3º Generación: Primer año. - Potterfics, tu versión de la historia

 

 

 

¡Hola a todos!, traigo una historia escrita con todo mi corazón a la tercera generación, que espero completar en potterfics una saga de siete libros relacionados con ellos. Me encantaría saber siempre vuestra opinión, sobre todo de los personajes, de como evolucionan y de la trama que les rodea. Claro está que no pido comentarios, pero aunque dejéis alguna huella me bastaría para seguir con esta saga que ando escribiendo. No me lío más y comenzamos. Aunque sea algo breve, es el prefacio, los siguiente capítulos serán mas extensos.

¡Gracias a todos los que lo lean, lo comenten y lo añadan en favoritos!



PREFACIO

Cuando la lechuza traebuenas noticias

Era finales de julio yel calor era tan agobiante como el año pasado. La brisa no soplaba, y elpequeño estrecho del río estaba repleto de los niños del pueblo. Andaban en laorilla refrescándose, mientras que los padres les vigilaba bajo el gran toldoque pusieron hace unos días. Aquel lugar era mágico, el Valle de Groul, a las afueras de Londres, era uno de los pocos vallesen donde magos y brujas convivían sin ocultar sus identidades. Allí la magia noestaba prohibida, pero si la presencia de muggles. El valle, al igual que losdiferentes lugares de magos y brujas, estaba oculto tras un encantamiento. ElValle de Groul estaba compuesto por una pequeña plaza y su torreón campanario,y algo más apartado del valle, en los límites del lugar, se encontraba unavieja mansión en donde convivía un padre con sus dos hijos; Stefan y Yordina.

 

Stefantenía once años y era el pequeño varón de la familia. Su cabello pelirrojo lediferenciaba de su hermana Yordina, que ésta tenía doce años de edad y ya habíasuperado con expectativas el primer año en Hogwarts. Su padre, al que llamabansiempre Señor, estaba muy orgulloso de su pequeña hija por ser una Slytherincomo fue él en el pasado, pero temía por parte de Stefan, que no siguiera elmismo camino. Stefan era la cara contraria de un galeón, la parte estropeada dealgo nuevo; una oveja negra. Tenía otros pensamientos respecto a los magos ehijos de muggles, algo que preocupaba seriamente al señor Deacorde, pero más seincrementó su preocupación en cuanto una lechuza de plumajes negros atravesó elsalón en donde estaban, deslizando dos cartas sobre la mesa. Una para Yordina yotro para Stefan.

-¡Las cartas! ¡Las cartas! - Exclamó el pequeño elfo que trabajaba para lafamilia - ¡Señor Deacorde, las cartas de Hogwarts! -

-¿También está la carta de Stefan, Dorottea? -

-¡Si señor, se alegrará bastante!, lleva todo el verano esperándola -

Laelfina estaba en lo cierto. Cuando atravesó el salón hasta el jardín trasero, Stefanestiró el cuello con los ojos como platos al ver que llevaba más de una cartaen sus manos. Apenas tuvo tiempo de atravesar todo el jardín cuando Stefan,apartando a su hermana del medio, saltó sobre ésta para coger la carta. Lacogió con ambas manos y acarició con las yemas de los dedos el sello deHogwarts.

-Bla bla bla - comentó su hermana cuando abrió el sobre - Siempre es la mismacarta, lo único que cambia es el nombre
-

-¿Y qué?, al fin la tengo en mis manos - dijo Stefan emocionado -

Elseñor Deacorde se acercó al jardín, pero aguardó en el umbral contemplando asus dos hijos de cómo disfrutaban de la carta, y más a Stefan que le mirabaalgo preocupado. Era la viva imagen de su difunta esposa, por tal energía quetenía y por esos ojos verdosos que le caracterizaba por completo a su esposa.

 

* * *

Eranlas once de la mañana de un uno de septiembre. Una gran locomotora de vapor, decolor escarlata, espera en el andén lleno de gente. Un rótulo bien visible dice''Expreso Hogwarts, 11h'', y ya era esa hora. La locomotora comenzó a moverseal unísono del silbido del revisor. Todos los jóvenes magos se asomaban por lasventanillas despidiéndose de sus padres hasta navidad, o incluso otros hastaque finalice el curso escolar. Después de las despedidas, cada uno fue buscandoalgún compartimento libre; entre ellos estaba Albus Potter y Rose Weasley.

-Venga Al, ¿vamos donde James? -

-No quiero Rose, no me apetece oír sus suposiciones sobre la selección -

-Pero sabes que lo dice en broma -

Albusy Rose eran como hermanos, se contaban todos sus problemas e incluso seaconsejaban siempre. Rose sabía de primera vista que su primo Albus estaba enun sin vivir desde que recibió la carta. Tenía sueños de serpientes y leones,pesadillas del día de la selección
temía defraudar a sus seres queridos y darpor supuesto la razón a su hermano mayor. Rose intentaba tranquilizarle en cadacarta que se escribían, pero era imposible. Albus tenía miedo.

-Entre broma y broma, la verdad asoma - recitó Albus - Seguro que James deseaque esté fuera de Gryffindor
-

-Bueno, si estás fuera de Gryffindor, no tendrás encuentros con tu hermano. Miraese lado positivo -

-Pero quiero ser de Gryffindor
- le dijo por lo bajo, mientras se adentraba másen el cuarto vagón en busca de algún sitio -

Rosecontinuaba empujando a su primo por la espalda. Ella era como todas lasWeasleys, pelirroja y animada, aunque en ocasiones algo torpe, heredado de supadre, pero bastante rápida como su madre.

Siguieronavanzando por el último vagón que quedaba por revisar y Rose abrió la puertadel último compartimento, empujando primero a Albus dentro. En su interiorhabía dos chicos, uno llevaba una túnica de terciopelo negro y una pequeñabufanda de color esmeralda atada en el cuello. Su tez pálida hacía resaltaraquel cabello rubio que brillaba con los rayos del sol que chocaban contra laventanilla. El otro en cambio, sentado frente a él, había otro chico muydiferente a él; con el cabello recogido en una coleta pequeña de un tono pelirrojo,parecido al tono de color de Rose. Albus entró a tropezones y cayó, casisentado, al lado del rubio.

-¿Se puede? - se asomó Rose con una sonrisa -

-Ya que estáis dentro - añadió el rubio - Potter y Weasley ¿me equivoco? -

Elotro chico alzó la vista vagamente y miró a Albus y Rose. Rose entró y asintiómientras se sentaba a su vera.

-¿Y tú debes de ser un Malfoy, no?, te vi junto a tus padres -

-Buena vista Weasley - dijo, volviendo su mirada a la ventanilla -

Rosemiró a Albus y este se encogió de hombros. Luego miró al pelirrojo, que noparaba de mirarles.

-¿Y tú eres
? -

-Me llamo Stefan
un placer conoceros - se presentó -









Capítulo 1

El destino de cada uno

Albus y Rose se miraronalgo incómodos por la presencia de aquel Malfoy en el compartimento. Desde quetenían uso de razón, han escuchado más de mil veces la historia de sus padres,a los que se les llaman los Héroes de Hogwarts. Rose siempre le fascinabaescuchar esa historia antes de ir a dormir, sobre todo el momento en que sumadre le narraba cómo poco a poco, en medio de la guerra, se pudo enamorar deaquel pelirrojo que tanto le hacía la vida imposible; aunque claro está que cuandovenía su padre a narrar la historia, nuevamente, añadía su odio a los Malfoy,aquella familia que apoyaba a Lord Voldemort y que después abandonaron a suSeñor cuando éste comenzó a perder poder. En pocas palabras, Rose veía a losMalfoy como cobardes por culpa de esos pequeños argumentos de su padre Weasley.Albus en cambio, sabía que los Malfoy tuvieron su papel importante en laguerra, pero les veía de diferente manera que el resto, algo que hizoenemistarse desde los cinco años con su hermano mayor James. ''-Pequeño Al, todos reciben su merecidotarde o temprano. No tengas compasión por esa familia-'', le repetía una yotra vez James, cuando surgía el tema, y también antes de subir al tren aquellamisma mañana. Aunque la mayoría odiasen a los Malfoy, Albus tenía compasión porellos.

 

-Esto
¿Estáis nerviosos por esta noche? - preguntó Stefan, rompiendo elsilencio que había desde que partieron de Londres - He oído que el Sombreropuede indagar en tu mente, incluso en tu corazón
¿es cierto lo que dicen? -

-Claro que si - contestó Rose muy segura - El Sombrero se guía por nuestra mentey corazón para determinar nuestra casa, ¿a que si Al? -

-Así es, aunque a veces, si se te presenta la oportunidad, puedes determinar tupropia casa, como le pasó a mi padre
según me contó él, por poco es llevado aSlytherin -

-Pero decidió ser Gryffindor - añadió Rose, orgullosa por rozar ese nombre ensus labios - ¿Y tú, en donde esperas estar? -

-Pues como mi hermana mayor
seguramente Slytherin -

Eljoven Malfoy ladeó la vista de la ventana y miró a Stefan cuando habló.

-Es buena casa - comentó Malfoy a su comentario - Además de que en esa casaaprendes a defenderte por ti mismo - explicó -

-Pero pronto acaban devorado por su egoísmo - añadió Rose al comentario -

-¿Tienes algún problema con Slytherin, Weasley? - Preguntó, inclinándose poco apoco del asiento -

-¿Y tú conmigo, Malfoy? - concluyó -

Enese momento la discusión entre Malfoy y Weasley fue irrumpido por un grupo dechicas que abrieron la puerta del compartimento. Ahí, Stefan reconoció a suhermana mayor que iba acompañada de dos chicas, las cuales a una ya conocíacomo Elisabeth Nott, hija de Theodore Nott y nieta del mortífago ya derrotado,Nott. La otra chica no llevaba eluniforme de Slytherin como ellas, así que Stefan supuso que era su primer añocomo el suyo.

-Scorpius - nombró Elisabeth con una sonrisa de oreja a oreja - Te estábamosbuscando, ¿vienes con nosotras? -

-Bueno
- dijo éste, mientras se levantaba del asiento y salía del compartimento,sin antes mirar a Rose y fulminarla con la mirada - ¿Y a qué se debe esteplacer? -

-No queremos que estés con gentuza - recalcó después Yordina, mirando a Albus ya Rose - Stefan, ¿vienes? -

-No
estoy bien aquí -

-Cómo veas - masculló - ¿Vamos Scorpius? -

 

Cuandose fueron las chicas con el joven Malfoy, Albus se dirigió a Stefan, el cualvolvió a mirar al suelo y sus manos, rasposas y sudosas, pasaba una y otra vezpor sus rodillas. Estaba nervioso.

-Esa chica
- musitó Albus, esperando a su respuesta -

-Mi hermana mayor - asintió -

-Perdona que te diga, pero que desagradable es - dice Rose mirando al techo comosi nada -

-Jajajaja, bueno
estoy acostumbrado a sus faltas de respeto. Pienso lo mismoque tú, tranquila
-

Derepente el tren comenzó a disminuir su velocidad y todos los pasajeros notaronun balanceo en los vagones, aunque en el último vagón en donde se encontrabanellos, notaron un fuerte golpe. Al, Rose y Stefan giraron la vista hacia lapuerta de su compartimento, y vieron varias sombras corriendo de derecha aizquierda. No sabían lo que estaba pasando, pero el tren se detuvo a cincominutos de la estación de Hogsmeade.

-¡Por favor, alumnos de primer año, abandonen los compartimentos en orden, loscarruajes os esperan! -

Lavoz de aquella chica resonó por todo el tren y los estudiantes nuevosobedecieron como marionetas. Albus fue el primero en levantarse y en agarrar lamano de Rose por si acaso. Stefan iba detrás de ellos.

-Que raro, creía que iríamos en barcas
- comentó Rose, recordando las palabrasde su madre - ¿Habrá pasado algo? - preguntó mirando a los dos chicos -

-No creo
- dice Stefan algo asustado -

-Será mejor hacer caso y salir
-

Ordenadamentetodos salieron del tren, incluido los demás estudiantes. Albus bajó del trencon cuidado y aterrizó, hincando sus zapatos, en una tierra fértil húmeda.Ayudó a bajar a Rose y a Stefan, y después marcharon con el resto deestudiantes que andaban confusos y asustados. Ahí se encontraba una chica deséptimo año, que lucía una larga cabellera rubia que reconocieron Al y Rose alinstante. Era Victoire, y por tanto la voz de antes, era de ella.

-¡Estudiantes de primer año, por favor, suban de cinco en cinco en los carruajesde inmediato, y no os entretengáis! -

Victoireagitó la varita y la iluminó para alumbrar un camino empedrado que seintroducía en las profundidades de ese bosque en donde estaban. Todos fueron enorden, y vieron a lo lejos que el tren sí que había recibido un golpe. Albus noparaba de mirar hacia atrás en busca de Malfoy, el cual se marchó con esaschicas de Slytherin, y también a James, que no le había visto bajar aún.

-Menudo primer día - farfulló uno de primero que andaba a tropezones detrás deellos, junto a una chica que se aferraba a su túnica por el frío -

-Algo habrá pasado
- irrumpió Rose en su conversación - Pero bueno, mientraslleguemos esta noche al castillo
- suspiró -

-Pero hemos recibido un golpe
- comentó la chica que estaba al lado de aquel -Íbamos en el segundo vagón y notamos que algo
nos atravesaba -

-Nosotros íbamos en el último - dice Rose mientras avanzaba - Y solo notamos elgolpe y vimos algo moviéndose fuera
-

-Espero que esa cosa
no esté por aquí ahora mismo - comentó Stefan, asustado -

-¡Mirad!, los carruajes - exclama Albus cuando los divisa - Somos tres
yvosotros si queréis
así somos cinco en el carruaje -

-Me parece bien - saltó la muchacha antes de su compañero - No me gusta estesitio para nada
-

 

Llegarona un pequeño claro del bosque en donde poco a poco los prefectos guiaban loscarruajes con cuidado. Estaba bañado en un color negro y decorado con cuatrofocos, uno en cada esquina. El carruaje no lo llevaba nadie, o a simple vistaeso parecía. Stefan era el único de los cinco que veía a una gentil y hermosacriatura agitando sus alas; estaba inquieto.

-Stefan, ¿subes? - Preguntó Albus antes de que subiese él -

-Esto
si
- contestó, sin apartar la vista de la criatura -

Albusmiro la expresión de Stefan antes de subir y miró donde él miraba. En efecto élno veía a esa criatura, y subió al carruaje sin más demora.

* * *

Losmurmullos de los estudiantes era lo único que se escuchaba en el vestíbulo deHogwarts. Tras el percance del tren y la llegada al castillo en los carruajes,varios rumores pasaron de boca en boca de lo ocurrido, pero ninguno afirmabanada. Cuando los de primer año aguardaban frente la gran puerta de roble delGran Comedor, el rumor volvió a aparecer entre los nuevos estudiantes.

-¿Y si ha sido carroñeros? -

-Tonterías - dijo una chica algo ofendida - Ha sido un fallo técnico del tren -

-¿Y cómo explicas el golpe del último vagón? - saltó una tercera persona -

-Pues
pues
igual ¿los centauros se han revelado? -

-¡Imposible!, son pacíficos - bramó otro chico -

-Silencio por favor -

Uncarraspeo irrumpió a los estudiantes, que callaron al instante al ver a uno delos profesores de Hogwarts. Rose y Albus reconocieron al profesor. Era Neville,Neville Longbottom.

-Tras los percances ocurridos en vuestro viaje, espero que vuestra estancia seagrata y cómoda, como es para todos. Ahora, ordenadamente, y por favor
nada decomentar lo ocurrido
pasaremos al Gran Comedor, en donde tendrá lugar laselección. Así que por favor, seguidme -

Enfila y en orden siguiendo las indicaciones del profesor, entraron en el GranComedor. Albus entró junto a Rose, y Stefan estaba más atrás, cerca de Malfoy. ElGran Comedor estaba a rebosar de estudiantes, y la mayoría seguían con losmurmullos hasta que vieron al profesor Longbottom carraspear. Todos guardaronsilencio. En la mesa de Gryffindor estaba James, de brazos cruzados y mirando asu hermano y a Rose algo aliviado, ya que desde lo ocurrido en el tren, Jamesles perdió de vista.

-¡Bienvenidos todos a Hogwarts!, comenzaremos cuanto antes - dijo una McGonagallalterada -

Todoslos estudiantes de primero quedaron en un corro alrededor de un viejo sombreroque tenía una faceta mugrienta. Longbottom volvió a su mesa mientras que ladirectora extraía de su túnica un pergamino repleto de nombres.

-Cuando diga vuestro nombre, subiréis y se os colocará el SombreroSeleccionador. Por tanto comenzaremos
¡ Donner,Arys ! -

Unachica abandonó el corro y subió para que el sombrero la seleccionase, y fue enun par de segundos cuando el sombrero la recolocó en una de las cuatro casas.

¡Ravenclaw!, y la mesa de éstos seinundó en aplausos para ella.

Bones, Amelie! -

¡Hufflepuff!, y los tejones se levantaronde la mesa para recibirla.

Deacorde, Stefan! -

Stefanse encaminó hacia el sombrero y le dio una palma en el hombro a Albus. Elpequeño miró la figura seria de McGonagall y comenzó a temblar. Se sentó y lecolocó el sombrero.

 

¡Slytherin!,y las serpientes comenzaron a aplaudir, incluyendo su hermanaYordina.

Pocoa poco los estudiantes fueron recolocados en sus respectivas casas. Rose acabóen Gryffindor, como era de esperar, yel joven Malfoy en Slytherin; hastaque llegó el turno de él.

Potter, Albus! -

ElGran Comedor guardó silencio, y James, Rose y Stefan, se inclinaron de susmesas para saber cuál sería el veredicto del sombrero. La mayoría sabía queiría a Gryffindor, pero cuando el sombrero exclamó su casa, las serpientes semiraron entre ellos sorprendidos cuando Albus Potter, aquel hijo de quién era, ibacamino a la mesa de las serpientes. A Slytherin.

-¿Cómo es posible? - Farfulló un Slytherin, golpeando la mesa - ¡Que se vaya deaquí, no debe pertenecer a esta casa! -

-¡Silencio! - Gritó McGonagall - El sombrero ha decidido -

Albuspaseó la vista por la mesa de los Slytherin, y ninguno le miraba de buenasmaneras. Stefan agachaba la mirada, y Malfoy sonreía sorprendido. Cuando miró ala mesa de Gryffindor, vio a Rose sorprendida y a su hermano James meneando lacabeza, negando de lo que estaba ocurriendo en ese momento.

-Venga, siéntate - pide Malfoy a Potter -

Albusasintió y se sentó justo a la vera de él.

-Mejor que seas de Slytherin, antes de ser un león llorón - le susurra - Ybueno
bienvenido a Slytherin, Albus Potter -

Eraun extraño gesto del joven Malfoy cuando extendió su mano para estrecharla alde Potter; tal vez no sea tan parecido a su familia y de lo que cuenta su tíoRonald; ya que era el único, aparte de Stefan, que se alegraba de su presenciaen Slytherin.

-Gracias
- le dijo Albus a Scorpius - Espero no causaros problemas -

-¿Por qué lo dices, Potter? - Preguntó una chica de Slytherin que estaba frentea ellos, mirándolos con interés a la pareja -

Albusalzó la vista al frente y vio quién estaba hablando. Era la chica con la quecompartió carruaje hace unos momentos. También había acabado en Slytherin,aunque su primera impresión en el bosque, no era para estar en esa casa; talvez, pensó Albus, que las apariencias engañaban a simple vista.

-No creo que los otros cursos estén contentos en que tenga compañía -

-Ignórales - dijo la chica ya extendiendo su mano - Antes no me he presentado en el carruaje; mellamo Loren Silva. -

Lorense volvió a sentar bien y echó la mano a los tentempiés que había en las mesas.La ceremonia de Selección ya había acabado y este año los Ravenclaw habíanobtenido más estudiantes que el resto de casas, algo que se iba repitiendodesde hace cuatro años. Cuando la directora McGonagall apartó el pergamino delmedio, se puso frente a sus estudiantes, a su familia.

-Antes de comenzar con el festín, quiero daros la bienvenida nuevamente y mealegro de que estéis todos sanos y salvos. Lo ocurrido en el tren
está siendoinvestigado, pero sea lo que sea que hubiese provocado ese percance, osaseguramos que en Hogwarts estaréis seguros
- contó, algo nerviosa como elgrupo de profesores que estaban detrás con el mismo rostro de preocupados - Asíque, ¡BIENVENIDOS A HOGWARTS! -

 

Capítulo 2

¿Un fallo del Sombrero Seleccionador?

- Primer año por favor,seguidme hasta las Mazmorras -

Lacasa Slytherin fue la primera de las cuatro en abandonar el Gran Comedor. Albusdisfrutó del banquete junto a Scorpius y Loren, en cambio con Stefan no, ya quesu hermana mayor le tenía casi secuestrado en el banco. A lo largo delbanquete, Albus se despreocupó e incluso se olvidó de que era un Slytherin porel ambiente que tenía a su alrededor. Los otros estudiantes de su misma casadejaron el tema de Potter en su casa, y toda la mesa de Slytherin disfrutó porcompleto. En cambio en la mesa de Gryffindor, James estaba muy raro que decostumbre; no escuchaba a su prima Rose ni siquiera a sus compañeros dehabitación que le hablaban. Él tenía la mente en la mesa de Slytherin,intentando comprender la elección del Sombrero Seleccionador respecto a suhermano, y cuando los de primer año de Slytherin se levantaron de la mesa juntoal prefecto de la casa, James volvió a la mesa de Gryffindor, donde Rose noparaba de hablar con él.

-Es raro, raro, raro
¿crees que se ha equivocado el sombrero? -

-No creo - respondió -

-Entonces, ¿es posible que Al ha elegido ser Slytherin? -

-No lo sé Rose, no lo sé
-

Jamesestaba algo decaído y apenas le contestaba sinceramente a Rose. James teníaganas de gritar, de tirar la mesa de Gryffindor al suelo e ir donde su hermanopara agarrarlo y llevarlo con él; estaba furioso por dentro, y más por lo queAlbus tenía en la cabeza para que el sombrero le invite a la casa de Slytherin,aunque pensó fríamente que Albus era muy diferente a él, a su padre y a suhermana pequeña Lily, aparte de su manera de pensar. Era algo que jamás podríaobtener respuestas de lo ocurrido aquella noche en Hogwarts.

Entretanto,camino a las Mazmorras, los estudiantes de primer año seguían al prefecto porunos pasillos oscuros que la única luz que había era de las antorchas y elbrillo que emanaba los fantasmas de allí, en exclusiva el travieso Peeves. Albus caminaba como el resto, pero mástorpemente porque se pisaba la túnica con los pies, y aparte de los empujonesde sus compañeros de la fila. A su lado, al fin se incorporó un Stefan cansadoy agotado, que tenía la túnica con migajas de pan.

-Al fin pude escapar - les comentó a Al y a sus acompañantes - Mi hermana no medejaba separarme de ella, lo siento -

-No pasa nada - le dice Albus - Bueno, ya conocerás a Malfoy, ¿no? - Stefanasintió, y después miró a la chica que les seguía - Ella es Loren -

-Un placer - dice Loren mientras le estrechaba la mano -

Siguieroncaminando por las Mazmorras hasta llegar a un gran piso con varias encrucijadasa pasillos oscuros, puertas mugrientas y una gran escultura de un busto de unaserpiente, en donde el prefecto aguardaba impaciente a que los estudiantes deprimer año estarían a su alrededor. Albus recordó en ese momento que el cursopasado reformó las Mazmorras más complejas para añadir más aulas y algunospasadizos secretos que estaban ocultos, y que únicamente algunos privilegiados,como le contó James este verano, conocían la contraseña. Albus se plantó juntoal resto de sus compañeros, y fijó la mirada en el busto de la serpiente depiedra que tenía una mirada algo hipnótica.

-Este es el camino más rápido para llegar a la sala común, así que espero que oshalláis grabado en vuestras pequeñas mentes de cacahuete el camino - comenta elprefecto refiriéndose a los estudiantes - Detrás de este busto está vuestrohogar y vuestra familia, así que espero que el comportamiento vuestro sea dignode esta casa. Para entrar, únicamente hay que pronunciar el santo y seña. Cadatres meses se cambia, así que espero que estéis al tanto de esos cambios. -Explicó - Bien, ahora en orden, entraremos - el prefecto se centró en el bustoy alzó ambas manos mientras pronunciaba el santo y seña - ¡Sangre pura! -

 

Elprefecto retrocedió dos pasos y los estudiantes clavaron su mirada en el bustode piedra que comenzaba a vibrar levemente. De repente, la estatua se ladeóhacia la derecha y se hundió en el suelo con un mecanismo de elevadora. Frentea ellos, dejando hueco la estatua, había una entrada que tenía escaleras a unpiso inferior al que estaban. El prefecto dejó paso y los estudiantes entraronen uno en uno, bajando las escaleras.

-¿Mas para abajo? - preguntó Loren -

-Ah, ¿no lo sabéis? - Scorpius se giró mientras descendían - La sala común deSlytherin está en las profundidades del lago negro. Así que tendremos buenasvistas de las profundidades en la común -

-¿Có-cómo? - saltó Loren aterrada - Odio nadar
odio todo lo relacionado al mar,¿Y voy a convivir en las profundidades del lago negro? -

-Así es - asintió Scorpius sonriendo -

-Tranquila, mientras que no se hunda la común, puedes dormir tranquila - vacilóStefan, acompañado de la carcajada de Albus a su comentario -

Entreel descubrimiento del miedo de Loren y las carcajadas que se escuchaba por loscomentarios de Stefan al respecto, el grupo avanzaba por las escaleras hastallegar a una gran sala recubierta por tonos verdes y oscuros. Estaba decoradoal detalle con esculturas colgantes de piedras, grandes retratos de antiguosmagos que marcaron historia y una gran cristalera, de veinte metros de altura,donde se reflejaba las profundidades del lago negro, reflejando a algunascriaturas marinas curiosas, contemplando la llegada de los nuevos Slytherins.Cuando entraron, el prefecto les explicó la ubicación de los dormitorios;derecha las chicas e izquierda los chicos. Ahí, Loren se despidió de los chicosy siguió a otra prefecta que les esperaba en el umbral de los dormitorios; encambio los chicos, siguieron al prefecto.

-Cómo veis, hay varias salas bastante grandes
así que elegid vuestro lugar queserá para todo el curso escolar, ¿entendido? -

-¡Sí! - exclamaron varios -

-Y antes de irme, recordad la puntualidad. Los puntos son siempre bienvenidos aesta casa
así que
¡bienvenidos a Slytherin, chicos! -

Elpasillo de las habitaciones se inundó de aplausos cuando el prefecto se marchóy cada uno comenzó a elegir sus habitaciones. Albus se juntó con Scorpius yStefan para coger una habitación para ellos, aunque todas eran con doce camas.Escogieron una habitación al azar y cogieron las primeras camas para estar lostres juntos; y detrás de ellos entraron más. Albus se quedó mirando al resto desus compañeros, y notó varias miradas que le incomodaban al joven Potter,aunque tenía claro que la presencia de un Potter en la casa Slytherin,incomodaba a la mayoría, aunque no lo gritasen a los cuatro vientos, ya que porlas miradas se podía saber todo.

