Una vida sin magia - Potterfics, tu versión de la historia

 

 

 

Hermione estaba en unahabitación de un hotel muggle, vivía allí desde la noche anterior, que le habíaconfesado a sus padres que estaba embarazada y ellos le habían echado, noquerían saber nada de ella mientras quisiera quedarse con su hijo.

−¿Herms estas bien? −PreguntoDraco que estaba acostado en la cama, se sentó y la abrazo.

−Sí, hoy iré a ver alos Wesleay y a Harry, se lo diré. -Y lo miro.

−Hazlo, yo iré agringotts a buscar dinero.

−¿Crees que loaceptaran?

−Sinceramente, no losé pero espero que lo hagan se cuanto los aprecias. Si no, huiremos lejos, simis padres se enteran de que esperas un hijo mío te harán daño.

−Tengo miedo.

−No lo tienes quetener, siempre estaremos juntos. -Draco la abrazo −Voy a hablar con el ministropara que nos prepare los papeles para poder irnos al extranjero.

 

−Sabes que si haceeso, se lo dirá a tus padres.

−Si lo sé, por eso iréantes a buscar una gran cantidad de dinero, puedo entrar en gringotts cuandoquiera, y si se entera me cerrara todas las salidas. −Draco le puso una pulseray la miro. −La pulsera es un traslador, te llevara directa al aeropuerto,espérame dos horas máximo tres si ves que no voy, vete bien lejos.

La leona lo miro. −Draco,no quiero dejarte aquí solo.

−Lo sé, pero ahora loimportante es nuestro hijo, tenemos que pensar en el.

−Está bien. −Hermionelo beso y salió de la habitación del hotel, se fue a la madriguera, cuandollego vio a todos allí, eso hizo que se pusiera más nerviosa.

−Herms, que hacesaquí, creí que te quedarías con tus padres hasta principios de agosto. −DijoHarry.

−Tenemos que hablar.

El chico al ver lacara de su amiga, vio que era algo serio. −Está bien, ¿Qué pasa?

−Estoy embarazada.

Al escuchar eso todosse quedaron en shock mirando.

−¿Quién es el padre?

−Draco.

−¿Draco Malfoy?−Pregunto como si no hubiera entendido bien.

−Sí.

−¿Cómo has podidometerte con él? −Grito Harry.

−Harry por favor. −Laleona lo miro suplicante.

−Harry nada, el esnuestro enemigo, has olvidado todo lo que nos ha hecho, lo que te ha hecho ati. −Grito Harry, sin entender a su amiga.

−A cambiado.

−Y una mierda si hacambiado, tienes que escoger, o ellos o nosotros.

La chica al escuchareso se puso a llorar. −No me podéis hacer eso, sois mis amigos.

−¡Fuera! −Grito Ginny.

−¿Amiga?

−No soy tu amiga,nunca más, fuera de mi casa, no te quiero aquí, quédate con esa cosa.

−No es una cosa, es mihijo. −Grito Hermione.

−Vete, fuera, no eresbienvenida mas aquí. −Grito Ron.

−Quedaros vuestrasucia amistad donde os quepa, he sido una idiota al venir a este inmundo lugar,no os preocupes ya no os molestare nunca más. −Hermione miro con asco a todos,salió al jardín y con el traslador fue al aeropuerto, cuando llego se sentó nolloraría, no se merecían sus lagrimas.

Ahora tenía queesperar a Draco, esperaba que no le fallara, porque si no, no tendría a nadie.

OOO

Mientras Draco fue agringotts y uno de los duendes le llevo a la bóveda de los Malfoy, allí habíamucho oro, cogió una gran cantidad de dinero, sabía que cuando su padredescubriera que había dejado embarazada a una hija de muggles lo mataría.

Cuando tuvo el dinerolo cambio por dinero muggle y se fue al ministerio, le pidió papeles deidentificación y se fue lo más rápido posible, sabía que para cuando salieradel edificio su padre ya se habría enterado de que había pedido los papeles.

 

Por suerte todo ibabien de momento, así que con el traslador que llevaba se fue al aeropuertodonde vio a Hermione sentada en una silla, y supo que todo había ido mal, alverle la cara.

−¿Herms?

−Draco. −La chica loabrazo.

−¿Cómo ha ido?

−Mal, no quieren quetenga a tu hijo, dicen que como puedo estar contigo, después de todo lo que hapasado, no creen que hayas cambiado.

−Me importa poco loque ellos piensen, lo único que me importa eres tú, y tenemos que huir, seguroque el comadreja ya ha enviado un mensaje a mi padre para decírselo, me quierenherir y si te cogen me mataran, no quiero que te hagan daño.

−Vamos. −Dijo Herms mirándolo,le pregunto. −¿A dónde vamos?

−Me da igual, mientrassea lo más lejos posible.

−Señores pasajeros, elvuelo destino a New York, Estados Unidos sale dentro de 30 minutos por lapuerta 14. −Dijo una voz por megafonía.

−¿Miramos si hay billetes?−Pregunto Hermione.

−Sí.

Los dos chicos seacercaron a un mostrador por suerte habían aun pasajes así que los compraron, yse fueron a sentar.

−¿Estás seguro? Unavez que nos marchemos no podrás usar magia hasta que seamos mayores de edad.

−No me importa, loimportante sois vosotros.

Un rato después, loschicos ya estaban en el avión, esperando a que despegara.

−Duerme, son muchashoras de vuelo.

−Sí. −La leona apoyola cabeza en el pecho de su novio y cerró los ojos.

Hermione se quedopensando en cómo habían terminado así, todo había empezado en quinto, cuando elprofesor Snape los había castigado a limpiar los calderos después de una de sustantas peleas.

Durante todo elcastigo, habían seguido peleándose, Draco enfadado de que no le tuviera miedo,la beso, cosa equivocada porque creía que no le gustaría, pero le gusto mucho,nunca nadie le había besado como ella le besaba y eso que había besado a muchaschicas.

Unos días después ibasola por uno de los pasillos, el slytherin la metió en una clase y la volvió abesar, le confesó que aunque había intentado borrarse el beso de su cabeza, besandoa otras chicas, no lo había conseguido.

Durante el día hacíancreer al resto de la escuela que se llevaban a matar, pero por la noche se reuníanen la torre de astronomía, allí hablaban y estaban juntos.

Poco antes de terminarel curso escolar, se entero de que estaba embarazada y se lo fue a decir aDraco, creyendo que la dejaría pero no fue así el estaba más emocionado queella por ese embarazado, y que se lo dirían a los señores Granger, para vivirtodos como una gran familia feliz.

Draco le acompaño adecírselo a sus padres, pero al enterarse de que estaba embarazada, no loaceptaron y quisieron que abortara, pero ella no quiso y los echaron, sinimportarles que no tuvieran un lugar donde quedarse.

Eso pasó ayer, ahoraDraco y ella, estaban solos huyendo a un país desconocido, para que los Malfoyno los atraparan y les hicieran daño.

−¿Por qué no duermes?-Pregunto Draco agarrándole de la mano y apoyándose en su cabeza.

−Estaba recordando loque paso ayer, en casa de mis padres.

 

−No te preocupes porello, no los necesitamos, mientras estemos juntos, por suerte he cogidobastante dinero, si no nos lo gastamos en tonterías nos durara unos tres ocuatro años.

Hermione lo miro. −Hascogido mucho.

−Claro un bebe no esun juguete, y quiero que terminemos nuestros estudios aunque sea en una escuelamuggle.

La chica sonrió y lobeso. −Serás el mejor padre del mundo.

−Y tú la mejor madredel mundo. Ahora a dormir.

−Sí. −Y se volvió aapoyar en el pecho de Draco y poco a poco se fue quedando dormida.

Hermione se despertó yvio que eran las 3 de la madrugada, Draco seguía con el ordenador.

−Sé que te hasenganchado a los juegos pero puedes continuar mañana, tienes que dormir.

−Tengo que conseguirel tesoro del dragón. −Dijo sin levantar la vista del ordenador.

Al escuchar eso serio. −Cariño el dragón no se va a quedar con tu tesoro, mañana puedescontinuar.

−Cinco minutos más.

−Está bien. −Herms se volvióa acostar en la cama y se toco su panza, ya quedaba poco para tener a su bebe. −Tendríasque trabajar en ello, en eso de crear juegos eres peor que los niños pequeños,y tienes grandes ideas, he leído tus libretas.

−¿Tú crees? −Preguntomirándola.

−Si lo creo, songrandes historias y seguro que se venden bien, además ya sabes más deordenadores que yo.

−Son fáciles de usar.

La leona miro a Draco,aun se sorprendía lo bien que se había adaptado al mundo muggle, cuandollegaron a New York, se instalaron en un pequeño apartamento, de doshabitaciones, en septiembre habían empezado el instituto y gracias a lospapeles que el ministro les había hecho, no tuvieron ningún problema.

Al principio el chicohabía estado muy perdido, pero ella había sido paciente y le había explicadotodo las veces que fueron necesarias. En el instituto se había vuelto un chicomuy popular, guapo y buen estudiante que se había integrado bien entre losdemás alumnos.

−Ya tengo el tesorodel dragón. −Draco apago el ordenador y se acosto a su lado en la gran cama.

−Tú y tus juegos, eresun friki. -Dijo la chica sonriendo, y apoyándose en el pecho de su novio paradormirse.

−Lo sé, no me molestaadmitirlo. −Draco la abrazo y puso una mano en el vientre de Herms, ya faltabapoco para que naciera su bebe. −Te haré caso y trabajare en eso de crearjuegos, pero no me gusta que me den ordenes, así que abriré mi propia empresa.

−Perfecto, se que loconseguirás. −Dijo la chica que lo beso y volvió a apoyar la cabeza.

−Duerme.

−Sí.

Pronto los dosestuvieron dormidos.

OOO

Hermione estabadurmiendo cuando los rayo del sol le dieron en toda la cara, así que abrió losojos y vio que Draco no estaba en la cama, se puso una bata, para ir a buscarloa él y a su pequeño hijo.

Mientras bajaba, ibamirando a todos lados de su gran casa. Draco había conseguido abrir una pequeñaempresa, y en menos de 4 años, había conseguido convertirla en una de las másimportantes del país, la número 4 en Estados Unidos y la 7 del mundo, y sehabía convertido en un joven muy rico, según la revista forbes era el numero 1de los jóvenes menores de 21 con más dinero.

Lo mejor de todo esque como había vivido toda la vida con dinero, no había cambiado, era un buenhombre, y un padre amoroso, no se arrepentía de haberse casado con él.

 

−Buenos días. −DijoHermione sonriendo.

−Mami. −Dijo elpequeño Scorps, que bajo de la silla y la fue abrazar.

−Buenos días amor.−Dijo Draco que se levanto y la abrazo. −¿Qué tal has dormido?

−Tu hijo no deja dedar patadas. −Dijo Herms tocándose el vientre, estaba de nuevo embarazada y solo le quedaban 3 meses para dar a luz.

−Sera un gran jugadorde fútbol.

−Sí.

Los tres se sentaron yterminaron de desayunar.

−¿Qué tienes que hacerhoy?

−Tengo una entrevistapara una revista, y dos reuniones. -Dijo Draco poniéndole un vaso de zumo de naranjay dándoselo.

−Gracias. ¿Otraentrevista? −Pregunto mirándolo.

−Sí. −Dijo sonriendo.

−Pero si siempre tehacen las mismas preguntas.

−Lo sé, creo queesperan que les diga que me voy a ir a la luna o algo así.

−¿Papi vas a la luna?−Pregunto inocente Scorpius que estaba comiendo sus cereales.

Draco sonrió, le pusola mano en la cabeza, y le acaricio, los cabellos rubios.

−Si me voy a la luna,vosotros vendréis conmigo, ahora termina de desayunar que tienes que ir alcole.

−Si papi. −Dijo el niñofeliz con la respuesta de su padre.

Los dos adultossonrieron.

−Llegare pronto, antesde las cinco. ¿Qué vas a hacer?

−De compras, tengo quegastar algo de ese dinero que hay en nuestra cuenta.

Draco se rio. -Gastatodo lo que quieras, que para eso está.

−Sí.

−Papi ya estoy.

−Pues ves a por tuscosas, te espero en el coche.

−Si papi. −El niño sefue corriendo a por su mochila.

Draco se despidió deHermione y después de llevar a Scorps a la escuela, se fue a su oficina.

En uno de lossemáforos, vio que todos se fijaban en su coche, era normal era un descapotabley aunque en Manhattan se podían ver muchos, siempre se sorprendían.

Adoraba su vida, teníaa Hermione a su lado, un hijo hermoso y sano y otro en camino, un trabajo quele gustaba, amigos y había amasado una gran fortuna, cuando escapo con Hermscreyó que echaría de menos la magia, pero no la echaba de menos, era como sinunca hubiera existido en su vida.

Scorps había nacidocon poderes, pero había decidido con Hermione que seguirían viviendo así, bienlejos de la magia, hasta que el niño tuviera 11 años entonces decidirían quehacer si enviarlo, a una escuela de magia o que siguiera en la actual.

Cuando el semáforo sepuso en verde, su móvil empezó a sonar, y puso el manos libres.

−Buenos días.

−Buenos días jefe.

−Taylor demasiadotemprano, aun no he llegado a la oficina.

−Tengo buenasnoticias.

−Dime.

−Las brujas de Salem,están en el número 1 en Asía.

−Eso es fantástico,nunca creí que algunos de nuestros juegos, llegara tan alto, los japoneses sonun mercado difícil.

−Es normal, ellostienen juegos muy buenos.

−Te dejo que voy allamar a Herms, seguro que se alegra.

−Ya me dejas.

Draco se rio.

−Taylor lo nuestro nopuede ser, estamos casados.

−Jack también estáenamorado de ti, así que creo que no le importaría.

−Pero creo que Hermssí.

−Bueno seguirésuspirando por ti. Nos vemos.

−Hasta ahora.

Draco se rio y llamo asu mujer.

−Mi amor.

−Herms, las brujas deSalem están en el primer puesto en Asia.

 

−Felicidades, se lomucho que has trabajado en ese juego.

−Gracias, bueno tedejo que estoy a punto de llegar a la oficina.

−Sí, cuídate tequiero.

−Yo también. -Dracollego al parking del edificio y después de dejar el coche bien aparcado saludoal guarda de seguridad y subió a su oficina.

−Buenos días jefe.-Dijo su secretaria.

−Buenos días Anna.

−Taylor está dentro.

−Gracias.

−Ahora te llevo elcafé.

Draco le sonrió, entroen su despacho, y vio que estaba con Chris su jefe de proyectos.

−¿Taylor no tienesdespacho?

−Me gustan las vistasque tienes. −Dijo levantándose.

−Son las mismas quelas tuyas.

Malfoy se sentó en susilla, y Taylor se apoyo en ella.

−Buenos días Chris.

−Buenos días. Ten.−Dijo entregándole una carpeta.

Draco la abrió y mirolos bocetos. −Están bien, pero recuerda que es un juego infantil, no quiero quenos acusen de que son demasiado violentos.

−Lo sé, ¿entoncessigo?

−Sigue, ¿Cómo van losdemás?

−Bien, ya estamos apunto de terminar el de los vampiros.

−Ok.

−Me voy, ya sabesdónde encontrarme si me necesitas, pero que no sean más juegos, mi equipo estámuy ocupado. −Dijo sonriendo.

−Nada más de juegoshasta que terminemos algunos.

−Bien. −Chris se fue yllego Anna con su café.

−Draco la reportera yaestá aquí.

−Está bien, dame 5minutos hablo con Taylor y puedes hacer que entre.

−Sí.

−Draco dentro de pocoes la convención en Londres. −Dijo Taylor cuando estuvieron solos.

−Sabes que no quieroir. −Dijo mirándolo.

−Lo sé, pero elmercado europeo nos aporta millones de dólares, y quieren conocer al jovengenio de los juegos que ha llevado a su empresa a uno de los puestos más altosen un mercado tan competitivo como es el de la informática.

Sabía que Taylor teníarazón, así que suspirando dijo: −Está bien, ¿Cuándo es?

−Dentro de dossemanas, iré contigo.

−Sí, porque si voysolo sé que no seré capaz, habla con Susan que venga conmigo a la reunión conel gobierno, si vamos a estar fuera no quiero que nos quiten el proyecto.

−Sí. −Taylor se acercoa la puerta y antes de salir lo miro. −Estas guapísimo, la reportera sedesmayara.

Draco se rio.−Gracias.

−De nada.

Taylor se fue y él sequedo preparándose para su entrevista.

Por la tarde cuandotermino su trabajo, volvió a casa y se encontró a Hermione viendo la tele conScorps.

La chica al ver lacara de su marido, supo que algo iba mal. −¿Qué pasa mi amor? -Dijo abrazándolo

−Londres, no quiero irpero Taylor dice que es importante que vaya.

−Tienes que ir,Londres solo es una ciudad, tú ya no eres el niño que eras antes, eres un buenhombre que tiene una buena vida.

−Sí, pero tengo miedo dellegar y si todo allí es un infierno. −Dijo mirándola.

Hermione le sonrió. −Claroque no, he visto las noticias y cuando hablan de Londres, no dicen nada malo.

−Está bien. Scorps.

El niño dejo de ver latele y se acerco a su padre. −Papi.

−Tengo que ir a unviaje de negocios, mientras cuidaras de mama. −Dijo Draco abrazándolo.

−Si papi.

−Te traeré un regalo.

El niño sonriendoasintió.

−¿Tu qué quieres? −PreguntoDraco mirando a su mujer.

−Solo que regresesbien, has hecho muchos viajes, pero sé que este es el más difícil de todos.

−Sí.

Al día siguiente,Malfoy dejo el coche en el parking y antes de entrar a las oficinas fue apensar un rato por central park, le encantaba ese parque, le ayudaba a ponersus ideas en orden.

Hacía cinco años quehabía salido huyendo con Hermione, al principio había sido difícil una nuevaciudad y dejar de lado la magia, pero gracias a su leona, se había adaptadobien.

Habían seguido susestudios y con 17 años había empezado su empresa, recordaba cuando había estadobuscando trabajadores, muchos no querían saber nada de trabajar para él, porquepensaban que no llegarían a nada, creían que era un niño con aires de grandeza.

Entonces conoció aTaylor, un hombre al que habían echado de su trabajo al descubrir que era gay,eso a él no le importo, y menos cuando lo conoció era un buen hombre que setomaba su trabajo en serio, era verdad que se tomaba libertades, pero él se lashabía dado cuando supo que podía confiar en él. Taylor y su marido Jack, estabanen su casa cuando los poderes en Scorps despertaron, y en vez de mirarlos mal,los habían escuchado y les habían apoyado, ellos sabían todo lo que habíanvivido, por eso confiaba en el al cien por ciento.

Luego estaba Susan sugerente, muchos no aceptaban que ella tuviera ese trabajo, pensaban que unamujer no podía ser la tercera en una empresa que movía millones, pero los habíaa dejado a todos sin palabras, al demostrar que se tomaba su trabajo tanenserio, no solo era hermosa si no que era muy inteligente, a veces bromeabanque si no se hubiera enamorado de Hermione se hubiera enamorado de ella.

Y por ultimo Chris, unchico al que había conocido en el instituto y que también estaba enganchado alos videojuegos como él, cuando le propuso el trabajo, acepto enseguida.

Ahora casi 4 añosdespués y con 20 años lo tenía todo, así que sería fuerte iría a Londres, yharía frente a todo lo que allí le estuviera esperando, luego volvería a lavida que había construido con Hermione.

Draco miro el relojdel parque y vio que iban a ser las 10 así que se fue a su oficina y nada másentrar en el edificio vio a su equipo.

−¿Dónde estabas?-Pregunto Taylor.

−Paseando, poniendomis ideas en orden.

−¿Y qué has decidido?

Draco lo miro. −Vamosa Londres, y me ocupare de todo, tengo cosas que arreglar allí.

−Bien.

−Susan. −Dijo mirandoa la mujer.

−Sí.

−Ocúpate de todo, delproyecto del gobierno y todo eso, que no nos lo quiten.

−Claro.

−Si no te quedas sinvacaciones.

−No, me iba a Hawái abuscar tíos buenos.

−Pues ya lo sabes.−Dijo sonriendo. −Y tu Chris, termina algún juego, que se están acumulando.

−Pues no me des más. −Dijoel chico sonriendo.

−Como siempre queestamos fuera, vosotros estaréis al frente, espero que no queméis el lugar. −DijoDraco mirando a Susan y Chris.

−Para nada me gustademasiado mi trabajo. −Dijo el chico.− Me paso todo el día con juegos y encimacobro una pequeña fortuna, así que cuando volváis esto estará por aquí.

−Me alegro escucharlo.−Dijo Draco riéndose y entrando en el ascensor. −Ahora que ya está todo habladoque nadie me moleste, quiero terminar un juego para mi hijo.

−Creo que tendríamosque hacer reuniones aquí más a menudo, cuando estamos en la sala de juntas,tardamos horas. −Dijo Taylor.

 

−La verdad es que si.

Draco estaba feliz, teníaun gran equipo y no iba a permitir que su vuelta a Londres, estropeara su vida.

El tiempo pasovolando, Taylor y Draco estaban en el avión que los llevaría a Londres.

−¿Por qué no compramosnuestro propio avión?

−Porque tenemos estosgrandes que nos llevan donde queramos y además de que te quejas si siempreviajas en 1 clase, he visto tus recibos.

−Claro que voy en 1clase, soy vicepresidente de una gran empresa, no esperes que vaya en turista, ¿meenseñaras los sitios?

−¿Quieres conocerlos?−Pregunto mirándolo.

−Sí, quiero ver dondete has criado.

−Antes tengo quecomprobar que todo sigue en su sitio, no te lo enseñare si hay peligro, conellos no se pueden jugar, son malvados y peligrosos.

−Yo creo que estánmuertos, me dijiste que tenía un gran ansia de poder, si siguiera vivo yahubiera ido a otro país.

−Si puede ser, pero noquiero descubrirme sin estar seguros.

−Está bien.

Al día siguientedespués de desayunar, se fueron a un edificio.

−¿Dónde estamos?

−El ministerio demagia, ven vamos, no digas nada, si no descubrirán que no eres mago y teecharan son bastante cerrados en eso de enseñar su magia a los que no tienen.

−Está bien.

Los dos hombresentraron en el edificio y vieron que todo parecía normal.

−Veo que está todobien.

−Sí. −Muchos se quedaronmirándolo, hacía años que un Malfoy no pisaba el ministerio.

−Veo que eres famoso.

−Sí, es una de lascosas que odiaba de este lugar, que todos supieran de mi. −Draco cogió unprofeta y lo leyó por encima. −Todo bien, ven te voy a enseñar la escuela, allíel director me lo explicara todo.

−Bien.

Draco le enseño cómofuncionaban los polvos flu y que tenía que decir, y fueron a Hogsmeade, alllegar Malfoy vio que todo seguía igual.

−Parece que hayamosretrocedido en el tiempo.

−Sí, no hay coches, nitecnología moderna, los magos no usan cosas modernas, para ser sinceros loúnico bueno es el quidditch y la magia.

−¿Está muy lejos?

−Que va, llegaremosandando es como una hora.

Un rato después porfin pudieron ver el castillo a lo lejos.

−¿Es eso?

−Sí.

−Es enorme.

−Mucho.

Los dos hombresllegaron al castillo y nada más entrar se encontraron con Filch.

−Malfoy.

−Filch.

−¿Qué haces aquí?

−Vengo a ver aldirector

−Un muggle no puedeestar aquí.

−Eso lo dirá eldirector, llévanos con él.

−No.

−Pues vamos nosotrossolos. −Draco empezó a caminar y llego al despacho del director pico a lapuerta y espero que hubiera alguien dentro.

La puerta se abrió,Malfoy sonrió y entro.

−Profesor Dumbledore.

−Vaya, vaya Dracosabía que algún día vendrías.

−¿Draco? −PreguntoTaylor.

−El profesorDumbledore sabe muchas cosas, no preguntes de donde lo saca, porque nadie losabe. −Dijo el hombre sonriendo.

−Veo que has traído aun amigo.

−Espero que no leimporte.

−No, sentaros.¿Cerveza de mantequilla?

−Si gracias.

El director les diodos vasos de cerveza y se sentaron.

−Profesor ya sabeporque estoy aquí.

 

−Lo sé, el señortenebroso murió hace dos años, y tus padres con él.

−Profesor pensara quesoy un insensible pero no me importa que hayan muerto, para ellos nunca fui elhijo que esperaban, y si no hubiera huido hace cinco años, yo sería el muerto.

−Lo sé, poco despuésde empezar sexto año, el señor Lucius vino pensando que estabas aquí, pero ledije que no, que habías desaparecido.

−Me fui a EstadosUnidos, con Hermione allí tenemos una buena vida, sin magia sin preocuparme sialguien me quiere matar por estar con la persona equivocada.

−Eso está bien,cuéntame qué tal te ha ido todo.

−Para esonecesitaremos muchas cervezas de mantequilla. −Dijo sonriendo.

−Hay muchas.

Durante horas Draco leexplico todo lo que había hecho, el profesor también le explico cómo había sidola guerra y como había terminado.

−¿Profesor podemosvisitar la escuela? Quiero verla. −Pregunto Malfoy cuando terminaron.

−Claro, pero recuerdael 3 piso está prohibido.

−No se preocupe, noiremos por allí. −Draco sonrió y después de despedirse de su antiguo profesor,le enseño a Taylor toda la escuela, hasta que se encontraron a Snape yMcGonagall.

−Draco Malfoy, cuántotiempo ha pasado.

−Profesora. −Dijo elchico sonriendo. −Profesor Snape.

−Draco.

−Taylor ellos son dosde mis profesores, el profesor Snape, mi padrino y la profesora McGonagall,siempre me andaba castigando y sacando puntos. Ellos me enseñaron muchas cosasque hoy en día me sirven. Le estaba enseñando el colegio, pero ya nos vamos,tenemos que llegar a Londres.

−Sí.

Después de despedirsede los profesores, usaron la chimenea del profesor Dumbledore y llegaron alministerio.

−Es pronto, quédateaquí, voy a hablar con el ministro.

−Sí.

Taylor se apoyo en unapared, vio como brujas y magos pasaban a su lado, algunos lo miraban y otrospasaban completamente de él, como ya estaba acostumbrado no les hizo caso.

No espero mucho hastaque volvió Draco.

−¿Qué tal?

−Bien, me ha dicho quemi herencia esta en el banco, y puedo ir a la mansión cuando quiera.

−Huron Malfoy, tecreímos muerto, pero veo que hasta las serpientes regresan con la cola entrelas piernas. −Dijo una voz.

Draco se giro y lo miro.−Comadrejas, veo que os seguís creyendo los reyes del mundo, cuando solo soislos reyes de vuestra pocilga.

−¿Draco? −Pregunto suamigo.

−Taylor ellos son elcomadreja mayor, Ronald, su hermana la comadreja menor y san Potter. −Dijo elchico con desprecio. -Vámonos el ambiente de pronto se ha enturbiado.

−Vamos.

Al día siguiente, bientemprano, Draco le dijo a Taylor que cogiera su cuaderno de dibujo que leenseñaría muchas cosas, al primer lugar al que fueron, fue la mansión Malfoy.

−¿Creciste aquí? −PreguntoTaylor, impresionado por la gran mansión.

−Sí, pero nunca megusto, habían demasiadas sombras.

−Por eso tu casa tienetantas ventanas.

−Sí, pero aparte mipadre era demasiado estricto, algunas veces le tenía miedo. −Dijo Draco mirandola mansión.

−Olvídate de eso, yahace mucho que paso.

−Sí. ¿Quieres verla?−Pregunto mirándolo.

−Claro. −Taylorsonrió.

Draco le enseño lacasa y luego mientras su amigo dibujaba algunos bocetos, fue a su cuarto y vioque seguía igual que tantos años atrás, como si esperaba que la usaran esanoche, eso si había mucho polvo.

 

Miro en todos losarmarios y en las estanterías hasta que encontró lo que buscaba, un álbum defotos de su infancia, Hermione cuando abandono su casa, recogió algunas cosas yentre ellos había un pequeño álbum, pero él no había podido coger nada y queríaenseñárselo a su hijo.

−Draco.

−¿Taylor ya estás?−Pregunto guardando sus álbumes en la mochila que llevaba con el.

−Sí, los terminare enel hotel, no me gusta mucho este lugar.

−A mi tampoco, vamos,te voy a llevar al callejón diagon. −Dijo saliendo de la habitación.

−Sí.

Malfoy lo llevo alcallejón diagon, el chico se rio al ver la reacción de su amigo.

−Vamos al banco, tengoque saber cuánto dinero hay.

−Claro.

−Te aviso que hayduendes, y tienen muy mal carácter.

−Está bien.

Draco lo llevo agringotts y Taylor se los quedo mirando, el chico le dio la llave al duende queestaba en medio de la sala y luego llamo a otro duende que los llevo en eltúnel hasta su bóveda.

El duende abrió lapuerta y si antes Taylor se había quedado mirando a los duendes ahora le pasabalo mismo al ver tanto oro.

−Cogeré algo, nunca sesabe. −Dijo Draco cogiendo unos galeones, los guardo en una bolsa y miro a suamigo. −Ahora iremos a que puedas dibujar, aprovecharemos el día que hace.

−Sí.

De nuevo en la calle,Draco lo llevo a una terraza para tomar unos batidos, mientras Taylor dibujaba,Malfoy leía un libro que había llevado con él.

−¿Draco? −Pregunto unavoz.

El joven dejo el libroy vio quien lo llamaba, vio que era Sirius, Lupin, Dora, los comadrejas, elcara cortada y una chica que no conocía de nada, pero solo presto atención alos mayores.

−Tío Sirius, nuncacreí que te encontraría aquí. −Dijo Draco que se levanto sonriendo y lo abrazo.

−Lo mismo digo. Nohemos sabido de ti en cinco años.

−Es que no vivo enLondres, me mude hace tiempo, y solo estoy aquí para ocuparme de unos negocios,luego volveré a irme.

−Draco. −Grito una vozfemenina que corrió y lo abrazo llorando.

−Pansy. −Dijo el rubioabrazándola fuerte.

−Creí que tu padre tehabía matado.

−Lo siento, tuve queirme, no podía quedarme en el país.

−Draco. −Dijo Zabinicon una sonrisa.

−Blaise, Theo, mealegra mucho veros, os he echado mucho de menos. −Dijo el chico soltando a suamiga y abrazando a sus amigos.

−Nosotros también.

−Draco, ella es mimujer Luna. −Dijo Theo.

−Es un placer. −DijoDraco dándole un beso en la mejilla. −Os presento, Sirius Black el primo de mimadre, ella es Dora mi prima y Remus su marido. −Draco miro al niño y sonrió.−Y este pequeño debe de ser Tedd. Ellos son Blaise Zabini, Theo Nott, Pansy.

−Un placer. −DijoPansy.

−Y el es un buen amigode Estados Unidos Taylor. −Dijo el rubio mirando a su amigo que se habíalevantado.

−¿Cómo sabes tanto?-Pregunto Theo mirando a su amigo.

−Ayer fui a laescuela, tenía que hablar con el profesor Dumbledore, el me lo explico todo.

−Se parece a Scorpius.−Dijo Taylor, mirando a Teddy.

Pero antes de quepudiera decir nada, una música empezó a sonar, Draco cogió su móvil y sonrió.

 

−Debe de ser la princesa.

−No la llames así,sabes que se molesta.

−No me preocupa medefenderás, se cuanto me quieres.

Al escuchar eso serio. −Calla anda. −Y respondió, antes de colgar dijo: −Tengo una sorpresa parati, espera. −Le pasó el teléfono a Luna. −Solo tienes que hablar y teescuchara.

La chica se lo puso ala oreja. −Hola.

¿Luna?

−¿Hermione? −Alescuchar eso todos la miraron. −Te extraño.

Yotambién, espero que nos veamos pronto ahora que hemos recuperado el contacto,ponme con Draco.

La chica le paso elteléfono.

Veoque todo ha ido bien.

−Muy bien, pero cuandovuelva a casa te lo explicare.

Tequiero.

−Yo también, nosvemos.

Si.

Cuando colgó vio aLuna mirándolo. −Quiere verte, así que puedes ir a casa cuando quieras.

−¿Te has casado conHermione? −Pregunto Pansy.

−Sí, ya ara unos 3años. −Dijo sonriendo.

Entonces volvió asonar un teléfono.

Taylor lo cogió y sonrió.−Ya sabía que no podían vivir sin nosotros. −Dijo descolgando. −Si ahora tepongo con él, estaba hablando con la princesa por eso no te ha respondido. −Taylorle paso el móvil a su jefe.

−Hola, A eres tuChris, dime. No te desesperes, usa una mandrágora, si quedan miedo, hazme caso.Si ponme con Susan. La carpeta es la roja está en mi despacho y recuerda comolo pierdas, te quedas sin viaje a Hawái. −Entonces se escucho un gran no, queprovoco que Draco se apartara el teléfono de la oreja y una risa de Taylor.−Ponme con Anna. Anna, deja que Susan coja las carpetas para los nuevoscontratos, si son la carpeta roja y la verde, nos vemos el martes. −Entonces serio. −Si estamos comiendo bien y si me voy pronto a dormir, no, no estoytrabajando mucho, nos vemos besos. -Colgó y le devolvió el teléfono a Taylor.

−Veo que vives entremuggles. −Dijo Blaise.

−Hace mucho tiempo quedeje de usar la magia, vivo entre muggles y creo que me ha ido bastante bien.−Dijo Draco sonriendo a Taylor, que lo miraba con una ceja levantada y diciendoque era bastante mejor que bien.

−¿Qué tal Hermione?−Pregunto Sirius.

−Bien, tío Sirius hacecinco años tuvimos que salir huyendo cuando supimos que íbamos a ser padres, ynos instalamos en una ciudad muggle, desde entonces las cosas nos han ido bien,tengo un trabajo que me gusta, amigos y una hermosa familia. Pero siempre heechado de menos a mis amigos. −Draco miro a sus amigos. −Se que tendría quehaber vuelto antes, pero tenía miedo.

−Lo entiendo, esperoque ahora que sabes todo, no pierdas el contacto.

−Claro que no.

Entonces volvió asonar el teléfono. −Disculpadme cosas del trabajo. −Dijo Taylor que se levantoy se fue a un lado.

−¿Lo sabe todo? −PreguntoBlaise mirando al amigo muggle de Draco.

−Sí, lo sabe todo, enuna de sus visitas a mi casa, a Scorpius mi hijo se le despertaron los poderes,el me convenció de que volviera a Londres.

−¿Draco volverás?−Pregunto Pansy.

El chico miro a suamiga. −No Pansy, no volveré aquí no tengo nada, solo vosotros, en EstadosUnidos tengo una vida que me gusta, he encontrado mi lugar.

−Draco. −Dijo Taylorvolviendo.

−Dime.

−Nos vamos, tenemoscosas que hacer y terminar de preparar unos papeles.

 

−Sí, tienes razón yahemos descansado mucho. −Draco cogió un papel, un boli y apunto unas cosas. Yse lo paso a Pansy. −Estoy en este hotel, en el centro de Londres, podéis venira visitarme cuando queráis, me gustaría saber cómo os ha ido todo. −Luego miroa su tío y a su prima. -Los cuatro sois más que bien venidos en mi casa, al finy al cabo somos familia. −Draco vio a la camarera, cogió unos galeones y se lo dio.

−Me lo quedo. −DijoTaylor cogiendo un galeón de la mano de Draco.

−Claro, seguro que tesirve para algo. −Miro una última vez a sus amigos y sonrió. −Estaremos enLondres hasta el lunes por la mañana, luego volvemos a casa.

−Nos veremos antes. −DijoBlaise.

−Cuando queráis.

−Vamos. −Dijo Taylor.

−Sí. −Los dos hombresse fueron y los magos se quedaron mirándolos.

−Nunca hubieraimaginado que Draco abandonara la magia por el mismo.

−Ya lo has escuchado,tiene una vida fuera de ella y le va bien.

Al día siguiente,después de un día de mucho trabajo volvieron al hotel, y se encontraron aZabini y los demás.

−Hola.

−Hola, ¿espero que nollevéis mucho tiempo esperando? −Draco les sonrió.

−No.

−Draco yo voy a buscarla llave.

−Sí. −Malfoy vio comosu amigo iba a por la llave de su habitación y miro a sus amigos.

−Esperamos no molestar.−Dijo Theo.

−Claro que no.

−Ya la tengo. −DijoTaylor, volviendo.

Todos subieron a lasuite, y se sentaron en los sofás.

−Voy a bañarme, Taylorpide algo de comer para todos.

−Sí.

−Esperar aquí notardare. −Dijo Draco que entró por una de las puertas.

Taylor cogió elteléfono y después de pedir algo al servicio de habitaciones se sentó.

−¿Conoces hace mucho aDraco? −Pregunto Pansy.

−Desde los 17 años, elme contrato para su nueva empresa, desde entonces somos grandes amigos.

−Entonces sabrás de sumatrimonio.

−Claro, Hermione y elhacen un gran equipo, son un buen matrimonio.

Al escuchar eso, Pansysuspiro.

−Cuando al empezar laescuela no lo vi, creí que su padre lo había matado, era un hombre cruel que noaceptaba que le dijeran que no.

−Draco me ha contadomuchas cosas, como que su padre era un hombre malvado que no aceptaba a los queno tenían magia.

−Sí.

−Ya estoy. −Dijo Dracoque salió con el pelo mojado y abotonándose una camisa blanca.

−Quiero que noscuentes todo. −Dijo Blaise.

−Mientras vosotroshabláis yo me ocupare de unos documentos. −Dijo Taylor que se levanto y se fuea sentar a una silla.

Malfoy se sentó en elsofá y les explico todo, desde que había descubierto que estaba enamorado deHermione hasta su vida en la ciudad de los rascacielos.

Entonces picaron a lapuerta. −Debe de ser la comida, ahora vuelvo. −Dijo Taylor que se acerco a lapuerta y la abrió después de darle propina al botones metió el carro dentro.

−Todos a la mesa.−Dijo Draco, que cogió los papeles en los que había estado trabajando su amigoy los dejo en un armario para que no se arrugaran.

−Draco. −Dijo Blaisecuando llevaban un rato cenando.

−Dime.

−¿Te importa si vamoscontigo a Estados Unidos?, aquí es imposible vivir, no entienden que solo noshicimos mortifagos para proteger a nuestras familias.

 

−Claro que podéisvenir conmigo, pero como os digo no uso la magia.

−No importa, la odio. −DijoPansy. −No quiero saber nada de ella.

−Pues entonces soisbienvenidos en mi casa, Herms estará feliz de teneros en casa.

−Hermione. −DijoPansy.

−Tranquila, ella olvidohace mucho todo eso, ya verás cómo se alegra al teneros allí. Theo y Blaise,podéis ocuparos de vuestros negocios.

−Sí, yo mientrasdisfrutare de la vida. −Dijo Pansy riéndose.

−Hermione ahora mismohace lo mismo.

