No me dejes ir - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Notas del autor:

¡Hola! Bueno, principalmente...

Disclairmer: Todo escenario, nombre y el mundo de Harry Potter, pertenece al intelecto de nuestra amada reina, J.K. Rowling. La historia está basada en el Film (principalmente) y la novela "The Parent Trap", traducción al latino "Juego de Gemelas".

La idea surgió al ver ésta imagen (Esta es una portada que hice, antes de la elaborada que publiqué):

https://sphotos-e.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-prn1/532922_156349637860320_317570542_n.jpg

Que vi un día xD vagando por zerochan.net y originalmente es de Fate Zero, que, curiosamente, tiene un personaje de cabello hasta los hombros y ojos verdes, muy parecido a Severus. Jaja, así que mi imaginación se echó a volar y terminó en esto.

 

Advertencias: Slash/Yaoi (Relación Hombre/Hombre). MPreg (Embarazo Masculino). Ligero contenido sexual xD (aún me da penita escribir cosas así e//e pero lo intento xD(?)).

Espero de todo corazón que les agrade la historia y disfruten conmigo hasta el final :) Sin más, no les distraigo. ¡A leer!



Once años después

* * *

El otoño había traído consigo el olor a manzanas con carameloy leña, las hojas de los árboles caían una a una, y a veces en grupo, cuandouna ráfaga de aire frío las arrancaba de las ramas. La mañana del primero deSeptiembre, era tan tranquila como se podía esperar que fuera el día en quedebían tomar el tren los alumnos de una misteriosa escuela. Un joven caminabapor las ruidosas calles de Londres, tomado de la mano de una niña y empujandoun carrito, que llevaba una jaula con una lechuza blanca en la cima.

La estación de trenes estaba tan ruidosa y llena de vida, porpersonas que miraban con curiosidad a las dos personas que se habrían pasoentre la multitud.

¿Lista? Preguntó él, sonriendo a la niña.

Lista Aseguró ella con una sonrisa idéntica a la del joven.

Ambos tomaron velocidad conforme se acercaban a la barrera,mirando a los muggles que había alrededor como si estuvieran haciendo algunatravesura y éstos no pudieran verles. Ninguno de los dos vaciló a la hora deatravesar, la niña cerró los ojos pero ningún golpe llegó. En cambio,aparecieron en una plataforma en la que había un letrero que exponía:"Plataforma 9 ¾".

El lugar se encontraba levemente obscurecido por el vapor queemanaba el tren. La niña se sujetó más al brazo del mayor mientras observabalas borrosas figuras que pasaban a su lado, el vapor no dejaba distinguir lacara de éstos. Él se volvió a ella y sonrió burlonamente.

¿Tienes miedo?

Claro que no Respondió ella, levantando la barbillaorgullosa. Yo no le temo a nada.

Una risita ligera brotó de los labios del mayor. Amboscaminaron hasta llegar a la entrada del tren. El expreso de Hogwarts se veíatan majestuoso como siempre. La niña miró a su alrededor, ya que el vapor sehabía despejado, sus ojos se iluminaron.

¡Es grandioso! Expresó con emoción. ¡Hay muchos niños!

Muchos amigos nuevos, ¿no es así? Contestó, mirando todocon añoranza. Solo no vuelvas con un novio a casa ¿estamos?

¡Iug! A mí no me gustan esas cosas Arrugó su pequeña nariz,haciendo una mueca de asco.

Eso es lo que dices ahora pero en cuanto pongas un pie enHogwarts todos irán a por ti, estoy seguro de eso.

Espero que tus dotes de adivinación sean tan malos como diceel tío Ron Se burló la niña. Porque si no, me veré obligada a hacer uso deunas cuantas maldiciones.

¡Nada de maldiciones jovencita! Te juro por Merlín que sirecibo una lechuza por algo que hayas hecho te enviaré un vociferador muyvergonzoso. Además de que iré por ti hasta tú sala común a sacarte de la oreja.

Bueno, bueno. Tú ganas Aceptó ella.

¿Qué hice yo para que salieras así? Suspiró resignado.

No me culpes Se encogió de hombros, sonriendo divertida.Es la herencia.

¡Hey! ¡Yo no era un revoltoso!

Eso dices ahora Imitó. La tía Mione no piensa igual quetú.

Iba a responder algo a eso pero no encontró argumento válido.Justo entonces alguien puso una mano en su hombro, distrayéndole.

Vaya, vaya. Miren a quien tenemos aquí ¡Es Harry Potter!

¡Tío Bill! Chilló la niña.

Oh, pero si es la pequeña Lily Sonrió Bill, recibiendo elabrazo de oso de la hija de su amigo. Luego se separó y la midió con su mano.¡Cómo has crecido!

¡Sí! ¡Estoy tan emocionada! ¡Al fin conoceré Hogwarts!

¿Tan pronto? ¡Hombre, pero si hace un tiempo eras todavíamuy pequeña para ir!

He crecido Infló el pecho, orgullosa. ¿Verdad papá?

Sí, cariño Musitó Harry, mirándola con melancolía. Billtenía razón, apenas ayer le pedía que la cargara en brazos y ese día ingresaríaa Hogwarts. No volvería a verla hasta las vacaciones de navidad, eso si ellaquería volver y si no, hasta el verano. Creciste muy rápido.

Se acercó a ella, poniéndose en cuclillas y acarició sucorta, lacia y negra cabellera. Delineó con la yema de sus dedos la fina carita,su Lilian era tan blanca como la leche, sus ojos eran tan verdes como los suyosy tenía mucho de él
pero también tenía mucho de otra persona y, justamente,era su ceño fruncido lo que se lo recordaba, gesto que había puesto en esemomento.

¿Qué sucede papi?

Nada bebé Respondió sonriendo.

¡No soy una bebé! Objetó.

De acuerdo mi niña grande Se burló Harry mientras leabrazaba. Te voy a extrañar mucho.

Me escribirás ¿Verdad? Preguntó, abrazándole tancariñosamente como él. Esa sería la primera vez que se separaran.

Todos los días si así lo quieres.

No tanto Rió Lily. ¿Cada semana?

Entonces cada semana tendrás a una lechuza en la mesa deGryffindor

¡Sí, y tú tendrás a Hedwig II en tu ventana! Aseguró. ¡Noolvides enviarme dulces!

Claro, te enviaré ración doble para que compartas con tusamigos.

¡Sí! Dio un pequeño saltito. Tío Bill ¿Y Victoire?

Oh, creo que ya ha subido al tren. Fleur le ayudaba aordenar sus cosas Dijo el pelirrojo, mirando a lo lejos. De hecho, creo queya debes subir linda, el tren esta por irse.

Está bien Se acercó al hombre y le dio un abrazo. Tequiero mucho.

Y yo a ti hermosa, saluda a Ron y Hermione por mi ¿Sí?

¡Claro!

Lily se giró hacia su padre y se abalanzó hacia él.

¡Te extrañare mucho!

¡Yo también cariño! ¡La casa se sentirá muy sola sin ti!

Nos vemos en las vacaciones de navidad Respondió ella. ¡Tellevaré algo de Honeydukes y Zonko!

Vale mi amor, te amo
Besó la mejilla de su hija, querápidamente le correspondió y se alejó, despidiéndose con la mano y gritó antesde desaparecer por la entrada al vagón:

¡Te amo pá!

 

Crecen demasiado rápido ¿Verdad? Le dijo Bill, mientras caminabanpara verles por una ventana.

Sí, demasiado Suspiró.

Se reunieron con Fleur, que le saludó con un beso en cada mejillay observaron a sus hijas acomodarse en un compartimento, detrás de un cristal.

Harry
sé que no es de mi incumbencia y puedo ser muyentrometido
pero
¿Qué crees que suceda cuando se conozcan? El ojiverde sevolteó a Bill, mirándolo con una sonrisa triste en los labios.

No lo sé Contestó con sinceridad. No he de mentirte, tengomiedo

Es duro ¿Verdad?


cada día que pasa, siento que una parte de mi muere pocoa poco. Me siento un mal padre.

No es tu culpa Harry Colocó una mano en su hombro en señalde apoyo.


Sacudió su mano, diciendo adiós a su pequeña que hacía lomismo desde el expreso de Hogwarts. No pudo evitar que una lágrima callera porsu mejilla cuando ya no pudo verla más.

* * *

¿Por qué no pude ir a la estación todos los demás?

En la habitación solo habían dos personas: un hombre y unaniña. La pequeña había formulado la pregunta sin quitar la mirada de su libro.Él levantó la mirada del pergamino en el que escribía y arqueó una ceja.

¿Para qué hacer un viaje innecesario?

La niña le miró esta vez y frunció el ceño. El hombre suspiróy se retiró las gafas de montura cuadrada que tenía puestas, tallándose elpuente de la nariz con los dedos.

Ya estás aquí, no entiendo porque habría que ir a Londressolo para regresar aquí de nuevo.

La pequeña rodó los ojos y volvió a su lectura, esta vez síse veía molesta. El mayor dejó su pluma en el tintero y se levantó de suescritorio, acercándose. Tomó una butaca y se sentó frente a ella, quitándoleel libro de las manos.

Prometiste que podría entrar como una niña normal Musitócon voz quebrada y los ojitos llenos de lágrimas. Yo quería ir.

Quitó los anteojos de montura redonda que la niña usaba paraleer y los dejó en la mesita que estaba a un lado, luego levantó el rostro finoy pequeño con ambas manos, secando sus lágrimas con los pulgares.

Lo siento Le susurró arrepentido. Ella asintió. De verdad,lo siento
¿Podrías perdonarme?

Está bien papá Respondió ella, esforzándose por dejar dellorar. Es solo que el abuelo Albus me dijo que el tren es el lugar perfectopara hacer amigos Explicó. Y tengo miedo de no hacer ninguno

El hombre maldijo mentalmente a Albus Dumbledore por haberledicho esas cosas a su hija y se prometió colarle una poción, diabólicamente noletal, en los caramelos de limón sin que se diera cuenta. Sonrió cálidamente,como solo podía sonreírle a ella.

Ya tienes muchos amigos ¿No crees?

No Respondió ella sonriente. La tía Minerva, la profesoraHermione y el señor Weasley no cuentan. Tampoco Madame Pince Agregó al suponer,correctamente, que su padre la mencionaría. Quisiera amigos de mi edad.

Bueno, tienes a los mocosos esos de los grados superioresIntentó, haciendo una mueca de desagrado. No son tan grandes.

Sabes a lo que me refiero papá.

Sí, sí
lo sé Resopló. Te compensaré.

¿Cómo? Inquirió ella curiosa. Eh, más libros no tesalvarán esta vez.

¿Ni dulces de Honeydukes?

Nop.

Vale
¿Y qué tal recibir a los otros con Hagrid y despuéssubir a los botes?

 

La carita de su niña se iluminó y le abrazó dulcemente por elcuello. Él correspondió, estrechándola en sus brazos con amor.

Gracias, gracias Dijo seguidamente mientras besaba sumejilla una y otra vez. ¡Eres el mejor!

Lo sé Sonrió.

Qué presuntuoso eres papá Se burló ella y luego exclamó,volviendo a su ilusión. ¡No puedo esperar a que lleguen!

No falta mucho Dijo, mirando el reloj que estaba encima dela chimenea. Será mejor que te pongas tu túnica.

¡Vale!

Saltó del sofá y fue corriendo hacia su habitación, dondedesapareció detrás de la puerta. Snape se sentó en el lugar que ella ocupara ydejó caer la cabeza en el respaldo. El día había llegado.

No sabía cómo sentirse, por un lado estaba tan emocionado ypor el otro, tenía miedo. Sí, miedo describía perfectamente esa sensacióndesagradable. Miró a un lado de la puerta de salida, donde había un baúl y unajaula para gatos. Su hija empezaría clases ese año, lo que significaba que semudaría al lugar donde se encontrara la casa en que quedaría. Lo cual a su vez,significaba que se quedaría nuevamente solo.

Cerró los ojos con cansancio, era algo difícil aceptarlo.Llevaba años preparándose para ese momento pero tanta preparación no servía denada con once años de su compañía. Quería creer que a ella le daría miedodormir alejada de su padre y volvería a las mazmorras, pero sabía que estabaengañándose, su hija era ridículamente valiente.

La puerta de la habitación de la niña volvió a abrirse y ellasalió, enfundada en su túnica negra y con un gato pardo en brazos. Su largocabello negro iba atado en una cola de caballo.

¿Debo llevarme a Bezoar? Preguntó, yendo a sentarse en suregazo. De todos modos sé que volverá aquí, el muy malvado no se quedaráconmigo en mi nueva habitación. Hizo un puchero adorable, que incluía inflarlas mejillas infantilmente. "Son tanparecidos" Pensó, más luego ella agregó. Te quiere más a ti.

¿Y tú? Preguntó él, acercándola a su pecho. ¿Me quieresmás a mí?

Pues claro que sí, tontito Contestó ella riendo. Eres elúnico papá que tengo.

Severus no pudo evitar dar un trago amargo y se obligó asonreír a su hija. Puso un dedo en la pequeña nariz y ella le miró con susverdes ojos.

Sí, tienes razón.

Aunque el abuelo Albus quiere quitarte tu puesto Agregóella riendo más ante su cambio de expresión, de feliz a ceño fruncido. Me hadicho que me llevará a conocer Escocia.

¡¿Qué?! Bramó, sobresaltando a la niña. Eh
lo siento,quiero decir
¿Qué?

Ha dicho que es un lugar bonito y que me encantaríaconocerlo Respondió ella un poco desconfiada, quizá no había sido buena ideadecirle los planes del abuelo. Y tiene razón, me ha enseñado fotos que son muyhermosas en verdad.

No, no. Albus está cada día más loco ¿Irte a Escocia sin mí?¡Nunca!

Bueno, él ha dicho que podías venir con nosotros.

En ataúd solamente.

La niña rio divertida ante la mueca de su padre y tomó ambasmejillas, apretándolas suavemente.

Qué dramático.

No más que tú.

Tú culpa Dijo ella. Es herencia.


pero no de mí, creo Torció la boca, recordando aalguien más que creía dramático. Sí, no de mí.

 

¿De mamá? Inquirió ella, tanteando terreno.

Eileen Le advirtió. La niña le miró con expresión inocente,él rodó los ojos y luego miró el reloj. Bien pequeña manipuladora, es hora deirnos.

¡Vale!

Ambos se levantaron y salieron de la habitación. Antes decerrar la puerta, Severus levitó las cosas de su hija, gato incluido, detrás deellos. Mientras caminaban por los pasillos, no pudo evitar mirarla conmelancolía. Era hora de enfrentar el destino.

* * *

Al bajar del tren. Lily no pudo evitar lanzar una exclamaciónde asombro al mirar a su alrededor. Victoire estaba a su lado y lucía igual deemocionada que ella. La rubia corrió hacia el gigante hombre que se encontrababalanceando una linterna enfrente de la multitud.

¡Los de primer año, por aquí! Exclamaba.

¡Tío Hagrid! Gritó Victoire. Lily iba detrás de ella.

¡Victorie! Le saludó Hagrid, palmando su cabeza con su granmanaza, con mucha suavidad. ¿Cómo estás?

¡Bien! Respondió ella. Papá te manda saludos.

Oh, muchas gracias Sonrió bonachón, luego reparó en lapequeña pelinegra que se agazapaba detrás de Victoire, mirándole con timidez.Aunque solo podía ver sus ojos. ¿Quién es tu amiguita?

¡Mi prima! Le dijo la rubia, empujando a la otra delante deella. Ven a saludar Lily. No tengas miedo, es el tío Hagrid.

No tengo miedo, papá me ha hablado de él Respondió Lily,saliendo de detrás. H-Hola señor

Hagrid no pudo evitar abrir mucho los ojos al verla. Sonrióenternecido, viendo como ella luchaba contra su timidez para mirarlo, aunqueera muy difícil porque era de noche. Quizá por la oscuridad no podía verla conclaridad pero estaba seguro de que era ella.

Por las barbas de Merlín Musitó. Eres tú

Eh
Lily le miró extrañada.

Te conocí cuando eras así de pequeña Le dijo, haciendo consus grandes manos una medida muy pequeña al parecer de Lily. ¡Cómo hascrecido! La niña se vio envuelta en los grandes brazos del semi-gigante, dondecasi se perdió por completo. ¿Cómo está tu padre? ¡Hace mucho que no lo veo!

Muy bien Respondió ella sonrojada por la muestra efusiva deafecto. Le manda sus saludos y le agradece el biscocho que envió para sucumpleaños.

¿Les gusto? Quiso saber.

Eh
sí Mintió Lily. La verdad era que estaba tan duro queno pudieron comerlo, pero se veía muy bien a pesar de eso. Estuvo delicioso ala vista.

Me alegro tanto
Oh Exclamó al ver a varios desorientados.¡Los de primero por aquí! Nos vemos chicas

Se despidieron del hombre, que retomó su labor de guiar a losalumnos y se dirigieron donde los demás. Hagrid seguía moviendo su linterna,cuando reparó en que había una pequeña a su lado.

¿No te habías ido? Preguntó extrañado.

¿Eh? Respondió la niña, mirándole. Pero acabo de llegar.

Sí, lo sé pero
me refiero a que no te habías ido hacia losbotes.

No
creo que no Eileen pensó que quizá Hagrid estaba muydesorientado o ebrio, aunque después dejó eso de lado. Pero creo que ya iré.

Eh
Vale.

Caminó entre los demás alumnos y se integró en un grupito quese disponía a tomar un bote. Ni bien se había sentado cuando un niño, decabellos castaños y ojos color oliva, le sonrió.

Parece que nos tocó el mismo bote Dijo con un rubor en lasmejillas. ¿Qué casualidad no?

 

Em
Enarcó una ceja. Si
claro.

¿Y tú prima? Preguntó, mirando a todos lados.

¿Prima? Inquirió aún más extrañada. O todos estaban locos oella se había perdido de algo.

Sí, la bonita rubia que estaba contigo.

Creo que me confundes con otra persona.

No, eres tú Hizo una mueca de confusión y se acercó mucho aella, aguzando los ojos. Sí, estoy casi seguro de que eres tú
solo que te haspeinado el cabello de otro modo.

Pero si no te he visto nunca Terció ella, molesta por elacercamiento.

¡Claro que sí! Exclamó él. ¡Compartimos compartimento enel tren!

Estás loco, yo no subí al tren.

¡Claro que sí! ¡Tú prima y tú compartieron sus dulces connosotros!

¡Que no! ¡Yo no compartiría mis dulces con nadie!

Eres rara Dijo el niño, alejándose.

Raro tú Bufó ella y se volteó hacia el otro lado.

Pretendió no tomar en cuenta al niño, pero le escuchó quecuchicheaba con otro niño sobre lo rara que era y se encogió sobre sí misma,obligándose a ignorarlos. Quizá debió haberle hecho caso a su padre y quedarseen el castillo. Miró hacia allí, se veía un poco lejano pero más hermoso de loque lo había visto jamás. La vista nocturna siempre había sido su favorita.Suspiró.

Al mismo tiempo, en otro bote, Lily suspiró de la mismaforma, mirando el castillo como si viera un sueño.

Pareces enamorada Se burló Victoire.

Lo estoy Afirmó la ojiverde. ¡Es hermoso!

Sí, lo es Sonrió la rubia.

Bah, tú no lo entiendes Bufó Lily. Has venido muchas vecesa visitar a la tía Hermione y al tío Ron. Es la primera vez que yo vengo.

Cierto Aceptó la ojiazul. Es que vives muy lejos.Edimburgo y tus otras casas son casi otro mundo.

Sí Suspiró. Quisiera que papá dijera que nos mudamos aInglaterra. Deseo mucho vivir aquí, con ustedes.

Bueno, ahora prácticamente lo harás. La tía Hermione se mudócon el tío Ron aquí, porque así pueden cuidar a Rose y Hugo y dar clases¡Podemos ir a visitarla!

¡Es una buena idea!

Al bajar de los botes, los niños se aglomeraron a la orilladel lago y luego Hagrid comenzó a guiarlos hacía el castillo. Los niños ibanempujándose y tan apretados que tenían que fijarse bien para no caer. Lily seperdió de la vista de Victoire por un tramo, así que, cuando llegaron alvestíbulo, le pareció verla y se acercó.

¡Te alejaste! Le riñó, la otra niña pareció no haberlaescuchado a pesar de que estaba a su lado. ¡Hey! ¡No me ignores!

Le pelinegra volteó y, al notar que le hablaba a ella, lemiró recelosa.

¿Me hablas a mí? Preguntó, para cerciorarse.

¡Dah! Bufó Victoire. ¿A quién más?

Eh

Ven, vayamos al principio Le tomó de la mano y empezó aabrirse paso entre los demás.

¿Qué te sucede? Dijo la otra, forcejeando.

Quiero ver mejor la ceremonia Respondió con simpleza.

¡No! ¡Suéltame, loca!

Victoire se volteó a la niña, que se zafó de su agarre conbrusquedad y se alejó en dirección opuesta, sumamente enojada. Se quedó allí,pasmada por esa actitud.

Te me perdiste Dijo una voz muy conocida a su espalda. Sevolteó, para encontrar a Lily sonriente. ¿Vamos adelante?

Eh
pero
¿Cómo es que? Pero tú
Balbuceaba mientras señalabay miraba hacia atrás. La otra arqueó una ceja.

 

¿Quieres estar atrás?

No
tú eres la que no quieres
me dijiste loca. Musitó,confusa.

¿Yo? Está bien, lo he pensado
pero ¿decírtelo?

La rubia iba a decir algo pero en ese momento otra voz exclamó.

¡Vamos, por aquí! ¡Formen una fila de dos! Decía McGonagallseveramente.

La pelinegra tomó a la rubia de la mano y se apresuró aformarse al frente.

En cuanto mencione su nombre, deberán sentarse en elbanquito ¿De acuerdo?

Una exclamación general la hizo asentir satisfecha y abriólas puertas del Gran Comedor. Todos entraron ordenadamente, mirando las velasflotando en el techo y el cielo encantado. Solo una niña parecía indiferente atodas esas maravillas, y ella iba antepenúltima, junto a una niña castaña deojos azules.

Es mágico Dijo la pequeña ojiazul. ¿Verdad?

Sí Respondió Eileen con parsimonia.

¿No te asombra?

No en realidad Se encogió de hombros Yo vivo aquí desdesiempre.

¿Qué? Exclamó asombrada. ¿De verdad? ¿Eso se puede?

Bueno
mi padre es profesor Sonrió orgullosa. Así que vivocon él. Aunque en vacaciones vamos a nuestra otra casa en Londres Muggle.

¡Genial! Chilló la niña, poniéndose de puntitas para ver lamesa de profesores. ¿Quién es tu papá?

Él Señaló Eileen al hombre que parecía malhumorado y que seencontraba a un lado del director, mirando a los alumnos.

Oh Susurró la niña. Qué
serio.

Sí Rió Eileen dulcemente. Él es así.

Me llamo Rosalie Sonrió la niña. ¿Y tú?

Eileen Extendió su mano amigablemente, feliz de hacer unaamiga. Un gusto conocerte Rosalie.

Puedes decirme Rosie Propuso, estrechando su mano. Todosme dicen así.

Vale, Rosie.

Pusieron atención a McGonagall, que comenzó a llamar a cadaniño una vez el sombrero terminó su canción, ambas observaron, poniéndose depuntitas pues no podían ver bien, cómo uno a uno se iban poniendo el sombrero.

Rosalie Johnson.

La niña se tensó y Eileen le sonrió, dándole un empujoncito.

Suerte Le susurró.

Ojalá quedemos en la misma casa Respondió Rosie, sonriendonerviosamente.

Ojalá Susurró Eileen cuando se hubo ido.

¡Gryffindor! Exclamó el sombrero.

Conforme la fila iba avanzando, Eileen se sentía más ansiosa.Por un lado, quería ir a Slytherin como su padre y así él sería su jefe decasa
y por el otro, parecía que Gryffindor se llevaba a las personas que leparecían agradables. Quedaban pocos niños, así que se adelantó un poco, pudover a su padre y le sonrió. Él lo hizo también, aunque casi imperceptiblemente.

Lilian McGonagall se detuvo abruptamente, mirando elpergamino mientras palidecía. Potter
Terminó casi en un susurro. El salón seinundó de murmullos rápidamente.

¡La hija del gran Harry Potter!

En la mesa de profesores, todos parecieron tensarse, más elhombre de ojos oscuros, los cuales brillaron extrañamente. Lily dio un paso alfrente y se dirigió al banquito, nerviosa. La mujer que sostenía el sombrero,le miró sin podérselo creer y miró fugazmente a los otros cinco niños que aunesperaban.

Oh vaya, una Potter Dijo el sombrero en la cabeza de Lily.Pero no solo eres una Potter
Hmmm
interesante.

 

¿No solo una Potter? Inquirió Lily en un susurro. ¿Cómoasí? ¿Y qué es interesante?

Olvídalo, cosas de sombreros Murmuró el sombrero. Eres muyaudaz ¿Eh?

¡Sí! Exclamó Lily. ¡Sí lo soy!

Y eres inteligente
pero también un poco desastrosa.

¡Hey! Se quejó. No soy desastrosa.

Es una difícil decisión
tienes parte Gryffindor y parteSlytherin, igual que tus padres.

¿Enserio? ¿Mamá estuvo en Slytherin? Chilló entusiasmada.Bueno, me gustaría ir allí si quieres mandarme, aunque Gryffindor como papá noestaría nada mal.

La tenemos difícil ¿Eh? Dijo el sombrero. Tú más que yo.

Sí, así parece.

Entonces
¡Gryffindor!

El sonido cortó el aire como un filo. Lily hizo un gesto devictoria y saltó del banquito. La mesa de los leones comenzó a vitorearla yella corrió feliz hacia ella, con una mirada profunda puesta en su persona.

Eileen Snape Dijo McGonagall casi dudosa. Eileen por finmiró al frente y entonces dio un paso adelante, yendo a sentarse al banquito.

El silencio se hizo de nuevo momentáneamente, para serinterrumpido por cuchicheos. En el castillo se sabía que el temido profesor depociones tenía una hija, muchos la conocían, pero lo que causo tantodesconcierto fue que era idéntica a la hija de Harry Potter.

Lily ni cuenta se dio de ella, estaba muy feliz conociendoamigos.
pero quien si se dio cuenta fue Victoire, que ahora entendía todo ymiraba consternada a la niña en el banco.

Por mis orillas deshilachadas Murmuró el sombrero. EileenSnape.

Hola de nuevo sombrero Le saludó ella.

¿Nerviosa?

Un poco.

Hmm
¿Igual que la anterior tienes tus dudas, verdad?

¿Por qué lo dices?

Lo dicho, tienes parte Slytherin y parte Gryffindor.

¿Gryffindor? ¿Enserio? Preguntó con emoción. ¿Mamá eraGryffindor?

Algo así Susurró. Pero no puedo ponerte ahí sí quieroseguir en una sola pieza.

Bueno, eso es cierto Rió Eileen. Desde la vez que obligoal abuelo a hacerme una prueba, ha amenazado con desheredarme.

Qué dramático.

Sí, lo mismo le dije.

Entonces
¿Tenemos la decisión?

Tú dirás Sonrió. Aceptaré la que decidas.

¡Slytherin!

La mesa de las serpientes comenzó a vitorear y Eileen bajócon suma calma, dirigiéndose a la mesa con una sonrisa. Volteó a ver a supadre, que aplaudía con orgullo.

* * *

¡Te digo que es idéntica a ti! Decía desesperada Victoire auna muy tranquila Lily. Ambas iban tras el prefecto de Gryffindor, que liderabala marcha a la sala común.

Debes estar alucinando Le respondió la ojiverde. Yo no lavi.

¡Por qué no prestas atención! ¡Te digo que es verdad!

Sí lo es Dijo un niño castaño, el mismo que conocieran enel tren. Yo hable con ella.

¿Ah, sí? Inquirió Lily irónica. ¿Dónde? ¿En tus sueños?

No, iba en el mismo bote que yo. La confundí contigo y ellalo negaba
pensé que era muy rara y se lo dije. Parece que se enojó porquevolteó la cara y me ignoró. Ahora veo que tenía razón.

¡Eh, Potter! Exclamó alguien atrás. Lily volteó para ver aun chico de segundo acercándose. Hola soy Carter, quería preguntarte
Dudó unpoco. ¿Eres pariente de Snape?

No ¿Quién es?

Bueno, Snape es nuestro profesor de pociones
y tambiéntiene una hija.

 

¿Sí? No los conozco.

¡Pero ella es igual a ti! Exclamó el chico.

¡Y dale con lo mismo! ¡Qué deben estar ciegos! Bufó,aleteando con los brazos.

* * *

Sangre pura Dijo el prefecto de las serpientes.

La pared se abrió automáticamente, mostrando una sala comúnmuy ordenada y elegante. Los alumnos entraron con toda la calma posible,hablando entre ellos. Eileen, que ya estaba familiarizada con el lugar, tomócamino hacia las habitaciones de los de primero para buscar la suya.

Snape Le llamó una chica antes de entrar. Se acercó a ellay le sonrió. Seamos amigas.

Vale Respondió ella sin mucho interés, la chica parecía seruna de esas que te miraba debajo del hombro y eso no le agradaba mucho.

Soy Alina Nott Sonrió. Era pelinegra y de ojos verdes. Asíque eres hija del profesor Snape.

Eso parece Respondió con monotonía, ya le habían dicho esecomentario antes.

¿Eres algo de Harry Potter también?

No ¿Por qué?

¿Por qué? Preguntó incrédula. Pues porque eres idéntica asu hija.

¿Ah sí? Debe ser una coincidencia. Eh, si me permites
quisiera ir a dormir.

Vale, nos vemos mañana Sonrió y se giró para ir hacia otraschicas. El grupito le miró hasta que entró a su habitación.

Se dejó caer en la cama, mirando el bajo techo de su camaendoselada. Ese sí que había sido un día extraño.

* * *

¡No se han visto!

La turbación en la voz de Hermione era casi palpable. Harryveía su rostro por la red flú, pero bien podrían estar de frente sería el mismosentimiento. En cierta parte le aliviaba saber que aún no se conocían y porotra, el momento se estaba aplazando demasiado.

No puedo hacer nada, Mione.

¡Harry! ¡Son tus hijas!

Lo sé Musitó, bajando la mirada.

No
lo siento Dijo la castaña, sintiéndose mal por suamigo. Sé que no es tu culpa Harry
pero ellas deben saber. Están haciendotodo mal
Imagina que confundidas estarán cuando se vean.

Pero él no respondió a ninguna de mis cartas
es más, dudoque las haya abierto, seguro las quemó de solo ver mi letra. Y no me atrevo air a verlo.

Harry
deberías ver a tu hija Insistió Hermione. Es tanhermosa, tanto por fuera como dentro.

Lo sé Sonrió. La he visto en las fotos que me has mandado.

¡Las fotos son lo de menos! ¡Le haces falta!

Y ella a mí Aseguró al borde de las lágrimas. Ambas son mivida Hermione, quisiera tenerlas a las dos juntas y en mis brazos
Sabes quesiempre odié este trato.

Sigo pensando que deberían hablar con ellas Suspiró. Peroambos son tan cabezotas.

¿En qué casa quedo mi niña? Preguntó Harry, intentandodesviar el tema.

Gryffindor Respondió Hermione con orgullo. El azabachesonrió de igual manera. Por cierto
Eileen también es "tú" niña Le riñó.¿Qué hay de ella?

Me temo que es más de Severus que mía Sonrió Harryamargamente. Pero dime ¿Quedó también en Gryffindor?

No Dijo con desazón. En Slytherin.

Lo sospeche

* * *

Desde un principio Dijo Draco. Te lo dije siempre, ella estan Slytherin como tú.

Sí Respondió Snape orgulloso. Tienes razón, no sé porquelo dude.

Lástima que la pequeña Lily fuera influenciada por SanPotter Bromeó el rubio. Hubiera sido la cereza del pastel que también quedaraen Slytherin, casi puedo escuchar el grito que hubiera dado.

 

Si la vieras Draco
es bellísima Exclamó Severus, alejandoel tema de Harry. Y sintiendo emoción a la vez. Es idéntica a Eileen y tanrisueña.

Ya veremos si no es una alborotadora Sonrió Draco. Sabíamuy bien porque su padrino no quería hablar de su antiguo enemigo del colegio.Aunque debo admitirlo, son tan adorables que me roban el corazón.

¿Crees que estén bien? Ya sabes
cuando se conozcan.

Me asombra que no lo hayan hecho. Pero sabes mi opinión, eseacuerdo fue ridículo desde un principio. Ellas se encontrarían tarde otemprano, no es como si Potter quisiera que su hija fuera a Beauxbatons u otraescuela. Y si no lo hacían aquí, lo harían tarde o temprano.

Lo sé Coincidió Snape, con un tono más duro. Pero fue sudecisión marcharse, yo no lo eché ni lo obligué.

Draco meditó un poco antes de responder. Era cierto queSeverus no había obligado a Harry a irse a Escocia, pero era como si lo hubierahecho. El hombre no le pidió que se quedara, ni le dijo absolutamente nada,solo se quedó callado y mirando como la mitad de su familia se le escapaba delas manos. Tampoco era como si apoyara a Potter, el estúpido se había atrevidoa dejar a una de sus hijas y al padre de ellas atrás, también era un maldito.Eso sí, los dos eran idiotas.

El tiempo dirá.

¿Cómo va el intento con la Hipogrifo madre? Bromeó Severus,riendo roncamente al ver el sonrojo de su ahijado.

Aun nada Respondió abochornado. Blaise y yo comenzamos adesesperarnos un poco.

Puedo hacerles una poción de fertilidad cuando lo deseen,solo tienes que pedirlo.

Gracias padrino, pero Blaise insiste en que sea lo másnatural posible Declinó amablemente la oferta. Pero si llega a cambiar deopinión te informaré.

Yo pienso que lo que Zabini busca es un pretexto para nodejar de "intentarlo" todas las noches.

¡Severus! Exclamó, rojo como un tomate.

Ya, ya Sonrió. Bueno, te dejo
mañana inician las clases yme muero por ver a mis niñas en acción durante pociones.

Enserio deseo que ambas heredaran tus dones y no laineptitud de su miope padre.

Y yo, créeme. Buenas noches Draco.

Buenas noches padrino.

Cortó la conexión de la chimenea y se levantó del sofá, dirigiéndosea su habitación. Antes de entrar, se quedó parado frente a la puerta de lahabitación de Eileen.
estaba tan acostumbrado a arroparla antes de dormir.Acarició la madera con su mano y susurró:

Buenas noches, mis pequeñas.




Notas finales:

¡Hemos comenzado! xD Se aceptan cualquier clase de críticas (Menos ofensivas eh, ;o; esas me matan) opiniones, ideas, consejos, dudas, etc, etc.

De antemano, un saludote a todos :D ¡Besos y abrazos!

Notas del autor:

Hola de nuevo :B Esta vez veremos la reacción de las gemelas al mirarse de frente por primera vez.



Declaro la guerra en contra de mi peor enemigo que es...

* * *

El primer día de clases comenzó con pociones, como casi eracostumbre para los Gryffindor y Slytherin. Los alumnos se encontraban ya en elaula cuando Snape entró, caminando con su paso elegante.

 

Lily, que se había sentado casi al fondo, le miró conadmiración, atraída por el frufrú de la túnica negra. Justo al frente, Eileenle miraba de la misma forma.

Severus echó un vistazo a todos los alumnos y sonriómentalmente al ver a sus dos pequeñas, mirándole atentamente.

Profesor Snape, Severus Snape Dijo con su voz sedosa. Lesdaré pociones mientras estudien en ésta institución y les guiaré en el belloarte que supone esta materia. Les enseñaré como dominar la mente, hechizar lossentidos, a embotellar la fama, generar la gloria e, incluso, ponerle un alto ala muerte.

¡Es bastante guay! ¿Verdad? Exclamó en voz baja Lily aVictoire. Ella hizo una mueca. Tiene
un "no-sé-qué" que me gusta mucho.

Señorita Potter Dijo entonces Snape. Lily saltó en sulugar. Guarde silencio
cinco puntos menos para Gryffindor.

Jo
Murmuró por lo bajo. Mi primer día y ya me quitaronpuntos.

¿Ha dicho algo? Inquirió el hombre, enarcando una ceja.

No profesor Le miró con expresión inocente, Snape bufó.

Idéntica a su padre.

¿Conoce a mi padre, señor? Preguntó Lily. Era inevitable,la niña era una parlanchina, y lo sabía, o al menos ya lo intuía, pero sesentía emocionado de hablar con ella por primera vez, por eso no la detuvo.

¿Qué si lo conozco? Siseó. Yo le di clases. Era unaharagán, un maleducado, un

Papá no es nada de eso Le defendió. Es muy responsable yrespetuoso.

Permítame dudarlo a plenitud. Guarde silencio, es la últimavez que lo digo.

Vale profesor Musitó, sonrojada.

Ahora bien
¿Alguien puede decirme que es y donde seconsigue un bezoar?

Los niños se miraron entre sí, asustados de no saber larespuesta. Una pequeña se mano se alzó al frente, Snape ni necesitó voltear.

¿Sí, señorita Snape?

Es una piedra, hecha generalmente de pelo, fibras vegetalesu otros materiales parecidos
y es extraía del estómago de una cabra, sirve deantídoto para la mayoría de los venenos, pero no para todos.

Excelente respuesta, cinco puntos para Slytherin.

Lily miró a la niña que había contestado, solo podía verle laparte trasera de la cabeza, que cubría su cabello atado en una cola de caballo,pero a leguas pudo notar su porte altanero.

"Presumida"Pensó, frunciendo la nariz. "Se creegran cosa por ser la hija del profesor".

La clase transcurrió de la misma forma, Severus preguntaba yEileen respondía. Con orgullo, había ganado casi treinta puntos para su casa enesa clase. Al salir, su padre la detuvo.

Muy buen trabajo Le felicitó. Has estado maravillosa.

Gracias papá Respondió ella, sonrojándose. Tú también hasestado genial. Eres muy guay.

Que va Sonrió. Ve, no te retengo más.

Hasta luego Se despidió ella con la mano.

* * *

¿La han visto? Dijo Lily, llegando a la siguiente aula deencantamientos. ¡Es insufrible!

Sí, no dio oportunidad de que alguien más contestaraRespondió una niña de rizos negros. Y Snape solo la dejaba responder a ella.

Hablando de él
¿Verdad que es genial? Inquirió Lily conuna sonrisa brillante. ¡Me encanta como habla!

A mí me da miedo Confesó Victoire. Papá me ha dicho que esmuy estricto y malvado
y que odia a los Gryffindor.

 

Solo hay que ver cómo nos baja puntos Dijo la pelinegra denombre Susan que las acompañaba. Y mira que solo lo estabas halagando Lily.

Bueno, la próxima vez será mejor Sonrió positiva. ¡Leimpresionaré!

En ese momento entró la susodicha, con la mirada bajamientras checaba algo en su túnica. Lily le miró ceñuda.

Rayos Murmuró Eileen, un broche se había trabado en sutúnica.

¿Te ayudo?

La niña levantó la vista para encontrarse con la carasonriente de Rosie, la castaña tomó su mano y zafó el broche con muchafacilidad.

Gracias Le sonrió la pelinegra.

No hay porque
¿Nos sentamos juntas?

¡Claro!

Ambas se fueron a sentar justo en el momento en que elprofesor Flitwick entraba en el aula. El hombrecillo se presentó y luego de unabreve explicación de un hechizo facilísimo de levitación, les formó en parejaspara que practicaran uno de desarme.

Solo deben mover la varita de esta forma Indicó. Y decirclaramente "Expelliarmus". ¿Vale? Señorita Johnson, con la señorita WeasleyComenzó a nombrar a todos. Nott, con Collins. Snape con
oh, solo quedaPotter.

Lily bufó y se ubicó en su lugar, en cuanto la otra niña sehubo colocado frente a ella, se miraron desconcertadas.

Era como estar frente a un espejo.

Los demás se quedaron mirándoles curiosos, ya que estaban en elcentro. Ambas se habían quedado petrificadas en su lugar y teníanexpresiones similares.

¿Qué tanto miran? Gruñó Lily, saliendo de su trance.

¿Qué? Respondió Eileen. Pues a nosotras.

¿Y por qué? ¿Qué tenemos de interesante?

¡Somos idénticas!

No Negó la niña. Eso es mentira, tu nariz es más grandeque la mía Apuntó con el dedo. Tu cabello está mal cortado y tus ojos sonverde vómito.

Eileen se sonrojó y se cubrió la nariz con la mano. Miróceñuda a su compañera y entonces alzó la frente, apuntándole con su varita.

¿Me estas retando? Inquirió Lily con una sonrisa socarrona.

Tómalo como lo desees.

Bien Blandió su varita. Veremos quién es mejor.

Se miraron fijamente, los demás habían dejado de practicarpara prestarles atención, incluso el profesor, que fingía no haber haberse dadocuenta, les miraba de reojo. Eileen aguzó los ojos sin dejar de mirar a Lily.

¡Expe
!

¡Expelliarmus! La varita de Eileen voló por los aires y ellasalió disparada hacia atrás y calló de sentón. Lily había sido un pelo másrápida y ahora sonreía triunfante.

Parece que gane.

¡Muy bien señorita Potter! Exclamó Flitwick.¡Perfectamente ejecutado! ¡Cinco puntos para Gryffindor!

La pelinegra se levantó, sobándose el trasero, adolorida ymirando con desprecio a la otra. Rosie se acercó a ella.

¿Estas bien?

Sí, no ha sido nada.

Yo que tu no me junto con ella Intervino Lily, dirigiéndosea Rosie. He oído que las serpientes son ponzoñosas.

¿Nadie te enseñó a no meterte en conversaciones ajenas?Preguntó Eileen sin inmutarse. Eres demasiado grosera, además de insufrible.

Aquí la única insufrible eres tú, sabelotodo Atacó Lily.Exhibiéndote como si fueras la gran cosa.

Soy mejor que tú, de eso que no quepa duda.

¡Ja! El que seas hija del profesor Snape no te hace mejorque yo.

Y el que seas hija de "El Salvador del Mundo Mágico" tampocote hace tener cerebro.

 

Ambas se miraron con odio, estableciendo así la rivalidadcaracterística de las casas a las que pertenecían.

* * *

Las clases se habían vuelto un campo de batalla o pruebas asuperar para las dos niñas idénticas, pero se declaraba en empate hastaentonces. Eileen superaba por mucho a Lily en Transformaciones, Pociones,Historia de la magia y Herbología. Mientras que Lily le superaba enEncantamientos, Defensa contra las artes oscuras, Astronomía y Vuelo.

Ya no había más materias en la cual discutir su supremacía,por lo que era una tregua sin cese al fuego, aún seguían atacándose durantetodas las demás. Los profesores estaban fascinados y a la vez asustados de quepelearan tanto. Aunque les asustaba más el que su padre, Snape, no hiciera nadaal respecto.

Son tus hijas, por Merlín Le decía Minerva en la sala deprofesores. Tienes que detener su rivalidad.

¿Por qué? Ambas quieren ser mejores
además, no puedoobligarlas a llevarse bien. No se conocen
es normal.

¡Tienes que hablar con ellas! Insistió la mujer. ¡Eres supadre!

No soy el único Respondió con voz fría. Potter tambiéntiene responsabilidades
¿Y dónde ésta? En Escocia, disfrutando de susvacaciones permanentes.

Por Dios Severus, ustedes deben madurar Le riñó. No séporque me sorprende que sus hijas no lo han hecho, solo hay que ver los padresque tienen.

Salió del lugar, dejando a Snape mirando hacia la nada,recordando ciertos ojos verdes.




Notas finales:

Al parecer no se llevan del todo bien xD esperemos que eso mejore, muajaja ._.!

Notas del autor:

En este capitulo veremos un acercamiento a la verdad :) Lily comienza dudar de quién es Eileen, pues ella sabe más de lo que aparenta.



Pelea y castigo

* * *

Los meses comenzaron a pasar como un rayo, mientras la vidaseguía su curso. Pronto llegó el invierno, llevando tormentas de aguanieve quehicieron al castillo muy frío. El tiempo parecía haberse suspendido, mientraslos días para que las vacaciones de navidad, comenzaran.

Ese día, Lily y cía caminaban por los pasillos, platicandoanimadamente mientras se dirigían hacia el Gran Comedor.

Le pediré a papá que vallamos a La Madriguera, quisierapasar las fiestas con todos ustedes. Muero de ganas de ver a la abuela Molly yal abuelo Arthur. ¡También quiero saber que nos mostraran los tíos Fred yGeorge!

¡Eso sería genial! Exclamó Victoire con emoción. ¡Ojalá sipuedas ir!

Lily asintió y miró hacia el frente. Su vista automáticamentese fijó en una pelinegra que estaba sentada en una ventana, leyendoapaciblemente un libro. Frunció el ceño al notar las gafas de montura redondaque utilizaba ésta para leer. Se acercó a ella, ignorando la petición de suprima para que no fuera y se plantó frente a ella, inclinándose para tomar losanteojos.

Qué boba te ves con esto Le dijo, inspeccionando elobjeto. Acentúa más tu apariencia de rata de biblioteca.

¡Devuélvemelas! Exclamó Eileen ceñuda.

Y si no quiero ¿Qué? Se burló. ¿Qué harás?

¡No te he hecho nada!

Me molesta que utilices esto Respondió con desprecio. Note lo mereces.

¿De qué rayos hablas?

Que no me agradas Resumió No me agrada nada de ti.

 

El sentimiento es mutuo Siseó Eileen, levantándose yabriendo su palma. A su alrededor se había formado una multitud que observabacon picardía. Ahora, dame mis gafas, Lilian.

¿O qué? ¿Me acusaras con tu padre?

¿Qué si lo hago?

Eres una niña de papi.

Mira quien habla, la chiquilla mimada. Lástima que tu padreno éste aquí, para ver en lo que su "princesa" se ha convertido. Lily le mirócon advertencia. Oh ¡Pobre Harry Potter! Enterarse que su hija es una vilabusadora.

Por lo menos no estoy sola siempre.

¿Y? Mejor sola que mal acompañada.

¡Serpiente!

¡Gorila!

¡Retráctate! Ordenó, ofendida.

¡Nunca!

Lily tomó las gafas de Eileen y las partió en dos ante lamirada horrorizada de la niña. Sus ojos se llenaron de lágrimas al verlas caeral suelo, donde a la mica se le hizo una grieta. Esas gafas habían sido unregalo de su abuelo Albus, que le había dicho que pertenecieron a su madre.

Oh, mírenla
es una llorona Se burló Lily. ¿Te irás allorar al baño como Myrtle?

Eileen se abalanzo furiosa sobre ella, ambas cayeron al suelodonde empezaron a golpearse con los puños y a jalarse los cabellos.

¡Suéltame, salvaje! Espetó la Gryffindor. ¡Quítate!

¡Eres una bestia gorda! Exclamó la Slytherin, luego hizouna mueca de dolor al sentir la patada de la otra. Contratacó pateándoletambién.

¡Ya verás, tonta!

¡En tus sueños, alimaña!

Los niños comenzaron a gritar "pelea" mientras observaban divertidos.Victoire les miraba preocupada, al igual Rosie. Una figura se hizo paso entrela multitud, seguida de Alina Nott (que sonreía malévolamente) y se acercó. Lasdos niñas Gryffindor palidecieron al verla.

¡Pero qué sucede aquí! Les riñó McGonagall. ¡Por Dios!Tomó a ambas niñas por los brazos y las separó, estas se soltaron queriendogolpearse nuevamente, por lo que las separó usando la varita. ¡¿Estamos en laera de las cavernas acaso?! ¡Son señoritas por el amor a Morgana!

¡Ella ha empezado! Dijo Eileen, llorosa.

¡Es mentira!

¡Claro que sí! ¡Yo no le hice nada y ha roto las gafas de mimadre!

La mujer miró las gafas en suelo y luego la miró a ella, encierta parte enternecida de que defendiera su objeto preciado, entristecida deque no supiera de quien eran realmente y enojada de que hubiera recurrido a losgolpes. Luego miró a Lily, que no había negado la acusación, a ella la miró conreprobación, por haber iniciado una pelea y con lástima, porque no sabía quehabía roto las gafas de su propio padre

¡Pero ésta no es manera de resolver los problemas! ¡Lasreglas se hicieron para algo! ¡Y también estamos los mayores!

Pero
ella
ella
Sollozó Eileen, mientras se agachaba pararecoger sus gafas.

Llorona Murmuró Lily, que le miraba fastidiada.

¡Silencio señorita Potter! ¡Las dos están castigadas! VociferóMinerva. ¡Esto es intolerable!

¡Pero profesora! Protestó Eileen.

Pero nada señorita Snape, su padre sabrá de esto Lilysonrió burlonamente. Ni tan feliz señorita Potter, le enviaré una lechuza a supadre hoy mismo.

La sonrisa de Lily se borró automáticamente y miró asustada ala mujer. Ésta les indicó que les siguieran, ambas se marcharon tras de ella,sabiendo que esta vez si no se salvaban.

 

* * *

Yo puedo encargarme de esto Dijo Snape a Minerva, mientraslas dos niñas eran atendidas por Madame Pomfrey y se miraban con odio malcontenido. Déjalo en mis manos.

No, Snape Increpó la mujer. Has demostrado no tener bajocontrol a
Bajó la voz hasta convertirla en un susurro. ¡A tus hijas!

Minerva

¡Te lo advertí! Y cómo Sub-Directora tengo más autoridad quetú, además, fui yo quien las detuvo. Yo impondré el castigo.

Está bien Suspiró cansinamente. No me entrometeré.

Bien.

Ambos se volvieron a las dos niñas y les miraron.

Papá, yo te juro que no

Guarde silencio, señorita Snape Respondió el hombreduramente. Ella bajó la mirada y Lily sonrió victoriosa. En eso, el profesortambién le miró, reprobatoriamente. Ella también bajo la mirada, avergonzada.

Sus detenciones durarán hasta las vacaciones ContinuóMcGonagall. Serán suspendidas por las fiestas, pero al volver seguirán conellas. Y tendrán que abandonar sus salas comunes hasta entonces.

¿Qué? Preguntaron las dos al unísono.

Serán trasladadas a una habitación privada Las niñasparecieron aliviadas. Que tendrán que compartir.

Las miradas de horror en los dos rostros, indicó el desagradoque tenían ante tal situación. Snape se retiró sin decir palabra alguna,dándole el permiso a la mujer de proceder como mejor le pareciera. Eileen yLily le miraron, tristes por la decepción que él mostraba en el rostro.

* * *

¡Qué pocilga! Exclamó Lily, dejándose caer en una cama.Eileen no dijo nada, solo se sentó en la suya y dejó un pañuelo en la mesita denoche. Luego fue donde su baúl para sacar un pijama y comenzar a cambiarse. LaGryffindor le observó atentamente.

El pijama de nubes que la niña se estaba colocando, lealborotó las ganas de decir un comentario mordaz, más decidió ahorrárselo almirar la expresión triste de la Slytherin. Eileen se volvió hacia ella en esemomento, para buscar algo más en su baúl, Lily alcanzó a ver una pequeña marcaen su clavícula izquierda.

Se levantó como impulsada por un resorte y se acercó a ella,Eileen retrocedió, asustada por su cercanía y cayó al suelo.

¿Q-Qué?

Quédate quieta.

Lily retiró la tela de la blusa y revisó la marcaconcienzudamente. La otra niña le miró recelosa.

¿Qué haces? Por toda respuesta, Lily comenzó a desvestirse.Eileen se sonrojó y le miró alarmada. ¡Oye!

¡No grites! Exclamó la leona. Se quitó la blusa deluniforme, quedando en una de tiritas. Mira.

Eileen no lo hizo, en cambio volvió la cara, ceñuda y secerró el pijama con brusquedad.

Déjame en paz Potter ¿No te basta con lo que me has hecho yahora quieres que te trate como si nada pasara?

¡Snape, mírame! ¡Es enserio! Exclamó Lily, exasperada.

No.

Se metió a la cama y se cubrió con las mantas hasta lacabeza. Lily bufó.

Bien.

Se dirigió a su propia cama y se puso el pijama, malhumorada.Se volvió a tirar sobre ella y miró a su alrededor con una mueca. La habitaciónera de lo más fea, las paredes eran grises y hacía un poco de frío. Tenía unagran ventana que, en el día, dejaría entrar mucha luz pero en ese momento, lanoche era opacada por nubes negras. Las camas eran endoseladas y de los coloresde su casa, igual a las propias.

 

Miró a Eileen una vez más, pensando que quizá era unacoincidencia que ella tuviera una marca muy parecida a la suya
No podrían ser
¿O sí? Negó con la cabeza imperiosamente.

"No seas tonta Lilian,solo son coincidencias
"
Pensó. "Esono puede ser
"

Sopló la vela que era lo único que iluminaba el lugar y semetió entre las mantas, poco tiempo después se olvidó de todo.




Notas finales:

Espero les haya gustado ^^. ¿Algún comentario? ¿Crítica? xD jaja :3 bueno, en el próximo capítulos las gemelas sabrán la verdad.

Notas del autor:

Muchas Gracias a aymeepottercullen y a Sakura7893 por sus comentarios, también a quienes han agregado a favoritos :33 Espero les agrade este capitulo ^u^ dejen comentarios, críticas, lo que sea jajaja xD, bueno, no los entretengo más.



Más que una marca, un lazo

* * *

Abrió los ojos y se encontró recostada en un pupitre. Levantóla mirada y se dio cuenta que estaba en el aula de pociones, al mirar hacia elfrente, se encontró con un par de ojos negros observándole.

El profesor Snape estaba sentado en frente, con los brazosrecargados en el mismo pupitre que ella. Tenía una expresión suave pero aunseria. Ella se sonrojó y le miró a los ojos, su corazón se acelerónotoriamente. Y sintió que el aire le faltaba cuando lo vio sonreírle de formadulce.

