vacaciones en hawaii - Potterfics, tu versión de la historia

 

 

 

- Unas merecidasvacaciones.

Hermione estaba sentada en la orilla de cama de lahabitación de su mejor amiga. La verdad es que tenía una cara de tristeza que ni ellamisma por más voluntariosa que fuese podía quitar, no sabía muy bienpor qué se sentía de esa manera para ser sincera. Kendal no había sido el mejorhombre de su vida aunque sí se había sentido enamorada, pero ahora que ya casihacía seis meses de su ruptura, comprendió con en sus veintiún años deexistencia nunca se había sentido realmente amada y comprendió al fin, que aúnle faltaba algo en su vida. Y quizá ese fue el motivo, por el cual decidióaceptar la propuesta de su amiga. Necesita refrescar su mente, no se sentía niamada ni atractiva, no se sentía lo suficientemente buena para alguien. Eraextraña esa sensación de desolación pero sabía que era el momento de terminarcon ello o terminaría lanzándose por el balcón de su departamento. Una sonrisase asomó a sus labios al fijarse en su amiga, mientras ésta sacaba cosas de suarmario y recordó aquella tarde de julio en la que se apareció en sudepartamento.

 

<< Flahs back >>

Hermione se encontraba sentada, o más bien tirada,sobre el sofá de su pequeña sala de estar. Escuchó el timbre de la puerta perorealmente le molestaba mucho tener que levantarse de allí y caminar veintiúnpasos exactamente, hasta la puerta para abrir y ¡sí! sabía cuantos pasos habíadel sofá a la puerta, pues había pasado allí tumbada gran parte del día ycuando Harry llegó tuvo que abrirle, pues como siempre se le habían olvidadosus llaves. Escuchó el fastidioso sonido del timbre haciendo notar que quienesperaba del otro lado de la puerta se estaba impacientando demasiado.

-¿Pero qué estás haciendo? ¿Por qué no abres?-preguntó un joven alto y bastante musculoso con lentes redondos sobre elrostro, apareciendo de repente en el salón mientras miraba con desaprobación lacara de Hermione.

-Harry ¡es que estoy ocupada! -contestó ésta sinsiquiera mirar a su amigo-. Abre tú ya que estás en pie.

-¿Está muy interesante el programa que ves? ¿Cómo sellama? -preguntó olvidándose por completo del molesto ruido del timbre a susespaldas y doblando los brazos sobre su pecho al tiempo que alzaba las cejasa su amiga.

-Estoy viendo, hee -Hermione sonaba confundida ante lainsignificante pregunta de su amigo, la verdad era que llevaba casi dos horaspasando los canales de la televisión sin siquiera fijarse en los que estabanpresentando-. Vale, vale no me mires así. Ya abro yo -se puso de pie de unbrinco y se dirigió a la puerta ante la mirada expectante de Harry-. ¿Puedesllegar a ser muy molesto sabes? -dijo en voz alta para que su amigo pudieseescucharla mientras giraba el pomo de la puerta.

Y sin siquiera preguntarse de quién se trataba, ladejó abierta con desgana de par en par y se giró sobre sus pasos.

-Por un momento pensé que me dejarían aquí muriendo-dijo una voz femenina en falso tono agonizante.

Hermione se giró divertida para ver a su pelirrojaamiga, pero para su sorpresa, no había nadie en la puerta, regresó por elpasillo y miró a la derecha pero no vio a nadie.

-¡Hey! Aquí -dijo la voz nuevamente.

-¿Qué haces ahí? -Preguntó Hermione mirando a su amigaque se encontraba tirada en el suelo bajo el timbre del departamento con unshort de tela negra y un esqueleto blanco.

-Es que tardaste mucho y comprenderás, que no es quepueda soportar mucho tiempo de pie con estos zapatos, además el imbécil de Ronme dejó sobre la avenida y tuve que caminar hasta aquí -dijo poniendo cara depuchero.

-Ginny, entonces no te pongas zapatos de tacón-contestó de manera obvia Hermione señalando los zapatos de charol negro quellevaba puestos su amiga.

-¿Está Harry? -dijo en un susurro para que soloescuchara su amiga, mientras se asomaba sobre su hombro hacia dentro deldepartamento.

-Sí, está -contentó en un tono no muy alto.

-Entonces me los dejo -dijo Ginny-, mis piernas se venmas largas con ellos. ¡No me mires así! -replicó al ver cómo su amiga rondabalos ojos.

Hermione le ayudó a su amiga a ponerse en pie y juntasse dirigieron al departamento que realmente era bastante amplio, sobre todo sisólo vivían dos personas en él; tenía tres habitaciones y undespacho. Una sala comedor y una cocina bastante amplia. Y un balcón con vistas a laciudad de Londres. Estaba muy bien decorado aunque en tonos muy sobrios, lasparedes estaban divididas en dos colores: unas color chocolate y las otrascolor crema y el mobiliario de la casa, tenía unos colores rojizos muyprimaverales aunque la mayoría de las estructuras era de madera. En medio delsilencio, entraron juntas a la habitación de Hermione que tenía una cama doblede edredones color magenta y muchos cojines de color naranja pálido.Alrededor de ésta, tenía puestas dos mesitas de noche de madera y en un rincónde la habitación al lado de la puerta del baño había un pequeño tocador de maderasobre el cual descansaba un florero vino tinto de vidrio vacio.

-Dilo -dijo de la nada Hermione, sentándose en lacama.

-¿El qué? -Preguntó confusa Ginny mientras se tumbabasobre la cama de su amiga, un poco aburrida por no haber visto a Harry cuandoentró en la casa.

-Que estoy espantosa -dijo secamente girándose a ver ala pelirroja-. Soy un desastre.

-No estas espantosa -negó inmediatamente-, es sóloque
que -se hizo el silencio y la verdad es que Ginny no encontró una palabraadecuada para describir el atuendo de su amiga, que llevaba puestos unospantalones de pijama amarillos y un top lila que se veía un poco viejo. Ademásde que su esponjoso y descontrolado cabello, no es que ayudara demasiado-.¿Sabes qué? El tiempo corre demasiado rápido y el verano se nos va de lasmanos.

-Ginny, pero si apenas estamos a primero de julio-dijo un poco aburrida al notar el silencio de su amiga que le había otorgadola razón respecto a su aspecto.

-Y qué más da, tú sígueme la corriente, vámonos deviaje -soltó de repente mientras se colocaba en pie-. Que sea a una playa:tomaremos el sol, beberemos jugos tropicales, un poco de alcohol -comenzódecir con un rostro entusiasta mientras giraba alrededor de la cama y seacercaba a Hermione-. Conoceremos a chicos guapos y sexys que por un par dedías nos harán sentir genial y olvidaremos por un momento esos hombres idiotasque han pasado por nuestras vidas -dijo arrodillándose frente a la morenatomando sus manos entre las suyas, como quien hace una gran propuesta.

-¿Estás diciendo que tengamos aventuras condesconocidos en una playa durante un par de días que luego regresemos y sigamoscomo si nada? -preguntó un poco pasmada con la oferta de la pelirroja aunquedebía admitir que era bastante tentadora, pero un poco descabellada para sugusto.

 

-No estoy diciendo que regresaremos como si nada, seráuna experiencia nueva -se puso en pie de nuevo-. Regresaremos a Londres yhabremos olvidado a esas cosas -dijo moviendo las manos haciendo claramentereferencia al ex novio de su amiga-. Será como cerrar al completo esa etapa entu vida, nos divertiremos anda, imagínate tú saliendo con un chico diferentecada noche. Sería algo loco ¿cuál es el problema?

-Eso mismo es el problema: que es una locura y quesabes que yo no haría una cosa de esas. Además, yo no tengo nada que olvidar-se defendió de su amiga, la verdad es que se ofendió un poco pues ella habíainsinuado que no había olvidado a Ken y no lo permitiría.

-Venga amiga, por favor, hagamos algo emocionanteestas vacaciones, mira que me aburro como nadie, por favor, por favor -miró concara suplicante a Hermione aunque se detuvo en sus súplicas y su rostro cambiórápidamente a un retador-. O será más bien que no te atreves a hacer algodiferente y te da miedo el no saber cómo divertirte.

-Por supuesto que sé cómo divertirme, además, cuandome lo propongo soy muy capaz de conquistar a un chico. Si es eso lo que estásinsinuando, Ginevra Weasley.

-Vale, Hermione Granger, demuéstralo entonces.

<< Fin del flash Back >>

"Cómo pude haber caído en semejanteartimaña", pensó Hermione ya que luego había comprendido que su amigasabía que retándola, aceptaría hacer semejante viaje, y esbozó una pequeñasonrisa la verdad era que no le molestaba en lo absoluto la idea de compartirun tiempo entre amigos. Tal vez podría sacar provecho de la situación.

-Ginny, no puedo creer que hayas dejado el hacer tumaleta para el último minuto -retó a la pelirroja que se encontraba sólo conunos pantalones de mezclilla y un sostén blanco en la parte de arriba.

-Y yo no puedo creer que estés ahí sentada, viendo atu amiga que esta a medio vestir, intentando hacer una maleta y no la ayudes-se quejó haciendo fuerza para poder cerrar su maleta.

Hermione se puso de pie en silencio y se acercó haciala maleta. Comenzó a cerrarla mientras Ginny abandonaba ese trabajo y seapuraba en recoger su cabello en una coleta alta, ponerse un top sin tirantesde color rosa y buscar sus sandalias bajas blancas por todo el desorden de suhabitación.

Ginny estaba realmente nerviosa. No podía creer queesto estuviera sucediendo: se iba de viaje con Harry. No habíaparado de pensar en cómo ellos se habían agregado al plan "¿Será quequiere estar conmigo?", se dijo emocionada para sí y sólo conimaginárselo pudo sentir que el estómago se le convertía en unafiesta y sus mejillas tomaban un escandaloso tono rosado, se tomó las mejillascon las dos manos y normalizó su respiración. Sabía que no debía hacerseilusiones, pero es que ya ni ella misma sabía muy desde hacía cuanto tiempoestaba enloquecida por Harry Potter. Era simplemente una locura cómo sushormonas se descontrolaban sólo con verlo. No sabía si era su cabello, sushermosos ojos, esos labios que se moría por besar, su aire un poco desaliñado pero muyserio, ese aspecto tan varonil y musculoso
"Pensándolo bien, creo que deél me gusta todo", pensó mientras se mordía el labio inferior y asírecordó cómo él y su entrometido hermano, se inmiscuyeron en su conversación deaquel día.

<< Flash back >>

Ginny acababa de convencer a su amiga de una manera nomuy leal, cuando escuchó el timbre de la puerta y ésta simplemente se sentóacurrucada sobre la cama.

 

-¿Puedes abrir tú? Es tu hermano -dijo con desenfado.

-¿Cómo sabes que es mi hermano? -dijo señalando con elpulgar al viento haciendo referencia al timbre, que se hacía oír nuevamente.

-Porque Harry me dijo que saldría con él y con elresto del equipo de fútbol a tomar algo y porque este, esprácticamente su segundo hogar y tú ya estás dentro, así que sólo falta él-contestó mientras se tumbaba en la cama abrazada a su almohada.

Ginny corrió a abrirle la puerta y efectivamentefrente a ella se encontraba recostado en el marco de la puerta muycasual, con una sonrisa seductora, un pelirrojo mucho más alto queella con el cabello despeinado bastante fornido de ojos azules y unaspecto impecable.

-Vale Don Juan de barrio quita la cara de idiota que aaquí no hay mujeres con que ligar.

-¿Estás diciendo que Hermione es no es una mujer?-dijo de manera aún más provocativa mientras se remangaba la camisa blanca.

-¿Estás diciendo que quieres ligar con Hermione? -dijoésta dejándole pasar y cerrando la puerta tras el-. ¡Porque ella no esta! Teadvierto.

-¿A no? -enarcó una ceja girándose y miróseductoramente a su hermana-. Ó sea pequeña, que estamos tú
y yo
. ¿solos?-dijo arrastrando cada palabra, colocando nuevamente esa sonrisa de medio lado.

-En realidad -dijo ella sonando también seductoramientras tocaba con el índice la mejilla de su hermano-, estábamos sólo Harry yyo divirtiéndonos un poco -soltó y dejó a su hermano en la puerta,esquivándolo sin mirarle y caminando por el pasillo hacia las habitaciones.

-Ginevra, ven aquí -dijo Ron dejando su tono seductory sonando bastante enfadado.

-¿Que pasa hermanito? -dijo ella deteniéndose a lamitad de camino, mostrando falsa ingenuidad en sus palabras.

-Es cierto eso que dijiste -señaló serio.

-Es cierto que quieres ligar con Hermione.

-No seas ingenua -comprendió el juego de su hermana ybajó la guardia-. Sólo estaba practicando mi sonrisa ganadora que me conseguirácomo premio mayor, alguna belleza esta noche -dijo con modestia y legiñó un ojo a su hermana pasando de largo y esquivándola-. ¿Dóndeestá mi capeón? -dijo tocando a la puerta de la habitación de Harry.

-Dame un minuto que el campeón se está poniendo massexy aún -gritó una masculina voz tras la puerta blanca que Ron acababa detocar.

Ginny rodó los ojos y empujó a Ron mientras atravesabalo que restaba de pasillo para entrar en la habitación de Hermione y sentarseen el borde de la cama. Y Ron la siguió pero se quedó recostado enel marco de la puerta, como antaño.

-¿Ginny, por qué tu hermano me mira con cara dePsicópata Sexual? -Preguntó Hermione a su amiga entre extrañada y divertida.

-No te preocupes cariño, sólo está ensayando a ver siuna ciega pica el anzuelo -dijo acomodándose un cojín en las piernasrecostándose en la cama.

-Así que se van de casería? -Hermione hizo un mudoWow - solo cerciórate que ella este lo suficientemente borracha comopara no recordarte mañana o si no, creo que se mataría.

-Gracias bebé, lo tendré en cuenta -contestó élcambiando su cara sensual por una un poco fastidiada-. ¿Y cómo sigues con tuspenas, Virgen Magdalena? ¿Ya olvidaste a aquel español? -Dijo devolviendo elgolpe y al parecer a ella le dolió.

 

-Pues ahora que lo mencionas, justamente estabaplaneado con tu hermana unas hermosas vacaciones llenas de chicos guapos enalguna isla desierta, la verdad creo que ya es justo y necesario no crees -dijorecostándose también a la cabecera de su cama muy cerca de Ginny.

-Ustedes dos -señaló Ron despectivamente con el índicea cada una, mientras la cabeza de Harry aparecía por el costado del pelirrojo,llamando la atención de Ginny-, a una Isla, solas, ¿a buscar chicos? -Riófalsamente y luego se tornó serio de repente-. Eso no va a suceder.

-¿Así que planeando vacaciones sin nosotros? -PreguntóHarry colándose al completo en la habitación, traía una camisa negra con líneasverdes y pantalón de mezclilla negro, que le daba un toque desenfadado peroserio.

-Es sólo que queremos descansar un poco -comenzó adecir Ginny-. Además, nos lo merecemos, hemos trabajado mucho en las clases.Necesitamos descansar y olvidar las penas

-Y qué mejor para eso que el sol, la playa y chicos-terminó Hermione regalándole una mirada cargada de suficiencia a Ron.

-¿Saben qué? Creo que tienen razón -dijo Harryapoyando sus dos manos en la parte delantera de la cama de la morena,inclinándose hacia ellas-. Tienen razón todos hemos trabajado mucho en launiversidad -y mientras decía esto un toque de júbilo se acumulaba en elvientre de Ginny, sabiendo lo que se avecinaba-, y creo que todos nos merecemosuna fantásticas y relajantes vacaciones con un poco de sol, playa y
-repetíalas palabras de Hermione, y a Ginny casi se le escapó un grito que logróamortiguar con sus manos-. Tranquila, no vamos a dañar sus planes -dijo Harryinstantáneamente al ver la reacción de Ginny-. Sólo cambiaríamos uno de losfactores por un par de chicas -y entonces la cara de Ginny sí se transformó.

-Eso sí que suena interesante -contestó Ron-. ¿Qué lesparece Hawaii? -Preguntó de la nada el pelirrojo de veintiún años.

Ginny sintió la mirada de Hermione sobre ella y pudoimaginarse en ese momento que seguramente tendría una cara de desilusión ytristeza espantosa y se obligó inmediatamente a corregirla, pero era querealmente le había dolido lo que Harry había dicho porque a pesar de que nohablara de una chica en especial, el notar que la ignoraba le dolía aún más yal parecer, Hermione comprendió lo que pasaba por la carita triste de su mejoramiga y decidió tomar la vocería.

-Chicos, en serio me parece que ustedes se merecenunas buenas vacaciones, pero Ginny y yo habíamos pensado en esto para nosotrassolas.

-Hermione, preciosa -era Ron quien hablaba-, piénsenlomejor, nosotros ya nos vamos. Además, Ginny sabes que si mamá o papá se enterade todos sus planes, no le permitirá ir, además yo puedo ser un pocomenos estricto que ellos, yo comprendo que ustedes no son precisamente unasniñas pero por lo menos contarían con las protecciones de dos seductores yfuertes hombres como nosotros, así que piénsenlo -Harry asintió a cada palabrade lo que él dijo y Ginny y Hermione sólo se miraban la una a la otra y sindarse cuenta los dos, ya se habían marchado.

<< Fin del Flash Back >>

Ginny estaba completamente lista y miró a su amiga quela observaba desde la puerta impaciente. Ella tenía puesto unos shorts blancoscortos, con un top rojo debajo de una camisa blanca arrugada y un cinturón rojosobre la misma a la altura de la cadera. La verdad es que se la veía emocionadacon el viaje. Hacía casi seis meses que no la veía ilusionada por nada,ni siquiera por sus clases y eso que ella sabía a la perfección quela morena amaba el periodismo y escribir, pero ya ni siquiera se la veía sentadaen su ordenador por horas como antes de que Kendal saliera de su vida, laverdad es que alegraba mucho.

 

-¡Ya voy! -dijo con una sonrisa la pelirroja, dejandode mirar a su amiga y acercándose a ella tomando su equipaje para salir juntasde la habitación.

Llegaron a las escaleras y Hermione agradeció queHarry se ofreciera a bajar el equipaje de la pelirroja porque así, comoHermione había tenido que lidiar la batalla de cerrar la maleta, no queríalidiar con tener que bajarla y se notaba que pesaba horrores.

-Por fin están listas. Pensé que no saldrían nunca-dijo colocándose en pie en el salón de sus padres, mientras ellas se acercabana él.

-Dios Ginny, ¿pero qué llevas? -Dijo Harry terminandode pasar el último escalón-. ¿Llevas un animal muerto o qué?

-Ay, no te quejes, son pequeñas cosas esenciales parauna chica en un viaje.

-Sí, pero la maleta de Hermione no pesaba tanto- dijosoltando un pequeño suspiro.

-Por eso mismo -replicó la pelirroja-, ¡estoy seguraque se le olvidaron la mitad de las cosas importantes! Ushs, ¿siempre tengo quepensar en todo yo sola? -se quejó en medio del salón.

-¡Hey! Que solo serán cinco días -dijo Ron-, perobasta de discutir. Marchémonos ya que los padres de Hermione ya están afueraesperándonos.

Los cuatro juntos se salieron del salón y afueraencontraron a la señora Molly Weasley, la madre de Ronald y Ginevra que estabaplaticando animadamente con los padres de Hermione, le hicieron señas mientraslos veían salir de la casa. Cuando se acercaron, el señor Christopher Granger,ayudó a los dos chicos a subir el equipaje de los cuatro al auto mientras laschicas se despedían de la señora Molly.

-Sí mamá, que tengo protector solar -dijo Ginny unpoco molesta por la insistencia de su madre. "Nota mental: comprarprotector solar en cuanto estemos en Hawaii", la verdad era que solollevaba ropa y dos botellas de bronceador.

-Vale, vale sé que eres una niña grande, pero porfavor, cuídense mucho y por favor, llamen en cuanto se bajen del avión y cuandolleguen al hotel y cuidado con los desconocidos -la señora Weasley se veíabastante nerviosa- y chicos si les pasa algo a ellas, no regresen acasa porque no sé qué les puedan hacer, así que tengan cuidado -dijo mirando aHarry y Ron luego se empinó ante ellos y les acarició las mejillas. Losdespidió con un beso haciendo lo mismo con las chicas.

-Por cierto mamá -comenzóGinny-, cuando entres a mi habitación, recuerda que te amo -le dió un cortobeso y vio la cara de Hermione, las dos sabían que la habitación había quedadohecha un desastre

2- SexyBienvenida

Luego de la mimosa despedída con la señora MollyWeasley y de dejar mensajes de despedida para el resto de la familia que estabatrabajando, los chicos se encaminaron en el auto de los señores Granger hastael aeropuerto Heathrow de Londres, de donde partiría su vuelo hacia esas estupendasvacaciones. A todos se les veía emocionados, claro que cada uno tenía una ideadiferente de cómo serían estas vacaciones, siendo la primera vez que viajabanlos cuatro solos lejos de sus familias.

 

Hacía mucho tiempo ya que los cuatro se conocían, desde que asistieron almismo colegio llamado Hogwarts, Harry, Ron y Hermione estuvieron todos juntosdesde el primer día en aquel internado y un año después, Ginny entró al mismocolegio uniéndoseles al grupo, la verdad es que al pasar los años, todos sehabían aprendido a conocer y a querer como una familia. Incluso en cuanto segraduaron y aunque que cada uno tomara caminos diferentes, por ejemplo:Hermione estudiaba periodismo, Harry arquitectura, Ginny medicina y Ronestudiaba mercadeo, (se decía que era tan persuasivo que podía llegar avenderte un calcetín usado) y aún así, habían conseguido mantenerse unidos a lolargo del tiempo, pues Harry se había comprado un departamento y tiempo despuésHermione había decidido ser su compañera de piso. Prácticamente las cosas nohabían cambiado desde que salieron de aquel ya viejo Hogwarts en su memoria,pues casi todos los días se veían ya que estudiaban en la misma universidad yhablaban prácticamente de las mismas cosas, aunque con la madurez desus edades, podía notarse también un cambio en sus relación el anterior: eltímido Ron ahora era un seductor y a decir verdad Harry no se le que quedabaatrás. Las chicas salian con otros chicos y los celosos y sobreprotectoresamigos, ya no aparecían al rescate, bueno ya no tan a menudo.

Pero aunque había unas cuantas cosas que habían cambiado, había otras queno. Y así estaban cada uno en silencio en aquel auto dejándose llevar por suspensamientos.

Hermione recordaba que Ginny aún desde Hogwarts ya sabía que sentía algopor Harry, pero nunca se atrevió a hacer nada al respecto. Es más, en los onceaños que tenía Hermione de conocerla, ella nunca había admitido lo que sentíapor el chico. Nunca habían tenido una conversación real al respecto, pero esoera algo que Hermione no pensaba forzar pues a ella no le hacían falta palabraspara comprenderla, incluso Ron lo sospechaba pero la verdad era que nadie losabía con certeza y ahora justamente era que Hermione se preguntaba cómo secomportaría Ginny respecto a sus sentimientos en estas vacaciones. Sabía quealgo haría pero no sabía realmente qué; tenía que hablar con ella.

Harry sabía cuánto los quería a los tres, y sabía que su pequeñaHermione no estaba bien. Lo sabía, lo sentía; en parte había insistido en ir aaquel viaje porque necesitaba ver a Hermione sonreír de nuevo. No le importabacómo, pero tenía que conseguirlo, ella era como esa hermana que nunca tuvo comosu única familia, a pesar de que amaba a Ron y a Ginny y también losconsideraba su familia, la cercanía que sentía con Hermione era única, puesella sabía más que nadie lo que él sentía acerca de todo, desde la pérdida desus padre el hecho de que nunca los conociera, estuvo ahí con el cuando tuvo suprimer amor y hasta su primera decepción. Siempre había sido su paño delágrimas y la verdad es que verla triste y deprimida como la veía últimamente,conseguía entristecerle. Pero lo que más le disgustaba era sentirla aún tandistante con él. Sabía que estaba enojado con él pero tenía que recuperarla.Harry esbozó un pequeña sonrisa en el auto recordando cómo en algún momento desu vida había estado convencido que se había enamorado de ella, pero cómo ellaconsiguió hacerle comprender que no era así con la mas infinita de laspaciencias, simplemente estaba decidido a que ella cambiara esa cara detristeza y aunque no supiera cómo, lo conseguirá.

 

Ginny seguía callada en el auto como todos los demás, estaba decidido, sólotenía cinco días para que Harry comprendiera todo lo que ella sentía y aunquele preocupaba la reacción de su hermano, no le importaba. Sólo quería quitarseesa sensación. Cada vez que lo veía con una chica, quería que él se enteraraque directa o indirectamente le hacía daño y aunque ella sabía que podríaobtener por respuesta un balde de agua fría que terminaría por romperle elcorazón, por lo menos él sabría lo que ella sentía y no se habría quedado conla duda respecto a lo que podría haber sucedido. Miró de soslayo a Ron y pudonotar que en silencio, éste sonreía para sus adentros. Sabía que debía estarseimaginando la fiesta que les esperaba en aquella paradisíaca isla.

Pero la verdad era que Ron estaba sumido en sus propios pensamientos, sabíaque las personas que estaban a su alrededor eran las indicadas, pero sentía quehabía algo en aquel cuadro que no encajaba del todo. Sabía que algo faltaba;aunque ya no era los mismos chiquillos de antes y ya todos habían crecido y susintereses también, tenía esa sensación en el pecho de que algo estaba porocurrir. Que algo cambiaría para todos no sabía bien qué ni cuándo, sólo sabíaque esa sensación no era de miedo, era sólo angustia. Se sintió ridículo, pensóque parecía una chica supersticiosa y prefirió olvidarse de ello y concentrarseen esas vacaciones que se avecinaban, pues parecía que realmente prometían algomuy bueno.

En cuanto llegaron al aeropuerto la felicidad se asomóen sus caras. Se despidieron entusiastas de los señores Granger einmediatamente, se encaminaron a la sala de abordaje de su vuelo para hacer elchequeo de sus maletas. Poco tuvieron que esperar en la sala pues llagaronjusto a tiempo para abordar el avión. Las chicas se sentaron hacia lasventanillas: Ginny se sentó con Ron y Hermione con Harry. Una pareja tras laotra. El trayecto del vuelo fue bastante tranquilo y según Ron muy rápido puesdurmió y roncó desde que se sentó en su lugar.

-Hermione, ya verás que somos capaces de escoger unbuen hotel deja el miedo, ¿sí? -le dijo Ron mientras tomaba de la mano a lachica, quitándole la maleta y la arrastraba hasta donde se encontraba el taxi.

-No me pidas que esté tranquila porque ustedes tienesla cabeza en todos los traseros que verán, dudo mucho que hubiesen podidoescoger un buen hotel.

-Aunque tú no lo creas bebé, lo de pensar en lostraseros ayudó mucho en la elección del hotel -dijo Ron haciendo que Hermionele mirara un poco sorprendida-. Los mejores traseros están en los mejoreshoteles, así de simple.

-Ron
-comenzó a decir la morena-. Cariño, tú sabes ladiferencia entre un motel y un hotel, ¿verdad? -Preguntó un poco inquietaHermione por el comentario del pelirrojo ahora sí que le preocupaba el hotel.

En cuanto los chicos terminaron de bajar las maletasdel taxi y un muy bien vestido botones se acercó a ellos, tomó elequipaje y lo colocó en uncarrito, Ginny comprendió que este era el lugar indicado, en cuanto entraron allobby del hotel se quedó maravillada. El lugar desprendía elegancia por doquiery estaba iluminado por una gran ventana que había en el techo dejando que laluz del día llegara al completo. Juntos se acercaron al mostrador y a larecepcionista.

 

-Bienvenidos al Hotel Alta Mirada, ¿en que les puedoayudar? -dijo una morena de piel dorada y cabello liso esbozando una coquetasonrisa. Tenía un acentobastante peculiar.

Ron y Harry se miraron inmediatamente. La mujer erafrancamente muy linda procurando que las chicas no se dieran cuenta cuandochocaron sus manos tras ellas pero al parecer ellas escucharon elruido y rodaron los ojos haciendo que Ginny hiciera que perdieran suoportunidad de acercarse o hablarle a la mujer adelantándose.

-Tenemos cuatro reservaciones -dijo Ginny alejándoseun poco del grupo y acercándose al mostrador.

-¿Apellidos? -Preguntó educadamente la mujer.

-Potter, Granger y Weasley -contestó lentamentemientras la recepcionista digitaba presurosa los nombres dentro delordenador en busca de las reservas.

-Okey -contestó dando una pausa-. La señorita GinevraWeasley, habitación 321-sacó la llave de tarjeta y se la entregó mientrasobservaba la identificación que le había enseñado la pelirroja-. La señoritaHermione Granger, habitación 322. ¿Identificación por favor? -y mientrasHermione le hacía una sonrisa y le entregaba el documento recibió a cambio lallave-. El señor Ronald Weasley -tecleó la mujer en el ordenador-, habitación323 -y antes de que ella tuviera oportunidad de pedir identificación elpelirrojo ya estaba frente a ella enseñándole el documento con su ya conocidasonrisa-, aquí tiene contesto la chica.

-Gracias, eres un encanto -contestó el guiñándole unojo mientras se alejaba.

-Bien jugado -le susurró Harry de manera que sólo élescuchara mientras se acercaba al mostrador-. Y ese Harry Potter soy yo-contestó impidiéndole a la recepcionista siquiera sin mencionar su nombre.

-Bueno, pues señor Potter, habitación

-Déjame, adivinar dijo con voz seductora ¿324?

-Exactamente -contesto ella mordiéndose el labioinferior y mirando descaradamente a Harry rosándole la mano mientras entregabasu llave de habitación. Le hizo señas al botones que ahora que laschicas se fijaban, seguía tras ellas y éste los dirigió a través del lobbyhasta la puerta del ascensor.

-Bien Chicos aquí es donde nuestros caminos se separan-dijo Hermione luego de estar cada uno frente a las puertas de sushabitaciones.

-Sí, lo que tu digas -contestó Harry asomando lacabeza por el pasillo para poder verle.

Y cada uno pasó la llave por la ranura y cuando el botónverde se encendió, abrieron las puertas, al parecer Ron decía la verdad: era unbuen hotel. Lo primero que Hermione vio fueron las vistas del balcón de suhabitación. Daban directamente al mar y a la pequeña playa del hotel queademás, tenía un pequeño muelle en forma de "T" quela dividía de la piscina y el Bar del otro lado. Dejó sumaleta en la entrada y regresó para cerrar la puerta y así por fin, poderdescansar aunque le encaba el lugar lo que más quería en ese momento, era unaducha relajante y estar con sus pensamientos completamente sola.

Ginny entró en la habitación y sin pensarlo más setiró sobre la cama. Se sentía muerta, cuando vio a Harry hablar de esa maneracon la recepcionista sintió un fuerte dolor en el pecho y lo único que pudo hacer,fue tomar de la mano a Hermione. Realmente quería ahogarse en llanto, por unmomento puso en duda el hablar de sus sentimientos a Harry, pero rápidamente sesacó esa idea de la cabeza. Cerró los ojos, podía ver que la noche ya llegabasobre ese trozo de tierra y prefirió dejar que sus sueños la evadieran de aquelsentimiento.

 

Cuando Ron se despertó, vio que eran la ocho y treintade la noche se puso en pie con un poco de pereza y se acercó a la reciéndescubierta puerta que le juntaba internamente con la habitación de Harry, dioun golpe y Harry le abrió la puerta sin mirarle para tumbarse nuevo en la cama.

-Despierta campeón. Ocho y media, las chicas nosesperan -dijo en tono burlón y regresó a su habitación. Tomó su maleta y laabrió sobre la cama, estaba mirando qué ropa ponerse cuando escuchóun fuerte ruido seco en la habitación de adjunto, pero no la deHarry: la de Hermione. Se sintió un poco paranoico pero se animó a tocar a esapuerta que dividía internamente su habitación de la de ella, pero antes cerróla de Harry que cuando vio, seguía aún dormido y le lanzó una almohada-.Hermione, ¿estás bien? -Preguntó pues tocaba a la puerta y no contestaban.

-¿Ron? -Dijo un voz del otro lado.

-No, soy un violador que trata de abusar de ti -dijocon un tono frío.

-No me lo puedo creer. De ti no hay quién se libre-dijo Hermione abriendo la puerta y husmeando dentro de la habitación de él,comprendiendo así el significado de la puerta que unía sushabitaciones.

-¿Estás bien? ¿Qué te pasó? -Preguntó Ron en cuantovio que un pequeño hilillo de sangre corría por la frente de la castaña queestaba completamente húmeda envuelta en una pequeña toalla.

-Me quedé dormida en la ducha -dijo ella haciendo unpuchero mientras Ron la conducía hacia la cama por los hombros y la sentaba enla orilla de la misma-. Y cuando desperté salí y me caí y me pegué con ellavabo
-soltó un pequeño suspiro.

-Mira que eres torpe -dijo Ron un poco divertido conla situación y para su sorpresa Hermione no contestó nada, simplemente le miróy guardó silencio mientras se pasaba la mano por la frente tocando el calientelíquido que salía de allí-. Espera un segundo -le dijo mientras desaparecía porla puerta de su habitación.

Ron regresó con un pequeño estuche negro en la mano ylo dejó al lado de Hermione mientras le ofrecía una cálida sonrisa, se adentróa la ducha de ella y tomó una pequeña toalla que había colgada en el lavabo yla humedeció.