−Así que es unapequeña princesa.

−Iba a la universidad,pero se quedo de nuevo embarazada, así que desde hace un mes se dedica a disfrutar de la vida, cuida de Scorpius.

−Seguro que es igualque tu.

−Idéntico, son losgenes Malfoy.

−¿Genes Malfoy? −PreguntoTaylor.

−Sí, desde hacegeneraciones todos los niños somos iguales, rubios con los ojos grises, y solouno para que sea el heredero de los Malfoy, yo he cambiado eso, es unatontería.

−Sí.

−¿Luna que estudias?-Pregunto Draco mirando a la mujer de su amigo.

−Quiero ser medi-magapero si nos vamos con los muggles, no sé.

−Puedes estudiarmedicina, no tendrás ni envenenamiento por pociones, ni maldiciones, pero losmuggles tienen muchas otras enfermedades.

−¿Tú crees? −PreguntoLuna mirándolo.

−Llevo viviendo entreellos 5 años, y te puedo asegurar que la vida de ellos a veces es mucho mejorque la nuestra, no me tengo que preocupar si unos magos locos entraran en micasa y empezaran a lanzar maldiciones imperdonables.

−Lo probare.

−Eso está bien, y sino te gusta puedes volver al mundo mágico, no he ido a Nueva York mágico, peroseguro que es como Londres mágico.

−Sí.

Siguieron hablando,hasta que fue la hora de retirarse, después de despedirse de sus amigos semetió en el cuarto para dormir.

Taylor estabaterminando unos papeles, cuando escucho unos ruidos, Draco tenía una pesadilla,se levanto y le fue a ver.

−Despierta. −Dijosentándose en la cama. −Solo es una pesadilla.

El joven abrió losojos y vio que estaba en la habitación del hotel. −Gracias por despertarme,hace mucho tiempo que no tenía pesadillas, han vuelto desde que estoy enLondres.

−Pronto nos iremos yno las volverás a tener.

−Eso espero.

−Sigue durmiendo,tengo que terminar unos papeles para mañana.

−Sí.

Taylor salió delcuarto, y Draco se levanto un momento a lavarse la cara, y volvió a meterse enla cama, esperaba dormirse sin tener más pesadillas.

Al día siguiente porla tarde, Draco y Taylor estaban en una tienda de joyas del callejón diagon, mirandoel regalo perfecto para Hermione cuando se encontró con su tío, y como siempreno iba solo.

−Hola tío Sirius.

−Hola, ¿Qué haces?

−Mirando un regalopara Hermione.

−Compra esto. −DijoTaylor enseñándole un bonito collar.

−Me gusta lo compro.

−5.000 galeones. −Dijola dependienta.

Draco saco una bolsa yse la dio a la dependienta, para que contara.

−Veo que ya hasentrado en la bóveda de los Malfoy. −Dijo su tío.

−Sí, el profesorDumbledore, me dijo que aunque el ministerio se había quedado con algunas cosasy la mitad de la fortuna, la otra era mía por no haber participado en laguerra. Aunque no necesito el dinero que ahí allí, igual siempre es bueno saberque hay más dinero.

 

−¿Qué te parece esto? −PreguntoTaylor, enseñándole un colgante.

−Cómpralo, seguro quele gusta. −Dijo Draco sonriéndole.

−Sí, lo comprare.

En ese momento sonó elteléfono de Draco, y al ver quien lo llamaba se rio.

−Nos controlan, paraver que no hacemos nada malo. −Dijo Malfoy enseñándole el teléfono a Taylor,antes de cogerlo. −Jack, no nos dejas disfrutar de nuestro viaje. Vale, ya nodigo nada más. −Dijo riéndose. −Llévale una copia a Hermione para que lo firme,y haz una transferencia bancaría, si nos vemos dentro de 4 días, no te olvidesde nada.

Cuando termino colgó.

−¿Ya ha comprado lacasa? −Pregunto Taylor.

−Si, al final la hacomprado en Miami.

−¿Os mudáis? −PreguntoSirius.

−No tío, lo que pasa,es que queríamos comprar una casa nueva para vacaciones, así que la hemoscomprado en Florida un lugar lleno de playas, y mucho sol.

−Draco estás aquí. −DijoTheo que venía con los demás.

−Sí, estaba comprandolos regalos para Hermione y Scorps. ¿Qué pasa?

−Ya está todopreparado para la mudanza.

−¿Os vais? −PreguntoSirius, mirando a los amigos de su sobrino.

−Sí, aquí no tenemosnada, y Draco nos ha dicho que en la ciudad donde vive se está muy bien, asíque dejaremos la magia atrás, ya hemos hablado con el ministro nos ha preparadotodos los papeles.

−Menos mortifagos. −DijoRon mordaz.

−Si, Wesleay menosmortifagos para oler a los comadrejas. −Dijo Blaise.

−Wesleay y Potter, nole habéis contado nada ¿verdad? −Pregunto Draco, no iba a permitir queinsultaran a sus amigos después de lo que ellos le habían hecho a Hermione.

−¿Qué me tienen quecontar? −Pregunto Sirius, mirando a su sobrino.

−Que hace cinco añosnos escapamos de Londres, porque aquí tu ahijado y sus amigos, echaron aHermione de la madriguera después de enterarse de que ella estaba esperando unhijo mío, por eso huimos porque sabíamos que aquí el pobretón Wesleay se lodiría todo a mi padre, nunca ha sabido perder.

−¿Es verdad? −PreguntoSirius mirándolos enfadado.

−Es verdad. −DijoHarry.

−Os pregunte muchasveces, donde estaba Hermione, porque se había ido, me mentisteis a la cara, medijisteis que no sabíais nada. Sois unos mentirosos, me habéis defraudado, oshe tratado como unos hijos y así me lo pagáis, que poca vergüenza. −Sirius miroa su sobrino. −Draco.

−Dime.

−¿Cuándo te vas?

−Taylor.

−Dime. −Dijo pasándoleun brazo por los hombros.

−Contrata los serviciosde un avión privado, con los que vamos a ser es mejor ir tranquilos.

−¿Para cuándo loquieres? −Pregunto mirándolo.

−¿Cuándo terminaremoslos negocios aquí?

−El domingo es el últimodía del festival.

−Pues para el domingopor la noche, no quiero pasar más días por aquí.

−Está bien, voy allamar.

−Ok. −Taylor se fue ahacer unas llamas y Draco miro a su tío. −El domingo por la noche nos vamos.

−Pues el domingo mevoy con vosotros.

−No te puedes ir. −ProtestoHarry.

Sirius miró a suahijado. −Me voy con Draco y Hermione ellos son mi familia, y nunca me hanmentido, no como vosotros.

−Yo también soy tufamilia.

 

−No, Harry dejaste deserlo, cuando me mentiste en la cara, la familia no se miente, no sé si algúndía te perdonare, pero de momento me voy con ellos. −Dijo mirándolo.

−Ya estoy, luego tepasare la factura. −Dijo Taylor volviendo.

−Que morro tienes, terecuerdo que es mi empresa.

−Por eso lo digo, tuempresa tu dinero. −Dijo riéndose.

−¿A qué te reduzco tusalario? −Pregunto mirándolo.

−¿A que no serás capaz?

−No, porque trabajasmucho, pero te quitare el palco para los yankees.

−Nooo, eres malo, yame callo. −Dijo Taylor.

Draco se rió.

Entonces volvió asonar un móvil.

−A veces tengo ganasde enviarlos a la luna.

−Aun no hemosterminado nuestro satélite, así que aun no puedes enviarlo a la luna.

Draco sonrió y miro aTaylor, antes de cogerlo, ese hombre siempre tenía una respuesta para todo.

−Cariño, no salgas decasa, Jack te llevara los documentos para la nueva casa, en Miami, tampoco estatan lejos, me quería comprar una isla pero no me dejaste. No, no la cambiesves, haber que te dice la doctora, ya para la próxima vez iremos juntos, novayas sola, si está bien. Herms que no se me olvide, tienes que preparar treshabitaciones de invitados con camas de matrimonio y una habitación de niños, besoste quiero. −Y colgó.

−¿Qué tal? −PreguntoTaylor.

−Tiene medico, queríacancelarla para la semana que viene, pero le he dicho que no, Oliver laacompañara.

−¿De cuánto esta? −PreguntoSirius.

−De seis meses, mijefe de seguridad, la llevara al médico, está casado con mi ama de llaves, asíque ellos los cuidan mientras yo no estoy en el país, es un buen hombre estuvoen varias guerras, y cuando volvió no quería seguir en el ejercito así que sefue y yo lo contrate, no solo cuida de mi casa, si no de mi empresa. Ya os lopresentare cuando volvamos.

−Oliver es un buenhombre, se puede confiar en él, hace años que lo conozco, cuando supe que Dracobuscaba gente para su empresa, lo llame y desde entonces trabaja con nosotros.−Dijo Taylor mirando a Sirius.

−¿Cuánta gente tienescontratada? −Pregunto Sirius.

−No sé, de eso seocupa Taylor.

−Ahora en plantillasomos 300 personas, pero pronto tendremos a mucha más gente, crece por momentos,la empresa tiene contratos con mucha gente de todo el mundo, desde gobiernos aprivados, así que movemos millones de dólares.

−Draco se que ya nousas magia pero tienes que aprender a aparecerte. −Dijo su tío mirándolo.

−¿Tú crees?

−Me acabas de decirque eres un chico muy rico, así que si lo aprenderás, mañana iremos alministerio para que te hagan el examen.

−Está bien. −Dracodejo de mirar a su tío y miro a su amigo. −Taylor, ocúpate de todo, luegoacompañare a los chicos a comprar las cosas que necesitaran para el viaje.

−Claro. −El hombremiro su reloj y vio que ya era de irse. −Nos tenemos que ir, tenemos una reunión.

−Sí, nos vemos mañanaen el ministerio para el examen a las 10 ¿os va bien? −Pregunto Draco mirando atodos.

−Sí.

−Pues hasta mañana.

El domingo por lanoche, por fin regresaban a New York, en el aeropuerto privado Taylor estabahablando con el piloto.

−Ya no tardaremosmucho en salir, hay que mirar algunas cosas, porque si no, no nos permitiránsalir del país. −Dijo Draco. −Por eso prefiero ir en un vuelo comercial, notardan tanto y solo me tengo que preocupar por mí.

 

−Ya estoy. −DijoTaylor, llegando.

−¿Todo bien? −Preguntomirándolo.

−Perfecto, tenía quecomprobar que los pasaportes estuvieran bien, ya podemos subir, no tardaremosen ponernos en marcha.

−¿Has hablado conChris?

−Si nos irá a buscaral aeropuerto, con Jack.

−Bien.

Unas horas después, porfin llegaban al aeropuerto y había dos coches esperando en la pista deaterrizaje.

−Draco. −Dijo Chrissonriendo. −¿Qué tal el viaje?

−Cansado, solo quierollegar a mi casa.

−Draco.

−Jack. Os presentorápido porque solo quiero llegar a mi casa y dormir. Son mi tío Sirius, Theo yLuna, Pansy y Blaise.

−Un placer. −Dijo Jack,sonriendo.

−Chris, te vas con mitío, Theo y Luna.

−Claro.

−Los demás nos iremoscon Jack y Taylor.

Cuando terminaron deponer las maletas en los coches, salieron del aeropuerto.

−¿Jack que tal todopor aquí? −Pregunto Draco que iba en el asiento del copiloto.

−Bien, todo perfecto,ya te tengo preparado los informes que tienes que firmar.

−Mañana os venís acomer a casa, y lo hablamos.

−Sí.

−¿Draco está muylejos? −Pregunto Pansy que iba medio dormida.

−No tranquila, a estahora no hay casi tráfico, así que pronto estaremos.

−Los cuartos ya estánpreparados. −Dijo Jack, sonriendo. −Solo os tenéis que meter en la cama y dormir,mañana será otro día.

−¿Me has mirado launiversidad de medicina?

−Sí, me debían variosfavores así que tu amiga solo tiene que ir y ya le informaran de todo.

−Bien, pero ya mañanahablamos, estoy cansado. −Dijo Draco bostezando.

Un rato después,llegaron a una gran verja de hierro.

Jack pico. −Soy yovengo con Draco. −Y las puertas se abrieron, no tardaron en llegar a una granmansión color crema.

−¿Vives aquí? −PreguntoBlaise, impresionado.

−Sí, me gusto cuandola vi que la compre, aunque Hermione se puso como loca, no quería comprar algotan grande, pero se enamoro del jardín, mañana os lo enseñare.

Las dobles puertas decristal se abrieron y aparecieron dos personas.

Draco bajo del cochesonriendo.

−Sam, Oliver.

−Draco, bienvenido. −DijoSam abrazándolo. −Hermione y Scorpius hace rato que duermen.

−Bien, ya es muytarde.

−Draco. −Dijo Sirius,bajando del otro coche.

−¿Tío Sirius que teparece mi casa? −Pregunto mirándolo sonriendo.

−Muy diferente a la deLondres.

−Es que la de Londres no me gusta.

−Nosotros ya nosvamos. −Dijo Taylor.

−Sí, os veo a la horade comer, avisa a Susan, que la quiero aquí.

−Sí.

−Buenas noches. −DijoChris que se subió a su coche y se fue.

−Sam ya puedes ir adormir, Oliver conecta las alarmas y también, seguro que lleváis muchas horasdespiertos.

−Sí.

−Venir conmigo, osllevare a vuestro cuarto. −Draco cogió su maleta que dejo en una habitación,luego los llevo a cada uno a su cuarto. −De momento los niños dormirán juntos,así no se asustaran cuando vean la casa.

−Sí, mejor.

−Nos vemos en unashoras. −Dijo Draco abrazándolos a todos y metiéndose en su cuarto.

 

El chico se dio unbaño rápido y después de ponerse el pantalón del pijama, se metió en la cama.

−Draco. −Dijo Hermioneal sentirlo. −Bienvenido.

−Gracias preciosa,ahora descansa, ya es muy tarde, cuando salga el sol hablaremos. −Dijobesándola.

−Sí.

Unas horas después,Draco se despertó y vio que ya era la hora de despertarse, así que se vistió yfue al cuarto de su hijo y lo despertó.

−Papi. −Grito Scorpscuando lo vio, lo abrazo fuerte.

−Vamos a vestirte, haycole.

−Si papi. −El niño sedesnudo y se puso la ropa que su padre le ofrecía, luego bajaron a desayunar,donde Sam ya lo tenía todo preparado.

−Podías habertequedado más tiempo durmiendo. −Dijo Draco.

−Hemos dormido más de7 horas, así que estamos bien.

−Bien. −Dijosonriendo.

Un rato después Scorpsterminaba de desayunar. −Sam si alguno de mis invitados se despierta le dicesque no tardo en volver, hoy me quedo aquí, quiero que prepares tu cordero,vienen los chicos a comer.

−Sí.

Después de dejar aScorpius en la escuela, volvió a su casa y vio que solo Sirius se habíalevantado y estaba en el jardín.

−Tío Sirius, podríashaberte quedado más tiempo durmiendo. −Dijo sentándose a su lado.

−Duermo poco. −Siriusmiro sonrió a su sobrino. −Me gusta tu casa, anoche no la pude ver bien, perohoy si.

−Gracias, la verdad esque quería tener una casa que me gustara, ya he vivido durante muchos años enla mansión Malfoy.

−Pues has escogidobien, me gusta mucho. −Dijo su tío sonriéndole.

−Draco. −Dijo el amade llaves, que llego. −¿Voy al mercado ahora, o espero a que tus amigos sedespierten?

−No, ves ahora, no sécuando se despertaran, estaban realmente cansados, si se despiertan las chicaspueden traer las cosas.

−Sí, pues no tardo.−Dijo antes de irse.

−¿Cuánta gente tienestrabajando aquí?

−6 personas, están Samy dos chicas mas que se ocupan de la casa en general, y luego tengo dos deseguridad que vigilan el lugar durante el día y un jardinero, a Hermione legusta ocuparse de las rosas, pero ahora con el embarazo, es mejor que descanse,aunque los fines de semana, tienen fiesta, así que solo está la familia.

−Buenos días. −DijoBlaise, que salió al jardín.

−Buenos días. ¿Cómohas dormido? −Pregunto Draco mirando a su amigo.

−Nada más poner lacabeza en la almohada, me quede dormido.

−Es normal estabascansado, espera un momento voy a pedir que os preparen el desayuno. −Dijoponiéndose de pie.

−¿Has desayunado?−Pregunto Blaise mirándolo.

−Sí, desayuno con mihijo, antes de llevarlo a la escuela, debes de tener hambre no tardo. −Draco sefue a la cocina y Blaise se quedo con Sirius.

−Ya no es el chico queconocí en Hogwarts. -Dijo Blaise.

−Ese solo era una máscara,que seguía lo que su padre le decía, al librarse de él, pudo ser como siemprehabía querido ser.

−Me gusta más este queel otro.

−Es normal.

De pronto las ventanasdel segundo piso se abrieron y apareció una cabeza. −Sirius. −Grito Hermione.

El auror se levanto yle sonrió. −Buenos días.

−No te vayas. −Dijo lachica que cerró las ventanas, y no tardo en mucho en salir por las puertasdoble

−Hermione. −DijoSirius abrazándola. −Me dijeron que estabas embarazada pero no tanto. −Dijosonriendo.

 

−Solo quedan 3 meses.

−Herms. −Dijo Dracoque venía. −Buenos días. -Y la beso.

−Buenos días, anocheno me dijiste que Sirius estaba aquí.

−Porque si te lohubiera dicho, te hubieras despertado y lo hubieras ido a ver, y necesitabandescansar. Te presento a Blaise Zabini.

−Hola. −Dijo la chicasonriendo.

−Buenas.

−Hermione. −Grito unachica.

−Luna. −Dijoabrazándola.

−No sabía que vosotrasos conocierais. −Dijo Blaise.

−Nos conocimos en labiblioteca, siempre estábamos allí.

−Sí. −Dijo Lunasonriendo.

−Tengo una bibliotecano tiene libros mágicos, pero estoy segura de que te gustara.

−Gracias. −Dijo Luna.

−Si fuera por ella, yahubiera vaciado las cuentas en el banco para los libros, tengo que vigilarla. −DijoDraco sonriendo.

Herms lo miro y arrugola nariz. −Lo dice alguien que no deja de mirar coches todo el tiempo, yatenemos 4.

−Pillado. −Dijo Dracoriéndose y abrazándola.

−Buenos días. −DijoPansy.

−Buenos días. −DijoHerms sonriendo.

Theo bajo en esemomento.

−El es Theo, tambiénle gustan mucho los libros. −Dijo su marido sonriendo.

−Bien, así podremoscompartir afición, Draco últimamente solo lee informes de trabajo. −Dijo laleona.

−Sentaros el desayunoya no tardara en estar. −Dijo Draco sentándose en una silla en el jardín.

−¿Y Sam? −PreguntoHerms, mirando a su marido.

−En el mercado, le hepedido que haga su cordero, ya no tardaran mucho en llegar los chicos.

−Bien.

−Me gusta tu casaHermione. −Dijo Luna.

−Esta bonita, yo noquería comprar algo tan grande, pero a Draco le gusto así que terminoconvenciéndome. ¿Qué tal por Londres? −Pregunto mirando a su marido.

En ese momento llegouna chica con un carro de comida.

−Gracias Camille, yanos ocupamos nosotros.

−Sí, señor. −La chicale sonrió y se fue.

Draco se levanto ypuso todo encima de la mesa, cuando termino puso un vaso de zumo de naranja asu mujer.

−Perfecto, el profesorDumbledore te envía recuerdos, también vi a la profesora McGonagall y alprofesor Snape.

Al escuchar eso arrugola nariz.

−Ese hombre siempre meestaba sacando puntos.

−No podía vernos.−Dijo Sirius dando un sorbo a su café. −Fui con él, en el mismo año y no nosportamos muy bien.

−O sea que es unresentido.

−Sí. Cambiando detema, ¿Cuándo conoceré a mi sobrino?

−Está en la escuela,sale a las 2 de la tarde.

−Luna ya me han dichoque estas estudiando medicina. −Dijo Herms sonriendo, mientras cogía un trozode fruta de su plato.

−Sí.

−En esta ciudad haygrandes universidades, ya verás te gustaran, y aprenderás mucho. −La leona miroa Pansy. −Te llevare al mejor lugar del mundo, hacen unos masajes increíbles,cuando me hacen uno vuelvo a ser un bebe. Mientras ellos se ocupan de las cosasaburridas como los negocios nosotras nos divertiremos.

−Me gusta cómo suenaeso. −Dijo Pansy sonriendo.

−Sí. −Herms miro a sumarido. −Draco ya he visto la casa de Miami es preciosa, tiene 8 dormitorios yestá a unos metros de la playa.

−Me gusta cómo suenaeso, en verano iremos.

−Tengo ganas de tomarel sol.

 

−Lo haremos. −Dijo elrubio sonriéndo.

En ese momento sonó eltimbre de la puerta.

−Deben de ser loschicos.

−¿No has dicho paracomer? −Pregunto Herms, mirando a Draco.

−Ya sabes como son,deben de haber muchas cosas de las que hablar.

−Hablando de cosas,para el jueves tenemos una reunión con la empresa de barcos.

−¿Qué te han dicho?

−Que si queremos unbarco personalizado tardaran como 10 meses o así, pero si queremos uno normal,lo compramos y ellos en menos de 3 meses cambian las cosas que queramos.

−El jueves iremos, ymiraremos la mejor opción.

Herms le sonrió.

−Buenos días. −DijoTaylor.

−Buenos días, ¿no llegáisun poco temprano? −Pregunto Draco sonriendo.

−Hay muchas cosas delas que hablar.

−Ok.

−Draco. −Dijo Susan.

−Buenos días. −Dijo abrazándola.−Ven que te presento, ella es mi gerente quien se ocupa de las cosas cuandoTaylor y yo no estamos en la ciudad. −Draco fue señalando a sus amigos. −El esmi tío Sirius, el primo de mi madre, ellos son Pansy y su marido Blaise, Luna ysu marido Theo.

−Un placer. −Dijosonriendo.

−Jack.

−Dime.

−Busca dos grandesedificios, donde montaremos las empresas de Blaise y Theo.

−¿Qué tamaño?

−Como la mía. Blaise,Theo anoche no lo pude decir, pero Jack es mi asesor financiero quien llevatodas mis cuentas, un gran amigo y a quien le dejo jugar con mi dinero.

−Pues si Draco confíaen ti, nosotros también confiamos.

−Gracias. −Dijosonriendo.

−Ahora vamos aldespacho, que tenemos mucho de lo que hablar, luego os quedáis a comer, que lehe pedido a Sam que prepare un buen cordero.

−Sí.

−Ya estoy aquí. −DijoOliver.

−Ya te iba a llamar,vamos. −Luego miro a todos. −Nos vemos en unas horas.

−¿Herms a que sededica exactamente Draco? −Pregunto Sirius cuando su sobrino se fue con sugente.

−Tiene una empresa deinformática, ya os enseñare cómo funcionan los ordenadores, nada más ver unoDraco se enamoro de ellos, ahora se ocupa a crear desde juegos para niños hastaproyectos para gobiernos, el año pasado gano más de doscientos millones de dólares.

Al escuchar eso Blaisese atraganto.

−¿Tanto? −Preguntocogiendo una servilleta y limpiándose la cara.

−Sí, no puedes viviren el mundo de los muggles y no tener ordenadores, es como si vivieras en elpasado.

−Hermione. −Dijo Sam,que ya había vuelto de comprar.

−Buenos días. ¿Haspodido comprar todo? −Pregunto mirándola.

−Sí, aparte he ido alsúper a comprar para llenar la nevera.

−Bien, ahora Dracoestá reunido, pero luego le pasas los recibos.

−Sí, nos vemos luego.

−Sí. −Y se fue.

−Hermione.

−Dime.

−¿Llevareis a Scorpiusa Hogwarts? −Pregunto Sirius mirando a la chica.

−Hemos hablado de ellocon Draco, no nos mudaremos, aquí lo tenemos todo, pero si él quiere ir cuandocumpla los 11 años conectaremos nuestra chimenea con la del ministro enLondres, así podrá ir y venir cuando quiera. Ni siquiera hemos ido a Nueva Yorkmágica, estamos muy bien aquí. No queremos negar lo que Scorps es, pero novamos a volver al mundo de la magia.

−Eso está bien, dejarque él decida lo que quiere ser. −Dijo Sirius.

−De momento, quiere ira la luna, ser jugador de beisbol y ser policía. −Dijo sonriendo.

 

−Bueno los niños sonasí. −Dijo riéndose.

−Sí.

Unas horas después,Draco y su equipo salía del despacho, para comer, y se sentaron con los demás.

−¿Qué tal todo?−Pregunto Hermione.

−Aquí tu marido, me hadado dos nuevos juegos para hacer. −Dijo Chris.

−Draco, te van aacusar de ser un explotador. −Dijo Herms, mirando a su marido.

−Ya se lo he dichopero no me ha hecho caso.

−No es para tanto.−Dijo riéndose.

−Draco, me gustaríaver el lugar donde trabajas.

−Claro tío Sirius,mañana os llevare para que lo conozcáis, es muy grande. −Dijo sonriéndole.

−Mientras yo llevare aLuna a que conozca la universidad. Hermione sonrió a su amiga.

−Oliver quiero que laslleves.

−Claro jefe. −Dijo elhombre.

−Ya tengo ganas de quenazca el bebe, me gusta ir a mi aire.

−Lo sé pero mientras,iras con Oliver a todos lados.

−¿Susan ya tienespreparado tu viaje a Hawái? −Pregunto Hermione, mirando a la mujer.

−Lo tengo todopreparado, durante 15 días ni trabajo ni oficina ni nada de teléfonos, ni jefesmandones que me dicen que no puedo disfrutar de mis vacaciones. −Al decir esomiro a Draco.

−Antes de irte devacaciones hay que preparar muchas cosas. −Dijo Malfoy sonriendo.

−Lo ves, solo es unexplotador. −Protesto Susan.

−Si lo sé, llevo con él5 años. −Dijo Hermione, y miro a su marido. −¿Qué tiene que preparar?

−La fiesta deaniversario de la empresa.

−Ohhh, me habíaolvidado de ella.

−¿Qué fiesta?−Pregunto Sirius.

−Una que montamos cadaaño, para agradecer a los empleados que trabajen tan duro, es dentro de dossemanas, hay música, comida, esa noche no se habla de negocios solo es paradisfrutar.

−Me gusta cómo suenaeso, fiesta. −Dijo Blaise sonriendo.

−Sí.

−¿Dónde será este año?

−Hemos pensado en unhotel, pero aun no sabemos cuál. Tío Sirius avisa a Remus y Dora, que se venganserá divertido, y podrán conocer a Scorps, luego nos iremos a Miami en mi barconuevo. −Dijo Draco.

−Les avisare, para quevengan, seguro que se lo pasan bien.

−¿Quiénes son?−Pregunto Susan, mirando a su jefe.

−Mi prima, su marido ysu hijo pequeño.

−¿No seremos muchos enesta casa? No queremos molestar. −Dijo Pansy.

−Tranquila nomolestáis, sois bienvenidos aquí. −Dijo Hermione sonriendo. −Me gusta tenerinvitados, y con mi embarazo tan adelantado, me paso casi todo el tiempo aquíencerrada. ¿Taylor que te ha parecido Londres?

−Me ha gustado, es unbuen lugar, pero prefiero New York, hay mucho más sol.

−Sí, yo también loprefiero, aunque echo de menos el té Ingles, estos americanos llaman a todo té.−Dijo sonriendo.

−Hablando de té, he traídoregalos, pero aun andan en la maleta. −Dijo Draco.

−No te preocupes,luego los sacas. ¿Qué hora es?

−Las dos y media.−Dijo Draco, después de mirar su reloj. −Disculpadme. −Y se fue.

−¿Dónde va?

−A buscar a Scorps,por la mañana lo lleva el a la escuela, por la tarde, lo traen en el autobúsescolar, hasta la puerta de casa, a Scorps le gusta, va con sus amigos.

Un rato después seescucharon las pisadas de un niño.

−Mami. −Grito un niño,que al ver a tanta gente se paro. −Ohhh.

 

−Ven mi amor, te voy apresentar. −Dijo Herms sonriendo.

El niño se acerco a sumadre. −El es tu tío Sirius, es el tío de tu papa.

Sirius le sonrió.−Hola.

−Hola.

−Y ellos son amigos dela escuela. Son tío Blaise, tío Theo, tía Luna y tía Pansy.

−Hola. −Dijo de nuevo.

−Scorps. −Dijo Dracoque entro en el comedor ayudo a su hijo a sentarse en una silla, y se sentó ensu silla, para seguir comiendo, y miro a su hijo. −¿Te has comido, toda lacomida en el cole?

−Sí, papi.

Draco sonrió y miro asu ama de llaves. −Sam por favor tráele un helado.

−Claro. −Dijo la mujerque se levanto y se fue a la cocina.

−Es idéntico a ti.−Dijo Pansy sonriendo.

−Sí, lo sé, pero notiene mi carácter.

−Mejor que no, tenía atoda la escuela atemorizada. −Dijo Blaise riéndose.

−Lo sé, era malo.−Dijo Draco sonriendo.

−En el instituto las teníaa todas enamoradas. −Dijo Chris. −Fuimos juntos.

−En la escuela pasabalo mismo, aunque fuera malo. −Dijo Theo sonriendo.

−Es que nos gustan losmalos. −Dijo Hermione riéndose.

Draco sonrió a sumujer y miro a sus amigos. −Cuando llegamos a este país, nos apuntamos alprimer instituto que vimos y nos hicimos amigos de Chris.

−Aunque era un frikide los ordenadores, las chicas no dejaban de suspirar por él.

−Ya estoy aquí. −DijoSam, que le dio una copa de helado a Scorpius.

−Gracias. −Dijo elniño sonriendo.

−Y aun le siguepasando, cuando entra en algún lugar todas lo miran.

−Eso hace mucho quedejo de importarme. −Dijo Draco.−Ahora solo me ocupo de las cosas importantes,mi familia, mis amigos y mi trabajo.

Sirius al escuchar esosonrió.

−El sábado haremos unabarbacoa, tenemos que presentar gente los chicos. −Dijo Hermione.

−Me parece bien,seguro que os lo pasáis bien. Vosotros también estáis invitados. −Dijo Dracomirando a su personal.

−Vendremos. −DijoTaylor.

−Se que vendrás, teencantan las fiestas. −Dijo Draco riéndose.

−Sí.

−Tío Sirius, despuésnecesito que firmes unos papeles. −Dijo Draco mirando a su tío.

−¿Sobre?

−Luego hablamos.

−Bien.

Unas horas despuéscuando los chicos se fueron, Draco se reunió con Taylor, Jack y su tío en sudespacho.

−Tío los papeles quequiero que firmes, son para proteger a mis hijos en caso de que nos ocurra algoa mi o a Hermione. Taylor y Jack se ocuparían de la parte no mágica del asunto,pero quiero que tú seas su tutor legal, se que los protegerás y les enseñarassu herencia mágica.

−Firmare, pero sé quenunca pasara nada, has sobrevivido a un gran enemigo así que no me tengo quepreocupar de nada.

Draco sonrió.

Jack le dio unospapeles para que los firmara.

−¿Qué piensa Hermione?−Pregunto Sirius cuando termino de firmar.

−Está totalmente deacuerdo, solo te pide que nunca los lleves con los Granger, hace cinco años ladejaron a su suerte, sin importar si les pasaba algo, no quiere que estén encontacto con ellos, ahora que su futuro esta mas que asegurado.

−Si es lo que quiereyo cumpliré su deseo.

−Bien, ¿cuándovisitaras Nueva York mágica?

−El jueves iré unmomento y volveré a Londres, para que se vengan Remus y Dora. No sé si lo sabespero Andrómeda murió.

 

−No no lo sabía, quevengan como ves es una mansión muy grande, y siempre es bienvenida la gente ymás si es mi familia.

−Gracias.

−Draco nosotros ya nosvamos, llevare a un notario estos documentos. −Dijo Jack levantándose yguardando los papeles.

−Sí, nos vemos mañana,descansar, el viernes hay junta.

−Lo sé.

Al día siguiente,todos se despertaron temprano y cuando Scorpius termino de desayunar se lollevaron a la escuela.

−Esperad aquí, notardo mucho. −Dijo Draco cuando llegaron delante del edificio.

−Sí.

Malfoy lo cogió enbrazos y lo llevo a la escuela, luego volvió al coche.

−Ahora os voy aenseñar el lugar donde trabajo.

−¿Está muy lejos? −PreguntoSirius que iba en el asiento del copiloto.

−Un poco en Manhattan,pero me gusta el lugar, aunque cada día tengo que pasar por un puente.

Los tres iban mirandolos grandes rascacielos que iban pasando.

−Son grandes. −DijoDraco sonriendo en un semáforo. −Me encanta esta ciudad.

De pronto el móvil deDraco empezó a sonar.

−Buenos días. −Dijoponiendo el manos libres.

−Buenos días, Draco.

−Taylor, siempre mellamas muy temprano.

−Lo sé, pero sabes quetengo razones.

−Pues cuenta.

−Los rusos están aquí.

−Ocúpate tu, yo quieroenseñar a mi tío y a mis amigos la oficina.

−Sí, me ocupare detodo, pero no te llamo por eso.

−Cuéntame.

−Mclaren y su hija.

−Dios, esos dos son máspesados que unas garrapatas. ¿Qué quieren?

−Nuestro sistema deseguridad.

−No que dijeron quenunca lo comprarían.

−Lo sé, pero es lo quequieren.

−Ocúpate tú, no losquiero ni ver.

−Sí, bueno eso eratodo.

−Gracias ya notardaremos mucho en llegar.

−Sí.

Draco colgó y suspiro.

−¿Quién es eseMclaren? −Pregunto Sirius, mirandolo.

−Un idiota integral, ysu hija una pesada, no entiende que no quiere nada con ella.

−Bueno de eso siemprehay.

−Si tío, mirad yallegamos. −Dijo Draco enseñándoles un gran edificio de más de 20 plantas. −Haymuchos otros edificios más alto que el mío, pero a mí me gusto así que locompre.

−¿Cuántos pisos tiene?

−24, mas losaparcamientos, me costó un ojo de la cara, poder comprarlo, aquí en Manhattanlos edificios son muy caros. −Draco entró en el aparcamiento y después deaparcar salió a la calle. −Siempre entro directamente, pero hoy tenemos queentrar por la entrada principal, quiero que os den un pase hasta que os haganlos vuestros.

−Bien.

Draco sonrió y entro.

−Draquito. −Grito unachica que llegaba corriendo.

−Millicent es Draco. −Dijoel chico molesto.

−No me llamesMillicent, es Milli.

−Discúlpenos, jefetiene una reunión muy impórtate. −Dijo una chica que lo cogió por el brazo,otra chica hizo lo mismo, entre las dos se lo llevaron.

−Estamos hablando. −GritoMilli.

−Lo siento no tengo tutiempo para perderlo en tonterías. −Dijo Draco que se acerco al mostrador conSirius y los demás siguiéndole.

−Buenos días jefe. −Dijouna de las recepcionistas sonriendo.

−Buenas Ali, trespases para mis invitados.

La chica se los paso yDraco se los abrocho a la ropa. −Llevarlos siempre, el edificio tiene un gran sistemade seguridad, para que no entren invitados no deseados, luego os llevare aseguridad para que os den un pase permanente.

 

−Sí.

Los cuatro entraron enun ascensor con las chicas detrás.

−Draco, tendrías quellevar guardaespaldas, últimamente solo se te enganchan garrapatas.

Al escuchar eso eljoven se rio.

−Lo sé, chicas ospresento a mi tío Sirius y unos amigos de Londres.

−Hola. −Dijo una delas chicas sonriendo.

−Ellas son Tabi que esmi jefa de personal, se dedica a contratar a toda la gente que trabaja en esteedificio. −La que había hablado les sonrió. −Y la otra es Kristine, ella es miabogada se ocupa de todo en esta empresa, no solo mío o los asuntos de laempresa si no también los de mis trabajadores, ella y Jack trabajanestrechamente para que todo vaya perfectamente en esta empresa y así yo mepuedo ocupar de crear mis juegos. A partir de hoy los veréis mucho por aquí,así que tratarlos bien.

−Si jefe. −Dijo Tabisonriendo.

Draco miro a loshombres. −Tener cuidado aunque parezcan pequeñitas son muy fuertes, más de unose ha querido quedar con sus puestos de trabajo y han terminado bastante mal.

−Claro que me gusta mitrabajo, es el primero donde no me miran ni mi trasero ni mis pechos y puedotrabajar tranquilamente sin ser molestada.

−Sois las mejores.−Dijo Draco sonriendo. −A que no se me olvide, el viernes hay junta, vamos apasarnos todo el día con los proyectos para el verano.

−Espero que nosinvites a comer por lo menos.

−Claro.

−Bueno nosotras nosbajamos aquí, nos vemos. −Dijo Tabi que sonriendo se fue con Kristine.

−Bastante interesantestus empleadas. −Dijo Blaise sonriendo.

−Mucho, Kristine antestrabaja en una gran compañía pero sus compañeros no dejaban de hacerle la vidaimposible, como veis es muy hermosa y claro no dejaban de acosarla, un díapocas semanas después de empezar la empresa, me la encontré llorando debajo dela lluvia, estaba muy asustada pero no podía dejar su trabajo porque tenía a suhermana enferma, le dije que se viniera conmigo y acepto, y ahora su hermana yaestá curada y me cuido de que nadie la acose, si lo hacen está en la calle, esuna de mis normas.

−Eso está bien, lasmujeres tienen el mismo derecho que los hombres a trabajar.

−Si tío Sirius peromuchos no entienden que yo soy el dueño de esto y decido a quien pongo en untrabajo de jefatura y a quien no, he tenido que despedir a muchos hombres quequerían hacerle la vida imposible a Susan, no aceptan que ella manda después deTaylor y de mi.

−No he visto a muchagente, pero he visto que te respetan.

−Si, como ellos merespetan yo también. −Las puertas del ascensor se abrieron y entraron en ungran vestíbulo. −Ya hemos llegado.

−Draco. −Dijo unamujer que se levanto de su silla y se acerco y lo abrazo.

Malfoy le dio dosbesos en la mejilla y le sonrió. −Anna, ¿Qué tal tu semana?

−Perfecta.

−Bien. Anna tepresento a mi tío, y a mis amigos Blaise y Theo. Chicos ella es mi secretaria.

−Encantada. −Dijo lasecretaria sonriendo.

−Igualmente.

−Buenos días Draco. −Dijootra mujer.

−Buenos días Mary.¿Taylor? −Pregunto mirando a la secretaria de su amigo.

−Ya está con losrusos, Chris ha entrado con ellos.

 

−Bien.

−Ya estoy aquí. −DijoSusan, que venía con varias carpetas. −Buenos días.

−Buenos días. −Siriusle sonrió.