A ella le gustaba el profesor. Pero no era un gusto de cómote gusta un niño que te gustaría que fuera tu novio. No. A ella le gustaba elprofesor
para que fuera su padre. Siempre se preguntó si su madre era igual deinfantil y divertida que su padre, pero llegó a la conclusión de que, con dospadres así, jamás hubiera sido posible que tuvieran una hija como ella, que teníaactitudes que no sabía de donde había sacado, o al menos sabía que no habíasido de Harry.

Y fue hasta que la tía Ginny y el tío Neville les habíanvisitado, con sus amigos Dean y Seamus, que eran pareja, que se enteró que eraposible tener dos padres, es decir, dos hombres que fueran tus padres.

Así que allí estaba, frente al hombre que le gustaría quefuera su padre. Correspondió a su sonrisa y le observó mover los labios,articulando una palabra que no entendió.

El haz de luz de un relámpago y el sonido de un fuertetrueno, le hicieron abrir los ojos de un sobresalto.

No, no
¿Dónde está? ¿Dónde está?

Se incorporó y vio a Eileen tirando cosas fuera su baúl,buscando algo con desesperación. No podía verla con claridad, pero otrorelámpago le hizo el favor e iluminó momentáneamente la habitación, sucompañera de habitación lucía muy asustada.

Tiene que estar por aquí, sé que lo traje

¿Se te ha perdido algo?

Eileen se sobresaltó y le miró como si viera un alma en pena.Lily se había bajado de la cama y ahora estaba de pie junto a esta.

Me has asustado Suspiró, al ver que era ella.

¿Te ayudo?

No, gracias. Siseó Eileen aun molesta.

Lily se encogió de hombros e iba a regresar a su cama cuandose escuchó el estruendo de otro trueno. Eileen se cubrió los oídos y cerró losojos, haciendo que se olvidara de volver a dormir. Se acercó y se acuclilló asu lado.

 

¿Qué es lo que buscas?

La Slytherin abrió los ojos y le miró asombrada por laamabilidad de su voz. Lily se volvió a encoger de hombros y sonrió tal y comosabía que lo haría Harry.

M-Mi
Dudó un momento, sopesando si contarle o no. Bueno,después de todo Potter no parecía ser tan mala como pensaba. Mi muñeco defelpa

¿Muñeco de felpa?


Frunció el ceño. No te burles.

No lo haré Sonrió Lily. ¿Cómo es?

Es un león.

Vale.

Lily se levantó y tomó su varita de la mesita de noche,susurró un tenue "lumus" y la punta de ésta se iluminó. Ahora con la luz, sevolvió a acercar y ayudó a Eileen a revolver sus cosas, buscando el peluche.

No tardaron mucho en encontrarlo envuelto entre sus ropas,con luz todo se veía mejor. Al verlo, Eileen lo tomó y lo estrechó entre sus brazos.

Es muy mono Dijo Lily, mirando el muñeco. Yo también tengouno.

¿Sí? Respondió Eileen, mirándole con una ceja alzada.Vaya, quien lo diría.

Y es algo curioso
espera aquí.

Se apresuró hacia su baúl y comenzó a revolver sus cosas,mientras Eileen recogía todo lo que había tirado antes del suyo. Después de unmomento, ambas se reunieron a un lado de la cama de la Slytherin.

Mira Dijo con emoción, sosteniendo frente a ella unaserpiente de felpa, una lengüita roja sobresaliendo de la línea que era su boca.Su nombre es Señor S.

¿Señor S? Preguntó Eileen, conteniendo la risa. Oh vaya

Sí, es que tiene una "S" en la barriguita, mira.

Volteó la serpiente, en la parte blanquita que tenía debajohabía bordada una "S" en hilo plateado. Eileen sonrió y Lily abrazó a sujuguete.

¿El tuyo tiene nombre?

Solía llamarlo "profesor H", ahora no le digo de ningunaforma.

¿H? ¿Por qué H?

Esta vez fue el turno de Eileen de sujetar frente a ella almuñeco, en la barriguita también tenía bordada una "H" en hilo dorado. Ambas semiraron de una forma muy parecida e indescifrable.

Bueno
al parecer nuestros padres tienen ideas similaresComentó Eileen, sentándose en el colchón, que crujió un poco por su peso.

Pero es curioso
¿No lo crees? Tú tienes un león y yo unaserpiente
Y tú eres de Slytherin y yode Gryffindor Señaló Lily.

Sí, lo es.

Se quedaron en silencio un momento, mientras la lluviaazotaba la ventana afuera y los rayos y truenos caían sin tregua. A Eileen yase le había pasado el miedo ahora que tenía a su muñeco en los brazos
aunquetambién el que Lily estuviera allí ayudaba bastante.

Oye.

¿Hmm? Levantó la mirada para ver a Lily, con el pañuelo quehabía dejado en su mesita de noche antes de acostarse, en la mano. Dentro deéste estaban las gafas de montura redonda, rotas, como las había dejado laGryffindor.

Lo siento Se disculpó la leona con un tinte de culpa en lavoz. No sabía que eran de tu madre

Eileen no respondió nada, de pronto el enojo hacia la otraniña había vuelto. Lily suspiró, sabiendo que se lo merecía, había actuado comouna idiota con ella
Y todo porque le había molestado que tuviera una gafasparecidas a las de Harry. Dejó el pañuelo en la mesita nuevamente, esta vezabierto y le apuntó con su varita. Eileen le miró aterrada.

 

¡No! ¡No lo ha
!

¡Oculus reparo! Se le adelantó la niña. Las gafas seunieron nuevamente de la montura y la grieta en el cristal desapareció.Quedaron como nuevas. Eileen las tomó entre sus manos y las revisó. Lily sonriósatisfecha por haber logrado el hechizo perfectamente.

¿Dónde has aprendido eso? Quiso saber la Slytherin.

Papá me comentó que la tía Hermione aplicó ese hechizocuando lo conoció en el tren Explicó. Nunca lo había usado, pero me ha salidobastante bien ¿A que si?

¿La tía Hermione? ¿Te refieres a la profesora Granger? ¿Sonfamilia?

Sí Afirmó orgullosa. Aunque no es mi tía de verdad
es lamejor amiga de papá pero parecen hermanos. Nos visitaba en casa para lasfiestas, junto al tío Ron y la familia Weasley
a veces viajábamos para ir a lasuya.

¿Viajaban? ¿Vives muy lejos?

En Edimburgo, la mayor parte del tiempo.

¡Vaya! Exclamó Eileen. ¡Escocia! ¡Yo quiero ir allí!

¿Sí?

¡Sí! El abuelo y yo planeamos ir de vacaciones RelatóEileen. Papá no quiere ir
pero estoy segura de que lo convenceré de hacerlo.¿Es muy lindo allá verdad?

Por supuesto Afirmó la leona. ¡Es hermoso! Papá y yovivimos a una milla al norte del centro de la ciudad y a unas millas más alláestá el mar. Nuestra casa está frente a una villa botánica, así que todo es muyverde.

Suena genial Suspiró la Slytherin.

Si quieres
puedes venir conmigo Propuso Lily de formatímida. Ya sabes
para las vacaciones de navidad.

¿Lo dices enserio? Respondió, mirándole de formadesconfiada.

Sí, enserio.

¿No me odias?

Lily abrió los ojos enormemente.

No, no te odio ¿Por qué lo dices?

Pues
por cómo me tratas eso parece Musitó apesadumbrada.Lily se sintió muy avergonzada de sí misma.

Lo siento Susurró. La verdad es
Calló abruptamente,bajando la mirada con las mejillas encendidas. Que me daba un poquito decelos

¿Celos? Inquirió Eileen incrédula. ¿Por qué? ¡Tú eres laque es fantástica en encantamientos y defensa!

Pero tú lo eres en pociones Lily torció la boca. Eres lamejor en teoría y todo eso
yo solo soy buena en la práctica.

Pero yo no, solo son libros y conocimiento. A la hora de laverdad no puedo hacerlo bien Se dejó caer de espaldas en la cama. Vaya
todoeste tiempo creí que me odiabas.

No me caías bien Confesó Lily, sentándose a su lado. Eresmuy presumida ¿Sabes? Eres la única a la que el profesor Snape le da puntos
ya mí siempre me regaña por ser Gryffindor.

Te regaña porque eres una parlanchina Rió Eileen, mirándoledesde abajo. Pero creo que le caes bien, no es tan duro contigo como con otraspersonas. Papá es demasiado exigente.

Sí, me he dado cuenta Suspiró la leona. Me gustaría podercumplir con sus expectativas.

¿Te gusta papá? Inquirió burlona.

¿Eh?

Las mejillas de Lily se volvieron de un tono escarlata encendidoy negó con la cabeza, abrazando fuertemente a su serpiente.

Bueno
creo que eres muy joven para él pero puedo ayudarte aconquistarlo si quieres Ofreció, con una sonrisa divertida.

¡No, no! ¡Él no me gusta! Objetó Lily, abochornada.

¿Entonces?

Es solo que
es muy guay y

 

¿Y? Le animó.

Me gustaría que fuera mi papá Después de decirlo, Lily sedejó caer en la cama sin mucha fuerza. Al fin había dicho lo que su corazóndeseaba. Eileen se volteó, abrazando su león y mirándole extrañamente.

¿Por qué? Preguntó. Tu papá también es muy guay
salvo almundo mágico
¿Por qué no te agrada?

No me malentiendas Respondió Lily, volteándose al igual queella y estrechando su serpiente. Amo a papá y creo que es el mejor de todos
pero, es como si faltara algo.

Sí, te entiendo Coincidió Eileen tristemente. Es como unvacío

¿Tú también lo sientes con tu padre?

Sí Suspiró. Pero es porque solo somos papá y yo

¿Y tu madre?

Papá nunca la menciona
es como si no existiera.

Bueno
papá tampoco me cuenta sobre la mía
pero sé que estáen algún lado.

Tampoco tienes mamá ¿Verdad? Lily asintió. Vaya
debe serepidemia.

Hubo un momento de silencio incómodo, en el que ambas semiraron fijamente. Eran mucho más parecidas de lo que habían pensado en unprincipio, y no solo era en lo físico. Tenían casi la misma vida

Oye Dijo Lily, rompiendo el silencio.

Dime.

De verdad lo siento, por todo.

No importa Sonrió Eileen. ¿Amigas?

Amigas Afirmó la Gryffindor, correspondiendo la sonrisa.¿Hace frío aquí, verdad?

En las mazmorras hace más. A papá le gusta mucho no sé porqué.

¿Viven aquí?

Sí, la mayoría del tiempo. A veces en verano vamos a nuestracasa en Londres pero
considero este mi hogar.

Qué suerte, papá siempre me hablaba de Hogwarts, me moríapor conocerlo.

¿Cómo es tu padre? Curioseó la Slytherin.

Como un niño Rió Lily, haciendo una mueca. Trabaja comoauror de consulta, un trabajo muy bien pagado aunque no hagas nada Agregódivertida. Me llevaba a donde sea que fuera
es como un investigador privadopero del ministerio.

Vaya, eso suena genial Exclamó Eileen. De verdad es comoun héroe.

Sí, algo así.

Un sonido extraño les hizo sonrojarse. Ambas llevaron susmanos al estómago, casi en sincronía, que rugía levemente.

Tengo hambre Musitó Eileen.

Sí, yo también
Coincidió Lily. No cenamos nada.

¿Quieres ir por algo? Sé dónde están las cocinas.

Vale, papá también me habló de cómo llegar.

Las dos se levantaron y se colocaron los zapatos, así como unabrigo. Metieron sus varitas en los bolsillos y salieron, aun estrechando a suspeluches con los brazos.

Apenas habían cerrado la puerta cuando Lily volvió a entrar ysalió, llevando una tela en brazos.

¿Qué es eso? Preguntó Eileen.

Lo tomé prestado de papá Susurró Lily. ¡Es una capa deinvisibilidad!

¿Tomaste prestada? ¿No querrás decir que la hurtaste? Dijoreprobatoriamente.

No, papá me la presta Terció la leona. Además es mi padre,no es hurtar. Ahora vamos.

De acuerdo.

Echaron la capa sobre sus cabezas y caminaron por lospasillos, su habitación estaba en el segundo piso así que tenían que bajar parallegar al sótano. Con mucho cuidado de no toparse a Filch y a la señora Norris,ambas se escabulleron sin ser vistas, con su paso sigiloso, herencia de Snape.

Más pronto de lo que pensaron, se hallaron frente al cuadrodel frutero. Eileen hizo cosquillas a la pera, que se convirtió en la manivelapara abrir. Al entrar a la cocina, se encontraron con un puñado de elfos que sevolvieron para ver a las nuevas visitantes. Ambas se acercaron a la mesa, dondeun elfo se acercó.

 

¿Ama Eileen? Preguntó la pequeña criatura a Lily, que lemiró con una ceja alzada.

Hola Dobby Saludó la otra niña, sonriendo divertida. Yosoy Eileen.

¡Hay dos amitas! Exclamó Dobby, alarmado.

Ella es Lily Explicó Eileen. Es mi amiga.

¿A-Amiga? P-Pero son iguales

Sí, ya hemos escuchado eso Sonrió Lily. Mucho gusto volvera verte, Dobby.

¿El ama conoce a Dobby?

¿No te acuerdas? Preguntó desilusionada. Papá te llevó acasa una vez ¿Recuerdas a papá Harry verdad?

¡La amita Lilian! Dijo entonces Dobby con nuevo brillo enlos ojos. Dobby la conoció cuando era así de pequeña El elfo alzó una mano asu propia altura, sonriente.

¡Sí, esa era yo!

Lily aplaudió una vez y dio un saltito. Eileen le miródivertida.

Dobby ¿Nos darías algo de comer?

Claro amita, Dobby estaría encantado ¿desea algo enespecial?

¿Tienes tarta de melaza? Preguntó entonces Lily de formaansiosa.

Sí amitas, Dobby les traerá una rebanada enseguida.

Eh
¿Y podrías ponerle un poco de chocolate a la mía? Dijoesta vez Eileen de la misma forma.

¡Yo también quiero! Chilló Lily encantada. ¡Me encanta conchocolate! ¡Es mi favorita!

¡Y la mía! Saltó Eileen. ¡Creí que era la única!

¡También yo!

Con una gran sonrisa, ambas se miraron, emocionadas y alegresde encontrar a alguien que les comprendiera. Un momento después, Dobby llegócon lo que habían pedido y un vaso de leche caliente para cada una. Las niñasvieron su cena con mucha emoción y comenzaron a engullirla como si no hubierancomido en días.

El elfo les miró feliz y enternecido de verlas por finjuntas, jamás había imaginado que se encontraría con las dos de esa forma.

Qué delicia Suspiró Lily, tallando su estómago. Estoy muyllena.

También yo Respondió Eileen después de terminar su vaso deleche. Ha estado riquísimo.

Lily asintió en acuerdo, entonces vio que la Slytherinrascaba cerca de su clavícula y recordó la marca.

Oye Eileen.

Dime Lily Sonrió la susodicha, entonces se dio cuenta quele había llamado por su diminutivo. Era extraño, hace unas horas ambas erancasi enemigas. ¿Qué sucede?

Hace un rato
cuando te ponías el pijama.

¿Qué hay con eso? ¿Te burlaras porque es de nubes? Bromeó.

No, no es eso
Es que

tienes una marca ¿Verdad?

¿Marca? Torció el gesto. Ah, sí
es de nacimiento.

Lily se levantó y comenzó a desabotonarse el pijama mientrasse acercaba a ella. Eileen volvió a sonrojarse pero no apartó la vista.

Mira Dijo Lily, señalando su clavícula. Esta vez Eileen sile miró. Frunció el ceño, llevando una mano a su propia marca.

Son

Iguales.

Ambas se miraron con la misma expresión, sus cerebrostrabajando a mil por hora, ahora que estaban llenas de tarta y no habíaprejuicios, todo parecía tan claro.

¿Crees que
?

Es muy posible Asintió Lily. Están el mismo lugar, somos parecidas,tenemos casi los mismos gustos y ambas vivimos solo con nuestros padres.

 

Entonces
¿Crees que nuestra madre estuvo con nuestrospadres? Inquirió ella, algo perturbada.

¿Qué? Preguntó, confundida por la conclusión de la otra.¡No!

¿Entonces? ¿Somos adoptadas?

¡Tampoco! ¿No lo entiendes? Dijo Lily, exasperada.

¿Qué cosa? Ladeó la cabeza, ahora sí, sin entender a qué serefería.

¡Tú padre es mi padre y mi padre tu padre!

Eileen le miró como si le hubiera salido una cabeza de más.¿Estaba hablando enserio? Se quedaron en silencio, mirándose con el ceñofruncido, en espera de una respuesta, Lily de entendimiento y Eileen de que setrataba de una broma.

Eso es ridículo Lily Dijo al fin.

¿Por qué?

¿Cómo que "por qué? ¡Ambos son hombres! ¡Es imposible!

¿Imposible? Lily sonrió enigmáticamente. Sus ojosdestellaron al saber ella un poco más que Eileen. Mi querida Eileen
¿Nosabías que los magos pueden tener bebés?

¿Qué? Musitó incrédula. No, eso es mentira. Los hombres nopueden tener bebés
¿O sí?

¿Cuestionas mi conocimiento?

Mmm
no
no sé.

Papá tiene dos amigos Comenzó a explicar Lily. Doshombres, se llaman Seamus y Dean
ellos tuvieron un bebé hace un par de años,el pequeño Aiden. Es una monada y tiene unas mejillas apachurrables y

Te has ido por la tangente Rió Eileen.

Si bueno, lo que quiero decir es que ambos son hombres, sonmagos y tuvieron un bebé Finalizó con aire de superioridad. Así que los magoshombres pueden tener bebés si lo desean.

Vale
supongamos que tienes razón Rodó los ojos al ver lanariz fruncida de Lily. No me frunzas la nariz es obvio que

¿Qué? Preguntó cuándo Eileen se calló y le miró con losojos bien abiertos.

Haz eso de nuevo.

¿Qué cosa?

Fruncir la nariz.

Lo hago inconscientemente, no sé cómo en realidad
pero¿para qué quieres que lo haga?

Papá hace ese gesto cuando no le gusta algo Dijo Eileen,parándose y arrugándole la nariz a Lily con sus dedos. ¡Dios, eres casi iguala él! ¿Por qué no me había dado cuenta antes?

¡Vez! Chilló, dándole suaves manotazos para que se alejaray volteando la cara. ¡Yo tengo razón, ambos son nuestros padres!

Lily y Eileen palidecieron y se separaron por acto reflejo, asu lado, Dobby les miraba casi al borde del llanto de la emoción. Se miraron depies a cabeza casi con horror.

¡Por las barbas de Merlín! Dijeron al unísono. ¡Somoshermanas!

* * *

Al volver a la habitación, ambas se quitaron la capa, losabrigos y los zapatos, y se quedaron quietas sin saber qué hacer. Habíanregresado casi en silencio y ahora se miraban tímidamente.

¿Eileen? Musitó Lily, como quien no quiere la cosa. Eileenle miró. ¿Quieres dormir conmigo?

Eh
claro Sonrió. ¿En tu cama? Aquí entra un poco de airepor la ventana.

Vale, en la mía.

Apagaron la luz y se treparon a la cama, cubriéndose con lasmantas y mirándose de frente.

Buenas noches Lily Susurró Eileen, cerrando los ojos.

Buenas noches Eileen Respondió Lily, imitándole.

* * *

La puerta se abrió silenciosamente esa mañana, los rayos desol matutino ya iluminaban la habitación. El hombre que había entrado seextrañó de ver la cama junto a la ventana, vacía. Se volvió hacia la que seencontraba del otro extremo y sonrió, enternecido.

 

Sacó una cámara muggle que había conseguido en Londres, erade nueva generación y no hacía nada de ruido como el flash de las mágicas. Seacercó al lecho, donde las dos niñas dormían. Se tomó su tiempo en admirar laescena y luego apretó el botón del aparato. De la ranura que la cámara tenía alfrente, salió un cuadrito de papel con el frente negro, la tomó entre sus dedosy esperó a que aclarara. En la imagen se veía que la niña de cabellos cortosabrazaba casi protectoramente a la de cabellos largos, en medio de ellas habíaun león y una serpiente de felpa.

Sonrió satisfecho y se dispuso a salir de la habitación tal ycomo había llegado. Las niñas ni se enteraron de que habían sido fotografiadas.





Notas finales:

Muajajaja ya han atado todos los cabos, ahora solo falta ver la maquinación de los planes y cómo será su relación de aquí en adelante ^o^ ¡Nos vemos en el próximo capítulo!

Notas del autor:

¡Muchas gracias por los bonitos comentarios! ¡Espero les guste este capitulo!



Nuestra familia

* * *

El techo del Gran Comedor seguíatan gris cómo el que había afuera, dentro, los alumnos desayunabanparsimoniosamente, como si fuera cualquier fin de semana.

El sonido de los chillidos de laslechuzas al llegar, indicó que era la hora del correo. Una lechuza, blanca y deojos ambarinos, se posó majestuosamente en la mesa de Gryffindor, frente aLily, que le miró aterrada. A la patita de Hedwig II había atado un sobre rojo.

Un vociferador.

La lechuza ululó, irritada de queella no tomara su correspondencia y picoteó la tostada que estaba comiendo.Lily, con mano temblorosa, desató el sobre y lo abrió antes de que explotara.

¡Lilian Jean Potter! Resonó lavoz de Harry por todo el comedor. Muchos alumnos dieron saltitos en su lugar,pero ninguno como el de Lily, que casi cae de espaldas. En la mesa de losprofesores, Snape derramó su café sobre el desafortunado profesor Flitwick.¡Te lo advertí! ¡Te dije que una sola lechuza e iría por ti a la Torre de Gryffindorpara traerte de vuelta a casa por la oreja! ¡Eres una irresponsable! ¡Peleartea golpes con otra alumna! ¡Jamás en mi vida estuve tan decepcionado, y mira queentintar al gato de la vecina de colores psicodélicos no se compara!¡Confiscaré al señor S! ¡Te encerraré en la alacena bajo las escaleras! No,espera
eso no. Carraspeó. Luego la carta volteó hacia la mesa de profesores.Minerva, te pido no seas condescendiente, si ha de lavar retretes con lalengua, que lo haga Volvió a la pequeña que estaba más pálida que nunca.¡Estoy muy enfadado! ¡Olvídate de la ración de dulces de cada semana y deltrato de niña grande! ¡Sigues siendo una bebé! ¡En cuanto vuelvas verás la quete encuentras!

La carta se disolvió y las risasen el lugar no se hicieron esperar. Alina Nott, la Slytherin amiga, entrecomillas, de Eileen, era la que más fuerte reía mientras la señalaba. Lily sepuso tan roja como un tomate y se hundió en su asiento, avergonzada.

En la mesa de las serpientes, sugemela le miraba casi con indiferencia. La niña llevaba su cabello suelto ycaía por los lados libremente.

Snape miraba indignado como losdesagradables mocosos se burlaban de su pequeña y maldijo a Harry interiormentepor haber provocado tal trauma a su retoño.

 

Eileen llevó su copa de jugo decalabaza a los labios, cerrando los ojos con toda elegancia. Lo siguiente fuecasi un pandemonio.

Los platos de avena, que era loque la mayoría desayunaba ese día, explotaron repentinamente, cubriendo con sucontenido a sus respectivos dueños. Lo curioso fue que solo lo hicieron aquienes se burlaban de Lily. La cereza del pastel, fue cuando, aparte de sercubierta de avena, Alina Nott se encontró de cabeza, enseñando su ropa interiorde escobas voladoras a casi todo el colegio.

Olvidándose de estar cubiertos deavena, todos los presentes comenzaron a reír. Incluso Lily se olvidó de subochorno y sonrió. La leona miró a Eileen, que aún tenía el vaso contra suslabios y miraba divertida a Alina.

Bonitas bragas Dijo burlona a sucompañera de casa, dejando el jugo con toda naturalidad y comiendo de sutostada. ¿Las compraste en la rebaja de liquidación de la tienda de bebés?

Las risas estallaron cada vez más,burlándose de la Slytherin que forcejeaba por subir su falda para cubrirse.

¡Orden! Exclamó McGonagall.¡Guarden silencio!

La mujer se acercó a la niña y eintentó bajarla, más no conocía el contra hechizo.

¿Quién lo ha hecho? ¡Qué anuleeste hechizo, ahora!

Nadie se movió de su lugar, todosse observaban intrigados, buscando al culpable.

¡Ha sido Potter! Chilló Alina,señalando a Lily. ¡Sé que ha sido ella!

Te equivocas Contestó ella. Yono he hecho nada, ni me he movido de mi lugar.

El sonido de una silla al sercorrida les hizo voltear a la mesa de profesores. Snape se había levantado ycaminaba hacia la subdirectora rápidamente. De un suspiro, hizo un movimientode varita y liberó a Alina del hechizo. Tomó a la niña entre sus brazos antesde que golpeara el suelo y la puso de pie.

Su mirada se dirigió fugazmente aEileen, que comprendió el mensaje y, después de que él hubiera salido, ella selevantó dando por terminado su desayuno y salió también.

* * *

Eso no ha estado bien DecíaSnape con tono serio.

¿De qué hablas exactamente?Respondió Eileen con mucha calma, estaba de pie frente al escritorio de supadre por primera vez en su vida, sus actitudes eran de un profesor y unaalumna.

Lo que sucedió en el comedor,hacer explotar los platos de avena y colgar a esa muchachita de cabeza. Eso noha estado nada bien.

Sí, no lo ha estado Le dijo sindar muestras de culpa. Pero eso deberías decírselo al culpable ¿No crees?

Sé que has sido tú.

Ni siquiera tenía mi varita y nohay pruebas que me acusen.

¡Eileen Luna Snape!

¿Sí, padre?

Snape bufó, mirándole ceñudo. Erala primera vez que su bien portada hija le exasperaba, siempre había sidorecatada y respetuosa. Aunque debía aceptarlo, su porte y su indiferencia erandigas de una Snape, sin embargo, esa actitud era muy Potter
arrogante y confiada.

Fui yo quien te enseñó el hechizoLevicorpus.

¿Y? Inquirió ella. Yo no lo hehecho.

¿Lo hiciste para defender aPotter?

La pregunta no pareció tomardesprevenida a su hija, porque ésta ni se mosqueo, en cambio, solo enarcó unaceja.

¿Por qué habría de defenderla?Ella es quien me molesta a mí, en dado caso, si yo lo hubiera hecho (que no lohice), le hubiera humillado más.

 

Severus meditó la respuesta, élpensaba que su hija había defendido a su hermana de las risas de los demás.Pero eso era casi imposible, ellas no se llevaban bien y no daban pistas dehacerlo en un buen tiempo.

Suspiró resignado y dejó derecargarse en su escritorio, volviendo a su asiento y relajando los hombros.

Bien
te creo.

Tardaste mucho ¿No crees?Ironizó ella. ¿Querías que te diera mi varita para probarlo?

Tampoco me hables así, jovencitaLe riñó. Sigo siendo tu padre y tu profesor.

Vale papá profesor Sonrió ella.¿Ya me puedo ir? Quisiera estudiar un poco.

¿Por qué no lo haces aquí?

Quisiera hacerlo Infló unamejilla, haciendo un puchero adorable. Pero recuerda que estoy castigada porla tía Minerva.

Cierto Bufó. Bueno, te lotienes merecido.

Sí, es verdad.

Miró incrédulo a su hija ¿Estabaaceptando su culpa? ¡Pero si el día anterior había dicho que no la tenía!

Bueno padre, debo irme. Quétengas un lindo día Se acercó a él y depositó un beso en la pálida mejilla yle sonrió. Salió por la puerta, despidiéndose con la mano.

* * *

¡Eso fue asombroso! ¿Cómo lo has hecho?Dime, dime.

Lily parecía un bicho saltarín.Eileen sonreía mientras su hermana la atosigaba desde que había llegado.

No lo sé, la verdad Respondiócon simpleza. Solo lo deseé y ocurrió.

¿Lo deseaste? ¿Por qué?

Eh
Eileen se sonrojó levementey se encogió de hombros. Bueno
no me gustó que se burlaran. Fueron muy malos.

¿Lo hiciste por mí? Susurró,poniéndose seria. Eileen asintió tímidamente. Lily se abalanzó sobre ella y leabrazó, cariñosa. ¡Gracias! ¡Eres la mejor!

La Slytherin sonrió, abrazándolatambién. Ahora que sabían que eran hermanas ya no había peleas, al menos no porel momento. Ver como todos se burlaban de ella en el comedor había sidoinsoportable, era como si se hubieran burlado de ella misma.

El del vociferador era papá,¿verdad? Musitó cuando Lily la soltó.

Sí Respondió ésta, arrugando lanariz. Es un malvado.

Su voz se escuchaba dulce a pesarde que te estaba regañando Rió Eileen. Su hermana rodó los ojos. Dime
¿Cómoes él? ¿Es tan guapo como dicen? ¿En qué nos parecemos a él? ¿Es cariñoso?Dijiste que es Auror ¿verdad? ¡Dios, ha de ser tan guay! ¡Quiero conocerlo!

Lily comenzó a reír ante laemoción que su hermana demostraba.

Tranquila, tranquila Le dijo,haciendo ademanes con sus manos. Una cosa a la vez.

Sí, lo siento Musitó Eileensonrojada.

Bueno, no sé si es guapo
es mipadre Contestó. Y, a ver
tenemos sus ojos y su nariz para nuestra buenasuerte.

¡Hey! Exclamó, sin poder evitarreír. La de papá no esta tan mal.

Para él Bromeó Lily. ¿Nosimaginas con ella?

Pues
no.

¡Entonces no hables! ¡Somosafortunadas!

¡Oh, deja de tontear y cuéntamede papá Harry!

Vale, vale. Es cariñoso, muycariñoso
y divertido. ¡Pero no hay nadie más divertido que los tíos Fred yGeorge!

¿Tenemos tíos? Preguntóilusionada.

Bueno
no son de verdadRespondió Lily. Papá no tubo hermanos, ya sabes.

¿No? ¿Por qué?

Es huérfano Suspiró Lily.Espera
¿No lo sabías?

 

No.

¡En que mundo vives! Exclamóasustada. ¡Todo mundo sabe de papá!

Eileen se sentó en el suelo, sobreuna alfombra que habían tomado de un armario. Su semblante era un poco triste.

Al parecer todos menos yo.

¿No lees los periódicos?

No mucho, papá dice que son puraspatrañas.

Eso explica muchas cosas SusurróLily. Espera
¡Tengo una foto!

La Gryffindor corrió hacia su baúly revolvió sus cosas, buscando algo. Sacó una caja un poco gastada y se sentójunto a ella en la alfombra.

Son todos mis recuerdos Leinformó emocionada, pero Eileen le detuvo antes de que la abriera.

Espera Le pidió. Ahora fue suturno de ir a su baúl y volver con un par de libros. Ahora sí, estos son losmíos.

¿Esos son los tuyos? Dijo,haciendo una mueca. ¿Libros?

Oh vamos, tienen sus secretosRespondió indignada. Dale, dale
muéstrame.

Bien
Abrió la caja, donde seveía un libro con tapa de cuero y muchas cositas más. Sacó el libro y loabrió. Mira, estos son los abuelos con papá.

El libro era el mismo álbum queHagrid le regalara a Harry en su primer año, en la foto mágica, Lily y James Pottersonreían con su pequeño hijo en el medio.

¡¿Ese es papá?! Chilló Eileen.¡Era tan mono!

Sí, lo era Rió Lily. En tiempopasado.

Eres tan mala.

Mira, ella es la abuela Lily. Erahija de muggles y una gran hechicera ¡muy buena en pociones! ¿A que es bonita?

Sí, lo es Musitó su hermana,acariciando la imagen de la pelirroja. Te han dado su nombre.

Sip Sonrió. Y el segundo nombrede la tía Hermione. ¿El tuyo de dónde viene?

De la abuela Eileen. Papá diceque era una gran, gran bruja. También era buena en pociones, ella le enseñótodo lo que sabe. Dice que era de sangre pura y su apellido era Prince, unafamilia antigua y muy prestigiosa.

¡Nuestras abuelas eran geniales!Exclamó Lily. ¡Nosotras lo somos! ¿Y tú segundo nombre, cuál es?

Luna Respondió.

¡La tía Luna! Aplaudió. ¡Estoda guay! ¡Habla de incoherencias y es muy divertida! Es una ambientalista muyreconocida.

Oh vaya
Arqueó ambas cejas. Yono la conozco

Ya lo harás Le animó Lily. Teencantará toda nuestra familia.

¿Él es nuestro abuelo? SonrióEileen, señalando a James para ocultar la felicidad que le daba escuchar lapalabra "nuestra", seguida de "familia".

Sí, el abuelo James Potter. Erade una familia sangre pura y muy apuesto. ¡Papá es idéntico a él! ¿A que esapuesto?

¿Así es papá? Chilló. ¡Es tanguapo! Espera
¿Dijiste James? Papá decía que en su tiempo había un James quelo molestaba mucho y era un patán.

Creo que es el abuelo Rió. Papádice que solía ser un bromista y alborotador, junto al tío Sirius y el tíoRemus.

¿Más tíos? Dijo, asombrada.¿Cuántos tenemos?

¡Muchos! Aunque
ellos murieronen la guerra.

Entiendo
Eileen bajó lamirada. ¿Tienes fotos de ellos?

Sí, papá tiene muchas. Mira aquíhay una.

Señaló la foto, donde Remus ySirius sonreían con Harry en el medio, sus rostros eran tan amables y felicesque parecían una familia.

¿Él es papá?

Sí, cuando tenía quince años.

¡Salazar bendito! Lily soltó unarisa al escuchar la expresión, su hermana casi parecía querer meterse en lafoto. ¡Ahora entiendo porque papá se enamoró de él!

 

Y si lo vieras ahora Se burlóLily. Aunque su cabello sigue siendo desastre, muchas mujeres andan detrás desus huesitos.

¡Qué ni lo piensen! Gruñó Eileenindignada. ¡Él es de papá!

Hablado de eso Dijo la leona,poniéndose seria. ¿Te has puesto a pensar en porque se separaron?

El ambiente cambió drásticamente,Eileen también había bajado la mirada a la foto y miraba a Harry, sonriendofeliz.

¿Cómo se habían enamorado suspadres? ¿Cómo había sido su relación y por qué la habían terminado? ¿Por quélas habían separado? Esas y muchas interrogantes más aparecieron en sus cabezassin poder evitarlo
y una gran tristeza las invadió. ¿Sus padres ya no sequerían?

¿Te enseño mis recuerdos?Irrumpió Eileen en el silencio. Lily asintió. Su hermana abrió sus libros y seasombró de ver un álbum también. Eileen señaló una foto de una mujer decabellos negros y de porte elegante. Ella es la abuela Eileen
y él nuestroabuelo, Tobías.

¿Tobías? Preguntó Lily. ¿Loconoces?

No Negó la Slytherin. A papá nole agrada hablar de él, tengo la impresión de que lo detesta.

Vaya
debió ser muy malo
¿Él espapá de bebé, verdad?

Sipi Sonrió Eileen. Era monotambién.

Sí, mira que lindas mejillasAgregó Lily. ¡Era tan lindo! Espera
¿Cuántos años tiene papá?

Creo que cincuenta Musitó Eileensonrojada y apretando sus labios. Pero se ve más joven
¿Verdad?

La verdad que sí Afirmó Lilyorgullosa. Es muy apuesto también.

Espera
¿Cuántos años tiene papá?Le imitó sin darse cuenta.

Trein
ta

Ambas se miraron, alarmadas.

¡Papá es un asalta cunas!





Notas finales:

Bueno, este capitulo es como "relleno" para que las gemelas conozcan un poco de cada una :33 Espero les agrade, nos leeremos en el siguiente ^o^

Notas del autor:

Jaja éste capitulo es para responder la duda de mi querida Liiziie :3 sobre quién tomó la fotografía, muajaja sí le atinaste ^u^. Muchas gracias por tu lindo comentario :DD



Cambiemos lugares

* * *

Suspiraron.

Habían pasado casi todo el día contándose todo sobre susfamilias. Lily ahora sabía que Eileen consideraba su abuelo al director, su tíaa la subdirectora, tíos al ahijado de su padre y su esposo, Draco Malfoy yBlaise Zabini y al padre del primero, Lucius, junto a su esposa Narcissa.

Eileen en cambio, ahora sabía que había toda una familia depelirrojos que eran sus "tíos" y "abuelos" por lazos de cariño. Solo conocía auno, al esposo de la profesora
corrección, la tía Hermione, Ron Weasley. Sabíaque tenía tíos por ahí, como Neville, esposo de Ginny, hermana de Ron. Luna,esposa de George Weasley, hermano de Fred Weasley, eran gemelos y Fred teníauna esposa llamada Angelina. Estaban el tío Charlie y el tío Percy, solteros. Eltío Bill y la tía Fleur, padres de Victoire y Dominique, que eran sus primas,al igual que Rose y Hugo, los hijos de Ron y Hermione.

Era un enredo, pero creía haberlo memorizado losuficientemente bien.

Ambas habían coincidido en alguna personas, cómo Hermione, elprofesor Dumbledore y Dobby pero fuera de eso, ninguna conocía a la familia dela otra. No entendían porque sus padres las habían separado prácticamente porcompleto, no había oportunidad de que se conocieran si no era yendo a Hogwarts.¿Qué hubiera pasado si Lily hubiera estudiado en otro lado?

 

Quiero conocer a papá Susurró Eileen de la nada.

Lily le miró, ambas estaban tiradas en la alfombra, viendo eltecho que tenía la sombra de la ventana donde la lluvia caía. Mirando los ojosverdes y tristes de su hermana, una idea nació en su cabeza. Se levantó de untirón, con una gran sonrisa en el rostro.

¡Tengo una idea!

¿Sobre qué? Preguntó su gemela con curiosidad.

¡Podrás conocer a papá!

¿Qué? ¿Enserio? ¡¿Cómo?!

¡Te harás pasar por mí!

Eileen le miró incrédula ¿Hacerse pasar por ella? ¡Ja!, cómosi eso fuera a funcionar
porque no lo haría, ¿O sí?

¿Te has vuelto loca?

No, no. Es una gran idea Insistió Lily, mirándole condecisión. Tú quieres conocer a papá Harry y yo quiero pasar tiempo con papáSeverus. Podemos hacernos pasar la una por la otra solo en las vacaciones deinvierno, no serán muchos días. Ni cuenta se darán

¡Pero tú y yo somos opuestas!

Te enseñaré a ser yo y me enseñaras a ser tú, es simple.

Bueno
supongo que puede funcionar Aceptó, luego de considerarloun momento. Podemos intentarlo

¡Ja! ¡Soy una bomba! Se irguió orgullosa. He tenido lamejor idea del mundo, acéptalo.

Un gruñido fue lo único que recibió en respuesta. Lily estirósu mano a la cara de su hermana, la cual se incorporó sobre la alfombra tambiény la miró, indecisa.

Hagámoslo lo mejor posible y descubramos lo que ocurrió,para poder reunir de nuevo a nuestros padres.

Eileen estrechó su mano con decisión, ella también deseabacon todo su corazón formar parte de una familia completa.

Hagámoslo.

* * *

El primer paso del plan consistía en lucir exactamenteiguales para que nadie notara la diferencia ni el cambio entre ellas. Y paraque todo luciera "natural", las dos niñas utilizaron un método muy ortodoxo
entre bien pronunciadas comillas.

¡Salazar bendito! Exclamó Snape al ver entrar a su hija conlas puntas del cabello chamuscadas hasta debajo de sus hombros. La ojiverdetemblaba mientras las lágrimas recorrían sus mejillas como dos zendostorrentes. ¡¿Qué te ha ocurrido?!

P
P
P
P-Papi Balbuceó Eileen, hipando por el llanto.

El hombre se apresuró a ir a su lado y tomarla de los hombrospara inspeccionar si tenía heridas de algún tipo. Suspiró al notar que solo erasu cabello el afectado.

¿Qué te ocurrió, cariño?

Eileen apretó los labios, realmente si estaba asustada y unpoco traumatizada. En clase de Encantamientos habían estado practicando unhechizo que se suponía tiraba una ráfaga de aire suave, pero Lily le habíadicho que sabía hacer unhechizo para lanzar una pequeña llama y podríanutilizarlo para hacerlo parecer un accidente. Así nadie se daría cuenta que selo había cortado conscientemente.

Ah, pero su gemela no había practicado nunca en su vida talhechizo y había resultado en una llamarada que le había chamuscado el cabellono solo a ella, sino a otras dos chicas más, además de la pila de pergaminosque habían entregado de tarea ese día. Esperaba que Lily se supiera esconderbien, puesto que estaba decidida a dejarla sin cejas cuando la atrapara, lehabía dado el susto más grande de su corta vida.

 

Ha sido un accidente Hipó. A alguien le salió mal elhechizo en clase
y me ha alcanzado
Mi cabello

Snape suspiró, revisando el daño en la que fuera la larga,sedosa, brillante y hermosa melena de su hija.

Ese inútil de Flitwick, ya no sirve para profesor. Chocheademasiado.

¿S-Se puede arreglar
verdad?

Sí, cariño. Podemos cortar lo dañado
quedará un poco cortopero estará bien.

B-Bueno

Aceptó el abrazo de su padre, sonriendo victoriosa desdesobre su hombro.

* * *

¿Ves? No ha sido tan malo Le decía Lily mientras seevaluaban las dos juntas frente a un espejo.

Eileen tenía que aceptar que el resultado era satisfactorio,de no ser por los colores de sus casas lucirían exactamente iguales.

Eso no quita que casi me da un infarto Gruñó. Tienessuerte de que no te lanzara una maldición.

Vamos, deja de refunfuñar ¡Hemos logrado la primera fase!

Sí Aceptó luego de dar una largo suspiro. Bien
entonces ala segunda, solo nos quedan dos semanas.

¡Vaaaale! Exclamó Lily. ¡Comencemos el entrenamiento!

* * *

Lily y Eileen corrían a patitas pa'que las quiero por lospasillos rumbo a su habitación. Estaban huyendo de Filch, que casi les habíaatrapado cuando tiraron un globo con agua a Alina (que terminó en la gata delcelador), después de terminar su detención de ese día. Ambas sabían que rompíanun sin número de reglas con cada aumento de velocidad, sin embargo, no podíanpermitir que se supiera que estaban juntas ahora que tenían un plan paraconocer a sus padres y averiguar lo que había pasado con ellos.

Suspiraron aliviadas cuando los pasos desiguales del hombredejaron de escucharse detrás. Voltearon, sólo para comprobar que se habíarendido. Más al mirar al frente, una figura púrpura con estrellas amarillascomo motivo, les hizo derrapar y caer al suelo, una sobre la otra.

Alzaron la mirada, horrorizadas.

A-Abuelo
Musitó Eileen. Dumbledore les miraba concuriosidad desde arriba. Oh, no
Era el fin de sus planes.

El anciano sonrió amablemente, y sus ojos azules brillarondebajo de los anteojos de media luna con picardía.

Niñas Les saludo, haciendo una leve inclinación con lacabeza. ¿Podría saber porque corren?

Ah
pues
nosotras
Balbucearon ambas, mirándose apuradas.

Entonces Eileen, a la que se le prendió la antorcha másrápido, frunció el ceño y se levantó, mirando con desagrado a su gemela.

¡Deja de seguirme, Potter! Le espeto a Lily, que le miroaturdida.

¿Q-Qué?

Abuelo, Potter no me deja en paz. Se la pasa molestándometodo el día, ya no la soporto.

Lily tardo un momento más en asimilarlo, de alguna forma laspalabras de su hermana dolían, y Eileen lo supo al ver su mirada tristemientras se levantaba. La Slytherin hizo un movimiento casi imperceptible consu cabeza, señalando a Dumbledore que miraba a la Gryffindor en espera de unarespuesta. Entonces ella también frunció el ceño.

¡Es mentira, profesor! Soltó. ¡Snape es una mentirosa,ella es la que me molesta siempre!

¡Di la verdad Potter! Replicó Eileen.

 

¡Tu dila!

Dumbledore arqueo ambas cejas, admirado por la actuación desus dos pequeñas nietas. Tal parecía que ambas no deseaban que se supiera de sulazo. Lástima que él ya lo sabía.

Niñas, dejen de gritar, por favor Les pidió con suavidad.

Pero abuelo

A mí no me engañan con ese teatro Respondió divertido. Yo sébien lo que sucede.

Ambas le miraron pasmadas, suplicando porque no fuera verdad.

N-No sé de qué habla, profesor Dijo Lily algo dudosa.

Hablo de esto
Llevo una mano a su túnica, sacando uncuadrito de papel que volteo y mostró a ambas niñas.

Lily y Eileen automáticamente se pusieron tiesas y miraron lafotografía con horror. Las dos cruzaron una mirada de preocupación, por lo queel hombre sonrió satisfecho y guardo de nuevo su preciado tesoro en un bolsillointerno de su túnica, junto a su corazón.

¿C-Como es que
? Balbuceo Eileen.

Mi pequeña Le dijo con cariño. Uno tiene sus mañas, ya loves.

Entonces
¿Lo sabe? Pregunto Lily.

Por supuesto, desde ese día Afirmó. Por lo que nonecesitan fingir.

Ambas niñas relajaron los hombros y miraron sus zapatos,avergonzadas. Dumbledore sonrió enternecido por esa reacción.

¿Me acompañan a mi despacho?

Las dos niñas asintieron. Entonces el estiro ambas manoshacia ellas. Eileen se colgó de su brazo sin dudarlo, pero Lily le miroinsegura.

¿Qué sucede? Le pregunto Eileen, mirándola no tomar sumano. Lily apretó los labios y jugueteó con su túnica. La Slytherin comprendiólo que sucedía, así que sonrió. No tengas miedo, el abuelo no muerde.

No tengo miedo Respondió la leona. Es sólo que
yo nunca

El director se acercó a ella y acaricio su cabeza consuavidad, mientras le sonreía. Era cierto, ellos nunca habían convivido.

Sé que no te sientes segura aún, pero yo estuve con tu padredesde que estabas en su vientre. Te tuve en mis brazos al nacer, a ambas Agrego,estrechando las dos manitas de las gemelas. Las adoro con toda mi alma ysiempre resé porque llegara el día en que volvieran a estar juntas.

Lily miro a Dumbledore con una sonrisa y sus ojitoscristalizados, asintió felizmente y se lanzó a abrazarlo. El hombre le recibiódichoso y, un segundo después, comenzó a caminar con sus nietas colgando de susbrazos mientras sonreía felizmente.

* * *

Por favor no le digas a papá Pidieron ambas en una solavoz.

Dumbledore dejo su taza de té en el escritorio, alzando ambascejas.

¿Por qué no?

Porque si no, no podré visitar a papá Harry Explico Eileencon pena.

¿A qué te refieres?

Leen y yo tenemos un plan Intervino Lily. Cambiaremos delugar lo que duran las vacaciones navideñas para que ella pase tiempo con papáHarry y yo con papá Severus sin que se den cuenta. Queremos saber si soncapaces de decirnos la verdad por su cuenta. Haremos como que no sabemos nada.

Ya veo
Entonces solo será por las vacaciones navideñas¿Verdad?

Sí, sólo las vacaciones Dijo Eileen con afán. ¿No nosdelatarás, verdad?

No, por supuesto que no, Leencetita Concedió. Es más, ¿quéles parece si les ayudo?

¿Enserió? Se emocionaron ambas. ¿Lo harás?

Todo por mis adoradas nietas.

* * *

Entonces
todo está listo. Oh, no espera
me olvido delprofesor H.

 

¿No será extraño que lo lleves contigo? Preguntó Lily,mirando como Eileen corría hacia su cama para tomar al león. Ambas dormíanjuntas ahora. Papá puede darse cuenta.

No te preocupes, lo esconderé bien Le aseguró. No podríadormir sin él.

Ni yo sin el señor S Coincidió. Entonces
repasemos
¿Equipaje cambiado?

Listo Respondió Eileen. Tienes mi baúl y yo el tuyo.

Bien. ¿Familiares memorizados?

A la perfección.

¿Fruncido de naríz?

Por toda respuesta, Eileen arrugo la nariz como lo hicieraella misma. Lily sonrió complacida.

¿Medallas?

A salvo en mi cuello Sonrió, mostrando su colgante con unaE grabada.

¿Contraseña?

La varita de regaliz no es una varita.

Asintió, dando por aprobada la revisión. Mantuvo silenciomientras terminaba de acomodar las túnicas que había dejado para último minutosobre su cama.

¿Eileen? Le llamó. Su hermana acomodó al profesor H con cuidadodentro de su baúl antes de cerrarlo y voltear a mirarle.

¿Si?

Lily vaciló un momento, mirando su propio baúl. Eileen enarcóuna ceja, aquello era extraño, su gemela casi nunca dudaba a la hora dehablarle a ella.

Antes de que te reúnas con papá
Hay
Hay algo que no te hedicho

¿Y qué es?

Él
Él tiene a alguien




Notas finales:

Espero les haya gustado xD jaja no sé porque estoy actualizando tan seguido, pero bueno, creo que para mis próximas historias deberé marcar un día de actualización :3 cómo lunes y viernes o así. ¿Sugerencias? xD

Notas del autor:

Jajaja al parecer nadie quiere un día de actualización, así que seguiré igual. Bueno, ya vamos acercándonos al momento en el que aparezca Bailey :3 que sé que no será bien recibido(?) xD jajaja



Un momento con papá

* * *

Todo saldrá bien, ya lo verás Le animó Lily en voz baja sinquerer soltarla.

Eso espero Suspiró Eileen, estrechando también con susbrazos a su hermana.

Ninguna quería separase. Estaban en el corredor, a unos pasosde la entrada. Los estudiantes pasaban de largo, sin saber que allí,escondidas, estaban las dos. Tenían cierta renuencia a separarse, ahora que sehabían encontrado era algo impensable. Eileen fue la primera en empujarla consuavidad.

Suerte Musitó, con las manos sobre los hombros de sureflejo.

Suerte Respondió Lily, sonriéndole.

La niña se quedó en el umbral de la gran puerta de roble, mirandocomo su hermana se dirigía a los carruajes que le llevarían a Hogsmeade a tomarel tren. Esperaba con todas sus fuerzas que todo saliera de acuerdo al plan.

* * *

Unos tímidos toques a la puerta se escucharon, llamando suatención.

Adelante Dijo. Seguidamente, la puerta se abrió y, por elespacio entre ella, se asomó una cabecita de cabellos negros. Sonrió. PasaEileen ¿Sucede algo?

Yo
Comenzó ella, mirándole tímidamente y retorciendo susmanos detrás de su espalda. Me preguntaba sí
ahora que las clases hanterminado

¿Sí?

¿Podría quedarme contigo? Pidió ilusionada.

Claro cariño Respondió con una sonrisa. No tienes niporque pedirlo. De hecho, te esperaba en los fines de semana
pero dormiste entu nueva habitación Enarcó una ceja, un leve tinte de reproche en su voz.

 

Ah
yo
quería pasarlo con mis amigas Mintió Lily. Yasabes

Sí, ya lo sé Sonrió burlón. Me alegra que tengas amigas
yeso que decías que te daba miedo no tener ninguna.

Sí, pero hay buenas chicas por allí

Lily se sintió culpable de haber tratado tan mal a su hermanalos primeros días de colegio, así que solo suspiró y fue a sentarse alado de supadre. No se sentaba en su regazo como lo hacía con papá Harry porque Severusno parecía ser de los que permitieran eso, así que reprimió sus ganas deabrazarle y se sentó en una butaca, mirando a su alrededor.

Se asombró de que en esa habitación hubiera tanto libros
supadre justamente leía uno en ese momento. Hizo una mueca, con razón Eileensiempre llevaba uno bajo el brazo. Se levantó y curioseó por los estantes, enbusca de algo que le gustara. Vio un libro de tapa roja y decidió que ese leinteresaba.

¿Puedo tomarlo? Preguntó a su padre. Éste le miró.

Son tuyos cariño, puedes tomar el que quieras
no necesitaspreguntármelo.

Ah, vale Susurró avergonzada. Estaré en mi habitación.

Snape asintió. Tomó el libro y lo abrazó contra su pecho,sintiéndose muy tonta. Se dirigió a las dos puertas que debían ser lashabitaciones y las miró. Eileen había dicho
había dicho

Mierda Murmuró por lo bajo.

¿Dijiste algo?

¡No! Sonrió nerviosamente a su padre y se giró nuevamente alas puertas. Tomó la de la derecha por puro instinto y suspiró aliviada al verque no estaba en las habitaciones de su padre.

Miró el lugar con curiosidad. Se acercó a la cama y la miró,estaba tan arreglada que le dio miedo, se recostó y miró al techo. Extrañaba elsuyo, en su habitación había un hechizo que hacía parecer el techo como elcielo estrellado de noche y el día, parecía un cielo lleno de nubes. Sonrió,pensando que quizá a Eileen le gustaría también eso.

En la habitación de su hermana había más libros y solo unoque otro muñeco de felpa, recordaba perfectamente el leoncito con el que suhermana dormía, solo ese se había llevado.

¿Eileen? Preguntó Severus, tocando la puerta.

Pasa papi.

¿Me has dicho papi? Preguntó burlón. Vaya, no me dices asídesde los cuatro años

Las viejas costumbres vuelven Sonrió ella. Oye pá.

Dime Enarcó una ceja ante apelativo.

¿Te gusta ser profesor?

Bueno
me apasionan las pociones Respondió, sentándose a sulado. Pero no me agradan los mocosos ineptos a los que debo enseñar

Lily bajó la mirada, ella era una de esas ineptas a las quedebía enseñar.

Ya veo.

Me alegra que tú sepas elaborarlas bien Sonrió, acariciandosu cabello. Eres mi pocionista favorita.

Gracias Se forzó a sonreír dulcemente. ¿Te gusta DCAO?

Claro, es una materia que siempre he querido dar
pero solohice una vez, desde entonces no ha sido posible.

¡Soy muy buena en esa clase! Exclamó, alegre de encontraralgo que compartir con su padre. La t
profesora Hermione me ha dicho quetengo aptitudes.

Muy bien pequeña Le felicitó. ¡Te mereces un premio!

¿Tarta de melaza con chocolate? Inquirió con ilusión.

