Mundo Mágico - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

¡Hola! Me llamo Sara, tengo catorce años, el pelo castaño, y ojos verdes cristalinos. Os voy a contar mi historia:
Era un invierno de 2008, en Barcelona, España.En el recreo, estaba sentada con mi mejor amiga, María. Estaba tranquila, hasta que vino él...
-Hola hermanita, hola idiota. -Dijo ÉL, Jorge, mi peor enemigo, la persona más odiada y detestada por mí.-Hola hermano... -Dijo María, que no le hacía gracia lo mal que nos llevábamos él y yo.-¿Sabes? A ti no te doy ni el saludo. -Dije yo, siendo más lista que él.-Me lo vas a tener que dar, porque en la excursión a las cuevas tienes que ir en pareja conmigo de la mano. -Dijo como para fastidiarme.-Antes me corto la mano. -Dije con una sonrisa.-Lo dijo la profesora, para que no nos ''perdamos''.-No tenemos tres años, ¿no?-Pero ella cree que sí, que le vamos a hacer.-Parece que disfrutas con esto, ¿sabes?-Ya, solo con verte sufrir, ya soy feliz. -Dijo con una sonrisa de idiota, bueno, igual que él.
Ya me supongo que imaginaréis cómo es él. Es el ser más inmundo, creído, asqueroso, arrogante, vanidoso y estúpido del mundo. En conclusión: No os caería muy bien.No entiendo como María, que es dulce, puede ser hermana gemela de ese. Pero sigamos.
Llegué a mi casa, me puse los cascos y pensé; ''¿Por qué no le gustaré a David?'' David es el chico de clase que me gustaba. Es el típico niñato que solo le gustan las chicas guapas y tontas, aunque yo no me había dado cuenta. Es castaño de pelo, con los ojos azules casi blancos, alto, flaco, guapo, y como dije, un auténtico niñato.David siempre iba detrás de Katerine, Kate para abreviar.Kate es de pelo negro, tonta, tonta, tonta. Es alta, MUY pija, y de ojos negros, casi tanto como su pelo. La odio, es tan superficial que me da asco. Le hablas de fútbol y tiene que buscar las palabras del diccionario, y ni si quiera sabe buscarlo. Solo sabe de ropa, complementos y cosas rosas.Pero sigamos.Llegó el día de la excursión, no sabía lo que me iba a pasar allí...Íbamos a unas cuevas en las afueras, unas cuevas de aborígenes.Fui con Jorge, pero ni siquiera le toqué. Como dije, le odio demasiado.Fuimos a las cuevas pero... nos perdimos por SU culpa.
-Oye, una preguntita... ¡¡¿¿DÓNDE ESTAMOS??!! -Le grité en la cara.-Em... en la cueva.-Sí, Einstein, eso ya lo sé. ¿¿PERO EN QUÉ LUGAR?? -Le grité desesperada.-Bueno... ¡No lo sé! -¿¿¿QUÉ???-No...no lo sé...-¡¡VAS A MORIR!! -le grité corriendo hacia él hasta que chocamos con una piedra con unas inscripciones.- ¿Qué pone?-Déjame ver... están en Latín.-¿Sabes leerlas?-Sí, un día me enseñó mi abuelo.-¿Qué pone?-A ver... "En una roca encontrarás algo por lo que te sorprenderás"-Eso significa...-Aquí hay un hueco de una llave, ¿será que en alguna roca está la llave?-Podría ser, ¿la buscamos?-Vale.
Estuvimos buscando hasta que la encontramos.
-¿Abrimos ya? -Pregunté.-Sí, venga, que nos estarán buscando.
Abrimos y lo que nos ocurrió fue... increíble.¿Qué ocurrió? Ya lo sabréis, paciencia...
Este capítulo fue corto, ¡pero para mantener el misterio!Espero que os gustara el primer capítulo, ¡hasta luego!Metió la llave en el agujero de la roca, la giró y...¡Clack!
-¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah! -Grité, porque nos caímos. Se abrió una especie de portal que nos absorbió.
Nos caímos hasta que ''tocamos el suelo''. Jorge primero,porque le empujé ^.^
-Ay, ay... ¿Dónde estamos?-Le pregunté a Jorge, observando un paisaje de bosque, totalmente deshabitado.-Em... en un bosque.-Aquí va Einstein otra vez, eso ya lo sé.
De pronto se nos acercó una persona vestida... ''Rara''
-¡Swithak! ¿Cosplulú igte armnsel? -Nos dijo.-Sorry, We are don't speak... Arabic? German? Russo?-Dije,en un intento fallido de que nos entendiera.-Akali... yuait noegn kiklup. -Nos dijo señalando unas frutas en el suelo.-Creo que quiere que nos las comamos. -Me dijo el INTELIGENTÍSIMO Jorge.-¿No me digas? -Le dije irónicamente.
Nos las comimos, la persona se nos volvió a acercar y nos dijo:
-¿Ahora me entendéis?-Vaya, ¡tendrían que inventar uno de estos para el chino! -Dijo Jorge, notándose lo inteligente que es. (Notase el sarcasmo)-Venid. -Nos dijo la persona. (Vamos a apodarla "Chica" para abreviar)
Fuimos y nos llevó a una aldea. Al ir a la casa de "Chica" vimos a un hombre con una esfera de luz en las manos, bueno, yo. Jorge estaba mirando a las otras chicas. Se notaba lo MUCHÍSIMO que le preocupaba estar en un lugar completamente desconocido. (Sarcasmo)
-Jorge, no sé si lo conoces, pero hay algo que se llama NO BABEAR POR LAS CHICAS, ¿entiendes? -Le dije a Jorge, intentado que le volvieran a entrar los ojos en órbita.-¿Eh? ¡Ah!, si si, lo que tú digas... -Le llegaba la baba al suelo, le tendría que haber puesto un babero, como a los bebés. Bueno, tampoco habría mucha diferencia entre un bebé y él.
Llegamos a la casa, y "Chica" nos preguntó varias cosas.Se llamaba Lakina, era alta, de pelo castaño, ojos grises y amable.Tenía 17 años, pero tenía la mentalidad de una de 15.Nos explicó que ese portal absorbe gente de fuera, al poner la llave en la roca.Y que no sabía como cerrarlo o abrirlo desde dentro.Dimos un paseo por la aldea y por los alrededores Jorge y yo. Yo observando el paisaje y Jorge mirando al cielo.
-Te vas a romper el cuello. ¡Pero como me da igual...! -Le dije, pero no respondía. -¿Jorge? ¿Estúpido? ¿Te pasa algo?-Nada, solo estoy pensando,-Sí, en tú novia Sonia, ¿no? -Le dije para burlarme de él.-¡No es mi novia! Y tú en David,¿no? -Dio en el clavo el muy...-¿En ese idiota? Yo no pierdo el tiempo.-¿No te gustaba?-¿Como lo...?-Ventajas de que tú mejor amiga sea mi hermana, y de que pueda escuchar lo que habláis por teléfono. -Me dijo con una sonrisa de idiota.-¿Quieres saber la ventaja de comerte un puño? Pues si no lo quieres saber, cállate.-Uuuh, está fuerte la chica.-Más que tú sí. Bueno, es muy fácil estar más fuerte que una niñita como tú. -Le dije con una sonrisa.-Oye, ¿por qué nos llevamos mal? -Me preguntó.-Muy fácil,porque en infantil me echaste barro al pantalón en una excursión y dijiste que me lo había hecho encima. -Le dije mirándole mal.-Ah,no me acordaba, tengo que anotar esa broma...-¡Te voy a...!
Mientras tanto, en la excursión...
-Profesora, ¿se sabe algo de mi hermano?-Preguntó María muy preocupada.-No María, no... -Dijo la profesora con un tono entristecido.
Mientras, nosotros ya nos habíamos acostado a dormir, porque en la aldea eran ya las 23:00, y en la excursión,las 14:32.No sabía todo lo que tendría que hacer mañana, pero era bastante...Jorge y yo llevábamos unos días allí, yo preocupadísima por María y los demás. ¿Y Jorge?... En nada, como siempre. Deseaba tener alguna amiga allí, para pasar el rato, y hoy, la encontré.¿Qué quería Jorge? Algo difícil de saber aunque le lea lo que piense, porque como no piensa...
Pero dejemos de hablar de ese y sigamos.Estaba en la aldea, caminando, y se me acercó una chica por detrás.
-¡Hola! ¿Eres la nueva?-Sí, ¿tú quién eres? -Pregunté-Soy Rebeca, la nieta del Sabio de la aldea.-¿Sabio?-Sí, ¿te pasa algo?-No, nada nada... -Dije inmersa en mis pensamientos.-Vale. ¿Quieres pasear un rato y te enseño la aldea?-¡Guay! Gracias.
Me enseñó la aldea. La aldea era grande, parecía de la edad media, pero la gente no estaba vestida como en esa época. ¡Ah! Y algo que se me olvidaba, en las afueras había un bosque que me encantaba. Pero sigamos. Rebeca era de pelo negro y ondulado, tenía los ojos azules, era alta, y era simpática.Por fin una amiga en este mundo...Al llegar a la casa que nos prestó Lakina para vivir, allí estaba mi pesadilla, Jorge.
-Oye, ¿tú no sales ni nada? -Le pregunté con cara de enfado.-Sí, voy a salir ahora.-Pues, ¡adiós! Y no vuelvas... -Dije lo último con una sonrisa.-Era mentira, para ver que hacías, pero cómo siempre, haces la idiota.-Yo HAGO la idiota, pero tú ERES el idiota. -¿Seguro?-Vamos a probarlo...¿Cuanto es cuatro por cuatro?-Em... ¡Sabes qué no me gusta ciencias! -Aquí, la increíble inteligencia de Jorge.-Sí, sí, lo que tú digas. ¿Y por qué no sales y te pierdo de vista una hora? -Sería la mejor hora de mi vida.-Porque no conozco a nadie.-A, pues hoy conocí a una chica.-¿Está buena?-¡Qué inocente eres!- Dije, sarcásticamente.-¿Qué? Tengo dieciséis años.-Sí, dieciséis menos dos, pero tu mentalidad, la de un niño de tres añitos. -Golpe bajo, no sabía qué responderme :D-Bueno, dejemos ese tema.-Ok. Mañana salgo con Rebeca, la chica que conocí, no me esperes despierto. -Ni dormido, ni en la casa...-Oye, ¿y esa Rebeca conoce a algún chico de catorce años?-No sé, pero si lo conoce y es guapo, me lo quedo yo, no te lo presento ni de coña. -Dije con una sonrisa, y acostándome en mi cama a dormir.-Uf, ¿Por qué no tuve que ir a la excursión con Kate?- Me vuelves a nombrar a esa ***** y te corto en rodajas, ¿vale?-Vale vale... Buenas noches. -Dijo acostándose en su cama.
Al día siguiente salí temprano, a las 09:30, intentando no despertar a Jorge, pero se despertó y me siguió.Llegué a donde quedé con Rebeca, había otra chica rubia, de ojos verdes cristalinos como los míos, alta, y guapa.Rebeca miraba detrás mío con una cara de extrañada.
-Oye Sara... ¿Quién es ese que te sigue...? -¿Qué? Si no hay nadie que me... -Me giré hacia detrás. - ¡Jorge! - Se levantó como si no hubiese pasado nada, vino hacía nosotras.-¿Perdone? No la conoz.. -Le miré con cara de ''Fuera o te estrangulo'' y se empezó a reír.-Este es el chico del que te hablé que vino conmigo a este mundo, desgraciadamente. -Dije.-Sí, desgraciadamente para mí.-Dijo Jorge, quedándome yo en ridículo.-Jorge, que te den.- Le dije con una sonrisa asesina. -Oye, no conoces a nadie aquí, ¿no? -Le preguntó Rebeca a Jorge, interrumpiendo nuestra ''bonita'' conversación.-No... ¿Por?-¿Te presento a mi hermano? Tiene tu edad.-¡Vale!-Oye, ¿este viene con nosotras? -Le pregunté con cara de asco a Rebeca, señalando a Jorge.
No me respondió. Fuimos a casa de Rebeca.
-¡Mamá, abre! -Dijo Rebeca. La madre nos abrió. -¿Está Ivo?-Sí, está en su cuarto. -Dijo señalando la puerta.- Hola chicos.-¡Buenos días! -Dijimos todos, con falsa sonrisa.
Fuimos al cuarto de Ivonu, el hermano de Rebeca, apodado ''Ivo''Ivo era sorprendente mente parecido a su hermana; era de pelo negro, tenía los ojos verdes (muy bonitos, por cierto ^.^) y el pelo largo (No mucho), aunque él tenía el pelo liso.
-¡Hola hermanito! Te quiero presentar a alguien. -Haló a Jorge del brazo. -Jorge, Ivo. Ivo, Jorge.-¡Buenas! Soy Jorge.-Yo soy Ivonu, pero llámame Ivo. Odio el nombre Ivonu.-¡¡Pues es bien bonito!! -Gritó su madre desde el fondo.-Pasad de ella. ¡Hola Vali! -Le dijo a la chica rubia que estaba con nosotras.-¡Hola! -Dijo la rubia.-¡Ah! Se me olvidaba, ¿quién es? -Dije a Rebeca mirando a la rubia.-Es Va -La interrumpió la rubia.-Soy Valice. Vali, apodada por los amigos. -Soy Sara, encantada.
Rebeca, Valice y yo salimos del cuarto dejando solos a Jorge y Ivo.Mientras volvíamos a la plaza de la aldea, que fue donde quedamos, Jorge y Ivo estaban hablando.
-Oye, ¿esa chica se llamaba Sara? -Preguntó Ivo.-Sí, ¿por? -Está tremenda -Otro niño muy ''inocente''-Ya. -No me lo creo, ¿Jorge Hernández diciendo que estoy buena?- ¿A ti te mola?-Que va, me gusta Vali. -¡Yupi, no le gusto! :D
Mientras esos pervertidos o lo que quiera que sean hablaban, ya habíamos llegado a la plaza.Al llegar, Vali me preguntó:
-Oye, el Jorge ese está muy bueno, ¿tiene novia? -¡¿Aquí todo el mundo piensa en lo mismo?! -No, y si la tuviera me daría pena la pobre chica. -Dije.-Oye, ¿tú no estabas enamoradísima de mi hermano? -Preguntó Rebeca a Vali. -Si, pero mientras tanto, me tendré que entretener, ¿no?-Dejemos de hablar de chicos. Bueno... Solo una cosa más: ¿aquí hay algún chico guapo de catorce años, aparte del hermano de Rebeca? -Pregunté.-Sí, Jorge -Dijo Vali.-Necesitas gafas, vete al oculista Vali. -Dije.- Rebeca, tú que no tienes falta de vista, ¿conoces a alguno?-Sí, a dos de mi colegio de magia. -¿Magia? No me entero de esa parte... -Oye, acaso aquí... ¿existe la magia? -Le pregunté.-....¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja! -Se empezaron a reír Vali y Rebeca.-¿Qué pasa?-Ah, que... no es una broma... -Dijo Rebeca-No.-Claro que existe la magia,¿tu no tienes poderes? -Preguntó Vali.-No...-Todo el mundo tiene, Vali, lo que pasa es que si no los desarrollas naturalmente te tienen que enseñar.-Entonces... ¿tengo que entrar en ese colegio para tener poderes? -Pregunté, entendiendo lo que me pasó al principio de llegar a este mundo, cuando vi al hombre con la esfera de luz, o cuando Rebeca dijo que era la nieta del Sabio del pueblo.-Sí. Si quieres te inscribe mi abuelo, que como es el Sabio de la Aldea, te inscriben rápido.-¡Vale! Oye... ¿y hay otro colegio de magia MUY LEJOS de aquí? -No... Esta aldea es la única con escuela de magia en bastantes kilómetros. ¿Por?-Para inscribir a Jorge -Dije con una sonrisa.-Entonces yo me iría a esa escuela... -Dijo Vali, babeando (como Jorge, pero en chica -.-")-Vali, estás enferma. -Dije. -Y en cuanto a los dos chicos que conocías, Rebeca... ¿Cómo se llaman y cómo son?-Uno se llama André, es el hermano gemelo de Vali, es rubio y tienes los ojos verdes cristalinos, como Vali. Es alto, delgado y simpático pero tímido. Luego está Iván, es moreno, de ojos marrones, alto también y delgado, pero...-¿Pero?-Es como Jorge según tú, un arrogante, vanidoso y creído.-Ese está descartado. -Dije segura.-Y además, creo que le mola Lakina. -Comentó Vali.-¿Y a Lakina le gusta él?-Creo que sí. -Añadió Rebeca.
Seguimos hablando toda la tarde y parte de la noche. Llegué a casa y no estaba Jorge. ''Mejor'' pensé, me tiré en la cama sin taparme con la manta, solo quería dormir, fue un día muy largo.
Estaba durmiendo, le dejé una nota a Jorge en la mesa de noche que está entre las dos camas diciéndole que mañana tiene que empezar a ir a la escuela. Lo raro que pasó y en lo que me quedé pensando es en que al llegar Jorge, que llegó MUY tarde (a la 01:32), abrió la puerta intentando no despertarme, porque le echaría la bronca.
Aunque me desperté, disimulé para ver que hacía. Seguía sin manta, entonces, llegó, me miró con cara de ''está loca, pero es buena chica''... y me tapó con la manta.Ni siquiera pensé en qué se le pudo pasar por la cabeza al troglodita ese para taparme, solo pensaba en como sería mañana mi primer día de escuela...