Draco miro a esos dosy sonrió, luego miro a la secretaria de su amigo.−Mary, llévate a mi tío y amis amigos a seguridad que les den un pase son mis invitados pueden ir acualquier lugar de la empresa.

−Si, por aquí porfavor. −Dijo levantándose.

−Tío nos vemos luego,cuando tengáis vuestros pases.

−Nos vemos. −Los tresse fueron con Mary.

−Anna café. −DijoDraco.

−Sí, ahora te lollevo.

−Gracias.

Susan y Draco entraronen el despacho.

−¿Cómo va lapreparación de la fiesta? −Pregunto sentándose en su sitio.

−Bien, ya tengo elhotel, la música y la comida.

−Me gusta cómo suenaeso, también quiero que prepares la junta del viernes, hay muchos proyectosnuevos.

−Creo que tendríamosque contratar gente nueva.

−¿Tú crees? −Preguntomirándola.

−Sí, sobre todo paraChris no dan a vasto preparando los juegos, antes de que terminen uno ya haycinco nuevos, sin contar con todos los proyectos importantes que tenemos.

−Tienes razón, elviernes hablaremos de ello.

−Bien.

Anna entro con el caféde su jefe.

−Gracias. −Dijocogiéndolo. −¿Anna algo nuevo?

−Varias invitacionespara fiestas.

−¿Por qué yo nuncarecibo invitaciones para fiestas? −Pregunto Susan.

−Pues ves a todas, yopaso.

−Gracias jefe. −DijoSusan sonriendo.

−De nada guapa.¿Alguna interesante? −Pregunto Draco mirando a su secretaria.

−Si una cadena dejoyerías van a abrir un nuevo local, te quieren allí.

−Interesante, a esa síque iré, llevare a Herms, las demás pásaselas a Susan.

−Lo hare.

−Antes de que tevayas, para mañana no quiero ninguna cita, voy a ir con Hermione a mirar barcosy el sábado hay barbacoa en casa, estas invitada, cuando veas a Mary, le dicesque también lo está.

−Gracias. −Dijo Annasonriendo y marchándose.

−Ahora tu y yohablaremos del proyecto del gobierno, quiero saber cómo van las cosas. −DijoDraco mirando a su gerente.

−Sí.

Un rato después Susansalía de su despacho y Draco se puso a mirar por la venta, la pared era unagran cristalera se podía ver todo el paisaje y desde un 24 piso todo se veíaprecioso.

Tocaron a la puerta, yDraco les dejo pasar.

−Ya estamos aquí. −DijoSirius.

−Bien.

Los tres se acercarona la cristalera y miraron.

−Por Merlín esto síque esta alto.

−Me encanta estelugar, es una de las razones por las que lo compre, me recuerda la torre deastronomía de Hogwarts, aunque no era tan alto. −Draco los miro y les sonrió.−Veo que ya os han dado los pases, ahora os voy a enseñar el lugar.

−Sí.

Draco bajaba lasescaleras cuando se encontró a su tío Sirius.

−¿Te has pasado todala noche de fiesta?

Últimamente su tío sepasaba a todas horas desaparecido, con Susan, incluso había ido con ella aHawái.

−Estaba con Susan, lehe pedido que se case conmigo.

Al escuchar eso, elchico se despertó completamente y lo miro.

−¿Qué te hacontestado?

−Que sí.

Draco le sonrió y leabrazo. −Felicidades.

−Gracias, además le hecontado la verdad, que soy mago y todo eso, se lo ha tomado bastante bien.

 

−Es normal, desde quellegasteis no ha dejado de echarte miraditas. −Sirius sonrió. −¿Cuándo oscasareis?

−Pronto, en un mes oasí, no será una boda muy grande así que no hace falta esperar mucho.

−Si necesitas ayudaavísame.

−Gracias lo haré,bueno ahora me voy a dar un baño y a dormir.

−Todo tuyo. −DijoDraco que le sonrió y se fue a su despacho.

Hacía 5 meses que sutío y los demás habían vuelto a aparecer en sus vida, aun vivían juntos paraayudarles a que aprendieran todo lo necesario, y abrir sus empresas, pero yahabían decidido que para después de navidades, todos buscarían su lugar paravivir.

Las empresas de Blaisey Theo ya estaban en marcha, y con Jack aconsejándoles sobre todo no habíaproblemas.

Luna había empezado launiversidad y aunque al principio había estado muy perdida todo ibaestupendamente, Pansy se ocupaba de los niños y disfrutar de su tiempo, spas,ir de compras y cosas así.

Y hace dos meses habíanacido Orión su hijo.

Unos días después,estaban desayunando, mientras Sirius y Herms se ocupaban de los invitados,habían decidido invitar a Harry y a los Wesleay.

−Tío, sé que es tuahijado, pero no lo quiero en mi casa. −Dijo Draco que estaba tomándose uncafé.

−No pasa nada, haymuchos hoteles en la ciudad.

−Gracias por respetarmi decisión.

−De nada, Remus túserás mi padrino. −Dijo mirando a su mejor amigo.

−Tengo que estarvigilándote para que no dejes a Susan abandonada, siempre dijiste que nunca tecasarías. −Dijo su amigo riéndose.

−Remus. −Protesto Dora,mirando a su marido.

−Es la verdad, peroSusan es una buena mujer, hermosa, con un gran sentido del humor y ha aceptadolo de la magia y todo eso, así que sería tonto si lo desaprovecho.

−Sí.

−Draco te secuestro aScorps, será el paje con Tedd.

−Mientras me lodevuelvas, no hay problemas. −Dijo Draco sonriendo.

−Faltan las niñas.−Dijo Herms.

−Susan tiene amigascon hijas, así que se lo hemos pedido a ellas.

−Bien.

−Ya solo faltan tressemanas para la boda. ¿Lo tenéis todo listo?

−Sí, la iglesia, ellugar para la fiesta, las flores, son muchas de cosas, solo de pensarlo memareo. −Dijo Sirius.

−Es que una boda es unmucho de trabajo. −Dijo Herms sonriendo.

−¿Dónde os casasteisvosotros? −Pregunto Dora.

−Nosotros, enprimavera, en un gran cenador hermoso, lo tendrías que ver lleno de flores portodos lados. Os lo enseño. −Dijo Hermione que se levanto y se fue, al cabo deunos minutos volvió con un gran álbum de fotos.

Dora y Remus miraronlas fotos y sonrieron. −Estabas hermosa.

−Gracias, y luegohicimos una fiesta al aire libre, la primavera aquí es muy agradable.

−Nos gusto tanto quecuando cumplamos 10 años de casados, lo volveremos a repetir. −Dijo Draco.

−Algunos hombres letienen terror al matrimonio, pero veo que tu no. −Dijo Sirius sonriendo a susobrino.

−Pues mi padre queríaque me casara con Astoria Greengass, eso sí que da miedo.

Al escuchar eso todoslo miraron.

−Si tu padre firmo uncontrato, aun debe de ser vigente.

−No te preocupes,hable con el ministro y lo arregle todo, me dijo que como mi padre había sidomortifago, sus documentos firmados mientras lo era, no tenían valor, inclusollamo al señor Greengass, cuando me vio vivo por casi le da un ataque, ya habíacasado a su hija con otro hombre así que él era quien había roto el acuerdo, ledije que no se preocupara que podía seguir con su vida que no iba a pedir nada.

 

−Así que todo haterminado bien.

Draco miro a su mujer.−No te libraras tan fácil de mí.

Herms se rió y le sacola lengua.

OOO

Todos estaban en unrestaurante comiendo, incluso estaban Harry y los Wesleay.

−¿Chicas preparadas,para la despedida de soltera? −Pregunto Susan.

Al escuchar eso loshombres la miraron.

−No pongáis esa cara,nuestra despedida de soltera, será muy relajante, vamos a ir a un spa donde noshagan unos masajes increíbles. −Dijo la prometida de Sirius.

−Entonces no digonada. −Dijo Sirius.

Todos se rieron.

−¿Qué vais a hacervosotros? −Pregunto Herms a Sirius.

−Vamos a ir al campode los yankees a jugar al beisbol, deporte y luego a dormir, para no llegartarde.

−Una despedidabastante diferente.

−Sí, pero es lo quequiero hacer. −Dijo Sirius.

−Tenéis que hacer loque queráis.

−Sí.

El móvil de Susanempezó a sonar y la chica se levanto y se fue, volvio al cabo de unos momentoscon cara de sufrimiento.

−¿Qué pasa? −PreguntoSirius.

−No tenemos lugar parala fiesta.

−¿Cómo?

−Lo habíamos reservadocon más de 2 meses de antelación.

−Según ellos, losotros lo han reservado antes.

−Pff, ya no voy a irmas a ese lugar. −Dijo Draco.

−¿Qué hacemos? A estasalturas ya no hay podemos hacer ninguna reservación.

−Tranquila yo me ocupode todo. −Dijo Herms que se levanto y se fue con su móvil.

−¿Conseguirá algo?−Pregunto Susan mirando a su jefe.

−¿Herms? Si, no tepreocupes, tiene contactos por todos lados, incluso tiene más que yo. −DijoDraco sonriendo.

Unos minutos después,la leona volvió sonriendo.

−Ya tengo nuevo lugary mucho mejor que el anterior.

−Que te había dicho. −DijoDraco mirando a Susan, luego miro a su mujer. −¿A quién has llamado?

−Secreto, solo te digoque nos ha conseguido la sala tower.

Al escuchar eso, Susanpuso ojos como platos y por casi se echa a llorar.

−¿Me has conseguido lasala tower? La misma que cuesta 2 años conseguirla.

La leona le sonrió yle paso un papel. −Llama ya, si no os la quitaran.

−Te debo una grande. −DijoSusan cogiendo el papel.

−Para nada, lo que seapor la familia.

Susan se fue a llamary todos la miraron.

−¿A quién has llamado?−Pregunto Draco mirando a su mujer.

−A la mujer delalcalde, le comente lo de la boda, y me dijo que si necesitaba algo que leavisara, la he llamado y me ha dicho que el dueño de la sala tower tenía un díalibre por una cancelación, así que ya está solucionado.

−Tienes más contactos queyo.

−Que va. −Dijo Hermssonriendo. −Lo que pasa es que muchas mujeres van al spa y allí nos hacemosamigas.

−Buen lugar para conocerse,todas tranquilas y relajadas.

−Mucho, también nosenteramos de los últimos cotilleos.

Al escuchar eso Dracose rio.

−Eso sí que da miedo.

−Para nada, todassomos unas santas.

−Huy sí.

−Draco. −Dijo unhombre sonriendo.

 

−Taison. -Se levanto yle sonrio. −¿Qué tal tu hijo?

−Bien, mañana ya ledan el alta, gracias por el juego.

−De nada, yo tambiéntengo un hijo y te entiendo.

−¿Me puedes prepararotro?

−Ya tengo algopreparado, pásate el lunes así lo hablamos.

−Bien, gracias, ahorate dejo que veo que estas en familia.

−Si gracias.

Taison le sonrió y sefue.

Draco volvió asentarse.

−¿Quién es? −PreguntoSirius, mirando a su sobrino.

−Taison un jugador de hockeysobre hielo, hace un seis meses vino a verme pidiéndome un encargo especial, undía su hijo Robert de 12 años estaba saliendo del parque con sus amigos, cuandoun conductor lo atropello y se dio a la fuga, estuvo a punto de morir, porsuerte se está recuperando aunque es algo muy lento y me pidió un juego, alniño le gustan los que hacemos así que yo encantado se los hago, ya le hepreparado varios, se ha pasado medio año en el hospital, por suerte mañana ya ledan el alta.

−¿Es quién te hapasado las entradas? −Pregunto Herms.

−Sí, le dije que nohacía falta, pero él se siente como en deuda, cosa estúpida, porque lo ayudaríasin que me diera nada.

−Ya estoy. −Dijo Susan,sentándose.

−¿Qué tal?

−Perfecto, ya tenemosel lugar, y lo mejor de todo es que ellos se ocupan de todo, de llamar a miorganizadora y hablar con el catering.

−Genial.

−Draco. −Dijo unhombre que venía con un chico.

−Hey Charlie. −DijoDraco levantándose y mirando al chico. −Te veo mucho mejor.

−Sí, ya estoy curado yel lunes vuelvo al instituto.

−Le he cambiado, irá auno donde pueda empezar de nuevo. −Dijo el hombre.

−Eso está bien, loprometido es deuda, te dije que si te recuperabas, podrías trabajar conmigo,así que el lunes pásate por mi despacho y te diré lo que harás.

−¿En serio? −Preguntoel chico emocionado.

−Claro, hay quecumplir lo que se dice.

Chris se levanto y lesonrió. -A partir del lunes después de clases, trabajaremos juntos. ¿Te parece?

−Sí.

−Gracias a los dos.

−De nada.

−Nosotros nos vamos,ya estaremos en contacto.

−Cuando quieras. −DijoDraco sonriéndole, cuando se fueron se volvieron a sentar.

−Veo que conoces amucha gente. −Dijo Remus.

−Mucha, a Charlie le conocípor casualidad, un día que salía del trabajo por casi lo atropello, me loencontré borracho y drogado, su madre había muerto hacía poco y su padre por eldolor se había distanciado, ya casi no pasaba tiempo con él, lo lleve alhospital y allí conocí a Patrick el hombre que iba con él es su padre, le dijecomo me lo había encontrado y se dio cuenta de que si no hacía algo por suhijo, lo perdería como había perdido a su mujer, Charile me dijo que leencantaban crear juegos, así que le prometí que si se curaba, yo le daría untrabajo para después de clases, para que no vaya con malas compañías.

−Veo que ha cumplidosu promesa.

−Sí, cuando lo conocíestaba muy delgado y creí que se moría, pero ha sabido salir adelante. −Dracomiro a su amigo. −Chris ocúpate de todo, no quiero que vuelva a caer en malascompañías.

−No yo me ocupare detodo.

−Lo sé.

−Hermione. −Dijo unhombre mayor acercándose.

−Profesor. −La leonase levanto y le saludo.

 

−¿Cuándo vas a volvera clases? Eras mi alumna más brillante.

−¿Herms? −PreguntoDraco mirándola.

−Draco te presento ami tutor en la universidad. −Y sonrió a su marido. −Profesor él es mi maridoDraco Malfoy.

−Tiene una mujer muyinteligente.

−Lo sé. −Dijosonriendo. −Y sobre las clases volverá después de navidades.

Herms lo miro. −Pero

−Pero nada, Sam y laschicas pueden cuidar de Orión, y te quedan manos de 5 meses para terminar launiversidad. −Y sonrió al profesor. −Estará para terminar sus dos últimostrimestres.

El profesor sonrió.−Bien. −Y miro a la chica. −Te espero para enero.

−Estaré allí.

El profesor se fue yla leona miro a su marido.

−Sabes que tengorazón, y solo es por la mañana, además siempre has querido ser una granabogada, y si no terminas tus estudios no podrás serlo.

−Lo sé, en eneroseguiré con mis estudios.

Draco le sonrió y labeso, y miro a todos −Nos tenemos que ir, hay trabajo.

−Sí y yo tengo quecuidar de Orión. −Dijo la leona.

−¿Remus que haréisvosotros? −Pregunto mirando al marido de su prima.

−Turismo.

−Susan tienes la tardelibre, enséñales la ciudad, que no se pierdan.

−Gracias.

Después de pagarsalieron a la calle, y les dieron los tickets al del aparcamiento, un hombretrajo el coche de Hermione y Draco le ayudo a subirse.

−Cuando llegues mellamas.

−Por supuesto. −DijoHerms sonriendo. −No trabajes mucho.

−Para nada, nos vemosen unas horas.

−Sí. −Draco la beso yel coche se junto con el resto del tráfico.

−Me gusta su coche.−Dijo Dora.

−Es un escalade, en unprincipio no le gusto, decía que era muy grande, pero nada más cogerlo leencanto y se lo ha quedado, no solo es grande, también es seguro, así que va atodos lados con él.

−Señor Malfoy, sucoche. −Dijo otro aparcacoches.

−Gracias. −Le dio unbillete y cogió las llaves.

−¿No tenias undeportivo? −Pregunto Dora mirando el coche grande.

−Y lo tengo, pero comoveníamos a comer, no cabíamos todos así que me he traído este, además como esgrande y de montaña, las ruedas no patinan tanto, con este frio no quiero tenerningún accidente.

−¿Cuántos cochestienes?

−5, el que Hermstiene, este, y tres más, me apasionan los coches y mi leona me ha dejado teneralgunos, así que lo aprovecho, ahora dejemos de hablar que tengo una enormepila de papeles. −Dijo sonriendo a su prima. −Esta noche te respondo a todastus preguntas.

−Vamos. −Dijo Taylorcogiendo las llaves y abriendo la puerta.

−Jack ocúpate de mirarlo de la cabaña, que quiere Herms.

−¿Otra casa? −PreguntoSirius.

−Sí, una cabaña en lasmontañas. −Draco sonrió a su tío y miro a su abogado. −Jack típica cabaña,quiere algo de madera y que solo tenga el salón y el comedor, y muchos árbolesa su alrededor.

−Me ocupare de todo.

−Gracias. −Draco sesubió en el coche y se puso el cinturón de seguridad. −¿Tío Sirius te esperamospara cenar?

−Sí, no tardaremosmucho, mañana ya es la cena así que iré pronto a dormir.

−Bien, pues entoncesnos vemos en unas horas, cuidaros. −El hombre encendió el coche y se junto conel tráfico.

−Sirius nosotrostambién nos vamos, nos vemos en casa en unas horas. −Dijo Blaise.

 

−Sí.

El chico cogió lasllaves que el aparcacoches le daba y se fue.

Theo hizo lo mismo.

−Veo que todos se hanacostumbrado a su vida aquí. −Dijo Remus.

−Sí.

−¿Al final donde lavais a celebrar? −Pregunto Remus a Sirius.

−En casa de misobrino, con tantos niños, no quieren dejarlos con niñeras, así que ya estátodo preparado.

−Nos vemos mañana.−Jack se despidió y se fue en su coche.

−Nosotros iremos enbus, en mi coche no cabemos todos, además la ciudad se ve mejor si no tienesque estar pendiente del trafico. −Dijo Susan.

−Te seguimos. −DijoSirius sonriendo.

−Vamos.

Hermione estaba en lacocina de su casa mirando que todo estuviera preparado.

−¿Sam ya está todo?

−Sí, los entremeses,los platos del menú, el postre y las botellas de champan llevan todo el díaenfriándose.

−Bien, quiero que todosalga perfecto, es una cena muy especial, mañana ya nos vamos al spa.

−Todo irá bien, hemostrabajado en ello todo el día.

−Sí. −Herms le sonrióy se fue a su cuarto, donde vio a su marido anudándose la corbata.

La leona se le acerco yle ayudo.

−¿Cómo va todo porabajo?

−Perfecto.

−Pues vamos, no quierohacer esperar a los invitados.

−Sí, estas guapisimo.−Dijo Herms dándole un beso.

−Tú también, estaspreciosa.

−Gracias.

Los dos bajaron yvieron que ya habían algunos invitados allí, Sirius y Susan habían decidido quefuera una cena familiar, y que ya en la boda estarían con sus amigos.

−Buenas noches. −DijoHerms.

−Buenas noches. −DijoSusan. −Gracias por dejarnos vuestra casa.

−Más bien, gracias porpermitir que la celebremos aquí, con tantos niños no queríamos ir muy lejos.

−Es normal.

−Ya estamos todos, asíque vamos a pasar al comedor la comida ya esta lista. −Dijo Draco sonriendo asus invitados.

Estaban cenando,disfrutando de la cena, cuando un niño con un pijama entro.

−Papi. −Grito Scorps yse acerco a su padre.

−Pequeñajo, ¿notendrías que estar dormido? −Pregunto sonriéndose.

−Mi besito de buenasnoches.

Draco sonriendo le cogióen brazos y miro a sus invitados.− Si me disculpáis creo que este pequeñajo seha perdido. −Luego miro a su hijo. −Da las buenas noches a todos.

−Buenas noches.

−Buenas noches. −DijoSirius sonriendo.

Draco se acerco a sumujer para que lo besara. −Descansa mi amor.

−Si mami.

El hombre se llevoa su hijo a la cama.

−Disculpadlo, estáacostumbrado a que le demos el beso de las buenas noches.

−No pasa nada Herms,es un niño es normal. −Dijo Remus sonriendo.

−Sí.

−¿Qué tal con Orión,tiene celos de hermano mayor?

−Ninguno, adora a suhermanito, aunque ya tiene ganas de que crezca para que vaya a jugar con él alos columpios. −Dijo la leona sonriendo.

Estuvieron hablando unrato más, hasta que Draco volvió, y se sentó en su silla.

−Todos estándurmiendo, bien abrigados.

−La verdad es que hacemucho frío, espero que no se ponga a nevar.

−Las noticias no handicho nada. −Dijo Taylor. −Y si no, nos quedamos aquí, hay espacio para todos.

Al decir eso, Hermsmiro a su amigo.

−¿Crees que hayespacio para todos?

−Claro, además tienesla casa de la piscina.

Draco se rió, y sumujer lo fulmino con la mirada.

−No entiendo como loaguantas, siempre tiene la última palabra.

−Ya estoyacostumbrado.

−Hermione no te hagasque sé que soy tu preferido.

−¿Cómo lo hasadivinado? Tan obvia soy. −Luego se rio. −Tonto. −Dijo enseñándole la lengua.

−Ya ves tío Sirius,siempre están igual. −Dijo Draco, mirando a su tío.

−Si ya lo he visto.

−Así no te aburres.−Dijo Dora mirando a su primo.

−¿Dónde vais de lunade miel?

−A una isla tropical,a tomar el sol y disfrutar de la playa, durante 3 semanas.

−Te lo mereces,trabajas mucho y nosotros nos podemos ocupar de todo mientras estas fuera.−Dijo Draco sonriendo. −Además ahora serás mi tía.

−Y la mía. −Dijo Dorasonriendo.

−Tenemos la mismaedad, más o menos.

−Más o menos.

−¿Dónde viviréis?

−En casa de Susan, megusta no están grande como esta, pero es un lugar agradable.

−No hay lugar tangrande como esto. −Dijo Taylor, sonriendo.

−Es cosa de Draco quese enamoro y la compro.

−Me gusto, y me sientoa gusto aquí, no hay vecinos que molestan ni ruidos.

−Sí, y tampoco estatan lejos de la ciudad, media hora conduciendo.

−Habéis encontradovuestro lugar. −Dijo Remus.

−Si, además tengo labiblioteca que siempre quise. −Dijo Herms sonriendo.

−Aun te faltaconseguir más libros. −Dijo Taylor.

−Siempre me faltaranlibros para comprar. −Dijo mirándolo.

−Que compre todos losque quiera, que para eso está el dinero, si no se gasta ahora, no se gastaranunca. −Al decir eso Draco recibió una sonrisa de su mujer, la verdad es que sumarido era un hombre que no se preocupaba todo el tiempo de mirar que gastaba yera muy generoso.

−Muy buena la cena. −DijoSusan.

−Todo es cosa de Sam, haestado todo el día preparándola, no quería que nada fuera mal.

−Gracias. −Dijo Susanmirando al ama de llaves de sus amigos.

−De nada, no todos losdías celebramos cenas como estas, y quería que todo saliera perfecto.

−Y lo está siendo,pero falta el postre.

Sam se levanto y lesonrió. −Ahora lo voy a buscar, hemos encargado un pastel especial, en esapastelería que tanto te gusta.

El ama de llaves sefue, y Susan miro a sus amigos que estaban sonriendo.

−Sabemos cuánto tegustan esos pasteles, y le hemos pedido uno especial para vosotros. −DijoDraco.

Sam volvió con elpastel y Susan sonrió maravillada. −¿Quieres hacer los honores?

−Gracias. −Dijo lamujer y se levanto.

Cuando terminaron decomer el pastel se pusieron a servir el café.

−Yo no puedo más.−Dijo Herms sonriendo.

−Yo tampoco, creo quevoy a tener que ir al gimnasio más horas. −Dijo Taylor.

La leona le sonrió.−Podemos ir juntos.

−Me parece muy bien,pero después de navidades, ahora vamos a estar ocupados, con los nuevosproyectos. −Taylor la miro. −Y tú tienes que terminar la universidad.

−Lo sé. −Y suspiro.−Solo de pensar que me faltan aun seis meses para terminarla, me deprimo.

−Seis meses pasanrápido. −Dijo Draco sonriendo.

−Lo sé.

Después de la cena yde despedirse de todos, Draco le pidió a Oliver que se encargara de encender laalarma y se fue a su cuarto.

 

El día de la boda, hacíaun gran sol, y aunque hacía frío se estaba bien, después de prepararse todosfueron a la iglesia.

−Estas hermosa. −DijoHarry acercándose a Hermione.

−Gracias. −La leonamiro a Ginny, y miro a su ex amigo. −Eso se lo tendrías que decir a tu mujer,porque a mí no me interesa.

Harry iba a decir algo,pero llego Pansy.

−Herms vamos. −Dijo lachica, era una de las damas de honor, con Hermione, y Luna. −Susan ya notardara mucho en llegar.

Y así fue Susan yTaylor que era él quien la llevaría al altar aparecieron en un coche blanco.

Después de la bodatodos se fueron a celebrar la fiesta.

Draco se acerco almicrófono y pidió silencio.

−Se que el discurso letoca al padrino, pero yo quería decir unas palabras. −Draco miro a su tío.−Aunque nunca estuvimos unidos en mi infancia, te he llegado a conocer, y mealegro de que estés en mi vida, eres el mejor tío de todos. −Sirius le sonrió.−Susan, eres la mejor amiga que nadie puede tener, y una gran empleada, mealegro de que os hayáis conocido y os hayáis casado, se que formareis una granfamilia, bienvenida a la familia Black.

Todos aplaudieron ySusan le sonrió.

Draco se acerco a sumujer, y le sonrió.

−Has dicho unaspalabras hermosas. −Dijo Herms.

−Lo quería decir,ellos significan mucho en mi vida. −Dijo su marido.

−En las de los dos. −Dijola leona sonriendo a su marido.

−Ya no tardara muchoen llegar. −Dijo Hermione mirando a sus invitados.

−No te preocupes.−Dijo Sirius, que estaba sentado en el sofá de la casa de su sobrino, conHarry, Ron y los demás.

Draco llego y por lacara que tenía, no se notaba nada bien

−¿Estás bien?−Pregunto Herms acercándose.

−Un día horrible,estoy cansado.

−Podemos dejar la cenapara otro día. −Dijo Sirius.

−No, me voy a bañar yno tardo mucho en bajar. −Draco miro a su mujer. −¿Me acompañas?

−Sí.

Los dos subieron a sucuarto, y mientras su marido se daba una ducha rápida, Hermione le buscaba ropacómoda.

−Ya estoy. −Dijo Dracosaliendo del baño con una toalla en la cintura.

−Solo es una cena,terminara pronto.

−Lo peor es tener queaguantar al Wesleay, aun Potter sabe comportarse, pero el pelirrojo y su mujerson los peores invitados de todos. −Dijo Draco vistiéndose con la ropa que sumujer le dio.

−Son un par de horas,mañana es sábado y podrás descansar todo lo que quieras.

−Sí. −Hermione sonrióa su marido. −Eres el más guapo de todos.

−Lo sé, terminemos conesto cuanto antes. −Y bajaron los dos al salón.

Durante la cena, Dracono prestaba atención, estaba muy cansado y tenía mucho sueño.

−Draco ves adescansar, nosotros terminaremos de cenar y nos iremos. −Dijo Sirius.

El chico le sonrió, yse levanto. −Tienes razón, estoy muy cansado, pero no hace falta que osmarchéis pronto, quedaros a dormir.

Hermione se limpio laboca y se levanto.

−Te puedes quedar conellos.

−No, me voy contigo.−Dijo la leona.

Draco le paso el brazopor la cintura y le dio un beso en la frente, miro a su jefe de seguridad. −¿Teocuparas de todo?

−Sí.

El chico miro a sutío. −Tío Sirius ¿te ocupas de los niños?

−Claro, iros adescansar.

−Buenas noches. −DijoDraco y se fueron a su habitación, donde nada más poner la cabeza en laalmohada se quedo dormido.

 

Al día siguiente, sedespertó y vio que ya estaba totalmente descansado, así que con una sonrisabajo y vio a su personal allí.

−¿No es sábado?−Pregunto Draco.

−Chico sexy. −DijoTabi que se levanto y le abrazo.

−Chica sexy. −DijoDraco sonriendo.

−Te voy a pegar.

−Que violenta.

−Mucho, el lunes voy aempezar a buscar a gente, mínimo 50 personas, cada vez tenemos más trabajo, yme han dicho que anoche llegaste muy cansado, y ni siquiera terminaste decenar.

−¿Quién ha sido?−Pregunto mirándola.

−Yo. −Dijo Taylorsonriendo.

−Te voy a despedir,sabes cómo se pone, de controladora.

−Es normal. −DijoHermione bajando con su bebe. −Su trabajo es cuidar de que no termines comoanoche, y la empresa tiene suficiente capital para contratar a 50 o 100personas nuevas, incluso muchas más.

−Hacer lo que queráis,yo ahora me voy a poner a hacer el vago, no quiero saber nada de trabajo. −Dijosentándose delante de Wesleay. −Wesleay-pis.

Al escuchar esoHermione miro a su marido.

−Sera mejor que quitesesa cara, no necesito ser un genio para saber en lo que piensas, y no soloestas insultando a Hermione si no a mi empleada que es una gran amiga.

−¿Draco? −PreguntoHerms mirándolo.

−Aquí, él comadrejaque piensa que te estoy poniendo los cuernos con Tabi.

−Pasa de él, elsiempre ha sido así.

−No paso de él, estáen mi casa y te esta insultando, me da igual lo que piense de mi nunca hasabido perder, pero es a ti y a Tabi a quien insulta y eso no lo permito, si nolas respetas sabes dónde está la puerta, os he invitado por Sirius, porquedentro de poco tendrá a su hijo y quería que estuvierais con él, pero si por mifuera no os hubiera invitado. −Dijo Draco dejando las cosas claras.

−Ven vamos adistraernos. −Dijo Taylor que se acerco a su amigo.

−Vamos, porque sigoaquí, voy a vomitar. −Dijo Draco que se termino el zumo se levanto, se acerco asu mujer la beso y le sonrió. −No tardare mucho, voy a conducir un rato. ¿Teocupas de todo?

−Ves tranquilo. −DijoHerms que le sonrió.

Draco se fue conTaylor.

Cuando su marido sefue, la sonrisa se le borro de la cara y miro a Ron. −Siempre has sido igual,no dejas de estropear las cosas, recuerda que ya no estamos en la escuela, y nosolo eso, esta es mi casa y la de mi marido, así que no te pases de listoporque entonces no me importara pedirle al mi jefe de seguridad que te echecomo un perro.

−Mami. −GritoScorpius.

La mujer se fuecorriendo al cuarto de su hijo y miro que estaba llorando.

−Mi amor. −Herms seacerco a la cama de su hijo.

−Me duele mucho. −Dijotocándose la tripa.

−Hay que llamar aDraco para que le lleve al hospital, no hace mucho que ha salido. −Dijo Siriusque la había seguido.

−Sí. −Hermione cogiósu móvil y llamo a su marido.

Draco no tardo muchoen llegar y cogió a su hijo en brazos. −Tío Sirius ocúpate de todo.

−Ves tranquilo,avisadnos cualquier cosa.

−Voy con vosotros. −DijoTaylor que había subido con Draco y se fue con ellos.

Cuando llegaron alhospital, Draco le entrego a su hijo a una enfermera de guardia y le dijo loque le pasaba, la enfermera se lo llevo a una sala y le empezaron a hacerpruebas.

 

Un rato después, unadoctora salió. −Señores Malfoy.

−¿Cómo esta mi hijo? −PreguntoHerms preocupada.

−Tiene apendicitis,hay que operarle.

−Por supuesto, haganlo que sea necesario. −Dijo Draco.

−Mientras lopreparamos, tendrá que llenar los papeles.

−Sin problemas.¿Cuánto tardara la operación?

−No será mucho. −Y sefue.

Draco miro a su amigo.−Taylor llama a casa, avisa a todos.

−Sí, vosotros ir allenar los papeles. −Taylor se fue.

−Todo irá bien. −DijoDraco mirando a su mujer.

−Lo sé, pero solotiene 6 años, me preocupa mucho.

−Me pasa lo mismo,vamos a llenar los papeles.

−Sí.

Unas horas después ladoctora salía con una sonrisa. −Ya esta, se tendrá que quedar en el hospitaluna semana y después hacer reposo otra en casa.

−Nos ocuparemos deello.

−¿Lo podemos ver?

−Sí, aun sigue bajolos efectos de la anestesia. −La doctora los llevo a una sala y vieron a Scorupisdurmiendo.

Sirius y los demásestaban cenando en casa de Draco, cuando este llego.

−¿Qué tal Scorpius? −PreguntoSusan.

−Bien, la operación haido perfecta, se tendrá que quedar unos días en el hospital, ahora me voy abañar y bajare a cenar. −Draco miro a su tío y a su prima. −¿Tío o Dora ospodéis quedar con Orión mañana?, mañana es el día de descanso de las chicas.

−Claro, sin problemas.

−Draco podemosquedarnos. −Dijo Sam.

−No, es vuestro día dedescanso, ya os he quitado el día de hoy, y ellos lo cuidaran bien.

−Como quieras. −DijoSam.

Draco le sonrió

−Ahora ves a bañarte. −DijoSirius.

−Sí. −Y subió lasescaleras a su cuarto.

OOO

Hermione estaba con suhijo mirando como pintaba, cuando entro la doctora.

−Hoy ya le daremos elalta, así que ya puede llevárselo a casa.

−Bien, mi marido notardara ya mucho en llegar, así que mientras lo iré vistiendo.

−Sí. −La doctora sefue y Hermione lo vistió.

−Herms. −Dijo Draco,entrando en la habitación.

−Cariño ya podemosllevarlo a casa. −Dijo la leona sonriéndole.

−Bien. −El chico lepuso las deportivas a su hijo y lo cogió en brazos.

−Señora Malfoynecesitamos su firma. −Dijo una enfermera.

Hermione sonrió, cogióel boli que la enfermera le ofrecía y firmo.

−Di adiós. −Dijo Dracomirando a su hijo.

−Adiós. −DijoScorpius.

−Adiós guapísimo.−Dijo una enfermera sonriéndole.

−Gracias por todo. −DijoHermione.

−Ha sido un placer.

Cuando llegaron a lamansión todos los estaban esperando y les saludaron.

−Ahora lo llevaremos asu cuarto, tiene que estar en cama, para que no se le abran los puntos. −DijoDraco. −Además tiene sueño.

−Si papi. −Dijo elniño.

−No tardaremos mucho.−Dijo Draco, y lo subió a su habitación donde le puso el pijama y lo acostó enla cama.

Cuando estuvo acostadoy dormido, bajaron al salón y se sentaron con los demás.

−Ya estamos aquí.−Dijo Draco que miro a Taylor. −Trabajare desde casa, así que ocúpate de todo.

−Como quieras.

−Sí.

−Malfoy. −Dijo Harry.

−Potter.

−¿Te puedo hacer unapregunta?

Draco lo miro, y sesentó.− Adelante, pero si no me gusta no esperes que la responda.

 

−¿Por qué?

−¿Por qué, qué?−Pregunto sin entender.

−¿Por qué videojuegos?

Al escuchar eso, Dracose rio. −Sencillo, me gustan.

−Ya, pero eres muyinteligente. −Harry los miro a todos. −El profesor Dumbledore, me lo dijo, quetus notas eran mucho mejor que las de Hermione, y eso que ella era la mejor detoda la escuela.

−Solo me dedique aestudiar en la escuela, por mis padres, ellos siempre esperaron de mi cosas queyo no quería, así que cuando me dieron la oportunidad, me escape de todo, de loque mi apellido significaba, Malfoy, odio ese apellido, seguro que tu loentiendes.

−Si, a veces hubieraquerido escapar de todo.

−Pues yo lo pudehacer, aquí no soy Malfoy el hijo de
Aquí soy Malfoy el que creo de la nada supropia empresa, sin la ayuda de nadie. −Draco lo miro. −He creado mi empresadesde cero, con mis manos y con ayuda de mis trabajadores. Y respondiendo a tupregunta, me gustan los ordenadores, ¿sabes cuánto gane el año pasado? −PreguntoDraco mirándolo.

−No.

−Exactamente 500millones, eso quiere decir que ya nunca me tendré que preocupar si mis hijos oHermione pasan alguna vez hambre. Me levanto cada día de buen humor, desayunocon mi familia, y voy tranquilamente a mi trabajo, a las 5 salgo y vuelvo acasa donde me puedo relajar, sin la presión de si tendré dinero para pagar lasfacturas, ni si mañana tendré trabajo. Si me hubiera quedado en Londres, ahoramismo estaría muerto, en prisión o en una vida de mierda, donde mi padre tenía todami vida apuntada, con quien me tenía que casar, los hijos que tenía que tener,y el trabajo perfecto para un Malfoy. Así que videojuegos, dicen de mí que soyun genio creándolos, pero es porque no me conocen, solo hago aquello que megusta.

−Creo que si seguíscomprando casas y coches, terminareis arruinados. −Dijo Sirius riéndose.

Draco lo miro y serio. −No me preocupa, si necesito dinero ya te lo pediré, al fin y al cabo eresmi tío. −Miro de nuevo a Harry. −¿Te gusta tu trabajo?

−Unos días más que otros.

−Eso es normal, si tegusta entonces no te tienes que preocupar de nada, además se que tus padres tedejaron en una buena situación económica, cuando te canses te jubilas o lo quesea y no te tendrás que preocupar por el dinero, si tus hijos tienen para comero no. −Draco miro a su equipo. −Ellos no están aquí para ver mi cara, confió enellos, sé que me dirán si hago mal las cosas, Taylor y Susan se ocupan de quemi empresa vaya por el buen camino, Chris de que todos trabajen a gusto,Tabitha de que si estoy estresado por la cantidad de trabajo contrate a másgente, Kristen y Jack de que no se haga nada ilegal, y Oliver se ocupa de miseguridad y la de mi familia, así que como te digo puedo dedicarme a hacervideojuegos todo el tiempo que quiera. Cuando me canse de ello, me retirare aalguna playa cálida y veré como las olas se mueven.

−Cosa difícil, porqueeres un friki. −Dijo Chris, riéndose.

−Como tú, somosiguales. −Dijo Draco mirándolo y riéndose.

−Sí, pero por lo queme pagas no me importa, seguir siéndolo.

−Además no solocreamos videojuegos, hacemos mucho más. −Sonrió a todos y se levanto. −Ydespués de decir esto, tenemos cosas de la que hablar, así que todos desfilandoa mi despacho. Nos vemos dentro de unas horas, si pasa algo solo darme un grito.−Y se fue, con todos su equipo.

 

−Es un presumido. −DijoRon.

Al decir eso, todos lomiraron.

−¿Qué? Solo digo laverdad. −Se defendió Ron.