 

-No te preocupes más - saltó Scorpius mientras se quitaba las zapatillas - Daigual en que casa estar, lo importante son los conocimientos que obtengas a lolargo de los siete años, ¿no crees Stefan? -

-Es cierto lo que dice Scorpius. Una casano marca el rumbo del mago, más bien el propio mago marca su propio rumbo
- explica Stefan, recordando unas palabras que escuchó a su madre antes de quemuriese -

-De todas formas
- suspiró Albus - Slytherin es mi nuevo hogar - añade,intentando ocultar la tristeza y el miedo en su rostro -

Enla Torre de Gryffindor, el apellido de Potter resonaba por todos los rinconescuando los de primer año se hallaban en sus dormitorios conociendo a suscompañeros. James yacía en uno de los sofás de terciopelo que daban vistas alexterior. Estaba acompañado de su primo Fred,hijo de George y Angelina, que se encontraba en cuarto curso.

-Venga James, ¿Qué te pasa?, llevas todo el día ido
-

-¿Qué te esperas Freddy?, ¿cómo estarías si tu hermana estaría en Slytherin? -

-Pues
- Fred miró al techo pensativo - No sé
porque ella está en Ravenclaw yno estoy como tú de ido -

-Pero no compares. Tú hermana a Ravenclaw, mi hermano a Slytherin. A SLYTHERIN -

-Tranquilo - saltó Fred al ver que comenzaba a subir su tono de voz - ¿Por quéno le escribes a tu padre de lo que ha pasado? -

-No
¿para qué?, ¿para qué me diga que en Slytherin está mejor que aquí, enGryffindor, como todo Potters Weasleys? -

Huboun silencio entre los dos, incluso el apellido Potter y el rumor del accidentedel tren, comenzaban a silenciarse en la torre. Hoy era una gran noche paratodos, para la mayoría, ya que James estaba disgustado.

* * *

Aldía siguiente en Hogwarts, los rumores cesaron por completo. Había empezado unnuevo día, comenzaba las clases para todos, y Albus ya tenía las ganas dereunirse con su prima Rose en la clase de Historia de la Magia, para que lecontase su primera noche en Gryffindor.

Albuscaminaba solo por el segundo piso. No había ido a desayunar con Stefan yScorpius, y fue directamente a la clase. Llevaba el libro de Historia de laMagia en sus manos, junto a varios pergaminos y una plumilla para escribir. Porsuerte había tinta en clase según James, así que se ahorraba en usar los quecompró en el Callejón Diagon. Cuando llegó a la clase, entró llamando a lapuerta cuando vio a un fantasma flotando en el aire con una pila de libros y lasilueta de un hombre a su vera.

-Buenos días, ¿puedo pasar? -

Elfantasma y el hombre se giraron a la vez y asintieron. Albus entró con lacabeza agachada y se sentó en la primera fila de mesas que había. El aulaestaba repleta de libros, la mayoría flotaban como el fantasma, y pequeñasvelas sobre la mesa del profesor, donde estaba el hombre sentado.

-¿Es usted
Potter? -

-Así es - asintió éste -

-Profesor Binns, ya puedo ocuparme - le dice el hombre al fantasma -

-Espero que cuidas mi puesto mejor que yo eh
- le dice - ¡Pero lo querré devuelta! -

-Tranquilo Binns - sonrió el hombre - Lo mío son las Transformaciones -

-Bueno, bueno - farfullaba el fantasmamientras se dirigía hacia la puerta - Hasta la vista profesor, buenos díasPotter
-

 

Albusvio como el fantasma se fue del aula y se quedó a solas con el profesor. Trasesa conversación, supuso que el profesor Binns, que durante muchas décadas ha impartidola clase de Historia de la Magia, ya no iba a ser profesor este año por motivosque desconocía Potter. Albus se sintió aliviado, ya que James contó lo duro ycruel que era ese profesor cuando a finales de curso obligó, más bien comotarea, a escribir una redacción de más de quince hojas sobre la edad media parapoder aprobar su asignatura; recordó que James vino en verano con el brazolleno de moratones por estar escribiendo ese trabajo que le quitaba el sueñolas últimas semanas de curso. Cuando escuchó el reloj marcar las nueve, elnuevo profesor se levantó del escritorio y alzó la varita, haciendo elevar unospergaminos que se depositaron en cada pupitre. Albus lo cogió y lo leyó para símismo:

''Archidestre Longobell Arthur SullivanPrewett, premiado escritor del año y transformista avanzado en la ComunidadMágica. Nuevo profesor de Historia de laMagia. ''

-Archidestre Longobell
¿así debemos llamarte? - Preguntó Albus antes de que losestudiantes entrasen -

-Arthur mejor - vaciló - ¿Eres Albus Severus Potter, no? - Preguntó de nuevo,mirando extrañado los colores de Slytherin que tenía en la túnica -

-Así es - asintió - Y cómo ves, soy Slytherin
-

-Te esperaba en Gryffindor como mucho - dijo al aire - Con el coraje que teníasde pequeño, creía verte en los leones
-

-¿Y cómo sabes cómo era de pequeño? - preguntó extrañado -

Enese momento los estudiantes abordaron la entrada del aula y no le pudoresponder. Albus alzó la vista e hizo un gesto a su prima Rose, que entrabaacompañada de una chica de Gryffindor y Scorpius y Stefan iban detrás. Rose lesaludó y fue corriendo hacia él, a la mesa de al lado, mientras que sus dosamigos de Slytherin tomaron la mesa continua a su espalda.

-¡Al! - Rose le abrazó fuertemente, tanto que le hizo daño a su primo - ¿Sabesquién está en Hogwarts? ¿Sabes quién? -

Albusla miro extrañado por no escucharla decir: ¡Estásen Slytherin! ¡El Sombrero se ha vuelto loco!, o
¡Ten cuidado con esasvíboras, no seas como ellas!...
pero en cambio, le preguntó sobre unapersona que Albus no tenía ni idea.

-Sorpréndeme prima -

-El señor Sullivan, ¡ARTHUR!... -

-¿Dices el profesor de Historia de laMagia? - le susurró señalándole -

-¡SI! - Exclamó nuevamente ilusionada - ¡Es sobrino de la abuela Molly!, elmismo que estuvo en tu bautizo, el que venía en navidades a La Madriguera hacecinco años, ¿en serio que no te acuerdas de él? -

Indagóen su mente y poco a poco comenzó a reconstruir piezas. Lo primero, Prewett, seapellida cómo su abuela cuando era soltera, por tanto Rose estaba en lo cierto,aunque no recordaba lo del bautizo, tenía imágenes borrosas de él en una de lascenas navidades que preparaban sus abuelos para reunir a todos los miembrosWeasleys, incluso a Charlie, que venía de Rumania en diciembre para estar conellos. Albus miró a Arthur, al profesor, y sonrió. Él se la devolvió también.Era él sin duda, aquel hombre que venía con un regalo cada año a La Madriguera,hasta que dejó de venir por asuntos personales.

 

-¡Hola a todos!, veo a muchos sorprendidos, ¿queríais a un profesor muerto o aalguien vivo como yo? - Vaciló Arthur para romper el hielo con sus estudiantes- ¡Soy Arthur!, como veis en mi pergamino de presentación, y este año a mipesar, os daré Historia de la Magia -explicó - ¡Y como es el primer día y por no faltar las costumbres del viejoBinns, comenzaremos ya con el temario!, pero a mi manera
- dijo con tonomisterioso, que hizo que algunas chicas sonreirían - Abrid por la páginadiecisiete, apartado B-2 -

Todosabrieron el libro por donde el profesor indicó. Arthur se había pasado loscuatro temas principales que debía dar antes de navidades, e iban a comenzarpor el temario que daba Binns para cerrar el tema. Rose pasó las hojas hastaencontrar la página nombrada, y le llamó la atención el título del temario. Radford.

-¿Radford? - dijo en alto Rose, extrañada - Creía que se daba a final de curso,como trabajo voluntario -

-Así es señorita Weasley, pero el temario está en mi mano, así que empezaremos yacabaremos con los Radford - le dijo - ¿Alguien me puede decir que es Radford? -

Todosse miraron en busca de que alguno de ellos levantase la mano, incluso miraron aRose por si sabía la respuesta. Habían pasado un bulo entre la Torre deGryffindor de que la hija de Hermione Granger, una estudiante ejemplar yreconocida en Hogwarts, era la más inteligente de toda su generación; yesperaban a que Rose fuese igual que ella.

-¿Señorito Deacorde? - saltó Arthur al ver su mano levantada -

-Los Radford es una familia de gran importancia en nuestro mundo - contó - Pero desaparecieron
ya no queda ninguno que lleve ese apellido -

-¡Exacto!, ¡cinco puntos para Slytherin! - Conmemoró Arthur a Stefan - ¡Deacordetiene razón!; los Radford fueron una familia de gran poder
tanto que
lafundadora de la familia Radford fue la primera innombrable de la Comunidad -

Aquellaspalabras inundó el aula en un gran silencio. Todos agacharon la mirada cuandonombró que era la primera innombrable. Arthur esbozó una pequeña sonrisa que depronto se le borró cuando esos ojos verdes de Albus Severus Potter le mirabanfijamente, como si indagase en su pequeña mente.



Nota de autor: Capítulo dedicado a todos los seguidores (que no son muchos, pero suficiente) y sobre todo a los que comentan. Este capítulo se lo dedico especialmente a Astrid Riddle & demás.



Capítulo 3

Una noche de fantasmas.

El primer día para Albusy sus amigos fueron inmemorables. Aparte de aprender el encantamiento delevitación, Wingardium Leviosa, y deconocer al nuevo profesor de Historia de la Magia, Arthur S. Prewett, tambiénhubo los primeros enfrentamientos entre Slytherins y Gryffindors de mano deMalfoy y por el otro lado de Weasley. Cómo Albus esperaba, Rose se dirigió aMalfoy de mala manera cuando en clase de Transformaciones, Malfoy destacó más que Rose, y aquello lapelirroja no le agradaba bastante de que un Malfoy como él destacase en algoque a ella también dominaba. Durante toda la tarde, Rose intentó estar con su primoAlbus, pero como era de esperar, su primo estaba acompañado por Stefan, alguienque le agradaba a la pelirroja, a Loren, una chica sin pelos en la lengua,pensó Rose al conocerla, y por último a Malfoy, con quién no intercambió ni unasola palabra en toda la tarde cuando merodeaba con ellos por el castillodespués de clase. Hoy era un día diferente, fuera de lo común y extraño; sibastante era que el joven Albus era el tema a tratar por ser Slytherin, ahorahablaban de Rose, una Gryffindor que merodeaba con cuatro Slytherins después declase; y aquello le iba a pasar factura tarde o temprano.

 

Enla Torre de Gryffindor, ya siendo medianoche y apunto de marchar a la cama conel resto de sus compañeras, vio a su primo Fred y James que la esperaban en lospies de la chimenea.

-Buenas noches prima - saludó Fred -

-Buenas noches chicos
- dijo ésta cansada -

-¡Ey, ey, ey! -

Fredse incorporó del suelo y fue corriendo hacia Rose para que no subiese aldormitorio. James en cambio, reía con los brazos cruzados.

-¿Qué queréis? - preguntó -

-Nos hemos enterado por ahí que andas con los Slytherins, ¿es cierto? -

-Claro
con Al y sus amigos - dijo ésta sin darle mayor importancia -

-Pero eso es malo, primita - añadió James de fondo - Bastante que mi hermanodebe lidiar con ellos
¿pero tú?, te creía más lista -

-¿Acaso soy tonta? - inquirió una Rose enfadada - Voy con tu hermano, si, porqueno quiero dejarle solo como estás haciendo tú. ¡Le has estado evitando todo eldía de hoy!, ¿lo sabes no?.... -

-Si lo sabe - saltó Fred - Pero el tema eres tú. -

Rosenotó que su primo comenzaba a atosigarla. Le dio un empujón a Fred e intentósubir por las escaleras, pero Fred alargó el brazo y la agarró.

-No estés con ellos. Se lista anda
¿o acaso tu madre no te ha enseñado? -

Enese momento Rose palucheó por su comentario. Sus mejillas rojas de cabreadadesaparecieron, y sus ojos comenzaron a brillar y apagarse lentamente. Odiabadesde pequeña de que toda la familia, incluyendo su padre, le dijeran que fuerauna gran Weasley con los conocimientos de su madre, que fuese una mini-Hermione-Granger, como soltabaRonald en las cenas navideñas, que fuese, aunque le costara, ser tan talentosae inteligente como su madre, y odiaba profundamente que toda su familia se lorecordase. Por esa razón, Rose y Albus eran tan inseparables, ya que era elúnico que le decía las palabras que necesitaba oír: ''-Sé tú misma, porque podrás sorprender al mundo, Rose-''. Él síque la entendía en parte, porque a Albus también esperaban que fuese como supadre, pero visto lo visto en la ceremonia de ayer; no lo era. Rose se secó laslágrimas de sus mejillas y retrocedió alejándose de Fred y mirando furtivamentela sonrisa de James al comentario que soltó Fred. En un arrebato de la pelirroja,salió de la sala común atravesando el retrato de la Dama Gorda, sabiendo lasconsecuencias que eso conllevaría para su casa.

Entretantoen la sala común de Slytherin, Albus se levantó sobresaltado de la cama. Lahabitación estaba silenciosa excepto por los ronquidos y respiración de suscompañeros. La luz de la habitación era tenue, haciendo que Albus viese lassombras de sus compañeros. Vio a un Scorpius babeando sobre la almohada y consu ronquido silbante, en cambio en la cama de Stefan, no había nadie. Albusintentó dormir nuevamente, pero su mente se distrajo en Stefan, ¿Dónde estaría a estas horas?. Selevantó de la cama con sigilo para no despertar a sus compañeros y amarró lavarita y su túnica del baúl.

 

Lospasillos de las Mazmorras, relativamente en calma y en silencio, era muydiferente cómo se encontraba a las mañanas. Albus tuvo que salir de la común alver que Stefan no estaba ahí, y quiso aventurarse por el castillo en subúsqueda. A medida que avanzaba por las Mazmorras contemplando las clasesvacías, pudo divisar algo al fondo que se encaminaba hacia el vestíbulo delcastillo. Quizás era Stefan, el celador o algún prefecto vigilando que losestudiantes estuviesen en sus camas, pero Albus quiso arriesgarse y seguir aesa sombra hasta el vestíbulo, que cuando llegó, vio que la sombra seguía sucamino hasta el Gran Comedor. En ese instante momento, desde las escalinatas demármol del castillo, una Rose llorosa bajaba a tropezones sin percatarse de lapresencia de Albus.

-¡Rose! - exclamó un Albus asustado -

-¡Al!, ¿qué haces aquí? -

-Lo mismo te podría decir a ti
¿por qué estás llorando? -

Roseapenas le dirigió la mirada, y entonces Al fue hacia ella para abrazarla.Conocía esa expresión en su cara.

-Deberías volver a tu habitación - le susurró - Y descansar
-

-Lo sé
- dijo, secándose las lágrimas con la manga del pijama - ¿Y tú quehacías aquí?, ¿no deberías descansar? -

-Si
pero Stefan no está en su habitación
y creo que he visto algo yendo alGran Comedor
-

Roseladeó la vista a las puertas y se le dibujó una pequeña sonrisa traviesa en surostro. Albus asintió con la misma sonrisa, y eso significaba ¡¡SALTARSE LAS NORMAS!!. Los dos primosse agarraron de la mano y se encaminaron al Gran Comedor.

Albusy Rose serpentearon hasta el Gran Comedor, pero lo encontraron en calma yvacío, el techo brillando con un azul oscuro a medida que la noche de fueraabsorbía esa luz. Al parpadeó y miró otra vez al frente. Algo se movía por lamesa de los profesores. Una forma oscura, como la silueta de una persona,levitaba frente a ellos. A medida que se acercaban, más veían claro quién era.

-¡EH, ALEJAROS! - gritó de repente una figura que apareció de la nada, haciendosaltar a Rose y a Al -

Eraun fantasma barrigón, calvo y vestido con una extravagante túnica muy antigua.Albus retrocedió cuando le reconoció. Era el Barón Sanguinario, fantasma de lacasa Slytherin.

-¡IROS DE AQUÍ, NO DEBÉIS ESTAR AQUÍ, NO DEBÉIS ESTAR AQUÍ! - Repitió una y otravez a los chicos - ¡VOSOTROS TAMPOCO! - Gritó, esta vez a otras personas -

Albusse dio la vuelta temiendo de encontrarse a algún prefecto que andaba merodeandopor la zona, pero para su sorpresa, vio a dos personas que no se esperabaencontrar a esas horas de la noche. Loren estaba aferrada a su túnica deSlytherin, ajustándose los botones, y Scorpius detrás de ella, con el peloalborotado y cubierto por una manta negra.

-¡Chicos! - Exclamó Albus sorprendido - ¿Qué hacéis aquí? -

-Siguiendo a Loren
- bostezó Scorpius -

-Y yo te estaba siguiendo a ti, Albus
¿Qué haces aquí? -

-Buscando a Stefan - contestó Rose por él -

-Y creo que lo hemos encontrado
- dijo Albus boquiabierto -

Frentea ellos estaba Stefan. Era aquella silueta que estaba levitando sobre la mesade los profesores. Llevaba la túnica de Slytherin y flotaba inconscientemente,girando en pequeño círculos que no era muy visible por la altura en la queestaba. El Barón Sanguinario estaba a su lado, como si velara por su seguridady de que nadie interrumpiese ese momento. Loren avanzó con Scorpius igual deboquiabierto que el resto.

 

-¡Stefan! - Exclamó Loren -

-¿Estoy soñando
? - Preguntó Scorpius mientras se rascaba los ojos - ¡Stefan
! -

-¿Qué está haciendo ahí arriba? -

Albusmiró al Barón Sanguinario esperando la respuesta a su pregunta, pero la únicarespuesta que obtuvo fue su silencio. En ese preciso momento, el techo del GranComedor se sumió a una oscuridad total, y después un pequeño brillo emergió. Laluna. El cuerpo de Stefan comenzó a descender poco a poco del aire hastaposarse con cuidado sobre la mesa de los profesores. Albus soltó la mano de suprima y fue corriendo a socorrerle, ya que no respondía. Al aproximarse a él,vio que estaba más pálido de lo normal, y al tacto estaba frío. Albus lo cogióen brazos con dificultad y gritó:

-¡Debemos llevarlo a la enfermería, no responde! -

La directora Minerva McGonagall paseaba dearriba abajo por la enfermería junto a dos profesores más que estaban deguardia esa noche. Cuando Albus llegó a la enfermería con el cuerpo inmóvil deStefan, la enfermera Pomfrey tuvo que avisar a los tutores de cada casa y alprofesorado que estaba de guardia junto a los prefectos. El profesor Slughornestaba al lado de la camilla en donde estaba Stefan, y el profesor Longbottom,como jefe sustituto de la casa Gryffindor, andaba hablando a solas con Rose porsu inoportuna salida de la torre a estas horas; en cambio el grupo deSlytherin, no recibió charla alguna de su tutor, pero sí de la mismísimadirectora.

-No me esperaba este comportamiento la segunda noche en Hogwarts
¡Por favorseñor Potter, incluso su hermano aguantó antes de hacer sus travesuras a quepasara una semana!, y tu
junto a ellos
¡merodeando por el castillo! -

-Lo siento directora
pero
-

-¡No hay peros que valga señor Potter! -

-Disculpe directora - irrumpió Loren - Si no fuese por nuestra pequeña escapada
no hubiéramos encontrado a Stefan
¡y a saber si lo hubiéramos encontradomañana en el Gran Comedor peor de lo que está ahora! -

-Eso no es una justificación, señorita Silva. Merodear por el castillo estáprohibido a estas horas de la noche, y claro está tendréis vuestro castigo loscuatro -

Lostres Slytherins se miraron bajando la mirada. Era su primer castigo, y ladirectora McGonagall había cogido una mala imagen de ellos por lo ocurrido esanoche. Poco después de la charla, Rose se incorporó al grupo después de sucharla.

-Ya que estáis los cuatro os impondré el castigo. Limpiaréis durante dos meseslas cocinas los fines de semana, sin excusas ni vagezas lo haréis
así queespero que no se vuelva a repetir - explicó - ¡Ah!, y cinco puntos menos paracada uno -

Trasel castigo impuesto, la directora se acercó a la camilla de Stefan para queSlughorn pudiese volver a sus aposentos a descansar. La enfermería quedó vacíapor parte de los dos tutores, pero al poco tiempo tuvieron la visita delpequeño y travieso fantasma Peeves, un peculiar inquilino del castillo que nose dejaba ver tan fácilmente, pero por la cara de miedo que llevaba Peeves,algo había pasado aquella noche aparte de la aparición de Stefan en ese estado.

 

-¡Peeves está a salvo! - bramó Peeves revoloteando de arriba abajo - ¡Y eseviejo gordo se ha ido! ¡Igual que el pesado de Binns! -

-¿Peeves? ¿Qué estas gritando? - pregunto la directora inquietada -

-¡Binns ha desaparecido! ¡El gordo del Barón también! ¡Yo me he librado! -

-¿Qué han desaparecido?... - McGonagall se levantó y después se dirigió haciasus estudiantes que miraban a Peeves boquiabiertos - Vosotros iros a la común,mañana tenéis clase
-

Loscuatro salieron de la enfermería y los Slytherin acompañaron a Rose hasta laTorre de Gryffindor para que no fuese sola a esas horas, y más tras escucharque dos fantasmas del castillo han desaparecido, y que por poco, Peevestambién. Al llegar al séptimo piso, vio que Victoire aguardaba frente alretrato de la Dama Gorda, algo preocupada, pero cuando vio a Rose con el resto,salió corriendo hacia ella para abrazarla y después a Albus.

-¡Estáis bien!, creía que
¡Gracias a Merlín que estáis bien! -

-Victoire - Rose la abrazó fuerte - Tranquila
-

-¿Tranquila dices? - Victoire tenía una mirada de preocupación - Esta noche hapasado varias cosas extrañas en el castillo, y más en mi ronda de vigilancia
-

-¿Qué ha pasado si se puede saber? - preguntó Scorpius -

-Pues estaba vigilando la cuarta planta... cuando veo al profesor Binnsasustado
quise ver que le pasaba y
y
¡DESAPARECIÓ! -

-¿Desaparecer? -

-Mirad lo que ha dicho Peeves, que Binns y el Barón Sanguinario han desaparecidoesta misma noche, ¡HACE NADA! - comentó Loren -

-Y la directora está preocupada
- dijo Rose -

-¡Y yo asustada! - Exclamó dramáticamente la joven Victoire - ¿Desde cuándo unfantasma desaparece, así porque sí? -

* * *

Unasemana después de aquella noche de preguntas sin respuestas, todo en elcastillo siguió a la normalidad y nadie supo lo ocurrido aquella noche, aunquenotaron la falta de algunos fantasmas en el castillo. Aquel diecisiete deseptiembre, Stefan se recuperó tras estar una semana en camilla. La enfermerano tuvo respuesta de lo que le pasaba, pero se recuperó como si estuviesedormido toda esa semana. Sus compañeros de Slytherin y Rose se alegraron porverle mejor, e incluso Rose se alegraba también por estar con Scorpius en esemomento. En esta semana de preguntas, Rose recapacitó y tuvo una charla conMalfoy en privado, y tras varias palabras mal dichas y arreglar la trifulca quetenían ambos, Rose y Scorpius estrecharon una pequeña amistad, ya que aunqueella no quiera, debía soportar a Malfoy en el castigo, y aparte en estos sieteaños en Hogwarts.

Cuandofinalizó la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, los Slytherins y Rose seencaminaron hacia los terrenos, cerca del lago para poder hablar a solas conStefan, y que al menos él respondiese a algunas preguntas de lo ocurrido.

-Stefan
¿Qué te pasó? - preguntó Loren para romper el hielo mientras seencaminaban al lago - Ya sabes
te encontramos levitando en el aire
-

-Bueno
es largo de explicar - comentó Stefan intentando desviar el tema que leincomodaba un poco -

 

-Tenemos tiempo - saltó Albus -

-Pues
no sé qué me pasó la verdad, pero no es la primera vez que me pasa - contó- El día de mi cumpleaños, mi hermana Yordina me encontró en el pajar delpueblo dormido y no desperté tras siete días
y bueno
antes de recibir lacarta de Hogwarts me volvió a pasar
- explicó - Mi padre me llevó a San Mungopara que me hiciesen pruebas de por qué me pasaba esto
pero no encontraronrespuesta
Únicamente que caigo en un profundo sueño
-

-Interesante
- comentó Loren - ¿Y recuerdas esos sueños? -

-¡No seas tonta! - Exclamó Scorpius - Nadie puede recordar los sueños -

-No tranquilos
sí que lo recuerdo, lo raro es que a la perfección. -

Cuandollegaron al lado, todos se sentaron en unos bancos de madera que había cerca dela orilla, y Stefan se puso frente a ellos sentado en la arena, para contarles aquellossueños que tenía cuando caía inconsciente sin explicación.

-Pues siempre son iguales - cuenta - Cada vez que me ocurre esto, el sueñoavanza un poco más
y ayer creo que llegué al final de esa pesadilla - dijo,abrumado - Me encuentro en un páramo oscuro, solo
y poco a poco aparecen lucesazules, sombras luminosas que me llevan de la mano hasta una puerta
una puertaque se alza como una gran torre de castillo
y
- Stefan se rascó la sien -
una mujer me espera al otro lado de la puerta, apuntándome con su varita y
unaluz verde me atraviesa el pecho -

Stefanconcluyó, y sus amigos le miraron abrumados como él cuando lo contó.

-Que raro
- comenta Rose - He leído varios libros de mi madre respecto a esossueños, creo que puede ser un mensaje
-

-¿Un mensaje? - Albus la miró -

-Para eso está las lechuzas, ¿no es mejor dar un mensaje en lechuza que en unsueño?... - pregunta Scorpius -

-¡No digas bobadas! - exclama Loren - Pero Rose tiene razón
creo que deberíamossaber que significa, así tal vez encontraremos una solución a ese problema -

-¿Perdona?, ¿Deberíamos?, ¿encontraremos?... -

Scorpiusles miro a todos.

-Claro. ¿Somos amigos, no?, y los amigos se ayudan entre sí
-

Scorpiusasintió y sintió un cálido sentimiento que jamás había sentido. Tenía amigos,pero amigos de verdad, algo que jamás había tenido en estos once años por ser Malfoy.Pero ahora Scorpius no estaba solo, tenía amigos de verdad.


Nota de autor: ¡Dios!, este capítulo me encantó escribirlo y no me canso de leerlo. Ya comienza los misterios en Hogwarts... ¡LOS FANTASMAS ANDAN DESAPARECIENDO!, y Victoire está dramáticamente asustada (xD), ¿Qué opináis de lo que está pasando? ¿Y el sueño de Stefan?. ¡TAN TAN TAN TAN!, a los nuevos lectores, suelo actualizar cada dos, tres o cuatro días como muy tarde. Así que nos leemos en el siguiente capítulo.

