos, rindiéndose a los delirios de su novia.

-¿eso es un sí o un no? - dijo demasiado nervioso de queella no le contestara.

-un si, por supuesto - dijo tranquilamente. Theo sonrió y lecolocó el anillo en su dedo - es precioso Theo, gracias
- y fue a besarle.

-quiero que nos casemos cuanto antes Luna, mañana iremos aver a tu padre y después a buscar una casa. Quiero que esta sea una familia lomás pronto posible.

-yo también, Theo - dijo ella acariciando su mano sobre lamesa - ¡espera! Tengo que preguntarle algo a Hermione - dijo la rubialevantándose y corriendo hacia su casa. Theo salió tras ella rodando los ojosde nuevo. No paraba quieta, les iba a salir el niño hiperactivo.

-¿ocurre algo? - preguntó Ginny al ver entrar a Lunacorriendo y a Theo tras ella.

-Hermione, te quería preguntar una cosa - dijo Lunasentándose junto a ella en el sofá, donde los demás disfrutaban de una película- ¿te importaría que Theo y yo nos compráramos una casa en el mismo pueblo quevosotros? Me gustaría mucho

-claro que no me importa Luna, me encantaría que fuéramosvecinas - dijo Hermione sonriéndole y correspondiendo al abrazo que ahora Lunale daba.

-bueno, nos vamos, que Theo me acaba de proponer matrimonio- dijo, y cerró la puerta dejándolos solos de nuevo.

-¿Por qué suelta las cosas como si no tuvieran importancia?- preguntó Draco, y Hermione solo le sonrió.

 

-Blaise - le dijo Ginny - yo también quiero una casa en esepueblo
también quiero ser vecina
- le pidió poniéndole ojitos.

-lo que tú quieras, princesa - le dijo dándole un beso en lafrente y regresando a la película.

-y este fin de semana vamos a cenar con toda mi familia paraque te presente - dejó caer Ginny.

-claro Princ
¿qué?

Draco y Hermione reían disimuladamente mientras Ginny lerepetía que irían a su casa.

-suerte, la necesitarás
- le susurró su amigo por lo bajo.Ahora a Draco el día que conoció a sus suegros no le parecía nada comparado conlo que se le venía encima a su amigo.

Jajaja, pobre Blaise,la que le espera con toda la familia Weasley, pero es lo que tiene estar con su"princesa", que también es la princesa de su casa jejej.

Y ahora
en elpróximo capítulo
Blaise tendrá que encontrarse con Ron, ya que también eshermano de Ginny ¿Qué hará? ¿intentar llevarse bien con él? ¿le dará recuerdosde Draco? ¿Ron decide no presentarse a esa cena, pues no lo aprueba?

¿Qué pensáis?

Y como sabéis que hoyestoy extremadamente generosa ¡un pequeño adelanto!

-¿cuántos hermanos decís que tiene?

-¿no se me ve enfermo? creo que tengo fiebre
- dijo Blaise.Luna y Theo negaron divertidos -yo creo que me vuelvo a nueva york

-esa Flema
se cree la mejor y la más guapa - decía Ginnymientras se alejaban -¿te parece guapa? - le preguntó agresivamente al chico.

- ¿a quién tenemos que matar por haberte conquistado? - dijoFred

¿cortito? Lo demás essorpresa

¡Besos!

Sorry, Sorry! No medio tiempo a actualizar el viernes, pero para que me perdonéis en lugar dellunes cuelgo el capítulo un día antes ¿sirve? Jeje.

Bueno, pues aquíBlaise se enfrentará a la familia Weasley ¿no será para tanto? ¿será paramucho? Pues enseguida lo averiguareis. Pero por ahora los que habéis acertadosobre Ron

salesia

valeriamalfoy

nerea3

lunatonks188

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Y a los que agradezcosus reviews que los adoro:

Rowling

LuuDrac23

alilove98

TABATHAGLZ

vanessauchihauzumaki

AnnaNiicolle

Camily_Rose

vanessasegovia

astoryamalfoy

NahomiMalfoy

FerMalfoy

Así que Ron si sepresenta, pues oye está en su casa y como decís, con lo cabezón que es no iba airse de su casa solo porque él viniera. Bueno, os dejo leer.

Ese sábado, Blaise caminaba como un alma en pena por lacasa, arrastraba los pies y no dejaba de hacer las mismas preguntas a susamigos una y otra vez. Luna también estaba allí, pues Theo había decidido nodejarla sola ni un segundo por si necesitaba cualquier cosa. Incluso dormíanjuntos, en una casa o en otra, les daba igual.

 

-¿cuántos hermanos decís que tiene? - preguntaba.

-seis hermanos - le contestaba Luna servicial cada vez queél preguntaba lo mismo.

-y todos hombres ¿no?

-todos hombres - confirmó Luna divirtiéndose.

-y son seis ¿verdad? - volvía a preguntar Blaise.

-además de padres, novias, y sin olvidarnos de Harry, queseguro que está allí - decía la rubia sonriendo.

-luna
deja de divertirte a costa del pobre Blaise - le riñóTheo.

Blaise dio un puñetazo en la mesa.

-además estará ese
mal nacido de Potter - dijo escupiendoel nombre.

-así es, Blaise - dijo Draco colocándose delante suyo ysujetándolo por los hombros - y tu le vas a restregar por la cara lo feliz queeres con Ginny - le dijo haciéndolo sonreír - y de paso le dices a la comadrejalo felices que somos Hermione y yo.

-mejor no lo haré, se supone que pretendo llevarme bien conél
- dijo Blaise.

-con él no hace falta, tienes otros cinco

Ginny llamó al timbre y Blaise se sobresaltó.

-¿no se me ve enfermo? creo que tengo fiebre
- dijo Blaise.Luna y Theo negaron divertidos -yo creo que me vuelvo a nueva york

-tu ve y ábrele a tu novia antes de que se canse de esperary nos tire la puerta abajo. - le dijo Draco.

Volvieron a llamar insistentemente y se escuchó la voz deGinny desde el exterior.

-¡abre cobarde! - dijo aporreando la puerta y haciendo reíra todos menos a Blaise, que abrió la puerta al fin.

-hola cariño, ¿ya estás listo? - dijo dulcemente dándole unsuave beso en los labios. Se lo estaba pasando en grande haciendo sufrir unpoco a su novio.

-ya verás cuando te lleve a conocer a mi madre, ya
-murmuraba mientras cogía su chaqueta - estoy listo, amor - dijo falsamenteanimado.

Todos rieron, incluso él acabó riéndose de toda esasituación.

Se aparecieron en la colina que llevaba a la madriguera.Ginny quería darle unas cuantas palabras de ánimo antes de llegar a su casa.

-no te preocupes Blaise. Mis padres te aceptarán encantados,ellos son muy cariñosos con todo el mundo, mis hermanos pueden ser el problema,son demasiado sobreprotectores conmigo al ser la única chica, pero muéstratetan divertido como eres y los tendrás en el bote enseguida.

-no tengo el cuerpo como para ponerme a hacer bromas.

-relájate ¿vale? Yo estaré de tu lado todo el tiempo - ledijo - y también mis cuñadas, ellas han pasado por lo mismo.

Le animó un poco que hubiera gente que no fuera de lafamilia y que en cierta manera estuviera en su misma situación.

Llegaron al jardín donde la señora Weasley y algunos de susfamiliares, preparaban la mesa y ponían la comida.

-¡mama! - la llamó Ginny.

-Ginny, cariño - dijo su madre corriendo hacia ellosagarrándose el delantal. Besó a su hija cariñosamente y después se fijó en elchico que llevaba a su lado - tú debes de ser Blaise ¿verdad hijo? Ven dame unabrazo - el chico le devolvió el cariñoso abrazo a la mujer - estoy encantadade conocer por fin al novio de mi pequeña. - le sonrió.

-yo estoy encantado señora, le agradezco que me hayainvitado a cenar, me encanta su comida, es usted una gran cocinera - dijo elchico - me encanta cuando Ginny vuelve de casa con la comida que usted prepara.

 

-vaya hijo, muchas gracias - dijo la madre de Ginnysonrojándose.

-buenas noches, señor Zabini - dijo el padre de la chicaacercándose a ellos y tendiéndole la mano - soy Arthur Weasley, el padre deGinny.

-encantado señor, puede llamarme Blaise.

Caminaron hacia la mesa.

-mira, aquí está mi cuñadita "flema", no mires mucho la carade mi hermano, le molesta. - le sopló Ginny a su novio.

-¿flema? - dijo él.

-Fleur, Bill ¿Cómo estáis? - les preguntó abrazándolos - ¿nohabéis traído a Victoire?

-se quedó en casa con missa - le dijo su hermanorefiriéndose a su elfa.

-tienes que venig a vegla, esta pgeciosa, salió a su madgre- dijo Fleur tan modesta como siempre.

-os presento a Blaise. Mi novio. - dijo Ginny sin ningúntipo de timidez.

-encantado - dijo extendiéndole la mano a Bill y mirándoloúnicamente a los ojos. Fleur en cambió extendió su mano para que se la besara -enchanted - dijo caballerosamente besándola la mano.

-esa Flema
se cree la mejor y la más guapa - decía Ginnymientras se alejaban -¿te parece guapa? - le preguntó agresivamente al chico.

-por supuesto que no, solo le hacía la pelota. Tu le das milvueltas - Ginny sonrió complacida.

Justo cuando iban a entrar, los gemelos salían de la casa.

-¡hermanita! - gritaron al verla, rodeándola y levantándoladel suelo para abrazarla - ¿a quién tenemos que matar por haberte conquistado?- dijo Fred mientras ambos miraban al chico que la acompañaba.

-¿tú eres el novio de nuestra hermana? - preguntó Georgetendiéndole la mano.

-¡pero eso es genial! - añadió Fred tendiéndole también lamano que le quedaba libre.

-cuanto tiempo, chicos - dijo el moreno aceptando loschoques de los gemelos.

-¿os conocéis? - preguntó Ginny desconcertada.

-este chico es uno de nuestros mejores clientes - le contóFred.

-hace mucho que no vienes por la tienda - le reclamó George.

-ya no vivo con mi madre, por lo que no tengo muchas fiestasque sabotear - les dijo Blaise sonriendo de forma cómplice - pensaba hacerlo enesta, pero los reyes de las bromas me habrían pillado enseguida, además que nosería la mejor forma de ganarme a la familia de mi novia.

Los tres rieron al comentario del moreno. Era como si yatuvieran una gran confianza, aunque con los gemelos era fácil si ellos tedejaban.

-pensé que odiabais a mis novios
- dijo Ginny cruzándose debrazos entre molesta y divertida

-porque tus otros novios eran unos muermos - le dijo George.

-si, por fin has encontrado a uno que vale la pena -corroboró Fred y de nuevo rieron los tres.

-te presentaremos a Angelina y Verity, por cierto Ginny¿conoces a Verity? - preguntó George a su hermana.

-¿vuestra dependienta?

-exacto, ahora es mi novia - le dijo sonriendo mientrasarrastraba a Blaise a un grupo de gente donde charlaban Angelina, Verity,Charly y Ron.

Blaise logró coger a la pelirroja de la mano para llevarlacon él.

Fred dio un suave beso a Angelina cuando llegaron hastaellos mientras George se ocupaba de presentarlo a los demás.

-por cierto ¿Cómo fue esa boda? - le preguntó George.

-genial, un verdadero caos - rió Blaise - aunque acabaroncasándose igualmente

-deberías pasarte de nuevo por la tienda, tenemos muchascosas nuevas - le seguía contando George - incluso para la cama, para que hagasdisfrutar a mi hermanita - le dijo guiñándole un ojo.

 

Blaise rió esta vez algo más cortado.

Parecía que todos habían aceptado con facilidad a Blaise.Solo Ron lo miraba con algo de odio de vez en cuando. Al parecer Harry habíadecidido no aparecer esa noche, lo que había sido mucho más fácil para lapelirroja, aunque le habría gustado restregarle su felicidad por la cara

La cena transcurrió amena y divertida. Blaise se llevababien con todos e incluso los hacía reír. Sabía que tema sacar con cada personae incluso había hablado de objetos muggles con Arthur, contándole como habíaaprendido a usar la cámara digital y el televisor.

-no pienses que has conseguido conquistar a todos losWeasley, a mi no me camelaras tan fácil
- le susurró Ron cuando se despedíanacabada la noche.

-Draco te envía recuerdos - le contestó él venenosamente.Disfrutó de ver como se ponía rojo de ira y desaparecía en el interior de sucasa.

-me pasaré por la tienda esta semana sin falta - les dijo alos gemelos - seguro que mi madre echa de menos vuestros artilugios, y tengoque presentársela a Ginny

-te prepararemos una selección de lo mejorcito - dijeronriendo.

-Percy siente mucho no haber podido venir, tenía muchotrabajo - le disculpó la señora Weasley ante la pareja.

-no importa mamá, lo único que Blaise se ha perdido es unaaburrida conversación.

-¡Ginny! - la regaño su madre. La chica solo se encogió dehombros. - espero que lo hayas pasado bien Blaise. Todos estamos encantados detenerte en la familia. Puedes volver cuando quieras.

-la felicito de nuevo por la cena señora, y el placer hasido mío, son una magnifica compañía.