−Es la verdad. −DijoHermione riéndose, su móvil empezó a sonar, y lo cogió. −Espera, espera vasdemasiado deprisa, dime. Gracias.− Apago el móvil y grito: −Draco.

La leona cogió elmando de la televisión y la encendió.

−¿Qué pasa? Nisiquiera nos habías dado tiempo a sentarnos, cuando te hemos escuchado. −DijoDraco que volvía con todo su equipo.

−Me han llamado, salesen la tele. −Dijo Hermione que puso el canal de economía y se sentó.

−Malfoy enterprises,creada por el joven Draco Malfoy, hace menos de cinco años, consigue hacersecon el primer puesto en el mercado americano y el segundo en el mundo, con susjuegos innovadores y los demás productos de su empresa, ha conseguido llegar nosolo a todas las casas si no también a todos las empresas desde pequeñas amultinacionales. −Dijo la mujer de las noticias.

−Felicidades. −DijoHermione que apago la tele y abrazo a su marido.

−Gracias. −Dijo abrazándolafuerte.

−Felicidades a todos. −DijoHerms mirando al equipo de su marido.

Draco iba a deciralgo, pero sonó su móvil y lo cogió. −Si Anna, te entiendo, ocúpate de queTaylor y Chris tengan las mismas citas, si no vamos a dar basto, besos nosvemos.

−¿Qué pasa? −PreguntoTaylor, cuando colgó.

−Han empezado asaturar la centralita, todos quieren nuestros productos, el lunes volveré atrabajar, pero mientras vosotros os ocupareis de todo. −Y miro a Tabi. −Quieroa toda la gente nueva que puedas conseguir, antes de un mes, vamos a estar muyocupados con el trabajo que tenemos, y no quiero que se vayan retrasando losque ya hemos empezado.

−Yo me ocupare decontratar a todos.

−Bien, ahora todos ami despacho, hay mucho que preparar. −Draco miro a su mujer. −Solo llámame siun tornado aparece.

Hermione se rio y lobeso. −Ves tranquilo.

Draco se fue con suequipo de nuevo y Herms se quedo sonriendo. −Lo ha conseguido en menos de cincoaños.

−Eso es porque es ungran trabajador. −Dijo Sirius orgulloso de su sobrino.

−Mucho, estoy muyorgullosa de él.

Hermione estabadelante de la televisión con Pansy y Luna, esa noche Draco salía en la tele yellas se habían quedado para mirarla juntas.

−Buenas noches hoytenemos al joven genio de los ordenadores Draco Malfoy, creador de Malfoyenterprises. −Nada más decirlo, Draco salióy le dio dos besos a la presentadora.

−La presentadora seacaba de mear en las bragas.

Herms miro a su amiga.−Pansy que vulgar.

−Pero si es la verdad,es guapísimo no se esperaba a alguien así, seguro que se esperaba a un tipo conpantalones de la edad de nuestros abuelos, y una camisa hortera.

−Puede ser, pero sepodría haber dicho de otra manera. −Dijo riéndose.

−Vamos a escuchar. −DijoLuna, sin dejar de mirar la televisión.

−¿Cómo empezó todo?−Pregunto la presentadora.

Draco sonrió y miro ala presentadora. −Tenía 17 años, estaba en mi último año de instituto y noquería seguir estudiando, quería probar cosas nuevas, solo me quedaba untrimestre para terminar mis estudios cuando empecé a buscar a gente, cosa quefue bastante difícil, nadie quería trabajar conmigo, decían que era demasiadojoven y que solo eran los sueños de un niño.

 

−Se equivocaron.

−Y mucho. −Dijoriéndose. −Por suerte al cabo de un par de semanas conocí a Taylor, un granamigo, el acepto trabajar conmigo, y poco a poco fui conociendo a gente que sique quería trabajar a mi lado, aunque fuera joven.

−En todas lasentrevistas siempre dices que sin tu equipo nunca hubieras llegado a dondeestas.

Draco la miro. −Es laverdad, tengo un gran equipo que me ayuda mucho, y grandes trabajadores, todosson importantes, desde mi recepcionista hasta mi secretaria, todo se hace enequipo.

−¿Qué planes de futurotienes?

−No tengo ninguno,seguir como estoy, con mis proyectos, con mis amigos, con mi familia, hacetiempo me enseñaron que si no tienes a tu alrededor a gente que realmente tequiera, no llegas a ningún lado.

−Eso se lo dije yo. −DijoHerms sonriendo.

−En muchas entrevistasse rumorea que tienes pareja pero nunca has confirmado o negado nada. ¿Qué hayde verdad en ello?

Draco sonrió y miro denuevo a la presentadora. −No me gusta mezclar mi vida profesional con mi vidapersonal, pero si estoy casado. −Dijo enseñando su alianza.

−Se ha quedado acuadritos. −Dijo Pansy riéndose de nuevo.

−Mucho. −Dijo Hermioneriéndose.

−¿Hace mucho que estascasado?

−Me case con 17 años,se que era muy joven, pero sé que aunque pasen mil años nunca encontrare anadie como ella.

−Qué bonito. −DijoHermione.

−¿Dónde osconocisteis?

−En Londres, íbamosjuntos a la misma escuela, lo más gracioso es que nunca nos llevamos bien, siempreandábamos peleándonos, hasta que me di la oportunidad de conocerla bien, y vien ella la mejor de las mujeres. −Dijo Draco sonriendo.

−Si sigue sonriendo asi, acabara con todas las féminas que estén mirando la tele ahora mismo.

Hermione se rio denuevo.

−Y por ultima, algún consejo para aquellos quequieren crear su propio negocio.

−Sí, que hagan lo queles gusta, aunque todos digan que no llegaran a ningún lado y que se rodeen debuenas personas, ellos siempre estarán allí para ayudar en todo.

−Gracias.

Cuando la entrevistase acabo, Draco salió del plato, Oliver se le acerco y le dio una botella deagua.

−¿Qué te ha parecido?−Pregunto mirando a su guardaespaldas, y dándole un trago a la botella, estabasediento.

−Me ha gustado, hassido sincero.

−Bien, ahora paracasa, estoy cansado y mañana tenemos que despertarnos temprano.

−Vamos.

−Señor Malfoy. −Dijola presentadora acercándose. −Gracias por aceptar hacer la entrevista.

Draco le sonrió. −Hasido divertido, buenas noches.

−Buenas noches.

Draco se fue con Olivery se subió en la parte de atrás de coche, mientras se quitaba la corbata y elotro hombre conducía.

−Prefiero mil horas detrabajo, que las entrevistas. −Dijo mirando por la ventana.

Oliver se rio. −Esnormal, siempre te hacen la mismas preguntas, pero esta vez han preguntado massobre tu vida personal.

−¿Crees que habrá algúnproblema? −Pregunto mirándolo.

−Ya me he ocupado deello, hay más seguridad en la casa, y en la empresa estoy poniendo másguardias.

−¿Crees que Hermionetendría que salir con guardaespaldas?

 

−Sí, desde que hasalido en la televisión que la empresa es la número uno, todos hablan deldinero que puedes tener.

−Haz lo que tengas quehacer.

−Me ocupare de todo.

−Bien, como ahoratengo que llevar uno yo también, quiero que tu lo seas, además como me paso lamayor parte del tiempo en la empresa, no habrá problemas, podrás seguirocupándote de todo.

−Ninguno.

Un rato despuésllegaron a la casa y después de despedirse se fue a su cuarto, donde Hermsestaba leyendo.

−Mi amor, me ha encantadolo que has dicho. −Dijo la leona dejando el libro y sonriéndole.

−Gracias. −Dijo Dracoacercándose para besarla. −Me voy a dar una ducha rápida y vuelvo.

−Sí.

Draco no tardo muchoen salir con el pantalón del pijama puesto, y se acostó en la cama.

−Herms, sé que no tegusta, pero tendrás que ir con guardaespaldas, Oliver lo aconseja, no megustaría que os pasara nada.

La leona lo miro. −Lollevare, pero que no sea ningún aburrido, y que no se queje por todo, sabes queme gusta hacer lo que quiero.

−Lo sé. −Dijo el chicoque la beso y le sonrió. −Ahora a dormir, mañana hay cosas que hacer.

−Sí.

Pronto los dosestuvieron dormidos.

Al día siguiente,Draco se despertó y se fue a despertar a su hijo para llevarlo a la escuela,luego se fue a su empresa, al llevar vio que había mucha gente, y se acerco ala recepcionista.

−¿Ali, quien es todaesta gente? −Pregunto mirando a su alrededor.

−Tabi, hoy se hacenlas pruebas de selección como buscamos a tanta gente, lo van a hacer porgrupos.

−Me parece bien.

Drco se iba a ir, perosu recepcionista le cogió del brazo. −Ali.

−Necesitamos ayuda,somos dos y no damos a vasto. −Dijo riéndose.

−Habla con Tabi, queos busque otra chica.

−Gracias.

Draco le sonrió y sefue a su oficina y después de saludar a Ann, paso a su despacho, donde vio aTaylor sentado en su silla y revisando unos papeles.

−Buenos días.

−Buenos días. −DijoTaylor, mirándolo. −¿Has visto esto?

−Por encima, peroparece interesante.

−Y lo es y mucho.−Dijo levantándose para dejar a Draco su puesto.

−¿Crees que tendríamosque hacerlo? −Pregunto sentándose.

−Lo creo. −Dijocogiendo una silla y sentándose enfrente de su amigo y jefe.

−Pues lo haremos, ¿Quéplanes tienes para hoy?

−Lo de siempre, 5nuevos proyectos.

−¿Cuántos llevamoseste mes?

−Como 50, no dejamosde salir en la tele, y las revistas, todos quieren nuestros productos.

−¿Chris?

−Lo mismo, ha puesto aTiff al mando del lugar, mientras se ocupa de los nuevos proyectos. ¿Y Susan?

Draco sonrió al pensaren la mujer y en su prima, tenía casi dos meses y era la consentido de lafamilia. −Bien, les llame ayer, Lyra es una niña muy buena, y volverá el mesque viene a trabajar, mi tío se ocupara del bebe mientras ella trabaja, demomento solo estará medio día, pero lo suficiente para ayudarnos.

−Bien.

Tocaron a la puerta yapareció Anna con el café.

−Gracias. −Dijo Dracosonriendo, cogiendo la taza de café. −A os aviso, no bajéis recepción estáinvadido.

−Si Ali ya me lo hacontado. ¿Cuánta gente vamos a contratar? −Pregunto Anna, mirando a su jefe.

−De momento 50 personas,pero será ella quien decida al final. −Draco miro a su secretaria. −Sinecesitas un ayudante avisa a Tabi.

 

−De momento no lanecesito.

−Bien, ¿Qué tengo parahoy?

−Lo mismo que ayer, 5proyectos nuevos.

−¿Cuándo se van aterminar? −Pregunto Draco mirando a Taylor.

−La semana que viene,ya están todos preparados, y de momento ya no vamos a coger ninguno más. −DijoTaylor. −Cogeremos 100 y los haremos, no quiero coger mas para no volvernoslocos.

−¿Podremos con todos?−Pregunto preocupado. −No quiero que por coger muchos, nos atrasemos con losantiguos.

−Lo tengo todocontrolado, algunos solo son páginas web.

−Bueno eso es sencillo,en una semana se termina. −Dijo Draco mirando a su amigo. −No cojas nada más,hasta navidades, se que aún quedan 6 meses, pero quiero ver cómo trabaja lanueva plantilla.

−Sí, ahora me voy,tengo cosas que hacer.

−Antes de que tevayas. Oliver me ha dicho que tengo que llevar guardaespaldas, ¿Qué vas a hacertu?

−Paso, si en algúnmomento creo que lo necesito hablare con él, mientras seguiré a mi aire.-Taylor se levanto y miro a Draco. −Muy guapo anoche en la entrevista, seguroque la presentadora se murió. Nos vemos. −Y se fue.

Anna se quedoriéndose.

−Nunca puedo con él.−Dijo Draco riéndose con su secretaria.

−Nadie puede con él.

−¿A qué hora tengo miprimera entrevista?

−Dentro de quinceminutos.

−¿Algún descanso?

−Dos horas para comer,y luego otras dos y ya.

−Bien.

Ann le sonrió y sefue.

Hermione llego a lasoficinas de su marido y vio a mucha gente, se acerco a recepción.

−Ali.

−Herms.

−¿Qué pasa aquí?−Pregunto a toda la gente que estaba allí.

−Tabi, está buscandogente nueva.

−Ya me lo habíancomentado, ¿pero a cuanta gente va a contratar?

−Son casi las 12,llevamos así desde las 9 desde que hemos abierto, y aun queda para rato.

−¿Esta mi marido?

−Sí, está en suoficina. −Dijo sonriendo.

−Voy a verlo, haber siquiere comer conmigo.

−Seguro que si, Ann hallamado hace como 10 minutos diciéndome que ya casi estaba terminando su últimareunión de la mañana.

−Pues lo voy a ver,seguro que no me espera. −Herms le sonrió y se fue a buscar el ascensor, cuandollego vio a Draco despidiéndose de dos hombres.

Cuando los hombres sefueron, Draco se le acerco, y la beso. −¿Y esta sorpresa?

−Vengo a secuestrarteun ratito.

−No tendrías que estardescansando. −Dijo poniendo una mano en su abultado vientre, ya faltaba pocopara que tuvieran a su tercer hijo.

−Solo será un rato,quiero comer contigo.

−Está bien, tengo doshoras. −Dijo el chico sonriéndole. −Nunca rechazo la invitación de una mujerhermosa.

−Pues vamos.

−Draco me ha llamadoOliver, ya tiene a los nuevos guardias, quiere que te pases por su despacho. −DijoAnna.

−Ahora vamos.

Draco y Hermionebajaron al despacho de Oliver y vio algunos hombres allí.

−Jefe. −Dijo Oliver.

Draco miro a loshombres, todos parecían fuertes y capaces de vigilar su empresa.

−¿Cuánta gente hasvisto? −Pregunto Draco.

−Alrededor de 50personas.

−¿Cuántos vas acontratar al final?

−Por lo menos 2guardias en cada planta, 4 en centralita, y otros 4 en la entrada.

 

Draco sonrió. −Meparece bien, nos faltaba seguridad.

−Sí.

−¿Has buscado al quecuidara de Hermione?

−Estoy en ello.

−No quiero que seaaburrido, me gusta hablar con la gente. −Dijo la leona sonriendo.

−Claro, no tepreocupes yo me ocupo de todo. −Dijo Oliver sonriendo.

−Que sea de tuconfianza, no quiero a nadie extraño cuidando de mi mujer. −Dijo Draco.

−Lo sé.

−Ahora nos vamos acomer, no iremos muy lejos, aun tengo mucho trabajo que hacer.

Oliver le paso lasllaves del coche.

−Yo termino esto ytambién voy.

−Bien. −Draco cogiólas llaves del coche y se fueron.

Sirius y Susan estabancon su hija, cuando tocaron a la puerta, entro Draco que los miro y se acostóen el sofá que estaba vacío.

−Veo que estascansado.

−Si tío, siento nodaros un beso, pero necesito coger aire.

−No te preocupes, veoque tu semana ha sido estresante.

−Mucho, por suerte yahemos terminado de buscar nuevos contratos.

−¿Cuántos habéisconseguido al final?

−100.

−Eso son más deldoble, que acostumbramos a coger. −Dijo Susan.

−Lo sé, tenemostrabajo para los próximos seis meses, algunos solo son páginas web, otros sonjuegos, otros programas de seguridad.

−Por lo que veo hay detodo.

−Si, además la empresalleva toda la semana invadida por los nuevos empleados. −Draco miro a su tíoque tenía a su bebe abrazada. −¿Qué tal estáis vosotros?

−Bien, ya Susan tieneganas de trabajar. −Dijo Sirius sonriendo.

−Ya le he dicho quesolo estaré 4 horas en la oficina, y me traeré el trabajo a casa, mientras Lyraduerme.

−Con solo eso mesalvas la vida.

−Es que ha crecido muyrápido la empresa, poco a poco todo volverá a la normalidad. −Dijo Susansonriendo.

−La verdad es que si.−Draco se levanto cogió a su prima y se volvió a sentar en el sofá.

−¿Te quieres quedar acenar?

−Sí, ya he hablado conHerms, ella cenara con Pansy y Luna, noche de chicas, y los niños están conBlaise y Theo. −Draco miro a Susan. −Se que te han llamado.

−Sí, pero no meapetecía ir, para la próxima vez iré.

Draco le sonrió.

−Voy a empezar apreparar la cena, portaros bien. −Susan beso a su marido y se fue a la cocina.

−Estoy tan casando queni siquiera tengo ganas de portarme mal.

−Dame que lo llevo asu cuarto, y así descansas un rato. −Dijo Sirius que se levanto para coger a suhija.

Draco le dio un beso yle dijo: −Quédate para siempre en bebe, la vida es mucho más fácil.

−Puede. −Dijo Siriusriéndose, y se fue al cuarto con su hija.

Cuando volvió vio quesu sobrino se había quedado dormido, así que lo tapo con una manta y se fue ala cocina con Susan.

−Se ha quedadodormido.

−Es normal, ya Taylorme ha dicho que hay mucho trabajo, que tardaran varias semanas en poner todo enorden.

−Bueno ya el lunesempiezas, y les podrás ayudar.

Susan miro a sumarido. −¿En serio no te importa?

−Claro que no, Lyratiene 3 meses, trabajaras solo por la mañana, luego estaremos juntos, además tutambién necesitas distraerte.

Susan le sonrió ysiguió cocinando.

Un rato después,Sirius despertó a Draco.

−Despierta es la horade la cena.

 

−Me he quedadodormido. −Dijo sentándose en el sofá.

−No pasa nada, cenas yte llevo a casa, no es aconsejable que conduzcas solo.

−Oliver me va a venira buscar.

−Ahora le llamo paraque no venga, ya te llevo yo. −Dijo Sirius sonriendo.

−Sí.

Después de la cena,Sirius le llevo a su casa que no estaba muy lejos, se fue directo a su cuarto yvio que Hermione aun no había regresado, y aunque la quería esperar despierto,los ojos se cerraban solos, así que se dio una ducha rápida y se acostó paradormir.

Al día siguiente,Draco miro el despertador y vio que eran más de las 10 mañana, se puso ropacómoda y bajo al salón, donde vio a Hermione con los niños.

−Mi amor. −Dijo suleona, sonriendo.

−Siento haber dormidotanto. −Y se sentó en el gran sofá.

−No te preocupes poreso, necesitabas descansar, anoche Susan me llamo mientras cenaba con laschicas, me comento que te habías quedado dormido en su sofá.

−Ha sido una semanainfernal, ya el lunes podré relajarme.

−Eso está bien. −DijoHerms. −¿Qué te apetecer hacer hoy?

−Relajarme, estar convosotros y nada más.

−Pues nos relajaremos.¿Mejor hoy?

−Mucho mejor. −Dijosonriendo. −La verdad es que si. −Había dormido como un bebe.

Scorpius miro a Draco.−¿Pintas conmigo?

−Pinto contigo. −Elhombre sentó en el suelo a su lado y se pusieron a pintar.

Hermione que tenía aOrión en brazos sonrió.

Draco estaba mirandopor la ventana, cuando Taylor entró.

−Si miras por laventana, quiere decir que no tienes trabajo.

−Ya he terminado el deesta semana, estaba relajándome, ya no tardare mucho en irme a casa. −Dijosonriendo.

−Te veo bastanterelajado.

−Y lo estoy, ya pasolas dos semanas donde nos atosigaban con nuevos proyectos.

−El equipo está muchomás tranquilo, ya todos saben lo que tienen que hacer, y los nuevos se estánadaptando bien, pero no te vengo a ver por eso.

−Si es trabajo paso.−Dijo riéndose y mirando de nuevo por la ventana.

−La universidad detecnología quiere que hagas una conferencia.

Draco lo miro. −¿Yo?Pero ni siquiera he ido a la universidad.

−Lo sé, pero tienes 21años, una empresa que mueve millones de dólares, y una cuenta corriente de 10cifras, así que te toca. −Dijo Taylor sonriendo.

−¿Cuándo sería?

−La semana que viene

−Te voy a echar a lacalle, siempre me metes en grandes líos como estos. −Dijo mirándolo ceñudo.−¿Recuérdame porque te contrate?

−Porque soy el mejor,el más guapo y el más carismático.

−Eso de que eres el másguapo, ni soñarlo, eso lo soy yo. -Dijo riéndose. -Está bien lo hare.

−Bien, Oliver y suequipo se ocuparan de todo, no queremos ninguna sorpresa. −Dijo Taylorlevantándose.

Draco se levanto ysalió. −Anna ya me voy, termina lo último que tengas y ya el lunes continuamos.

−Sí, buen fin desemana.

−Tú también. −Dijosonriendo.

−Aparte de la conferencia,algunos alumnos te quieren enseñar sus proyectos. −Dijo en el ascensor.

−Me parece bien,quiero que cojas currículos a los que te los ofrezcan. −Dijo Draco.

−Lo haré, siempre vabien tener gente con ideas innovadoras. ¿Qué harás hoy?

−Nada en especial,cenare con Herms y los niños, y luego veremos una película, mañana vamos alzoo, Scorps quiere ver animales, y con tanto trabajo llegaba a casa muy cansado,los tengo un poco desatendidos.

 

−Aprovecha, que aunhace buen tiempo.

−Sí.

El día de la conferencia,Draco y su equipo fueron a la universidad y vieron que no solo había alumnosesperándolos, mucha otra gente se encontraba allí.

−Eres muy popular.−Dijo Herms a su marido, mientras bajaba del coche.

Draco le sonrió, eldirector y un grupo de gente con pinta de importante, se les acerco.

−Gracias por habervenido. −Dijo un hombre.

−Es para mí un placerque me hayan invitado. −Dijo sonriendo.

−La conferencia esdentro de una hora, algunos alumnos han preparado sus proyectos, les gustaríaque los mirara.

−Ya me han comentadode qué son grandes proyectos, será un placer verlos.

−Oliver, ocúpate detodo, con la seguridad del campus, yo le acompaño. −Dijo Taylor.

−Por aquí por favor.−Dijo un hombre uniformado.

−Vosotros ir con él.−Dijo a dos hombres y se fue, con los demás.

−Tengo ganas de verlos proyectos. −Dijo Chris cuando iban hacia uno de los edificios.

−Yo también, siemprehay cosas interesantes que ver. −Dijo Draco que iba de la mano con su mujer.

−Por aquí por favor.−Dijo un hombre.

−Me gusta el edificio,se nota que es antiguo. −Dijo Draco mirando a todos lados.

−Es uno de losedificios más antiguos que tenemos en la universidad, tienen alrededor de 100años. −Dijo el hombre sonriendo.

−¿Qué tipo deproyectos preparan? −Pregunto Draco, mirándolo.

−De todo un poco,ahora los vera. −Dijo sonriendo.

−Ya tengo ganas.

El hombre les llevo aun sala donde habían muchos chicos al verlo aplaudieron.

−Gracias a todos, mehan comentado que tenéis proyectos muy interesantes, será un placer para mí ymi equipo, mirarlos. −Dijo Draco sonriendo.

Malfoy se acerco a unamesa donde el chico se presentó y le explico de que iba.

Mientras Hermione ibapor su cuenta, con Chris a su lado, se acerco a una chica que estaba en unamesa.

−Hola. −Dijosonriendo. −¿Cómo te llamas?

−Me llamo Martina.

−Nosotros como Chris yHermione. −¿De qué va tu proyecto?

−Es una batería que serecarga con la luz solar.

Al escuchar eso Chrisle sonrió.

−Suena muyinteresante. ¿Me explicas como funciona?

−¿En serio les parecemuy interesante?

−¿Por qué dices eso?−Pregunto mirándola.

−Mucha gente, piensaque es una tontería.

Hermione le sonrió. −ADraco también le dijeron eso, que alguien tan joven no podía llegar a ningúnlado, pero ha demostrado a todos aquellos que no confiaban en el, lo equivocadoque estaban. Si tú no confías en tu proyecto nadie lo hará.

−¿Confías en él?−Pregunto Chris mirándola.

−Sí.

−Pues entonces quenadie te diga nada.

En ese momento Draco yTaylor se acercaron.

−Hola. −Dijo el hombresonriendo a la chica.

−Hola.

−Draco ven a ver esto,una batería que se carga con la luz solar. −Dijo Chris y sonrió a la chica. −Loha creado Martina.

Al escuchar eso,sonrió.

−Un placer Martina, yes una gran idea, si tuviéramos uno de esos, no tendría que ir con mi cargadora todos lados. −Draco miro a la chica. −¿Me enseñas como funciona?

 

−Señor Malfoy faltan20 minutos para la conferencia. −Dijo el hombre que los había acompañado.

Draco lo miro y sacouna tarjeta, cogió un boli, apunto un par de cosas y se lo dio a Martina. −Hoyya no tenemos tiempo, pero mañana después de comer te espero en mi despacho, meinteresa mucho tu batería solar, creo que el sol no solo está para ponernosmorenos. −Dijo sonriéndole.

−Sí. −Dijo Martinaemocionada, cogiendo la tarjeta, ni en mil años hubiera creído a alguien tanimportante le interesa su proyecto.

Draco miro a todos, yles sonrió. −Enviar vuestros proyectos a mi oficina, allí se revisaran bien, yse escogerán aquellos, que sean más interesantes. Gracias a todos.

Hermione les sonrió,le cogió de la mano y se fueron.

−Esa chica me harecordado a ti. −Dijo Draco cuando iban a la sala de conferencias.

−A mi también. −Dijosonriéndole.

−Y su proyecto es muyinteresante, si se pudiera hacer algo así, ahorraríamos mucho en electricidad. −Dijoriéndose, y miro a su amigo. −¿Taylor que te ha parecido?

−Me encantaría teneruno de esos, nunca encuentro mi cargador. −Dijo suspirando.

−Sí, Jack ha venidoquejándose muchas veces, haber cuando arreglamos tu problema con los cargadores,como si yo tuviera la culpa de que seas tan olvidadizo para estas cosas.

Taylor le sonrió yllegaron al teatro, donde Oliver ya estaba esperándolos.

−¿Qué tal todo?

−Muchas cosasinteresantes, pero la que más me ha gustado es una batería que se carga con luzsolar.

−Muy interesante. Poraquí todo perfecto, cuando quieras podemos empezar.

−Bien. −Draco sonrió asu mujer. −Ves a sentarte en algún lado.

−Yo voy con ella.−Dijo Chris.

−Suerte. −Dijo Herms ylo beso.

Draco le sonrió, sefue con Taylor y Oliver.

−Por aquí. −Dijo unode sus guardaespaldas y los llevo a la primera fila donde se sentaron.

Cuando Draco subió alescenario, todos se levantaron y aplaudieron.

−Gracias a todos, porhaber venido. −Dijo Draco sonriendo y empezó con su conferencia.

Un par de horasdespués la conferencia terminaba y todos aplaudían.

Hermione y Chrisestaban esperándolos fuera, mientras Draco hablaba con algunos asistentes,cuando llego donde estaban ellos, miro a todos.

−Gracias por habermeinvitado, ha sido una tarde muy interesante, espero que nos volvamos a ver. −Yentro en el coche.

−Una conferencia muyinteresante. −Dijo Hermione cuando volvían a casa.

−Estaba muy nervioso,nunca me acostumbrare a hablar delante de tanta gente.

−Pues lo has hecho muybien. −Dijo Taylor que estaba en el asiento del copiloto.

−Bien. −Dijo sonriendomientras miraba por la ventana, como las calles iban pasando.

OOO

−Os preguntareis por quéos hemos reunido Taylor y yo. −Dijo Draco.

−Sí, porque tengo muchotrabajo. −Dijo Chris.

−Vamos a abrir unasucursal en Europa.

−¿Una sucursal? −PreguntoSusan.

−Si ha llegado elmomento, tenemos más de 500 trabajadores en plantilla, y muchos de losproyectos que tenemos son europeos, así que ya es la hora.

−Me parece bien. −DijoChris.

−¿A quién enviamos? −PreguntoJack.

−Yo iré. −Dijo Susan,al decir eso todos los miraron. −Sí, la abriremos en Londres, y yo me ocuparede todo.

 

−¿Estás segura? −PreguntoSirius.

−Sí. −Dijo sonriendo.

−Pues decidido, Susany Sirius irán. −Dijo Draco. −Tienes 6 meses para montarla, en septiembre tendráque estar abierta y empezar a recibir proyectos.

−Me ocupare de todo. −DijoSusan.

−Tabi, haz uncomunicado general, si alguno quiere ir a Londres que vaya, se les pagara elvuelo y a encontrar lugar para vivir. −Draco miro a su empleada.

−Me ocupare de ello.

−Ahora sí quetendremos avión privado. −Dijo Taylor, feliz.

Draco se rio. −Quieresuno desde que empezamos.

−Sí, pero siempre decíasque no. Espero que ahora lo pongas.

−Si lo pondré. −Dracomiro a todos. −Tenéis cosas que hacer así que todos fuera, menos Taylor, Jack,Sirius y Susan.

−¿Qué hemos hechoahora? -Pregunto la mujer.

Cuando todos salieron,Draco miro a la mujer de su tío. −Desembucha, ¿Por qué quieres ir a Londres?

−Nada en especial,quiero ir, Sirius me ha hablado tanto de ello, que quiero conocerlo. −DijoSusan.

Draco la miro y sonrió.−Pues si es lo que quieres hacer, hazlo. −Luego miro a su tío. −Tío Sirius,tengo algo para ti.

−¿El qué?

Draco miro a su tío yle sonrió. −Si quieres te puedes ocupar de la nueva empresa que tengo en mente.

−¿Qué nueva empresa?

El chico se apoyo ensu silla. −Ni lo tenía planeado, pero ahora que os vais a Londres, abriremos elmundo mágico con nuestros productos, además cuando Scorpius este en Hogwarts,quiero poder comunicarme con él cuando quiera, y eso de las lechuzas está muypasado. ¿Qué te parece? −Pregunto mirándolo.

−Quiero el 50% porciento de las acciones. −Dijo mirándolo.

−Había pensado en el20%, el otro 20% para Dora y Remus, seguro que quieren participar.

−Sobran 40%.

−Para Blaise y Theo. −Dracomiro a Taylor y Jack. −Me gustaría repartirlos con vosotros, pero las normasson claras, nadie que no tenga poderes puede entrar en ese mundo, son mentescerradas.

−No me importa, ya meregalaste el 15% de acciones de esta empresa, así que no quiero más. −DijoTaylor. −Lo que yo quiero es mirar el avión.

Draco suspiro y miro asu amigo. −Vamos a por él.

−Bien. −Dijolevantándose.

−Jack ocúpate de abrirun fondo para la nueva empresa. −Draco miro a su tío. −La mágica la abriremoscon galeones.

−Sin problemas, tengoganas de empezar.

−Lo sé tío, se queserás un gran presidente, del mundo mágico eres en la persona en quien másconfió.

Sirius le sonrió.

−Vamos. −Dijo Taylorcogiendo el brazo de su jefe y levantándole.

−Eres peor queScorpius cuando quiere algo. −Dijo Draco levantándose y mirando a todos. −Quedamospara cenar el viernes y así hablamos con todos.

−Bien.

Draco y Taylor sefueron a la empresa de aviones.

−Buenas tardes. −Dijoun hombre.

−Buenas tardes,venimos a buscar un avión.

−Vengan conmigo. −Elhombre los llevo delante de un hangar y entraron.

−No me gustan. −DijoTaylor. −Son pequeños.

−Si no los hemos vistopor dentro. −Dijo Draco.

−Igual, no me gustan. −Taylormiro al hombre. −Quiero ver el más grande que tengan.

−Vengan conmigo. −Elhombre los llevo delante de un gran avión. -Hay espacio para 70 personas.

−No quiero uno tangrande, máximo 30 personas. −Dijo Draco y miro a su amigo. −No necesitamos unotan grande.

 

−Lo sé.

El hombre los llevodelante de uno grande, pero no tanto como el anterior.

−Me gusta. −Dijo ymiro al hombre. −¿Podemos verlo por dentro?

−Sí. −El hombre losguio. −Tiene una habitación con cama de matrimonio, un cuarto de baño completo,como ven tiene sillones reclinables, y una mesa de reunión para 13 personas, yun pequeño salón con televisión.

−Me gusta. −DijoTaylor y miro al hombre. −Nos lo quedamos.

−Vas a tener quetrabajar horas extras, para pagar el avión. −Dijo Draco sonriendo a su amigo.

−Lo merece.

−La verdad es que si.−Dijo Draco mirando bien el avión. −Es grande y no necesitaremos contratar losservicios de ningún otro avión, cuando nos movamos.

−Vamos a mi oficina yasí rellenamos los papeles.

−Sí. −Taylor miro a suamigo. −Draco te quieres quedar, ¿o vienes con nosotros?

−Ocúpate tu, quierocaminar un rato, ya hemos estado mucho tiempo sentados esta mañana.

−Como quieras, notardaremos.

−Bien.

Taylor y el hombre sefueron, Draco se quedo mirando los aviones, cogió su teléfono y llamo a sumujer.

−Herms.

¿Cariño,que tal todo?

−Hemos comprado unavión.

La leona se rio. Al final Taylor se ha salido con la suya.

−Al final son Sirius ySusan quienes se ocuparan de la sucursal, la abriremos en Londres.

Losechare de menos, pero si es lo que quieren. ¿Te preocupa algo?

−No, solo queríadecírtelo, además el viernes hay una reunión en casa, vamos a abrir una nuevaempresa en el mundo mágico.

Draco.

−Tranquila, no la abriréyo, es mi tío, Remus y Dora. Te lo dije cuando nos mudamos, que no volveríamosa Londres, pero quiero tener el control de la tecnología.

Meparece muy bien, además así tendremos a alguien de confianza cuando Scorpsentre en Hogwarts.

−Sí, bueno guapa voy aseguir mirando aviones, nos vemos luego.

Nocompres nada más.

−No. −Dijo riéndose.−Te quiero.

Tequiero.

Draco colgó y siguiómirando aviones, hasta que Taylor salió.

−¿Cuándo lo tendremos?

−En 15 días.

−Bien, pues llévame acasa, no tengo ganas de trabajar.

−A casa. −Dijo Taylor sonriendo.−Estas vago.

−Un poco, tengo ganasde tumbarme con mis chicas y no hacer nada.

−Casiopea ya tiene 3 años,es una pequeña revoltosa.

−Mucho pero es miamor. −Dijo sonriendo.

OOO

−Cuando lleguéis aLondres me llamáis. −Dijo Draco que se estaba despidiendo de Susan y Sirius.

−Claro. −Dijo Susanabrazándolo.

−Gracias porprestarnos tu nuevo juguete. −Dijo Sirius, mirando el avión.

−Es un poco grandepara solo 5, pero así podréis estar tranquilos, sin que os molesten, además misprimos son pequeños, aun. −Dijo Draco sonriendo.

−Sí.

−¿Por qué no puedo ircon ellos? −Protesto Taylor.

−Porque tú tienestrabajo aquí, Jack va para comprobar que la cuenta en el banco este abierta ypreparar los documentos, hasta que tengamos un nuevo abogado allí.

−Cuando llegue es loprimero que haré. −Dijo Susan.

−Sin prisas. −DijoDraco.

 

−Señor Black, yaestamos listos. −Dijo el piloto saliendo del avión.

−Ahora vamos. −Dijomirándolo.

Los adultos sedespidieron y entraron en el avión.

Draco, Taylor, Chris yHermione se alejaron del avión y subieron en el coche para alejarlos del avión.

−Los voy a echar demenos, sobre todo a los niños.

−Sí, Lyra y Leo, sondos pequeños que saben ganarse nuestro amor. −Dijo Draco sonriendo, y miro aTaylor. −No pongas esa cara, el avión vuelve mañana, y lo tendrás listo paraque puedas ir a Japón.

−¿En serio? −Preguntocomo un niño.

−En serio, te llevarasun gran equipo, así que es más sencillo ir en nuestro avión.

−Sí. −Dijo Taylor.

−¿Qué vas a hacer enJapón? −Pregunto Herms.

−Varios contratosnuevos, no voy solo, voy con Kristen, Mary y algunos guardaespaldas, que Dracoinsiste en que lleve.

−Te lo digo por quévas a un país extranjero, y aunque Japón es un país seguro, es mejor así, yaaquí haces lo que quieres.

Taylor no estaba paranada contento y se lo había hecho saber.

−¿Está bien que vayaKristen? Os quedareis sin abogados. −Dijo Hermione mirando a su marido.

−Si ella habla bienjaponés, así que se ocupara de que todo vaya bien, y no será mucho una semana oasí, si la necesitáramos con urgencia ya la llamaríamos, además tú también eresabogada, así que no nos quedamos totalmente abandonados.

Herms miro a su maridoy le sonrió.

OOO

En Londres, Siriusestaba desayunando con su familia, cuando llego una lechuza.

−Qué extraño. −Dijo elhombre que se levanto y fue a coger la carta, cuando la vio sonrió.

−¿Qué es? −PreguntoSusan.

−La carta paraScorpius.

−Pero me dijiste quese las enviaban a los niños directamente.

−Sí, pero como el estáen Estados Unidos me la envían a mí, para que yo se la entregue.

−¿Cuándo la avisaras?

−Les llamare estatarde, pero no creo que vengan a un, están disfrutando de sus vacaciones,vendrán para la última semana.

−Bien.

−Ahora vamos aterminar de desayunar, que tenemos cosas que hacer.− Dijo Sirius sentándose,para seguir desayunando.

En Nueva York, Dracoestaba ocupándose de unos documentos, cuando sonó su teléfono, lo cogió y vioque era su tío.

−Tío Sirius.

Hemosrecibido la carta de Scorpius para Hogwarts.

−Bien, hablare con él,haber que me dice, si está interesado, iremos con Hermione, Orión y Casi sequedaran con Blaise y Pansy.

Cuandosepas algo me avisas.

−Sí, nos vemos.

Nosvemos.

Draco colgó y selevanto, salió al jardín y vio que Herms estaba jugando con los niños

−Cariño. −Dijo elhombre.

−Dime. −Dijo mirándolo.

−Mi tío me acaba dellamar, me ha dicho que Scorpius ha recibido su carta para Hogwarts.

La mujer sonrió yllamo a su hijo.

−Mama. −Dijo el niño.

−Me ha llamado tu tíoy me ha dicho que has recibido la carta para Hogwarts. Todo sobre la hepatitis

Scorpius los miro. −Sivoy, ¿os enfadareis?

Draco lo cogió y lo sentóencima de sus piernas. −Nunca nos enfadaremos porque tú quieras hacer lo quequieras, e ir a una escuela no es motivo de enfado. Haremos esto, probaremos unaño si no te gusta y quieres volver, podrás regresar a la escuela.

 

El niño sonrió. −Sí,probaremos un año.

Hermione le sonrió.−Nos iremos una semana antes, para comprar las cosas, tus hermanos se quedaranaquí con tus tíos.

−Sí.

−Ahora vuelve a jugar.−Dijo Draco.

