Amor despechado - Potterfics, tu versión de la historia

 

 

 

La guerra habíaterminado, pero se había llevado muchas vidas por delante, los Lupin, FredWesleay y mucha más gente.

Ahora el ministerio seocupaba de llevar a los culpables a juicios y darles el castigo más adecuado.

La familia Malfoy era unade ellos, mortifagos que habían trabajado bajo las ordenes del señor tenebroso.

Ese día el primerministro estaba reunido con los Malfoy.

−El wizarmon y yohemos decidido cual será vuestro castigo.

−¿Cuál será? −Preguntoel sr Malfoy.

−Se que fuisteis,mortifagos, pero os fuisteis antes de que la batalla terminara, Harry y los demás han hablado bien devosotros, así que no iréis a Azkaban. −El ministro los miro. −Como habéistratado con tanto desprecio a los mestizos, Draco te tendrás que casar con unade ellos, tienes 4 meses para encontrar una que se quiera casar.

 

−¿Qué pasara si no mecaso con ella?

−Sencillo, te pasaraslos siguientes 5 años en Azkaban y tu padre 10 años. Sus delitos son mayoresque los tuyos. Y no solo eso, tendrás que estar casado como mínimo 5 años quees lo que duraría tu pena y tener un hijo. −El ministro los miro de nuevo. −Seque es una castigo diferente al de los demás mortifagos, pero como he dichoantes, Potter ha hablado bien de vosotros, así que teneis que agradecérselo aél.

−Lo haremos.

−¡Mama! −ProtestoDraco, mirando a su madre.

Narcissa lo miro. −Sihijo, sabes que eso de la sangre nunca me ha importado, no quiero que terminesen Azkaban, así que haremos cualquier cosa que con ello no os envíen a Azkaban.

−Otra cosa. −Dijo elministro.

Los tres Malfoy lomiraron. −¿Qué?

−Tendrás que serauror.

−¿Auror?

−Auror. Si te casascon la mestiza, a tu padre le quitaran 1 año de pena, si tienes un hijo seráotro, por cada 10 mortifagos que nos entregues, será otro año y por ser aurorotro año.

−Eso serían 4 años.

−Sí, faltarían 6,mejor 6 que 10. −Dijo el ministro. −Ahora estáis de vacaciones en la escuela,pero cuando vuelvas tendrás dos meses para buscar a una mestiza que se quieracasar contigo, no puedes decírselo a nadie.

−Está bien lo haré,prefiero casarme que terminar en Azkaban.

−Pues con eso hemosterminado.

El ministro losacompaño a la salida y allí se encontraron con Hermione Granger.

−Sr, Ministro. Malfoy.−Dijo la leona.

−Granger. −Dijo Draco.

−¿Hermione necesitas algo?Pasamos a mi despacho.

La leona le sonrió. −Nohace falta me están esperando, solo he venido a decirle, que de momentorechazamos el trabajo que nos ha ofrecido, lo hemos estado hablando entre lostres e iremos a Hogwarts a cursar el último año, hemos recibido muchas lechuzasy los alumnos tienen miedo a volver a la escuela.

−Y si vosotros vais,los alumnos volverán.

−Sí.

−Me parece bien,entonces nos vemos el año que viene.

−Sí, sr Ministro,Malfoy. −Después de despedirse, se fue corriendo.

−Una jovencita muyinteresante. −Dijo el ministro que volvió a su despacho dejando a la familiaMalfoy sola.

OOO

Al volver a laescuela, Draco solo pensaba en quien quería casarse con él, solo le quedaban 2meses si no terminaría en Azkaban.

Estaba paseando porlos pasillos de la escuela, para ir a las mazmorras cuando se encontró aGranger sola, sentada leyendo un libro.

 

La miro, era bonita,sabía que la había tratado fatal, era hora de pedirle perdón y hablar con ella,sabía que si se casaba con Granger, el ministro se olvidaría de enviarlo aAzkaban.

−Granger. −Dijoacercándose.

−Malfoy.

−¿Podemos hablar?

La chica al escuchareso, lo miro y parpadeo varias veces. −¿De qué quieres hablar conmigo?

−Primero me quierodisculpar sé que me he portado muy mal contigo.

−Eso no te lo discuto.−Y lo miro. −Acepto tus disculpas.

−Quiero que te casesconmigo.