-¿Qué es esto? -preguntó Hermione tomando el estucheen sus manos, no se había atrevido a abrirlo, no era tan entrometida.

-Ábrelo -contestó él de manera simple sentándosefrente a ella y haciendo que se girase tomando la toalla y presionando laherida.

-¡Aw! ¡Aw! ¡Aw! -se quejó ella encogiéndose de hombrosal sentir la presión que Ron hacia en la herida-. Duele, duele, duele, ¿quéhaces tú con un botiquín? ¡Ay!- Se quejó mientras husmeaba en el pequeñobolso-. ¿Desde cuándo tan precavido?

-Buenom no te quejes tanto que solo te estoy limpiandola herida, Herm -le dijo al ver que la chica se movía tanto que le impedíaretirar la sangre que tenía en la frente-. Y soy precavido desde que juego afútbol y en cada partido me lesiono.

-Al final va a ser cierto que el aprendizaje entra consangre -dijo intentando quedarse lo más quieta posible-. De ahora en adelantetendré que llevar uno de estos a todas partes conmigo.

-Vale, ahora quédate quieta, quizá te arda un poco-dijo Ron haciendo que Hermione le mirara un poco asustada.

 

-Sabes, creo que ya me siento mejor -dijo colocándoseen pie de un brinco-. Te adoro, no hay nadie como tu en serio, pero ya mesiento bien, y la sangre dejó de salir
-comenzó a justificarse y a acercase asu maleta, que aún estaba en la entrada de su habitación.

-¿Soy yo o te da miedo? -dijo con tono de burlamientras se acercaba a ella con el pequeño frasquito de vidrio en la mano.

-Por supuesto que no me da miedo, pero eso dejamanchas rojas en la cara -se justificó-. Apártate -dijo ella intentandoacercarse a la pared con su maleta en la mano para poder pasar lo más alejadaposible de Ron.

-Bebé es solo un poquito de yodo, te aseguro que ni losentirás, ya te dije que yo lo uso todo el tiempo -Ron usó su tono más tiernoel que siempre usaba para que ella hiciera algo por él.

-Pero eso arde horrible -el temor de Hermione se dio aconocer y Ron esbozó una sonrisa a pesar de que el sabía que era un mujer muyfuerte y testaruda, le parecía muy tierna cuando salía con sus miedos o con susrabietas, por eso era su bebé-. No te atrevas a burlarte de mi Ronald Weasley yaparta de mi cara esa cosa ahora mismo -dijo intentando sonaramenazante.

-No voy a hacerte daño, te lo prometo, es sólo que noquiero evitar cualquier infección -dijo el pelirrojo acercándose peligrosamentea ella, armado del pequeño espray.

Luego de eso, varias cosas sucedieron a la vez. Ron seacercó mucho más ella y Hermione, en un momento desesperado de huir del yodoque le aseguraba un ardor en la frente que la haría llorar, soltó su maletahaciendo que ésta le pagara a Ron y éste soltara un bufido y se empeñara enatrapar a Hermione, que había aprovechado la distracción de la maleta parasalir huyendo por el costado de Ron y ahora se dirigía hacia eldormitorio del mismo. Pero mientras intentaba cerrar la puerta, Ron apareció yclaramente su fuerza no se comparaba a la de él que empujó hasta que ella cedióen su intento. Instintivamente, Hermione corrió hacia el baño de lahabitación, que era la primera puerta a la derecha del pasillo de la entrada aldormitorio, pero el pelirrojo la atrapó en el camino y la arrinconó entre supecho y la pared opuesta a la puerta del baño, en ese momento, Harry entró enla habitación buscando a su amigo, pero cuando lo encontró sujetando a Hermionesu cara se puso de un color pálido y luego de un color muy rojo. Llamó laatención de los luchadores tosiendo incómodamente, en cuanto estosgiraron sus rostros a mirar el rostro del chico, la cara de Hermione mostró unpequeño toque de alivio y la de Ron permaneció inexpresiva. Pero al ver que lamirada de Harry descendía sobre ella hizo que Hermione se fijara que por elesfuerzo, la toalla que le cubría el cuerpo que ya había soportado demasiadojaleo, cedió y se soltó cayendo aún ajustada en su cintura dejado su torsodenudo, apretado contra el pecho de Ron.

Ron vio que ella se ponía incomoda de repente y lamiró a los ojos. Ella desvió su mirada a su pecho, él no vio nada al estar tancerca de ella pero pudo sentir las manos de Hermione trabajar fuertemente ensubir su toalla y al ver la cara de Harry pudo reproducir este cuadro en sumente y comprender que no se veía muy bien. En cuanto Hermione carraspeo Roncomprendió que ya podía soltarla. Ella simplemente estaba como un tomate, nodijo nada y en silencio salió de la habitación del pelirrojo para refugiarse enla suya cerrando desde su lado la puerta, intentando no morir de un infarto.

 

Ron se quedó mirando a Harry con cara de "quéquieres que diga si igual vas a pensar mal," Harry le hizo señas con elrostro para que entrara a su habitación, no quería que Hermione les escucharahablar de ella. Sabía que ella estaba un poco sofocada con
"lo quesea" que él hubiese visto un par de minutos antes. Cerró la puerta de suhabitación intentado dar privacidad a la conversación y arrastró una sillafrente a la cama donde se había sentado el pelirrojo.

-¿Qué pasó? -preguntó Harry rompiendo el silencio-.¿Están saliendo y yo no lo sabía o sólo fue un momentáneo arranque de pasión?

-Ni lo uno, ni lo otro, Harry -contestó Ron sintitubear-. No estábamos haciendo nada de lo que te estás imaginando en este momento-dijo bastante tranquilo para la situación.

-Vale, entonces explícame que hacías con mi mejoramiga desnuda en tus brazos.

-No estaba desnuda cuando la abrace, eso fue sólo unincidente.

-¿Que pasó? -preguntó Harry cansado de darle tantosrodeos al asunto en cuestión cuando para él estaba bastante claro qué era loque había sucedido.

Ron respiró tranquilo, comprendía perfectamente lareacción de Harry y lo que menos quería en este momento era discutir con él asíque comenzó a relatar desde que escuchó ese feo golpe desde la habitación ycontinuó narrando lo sucedido, explicando con sinceridad hasta sus emocionespara que Harry no pensara que se estaba aprovechando del estado bajo de ánimode Hermione, porque eso era lo que parecía realmente.

Mientras Harry y Ron hablaban de una manera tranquila,Hermione corría a toda prisa mientras se apuntaba una falda azul oscura y untop blanco sin tirantes y en cuanto se vio medio vestida, comenzó a golpear acon violencia casi desesperada la puerta que suponía daba a la habitación de suamiga. Pero para conseguir desenfocarla aún más, ésta no le habría la puerta.Hermione respiró profundamente y cuando se decidía a tocar de nuevo con aún másfuerza, la puerta se abrió despacio dejando salir una cabellera pelirroja trasella.

-Perdona cielo, es que estaba durmiendo ya sabes porel viaje
Sí, claro pasa -dijo al ver que Hermione la ignoraba completamente yse sentaba estupefacta en su cama.

-¡Ay, no sabes! -Dijo en un tono de lamento.

-¿No sé, qué? -preguntó Ginny tumbándose aúnsoñolienta al lado de Hermione.

-Que acabo de pasar la vergüenza más grande de toda mivida, por culpa de tu hermano.

-Vale, qué hizo el monigote ahora -dijo Ginnysentándose ahora bastante despierta.

-Quizá no fue sólo culpa de tu hermano, también quizáun poco mía lo que sucedió fue que
.

-Y te juro que eso fue lo que sucedió Harry, sólo eraun juego, bueno era un juego mientras intentaba curarle una herida-se terminó de justificar Ron ante la inalterable mirada de Harry sobre él.

-Pobre, debe estar muy avergonzada -dijo Harry sinmirarlo y fijando sus ojos en el suelo.

-Sí, dímelo a mí, qué manera de comenzar estasvacaciones -dijo esbozando una sonrisa-. Creo que hablaré con ella en cuantotermine de contarle todo el chisme a Ginny.

-Sí, definitivamente, estas vacaciones prometen-comentó Harry poniéndose en pie.

 

3 - Descansando bajo elsol.

Ron se levantó de la cama luego de que Harry lohiciera y se dirigió a su habitación para organizarse un poco, a ver si quizás,conseguían cenar algo en algún restaurante de la zona.

Ginny estaba simplemente atónita luego de que su amigale terminara de contar lo sucedido. Le había dicho que nada malo podría pasar einmediatamente, le había dicho que terminara de arreglarse, que saldrían abeber algo todos juntos para limar asperezas y así, Hermione salió de suhabitación como había llegado, en cuanto ella se marchó, Ginny tomó el teléfonode su habitación y marco 324.

-¿Diga? -contestó una masculina voz del otro lado delteléfono.

-Parece que me he perdido las emociones fuertes ¡delprimer día! Prometo no dormir nunca más -dijo divertida.

-Ginny, no tiene gracia. Casi me da un infarto -dijoHarry tumbándose sobre su cama-. Es que eran mis dos mejores amigos haciendo
Bueno

-Déjalo que ya Hermione me explicó tu cara de "quieromatarlos a los dos", además fue solo un accidente -defendió la situación.

-Sí, lo sé, pero en ese momento es que no quedaba muyclaro. Creo que no podre quitarme esa imagen de la cabeza nunca.

-¡Te imaginas! -dijo con tono soñador y emocionado.

-¿El qué? -preguntó Harry un poco sabiendo por dóndeiba la pregunta.

-Pues a Ron y Hermione juntos, no harían tan malapareja.

-Sabes, nunca me he puesto a pensarlo, pero mejor nisiquiera lo pienso. No sé es raro imaginar a mis dos mejores amigos juntos ytener que estar yo en medio, es complicado -terminó Harry

-Sí, lo sé, te recuerdo que uno de ellos es mihermano, pero aún así, a mí no me molestaría la idea, ¿por cierto saldremos acenar hoy? ¿O nos haremos los avergonzados por lo que queda de vacaciones?

-Obvio, iremos a conocer, a eso vinimos, me da igualque ellos no quieran ir. Iremos tú y yo.

-Eso es una muy buena decisión -dijo Ginny no evitandoocultar su tono de satisfacción-. Vale entonces iré a ponerme guapa, quizáconozca al hombre de mi vida.

-Sí, quizá -dijo Harry y cortó la comunicación.

Hermione estaba completamente avergonzada. Sehabía terminado de vestir y aún debatía la idea hablar con Harry, por si Ronno había sido lo suficientemente claro. Pero es que el simple hecho de versehablando de ello con Harry, conseguía avergonzarlaaún más y no es que nunca hubieran tocado el tema, pues ya no eran unos niños,la cuestión eran los implicados, así que sin darle más vueltas al asunto, salióde su habitación recogiendo la mitad de su cabello con un pequeño broche azulen la parte de atrás y se dirigió a la puerta de su amigo. Respiró profundoantes de entrar y procuró tomar su expresión más seria. Tocó a la puerta einmediatamente, ésta se abrió como si ya supiera que estaba ahí.

-Hola -dijo tímidamente Hermione, al parecer al ver asu amigo a esos grandes ojos verdes, la cara seria que había ensayado sedescompuso.

-Cómo esta la señorita "le tengo miedo al yodo, y megusta jugar desnuda" -contesto Harry a su amiga con una sonrisa divertidadándole paso. Pero ella no le siguió adentro de la habitación, se quedó paradaen la entrada.

-Cállate, Harry ¡sí!... Yo sólo quería saber si Ron teexplicó qué fue lo que pasó, pero por lo que veo ¡sí! Entonces yooo
mejor mevoy -dijo encaminándose ya por el pasillo hacia su habitación. Al parecer encuanto lo vio no sólo se descompuso su seriedad, sino que una repentina eincontrolada ira la invadió.

 

-Espera, espera era sólo una broma -dijo Harry al verque su amiga ya se marchaba y se acercó a ella tomándola del brazo-. ¿Por quéte pones así? No pasa nada, ven te invito a una copa -dijo intentandoretenerla, pero ésta se zafó de su agarre.

-Gracias Harry, pero creo que deseo descansar un pocoy luego saldremos todos juntos -dijo intentando no usar un tono cortante puesante todo era su mejor amigo, su hermano.

-Sabes, sé que estás enojada conmigo -dijo éltomándola del brazo de nuevo-, pero me cansé de la situación y quiero hablarcontigo -dijo en un tono cortante y serio haciendo a Hermionecomprendiera que no había manera deescapar de esa charla.

Hermione se limitó a asentir con la cabeza y con éstegesto, Harry la guió del brazo rumbo al ascensor de la planta del hotel endonde se encontraba. Se detuvieron en el tercer nivel según como pudo verHermione en el indicador y se encaminaron a una pequeña terraza-bar al airelibre, que tenía unas pequeñas mesas y una también pequeña pista de baile. Elsuelo y las mesas eran de una madera rústica, pero estaba decorado con farolesde velas colgando y unas cuantas flores dándole un aire caribeño. En el fondodel bar, estaba la barra de cócteles donde había un hombre con camisa deestampados de flores de colores, al cual Harry se acercó mientras ella sesentaba en una de las mesas del fondo. Cuando él regresó, puso frente una copaque tenía un líquido acuoso de color rojo muy intenso con una cereza y vio quela copa de Harry, contenía una bebida completamente cristalina con una aceitunaen el borde.

-Un Cosmopolitan para ti y un Martini para mí...-señaló-. Como en los viejos tiempos.

-Harry, ¿no es un poco pronto para beber? -DijoHermione mirando con un poco de recelo su copa mientras él ya se llevaba a laboca la suya.

-Veamos, ya son las nueve, tienes veintiuno y estamosde vacaciones
No, definitivamente no tienes horario para tomarte una copa-dijo mirando a su amiga que se llevó a la boca el licor, pero no hizo ningúngesto de incomodidad con el sabor-. Hermione, quería hablar contigo -comenzómirando fijamente a la castaña-. Sé que hay algo que no está bien entrenosotros, te siento muy extraña. Ya no quieres hablar conmigo y sinceramente,no sé qué pasa.

-Harry, no pasa nada -y una llama dentro de ella seencendió. No sabía bien por qué, si por el licor o por enojo pero no estabaenojada con Harry, eso ella lo sabía, pero aún así, no podía evitar sentirlo
-.Es que he estado muy cansada con las cosas de la universidad y pues lasvacaciones recién comenzaron y me he dedicado a descansar, eso es todo-contestó sosteniendo la mirada al moreno y sonriendo tímidamente.

-¿Sabes? -dijo recostándose en su silla, alejándose dela mesa-. Me molesta más que me mientas a que estés enojada conmigo, en seriotú no eres así, Herm.

-Harry, no estoy enojada contigo -soltó un pequeñosuspiro-. Es que
-pero las palabras no salieron. Sabía muy bien por qué sentíaesa llama que se le encendía en el pecho cada vez que veía a Harry, no eraporque él hubiese hecho nada malo, era porque él simplemente, aquel día tuvorazón.

<< Flash Back >>

Harry acababa de llegar de la universidad. Timbróincesantemente hasta que por fin una castaña a medio vestir le abrió la puerta.Ella tenía un vestido blanco ceñido al cuerpo aunque en ese momento, lo teníacon el cierre abajo.

 

-¿Vas a salir? -Preguntó al entrar mientras se desajustabala camisa y veía a su amiga desaparecer en la puerta de su habitación.

-Sí, Ken me invitó a cenar -contestó ella con un pocode fuerza-. Puedes ayudarme con el vestido, no alcanzo el cierre.

Harry se encaminó a la habitación de la chica, que sehabía soltado el cabello que había alisado y se había puesto unos zapatosmarrones bastante altos. Se acercó a ella y Hermione se giró, mientras el subíacon cuidado de no hacerle daño el cierre del vestido que iba desde su cintura,hasta su espalda.

-¿Qué tal estoy? -Preguntó divertida la morenagirándose sobre sí misma, dejando ver el ceñido vestido que tenía un escote concorte en "v" de tirantes de sujetar al cuello.

-¡Estás genial! -Contestó Harry retirándose de nuevo ala puerta. Pero antes de salir se giro y dijo-. Sabes, te veo muy entusiasmadacon Kendal.

-La verdad -comenzó Hermione ruborizándose un poco,tomando su cartera también marrón mientras se acercaba a él-, sí, no te niegoque es una persona maravillosa.

-Sólo espero que todo te salga bien -pero paraHermione no pasó desapercibida la cara de desilusión de su amigo.

-¿Qué quieres decir con eso? -Preguntó seria mirando aHarry que seguía apoyado en el marco de la puerta.

-Que creo que te estás enamorando, Herm y van muyrápido -Harry se atrevió a decir lo que pensaba-. Pero tú aún no sabes quésucederá si él regresa a España.

-Bueno Harry y qué más da, pues si regresa, todo seacabó y listo
pero ya te dije que hablé con él del tema y me dijo que podíamosseguir estando juntos aunque él regresara de vacaciones a su país -dijo en untono bastante enojada, aunque olvidó negar el hecho de que quizás sí estabaenamorada.

-De acuerdo, pásala bien -dijo Harry evitando seguirdiscutiendo con ella, le dio un corto beso en la frente y se fue a su habitación.

Sin saberlo, Harry había dado en el clavo. Esa cena nosignificaba más que el decirle a Hermione que Kendal se marcharía de nuevo aEspaña; que sus bajas calificaciones habían hecho que sus padres le pidieranque se regresara y que para él, lo mejor era terminar. Nadie puede describircon palabras lo que Hermione sintió, la verdad era que en el momento en que élse lo dijo, ella consiguió aceptarlo con madurez, pero al llegar a su casa esanoche, sintió una gran punzada en el pecho al pasar por la habitación de Harry.No quería que él la viera derrumbarse cuando ya se lo había advertido que esopodría suceder. No quería escuchar un "te lo dije" de sus labios,porque quizá, eso le dolería más. Y la verdad era que desde ese suceso,Hermione había cambiado mucho, intentaba escabullirse de sus miradas o de susconversaciones por el único temor a que él pudiera recriminarle que aquellanoche, él tenía razón y quizá, por eso mismo fue que informó de su ruptura unasemana después.

<< Fin flash back >>

-Hermione -dijo en un tono fuerte Harry, que se habíafijado en el silencio de su amiga. Ya hacía un buen rato que miraba fijamentesu copa, sin decir una sola palabra.

-¿Qué? Perdona no te escuché -dijo disculpándose,mientras regresaba a la actualidad en el lugar donde se encontraba.

 

-Que no quiero que me mientas más y que me digas quées lo que sucede -dijo Harry tomando un tono serio, para que ella comprendieraque sabía que algo estaba sucediendo.

-Harry, te parecerá una tontería -dijo ella soltandoun suspiro, sin atreverse a mirar a los ojos a Harry-, y lo que pasa es muysimple, no sé muy bien cómo explicarlo, pero tú no tienes la culpa, en seriosoy yo.

-Deja de dar tantas vueltas y explícame
Y yo mismodesdiré si es una tontería o no.

-Yo me enojé contigo cuando Kendal y yo cortamos,porque no sé si lo recuerdas, pero el terminó conmigo un día en el que yo iba acenar y tú me dijiste que yo me estaba enamorando y que la relación no teníafuturo. Bueno, quizá no usaste esas palabras pero así lo entendí yo -se atrevióa confesar Hermione, sintiendo que una carga salía de sus hombros.

-Sí, lo recuerdo -contestó él luego de pensarlo por unminuto-, pero estabas enojada o estás enojada por lo que yo dije.

-Bueno, sí estuve enojada -dijo deteniéndose a mirar asu amigo, que se había acercado y apoyado sus brazos en la mesa para escucharlamejor-. Pero luego ya no, es como que simplemente no quería darte la razón, noquería que me dijeras "te lo dije".

-Pues entonces, no me des la razón, tú sólo ignórame-dijo sonando un poco infantil mientras apoyaba la cabeza en sus brazos,haciendo que Hermione sonriera de medio lado.

-Aunque no quiera darte la razón, la tuviste Harry.Pasó exactamente lo que tú me dijiste y los hechos no los puedo ignorar por másque quiera -hizo una breve pausa mientras tomaba otro trago de suCosmopolitan-. Lamento haberte hecho sentir incómodo con mi comportamiento.

-Más que incómodo, estaba triste Herm, era triste queprefirieras hablar con Ginny y no conmigo. Sé que también es tu amiga

-Pero tú eres muy celoso -terminó ella la frase de suamigo, haciendo que éste sonriera.

-Bueno, sí quizá un poco
pero ¿amigos? -preguntóHarry levantando su copa.

-Te adoro, ¿sabes? -contestó ella repitiendo la acciónde su amigo.

-Sí, lo sé -dijo en un tono presuntuoso y dejaron quesus copas se tocaran.

En ese momento el teléfono de Harry sonó y Hermioneaprovechó para terminarse su bebida.

-Es un sms -dijo Harry-, de Ron "aparece que memuero de hambre
estamos en el lobby" -Harry leyó en voz alta y Hermione sonrió.

-Al parecer hay cosas que nunca cambian -dijo ellalevantando una animada ceja y mirando su reloj de pulsera-. Las diez -dijohaciendo una mueca y juntos se pusieron en pie para retirarse del lugar, soloque en ésta ocasión, mientras entraban en el ascensor ya Harry no la arrastraba por elbrazo. Ella simplemente rodeó su cintura con los brazos y el rodeo sus hombrosmientras le daba un beso en la cabeza.

La noche anterior, habían cenado entre risas unahamburguesa de un puesto callejero en la playa. La verdad era que no habíanconseguido un restaurante que a las chicas las convenciera y Ron, se estaba literal muriendo dehambre. En varias ocasiones se había sentado en bancos o en bordees de paredesnegándose a caminar más si no le proporcionaban alimento. A Ginny se le hizouna corta sonrisa recordando que Harry había tenido que acompañarla a conseguirchocolate a una tienda que ya estaba por cerrar, porque Ron, se había sentadoen la vía peatonal. Pero cuando llegaron a la playa ya Harry y Ron se habíanhartado de que ellas fuesen incapaces de escoger un lugar donde comer.Literalmente, las habían dejado tiradas en la playa y llegaron con un montón debolsas de donde sacaron unas bebidas, patatas y las hamburguesas la verdad eraque aún la procedencia era dudosa, fue lo que menos les importó a todos puesestaban los cuatro sentados en la playa, comiendo mientras se reían ydisfrutaban del viento.

 

Ginny se incorporó de su cama y se sintió feliz al verla luz que entraba por la puerta de su terraza, abrió la puerta y se asomó. Laverdad, es que ahora que fijaba mejor el agua era completamente azul y se veíaun paisaje hermoso que anoche no había podido divisar. Tan solo cinco minutosdespués, sintió una oleada de calor que le invitaba a refrescarse en esemajestuoso mar que tenía frente a ella; así que decidió que era el momento deque comenzara la diversión.

Corrió hacia su maleta y sacó un bikini de color rosa con tirantes blancos. Selo puso y recogió su largo cabello rojo en una coleta alta y sacó un bolso deplaya blanco. Se puso un pantalón grande de hilo y nada por encima; en su bolsometió el braceador, una toalla, suteléfono móvil y un gloss de labios. Salió rápidamente de su habitación, guardó la llave en la bolsa y tomó susgafas en la mano. Se acercó a la puerta de Hermione y tocó con fuerza, peropara sorpresa de Ginny, cuando ésta abrió la puerta solo llevaba una camisanegra apuntada de la mitad hacia abajo dejando ver su bikini azul cielo, unbolso de playa transparente que dejaba ver una toalla azul dos tubos de cremaentre otras coas. Ginny le sonrió.

-Te escuché remover todo -contestó Hermione comorespuesta a la mirada de Ginny salió de la habitación y comenzaron a caminarjuntas.

-Hoy va a ser un día estupendo -comenzó la conversaciónGinny, mientras se colocaba las gafas y salían juntas del ascensor en direccióna la playa del hotel.

-Sí -aseguró Hermione notándose muy animada para sersincera-, necesito broncearme. Parezco un queso de lo blanca que estoy -dijoestirando los brazos para observarse.

-Sí, ya somos dos, pero créeme que si algún chico meinvita a un jugo, me levanto de la silla -dijo Ginny mientras estiraba sutoalla sobre la tumbona más cercana a la orilla del mar.

-No mientas Ginn, sabes que si ese chico no es Harry,no vas a aceptarle nada -dijo Hermione sin pensar y pronto se reprendió por lodicho por la mirada que le lanzó Ginny.

-Sabes, no me voy a morir si él no me invita salir.Hay muchos más chicos aquí -dijo en un tono un poco asido mientras veía aHermione, que ya se había sentado en la tumbona y se disponía a usar elbronceador-. Por cierto ¿dónde estaban ustedes dos anoche?

-¿Nosotros? -Preguntó Hermione sintiéndose un pococonfundida.

-Sí, ustedes anoche, cuando Ron les envió el mensaje-dijo imitando a su amiga aplicándose bronceador en las piernas.

-Pues Harry me invitó a una copa. Quería hablarconmigo ya sabes
De lo que pasó con Ron -mintió descaradamente y rodó losojos, no quería dar explicaciones por segunda vez acerca sus sentimientos.

-¿Y? -Preguntó Ginny tumbándose al completo a recibirel sol.

-Pues nada, todo aclarado. La verdad es que tu hermanohabía aclarado ya las cosas pero ya sabes cómo es Harry

 

Las dos asintieron y se tumbaron a tomar el sol encompleto silencio, aunque de cuando en cuando, salía algún tema respecto achicos, ex novios y viejos chismes de la universidad.

Ron estaba tomando el desayuno junto con Harry en elBuffet del hotel. Ya habían visto que las chicas estaban en la playa pues estase veía desde sus habitaciones, así que decidieron darles un poco de espacio eir a comer y luego se acercarían a ellas. Además, desde que estaban en aquellugar no habían tenido ni un minuto para fijarse en las mujeres del lugar y yaera hora de que prestaran un poco de atención a la tarea que a los dos leshabía traído hasta la isla.

-Y por eso era que estaba enojada conmigo -terminóHarry de contarle a Ron lo sucedido en la conversación que había tenido conHermione, la noche anterior.

-Las mujeres son raras, hermano -dijo Ron negando conla cabeza mientras tragaba lo que tenía en la boca.

-Sí, dímelo a mí, que no tenía ni idea de por quéestaba enojada, ¿cómo se suponía que iba a saber eso? -Se defendió Harry.

-Eso sí que es una buena pregunta -contestó Ron-. Porcierto, ¿has visto alguna chica que te interese? -dijo cambiando de tema.

-Pues por sino te has fijado, no nos hemos separado de las chicas ni un minuto, así no hayquien ligue -se quejó Harry.

-Sí, lo sé, pero a mí me da miedo dejarlas solas.Mira, con lo loca que está mi hermana y con lo inestable de Hermione, no sé enqué pueden terminar metidas.

-En eso tienes razón y creo que por estos días,tendremos que olvidarnos de ligar con otras chicas hasta que regresemos aLondres.

-Creo que sí -sonó un poco deprimido-. Volveremos a lode antes ¿no? -dijo dejando de mirar a su plato y mirando a Harry-. ¡Me pido aHermione! -dijo Ron rápidamente haciendoque Harry se quedara con la palabra en la boca-. No pensaras que me haré pasarpor el novio de mi hermana -dijo negando con la cabeza.

-Vale, me toca Ginny entonces, pero si tengo quebesarla no me pegues que lo haré por su bien, ¿eh? -Dijo Harry picando un pocoa Ron con el comentario.

-No te preocupes, que luego de que la beses la que tepegara es ella, y mira tú que pega duro, te lo digo yo -dijo en tono burlón.

Los chicos terminaron de desayunar en paz y luego determinar, con cada cosa que encontraron en el buffet, se dirigierondirectamente a la playa donde las habían visto desde sus habitaciones. Encuanto las vieron notaron que estaban platicando animadamente con dos rubiosbastante oxigenados según Ron, y se miraron el uno al otro con picardía y seacercaron más deprisa hacia las chicas.

-Hola, mi amor -dijo Harry dándole un sonoro beso aGinny en la mejilla mientras se sentaba a su costado-. ¿Haciendo amigos nuevos?-preguntó en un tono irónico y lanzó una mirada asesina.

-Bebé, te gustaría dar un paseo -dijo Ron hablándole aHermione al oído, la cual tenía la cara completamente descompuesta-. Megustaría terminar lo que comenzamos anoche -dijo en un tono seductor, losuficientemente alto para que los presentes escucharan consiguiendo queHermione se ruborizara de manera delatadora.

Los rubios que estaban sentados a los pies de lastumbonas, se pusieron en pie y se disculparon patosamente, marchándose deinmediato causando que Harry y Ron, rieran a carcajadas y que las chicas lesmiraran con cara de querer ahogarlos en la playa.

-¿Pero qué demonios hacen? -Preguntó Ginny alterándosela primera-. ¿Qué les pasa? Esos chicos nos invitaron a salir esta noche -sequejó sin atreverse a mirar a Harry a quien tenía a su costado.

 

-Yo no puedo creer que realmente hayas dicho eso. Roneres un idiota, quién sabe que va a pensar de mí -dijo Hermione completamenteperpleja.

-Mira no voy a negar que el oxigenado era guapo, perono te quejes que tu novio está mejor -dijo empujando a Hermione hacia un lado ytumbándose junto a ella, rodeándola con un brazo por la cintura.

-¿Su novio? -Gritó Ginny-. No, esto es un chistecierto -dijo mirando a Harry-. No pienso dejar que nos arruinen las vacaciones,no me niego- Ginny se puso en pie.

-Vale, yo ya me perdí en la conversación -dijoHermione que aún seguía con Ron abrazado a ella.

-Recuerdas la fiesta de Neville -comenzó Ginnydirigiendo a Hermione-. ¿Recuerdas que le dijeron a todos los invitados queéramos novios? Sólo para que ningún chico nos sacara a bailar.

-¡Pero ni siquiera ustedes nos sacaron a bailar! -selevanté Hermione de la tumbona haciendo que Ron se diera de bruces contra lasilla-. No, eso no va a suceder, dije que vendría a conocer chicos y tú Harrydijiste que no interferirían -dijo Hermione señalando a Harry con el índice.

-Vale, mintió -dijo Ron sentándose en la tumbona-. Yano pueden hacer nada.

Ginny y Hermione se miraron por un segundo. Hermionese acercó al oído de la pelirroja que inmediatamente corrió a coger su bolsa yguardó su toalla, metió el resto de sus cosas, se pusieron cada supantalón y respectivacamisa y entonces Hermione miró por encima de su hombro y vio que los rubiosseguían en el muelle quizá a la espera de alguna chica.

-¿Sabes Ginny? -dijo en voz alta-. Creo que aúntendremos una par de citas esta noche -y "Plass" se oyeron dosbofetadas y las dos chicas llamaron la atención de los rubios y aprovechandoque Ron y Harry se encontraban aún un poco aturdidos por el acontecimiento, semarcharon caminando deprisa, casi corriendo hacia el muelle fingiendoindignación.

4 - Una fiesta en la playa

Harry se quedó pasmado. En realidad le había dado unabofetada o mejor decir, les habían dado una bofetada. Miró a Ron que seencontraba mirando el camino hacia dentro del hotel, por donde habíandesaparecido las dos chicas y ahora por allí mismo caminaban dos rubios conmiradas seductoras.

-No puedo creer que nos hayan golpeado -dijo Harryrompiendo el silencio y haciendo que Ron le mirara.

-Pega duro ¿eh? -Dijo Ron viendo que Harry aún seacariciaba la mejilla.

-Sí
-aseguró el moreno-. Me descolocó las lentes ytodo.

-Esto no se queda así -dijo Ron

-No pueden hacernos quedar en ridículo solo para salircon unos chicos, nosotros solo queríamos protegerlas de buitres como esos-Harry comenzó a levantarse de la tumbona y Ron lo imitó-. Dime que se teocurre algo.

-Créeme campeón, la venganza es dulce -dijo Ronempujando a su amigo hacia el hotel.

El día pasó más tranquilo, pero sobre todo tranquiloporque los cuatro no se vieron ni para salir a comer, simplemente se ignoraron.Las chicas se dieron un paseo por el Jacuzzi del Hotel en compañía de aquellosrubios que habían conocido en la playa. Pidieroncomida en sus habitaciones y luego dedicaron el resto de la tarde en ponerse lomás sexy y seductor que encontraron. Los chicos se habían pasado la mañanaintentando conocer algunas chicas del hotel y lo habían conseguido, no eran lasmejores, pero eran muy guapas. Además, se habían enterado luego de tener quesobornar a un camarero que las chicas planeaban ir a una fiesta que secelebraría en la playa esa misma noche. Así, sin perder más tiempo, se fueron asus habitaciones luego de evadir completamente a las chicas que conocieron esa tarde.

 

-Estás hermosa -dijo Hermione al ver que su amiga seencontraba con una cortita falda blanca que tenía tres capas de boleros. Iba ajuego con un esqueleto blanco que había anudado más arriba del ombligo con unbroche en forma de flor negra, dejando ver ese pequeño tono acaramelado que denotabaque había tomado el sol. Tenía unas sandalias bajitas negras y su cabelloestaba ligeramente rizado en las puntas-. Vale, tú sí que vas a ligar estanoche.