Como os dije, añadí los personajes que me mandaron :-)Si alguien más tiene una idea y me la quiere proponer, que me la ponga en un comentario por favor, si no os importa.Y gracias por comentar, me alegro mucho de que os gustara la historia :D¡Besos!Era temprano, las 07:30, y sonó el despertador.
-Apaga eso...- El gran madrugador, Jorge.-¿No vas a la escuela? Mejor, así no te veo en toda la mañana.- Dije levantándome con una sonrisa después de decir eso.-¡Mierda! No me acordaba de la escuela...- Dijo levantándose (Noooooo !)
Fuimos los dos a la escuela. Tenía un nombre larguísimo: "Escuela de educación infantil, primaria, secundaria y bachillerato de magia ordinaria, magia maestra y hechizos Andrim" Aunque la llamábamos "Andrim" Era como un laberinto, gigantesco (como Hogwarts)Seguro que me perderé allí más de una vez, pensé.Al entrar nos encontramos con Rebeca.
-¡Hola Rebeca! ¿Está tu hermano?- Dije lo último para quitarme de encima a Jorge.-Está hablando con Vali.-Vale. ¡Tú, fuera! -Le grité a Jorge empujándolo hacia Ivo.
Mientras, Vali y Ivo...
-Entonces, ¿quedamos hoy a las seis? -Dijo Ivo.-Sí. ¡Chao! -Dijo Vali, yendo hacia nosotras.
Empujé otra vez a Jorge y se fue con Ivo.Solo hacía cuatro días de que estábamos allí Jorge y yo y cada uno teníamos un mejor amigo. Él tenía a Ivo y yo a Rebeca.Pero sigamos, estaban Ivo y Jorge hablando...
-Oye, ¿le pediste salir ya a Valice? -Dijo Jorge.-No, se lo digo esta tarde. ¿Y tú a Sara? -Si hubiese oído lo último mataba a Ivo.-No me gusta, ¿vale? -Ya me iba a dar un infarto :D -Seguro... Por eso te pasas todo el día hablando de ella.-¡Porque la odio!-No, eso se llama AMOR.
Siguieron esa estúpida conversación, mientras Vali, Rebeca y yo hablábamos. Les dije:
-Oigan, sobre los chicos que me dijeron ayer... ¿Me presentáis alguno antes de empezar a clase?-Allí está mi hermano. ¡Te lo presento! -Dijo Vali. -¡Hola hermanito! Esta es Sara.-H-hola... Soy A-André... Me ten-tengo que ir... A-adiós Re-Rebeca...- Ya tengo un nuevo apodo, "Tartamudo"-Adiós... -Dijo Rebeca, mientras André se iba corriendo.-¿Qué le pasa en la boca? -Dije.-Nada, es que es un POQUITÍN tímido. -Dijo Vali.-Podría ser, ¿tú qué crees, Rebeca? -Dije, pero no respondía. -Rebeca, ¿Rebeca? ¡¡REBECA!!-¿Eh? ¿Qué?-Que sí... ¿A ti te gusta mi hermano? -Dijo Vali.-Bueno... Un poquiiiiito de nada... -Dijo Rebeca suspirando, pero cuando acabó la frase giró su cabeza automáticamente hacia mí (Daba miedo...). -Sara... ¿Y a ti quién te gusta?-No conozco a nadie aquí. Solo a André, y tampoco lo conozco mucho.-Conoces a alguien más que te podría interesar. -Dijo Vali.-¿A sí? ¿Quién?-Jorge.-A ver como te lo explico mi niña... ODIAR es lo contrario de AMAR. Yo ODIO a Jorge.-No finjas, que todos saben que hay algo entre vosotros...-Sí, odio.
Seguimos la conversación hasta que llegamos a clase. La primera era la de ciencias ocultas, pero no fuimos Jorge y yo porque estábamos arreglando los papeles de la inscripción.En la segunda, hechicería, sí fuimos. En la presentación...
-¡Hola! Me llamo Sara, tengo catorce años, y espero llevarme bien con todos vosotros. -Luego le tocó a Jorge.-Hola. Soy Jorge, y tengo catorce años.
Me tocó sentarme al lado de Rebeca y delante de Jorge.Al otro lado, me sentaba con un chico castaño de pelo y de ojos marrones.
-Hola. Tú eres Sara, ¿no?-Sí. ¿Tu eres...?-Iván. ¿Quieres quedar después de clase?-No. Antes salgo con André que contigo, que te quede claro. -Odio a los que me dicen que "salga con él" sin conocerme siquiera.
Al salir estaba con las chicas, y les enseñé un amuleto que me dio mi abuelo (fallecido), un collar en forma de corazón que era lo que más quería en el mundo. Detrás, estaba Jorge practicando con un hechizo de fuego, me volteé para coger una cosa en la mochila, y el RETRASADO de Jorge, me quemó el amuleto.
-... Muchas gracias, Jorge. -Le dije antes de salir corriendo.-Mierda...-Oye, si Sara te gusta, así no es el mejor modo de demostrárselo. -Dijo Ivo.-Te acabas de pasar demasiado con Sara. -Me defendió Vali.-Idiota. -Por eso es por lo que Rebeca es mi mejor amiga :)-Ahora si que te odia para toda la vida... -Dijo André.-Oye, como quiera que te llames, si lo quieres arreglar un poquito, corre y explícale lo que pasó,no te quedes quieto allí, ¿no te parece? -Dijo Iván.
Llegué a casa y me saqué el amuleto, y lo tiré a la cama de Jorge, y le puse en una nota: "Te odio" y fui hacia el bosque. Si Jorge lo quería arreglar tenía que hacer bastante...Estaba en el bosque, acostada, pensando en lo estúpido que era Jorge, cuando oí su voz, me levanté, y fui a otro lado.
-Sara, para un momento. - me paré y me giré hacia él.-Déjame en paz, ¿eres idiota y además sordo?-Fue sin querer, ¿vale?-Como si fue queriendo, DÉJAME EN PAZ -Y seguí caminando.-No puedo dejarte en paz -Me cogió la muñeca.-¿Por?-Porque me importas.
Después de decirme eso me dio una fatiga porque no comí en todo el día.Me desperté en casa y estaban Vali y Rebeca allí.
-Aaaay, ¿que ha pasado? Mi estómago... -Dije, aturdida.-Te dio una fatiga, descansa. -Dijo Rebeca.-Ah, sí... ¿quién me llevó hasta aquí?-El buenorro. -Vali, cómo no.-¿Eh?-Jorge. -Dijo Rebeca-¿Qué Jorge?-¿Quién va a ser? ¡Jorge, el de siempre!-¿La nena?-Sí.-Nena no, ¡Buenorro! -Dijo la santísima Vali. (Sarcasmo)
Estuve hablando con las chicas, pero cuando se fueron quedé pensando todo el rato en lo que me dijo, ¿le importo? ¿Qué significa eso? ¿Le importo cómo qué? ¿Había esnifado pegamento?Francamente, lo único razonable que se me ocurría era lo del pegamento, pero sigamos.Me quedé dormida, así que no le pude preguntar a Jorge que significaba eso de que "le importo"Al despertarme me encontré una nota:
"Ya que estás con eso de las notitas te voy a dejar una.Como estabas débil (más de lo normal) decidí que no estabas como para ir a la escuela.
Jorge"
Oí la puerta, era Jorge que acababa de salir sin darse cuenta de que me estaba despertando.Miré el reloj, eran las 08:20, "¡mierda!" pensé. Solo tenía diez minutos para prepararme.Me vestí rapidísimo (en dos minutos), me bebí un vaso de leche y dejé la manzana para comerla por el camino.Acabé a las 08:25, "¡Nuevo récord!" dije en voz alta.Cogí la mochila y corrí hasta ver a Jorge.
-¡¡IDIOTA!! -¿Eh? -Se volteó hacía atrás- ¿Sara? ¿Qué haces aquí? -Eres u...- Estaba a punto de perder el conocimiento de lo mucho que corrí. Jorge notó que me iba a caer y me cogió de la cintura, me empujó hacia delante y recuperé el equilibrio.-¿Quién tenía razón? La persona más lista del mundo, yo. -Se nota lo MUY humilde que es- Vete a casa, anda.-Es mi segundo día, y voy a ir, ¿vale?-No vas a ir y punto.-Pareces mi padre. -Le dije mirándole mal, y me sonrió el muy...-Haz lo que quieras, pero luego si te vuelves a desmayar, yo no te llevo a casa, que pesas mucho.-Estúpido -Dije, volviendo a mirarle mal. -Preocúpate de tu novia, ¿vale?-¿Qué novia?-Sonia. -Sonia no es mi novia, ni siquiera me gusta.-¿Y entonces? ¿Quién te gusta? -Una auténtica idiota. -Dijo con la sonrisita de estúpido que tiene, entrando a clase.-Cada vez lo entiendo menos...
Entré a clase, y me dijo Iván, el del otro día:
-¿Y lo de quedar?-Idiota -Dije mirándolo mal.
El chico ese estaba pesadito, pero cómo no le hacía caso...Entre la primera y la segunda hora, Rebeca me preguntó qué me dijo Jorge antes de desmayarme.
-Te lo digo en el recreo, que va a llegar la profe.-No, venga, dímelo ya que da tiempo.-¡Ya llega...!
Todos estábamos levantados, porque como era el cambio de hora, no había profes.Pero al oír llegar a la profe, todos se sentaron automáticamente. Es que para actuar... Se llevan un Óscar.Pero sigamos. Era el recreo, estaba buscando a Rebeca y Vali en el patio, porque salieron antes que yo, pero sentí que una mano me tocaba el hombro. Pensé que era Rebeca, pero no, me volteé, y era el idiota de siempre.
-Jorge, ¿no tiene vida social, o qué?-Solo una pregunta, ¿me perdonas o qué?-No puedo enfadarme con un niñito de tres años. -Le dije despeinándole el pelo. Aunque me miró mal, le sonreí-Pero... ¿qué significa qué te importo?-¿No lo entiendes?-No.-Mira que eres tonta, significa que- Lo llamó el profesor -Luego te lo digo, ¡hasta luego tonta!-¡Mierda! Estaba a punto de descubrirlo...
Seguí buscando a Rebeca y Vali, hasta que las encontré.
-¡Cuenta, cuenta! -Rebeca la cotilla ¬¬-¡Eso! ¿Qué te dijo el buenorro? -La santísima Vali ¬¬-Que "le importo".-¿Y eso que significa? -Dijo Rebeca-¡Eso!-No sé... Estaba a punto de descubrirlo hasta que el profesor llamó a Jorge.-Jo... Yo que ya tenía un cotilleo preparado... -Dijo con cara de cachorrito abandonado Rebeca.-Y yo... -Lo mismo, pero Vali.-No, hay algo más.-¡¡¿¿QUÉ??!! -Dijeron al unísono.-Veréis, había una chica en mi clase de el otro mundo que se llamaba Sonia, y hay gente que dice que a Jorge le gustaba Sonia, entonces Jorge hoy estaba diciéndome que volviera a casa... Bla bla bla, entonces le dije que se preocupara por su novia Sonia, me dijo que no era su novia, que ni siquiera le gustaba, y le pregunté que entonces quién le gustaba, y me dijo que una auténtica idiota.-Este tío habla en códigos... No entiendo nada de lo que dice. -Dijo Rebeca.-¡Ni yo! Por eso le pregunté.-Yo creo que sé que le pasa... -Comentó Vali.-¿¿Qué?? -Dijimos Rebeca y yo al unísono.-Qué está enamorado.-Sí, Einstein versión chica, pero, ¿de quién?-Piensa; ¿Cómo te llama a ti?-Idiota.-Bien, ¿y quién dijo que le gustaba?-Una completa idio... Mierda.-Ya lo entiendes, ¿no?-Es imposible.-¿Por?-¡Nos odiamos!-Dicen que del odio al amor hay un paso.-Yo ese paso no lo daré nunca, prefiero ir a gatas.
No me lo creía, yo y Jorge... BUAGGGG!!Me entran arcadas solo de pensarlo.Intenté no pensar en eso.Al llegar, estaba Jorge acostado en su cama jugando a un videojuego que tenía cuando lo de la excursión.
-Contigo quería hablar. Dime que coño significa que "te importo"-Eso mismo, que me importas. -Dijo indiferente.-Pero ¿cómo te importo?-¿Eh? Mira, te estás liando. Me importas y punto, no hay mucho que explicar.-Lo que tú digas. ¿Y que significa que te gusta "una auténtica idiota"?-¿Ves lo que pasa si piensas mucho? Te lías -Se levantó y se puso delante mía. Estábamos a pocos centímetros una cara de la otra, me miró a los ojos y me susurró -Eso mismo, que me gusta una completa idiota con unos ojos muy bonitos.
Me quedé parada, pensando, y se fue.Eso... ¿lo decía por mis ojos?Aquí se va a montar una gorda, lo presiento.Pero en lo único en lo que pensaba era en a qué venía lo de que "me gusta una completa idiota con unos ojos muy bonitos"Aquí pasa algo raro con Jorge...Me quedé toda la noche pensando en lo de "los ojos bonito"...¿Qué querrá decir ese estúpido con eso?Me estoy volviendo loca.... (Bueno, ya lo estaba antes...)Era el tercer día de escuela,y en los otros dos había faltado una chica porque estaba enferma.Tenía ganas de saber quién era, pero Rebeca y Vali decían que no me caería bien.
Pero sigamos.Me desperté, y fui a clase.Hasta ahí no ocurrió nada.Pero en el recreo, en el que ni siquiera fue recreo porque estuvimos buscando en la tienda del colegio un ingrediente para una poción de artes oscuras...
-¡¡Saraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!! ¿Sabes que pasó ayer? -Rebeca rompiéndome los tímpanos.-¿El qué?-¡NADA! -Gritó Vali tapándole la boca a Rebeca, pero ésta quitó su mano.-¡Vali está saliendo con Ivo! -Me quedé con la boca abierta.-Anda, grítalo más que no te ha oído la aldea entera.-¿Qué? Estoy feliz, ¡eres mi cuñadita! -Ya pero tampoco es para gritarlo que como te oiga Shirley...-¿Quién es Shirley? -Pregunté.-La que falto los tres días que has estado aquí.-Aaahh. Y Rebeca, -Dije cambiando de tema- solo faltas tú por declararte a André. -¿Y tú?-¿Yo qué?-Tú también faltas por declararte a Jorge.-No me hagas vomitar, por favor.-Admite de una vez que hay amor en esa relación.-Sí, amor por matar al otro.-¡Seguro! -Dijo Vali sarcásticamente.
No eran más pesadas con Jorge porque no podían.Jorge por aquí, Jorge por allá... ¡¡PESADAS!! ¬¬No les conté lo de los ojos bonitos porque se pondrían más pesadas aún. Quedé con Rebeca a las cinco en la plaza.No quedé con Vali porque tenía planes con su novio.Hay el amor...Vuelve a todos locos, menos a mí, porque no me gusta nadie :DAl llegar a la plaza, habían tres chicas molestando a Rebeca.
-Rebeca, ¿quiénes son? -Rebeca no hablaba, tenía las manos tapándole la cara, estaba llorando.-Mira, aquí la amiguita para ayudar a esta. -Dijo una de las chicas, de pelo rubio y ojos grises.-Yo ayudo a quién me da la gana, ¿vale niñata? -Le dije a esa chica.-Uuuh, qué miedo. -Las otras dos chicas solo miraban, la que insultaba era la de pelo negro.-Ella... Es Shirley. -Dijo Rebeca casi sin voz -Sí, tú eres la retrasada que va con ellas, ¿no? -Dijo Shirley.-Yo por lo menos tengo cerebro. -Le dije con una sonrisa. -Fuera de la plaza.-La plaza es para todas las personas. -Me dijo.-Exacto, para PERSONAS, no ratas como tú.-¿A sí? ¡Hocus kaesly! -Dijo sacando una varita, y me cayó un montón de agua de la nada.-Gracias por el regalo, te voy a dar yo otro. -Saqué el chicle que tenía en la boca, y se lo pegué en la frente. -¡Chao!
Me fui con Rebeca, llegué a casa y Jorge nos vio.
-¿Qué os ha pasado?-Una idiota, que estaba en la plaza. -Por lo que veo, no os cayó muy bien...
Al día siguiente, sí vino Shirley.En el recreo, No veíamos no a Jorge ni a Shirley.Fuimos al baño Vali, Rebeca y yo a buscar a Jorge para preguntarle una cosa, y lo que vi...Jorge estaba besándose con Shirley...
-Ostias... -Dijo Vali, quedándose con la boca abierta.-Con razón no estaban... -Dijo Rebeca, quedándose igual que Vali.-Jorge... A mí no me dirijas la palabra nunca más en tu vida. -Dije yéndome-Mierda... -Dijo Jorge separándose de Shirley desde que oyó mi voz.-Pasa de ella. -Dijo Shirley, intentado que volvieran a besarse.-Sí, mejor que pases de ella porque nunca más te va a hablar. -Dijo Vali, yéndose.-La has cagado pero bien. -Dijo Rebeca, yéndose también.
Falté a todas las demás clases, con la excusa a la profesora de que "me dolía el estómago"Al salir, sí que fui al colegio, pero para preguntarle a Rebeca por la tarea, pero Jorge se me acercó.
-Fuera, traidor.-No es lo que piensas, se cayó y la estaba sujetando.-Sí, con la lengua, no te jode. Yo lo vi, y no la estabas "sujetando"-Bueno, sí la besé, pero, ¿a ti por qué te molesta que la bese si tú y yo no estamos saliendo?-Me molesta por todo lo que me hizo ayer a mi y a Rebeca, y que te pases a su bando.-No me he pasado a su bando.-No te creo, no creo a traidores, ADIÓS. -Dije yéndome.-Sara, ¡esper...! -Ya me había ido- Mierda... Soy idiota, pero idiota de verdad.
Lo que me sorprendía es que me dolió eso más que cuando rompió el amuleto.Lo del amuleto fue un accidente, pero esto... una traición.Ahora si que pasaré de él toda la vida...Llegué a casa, estaba enfadadísima con Jorge.Cogí el móvil, marqué a Rebeca y no me respondía.Vali tampoco respondía, pero era porque estaba con su novio.Cuando iba a salir de casa, llegó Jorge e intentó pararme.
-Déjame en paz traidor. -Dije saliendo de casa en dirección a la plaza.-¿No podemos sentarnos a hablar o algo?-NO
Cuando llegué a la plaza, estaba Rebeca otra vez llorando porque Shirley estaba insultándola con las otras chicas.
-¡TÚ! O dejas a Rebeca en paz, o te arranco las mechas, ¿entiendes?-Uuuh, qué miedo. ¡Ah! ¡Hola! -Dijo Shirley besando a Jorge.-Sí, sí Jorge. Se nota lo mucho que estás sujetándola. -Se acabaron de besar, Jorge no decía nada.-Tú, LARGO DE AQUÍ, no se admiten ratas.-Mira -La paré.-No, mira tú. O te largas con tu novio y tus perritos falderos, o te echo yo.-Mira niñata, la que te largas eres tú. ¡Hanes oplus! -Dijo sacando la varita, y me cayó una lluvia de espaguetis y salsa.-¡Animalus aelis! -Se convirtió en rata. -Mira Jorge, ya tienes una novia de tu misma especie. -Una de sus amigas sacó una varita y deshizo el hechizo.-Eres... eres... ¡¡VAS A MORIR! -Shirley me empezo a halar del pelo.-¡Chicas! -Nos separó Jorge.-Controla tu rata-novia. No vaya a ser que tenga la rabia. -Dije con una sonrisa, y me fui con Rebeca.
Al volver a casa, le di una toalla.
-Gracias... Siempre me están insultando y me defiendes tú... Siento no poder haberte ayudado...-No importa. Así descargo la rabia, ¡que tenía mucha acumulada! -Le dije con una sonrisa, y se empezó a reír.-Eres la mejor.-NOOOOOOO, la mejor eres tú.-Anda, vete a darte una ducha. -Tenía razón, estaba llena de salsa.
Por lo menos tenía algo por lo que vivir (:Rebeca era mi mejor amiga, siempre me ayudaba en los malos momentos, pero sigamos.Llegó Jorge.
-Oye, lo siento por lo que hizo mi novia-Dijo dirigiéndose a mí.-Que se disculpe ella. Y que se disculpe con Rebeca.-Lo que te hizo a ti fue peor... -Se empezó a reír.-ADIÓS.-¡Lo siento, lo siento! Pero admite, que estar llena de salsa da risa... -Se volvió a reír.-Sí vamos, graciosísimo. Paso de estar con niños de tres años traidores. ADIÓS.-Sara, enserio, ¿cuándo me piensas perdonar?-NUNCA. -Dije dando un portazo a la puerta, yéndome todavía llena de salsa.
La gente me miraba raro por lo de la salsa, pero me daba igual.Iva a ir a casa de Vali, a ver si me podía duchar allí.Pero me encontré con Shirley otra vez.
-Mira, la albóndiga andante. -Dijo empezándose a reír.-JA JA, qué gracia. -Dije sarcásticamente, yéndome.
Llegué a la casa de Vali y me duché allí.Cuando me iba a ir, me paró André.
-¿Quieres algo?-Eh... Sí...-¿El qué?-Eh... oye... yo...-Un poco más rápido, por favor.-Sí... ¿le gusto a Rebeca?...-Aaahh, era eso. A mí no me ha dicho nada, pero creo que sí. Yo que tú me lanzaría. Pero un consejo, deja de hablar así, cansas.-Ah... Muchas gracias... Eh... Adiós...-¡Chao!
Os parecerá increíble, pero esa conversación duró quince minutos.Pero sigamos.Llamé a Rebeca, y seguía en casa, según ella, sola.Fui a casa y me encontré con ella y con el traidor.
-¿No estabas sola? -Le dije con mi mirada asesina.-Em...-Explícame detalle a detalle por qué estás enfadada conmigo. -Dijo Jorge.-Te besaste con la que es ahora mi peor enemiga, ¿te parece poco?-¿No estarás...?-NO. NO estoy celosa. Solo que vas de amigo y luego te besas con los enemigos.-Es mi novia, y tendrás que superarlo.-Sí, yo ya lo superé.-¿No hablándome? -Exacto. El que no lo supera eres tú que quieres que te vuelva a hablar.-Porque me importas.-Que pesado con eso... A mí me da igual, me diste una puñalada a la espalda.-¿Hasta cuando vas a repetir eso?-Siempre. -Dije cogiendo de la mano a Rebeca, y yéndome.-A ver que hago ahora para que me perdone... Si es que soy idiota.
Al salir...
-Oye... ¿por qué no le perdonas? Se le ve arrepentido al pobre...-NO. Me traicionó.-Ni que tú nunca hubieras besado a alguien a quién no tuvieras que besar.-Claroo... -Dije, con voz de mentirosa clarísima.-Oye, ¿¿Tú nunca has besado a nadie??-Sí. Buenooo... Más o menos... No.-¡Qué fuerte!-No me mires así. -Dije mirándola mal.
Seguimos hablando de besos, pero no nos dimos cuenta de que Shirley nos estaba siguiendo. Oyó lo de que nunca he besado, y se lo contó a toda la escuela.Al día siguiente, todo el mundo en la escuela se reía de mí.Le pregunté a Vali por qué, y me contó lo que hizo Shirley...Inmediatamente entré a clase, estaba el profesor, pero me acerqué a ella.
-Mira, niñata, ¿tú que andas diciendo de mí?-La verdad.-¿Jugamos sucio? Vale, pero te aviso, a eso soy muy buena.-Chicas, ¿que pasa? -Interrumpió el profesor.-Profesor, esta chica ha comentado sobre mi vida privada a toda la escuela.-¿Es eso verdad, Shirley?-Sí...-Al despacho del director, Shirley.
Al irse, me acerqué a ella y le susurré:
-Te dije que era mejor que tú a este juego.
Me miró con rabia y se fue.En el recreo, Jorge se me acercó.
-¿Qué le pasó a Shirley?-Lo que le tenía que pasar, porque conmigo, nadie juega, y menos una niñata como ella.-¿Que le has hecho? -Preguntó enfadado.-Lo que te dije.-¡Como le pase algo malo...!-¿Qué? -Me acerque a él y le susurré. -¿Me vas a pegar o me vas a besar como le hiciste a ella?-No te voy a hacer nada porque Shirley no me importa. -Se acercó más a mí, estábamos otra vez a pocos centímetros una cara de la otra y me volvió a susurrar- Me importa la idiota de ojos bonitos que cada vez me gusta más.-¿Y esa idiota quién es? -Seguíamos a pocos centímetros, cada vez acercándonos más y susurrando.-La chica que menos te imaginas. -Me miró, sonrió y se fue.-¿Quién será esa chica? -Suspiré.
Cada vez este me comía más el coco.¿Quién es esa chica?¿La que menos me imagino?Tengo que descubrirlo...El primer beso... ¿Qué se sentirá?La chica que le gusta a Jorge... ¿Quién será?El mundo en el que estamos... ¿Cómo se saldrá?La verdad, tenía muchas preguntas sin respuesta en la cabeza, aunque en la que más pensaba era en la de la chica que le gusta a Jorge. No lo entiendo. No entiendo por qué pienso tanto en eso si Jorge no me gusta. Porque no me gusta... ¿no?Mejor no pensar en eso, que me lío más.