Al escuchar eso, lachica al escuchar eso parpadeo.

−¿Perdón?

El chico respiro honroy la miro, esto era más difícil de lo que había pensado, pero por no ir aAzkaban, se arrodillaría si fuera necesario. −Que quiero que te cases conmigo.

Al ver que no eraninguna broma no supo si ponerse a reír o ponerse a llorar.

−¿Por qué?

−Si no me caso con unamestiza, acabare en Azkaban y mi padre ira detrás de mí.

−Hay muchas mestizasen esta escuela, seguro que hay muchas que se quieren casar contigo, además yoestoy con Ron.

−El comadreja.

Al escuchar comoMalfoy, llamaba a Ron comadreja se enfado. −No le llames comadreja, búscatealguien más porque yo no me casare contigo, y ahora si me disculpas estoyleyendo un libro.

−Que no entiendes quesi no me caso, terminare en Azkaban.

La chica se levanto ylo miro un momento. −No me importa lo que sea de tu vida, así que déjame enpaz. −Después de decir eso se fue.

Draco se puso a gritary llego a su sala común hecho un basilisco, nada más entrar se encontró con susamigos.

−¿Draco?

−Déjame en paz. −Elchico se fue a su cuarto y empezó a tirar todo mientras gritaba.

−Draco, tranquilízate.−Dijo Bliase sujetándolo.

−¿Qué ha pasado?

−Si no me caso con unamestiza terminare en Azkaban.

−Esto es muy difícil,todos nos odian. −Dijo Theo.

−Lo sé, la única queme puede ayudar es Granger, pero ella dice que no quiere que le importa muypoco lo que me pase.

−Es normal, la hastratado fatal.

−¿Qué hago? -Preguntoel chico que se había sentado en su cama.

−Buscarte a otra, enesta escuela hay algunas.

−¿Y crees que alguiense quera casar con un Malfoy?

−Aparte de que hayasestado de parte del señor tenebroso, el apellido Malfoy, significa riquezas ypoder, estoy seguro de que más de una se querrá casar contigo.

Draco los miro. −Tengomenos de dos meses, para encontrar a alguien y luego tengo que estar 5 años conella y tener un hijo, y no te olvides que tengo que ser auror.

−Joder con el ministro,ha pedido algo difícil.

−Mucho.

−Te ayudaremos con esode buscarte una mestiza.

−Gracias, no se lopodéis decir a nadie, es otra de las normas.

−Sin problemas. −Pansymiro a su mejor amigo, al que consideraba su hermano, no quería que terminaraen Azkabn y se pasara años allí.

−Ahora te dejamos,para que arregles todo esto.

−Sí.

Al día siguiente Pansyse acerco a la leona.

Hermione la miro.−Olvídalo, no lo voy a hacer, así que ya puedes irte por dónde has venido.

−Le tienes que ayudar.−Dijo la slytherin.

−¿Y porque le tendríaque ayudar?

−Porque si noterminara en Azkabam.

La leona se rió. −¿Ycrees que me importa? −Y la miro. −Pues no me importa nada, así que fuera.

 

La slytherin la miromal y se fue, una semana después la leona estaba harta de los slytherin, en elúnico lugar en el que no se lo encontraban era en la sala común de losgryffindor, y eso era porque no tenían la contraseña, si la hubieran tenidoseguro que entrarían.

Hermione salía de labiblioteca cuando se encontró a los slytherin en el jardín, así que se lesacerco.

−Lo que estáishaciendo se llama acoso, dejarme en paz. −Y miro a Draco. −No voy a ayudarte,ni hoy mañana, por mi te puedes pudrir en Azkaban.

−¿Por qué no lequieres ayudar? −Pregunto Blaise mirando a la leona.

Hermione al escuchareso se rio. −¿Estas de coña verdad? Será porque os habéis pasado los últimos 6años llamándome, rata de biblioteca, sangre sucia y muchas otras cosas, así quecomo os digo me importa muy poco, lo que le pase, y no me puedes ofrecer nada,que sea los suficientemente bueno para aceptarlo. −Los miro una última vez y sefue.

Después de la pequeñacharla que tuvo con los slytherin, dejaron de molestarla, así que la leona, estabamucho más tranquila, sabía que se estaba comportando mal, pero ellos le habíanhecho mucho daño, sin contar que Bella Lestrange la había torturado.