-Ay no te quejes tanto que ese vestido te quedaprecioso -dijo Ginny haciendo que su amiga girara sobre sí misma. Tenía puestoun vestido azul oscuro de tirantes finos que tenía un lazo de seda a la altura delbusto y terminaba con una delicada flor. El vestido estaba a doce dedos de altura sobre larodilla y tenía unas sandalias de tacón plateadas. Había recogido su cabellocon una diadema que evitaba que su cabello se fuese hacia delante y dejaba verunos muy bien definido rizos en la parte de atrás-. Si ese chico no cae a tuspies, es que está ciego.

-Hablando de los chicos, creo que ya deben estaresperándonos abajo, así que mejor no nos hagamos desear más y démonos prisa.

-Vale, lo que tú digas, reina de la noche -dijo Ginnytomando las tarjetas de las habitaciones y metiéndolas en su bolsillo.

Juntas bajaron al lobby del hotel y como yahabía dicho Hermione allí había dos rubios con bermudas y camiseta muy similares y a decirverdad Hermione podía jurar que eran gemelos, ya que le costaba muchodiferenciar al uno del otro.

-Hola Mike -dijo Ginny con tono seductor y le tomó dela mano y se alejaron delos otros dos envueltos en una conversación que Hermione, no pudo escuchar puesque su acompañante se había acercado a ella y le había dado dos besos llamandocompletamente su atención.

-Hola, Hermione -dijo Robert-. Estas guapísima.

-Gracias -contestó tímidamente, pero recordó laspalabras de su amiga "hay que seducir"-. Pues tú no estás nada mal -ydejó salir una sonrisa pícara, luego de que su acompañante le tendiera el brazopara juntos salir de gancho hacia la pequeña playa del hotel.

En cuanto entraron en la playa, vieron que todo estabailuminado con pequeños faroles depapel y en la entrada les pusieron collares de flores de colores vivos y untanto fluorescentes. Inmediatamente, las chicas se dejaron invadir por esamúsica caribeña que las invitaba a mover sus caderas y los chicos, les entregaron un par detragos que según de Ginny, eran de Whisky, pero después del tercero ni ellamisma estaba segura. Bailaron por un rato entre tragos y risas y la verdad esque Hermione no podía negar que se lo estaba pasando genial, aunque podíadecirse que estaba un poco mareada, así que cuando pensó que había visto a Rony Harry simplemente lo ignoró.

Hermione se giró y vio que Ginny estaba aún másebria que ella. Estaba moviéndose seductoramente frente al chico que la verdadno se le quedaba atrás y no perdía oportunidad para acercarse a ella. En tantoella, no se atrevía ni siquiera a hablar con el chico que estaba frente a ella.Sólo lo miraba y asentía a todo lo que éste le decía. Sólo veía que copas seiban y venían y una sonrisita se le salió cuando el chico le preguntó que si noestaba un poco dolida por la ruptura con su novio esa misma mañana. "No tepreocupes era un patán", contestó ella sin pensar siquiera en dar unaexplicación, pero mientras bailaba animosamente al ritmo de un reggae del cualno entendía la letra, pero tampoco le importaba y fue mientras Robert laacercaba más a él, que sintió que le apretaban fuertemente del brazo.

 

-¿Qué crees que estás haciendo? -Preguntó Rongirándola fuerte de repente.

-¿Y a ti qué te importa? -Contestó Hermione aunque laverdad ya estaba trastabillando un poco por tanto alcohol.

-Por supuesto que me importa -dijo éste y miró alrubio que estaba aún mirando confundido la escena. Al parecer no recordabaquién era el pelirrojo-. Ven conmigo -y simplemente la jaló entre la multitudhacia un rincón muy apartado y la sentó en una silla.

-¿Sabes que eres un idiota? -Dijo Hermione en un tonoamenazador, aunque la amenaza se quedó solo en eso porque cuando intentóponerse en pie cayó sentada nuevamente en la silla y bufó.

En ese mimo instante, Ron se giró ignorando por unminuto a Hermione que le estaba diciendo quién sabe qué, y se fijo que Harrytraía casi a rastras a Ginny que venía discutiendo con él y que le empujabapara que éste le soltara.

-Ginny, quieres dejar de hacer un espectáculo -sedetuvo Harry en la mesa cerca a Ron.

-Yo soy la que hace un espectáculo -decía mientras setambaleaba un poco sobre sus pies y soltaba el licor que traía en sus manos,colocándolo en la mesa-. Fuiste tú el que me trajo arrastrada por todo el lugary me arruinó una cita -levantó la voz para que Harry la escuchara, pues lamúsica estaba bastante alta en aquel lugar.

-Déjalas Harry, están ebrias -dijo Ron viendo cómoGinny se rendía ante el silencio y se sentaba junto Hermione que teníanuevamente cara de desilusión.

Aunque Hermione estuviera ebria, sabía muy bien porqué se comportaba así. Quería divertirse y sentirse diferente. Necesitabaolvidar todo lo que había sucedido esos últimos meses, pero lo que más sentíaahora, aparte de los notorios efectos del alcohol, era una ira incontrolablehacia sus amigos. Le era imposible pensar en que les estuvieran arruinando suscitas, pero con quien más estaba molesta era con Harry; ella se había arregladola noche anterior, él debería comprender la situación pero en cambio de esto, estabaempecinado en arruinar sus vacaciones.

Harry observó por un segundo la cara de Hermione y sintió remordimiento yculpa. Hacía casi una hora que Ron y él las estaban viendo divertirse y a ellase le veía realmente contenta en aquel lugar, pero cuando aquel chico comenzó aacercársele peligrosamente, Ron decidió que era suficiente fiesta por un día yque era el momento de actuar. Harry vio que Hermione se levantaba de su lugaren la silla y se acercaba a el.

-¿A dónde vas? -Preguntó instintivamente con un tonoautoritario colocando su mano en la cintura de ella.

-A ti qué te importa, déjame en paz Harry -dijo estaempujando la mano de su amigo-. O es que pretendes entrar al baño conmigo -ycomenzó a alejarse.

-Déjala, yo la acompaño -dijo Ron viendo la cara deacontecimiento que tenía Harry en su rostro y enseguida se fue hacia donde sehabía encaminado la castaña.

 

Ginny se encontraba sentada en la mesa mirando lostrozos de hielo que se terminaban de derretir en su vaso. Ella sabía que estabacompletamente borracha y la verdad era que esto no le importaba mucho, perotampoco podía decir que estaba molesta con los chicos. Ella sabía que con Mike nadasucedería y en parte, se sentía aliviada porque Harry fuese a su rescate deaquella situación. Se reprochó a sí misma inmediatamente por pensar en él comosu salvador y se sintió estúpida por pensar aún en Harry como algo más. Eracompletamente fuera de lugar, además, él nunca la vería así y entonces en sucara se formó una irónica y triste sonrisa. Dio un corto bufido sobre la mesa ydio un último trago a su vaso llamando la atención de Harry, que ahora lamiraba un poco preocupado y ocupó el lugar de Hermione.

-¿Te sientes bien? -preguntó tomándole la mano sobrela mesa a la pelirroja.

-Sí, no te preocupes estoy bien. Es sólo que creo quelo mejor es que me marche ya a mi habitación. Al parecer, no vas a dejar que medivierta más hoy, ¿no? -dijo colocándose patosamente en pie.

-Por supuesto que la fiesta se acabó -einmediatamente, él también se puso en pie y la tomó de la cintura aunque ellarápidamente aparto su mano de ahí, haciendo que Harry la mirara sorprendido-. ¿No pensaras quevoy a hacerte algo malo? -Preguntó Harry en el oído de la chica caminando trasella.

-Define malo -pidió ella y al ver la cara contrariadade Harry simplemente sonrió con tristeza y siguió su camino ignorando lo que élle había dicho.

En completo silencio Harry y Ginny subieron por elascensor que les llevaba a sus habitaciones. Era la primera vez que Ginny podíasentirse incomodada al lado de Harry. Era como si el Whisky hubiese podidoquitar la tela de arañara que tenía en los ojos y comprendiera de repente queentre ella y Harry, nunca sucedería nada. Se sintió estúpida por siquierapensar en algún momento decirle algo respecto a sus sentimientos.

Ginny descendió primero del ascensor y seguidade ella vino Harry. La verdad es que ahora sí que sentía los efectos delalcohol que había ingerido toda la noche, se tambaleó un poco y Harry la tomóde la cintura.

-Puedo sola -dijo Ginny quitando la mano de Harry desu cintura.

-Ginny, no puedo creer que pienses que voy a hacertealgo -dijo Harry un poco ofendido por la reacción de la pelirroja.

-Define algo -dijo ella mientras se recostaba en lapuerta de su habitación y sacaba la llave intentado abrirla sin mirar.

-¿Algo? -Harry la miró-. No sé, te toco y me esquivas.No pienso hacerte nada Ginny, sólo quiero ayudarte a llegar sana y salva a tuhabitación.

-Si, lo sé -contestó Ginny en un tono frío y neutro,mientras luchaba por abrir la puerta de espaldas-. ¿Porque tú nunca me haríasnada malo verdad? -dijo ella con ironía mirando a Harry a los ojos como siquisiera atravesarlo.

-¿Qué quieres decir? -Preguntó Harry acercándose más aGinny con intención de intimidarlaaunque no sabía bien por qué.

-Por qué no te dejas ya de tonterías y preguntasestúpidas y te vas a tu habitación -dijo Ginny al sentirse ya bastantefastidiada por una noche.

-No hasta que no me digas a qué te referías, porque lodices como si me creyeras capaz de hacerte daño.

 

-Capaz, claro que eres capaz de hacerme daño, Harry-Dijo Ginny sintiendo como sus mejillas se colocaban rojas y cómo un nudo se lehacía en la garganta. Sentía que sus ojos de llenaban de lágrimas einstintivamente, intentaba salir de esa situación, así que se giró sobre símisma para poder abrir la puerta. Pero cuando lo consiguió Harry la giró degolpe apoyándose en ella sin ver que la puerta ya no estaba, haciendo quejuntos cayeran al suelo y Ginny se quejara de dolor pero al ver a Harry sobre ellael dolor se convirtió en angustia.

-Ginny, nunca te he hecho daño -dijo Harryimportándole un comino la posición en la que se encontraba, realmente habíasentido una gran punzada en el corazón al verla al borde de las lágrimas.

-Harry
-intentó hablar pero de nuevo el nudo se loimpedía y recordó que él nunca sentiría nada por ella-. No importa, ignórameestoy ebria, ¿no lo ves?

-Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad,¿no?

-Harry, déjame -dijo ella comenzado a forcejear y selevantó un poco apoyada sobre sus codos.

Ginny sintió la respiración de Harry agitarse en suoído y luchó por terminar con ese momento. Sabía que no debía hacerseilusiones, sabía perfectamente que saldría lastimada pero estaba demasiadoebria para luchar contra su razón, así que se dejo caer nuevamente bajo Harrysin hacer ningún esfuerzo y simplemente se dedicó a mirar esos ojos que separecían tanto a los suyos.

Harry no podía ponerse en pie estaba simplementepetrificado sobre ella, inmóvil. Pero cuando ella se levantó y sintió el aromade su cabello simplemente sintió que se moriría en aquel instante y olvidó porcompleto que quien estaba bajo él era una de sus mejores amigas y la hermana deRon. La miró fijamente a los ojos. Juraría que vio tristeza en ellos pero, esono llamó mucho su atención. Inconscientemente miró hacia los labios de ella"tengo ganas de besarla", pensó "no volveré a beber jamás".Cuando subió de nuevo su mirada, notó que ella seguía inmóvil, mirándolefijamente a los ojos y simplemente no resistió más la presión.

Ginny vio que Harry se acercaba lentamente a su rostroy palideció, no podía permitir que esto sucediera no de esa manera. Los doshabían bebido, esto no saldría bien. Por un momento, pensó en empujarle ylevantarse de un brinco, pero repentinamente su corazón había cobrado un pesoincluso mayor que su cuerpo, impidiéndole movimiento alguno que la despegaradel suelo, sintió el aliento de Harry sobre ella y se dejó llevar. No queríapensar ya no.

Harry la besó y ella respondió por alguna razón. Estoél ya se lo esperaba, el beso no duró mucho eran simples roces de sus labiosdelicadamente. No había ni deseo ni pasión en ellos, sólo la sensación decalidez que se presentaba a cada contacto. Pero para sorpresa de ambos, inclusomás de ella misma, fue Ginny quien cortó la magia. Giró su rostro hacia uncostado mirando hacia la puerta del baño y Harry simplemente la miróconsternado por lo que acaba de suceder. Se levantó de un brinco y Ginny lesiguió. Harry le sostuvo la mirada anonada por un segundo y se alejó de lapuerta.

Ginny ni se inmutó, simplemente cerró de un portazo yen cuanto se sintió en la oscuridad de aquella habitación, las contenidaslágrimas empezaron a correr a mares por sus mejillas.

Ron siguió a Hermione por el grupo de personas y viocómo la castaña se detenía en la improvisada barra del lugar, para sentarsecómodamente frente al barman que le extendió una copa.

 

-Creo que es el mejor baño del lugar -dijo Ronsentándose en un taburete a su lado.

-Vale, no puedo bailar y ahora tampoco puedo beber.Dime entonces qué me permites hacer. ¿Puedo divertirme? O también lo tengoprohibido -dijo Hermione colocándose a la defensiva.

-Herm, yo no dije eso -dijo Ron con un tono tranquiloy la miró mientras le hacia señas al barman-. Un Whisky en las rocas, porfavor.

-Esto es increíble -bufó Hermione y se cruzó depiernas mientras se terminaba de golpe su bebida.

-Wow -dijo Ron al verla terminar con su trago-. Yo nodigo que no te diviertas, sólo quiero evitarte dolores de cabeza con buitres-Hermione rodó los ojos y procuró ignorarlo mientras le hacía señas al empleadopara que le sirviera uno más de lo mismo-. Mira, si lo que quieres es bailarhazlo conmigo, soy sólo tuyo.

-¿Y si lo que quiero es otra cosa? -Dijo Hermionegirándose en su taburete para mirarle.

-A sí y qué es lo que quieres -le siguió la corrienteRon mirando divertido el tono rosado que habían tomado las mejillas de Hermionea causa del alcohol.

-Quiero -probó un poco del nuevo vaso que le habíaservido-, algo que tu no puedes darme -y atrevió a mirar descaradamenteseductora a Ron, aunque a éste se le escapó más una sonrisa al imaginarse a quese refería Hermione.

-¿Sabes? -y algo muy pervertido se le pasó por lacabeza al ver a la castaña morder su labio inferior, pero negó rápidamente,sacándoselo de la cabeza-. Baila conmigo.

Hermione le miró desconcertada por lo que Ron acaba dedecir, pero de todas maneras no tuvo mucho tiempo en pensar qué contestar, puesél ya la había tomado de la mano y sin moverse de aquel lugar, la había tomadode la cintura y había comenzado a bailar. Hermione no sabia muy bien qué era loque estaba bailando él, sólo se limitaba a dar pasos lentos porque era lo únicoque podía hacer si juntaban la altura de sus zapatos con su nivel de alcohol.

-Creo que Harry ya consiguió que Ginny se fuera a lacama -comentó Ron al oído a Hermione al ver como Harry caminaba detrás deGinny.

-¡Oh! -Hermione dio una voltereta con Ron para queella alcanzara a ver a la parejita que se desaparecía entre la multitud, endirección al lobby del hotel-. Ron si te quieres ir a descansar no hay problema-dijo al pensar que quizá la intención de Ron con aquel comentario era queHermione siguiera los pasos de Ginny-. Pero yo aún no tengo sueño y no mepienso ir a dormir, así que no te hagas ilusiones.

-Yo no he dicho nada -se defendió con una sonrisaRon-. Además, yo tampoco tengo ganas de irme a dormir aún.

Ron y Hermione bailaron poco más de cinco minutos. Laverdad es que ninguno de los dos seguía la canción que había de fondo sóloseguían sus propios pasos que eran bastante lentos y suaves.

-¿No estás cansada? -preguntó Ron a Hermione al verlatocar sus talones en el taburete.

-Son sólo los tacones -dijo ella con desenfado.

-Ven -Ron le extendió la mano y ella la tomó mientrascon la otra sujetaba su vaso. Caminaron juntos a través del suelo de piedra,hasta que se encontraron un trozo de arena donde casi no había personas-.Quítatelos -dijo el pelirrojo señalando a los zapatos de Hermione.

-Vale -dijo ésta pero al agacharse a desajustar suzapato derecho, casi pierde el equilibrio y si no es porque Ron la sostuvo delbrazo, se hubiese dado un fuerte golpe contra la arena-. Creo que estoy un pocoebria para hacerlo -dijo bastante divertida con el incidente, pero quedó completamentemuda, al ver como Ron se ponía en cuclillas y retiraba los lazos de cada uno desus zapatos para que pudiera descalzarse-. Gracias -dijo tímidamente cuandoéste estuvo de pie con sus zapatos en la mano-. ¿Quieres sentarte? -preguntóHermione.

 

-Sí, está bien -contestó despreocupadamente Ron, peroesta vez fue Hermione quien le tomó de la mano y lo llevó casi hasta la orillade la playa pero lo suficientemente lejos del agua como para no mojarse.

-Gracias -dijo ella sentándose y tomando sus zapatos ycolocándolos a un costado suyo, mientras Ron se acomodaba a su lado-. Es unabonita noche -dijo casi sin pensar mirando al oscuro mar.

-Sí -dijo Ron en un susurro casi imperceptible-.Lamento haber arruinado tu cita, sé que fue un poco infantil, pero

-No pasa nada, Ron -dijo Hermione interrumpiendo a suamigo-, de todas maneras, si hubiese pasado algo me despertaría con el mayorremordimiento de conciencia de la historia de mi vida.

-Tú no eres así ¿no? -dijo deteniéndose un segundo amirarla.

-¿Así cómo? -preguntó Hermione aún con la miradaperdida en el horizonte.

-De acostarte con un desconocido para después "si tevi no me acuerdo".

-No Ron, así no soy yo -dijo Hermione girándose a verel rostro serio delpelirrojo-, y créeme cuando te digo que esa no era mi intensión con Robert estanoche.

-¿Segura? -dijo Ron levantando una ceja-. Porque conlo que dijiste hace un rato

-Sé lo que dije, pero estoy ebria y digo estupideces
.que quizás sí piense -dijo rápidamente al ver que Ron se disponía a decir algo pararefutarla-, pero que no sería capas de hacer sin pensarlo con cabeza fría dosveces.

-Si piensas mucho algo deja de ser divertido -dijo Ron

-Pero si no lo pienso, puedo arrepentirme y eso sí queno -le contestó Hermione. Miro a su copa pero ahora que la veía a la mitad, yano le entraba una gota más de alcohol-. Creo que ya es hora de dormir -dijolevantando la mirada para fijarse en Ron.

-Tienes razón -contestó el pelirrojo-, ya estas muyebria

-¿Sólo yo? -se defendió de la acusación del chico queahora le extendió la mano para que se pusiera en pie.

-Por supuesto que sólo tú, no pudiste ni desajustartus zapatos y te recuerdo que tuve que hacerlo yo.

-Eso no es una prueba de tu sobriedad -dijo ellacomenzando a caminar al lado del pelirrojo-. Tú podrías desnudar a una chica depies a cabeza, con los ojos vendados.

-Sabes no quiero discutir contigo -dijo Ron riendo porlo bajo y pasando uno de sus brazospor los hombros de Hermione.

Entre pequeñas risas y apretones de manos, entraronjuntos al hotel y se encaminaron a sus habitaciones. En cuanto estuvieronfrente a la de Hermione, ésta comenzó a buscar entre sus ropas la llave pero nola encontraba hasta que recordó que Ginny las había tomando y la había puestoen su bolsillo.

-Ginny
-dijo Hermione mientras tocaba a la puerta dela habitación de su amiga.

-¿Qué sucede? - preguntó Ron al ver lo que hacíaHermione-. Mi llave la tiene Ginny
-contestó Hermione golpeando con más fuerzala puerta, pero esta no se abrió.

 

-Ginny
-dijo Ron en un tono más agudo y golpeó lapuerta con fuerza, pero una idea se le cruzó por la mente. Sabía que no estababien pero ¿que más daba?-. Está muerta.

-¿Cómo que está muerta? -preguntó Hermione concuriosidad.

-Está ebria y dormida, no va abrirte -dijo Ron a modode explicación.

-¿Y qué propones? ¿Que vaya y duerma con el conserje?-dijo en un tono chillón y molesto.

-No, aún mejor -dijo soltando una sonrisa de mediolado-. Duerme conmigo.

-Ron, te has vuelto loco -dijo mirándolo un pocoperpleja por su proposición.

-Bueno, tú decides: el conserje o yo.

-Sí, definitivamente tú eres más guapo que el conserje-contestó Hermione y con esto, Ron la tomó de la mano y abrió la puerta de suhabitación para permitirle el paso.

Hermione soltó sus zapatos en la entrada y sólo porcerciorarse, se dirigió a la puerta que separaba su habitación de la que seencontraba y efectivamente estaba cerrada como ella misma la había dejado desdeel incidente del día anterior y solo de recordarlo, Hermione se ruborizo.

Ron se acercó por detrás a ella y le acercó unacamiseta negra que ella comprendió sería su pijama. Se giró sobre sí misma yvio que Ron ya no llevaba puesto la camibuso y sintió un pequeño sofoco. Ensilencio se fue hacia el cuarto de baño y se quitó el vestido y se cambió con la camiseta de Ron. Seató el cabello en un trenza de medio lado, en cuanto salió pudo sentir sobreella la mirada del pelirrojo que estaba sentado en bermudas sobre el borde dela cama.

Ron no sabía bien por qué, pero se había fijado en queintencionalmente le había dado su camiseta más corta. Se fijó en su amigacuando ésta salió el baño y no pudo evitar detenerse en sus piernas, aunque apesar de que era su camiseta más corta a ella le quedaba bastante larga. Ron sedio cuenta de la manera en la que la estaba mirando por la cara de pánico quepuso la castaña y decidió ponerse en pie, abrió el edredón de su cama y ensilencio se metió dentro de él. Pensó en decir algo, pero no hubo necesidadpues Hermione caminó lentamente por el borde de la cama e imitó los movimientosdel pelirrojo, sólo que del otro lado.

Hermione se acomodó debajo del edredón y no pudoevitar mirar a Ron. La verdad es que le antojaba muy atractivo, pero sacórápidamente esos pensamientos de su cabeza y se recostó completamente.

-Veo que cicatrizas bastante bien - dijo ron pasandosu índice por la frente de Hermione donde se había hecho la herida de la nocheanterior.

-Sí -dijo ella y bajó la mirada al darse cuenta queestaban el uno frente al otro y se habían quedado observándose en silencio.

-Vale, será mejor que descanses bebé -dijo Ronacercándose a darle un corto beso en la frente.

Hermione no supo por qué pero en vez de girarse paradormir hacia el otro lado, pasó su brazo sobre el pecho de Ron abrazándolo, sesentía realmente cómoda y segura en los brazos del pelirrojo. Y no sabía si erapor el alcohol, pero no sentía ninguna vergüenza.

Ron estiró su brazo izquierdo para apagar la luz y nohizo ningún movimiento para quitar a Hermione. Simplemente rodeó su cintura consu brazo y se dejó vencer por el sueño.

5 - ¿Que sucedióanoche?

Era ya su tercer díaen aquella majestuosa isla, aunque por más majestuosa que fuera, el dolor decabeza que tenía Hermione en ese momento le impidió hasta el simple acto deabrir los ojos para mirar la hora. La noche anterior, antes de dormir, habíasentido que todo giraba a su alrededor pero se había quedado dormidarápidamente. Pero ahora la había despertado ese horrible dolor de cabeza y esasincesantes ganas de vomitar. Lentamente se giró hacia el lado contrario dedonde provenía esa luz que le dañaba los ojos aunque estuvieran cerrados, ysintió que había algo en su cintura presionándola, así que aún sin abrir losojos, pasó su mano libre por ahí y siguió el camino hasta que lo reconoció comoun brazo. Se escandalizó un poco por dentro al notar que el brazo daba al pechodesnudo de alguien, así que subió su mano y la pasó por el rostro e intentadono ser demasiado invasiva. Pudo sentir una pequeña barba, ¡estaba en la camacon un hombre! Casi se desmayó pero no abrió los ojos hasta que

 

-Buenos días -dijo lavoz masculina que ella inmediatamente reconoció como la de Ron.

-Buenos días -dijoHermione atreviéndose a abrir los ojos y en cuanto lo hizo todas las imágenesde la noche anterior regresaron a su memoria, dándole la perfecta explicacióndel por qué estaba acurrucada y abrazada con su amigo.

-¿Cómo te sientes? Noquería despertarte -dijo Ron culpándose por el despertar de la castaña eimaginándose el tamaño de su resaca, aunque él no se quedaba atrás.

-No te preocupes, nome despertaste tú -dijo Hermione sintiéndose un poco incómoda al hablar,realmente la resaca la iba a matar-, pero no creo que vuelva a beber hasta
.

-¿Hasta esta noche?-dijo Ron divertido y giró su cabeza para darle un corto beso en la palma de lamano a Hermione, que no había notado que aún seguía acariciando el rostro delpelirrojo.

-Quizá -se atrevió asonreír Hermione ruborizándose un poco por la repentina sensación de tener cerca a suamigo-. Lamento haberte incomodado y que no despertaras con una rubiaexuberante por mi culpa.

-¿Pero qué dices?-preguntó el pelirrojo viendo cómo Hermione comenzaba a tomar distancia entrelos dos, lo cual le incomodó.

-Sí, de no ser por míy por mi borrachera o por cuidarme, hubieras tenido una espléndida noche concualquiera de las chicas del bar -dijo Hermione sentándose en el borde la cama,aunque casi se desmaya porque su cerebro parecía haberse derretido con elmovimiento.

-Aunque no lo creas,mi noche estuvo más que bien, y no me quejo de la compañía -Ron hablabamientras se sentaba en la cama y miraba a la morena que estaba de espaldas. Yla verdad era que Ron no mentía, se había sentido muy bien toda la noche.

-Sí, claro -contestóHermione realmente no se sentía capacitada para hablar. Necesitaba vomitar conurgencia-. Sabes, creo que me iré a mi habitación, ¿qué hora es? -decíamientras se incorporaba.

-Son las nueve treintay dos de la mañana -contestó el pelirrojo mirando su reloj de pulsera queestaba en la mesita de noche.

Hermione caminó rodeandola cama y se acercó al pelirrojo, le dio un sonoro beso en la mejilla y se fueen dirección al baño. Tomó su vestido y zapatos que seguían tirados en el sueloy sin ninguna vergüenza, salió de la habitación al pasillo. Se acercó a lapuerta de su amiga que era contigua a la suya y tocó fuerte, pero se escuchóuna voz adentro.

-No hagas eso -Ginnyabrió la puerta y miró a Hermione de manera extrañada-. ¿Por qué tienes quegolpear tan fuerte?

 

-Porque tú estabasmuerta y no abrías -dijo mientras pasaba a la habitación de su amiga que seencontraba en completa oscuridad. Cerró la puerta y se acercó a la pelirrojaque seguía con la misma ropa del día anterior y estaba tumbada en su cama-. ¿Tesientes muy mal? -se atrevió a preguntar Hermione.

-Pésimo
-dijo yamenos enojada-. ¿Y tú? ¿Por qué estás vestida así? No me digas que pasaste lanoche con Robert -dijo entusiasmada aunque por el hecho de que su bocaestuviera pegada a la almohada no sonó muy bien articulado.

-No -contestó sinalterarse Hermione-. Me dejaste fuera, Ginny -comenzó a quejarse-. Toqué muyfuerte a tu puerta y no me abriste.

-¿Pero es que a quehoras llegaste? -preguntó Ginny extrañada por cómo su amiga había evadido suprimera pregunta.

-Pues como una hora ymedia luego de que tú y Harry se vinieran a dormir -contestó Hermione.

-Vamos a ver, másdespacio que mi cerebro no está funcionando bien. ¿Qué te quedaste haciendo enla fiesta? ¿Y dónde pasaste la noche? -dijo Ginny levantándose con cuidado desu cama hacia la pequeña nevera de la habitación y sacando una bebidaenergética.

-Pues en la fiestabebí y me divertí un poco más y luego viene y pasé la noche con tu hermano.

-¿Qué? -de repenteGinny había atragantando con la bebida-. ¡Detalles! -fue lo único que dijo.

-Sabes si vamos ahablar primero regresemos a ser unas personas decentes- dijo Hermionelevantándose y se acercándose a la mesita de noche, donde vio su tarjeta dehabitación-. En serio, no sabes las ganas de vomitar que tengo -dijo saliendode la habitación.

-¿Tan asqueroso fue?-preguntó Ginny.

-¿El qué?

-El acostarse con mihermano -dijo la pelirroja aunque le costó un poco decirlo.

-¡No me acosté Ron!-sedefendió Hermione.

-Pero dijiste quedormiste con él

-Sí, pero el dormir,no implica nada más, Ginny.

-Perdona guapa, es quemi cerebro está descompuesto -dijo Ginny sentándose de nuevo en la camamientras veía como Hermione desaparecía por la puerta de su habitación.

Harry se estabaterminando de vestir en su habitación. No podía dejar de pensar en el beso dela noche anterior. Abrumado, terminó de colocarse un camibuso rojo y se sentóen el borde de la cama. Necesitaba pensar con tranquilidad en cómo iba aafrontar lo que se le venía encima. Estaba asustado por si Ginny recordaba loque había sucedido entre ellos, y si de ser así, ¿qué pensaría de él?Además, estaba Ron
Si se había enterado y se enfadaba con él, sería terrible.Eran demasiadas cosas, pero lo que más le preocupaba, por encima de las demás,era que no sentía remordimiento alguno. Se había sentido muy a gusto besando con lo sucedido aunque estaba seguro de que el alcohol había tenido algo que ver.

No dejaba de pensar;en su cabeza le daba vueltas una y otra vez a las imágenes desde que ella sealejaba de él, cuando abrió la puerta cuando y cayeron juntos. "Ella mecorrespondió el beso" pensaba nuevamente y pero otra vez recordaba tambiénque era ella quien se alejaba de él rompiendo el beso.

Estaba demasiadoconfuso hasta que escuchó un golpeteo en su puerta y se dirigió a abrir paraencontrarse con un pelirrojo que le miraba bastante feliz. Por un momento,Harry tuvo miedo pero comprendió por la expresión en el rostro de Ron, que nohabía por qué temer aunque no estaba seguro de si su amigo estaba al tanto dela situación.

 

-Bueno días campeón,veo que madrugaste -señaló el hecho de Harry ya estuviese listo.

-Sí, no pude dormirmás
-contestó dejándole pasar y cerrando la puerta.

-No me digas quetienes resaca -se burló Ron-. Si apenas fueron un par de copas Harry, queflojo.

-Por si te interesa,no tengo ningún estrago producido por el alcohol. ¿Por cierto a qué horaconseguiste que Hermione regresara? Estaba muy molesta conmigo -recordó la carade su amiga en la fiesta.

-Pues casi una horadespués de que tú te trajeras a Ginny -en cuanto Harry escuchó ese nombre se leformó un remolino en el estómago. Tení que decírselo a su mejor amigo-. Perocomo Ginny estaba dormida, no le abrió a Herm y ella durmió conmigo -dijo en untono triunfante que Harry no pudo comprender.

-Ron, tengo quehablarte de algo que pasó anoche -dijo Harry apoyándose en la pared sinatreverse a mirar al pelirrojo ignorando lo que dijo.

-Dime -dijo Rontomando un tono serio. También sabía que de lo que Harry le diría, sería algoimportante, así que pensó en quedarse completamente en silencio.

-Ron, anoche cuandoGinny y yo regresamos a la habitación -guardó un minuto de silencio-. Bueno
Yo-Ron se puso de un color rojizo y Harry tuvo un poco de miedo-. La besé.

La habitación se quedóen completo silencio. Harry no se atrevió a mirar a Ron a los ojos y estabaesperando en cualquier momento sentir un fuerte puñetazo que le desfigurara elrostro.

Ron se había quedadomudo, estaba intentado procesar la información, comprender lo que había salidode los labios de é; cuando Harry comenzó a hablar se había enfurecido por unmomento. Pensó que Harry le diría que se había acostado con Ginny, no sabíaexactamente cómo sentirse pero en el fondo de su corazón, siempre había pensadoque a Ginny le gustaba Harry, pero no se imaginaba que sería Harry quien labesaría.

-Y
¿Cómo te sientescon eso? -preguntó Ron sin saber exactamente qué más decir porque además podíanotar la cara de frustración que tenía su amigo.

-Yo
-Harry miró aRon. No sabía si realmente esa pregunta había salido de su boca-. Ron¿escuchaste lo que te dije?

-Sí -respondió Ronbastante serio pero sin tomar cara de agrado o de disgusto-. Besaste a Ginny¿y?

-Este
-Harry no sabíaqué pensar de todas las cosas que le podían pasar, nunca por su mente pasó queRon se lo tomara tan bien-
te soy sincero -miró a Ron que lo miraba pero sindecir nada-. No lo sé, fue todo muy confuso.

-¿Te arrepientes?-preguntó de repente Ron.

-No sé si fue locorrecto, pero siento que no tengo remordimiento, que no cambiaría lo quesucedió.

-O sea, que no tearrepientes -dijo Ron y Harry negó con la cabeza mirando fijamente al suelo dela habitación, medio confundido-. Y ¿ya hablaste con ella? -continuó intentandono pensar en que seguían hablando de su hermana menor.