Estaba en casa, con mi móvil (celular), y Rebeca me mandó un mensaje.Alguno se habrá dado cuenta de una cosa, ¿móviles?Sí, móviles. Es que enseñé al artesano del pueblo a hacerlos, y ahora se venden.Pero sigamos.Estaba aburrida, Vali se había ido con Ivo a no sé dónde. Así que decidí pasear un poco por la aldea.Al pasar por la plaza, estaba Shirley con sus amigas. Intenté irme sin que me vieran, pero Shirley me vio y se acercó a mí enfadadísima.
-¡Tú! ¡Por tu culpa! -Me gritó.-¿Eh?-¿Qué le has dicho a Jorge de mí para que me dejara, eh?-Yo no le he dicho NADA de ti.-¡Mentira! ¡Eres una envidiosa! -Dijo empezando a jalarme del pelo hasta que llegó Jorge.-¡Chicas! ¡Parad ya! -Gritó separándonos.-¿Qué te ha dicho esta de mí para que me dejaras? -Preguntó Shirley enfadada.-No me ha dicho nada, te dejé porque no me gustas tú. -Solo por ver la cara que se le quedó a Shirley merecía la pena vivir. -Y como vuelvas a tocar a Sara, te mato.-Me puedo defender yo sola, ¿vale? -Le dije a Jorge.-Venga, vamos.
Jorge me cogió del brazo y nos fuimos.Shirley estaba quieta después de lo que le dijo Jorge, y, la verdad, eso merecía verlo.Cuando estábamos lejos de la plaza, me dijo:
-¿Tú estás loca? ¿Cómo se te ocurre ir a la plaza sabiendo que está Shirley?-Me intente ir, ¿vale?-Vale, vale...-¿Y la dejaste?-Sí. No me gusta, por eso la dejé.-Y hablando de eso, ¿cuándo me vas a decir quién es "tu idiota"?-No lo sé. -Dijo empezando a acercarse a mí y susurrando, como el otro día.-¿Y por qué no me lo dices ahora? -Dije acercándome más a él.-Porque puedo verte celosa, y me encanta.
Después de que Jorge dijera eso nos empezamos a acercar para... besarnos.Sí, habéis leído bien, ¡BESARNOS! No sé cómo se me pasó eso por la cabeza, pero en fin, sigamos.Estábamos a puntito de besarnos cuando oímos a alguien correr a 200 km/hora hacía aquí, y nos separamos rápido. Era Rebeca, que por suerte, no nos vio mientras nos casi-besamos.
-¡¡SARAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!! -Dijo saltando hacía mí.-¿Qué pasó?-¡¡Tengo noviooooooooooooooooooo!!-¿Quién?-¡André! ¡Fue súper bonito! ¡Y no tartamudeó!-Eso más que bonito es un milagro...-Eeehhh, que estás hablando de mi novio, ¿eh? -Dijo mirándome mal, y luego echándose a reír.-Yo me... Ten-tengo que ir... A-adiós... -Parecía André, pero eso lo dijo Jorge, yéndose corriendo.-¿Y a este qué le pasa?-No lo sé...
Estuve un rato pensando en lo que le pasó. ¿Jorge tartamudear?Él es bastante seguro, así que no lo entiendo, pero bueno...En fin, al llegar a casa estaba Jorge, me acerqué a él y le pregunté en voz baja:
-¿Qué es lo que te pasó hoy?-¿Hoy? ¿Cu-cuando me ha pa-pasado al-algo? -Otra vez tartamudeando.-Cuando llegó Rebeca por la tarde, después de lo de Shirley. -¿Qué es lo-lo que me pa-pasó?-Cuando tartamudeaste.-No-no me pa-pasó na-nada... -Se notaba que estaba mintiendo.-A mí no me puedes mentir, te conozco desde hace años. Dime lo que te pasó.-Na-nada... Me-me voy a dor-dormir... A-adiós...
A mí no me engañaba, le pasó algo, pero lo que no sé es lo que es.Al día siguiente, no dijo nada hasta llegar a la escuela, yo fui con las chicas, y él fue directo a Ivo y André.Ese día Shirley no vino.Al acabar las clases, Jorge se quedó todo el día con Ivo.Estaba otra vez sola en casa, así que me fui a dar otro paseo.Estaba pensando en mis cosas mientras caminaba, y me choqué con un chico de mi edad.
-¡Ups! Lo siento, estaba distraída. -No pasa nada. Soy Fran, y tú eres...-Sara. ¿Estás en Andrim?-Claro, no hay más escuelas en bastantes kilómetros.-Qué raro, nunca te he visto por allí.-Eso es porque soy nuevo, me acabo de mudar. Me tengo que ir, ¡hasta mañana! -Y se fue.
Era simpático, ¡ pero si supierais como acaba al final de esta historia...!Pero bueno, sigamos.Al llegar a casa, estaba mi pesadilla, otra vez.
-¡Hola idiota!-Veo que ya vuelves a ser el mismo, ¿no?-Sí. ¿Y qué tal te fue el día, idiota?-¿Desde cuando me preguntas eso? Pero bueno, ya que preguntas, conocí a un chico. -Dije para ver que hacía, pero como siempre, hace el estúpido. -¿Le has dicho los peligros de estar contigo? -Dijo riéndose, el muy...-Estúpido. -Dije mirándole mal, y se echo a reír.-Me tengo que ir, ¡adiós idiota!
Todo volvía a ser normal.Yo odiando a Jorge, el odiándome a mí...Pero solo pensaba en lo que pasó cuando lo del casi-beso.¿Por qué no le paré? ¿Por qué no me paré?En fin, ya veremos que ocurrirá mañana...Solo pensaba en una cosa. ¿Lo adivináis?En lo del casi-beso con Jorge.Solo me hacía una pregunta:¿No le paré... Porque quería que me diera un beso?La verdad, no lo sé.Jorge es un estúpido, arrogante, imbécil, idiota, tarado, vanidoso y creído. O por lo menos siempre lo he visto así. Bueno, no siempre...¿Qué quiero decir? Nada, cosas mías...Pero vayamos con lo que pasó hoy.Estaba sola en casa, como siempre desde que las chicas tenían novio, así que fui a dar un paseo.Al volver, me encontré con el estúpido.
-¡Hola idiota! -Idiota él ¬¬-Estúpido -Dije mirándolo mal.-Lo que tú digas. ¿Shirley no te ha vuelto a atacar? -Dijo riéndose, el muy....-¡Cállate que me atacó por TÚ culpa! -Le grité, yéndome.-¡Lo siento, lo siento! -Me cogió el brazo. -Mira el lado positivo, te dejó un buen peinado -Se volvió a reír.-¡ADIÓS!-¡Espera! ¡Era una broma! Pero admite que dabas gracia con el pelo despeinado y llena de salsa.-¿Te jalo de los pelos y te lleno de salsa a ver si te da gracia?-Qué poco sentido del humor...-Estúpido -Dije otra vez- ¿Y cuándo me vas a decir quién es la "idiota" que tanto te gusta?-¿Por qué te lo tendría que decir? -Se volvió a acercar a mí y me empezó a susurrar.-Em... ¡Porque sí! -Fue lo primero que se me ocurrió.-Eso no es una excusa.-¿Pero por qué no me lo quieres decir?-Ya dije por qué. -PELIGRO, se estaba acercando demasiado. -Porque me encanta verte celosa.
Me pasó lo mismo del otro día.Empezamos a acercarnos para besarnos.Nuestros labios se estaban rozando cuando sonó mi móvil y nos separamos rápido.Era un mensaje de Rebeca:
"Sara!! Corre a la plza, t vas a srprender bstante !!"
Inmediatamente pensé que pasó algo malo, Jorge intuyó en lo que pensaba y me preguntó.
-¿Qué pasó?-Dice Rebeca que vaya a la plaza, que me voy a sorprender bastante... -Dije yéndome.-¡Espera! Te acompaño.
Fuimos a la plaza, y estaba Rebeca otra vez en el banco de la plaza llorando porque le estaba insultando Shirley y... ¿Vali?
-¡Oh, mira! Aquí está tu amiguita y el don nadie. -Dijo...Vali.-Vete corriendo a decirle lo que pasó, o vete a tu mamá. -Esa era Shirley.-Vali... Me has decepcionado. Y Shirley, o la dejas en paz o te arranco las mechas, ¿vale, pijita? -Dije-Uuuuh, qué miedo. -Dijo Shirley.-Shirley y Valice, o dejan en paz a Sara y a Rebeca, o el que os arranco las mechas soy yo. Que a mí me da igual que seáis chicas, lo que me importa es que sois las que molestan a unas chicas que me importan. -Jorge... ¿Defendiéndonos?-Tú... Me besas y luego me dejas, ¿no? -Dijo Shirley refiriéndose a Jorge.-Error, no te besé, TÚ me besaste. Y eso me da igual.-Sí, sí, seguro que fui YO quién te besé. - Dijo Shirley sarcásticamente.-Mira niñata, me voy de aquí, pero como sigas te meto una torta que no te va a hacer falta colorete en una semana, ¿entiendes? -Dije cogiendo a Rebeca de la mano, y yéndonos.-Valice... Me has decepcionado a mí y a todos. Y Shirley, deja en paz a Sara y a Rebeca de una vez, o el que te mete la torta soy yo.-Dijo Jorge, yéndose con nosotras.
Al llegar a casa, le di una toalla a Rebeca como los otros días, y le dije enfadada a Jorge:
-Ya viste el tipo de chicas con quien te besas.-Eeeeeehh, que estás hablando como si me besara con todo dios. Solo he besado a Shirley y a... otra chica.-¿Qué otra chica?-No la conoces. - Se notaba que mentía -¿Y encima que te defiendo estás enfadada conmigo?-Estoy enfadada porque eres un imbécil.-¿Por?-Porque sí. -Dije con una sonrisa.-Idiota. -Me dijo.-Imbécil.-Tarada.-Arrogante.-Estúpida.-Vanidoso.-Tonta.-Creído.-¡Cuánto amor! -Dijo Rebeca interrumpiendo, y automáticamente Jorge y yo la miramos mal.-Rebeca, ¿nos vamos? -Dije cogiéndola de la mano, y yéndome.
Al salir, fuimos a casa de Rebeca, pero por el camino...
-Oye, ¿la que estaba con Shirley era Vali? -Dije-Sí...-¿Y qué hacía insultándote?-No lo sé...
Al volver a casa, me puse a pensar.Vali... ¿nos traicionó?Si éramos sus amigas... Y cambiando de tema, casi me besé con Jorge, increíble.Y lo increíble no es que le casi le besara, es que... Creo que quería besarle...Ya no sé que hacer, estoy confundida...
¿Os acordáis de ayer, cuando dije que Jorge no me ha caído mal siempre?Me refería a, que de pequeños, éramos los mejores amigos...Siempre estábamos juntos; nos reíamos, jugábamos... Cuánto daría por volver a tener cinco años...Pero todo cambió cuando me echó barro al pantalón en una acampada y dijo que "me lo había hecho encima"Me caía súper bien, y... hasta me gustaba un poquiiiiito...Pero nunca se lo dije, le dije que me gustaba David.Pero no tengo ganas de hablar de eso.
Hoy era el día, tenía que hablar con Valice.No entendía por qué estaba con Shirley.Y además, Fran, el del otro día, creo que está en mi clase.Era súper simpático, y guapo. (Shhhhhhhhhhh, pero no piensen mal, no me gusta ¬¬)y con Jorge... Ya no sé que hacer.¿Le quería besar? ¿Me quería besar? ¿Quién es la "idiota"? ¿Esnifé pegamento y por eso le quería besar?No lo sé, la verdad... Pero bueno, vayamos con lo que pasó hoy.
Al llegar al colegio, no vinieron ni Shirley ni Valice.André no hablaba con Rebeca porque Valice no le dejaba, aunque el quería, así que por la tarde, estaba en casa con Rebeca, y fuimos a la plaza.Estaban Valice con Shirley y las otras dos chicas. Ellas también nos vieron.Shirley le susurró algo a Valice, sacaron la varita en dirección a mí, y gritaron un conjuro. Nos cayó tierra y barro encima a Rebeca y a mí, y se empezaron a reír.
-¡Niñatas! -Les grité acercándome a ellas- ¿Os creéis graciosas por hacer eso?-Sí, la verdad es que sí. -Dijo Valice, empezándose a reír.-¿Te planto un ficus para que tengas compañía? -Dijo Shirley, riéndose también, cuando justo llegaban Jorge, Ivo y André.-¿Qué estáis haciendo?-Dijo Jorge enfadado, dirigiéndose a Valice y Shirley.-¡Rebeca! ¿Estás bien? -Dijo André yendo hacia Rebeca, cuando también iba Ivo.-Valice Danielle Parker, ¿qué le has hecho a mi hermana? -Dijo Ivo, enfadado-Gracias por preocuparos por mí, ¿eh? Muchísimas gracias.-Dije sarcásticamente.-Les pasó lo que les tenía que pasar. -Dijo Valice, con una sonrisa.-¿No las podéis dejar en paz de una vez? -Dijo Jorge.-Las dejamos en paz cuando nos dé la gana, rubito. -Dijo Shirley.-A mí no me llames "rubito", ¿vale? -Dijo Jorge, enfadado.-Te llamo rubito si me sale de las narices.-Ya está bien. ¡Moust maecle! -Dije sacando mi varita, haciendo que Valice y Shirley no pudieran hablar. -Así, estáis más guapas.
Al decir eso me fui con Rebeca y con los chicos a casa de Rebeca. Jorge se fue antes, lo que me pareció raro.Le dije a Rebeca que también me iba antes, que me sentía mal, pero no por lo de Jorge, solo quería dar un paseo para pensar.Estaba caminando a la entrada de la aldea, cuando oí un sonido de guitarra a lo lejos.Fui al bosque de las afueras de la aldea y como pensaba, alguien estaba tocando una canción, sentado en una roca.
"Nunca olvidé aquella sonrisa que imaginédurante mil vidas y te busqué
después de cada herida
Y mírame, aun sigo siendo el mismo que era antes de ayer
Con algún fracaso encima."
Recordaba esa canción... La había oído y cantado miles de veces con una persona especial para mí... de pequeños, en una playa, de noche, acompañados solo de la luna. No se dio cuenta de que estaba detrás de él, escuchándole cantar.
-Bonita canción. ¿La sigues recordando después de tantos años, Jorge?-¡Sa-Sara! ¿Qué haces aquí? ¿Has oído algo?-Oí una guitarra y me acerqué. Y sí, lo oí todo. ¿No la has olvidado después de tanto tiempo?-No... Esa canción sabes que es muy especial para mí.-Y para mí. Todavía lo recuerdo...-¿No podíamos ser niños una vez más? -Dijo sacando la varita, con una sonrisa de niño travieso.-Me sorprende lo mucho que piensas a veces, ¿sabes? -Dije riéndome.
Nos convertimos otra vez en niños, y con otro conjuro, nos olvidamos de todo lo que había pasado después de lo de la playa, de niños. Como si volviéramos a tener cinco años y siguiéramos siendo amigos.Estuvimos jugando como niños toda la noche, hasta que nos dormimos.
Al día siguiente, era sábado, no había clase. Me desperté yo antes, seguía con el cuerpo de una niña, pero la memoria ya la tenía restaurada, así que saqué la varita, y volví a tener mi cuerpo normal. Al ver a Jorge con esa cara de niño durmiendo, no pude evitar tener una sonrisa en la cara. Usé otro conjuro para transportarlo sin despertarlo, y di un paseo por el bosque.Al volver del paseo por el bosque, me encontré con el pesado. (No, no es Jorge)
-¡Hola! ¿Cuándo quedamos, eh?-Iván... Te quería decir que... ¡¡NO SALGO CON MONOS!! -Os imaginasteis que le iba a decir otra cosa, ¿no? ¡Mal pensados! ¬¬-Vengaaaaaaaaaaaaaaaa, que te mueres por mis huesos.-Sí, por verlos en una tumba. -Por favor. -Me puso cara de cachorrito abandonado.-¿Si salgo contigo UNA VEZ y solo una vez, me dejarás en paz?-¡Sí!-Vale. Hoy, a las seis, en la plaza. SOLO HOY.-¡Guay! ¡Adiós! -Dijo yéndose.
Por los que no se acuerdan, Iván es el pesado de clase que siempre me está pidiendo quedar con él una vez.Pero sigamos.A las seis, estaba allí, con una sonrisa de oreja a oreja.
-Venga, estoy preparada para pasar la tarde como en el pasaje del terror. -Dije, desanimada.
Estuve una hora con Iván. Tenía razón, eso fue el pasaje del terror.Pero bueno.Mientras estaba con Iván, me vio Jorge sin que me diera cuenta.Y cómo no, el lunes, la montó gorda.Era el lunes, estaba en el recreo con Rebeca, y oímos que dos chicos se estaban peleando.
-¿Vamos? -Me preguntó Rebeca.-Venga, vamos. -Dije, yendo hacia allí.-Oye, ¿esos que se pelean no son...? -Cómo no, eran Jorge y Iván.-¿Qué estáis haciendo? -Dije enfadada.-¡Empezó él! -Dijo Iván separándose, mientras señalaba a Jorge.-Sí, empecé yo.-¿Y se puede saber por qué, Jorge? -Dije, todavía enfadada.-Por algo de lo que no te has dado cuenta nunca. -Dijo Jorge, yéndose a la sala de profesores.
¿Por algo de lo que no me había dado cuenta nunca? ¿Que querrá decir?Usó la misma escusa que usé yo cuando le vi "sujetando" a Shirley para faltar a las demás horas. (Copión ¬¬)Al salir, fui a casa, pero no estaba.Solo se me ocurrió un sitio donde podría estar, en la roca del bosque donde fuimos niños otra vez.
-Nunca olvidé aquella sonrisa que imaginé, durante mil vidas y te busqué, después de cada herida, Y mírame, aun sigo siendo el mis -Me oyó venir y paró. -¿Por qué paras?-Vete.-¿Por qué?-Vete, por favor. -Se giró hacia el otro lado.-¿Qué te he hecho? -Me acerqué a él, y se volvió a girar hacia mí.-¿Nunca te has dado cuenta? Me gustas, me gustas desde los cuatro años, cuando cantamos la canción, pero a ti nunca te gusté. Por eso quiero que te vayas.
Me quedé callada... ¿La idiota de la que estaba celosa era yo? Un momento... Estaba celosa... ¿Porque Jorge me gusta?No lo sé, pero vayamos con lo que pasó que es más importante.En fin, le estaba mirando, me estaba mirando, y decidí por una vez hacer lo único que quería hacer ese momento, besarle.Sí, le besé. Fue... mi primer beso.Al separarnos...
-Esto... Me-me tengo que-que i-ir... A-adiós... -Salí corriendo después de decir eso. No me lo creía, ¡¡Besé a Jorge!!-Eso fue... ¿Un beso? -Se preguntó Jorge a sí mismo en voz alta.
Al salir del bosque, llamé corriendo a Rebeca.
<¡¡VEN CORRIENDO A LA PLAZA REBECA!!><¿Sara? Pareces mi madre.... ¿Para qué me quieres allí?><¡¡TÚ VEN!!>
Le colgué.Estaba en la plaza, comiéndome las uñas mientras andaba en círculos, hasta que llegó Rebeca.
-Hola, Rebeca. -Dije fingiendo tranquilidad.- Siéntate. Bueno, mejor levántate, no, mejor siéntate.-¿En qué quedamos? -¡¡NO LO SÉ!! Estoy nerviosa...-¿Se puede saber que te ha pasado?-Uuuuuuuuuuhh, aspira...respira...aspira... MebeseconJorge.-¿¿¿¿¿¿¿¿QUÉ???????-Eso, que me...besé con Jorge.
Estuvimos hablando del tema, hasta que dieron las ocho y tuve que irme a casa.Solo pensaba en qué le diría al entrar a Jorge cuando lo viera...Estaba en frente de la puerta de mi casa, mirándola, hasta que decidí abrirla.Al entrar, cerré los ojos deseando que no estuviera Jorge, pero al abrirlos, me llevé un chasco.
-¡Hola! -Me dijo Jorge tan alegremente, como si no hubiera pasado nada, desde su cama.-¿Hola? ¿Hola es lo que me dices después de besarme? -Le pregunté enfadada, todavía en la puerta.-¿Qué quieres que te diga? ¿Adiós?-No entiendo cómo puedes gustarme tanto y ser tan imbécil a la vez-Eso me lo tenía que haber callado...-¿Qué has dicho? -Dijo mientras se levantaba de la cama.-Eh...¡Nada!-Así que te gusto, ¿eh?-¡Claro que no!-¿Y entonce por qué dijiste que "te gusto tanto"?-¡Lo dije sin pensar! ¿Y tú no estabas deprimido, porque no me gustabas y no se qué más?-Sí, pero cuando me besa una chica con unos ojos tan bonitos como tú, me sube la moral.-Eh... Es-esto... ¡M-me tengo que i-ir! -Dije saliendo por la puerta... ¿Ruborizada?-Eeh, espera un momento. -Me cogió de la mano- Son las ocho, ¿a dónde vas a ir? ¿A un hotel, si aquí no hay?-A-a dar una vu-vuelta... -Estaba cada vez más ruborizada, y no me soltaba la mano...-No puedes, todavía te queda hacer la practica de los hechizos que mandó la profesora, y como no los hagas, te cae un marrón grande. Así que venga, a estudiar.-Ten-tengo sueño, me-mejor voy a dor-dormir... -Ahora si que estaba como un tomate, y el seguía sin soltarme.-Como tú quieras, pero si te castigan, no es mi culpa.
Al fin me soltó, y se puso otra vez en la cama a jugar a su estúpido videojuego.Pero yo nunca he tartamudeado ni me he ruborizado...Será... ¿Porque me cogió la mano?¡¿Qué me pasa?! Yo odio a Jorge, ¡no me puede pasar esto!En fin... Me acosté en la cama y me dormí.Al día siguiente, me desperté y como siempre, fui a la escuela.Al llegar, cuando vi a Rebeca, salí a 230 km/hora hacia ella.
-Rebeca, estoy enferma.-¿Por? -Le conté lo que pasó anoche. -Chica, yo creo que Jorge te gusta.-¿Jorge? ¿¿JORGE?? Imposible, ¿tú le has visto?-¿Qué le pasa? ¿A caso no es guapo?-Sí, guapo sí es pero... ¡Es Jorge!-Mira, va a tocar ya, mejor esto lo hablamos en la plaza por la tarde. ¿Y sabes quienes están saliendo juntos?
Nos pusimos a cotillear hasta que tocó la campana.Los hechizos que tenía que estudiar me salieron bien, no sé por qué.Al salir, Jorge fue antes que yo a casa. Entonces cuando estaba en frente de la puerta de nuevo, recordé que le tenía que decir una cosa. Al entrar...
-¡TÚ!-¿Qué te he hecho ahora?-No es lo que me has hecho, es lo que puedes hacerme. Como le digas algo a alguien de que nos besamos, te corto en rodajas y se la doy a la mascota de Rebeca, ¿entendido? -Dije con mi sonrisa asesina.-Vale, vale... Pero y si por algún pequeñiiiito casual, Shirley oyera que me besé contigo cuando se lo dije a Ivo, ¿qué harías?-Deja que lo piense... ¡¡ASESINARTE!! ¿¿CÓMO DEJASTE QUE LO OYERA, IMBÉCIL??-No la vi, ¿vale? No tenía que haberte besado, gritona. -¿GRITONA? ¿ME ESTÁS LLAMANDO GRITONA, INÚTIL?-¿Yo inútil?-¡¡SÍ, INÚTIL!!-¿Y tú, mandona?-¡¡YO NO SOY UNA MANDONA!!-¡Sí que lo eres! ¡Y estoy seguro de que te gusto, y no lo quieres admitir!-¿Y SI ME GUSTAS QUÉ PASA?-Esto. -Me besó. Al separarnos, me miro con una sonrisa de triunfador.-¡IMBÉCIL! -Dije yéndome.
¡Agg! No entiendo como es tan imbécil.Cuando llegué a la plaza (porque quedé allí con Rebeca), estaban Shirley molestando otra vez a Rebeca.
-¡Contigo quería yo hablar, robanovios! -Dijo Shirley, dirigiéndose a mí.-Yo no te he robado ningún novio, niñata.-¿Qué no? ¡¡TE VOY A MATAR!! -Dijo empezando a jalarme de los pelos, hasta que llegó Jorge porque oyó unos gritos y nos separó.-Mira Shirley, ya estoy harto de ti. No le vuelvas a tocar un pelo a Sara, ¿entendido?-Eso, defiendo a tu novia.-No es mi novia. Y si lo fuera, ¿qué? ¿A caso soy de tu propiedad y no puedo tener otra novia? -Shirley se quedó cayada, mirándole con rabia y se fue.-No necesitaba tu ayuda, imbécil. -Dije yéndome.-¿Y ahora qué le he hecho? -Dijo Jorge dirigiéndose a Rebeca.-Ya sabes lo orgullosa que es Sara, no le gusta que la ayuden.
Fui al bosque, en la roca de siempre.Estaba allí sentaba, mirando al cielo, cuando me dí cuenta de que había alguien detrás.