PD_ ¡Y crearé un DICCIONARIO en un blog para añadir la información de mis personajes, de los lugares de la saga que tengo escrita, y así podéis compartilo e informaros de datos curiosos creados por mí para esta nueva generación!, ¿os gustaria la idea de que publicase mis notas de esta saga en un blog para vosotros? :)

Capítulo 4

Una tarde de Quidditch ysuposiciones

Veintede octubre. Las trompetas sonaban por todo el castillo, y los estudiantesestaban eufóricos llevando en sus manos pancartas, banderas y bufandas de loscolores de la casa Gryffindor y Slytherin. Hoy comenzaba la temporada deQuidditch con la disputa de dos grandes casas de Hogwarts. Leones contraserpientes. Todos estaban preparados para el gran acontecimiento, y la mañanade aquel martes se suspendieron todas las clases para asistir al partido;incluso magos y brujas de Londres, estarían en el estadio. Albus yacía en sudormitorio preparándose con Scorpius y Stefan para ir al partido. A los tresles entusiasmaba asistir, pero más a Albus porque James le dijo hace unos díasque en este partido había una gran sorpresa, tal que incluso familiares deéstos estarían en el partido; entre los padres de Victoire, Billy Victoire, hasta Charlie que vino de Rumanía cuandorecibió una carta de invitación del propio James Sirius Potter para queasistiese.

Albusmiraba al resto de sus compañeros de habitación, y todos llevaron las bufandasde Slytherin con algunas pancartas en donde figuraba el nombre de RobbinCupper, el mejor buscador de Slytherin que haya habido en la historiaen esa casa. Era popular entre los jóvenes de Slytherin, pero entre las chicas eraun galán. Albus temía sacar la bufanda que le cogió a su padre aquellamadrugada de junio, la de Gryffindor de cuando él era un chaval. Pero visto quetodos llevaban a su casa en su corazón, Albus intentó hacer lo mismo. Agarró labufanda de Slytherin y abandonó el dormitorio junto a sus amigos, ya que Lorenaguardaba más de diez minutos en el Hall de la común.

-¡Venga chicos!, por una vez que no hay clase, ¡os retrasáis! -

-Eso díselo a Al - farfulló Scorpius mientras se ajustaba la bufanda - Estabatan indeciso, que hemos tardado por eso -

-¡Bueno, me da igual! - Gritó una Loren emocionada - ¿Nos vamos ya?, ¡Rose debeestar peor que yo esperándoos, venga! - Dijo, tirando de los tres chicos -¡Además tengo ganas de ver a Robbin! -

-¿Pero qué les pasa a las chicas con ese tal Robbin? - preguntó Scorpius aAlbus, del cual no obtuvo respuestas -

Alsalir de las Mazmorras casi obligados por Loren, accedieron al Vestíbulo delcastillo en donde una gran muchedumbre de estudiantes, aclamaban a un grupo deestudiantes que llevaban el uniforme de Quidditch de Gryffindor. Rose se reuniócon ellos tras apartar a varias chicas gritando al equipo.

-¿Pero qué está pasando ahí? - preguntó Stefan -

-¡El nuevo buscador de la casa de Gryffindor! - exclamó Rose - ¿Sabéis quién es,no?, - pregunto mirando exclusivamente a Albus - ¡Es tu hermano, James!, seestrena hoy como buscador de Gryffindor -

-¿Cómo? -

Albusquedó sorprendido. Todo el verano, James estuvo entrenando junto a su padrepara las pruebas de Quidditch, y en todo ese tiempo, el mayor de los hermanosPotter mostró gran torpeza con la escoba y más jugando. Aún era sorprendente deque le hubiesen cogido, tanto que Albus no se lo creyó hasta que llegara lahora del partido. ¿Cómo han podido cogera un James torpe en la escoba?, ¿oesperaban que esa torpeza se convirtiera en un gran talento como lo fue supadre en el primer partido?. Por otro lado, Albus no se sorprendió tanto,ya que siendo un Potter, ¿cómo no vamos acoger a un Potter en nuestro equipo?... estaba claro que el apellido eramás importante que el talento que tenía su hermano mayor con la escoba, inclusoni barrer sabe con ella. Cuando ya se acercaba la hora del partido, Albus y susamigos avanzaron con el resto de estudiantes por los terrenos y después por uncamino empedrado que les llevaría al gran campo de Quidditch, dividido encuatro regiones para las cuatro casas y compuesta por casi doce torres, dondejefes de las casas, profesores, directora e invitados de Londres, tenían unsitio guardado para ver el partido. Albus sabía que Victoire y Bill estarían enesas torres junto a su tío Charlie, el cual no veía desde invierno.

 

Alllegar a la entrada a las gradas, Rose tuvo que separarse de su primo y delresto, y continuar su camino por la región de los leones, donde todos losGryffindor tenían ya asignados sitios para ver el partido. A Al le hubiesegustado estar junto a su prima animando a los equipos, pero al ser unSlytherin, debía seguir la normativa establecida. Albus subió por las gradasjunto a Loren y Stefan, y se sentaron en primera fila junto a otros de primeraño, y muy cerca Yordina, hermana de Stefan, con sus amigas.

-¡Que nervios! - gritó Loren - ¡Que ganas de ver a Robbin! -

-¿En serio? - Scorpius le echó una mirada furtiva a los catalejos que llevabadel cuello - ¿Y vendrás preparada para ver solo a él, no? -

-¡SI! - Gritó nuevamente, más emocionada -

-Oye - irrumpió Albus - ¿Podrías prestarme esos catalejos después? -

-¿POR QUÉ? - saltó Loren aferrando los catalejos contra su pecho -

-Es que quiero ver si han venido mis tíos
- le dijo - ¿Puedo? -

-Bueno
¡pero antes de que empiece el partido me los das eh! -

Lorenle entregó con mala gana sus catalejos y Albus las tomó con ambas manos.Después se posiciono recto en su asiento y se los puso, enfocando cada torredel campo de Quidditch.

Divisódos torres muy pegadas y céntricas, donde vio a la directora Minerva McGonagalljunto a los cuatro tutores de las casas de Hogwarts. Allí también estaba unaantigua cara conocida frente a los marcadores de los dos equipos. Dean Thomas,antiguo compañero de su padre, y funcionario en el Ministerio de Magia junto aél. Albus siguió buscando en las torres hasta que sus ojos se fijaron en unahermosa Veela que conocía a la perfección. Fleur, elegante como de costumbre ysu cabello recogido en una trenza cayendo por el hombro, estaba sosteniendosobre sus rodillas a un pequeño que irradiaba parte Veela como su madre; era suprimo Louis Weasley. Y a su lado estaba Bill, su tío, que al igual que élandaba con los catalejos mirando las gradas de los estudiantes; pero aparte deellos, Albus vio algo sobrevolar esa misma torre. Enfocó y ajustó las lentes ydiviso a una luz que irradiaba poca luz que estaba desapareciendo poco a poco.Se agitaba de arriba abajo, y a contraluz, Albus vio a una Dama Grisdesaparecer de repente; sin dejar rastro.

Albusse quitó los catalejos rápidamente.

-¿Qué ocurre? - pregunto Stefan que le miraba extrañado -

-La Dama Gris - dijo - ¡Acaba de desaparecer ante mis narices! - exclamó,mientras se levantaba del asiento -

-¡Ey!, ¿adónde crees que vas? - le retuvo Malfoy - El partido está a punto decomenzar, no nos dejaran salir hasta que acabe -

 

-¿No ves lo que está pasando Scorpius?, primero el Barón Sanguinario, después elprofesor Binns, y ahora la Dama Gris
-

Huboun silencio entre sus amigos hasta que Loren se levantó igual que él.

-Tiene razón
esto es raro - apoyó a Albus -

-¿Y qué pensáis hacer? - pregunto Stefan, dudoso de levantarse o no -

-Peeves vio algo, fue el único que dijo que se salvó por los pelos - recordó Al- Si lo buscamos, sabremos lo que está pasando -

-¿Pero no es mejor que se ocupen los profesores? - Insinuó Scorpius - Somosniños -

-¿Y qué? - Saltó Albus en defensa - Mi padre se enfrentó con once años al mayorenemigo de todos los tiempos, salvó a varios estudiantes y descifró el secretode la Cámara Secreta
¡Se enfrentó a dementores en su tercer año!, ¿y yo nopuedo investigar lo que está pasando, Malfoy? -

Scorpiusno dijo nada al respecto y cuando se escuchó el silbato y varios cohetes, elpartido dio comienzo. Albus y Loren se miraron y asintieron al mismo tiempomientras abandonaban las gradas juntos, y Stefan se quedó sentado a la vera deScorpius sin saber qué hacer, ir o quedarse

* * *

Losgolpeadores defendieron bien sus posiciones y avanzaron con las escobas hastasus objetivos. Gryffindor iba en cabeza por veinte puntos, pero Slytherinestaba remontando en cada minuto del partido. La snitch dorada aún no eravisible para ambos buscadores, pero James comenzaba a tambalearse de la escobapor el mal temporal que venía del norte, pero aguantó firmemente sin quitar ojoal campo y a Robbin Cupper, que también le miraba fijamente.

-¡Y ahí están los Buscadores, suspendidosen el aire sin ver la snitch dorada!, por suerte sus equipos están haciendoalgo de provecho. ¡Venga! -

Enese momento una luz dorada y el sonido de un aleteo llamó la atención a Potter,y vio que la snitch estaba justo detrás del otro buscador. Robbin también loescuchó, giró rápidamente su escoba y fue detrás de la snitch antes de queJames reaccionase. Reaccionó tarde, pero comenzó a seguir a Robbin por detrás,mientras que fuertemente comenzaba a caer una gran llovizna, encharcando elterreno y haciendo que un golpeador de Slytherin cayese de la escoba.

-¡Cupper y Potter van detrás de lasnitch!, ¡Y ya tenemos al primer lesionado de Slytherin!, ¡¡VENGA CHICOS!!-

Desdelas gradas de Gryffindor, Rose animaba eufórica a su primo junto al resto desus compañeros, y en los Slytherins, a Robbin. El duelo estaba tan reñido queapenas podían deducir quién la tomaría en sus manos, ya que James consiguióponerse a la par del otro buscador y estaban a la misma distancia. Los dosalargaron sus brazos para poder cogerla, pero la snitch hizo una jugadabastante peligrosa. Se paró en seco cerca de las gradas de Ravenclaw y los dosbuscadores se pasaron de largo, y fueron directos hacia las gradas. Losestudiantes de Ravenclaw se agacharon justo a tiempo antes de que James alzarala escoba y sobrevolase sus cabezas para no estrellarse; en cambio Robbin separó a cinco centímetros de las gradas, suspirando aliviado y maldiciendo a lasnitch.

-¡POR LOS PELOS NO LO CUENTAN!, ¡ADOROESA SNITCH! ¿Y VOSOTROS? -

-¡Maldita sea! - gritó James cabreado -

Retomandoel control de su escoba, James regresó al campo, al centro, donde tenía buenavista del lugar. Sobre su cabeza estaban los dos equipos y Robbin con lasescobas, y la pequeña snitch, a sorpresa de él, estaba inmutada en los pies delos aros elevados de los Slytherins. James miró a Robbin, estaba despistado,así que avanzó rápidamente hasta la snitch que apenas se movía.

 

-¡¿QUÉ ES LO QUE VEO!? ¡¡POTTER Y LASNITCH!! ¿ES POSIBLE, ES POSIBLE? -

-¡JAAAMES! ¡JAAAMES! ¡JAAAMES! - se escuchaba desde las gradas -

Yahí estaba James Sirius Potter, el nuevo buscador de Gryffindor, tomando con lamano derecha la snitch dorada.

-¡GRYFFINDOR GANA! -

* * *

ElGran Comedor aún estaba vacío. Albus y Loren habían llegado hace diez minutos,a poco de acabar el partido con la victoria de los Gryffindors. Los dosbuscaban a Peeves en ese lugar, pero no había rastro de él, ni siquiera en lascocinas. Avanzaron después por las escalinatas de mármol, preguntando a algunosretratos que estaban despiertos, y la mayoría ni siquiera le había visto, oincluso alguno dijo que estaba en el baño de las chicas haciendo travesuras,como tanto le gustaba. Fueron después a la cuarta planta, donde por suerte delos dos escucharon la risa peculiar de Peeves, acompañado de una enfurecidaprefecta de Gryffindor y empapada hasta los huesos. Victoire.

-¡MALDITO FANTASMA! ¡YA VERÁS CUANDO LE DIGA A LA DIRECTORA
! -

-¿Qué te has meado encima? ¡JAJAJAJAJA! -

-¡PEEVES! -

Victoiresalió del baño de chicas empapada de agua y corrió directa hacia la Torre deGryffindor, pasando por lado de su primo.

-Con lo poco que le gusta que la mojen
- comentó Albus -

-Bueno
al menos hemos encontrado a Peeves -

Avanzaronpor el pasillo encharcado hasta el baño, donde Peeves jugaba con los grifos ylas cañerías empapando todos los rincones del lugar. Cuando vio a los dosSlytherins se retuvo y sonrió al reconocerlos.

-¡Señor MINIPO-POTTER! - Exclamó -

-Peeves, ¿Qué estás haciendo? -

-¡CELEBRAR QUE LA DAMA GRIS NO ESTÁ!, Al final seré el único -

-Sabemos que no está - dijo Loren - ¿Sabes tú algo de lo que está pasando? -

-PUUUUES
-

Peevesdescendió del aire y se acercó a ellos.

-SI Y NO. PUEDE O TAL VEZ. PERO JURÉ QUE NO DIRÍA NADA -

-¿Sí o no?, ¡dinos! -

-¡Tranquilo señor MINIPO-POTTER! - grita Peeves - Si os lo cuento, tal vez seayo el siguiente
- dijo por lo bajo -

-Pues tal vez te haga yo desaparecer - amenazó Loren -

-¡NO POR FAVOR!; os lo diré, ¿vale? - Cedió - No quiero ser moco de Slytherin -

Lorensacó la varita por si las moscas, y Peeves comenzó a elevarse en el airemientras rebuscaba algo en sus bolsillos. Sacó un pañuelo rojo, otro azul yotro naranja, y los lanzó al suelo. Siguió sacando más cosas, desde un bote decristal, un libro y un caldero de bronce. Albus sabía que los fantasmas eran elmayor misterio del mundo, pero desconocía la capacidad y poder que tenían. CuandoPeeves vació todos los bolsillos, comenzó a reírse como un lunático, algo quehizo sospechar que le estaban tomando el pelo.

-No os lo diré - se rio Peeves, y después salió volando de los baños -

-¡MALDITO FANTASMA! - Gritó Loren - ¿Y ahora qué? -

Albusno la estaba escuchando porque estaba sumido en los objetos que Peeves habíatirado. Loren volvió a insistir pero no le escuchaba. Albus se inclinó al sueloy vio todos los objetos que Peeves tenía en sus manos. Algo en su interior ledecía que había algo ahí, aunque las palabras de su padre también le guiaban. Hacecuatro años, Harry le contó lo travieso que era Peeves, y que era una calca deJames; pero Peeves, aparte de ser travieso, era listo, y aunque te la jugase, siempre te dejaba larespuesta ante tus narices.

 

-Albus
-

-Lo tengo - susurró -

Unbroche de plata colgaba de las manos de Albus de las pertenencias de Peeves. Habíaun escudo grabado en el dorso de una torre y dos varitas cruzadas cubriendo eldibujo de la torre; y por detrás había algo escrito. Una fecha y unas palabras,que lo leyó Albus.

1552 - 1649

En memoria de M.R.

* * *

Lanoche cayó en el castillo con una gran cena en el Gran Comedor para celebrar lavictoria de los Gryffindors. Ravenclaw y Hufflepuff se unieron en la mesa deGryffindor para cenar con ellos, y algunos Slytherins también, aunque el restose quedó en sus mesas. Albus, Scorpius, Loren y Stefan aprovecharon esaoportunidad para sentarse con ellos, y aparte, para comentar lo que habíandescubierto. Rose fue informada porStefan horas antes de la desaparición de la Dama Gris, así que estaba al tantode lo ocurrido; en cambio Albus, antes de hablar con sus amigos, fue haciaJames a felicitarle.

-Enhorabuena
- le dijo - Papá estará contento -

-Gracias
- contestó, secamente - Yo
quería hablar contigo, pero
-

-Déjalo - le pidió - Estas navidades puedes hablarme sin miedo
-

-No es miedo
sino que
me resulta raro, confuso
verte así - dijo, señalando elemblema de Slytherin - Pero bueno
-

-No lo escogí - le susurró - Ya hablaremos
voy con Rose y mis amigos
-

Jamesle dejó marchar y Albus regresó hacia sus amigos con una espina clavada en supequeño corazón. Le dolía que su hermano no hablara con él sobre el tema, peromás de que le miraría de forma diferente

-¿Así que este broche llevaba Peeves? - preguntó Rose mientras lo veía conScorpius y Stefan -

-Si
- asintió Loren - ¿Tenéis idea de lo que puede significar? -

-Debe ser de una persona ya muerta - dijo Scorpius -

-¿Pero de quién? - Saltó Stefan mientras miraba el grabado - M.R
M.R
-

-Sus iniciales - pensó Rose - Puedo, si queréis, buscar información en labiblioteca si me guio por la fecha de nacimiento y defunción
¿os parece? -

-Bien - añadió Albus - Y yo le llevaré este broche al profesor Prewett -

-¿Y eso? - preguntó Scorpius mientras se apoyaba en la mesa -

-Quizás sepa algo del escudo grabado en el broche
-

Capítulo 5

Una torre con dos varitascruzadas.

El tiempo empeoró hasta finales de octubre yprincipios de noviembre. Hogwarts ya sufría el frío invierno por adelantado, ylos terrenos ya estaban encharcados por las lloviznas de cada noche. El lagoestaba revuelto, y el gran Sauce Boxeador se tambaleaba más de lo normal por eltemporal. Las chimeneas del castillo se prendieron con el primer soplo de fríode finales de octubre, y todos los estudiantes quedaron aislados por eltemporal en el interior del castillo. Se suspendieron las clases de Cuidados deCriaturas mágicas y Herbología, aunque la temporada de Quidditch continuaba.Gryffindor volvió a jugar tres veces después de su victoria con Slytherin, perono con grandes victorias, sino con derrotas incluso de la casa Hufflepuff, cuyoBuscadora era del mismo curso que James. Fue ese bullo lo que merodeaba por lospasillos, sin contar que los estudiantes y profesores se percataron de ladesaparición de otro de los fantasmas; Edgar Clogg, un antiguo jugador deQuidditch de sus años antiguos y que merodeaba los fines de semana por elestadio, y el Fraile Gordo, el fantasma de la casa Hufflepuff. Aquellasdesapariciones hizo que Rose actuase cuanto antes en su investigación.

 

Caíaúltimas semanas de noviembre y la joven Rose apenas pudo encontrar informacióndetallada de magos o brujas fallecidas en el año 1649, ni siquiera lasiniciales de M.R. que tanto la abrumaba la cabeza para desenredar ese puzle.Pensó que si al menos tuviese algo de su madre, podía haber resuelto elacertijo a los dos días de tener el broche, pero ya pasaron varias semanas y noconsiguieron nada; ni siquiera Albus pudo hablar con el profesor ArthurSullivan porque no se encontraba en el castillo.

-Buenas tardes Rose, ¿Qué haces que no estás en el Gran Comedor? -

-Estoy algo ocupada James
- le dijo -

-¿Deberes acaso? -

-No encuentro información, nada más. He leído todos los libros de la bibliotecay nada, sigo estando sin resolver nada de nada
- dijo abrumada -

Jamesse acercó por detrás de Rose y la abordó con su curiosidad. Sobre la mesa de latorre de Gryffindor, Rose tenía un pergamino y el broche que Albus encontró.Había en el pergamino garabatos hechos y tachados, fechas por arriba y porabajo, incluso títulos de libros que James conocía. El joven Potter le arrebatórápidamente el broche y lo sostuvo con sus manos, contemplándolo con la luz delas velas.

-Es un broche muy bonito
¿estás buscando su origen, no? -

-Así es, ¿me lo devuelves por favor? -

-Creo que puedo ayudarte - le dijo, devolviéndole el broche - Aunque dudo que teguste mi proposición -

-¿Y de qué se trata James? -

Jamesagarró una silla y se sentó a la vera de su prima. Miró a todos los ladosesperando no encontrar a nadie, y sacó de su túnica un antiguo y descuidadopergamino que lo extendió sobre los apuntes de su prima. Ahí, Rose reconoció loque era y miró a James extrañada. Era el Mapa del Merodeador, una reliquia porasí decirlo de la familia Potter desde los orígenes de éstos, y Rose pensó,indagando en su cabeza, ¿en qué leayudaría ese mapa en su búsqueda?.

-Hay un lugar en el castillo donde podrás obtener más información - le murmuró -Pero solo puedes ir cuando la noche cae en el castillo
-

-Me estás asustando James
-

-La Sección Prohibida - masculló -

Roseagudizó el oído y se le puso la piel de gallina cuando se lo dijo. La SecciónProhibida era un lugar en donde Rose jamás pensó entrar por las normasestablecidas en el castillo, y aparte de que su tío Harry le contó que en eselugar se esconde cosas inimaginables y peligrosas para la mente y ambiciónhumana, pero podía ser el único lugar donde podría hallar las respuestas queella necesitaba obtener. James le entregó el Mapa del Merodeador y le explicósu funcionamiento y el motivo del por qué debería usarlo. Debía estar pendientedel mapa, ya que reflejaba a cada persona que andaba por el castillo, y ya queno podrá cubrirse las espaldas por si algún prefecto la pillase, el mapa leayudaría a ocultarse de aquellos que vigilaban el castillo a esas horas. Rosele pareció perfecto el plan, pero no debía ir sola.

 

Selo propuso a James, pero se negó a ir.

-Prometí no pisar una biblioteca jamás - le dijo James -

-¿Te dan alergia? - vaciló Rose mientras se guardaba el broche y el mapa dentrode la túnica -

-Más bien me expulsaron el curso pasado por prender "accidentalmente" varioslibros de Historia de la Magia
-

-James, ¿en serio? - se extrañó -

-Bueno
también los libros infantiles
- replicó - ¡Pero bueno, da igual!,búscate a una de tus serpientes que te acompañe
o a Albus -

-Mejor iré sola - dijo - Bastante tiene Albus con encontrar al profesorSullivan
-

-Cómo veas, pero mientras me traigas el mapa de vuelta
-

-¡Que sí!, no te preocupes más anda
-

Enel Gran Comedor, la mayoría de estudiantes pasaban la tarde sin poder salir alos terrenos, haciendo los deberes y picoteando de bocadillos que había sobrelas mesas. Albus se encontraba con Scorpius, y Stefan y Loren andabanmerodeando por la sala común realizando un trabajo de Transformaciones.

Scorpiusandaba agitando la cuchara en el vaso mientras que Albus leía El Profeta quehabía en el banco de al lado. Era una tarde aburrida para todos, incluso paraellos por todo lo que tenían que hacer por descubrir las extrañasdesapariciones y el misterioso broche. Desde que obtuvo el broche, apenas se leveía a Peeves gastando bromas, aunque Victoire lo agradecía porque así no lehacía las vigilancias nocturnas insoportables.

-Oye Al, ¿tienes el broche? -

-Lo tiene Rose. Se lo di hace unas semanas
- contestó - ¿Por? -

-¿Recuerdas como era el emblema que tenía? -

-Pues no muy bien
pero era una torre y dos varitas cruzadas -

Scorpiusasintió mientras escribía el emblema en un pequeño pergamino que tenía en latúnica. Al le echó un vistazo y asintió al ver que era calcado al del broche.

-¡Sí!, así es -

-Lo sabía - masculló - ¿Sabes dónde está este emblema, no? -

-Pues no
¿acaso lo has visto? - saltó Al sorprendido -

-¡Claro que sí! - Exclamó - En el lago hay un pequeño arrecife donde suelo ir apracticar los encantamientos, ¡y este mismo grabado aparece en la piedra!, nomuy claro y desgastado, ¡pero si, es el mismo! -

-¡Debemos decírselo a los demás!, iré donde Rose, díselo a Stefan y Loren,intentaremos ir cuando nos abran las puertas -

-Aunque siempre podemos ir sin que nos descubran - propuso Scorpius con un tonodivertido que le hizo pensar a Albus en su proposición -

* * *

Enel Ministerio de Magia, la revolución de pequeños rumores de asesinatosocurridos estos últimos días, ha alertado a la seguridad mágica. El cuartel deaurores estaba completamente vacío porque la mayoría andaban buscando indicioso pistas de lo que ha podido pasar con estos asesinatos, y también en SanMungo, donde los seis cadáveres fueron llevados para investigar las causas dela muerte. Harry Potter era el jefe de oficina del cuartel de aurores, eintentaba cesar la muchedumbre que se había formado en un par de horas. ElProfeta y otras comunicaciones estaban en el gran vestíbulo, atendiendo a laspalabras del señor Potter.

 

-¡Calmen por favor!, estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos. Y si,fueron asesinados; aún desconocemos sus identidades, pero eran magos
¡No ospreocupéis, que cazaremos al culpable! Muchas gracias -

Harryregresó a la oficina después del comunicado, y ahí vio a Hermione que aguardabapreocupada en el escritorio de Harry, y el Ministro de Magia Kingsley, que caminabade arriba abajo por la oficina. Cuando entró, Hermione se levantó y se dirigióa él con cara de preocupación.

-Harry, no han encontrado nada -

-¿Nada?, ¿La Orden no ha conseguido nada? -

-Únicamente dolor de pies - vaciló Kingsley -

-Vaya
- Harry golpeó la mesa - Los aurores no han encontrado nada, lossanadores desconocen los motivos de la muerte, y la Orden no ha conseguido nisiquiera nada de información
- recapituló, algo cabreado -

-Tranquilízate - saltó Hermione - Mira, porque debo irme a casa a cuidar deHugo, pero iré con Ronald y con algunos más a las escenas de los crímenes,¿vale? -

Hermionele besó en la mejilla.

-Nos veremos
hasta luego señor Ministro -

Enun golpe de aire, Hermione desapareció del despacho. Kingsley se rascó la nuca,era una situación difícil para la comunidad, y no tenían ni siquiera un hilopor dónde tirar y comenzar. Harry confiaba en la Orden del Fénix, pero desdehace unos años, la Orden comenzó a caer y a separarse poco a poco, pero sinperder el contacto. Ya no eran los de antes, habían madurado, incluso algunosdecidieron dejar la varita escondida en el cajón después de lo que vivierontiempo atrás, pero Harry aún tenía esa pequeña esperanza en su interior.