-No, además creo queva a golpearme -dijo Harry mirando a Ron, que le miraba ahora extrañado-.Cuando la besé, en un principio ella me correspondió -dijo intentando no sonarmuy incómodo por la conversación-. Pero luego se giró como si estuviera doliday la dejé sola.

 

-Eso sí es raro -Ronhabía pensado en voz alta, si en algún momento le pareció raro que Harry besaraa Ginny el que ella no se sintiera cómoda en la situación lo dejaba másextrañado aún.

-Pero tienes razón,debo hablar con ella -dijo Harry serenándose más.

-Sí, creo que debeshacerlo. Por cierto irá a decirle a Hermione que bajemos a desayunar, con eso,aprovechas tú y hablas con Ginny -si a Ron le pareció extraño lo que acababa dedecir, no tenía ni idea de cómo había sentido Harry el hecho de Ron leestuviera dando una ocasión para hablar a solas con su hermana. Así que antesde que Harry pudiese hacerle alguna pregunta, salió de su habitación y se fuehacia la suya.

 

 

-Vamos a ver Ginny, meestás diciendo que él te besó ¿y tú le quitaste la cara? -Preguntó Hermione,que intentaba comprender exactamente el por qué su amiga había hecho eso, yaque al igual que Harry con Ron; Ginny le estaba contando todo acerca de lo quehabía pasado en la noche, sólo que con un poco más de detalles-. ¿Pero por qué?

-Hermione, porqueentre él y yo nunca va suceder nada ¡y tú lo sabes! -dijo sin evitar sonar unpoco molesta-. Además, él también había bebido.

-No culpes al alcohol,que la que estaba ebria eras tú. Él apenas se había tomado unas copas, yo lo viperfectamente anoche cuando salió contigo. Es más, pensé que era más lógico quefueras tú la que se lanzara sus brazos.

-¿Qué quieres decir?-Ginny la miraba desde el espejo mientras se cepillaba el cabello pararecogerlo de medio lado.

-Ginny no te hagasconmigo, soy tu amiga y aunque no lo digas sé que siempre has sentido algo porHarry. Eso es lo que me confunde ahora, que es él quien da el primerpaso, tú lo ¿rechazas?

-Herm
-Ginny no podíaponerse a la defensiva, pero ni ella misma podía explicar lo que habíasentido-, tienes razón, pero sé que cuando Harry y yo nos veamos el hará comosi no hubiese sucedido nada y yo no quiero salir lastimada, sólo quieroevitarme un dolor más -dijo sonando un poco triste.

Ante estas palabras,Hermione no supo bien qué decir. En el fondo ella tenía razón, nunca habíavisto que Harry diera señas de que le gustara Ginny y aún así, ella siempre sehabía hecho ilusiones. No quería que su mejor amiga saliera lastimada por unlío de copas, pero mientras estaba sumida en sus pensamientos, escuchó quesonaba el teléfono móvil desde su habitación, así que se levantó y cruzó lapuerta que las unía y vio que había un mensaje de texto de Ron "baja estoyen el lobby, Harry va hablar con Ginny". Hermione no pudo evitar sentir unpoco de miedo de imaginarse la conversación de sus amigos, pero decidió hacerlecaso a Ron y se despidió patosamente de Ginny, saliendo sin dar explicaciones.

-Hola -dijo Hermionedándole un corto beso en la mejilla a Ron a manera de salida.

-Estás muy linda -dijoRon "¿linda?" "no le dije sexy le dije linda
definitivamente algo pasaconmigo", pensaba Ron mientras observaba que su amiga tenía puesta una vaporosafalta verde pálido, que le llegaba a los tobillos conjuntado con un top sintirantes blancos y sandalias del mismo color-. ¿Quieres desayunar?

-La verdad, no -dijoHermione intentando no sonar cortante, pero para ser sincera su estómago nosoportaría nada más.

-Sigues con malestar-preguntó Ron, tomándola inesperadamente de la mano para salir del hotel.

 

-La verdad sí, ¿adonde vamos?

-A conocer Hawai. Sólohemos salido una vez del hotel, ¿por qué no damos un paseo?

-Sí, de paso buscodónde tomar un jugo de naranja -dijo más para sí misma-. ¿Y cómo te sientes?

-Pues la verdad yo nobebí mucho -contestó mientras cruzaban una carretera.

-No me refiero a esoRon, me refiero a lo de Harry y Ginny.

-Pues en el fondo melo esperaba, ¿sabes? No pero aún no sé cómo tomarlo, es mejor que lo arreglenellos y entonces ya sabré a qué debo atenerme.

-Tienes razón, ¿perono estás enojado ni nada?

-Al principio sí meenoje un poco, pero luego de un par de minutos ya simplemente se me pasó.

Y así Ron y Hermione caminarona lo largo de la playa y no encontraron el jugo de naranja que Hermionedeseaba, pero Ron le consiguió paletas de agua, lo cual ella aceptó agradecidapues tenía una sed que no podía controlar. Caminaron por un rato más sin hablarde nada en especial, para cuando regresaron al hotel ya eran las doce menoscuarto y en el lobby del hotel los esperan Ginny y Harry que se quedaron unpoco sorprendidos al verles entrar de la mano y tan sonrientes. Harry pudorecordar que Ron le había insinuado esa misma mañana que habían dormido juntosy una sonrisa pícara y cómplice se dibujo en su rostro

6- ¡Celos!

Harry Espero a que Ron lehiciera una perdida indicándole que Hermione ya estaba con él y que ya podía ira hablar con Ginny, respiró profundamente y esperó por un minuto más a que loslatidos de su corazón se regularan. Salió de su habitación sin mucha prisa y sefue directamente hacia la habitación de la pelirroja, tocó suavemente y esperóa que ésta abriera la puerta.

-Hola Ginn -dijo Harry alverla sumida en silencio cuando le abrió la puerta.

-H-hola Harry- habló,Ginny costándole un poco articular sus pensamientos.

-¿Sabes? Quería hablarcontigo de lo que pasó anoche. ¿puedo pasar? -Ginny no contestó nada a supregunta pero se hizo a un lado de la puerta y Harry tomó eso como un Sí.

Harry se giró sobre suspies y se detuvo en la mitad de la habitación mientras la pelirroja se acercabaa él en completo silencio. Con lo cual Harry pensó que se veía tímidamentepreciosa, tenía un vestido blanco no muy corto y unas sandalias rojas, sucabello estaba atado de medio lado con un prendedor en forma de corazón rojo.Harry se detuvo a mirarla una vez más y luego de ver la cara expectante de ellase decidió a hablar.

-Ginny, yo la verdad no séqué decir acerca de mi comportamiento y quisiera pedirte una disculpa si tesentiste no sé, ofendida por lo que pasó -dijo tímidamente dejando que sumirada se perdiera en un indescifrable punto de la pared.

-NO, Harry yo no me sientoofendida -contestó rápidamente Ginny, aunque luego se reprendió a sí mismaporque quizá esa frase no sonó como debía-. Quiero decir, que bueno, no fuesólo tu culpa ¿sabes? Yo, digamos que también puse de mi parte -decía mientrasmovía incómodamente las manos.

-La verdad Ginn, me hepasado toda la noche pensando en lo que pasó y en cómo hablar contigo

-¿!En serio?! -Lapelirroja no pudo evitar sonar emocionadamente desesperada ya que en su cabezaeso había sonado como "he pasado toda la noche pensado en ti y en eseimportantísimo beso."

-Sí, la verdad es que paramí fue un poco incomodo lo que sucedió -miró por primera vez a Ginny a losojos- y no sabía como exactamente iba a encajar esto en nuestra relación, yasabes que yo te quiero como a una hermana y no quiero perderte.

 

-¡Claro! -dijo lapelirroja aunque su mirada ahora estaba bastante tensa en su mente sólo sereproducida automáticamente "como una hermana - como una hermana" ycasi por instinto de supervivencia se atrevió a hablar-. Tienes razón eres otrode mis hermanos y no te preocupes, obvio que un beso de nada no va a cambiarnuestra relación, en lo absoluto, es algo insignificante y por supuesto que novas a perderme -hablaba tan rápidamente que Harry la miraba como si en algún momentofuese a perder el conocimiento a causa de la ausencia de oxigeno-. Además,tampoco te voy a negar que me preocupaba mucho tu reacción pero veo que ya estátodo solucionado y aclarado como es debido, así que espero no te moleste que tepida que te retires, es que necesito terminar de cambiarme, ya me entiendes,cosas de chicas- sabía que necesitaba con urgencia que Harry saliera de suhabitación necesitaba mantenerse lo más fuerte posible y no derrumbarse ante élpero sabía que le estaba constando y no sabía cuánto más podría soportarlo.

-Sí Ginny, no te preocupeste esperamos todos abajo -dijo Harry mientras era casi empujado por Ginny fuerade la habitación aunque en ese momento él no comprendía que tanto era lo que lachica tenía que hacerse ya que a su parecer estaba simplemente perfecta, peromientras estaba distraído en sus pensamientos escuchó un portazo tras él ycuando se giró se vio completamente solo en el corredor.

Ginny prácticamente habíasacado a empujones a Harry del lugar y en cuanto cerró la puerta la resacaobtenida gracias a la noche anterior mas la angustia del momento, hicieronmella en ella y se vio volcada en el inodoro del baño vomitando los restos dealcohol, se puso en pie y se cepillo los dientes. Se podría decir que estaba enshock, en todos sus sueños y anhelos que involucraban a Harry Potter nunca sehabía imaginado que la magia de su primer beso no existiría y mucho menos quesería el primero y el único, siempre había soñado que cuando sus labios seunieran, él comprendería al instante cuán ciego había estado siempre y como esde imaginárselo, luego de este pensamiento venían la boda, la casa bonita, máslos cinco hijos que quería tener, y mientras se sentaba completamente ensilencio en una orilla de su cama una tristeza y una melancolía invadieron sucorazón "qué estúpida" pensó, ¿cuánto tiempo había pasado enamoradade él? ¿Cuánto tiempo había perdido? ¿Cuántas oportunidades había dejado pasar?Con la simple esperanza de que una mañana él se fijara en ella y la mirara nocomo a una hermana sino como a una mujer. Las lágrimas habían invadido, surostro era casi involuntario, ella siempre había sido fuerte, de carácterdecidido y seguro, pero su talón de Aquiles era un hombre de ojos coloresmeralda, siempre lloraba por él siempre le costaba mucho golpearse conrealidad de que estaba enamorada sola, "Quizá Hermione tenga razón,debería aceptar mi realidad y aventurarme con otras personas" pensabamientras se incorporaba de su cama y miraba sus enrojecidos ojos, tomó susgafas de sol, retocó el estropeado maquillaje y salió de la habitación.

Harry se encontrabasentado en un sofá del lobby del hotel; le había llamado a Ron y este le avisóque ya venía en camino con Hermione, así que decidió esperarlos para comer. Sesentía un poco sorprendido y sofocado por la situación, ya que en todos losaños que tenía de conocer a Ginny, nunca se imaginó teniendo esa conversacióncon ella, y eso lo traía trastornado sobre todo porque tenía la sensación deque a ella parecía simplemente no importarle lo sucedido, pero tenía que sersincero consigo mismo y la realidad era que no dejaba de pensar en ese beso,porque a pesar de la conversación, él no se sentía incómodo en absoluto con elhecho y mientras se pasaba las manos por el rostro, recordó ciertas palabrasque aún le daban vueltas en la cabeza. Aún no se le olvidaba que ella habíamencionado que él le hacía daño, pero por más que Harry le diera vueltas a elasunto una y otra vez, no lograba encontrar el por qué, pues esa misma nochehabía hecho memoria de sus regalos de cumpleaños y los de navidad. Incluso hizomemoria de haberla acompañado de compras y aún seguía sin saber la razón por lacual ella había dicho eso la noche anterior y aunque tuvo intención depreguntárselo en la habitación, estaba más concentrado en detallar lo guapa queera la pelirroja, que en el tema real de la conversación.

 

Ginny salió del ascensor ycaminó hasta el buffet pero no vio a nadie así que caminó por el Lobby delhotel hasta que su mirada se cruzó con un chico de bermudas grises y camisa dehilo blanca manga corta que le hacia señas desde uno de los sofás. La pelirrojase armó de valor y se acercó a él.

-¿Y los chicos? -preguntósin más mientras se sentaba en el otro extremo del sofá como si su intenciónfuese fundirse con él.

-Acabo de hablar con Ron ydijo que salieron a dar un paseo. Ya están a un par de calles de aquí.

-¿Un paseo? -dijo Ginnymuy bajito para sí misma pero Harry quien ya se había percatado del espacio quehabía entre los dos consiguió escuchar.

-Pues eso me ha dicho Ron-dijo llamando la atención de la pelirroja-. No seas mal pensada Ginny.

-Yo no he dicho nada,ellos son libres de hacer lo que quieran -dijo la chica acomodándose sus gafasde Sol pues por un momento pudo sentir la mirada de Harry escrutándola como sipudiese notar incluso con gafas que ella no estaba bien.

Y se sumieron en unincómodo silencio en el que Ginny rogaba que su hermano y su mejor amigallegasen y Harry pensaba en cómo sacar el tema de la noche anterior sin sonarinsistente y sin incomodarla.

-Ginny -comenzó Harry demanera pausada-, quería hablarte de lo que pasó

-Mira quién viene ahí-Ginny agradeció que ellos aparecieran en ese momento, sabía que Harry queríacontinuar con el tema de la habitación pero ella no.

De la mano y bastantesonrientes aparecieron por el lobby un pelirrojo y una castaña que por laimagen que daban de pareja feliz, enmudecieron al par de espectadores queestaban sentados esperándoles.

-¿Qué? -preguntó Ron aúnsin soltar de la mano a Hermione y encogiéndose un poco de hombros al sentir lamirada acusadora de Harry.

-Nada
¿dónde estaban?-preguntó el moreno secamente.

-Fuimos a dar un paseo porlos alrededores ¿Por qué? -fue Hermione quien contestó a la pregunta de Harry.

-No, sólo preguntaba. ¿Quierencomer ya? Porque yo muero de hambre -dijo Harry poniéndose en pie.

-La verdad, yo no tengohambre -dijo Ginny que al igual que Harry se había puesto en pie.

 

-Yo tampoco -dijoHermione.

-Pero pueden acompañarnosy luego hacemos algo todos juntos, ¿qué dices? -Ron había obviado a los demásdirigiéndose exclusivamente a Hermione, cosa que no había pasado desapercibidani para Ginny ni para Harry.

-Pues por mí no hayproblema -contestó Hermione con una sonrisilla que no tenía razón de ser, peroque fue contestada por una cómplice del pelirrojo.

Enseguida y ante lasextrañas miradas de incomprensión de Ginny y Harry los cuatros comenzaron acaminar en dirección al restaurante del hotel. Iban en completo silencio yaunque Hermione se moría por hablar con Ginny, por prudencia, mejor guardósilencio. Pero cuando ya se estaban acomodando los chicos, cada uno en un sillade la mesa que les asignaron dos corpulentos rubios, retuvieron en medio caminoa Ginny quien inmediatamente le hizo señas la castaña para que se acercara aplaticar con ellos.

-Y has hablado con Ginny-Preguntó Ron a Harry que no dejaba de mirar a Ginny platicar animadamente conel rubio.

-Sí, no hay lío seguimossiendo amigos -dijo Harry secamente mientras se mordía el labio inferiormirando inescrupulosamente a los cuatro chicos.

-Y eso es malo o buenopara ti -preguntó Ron quien sentía una necesidad de hablar con Harry decualquier cosa, con tal de no tener que mirar a las chicas, pues sentía unagran punzada en el hígado al ver a Hermione sonriéndole al rubio.

-Ron no es momento dehablar de eso -dijo Harry mirando ahora fijamente a su amigo que para susorpresa ni si quiera se percataba en prestarle atención a sus palabras-. Porqué no me cuentas tú y Hermione ¿qué?

-¿Qué? -se sobresaltó un pocoRon al escuchar mencionar el nombre de la castaña.

-Que Hermione y tú¿qué?... Esta mañana me dijiste que durmieron juntos y hoy llegaron tomados dela mano, ¿me perdí algo después de la fiesta?

-Créeme losacontecimientos de importancia tienen como protagonistas a ti y mi pequeñahermanita -dijo girándose nuevamente a ver cómo las chicas daban un par debesos a los rubios-. Además, entre Hermione y yo no sucede nada seguimos siendolos amigos de siempre. ¿Qué podría cambiar?

Pero para cuando terminóde hablar, Harry no tuvo tiempo de replicar nada pues ya estaba en la mesas susdos compañeras.

-¿Qué querían losoxigenados? -preguntó Ron con cara de pocos amigos.

-Nada, sólo pasaron asaludar y a decirnos que se marchan mañana en la mañana -fue Hermione quiencontestó a la pregunta de Ron.

-Además hermanito, losespantaste con tu cara de perro Buldócer, pensaron que en cualquier momento tepondrías en pie y les atacarías -dijo Ginny.

-Saben me importa uncomino lo que ese par de idiotas piensen -a Ron se lo veía bastantemalhumorado.

Las chicas no sacaron másel tema y Harry y Ron se pusieron en pie para hacerse con sus comidas y con unpar de jugos que las chicas les habían pedido con la intención de distraerlosun poco, mientras ellas, intentaban hablar acerca de lo sucedido entre Ginny yHarry.

-Y le dije que no habíaproblema, que seguíamos siendo amigos y que ese beso no estropearía la relación-concluyó Ginny su mini relato de lo sucedido.

-¿Y cómo te sientes?-preguntó Hermione.

-Pues terrible, no voy amentirme más. Sabes mejor que nadie lo que siento por Harry, no eres tonta,pero si con esto no conseguí que él dejara de verme como su"hermanita", es que tengo que dejar de pensar en él.

 

-¿Y no has pensado en sersincera con el y decirle lo que sientes? -la verdad es que Hermione por unmomento pensó que para cuando regresara de su paseo con Ron su amiga estaríamás feliz que nunca.

-Pues si lo pensé -dijoquitándose las gafas-, pero Hermione qué sacaría, si está claro que él nosiente nada por mí
Lo mejor será que lo olvide, tengo que dejar de hacermeilusiones con él.

-Haz lo que mejor creaspara ti, pero mi consejo siempre será que seas sincera con tus sentimientos. Detodas maneras eres mi mejor amiga y te apoyo en las decisiones que tomes-contestó la castaña apretando la mano de Ginny sobre la mesa a manera deapoyo.

-Pero bueno, basta demelancolías y hablando de sinceridades ¿te gusta Ron? -Ginny siempre había sidomuy directa con sus preguntas pero con esa en especial consiguió que Hermionepusiera cara de trágame tierra y Ginny sonrió-. ¡Te gusta mi hermano! -dijo enun susurro emocionado.

-Ginny, no inventes que yono he dicho nada -dijo Hermione un poco desesperada al ver que los chicos ya seacercaban a la mesa-. Tu hermano es mi mejor amigo.

-¡Y te gusta! Y puedojurar que a él no le eres indiferente -dijo Ginny notando la cara de angustiaen su amiga a cada segundo que los chicos se acercaban a la mesa.

-Ginny déjalo, se cáncelael tema, no me gusta Ron y a él no le gusto yo.

-¿A quién no le gustas tú?-preguntó el pelirrojo sentándose en la mesa-. Jugo de mandarina -dijopasándole el vaso con la bebida a Hermione, que estaba un poco sonrosada.

-Vaso con agua y limón sinazúcar -dijo Harry haciendo lo propio con Ginny.

-Sí -fingió pensar por unsegundo-, definitivamente creo que hice una pregunta Hermione -dijo Ronretomando la última frase de las chicas que había alcanzado a escuchar.

-A un chico, no seasentrometido Ron -contestó Ginny que se quería morir sólo de ver el rostro deHermione que ahora estaba bañado en rojo.

-¿Qué chico? -preguntónuevamente el pelirrojo ignorando completamente a su hermana y acercando sumano a retirar el vaso de la boca de Hermione, la cual lo sostenía en loslabios fingiendo beber para evitar contestar-. ¿Te pregunte qué chico?

-Ningún chico, Ron -dijoella intentando no titubear, pero Ron enarcó una ceja-. Bueno uno de launiversidad, ya sabes cómo es Ginny que se la pasa inventándome romances contodo el mundo -Hermione sabía que la mejor manera de sonar segura al hablar eradiciendo la verdad aunque fuese a medias.

Y con esto fue suficientepues al parecer Ron se sintió satisfecho con su respuesta pues le devolvió elvaso de jugo a Hermione, quien a estas alturas sólo tenía unos pequeños rastrosrojizos en las mejillas en tanto Ginny se desportillaba en silencio de risa porel numerito que acababa de montar su hermano, y Harry no paraba de mirar a Roncon los ojos abiertos como platos y el tenedor sostenido en el aire mientras elpelirrojo simplemente miraba a su plato y comía en silencio.

Ron sabía perfectamenteque esa manera de reaccionar ante un simple comentario no era precisamente algonormal, pero no pudo controlar ese impulso en cuanto escuchó a Hermionereferirse a otro chico con cierto tono de interés. Sintió que un animal sedespertaba dentro de él. No le importaba lo que su hermana dijera, solo queríaescuchar de labios de la castaña a qué se refería, y al momento en que ella dioa entender que no le interesaba, se sintió bastante tranquilo y hasta un pocoestúpido por su tono de enojo. Y comprendió mientras la miraba, que lo quehabía sentido eran celos, y contra esa confesión de su mente no pudo luchar. Sehizo uno solo con su plato intentado no pensar, e intentado no tener queexplicar el por qué había actuado de esa manera.

 

La comida fuecompletamente silenciosa, sólo se escuchaba el rechinar de los cubiertos en losplatos y nada más , lo poco que se habló era respecto a qué harían lo que lesquedaba de día pero al notar la falta de conversación Ginny y Hermione,decidieron que irían todos juntos a la piscina del hotel. Así que ellasabandonaron a los chicos antes de que terminaran de comer para subir acambiarse a sus habitación, pues ellas tardarían en salir un poco más queellos.

-¿Vas a explicarme por quéte portaste así en la mesa o piensas evadir ese repentino ataque de celos porlo que te resta de vida? -preguntó Harry a Ron mientras se cambiaba en suhabitación y el pelirrojo descansaba un poco sobre la cama.

-Lo segundo -contestó Roncon desgana.

-Venga ya Ron, solo di quete gusta Hermione -dijo Harry sacándose por completo la camiseta.

-¿Nunca has escuchado esode que las palabras tienen poder? No me hagas decir tonterías que luego sehacen realidad.

-¿Tonterías? O sea quequitarle el jugo de la cara a Hermione sólo para que conteste a tu pregunta esuna tontería
. O que duermas con ella y eso te haga extrañamente feliz es unatontería
. O que la tomes de la mano como si te perteneciera es una tontería o

-O
¿Por qué mejor no tecallas? -dijo el pelirrojo que ahora estaba sonriendo de oreja a oreja y guardósilencio por un segundo-. Pues la verdad ella es una de las tonterías másguapas que he visto -y con esto le tiró un almohada a Harry en toda la cara,mientras se ponía en pie para dirigirse a su habitación, lo cual hizo que Harryhiciera una cara de "te lo dije" al escuchar el comentario-. Además, yo no erael único celoso en la mesa

Los chicos no dijeron nadamás, sin necesidad de palabras habían comprendido que sus sentimientos habíancambiado, pero ahora lo que necesitaban era estar seguros no sólo de suspropios sentimientos sino además, de los de ellas. En eso pensaba Ron mientrascaminaba hacia la piscina al lado de Hermione, que iba sonriente mirando atodos lados y a ninguno en particular. Le hubiese gustado tomarla de la mano orodearla de la cintura en ese momento, pero prefirió contenerse y caminar a sulado. Sabía que primero tenía que aclarase unas cuantas dudas.

Capitulo 7

¿Existe Cupido?

Hermione llevaba ya un parde minutos sola en el agua, pues los chicos habían ido abuscar unos refrescos y Ginny había preferido sentarse a tomar elsol. La verdad era que no dejaba de pensar en la reacción que había tenido Rona la hora de la comida, no sabía muy bien por qué pero se sentía bastante felizcon la reacción que había tenido su amigo, y por un momento se acordó deKendal, se sintió bastante extraña. Era la primera vez desde que estaban enHawaii que recordaba a su ex y se sintió un poco molesta por dejar que eserecuerdo regresara a su vida pero, para su sorpresa no sentía ni dolor, nirabia, estaba muy tranquila y una sonrisa de satisfacción se formó en surostro.

 

-¿Qué te hace tanta graciahermosa?

-Nada en especial-contestó Hermione a Harry que estaba mirándole.

-¿Segura? -preguntónuevamente Harry que ahora estaba con los pies dentro de la piscina-. Porquecreo que lo que te hace gracia ¡tiene nombre!

-No digas tonterías Harry-dijo y tuvo un poco de miedo por un momento pensó que Harry sabía que ellahabía estado pensando Kendal.

-Bueno creo queúltimamente todo el mundo cree que digo tonterías, pero Hermione eres mi mejoramiga y te conozco y sé que algo te sucede aunque no me lo quieras decir noimporta, sólo quiero que sepas que cuentas conmigo.

-Sabes estás de un rarito,¿tú? Creo que ese beso te chamuscó el cerebro Harry -se burló ella un pocoprocurando salir del apuro pues sabía ya a quién exactamente se refería elmoreno.

-Vale, eso fue un golpebajo mejor desquítate con otro -dijo mientras le guiñaba un ojo miraba tras ella,haciendo la girar y encontrarse frente a frente con Ron.

-¿De qué hablaban?-preguntó Ron al ver Harry había desparecido nada más al verlo.

-Cosas de Harry y tuhermana -dijo rodando los ojos.

-Sí, esos dos sí quetienen un buen lío ¿y qué te ha dicho Ginny al respecto? -dijo recostándose deespaldas a la pared de la piscina.

-Eso no es de tuincumbencia. ¿Sabes estás muy curioso últimamente? detective Ron -dijo Hermionedándole a entender al pelirrojo que no iba a contarle absolutamente nada de loque hablara con su hermana.

-¿Sabes estas muymisteriosa últimamente? Señorita secretos -replicó Ron despegándose de la paredde la piscina y acercándose un poco a ella.

-Es igual, no piensodecirte nada lo que tu hermana me diga me incumbe solo a mí -dijo intentando noponerse nerviosa ya que el pelirrojo se había acercado lo suficientemente aella como para tomarla por la cintura pero sin juntar sus cuerpos demasiado-.Por cierto, ¿vas a decirme por qué estabas tan molesto en la comida? -seatrevió a preguntar Hermione.

-No me agradan muy bienesos rubios.

-Créeme eso ya lo habíanotado, pero lo que no entiendo es por qué no te han hecho nada ni siquiera losconoces son muy buenas personas.

-No me agradan simplementeporque no tienen buenas intenciones con ustedes
y porque no me gusta cómo lasmiran.

-¿¡A sí ¡? ¿Y cómo nosmiran según tú? -preguntó Hermione con una irónica sonrisa.

-Con deseo -dijo Rontranquilamente aproximándose un poco más a ella sin soltar su cintura.

-¿Y desde cuándo a ti temolesta que un hombre me mire con deseo? Además, eso no es del todo malo parami -dijo sarcásticamente Hermione.

-No sé hasta qué punto esosea bueno o malo para ti, pero me molesta -comenzó Ron pero guardó silenciomientras se acercaba a la mejilla de ella y daba un corto beso-, desde que-decía casi en un susurro mientras se alejaba de la mejilla de la chica ydepositaba un corto beso en su hombro para luego acercarse a su oído- deseo serel único que te mire de esa manera.

Hermione quedó simplementemuda, al primer contacto de los labios de Ron con sus mejilla comprendió quelas intenciones de él habían cambiado, pero escuchar decir eso de su boca fuesimplemente la gota que derramó la copa. Se sintió desfallecer "OMG seráque Ginny tenía razón ¿Ron me corresponde?....un momento
. ¿te corresponde? ¿Osea que sientes algo por Ron Hermione Granger?". Su mente estabaescandalizada casi tanto como su cuerpo pues la palpitaciones de su corazón seaceleraron y ella pudo jurar ver el agua moviéndose en hondas al mismo ritmo,su estomago estaba tan comprimido que le costaba respirar y estaba comenzando atemblar un poco y por más que intentaba estrujar su mente en busca de unarespuesta no sabía qué decir, así que decidió que si no tienes nada que decires mejor no hacerlo, de todas maneras el no le había preguntado nada, solamentehizo una peculiar afirmación. Así se alejó lentamente del peligro o más bien deRon, se empinó un poco y alcanzó la mejilla del chico dando un delicado perolargo beso que ni ella misma sabía qué significaba. Salió de la piscinaprocurando no mirar atrás y se sentó en la tumbona que estaba en medio de Harryy Ginny.

 

Ron se había contenidoquería decirle de alguna manera lo que había estado sintiendo últimamente, perono pudo. Pensó por un momento en besarla y que con eso ella misma hiciera loque mejor sabía hacer "pensar" y ella sola llegase a la conclusión.Pero ella al parecer ni se inmutó y se marchó, el pelirrojo quedó simplementemudo, no sabía si por el sexy bañador de color marrón que llevaba su amiga opor la manera en la que había reaccionado.

Hermione se sentó en latumbona y comenzó a secarse con una tolla la humedad de su cuerpo, luego sepuso su salida de baño y se tumbó perfectamente sobre la silla.

-¿O sea quedefinitivamente no vas a decir nada al respecto? -dijo Harry incorporándosesobre la silla y mirando a su amiga.

-Decir algo de que Harry-se incorporó igual que su amigo, al notar que el hablaba en un tono muy bajo.

-Crees que no me di cuentade lo de la piscina o de sus celos en la comida, ¿o cómo sonríes cuando estáscon él?

-Harry basta, no sabes delo que estás hablando -contestó un poco a la defensiva, repentinamente se habíamolestado.

-Ay Hermione admítelo deuna vez, admite que te gusta Ron -dijo mirándole entre divertido y serio.

-¿Sabes qué? No me apetecehablar contigo ahora mismo -dijo mientras se ponía en pie y tomaba su bolso eracierto que no quería hablar con Harry ya que en ese momento lo que ellanecesitaba era relajarse y pensar en lo que estaba pasando a su alrededor.

Ginny estaba sentada en suhabitación sola, no quería nada más se sentía un poco deprimida aunqueintentara negarlo frente a los demás, no es fácil aceptar que tus sueños deprincesa nunca se podrán realizar y a ella le estaba costando desencantarse,llevaba ya diez minutos de retraso habían quedado en el lobby del hotel paradar una paseo y ver ese tan famoso atardecer en algún rincón de la playa deWaikiki.

Bajó sola hasta el lugardel encuentro cuando llegó vio que en un sofá estaba sentada Hermione quellevaba una vestido floreado de manga ancha y un escote de tres botones abiertoa la altura del busto. Junto a ella estaba Harry que vestía casual con unabermudas beis y una camiseta azul cielo y tras ellos, de píe, estaba Ron alcual solo podía verle su camiseta blanca.

-¿Listos? -preguntó ellaque estaba vestida con un pantalón de mezclilla y un top de tirantes trenzadosnegro.

-Te estábamos esperando-dijo Harry mirándola.

-Vale pues aquí estoy-dijo Ginny con un tono de sarcasmo que no paso desapercibida para Hermione.

Los cuatro salieronandando a paso rápido pues ya eran las seis y media y generalmente los turistasse reúnen todos en la playa para ver el atardecer y temían no encontrar unlugar. Al final llegaron al tan anhelado lugar pero como ya suponían estababastante colmado de personas así que decidieron ponerse recostados en unpequeño grupo de palmeras que estaba un poco alejado de la orilla del mar.Permanecieron en silencio durante un par de minutos mientras se dejaronembriagar por ese maravilloso paisaje que se les mostraba a sus ojos, vieron alastro rey posarse en el horizonte colindando con el agua y dejar desaparecerlos últimos vestigios de su majestuosa luz. La sola imagen invitaba aenamorase, la sola imagen te invitaba a amar, y fijaron sus ojos a su alrededory el viento fresco comenzaba a rodear a las parejas enamoradas que su amor seprofesaban ante la majestuosa escena de la que ya sólo quedaba el recuerdo, yaque para desgracia de tan emocionados espectadores esa escena era demasiadocorta y aunque quisieran inmortalizarla con una fotografía, esta no podríadenotar el aire de pasión, amor y paz que se podía sentir en el ambiente querodeaba a los cuatro amigo que ahora yacían en el suelo cada dejando de pensar,sólo dejando se invadir por aquella dulce tranquilidad que desaparecía con elanochecer que ya entraba.

 

-Hermoso -dijo Harry queestaba sentado en la arena con las rodillas envueltas en sus brazos dándole laespalda a sus amigos.

-Sin duda alguna, un granespectáculo -resaltó Hermione que acariciaba la melena rojiza de su amiga queestaba recostada en su regazo.

-Cuéntame una historiaHerm -dijo Ginny que desde que se había tumbado en las piernas de su amiga nohabía parado de llorar, el ver a Harry destellando con la rojiza luz la llenabade nostalgia por la ida de no poder tenerlo-. Cuéntame una que me déesperanzas. Pidió de nuevo.

A Ginny le encanaba oírlas historia de Hermione fueran suyas o de otros su manera de contarlas laayudaba a descansar, siempre que perdía la esperanza con algún chico ella lecontaba una historia sabia que eso la ilusionaba, Hermione le decía que era unapequeña niña grande y ahora era uno de esos momentos en los que necesitabapensar que la magia del amor existía y que los finales felices también.