-Jorge... Echo de menos mi mundo... -Dije, deprimida, y Jorge se sentó al lado mío.-¿Y qué te crees, que yo no echo de menos a María, y a los demás?-Y por lo menos tienes unos "demás", yo solo le he importado a mi hermano y a María.-En eso te equivocas. A mí también me importas. Pero a ti la única persona que te importa ahora es... David, ¿no?-No. David es la persona que menos me importa en este momento. Si tu piensas que todavía siento algo por él, andas muy equivocado.-¿Y entonces por quién sientes algo? -Volvía el tono infantil de siempre, pero esta vez... me dio igual.-Información confidencial, ¡do not enter!. -Dije riéndome. -Ya es tarde. Me voy a casa, ¡adiós!
Le besé la mejilla y me fui.Al llegar a casa, quería dormir, y me acosté.Pero... Tuve un sueño raro.
Estaba en una playa, con 4 años y con otro niño, de noche.
-Júrame que siempre seremos amigos. -Dije.-Te lo juro. -Dijo el niño, y me dio un beso, mi verdadero primer beso.
De repente, se borró todo eso, y oí una voz: <<¿Ahora lo ves claro?>>
Pero me desperté.Era de noche, las 04:17 A.M para ser exactos.Miré a Jorge. Estaba dormido, así que dije en voz baja:
-Ahora me acuerdo...Me volví a dormir después de decir eso.Al día siguiente, al levantarme para ir a la escuela, le dije a Jorge poco después de levantarme:
-¿Con quién te diste tu primer beso?-¿A-a qué vie-viene eso a-ahora? -Dijo tartamudeando.-¡Tú dímelo!-Con.. Con na-nadie... -Se notaba que mentía, y además, se besó conmigo y con Shirley, ha tenido que dar un primer beso.-Jorge, te conozco desde hace muchos años, sé que mientes.-Que-que va... -Dijo justo antes de chocarse con la cama.-Venga, ¡que me lo digas!-Va-vamos a lle-llegar tarde a clase...-Me da igual. Suéltalo ya.-¡Yo-yo me vo-voy ya! ¡A-adiós! -Dijo mientras se iba corriendo.
¿Por qué me lo oculta? Además, yo sé con quién se besó su primera vez...Al irse Jorge, me vestí corriendo, me comí una manzana (que por cierto habían allí, pero se llamaban diferente) y fui a clase corriendo, porque llegaba tarde.Al llegar, vi a Rebeca.
-¿Por qué llegaste tarde? ¡Jorge llegó hace un rato!-No se puede ser más idiota, imbécil, estúpido... ¡Agg!-¿Qué te pasa?-¡Que Jorge es un idiota! Me intenta ocultar algo...-¿Y? ¿A caso eres su mejor amiga, que te lo tiene que contar todo?-No, pero... Es algo que necesito saber.-¿El qué? ¿Y por qué necesitas saberlo? -No le quería contar nada, porque era algo que había que resolver entre Jorge y yo, pero no se me ocurría ninguna escusa, pero me salvé por la campana. -Vamos a clase.
Fui clase, y me libré de decirle a Rebeca lo del primer beso de Jorge.Al salir, fui hacia Jorge, pero cuando me vio yendo hacia él, me imagino que se supuso lo que le iba a decir y salió corriendo.Al llegar a casa, no estaba, y fui al bosque.Y como me imaginaba, estaba allí. Al verme, me dijo:
-¿Por qué quieres saber con quién me besé la primera vez?-Te voy a hacer yo una pregunta más importante, ¿por qué me lo quieres ocultar? -Se quedó callado. Nunca lo había visto tan serio... -¿Es tan importante que no lo puedo saber?-No es eso... es que... Fue con Shirley.-Tú y yo sabemos que eso es mentira, Jorge. ¿Por qué no me lo quieres decir?-Porque esa persona me hizo daño, y no quiero que vuelva a pasar.-¿Daño..? ¿Qué te hizo?-Me besó y... no me quería.-En eso te equivocas. Esa persona te quería demasiado para tener 4 años.-¿Sabes... quién fue?-Claro.-Y... ¿Te puedo hacer una pregunta?-Sí.-¿Esa persona me sigue queriendo?-Esa persona está demasiado confundida para decidirse. -Le volví a besar.-Pues dile a esa persona que besa muy bien -Dijo yéndose.
Todos ya lo habréis adivinado.Eso no fue un sueño, fue... un recuerdo.Y es verdad, no sé si le quiero o... le odio.Estoy confundida...Estaba en mi cama, acostada, pensando en Jorge. No entiendo como se puede ser tan imbécil y a la vez...¿gustarme? Simplemente, ya no sé que hacer. Tiene algo que... me encanta... Pero en fin, dejemos de lado mis pensamientos y vayamos con lo que pasó hoy. Estaba en mi cama, como dije, y llegó Jorge. Me vio con la cara de "pensamiento confuso" y me preguntó.
-¿Te pasa algo, Sara? -No le respondí, estaba inmersa en mis pensamientos. -Tierra llamando a Sara, ¿me escuchas? -¿Eh? Ah, lo siento, estoy en otras cosas... -¿En qué, si se puede saber? -En cosas mías... Tranquilo. -Cada vez te entiendo menos, ¿sabes? -Ni siquiera yo me entiendo... -Pensé.
Cogió su guitarra (hecha por él con un hechizo) y se fue. Yo me fui unos minutos después, al bosque, para pensar. Pensaba mientras caminaba, pero al llegar al bosque, oí algo familiar, y le encontré. Estaba escribiendo, pero al oírme cerró la libreta pequeña que tenía y se giró rápidamente.
-¿Qué estás escribiendo? -Le pregunté mientras le quitaba la libreta. -¡Dame eso! ¡Es privado!
"En el mundo genial de las cosas que dices,hay tesoros de nadas, planetas en grises,con millones de estrellas que llenan mi mente,yo no sé si se puede quererte más fuerte.Y adelante, hacia la luna, donde quiera que esté.Que somos dos, y es solo una, y yo ya estuve una vez. Ven dime: un, dos, se duerme a mi lado, he vuelto a caer.Y sigue: tres, seis te llevo en mis manos, ya no te puedo perder."
-Bonita canción, ¿es para alguien? -Le pregunté en tono burlón. -Quizás. -Me quitó la libreta, y se la guardó. -¿Es para Shirley ehhh? -Le pregunté de broma, me miró con cara de "Tú flipas mucho, ¿no?" y me empecé a reír. -Me sorprende tu poca inteligencia, ¿sabes? -Oh sí. Habla al que le preguntaron qué era la fotosíntesis y dijo que el proceso por el que se hace una foto. -¡Eso no tiene que ver! ¿Quién iba a saber que fotosíntesis no viene de foto? -¡Todo el mundo! -Dije- ¡Ah! Se me olvidó. ¿Tú estarías dispuesto a hacer cualquier cosa por una amiga? -Depende de que amiga, ¿por? -¿Harías cualquieeer cosa?-Sí, ¡pero dime por qué!-Uuuuhh... Aspira... Respira... TienesquesalirconShirley. -¿¿Qué?? ¡¡NUNCA!! -¡Porfa Jorge! -¡Que no! Y además, ¿para qué quieres que salga con ella? -Tengo un plan. Si sales con ella, te dirá por qué Valice dejó de ser amiga nuestra, ¿entiendes? -Buen plan, pero no. No puedo salir con ella, ¡la odio! -¡Y yo! Pero necesito tu ayuda, porfa... -¿Y por qué no Ivo o André? -Porque a ella le gustas tú, no ellos. Vengaaaaaaaaaaaaa, porfa... -Está bien... ¡Pero solo una vez! -¡Bien!
Fuimos a la aldea, a buscar a Shirley para comenzar "el plan", pero al encontrarla, estaba hablando con una de las chicas que la sigue de Valice, y Jorge y yo nos escondimos para oírla.
-¿Y al final que haces con Valice? -Preguntó la chica. -Tengo que seguir con el hechizo. Actúa muy bien, ¿verdad? -Sí, para fastidiar a Rebeca y a la otra es muy buena, y sabe muchos secretos.-El hechizo que uso no me sirve para que diga secretos, solo para que se ponga en contra de alguien. Ya sabes como son los hechizos prohibidos.
Nos quedamos atónitos. ¿Un hechizo prohibido? Esos hechizos son letales, y muy difíciles de hacer... Shirley y la otra chica se fueron, y Jorge y yo salimos del escondite.
-Así que era eso... Claro, por eso fue tan de repente. -Dije.-Ya... Oye, y ya no tengo que salir con Shirley, ¿no? -Igualmente tienes que salir con ella, pero luego te explico por qué. -Dije- ¡Vamos a contarle lo que pasó a Rebeca!
Fuimos corriendo a la casa de Rebeca. El se fue a contárselo a Ivo y yo a Rebeca.Al entrar en el cuarto de Rebeca, le grité.
-¡¡REBECAAAAAAAAAAAAAAAA!! ¿Sabes por qué Valice te traicionó?-No... ¿por? -Le conté lo que dijo Shirley. -¿¡QUÉ!? ¡¡Los hechizos prohibidos son letales!!-Ya lo sé, si no hacemos algo pronto, Valice va a...-¡NI DE BROMA! Aunque me traicionara, he pasado buenos momentos con ella, ¡no puede acabar todo así! ¿Tienes algún plan?-Sí. Robarle el libro de hechizos prohibidos a Shirley.-¿Y cómo se lo vas a robar?-En eso me va a ayudar Jorge. -Dije con una sonrisa.
Llamé a Jorge y a Ivo, y les dije mi plan.Se trataba de que Jorge saliera con Shirley y le robara el libro sin que ella se diera cuenta.Y como sabía que a Shirley le gustaba Jorge, no había ningún problema en el plan.Así que fui a casa (que por cierto no es mía, es de Lakina que se fue a otra aldea de visita para ver a su padre y me la prestó) con Jorge, para contarle el plan. Pero al llegar, vimos una carta.
"Sara y Jorge, venid a la casa que hay al entrar al bosque mañana a las 17:00, por favor. Un saludo anónimo."
-¿De quién será? -Pregunté a Jorge extrañada.-No sé... ¿Vamos?-¿Qué tenemos que perder?-Tienes razón... Pues ya sabes, mañana vamos. -Dijo entrando a casa.
<<¿Quién será?>> Me preguntaba.En fin, al día siguiente fuimos a la casa.Parecía abandonada, pero estaba abierta. Al entrar, se abrió una compuerta en el suelo y nos caímos.
-¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHH!! -Grité justo antes de llegar al suelo.-¿Estás bien? -Me preguntó Jorge, levantándome del suelo.-¿Dónde estamos? ¿¿DÓNDE ESTAMOS, INÚTIL?? -Le grité nerviosa.-¡No me insultes, mandona!-¿Ya estamos? ¡¡QUE NO SOY MANDONA!!-Dejemos de discu... Oh no...-Dijo mirando hacia arriba. Estaba la compuerta cerrada y empezaba a caer agua.-¡¡AGUA!! ¿¿Qué hacemos??-No sé...-¡¡¿¿CÓMO PUEDES ESTAR TAN TRANQUILO??!!-No lo sé... ¿Vale? Quizás porque estoy contigo. -Me ruboricé, aunque fuera un idiota lo que dijo fue bonito...-E-esto... ¿Có-cómo salimos de a-aquí?-No sé... Y esto se está llenando... Se ve que vamos a... -Sabía lo que iba a decir. Se estaba llenando la especie de pozo en el que estábamos.-Pues si pasa, tengo que decirte una cosa. Te... Te... -Se abrió la compuerta, paró de echar agua, y salió Rebeca de repente.-¡Chicos! ¿Estáis bien?
Rebeca nos sacó de ese lugar. Fuimos a su casa, nos dio un manta y chocolate caliente. Teníamos hipotermia por el agua.
-Rebeca, ¿cómo sabías que estábamos allí? -Le pregunté.-Fui a tu casa, y en el suelo estaba la carta. La leí y fui allí. Vi el agujero en el suelo y lo abrí con un hechizo.-Esto fue una trampa... ¿De quién? -Preguntó Ivo.-¿De Shirley? -Preguntó Jorge.-No, Shirley no es capaz de hacer eso. Pero... ¿quién sería capaz entonces de intentar ahogarnos? -Dije.-No sé... -Dijo Jorge- Mejor nos vamos a casa, ¿no?-Sí... Vamos.
Nos fuimos a casa. No me lo creía, ¡nos tendieron una trampa!¿Quién sería capaz? En fin, la llegar a casa, Jorge me preguntó.
-Oye, ¿y qué me tenías que decir? -Se acercó a mí.-E-Eh... No me-me acuerdo... -Me alejé hacia atrás, y me ruboricé.-¿Seguro? -Se acercó hacia mí otra vez, estábamos cerca.-No-no lo sé... -Me ruboricé más.-Se nota cuando mientes. Cuando me lo quieras decir, ya sabes donde vivo. -Me besó y se fue a dormir.
¿Lo que le quería decir? No sé... Creo que... No lo sé.¿Y quién nos quería ahogar? No lo sé, eso lo tenía que descubrir...Estaba dando una vuelta por la aldea, pensando en quién sería capaz de querer ahogarnos a mí y a Jorge... Sé que Shirley no es capaz, pero entonces... ¿Quién fue? Y respecto a Jorge, ya volvía a ser la misma Sara de siempre, odiándolo. En fin, sigamos. Estaba dando mi vuelta por la aldea como siempre hacía a esa hora, pero vi a Jorge.
-¡Hola estúpido! -Le dije tan alegremente. -Veo que vuelves a ser la misma, ¿no, idiota? -¡Sí! Pero a lo que iba, tenemos que poner el plan en marcha, que he visto a Shirley en la plaza. Así que, ¡VENGAAAAAAAAAAAAAAAAA! -Joder... Anda, vamos... -Me dijo desanimado, mientras yo estaba con una sonrisa. -Disfrutas con esto, ¿verdad? -¡No sabes tú cuanto...!
Fuimos a la plaza, y allí estaba Shirley.
-Mira quién está aquí... ¿Qué queréis? -Nos dijo Shirley enfadada. -Jorge, ¡empieza! -Dije conteniendo la risa. -Shirley... ¿Quieres salir conmigo? -¿Qué pasó? ¿Que te aburriste de Sarita? -Dijo molesta.-Una cosa, Shirley. Me vuelves a llamar "Sarita" y te quedas "calvita", ¿estamos? -Sí sí, lo que tú digas. Bueno, a lo que iba. ¿Te cansaste de ésta? -Dijo refiriéndose a mí. -No, porque nunca he salido con ella. Pero, ¿quieres salir conmigo o qué? -¡Ah! Sí, sí claro. -Dijo dándole un beso.-Yo, como aquí sobro y tengo que ir a vomitar después de ver esta escenita, me voy.
Me fui con car de asco al ver como se daban besos y más besos. Si lo hubierais visto...Pero en fin, que me voy de tema, ya estaba en marcha el plan.
A lo que iba. Con el plan en marcha solo tenía que pensar en lo de la trampa. ¿Quién sería capaz de...? No lo sé. Y como no tenía ganas de pensar y tampoco tenía nada que hacer, fui a casa de Rebeca.
-¡Hola Sara! ¿Jorge ya empezó el plan? -Dijo Rebeca después de abrirme. -Sí, pero...-Piensas en lo de ayer, ¿no?-Sí...-¿Sabes en lo que pienso yo? -Oh, no. El tono que utilizó Rebeca para decir eso sonaba a cotilleo. - ¿Qué le ibas a decir a Jorge antes de que os sacara de allí? -¡Na-nada! ¿Cómo sabes tú eso? -Piensa. Ivo es el mejor amigo de Jorge, la habitación de Ivo está al lado de la mía y tengo un tubo mágico que me hace oírlo todo perfectamente... ¿Cómo lo sabré? -Desde luego... Eres la reina del cotilleo. -Nos empezamos a reír. -Pero, ¿qué le ibas a decir? -¡Na-nada! -Me estaba poniendo nerviosa... -Sara, que nos conocemos. -En-en serio... No me-me acuerdo... -Buenooooooooooo.... Creeré en tu palabra. -Dijo sonriente.
¿Qué le iba a decir cuando pasó eso? Una tontería muy grande... En fin... Rebeca y yo nos fuimos a la plaza pero estaban Jorge y Shirley otra vez dándose besitos y cosas así.
-Jorge, no sabía que besabas a monos. -Dijo Rebeca. -Eso es más un gorila. -Añadí yo, riéndome. -Ja, ja, qué graciosas. -Dijo Shirley sarcásticamente. -Jorge, ¿puedes sacar la lengua de la garganta de tu novia y venir aquí un momento? Al decir eso se separó rápidamente de Shirley, y se fue conmigo y con Rebeca a la otra punta de la plaza.
-A ver, Jorge... El plan, era robarle el libro... ¡¡NO ESTAR BESÁNDOSE TODO EL DÍA EN LA PLAZA!! -Le grité. -Estas celosa, ¿eh? -Dijo Jorge en tono burlón. -¿YO, celosa de esa? ¿Qué le tengo que envidiar?-Que sale conmigo.-Uuuuhh, qué privilegio más grande.-Eso es lo que -Le paré.-No tengo ganas de escuchar a un niñato. Así que acabemos rápido... ¡¡QUE LE ROBES EL LIBRO A SHIRLEY YA O TE ESTRANGULO!!-Vale,vale... -Dijo mientras salía corriendo.-Das miedo... ¿Sabes? -Dijo Rebeca alejándose también de mí.
Fue con Shirley. Jorge seguía besándola en lugar de robar el libro, así que decidí hacerlo yo.Me acerqué a ellos, me puse detrás de Shirley y le cogí el libro sin que se diera cuenta.
-Bueno... Yo me piro.-¡Y no vuelvas! -Dijo Shirley con una sonrisa.-Yo también te quiero, Shirley. -Dije sarcásticamente, yéndome.-¡Espera! -Gritó Rebeca, corriendo hacia mí.
Íbamos a ir a casa de Valice, así que por el camino buscamos el hechizo que contrarrestaba el que le echó Shirley, y ya lo teníamos.Al llegar a su casa, nos abrió ella.
-Qué quere...-¡Opinnius Alevous! -Dije con mi varita.
Nos quedamos mirando a Valice, tenía los ojos cerrados después de decir el conjuro.
-¿Estará muerta? -Dijo Rebeca, tocándole la mejilla.-No. Bueno, creo que...-¿Qué ha pasa...do? -Dijo Valice interrumpiéndome, mareada.-¿Estás bien? -Dijimos al unísono Rebeca y yo.-Más o menos... ¿Me explicáis de qué va esto?
Fuimos a su cuarto y se lo contamos.
-¡¡¿¿YO AMIGA DE SHIRLEY??!! Dios mío... Lo que tuve que sufrir...-¿No te acuerdas? -Dijo Rebeca.-No...-Será que el hechizo tenía algún efecto secundario... ¿Tú que opinas, Sara? -No las estaba escuchando, pensaba en otra cosa... -¿Sara? ¡¡SARA!!-¿Eh? Ah.. lo siento, estoy en otras cosas...-¡Yo creo que está pensando en la persona rubita que yo me sé! -Dijo Valice, con tono burlón.-Sí, yo también. -Dijo Rebeca, dándose cuenta que seguía sin escuchar - Sara, Shirley va a ser tu mejor amiga.-Sí, sí, sí...-¡¡SARA!! ¿Nos quieres escuchar de una vez?-¡Lo siento! Es que estoy despistada...-Sí, por un rubio muy guapo.-¿Quién? ¿André? ¿Fran? ...-No, el chico del que estás perdidamente enamorada.-¿Yo, enamorada? ¡JA!-Dirás lo que quie... ¿Qué ha sido eso?
Oímos un ruido al otro lado de la puerta del cuarto de Valice. La abrí, y al ver que Jorge y André estaban en el suelo escuchando, les grité.
-¡COTILLAS!-No, perdona. A mí se me cayó una lentilla. -Dijo Jorge.-Colaría si tuvieras falta de vista, listillo. -Dije- ¡¡FUERA!!-Eres una gritona, ¿sabes? -Me dijo jorge.-¿Vas a seguir así toda la vida? ¡¡QUE NO SOY GRITONA, NIÑATO!!-¡SÍ ERES UNA GRITONA, Y ENCIMA UNA IDIOTA!-¿NO TE HAS MIRADO EN EL ESPEJO, VERDAD? ¡IMBÉCIL!-SI YO SOY UN IMBÉCIL, ¡TÚ ERES UNA PIJA!-¡Y TÚ UN CREÍDO!-Chicos, chicos... ¡Tranquilidad! -Dijo André sujetando a Jorge.-Sara, cálmate un poquito... -Dijo Rebeca sujetándome a mí.-Rebeca... O me sueltas o te corto en pedacitos y se lo doy de comida a tu mascota, ¿estamos?-Lo mismo digo, André. -Dijo Jorge- Déjame decirle a ésta unas cuatro cosas...-¿Tú que me tienes que decir a mí, si eres un inmaduro? -Dije después de conseguir soltarme de Rebeca.-¡¡Qué eres una cría y una idiota!!-¿Y tú, niñato infantilón?-¡¡PAREN YA!! -Gritó Rebeca.-Yo me voy, paso de estar con niños de tres años. -Dije yéndome.
Me fui de casa de Rebeca.¿Veis lo estúpido que es Jorge? ¡No lo soporto!Pesar que podría haber algo entre él y yo... qué tontería...En fin, sigamos...
Estaba enfadada, así que fui a la roca del bosque, pero allí se abrió la misma compuerta en el suelo que la del otro día, y me quedé atrapada.
-Ay... Mierda, agua otra vez... ¡¡AYUDA!! -Grité. Como no me salvaran pronto...Seguía atrapada, mientras el pozo se llenaba.
-Mierda... ¡Se está llenando...! ¡¡AYUDA!! -Después de decir eso, se abrió la compuerta, era Jorge.-¡Sara! ¿Estás bien?-Sí, ¡pero sácame de aquí, por favor! -Dije- ¿Qué estás...? ¡¡DEJA DE GRABAR EN EL MÓVIL!! -¡Lo siento! Pero es que esto es increíble, es la primera vez que me pides ayuda...-¡¡¿¿QUIERES SACARME DE AQUÍ YA??!!-Sí, ya va...
Sacó su varita, y me hizo flotar hasta llegar otra vez a la superficie.Pero luego, Jorge se empezó a reír. -¿De qué te ríes, niñato?-Mírate... Estás empapada de agua y manchada de barro.-Se volvió a reír.-¡IMBÉCIL!-¿Vas a ir así por la aldea? -Dijo pasando olímpicamente de mi insulto.-No mi niño, voy a ir sin ropa, no te jode... Me fui de allí después de decir eso.Y sí, estaba manchada de una mezcla de barro y agua por el pozo.Pero en fin, estaba yendo a casa, pero me encontré con Shirley, que me paró enfadada.
-¡¡TÚ!! ¡Por tu culpa! -Me gritó.-Por mi culpa, ¿qué?-¡Por tu culpa me dejó Jorge otra vez!-¿Y por qué es mi culpa?-¡Porque me lo has querido quitar desde que estamos saliendo, envidiosa! -Dos cosas, demente. La primera: Yo no te tengo nada que envidiar. Y la segunda: Si te hubiera querido quitar a Jorge ya lo hubiera hecho hace tiempo. -Dije lo último con una sonrisa.-¡¡MENTIROSA!! -Me empezó a jalar del pelo, pero le pegué una torta.-Me vuelves a jalar del pelo, y te quedas sin nariz, ¿estamos? -Dije yéndome mientras me arreglaba el pelo. Al llegar a casa, me limpié, me cambié de ropa y volví a salir a casa de Rebeca.
-¡Hola, Sara! ¿Qué tal? -Me dijo mientras abría la puerta.-Mal.-¿Por? -Me preguntó llevándome hacia su cuarto. -No sé...-Dije sarcásticamente- Quizás porque me caí en otra trampa, luego llego Jorge con sus estupideces y para colmo luego llegó Shirley con sus celos. ¿Por qué será?
Estuvimos hablando hasta que se hizo tarde y me tuve que ir.Al llegar a casa, otra vez Jorge, otra vez pelea.
-Oye Sa... -Le paré.-¡NO ME HABLES!-¿Por?-¡Porque eres un idiota y porque Shirley me jaló de los pelos por TÚ culpa!-¡Encima que te salvo la vida, te enfadas!-¡Me enfado porque siempre tengo que salir afectada de algo que empezaste TÚ!-¡La que me dijo que saliera con Shirley fuiste tú, lista!-¡No es solo por eso!-¿Y entonces?-¡Porque siempre vas a ser el mismo niño inmaduro!-¿Y a ti por qué te importa cómo soy?-¡Porque me gustas, idiota! -Mierda... ¿Dije eso en voz alta?-¿Qué has dicho? -¡Na-nada!-¿Te gusto?-¡¡Cla-claro que no!! - No sabía como salir de esta, así que opté por lo fácil. - ¡Me voy a dormir!
Me acosté en la cama, y me dormí.Tuve otro de esos sueños.
Tenía 4 años otra vez, estaba con un niño, jugando en la arena de una playa, de noche.
-Oye, ¿y si hacemos una canción? -Me preguntó el niño.-¿Para qué? -Pregunté.-Para que si nos separamos, nos acordemos del otro al cantar la canción. ¿Te parece bien?-¡Vale! -Dije entusiasmada.
El niño sacó una libreta, se puso al lado mío, y nos inventamos la canción.Luego la cantamos, para ver si sonaba bien.
"Nunca olvidé aquella sonrisa que imaginédurante mil vidas y te busqué
después de cada herida
Y mírame, aun sigo siendo el mismo que era antes de ayer
Con algún fracaso encima.
"
-¡Suena bien! ¿No? -Me volvió a preguntar el niño.-¡Sí! Pero prométeme una cosa.-le dije.-¿Qué cosa?-Prométeme que nunca te olvidarás de esta canción.-Prometido. -Dijo mientras hacíamos una "promesa de meñique"
De repente, todo se volvió a borrar, y se oyó la misma voz que en el otro sueño:
-¿Todavía no lo tienes claro? ¿No tienes claro lo que tienes que hacer?
Me desperté después de oír esas palabras.Era tarde, como en el otro sueño. Me desperté sobre las 3 de la mañana, y me dije a mí misma:
-¿Por qué todo tiene que ser tan difícil?