La señora Weasley volvió a sonrojarse ante la caballerosidadde su yerno. Todo un caballero, como pregonaría más tarde a todo el mundo.

-todo fue bien ¿verdad? - comentó Blaise subiendo la colinapara aparecerse desde allí.

-demasiado bien diría yo
he echado de menos un poco desangre
- Blaise le miró molesto y Ginny rió - es broma cariño, has estadogenial y has conseguido llevarte bien con todo el mundo - besó a su novioabrazándose a él.

-con todo el mundo menos con Ron
le di recuerdos de Dracocuando nos despedimos - reconoció sin soltar el abrazo de su novia.

-¡eres cruel! - le dijo Ginny riendo, por lo que no sonabamuy convincente la reprimenda.

-pero él empezó - se excusó el moreno.

-¿Por qué no mejor te callas y me llevas a tu cama de unavez
? - dijo ella coqueta pegando un salto y rodeando la cintura del chico conlas piernas - tenemos que celebrar lo bien que ha salido todo

-tú lo has querido princesa
- dijo él cogiéndolafuertemente para aparecerse directamente sobre su cama.

Por fin, los tres chicos, se sentían de nuevo aceptados porla gente a su alrededor. La gente que de verdad valía la pena. Todo era fácildesde que las habían conocido a ellas.

Y hasta aquí elcapítulo de hoy. Espero que os hayan parecido bien las reacciones de losWeasley, aunque sé que no lo he hecho demasiado largo
pero bueno, el siguientelo será más.

En el siguientecapítulo sabremos que lleva Luna en su barriguita ¿niño? ¿niña? ¿mellizos?¿gemelos? Que pensáis

 

Besos y hasta lapróxima.

Holaa!! Ya estoy aquíde nuevo, me está siendo difícil ya buscar un hueco para actualizar, con lospocos capítulos que quedan no quiero retrasarme, así que intentaré poderhacerlo como hasta ahora, aunque me esté quedando sin descanso en estosmomentos
jeje.

A ver, para mí ladiferencia entre mellizos y gemelos es:

-mellizos: pueden serchica y chico o dos chicas o dos chicos, pero son diferentes, porque vienen dedistintos óvulos o algo así

- gemelos: son o dosniñas o dos niños, y estos son completamente iguales, porque vienen del mismoóvulo.

No sé si será así,pero es la diferencia que yo voy a seguir para tomar en cuenta los votos. Si estoyequivocada que alguien me lo diga.

De todas formas, voya poner quien ha acertado al final, así no sabéis que van a ser hasta que acabéisde leer
(que mala soy
jeje)

Nos vemos abajo

Ginny sacó un pergamino, el cual, al desenrollarlo, llegóhasta el suelo. Con su varita, tachó "elegir el menú" de la lista.

-bien, ahora toca lo mejor ¡elegir el vestido! - dijoemocionada a sus dos amigas - y para eso
- cogió otro pergamino algo más corto- tengo toda esta lista de las mejores tiendas, recomendadas por la madre deBlaise, ya sabéis, toda una experta en el tema

Las chicas rieron.

Habían pasado unos tres meses desde que Luna se habíaenterado de que estaba embarazada y Theo le había pedido que se casara con él.Ahora el día estaba cerca y todos se preparaban. A Luna ya se le notaba sutripa redondeada bajo su camiseta. Para estar de cuatro meses, casi cinco, teníabastante

-Theo nos deja el coche, pero tendrás que conducir tuHermione, ellos no pueden venir

-lo sé, yo conduciré no te preocupes.

Theo se había tomado las cosas en serio y en tres semanashabía conseguido sacarse el carnet de conducir muggle y se había comprado ungran coche "familiar", como él decía.

Draco y Blaise también se lo estaban sacando, después de verel coche que su amigo había comprado, habían sentido envidia y también queríanuno.

Una vez las tres en el coche y con los cinturones bienpuestos, se pusieron en marcha.

-¿Cómo va la casa Hermione? ¡Quiero verla ya! - decía Ginny.

-todavía faltan algunos detalles, ya sabes que los chicoshan estado más ocupados con la casa de Theo y Luna, y no quiero que la veáishasta que esté lista.

-lo siento
- sedisculpó Luna - estoy retrasando tu vida por mi descuido

-Luna por favor, no digas tonterías, sabes que todos estamosencantados con esto. Además, me encanta ver a Draco tan entregado en ayudar aalguien. Tu casa es más urgente - le dijo Hermione con una sonrisatranquilizadora.

-gracias por todo chicas

-nos das las gracias cada dos horas, esa palabra va a dejarde tener valor para nosotras si sigues así
- dijo Ginny, y todas rieron.

Llegaron al centro, pues para sorpresa de las chicas lalista de tiendas de novias eran en su mayoría muggles. Los magos no dan tantaimportancia a los vestidos de novias como los muggles.

Recorrieron muchas tiendas. Era difícil elegir un vestidopara Luna, ya que aunque habían dejado la elección de este para el final, nosabían cuanto podría engordar Luna en una semana. Hermione había estadoestudiando su evolución desde que habían decidido la fecha y había estadohaciendo cálculos.

 

-con el de la tienda anterior se te notaba menos la tripa
-decía Ginny viendo el vestido que llevaba Luna en esos momentos.

-aun así es imposible ocultarlo, por lo que no importademasiado si se nota mucho o poco - comentó Hermione.

Por suerte, a Luna nunca le había importado el qué dirán, yTheo no tenía a nadie a quien le importase.

La embarazada no decía nada, solo se miraba en el espejo yhacía lo que sus amigas le decían, se probaba uno tras otro sin mostrar ningúntipo de emoción aparente.

Hermione y Ginny se miraron y suspiraron.

-está bien, Luna, quítate el vestido, nos vamos a comer - lepidió Ginny.

Una vez sentadas en un restaurante de comida rápida.

-¿Qué pasa Luna? ¿ya no quieres casarte? - le preguntóHermione preocupada.

Luna reaccionó un poco ante esas palabras.

-¿Qué? Por supuesto que quiero casarme. Estoy deseandocasarme con Theo. - dijo ella a la defensiva.

-entonces
¿a qué viene esa cara larga que tienes todo eldía? - le preguntó la pelirroja - ¿Por qué tus ojos están deseando llorar y tuno les dejas?

Luna aguantó de nuevo las lágrimas bajando la mirada.

-le prometí a Theo que sería feliz, por el bien del bebé.Pero es cierto que ahora estoy triste y quiero llorar - reconoció Luna.

-cariño
no creo que Theo se refiriera a que fueras feliz a lafuerza, si te sientes triste por algo debes llorar, tu bebé estará bien, te loaseguro - le prometió Ginny.

-¿Qué es lo que ocurre Luna? - le preguntó la castañacogiendo una mano de su amiga entre las suyas.

-es que
- Luna dejó caer sus lágrimas por fin - me gustaríatanto que mi madre estuviera conmigo en estos momentos
- dijo con vozquebrada. Se frotó los ojos apartando las lágrimas. - todavía recuerdo cada vezque me contaba la historia de su boda y sacaba su vestido. Las dos locontemplábamos durante horas. Es un vestido tan bonito
- Luna empezó asollozar con más fuerza - siempre soñé que llevaría el vestido de mi madre,pero estoy tan gorda que
¡eso es imposible! - la rubia se tapaba la cara conlas manos.

-pero Luna, debiste decirnos que querías usar el vestido detu madre
- dijo Hermione.

-¿para qué? Ni si quiera quepo en mi ropa normal, cada díaestoy más gorda y
¡me estoy haciendo pipí otra vez!

-está bien, Luna - dijo Hermione mientras Ginny le secabalas lagrimas con una servilleta - ahora relájate y ve al baño.

-y no te preocupes por nada, creo que tengo una idea ¿vale?- le dijo Ginny.

Luna asintió y se fue al baño.

-¿en que estas pensando, Ginny? - le preguntó Hermione.

-mi madre. Ella cose muy bien, podría ayudarnos con el vestidode la madre de Luna.

-pero queda tan poco tiempo
¿crees que en una semana
?

-habrá que intentarlo. Estoy segura de que mi madre lo haráencantada por Luna, aunque no duerma en una semana lo tendrá a tiempo

Cuando Luna regresó le contaron el plan, y aunque alprincipio se negó, ya que no quería dar trabajo a nadie más, y menos a laseñora Weasley, cuando sus amigas la arrastraron hasta su casa y sacó de nuevoel vestido de su madre, no pudo resistirse a creer que aquello podría serposible.

 

Molly Weasley se alegró mucho de que le pidieran participaren algo tan importante. Se pasaron el resto de la tarde tomando medidas a Luna,contando con los centímetros que podría ganar en una semana.

Cuando regresaron a casa los chicos no habían vuelto todavía.

-están trabajando mucho para que esté lista el día de laboda
- comentó Luna.

-no sé cómo has dejado que ellos decoren la casa - comentóGinny sentándose en el sofá de la sala de estar, pues ya comenzaba a hacer fríoy el balcón permanecía cerrado - ¡son hombres! - dijo sin más.

-confío en Theo, él conoce perfectamente mis gustos - dijoLuna confiada y feliz de nuevo.

-yo tengo que reconocer que me ha sorprendido el gusto deDraco a la hora de escoger muebles y decorar la casa, deberíais haber visto sufacilidad para combinar colores
- comentó Hermione.

-lo veríamos si nos invitaras a tu casa de una vez
- dijoGinny haciéndose la ofendida mientras Hermione le sacaba la lengua - al menosla de Luna la hemos visto vacía. - dijo al tiempo que unas llaves abrían lapuerta y aparecían los chicos.

-y pronto la verás completamente llena, princesa - dijoBlaise dirigiéndose a ella con una sonrisa y dándole un beso antes de sentarsea su lado.

Ya todos tenían las llaves de ambas casas, prácticamentevivían en ambos sitios.

-¿Cómo ha ido el día? - pregunto Hermione después de queDraco le diera un beso en la mejilla y se sentara junto a ella.

-podría decirse que hemos acabado - dijo un sonriente Theoacariciando el estómago de la rubia que tenía junto a él, la cual sonreía felizcada vez que el chico hacía eso.

-entonces ¡podemos ir a verla! - dijo Ginny.

-nosotros deberíamos ir a adelantar un poco con la nuestraHermione
- le comentó Draco a la castaña.

-y tu a descansar Luna, seguro que no habéis parado en todoel día. Además, mañana tenemos visita con el medimago. - le dijo Theo guiándolaa su habitación.

-pero no he cenado
- se quejaba la rubia.

-te haré la cena y te la llevaré, no te preocupes.

-hoy quiero huevos con piruletas de chocolate blanco -oyeron decir a Luna.

-¿eso existe? - susurró Hermione a sus compañeros.

-no sé cómo, pero Theo hará que exista
- le contestó Blaise.

-no pienses que tu estarás tan consentida cuando estésembarazada - le dijo Draco a Hermione levantándose para irse.

-sabes - dijo Hermione levantándose tras él - me apetecenunos bombones de esos de fresa

-bien, pasaremos a comprarlos de camino a casa - le contestóel rubio llegando a la puerta. Cuando todos comenzaron a reír se dio cuenta dela trampa - eres una bruja mala
- le dijo también riendo.

-¿a dónde vas? - le pregunto Hermione al chico, el cualsujetaba la puerta de entrada manteniéndola abierta - deberíamos aparecernos,es tarde

-vaya
- dijo el rubio cerrando la puerta de nuevo - por tuculpa me estoy acostumbrando demasiado a hacer las cosas de forma muggle
-todos rieron mientras Hermione se abrazaba a Draco y ambos se aparecían en sufutura casa.

-sabes, cada ve encuentro este lugar más familiar - comentóHermione caminando por el salón y agachándose para abrir una caja de cartón.Comenzó a apilar algunos libros en el suelo.

 

-no entiendo porque has traído más libros, tienes unahabitación entera arriba
- le dijo Draco juntando con la varita las piezas dela mesa que habían comprado, la cual la última vez habían dejado a mediomontar.

Hermione colocó los libros en una pequeña estantería quehabían puesto en un lateral del salón, cerca de los sillones.

-estos tienen valor sentimental. Son libros de Hogwarts,algunos muggles que me regalaron mis padres

Draco no pudo más que sonreír al ver el cariño con que sucastaña dejaba los libros delicadamente sobre la estantería. Acabó de montar lamesa y la colocó en el lugar que habían acordado.

-bueno
parece que hemos acabado con el salón. - comentóDraco agachándose a ayudar a la chica a colocar los últimos libros.

Hermione se levantó y observó el salón desde la puerta,buscando la mano de Draco, que se encontraba a su lado.

-esto es maravilloso Draco. Me siento
mayor. - dijoHermione sin saber de qué otra forma expresarse. En menos de un año se habíaenamorado de quien nunca imagino, se había comprometido con este y estaban apunto de irse a vivir juntos.

-bueno, tienes 23 años, eres mayor ¿no?- Hermione seguía observando su preciososalón. Ambos habían pensado estilos distintos para decorarlo, así que despuésde mucho discutir, habían puesto de su parte cada uno y, al final, habíancreado un estilo totalmente nuevo, pero perfecto a su parecer. - y ahora
¿Porqué no nos ocupamos de la habitación? - propuso con una sonrisa ladeada.

-ya terminamos con la habitación hace tiempo - dijo la chicaconfundida.

-bien, entonces
¿por qué no la hemos estrenado todavía?