-¿Qué planeas señor Potter?, ¿alguna idea? -

-Tal vez - asintió - En todos los asesinatos hay algo que concuerda, sobre todoen los cuerpos de los asesinados -

-¿Algo en sus cuerpos?, no me he fijado
-

-Abre mi cajón, segunda carpeta roja -

Kingsleysiguió sus indicaciones y cogió la carpeta en donde había un gran rótulo con elsello de San Mungo. La abrió y vio las fotos de las víctimas. Todas estabancarbonizadas, y apenas se les reconocía; aunque algo tenían todos los cuerposen común. Un extraño sello grabado en su cuello; una torre con dos varitascruzadas.

-Un símbolo -

-Sí. La persona que ha arrebatado sus vidas, les ha grabado a fuego ese símbolo -

-Buena vista - le felicitó - Llevaré la carpeta al departamento para queinvestiguen que significa o hacia donde nos llevaría -

-Bien, espero tener resultados pronto, señor Ministro -

-Sabes que soy puntual - asintió sonriendo - Pronto tendrás las respuestas quebuscas, señor Potter
-

* * *

Subiendopor las escalinatas de mármol, Albus se topó con una Rose bastante distraída quese encaminaba hacia la Biblioteca. Era crucial resolver el enigma del brocheantes de las navidades que estaban a la vuelta de la esquina. Cuando Rose giróhacia el pasillo, fue cuando vio a un Albus sofocado y por donde su frenteresbalaba gotas de sudor.

-¡Al fin te encuentro! -

-¡Que susto AL!, ¿Qué pasa? -

 

-Scorpius ha visto el emblema del broche en el lago, ¡en el lago! -

-¿Cómo?, ¿en el lago? - Rose se detuvo -

-Si, grabada en unas rocas
creo que si vamos al lago, encontraremos algointeresante, ¿no crees Rose? -

-No se
- dijo - Aún debemos saber quién es el poseedor de ese broche ¿nocrees?, que por cierto
iba a ir a la biblioteca ahora mismo -

-Vaya
- suspiró y agachó la vista al suelo - ¿Entonces
? -

-Id vosotros al lago - dijo Rose sin importarle - Aunque dudo que podáis salirdel castillo estando todo cerrado
- sonrió pícaramente, mientras palpaba elmapa en su túnica - Así que bueno
si vais, tened cuidado -

-¡Espera! - Albus le agarró del brazo antes de que se fuese -

-¿Qué quieres ahora
?, tengo prisa y lo sabes
-

-Bueno
nada, lo siento
-

Lesoltó el brazo y dejó marchar a Rose hacia la biblioteca, aunque le hubiesegustado dejarle un recado a Rose para que se lo pasara a su hermano cuandopudiera verle. La conversación que tuvo con él el día de su primer partido deQuidditch, le supo a poco. Quería estar con su hermano, claramente, y que leayudase en descifrar este misterio que merodeaba por el castillo; porque aunquele mirase de esa mala manera por ser Slytherin, y por no intercambiar palabrasdurante cinco minutos en ningún momento, sabía que James quería también estarcon él, aunque su apariencia exterior no reflejaba lo mismo. En todo caso, pensóAlbus, que tendrían unas navidades para aclarar todas las dudas entre ambos,saber la opinión de él y qué hará a partir del momento en que hablen los dos asolas en casa
aunque para eso aún quedaba.

Albusretrocedió sus pasos y se topó con su cuadrilla de Slytherins que aguardaban enel umbral de las Mazmorras. Al parecer ya estaban al tanto, y Scorpius teníauna mirada chispeante como si tendría la solución a sus problemas.

-Rose no viene - les dijo a sus amigos - Así que estaremos nosotros. Scorpius,¿ya sabes la manera de salir, o no? -

-Claro que si
un Malfoy es astuto - vaciló, haciendo que sus compañeros lemirasen como si no tuviese remedio el pobre chaval - Estad atentos
hace unos díasdescubrí que los elfos de las cocinas salen y entran del castillo para ir abeber a una taberna de Hogsmeade, y cómo les pillé mientras hablaban
medijeron como salían de aquí sin atravesar la puerta cerrada
-

-Vaya con los elfos - comentó Stefan -

-El caso es que tras acabar los tiempos oscuros de nuestros padres - explicó mirandoa Albus exclusivamente - Los pasadizos se cerraron, pero otros fueron creadospor el propio castillo a lo largo de los años
y hay un pasadizo exacto que nosllevaría al embarcadero de Hogwarts, muy cerca del lago -

-¿Y dónde es ese pasadizo? -

-La sala de Trofeos de Hogwarts -

Cuandola luna llena se reflejó en el techo encantado del Gran Comedor, los cuatroSlytherins accedieron a la sala de Trofeos del castillo y atravesaron el pasadizoque se encontraba en el interior de la chimenea. En ese momento, Rose estabaoculta en la biblioteca cuando la bibliotecaria abandonó su puesto. Extendió elMapa del Merodeador sobre una de las mesas y posó la punta de la varita sobreella, pronunciando las palabras adecuadas.

Derepente, el pergamino comenzó a dibujar tramos y nombres, hasta que se completó,y vio en un fugaz segundo, los nombres de Albus, Loren, Stefan y Scorpius,desaparecer por arte de magia en la sala de Trofeos. Se extrañó por uninstante, pero desvió la mirada a las personas que merodeaban por la mismaplanta. Victoire Weasley, sus huellas, aparecían muy cerca de la biblioteca, yla directora Minerva McGonagall aguardaba en esa misma planta frente a sudespacho. Debía apresurarse, así que marchó directamente al ala norte de labiblioteca en donde estaba la Sección Prohibida.

 

-Alohomora
- conjuró sobre la puerta -

Lapuerta emitió un suave crujido y se abrió poco a poco. Rose entró con cuidado,dejando el mapa sobre una de las mesas junto al broche, y comenzó su búsqueda.

-¿Dónde podré encontrar esas malditas iniciales? -

Rosecomenzó por las primeras estanterías que contenían varios libros descatalogadosde la propia biblioteca, e incluso algunos cubiertos por cadenas. Se preguntó cómopodían tener esos libros, si estaban prohibidos en el colegio
pero al parecereso era otro misterio sin importancia. La joven Weasley se cubrió las manos conuna gran pila de libros que dejó caer sobre la mesa, todos de la edad media,antiguos magos y brujas, algún libro de simbología e incluso de Runas Antiguasdel siglo XV. Comenzó a sentirse como una MINI-HERMIONE-GRANGER en ese momento,y disfrutó, cómo no, rebuscando entre las antiguas hojas de los libros
pero loque no sabía es que la respuesta lo tenía frente a sus narices. En un fugazvistazo al fondo de la Sección Prohibida, vio algo que le llamó la atenciónbastante, tanto que dejó los libros y el mapa, y se encaminó hacia el final. Habíados estanterías viejas con pocos libros, y en el medio de éstas una paredrocosa, oscura y con una débil luz que desprendía unas pequeñas marcas en formacircular. Al acercarse para verlo mejor, vio algo que la sorprendió porcompleto, algo que no se esperaba encontrar en ese lugar en aquel precisomomento.

-Es el broche -

Roseacarició un orificio que tenía la misma forma del broche y estaba grabado elescudo de la torre y las dos varitas. En ese orificio estaba la luz tenue quevio, y cayó en la cuenta que detrás había algo. Comenzó a empujar la paredrocosa e incluso dándole golpes secos, pero nada
hasta que la pequeña Grangerque llevaba dentro por parte de su madre, intuyó que se abría con el broche. Volvióa la mesa, cogió el broche, y sin pensar en el peligro que eso podía tener, lointrodujo en el orificio que tan bien entró a la primera.

Sonóun fuerte crack que hizo retroceder a Rose con el broche en la mano. La paredrocosa comenzó a temblar poco a poco, y la luz tenue se convirtió en un baño deluz que iluminó toda la Sección Prohibida.

Lapuerta ha sido abierta.





Nota de autor:

¿Me matáis, no?, bueno... hasta aquí el capítulo 5... como siempre con algo de suspense al final (xD); la próxima actualización espero hacerla el fin de semana, pero es que ando atareado de exámenes y apenas puedo conectarme. Así que este capítulo se lo dedico a todos los que agregaron la historia a favoritos, los que comentan y hacen que mi 3ºGeneración siga con vida.


 

Capítulo 6

Sir Nicholas deMimsy-Porpington

Un arco de piedra sealzaba ante los ojos de Rose. La pared rocosa había desaparecido para mostrar ala chica un estrecho y largo pasillo que conducía a una puerta de grandesdimensiones. Entró sin miedo y caminó lentamente contemplando las paredesoscuras que sostenían pequeñas antorchas. Había un olor que Rose le agradaba, entreantiguo y cerrado, el típico olor que esconde las guardillas durante muchotiempo. Rose se sentía segura por cada paso que daba, y no temía a nada. A suespalda, el muro volvió a regenerarse para ocultar el pasadizo, y la puerta quetenía al fondo se abrió poco a poco. Cuando llegó al final, entró dudosa cuandoapoyó su mano en el pomo, hasta que una voz escuchó en su cabeza de queentrase. Después de estar semanas investigando el broche y sus orígenes, al finencontró alguna respuesta. El broche era una especie de llave que ha podidoabrir el pasadizo secreto, y extrañamente, estaba relacionado con lasdesapariciones. Rose empujó decisiva la puerta y entró a una antecámara endonde la luz no se filtraba por ningún hueco. Era una sala circular cubierta dealfombras y tapizado verde oscuro, como si perteneciese esa parte a unahabitación de la sala común de Slytherin. En el medio se hallaba un baúl degrandes proporciones, y en el resto de la antecámara había cajas, libros,garabatos, e incluso una cama deshecha al fondo, cubierta por un manto de polvoy más libros. Rose se aventuró más y vio también un pequeño escritorio donde sedirigió sin ninguna duda. Sobre la mesa había papeles, fechas y nombres; peroninguno le resultaba interesante para leer. Echó otro vistazo sobre la silladonde había otra pila de pergaminos. Los apartó y los echó un vistazo porencima. Eran más fechas y nombres, pero hubo algo que le llamó la atención concreces. Entre los pergaminos había un antiguo retrato de varios magos y brujasposicionados en fila y frente a una torre en medio de un reflejo que parecíaagua. Cada pareja de magos, llevaba en sus manos la varita, cruzada con el delcompañero de al lado. Todos vestían antiguas túnicas, y en el reverso delpergamino, se apreciaba el nombre de cada uno de esos magos del retrato,acompañado de una fecha.

LACAMARILLA

Forjadaen 1640 por la paz de nuestra comunidad

Arthemius Fott

Charlus Leptón

Artemisa Monclow

Morgana Fott

Theodosius Hackett

Penelope Deacorde

Delphon Radford

Jean Adams

Lucius I Malfoy

Mace Garett

-Penelope Deacorde
Lucius I Malfoy
- leyó una y otra vez aquellos nombres,inconscientemente de que sabía que Stefan y Scorpius estaban conectados - ¿Quétiene que ver todo esto? -

-Pues antes de los tiempos de tus padres, existió otros magos que defendieronesta comunidad de una gran amenaza - añadió una segunda voz -

Rosese sobresaltó en cuanto escuchó la voz de un hombre. Se echó hacia atrás ytropezó con el montón de pergaminos que había ahí, y ante sus ojos, estaba elúnico que estaba en pie en el castillo, posiblemente la persona que podríaayudar a sus amigos a resolver ese misterio.

-¡Sir Nicholas! - Exclamó cuando vio a Nick flotando en la antecámara - ¿Ustedsabe que le está pasando a sus compañeros
? -

-Debemos salir de aquí, no es lugar para hablar. Te esperaré en la Torre deGryffindor, y te recomiendo que guardes eso que tienes en las manos
-

 

-Pero
-

-No es momento para hablar -

Mientrasel misterio rodeaba la mente de Rose de lo que obtuvo en la antecámara de laSección Prohibida, Albus y sus amigos llegaron al final del pasadizo. Llegaroncomo dijo Scorpius, al embarcadero de Hogwarts, en donde había cinco pequeñasbarcas tambaleándose bruscamente por el temporal. El viento soplaba fuertementey la lluvia caía con fuerza y sin cesar. Loren fue la última en salir delpasadizo y dejó, bloqueando la puerta con un barril para poder regresar porahí. No le gustaba la idea de estar fuera del castillo con ese temporal, perohabía que ver lo que Scorpius afirmaba. Stefan fue el primero que avanzó con lacapucha puesta y la varita en la mano.

-No tenemos que perder más tiempo
- dijo Stefan - Este tiempo es peligroso
-

-Tranquilo que está cerca - comentó Scorpius - Seguidme
-

Avanzaron losSlytherins con las capuchas puestas y salieron del embarcadero. La tierraestaba tan húmeda que los pies se les hundían como si pisaran arenas movedizas.Loren se agarró al brazo de Albus para caminar, y Albus a la túnica de Stefan,y éste a Scorpius, quién llevaba la varita iluminada. Continuaron siguiendo laorilla del lago, que estaba muy ajetreado que parecía que el calamar giganteestuviese haciendo remolinos con sus tentáculos, algo que asustó a Loren por sufobia a nadar. El agua del lago era tan negra como la noche, y comenzó a cubrirparte de la orilla por el volumen de agua que tenía por la lluvia. Scorpiusintentó mantener la varita en alto hasta que llegaron a una gran piedra rocosadonde había un hueco donde podían resguardarse. Avanzaron rápido y se resguardaron.

- Malditotiempo - maldijo Loren - ¿Es aquí, no Scorpius? -

- Si chicos
aquí está la marca
- respondió Stefan por él -

Frentea ellos y entre metido entre unas piedras afiladas como dientes, había unamarca con un orificio, el mismo que Rose encontró en la Sección Prohibida.Albus iluminó también su varita y Stefan se inclinó para poder tocarlo. Apenasllegaba por lo estrecho que era las rocas que ocultaban el orificio, pero pudorozarlo con las yemas de sus dedos. En ese momento, Stefan notó como unescalofrío le recorría el cuerpo y en su pequeña mente visualizó algo que hacíameses no veía. Estaba acostumbrado a tener esos extraños sueños cuando dormía,pero no cuando estaba despierto. De nuevo, vio en su mente la misma torre desus sueños, pero había algo diferente. La torre se sumergía en el agua

-¡Stefan! - Le meneó Scorpius al ver que no respondía - ¡Chicos, Stefan le pasaalgo! -

-¡No debíamos a ver venido! - Exclamó Loren enfadada - ¡Regresemos al castillo!-

-¡Stefan! - insistió Albus esta vez, pero no respondía -

Losgritos de Albus y Scorpius a Stefan se apagaron cuando notaron que algo fríoles cubría sus tobillos. El agua comenzó a subir de nivel y pronto la orillaiba a desaparecer por una gran ola del lago. Albus no tuvo otro remedio quecoger a Stefan, con ayuda de Scorpius, y salir corriendo hacia el embarcadero.Era hora de irse si querían regresar enteros al castillo.

LaTorre de Gryffindor estaba en penumbras porque estaban todos durmiendo en sushabitaciones. Rose Weasley se encontraba frente a la chimenea junto a eseretrato realizado a lienzo (pero elretrato se movía como los cuadros del castillo), esperando a que SirNicholas llegase para contarle lo que sabía al respecto. Entretanto le dabavueltas a la cabeza la relación de Stefan y Scorpius con aquellas personasnombradas. Tal vez sus antepasados, o igual alguna coincidencia
no estabasegura, pero ese broche había querido mostrarle eso a Rose esa noche. CuandoSir Nicholas apareció atravesando el retrato de la dama gorda, Rose seincorporó nada más verlo para preguntarle, pero el fantasma fue el primero enhablar.

 

-No sé qué tramáis vosotros
tu primo, esos Slytherin y tu
pero debéis de dejarde indagar en estas desapariciones -

-¿Pero por qué?, solo queremos saber lo que está pasando Sir Nicholas -

Elfantasma suspiró.

-Y he encontrado esto - le enseñó el pergamino - ¿Quiénes son? ¿Qué es LaCamarilla?, necesito respuestas
-

-Eres como tu madre - le dijo - Las mismas ganas de saber la verdad, la mismavitalidad, comprendo que seas una gran Gryffindor
- le alagó - Y esos delretrato son La Camarilla, un grupo de magos y brujas que defendían nuestromundo
nosotros los fantasmas de Hogwarts les debemos mucho
y ellos a nosotros-

-¿Un grupo?, ¿pero qué defendían?, Lord Voldemort apenas había nacido en laépoca que aparece en el reverso
-

-Jajaja - rio éste a su ignorancia - No siempre ha sido él
ha habido otrapersona en el pasado que causó más daño que ese innombrable
-

Rosequedó atónica.

-¿No sabes quién es?, porque creo que si sabes
sino, no hubieras encontrado laantecámara secreta de La Camarilla -

EntoncesRose sacó el broche ciegamente y acarició las iniciales a la par que clavaba sumirada en el fantasma. Sir Nicholas asintió.

-M.R - pronunció - Mnemone Radford, creadora de encantamientos modificadores dememoria y
por ser la primer innombrable que llegó a nuestra comunidad -

-Mnemone Radford
- repitió - ¿Pero qué tiene que ver con las desapariciones?,¿y con La Camarilla?... sigo sin entenderlo -

Roseaguardó a que el fantasma le diese una respuesta, pero Sir Nicholas estabacallado e inmóvil como una piedra. Rose se levantó y se acercó para ver que lepasaba, y fue en ese momento ante sus ojos y en la Torre de Gryffindor, cuandoSir Nicholas, el fantasma de la casa Gryffindor, fue engullido por una luz quele hizo desaparecer de ahí

-¡SIR NICHOLAS! -

* * *

Lassemanas avanzaron rápidamente desde aquella noche en el cuál, definitivamente,todos los fantasmas del castillo habían desaparecido a excepción de Peeves.Rose se reunió con su primo y los demás para contarles lo que habíadescubierto, y los Slytherins a Rose de lo que había pasado esa noche en laorilla del lago. Supusieron que si el broche pudo abrir aquel pasadizo en laSección Prohibida, igual si lo hicieran de nuevo pero con el orificio de lasrocas, tal vez descubriesen algo. Stefan estuvo todas estas semanas sin poderpronunciar ni una sola palabra, pero les contó lo que vio en su mente. Unatorre como la del broche y el retrato que encontró Rose, y una marea agitadaque engullía y ocultaba la torre. Esa información dio que pensar sobre lo queStefan tenía en su mente. ¿Podía ver los acontecimientos con solo tocarlo osoñarlo como pasó los primeros días de Hogwarts, o había algo que sus amigosdesconocían de él?. De todas formas, había otro misterio para resolver, peroque Scorpius lo aclaró en seguida. El tal Lucius I Malfoy fue, por así decirlo,un antepasado, quizás el bisabuelo de su abuelo Lucius, y respecto a Penelope Deacorde,Stefan no dijo nada al respecto.

 

* * *

Mediadosde diciembre. El mal temporal cesó hace pocos días, pero un manto blancocomenzaba a cubrir el castillo. Las cartas en Hogwarts comenzaron a volar porallá y por ahí, donde recibían la mayoría de los estudiantes los permisosfirmados para regresar a Londres estas navidades. James, Albus y Roserecibieron, cómo no, la carta firmada; al igual que Scorpius; aunque Stefan yLoren no. Debían quedarse esas navidades en el castillo con los profesores quese quedaban, entre ellos el profesor Slughorn y Arthur Sullivan, que sereincorporó a las clases a finales de noviembre.

Esamañana de invierno, había mucho ajetreo en el castillo moviendo baúles dearriba abajo, y despidiéndose de sus compañeros hasta que volviesen en enero.Rose se despidió de algunas compañeras de Gryffindor, y Albus y Scorpius de susamigos.

-Ya lo siento que os quedéis aquí - les decía Scorpius - Si no tendríamos cenacon mi familia paterna, seguro que mi madre os invitaría a casa -

-Para la siguiente, ya verás - dijo Stefan -

-Bueno, ¡recordad en escribirnos eh!, por favor - pidió Loren -

-¡Lo mismo digo! - Exclamó Albus sonriendo - Y ya sabéis, no hagáis nada que lemoleste a Slughorn, últimamente anda muy severo con Slytherin -

-Si tranquilo, no quemaré a nadie - se bufó Stefan recordando el pequeñopercance en clase de pociones la semana pasada -

Algohabía en esos Slytherin que les hacían tan diferentes que el resto. Había uncálido ambiente entre los cuatro, una amistad extraña por ser quienes son y porlos secretos que esconden unos de otros, pero eran amigos; una extraña amistadque para muchos eran de admirar, pero para otros no, como Yordina, la hermanade Stefan

-Los odio - gruñó Yordina a Elisabeth -

-Cálmate - le dijo - ¿Qué más te da?, tu hermano se quedará con esa chica -

-Vale, bien
¿y? -

-Podemos aprovecharnos y jugar con ellos, ya sabes - vaciló Elisabeth -

AYordina se le dibujó una sonrisa en el rostro ante su propuesta.

-Uhm
¿con maldiciones? - susurró una Yordina malvada -

-Claro que sí, soy una Nott, enseñémosles estas navidades quienes son losverdaderos merecedores de estar en Slytherin -

Alparecer las dos chicas de Slytherins tenían un as bajo la manga para hacer queestas navidades sean las peores para Stefan y Loren.

Traslas despedidas y algunas lágrimas de más por parte de Loren y que apenas seseparaba de Rose en el vestíbulo, Hagrid y el profesor Longbottom aguardaban enel umbral de la puerta a los estudiantes que se marchaban. Todos salieronordenadamente subiéndose en los carruajes que esperaban en el patio empedrado,ya que el tren escarlata les esperaba silenciosamente en la estación deHogsmeade

-Volvemos a casa - suspiró Scorpius -

-No te veo con muchas ganas la verdad - comentó Rose al rubio -

-Ahora que teníamos más información de lo que está pasando
¡nos tenemos que ira Londres!, ¿no os da rabia? -

 

-Así descansaremos
y cuando volvamos iremos al lago a probar el broche -propuso Albus mientras subía al carruaje - Por cierto Rose, ¿llevas el broche yel pergamino? -

-Si si
lo iba a dejar aquí, pero lo guardé en el baúl -

-¿Para qué? - se preguntó Scorpius -

-En casa tengo más libros
y siempre tío Harry puede ayudarnos a conocer mássobre esa mujer Radford -

-Oh vale
- añadió Scorpius mientras subía detrás de Rose - Bueno Hogwarts, ¡nosveremos en Enero! -

Rosey Albus se miraron y después a Malfoy.

-¿Perdón? -

-Me despido del castillo, ¿vale? - dijo en tono burlón - Imaginaros que el trendescarrila y morimos todos
-

-Scor
-

-¡Que sí!, o que los centauros nos maten -

-Scor por favor
- siguió un Albus cansado -

-¡Y si
! -

-¡Igual te pego la lengua al paladar y te tiro del tren en marcha! - exclamó Rose-

* * *

Elandén nueve y tres cuartos estaba a rebosar de magos y brujas a la espera de lallegada de sus hijos. Entre la muchedumbre había un cuarteto de auroresvigilando cada esquina, ya que desde las noticias de los asesinatos, Harry pusomás seguridad en los lugares mágicos. Ahí en la estación, Draco y Astoriaaguardaban en un banco nerviosos, y a su vera, Ronald junto a su hijo Hugo, y Harrycon la pequeña Lily, esperaban ansiosos también. Cuando el revisor de taquillaanunció a todo el andén de la llegada del tren, los Malfoy se levantaron yAstoria avanzó hasta el límite del andén para ver el tren llegar. Draco seacercó disimuladamente a Harry y compañía.

-Enhorabuena por tu hijo. Es un gran Slytherin me han comentado -

-Muchas gracias, igual que el tuyo
ya me ha contado Albus que es gran amigo detu hijo, ¿Qué te parece? -

-Fantástico
yo no tuve el placer
pero me alegro que mi hijo si
-

Harrysonrió ante su comentario, porque sabía que Malfoy había cambiado en estosaños. Desde el ingreso en Azkaban de su padre y de que su madre quedara sola enla gran mansión Malfoy, Draco se volvió más humilde
y quizás él sea un granejemplo de cambio.

-¡Cariño, ya viene nuestro pequeño! - exclamó una Astoria emocionada -

-Ya está aquí la tropa
. - comentó Ronald sabiendo lo que le esperaba estasnavidades con James y Albus -

-Oh Ronald
no me lo recuerdes - dijo - ¿Lily, vamos a por ellos con Hugo? -

-¡Si! - exclamaron los dos pequeños -

-Así que Ronald, vete cogiendo tres carros para trasladar los baúles, venga
-

-¡Por qué siempre lo tengo que hacer todo! ¡POR QUÉ! -

-No te quejes
que si estuviese aquí mamá
- dijo Hugo entre cortado y a la vezriéndose junto a Lily.

Eltren escarlata llegó al andén nueve y tres cuartos, y al abrirse las puertas,una muchedumbre de jóvenes magos corrieron hacia sus familias. Comenzaban lasnavidades.



Nota de autor:

¡Y al fin llegamos a este capítulo con respuestas y más preguntas!, JAJAJAJA, si habéis llegado hasta aquí significa que me queréis (?)... bueno. Este capítulo quiero aprovechar a dar la bienvenida a nuevas lectoras y lectores, y sobre todo a todos los que esperan mis actualizaciones. La próxima actualización será la próxima semana, donde conoceréis por COMPLETO a la familia Potter-Weasley y quién sabe... alguna sorpresa más. Cómo veis , ya quedará poco para acabar este primer año, que por cierto tengo ganas ya de publicar el segundo año que es el que más me ha gustado escribir (me costó dos meses escribirlo x_x), así que bueno, espero vuestros ...

 

COMENTARIOS + SUPOSICIONES + LO QUE ESPERÁIS LO QUE PASARÁ A PARTIR DE AQUÍ.

Capítulo 7

El hogar que tanto añoraban

Albus despertósobresaltado en sus sábanas mojadas de sudor. Había pasado una mala noche porel frío, pero estuvo abrigado con cuatro mantas y con una bata blanca que ya lequedaba pequeño. Se rascó los ojos y echó un vistazo por la ventana que estabasobre su cama. Todo el jardín trasero estaba cubierto de nieve, y entre el fríode la primera hora de la mañana, estaba su padre junto a su primo Ted, queandaban montando una carpa para la cena de navidad de dentro unos días. Albusadoraba a Ted por haberle cuidado tantas veces de pequeño y de haberledefendido de su hermano mayor en ciertos momentos; tanto que parecían hermanos,aunque su verdadero hermano, James, dormía frente a él en otra cama. Amboshermanos llevaban compartiendo habitación desde muy pequeños, pero su padre lesprometió que cuando Ted encontrara un lugar donde vivir, su habitación acabaríasiendo para uno de los dos, pero Albus perdió la esperanza. Ted tenía yadieciocho años, graduado, y aún no se había marchado.

Alno poder conciliar el sueño, Albus se bajó de la cama y se dirigió al pasillodescalzo y con la bata atada. Un olor familiar le llegó desde la cocina, y bajólas escaleras con cuidado para ver el origen de ese olor. Allí estaba suhermana pequeña, Lily, junto a una Lucy de catorce años y una Molly de diez.Eran sus primos por parte de su tío Percy, el cual estaba en la cocina con suesposa preparando sus tortas de miel que tanto gustaba a los tres hermanosPotter.