Un día Hermione sequedo hasta tarde en la biblioteca estudiando, cuando salió se encontró conMalfoy.

−¿Qué haces aquí?

El slytherin la miro.−Disfrutando mis últimos días libres, en tres días se cumple el tiempo que elministro me dio para casarme con una mestiza.

La leona no iba asentir pena por ese serpiente, así que ignorándolo se fue a la torre degryffindor y Draco la seguía.

Los dos iban caminandocuando escucharon unos ruidos, a esa hora cuando estaban por ponerse a cenar,nadie tendría que estar en las aulas.

−¿Qué ha sido eso?-Pregunto Hermione.

−No lo sé. −Draco sacosu varita y le cogió de la mano a Granger.

−No hace falta quehagas eso. -Intentándose soltar.

−Silencio. −Dijo elchico.

Los dos llegaron dondese escuchaban los ruidos y abrieron las puertas.

−¡Ron! −GritoHermione.

El chico se estababesando con Lavender. El gryffindor se separo de la chica. −Te lo puedoexplicar.

−¿Qué me vas a explicar?Que se había quedado sin aire. ¡Te odio! −La chica que se había puesto a llorarse fue corriendo.

Draco le siguió, y le cogiódel brazo. −Ven conmigo. −El chico los apareció en su mansión allí, Ron no laencontraría, cuando llegaron a la mansión se encontraron a sus padres.

Los dos iban caminandocuando escucharon unos ruidos, a esa hora cuando estaban por ponerse a cenar,nadie tendría que estar en las aulas.

−¿Qué ha sido eso?-Pregunto Hermione.

−No lo sé. −Draco sacosu varita y le cogió de la mano a Granger.

−No hace falta quehagas eso. -Intentándose soltar.

−Silencio. −Dijo elchico.

Los dos llegaron dondese escuchaban los ruidos y abrieron las puertas.

−¡Ron! −GritoHermione.

El chico se estababesando con Lavender.

El gryffindor seseparo de la chica. −Te lo puedo explicar.

−¿Qué me vas aexplicar? Que se había quedado sin aire. ¡Te odio! −La chica que se habíapuesto a llorar se fue corriendo.

Draco le siguió, y le cogiódel brazo. −Ven conmigo. −El chico los apareció en su mansión allí, Ron no laencontraría, cuando llegaron a la mansión se encontraron a sus padres.

 

−¿Qué ha pasado? -Lespregunto Narcisa.

−¿Mama la puedesayudar a que se tome un té?, está bastante alterada.

−Si claro, venconmigo. −Dijo la mujer que se acerco a la chica que estaba llorando y sefueron a la cocina.

−¿Draco? −PreguntoLucius.

−El desgraciado deWeasley le ha puesto los cuernos delante de sus narices, no sabía donde traerlaasí que la he traído aquí.

−No pasa nada, aquí nola encontrara, voy a enviarle un mensaje a la escuela para decirle a McGonagallque estáis aquí, mañana es sábado así que no hablan problemas.

−Gracias.

Draco fue a buscar aHermione a la cocina y vio que le estaba explicando todo a su madre mientraslloraba.

−No sé cómo te puedeengañar, con lo buena que eres.

−Por eso me haengañado por que soy tonta. −Dijo la leona.

Aunque Narcisa era unasangre limpia y aun no terminaban de gustarle los mestizos ni los hijos demuggles, como mujer que era se ponía de parte de la chica.

−Claro que no erestonta. −Dijo el chico.

−Draco, acompaña aHermione a un cuarto y se vaya a dormir, mañana ya estará tranquila.

−Si mama. −Y miro a lachica. −Ven.

El slytherin llevo ala leona hasta su cuarto. −Siéntate, te buscare algo para que puedas dormir.

−Gracias. −La chica sesentó en la cama, y miro toda la habitación. −¿Es tu cuarto?

−Sí.

−Me gusta.

−Gracias.

−Malfoy.

El slytherin dejo debuscar en el armario y miro a la chica. −Dime.

−¿Por qué me ayudas? Seguroque tú también has puesto los cuernos a muchas chicas. −Y se levanto. −Todossois iguales, no sabéis respetar a vuestras parejas, le ponéis el cuerno comosi los demás no tuvieran sentimientos.

Draco se le acerco yla paro.