-En Roma -comenzó Hermioneen un tono de voz que parecía un delicado susurro-, Venus y Marte dieron a luza un hijo llamado Eros, al que otros llaman Cupido. Éste fue un joventestarudo, pícaro y carismático que cumplía su labor incluso con crueldadinescrupulosa. Estaba dispuesto con un arco en la espalda y dos tipos deflechas una cuantas de plumas de paloma que provocaban en sus destinatarios unamor instantáneo y otras de plumas de búho cuyo efecto era totalmente contrariopues la indiferencia era su fin.

-Cupido cumplía rebelde sufunción de llevar la fuerza primordial del amor a los mortales, causandodisputas con los dioses y problemas con su madre, pero en tanto éste hacía delas suyas, entre los mortales creció una joven de belleza incomparable denombre Psique o Alma, que a pesar de su belleza extraordinaria no conseguía seramada ni desposada pues los hombres que le pretendían siempre se considerabanindignos a tal hermosa mujer. Venus, Celosa de la hermosura de Psique pide a suhijo que se asegure de que ella se enamore del hombre más vil y despreciableque existiese en la tierra, pero sorpresa se llevó la madre de Cupido, cuandoéste al intentar cumplir su misión, se enamora de Psique y contra la voluntadde su madre y con ayuda de la magia que le había sido otorgada la llevó a uncastillo donde la hizo su esposa, teniendo como única condición, por sucondición de Dios, de nunca mírale al rostro. Mas Psique nunca sintió temor niimaginó que su esposo fuese un monstruo pero por la intromisión de sus hermanasy las intrigas que éstas posaron en su corazón, Psique decidió incumplir lacondición de su marido para poder mirarlo. Pero esto la llevó a la condena y aque Cupido tuviese que dejarle no sin antes recordarle que "el amor no puedevivir sin confianza". Psique fue expulsada del castillo y se decidió abuscar y vagar por el mundo en busca de su amado saltando así a cada obstáculointerpuesto por la Diosa Venus, pero el último de estos fue quizás el máspeligroso pues se le encomendó una caja que tenía que llevar al inframundo quecontenía un poco de belleza para Proserpina, la esposa de Plutón. No sin antesadvertirle que ningún momento debía abrir la caja, pero ésta a pesar de haberpasado por todos los obstáculos que encontró en el camino no pudo evitar lacuriosidad y se atrevió abrir la caja que para su desgracia contenía un sueñoprofundo casi mortal que cayó sobre ella. Viajes y turismo

 

-Al encontrarla Cupido lalibró de aquel sueño profundo y lo guardó de nuevo en la caja, al final losdioses conmovidos por el tan profundo amor de la mortal hacia el Dios,decidieron convertirla en Diosa para que al fin pudiese amar como anhelaba sucorazón. Felices juntos por fin, se unieron el amor y el alma trayendo al mundoa un hermosa niña de nombre Voluptas cuyo nombre significa placer.

Hermione terminó elpequeño relato mirando al oscuro cielo que ahora se encontraba iluminado porunas pequeñas estrellas que parecían titilar en la lejanía del cielo. Miró a sualrededor y vio que Ron que estaba apoyado en el tronco de la palmera la mirabacon tal curiosidad y ternura que consiguieron hacerla ruborizar.

-Hace mucho te escuchaba-dijo Harry que se había tirado en el suelo con su cabeza sus brazos en susmanos. Hermione simplemente se encogió de hombros.

-¿Crees que todas lashistorias tienen un final feliz? -preguntó Ginny.

-No sé si todas lashistorias tienen un final feliz, pero todas tienen el final correcto, pero parael final de nuestras historias Ginny aún tenemos que esperar.

-Pero si dices que lashistorias tienen los finales correctos, entonces tengo toda la certeza el finalde sus historias será feliz -dijo Harry girándose para mirar a los ojos a Ginnyque ya no se veía triste pero tampoco feliz.

-Me apetece un Blu Hawaii-dijo Hermione al ver que sus amigos mantenían un contacto visual bastantefuerte-. Voy por uno, ¿alguien quiere algo del bar? -pronto mientras se poníaen pie. Pero aunque su intención era marcharse sola alguien se adelantó a suintención.

-Yo te acompaño me apeteceuno a mí también -dijo Ron que estaba ya en pie pues había brincado como unresorte en cuanto pudo salir del ensimismamiento en el que había quedado luegode escuchar la historia de Hermione y con una sonrisa, se acercó a ellatocándole tímidamente la espalda para dirigir su camino-. No pensabas dejarmeahí solo ¿como los tortolitos haciendo mal tercio verdad? -habló Ron a Hermioneque solo miraba hacia adelante.

-La verdad no habíapensado en dejarlos solos es que en serio me apetece algo de tomar -decíamientras se acercaba al bar que estaba en la entrada de la playa, que enrealidad era una extraña cabaña sin paredes que tenía un techo hecho en palmassecas.

 

-Sí ya, lo que tu digas-Ron podía sentir la hostilidad de Hermione, pero intentaba pensar bien quéhacer si retractarse de lo que le dijo en la piscina o afirmarlo, pero teníaque pensar en algo rápidamente-. Dos Blue Hawaii por favor, dijo Ron haciéndoleseñas al joven que vestía una camisa esqueleto a quien reconoció como quienatendía el establecimiento.

El silencio que se formóen la espera de las bebidas fue bastante incomodo, era un sensación peculiar yextraña para unas personas que se conocían hacía casi once años, pues sededicaron básicamente a centrarse cada unos en sus pensamiento. Hermione en nomirar a Ron bajo ningún concepto, desviando su vista hacia los transeúntes dela playa y él, sin dejar de mirarla un segundo esperanzado en que en algúnmomento sus miradas se encontraran y de alguna manera mágica como en lahistoria que ella había contado comprendiera exactamente qué hacer.

-Gracias -dijo Hermionerecibiendo la bebida azul cielo que le ofreció Ron y sin esperar contestacióncomenzó a caminar devuelta por donde la habían traídos sus descalzos pies.

-Demos un paseo -dijo Ronde repente, tomándola de la mano haciéndola sobresaltar un poco, pues cuando leentregó su bebida la miró a los ojos y aunque no supo exactamente qué hacersabía que lo necesitaba ahora era estar a solas con ella.

Hermione completamente ensilencio se dejó llevar aunque en ningún momento hizo intento de soltarse de lamano de Ron, que ahora caminaba a su lado en silencio triunfante, aunque él nosabía muy bien por qué, caminaron poco más de cinco minutos hasta un lugar dela playa que aunque no estaba desierto tenía menos bullicio de personas.

-Linda historia -seatrevió a decir Ron mirando a la castaña de soslayo.

-Sí, muy linda -dijoHermione que ni siquiera le miró, sólo se llevó a los labios la bebida azul.

-Además dice que "Elamor no mira con los ojos, sino con el espíritu: por eso pintan ciego al aladoCupido".

-Shakespeare -contestóHermione mirando a Ron que sabiéndolo o no había nombrado una frase celebre desu escritor favorito "por qué demonios tiene que aparecer tanterriblemente encantador? Maldito Cupido", se quejaba una y otra vez en sumente que además la instaba a contenerse en el exterior-. ¿Desde cuándo sabesleer tú?

-Creo que aprendí algo deeso cuando tenía unos ocho años, pero eres tan pesada con eso de que soytroglodita que decidí instruirme en el arte de la lectura -decía con un tonoaristocrático-. A ver si algún día lograba impresionarte.

-Pues lo has conseguido"Don" Juan de pueblo.

-¿En serio? -dijo confingida sorpresa.

-Basta, Ron -dijo ella conuna tímida sonrisa en los labios mientras se ponía frente a él.

-Vale, lo que la doncelladecida está bien.

-No me hagas la pelota,que no funciona.

-Lo que tú digas -dijo Ronmientras guardaba silencio y sólo contemplaba a Hermione que le mirabaembelesada. Habían pasado de un silencio incómodo a un silencio encantador encuestión de minutos-. Hermione, respecto a lo que pasó en la piscina -comenzóRon quería dejarlo claro.

-¿Crees en Cupido? -dijoella obviando el tema que había comenzado Ron, cayendo en aquella tentación queintentaba evitar, sus ojos.

 

-Yo este -dijo frunciendoel ceño "y a que viene esto"-, pues

-Es simple Ron, sí o no-preguntó ella en un tono que a él se le antojó bastante sexy.

-Quizá -respondió él conmiedo de no decir la respuesta correcta-. ¿Crees tú?

-No -contestó ellasencillamente haciendo que él se extrañara aún más-, pero entonces cómoexplicar que de un momento a otro sientas un amor instantáneo como

-¿Como el producido porlas flechas? -asintió ella con lentitud-. No lo se, ¿te sientes así? -lepreguntó Ron, necesitaba saber el punto al que ella quería llegar, pero ellasimplemente no contesto se limitó a girar en medio de la arena esquivando a Ronpara regresar por donde habían llegado-. Por que yo sí me siento así -dijo envoz alta para que Hermione pudiese escuchar pero sin girarse y escuchó como laarena dejó de moverse y comprendió que Hermione se había detenido así que segiró para encontrarse con la espalda de ella-, tú me haces sentir así y puedesculpar de eso a Cupido si quieres.

Elsilencio se hizo de nuevo en aquel lugar. Hermione miraba las personas frente aella pero sin mirarlas a las vez. Sólo pensaba en lo que Ron acababa de decir yen que estaba tras ella en espera de una respuesta, se giró sobre sus pies y lomiró, lo observó por un momento y suspiro. Ron se acercó a ella guiado por unimpulso, sabía que si ella se había detenido y no se había marchado era poralguna razón. Levantó la mano que tenía libre y la rozo contra el rostro de lamorena, ella simplemente se dejó hacer y aunque Ron tuvo la intención debesarla fue ella quien se puso en puntitas y se acercó a él uniendo sus labiosen un cálido roce que les proporcionaba un toque de dulzura. Fueron un par desegundos que a él le parecieron años y a ella una eternidad. Ella se separó deél con desgana y lo miró nuevamente y sin decir nada se alejó por el camino porel cual juntos habían llegado.

8 - Confesiones a loWeasley


Harry miraba de soslayo a Ginny, ya ni siquiera él sabía si era correctointentar entablar una conversación con ella pues de todas maneras no parecíaprecisamente dispuesta a hablar otra vez de lo sucedió. Giro su cabeza paramirarla ya que él había tomado el lugar de Ron y ella se había incorporado enla misma posición en la que Hermione había estado sentada en la playaanteriormente.

-O es que soy irresistiblementeguapa o es que sigues pensando en lo que pasó -dijo Ginny sin mirar a Harry quese había sorprendido al escuchar su voz. Pero cómo no se iba a dar cuenta Ginnyde que la observaba si podía sentir su mirada clavada en ella.

-Pues a decir verdadlas dos cosas, eres irresistiblemente guapa y aún "lo que pasó" meronda la cabeza.

-Supéralo ya Harry-decía con un tono de tristeza y resignación sin atreverse aún a mirarle-. Sólofue un beso es igual como cuando conoces a una chica ebria y sin escrúpulos enun Bar con mi hermano.

-No te compares así,con una chica cualquiera de un Bar -dijo Harry un poco molesto.
-¿Por qué no? En la situación de la que hablábamos me encontraba ebria, mesacaste de un Bar y no estaba precisamente siendo la mujer más recatada de todoHawaii. -Contestó la pelirroja mirando a las personas que estaban paseando enla playa.

-Ginny no me pidas quete mire como aun chica cualquiera de un Bar -dijo Harry mientras se acercaba aella haciendo que ésta se girara inconscientemente a mirarlo-. Porque yo nopuedo verte así, porque eres importante para mí y porque te quiero
y mepreocupa.
-Sí, lo que tu digas -contestó evasiva pues sabía que el tono y la cercanía enconjunto con las palabras de él, podrían llegar a crearle alguna ilusión y eseno era su plan-, pero tú mismo mencionaste el factor que lo cambia todo -dijosonando un poco molesta-. Soy como tu
hermana, soy como Hermione para ti, así que no te preocupes. Deja de rondartela cabeza que entre tú y yo todo va a seguir siendo igual que antes -dijolevantándose tomando sus zapatos y los de Hermione en las manos.

 

-No entre tú y yo ¡yanada es igual! -dijo colocándose en pie para evitar que la chica se marchara-.Estás molesta conmigo y ni siquiera te atreves a decírmelo, tú no eras asíconmigo Ginny, eres espontánea, sincera, cariñosa, comprensiva, y ahora estástodo el tiempo
evadiéndome y me miras molesta, está claro que algo te sucede.

-Harry, soy la mismade siempre
-se defendió.

-Ves, ¡tú nuncamientes! -dijo Harry levantando un poco la voz pues se estaba cansando de jugaral gato y al ratón-. Siempre has sido sincera capaz de decirme las cosas, ¿porqué no puedes decirme que demonios te sucede? ¡No soy idiota!

-¡Vale! -imitó a suamigo levantando la voz, la realidad era que ella nunca había sido del todosincera con él, nunca le había dicho lo que sentía, Harry se equivocaba-. Puesla gente cambia Harr y -dijo mientras intentaba alejarse de él pero la retuvode la muñeca.

-Pero la gente cambiapor una razón, ¡necesito saber la razón Ginny! No
puedes seguir ocultándome lo que sucede y pretender que yo esté tranquilo.

-¡Tu no entiendesnada! -Ginny sentía que en cualquier momento rompería
a llorar.

-¡Entonces explícameloy sácame de esta ignorancia! -cerró los ojos y respiró no quería gritarla-. ¿Noentiendes que me duele?

- ¿Y tú crees que a míno? -dijo bajando ella también la voz, no tenía fuerzas para luchar, no contraél.

-¿Que es lo que estápasando? -preguntó él en un tono dolido bajando la guardia al completo, se acercóa la pelirroja y la abrazó por los hombros.

-Te quiero
-dijoGinny mientras una lagrima salía de su rostro.

-Yo también te quiero-contestó el aún sin soltarla.

-No, no es cierto-dijo ella haciendo que Harry se alejara un poco de ella para ver las lágrimasque ahora recorrían sus mejillas-. No me quieres como yo a ti, porque tu no meves con los mismos ojos, porque el cariño que te tengo no es de hermanos Harry.Harry guardó silencio, no sabía qué era lo que debía contestar exactamente,ella le miró y sus lágrimas se detuvieron dejando sólo el rastro húmedo en surostro por donde antes algunas insensatas lágrimas habían pasado. Se giró deimprovisto y vio que Hermione se acercaba con
Ron siguiendo sus pasos y simplemente se alejó de la escena a paso aligerado.Hermione sintió una punzada en el pecho al ver el rostro de Ginny que era casiun poema de emociones, debatiéndose entre el dolor y la tranquilidad. Se acercólo más rápido que la arena le permitió y vio a Harry que continuaba ensilencio, pero cuando éste la percibió, él sólo atinó a negar con la cabezacomo quien intentaba reponerse de una fuerte impresión, y Hermione comprendió.Lo supo casi cuando vio el rostro de Ginny así que le dio a Harry la bebida queaún tenía en la mano y echó a correr por las calles, necesitaba consolarla.Necesitaba
encontrarla, sabía que a pesar de que su carácter fuese fuerte en el fondoHarry le dolía más de lo que ella podía aparentar. Ginny no podía creer lo queacababa de suceder. ¿Tanto tiempo pensando en decírselo cuando aún habíaesperanza y se atreve cuando ya tiene la certeza de que nada sucederá enteellos? Ginny se había acurrucado en su cama abrazada de medio lado contra unaalmohada que por la fuerza con la que la apretaba a su pecho daba la sensaciónde que pretendía fundirse en una sola, pues era ésta la única testigo de suamargo llanto. Pero a pesar del dolor no tenía miedo había descansando al fin,ya no le importaba, él ahora sabía de sus sentimientos y ya no tenía queocultarlos. Ahora sólo tenía que por fin eliminarlos. Por su mente solo pasabanlas risas, los años, los recuerdos, su primer beso, quería encontrar una manerade borrar, quería encontrar la manera de acabar con ese dolor y esa angustia.Se sentó en la cama y miró a su alrededor, estaba sola. Se acercó al mini Barde su habitación y sacó una botella de lo que alcanzó a leer antes dellevárselo a la boca era tequila. Dio un largo trago y casi lo devuelve por lasensación, en medio del llanto se dejó caer en el suelo contra la pared y diootro trago hasta que sintió que la puerta que unía su habitación con la deHermione se abría y frente a ella apareció una mujer que la miraba
preocupada.
-Cariño -dijo Hermione en un sollozo acurrucándose frente a Ginny que ahora sellevaba un nuevo trago de tequila la boca.

 

-Se lo dije Herm, noaguanté más y se lo dije -decía mientras las lágrimas caían de su rostro-. Soyuna estúpida, lo arruiné todo.

-No Ginn, solo dijistelo que sentías tú sólo
-pero Ginny no quería escuchar miraba fijamente hacia elcristal del balcón y negaba con la cabeza.

-Lo arruiné todocuando me enamoré de él, lo arruiné por no querer olvidarlo, lo arruiné
-sellevó un nuevo trago a la boca tan largo que dejó la botella casi a la mitad ydejó caer la cabeza hacia atrás recostada en la pared.

-Ginny no bebas, esono te hace bien ni va mejorar la situación
-había comenzado a decir Hermioneque se sentía angustiada de no saber qué hacer exactamente.

-Por favor, no meregañes ahora no quiero pensar -dijo Ginny en un susurro.

Hermione la miró porun segundo y comprendió por la calma que veía en sus ojos que el alcohol habíarealizado el efecto deseado. Se acercó a la pared junto a Ginny y la tomó de lamano mientras la pelirroja apoyaba su rostro en el hombro de ella y comenzaba allorar
silenciosamente de nuevo. Ron le había sacado a Harry como había podido lainformación de todo lo que había pasado, no se había atrevido a decirle que élhabía besado a Hermione porque Harry se veía bastante alterado y no paraba derepetir que Ginny había llorado y Ron sentía que se castigaba por eso. Elpelirrojo pensó en que debía acompañar a su hermana pero sabía que ella sóloconfiaría en Hermione en ese momento, así que se quedó con Harry y
aunque él no paraba de pensar en el beso con Hermione, retaba a su cerebro apermanecer en la realidad con su amigo que caminaba ralentizado por la calle,guiado por los gritos que en ocasiones le daba Ron para que regresara al caminoque daba al hotel o para que un
auto no lo atropellara.

 

La cabeza de Harrydaba vueltas y vueltas y vueltas y más vueltas. Fueron tantos sus pensamientosque llegó un punto en el que se sintió mareado y se obligó a regresar a larealidad para intentar hablar con Ron. Luego de caminar un rato, su mente sedespejó lo suficiente como para entender por fin lo que las palabras de Ginnyhabían significado, "le gusto". Esa fue su conclusión después depensarlo casi por cuarenta y cinco minutos. Por fin estaban en su habitaciónestaba sentado en su cama y Ron le había pasado un botella de Agua con Gas.

-Harry, intentacalmarte hermano te va a dar algo -le decía Ron que le miraba preocupado desdeuna silla y aunque Harry le escuchaba más en tercera dimensión, comprendió loque le quiso decir.

-Ron no puedotranquilizarme, es decir estamos hablando de tu hermana como puedes estar tantranquilo!

-Estoy tranquiloporque sé que ella sabe cuáles son exactamente sus sentimientos y no estáestrujándose el cerebro en este momento para comprenderlos, ella ya entendióque le gustas, en cambio tú

-Yo qué, Ron quequieres que diga. Me tomó por sorpresa vale, es que

-Harry, es que notienes que explicarme nada, es simple te gusta o no te gusta, desde que labesaste te la has pasado matándote las pocas neuronas que te quedan intentandosaber qué es lo que sientes. Ella ha sido clara contigo, además ¡venga ya! túquerías saberlo se lo preguntaste. Harry no me digas que te tomó por sorpresa-guardó silencio-. Ahora te pregunto como su hermano y no como tu amigo¿sientes algo por ella sí o no?

-Ron yo
-Harry sesentía muy confundido.

-No me contestesahora, piénsalo, descansa y toma la decisión más conveniente para ti. Peroasegúrate de ser claro como ella, soy su hermano y prefiero un No directo, a unquizá que la haga sufrir -pero Ron no esperó a que Harry contestara algo a sucomentario, desapareció
por la puerta que unía a sus habitaciones y la cerró dejando al moreno a solascon sus pensamientos.
El cuarto día apareció en la pequeña isla de Waikiki en Hawaii con un enormesol que le dio completamente en la cara a Hermione, quien tuvo que abrir losojos lentamente para encontrarse en la misma posición de la noche anterior yaque seguía recostada en la pared y en su regazo, estaba dormida una pelirrojaque no se había podido terminar lo botella. Hermione la miró y aunque laintentó mover, la chica estaba casi en coma. La zarandeó con un poco más defuerza pero nada sucedió, así que con el dolor de su cuerpo se corrió hacia unlado procurando sostener la cabeza de Ginny para que ésta no se golpeara contrael suelo. Se puso en pie rápidamente y tuvo que poner la mano en su cintura yla otra en su cuello, definitivamente esa no era una posición para dormir muycómoda. Miró su reloj de pulsera que ya marcaba las ocho y media de la mañana yvio a su amiga que estaba tirada en el suelo y sintió un poco de pena. Tomó labotella que tenía aferrada en sus manos y la puso en una mesa e intentómoverla, pero al parecer un cuerpo inerte pesa demasiado como para cargarlaella sola, así que lo único que consiguió fue arrastrarla a los pies de lacama. Luego de recuperar el aliento por la fuerza realizada, se decidió areproducir la acción que su mente le había signado aunque no sabía si era porno dejar a su amiga tirada en el suelo como una vagabunda, o por las ganas quetenia de ver a cierto pelirrojo. Inhaló y exhaló un par de ocasiones hasta quese dio fuerza a sí misma y tocó la puerta contigua a la habitación delpelirrojo. Esperó por un rato pero nadie abrió así que se decidió a tocar denuevo.
-¿Está todo bien?- pregunto Ron que estaba aun un poco dormido vistiendo unabermuda de pijama y nada mas llamando la completa atención de Hermione.

 

-Sí, bueno-tartamudeaba un poco ahora que lo pensaba mejor seguía demasiado nerviosa-, esque necesito que hagas algo por mí.

-Lo que quieras -dijoRon mirándola de arriba abajo sin ningún reparo.

Hermione se giró sobresus pies descalzos y atravesó su habitación hasta que llegó a la habitacióndonde la pelirroja seguía tirada. Se giró para ver que Ron que tenía la caradescompuesta de espanto al ver a su hermana tirada en tal mal estado.

-¿Puedes ponerla en lacama por favor? Es que me duele todo y ella pesa un poco

Se disculpó Hermione dándole paso a Ron que se acercó a la cama abriendo eledredón para luego acurrucarse ante Ginny cautelosamente pasando uno de susbrazos por las rodillas y el otro por la espalda y sin ningún esfuerzo, la pusocon cuidado sobre la cama para cubrirla
con el edredón. Ron se giró y vio que Hermione lo seguía viendo cuando éstanotó su mirada, se acercó hacia el ventanal que daba a el balcón y cerró lascortinas azules dándole un poco de oscuridad a la habitación.

Cuando regresó, vioque Ron guardaba la botella de tequila en el mini bar y salía de la habitación,entonces Hermione siguió sus pasos y cerró la puerta tras ella para encontrarseen su habitación con un pelirrojo que estaba de pie.

-¿Durmieron las dos enel suelo? -preguntó Ron.

-¿Qué? -preguntóHermione que se había descolocado un poco con la pregunta.
-Bueno ella estaba en el suelo, tu cama está tendida y sigues con la ropa deayer
-señaló Ron-. ¿Se bebieron esa botella ustedes dos sola?

-Pues a decir vedad sela bebió Ginny sola y yo dormí sentada contra la pared -decía mientras setocaba con molestia la nuca-. Ella durmió sobre mis piernas. -continuósentándose en la orilla de la cama.

-Qué lío -dijo Ronacomodándose junto a Hermione-, no me gusta verla así, y lo peor es que no lepuedo partir la cara al culpable porque es mi mejor amigo y él prefieregolpearse solo.
-¿Tan mal lo tomó Harry? -dijo Hermione tomando una de sus almohadas yacurrucándose cuidadosamente en la cama.

-Creo que estáconfundido -dijo Ron tumbándose también y colocando sobre su abdomen laspiernas de Hermione-. Pero si me lo preguntas, creo que es un poco evidente quea él le gusta, por cierto ¿lamento que pasaras mala noche?

-Ginny es mi mejoramiga, Ron -dijo Hermione incorporándose sentada aún con sus piernas cerradassobre Ron-. No tienes que disculparte, ella siempre me soporta a mí.
-Hermione -dijo tornando su rostro serio-. Quiero hablar de lo que pasóanoche
. entre nosotros.
-Ron -lo detuvo Hermione retirando sus piernas y acurrucándolas contra supecho-, he pasado muy mala noche y en este momento solo me preocupan Ginny yHarry así

-Tranquila lohablaremos después -dijo Ron sacando su lado más compresivo aunque en el fondose moría por aclarar el asunto-, ven, descansa un poco.

 

Ron tiró de la mano deHermione hasta que esta quedó tumbada a su lado y ella no opuso resistencia asíque se acomodaron juntos mejor en la cama y entre caricias de Ron en sus brazosy con el sonido de la respiración de Hermione en su oído ambos conciliaron elsueño de nuevo.

Harry había pasadomala noche, a duras penas si había pegado el ojo. Se sentía confundido,melancólico, no sabía qué le sucedida, Ron le había dicho que era simple legustaba o no, pero seguía sin saber aún si le gustaba aunque tampoco era capazde negarlo. Así que poco a poco su mente le dio indicios extraños con loscuales al final comprendió que su amistad con Ginny había terminado, pero ahoraera su decisión si dejaba que se terminara de esta manera o daba el siguientepaso. Ella se había arriesgado, se lo había dicho así que era el turno de él desincerarse, lo sabía, como también sabía que Ron tenía razón. Se había pasadolos días en Hawaii pensando en Ginny, había decidido no ligar en aquella ciudadpor Ginny, había arruinado una cita de Ginny, y más aún, había besado a Ginny,cosa que aún recordaba perfectamente como si pudiera sentir el sabor de esoslabios en su boca; necesitaba relajarse
un poco así que tomó el control del televisor y lo encendió. Vio que en unprograma de allí decían que la hora local eras las once de la mañana "cómocorre el tiempo
cuando más lo necesitas", pensó mientras se ponía en piey se alejaba del calor de su cama, se desvistió, duchó y arregló en poco menosde treinta minutos. Tocó en la habitación de Ron pero nadie contestó así quesupuso que él ya debería estar fuera en la playa, tomó el teléfono de suhabitación y marco el numero 322.

-¿Diga? -una vozsoñolienta había contestado.

-¿Está Hermione ahí?-preguntó Harry un poco preocupado porque un hombre contestara el teléfono desu amiga aunque más que preocupado se sentía incómodo.

-Está dormida, Harry-contestó la voz.

-¿Ron? -preguntó Harryahora mucho más alarmado que antes.

-No, tu amigoimaginario, tarado -dijo Ron.

-Incómodo, muyincómodo- dijo Harry-. Supongo que no tienen hambre o comerán algo en lahabitación -dijo intentado evadir las imágenes desagradables que su mente leregalaba-, pero este yo, tengo hambre y eso, pues que bajo ¿vale?

-Harry -dijo Rontranquilamente-. No dormimos juntos ella me despertó hace un rato.
-¿A no?

-No, y sabes quesiempre me muero de hambre así que danos un par de minutos, le digo que se arregley te explico unas cuantas cosas.

-Sí, vale te espero.

Ron cortó lacomunicación y con cuidado comenzó a acercarse a Hermione que estaba tumbada demedio lado en la cama. No pudo resistirse y le di un par de besos en la mejillay en el brazo, tenía esa necesidad de abrazarla fuerte y no dejarla ir, perosabía que tampoco quería forzarla y que ella en este momento no se sentíacómoda con la idea, así que debía respetarla. Acaricio sus cabellos y luego seacercó a su oído susurrando así su nombre hasta que ella con cuidado abrió losojos, le dijo que se arreglar para comer algo y le dio un beso en la mejilla yse alejó de allí hacia su habitación. Hermione le había avisado a Ginny paraque ésta bajara a desayunar y la pelirroja aunque un poco ebria, se dio unaducha y se puso ropa cómoda mas unos grandes lentes de sol negros. Caminó haciael buffet, pero antes de sentarse en la mesa tomo un vaso de jugo de naranja yen completo silencio se sentó en la mesa ante la escrutadora mirada de Harry.Ginny se había convencido a sí misma de que no podía dejar que el dolor lavenciera tenía que seguir y la única manera era enfrentando el problema de raíznecesitaba aprender a estar en compañía de Harry sin morir en el intento.

 

-¿Como despertaste?-le preguntó Ron a su hermana.

-Pues bastante biengracias -contesto lo más cordial que pudo, Ron asintió con la cabeza y con estotuvo suficiente-. ¿Y qué haremos hoy? Es nuestra última noche aquí así que debeser algo memorable -anunció la pelirroja mostrando una sonrisa.

-Pues qué les parecesi hacemos un recorrido por una playa cercana. No hemos salido de Waikiki y séque hacen unos tours geniales los nativos de la isla ¿qué dicen? -propusoHermione mirándolos a todos.

-Me parece bien -dijodulcemente Ron y Harry sonrió y rodó los ojos pues ya estaba al tanto de lasituación entre sus dos amigos haciendo que Hermione le mirara curiosa, y porestas gracias, recibió un pisotón de Ron bajo la mesa.

-A mí también meapetece -comentó Ginny.

Y así los chicosterminaron su desayuno express y buscaron juntos una playa aledaña al lugar enel que se encontraban para así poder hacer un hermoso paseo ecológico antes detener que abandonar por completo la paradisíaca Hawaii.

9 - Manoa Falls.

Los chicos terminaronel desayuno y eligieron o bueno Hermione eligió por los cuatro ir a conocer lacascada de Manoa Falls, que estaba hacia el sur Oahu. Según el guía con el quese informó Hermione, era además un bosque tropical con senderos muy fáciles ylo cual era exactamente la excursión ecológica que ella deseaba. La morenainformó a los chicos del dichoso viaje pero al parecer a ninguno le sentó bienni siquiera a Ron y a Ginny que habían aceptado enseguida su propuesta hacía unpar de horas. Pero sobre todo a Ginny que había aceptado pensando en unapequeño recorrido a caballo o en vehículo pero en cuanto se enteró que tendríaque caminar no le hizo ninguna gracia.

-Harry date prisa-decía Hermione emocionada-. Mira que ya es tarde y no debemos dejar queanochezca -y la verdad era que la chica tenía razón era la una y media de latarde para cuando llegaran a Mano Falls serian las dos o quizá un poco más.

-¿Pueden subir altaxi? -dijo Ron sosteniendo la puerta de atrás del vehículo-, pareces obsesionadaHerm

El viaje en el cochefue silencioso, en el puesto del copiloto estaba sentado Harry que no decíaabsolutamente nada, y las sillas de atrás de izquierda a derecha estabanocupadas por Ron, Hermione y Ginny quienes también estaban en completosilencio. Ginny porque moría de migraña mientras que Ron aprovechó la ocasiónpara pasar su brazo detrás de la nuca de Hermione a manera de abrazo, haciendoque ésta se sobresaltara y se sonrojara un poco.
El recorrido duró poco más de treinta minutos y el taxi que habían contratadopara traerles y llevarles de regreso al hotel se detuvo hasta donde le estabapermitido el paso. Los chicos descendieron del vehículo uno a uno, primeroHarry y Ron que iban equipados solo con un
chándal azul con negro y blanco con rayas rojas respectivamente y unascamisetas pues según ellos no necesitaba nada más, seguidos de Ginny que teníaunos shorts negros y una esqueleto color magenta y su equipo para la caminatalo componían únicamente un litro de agua y unas maxi gafas de Sol, y por ultimodel taxi descendió Hermione que tenía un chándal de pantalón gris y esqueletoblanca mientras sostenía su chaqueta rosa en un brazo y en otro su pequeñamochila que según ella traía todo lo indispensable: cámara de fotos, botella conagua, repelente para mosquitos, su teléfono móvil, una pequeña toalla y unasbarritas de cereales. Luego de ajustar con el taxista la hora exacta pararegresar a buscarles caminaron un poco hasta llegar a una pequeña casita quedaba la entrada al sendero.

 

-Buenas tardes, señor-preguntó Hermione acercándose al mostrador-. Necesitamos un guía.
-¡Oh! Lo siento mucho señorita pero todos los guías que tenemos disponibles,están acompañando una excursión -contestó amablemente aquel hombre.

-¿O sea que no hay manerade llegar a la cascada? -preguntó Ginny en un tono casi de alivioentrometiéndose en la conversación.