Scorpius les sonrió yse fue a jugar.

−Todo irá bien, mitío, Remus y Dora están allí. −Dijo Draco sonriendo a su mujer. −Voy a conectarla chimenea de mi despacho con la de mi tío.

Hermione lo miro. −Solola de tu despacho, no quiero más magia aquí, estamos bien como estamos.

−Lo sé. −Dijosonriendo. −No voy a volver al mundo de la magia, ni siquiera he usado elaparecerse, no me interesa.

La mujer le sonrió. −Hemosconstruido una hermosa vida aquí.

−Muy hermosa. −Dijobesándola.

−¿Papa porque no podemosir con nuestro avión? −Pregunto Scorpius que miraba por la ventanilla.

−Eres como tu padrino.−Dijo Draco sonriendo. −Porque solo somos tres y el avión se ha quedado encasa.

−Mi padrino me dijoque el siempre lo utiliza, que es muy divertido. −Dijo refiriéndose a Taylor

−Cuando vuelva a casa,tendré unas palabras con él. −Dijo su padre.

Scorpius se rio.

−Tardaremos unascuantas horas. −Dijo Hermione sonriéndole.

−Dormiré un ratito.−Dijo el niño apoyándose en su almohada.

−Sí.

−¿Nerviosa? −PreguntoDraco a su mujer, cuando vio que su hijo dormía.

−Bueno han pasado casi12 años desde que nos fuimos de Londres. −Dijo mirándolo.

−Solo será una semana,luego volveremos a casa.

−Sí. −Dijo apoyándoseen el pecho de su marido.

Unas horas después,bajaban del avión y Sirius los esperaba.

−Tío Sirius. −GritoScorpius que se le acerco corriendo y lo abrazo.

−¿Qué tal el vuelo?

−Divertido. −Dijo elniño.

−Vamos a casa, Susan ylos niños nos esperan.

−Sí.

En el coche, Draco sesubió en el asiento del copiloto, mientras Scorpius iba con su madre en laparte de atrás.

−Mañana iré a ver laempresa, quiero ver cómo le van las cosas a Susan.

−Me parece bien,nosotros nos quedaremos en casa descansando. −Dijo Hermione.

−Quiero conocer elcallejón diagon. −Dijo Scorpius que iba apoyado en el pecho de su madre.

−Lo conocerás, peroprimero tienes que descansar. −Dijo Draco sonriéndole.

−El sábado iremos.−Dijo Sirius sonriendo, que iba conduciendo.

−Sí.

Al día siguiente,Susan y Draco se despertaron temprano y se fueron a las oficinas de Malfoyentrepises de Londres.

−Draco. −Grito lasecretaria de Susan, se levanto y lo abrazo.

−¿Qué tal? −PreguntoDraco. −¿Se porta bien como jefa?

−Mucho. −Dijosonriendo.

−Bien, ¿me puedestraer un te frío? −Pregunto Draco.

−Ahora mismo te lotraigo.

−Gracias.

−Las tienes a todasenamoradas. −Dijo Susan entrando en su despacho y sonriendo. −A mí nunca mesaluda tan efusivamente.

Draco le sonrió y sesentó. −Es normal, hace mucho que no, nos veiamoms, ¿me dirás porque no haspuesto a nadie como gerente? −Pregunto mirándola.

−No me interesa, yaSirius viene a verme y no es lo mismo.

−¿Cómo? −Pregunto sinentender.

−Aunque la empresa lacreaste tú, Chris, Jack, Oliver, Taylor, Tabi, Kristen y nosotros dos lasubimos desde cero así que no es lo mismo.

 

−Te entiendo, anosotros nos pasa lo mismo, por eso tu puesto ha sido cerrado, no queremos quenadie más lo ocupe, además no lo necesitamos.

−Yo tampoco lonecesito, Sirius me ayuda mucho.

−Bien. −Dijosonriendo.

Tocaron a la puerta yla secretaria entro con su te.

−Aquí lo tienes.

−Gracias. −Dijocogiéndolo y sonriéndole.

−Esta mañana leenseñare el lugar a Draco, no me pongas nada en la agenda.

−Sí.

Cuando Draco setermino su te, Susan lo llevo a conocer la empresa.

−Aquí creamos losprogramas. −Dijo la mujer, en una planta, donde había mucha gente.

Draco miro a todoslados y sonrió. −Me gusta, se parece bastante a las oficinas centrales.

−Sí. −Dijo sonriendo.

−Susan. −Dijo unhombre acercándose y enseñándole unos papeles.

−Míralos tú mismo. −Dijola mujer a su sobrino.

Draco los cogió y losmiro por encima. −Bastante interesante.

−Y lo es. −Dijo Susansonriendo. −¿Quieres seguir mirando?

−Sí, pero antes.−Draco pidió un momento de silencio. −Quiero que sepáis que desde las oficinascentrales en Nueva York, sabemos todo el trabajo que hacéis, Susan me tieneinformado de todos vuestros progresos, felicidades y seguir así.

Los empleados lessonrieron y volvieron a su trabajo.

−Les has motivado.−Dijo Susan cuando fueron al ascensor.

−Se lo merecen,siempre me dices que trabajan mucho.

Susan le sonrió.−Vamos a seguir.

−Vamos.

El sábado por lamañana la familia se despertó temprano y se fueron al callejón diagon, cuandoScorpius lo conoció se quedo con la boca abierta.

−Me gusta. −Dijo elniño sonriendo.

−Bien. −Dijo Dracosonriendo y miro a su tío. −Tengo que ir a buscar dinero, no tengo nada.

−Pues vamos.

−Nosotras nosquedaremos desayunando. −Dijo Susan.

−No tardaremos mucho.

Sirius, Draco yScorpius se fueron, Susan y Hermione con los niños se quedaron en una terrazadesayunando.

−Aun me miran mal. −DijoSusan.

−No te preocupes,algunos son mentes cerradas, no aceptan a quien no tienen magia. −DijoHermione. −Además tienes una vida fuera de estas paredes, así que no te tienesque preocupar, mucha gente no sabe nada del mundo exterior.

−Sí, ya Sirius me lodijo.

−Lo que no aceptan esque alguien con el poder de Sirius se haya casado, con una mujer sin magia, eles un Black y piensan que es lo mas.

−Pues es mi marido,así que pueden estar envidiosas todo lo que quieran. −Dijo la mujer sonriendo.

−Sip.

−Hermione, Susan.

Las dos mujeresmiraron y vieron a Remus, Dora y los niños.

−¿Lleváis mucho rato?

−No, estábamoscomiendo algo mientras, Sirius y Draco con Scorpius vuelven, han ido a pordinero.

−Hermione. −Dijo unavoz masculina.

La mujer lo miro y vioque era Harry y los demás.

Iba a decir algo,cuando escucho que su hijo la llamaba.

−Scorpius.

−Mama, ha estadogenial, hemos visto unos duendes, y hemos ido en un vagón como los de losparques de atracciones.

Hermione lo abrazofeliz. −Ahora vamos a buscar tus cosas.

El niño asintió conuna gran sonrisa.

Draco cogió la cartaal mirarla sonrió.

−Según esto, puedesllevar un móvil.

−Ya tengo el mío. −Dijoenseñándole.

 

Draco sonrió a suhijo.

−Este no sirve dondeiras, así que te compraremos uno nuevo, y una lechuza, necesitas un animal.

−Sí.

−Cuando sacamos lascosas, el ministerio las quería prohibir en la escuela, hasta que el profesorDumbledore le dijo que estaba bien que los alumnos las llevaran, así podíancomunicarse mejor con sus familias, después de la guerra muchos tenían miedo deenviarlos. −Dijo Sirius mientras caminaban.

−Por eso los saque. −DijoDraco que iba a su lado. −Confió en vosotros para cuidar de Scorpius pero no eslo mismo.

−Es normal, estas enun país a miles de kilómetros, y quieres saber cómo está tu hijo. −Dijo Dora.

−Sí.

Un rato después, solofaltaban los libros.

−Ocúpate tú. −DijoHermione que entro en la librería antes.

−¿Dónde va mama? −PreguntoScorpius, mirando a su padre.

−Tiene una sorpresapara ti. −Dijo Draco sonriendo.

Cuando ya tenían todoslos libros comprados, estaban en la calle esperando a Hermione que no tardomucho en aparecer y le entrego un paquete.

Scorpius lo abrió yleyó el titulo. −Historia de Hogwarts.

La leona sonrió. −Estees el primer libro que me compre, quería que lo tuvieras.

El niño le sonrió. −Loleeré, seguro que me gusta.

−Seguro, aquí tehablan de fantasmas y otras cosas. −Dijo sonriendo.

−Ya lo tenemos todo. −DijoDraco.

−Falta algo. −DijoSirius sonriendo que cogió a su sobrino de la mano y se lo llevo delante de unatienda.

−Sortilegios Wesleay. −Leyóel niño y miro a su tío. −¿Dónde estamos?

−Sirius. −Dijo Fredque salía con su hermano.

El hombre sonriendoles presento a su sobrino. −El es Scorpius, hemos venido a que se compre algo.

Los gemelos miraron aScorpius y miraron a Draco sonriendo.

−Es tu copia.

Draco se rio. −Es elde los tres que más se parece, pero no tiene el mismo carácter. −Miro a suhijo. −Porque no entras y compras lo que quieras, nosotros te esperamos aquífuera.

El niño le sonrió yentro en la tienda.

−Ya nos han comentadoque tu empresa ha conseguido un gran éxito. −Dijo Fred a Draco. −Tanto lamuggle como la mágica.

−La mágica es cosa demi tío, Remus y Dora, yo solo di la idea, no me he involucrado en ella, yatengo suficiente con la muggle. −Y sonrió. −La vuestra también, no me relacionocon nadie del mundo mágico, pero mi tío me ha dicho que habéis abiertosucursales en todos lados.

−Nos ha ido bien. −DijoFred sonriendo.

−Eso quiere decir quesi trabajas duro en lo que te propones sales adelante.

−¿Os quedareis mucho? −PreguntoGeorge.

−No, el martesvolvemos, cuando sepamos en que casa queda Scorpius, tengo trabajo que hacer,además los niños están con mis amigos.

−Papa. −Dijo Scorpiussaliendo con un libro y se lo enseño.

Draco lo miro. −Unálbum de fotos. -Miro a su hijo y le aparto el cabello de la frente, paramirarlo a los ojos. −Tendremos que comprarte una cámara de fotos, así puedestener muchos recuerdos.

El niño sonrió, y lo volvióa coger.

Draco saco dinero y selo dio a los hermanos Wesleay, y volvió a mirar a su hijo. −Compraremos lacámara e iremos a comer a una pizzería, ¿Qué te parece?

−Sí.

−Hermione.

La mujer miro a dondela llamaban y vio a Neville.

 

−Neville. −Dijosonriendo.

−¿Has venido conHannah y las niñas?

−No. −Y sonrió a laniña que estaba con él. −Se llama Ariadna, este año empieza en Hogwarts.

La leona se acerco yle sonrió. −Me llamo Hermione Malfoy a mí también me tuvieron que ayudar acomprar las cosas, porque no sabía nada.

La niña le sonriótímida.

Draco saco un par degaleones y se lo dio a su hijo. −Ves con Ariadna a comprar caramelos, osesperamos aquí.

−Vamos. −Scorpius le sonrióy los dos se fueron.

−¿Por qué estas solocon ella? −Pregunto Draco, mirando a Neville. −¿Y sus padres?

−No tiene padres, viveen un orfelinato, según la directora cuando vieron que pasaban cosas extrañas asu alrededor, la abandonaron.

−¿Dónde se va a quedarhasta que empiece la escuela? −Pregunto Herms.

−En el orfelinato.

−Se quedara connosotros. −Dijo Draco y miro a Neville. −¿No te importa verdad? En casa de mitío hay suficiente espacio, para todos.

−No me importa. −Ymiro a Sirius. −¿Qué piensas?

−Mi sobrino tienerazón, no está bien que este en un orfelinato, se puede quedar con nosotros,ahora íbamos a comer una pizza.

−Bien. −Dijo Nevillesonriendo.

Los niños no tardaronmucho en volver.

Neville miro aAriadna. -Hasta que empieces la escuela el lunes te quedaras con Hermione y sufamilia, el lunes te llevaran a la estación.

La leona se acerco yle cogió de la mano. −Iremos a cenar pizza. ¿Te gusta?

La niña tímidaasintió.

−Pues pizza.

Después de despedirsede todos se fueron.

El lunes por la mañana,en la estación de King-cross todos fueron a despedirse de Scorpius y Ariadna.

−Portaros bien. −DijoDraco.

−Sí.

Hermione se acerco asu hijo, le abrazo y le sonrió. −En navidades vendremos a buscarte, para ir apasar las fiestas con la familia.

El niño asintiósonriendo.

−Nos quedaremos hastamañana, así que puedes enviarnos la lechuza a casa de tu tío.

−Sí.

−Pasajeros al tren. −Dijoel revisor.

Scorpius se despidióde todos, abrazo a sus padres y se subió en el tren.

Hermione sonrió aAriadna. −Puedes escribirme siempre que quieras, te responder a todas tuscartas.

−Gracias. −Dijo laniña.

La leona le abrazo.−Sube si no te dejaran.

La niña subió y eltren no tardo mucho en ponerse en marcha cuando ya hubo abandonado la estaciónHermione y Draco se miraron y sonrieron.

−¿Qué haréis ahora? −PreguntoSirius, mirándolos.

−Tengo dos días más devacaciones, así que iremos a pasear algún lado.

−Aprovecharlo, yo mevoy a trabajar. −Dijo Sirius.

−No trabajes mucho.

−Lo intentare. −Dijosonriendo y se apareció.

En hogwarts, despuésde enviarles la carta a sus padres se fue al comedor, cuando se choco conalguien.

−Lo siento. −Dijo Scorpiusmirándolo.

−No pasa nada, ibadistraído, este juego me tiene muy enganchado. −El niño se lo enseño.

−Lo conozco. −Dijo Scorpiusy le sonrió. −Scorpius Malfoy.

−Marc Johnson, tupadre es quien crea estos juegos tan guays.

El rubio sonrió. −Simi padre los crea.

−No sabía que tuvieraspoderes, entonces eres como yo.

−Estúpido, no puedescompararte con él. −Dijo un chico mayor de slytherin. −El es un Malfoy, sufamilia lleva siglos en Hogwarts, en slytherin, es un sangre limpia.

 

−Lo siento. −Dijo Marcagachando la mirada.

−No te preocupes. −Le sonrióy miro al chico de slytherin. −Te equivocas, es verdad que mi padre es Draco Malfoy,pero no soy un sangre limpia como los llamas tu, mi madre es Hermione Granger,la primera bruja en su familia, que estuvo en gryffindor.

−Eres un sangre sucia.−Escupió el slytherin.

−Así es, soy un sangresucia, pero nunca llegaras a estar a mi altura, por mi sangre corre sangre degrandes familias, los Malfoy y los Black. -Lo miro con ojos frío y luego sonrió.−Y no me importa lo que me digas, estoy orgulloso de mis padres. −Y miro aMarc. −Mi padre siempre me dice que el cometió muchos errores, pero que cuandoconoció a mi madre se dio la oportunidad de cambiar.

−Scorpius. −Grito unachica que llegaba corriendo.

−Ariadna, felicidadespor entrar en ravenclaw, mi tía Luna estuvo allí y mi madre me dice siempre queallí entran los más inteligentes, y que a ella por casi la envían allí, perotermino en gryffindor.

−Felicidades porentrar en slytherin. −Dijo la niña.

−Gracias, mi padre, miabuelo, mi bisabuelo, y mi tatatarabuelo, o sea todos estuvieron allí. −Dijoriéndose. −Yo prefería otra casa, pero bueno. −Y miro a Mark. −Podemos jugarjuntos, me he traído algunos juegos de mi casa, que aquí aun no han salido,además mi padre me ha hecho algunos que nunca saldrán a la venta.

−¿No te importa queeste en gryffindor? −Pregunto Marc.

El niño se rió. −No,mi madre estuvo en gryffindor, mi tío Sirius, mi tío Remus también loestuvieron y son súper guays. −Y miro a los mayores. −Mi padre me ha explicadobien, lo que se espera de un slytherin, que sea frío sin sentimientos y que seporte mal con todos que no sean sangre limpia, pero yo paso, ni siquiera soy unsangre limpia, así que podéis olvidarme. −Y miro a los chicos. −Vamos adesayunar, si no llegaremos tarde a clase.

−Vamos. −Y los tres sefueron.

Dumbledore que lohabía escuchado todo, sonrió, Scorpius Malfoy tenía lo mejor de dos de susalumnos más brillantes.

En la mansión Black,estaban desayunando, cuando recibieron la lechuza de Scorpius.

Draco la cogió y laabrió y empezó a leer en voz alta.

Queridafamilia:

Megusta mucho el castillo, en casa no hay nada parecido, y me gustan mucho losfantasmas, he visto a algunos, y no dan miedo.

Heentrado en Slytherin, yo quería entrar en otra casa para cambiar eso, pero latradición tendrá que seguir.

Ariadnaha entrado en ravenclaw.

Besos,Scorpius.

Hermione suspiro ysonrió.

−Yo también esperabaque la tradición se rompiera, tendremos que esperar con los demás.

Draco sonrió y guardola carta. −Ahora ya podemos irnos. −Y miro a sus tíos. −La chimenea ya estáconectada, así que vendremos si hay alguna emergencia, si no seguiremos usandoel avión privado.

−Terminar dedesayunar, que os llevaremos al aeropuerto. −Dijo Sirius sonriendo a susobrino.

−Sí.

OOO

Faltan cuatro días parala boda del décimo aniversario del gran empresario Draco Malfoy y su mujer laabogada Hermione Granger, la pareja celebrara la ceremonia religiosa en laiglesia que está cerca del centra park.

 

Según de lo que noshemos enterado, mucha gente importante asistirá a la boda del año, desdejugadores de básquet, pasando por músicos famosos, estrellas de cine, hastaempresarios extranjeros, así que aprovechen si están en la ciudad, acérquenseseguro que ven a alguno de sus ídolos.

Hermione exasperadaapago la radio, y miro a sus amigas. Al final será un circo.

−Nada de circo. −DijoPansy y la miro. −Tu jefe de seguridad, se está ocupando de todo, además Theo yBlaise les han dejado los suyos, mas de 20 hombres vigilaran que todo estébien.

−Eso espero. −Y miro asu marido que estaba leyendo el periódico, mientras desayunaban. −¿No vas a decirnada?

El hombre dejo elperiódico y le sonrió. −No, tu dime qué quieres que haga y yo voy.

−Hombres. −Hermionepuso los ojos en blanco y cogió la lista que llevaba con ella. −Tienes que ircon los niños a buscar los trajes.

−Ya tengo cita paraesta tarde. −Dijo Draco cogiendo su café y dándole un trago. −Blaise y Theoirán conmigo. −Y miro a su mujer. −¿Cuándo vendrán mis tíos?

−Mañana estarán aquí,el avión de la empresa trae a todos, a la familia, a los Wesleay, a losprofesores de Hogwarts, a Neville y más gente.

Al escuchar eso Dracose rio. −¿Sabes que pasara cuando mi padrino y Sirius estén allá arriba todosjuntos?

Pansy y Luna miraron asu amigo y se rieron. −Vamos a tener que celebrar un funeral en vez de unaboda.

−Lo más seguro. −Hermionese rió y los miro. −Igual nadie va a estropear mi boda, tenemos alrededor de500 invitados, gente mágica y otra tanta que no lo es, y si tengo quepetrificar a alguien lo hago, pero nadie me la estropea.

−Nadie te la va aestropear. −Draco la miro. −Yo me encargo de ello.

−Sí.

El hombre se levanto ymiro a todas. −Tengo que ocuparme de algunas cosas, nos vemos pasado mañana enla cena.

−Nos vemos.

Draco beso a su mujery se fue.

Hermione las miro. −Ahorairemos a hacer todo lo que tenemos que hacer, que son muchas cosas.

−Sí. −Y se pusieron aterminar de desayunar.

Al día siguiente, en unaeropuerto privado, Draco estaba esperando a que el avión que traía a susinvitados, aterrizara.

−Jefe ya están aquí. −DijoOliver.

El hombre sonrió yasintió. −Vamos a buscarlos.

El avión aterrizo y lacompuerta se abrió, los primeros en bajar fueron Sirius y Susan con los niños.

Los niños al ver a suprimo mayor se acercaron corriendo.

−Draco, Draco. −Y lo abrazaron.

El hombre les sonrió ymiro a todos sus invitados, se quito las gafas de sol y los saludo. −Ahora osllevaremos a un hotel, hay camas suficientes para todos. −Y miro a Sirius. −¿Osvais a vuestra casa?

−Sí.

Draco llamo a uno desus guardaespaldas. −Nick, déjales tu coche, tu vendrás con nosotros.

−Si jefe. Y saco lasllaves de su coche y se lo entrego a su antigua jefa.

−Cuidaremos de él. −Susanle sonrió y abrazo a Draco. −Me alegro de verte.

−Yo también. −Y le dioun beso en la mejilla, y miro a Remus. −¿Dónde os quedáis?

−Se vienen connosotros. −Dijo Sirius.

−Ok, mañana osesperamos en casa, Hermione está terminando unas cosas, y pasado mañana es lacena en casa.

−Sí, ahora me voy adormir. −Sirius bostezando cogió a sus hijos y se fueron a buscar el coche.

 

Draco sonrió a supadrino. −Tú te vendrás conmigo, hace mucho que no hablamos.

El hombre asintió ymiro a una mujer. −Iremos con ellos.

−Como quieras.

−Draco, nosotrasqueremos ver a Pansy. −Dijo Astoria sonriéndole.

−Ok. −Y miro a otro desus guardaespaldas. −Tim, llévales con Blaise.

−Sí señor. −Y miro alas chicas. −Vengan conmigo.

−Sí. −Astoria le dioun beso a Draco en la mejilla. −Gracias por invitarnos.

El hombre le sonrió. −Estodo un placer.

Cuando las mujeres sefueron.

Draco miro al resto deinvitados. −Ahora mi gente os llevara a un hotel, es un buen lugar, mañanacuando hayáis descansado podréis conocer la ciudad.

−Gracias. −DijoNeville sonriéndole.

−De nada. −Y les sonrió.−No os perdáis. −Y miro a su padrino. −Vamos, seguro que estáis cansados.

−Sí.

Y se fueron.

A la tarde siguiente,en la hermosa mansión de Draco y Hermione, todos estaban colocando las mesas ysus adornos, bajo la atenta supervisión de Sam.

Justo cuandoterminaban de colocar todo, el autobús con los invitados entraba en la granpropiedad de los Malfoy, al bajar del autobús, muchos se quedaron parados,habían escuchado muchos rumores de que Draco tenía mucho dinero, pero al veresta casa lo dejaba claro.

Las dobles puertas seabrieron y apareció Sirius sonriendo. −Pasar, los novios aun se estánterminando de preparar, pero pronto estarán, mientras disfrutaremos de unrefrigerio.

Dumbledore miro lacasa y miro a Sirius. −Es hermosa.

−Mucho. −Sirius le sonrió.−A mi sobrino le ha ido muy bien, sin necesidad de usar su apellido. −Y entroen la casa, donde el hombre los llevo al jardín donde había más gente, sentada.−Ir colocándoos, hay espacio para todos.

Cuando todos sesentaron, Draco y Hermione salieron, al verlos todos aplaudieron, lo novios seacercaron a la mesa principal, donde estaba la familia sentada.

El hombre miro atodos. −Hace diez años, nos casamos, pero no pudimos invitar a todos aquellosque queríamos haber invitado, por eso esta vez, hemos querido hacer bien lascosas, amigos de hoy y amigos de siempre, espero que disfrutéis de esta hermosacena, y no bebáis mucho, que mañana es la boda, no nos gustaría que algúninvitado se la perdiera.

Los invitadosaplaudieron y se sentaron, después del novio.

Hermione le sonrió. −Hasdicho algo hermoso.

Draco le sonrió. −Yotodo lo que digo es hermoso.

La leona se rio. −Siguestan presumido como siempre.

−Lo sé. −Y se rio.

Muchos al ver a Dracoriéndose se extrañaron, nunca lo habían visto así, para muchos era el príncipede los serpientes antisocial con todo el mundo y sin sentimientos.

−Aquí tiene. −Dijo unode los camareros. −Y le puso un plato delante.

Draco le sonrió. −Gracias.

−De nada señor, esperoque le guste.

−Sí.

Un rato después cuandola cena termino, Draco se levanto y miro a sus invitados. −Ahora es hora delbaile y disfrutar de esta hermosa velada. −Y la música empezó a sonar.

El hombre miro a suprometida. −¿Me acompañas?

−Te acompaño. −Selevanto y se fueron al lugar que habían preparado para el baile.

Llevaban un ratobailando, cuando Hermione lo miro. −No puedo más, si sigo bailando, mañana nopodré ponerme esos zapatos que me he comprado.

 

Draco le sonrió y labeso. −Vamos a descansar.

−Sí. −Y se fueron asentar, donde Victor Krum estaba hablando con Harry y Cedric.

−Os venimos a hacercompañía. −Dijo Draco y ayudo a sentarse a su mujer. −Estamos muy cansados,llevamos una semana de caos.

Cedric los miro. −Hermosacasa, pero un poco grande.

Hermione se rio. −Escosa de Draco, que se enamoro de ella.

Draco lo miro. −Siempreme dice lo mismo, así que ya estoy acostumbrado.

−Tío Draco. −Lyra sele acerco y lo abrazo fuerte.

El hombre lo mirosonriendo. −¿Quieres algo?

−Pastel, mi papi diceque hay un inmenso pastel. −Y la niña estiro los brazos imitando un gran pastel.

−El pastel es mañana.

−Jo.

Draco la cogió y la sentóen sus piernas. −Mañana habrá mucho pastel. −Y le sonrió. −¿Dónde has dejado atus primas?

−Están por ahí.

Al escuchar eso losadultos la miraron. −¿Dónde es por ahí? −Pregunto Hermione.

Lyra se rió. −Pues porahí.

−Es como mi tío. −DijoDraco suspirando, y miro a su prima. −Lyra, o me dices o que te quedas sinpastel mañana.

−Pohhh. −Y lo miro. −Hanentrado en la casa.

Hermione le sonrió yse levanto. −Ya las voy a buscar yo. −Y miro a Lyra. −¿Dónde exactamente?

−En la cocina.

La leona asintió y sefue, no tardo mucho en entrar en la cocina y vio a las niñas, sentadas debajode la cocina riéndose, acercándose las miro. −¿Qué hacéis aquí?

−Mami queremos pastel.

−No hay pastel, esmañana.

−Johh, nosotrasqueremos ahora.

−Lo sé, pero esmañana, así que salir de allí, y salir al jardín.

Las niñas asintiendosalieron y se fueron corriendo, al llegar donde Draco cogieron a Lyra y sefueron corriendo las tres juntas.

−Las primas Black danmucho miedo. −Dijo Draco mirando como las tres iban riéndose.

−Y que lo jures. −Hermionelo miro. −Estaban debajo de la mesa de la cocina, buscando pastel. ¿Quién dijoque habría pastel esta noche?

−Ni idea. −Draco sentóa su prometida encima de sus rodillas, para seguir hablando con sus amigos.

Al día siguiente,Hermione se despertó temprano y vio que su marido no estaba por ningún lado,aunque vio una nota en la almohada, sonriendo la cogió.

Miamor, te espero delante del cura, no llegues tarde y ni se te ocurre dejarmedelante de tantos invitados, te amo.

DracoMalfoy.

Riéndose se levanto yse fue a bañar, al salir con el albornoz de Draco puesto, tocaron a la puerta.

−Adelante.

Luna, Dora, Pansy ySusan entraron sonriendo y cargadas, y el peluquero con su gente detrás.

−¿Preparada?

−Preparada. ¿Traéis mivestido?

−Traemos tu vestido.−Pansy la miro. −Espero que tu marido no lo haya visto.

La mujer negó. −No, ledije que no entrara y no entro, al fin y al cabo hoy me vera.

−¿Cómo están losniños?

−Ya Sam y las chicasde la casa se están ocupando de ellos. −Dora la miro. −Has escogido 8 pajes, nohacían falta tantos.

Hermione se sentó enuna butaca para que le empezaran a preparar y las miro. −Todas sois importantesen mi vida y en la de Draco, así que queríamos que estuvieran todos, Scorpiusme dijo que no, que prefería que los más pequeños lo hicieran así que escogí aunos cuantos. Lo que me da miedo son las primas Black.

 

−Tranquila ya estátodo arreglado, Draco les ha dicho que o se portan bien o se quedaran sinpastel.

−Pues entonces mequedo tranquila.

Unas horas después,terminaban de preparar a Hermione, y tocaron a la puerta.

−Adelante.

Sirius entro, elllevaría a Hermione al altar, era como un padre para ella y Draco y quería queel tuviera ese honor.

−Preciosa. −Dijo elhombre acercándose para darle un beso en la frente.

−Gracias.

Sirius miro a lasdamas de honor. −Vosotras también estáis preciosa, pero este día es deHermione. −Y la miro. −Draco me ha dado algo para ti, me ha dicho que quiereque lo lleves hoy. Y le enseño un hermoso colgante.

Hermione lo cogió y leencanto, se lo paso de nuevo a Sirius. −Pónmelo.

−Te lo pongo. −Siriusse lo puso con cuidado para no estropear el peinado y la miro. −¿Ya nos podemosir?

−Nos podemos ir,tardaremos un rato en llegar a la iglesia.

Sirius miro su reloj.−Queda una hora y media para que empiece la boda así que tenemos tiempo.

Con la ayuda de todos,Hermione se subió en la parte de atrás del rolls royce blanco que Draco habíaalquilado para ese día, mientras las damas de honor y los pajes iban en otrocoche detrás y delante iba otro coche con los guardaespaldas que Draco habíadicho que le acompañaran.

En la iglesia Dracollegaba y se acercaba al altar, con Scorpius que sería su padrino de bodas, nohabía querido ser paje, y él lo había escogido como su padrino, el Remus, Theo,Blaise y Taylor, tenía cuatro padrinos mas su hijo, y Hermione tenía cuatrodamas de honor mas 8 pajes.

No habían escatimadoen los gastos, querían que ese dia fuera muy especial.

Oliver se le acerco.

−Perfecto. −Y lesonrió. −Hermione ya se acerca, estará aquí en 10 minutos.

Draco lo miro. −¿Todobien?

−Perfecto, todos loscoches tienen guardaespaldas, y la policía nos está ayudando con las fans queesperan fuera.

−Te lo dejo todo a ti,hoy solo quiero disfrutar.

−Y lo harás.

Remus se acerco.−¿Nervioso?

Draco miro al maridode su prima. −Un poco, hace 10 años que no pasaba por eso.

−Bueno no todos losdías te casas. −Y miro la iglesia era grande y estaba hermosamente adornada,todo lleno de flores.

−¿Papa falta mucho?−Pregunto Scorpius mirándolo.

Draco le sonrió. −No,ya pronto tu madre vendrá.

No tardo mucho enempezar a sonar la música, al escucharla, los invitados se pusieron de pie ylos pequeños pajes aparecieron y empezaron a lanzar pétalos de sus cestas.

El novio al ver aHermione se quedo sin habla, estaba realmente hermosa, no tardaron mucho enacercarse.

−Draco siguecuidándola. −Dijo Sirius.

−Lo hare. −Miro a Hermionele soy sonrió, y ella le cogió del brazo.

Y la ceremonia empezó.

−Hermione JaneGranger, aceptas Draco Malfoy Black, en la salud en la enfermedad hasta lamuerte os separe.

−Acepto. −Y sonrió aDraco.

Draco Malfoy Black,aceptas Hermione Jane Granger en lasalud, en la enfermedad para cuidara y protegerla hasta que la muerte ossepare.

−Acepto.

−Yo os declaro maridoy mujer. −Y miro al novio. −Puedes besar a la novia.

Draco la beso y todosaplaudieron.

 

−Estas realmentehermosa. −Dijo el novio sonriéndole.

−Tú también lo estas.−La leona vio a su marido, llevaba un hermoso esmoquin gris como sus ojos.

El novio sonriendoescolto a su mujer a la entrada, y los invitados se le acercaron parafelicitarlos, y que los fotógrafos hicieran las fotos correspondientes.

Sirius se le acercosonriendo. −Muy guapos los dos, pero es mejor que sigamos en el salón de bodas,los niños tienen hambre.

Draco le sonrió.−Tienes razón. −Y miro a Hermione. −Vamos.

−Sí.

Las damas de honorayudaron a subir a Hermione en el coche y se fueron al salón.

Mientras iban allugar, la leona miro a su marido.

−Ha sido una ceremoniapreciosa, mucho más que la anterior.

−La otra fue hermosa,pero no estaban todos nuestros seres queridos, pero esta vez sí. −Y miro elcolgante que le había regalado. −Gracias por ponértelo.

Hermione lo toco. −Meha gustado mucho, no sabía que hubieras comprado nada.

Draco la miro. −Fuealgo que perteneció a mi madre, se que ella se porto mal con nosotros, perosiempre me gusto, lo llevaba en momentos especiales.

La leona le puso lamano en la mejilla. −Es muy hermoso y me gusta mucho.

El hombre la beso ysuspiro. −Ahora viene la fiesta.

−¿Hay tarta verdad? −Yse rio. −Si no las monstruitas no nos dejaran disfrutar de la fiesta.

−Una hermosa y grandetarta de 9 pisos, blanca con muchas flores, tradicional como la querías.

Hermione lo miro. −Enestas cosas siempre seré tradición.

−Lo sé. −Y la beso.−Yo respeto tu decisión.

−Sí.

No tardaron mucho enllegar a la sala de fiestas, y al entrar todos aplaudieron, los novios sefueron a sentar en la mesa principal.

Draco se levanto y losmiro. −Gracias a todos por estar aquí, en este momento tan importante, para míy Hermione, disfruten de la fiesta. −Y se sentó de nuevo.

Llevaban varias horascomiendo y antes de cortar el pastel, Taylor se acerco al escenario donde pidióa los músicos que pararan y cogió el micrófono.

−Buenas tardes atodos, como somos muchos los padrinos de Draco, a todos nos ha tocado decirunas palabras, no voy a decir el típico discurso, para los que me conocéis sabéisque no soy así, conozco a Draco desde hace 10 años, no solo es un excelentejefe, sino también una hermosa persona, siempre está allí para ayudar a todoslos que lo necesitan, se ha convertido en un hermano menor, y sobre Hermione,bueno es la princesa.

Al decir eso Hermionelo miro ceñuda, pero luego se rio.

Taylor le sonrió y volvióa prestar atención a los invitados.

−Draco y Hermione, nosolo forman un maravilloso matrimonio si no que son hermosas personas, estoyfeliz de estar aquí este día, disfrutando acompañándolos, espero que sigan juntosmuchos años y cumplan no solo 20 años si no muchos más. Besos.

Taylor dejo el micrófonoy todos aplaudieron.

−Te voy a despedir. −DijoDraco a Taylor.

El hombre lo miroriéndose. −Pero si te ha encantado, hasta te has puesto rojo.

−Que poco respeto metienes.

−Un poquito. −Riéndosese fue a sentar a su silla.

Hermione miro a sumarido. −A mi no me digas nada ya te dije que le dabas demasiada libertad.

−La verdad es que si. −Yse rio.

Blaise se levanto y seacerco al micrófono. −Buenas tardes a todos, conozco a Draco desde que éramosunos niños que íbamos aun en pañales, durante muchos años, creí que no teniasentimientos ni sueños de futuro, pero cuando me lo volví a encontrar hace seisaños, y lo vi tan cambiado, supe que había encontrado no solo a una buena mujera la que amar y compartir sus sueños si no que en este país, en esta ciudad tanlejos, de nuestro país había encontrado un lugar al que llamar hogar. Draco,Hermione os deseo toda la felicidad del mundo, vosotros os la merecéis más quenadie en este mundo. −Sonriendo dejo el micrófono y todos aplaudieron.

 

Draco sonrió a supadrino. −Hermosas palabras.

Bliase se rio. −Pansyme ayudo a escribirlo sabes que las palabras nunca han sido muy fuerte.

−Te ha quedadoprecioso. −Dijo Hermione sonriendo.

−Gracias. −Y se fue asentar al lado de su mujer que lo recibió con una sonrisa

Poco a poco todos fueronpasando y diciendo palabras hermosas, cuando terminaron Draco se levanto.−Después de escuchar estas hermosas palabras de mis padrinos, viene la hora dela tarta, muchos están esperándola. −Y miro a su hija y a sus primas. −Ahora esel momento. −Ayudo a Hermione a ponerse de pie y se acercaron al centro dondeunos camareros se ocupaban de acercarla.

Mientras Hermione yDraco se ocupaban de cortar la tarta, Sirius se quedo mirando a su sobrino.

Draco Malfoy, no lohabía conocido cuando nació, no podía ni ver a Lucius Malfoy y con su prima sehabía distanciado desde que se caso con él. Cuando se escapo de Azkaban y sepuso al día, todos le dijeron lo mismo que Draco era igual que su padre,racista hacia los que no eran sangre limpia, prepotente y creyendo que todo sesolucionaba con dinero.

Años después, cuandopaseaba con su familia por el callejón diagon, nunca imagino que se loencontraría allí, los rumores que corrían es que Lucius lo había matado.

Cuando lo vio alprincipio tuvo dudas en llamarlo o no, aunque nunca lo había visto en persona,su cabello rubio casi blanco y sus ojos grises lo hacían inconfundible.

Pero lo llamo, y elchico lo miro y sonrió, entonces le presento a su amigo muggle, cosa que lesorprendió ni en mil años se hubiera imaginado que el gran Draco Malfoydescendiente de dos familias tan importantes de sangre limpia estuvieron con unmuggle, y ya no hablemos cuando le dijo que se había casado con Hermione, hijade muggles.

Cuando le dijo lepodía acompañar, lo hizo sin pensarlo, Hermione la había salvado la vida y noquería que nadie le hiciera daño, y al verla allí en esa hermosa casa sonriendoy sin preocupaciones, supo que el antiguo Draco ya no existía, había dejado todoatrás para vivir como quería.

Y aunque nunca habíatenido contacto con Draco se llevaron bien enseguida, el chico era un encantode hombre y se habían hecho grandes amigos, como si se conocieran de toda lavida.

−Sirius, aquí latierra llamando a mi marido.

El hombre salió de suensoñación y miro a su mujer. −¿Susan?

−No la reina. −Y serio. −Llevas diez minutos en tu mundo. ¿En qué piensas tanto?

−En lo mucho que hacambiado Draco, ya te hablado de cómo eran sus padres, por suerte el no hasalido como ellos.

Susan lo miroafectuosamente. −Eso es porque él pudo salir de ese lugar, y venir aquí, encimatiene a una buena mujer con él.

−Si ha encontrado sulugar.

 

−Papi, mami. −Lyra seacerco con un plato lleno de pastel.