−Yo nunca he juradoamor eterno a nadie, las chicas que están conmigo, saben que no tienen miexclusividad, y ellas también hacen lo mismo.

La leona, lo miro.−Por eso hay tantas chicas llorando por los pasillos.

−Eso no es miproblema, cuando empiezo con ellas, mi primera y única norma es, que no seenamoren de mí ni tampoco pidan mi exclusividad.

Hermione lo miro y sepuso a caminar por la habitación. −Y tú quieres que me case contigo así,diciéndome todo eso, que nunca te enamoraras y que tendrás a todas las mujeresque quieras, así que es normal que nadie se case contigo.

Draco se acerco y lecogió del brazo para que se sienta en la cama.

−¿Crees que me quierocasar? Tengo solo 17 años, tengo una larga vida por delante, pero prefiero eso,que pasarme toda la vida en Azkaban.

Hermione lo miro. −Porun momento piensa que acepto tu propuesta, de casarme contigo. ¿Qué gano yo? Yno digas dinero y todo eso porque no me interesa.

El slytherin sonriendose levanto. −Acompáñame.

−¿Dónde?

−Te voy a enseñar,porque te tendrías que casar conmigo.

La leona lo miro y selevanto. −Espero que sea lo suficientemente bueno para que tenga que aguantartedurante muchos años.

−Y lo es, además noserían muchos años solo cinco. -Tras decir eso, Draco salió del cuarto yHermione lo siguió, la última vez que había estado allí, Bellatrix la habíatorturado, así que no tenia buenos recuerdos del lugar.

 

Draco como si leyerasus pensamientos la miro. −Mi tía ya no está aquí, está muerta y nunca volveráa hacer daño.

−Igual no me gustamucho este sitio.

−Lo entiendo, ahorasígueme. −Y volvieron a ponerse en camino.

Después de caminar unrato por largos pasillos y bajar unas escaleras llegaron a dos dobles puertas.

El slytherin la miro yabrió la puerta.

Hermione entro y sequedo parada, nunca había visto tantos libros juntos.

−¿Esto es
?

Draco se puso a sulado. −La mayor biblioteca de todo Londres mágico, ni siquiera la del ministerio,se puede comprar con esta, algunos tienen más de 500 años incluso más. −Y lamiro. −Si te casas conmigo, podrás leerlos.

La leona le fulminocon la mirada. -Sabes cómo jugar sucio.

−No es mi culpa, queseas tan transparente en este asunto. −Y la miro. −¿Entonces te casarasconmigo?

Hermione se acerco auna de las tantas estanterías que había y saco un libro, para leerlo.

Draco que la habíaseguido se lo arrebato de las manos, la leona lo fulmino de nuevo.

−No, si quieres leerlos libros que hay aquí, tendrás que aceptar, si no ya sabes dónde está lapuerta.

Hermione lo miro.−Está bien me casare contigo, pero no creas que lo hago por ti. −Y le quito denuevo el libro, se sentó en gran sofá y se puso a leerlo.

Draco suspiro, nuncaacabaría de entender a esa chica, los Malfoy tenían una gran bóveda llena demillones en gringotts, pero a Granger no le interesaba, solo había aceptadocuando le había enseñado la gran biblioteca.

−Voy hablar con mispadres, para decirles que nos casamos.

−Como quieras, ahoraestoy leyendo. −Dijo la leona sin apartar la vista del libro.

−¿Quieres invitar aalguien?

−Mis padres, Luna,Harry, Ginny y los Weasley no quiero que venga Ronald.

−Pues no vendrá.−Draco salió de la biblioteca y se fue a hablar con sus padres, mientras laleona disfrutaba del libro.

Al día siguiente,Hermione y Draco estaban durmiendo, cuando las puertas se abrieron,despertándolos.

El rubio iba a deciralgo, pero vio que eran las chicas.

−¿Qué hacéis aquí?Quiero seguir durmiendo. −Dijo Hermione que escondió la cabeza en el pecho deDraco.

−Nada de dormir, tetenemos que preparar para tu boda, es dentro de dos horas, si no nos damosprisa los invitados llegaran y tu aun estarás en pijama. -Dijo Ginny.

−No tengo nada queponerme.

−Claro que si, Pansy ytu madre han ido esta mañana bien temprano al callejón diagon y han comprado unbonito vestido.

−¿Pansy? −PreguntoDraco.