-¿quieres que nos quedemos a dormir? - preguntó esta vezHermione.

-no estaba pensando en dormir, precisamente - dijo él conuna sonrisa juguetona, la cual enloquecía a Hermione, anticipándola a lo queiba a venir. Aún así aguantó un poco más las ganas de abalanzarse sobre él.

-entonces no entiendo que pretendes que hagamos aquí toda lanoche
- dijo haciéndose la confundida.

Draco suspiró frustrado.

-¿enserio no me estás entendiendo Hermione, o es que te estáshaciendo la tonta? - le preguntó preocupado, pero sonrió cuando Hermionecomenzó a reír a carcajadas.

-lo segundo - dijo la chica riendo y corriendo escalerasarriba. Draco no tardó en correr tras ella, hasta que ambos se abalanzaronsobre la cama riendo y buscándose el uno al otro.

Draco abrazó a Hermione, apoyándola en su pechó y sequedaron así, tranquilos durante un rato.

-nunca llego a creerme del todo que esto nos esté ocurriendoa nosotros
- comentó Draco - es algo demasiado perfecto para que me estéocurriendo a mí, y no hay nada por lo que se me deba premiar, por lo que muchasveces, no entiendo que estés conmigo.

-sé lo que quieres decir - le contestó ella cerrando losojos y frunciendo un poco en ceño - yo
a veces tengo miedo.

-¿de qué tienes miedo? - preguntó Draco buscando su cara,alerta y preocupado.

-de que cualquier día me digas que todo lo que está pasandoes mentira, que lo único que querías era
hacerme daño como años atrás,castigarme por todo lo que le ha pasado a tu familia, ya que en cierta partetengo algo de culpa, pero

 

-Hermione, - la interrumpió Draco alarmado de que su noviapensara así - creo que nunca me he disculpado lo suficiente por todo lo que tehice pasar en Hogwarts. Si me hubiera molestado en conocerte de verdad
peroera un crio influenciable, no tenía ni idea de lo que podía llegar aprovocarte, y mucho menos que algún día llegaría a arrepentirme tanto de ello.- los ojos de Draco, puestos en los de la chica, le rogaban perdón.

-pero
- continuó Hermione como si Draco no la hubierainterrumpido, aunque se había quedado más tranquila después de su discurso -cuando me levantó de la cama por la mañana con todos mis miedos y veo tus ojosde nuevo sobre mí - justo como estaban en ese momento. Draco relajó un poco sumirada sobre ella - entiendo que tú no eres ese chico de años atrás. Tu miradaha cambiado y cuando me ve es tan sincera que aleja todos mis miedos.

Hermione sonrió, pero Draco no pudo hacerlo.

-aunque solo sea unas horas, por la noche, no quiero quesigas teniendo ese temor Hermione
- le dijo - tengo muy claro quién eres, yquien soy yo. Y tengo muy claro mi futuro, y sin ninguna duda tú estás en él -el rubio buscó la mano de la chica, la que tenía el anillo que le habíaregalado. - quiero que tengas muy claro que este anillo es un compromiso, y yome he comprometido a tener una vida contigo, y no pienses que eso va a cambiar.Siempre me he tomado muy enserio mis promesas.

Hermione ensanchó su sonrisa.

-gracias por hablar de esto conmigo. Ahora estoy mucho mástranquila.

-¿ya no tienes miedo? - preguntó Draco, y la castaña negósin quitar la sonrisa de su boca. Draco también sonrió esta vez, pero lasonrisa que prevenía a Hermione de lo que estaba a punto de hacerle - bien,entonces tendré que provocarte otro tipo de miedo - terminó el rubio,abalanzándose sobre el cuello de la chica mientras esta chillaba riendo eintentando deshacerse de Draco, que le hacía cosquillas en el cuello, puessabía que era su punto débil en este tema.

Esa noche no regresaron al apartamento.

Luna y Theo habían pasado la noche en casa de las chicas,mientras que Ginny y Blaise, buscando un poco de intimidad, se habían ido acasa de los chicos.

Un despertador muggle hizo a Theo abrir los ojos deinmediato, pegando un rápido manotazo al aparato y apagándolo. Últimamenteestaba demasiado alerta en cualquier momento, lo que le había provocado unsueño demasiado ligero. En cambio Luna seguía durmiendo a su lado sin enterarsede nada.

-cariño - susurró Theo meciéndola suavemente. La chica seencontraba de lado, siempre se quejaba de no poder dormir boca abajo como aella le gustaba - debes despertar, tenemos que ir a San Mungo.

Luna, al escuchar esto comenzó a abrir los ojos pesadamentey sonrió al ver los ojos de su novio esperando por ver los suyos.

-hoy sabremos si es niño o niña ¿verdad? - preguntó Lunaestirándose. El moreno asintió - ¿tú qué prefieres? - preguntó ya completamentedespierta y atenta.

-bueno, no me importaría tener una pequeña y linda Luna -ambos se quedaron mirando felices

- Theo
estoy esperando mi beso ¿te importaría dármelo antesde que me haga pipí encima?

-oh claro - dijo Theo reaccionando y besando dulcemente aLuna.

 

Cada mañana Luna reclamaba su beso si es que Theo seolvidaba de dárselo antes.

Poco después salían ya vestidos al salón, donde esperabanpacientemente Ginny y Blaise. Luna se encaminó a la cocina, como si ya seesperara verlos allí, por lo que su desayuno le pareció más importante. Encambió Theo si que se sorprendió.

-¿Qué hacéis despiertos tan pronto en fin de semana?

-¿acaso creías que íbamos a perdernos el sexo del bebé? -dijo Ginny como si fuera algo obvio

Luna apareció con un donuts, dos cruasanes, tresrosquilletas y una madalena, todo en un plato, y masticando otra madalena en laboca. Le dio las rosquilletas a Theo, el donuts a Blaise y un cruasán a Ginnymientras ella cogía en cada mano el otro cruasán y la madalena.

-ya podemos irnos - sentenció.

-ya he desayunado pero
gracias - dijo Blaise a punto dellevarse el donuts a la boca.

-¡quieto! - gritó Luna - ni se te ocurra comértelo ¡es mío!Solo que no puedo llevarlo todo yo.

Blaise cerró la boca asustado y asintió. Mientras salía, lesusurró a Ginny.

-¿es normal que coma tanto? Esto es demasiado incluso parami

-bueno
supongo que tiene que comer para dos
- dijo Ginnytambién preocupada cerrando la puerta mientras la otra pareja estaba llamandoal ascensor.

Theo condujo el coche hasta el hospital y allí seencontraron a alguien más.

-¿Qué hacéis vosotros aquí? - preguntó Theo de nuevo.

-no íbamos a perdernos esto
- dijo Hermione.

Luna los miró enfadada.

-debisteis venir a casa ¡tuve que dejar dos donuts! - lesregañó.

-lo
¿lo siento? - dijo Hermione mirando al resto, que seencogieron de hombros. Luna volvió a sonreír.

-me alegro de que todos estéis aquí

-bien, entremos a ver al doctor - dijo Theo cogiéndola de lamano y llevándola a la consulta mientras los demás esperaban en la pequeña salade familiares.

Cuando entraron en la consulta, el medimago pidió a Luna quese tumbara en la camilla y Theo se colocó a su lado cogiéndole la mano.

-levántese la camiseta señorita - le pidió el hombre.Luna destapó su redondeado vientre, enel cual el medimago colocó un extraño líquido para después poner la punta de suvarita encima - bueno
veamos si esta vez podemos saberlo. - la pareja se miróansiosa por saber si tendrían un niño o una niña. Como otras veces, una especiede holograma apareció sobre el vientre de la chica, dejando ver el interior deeste. - Bueno
pues ahí está - dijo el hombre y Luna y Theo se esforzaron porver algo - parece que
son varones.

Luna miró a Theo, el cual miraba el holograma quedándosepálido por momentos.

-disculpe señor, ¿ha dicho "son varones"? - preguntó ella alver que su novio no reaccionaba.

-oh, ¿no les había dicho que esperan gemelos? - sesorprendió el hombre - creí que lo hice la primera vez
- se dijo más para símismo.

Luna volvió a mirar al futuro padre, el cual parecía unfantasma y cuya única reacción había sido apretar más fuerte la mano de lachica.

-Theo
mi mano, me haces daño

Pues eso, estaparejita espera gemelitos, y supongo que ya sabréis quienes son, pero voy aexplicar el por qué.

Se supone que segúnRowling, Luca se casa con el tal scarmander ese, pero para mi esa persona noexiste, nunca a salido en ningún libro (por lo menos que yo me haya dadocuenta) y por lo tanto no se sabe nada de él. Entonces Lorcan y Lysander son hijosde Luna, y solo de Luna (bueno, y en este fic también de Theo), por eso loselegí, no puedo imaginar a Luna sin estos dos niños.

 

En cambio, los hijosde Hermione en el libro, también son de Ron, y los de Draco son de Astoria,jamás podría llamar a un hijo que Draco tuviera con Hermione "Scorpius" porqueese niño no pertenece a esa pareja, al igual que nunca llamaría a una niñaRose, porque entonces sería de Ron.

Lo mismo pasa con loshijos de Ginny y Harry, nunca podrán ser los hijos de Ginny y Blaise.

Y ahora, el capítuloes para:

Alem7591

alilove98

kerocruz

reyina21

MARITA2(dijiste gemelos, aunque pusiste niña y niño, pero la palabra gemelos está, asíque
te la doy por buena jeje)

Rowling(te digo lo mismo que a marita)

vanessauchihauzumaki

Y mi agradecimientopor su review y por seguirme para:

andy-okulos

FerMalfoy

telephone97

NahomiMalfoy

AnnaNiicolle

Camily_Rose

TABATHAGLZ

La_dragona

OliviaRiddle

salesia

astoryamalfoy

valeriamalfoy

paupotterweasleynott

Y ahora vamos con micapi-pregunta (como dice OliviaRiddle jeje):

Estamos en la boda deTheo y Luna y Blaise le quiere decir algo a Ginny. ¿le dirá que también quieretener un hijo? ¿le pedirá matrimonio? ¿le explicará que él no quiere casarse acausa de lo que ha vivido con su madre?

Puede que esté algo difícil
no sé, haced lo que podáis, o negaros a contestar jeje.

besos

Bueno, pues aquíestoy, pasando de mi clase y actualizando la historia. Total de esta asignaturano hay examen y esto es más importante (viva mis prioridades
jeje)

Solo una cosa más,seguramente no actualizaré Lunes, sino Martes. El Lunes no voy a poder.

Las dedicatoriasabajo.

Theo y Luna salieron de la consulta y se dirigieron a susexpectantes amigos.

-¿ha pasado algo? - preguntó Draco al ver a su amigo tanblanco y con la mirada perdida.

-Theo se ha mareado y han tenido que atenderle - explicoLuna.

-¿algo va mal con el embarazo? - preguntó Ginny esta vezalarmada por lo ocurrido con Theo.

-no, la verdad es que todo va bien - explicó de nuevo Luna.

-bien, entonces
¿Qué es? - preguntó Hermione perdiendo losnervios por tanta expectación.

Luna iba a contestar pero vio que Theo abría la boca, aunqueesta tardó unos segundos en emitir algún sonido.

 

-s
son
varones
- dijo enfocando su vista por fin en susamigos.

El silencio reinó en la sala de espera.

-pero
¿es que nadie se dio cuenta antes? - preguntó Blaisesin poder creer lo que oía.

-el medimago olvidó decírnoslo y
¡yo nunca conseguí vernada! - reconoció la chica.

-¿Cómo puede ser que veas extrañas criaturas y no puedas vera tus propios hijos? - dijo Hermione incrédula

-quizá los torposoplos me lo impedían
- dijo la chicapensativa. Los demás rodaron los ojos.

-entonces
tenemos gemelos - dijo Draco y se acercó a Theo -no es para tanto amigo - dijo golpeándole la espalda.

-claro, os ayudaremos en lo que necesitéis - prometióHermione y Blaise y Ginny asintieron confirmándolo.

Comenzaron a caminar hacia el coche y Hermione insistió enque ella conduciría. Los otros dos chicos intentaron que les dejara hacerlo,pues ya eran capaces, pero Hermione no lo consintió, solo les dejaría cuandotuvieran el carnet, aunque supiera que ambos lo harían perfectamente.

Una semana después, la noche antes de la boda, los chicospensaron que a sus novias del daría algo si no se relajaban. Repasaban una yotra vez los pasos a seguir al día siguiente. Revisaron las ropas de los chicospara que no hubiera nada extraño. Llamaron al de las flores, al delrestaurante, al sacerdote, a los decoradores
recordándoles a todos que al díasiguiente era la boda. Cuando Hermione propuso llamar a cada uno de losinvitados para recordarles la boda, las mandaron a dormir.

Al día siguiente las tres estaban listas a las seis parapartir hacia la madriguera, donde esperaba el vestido de novia de Luna - y desu madre- que Molly había acabado a tiempo.

Despertaron a los tres chicos y los pusieron frente a ellasen el salón dándoles las últimas instrucciones.

-y sobre todo, no se os ocurra llegar tarde, o moriréis -les amenazó Ginny.

-lo dice enserio
- susurró Blaise a sus amigos al ver lamirada de su novia.