Sirius sonrió a suprincesa, puso el plato encima de la mesa, cogió a su hija y la puso encima desus rodillas, y la niña empezó a comérselo.

−¿Quién te ha dadotanto pastel?

−Draco.

−¿Le has dado lasgracias?

−Si papi.

Draco se acerco a sustíos y les puso un plato enfrente a cada uno. −Probarlo, está muy bueno.

Sirius le sonrió. −Ahoralo probaremos, antes de que aquí las niñas se lo coman todo.

El hombre se rio. −Ellashan cogido las partes más grandes. −Y volvió junto a su mujer, para coger unplato de pastel y sentarse en la mesa, mientras los camareros seguían cortandoy repartiendo pastel a todos los invitados.

Un rato después, Dracoy Hermoine se levantaron y miraron a todos. −Es hora de irnos de luna de miel,gracias a todos por haber venido, pero antes, Herms tirara el ramo haber quienes la próxima afortunada para casarse.

−Va a empezar latercera guerra mundial. −Dijo Taylor mientras las mujeres se ponían a un lado ylos hombres solteros se alejaban.

Sirius se rio. −Puede,dan mucho miedo.

Hermione sonrió a susinvitadas solteras. −¿Preparadas? −Y se giro. −A la 1, a las 2 y a las 3. −Y lolanzó.

Una de las mujeres lo cogió,pero otra también lo quería así que empezaron a estirar de un lado cada una.

La leona miro a sumarido. −Mejor nos vamos, esto puede terminar en guerra campal.

−Sí. −Y miro a su tío.−¿Te ocupas de todo?

−Lo haré. −Sirius losabrazos. −Disfrutar de vuestra luna de miel, cuando volváis aun tendréismonstruitos.

Los novios lesonrieron.

Los niñosMalfoy-Granger se acercaron y sus padres los abrazaron.

−Hacer caso a lostíos, y portaros bien.

−Sí.

Los recién casados sedespidieron de todos y se fueron a su luna de miel.

Draco estabadurmiendo, cuando empezó a sonar su teléfono, lo cogió y vio que era una vídeo llamada, y la cara de su hijo mayor apareció.

−Scorpius.

−Papa, siento llamartetan tarde, pero estoy en el equipo de slytherin de quidditch, soy el nuevobuscador.

Draco al escuchar eso,sonrió y se despertó del todo. −Felicidades, yo también empecé en segundosiendo buscador, mañana me pasare por el callejón diagon y te comprare la escobamás rápida que haya.

−Sí, papa, y traermecaramelos.

−Por supuesto, ahoravoy a seguir durmiendo, besos, y felicidades.

−Gracias. −Y colgó.

Draco apago el móvil yse acostó de nuevo.

−¿Todo bien conScorpius? −Pregunto Hermione abriendo los ojos.

−Sí, me ha llamadopara decirme que es el nuevo buscador de slytherin.

−Eso está bien, secuanto le gusta ese deporte.

−Mañana hablamos,ahora vamos a seguir durmiendo. −Draco la abrazo y pronto estuvieron de nuevodurmiendo.

Scorpius caminabahacia el campo de quidditch con sus amigos, cuando vio a sus padres, y sustíos.

−Papa. −Grito el niñoy se acerco a los adultos.

−Felicidades, porentrar en el equipo.

−Gracias. −Scorpius lesonrió.

Draco le sonrió y leenseño su regalo, la escoba más rápida que había en el mercado.

−Gracias papa. −Dijocogiéndola y mirándola.

−Scorps ten cuidado.−Dijo Hermione preocupada.

El niño le sonrió y leabrazo. −No hare nada que no hagas tú.

 

Al escuchar eso, losadultos se rieron.

−Entonces todo irábien. −Dijo Sirius sonriéndole.

−Malfoy date prisa, tetienes que cambiar. −Dijo un slytherin mayor.

−Sí. −El niño sonrió asu familia y a sus amigos. −Nos vemos luego. −Y se fue corriendo.

−Vamos. −Dijo Hermioney sonrió a los amigos de Scorpius. −¿Queréis venir con nosotros?

−Gracias. −Dijo Marc.

Y se fueron a sentarcon los profesores, cuando el partido empezó Hermione se puso muy nerviosa.

−Tranquila. −DijoDraco cogiéndole de la mano. −No le pasara nada, el no tiene una bludger loca,siguiéndole.

La leona lo miro conel ceño fruncido. −Eso no me tranquiliza nada.

El rubio le sonrió yse puso a ver como su hijo jugaba, el partido no tardo en terminar, Scorpiushabía conseguido atrapar a la snitch.

Hermione se bajo delas gradas y fue a ver a su hijo.

−Felicidades, Scorpiuspor haber ganado tu primer partido.

−Gracias. −Dijo elniño sonriendo.

−Felicidades. −DijoDraco sonriéndole.

−Gracias papa, seguiréentrenando duro para ganar a los gryffindor que son los mejores del colegio.

−Lo harás muy bien.−Dijo su padre, y le dio una bolsa de caramelos. −Compártelos con tus amigos.

−Si papa. -Y la cogió.

−Nosotros ya nosvamos, nos veremos pronto. −Dijo Hermione.

El niño sonrió y viocomo su familia se aparecía, y miro a sus amigos. −Cuando termine de bañarmenos reunimos en el gran comedor y comeremos los caramelos.

−Sí.

OOO

Draco estaba en sudespacho, cuando empezó a sonar su teléfono móvil, sin dejar de trabajar en elordenador lo cogió.

−Aquí Malfoy.

Draco.

−¿Tío Sirius y esaagradable sorpresa? −Pregunto el hombre dejando de trabajar y girando su sillónpara mirar por la ventana.

Dentrode poco se celebrara el decimo aniversario del fin de la guerra.

−¿Y para que mellamas?

Quieroque vayas.

−¿Yo? Ni siquieraestuve, y si te has olvidado mis padres estuvieron en el bando de los malvados.

Losé, pero tú no, quiero que todos vean que no todos los Malfoy son como todosdicen.

−¿Cuándo es?

Enabril.

−Dame unos días, voy ahablar con Hermione haber que dice, no me lo esperaba me has desencajadototalmente.

Losé, pero el ministro me ha dicho que te quiere presente, y yo también.

−Dame unos días, comote he dicho, el jueves te llamo, haber qué decisión hemos tomado.

Estábien, dale besos a Hermione y a los niños, nos vemos.

−Sí. −Draco colgó ysuspirando se levanto, se fue al despacho de Taylor, pico y cuando le diopermiso para entrar, lo hizo. −¿Podemos hablar?

El hombre dejo detrabajar y miro a su amigo. −¿Qué pasa?

Draco se fue al sofáque había y se acostó en el. −Mi tío me ha llamado, quiere que vaya a unaestúpida fiesta que hará el ministro de magia, para celebrar el decimoaniversario del fin de la guerra.

−Pero si tú noestuviste allí.

−Y yo se lo he dicho,pero me ha dicho que quiere que todos vean que no he salido como mis padres.

Taylor se levanto desu silla, se acerco a su amigo y se sentó en la mesilla que había al lado.−Ves, y demuéstrales a todos esos estirados que tu no los necesitas, que puedesvivir sin magia y que eres feliz con Hermione.

 

Draco lo miro. −Creíque me dirías que no.

−Soy la voz de tu conciencia,¿Qué no te acuerdas?

El hombre se rio. −Másbien eres la voz de las locuras, pero bueno, está bien iré a esa estúpidafiesta, Hermione ira hermosa y dejaremos a todos sin habla. −Y lo miro. −Ahoratengo que hablar con Theo y Blaise, para que se queden con los niños, ellos noirán. −Draco cogió su teléfono y llamo a sus amigos, y como él había previstono irían, aparte de que habían estado en el bando equivocado, su vida en NewYork les gustaba demasiado para que una noche les volviera a estropear la vida.

−Se lo vas a tener quedecir a la princesa.

Draco lo miro. −Comosigas llamándola princesa, te golpeara y no podrás tener más hijos.

Taylor le sonrió,gracias a un vientre de alquiler, Taylor y Jack habían podido tener un hijo, yhabían tenido mellizos, y estaban encantados con ellos.

−Ya no quiero más,tengo a mis mellizos. −Y le sonrió. −Te acompañare a comprar un traje muyelegante.

El hombre lo miro.−Eres peor que Herms con las compras. −Y se levanto. −Paso de seguirtrabajando, me voy a casa, cuando sepa que me ha dicho mi leona te aviso.

−Sí. −Taylor le sonrióy volvió a su trabajo.

Draco miro una últimavez a su amigo y fue a ver a Anna. −Me voy a casa, no quiero ver a nadie.

−¿Ha pasado algo?−Pregunto su secretaria.

−Mi tío que quiere quevaya a una fiesta, y no tengo ganas de ir.

Anna lo miro. −SiSirius te lo ha pedido, será por algo.

−Si lo sé. −Y lesonrió. −Me voy a casa, nos vemos mañana, vete pronto.

−Lo hare, hastamañana.

El hombre se despidióy se fue a coger su descapotable, y se fue conduciendo tranquilamente, cuandollego a su casa, vio a Hermione leyendo un libro.

La leona al ver a sumarido se quedo extrañada. −¿Cómo es que estas aquí?

Draco la beso y seacostó apoyando la cabeza en sus piernas.

−Mi tío Sirius quiereque vayamos a la fiesta del decimo aniversario del final de la guerra.

−Pero si nosotros noestuvimos.

−Lo sé, pero es lo queél quiere. −Y la miro. −¿Qué dices tú?

−Yo no quiero ir. −Ylo miro. −Pero si tu tío te lo ha dicho es por algo, así que si vamos.

−Bien. −Draco cogió suteléfono y busco el número de teléfono de su tío.

Draco.

−Vamos a ir a esafiesta, dos horas no más.

Sirius se rio.

−Dos horas, no mas,Blaise y Pansy se quedaran con los niños, no los quiero allí, son demasiadopequeños para entrarse de todo lo relacionado con la guerra.

Losé no te preocupes, nos vemos en unas semanas.

−Nos vemos, no mevuelvas a llamar si es para fiestas de magia, si es en tu casa sí, pero nada demagia.

Nadade magia. Chao.

−Chao. −Colgó y miro asu mujer. −Este tío mío me está llevando por la perdición.

Hermione se rio. −Quete parece ahora que estas aquí, vamos a disfrutar de un baño relajante conburbujitas.

El hombre asintió, selevanto y la cogió en brazos. −Vamos princesa.

−Vamos mi rey. −Yentre risas los dos subieron al cuarto.

En la fiesta del décimo aniversario del fin de la guerra, que se celebraba en el ministerio,todos estaban allí, llevaban un rato hablando, cuando Draco y Hermione hicieronsu aparición, al verlos allí todos los miraron.

Sirius con una sonrisase acerco a su sobrino y a su mujer.

 

−Os habéis hechoesperar.

Draco lo miro. −Aunquete dije que vendríamos, hasta el último momento tuvimos dudas, no entiendo quépintamos aquí, y mucho menos yo, que sabes que mis padres estuvieron en el otrolado.

−Es muy pronto paraestar quejándote ven vamos a tomar un refrigerio.

−Si esto termina mal,te diré que ya te avise.

−Sí, sí, lo que tudigas. −Y los llevo a una zona donde estaban sirviendo bebidas.

Dora que estabasentada junto a su marido, se levanto y se acerco a su primo. −¿Por qué esacara tan larga?

Sirius la miro. −Tuprimo que no quería venir, lo he obligado.

La mujer le sonrió.−Pero si va a ser divertido, no pongas esa cara.

Hermione le sonrió asu marido. −Solo será un rato, luego volveremos a nuestra casa y te podrásolvidar de todo.

Draco la miro. −Estábien, lo hago por vosotros.

−Lo sé.

−¿Eso quiere decir quedejaras de refunfuñar? −Pregunto Sirius.

−Lo hare, ahora me voya sentar un rato, haber de que cosas interesantes me entero. −Cogió un vaso, unplato de comida y se fue a sentar a una de las mesas que habían colocado.

Llevaban ya un ratoallí, y los grandes héroes habían hablado, cuando Ronald se acerco y los miro.

−¿Qué haces aquí? Ereshijo de mortifagos.

Draco suspiro y lomiro. −Ya sé lo que soy, no hace falta que me lo digas en todo momento. −Selevanto y miro a Hermione. −Voy al baño, espero que cuando vuelva, este tipo yase haya ido.

−No tardes.

−No tranquila. −Labeso y se fue, al llegar a los baños se metió en un cubículo y al salir paralavarse las manos vio que su tío Sirius estaba allí mirándolo.

−No hagas caso aRonald, el siempre está igual, lo mejor es ignorarlo.

−Lo sé, ya hasta hagooídos sordos. −Draco se quito la chaqueta, se arremango las mangas de la camisay se lavo la cara y las manos. −No me gusta este lugar, y nunca me gustara.

−¿Qué quieres decir?

El hombre miro a sutío. −¿Nunca te he contado de mi vida?

Sirius negó. −No.

−Tenía cinco años, yestaba durmiendo en mi cama, cuando una gran tormenta eléctrica se despertó,tenía mucho miedo, solo quería que mis padres cuidaran de mi, pero mi padretenía otros planes, me dijo que los miembros de la familia Malfoy, teníamos queser fuerte y no ser unos inútiles, que temíamos a todo, me lanzo dos crucios yme encerró en las celdas de la mansión, estuve allí no sé cuantos días, hastaque mi padrino llego y me saco, me pase dos semanas en cama, no solo por loscrucios si no que mientras estuve allí abajo no me dieron ni agua ni comida. −Ylo miro. −Sigo vivo por Severus, el controlaba que mis queridos padres no meterminaran por matar.

−Los Malfoy nunca hansido conocidos por su piedad, y por el amor que les daban a sus hijos. −Y lo miro.−Eso ya lo has dejado atrás, y tienes una hermosa familia, he visto como tratasa tus hijos, te aman y no te temen.

Draco lo miro y sepuso la chaqueta del esmoquin. −Es porque tengo a Hermione conmigo, si tuvieraa otra mujer y hubiera estado más tiempo con mi padre, sería como él o peoraun.

 

−Has tenido suerte,supiste cuando escapar. −Y le sonrió. −Ahora volvamos a la fiesta.

−Sí.

Los dos hombresvolvieron, Draco se sentó al lado de su mujer y le sonrió.

−¿Todo bien? −Preguntola leona.

−Todo perfecto.

−Bien.

Susan que pasaba detodo eso de la guerra, y solo había ido a acompañar a su marido para queninguna lagarta se lo quitara, se puso a hablar de negocios con Draco.

El hombre miro aSirius. −Tío.

−Draco.

−Quiero que tires lamansión Malfoy abajo.

Al escuchar eso, todoslo miraron.

Sirius ignorando atodos los curiosos miro a su sobrino. −Por mi está bien, ¿pero para que laquieres tirar?

−Este verano,vendremos a pasar las vacaciones aquí, aunque los niños han nacido en NuevaYork, quiero que conozcan el país donde nosotros nacimos, y no vamos a vivirtodos en tu casa, que aunque es grande terminaríamos todos locos.

−Me parece bien. −Y lomiro. −¿Qué quieres que haga?

−Quiero que construyasuna casa muggle, con magia no se tardara mucho, aparte de nosotros, vendrán misamigos y mis sobrinos.

Sirius miro aHermione. −¿Qué dices tú?

−No tengo problemas,Londres solo es una ciudad, y como dice Draco los niños tienen que conocer susraíces.

−Iré a la mansión, guardarelas cosas importantes y lo demás lo tirare.

−Sí. −Draco lo miro.−Aparte de eso, quiero que mires cuantas hectáreas tiene exactamente lapropiedad, y vayas vendiendo tanto a muggles como magos, solo me quiero quedarcon el jardín que hay alrededor.

−Lo haré, y es unabuena idea eso de vender las hectáreas que te sobren. ¿Quieres vender algo más?

El hombre lo miro. −Site soy sincero nunca me he puesto a comprobar lo que tengo y lo que no tengo.

Sirius se rio. −Ya meocupare de ello, si te lo dejo a ti, nos haremos viejos.

−Oye que soy un hombremuy ocupado. −Y miro a su tío. −Quiero que mires las propiedades Black. −Y miroa Dora. −Quiero que te quedes la mitad de lo que me han dejado los abuelos. −Yantes de que pudiera decir algo, cogió a Hermione de la mano, y la saco a lapista de baile.

−No puedes huir,Malfoy, se dónde vives. −Dijo Dora.

Draco se rio y le sacola lengua. −No puedo esconderme mucho, pero de momento huyo. −Y se puso abailar con su mujer.

Sirius y Remus serieron.

−Vosotros no os riaisque sois los siguientes. −Dijo Dora y miro a su tío. −Sabes que no me interesaese dinero.

−Lo sé, pero él loquiere compartir contigo, y si tenéis mucho dinero gracias al gran trabajo quehacéis en la empresa, pero nunca está de más tener.

Remus miro a su mujer.−Yo hare lo que tú quieras.

−Lo sé. −Suspirandomiro a su tío. −Está bien, como decís nunca está de más tener dinero paracuidar de la familia.

Unas horas después,Draco ya se había cansado de estar allí, así que se acerco a Sirius que estabahablando con algunos invitados.

−Tío Sirius nosotrosya nos vamos, ya he estado aquí casi 4 horas, hemos estado más del que tehabíamos dicho, así que con tu permiso nos retirarnos.

Sirius le sonrió.−Nosotros tampoco tardaremos mucho irnos, nos vemos en casa.

−Sí. −Draco se iba air, pero miro a Ron que estaba comiendo. −Wesley-pis deberías de dejar decomer, si no tu mujer terminara por tener que llevarte rodando a todos ladoscomo si de una rueda se tratara. −Miro a Sirius y le sonrió con una sonrisa inocentey se fueron.

 

Cuando Draco yHermione se fueron, el hombre miro a Ronald que estaba rojo como su cabello.−Ni se te ocurra decir nada, has empezado tu primero, poniéndolo en esasituación, el solo ha venido porque yo se lo he pedido, así que mejor te cayasy sigues comiendo que es lo que se te da mejor.

−Vamos a bailar. −DijoSusan que cogió a su marido de la mano, y se fueron a la pista de baile.

OOO

Scorpius se acababa dedespertar y miro a su alrededor, estaba en su habitación en su casa con sus padres,se levanto y después de bañarse bajo al comedor donde vio a su madre, con sushermanos desayunando.

−Buenos días.

−Buenos días.−Hermione le sonrió.

−¿Y papa? −Preguntosentándose después de darle un beso a su madre y otro a su hermana.

−En la oficina.

−Quiero ir a verlo.

−Claro, puedes ir enmi coche, nosotros iremos al parque acuático.

Scorpius se puso unvaso de zumo y sonrió a su madre. −Le pediré a alguien que me lleve, luego iréa jugar a básquet, seguro que papa se apunta.

−Seguro, ya sabes cómole gustan los deportes. −Hermione le sonrió. −Desayuna tranquilo, y luegopuedes ir.

−Lo hare. −Y cogió unatostada para untarla con mantequilla y mermelada.

Draco estaba en sudespacho trabajando, cuando tocaron a la puerta.

−Adelante.

−Soy yo. −Dijo Scorpiusentrando y sonriendo.

El hombre al ver a suhijo sonrió. −¿Y esta sorpresa?

−He venido a hablarcontigo.

−Dame un minuto.−Draco apago el ordenador y se levanto. −Para hablar es mejor estar al airelibre. −Y salió de su despacho y miro a Anna. −Cancela todas mis citas, novolveré al despacho.

−Sí.

−Eso es lo bueno deser el jefe. −Dijo Draco sonriendo a su hijo mientras bajaban en el ascensor.−Que puedes decidir a qué hora se termina tu trabajo.

Scorpius le sonrió.

−Iremos al centralpark me gusta mucho ese parque, puedo pensar bien.

Un rato después,estaban comprando unos perritos caliente. −¿Y bien de que querías hablarconmigo? −Pregunto cuando termino de pagar y caminaban por el parque.

−Lo he estado pensandomucho, y no voy a seguir con esto de la magia. −Dijo dándole un mordisco a suhot dog.

−Si es lo que quieres,sabes que te apoyamos. −Dijo Draco.

−Lo sé, a ti te ha idogenial sin la magia, tienes una gran compañía con sucursales en medio mundo,tienes a mama y a mis hermanos, yo quiero hacer lo mismo.

El hombre sonrió. −Hepodido conseguir todo esto, porque me he rodeado de buena gente, tu tambiéntienes buenos amigos.

Scorpius lo miro. −Losé, tengo a Ariadna, cuando terminemos la escuela le pediré que se vengaconmigo.

−Si de verdad te quiere,se vendrá contigo. −Dijo Draco.

−Lo sé, me preocupaporque sabes lo testaruda que es, piensa que no es lo suficientemente buenapara mí.

−Yo una vez me sentíasí. −El hombre miro a su hijo. −Mi padre, era un hombre malvado, y siempre setuvieron que hacer las cosas como él decía, cuando me di cuenta de lossentimientos hacia tu madre, creí que no era lo suficientemente bueno paraella. −Y le sonrió. −Pero ya conoces a tu madre que es testaruda como ellasola.

−Sí. −Y le sonrió.

 

−Demuéstrale que sí quees buena para ti.

−Lo hare, y Mark yahablado con mi tío Sirius, le ha pedido que le contrate cuando terminemos.

Draco se rio. −Ya melo ha dicho.

Scorpius le sonrió.−Yo quiero seguir con lo que tú has creado fuera del mundo de la magia, con laempresa, quiero seguir tus pasos.

Su padre le sonrió. −Yserás bien recibido en la empresa, no porque seas mi hijo si no porquerealmente te interesan los ordenadores y este mundo.

−Sí, ahora no se queestudiar. −Dijo sonriéndole.

−Tienes para escoger,empresariales, informática, o tecnología, y tienes un año para hacerlo.

−Lo sé. −Y le sonrió.−Ahora que hemos hablado de cosas serias, he quedado con Jason para jugar abásquet. ¿Te apuntas?

−Me apunto. −Dijosonriendo y padre e hijo se fueron.

En King-cross,Hermione miraba divertida como Sirius hablaba con las tres niñas Black.

−Tenéis que entrar engryffindor. −Y miro a su hija mayor Lyra, tenía el pelo oscuro y los ojosgrises, tan característicos en la familia Black. −Tu porque eres mi hija.

−Si papa.

Miro a su sobrinaAndrómeda, tenía el pelo castaño con los ojos grises. −Tu porque tu padre es mimejor amigo.

−Si tío Sirius.

Y por ultimo miro aCasiopea la hija de Draco, era castaña con los ojos castaños igual queHermione. −Y tu porque tus hermanos ya están en slytherin.

−Si tío Sirius,quedare en gryffindor.

−Tío Sirius, si siguesasí, el tren nos dejara atrás. −Dijo Scorpius que estaba con sus amigos.

−Aun queda media hora.−Dijo Sirius y volvió a prestar atención a las niñas.

−Yo lo he intentado.−Dijo mirando a sus padres.

−No te preocupes.−Dijo Draco divertido.

−Ya estamos aquí.−Dijo Harry que venía con su familia, Ron y Lavender.

−James, ven aquí.−Dijo Sirius.

Y el niño se leacerco. −Tú también tienes que estar en gryfindor.

−Lleva toda la mañanaasí. −Dijo Orión que estaba con Eric, el hijo de Blaise y Pansy, y los gemelosLysander y Lorcan los hijos de Luna y Theo.

−Sirius, James entraraen gryffindor, siempre dices que es idéntico a mi padre. −Dijo Harrysonriéndole.

Sirius le sonrió. −Siempreva bien decirlo de nuevo.

Draco los ignoro ymiro a su hijo. −Scorpius termina la escuela, y el año que viene podrásestudiar en la universidad que quieras.

−Quiero ir a Harvard.

Hermione se acerco asu hijo y le sonrió. −Y podrás ir a Harvard porque eres un chico muyinteligente.

−Lo sé mama.

−Y cuando termines launiversidad, podrás trabajar conmigo. −Dijo Draco sonriendo a su hijo mayor.

Al escuchar eso todoslo miraron.

−¿Vas a dejar lamagia? −Pregunto Dora.

Scorpis miro a laprima de su padre y le sonrió. −Es lo que he decidido. −Miro a Ariadna y luegoa su familia. −Tengo un año para convencerla de que se venga a Estados Unidosconmigo a estudiar, y tener una vida juntos.

Hermione sonrió y miroa la novia de su hijo. −Ya me han explicado lo que pasa, no te preocupes poresas cosas, si realmente quieres estar con mi hijo, no importa lo de la sangre,el estatus y esas cosas, lo importante es lo que tú sientes.

La chica la miro. −Esdifícil, vosotros tenéis tanto y yo

−Tienes el mejorcorazón de todos. −La interrumpió Hermione. -Es verdad, el dinero esimportante, gracias a él no nos falta comida en los platos, y nos podemosvestir, pero el dinero no lo es todo, lo importante es la familia, y tu encajasperfectamente en ella, porque se cuanto quieres a mi hijo.

 

Scorpius le sonrió.−Te lo he dicho muchas veces, a mi familia les caes bien.

Sirius se acerco a lachica y le sonrió. −Esta familia no es perfecta, tenemos nuestras cosas, perote puedo asegurar que nunca te faltara amor y nunca serás maltratada, todosnosotros ya hemos pasado por ello, y no queremos que a vosotros os pase lomismo.

−Pasajeros al tren.−Dijo el revisor.

Hermione sonrió a suhijo mayor. −Sé que es tu último año, y tendrás muchas cosas estudiar, serprefecto, el de premio anual, el de capitán y tus amigos, pero cuida de tushermanos y tus primos.

−Lo hare mama.−Scorpius le abrazo y le dio un beso. −Nos vemos en el primer partido de latemporada.

−Nos vemos.

Los chicos fuerondespidiéndose de sus familias y entrando en el tren, pronto el expreso se pusoen marcha y fue alejándose de la estación.

Al día siguienteHermione y Draco estaban desayunando con Sirius y Susan, cuando llegaron variaslechuzas.

Los hombres lascogieron y sonrieron.

−Tío Sirius y Herms,podéis estar contentos, las tres niñas han entrado en gryffindor.

La leona sonrió yabrazo a su marido.

−Tío Sirius, nosotrosvolvemos a casa. −Dijo Draco, mirando a su tío.

−Bien. −Dijo Siriussonriendo.

OOO

−Cuidado por dondecaminas, sangre sucia. −Dijo un slytherin que iba con unos compañeros a laspequeñas gryffindor.

−Por qué no vigilas tupor donde caminas. −Dijo una voz.

El slytherin mirohaber de quien se trataba la voz, y vio al príncipe acompañado de susinseparables amigos.

−No te metas Malfoy.

−Estas insultando a mihermana y mis primas, así que sí, sí que me meto. −Scorpius se acerco y apoyola mano en el hombro de Casiopea. −No la vuelvas a llamar, como lo has hechohace unos minutos, que yo sepa tú también eres un sangre sucia, en esta escuelaquedan pocos sangres limpias, y solo porque eres un slytherin no te pases delisto.

−Gracias Scorps. −DijoCasiopea mirando a su hermano mayor

El chico miro a lasniñas. −Iros a desayunar, que tenéis clase, o ¿queréis llegar tarde el primerdía?

−No. −Y las niñas sefueron corriendo.

Scorpius miro a loschicos. −20 puntos menos para slytherin por meteros con niñas más pequeñas,ahora iros a desayunar, si no os quitare más puntos, por llegar tarde a clases.

Los slytherin sefueron corriendo y Marc le sonrió.

−Esto me recuerda anuestro primer día.

−Sí. −Dijo Scorps ymiro a su amigo. −Estate pendiente de ellas, tu puedes entrar en la torre.

−Tranquilo, lascuidare. −Dijo Marc sonriéndole.

−Lo sé, sé que puedoconfiar en ti.

−A desayunar. −DijoAriadna y se los llevo al gran comedor.

OOO

Hermione miraba lasfotos de sus hijos, ya había pasado una semana desde que los habían dejado enla estación y los echaba terriblemente de menos.

−¿Estás bien?−Pregunto Draco abrazándola.

−Los echo de menos.

−Yo también. −Le cogióde la mano y se sentaron en el sofá. −¿Qué te parece si nos vamos de viaje?

−¿Viaje? −PreguntoHermione mirándolo.

 

−Claro, si te fijasnunca hemos ido nosotros solos, siempre hemos ido con los niños. Tenemos 33años y ya hemos hecho todo, hemos tenido tres hijos maravillosos, tenemos unahermosa casa y una gran compañía que nos da millones de dólares, así que losgastaremos un poco. −Y le sonrió. −Iremos donde quieras.

−¿En serio? Y que pasacon la compañía.

−EstánChris, Taylor y Jack. −Lamiro y le sonrió. −Haremos un gran viaje, hasta navidades, y solo iremos aLondres, para el primer partido, luego volveremos a irnos.

La leona lo miroilusionada. −Si quiero viajar contigo.

Draco la beso y leaparto el cabello de la frente. −Escoge los lugares que quieras,

Hermione se apoyo ensu marido y él se apoyo en el sofá. −Quiero ir a Turquía, a Italia, a Grecia,hay tantos lugares que no se si podremos ir a todos los sitios.

El hombre le dio unbeso en la cabeza y sonrió. −Tu escoge los lugares, sea cual sea y luegoharemos un itinerario.

−Bien.

OOO

Los adultos estabanesperando a que el expreso de hogwarts, llegara para celebrar la navidad consus hijos.

Cuando el tren llego,los alumnos salieron corriendo del expreso para acercarse a sus familiares.

−Papa. −Casiopea seacerco corriendo y abrazo fuerte a su padre.

−¿Cómo esta mi leonapreferida? −Pregunto Draco abrazándola fuerte.

−Genial. −Se acerco asu madre y también la abrazo fuerte. −Mami.

Hermione le abrazo, yvio a Orión que se acercaba con su sobrino Leo.

−Papa. −Dijo el niñomirando a su padre.

Sirius se acerco y le sonrió.−¿Por qué esa cara? ¿No quieres pasar las navidades con nosotros?

Leo lo miro. −Soy unslytherin, yo quería ser un león como tú.

El hombre se acuclillopara mirar a su hijo a los ojos. −Leones, serpientes, eso da igual antes creíaque por ser de gryffindor ya eras bueno, y por ser de slytherin eras malo, peroahora sé que estaba muy equivocado. Tu tío Draco, estuvo en slytherin, y es elchico más valiente que he conocido nunca, y Scorpius y Orión también están allíy ya ves lo bien que han salido.

−Lo sé, pero yo queríaser un orgulloso león.

Sirius le abrazo. −Noimporta en qué casa estés, mientras sigas a tu corazón.

Leo asintió y seacerco a su madre para que lo abrazara.

−No voy a pasar lasnavidades con un asqueroso slytherin.

Al escuchar ese grito,todos lo miraron y vieron a James que estaba gritándole a su hermano pequeño,Albus había entrado en slytherin.

Ginny miro a su hijomayor. −Pídele disculpas inmediatamente a tu hermano.

−Nunca, a un serpiente,me da asco.

La mujer se acerco yle dio una bofetada y miro a Ron. −Todo es por tu maldita culpa, siempredespreciando a los slytherin, ahora mis hijos estan asi por tu culpa.

−Albus no es misobrino, no voy a aceptar a un serpiente en mi familia.

Harry se acerco aquien era su mejor amigo y le pego un puñetazo. −No vuelvas a hablar así de mihijo. −Y miro a James. −Si no quieres pasar la navidad con nosotros, muy bien,vete con ellos, pero Albus la va a pasar con nosotros, es mi hijo tanto como tú,y no voy a hacer distinciones.

−Pues me voy conellos, no me importa.

−Pues vete. −Ginnymiro a su hijo. −Pero no esperes ni regalos de navidad ni felicitaciones,porque como dice tu padre, los dos sois nuestros hijos.

 

Draco miro a sufamilia. −Vámonos a casa, esto a nosotros no nos interesa. −Y miro a su tío. −Vamosa usar la chimenea, son demasiados aviones, y en Nueva York ahora está nevando,no quiero ningún susto.

−Sin problemas. −Siriuslo miro. −Nosotros nos vamos mañana, Susan tiene que terminar unas cosas.

−No hay prisas. −Dracomiro a su prima. −¿Os venís?

−Sí, vamos convosotros ahora, tengo ganas de patinar en central park.

Casiopea miro a su tíafeliz. −Vamos. −Y con Andrómeda las tres se fueron cogidas de la mano.

Hermione miro a sumarido. −¿Vamos?

−Vamos. −Y miro aRemus. −¿Os venís, o te quedas con mis tíos hasta mañana?

−No, voy ahora. −Ytodos se fueron.

Sirius se acerco a suahijado. −Harry la navidad la voy a pasar con Draco y Herms, el año pasado lapase con vosotros.

−Sin problemas. −Harryle sonrió. −Ginny y yo, la pasaremos con Lily y Albus, este año no voy a ir conlos Wesleay, me he cansado de sus porquerías de leones y serpientes. ¿Pasareisel año nuevo con nosotros?

Sirius le sonrió. −Venirosa Nueva York, la pasaremos en central park, hay fuegos artificiales, losamericanos la verdad es que se lo pasan muy bien, patinaremos en una pista dehielo al aire libre, y comeremos mucho chocolate con galletas.

−Iremos. −Dijo Ginnysonriéndole. −Gracias.

−De nada. −Sirius miroa Albus. −No te preocupes, a mi me paso lo mismo, ni mis padres ni mi familiaacepto que yo estuviera en gryffindor, pero tú tienes a tus padres contigo, y amí, nunca estarás solo.

Albus asintió, y seabrazo a su madre donde escondió la cabeza.

Sirius miro a Susan. −Vamos,así terminamos lo que tenemos que terminar y podemos irnos.

−Sí.

La familia Blackignorando a los Wesleay se fueron.

En central park,Draco, Sirius, Harry, Jack, Theo, Blaise, Taylor y Remus, miraban como lasmujeres y los niños patinaban, aunque faltaba poco para el final de año, elparque estaba lleno de gente, todos querían celebrar el comienzo de año en eselugar.

Sirius miro a Harry. −¿Quétal todo con los Wesleay?

El hombre los miro ysuspiro. −Arthur, los gemelos, Charlie y Bill, están conmigo, para ellos Albuses su familia aunque este en slytherin, Percy ya sabéis como es, a ese solo lepreocupan los resultados, dice que mientras haga lo que le piden no dirá nada,Ron es el que más me molesta, y Molly dice que no entiende como han podidoenviar a Albus allí si todos llevan siglos en gryffindor, y entonces les dijeque yo estuve a punto de entrar en slytherin, y nadie se lo ha creído, piensanque solo lo digo para defender a mi hijo. Les he hecho saber que si Albus no esbien recibido, ni Ginny ni yo, volveremos a ir.

−¿Y qué paso ennavidades?

−Al final la pasamoscon ellos, pero Ron no dejo de quejarse y poner malas caras, y James lo mismo.

−James es un niño, aunpuede cambiar. −Sirius lo miro. −Igual no puedes ignorar a tu hijo por otro.

−Lo sé. −Harry lomiro. −Ginny y yo ya lo hemos hablado, esta vez se quedara así, pero vamos aapartar a James de Ron, él es quien le esta influenciando, no abandonaremos alos Wesleay, porque es nuestra familia, pero mantendremos las distancias.

−Eso está bien.

−Es lo mismo quepensamos nosotros.

−Faltan 20 minutospara final de año, quien quiera ver los fuegos artificiales, que vayan a laszonas verdes, se repartirán mantas y chocolate caliente a todos ellos. Gracias.

 

Draco los miro. −Ya habéisescuchado a los de megafonía, hay que avisar a los demás.

−Sí, pero haber comolos encontramos. −Taylor miro a la pista, y vio que era imposible reconocer anadie.

Pero antes de quenadie pudiera decir nada, los niños empezaron a salir y a acercarse.

−Papi, chocolatecaliente. −Dijo Casiopea mirando a su padre.

−Yo también. −DijoLyra mirando a su padre.

Las madres sonriendose acercaron a sus maridos y a sus hijos.

−Esto sí que ha sidorápido. −Dijo Sirius mirando a los niños.

−Queremos chocolatecaliente. −Dijo Andrómeda.

−Primero nosquitaremos los patines, y luego tomaremos mucho chocolate caliente, mientrasvemos los fuegos artificiales.

Los niños felicesempezaron a saltar a su alrededor, cuando terminaron de recoger todo, se fuerona disfrutar de los fuegos artificiales para celebrar el año nuevo.

OOO

Hermione y Dracoestaban preparándose para cenar, cuando llegaron Scorpius y Ariadna.

Al verlos a esa horales extraño, después de terminar Hogwarts los dos se habían mudado cerca de launiversidad de Harvard para estudiar empresariales y medicina, y los iban avisitar los fines de semana.

−¿Podemos cenar convosotros?

La leona le sonrió.−Claro que sí, hay comida suficiente.

Los chicos se sentarony Draco se fijo que estaban nerviosos.

−¿Qué pasa? −Preguntoa su hijo.

−Estoy embarazada.−Dijo Ariadna.

Hermione le sonrió.−Felicidades, serás una gran madre.

Al escuchar eso, lachica se puso a llorar.

La leona se levanto yla abrazo.

−Todo irá bien, noestás sola, nos tienes a nosotros.

Scorpius cogió la manoa su novia, y la chica lo miro. −Mis padres están con nosotros, ellos ya lopasaron mal, cuando me estaban esperando a mí, no nos dejaran, son buenaspersonas.

−Lo sé, pero igualsolo tengo 19 años.

−Y yo tenía 16. −DijoHermione sonriéndole. −Yo tuve a Draco siempre a mi lado, por desgracia no pudecontar ni con mis amigos ni con mis padres, pero tu si, tienes a Scorpius, nostienes a nosotros, y la familia estará contigo.

−No te preocupes.−Dijo Draco sonriéndole. −Todo irá bien, y me he llevado una sorpresa, soyjoven para tener un nieto.

−Draco. −ProtestoHermione sonriéndole, y sentándose de nuevo en su silla. −Tú siempre serás jovenpara tener nietos.

−La verdad es que si.−Y sonrió a su hijo. −¿Qué vais a hacer? Estáis en vuestro segundo año, túterminas el año que viene, pero a ella le queda 4 años aun.

−Hemos pensado envivir aquí, si a vosotros no os importa, y que nos ayudéis con el bebe.

Draco les sonrió.−Claro que no, esta casa es muy grande. ¿Y los estudios?

−Seguiremos estudiandoen Harvard este segundo año, y en tercero ya lo veremos.

−Ariadna no se puedeaparecer muchas veces. −Dijo Hermione y sonrió a su nuera.

−Nos hemos aparecidoesta noche, pero seguiremos viniendo y yendo en coche, es mucho mejor.

−¿Qué nombre le vais aponer? −Pregunto Draco llenando el tenedor y metiéndoselo en la boca.

−Papa, aun andamos enshock. −Dijo Scorpius sonriéndole.

−Se puede llamarDraco. −Dijo su padre sonriéndole.