Siento no haber actualizado antes, es que hubo unosproblemas con Internet y estuve sin él 2 semanas. Bueno, ¡os dejo con elcapítulo!

 


Aldespertarme, me preparé, y fui a laescuela con Jorge. Cuando llegué, Rebecay Vali corrieron hacia mí, y Jorge fue hacia Ivo.

-¡SARAAAAA! ¡¡ALERTA ROJA!! -Me gritó Rebeca.

-¿Qué pasa? -Le pregunté.

-¡¡NUEVA COMPAÑERA DE CLASE!! -Me gritaron al unísono.

-¿Y por qué es alerta roja?

-¡¡PORQUE ESTÁ HABLANDO CON SHIRLEY Y DEMÁS!! -Me volvierona gritar al unísono.

-No creo que sea tan mala

-Shirley es capaz de transformar a cualquiera... -SusurróRebeca.

-Anda, vamos a clase
-Dije al oír la campana, yendo haciala clase.

Todofue normal, nos presentaron a la nueva, y siguió la clase.

Enel recreo, cómo no, Jorge se puso a tontear con la nueva, y al acabar lasclases, Jorge se acercó a mí.

-¿Entonces en qué quedamos? ¿Te gusto o no? -Me preguntó.

-Déjame en paz.

-A ver, ¿qué te pasa ahora, Sarita?

-¡¡QUE NO ME LLAMES SARITA!!

-Vale, vale
¿Pero qué te pasa?

-¿A ti qué te importa? Métete en tus asuntos, anda.

-¿Se puede saber qué te pasa?

-¿Qué me pasa? -Me acerqué a él, enfadada. -Que eres uninmaduro, un infantil, un imbécil, y un idiota.

-Sara, no te
-De repente la nueva le llamó.

-Anda corre, que te llama tu novia. -Dije antes de irme, másenfadada aún.

Porlos que preguntan, ¡¡NO ESTOY CELOSA!! ¡Pero ahora sí que lo tengo claro! JorgeNUNCA me podría gustar, es un niñato

Enfin, llegué a casa, dejé la mochila, y fui al bosque, a la roca.

Derepente, oí unos pasos a mi espalda, pero no me giré. Sabía quién era.

-Vete. -Dije, levantándome de la roca.

-¿Por qué estás así ahora?

-¿Por qué preguntas, si te da igual, Jorge?

-Tú no me das igual.

-No te creo, ¿sabes?

-¿Es por que me viste con la nueva? ¿Estás celosa?

-No estoy celosa. Simplemente me dejaste claro lo bien quemientes.

-¿Por?

-Porque dijiste que te gustaba desde los cuatro años y no séqué más. Pero luego tonteas con otras.

-¿Lo dices por la nueva? Para que te enteres, se me acercóella. Y no sé por qué estás así si no te gusto.

-Yo no he dicho que no me gustes.

-Entonces
¿te gusto? -PELIGRO, se está acercando

-¡Ta-Tampoco he dicho que-que me gustes! ¡¡Me-me voy!!

Mefui de allí. No sabía que decir

Enfin, fui a casa de Rebeca, y estuve allí hasta la noche.

Luegollegué a casa, y estaba Jorge.

-Jorge, ¿no tienes vida social?

-Sí, pero prefiero estar aquí para verte. Como eres taaaaan simpática
-Dijo, sarcásticamente.

-Y tu taaaaaaaaaaaan idiota

-Lo que tú digas, idiota. -Dijo con su sonrisita de estúpido.

-Ah, y
gracias.

-¿Gracias? ¿Por qué?

-Por salvarme el otro día. Eres
mejor chico de lo quepensaba.

 

-No me des las gracias. No podía dejar morir a la idiota queme gusta. Bueno, ¡me voy a dormir!

¿Cómopuede tener tanta facilidad para decir que le gusto? Es algo que nunca entenderé

Enfin, me fui a dormir. Tuve otro de mis sueños raros.

Salieronun montón de recuerdos de cuando éramos pequeños. Y luego, el primer beso queme di con Jorge en este mundo
Pero de repente, se puso a hablar la misma vozde siempre.

-Sara,trágate tu orgullo y admite que estás enamorada de Jorge.

-¡Noestoy enamorada de Jorge! -Le grité a lavoz.

-Nomientas, Sara. Cuando se acerca a ti, te pones nerviosa. Cuando le miras a losojos, no te das cuenta de lo que pasa a tu alrededor. Cada vez que lo ves,quieres besarle. Estás enamorada de él, desde los 4 años.

-¡No!

-Eresuna cabezota de mucho cuidado, ¿sabes? -Dijo riéndose.

Medesperté. Lo que más me sorprendió, es que todo lo que dijo, es verdad

Estoy
¿Enamorada de Jorge?

Me desperté, a las 05:27 concretamente, yme quedé un rato despierta pensando.

Al día siguiente, intenté no pensar en lo que soñé.Me desperté temprano, y también desperté a Jorge.

-¡¡DESPIERTA!! -Legrité.

-¿Por qué? Déjame5 minutitos más

-¡¡NO!! Tenemosque viajar.

-¿Qué? -Se levantóde la cama. -¿A dónde? ¿Y por qué?

-Se me olvidódecírtelo. Le he contado a Lakina lo de las trampas, y se ofreció a investigar.Y dice que tiene una ligera idea de quién puede ser, pero no puede venir aquí.Así que tenemos que viajar nosotros a la aldea donde está.

-Joder

Fuimos a la aldea.

No fue un viaje precisamente "agradable",pero como la aldea estaba cerca, duró poco.

Alllegar, vi en una casa a Lakina, y corrí hacia ella.

-¡Cuánto tiempo!-La abracé- Ah, y gracias por prestarnos la casa.

-No me des lasgracias, iba a estar vacía
¿Y tú qué tal de convivencia con Jorge?

-Fatal, pero noestamos aquí para hablar de eso, ¿no?

-Claro. Entra acasa y te cuento.

Entramos a su casa, y nos sentamos en unaespecie de sofá.

-Creo que sé quienos puso las trampas.

-¡¿QUIÉN?! -Lepreguntamos al unísono Jorge y yo.

-Veréis
una chicaque conozco allí me ayudo. Una hora antes de que os pusieran la trampa, vio aun hombre de negro entrar en la casa. Y cuando a Sara le pusieron la trampa,también vio al mismo hombre una hora antes colocando la trampa. Y después deponer las trampas, ese hombre siempre se iba en dirección a una montaña que haylejos de la aldea.

-Un
¿hombre denegro? -Pregunté pensativa.

-En
¿una montaña?-Preguntó Jorge del mismo modo que yo.

-Sí
¿tenéis ideade quien pueda ser?

-Yo no
-Dije.

-Ni yo
-DijoJorge.

Estuvimos un rato hablando del tema, hastaque Jorge y yo volvimos a la aldea.

Al llegar, fui a casa de Rebeca y le contélo que nos dijo Lakina.

 

-¿Un hombre denegro? ¿Para qué os iba a poner una trampa?

-¡No sé! Eso es enlo que estoy pensando

-Yo tampoco lo sé

Estuvimos la tarde hablando hasta quellegué a casa, y como siempre, estaba Jorge.

-Jorge
¿Quiéncrees
que es ese hombre de negro?

-No lo sé. Pero lomejor será no pensar en eso, ¿vale?

-Tienes razón

-¡Ah! Y Sara, ¿enqué quedamos? ¿Te gusto o no?

-¡No me hagaspensar en eso! -Dije dándole un portazo a la puerta.

Fui a la roca, aunque era de noche. Y oíunos pasos. Pero era fácil saber quien era.

-Jorge
Déjamepensar de una maldita vez

-Sara, es fácil,¿te gusto o no te gusto?

-Yo
-Me cortó.

-Nunca olvidé,aquella sonrisa que imaginé
-Se puso a cantar esa canción.

-Durante mil vidasy te busqué, después de cada herida.

-Y mírame, aúnsigo siendo el mismo que era antes de ayer

-Con algún fracasoencima. -Cantamos al unísono.

-Cantas bien, ¿eh?-Me dijo.

-Quizás, pero esono cambia nada. Sigo sin poder responderte a la pregunta que me hicisteantes... -Me besó.

-Pues respóndeme aesta: ¿Me besarías otra vez?

-Sí, supongo quesí.

-Pues saca tuspropias conclusiones de lo que me acabas de responder. -Me dijo yéndose.

Pues lo que dijo tenía su lógica
En fin,llegué a casa, y ya estaba durmiendo, así que yo también me acosté a dormir. Ytuve un sueño de los que tengo últimamente, pero esta vez corto.

Salía loque pasó antes. Jorge me besó, y me preguntó si le besaría otra vez, le dije quesí, y me respondió que sacara mis propias conclusiones de lo que respondí.

-¿Y bien?¿Ya tienes tus conclusiones hechas?

-¿Por quéme torturas tanto? Pareces mi madre

-¡¡PORQUESOY TU CONCIENCIA, IDIOTA!!

-Vale,vale
Y no, no tengo mis conclusiones hechas.

-Sara,admite de una vez que estás enamorada de él, que ya me estás cansando

-Mira
Llevo casi 9 años de enemistad con él. ¿Cómo me puede gustar?

-Porque nole odias, nunca le has odiado. Solo lo intentabas aparentar.

-Oye, ¿siadmito que me gusta me dejarás en paz?

-Sí.

-Pues...Sí
No. ¿O sí? ¡QUIZÁS!

-Sara, ose lo dices tú, o se lo digo yo.

Me volví adespertar
¿Cuándo me dejará en paz esa voz?

Me volví a dormir. Ya no podía más con esa voz, ¡parecía mi madre!Pero lo último que dijo... "Sara, o se lo dices tú, o se lo digo yo"... Me preocupa...En fin, al día siguiente, al despertarme, Jorge no estaba, así que fui a casa de Rebeca.
-¡Hola Sara! ¿Qué tal? -Me preguntó Rebeca abriéndome.-Desconfiando de mi subconsciente, ¿y tú? -Dije sonriendo, en dirección a su cuarto.-¿Qué te ha pasado ahora, Sarita?-Qué manía tiene todo el mundo con "Sarita"...-Sí sí, pero, ¿qué te ha pasado?-Nada, que creo que estoy enamorada de mi peor enemigo, que mi conciencia me amenazó ayer, que un tipo me quiere matar a mi y a Jorge... ¡Cosas sin importancia! -Dije, sarcásticamente.-Mira, el centro de la mayoría de problemas que tienes está en Jorge, ¿por qué no solucionas lo que sientes por él de una vez?-Si fuera tan fácil...
De repente, me llamaron al móvil. Era Ivo.
<¿Ivo? ¿Qué pasa?><¿Has visto a Jorge? Quedé con él en la plaza hace media hora y no ha llegado...><¿Cómo que no ha llegado? Qué raro... Él es un desastre, pero con los amigos siempre es puntual...><¿Sabes dónde puede estar?<¡Adiós!>
Es raro... Jorge nuca ha llegado tarde cuando queda con los amigos...En fin, al colgar, Rebeca me preguntó:
-¿Quién era?-Tú hermano, dice que quedó con Jorge hace media hora en la plaza y no ha llegado...-¿Tienes idea de dónde está?-Sí. ¿Vienes conmigo?-¡Ok!
Nos fuimos al bosque, y en medio del camio vimos a Jorge, en una especie de red, atrapado.
-¡Por fin! ¡Sacadme de aquí, por favor! -Nos gritó.-¡Fôcus Sôtiras! -Dije, con mi varita, apuntando hacia Jorge, y la red se quemó.-¡Ay! Podías haber usado otro conjuro, que no te costaba nada... ¡Casi me quemas!-Me dijo mirándome mal.-¡Encima que te salvo! -Le grité enfadada.-Solo digo que casi me quemas, tampoco te pongas así...-Jorge, ¿qué tal si vas con mi hermano, que quedaste con él? -Intervino Rebeca.-¡Mierda, es verdad! Tengo algo que hacer, voy un momento a llamarle, ¡ahora vengo! -Dijo Jorge, sacando el móvil mientras se alejó un poco de nosotras.-¡Es tu momento! ¡Dile que te gusta! -Me dijo Rebeca, empujándome hacia él.-¡No! A parte de que está hablando por teléfono, tampoco tengo muy claro si me gusta o no...-Sara, ¡eres una cabezota! En fin, yo me tengo que ir, que he quedado también. ¡Quédate con tu tortolito! -Me dijo mientras se iba.-¡Rebeca!...¿Y ahora que hago...? -Dije, mientras venía Jorge.-Sara, me voy a la montaña.-¿Qué?-Que me voy a la montaña dónde Lakina dijo que estaba el hombre que nos tiende las trampas.-¿Por qué? -Nos ha tendido muchas trampas ya, voy a solucionar esto de una vez por todas.-¿Tú estás loco? ¡Que te van a matar!-Mejor eso, a quedarme aquí parado. ¿Te quieres venir?-¡Que nos van a matar! -Le grité.-No mientras estemos juntos. -Me dijo con una sonrisa, cogiéndome la mano.-Vale... Vamos pasado mañana, ¿ok?-Ok. -Me dijo con una sonrisa, yéndose.
¿Cómo me convencerá siempre para todo? Aunque... Quizás en la montaña encontremos algo para... volver a nuestro mundo.No sé, sinceramente, no lo sé.En fin, al llegar a casa, me acosté, y me puse a pensar, cuando volvió mi "adorable" conciencia...
-Sara... Como no le digas lo que sientes a Jorge, no te va a matar el hombre de la montaña, ¡TE MATO YO!-¿Tú otra vez? ¡¡PESADA!!-¿Por qué no admites de una vez que te mueres de ganas por besar a ese rubio?-¡Por que es mentira!-¿Seguro? Te voy a poner una prueba para que veas lo que sientes realmente...-¡Oye! ¡Que las amenazas no valen! -No es una amenaza, es una... advertencia. Ji ji ji ji ji ji....-¿Seguro que eres mi conciencia? Me das miedo...-Cuanto te queda por aprender, Sarita...-¡¡QUE NO ME LLAMEN SARITA!!-Bueno, yo te lo he advertido. Tú procura evitar a Jorge, que ahí está mi prueba. ¡Adióoos!
Oh Dios... Me temo lo peor...En fin... Iba a salir de casa cuando Jorge entró en ella.
-A ti te quería ver. Cuando vayamos a la montaña, no te pongas histérica, que te conozco... -Me dijo.- ¡Yo no me pongo histérica, pero tú sí que te pones infantil!-¡No me pongo infantil, idiota!-¿QUÉ SOY IDIOTA? ¡IMBÉCIL! -Le grité, a lo que suspiró.- Seré un imbécil y todo lo que tú quieras, pero admite que te gusta este imbécil.-¡No me gustas!-Mírame a los ojos, y dime que no te gusto, anda.-No... No me... ¡No tengo por que jugar a tus juegos de niño pequeño! -Le grité, yéndome.
No podía decirlo... Será que... ¿De verdad estoy enamorada de Jorge?
Siento no haber actualizado antes, es que por las mañanas tengo que ir a un cursillo de natación al que me apuntó mi madre, y por la tarde mi hermano coge mi ordenador, porque el suyo está roto, y no me queda mucho tiempo para actualizar... En fin, espero que os gustara el capítulo. ¡Besos!Me fui a dar una vuelta.Estuve un rato dando la vuelta, y luego volví a casa, y me acosté a dormir.
-¿Ves lo que te dije? No niegues lo que está claro. -Me dijo mi conciencia, a la que cada vez me da más ganas de matarla...-Mira, ponme otra prueba. Si la fallo, admitiré que me gusta Jorge, y si no, me dejarás en paz. ¿Vale? -Vale. Ya verás lo que te pasará... En fin, ¡adiós!-Joder con las amenazas...-Dije, mosqueada.- Adiós...
Me desperté, y llamé a Rebeca y a Vali.Estuvimos un rato hablando, hasta que se hizo de noche, y fui a la roca del bosque.
-No pude decir un simple "no me gustas"... ¿Qué me está pasando? -Dije.-Que estás enamorada de mí. -Dijo saliendo de la nada el causante de todos mis problemas, en resumen, JORGE.-¿De ti? Pero si eres un niñato inmaduro e infantilón que no tiene otra cosa que hacer que joderme la vida, ¿cómo voy a estar enamorada de ti? -Dije enfadada.-¿Y ahora por qué estás así?-¡PORQUE ESTOY HARTA DE TI! -Dije, sin pensar...-Vale, pues no te voy a molestar más. -Dijo, yéndose.
Después de eso no pude evitar sentirme bastante mal...Cuando llegué a casa, no estaba Jorge, así que me fui a dormir.Al día siguiente, me desperté temprano por lo de irse a la montaña, y sí estaba.
-Oye Jorge, lo de ayer...-Déjalo, ¿vale?-¡Pero! -Me cortó.-Que lo dejes, ¿eres sorda? -Dijo con un tono que no me gustó mucho...-Vale, vale...
Preparé un pequeño bolso, lo dejé en casa, y me fui a casa de Rebeca.
-¡Hola Sara! -Me dijo Rebeca, abriéndome.-Me siento terriblemente mal... -Dije entrando en su cuarto.-¿Por? -Dijo cerrando la puerta de su cuarto. Le conté lo que pasó. -Sara, fue tu culpa...-¡Ya! ¡¿PERO QUÉ HAGO?! -Le grité.-¡Si asumieras de una vez que te gusta..!-¡No sé! ¿Vale? ¡NO SÉ! -Dije yéndome.
Necesitaba pensar... Pero ya faltaba poco para irme, así que volví a casa. Jorge seguía allí.
-Jorge...-No te voy a molestar, ¿vale? Así que tampoco me molestes a mí. Te puedes quedar aquí.-¿Me dejas explicarme por favor?-NO -Dijo yéndose.
Ahora quien lo ha fastidiado todo soy yo...

Este capítulo es corto, pero no tengo mucho tiempo :(En fin, pronto haré el próximo capítulo, espero que os guste, besos! (:Antes que nada, no he actualizado porque tenía el ordenador roto D:Y dicho esto, ¡os dejo con el capítulo!