Una vez en la madriguera, Luna reía y bailaba feliz con elvestido de su madre puesto, pues le había quedado perfecto. Había mantenido larespiración asustada mientras Hermione le subía la cremallera, y cuando llegóhasta el final, no pudo evitar sentirse feliz.

-ten cuidado cariño, no vayas a romperlo ahora - dijo Mollysonriendo al ver tan feliz a Luna.

-señora Weasley -dijo Luna corriendo hacia ella y cogiendosus manos entre las suyas - si supiera lo que acaba de hacer por mí
es comotener de nuevo una madre que me ayude en este día tan importante de mi vida.

-oh cariño no me digas eso - dijo Molly llorando yabalanzándose sobre la chica para abrazarla.

-Luna
- dijo Ginny también llorando - podemos compartir ami madre si quieres

-y seguro que la mía - continuó Hermione también soltandolágrimas - también estaría encantada de tener una hija como tú.

Lloraron un rato hasta que ellas tuvieron que ir también avestirse. Como damas de honor, Luna les había dejado a ellas elegir el vestidoque llevarían y estás aparecían ahora con un vestido rojo claro de seda que seacoplaba perfectamente a sus cuerpos y les llegaba hasta los pies.

-estáis las tres preciosas - decía Molly de nuevo al bordede las lágrimas
- mis tres niñas
¡hagamos una foto! - y la mujer cogió unviejo aparato de hacer fotos mágicas instantáneas para inmortalizar en momentodonde Ginny y Hermione, cada una a un lado de Luna, las tres sonreían ysaludaban a la cámara felices.

 

El momento llegó, y las mujeres se dirigieron en coche hastala puerta de la iglesia donde les esperaba el padre de Luna, muy bien vestido,para ser él (bueno, Ginny se había encargado de hacerle una visita). Recibió asu hija con un abrazo y también al borde de las lágrimas.

-estoy tan orgulloso de ti, Luna
- dijo el hombre y seseparó de ella para verla - te pareces tanto a tu madre el día de nuestra boda

Este comentario hizo sonreír más a Luna.

-bien, vamos a entrar Luna - dijeron sus dos amigas. Mollyya se había retirado con el resto de los invitados.

Las chicas comenzaron la marcha, caminando por el largopasillo hasta el altar, mientras Luna caminaba dichosa tras ellas.

Ambas se pusieron a la derecha del altar, justo enfrente desus respectivos novios, que se encontraban a la izquierda, enfrentándolas.

Blaise hizo como si le silbara a Ginny, pero sin hacerruido, solo haciéndola ver que pensaba que estaba increíble, la pelirroja leguiño un ojo. Cuando Hermione miró a Draco, la intensa mirada de este sobreella la hizo ruborizarse, y solo eso le bastó para saber lo que él pensaba enese momento.

Desde la primera fila, Ron Weasley apartó la mirada de lacastaña que todavía le quitaba el sueño, molesto al verla con aquel tono rojizoen las mejillas con tan solo mirar a los ojos a Malfoy. Junto a él, Harrytampoco podía dejar de mirar a Ginny.

En el altar, Theo observaba como la chica de su mundo, de suvida y sus sueños, se acercaba lentamente hacia él, para hacerla suyadefinitivamente. Sonriente, besó su frente cuando el señor Lovegood se laentregó. Ambos, miraron al sacerdote, el cual comenzó a hablar.

-damas y caballeros - y la poca gente que había en laiglesia (Theo no tenía familia y Luna tampoco mucha, así que la mayoría eranamigos, y tampoco es que tuvieran demasiados) guardaron silencio - hoy noshemos reunido para celebrar la unión de dos almas nobles. Theodore y Luna. -elhombre hizo una pausa. - Theodore Nott, ¿aceptas a luna Lovegood como tu futuraesposa para amarla y respetarla, hasta que la muerte os separe?

Theo cogió la mano de Luna y le sonrió antes de contestar.

-acepto.

El hombre volvió a hacerle la misma pregunta a Luna.

-acepto. - contestó ella radiante, apretando la mano de Theopor la emoción.

-así pues, os declaro unidos de por vida.

El hombre alzó la varita por encima de las cabezas de losnovios, y acto seguido, una lluvia de estrellas plateadas descendió sobre ellostrazando una espiral alrededor de sus entrelazadas figuras.

Theo y Luna se besaron mientras los invitados aplaudían.

Los invitados empezaron a felicitar a los novios. Toda lafamilia Weasley al completo los rodeó felicitándolos por el matrimonio y por lafutura familia. Incluso Neville Longbotton se acercó a ellos con una jovenmuchacha para darles la enhorabuena.

También Ron y Harry se acercaron a felicitar a Luna. Aunqueno veían con buenos ojos todo lo que estaba pasando, le tenían aprecio a lachica, pero no se acercaron si quiera a saludar a Hermione y Ginny (Ron y Ginnysi que se saludaron, pues son familia al fin y al cabo y se quieren.)

 

Comieron en un gran salón restaurante, y en esos momentos,la mayoría de gente salía a la pista a bailar. Entre ellos los recién casados,que habían abierto el baile.

-¿quieres bailar, princesa? - le preguntó Blaise a Ginny.

-claro - ya se había resignado a que la llamara princesa, nohabía forma de que la llamara de otra manera por mucho que ella insistiera.

Salieron a la pista a bailar un lento vals que estabasonando.

-princesa
- Blaise parecía nervioso, y Ginny lo notó, en suvoz, en sus ojos, y en el sudor de sus manos - ¿te gusta
todo esto?

-el que, ¿el restaurante? - preguntó Ginny confundida dandovueltas por la sala.

-no
me refiero a la boda
al matrimonio.

Ginny frunció el ceño. Por una parte era un tema que siemprehabía querido hablar con él, pero por otra conocía a Blaise, y tenía la impresiónque no iba a ser la conversación que ella esperaba.

-claro que me gusta esto Blaise
es algo maravilloso. -Blaise agachó la mirada al escucharla decir aquello. - ¿Qué te preocupa Blaise?Cuéntamelo

El moreno dejó de bailar.

-¿podemos hablar? - la pelirroja asintió - ¿en el jardín?

-claro

El chico esquivó a los bailarines hasta salir al frioambiente del jardín que rodeaba el salón. Se dejó caer bajo la sombra de unárbol alejado, y Ginny se sentó en el suelo junto a él.

-Ginny yo
no voy a casarme. - con solo llamarla por sunombre, le decía a la chica que la cosa iba enserio.

-¿es por tu madre? - comprendió ella.

-no puedo creer en el matrimonio cuando he visto a mi madrecasarse una y otra vez, y cuando cada uno de estos hombres acababa muriendo enunos cuantos meses
y ella volvía a casarse una y otra vez, como si fuera algoque no importara, que no tuviera valor

-¿crees que no tiene ningún significado el casarte conmigo?

-me encantaría casarme contigo pero
creo que es como unamaldición. Si mi madre la tiene, yo podría tenerla

-¿Qué quieres decir? ¿de qué maldición estás hablando?

-¡Ginny! - gritó el chico con solo pensar lo que iba adecir. La chica se asustó un poco al ver los ojos de él mirándola de esa formaatormentada - que pasaría si me caso contigo y acabo perdiéndote a los pocosmeses. Yo
no lo soportaría

-Blaise
- ella sonrió acariciándole el rostro para querelajara su expresión - jamás pensaría que tu estas maldito

-lo siento, aun así, no pienso arriesgarme, no voy a casarmeGinny

-tu
vas a estar siempre conmigo ¿verdad?

Blaise apartó los mechones de pelo que el viento hacíaacariciar el rostro de la chica que tenía junto a él.

-por supuesto, nunca voy a alejarme de ti.

-entonces, no necesito un boda, no necesito nada, el saberque estarás conmigo es suficiente para mí - después de decir esto, Ginny atrapólos labios de su novio, y notó como este la abrazaba fuerte contra él, comohacía siempre que la abrazaba. A ella le encantaba esa fuerza de más que ejercíasobre ella, como queriendo decirle que ese era su lugar y que no la dejaría irde él.

-aun así, hay algoque dije una vez y que quiero cumplir.

Blaise recordó lo que él mismo dijo una vez, medio en bromamedio enserio: "tú no querrías llevar unpedrusco en tu mano, pero tu anillo será mucho más bonito que eso"

 

-¿y qué es?

-es
- Blaise sacó de su bolsillo un anillo. Ni siquierallevaba estuche. - el anillo que te prometí que tendrías hace tiempo. Aunque novayamos a casarnos quiero que sepas que por mi parte hay un compromiso, yquiero que este anillo represente que aceptas ser mía.

-aunque eso ha sonado bastante
Slytherin, acepto ser tuya,Blaise.

El chico sonrió y le colocó a Ginny en el dedo un anillo deoro con incrustaciones de cinco rubíesrojos en la parte de arriba.

-pensé que quedaría bien con tu pelo

-es precioso

Se abrazaron en silencio hasta que decidieron volver a laboda.

Mientras, en la mesa donde habían comido, quedaban Draco yHermione charlando. Ron se había armado de valor (y de alcohol) y habíadecidido acercarse a ellos.

-veo que todavía sigues con esta farsa, Hermione - dijo másrojo de lo normal - ¿cuándo vas a dejar este juego infantil y volver conmigo?

-mira Weasley, voy a tener que acabar rompiéndote la caracomo sigas molestándonos - se enfureció Draco levantándose de su silla alinstante y enfrentándolo.

-¡y porque no lo haces maldito! - gritó Ron al tiempo quetodo el mundo guardaba silencio. El pelirrojo furioso había alcanzado una sillacercana y descontrolado la lanzó con la clara intención de darle a Draco, perola silla pasó rozando la cabeza de Hermione que se tiró al suelo a tiempo.

Draco observó a Hermione en el suelo y luego a su oponente.

-está bien, comadreja - dijo subiendo sus mangas - tu lo hasquerido, ¡voy a matarte! ¡pudiste haber dañado a Hermione! - se abalanzó sobreél al tiempo que Ron hacía lo mismo, pero una fuerza invisible los tiró a ambosal suelo. Draco aterrizó cerca de Hermione, que desde allí había observadoasustada la escena.

-no hagas nada por favor, Draco - le pidió.

Draco miró arriba y encontró a Theo con su varita extendida.Él había impedido el ataque.

-no voy a permitir esto en el día de mi boda - dijo mirandoa Ron en el suelo.

-¿qué estás haciendo? - dijo Molly llegando hasta su hijo eintentando levantarle del suelo.

-será mejor que te vayas a casa ahora - le dijo Arthurmolesto y serio.

Theo se giró hacia Draco, que se levantó ayudando a Hermionea hacerlo también. Luna estaba tras él.

-lo siento - dijo Draco - él
pudo dañarla y
me olvidé detodo, no quería fastidiar el día de tu boda, lo siento

-tranquilo Draco, todos vimos la silla dirigirse a ella. -dijo mirando a Hermione.

Luna salió de detrás de Theo y llegó hasta Hermione.

-¿estás bien? - la castaña asintió al tiempo que llegabanBlaise y Ginny.

-¿Qué está ocurriendo?

-lo siento, Theo - dijo de nuevo Draco - nosotros nos vamosa casa - dijo cogiendo a Hermione de la mano - a casa - repitió mirándola.

Hermione asintió, sabía que Draco no estaba bien por loocurrido, por un momento había visto en sus ojos la antigua mirada del Draco deHogwarts. Apoyó la cabeza en su pecho sin soltar su mano, y él, cubriéndola conel brazo libre, los desapareció. Aparecieron en su futura casa.

Draco se dejó caer en el sofá del salón, y Hermione searrodilló en el suelo frente a él.

-no pasa nada Draco, él te enfureció y perdiste los nervios,pero por suerte no pasó nada malo

 

-Hermione
- el rubio cerró los ojos llevándose una mano alpelo y revolviéndolo - sentí deseos de matarlo - volvió a abrir los ojos y lamiró - tenía pensado el hacerlo con mis propias manos antes de que Theo nosdetuviera, y lo digo enserio.

-lo sé

-¿me tienes miedo? - preguntó preocupado.

Hermione negó con la cabeza a la vez que se sentaba junto aél en el sillón.

-ven aquí - le dijo la castaña agarrándole la cabeza yapoyándola contra su pecho. Draco rodeó su cintura con los brazos - ¿escuchasmi corazón? - Draco no dijo nada y se concentró en escuchar los latidos - suslatidos son tranquilos ¿verdad? - el rubio siguió en silencio, cerrando losojos y disfrutando de las caricias que Hermione le daba peinando su cabellosuavemente - estoy tranquila porque sé que tu estas cerca, alerta antecualquier cosa que pueda herirme y, dios no lo quiera, dispuesto a matar pormantenerme a salvo. Eso me hace sentirme feliz, porque sé que serás capaz de,en un futuro, cuidar a tu familia. - Draco abrió los ojos asimilando laspalabras de la chica - estoy muy tranquila - repitió.

Draco recordó las palabras que su madre le dijo una vezsobre su padre: "Creo que quería que tufueses más fuerte que él. Que pudieras enfrentarte a algo así, que en un futurosupieras proteger a tu familia, pero no se daba cuenta de que solo eras unniño
"
quizá, al final, debiera agradecerle a su padre educarle de esaforma, haciéndole fuerte.