-¡Dormilón! - saltó Lucy cuando le vio atravesar la cocina medio adormilado ydejándose caer en la silla como un cojín -

-Buenos días Albus - saludó su tío Percy -

-Hola a todos
- bostezó - ¿Cuándo habéis llegado?, no os he oído
-

-¡Usamos la red flú! - saltó Molly emocionada -

-Oh vaya
- sonrió - Todo sobre las islas canarias

-Oye Albus, en la torre de Ravenclaw no paran de hablar de ti
¿cómo estás en lacasa Slytherin? - preguntó Lucy -

LucyWeasley estaba en cuarto año en Hogwarts y pertenecía a la casa Ravenclaw aligual que lo fue su madre, y era, por así decirlo, la chica más popular de sucasa, ya que era una jugadora de Quidditch excepcional, tanto que en el últimopartido hizo ella todas las puntuaciones. Albus sabía que Lucy era la comidillade su casa por ser excepcional y muy buena en casi todas las materias, enespecial en Transformaciones, y sabía que su caída en Slytherin le parecióbuena idea por cambiar esa fama de que los Potter debían ser Gryffindor sí osí.

-Bastante bien. He hecho gran amistad con varios, incluso de un Malfoy - vaciló,pero la cara de Lily era como un poema. - Lily, no me mires así
ScorpiusMalfoy es una gran persona eh
olvídate de lo que tío Ronald te metió en lacabeza, anda -

-Pero
- Lily apenas podía hablar. Tenía la boca repleta de tortas y las manosmanchadas de miel - Esg ung Magfoy
-dijo, aún con la boca llena -

 

-Las apariencias engañan - comentó James incorporándose en la conversación -Buenos días a todos
- saludó - Veo que tía Audrey sigue conquistándonos consus deliciosas tortas -

-Oh James - sonrió su tía - Lo hago para que no estorbéis mientras preparamoslas cosas para la navidad
- dijo bromeando - ¡Ya está!, dejo esta bandeja parael resto ¿vale?, ¡NO COGÁIS!, Percy y yo saldremos ayudar a colocar la carpa
que veo que Ted anda ayudando
-

-Luego nos vemos chicos. Lucy, cuida a Molly -

-Que si
- rechistó -

Albusse sintió como en casa nuevamente y le agradaba estar en la cocina como antescon su familia, aunque James seguía perturbado desde el día de la Ceremonia. Enesa mesa aún faltaba familia por aparecer, ya que días antes de la navidad,todos los Weasley regresaban a La Madriguera para instalarse, traer regalos yayudar con los preparativos; pero Albus pensó que también faltaban sus amigos
Stefan y Loren, los que se quedaron en Hogwarts, y su amigo Scorpius Malfoy.Aun así, el resto de la familia Weasley estaban por llegar. En el centro deLondres, en el antiguo barrio en donde la familia Granger vivía hace años, seencontraba Ronald con Hermione, en aquella casa donde la castaña creció.

-¡Oh venga Hugo, que debemos irnos ya! -

-¡Que no me voy con esta chaqueta, es fea! -

-¡Te lo ha hecho tu abuela, póntelo ya o le diré a mamá! -

-¡No quiero papá! - gritó Hugo -

Ensus manos llevaba una chaqueta de punto con una letra grande de tono marrón.Una ''H''. Ronald intentaba que suhijo se lo pusiese el típico regalo que su madre le hacía en su adolescencia,aunque entendía a su hijo, debía llevarlo puesto por ser un regalo hecho por suabuela. Hermione observaba la escena con diversión, porque veía a Hugo como unacalca de su marido, aunque en castaño

-Mira que son tal para cual - comentó Hermione a su hija, que estaba en lacocina con una pila de libros - ¿Qué, sigues estudiando? -

-No
solo es que ando buscando información -

-¿Puedo? -

Roseaceptó y su madre se acercó paraayudarla. Tomó el pergamino que tenía delante y vio varios nombres y apellidos.

-¿Buscas información de esas personas hija? -

-Así es
es un trabajo del profesor Sullivan para Historia - mintió - Pero noviene nada en los libros referentes a estos magos
-

-Si no viene en los libros
debe de estar en el registro del Ministerio
- dijoHermione pensativa - ¿Quieres que antes de ir a La Madriguera, pase por elMinisterio y te consiga una copia? -

-Oh mamá
no hace falta en serio
-

-¡Cómo veas! - Exclamó algo molesta - Bueno, recoge las cosas que nos iremos ya,iré a por el zopenco de tu hermano y tu padre
menos mal que tienes los piessobre la tierra, y no en las nubes como éstos -

* * *

Elrubio estaba tendido en el sofá releyendo los apuntes tomados enencantamientos. Su padre había salido para buscar a su abuela y traerla a casa,y su madre andaba preparando junto a los tres elfos domésticos que tenían a sucargo, el menú para hoy. Aún no era navidad, pero su madre quería sorprender aNarcissa. Entretanto, Scorpius seguía con sus apuntes

 

Llamarona la puerta.

-¡Voy yo, señora Malfoy! -

Unaelfina con el delantal puesto, fue brincando hasta el hall de la mansión pararecibir a la visita. Scorpius echó un vistazo por encima de sus apuntes, y vioa una mujer cubierta que entraba con la elfina. Se inclinó un poco incorporándosebien en el sofá, y miró por el rabillo del ojo el hall. La elfina llamó aAstoria, y ésta fue a recibir la visita.

-Señorita Adams, que grata sorpresa - saludó Astoria a la mujer -

-Vengo a felicitarles las navidades
debo marchar a Paris con mis hijas por lode mi marido, ya sabes
y no estaré aquí para felicitaros -

-Oh
lo cierto
lo siento mucho
- dijo Astoria mientras le abrazaba - ¿Quierestomar algo o pasar? -

-No gracias
vine solo por eso, me esperan para irme -

-Vale
pus feliz navidad
y cualquier cosa
-

-Lo se
-

Cuandola mujer se fue, Scorpius regresó a sus apuntes algo pensativo. Vagamente lesonaba a la señora Adams. Una mujer pulcra, gran bruja y madre de dos pequeños.Su marido falleció hace unos meses, pero hay rumores de que fue asesinado poralgún despiadado sujeto. Vivían en la casa de al lado, y recordaba cuandopasaba de niño, antes de ir a Hogwarts, las tardes con sus vecinos. En esemomento algo le iluminó su cabeza. ¡ADAMS!. El mismo apellido de un miembro deLA CAMARILLA, de aquella Orden de hace años que se enfrentó a la primerainnombrable. De un salto, Scorpius soltó sus apuntes y fue hacia la ventana,viendo como la Señora Adams iba con sus hijos al final de la calle, donde dosmujeres, posiblemente de la familia, les esperaban.

-Adams
¿tendrá algo que ver con JeanAdams
?
- Pensó Scorpius - Si pudieraentrar en su casa
.
-

-¡Scorpius por favor! ¿Puedes ayudarme a llevar los platos?, pronto llegará tuabuela, y ya sabes que quiero que esté todo listo -

-¡Vale mamá! -

Astoriano era la única persona que quería sorprender a su familia. Volviendo a LaMadriguera, el lugar comenzó a completarse de los Weasleys que faltaban porvenir. Ronald y Hermione fueron los segundos en aparecer por ahí con Hugo yRose, después vinieron Bill con Victoire y Dominique, ya que Fleur andaba conLouis en San Mungo por un resfriado que había cogido semanas atrás en Franciaal visitar a sus abuelos maternos. Cuando llegaron estos últimos, Victoire yTed dieron una vuelta por los alrededores nevados, y la joven Dominique, dediez años, se reunió con sus primos, Lily y Hugo. Los últimos en llegar fueronGeorge y Angelina con sus hijos. El joven Fred fue con James al cobertizo endonde Harry guardaba varias escobas para practicar Quidditch, y Roxanne, al serde Ravenclaw como su prima Lucy, se juntó con ella a los pies de la chimeneaque estaba prendida. Toda la familia estaba al completo, aunque los señoresWeasleys, Molly y Arthur, llegarían de Rumanía con Charlie el día de navidad.

-¡Albus! - Rose fue directo hacia él cuando le vio en su dormitorio mediocambiándose de ropa - Te he echado de menos -

-Bueno, solo han pasado unos días desde que volvimos del castillo - vaciló -¿Has recibido noticias de Loren, Stefan o Scorpius? -

-Pues a decir verdad si
- dijo misteriosa - He recibido una carta de Scorpiushace un par de horas
y cree a ver encontrado a la familia Adams
ese apellidofiguraba en el reverso del retrato que encontré, ¿te acuerdas? -

 

-Ajam
¿y ha encontrado algo más? - masculló Albus para no ser oído -

-Intentará colarse en la casa Adams a ver si halla algo
- contó - Aunque mepreocupo algo por él
¿y si le pasara algo? -

-¿Pasar a quién? - se manifestó una tercera voz -

EraHarry Potter desde el umbral. Rose se mordió la lengua y sonrió a su tío, alque tanto admiraba desde pequeña. Fue verle y correr hacia sus brazos paraabrazarle con fuerza.

-Bueno, pasar algo a Scorpius - comentó Albus - Pasará las navidades con suspadres y su abuela
aunque a su abuela no le haga mucha gracia
-

-Ah bueno
- suspiró Harry - No os preocupéis por él
y ahora bajad abajo acenar, que han preparado un buen manjar para hoy -

* * *

-Y con esta te gano de nuevo Stefan. Jaque mate -

-Odio este juego
-

Llevabantodo el día jugando al ajedrez mágico en el Gran Comedor con el resto deestudiantes que quedaban en el castillo. Allí, la nieve bloqueó las puertas y el mal temporal había regresado.Todos los estudiantes se encontraban en el Gran Comedor reunidos realizandoocio o incluso estudiando algunas materias con el calor de las chimeneas.Stefan y Loren andaban aburridos desde hace un par de días, desde quecomenzaron las navidades. Desde ese momento, Loren escribió casi cuatro cartasen dos días a Rose, y otras cuatro a Albus contando como era su estancia sinellos. Stefan en cambio envió una a cada uno y otra a su padre, del cual noobtuvo respuestas a lo largo de la semana. Yordina estaba igual que él sinrecibir ni una carta, y eso les preocupaba a ambos, aunque el aburrimiento enel castillo les hacía pensar en cómo entretenerse.

-Estoy cansado - bostezó Stefan mientras apartaba el tablero a un lado - ¿Es queno se puede hacer nada o qué? -

-Me da que no
y quién diría que echaría de menos las clases - comentó Lorenbostezando a la par de él -

-Oye, ¿has visto al profesor Sullivan? - comentó para cambiar de tema -

-Sí
está como siempre
aburrido como todos nosotros - contestó Loren -

-No, no
está raro desde que vino. La última clase que dio nos mandó una tarea ya los diez minutos acabó la clase
le pasa algo, ¿no crees? -

-Pues no lo sé. Se habrá aburrido de su trabajo - dijo Loren sin importancia -¿Regresamos a la común?, dentro de poco aparecerán los malditos elfos cantandovillancicos de navidades
-

* * *

Narcissayacía en la silla contemplando fijamente su plato. Agitaba la cuchara una yotra vez mientras Draco y Astoria planeaban como organizarse estas navidades,ya que su hermana Daphne quería invitarles a Alemania en donde se encontrabatrabajando por cuatro meses en el Ministerio de allá. La idea de ir hacia allá,iba a complicar la vuelta de Scorpius a Hogwarts, ya que sería un viaje enbalde porque debían regresar a los pocos días por él, y Narcissa se negórotundamente a cuidarle sola en su casa; bastante que lidiaba con cuatro elfosdomésticos que su marido dejó antes de ser llevado a Azkaban, como para cuidarde su nieto. No tenía nada en contra de él, pero ese cálido amor que guardabahace años, se desvaneció junto a su pasado; quería ser más fría, más pensado enella y no en los demás.

 

-¿Y qué hacemos entonces?, no quiero dejar a Scor solo -

-Es mayor, tiene once años Astoria -

-No digas bobadas. Es un niño. MI NIÑO -

-¡Pues nos lo llevamos a Alemania! -

-Papá, no quiero ir a Alemania - se manifestó Scorpius - Ni tampoco quiero quela abuela se ocupe de mí
podrías dejarme al cargo de Harry -

-¿Potter? - saltó Narcissa -

-Sí papá - le suplicó - Me da igual lo que haya pasado entre vosotros, en serio,pero su hijo Albus es mi gran amigo en Slytherin
podría estar con ellos y asíno perdería el tren para volver a Hogwarts -

Dracomiró a Astoria y ella asintió a su pesar. Al matrimonio Malfoy no le agradabamucho lo que propuso su pequeño, sabiendo lo que el pasado atrae con esafamilia y la de Potter, pero si era amigo de Albus Severus Potter, quizás Harryharía una excepción. Draco se levantó de la mesa con la varita en la mano, yfue hacia el salón. Visualizó en su mente el rostro de Harry, y agitó la varitaen donde emanó una luz celestial que se convertía lentamente en un animal. Duranteestos años desde su graduación, no pudo conjurar un patronus a la perfección, pero sí a transmitir mensajes con ellos. Laluz se convirtió en un águila, una hermosa águila que representaba lo que ahoraera Draco. Su patronus emanaba poca luz, y apenas se sostenía en el aire, peroDraco confió en que pudiera llegar hasta Harry Potter el mensaje.

"Soy Draco Malfoy. Mi esposa y yo nos iremosunos meses a Alemania, y querría que mi pequeño hijo Scor quedase a su cuidadoestas navidades. Si aceptas o no, házmelo comunicar
".

Elpatronus echó el vuelo.

* * *

Dossiluetas encapuchadas caminaban por un gran bosque que surcaba parte delpoblado de Hogsmeade. Uno era alto, esbelto y por la capucha se podía apreciarun cabello negro lacio y en cascada sobre sus hombros. A su vera, uno máspequeño y de piernas cortas, le seguía torpemente por el bosque. Iba apoyadopor una rama, y a primera apariencia cojeaba. Bajo su capucha se podía reconocerunas orejas de elfo que no podía ocultar.

-Esta vez hemos podido atravesar la barrera
¿cómo es posible? - comentó el elfo-

-Son navidades, no deben proteger el colegio de Hogwarts, ya que están todos consus familias
-

-¿Entonces por qué intentamos el primer día venir?, ¡la maldita protección dellugar casi nos cuesta la vida! -

-Exagerado - chasqueó la lengua - Mira al frente
hemos llegado -

Retirandolos arbustos de su camino accedieron a una pradera empapada y cubierta denieve. Al fondo se apreciaba la Casa de los Gritos, y siguiendo un caminoempedrado, el pequeño pueblo de Hogsmeade.

-Por fin - suspiró el elfo sentándose en una de las rocas para descansar - ¿Yahora qué hacemos aquí? -

-Estaremos ahí escondidos - señaló la Casa de los Gritos - y así cuando elescudo vuelva a levantarse, nosotros ya estaremos dentro del castillo -


Nota de autor

¡Estoy feliz por aprobar el examen de esta semana con una gran notaza!, así que he querido publicar ya el capítulo 7 por celebración. ¡Estoy feliz! ¿OK? JAJAJA.

¡Espero que disfruteis del capítulo como yo de escribirlo cuando lo escribí!, y os adelantaré una PREMIER

 

(*Musica de HP suena de fondo*)

''¡Las cosas van a cambiar a partir de aquí!. Unas navidades raras ¿aceptará Harry la petición de Draco Malfoy para que vaya su hijo?. ¡El Regreso a Hogwarts! (que es el capítulo 9), dará mucha tela con los nuevos intrusos de este capítulo, ¿que planearán? ¡TATATATATAAAAAAAAN!. Y lo que veo en mi bola de cristal que me regaló la profesora Trelawney, es que veo los últimos capítulos ¡MANCHADOS DE SANGRE!''

PD1_ ¡También quiero celebrar hoy que este día, 26/01/2014, he terminado de escribir el TERCER AÑO de esta Tercera Generación. Para que veáis que voy en serio con esta saga que ando escribiendo con cariño. Además el Blog de mi 3ºG la ando ya diseñando, aparte ando buscando medios para publicitar la historia porque creo que merece la pena :)

¡Nos leemos!, y gracias a todos los que me comentáis esos testamentos que me encanta leer, se os quiere de verdad.

Capítulo 8

La magia de la navidad.

James está enfadado.

Ibay venía, arriba y abajo por la habitación que comparte con Albus. "¿Por qué me toca la peor parte en estacasa?", "Mi padre es tonto, si o si, es tonto
".
James miró la cama deAlbus, que a su lado había otra similar que puso su madre hace unos minutos,cuando dio la noticia a toda la familia."¡Pero por qué a mí!", pensó una y otra vez mientras desgastaba el suelo dela habitación. Cuando se lo contara a sus compañeros en Hogwarts, jamás se locreería, igual que su primo Fred que aún tenía la boca abierta cuando Harryanunció la llegada de un invitado, que a pesar de que es amigo de Albus, iba apasar las navidades con ellos por petición de su padre. Nadie comentó nada alrespecto de la inesperada llegada de Scorpius H. Malfoy, únicamente se podíaver caras hundidas en sus pensamientos y una sonrisa en Rose y Albus.

-¿En serio que va a venir? - pregonó James a Fred -

-Que sí, pero no te preocupes - le dijo mientras se echaba en la cama de James -Piensa que ahora tendrás dos serpientes en tu cuarto -

-¡Oh Fred, cállate!, mi hermano porque es mi hermano
pero el otro es un Malfoy,¡UN MALFOY! -

-¿Y qué?, más divertido - bromeó - Una serpiente en tu terreno, ¡suenaexcitante!, ¿no crees James?, piénsalo -

-Tonterías, si hago algo o alguna broma
estaré castigado de por vida -

-¡SH! -

Fredlanzó un cojín a James para que callase cuando vio a Albus y a Rose entrandocon Scorpius en la habitación. Se les hacía raro verle sin el uniforme deSlytherin, pero iba elegantemente vestido que la propia casa Slytherin ya seolía en el ambiente. Fred pegó un salto de la cama y se fue al pasillo, sinantes revolverle el cabello a Rose que tanto detestaba que hiciese. DespuésJames quiso ir detrás de Fred y abandonar esa escena, pero se quedó plantadoahí, en medio de la habitación mirando a Albus y a Scorpius juntos. Real oilusión, estaban ahí en su habitación.

-Buenos días
- saludó Scor a James sin levantar la vista -

-Hola
- saludó, y después miró a Albus - ¿Puedo hablar contigo, fuera?, así tuamigo puede instalarse tranquilamente -

-Vale
- asintió - Scorpius, deja tu baúl debajo de la cama, ¿vale? - el rubioasintió y Rose le comenzó a ayudar mientras que ambos hermanos salían alpasillo - ¿Qué pasa James, vas a implantarme normas como siempre? -

 

Jamesdijo que no y se asomó a la habitación. Después cerró la puerta y miró a suhermano fijamente. Albus se estremeció porque hacía tiempo que no veía esamirada en él. Una mirada de hermano.

-Quiero entenderte, descubrir por qué ese Sombrero te llevó a Slytherin... -

-James por favor, has tenido medio curso escolar para hablar de esto
-

-Calla por favor - le pidió - Quiero decirte que
lo siento ¿vale? -

Albusquedó perplejo y se rascó el oído por si había escuchado mal. James en cambiose había sonrojado y algo se le estaba dibujando en la cara. Una sonrisa.

-Es que
tantas bromas de que acabarías en Slytherin, al final ha sido larealidad - bromeó - Pero me molesta que
no se
que no estés con nosotros, contu familia en Gryffindor, ¿me comprendes por dónde voy? -

-Más o menos
- contestó - ¿Te ha obligado mamá a que me hables de este tema oalgo?, porque no lo entiendo
-

-¡Para nada!, pero es que te acabo de ver con Malfoy y he visto algo que hacíatiempo no veía
-

-¿Y qué has visto
? -

-Que estabas sonriendo Albus Severus
-

Durantetoda la mañana en La Madriguera, todo comenzó a ser como antes. Los pequeñosjugaban en la nieve con tío Ronald y George. La cocina estaba invadida por Fredy James, que ayudaban a Ginebra a preparar los postres para esta noche que eranavidad, y en el dormitorio de loshermanos Potter, Scorpius continuaba con ayuda de Rose en organizar todas suscosas del baúl. Albus en cambio, se encontraba en la parte más alta de LaMadriguera, el cuál era su escondite desde que tenía cinco años. El trasteroestaba repleto de cajas de sus padres en sus años en Hogwarts, y también dealgunos artículos muggles que coleccionaba su abuelo Arthur antes de que sejubilase del Ministerio de Magia. Ese sitio era el rincón secreto de Albus endonde pensaba y meditaba, o cómo lo usaba antes, para esconderse de James. Esamañana había subido ahí después de hablar con su hermano. Él estaba orgullosode que volviese a sonreír, y todo gracias a una extraña amistad de un Malfoycon él. Durante estos años había escuchado tantas cosas malas de esa familia, yAlbus, en unos meses, ha roto esos comentarios que tanto iba en boca en boca enla familia Weasley. Aun así, su tío Ronald pensaba lo mismo, jamás iba acambiar de opinión aunque su sobrino esté contento con él. "La gente cambia siempre por hechos que les ha marcado la vida durantela existencia
tío Ronald debería recapacitar"
- pensó Albus mientras seaferraba con sus rodillas en una esquina del trastero.

Alguienabrió la trampilla del suelo, y Albus se sobresaltó. No le gustaba que nadiedescubriese su escondite, y más del por qué estaba ahí.

-Albus Severus, sé que estás aquí
sal -

Esavoz era de Victoire, era la única que le llamaba así.

-¿Qué quieres Vic? - preguntó -

-¿Puedo acompañarte?, también quiero esconderme -

-Cla...claro -

Victoirecerró la trampilla y avanzó con los ojos llorosos hasta donde estaba Albusaferrado. La Veela se sentó a su vera.

-¿Has vuelto a pelear con Teddy? - se percató Albus -

 

-Sí
es más
más tonto
nunca madurará -

-Oh bueno, pero para eso no debes esconderte aquí Vic
seguro que Teddy te estáechando en falta ahora mismo -

-No creo
además
tú también estás escondido aquí
¿por qué? - le preguntó - Laúltima vez que te vi aquí fue en verano
-

-Pues es por todos
- comentó -

Victoireasintió y comprendió que el tema que le abrumaba era Malfoy. Victoire le pasóel brazo por encima y le abrazó.

-¿Sabes lo que he escuchado por ahí? - le susurró - Que Scorpius es muydivertido, de la propia Lily
e incluso de Hugo
-

-¿En serio
?, ¿no les molesta su presencia aquí? -

-A mí no. Ni siquiera a Ted, créeme - le dijo - Pero tío Ronald es cabezón, note machaques por lo que piensa, ¿vale? -

Albusasintió y se rascó los ojos con la manga de su jersey.

-Entonces ¿bajamos abajo?, habrá que prepararse, ya queda nada para la cena -

Albusvolvió a asentir, y al levantarse cubrió sus manos la cintura de Victoire.

-Gracias
-

* * *

Unagran mesa se extendía por toda la carpa del jardín. Repleto de manjares,Weasleys, Potters y un Malfoy. Victoire estaba en la otra zona de la carpa endonde los instrumentos musicales tocaban una melodía que provocaba que la jovenVeela bailase ahí junto a sus primos pequeños, exceptuando su hermano Louis queestaba en la mesa comiendo. Scorpiusestaba con Rose hablando y riendo, mientras que los mayores contaban anécdotascomo de costumbre; en cambio Albus, estaba sentado al fondo de la mesapensativo de todo lo que le ha venido encima desde que pisó Hogwarts aquellanoche de septiembre. Era un Slytherin. No un Gryffindor. Era un Potter, pero nocomo su hermano. Se llamaba Albus y Severus, pero no sabía mucho del origen desu nombre. Quizás, como le comentó su padre aquella mañana en la estación,Slytherin sería una gran casa por acoger a grandes magos como Severus, sunombre
pero también un Gryffindor. Las cosas le daban vueltas a Albus y nosabía en qué pensar; y al intentar levantarse de la mesa, escuchó a Malfoyreírse junto a su prima, y parte de sus primos merodeaban con él en la carpa.En ese momento de ambiente navideño, algo desde fuera se estaba acercando. Unaluz parpadeante se vio a través de la carpa hasta que se introdujo en suinterior. Esa luz comenzó a tomar unaforma. Las iniciales del Ministerio de Magia.

"Siento mucho la interrupciónSeñor Potter, pero le solicito que reúna conmigo a las 00:00h en su hogar. Hemosaveriguado las identidades de los cuerpos
Solicitaré la presencia de toda laOrden."

-Harry
- Hermione se aferró a Ron -

-Reúne a la Orden - ordenó - La fiesta se ha acabado -

Losmás pequeños no entendían nada, pero los más mayores, incluyendo a James y demás,comprendieron que algo importante acababa de averiguar el Ministro de Magiarespecto a esos asesinatos sin explicación. Teddy, que fue el último integranteen la Orden del Fénix tras su graduación, llevó a los más pequeños dentro de LaMadriguera, mientras que Victoire, una futura incorporación a dicha orden, sellevaba a los más mayores con ella al dormitorio de James y Albus.

-Lo siento mucho Scor - le susurró Albus a Malfoy -

 

-No pasa nada
peor hubiera sido si me hubiera ido a Alemania - dijo con unasonrisa de oreja a oreja -

Salieronde la carpa y entraron en La Madriguera. Louis, Dominique, Hugo y la pequeñaMolly se tumbaron en los sofás del salón junto al árbol de navidad, dondeVictoire se quedaría cuidándolos hasta que finalizase la reunión. El restosubieron al dormitorio, menos Albus, Rose y Scorpius, que entraron en eldormitorio de la pequeña Lily.

-¿Y qué hacemos ahora? - preguntó una Rose muerta de curiosidad -

-Pues descansar - propuso Scorpius - ¿Qué más da si no nos enteramos? -

-Pues para que venga el ministro a casa
- insinuó Rose - Debe ser importante -dice - ¡Oye Albus!, ¿y si
? -

-¿Y si qué
? - Albus intentó pillarla -

-La capa de tu padre - propuso -Podemos ir a cotillear
-

-Pero no sé dónde está la capa
-

-¡No mientas! - le gritó - Está en su dormitorio, cajón derecho de la cómoda demadera de roble - especificó como un poema - Tu mismo me lo dijiste esteverano. -

Scorpiuscontempló a los dos primos sin comprender nada de nada.

-¿Entonces
vamos a espiar a la Orden? - preguntó un Scorpius asustado,conociendo quién era esa Orden -

* * *

Enel interior de la carpa había mucho ajetreo. Sobre La Madriguera había cuatroaurores en sus escobas protegiendo el perímetro en donde se encontraba elMinistro, y la Orden del Fénix ya estaba reunida; o parte de ella. Hestia Jonesse encontraba entre la Orden aún, pero algunos como Rubeus Hagrid y MinervaMcGonagall no estaban, ya que debían aguardar en el castillo de Hogwarts porlos estudiantes que había esas navidades. Hubo nuevas incorporaciones duranteeste año; entre ellos algunos miembros de la antigua orden que creó Harry; elEjercito de Dumbledore. Luna Lovegood se encontraba junto a Hermione y Ronald;y también con Neville Longbottom y su esposa, Hannah Abbott. Todos losdisponibles estaban reunidos, incluyendo a Albus, Rose y Scorpius que seocultaban bajo la capa de invisibilidad.