Cogí el bolso, y salí corriendo tras él.
-¡Espérame! ¿Ni siquiera me vas a esperar? -Le dije, a unos metros de él.-Ya te lo he dicho, quédate si te da la gana. -Me respondió sin girarse.-¡Joder! ¡Vale que he sido una idiota al decirte que estoy harta de ti, pero tampoco me merezco que me trates así! -Le grité, a lo que se giró, y camino hacia mí.-¿Que no te lo mereces? Llevas toda una vida odiándome, y enfadándote conmigo sin razón, y ahora yo no puedo hacer lo mismo, ¿no?-¡Si no hubieses hecho la maldita broma en la excursión por la que se rieron de mí un año entero no me hubiese comportado así contigo!-¡No fue una broma! ¡Me empujó el chico más maravilloso del mundo, según tú!-¿David?-¡SÍ! ¡Quería que se rieran de ti, y intentó que te echara barro, pero como no quise, me empujó!-Y... ¿Por qué no me lo habías dicho en estos años?-¡Porque te veía demasiada enamorada de él como para romperte el corazón, como para hacerte lo que me has hecho a mí siempre! -Dijo, yéndose.
En ese momento fue en el que me sentí la persona más imbécil del mundo entero...Fui a casa, y estuve un rato sola, llorando en una esquina, cuando me dí cuenta de una cosa."Lucha por lo que quieres, es lo más que merece la pena"Esa frase me la decía mi abuelo, y la recordaba con cariño.
-Tengo que hacer algo...
Cogí de nuevo el bolso y iba a ir a la montaña, pero como el camino era súper largo, y no tenía tiempo, me coloqué enfrente del principio del camino, y saqué el móvil, llamé a Ivo y le dije que viniera.
-¿Que querías, Sara? -Me preguntó al llegar.-Verás, me tienes que hacer un favor... -le conté mi plan.-Te ayudaré, ¡pero solo porque reconozco que Jorge está cometiendo un error!-Gracias. -Dije con una sonrisa.
Le entregué mi móvil, con el que llamó a Jorge.
<¿Sí?><¡Jorge, la casa está ardiendo!><¡¿CÓMO?!><¡Que tu casa está ardiendo! ¡Ven ya!>

Y colgó.
-¡Gracias! -Le repetí, manteniendo mi sonrisa, y mientras me daba mi móvil.-De nada -Me respondió con una sonrisa- Bueno, me tengo que ir, ¡adiós! -¡Chao!
Estuve un rato esperando, cuando Jorge llegó corriendo.
-¡Ivo me dijo que la casa estaba ardiendo! -Em... Jorge... Verás... -Le conté lo que hice.-¿Qué? ¿O sea que llevo corriendo media hora para nada?-Sí... Lo siento, ¿vale?... ¡Pero es que te tenía que detener!-Mira, ven si quieres, pero no me dirijas la palabra, ¿estamos?-Vale...
Me fui con él a la montaña.Llevábamos caminando una hora en silencio cuando le hablé.
-Jorge... Te juro que no sabía que te empujaron...-Pues ya lo sabes. Ahora cállate.-¡Joder, Jorge! ¡No puedo estar contigo así!-¿Por qué no?-¡Por que me importas!
-Sí, seguro...-¡Pero..! -Me interrumpió.-Cállate de una vez, ¿estamos?
Le hice caso y me callé.Cuando se puso el sol descansamos, no llevábamos ni la mitad del camino. Jorge montó una tienda de montaña para dormir hasta mañana, y yo, aproveché para lavarme la cara en un río que había no muy lejos.
-¿Sara? -Me preguntó una voz desde mi espalda.-¿Quién eres? -Pregunté girándome.-Fran, ¿no te acuerdas de mí? Con el que te chocaste hace tiempo.-¡Ah, es verdad! Lo siento, últimamente tengo la cabeza en otra parte... -Suspiré- En fin... ¿Qué haces aquí?-Suelo ir por aquí cuando me aburro. -Ah... -Miré triste al agua.-¿Qué te pasa?-Que dije lo que no tendría que haber dicho nunca...-¿Qué dijiste? -Le conté lo que pasó. -Vaya...-Pf, si es que soy una idiota...-Sara, a Jorge le gustas, lo sabe todo el mundo. Seguro que no aguanta mucho tiempo enfadado contigo.-Eso espero...-Vas a ir a la montaña, ¿no? Pues toma mi número. Llámame si necesitas ayuda. ¡Chao! -Dijo yéndose.-¡Chao! -Le dije con una sonrisa.
De repente, apareció Jorge.
-¿Quién era ese?-Un amigo. -Pues por como te hablaba parecía tu novio...-¿Mi novio? Que va, los prefiero más... rubios. -Dije con una sonrisa, yéndome en dirección a la tienda de campaña.
Haber si pilló la indirecta...Fran tenía razón, Jorge no duraría mucho enfadado, le conozco.Me dormí, y al día siguiente, vi a Jorge de espaldas, mirando el río.
-Soy imbécil, ella tiene razón... -Dijo, a sí mismo, en voz alta.-Jorge, lo siento. -Le dije, a lo que se giró inmediatamente.-¡Sara! ¿Qué ha...? -Le corté-Solo respóndeme: ¿Me perdonas?-Claro -Me dijo con una sonrisa, y luego me abrazó. -No sé como no lo he hecho antes.-No lo has hecho antes porque tenía que sufrir lo mismo que te he hecho sufrir yo a ti. -Dije, sin todavía soltarle. -Y.. ¿quién tenía razón?-¡Na-nadie! -Se separó de mí, se sonrojó, y se fue corriendo a desmontar la tienda de campaña.-¿Cómo puedo estar tan enamorada de este idiota? -Dije con una sonrisa, mirándole.
Le ayudé a desmontar la tienda y a recoger las cosas y seguimos nuestro camino.Íbamos caminando por aquel gigante camino.Cada vez que le miraba, se sonrojaba.Se fue sonrojando más y más, hasta que me dijo que tenía que llamar a alguien, y se apartó un poco hacia el río que teníamos al lado.Le seguí, y oí su llamada.
<¿Qué pasa, Jorge?><¡Que me estoy poniendo nervioso! ¡Cada vez que me mira Sara, me sonrojo un montón!><¿Por?>
A partir de allí empecé a oír menos, y solo oí a Jorge decir:
-Sí, ella me gusta más, pero con ella es más distinto que con Sara.
Desde que oí esa frase, se me vino el mundo encima. ¿Ella?Me fui de allí, y esperé en donde estábamos antes.Llegó Jorge, me quedé callada, y seguimos el camino.
-Oye, ¿de qué conoces a el chico con el que te paraste antes? -¿Y a ti qué más te da? -Respondí de mala gana.-¿Estás enfadada? -Asentí- ¿Por qué?-Pregúntaselo a "ella"-¿Ella?¿Quién?-Tú sabrás...-¿Es por lo que le dije a Ivo?-Sí. -Se empezó a reír, le miré mal, y me besó.- ¿Por qué me besas?-Porque me encanta verte celosa. -Sonrió. -Lo de Ivo, lo dije porque te vi espiándome, lista. -¡Eres...! -Le pegué una torta. -¡Ay! ¡Oye, sin agresiones!-¡Eres la persona de catorce años más Infantil y niñata que conozco!-Veeeeenga, no te enfades. -Me abrazó por detrás. -Me gusta verte celosa porque parece que me quieres. -Este era el momento, tenía que decírselo.-Jorge... Verás... Te...-De repente, salieron unas sombras por detrás, que en realidad eran hombres encapuchados y nos atacaron.-¡Sara! -Le tiró unos dardos tranquilizantes y se durmieron. -Puedes estar tranquila, estarán durmiendo un día y pico.-¿De dónde has sacado eso?-Magia -Me sonrió, y me empecé a reír.
Seguimos el camino, pero no dejaba de pensar en una cosa, ¿quiénes eran esos hombres encapuchados?En fin, seguimos el camino, pero todavía nos faltaba mucho para acabar...Seguimos caminando hasta que se hizo de noche, y nos fuimos a dormir, en la misma tienda de campaña, ya que la otra se estropeó.Al día siguiente, salimos de la tienda, la desmontamos, y seguimos caminando.Pero había algo extraño...
-Oye, ¿y el río? -Le pregunté.-No sé, pero si no está el río... Es que nos hemos desviado un poco del camino. Déjame mirar el mapa... -Miró en su mochila. -Mierda.. Tendría que estar aquí...-¿Qué pasa?-Em... Cómo decirlo... No encuentro el mapa.-...¿Cómo?... -Le dije, tranquilamente, cogiéndole el hombro.-Que.. no encuentro el mapa.-¡¿Y QUÉ HACEMOS?! -Le grité.-¡Ya lo tengo! Y si cogemos la bruju... No, tampoco está... -Resumiendo: Estamos perdidos. -Empezó a sonreír.- ¿De qué estás tan contento?-De que nosotros llegamos a aquí porque estábamos perdidos. Y estar aquí contigo es lo mejor que me ha pasado.-Ya... -Empecé a sonreír involuntariamente. - Pero esto es más serio.-¿Por qué es serio?; Tenemos comida y bebida para más de un mes, ropa, tienda de campaña... -Me acarició la mejilla- Intenta disfrutar un poco más del momento, ¿vale?-No sé... ¿No sería mejor tener un "plan B"?-Tranquila, no va a pasar nada. Con que no grites...-¿Cómo que "no grite"? -Después de oír eso se me despertó el instinto asesino.-Sara... Admítelo. A veces te pones histérica, empiezas a gritar y no hay quien te aguante...-¿Y tú? ¡Tú no sabes lo insoportable que es que te empieces a comportar como un niño pequeño!-¡Por lo menos disfruto de la vida, no como tú, que te pasas el día con "planes B"!-¡Agg! ¡Yo que pensaba que estabas madurando! ¡Sigues siendo tan niñato como siempre!-¡Y yo que empezabas a despreocuparte, y sigues tan amargada como siempre!-¡Siento no ser tan irresponsable como tú! -Mira, yo lo dejo. Haz lo que te dé la gana... -Dijo, yéndose.
Me fui también. Montó la tienda de campaña. Me senté fuera de la tienda, ya que dentro estaba él. Hacía frío, pero mi maldito orgullo me impedía entrar en la tienda.De repente, Jorge salió.
-¿No tienes frío? -Me dijo, sentándose a mi lado.-Soy una idiota. -Me giré hacia él. -Siento haberme peleado contigo.-Sara... El idiota soy yo. Estamos juntos en esto, ¿no? -Asentí, y me cogió la mano. -Lo mejor será no volverse a pelear. Tenemos un problema peor...-¿Qué pasa?-Alguien nos está jodiendo, pero mucho. La brújula y el mapa, te juro por lo que más quiero, que lo dejé en la mochila antes de acostarme.-¿Qué insinúas? ¿Qué nos están robando para que nos perdamos?-Sí. Y esa persona, seguro que es la misma de la trampa y del ataque. Hay algo en la montaña que no quiere que veamos.-No sé... Tengo miedo...Y frío... -Me puso su chaqueta, y me abrazó.-Todo va a salir bien, no pasa nada.-¿Sabes? Esto me recuerda a las típicas escenas de las pelis románticas: El chico le pone la chaqueta a la chica, la abraza, le susurra algo, y se besan. -Nos reímos.-¿Quieres hacer una escena de esas? -Asentí, mientras seguía riéndome.-¿Tú quieres? -Le pregunté.-¡Vale! Pero ten en cuenta que lo único que falta es el beso. -Nos volvimos a reír.-¿Sabes? Eso es lo que más me gusta... -Nos besamos. -Hace frío, ¿no? Vamos a la tienda.
Fuimos a la tienda, y nos dormimos. La verdad es que lo del beso me encantó.Al día siguiente, Fran me llamó.
<¡Sí!><¡Perfecto! Pues os paso a buscar dentro de unas horas y os llevo al camino por el que ibais, ¿Vale?><¡Chao!>
Colgué, y apareció Jorge.
-No me gusta un pelo ese Fran. Me aleja de mi Julieta. -Me abrazó por detrás, como suele hacer, y me empecé a reír.-El pobre Romeo, que lo tienen marginado. -Nos reímos.-Ahora en serio. No me gusta, ¿quién te dice que no fue él el que nos robó?-Jorge, yo confío en él.-¿Confías más en él que en mí?-¿Yo he dicho eso? Simplemente confío en él porque sé que es una buena persona.-Pues yo no me fío de él...-¿No será que estás celoso?-¿De qué? Yo ya sé que no te gusto. -Nadie te ha dicho eso.-No hace falta que me lo digan, tú misma lo demuestras. A ver, dime, ¿me quieres? -Le besé.-Como tú dices, no hace falta que te lo diga. Te lo acabo de demostrar. -Dije yéndome.




Siento no haber actualizado antes, es que tuve más problemas con el ordenador -.-"Pero este capítulo me gustó ^^, espero que a vosotros también.Chao! (:

Me senté a mirar las nubes un rato, hasta que llegó Fran.Mientras caminábamos, vi que Jorge miraba mal a Fran, le pegué con el codo, y me puso cara de "¿Qué he hecho?". Le pregunté algo a Fran, para calmar la tensión.
-¿Cómo has descubierto tan rápido dónde estábamos?-Fácil, estabais en el mismo sitio dónde se suele perder la gente sin mapa.-Ah, claro.-Oye, no me has presentado a tu amigo. -Dijo Fran, mirando hacia Jorge.-Ni falta que hace. -Respondió Jorge.-¿Y eso por qué? -Preguntó Fran.-Te voy a ser claro: no me caes bien.-¡Jorge!- Dije, y le pegué otra vez con el codo.-¿Por qué, si no me conoces?-Porque no me fío de ti; te conoces bastante bien la zona, por lo que se podría sospechar de ti.-Voy bastante por aquí. Por eso me conozco la zona.-Mira, déjalo. No me caes bien y punto.-Jorge, ¿podemos hablar un momento a solas? -Le dije, con un tono medio molesto, apartándolo a unos árboles. -Ahora volvemos, Fran.
Fran se sentó en la hierba, yo jalé del brazo a Jorge.
-¿Se puede saber qué te pasa? ¿Tú eres gilipollas o qué? -Le pregunté enfadada.-¿Por qué? No me cae bien, ¿no se lo podía decir?-¡No! ¿Sabes por qué? Porque en lugar de estar jugando a la consola en la cama, que es lo que haces TÚ gran parte del día, está aquí ayudándonos Y de premio, tú le estás insultado, ¿no?-¡Tía, parece tu novio o algo!-Pues el tiene más posibilidades de ser mi novio que tú, por lo menos el no es un niñato egoísta que solo piensa en sí mismo.-¡Agg! ¡Estoy harto de que me estés llamando niñato! ¡Tú eres una niñita de mamá que solo sabe hablar, hablar, y hablar de responsabilidad, madurez, y cosas así, cuando ni tú misma sabes lo que significa eso!-¿Cómo que no lo sé? -Iba a hablar, pero me cortó.-¡Madurar es tener responsabilidades, tener la misma maldita rutina uno y otro día, y darte cuenta de que has echado a perder tu vida con 80 años por querer "madurar" antes!-¿Es mejor seguir siendo un niño toda tu vida?-¡Pues yo lo considero mejor! ¡Por lo menos puedes ser libre, no como tú, que estas con unas putas ataduras por estar con el rollo de madurar! ¡Tienes 14 años, aprovéchalo!-¿Te crees que me gusta ser así? ¡A mi me obligan! ¿A caso te crees que no estoy todos los días deseando ser como tú, libre? Pero está claro que somos de mundos distintos...-Recuerda lo que te dije el otro día: Vive el momento, que no sabes cuanto va a durar.-Quizás tengas razón...-¿Sabes que es lo único que te digo y que quiero que tengas presente toda tu vida? "Madurar, es de frutas" -Sonreí.
Íbamos caminando hacia Fran, cuando Jorge me susurró:
-Es verdad, somos de mundos distintos. Pero eso, no impide nada. -Me besó.
Seguimos caminando hasta que llegamos a Fran.
-¿Os ha pasado algo? Es que os oí discutir y... -Dijo Fran.-No, no pasó nada. Ah, y Fran, lo siento. No te puedo juzgar sin conocerte. -Me miro sonriendo, y le devolví la sonrisa.-Vale. bueno, pues olvidemos nuestro comienzo de antes.
Se pusieron a hablar durante un buen rato.Llegamos a donde estábamos antes, al lado del río.Los dos le dimos las gracias a Fran, y éste se fue. Era de noche. Montamos la tienda de campaña, y Jorge se acostó a dormir. Me quedé afuera un momento, y luego entré. Estaba acostándome, y vi como Jorge tenía los ojos abiertos. Me acerqué a él, y le susurré un "gracias".Me dormí, y justo, volvió mi "adorable conciencia".
-Oye, la prueba que dijiste que me ibas a poner, ¿ya la he pasado? -Le pregunté.-No. La prueba la pasarás, cuando Jorge esté a punto de morir delante tuya.-¡¿CÓMO?! -Dije, estando en una mezcla de sorprendida, y asustada.-Cuando el esté a punto de morir, tendrás que elegir, entre él o...-¿Entre él o qué? ¡¿O qué?!
El sueño acabó. ¿Jorge a punto de morir? La que se va a morir después de oír eso soy yo...Pero aunque la conciencia me dijera que Jorge iba a estar a punto de morir, yo no podía quitarme de la cabeza lo que me dijo Jorge hoy:
"Es verdad, somos de mundos distintos. Pero eso, no impide nada."Tenía mil y una preguntas en la cabeza, como cuando llegué a este mundo.Pero, esta vez era distinto. No tenía preguntas sobre este mundo, las tenía sobre mí.Al principio no le dí importancia a la frase de Jorge, pero ahora lo he pensado mejor.En fin, caminaba entre los árboles pero nada, mi mente seguía repleta de preguntas sin respuesta.Volví a la tienda, me acosté. Pensé que dormir me despejaría de una vez.Jorge, de repente, me preguntó en voz baja, acercándose a mí:
-¿Qué te pasa?-Nada, solo tenía que...pensar.-Sara, para pensar no te tienes que dar una vuelta de una hora por ahí.-Jorge, ¿tú saldrías conmigo?-¿Y eso a qué viene? -se empezó a reír.-Tú dilo, ¿saldrías conmigo?-¡Claro! La pregunta es: ¿Tú saldrías conmigo? -Me quedé callada, pensé un momento, y hablé.-Antes pensaba que no, pero tu frase me hizo pensar...-¿La de "Es verdad, somos de mundos distintos, pero eso, no impide nada."?-Sí.-Sara... -Me besó durante un rato. -Yo te quiero, y esa es la única frase en la que deberías pensar. -Se levantó, y se fue.
Si antes me pasaban mil preguntas por la cabeza, ahora me pasan un millón más.Pero me dormí, no quería pensar, ser libre durante un rato.Pero la cosa no hizo más que complicarse.
Estaba todo negro, yo flotaba, y oía un montón de voces.
"¿A quién elegirías?" "¡Estoy harta de ti!" "No haces más que hablar de él" "¡Te odio!" "¿Qué vas a hacer?" "Te quiero"
Algunas voces las distinguía, a otras no. Algunas frases me eran familiares, y otras no.Cuando creía que ya no habían más frases, oí una voz demasiado familiar.
-Es verdad, somos de mundos distintos. Pero eso, no impide nada.-¿Jorge? -Pregunté, pero no respondió.-Ese Fran que os ayuda... No te fíes de él... Él es... Él es...-¿Él es qué? -No me respondía. -¡¿Él es qué?!
Me desperté, estaba sudando, y tenía sed.
-¡Sara! ¿Estás bien? Estabas sudando, y no parabas de repetir "¿Él es qué?".-Oh, no pasa nada. Era una pesadilla... Necesito llamar a una persona, ahora vengo... -Me levanté, cogí el móvil, y salí hacia fuera como una bala.
Llamé a Rebeca.
<¿Hola?><¡Rebeca! Soy yo, Sara.><¿Qué te pasó, Sara?>
<¿Fran, el nuevo? ¡Pero si está dando clases toda la tarde!><¿Cómo que dando clases?>
Me quedé petrificada. Le colgué a Rebeca, y grité.
-¡¿Qué pasa, por qué gritas?! -Preguntó Jorge, y le abracé.-Jorge, tengo miedo... Están pasando cosas muy raras...-Hey, relájate. ¿Qué te pasó? -Justo llegó el "supuesto Fran"-¡Hola! -Me coloqué detrás de Jorge, le cogí la mano, aterrada.-Qui... ¿Quien e-eres?-¡Yo, Fran!-Tú no eres Fran... No mientas...-¿Cómo que no? -Me intentó tocar el hombro, pero Jorge se lo impedió.-Ni se te ocurra tocarla.-¡Impostor! ¡Sabes de sobra que TÚ no eres Fran! -Miro hacia abajo, y se empezó a reír.-Qué rápido me has descubierto. Eres lista, mocosa. -Vuelve a llamarla "mocosa", y te llevas un puñetazo. -Dijo Jorge, pero "Fran" no le hizo caso.-Bueno... Miremos el lado positivo. Por fin me puedo quitar esta estúpida careta.
Se quitó la máscara.Era un hombre de unos 45 años.
-Mocosa, tienes algo que me pertenece. -Me dijo. Jorge apretó los puños, pero le cogí de nuevo la mano, para que se tranquilizase.-¿El qué?-Tu magia...Me quedé petrificada, y me agarré a Jorge.
-Mi...¿Mi magia?-Sí. Tienes la magia más poderosa que existe, por eso la quiero.-Pero... Tú eres el de las trampas, ¿no? -Asintió. -Entonces... ¿Por qué me quieres matar si quieres mi magia?-No eran para ti las trampas. Eran para Jorge, porque me estorbaba. Aclarada esa parte, ¡dame tu magia! -Gritó acercándose a mí.-Como la toques, te mato. ¿Entendido? -Dijo, pero el impostor le empujó. Jorge. -¡Sara, corre! -Me gritó al ver que no se podía levantar. Estaba nerviosa, no sabía que hacer, levanté la mano, he inmediatamente el impostor empezó a flotar en el aire.-¡Suéltame, mocosa! -Seguía con la mano levantada, no sabía nada de lo que pasaba, pero moví la mano hacia abajo, para ver que pasaba. Y el impostor cayó en el suelo rápidamente.
Jorge estaba asombrado, pero cuando vio que el impostor se levantaba, se levantó él también, y se puso a mi lado.
-Sara, ¡es tu magia! ¡Úsala! -De repente, Jorge se cayó al suelo de nuevo.-¿Estás bien?-Es que cuando me empujó, me di en la pierna y... me duele...-¡Déjame ver la herida! -Me agaché, pero vi como el impostor se acercaba a mí, entonces levanté de nuevo una mano, y el impostor, como yo esperaba, empezó a flotar.-Mira, es.... esta... -Le pasé la mano por encima para verla, y se curó. -¿Cómo has hecho eso?-¡No sé! -Me giré hacia el impostor, que todavía seguí flotando porque tenía la mano levantada.-¡Da igual! ¿Tienes el libro de conjuros de colegio ahí?-Sí, está en la mochila. Cógelo rápido, que se me está cansando el brazo...-¡SUÉLTAME! -Me gritó el impostor, pero no le hice caso.-¡Focus Ocus! -Gritó Jorge señalando a el impostor, y se le prendió fuego la mano.
El impostor consiguió librarse de flotar, y salió corriendo.
-Sara... ¡Él tiene razón!-¿Razón en qué?-¡Tu magia! Es... sobrenatural.-¡No sé! -Me caí al suelo. -Estoy cansada...-Ven, vamos a la tienda.-No puedo, me duelen las piernas... -Me cogió en los brazos.- ¡AAAAAAAHH! ¡Suéltame, que tengo vértigo! ¡¡SUÉLTAME!!-Ni que te fuera a botar...-¡O ME SUELTAS O...! -Me besó.-¿Te callas ya o qué?-Vale, vale... Llegamos a la tienda, me acosté, y me dormí enseguida.Pero, como era de esperar, tuve un sueño.
Estaba caminando en un bosque.Iba con mis padres y mi hermano, pero les perdí.Llegué a un árbol con unas letras raras, toqué una de ellas, se iluminó, y salió de ella un pequeño libro.
-¿Qué tendrá dentro? -Lo abrí, y no ponía nada en especial. Unas letras escritas en un idioma raro.-Lee la primera frase. -Me dijo un hombre, de unos 90 años, saliendo de la nada.-Es que no sé leer estas letras...-Tú inténtalo. Ya verás que puedes hacerlo.-Το λέω αυτό πρόταση, θέλω να είμαι ένας μάγος και να έχει την ισχυρότερη δυνάμεις που υπάρχουν. -Dije, increíblemente. El hombre desapareció. Solo oí un "¡nunca pierdas ese libro!"
Aparecieron mis padres, escondí el libro en el bolsillo, y volvimos a casa.
Me desperté. Jorge estaba removiendo un batido.
-¿Quieres? -Me preguntó, sacando otro batido.-Sí. Déjalo ahí, ahora me lo bebo. -Miré en mi bolsillo buscando mi móvil, pero vi algo que me dejó como una estatua.-¿Qué pasa? -Preguntó Jorge. Se acercó a mí, y vio lo mismo que vi yo, pero a él no le sorprendió tanto. - ¿De dónde has sacado ese libro? Es bastante pequeño...-Jorge... Yo ese libro no lo he visto en mi vida, no sé que hace ahí... -Me alejé del libro. -Bueno, sí lo he visto. En el sueño que tuve antes...-¿Estás insinuando que eso está ahí por arte de magia?-No sé, lo único que digo es que yo no he puesto ese libro ahí...-Bueno, dejemos ese tema. -Me devolvió el libro.-Ok.-Ah, ¿y quién tenía razón sobre Fran? -Tú...
Me sonó el móvil.
<¿Sí?><¡Hey Sara! Hoy no fui a la montaña porque tengo que dar clases por la tarde, lo siento.><¡Exacto! ¿Por qué lo dices así?>
Colgué.
-¿Quién era? -Me preguntó Jorge.-¡TOMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! Yo tenía razón con Fran, ¡listo!-¿Cómo que tenías razón? Explícate.-A ver, él hoy no vino, pero los demás días era el Fran que conociste. ¿Entiendes?-No mucho...-Que los días que ha venido Fran, era el Fran de verdad. Pero hoy no podía venir, el impostor lo supo, y se hizo pasar por él. ¿Entiendes?-Ahhhh, vale.-Cambiando de tema, -Me acerqué a él, le cogí la mano, y sonreí. -Gracias por protegerme.-Sara, tú sabes que te quiero, porque te lo he dicho mil y una veces, y te lo volvería a decir: Te quiero. Por eso nunca dejaría que te hiciesen daño.-Pero... Si me quieres, como tú dices tanto, ¿por qué me dejaste en ridículo hace 10 años?-Sara... Es una larga historia. No lo entenderías... -Dijo, saliendo de la tienda.
...¿Qué ocurrió aquel día que no me podía contar?...Salí a fuera, medio coja, y le paré.
-Jorge, ¿qué pasó que no me puedes contar?-Está bien, te lo diré.-¡Empieza! -Dije impaciente.-Un día, hace 10 años, estabas viendo tu peluche preferido, y vi que David estaba escondido, sacándote una foto. Le pedí la foto, y me dijo que me la daría si te echaba barro y dijera... ya sabes.Pensaba que te molestaría menos el barro. Pero ahora me doy cuenta de que no debería de haberlo hecho. Lo siento...-Jorge... -Le abracé. -Eres el mejor. Pero... ¿Por qué no me lo querías decir?-Pensé que te molestaría...-Jorge, eres un idiota, pero eres un buen chico. -El libro pequeño que tenía empezó a brillar. -Pero que...-Coge el libro, a ver que pasa. -Lo cogí, y empezó a brillar una frase.-Έχω ένα όραμα. -Dije, y tuve una visión. Todo lo que dijo Jorge era cierto.-¿Cómo has dicho eso? -Me preguntó Jorge sorprendido.-Aprendí... en un sueño.-¿Y qué dijiste? ¿Un hechizo o qué?-No sé, pero acabo de tener una visión. Lo mismo que acabas de decir tú, lo he visto.-Tía... Estás desarrollando tus poderes.-Quizás sí... Pero, ¿por qué yo tengo esos poderes y tú no?-Buena pregunta... Pero déjalo, será mejor dormir. -Es que... sigo sin poder levantarme. -Iba a cogerme. -¡¡NI SE TE OCURRA!!-Pues nada, ahí te quedas. -Entró en la tienda.-Jorge, que estoy moribundaaaa... -Salió de la tienda.-O te cojo, o nada.-¡Es que tengo vértigo!-Tranquila. No te dejaría caer por nada del mundo. -Me cogió.-¿Por qué no eras así antes de venir a aquí, Jorge? -Pregunté, curiosa. -Porque antes de venir a aquí no hubieses dejado que te dirigiese la palabra nunca.-Es que... me recuerdas mucho al Jorge que tenía 5 años. Tan... amable. -Llegamos a la tienda, me soltó. Se iba a ir a su especie de cama, le cogí la mano. -Quédate, por favor.-Vale, pero ponte una manta, que hace frío. -Dijo colocándome la manta. -Ah, y sobre lo que dijiste... Nunca he cambiado. La que has cambiado eres tú.-Cambié porque me dí cuenta de que había perdido a la persona más importante de mi vida, después de mi madre... y Heidi. -Nos reímos.-¿Y por qué no me intentaste recuperar?-No podía. Éramos de mundos tan distintos... -Miré hacia abajo. -Y no te pude decir que... te quería.-Bueno, ahora estás a tiempo, ¿no? -Se acercó a mí, pero le aparté con un brazo.-No... Creo que ya es tarde. -Dije antes de esconderme debajo de la sábana, y dormirme.
Pero, tuve un sueño.
Volví al bosque del sueño anterior. Miré al árbol, no había letras. Miré a mi alrededor, no estaba el anciano, Pero, podía probar la existencia de dichas cosas, con el libro pequeño que seguía teniendo en el bolsillo.Brillaron una letras en el libro, las leí.
-Θέλω κύριος μου της μαγείας εμφανίζεται. -Dije, y apareció el hombre.-Veo que vuelves, ¿eh? -Dijo, con una sonrisa.-Es que me quedé con ganas de más. -Me reí.
Me estuvo enseñando varias frases que pude usar, unas bastantes útiles, otras no tanto.En fin, amaneció y me tuve que ir.Me estuvo enseñando varios meses. Pero un día desapareció sin dejar rastro.
Me desperté.Jorge estaba dormido. Estaba titiritando, porque me puso su manta.Me acerqué a él, y le abracé por la cintura, pasándole manta.Le desperté sin querer. Se giró hacia mí, me miró, y sonrió.
-¿Tenías frío?-No, el que lo tenías eras tú. Como te vi titiritando, me puse a tu lado y así tenías manta, ¿te molesto aquí?-No. -Se acerco a mí. -Más bien me encanta.-Y a mí. -Me acerqué más a él. Estábamos pegados el uno al otro, susurrando. - Cuanto más pegados, mejor.-Sí. Ah, tranquila, que no te voy a hacer nada raro. -Nos reímos.
Poco después de esta conversación, nos dormimos.Me desperté. Jorge estaba preparando su desayuno.
-¿Quieres una tostada? -Me preguntó, enseñándome la tostada.-Me estás ofreciendo mucha comida últimamente. ¿Qué quieres, engordarme y luego comerme? -Nos reímos.-¿Quieres o no quieres?-Sí, déjamela. -Me la comí enseguida. -Bueno, a fo que ifa. ¿Cuánfo falfa fara llegaf a la monfaña?-Sara, trágate la tostada, que parece que te acaba de picar una abeja en la boca. -Me la tragué.-¿Pero me entendiste?-Sí. Estamos cerca.-¡Chachi!
Desmontamos la tienda, y seguimos caminando.Llegamos a la monta, y me puse de rodillas con las manos alzadas.
-¡¡¡ALELUYA!!! ¡Por fin llegamos! -Grité.-Sí, ahora queda ver qué hay dentro.-A eso vamos, ¿no? -Dije, sonriéndole.-Pero... no hay nada... -Me dijo Jorge, mirando a la cima.-No... -Miré hacia abajo y vi la respuesta. -¡Jorge, mira! ¡Hay una entrada!-Sí. ¿Entramos?-¡Claro! -Le cogí de la mano, y lo llevé hacia la entrada.
La verdad, estaba emocionada. Lo más divertido que había hecho en mi vida es salir a comprar el pan.Entramos, pero había un río de lava.
-¿Qué hacemos? -Me preguntó Jorge. El libro empezó a brillar de nuevo, y dentro, una frase también brillaba.-Βλέπω μια γέφυρα. -Dije, leyendo la frase que brillaba..
Apareció un puente.Jorge me miraba con los ojos como platos. Le cogí la mano y lo llevé al otro extremo del puente.Luego, mientras pasábamos por el puente, me preguntó, todavía sorprendido:
-¿Cómo has hecho eso?-No sé... El libro brillaba... y la frase... yo sólo lo... y apareció de repente... -Balbuceé.-Ese libro me está empezando a dar mal rollo...-Sí, pero por lo menos nos está ayudando.
Seguimos caminando. De repente, me empecé a marear. Jorge me llevó a un rincón del túnel. Me dijo que descansara, que él vigilaba.Me dormí. Y tuve un sueño.
-¡Hola! Cuánto tiempo, ¿no? -Me dijo mi conciencia.-Ah, hola. Oye, ¿por qué me mareé?-Es que no sabía llamarte para que te durmieras...-Entre tú el viejo ese del libro, me vais a matar...-¿Ya has visto a Nayinne? -Me preguntó la conciencia, sorprendida.-¿Naya qué?-Nayinne.-Bueno, pues sí vi al cómo se llame.-Eso es que estás llegando al final de la prueba...-¿Qué? ¿Al final de la prueba?-¡Adiós! ¡Ji, ji, ji, ji!
Me desperté.¿Qué será esa estúpida prueba?
-Sara, ¿ya estás bien? -Me preguntó Jorge.-Sí, sí... -Dije, pensando en lo de la prueba.-Sara, estoy casado y tengo cuatro hijos.-Sí, sí...-¡¿Me quieres escuchar?! -Me gritó.-¡AH! ¿Por qué gritas? -Pregunté, molesta.-¡Porque no me haces caso!-Lo siento, es que estoy a otras cosas...-¿A cuáles?-A unas... -Vale, vale... -Dijo. -Vamos anda -Me cogió de la mano y me ayudó a levantarme.
Seguimos caminando. Llegamos a un muro de hielo gigante.Jorge lo intentó quemar con su magia, pero no pudo porque era muy grande.De nuevo, brilló el libro. También brilló una frase que tenía dentro. La leí, y se quemó el muro.Jorge se quedó pasmado de nuevo, por lo que lo tuve que volver a coger de la mano para llevarlo.Había un pasadizo, lo pasamos, pero al final de éste, habían también dos guardias.
-¿Qué queréis? -Nos preguntó uno.-Queremos pasar. -Dije.-¡Pues no podéis! ¡Fuera de aquí! -Nos gritó el otro.-¡Ni lo sueñes! -Le respondió Jorge. -¡Pìrûs sabaenès! -Un guardia, concretamente al que le dijo el hechizo, se prendió fuego.-¡Têleténs tràns! -Le dije yo, y desapareció.
El segundo era más fuerte. Intentamos lo mismo que antes, pero no resultó.El libro brilló de nuevo. Pero como el guardia estaba delante mía y me lo iba a quitar, se lo tiré a Jorge.
-¡Lee lo que pone! -Le grité, intentando esquivar al guardia.-¡Pero no sé! -Me gritó él, mirando desconcertado las letras.-¡Tú inténtalo! ¡Hazlo por mí!-Θέλω αυτή τη φρουρά μακριά. -Dijo, y el guardia desapareció. El libro, que era azul, se volvió rojo.-¿Ves que podías? -Le dije sonriendo, y poniendo mi codo en su hombro.-Pero es que fue de repente. No entendía las palabras, pero en un momento que no supe ver, las empecé a leer...-¿Verdad? ¡A mí me pasó lo mismo! Pero protesté un poco más... -Se empezó a reír.-Es que yo soy mejor estudiante que tú. -Se volvió a reír. Le pegué con el codo.-¡Alejandro! -Le dije molesta.-¿Desde cuándo me llamas por mi segundo nombre? Sabes que no me gusta. -Me respondió molesto.-Pues no te rías de mí, y no te llamo así. ¿Estamos, Ale?-¡Que no me llames así! -Me pegó él a mí con el codo.-Ale-Alejandro, Ale-Alejandro... -Le empecé a cantar. Me miró mal. -Vaaaale, no te llamo así. Pero no entiendo por qué no te gusta.
Seguimos caminando por el pasadizo. Todavía no me había fijado en el libro.Llegamos al final, y había una gran puerta. Solo quedaba por ver que estaba detrás de la puerta.Íbamos a abrir la puerta, pero me dí cuenta de que el libro había cambiado de color.
-Jorge, ¿el libro que tienes en el bolsillo es el que te dí? -Le pregunté.-Sí. -Se lo sacó de bolsillo. -Toma.-Pero... ¿no era azul? -Dije, sin cogerlo todavía.-Sí... -Lo observó un momento. -Qué raro...-A ver, déjamelo. -Lo cogí, y se volvió azul de nuevo.-¿Qué has hecho?-No sé... -Bueno, eso ya lo hablaremos en otro momento. Ahora, hay que ver que hay detrás de la puerta.-Sí. -Respondí, guardándome el libro. - ¿Listo?-Claro.
Abrimos la puerta. Vimos una sala llena de pantallas. En unas habían salas de dentro de la montaña, y otras del pueblo.En una mesa que estaba allí, vimos una lista con unos cuantos nombres tachados, pero al final de la lista estaba uno sin tachar. El mío...Íbamos a investigar más, pero justo llegó "el impostor", y al vernos, cerró la puerta de golpe.
-¡¿Qué hacéis aquí?! -Gritó el impostor.-¿Quién eres tú? -Le pregunté, para saber su nombre de una vez.-Archaaf. Pero, al ver que has llegado hasta aquí...has visto a Nayinne en tus visiones, ¿verdad?-Sí. -Le respondí. -Un momento... ¿Cómo que visiones? Y...¡¿Cómo sabes quién es Nayinne?! -Cuando viste a Nayinne, no era un sueño, sino una visión. Es un recuerdo de hace un tiempo, pero del que no te acuerdas porque Nayinne te borró esos recuerdos. Por eso tienes tus poderes, por Nayinne.-Pero... ¿Hay más gente que tienes mis poderes, o qué?-No... Los tuyos son únicos. Has visto la lista, ¿no? Pues esos niños son a los que elegía Nayinne para enseñarles magia. Y tú eras una de las elegidas. Pero cómo Nayinne sabía que no iba a durar mucho más tiempo, te enseñó los poderes más poderosos que tenía.-Vale... Pero, ¿por qué Nayinne desapareció?-Fue gracias a mí. Le reté a un duelo, y le gané. Por lo que le desterré, y nunca volvería a tu mundo. Ahora vive en este como un fantasma, por eso lo ves.-¿Él era de mi mundo?-Sí. -Respondió. -Y después de todas estas explicaciones... Dame tu magia.-¡No! -Le grité.-Si no lo quieres por las buenas, será por las malas. -Me dijo. Jorge estaba asombrado por la historia de Archaaf, pero al ver que se acercaba a mí, reaccionó.-Sara, si todo eso es cierto, tu magia es la más poderosa que existe. ¡Úsala! -Me dijo Jorge.
Archaaf me intentó atacar, pero lo esquivé. Le eché un hechizo de hielo.Se deshizo de el hechizo rápido, le lancé otro de fuego, pero también se deshizo.El libro empezó a brillar, como de costumbre. Archaaf lo vio e intentó quitármelo, pero le lancé un conjuro con el que se quedó paralizado. Le lancé más hasta que se debilitó bastante.Creí que había ganado, pero puso su mano sobre el suelo rápido, y la montaña se empezó a derrumbar.
-Si yo no tengo tu magia, no la tendrá nadie. -Dijo Archaaf, justo antes de caer al subsuelo.-¡Esto se está derrumbando! -Le grité a Jorge.-¡¿Qué hacemos?! -Me preguntó.
Se abrió un portal a unos metros de nosotros. Fuimos corriendo, pero justamente se abrió una grieta gigante donde estaba Jorge.
-¡Jorge! -Grité.-¡Estoy aquí! -Me gritó. Estaba agarrado con las dos manos al suelo, intentando subir.-¡Dame la mano! -Le ofrecí la mano.-¡No! ¿Y si esto se derrumba? ¡Vete por el portal! ¡Quizás de hacia nuestro mundo!-¡No me iré sin ti!-¿Por qué no? -El suelo estaba apunto de derrumbarse, le cogí la mano.-¡Porque estoy enamorada de ti, idiota!Jorge consiguió subir, pero la montaña se derrumbó. Teníamos las piedras a unos centímetros de nuestras cabezas. Creí que iba a morir, cerré los ojos. El libro brilló, y no sé cómo, cuando abrí los ojos estaba en casa.Jorge y yo salimos corriendo de casa, miramos la montaña derrumbándose del todo.Entramos a casa, asombrados por seguir viviendo. Nos sentamos en nuestras respectivas camas.Nos quedamos un rato callados, hasta que Jorge habló.
-Sara...¿Eran las alucinaciones mías, o me dijiste que estás enamorada de mi?-¡Agg, Jorge! ¡¿Hace unos segundos estábamos a punto de morir, y solo te importa eso?! -Le dije, molesta.-Sí. -¡Pues sí, dije que estoy enamorada de ti, porque lo estoy! -Me besó durante un rato, hasta que sonó el teléfono.
Lo cogí.
<¿Sí?><¡Sara! ¿Sigues viva?><¡Claro!><¡Ah, pues ven dentro de dos horas a mi casa para contármela! ¿vale?><¡Chao!><¡Adiós!>
Colgué. Jorge me iba a decir algo, pero el móvil suyo también sonó.
-¿Sí? Ah, Ivo... Sí, estoy vivo... ¿A tu casa en dos horas?... Como tú digas... ¡Chao!-A ver si lo adivino, ¿Ivo invitándote a su casa en dos horas con voces de fondo hablando?-¡Sí! ¿Cómo lo...? -Me preguntó.-Me acaba de pasar exactamente lo mismo con Rebeca.-Qué raro... ¿no?-Sí...-Ah, Sara, cambiando de tema, ¿qué hacemos ahora?-¿Cómo que qué hacemos ahora?