-si he tenido que sufrir todo lo que me hiciste para hacermefuerte, no me importa, si ahora puedo protegerla a ella - Draco lo dijo en vozalta, pero Hermione no dijo nada, sabía que no hablaba para ella, si no con susfantasmas.

-¿quieres que vayamos a dormir? - le preguntó Hermione alcabo de un rato.

-Hermione, quiero que vivamos aquí ya, no me importa si nosfaltan tres habitaciones, aquí podremos prepararlas, pero quiero comenzar ya mivida contigo. También quiero que él no se vuelva a acercar a nosotros, porqueno responderé de mis actos y no quiero que me alejen de ti.

-bien, vivamos aquí. Mañana recogeremos nuestras cosas, ynos mudaremos. - concedió Hermione.

Bien he decididoponer quien ha acertado abajo para que entendierais porque Blaise y Ginny novan a casarse. Espero que no me matéis, tampoco pasa nada porque no se casen,no es tan importante para algunas personas. Blaise piensa que si se casa conella, Ginny podría morir a causa de la maldición que él piensa que tiene.

Y lo siento también,porque muchas esperáis la boda de Hermione y Draco, pero no voy a ponerla,habrá un salto. Sé que no la describiría como lo merece y no me quieroarriesgar.

Y acertaron:

Eliane_Krusnik(al final no le dice que lo haría por ella, pero bueno, acertaste, has sido laúnica jeje)

Y mil gracias a:

OliviaRiddle

nerea3

Alem7591

TABATHAGLZ

HermioneK(creoque esa casa está solo en mi imaginación, no encontraría una foto que separeciera jejej, y gracias por la información sobre scarmander)

telephone97

 

vanessauchihauzumaki

Hermionex draco

AnnaNiicolle

salesia(jeje menuda historia pobre de tu amiga. Por cierto sobre la dedicatoria pongoarriba a quien acierta y después también nombro a todos los demás que noacertaron o no participaron, xq tb merecen que les nombres, quizá me equivoqué,pero creo q te puse en el lugar correcto. Besitos.)

paupotterweasleynott

FerMalfoy

andy-okulos

La_dragona

AliciaMalfoy

Y otra mala noticia,para algunas por lo menos.

Quedan tres capítulosy en estos tres últimos no va a haber capi-pregunta. Lo siento, pero no quieroadelantar nada.

Así que, nos leemosel martes, recordad.

Y recordad también dejarmevuestro review aunque no haya pregunta ¡vamos!

Besos.

Pues aquí estoy, enmartes, como prometí. Y con el antepenúltimo capítulo. La verdad es que se quees demasiado cortito, pero si completáis vuestra propia media de reviews hoy,mañana pondré el siguiente, y así esta semana acabamos la historia.

No sé si todascomprendisteis el porqué Blaise no quiere casarse. Piensa que si se casa, Ginnymorirá, al igual que les pasa a los maridos de su madre, cree tener algún tipode maldición, y estando en el mundo de los magos, todo podría ser.

Y el capi es paratods:

Mechitas22

OliviaRiddle

FerMalfoy

salesia

Camily_Rose

nerea3

Eliane_Krusnik

alice98finnigan

NahomiMalfoy

TABATHAGLZ

telephone97

AnnaNiicolle

Alem7591

vanessauchihauzumaki

y os dejo leyendo:

Los meses iban pasando en las vidas de nuestrosprotagonistas.

Draco y Hermione ya tenían su casa perfecta, con todas lashabitaciones listas para la llegada de nuevos integrantes de la familia. Esopensaban ambos, pero ninguno se atrevía a sacar el tema. Ya sus amigos habíanpodido visitar el hogar de ambos, así como varias veces habían ido de visita acasa de los Nott.

Ginny y Blaise habían conseguido una bonita casa cerca de lade Hermione y Malfoy, algo más grande que la de estos, pero nada extravagante.La habían hecho muy intima y acogedora, tanto vista desde fuera, como alentrar. Era de esas casas que con solo pisarlas lo primero que pensabas era"hogar".

Un chillido alertó ese día 3 de mayo a Theo de que algopasaba, cuando corrió encontró a Luna acuclillada en el suelo de la cocina,agarrándose el vientre y con un enorme charco de agua bajo ella.

-creo que he roto aguas
- susurró esta algo asustada por loque venía.

-vale, tranquila, que no cunda el pánico ¡que no cunda elpánico! - dijo Theo mareándose y buscando la mesa para mantenerse en pie.

Luna se levantó con gran esfuerzo, cogiéndose del banco dela cocina, cuando Theo se dio cuenta de ello corrió a ayudarla.

 

-vamos al hospital. - dijo Luna caminando con dificultad.

Theo la ayudó a llegar al coche y le abrochó el cinturón. Sesentó en el asiento del conductor y respiró hondo antes de arrancar. Observócomo Luna sacaba una moneda del bolsillo.

-¿Qué es eso?

-Hermione creó unas monedas para nosotras tres, como las quehizo para el ejército de Dumbledore con el hechizo proteico, estoy avisándolasde que los bebés ya vienen

Hermione se encontraba en ese momento leyendo un libro,acababa de regresar del ministerio, y Draco todavía seguía en su despacho consu trabajo. Notó como en su bolsillo algo vibraba y le quemaba y, tirando ellibro a un lado sacó su galeón falso, sabiendo lo que significaba.

-¡Draco! ¡Draco! ¡ya están aquí! - gritó Hermionelevantándose del sillón para subir a toda prisa las escaleras e irrumpir en eldespacho de su novio - ¡Lorcan y Lysander ya vienen! - le gritó antes de bajarde nuevo las escaleras corriendo.

Draco corrió tras ella, pero solo alcanzó a verla abrir lapuerta del jardín y salir corriendo a la calle.

Al fondo de la calle, Hermione podía ver la cabellerapelirroja de su amiga correr hacia ella.

-¡ya vienen! - gritaba Ginny sonriendo.

Hermione también corrió hacia ella y comenzaron a gritaremocionadas cuando se encontraron a mitad de camino, cogiéndose de la mano ydesapareciendo hacia san Mungo, olvidando por completo a sus parejas.

Cuando estas desaparecieron, Draco pudo ver a Blaise caminarhacia él.

-¿Por qué son tan enérgicas? - preguntó este al llegar juntoal rubio.

-digamos que es parte de su encanto
- dijo Draco sin saberque otra cosa contestar.

-bueno, vamos a ver a las causas de tanto revuelo - y ambosse desaparecieron rumbo al hospital.

Theo observaba a las dos criaturas que dormían apaciblementeen sus cunitas. Pequeñas personitas de piel rojiza y una pequeña mata de peloclaro en sus cabecitas.

-¿Por qué no los coges? - propuso Luna, algo cansada por lopasado minutos antes. Los medimagos acababan de dejarlos solos.

-tengo miedo - reconoció Theo.

Luna iba a reírse, pero no lo hizo al ver la expresión de sumarido.

-¿Qué ocurre Theo? ¿es por tu padre? - a Luna no se le podíaesconder nada, ya que Theo asintió.

-no quiero hacer ningún tipo de daño a estos bebés, noquiero ser un mal padre.

-Theo, ven aquí - dijo Luna alargando su mano. Theo se lacogió y se sentó junto a ella en la cama - hace nueve meses que eres un padremaravilloso ¿o no te has dado cuenta? - Theo miró en dirección a los bebes, enrealidad se moría de ganas de tenerlos en sus brazos, pero le daba miedo nosaber hacerlo y lastimarlos. - estos bebés tienen mucha suerte de tenerte comopadre, y yo de tenerte a mi lado.

-gracias Luna, siempre consigues que la paz vuelva a mí consolo unas palabras.

-ahora, acércame a mis pequeños, tenemos que decidir, cualtiene cara de Lorcan, y cual tiene cara de Lysander.

Theo se acercó a la cuna que tenía más cerca y,delicadamente pasó su mano por detrás de la cabeza del bebé y la otra por sucuerpo, levantándole y arrimándole a su pecho. El bebé abrió un momento losojos por el movimiento, pero volvió a cerrarlos al comprobar que estaba seguro,fuera donde fuera que estuviera. Theo sonrió al ver que el bebé seguíatranquilo y que no le había hecho daño al tomarlo. Se lo acercó a Luna, que locogió fácilmente en sus brazos.

 

-hola mi amor
- susurró la chica besándole la frente.Mientras, Theo había cogido al otro bebé y se había sentado con él junto aLuna. La chica besó también la frente de su otro hijo, este abrió los ojos unpoco e hizo ademán de ponerse a llorar, pero pronto volvió a dormirse en losbrazos de su padre. - Bien, creo que este será Lorcan - dijo ella refiriéndoseal bebé que Theo tenía en brazos - y este - dijo meciendo el bebé que teníaella misma - es Lysander
¿Qué te parece? - le preguntó a Theo.

-me parece genial - dijo Theo, ensimismado con sus dospequeños.

Luna les dio el pecho. Le dolía un poco, pero no le importóal ver las ansias con la que sus hijos se alimentaban. Theo no perdía detallede cualquier cosa que hicieran los bebés.

-has comido muy bien Lorcan - dijo Luna limpiando a su hijo.En los brazos de Theo, Lysander abrió un poco los ojos y giró la cabeza endirección a Luna.

-¡mira! - dijo Theo emocionado - creo que reconoce tu voz -comentó maravillado - que listo eres Lysander - añadió acariciando su carita.

Unos golpes en la puerta los sacaron de su ensimismamiento yGinny asomó la cabeza.

-¿podemos entrar? Llevamos horas esperando fuera y losmédicos solo nos dicen que la madre debe descansar.

-¡pasad! - dijo Luna emocionada al ver a sus amigos.

Ginny casi cae por aguantar el peso del resto que laempujaba hacia el interior, queriendo conocer a los recién llegado cuantoantes.

-oh por Merlín, que cosas más bonitas - dijo Hermioneacercándose a Luna, la cual le tendió a Lorcan - es precioso
- Hermione seacercó a Draco, que parecía algo cortado por la situación - mira Draco

Draco observó al diminuto bebé, se movía dentro de lasmantas, buscando liberar sus manitas. El rubio apartó las mantas para quepudiera sacarlas y le ayudó a hacerlo, al rozar su manita, los dedos de Lorcanse cerraron alrededor del dedo de Draco, que no pudo evitar sonreír.

-creo que le gustas
- dijo Luna sonriendo.

Mientras, Blaise y Ginny no tenían más que cumplidos paraLysander. Ginny acariciaba su bracito mientras Blaise sonreía, casi se le caíala baba al ver aquella criatura tan pequeña.

-¿Por qué no lo coges? - le dijo Theo tendiéndole al bebé.

-no creo que sepa hacerlo - dijo Blaise poniéndose serio derepente.

-vamos Blaise, cógelo, no te hará nada - dijo Ginny riendopor el miedo que tenía su novio.

Blaise lo cogió torpemente, con cuidado. El bebé, sin llegara abrir los ojos, se acomodó en su pecho, bostezando.

-oye Lysander, no te acomodes mucho, que ese es mi sitio -dijo Ginny haciendo reír a Theo y a Blaise.

En ese momento asomó por la puerta Xenophilius Lovegood,reclamando conocer a sus nietecitos.

-nosotros nos vamos ya - dijo Hermione, no quería molestardemasiado - volveremos mañana Luna.

El resto también se despidió antes de abandonar la habitación.

Todos entraron en sus respectivas casas sonrientes yfelices. En el caso de Hermione y Draco, salió el tema que ambos llevabantiempo deseando hablar.

-verdad que eran unos bebés preciosos

-Hermione
- dijo esa noche Draco, mientras se metían en lacama - ¿no te gustaría tener uno propio?

 

Hermione dejó de taparse para mirar a Draco.

-¿lo dices en serio?

-claro
ambos tenemos trabajo, una casa, dinero de sobrapara mantenerlos - enumeraba Draco, quería hacerle ver que todo estaba bienpara dar un paso más - y cuando Lorcan cogió mi dedo
fue una sensaciónmaravillosa Hermione

-vaya, me encanta ver que tienes ese instinto paternal -sonrió Hermione abrazando a Draco y apoyándose en su pecho, que se encontrabadesnudo en esos momentos, el rubio era demasiado caluroso y solía dormir solocon la parte de abajo. - he de reconocer que yo también llevo tiempo pensandoen dar un paso más en nuestra relación. Creo que estoy preparada para
bueno,unirme a ti.

-¿eso quiere decir que quieres que nos casemos? - Hermioneno podía ver la cara de Draco, pero podía notar la sonrisa en sus palabras.

-podría ser este verano
- dijo Hermione entre avergonzada yemocionada.

Draco levantó con su mano derecha la cara de la chica parabesarla.

-me encantaría casarme contigo este verano - y la volvió abesar. Y ese beso trajo otro, y después otro, y otro después.

Esa noche hicieron el amor calmadamente, sin prisa, ymostrándose todo el cariño que sentían el uno por el otro, todo el amor que setenían.

Tras pensarlo ambos un par de veces, Hermione acabó tomandosu poción anticonceptiva. No era el momento aún, pero pronto lo sería.

Muy cortito, lo sé,pero comentad y ya sabéis, si tengo la media de reviews por capítulo hoy omañana, aunque sea mañana por la noche actualizo.

Hoy tampoco haypregunta, pero quizá en el siguiente la haya, aun no lo tengo claro.

Bueno muchos besos.