 

−Dos Draco en lafamilia, que peligro. −Dijo Hermione riéndose.

−Oye. −Protesto sumarido. −Mi nombre está muy bien.

−Mucho cariño. −Laleona miro a su hijo. −No os precipitéis con la boda, de momento que Ariadnatenga su embarazado tranquilo, y cuando dé a luz ya pensareis en el siguientepaso. Nosotros nos casamos cuando tenías un año y nunca nos hemos arrepentido.

Scorpius le sonrió.−Si mama, no tenemos prisa queremos hacer las cosas tranquilamente y a vosotrosos ha ido muy bien.

Draco cogió la mano asu mujer y le sonrió. −La verdad es que si que nos ha ido bien, tenemos tresmaravillosos hijos, una gran compañía, amigos, una gran familia. −Miro y sonrióa Ariadna. −Una hermosa nuera y pronto un nieto, así que seguir nuestroejemplo, las cosas con calma y cuando llegue el momento sabréis que es vuestromomento para casaros.

−Gracias. −DijoAriadna. −Tenía mucho miedo, pero ahora veo que no tenia porque tenerlo.

−Es normal, no todoslos días te enteras de que tendrás un hijo. −Dijo Hermione sonriéndole.

Casiopea estabamirando un escaparate, cuando sintió que la miraban, la chica miro a todoslados y vio a su tío Sirius con los demás.

−Tío Sirius. −Y loabrazo, también abrazo a su tía Susan y a sus tíos Remus y Dora, aunque habíanmas adultos los ignoro, no le caían bien ni los Potter ni los Wesleay.

−¿Has venido sola?−Pregunto Sirius sonriéndole.

−No, mis padres se hanquedado en casa, les he dicho que no hacía falta que vinieran a ayudarme conlos libros, he venido con Orión, pero se ha ido cinco minutos a comprar algoque le ha gustado, así que lo espero aquí. −Y le sonrió. −Mama y papa están enplan romántico. −Y suspiro. −A ver cuando maduran.

Sirius se rio. −Tuspadres nunca maduraran.

−¿Quién no madurara?−Pregunto Orión acercándose.

−Nuestros padres.−Dijo Casiopea mirando a su hermano mayor.

−Nunca. −Y miro a sustíos. −Espero que no os importe que nos hayamos adelantado, pero quería compraralgunas cosas, aunque en casa tenemos un callejón mágico, nunca he ido no meinteresa, así que aprovecho para comprar todo aquí.

−No pasa nada.¿Preparado para el primer día de universidad?

−Sí, un poco nerviosopero por el resto bien. −Y miro a su hermana. −Vamos a comprar lo quenecesitaras.

−Sí.

−Vamos con vosotrosque no hemos terminado.

−Sin problemas. −Yentraron en una librería a comprar los libros.

Casiopea se acerco aun chico y se pusieron a hablar, olvidándose del mundo entero.

−¿Quién es? −PreguntoSirius mirando a su sobrino.

−Alexander Snape, elhijo mayor del profesor Snape. −Orión miro a su tío. −Es un buen chico, está enultimo año, es muy agradable, me cae bien. −Y sonrió. −Es el nuevo príncipe deslytherin.

Todos miraron al chicoque estaba hablando con Casiopea, sobre todo Remus y Sirius, la verdad es queno se parecía para nada a su padre.

Tenía el pelo oscuro yojos negros, pero mientras su padre lo tenía todo grasiento, el lo llevabacorto y las puntas iban a todos lados, en un corte moderno.

−¿Quién es su madre?

−La nueva enfermeradel colegio, cuando la señora Pomfrey se jubilo, contrataron a la señoritaJuliana, es una mujer hermosa y muy simpática. −Y les sonrió. −Me gusta mucho,además de Alex tienen una niña que se llama Aura tiene 11 años este año será elprimero en Hogwarts.

 

Casiopea se acerco conAlex, y este sonrió a Orión.

−Orión.

−Alex. −El chico lesonrió. −¿Preparado para el nuevo año escolar?

−Sí, ya me ha dicho mipadre, que me propusiste como capitán de slytherin.

−Eres el mejor de todala casa, y tenemos que ganar a los leones.

Casiopea se rio.−Nunca. −Miro a Alex y luego a sus tíos. −Alex te quiero presentar a mis tíos,Sirius Black su mujer Susan, a Remus Lupin y su mujer Dora. −Y miro a losdemás. −Ellos son los señores Potter y los señores Wesleay

El chico sonrió aSirius y a Remus. −Ya mi padre me ha hablado de vosotros. −Y miro a Casiopea.−Me ha contado muchas cosas, ya te las explicare. −Y miro su reloj. −Me tengoque ir, mis padres me esperan.

Casiopea le dio unbeso en la mejilla. −Nos vemos mañana en la estación.

−Sí. −Y miro a Orión.−Nos vemos pronto.

−Nos vemos.

Se despidió de todos yse fue.

La chica se lo quedomirando, y suspiro.

Al ver eso todos lamiraron.

−Veo que alguien se hafijado en el príncipe. −Dijo Orión mirándola.

Casiopea se sonrojo yabrazo a su tío.

Sirius se rio y miro aOrión. −No digas eso que la pones en un apuro, y vamos que tenemos que seguircomprando.

−Vamos. −Y todos sefueron a seguir comprando.

Al día siguiente, enla estación de King cross, en el andén mágico, los Potter y los Wesleayllegaron y vieron a los Malfoy allí, al ver que Casiopea tenía en brazos a unniño se extrañaron.

−Malfoy. −Dijo Harry.

El rubio lo miro.−Potter, Wesleay.

−Buenos días Casi.−Dijo James.

−Buenos días Potter.

−Es James. −Protestoel chico.

Casiopea lo miro. −Queestemos en gryffindor no nos hace amigos, para mí siempre serás Potter.

−¿Qué te he hecho?−Pregunto James, nunca había entendido la frialdad de la chica.

La chica se rio. -Quepoca vergüenza que tienes, no me caes bien, no solo tratas fatal a losserpientes incluido tu hermano Albus, sino que encima te pasas todo el díahablando de lo maravilloso que eres. Además no puedo ni ver ni a tus padres, nia tus tíos.

Ginny, Harry y Ronagacharon la mirada, sabían de qué estaba hablando esa chica.

Al escuchar esoHermione miro a su hija. −Casi, no seas así.

La chica la miro. −Losé, pero debe de ser la sangre de mi padre que corre por mis venas, que haceque los quiera bien lejos. −Y le sonrió. −Haré un esfuerzo por llevarme bien.

Draco sonriendo lamiro. −Eres tan testaruda como tu madre, se que puedes hacer más que unesfuerzo.

−Igual no importa, elaño que viene estudiare en Estados Unidos y ya no nos veremos nunca más.

Sirius sonrió a susobrina. -Creí que te quedarías con tu Alex.

−¿Alex? −PreguntoDraco mirando a su hija.

Casiopea fulmino a sutío con la mirada y miro a su padre. −Alex Snape, es el hijo del profesorSnape.

Hermione sonrió a suhija, nunca le había visto con una sonrisa así. −¿Es agradable?

La leona asintió felizmirando a su madre. −Es muy simpático, además muy buen estudiante, es el nuevocapitán del equipo de quidditch.

−Y el príncipe de lasserpientes. −Dijo Lyra, y miro a su tío. −Como tú, tío Draco.

El hombre miro a suhija. −Espero que nos lo presentes, antes de que os caséis. −Y se rio al ver lacara que puso su hija.

 

−Papa, aun no me voy acasar, además solo tengo 16 años.

Hermione sonrió y miroa su hija. −¿Ya sabes lo que quieres estudiar?

La chica la miro. −Sí,quiero estudiar medicina, como Ariadna y tía Luna.

−Eso está muy bien,serás una gran doctora.

Casi sonrióasintiendo.

El niño que Casiopeatenía en brazos se puso a llorar, y Draco lo cogió en brazos, al sentir losbrazos del adulto se tranquilizo y se apoyo en el hombro del hombre y cerró losojos.

−Papa, quiero que meenseñes. −Dijo la chica. −Siempre se tranquiliza contigo.

Draco se rio. −Sonaños de experiencia.

−¿Malfoy quien es? −PreguntoHarry, que no le había quitado los ojos al niño.

El rubio lo miro y sonrió.−Es mi nieto Draco Sirius Malfoy, tiene 3 años, cuando pasasteis el año nuevoen Nueva York, Ariadna estaba de pocas semanas.

−¿Tu nieto? −PreguntoGinny, sorprendida.

Nadie sabía que loshijos de Draco y Hermione hubieran tenido hijos.

−Sí, es el hijo deScorpius y Ariadna.

−Es nuestro hijo. −DijoScorpius y sonrió a su mujer.

−Papa ya estoy. −Dijo Oriónque llegaba corriendo.

−Tonto. −Dijo Casiopeay abrazo a su hermano.

−Lo siento, había un tráficohorrible. −Y miro a su padre. −He tenido que dejar el coche en un aparcamientoy aparecerme, si no, no hubiera llegado a tiempo.

−Lo importante es queestas aquí. −Dijo Draco.

−Sí. −Y miro a suhermana. −Este año tú serás la mejor de todas, has sacado el cerebro denuestros padres, y el año que viene empezaras en la universidad.

−Sí. −Y sonrió. −Ya lotengo todo decidido, viviré en la casa familiar e iré a la universidad, paso deapartamentos compartidos y campus universitarios.

Hermione sonrió a sumarido. −Los tendremos a todos de nuevo con nosotros.

−Estos no se muevenhasta que tengan 50 años. −Dijo riéndose. −O hasta que Alex se la lleve.

Casiopea fulmino a supadre de nuevo.

−Oye.− Protesto Orión.−Creí que os gustaba que viviéramos con vosotros, tenemos esa mansión de más de20 habitaciones, alguien las tiene que utilizar.

−¿Quién compro esamonstruosidad? −Pregunto Scorpius.

−Tu padre. −Dijo Hermsriéndose.

Los chicos miraron asu padre. −Podríais haber comprado otra casa más pequeña.

−Oye. −Protesto Draco.−Tenía 19 años cuando la compre.

−Eso lo explica todo,cuando tenemos 19 años hacemos demasiadas tonterías. −Dijo Scorpius riéndose.

−Como tú. −DijoAriadna mirando a su marido.

Scorpius se rio y laabrazo. −Pero me sigues queriendo.

La chica suspiro. −Aunno se que vi en ti.

−Oye. −Protesto elchico.

−Son los ojos. −DijoHermione sonriendo a su nuera.

La chica lo miro yluego sonrió a su suegra. −Tienes razón, sus ojos. −Y beso a su marido. −Tonto.

−Mucho. −Dijo Scorpiussonriéndole y dándole un beso en la frente.

−Pasajeros al tren.

Las primas Black sedespidieron de todos, Draco dejo a su nieto con su hijo y abrazo a su hija. −Diviértetees tu último año, y el año que viene serás una gran estudiante de medicina.

−Si papi. −Y le sonrió.−Te quiero.

−Yo también. −Y le dioun beso.

 

Las chicas subieron altren, el expreso se puso en marcha y pronto salió de la estación.

−¿Qué vais a hacerahora? −Pregunto Draco mirando a sus hijos.

−Tengo que ir a buscarel coche, y llevarlo a casa de mi tío, mañana tengo clase en la universidad,así que usare la chimenea. −Dijo Orión.

−Nosotros vamos convosotros en avión, Ari no empieza hasta pasado mañana. −Dijo Scorpius sonriendoa su mujer.

−Saldremos esta tarde.−Dijo Draco y miró a Hermione. −¿O quieres quedarte más tiempo?

−No, vamos a casa. −Hermionele sonrió.

La familia se iba air, cuando Draco miro a Harry. −Potter no me mires así, yo no tengo ningunaculpa que mi hija no quiera ser amiga de tu hijo, nunca he tenido secretos conmis hijos, ni con el resto de la familia, que tu no le hayas querido decir laverdad, no es mi problema. −Y miro a Ron. −Y por nada del mundo, aceptaría enla familia a un sobrino de Wesleay-pis que ni siquiera acepta a los a losslytherin de su propia familia. −Y miro sus hijos. −Vámonos.

−Vamos. −Hermione le sonrióy se fueron.

En el expreso,Casiopea estaba con sus primas, cuando se abrió la puerta del compartimento,las primas Black miraron y vieron que era James con sus primos, pero Albus noestaba por ningún lado, normal, todos en el castillo sabían que el mayor de losPotter odiaba a su hermano por estar en slytherin, y sus primos también, laúnica en la familia que lo trataba bien, era Lily que este año cursaba quinto yera un sol de chica.

−¿No os han enseñado apicar? −Pregunto Lyra.

−Lo que pasa es que secreen lo muy mas, porque su padre es el gran salvado del mundo. −Dijo Casi mirándolo.

−¿Quiero saber porqueme odias tanto?

−Mejor pregúntale a tupadre, que él lo sabe.

James la miro. −Teestoy preguntando a ti.

−Está bien. −Casiopease levanto y lo encaro. −Cuando mi madre se quedo embarazada de mi hermanoScorpius, mis abuelos maternos le dieron la espalda, y a mis abuelos paternosni siquiera fueron a preguntarle, porque sabían que les harían daño, lo únicoque les quedaba era buscar ayuda entre sus amigos, mi madre fue a casa de losWesleay a pedir ayuda, pero ni Potter ni los Wesleay pequeños le quisieronayudar. −Y los miro con odio. −No aceptaron que mi madre se hubiera enamoradode mi padre, y tuvieron que huir, bien lejos dejando atrás todo lo queconocían, porque tu tío Ronald le envió un mensaje al señor Lucius Malfoy diciéndole que su hijo sangre limpia habíadejado a mi madre una sangre sucia embarazada. Ahora sabes porque odio a tufamilia, nunca les perdonare que los dejaran de lado, además te recuerdo que mifamilia viene de una gran estirpe que han estado en slytherin, así que como vesno podemos ser amigos. −Los empujo cerró la puerta y se volvió a sentar con susprimas.

El primer partido dela temporada de quidditch, era ese día, Hermione, Draco, Sirius, Susan, Remus yDora, habían quedado para ir juntos.

Estaban en losjardines de Hogwarts, cuando las primas Black se acercaron corriendo.

Casiopea abrazo fuertea su padre.

Aunque amaba a suspadres, por igual, adoraba a su padre, y a Draco le pasaba lo mismo, era suprincesa.

A Hermione le pasabacon sus hijos, con los dos, eran su adoración.

−Buenos días. −Harryse acerco con Ginny, Ron y Lavender, y los niños detrás.

 

−Buenos días. −Dracoles saludo y pronto los ignoro haciendo caso a su hija. −¿Preparada para tuprimera partido como capitana?

−Sí.

Lyra miro a su tío. −TíoDraco, la tendrías que haber visto, durante los días de entrenamiento no hadejado de mandar a todas horas.

−No es verdad. −ProtestoCasi.

Draco se rio y lamiro. −Es cosa de su madre, ella también puede ser muy mandona cuando quiere.

−Oye. −Hermioneprotesto y todos se rieron.

−Buenos días. −Snapese acerco con su hijo.

Draco le sonrió. −Buenosdías. −Y miro al chico. −Tú debes de ser Alex, Orión me ha hablado mucho de ti.

−Buenos días señorMalfoy.

El hombre se rio. −Nadade señor Malfoy, es Draco. −Y lo miro con afecto. −Tu padre es mi padrino, y meayudo mucho en el pasado.

−Eso paso hace años. −DijoSnape.

Draco lo miro. −Sigovivo porque cuidaste de mí, eso yo nunca lo olvidare. −Y miro a Alex. −Eresbienvenido en mi casa siempre que quieras.

−Gracias.

−De nada. −Y miro a suhija y sobrinas. −Si no vais ya, llegareis tarde al partido, os tenéis quecambiar.

Al escuchar eso, lastres se despidieron y se fueron corriendo.

−Estas niñas, tienenlos genes de los Black, pueden ser muy despistadas cuando quieren.

Todos miraron aSirius. −¿Lo dices por ti?

−Oye. −Protesto elhombre y se rio. −Anda vamos, que tenemos que buscar sitio.

Draco se acerco a Alexy le paso un brazo por los hombros. −Mientras esperamos que empiece el partido,me tienes que contar muchas cosas, Orión me ha dicho que eres el nuevo príncipede slytherin, eso es estupendo los slytherin pueden ser muy cerrados con losque no son sangre limpia y todo eso.

El chico lo miro.−Scorpius cambio eso.

−Vamos a sentarnos yme lo cuentas.

Hermione vio como sumarido se iba con Alex, y Sirius la miro.

−Veo que esos dos sehan caído bien en seguida.

La leona miro al tíode su marido. −Sí, Orión y Scorpius le han contado maravillas de Alex, un chicomuy dulce que se hace querer por todos, y por eso lo han escogido como príncipede slytherin.

−Eso está bien, secuan cerrados pueden ser. Vamos a sentarnos.

−Vamos. −Hermione leagarro del brazo y se fueron todos a sentar con los profesores.

Aunque Severus y sumujer los habían llevado a la boda, no habían podido hablar mucho, porqueestuvieron muy ocupados, pero ahora Draco quería saber todo lo que su padrinohabía hecho, y quería conocer bien a sus hijos.

El hombre miro a Alex,se parecía mucho a su padre, pero por el carácter seguro que había salido a sumadre.

−¿Y qué tal tener a tupadre como profesor?

El chico miro a supadre que estaba al lado y se rio. −Muy severo.

−Oye. −ProtestoSeverus.

−Siempre lo ha sido,no me cuentas nada nuevo. −Draco se rio y miro a Alex. −Aunque te tengo queconfesar que con los slytherin hacía un poco la vista, y nos dejaba ir anuestro aire, aunque con los leones era diferente, no dejaba de quitarlespuntos.

−Ya me lo ha contado,le he dicho muchas veces que se tiene que relajar.

Draco y los demás serieron.

−Buenos días a todos,el partido de quidditch va a empezar, gryffindor vs ravenclaw, y aquí tenemos alos equipos.

Los alumnos de cadacasa empezaron a aplaudir.

−De gryffindor con lacapitana Casiopea Malfoy y el trió Black, que el año pasado se llevaron lavictoria.

 

−¿Qué es eso del trióBlack? −Pregunto Herms mirando a Alex.

−Así es como lo llamanlos demás, siempre van juntas a todos lados.

−Bueno es normal, sonfamilia y siempre se han llevado muy bien. −Dijo Draco mirando a su hija y asus sobrinas.

El partido no tardomucho en empezar, y todos prestaron atención.

Un rato después, Jamesel buscador conseguía la snitch dorada, y los gryffindor ganaron.

Abajo en el campo, losjugadores recibían los aplausos de los demás alumnos.

Draco y los demásbajaron al campo, el hombre se acerco a su hija y la abrazo. −Felicidades.

Casi abrazo fuerte asu padre. −Gracias. −Y miro a su madre. −Hemos ganado.

La leona sonrió a suhija. −Eso está muy bien, felicidades guapa.

Casi se soltó de supadre y abrazo a su madre. −De nada.

−Nosotros nos tenemosque ir, seguro que quieren hacer una fiesta.

−Seguro. −Sirius sonrióa su hija. −Lo habéis hecho muy bien.

−Gracias.

Draco miro a Alex. −Esteaño pasaremos las navidades aquí, en Londres, tú y tu familia estáis invitadosa mi casa, en el valle Malfoy, estarán algunos amigos americanos, y mi familia,os esperamos.

−Gracias, estaremosallí. −Alex miro a su padre. −Podemos ir, ¿verdad?

−Podemos ir. −Snapemiro a su ahijado. −Gracias.

−No hay que darlas,somos familia. −Y miro a Casi. −Sigue entrenando y pórtate bien, nos vemos ennavidades.

−Nos vemos.

Los adultos sedespidieron de los niños y se fueron.

Alex miro a Casi. −¿Quées el valle Malfoy?

La leona le sonrió. −Lafamilia Malfoy siempre ha tenido su casa en el mismo lugar, Wiltshire, grandesterrenos, cuando mi padre se hizo con la casa, vendió más de 1000 hectáreas ysolo se quedo con el terreno que cubría la casa, un par de hectáreas, derrumbola casa, construyo una nueva y le cambio el nombre, eso de mansión Malfoy no legustaba así que mi madre le puso el nombre de valle Malfoy, es mucho másbonito, y no tiene nada que ver con el caserón que había antes, te gustara haymucha luz y muchas flores. El profesor Snape te puede contar, el es el padrinode mi padre, y lo conoce desde que era un bebe.

Alex asintió. −Ya lepreguntare, me tendrás que ayudar a escoger un regalo para tus padres, porhaberme invitado.

−Ya buscaremos algo,pero ahora me tengo que ir a cambiar, que me esperan.

El chico le sonrió. −Sí,felicidades por haber ganado.

−De nada. −Y se fuecon sus primas.

James que lo habíaescuchado todo miro mal a Alex. −No te pongas muy feliz, porque el señor Malfoyte haya invitado a su casa, lo hace con todos, yo he ido varias veces.

El príncipe lo miro. −Meimporta muy poco lo que me digas, todos saben que Casi no te puede soportar, ysolo estas en el equipo, porque eres el mejor buscador que gryffindor tiene,pero me ha dicho muchas veces que si hubiera alguien mejor que tu, lo escogeríaa él, también me ha dicho que los señores Malfoy no puede ni ver a tus padresni a tus tíos, que solo son amables con ellos, por el señor Black, que es elpadrino de tu padre.

Los amigos de Alex lomiraron. −Pasa de él, esta celoso, todos saben que está enamorado de ella, perola princesa siempre mantiene las distancias con él, ni siquiera le ha permitidollamarla por su nombre.

 

Alex los miro. −Vamos,tenemos deberes que hacer.

−Sí. −Y todos sefueron, mientras James apretaba los puños, estaba muy enfadado.

Las navidades llegaronpronto, y un día Draco y Taylor estaban en King-cross esperando a Casiopea y alos demás.

Cuando el tren llego,Taylor lo miro y miro a su amigo.− Me gusta, ¿crees que podemos hacer un juegocon el tren?

Draco miro el tren ysonrió a su amigo. −Sera un buen juego. −Aunque Malfoy enterprises se habíaconvertido en la empresa número 1 de informática del mundo, seguían con elmismo sistema que los había llevado al puesto más alto, y sus juegos se vendíanpor todo el mundo, a todos les gustaban, desde adultos a niños.

−Tío Taylor. −Casiopease acerco corriendo y abrazo al padrino de su hermano mayor.

−Princesa. −Taylor laabrazo fuerte.

−Malfoy. −Harry seacerco. −¿Dónde está Sirius?

El rubio lo miro. −Sehan quedado en casa, yo he venido a recoger a los niños y a llevarlos a todos ami casa.

−Tío Draco. −Andrómedalo miro. −¿Y mis padres?

El hombre dejo demirar a Harry y miro a sus sobrinos. −Están todos en casa, como somos muchos,hemos decidido que yo y Taylor os vendríamos a buscar para llevaros.

−¿Hay algo especial?−Pregunto Lyra.

−Sorpresa. −Draco lessonrió. −Hasta navidad no lo sabréis, ahora vamos a casa, hay que adornar ungran árbol de navidad.

−¿Es grande? −PreguntoLeo mirando a su tío.

Draco le sonrió. −Esgigante, Orión, Scorpius y Ted, han ido a buscarlo bien temprano esta mañana, yhan cogido el más grande de todos.

Leo lo miro feliz.−Vamos a casa.

−Vamos. −Draco miro a Alexque estaba allí. −¿Y tus padres?

−Llegaran mañana conmi hermana, me han dado permiso para irme con vosotros ahora.

Draco le sonrió.−Bien, pues a casa. −Y miro a Taylor. −¿Nos ayudas?

−Os ayudo.

Draco miro a Harry.−Este años vamos a celebrar la navidad en el valle Malfoy, si quieres ver a mitío tendrás que ir allí o hablar con el por teléfono. −Y miro a los niños.−Vamos.

Todos salieron de laestación mágica y se subieron al coche que Draco había traído, como eran muchostenían un coche familiar de 7 plazas, donde todos se podían sentar sin irapretados.

Un par de horasdespués llegaban al valle Malfoy, Alex al verlo le encanto, era una hermosacasa con muchas flores como Casi le había dicho.

−¿Qué te parece? −Preguntola leona mirando al chico.

−Me gusta mucho. −Y lesonrió. −Es un hermoso lugar para vivir.

−Solo la usamos detanto en tanto, preferimos nuestra casa de Nueva York. −Dijo Draco sonriéndole.−Aunque la verdad es que si que es muy hermosa, mucho mejor que la anterior.Ahora recoger las cosas, tenemos que entrar.

Estaban recogiendo lascosas del coche cuando las puertas se abrieron y aparecieron las mujeres.

−Bienvenidos.−Hermione sonrió a los niños.

Casiopea se acerco asu madre y la abrazo.

−Ahora todos a dejarlas cosas dentro, aunque es un poco tarde, hay un gran árbol que adornar.

Todos recogieron suscosas y entraron.

Herms se acerco a Alex.−Bienvenido al valle Malfoy.

−Gracias. −Y le sonrió,la madre de su amiga, era una mujer muy agradable, le gustaba mucho.

−Vamos dentro hacefrío, la chimenea está encendida. −Susan les sonrió.

 

−Vamos. −Y entraron enla casa.

Unos días después,Draco estaba dándole la merienda al pequeño Draco, cuando tocaron a la puerta.

−Ya voy yo. −Taylorfue abrir y volvió con invitados que no habían sido invitados.

−Buenas tardes,Malfoy. −Dijo Harry entrando con su familias.

−Buenas tardes. −Dracopronto los ignoro y siguió dándole la merienda a su nieto.

De pronto la puerta dela terraza de abrió y aparecieron Casiopea y Alex riéndose.

−Casi, la puerta. −Dracola miro. −Hace frio en la calle y no quiero que nadie se constipe.

−Si papi. −La chica cerróla puerta, cogió una taza de chocolate caliente y se sentó al lado de lachimenea.

Alex cogió otra y se sentóa su lado, mientras tomaba su chocolate caliente no dejaba de mirar al bebeMalfoy.

−¿Alex que mirastanto? −Pregunto Casi mirando a su amigo.

−Tu sobrino, es idénticoa tu padre.

Al escuchar eso, Dracolo miro un momento y sonrió. −Son los genes Malfoy.

−¿Los genes Malfoy?

−Durante mil años o más,mi familia solo se ha relacionado con otros magos, nunca con mestizos o hijosde muggles, ni muggles. −Draco lo miro. −Siempre éramos igual, rubios y con losojo claros, mi madre era una Black, la prima de Sirius, y por eso mis ojos songrises, y aunque yo me case con Hermione que es hija de muggles, la sangremágica que corre por las venas de nuestros hijos es mucho más fuerte que lamuggle, así que puede que hasta dentro de cuatro o cinco generaciones, todoslos niños sean rubios y ojos grises.

−Pero Casi es castañacon los ojos chocolate.

−Eso es porque el gensolo pasa al hombre.

Alex lo miro sinentender.

Sirius lo mirosonriendo. −Es sencillo de entender, mira a los Potter.

El chico los miro yvio que los niños Potter se parecían a su padre, pero Lily no se parecía a ellos,y miro a Sirius.

−James el padre deHarry, era un sangre limpia como se conoce, y durante mil años más o menos, losPotter solo se unieron a sangres limpias, los Black, los Malfoy, los Wesleay,todos ellos solo se mezclaban entre sí, pero cuando James estuvo en Hogwarts,conoció a Lily, una chica hija de muggles, ella era pelirroja con ojos verdes, yaunque Harry es hijo de un mago sangre limpia y una hija de muggles, la sangremágica de su padre y sus antepasados Potter, han hecho de él casi una copia deJames, y los hijos de Harry igual, menos Lily que se parece más a su abuela.

−Ya lo voy entendiendo.−Alex lo miro. −Por eso los Wesleay se parecen todos entre ellos.

−Sí, pero ellos sondiferentes, mientras nosotros nos hemos ido casando con hijos de muggles, omuggles, ellos han seguido casándose con sangres limpias.

−Algún día eso lespasara factura. −Dijo Draco que había terminado de darle de merendar a sunieto.

−¿Qué quieres decir?

Draco se levanto y cogióa su nieto en brazos, para llevarlo a dormir y lo miro. −¿Sabes lo que es unsquib?

−Sí, un mago sinpoderes.

−Exactamente, cuanta mássangre limpia se junte, más débil se vuelve la siguiente generación, hasta que yano haya magia en ningún lado. −Y miro a Scorpius y Ariadna que estaban leyendoun libro, sin prestar atención a la conversación. −Scorps, llevo a Draco a queduerma un rato.

−Sí. −Scopius dejo deleer y miro a su hijo. −A dormir.

 

−Si papi. −Y se apoyoen el hombro de su abuelo.

Draco salió de la salacon su nieto en brazos.

−Creía que era alrevés, cuanto menos magos haya en tu familia más débil te vuelves.

Sirius lo miro. −Nosiempre es así, hay dos posibilidades que una familia de magos siempre se vayacasando con muggles o hijos de muggles, entonces sí que puede que en lasiguiente generación no haya magia en la familia, y si dentro de 200 años eldescendiente de esa familia se casa con un mago, puede despertar la magia en suinterior, y la segunda es que los magos siempre se casen entre ellos al finalun mago puede nacer sin poderes, eso es un squib.

Remus lo miro. −Lossangres limpia, piensan que por tener sangre muggle en tu interior, ya te hacemenos, pero es al contrario, los que tienen esa sangre en su interior, hace deellos más poderosos que un sangre limpia.

−Ya lo entiendo. −Alexlos miro. −Gracias por explicármelo.

−De nada.

Draco no tardo muchoen volver, se acerco a Alex y le dio un libro. −¿Sabes lo que es la genética?

−Mi madre me lo haexplicado, trata sobre hijos y padres.

El hombre se volvió asentar y lo miro. −Exactamente, en el mundo muggle, está mal visto que doshermanos se casen y tengan hijos, cuando un niño nace de dos hermanos, el niñosale enfermo, dos primos no esta tan mal visto como los hermanos, pero tambiénlo están, por lo mismo porque tienen más posibilidades a nacer enfermos. Losmagos no respetan eso, si que está mal visto que dos hermanos se casen, pero sidos primos se casan no pasa nada, la madre de mi tío Sirius se caso con suprimo, eso en el mundo muggle estaría mal visto, pero como los magos tienenmagia esas enfermedades no se ven, losmagos de sangre limpia no tienen las mismas enfermedades que los muggles, y losmuggles tienen muchas más enfermedades, y puede que no te recuperes si contraesalguna, pero no tienen enfermedades mágicas.

Alex miro a Casi. −¿Tuvas a estudiar eso?

La chica dejo de tomarsu chocolate y lo miro. −¿Genética? No. −Sonrió. −Medicina normal y corriente,como mi tía Luna, ya he decidido que voy a dejar la magia atrás, es divertidopero prefiero llevar una vida sin ella.

−¿Cómo tus hermanos?

−Como ellos, y mispadres, cuando termine Hogwarts, me inscribiré en una universidad en mi país yallí estudiare.

−Estados Unidos, estámuy lejos.

−No esta tan lejos. −Hermionele sonrió. −Además aunque no la usamos en casa hay una chimenea mágica, Siriusla usa cada dos por tres.

−Claro tengo que verque todo está correcto. −Sirius sonrió a Alex. −En Estados Unidos la medicinamágica esta mucho más avanzada que en el resto del mundo mágico.

−Yo no sé lo quequiero estudiar aun.

−Si quieres estudiarmedicina, las puertas de mi casa están abiertas. −Dijo Draco sonriéndole.

Severus que hasta elmomento no había dicho lo miro. −Medicina es una buena carrera y aprendesmucho.

−Pero está muy lejos.

Casi lo miro. −¿Algunavez has estado allí?

El chico negó. −Nunca.

−En verano puedesvenir. −Draco le sonrió. −Nueva York es una ciudad muy hermosa, llena decontrastes, allí viven millones de personas, hay europeos, asiáticos, africanos,latinos, llegue cuando solo tenía 15 años me enamore de esa ciudad, es unhermoso lugar parar vivir.

 

Alex miro a su padre. −¿Podreir?

−Ya eres mayor de edad,así que no hace falta que me preguntes.

−Claro que hay quepreguntar, no voy a irme a un país que esta lejísimos sin deciros nada.

Draco sonrió a supadrino. −No te preocupes, yo te lo vigilo. −Y miro a Alex. −Pero te aviso quevivimos entre muggles, y ellos no saben que somos magos, hace mas de 20 añosque no usamos la magia, solo aparecernos aquí, en Nueva York usamos losvehículos muggles, coches.

−Eso no importa. −Alexsonrió. −Decidido en verano me voy a Estados Unidos y si me gusta, estudiare medicinamágica allí.

−Eso es estupendo.−Juliana sonrió a su hijo. −Es una buena carrera.

−Sí.

Draco lo miro. −Enesta casa hay chimenea mágica, en casa de mi tío, y en la de mi prima también,y podemos conectarla con la de Hogwarts, así tus padres no se preocuparan,porque siempre podréis veros.

−Sí. −Alex lo miro. −Gracias.

−De nada. −Y miro atodos. −Esto se ha puesto muy serio y son las vacaciones de navidad. −Y miro asus hijos. −Ir al súper, haremos pizzas para todos.

−Ahora vamos. -Scorpiusbeso a su mujer y miro a Orión. −Vamos, antes de que se haga tarde.

−Os acompaño. -DijoTedd levantándose.

−Sí. −Orión cogió lasllaves del coche y se fueron.

−Tienes unos hijos muyobedientes. −Dijo Severus a Draco.

El hombre se rio. −Queva, hoy porque estáis vosotros como invitados, pero la mitad de las veces,dicen estoy ocupado, o no tengo ganas, tengo sueño, si escucharas todas lasescusas que dicen, podrías hacer un libro entero.

−En eso los niños separecen a Draco, el hace lo mismo. −Hermione sonrió a su marido.

−La verdad es que si,cuando me dicen las cosas la mitad de las veces no tengo ganas de hacerlas. −Yse rio.

A la noche siguiente,todos estaban viendo la tele, con los pesados de los invitados, parecían que notenían casa propia, la pequeña de los Malfoy los ignoraba, como siempre.

−Ya estoy aquí.

La leona se giro y vioa su padre guapísimo, se acerco.

−Estas muy guapo.

Y lo estaba, llevabaun traje oscuro de vestir, una camisa negra y una corbata gris, y olía muybien.

−Gracias. −Draco ledio unos gemelos para que se los pusiera.

−¿Dónde vais a ir?−Pregunto Sirius mirándolo.

−A ese restaurante queme has comentado, en Nueva York salimos una vez por semana a cenar fuera, peroen Londres nunca, así que eso lo cambiaremos. −Y miro a su hija. −¿Ya está?

Casi le coloco bien lacorbata. −Guapísimo, mama va a tener que espantarlas a todas con un matamoscas.

−Como siempre. −Hermionebajo vestida con un hermoso vestido negro.

−Creo que no vas a serla única. −Casi miro a su madre. −Estas preciosa.

−Gracias. −Y miro a sumarido. −¿Me ayudas? −Y le paso un colgante.

−Te ayudo. −Draco sepuso detrás y se lo abrocho al cuello. −Listo. −Y miro a su tío. −Estaremosunas tres horas fuera, ¿te ocupas de todo?

Sirius asintió. −Lohare, no bebáis mucho.

Draco negó. −No.

−Ir con cuidado. −DijoScorpius mirando a su padre.

−Sí, llevamos elmóvil, y tu tío sabe dónde está el restaurante.

El chico asintió.−Divertiros.

−Lo haremos. −Ydespués de despedirse de la familia se fueron.

 

−Casi se acerco a suhermano y se sentó a su lado.

Scorpius le sonrió. −Nosotrosya no tardaremos mucho en ponernos a cenar.

−Sí. −Se apoyo en elpecho de su hermano y siguió viendo la tele.

Al día siguiente,Draco bajo y vio que todos estaban desayunando, hasta los invitados nodeseados, joder es que no tenían casa, siempre se los encontraba allí, y nodecía nada porque a Sirius le caía bien su ahijado, pero no sabía que pintabanallí los Wesleay, esos siempre estaban pegados como garrapatas.

−¿Qué tal la cena deanoche?

Draco se sirvió unataza de café y lo miro. −Fue muy bien, la comida estupenda, el ambiente tambiénmuy bien, y por suerte nada de paparazis.

−¿Paparazis? −PreguntoAlex a Casiopea.

La leona lo miro. −Sonperiodistas que no dejan de hacer fotos a todo el mundo, a mis padres siemprelos siguen, son muy famosos.

−Es porque tu padretiene una compañía multimillonaria. −Dijo Taylor mirando a su sobrina. −Cuanto másfamoso es, más quieren saber de su vida.

−¿Y qué hay deinteresante en su vida?

Draco se rio mirándolo.−Pues ni idea, porque no uso magia, de fiestas casi no voy, no me interesan,trabajo y me la paso con mi familia o amigos, pero cuando lo sepa te lo digo.

El chico asintiósonriéndole.

Hermione bajo y sesentó al lado de su marido.

Draco le sonrió y lepuso una taza de té.

−¿De qué habláis?

−De los paparazis.

−Que pesados que son,lo bueno de estar aquí es que no nos siguen, en casa no nos dejan de molestartodo el tiempo.

−Sí. −Draco la miro. −¿Quéharás hoy?

−Hay que ir al mercadoa comprar las cosas para la cena de mañana de fin de año. −Y miro a sus hijosmayores. −¿Iréis de fiesta?

−Un rato, Mark monta unaen su casa, pero no estaremos mucho tiempo.

−No os preocupéis porDraco. −El hombre miro a sus hijos. −Nosotros nos ocuparemos de él, no vamos asalir, cenaremos tranquilamente y luego nos quedaremos hablando hasta quetengamos sueño, así que iros a divertir pero no os paséis con las bebidas.

−No, poquito, sabesque no nos gusta beber.

−Bien. −Draco miro asu mujer. −Mientras desayunamos haremos la lista de los invitados, no quieroque luego falte comida.

−No. −Y miro a suhija. −Boli y un bloc.

−Ahora mismo. −Selevanto, y no tardo mucho en traerlo. −Ves diciéndome. −Dijo sentándose.

−Nosotros.

Casiopea cogió unagalleta y se la llevo a la boca, mientras apuntaba iba masticando. −Papa, mama,Scorps, Ari, Draco, Orión y yo. −Y miro a su madre. −¿Quién más?

−Tus tíos y tus primos.

Y volvió a apuntar. −TíoSirius, tía Susan, Lyra, Leo, tío Remus, tía Dora, Andrómeda, Tedd, tío Blaise,tía Pansy, Eric, Violeta, tío Theo, tía Luna, Lysander y Lorcan, tío Taylor, tíoJack, y los mellis. −Y miro a su madre. −¿Quién más?

−Los Snape.

Casi asintió. −Elprofesor Snape, Juliana, Alex y Aura.