 

Nunca he entendido el gusto que tienes por esa cosaRespondió Severus con una mueca. Pero vale
te consentiré.

¡Sí! Exclamó, saltando emocionada.

Tranquila Rió. ¿Por qué tan feliz hoy? Nunca te habíavisto así.

Estoy feliz de estar a tu lado.

Se lanzó a abrazarle, apoyándose en su pecho. Severus abriólos ojos, sorprendido de que no se colgara de su cuello y palpó su cabezatorpemente. Lily se alejó.

Lo siento, no debí ser tan efusiva Se disculpó.

Está bien, me agrada ¿Vamos por la tarta?

Ella asintió y, segundos después, la puerta de su habitaciónse cerró detrás de ambos.

* * *

Cuando el tren arribó a la estación de King Cross, Eileen nopodía ocultar su nerviosismo. Movía la pierna imperiosamente, bajo la miradadivertida de Victoire.

Tranquila, todo saldrá bien Le animó.

¿Y si no me quiere? Le preguntó preocupada. La rubia sonrióy tomó su mano.

Claro que lo hará, eres su hija
te quiere desde siempre.

Pero
no me ha visto desde hace muchos años
¿Y si no mereconoce?

¡Te harás pasar por Lily! Rió. Obviamente te reconocerá.

No lo sé
estoy tan nerviosa
¿Me dices de nuevo cómo es?

Tranquila Eileen, lo sabrás en cuanto lo veas. Además yallegamos.

La niña asintió y se levantó junto a su prima para bajar deltren. Victoire bajó de un salto y corrió hacia un hombre pelirrojo, alto yapuesto que le esperaba ya en la puerta.

"Seguro papá es más apuesto" Pensó,mientras desviaba la mirada y buscaba en los alrededores.

¡Lily!

Se volteó para ver de dónde provenía la voz, el vapor deltren no le dejaba ver mucho pero pudo distinguir una figura a lo lejos queagitaba su mano.

"Merlín, Merlín,Merlín ¡Es él!" Repetía en su mente mientras saltaba al suelo de laplataforma. El vapor se disipó y al fin pudo verlo. ¡Eres tú! Exclamó,comenzando a correr hacia el hombre de cabellos revueltos y ojos verdes que leesperaba a un metro de allí.

Harry abrió los brazos para recibir a su hija con un calurosoabrazo y dio vueltas con ella. A sus treinta años, el joven Potter lucía mejory más radiante nunca.

¡Te eché mucho de menos! Le dijo, feliz.

¡No puedo creerlo! Sonrió Eileen, explorando su cara consus manos, revolvió un poco más su cabello y acarició la cicatriz de rayo en sufrente. ¡De verdad eres tú!

Pues claro que soy yo Rió Harry. ¿A quién esperabas?

A ti solamente Suspiró ella. Pero jamás pensé que fuerastan apuesto.

¿Apuesto? Si antes de irte dijiste que lucía como un sapoverrugoso.

¡Pues fui una tonta! Terció. ¡Eres el hombre más apuestode todos!

Le abrazó de nuevo, ante el asombro de Harry que no seesperaba tanta efusividad de su siempre orgullosa hija.

¿Te divertiste? Preguntó. ¿Hiciste muchos amigos? ¿Tegustaron tus clases? ¿Alguien te ha molestado? ¡Cuéntame! ¡Quiero saberlo todo!

Claro papi Ronroneó Eileen, abrazándolo cariñosa. Me mueropor hablar contigo.

* * *

Lily caminaba alado de Severus, que, aunque la llevara de lamano, miraba al frente con indiferencia. Se preguntó si es que acaso el noreconocía la diferencia entre su hermana y ella, sus magias eran distintas.Podía sentirla jugar con la de él, un cosquilleo que iba desde sus manosenlazadas por todo su cuerpo, pero el parecía no notarlo. Su padre era tanserio.

 

Se apegó más a su cuerpo, apoyando la cabeza en su brazo. Snapela miro de reojo y sonrió tenuemente.

¿Tienes frío?

Sólo un poco Respondió ella. Pero la verdad es que eresmuy cálido.

El pocionista arqueo ambas cejas, era rara la vez que su hijale decía algo así. Llegaron a la tienda de ingredientes para pociones y seadentraron en el establecimiento. Por primera vez, Severus se sintió realmentecercano a su hija, que se mantuvo abrazada a él, sin alejarse a curiosear comosolía hacerlo.

En todo su recorrido por El Callejón Diagon, Lily se la pasosaltando de escaparate en escaparate, mirando cosas que sólo había visto un parde veces antes. No obstante, jamás soltó su mano como lo hacía Eileen, encambio, lo jalo con ella por todo el lugar, buscando cualquier pretexto paraabrazarlo. Severus se sintió más querido que nunca, su hija no se comportabatan seria como él ese día, hasta parecía otra.

¿Podemos entrar? Preguntó, señalando el establecimiento delos gemelos Weasley. La fachada alegre y el ambiente colorido le hicierontorcer la boca. No le agradaba la idea de que Eileen conviviera con esafamilia, pero si su pequeña lo deseaba
Bueno, un vistazo no dañaría a nadie.

Claro, cariño.

Lily dio un saltito de emoción, lanzándose a la entrada. Sólohabía ido una vez allí, cuando tenía cinco años. Añoraba ver los tíos Fred yGeorge, tanto como a todos los Weasley. Sus ojos se iluminaron, al ver doscabelleras pelirrojas en la cima de las escaleras. Quiso gritar y correr aabrazarlo, pero se detuvo antes de dar un paso
No podía, ellos pensaban queEileen era ella y ellos no conocían formalmente a su hermana, aún. Caminótranquilamente, mirando las cosas a su alrededor, como si fuera una niñademasiado bien portada como lo era su gemela.

Snape también entró, después de decirse que allí no habíapulgas pegajosas un par de veces y que no moriría por ver a ese par de nuevo.Los gemelos voltearon en el momento en el cruzó el umbral, mirándolo con gestoimpresionado. Compusieron su mejor sonrisa divertida, bajando a atender a sunuevo cliente.

¡Profesor Snape! Exclamó Fred sonriente.

¡Bienvenido a nuestro humilde negocio! Le siguió George.

Severus arrugo la nariz, sin ocultar su descontento.

Weasley Dijo a modo de saludo, moviendo la cabezaligeramente. Y
Weasley.

¿Qué le trae por aquí? ¿Busca algo en especial? Preguntó elgemelo mayor. Tenemos lo mejor de lo mejor.

Nada que yo pueda desear, realmente.

Fred y George iban a responder algo, más se quedaron calladoscuando una vocecita dulce y conocida se hizo presente.

Papi ¿Me compras esto? Preguntó Lily, jalando con suavidadla túnica del profesor y mostrando en su palma un juego de naipes explosivos.Se había acercado con esa excusa para ver a sus tíos sin delatarse.

Ambos gemelos se pusieron serios al verla, era como ver a suotra sobrina, eran exactamente iguales. Hasta tenían el mismo brillo en susojos cuando los miraba.

Si Respondió Snape un poco incómodo y deseoso de salir deallí. ¿Es todo lo que deseas llevar?

Sip Mintió, la verdad era que hubiera querido llevarse unpar de cada cosa existente allí.

El hombre miró a los pelirrojos, que no disimulaban endespegar sus ojos de su hija. Entonces George dió un codazo a Fred, que lesonrió a la niña tiernamente.

 

Hola Saludó a Lily, ella se contuvo de sonreír y chillar.

H-Hola Dijo con voz ahogada, que más bien sonó un pocotímida.

¿Cómo te llamas linda?

Fred se acuclilló frente a ella para quedar a su altura, susojos azules mostraban la emoción que sentía.

Eileen.

Tienes un hermoso nombre Dijo George, en el mismo tonocariñoso que su hermano, mientras se apoyaba en los hombros de este. Lilysonrió, entendiendo que se comportaban así porque era la primera vez quehubieran hablado con su hermana, claro, si ella fuera Eileen.

Nosotros somos Fred Se señaló a sí mismo el pelirrojo,luego a su gemelo. Y George.

¿Son los dueños, verdad?

Así es Sonrió su tío George. ¿Te gusta?

¡Sí! ¡Mucho!

Nos alegra que así sea Añadió Fred, acariciando la mejillasuave de Lily.

Snape les había estado mirando fijamente, así que el contactole molestó en sobremanera. Carraspeó, haciendo notar su presencia nada alegre.

¿Cuánto les debo?

Fred y George entendieron la indirecta, así que el primeronegó con la cabeza.

Corre por nuestra cuenta Respondió. Luego miro a Lily.Puedes quedártelos.

¡Muchas gracias! Exclamó ella, feliz. Los gemelos seenderezaron, sonriéndole con añoranza.

Ya tenemos que irnos, Eileen Avisó Snape. Ella les sonriódulcemente a sus tíos.

Ha sido un placer verle, Profesor Dijo Fred, burlón.

Lamento diferir Contestó el pocionista, tomando a supequeña de la mano y caminando a la salida.

Lily se volteó a ver a sus tíos, que movieron la mano.

Esperamos verte pronto Eileen Le dijeron. Ella asintió ysalió por la puerta que su padre mantenía abierta para que pasara.

Snape los miro una vez más, los gemelos habían borrado susonrisa y le miraban, serios. Soltó la puerta, que se cerró detrás de él cuandosalió.

* * *

Papá es increíble Susurró Eileen con ojos brillantes,mirando a Harry lanzar hechizos por el lugar. Su varita se movía de formahipnótica, mientras murmuraba cosas en otro idioma.

De la punta, salían luces de diversos colores y parecía que,en lugar de lanzar hechizos protectores, su padre dirigía una orquesta. Cuandohubo terminado, se volteó a ella, sonriéndole. Eileen sintió su corazón saltarde orgullo y alegría. Corrió hacía él con rapidez, abrazándole fuertemente.

Veo que son muy unidos Comentó el cliente de Harry quehabía solicitado que conjurara las protecciones para su hogar ese día antes denavidad, pues tendría una fiesta importante. Era un señor regordete con bigoterizado, su esposa, una mujer amable, estaba colgada de su brazo.

Harry asintió, acariciando la negra melena de su niña. Eileenrefregaba la cara en su abdomen.

¿Quieren un pedazo de tarta de melaza, queridos? Preguntóla mujer. Rápidamente, los ojos verdes de Harry y Eileen brillaron del mismomodo.

¡Sí! Respondieron al unísono y con determinación.

La pareja sonrió divertida, pues padre e hija eran muy parecidos.

Lamento tener que trabajar hoy Se disculpó Harry con ellamientras esperaban en la mesa. Compré los regalos antes de ir por ti a KingCross, espero no te moleste.

No Respondió Eileen. No te preocupes, entiendo que eresalguien ocupado.

 

Harry sonrió, pensando que su hija se estaba burlando de él,como siempre lo había hecho, más Eileen hablaba enserio. La niña ladeó lacabeza, intentando entender que le hacía gracia.

Te compré algo que sé que te encantará para lucirlo con losWeasley Comentó el azabache. ¿Te lo quieres probar?

Vale Sonrió. ¿Es bonito?

Sí, supongo. Aunque a mí me encantaría ponerte vestidos demuñequita.

¿Y
por qué no lo haces?

¿Es una broma? La última vez te enfurruñaste tanto que penséque no me hablarías durante todo el mes. Y eso que tenías seis años.

Vaya, soy un ogro Susurró Eileen.

¿Y apenas lo vas notando? Desearía que hubieras heredado mibuen carácter y no el de
Harry calló y, oportunamente, la señora depositó losplatos con tarta frente a ellos. Eileen sonrió, entendiendo que casi menciona asu padre. Muchas gracias.

Después de terminar el trabajo, la emoción de ver que lehabía comprado su padre se esfumó al verlo.

Eileen se preguntó formalmente qué clase de chica era sugemela.




Notas finales:

Espero les haya gustado :DD jaja intentaré actualizar lo más pronto posible. ¡Un saludo enorme a todos! ;o; Gracias por sus lindos comentarios a Liiziie, Joanny y Sakura, lo aprecio mucho ¡Besos y abrazos!

Notas del autor:

Este es un capítulo especialmente largo xD Eileen conocerá a los Weasley y Lily a los Malfoy ¿Cómo será? :3 Me huele a que alguien se enamorará xD



Navidades opuestas

* * *

El tirón en el ombligo era de lo peor, una sensación molestay demasiado fuerte. Cayo de sentón sobre la fría nieve, sumándole ahora lasensación de dolor y humedad a su cuerpo.

¿Estas bien? Le preguntó Harry, acuclillándose frente aella y ayudándola a incorporarse. ¿Te mareaste?

U-Un poco Respondió, tallándose la parte trasera. Sólo metomo desprevenida.

Pensé que ya te habías acostumbrado Comentó, preocupado.Quizá sea la falta de práctica

Sí, eso ha de ser.

Creo que debimos viajar por chimenea.

Eileen torció la boca, viajar por traslador no era mucho peorque aparecerse, pero ya se había acostumbrado a hacerlo, a abrazar a Severuscon todas sus fuerzas e ignorar la sensación de pasar a través de un tubo. Másbien, ya se había habituado a ella.

¿No vienes?

Miro a su padre, que se había adelantado un poco, asintió,alcanzándole y tomo su mano por lo que Harry sonrió; ambos descendieron por lacolina, desde donde se podía ver un pueblo más abajo.

Es bueno volver Escuchó que susurraba Harry. Dejó de mirarhacia atrás para ver su rostro. Tenía una mirada de melancolía.

Miro al frente y pudo entender porque. La estructuraaparentemente inestable de La Madriguera se alzaba esplendorosa, cubierta poruna fina capa de nieve y crujiendo por la ventisca.

Sonrió.

Lily hablaba maravillas de aquel lugar, contaba un sin fin deanécdotas graciosas, de lo acogedora que era, del aroma de la cocina de laabuela Molly y de muchas cosas más.

Al llegar a la puerta, pudo ver en el jardín las pequeñashuellitas, de los gnomos de los que Lily le había contado, sobre la blancanieve. Harry no alcanzó ni a tocar la puerta, cuando esta se abrió dando paso auna mujer de rojo cabello, con algunos hilos plateados por la edad, que sonreíafelizmente.

 

¡Harry! Exclamó, envolviéndolo en un abrazo tan fuerte ycariñoso que no pudo despegar la mirada de ellos. ¡Qué feliz estoy de quehayas venido!

Jamás rechazaría una legendaria Navidad con los WeasleyRespondió el azabache, devolviendo el abrazo.

A Molly se le inundaron los ojos de lágrimas, que secórápidamente. Se volteó hacia ella y le miro de la misma forma que a su padre,haciéndola estremecer.

¡Mi pequeña Lily! ¡Cuánto has crecido! ¡Ven aquí, déjameabrazarte!

Por acto reflejo, retrocedió un paso, pero no pudo evitarverse envuelta en esos amorosos brazos. La sensación de calor no tenía igual,la tía Narcissa no era tan cariñosa, ni tampoco la tía Minerva. No, nadie lahabía abrazado así antes.

Se aferró a ella, apoyando la cara en su hombro y suspirando
podía estar allí por horas.

Harry, muchacho Saludó otra voz, detrás de la señoraWeasley. Ha pasado mucho tiempo.

Una eternidad diría yo Respondió su padre, abrazandotambién al otro. Se ve muy bien señor Weasley.

Ni que lo digas. Cada vez tengo menos cabello.

La risa de su padre le inundo los oídos, aumentando lasensación de confort en su corazón. Si, realmente ese lugar le agradaba.

Vamos Molly, no la acapares. Los demás también queremosabrazarla.

Sintió que era soltada e, inconscientemente, se aferró aella. Molly profirió algo parecido a una risita, que también parecía sollozo.Le soltó lentamente, viendo que lloraba pero sonreía. Le sonrió también.

Pero mira que hermosa damita hay aquí Se volteó hacia elhombre que le hablaba. Era tan mayor como su esposa y, como bien lo dijera,sólo le quedaba un poco de cabello, blanco casi en su totalidad.

La sonrisa amable le dio la confianza de acercarse, alzo losbrazos, pidiendo que le abrazara. Arthur no se hizo de rogar y la estrechocontra él. Su ropa olía a una mezcla de armario cerrado, jabón y té dulce.

Se separó, mirando a la pareja. Su padre le sonreía,contento.

Pasen, pasen Les animó Molly.

El interior era tan cálido como Lily lo había descrito, losadornos navideños eran bonitos y coloridos, algunos de los objetos se movíansolos y un gran número de cabezas rojas casi llenaban la sala, junto a otrasmás.

¡Hola, Harry! Saludó una pelirroja de ojos azules,abrazando a su padre y besando su mejilla. Eileen sintió una punzada de celosal verla hacerlo pero no tuvo tiempo ni de pensar cuando Ginny se giró aabrazarla y besarla en la mejilla también. ¡Hola, torbellino!

¿Torbellino? ¿Le había dicho torbellino?

¡Ven aquí, princesa!

La alzaron en brazos y la envolvieron en otro abrazo. Miró unpoco ofuscada al pelirrojo que le sonreía. Una fea cicatriz atravesaba surostro pero aun así era muy apuesto y tenía el cabello muy largo. Apoyó lasmanos en sus hombros y le miro con las mejillas sonrojadas.

¿No saludarás a tu tío favorito? Preguntó él con su gran ydeslumbrante sonrisa.

¡Epa! Ese título es nuestro Protestó otro pelirrojo, a su ladoiba otro exactamente igual. ¿Verdad Torbellino?

No, no Dijo otro. A freír espárragos, el tío favorito soyyo.

Claro que no Ron, tu eres el tío gordito.

¡Hey!

¡Cálmense! Se unió uno más, Charlie. A ver, mis niños¿Quién es el tío favorito?

 

¡El tío Percy!

Todos comenzaron a reír por el sonrojo del Weasley más gruñónante la exclamación de los pequeños. Tantas sonrisas y miradas cariñosas eran demasiadopara ella, que comenzó a marearse. Estaba un poco asustada, pues nunca anteshabía estado en una situación similar.

¡Hola Lily! Intervino una vocecita conocida. Papi, bájala.La atosigan.

Victoire miraba a su padre y a sus tíos con el ceño fruncidoy los brazos en jarra. En el sofá, una mujer igual de rubia y hermosa, con unpequeño pero prominente vientre, sonreía con orgullo. Su prima era la vivaimagen de su madre.

El pelirrojo la puso en el suelo. Entonces él era BillWeasley, padre de Victoire. Sí, era cierto, lo había visto en la estación. Lapequeña rubia le sonrió y pasó un brazo por sus hombros.

Tranquila, sé que son unos bobos pero no tengas miedo, sonmaravillosos Le susurro, comprensiva. Eileen asintió. ¡Dormiremos juntas!

¡Fantástico! Sonrió.

* * *

Aparecerse era horrible, horrible, horrible, horrible. Era laprimera vez que lo hacía y prefería no volver a intentarlo jamás. Severus lasujetaba de los hombros, mirando con preocupación su tono verdoso.

¿Segura qué estás bien? ¿No te has descompensado nada?

Negó dificultosamente con la cabeza, sintiendo que vomitaríaen cualquier momento.

¿Te has mareado? Ella asintió. ¿Te soltaste de mí?¿Abriste los ojos?

¿Acaso estaba loco? Se había abrazado a él con todas susfuerzas y cerrado los ojos tan fuerte que dolía. Además, sólo le había dicho:"¿Lista?" Y ya. ¡Sólo eso y ya! ¿Cómo demonios soportaba eso Eileen?

De la verja frente a la que estaban, provino un chirrido y, comosi fuera humo, los barrotes fueron atravesados por un hombre rubio platino delargos cabellos y porte elegante.

¿Sucedió algo, Severus? ¿Se descompenso? Te dije que mejorvinieran por flu, no es bueno para una niña aparecerse.

¡Por fin alguien sensato! Su padre debería escuchar más a esehombre, fuera quien fuera, y viajar por red flu. No. Mejor un traslador, eramucho más fácil y menos peligroso.

Pero lo hemos hecho miles de veces, quizá está enferma oalgo parecido. Se ha mareado, lo cual no pasa desde la primera vez.

Ya estoy bien, papá Le dijo para calmarlo. Aún sentíanáuseas pero seguro ya no vomitaría. ¿En dónde estamos?

Severus frunció el ceño y la tomó de las mejillas.

No, no estás bien.

Si lo estoy, pá. Tranquilo.

¿Pá? Inquirió el rubio con una sonrisa burlona.

Creo que mejor regresamos al colegio, Pomfrey deberevisarte.

Por favor Pidió ella. Créeme, estoy bien Su padre selevantó.

Lucius, lamento las molestias
¿Me prestarías tu chimenea?

Busco desesperada algo que le ayudara, no quería arruinar laNavidad de su padre
Y también quería conocer al tío Draco. Debía pensar
¿Quéharía Eileen? ¿Qué haría Eileen? ¿Qué haría Eileen? ¡Al demonio! Eileen erademasiado bien portada y solo se quedaría callada, aceptando la decisión de supadre.

¡Q-Quiero ver al tío Draco! Exclamó. Compuso su mejor caratriste y obligó a sus ojos a que se llenaran de lágrimas. Por favor papá. Inflolas mejillas, como una vez viera que su gemela lo hiciera. Tío Lucius,ayúdame.

Ambos mayores la miraron con las cejas alzadas. Lucius sonriódivertido, el adoraba a la hija de su amigo y le parecía tan tierno que lepudiera ayuda a él.

 

Vamos Severus, ella está bien ¿Verdad Leen?

Sí, sí Afirmó con ojitos implorantes. Lucius aprovecho queel pelinegro la miraba para sonreírle cómplice y de un movimiento de cabeza, lehizo una señal para que se acercara.

Lily caminó rápidamente hacía el, que le estrecho en susbrazos y paso los suyos por su cuello, mirando a su padre, llorosa.

Tengo poción para las náuseas adentro ¿Qué tal si le damosun poco y seguimos con la cena?

Severus ciño los ojos ante el evidente chantaje, pero debíaadmitirlo, no podía negarle nada a esos ojitos verdes.

Lo siento tío Lucius, he arruinado la noche Dijo contristeza a Malfoy. ¿No me dejarás de querer, verdad?

Oh, por supuesto que no preciosa Respondió el, acariciandosu cabeza.

Era la primera vez que veía a Eileen chantajear a Severus. Laniña siempre era muy recatada y respetuosa, lo cual era adorable. Sin embargo,verla controlando al pocionista le divertía, así que ella tenía un lado oscurodespués de todo. Ahora entendía perfectamente porque el sombrero la habíaenviado a Slytherin a pesar de que la pequeña fuera tan Gryffindor.

El pocionista rodó los ojos.

Está bien Suspiró. Nos quedaremos.

Lily le sonrió a su padre, corriendo a abrazarlo también.Tomó a ambos hombres de la mano sin nada de pena y los tres atravesaron laverja, tomando el camino empedrado a la mansión.

Sus ojos brillaron al entrar y verse rodeada de tanta elegancia,había estado en casas así cuando su padre tenía trabajo pero jamás era unavisita informal como esa. En la estancia, una mujer, rubia y hermosa, junto a dosjóvenes muy apuestos ya les esperaban. El rubio sonrió radiante al verla y seacercó rápidamente, abriendo los brazos.

Lily se sintió intimidada un momento, más el cariño queexpresaba la mirada gris le quito toda duda y corrió a abrazarlo como una niñapequeña. Draco la alzó en sus brazos y giró brevemente con ella. Un rubor seapoderó de las mejillas de la pequeña, el tío Draco de verdad parecía unpríncipe.

¡Te extrañé tanto, hadita! Le dijo él, emocionado. ¿No mehabías olvidado, verdad?

Lily negó con la cabeza, tímidamente. Draco frotó su narizcontra la de ella, sonriendo satisfecho y la dejó en el suelo, tomándola de lamano.

Hola padrino Saludó al pocionista, que le sonrió y estrechósu mano. ¿Todo bien? Tardaron demasiado en entrar, empezaba a preocuparme.

Leen se mareó un poco Contestó Lucius por él, sonriendo deforma burlona. Y Severus, tan exagerado como siempre, ya estaba pensando enmarcharse para recluirla en una cama.

¿Te sientes mal? Preguntó el rubio a Lily, que seguíamirándole embobada. Tienes las mejillas rojas ¿No tendrás fiebre?

La mano blanca de Draco se posó en su frente. Ella sesobrecogió un poco y la alejó con suavidad.

Estoy bien, tío Draco.

¿Tío Draco? Inquirió él. ¿Ya no me dices dragón?

Eh
Balbuceó ella. Yo

Oh, entiendo. Cómo ya entraste a Hogwarts ya no quieresjugar conmigo Le dijo, fingiéndose indignado y lastimado. Está bien, niñagrande.

Por primera vez en su vida, Lily negó con vehemencia, nodeseando ser una "niña grande".

No, no. Si quiero seguir jugando contigo d-dragón, losiento, es que
yo estaba

 

Deja de molestarla, Draco Intervino Blaise, sonriéndole asu esposo. ¿No ves que esta desorientada por el viaje?

Oh, cierto. Lo siento hadita del bosque Acarició su cabezacon suavidad. No estaba considerando eso, perdóname.

No te preocupes Sonrió Lily.

¿Y a mí no me saludas, Leen? Se escuchó la voz de Narcissa.La niña la miró y asintió, yendo a abrazarla.

Hola tía Cissy Le saludó, besando su mejilla.

Te has cortado el cabello Dijo, tomando un mechoncito de lanegra melena. Tan lindo que se te veía largo.

Un compañero le quitó un pedazo, fue imposible devolverlo acomo estaba, así que lo emparejamos Explicó Severus, yendo a sentarse a sulado. Hola Narcissa.

Hola Severus Sonrió la mujer. Que cruel ha sido ese niño.¿Lo castigaste?

Eileen no pudo identificarlo Respondió en un suspiro. Asíque no pude hacer mucho.

Pero volverá a crecer Agregó Draco, sonriéndole a Lily.Además, de cualquier forma se ve hermosa.

El sonrojo de Lily volvió, junto a un palpitar acelerado ensu corazón. Se sintió un poco aturdida, por lo que fue a sentarse al regazo desu padre, apoyando la cara en su pecho. El pocionista abrió mucho los ojos, másluego sonrió y paso su brazo por su cintura. Los Malfoy y Blaise le enviaronuna mirada asombrada, él solo se encogió de hombros.

¿Ya quieren cenar? Preguntó Lucius.

Ante el asentimiento general, todos se levantaron y sedirigieron al elegante comedor. Lily se sacó su abrigo, dejando ver su vestidonegro con un lacito verde. Llevaba también medias blancas y unos zapatitosnegros con unos moñitos que sujetaban sus tobillos. Le gustaba mucho más elcolor rojo pero había tenido que ponérselo al ser un regalo de su padre, ademásde que se veía muy linda en su humilde opinión.

En su cuello, escondida por su ropa, llevaba la medalla quele diera el abuelo Albus antes de partir. La letra L grabada en ella brillabatenuemente.

* * *

Después de una ronda de abrazos de pelirrojos, dos rubias,una morena, un castaño y de una sonrisa de Hermione, Eileen pudo respirartranquila. Besó la frente del pequeño Hugo y lo tomó en brazos, sentada en elsofá, junto a Victoire a la que también le encantaba jugar con el niño.

El pequeño pelirrojo tomó en sus manitas la medalla y tratóde llevarla a su boca.

No, no Le detuvo con mucho cariño. Eso no se come.

Hugo balbuceó y sonrió divertido mientras Eileen leacariciaba la pequeña nariz.

Le agradas mucho Comentó Victoire en voz baja.

A mí también me agrada mucho Respondió. Es tan pequeñito ycon este trajecito rojo parece una manzanita.

Sí, es verdad Rió la rubia. Tío Ron siempre le compracosas rojas.

De la nada, un relámpago rubio se lanzó encima de Victoire,que chilló de dolor mientras pataleaba. Eileen alejó a Hugo antes de que fueragolpeado sin querer.

¡Dominique! Se quejó, alejando a su pequeña hermana de sí.¡Me lastimas!

¡Ranas saltarinas! Exclamaba Dominique, dando saltitosencima de Victoire. ¡Ranas saltarinas!

Eres feo Escuchó entonces que alguien decía frente a ella,alejó su verde vista de las hermanas rubias para fijarla en la pelirroja que lehablaba a su hermano. Rose le hacía muecas a Hugo, que comenzó a llorar.Llorón.

El niño sollozó cada vez más alto, Eileen intentó calmarle,más pronto Hermione llegó por él y se lo llevó.

 

¿Jugamos, Lily? Dijo Rose, sonriéndole. Al parecer lo quela niña quería era que Hugo no estuviera allí.

¿Por qué hiciste llorar a Hugo? Eso fue muy malo de tu parteLe dijo sin reñirla. Él es muy lindo.

Se come mis galletas siempre, no es lindo Apuntó. Además,a él no le agradas.

¿No le agrado?

No, siempre llora cuando te acercas y te dice fea.

Oh, no sabe lo que dice, es tan pequeñito. Deberíasprotegerlo, no hacerlo llorar.

Tener un hermano es una pesadilla Finalizó Rose, inflandolas mejillas y alejándose enfadada.

Eileen suspiró, rememorando las veces que Lily le hicierasentir mal. Pero, pese a todas las lágrimas que derramó por su culpa, amaba asu hermana más que a cualquier cosa y sabía que Rose también amaba a Hugo. Ellano había tenido a Lily para que le quitara sus cosas o se pelearan por laatención de sus padres, o se jalaran los cabellos
así que, tenerla en esemomento no le despertaba ganas de pelear, sino de sonreírle siempre
recuperarel tiempo perdido.

Se levantó del sofá, yendo con rapidez hasta donde su padrecharlaba con Ron animadamente. Se quedó parada mirándoles tímidamente. Harry lamiró interrogante.

¿Sucede algo, Lily?

¿Puedo estar contigo? Preguntó con las mejillas encendidas.

Por supuesto, cariño.

Harry le sonrió y abrió los brazos para que se sentara en suspiernas. Eileen se acurrucó contra él, rodeando su cuello con los brazos ysuspiró como si estuviera en el lugar más cómodo del mundo. Perder la pena parasentarse en el regazo de Severus le había tomado mucho tiempo, a diferencia decon Harry. Estar en los brazos de su padre le hacía sentir completa, feliz.

Ron sonrió al verlos juntos y se preguntó cómo sería verlocon sus dos pequeñas de la misma forma. La niña se veía tan feliz ydespreocupada, ajena a que Snape también era su padre. Torció el gesto,pensando en cómo podía ser posible que ese hombre fuera progenitor de talesdulzuras
¿Qué le había visto su amigo al murciélago? ¡Por Merlín, era Snape! Oel amor realmente era ciego o Harry necesitaba anteojos nuevos.

¿Por qué no trajiste a Bailey? Preguntó.

Harry dejó de ponerle atención a su hija para alzar su verdemirada. Eileen también abrió los ojos, ese nombre no le había preocupado desdeque Lily lo mencionara y en ese momento no deseaba escucharlo.

Dijo que la pasaría con su primo Contestó el azabache conuna sonrisa. Pasará año nuevo con nosotros. Les mandó obsequios a todos, porcierto.

Qué considerado Sonrió Ron. Intenta ganarse a la familia¿No?

De alguna forma tiene que hacer méritos. Los Weasley noaceptan a cualquiera ¿o sí?

¿Y tú, Lily? ¿Ya lo aceptaste?

Por supuesto, ella lo adora Respondió Harry. ¿Verdad, miamor?

Eileen se mordió levemente le labio inferior y se encogió dehombros, escondiendo la cara en el cuello del ojiverde. Ambos amigos semiraron, intrigados por su reacción e iban a preguntarle algo cuándo, parafortuna de Eileen, Molly alzó la voz.

¡La cena está lista!

* * *

Dime Hadita ¿Eres la mejor del colegio?

Lily asintió. No era mentir, era la mejor en "ciertas clases"y su hermana en otras, así que, si tomaba en cuenta que se hacía pasar porella, era la mejor en todas ¿Verdad?

 

¡Perfecto! Yo sabía que lo serías, así que te daré unpremio.

¿Premio?

Ajá.

¿Qué es?

Draco se acercó a ella, haciéndole sonrojar. Ambos estaban enel jardín, mirando la nieve caer mientras los demás tomaban una copa. Si lepreguntaran como era la navidad en Malfoy Manor, ella respondería
fría, muydiferente a la de La Madriguera, aunque le agrada demasiado la familia Malfoy. Lily pensó que Draco le besaría, así que cerrólos ojos. El rubio sonrió, enternecido por su reacción y solo susurró:

Un deseo.

Los ojos de Lily se abrieron de par en par y le miró, entreavergonzada y sorprendida.

¿Un
deseo?

Sí, tú pide y yo te lo cumpliré.

La niña se lo pensó un momento. Ella deseaba algo con todo sucorazón, solo que su tío no podríacumplírselo
A menos que fuera cupido.

¿Podrías decirme porque me abandonó? Musitó.

Los grises ojos de Draco le miraron sin comprender. Lilyhabía bajado la mirada y con su la punta de su pie dibujaba un corazón en lanieve. Esa era una duda que traía desde siempre, incluso desde antes de conocera Eileen, solo que ahora venía con más fuerza. ¿Por qué su padre la habíaabandonado? ¿Por qué había preferido quedarse con su hermana y no con ella? Estoúltimo no era demasiado importante, lo mismo se preguntaría si ella viviera conSeverus y no con Harry, solo quería saber por qué...

¿Por qué te abandono? Repitió Draco, confundido.

Ya sabes
mamá
o papá
o quien sea la otra persona que medio la vida.

Hadita

Siento
que duele Le confesó Lily, con las lágrimas alborde de sus verdes ojos. Jamás había hablado con nadie de aquello. Duelesaber que quizá no me quiere
que tal vez no soy suficiente para esa persona oque no le importé demasiado
Siempre he sentido que falta la mitad de micorazón
que cada navidad está incompleta

Draco miró alarmado como las primeras lágrimas rodaron porsus mejillas y el vaho de su aliento le indicaba los inaudibles sollozos queemitía. Sintió un peso en el estómago al entender que a la hija de su padrinole hacía falta su otro padre y quiso asesinar a Potter por ser el causante deesas lágrimas. Más él no podía imaginar que Lily no lloraba por Harry, llorabapor el hombre que estaba en ese momento dentro de la casa. Lily lloraba porSeverus.

No
no llores hadita Intentó consolarla, acariciando sucabello y atrayéndola hacia él. Yo
yo estoy seguro de que esa persona te amay no quiso dejarte.

¿Y por qué lo hizo?

Creo
creo que deberías hablar con tu padre de esto,pequeña.

Eso no ayudó en nada. Vio como la niña comenzaba a sollozarun poco más y hundía la cara en su pecho. Se sintió desesperado de no saber quéhacer.

Tengo miedo Musitó Lily ahogadamente. Tengo miedo de noser lo que papá espera
que no me quiera.

Pero tu padre te ama con toda el alma. No tienes que temerpor eso

Quiero a papá Sollozó, deseando estar en los brazos deHarry. Quiero ir con mi papá

El rubio frunció el ceño, Severus estaba solo detrás de lapuerta, así que era muy extraño que dijera que quería ir con él y no selevantara para hacerlo. Iba a sugerir exactamente eso, entrar, cuando

 

¿Sucede algo? Preguntó Snape. Draco le miró, más Lily no sedespegó de su pecho, sus hombros se movían, indicando que seguía llorando.

Padrino

¿Eileen? ¿Estás bien?

Lily se soltó del joven entonces, más no miró a Snape.Asintió y se puso de pie, secando sus lágrimas con vergüenza.

Sí, papá. Intentó sonreír, comenzando a caminar hacia elinterior de la casa con paso veloz.

Severus le miró, intrigado. Se volvió hacia Draco y seencontró con los grises ojos puestos en él.

¿Qué le sucede? ¿Le dijiste algo?

No, no lo hice Contestó el rubio. Padrino, creo que deberíashablar con ella
está
triste.

¿Triste?

Le hace falta el cariño de su otro padre. Potter no es santode mi devoción, pero estoy seguro de que sabría manejar las inquietudes de suhija.

¿De qué inquietudes hablas?

¿Le has dicho a tu hija lo orgulloso que estas de ella?

Claro que lo he hecho Respondió, casi indignado.

Pues no lo parece Suspiró. Ella no lo siente así y lacomprendo mejor que nadie. Papá es muy parecido a ti.

¿Estás diciendo que a Eileen le falta mi reconocimiento?¿Qué soy un mal padre?

Estoy diciendo que hables con Potter.

Draco también se encaminó al interior, Severus se quedó unmomento, mirando la blanca nieve caer, para después suspirar y dirigirse en lamisma dirección. Al entrar, se encontró con la imagen de su hija, dormida enlos brazos de Lucius.

Creo que está exhausta de sus juegos Sonreía el rubiodirigiéndose a su hijo y acariciando el bracito de la niña. Es una lástima, yoquería que abriera los regalos a la media noche, cómo todos los años. Solo nosquedamos despiertos para verla.

La llevaré a su habitación, padre Se ofreció Draco,estirando los brazos. ¿Puedo, verdad padrino?

Ante el asentimiento del ojinegro, Malfoy tomó a Lily enbrazos y, junto a Blaise, se dirigieron escaleras arriba. En la habitación quela niña siempre ocupaba con Severus, la depositaron en la cama con muchocuidado. Blaise quitó sus zapatos mientras Draco acomodaba las cobijas. Ambosse sentaron en la cama, mirándola dormir.

¿Imaginas cómo será cuando tengamos la nuestra? Le susurróel rubio a su pareja. Blaise sonrió y tomó su mano con cariño.

Por supuesto, serás un padre muy mimoso y la malcriarás.

Oye Rió tenuemente. Tú no te quedarás atrás, yo no tendrétoda la culpa.

Pero sí la mayoría.

Bah, me amará más que a ti entonces.

Y yo te amaré más cada día Sonrió, besando sus labios.¿Quieres intentarlo una vez más?

Yo encantado Respondió, radiante.

* * *

Han caído como troncos Le sonreía Harry a Bill. En susbrazos llevaba a Eileen, completamente dormida. ¿Verdad?

Ni que lo digas Coincidió el pelirrojo, en sus brazosllevaba a Victoire.

Detrás de ellos iba Ron con Rose, Hermione con Hugo y Charlie,con Dominique. Habían coincidido con que los niños durmieran en una solahabitación, mientras ellos se acomodaban a cómo podían en lo demás de la casa.Harry acostó a su hija después de que Bill depositara a la suya, la niña seacurrucó contra su prima, durmiendo apaciblemente. Todos llevaban ya su pijama y,encima de esta, el característico jersey que tejía la señora Weasley a cadaintegrante de su familia.

Antes de salir de la habitación, le dio un beso en la frentey olfateó su cabello por un momento. Sonrió. Era una costumbre extraña, lo sabía,pero había leído por ahí que las mujeres eran capaces de reconocer a sus bebéspor su aroma. Y aunque él era hombre, había sido él quien las llevara dentropor ocho meses y quien sufriera de los dolores a la hora de tenerlas. CuandoLily se había ido a Hogwarts y le dejara solo, solía dormir en su habitación,abrazado a su almohada.

 

A Harry le encantaba el aroma de su hija, tenía la firme ideade que olía a galletas de jengibre y mantequilla; era un aroma dulce ydelicioso que reconocería en donde sea que estuviera
al igual que con su otraniña. Una solitaria lágrima rodó por su mejilla derecha, yendo a parar en lacabellera negra de Eileen. Cada vez que la recordaba era lo mismo, no podíaevitar añorarla, le gustaba imaginar que su bebé también tenía ese aroma.

¿Cómo estaría ella ahora? ¿Se la estaría pasando bien? Otranavidad sin ella
Harry deseaba que su obsequio le fuera entregado, como cadaaño que enviaba uno. Deseaba abrazarla más que a nada.

Papi
Murmuró Eileen entre sueños y apretando en su manotres dedos de Harry.

El ojiverde sonrió. ¿Dónde estaría él ahora, si no tuviera suadorada Lily?

Al bajar nuevamente por las escaleras, los gemelos leinterceptaron para meterle en su habitación.

¿Qué sucede?

Deseamos hablar contigo Dijo Fred.

En privado Esta vez George.

Pues
díganme Contestó Harry, sentándose sobre la cama, losgemelos lo hicieron frente a él.

Hemos visto a Eileen.

La voz de los gemelos sonó como una al decir aquella frase.Harry abrió los ojos y casi se abalanzó sobre ellos.

¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde?

Hoy Respondieron los dos. En Diagon.

Entró a nuestra tienda Agregó George. Iba con Snape.

Es normal, es su padre.

No, no es normal Terció Fred. Snape y Eileen nunca habíanentrado a nuestro local.

Quizá ella quiso entrar
Repuso Harry sin entender.Además
¿qué tiene de raro?

No
no lo sé Dijo Fred. Sólo sabemos que hay algo extrañoen todo esto
Snape no parecía el mismo, ha cambiado.

¿A qué se refieren?

Es como si hubiera rejuvenecido algunos años Explicó George.Además de que ya no es tan desagradable.

Y Eileen es una preciosidad Añadió Fred, con una sonrisa.Es increíble lo parecida que es a Lily, igualitas, como George y yo.

Sólo que Eileen tiene el cabello más largo, sí, lo sé.

¿Más largo? Inquirieron los gemelos.

Sí, más largo
. Hasta la mitad de la espalda la última vezque Mione me envió una fotografía.

No, te equivocas. Tienen el mismo corte.

¿Qué?

Cómo lo oyes, no podrías diferenciarlas si las tuvierasenfrente.

Harry arrugó las cejas, según tenía entendido, a su hija leencantaba tener el cabello largo.

Suspiró.

Bueno
¿Y qué tenía de urgente todo esto?

Pues
nada, a decir verdad Dijo Fred, encogiéndose dehombros.

Sólo queríamos charlar un poco y decirte que te pagaremos laoperación mágica en los ojos.

¿Qué?

Digo, para que te fijaras en Snape tienes que tener un graveproblema

¿O es mental? Añadió George.

¡Ustedes son imposibles! Gruñó Harry, ignorando lasrisillas de los gemelos para salir de la habitación.

 

Algunas cosas nunca cambiarían.




Notas finales:

Un saludote muy grande y especial a Liiziie, Sakura y Joanny, que me animan con sus lindos comentarios ^o^ muchas, muchas gracias.

Un adelanto xD En el siguiente capítulo aparecerá quien representará un problema para Lily y Eileen y no solo eso, hay algo más detrás del lindo Bailey Barnett :3 ¿Harry estará enamorado?

¡Nos leemos pronto!

Notas del autor:

¡Al fin! Ok no xD jajaja

Damas y damitas :3 ¡Les presento a Bailey Barnett!



Quisiera...

* * *

Al día siguiente, Eileen y Harry se despidieron de losWeasley y emprendieron camino colina arriba, donde tomarían un traslador hacíasu hogar. La niña no cabía en sí de la emoción. ¡Al fin conocería la casa de suhermana y su padre! Y sobre todo ¡En Edimburgo!

¿Lista? Preguntó Harry, mirando su reloj de pulsera. En unminuto más.

Super lista Respondió ella. ¡Muero de ganas por ver lacasa al fin!

¿Tanto la extrañaste? Bromeó.

Eh
sí.

En 5
4
3
2...1

Ambos tomaron el libro que actuaba de traslador en esemomento y Eileen volvió a sentir el tirón en el ombligo. Cayó de sentón nuevamente,esta vez sobre pasto verde.

¿Pasto? ¿Verde? ¿En Invierno?

De nuevo te ha pasado Dijo Harry, ayudándola a levantarse.¿Segura que estás bien?

Por supuesto Contestó, sacudiéndose el overol corto yabombado de mezclilla que vestía y las mangas de su blusa roja. Su cara era detotal dignidad. Solo estoy un poco empolvada.

Bueno, si tú lo dices Sonrió Harry. Bienvenida a casa.

Eileen cobró conciencia de donde estaba y giró lentamentehacia un lado. La hermosa estructura escocesa hecha de piedra era de dosplantas y tenía detalles de la época, como chimeneas, cornisas, además de unjardín delantero muy amplio. Todo era verde en ese lugar, por así decirlo, yaque había muchas flores de colores.

Bailey y yo hemos plantado algunas orquídeas, ojalá tegusten Comentó el ojiverde, señalando una florecillas de un pálido purpura quelucían hermosas bajo una ventana.

¡Me encantan!

Dio vueltas sobre sí misma, mirando todo con mucho detalle.Las altas ventanas brillaban con la luz tenue que el cielo grisáceo permitía.Al parecer todo estaba encantado para que la nieve no entrara y la temperaturafuera cálida, puesto que al ver la calle esta estaba completamente blanca. Aquellacasa parecía una casa de muñecas, tenía puerta y ventanas blancas. ¡Era unacasa como la que siempre soñó tener!

Corrió tras su padre, que le esperaba en el umbral y, alentrar, casi se desmaya.

El tapiz azul pálido contrastaba con el oscuro de latapicería. Una chimenea crepitante calentaba la estancia y todo era tan alegreque le fascinaba. Aquella casa era como su padre, sencilla y acogedora.

Vaya, al parecer alguien está haciendo de las suyas en lacocina Escuchó que comentaba Harry y, en efecto, el olor a tarta le inundó lossentidos. Aspiró placenteramente, sintiendo que se le abría el apetito.

El ojiverde desapareció por una puerta, que suponía debía dara la cocina. Se tomó su tiempo, mirando cada detalle del lugar. Habíademasiadas fotos de Lily, de Harry y Lily, de Lily y los Weasley, de todos
menos de ella y Severus. Sin embargo, notó en la chimenea, junto a muchas otrasfotos de su hermana, una foto que reconocería donde fuera.

 

Era ella.

Tenía el cabello agarrado en dos coletas y sonreía, un hoyitose asomaba entre la hilera de dientes disparejos. Sí, era ella. ¿Cómo lo sabía?Fácil. Llevaba el vestido rosa de muchos holanes que Severus tanto detestaba.Según su abuelo Albus había sido regalo suyo, más ahora sabía que había sido deHarry. Sólo su padre la quería ver vestida de muñequita. Sonrió, su padre sí pensabaen ella también y, aunque ese detalle estuviera allí, su hermana jamás lo habíanotado seguramente porque era de lo más distraída. Ahora que lo notaba, suabuelo le daba demasiados regalos

¡Pero que tonta había sido! ¡Muchos de ellos eran de Harry!

Sonrió, mirando hacia la puerta de la cocina. Su padre si laamaba.

Corrió escaleras arriba, queriendo ver la habitación de suhermana. Seguramente sería un cuchitril.

Se encontró en la habitación más hermosa que pudo soñar. Adiferencia de lo que creía, todo estaba ordenado, seguramente por Harry. Eltecho encantado era un sueño y todo era de los colores que le encantaban a sugemela, los colores cálidos.

Su vista se desvió hacia el estante de libros y torció laboca al ver los ejemplares nuevecitos y cubiertos por polvo. Nunca habían sidotocados. Se lanzó sobre la cama, mirando las nubes pasar
podía acostumbrarse avivir allí.

¡Cariño, ven a saludar! Se escuchó la voz de Harry desdeabajo.

¡Claro, papi!

Se apresuró a llegar a la cocina, estaba ansiosa de probaresa tarta, quizá algún elfo cómo los de Hogwarts la estaba preparando. Alcruzar la puerta, esta misma se regresó y le dio en la cabeza. Sin embargo, esono fue lo que dolió.

Harry estaba siendo besado por un hombre alto y de cabellosnegros que tenía un gesto placentero. Al notar la verde mirada de la pequeña,ambos se separaron y sonrieron.

¡Lily! Exclamó con voz sedosa el joven. Tardó un momento enreaccionar, hasta que se sintió una suave mano sobre su cabeza. Qué alegríaverte ¿Cómo te ha ido en la escuela? ¿Bien? ¿Te agrada?

Asintió dudosamente, no queriendo aceptar la realidad.

Oh, estoy preparando la tarta que tanto te gusta. ¿Quieresmerendar en el jardín y nadar un poco en la piscina?

¡Eso es buena idea! Secundó Harry. Iré a preparar la mesaentonces.

Eileen seguía sin procesar, se había quedado parada con losojos clavados en ese
ese
ese intruso
. Su ceño se había fruncido levemente.

¿B
Bailey? Musitó como quien no quiere la cosa.

¿Sí, Lily? Inquirió el otro, sacando del horno la tarta.Portaba un ridículo delantal rojo.

El alma se le fue a los pies. Ese era el enemigo.

Nada, también me da gusto verte Dijo, con voz siseante.Bailey le miró intrigado, la mirada verde solo decía una cosa, una que hacetiempo había dejado de existir en esos orbes

"No eres bienvenido".

* * *

La merienda no se veía nada mal. Esa tarta de hacía ojitos.

Eileen se enorgullecía de tener una gran capacidad de resistenciay autocontrol, es más, podía presumirlas. Sin embargo, esa mesa llena desuculentos manjares era difícil de ignorar. Miró a Bailey, que ledaba un trocito de merengue de duraznos a un Harry que se sonrojaba y se negabalevemente a esas muestras de cariño. El pelinegro entonces se lo llevó a laboca después de ser rechazado y su rostro demostró lo mucho que le gustabaaquello. Desgraciado.

 

¿No tienes hambre?

Su padre aun saboreaba su pedazo de tarta, frente a ella estaba el plato con una parecida (perosin tocar), rebosante de chocolate líquido y un poco de crema con una fresa enel centro. Mil veces desgraciado.

Se quedó callada, como siempre que estaba molesta, mirando alpedazo cómo si quisiera aventarlo lejos. Harry comenzó a preocuparse, la niñano había pronunciado palabra desde que habían llegado, parecía incómoda con lapresencia de Bailey. Aquello era extraño, ya habían pasado tres meses desde quelo conociera y el pelinegro se había dedicado uno completamente a enamorar aLily, ganándosela de a poquito. Pronto ella correspondía a los abrazos que leofrecía y reía abiertamente. Jugaban Quidditch, naipes explosivos y todo juegoque encontraran.

A su hija parecía caerle bien su pareja. ¿Qué estaba pasandoentonces?

Quisiera nadar un poco Musitó Eileen, mirando la piscina.Su voz salió tan fría y susurrante que Harry se estremeció.

Adelante Le animó Bailey. La tarta, tu padre y yo no nosmoveremos de aquí. En un ratito puedo ir contigo.

Gracias.

Se levantó y caminó con pies descalzos sobre la hierba, quele hacía leves cosquillas. Miró el agua, jamás había nadado. La piscina no eramuy profunda en esa parte, cómo mucho le llegaría al cuello. Se quitó elvestido delgado color blanco que llevaba encima, quedándose solo en un bañadorrojo. Apretó su nariz con los dedos y saltó.

La mano de Bailey tomó la de Harry, que no había despegado lavista de su hija.

¿Estás bien?

Sí, es solo que la noto un poco extraña.

Yo la veo normal Sonrió. Es una niña muy dulce.

Sí pero

Vamos, Harry. Estás siendo un poco dramático. ¿Quieres ircon ella a nadar?

Se lo pensó un momento, luego sonrió.

Vale.

¡Entonces en marcha! Quítate toda esa ropa que estorba lamaravillosa vista.

¡Oye!

¿Qué? Me encanta mirarte.

¡Lily volvió! ¡Ya no estamos solos!

¿Y? Inquirió meloso. Tu habitación y un hechizosilenciador será suficiente.

¡Bailey!

El susodicho sonrió ampliamente divertido, tomando su mano y jalándolea la piscina donde se reunieron con una sorprendida Eileen. Pronto la niña sevio envuelta en los fuertes brazos de aquel intrigante intruso, sorprendiéndosede lo cálidos que eran. Por un momento se olvidó de su aprehensión y sedivirtió chapoteando con ambos, más con Harry que con el otro.

* * *

Ahora entendía porque Lily no lo había mencionado. Solo habíauna palabra que describiera a Bailey Barnett por completo

Perfecto.

Sí, perfecto. Era apuesto, exitoso, un gran auror conespecialidad en pociones, era agradable, gracioso, elegante, inteligente,amable, serio cuando lo requería, sabía cocinar y te trataba de una forma cómo nadiemás
Bailey Barnett era perfecto
el hombre perfecto, el novio perfecto
incluso podría ser el padre perfecto. Sin embargo, ella ya tenía uno más perfectoque él.

Bien dulzura, es hora de dormir Sonrió el pelinegro, susojos marrones reluciendo con una chispa cálida que le hacía estremecer. ¿Qué cuentodeseas hoy?

 

Eileen lo miró fijamente, como evaluándolo. Su cabello eranegro y un poco largo, no tanto como el de su padre pero por ese rumbo iba. Sunariz era estilizada y bonita, su sonrisa blanca y brillante. En sus ojosprofundos y misteriosos, acaramelados y que expresaban una gran dulzura sepodía ver el cariño que le tenía a Lily.

En palabras textuales de su gemela: "Bailey Barnett era unauror al que su padre conoció en una misión. Tiene gran parecido con Severus,por lo que cree que el clic entre ambos fue inmediato. Es muy dulce y amablecon ella, suele leerle cuentos antes de dormir, arroparla, a veces hace la cenay le encanta jugar al Quidditch los tres juntos."

¿Parecido con Severus? Ella no le veía parecido
salvo elcabello y la forma de la cara, quizá su porte elegante
y su actitud callada
el amor por los libros
Bueno, sí, era un poco parecido.

Cántame una canción Dijo mordaz, esperando una negativa.

Bailey alzó ambas cejas, sorprendido de aquello. Sin embargo,unos segundos después sonrió y sacó su varita. Bajo el asombro de Eileen, moviócon ella un adorno que colgaba de la gran ventana de Lily, que constaba detubitos de metal que chocaron entre sí, emitiendo un sonido armonioso y suave.

Una brisa suave recorrió la habitación, trayendo apenasaudibles notas musicales, que fueron aumentando mientras Bailey balanceaba suvarita.