Tengo una pequeñasorpresita! Solo leed:

Hermione no se encontraba tranquila. Puede que pareciera quesu vida era completa, que en unas semanas se casaría con el hombre de su vida ytodo sería perfecto, formaría una familia y sería feliz, y eso era cierto.Quería a Draco más que a nada, pero su intranquilidad no estaba relacionada conél, sino con otros dos hombres. Dos chicos que habían sido demasiadoimportantes para ella, con los que había pasado una parte muy importante de suvida, toda su escolaridad, dos personas que le habían querido, protegido yayudado durante mucho, con los que habíacompartido demasiado. No podía seguir viviendo pensando que ellos ya noestarían más en su vida, al menos no sin intentar solucionar las cosas.

Por eso estaba sentada en esa cafetería, y también por esohabía tenido una discusión con Draco.

"-¿crees que voy adejar que vayas a verle después de lo que pasó? - le gritó el rubio enfurecidocuando le contó sus planes de intentar hacer las paces con Ron - ni hablar ¡noirás!

-te he dicho milveces

-¡sí! Me has dicho milveces que yo no te ordeno - Draco paso su mano por su cara frustrado, odiabadiscutir con ella - no es lo que pretendo Hermione, pero no puedo dejar quevayas con él. - el rubio apretó sus puños hasta que sus nudillos se pusieronblancos - no quiero que te pase nada
- dijo más bajito.

Hermione sonrió y seacercó a él cogiendo sus manos para que dejara de apretar así, las colocó en supropia cintura y después le abrazó con cariño.

 

-cariño, Ron no espeligroso - le explicó con paciencia - puede que no tenga ningún tipo de tacto,y que sea algo brusco, pero sé que jamás me haría nada malo
- el chicocontinuó negando en silencio, haciendo ver que seguía sin estar de acuerdo -¿Cómo te sentirías si fuera al contrario? ¿y si Theo y Blaise no me hubieranaceptado a mí y por ello se hubieran alejado de ti?

Draco pensó un momento¿dejaría que su amistad de años con sus mejores amigos se terminará por ella?Posiblemente eligiera a Hermione, pues ahora sabía que no podía vivir sin ella,pero por todos los medios intentaría que ellos lo aceptaran.

-bueno
pero ningunode ellos está enamorado de mi

Hermione se separó unpoco para mirarle, pues no sabía cómo rebatirle eso. Ron seguía enamorado deella, y eso también le dolía, porque sabía que el pelirrojo lo pasaba mal porella.

-es mi amigo

-haz lo que quierasHermione, pero no estoy de acuerdo con ello. - dijo soltándola al fin ymetiéndose en la cama.

La castaña suspiróresignada y se metió también para dormir. Pensó que Draco seguiría enfadado,que se daría la vuelta y se dormiría, pero la buscó bajo las sábanas y seabrazó a ella. Hermione se sintió mal ¿por qué todo tenía que ser tan difícil?

-Draco

-estaré cerca, así queesta vez sí que te ordeno que estés en un sitio visible en todo momento, nadade meterse en ningún sitio a solas. A la mínima señal no respondo de mis actos- le avisó.

La chica sonrió. Alfin lo había aceptado, aunque con sus normas.

-gracias
"

Un chico se sentó frente a ella en la mesita de café.

-Hermione - le saludó el chico.

-Hola Harry - la castaña le observó un momento, el moreno lamiraba como reconociéndola, con calidez, quizá el también había echado de menosa su mejor amiga. - gracias por venir. Yo

-lo siento Hermione - se precipitó el chico -yo debí haberhablado contigo antes, tú has sido mi mejor amiga, siempre has estado conmigo,eres tan amiga mía como lo es Ron, y yo lo elegí a él siempre, te dejé sola yno es justo. No he estado contigo, no he sido un buen amigo

-Harry
- Hermione le tomó la mano para que dejará dedisculparse. Los ojos verdes de Harry en verdad se veían afectados, estaba muyarrepentido. Hermione sonrió - te he echado de menos

Harry se levantó, tirando de la mano de ella y haciendo queesta también se pusiera en pie, para después abrazarla fuerte, con cariño yarrepentimiento.

-llevo años lamentándome, pero pensaba que a ti ya no teinteresaba mi amistad ¿Por qué querrías ser amiga de alguien que te abandonó entu peor momento, cuando Ron te dejó? - se separó un poco de ella, pero no lesoltó las manos - pero estás aquí.

 

-estoy aquí - repitió Hermione feliz de que hubiera sido tanfácil con Harry - y quiero que volvamos a ser amigos, Harry.

Harry también sonrió y ambos volvieron a sentarse.

-si el ser tu amigo de nuevo, conlleva tener que aceptar a
Malfoy, estoy dispuesto a hacer un esfuerzo.

-vaya
- Hermione miró a su alrededor, seguramente Draco lavigilaba desde algún sitio, escondido, sonrió de lo infantil que podía ser a veces.

-aunque no quita el que no comprenda que estás haciendo conél - advirtió el moreno.

-Harry
él no es el mismo, si lo conocieras verías que hacambiado, ha cambiado mucho

El chico sonrió.

-lo sé Hermione, si no lo hubiera hecho una chica tan listacomo tú no estaría con él.

-y a punto de casarme
- susurró ella con una sonrisatímida. - quería invitarte a mi boda Harry.

Él la miró un poco sorprendido, pero después asintió.

-claro

La castaña se tensó un poco por lo que iba a preguntar.

-y
- empezó - ¿Cómo está Ron?

Harry suspiró.

-se arrepiente de haberte dicho que no fuerais amigos. Me lodijo ese mismo día, ya sabes lo impulsivo que es, pero no lo pensaba

-quiero recuperar a mis dos mejores amigos

-estoy seguro de que si le das la oportunidad de volver aser su amiga, no la desaprovechará.

Hermione sonrió.

-¿y tu Harry? ¿Cómo estás tú?

El bajó su mirada, pero le contestó.

-hacía mucho tiempo que no veía a Ginny tan feliz comocuando la encontré saliendo del ministerio con Zabini. Sonreía, y lo hacíasinceramente - Harry comenzó a jugar con sus propias manos sobre la mesa - alfin y al cabo los errores fueron míos y ahora debo asumirlos y ser feliz de queella esté bien.

-Blaise la trata muy bien, la quiere de verdad.

-con el tiempo podré volver a verla, y sé que en algún lugarhay una chica para mí también.

-claro que sí - sonrió ella acariciando cariñosamente eldorso de su mano.

-¿Por qué no vienes a la madriguera? Es hora de que Ron y tuhagáis las paces
- Hermione dudó un momento, pero era lo que pretendía al finy al cabo - yo estaré con vosotros, de mediador, como en los viejos tiempos

-sí, tienes razón, vamos. - Harry se levantó y fue a pagar,mientras Hermione cogió un trozo de pergamino y escribió algo en él paradespués dejarlo sobre la mesa.

Salió del café y se desapareció con Harry.

Un malhumorado Draco salió de entre la gente y llegó hastala mesa. Había visto como ella dejaba el papel sobre la mesa. Lo cogió y leyó.Hermione le ponía que iba a la madriguera, la dirección y le decía que laesperara sobre la colina. Se desapareció para vigilarla de cerca. Al menossabía que Potter estaba con ella y que no dejaría que la comadreja sesobrepasase, pero él no andaría lejos.

Ron se sorprendió mucho de verla allí, con Harry. Estaba enla cocina buscando algo que desayunar, pues su madre había salido, y se quedóparado en la cocina cuando los vio allí, no sabía qué hacer.

-Hola Ron - dijo Hermione.

-vuelves a llamarme por mi nombre
- dijo el chico entreesperanzado y cauto, pues la última vez le había llamado por su apellido,cuando él le pidió que no fueran amigos.

 

-Ron, - le ayudóHarry - ¿Por qué no le dices a Hermione lo que me dijiste a mi aquella noche?

El pelirrojo la miró unos segundos. Sabía que ya nuncavolvería con él, pues por alguna extraña razón, el hurón la hacía feliz,entonces podía perderla completamente, o tenerla aunque fuera como amiga.

-dije que me arrepentía de haber dicho que no fuéramosamigos - el chico tragó saliva cuando Hermione sonrió débilmente - Hermione
-Ron caminó hasta ella y cogió su mano, Harry decidió escabullirse y dejarlos asolas - lo siento, necesito que me perdones, soy un imbécil - el chico parecíaa punto de ponerse a llorar, sus ojos estaban rojos y brillaban.

-Ron
- Hermione estaba feliz de que las cosas estuviesenresultando de ese modo - he venido a recuperar tu amistad, quiero que volvamosa ser amigos.

Ron la abrazó con fuerza.

-te quiero, y siempre te voy a querer, pero he comprendidoque tu solo puedes ofrecerme amistad, y prefiero eso que no volver a estarcerca de ti

Hermione le acarició la espalda con cariño.

-sabes que conocerás a alguien ¿verdad? Alguien importantepara ti y por la que lo dejarás todo, a la que amarás con locura, y yo estaré atu lado cuando eso pase, como tu amiga

Otros brazos los abrazaron a ambos. Harry había vuelto yquería formar parte de la reconciliación.

-prometed que esto no volverá a pasar - les pidió.

-prometido - dijeron los otros dos a la vez, y todos rieronfelices.

Poco después Hermione se disculpó, pues sabía que Draco laestaba esperando. Les pidió que fueran a su boda y se permitieran el conocer aDraco (aunque ahora debía conseguir que el rubio estuviera por la labor).

En lo alto de la colina el rubio la esperaba. Cuando lo vioa lo lejos corrió hacia él feliz, pues ahora sí que estaba completa. Draco, quepermanecía con el ceño fruncido, al verla tan dichosa relajó su gesto y abriósus brazos para recibirla. Al fin y al cabo para ella era importante, no iba aromper su momento. Cuando llegó hasta él la abrazó y los apareció en su casa.Lo dejó pasar. La comadreja había conseguido su amistad, pero él la habíaconseguido a ella.

Y así pensaba Draco, días después, de pie en el altarmientras observaba como la preciosa chica que sería su esposa en unos minutoscaminaba hacia él completamente feliz. No pudo evitar sonreír y sin darsecuenta caminó el pequeño trozo de pasillo que le quedaba por recorrer a lanovia para llegar hasta ella y cogerla de la mano.

-estas preciosa
- susurró en su oído - en estos momentossoy el hombre más feliz del mundo.

Francis sintió que sobraba, y entregó la mano de su hija asu yerno, que la cogió con cariño para después, sin poder resistir lo hermosaque se veía, besarla.

Unos solitarios aplausos entusiasmados los sacaron de sumundo y ambos novios miraron a Luna que sonreía encantada y aplaudía, junto aella Ginny estaba al borde de las lágrimas y los chicos los miraban sonriente,cada uno con un bebe en brazos.

El hombre que iba a oficiar el matrimonio carraspeó, puesparecía que se hubieran olvidado de la boda. La pareja sonrió y se dirigieronjuntos al altar. Ambos se miraban a los ojos mientras el hombre hablaba, Draconotaba algo en su estomago, parecido a los nervios, al entusiasmo, pero algoque nunca antes había sentido, y sabía que era a causa de ella. Hermione nopodía soltar las manos de él, pues no quería que la soltara y descubrir quetodo estaba siendo un sueño y que él no estaba. Solo respondieron "sí, quiero"cuando el hombre lo pidió, sin prestar atención a nada más que a ellos mismos,y esperando el momento en que el hombre les dejara besarse de nuevo, comomarido y mujer.

 

-puede besar a la novia - dijo al fin.

Y Draco no se hizo de rogar. Se moría por besar a su esposa.La cogió de la cintura y la pegó a su cuerpo. La besó con amor y adoró la formaen que ella le acarició el cuello con ternura.

-te quiero
- susurró él en sus labios.

-te quiero - le susurró ella de vuelta.

Los invitados aplaudían. Mientras, ellos volvían a besarse

Sii! No me puderesistir, muchas me pedisteis la boda y bueno, tenía un huequecito en el quepude escribir. Sabía que me saldría demasiado
bueno que si no os ha dado unsubidón de azúcar y estáis a punto del coma, no sé como habéis sobrevivido. Esdemasiado dulce todo jejej pero yo ya lo advertí, me conozco.

Y bueno, de repenteme dieron ternura Harry y Ron y me dio pena separarlos, así que tuve queamistarlos de nuevo, no sé si os gustará o qué, pero eso os pasa por pedirme laboda y hacerme ponerme a escribir de nuevo jeje.

Y ahora sí que si,solo faltan dos capítulos.

Por cierto muchasgracias a:

AnnaNiicolle

salesia

La_dragona

astoryamalfoy

FerMalfoy

vanessasegovia

alice98finnigan

paupotterweasleynott

Alem7591

Eliane_Krusnik

valeriamalfoy

sozi

SolMeyer

vanessauchihauzumaki

monsi_ta

pretty_love

Muchos besos!!

En este capítulo nossaltamos unos cuantos años, unos 4 podría ser, no lo he contado la verdad, solodigamos que hay un salto. También podríamos decir que este es el últimocapítulo y el siguiente será el epílogo, y por lo tanto, el final.

Espero que aquí encontréistodo lo que esperabais, no sé si me dejaré algo por ahí desatado, espero queno, pero si lo hago, podéis hacédmelo saber.