-Bien señor Ministro, ¿qué información has obtenido? - preguntó Neville -

-Los tres cadáveres que encontramos hace meses
hemos descubierto quiénes eran. Elprimero que fue hallado, Croid Garett.Fue un mago experto en las Runas Antiguas, y en su pasado, vio ante sus ojosmorir a su padre; también apellidado Garett. Nuestro segundo cuerpo se tratabade Selena Hackett, buena adivinadoray fiel amiga de la señora Trelawney. También vio a su padre morir. Y nuestro últimocuerpo, cómo ya sabéis, fue Ruos Adams,amigo de Croid y Selena
-

-Y también vio a su padre morir, ¿cierto? - insinuó Hermione -

-Así es - asintió Kingsley - Entre los tres se conocían y compartían un pasado
estos asesinatos están unidos -

-Sin contar, claro está, de la marca - recordó Harry - Una torre y dos varitascruzadas grabadas a fuego en su piel
-

Huboun silencio entre todos los de la Orden. Hacía muchos años, desde la época endonde Lord Voldemort aterrorizaba el mundo, que no había indicios, ni siquieraavisos, de asesinatos. Harry miró a sus amigos, con una expresión en el rostrode que algo estaba acechando la paz de la comunidad. Kingsley se cruzó debrazos y paseó por la carpa, preocupado. Era el ministro de magia, y debíahacer algo, pero apenas tenían algo a lo que agarrarse para capturar alculpable de estos hechos; aunque bajo una capa de invisibilidad, los tresamigos se miraron atemorizados de lo que habían descubierto.

 

-Garett, Hackett y Adams
- repitió Albus -

-Estaban en la lista de La Camarilla - susurró Scorpius - Bueno
susantepasados, lo más seguro -

-Y luego la marca
el mismo que el broche
- dijo Rose, asustada - Chicos
vámonospor favor, no quiero escuchar más
-

Asu pesar, los tres abandonaron la carpa poco a poco, mientras que la Ordencontinuaba con la discusión.

-Investigaré sobre sus familias - se ofreció Hermione, experta en ese tema - En elMinisterio debe estar guardado el registro de familias
si pudiese acceder a él,señor Ministro, quizás encuentre algo -

-Bien. Te concederé el permiso - dijo -

-Nosotros hablaremos con los magos de la taberna - saltó Hannah - Quizás sepanalgo de esa marca
-

Kingsleyasintió.

-Ronald y yo moveremos cielo y tierra para encontrar al culpable -

-Así es -

-Bien
pues doy por finalizado la reunión. Al fin
veo que la Orden vuelve aresurgir de entre sus cenizas -

* * *

Unode enero de un nuevo año.

Lasnavidades continuaban para los muggles, pero para los jóvenes magos y brujas,debían regresar esa mañana al castillo de Hogwarts. Scorpius recibió variascartas de Alemania de su familia, contándoles que su tía Daphne estabaembarazada, y que seguramente contraería matrimonio con un mago cuidador ydomador de dragones de ahí. Rose disfrutó de estas navidades con ellos, pero lerondaba por la cabeza un miedo inimaginable respecto a los tres asesinatosocurridos en Londres, pensando que, si hurgarían más en la historia de esegrupo llamado La Camarilla, quizás acabarían muertos
y Albus en cambio, estabafeliz por una parte pero triste por otra. Su hermano James cambió con él cuandopisó la estación con Fred y se reunieron con sus amigos de Gryffindor, y queríallegar al castillo para responder algunas preguntas que le abrumaban cadanoche. Quería conocer el origen de su nombre, quería saber más de esos magosque su padre le puso como nombre
y por qué era un Slytherin fiel a su casa.

-Al fin y al cabo no ha sido unas malas navidades - comentó Scor para romper elhielo - He conocido a vuestra familia
-

-Y nosotros a ti - dijo Rose sonrojada - Quizás nos equivocamos todos nosotrosal pensar de que eras
bueno
ya sabes. Malfoy -

-Lo sé
lo mismo quería deciros a vosotros dos. Pediros disculpas por nuestroprimer encuentro en donde os hablé mal .Me arrepiento -

-Y yo por esas peleas contigo
- comentó Rose -

-Pero lo mejor es que ahora somos inseparables - saltó Albus abrazando a los dos- Además, nos queda por terminar varias cosas en el castillo, ¿no creéis?. Loreny Stefan nos aguardan -

-¡Es cierto! - exclamó Rose sonriendo - Y cuando estemos todos juntos,terminaremos de resolver este misterio
-

-Así me gusta - añadió Scorpius - ¿Qué nos deparará en el lago, chicos? -

Supregunta quedó en el aire, porque ni siquiera ellos sabían lo que les aguardabaen el lago cuando usarían el broche en aquel orificio. Quizás otro pasadizo, oquizás
¿quién sabe?, quizás descubran algo que no debe ser descubierto.

 


Nota de autor

''¿Quién sabe lo que descubrirán en el lago?" Una pregunta que queda en el aire en la estación y también para vosotros. ¿Que pensáis?.

Antes, dar la bienvenida a una nueva lectora/comentarista Pazz Weasley Potter, que encontró mi historia hace nada!, la verdad que me sorprende que se añadan nuevos lectores a la historia jeje. Y bueno, como estoy de buen humor, os revelaré que ya queda menos para terminar este primer año de nuestros queridos amigos, aunque yo AVISO desde ya... ¡NO ME MATÉIS SI TARDO EN ACTUALIZAR!, porque entre que ya ando con el cuarto libro escribiendo, y algunos examenes, apenas entro en Potterfics... x'D pero bueno...


¡Nos leemos muy prontito, lo prometo!

Capítulo 9

Albus Severus

Por fin ya estaban enHogwarts y los últimos exámenes se avecinaban para todos sus estudiantes. Losde séptimo año estaban aún más agobiados, entre los EXTASIS y la gran fiesta de graduación que preparaba Hogwarts afinales de curso. Victoire estaba atacada de los nervios que ni siquiera sepreocupó de vigilar los pasillos algunas noches. Para los de primero, seacercaba tiempos difíciles por parte del profesor Sullivan y la asignatura queenseñaba. Debían realizar un trabajo de doce pergaminos como mínimo respecto ala Edad Media del mundo mágico y nombrar algunos magos de esa época, con subiografía incluida. Por suerte se hacían en parejas, y Albus tuvo que ponersecon Stefan, cuando vio que Loren se juntó a Scorpius y Rose a un chico deRavenclaw llamado Lucas Wather, unchico que Scorpius tenía algo de recelo cuando regresaron por navidad.

-No quiero ni once ni diez. Exactamente doce pergaminos, más otros extras parala biografía. Recordar que es importante que aprobéis Historia de la Magia, sino queréis veros en primero de nuevo. Fin de la clase -

Desdela vuelta, todos los profesores se volvieron más severos de lo normal, inclusoNeville era más de lo normal. El profesor Sullivan había cambiado radicalmenteestas vacaciones según Stefan y Loren, que les contó que de vez en cuandoabandonaba el castillo a las tardes y que no regresaba hasta la mañanasiguiente, y ese acto hizo que la directora Minerva le impusiese una falta decriterio en su profesionalidad como profesor que era.

Alabandonar la clase de Historia de la Magia, muchos fueron corriendo hacia lasMazmorras a las clases del profesor Slughorn para los que suspendieron elexamen práctico; entre ellos iba Scorpius que se despidió de sus amigos. Elresto marchaba a sus comunes, como Rose y Loren, y Albus se quedó merodeandopor esa misma planta. Quería hablar con la directora Minerva sobre un temadelicado, pero ir a su despacho, irrumpirla, y sin tener cita previa, era unriesgo que debía soportar Albus si quería tener la mente tranquila. Se encaminópor el pasillo con los libros en la mano, y mientras iba hacia una estatuabañada en oro, comenzó a ajustarse la corbata de Slytherin antes de entrar.Conocía el procedimiento para acceder a su despacho, así que sacó la varita ydio dos leves toques a la estatua. Ésta se movió y se alzó hacia arriba,haciendo aparecer una escalera de caracol por donde subió el joven Potter.

 

- "Tranquilo Albus
solo quieresconocerlos, nada más" -

Albussubió todas las escaleras que le llevó a un pequeño pasillo donde había unaúnica puerta doble de roble entre abierta. Fue derecho hacia ahí y llamó a lapuerta antes de entrar
pero nadie contestaba. Albus entró confiado y accedióal despacho de la directora McGonagall. Todo estaba repleto de libros, inclusode muchos cuadros en la parte superior de la planta. En la misma entrada,estaba la mesa con tres pequeñas aves de plumaje chispeante revoloteando en unajaula, y al lado descansaba el Sombrero Seleccionador, que a simple vistaparecía un trapo viejo que cuando lo vio por primera vez.

-¿Directora McGonagall?, soy Potter
¿estás ahí? -

-No - contestó la severa voz del Sombrero -

-Oh, lo siento
quería preguntarle algo a la directora
así que
-

-No creo que la directora sepa la respuesta a tus inquietudes, joven Potter.Acércate por favor -

Albushizo caso al Sombrero y se acercó a él, tomando asiendo en una pequeña banquetaque había.

-Sé a por lo que has venido, y puedo ayudarte
al fin y al cabo, yo te destiné ala casa Slytherin, ¿no? -

-Así es - asintió - No sé porque no estoy con mi familia
¿acaso quería ser otrapersona en otra casa? -

-No chico
- negó el Sombrero - Las cosas cambian y las mentes igual - le dijo -Te guie a Slytherin porque es tu destino, es tu camino que debes tomar en estavida. Serás grande, y aprenderás muchas cosas -

Albusno comprendía sus palabras, pero podía estar en lo cierto. Una casa nodetermina como serás o cómo acabaras, ya que en cada una de las cuatro aprendesa ser una buena persona y del futuro que podrás construir aprendiendo de lafamilia de Hogwarts; pero aun así, Albus no estaba completamente feliz.

-Chico, ¿acaso no has aprendido cosas en Slytherin? - le insinuó -

-Mis amigos - sonrió - No son como yo me esperaba
creía que estaría solo -

-¿Ves chico?, algo bueno te ha aportado
y más cosas te aportaran, ¿y sabes elmotivo del por qué lo sé? -

-No
-

-Eres Albus Severus, llevas los nombres de dos grandes directores
que gracias asus acciones, tú estás aquí. Tu familia está aquí
todos estamos aquí -

Albusasintió.

-No les he conocido jamás, pero me hablaron muy poco de ellos
-

-Podrías conocerlos mejor -

ElSombrero inclinó la punta de su cabeza hacia unas escaleras que subían a unasegunda planta. Albus se levantó y siguió sus indicaciones. Ya no tenía tantomiedo como antes, y subió a la otra planta del despacho en donde estaba repletode cuadros vacíos, sin nadie reflejando, a excepción de dos cuadros que estabancentrados y juntos. Albus se acercó y leyó el nombre de la primera placadorada.

<<''Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore''>>

Albuslevantó la vista y vio a un mago apoyado en una silla. No levantaba la mirada yla tenía clavada en sus pies, pero cuando notó la presencia del joven Potter lalevantó, le miró fijamente y sonrió.

-¡Chico!, ese fue el grandioso Albus Dumbledore, ayudó a tu padre a convertirseen lo que es ahora. Un gran mago -

Elcuadro parecía entender las palabras del sombrero que asentía a sus palabras.

 

-Mi primer nombre
fue de un gran mago que ayudó a mi padre
- repitió Albus porlo bajo, mientras echaba un vistazo al cuadro de al lado -

<<"SeverusSnape">>

Elpersonaje de ese cuadro era más joven que el anterior, y estaba triste. Susojos estaban hundidos en lágrimas, mientras que sostenía en sus manos unapequeña flor roja. Cuando notó a Albus que le miraba desconcertado, el retratode Severus Snape miró a los ojos de Albus, que tenían un tono familiar queSeverus vio, por un instante, a un joven Harry Potter, y a una preciosa LilyEvans. Severus soltó la flor de repente y se llevó las manos a sus ojos, comosi no quisiera ver esos ojos que tanto le marcó su vida, que tanto le formócomo la persona que se convirtió en salvar a la mujer que amaba.

- Severus Snape
un Slytherin puro. Maltratado en su infancia yen Hogwarts, fue uno de los Mortífagos fieles de Voldemort
pero realmente fueun gran caballero de Albus Dumbledore. Sin él, Hogwarts y todo nuestro mundo,podía a ver desaparecido -

-Severus
¿por qué llora? - preguntó -

-Un amor que no pudo salvar - recitó - Cuando te pusieron en mis manos, supe queserías Slytherin porque serías capaz de salvar a tus seres queridos, aunquesufras por ello, ¿me equivoco joven Potter? -

-Estás en lo cierto -

Albusbajó de nuevo a la planta inferior.

-Pues no abandones nunca tus principios. Eres Albus Severus, recuérdalo siempre-

-Y también un Potter, con ganas de incumplir normas - dijo Minerva desde elumbral de la puerta de su despacho - Señor Potter
-

-¡Oh directora!, lo siento mucho
no quería entrar sin permiso pero
-

-No te disculpes -

Minervaentró y caminó hacia Albus mientras veía el retrato de Albus y Severus mirandoal chico asustado por ser pillado por ella. Minerva plantó sus ojos en los deAlbus y suspiró, como si no le diese tanta importancia de lo que había hecho.

-Espero que las lecciones que el Sombrero te ha dado, te sirva señor Potter.Regrese a su sala común, y la próxima vez, pídeme permiso Potter -

-Gracias directora
- dijo - ¿Pero puedo hacerle una pregunta directora? -

-Adelante Potter -

-¿Slytherin es mi hogar, guste o no
? -

-Señor Potter
- Minerva suspiró - Tu hogar no es una simple casa, sino Hogwartsy lo que conlleva. Ser de Slytherin, Gryffindor, Ravenclaw o Hufflepuff, daigual. Todos vivís en un mismo techo con motivaciones diferentes. No sepreocupe por ser un Slytherin, porque como ya ves, hubo grandes hombres en esacasa -

Albusno se quedó muy convencido, pero le bastaba por entender sus palabras. Da iguala que casa pertenezcas, porque las casas no forman la personalidad de uno, sinolo contrario, la fortalece. Todos somos una familia aun estando divididos encuatro casas, pero todos, exclusivamente, somos una familia. Hogwarts era suhogar.

* * *

Albuspaseaba por las escaleras camino al Gran Comedor, y su mente estaba en otracosa que no se percataba del acontecimiento que estaba a punto de comenzar enHogwarts. Ya habían finalizado la primera tanda de temporada de Quidditch, yesa misma tarde se iba a jugar un partido clasificatorio para la final, dondeGryffindor se enfrentaba a la casa Hufflepuff. Muchos corrían por el pasilloignorando al joven Slytherin, que ni siquiera iba apoyando a ninguna casa.Albus les veía correr y comprendió en que estuvo a punto de convertirse comoesos estudiantes, que por ser de cierta casa, deben comportarse como tales; esohabía aprendido Albus. Él era un Slytherin, y por tanto no iba a cambiar suconducta por ser de dicha casa; iba a seguir siendo el mismo Albus que recibióen verano aquella carta de Hogwarts. Si todos pensarían como él, quizásHogwarts sería mejor.

 

Alllegar al vestíbulo, Albus siguió su camino hasta el Gran Comedor en dondesabía que iba a estar solo, pero al entrar, vio a algunos compañeros de sumismo año haciendo la tarea que el profesor Sullivan explicó. Caminó hacia lamesa de Slytherin y se sentó, sumergido en los libros de Historia de la Magia yen sus pensamientos. Pensaba constantemente en qué opinaba su padre de quefuese Slytherin, o si su padre esperaba una carta de él respecto a ese tema, yaque desde que pisó el castillo, no escribió ni una carta a su familia sobre laSelección, únicamente de las amistades que tenía y poco más. Albus notó en sucorazón que era el momento de escribir esa carta, así que agarró uno de suspergaminos y comenzó a escribir

Queridospadres:

Os escribo esta carta porque he conocidoa dos grandes personas que me han hecho ser valiente para afrontar la verdad.Sé que nunca hemos hablado de este tema, o mencionado estas navidades
pero soySlytherin. Sé que lo sabéis, pero os lo digo porque me siento orgulloso deserlo. Me siento como en casa cuando estoy con Lily jugando o incluso cuando mepeleo con James y Teddy nos separa. Estoy cómodo con Scorpius, Loren y Stefanhablando con ellos en la sala común de Slytherin, que por cierto ¡Es gigantesca!,aunque tu papá, sé que lo conoces de vista, pero seguro que no sabes que elcalamar gigante tiene miedo de las sirenas de las profundidades ¿os lo podéiscreer? ¡Un gigantesco calamar miedo a indefensas sirenas!, en fin
en todo casoque sé que queríais que fuese un Gryffindor como vosotros y James, pero unSlytherin no es tan malo como lo pinta la historia. He aprendido muchas cosasen esta casa, sobre todo valorar a una persona por cómo es, y no cómo lepintan

Esperoacabar pronto el curso y que llegue verano, ya os echo de menos.

AlbusSeverus, un chico orgullosamente de ser Slytherin.

Ahorase sentía mejor. Debía haberlo hecho antes, pensó Albus, y quizás hubieraestado mejor en Hogwarts de cómo lo está ahora. A simple vista, seguía siendoel mismo Albus Severus Potter, miedoso e inseguro de sí mismo, pero por dentroera diferente y valiente, estaba completamente seguro de que si su tío Ronaldpronunciaba alguna mala palabra de Malfoy, o incluso de la casa Slytherin,saltaría por defenderlo. Albus estaba orgulloso de quién era, y más en dondeestaba. En Slytherin, donde un gran mago llamado Severus Snape pertenecía,siendo del lado oscuro de Lord Voldemort, pero con fines por salvar a unapersona que amaba en el pasado. Y Albus, posiblemente fue de Gryffindor, eratambién un gran mago que salvó a su padre Harry y le ayudó a convertirse en loque es ahora. Eran dos nombres, Albus y Severus; de casas diferentes, por nodecir la opuesta, pero ambos tenían algo en común. Los dos eran grandespersonas. Albus se sentí orgulloso de llevar sus nombres, y más, ser el hijo deHarry Potter.

* * *

Elcampo de Quidditch estaba a rebosar y el partido bastante reñido. Durante todaesta temporada, James mejoró por cada partido, aún ganando únicamente siete dediez partidos, ya controlaba mejor el arte de volar. Entre las gradas,Ravenclaw y Gryffindor apoyaban a los leones, Hufflepuff a su casa, y losSlytherins, parte a Gryffindor y otra parte a Hufflepuff, ya que si Gryffindorpasara a las finales, se enfrentarían a Slytherin, y eso sería pan comido parala casa de las serpientes, pero si ganase Hufflepuff, Slytherin lo tendría algocrudo para ganar la temporada. Scorpius estaba junto a Loren apoyando aGryffindor y a James Potter, que de vez en cuando pasaba al lado de la gradaqueriendo, para saludar a Scorpius hasta que tuviese indicios de la snitch, encambio Stefan, no estaba ahí. Stefan se encontraba en la sala común deSlytherin tendido en el sofá. Había tenido otra vez aquella extraña sensaciónde ver imágenes borrosas en su mente estando despierto, y ahora intentabatranquilizarse en el sofá, ya que las imágenes que se le reveló hace unas horaseran desagradables. Vio ante sus propios ojos el asesinato de tres personas demano de un mago. Tras asesinarles, les hacía la marca de la torre y las dosvaritas con fuego vivo sobre su piel, y eso le causó náuseas al joven Deacorde.Cuando la puerta de la sala común se abría, Stefan se incorporó al instante yagarró uno de los libros que estaba sobre la mesa, ya que a esas horas, debíaestar en el campo de Quidditch. Por suerte no era más que Albus, que atravesóla sala común con la carta que iba a enviar a sus padres ahora mismo.

 

-Ey Al, ¿Qué haces por aquí? -

-Stefan, que susto
- dijo sobresaltado - Iba a enviarle una carta a mis padres,he conocido al fin a Albus y Severus -

-¿Cómo? -

-Bueno, déjalo - sonrió - ¿Y tú qué haces aquí?, pensaba que estarías en elpartido de Quidditch -

-Iba a ir, pero
me ha vuelto a pasar eso-

Albusse acercó a Stefan cuando le dijo lo que le pasaba.

-¿Más visiones? -

-Esta vez era los ojos del asesino
vi cómo ha matado a esos magos
- le contó -Era todo muy diferente. Ya no veo la torre y a esa mujer
ahora veo esto
yestoy empezando a tener miedo Albus, en serio -

-Entonces tendremos que sentenciar este misterio cuanto antes - dijo Albus -Desde que los fantasmas desaparecieron, esos asesinatos en Londres y lo quehemos descubierto, creo que deberíamos ir al lago y ver que hay ahí cuantoantes
-

-Habrá que avisar a los demás - dijo - ¿Y cuándo tenías pensado ir? -

-Esta misma noche -


Nota de autor

¡Se acerca el final del primer año de nuestros chicos!, y solo puedo decir que las cosas empeorarán para varios personajes a partir de aquí.

¡Por cierto, como sabéis ando elaborando un blog con toda mi Generación y en Facebook crearé también una página para que podáis preguntarme cualquier cosa, conocernos mejor y claro está, para hacer un poco de publicidad en las redes sociales.

¡De todo corazón a todos los lectores, gracias por estar siempre ahí!, que al principio creía que no daría fama esta saga, pero al parecer me equivoque. GRACIAS.


¡Nos leemos, lo más seguro que el domingo o el lunes con el capítulo titulado:

 

¡NUEVOS ALIADOS!; Albus y los demás no estarán solos en este misterio.


Capítulo 10

Nuevos aliados.

Hufflepuff avanzabarápidamente en la puntuación, sacaba al menos veinte puntos de Gryffindor, perono era decisivo quién ganaría. La snitch dorada ya revoloteaba por el campo, yambos buscadores iban reñidos detrás de ella. La escoba de James no tomababastante velocidad comparado con el otro buscador, pero el otro no giraba bienalgunas veces. El viento era fuerte aquella misma tarde, que el cabello deJames le bloqueaba parte de la vista, y en varias ocasiones perdía de vista ala snitch, si no fuese que andaba persiguiendo al otro buscador.

-¡Venga Potter, no me lo dejes tan fácil! - gritó el otro buscador - ¡Serácierto que eres el peor buscador de Gryffindor, eh! -

Jamesse cabreó ante sus palabras y agarró con fuerza el palo de la escoba. En esemomento tomó mayor velocidad y adelantó al otro buscador, casi rozando ambasescobas. El otro se tambaleó cuando salió disparado que por las barbas demerlín, por poco no se cayó. James iba en cabeza y eso se hacía ver en losgritos de las estradas aclamando su nombre. Este partido era diferente a otros,se jugaban un pase a la final y con eso la posibilidad de ganar la temporada deeste año.

-¡Y AHÍ ESTÁ POTTER RETOMANDO EL CONTROLDEL PARTIDO! -

-¡VENGA JAMES! - exclamó Rose -

Jamessobrevoló las gradas de Ravenclaw con más control, y la snitch salió disparadahacia arriba, a los nubarrones que comenzaban a rodear Hogwarts. El otrobuscador de Hufflepuff vio la trayectoria y siguió a James por detrás, pero eltemporal y el viento que hacía más arriba, hizo que retrocediera con fuerza ycayese en picado hacia abajo. Se escucharon varios gritos y exclamacionescuando vieron caer al buscador de tal altura; pero Neville Longbottom actuó atiempo parando su caída. El buscador de Hufflepuff yacía en el suelo inmóvil yfrío, y Neville no dudó ni un segundo en llevárselo hacia la enfermería.

-¡EL BUSCADOR DE HUFFLEPUFF HA CAÍDO,POTTER TIENE UNA GRAN VENTAJA AHORA DE HACERSE CON EL PARTIDO! -

Entretodas las gradas se podía escuchar el coro de "¡GRYFFINDOR CAMPEÓN!""¡GRYFFINDOR CAMPEÓN!", una y otra vez. James apenas lo podía escuchar por elviento tan fuerte que se aproximaba hacia el castillo, pero aun así, manteníafirme la escoba como le enseñó su padre. La snitch dorada estaba a pocoscentímetros de él, pero si soltaba una mano de la escoba, James sabía queperdería el control, pero si no lo hacía, perdía una gran oportunidad. Mientrassubía más y más, James miró abajo y tragó saliva; y pensó, ''-Si caigo, espero tener la snitch en mi mano
-".
Y así lo hizo.James alargó su brazo derecho hacia la snitch, y comenzó a notar pequeñassacudidas en la escoba. Aún le quedaba unos centímetros más para atraparla,pero el viento era tal que empujó la escoba hacia abajo. James hizo un últimoesfuerzo y se arriesgó. Se lanzó al vacío contra la snitch, mientras su escobacaía sin él. En ese preciso momento, varios gritos se escucharon abajo. Laescoba había caído sin James, pero James caía de lo más alto contra el suelo.

-¡No puedo mirar! - exclamó Loren aferrándose al pecho de Scorpius -

Unaluz iluminó todo el campo de Quidditch que detuvo la caída de James. Todosintentaron visualizar la escena, y vieron a un James Sirius Potter en elterreno de juego inconsciente, pero con algo entre sus manos.

 

-¡INCREIBLE COMPAÑEROS, GRYFFINDOR GANA!,¡CLASIFICADOS PARA LA FINAL DE TEMPORADA! ¡POTTER, ERES GRANDE! -

Notardaron nada en trasladar a James a la enfermería. Al finalizar el partido deQuidditch, todos abordaron a los profesores para poder ir a la enfermería e ira ver al joven Potter, pero únicamente podían entrar los miembros de su equipo,el capitán y su familia, así que Rose aprovechó a infiltrarse entre el equipode Quidditch de Gryffindor, y les acompañó por todo los terrenos de Hogwartshacia la enfermería. En ese momento, Albus y Stefan se chocaron con el equipo,y vieron a James en una camilla. Su hermano fue corriendo dejando a Stefanatrás, y Rose, que andaba entre el equipo, se lanzó sobre él para que noavanzara.

-Tranquilo, está bien -

-¿Pero qué le ha pasado? -

-Se ha caído de la escoba, nada más. Iré a verle yo ahora, y después si quierestú, ¿vale?, ha sido una caída dura -

-Pero
-

Albusestiró el cuello sobre Rose y vio cómo se llevaban a su hermano a laenfermería. Después volvió con Rose.

-¿Y vosotros donde estabais? - preguntó Rose al ver a Stefan detrás -

-Ya te lo contaremos, pero antes está mi hermano
-

-Albus, pero déjame ir yo primero
-

Albusno la escuchó y siguió al equipo de Gryffindor hacia la enfermería. Al fin y alcabo era su hermano, y verlo así le dio un escalofrío en el cuerpo. En elfondo, tras esas peleas y piques, Albus le apreciaba, igual que James a él.