-Pues la verdad es que el sendero es bastante claro y no es tan necesariotener un guía que te acompañe, hay muchas personas que hacen los recorridossolos -contestó el señor y al ver la cara de espanto que había colocado lapelirroja continuo-. Pero de todas maneras es un
sendero muy corto y está marcado.
Hermione se volvió a los chicos que estaban tras ellas y les hizo un seña conla cara para que se acercaran a hablar un poco apartados del hombre delmostrador.
-Ya escucharon no hay guías- dijo rápidamente Ginny antes de que su amigapudiese articular palabra estaba más que claro que no le hacía ninguna graciahacer el dichoso recorrido. Pero quizá lo que más le molestaba a la pelirrojaera esa resaca que no la dejaba vivir y esa
extraña mirada que Harry le hacía cada vez que ella se inmutaba a decir algo.
-Pero han dicho que el camino está señalado y que es fácil hacer el recorridoque podemos hacerlo solos si quieren -dijo Hermione bastante seria-, así queustedes deciden.
-Pues yo me apunto, no creo que sea nada del otro mundo -dijo Harry.
-Pues si ustedes van yo los sigo -habló Ron-. ¿Vienes o qué? -preguntó mirandoa su hermana.
-¡Pues qué remedio! -dijo la pelirroja dándole un último trago a su agua-. Peroesperen que comprare agua.
-Sí y yo hablaré con el dueño de la tienda para que nos indique cómo es elcamino.
Así las dos chicas se acercaron juntas al señor que les había dado lainformación de los guías y preguntaron todas las cosas necesarias para llegar ala cascada. En realidad tardaron muy poco tiempo para cuando regresaron a dondese encontraban los chicos se encaminaron
inmediatamente en el sendero que les había indicado. En principio la marcha fuelenta pues todos querían disfrutar de lo verde y colorido del camino por elcual marchaban. Además, de fondo podía escuchar perfectamente el correr de agualo que le daba un ambiente aún más
relajante. Iban marchando en una fililla encabezada por Harry, que estabaseguido por Ron y tras él venían Hermione y Ginny en el último lugar que decíacosas incomprensibles por lo bajo.

-Es un bonito lugar-dijo Ron a Hermione mientras ésta le daba una botella de agua de las quehabían comprado en la entrada. Pues juntos habían decidido detenerse en mediodel camino para tomar un descanso y respirar un poco.

 

-Bastante relajante-contestó Hermione que se encontraba de pie frente a Ron sonriéndole divertida.

-Ginny ¿te encuentrasbien? -Harry le habló a la pelirroja que se encontraba sentada en una rocarascándose las piernas con desesperación.

-¡Sí! Tan sólo es quelos mosquitos se estaban muriendo de hambre y me ofrecí voluntariamente aalimentarlos no te preocupes -decía con ironía mientras se rascaba con másviolencia las pequeñas ronchas que ya asomaban en sus piernas que ademásestaban rojas de tanto arañarse.

-¿Ves? Te dije que nousaras esa ropa -comenzó Hermione acercándose a su amiga armada con elrepelente en la mano-. Toma póntelo en las piernas, los espantará un poco.
Así ignoraron las suplicas de Ginny para regresar al hotel y continuaronsendero arriba escuchando con cuidado cada ruido que hacía la madre naturalezaa su alrededor. Hermione vio que Ron se acercó a Harry mientras continuaban conel paso y ella recordó que aún había
algo de lo que no hablaba con su amiga.

-Tengo que hablar contigo -dijo susurrando Hermione a Ginny-. Camina másdespacio para que ellos se alejen un poco.

Y comenzaron a caminaruna a un lado de la otra, mientras Hermione esperaba con cautela el momentoexacto para hablar con Ginny pues primero tenía que cerciorarse de que suconversación no sería escuchada por los entrometidos de sus amigos.

-Ginny, anoche-comenzó Hermione.

-¡Ah es eso -dijo lapelirroja cortando el impulso de la morena-. Sí, lo sé, no debí decirle nada aHarry, soy una tonta y eres mi mejor amiga y me apoyas, lo sé -dijo intentadocortar con el tema lo mas pronto posible.

-Sí, este, buenoaparte de eso, hay algo que sucedió anoche que por todo lo que pasó no te pudecontar -dijo fijando su mirada en el camino mientras Ginny se giraba a mirarlamientras se rascaba un brazo.

-¿Qué pasó?... No tequedes callada
No me digas que hice alguna estupidez de la que no me acuerdo.

-¡No! -se giró adesmentirla rápidamente-. Tú no hiciste ninguna estupidez, bueno no sé si fueuna estupidez, pero ese no es el punto o quizá ese sí sea el punto según cómose mire pero como tampoco sé si es bueno o malo.

-Cielo -dijo Ginnypausadamente-, te estás atascando. Respira cuenta hasta tres y sin pensarlo medices que te casaste a escondidas con un Hawaiano en medio de una fiesta que meperdí.
-¿Qué? -Hermione estaba bastante confundida no comprendía bien quién se habíacasado con un Hawaiano.

-Es broma
sólo dimequé pasó.

-¿Recuerdas que anochetu hermano me acompañó a comprar una bebida? -Ginny asintió lentamente mientrasse agachaba a rascarse la rodilla y se aplicaba un poco de repelente del cualse había apropiado ya-. Pues digamos que, vale no digamos. Lo que pasó es queRon y yo estábamos hablando y una cosa llevó a la otra y
. yo lo besé.

-Quieta ahí -dijoGinny colocándose en pie haciendo que Hermione quien la había pasado ya, sedetuviera-. Tú besaste a mi hermanito.

-Sí -contestó lacastaña-, pero es que

-¿Y qué hizo?-Preguntó Ginny bastante intrigada.

-¿Estás enojada?-Preguntó cautelosamente Hermione y Ginny negó con la cabeza, Hermione seacercó a ella y continuaron caminado-. Pues estábamos hablando sobre lahistoria de Cupido que les conté ¿recuerdas?, y él me dijo que sentía que
Puesque sentía algo por mi
-Ginny abrió los ojos como platos e hizo un gigantesco¡Oh! Con los labios-, y yo me acerqué y lo besé y pues él me correspondió.

 

-Ay madre, pero y quémás pasó.

-Pues nada -Hermionese encogió de hombros- yo me marche y cuando llegue tú estabas discutiendo conHarry y me fui contigo, sólo nos vimos esta mañana cuando te puso en tu cama

-¿Él me subió a la cama? -pregunto Ginny con cara triste Hermione guardósilencio-, eso tuvo que haber sido muy denigrante
¿pero y qué paso?

-Pues anda nosquedamos un rato solos, me dijo que quería hablar del tema, pero es que si tesoy sincera no tengo ni idea de qué decir y la verdad no quiero estropearlomás.

-¿Y mi hermano noinsistió más? -Hermione negó con la cabeza-, pues mira que ha sabido controlarsu impaciencia contigo, además, tú no has estropeado nada como yo, y si Ronquiere hablarlo, habla con él aunque sea para dejarle claro que estás másconfundida que la muerte de la princesa Diana.

-Tienes razón, voy adejar que él se acerque a hablar conmigo
y tú -Ginny la miró-, qué piensashacer con Harry.

-Eso es algo quequiero olvidar, no puedo evitarlo a él, pero si puedo hacer como si nadahubiese sucedido, además él no se ha acercado a mí a preguntarme, simplementeignoro el tema así que no voy a humillarme más.

-Qué complicado estodo -bufó Hermione

.-Sí
pero ya decía yoque esas miraditas que te hacía mi hermano no eran por nada -comenzó Ginny ahacer reír a Hermione-, que guardadito se lo tenía

Caminaron por untiempo más hablando, hasta que los chicos las reprendieron por alejarse deellos y continuaron la marcha entre quejas de Ginny y anécdotas de Ron. A decirverdad les hacía falta pasar un tiempo juntos en tranquilidad sin pensar entodos los líos en los que
estaba metidos. Escucharon el sonido del agua caer y comprendieron que estabancerca de su destino. Aligeraron el paso todo lo que pudieron y en menos de diezminutos se encontraron de frente con una cascada que salía de la montaña y quetenía unos cuarenta y cinco metros de altura.
Al llegar se dieron cuenta de que aunque en el trayecto estuvieran solos, ellugar estaba lleno de gente que ya estaba alistándose para regresar, pero aHarry le pareció interesante algo que vio. En la caída de la cascada se formabauna pequeña piscina de agua y él se moría de calor así que ni corto niperezoso, se acercó a la orilla con toda la intención de hacerle caso a suspensamientos, pero sintió que una mano tomaba su muñeca.

-¿Qué crees que haces?-le preguntó Hermione.

-Sólo quierorefrescarme -contestó el moreno un poco sorprendido por la reacción deHermione.
-Ni hablar, esa cascada está contaminada con una bacteria que puede ocasionaruna infección que acabaría con tu hígado demasiado rápido.
-Dios, o sea que estás diciendo que una de las atracciones más conocidas deHonolulu es una caminata en la que los mosquitos caníbales se alimentan de ti¿para poder ver una cascada asesina? -decía alarmada Ginny-. Pues vaya conceptomás sádico el que tienen los Hawaianos
acerca de la diversión.

Ginny estaba harta,harta de los mosquitos, harta de Harry hasta de todo. Este viaje no habíasalido como los soñó y la verdad era que desde que había llegado a Hawaii todohabía salido mal, se dio media vuelta y comenzó a caminar por los alrededoresde la cascada necesitaba
calmarse y serenarse.

 

Hermione se habíaquedado ahí de pie al lado de Ron que miraba a su hermana caminar hacía unrincón del camino y sentarse en un roca con una cara de enojo que pensó que eramejor dejarla sola con sus pensamientos. El pelirrojo se giró hacia el otroextremo y vio que Harry había ignorado la rabieta de su hermana y estabasentado en una roca lejana mirando la caída de la cascada sobre la piedra,dándoles completamente la espalda. El pelirrojo regresó la mirada por donde lahabía corrido y vio que a su lado seguía estática una castaña a la que
se la veía un poco contrariada.

-¿Quieres sentarte?-preguntó Ron.

-Sí -contestóquedamente Hermione y siguió a Ron que se había acercado a una piedra grandecubierta por un árbol. La tomó por la cintura y la alzó para que ella pudiesesubir a la roca mientras él hacía un esfuerzo por seguirla-. Es sólo que loestá pasando mal -dijo defendiendo el comportamiento de Ginny. Cuando Ron sesentó a su lado y negó con la cabeza a al ver a su hermana.

-Lo sé contestó, perono se cuánto puedo llegar a soportar sus rabietas, habrá un punto en que nopodré ignorarla.

-Gracias por seguirmela idea de venir aquí -dijo tímidamente mientras acercaba sus piernas a supecho y las envolvía con sus brazos.

-Hiciste una buenaelección, es un lugar muy relajante.

-Sí -respondió en unsuspiro casi inaudible mientras apoyaba su cabeza en sus rodillas y cerraba losojos para escuchar el agua.

Hermione estabaconfundida, se sentía agobiada. Sabía que en su corazón estaban muy claros sussentimientos, pero había algo que le impedía seguir adelante aunque no sabíabien qué era, tenía que descubrirlo no quería herir a Ron sabia que loapreciaba demasiado, pero además estaban Ginny y Harry no debía ser tan egoístade comenzar a pasárselo genial mientras su mejor amiga sufría como una mártiren cada rincón y su mejor amigo estaba completamente abstraído de la realidad.Tenía que hacer algo aunque antes debía solucionar las cosas con Ron aunque eseno fuera el momento, quisiera o no tendría que hacerlo.
-¿En qué piensas? -dijo Ron apoyando su mentón en el hombro de la castaña.

-En nada en especial,sólo me dejo llevar por el lugar

-Eso es algo quedeberías hacer más a menudo -dijo el pelirrojo tumbando hacia atrásrecostándose en sus codos.

-¿El qué? -preguntó lacastaña girando su cara para ver mejor a Ron.

-El dejarte llevar, aveces te sale muy bien -dijo Ron haciendo memoria del beso que ella le habíadado.

-¿No vas a darmetregua no? -Dijo Hermione sabiendo que Ron quería terminar lo conversación quehabía iniciado en la mañana.

-Necesito saber Herm-Ron se incorporó de nuevo para quedar sentado mirando a Hermione.
-Pero es que yo no sé qué decirte Ron, tengo que ser sincera contigo y es quetodo esto es algo que no esperaba y que sé que se me puede salir de las manos,además tú eres mi amigo, ¡mi familia! Y no quiero perderte -se sinceró mientrasel pelirrojo la miraba con seguridad a
los ojos.

-Te puedo asegurar queno vas a perderme -dijo Ron rozando su mejilla con la de Hermione-. Sé que noes fácil pero
sólo déjate llevar por lo que sientes.

 

-Eso sin duda tefavorece más a ti que a mí -confesó entre risas nerviosas por la cercanía desus rostros.

-En eso podemos estarde acuerdo.

Hermione dejó salir unsuspiro y puso una de sus manos en el rostro del pelirrojo que al contactoesbozo un sonrisa. Esta vez no iba a dejar que fuera ella quien tomara lainiciativa y sin previo aviso, la tomó por la cintura y la recostódelicadamente sobre la piedra, mientras él
se posaba a su lado sin dejar de mirarla, le dio un corto beso en la mejilla yla miró de nuevo para notar que ella sonreía, se acercó a su boca y depositó unsuave beso en aquellos labios, y de dejaron llevar por sus impulsos y sussentimientos dejándose fundir en un beso que los
abdujo de la realidad y los condujo a una en el que sólo existía ese momento,en el que sólo existía esa sensación de calidad y de necesidad.

-¡Chicos! -Gritó Harryun poco incómodo llamando la atención de los habitantes de la roca-. Creo quedebemos marcharnos ya, son las cuatro y media y pronto oscurecerá y la verdadno tengo intención de perderme por aquí.

Ron y Hermione se incorporaron en la roca visiblemente sonrosados, mientrasjuntos bajaban de aquel lugar. Ginny comenzó a andar hacia el camino. No sabíamuy bien por qué pero le había molestado ver a su mejor amiga y a su hermano,por lo tanto Harry cuando la vio partir
decidió hacer caso omiso a la indicación de su mente de mantenerse alejado deella y la siguió.

-¿Y los chicos?-preguntó Hermione cuando se giró a recoger su mochila y no los vio.
-Creo que ya se marcharon, mejor nos damos prisa para no perderles -dijoguiñándole un ojo que hizo que Hermione le devolviera una dulce sonrisa.

Ron y Hermionecomenzaron a caminar, en principio en un silencio incómodo y luego simplementedisfrutando de la compañía. En ocasiones Hermione sentía los brazos de Ronrodearle haciéndola sobresaltarse y consiguiendo que él se riera un poco deella, aunque ella también se reía ya que por las gracias del pelirrojo y loembarrado del camino, conseguía tropezar y hasta en dos ocasiones casi caersede bruces al suelo. El camino de regreso fue un poco más largo pues para esahora había caído una pequeña precipitación de agua haciendo que el suelo sehumedeciera y dificultando el paso, pero lo que más le preocupaba a Ron, eraque desde que había salido de la cascada no se habían tropezado con Harry yGinny, así que disidieron no detenerse a descansar y seguir caminado parallegar lo más pronto posible a la
entrada del camino.

Para cuando Ron yHermione terminaron el trayecto el sol ya estaba cayendo y la oscuridad dellugar se avecinaba. Vieron el Chofer del taxi que habían contratado y seacercaron a él dejaron la mochila de Hermione en el auto y le preguntaron alchofer si Ginny y Harry ya
habían llegado, pero el hombre no le supo dar respuesta de dónde se encontrabansus amigos.
-Disculpe, no sabe si ya regresaron los chicos con los que llegamos, ¿unapelirroja y un chico de cabello negro con anteojos? -preguntó angustiadaHermione al dueño de la tienda con el que habían hablado al llegar.

-Lo siento señorita,pero ustedes son los últimos que he visto salir desde hace un buen rato -dijoel señor un poco apenado por la situación.

 

-Pero creo que se hanperdido mi hermana y mi mejor amigo, ellos venían con nosotros pero seadelantaron y ya no los vimos más. ¿Podemos ir a buscarles? -dijo Ron ahora másangustiado que nunca.

-Lo lamento joven peroesto es un bosque tropical y no podemos permitir el paso a nadie después de queanochece, de todas maneras no creo que sirviera de nada que ustedes seadentraran al bosque, es muy difícil que consigan ver algo pues lo senderos noestán iluminados.
-Entonces qué pretende ¿que me quede aquí sentado tranquilo mientras mi hermanay mi mejor amigos están perdidos en un bosque donde sabe Dios que les puedasuceder? -Ron se había alterado y había alzado la voz.

-No señor, lo que digo esque lo mejor esperar hasta mañana así todo será mucho más fácil.
-¡No puedo creer que usted quiera que deje a mi hermana sola toda una noche enese bosque! -la verdad era que Ron hablaba tan fuerte que parecía que encualquier momento golpearía al hombre con el que discutía.
-Ron cálmate -dijo Hermione tomándole los brazos pero éste se soltóbruscamente.
-¿!Que me calme!? Hermione cómo voy calmarme ¿cómo puedes estar tan tranquila?
-¡No estoy tranquila! -Contestó ella también a los gritos-. Pero discutiendo nosacaremos nada.
-¡Entonces que quieres que nos quedemos aquí cruzados de brazos hasta queamanezca?! ¿Sin saber en qué condiciones los encontraremos o dejando que seextravíen más? -el seguía alterado y gritaba aun más.
-Ron, no lo sé, sólo tranquilízate encontraremos una solución a todo esto-Hermione bajó la voz. Sabía que si seguía contestado ahora solo conseguiríanenojarse entre ellos, y eso no era lo que necesitaba ella ahora, se alejó deRon y se sentó sola en una banca que divisó en el
camino.
Hermione se sentía realmente mal, había sido idea suya venir a este lugar apesar de que ninguno había querido. Además, sabía que Ron la culpaba ellatambién, pero qué podían hacer. No podía arriesgarse a perderse ellos también,pero Ron no dejaba de gritar y no la dejaba pensar, lo único que escuchaba eragente caminar a su alrededor, estaba muy aturdida por su culpa y su caprichosus mejores amigos estaban perdidos.
Ron estaba ofuscado, no paraba de caminar de aquí para allá, estaba fuera desí. Escuchó que el hombre de la tienda de artilugios, llamaba al guarda bosquesdel lugar y platicaban acerca da la situación, pero además de agobiado sesentía mal por haber gritado a Hermione, se había
descontrolado y lo había pagado con ella y ella no tenía la culpa de lo queestaba sucediendo. Pensó en acercarse al verla sentada en un rincón un unabanca pero se imaginó que ella estaba molesta con él y no quería empeorar másun la situación.
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Capitulo 10

Los turistas perdidos.

-Ginny detente un minuto por favor.-Harry se estaba alterando hacia ya 30 minutos que habían tomado una desviación y aun no llegaban al dichoso puentecillo que habían cruzado al llegar al lugar.

-Que sucede Harry,- Ginny estaba bastante molesta no solo porque no tenía idea de donde estaba, si no por la presencia de cierto espécimen a su lado-es la tercera vez que me pides que me detenga, enserio quiero llegar para antes de que parta el vuelo de regreso a Londres.

 

-¿Pues sabes?. Sería más fácil si no te hubieses desaviado del camino..

-No me desvié del camino,!- chillo la pelirroja.

-¡Claro que si! Es que no te has dado cuenta que estamos perdidos?-

-Vale ¿sabes qué? A ti nadie te pidió que me siguieras, así que si deseas puedes regresar, yo puedo seguir sola.- y sin esperar a una contestación comenzó caminar de nuevo, solo que ahora con más prisa.

-Estas demente si crees que voy a dejarte aquí sola- dijo Harry tomándola fuerte del brazo y acercándola a su cuerpo, consiguiendo que la respiración de ambos se agitara. Era la primera vez que estaban tan cerca el uno del otro desde aquel fatídico beso.-Ron me mata si te dejo sola- dijo en un susurro.

-Si- Ginny lo miro a los ojos y se soltó despacio del agarre de Harry- no debemos estar muy lejos estoy segura- y se giro nuevamente sobre sus pies para seguir caminando hacia ninguna dirección en particular.

Harry estaba completamente fuera de sus casillas, no hacía más que seguir los pasos de la chica, era incapaz de imponer un poco su voluntad pues aun que sabía que no estaban en el camino correcto prefería estar perdido en medio del bosque que tener que discutir con ella, pues consideraba que ya bastantes malos entendidos habían tenido. Ginny en tanto solo quería caminar por donde fuese ya estaba obscureciendo y ella estaba comenzando a tener miedo y para peor el suelo estaba húmedo y el ambiente también y ella no estaba equipada para soportarlo mucho, lo único que llevaba consigo era ese repelente que a su parecer no serbia para nada porque los mosquitos seguían devorándola con ferocidad y su fiel botella de agua que ya estaba por la mitad.

Continuaron caminando ignorando los dos que cada vez se alejaban mas del camino principal pues habían tomado un pequeño caminito que iba cuesta arriba por una pequeña ladera del lugar pero lo más preocupante del asunto era que estaba terminando de caer el sol y pronto no verían absolutamente nada, si, definitivamente no cabía duda de que estaban perdidos y para ser sinceros eso ellos desde el primer momento ya lo sabían, pero detenerse en medio de aquel desolado lugar no era una opción, así que su elección fue clara, mantenerse en movimiento, o bueno Ginny prefirió mantenerse en movimiento y Harry disidió seguirla pese a su voluntad, pero los aires de liderazgo de Ginny pronto quedarían derogados pues el no encontrar señal alguna que le mostrase el camino había acabado completamente con sus esperanzas y es justo cuando la pelirroja se detiene aturdida a mirar a su alrededor que Harry decide tomar las riendas del asunto.

-no te preocupes, yo tampoco sé donde estamos-dijo Harry al ver que la pelirroja permanecía inmóvil mirando a su alrededor desconcertada.

-Estaba segura
yo
-comenzó a decir pero guardo silencio, se acerco a uno de los arboles que había estado mirando y paso la mano por el tronco en el cual había tallado una especie de triangulo irregular.- Ya pasamos por aquí- dijo al fin.

-sabes no había visto eso
- dijo el chico arreglándose los lentes- pero ya suponía yo que estábamos o perdidos, o caminando en círculos.

-Pues creo que son las dos cosas,
pero y ahora?- la voz de Ginny denotaba la angustia que sentía.

-Mira lo mejor es que nos quedemos en un solo lugar, ya es de noche y no podremos ver nada lo mejor será esperar hasta que regrese la luz e intentar retomar el camino- dijo Harry mientras se tumbaba recostado a un árbol, se le veía realmente agotado por la caminata.

 

-o sea, pretendes que nos quedemos aquí sin hacer nada!- Ginny se altero, pero Harry solo asintió con la cabeza mientras se quitaba los lentes para descansar sus ojos.- que pasemos la noche aquí, solos tu y yo en medio de la nada
- Harry no contesto

Harry abrió sigilosamente uno de sus ojos, y vio que Ginny seguía estática en el mismo lugar mirando hacia los arboles dándole la espalda, se la veía aun mas confundida que antes, y él sabía que era por su presencia aun que su intención no era incomodarla pero por alguna extraña razón que aun no comprendía del todo no podía dejarla sola y no le gustaba verla asustada. Luego de un par de minutos la pelirroja se giro y lo miro desconcertada al verlo plácidamente recostado contra un árbol, así que busco el más alejado que encontró y se sentó mirando al horizonte escondiéndose por completo de la mirada del moreno.

Ginny no podía creer su mala suerte, "como si ya no fuese bastante humillante lo que sucedió anoche como para perderme con él en un bosque!", pensaba mientras su ojos se llamaban de lagrimas, sentía frio, angustia y dolor quería marcharse inmediatamente de ese terrible viaje , se maldecía por haber aceptado venir a dicho lugar con Harry y Ron, cerró los ojos y dejo salir un suspiro su vida era triste y dolorosa, recordaba cada palabra que dijo en la playa, la fiesta, el beso
. Como le dolía ese beso, una lagrima se escapo de sus ojos y pronto la atrapo con el dedo en silencio, los abrió de nuevo y se encontró con el oscuro horizonte que la observaba amenazante, le hubiese gustado correr a los brazos de Harry un Harry que la amara un Harry que no era el que estaba en silencio recostado en un tronco tras ella, le hubiera gustado que la abrazase el Harry de sus sueños su príncipe azul, ese del que su madre le hablaba de chiquita ese con el que soñaba en secreto llegara cada día.

Ron caminaba apresuradamente hacia la camioneta del guardabosques llamado Ciro, que acababa de llegar al lugar, al parecer la noticia de que dos turistas se habían pedido en uno de los lugares más concurridos de Hawaii había corrido rápidamente, pues ya se encontraba una molesta reportera local, dando detalles de los hechos e interrogando incesablemente a Hermione que era incapaz de ignorarla.

-¿Muy bien que aremos entonces?- pregunto Ron.

-Pues ya hemos trazado un par de rutas por la cuales podrían estar, así que crearemos unos grupos de búsqueda para así agilizar el cubrimiento de la zona. Cada una de las personas llevara consigo una linterna y un pito, el jefe de cada grupo llevara una radio para comiscarnos en caso de sea necesario.

-está bien- dijo- me gustaría participar si así le parece conveniente- el pelirrojo se encontraba más tranquilo aun que los chicos llevaban ya una hora desaparecidos, sabía que ya comenzarían a buscarlos y tenia las esperanza de que no se hubiesen alejado demasiado.

-Si perfecto cualquier ayuda nos vendría bien, en cuando le asigne un grupo se lo comunicare.

-Muchas Gracias- dijo Ron estrechándole la mano y regresando por su camino para dejar que aquel hombre realizara su trabajo.

-Señorita acabo de decirle hace tan solo 6 minutos que no hay ninguna novedad, y le voy a pedir el favor que deje de gritar mi nombre como desesperada por qué enserio está entorpeciendo mas la cosas.-Dijo Hermione enfurecida con la periodista y dejándola con la palabra en la boca para regresar a la caseta en donde tenía sus cosas. Realmente esperaba no convertirse en alguien así.

 

Ron vio a la castaña entrar a la caseta, no había hablado con ella apenas si se comunicaban con miradas, el sabia que ella no tenía la culpa pero tampoco se animaba a acercarse temía, alterar mas sus nervios ya que se la veía bastante estresada con todo lo de la búsqueda.

-Oye estas bien?-Harry se había acercado a Ginny que se encontraba con los ojos cerrados.

-si no te preocupes estoy bien- dijo secamente y sin abrir los ojos.

-Toma- Harry le extendió su chaqueta a Ginny.

-No gracias, estoy bien- dijo ella abriendo los ojos pero sin mirarle.

-No seas tonta Ginny hacer frio póntela
- Harry seguía sosteniendo la chaqueta frente a la cara de la chica.

-que estoy bien Harry, si tienes frio úsala tu

-¿Por qué tienes que ser tan testaruda y tan terca?-Dijo Harry perdiendo de nuevo los papeles ante la notable indiferencia de la pelirroja.

- ¿y tú por que siempre tienes que ser tan insistente si te digo que estoy bien lo estoy?-Dijo Ginny ofuscándose también- y sabes que no pienso discutir contigo.- dijo con un poco de prepotencia poniéndose en pie y alejándose de Harry que se quedo hay de pie.

Harry camino tras ella con prisa, el ambiente estaba denso y el aun tenia las palabra que ella le había regalado la noche anterior rondándole la cabeza.

-¡Deberías madurar un poco!-Grito el chico a un buena distancia de Ginny haciendo que esta se girara con la manos en la cintura.

-Vale , creo que tenemos un concepto muy diferente de madures
o sea que para ti madures es discutir a los gritos como locos?

-No, pero si hablar de las cosas que nos suceden, o es que crees que no he notado que me ignoras e ignoras lo que paso?

Harry dio en el clavo, Ginny movió los labios como si quisiera decir algo pero de su boca no salieron más que extraños sonidos incomprensibles, al final el hombre que tenía frente a ella había notado su indiferencia y había esperado el peor momento para sacarlo a relucir.

-Sabes que no me apetece hablar contigo ahora mismo- dijo intentando evadir lo más que pudo el tema y le dio la espalda al moreno.

-y entonces que
cuanto mas piensas ignorar lo que paso? Hasta cuando vas a tener el valor de hablar las cosas.-Harry alzo la voz de nuevo.

-Nunca-Se giro de nuevo y le grito- olvida lo que paso, olvida lo que te dije, porque esa es mi intención esa siempre fue mi intención, que lo supieras para poder olvidarte, no me importa lo que pienses. - Dijo y dicho y hecho camino un poco sentándose en una no muy lejana roca completamente sola.

Harry se quedo un poco aturdido, "ya debería estar acostumbrado siempre me deja así" dijo en su mente y sonrió para sí mismo sin razón, no quería molestarla, ella ya había dejado claro su punto, no le importaba hablar del tema y el no era quien para obligarla aun que sintiera que tenia las palabras atravesadas en su garganta. Así que sin intentar hablar de nuevo se sentó en el árbol donde había estado antes y la observo.

 

Los grupos de búsqueda ya estaban formados, las personas ya habían comenzado a organizarse y esperaban la indicación para comenzar a hacer los recorridos establecidos por los guardabosques, pero en ese momento el problema que surgía era otro y no inmiscuía sino a dos personas, un pelirrojo y una castaña que discutían, otra vez.

-Ron no pienso quedarme aquí sola a esperar noticias.

-Ya te dije que no vas, no pienso dejar que te suceda nada!-decía bastante molesto Ron.

-No puedes obligarme ya estoy bastante grandecita para tomar mis decisiones yo sola y ya te dije que iré.

- y yo ya te dije que no vas y ya hable con el guardabosques y piensa igual que yo alguien tiene que quedarse y esa serás tu.

-Pero porque yo! Que se quede la reportera entrometida y los paramédicos, además necesitan personas que les ayuden a buscar.

-Basta Hermione, no vas- dijo y se giro mientras tomaba una de las linternas en su mano.

-¡Pues me da igual lo que digas a que si voy! ¡ tu no me das ordenes ¡- dijo y paso lo más rápido que pudo por el lado del pelirrojo empujándolo un poco hacia un lado, haciendo que este se quedara mirándola con cara de desconcierto y enfado.

Hermione se apresuro a acercarse a Ciro el guardabosque al mando y luego de un fuerte alegato de su parte al final consiguió que este le entregara una linterna y un pito aun que para desgracia de la morena Ciro la unió al mismo grupo de Ron que ahora la miraba con ira desde el lugar donde se encontraban todos los grupos de búsqueda reunidos.

Harry seguía mirando hacia la silueta de Ginny que se dibujaba frente a él cada vez que la miraba por su cabeza pasaban mil imágenes de su vida juntos y no podía creer que cuando más se necesitaban el uno al otro estuvieran tan separados, tan distantes , y el estomago se le removía de rabia, el no quería perderla sabia que la necesitaba en su vida pero ella no le permitía a su vida y en ese momento se debatía entre la idea de acercarse a ella y no despegársele hasta el punto en que ella se hartara de su presencia y se acostumbrara de nuevo a él o dejarla ir con todo y lo que estaba sintiendo, y como si de un impulso salido de la nada se tratara grito

-Te quiero,- y el sonido de su voz golpeo con el silencio- te juro que te quiero- Grito de nuevo, pero la pelirroja ni se inmuto.

Harry se sintió estúpido, había gritado cuando podía haberse levantado de su lugar a hablarle y aun así la chica ni siquiera se había girado, es mas parecía que semejante grito no la había inmutado en lo absoluto, así que el moreno dejo salir un suspiro y le permito caer a su cabeza hacia atrás. Escucho el crepitar de las hojas que eran arrastradas por el viento y el movimiento de los arboles a su alrededor, enderezo la cabeza y vio que Ginny se acercaba hacia él entre tímida y asustada pero con el rostro inexpresivo, el no hizo nada para llamar su atención, cuando Ginny estuvo cerca lo miro por un segundo sin decir nada y se acurruco al otro lado del tronco en silencio evitando tener que mirarlo.

-Lo lamento, todo esto es culpa mía- dijo tranquilamente la chica.

Ginny había comprendido que si las cosas había sucedido de esa manera era porque ella había tomado la decisión de que así fuera, si ella no le hubiera dicho nada, tal vez ahora la situación no sería tan incómoda y a pesar de todo quería Harry ese tipo de cariño no se puede eliminar de tu corazón con un Alt/control/Supr y escucharlo a él gritando que la quería le demostraba que ante todo su amigo estaba sufriendo y le dolía la situación tanto como a ella así que decidió olvidarse de la vergüenza.

 

-Te dije que no giraras a la derecha- contesto Harry. Ginny sonrió.

-No me refiero a eso aun que supongo que eso fue un poco culpa mía
- dijo intentando usar un tono no muy serio- pero si me hubiese callado anoche, quizá ahora la situación no fuera tan incómoda

-y que... quedarte callada el resto de tu vida?- Harry giro su cabeza para mirar el hombro de Ginny que estaba sentada de perfil.

-Tal vez hubiese sido mejor
creo que no fue una buena idea.

-De todas maneras prefiero saberlo, de todas maneras fui yo quien insistió en saber y quien te beso
- Harry sonó un poco cohibido con esto último.

-No hace falta hablar de eso- dijo sintiendo esa punzada en el corazón al recordar esa escena.-De todas maneras perdóname, no quiero que lo nuestro cambie.

-Ginny- Harry se puso en pie y se sentó frente a ella-Tú no tienes porque disculparte no hiciste nada malo, y quizá si de disculparse se trata yo también lo haría por besarte
. Pero yo no me arrepiento de eso.

El silencio se hizo materia, pero no había incomodidad solo sentían la presencia el uno del otro e intentaban enfocar en lo posible sus rostros pues la obscuridad que los cobijaba les impedía hasta mirarse, pero tampoco les hacía mucha falta.

-Harry, te quiero eso ya te lo dije

-Yo también te quiero- se apresuro a decir Harry pero Ginny se acerco y puso sus manos sobre las de él.