Y sin más, dedico mícapitulo a los que siempre cogéis un poco de vuestro tiempo para dejarmevuestro comentario:

manu-molina

salesia

Camily_Rose

FerMalfoy

NahomiMalfoy

OliviaRiddle

La_dragona

alice98finnigan

TABATHAGLZ

AnnaNiicolle

LuuDrac23

vanessasegovia

Rowling

pretty_love

vanessauchihauzumaki

 

monsi_ta

Alem7591

Y ya os dejo leyendo:

Draco había dejado el trabajo por imposible esa mañana.Había pretendido que Alice se quedara quietecita en su mantita con sus cubos yjuguetes, pero la pequeña había decidido que ese era el momento de ponerse aandar sola. Ayudándose con el escritorio de su padre, se había puesto en pie,cosa que hacía normalmente, pero esta vez caminó hasta uno de sus juguetes quese encontraba cerca de la puerta.

Draco había dejado de escribir y permanecía alerta a lostemblorosos y tambaleantes primeros pasos de su hija sonriendo. Cuando lapequeña Alice se agacho a coger el juguete, el poco equilibrio que tenía,desapareció, cayendo de cabeza contra el suelo y rompiendo a llorar en elinstante.

-¡oh mierda! - dijo Draco levantándose presuroso pararecoger a su hija del suelo. La levantó descubriendo el bulto que comenzaba asalir en su frente. - tu madre va a matarme

Un pequeño niño, igualito a su padre, apareció por elpasillo montado en una diminuta escoba que lo levantaba apenas un metro delsuelo.

-¿Qué pasa papi? ¿Por qué llora Alice? - preguntó el pequeñopreocupado.

-no es nada Gil, pero bajaremos a ponerle un poco de hielo.- Draco caminó hacia las escaleras intentando consolar a la pequeña y las bajóseguido de su hijo montado en la escoba.

-Gilbert, te he dicho cien veces que no bajes las escalerascon la escoba. Es peligroso. - pero no tuvo tiempo en hacerle bajar, lepreocupaba más que Alice dejara de llorar.

-¡lo sé papi! - dijo el niño alarmado al ver la frente de suHermana - pero es una emergencia. ¡Alice se ha hecho un chichón!

-no es necesario que grites - dijo Draco llegando a lacocina y sacando una bolsa de hielo. La envolvió en un trapo y se la puso en lafrente a la pequeña.

Esta dejó de llorar al ver algo nuevo sobre su frente, y sucuriosidad la llevó a tocar el frio trapo con las manitas para investigarlo.

-igualita a tu madre
- murmuró Draco sonriendo.

Gil se bajó de su escoba en un aterrizaje perfecto y seacercó a su hermana pequeña, de apenas 10 meses.

-¿estás bien Al? - le preguntó acercando su carita depreocupación hacia la de la niña y acariciándole la mejilla protectoramente.

La pequeña rompió a reír a carcajadas y se escondió en losbrazos de su padre, que estaba acuclillado junto a ella. Miraba de reojo a suhermano riendo, mientras este también reía. Draco sonreía orgulloso de sushijos.

-Gil, ponte allí, en la puerta, y llama a tu hermana.

El pequeño dejo la escoba sobre la silla de la cocina y sedirigió a la puerta. Extendiendo los brazos, llamó a su hermana.

-Al, ven aquí Alice. Ven conmigo.

-mira lo que te dice Gil, ve con él. Vamos Al - la animóDraco soltando su manita, que tenía firmemente cogida a su dedo.

La pequeña se encontró de pie, sola y se tambaleó un par deveces sin perder el equilibrio. Delante suya solo estaban los brazos de suHermano para agarrarse, así que, riendo ante las caras que ponía su hermano,camino lentamente hasta sus brazos. Gil la abrazó cuando llegó, pero sin podersostenerla, así que cayó de culo hacia atrás, pero protegiendo a la pequeña paraque cayera encima suyo.

-¡papa! ¡Papa! ¡Has visto como ha caminado Al! Lo has visto!- gritaba el niño emocionado desde el suelo - ha llegado hasta mi, desde allí,hasta aquí.

 

Draco rió ante el griterío de su hijo. Por mucho que se lopidiera, nunca dejaría de chillar así cuando estaba emocionado. El rubio cogióa su hija para que Gil pudiera levantarse. Este lo hizo y comenzó a saltar porla cocina.

-ya anda papa, ya anda. ¡Podrá jugar conmigo papa! - decíadando saltos alrededor de la mesa de la cocina. La pequeña Alice hacia fuerzaen los brazos de su padre por bajar al suelo y seguir a su Hermano. Draco ladejó, pero cogida de la mano, no quería otro golpe, el cual no había bajado deltodo - ¡podré enseñarla a subir en mi escoba papi! Y podrá jugar al quidditchcon Lorcan, Lysander, y también con Ann

-claro, pero no tan rápido, antes tendrás que enseñarle aandar bien del todo.

-yo le enseñare, porque soy su hermano mayor - dijo Gil contoda la lógica del mundo.

-genial, pero ahora tenemos que hacer la comida, antes deque venga mamá. - Hermione había cambiado su horario, y ahora solo trabajabamedia jornada, por lo que regresaba a casa al medio día.

-¡mama! tenemos que contárselo a mamá, ya verás quesorpresa.

-seguro que sí - dijo Draco metiendo a Alice en su silla decomer.

-¡awaa! ¡Awa! - reclamaba la pequeña golpeando su mesita.Draco le acercó su biberón con agua y comenzó a hacer la comida.

-¡ya se, papa! - Gil era un niño que podría hablar durantehoras si nadie le paraba, pero esto a Draco le resultaba muy gracioso. Verse aél en miniatura y tan feliz y dicharachero. Eso le hacía pensar que estaba haciendolas cosas bien como padre. El niño se acercó a él, como para hablarle de formamás confidencial - cuando venga mami no le diremos que Al ya anda sola, y así¡le daremos una sorpresa! - gritó olvidando su tono confidencial.

-me parece un idea fantástica - le concedió su padre.

-¡hurra! - gritó el pequeño recuperando su escoba y montandoen esta. Con una patada en el suelo se alzó un poco para ver mejor a su hermanaen la sillita de comer - ¿Qué te parece a ti, Al?

-¡aaaahhhhh! - dijo la pequeña contenta golpeando la mesitacon el biberón, hasta que se escapó de su mano y cayó al suelo.

Gil lo recogió servicialmente y se lo entregó a su padre.

-Al lo ha tirado al suelo - y luego añadió, recordando lo que siempre decíasu madre - es que es pequeña
- dijo encogiéndose de hombros.

Draco rió divertido.

-y como tú eres mayor, debes preparar la mesa.

-¡¡¡siii!!! ¡¡La mesa!! - dijo volando con su escobaalrededor de la mesa.

-pero sin escoba. Ve a guardarla. - el niño voló hacia elsalón - ¡y las escaleras las subes andando! - le gritó el rubio, y aunque elniño gritó un "si papi" supo que no lo hizo, aunque tampoco le preocupaba demasiado,para tener tres años, tenía un perfecto control volando, y le encantaba que asífuera.

Mientras el pequeño dejaba uno de los vasos sobre la mesa,las llaves de Hermione abriendo la puerta le hicieron sonreír y salircorriendo.

-¡¡¡mami!!!

-hola tesoro - escuchó Draco decir a su mujer - ¿cómo te hasportado hoy?

-muy bien. - dijo él y corrió a la cocina, miró a su padresonriente, y le guiñó un ojo forzadamente, cerrando los dos, pues no sabíahacerlo bien.

-hola cariño ¿Qué tal el trabajo? - le preguntó Dracoaceptando el beso que esta le daba.

 

-mama, ¡debes ir al salón! - decía Gil tirando de ella -corre, ¡ve!

Hermione sonrió y miró a Draco, el cual le sonrió de vuelta,asintiéndole.

-está bien, está bien, ya voy.

Draco cogió a Alice y la dejó en el suelo, cogiéndola de unamano y dejando que Gil le cogiera de la otra. Alice tenía perfectamentecontrolado el ir de la mano, podía incluso correr, así que fueron así hastallegar frente a Hermione, sentada en el sofá. En ese momento, ambos soltaron ala pequeña.

Hermione miró a Draco emocionada al ver a la pequeñaaguantarse sola de pie, y este sonrió cómplice, también emocionado al ver esaescena.

-no me digas que

-llámala mamá. ¡Llámala! - le pidió Gil poniéndose junto asu madre para ayudarla a llamar a Al, la que no necesitaba muchos alicientespara querer llegar hasta su madre. Esta vez lo consiguió de forma mucho mássegura.

Hermione la alzó en el aire haciendo reír a la pequeña.

-¡Al! Resulta que mamá se va unas horas y te haces una mayor- reía Hermione, al igual que su hijo al haberle dado esa sorpresa. - aunque nocreas que no he visto ese chichón
- dijo Hermione todavía sonriendo y mirandoa Draco, el cual perdió la sonrisa.

-lo siento Hermione, estaba pendiente de ella, pero no penséque pudiera caerse, la estaba vigilando en todo momento pero se agachó
-explicaba Draco.

-Draco
los niños se caen, no pasa nada
- le dijoacercándose a él y dándole un suave beso en los labios - ¿Quién vigila elfuego?

-¡mierda! - dijo Draco antes de salir corriendo.

-papa ha dicho mierda
- dijo Gil.

-es cierto, y eso no se dice ¿verdad? - el niño negófrenéticamente con la cabeza.

A pesar de todo, la comida se había salvado. Con el paso deltiempo, y a fuerza de tener que dar de comer a los niños, Draco había aprendidoa cocinar decentemente, pero por suerte para él y los niños, de la cena seencargaba Hermione.

Por la tarde, Gil reclamaba por su hora de parque. Sabía quehoy no le tocaba estudiar y podría estar más rato. Ya que era muy pequeño,Hermione le hacía trabajar solo dos días a la semana, y no es que hicieranfalta más, pues aprendía con una asombrosa facilidad. Solo había que ver suforma de hablar, no decía ni una sola palabra incompleta o mal dicha.

-está bien, nos vamos - dijo colocando a Al en su carrito -¿vienes Draco?

-debo adelantar el trabajo que estos dos diablillos no mehan dejado acabar en la mañana - dijo agachándose para que Gil le diera un besoantes de salir corriendo hacia el jardín imitando un avión. Él mismo le dio unbeso a su hija en la coronilla, que reía mirando a su hermano. Después le dioun beso a Hermione, la cual le atrajo hacia sí cuando él trató de separarse,profundizando su beso.

-tengo ganas de estar a solas contigo, de disfrutarte para mí.

-seguro que tus padres estarán encantados de quedarse conlos niños este fin de semana. Además de que los niños también lo estarán - Hermione sonrió, pues la sonrisa de Dracole decía lo que venía ahora - y yo me pasaré el fin de semana entero haciéndoteel amor - le susurró bajando la voz.

Hermione sonreía prendada de los ojos grises de su marido,cuando Gil les sacó de sus pensamientos.

-¡oye! ¡El parque!

-bien, nos vamos.

 

Cuando llegaron al parque, Gil corrió hacia Lorcan y Lysanderque se encontraban en el arenero haciendo una gran montaña de arena. Hermionese acercó a Theo, que les vigilaba desde un banco cercano. Se sentó y bajó aAlice del carrito, a la cual dejó cogida al banco, mientras se agachaba y cogíapiedras del suelo y las volvía a dejar caer.

-hola Theo ¿no ha venido Luna?

-no, tenía que acabar el numero de mañana del quisquilloso¿y Draco?

-estos dos no le dejan acabar el trabajo por la mañana, comode costumbre, está terminando, sabes que le gusta llevarlo todo al día.

-la verdad es que los niños dan mucho trabajo. Sobre todoestos dos terremotos. Hoy decidieron que sus manos serían una bonita portadapara el quisquilloso. Cuando Luna y Xenophilius se dieron cuanta, ya habíanimpreso 26 ejemplares. - Hermione rió con ganas, haciendo reír también a Theo -por eso Luna ha tenido que quedarse a solucionar el incidente.

Ya que Theo trabajaba en el ministerio, Luna se llevaba alos gemelos a casa de su padre, pero cuando no hacían una, hacían otra.

Vieron aparecer corriendo a Ann, que se unió a los chicos ensu montaña de arena, por lo que Ginny y Blaise debían andar cerca, y así era,llegaban cogidos de la mano.

Como ambos trabajaban en el ministerio, Ann solía quedarseen casa de los Weasley con su abuela, lo que le alegraba la vida a la mujer,pues ya ninguno de sus hijos seguía en la madriguera, a pesar de las constantesvisitas. Ahora tenía varios nietos de los que cuidar, por lo que era feliz.

-hola chicos - saludo una embarazadísima Ginny, casi a puntode dar a luz.

-¿Qué tal? - saludó también Blaise. Y los cuatro se pusierona charlar, como hacían cada tarde.

Aunque Ginny y Blaise habían intentado tener niños inclusoantes que Hermione y Draco, Ginny había tenido algunos problemas para quedarseembarazada, pero nada que no pudieran solucionar los medimagos de San Mungo.Por lo que al final Ann había nacido unos meses después de Gil, en cambio, losgemelos se llevaban casi dos años con el resto. Ahora, de nuevo, Ginny estabaembarazada de su segunda niña y a punto de dar a luz.