-Sí, qué hacemos si hemos derrotado al malo y no hemos vuelto a casa.-Pues no sé... En los cuentos siempre se vuelve a casa...-Ya... Será que esto no es un cuento. Aunque para mí sí lo es...-¿Por? -Pregunté, riéndome.-Mírame, la chica de la que llevo enamorado toda mi vida dice que le gusto, vivo en un mundo en el que existe la magia, acabo de derrotar a una especie de monstruo...-¿Acabas? -Le pegué con un cojín.-¡Acabamos, acabamos! Era para ver si colaba... -Nos reímos.
Esperamos a que pasaran las dos horas. Fuimos a casa de Rebeca y Ivo.Al llegar, tocamos. La puerta estaba abierta y nadie respondió. Entramos. Todo estaba oscuro. Pero de repente, se encendieron unas luces, y salió un montón de gente que estaba escondida.Y encima, en el techo, estaba colgado un letrero que ponía "¡Bienvenidos!"
-¡Sorpresa! -Dijo Rebeca, saliendo de detrás de un sofá, abrazándome.-¡Tíaaaaaaaaaaaaaa! ¡Cuánto tiempo! -Dijo Vali, saliendo del mismo sofá, también abrazándome.-¿Qué es esto, locas? -Les pregunté, riéndome.-¡Una fiesta de Bienvenida-Despedida! -Dijo Rebeca.-¿"Bienvenida-Despedida? -Le pregunté.-¡Celebramos que venís de la montaña, pero también que os vais! Porque os vais, ¿no? -Preguntó Vali.-No está claro... -Respondí, antes de que Rebeca me llevara a la mesa donde estaba la comida.
La fiesta estuvo guay. Sacamos fotos con el móvil, bebimos, comimos, bailamos... En fin, lo que se hace en una fiesta.Al llegar a casa, me boté en la cama, cansada. Jorge se botó al lado mío, en las mismas condiciones que yo.
-Fuera de mi cama, okupa... -Dije, apartándolo con mi brazo.-Cinco minutos más, mamá...-¿Qué dices? -No sé... estoy delirando del cansancio...
Nos dormimos unos segundos después de la conversación.Pero, cómo no, tuve un sueño.
-¡Esa era mi prueba! ¿Te gustó? -Me preguntó mi conciencia.-Sí, vamos. Me encanta estar al borde de la muerte junto con el chico de que estoy enamorada. -Dije, sarcástica.-Quería que te dieras cuenta de que le quieres. ¿Entiendes?-Sí, pero... ¿Hacía falta eso?-Sara, créeme, eres muy cerrada de mente...-Bueno, eso da igual. Oye, ¿Jorge y yo volveremos a nuestro mundo?-Quizás...-¿Cómo que quizás? ¡¿Qué quiere decir eso?!?
Me desperté en la madrugada. ¿"Quizás"? ¿Eso es un sí, o un no?... Jorge me miró, y vio que estaba despierta.
-Sara... Duérmete ya...-¡No puedo! Necesito... pensar. -Se puso a mi lado.-Pues ya que estás despierta y veo que no te vas a dormir, te quiero preguntar algo.-¿El qué?-¿Quieres salir conmigo?Me quedé helada. ¿Y ahora qué le respondía?Por un lado tenía la oportunidad de salir con el chico que me gusta, pero por el otro... ¿Y si salía mal? Perdería su amistad, o lo que quiera que fuese la relación que teníamos...Cogí aire, y respondí lo primero que se me pasó para librarme de la situación.
-Jorge, este no es el momento justo para hablar de... eso.-¿Por qué me dará siempre la sensación de que huyes de cualquier tipo de compromiso? -Dijo, acostándose en su cama.
Sabía que me arrepentiría de responder eso, pero no tenía otra opción.Mi mente empezó a llenarse de preguntas, así que me intenté dormir cuanto antes.
Me desperté.Era de día, fui a la escuela con Jorge. Íbamos sin decirnos nada, hasta que él habló.
-¿Por qué no me lo dijiste?-¿El qué? -Le pregunté confusa.-Que te gustaba.-Jorge, tú sabes tan bien como yo, que somos de mundos distintos. ¿Para qué decírtelo? Nunca saldríamos, y si lo hiciésemos, no funcionaría.-¿Te acuerdas de lo que te dije hace tiempo? Es verdad, somos de mundos distintos. Pero eso no impide nada. -Me lo pensé un momento... pero le respondí lo que pensaba.-Pues vale, quiero salir contigo.-¿En serio? -Preguntó sorprendido.-Sí, ¿desconfías de mí acaso? -Le pregunté, y se rió.-No, no. Pero... ¿Salir conmigo y contárselo a la gente?-Que sí. -Le respondí, a lo que me puso su mano en la frente.-Qué raro... Si no tienes fiebre...-Como sigas haciendo tonterías, retiro lo dicho.-¡Vale, vale, me pongo quieto!-Eres un auténtico idiota. -Dije, antes de besarle.-Ya, pero me mola serlo. -Me respondió, a lo que nos reímos.
Llegamos a clase, cogidos de la mano. Me resultaba raro, pero no me molestaba.Rebeca, al vernos, abrió boca, junto con los ojos.
-Rebeca, cierra la boca, que te entran moscas. -Le dije.-Vale... ¿Por qué estáis cogidos de la mano? ¿Salís juntos o qué? -Nos preguntó.-Se podría decir que sí. -Le respondió Jorge.-Sara, ¿en serio?-Sí. -Le respondí. Rebeca se quedó callada unos segundos.-...¡¡¡¡¡VALIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!!!!! -Gritó Rebeca.-¿Qué pasa? -Dijo viniendo.-¡Estos dos salen juntos! -Ah, felicidades, Sara. Al fin sales con el buenorro. -Respondió Vali. Jorge me miró con cara de asustado, alzando una ceja. Yo simplemente me reí.-Bueno.. Yo me voy que estar mucho tiempo con chicas no me sienta bien. -Dijo Jorge, yéndose.-Vali, tú no te cortas un pelo, ¿no? -Le respondí, riéndome.-¿Qué? Yo simplemente le dije la verdad. -La verdad es muy relativa, y más tratándose de chicos. -Respondió Rebeca, a lo que nos reímos ella y yo.-Bueno, vamos, que empieza la clase.
Pasaron las clases, y llegó el recreo.Estábamos en el patio del recreo sentadas las tres, hablando, y vi a Fran pasar.Rebeca lo llamó.
-Fran, ¿sabes lo último? -Le preguntó Vali.-¿El qué?-¡Jorge y Sara salen juntos! -Respondieron al unísono Rebeca y Vali.-Gracias por preguntarme si lo quería decir, ¿eh? -Le respondí, haciéndome la ofendida.-¿En serio? -Asentí. -¿Sabes con quién salgo yo?-¿Sales con alguien? -Pregunté sorprendida, a lo que él también asintió. -¿Con quién?-Con Shirley. -Abrí los ojos como platos.-¿SHIRLEY? ¿Tú la has visto?-Te podría preguntar exactamente lo mismo con Jorge.-Ya... pero así es el amor. En fin, dile felicidades a Shirley de mi parte, ¿ok?-Vale. -¡Chao!-¡Adiós! -Respondió, yéndose.-Vaya... pensé que Shirley saldría con alguien de su especie. No sé... una rata, por ejemplo. -Dijo Rebeca.-Cierto, pero como acabo de decir, así es el amor. -Respondí, antes de que sonara el timbre.
Acabaron las clases. Al salir, Ivo y André se acercaron corriendo a mí.
-¿¿Estás saliendo con Jorge?? -Me preguntaron al unísono.-¿Os lo dijo él, o qué? -Les pregunté.-No, Rebeca nos envió un mensaje. -Dijo André.-Ah, pues sí, salgo con él.-¿Sales con Jorge? -Me preguntó una voz familiar, a la que no le tenía mucho afecto, que digamos.-Oh, Shirley... Sí, estoy saliendo con Jorge, ¿por?-¡Yo tenía razón! ¡Me lo querías quitar!-Shirley, ni Jorge quería salir contigo, ni yo quitarte el novio. Cuando eso no me gustaba.-No me fío de ti.-Me importa un pepino.-Y dicen que ahora eres muy amiga de Fran, ¿es cierto?-No soy tan amiga de él, pero sí, me cae bien.-¿A este me lo quieres quitar también? -Dijo, empezando a jalarme del pelo. Alcé mi brazo, y Shirley comenzó a flotar. -¡Me gusta esto de los poderes!-¿Cómo puedes hacer eso? ¡Bájame!-Vale, te bajo. -Bajé el brazo, y cayó de golpe.-¡Ay!-Bueno, me voy. ¡Chao! -Le dije, al ver a Jorge. Me acerqué a él. -Te aviso, tienes a una ex-novia neurótica.-¿Y eso es nuevo? -Me preguntó.
Fuimos a casa. Al llegar, nos quedamos un rato allí. Él con un videojuego, y yo mirando al techo.Me quedé pensando un rato, hasta que le pregunté algo a Jorge.
-¿Cómo volveremos a nuestro mundo? -Le pregunté.-¿Y si nuestro destino es quedarnos aquí?-Jorge, tú eres el que sueña, el que cree que todo es posible, que puede cambiar el mundo. ¿Vas a tirar la toalla tan pronto?-Sara, me gusta este mundo: No hay guerras, ni robos. La gente vive en paz, no se pelea. Y si lo hace, los separan rápido. Puedes salir con quien quieras sin que te digan nada. ¿A ti no te gusta esto?-Claro que me gusta, pero quiero volver. Quiero ver a mi familia, a mi futuro sobrino. A mis amigos, a la gente conocida, a todos. Quiero viajar por todo el mundo, hacer algo en la vida. Quiero rechazar a alguien que alguna vez me gustó, quiero poder contarle todo lo que nos ha pasado aquí a alguien. ¿A ti no te gusta nuestro mundo?-Sara, sabes por qué no quiero volver tan bien como yo.-Ya lo sé, pero, ¡pasa de ellos! ¿Vas a dejar que dos personas hundan tu existencia?-Si fueran dos personas corrientes me daría igual. Pero son mis padres.-Ya me sé esa historia: Ellos prefieren a tu hermana, y de ti pasan. Viajan ellos con tu hermana sin ti, en tu cumpleaños te dejan solo, y luego te regalan cosas para que no les des la lata porque les sobra el dinero. Pero esa no es una excusa.-Genial, ahora hasta a mi novia le parezco un pesado.-No me pareces un pesado, sólo te digo que esa no es una excusa. Mis padres hacen exactamente lo mismo, pero como no son ricos, no me dan nada. Y mírame, me da igual, paso de ellos, y soy feliz. -Sí, los padres de Jorge son ricos.-Sí, tienes razón, pero aún así... ¿Cómo conseguiremos volver?-No lo sé, pero ten por seguro, que vamos a volver. -De repente, Jorge empezó a sonreír.-Sara, ¿te acuerdas de la clase de Historia Mágica?-Sí, ¿por?-¿Qué es un portal?-Vórtice que sirve como una vía de pasaje entre dos sitios distantes en el espacio o tiempo, que se puede activar, o puede estar ya en una ubicación fija.-¿Y cómo llegamos a aquí? -Activando el portal. -Dije, sin comprender que me quería dar a entender.-Y si se supone que el que está en nuestro mundo es similar a que llegamos aquí, también se debería de activar, ¿no?-¡Sí! -Le respondí, ya entendiéndolo. -Y debería estar en la misma ubicación en la que llegamos...-...¡El bosque! -Dijimos al unísono, mirándonos.-¡Tenemos que activarlo en el bosque, en el lugar donde está la roca! -Me dijo.-¿Pero... cómo? -Le pregunté.-No sé, el modo de activación varía en cada portal.-¿Quieres hacer una excursión mañana al bosque? -Le dije sonriendo.-Claro. -Me respondió, también sonriendo.
¡Ya tenemos la respuesta! Ahora queda por ver que pasará en el bosque.Me empecé a preguntar: ¿Cuánto tiempo hará allí de nuestra desaparición? ¿Cómo estará la gente? ¿Qué habrán hecho al respecto? La excursión era de fin de curso, así que después iba el baile de fin de curso... ¿Iría yo al baile?...Me quedé dormida después de la conversación.Al día siguiente, como no había clase, fui a casa de Rebeca.
-¡Encontré la respuesta! -Le dije, al entrar.-¿Sobre qué? ¿La pregunta 4 del examen de Historia Mágica?-No, aunque eso también lo tendría que pensar... -Le respondí. -¡A lo que iba! ¡Encontré el modo de volver a mi mundo!-¿Sí? ¿Cuál? -Le conté la conversación con Jorge. -¡Es verdad! Y no nos hemos dado cuenta hasta ahora... -Comentó riéndose.-Ahora parece que Jorge es el listo y yo la tonta. -Dije, fingiendo estar ofendida.-Bueno, dejando eso de lado, ¿qué haréis si conseguís abrir el portal?-Pues.. Será despedirnos, y volver a nuestro mundo. De todos modos lo tendría que consultar con Jorge.
Seguimos hablando hasta la tarde. Fui a casa, en donde estaba Jorge.
-¿Vamos de excursión, o qué? -Me preguntó saliendo por la puerta.-¿No puedo tener vida social? -Pregunté, de nuevo, haciéndome la ofendida.-Claro, claro. Pero venga, Dora la exploradora. -¿Perdón? -Pregunté levantando la mano en señal de que se callara.-¡Vale, vale!
Seguimos el camino, hasta la roca.Intentamos un montón de cosas; Ver si la roca tenía algo escrito, lanzar un hechizo... ¡Hasta pegarle una patada!Pero nada. Se hizo de noche, y seguíamos intentando cosas.
-¡NO PASA NADA! -Gritó Jorge, levantándose. -Vayámonos a casa, anda. -¡No! ¡Hemos conseguido la respuesta, y no voy a tirar la toalla! -Le respondí, levantándome también.-Si me haces quedar, el portal lo activas tú solita igualmente, ¿vale?-Vale, ¡pero quédate! -Dije.
Intenté mil y una cosas más, y nada. Jorge empezó a cantar, y una parte de la piedra empezó a brillar.
-Pero qué... -Dije, desconcertada.-¿Qué pasa? -Preguntó Jorge. La piedra dejó de brillar.-Jorge, canta conmigo un momento. Tengo que comprobar una cosa.-Como tú digas... -Respondió, un poco desconcertado. -Nunca olvidé aquella sonrisa que imaginé...-Durante mil vidas y te busqué... -La piedra comenzó a brillar entera, Jorge lo vio.-Después de cada día...-Y mírame, aún sigo siendo el mismo que era antes de ayer...-...Con algún fracaso encima. -Cantamos a la vez, y se abrió un portal.-¡¡SE HA ABIERTO!! -Le grité, feliz, mientras daba saltos.-¡Por fin! -Me dijo, saltando también.-¡Eres el mejor! -Le abracé. -No, la mejor eres tú. -Me besó.-Oye, pero esto significa... que nos iremos... ¿y volveremos?-Claro que volveremos. Ahora, a hacer la maleta y a dormir, que mañana haremos un viaje. -Me besó en la frente, y me llevó a casa.
No me lo podía creer... ¡Lo hemos conseguido! ¡Podemos volver a casa!Al llegar a casa, me caí encima de la cama, cansada.Cuando Jorge cerró la puerta, y iba hacia su cama, giré mi cabeza hacia él.
-Jorge, gracias por existir. -Se acercó a mí.-Duérmete y no digas tonterías, fui yo quien te metió en este lío.-Sí, pero gracias a este lío sé quién soy. -Me sonrió, y se metió en la cama. -Buenas noches.-Buenas noches.
Me dormí. Y tuve un sueño-visión.
Estaba en el bosque en donde solía enseñarme magia Nayinne.De repente, éste salió de entre unos árboles.
-Sara, gracias por salvarme. -No, gracias a ti, por demostrarme qué soy capaz de hacer. -Le respondí. -Pero, una pregunta: ¿Por qué Jorge y yo no hemos encontrado el portal hasta ahora?-Porque Archaaf bloqueaba los portales para que tú no pudieses irte, y él pudiera robarte la magia.-Ah, gracias. ¿Y no se supone que deberías estar en mi mundo?-Mañana iré. No te preocupes. Bueno, te dejo que descanses, que ha sido un día duro. ¡Adiós!-¡Adiós!
Dejando el sueño de lado, había sido uno de los mejores días de mi vida. ¡Podía volver! Pero... ¿Cómo se lo tomará la gente de aquí?Me desperté.Fui al colegio, como siempre, con Jorge.Al llegar le dijimos al director y a nuestro profesor que nos íbamos.Cuando tocó y fuimos a clase, el profesor nos dijo que nos despidiéramos.
-Chicos, Sara y Jorge se van. -Dijo el profesor, sentándose.-¿Ya habéis abierto el portal? -Nos preguntó Rebeca.-Sí, pero es una larga historia... -Respondió Jorge.-¿Os vais hoy? -Preguntó Vali.-Sí, al acabar de despedirnos de todos los del pueblo. -Respondí yo.-¿Y vendréis a visitarnos? -Preguntó André.-Probablemente. -Respondí.-Yo no tengo nada que preguntar. Lo único que os digo es que se os va a echar de menos. -Dijo Ivo, levantándose y abrazándonos, a lo que después le siguió la mitad de la clase.-Oigan... Todo esto es muy bonito... Pero nos están estrujando... -Dijo Jorge, aplastado por la gente.
Seguimos la clase, cuando acabaron todas, fuimos a casa.Al llegar, llamé a Lakina, de la que ya nos habíamos casi olvidado.
<¿Sí?><¿En serio? ¡Me alegro por vosotros!><¡Adiós!>
Colgué. Ya nos habíamos despedido oficialmente de todos, ahora sólo quedaba volver a casa.Llegamos al bosque, cantamos la canción, y se abrió el portal.
-¿Lista? -Me preguntó, cogiéndome la mano.-Sí, ¿y tú?-Claro. -Respondió. -Venga, vamos.
Cruzamos el portal, sentimos como nos daba vueltas la cabeza durante unos segundos, hasta que llegamos a la cueva de la excursión.
-¡Hemos llegado, Jorge! ¡¡HEMOS LLEGADO!! -Le grité, agitándole los hombros.-Shh, vas a derrumbar la cueva... -Respondió. -Pero tienes razón, ¡por fin hemos vuelto!-¡Sí! pero venga, vamos a salir de aquí.
Fuimos hacia atrás, recordando los pasos. Al fin llegamos al principio de la cueva, donde estaba nuestra tutora mirándonos con los brazos cruzados, aparentemente, no, seguramente enfadada.
-¡CHICOS! ¿Dónde estabais? ¡Os están buscando! -Un momento, ¿cuánto tiempo hace que nos perdimos? -Le preguntó Jorge a la tutora.-Pues 12 minutos. -Respondió, mirando el reloj.-¿12 minutos? ¿Está de broma? -Le pregunté, asombrada. Llevábamos 1 mes y pico en el otro mundo.-No. Desaparecisteis a las 12:37 y son las 12:49. -Respondió. -Bueno, voy a avisar a los demás. -Dijo adentrándose en la cueva.-Vaya... La profe sigue tan cascarrabias como siempre, ¿eh? -Dijo Jorge, mirándome.-Eso ya se sabía de antes. -Le respondí, a lo que nos reímos.
Esperamos a los demás. Cuando llegaron, seguimos la excursión.Al acabar fuimos a un parque cerca del instituto, donde se nos acercó María.
-¿Se puede sabes dónde estabais? ¡Os estuve buscando! -Nos dijo enfadada. -Ya me creía que me quedaba sin hermano. -Dijo, abrazando a Jorge.-María, créeme, es una,MUY larga historia, ya te la contaremos. -Dijo Jorge.-¿Y habéis hecho las paces en esa larga historia? -Dijo, separándose de Jorge, mientras nos miraba.-Algo parecido. -Respondimos, sonriéndonos.-Uh, si no fuera porque sé que os tenéis odio mutuo, pensaría que os gustáis.-Em... María, te faltan por saber muchas cosas... -Dije.-Estáis muy raros... -Nos reímos.
Estuvimos un rato hablando hasta que llegamos al instituto, y de éste fuimos a casa.Quedé con María para contarle lo del otro mundo, y de paso para comprar el vestido de cada una del baile.Cuando llegué a casa, estaban, cómo no, los tormentos de mi infancia y parte de mi adolescencia a los que llamaba "padres".
-¿Qué te pasó en la excursión? ¡Nos llamó tu profesora diciéndonos que te habías perdido con el hermano de Miriam o como se diga! ¿Eres tonta o qué? -Me preguntó mi padre enfadado.-No sé en vuestro mundo, pero en el mío cuando ves a alguien le dices "hola". Y mi amiga no se llama Miriam, es María. -Les respondí.-¡Eso da igual! ¿En qué estabas pensando? -Me preguntó mi madre igual que mi padre. -En perderos de vista un rato. -Dije, entrando en mi cuarto.
¡Dios! ¡Qué pesados eran! En fin, entré en mi cuarto, en donde estaba Javier.Javier era mi hermano. Tenía 19 años, salía por las noches a las fiestas y esas cosas, pero no sé por qué, se interesaba por la vida de su desastrosa hermana pequeña.
-¿Qué pasó con mamá y papá esta vez? -Me preguntó.-Oíste los gritos, ¿no? -Asintió. -Nada, es que hubo un problema con la excursión de fin de curso y... en fin, como he dicho ya bastantes veces hoy, en una historia larga.
Se fue de mi cuarto a tranquilizar a papá y mamá,Hice tiempo hasta las 4, y fui a casa de María.
-¡Hola! María esta arriba. -Me respondió Jorge.-¡Hola! -Le respondí, y después le besé. -¿Listo para contarle la historia?-Si no lo hago me torturará psicológicamente toda mi vida. -Dijo, mientras subíamos las escaleras.-¿Y tus padres?-No están. -Menos mal... -Le respondí. Sus padres me caían verdaderamente mal, como los míos. -¿Cómo se tomaron nuestra desaparición?-Pf, les dio igual. -Me respondió, mientras tocaba la puerta del cuarto de María.
Entramos en su cuarto y nos sentamos. Le contamos toda la historia, toda menos las partes... "románticas", por así decirlo, entre Jorge y yo.
-¿Me estáis vacilando? -Nos preguntó, a lo que asentimos negativamente. -¿En serio estuvisteis en un mundo mágico?-Sí, mira. -Le dije. Alcé la mano hacia el reloj de su mesilla, y éste empezó a flotar.-Vaya... -Nos dijo, sorprendida. -Os tendré que creer...-Ah, pero eso no es todo... -Seguí.-¿Cómo que no es todo? -Me preguntó.-María, ella y yo... estamos saliendo. -Dijo Jorge, a lo que nos miró con los ojos más abiertos que he visto en mi vida.-¡No os creo! -Nos dijo, apuntándonos con el dedo acusadoramente. -¡Demostradlo!-¿No nos crees? ¿Crees la historia y no crees que salgamos? -Le pregunté.-Te juro que lo más raro que me pueden decir en este universo es que estáis saliendo. -Nos dijo, a lo que suspiramos.-Vale, pues te lo demostramos. -Dijo, Jorge, y me besó.-¿Ves? -Le dije.-Ha... Hacedlo otra vez... -Nos dijo, perpleja. A lo que nos volvimos a besar. -Va-vale, me lo creo...-Bueno, pues dicho esto, ¡vamos de compras, anda! -Le dije, cogiéndola del brazo.-¿Yo no puedo ir? -Preguntó Jorge con cara de cachorrito abandonado.-Em... No. -Le respondimos, riéndonos. -Pues nada, adiós.-¡Chao! -Dije, después de besarle.-Esto me sigue pareciendo raro... -Dijo María.-Ya te acostumbrarás, tranquila.
Nos fuimos, como dije antes, de compras. Estuvimos en unas 7 tiendas distintas. Después de buscar y buscar, encontré mi vestido perfecto.La acompañé a su casa, y luego fui a la mía.Llegué a mi cuarto, y como ya era de costumbre desde hace tiempo, me boté a la cama por el cansancio.Pero todo era perfecto, merecía la pena vivir. ¡Tenía el vestido para el baile justo a tiempo! Porque el baile es mañana. Pero mi pregunta es: ¿pasará algo allí?Oí el despertador e inmediatamente me levanté y lo apague.Normalmente lo habría botado al suelo y hubiese seguido durmiendo, pero hoy no, hoy era un buen día.Fui al instituto. Pasaron las clases. Al llegar a casa, como siempre, salude a mis padres, que ni se giraron. Por la tarde, María me llamó.
<¿Qué pasa, María?><¿Quedamos esta tarde? ¡Tengo un peinado que enseñarte!><¡Sí! ¡Chao!><¡Chao!>
Hice tiempo y fui a su casa. Me enseñó unos cuantos peinados para el baile.Unos eran bonitos, y otro... parecían una bola de pelo de gato pegado a su cabeza.Después de una interminable lista de peinados, se hicieron las siete y media.
-María, me tengo que ir. -Sí, yo también tengo que prepararme. ¿Qué peinado te pareció el mejor?-Em... ¡El cuarto! -Dije sin pensar, cerrando la puerta de su cuarto.
Fui hasta el salón, donde estaba Jorge, viendo la tele.
-¡Hola! ¿Vas a prepararte para el baile? -Me preguntó, levantándose del sillón.-Sí, ¿y tú, no te preparas? -Le pregunté.-Yo me preparo luego. ¿Y con quién vas? -Mierda, se me había olvidado. ¡El acompañante!-Em... pues yo pensaba que iría con... -Miré el reloj, era tarde. -¡Me tengo que ir, chao!-¡Adiós!
Salí corriendo a mi casa. Llegué, me peiné, me puse el vestido, y todas esas cosas.Me miré en el espejo. No sé si estaba contenta porque se acababan las clases, o porque me veía bien.No le dí importancia, llegaba tarde. Salí al instituto. Al llegar, fui al salón de actos, que es donde se celebraba el baile. Me asomé por la puerta, todo el mundo ya estaba allí. Respiré hondo, y abrí la puerta.Esa puerta estaba rota, por lo que chirriaba. Y al entrar, todo el mundo me miró.Oí como alguien se acercaba a 120 km/h. Cómo no, era María. En ese momento no pude evitar pensar en Rebeca.
-¡Hola! ¡Estás guay! -Dijo, aparentando sorpresa. La miré con cara de "no lo intentes" y se empezó a reír. -¡Es que ya he visto el vestido! -Ya, no te preocupes. -Se acercó Jorge.-Vaya, estás guapísima. -Me dijo.-¿Y qué hay de tu hermanita? -Le preguntó María, aparentando estar ofendida, a Jorge.-También estás bien.
Hablamos un rato, hasta que oímos la puerta de nuevo. Era David.
-Esa puerta chirría mucho... -Le susurré a María. De repente, David fue hacia mí.-Hola, Sara. ¿Quieres bailar conmigo? -Me preguntó. Como ya dije al principio de la historia, David era el "guapo" de clase. Todas las chicas me miraron con envidia.-¿Qué le pasó a Kate? -Le pregunté.-Me dejó por otro. Pero dejemos de hablar de ella. ¿Quieres bailar? -David, antes me gustabas, sí, pero era ANTES. Eres un niñato, por fuera sé que eres guapo, pero por dentro eres una mierda. Así que no bailaré contigo. Sólo te digo una cosa, el que juega con todas, acaba con ninguna.-Te vas a arrepentir de haberme dicho que no, ¿sabes?-Yo creo que no. -Le guiñé el ojo, y fui con Jorge.
Empezó la música lenta. Jorge se acercó a mí.
-Eres increíble. -Me dijo, cogiéndome la mano. -No llego a tanto. -Le sonreí. -¿No me pides bailar?-Sé que no te gusta bailar. -Le choqué la mano.-Era una pregunta trampa. -Me besó.-Nunca pensé que acabaríamos así, ¿sabes?-Yo tampoco, pero no me molesta este final. -Le sonreí.
Acabó la fiesta. Iba a ir a mi casa, pero decidí ir a la playa.Me senté en la orilla, mire al cielo. Había sido un buen día.Jorge se acercó a mí.
-¿No te vas a casa? -Me preguntó.-¿Cómo sabías dónde estoy? -Sabía que irías a aquí porque yo iba a hacer lo mismo. -Me sonrió. -Vamos a casa, anda.-Vale, pero con una condición. -Me levanté.-¿Cuál?-Primero, báñate. -Le señalé el agua.-¿Estás loca? ¡Está helada! -Lancé un hechizo al agua y se calentó. -Llevo traje.-Sécalo. Para algo tienes tus poderes.-Vale... -Me cogió en brazos -¡Pero tú primero!-¡No! ¡Suéltame! -Le aporreé con las manos.-Vale. -Me soltó y caí en el agua.-¡Eres un....! -Iba a salir corriendo, pero le cogí a tiempo, y lo tiré al agua.
Estuvimos un rato en el agua, hasta que nos tuvimos que ir porque se hizo tarde.Miré a la playa una última vez. Y vi a Nayinne. "Gracias por ayudarme" Me susurró.Al volver a casa, recordé todo lo que nos pasó. Perdernos en la excursión, llegar al mundo mágico, cuando me rompió mi amuleto, cuando le besé por primera vez en ese mundo, cuando fuimos niños de nuevo...También recordé las palabras de Jorge. "Somos de mundos distintos, pero eso no impide nada"Tenía razón, todo era posible.
Bueno, aquí acaba mi historia. Esto es un adiós.O quizás no...

Mundo Mágico - Fanfics de Harry Potter

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¡Hola! Me llamo Sara, tengo catorce años, el pelo castaño, y ojos verdes cristalinos. Os voy a contar mi historia:Era un invierno de 2008, en Barcelona, Esp

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2023-02-27

 

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