"I want tobe a lilikoi-boy-lilikoi

You grindyour claws, you howl, you growl unafraid of all colour

You run,you're free, you climb and dress trees - You reignite

You growl,you howl, you show your teeth

You bite, it's alright
"

Eileen no pudo ocultar su asombro ante la melodiosa voz quebrotaba de aquellos labios. En un principio eran tersas y un poco roncas, máscon el avanzar de la melodía, él parecía estarlo disfrutando.

"Go, sayno more, use your eyes, the world goes and flutters by

Use youreyes, you'll know you are

Use youreyes, the world goes and flutters by

Use youreyes, you'll know you are"

La voz se fue alzando más y más alta, con agudos y graves erahermosa. Movía los brazos casi de la misma forma en la que Harry lo hacía a lahora de hacer hechizos, cómo dirigiendo una orquesta. El techo encantado de lahabitación, parecía brillar un poco más y lanzar destellos de colores alescucharle.

"Why me,my boy, you burn so bright, do you illuminate?

One dayyou're out, you give up the fight, you slow down heart-rate"

Una pequeña ráfaga, de la que salieron hojas verdes ymarrones, acarició su rostro y su cabello, haciéndole cosquillas y, porconsecuente, que una pequeña risa brotara de su boca. Bailey comenzó a dibujarfiguras de animales que recorrieron la habitación y mariposas bellísimas ybrillantes que la rodearon, una se posó en su nariz.

"We allgrow old, use your life, the world goes and flutters by

Use yourlife, you'll know you are

Use yourlife, the world goes and flutters by

Use yourlife, you'll know you are"

La puerta se abrió, dejando ver a Harry asomándose, unamariposa paso frente a él. Una mirada tierna escapó de las esmeraldas, viendo asu niña muy entretenida con Bailey, la voz de su pareja parecía la de un ángel.

 

"Electricitywires are down, rainbow colours fade into brown

I dreamtyou were smiling, shifting for good

Courageousboy, now you are gone

And runpast the years, no place to go

Yourspirit is grand, so life goes on

You are... light"

Bailey se volteó hacía Harry y un par de brisas, lo jalaronhacia él. El ojiverde sonreía divertido, mientras los animalitos hacían sonreíra Eileen. Lo tomó la mano, haciéndolo girar mientras cantaba:

"You are... light"

Comenzó a cantar en voz baja, solo para Harry, de una formaseductora y cálida a la vez.

"I want tobe a lilikoi-boy, you...

You grindyour claws, you howl, you growl, unafraid of all colour"

Unió sus labios a los sonrosados de Harry, que se sorprendióy no hizo más que quedarse quieto. Eileen se sintió extraña. Al separarse,Bailey sonrió enamorado y luego se volvió hacia ella, invitándole a unirse alabrazo. Eileen lo dudó.

"Electricitywires are down, rainbow colours fade into brown"

I dreamtyou were smiling, shifting for good

Courageousboy, now you are gone

You runpast the years, no place to go

Yourspirit is grand, so life goes on

You are...light.

You are...light."

La tomó en brazos, girando con ella. Estaba consciente de lobien que se podía estar en aquel agarre
Pudo verse reflejadas en los ojoscaramelo, de una forma que no cabía duda.

Bailey era puro y sincero.

* * *

¿Puedo hacerte una pregunta?

Los ojos brillantes de Bailey se despegaron de su libro,mirando a la niña que estaba en la alfombra junto a él leyendo otro. Apoyó lacara en su mano, mirándole con interés, Eileen se sonrojó un poco, intimidadapor lo apuesto que era.

¿Amas a papá?

Bailey sonrió ampliamente, un sonrojo tenue se asomó en susmejillas.

Lo adoro.

Adorar no es amar Aclaró Eileen. Te he preguntado si lo amas.

Vaya, eso es ser directa Rió el hombre. Amar es
unapalabra mayor

¿Entonces no lo amas? Inquirió ella con cautela. ¿Eso eslo que quieres decir?

Escucha
Musitó él, dejando su libro y girándose hacia ellacompletamente, quedando frente a frente. Amar lleva tiempo, el amar no nace dela nada, todo tiene su cauce. Para mí, tu padre es muy especial. Es la personaen la que pienso al mirar las estrellas
la persona con la que siento que losespacios entre mis dedos fueron hechos a su medida. Yo
yo quiero amarlo comose merece. Quiero darle todo. Quiero una oportunidad

Eileen se mordió el labio inferior levemente, mirando haciala alfombra. Una pelusa se meneaba levemente de un lado a otro entre lospelillos de la tapicería.

¿Una oportunidad?

Sí, una oportunidad de poder hacer las cosas bien
de que élme ame como yo lo quiero amar.

¿No me consideras una molestia?

¿Qué? ¡No! Exclamó, levantando el mentón con dulzura. Túeres una monada, jamás serías una molestia. Es más, quisiera que realmentefueras mia.

¿Tu hija?

Sí, eso sería grandioso. Mi sueño siempre ha sido tener unagran familia.

El mío también Susurró Eileen, con melancolía y un poco dearrepentimiento. Aceptar a Bailey no era viable, ella deseaba a su familiacompleta, a su verdadera familia. Lily, Harry, Severus y ella.

Yo puedo ser parte de tu familia, si me lo permites. Juntospodemos armar una más grande.

 

Ojalá fuera cierto El susurro fue tan bajito que realmenteno estaba segura de sí lo dijo o solo lo pensó.

Bailey se aceró a ella y pegó sus labios contra su frente.

Dame una oportunidad



Notas finales:

Bueno, Bailey no es lo que Eileen esperaba (ni ustedes xD creo), ;o; no juega sucio, ni se ha metido a la fuerza. Éste personaje es importante, no lo duden xD jaja. Y buena pregunta la que me hicieron en los comentarios ¿Harry estará enamorado? Yo creo que no xD jajaja (soy tan mala(?)) ¡Nos leemos en el siguiente!


Oh, cierto xD casi lo olvidaba. La canción que cantó Bailey, es Boy Lilikoi de Jónsi. El responsable de muchos de mis momentos de inspiración.

https://www.youtube.com/watch?v=0UrguIM5J9w

Acústica

https://www.youtube.com/watch?v=ztyfD20FBJU

Notas del autor:

:D ¡Muchas gracias por los comentarios! Jajaja, hoy se nos acaba la farsa :B



Descubiertas

* * *

Lily se aburría demasiado, su padre trabajaba todos los díasen su laboratorio, sin importar si eran festivos o no, en lugar de pasarlo conella. Claro, para Eileen eso sería normal porque ella lo tuvo toda la vida, noque ella

Arrojó la pluma, a la cual ya se le había secado la tinta porno usarla, sobre el pergamino de los deberes a medio terminar. Se volteó sobresu cama y miró el techo, extrañando en sobre manera su cielo lleno de nubes.¿Por qué su padre era taaaaan serio? ¿Por qué no jugaba con ella? Suspiró.

No podía quejarse, las pocas sonrisas que aquel hombro deojos y cabellos negros le dedicaba eran tan vigorizantes cómo cualquier mimo.De solo verlas se sentía rebozar de felicidad. Severus era un poco arisco, perosus pequeños gestos le delataban. Su corazón le pertenecía a él, solo a él
yquizá a Draco. Una sonrisa burlona se asomó en sus labios, que boba era, su tíoestaba casado. Se preguntó que estaría haciendo Eileen en ese entonces.

Llevó una mano a su pecho y sacó la medalla que les servía decomunicador. Claro, ninguna de ellas la había activado hasta ahora, lo que erauna señal de que no habían sido descubiertas. Pero deseaba hablar con ella.

La varita de regaliz no es una varita Susurró.

A muchos kilómetros de distancia Eileen, que se encontrabajugando un juego de mesa llamado Scrabble con Harry y Bailey e iba ganando,sintió un calorcillo emanar de su pecho. Primero lo ignoró, más la persistenciade esa sensación le hizo recordar la medalla. Asustada, se levantó de sopetónde su silla completamente pálida.

¿Sucede algo? Preguntó Bailey.

Debo ir al baño, lo siento Se excusó, corriendo lejos delcomedor y tomando camino a las escaleras.

Harry se asomó un poco por sobre la mesa para ver que sehabía ido y entonces, aprovechando, colocó un par de fichas en el tablero deforma ilícita, superando la puntuación de su hija.

¡Oye, eso es trampa! Le riñó dulcemente su pareja.

Es mi hija Dijo Harry, anotando más puntuación en el papeldonde llevaban el conteo. Se llama poner las cosas en el orden correcto.

Haciendo trampa.

Se supone que debes apoyarme Respondió Harry, inflando unamejilla. Ni se te ocurra delatarme porque te hago dormir en la tina.

 

Vale, vale
yo no he visto nada.

Eileen se encerró en el baño con el pestillo puesto y se fuea sentar precisamente en la orilla de la tina, sacando de su pecho la medalla.

¿Qué sucede Lily?

Lily resopló.

Al fin, creí que no responderías.

¿Nos ha descubierto? Preguntó sin más.

No, claro que no boba
sino no estaría tan tranquila.

¿Entonces?

Solo quería hablar con alguien, me aburro mucho.

¿Te aburres? Inquirió. ¿Y papá?

En su laboratorio Dijo haciendo una voz burlona y una muecaque su hermana no podía ver. Ese hombre trabaja demasiado ¿no conoce la palabra"descanso"?

No estoy segura de que esté en su vocabulario.

¡Eso lo explicaría! El abuelo Albus ha salido a no sé dónde,la tía Minerva revisa unos ensayos atrasados y no hay nadie en el castillo.¡Soy la única sin nada que hacer! Bueno
tengo los deberes pero no quierohacerlos
¿Tú ya los hiciste?

Eileen abrió los ojos desmesuradamente. Se había olvidado delos deberes.

Hey, ¿sigues ahí? Preguntó Lily ante su silencio.

S-Sí.

¿Los has hecho?

Ajá

Aish
¿Me los pasarás cuando vuelvas? No tengo ganas.

Creo que mejor no.

¡Egoísta! Me encuentras después de once años y no quierespasarme los deberes.

No es eso, es que

¿Qué? Admítelo, eres egoísta.

¡No los he hecho! Exclamó. ¿Ya? No los he hecho

¡¿Qué?! ¿Qué demonios has estado haciendo entonces?

Estar con papá
y Bailey

Oh
ya lo conociste Murmuró Lily. ¿Verdad que es genial?

Demasiado
¿De dónde rayos viene, quién fue el responsablede su existencia?

Irlanda
y su madre, creo.

¡Debería ser un pecado tener hijos así! Exclamó. ¡Es horrorosamenteagradable! ¡Ha leído todos los libros que yo!

Y eso no es lo peor Añadió la leona. ¡Jugó en un equipo deQuidditch! ¡Fue guardián!

Un ruido desvió la atención de Eileen de la medalla, pasos.

¿Lily? ¿Has terminado? Escuchó la voz de Bailey. Noquisiera apurarte
¡pero me urge entrar!

Sí, en un momento Respondió, luego bajó la voz. Lily, deboirme
Bailey quiere usar el baño.

¿Estás en el baño? Inquirió Lily haciendo otra mueca que sugemela jamás llegaría a ver. ¿No podías ir a la habitación?

Estaba jugando, sería raro encerrarme en mi habitación,tontaina.

¿Lily?

Ya voooooy. Adiós torbellino.

¿Torbe
? ¡Oye!

Eileen dejó escapar una risita, mientras susurraba lacontraseña de nuevo y salía del baño.

Lily bufó.

Tonta, sólo los tíos Fred, George y Ginny me dicen así.

Se levantó de su cama con pereza y se bajó el suéter blancode cuello alto que llevaba, protegiendo su pancita del frío. Se colocó lasbotas y un gorro también blanco y salió de la habitación. Quizá Filch y su gataquisiera que alguien pusiera un muérdago encima de ellos
estaba convencida deque ese viejo practicaba la zoofilia.

* * *

Aquel día, Harry había decidido pasarla con su hija. En unpar de días sería año nuevo y deseaba aprovecharla al máximo mientras latuviera con él. Así que solo eran ellos dos. Eileen en cambio, oraba porque eltiempo pasara lo más lento posible, no quería alejarse de su padre.

 

Ambos estaban en la sala, Harry revisaba unos papeles sobresu trabajo, mientras Eileen le observaba en silencio desde la alfombra frente ala chimenea, estaba recostada boca abajo y tenía un libro que no leía. Solo lemiraba como si fuera lo más interesante que hubiera en el mundo, con subarbilla recargada en sus manos.

¿Qué sucede cariño? Preguntó por su silencio.

Nada papi Respondió ella, casi en un suspiro. Harry le miróintrigado.

¿Te sientes mal?

No.

¿Entonces?

¿Entonces qué? Ladeó la cabeza, su cabello, que estabaatado en una cola de caballo, se movió con ella.

¿Por qué me miras así? ¿Y por qué estás tan callada? ¿Y quéhaces con un libro?

Ah
yo

La niña se había sonrojado y había bajado la mirada a sulibro. Harry se asustó por su comportamiento, temiendo que algo malo le pasaray se levantó del sofá, para sentarse en el suelo frente a ella. Al sentirlocerca, Eileen sintió su corazón acelerarse y no pudo evitar sentir quelloraría, Merlín sabía que era muy sensible.

¿Lily? Preguntó Harry, tomándole del mentón y alzando sumirada. Se asustó más cuando las lágrimas salieron de los ojos de su hija.Dios, mi vida ¿Qué sucede? ¿Te ha pasado algo malo?

Eileen negó con la cabeza y sollozó quedito. Se levantó y searrojó a los brazos de su padre, enterrando la cara en su cuello mientras leabrazaba.

Cariño, tranquila Le susurraba el azabache mientras trazabapequeños círculos en su espalda. Dime
¿Qué pasa?

Te amo papá Sollozó. Te amo mucho.

También te amo bebé Harry la estrechó más fuerte y sonrió,enternecido. Lo siento
olvide que no debo tratarte como una bebé porque yaeres una niña grande Intentó animarla.

No Negó ella con la cabeza. Bebé está bien
bebé me gusta.Me gusta que me abraces y me mimes
que me arropes en las noches y que me leascuentos
me gusta que juegues conmigo y todas esas cosas

Vaya ¿tanto me extrañaste? Bromeó Harry.

No tienes idea Sus sollozos se hicieron más sonoros, tantoque el ojiverde pensó que no era normal.

¿Dónde quedó mi niña testaruda y orgullosa? Susurró. ¿Esaque no llora por nada y que detesta que la trate como una pequeña?

En Londres Respondió Eileen que se sentía tan llena deemociones desconocidas. Se quedó en Londres con papá Severus.

Harry palideció al escucharle.

¿Lily? Tomó los hombros de Eileen y la alejó, ella no seopuso, le miró con sus ojos cristalizados y sus mejillas rojas mientras llorabatanto que parecía crear un mar. El ojiverde retiró unos mechones de suflequillo que se habían pegado a su mejilla y su frente y acarició su cara, sucabello. Parecía que la miraba por primera vez. ¿Eileen?

Ella asintió, comenzando a llorar más. Harry volvió aabrazarla, esta vez más fuerte. La niña correspondió la caricia.

Oh mi Dios, eres tú. Sollozó, llorando de alegría. Deverdad eres tú
Mi niña, mi bebé
mi hermosa Eileen La alejó nuevamente y pegósu frente a la de ella. No puedo creerlo
eres tan hermosa
Ya, ya
no lloresmi amor.

P-Pero Hipó Eileen. ¿Por qué me abandonaste? ¿No mequerías?

Oh, no, no cariño Se apresuró a responder, besando sufrente, sus ojos, sus mejillas y su nariz. Te amo con todo mi corazón, siemprelo hice. Dejarte fue lo más difícil que hice en mi vida, todos los días te hepensado y añorado. Te amo tanto como amo a Lily, es solo que tu padre y yo

 

¿Por qué no te quedaste con nosotros? Preguntó inflando lasmejillas. O tan siquiera visitarnos
Harry dejó escapar una risita que sonóun poco ahogada por las lágrimas y la sentó en su regazo.

Tu padre y yo no nos llevamos muy bien Le explicó,sorbiendo un poco su nariz. Él estaba
o está muy enojado conmigo
yo aceptéun trabajo aquí antes de saber que ustedes venían
y cuando me enteré, aplacémi viaje. Cuando le platiqué a tu papá sobre ustedes, a él
no le gustó laidea. Él y yo no éramos nada Dijo con amargura. Y todo sucedió demasiadorápido
yo no tenía idea de que los hombres
bueno, podían tener bebés. Cuandonacieron fue como mirar el cielo
eran la luz de mis ojos. Y me dolió quetuviéramos que separarnos por tonterías
Perdóname Eileen, lo siento tanto.

La niña miró a su padre llorar y, con sus pequeñas manos,secó sus lágrimas, tal y como Severus solía limpiar las suyas, usando lospulgares.

No te preocupes papá, nosotras tampoco sabíamos que eso sepodía Le dijo con dulzura Y no llores
te amo y siempre te voy a amar
sinimportar qué. Es solo que me hiciste mucha falta todos estos años

Gracias Sonrió Harry, orgulloso de que su hija fuera tancomprensiva. Eres tan dulce.

Supongo que lo saqué de ti Rió Eileen, dejando de llorar.Porque de papá Severus lo dudo.


puede ser Rió también Harry, contagiándose de susonrisa. Tu padre puede ser un limón cuando quiere.

¿Verdad que sí? ¡Además es un dramático!

¡Sí, es cierto! Coincidió. ¡Hace drama por todo!

¡Ja! ¡Ahora no tiene como negarlo!

Harry abrazó una vez más a su hija y besó sus mejillas conamor. Luego de que la arrullara en sus brazos
fue que se le prendió el foco.

¿Eileen?

¿Sí papá?

¿Dijiste que Lily está en Londres?

* * *

¿Podrías pasarme el polvo de cuerno de unicornio, cariño?

Lily asintió y miró los ingredientes, dudosa. Se lo pensó unminuto y luego tomó un polvo que le pareció sería el correcto.

Aquí tienes Le entregó el frasco. Severus lo miró y sonrió.

Este no es Eileen, es el azul.

Oh, es que todos lucen iguales Murmuró Lily por lo bajo,con las mejillas rojas.

¿Qué dices? Pero si sabes distinguirlos perfectamenteEnarcó una ceja. ¿O me dices que ya se te ha olvidado?

No, no Negó con la cabeza y las manos. Es que
estoy algocansada es todo.

¿Cansada? Pero si has dormido más de lo normal.

Eh
Balbuceó. Es
es por los estudios.

Nunca has tenido problema con eso.

Lily suspiró derrotada
¿Es que Eileen tenía que ser tan perfecta?Papá Harry siempre le animaba a hacer lo que quisiera y le decía palabras dealiento cuando pensaba que no podía hacerlo, además de que le corregíaamorosamente. El hombre que tenía enfrente, enfrascado en la elaboración de unapoción (que supuestamente ella conocía pero no era cierto), era algo diferente.Entendía en cierto punto porque su hermana era tan callada y recatada
Su padrerealmente daba miedo.

 

Cómo extrañaba a su papá.

¿Sucede algo? Preguntó el pocionista, notando que se habíadesparramado sobre la mesa, mirando a la nada con repentina melancolía. La niñale miró sin levantar la cabeza de la madera.

¿Por qué eres tan serio?

¿Eh? Frunció el ceño. ¿Por qué lo dices?

Eres muy callado
no me preguntas cómo me fue en el díaExplicó ella. No me abrazas, no te gusta jugar conmigo

Jugamos ajedrez ayer.

Pero el ajedrez es aburrido Lily frunció la nariz, justocomo él lo hacía.

Y fue entonces que se dio cuenta.

¿Y a qué quisieras jugar, Lily? Preguntó con suavidad,sentándose a su lado.

Pues
no lo sé. ¿Qué tal naipes explosivos? Propuso ella. Oquizá
¿Conoces el juego de serpientes y escaleras? Me gusta mucho
pero no sé
¿Te gusta el Quidditch?

No mucho Respondió, sonriendo enternecido.

¿Enserio? ¿No te gusta volar? Exclamó sorprendida. ¡Perosi es muy divertido!

¿Sí? Bueno, hace mucho que no lo hago
pero podríamosintentarlo.

¡Genial! Aplaudió ella. ¡Te enseñaré una pirueta queaprendí hace un tiempo!

Me gustará aprenderla con tan linda maestra Dijo él,acariciando la cabellera de su hija, que la llevaba suelta. Muy opuesta aEileen que casi siempre solía llevarla atada.

Lily se sonrojó y sonrió tímidamente. Severus se preguntócómo no lo había notado antes, las diferencias eran más que notorias

¿Lily?

Dime.

Snape sonrió de lado y enarcó una ceja. A la niña le cayó elveinte de sopetón y le miró, horrorizada.

Eh
yo
Balbuceó ella sin saber qué hacer. Había metido lapata, el plan estaba arruinado. Yo

¿Me permitirías abrazarte?

La niña abrió mucho los ojos, sorprendida de que no hubieraregaños ni nada por el estilo. Asintió torpemente y su padre le atrajo hacia élcon mucha delicadeza, abrazándola por primera vez consciente de quién era. Ellale rodeó fuertemente con brazos.

Mi Lily Susurró Snape. Mi pequeña Lily.

No soy pequeña Se quejó su hija aunque no sonaba enojada,sino feliz.

Lo sé, has crecido mucho.

Y lo he hecho sin ti

El pocionista la soltó poco a poco. Lily evitó mirarle,reteniendo las lágrimas.

Lo siento mucho.

¿Sabes lo malo que es crecer sin tus dos padres? ¿Y más sinel padre sensato? Debería saber lo mismo que Eileen en pociones y estudios
yEileen lo mismo que yo de Quidditch y otras cosas
Debería haber sabido quetenía una hermana con quien compartir y con quien hablar cuando me sentíatriste
No me quejo de papá Harry, él me ha cuidado muy bien
pero tambiénnecesitaba de ti, quizá así llenaría tus expectativas
Lo siento.

Severus sintió que su corazón se oprimía con esas palabras.Se reprendió mentalmente por no mostrar tanto afecto hacia su hija como ella lomerecía y quiso propinarse una patada al darse cuenta de que era de la mismaforma con Eileen.

No preciosa, no hay nada por lo que debas disculparte Ledijo, tomándole el mentón. Tu eres perfecta tal y como eres
eres lista,graciosa y tienes un corazón muy grande y hermoso. No pienses en llenar misexpectativas Se acercó y besó su frente. Tú y Eileen son todo lo que puedodesear
ambas sobrepasan mis expectativas y dan felicidad a mi viejo corazón.

 

Tú no eres viejo Sonrió Lily, una lágrima cayo de sumejilla y esta vez no le importó. Eres muy apuesto
ahora sé de donde sacamosEileen y yo nuestro porte.

El hombre sonrió ampliamente avergonzado, la verdad era queellas eran tan hermosas como Harry, no cómo él
pero apreciaba que sus hijastuvieran una buena imagen suya.

Y también ahora sé porque papá se enamoró de ti.

Su sonrisa se borró automáticamente, mientras apretaba latela de su túnica y su miraba se enfriaba.

No pequeña, eso no es así

¿Qué cosa? Inquirió confusa.

Tu padre no se enamoró nunca de mi Respondió con pesar.

¡Claro que sí! Exclamó ella, frunciendo el ceño. Élsiempre decía que amaba a "mamá". Aunque "mamá" resultó ser "papá" Rodó losojos por las ideas de su otro padre y agregó. Además
Se acercó a él y lesusurró en tono confidente. Siempre susurraba tu nombre cuando dormía, siempreme pregunte quien era "Severus". ¡Y eres tú!

Te agradezco que intentes animarme Le sonrió, divertido porla expresión ceñuda de Lily. Pero yo sé de lo que hablo

Siento no coincidir contigo Negó con la cabeza. Perobueno
qué se le hace
Adultos tenían ser
bien me decía mi amigo el señor papaque no tienen remedio.

Una ronca risa brotó de los labios de Severus, quien abrazó asu ocurrente hija una vez más. Luego se levantó, tomándole de la mano.

Bien pequeña, empiezan tus lecciones de pociones.

¡Vale! Sonrió ella.

A propósito
Lily le miró interesada. Estás castigada.

¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! ¡No he hecho nada!

¿Te parece poco engañarme? ¿Estar aquí cuando deberías estarcon tu padre en Salazar sabrá que parte del mundo? Y sobre todo
¿Decirmeaburrido?

¡Pero eres aburrido!

¡Ya verás quien es aburrido, mocosa insufrible! SonrióSnape, mientras comenzaba a hacer cosquillas a su hija, quien reía divertidapidiéndole que parara.

Unos segundos después, ambos salían del laboratorio entrerisas, olvidándose de las pociones.



Notas finales:

Sev es más lindo que Bailey xD eso nadie me lo quita jajajaja :3 Al parecer ya las han descubierto, en el siguiente veremos que sucederá en consecuencia. ¡Saludos!

Notas del autor:

En este capitulo Harry hará feliz a alguien, mientras romperá el corazón de quien más ama D:



Propuesta inesperada

* * *

No, no quiero
por favor papá Decía Eileen, mirando a Harry con súplica.

¿No quieres pasar año nuevo con tu padre? Inquirió elazabache con un poco de pena. ¿No lo extrañas?

Claro que sí. Pero a él lo veré al volver, a ti no.

Cariño
yo creo que lo mejor es que vuelvas con él.

¡No! Respondió Lily con la frente arrugada y los brazoscruzados.

No lo verás hasta el verano.

¡Pero no es justo!

¿Exactamente qué no es justo? El rostro de Snape estaba sereno, mientrasle miraba desde su lugar en el sofá. Lily se hundió en ella misma,completamente enfurruñada.

¡Tú eres a quién no he visto por once años, te necesito! AEileen se le llenaron los ojos de lágrimas, más de enojo que de tristeza.

 

Me separaron de mi hermana y me separaron de mi padre DijoLily, apretando los puños.

¡Eso es lo injusto! Exclamaron las dos al mismo tiempo, endistintos lugares.

Comenzaron a decir cosas a forma de chantaje o para hacerlessentir culpa. Eileen no tenía problemas en que Harry le entendiera, pero Lily

La cara de Severus era la más consternada y seria que habíapuesto, no entendía ni jota de lo que su pequeña le decía y esos siseos leerizaban la piel.

Lily y yo hicimos esto porque queríamos pasar tiempo conustedes ¿de qué ha servido, entonces? ¡De nada!

Bailey llegó en ese preciso momento y se quedó parado en elumbral con cara de espanto.

¿Q-Qué le sucede a Lily?

¡Bailey! Exclamó Harry. Yo
yo puedo explicarlo
ella

¿En qué idioma está hablando?

El ojiverde miró a su hija, que ahora le veía indignadamientras decía algo sobre que no le prestaba atención y era más importante elpelinegro que ella. Harry tardó un poco en darse cuenta, para él era naturalescuchar esos sonidos y su oído no estaba entrenado para distinguirlos. Elespanto también se hizo presente en su cara.

E-Estas
Tartamudeó Severus. Tú estás

¿Hablando
Parcel? Eileen miró a su padre sin comprender.¿Qué rayos era el Parcel?

¿Hablando qué? Inquirió Lily. No quieras cambiarme eltema, esto es

¡No te entiendo! Exclamó Snape. ¡No entiendo nada de loque dices! ¡Estás hablando Parcel, la lengua de las serpientes!

¿Estás loco? Preguntó Eileen, ya con su idioma normal.¿Eso existe?

Claro que existe, yo mismo la hablo Contestó Harry.¡Heredaste la habilidad de hablar Parcel!

¡Tenía que ser de parte de Potter! Gruñó Severus.

Papá no tiene la culpa de que cosa nos hereda Le defendióLily. Al menos estoy feliz de no haber heredado tu mal carácter.

¿Por qué no heredaste el mal carácter de tu padre, mejor? Selamentó Harry. Oh, Dios ¿Entonces Lily también?

¿Lily? Interrumpió Bailey. ¿Por qué hablas de ella como sino estuviera aquí?

Anda, díselo Terció Eileen. Y de paso me cuentas porque hapasado todo también.

¡Eileen!

¿Eileen?

Entonces Eileen también lo ha heredado
y ahora ese ineptola tiene con él.

¡Papá no es ningún inepto!

¡Claro que lo es! ¡Debió dejarme la custodia!

¡Eres
! ¡Eres
! ¡Ah! Gritó exasperada y se dio mediavuelta, saliendo del despacho.

¡Lily!

¿Por qué la llamas Eileen?

Porque así me llamo Contestó ella. Dile al señor Potter que te loexplique.

Salió de la habitación, dejando a Harry muy nervioso y a unBailey confundido.

¿Me perdí de algo?

Yo
verás
es que

Tranquilo Dijo con cariño. Tomémoslo con calma ¿Vale? ¿Quétal si me lo explicas con un taza de té?

Eso sería grandioso Suspiró Harry. ¿Dulce?

Dulce será.

* * *

¡Agh! ¡Ese hombre es impresionante! Se quejaba Lily yendode un lado a otro como león enjaulado dentro de un aula vacía. ¿Qué papá debiódarle mi custodia? ¡Ja! ¡Sería una amargada de lo peor!

"Ya lo eres" Dijo una vocecita en su cabeza, muy parecida ala de su hermana. Tomó su medalla, tenía que avisarle que su padre habíadescubierto todo y pensaba devolverla a Harry al día siguiente para quesupuestamente "pasara el año nuevo con él". No era una mala idea si lo pensaba,extrañaba a su padre y su hermana
quizá

 

¡No! Se riñó a sí misma. No flaquearás ahora.

Murmuró la contraseña con enojo y esperó.

¿Lily? Lily es

¡Lo siento! ¡Juro que no fue mi culpa! Dijo temerosa. ¡Mepuso una trampa y yo caí!

¿Qué? ¿De qué hablas? Inquirió la Slytherin confundida,ella iba confesarle lo de Harry.

Qué lo arruiné, papá sabe todo Gimió. Lo siento.

¿También lo sabe?

¿También? ¿Cómo que también? ¿Papá Harry lo sabe?

Sí, terminé por confesárselo ayer.

¡Eileen!

¡Oye! ¡Tú también se lo dijiste!

¡Pero yo fui engañada!

¡Es lo mismo!

¡Tonta!

¡Tonta tú, que te dejaste engañar por papá!

¡Soplona!

¡Débil!

Ambas hicieron su gesto característico, Lily arrugó la narizy Eileen infló una mejilla. Ambas estaban molestas con sus padres, con suhermana y con ellas mismas.

* * *

Entonces
¿Son dos?

Harry asintió, mirando su taza de té.

Severus obtuvo la custodia de Eileen y yo la de Lily
teníaque volver a mi entrenamiento con David y él se custodió en Hogwarts, sabiendoque nadie podría tocarlo allí Bailey se mostró sinceramente impresionado, másno dijo nada más. Sé que suena horrible
pero no encontré una forma viablepara estar en Londres
quedarme allí hubiera significado ser dependiente de él.

Pero Harry
Son hermanas ¿te das cuenta de lo mucho de loque les privaron?

Soy más consciente que nadie de eso Gimió desesperado.¡Soy despreciable!

No Se apresuró a decir, posando su mano sobre la suya. Nolo eres, pequeño
comprendo un poco por lo que debiste pasar
y aun así temantuviste fuerte por Lily, eso es admirable. Sin embargo, ahora ven lasconsecuencias
sus hijas tienen una idea equivocada de ambos y creen que no hanpensado en ellas.

Pero todo esto se hizo por ellas Musitó. Él y yo noteníamos nada

¿Estás seguro de eso? Preguntó con una tenue sonrisa. Paratener dos hermosas hijas se debió tener algo

Harry lo miró a los ojos. Aún no entendía que era lo queBailey veía en él y cómo podía tenerle tanta paciencia. Le entendía tan bien yle aceptaba de todas las maneras posibles que era increíble imaginar que nosintiera alguna clase de enojo por haberle ocultado la verdad o porque aún nose lo había dicho después de todo ese tiempo
No creía ser merecedor de talcariño
¿Sería Bailey un ángel?

Sí, lo estoy Dijo. Severus nunca se fijaría en mí. Baileyrió abiertamente, sorprendiendo al ojiverde. ¿Qué es gracioso?

¿Te das cuenta de lo que dices, Harry? Respondió sonriente.¿Quién no se fijaría en ti? Es imposible ignorarte, si lo sabré yo.

Un sonrojo se apoderó de las mejillas del joven, algo así lehabían dicho un grupo de chicas antes
cuando le preguntaron si tenía algunanovia o novio. En ese entonces no estaba con Bailey y las mujeres le seguíancomo moscas. Una linda mujer llamada Maddy, de ojos color oliva y cabellocastaño claro, le había enumerado las mil y un razones por las que todosdesearían estar con Harry Potter. Luego, cuando se enteraron de que leagradaban los hombres, debido a que Bailey llegaba a buscarle siempre con algúnpresente y su sonrisa marca Colgate, le habían animado a corresponderleargumentando que sólo él atraería a esos que parecían modelos de revistas. Élseguía creyendo que exageraban, aunque una vez un modelo de la revista muggleVogue, le había pedido una cita.

 

No soy la gran cosa Murmuró.

¿Qué no? ¡Eres el salvador del mundo mágico!

No lo hice solo, tuve mucha ayuda.

Eres el mejor auror de consulta del mundo, sino es que elúnico.

Eso es gracias a David.

¿Cuándo te darás el mérito que debes? Inquirió, acariciandosu mejilla. Harry
tú eres increíble, valiente
un gran padre y persona
soymuy afortunado de que me escogieras.

El afortunado soy yo Repuso tímidamente.

¿Harry?

Lo miró interrogante. Bailey le miraba de una forma brillantey dulce.

¿Te casarías conmigo?

* * *

Eileen se quedó patitiesa en su lugar, sin abrir la puerta.Iba a decirle a su padre que estaba bien, que volvería Hogwarts con una solacondición
pasar año nuevo con él, Lily y Severus. Solo ellos. Y habíaescuchado sin querer

Bajó lentamente la mano que tenía apoyada en la puerta ysintió sus ojos llenarse de lágrimas. Casi pudo escuchar su corazón agrietarseen el momento en el que Harry le respondió que sí.

En Hogwarts, Lily sintió que el mundo se venía debajo derepente
¿Qué era ese sentimiento?... Posó sus verdes ojos en su padre, quecenaba a su lado y miraba su plato de forma pensativa

¿Un sueño roto?



Notas finales:

Che Harry ¿Qué rayos estas haciendo? D: ¿Y Sev? ¡Te arrepentirás, lo sé! xD jaja ._. Me has decepcionado(?)

Ahora bien... ¿Qué opinan? xD ¿Masacramos a Bailey? jaja ¡Saludos a todas! :DDD ¡Besos y abrazotes de oso para cada una!

Notas del autor:

Muchas gracias por sus comentarios, este día les regalaré un capitulo más :D espero les agrade. Las niñas toman una decisión xD que llevará al siguiente capitulo.



Replanteando objetivos

* * *

Va a casarse Susurró apagadamente. Papá va a casarse

Sí, eso dije Respondió Eileen, jugando con la melenita delProfesor H.

¿En qué clase de mundo vivimos que los padres ya no toman encuenta a sus hijos?

En el mundo real

Exijo un reembolso
. Esto es un fraude
¡tantos cuentos ytodo es mentira!

¿Qué vamos a hacer? Suspiró. Nosotros queríamos que sereconciliaran, no que se separaran más.

Lily guardó silencio, pensando. Tenía las piernas cruzadas yestaba sentada encima de un pupitre. Frente a ella estaba señor S, que lesacaba la lengüita. Tenían que actuar rápido, lo más rápido posible. Quizá sisu padre viera a Severus de nuevo se le irían las ganas de atarse a Bailey parasiempre.

¿Ya le has dicho lo de año nuevo?

No, ha tocado la puerta y dejado el desayuno afuera, pero nole he abierto
no tengo apetito de todas formas.

Dile.

¿Para qué? Ahora que se casará no querrá.

Tú dile, no te lo negará Respondió Lily de forma seria. Tedebe once años, un capricho no es nada.

 

¿Qué es lo que planeas?

¿No te das cuenta? Estoy segura de que papá Harry sigueenamorado de papá Severus y si lo vuelve a ver

Ya no querrá casarse Terminó Eileen, adquiriendo una nuevaesperanza. ¡Eres un genio!

Dime algo que no sepa.

Qué tus ojos son verde moco.

¡Oye, no uses mis frases!

Boooooba.

* * *

Te propongo un trato Dijo Eileen, plantándose frente aHarry y mirándole con una mirada muy parecida a la que Severus solía enviarlecuando era estudiante. Por un momento se sintió intimidado, más luego recordóque él era el mayor allí.

¿Un trato?

Así es. Tú dirás si lo aceptas o no.

Bueno
Te escuchó, bebé.

Ahora fue el turno de Eileen de sentirse intimidada por ladulzura de Harry. Severus nunca solía atacarle por ese lado, así que susdefensas eran débiles.

Volveré a Hogwarts Dijo, Harry abrió los ojos e iba a deciralgo, más ella no le dejó continuar y puso un dedo frente a ella. Con unacondición.

Eso se llama chantaje, cariño Respondió Harry, con unasonrisa. Pero dime
veré que puedo hacer.

Te quedarás conmigo y con Lily a pasar año nuevo.

Vale La sonrisa de Harry se amplió más, le agradaba muchoesa idea.

Pero papá Severus estará con nosotras también Añadió. Soloestaremos nosotros cuatro.

Aquel atisbo de felicidad se borró del rostro del ojiverde,que borró su sonrisa automáticamente y ensombreció el semblante.

E-Eileen
eso
yo creo que

Esa es mi condición. Solo serán unas horas juntos
¿Es muchopedir? Lily y yo creemos que merecemos al menos eso.

¿Has hablado con Lily?

Por supuesto, ella sugiere los planes locos.

Ya me lo suponía Suspiró Harry. ¿Ella es la mente maestradetrás de todo esto del cambio, no?

¿Lo dudabas?

Tenía mis reservas, pensaba haberle inculcado algoproductivo al menos. Entonces
¿solo unas horas?

Exacto.

¿No puedo llevar a Bailey?

¿Crees que eso sería ortodoxo?

Harry se preguntó que rayos era lo que Severus le enseñaba asu hija, era más madura que él y Ron juntos. ¿Ahora qué le diría a su pareja?Iban a pasar año nuevo juntos, ya que en Navidad no pudo ir donde los Weasley.

¿Al menos puedo llevarlo a Londres? Su primo vive por allí.

Claro, puede acompañarnos
pero en la cena solo seremospapá, Lily, tú y yo.

Vale, vale
está bien.

¿Sí aceptas?

¿Me queda de otra?

Eileen sonrió tenuemente, al menos si no funcionaba tendríael recuerdo de un momento junto a sus dos padres. Harry se levantó del sofá.

¿A dónde vas? Preguntó, esta vez como si fuera una niñapequeña preocupada.

A avisar al ministerio Respondió. Pediré que habilitenGreamuld Place para que nos quedemos allí hasta que volvamos.

¿No nos podemos quedar en Hogwarts?

Tú misma lo dijiste Sonrió Harry enternecido. No puedollevar a Bailey allí.

Vale

Por cierto
¿Tú padre ya sabe de esto?

La pequeña se pateó mentalmente. ¿Cómo rayos le iban a decireso a su otro padre? Como siempre, Lily no pensaba todo completamente. Él nocedía a chantajes ni mucho menos, se meterían en un gran, GRAN lío
pedíafervientemente a Merlín que les ayudara.

S-Sí
y está de acuerdo.

 

Entonces alista tus cosas, saldremos hoy mismo. Mañana esvíspera de año nuevo después de todo.

Asintió, pensando en la gran sorpresa queSeverus se llevaría en cuanto llegaran. Subió escaleras arriba a contarle todoa Lily
ella no quería ser la única con remordimientos



Notas finales:

Jajaja y empieza lo buenísimo ^o^ ¿en el siguiente se reencontraran?

Notas del autor:

Jojojo, para ustedes :3 para que vean un poco más de Sev y Harry, aunque en el siguiente capitulo habrá demasiado de esto xDDD jojo *-*



El reencuentro

* * *

Aquel treinta de Diciembre la nieve caía tranquilamente,amontonándose en las ramas de los abetos y formando montañas blancas en elsuelo. Un solitario copo de agua cristalizada se tomó su tiempo en descender,aterrizando en una naricita pequeña y respingona, que estaba un poco roja porel frio. El color verde de los irises era brillante y hermoso, los ojitosexpresivos hicieron el visco y arrugó la nariz, sacudiéndose la fría partículacon el dedo enfundado en un guante blanco.

¿El Gran Comedor?

Ajá.

Dumbledore tenía las manos sujetas en la espalda, mientrasmiraba el jardín lleno de nieve. Su barba lucía un poco más opaca que lablancura predominante y su túnica azul brillante contrastaba con el ambiente.

¿Una cena romántica?

Sip.

¿Para dos?

Para dos.

No creo que

Yo creo que sí.

¿Afrontaran las consecuencias?

Completamente.

Lily jamás podría considerarse dudosa, si algo nacía en sumente, lo hacía y ya. Tomaba cada castigo con la barbilla en alto y hasta seenorgullecía de sus planes. Y recientemente lo había demostrado al darle unfiltro amoroso, robado del armario de su padre, a Filch para que se ledeclarara a Madame Pince, que terminó en un armario con nada de ropa y un viejocelador encima al día siguiente. Sí, Lily portaba con orgullo el apellidoPotter y hasta los merodeadores estarían orgullosos.

Haré lo que pueda.

¿Te habían dicho antes que eres el mejor abuelo del mundo?

El anciano sonrió afablemente. Por esa sonrisa y esa miradatodo valía la pena.

* * *

La puerta de Greamuld Place se abrió.

El pasillo de entrada estaba oscuro, así como el resto de lacasa, que en general lucía tenebrosa. Claro que toda la propiedad había sidolimpiada con anticipación para que sus habitantes estuvieran cómodos. Unafigurita blanca y bajita salió de la penumbra.

Bienvenido, señor Dijo, haciendo una reverencia a las trespersonas. ¿Su viaje ha sido bueno?

Hola Kreacher Saludó Harry con alegría, sí, se alegraba devolver a verlo. Sí, gracias.

El elfo no había cambiado nada, bueno, casi nada. Ya nollevaba una tela mugrienta cubriéndole, sino una limpia y el relicario deRegulus seguía reluciente, colgando de su huesudo cuello.

Buenas tardes Dijo Bailey, sonriéndole al elfo que lo mirócon desconfianza.

H-Hola Saludó temerosa Eileen.

Te presento a Eileen, Kreacher Dijo Harry. Es mi hija.

Un placer conocer a la amita.

Nos quedaremos aquí un par de días, espero no seamos unamolestia.

No amo, cómo cree.

¿Todo ha estado bien?

Sí, amo.

Harry asintió y miró el lugar con añoranza. Hacía mucho queno iba a esa casa, pues antes le abrumaban los recuerdos que le traía. Ahora encambio, podía contra ellos. Los tres caminaron para ir a la salita, Eileen miróla cortina roja cerrada, que antaño cubría el retrato de Walburga Black. Unruidito proveniente de ella le sobresaltó y se apresuró a tomar la mano de supadre, que le miró con una sonrisa divertida.

 

Estoy en casa Suspiró Harry, mirando a su alrededor.Imágenes de él y sus amigos, vinieron a su mente, acompañadas de Sirius, Remus,la Orden del Fénix y también Severus Snape.

* * *

Eileen entró corriendo al recibidor y tomó camino a lasmazmorras, dejando a Harry atrás. Ya había avisado a Lily que había llegado eiba a su encuentro. Bajó las escaleras como bólido, ignorando la petición de supadre de que tuviera cuidado.

Apenas iba a medio pasillo cuando Lily dobló del otro y ambaschocaron la una contra la otra, cayendo de sentón al suelo. Las dos se mirarony comenzaron a reír.

¡Hola! Exclamaron al mismo tiempo.

Unos pasos se escucharon y enseguida Harry apareció en lasescaleras, a Lily le brillaron los ojos y se levantó de un salto para correrhacia él. El ojiverde la miró con emoción y abrió los brazos para recibirla enellos y abrazarla con tanta efusividad que casi parecían querer volverse unomismo.

Mi Lily Suspiró. Te he extrañado tanto.

¡Y yo a ti papá!

Por el mismo pasillo donde saliera Lily una figura negraapareció, siguiendo intrigado a su hija que había salido del despacho derepente. Eileen, que miraba la escena de su hermana y su padre, se giró para encontrarsede frente con la mirada negra de Severus. Sonrió y él le correspondió el gesto.La niña se acercó a él con timidez y le rodeó con sus bracitos, él también laestrechó con mucha suavidad. Al separarse, notaron que eran observados.

Harry y Severus se miraron fijamente, el segundo apretó lamandíbula.

Snape.

¿Potter?

El ojiverde notó que Severus tenía una expresión más quesorprendida, cómo si desconfiara de lo que sus ojos veían.

¿Qué hace aquí?

* * *

¡Dijiste que tu padre sabía que vendríamos a cenar! ¡Peroese hombre de allá abajo pareciera haber visto al mismísimo Conde Drácula!

Bueno
yo dije que sí
y que estaba de acuerdo
RespondióEileen, encogiéndose de hombros. El sí era en futuro, que lo sabría
y queestaba de acuerdo
bueno, yo sí lo estaba
¿Es algo, no?

¡Eileen!

¿Qué querías que hiciera? ¡El plan es de Lily!

¡Oye! ¿Por qué me echas el muerto a mí?

¡Porque es cierto!

Pues para la próxima inventa el plan tú y déjame a míecharte la culpa Gruñó.

Harry gimió con desesperanza y se tiró sobre el sofá de lacama de Lily, revolviendo más su cabello. Estaban en la habitación dondecumplían su castigo, alejados lo más posible de Snape.

Es obvio que él no me quiereaquí, no sé porque acepte esto
me detesta.

Lily le tomó de las mejillas,haciendo que le mirara.

Por Dios, eres Harry Potter ¿Esote dice algo?

Lily

¡Él no te detesta! ¡No seascobarde!

¡Óyeme no, yo no soy ningúncobarde!

¡Pues demuéstralo! ¡Hazle saberquién es el que manda!

Sí Afirmó Harry con decisión.Es cierto
debe saber quién manda.

 

¡Eso!

¡Él manda! Exclamó Harry,alzando el puño.

¡Exac
! ¿Qué? ¡No! ¡Tú eres elque manda!

¿Eh?... Oh, sí
¡Yo mando!

Eileen negó con la cabeza. Si enesas estaban, no podía imaginarse que clase de futuro tenían.

* * *

¿Por qué tengo que vestirridículamente elegante? Sólo es una cena
Además no me entusiasma ir.

Eileen acomodó el cuello de lacamisa de su padre con cariño, más no respondió nada. Estaban frente al espejoy Severus se veía realmente bien. La niña había elegido un color gris oscuropara la parte de arriba y un pantalón negro. Jamás había visto a su padre tanguapo y se enorgullecía de que ella le hiciera ver así. Jaló el banquito dondeestaba trepada y se puso detrás de él, sujetando su negra cabellera con unacinta.

¿Estas bromeando, verdad? Inquirió.Me veo estúpido.

Claro que no, te vez de lo másapuesto.

Snape torció el gesto y sacó unosmechones del amarre, Eileen sonrió satisfecha, eso le daba un toque másnatural. Se bajó del banquito y se acomodó bien el vestido. Era de tul en uncolor verde azulado muy lindo. Su cabello tenía un moñito del mismo color atadoen la parte trasera, mientras caía libremente sobre sus hombros.

¿Listo para la venda?

* * *

La capa, no olvides la capa DecíaLily. Tienes que quitártela dramáticamente.

¿No estás exagerando un poco?

Me he dado cuenta de que papá nose impresiona fácilmente, debes robar el protagónico.

Claro, doctora del amor Ironizó.¿También quieres que me le lance encima?

Si es posible, sí Asintió Lilycon firmeza.

Harry la miró, su vestido rosapálido le sentaba de maravilla, también era de tul y el lacito de su cabello seveía adorable. Ella había hecho una rabieta para ponérselo pero su hermanahabía insistido. Estaba nervioso por tener que pasar tiempo con aquel hombrepero feliz de pasarlo también con sus dos hijas.

Definitivamente no sé de dondesaliste tú
pero bueno ¿qué más falta?

Solo la venda.

* * *

¿En dónde estamos?

Tranquilos Dijeron ambas, empujando la puerta del comedor yjalando la mano de sus dos padres. Ya llegamos

Les quitaron las vendas con mucho cuidado y ambos seirguieron, mirando el lugar con asombro puro y un poco de incomodidad. El GranSalón estaba decorado de una forma muy parecida a como lo estuvo en el baile denavidad en el cuarto año de Harry. Una pequeña mesa cuadrada estaba en elcentro, decorada con velas y rosas. La iluminación provenía de un candelabroque colgaba del techo, su luz era tenue y del techo caía nieve que se regabapor el suelo. Ambos hombres notaron que solo había dos puestos en ese lugar.

¿Y esto? Preguntó el azabache.

¡Lo hice yo sola! Exclamó Lily. Harry, Severus, e inclusoEileen, le miraron con una ceja alzada. Está bien, el abuelo me ayudó.

Una sonrisa divertida se asomó en los labios de Harry y Eileen,en contraste con el ceño fruncido de Severus.

¿Por qué solo hay dos puestos? Dijo con voz fría.

Bueno
Dijo Eileen. Esa
esa es la otra sorpresa.

Nosotras no cenaremos con ustedes Añadió Lily. Estaremoscon el abuelo

Severus arrugó levemente la nariz, queriendo arrancar cadahebra de cierta barba blanca. ¿Ese vejete de pacotilla estaba jugando a lacasamentera o qué?

 

Pero
ustedes dijeron que
Balbuceó Harry, pasando salivacon dificultad.

Bueno, bueno Se apresuró a decir Eileen. Nosotras nos retiramos
¡Disfruten la cena!

Y salieron, cerrando las puertas y dejando a los dos lado alado, mirando la entrada con consternación. ¡Esas niñas eran peor que eldemonio!

Esperemos que funcione Dijo Eileen. Es nuestra últimaoportunidad, si esto no funciona no sé qué lo hará.

Ten fe Animó Lily.

¿Listas, damitas?

Ambas se voltearon a ver a Dumbledore, que lucía una túnicadorada. Sonrieron y se colgaron de su brazo.

¿Podremos ver todo?

Por supuesto Sonrió el anciano. En primera fila y con cenaincluida. Como les dije antes mis niñas
uno tiene sus mañas.

* * *

Harry miró de reojo a Snape, que hizo lo mismo y enseguidaambos desviaron la mirada, luego suspiró. Se volteó hacia el mayor y sintió laboca seca al verle lucir tan elegante y apuesto. El aspecto de su cabello ledaba un aire casual que hacía latir su corazón.

Si quiere me voy Musitó débilmente. No es necesario todoesto, podemos decir que lo hicimos y ya.

¿Cree que se tragaran ese cuento? Desgraciadamente son máslistas de lo que aparentan Respondió con resignación. Además, se hanesforzado mucho
no sería correcto rechazar su obsequio.

El azabache asintió.

Entonces
hagámoslo.

Severus comenzó a caminar hacia la mesa, donde esperó a queHarry le alcanzara. El ojiverde se quitó la capa dudosamente, aunque ni se notósu indecisión, dejando ver su atuendo. Snape se estremeció. El menor ibatotalmente de negro, hasta parecía que habían intercambiado papeles. Su camisaera entallada, al igua que su pantalón. Todo Harry estaba más suculento que lacena. ¿Dónde se había metido el chiquillo del que había sido profesor?

Harry colocó su capa en el respaldo de su silla y se sentó aun lado de Snape.

Y bien
¿Qué ha sido de su vida, Snape? Preguntó nervioso,mirando su cena.

Nada interesante, debo decir.

¿Eileen se ha portado bien?

Más que bien, es un ángel Sonrió tenuemente, Harry semordió el labio inferior levemente. ¿Y Lily?

Bueno
Lily es
digamos que sigue el camino de Fred yGeorge.

Esos Weasley no son buena influencia. Siempre lo supe.

Lily ni los conocía cuando comenzó a pintar gatos delvecindario Suspiró Harry. Es muy talentosa, desde que era un bebé comenzó alevitar cosas y cambiarlas de color.

¿Seguro que ha estado bien al pendiente?

Claro que sí, la llevo conmigo a donde sea.

Vaya, que consuelo Ironizó el pocionista.

Harry sonrió. Por un buen rato estuvieron charlando sobretrivialidades, relatándose anécdotas de sus hijas. Al menos eso tenían encomún. La cena pasó a segundo plano, por lo que los platos desaparecieron.Momento después, el postre apareció.

Vaya, se han esmerado Comentó Harry, mirando la tarta decerezas en su plato. Esto se ve muy bien.

Creo saber quien preparó esto.

¿Sí?

Ajá, cierto elfo llamado Dobby.

Oh, vaya

Harry llevó una cucharada a su boca y la explosión de saborde hizo tomar otra. El gesto de placer en su rostro provocaba que Snape lemirara fijamente. El ojiverde llevó una cereza a su boca, en un gesto naturalpara él, pero desbordante de provocación para su acompañante.

 

"Condenado Potter"Pensó Severus, apretando la cuchara de más. "¿Tiene que hacer esas muecas?"

Soltó la cuchara, sintiendo que su mano se entumía y ésta fuea dar al suelo. Harry miró el objeto y se agachó para recogerlo, Snape tambiénlo hizo y ambos quedaron frente a frente.

El aroma a cerezas que provenía de los labios de Harry leinundó los sentidos, estaban a unos centímetros del otro y sus respiracioneschocaban entre sí. Ambos se hundieron en la profundidad de los brillantes ojos,que demostraban el anhelo oculto. Del candelabro que colgaba encima de suscabezas, comenzó a crecer un brote de muérdago, dejando caer una hojita quepasó entre ellos. Ambos miraron hacia arriba y luego volvieron a la posición original.Harry comenzó a acercarse de forma inconsciente, no siendo dueño de su cuerpoen ese momento. Severus admiró cada facción de él, eran más maduras, másmarcadas
Harry era un hombre hecho y derecho.