−Eres un hermano para mí,quiero ayudarte, los chicos estaban abajo con tu traje, aquí sobras. −Dijo lachica con una sonrisa.

El chico salió de lacama y las chicas lo miraron.

−Ya sé, porque tecasas, esta guapísimo. −Dijo Ginny mirándolo.

−Gracias. −Dijo elchico que había dormido con un pantalón de pijama se levanto y se puso unabata, se la anudo, y se fue.

−¿Por qué has aceptadocasarte con él? -Pregunto Pansy mirándola. −Me dejaste claro que no lo queríashacer.

La leona la miro.-Sencillo me ha dado un buen motivo.

−¿Y cuál es? −Preguntola slytherin.

−Su gran biblioteca.−Mirándola le dijo. −Quiero leer todos los libros que hay, y no lo podré hacersi no me caso.

Al escuchar eso Ginnyse rio. -No cambias, Malfoy no solo es guapísimo, tiene una gran fortuna, peroa ti solo te interesan los libros.

 

Hermione se rio.-Sabes cómo soy, que prefiero mil veces un buen libro, a cientos de galeones. −Yentonces se puso seria. −Además ayer me encontré a tu querido hermanometiéndole la lengua hasta la campanilla a Lavender.

−Cuando vea a mihermano, va a tener muchos problemas. −Se quejo la pelirroja. −Es uninsensible, asquerosa comadreja.

Tras ese estallido,Pansy suspiro, Draco tenía razón la leona era una chica muy rara.

−Vamos a prepararte,si no llegaras muy tarde, está bien hacer esperar al novio, pero no muchotiempo.

−¿Quiénes han venido? −Preguntola leona.

−Tus padres estánabajo con tus suegros, están preparándolo todo, han venido muchos Harry,Neville, Blaise, Theo, mis padres, la tía de Draco, Mcgonagall, Hagrid,Charlie, Bill y Fleur, hasta Víctor Krum está aquí, se encontraba con elministro cuando recibió el mensaje del sr Malfoy así que pidió permiso paravenir, unas 20 personas.

−Eso está bien, noquiero una boda grande.

−Y no la tendrás, porconsideración a los caídos, será una boda sencilla.

−Sí.

−Bueno ya hemoshablado más que suficiente, vamos a prepararte.

−Sí. −Y así sin perdermás tiempo se pusieron a preparar a Hermione para su boda.

Unas horas después,Draco estaba delante del sacerdote, con sus padrinos al lado, había pedido a Blaisey Theo que estuvieran con él, en ese momento tan importante.

−Tranquilo, todo irábien.

−Estoy nervioso.

−Es normal, no todoslos días te casas.

Los rayos del solalumbraban a dos personas que estaban dormidos, abrazados.

−Buenos días. −DijoDraco sin abrir los ojos.

−Quiero seguirdurmiendo. −Se quejo Hermione que se abrazo más a él.

−Ya ha salido el sol.

−Me da igual.

El chico sonrió, y labeso.

−Ahora no. −Dijo laleona.

−¿Estás segura? −El slytherinle beso en el cuello y le acaricio la pierna.

−No se vale sabes queme gusta que me beses.

Draco se río, la nocheanterior cuando llegaron, se dieron un baño rápido, y mientras Hermione mirabapor la ventana, el slytherin se le acerco la abrazo y le beso en el cuello.

Al principio la leonase quedo muy quieta, hasta que pronto los besos del rubio hicieron su efecto y girándoselo beso en los labios.

Entre besos, la leonale dijo que nunca le habían besado así, y que le gustaban mucho.

−A mí también me gustabesarte. −Confesó el chico, que le aparto el cabello de la cara y la beso.

Los besos se estabanvolviendo más ardientes, cuando se escucho un rugido, al escuchar eso los dosse miraron.

−Creo que tieneshambre. −Dijo Draco.

−Creo que era el tuyo.

El chico se olvido desu estomago y la volvió a besar, pero de nuevo hubo otro rugido.

−Sera mejor queprimero llenemos nuestros estómagos y luego seguimos. −Dijo Draco.

−Sí. −Hermione cogióel teléfono la carpeta y la abrió. −¿Qué te apetece?

−Me da igual.

La chica marco ycuando le pusieron con el servicio de habitaciones, empezó a pedir, zumo denaranja, fruta cortada, té y tortitas, seguro que a su marido le gustarían.