Herms miro a sumarido. −¿Alguien más?

−Nadie más. −Dracomiro a Sirus.−Vamos a tener que poner dos mesas grandes, somos muchos.

−Es porque tienes unafamilia grande. −Sirius le sonrió.

Draco le sonrió conafecto. −Antes las navidades solo éramos tres, ahora que hay gente que quiero ami alrededor quiero pasarla con ellos.

 

−Nosotros también laqueremos pasar con vosotros. −Dijo Pansy sonriéndole.

−Lo sé. −Draco dejo demirar a Pansy y miro a sus invitados. −Tenemos que decidir que hacemos para lacena de fin de año y la comida de año nuevo.

−Podemos ir diciendotodos un plato y así iremos más rápido.

−Empiezo yo. −DijoCasi.

Todos miraron a lapequeña Malfoy.

−¿Qué quieres para finde año?

−Quiero la tarta demelocotón que mama hace tan buena, quiero que Alex y su familia la prueben.

−Tarta de melocotón. −Hermionele sonrió. −Apuntalo.

−Sí. −Y miro a sumadre. −¿Qué quieres tu?

−Yo quiero canelonesde pescado.

−Sí, me gusta mucho. −Casiopealo apunto, y miro a su padre. −¿Qué quieres tú?

−Yo un rollo de esosde jamón y queso.

−Apuntado. −Poco apoco todos fueron diciendo el plato que querían, cuando terminaron Casi miro asu madre. −Son muchos platos.

−Déjame la lista.

Y la niña se lo dio.

Hermione la cogió yfue mirando los platos. −Hay algunos de pescado y marisco, creo que eso esmejor para la noche, no tiene porque ser una cena típica de fin de año, loimportante es que estemos juntos.

Draco asintió. −Sí. −Enese momento sonó su teléfono móvil. −Me llaman en el peor momento. −Lo cogió yvio que era de Tokio. −Aki estoy ocupado, espero que sea importante, preparandoel menú de fin de año y año nuevo. −Y se rio. −Está bien. −Miro a su mujer. −Estotardare bastante.

−No te preocupes. −Lobeso y siguió prestando atención a la lista.

El hombre miro atodos. −Tengo que ocuparme de esto, nos vemos luego. −Levantándose se fue.

Hermione los miro. −Paraterminar la lista no necesitamos a Draco. −Y miro a Sirius. −Te ocupas decomprar el vino y todo eso, ni idea de alcohol, es Draco quien se ocupa de todosiempre.

Sirius la mirosonriendo. −Sí.

−Pues lo dicho, mañanapor la noche marisco y pescado, y para año nuevo pollo, cerdo y ternera. −Laleona mientras desayunaba iba mirando las cosas que tendrían que comprar, eranmuchas pero por suerte iban ese día en vez de al día siguiente que seríaimposible.

−¿Mama quieres que te acompañemos?−Scorpius miro a su madre.

La leona le sonrió. −Nohace falta, iremos nosotras, y compraremos todo, cuando volvamos sí que necesitaremosayuda para guardar todo.

−Sin problemas, no nosvamos a mover de aquí. −Y miro a su hermana. −Tienes que hacer los deberes denavidades.

Casi asintió. −Loshare ahora.

−Está bien.

−Nosotras vamoscontigo. −Dijo Dora.

−Bien.

Al terminar de desayunar,Hermione, Dora, Pansy, Luna y Ariadna se subieron en el coche y se fueron,Susan se quedo por si Draco la necesitaba.

−Lo has hecho bien. −Pansymiro a su amiga.

Hermione que ibaconduciendo miro a su amiga sin entender. −¿Cómo?

−Diciendo que los Pottery los Wesleay no estaban invitados.

La leona suspiro. −Séque es el ahijado de Sirius, pero cuando estamos en el país, no salen del valleMalfoy, son unos pesados.

−Sirius os quieretener cerca, casi no nos vemos. −Dijo Dora mirando a la mujer de su primo.

−Lo sé, no me importateneros allí a todas horas, sabéis cuanto os queremos, aun Harry lo entiendo, aunqueya no nos tratemos, pero Ronald y Lavender, no entiendo que hacen allí, soncomo garrapatas, siempre en medio.

 

−Bueno olvidémonos deeso, porque vamos al súper a comprar muchas cosas.

−Sí, espero encontrartodo el marisco que necesitamos.

−Seguro que sí. −Dorala miro. −Susan me ha enseñado una pastelería que hace pasteles salados,podemos ir ahora a encargar algunas cosas, y mañana solo sería recogerlos.

Hermione sonrió. −Sí,somos muchos, no quiero que nos falte comida.

Mientras en el valleMalfoy, los niños hacían los deberes bajo la supervisión de los mayores, cuandoDraco salió del despacho.

−¿Todo bien? −PreguntoTaylor.

−Perfecto. −Y le pasouna carpeta que llevaba con él. −Haber que te parece. −Y miro a Sirius. −¿Hacemucho se han ido?

−Una hora casi, hasestado mucho tiempo al teléfono.

−Sí, teníamos quehablar de algunas cosas. −Y miro a su hija. −¿Haciendo los deberes?

−Sí, son unos cuantos.

Draco asintiósonriendo y miro a Sirius. −¿Vamos a por el alcohol? No quiero ir mañana, lastiendas estarán a reventar

−Vamos. −Sirius selevanto y miro a Leo. −¿Quieres venir? Aparte de comprar vino compraremos otrascosas, no estaremos mucho tiempo fuera, cuando volvamos puedes seguir con losdeberes.

El niño dejo de hacerlos deberes y asintió. −Sí.

−Pues ves a buscar tuabrigo.

Leo feliz se fue a porsu abrigo.

Draco miro a su hijomayor. −Te quedas aquí, tu madre y la demás vendrán cargadas.

−Nos ocupamos de todo.

−Ok. −Draco miro a supadrino. −Vosotros sois los invitados de honor, así que no tenéis que hacernada, solo comer y divertiros.

−Gracias.

Draco le sonrió.

−Ya estoy aquí. −DijoLeo, con su abrigo puesto.

−Pues vamos. −Draco,Leo, Remus y Sirius cogieron el otro coche y se fueron.

−Esperemos queencuentren todo. −Dijo Susan que se sentó al lado de Taylor y se puso con él aver la carpeta que Draco le había dado.

−Lo encontraran,aunque tengan que ir a varios supermercados, la gente ira esta tarde o mañana,hoy es viernes de trabajar.

−Sí.

Scorpius sonrió a sutía y siguió controlando que su hermana y sus primas hicieran bien los deberes.

Unas horas después,Hermione y las mujeres volvían, la leona entro en la casa y los miro a todos. −Ayudarnostraemos más de 10 bolsas de comida.

−Ya la habéisescuchado. −Draco miro a todos y levantándose se fueron al jardín, donde cogióuna bolsa y la metió en la cocina, cuando todo estuvo guardado, el hombre pidióa su mujer la lista de la compra.

Hermione sonriéndolese la dio.

−¿Habéis tenido que ira muchos sitios a encontrar todo lo que necesitabais? −Pregunto el hombremirando la lista de la compra.

−Por suerte no,viernes por la mañana, mucha gente trabajaba y los supermercados estaban casivacios, así que hemos podido comprar todo, aunque los productos frescos, comoel marisco y el cordero nos ha costado un ojo de la cara, menos mal que con miexpress negra no tengo problemas.

−La gente compra yluego lo mete en los congeladores para que no les cuesten tanto.

−Lo sé, pero hastaesta mañana no hemos sabido exactamente lo que íbamos a comprar. −Hermione miroa su marido. −Menos mal que tengo todas las tarjetas que me has dado.

Draco le sonrió. −Paraeso están.

Sirius la miro. −¿Alfinal que haremos para la cena?

 

−Al principio entremesesy canapés, unas tartaletas de marisco, un pastel de salmón que hemos encargadoen una pastelería y un coctel de gambas, de primer plato unos canelones depescado, y de segundo pescado blanco acompañado de salsa con marisco.

−Me gusta, ¿y depostre?

−Tarta de melocotón, ysurtido de pastelitos que hemos encargado. Creo que con eso nadie se quejara.

−Nadie. −Draco le sonrió.−¿Y para año nuevo?

−Canapés, una buenasopa, en muchos países, toman sopa de primer plato, de segundo cordero,rollitos de jamón y queso, cerdo, patatas gratinadas y ternera. −Hermione les sonrió.−Hay para todos los gustos, y de postre pastel de chocolate y pastelitos,seguro que nadie se queda con hambre. ¿Y qué tal vosotros?

−Vino, champan. −Ymiro a su hija que estaba haciendo los deberes. −Casi, hemos encontrado el zumode fresas que tanto te gusta.

La chica dejo de mirarsus deberes y miro a su padre. −¿En serio?

−En serio, lo hemosencontrado en una tienda del centro de Londres.

−Ohhh. −Se levanto yse fue a buscar una botella.

−¿Zumo de fresas? −Alexlo miro.

−Es algo que a mi hijale encanta. −Hermione le sonrió. −Por desgracia aquí en Europa casi no sevendé, y no entiendo porque en Estados Unidos es una bebida sin alcohol muyfamosa, todos la beben, hasta a Draco le gusta. −La leona miro a su marido. −Esperoque hayas comprado mucho, si no para mañana ya no quedara.

−He comprado 10botellas grandes.

−¿Quién se ocupa de lacomida? No tengo ganas de cocinar.

Draco la miro. −¿Estáscansada?

−Mucho. −Y bostezo.

−Nosotros nos ocuparemosde cocinar, ves a descansar mientras tanto. −Draco le sonrió y le dio un besoen la frente.

−Sí. −Y se fue a suhabitación.

Hermione estabadurmiendo cuando tocaron a la puerta, sin abrir los ojos les dio permiso paraentrar.

−Adelante.

−Papa. −Casi entrogritando.

Draco al escuchar a suhija abrió los ojos. −¿Qué pasa?

−Las garrapatas estánaquí, saqueando nuestra nevera.

Al escuchar eso, elhombre juro. −Joder, es que no tienen una casa, siempre están aquí.

Casi se acerco a lacama y se acostó en medio de sus padres. −Papi no los quiero aquí para añonuevo, anoche la cena de fin de año fue estupenda, quiero que vaya igual queayer.

Draco la abrazo y ledio un beso en la frente. −No los tendremos aquí, aunque tenga que ser vulgarlos echare.

Hermione los mirodivertida. −Tranquilos los dos, seguro que solo han venido a felicitar añonuevo.

−Pues yo no me muevohasta que se marchen.

−Yo tampoco. −Casimiro a su padre. −Papi, creo que al final tendremos que hacerles pagar todo loque se comen, seguro que nuestra cuenta en los bancos, se multiplicara.

−Seguro.

La leona sonriendo losmiro, Casi podía ser igual que ella exteriormente, pero interiormente eraidéntica a su padre. −Está bien, yo me voy a poner algo cómodo y bajare haberque tal.

−Sí.

Hermione se vistióbeso a su marido y a su hija y bajo al comedor, como Casi les había dichoestaban desayunando allí. −Buenos días.

Scorpius que estabadando de desayunar a su hijo la miro sonriendo. −Buenos días, se os han pegadoun poco las sabanas.

−Un poco, pero no hayprisa, la comida de hoy, toda va al horno.

 

−¿Draco y Casi? −PreguntoSirius.

−Están en planmarmota, siguen durmiendo. −Herms sonrió. −Pero no hay prisa, antes de venirDraco estuvo ocupándose de muchos proyectos para poder disfrutar de lasvacaciones sin trabajar, así que los dejaremos un poco mas durmiendo.

−Sí.

Un rato después cuandotermino de desayunar.

Miro a todos. −Losinvitados tenéis que ocuparos de limpiar la casa. −Y miro a Harry. −Vosotrosvais sobrando, hay muchas cosas que hacer, y no estáis en la lista deinvitados. −Y miro a Scorpius. −Sé que es año nuevo, ¿pero puedes pasarte poralguna panadería a comprar pan y otras cosas?, el pan que compramos ayer yadebe de estar más duro que una piedra, y no quiero pasarme tres horas horneándolo.

−Iré, ¿Qué tengo quecomprar?

−Pan, y haber siencuentras algún dulce o pastel, ya sé que tenemos, pero quiero que traigasmas.

−Lo traeré. −Scorpiusmiro a su hermano. −¿Vienes?

−Voy. −Orión términode desayunar, le dio un beso a su madre y se fue con su hermano.

−Las mujeres a lacocina a cocinar, mientras los hombres ya sabéis que tenéis que hacer. −Hermionemiro a Sirius. −¿Puedes ir a despertarlos? Solo te hacen a ti caso cuandoquieran.

Sirius se rio. −Túmisma lo has dicho cuando quieren. −Se levanto. −Me ocupare.

−Gracias. −La leonamiro a Remus. −¿Te ocupas de que todos se ocupen de limpiar la casa?

−Sí.

−Gracias. −Sonriendose fue.

En la cocina, lasmujeres se rieron. −Menuda manera de echar a los invitados no deseados.

Hermione las miro.−Estoy hasta el moño de encontrármelos a todas horas aquí, menos mal que el díacuatro ya volvemos a casa.

−Sí. −Dora le sonrió.−Ahora a cocinar, hay muchas cosas que hacer.

−Sí.

Poniéndose losdelantales empezaron a cocinar, olvidándose de sus invitados molestos.

Sirius entro en lahabitación de Draco, y lo vio durmiendo al lado de su hija.

−Despertad dormilones.

Casi miro a su tío. −Quierodormir.

−Hay cosas que hacerantes de dormir.

−No, dormir.

Sirius se sentó y lehizo cosquillas.

−Ohh está bien. −Laleona lo miro con esos ojos que tanto se parecían a los de Hermione. −Que sepasque ya no eres mi tío favorito.

Al escuchar eso,Sirius se rio. −Podre soportarlo.

Sacándole la lengua sefue.

Sirius miro a su sobrino.−¿Estas cansado?

−Mucho, quiero seguir durmiendoun rato mas.

−Herms ya me ha dichoque antes de venir, trabajaste mucho.

−Mucho, termine cincoproyectos, y puse a la venta 4 juegos.

−Descansa. −Y selevanto.

−Tío, sé que es tuahijado, pero no lo quiero en la comida de año nuevo.

−Y no los tendrás, yaHermione les ha hecho saber que no son bienvenidos.

−Gracias.

−Sigue durmiendo, tedespertare cuando quede poco para la comida.

−Sí. −Se puso de lado,se tapo bien y se volvió a dormir.

Sirius sonriendo salióde la habitación y lo dejo dormir, el hombre sabía que su sobrino no decía nadade su ahijado y de los Wesleay porque lo respetaba, pero la paciencia tambiénse terminaba, y había tenido que aguantarlos durante una semana entera, todo eltiempo en su casa, así que era normal que ahora terminara por echarlos.

Draco estabadurmiendo, cuando empezó a sonar su móvil, sin mirar la pantalla, lo cogió.

 

−Espero que seaimportante estoy durmiendo.

Draco,Casi esta en san mungo.

Al escuchar eso, elhombre se despertó del todo. −¿Tío que le ha pasado a mi hija?

Nolo sé, están haciéndole pruebas.

−Dame 10 minutos,usaremos la chimenea.

Si.

Draco colgó y despertóa Hermiones.

−Cariño despierta,nuestra hija está en san mungo.

Al escuchar eso, laleona se sentó y lo miro. −¿Qué le ha pasado a mi hija?

−No lo sé, vístete, yohablare con los chicos.

−Sí. −Hermione salióde la cama y se fue a vestir al vestidor.

Draco salió de la camay fue al cuarto de su hijo.

−Scorpius abre. −Y aporreola puerta.

El chico abrió y miroa su padre. −¿Qué ha pasado?

−Es tu hermana esta ensan mungo.

−¿Qué le ha pasado?

−No lo sé, ves adespertar a tu hermano, yo voy a vestirme, iremos en chimenea, no quierotardarme más.

−Sí.

Draco se metió en sucuarto, se vistió y mientras se ponía los zapatos, Orión, Ariadna y Scorpiusentraron.

El hombre se terminode atar los zapatos y los miro. −Quedaros aquí, cuando sepamos algo osavisaremos, tampoco quiero llenar el hospital con gente.

−Nos quedaremos yhablaremos con mi padrino para decirle lo que ha pasado.

−Sí.

−Ya estoy. −Hermione saliódel baño, vestida.

−Vamos. −Draco la cogióde la mano y los dos se fueron a la biblioteca que era la única chimenea mágicaque tenían.

Como le había dicho aSirius, en 10 minutos llegaron a san mungo.

−¿Cómo esta mi hija? −PreguntoHermione mirando al tío de su marido.

−El doctor aun no hasalido.

Draco miro a todos. −¿Cómoes que mi hija ha terminado en san mungo?

−Es mi culpa. −Alexque estaba sentado en una silla al lado de su padre los miro.

−¿Por qué dices que estu culpa? −Pregunto el hombre.

−Potter y yo estábamosdiscutiendo, nos hemos empezado a golpear a los muggle, entonces ella se hapuesto en medio y ha recibido uno de los golpes.

−¿Por qué os estabaispeleando?

−Porque Potter noentiende que Casi quiere estar conmigo, en vez de con él.

−¡Nunca dejare queCasi este con una serpiente rastrera! −Grito James que estaba al lado de supadre.

Hermione miro a sumarido. −Tranquilo.

Draco hizo un esfuerzopor no romperle los huesos a James, tenía que recordar que era el hijo del ahijadode su tío Sirius.

−¿Familiares de lajoven Malfoy? −Un medi mago se les acerco.

−Nosotros somos suspadres. −Dijo Draco mirándolo. −¿Cómo esta mi hija?

−Tenemos que hablar enprivado, solo familia directa.

Draco miro a sus tíosque estaban allí y a su prima. −Venir con nosotros, sois sus familiares.

−Sí. −Los Malfoy, losBlack y los Lupin se fueron con el doctor.

El medimago los miro. −Lajoven Malfoy está embarazada, el golpe ha hecho que tuviera una amenaza deaborto, si no se vigila no solo el bebe puede terminar mal si no también lamadre.

Al escuchar eso,Hermione se puso a llorar y Draco la abrazo.

Sirius miro almedimago. −¿Cómo está ahora?

−Tendrá que quedarsealgunos días en el hospital, pero luego puede volver a su vida, por supuestonada de hacer cosas peligrosas, su salud corre peligro.

 

La leona miro aldoctor. −Quiero ver a mi hija.

−Vengan conmigo, ahoraestá durmiendo, pero podrán estar con ella.

−Sí. −Draco miro aSirius. −Llama a Scorpius y dile lo que pasa, yo veré que tal esta mi hija yluego saldré tengo que hablar con Alex y hacer unas cuantas llamadas.

Su tío asintió.

El hombre miro a sumujer. −Vamos.

−Sí.

Los Malfoy siguieronal medimago, hasta una habitación individual, donde vieron a Casi durmiendo,estaba muy blanca.

Hermione se acerco asu hija, la tapo bien y le dio un beso en la frente. −Mi amor estoy aquí, ya note pasara nada malo de nuevo.

Draco se acerco a suhija y le dio otro beso, y miro a su mujer. −Quédate con ella, yo tengo queocuparme de algunas cosas.

−Sí. −La leona lomiro. −Me siento igual que tu, pero recuerda que te necesitamos, y ahora Casinecesitara más que nunca a su padre.

El hombre la miro. −Losé, por eso no voy y los mato a todos, no tardare, quiero estar con nuestrahija.

−Lo sé. −Lo beso y sesentó al lado en una silla al lado de la cama de su hija.

Ya queda solo un capitulo y el epilogo, ha sido largo pero gracias a todos que lo han seguido desde el principio y haberlo puesto como favorito.

Draco volvió con losdemás, e ignorándolos, cogió su teléfono móvil, y marco a su abogado.

−Jack.

¿Dracocomo esta Casi?

−Bien, te llamaba poreso, quiero que me busques una escuela con máxima seguridad, donde acepten achicas embarazadas, nos llevamos a Casi de nuevo a Nueva York, no quiero que laprensa se entere de que mi hija está embarazada, el doctor nos ha dicho que suembarazo es de alto riesgo.

Buscarela mejor escuela secundaría de todas.

−Sí, me da igual loque me cueste, solo quiero lo mejor para mi hija.

Ylo tendrás, te dejo que empezare a buscarla.

−Sí. −Draco colgó ymiro a Alex. −Ya sabes lo que pasa, ahora yo te pregunto, y no quiero excusasni nada. ¿Te ocuparas de tu hijo?

−Me ocupare de él. −Alexlo miro. −No tengo tanto dinero como los Malfoy, pero es mi hijo y yo quiero aCasi y a ese bebe que aun no ha llegado.

−El dinero no importa,lo importante son los sentimientos. −Y miro a su familia. −Me voy a llevar aCasi de nuevo a Nueva York, ya me dijo que no quería seguir en el mundo de lamagia así que es una tontería que siga aquí, mi abogado ya se está ocupando debuscar una buena escuela, donde pueda asistir hasta que termine el año escolar.

Sirius asintió. −Esmejor que ella está con vosotros.

−Sí. −Draco miro aAlex. −No te preocupes, podrás ver a Casi siempre, mi casa tiene una chimeneamágica y desde el despacho de tu padre podrás ir siempre a verla.

−Gracias.

El hombre asintió, ymiro a James Potter, que estaba allí, y se acerco. −Tú, eres el causante detodo esto, no te quiero ver a diez metros de mi hija, si te veo cerca de ella,terminaras muy pero que muy mal, el medimago me ha dicho que mi hija se puedemorir, si eso pasa, te juro que ni todo el dinero de tu familia, ni aunque tupadre sea el ahijado de mi tío nadie podrá salvarte, te despellejare vivo detal manera que nadie te reconocerá.

−Malfoy estás hablandode mi hijo. −Harry lo miro. −No lo voy a permitir.

Draco se rio. −¿Tu? Nolo vas a permitir, no me hagas reír. −Y lo miro con odio. −No sabes ni la mitadde mi, si te quisiera muerto ya lo estarías no necesito ninguna varita parahacer magia, mi tía Bellatrix Lestrange la mano derecha de Lord Voldermort meenseño muchas cosas, durante el tiempo que se escapo de Azkaban y antes de queyo me fuera con Hermione. No lo diré otra vez, quiero a los Potter y a suslameculos, bien lejos de mi familia, si os acercáis a nosotros, terminareis muymal.

 

−Draco.

El hombre dejo demirar a los Potter y miro a su mujer.− Si.

−Casi se hadespertado, quiere ver a su papa. −Y sonrió.

Draco asintió y miropor última vez a los Potter. −Fuera de este hospital, aquí no se os ha perdidonada. −Y miro a Alex. −Ven con nosotros, seguro que estas muy preocupado porella.

−Sí.

El hombre miro a sutío. −¿Te puedes ocupar de recoger las cosas de Casi? Cuando le den el alta,iremos a casa, no volveremos por Hogwarts, habla con el profesor Dumbledore, explícalecomo están las cosas.

−Lo hare.

−Gracias. −Y miro denuevo a los Potter. −No olvidéis lo que os he dicho. −Y se fue con su mujer yAlex.

Sirius miro a James. −Olvídatede ella, Casi nunca llegara a amarte, ella quiere a Alex, siempre ha sido así ysiempre lo será, y eso de que es Alex es un slytherin. −El hombre lo miro ysuspiro. −La familia Malfoy, lleva desde que Hogwarts fue abierta por losfundadores en ella, Draco es descendiente de Salazar Slytherin, y eso hace deCasi otra descendiente, y solo ha quedado en los leones, porque ella quería ira la misma casa de su madre, pero por el carácter tendría que haber sido unaslytherin, ella tiene todo lo que esa casa busca, aunque sea una mestiza.

Harry miro a su hijo. −Telo dije, pero no me quisiste creer, yo estuve a punto de entrar en slytherin,pero no quería, cuando conocí a Malfoy no me gusto nada, y sigue sin gustarme,pero ha hecho a Hermione feliz, cometí muchos errores y no puedo volver atráspara enmendarlos, deja a Casiopea feliz con quien ha escogido con Alex Snape,hay muchas mujeres en el mundo, encontraras a tu otra mitad algún día.

James lo miro y seapoyo en el. −Yo la quiero.

−Lo sé, pero ella no,y tienes que entenderlo, además por tu actitud has estado a punto de causar unatragedia no solo has lastimado a Casi, sino también a su hijo, una familiaentera, tienes que empezar a entender que no todos será siempre como túquieras.

El chico asintió. −Vamos,el señor Malfoy ya nos ha dicho que no nos quiere ver más, no quiero que oshaga nada por mi culpa. −Y miro a Sirius. −Le puedes decir a Casi que losiento, que no me volveré a acercar a ella.

−Se lo diré, ahora no,se que no me quera escuchar, pero algún día se lo diré.

−Gracias. −Y miro denuevo a su padre. −Vamos.

−Vamos. −Y así losPotter y los Wesleay desaparecieron por fin de la vida de los Malfoy.

Draco, Hermione yAlex, entraron en la habitación de Casi, la chica al ver a su padre se puso allorar.

−Lo siento.

El hombre se acerco yla abrazo fuerte. −No pasa nada, cielo, todo se solucionara, lo importante esque tu estés bien.

−No quiero volver aHogwarts.

−Y no volverás. −Dracole dio un beso en la cabeza. −Ya tu tío Jack se está ocupando de buscarte unaescuela cerca de casa, donde puedas ir.

 

Hermione sonriendo seacerco a su hija. −Ahora tienes que descansar, pronto te darán el alta y nosiremos a casa con tus hermanos.

−Sí.

Herms miro a sumarido. −Antes de que se duerma, Casi y Alex deben de hablar. −Y miro a suhija. −Alex está muy preocupado por ti, esperaremos fuera.

La pequeña Malfoyasintió.

Draco le dio otro besoen la frente y levantándose miro a Alex. −Tienes 10 minutos, ahora loimportante es que ella descanse.

El chico asintió y losadultos salieron del cuarto, para volver donde estaban los demás.

Draco vio con satisfacciónque los molestos le habían hecho caso y se habían ido, miro a su padrino.

−Cuando salga Alex,iros a descansar, lleváis mucho rato aquí, Casi necesita descansar, antes deirnos del país nos iremos a despedir. −Cogió su teléfono y llamo a su casa.−Scorpius, si tu hermana esta mejor, ahora solo necesita descansar, quiero quete ocupes de que la chimenea de la biblioteca, se conecta al despacho deSeverus en Hogwarts, si no tendría que tardar mucho, no, no hace faltacompraremos unos billetes para el primer vuelo comercial si nos vemos, besos ycuida todo por allí. −Y colgó el teléfono.

Alex no tardo mucho envolver.

−Se ha quedadodormida.

Draco le sonrió. −Ahoravete con tus padres, aquí de momento ya no podemos hacer nada, ya le he dicho ami padrino que nos iremos a despedir, cuando volvamos a casa, pero ahora ellanecesita descansar

Alex asintió.− Si. −Ymiro a su padre. −Lo siento.

Severus que no habíadicho nada hasta el momento lo miro. −Lo importante es que quieras cuidar deellos, el resto llegara por sí solo.

−Pero somos muyjóvenes.

Hermione le sonrió. −Noimporta qué joven seas mientras sepas lo que tienes que hacer y cuidar de tuhijo te hace el más maduro de todos.

Draco lo miro. −Hermstiene razón, ahora tienes que volver a la escuela, tienes clases, y a Casi nole gustaría que las perdieras.

−Lo hare.−Despidiéndose de todos se fue con sus padres.

Draco miro a Dora yRemus. −Iros a descansar, nosotros nos quedaremos aquí.

Su prima le sonrió.−Si necesitas cualquier cosa avísame, nos vemos pronto.

−Si.− Se despidieronde ellos y cuando estuvieron solos, Draco y Hermione volvieron al cuarto de suhija que como les había dicho Alex estaba dormida.

Una semana después,por fin a Casi le daban el alta, y se fueron directamente al aeropuerto, alllegar vieron que todos estaban allí.

−Casi te vamos a echarmucho de menos. −Andrómeda y Lyra sus mejores amigas aparte de su prima laabrazaron.

−Yo también, venir averme a cuando queráis.

−Lo haremos, en veranoestaremos allí.

−Sí.

Se separaron y Tedd seacerco a su prima. −Pequeñaja nos vemos en vacaciones de verano. −Y la abrazofuerte.

−A ti también teespero.

Leo se acerco y le diouna bolsa de galletas.

−Gracias. −Casi le sonrió.−Eres mi slytherin preferido que nadie te diga lo contrario.

−Sí.

Poco a poco todos sefueron despidiendo, Alex se acerco a Casi. −El viernes iré a verte, me tienesque enseñar esa ciudad de la que estas tan orgullosa.

−Sí. −Casi lo abrazo yle sonrió. −Nos vemos el viernes.

−Sí. −Alex miro a sussuegros. −Cuidarlos muchos.

−Lo haremos. −Hermionele sonrió. −El viernes te esperamos.

 

−Sí.

Cuando terminaron dedespedirse, los Malfoy abordaron el avión, nada más sentarse en el sillón, Casipuso cara triste.

Draco le sonrió. −Tranquila,pronto tendrás a Alex en casa, quedan menos de cuatro meses para que se termineel año escolar.

Casi lo miro. −Noquería que las cosas fueran así.

−Lo sé, pero no hashecho nada malo, Jack ya te ha encontrado una buena escuela, allí no habráperiodistas molestándote y podrás terminar el año escolar bien, y cuando lotermines podrás estudiar medicina como nos habías dicho.

−No sé si voy aestudiar en la universidad.

Hermione la miro. −Cariñoque tengas un bebe no quiere decir que tengas que parar toda tu vida, yo tuve atu hermano y no solo termine el instituto si no que también fui a launiversidad y eso que no teníamos el dinero que tenemos ahora, si yo pude tutambién lo podrás hacer.

Casi miro a suspadres. −No quiero que un día mi bebe me diga que lo abandone.

Draco le sonrió. −¿Yporque tendría que hacerlo? ¿Has escuchado alguna vez a Scorpius decirlo?

−No, nunca lo hadicho.

−Claro que no, porqueno lo hemos abandonado, solo hemos querido superarnos a nosotros mismos, ysería al revés, si dejas la escuela y la universidad entonces tu bebe sí que algúndía te reprochara que hayas parado toda tu vida por él, además mira a Ariadna,ella está estudiando en la universidad, y también se ocupa de Draco, queestudies no quiere decir que no puedas ocuparte de tu bebe.

Casi les sonrió. −Lo hacéistodo muy fácil.

−Es que es muy fácil. −Hermionele sonrió. −De dinero nunca te faltara, tu padre ha conseguido más que milvidas, de familia tampoco, nos tienes a nosotros a tus hermanos, a tus tíos ytus primos y a los Snape que ya aman a ese bebe incluso antes de que hayanacido.

−Está bien os harecaso y no dejare la escuela ni la universidad.

−Eso está muy bien. −Dracole aparto el cabello de la frente. −Ahora descansa, son muchas horas de vuelo yseguro que estas cansada.

−Sí, gracias por noabandonarme nunca.

−Nunca, eres mi hija. −Dracole dio un beso en la frente, le tapo bien con la manta y vio como poco a pocose iba quedando dormida, cuando lo estuvo sonrió a su mujer. −Todo irá bien.

−Sí, porque estamosjuntos.

−Siempre. −Y la beso. -Te amo.

-Te amo.

Un niño rubio mirabaemocionado las escobas que estaban en el escaparate de la tienda, cuando sintióque lo miraban, al girarse vio a unos adultos que nunca había visto, su familiasiempre le decía que no debía irse con extraños.

Los adultos se leacercaron e iban a decirle algo, cuando otro adulto se le acerco.

−¿Draco, cuantas veceste he dicho que no te separes de nosotros?

El niño miro al hombremayor.

−Lo siento abuelo, esque he visto las escobas y me han gustado mucho.

−Ven.

Draco se acerco a suabuelo y lo miro. −Lo siento.

−Tenemos todo el díapara mirar cosas pero no te separes, ¿o quieres preocupar a tus padres?

−No abuelo.

El hombre dejo demirar al niño y miro a los otros adultos. −Potter veo sigues igual que siempre.

−Malfoy tú tampoco hascambiado.

−¿Y porque tendría quehaber cambiado? Solo han pasado 7 años.

−¿Abuelo lo conoces? −Preguntoel pequeño Draco mirando a su abuelo.

−El es Harry Potter. −Dijoun niño pelirrojo que iba con ellos.

 

Draco lo miroarrugando la nariz. −¿Quién? −Y miro a su abuelo. −¿Abuelo quien es HarryPotter?

−Draco. −Un grupo degente se acerco.

El niño miro aladulto. −Papa lo siento.

Draco miro a su hijo.−Scorpius ya lo he reñido yo.

Ariadna se acerco a suhijo se agacho y lo abrazo. −No me vuelvas a asustar así.

Draco la abrazo. −Nolo haré mas. -Separándose la miro. −¿Sabes quién es Harry Potter? −Y miro alniño. −Lo dice como si fuera muy importante.

−Claro que esimportante, ¿de dónde vienes, de la luna?

−No te metas con él. −Harrymiro al niño. −No viene de la luna, viene de un país que se llama EstadosUnidos, al otro lado del océano, allí mi nombre no es importante.

−Ohhh. −El niño lomiro. −Lo siento, creí que todos conocían al tío Harry.

Draco lo miro. −Nopasa nada, con el abuelo siempre pasa lo mismo. −Y miro al adulto. −¿Podemoscomprar una escoba?

−Pero si en primero nopuedes usarla.

−Lo sé, pero quierouna.

−Está bien. −Dracomiro a su nuera. −¿Vas tu?

−Voy yo. −Sonriendo cogióla mano de su hijo y se lo llevo a la tienda de escobas.

Draco miro a losPotter y a los Wesleay cada vez eran más. −Veo que dentro de un par de años,los pelirrojos conquistaran el mundo.

Harry la miro. −Comolos Black, ya me he enterado de que tus hijos te han dado cinco nietos, de sersolo un Malfoy y tres Blacks, ahora sois más de 10.

−Nunca tantos como lospelirrojos Wesleay.

Harry miro a la quefue su mejor amiga. −Hermione estas hermosa.

La mujer agarro elbrazo de su marido y lo miro. −Gracias. −Y miro a Ron, que estaba muy gordo. −Nopuedo decir lo mismo de Ronald, parece ser que no hizo caso a lo que mi maridole dijo y ha crecido a los lados.

−Lo sé, ¿Cómo están vuestroshijos?

Hermione sonrió aScorpius ya tenía 31 años era un buen hombre que después de terminar launiversidad, había empezado a trabajar en la empresa familiar, llevaba 11 añoscasado con Ariadna y eran un matrimonio feliz, y aparte de Draco habían tenido unaniña a la que habían puesto el nombre de Elena.

Orión tenía 26 añoshacía tres años que se había casado con Violeta la hija de Pansy y Blaise y sehabían mudado a una casa solos, aunque las mansiones familiares eran muy grandes,no querían que nadie se molestara por donde vivían, antes de que se cumplieranlos dos primeros años de matrimonio habían tenido un pequeño niño, al quehabían puesto el nombre de Blaise Malfoy Zabini, y para sorpresa de todos habíasalido rubio como el abuelo paterno y con los ojos verdes como la abuelamaterna, Pansy estaba encantada con su pequeño nieto.

Y Casiopea habíaterminado el instituto en una escuela privada de Nueva York y como le habíadicho Alex a Casi se había mudado a la ciudad de los rascacielos cuando terminoen Hogwarts y había empezado medicina en la universidad mágica, y habían tenidouna niña, castaña con los ojos grises como el abuelo materno, a la que habíanllamado Hermione Snape Malfoy, y tres años después habían tenido otra niña a laque habían puesto Juliana y era morena con los ojos oscuros, toda una Snape.

Y por suerte sus hijossus parejas y sus nietos estaban bien.

−Bien, tengo 5hermosos nietos, mis hijos están bien, y sus parejas también. ¿Cómo esta James?

Harry le sonrió. −Bien,cuando os fuisteis, tuvo una pequeña depresión pero al final se recupero,pronto se casara con una buena mujer.

−Eso está bien.

Draco miro a Potter. −Nosé porque te interesan mis hijos, hace ya muchos años atrás que dejaste bien claroque ninguno de los tres te interesábamos, así que ahora no vengas a preguntar.

−Draco. −Protesto Hermionemirando a su marido. −Solo quería ser amable. −Y miro a Harry. −Pero mi marido tienerazón, dejaste bien claro hace muchos años atrás que no os interesaba nuestra suerte,no somos rencorosos, pero no podemos olvidar que por vuestra cerrada mente, nosotrostuvimos que salir huyendo del país.

Tras decir eso el ambientese puso muy tenso.

−Papa, abuelo, mirad. −Dracose acerco corriendo y les enseño la escoba. −Dice el dependiente que es la escobamás rápida del mercado.

−Eso está bien. −Dracomiro a los demás. −Nos tenemos que ir, tenemos que seguir comprando las cosaspara Draco, este año empieza en Hogwarts.

−¿Ira a Hogwarts?

−Ira, es la mejorescuela mágica del mundo y aunque nosotros vivamos en Estados Unidos, losMalfoy siempre hemos ido a Hogwarts sin contar que nunca dejaría a mi nieto enuna escuela donde no confié en sus profesores, además mi padrino y su mujer estánallí, y mis tíos y mis sobrinos viven en Londres.

Harry asintió, miro alniño y volvió a mirar a Draco. −Es idéntico a ti, como cuando comenzamos en Hogwarts,es como tu hermano gemelo.

Draco sonrió a sunieto, la verdad es que si, era igual a él, como cuando empezó Hogwarts pero conel carácter de Ariadna que era una buena mujer, y miro a los adultos. −Lo es,incluso comparte mi nombre, pero no tiene mi carácter, así que espero de él quehaga cosas grandes.

−Y las haré abuelo. −Dracolo abrazo.

−Se que las harás. −Eladulto le sonrió y miro a los demás. −Adiós.

Ariadna cogió la manode su hijo y se fueron, mientras los Potter y los Wesleay miraban como sealejaban, ellos nunca podrían estar juntos, así lo decidieron Harry, Ginny yRon, cuando hace 32 años una chica adolescente fue a pedirles ayuda y solorecibieron una respuesta negativa.

Hermione y Draco les habíandicho muchas verdades a la cara, por su mente cerrada habían dado la espalda a unhombre que había demostrado ser mucho mejor que ellos, y le había dado una hermosavida Herms y a los hijos que habían tenido.

Gracias a todos por haberlo leído, haberlo puesto como favorito y haber dejado un comentario, esto no termina aquí, pronto volveré con una nueva historia, esperarla besos.

Una vida sin magia - Potterfics, tu versión de la historia

Una vida sin magia - Potterfics, tu versión de la historia

Hermione estaba en unahabitación de un hotel muggle, vivía allí desde la noche anterior, que le habíaconfesado a sus padres que estaba embarazada y ellos l

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2023-02-27

 

Una vida sin magia - Potterfics, tu versión de la historia
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