Cuanto había Harry soñado y anhelado ese momento, el momentode volver a estar así de cerca de ese hombre que le nublaba los sentidos.Cuantas noches deseándole
y ese deseo seguía allí, vivo aún después de tantosaños. Cuando sus labios se rozaron etéreamente, el azabache volvió a soltar lacuchara, que hizo ruido al tocar el suelo. Snape entonces pareció despertar, seaclaró la garganta y se alejó. Harry hizo lo mismo.

Por unos minutos todo fue silencio, un silencio incómodo enel que Harry recordó que estaba comprometido y que ahora Bailey debía ocupar sumente, no Snape. El pocionista no podía formar parte de su futuro, tal y comolo habían decidido tiempo atrás
cuando acordaron no volver a verse.

Me
me gustaría que Eileen pudiera pasar la vacaciones deverano conmigo.

Severus levantó la vista del plato y le miró.

¿Todas?

Si es posible
las tendrá casi todo el año junto a usted,creo que es justo.

Pero en calidad de profesor no puedo estar junto a ellastodo el tiempo.

Solo las vacaciones de verano Insistió Harry. Las deinvierno Lily puede quedarse.

Quizá
podremos hablarlo más adelante con ellas
Recetas faciles y rápidas

Vale

Ambos no hallaban que más decirse, todo era tan extraño
cómosi el tiempo no hubiera pasado y fueran aún alumno y profesor.

¿Cómo se enteró que era Lily?

Su nariz Se mofó el ojinegro. Arruga la nariz.

Sí, eso hace Sonrió Harry. Y Eileen infla las mejillas.

Justo como usted.

Sí, exacto
¿Snape?

¿Sí, Potter?

Harry jugueteó con sus dedos y evitó mirarle.

¿Hicimos lo correcto?

¿A qué se refiere?

Al separarlas
Eileen está muy molesta por eso
decía quetodo era más importante para mí que ella
y me avergüenza saber que no hemossido buenos padres.

¿Hemos sido? Inquirió. Eso lo dirá por usted, yo he criadoa mi hija cómo se debe.

¿Lily no le recrimino nada?

No lo sé Respondió receloso. Me estaba hablando en parcel,ahora que recuerdo.

¿También le habló en parcel?

Bonita cosa les heredó.

Oiga, yo no controlo eso.

Claro

Sigue siendo un insufrible, Snape Gruñó.

Lo mismo digo, Potter.

Ambos se dedicaron a ver hacia otro lado.

 

* * *

¿Qué rayos les pasa a esos dos? Soltó Lily confundida.¡Iban tan bien!

No entiendo su razonamiento Murmuró Eileen. En un momentose besan y al otro pelean.

Yo sí sé lo que sucede Comentó Albus. Pero me tomará añosexplicarles
y creo que ya es hora de que vuelvan antes de que terminenodiándose uno al otro.

Ambas niñas asintieron y salieron del despacho para ir alcomedor.

¿Nos extrañaron? Preguntó Lily, trepándose al regazo deSeverus. ¿Verdad?

Claro, amor Contestó Severus. Mucho.

¿Se divirtieron? Interrogó Eileen, abrazando a Harry.

Ambos hombres se miraron y se forzaron a asentir.

¿Les gustó la cena? ¡Yo ayudé a Dobby a hacerla!

Estuvo deliciosa, cariño Sonrió Harry. Muchas gracias.

Los cuatro se pusieron a charlar, uno con el otro, mientras esperabana que dieran las doce. Harry no podía evitar mirar a Snape, que se veíademasiado bien en su papel de padre. Antes de que se escucharan las campanadasque indicaban el inicio de un nuevo año, las niñas anunciaron que tenían una sorpresamás. Todos se encaminaron a la salida, frente al lago donde, al dar lamedianoche, unos juegos pirotécnicos se alzaron en el cielo.

Lily y Eileen se tomaron de las manos de sus padres y, a suvez, ambas entre sí. Se sonrieron la una a la otra, ahora sí que parecían unafamilia.

A lo lejos, tres personas le observaban.

Desde la ventana, Dumbledore y McGonagall se enviaban unamirada cómplice, al parecer la bruja había sido la encargada de aquelespectáculo. Ambos sonrieron al ver que las niñas entrelazaban las manos de susdos padres, que desviaban la mirada mientras intentaban no soltarse.

A su vez, desde la entrada del castillo
Bailey queríadesearles año nuevo tan siquiera, así que se había aparecido solo para eso, másno podía despegar la mirada de aquella linda escena.

Su cara era de totaltristeza.



Notas finales:

Ahora sí, ya se volvieron a ver O: ¿se casará Harry? ¿No? ¿No se sabe? xD ¿Hará algo Sev? ¿Le doy un zape y un empujoncito para que se de cuenta de que puede perder al adorable niño que vivió? ¿Puedo poner de los otros personajes o solo de Harry y Sev? xD ¿Quieren ver más de alguna otra pareja? jajaja preguntas, preguntas.

¡Un saludo a todas! Muchas gracias por sus comentarios *3* enserio que las amo :DDD jaja

Notas del autor:

Bien, este capitulo es extra, extra largo ._. y explicativo. Ahora, las que se morían por saber que ocurrió con Harry y con Sev xD este es su capitulo, jaja espero los disfruten.

Oh sí, una preguntita... ¿Les gusta el lemon? Yo no he escrito nada explícito antes... nunca más bien xD Y no sé si soy buena. Este capitulo tiene un toque soft, es decir, nada fuerte. Aunque solo les advierto :3 por si son un poco sensibles.

¿Quieren lemon? xD jajaja pido opiniones porque realmente deseo oirlas ;o;

¡Muchos saludos a todas!



Como todo comenzó

* * *

La oscuridad reinaba en aquel lugar, en el que solo una velaparecía iluminar (aunque no demasiado) una gran estancia. Dos siluetas sedibujaban con la escasa luz, una en un asiento, mientras la otra se encontrabaarrodillada sumisamente en frente. Unos ojos azules centelleaban con un brillotenebroso, mientras miraban al otro con diversión.

 

Lo tenían muy bien guardadito Siseó. Vaya, quien lo iba adecir

La otra persona no respondió, tan solo se mantuvo con lacabeza gacha.

Me complaces demasiado, todo va de acuerdo al plan, sino esque mejor
¿Ya has hecho lo que te pedí?

Sí, amo Respondió con voz susurrante.

Excelente, excelente
sigue así. Ahora bien, debo tenerlasantes del solsticio de primavera. ¿Entendido?

Entendido. Aquí las tendrá, amo.

Bien, puedes retirarte.

Se levantó, caminando fuera de la estancia. Sus ojos estabanopacos y su expresión apagada.

* * *

El regreso a clases fue muy diferente. Lily y Eileen ahora notenían problemas en ocultar su nuevo lazo. Ambas entraron al gran comedorjuntas y se sentaron en la mesa Gryffindor como si nada, junto a Rosie,Victoire y los demás. Desde la mesa Slytherin, Alina Nott y las demásserpientes miraban incrédulas la hermosa sonrisa que las gemelas portaban. Lasdetenciones eran de lo más divertidas, puesto que era tiempo juntas que nodesperdiciaban. Se sentaban juntas en clase, participaban, se ayudaban en loque podían. Los tiempos libres la pasaban en la biblioteca, haciendo bromas porahí, explorando el castillo y jugando con Hugo y Rose. La niña había exclamado"¡Se multiplicó!" al verlas. Otro de sus pasatiempos era estar en suhabitación, que había sido redecorada. El techo estaba encantado y las paredesrecubiertas de cuanta cosa encontraron, mayormente fotos. Su abuelo les habíaobsequiado la cámara instantánea con la que les tomara la foto y ahora lautilizaban cada que podían.

Lily y Eileen sentían que ya no podían recordar cómo era lavida antes de conocerse, no entendían cómo pudieron estar tanto tiempo lejos launa de la otra, en esos momentos era impensable volverse a separar.

Harry había sido contratado por el ministerio para investigarun reciente caso de asesinato que acontecía y llenaba de terror a Londres. Asíque se había mudado parcialmente a Greamuld Place junto a Bailey, que tambiénestaba incluido en el equipo de trabajo. Su padre iba a visitarles cada quepodía, es decir, todo fin de semana y por lo menos una vez al día, entre semana.Era como si solo tuviera trabajo pero viviera con ellas. ¡No les podía irmejor!

Claro que sus padres evitaban verse más de lo estrictamentenecesario.

Aquel día de febrero, cuando el tiempo volvía a ser soleado.Harry llegó de improviso pero no iba solo, Bailey les sonrió y las saludó conun abrazo a cada una.

¿Qué tal? ¿Todo bien?

Sip Respondió Lily sonriente. ¿Mucho trabajo?

Ni te imaginas Sonrió el joven. No entiendo como tu padrepuede aguantar tanto.

Papá es el mejor Indicó Eileen. Es obvio que pueda.

Cierto.

La habitación de Lily y Eileen tenía en el medio un tapete deun juego llamado Twister, que habíasido un obsequio de navidad de Harry. A ellas les divertían los juegos mugglesy no se oponían a jugarlos todos los días con su padre, después de hacer losdeberes.

Pie derecho, rojo Indicó Lily, ambas miraban como Bailey yHarry se contorsionaban para poder cumplir el reto. Ambas habían tardado veinteminutos, así que debían superarlas. Volvió a girar la manecilla, que esta vezcalló en el amarillo. Mano izquierda, amarillo.

 

La puerta se abrió, más ninguno se percató de ello. En esemomento, Bailey resbaló y se llevó consigo a Harry, que cayó encima de él,riendo divertido. Las niñas comenzaron a reír, hasta que vieron que elpelinegro aprovechaba para robarle un beso a su padre.

¡Oye! Se quejó Lily. ¡Hagan eso en privado!

Esa sería una buena idea Le susurró Bailey a Harry en eloído. La cara del ojiverde se encendió automáticamente. ¿Convencerían a susuper apuesto padre de salir a cenar esta noche por mí?

Unas risitas divertidas de las niñas se escucharon cuandoHarry intentó levantarse más el abrazo de su pareja no le dejó hacerlo y logiro en el suelo, quedando sobre él y estando a punto de besarlo de nuevo.

Un carraspeo llamó la atención de los cuatro.

Harry palideció al ver a Severus parado en el umbral de lapuerta, le estaba mirando tan asesinamente que ya se imaginaba hecho cuadritos.Lily y Eileen se miraron con alarma. Bailey en cambio, miró inocentemente alhombre.

Lamento interrumpir sus sátiros juegos Arrastró laspalabras, enviando con los ojos a Bailey al quinto averno. He venido por mishijas.

¿Para qué? Preguntó Lily.

¿No puedo convivir con ustedes ahora? Inquirió con frialdad.Entiendo
entonces me retiro.

Se dio la media vuelta, Eileen se levantó de un saltó.

¡Espera! Snape se detuvo y le miró. Yo voy contigo.

Se despidió con la mano de los demás y salió tras elpocionista. Al llegar al despacho, Snape se cruzó de brazos y no pronunciópalabra alguna.

¿Estas molesto?

No.

La niña suspiró.

Vale.

¿Quién era "ese"?

Eileen reprimió una sonrisa, su padre era cómo un libroabierto para ella y estaba más que claro que su padre estaba celoso. Era tanfácil leerlo.

Bailey Respondió fingiéndose inocente.

¿Y qué demonios hacía en su habitación?

Jugábamos Twister.

¿Eso era jugar? Ironizó. Oh vaya ¿así lo llaman ahora?

¿Qué tiene de malo? Las parejas hacen eso
¿No?

¿Qué?

Snape giró tan rápido el cuello hacia ella que se preguntó sino le habría dolido hacerlo, su ceño se había fruncido.

Bailey es la pareja de papá Harry.

¿Cómo que pareja?

Eileen suspiró derrotada, esta vez no fingía
ningunos de susplanes había funcionado, así que los planes de Harry y Bailey seguían intactos.

Padre
papá va a casarse.

* * *

La chimenea de la habitación se iluminó con llamas verdes quepedían el acceso a su morada, era fin de semana y todos estaban en LaMadriguera. Ron se acercó y visualizó la cara sonriente de su mejor amigo.

¡Harry! Exclamó con una sonrisa.

¡Hola Ron! Le saludó el ojiverde. ¿Me permites pasar?

¡Pero por supuesto!

Permitió el paso al chico, que enseguida salió completamentede la chimenea y, con una gran sonrisa, se lanzó a abrazar al pelirrojo. Ron lorecibió con los brazos abiertos y se estrecharon fuertemente.

¿Qué haces aquí? Preguntó el colorín, emocionado.

Pues

Harry se separó de él y se volvió a la chimenea de donde, enese momento, salía otra figura. Bailey le sonrió amigablemente a Ron, quienarqueó las cejas.

Hola Ronald Saludó. Qué bueno volver a verte.

Hola Bailey. Gracias, igualmente. ¿Qué les trae por aquí?Dijo, mirando a ambos. El pelinegro entrelazó su mano con la de Harry, paraincomodidad de Ron.

 

Verás
venimos a invitarte a nuestra boda.

La mandíbula de Ron cayó al piso, literalmente.

* * *

Lily y Eileen habían acudido al despacho de su abuelo enbusca de respuestas, sus padres, por más que ellas insistieran, no pensabanresponder sus interrogantes y necesitaban saber urgentemente, la boda de Harryse acercaba cada vez más... El anciano había asentido sin que ninguno mediarapalabra, ya sabía que estaban haciendo ellas allí y estaba preparado paracontarles la verdad.

Los siguientes eventos que les mostraré Dijo Dumbledore conrepentina seriedad. Son los que cuentan la historia de sus padres, tuve muchasdificultades para obtener estos recuerdos
¿Están completamente seguras de quequieren mirar?

Adelante Dijo Lily con seguridad, tomando la mano de suhermana que se veía dudosa. Queremos saberlo, queremos saber qué fue lo queunió a nuestros padres.

Bien, entonces
adelante Señaló el pensadero con su mano,invitándoles a sumergirse en el pasado. Ambas dieron un paso al frente y,juntas, entraron.

Sintieron como si cayeran, y de pronto, solo una frase serepetía una y otra, y otra, y otra vez. Cómo una mantra.

"El Lord ha caído"

La escena que se materializó ante ellas era la de unvestíbulo en ruinas, cuerpos y cuerpos alrededor.

El grito de una mujer, un grito desgarrador, las hizo voltearhacia una pelinegra de cabello desastroso, cuya expresión desquiciada hizo queambas temblaran de miedo. Mientras unos huían, esta parecía buscar algo con sumirada. Blandió su varita y un rayo verde salió disparado hacia un hombre, queapenas había noqueado a su contrincante (otro hombre robusto y rubio) y lotomaba desprevenido. Más un cuerpo se interpuso en su camino.

Al suelo cayó el cuerpo inerte de un castaño. Sus ojos colormiel quedaron abiertos y sin brillo.

¡No! Exclamó el ojigris con dolor. Su grito parecía más unalarido que cualquier otra cosa. Se abalanzó sobre el cuerpo, estrechándolo ensus brazos. ¡No, Remus, no!

Un silencio sepulcral se extendió por todo el vestíbulo, yano había más mortífagos, así que los presentes miraban al hombre que habíaperdido a su compañero. El dolor era palpable en sus lamentos. Lily y Eileen,que ya les habían reconocido, sintieron tristeza al ver cómo era que habíanperdido a uno de sus tíos. Era la primera vez que los conocían y era un pocotrágico hacerlo en el momento en que murieran.

Pero la mujer no se quedó quieta, en cambio, vio suoportunidad en el descuido de aquel que lloraba a su amado a lágrima viva. Harry,junto a Snape y Dumbledore, entró en el vestíbulo, atraído por los sollozos desu padrino. Justo en ese momento, un rayo verde golpeó su pecho en un ataquelimpio.

¡Sirius!

El cuerpo de animago cayó sobre el de Remus, sus manos aunentrelazadas. Ambos abandonados a la muerte y al amor. Harry cayó de rodillas,mirando destrozado como su familia se había ido en una fracción de segundo.

Y él que había creído que al fin todo había terminado.

Bellatrix, cegada de rabia y dolor, notó la vulnerabilidadcon la que el asesino del Lord se encontraba y le apuntó de la misma forma.Lily y Eileen jadearon asustadas y prácticamente corrieron alado de su padre,que miraba los cuerpos con los ojos abnegados en lágrimas.

 

Metódicamente quisieron cercarlo, protegerlo, más sabían queeso de nada servía.

¡Avada Keda
!

¡Expelliarmus!

La voz estridente y poderosa que antecedió al rayo rojo,provenía de detrás de ellos. Las niñas voltearon para ver a Severus adelantarsea ellas e interponerse entre la mujer y Harry.

El ojiverde miró a Snape como si fuera la luz al final deltúnel.

¡Eres un ruin traidor, Snape! Chilló Bellatrix. ¡El Lordconfiaba en ti!

Que eso te sirva de escarmiento Respondió duramente. Ahoraque él se ha ido a la ruina ¿No sabes cómo ahogar tu pena de amor, verdad Bella?

¡Maldito bastardo!

La guerra de rayos comenzó, ambas veían a su padre batirse enduelo con mucha admiración. Ellas habían que Severus estaba dando lo mejor desí, que estaba peleando por Harry.

Sin embargo, el despecho de Bellatrix era más poderoso en esemomento y logró desarmar al pocionista. La mujer sonrió, era una sonrisachueca, sádica y diabólica, sus pupilas se habían dilatado hasta nivelesextraordinarios y miraba a Harry, que había ido alado de Snape.

Vengaré a mi Lord Dijo, apuntándole con la varita. MorirásHarry Potter, y contigo se irá este mestizo bastardo.

Snape se incorporó, anteponiéndose al menor. Su varita habíaquedado en el piso, muy lejos de él y, en el momento en el que el rayo sedirigía a ellos, estrechó a Harry contra sí, protegiéndolo con su cuerpo. Harrycerró los ojos con fuerza.

Una esfera brillante de color blanco azulado les rodeóinstantáneamente, la maldición asesina rebotó en el campo protector y, bajo unamirada desconcertante, fue a parar al pecho de Bellatrix en un golpe seco.Seguidamente, la mujer cayó al suelo, muerta.

La luz que emanaba del campo de fuerza, era tan brillante quedejó ofuscados a los demás. En cambio, Lily y Eileen, que estaban dentro de laesfera junto a sus padres, vieron perfectamente como ambos abrían los ojos. Susrostros estaban tan cerca que sus alientos casi se fundían en uno solo. FueHarry quien unió sus labios, besando a Severus con intensidad.

Era una escena tan hermosa que parecía sacada de una novela.

Pero el momento no duró demasiado, una lágrima brotó de losojos de Harry y la esfera, con su luz cegadora, desapareció en un segundo. Y elniño que vivió se desplomó en los brazos de Severus Snape.

Dumbledore llegó hasta ellos, con la preocupación en suanciano rostro. Snape sostuvo a Harry con mucho cuidado, cargándolo en brazos.

¿Están bien?

Se ha desmayado Dijo el pocionista en un susurro algorasposo. Debo llevarlo con Pomfrey.

Caminó hacia donde se atendían a los heridos y lo depositódelicadamente sobre una mesa.

Solo está exhausto Informó la sanadora después derevisarlo. Debe descansar.

Lo llevaré a su torre Dijo Snape, sujetándolo nuevamente.

Tu varita Irrumpió el director, entregándole el objeto.Por si hay mortífagos por allí.

El hombre asintió y salió del lugar, ya era sabido que habíaprotegido todo ese tiempo a Harry (tal y como este lo había dicho cuandopeleaba con Voldemort), así que todos le miraban de forma un tanto extraña ysorpresiva.

Caminó hasta las escaleras e iba a subir, cuando un agarre asu túnica le detuvo.

Lléveme con usted Susurró Harry.

 

Debe dormir, Potter Respondió, casi de la misma forma.

No quiero subir allí.

¿Pretende que lo lleve al jardín?

Harry negó con la cabeza, que estaba escondida en el pecho desu exprofesor, sin dejar de apretar su túnica con las manos.

¿Puedo quedarme con usted?

Por toda respuesta, Snape tomó las escaleras a las mazmorrasy bajó los peldaños, dirigiéndose a su habitación. Lily y Eileen les seguíanfielmente.

Entró en su despacho y, cerrando la puerta tras él, paso delargo a su habitación, donde deposito a Harry en su cama con cuidado. Noobstante, el ojiverde no le soltó, en cambio, se afianzó más a su cuello comolapa.

Quédese conmigo Le pidió susurrante, desde su cuello.

Está abusando, Potter.

Por favor

Severus suspiró y asintió, después de todo el tambiénnecesitaba descansar. Movió su varita y ambas ropas, sucias y con sangre frescay seca, se transformaron en cómodos pijamas. Harry le soltó entonces y lepermitió levantarse. El pocionista fue a su armario y sacó algunas pociones yvarias vendas para curar sus heridas. El chico se dejó hacer, frente a lamirada curiosa de las gemelas que estaban a su lado. Ambos se mantuvieron ensilencio durante un rato.

Cuando Snape terminó de curar sus propias heridas y las deHarry, dejó todo en la mesita de noche y se sentó a un lado de él. ElGryffindor se mantuvo cabizbajo. Unas lágrimas cayeron sobre sus piernas y segrabaron en la tela del pijama. Severus le miró.

Potter

No sé qué haré ahora

Seguir Respondió Snape.

Sirius y Remus se han ido Sollozó. Mi única familia.

Tiene a esos dos, Weasley y Granger, también son su familia.

No es lo mismo. Ellos se casaran y tendrán hijos
yo notengo lugar ahí.

Pues haga lo mismo e imíteles Sugirió. Vuelva con la chicaWeasley o consiga a alguien más, cásese y tenga muchos hijos
haga una familia.

Harry negó con la cabeza, mientras las lágrimas seguían cayendoa su pijama de satín azul claro. Snape le tomó con delicadeza del mentón,haciendo que le mirara.

Tiene una vida por delante, Potter. Hay mucho que no hahecho, cosas que no ha conocido. Dele una oportunidad.

Harry asintió, mirando a los ojos negros. Severus pudo ver enlos verdes tantos sentimientos, confusión, tristeza, dolor
y una chispa dealgo que jamás había visto. Arropó a Harry en la cama y se recostó a su ladosin hacer contacto alguno con el chico. El ojiverde no tardó en dormirse despuésde que apago la luces, más él lo observaba con la poca luz que la chimeneaarrojaba.

Lily y Eileen casi chillaron emocionadas cuando Harry, entresueños, se abrazó a Severus enredando sus piernas con las de él. Snape sonriócon la mirada, no con los labios, y lo estrechó contra su pecho, ganándose unsuspiro placentero de parte de Harry. Solo así, también él pudo conciliar elsueño.

Moony
Paddy Escucharon las pequeñas que Harry susurrabaantes de que la escena cambiara.

* * *

El sepulcro de una persona amada, siempre sería una situacióndifícil de asimilar. Harry lo sabía.

Las lápidas de las personas que habían muerto en la batallafinal, solo eran el frío y lúgubre recordatorio de que no habían sido parte de unsueño, que realmente habían existido y habían ayudado a que la paz volviera almundo mágico. Una lágrima solitaria resbaló por su mejillas, mientras seencontraba de pie frente al lugar donde descansaban las últimas personas a lasque había considerado como sus padres.

 

Lily y Eileen miraban desoladas, cómo los ojos de su padrereflejaban el dolor más agudo que alguien puede sufrir. La pérdida.

Su cabello, de por si rebelde, era alborotado aún más con elviento frío.

Las almas selas lleva el viento
y nos arrebatan el corazón Susurró con voz trémula, enuna melodía triste. Oh tierra, oh lluvia y viento
Oh cielo y luz. Por favor,ampara todo en este lugar
Por favor ampáralo todo y florece aquí
*

Aquella habíasido una canción que Sirius y Remus le tararearan una vez, cuando vivían enGreamuld Place. Su padrino había dicho que era una canción que su madre le cantabacuando era un pequeño, solo había escuchado ese pedacito antes de caer dormido
pero lo recordaba muy bien. También le parecía haberla escuchado aquella vezdurante la guerra

Mi muchacho Susurró Dumbledore, llegando a su lado yposando una mano en su hombro. Debemos irnos

¿Por qué? Murmuró Harry, muy bajito.

No es bueno que estés aquí mucho tiempo.

No Respondió. Lo que quiero decir es
¿por qué se los hanllevado?

No podemos intervenir en el destino, Harry Le contestó elanciano con pena. Así fue decidido

Quisiera haber muerto también

No digas eso Harry Le pidió el anciano, tomándole de loshombros e intentando que le mirara. El chico no lo hizo.

¿Por qué no? Podría estar con mis padres, con Sirius, Remus
con mi familia.

No es bueno vivir en el pasado.

¡Pero estoy solo! Exclamó enojado. ¡Y ésta soledad es mipresente!

¡No lo éstas! Argumentó Dumbledore. ¡No estás solo, Harry!Tienes a tus amigos, a la familia Weasley
¡Me tienes a mí!

Harry se mantuvo en silencio, mirando el pecho del anciano yconteniendo sus lágrimas. Sus ojos estaban tan hinchados que ya no queríallorar más. Lily jamás le había visto de aquella forma, y era tan dolorosopensar que su padre había y pudiera volver a sentirse así. En ese momento,deseó darle un abrazo.

Vieron que Dumbledore le abrazaba, dejando que llorara en supecho.

La escena volvió a desintegrarse.

* * *

Ese apartamento en Londres Muggle jamás había estado tanabandonado. Y no me refiero a abandonado de solo, sino a abandonado de sucio ydesordenado. Aquel podría describirse como el reino del polvo y los trastossucios. Harry se hallaba sentado en alfeizar de la ventana, mirando ojerosohacia afuera, donde había un parque verde en el cual jugaban familias felices.

Un suspiro se escapó de sus labios, formando vaho en el aire.

La chimenea comenzó a crepitar con llamas verdes y de ellasalió la figura alta y desgarbada de Ron, que se volvió para ayudar a salir aotra más pequeña, Hermione.

Y dices que mi habitación es un cuchitril Dijo el pelirrojo,mirando a su alrededor.

Cállate Ronald Le riñó Hermione. Por Merlín Harry, esto esun basurero.

Gracias Respondió desganado el ojiverde, sin despegar lamirada de la ventana. No es que me esfuerce mucho para tenerlo así.

Hermione y Ron le miraron apenados, sabían que su amigoestaba en una fuerte depresión de la cual no habían podido sacarlo. Pero esedía sería diferente así que, armándose de valor, Hermione se acercó a él conlos brazos en jarra.

 

Ya han pasado dos meses, no puedes seguir así Le dijo en untono muy parecido al de la señora Weasley. Dale, levántate que hemos venidopor ti.

¿Para qué? Respondió Harry después de suspirar.

¡Tienes que salir, divertirte un poco!

No, gracias.

Vamos hermano Dijo entonces Ron, intentando ayudar a suahora novia. Es tu cumpleaños por el amor a Godric, no te quedarás aquí.¡Cumples dieciocho años!

Un año menos de vida Musitó en tono lúgubre. Hermione bufó.

Deja de hacerte el trágico Harry, no te queda ese papel.

¿Puedo quedarme aquí toda mi vida? Seré el ancianocascarrabias del edificio, ese que colecciona piedras o pelusas y murmura cosasa la pared.

No, no puedes Respondió la castaña. Tendrás muchísimodinero pero no te puedes dar el lujo de volverte loco. Eres el héroe del mundomágico.

¡¿Y eso de qué me sirvió?! Exclamó. ¡Estoy más solo que unhongo!

¡Porque así lo quieres tú! Instó ella. Ahora vamos,arréglate. Vendrás con Ron y conmigo a la fiesta.

No, no lo haré.

Hermione rodó los ojos y le miró duramente. Harry volteó lacara a la ventana nuevamente y decidió ignorarles. La chica entonces se volvióa Ron, quien se encogió de hombros. Ella le hizo una señal con la cabeza paraque dijera algo, Ron suspiró y se mordió el labio inferior.

Vamos Harry, deja de actuar como un niño Agregó entonces.

En mi infancia nunca pude, tengo derecho ahora.

No, no lo tienes Achacó, tomándole del brazo y haciendo quese pusiera de pie. Harry lo fulminó con la mirada pero no se amedrentó. Soloserán un par de horas ¿Sí?

Ron le sonrió suplicante y puso esa mirada con la que sabíaque Harry no podría negarse. El ojiverde pareció dudar un momento, fue entoncesque aprovechó.

Prometo que te divertirás, sino, te daré mi figurita de Krumy los boletos para el partido de Quidditch al que nos ha invitado a Hermione ya mí.

¿Enserio?

Sí, enserio Sonrió, aunque el leve tic en su ojo le decía aHarry que le costaba hacerlo.

Bien Suspiró, aunque más que por las cosas era por elesfuerzo que hacían sus amigos. Lo haré.

Vale Sonrió entonces Hermione. Ve a ponerte guapo mientraslimpiamos un poco aquí.

Vaaaaaale.

Se metió en la que debía ser su habitación y cerró la puerta.Ron y Hermione se sonrieron triunfantes y comenzaron a hacer un poco delimpieza con sus varitas. Lily y Eileen reían de verlos golpearse con cariño y,de vez en cuando, darse un pequeño beso, riendo como si hicieran travesuras.

Ambos cayeron en el sofá durante un pequeño juego ycomenzaron a besarse tiernamente. Lily, por maldad, le cubrió los ojos a Eileenque se había sonrojado al verlos.

¿Qué tal? Les asustó la voz de Harry. Tanto las niñas, comoRon y Hermione dieron un saltito. El pelirrojo cayó del sofá y luego se volviópara ver al azabache. ¿Así me veo bien?

Eileen dejó salir una exclamación y sus ojitos brillaban deemoción. Harry llevaba unos pantalones negros que se ceñían a su cuerpo,dándole la curvatura perfecta, una camisa manga larga color caqui oscuro, lacual había arremangado pues no hacía frío y una corbata también negra. Sucabello no tenía arregle, así que iba como Dios mandaba. Harry se llevó lasmanos a la corbata, moviéndola nervioso.

 

¿No es demasiado casual? Preguntó indeciso.

¿Cuándo demonios te compraste eso? Preguntó Ron. ¡Si nohas salido de aquí!

Me lo envió Dumbledore hace unas horas. Sabía que erademasiado excéntrico.

¡No! Exclamó Hermione maravillada. ¡Te vez muy bien,Harry! ¡Enserio!

Kingsley tiene razón Agregó Ron divertido. Dumbledoretiene estilo.

Entonces ¿no me veo mal?

¡No, claro que no! Chilló Eileen, emocionada. Lily riódivertida.

No te escucha, tonta.

Ya lo sé Respondió, haciendo un puchero. Solo queríaresponder.

Claro que no, bobo Dijo Hermione. Te vez estupendo. Ademáses adecuado, iremos a un lugar genial en el centro de Londres.

¿Eh? Pero pensé que la pasaríamos en La Madriguera Dijoalarmado.

Ya verás el restaurante, te encantará Respondió Hermionecon una amplia sonrisa.

* * *

No, no entraré allí Decía Harry, agazapado contra un postede luz y cubriéndose bien con su chaqueta larga. Esto es demasiado, yo soloquería pasarla con ustedes y los Weasley.

Pero mi familia está allí Respondió Ron, jalándolo para quese soltara del mástil.

¡Pero ahí está medio Hogwarts!

Solo tus más allegados Recordó Hermione. Vamos Harry, noes como si no te conocieran.

Y porque me conocen es que no quiero entrar.

Ron siguió en su labor de intentar meter a Harry alrestaurante mágico que habían elegido para su fiesta de cumpleaños, mientrasHarry parecía pegado con un hechizo al poste de luz. Lily y Eileen reían deverlo tan renuente.

Un carraspeo detrás de Hermione hizo a la chica voltear y alos chicos detenerse en el acto, quedando Ron con la cabeza echada hacia atrásen una pose cómica y Harry solo con sus manos en el poste. El ojiverdepalideció instantáneamente al notar de quien era la figura a lado de su amiga.

Buenas tardes, señorita Granger.

Profesor Snape Sonrió Hermione. Qué alegría que decidióvenir.

Bueno, parece ser que no vine a nada Respondió el hombreenarcando una ceja. Ha de ser tan malo para que ni el festejado quiera entrar.

Je je je Rió Hermione apenada. Bueno, lo que sucede es queHarry es un poco tímido.

¿Tímido dice? Dijo burlón. Vale, haré como que no escucheeso Miró a Harry con picardía y éste se sintió de gelatina. Sus manos sedeslizaron del frío metal y, tanto él como Ron, cayeron al piso con un ruidosordo.

¡Auch! Exclamó Ron.

Snape bufó y negó con la cabeza, mientras Hermione les mirabaindignada. Desde esa perspectiva, Harry podía verle claramente. El hombrellevaba una gabardina negra con el cuello alzado y una cintilla en la cintura queresaltaba su esbelta figura. Se veía tan apuesto como diferente, hacía dosmeses que no le veía. Esta vez fue el turno de Lily de mirar a su padre conemoción, mientras Eileen reía de la cara que su papá Harry había puesto.

Harry había caído encima de Ron, salvándose del golpe. Ron encambio

¿No has pensado en hacer dieta, Harry?

Como un switch, los colores se encendieron en la cara deHarry, el rojo predominando en sus mejillas. Se levantó de un salto de su amigoy bajó la mirada, abochornado. Ron se levantó también y se sacudió la ropa.

Entonces, ¿entrarán? Dijo Snape, divertido por la actitudde Harry. Sino, me iré. No pienso estar en el mismo lugar que Dumbledore sinmotivo alguno.

 

Sí, lo haremos profesor Respondió Hermione.

Deje los títulos Granger, no soy más su profesor.

De acuerdo, señor Sonrió ella con un rubor en lasmejillas. ¿Entrarás Harry?

S-Sí Susurró el ojiverde.

Los cuatro entraron en el local al mismo tiempo. Adentro, lesesperaban el profesor Dumbledore, la profesora McGonagall, los señores Weasley,los gemelos, Bill y Fleur, Charlie, Ginny, Neville, Seamus, Dean, Luna y unsinfín de personas conocidas. Rostros que sonrieron al verles llegar.

Ginny fue la primera en correr a abrazar a Harryefusivamente, ante la mirada asombrada de todos al verlo llegar con Snape.

¡Feliz cumpleaños, Harry! Le deseó, besando su mejilla.¡Hace tanto tiempo que no te veía! ¡Déjame mirarte bien!

La pelirroja lo alejó y revisó casi cada detalle. Harrysonrió y se encogió de hombros, un poco azorado. Ginny sonrió satisfecha y entoncesle dejó acercarse a la mesa. Harry se quitó su chaqueta por educación y todoslanzaron una exclamación por su atuendo.

Veo que te quedó como un guante Le dijo Dumbledore en vozbaja y con una sonrisa brillante, mientras le felicitaba.

Sí, muchas gracias Respondió. No debió molestarse.

Que va, es la primera vez que te hago un regalo propiamentedicho.

Gracias, señor.

Qué apuesto estás querido Le dijo la señora Weasley. Peroestás un poco delgado ¿has estado comiendo bien?

Sí, señora Weasley, eso creo Respondió nervioso.

¿Seguro? Inquirió.

Déjale respirar, mujer Sonrió el señor Weasley, palmeandoel hombro del ojiverde. Harry, muchacho. Feliz cumpleaños. Ya todo un hombre¿eh?

Supongo, señor.

¿Entrarás a La Academia de Aurores?

No, no lo creo Respondió con una mueca. Me han ofrecidouna estupenda oportunidad en Edimburgo para estudiar con David Wells, el aurorde consulta.

¿Ah, sí? ¡Qué alegría! La aceptarás ¿verdad?

Estoy pensando en eso.

Los abrazos de sus amigos y besos de sus amigas fuerondisminuyendo conforme los conocidos se acababan. Lily y Eileen miraban curiosasa todas las personas más no despegaban sus ojos de su huraño padre, que seencontraba sentado en un rincón de la gran mesa de invitados. Vieron que Harryse escabullía de la plática hacia ese lugar y le siguieron con una sonrisa.

Harry se sentó a un lado de Snape, tenía un rubor leve en lasmejillas.

Parece que llego mi turno Dijo el pocionista. Luego agregóen tono sarcástico. Al fin.

No hace falta la ironía Respondió Harry un poco nervioso.Además, no hace falta que lo haga.

Pero quiero hacerlo Terció Snape. El chico le miró. Felizcumpleaños, Potter.

Harry sonrió tímidamente y Snape arqueó una ceja. Ambosvolvieron la vista hacia el frente, donde Luna aleteaba las manos en la mesa,diciendo que había un animalillo invisible allí. El ojiverde aprovechó para darun vistazo descarado a su exprofesor.

Snape llevaba una camisa con cuello color gris oscuro y unpantalón negro, lucía muy elegante con esa ropa muggle, la cual no había vistoantes porque llevaba la gabardina. Nunca se hubiera imaginado que Severus Snapesupiera vestirse, claro, no es que la túnica negra habitual fuera de mal gusto,solo que era un gran contraste.

¿Algo que le guste, Potter? Le sorprendió Severus, quehabía apoyado su cara en la palma de su mano. Harry se puso rojo como un tomateal verse descubierto y miró el plato vacío sobre la mesa.

 

Eh

Me refiero al menú Agregó el hombre, señalando la carta quehabía entre los dos. Harry casi imploró que la tierra se lo tragara.

N-No he visto lo que hay

Le recomiendo la sopa de champiñones, es muy buena.

¿Ha venido aquí antes?

Solo un par de veces. La primera, Dumbledore insistió enconocerlo porque era novedoso. La segunda, en una cita.

¿Una
cita? Preguntó, la sangre bajó tan rápido como subióy se puso blanco como el papel.

Severus asintió, tomando el menú. Harry no tuvo tiempo dedecir nada, ni podía realmente, cuando Dumbledore se sentó a su lado.

¿Ya vamos a pedir? Preguntó. Te recomiendo la sopa dechampiñones Harry, es simplemente exquisita.

El pocionista curveó un poco las comisuras de sus labios,mientras Harry sentía que todo daba vueltas a su alrededor.

¡¿Una cita?! ¡¿Con quién?! Exclamó enfadada Lily a supadre, que no le escuchaba. ¡¿Y tú?! ¡Di algo! Exigió a Harry.

No te oyen, tontaina Se burló Eileen.

¡Ya lo sé! ¡No me imites! Refunfuñó. ¡Pero como se atrevepapá a decirle a mi papi que estuvo allí en una cita, con alguien más!

Eileen suspiró, ella también se preguntaba lo mismo. La cenacomenzó y luego el pastel, donde cantaron feliz cumpleaños al ojiverde. Harryrecibió muchos regalos, que abrió felizmente. Sin embargo, la tristeza de susojos era más que evidente para cierto pocionista, que le miraba todo el tiempo.Harry deseaba que en esa celebración estuvieran sus familiares, es decir,apreciaba tolo lo que hacían por él pero
no era lo mismo sin ellos.

Al terminar la celebración ya era de noche, Harry se despidióde sus amigos, agradeciéndoles todo y asegurándole a Ron que ya no debía darlesu figura de Krum ni los boletos, que se había divertido y podía quedárselos.

¿Dónde está viviendo ahora? Preguntó Snape,sobresaltándolo. Harry pensaba que se había quedado solo, así que le asombróque el hombre aun siguiera allí.

En el centro Respondió. ¿Usted volverá al castillo?

No, son vacaciones Potter. También tengo una vida ¿sabe?

Ah, lo siento.

¿Quiere dar un paseo?

Harry tardó un momento en responder, era un shock siquierapensar en que ese hombre le estuviera proponiendo caminar. Asintió titubeante yambos emprendieron camino por el bulevar. El restaurante estaba en una zonacomercial, donde los siguientes establecimientos también eran de comida. Lasluces de las farolas iluminaban las calles con una luz cálida, mientras elcielo aún estaba teñido de un tono rosáceo por el atardecer.

Caminar alado de Snape no era diferente a caminar junto aotra persona, iban casi al mismo paso calmo y lento, solo que las pisadas delmayor no se escuchaban como las suyas. Snape parecía caminar en una nube.

Lily y Eileen, que flanqueaban los pasos de sus padres, sesintieron repentinamente bien. Parecía como si fueran en un paseo en familiapor la ciudad y eso las hizo sonreír. Quizá, solo faltaba que estuvieran todostomados de la mano.

Harry comenzó a pensar que, quizá, la vida no era tan griscomo había estado creyendo hasta entonces, sí, le hacían falta muchas personaspero
probablemente solo una podría llenar el vacío. Y esa persona en esemomento le miró.

 

¿Está bien?


¿Por qué lo pregunta?

Luce perdido Respondió. ¿Había paseado antes por Londres?

No, nunca Confesó Harry. No me había dado el tiempo.

Vaya y yo que creía que ahora que era libre andaría con unamuchachita diferente cada día Dijo sinceramente admirado. Con eso de que El Profetale promueve peor que una agencia de citas.

El Profeta dice puras tonterías. Ni siquiera lo he leído,para ser franco.

Eso explica muchas cosas.

¿Dice algo interesante?

Hmm, no. Solo que le vieron salir de un bar con unas copasde más, mientras una exuberante mujer, que curiosamente se llama igual que laseñorita Chang, colgaba de su brazo melosamente.

¡Patrañas! Soltó Harry. No he salido de mi departamentotodo este tiempo, Ron y Hermione pueden confirmarlo.

No es necesario Medio sonrió Snape. No es como si fuera demi incumbencia su vida privada.

Pero no quiero que tenga una mala impresión de mi Aseveróel ojiverde, más luego se sonrojó y bajo el tono. Quiero decir

¿Enserio me ha dicho eso a mí? Inquirió, haciéndose elsorprendido. ¿A mí, que lo conozco desde hace ocho años, que fui su profesor yque tuve que conocerlo a fuerzas?

P-Pues

No, Potter. La mala impresión ya la tengo.

¡¿Eh?! ¿Habla enserio?

No Suspiró. Es broma, no se sulfure.

Menos mal Resopló Harry. Snape le miró interrogante. Ustedme cae bien.

Vaya, eso es nuevo Dijo socarronamente. ¿Qué le hizo dejarde odiarme?

El que usted dejara de odiarme a mí.

Touché.

Ambos sonrieron. El ambiente se volvió un poco más ligeromientras seguían su paseo. Harry miró los aparadores de las tiendas, quebrillaban mostrando artículos.

Señor.

¿Qué sucede, Potter?

Dijo que había ido al restaurante en una cita ¿verdad?

Efectivamente.

¿Me podría decir con quién?

Snape se detuvo en seco. Lily casi se estrella con su espaldapero solo lo atravesó. Eileen la miró casi asustada, más luego sonrieron ymiraron a sus padres.

¿Disculpe?

L-Lo siento Se apresuró a decir Harry, mirando nerviosohacia otro lado. No quise ser entrometido, es simple curiosidad. No tiene queresponder
yo solo
yo, no quería

Vine con Alice Cooper Dijo el pocionista. Una experta enpociones de América, vino de visita unos días y me contactó.

Oh
Respondió Harry, comenzando a caminar. Severus leimitó. Ya veo

Usted no puede dejar de meter sus narices en lo que no leimporta ¿verdad?

Sí, puede ser

El silencio se hizo nuevamente. Severus iba unos pasos másatrás de Harry que repentinamente había comenzado a caminar más rápido, como siquisiera alejarse.

Y
¿Es bonita? Preguntó entonces el ojiverde. Snape no suposi reír o bufar.

Supongo, no me fije demasiado en eso.

Oh, que distraído es.

¿Por qué la repentina curiosidad por la persona con la quehe salido?

Quizá si soy entrometido.

No sé porque no me sorprende Ironizó. ¿A dónde vamosexactamente, Potter?

Yo a mi casa Respondió Harry, mirándole.

Vaya ¿y no desea avisarme mañana?

Ah, lo siento
es que quería invitarle un café o algo porestilo ¿quisiera venir?

 

¿Me está invitando a su casa?

Sí, eso hago.

Snape le miró desconfiado, a lo que Harry solo pudo encogersede hombros y extender su mano.

Mejor nos aparecemos. Aquí no hay muggles Añadió, mirando alos lados.

Es usted todo un misterio, Potter Respondió, tomando sumano.

La escena volvió a disolverse como la bruma.

* * *

La puerta del apartamento de Harry se abrió, dejando pasar aambos hombres. Harry se quitó la chaqueta y la dejó en el perchero, luego sevolvió para pedirle a Snape la gabardina. El hombre se la entregó y miró ellugar con una ceja alzada.

¿Usted vive en la calle de la Hilandera, verdad?

Exacto.

¿Té o café?

Café, sin azúcar.

Qué amargo Sonrió Harry.

¿Algún problema?

En lo absoluto.

Harry tomó camino a la cocina, Severus encendió la chimeneacon la varita y se sentó en el sofá. Lily y Eileen corrieron hasta él y lemiraron dulcemente.

¡Ellos de verdad se agradaban! Dijo Lily.

¡Sí! Secundó Eileen. ¿Qué les habrá sucedido?

La puerta de la cocina volvió a abrirse y Harry llegó con dostazas. Le entregó la de café a Snape y él se quedó con la de té. Ambos estabanen el sofá, con un espacio muy estrecho entre ellos. Charlaron por un buen ratosobre nimiedades. El tiempo parecía haberse suspendido en ese apartamentomientras mantenían un leve coqueteo.

Potter
Dijo Snape, dejando la taza de café sin terminar enla mesita a un lado del sofá.

¿Sí?

Snape dudó un momento, mientras fruncía levemente el ceño aforma de exasperación.

Usted
¿Usted está bien, verdad? Harry le miró sincomprender. Me refiero
a lo de Black y Lupin.

El semblante del ojiverde se ensombreció de inmediato. El doloren su pecho seguía tan fresco cómo el primer día.

Lo lamento, creo que me ha contagiado lo entrometido Dijoel pocionista. No me haga caso.

Pero Harry ya no respondió absolutamente nada, su mente habíaviajado al pasado de nuevo, al momento en el que todo se había derrumbado.Severus se reprendió mentalmente y apuntó en sus recordatorios platicarle aDumbledore de lo decaído que estaba su niño dorado.

Potter

Lo siento Murmuró el chico, mirando la tapicería conlágrimas en los ojos. Es solo que
nadie parece comprenderme
todos me dicenque debo superarlo, que debo seguir
pero era mi familia ¿cómo se supera algoasí?

Ninguno puede entenderle, Potter
porque no han perdido anadie, es difícil para los demás sentir empatía con el dolor. Sin embargo esalgo que le acompañará a lo largo de toda su vida.

Harry le miró, entendiendo que aquel hombre también habíaperdido a personas importantes para él
su madre y la mujer que amaba, LilyPotter. Una punzada acudió a su corazón, mientras los ojos negros le miraban deuna forma comprensiva. Quiso preguntarle si la extrañaba, si aún la añoraba...pero sabía que la respuesta podía ser dolorosa. ¿Cómo se puede vencer a unapersona cómo ella? ¿Cómo se puede vencer a un fantasma que incluso él amaba?

Desearía que este dolor se fuera Susurró.

Severus se sintió un poco mal, entendía a la perfección susentir y también dolía. Harry se veía tan indefenso, tan solo
tan solo comoél. Aquel chico no se merecía aquello
ya había sufrido demasiado.

 

Potter, hay una cuestión que quisiera tratar con usted.

¿Una cuestión?

Sí, sobre algo que sucedió hace algunos meses.

¿Eh? Harry se sintió aún más confundido, no recordaba haberhablado con ese hombre siquiera.

Usted me robó Aclaró Snape con simpleza.

¿Qué? Claro que no.

Ah, ahora lo niega El pocionista esbozó una leve sonrisa,victorioso de haber sacado el tema triste de la mente del chico.

¿Cómo voy a negar algo que no hice? Repuso, ofendido.

Bien
es hora de que me devuelva lo que tomó.

¡Pero si yo no
!

Los labios de Severus se unieron a los de Harry, acallandosus palabras y haciéndole ponerse tan tieso como una tabla. El pocionista fuesuave, delicado, casi como si manejara una poción difícil. Harry sintió que sucorazón golpeaba su caja torácica con violencia y las gemelas chillaron comoratitas.

Snape se separó de él lentamente, aunque no demasiado.

Usted me robó un beso Le susurró. Harry, aun aturdido, soloatinó a mirar sus ojos. ¿Volverá a negarlo?

Harry no necesitó más. Rodeó al hombre con sus brazos y loatrajo a él, besándole nuevamente. Snape no le rechazó, en cambio, se acoplórápidamente al chico y ambos terminaron recostados en el sofá.

Una mano, blanca y un poco arrugada por los años, las tomó dela túnica y las llevo fuera de la escena donde sus padres se abrazaban y sedaban bonitos besos. Lily fue la primera en protestar y miró a Dumbledore conreproche.

¡Se estaba poniendo interesante!

Puede que sí, pero ese recuerdo acaba allí Les dijo con unasonrisa. Ya es tarde mis niñas, deben volver a sus habitaciones.

Pero aún falta mucho por ver, solo un poco más abuelo PidióEileen.

Ambas niñas miraron al anciano, suplicantes y componiendo unacarita de perrito mojado. Dumbledore enarcó ambas cejas al notar que ese gestoles hacía parecerse a Harry y sonrió, negando con la cabeza.

Lo siento pero no Sentenció. Mañana pueden volver, estaréesperándoles ¿vale?

Vaaaale Respondieron las dos al mismo tiempo.

Buenas noches.

Buenas noches abuelo Volvieron a decir ellas, abrazándole ydando un beso en cada una de sus mejillas.

Cuando salieron, sonrió afable. Era maravilloso ser abuelo.

* * *

Los besos en el sofá comenzaron atornarse necesitados, feroces.

Es un salvaje Potter Se quejóSnape, riendo roncamente cuando Harry le mordió el labio. Harry no respondió yle volvió a besar. P-Potter

El pocionista se separónuevamente, ésta vez estremecido por las manos suaves que se habían colado bajosu ropa y acariciaban sus costados con timidez. Miró el cabello revuelto deHarry, que se encontraba besando su cuello en ese instante, una bruma nublandosus pensamientos.

Él realmente lo deseaba, sus suavessucciones lanzaban pequeñas descargas eléctricas que recorrían su pielplacenteramente, las piernas juveniles apretando sus costados con sutileza. Serecargó en una mano y levantó la diestra, para acariciar la desordenada melenaazabache y cerró los ojos, disfrutando de ese pequeño momento de gloria.

Harry dio pequeños besos en elespacio entre su hombro y su cuello con mucho cariño y hundió una mano en losnegros cabellos, acariciándole. Snape se estremeció cuando llegó a un puntodebajo de su oreja. Sí, ese era un punto sensible. Sintió una humedad mojar supiel y se separó levemente del menor para mirarlo a los ojos. Sendas lágrimasempapaban sus mejillas y sollozos inaudibles le hacían temblar.

 

Snape se levantó, Harry se aferró a él conbrazos y piernas. A como pudieron, llegaron a la que era la habitación delojiverde, cerrando la puerta tras de sí.

Severus abrió los ojos, había comenzado a recordar cosasinnecesarias mientras miraba la chimenea crepitar. Quizá la cercanía delojiverde le estaba afectando, ese era un capitulo ya cerrado en su vida.

¿Lo era, verdad?

* * *

Cayó sobre la cama, que crujióante su peso. Todavía seguía mareado cuando el suave peso de Severus se posarasobre él y éste comenzara a besar su rostro, sorbiendo con sus labioslas saladas lágrimas. Harry aún podía sentir el sabor a café de la boca delpocionista. Esta vez no se detuvo a pensarlo, colocó las manos en su camisa yse la quitó sin miramientos. El torso desnudo de Snape estaba lleno decicatrices, unas se estaban desvaneciendo, otras habían quedado marcadas de porvida en su piel. Por lo demás, los músculos eran una visión demasiadosatisfactoria.

Acarició con sus dedos el pecho,Snape le miraba más él apenas y se percató de eso. El pocionista tomó sus manosy besó cada uno de sus dedos y luego sus palmas, cómo agradeciendo ese toquesin prejuicios. Quizá debían incomodarle las marcas de su pasado, así como a élle incomodaban sus lágrimas. Llevó las manos a sus propios botones y comenzó a sacarlosdel ojal con rapidez para que ambos quedaran en igualdad de situación. Snape notardó en comenzar a besar su cuello, lo que le hizo jadear extasiado.

Se dedicó a explorar el cuerpo delmayor, como si fuera un mundo nuevo por conocer, un misterio a develar,mientras el otro trazaba un mapa de besos y caricias por el suyo. Ambos unieronsus cuerpos en una danza delirante, mientras por la habitación se escuchabanfrases susurradas como: "Sé más cuidadoso, Snape" o "Potter, me lastimas",además de jadeos y gemidos amortiguados. Cuando llegaron a la cúspide, elpelinegro se dejó caer sobre él, después de un prolongado suspiro. Harry aunveía estrellitas cuando le rodeó con sus brazos y le permitió dormirse sobreél, sus cuerpos nunca rompieron la unión.

Aquella había sido la mejor noche de su vida, y no hablandosolo del sexo. No, él se había entregado a la persona que había comenzado aamar en el momento en el que ese hombre demostró que habría entregado su vidapor salvar la suya. Solo alguien que valiera la pena actuaría de esa manera. Yde ese encuentro habían resultado sus hermosas hijas, el sueño de una lindafamilia había aflorado en su corazón.

Lástima que solo había sido eso, un bonito sueño.

¿Piensas en mí? Preguntó la voz de Bailey con un tonopícaro. Harry abrió los ojos y sonrió.

¿Tú que crees?

Qué me estabas esperando despierto para que nos quedemos todala noche en vela.

El joven se puso arriba de Harry, cercándole con sus brazos yuniendo sus labios a los de él. Él ojiverde no opuso ninguna resistencia ycorrespondió al beso, más no cerró los ojos como su pareja. Delineó con lamirada cada facción de Bailey, que eran tan diferentes a las de Severus.

 

Este se separó después de un momento y le sonrió, radiante.