-espera, lamento si te confundí
.lo lamento, no quiero que digas cosas para que yo me sienta mejor, no lo necesito ya verás como todo se solucionara, olvidaremos todo esto y seremos los mismos de antes- dijo casi en susurro y regreso a su lugar.

Harry se había quedado en completo silencio y calma, no solo porque Ginny no creyera en sus palabras si no porque el tono que la chica había usado había conseguido arrullarlo enviciarlo sacarlo de la realidad. Pero para Ginny esto no fue más que la confirmación de sus palabras.

Ron y Hermione junto con el resto del grupo llevaban ya un par de minutos de camino en los que todos se habían dispersado con linternas buscando a los desaparecidos, la verdad era que Hermione no veía nada y el suelo estaba embarrado así que por momentos maldecía por casi resbalar pero el resbalón que la hizo perder la paciencia fue el que la dejo tirada de rodillas sobre el lodo haciendo que encolerizara y cuando Ron llego no acepto su mano se levanto sola.

-No me digas que tenías razón, que tenía que haberme quedado y todo lo que decías antes
estoy bien- salto a la defensiva inmediatamente.

Pero Ron al contrario de lo que ella pensó guardo silencio, la miro con ternura y esbozo una sonrisa que a pesar de todo era entre triste y dulce que ella no comprendió tomo la linterna de la chica en una mano y la apago junto a la suya quedando a oscuras se inclino y las dejo en el suelo, se incorporo se acerco tomándola de la cintura y la abrazo, la abrazo con fuerza y con amor.

-Gracias.

-¿Qué? Porque- Hermione se dejo abrazar y ella hizo lo mismo.

-Por que se que no estás enojada conmigo, a pesar que de que llevo gritándote toda la tarde, gracias por buscar a mi hermana y por estar conmigo y sé que no puedo prohibirte nada porque que los quieres mucho y sé que Harry es como tu hermano y que Ginny es tu cuñada y fui injusto pretendiendo dejarte al margen-Dijo dándole un beso en la frente.

 

-¿Que Ginny es mi qué?...- Hermione esbozo una sonrisa y se separo un poco.

-¿quieres ser mi novia?-Dijo el aprovechando el espacio entre los dos.

Hermione intento mirar a los ojos a Ron pero por la oscuridad no los encontró, se aferro mas a él, intentando contener los gritos de felicidad que invadían su cuerpo sabía que su felicidad no sería completa hasta que no encontraran a Ginny y Harry. Se calmo y se separo de él lo suficiente para dejar un beso en su mejilla.

-con una condición
.- dijo sobresaltando un poco a Ron.

-Que condición.-pregunto serio.

-que se lo digas tu a Harry
-Ron intento decir algo, pero prefirió callar y le dio un corto beso en los labios.

-Primero encontrémoslo- Hermione asintió con la cabeza.

Ron se inclino de nuevo y tomo las linternas en la mano, las encendió y le paso una Hermione, mientras se separaban para continuar cada uno con la búsqueda.

Era la primera vez que Ginny sentía paz con ella misma, porque aun que el dolor de la decepción estuviera allí, ahora no tenía nada adentro de ella que le hiciera mal, lo había dicho todo, ya no había secretos que esconder ya no había nada que tuviera que ocultar, se puso en pie y comenzó a caminar miro hacia la luna y deseo estar en su casa en su cama, quería sobre todo regresar, comenzar de nuevo y olvidar.

-Que desastre, no tengo ni idea de qué hora es.

-No te desesperes,- contesto Harry siguiéndola y colocándole sobre los hombros su chaqueta- ya amanecerá. Aun que no tengo prisa.

-Harry
-Ginny iba a comenzar.

-Me da igual lo que me digas, solo sé que
que no sé qué me pasa y te necesito a mi lado para descubrirlo, porque soy un lento y si se que suena estúpido pero es lo que hay guapa.

-Estas mal, muy mal
-dijo entre risas
era la primera vez desde que estaba a solas con Harry que se sentía cómoda con la idea de que tal vez nunca pasara nada, porque de todas maneras ella siempre lo supo en el fondo de su corazón.

Ginny se giro y quedo frente a Harry intento mirarle pero no pudo, se acerco a él lentamente y le dio un suave beso en la mejilla haciendo que el chico sonriera y la abrazara en silencio y ella apoyara su cabeza en el pecho de él.

Harry se sentía entre abrumado y tranquilo, ahora tenía claro que no sabía lo que sentía, pero por lo menos estaba seguro de cuál era su duda ¿Qué sentía por ella? La adoraba, eso sabia, lo sentía, se había dado cuenta de que solo con hablarle lo calmaba que el hecho de que lo ignorara lo destruía de a poquitos, pero quería estar seguro, necesitaba estar seguro no quería lastimarla mas ya ella había tenido suficiente.

Perdónenme por no actualizar pronto, pero puedo decir que no me sentía con ánimos esta historia se me hizo realidad y si soy sincera , no supe que hacer XD pero al final ya todo se soluciono y la inspiración regreso a mi vida, pero en fin que espero que les guste contarles que la historia termina ya pronto porque n cuento con el tiempo suficiente por la U
.. Espero dejen comentario besos

 

Capitulo 11

Eres para mi

Ya habían pasado casi dos horas desde que Ginny y Harry se habían extraviado en el bosque, y para ese entonces Ron ya no podía mas contener sus nervios todos los presentes en la búsqueda podían escuchar sus alaridos de desesperación cada vez que gritaba con fuerza el nombre de su hermana y de su mejor amigo es mas, para estas alturas de la búsqueda ni siquiera Hermione era capaz de tranquilizarle aun que la realidad era que ella estaba quizá más desesperada que el pero tenía que ser fuerte, tenía que ser el apoyo de Ron en estos momentos.

-Harry, escuchaste eso?- Ginny se despertó alterada del regazo de un soñoliento Harry.

-No
-La chica le hizo una seña de que guardara silencio con la mano y se pudieron oír el crujir de barias hojas.

- ahí hay algo- dijo en un susurro llamando la atención del moreno que atino a ajustar sus antejos

-ha de ser un animal o algo- dijo mas para sí mismo, pero pudo notar como la pelirroja se torno rígida de repente.-Tranquila no creo que existan animales peligrosos aquí

¿-Y si nos ataca?-Ginny se puso en pie rápidamente.

-Tranquila todo va estar bien te lo aseguro- le contesto, colocándose en pie para tomarle la mano y así darle un poco de seguridad.

Pero en tanto Harry y Ginny procuraban darse apoyo moral en aquella situación, la búsqueda que hacían sus amigos y hermanos no cesaba ya habían recorrido todo el trayecto hasta la cascada, algunos de los grupos de búsqueda se habían detenido allí para descansar de la extenuante tarea cosa que aun que no agrado a Ron pudo comprender, mas aun él y su novia continuaron con la búsqueda de regreso y se dejaron guiar, el terreno se torno un poco húmedo al parecer una pequeña llovizna había conseguido empantanar un poco la pendiente, pero lo andrajoso del camino no le impidió a Hermione percatarse de la existencia de un camino que no habían visto al llegar.

-Ciro hacia dónde conduce ese sendero?- pregunto a quien dirigía la caminata

-Pues es un pequeño camino, que sube por una colina está hecho para a quienes les parece el trayecto normal a la cascada demasiado corto, ese sendero sube por una pequeña ladera, pero si lo continuas va a dar a la cascada.

Ron miro a Hermione y comprendió lo que la mente de ella decía a gritos sin pronunciar una sola palabra.

-Cree que podríamos desviarnos un poco del trayecto para echar un vistazo?- hablo Ron

-pues como ya le he dicho, ese camino regresa a la cascada así que si lo hubiesen tomado los habríamos encontrado allí, pero si desean echar un vistazo para asegurarse por mi esta bien solo denme unos minutos-Ciro asintió con la cabeza y luego se alejo un poco con su radio, hablo algunas cosas que los chicos no escucharon y regresó- pues bien vamos

Ron, Hermione, y Ciro un ayudante de guardabosques se encaminaron juntos sendero arriba procurando ignorar el hecho de que ese trecho de camino estaba realmente en mal estado podría decirse que no era el mejor lugar para transitar.

Poco a poco fueron caminando ladera arriba, intentado con mucha dificultad no tropezar en ocasiones Hermione tenía que tomar del brazo a Ron para no caer y el hacia el esfuerzo de no perder la cordura por no encontrar a su hermana
caminaron por poco más de veinte minutos sin descanso solo apuntaban con sus linternas a su alrededor ya que el cansancio y lo pendiente del camino los hacía respirar con dificultad y esto le impedía gritar. Tiempo después llegaron a una parte del camino que era casi plana Hermione se detuvo al parecer habían llegado a un lugar cumbre y ella estaba agotaba llevaba muchas horas caminado sin descansar, se recostó en un tronco y se puso la mano en el pecho intentando regular su respiración, cosa que a Ron no le paso desapercibida y le hecho una mirada a Ciro que asintió con la cabeza dando a atender que tomarían un descanso.

 

-Estas bien?- Ron se acerco a Hermione y tomo su rostro entre las manos, esta solo cerró los ojos respiro profundamente y le miro.

-Estoy bien, solo un poco cansada no te preocupes.

-lo mejor será que regreses no quiero que te pase nada.- la chica le miro fijamente y quito con cuidado las manos del chico del rostro de ella.

-Ron, no voy a regresar y menos sola, además daría lo mismo que regresara ahora a que siguiera contigo
.- el pelirrojo guardo silencio y la miro rendido.

-vale pero descansaremos un poco toma,- le extendió la botella de agua a la chica y cuando esta la fue a tomar ambos tuvieron que girar bruscamente pues un fuerte sonido agudo que provenía de un silbato empezó a resonar incesante.

Ambos chicos se miraron a la vez entre asombrados y esperanzados les tomo un par de segundos reaccionar ante lo sucedido y por fin Ron tomo de la mano a Hermione y juntos echaron a correr por donde continuaba el sendero hacia donde se escuchaba el eco sonido del silbato

Harry y Ginny habían sido despertados abruptamente por una centellante luz blanca que les dio en los ojos ambos se pusieron de pie rápidamente Harry intento enfocar de donde provenía la luz mientras que Ginny intentaba desviar con la mano el reflejo blanco de sus ojos, pero lo que casi los mata del susto fue el sonido de un silbato que parecía no parar , Ginny se asusto y tomo de la mano a Harry , este comprendió el miedo e intento acercase a la luz pero cuando lo intento la luz descendió hacia sus pies dejando ver a un hombre que sostenía un silbato en sus labios y soplaba con fuerza, los chicos se miraron y se dieron cuenta de que se trataba.

-Chicos!- escucharon que Hermione gritaba y venia corriendo o más bien arrastrada de la mano de Ron.

La pareja se acerco y Ron tomo rápidamente a Ginny y le dio un fuerte abrazo consiguiendo levantarla un poco del suelo, respiro profundamente tranquilizándose a si mismo y la descargo con cuidado en el suelo, en silencio la escruto como buscando algún mal, pero la encontró sana. Los otros dos solo miraban expectantes la escena ya sabían lo que venía después.

-En qué demonios estabas pensando GINEBRA WEASLEY.- el pelirrojo comenzó a gritar- te has vuelto loca? Querías matarnos a nosotros de un susto

-Ron
.

-Cállate Harry! - Ron miro a al moreno y este callo enseguida, él era el siguiente- como es que la seguiste hasta aquí y no me digas que fue idea a tuya, todos sabemos que ella se pierde en su habitación
- negó con la cabeza se alejo un poco puso sus manos en la cintura y soltó un suspiro de descanso- por lo menos están bien no?

-Si- Ginny se atrevió a hablar, pero no pensaba discutir con su hermano ya habían tenido bastante por un dia.

-chicos llevamos horas buscándolos no se imaginan
- dijo Hermione soltando de su abrazo a Harry.

 

-Si nosotros intentamos regresar, pero ya estaba demasiado oscuro y comenzamos a dar vuelta en círculos hasta que decidimos detenernos, pensábamos esperar hasta que saliera el sol e intentaríamos retomar el camino- comento Harry.

Ciro, se encargo de informar al resto de los grupos de búsqueda de que habían encontrado a los chicos y que estos se encontraban sanos y salvos, poco después todos comenzaron a descender mientras entre todos explicaban lo sucedido, pero procurando darse prisa porque en esta ocasión no solo era Ron el que se moría de hambre y cansancio .Nada se dijo durante el camino del nuevo noviazgo de Ron y Hermione o del cambio de actitud de Ginny y Harry aun que entre miradas Ginny y Hermione había conseguido comprender un poco las situaciones de cada una.

En esta ocasión el recorrido de regreso no les hizo tan largo quizá porque tenían un guía, y por que contaban con la seguridad de que estaban todos juntos, en cuanto llegaron a la entrada del parque natural, a los chicos los esperaban un par de periodistas a los que Hermione se disidió a atender mientras Harry y Ginny eran llevados a la ambulancia para darles un pequeño chequeo y confirmar su estado de salud. En cuando Hermione dejo al grupo de periodistas fue tomada por la cintura por Ron que la arrastro cerca de la ambulancia donde se encontraban Ginny y Harry sentados en silencio.

-tú y yo tenemos un trato- le recordó en el oído Ron a Hermione haciendo que esta se sonrojara.

-Creo que no es el momento adecuado para molestar a
.

-dijiste que serias mi novia si yo se lo decía a Harry y eso es justamente lo que pienso hacer
- Ron detuvo su paso a pocos metros de llegar a la ambulancia haciendo que los ojos de Ginny y Harry se posaran en ellos.

-Sé lo que dije Ron pero es que no
- no pudo decir nada mas, Ron La giro rápidamente de la cintura y la apretó contra su cuerpo y sin darle tiempo a reaccionar, la beso, ella no pudo ni resistirse definitivamente Ron conseguía desequilibrarla por completo así que se dejo llevar, cerro los ojo y se dejo besar y beso
el beso no duro mucho pero sucedió lo que Ron pensó que pasaría.

-mmm mmm- se escucho el carraspear de una garganta.

Cuando los chicos se separaron y se giraron Ginny les miraba divertida y sonreirá al ver la cara de sonrojo que traían los dos, pero la cara en la que Ron se fijo fue en la Harry que tenia una de sus cejas levantadas y les miraba bastante serio, casi molesto. Así que Ron hiso lo que tenía en mente, tomo de la mano a una sorprendida Hermione que solo se encogió d hombros al ver que Ginny le hacía gestos de pregunta con la cara.

-Harry,- Ron miro al moreno - te presento a mi novia- en ese momento Ginny mira con cara de asombro a Hermione mientras esta se giro y miraba a intervalos entre el moreno y el pelirrojo que seguían sosteniéndose la mirada como escrutando sus pensamientos sin siquiera parpadear.

- Ron- Harry se puso en pie para intentar quedar a la altura del chico que le miraba- como le hagas daño, te juro y no miento
te mato- Ron asintió con la cabeza sabia cuales eran las consecuencias de sus actos.

-Lo mismo digo
-y el silencio se hizo carne, todos los presentes guardaron silencio intentado digerir con exactitud las palabras de Ron, no comprendían muy bien el por qué, pero al parecer Harry si supo de que hablaba, porque extendió su mano y Ron la apretó con fuerza en seña de cerrar el trato.

 

Ginny se miro por un instante con Hermione, ninguna de las dos había comprendido las palabras de Ron, pero para Harry había sido más simple, era obvio que su migo sabia que él no iba a perder la oportunidad de estar a solas con Ginny en el bosque y que si ahora ya no había la cortina de hielo que se había formado a causa de los acontecimientos vacacionales, era porque el compartir ese momento juntos había dado buenos frutos y si Ron era capaz de afrontar su realidad, el también lo era y sabia que su amigo lo apoyaba pero ante todo era de sus hermanas de quienes hablaban y esto complicaba un poco las cosas pero él estaba dispuesto a arriesgarse.

-bueno pues felicidades, bienvenida a la familia- dijo Ginny acercándose a darle un fraternal abrazo a la castaña.

-Gracias.

- bueno bien, espero que salga bien, -Harry se acero y le dio un beso en la mejilla a la castaña y de nuevo se sentó en su lugar en la puerta de la ambulancia.

Eran casi las 11 de la noche para cuando llegaron al lobby del hotel para su desgracia y amargura de Ron el restaurante estaba cerrado lo cual impidió que tomaran la suculenta cena que el tanto deseaba, pero por lo demás los chicos estaban agotados la aventura en manoa falls había sido una completa odisea de sentimientos y emociones encontrados para todos y sabían que debían descansar pues su viaje concluiría al día siguiente a las 12 de la mañana cuando su vuelo los llevara de nuevo a su tan amado Londres.

-Vale pues me voy a dormir- informo en Hermione tan solo al llegar a la planta donde se encontraban en sus habitaciones.

-Eso es tentador- dijo Ron - creo que también me iré a dormir- y camino tras Hermione.

-quieto- Harry tomo a Ron de su camisa y le hizo señas a Hermione para que se adentrara en su habitación mientras el detenía con la camisa a Ron - tu a tu habitación- dijo seriamente y el pelirrojo prefirió no discutir simplemente rondo los ojos saco su tarjeta y cerro de un portazo.

-No seas tan cruel- Harry se percato de la voz femenina que había tras él.

- ay que ponerle algunas reglas a estos dos
- dijo girándose a mirar la sonrisa en el rostro de la pelirroja, se encogió de hombros.-lo sé aun me tengo que acostumbrar.

-así te incomode o no, ya han decidido ser una pareja seria y sabes que Hermione se cuida solita- dijo recostándose en la pared.

-Pero aun que se cuide solita, conozco a Ron y se como es, sii- callo a Ginny que intento refutar.- sé que no le haría daño no hace falta que me lo repitas, pero prefiero pensar que no voy a volver a encontrarme nunca la escenita de nuestra primera noche aquí.

-Ginny Rio por lo bajo al recordar como Hermione le había contado aterrada su encuentro con Ron el día del golpe en la cabeza- pero creo que lo mas incomodo seria es que si volviese a suceder tendrías la certeza de que ya no estarían jugando.

Harry cruzo sus brazos sobre su pecho y se dedico a mirar en silencio a Ginny que sonreía o más bien se burlaba de la cara de su amigo cuando le contaron la noticia, el casi no podía escuchar sus palabras solo se dedicaba a mirarla mover los labios y a ver como se tomaba las manos de manera infantil, tierna pero irresistiblemente tentadora, suspiro, todo este tiempo se la había pasado ignorando la realidad metiéndose a si mismo acerca de que prefería su soltería y no le importaba estar con un chica diferente cada fin de semana; si le importaba, hasta este punto comprendió que llevaba evadiéndose de este sentimiento toda su vida y que la persona con la que deseaba estar estaba frente a él, la deseaba la quería , la amaba, esa era la realidad esa era su verdad callada, sonrió sutilmente, " y pensar que tu supiste siempre que eras para mi" pensó, lo sabia ahora lo sabía, estaba seguro, ella era lo que él quería, la quería ahora y querría siempre.

 

-En que piensas?- le pregunto la chica al notar que lleva un par de minutos hablando sola.

-En que a veces somos nosotros mismos los que complicamos nuestras vidas

-De que hablas.- la chica le miro confundido, el solo sonrió irradiando tranquilidad y seguridad.

-Hablo, no sé ni que hablo Ginny.

-Te sientes bien?- la chica se preocupo no sabía de que hablaba exactamente el chico, por un momento pudo jurar que estaba delirando así que se acerco y le tomo la temperatura con la mano.

Harry tomo la mano de la chica y la sostuvo en el aire solo quería mirarla observarla, estaba en completo silencio asimilando sus propios pensamientos sus propias conclusiones, Ginny solo le miraba preocupada y asustada por la actitud del chico. Harry subió su mano y acaricio el mentón de la chica con el dedo haciendo que esta diera un pequeño respingo. Harry se acerco y ella por inercia dio un paso atrás y quedo contra la pared, Harry corrió el mismo paso hacia ella hasta que pudo sentir que el cuerpo de ella presionado por el suyo, se acerco un poco mas y sin dar aviso le dio un pequeño y corto beso en la comisura de los labios, se separo de ella lentamente y la tomo de la mano conduciéndola hasta la puerta de la habitación de la chica.

-que tengas buena noche- dijo el chico y le soltó la mano para que Ginny pudiese abrir la puerta.

- seguro estas bien?- pregunto de nuevo Ginny mientras se adentraba en su habitación.

-mejor que nunca, descansa.- dijo en un tono lento y suave la chica solo sonrió y cuando él se perdió por el corredor hacia su habitación escucho como la puerta se cerró.

Capitulo 12

Adiós Hawaii

-Venga Ron despierta- Hermione removía a su novio que se negaba a levantarse de la cama.

-mmmmm.- esa fue la respuesta para la morena que ya estaba lista para partir y que se había encargado de despertar a sus otros amigos.

-Ron ya vale, tengo hambre y quiero desayunar nos vemos abajo.- dijo un poco molesta pero una brazo que se estiro la tomo rodeándole su cintura y le impidió la huida pues con fuerza la tiro sobre la cama y la rodeo con su cuerpo.

-Tú no vas a ninguna parte
- dijo Ron aun dormido.

-Despierta ya es tarde
- dijo un poco cansada de luchar contra el pelirrojo.

Ron se levanto un poco de la cama aun si soltar Hermione acerco su mano a la mesita de noche y tomo su reloj de mano, abrió los ojos un par de veces para enfocar bien la hora y lo dejo de nuevo sobre la mesa tumbándose de nuevo al lado de la morena.

-Apenas son las diez, herm tenemos tiempo.

- apenas tenemos una hora Ron debemos estar en el aeropuerto a las 11

-mmmm-Ron no tenía intención de despertarse se sentía cómodo tranquilo, feliz. Despertar con aquella morena enredada en sus brazos lo fascinaba, y aun que la noche anterior la chica no le permitiera llegar muy lejos, ya la sentía suya, ya se sentía su dueño-Vale ya voy- dijo mientras se levantaba y de la cama ante la atenta mirada de Hermione.

 

Aun se sentía estremece, aun sentía las caricias de Ron sobre su piel aun no podía dejar de sentir que vivía en un mundo diferente. La noche anterior había sido perfecta magnifica aun que un poco limitada.

Ron había tocado la puerta interna de sus habitaciones muy lentamente intentando no hacer ruido para no llamar la atención de Harry, Hermione corrió a abrirle y este tan solo entrar se le lanzo en sima y comenzó a besarla de una manera que a ella le pareció sofocante, incontenible, la rodeo en sus brazos mientras intensificaba el beso, mientras recorría la espalda de la chica sobre la ropa mientras ella intentaba respirar.

Poco a poco caminaron hacia la cama, donde él con cuidado la deposito, colocándose sobre ella dejándose llevar por ese impulso de poseerla, y aun que le diera miedo ser demasiado agresivo con ella, no sabía cómo controlarse y el ver que ella no lo evitaba tampoco ayudaba. Hermione se dedicaba a pasar sus manos por los pectorales del chico y casi por inercia lo rodeo con sus piernas mientras él se encorva un poco para besar el cuello y lo que podía ver de los pechos de la chica, hasta que decidió que quería mas y dejo que sus manos se adentraran en la blusa de ella haciendo que la morera se estremeciera al contacto con su piel, el calor inundo sus cuerpos y la desesperación los llevo a deshacerse de la ropa con rapidez, pronto estaban en ropa interior y Hermione pudo sentir la excitación del chico que ya no se conformaba solo con besar sino que ahora también se animaba a morder, a lo que ella respondía con pequeños gemidos que no podía controlar, se necesitaban, se deseaban, pero fue el sonido de la puerta de Ginny cerrarse lo que hizo que Hermione se detuviera y por tanto Ron le mirara
y no hizo falta más, el pelirrojo alargo un suspiro suplicante al ver la cara de la chica , pero Hermione solo sonrió y le empujo hacia un lado de la cama para acurrucarse en sus brazos, el entre aburrido pero placido le dio un corto beso en los labios y se dejo dormir

Hermione aun se estremecía al recordarlo, si eso era solo con caricia como hubiese pasado algo mas, quizá no se habría atrevido a despertar esa mañana , se hubiera quedado tumbada con el repitiéndolo una y otra vez, la morena se reprendió por sus pensamientos pues se había sonrojado y justo en ese momento salía Ron de la ducha con una toalla en la cintura y al ver los colores que pasaba la chica solo sonrió avergonzándola aun mas.

-No puedo creer que nos marchemos ya
-dijo Hermione en un tono un poco melancólico mientras esperaban en la sala de embarque.

-No negare que me lo pase bien pero
creo que es mejor regresar- la que hablaba era Ginny Hermione sabía que si alguien lo había pasado más en ese viaje había sido ella.

-En fin pero ya regresaremos a casa y todo regresara a la normalidad- dijo Harry sentándose al lado de Hermione

-Por suerte aún falta mucho para regresar a clases- dijo Ron pasando su brazo tras Hermione

-Este por cierto Ron.- Comenzó a decir Ginny a su hermano- preferiría que mantuviéramos el hecho de mano falls como un secreto.

 

-Ni lo sueñe que
.

-Tranquila Gin, no dirá una palabra- Hermione callo a su novio haciendo que Harry riera Ginny la mirara picara y Ron callara.

Pronto los chicos escucharon el llamado para bordar su vuelo y sin mucha prisa fueron los últimos en subir a un avión repleto de parejas melosas y chicos que miraban con caras tristes por las ventanillas del avión que los regresaría a sus hogares. Ron y Hermione se sentaron en uno de los lugares para dos y a Ginny y Harry les correspondió el de atrás, ambos se miraron un poco incómodos pero Ginny no se dejo amedrentar pos la situación y se acomodo en la silla de la ventanilla.

El avión comenzó su vuelo, pero Harry seguía sintiéndose inquieto aun tenía unas cuantas palabras atoradas en su garganta y aun que sabía que este no era el mejor lugar de todos, si no hacia algo pronto estallaría como un globo, se enderezo en su silla y aprovecho para echar un vistazo a un Ron que roncaba junto a una Hermione que tenia loa auriculares de su ipod a todo volumen, se re acomodo y miro a su lado, Ginny estaba por conciliar el sueño miraba desorientadamente por la ventanilla mientras sus ojos luchaban por cerrase.

-Ginny
.- Harry la llamo en un susero pero la chica no se inmuto-Ginny
- esta vez se atrevió a moverla un poco con la mano y la chica se sentó de repente altera.

- que sucede?- dijo mientras se tapaba la boca por un Gran bostezo.

-Nada, solo quería hablar
de anoche- Ginny se torno seria de repente.

-Te sentiste mal? Te dio fiebre?- al parecer la chica seguía con la idea de que él estaba enfermo.

-No nada de eso., se apresuro a negarlo, es solo que anoche estuve pensando mucho y creo que me di cuenta de algo importante
tu

-Harry- Ginny estaba anonada, sabía que camino tomaría la conversación y la verdad era que ahora mismo esto la aterraba.- No tienes porque hacer esto en serio, mira llevamos siendo amigos toda la vida y así hemos estado bien , no enserio
- no sabía que mas decir.

-No no hemos estado bien, si hemos salido con otras personas, pero eso no es estar bien Ginny, eres tú lo que quiero para mi y tengo que hacerlo tengo que decírtelo porque si no te o digo se va a acabar el tiempo y terminaras olvidándote de mí y eso si que
.- callo

Se miraban, Ginny no sabía que decir no entendía muy bien lo que Harry quería decir pero su corazón bobeaba sangre demasiado rápido no podía comprender que estaba sucediendo, ahora sentía que se desmayaría en cualquier momento su cerebro terminaría por colapsarse y ella estaba confundida - sabes? Creo que me estás hablando cetáceo
no te entiendo- Harry la miro con una Gran sonrisa por el comentario, pero luego se torno serio.. no te gustaría ser mas claro?

-De verdad no sabes de qué te hablo?

-Bueno estás hablando de sentimientos, cosas que no sabes y de que no estamos bien, poro es que creo que no consigues concluir.- enumero la chica

-Creo que ya se que hacer para que me entiendas- la chica lo miro confusa, pero esto solo fue un momento porque lo siguiente que sintió fue una corriente invadir su cuerpo al rose de los labios del chico con los suyos, Harry se había acercado rápidamente y la había tomado por sorpresa colocando una de sus manos en la cintura mientras la besaba delicadamente sacando suspiros a la chica que se había rendido completamente ante este beso, el solo sentía que podía quedarse así por siempre que quería que ese beso no terminara jamás.

 

-Yo
-Ginny no sabía que decir en cuando el aire les falto y se separaron al fin, se sentía aturdida pero feliz.

-Yo solo quiero estar contigo y que me des una oportunidad- dijo un poco tímido, pero eso fue suficiente para ella que se aproximo a el y lo tomo de la cara para besarlo de nuevo- esto es un si?- dijo separándose un poco de ella, la chica solo sonrió y el la beso de nuevo.

Ron y Hermione se miraban y sonreían a la vez, en cuando Harry comenzó a hablar Hermione se dio y cuenta y movió con la mano a Ron hasta que este reacción y ella le dijo con señas que guardaran silencio y escucharan. En cuanto se dieron cuenta que todo estaba claro entre los chicos de la silla de atrás Ron miro a Hermione y esta le sonrió divertida y le dio un corto beso en la mejilla en lo que el la miro y sonrío articulando "todos seremos felices" , la chica asintió con la cabeza y se recostó sobre el pecho de su novio disfrutando de el futuro que se le avecinaba.

Chicos
. Ya solo queda el epilogo estee capitulo es muy corto lo se pero quería que la despedida de la isla fuera aun más tranquila espero le gustara y en poco subo el epilogo besos

comenten :D

Epilogo

Nueva Vida

Un pelirroja se encontraba tumbada en su cama, el calor la invadía por segundos y la prensión que sentía en el vientre la hacían casi perder la razón. No podía ponerse en pie y estaba sola en aquel lugar ¿Qué hacer? Busco su móvil a su alrededor pero recordó que lo había dejado junto a la compra en la cocina cuando decidió tumbarse. Aterrada, esa era la palabra que definía el estado en el que se encontraba Ginebra Potter estaba convencida de que aun faltaban cinco días para el nacimiento de su primer hijo, pero la vida al parecer no pensaba lo mismo su hijo quería nacer ya y ella estaba sola en casa porque su marido había ido a la constructora a dejar unos documentos.

Hermione se encontraba sentada en su escritorio de presidente de en la empresa de comunicaciones PRONTO terminando de revisar unos artículos que sería transmitidos en la emisión de las noticias de ese día, pero la verdad era que aun que intentara concentrarse no podía su reciente discusión con Ron mas su malestar no le permitían centrarse en absolutamente nada "necesito relajarme" pensó hecho un nuevo vistazo a los documentos y se decidió a confiar en su instinto y en las personas que tenia al mando, dejo sobre la mesa los artículos que había seleccionado y tomo rápidamente su cartera y su abrigo se encamino hacia la salida, pero antes de salir del todo se acerco a su secretaria.

-Eloys, ha llamado el Señor Weasley?

-No señora, no tiene ningún recado de su esposo.- le contesto cortésmente la empleada, aun que la desilusión de Hermione fue notoria- quiere que le diga algo si se comunica?

-mmmm- la morena lo pensó por un momento- si llama dile que me encuentro en casa de su hermana
- le regalo una sonrisa a la secretaria que asintió y enseguida Hermione se marcho

Golpeo al balón y este dio en la malla lo observo un segundo y suspiro, no serbia de mucho el intentar descargar adrenalina su problema era otro; No entendía la actitud de su esposa estaba completamente fuera de sí, por momento estaba feliz, al segundo estaba triste y luego solo quería discutir con él, no sabía que mas hacer había intentado hablar con ella esa misma mañana respecto al tema pero lo único que consiguió fue que la morena le dijera que si deseaba dejarla que lo hiciera y azotara con fuerza la puerta al salir . hacía ya seis años que estaban juntos y dos de ellos los tenían de casados y Nunca, nunca en todo este tiempo se había comportado como en los últimos dos meses pero la situaciones se había colapsado en las últimas tres semanas
las discusiones era matutinas, su desanimo también, en ocasiones no soportaba ni la idea de ponerse en pie de la cama, y la realidad era que Ron ya no sabía qué hacer sentía que su matrimonio se venía al suelo , pensó en pedirle consejo a Harry pero se saco esa idea rápidamente de la cabeza desde que su hermana y su cuñado se habían enterado del nacimiento de su primero hijo estaban en la nebulosa solo quería hablar de pañales, baberos y biberones y aun que esto a él no le molestaba no quería amargarles el momento con sus problemas. Golpeo de nuevo el balón, se sentía desesperar amaba demasiado a esa mujer y ella parecía que por el ya no sentía nada.

 

Harry se daba toda la prisa que podía había tenido que asistir a la empresa aunque hubiese preferido quedarse en casa por su esposa, sabía que ya quedaba poco para el parto y que ella ya se sentía bastante incómoda, a lo menos se tranquilizaba al saber que estaba dormida en casa, firmo los documentos que le extendieron casi sin mirarlos y se levanto de prisa de su escritorio, le tendió la mano al hombre que tenia al frente y sin decir una palabra se retiro. Pero en cuando llego a su auto vio un pequeño desastre, su llanta delantera estaba pinchada, bufo con un poco de recelo, pero no se alarmo tomo su teléfono móvil y busco el numero de su mecánico a quien le comunico la avería y que le aseguro que estaría en el lugar en diez minutos.