Enese momento, Scorpius y Loren atravesaron la puerta y se reunieron con Stefanal verle plantado solo.

-¡Ey!, ¿Qué pasa? - preguntó Scorpius -

-Nada
solo que esta noche iremos al lago. - les dijo -

Todoel equipo de Quidditch de Gryffindor estaba fuera, sentados en unos bancosmientras que la familia de James le visitaba. Albus y Rose se encontraron con Victoirea la vera de la cama de James, que ya había despertado hace unos minutos y quele daba vueltas la cabeza. Tenía el brazo vendado, pero eso no le impedía agarrarla varita. Cuando vio a Albus atravesar la puerta con Rose, James sonrió alverle ahí.

-Menuda te has hecho - bromeó Albus -

-¡Y menuda caída! - exclamo Victoire - Pero gracias a eso han ganado -

-¡Vaya! - Saltó Albus - ¿Así que te enfrentas a la final con mi casa eh? -

-¡Hombre! - Sonrió James a su comentario - Y ganaré como el primer partido quetuve con tu querida casa -

-Lo dudo - añadió Rose a defensa de los Slytherin - ¿Tú has visto como hanmejorado el equipo de los Slytherin?, ¡PARECEN PROFESIONALES! -

-¡Eso es mentira!, siguen siendo los mismos torpes - dijo James tras picarleRose -

-Mira que te gusta picar - soltó Victoire - Bueno
voy a tener que irme quetengo una reunión de prefectos. Mejórate primo. Hasta luego chicos -

Victoireabandonó la enfermería y dejaron a ellos solos con James. El joven Potterestaba recostado y algo cansado, pero tenía el mismo humor que siempre. Enocasiones se quejaba del dolor del brazo y del frío, pero se negabarotundamente a beber la pócima que tenía en la mesita de al lado porque olía aorina de gato, y eso lo sabía bastante bien por el gato que tenía su tíaHermione en casa. Entretanto, Albus aprovechó a comentarle la escapada de estanoche que harían al lago. Como era de esperar, Rose no quiso aventurarse allago, ya que bastante hizo aquella vez en la biblioteca, como para ver lo queaparece en el lago. Comenzó con suposiciones,''¿Y si aparece el calamar y nos ataca?" "¿Y si apareciese una horda de sirenascontra nosotros?" "¿Y si
?"
.

 

-Pero habrá que ir - insistió Albus -

-Suena muy fácil Al, pero piensa en el peligro que podemos encontrar
-

-¡EEEJEEEEEM! -

Albusy Rose se giraron al carraspeo y vieron a un James Sirius Potter en pie y conel ceño fruncido.

-¿Perdonar?, ¿Qué estáis haciendo qué? - Preguntó James abrumado - ¡ESTÁISINVESTIGANDO LAS DESAPARICIONES DE LOS FANTASMAS!, ¿ESTÁIS LOCOS? -

-¡JAMES CALLA! - Exclamó Rose alarmada -

Jamesescuchó toda la conversación de los dos. Desde las desapariciones de losfantasmas, la lista de La Camarilla y hasta el broche que Peeves poseíaextrañamente bajo sus posesiones. Resumiendo, James acababa de descubrir todas las hazañas que habíanrealizado su hermano y su prima a lo largo de este curso escolar. Rose,tímidamente, intentó limpiar el bulto de la conversación, pero era difícilengañar a James cuando no tenía ni un pelo de tonto.

-Estáis locos, puede ser peligroso - repitió, mirando esta vez a Albus - ¡Encimasois de primer año! ¿Cómo os defenderéis ante el peligro? -

-No lo sabemos
- dijo Rose - ¡Por eso no quiero ir al lago Albus! - gritó denuevo, pero mirando a Albus -

-¿Es qué no lo entendéis? - Albus miró a ambos - No hay ningún fantasma
hanaparecido tres cadáveres que están relacionados con La Camarilla
¡y tenemos unbroche que es una especie de llave!... - explicó brevemente - James, papá anuestra edad consiguió la piedra filosofal
se enfrentó a un profesor
y casimuere en el intento. -

-¡Pero no somos papá! - gritó James -

-Pero somos Potters - recalcó Albus - Os guste o no
esta noche iré con losdemás, y nadie me detendrá -

Rosemiró a James para que hiciese algo, pero James les dio la espalda y se quedópensando en la situación. Su hermano tenía razón, pero él también. No eran comosu padre en aquel tiempo, pero eran Potters los dos, por sus venas corre lasangre de un héroe que ha salvado Hogwarts en más de una ocasión
y Albus teníala misma mirada que su padre cuando tomaba decisiones serias. James recapacitóy se acercó a su hermano Albus, pasando su brazo por detrás de su espalda.

-Está bien. Pero iré con vosotros, alguien debe cuidaros -

-¡JAMES! - reprochó Rose -

-Rose
Albus tiene razón. Si podemos hacer algo, lo haremos. - dijo - ¿Estásconmigo, hermanito? -

-Claro que sí, James - sonrió -

-Esto es de locos
pero bueno
también iré, ¿vale? - suspiró Rose, después deque James le arrimase a él junto a Albus -

Enese momento en la enfermería, los lazos familiares se estrecharon más fuertes,y James al final, cambió su modo de pensar respecto a Albus. Ahora le veía másmaduro, aunque aún le daba ganas de picarle, pero le veía con otros ojos. Alfin y al cabo son hermanos, y ser hermanos es para toda la vida.

-Pero antes, deberíamos hablar con Peeves - comentó Albus - Tenemos que saberquién introdujo este broche en Hogwarts, ¿no creéis? -

 

-¡A ese dejádmelo a mí! - exclamó James - Se tratar con ese diablillo -

-Yo iré a la Torre de Gryffindor a preparar la mochila para esta noche
- dijoRose - Así que nos vemos a la medianoche en el vestíbulo ¿vale? -

Rosese despidió de los dos hermanos y marchó hacia la Torre de Gryffindor.

-Oye Albus, ¿papá sabe algo de esto? -

-No
no quería preocuparle -

-Bien. Cuando todo se acabe y se solucione, tendrás que contarle a papá todo loque habéis descubierto ¿entendido? -

-Sí
- asintió -

-Además, creo que necesitaremos más varitas esta noche - le dijo guiñándole unojo a su hermano -

-¿Qué planeas James? -

-Siempre trabajo en equipo -

Enese momento le vino a la mente a su primo mayor, Fred Weasley. Conociendo a James,le pedirá el favor de que les acompañe, porque realmente, James era pocohabilidoso con los encantamientos de desarme, pero era bueno en defensa; encambio Fred, era todo lo contrario a James; experto en encantamientos dedesarme y de defensa. Aquella misma tarde, James y Albus pasaron todo el ratojuntos en la enfermería, planeando lo de esta noche, pero lo que estabanpasando por alto, es que alguien de interés sobre lo que se esconde en el lago,les estaba espiando.

* * *

Elelfo caminaba inquieto por la habitación de La Casa de los Gritos. Llevabansemanas ahí escondidos hasta que su contacto del castillo le diese la señalpara actuar. Su otro compañero estaba sentado en la cama mugrienta meditando,mientras ondeaba la varita apuntando al suelo. También estaba inquieto y algomolesto, porque odiaba trabajar con los elfos en este tipo de tareas; pero asílo decidió su contacto. Necesitaba un elfo para trasladarse por si las cosas setorcían, y también porque era una criatura mágica que pasaría desapercibido porlos terrenos de Hogwarts, ya que su aspecto mugriento y sucio, parecía al de ungnomo de los Invernaderos.

Enese momento de silencio entre ambos, un águila de plumajes negros comenzó apicotear la ventana. El elfo se sobresaltó el primero, y maldijo por lo bajo alver que era un animal. El mago se levantó y abrió la ventana, donde el águiladejó un pergamino en sus manos. Lo desenredó y comenzó a leerlo en alto.

''Estanoche irán al lago con el broche, así que será nuestra oportunidad de conseguirnuestro objetivo. Espero que traigáis lo necesario para romper el sello... yotengo a los fantasmas preparados bajo mi control.

Nosvemos a medianoche en el lago.''

-Así que hoy es el día - dijo el elfo - ¿Trajiste el resto para romper el sello,mago? -

-Claro que sí. Fue fácil encontrarlos -

Elmago se inclinó bajo la cama y sacó un pequeño saco de cuero en donde seescuchaba el choque de algunos frascos. Lo abrió y echó su contenido en lacama. Eran pequeños frascos transparentes con un líquido rojo y una etiquetaescrita. El elfo sonrió mostrando sus pocos dientes, y se acercó a comprobarlos frascos.

-¿Aquí está la sangre de cada uno, no? -

-Claro -

-Déjame ver
uno
dos
cuatro
-

Elelfo comenzó a revisar las etiquetas de uno en uno, y ahí podía ver apellidosescritos. Entre algunos estaba Adams, Hackett, Fott, Leptón
eran losdescendientes de La Camarilla original. Pero faltaba un frasco.

 

-Deacorde
falta uno
así que no le has podido matar - se burló el elfo - ¡Yaverás cuando se enteré nuestro contacto que
! -

Peroel mago sonrió. Sacó de debajo de su manga otro frasco con el contenido desangre del señor Deacorde.

-Oh
perdona
-

-Nunca dudes de mi trabajo, estúpido elfo. Yo siempre lo acabo -

* * *

Asu pesar, fue obligado a tomarse aquel jugo que la enfermera preparó para eljoven Potter, y minutos después vomitó todo. Eso hizo que se mejorase y quemarchara de la enfermería rápidamente, ya que debían preparar las cosas paraesta noche y sobre todo interrogar una vez más a Peeves. Fred Weasley aguardabaa James y Albus al final del pasillo, y llevaba consigo el Mapa del Merodeador,tal y cómo le pidió James.

-¿Fred?, sabía que le ibas a contar todo James
-

-Es mi mano derecha, lo siento hermano. Bueno Fred, al tanto ¿vale? Serás misojos en todo momento -

-Si James, vigilare por el mapa a los prefectos y profesores
-

-¿James, a donde iremos? - pregunto Albus sin saber -

-Peeves siempre descansa en las bodegas del castillo. Ahí le pillaremos y lesacaremos la información que necesitamos, ¿te parece bien? -

-Entendido - asintió Albus siguiendo las indicaciones de él -

-Y Fred, a medianoche en el vestíbulo ¿vale?. Estarán los amigos de mi hermano yla prima Rose
si nosotros aún no hemos llegado, id tirando al lago ¿vale? -

-¡Si señor! - dijo Fred - Y suerte
-


Nota de autor

¡A partir de aquí, solo quedan tres capítulos para finalizar la historia!, y como soy tan bueno, os dejo las fechas de las últimas actualizaciones.

Capítulo 11: [4/02/2014] -MARTES-

Un traidoren Hogwarts.

Capítulo 12: [7/02/2014] -VIERNES-

Cuestión depoder.

Epílogo: [11/02/2014] -MARTES-

Cada uno continúacon su camino.


Y la página de Facebook de la saga es: https://www.facebook.com/TerceraGeneracionsaga

Donde responderé a vuestras preguntas y subiré informacion adicional!

Espero vuestros comentarios !! :D

Capítulo 11

Un traidor en Hogwarts.

Albus jamás había estadoen las bodegas de Hogwarts, pero se comenta que la sala común de Hufflepuffestá oculta en el interior de unos barriles. James al parecer conocía todo alrespecto del castillo, incluso de algunos pasillos que los propios profesoresdesconocían, aunque era normal si era el poseedor del Mapa del Merodeador.James sabía a la perfección donde tirar a las bodegas sin ser visto, y era porel Gran Comedor. Cuando los dos hermanos entraron apresurados, aprovecharon deque no había nadie para continuar el paso. James se encaminó hacia el fondo,cerca de la mesa del profesorado, había una gigantesca puerta que llevaba a unpiso inferior del castillo, al mismo nivel de las mazmorras, pero con másluminosidad. Accedieron por la puerta y bajaron unas escaleras, a la par quebajaban, podían apreciar el dulce aroma de pasteles que provenía de lascocinas, ya que estaba a pocos pasos de las bodegas. Al fin, tras bajar todaslas escaleras, llegaron a una gran sala que tenía aspecto de almacén, y todoestaba repleto de barriles de madera, estanterías con comida y algún armariodonde había más comida. Las cocinas estaban en un lateral, y la entrada a lasala común de Hufflepuff estaba algo visible entre los barriles. Albus quisoacercarse, pero cuando dio un paso más, una voz se manifestó en toda la bodegaalertando de la intrusión de un Slytherin. James le echó hacia atrás.

 

-Es la sala común de Hufflepuff
su retrato es un chivato. No te acerques mucho-

-Pues sí que te conoces este lugar - vaciló -

-Cuando el profesor Longbottom te quiere castigar, el mejor sitio es esconderseentre los barriles durante horas
- le contó - He oído algo
vente -

Jamesle cogió de la túnica por el cuello, y se lo llevó detrás de unos barriles queestaban apilados ordenadamente cerca de las cocinas. Desde el Gran Comedor,aparecieron varios elfos domésticos con platos y vasos que llevaban en susmanos, y detrás el profesor Slughorn picoteando de los platos que se llevabanlas criaturas. James comenzó a reírse al ver a un Slughorn muerto de hambre,pero Albus le miró de reojo a su hermano, ya que su risa era contagiosa y se loiba a pegar. Cuando Slughorn desapareció con los elfos, Albus comenzó a reírsea la par que James.

-Menudo jefe de la casa
- comentó James -

PRO PROFE PRO! ¡PRO PROFE PRO! -Cantó una voz en mitad de las bodegas -¡PRO PROFESOR GORDINFLÓN, QUE SIEMPRE TIENEHAMBREEEE! -

-¡Peeves! - saltó James cuando le reconoció -

Enmedio de las bodegas, James alzaba la varita firmemente contra Peeves, quellevaba en las manos varios merengues. Albus salió después acobardado, y Peevesle miró furioso.

POTTER LADRÓN, DEVUÉLVEME EL BROCHE!- Gritó - ¡DÁMELO! -

-¡QUIETO! -

Jamesse puso en medio de los dos.

-Peeves, ¿por qué quieres el broche? - preguntó James sin más reparo -

ESE SUCIO PO POTTER ME LO ROBÓ!, ¡DEBO DÁRSELO ANTES DE QUE ME HAGA PURE DEPATATAS! -

-¡Te lo daremos! - Mintió James - Pero dime, ¿a quién debes dárselo? -

-A la persona que se lo robé - comentó con algo de miedo -

Albusdio un paso al frente y bajó la mano de James.

-¿Es la misma persona que hizo desaparecer a los fantasmas? - Peeves nocontestó, y Albus supuso que tenía miedo de pronunciar su nombre - ¿Quién? -

-Si lo digo, me encerrará
¡ME ENCERRARÁEN LA TORRE! -

Peevescomenzó a rebotar por todos los lados y atravesó las paredes hasta desaparecer.De nuevo se había escapado.

-Una torre
- balbuceó Albus - Esa torre del emblema
el mismo del retrato de LaCamarilla
entonces
-

-¿De qué hablas Albus?... - inquirió -

-La torre de ese retrato que encontró Rose, ¡ESTÁ EN HOGWARTS! -

-¿Esa torre que me habéis contado? - Albus asintió - Pero no recuerdo que hayauna torre de esas descripciones en Hogwarts, no en mi Mapa
-

-Porque debe estar oculto - pronunció Albus - ¡James, ya sé dónde está la torre!-

 

Albussalió corriendo de las bodegas y James le siguió por detrás. Debía reunirse deinmediato con Stefan, porque él y sus visiones era quizás la clave pararesolver el misterio que se cierne sobre el castillo y sus habitantes.

Entretanto,Rose se encontraba recostada en la sala común de Gryffindor pensando en ladecisión de Albus. Le parecía peligroso ir con James y Fred esa noche, y que lomás lógico sería explicarle todo a la directora McGonagall, desde el brochehasta la sala secreta de la Sección Prohibida, pero también era cierto que nola creerían jamás. Por tanto no tenía otro remedio que lanzarse a la piscinajunto a su primo y ver qué ocurría esta noche. Quedaba casi seis horas para lamedianoche, y Rose ya tenía todo listo en una mochila. Guardó en ella elretrato de La Camarilla y un pequeño saquito de cuero que contenía unas canicasmágicas,invención propia de la pelirroja que la persona que tenga la canica en su manoy la lance a sus pies, se evaporaría y sería llevado al vestíbulo del castillo.Se le ocurrió esa brillante idea por si las cosas se torcían, y cómo aprendióalgunos encantamientos que su madre practicaba experimentalmente para elMinisterio de Magia, Rose lo puso en práctica con esas canicas. ''Esperoque esta noche no tengamos que usarlas
''-. En ese momento, el retrato de la damagorda se abrió, y Rose se incorporó pensando que era James y Fred, pero eraNeville Longbottom, que estaba acompañado de Victoire y el otro chico prefectode la casa.

-¡Por favor, que todos los alumnos se presenten en la Torre de inmediato! -

Rosese levantó y después un grupo de chicos y chicas de Gryffindor descendieron delos dormitorios extrañados por la presencia de Neville y los prefectos.

-Los prefectos comenzarán a inspeccionar habitación por habitación. Dejen suscosas y vayan al Gran Comedor por favor -

-¿Pero qué ocurre? - preguntó un chico de tercero -

-Nada que le incumba, señorito Tucker -

Todoslos Gryffindors salieron de la sala común y fueron derechos al Gran Comedor.Rose no pudo quedarse para hablar con Victoire y saber qué estaba pasando, peroalgo no marchaba bien en Hogwarts. Rose siguió a todos sus compañeros en aquelmar de Gryffindors que descendían cuestionándose por las escaleras. Mientrasbajaban, los Ravenclaw aparecieron con las mismas caras que ellos. Lucy avanzórápidamente por las escaleras cuando vio a Rose frente a ella, y la agarró dela mano llevándola sin ninguna explicación en el quinto piso.

-¡Lucy! -

-¡Shh Rose!, ¿no has leído la carta? - le preguntó -

-¿Qué carta? -

Lucyla volvió a agarrar y entraron más en el quinto piso, para que la muchedumbreno las viese ahí. Lucy sacó un pergamino de debajo de su túnica y se la entregóalgo nerviosa.

QueridaLucy, Hogwarts ha sido advertida y no tengo permiso para contaros nada.Esconderos por favor. Estamos yendo al castillo

Teddy.

- ¿Qué significa esto? -

- No lo sé. Lo he recibido antes de que nosecharan de la Torre de Ravenclaw. Tenemos que encontrar a los demás
-

* * *

Las cuatro casas de Hogwarts estaban reunidas enel Gran Comedor. Todos los estudiantes murmuraban entre ellos preocupados eincluso asustados, ya que nadie les estaba explicando nada. Albus estabasentado con Scorpius, Stefan y Loren, donde aprovechó a contarles donde podríaestar esa torre. ''Todo está relacionado. Stefan, tu viste unatorre sumergirse en el agua, y en ese retrato que Rose encontró, la torreflotaba sobre el agua
¡La torre está en el lago!''
-.Sus amigos intercambiaron miradas y estuvieron de acuerdo con Albus, aunqueesta noche pronto averiguarían lo que el lago de Hogwarts esconde para susestudiantes.

 

- ¡Buenas tardes queridos alumnos!, siento muchoesta presión, pero creo que debéis de ser informados por seguridad - hablóMinerva ante todos - Fuera de las murallas de nuestro hogar, hay una pequeñaamenaza que intenta penetrar dentro de Hogwarts. Hemos tenido noticias ypruebas de que es posible que haya un traidor entre nosotros, por eso estaréisaquí en el Gran Comedor hasta que todo se solucione. Por tanto no quiero quecunda el pánico -

Las cuatro mesas se inundaron de miedo y nuevamentede murmullos. James, que estaba en la mesa con Fred, se levantaron, cómo muchosotros, y fueron hacia la mesa de Slytherin en donde estaba su hermano.

- Albus, algo me dice que esto tiene que ver convuestra maldita torre - balbuceó James - ¿Qué hacemos ahora?, no podremos salirde aquí -

- No lo sé, pero lo peor es de lo que me heenterado - salta Fred - Al parecer van a registrarnos todas nuestraspertenencias
creen que el traidor sea un estudiante -

- Es una locura - bramó Scorpius -

- Locura o no, cuenta los profesores que hay -indicó Loren - Faltan todos. Nos tienen aquí encerrados
no se fían de nosotros- dijo por lo bajo -

- Después de lo que pasó hace años
- comentóStefan mirando a los Potters - Deben estar bien precavidos para que no ocurrauna desgracia -

- Entonces el plan de ir al lago
se aplazará
-mascullo Loren -

- Tranquila, podemos ir por el pasadizo quetomamos la otra vez -

James miró a Malfoy. Él estaba al tanto de todoslos pasadizos, pero al parecer se le había escapado alguno.

- ¿Un pasadizo para salir de aquí? - preguntóJames intrigado -

- Por la sala de Trofeos
nos lleva directamenteal embarcadero. - Le explicó - Pero con tantos estudiantes
no podremos pasardesapercibidos -

Entonces algo se iluminó en la cabeza de Fred quesonrió pícaramente.

- Puedo causar alboroto del bueno - sonrió Fred -Pero Rose seguro que me pegará, prometí no hacerlo delante de ella
-

Entonces cayeron en la cuenta que faltaba lajoven Rose.

- ¿Y Rose? - Preguntó Albus - ¿No estaba en lamesa con vosotros? -

- No
- negó James - ¡Fred, el mapa, venga! -

Fred le entregó el Mapa del Merodeador a todaprisa y lo abrió de par en par para buscar la ubicación de su prima. Revisótodos los planos hasta que la encontró, junto a Lucy Weasley, en el quintopiso.

- ¡Aquí está!; esta chica está con Lucy - dijoJames sorprendido - ¿Pero qué harán
? ¿Eh?, ¡no está! -

Revisando el mapa, Rose Weasley desapareció delplano, y la marca de Lucy, se había quedado inmóvil, pero después desapareciósin dejar rastro. James miró a todos con preocupación. Jamás el mapa seequivocaba, pero si el nombre había desaparecido
algo había pasado con ellas.

- James
son nuestras primas
- balbuceó Albusasustado -

 

- Mierda - maldijo, golpeando con el puño la mesa- Lo siento, pero iréis sin mí al lago, debo buscarlas
-

- ¿Y cómo, héroe? - vaciló Fred -

- Tiraré esa puerta abajo si hace falta
además,tú debes ocuparte de que mi hermano y sus amigos vayan desapercibidos alpasadizo
así que venga -

* * *

Todos los profesores del castillo estabanreunidos en el vestíbulo, encantando la puerta del Gran Comedor para que nofuera abierta. Agitaban y conjuraban encantamientos en el aire como si susmentes no estuviesen presentes. A su lado, todos los prefectos yacían inconscientes.Poco a poco, los profesores, incluyendo a la directora Minerva McGonagall,comenzaron a finalizar el encantamiento, y después, cayeron al suelo en unprofundo sueño. La explicación era evidente de que el traidor de Hogwarts hausado sus mentes para controlar las acciones de cada profesor, excluyendo auno. Arthur Sullivan descendía de las escaleras con tranquilidad y miraba condeseo la escena que había en el vestíbulo. Se guardó la varita y caminó haciala puerta principal. ''Pobres inocentes, vuestro poder causómi ira
pero pronto todo volverá como debe de haber sido en un pasado
''
-. Arthur Sullivan se estremeció por un momento y se llevó las manos alestómago. Los efectos de la poción comenzaban a desaparecer. Retrocedió un pocopara apoyarse sobre la pared, y notó como sus manos volvían a su estadooriginal. Su rostro cambió radicalmente, haciendo desaparecer la identidadrobada que había tomado. Ahora, un joven de aparentemente veinte años, saliódel cascarón de Arthur Sullivan.

La poción multijugos finalizó.

- ¡Venga, bajad ya! - gritó el joven extraño -

De las escaleras, Rose y Lucy bajaron asustadas yagarradas de la mano. Aparentemente, les cubría una especie de cúpulatransparente a ambas chicas, que eso les hacía invisibles para los poseedoresdel Mapa del Merodeador, ya que él estuvo al tanto de ese preciado objeto alinterrogar al verdadero Arthur Sullivan Prewett aquella noche que le asesinó.

- ¿Quién eres realmente? - preguntó Rose al verque vestía la túnica de Arthur -

- John Radford -

-
Radford - balbuceó la pelirroja -

- Así es. Descendiente de Mnemone Radford -

* * *

Afuera de la muralla, en las profundidades delBosque Prohibido, Rubeus Hagrid aguardaba junto a Fang, el viejo perro delguardabosque, a que la Orden apareciese. Él fue más rápido y veloz que eltraidor John Radford, porque en una de esas escapadas nocturnas que hacía aescondidas de la dirección, Hagrid le siguió por orden de Minerva. Fue entoncescuando descubrió hace un par de días que no era quién decía ser, y después deque los profesores cambiasen de la noche a la mañana, hizo sospechar que Johnestaba detrás. En aquel momento no dudó en avisar a la Orden. Hagrid estaba enun arroyo donde se reflejaba la luna llena de aquella noche, y era el lugar endonde acordaron quedar. En cuestión de unos minutos, varias personasencapuchadas comenzaron a aparecer en el arroyo. Fang gruñó por el aspecto deéstos, y Hagrid estuvo en la retaguardia hasta que reconoció el chispeante ycolorido cabello de Ted Lupin. Él era el único que no estaba oculto y elprimero en abrazar a Hagrid.

- Cuanto tiempo joven Teddy -

 

- Lo sé, desde que te pegué en tu espalda cabellode trol
no nos hemos vuelto a ver desde entonces - sonrió -

- Saludos para después - irrumpió Hestia Jonesmientras se acercaba al semi gigante - ¿Cuál es la situación del castillo? -

- Todos los profesores parecen marionetas -comentó - Y andaban registrando todas las habitaciones y los alumnos llevadosal Gran Comedor -

En el fondo del grupo, se pudo escuchar ellamento de una castaña. Hermione se aferró a Ronald con fuerza y meneó lacabeza para no pensar en cómo estaría su hija en esos momentos.

- Tranquila Hermione, avisé a Lucy de que seescondieran con todos
-

- ¿Pero tú crees que están todos bien? - preguntóHermione, pero no tuvo respuesta de nadie, excepto de Harry -

- Ahora nuestros hijos están bien. Hemos llegado- animó Harry - Lo primero tenemos que saber si los profesores están fuera deese influjo mágico que has notado Hagrid, y después a por los alumnos
-explicó - Aunque tendremos que capturar a ese farsante, ¿qué cómo se llamaba? -

- Recuerdo que era John Radford, Harry - contestóHagrid -

- Bien. Nos dividiremos en grupos, aunque seamospocos ahora mismo -

- Usted manda señor Potter -

No estaba toda la Orden al completo, pero eran siete.Harry, Ron, Hermione, Hestia, Hagrid, Luna y Ted; el resto se encontraba enLondres preparando un equipo de aurores para retener a John Radford porsuplantar una identidad falsa, por control del castillo y por los supuestosasesinatos que están relacionado con él.