Creo que mejor nos vamos a dormir Dijo Harry. Estoy algocansado por el caos de hoy.

Está bien, amor Aceptó, recostándose a su lado,abrazándolo.

Se acurrucó a su lado y cerró los ojos en su pecho, muy lejosde pensar en el calor que ese cuerpo le daba. Bailey era muy bueno con él, muybueno en la cama y muy bueno en todo
quizá demasiado bueno. Tenían poco tiempode comenzar a salir pero el pelinegro ya le había propuesto matrimonio, cosaque había aceptado sin dudar para olvidarse de una vez por todas de aquel otrohombre que aún hacía acelerar su corazón, tal y cómo lo había comprobadoanteriormente.

Pero ahora que sus hijas se conocían y no pensaban separarse,la situación se estaba complicando
no podía simplemente dejar de ver a Snape,era el otro padre después de todo.

Buenas noches pequeño Le susurró Bailey cuando notó que surespiración era tranquila, no estaba dormido pero tenía los ojos cerrados.Realmente no podía sacar de su cabeza las manos suaves de Severus Snape. Jamáspudo hacerlo y jamás podría.




Notas finales:

* Canción del anime No.6 "Kaze no Requiem" cantada por Nezumi. Traducida para que entendieran el significado xD. Es una canción que aparecerá nuevamente :3 así que pueden escucharla aquí.

https://www.youtube.com/watch?v=fNC5NeMNKbk

Es muy hermosa ;o; también la versión de Safu, una canción que según es de una Diosa conocida como "La Gran Madre". A cómo yo lo entiendo, habla sobre la existencia de ella, es decir, sobre la vida misma, la existencia y sobre cómo las resguarda :3 jaja, pronto la pondré completa.

En fin.

Jajaja Dx yo odié matar a Sirius y Remus... pero necesitaba hacerlo, no podía dejar la guerra sin ninguna pérdida. Además de que necesitaba a Harry deprimido Dx... En el siguiente veremos la continuación. Jojo ya ven, Harry sigue amando a Severus e.é y xD Lily y Eileen se perdieron la mejor parte jajajaja, ay mi vida, las dejé sin ver lo bueno.

Pero Dumbledore sería un pervertido si les mostrara eso D: así que no, no no no no. :B Ahora Sev ¿Qué harás? ¡Dímelo! xD Ya sabes que tu Harryto se va a casar... ¿Te quedarás de brazos cruzados? ¬¬ Responde que sí y te doy con mi Nimbus en la cabezota.

Ahora sí, pueden matarme xD por matar a mi Moony y mi Paddy. Oh, soy una persona despreciable ;o;.

¡Muchas gracias por los comentarios!

Lamento no poder responderlos ahorita xD ya lo haré. Ahora sí, respondiendo a la hermosa Joanny :3 Sï, publico la historia también FanFiction(punto)net xD aunque ahí voy más atrasada por aquí ;o; ya la publicaré en la mazmorra después...

https://www.fanfiction.net/s/9174974/1/No-me-dejes-ir

Bueno, nos vemos en el siguiente ^o^ deseenme suerte que estoy muriendo con mi tarea xD jaja u.u no he dormido mucho :B colapsaré. ¡Besos y abrazos de oso cariñoso!

Neki Snape.


Notas del autor:¡Hola! ¡Hola! :D jaja otra vez yo... aquí ._. haciendo no se qué con mi vida. Oh, sí, escribiendo Snarry xD porque el Snarry alegra el mundo (!)

Ahora bien, sigue el relato de la historia de Harry y Severus. Ahora sí, veremos cómo fue que terminaron como estan ._. ja, cabezas huecas(?)

Les dejo un dibujín que hice hoy :3 claro que es un dibujo nada elaborado xD luego haré uno bien jaja. Sandy ya lo vio *o* porque la tengo en Facebook y no lo sabía (o no me acordaba ._., lo siento). ¡Un saludote para ella!

https://sphotos-g.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-prn1/551538_160067350821882_925364144_n.jpg


 


Y de cómo terminó

* * *

La mañana llegó nublada, gris y un poco fría. Las nubes queel día anterior habían teñido el cielo de gris habían dejado caer una pequeñallovizna que hacía que el ambiente oliera a tierra mojada.

Severus abrió los ojos, sintiéndose mejor que nunca. Jamáshabía despertado en los brazos de alguien y era precisamente ese bienestar elque su alma necesitaba para poder estar tranquila. Sopesó que su cuerpo aúnestaba unido al de Harry, sorprendiéndose de que el ojiverde no se hubieramovido en toda la noche. Salió cuidadosamente, procurando ser "amable". Pero elquejido sonoro de Harry le hizo sentirse pésimo.

Lo que él no sabía era que se había quejado por el repentinovacío, no por dolor.

Se sentó en la cama, mirando el ligeramente más pequeñocuerpo a su lado. Harry tenía "marcas de amor" por casi todo su cuello y partedel pecho, marquitas traviesas y rojas que bajaban por su abdomen hastaperderse en la sábana que les cubría. Su rostro mostraba un rictus de dolordemasiado notorio. Llevó una mano a su cara, saboreando aún el sabor de la pielde su exalumno. Por el maltrato reflejado en Harry, podía deducir que habíasido un salvaje, lo cual le aterraba. No sabía que lo había impulsado a todoaquello
quizá la soledad reflejada en esos ojos verdes, lo abrumante de esaslágrimas
Dios, Harry seguía siendo un niño aún
le faltaba mucho por vivir, nopodía arruinarle la vida de esa forma.

Además estaba seguro de que se arrepentiría de aquella nocheen la que había dejado que el "grasiento murciélago" le pusiera una deboencima.

Se incorporó, bajando de la cama y mirando la habitación. Laropa estaba regada por el suelo como si un huracán hubiera pasado por allí.Tanteó el piso en busca de sus prendas y comenzó a vestirse, sabiendo que elchico despertaría pronto y quizá se asustara por lo que había ocurrido. Aunqueél jamás se arrepentiría.

El menor abrió los ojos cuando ya se había vestido porcompleto y se colocaba los calcetines. El mundo que Harry veía era borroso, muyborroso, solo distinguía la silueta del hombre como una mancha negra muy cercade allí. Sonrió al notar la calidez que se encontraba donde, hasta hace poco,podría decir estuvo aquel hombre. Palpó la mesita de noche buscando sus gafas,una vez las encontró, el mundo se volvió nítido. Su sonrisa se borró al notarque Snape abandonaba la cama sin siquiera mirarle y salía de la habitación.

Lily y Eileen aparecieron en aquella escena, como espectadoras,justo en el momento en el que Harry también salía de la habitación bajando unaplayera de manga corta rápidamente por su abdomen.

Señor Le llamó algo dudoso. No sabía porque el hombre teníatanta prisa por abandonar su apartamento. Snape suspiró y se volvió hacia él.

Lo siento, Potter Dijo con su tono de voz neutro. Harrypareció verle en cámara lenta mientras pronunciaba las palabras. Esto no debióocurrir, acepto toda la culpa.

 

Todo se desquebrajó al instante, tanto para Harry como parasus hijas, que miraban boquiabiertas a Snape. Claro que no entendían del todolo que había pasado, se habían perdido la "mejor" parte. ¿Por qué no hablaba delos besos, verdad?

¿Qué? Logró musitar Harry.

Que esto no debió pasar Rectificó el hombre. El menorsintió que todo daba vueltas
¿Estaba diciendo que lo mejor que le había pasadoen la vida había sido un error? . Ha sido un error.

Sí, eso estaba diciendo. Harry se quedó mirándole aturdido,no lograba conectar algún pensamiento coherente, lo que no le permitía notarque las palabras que salían de la boca del pocionista le provocaban al mismo undolor infinito.

Un error Susurró. Sí, había sido un error soñar tanto,Snape no sentía nada por él, debía haberlo adivinado. Sí
entiendo.

No se lo tome a mal, Potter Dijo con tono áspero. Podemoshacer de cuenta que no pasó nada.

Sí, claro.

Severus arrugó el ceño ante la aparente indiferencia.Esperaba que le dijera algo más, que le dijera que no importaba, que queríaseguir viéndolo
claro que eso no lo diría nunca. Un temor creció en sucorazón
¿Y si Potter solo lo había hecho para burlarse de él?

Me retiro entonces Anunció repentinamente molesto, tomandosu gabardina del perchero. Qué tenga un buen día, Potter.

Harry lo vio salir sin poder evitarlo. Una vez se encontrósolo, no se movió de su lugar, se quedó estático aún sin asimilar lo que habíaocurrido.

Igualmente
señor.

Lily y Eileen quisieron protestar, más la escena difuminadano les permitió emitir palabra. La imagen de Harry parado en medio de su salade estar, con un gesto desamparado, era algo que no podían soportar. Su padreestaba sufriendo.

* * *

¡No lo entiendes, Hermione!

¡Por supuesto que no, Harry! ¡No lo entiendo! ¿Cómo puedeser "esto" una mala noticia?

¡¿Qué le voy a decir?! Gimió desesperado mientras llevabasus manos a la cabeza para alborotar más, de por sí, su cabello.

¡La verdad!

¿Y sí no lo quiere? ¿Si lo repudia? ¿Si lo niega? ¿Qué es loque voy a hacer, Hermione?

La chica miró a su amigo con pena, la angustia en el rostrode Harry era tal que las lágrimas parecían querer salir de sus ojos, más él nose estaba permitiendo hacerlo, a pesar de estar tan descontrolado últimamente,no se permitiría llorar en un momento así.

Se sentó a su lado en el sofá, donde él escondía la caraentre las rodillas y puso una mano en su pierna.

Si no lo quiere es un idiota Le dijo con suavidad. Harry
un bebé es una bendición y tú eres afortunado.

Harry dejó escapar un sollozo y llevó una mano a su vientre,aun plano. Lo miró como si ya fuera prominente y dejó correr libremente elllanto.

Lo siento bebé Susurró arrepentido. Lamento haber dichoque eres una mala noticia
no lo eres.

Sí, estaba embarazado. Harry Potter estaba embarazado. ¿Quécómo era posible? Ni el mismo lo sabía. Hacía un mes que se notaba inestable,los hechizos no le salían y su magia hacía lo que deseaba cuando le daba laregalada gana, lo cual le había preocupado mucho, llevándolo a consultar a unmedimago en San Mungo.

 

No es que realmente estuviera TAN preocupado por ese hecho,era solo que había aceptado estudiar en Edimburgo y su magia era necesaria parasus lecciones, además de que no lograba concentrarse en el papeleo y los arreglospara mudarse. Aunque también estaba el asunto de que se sentía cansado, semareaba y amanecía con nauseas
Ah, y Ron y Hermione habían insistido tanto queprácticamente lo habían lanzado al consultorio en contra de su voluntad.

El medimago le había hecho exámenes de sangre y de energíamágica, entre muchos otros para descartar cualquier enfermedad no deseada o unabaja en su sistema inmunológico. Rutina.

No obstante, cuando los resultados llegaron, la "rutina" seesfumó. El medimago ordenó nuevos análisis, cuyo resultado llegó el mismo día auna hora de espera en el hospital, ya no dejando lugar a dudas. Estabaembarazado.

"¿Embarazado?"Había dicho para luego sonreír. "¿Esuna broma, no? Los hombres no se pueden embarazar".

Y allí había comenzado la cosa, el doctor no supo bien cómoexplicarle a su "especial" (Léase especial de "El Gran Héroe") paciente, laparticularidad en la genética de algunos magos, mucho más complicada que la delos humanos comunes denominados muggles. Casos especiales donde magos sangrepura heredaban dichos genes que permitían la reproducción en caso de resultarhomosexuales, así asegurando la descendencia; y otros casos de magos, también especiales, que podían dejar en estado asu pareja por la misma razón. Harry había terminado por querer quemar su árbolgenealógico y rogar a Merlín que fuera una horrenda broma del día de losinocentes, cosa imposible porque esa fecha aún no era.

Luego había estado la cuestión de "¿Sabe quién es el padreseñor Potter?" ¡Ja! Claro que lo sabía, lo sabía muy bien. No había estado conninguna persona antes ni en aquel momento, ni pensaba estarlo
no después de suúltima desazón amorosa. Además, las chicas no podían embarazar a un chico,tampoco es que hubiera estado con una.

Harry sabía perfectamente que el padre de su hijo era SeverusSnape.

Las gemelas abrieron los ojos como platos ¡Ellas estaban allídentro! ¡Era a ellas a quienes Harry les hablaba en ese momento!

Hablaré con él Sentenció el ojiverde, secándose laslágrimas sin dejar de acariciar su estómago con amor. Y si no quiereaceptarlo, peor para él. Yo me quedaré con la mejor parte.

Así se habla Harry Le animó Hermione. Te apoyaré en todolo que necesites. Puedes contar conmigo, lo sabes.

Muchas gracias Sonrió su amigo, abrazándola cariñoso. Eresla mejor hermana que nunca tuve y pude desear.

* * *

Pareces una pelota de playa, hermano Se burló Ron. Harry lededicó una mirada asesina a través del espejo.

Tenía que admitir que era cierto, estaba redondo
y grande.

Vamos a meterte gemelos a ti, a ver si no luces igual.

No gracias, Hermione aceptó ser ella quien se infle en milugar.

Lo que le espera Suspiró Harry. Esto es tan horrible comohermoso.

Ron sonrió al verle acariciar su prominente vientre. Ahorasabían que su amigo tendría gemelos, él no había querido saber el sexo de estoshasta que nacieran pero por lo menos ya venía adelantado que serían un par. Erairónico, dos por uno. Las gemelas de once años, sonrieron al ver a su padrecargando con ellas, lucía cansado y se quejaba del dolor de espalda. Ambas seprometieron compensar a su padre por tanto esfuerzo.

 

¿Cómo te sientes?

Si he de ser sincero, nervioso Respondió Harry. Esto seaplazó demasiado.

No es tu culpa. ¿Qué ibas a saber tú que se iba a largar aun curso para pocionistas en España por cinco meses? El que el grasientodecidiera salir de Londres es un milagro de Merlín, debo admitirlo
pero másinoportuno no podía ser.

Harry asintió. El día que habló con Hermione había decididodecirle
en aquel entonces contaba con un mes de embarazo, nada notorio. Perosu "adorado" exprofesor había salido al dichoso curso esa misma semana, para suinfortunio, Dumbledore le había informado que volvería en enero para el iniciode clases después de las vacaciones de navidad, cuando arribó a su oficinapidiendo verlo. Y no quería informarle de algo tan delicado vía lechuza.

Había disfrutado de su embarazo desde entonces, sus amigoshabían tomado encantados la noticia (a excepción de Ron, que tardó un par demeses en asimilarlo. Solo al verlo con una pancita aceptablemente voluminosafue que le cayó el veinte) y le habían consentido como nunca. Dumbledore sehabía autoproclamado abuelo al enterarse.

Y todo había sido felicidad a partir de allí. Lástima que enEnero no pudo hablar con él, ya que sus estudios habían empezado y se habíamudado, acaparando su atención durante dos meses más. Dos meses más deaplazamiento para el momento de la verdad. En ese instante contaba con ochosaludables meses y estaba a un paso de tener a sus bebés en los brazos, lo quesignificaba incapacidad en su empleo. Era el momento perfecto.

Y el tiempo no podía estar más de acuerdo, pronto daríacomienzo la primavera, por lo que hacía un clima soleado pero fresco, perfectopara dar una buena noticia.

¡Harry! Escuchó que le llamaba Hermione desde la plantabaja de La Madriguera. Con ese simple llamado supo que el momento habíallegado.

Había citado a Snape en aquel lugar, a pesar de que el hombrese sentiría incómodo. Había accedido a que Draco Malfoy y Blaise Zabini leacompañaran, solo para que no fuera el único que se sintiera fuera de lugar. Lareunión sería algo sencillo en el patio trasero de la casa de los Weasley, quele habían dado hospedaje en los días que pasara en Londres.

Bajó la escalera con Ron delante, quien no pudo evitarponerse rígido ante la presencia de las serpientes. Lily sonrió al ver al tíoDraco.

Weasley Saludó Snape con cortesía al verlo llegar a lasalita. Ron movió la cabeza cortésmente.

Tanto tiempo comadreja Dijo entonces Draco, sonriendo delado. Ron le miró monótonamente y suspiró.

No el suficiente, Hurón. Hola Zabini.

Weasley Respondió el moreno.

Harry entonces se animó a salir. Los presentes enarcaron unaceja al ver su voluptuosidad.

Vaya Potter, no pierdes el tiempo Se burló amistosamenteDraco. ¿Qué rayos te pasó? ¿Te comiste a Hagrid?

Ja, ja Respondió el azabache, amigable. Muy graciosoMalfoy, pero no. También me da gusto verte. Zabini, Profesor Snape.

Hasta entonces, el ojinegro se había mantenido con el ceñofruncido desde que le viera, algo en su mirada presagiaba tempestad. Harrytragó fuertemente cuando movió la cabeza a forma de saludo.

¿Gustan algo de tomar? Preguntó Molly, entrando a la salitay rompiendo el momento de tensión.

 

Por supuesto Respondió Blaise, que era el menos aprehensivode los tres, con una sonrisa cortés.

¿Me acompañan a la cocina, entonces? Les dijo la mujer,Draco, que entendió la indirecta de su novio al ser tomado de la mano, lesiguió junto al moreno. Ron también decidió ir.

Harry y Snape se quedaron solos.

¿Y bien Potter? Suspiró el mayor. ¿Para qué me ha citadoen este
Miró la casa un momento. Ilustre lugar
?

¿Me acompaña afuera? Preguntó con suavidad. Snape seencogió de hombros y se dejó guiar al jardín, donde había una pequeña mesa parados con el té servido.

Severus no tomó asiento, solo se quedó viendo como Harryluchaba para acomodarse en la silla.

Siéntese, por favor Le pidió el ojiverde, con sus manosacariciando su redondez. El hombre obedeció.

Debe ser incómodo Comentó, mirando como el ojiverde semovía de nuevo en busca de una posición cómoda.

Sí, no sabe cuánto.

¿Ésta a término? Indagó. Da la sensación de que explotaráen cualquier momento, sin ofender.

No me ofendo Sonrió Harry. Los Weasley tienen la manía dedecir cosas parecidas. Y sí, estoy a un mes.

Vaya

De eso precisamente quería hablarle Comenzó, jugando consus pulgares y clavando la mirada en la taza de té frente a él.

¿Por qué? Yo no sé nada de embazaros

No es por su conocimiento Aclaró.

¿Entonces?

Es
sobre el otro padre.

Snape arqueó una ceja. ¿Sobre el otro padre? ¿Es que acaso alchico no le bastaba con restregarle en la cara que estaba en estado? No, claroque no
ahora quería hablarle de su pareja actual y no sabía porque cojonudarazón. Si lo había creído inocente, cuanto se había equivocado.

No creo que me interese mucho su relación marital, Potter.

No estoy casado.

¿Ah, no? Inquirió. ¿Entonces? No me irá a decir que ledejó así y le abandonó ¿verdad? En tal caso
tampoco me interesa.

No, señor Suspiró Harry, armándose de paciencia.

Entonces no entiendo que es lo que desea Confesó. No teníaánimos de hablar mucho de esos temas. ¿Quiere alguna poción o algo parecido?

No.

Hable ya, sin rodeos.

Usted es el padre.

Bueno, había ido al grano. Sin rodeos había dicho, eso era irsin rodeos ¿no? Le miró fijamente, sin dudar. Snape frunció el ceño como si noentendiera sus palabras, su gesto se tornó duro.

No tiene gracia soltó después de un silencio que a Harry sele hizo eterno.

Quizá sea porque no he hecho un chiste.

¿Qué es lo que quiere en verdad, Potter?

Solo que lo sepa.

¿Saber qué?

Que tendrá, no solo un hijo o hija, sino dos y los tendrádentro de un mes El hombre no respondió absolutamente nada, solo se dedicó ataladrarlo con la mirada. No le estoy pidiendo nada en realidad Agregó. Soloquería informarle.

Nada, ni una sola palabra. Hasta parecía que el hombre habíadejado de respirar. Comenzó a sentirse nervioso y tuvo que desviar la miradahacia el pasto, que se mecía con una suave brisa.

¿Por qué hasta ahora? Lo miró. Snape no tenía expresiónalguna, su gesto era insoldable y su mirada parecía hacer cerrado mil puertasde acero a él. Algo que dolió mucho. ¿Por qué no me lo dijo antes? ¿A que estájugando?

 

A nada, si no lo hice antes fue porque usted se encontrabade viaje y no le iba a enviar una lechuza diciendo "Buen día profesor Snape,solo quería decirle que va a ser padre. Mis mejores saludos" Ironizó. Quiseesperar a que volviera pero tuve un par de contratiempos con mis estudios enEdimburgo, por lo que no pude volver antes. Así que, aquí me tiene ahora.

No le creo Dijo entonces el hombre, estaba un poco (unmucho mejor) aturdido.

No me importa si lo hace o no, yo ya cumplí con informarle.Solo dígame si lo acepta o no, de todos modos yo me haré cargo de ellos.

¿Aceptarlo? Siseó. ¡¿Aceptarlo?! ¿Cómo puede pedirme quelo acepte? Qué sé yo si son míos o no, pudo haberse metido con cualquiera.

No me ofenda Respondió Harry en el mismo tono. ¡Yo no leestoy pidiendo absolutamente nada, ni dinero, ni apellido ni nada! Solo quierosaber si querrá verlos o no

¡Obviamente sí, Potter! ¡Si son mis hijos querré verlos!

Pues bien. Podrá visitarlos en Edimburgo cuando lo desee.

¿Edimburgo? Inquirió incrédulo. No eso sí que no.

¿Cómo qué no? Mi casa se encuentra allí, mi empleo. Es ellugar donde vivo ahora.

Mis hijos se quedan aquí Sentenció Snape. Ellos no semueven de Londres, no le permitiré que se los lleve.

¡Pero Snape!

¡Nada de peros! Quería que lo supiera, bien. Los quieroconmigo y punto.

¡No puedo volver a Londres!

¡Pues yo me quedaré con ellos, usted vuelva a Edimburgo!

¡¿Qué?! ¡No!

Ah
¿me impedirá verlos, entonces? Siseó amenazante.

Por supuesto que n

Harry cayó abruptamente, sus ojos se abrieron enormemente.Snape le miró con pasmo, mientras el chico se doblaba presa de un fuerte dolor.Se levantó de un jalón, derribando la mesa con las tazas de té, que estabanintactas, y se acercó a él.

Potter ¿le sucede algo?

Duele
Musitó con dificultad, agarrándose el vientre.Duele mucho

¡Weasley! Exclamó Snape. Mientras ayudaba a Harry alevantarse para llegar a la casa.

La familia pelirroja, junto con Hermione, Draco y Blaise,corrió hacia ellos mientras Snape depositaba al azabache en el sofá. Harry seretorcía de dolor.

¡Harry! Exclamó Hermione. ¡¿Harry, estás bien?! ¡Ron! ¡Hayque llevarlo a San Mungo!

* * *

Tranquilo señor Potter, todo estará bien Decía el medimagoen turno que atendía a Harry. Movía su varita en torno al vientre de Harry, queaun sufría dolores. Tenía una hora con lo mismo
Su cuerpo decía que ya erahora, sin embargo no estaba acondicionado para dar a luz cómo una mujer. Esnormal que los partos se adelanten en estos casos

A su lado, se hallaba Snape, mirando el proceso mientras casise comía las uñas. Llevaba una bata azul de hospital y un cubre bocas, tambiénestaba totalmente esterilizado para poder presenciar el alumbramiento de sushijos.

Era tan irónico como la vida daba tantos giros, hacía unashoras renegaba de su suerte por su monótona vida y hace unos momentos se habíaenterado que sería padre. Ahora estaba allí, listo para recibirlos.

Harry ahogó un grito de dolor, mientras el medimago seguía enlo suyo. Una luz comenzó a brotar de su abdomen, formando una esfera de colordorado brillante. Sus pequeños querían nacer ese día, querían conocer a su otropadre, al que habían sentido en el momento en el que pisó La Madriguera, éltambién lo había hecho
la magia de sus bebés reconociendo la de su otro padre.

 

Lily y Eileen se tomaron de las manos, mirando el proceso desu propio nacimiento ansiosas. Harry parecía sufrir mucho y entonces volvierona reiterarse el recompensar a su padre por los martirios que le habían causado
quizá nunca terminarían de pagar lo mucho que le debían.

En la esfera, la imagen de una runa antigua bien formada seplasmó sobre la superficie, el médico le pidió a una enfermera que se prepararápara el momento. El embarazo masculino era muy raro de ver en esos días, solociertos magos cada cierto tiempo podían tener uno y era maravilloso de ver.

La runa lanzó una luz brillante y, como por arte de magia(valga la redundancia) se materializó entre chispitas el cuerpecito de un bebé,estaba en la clásica posición fetal dentro del campo que se volvió de un colorrosa pálido.

Es una niña Informó el hombre.

Severus miró con ojos fascinados como la enfermera tomaba alpequeño pedacito de ángel con sus manos y se lo llevaba para verificar queestuviera en perfectas condiciones.

Un pequeño llanto se escuchó en el lugar.

Esa debes ser tú Dijo Eileen. Eres una gritona.

Lily golpeó su hombro con suavidad, mientras veía como laenvolvían en una colcha, no estaba segura de sí era ella o no, pero era tanmona.

La runa volvió a brillar en la esfera, esta vez de un tonopurpura igual de pálido que el rosa anterior y otro cuerpecito se materializó.

También es una niña Sonrió el medimago, mientras otraenfermera tomaba a la bebé y se la llevaba. Lentamente fue dejando de mover lavarita, Harry respiraba agitadamente mientras el proceso terminaba, el dolorhabía cesado por fin.

Otro llanto inundó los oídos de sus padres. Harry sonrió,exhausto y cerró los ojos, feliz. Severus casi corrió hacia la enfermera parapedirle que le diera a la bebé que ya habían vestido y la tomó en brazos,mirándola con adoración. Estaba envuelta en una mantita beige, con un gorrito ajuego, su piel era tan blanca como la suya. Acarició la pequeñita nariz, agradeciendoal cielo el que hubiera heredado la de Harry.

Y aquí está la otra princesita Le dijo la enfermera, entregándolela otra bebé con cuidado.

Las miró, eran exactamente iguales.

Sonrió tan cálidamente al sentir la magia de las niñasrevolotear con la suya, ellas le estaban reconociendo como parte de sí y erauna sensación tan maravillosa que quiso llorar de la emoción. Eileen se apoyóen el hombro de Lily, ambas sonriendo dulcemente. Eran ellas, pequeñas yfrágiles, en los protectores brazos de su padre.

* * *

¿Puedo verlas? Susurró apenas Harry desde la cama, se veíamuy pero muy cansado. Acababa de despertar y lo único que quería era tener asus bebés con él.

Snape se acercó y, después de que el menor se apoyara en lasalmohadas, depositó a la bebé que había estado cargando mientras Harry dormía yfue por la otra a la cunita donde estaba. El ojiverde tomó a su pequeña y unaslágrimas resbalaron por sus mejillas. Snape llegó con la segunda y las miró aambas ya sin evitar el llanto.

Al fin nos conocemos Les susurró con amor, besando sus cabecitascon sumo cuidado. Así que eran ustedes las alborotadoras que me pateaban enlas noches.

 

El pocionista no dijo nada, solo se quedó mirando a Harry conun brillo en la mirada. Era una imagen tan tierna para él, poder verlo de nuevoy junto a esos dos pequeños bultitos que representaban la unión de ambos.

Casi parecían una familia
casi.

Lily y Eileen derramaron lágrimas de felicidad. Ambas eranamadas por sus dos padres, era más que notorio. Y esa era una imagen querecordarían siempre.

Tú te llamarás Lily Le dijo a la bebé que sostenía en subrazo derecho. Curiosamente era la que había nacido primero, lo sabían porquela pulserita que indicaba su hora de nacimiento estaba en la manita izquierda.Eileen sonrió triunfante mientras Lily se sonrojaba y dejaba escapar una sutilrisita. Lilian Jane
como tu abuela y tu tía favorita.

La bebé suspiró, acurrucándose más contra el calor de supadre, parecía tan de acuerdo que Harry sonrió satisfecho.

Si es mi tía favorita Le susurró Lily a Eileen.

Harry miró a la otra pequeña, sonriendo igual de dulce,entonces recordó la presencia de Snape a su lado y lo miró.

¿Quisiera hacer el honor? Le preguntó con una sonrisa.

Snape se sorprendió de que le permitiera nombrar a su otrahija, así que llevó una mano a su boca y frunció el ceño, pensativo.

Eileen Dijo después de un momento. Como su otra abuela.

Es un nombre hermoso Respondió Harry. ¿Verdad? Lepreguntó a la bebé, que imitó a su hermanita y suspiró. Si, le gusta. ¿Y elsegundo?

No hay muchas mujeres de las que pueda tomar el nombreContestó Snape. Puede escogerlo usted
no creo que quiera llamarse Minerva.

Harry rió levemente, mientras pensaba que nombre ponerle a suhija. Ginny podría ser, pero quizá a Snape no le agradara la idea
después detodo no podía ponerle el nombre de su exnovia ¿o sí?

Luna Dijo al fin. Eileen Luna.

Severus asintió en acuerdo. Ambos se mantuvieron viendo a suspequeñas por un momento, luego el recuerdo de la conversación que mantenían enel jardín de los Weasley los golpeó. Harry borró automáticamente su sonrisa
¿Quéharía ahora? Snape pareció pensar lo mismo, puesto que tensó la mandíbula yfrunció el ceño.

No, nunca dejaría que Potter se llevara a esos pequeñosregalos que acababa de recibir.

La puerta de la recamara se abrió, asustando a Lily y Eileen,dando paso a las personas que morían de ansiedad por conocer a los pequeñosangelitos. La familia sonreía emocionada por darles la bienvenida.

* * *

Se encontraron en una sala, donde ahora se resolvían losjuicios en el Ministerio. Esta solo era una vista de acuerdo para la custodiade las gemelas Snape-Potter pero de todos modos decidieron que fuera enpresencia del ministro, su consejero, un testigo y los abogados de ambospartícipes. Harry y Severus estaban frente al estrado, sentados en unas cómodasbutacas, cada abogado a su lado.

Los dos tenían una expresión de fastidio y no ocultaban sudesencanto de estar en la presencia del otro. Pero que más daba, habíancometido una equivocación y ahora tenían que aceptar las consecuencias.

Tú no estás capacitado para cuidar de ellas Potter EscupióSnape con desprecio.

¡¿Y tú sí?! Espetó Harry furioso.

¡Por supuesto que sí! ¡Por si no lo has olvidado, yo salvetú trasero!

Y también lo follaste Murmuró el menor por lo bajo. Snapeentornó los ojos. ¡Son mis hijas, por Merlín!

 

¡Y mías también, Potter! ¡Que no se te olvide!

Ambos se fulminaron con la mirada. Kingsley Schacklebolt, quefungía como ministro en esos momentos, se talló las cienes con una mano. Llegara un acuerdo de custodia con esos dos era un dolor de cabeza.

Silencio Ordenó con voz cansada. Esto no es una discusiónsobre quien es más competente para criarlas. Ambos están bien capacitados ytienen buena posición económica, cualquiera podría hacerse cargo. Esta vista espara que lleguen a un acuerdo, sus abogados ha venido desesperados por nopoderles hacer entrar en razón. ¡Y por Merlín y Morgana que ahora entiendo sufrustración! Agregó, mirándoles reprobatoriamente.

¡Pero Kingsley! ¡Son mis bebés! ¡No pueden separarme deellas! ¡Yo las llevé dentro de mí!

El que fueras la incubadora no te da el derecho dearrebatármelas Siseó Snape, amenazante. ¡Tengo tanto derecho como tú!

Claro Ironizó Harry. Cómo tú no sufriste dolores de nada,solo te sentaste a esperar que la hipogrifo madre las trajera.

¡Escucha Potter, eres un
!

¡Ya basta! Intervino Kingsley. ¡Ustedes son imposibles!

¡Pues has algo! Bramó Snape. ¡Ya me harté de que me haganvenir junto a éste mocoso estúpido! ¡Sólo den un veredicto, carajo!

Harry volteó al otro lado, ocultando el dolor que laspalabras del pocionista le causaban. Sus ojos se veían llorosos y se mordió ellabio. Aquella situación le gustaba mucho menos a él que a Snape, de eso estabaseguro. Pero el hombre no le quería, así que no podía hacer mucho.

Está bien Suspiró, tragándose sus lágrimas y mostrándosefuerte. Yo aceptaré que las vea cuando lo desee.

¿Y cómo demonios crees que viajaré a Edimburgo cada quequiera abrazar a una de mis hijas? ¡Es que no puedes llevártelas!

Ministro Continuó el ojiverde, ignorándole. Snape bufóirritado. ¿Qué es lo que sugiere?

Pues dadas las circunstancias Miró a los dos hombres. Ydado que ninguno quiere dar su brazo a torcer. Creo que será mejor que cada unocuide a una de sus hijas.

Harry palideció instantáneamente, parecía a punto de sufrirun colapso nervioso.

¿Qué?

Cómo lo escuchas Harry, no encuentro otra solución. Ustedesno pueden verse ni en pintura, su relación desastrosa solo haría un malinnecesario a las niñas.

Pero
¿Separarlas les haría un bien? ¡Por Dios, piensa en loque dices! Se levantó de su silla y se acercó al estrado. ¡Me estas pidiendoque elija a una de mis dos pequeñas! ¡Jamás podría!

Pues que el profesor Snape elija Respondió el ministro conpesar. No creo que haya otra manera.

El azabache se volvió hacia el mayor. Éste había fruncido elceño y miraba al chico detenidamente. Harry le suplicó con la mirada.

Sí, creo que es lo mejor Sentenció, quitando sus ojos delos verdes. Mejor cada uno por su lado.

¡Qué! ¡No!... ¡Snape!

Bien, entonces está decidido Anunció Kingsley. Cada niñase irá con uno de sus padres, lo demás es su decisión Juntó las palmas y selevantó de su asiento. Caso cerrado.

Snape también se levantó, uno a uno, todos los presentesfueron abandonando la sala, hasta que solo quedaron ellos y Dumbledore, quehabía observado sin mediar palabra alguna. El director y el pocionista semiraron, el anciano negó con la cabeza informándole de su descontento y miró aHarry con tristeza antes de salir.

 

El azabache le miró desesperado, quizá había pensado quediría algo a su favor. Snape comenzó a caminar a la salida pero se detuvo en lapuerta.

Iré por Eileen mañana temprano Le dijo el pocionista sinmirarle. Ten listas sus cosas.

Pero
Musitó Harry. Severus

Yo no soy el que se va de Inglaterra Respondió el hombrecon voz fría. Esta ha sido tu decisión, Potter. Recuérdalo
mañana temprano.

Cuando la puerta se hubo cerrado. Harry se dejó caer al suelosin fuerzas mientras las lágrimas caían por sus mejillas. No, eso no podíaestar pasando. Ya no solo tendría que renunciar a la persona que amaba
ahoratambién tendría que renunciar a uno de sus angelitos.

Afuera, Severus se volvió hacia la puerta y la miró como siquisiera derrumbarla. Su expresión se tornó apagada y caminó como un condenadohacia la horca, alejándose a cada paso de lo que más amaba en el mundo.

* * *

Encima de la sábana de la cama de Ron había un mantita sobrela que descansaban dos pequeños cuerpecitos que apenas y sobrepasaban el tamañodel par de manos que terminaban de vestirles en ese momento. Harry habíacolocado a sus dos bebés pequeños mamelucos de color rosa pastel que dejaban aldescubierto las piernitas y manitas de las niñas. Cómo era primavera había unsol esplendoroso afuera y un calorcito un poco sofocante.

Una de las pequeñas se estiró cuan larga era, acomodándosemejor, sus ojitos se habían abierto hace un par de días y lucían verdes ybrillantes. Sin querer, su diminuta mano quedó sobre la de su hermana, que seestaba quedando dormida mirando la brillante Snitch que Harry había encantadopara ellas y dejaba sonar una melodía de cuna muy suave.

Sonrió enternecido por tan linda escena. Jamás se habíasentido tan dichoso cómo en ese momento que las tenía junto a él, casi nada delfaltaba. Deseó con toda su alma poder tener a Remus y Sirius junto a él, estabacompletamente seguro de que estarían tan enamorados de sus niñas como lo estabaél. Casi podía ver a su padrino pasear de un lado a otro con una pequeña enbrazos, diciendo: "Sé que serás la próxima merodeadora de Hogwarts y pondrás enalto el apellido Potter. ¡Cómo tu abuelo!".

Su melancolía se vio interrumpida, al pincharse él mismo conla aguja que sostenía en su mano derecha. Llevó su dedo a la boca, chupando lagota de sangre que había escapado de la minúscula herida.

Un par de puntadas más y estaba terminado. Se sintió orgullosode su trabajo, ambos muñecos de felpa que había comprado en una tienda muggle,a los cuales les había bordado las iniciales de Severus y de él. La graciosaserpiente que sacaba la lengua, era símbolo de la casa del pocionista, por loque tenía una S plateada. El leoncito melenudo, representaba su propia casa,por lo cual la H se encontraba en dorado. Sí, había escogido muy bien.

Se acercó a sus bebés, depositando junto a una dormida Lilyla serpiente.

Tú cuidarás del señor S Le dijo con cariño, acariciando lapiernita suave y tersa. Así siempre tendrás presente a tu padre.

La Lily mayor miró a su padre sonreírle con amor, aun asabiendas de que estaba dormida. Sintió deseos se saltar a él y colgársele comolapa, sintiendo alrededor suyo los amorosos brazos del azabache.

 

Harry se dirigió a Eileen esta vez y depositó el león a sulado.

Para que recuerdes siempre que estaré contigo a donde vayasy que te amo. No te olvides de mí, nubecita de algodón.

Se recostó en un lado, mirando a las dos con veneración. Laspelusitas oscuras de cabello presagiaban que sería tan negro como el de su otropadre. Harry pedía al cielo que no heredaran la rebelde melena que lecaracterizaba, no imaginaba a sus hijas con ese problema.

Unos toques a la puerta le hicieron desviar la mirada de susbebitas y susurró un suave "pase". Hermione entró, mirando con ternura laescena de su mejor amigo con sus bebés. Aquellos dos pedacitos de cielo lehabían dado una gran chispa de vida a la casa desde que llegaran del hospital.Todos, en especial Fred, George y Ginny, las amaban y adoraban tenerlas enbrazos. Tenían que turnarse para poder abarcarlas. Los gemelos tenían unapredilección por esas pequeñas, pensaban adiestrarlas en el arte de ser alborotadorasde Hogwarts, por eso mismo odiaban el trato que el ministro había puesto.

Harry
es hora

¿Tan pronto? Gimió.

Hermione asintió, mientras veía a Harry debatirse entreencerrarse en el cuarto o huir a Timbuktu. Ambos bajaron las escaleras, cadauno con una bebé en los brazos. Harry besaba tenía la cara pegada a la deEileen, mientras le susurraba que la amaba una y otra vez.

Al salir, la figura de Snape se encontraba en el jardín,mirando la hierba fijamente. Los ojos negros se fijaron en él al sentirlollegar. Ambos se miraron. Ninguno dijo nada, el ojinegro decidió despedirse deLily y se dirigió a Hermione, que la dejó en sus brazos.

Sé una buena niña Susurró y besó la carita un par de veces,sorprendiéndose de que pudiera existir algo tan pequeño. Te amo Lily.

Harry se giró al escucharle y le miró de forma implorante.Snape endureció la mirada al verlo. Devolvió a la niña a Hermione y luegoextendió los brazos al ojiverde, que se mostró reticente a entregarla.

Por favor no
Articuló con los labios, mientras laslágrimas cristalizaban sus ojos y entregaba la maletita de Eileen.

Severus sintió como si le golpearan en la yugular y apretólos labios al ver el pequeño león con la H bordada sobresalir de la bolsa. Tomóa la bebé en sus brazos y dio un vistazo más a Lily.

La Lily del presente derramó una lágrima, sintiéndoseabandonada repentinamente. Eileen apretó su mano.

El pocionista se alejó por la vereda, mientras la escena sedisolvía cómo bruma.

* * *

Las gemelas salieron del pensadero con una expresión detristeza muy grande, ambas se miraron y se abrazaron con fuerza.

Ellos se amaban Dijo Lily, conteniendo las demás lágrimas.

Sí, pero son unos cabezas duras Coincidió Eileen, quelloraba a raudales. ¿Por qué hicieron eso, abuelo?

Creo que ambos pensaban lo mismo Respondió el anciano,acariciando sus cabezas. Que su amor no era correspondido.

¡Pero era obvio que sí! Exclamó Lily. ¡Se les nota aleguas!

Ustedes lo notaron porque los conocen Sonrió el anciano.Igual que yo, pero ellos no se conocían en ese entonces lo suficiente. Nunca sellevaron bien y esas riñas y diferencias se sentían como un mundo de distanciaentre ambos. Creo que estaban muy confundidos y ninguno pensó en hablar de sussentimientos.

Lo dicho, son cabezas duras Afirmó Eileen. ¡Pero esto nose quedará así!

 

¡No, señor! Terminó Lily.

Ambas sonrieron con malicia.

De nuestra cuenta corre que papá Harry y papá Severusvuelvan a estar juntos Dijeron a unísono. ¡No nos rendiremos jamás!

Dumbledore sonrió complacido mientras veía a ambas niñassalir entusiasmadas por la puerta. Se sentó detrás de su escritorio y llevó asu boca un dulce.

Mmm
pero que buen caramelo de limón.

* * *

¿Sucede algo? Preguntó Severus.

Lily y Eileen estaban sentadas en su escritorio haciendoalgunos deberes mientras, de paso, pasaban tiempo de calidad con su padre. Él,en cambio, se encontraba leyendo un libro en su sofá favorito con muchatranquilidad. O al menos todo sería tranquilidad si sus hijas no le enviaranmiradas molestas de vez en cuando.

¿Qué es lo que puede pasar? Nada Respondió Lily.

Su enojo era más notorio, más exterior o eso decía su vozirónica. Eileen en cambio, solo se mantenía callada y parecía ignorarle, comosiempre que estaba molesta. Enarcó una ceja. Sí, ahí sucedía algo.

Para ese sarcasmo, jovencita.

¿Qué sarcasmo? Si todo está perfecto Ironizó, luego sevolvió a su hermana. Ven Eileen, vamos a nuestra habitación.

La otra no contestó nada, solo la miró y se dejó tomar de lamano para ser guiada hacía su habitación en silencio. Snape las siguió con lamirada y el ceño fruncido, era la primera vez que sentía esa opresión en supecho ante el rechazo, no de una, sino de sus dos hijas. Era un sabor amargo adecir verdad.

Se tomó su tiempo para recapitular si había hecho algo mal,si había dicho algo indebido o les había tratado de una forma distante o algoparecido. No, nada, si apenas y se habían visto hacía una media hora y el díaanterior todo estaba bien.

¿Qué era lo que les sucedía?

Dentro de la habitación, Lily se dejó caer sobre la cama ymiró al techo con el ceño fruncido. Eileen solo se sentó recargada en lacabecera con las piernas cruzadas, leyendo el libro sobre criaturas mágicas quehabía estado leyendo todas las noches desde hacía una semana. Ambas estabanmolestas con sus padres por haber tomado esa ridícula decisión de separarlas soloporque, según ellos, no se podían tolerar.

¡Ja! ¡Cómo si no se viera en los ojos de los dos que estabanirremediablemente enamorados! Ellas podrían ser todo, menos tontas o ciegas.Además, Severus había sido el que tuviera la palabra final y, aunque estuvierantan molestas tanto con él como con Harry, al último no lo tenían allí parareprocharle también.

Lily resopló con desgane, cambiando su expresión enojada auna de cansancio. Eileen dejó de mirar su libro para posar su verde mirada enella.

No me gusta hacerle eso a papá Confesó. No lo he tenidopor once años conmigo y vengo a hacerle rabietas.

Se lo merece Dijo Eileen, suspirando. Cada acción conllevauna reacción.

Sí pero
¿tú no te sentirías mal de hacerle eso a papáHarry?

Claro
me sentiría una mala hija, de hecho, me siento igualque tú a pesar de que no es la primera vez que se lo hago a papá Severus. Sinembargo, no logro comprender qué rayos pasó por sus mentes al aceptar esadecisión. ¿Es que no pensaron en nosotras? Dejó el libro en la mesita de nochede nuevo y se volvió a Lily, que le miraba con los ojos abiertos. ¡Once añossin mi hermana! Exclamó. ¡Once! Y no es como si nunca te hubiera necesitado,se supone que teníamos que vivir todo juntas, no cada quien por su lado.

 

Espera Intervino Lily en su discurso, sonriendo de oreja aoreja. ¿Estás diciendo que estas molesta porque no me tenías a tu lado?

¿Quieres que lo repita más lento?

No, no hace falta Rió. ¡Eres adorable!

¿Adorab
?

Lily se abalanzó sobre ella, abrazándola melosamente. Eileense coloreó de las mejillas y comenzó a empujarla para que se alejara.

¡No puedo respirar! Se quejó. ¡Eres peor que unasanguijuela!

¡Me quieres! Exclamó con júbilo Lily. ¡Sí me quieres!

Por supuesto que te quiero tonta Gruñó Eileen. Eres mimejor amiga en todo el mundo.

¡Y tú la mía! Respondió besando su mejilla.

¡No! ¡Qué asco! Aleteó. ¡Aléjate, aléjate!

La pequeña Potter se alejó, mirando divertida como su hermanarefunfuñaba y pedía a Merlín paciencia con dramatismo, levantando los brazos altecho.

Te quiero aunque seas peor que un ogro Le dijo con cariño.

Tú eres el ogro Contestó Eileen. Y yo también te quiero.



Notas finales:
No tengo mucho que decir ;o; mis neuronas están muertas por tanta tarea. ^o^ Espero leerles en el próximo capitulo. Muchísimas gracias por sus comentarios ¡Les quiero mucho, mucho! ;3; dkfjskdf

Neki Snape


Notas del autor:¡Hola, Hola, Hola, Hola! Mis queridas lectoras :3

Lamento haberlas hecho esperar ;o; enserio, enserio lo lamento. Yo no quería dejar abandonado esto pero fue inevitable. Les cuento que hasta al infierno me mandaron xD jaja unos compañeros de clase, porque "según" ellos ._. mi equipo y yo les robamos un trabajo. jajaja :B Lo curioso es que ellos no hicieron nada. Pero bueno, estaba en exámenes finales y fue, literalmente, horrible. Estuve a punto de morir, no dormia, no comia xD no nada, por consecuente, no escribía ;^; y eso no tiene perdón.

Bueno, sin más... les dejo un capitulo largo, largo *-* con besitos bonitos y un oso maloso por ahí :3 ¡Qué lo disfruten!

Notita: Perdonen si hay horrores de ortografía, no lo revisé xD (sé que es una blasfemia), pero ya lo haré :3. ¡Las quiero!



Debajo del disfraz

* * *

Al día siguiente sería su cumpleaños, y lo mejor de todo esque ese día era sábado. Lily y Eileen se sentían emocionadas, pues su padre leshabía prometido una fiesta para ese día. Su primera fiesta juntas. Ambas sehabían comprado un obsequio a escondidas de la otra mediante compras porlechuza. Hedwig II había ido y venido con ambas cartas durante esa semana. Cadauna estaba en su cama, con las cortinas corridas mientras envolvían su presenteen un papel brillante de estrellitas que les había dado el abuelo.

¡Listo! Exclamó Lily, evaluando su obra. El papel estabamal puesto pero se veía decente.

Eileen amarró el moño dorado con mucho cuidado. Su regalo seveía peor que el de Lily.

* * *

Harry se encontraba evaluando el Gran Comedor, esperandopoder decorar todo cómo si fuera una fiesta para niños muggle. Había colocadosus dedos unos contra otros, imitando un marco, y observaba a través de él.Algunos alumnos miraban con curiosidad sus movimientos.

 

¿Se puede saber qué está haciendo? Preguntó Severus, quehabía sido enfocado en el marco y le miraba con una ceja enarcada.

Esta sería una buena foto Bromeó Harry, sonriendo.

Severus gruñó y volteó la cara.

Entonces, ¿para qué quería ver el Gran Comedor?

¿Le parecerían muchas serpentinas por aquí? ¿Globos aquí yflores allá? Interrogó mientras señalaba los lugares en los que pretendíaponer todo eso. Quizá el pastel debería ir allí
¿Estaría bien de diez pisos?

¿Piensa alimentar a todo el Reino Unido de pastel? Inquirió.Yo no sé de estas cosas, Potter
puede hacer lo que le venga en gana.

¿Puedo traer algún grupo musical?

Mientras no sean esas ruidosas Brujas de MacBeth, todo estábien.

Bueno
la verdad es que no sé qué está de moda hoy en día
pero en fin

La puerta del comedor se abrió intempestivamente, mientrasLily y Eileen corrían hacia sus padres. Muchos alumnos creyeron que el suelo seabriría al ver a Lily abrazar a Severus y este le correspondía.

Papá, papá Decía la niña. Ya sabemos lo que queremos.

¿Y qué es? Preguntó Harry, acariciando el cabello de Eileeny mirándoles con cariño.

¡Una fiesta de disfraces!

¿De disfraces?

¡Sí! En Halloween no tuvimos una.

Vaya
¿Y piensan invitar a todo el castillo?

A todos Sonrió la pequeña leona.

Excepto a Alina Nott Agregó Eileen, ambos hombres lemiraron y Lily asintió.

¿Alina Nott? ¿La hija de Theodore Nott? Inquirió Harry,interrogando con la mirada a Severus.

Y de Parkinson, me parece Respondió este.

Oh vaya
¿Y por qué no habrían de invitarla?

¡Porque es mala! Argumentó Lily. Se burla de nosotras, nosmolesta siempre y se cree reloj de marca cara.

La mente de Harry fue asaltada por alguien que cumplía conesa descripción en sus años de escuela. En la oficina de algún departamento delministerio, Draco también recordó a Harry por alguna extraña razón
y queríapropinarle un buen golpe. Eileen asintió en acuerdo con su hermana.

Creo que deberían intentar ser amigas Sugirió Harry, aunqueél nunca lo hubiera hecho con Malfoy. A pesar de todo, al parecer habíamadurado.

¡Puaj! ¡Primero me como un gusarapo baboso!

También creo que sería lo mejor Dijo entonces Severus,apoyando a Harry aunque mostraba total indiferencia a ello.

Lily y Eileen le miraron por un momento, más luego asintieroncon resignación, si su papá Severus lo decía, tenía que hacerse. Harry hizo unmohín.

¿Por qué a él si le hacen caso y a mí no? Masculló, sustres amores lo ignoraron.

* * *

La fiesta iba a dar inicio, por sus pequeñas se habíaabstenido a dejar deberes -aunque se moría por hacerlo- y así pudierandisfrutar de su primer cumpleaños juntas. Se ajustó la túnica, cómo uno de losanfitriones tenía que lucir bien
aunque lucía exactamente igual que siempre.Un golpe en la puerta le sobresalto, puesto que no esperaba a nadie.

Adelante.

Albus Dumbledore entró, con una habitual túnica azul conestrellas brillantes. Ridícula.

¿Ya estás listo? Preguntó con una sonrisa afable.

Supongo Contestó Severus echándose un vistazo más. ¿Se teofrece algo?

 

¿Por qué lo preguntas? Dijo Dumbledore con mal disimuladadiversión.

No estarías aquí si no fuera así.

Oh
solo quería ayudarte un poco.

¿Ayudarme? ¿En qué?

La azul mirada destelló con un brillo de malicia que le desubicóun poco, no esperaba que su viejo amigo, casi padre, fuera a sugerir aquello.

¿Qué demonios haces, Albus? Inquirió, mirando como el mayorle apuntaba con la varita, desafortunadamente la suya estaba en la mesita, muylejos de él. Bájala
no cometas ninguna locura.

Lo siento Severus
esto me dolerá más a mí que a ti, créeme.

Severus iba responder algo, más de una rápida fluorita, todossus sentidos se vieron aturdidos.

* * *

Eileen, ataviada en un vestido blanco y con alitas de ángel,miraba el salón repleto de personas buscando algo en concreto. Divisó una manchanegra, que corría hacia ella con mucha rapidez. Lily se plantó en frente,sonriendo enigmáticamente. Llevaba una capa que le cubría por competo y sucabello iba suelto, cómo siempre. Parecía una mini réplica de su padre,Severus.

¡A qué mi disfraz mola mucho! Exclamó alegremente, girandoy haciendo ondear su capa.

¿Te disfrazaste de papá? ¿No es eso una ofensa o algo así?

¡No me disfrace de papá, boba! Dijo divertida.

Se desprendió de su capa, dejando ver un vestido negro y unasalitas de murciélago ancladas a su espalda.

Papá ha dicho que me iba bien, porque soy la más traviesa
así tu eres la santa niña pura.

Eileen se cruzó de brazos, mirándole con reproche. En esemomento, Harry entró al salón con una gran sonrisa, acompañado de Dumbledore.

¿Se divierten? Preguntó cariñoso.

¡Sí! Ambas asintieron, tomando cada mano del ojiverde.

¿Y papá? Interrogó Lily, mirando la entrada. No ha vistomi disfraz.

Tu papi se encuentra un poco indispuesto Respondió suabuelo con resignación. Ha dicho que le salió un inconveniente pero que vendráen cuanto pueda.

Oh

Ambas niñas bajaron la mirada. Harry sintió el corazónapretujarse en su pecho al notar que ellas deseaban estar con él en esemomento. Así que, para animarlas, sugirió irle a buscar a las mazmorrasdespués. Ellas asintieron, más ya no recuperaron el brillo hermoso de susojitos, ese que viera en un principio al entrar. Mientras cavilaba sobre que éldaría lo que fuera por evitarle a sus hijas tales descontentos, la puerta delcomedor se abrió de nuevo.

Una exclamación de asombro llenó el ambiente.