Ginny había conseguido ponerse en pie, pero la realidad era que no había avanzado mucho pues cada tanto tenia fuertes contracción que la hacían detenerse a respirar, pero el miedo de la chica acrecentó cuando termino de descender la escalera de su casa y casi resbala , había roto aguas, el momento del nacimiento se acercaba y ella aun seguía sola en casa. solo consiguió sentarse en el ultimo escalón intentando manejar su respiración y Rogando a Dios a que alguien llegara.

Y al parecer fue escuchada, pues pronto alguien llamaba a la puerta, pero por la contracción que tenía en ese momento solo pudo soltar un terrible grito de dolor que altero por completo la castaña que estaba fuera y que comenzó golpear con gran violencia.

-Ginny
.Ginny estas bien? Ábreme por favor?...-

-Herm
. Uf
. Herm estoy hhaaaa- Las contracciones eran cada vez mas rápidas y cada vez le costaba mas contenerse- estoy de parto
llama a Harry

Parto, con esa sola palabra Hermione perdió todo color en su rostro, pero cuando la repitió en su cabeza buscando algún sentido lo que casi pierde es el conocimiento, no tenía ni idea de que hacer, estaba perdiendo el control así que decidió respirar y calmarse y casi lo logra de no ser porque de dentro se escucho a un Ginny que Gritaba " si no reaccionas ahora mismo no sabes de lo que soy capaz de hacerte". Hermione reacción inmediatamente puso su bolso sobre el suelo y comenzó a sacar todo de él, llevaba demasiadas cosas, por fin encontró su teléfono móvil y se hizo la pregunta importante ¿a quién llamo primero? Pero un nuevo grito de dolor proveniente del interior de la caza le dio la respuesta, inmediatamente marco al número de emergencias, indicando el lugar en donde se encontraban y que por favor trajeran lo más pronto posible una ambulancia.

 

-Harry!- Hermione marco al siguiente interesado luego de asegurarle a Ginny a los gritos que ya llegaba la ayuda

-Hola Encanto como estas?- pregunto el moreno bastante tranquilo.

-Mal. Es que lo que, pasa es que
.- escucho un grito más fuerte que los anteriores- tranquila todo está bien.

-Hermione que está pasando- Harry comenzó a alterarse.

-Ginny se ha puesto de parto esta encerrada en casa no deja de gritar yo estoy fuera no se qué hacer dime que hago he llamado una ambulancia pero ella no se puede levantar y no me deja entrar y
- Hermione hablaba supremamente rápido y no conseguía articular bien por la angustia le preocupaba mucho la salud de su sobrino y su cuñada y casi ni podía respirar
pero Harry se había perdido en la palabra parto y ya no se oía mas- Harry, Harry? Estas ay? - Hermione no se lo creía quizá se había desmallado de la impresión o algo, por que la llamada se corto, solo podía mirar a su alrededor y se veía sola y sin saber que hacer "porque tienen que vivir tan lejos" se lamento.

Hermione no hacía más que caminar descontrolada había intentado entrar por la puerta de atrás pero estaba cerrada incluso había intentado entrar por la puertecilla del perro pero no lo consiguió, miro a su reloj y tan solo habían transcurrido tres minutos, el tiempo se pasaba lento y la angustia era palpable, no sabía que hacer y pronto las lagrimas se apoderaron de ella y comenzó a llorar.

-Ron?...- Hermione había tomado su teléfono e ignorando los quejidos de Ginny prosiguió a seguir llorando sin decir nada.

-Hermione que sucede?-Ron sonaba muy seco, esas lagrimas últimamente era muy conocidas en la castaña y generalmente no tenían una justificación.

-es que, no sé que hacer
.- sollozos se oían desde la otra línea telefónica y ella no podía dejar de llorar lo cual le impedía hablar.

-Estas en la oficina?- pregunto Ron achancando el llanto a las labores de la mujer.

-No

-Donde estas?- ahora si que se notaba interesado en el paradero de su mujer- Hermione vocaliza y dime donde estas iré a buscarte.

-NO!- grito, sin saber bien porque
pero luego una idea surgió- ve a buscar a Harry, no creo que este bien le he dado la noticia un poco mal y creo que estoy un poco desesperada búscalo.

-¿Qué noticia?- Ron no entendía nada.

-¡ PUES QUE GINNY ESTA DE PARTO ¡ ¡QUE OTRA NOTICIA PODRIA DARLE AHORA!- Chilló enojada el llanto había desaparecido.

-Voy a buscarle, en que hospital están?- dijo retomando su voz cortante y seca.

-No estamos en el hospital Ginny esta encerrada en casa y no he podido entrar pero ya llame una unidad sanitaria a por nosotras- dijo entre calmada y seria.

- pero ya conseguiste entrar?- le preguntó en el mismo tono pero haciendo un poco de esfuerzo al parecer ya se había puesto en marcha.

-YA te dije que esta encerrada y

 

-Y tu sabes perfectamente que la llave de repuesto esta bajo el primer escalón del porche
-dijo interrumpiendo abruptamente a Hermione que no contesto nada, todo lo contrario corto la comunicación sin decir nada más.

Hermione se reprendió por olvidar ese detalle, corrió hacia el salón y se puso de rodillas para poder meter la mano y encontrar ese pequeño objeto metálico y frio, lo saco corrió hacia la puerta y la abrió rápidamente para encontrarse de frente con una Ginny que estaba tumbada casia al completo en las escaleras y que estaba sudando litros y con la cara descompuesta.

-Hasta que por fin usas la cabeza
.- fue lo único que dijo la pelirroja al ver a la morena entrar por la puerta.

Ron se había subido a su vehículo y había comenzado la marcha, mientras intentaba comunicarse con Harry. Casi después de intentarlo unas diez veces el moreno por fin contesto.

-Harry, por dios donde estas?

-Estoy intentando tomar un taxi pero creo que llegare mas rápido caminando- sonaba bastante molesto.

- y tu coche?

- al muy hijo de su
. Se le dio por averiarse hoy y Ginny esta
.

-De parto ya lo sé, en qué lugar estas y paso por ti

-Estoy
joder pues creo que he estado dando vueltas en el mimos lugar
estoy frente a la constructora-corto la comunicación y comprendió que no se había movido de su lugar seguía frente a su auto entre aturdido y feliz.

La ambulancia al fin había llegado, dos paramedicos habían ayudado a Ginny a subir a la camilla mientras esta maldecía por lo bajo a cada contracción, en tanto Hermione solo se atrevía a mirarla de manera cómplice, la castaña subió a la ambulancia con su amiga asistiendo como su acompañante, solo tardaron un par de minutos en llegar al hospital pero para este momento Ginny estaba completamente dilatada y su bebe estaba ya por salir, la trasladaron rápidamente a la sala de partos a donde solo se le permitía la entrada al padre a quien Ginny le dio a entender a la morena que le tenia que correr a buscar. Y así fue Hermione que corrió hasta un lugar donde se les permitía usar sus teléfonos móviles.

-Como esta?-Prgunto Harry sin saldar.

-Pero donde estas como es que están tardando tanto?- se quejo la morena.

-Hermione ya estamos en camino, están ya en el hospital?.-Dijo intentando sonar los mas racional posible..

-Harry que tu mujer esta en la sala de parto trayendo a tu hijo al mundo y como no estés aquí en dos minutos no te lo va a perdonar en tu vida

-Estoy en el estacionamiento.

Hermione vio el auto azul Rey de su marido y vio como de este salían dos chicos corriendo hacia donde se encontraba ella, en cuanto llegaron Hermione no se lo pensó mas tomo de la mano a Harry y lo arrastro hasta el lugar de maternidad, el chico se veía aterrado su seguridad se había marchado de su cara y ahora tomaba un extraño color pálido en cuanto vio la puerta blanca y como un enfermero de bata azul turquesa la mantenía abierta para el, redujo el paso y casi se quedo estático haciendo que Hermione retrocediera.

-Harry por favor- Hermione veía como su amigo miraba aterrada hacia el interior de las sala.- déjate de tonterías entra
-El chico permanecía inmóvil, y solo consiguió despertar cuando sintió una fuerte bofetada que le había hecho girar su cara.

 

-Porque
- se quedo observando a su amiga que con la mirada lo desafiaba y por un segundo sintió un miedo irracional hacia ella , se soltó de la mano de la morena y se dirigió sin pensárselo hacia donde se encontraba el enfermero sosteniéndole la puerta.

-Por que lo has golpeado?- pregunto Ron acercándose a su esposa,

-Por que si no reaccionaba y no conseguíamos que entrase, lo que le haría Ginny seria muchito peor- bufo
y se giro hacia la sala de esperas dejando a Ron solo frente aquel par de puertas.

Ginny estaba colérica había llegado demasiado tarde para recibir la epidural y el dolor que sentía era incomparable, pesaba que en cualquier momento sentiría que perdería el conocimiento de dolor, pero lo que mas le preocupaba cada vez que pujaba era que por la puerta no llegaba su marido y se había jurado que si Harry se lo perdía no le hablaría por el resto de su vida, pero pudo estar tranquila en cuanto vio que un hombre con una bata se acercaba a ella.

-Como te sientes?- el moreno miro a su mujer y esta rondo los ojos.

-Pues mira tu, creo que he estado mejor
dijo dándole la mano a su marido al sentir que se acercaba una contracion
. Harry sintió como su mano fue apretada con tal fuerza que casi queda convertida en polvo, pero al ver la cara de su mujer en ese estado comprendió que no era momento de quejarse, ya podría vendarse la mano después.

-Lo estas haciendo muy bien.-dijo el moreno acercándose a darle un beso en la frente a la pelirroja cuando esta ceso de pujar- vas a ser la mama mas hermosa del planeta sabias?- Ginny solo sonrío pero hay venia una contraccion de nuevo, Harry intento contener su cara de dolor pero la verdad era que la pelirroja apretaba con violencia su mano, y aunque después de dos contracciones mas ya había perdido la sensibilidad en ese lugar.

-Muy bien señora Potter, es el ultimo esfuerzo y podrá ver a su bebe así que concéntrese tome aire y puje con fuerza
- estas fueron las ordenes que recibió Ginny de su medico, que consiguió sorprender a Harry al verle sacar la cabeza de un privado lugar.- muy bien a la de tres, uno
. Dos
. Tres.Puje.

Ginny dio su ultimo esfuerzo y la cabeza casi le estalla pero pronto sintió que el dolor había desaparecido de repente y para cuando abrió los ojos noto como la mirada de su marido se llenaba de lagrimas y sonreía embobado, y lo supo, había dado a luz a su primer bebe, Harry se alejo de ella dejándola un poco consternada porque a pesar de que el dolor aun sentía era muy poco. seguía un poco aturdida por el acontecimiento y no conseguía reaccionar muy bien a la situación. La pelirroja vio como su marido se acerba con un pequeño bultito en brazos y como su mirada se posaba en ella, sobre su pecho dejo un hermoso bebe que aun no paraba de llorar.

-Hoja hermoso-Ginny acariciaba con el indicie la pequeña carita de su hijo- soy mama, todo esta bien tranquilo
- decía en un susurro.

Harry les miraba embelezado embargado de felicidad de dicha absoluta, unas lagrimas salieron de su rostro, pero su mujer las aparato rápidamente con su mano, no hay palabras que puedan describir la maravilla de traer un ser al mundo y el nudo que Harry tenia en la garganta eran prueba de ello, no podía decir nada no quería decir nada solo quería disfrutar de una imagen que sabia nunca olvidaría y que permanecería en su corazón hasta que este decidiera dejar de latir.

 

Harry salio de la sala de maternidad quitándose la bata azul que le habían prestado para poder presencia el nacimiento de su hijo, en cuanto salio se encontró con una Gran cantidad de pelirrojos que le felicitaban a cada paso que daban, pero sus ojos solo buscaba un par de personas que no conseguía encontrar, se acerco a la matriarca Wesley que aun no paraba de sollozar de felicidad.

-Molly ha visto usted a Ron y Hermione
es que nosotros queremos hablar con ellos.

-Oh. Pues les he pedido que trajeran las cosas del bebe y de Ginny para que pudiesen cambiarse, ya sabes que por las prisas al final no han traído una maleta con lo necesario , además Hermione dejo su auto allí estacionado.

-Vale
-Harry asintió mirando hacia la puerta. -ahora debo ir con Ginny pero por favor en cuanto los veas dígales que no se marchen que les necesito.

-No hay ningún problema
contesto la mujer mientras veía a su yerno o mejor su hijo desaparecer.

Hermione y Ron habían llegado en completo silencio a la casa Potter durante todo el camino no se habían dirigido la palabra y la realidad era que la tensión en el vehiculo era bastante notoria.En cuanto Ron detuvo la marcha, la morena descendió sin decir nada, se apresuro a la puerta y la abrió con la llave de repuesto, sin decir mas subió rápidamente las escaleras que daban al segundo nivel y se adentro en la habitación matrimonial seguida de Ron.

-Quieres que te ayude?-Propuso Ron a su esposa que estaba tomado algo de ropa de Ginny de su armario.

-No - contesto seca y sin mirarle.

-has lo que queiras.- se altero ante la reacción de la morena y se dispuso a salir de la habitación-

-que mas da se que te importa muy poco lo que yo haga- dijo Hermione dándole la espalda mientras se agachaba a tomar una camisa que se había caído al suelo.

-Se puede saber que demonios pasa contigo?- el pelirrojo se exaspero escucho con el comentario de la chica y ya no lo soportaba mas exploto- te estas esuchando, solo dices estupideces.

- Si, se muy bien que todo lo que digo o hago a ti te parecen estupideces no hace falta que me lo repitas!- se giro para mirarle a los ojos y de un empujón lo esquivo para salir por la puerta al pasillo.

-Se puede saber de que coño va esto ahora? Joder si he intentado ni hablarte para que no
.-Comenzo a decir siguiéndola através del pasillo hacia la habitación del bebe.

-Que de que coño va? Vamos Ron te importa muy poco lo que yo haga con mi vida y aun que no lo creas ya me había fijado que prefieres ni dirigirme la palabra- se giro de nuevo para mirarle- ¡ estoy harta de esta situación Ron!

-Vamos, que ahora el culpable soy yo?- comenzó a levantar la voz, se había saldo de sus casillas.-llevas mucho tiempo discutiendo por cualquier estupidez es mas en este mismo momento no se ni cual es el motivo de tu rabieta y si estas harta de seta situación has algo para cambiarlo por que yo también me estoy cansando!

-Si estas tan cansado pues esta bien! No tienes porque seguir atado a una persona que consideras inmadura y que crees que cada uno de sus argumentos son una estupidez o una rabieta, estoy harta de que infravalorases lo que te digo ¡ harta!

-Eso es lo que quieres no?.- negó con la cabeza- que te deje, pues si eso es lo que quieres dilo, no hace falta que me hagas sentir culpable o que me dejes a mi toda la responsabilidad

 

-Responsabilidad? Tu? Por Dios Ron eres incapaz de hacerte responsable de algo no se ni como llevo tanto tiempo contigo.-La chica guardo silencio se dedico solo a observa como la cara de Ron había pasado de intensa rabia a profundo dolor.

El pelirrojo no pudo mas, se había terminado el amor, no iba durarle para siempre, la miro una vez como intentato reconocerla pero ella se giro y se acerco al cajón del armario del bebe a sacar algo ignorándolo al completo dando por zanjada la discusión, el pelirrojo salio de la habitación y se fue rumbo a las escaleras, se sentía desfallecer incluso el aire se le hacia ausente.Se detuvo en la puerta y escucho un golpe seco, a su mente vino la castaña tirando algo con ira contra el suelo y negó con la cabeza.

-Hay están las llaves de tu auto, lleva las cosas al hospital yo iré a casa a sacar mis cosas
- dijo en su tono mas seco y Puso las llaves sobre la mesa del la entrada y espero un segundo a que ella contestace algo, pero nada sucedió ni siquiera el eco.

Comenzó a caminar hacia la puerta y se hundió en el sonido de sus zapatos al rose con el suelo de madera, sentía que el mundo se le caía encima, aunque de alguna manera con los acontecimientos de los últimos días ya se imaginaba que algo así podría suceder, nuevamente se concentro en sus zapatos y el suelo, guardo silencio, dio un paso mas y se percato en el sonido que hacían sus zapatos al chocar con la madera, se quedo inmóvil intentando escuchar hasta el zumbido de un mosquito, pero nada sonó, y eso le asusto no escuchaba los paso de Hermione en la habitación.

-Hermione,- regreso a al primer escalón de las escaleras y Grito- Hermione.- el silencio se hizo de nuevo y nadie contesto.

Sintió una fuerte punzada en el corazón, subió lo mas rápido que pudo brincando los escalones de dos en dos y se abrió la puerta del bebe de par en par y casi se le detiene el corazón cuando se encontró con una Hermione completamente incnsiente tirada sobre el suelo con un golpe en la cabeza que quizá se había hecho contra el borde del cajón abierto. Ron miro la escena un par de segundo mas incapaz de moverse incapaz de reaccionar pero el hilillo de sangre que pudo ver en la frente de la chica lo hizo acercarse.

-Hermione- se acerco a la chica y tomo de los pies y las monos y la puso sobre una silla mecedora que había en el lugar.-Herm- la movió un poco- Cariño

-mmmmm-La chica entre abría los ojos con cuidado - que
.- intento ponerse en pie pero Ron la detuvo en el aire.

-Te has desmayado siéntate.- pero la chica repitió el movimiento pero esta vez con mas fuerza consiguiendo escquivar a Ron que se sintió derrotado.

Hermione se sentía mareada no sabia muy bien que le sucedía pero en cuanto abrió los ojos, la cabeza comenzó a darle mil vueltas por minuto e instantáneamente las nauseas se apoderaron de ella, esquivo a Ron todo lo que pudo e intentando mantenerse en pie si caer se acerco corriendo al baño del pasillo, abrió la puerta y se tendió de rodillas sobre el sanitario.Ron escucho los ruidos y decidió acercase, en cuando la vio vomitando se acerco todo lo mas que pudo y le puso una mano en la espalda acariciándola verticalmente de arriba haciabajo intentando que la chica se calmara y al parecer lo consiguió por que luego de un segundo la chica se alejo del inodoro y se recostó contra la pared tomándose la cara con ambas manos, se sentía tremendamente mareada y un fuerte dolor de cabeza estaba tomando partida en ella.

 

Ron la observo y noto que la mujer aun seguía un poco inconciente de la situación la tomo de las manos y la ayudo a poner en pie poco a poco mientras aun veía como pequeñas gotas de sangre corrían por su frente, la chica se soltó de su agarre y le señalo la maleta que había preparado para Ginny este la dejo en pie en la pasillo aun que esta aun se tambaleaba un poco, tomo con rapidez la maleta y se rodeo a Hermione con u brazo, en silencio salieron juntos de la casa Potter y Ron aseguro a un muy mareada Hermione al asiento de atrás del vehiculo donde la chica se recosto.Ron condujo con velocidad hacia el hospital cada vez le preocupaba mas el estado de su mujer en cuanto pudo girar vio que estaba placidamente dormida y se preocupo aun mas, acelero con mas fuerza y en diez minutos la estaba haciéndola descender del vehiculo en el estacionamiento del hospital.

-Hola chicos Harry los esta
.-La señora Weasley se acerco nada mas al verlos atravesar la puerta.

-Toma madre, - Ron le extendió la maleta a la señora y esta la tomo ahora fijándose en la mancha de sangre en la frente de la chica y en la cara pálida que traía.

-Dios querida pero que ha sucedido.- la señora le tomaba la mano intentando llamar su atención a lo que la chica solo le contesto con una sonrriza.

-Creo que se desmayo en casa de Harry y se golpeo la cabeza
pero luego te lo explico ahora debe verla un medico ..- y sin decir mas el pelirrojo tomo a Hermione y al dirigió a la unidad de urgencias del hospital en donde ella fue atendida inmediatamente y a el se le pidió que esperara fuera mientras le hacían un chequeo.

Ron se veía bastante perturbado, un medico le había informado que Hermione estaba bien pero que le estaban haciendo unos análisis y que el tendría que esperar así que tubo que acercarse al resto de su familia en la sala de espera en donde todos le preguntaron que había sucedido y el se había limitado a responder lo mismo que le había dicho a su madre, pero en cuanto Ron vio que Harry salía de nuevo se acerco al moreno y le abrazo.

-Felicidades papá

-Gracias, y Hermione necesito hablar con ambos.

-Eso no va a poder ser, ella esta en la unidad e urgencias- dijo con voz apagada.

-Como pero que

-Discutimos en tu casa la dejo sola, escuche un golpe y cuando subí la encontré inconsciente
pero no te preocupes un medico me dijo que ya se encontraba bien pero que tenia que hacerle algunos analisis- dijo con rapidez al ver la cara de su amigo.

-y
-Harry sabia que había algo mas- porque discutieron?

-Por lo de siempre, es solo que esta vez llegamos al limite.- dijo mientras se alejaba un poco del barullo que había montado toda su familia.

-lo de siempre?

-Hermione y yo llagamos un par de meses en los que se comporta de manera muy extraña, solo quiere discutir conmigo, en ocasiones es muy cariñosa, en otras muy sensible
. Pero al final el culpable siempre soy yo, y hoy me ha dado a etender que no quiere estar mas conmigo.- dijo dejando su cabeza gacha y aun Harry bastante sorprendido y conmocionado.

 

-Estas seguro? Pero como no has dicho nada?- el pelirrojo suspiro Harry noto que no era el momento de reclamos.- y que aras?

-Pues esperare a que salga de la unidad de urgencia e iré a casa a recoger mis cosas.

-Estas seguro que eso es lo que quieres hacer?-Harry no entendía muy bien la situación y no sabia que partido tomar, pero la cara que traía su amigo era un poema y el solo debía apoyarle.

-Querer? Que te hace pensar que yo quiero dejarla harry,- el pelirrojo negó con la cabeza- pero no puedo obligarla.

Hermione abro los ojos se sentía mucho mejor que antes, habían desaparecido las nauseas y el mareo por completo, en cuanto se pudo incorporar intento llamar a una enfermera pero esta la ignoro axial que tubo que esperar un buen rato hasta que un medico llego a hacerle un chequeo.

-Es usted la Señora Wesley ?- la morena asintio- pues bien, a ingresado usted con una contucion leve en la cabeza pero ya esta a sido sanada le mandaremos unos medicamentos especiales para evitar que le hagan daño en su estado, eso si le recomiendo procurar no estar tanto tiempo solo en esta estapa,es muy probable que sienta mareos o incluso pierda el conocimiento así que por favor tome mas precausiones, por ahora solo le firmare la hoja de salida y

-Oiga un momento- Hermione no entendía muy bien lo que aquel hombre le decía y la verdad esto comenzaba a preocuparla.- de que esta hablando que etapa?- sonó sin querer bastante molesta.

-pues vera en el primer trimestre del embarazo las mujeres suelen tener este tipo de inconvenientes pero supongo que esto ya lo abra hablado con su medico de cabecera de no ser así, es recomendable que lo haga pero para que se haga a una idea en la etapa de su embarazo es muy probablemente que sienta nauceas mareos e incluso marcados cambios de humor entre la sexta y la decima semana del embarazo
señorita, señorita ,me escucha?

El medico se acerco y la miro la mujer habia quedado en Shok, en cuando escucho la palabra embarazo casi pierde el conocimiento de nuevo,pero se aseguro de estar el mayor tiempo consiente posible como para poder aclarar sus ideas pero al parecer lo que el doctor le habia dicho aun no lo podía relacionar.

-Me esta diciendo usted
. Que yo.- se apuntaba si misma con el indice.- yo.. O sea que..

-Esta usted embarazada, pensé que lo sabia pero veo que no es así

-Esta seguro?- efectivamente Hermione no reaccionaba.

-En los análisis que le hemos hecho ha salido que usted esta de nueve semanas, creo que debo remitirla a su medico de cabecera puede quedarse usted aquí el tiempo que necesite, yo debo seguir con las rondas, le pediré a alguna de las enfermeras que la informe a su numero de cuando tenga la cita con su medico de acuerdo
- la morena solo asintio.-Bien entonces

-Doctor!
- el medico la miro le hacia bastante gracia ver la para de pasmo que traía la mujer.- cree que me puedo quedar con el resultado?
- el medico abrió una carpeta color crema que traía en la mano y la extendió un trozo de papel blanco, la cha sonrío levente al recibirla e inmediatamente el medico salio de la habitación.

Hermione estaba como fuera de si, la noticia la había tomado desprevenida estaba alterada pero no estaba asustada, no tenia miedo eso no, pero por su cabeza solo pasaba algo su ultima discusión con Ron, se habia dejado llebar por un impulso y había herido al pelirrojo pero sobre todo sabia que ahora que el chico habia tenido razon esa mañana, llevaba un tiempo bastante extraña, y su medico le había dado la razón, un ser crecía en su vientre removiendo hasta la ultima de sus hormona haciéndose parte de ella y siendo parte de el.

 

La castaña tomo aire por un segundo e intento ubicarse en el presente se bajo con mas cuidado que de costumbree de la camilla y se tomo la frente donde tenia una pequeña cintita donde suponia se habia golpeado la cabeza, sintio que un nudo se le hacia en la garganta y el estomago, los nervios se apoderaron de ella, no sabia como decirlo, como acercase se habian gritado y se habian dicho cosas muy feas o por lo menos ella llevaba dos semana en que no le daba tregua a su marido, se toco el vientre y sintio paz, tomo el trozo de papel y comenzo a caminar hacia la salida de la unidad de urgencias

En cuanto Hermione llego a sala de esperas la encontró un poco mas bacía que cuando la habia dejado al marcharse a casa Potter, miro a su alrededor y busco con la mirada a su marido peor no lo encofro en cambio de esto se encontró con un fuerte abrazo de la señora Weasley que la miraba preocupada.

-Hija, que te a dicho el medico te encuentras bien fue grabe?

-No, no fue nada importante, es decir ósea si fue importante- la señora weasley se alarmo- no, es decir mmmm
estoy bien- dijo secamente - donde esta Ron?

-Esta adentro conociendo a su sobrino,ya hemos pasado casi todos, asi que no creo halla problema con que pases

-No, esta bien esperare- Molly le miraba aun mas extrañada que antes pero ella necesitaba a hablar con Ron antes que nadie así que se alejo y se sentó en un rincón lo mas alejada y silenciosa posible.

En cuanto Ron salio de la habitación de su hermana se encamino hacia el pasillo que llegaba a la unidad de urgencias, pero su madre lo tomo de la mano y con la mirada le señalo aun castaña que le miraba en silencio de pie con mala cara.Ron se alejo de su madre y se acerco a la castaña que le hizo una seña de que la siguiera y se encamino fuera de la sala de espera hacia el estacionamiento. Hermiione se acerco aun pequeño banco que habia y se sentó en silencio Ron la imito, ella estaba sumida en un profundo silencio no sabia como soltar la noticia sabia que las cosas entre los dos no estaban perfectas y que era su culpa, en reliada de ella y de sus hormonas.

-Hermione, no tienes que darme una explicación yo puedo entenderlo-Ron se atrevió a al notar su silencio.- no puedo obligarte a seguir a mi lado aunque.-Hermione le miraba absorta, el solo atinaba a mirar hacia el estacionamiento.- en fin, no te preocupes yo me iré de casa y luego aremos el papeleo necesario-El pelirrojo lo dijo y se puso en pie de un respingo no quería seguir hablando necesitaba despejarse, le dolía.

Hermione vio a Ron ponerse en pie, pero no sabia que hacer una vez mas se sentía perdida y no sabia como encontrar las palabras adecuadas, pero en cuanto lo vio en caminarse hacia su auto decidió olvidar los adornos y dejarse de rodeos.

-¡Estoy embarazada!.- Grito en un intento desesperado por retenerlo.

Y lo consiguió, Ron se detuvo en la mitad de las escaleras que había comenzado a bajar para descender hacia el estacionamiento y se giro, camino despacio hacia ella por el mismo camino por el cual habia intentado alejarse y la miro a los ojos en completo silencio.

 

-Estoy de tres meses o nueve semanas como quieras decirlo es igual.-Hermione no sabia que decir par que el reaccionara para que dijera algo y comenzaba a impacientarce.- El doctor dijo que mis cambios de humor
-Ron levanto una ceja, ella se puso las manos sobre su pecho.-Son también culpa tuya- se defendio en un tono prepotente haciendo que el pelirrojo abriera los ojos con sorpresa pero aun en silencio-si el bebe también es tuyo no?, pues eso que mis hormonas están de fiesta y por eso es que parezco una montaña rusa.

Ron la miraba en silencio y ella ya no sabia que postura tomar, si de fuerte y seria, o de deprimida y triste no sabia que mas decirle a el para que se dignase a dirigirle la palabra o para que al menos le dijera algo sobre su bebe, necesita oírlo hablarla, bajo las manos ya no tenia con que defenderse sabia que habia cometido errores, sabia que el habia soportado mucho, pero eso no habia sido su culpa estaba embarazada y el medico le habia dicho que era algo común, pero tenia que aceptar que el que peor lo habia pasado habia sido el pelirrrojo.

-Lo siento, lo quise irme así esta mañana
- respiro- lamento mucho lo que dije en casa de Harry es solo que yo..

Ron se acero y la tomo de la cintura, y la beso, ahora entendia ahora, todo estaba claro, le habia tomado un par de minutos comprender lo que ella le decía pero al final la palabra papá se habia armado e su cabeza iluminando por fin ese espantoso día en el que pensó que lo perdería todo, la castaña lo rodeo con sus brazos y se dejo besar se sentía segura y tranquila .

- como es que no te has dado cuenta antes?-pregunto Ron a su mujer luego de separarse.

-Eso es un buen punto que me gustaría tocar con mi medico, por que no tengo ni idea.- se encogió de hombros.

- y cuanto tiempo te duraran los cambios de humor- ella se sonrojo el subió su mano para acariciarle el rostro.

-Solo una semana mas
- dijo mientras se empinaba un poco para dejar un tímido beso en los labios de su marido.

No duraron mucho tiempo en aquel lugar, Ron tomo de la mano a su mujer y juntos entraron al hospital de nuevo, pero esta vez Hermione si se decidió a entrar en la habitación de Ginny.

-Hola!. - la castaña asomo el rostro por la puerta esbozando una gran sonriza.

-Estas bien?- Ginny le hizo una ademán con la mano para que se acercara- Ron nos contó lo que te paso.

-Si digamos, que me nos llevamos un buen susto y una gran sorpresa- el que hablo fue Ron, mirando a Harry que los veía extrañado.-

-Pero quien es esta presiosura.-Hermione se acerco al pequeño y lo tomo en brazos, era blanco y tenia un pequeña motita negra en la cabeza sus ojos eran un ver oscuro, aun que no lo podía estar segura el niño no la miraba mucho.- como estas pequeño James? Eres guapisimo- Hermione que hablaba al pequeño mientras Ron la miraba con una sonrisa extaciado.-y que tal a sido?- le pregunto a Ginny.

-Digan lo que digan valió la pena, este pequeño es lo mejor que nos ha pasado en el mundo- decía Ginny mientras Hermione le regresaba al pequeño en brazos-Pero bueno, Harry y yo queríamos hablar con ustedes respecto a un tema.- miro de soslayo a su marido.

-Nos gustaría que ustedes fueran los padrinos de James
les gustaria?

Ron y Hermione esbozaron una gran sonrisa y luego se miraron mutuamente por un segundo.

-Solo con una condicion
-Harry miro a Hermione que hablaba divertida mientras compartida miradas con su esposo.

-Cual es esa condicion?-pregunto Ginny.

-Que ustedes acepten ser los padrinos de nuestro bebe
-contesto Ron con un tono serio.

-Nosotros encantados- comento Harry.

Pero Ginny guardo silencio y solo se dedicaba a detallar a Hermione mientras ella solo le devolvía una sonrisa tímida y la miraba sugerentemente a los ojos.

-Chicos
-Hermione comenzo a hablar.

-No!!
-Giinny la miraba sorprendida.-Estas??

-Si!!-Hermioe solo sonreria, al igual que Ron aun que aun habia alguien que no se enteraba de lo que pasaba.-Harry
Estoy embarzada.

Harry pego un brinco y se acerco a la morena y a levanto en el aire, luego la soltó con delicadeza y se abrazo al pelirrojo que solo sonrío con la reacción de su amigo.

La noticia del nuevo integrante de la familia y de la nueva madre en espera, corrió hacia todos los conocidos que al final se acercaron uno a uno a saldar a los dos matrimonios y a darle sus mas sinceras felicitaciones, pero quien mas se emoción fue molly Weasley pues al perecer se iba a quedar sin lagrimas de tanto llorar.

Esa Noche dos matrimonios durmieron mas unidos que nunca, unos con la felicidad que acaecía el tener la promesa de un hermoso ser que iluminase s sus días y otros disfrutando de una nueva etapa de su vida que comienza con un nuevo integrante en su familia, compartane diferente motivos pero una misma felicidad, pero lo que mas admiraban ellos es que a pesar del tiempo los problemas las risas y los llantos seguían siendo una gran fa Limia que se habia sabido sostener apoyándose en cada momento y viviendo juntos las espectativas que el futuro les traía.

FIN

Mil GRacias por acompañarme en este pequeño Fic espero les gustace mucho... por favor comenteee espero y espero aa cada comentario que me hace tan feliz, nos vemos en una proxmia aventuraaa Milll Besos ANg

vacaciones en hawaii - Potterfics, tu versión de la historia

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Hermione estaba sentada en la orilla de cama de lahabitación de su mejor amiga. La verdad es que tenía una cara de tristeza que ni ellamisma por más volunta

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2023-02-27

 

vacaciones en hawaii - Potterfics, tu versión de la historia
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