Nota de autor:

¡Tatatatatáaan!, John Radford, al fin sale mi querido John a dar caña a Hogwarts (okkno...). Las cosas empiezan a ponerse complicadas en el castillo. Rose y Lucy... ¿en peligro realmente?. ¿Que habrá en el lago que tanto quiere John?, ¡Os dejo que me digáis lo que en vuestras cabezas tengais respecto a estas preguntas!.

Quiero anunciar la página de Facebook de la saga

https://www.facebook.com/TerceraGeneracionsaga

Y la Potterpedia de la saga:

https://www.potterfics.com/historias/159624


¡ESTE CAPÍTULO SOBRE TODO SE LO DEDICO A TODOS LOS QUE COMENTÁIS QUE ME ALEGRÁIS EL DÍA Y ME HACÉIS VER QUE EL TRABAJO TAN DURO QUE ANDO HACIENDO, VALE LA PENA Y QUE LLEGA A JÓVENES COMO VOSOTROS!, TAMBIÉN A LOS QUE AGREGARON LA HISTORIA A FAVORITOS :)

Próxima actualización: [7/02/2014]

Titulado: ''Cuestión de Poder''.

Capítulo 12

Cuestión de poder

- ¡Lumos! -

Scorpiusmantuvo la varita iluminada durante todo el descenso por el pasadizo. Gracias alos petardos y cohetes que Fred guardaba en su túnica, Albus y sus amigospudieron irse sin llamar la atención hacia el pasadizo de la sala de losTrofeos. Con ellos no le acompañaba James, ya que intentaba por todos losmedios abrir la gran puerta del Gran Comedor que estaba encantada. Desdeencantamientos hasta explosiones, la puerta no se abría, ni siquiera algunos deséptimo pudieron hacer el contra hechizo que protegía esa inmensa puerta. Lospropios elfos domésticos que trabajaban en las cocinas día a día, no podíantrasladarse. Había algo que retenía a todos en el Gran Comedor, pero todo noestaba perdido. Gracias al conocimiento de Hermione, pudo acceder al castillopor un lugar que jamás se protegía. Junto a ella, Ted y Hestia Jonesaparecieron en lo alto de la Torre de Astronomía, que actualmente no era usadadesde los tiempos pasados. El lugar estaba como la castaña lo recordaba. Unatorre abandonada y poco cuidada con montones de cosas de por medio.

 

-Si ese Radford ha podido controlar las mentes de los profesores y de lamismísima Minerva, hay que tener cuidado - avisó Hermione -

-No te preocupes, estamos preparados, ¿no Ted? -

-Si
- balbuceó -

Erala primera misión de Ted en la Orden, y estaba algo nervioso. Por suerte en esemomento le acompañaban Hermione y Hestia, dos mujeres de armas tomar einteligentes. Ted deslizó su varita, y con un suave toque la iluminó con unencantamiento no verbal.

-Bien. Ted, irás a la Torre de Gryffindor
conociéndote, sabrás engatusar a ladama gorda para que te abra - Ted asintió - Y Hestia, vendrás conmigo hacia elvestíbulo, debemos ayudar a los demás mientras que Harry actúa fuera -

* * *

Albusllegó con sus amigos al embarcadero, y el sitio estaba diferente de cómo lorecordaban. Solo había un bote que estaba amarrado y las aguas estabanrevoltosas como la última vez. Scorpius avanzó un poco para asomarse en elagua, y vio su reflejo en un agua oscura, pero también la sombra de algunacriatura marina. Pensó que eran sirenas o algún pez curioso, pero luego vio quebrillaba algo debajo de su túnica. Scorpius se llevó la mano al pecho y palpóel broche. Brillaba, y eso parecía agitar las aguas del lugar. Stefan se acercócuando vio al rubio paluchear y le alejó del borde.

-Scor, ¿te encuentras bien? -

-Este broche me está absorbiendo la fuerza
- Scorpius se retiró el broche ytodos vieron la luz que emitía - Es la primera vez que vemos esto
-

-Es como si tuviese vida propia
- salta Loren mientras miraba hechizada la luz-

-Lo llevaré yo - salta Albus arrebatando a Malfoy el broche - Vayamos cuantoantes al lago, no tenemos que perder más tiempo -

CuandoAlbus se guardó el broche en la túnica, la luz continuó parpadeando y lesayudaba a ver en la oscuridad de la noche. El lago estaba muy agitado, y elinmenso castillo de Hogwarts imponía a los muchachos. Parecía una criatura enla noche a la espera de cazar algo, y el sonido del viento era similar a losrugidos de una bestia. Avanzaban cautelosos por el lago siguiendo a Albus, perotenían miedo. Scorpius era el único que estaba prendido de la luz del broche, yalgo en su cabeza le impulsaba a tener el broche en su poder. Stefan andaba conLoren, preocupado por las visiones, aunque tenía miedo por descubrir lo que esatorre escondía; tal vez un tesoro o un objeto valioso, pero el traidor deHogwarts lo quería tener por todos los medios, y aparte, los fantasmas deHogwarts estaba enlazado, sin saber cómo, en lo que esconde el lago. Cuandollegaron a la zona rocosa en donde está el orificio, vieron a varias siluetasque les aguardaba bajo la noche. Una de ellas, la más bajita, comenzó a reírse,mientras que el más alto invocó una pequeña esfera de luz para ver.

-¡ROSE, LUCY! - Exclamó Albus al reconocerlas detrás del elfo que había -

-Señorito Potter y sus amigos repelentes, bienvenidos - saludó John Radfordmientras les apuntaba con la varita -

 

-¿Quién es usted? - preguntó Albus amenazante -

Entonces,Stefan se acercó a Albus y le agarró del brazo para controlarle. John seguíaavanzando hacia ellos sin quitarles el ojo de encima.

- Es John Radford
- mascullo Stefan a Albus -

- ¡Cuánto tiempo sin verte Stefan! -

Stefan le conocía a la perfección. Era hijo deuna pequeña familia del mismo valle en donde vivía él con su familia, y quetenía muy buena relación con su padre. Cuando Rose encontró la lista de LaCamarilla, Stefan comprendió que su padre y el señor Radford eran fielescompañeros y los herederos de La Camarilla original, pero no entendía que hacíaahí acompañado de aquel elfo y de otro mago que vigilaba a Rose y a Lucy

- El broche - pidió John -

- ¿Por qué lo quieres? -

- Creo que no lo entiendes
- suspiró - ¡Dameel broche! -

- Un momento
- Albus se echó hacia atrás yreconoció la túnica de Arthur sobre él - Tu
no
imposible
-

- El profesor Sullivan murió hace meses, jovenPotter
- sonrió - Él me reveló el secreto que tanto ansía buscar
¿sabías queel broche lo tenía él?... pero si no fuese por ese estúpido Peeves, yo yahubiese llegado a mi objetivo -

- Entonces
¡tú eres el culpable de ladesaparición de los fantasmas! -

John se limitó a reírse.

- ¡Claro!, ¡Esa torre que oculta el lago fuecreado por los fantasmas del castillo!, son los únicos que pueden mostrar elcamino hacia ella
¡Por eso los atrapé! - esbozó, riéndose después - Y después
los herederos de La Camarilla fueron asesinados uno por uno - les dijo - Elseñor Adams
- pronunció, mirando a Malfoy - Garett, los hermanos Fott
ytambién tu padre, Stefan.-

- ¿Mi padre ha
? -

Stefan se mordió la lengua y cerró los puños.Notó como una sacudida en el pecho al saber que su padre estaba muerto, y amanos de éste, así que no dudó ni un segundo en ir corriendo hacia él paragolpearle. John le veía empapado de lágrimas, y le hizo gracia ver esesufrimiento que alimentaba la fuerza del chico. Stefan fue corriendo, y John,ágilmente, le apartó del medio.

- ¡EXPULSO! -

Stefan salió por los aires y cayó en seco sobrela arena, cayendo inconsciente. Loren retrocedió para ayudarle, y Scorpiusavanzó para estar a la vera de Albus y con la varita en la mano.

- DEJEMOS DE HABLAR, POTTER
¡EL BROCHE! -

El otro mago avanzó también y apuntó a los doschicos para ejercer presión. Rose y Lucy lloraban al fondo, y escucharontambién a una Loren desesperada sobre el cuerpo de Stefan que no respondía.Albus miró a Scorpius, no quería que fuese el siguiente, así que le entregó sinrechistar el broche a John. La luz que emitía se volvió tan fuerte que Johnsonrió al notar esa calidez, ese poder que emanaba entre sus manos. Ordenó alotro mago que llevase consigo a Albus y Scorpius, y al elfo, que vigilara decerca a Rose y Lucy. John avanzó por el lago hasta la zona rocosa, y ahí pudover con claridad el orificio. Deslizó su mano entre las piedras afiladas einsertó el broche. En ese momento, todo el lugar de Hogwarts comenzó a temblar.El agua se volvió en calma, pero algo extraño sucedía en las profundidades.Gritos, lamentos y sollozos se comenzaron a escuchar por parte de losfantasmas, que aparecía uno por uno sobre el lago. Su aspecto no era como el desiempre, poseían esta vez unas cadenas que colgaban en sus tobillos y queestaba amarrado en las profundidades del lago. Mientras los fantasmas seelevaban más alto y tiraban de esas cadenas, una inmensa figura salió del agua.Era una torre simple, cubierta de algas y excremento animal. La torre quedóflotando en medio del lago, y cuando resurgió por completo; los fantasmasfueron liberados.

 

John estaba conmocionado. Hacía tiempo, desdelos años de su tátara tátara tátara abuelo que ninguno de sujerarquía conseguía lo que él había conseguido. Revelar la torre de MnemoneRadford.

- Lo conseguiste John
-

- Aún no. Entrégame la sangre de los herederos
-

Su fiel compañero le entregó el saco de cueroen donde guardaba los frascos de muestra de sangre de cada uno de los miembrosde la actual Camarilla. John alzó la varita, y el único bote del embarcadero,navegó hacia él. Era la hora de entrar en la torre, romper el sello y cumplirsu objetivo final.

* * *

- ¿Habéis notado ese temblor? - pregunta Lunamientras avanzaban por los terrenos de Hogwarts -

- Si
y noto el origen muy cerca de aquí -comenta Harry - ¿No lo notáis? -

Ronald y Hagrid asintieron. En el ambientecercano a ellos se notaba una carga negativa en el aura, algo que hasta Luna ledolía en su interior.

- El lago - pronunció la rubia, indicándolo conel dedo índice - Ahí
-

- Vayamos - ordenó Harry tomando el control -

* * *

Hogwarts estaba más silenciosa de lo normal,algo que incluso a Hermione le parecía raro. Revisaron parte de los pisos y delas aulas, y no encontraron a nadie, ni siquiera a Peeves revoloteando por ahí.Ted corrió la misma suerte en la Torre de Gryffindor, y la dama gorda apenas seencontraba en el retrato, pero estaba abierta la común, algo que le inquietó aTed, pensando en el poder que tenía aquel John Radford para conseguir eldominio total del castillo; aunque aún no había rastro de él por ahí. Cuandolos tres volvieron a unirse, decidieron ir de inmediato al Gran Comedor paraliberar a los estudiantes, y Hermione ansiaba abrazar a su hija. Mientrasbajaban y llegaban al vestíbulo, se toparon con un escenario que no agradó aninguno de los tres. Los profesores estaban en el suelo, todos, incluyendo aMinerva McGonagall, y después los prefectos. Ted fue el primero en ir hacia losprefectos cuando vio a Victoire tendida en el suelo. La tomó con delicadeza yle tomó el pulso.

- Está viva - suspiró aliviado - ¿Qué les hanhecho? -

- Posesión mental - reconoció Hestia - Similaral Imperius, pero más efectivo -

- Hestia, ¿podrás ocuparte de despertarles? -

- Lo intentaré, ¿y tú que harás? -

- Destrozar esta puerta en mil pedazos - dijola castaña -

* * *

John se encontraba frente a la entrada de latorre. Ahí estaba grabada la marca de La Camarilla, la torre y las varitascruzadas. Éste escupió sobre la marca y abrió la puerta. Dentro de la torre,encontró unas escaleras de caracol en mal estado que elevaba a la plantasuperior, la única de la torre. Subió a paso ligero mientras que en su mente yadivisaba la gloria y el poder que recibiría cuando llegase a su objetivo.Cuando llegara, sabía que todo el poder que tanto ansiaba sería recibido conlos brazos abiertos, pero antes de ser coronado con tal prestigio, debía romperel sello que cubría la torre en la última planta. Al llegar, se encontró conotra puerta; esta vez era una piedra diseñada y escrita con Runas Antiguas,algo que no entendía John. Ahí, pudo ver como algo protegía la piedra, yentonces sacó los frascos del saco, y derramó cada gota de sangre en la puertade piedra. Fue entonces cuando escuchó un fuerte crack, y la piedra se partió endos partes, revelando una habitación.

 

-Lo conseguí. Al fin lo conseguí -

Entró.La habitación estaba vacía, y solo halló un ataúd en medio del lugar. John searrodilló al verlo y sus ojos se inundaron de pequeñas lágrimas de alegría.Alzo la vista ante la inscripción.

<>

Suantepasada estaba ahí. Se incorporó del suelo y se puso sobre el ataúd, dondedescubrió otro orificio en donde insertó definitivamente por última vez elbroche. En ese momento, el ataúd se abrió con fuerza, la habitación fuecubierta de una niebla, y algo salió de su interior que no estaba ni vivo nimuerto.

Johnse volvió arrodillar.

-JohnRadford, séptima generación de Radford. Último en la jerarquía. Te libero de tuprisión para finalizar la tarea de nuestra familia - Recitó John ante lafigura que se imponía ante la niebla - Magos, brujas, hijos deéstos y magos hijos de muggles estarán bajo tu control
mi fiel corazón también
. -

Lafigura se posicionó muy cerca de él y le extendió la mano. La niebla comenzó aretirarse, y John pudo ver claramente al ser que había liberado. MnemoneRadford sonreía ante John.

* * *

Jamesabrazó a su tía Hermione con fuerza. La puerta del Gran Comedor se quedó hechaañicos, pero consiguió liberar a todos los estudiantes de esa prisión. HestiaJones recuperó a la mayoría del profesorado, pero algunos fueron llevados a laenfermería como algunos de los prefectos, entre ellos Victoire, que aún nodespertaba. Ted fue con ella, mientras que Hestia informaba de la situación ala directora Minerva McGonagall.

-¿Y Rose dices que no está aquí? -

-Lo siento tía. Pero desaparecieron del mapa
- le dijo, temiendo que Minervaescuchase lo del famoso mapa que ella también conocía - Y Lucy igual -

-No os preocupéis - Hermione abrazó a James y Fred - La Orden está aquí, y elministerio pronto vendrá - les dijo - Además, tu padre está en los terrenos conel resto, encontraran a tu hermano y sus amigos
-

* * *

Lascosas en Hogwarts volvió a la normalidad, pero parte de ella no. Harry, Ron,Luna y Hagrid llegaron demasiado tarde al lago. Ahí, se reunieron con Albus ylos demás, y apresaron rápidamente al mago y al elfo que habían secuestrado aRose y Lucy. Stefan aún seguía sin responder, entonces Rose se ofreció, junto aLoren, a regresar al castillo con él, ya que Ted dio un aviso de que elcastillo era seguro. Tomando una de las canicas que había inventado, los tresdesaparecieron.

-Me tenías preocupado, ¿por qué no me dijiste nada de esto? -

-Lo siento papá
- dijo Albus - Pero no hay tiempo ahora
John Radford haentrado en esa torre y
-

Derepente, la torre del lago comenzó a caer en picado en el agua. Una nieblainvadió todo el lago, anulando por completo la visibilidad del lugar. Luna yRon deslizaron sus varitas rápidamente, y Harry se aferró a Albus y Scorpiuspara protegerles. Hagrid en cambio, se acercó sigilosamente hasta la orilla,donde desgraciadamente se topó con una silueta demacrada, donde sus huesos seapreciaban a simple vista y algunos gusanos se deslizaban en su larga túnica.Hagrid no pudo reaccionar a tiempo, y con un aireo de su mano, Hagrid salióvolando hacia las rocas. Aquella silueta estaba siendo acompañada por John,quién poseía el broche en su chaqueta, orgulloso de ser quien era.

 

-¡Hagrid! - exclamaron todos -

-No os preocupéis por él
debéis preocuparos por mi
- dijo la mujer -

Laniebla se disipó por completo, y vieron todos a una mujer. A vista de ellos erade carne y hueso, pero realmente no estaba ni viva ni muerta.

-Es un cadáver
- balbuceó Scorpius -

-No joven Malfoy, es una alma errante - salta Luna -

Todosalzaron las varitas y contra atacaron contra Mnemone y John, pero ningúnencantamiento les hacía efecto. Algo cubría a ambos que repelía los ataques.

-Es inútil - dijo John -

-¡Maldito asesino! ¡Desmaius! - gritó Ron -

Elencantamiento se desvaneció.

-Notenemos tiempo para jugar con esta estirpe - dijo Mnemone a John - Debemosmarchad de aquí cuanto antes
-

Asífue, como ratas. Mnemone y John desaparecieron de repente del lago. La torre endonde estaba apresada había sido destruida, y sobre todo, John Radfordconsiguió su objetivo. Liberar el alma errante.


__________________

Nota de autor:

¡No me matéis!, se que debía añadir más acción, pero la acción vendrá a partir de los siguientes años en Hogwarts. Escribí este capítulo el año pasado, y recuerdo bien que lo reescribí como unas ocho veces... pero bueno, espero que no os hayáis defraudado con este cierre ''temporal'' y de que la trama de los fantasmas y la torre, queda cerrada. Quizás tengáis preguntas, pero se responderán a su debido tiempo... ahora, solo queda el EPILOGO para acabar el primer año. Así que si no es tanta molestia, desearía leer vuestras opiniones respecto a este capítulo en especial, cómo o qué esperáis encontrar en el EPILOGO o mismamente que pasará con nuestros queridos Slytherins y la joven Rose.

¡Y antes de que comentéis y tal!, quiero anunciaros que estoy muy feliz la verdad ^^ cada día somos más, y me alegro muchísimo...

Así que me despido y volveré el día 11 de Febrero con el EPILOGO y algunas sorpresas

¡NOX!


EPILOGO

Cada uno continúa con sucamino

Finales de mayo. Lassemanas pasaron rápidamente en Hogwarts. Todos los heridos por John serecuperaron y el curso escolar continuó con normalidad. Stefan y Yordina encambio, tuvieron que ser llevados por el propio Ministro de Magia de Hogwarts apocos días de finalizar el curso. Los fantasmas regresaron al castillo, yPeeves volvió a hacer de sus travesuras a escondidas del Barón Sanguinario. Lascosas marchaban bien en el castillo, pero la nueva generación estaba preocupadapor lo que había fuera de Hogwarts. Mnemone Radford era un alma errante, un serque ni estaba vivo ni muerto, pero que era peligrosa de todas maneras. JohnRadford se volvió el mago más buscado de Gran Bretaña, aparte que el mago y elelfo que ayudaron a John, fueron llevados a Azkaban hasta el juicio. Albus noestaba tranquilo. Se encontraba en la sala común de Slytherin preparando elbaúl para marcharse, pero también se estaba arreglando para la graduación de suprima Victoire. Albus extrañó en ese momento las risas de Stefan, pero Scorpiusestaba ahí para animarle.

 

-Bueno, ¿así estoy mejor? -

-No mucho Al, tu fealdad es imposible de ocultar -

-Scorpius
-

-¡Vale!, estas guapo para la graduación - dijo riéndose - Ya sabes que yo mequedaría, pero mis padres han regresado de Alemania y quiero estar con ellos -

-No pasa nada - Albus le estrechó la mano - ¿Prometes escribir estasvacaciones?, ¿o voy a tener que pasarme por tu casa? -

-Pues igual ambas - sonrió Scorpius - Cuídate
-

Albuscerró su baúl y salió del dormitorio después de despedirse de sus compañeros.En el fondo, fue aceptado por todos los de su casa a excepción de algunos, queera normal, pero ya deseaba regresar el curso que viene para reunirse conellos. Cuando llegó al vestíbulo de la sala común, ahí estaba Loren empujandosu baúl. Ella en cambio había pasado unos malos meses estos últimos, y noparaba de pensar en que fuera había una amenaza que quería estar viva paraconseguir cumplir sus objetivos. Loren vio a Albus, y le apartó la mirada. Estaba algo distante, por no decircortante con todos ellos, incluso con Rose. Al parecer la partida de Stefan leafectó mucho, ya que no sabía si iba o no a regresar después de que él y suhermana Yordina estuviesen solos en este mundo.

* * *

ElGran Comedor estaba listo para la fiesta de graduación. Todos los estudiantesde séptimo año aguardaban en unos bancos que estaban colocados donde antesestaban las mesas de Slytherin y Ravenclaw, y en el otro lado, había otrosbancos para los invitados. La directora Minerva estaba en el centro de la salajunto a los cuatro jefes de la casa, y en su mano poseía su varita, que alairearla en el aire, los rostros de los graduados se reflejaban. Albus pudo veren esos reflejos a una Victoire de once años cuando el Sombrero la seleccionó,una Victoire con catorce recibiendo un premio de honor y reconocimiento, y condieciséis, siendo Prefecta de la casa Gryffindor. Ted estaba a su lado, peroestaba mirando a Victoire que estaba a punto de recoger su diploma. Lucía unhermoso vestido blanco con una pequeña capa negra por detrás, parecía un cisnesacado de un cuento de hadas, y Ted estaba maravillado.

-¡Victoire Weasley Delacour!, joven bruja de la casa Gryffindor y gran prefectaque hemos tenido en estos años. ¡Enhorabuena! -

ElGran Comedor se inundó de aplausos, e incluso algunos se levantaron por ella.La verdad que era una gran estudiante de un ejemplo a seguir, incluso Minerva,en alguna ocasión, veía a Victoire como una joven Lily Evans, que debía tibiarcon un revoltoso James Potter, que en su caso era Ted Lupin. El metamorfomagono dudó ni un momento más, y saltó en medio de los bancos para reunirse conVictoire que recién había obtenido el título.

-Ted
no me estropees la graduación
- maldijo la Veela al metamorfomago -

 

Tedsonrió y cogió la cintura de Victoire para pegársela a su cuerpo. Victoirecomenzó a tener la respiración agitada hasta que los labios del metamorfomagose rozaron con los suyos.

Aquel día sería memorable para los dos

* * *

Hogwartsestaba de celebración, la estación de King'sCross estaba a rebosar de familias recibiendo a sus hijos. Sobre todoScorpius Malfoy, que corrió rápidamente hacia sus padres nada más verlos. Perolejos de ahí, donde la paz y la tranquilidad se respiraban en el aire, unfuturo plan se estaba poniendo en marcha. En una gran fortaleza medieval, algosimilar a la estructura de Hogwarts, una antigua dinastía de magos estaba apunto de regresar. Los Radford. Esa familia que pasaba desapercibida durante lossiglos, esa familia dispersa por el mundo, se estaban reuniendo en la antiguafortaleza de los Radford, situado en algún lugar desconocido de Escocia.

Elcuerpo cadavérico de Mnemone Radford descansaba sobre su antiguo trono. Frentea ella estaba John Radford, el último de la jerarquía de la familia; y después,más magos comenzaron a reunirse en aquel amplio salón similar al Gran Comedor.Magos, brujas e incluso jóvenes hechiceros provenientes del mismísimo Alaska.Todos apreciaban el cuerpo de Mnemone con admiración, y estuvieron al tanto delas palabras que John iba a decir.

-¡Bienvenidos a todos a la antigua fortaleza de nuestra familia!, hoy es un díade celebración, pero también de trabajo que hacer
-

-Así es - se pronunció Mnemone - Necesito recuperar mi vida, queridafamilia. Cómo veis soy una sucia alma errante sin poder coger mi varita
solopuedo realizar pequeños encantamientos no verbales
pero eso es insuficientepara mí. Si os he querido reunir a todos es porque debemos levantar mi poder.Vuestros ancestros me ayudaron en mi batalla y control de la Comunidad Globalmágica, y por tanto, ¡OS TOCA A VOSOTROS AHORA A QUE PUEDA REGRESAR A LA VIDAPOR COMPLETO!, y así, sentenciar la tarea que empecé hace siglos en estemundo
. ¿QUIÉN ESTÁ CONMIGO? -

Todos alzaron las varitas a su favor y searrodillaron ante ella y John. Una nueva era estaba a punto de acercarse, y elpeligro aumentaba por momentos. La familia Radford estaba al completo, apoyadode antiguos seguidores de la familia y sus ideales
hoy comienza una nueva erade miedo.

CONTINUARÁ...

___________________________________
¡Y SE ACABÓ EL PRIMER AÑO DE LA TERCERA GENERACIÓN!.No se cómo puedo agradecer a todos los lectores de esta historia por seguirme, leerme y hacer presencia ante sus visitas y comentarios. Realmente pensé que una saga de este género no iba a tirar con muchos lectores, la verdad que apenas me veía acabando el fic en Potterfics, pero la final hemos llegado al día de hoy en donde he acabado junto a vosotros el primer año. Pero no acabará aquí... ¡Un segundo año está por asomarse! (más abajo el link). Así que es hora de dedicar este primer libro a todos vosotros.

Adriivb_Blackaiduchi2010aliciagfAlma Miranda
amazona_princessAstrid RiddleAzul Williamsbelen cullen
Biasteya06chicacrisClaudia M Berrio Vdianacaro3552
elem92Emmabella CastroEricka Moonygrace1525
Grytherin18hari malfoyJiSeonkagelinda16
Loolitaalunaweasley_8LunnarissaMariaPeralta
marynMegRDotraweasleymasPastalataDirectioner
Pazz Weasley PotterrosiemalfoysalperSol Jackson
Steysee-Slytributegirl12Zanne


¡ANTES DE PASAROS POR EL SEGUNDO AÑO, ME GUSTARÍA QUE CONTESTÁSEIS A UNAS PREGUNTAS, POR FAVOR!, O MÁS BIEN UN COMENTARIO RESPECTO A ESTE PRIMER AÑO, DE LAS RELACIONES ENTRE ALBUS Y SUS AMIGOS, QUE OS HA PARECIDO LA INTEGRACIÓN DE STEFAN, ETC... ¡Quiero saber vuestra opinión general!



TERCERA GENERACIÓN: SEGUNDO AÑO> https://www.potterfics.com/historias/159333 <¡Ya podéis disfrutar del prólogo!
¡NOS LEEMOS EN EL SEGUNDO AÑO, QUE SERÁ MÁS EXTENSO Y CON MÁS ACCIÓN Y MISTERIOS!

3º Generación: Primer año. - Potterfics, tu versión de la historia

3º Generación: Primer año. - Potterfics, tu versión de la historia

¡Hola a todos!, traigo una historia escrita con todo mi corazón a la tercera generación, que espero completar en potterfics una saga de siete libros relacio

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es

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2023-02-27

 

3º Generación: Primer año. - Potterfics, tu versión de la historia
3º Generación: Primer año. - Potterfics, tu versión de la historia

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