Los cuatro voltearon en esa dirección y vieron una grancabeza de oso sobresalir de entre las de los alumnos, junto a algunos globos decolores. Lily y Eileen enarcaron una ceja, mientras Harry se preguntaba quiénera el portador de tal botarga, él no había contratado a nadie
El oso caminocon paso torpe por la multitud, hacia las pequeñas y le entregó un globo a cadauna. Muchos más niños de primero se arremolinaron alrededor, pidiendo una deesas cosas redondas que volaban. El oso se mostró un poco renuente a dárselos,pero terminó haciéndolo aunque con menos alegría que a Lily y Eileen. Ese osohasta parecía tímido.

¿No será Bailey? Preguntó Lily a Harry.

Éste evaluó la complextura de la persona que estaba dentrodel disfraz. Podría ser. Estaba del vuelo de Bailey y también parecí delgado.No podía observar mucho
pero solo a Bailey se le ocurría llegar vestido asípara divertir a sus hijas, además de que no veía al pelinegro por ningún lado.Sonrió. Bailey era una perfecta opción para ser padre.

 

Sí, creo que es él.

Por un rato, las niñas estuvieron entretenidas molestando aloso, aunque también lo abrazaban mucho por lo pachoncito que estaba. La personadel disfraz también se mostraba muy cariñosa y, más de una vez, alzó en brazosa alguna de las dos.

Dígame, señor oso Decía Lily, sentada en su regazo. ¿Ustedsabe que es un bezoar? El oso asintió, los ojos bordados en la tela nomostraban ninguna expresión. ¿Usted no habla?

Volvió a asentir. Lily preguntó porque no lo hacía y él solose encogió de hombros.

¿No tiene calor allí dentro? Preguntó Eileen, comiendo untrozo de pastel.

El oso negó y sacó pluma y papel quien sabe de dónde,comenzando a escribir algo.

Dice que le han hechizado y necesita nuestra ayuda LeyóLily, mirando a Eileen con diversión. Dice que si podemos hacer que papá lequite el hechizo.

Oh, vaya Exclamó Eileen interesada. ¿Eres Bailey?

El oso no negó ni afirmo nada, solo se limitó a quedarsequieto.

* * *

Papá Llamaba Eileen, jalando la manga de Harry. El ojiverdecharlaba con Ron y Hermione animadamente, tenía a Rose en brazos y estadormitaba en su hombro. ¡Papá!

Harry volteó.

¿Sí, cariño?

¿Podrías ayudarme con algo?

Claro ¿qué sucede? Preguntó con una sonrisa.

No aquí
Dijo con seriedad. Es afuera.

Oh Dijo Harry. Vale

Dejó a Rose en brazos de su padre y tomó la mano de su hija,saliendo con ella fuera del salón. Eileen le condujo por un par de pasilloshacia un aula vacía.

¿Qué hacemos aquí? Interrogó al ver el pasillo oscuro.

Lily y yo necesitamos tu ayuda.

Abrió la puerta y entró, el salón estaba iluminado por tenueslucecitas que flotaban en el aire. Lily se encontraba en brazos del oso, queparecía arrullarla.

Lo he traído Anunció la Slytherin acercándose, el osotambién la abrazó.

¿Qué es lo que sucede?

El señor oso ha pedido tu ayuda Aclaró Lily. Dice que lehan hechizado y no puede quitarse el disfraz.

¿Quiere que rompa el hechizo?

¡Sí!

Vale Sacó su varita y le apuntó, el oso dejó de abrazar a lasniñas y puso las manos frente a él. ¿Qué pasa?

Escribió un par de cosas en el papel y se lo entregó a lasniñas, que inmediatamente se pusieron de pie y caminaron a la puerta.

¿A dónde van?

Dice que necesitan estar a solas Rió Lily. Creo que seráun poco vergonzoso para él que estemos aquí.

¿Qué, por qué? Balbuceó Harry.

Sus hijas hicieron caso omiso y salieron, dejándolos solos, Harrymiró al oso, quizá era un truco de Bailey para jugar un poco. Tragó en seco ymurmuró un finite incantatem. Su cara se puso roja de vergüenza y sintió sucorazón latir desbocado ante la visión frente a él. ¿Qué demonios?

* * *

Lily y Eileen cuchicheaban entre sí, yendo al salón por los pasillostenuemente iluminados. Estaban tomadas de las manos y una sonrisita traviesaadornaba cada rostro.

¿Crees que papá y Bailey hagan cosas raras? Preguntó Lilyen un susurro.

¡Lily! Le riñó Eileen con la cara roja. ¿Por qué piensasen esas cosas?

 

¿Es lo normal no? Respondió con inocencia. Así nostuvieron papá Harry y papá Severus
¡quizá quieran darnos un hermanito!

¿Enserio te alegra que papá y Bailey
? Susurró su gemelacon un tono amargo. ¿Qué hay de papá Severus?

Bueno
hicimos todo lo que pudimos Suspiró Lily. Ellos
ellos no quieren estar juntos.

Ambas bajaron los hombros, ya tenían que resignarse a que suspadres no estarían juntos. Una sombra les hizo detenerse en seco. Lily y Eileenabrieron los ojos con asombro.

¿Bailey? Dijo Eileen. ¿Si Bailey estaba allí
quién estabacon su padre?

El pelinegro les sonrió de una forma extraña, bajo la luz delas antorchas tenía un aura tenebrosa que les provocó un escalofrío. Losiguiente que supieron fue que un rayo les hizo lanzarse hacia los lados,Eileen chocó contra una columna y Lily con la contraria. Un rayo pegó de llenoen la leona, que cayó dormida en el suelo. Eileen buscó por todos lados algoque pudiera ayudarlas, más sin embargo no había nada. Tomó en sus manos lamedalla del abuelo pero recordó que solo podía comunicarse con la de Lily.Bailey se acercó hacia ella, lo siguiente que supo fue que todo era oscuridad.

* * *

Harry casi iba a tener que correr por un balde si continuabamirando esa figura. Sentía corrientes eléctricas recorrerle el cuerpo y seestremecía de una anticipación injustificada.

Deje de mirarme, Potter Dijo Snape con un tinte deincomodidad en la voz, intentaba cubrirse pudorosamente con cualquier cosa quetuviera cerca. ¡Potter!

El susodicho paso saliva dificultosamente, su garganta estabarepentinamente seca y se sentía sus piernas temblar. El profesor gruñó ante lainsistente mirada y fue que la desvió hacia el piso.

L-Lo siento.

Comenzó a quitarse la camisa con torpeza, ahora fue el turnode Snape de no poder despegar la mirada de él. Harry ofreció la prenda alprofesor que la arrebató con innecesaria rudeza y cubrió parcialmente sudesnudez con ella. Severus tenía un leve rubor en las pálidas mejillas, es situaciónera por demás hilarante y vergonzosa. Harry cayó en la cuenta de que el deldisfraz no era Bailey, era Snape
¿Qué rayos hacia ese hombre con un disfraz deoso?

¿Era usted? Dijo tontamente, mirando al hombre con asombromás su sonrojo aumentó más al ver esos ojos negros y terminó mirando al pisonuevamente.

No, Potter, era el vecino Ironizó el pocionista.

¿C-Cómo
? Balbuceó. ¿C-Cómo es que?

Dumbledore.

Y con esa única palabra todo tuvo sentido. Harry pensó que eldirector quizá había enloquecido finalmente.

¿Qué haremos? Dijo, volteándose hacia la puerta. Nopodemos salir así, hay niños allí afuera.

Quizá pueda escabullirme a las mazmorras
Caviló Severus.Estamos en el camino recto.

¿Piensa salir desnudo?

¿Sugiere algo mejor?

¿Y si alguien lo ve?

Le tengo a usted para cubrirme Respondió. Además, unobliviate no estaría de más.

Pero Snape

¡Vamos, Potter! ¡Su ropa es más pequeña que la de un gnomo!

¡Oiga!

Severus empujó a Harry, que se olvidó de su abochornamiento ygruñó mientras abría la puerta para mirar a ambos lados, el pasillo estabadesierto. Ambos avanzaron en la oscuridad, esperando que nadie les viera en esasituación. ¿Qué pensarían de encontrarlos a uno semi-desnudo y al otrocompletamente?

 

Para su suerte, nadie pareció acordarse de la otra parte del castillo, Harry y Severus suspiraron al ver la puerta del despacho del profesor.Una pequeña sombra les hizo ponerse en guardia, la señora Norris se les quedó mirandopero luego bufó y se marchó.

Nunca me ha agradado esa cosa Declaró Severus recuperándosede su casi infarto y abriendo la puerta. Vamos Potter, no se quede allí paradocomo idiota.

Harry se ganó otro empujón, eso ya no le agradaba mucho, asíque intentó oponerse y enfrentarle. Severus trastabilló con una manga de lacamisa de Harry y ambos cayeron dentro del despacho, cerrando la puerta tras desí.

Jamás se imaginó que esa noche acabaría de esa forma,sintiendo el duro pecho de Snape oprimirle con un placentero peso. No se quejóen lo absoluto, a pesar de que el golpe en su cabeza aún palpitaba. Severus encambio, profirió algo parecido a un gemido, la pierna de Harry parecía haberquedado en un lugar estratégico entre las suyas. El ojiverde se aventuró (conun valor que no sabía de dónde provenía pero siempre se hacía presente cuandoSnape estaba cerca) y deslizó las yemas de los dedos a través del pecho anteél.

El calor zumbó a través del brazo, un calor intoxicante y másembriagador que el champán más caro del mundo. Un suspiro escapó por sus labiosentreabiertos. ¿Cómo podía ese hombre afectarle tan poderosamente, casimagnéticamente? Era ilógico, sus personalidades chocaban y distaban mucho launa de la otra. Tenía que haber algo más en él, algo elemental. Algo más de laatracción física
era un cosquilleo sublime cada vez que rozaba esa piel, cómosi su magia jugara con la suya.

Severus sintió el tacto de Harry cómo si fuera de seda, etéreoy suave. Él también sentía aquella
¿conexión?... sí, así podría llamarle. Enla oscuridad del despacho, los ojos verdes de Harry parecían brillar cómoestrellas. ¿Cómo habían acabado así?

Harry siguió su camino y rozó los bíceps, más luego parecióquerer levantarse, Snape ni se movió. Quedaron frente a frente, sus naricescasi chocaban y sus alientos se entremezclaban, haciéndoles conscientes de lacercanía de sus rostros. Con mucho cuidado, cautelosamente, cerró los ojos yuna energía invisible tiró con fuerza de él, que se arrimó más cerca todavía.Entonces sus labios se encontraron. Las olas de hambre, calor y pasión viajarona través de ellos y todos sus pensamientos finalizaron. Las manos de Harry sedeslizaron de los brazos hacia el cuello, posteriormente al espeso y sedosocabello, sosteniéndole cautivo.

Los labios de Harry eran más suaves y más cálidos de lo querecordaba, el sabor dulce y terso de aquella boca tenía el poder de hacerleperder la cabeza. Una mano de dedos largos y suaves se posó en la rosadamejilla del más joven, que tembló ante aquella caricia. Severus apoyó la cabezaen el hombro del ojiverde y pareció gemir de dolor.

Lo lamento
ha sido mi culpa Susurró Harry con un nudo enla garganta e intentando levantarse. Severus se lo impidió.

No se mueva...

A los oídos de Harry, esa voz sonaba a puro pecado
sí,pecado. Él estaba comprometido con otro hombre, tenía una promesa no dicha conBailey
pero no podía
no podía mantenerla con Severus tan cerca. Con él sesentía como un helado bajo el sol de verano, se sentía expuesto y frágil. ConSeverus no podía controlarse, anhelaba que aquellas manos le recorrierannuevamente, que escudriñaran cada rincón de su piel.

 

De solo pensarlo, una descarga recorrió su espalda y searqueó levemente. Pudo sentir cierta dureza apegarse a su pierna y Snape volvióa gemir. En ese momento entendió la petición que le había hecho.

Con un demonio, Potter Gruñó el pocionista. Le dije que nose moviera.

El azabache sonrió, Snape le deseaba tanto cómo él, estabacomprobado. Decidido a provocarlo un poco más, inclinó su cabeza y sopló cercadel lóbulo de la oreja del ojinegro, el aliento chocó contra ese sensible lugare hizo estremecer al pocionista.

¿Q-Qué rayos hace?

Por toda respuesta, los labios de Harry cercaron el lóbulo yejerció una pequeña presión. Severus suspiró, intentando negarse a aquellassensaciones.

¡Potter!

La risita divertida del ojiverde sonó a gloria, mientras éstellevaba sus manos a las mejillas del mayor y comenzaba a besarle nuevamente. Enningún momento pudo alejarse, en cambio, correspondió. Se estaban comiendo laboca, literalmente. Harry forcejeaba contra Severus, que ahora quería ejercerdominio en esa caricia inhumanamente placentera. La pierna traviesa de Harrycomenzó un suave movimiento, rozando la entrepierna del profesor con delirantelentitud.

En la oscuridad y el suelo, Severus terminó de despojar aHarry de su ropa. Cuando ambas pieles se acoplaron, era como si hubieranllegado nuevamente al lugar al que pertenecían. No supieron ni cómo llegaron alsofá, solo que parecían desesperados por fundirse en uno. Harry rodeó con suspiernas a Severus, ansiando que le poseyera en aquel momento. La petición fueaceptada, puesto que el pocionista se acomodó entre ellas e irrumpió en él consuavidad. Eso era algo que le gustaba a Harry, Severus era suave y amable conél, no salvaje ni feroz, solo suave y apasionado.

S-Severus
Jadeó, apoyando las manos en los hombros del mayor. El aludido esbozó una tenue sonrisa que Harry no pudo ver.

Ambos estaban sumidos en un vaivén que conocían a laperfección, tenían un ritmo único que solo ellos conocían. Cuando estaban apunto de llegar al clímax, Harry atrajo a Severus hacia él, besando sus labioscon suavidad. El pocionista no pudo aguantar más, aquel beso hizo sentir ardercada fibra de su ser y su sangre pareció convertirse en lava. Se recargó sobreel pecho del menor, aun temblando y jadeando. El ojiverde acarició su cabellocon amor.

Gracias Murmuró tan bajito que el otro no alcanzó aescucharle. Sintió que Severus salía de él y se quejó levemente.

Potter
Susurró Snape, aún encima de él. Potter
esto no

Harry le miró y sus cejas azabaches se juntaron.

No de nuevo Se anticipó. No se atreva a decirlo.

Va a casarse, por Merlín.

Lo sé
pero

¿Pero? ¿Qué peros hay en la infidelidad? Dijo Snape conpesar. Usted mejor que nadie debería saber que

¡Lo sé! Exclamó, empujándolo -aunque lo hizo con muchasuavidad para estar enojado- e incorporándose. Lo sé
sé que no ha estado bien
pero yo

La última vez pagamos los platos rotos
no quisiera quevolviera a pasar ¿entiende?

 

¿Los platos rotos? Inquirió,levantándose para ponerse los pantalones. ¡Deje de asumir que todo lo que haceconmigo es un error, Snape! ¡Nuestras hijas no son los platos rotos!

No, yo no
yo no quise decir eso.

¿Entonces qué es lo que quiere decir? Porque yo no loentiendo, profesor.

Ellas sufren

¡Por su culpa! Soltó Harry. ¡Es su culpa!

¿Mi culpa? ¡No me dejaste vivir tu embarazo! Reprochó. ¡Nila infancia de Lily!

¿Y cómo querías que lo hiciera? Exclamó Harry. ¡Me dejastesólo! ¡Y yo no disfrute la de Eileen!

¡Tú fuiste el que se largó a viajar por el mundo! SoltóSnape. ¡Y te llevaste a mi hija!

¡Pudiste haber venido conmigo! Respondió con voz ahogada,sus ojos se habían cristalizado. Yo
quería que vinieras conmigo
Era algoimportante para mí, mis estudios
Mi carrera, mi futuro
Algo que ofrecerle aLily y Eileen

Exacto Potter, preferiste seguir tus sueños.

Era mi derecho
Era joven, tenía mucho que vivir aún. Tú telargaste cinco meses a España para aprender más de pociones, para fortalecer tucarrera y seguro mucho antes también lo habías hecho ¿Por qué yo no podíahacerlo también?

Si tanto deseabas "vivir" Escupió Snape. ¿Paraqué te embarazaste?

¡No te atrevas a hacerme ver como el villano! Le advirtiódolido. Yo no sabía que fuera posible, jamás me lo habían dicho. Además, yo nodescuide a mi pequeña, ni lo hubiera hecho si las hubiera tenido a ambas
Ellasson mi vida y lo más importante. Jamás me arrepentiría de haberlas tenido, asíque no pongas palabras en mi boca, Snape.

Su mirada se tornó dura, como si tuviera años guardando todolo que estaba diciendo.

Yo no te abandone, Severus. Susurró. Fuiste tú quien meabandono desde el principio
Dijiste que había sido un error, que no debiópasar
Y rompiste mi corazón, te fuiste sin mirar atrás y no volviste, noenviaste una carta ni preguntaste nunca por mí
Yo te espere mucho tiempo perotu preferiste olvidarte de lo que sucedió
Yo solo fui el juego de una noche.

No, Potter, te equivocas Intervino el pocionista. Yo noquería atarte a mí, merecías algo mejor.

Qué ironía

Aunque no lo creas, sólo te estaba protegiendo.

No necesito que lo hagas. Lo hiciste por años, aunque no pormí, por mi madre Dijo con tristeza y algo parecido a los celos. Tu misiónestaba hecha, yo ya era lo suficientemente grande para cuidarme solo

Potter, aceptémoslo, tu nunca podrás cuidarte sólo.

El ojiverde lo fulminó con la mirada. ¿Qué no podría cuidarsesólo? ¡Ja! Para empezar, había recibido educación privada en Edimburgo, por elprimer Auror de consulta que había existido, David Wells, convirtiéndose en susucesor y superándolo por mucho. Tenía mucha experiencia en defensa contra lasartes oscuras, encantamientos poderosos y runas antiguas. Había derrotado atres potenciales magos tenebrosos y resuelto al menos quince asesinatosalrededor del mundo. Su fuerte nunca había sido pociones, pero había mejoradobastante.

Ahora tenía distintas casas en distintos lugares,proporcionadas por los ministerios para los que trabajaba. Cada vez que necesitabaviajar para resolver algún caso, ya no tenía que buscar donde quedarse, siempretenía un lugar al que llegar. Tenía propiedades en América, Hong Kong, Irlanda,y muchos otros lugares, todas igual de bonitas que la que ocupaba actualmente.Pero sobre todo, después de Hogwarts, el lugar donde él habitara sería el másseguro de todos ¿Y se atrevía a decir que no podía cuidarse sólo?

 

Di lo que quieras Sentenció, tomando su camisa y susanteojos del suelo. Yo me largo.

Snape le miró alarmado, mientras salía al pasillo. Su primerimpulso era seguirlo, más su orgullo se lo impidió, como siempre.

* * *

La habitación estaba tan oscura que apenas y podíandistinguirse la una a la otra. Lily miró a su alrededor, esperando ver algo másque solo penumbra. Sentía a Eileen temblar a su lado. Su hermana estaba hechaun ovillo, presa del miedo.

Tranquila, estaremos bien Intentó animarla.

Eileen solo asintió, afianzándose más a ella. Estuvieronsentadas por tanto tiempo que perdieron la noción de este. Ambas dormitabancuando la puerta se abrió, dando paso a una cegadora luz. El lugar era uncuarto cerrado, húmedo y frío. Tenía manchones de moho tan grandes como unamesa y gotas de agua caían en una esquina. La perfilada figura de Bailey sedibujó a contra luz y se acercó hasta ponerse en cuclillas frente a ellas.

Lily apretó la mano de Eileen, que se agazapó contra ella,temerosa. Los ojos marrones del joven estaban turbios y parecían desenfocados.

Bailey les miró y acarició la mejilla de Lily con suavidad.

No me toques Gruñó ella, volteando la cara. Eres untraidor.

El pelinegro suspiró cansadamente y arrugó la frente como siluchara contra algo. Con un movimiento de varita, ambas se vieron atadas demanos por una delgada cadena.

Vamos Dijo con voz triste. No se opongan, no voy alastimarles.

En un principio ambas se negaron a avanzar, más la fuerza delmayor les superaba. Las condujo por un pasillo viejo y enmohecido, hasta quefue mejorando, llegando a parecer que andaban por una casa lujosa. Al llegar frentea una gruesa puerta de roble, Bailey se detuvo y llamó cortésmente.

Adelante Se escuchó del interior. La puerta se abrió, dandopaso a un salón donde solo había un sofá y un hombre sentado en él. Ah,Barnett. Por fin.

El castaño ojiazul tendría la misma edad que Harry, treinta,en un principio su cara parecía amable y hermosa, más al mirarlo bien, teníaalgo que las perturbaba. Algo en su mirada era atemorizante, les miraba de unaforma
¿Sádica? ¿Rencorosa?

Las hijas de Potter, mi señor Se inclinó Bailey ante él,mostrando con su mano a las niñas.

Se levantó del sofá, yendo hacia ellas y las miró con unasonrisa complaciente.

Son tan hermosas como su padre ¿Realmente el otro progenitores Snape?

Sí, mi señor.

Qué desperdicio, serían más bellas si fueran mías.

Lo dudo Murmuró Lily por lo bajo.

¿Dijiste algo, terroncito? Le preguntó con suavidad elhombre. No te escuché.

Qué lo dudo.

Enarcó una ceja. Había pensado que la niña no lo diría, másahora veía que había sacado unas buenas agallas. Miró a la otra pequeña, que semantenía cabizbaja.

¿También lo dudas tú, linda? Cuestionó, tomando su mentón.La mirada asustada de Eileen le fascinó. Quizá ella sería sumisa y obediente,perfecta para sus planes. ¿Uhm? ¿Te comió la lengua el ratón?

No la toques Rumió Lily, anteponiéndose a Eileen yempujándolo. Aléjate de ella.

 

La mirada amable se esfumó, dando paso a un odio como ningúnotro. El castaño le apuntó su varita, donde un rayo rojo salió sin quepronunciara palabra. Bailey apretó los ojos.

¡Lily! Exclamó Eileen, cuando su gemela cayó al piso,golpeándose la cabeza con fuerza. Corrió hacia ella, arrodillándose a su lado.

Eso te enseñará a guardar silencio. Y lo mismo deberíashacer tú, si no quieres que esto sea más doloroso. Eileen le miró con el ceñofruncido. Prepáralas para el ritual. Su magia debe ser mía antes de la medianoche.

Cómo usted ordene Respondió Bailey, tomando a Lily enbrazos con mucha suavidad.

* * *

Harry se detuvo a medio pasillo. No había señales de quealguien hubiera estado por allí en ningún momento pero, si aguzaba los sentidos,podía sentir la vibra mágica de un hechizo. Él había sido entrenado para sentiresa clase de cambios en el ambiente y así descubrir indicios sobre lo ocurridoen una escena del crimen. El aura de un hechizo de ataque, probablemente unaturdidor, seguía suspendida en ese espacio, podía hasta olerla.

Entonces lo vio.

Una medalla que brillaba con la luz de una antorcha cercana, seencontraba cerca de una columna, cómo si se hubiera caído por accidente. Latomó entre sus dedos, acariciando la E grabada.

No esperó ni un segundo más, comenzó a correr hacia el salóncon el alma pendiendo de un hilo y un solo pensamiento en su mente: "Por favor,que estén allí".



Notas finales:
dsfkjpaskldfjsalñfasjdkfjlfsa ;o; mientras esos dos juegaban (sí, juegaban xD) nuestras niñas estan en problemas. Ay Bailey, Bailey. Tarjeta roja para ti xB ¿A donde las fuiste a meter? ¡Un saludote! ¡Gracias por los comentarios ^o^ anteriores que no contesté! ._. Lo siento, enserio xD tenganme paciencia. ¡Las amo!

Neki Snape


Notas del autor:Un capitulo más :3 y en este se devela el misterio.



Su melodía

* * *

¿Por qué haces esto?

Bailey dejó de curar la herida de Lily momentáneamente parafijar sus turbios ojos en Eileen, que le miraba con ojitos brillantes que lesuplicaban.

¿Acaso no dijiste que querías a papá? Cuestionónuevamente. ¿Qué querías una oportunidad para demostrarle que lo amabas?

Lo siento Susurró, volviendo a fruncir el ceño.

Eileen sabía que había algo mal allí, Bailey parecía sentirseculpable a la hora de obedecer al hombre del salón, parecía querer oponerse yno lo lograba. Aquellos ojos sin brillo no eran los mismos que ella habíamirado antes, había algo interfiriendo contra él.

El joven seguía tratándolas con cuidado, con cariño, justocomo lo hacía ahora tratando la herida de su hermana con mucha delicadeza.Terminó de vendar la cabeza la niña y dio un pequeño beso en ella, la pequeñaSlytherin supo entonces que ese no era Bailey, al menos no el verdadero.

Lo miró salir de la habitación después de aparecer unabandeja con emparedados en la mesita y mirarles con ansiedad por un momento.

* * *

¡¿Cómo que mis hijas no están?!

La voz del profesor de Pociones retumbó por el despacho deldirector. Se habían reunido en cuanto el ojiverde entrara en el salón con elpasmo y la ira en el rostro.

 

Algo ocurrió, el pasillo estaba intacto pero estoy casiseguro que alguien utilizó un aturdidor allí. Creo que esto es de Eileen.

Levantó su mano, mostrándole la medalla. Dumbledore abriómuchos los ojos.

¡Es el comunicador que les obsequie! Exclamó.

Entonces usted sabe cómo funciona ¿verdad?

Por supuesto, solo hay que decir la contraseña.

¡Pues dila, Dumbledore! Le exigió Snape. ¡Mis hijas puedenestar en peligro!

El anciano tomó el colgante y pronunció la frase queestableciera para activar su funcionamiento. Cuando la medalla comenzó abrillar, la voz de Eileen se hizo presente.

Lily, Lily Decía en pequeños susurros. Despierta. Porfavor, tenemos que salir de aquí.

Tanto Snape como Harry palidecieron al escucharle. Elpocionista arrebató el dije de la mano de Albus con brusquedad, sintiendo queel alma se le iba a los pies.

¡¿Eileen?! Exclamó. ¡¿Eileen, me escuchas?!

Desde el otro lado, Eileen dejó de menear a Lily, que estabaen la cama aún inconsciente, y tomó el colgante del cuello de esta.

¿Papá? ¿Eres tú?

¡Eileen! Mi vida, ¿Qué les sucedió? Preguntó Snape conpreocupación. ¿Dónde están? ¿Qué le ha pasado a Lily?

La aturdieron y se ha golpeado la cabeza. Papá, tengo miedo

¿Dónde están, cariño? Escuchó ahora la voz de Harry.

N-No lo sé. Bailey nos aturdió y no pudimos ver nada
Es unamansión muy extraña y

Eileen cayó abruptamente al escuchar que la puerta se abría.

¿Aun no despierta la bella durmiente? Escucharon que decíala voz de Bailey, tan cariñosa como siempre. Vaya que es perezosa. Leen, deboprepararlas para el ritual.

* * *

El hechizo que Dumbledore había lanzado para que el medallónse reuniera con su hermano les había llevado hasta una mansión a las afueras deLondres, tenía una pinta imponente, cómo la de Malfoy Manor. Solo una ventanaestaba iluminada. Harry comenzó a correr hacia ella, ya que habían aparecido unpoco lejos. Severus intentaba seguirle el paso, más debía reconocer que era muyrápido y ágil para él.

El ojiverde se detuvo abruptamente, derrapando y cayendo casisentado en el suelo. Severus apenas y tuvo tiempo de detenerse para no chocarcontra él.

¿Qué demonios sucede, Potter?

Por toda respuesta, Harry tomó un puñado de hierba y lo lanzófrente a él, estos se desintegraron cómo si fuera nada al chocar con la barrerainvisible que rodeaba la casa. Severus frunció el ceño
¿Cómo demonios Harryhabía visto eso?

El azabache sacó su varita y apuntó a la nada. Un rayo blancosalió de la punta y fue a dar contra la coraza transparente, provocando ondascómo si rompiera contra la superficie del agua. Severus se asombró del poderque emanaba de aquel chico. Harry bien podría estar al nivel de Dumbledore.

No te quedes parado mirándome, Snape. ¡Ayúdame! Gruñó Harryal tiempo que una grieta se hacía en la barrera.

El pocionista desvió sus oscuros ojos de él y apuntó con suvarita, imitándole. Pronto la barrera cedió y comenzó a caerse a pedacitos,cómo si se descascarara. Dentro, el hombre castaño sonrió, mientras Lily yEileen le miraban con enojo desde una mesa, donde estaban atadas de manos ypies. Ambas portaban una especie de camisón blanco.

Vaya
al parecer tenemos visitas
¡Barnett!

 

¿Sí, amo?

Activa las defensas, Potter debe divertirse un poco antes dellegar aquí.

Como usted ordene.

De un movimiento de varita, un temblor sacudió levemente elsalón.

Afuera, Harry y Severus corrían hacia la puerta cuando elsuelo tembló. De encima del umbral, un guardia de piedra cayó frente a ellos.

Tsk
¿Están de broma? Dijo Harry, mirando la imponentefigura. ¿Piertotum Locomotor?

Ambos esquivaron la gran manaza áspera y dura que iba en sudirección. Severus se refugió detrás de una columna, mientras Harry habíasaltado encima de esta, buscando quedar a una altura más o menos igual a la delguardia.

¿Estás demente? ¡Ven aquí, Potter!

No Respondió Harry, analizando al guardia que en esemomento se enderezaba, sus movimientos eran torpes por su tamaño. Debo buscarsu punto débil.

¿Punto débil? ¡Esa cosa no tiene un punto débil!

Todo lo tiene
más estas piedras antiguas a punto dedesmoronarse, debe tener un punto
una grieta.

Severus tenía que aceptar que la lógica de aquello era correcta
¿Qué demonios le estaba sucediendo a él? Quizá estaba demasiado oxidado.Comenzó a analizar al guardia, este lazó un manotazo, derribando la columna yderribando su refugio. Corrió alrededor de él, mirando con atención. Harryhacía lo mismo del otro lado.

¡Ahí! Exclamó. ¡Cerca del cóccix, Potter!

Harry levantó la mirada y se fijó en el punto donde elpocionista señalaba. Efectivamente, una pequeña y casi invisible grieta deabría paso en la roca. Sonrió.

¡Reducto!

El rayo fue a parar allí, dando en el blanco. Por un momentopareció que no había surgido efecto pero a los pocos segundos, un crujido hizoque el guardia se quedara tieso. La grieta fue agrandándose más y más por todala dura figura, hasta que cayó en pedazos sobre el suelo. Severus le sonrió aHarry, que no pudo evitar que su corazón saltara. Sacudió la cabeza, no era tiempode pensar cómo una idiota enamorado, sus hijas estaban en peligro.

Ambos retomaron el camino, entrando por la gran puerta.Recorrieron los pasillos, buscando entre las miles de puertas, la que diera consus hijas. Iban subiendo las escaleras, cuando un sonido cortó el aire y Harrysaltó hacia Severus, empujándolo. El pocionista volteó, para ver cómo elojiverde era llevado hacia abajo por un extremo del lazo del diablo. Lanzó unLumus Solem hacia él, haciendo que la planta lo soltara y Harry cayera en losescalones.

Gracias.

Ahora estamos a mano.

Subieron los peldaños faltantes hasta recorrer el largopasillo que daba a la habitación iluminada. De cada rincón salía cada bicho quedaba miedo, había desde acromantulas hasta furiosos Bowtruckles que amenazabancon sacarles los ojos.

Al abrir la puerta, la escena que se encontraron era de lomás extraña. El hombre castaño estaba de pie frente a ellos, y junto a él,Bailey estaba de rodillas como un cachorrito sumiso.

Bien hecho, Potter Dijo el ojiazul, mientras acariciabadistraídamente la melena de Bailey. Haz superado todas las pruebas

Por un momento Harry se preguntó de qué iba todo eso, supareja se restregaba cariñosamente contra aquel sujeto, lo cual no le provocabanada de celos pero sí le extrañaba en sobremanera.

¿Dónde están mis hijas? Preguntó Snape, que se cansó deesperar a que Harry hablara.

 

Muy cerca, profesor, muy cerca.

¿Y qué es lo que quieres? Dijo Harry, mirando fijamente aBailey. ¿Para qué las has traído aquí?

Oh, eso es
algo más complicado
¿Ya conocen a Barnett,verdad?

Harry fulminó con la mirada a Bailey, que levantó el rostro yle miró. El ojiverde frunció el ceño.

¿Qué le has hecho?

El castaño sonrió. Llevó su mano a la mejilla de su sirvientey la acarició con suavidad.

Un simple Imperius
es tan débil que no ha podido romperlo.

¿Quién demonios eres?

¿No te acuerdas de mí? Preguntó.Terry Boot
¿No te suena?

Ante el silencio del ojiverde, el sujeto cambió su estrategiay tomó a Bailey por los cabellos, tirando de ellos.

¿Te gusta, Potter? ¿Te gusta este perro faldero que encontrépara ti? Inquirió mordaz, recorriendo con la punta de su varita la mandíbuladel pelinegro. Seguro dedujiste todo mal ¿no es así? Qué alguien había atacadoa tus hijas
alguien muy distinto al dulce Bailey
Esbozó una sonrisa que, enotras circunstancias, podría ser coqueta. ¿Qué mejor que un agente encubierto?Alguien que te conquistara limpiamente, con una apariencia parecida a la Snapey que te conociera en cada aspecto
Así es Potter, fui yo quien te conquistó,quien le dio todas las pautas para llegar a ti
Dime una cosa, pequeño Añadiócon burla. ¿Es bueno en la cama?

¡Déjale en paz! Gruñó Harry, más que desconcertado.¡Suéltale!

No, no, no Chistó la lengua, negando con su dedo. Máscariñoso Potter, o sino pensaré que realmente no te agrada.

¿Qué demonios es lo que quieres?

Qué sufras Respondió, mirándole con repentina seriedad.Que sufras cómo yo lo hice.

Al mirar fijamente al castaño, Snape frunció el ceño. Élconocía a aquel hombre. Sí, estaba completamente seguro de que lo conocía
nosolo porque le había dado clases, lo conocía de algo más.

Tú rompiste mi corazón, Harry Potter Siseó. Ahora seré yoquien va a romper el tuyo.

¿Rompió su corazón? Lágrimas. ¿Lágrimas? ¿Sufrimiento? Todollegó de golpe. Él lo había visto, sí. Aquel día
el día de la batalla final

Voldemort estaba rabiar, al ver alas dos personas que había matado hace tan poco y al que ya creía más queenterrado, con vida frente a él. Mientras Harry le relataba cómo su mortífagomás fiel le había traicionado y frente a las narices que no tenía. Sus ojoscentelleaban con el fuego del odio y la indignación.

Se abalanzó sobre Potter,recurriendo a sus más profundos instintos. Quería matarlo con sus propiasmanos, estrangularlo hasta lograr que exhalara su último aliento. Sus planes sevieron frustrados cuando, un chico que vestía los colores de Ravenclaw, seinterpuso en su camino protegiendo con su cuerpo al maldito niño que vivió.

¡Quítate de mi camino, sabandija!Siseó amenazante, más el chico no se amilanó.

Alzó su varita, dirigiéndole unode los crucios más poderosos y llenos de odio que lanzara jamás. El pobrecastaño se retorció en el suelo, bajo la mirada aterrorizada de Harry. Fueentonces que Snape aprovechó la distracción para lanzarle un Sectumsempra quele rozó el costado.

 

¡Potter, carajo, ahora! Gritó alojiverde que aún miraba al Ravenclaw sin poder creérselo. Éste reaccionó y,reuniendo todo el odio que sentía por su eterno enemigo, lanzó el ataquedefinitivo, que dejó al monstruo tirado en el suelo, sin vida.

Por un segundo, todo pareció tan irreal.Voldemort había sido vencido.

¡El Lord ha caído! Exclamó unmortífago, el más cercano y que presenció todo en primera fila.

Todos los demás comenzaron acorrer, ahora que su líder había sido derrotado, ellos ya no tenían una causapor la que luchar. Harry sonrió cansadamente, sintiendo el abrazo que Ron yHermione le daban. Dumbledore aún tenía la mirada incrédula.

El joven Ravenclaw se puso en piedificultosamente, mirando orgulloso como Harry había vencido. Gimió de dolor.El ojiverde se volteó de repente en su dirección, con el miedo reflejado en sumirada. Por un momento creyó que era por él, preocupación por él, por lo quecuando se echó a correr en su dirección, abrió los brazos, esperando sentirseestrechado como muchas veces lo había soñado. Pero él no había puesto atenciónal alarido proveniente del vestíbulo, que estaba detrás.

Se quedó con los brazosextendidos, viéndolo pasar de largo.

Desde el vestíbulo, donde Bellatrixlanzara el rayo certero que se llevara la vida de Sirius, Severus pudo ver encámara lenta como el joven se deshacía en lágrimas y caía al suelo de rodillas,sopesando que era invisible para Harry Potter.

Arriesgué mi vida por ti, estuve dispuesto a morirprotegiéndote. ¡Pero tú solo pasaste de mí!

Harry se sintió avergonzado, claro que recordaba a aquelchico al que había conocido durante todos sus años en Hogwarts, formó parte deE.D. y le protegió durante la batalla, más tenía razón, no le había dado laimportancia que se merecía.

Ahora bien Continuó Terry, su actitud se habíatransfigurado y ahora sonreía con toda alegría. ¿Podrías pasar de ellas? Sehizo a un lado, dejando ver a Lily y Eileen amordazadas y atadas a una mesa congruesas cadenas. ¿Podrías ignorarlas?

¡No! Exclamó Harry asustado. Snape apretó los puños al verla mirada suplicante de ayuda de sus hijas. ¡Déjala en paz! ¡No las lastimes!¡Ellas no tienen la culpa de nada!

En eso tienes razón Coincidió el castaño. Pero no lasestoy culpando, las necesito.

¿Para qué? Ellas no pueden darte nada.

En eso te equivocas Apuntó. Su magia, puede darme todo.

¿Qué es lo que quieres decir? Preguntó temeroso elazabache.

Después de ver la "escenita mágica" de la esfera brillantedespués de la batalla Explicó, haciendo comillas con los dedos. Entendí quetu magia y la Snape son tan armoniosas y complementarias Esto último lo dijocon burla, haciendo muecas de asco. Lo que forma una magia en su estado máspuro y poderoso. Lo que no tienes tú, lo tiene él y viceversa. Al principio,pensé en drenar a nuestro "adorado" profesor pero su magia sin la tuya no tieneningún chiste. Luego me enteré que tuvieron un lindo retoño
en el cual susmagias se habían unido y concentrado. Su hija tendría lo que muy pocos magostienen
El núcleo perfecto. Sin embargo, me vengo a enterar que no es una, sinoson dos Se situó junto a Eileen, acariciando la lisa melena con suavidad.Imaginen lo podría hacer con dos núcleos perfectos
¿Fabuloso, no lo creen?

 

¡Quita tus sucias manos de ella, Boot! Gruñó Severus.Jamás podrás lograr lo que te propones, sobre mi cadáver te dejaré drenar a mishijas.

Oh, pero eso es algo que se puede arreglar muy fácilmenteSonrió Terry, mirándole con un brillo en los ojos. Puedo cumplir su petición,profesor Snape. Y en cuanto la luna se coloque sobre esa ventana Señaló. Elritual podrá comenzar.

Severus dio un paso hacia ellos.

No, no profesor Siseó Terry, clavando la varita en Eileen.No querrá quedarse sin una pequeña ¿verdad?

El pocionista le fulminó con la mirada. Harry veía hacia todoslados, buscando una manera de salir de ese embrollo. Su corazón palpitabaacelerado, sintiendo la angustia de sus hijas al verse a lado de ese monstruo.Ese monstruo que él había creado.

Bailey se mantenía de pie cerca del sofá, mirando a la nada,como si estuviera ausente. Fueron unos minutos de tensión, en los que Terry semiraba el reloj de mano con aburrimiento y resoplaba, ansioso. Lily y Eileenbuscaban zafarse de las cadenas, mientras se aseguraban de que el castaño nolas mirara. El joven acarició los rosados labios de Eileen y recorrió cadafacción con su dedo.

Enserio quisiera que fueran mías Murmuró. Eileen frunció elceño y volteó la cara.

Un rayo de luz de luna penetro por el vitral, tomandodistintas tonalidades. Harry jadeó.

¿Listas, mis pequeñas? Dijo Terry. Ustedes y yo pasaremosa ser uno.

Iba a pronunciar el hechizo, cuando Bailey levantó su mano yle apuntó con la varita. En su rostro se veía lo mucho que luchaba contra elImperius.

¿Qué demonios estas
?

Severus lanzó una maldición, que terminó en el metal de lamesa y obligando al castaño a retirarse de allí. Harry corrió hacia ellas,apuntándole amenazadoramente. Su mirada era cómo la de un Chita defendiendo asus cachorros. Terry se alejó, intentando defenderse contra las dos varitas,más se vio acorralado. Harry comenzó a liberar a Lily y Eileen.

Terry lanzó un rayo de color rojo, aquella maldición ibadirectamente a Harry, que terminaba de liberar las ataduras de sus hijas.

¡Cuidado! Exclamó Severus, sentía el alma abandonarle solode pensar en perderlo.

Rápido como un rayo, la silueta delineada de Bailey seinterpuso entre el ataque y el ojiverde. Un alarido de dolor brotó de loslabios de este, que cayó al suelo con el brazo cubierto de sangre. Erick sintióuna punzada, mirándose a sí mismo reflejado en aquel hombre, dispuesto a dar suvida por Harry Potter. Perdió el aliento por un momento, más al ver que elazabache se acercaba rápidamente hacia él para auxiliarle, la ira se agolpó ensu pecho. ¿Por qué? ¿Por qué se preocupaba por ese cuando a él lo habíaignorado?

Severus se sorprendió de ver el dolor en los ojos azules de Terry,que se opacaban por cada palabra de aliento que Harry le daba a Bailey.

Te odio Murmuró apretando los dientes y estando a un pelode partir su varita en dos. ¡Te odio, Potter!

Un reducto fue a parar al techo, encima de él. Severus, quehabía dudado por un momento, vio como todo se derrumbaba. Apenas y tuvo tiempode convocar un escudo, terminó por lanzarse fuera del alcance de los pedazos depiedra, más algunas lograron golpearle.

 

¡Severus!

Harry se apresuró a ir hacia él, Severus estaba apenas a unmetro de ellos. Se adentró en la nube de polvo y encontró al pocionistasujetándose la pierna, parecía que le dolía el tobillo y un hilillo de sangreresbalaba por su frente. Lily y Eileen también quisieron ir con ellos, estabana unos pasos cuando Terry atacó.

¡Absorvere!

Eileen cayó derodillas, había sido ella quien recibiera el hechizo. Terry sentía la magia dela niña correr por su cuerpo, era poderosa y le revitalizaba. Lily, que estabaconectada a su gemela, había sentido el mismo dolor que ella y respirabaagitada. Eileen tenía sueño, mucho sueño. Estaba entrando en una especie desopor, más solo podía pensar en su familia
no podía, no podía cerrar los ojos.

"Las almas se las lleva el vientoy nos arrebatan el corazón
"

Aquella frase melodiosa, había llegado de la nada
Abrió losojos y vio a Lily parada, con los ojos apretados, junto a ella. Se incorporódificultosamente, apoyándose en su gemela que le sostuvo.

¿Quieres ver a tus hijas sufrir lentamente, Potter? Dijo Terry,mirando despectivamente a Harry y Severus. Un nuevo rayo les dio a ambas.

¡No! Gritó Harry. ¡Basta! ¡Por favor!

"Oh tierra, oh lluvia yviento. Oh cielo y luz
"

Lily se preguntó de dónde venía aquella voz suave, era unhombre, de eso estaba segura

Te pudrirás en el infierno, Boot Siseó Severus, poniéndosede pie con dificultad. Te juro que lo harás.

Oh, profesor Sonrió Terry. Puede ser
pero antes de irmeme encargaré de que me recuerden
¡Avada kedavra!

¡Papá!

El grito de ambas vino acompañado de una luz cegadora, quenacía de las dos. Terry retrocedió, cubriéndose los ojos. El rayo regresó a élrápidamente, más le dio solo a su varita, ésta salió volando en otra dirección.

"Por favor, ampara todo en estelugar.

Por favor ampáralo todo
y floreceaquí."

La melodía se escuchaba más nítida, más cerca. Todo se volvióde un blanco puro, igual que en el recuerdo que vieran de su padre

"Oh almas y corazones. Oh amor yanhelos.

Por favor regresa a este lugar

Y quédate siempre."

No podían ver más allá de ellas mismas, más una figura fuedelineándose ante sí. Un hombre de cabello largo y negro se acercaba a pasotranquilo, sus grises ojos brillaban de una forma dulce. Junto a él sematerializó alguien más

.

¡¿Qué es este poder?! Exclamó Terry, cubriéndose la caracon las manos. La energía que desprendía aquella esfera era más poderosa de loque recordaba y quemaba cómo un sol.

Se llama amor, idiota Le respondió Bailey desde el suelo,sujetando su sangrante brazo y mirándole con burla mientras le apuntaba con lavarita. Es algo que no conocerás jamás.

Los ojos color miel de aquella persona eran amables, susonrisa tranquila brindaba un calor a sus corazones. Ambos movían sus labioscasi imperceptiblemente, entonando aquella melodía.

"Las almas se las lleva el viento y nosarrebatan el corazón

Sin embargo, recordare este lugar yseguiré cantando."

Sirius sonrió y se acuclilló, posando su mano en la mejillade Eileen y acariciando con su pulgar la pequeña cortada en su mejilla. Ésta sedesvaneció al instante. Remus se acuclilló también frente a ellas, sonriendocon dulzura.

 

"Por favor envía mi canción adonde debe llegar.

Por favor, acoge y acepta nuestracanción
"

La esfera se desvaneció y Harry dejó de abrazar a Severuspara mirar hacia sus hijas, ambas estaban de rodillas, apoyada una contra laotra y con los ojos cerrados. Parecían estar dormidas.

* * *

Terry estaba apresado y amordazado en una esquina, luchandocontra sus ataduras. Mientras Harry besuqueaba las caritas de las gemelas. Lilycompuso un gesto de fastidio, intentando alejarlo.

No papá, borraras el beso de tío Sirius.

Harry palideció instantáneamente.

¿Q-Qué?

Qué borraras el beso de tío Sirius Replicó ella. Y tambiénel de tío Remus.

¿De qué hablas, Lily? Preguntó Severus, que estaba sentado,aún presa del dolor en el tobillo.

La niña se encogió de hombros y miró a su hermana, Eileencaptó el mensaje de inmediato.

En la esfera Dijo. Los vimos dentro de la esfera.

Pero eso no es posible, cariño Respondió Severus, Harry aúnse encontraba mirándola con desconcierto.

Pero así fue Insistió Lily. Ellos estaban allí
Tío Siriusnos dijo que le dijéramos a papá: "Sé feliz, Harry"

Tío Remus lo llamo cachorro Añadió Eileen. Y que habíanvenido a protegernos, tal y cómo losprotegieron a ustedes en la guerra.

Ambos hombres se miraron, intrigados por aquella situacióninsólita. Harry tragó fuertemente, sintiendo un nudo en la garganta.

¡Severus!

El grito de Dumbledore resonó en toda la habitación,seguidamente este entró por la puerta a paso veloz, dirigiéndose a ellos. Sucara era de total preocupación. Detrás de él, entraron más personas. Ron yHermione se acercaron a su amigo, estrechándolo contra ellos, al igual que asus sobrinas.

¿Están bien? ¿No les ha pasado nada? Preguntó la castaña.

Bien, Mione
estamos bien Susurró Harry.

Menos mal, cuando el profesor nos avisó no sabíamos quehacer Añadió Ron. Estábamos con el Jesús en la boca.

Dos pelirrojos se acercaron a Bailey, que estaba recargadocontra el suelo apretando su brazo. Charlie rompió un pedazo de su camisetapara crear un torniquete que detuviera la hemorragia y Percy roció una pociónen la herida. Ambos iban preparados para cualquier cosa. El pelinegro soltó unsuspiro de bienestar al sentir el líquido actuar.

Tenemos que salir de aquí Dijo Dumbledore, ayudando aSeverus a ponerse de pie. El ministerio ya viene para acá.

Todos asintieron y los dos pelirrojos ayudaron a Bailey aponerse de pie también. Pasaron un brazo por sus hombros para sostenerlo, puesestaba débil. Bailey miró los dos rostros que le miraron y le sonrieron. Sesintió un poco mareado
y se desmayó.

Charlie y Percy se miraron, mientras lo sostenían.

No he perdido mi toque Sonrió el mayor, comenzando acaminar.

Es el hombre de Harry Apuntó el otro. Está bien que esapuesto pero

Bah, no creo que Harry lo extrañe Respondió, indicándolecon la cabeza cómo el ojiverde miraba con preocupación cómo Ron y Dumbledoreayudaban a Severus, sin atreverse a tocarlo él. Percy pensó que tenía razón.Además
podemos compartirlo.

Percy se sonrojó, mirando con reprobación a su hermano. Sinembargo, de vez en cuando miraba de reojo el rostro dormido de aquel lindo pelinegro.

 



Notas finales:
Cómo dije en un capitulo anterior ^o^ la canción es Kaze no requiem del anime No.6.

Ahora, Terry Boot xD Es el primer Ravenclaw puesto en esa casa en el libro Harry Potter y la piedra filosofal. También aparece en el segundo libro :3 durante la actividad del club de duelo de Lockhart. Se unió al E.D y fue quien le pregunto a Harry si era cierto que había matado un basilisco con la espada de Gryffindor :B y halagó a Hermione por la invención del galeón falso. También, en el último libro, le explica a Ron de que va la diadema de Ravenclaw.

Se preguntaran porque lo usé :3 jaja bueno, él demostró una admiración por el trío algunas veces... así que mi mente loca se explayó y dijo ¿Por qué no poner que se enamoró de Harry xD y no ponerlo como villano despechado? :O Ya ven, así se hacen las cosas dentro de mi cerebro ._. todas chuscas y raras.

En fin, solo me queda decir... esto se acaba ;^; y no quiero que sea así, por eso he intentando alargarlo jaja xD pero cómo que no me queda. ¡Gracias por los comentarios! ^o^ Son fuente de inspiración para mi ¡Un besote grandote!

Neki Snape Off :3


Notas del autor:
;O; Lloro de infelicidad(?)



No me dejes ir

* * *

Bailey despertó en la enfermería de Hogwarts, aún estaba unpoco aturdido más nada pudo impedir que escuchara aquellas voces que proveníande muy cerca.

Pero él no tuvo la culpa de nada Decía Harry con enojo.¡Estaba bajo un Imperius!

Eso tendrá que comprobarse, señor Potter Respondió otrohombre que no conocía, su voz era ronca y rasposa, muy monótona a decir verdad.Y lo hará en una corte.

¡Yo mismo lo vi, con un demonio!

Cuide su vocabulario.

Harry gruñó exasperado.

Pero es verdad, nosotros también fuimos testigos AbogóSeverus, el otro hombre posó sus ojos en él, más no pudo sostenerle la miradapor mucho tiempo.

Bailey se asombró de que aquel hombre le estuvieradefendiendo, más no pudo seguir mirando pues algo se interpuso en su campo devisión. La cabeza de Lily, con sus curiosos ojos verdes, su nariz respingada ysus pequeñas pecas estaba frente a él, mirándole acusadoramente.

Te he atrapado Susurró victoriosa. Con que escuchando aescondidas.

El joven sonrió, feliz de saber que ella no le odiaba o algoparecido.

Lily, déjale en paz Otro susurro, proveniente del otro ladoy perteneciente a Eileen, le sobresaltó. ¿No ves que esta exhausto?

Estoy bien, linda Dijo con una sonrisa luminosa. ¿Qué eslo que sucede?

Quieren encerrarte en Azkaban Contestó Lily con simpleza,como si fuera lo más natural del mundo.

Se sentó al borde de la cama de lo más campante; la sonrisade Bailey se borró al instante y perdió todo el color que poseía.

Pero papá no dejará que eso pase Se apresuró a decir Eileenpara tranquilizarlo. Ni papá Harry ni papá Severus.

Ni el tío Percy, ni el tío Charlie Agregó Lily, haciéndole unaseñal para que escuchara.

Buen día Saludó Percy con un tono seco. Soy el asistentepersonal del Ministro.

Buen día señor Weasley, que gusto verle Respondió el aurordel ministerio con un poco de nerviosismo. ¿Hay algo que desee el señorMinistro?

 

Me ha dado una orden para retirar las acusaciones del señorBarnett, así que puede retirarse.

¿Qué? ¡Pero!

Eh, eh ¿Quiere que llame al Ministro?

No, no
yo
ya me iba.

Los pasos del auror se alejaron cada vez más. Alguien suspiróaliviado.

Qué horror Musitó Percy. Jamás vuelvo a hacer eso

¿El qué? Replicó Harry. ¿No era cierto?

Sí que lo era pero
¿sabes cuánto tuve que rogarle aKingsley para que confiara en mí?

¡¿Le hasrogado a Kingsley?!

¡Hey! ¡Charlie me obligó!

¿Charlie?

Percy carraspeó. Lily sonrió divertida.

¿Ves? Susurró. Tú, amigo mío
eres un hombre afortunado.

Vaya papanatas ese que salió Se escuchó otra voz de la nada.¿Ya ha despertado el bello durmiente?

¿Qué haces aquí Charlie? Gruñó Percy. ¿No deberías habervuelto a Rumania?

Tengo vacaciones Dijo con autosuficiencia.

La cortina se corrió y Lily y Eileen mágicamente se habíansentado de lo más natural. Lily tenía una revista en las manos mientras pasabade hoja con monotonía y Eileen leía un libro. Bailey soltó una risita mientrasHarry pasaba la mirada de una a otra.

¡Tío Charlie! Exclamó la gemela mayor, lanzándose a losbrazos del pelirrojo. ¿Qué haces aquí?