-¡mama! ¡Lorcan me ha mojado! - se quejó Ann tirando de sucamiseta en la que se podía ver un rodal de agua.

Los adultos levantaron la mirada para no encontrar a loschicos en el arenero, sino en la fuente empapándose los unos a los otros.

-¡niños! - gritó Theo caminando hacia ellos.

-no te preocupes princesa, papa te cambiara ¿vale? - le dijoBlaise con todo el cariño del mundo, pues ahora tenía dos princesas, camino detres, y era el hombre más feliz del mundo. La niña tenía perfectamente clarocomo conquistar a su padre, en eso se parecía a su madre. Estiró sus bracitosde un moreno precioso, como si acabara de tomar el sol en todo momento, haciasu padre y puso cara de pena, consiguiendo que el chico la levantara en brazosy la mimara y consolara.

Ginny no dijo nada, pues sabía que todo eso se lo copiaba aella. Estaba orgullosa de su pequeña manipuladora.

Notó una pequeña manita tocando su vientre y encontró aAlice examinándolo. La pelirroja sonrió y levantó a la pequeña para sentarlasobre ella, lo que le permitió tocar el vientre con más facilidad, mirando aGinny con carita interrogante.

-Hermione, esta niña a salido igualita a ti, lo quiere sabertodo - rió Ginny haciendo reír a Hermione.

 

En ese momento llegó Theo con los niños tras él, los cualesmiraban al suelo.

-ven aquí Gil - le pidió Hermione seria. El niño se acercó -sabes que ahora tendremos que irnos ya a casa - le dijo tranquilamente.

-pero mamá, todavía no he acabado de jugar
- se quejó Gilsin muchas fuerzas.

-eso debiste pensarlo antes de mojarte, ya no estamos enverano

-pero es que
- el pequeño iba a añadir que Lorcan habíaempezado salpicándolo, pero no quería acusar a su amigo - está bien
lo siento.

-chicos, despediros, nos vamos a casa, y quizá mañana novengamos

-pero papa, solo ha sido un poco de agua - se quejó Lorcan.

-además hoy no hace frio - le siguió Lysander.

-nos vemos chicos - dijo Theo despidiéndose con una sonrisa.

-nos dormiremos enseguida esta noche si mañana nos dejas venir- propuso Lysander mientras se alejaban.

-si papi, no nos levantaremos, ¡de verdad! - escucharondecir a su hermano.

Y así, cada uno, se fue a su casa, quedando en verse al díasiguiente.

y aquí se acabó.

Respecto a losnombre, se que son muy normales, pero no sé, me gustaban esos y ya dije que nopodía ser ningún nombre ya usado en el libro, no me parecía bien.

Espero que os hayagustado, solo he recreado la vida diaria de Draco y Hermione, porque al fin yal cabo, esto es un Dramione ¿no? Jeje ¿Qué os a parecido Draco de padre? A mome parece un encanto
me lo imagino así, totalmente diferente a su padre.

Bueno, como una especiede pregunta para el epílogo, y como la última pregunta de este fic: ¿Dónde decísque acabarán Ann y Gil en Hogwarts? Podría ser cualquier casa, hagan susapuestas.

Muchos besos!

Nooo!! No quieroponer este capítulo
quería alargarlo indefinidamente, pero entonces mehabríais mandado a San Mungo, además, algún día tenía que terminar

Y ahora, la respuestaa la última pregunta de esta historia, por lo tanto especial dedicación para

OliviaRiddle (eres genial, vas a hacerme llorar que hoyestoy sensible jeje)

astoryamalfoy

Alem7591

SolMeyer


Y mil gracias comosiempre a

vanessauchihauzumaki

pretty_love

salesia

monsi_ta

Eliane_Krusnik

FerMalfoy

nerea3

LuuDrac23

Camily_Rose(quise terminar la historia precisamente de esta forma porque no quiero hacersegundas partes, sé que me arrepentiría. Sorry, pero no quiero una continuación.Gracias por interesarte de todas formas guapa. Besos!)

VicWlupin

HelenaGrand

manu-molina

TABATHAGLZ

La_dragona

alice98finnigan

valeriamalfoy

telephone97

Alexia_Black96

AnnaNiicolle

HermioneK

Os dejo leer, ahoramás abajo sigo con mi drama.

 

Nada más entrar, el vapor impidió la visibilidad de lafamilia Malfoy, pero pronto, poco a poco, este iba dejando ver el expreso deHogwarts en todo su esplendor, mientras miles de niños corrían por el andénbuscando a sus amigos o familiares.

Gil cogió el pantalón de su padre con preocupación, la cualse esforzó por ocultar. También había heredado ese orgullo Malfoy

-entonces decís que papá estuvo en Slytherin ¿verdad?

-así es, como tío Blaise y tío Theo.

-y mamá estuvo en

-mamá estuvo en Giffindor Gil, y Tía Luna estuvo enRavenclaw, igual que Lorcan y Lysander, ya te lo hemos dicho tres veces - dijosu hermana perdiendo los nervios.

-bien, entonces solo debo preocuparme por no acabar enHufflepuff.

-no tiene nada de malo ir a Hufflepuff cariño, el hijo deNeville está en esa casa
- le dijo su madre.

Gil puso mala cara, no es que le cayera mal ese chico pero
no era del todo de su agrado.

-¡Gil! - escuchó gritar a Ann a lo lejos, y consiguiórelajarse un poco solo con escuchar su nombre viniendo de ella, pues tambiénsería el primer año de Ann.

-¡Ann! Me alegro de verte. El tren es impresionante ¿verdad?- dijo ahora dando paso a la emoción y olvidando su preocupación.

-es genial, y papá dice que Hogwarts en impresionante. ¡Tengounas ganas de llegar!

-¡hola! - gritaron dos voces al unísono, llegando con Luna yTheo.

-por fin venís a Hogwarts, ya veréis, os lo enseñaremostodo, es genial. Aunque hay cosas que realmente dan miedo, como el bosqueprohibido
- les explicaba Lysander, pues ellos ya empezaban su tercer año enHogwarts.

-pero ahora tenéis que ver el expreso, vamos, ¡tenemos quecoger un compartimento antes de que se acaben! - les dijo Lorcan. Los otros doslos siguieron al interior, todos cargados con el equipaje.

-¿podemos verlo nosotras también? - preguntaron Alice yRory, la segunda hija de Ginny y Blaise, a la vez.

-está bien, pero bajad pronto - les advirtió Draco.

Rory miró antes a su padre, como pidiéndole permiso, y solocuando este sonrió siguió a Alice.

La pequeña, a diferencia de su hermana y su madre, tenía elpelo moreno y rizado como su padre, pero el mismo tono de piel que su hermana,y a diferencia de estas, era ella la que consentía en todo a su padre, y es quele veía como alguien que cuidaba de ella siempre, que la mimaba y la consentía,y por ello se sentía en la obligación de devolverle todo ese cariño. Loconsideraba su héroe desde aquella vez que cayó a la piscina y él la salvó detoda esa agua que no podía dejar de tragar.

Cuando todos regresaron a despedirse, encontraron a Ann alborde de las lágrimas.

-no sé si voy a poder estar tanto tiempo lejos de vosotros
- decía forzando a sus lágrimas a no salir.

-mi vida, te escribiremos cada día. - le dijo Ginny

-y yo mejoraré mi ortografía para que puedas entender mejormis cartas - le prometió Rory, también al borde de las lágrimas al ver a suhermana en ese estado.

-si te pasa cualquier cosa, iré a por ti enseguida - leprometió Blaise.

-no le pasará nada, tiene a los chicos que la cuidaran ¿verdad?

Los gemelos asintieron, colocándose uno a cada lado.

Gil, que miraba la escena, se volvió hacia su familia conlos ojos rojos y algo asustado.

 

-mami, también quiero que me escribáis todos los días
- lesusurró bajito a su madre.

-claro tesoro, lo haré cada hora si así te sientes mejor. -el pequeño sonrió.

-papa, voy a trabajar mucho con la escoba, y en segundo seréun buscador como tú.

Draco se arrodillo en el suelo y abrazó a su hijo, que ledevolvió el abrazo fuerte.

-se que estaré orgulloso de ti Gil, hagas lo que hagas.

Hermione se unió al abrazo.

-no descuides tus estudios Gil, ¿me lo prometes? - el chicoasintió.

-Al, no llores - dijo el chico abrazando a su hermana -aprenderé todo sobre hogwarts para enseñártelo cuando vengas conmigo ¿vale? -la niña asintió y prometió escribirle también.

Con fuerzas renovadas, todos los estudiantes subieron alexpreso. Asomaron sus cabezas por las ventanas para despedirse.

-esto es muy distinto desde aquí abajo ¿verdad? - comentóLuna con lagrimas en los ojos y acercándose a la ventanilla para coger de lamano a sus hijos, que la llamaban.

Todos los demás afirmaron a su pregunta.

Cuando el tren se puso en marcha, las dos niñas corrieronpor el andén hasta que el expreso de Hogwarts se perdió de vista. Muy pronto,ellas también se despedirían desde el tren, y no desde el andén.

Esa noche, dos de las familias recibieron carta.

Ann había quedado en Slytherin (por lo cual Blaise secarcajeo por semanas de que su sangre hubiera podido con los Weasley) y Gil enGriffindor y ambos estaban maravillados por el castillo y la magia que había enél.

-no te preocupes papi - dijo Alice al recibir la noticia -yo seré una Slytherin como tú, y así también me haré buscadora y ganaré a Gil enlos partidos.

Hermione y Draco rieron ante las perspectivas de su hija.

Pronto echarían de menos el tenerlos cerca, aunque fueramolestándoles, diciendo tonterías o simplemente haciendo ruido. Por mucho queDraco y Hermione disfrutaran de su intimidad, disfrutaban mucho más de lacompañía de sus hijos.

Al menos ambos habían cumplido sus sueños. Tenían unaenérgica hija, capaz de salir airosa de cualquier situación, pero esta tenía asu hermano, el cual le proporcionaba esa seguridad al saber que siempre estaríaahí para protegerla, incluso sobreprotegerla, y por eso los padres estabantranquilos, porque sabían que, aunque ellos no estuvieran, se cuidarían el unoal otro, además de los buenos amigos que tenían y los que conocerían en su pasopor Hogwarts, el castillo donde todo empezó

Y colorin colorado,este fic ya se ha acabado, y yo creo que voy a llorar

Por si os interesa uos quedáis con la duda, las casas quedaron así. Gil: Griffindor; Ann:Slytherin; Lorcan: Griffindor; Lysander: Ravenclaw; Alice: Slytherin; Rory:ravenclaw

No sé cómo decirostodo lo que he disfrutado escribiendo esta historia, la emoción que he sentidoal recibir tanto apoyo vuestro, mediante vuestros comentarios me alegrabais, meentusiasmabais con vuestro propio entusiasmo y me hacías reír con vuestraslocas ideas sobre lo que podría pasar.

He de decir quemuchos y muchas de vosotros/as os habéis colado en mi corazón. Cuando recibíaun review muchas veces con solo ver vuestro nombre ahí, os reconocía, podíasaber si escribiríais mucho o poco, si lo haríais en mayúsculas, en líneasseparadas, no se
es como si después de tanto tiempo juntos ya os conociera yquiero decir que a muchos/as os considero mis amigos/as, y espero no perderesta amistad tan extraña que nunca pensé que pudiera llegar a crear medianteuna página de internet. Cada vez que lea alguna historia vuestra, o vea vuestronombre en alguna otra, tened por seguro que sonreiré. (Dios, esto es más melosoque el capítulo de la boda jeje)

Quiero despedirmeespecialmente de: salesia,ANGEL_CARIE, luna_azul,Scarlet Malfoy, carla_melina,vanessauchihauzumaki,Mechitas22, unasonrisaqueregalar,Heather Drew, analu, astorya malfoy, IRGG, desi_crepusculo_love, lunalovegood14, NinaBattaglini, La_dragona, kaki_harry, estefa1523, LuuDrac23, FerMalfoy, airuna, Angie_cullen, Ale_Malfoy, kerocruz, AnnaNiicolle, HermioneK, Desiree Potter, NahomiMalfoy, lunatonks188, Hermione x draco, alilove98, SolMeyer, miley_vulturi, nerea 3, OliviaRiddle, telephone97, valeriamalfoy, Camily_Rose, Alem7591, ITZIARITZIARITZIAR, TABATHA GLZ, vanessasegovia que me siguen desde hace bastante, algunasdesde el primer capítulo, y bueno a los que me escribieron alguna vez o seunieron ahora al final (espero no haberme dejado a nadie
).

Y bueno creo que yame he enrollado bastante y también me he puesto bastante sentimental, creo queos voy a echar de menos
(lloro jeje)

A todas las que me dejéisreview es este último capítulo intentaré contestaros personalmente, ya que tambiénos merecéis unas palabras mías al igual que yo espero las vuestras.

Mil gracias por haberllegado hasta aquí.

y una última pregunta:

¿os ha gustado?

a)si

b)no

¡os quiero!

CRIS

Los chicos de enfrente - Fanfics de Harry Potter

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bienvenidos a mi nueva historia! espero que os guste y que me lo hagais saber,bueno, pues aquí empiezo!

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2023-02-27

 

Los chicos de enfrente - Fanfics de Harry Potter
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