Vine a ver cómo estaban Sonrió él, mirándola a ella y luegoa Bailey. ¿Te sientes mejor, compañero?

Sí, mucho mejor
gracias Mustió Bailey con las mejillassonrojadas. Gracias por todo

Bah, no es nada Desestimó, pasando un brazo por los hombrosde su hermano. Además, todo lo hizo Percy.

Gracias también Sonrió el pelinegro al Weasley menor, quese sonrojo y desvió la mirada a otro lado.

Harry miraba a todos buscando una respuesta a lo que sucedíaallí. Severus en cambio, y que ya se había dado cuenta, se mantuvo indiferente.

Madame Pomfrey le ha dado de alta Anunció Eileen. A esoveníamos Lily y yo.

¡Oh, genial! Exclamó Charlie. Bien
creo que aquí haypersonas que necesitan hablar
vamos chicos, vamos

Tomó la mano de las niñas y empujó a Percy con el pie.Severus miró fijamente a Barnett, que solo bajó los hombros en señal dederrota, para luego dar media vuelta y ir con los demás. Al quedarse solos,Harry tomó asiento en la cama de alado, mirando de frente a Bailey.

Lo lamento Dijo el pelinegro con arrepentimiento. Quise decírtelotantas veces
pero no podía.

Tranquilo Sonrió Harry. Yo mejor que nadie entiendo lofuerte que es un Imperius.

Harry
yo juro que jamás quise hacerte daño, ni a ti ni alas niñas

Lo sé

Jamás quise engañarte

Ni yo a ti

Bailey le miró con un poco de confusión, más luego comprendióde qué hablaba al ver que los ojos verdes se posaban en la figura alta y negrade la puerta.

Oh, siempre lo supe Confesó con una risita ligera. Eresdemasiado obvio debo decir.

¿Lo soy? Preguntó con bochorno. Merlín

Escucha, no tengas problema conmigo Agregó Bailey, tomandosus manos con suavidad. De verdad creo que eres fantástico Harry y que merecesalgo mejor.

Vaya
es la segunda vez que me dicen eso Suspiró. ¿Cómovoy a saber qué es lo mejor para mí?

 

Aunque suene cursi
Le susurró. Tu corazón te lo dirá.

Gracias.

A ti.

¿Amigos?

Los mejores Rió Bailey, abrazando a Harry y revolviendo sucabello con cariño.

Desde la puerta, Severus apretó un puño al ver esa muestra deafecto. Eileen tomó su mano en ese instante y le sonrió.

¿Volverás a Edimburgo? Preguntó Harry, él y Bailey ya seacercaban a los demás. Charlie y Percy encendieron el radar al escucharle.

Supongo que sí.

¿No quie
?

¿No quieres almorzar con nosotros antes de irte? Se leadelantó Charlie, Harry compuso una mueca de confusión. ¡A nuestra familia leagradas!

Bailey se mostró sinceramente sorprendido, miró a Harry quese encogió de hombros. Lily le guiñó un ojo y le animó a aceptar. Asintiótorpemente.

¡Entonces vamos! Harry, también estás invitado, mamáseguramente querrá ver que las niñas están bien.

¡Sí! Chilló Eileen. ¡Anda papi, vamos!

¡Sí, sí, sí! Animó Lily.

Vale
vamos Aceptó el azabache.

¿Irás papá? Preguntó una niña a Severus.

No cariño, debo aclarar unos asuntos con tu abuelo.

Vale Suspiró ella.

En el camino a la salida, Harry y sus pequeñas miraban aBailey charlar con Charlie, Percy iba a un lado de ellos más se mostrabarenuente a unirse a la plática. Bailey era quien le hablaba, el pelirrojo solose sonrojaba y contestaba evasivo. Sonrió.

Su ahora expareja se notaba feliz en ese ambiente, es decir,con los Weasley podría tener lo que siempre quiso, una gran, gran, graaanfamilia y cariño
además tenía doble compañía
cosa que quizá a Molly no leagradara pero ya verían
¿Qué mejor que tener a alguien que proteger y aalguien que te proteja al mismo tiempo?

* * *

Bien
creo
creo que es hora de irnos Dijo Harry.

Habían pasado tres meses desde el incidente con Terry Boot ytodo había vuelto a la normalidad, Lily y Eileen siguieron con sus clases yhabían logrado pasar su primer año en Hogwarts con honores. Harry había vueltoa su empleo mientras tanto y Gryffindor había ganado la copa de las casas. Lilyafianzó la mano de su hermana, mirándola con desolación, luego abrazó a Severusy hundió la cara en su pecho. Ninguno de los dos dijo nada, separarse era tandoloroso cómo la primera vez, aunquefuera solo por unos meses. Severus y Harry habían acordado seguir igual, detodas maneras el pocionista vería a Lily todos los años. Eileen solo envió una mirada triste a Harry,reprochándole por aquel trato injusto.

Lily dejó de abrazar a su padre y se plantó frente a sugemela. Ambas se estrecharon en un abrazo algo melodramático para ser unadespedida temporal.

No me dejes ir Susurró la Gryffindor a la Slytherin en untono algo tembloroso. Por favor

Se separaron y la serpiente asintió. Lily tomó la mano de supadre con cara de ir a su propia ejecución. Eileen observó cómo Harry y suhermana salían por la puerta. Una vez cerrada, la miro por unos minutos, aligual que el pocionista. Frunció el ceño y tomó camino a su habitación. Snape lasiguió con la mirada, pensando que se encerraría. Pero no, dejo la puertaabierta de par en par.

Entro también al cuarto de la niña, mirando como tomaba subaúl y comenzaba a arrojar cosas dentro de él.

 

¿Qué haces? Pregunto confundido.

¿Qué parece? Me voy.

¿A dónde exactamente y con permiso de quién?

Eileen se encogió de hombros y apretó el contenido de su baúlpara meter más cosas.

Con papá Harry Contestó, haciendo que el pecho de Severusdoliera. Nos tendrás aquí todos los años hasta la graduación, así que me irétodas las vacaciones con él y con Lily.

No, no lo harás.

Oh, claro que si lo haré Repuso. No puedes impedirme ver apapá, quiero vivir con él. No estoy dispuesta a dejarlo ir de nuevo... Antes nopude hacer nada pero ahora sí. Ojalá tu pensarás lo mismo, pierdes al mejorhombre del mundo, a alguien que te ama de verdad
Eso no me causa mucho orgullo¿sabes?

Cerró el baúl con fuerza y lo haló hacia la puerta condificultad. Snape le miró como si no la conociera ¿A dónde se había ido sudulce y obediente niña? Eileen pasó a su lado, ignorando la cara de pasmo ydolor de su padre. Estaba enojada como nunca antes y decepcionada de que, apesar de todos sus esfuerzos y todo lo que pasaron, Severus siguiera reacio aaceptar sus sentimientos por Harry.

Entonces el pocionista lo supo. Sin Harry y sus hijas
él notendría nada.

* * *

Harry y Lily se detuvieron frente a la verja, al cruzarla nohabría marcha atrás
El ojiverde sentía que su corazón se apretaba al sentir lareticencia de su hija a cruzar aquella protección. Suspiró. La vida tenía queseguir, no podrían seguir sumidos en el pasado para siempre
por más que lodeseara. A sus oídos llegó el sonido de pasos acercándose, volteó paraencontrarse con lo que no esperaba pero sí deseaba.

Severus respiraba agitadamente mientras Harry le mirabaintrigado. De detrás del pocionista salió Eileen, llevando un pergamino quelanzó a Lily, esta lo cogió en el aire y lo desenrolló. La leona sonrió y luegogiró el papel, este tenía la prolija letra de Eileen en el.

No
Leyó el pocionista. Su negra mirada pasó del papel aHarry, de Harry a Lily y de Lily a Eileen. No me dejes ir

Harry se quedó quieto y sus ojos se llenaron de lágrimascontenidas.

Yo
Logró articular Severus.

Ya
ya no quiero más de esto Musitó Harry apagadamente. Yabasta niñas
esto no es cómo piensan.

Harry

El ojiverde se mordió el labio al escuchar por fin ese nombrede los labios amados. Jamás había pensado hacerlo. Severus se acercó los pocospasos que quedaban y lo estrechó en sus brazos fuertemente. Harry jadeó.

Lo lamento Susurró sobre la melena desordenada, aspirandoel aroma suave que desprendía, luego se alejó para mirarle a los ojos. Jamásdebí abandonarte, Harry

Unas rebeldes lágrimas bajaron por las mejillas del menor,que fueron a parar en los dedos de Severus. Por un momento pareció que Harrysolo lloraría y no diría nada más.

¿Solo eso? Después de todo lo que has dicho y hecho
¿Solote disculparas y ya? Snape abrió los ojos sinceramente asombrado, no podíanegar que esperaba una respuesta diferente. ¿Cómo se supone que deboresponder? Siguió Harry. ¿Debo decirte que sí, que te perdono? ¿Qué te heesperado cómo un tonto todos estos años y que te sigo amando? ¿Qué ahora quepor fin has abierto los ojos podremos ser felices y tendremos un final cómo enlos cuentos de hadas?

 

Lily y Eileen se miraron sin entender lo que sucedía. ¿Es queacaso seguían dormidas en su cama y era un sueño ridículo?

Sí Dijo Severus con ternura, secando con su pulgar una delas tantas lágrimas.

¿No soy un error? Musitó Harry con voz quebrada. ¿Ya nosoy un error?

Jamás has sido un error Sonrió el pocionista, besando lafrente, casi justo en la cicatriz. Eres y siempre has sido lo mejor que me ha pasadoen la vida.

¿De verdad?

Severus apenas y pudo contener una carcajada de felicidadante esa mirada brillante. Se acercó a Harry y besó sus labios para confirmarde esa forma que hablaba que enserio. Eileen chilló como ratita de la emociónmientras Lily exclamaba "¡YES!" y apretaba el puño.

¡Habían ganado laguerra!

Ambas comenzaron a dar saltitos tomadas de las manos,mientras sus padres seguían sumidos en su propio mundo dentro de ese beso queparecía infinito. Desde la puerta de Hogwarts, medio arsenal docente miraba conincredulidad aquello. McGonagall dio un codazo a su cómplice, que le sonrió consatisfacción.

* * *

Eileen tomó la mano de Lily, una sonrisa de agradecimiento seasomaba en ambos rostros. Los pétalos de las flores volaban con la brisa,posándose en la lápida de mármol frente a ellas. La menor despegó los labios ycon un suave susurro comenzó a dejar salir su voz.

"Las almas se las lleva el vientoy nos arrebatan el corazón

Oh tierra, oh lluvia yviento. Oh cielo y luz"

Lily también se unió a ella, casi nunca cantaba pero su vozno era tan mala. Harry abrió los ojos asombrado de que la conocieran.

"Por favor, ampara todo en estelugar.

Por favor ampáralo todo y floreceaquí."

Severus no entendía de que iba esa melodía, más su corazón seestremeció y sintió unas repentinas ganas de llorar, justo como Harry lo hacíaen ese momento. Fue entonces que pudo sentir la magia de sus hijas en acción.

"Oh almas y corazones. Oh amor yanhelos.

Por favor regresa a este lugar

Y quédate siempre."

Un par de lágrimas descendieron de por las mejillas de ambasniñas, la voz de sus tíos aun resonaba en sus oídos, acariciando su alma.Pequeñas partículas de un verde brillante se levantaron del suelo,arremolinándose alrededor de la lápida de Sirius y Remus, tomando una formaetérea que poco a poco se fue consolidando y formando florecillas de colores.

"Las almas se las lleva el viento ynos arrebatan el corazón

Sin embargo, recordare este lugar yseguiré cantando.

Por favor envía mi canción a dondedebe llegar.

Por favor, acoge y acepta nuestracanción."

Gracias Susurró Eileen al aire. Jamás los olvidaremos

A ninguno
Apoyo Lily.

Severus pasó un brazo por los hombros de Harry, atrayéndolo asu pecho. El ojiverde se recargó en él, era la segunda vez que lloraba por susamigos en los brazos de aquella persona
la persona que amaba. Lily y Eileenles miraron, el pocionista les llamó para que abrazaran también a su padre, locual hicieron sin chistar. Lo rodearon con sus brazos, cobijándolo con sucariño.

"Sé feliz, Harry."

Al parecer, ya podría serlo.

* * *

¿Lista?

Los ojos grandes y verdes de Eileen brillaron de emoción antela pregunta de su hermana.

¡Lista!

Afianzaron más su agarre de manos y saltaron al vacío.

 

¡Hey! Exclamó Harry desde su asiento, bajando sus lentes desol, su ceño estaba fruncido y tenía gotas de agua por todo el cuerpo. Estasniñas

Tranquilízate, Potter Sonrió Severus sin mirarlo.

Estaba recostado, también llevaba lentes de sol y su torsoestaba descubierto. El sol les pegaba directamente, más no quemaba cómo loharía en un día normal de verano. Harry le miró y se quedó en la lela total,recorriendo esa figura que había aprendido a conocer y a memorizar cómo sifuera la suya propia.

Sabe qué hacer para que me tranquilice, profesor.

El tono insinuante de su pareja le advirtió que estaba siendoobservado. Severus también bajo sus lentes para mirarle sobre ellos y arqueóuna ceja.

Es usted insaciable
¿Esto era lo que sufría Barnett adiario?

Hmm
no Respondió Harry. Usted es el único que puede"sufrir" de esta manera

Oh vaya, que consuelo Se burló Snape antes de incorporarsey atraer a Harry hacia él.

Lily y Eileen giraron en espiral aún tomadas de la mano en elagua. Sus cabellos habían crecido un poquito más y danzaban libremente a sualrededor. Ambas sonreían y pataleaban para no hundirse. Por fin estaban juntassin impedimentos, al igual que sus padres, vivían juntas y compartíanabsolutamente todo. Lily se soltó y comenzó a nadar hacia el fondo para luegovolver a subir, parecía un pez en el agua. Eileen en cambio, se quedó flotandoun momento para luego salir a la superficie al mismo tiempo que su gemela.

Debemos traer a Victoire y todos los demás aquí, a Rosietambién le encantaríaDijo. Es fabuloso.

¡Sí! Apoyó Lily. También deberíamos invitar a algunosamigos.

Si hablas de Dennis, no creo que a papá le haga gracia Seburló su hermana.

Lily se encogió de hombros, tirándole un poco de agua.

No me importa, me agrada Dennis.

Después de que decías que preferirías besar un sapoverrugoso.

¡Oh, calla!

La risa de ambas llegó hasta oídos de sus padres, que sesepararon momentáneamente para sonreír.



Notas finales:
Sigo llorando de Infelicidad ;o; skldjslkfjhskldfhjds, noooo xD jaja nos vemos en el siguiente capitulito, que es el epílogo :'3 Muchas gracias por los comentarios! ^o^ Me hacen feliiiz

Neki Off x3


Notas del autor:Omg, omg omg... ¿Por qué mis dos únicas historias Slash me quedaron ambas de 19 capitulos? xD No lo entiendo jaja



Epílogo

* * *

¡Potter! Se escuchaba por toda la casa. ¡Eres un
un! ¡Hijo de tu padre! ¡Vuelve aquí!

¡Estás envejeciendo, Snape!

Lily se llevó las manos a la boca, ahogando la risa que amenazaba con salir de sus labios. Eileen tenía el ceño fruncido hasta niveles inimaginables y la vena en su frente saltó al escuchar a su padre gritarle de nuevo a su otro padre. Bufó, saliendo de la habitación y aplicando un hechizo de silencio en la puerta.

¡Pueden dejar de gritar de una vez! Bramó, dirigiéndose al despacho con Lily detrás de ella. ¡Son un par de niños inmaduros! Y mira que ya están grandecitos. ¡Casi despiertan a Remy!

Se encontró con la curiosa escena de sus dos progenitores sobre el sofá, Severus apresando a Harry con su peso y sosteniéndole las manos arriba de la cabeza. Colocó las manos en jarra, mirándoles con chispas en los ojos.

 

Claro, sigan con sus jueguitos sin preocuparse, cómo ustedes no son los que lo cuidan.

Harry sonrió más ampliamente al ver que Snape se erguía, avergonzado de su actitud y el regaño de su hija. Él también se levantó.

Nosotros no te pedimos que lo hicieras Dijo para enojo de Eileen, que le lanzó una mirada indignada. Tú eres la que no nos deja cuidarlo.

¡Porque son unos irresponsables! Además ¿Tú que estás diciendo? ¡No eres capaz de levantarte en las madrugadas cuando comienza a llorar!

¡Óyeme que me desvivo trabajando para traer el pan a esta casa!

Severus rodó los ojos y miró a Lily, que sonreía divertida por la pelea de su hermana y su padre. Ambos se miraron con entendimiento. En un principio habían creído que serían ellos los que pelearan siempre, dada la naturaleza revoltosa de la chica y la estricta del hombre. Sin embargo, parecía ser que no les daba tiempo de hacerlo debido a que Eileen y Harry siempre estaban recriminándose algo, mucho más desde que naciera su hermano.

Su gemela continuaba siendo la dulce y responsable chica, por lo cual se había convertido en la "madre sustituta no oficial" de su pequeño hermano menor. Remus Orion Snape Potter había llegado al mundo el 2 de Mayo de 2015, cuatro años después de que sus padres se reconciliaran y se unieran en matrimonio, es decir, hace dos meses. Era un pequeño de naricita respingada y pelusita negra, al igual que sus ojos, profundos y oscuros como la misma noche.

Eileen siempre lo alimentaba, lo arrullaba y era ella quien lo acaparaba todo el día, primero solo lo había cuidado por algunas horas entre o después de las clases porque Severus trabajaba y Harry descansaba, después estaban de vacaciones y no dejaba que nadie se acercara, salvo Lily. Harry comenzó a trabajar de nuevo un mes después.

Ambas gemelas contaban ya con dieciséis años, eran todas unas mujeres, en opinión de los mayores, hermosas y altivas. Las dos contaban con la atención de los chicos de todo el colegio.

Bien, es hora de irme Anunció Lily, distrayendo a Harry de su riña con Eileen.

¿Irte? ¿A dónde?

Con unos amigos del equipo de Quidditch Respondió, colgándose su bolso al hombro. Iremos a almorzar.

¿Equipo? ¿No irá ese tal Dennis, verdad?

Pues claro que irá papá, es mi cita.

El color desapareció del rostro de Harry, que enseguida se volvió a poner rojo cómo un tomate.

¡¿Cita?! ¡¿Y con permiso de quién iras a una cita?!

De papá Severus, él ha dicho que está bien.

¡¿Qué?!

Se volvió a Severus, que miraba con los brazos cruzados la escena, parecía estar indiferente al hecho de que su hija iba a salir con alguien. Lily aprovechó el momento para salir de la casa, enviando un beso con su mano a sus padres.

¡Oye! ¡Vuelve aquí! ¡Lilian!

Pero la joven ya se había ido. Harry miró a Severus como si quisiera meterlo en un matraz diminuto.

¿Cómo pudiste darle permiso?

Ya es mayor, Harry
ella sabe lo que hace Respondió con simpleza. No te preocupes.

Te has ablandado Gruñó.

Y tú te has vuelto de lo peor con la edad Sonrió de medio lado. Harry volteó la cara y comenzó a subir la escalera.

Severus miró a Eileen.

 

Lo amenazaste ¿no?

Obviamente, no se acercará a menos de una milla de ella si quiere vivir.

Típico Resopló. ¿Estas consciente de que te hará una rabieta al llegar?

Claro, pero vale la pena si mi pequeña no termina con un pelele.

Vale, iré por Remy Sonrió Eileen. ¡Me muero por tener el mío propio!

¡Eso sí que no jovencita! ¡A tu padre le caerá diabetes si escucha eso!

Pequeñeces Desestimó. Está bien
papá no me dejará tocar a Remy
¿Puedo ir a ver a Sally?

¿No crees que esa pequeña tiene suficiente con sus tres padres?

¡Já, ahí hace falta mano femenina! Los hombres no son buenos para criar niños, si lo sabré yo.

Severus torció la boca al imaginar lo que les esperaba a Bailey, Charlie y Percy en cuanto su hija arribara. Eileen tenía que haber heredado su mano firme y el amor maternal de Harry. ¿Por qué Lily al menos no había heredado la alergia a los chicos? No lo sabía, solo sabía que jamás volvería a alejarse de ellos y que era feliz.

Sí, al fin estaba todo en su lugar.


FIN



Notas finales:
xD oiskjdf ok, lloro de felicidad porque me ha gustado como quedó esto :'3 y por todo el apoyo que le han brindado a la historia. TOT Muchísimas gracias por acompañarme hasta el final y regalarme un boniiito comentario siempre. Liiziie *-* Joanny, Sakura, Sandy, Aymee y Fernanda. Les agradesco cada palabra hermosa que me dieron. ^o^ Y a los 22 usuarios que agregaron a Favoritos, muchísimas gracias también. Espero hayan pasado un buen rato leyendo, porque para eso escribo, para pasarla bien yo y hacer pasarla bien a otros D: aunque sé que me falta muchísimo por mejorar. ^o^

Les mando un abrazote enorme, un besote, un saludo y los mejores deseos. ¡Qué la magia les acompañe siempre! *^*

¡Les quiere muuuuuuuchísimo, Neki!

Notas del autor:Un regalito para ustedes :3



Aprendiendo a perdonar

* * *

En aquella gris celda, húmeda y fría, justo en un rincón,alguien abrazaba sus piernas contra su pecho encima de un catre desvencijado ysucio. Su ropa lucía igual de andrajosa, a pesar de no tener mucho tiempo allí.Tenía la sombra de una barba naciente en su rostro, con todo y bigote, y susojos lucían exhaustos y se cerraban por el cansancio. No había podido dormirmucho, tal vez ya no hubiera dementores en Azkaban pero era triste el soloestar allí.

Comenzó a recapitular
¿Qué había hecho con su vida? La habíadestrozado, arruinado y echado por el retrete ¿y todo porque? Por un amor nocorrespondido, por el escozor en su pecho de saberse insignificante y por suorgullo terco. Cómo orgulloso Ravenclaw, poseía una inteligencia quesobrepasaba a los demás mortales
pero no era sabio, y la sabiduría habíabuscado -de la peor manera posible- la forma de llegar a él. ¿Qué tenía HarryPotter para lograr todo aquello? Ahora no lo sabía, solo tenía presente que nohabía actuado de la mejor manera y que ahora pagaba las consecuencias de susactos.

Pensó seriamente en recomenzar, algún día saldría de allí, nohabía matado a nadie así que su condena no era tan drástica
solo cinco años,cinco años y sería libre
no, a quien engañaba, la culpa le estaba carcomiendo
¡Había atacado a dos inocentes niñas! ¡Había hechizado a un joven que se habíamostrado interesado en él una noche en un bar! ¡Y lo había utilizado paraengatusar a alguien que ni tenía idea de que él sufría! Había una un sinfín depreguntas rondando en su mente, esas que no lo dejaban dormir y hacían estragosen su cuerpo
¿Tenía perdón? ¿A caso esas personas a las que había dañado leperdonarían? ¿Podría perdonarse él mismo?

 

Un suspiro desesperado brotó de sus labios, convirtiéndose envaho y evaporándose en el aire. Tenía demasiado tiempo para meditar y nohallaba ninguna maldita respuesta.

El sonido de la sólida puerta que custodiaba su encierro lehizo dejar de cavilar y se hundió más en su sitio, temeroso de aquellos guardiasde miraba helada y desdeñosa. No podía saber qué hora era o si era momento decomer
pero no dejaron comida, ni se acercaron, solo unos pasos rompían elsilencio y luego la puerta volvió a cerrarse. Alzó la mirada, pensando quequizá ya se habrían ido, pero lo que vio le hizo jadear y sentir que lágrimasse agolpaban en sus ojos, junto a un dolor sofocante y ardiente en su pecho.

Hola Terry... ¿Cómo estás?

El tono bajito de esa voz le hizo estremecer cómo en susbuenos tiempos de estudiante, él siempre había admirado aquella voz, aquellasorbes, aquella sonrisa, aquel rostro
¿Recordaba cómo se había enamorado? Sí,Dios, sí que lo hacía.

No respondió.

Su mente viajó a ese día en que entró al despacho deDumbledore, listo para la reunión a la que habían sido convocados los prefectosde las casas.

Flash Back

Había llegado mucho más temprano que los demás al parecer,puesto que solo el anciano estaba allí. Dumbledore le pidió que le excusara porun momento en el que iba a buscar algo con la profesora McGonagall, así que sequedó solo.

Su vista recorrió el despacho, lleno objetos tan ruidosos ybrillantes como curiosos. No pudo evitar que un brillo le deslumbrara, unbrillo que provenía de un estante más arriba. Su ojos se abrieron de par en parmientras recorría la filosa hoja de la espada con la leyenda "GodricGryffindor". Profirió una exclamación de asombro, acercándose un poco más alobjeto, hasta quedar frente a él.

Hey, chico Había escuchado una voz de la nada, era elretrato de un personaje del cual no conocía el nombre pero sabía que había sidodirector de Hogwarts. ¿Es una linda espada, verdad?

El asintió tímidamente, mientras se alejaba un poco. Elretrato sonrió de forma afable y pareció regodearse con algo que él no entendía.

Es la espada Gryffindor Dijo, aunque eso él ya lo sabía.Es solo para los valientes leones cómo nosotros.

Terry frunció el ceño, él pensaba que los Gryffindor eran delo más pretenciosos y soeces, se creían la octava maravilla y subestimaban lainteligencia de los su casa, al parecer ese director era uno de tantos cabezade aire que cumplía con esa descripción.

Y muchos han demostrado ser de la mejor casta Siguió elretrato. Mira que el más reciente fue Harry Potter.

Su atención se centró al escuchar ese nombre, ya lo habíaescuchado muchas veces y más en esos momentos en los que la tal Umbridge nodejaba de graznarlo por los pasillos.

 

¿Cómo es eso? Preguntó como quien no quiere la cosa.

¿No has escuchado la historia? Inquirió con asombro. ¡Haderrotado a un basilisco con ella! ¡Y con solo doce años!

Uhm

Creyó recordar algo así, Michael y Anthony, sus inseparablesamigos y compañeros de casa, le habían hablado sobre ese rumor que se extendiópor todo el colegio durante su segundo año, que Harry Potter había entrado a lacámara de los secretos y había derrotado al basilisco que atacaba y dejabapetrificados a los estudiantes. Recordaba perfectamente el terror de aquellaépoca y el solo escalofrío que le recorría la espalda cuando alguien leasustaba solo por bromear, generalmente los Slytherin.


si la conozco.

Pues vaya chico, es todo un héroe
rescatar a la chicaWeasley y matar una criatura de ese nivel es una gran hazaña.

La imaginación activa de Terry voló, imaginándose a Harry conuna capa ondeante encima del animal, del que solo había visto dibujos en loslibros, con la pelirroja novia de su mejor amigo tomada de la cintura y laespada en la otra, brillando ante la victoria. Él era uno de esos chicos quesoñaba con encontrar a su princesa y amarla para toda la eternidad, sí, un pococursi pero ¿qué se podía esperar de un chico que no había tenido una noviareal?

Su gran amor platónico siempre había sido Cho Chang, la lindabuscadora del equipo de Quidditch de su casa
pero ella había comenzado aflirtear con Potter también. De un momento a otro, la visión de Harry y lachica Weasley se vio alterada y visualizó a Cho bajo su agarre, un apretado ysin vergüenza agarre a la altura de la cadera. Sintió una punzada en el pechoque no le agradó y de pronto se encontró imaginándose a él bajo ese agarre, lamirada verde y hermosa de Potter fija en la suya
esa sonrisa roba escenasprincipales de cualquier película.

Momento, momento
¿Qué?

Sacudió la cabeza y se llevó una mano a la boca, apretandolos labios y sintiendo sus mejillas arder. ¿Se había imaginado a él mismo, aél, él, él, con Harry Potter? No, no, no, no. ¿Qué rayos le sucedía?


claro Respondió con voz afectada al retrato, que lemiraba con curiosidad al igual que los demás.

La puerta del despacho se abrió, dejando ver a Hannah Abott,la representante de Hufflepuff. Ésta le sonrió.

Por toda la reunión el no pudo concentrarse, por su mentesolo pasaba el rostro del chico de ojos verdes y no dejaba de repetirse una yotra y otra y otra vez.

Estuvo varios días pensando en olvidar, más cada vez quese encontraba con Harry en los pasillos el solo se sonrojaba y salía corriendode allí, claro, no es que el objeto causante de sus desgracias se diera cuentade ellos pero él no podía evitarlo. Terminó pensando en que quizá, él no esperabauna princesa
él esperaba al "príncipe" que le hiciera feliz
Potter cumplía conlos requisitos.

¿Crees que sea normal que a un chico le guste otro chico?Le preguntó a Michael un día en el gran comedor, cuando ya no pudo más al verlos ojos fijos en su dirección pero no mirándole a él, sino a Chang.

¿Qué? Contestó Michael con incredulidad mientras su cucharacaía ruidosamente en su plato. Bueno
ehm
¿Por qué me preguntas eso?

Solo tengo
curiosidad Bajó la mirada a su propio plato, elcual estaba solo jugueteado, y se sonrojó levemente. Es que vi a unosHufflepuff besarse en un rincón hace un rato

 

Yo creo que es normal Se unió Anthony a la conversación.Amor es amor ¿no creen?

Terry miró a Anthony con su blanca sonrisa y sus ojos amables,éste le dedicaba un guiño
que nunca supo de que era.

Sí, tienes razón Sentenció Michael. Supongo que uno noelige la persona de la que se enamora.

Eso es cierto Suspiró Terry con resignación, él más quenadie sabía eso.

Fue así cómo llegaron a ese día, cuando acompañaron a Michaelque, a su vez, llegó acompañando a Ginny Weasley a una reunión en cabeza depuerco, el pub más sucio que había pisado en su vida. Aquella vez le preguntópersonalmente a Harry, y sin chistar, si la historia del basilisco era cierta.No es que él dudara
sino que quería escucharlo responderle. Su corazón dio unvuelto completo cuando sucedió y quedó más que prendado aquel día
Intentóacercarse, halagando a Granger y de mil maneras más
todos intentos fallidos.

Todo era inútil paraser notado por el famoso elegido, todo, incluso dar su vida por él. Uno noelige de quien se enamora había dicho Michael
Siempre pensó que no podía tenermás razón.

Fin Flash Back

Terry bajó la mirada.

¿Has venido a burlarte? Susurró con desazón.

Dímelo tú Respondió Harry, el castaño subió rápidamente lamirada con asombro, a lo que él sonrió un poco titubeante. Me conoces inclusomejor que yo mismo.

Terry soltó algo parecido a una risita, más era un pocotriste.


puede ser.

Yo
Bueno
nosotros, nosotros queríamos
verte.

Los ojos azules le miraron con confusión, Terry no entendíade qué iba la palabra "nosotros" si solo estaba él allí
a menos que hubieraalguien más afuera. Un escalofrío de anticipación le recorrió la espina de soloimaginar a Snape frente a él, enviándole todo su odio bien merecido y luegotorturándolo lenta y dolorosamente.

Sin embargo, una sombra se vislumbró detrás de Harry y pronto,un par de ojos verdes se asomó para mirarle con un poco de miedo. Un segundopar se asomó del otro lado. Esos tres juegos de esmeraldas le provocaban una sacudidaextraña a su corazón, una mezcla de culpa y vergüenza.

Vamos, tranquilas, no les hará nada Les animó Harry.

Lily fue la primera en salir, con su porte altivo y arrogantemuy digna de una Potter. Eileen en cambio, continuó asomándose y mirándole conel ceño fruncido. Terry se mordió el labio y las lágrimas pugnaron por salir desus ojos, así que apretó la mandíbula.

Yo no le tengo miedo Dijo Lily con suficiencia. Esa vez metomó desprevenida, así que es justificable. Ahora yo le derrotaría con una solamano.

Sí, claro Masculló Eileen detrás de Harry.

Bueno
nosotros hemos estado pensado Continuó Harry. Y
llegamos a la conclusión de que deberíamos arreglar esto de una forma distinta.

¿Por qué nos mencionas a nosotras también? Inquirió Lily.Tú eras el que deseaba venir y papá no quería acompañarte, por eso nosofrecimos, como los ángeles que somos, a venir contigo.

¡Oye! Le riñó el ojiverde con bochorno.

Yo sí quería venir Abogó Eileen con un tono extraño,contradictorio. Tú eras la que lloriqueaba para que no la trajeran

 

¡Oye! Se quejó Lily con las mejillas encendidas.

Terry no pudo evitar que una pequeña risa se escapara de suslabios. La primera desde hacía muchísimo tiempo. Ese solo acto le hizo sentirmejor que cualquier venganza que pudo haber planeado. Las lágrimas terminaronpor desbordarse y sollozó entre su risa. Los otros tres le miraron, Harrysonrió condescendiente y dio un empujoncito a sus hijas para se acercaran juntoa él.

Terry Llamó, poniéndose de cuclillas frente a él paraquedar a su altura, posó una mano en su hombro y el castaño le miró con losojos cristalizados. Harry sonrió. Tranquilo

Terry apretó los ojos y raudales y raudales de lágrimascontenidas por muchos años se escurrieron por sus mejillas, liberando su almade un peso que le oprimía. Sí, era justamente por eso que se había enamorado deHarry Potter.

Hey, ya no llores Susurró Lily. Se supone que las quedeberíamos llorar somos nosotras.

Merlín
¿Qué hacen aquí? Sollozó. ¡Deberían odiarme! ¡Soyun monstruo!

Te equivocas Se escuchó, volteo a ver a Lily pero ellamiraba hacia Eileen, quien realmente había hablado. Te equivocas

La mirada de la niña estaba en el suelo y su ceño seguíafruncido, más sus palabras parecían ser suaves.

No eres un monstruo
solo cometiste un error. Papá nosenseñó eso el mismo día en que nos secuestraste.

Harry le miró sin comprender
¿De que hablaba?

Sí, es cierto Concordó Lily, recordando ese día. Papá pasóde ti
cómo nosotros pasamos de Alina.

¿Alina? Preguntó Terry desconcertado.

Alina es una niña que siempre nos molestaba
pero ese díanosotros haríamos una fiesta e invitaríamos a todos
menos a ella ExplicóLily.

Papá dijo que deberíamos invitarla Añadió Eileen.Nosotros, por obligación, lo hicimos.

Alina estaba muy triste cuando la encontramos, ella lloraba.

Dijo que pensaba que la odiábamos.

Y sus ojos brillaron cuando le dijimos que no y que podía ira nuestra fiesta.

Desde entonces ya no es tan mala y comprendimos que, cómonosotras la ignorábamos, ella hacía de todo para llamar nuestra atención.

Qué más que ser una odiosa, ella quería ser nuestra amigaConcluyó Lily. Es lo mismo que contigo, tú solo querías llamar la atención depapá.

Pero les hice daño Musitó con voz afectada. Las herí

Bueno, en eso tienes razón
pero ¿qué clase de mundo seríaeste si no existiera el perdón? Razonó Lily. Yo herí a Eileen muchas veces
yella me perdonó.

¿Qué? Esta vez fue Harry quien les miró con confusión.¿Cómo que heriste a Eileen?

Lily sonrió tiernamente, consciente de que había metido lapata. Al ver que su padre no desistiría hasta saber, suspiró.

¿Recuerdas cuando me pelee en el colegio y te enviaron esalechuza?

Claro, no te reñí como era debido por todo lo que sucedió.

Bueno
digamos que la niña con la que me pelee era Eileen

¿Y porque comenzó todo? Inquirió Harry.

Pues
yo
ahm

Ella rompió las gafas que el abuelo me dio Respondió sugemela. Eran tuyas y eran muy preciadas para mí
Lily, sabrá Merlín porque,pero se molestó de vérmelas y terminó por partirlas en dos. Una cosa llevó a laotra y terminamos dándonos patadas y jalándonos el cabello.

 

Me dijiste gorila abusadora Le recordó la leona.

Da gracias al cielo que no te dije todo lo que penséIronizó Eileen.

Bueno
el caso es que, yo lastimé a Eileen, no solo ese día
la aturdí, la golpee, le tiré los libros, le dije palabras ofensivas, no dejabaque nadie se juntara con ella por lo que siempre estaba sola y
Conformeenumeraba todas las cosas que le hizo, Harry se golpeaba una y otra vez lafrente con su mano. Eileen rodó los ojos. Ah y le quemé el cabello
pero ellame perdonó porque es buena Agregó, sonriéndole cariñosamente. Y me quiere.

Unos gruñidos de parte de la Slytherin fue lo único que seescuchó por un momento. Terry se preguntó el porqué de todo eso
¿a qué queríanllegar?

Lo que queremos decir Dijo Eileen como si leyera suspensamientos, aunque, como hija de Snape, no dudaba que pudiera ser así. Esque nosotros te perdonamos.

Terry jadeó.

¿Q-Qué?

Que te perdonamos Replicó Lily. Yo te perdono la aturdida.

Y yo el absorvere Suspiró Eileen. Bailey, que no pudovenir porque tenía una cita, te perdona el Imperius y todas las locuras quecometió bajo tu control.

Y yo

La vista de Terry, que pasaba de Eileen a Lily sin podercreérselo, terminó en Harry, que le miraba con arrepentimiento.

Te pido perdón.

¿Perdón? Repitió, su privilegiado cerebro no podía procesaresa información.


por, por todo lo que te hice sufrir
realmente creo quemerecía que me hicieras lo mismo pero no con mis hijas.

Lo sé
fue estúpido Aceptó el castaño. Lo lamento Harry
no tienes que disculparte tú, no fue tu culpa.

Oh vamos, yo no debí dejarte así como así en la batalla
fuehorrible y no te lo merecías después de todo lo que hiciste por mí. Ni siquierate di las gracias
me salvaste de Voldemort
por ti ganamos.

Otro suspiró brotó de lo más profundo de Terry, uno cansado.Negó con la cabeza, engurruñándose más en su lugar.

No merezco esto.

Eileen bufó.

Vamos, nosotros te hemos perdonado
vale, papá Severus aun teodia y te aborrece como no tienes idea, pero ignóralo
¿Por qué no puedesperdonarte a ti mismo?

Las palabras de aquella pequeña resonaron en sus oídos, másallá de prestar atención a que Snape le odiaba, prestó atención a lo mucho queél mismo se odiaba. Esas niñas, aun pequeñas e inexpertas, sabían mucho más delperdón de lo que él, más viejo y con más experiencia, sabía.

Mira, hicimos esto para ti Dijo Lily de repente, estirandosu mano y entregándole una rana de chocolate. Él sonrió débilmente puesto queestaba en una caja ¿cómo se supone que él pensaría que la hicieron si estabaaún en el empaque?. Anda, ábrela.

La obedeció y retiró el seguro, la rana saltó y él Harry laatrapó por reflejo. Terry sonrió, recibiéndola en su mano y dándole un mordisco.

Está deliciosa Dijo.

¿Qué? ¡No! Respondió Lily. ¡Mira el cromo!

Con aún más confusión, Terry vio la caja y su rostro lesaludó en ella. Abrió los ojos con estupefacción y luego miró a los tres ojosverdes que le miraban con diversión.

 

¿Qué es esto?

¡Eres un cromo! Saltó la leona.

Si lo sé
pero
¿Por qué?

Eras el único al que le faltaba uno Sonrió Harry. Eres unhéroe, merecías el reconocimiento.

Irónico
ahora que estoy en Azkaban Bromeó sin darsecuenta. Da igual, soy famoso.

Sí, eso parece Rió Harry. Bueno
creo que se acabó nuestrotiempo.

Terry asintió lentamente.

Por cierto
tu condena de ha reducido a tres años DijoHarry, sacudiéndose el pantalón. Lamento no haber podido hacer mucho

Sintió un repentino mareo y le miró, dos Harry le veían conpreocupación.

No
eso
eso es suficiente

Entonces
andando chicas

Lily le sonrió y le ofreció su mano, la cual acepto gustoso.Eileen, le miró con el ceño fruncido y se acercó.

Enserio lo lamento Le dijo a la niña, que no dejó demirarle pero suavizó un poco su semblante.

Vale

Eileen ofreció su mano con indecisión y el la estrechó entrelas suyas. Depositó un pequeño beso en ella. Ella la retiró con las mejillasrojas y salió corriendo detrás de su padre. Harry se despidió con la mano y unasonrisa.

Terry suspiró después cerrada la puerta y se estiró, mirandoal techo. Realmente se podría considerar afortunado
y quizá, solo quizá,podría empezar a sentirse mejor. Después de todo
¿En cuántas ocasiones tresángeles irían a darte una lección sobre el perdón?



Notas del autor:Para Liiziie_Black_Lupiin xD que quería saber cómo se dio a la pequeña Sally y quería leer algo de nuestro trío hot jaja xD aún me da risa cada que pienso eso. En fin, no es algo fuerte es más algo gracioso :3 aunque solo de imaginar a Charlie allí, todo es hot (léase el sarcasmo porque trabaja con dragones jaja ok ya ._.)

Por cierto, la idea de la segunda parte, osea, la "conspiración" fue idea de una chica de FFnet xD con el nick "xxxIloveKISSHUxxx" :3 jajaja créditos a ella xD que me sacó la risa con su comentario.

¡Un saludín!



¡Hola Suegra!

* * *

La Madriguera jamás había estado tan silenciosa. Bill y Fleur vivían junto a sus hijos, Victoire, Dominique yel recién nacido Louis, en su propia casa. Fred y Angelina, vivían en la suya,la morena estaba esperando un bebé al que llamarían Arthur o Molly, dependiendoel género. Luna y George celebraban su propio embarazo buscando la casa a laque se mudarían, ya que no podrían vivir arriba de Sortilegios Weasley porsiempre. Ron y Hermione seguían en Hogwarts, junto a sus dos amores Rose yHugo, que seguían creciendo cada día más. Hugo ya había dado sus primeros pasosy balbuceado "papá" para alegría de Ron. La familia Weasley había aumentadomucho más y lo seguiría haciendo en los tiempos venideros.

Molly arribó a su hogar aquella tarde, sin Arthur paradescontento. Habían estado haciendo algunas compras en Diagon para luegosepararse, pues su esposo había sido llamado a su empleo en el último minuto yhabía tenido que volver sola. Dejó sus compras en la cocina y se sentó en elsofá para descansar sus pies. Se quitó los zapatos y masajeó un poco sus dedos.La edad le estaba pasando factura, aunque eso jamás lo diría en voz alta.

 

Miró el reloj que marcaba el estado de sus hijos, muchos deellos marcaban "fuera", pensó que quizá debería conseguir un reloj más grandepara poner a todos los nuevos integrantes
sus lindos nietos deberían sacarseuna fotografía para ponerla allí. Oh, la vida había sido buena y benevolente
no habían tenido ninguna pérdida en la guerra, salvo Sirius y Remus -hecho queaún les pesaba a todos después de tantos años- y ahora tenía todo lo que podríadesear. Suspiró de júbilo, recorriendo cada rostro en el reloj
uhm, al parecersus nietos no serían los únicos que necesitaban una foto, todas esas ya erandemasiado viejas
todos deberían sacarse una para el nuevo reloj.

Al llegar al rostro sonriente de Charlie, que seguía tanguapo como en aquel tiempo, bronceado, alto, fornido y todo lo que una madrepodría desear para su hijo, suspiró, a su pequeño hombre le faltaba una mujercon la cual compartir su vida, todos los demás ya la tenían
y eso que Charlieera el mayor. Miró a su otro hijo, que estaba a un lado de Charlie. Percy, elsiempre serio Percy. Al parecer, su hijo mayor no era el único que necesitabauna esposa, ahora que lo pensaba. Se preguntó dónde estarían ellos en esemomento, no estaban con los demás en el apartado de "fuera"
pero estabanjuntos.

La manecilla del señor Weasley se movió al apartado "encamino" y sonrió, debería empezar a hacer la cena. Se dirigía a la cocinacuando un ruido extraño, proveniente de la parte de arriba le hizo detenerse.Era como si algo se hubiera caído. Se suponía que en casa solo estaba ella
quizáun gnomo se había colado a la casa y estaba haciendo desastres

Subió las escaleras, dispuesta a encontrar la raíz de eseruido que se volvía insistente y se detuvo frente a la puerta del cuarto deCharlie
Tomó el pomo de la puerta.

¡Molly, ya he llegado! Escuchó la voz del señor Weasleydesde la puerta.

El hombre entró y dejó su sombrero y su capa en el perchero,mientras también se sentaba en el sofá y miraba el reloj. También suspiró, queviejo se estaba haciendo. Entonces, reparó en que su manecilla terminaba demoverse al apartado "En casa", junto a las otras tres que también seencontraban allí.

¡Enseguida bajo! Exclamó la señora Weasley mientras abríala puerta. ¡Hay un
!

Sus ojos se abrieron como platos.

En el suelo, afortunadamente cubiertos la mayor parte por lacama, estaban tres jóvenes. Percy era el que estaba hasta abajo, tanto que casino se veía, le seguía un pelinegro
Bailey, el exnovio de Harry, la cosa laculminaba Charlie, del cual se veía hasta la espalda baja, bronceada y con cicatricesde quemaduras. Los tres rostros le miraron con pasmo antes de hacer unmovimiento en falso y cayeron sobre la alfombra, llevando la sabana con ellos.

Percy solo asomó su cabeza, estaba tan rojo cómo su cabello yparecía que ya no le cabía más vergüenza. Charlie se sentó con las piernascruzadas y un cojín cubriendo su desnudez, le sonrió a su madre con disculpa,también estaba sonrojado. Bailey se puso de pie con la sabana cubriéndole yparecía muy exacerbado, se rascaba la nuca con nerviosismo mientras buscaba unaventana por la cual aventarse.

S-Señora
Musitó. Q-Qué gusto verla

Molly se había quedado tiesa en el umbral, su cara estabapálida y parecía haber visto un muerto.

 

¿Qué es lo que sucede, mujer? Preguntó el señor Weasley alcual le había preocupado que no terminara la frase. Miró hacia el interior dela habitación y alzó ambas cejas. Oh

Por un momento Bailey deseó que la tierra se lo tragara
¿Cómohabían terminado en eso? Ah, sí
unas bromas después, unas copas de más, unaatracción muy fuerte, una casa vacía y ¡Tarán!... problemas a la boloñesa.

Ehm
El señor Weasley tomó a su esposa del brazo y la jalóhacia afuera, estaba tan rígida que parecía una estatua. Bueno
continúen.

Cerró la puerta tras él y los tres hombres se miraron entresí, sin entender exactamente qué había ocurrido. Charlie se levantó y retiró elcojín, dejando a la vista su masculinidad. Percy parecía querer meterse debajode la cama del apocamiento y Bailey
bueno él casi se estaba desmayando. ¿Quéclase de impresión les había dejado? ¡No quería saberlo!

Él dijo que continuáramos
así que
Sonrió el pelirrojo mayor intentandoaligerar el ambiente. ¿En que estábamos?

Bailey y Percy le arrojaron lo primero que encontraron a lamano, lo que incluyó una lámpara que le dejó un moratón en la cabeza.

* * *

Severus caminó por aquel tramo de lugar con parsimonia, sucapa ondeaba detrás de él. El sol brillaba y era hilarante que él llevara ropanegra. Iba solo y esquivo, cómo si no quisiera que le vieran en aquel sitio. Ensus manos llevaba un ramo de flores blancas, el cual apretaba contra su pecho.

Se arrodilló y depositó los lirios sobre la fría piedra,frente a él estaban los nombres de James y Lily Potter. Ignoró el primero y sededicó a mirar al segundo con una sonrisa tenue. Recorrió con la yema de susdedos cada letra, casi como si la acariciara a ella.

Hola, suegra Susurró burlonamente, el viento sopló moviendosus cabellos y haciéndole cosquillas en la nariz. Vale, tienes que aceptarlo
ahora seremos familia política.

Casi pudo escuchar la risa melodiosa de su mejor amiga traídapor el aire, sabía que a ella no le hubiera molestado del todo, al menos no alfinal cuando se diera cuenta de que Harry era feliz, casi tanto como él lo era.

Prometo cuidar de él Le dijo. Y me disculpo por haberlohecho sufrir todo este tiempo
lo compensaré. Me encantaría que estuvierasaquí, que conocieras a Lily y a Eileen
sé que serías una gran abuela Agregóde nuevo con burla.

Si ella estuviera allí en ese momento, seguro le hubiera dadoun buen coscorrón o le hubiera propinado un buen zape, quizá un puntapié.Recordó cómo se divertían en aquel bosquecillo cerca del río y sus días enHogwarts, la extrañaba tanto.

Perdóname por todo, Lily
jamás quise hacerte algún daño, nia ti ni a Harry
acepto que al papanatas de Potter sí, pero a ustedes dosnunca.

Cerró los ojos, recordando el rostro de su primer amor,platónico, pero amor al fin y al cabo. Jamás llegaría a entender que vio ellaen James Potter, pero agradecía al cielo que las cosas hubieran sido así
sino,no hubiera conocido a Harry, no tendría a sus hermosas hijas, no tendría nada
aunque, el que ella ya no estuviera era algo que siempre querría corregir delpasado.

 

Se puso de pie y miró una vez más la lápida, para luegoavanzar por donde había llegado. Siempre iba allí en esa fecha, el cumpleañosde ella, y dejaba lirios. Sonrió antes de accionar el traslador que le llevaríaa donde sus tres amores le esperaban.

Al llegar, Harry le abordó en un segundo.

Aquí estas Sonrió con alivio. Me habías asustado
¿Dóndeestabas?

¿Ya estás de paranoico? Se mofó.

¿Qué? ¿Por qué? Respondió Harry con inocencia. Solo queríasaber a dónde habías ido, me dejaste con el almuerzo preparado.

Fui a visitar a alguien.

Ohhhhhhhh Exclamó Harry con exageración. Eso respondetodas mis dudas.

Qué sarcástico
está bien, fui a llevarle flores a unahermosa mujer ¿contento?

Harry torció el gesto y una de sus cejas se elevó.

Ya
¿estas tratando de decirme que me eres infiel?

Algo así.

Vale Rió Harry. Entonces dormirás en el sofá lo que tequeda de vida.

Ni lo pienses, de mi cama nadie me saca.

Entonces me mudaré.

El ojiverde tomó camino hacia dentro de la casa y volvió a lacocina, donde Lily y Eileen le miraban con inocencia pero ambas tenían migajasde galletas hasta en la nariz. Harry se hizo el desentendido y metió otrabandeja al horno, Severus entró y se sentó con ellas, sacudió un poco a suspequeñas y sonrió.

Su padre tiene una amante Dijo Harry como si diera elclima.

¡Potter!

¡¿Qué?! Exclamó Lily indignada. ¡Oh, yo te mato!

Eileen comenzó a reír al ver que una galleta fue a parar enla cara de Severus, Harry siguió cocinando como si fuera tan natural el que suhija hiciera una guerra campal en la cocina.

¿Listas para ir a La Madriguera? Sonrió quitándose elridículo delantal color pastel que llevaba puesto.

Severus gruñó lleno de galleta y leche, mientras Lily levolteaba la cara.

Claro, muero por que el tío Percy nos diga que será su bebéRespondió Eileen emocionada. ¡Quién diría que un hombre se vería tan adorableasí de panzón!

Ni se te ocurra decirle eso Rió Harry. Por experienciapropia sé que intentará sacarte los ojos por decirle gordo.

Pero no está gordo Refutó. ¡Va a tener un lindo bebé!


pero es lo mismo que decirle gordo.

Vale
entonces le diré que se ve más esbelto que nunca.

Tampoco digas eso
seguirá pensando que le dijiste gordo.

¿Entonces que se supone que debo decirle? Preguntódesconcertada. ¿Qué tiene unos ojos hermosos?

Y pensará que le dices gordo Caviló Harry. Mejor no ledigas nada
ignóralo si puedes.

¡Hombres! Resopló la niña.

El que tú hayas sido gordo, no significa que los demás losean, Potter Ironizó Snape terminando de limpiarse.

Harry fingió no haberle escuchado, en cambio, se giró haciasus pequeñas y le sonrió.

¿Quieren que deje a su padre durmiendo en la bañera?

Snape entrecerró los ojos hasta volverlos en una finarendija.

¡Sí! Respondieron ambas niñas.

Suspiró cansadamente, le iba a costar trabajo acostumbrarse aaquello. Sus tres ojiverdes solían hacerlo cada vez que estaban molestos con élo simplemente querían hacerle una broma. Sí, se "secreteaban" en su presenciautilizando el Parcel cómo medio de comunicación. Lo detestaba pero lo amaba asu vez
¡Salazar y su bendita sangre! ¡Esos tres iban a envejecerlo más rápido!

Entonces así quedamos
ustedes se meterán a la cama conmigoy sellaremos la habitación ¿vale?

¿Puedo dejarle una almohada aunque sea? Siseó Lily.Pobrecillo

Claro, puedes dejarle todo lo que quieras cariño Añadió enun siseo cariñoso y besando su frente. Y puedes decirle que lo amas.

¡Te amo papá! Exclamó la niña con alegría.

También te amo, hermosa Suspiró Snape, mientras seacercaba. ¿Ya terminaron de conspirar en mi contra?

Solo hablábamos de nuestro próximo viaje Dijo Eileen. Nosiremos sin ti.

¿De nuevo?

¿Me dirás gordo otra vez? Inquirió Harry.

No, amor, no te diré gordo de nuevo
es más, jamás lo hedicho, no lo eres
ni lo volveré a insinuar Repitió como un mantra.

Vale, entonces nos iremos a Montreal.

¿Ahora o después de ir donde los Weasley y esos tres ufanospervertidos? Uno gordo por la causa.

Después Sonrió el ojiverde.

Los cuatro salieron hacia La Madriguera, donde Percy, a pesarde ser ignorado, siguió pensando que le decían gordo.



No me dejes ir - Fanfics de Harry Potter

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Disclairmer: Todo escenario, nombre y el mundo de Harry Potter, pertenece al intelecto de nuestra amada reina, J.K. Rowling. La historia está basada en el Fil

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2023-02-27

 

No me dejes ir - Fanfics de Harry Potter
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