La leona se lo quedomirando y pensó que ahora era la mujer de Draco Lucius Malfoy, la señora HermioneJane Malfoy ahora que lo escuchaba no sonaba para nada mal, es verdad que sehabía casado por la gran biblioteca de la mansión Malfoy, pero mirándolo bien,el chico no solo era guapo si no que era muy sexy y no era como el idiota deRonald, Draco sabía comportarse, tenía muy buenos modales.

 

Después de pedir eldesayuno, colgó, volvió a poner el teléfono y la carpeta encima de la mesita denoche.

−No tardaran mucho enllegar.

−Bien.

Hermione se acostó allado de Draco y lo abrazo. −Nunca creí que terminaríamos casados.

−Lo sé, yo tampoco,estuve casi dos meses persiguiéndote para que te casaras conmigo

La leona se sentó y lomiro.

−Tienes queentenderlo, desde que nos conocimos, me has tratado muy mal.

−Lo sé, y me quierodisculpar por eso. −Sentándose la beso. −Me he comportado como un autenticoidiota, y aunque sea por la biblioteca de mi casa, me alegro de que hayasaceptado casarte conmigo.

Hermione le sonrió.−Es que tu biblioteca me da buenos motivos para casarme contigo. Dejo desonreír y lo miro seria. −Pero si veo que me tratas mal, me divorciareinmediatamente de ti, y no me importara que vayas a Azkaban.

Draco la miro. −Nadade malos tratos, ni insultos, solo quiero que todo vaya bien, se que somos muydiferentes pero no me gustaría terminar divorciándome.

−Eso no pasara sisomos totalmente sinceros con nosotros mismos.

El slytherin se acostóde nuevo en la cama, y se llevo con él a la leona.

−Sí. -Hermione levantosu brazo y miro los anillos que el día anterior, Draco le había colocado en sudedo.

−¿Te gustan?

−Mucho, son hermosos.

−Mientras las chicaste ayudaban a prepararte, fui al callejón diagon y los compre.

−No me gustaríaperderlos, se notan que son caros.

−El dinero nunca hasido un problema para mí, mi familia tiene mucho.

−Lo sé. −Hermione loabrazo y lo miro. −¿Te puedo preguntar algo? Pero no te enfades.

Draco la abrazo y le dioun beso. −No me enfadare, dime.

−¿Qué ha pasado con eldinero de tu tía?

−¿El dinero de losLestrange? El ministro se lo ha quedado, para ayudar a las familias de lasvíctimas.

−Otra pregunta.

−Claro, responderé atodas.

−¿Qué trato has hechocon el ministro?

−Que me casaría conuna mestiza, tendriamos un hijo, que sea auror y ayude a capturar a mortifagos,por 10 de ellos que capturemos, se reducirá la condena de mi padre.

−¿O sea que ya no irasa Azkaban? −Pregunto mirándolo.

−Solo iré, si nosdivorciamos antes de que se cumplan los 5 años, es lo que dura mi sentencia. Lode mi padre es diferente, para él son 10 años, ya se le ha reducido un añoporque estamos casados, cuando tengamos a nuestro bebe, será otro, al ser aurorotro, y ya hemos capturado 10 mortifagos así que de momento son 8 años, peroquiero ayudarlo en todo lo que pueda.

−Te ayudare. −Dijo lachica apartándole el pelo de la cara y besándolo. −Gracias por ser sinceroconmigo.

Draco le cogió de lamano y se la beso. −No gracias a ti, se que me he portado muy mal, y aunque seapor el engaño de Ronald, gracias por haberte casado conmigo, creí queterminaría en Azkaban, mañana era la fecha limite que me había dado elministro.

−Ya no iras, ahora delo que nos tenemos que ocupar, es de que vayas por el buen camino.

 

−Lo hare, porque tetengo a ti.

−Eso espero.

Entonces picaron a lapuerta.

−Debe de ser elservicio de habitaciones, con el desayuno.

−Ya voy yo. −Dijo elchico que salió de la cama y después de ponerse el albornoz fue abrir, volvióal cabo de unos minutos con una bandeja de comida, que puso en medio de lacama.

−Prueba esto.−Hermione puso un poco de caramelo en la tortita, la cortó con un tenedor y sela dio.

Draco la probó y legusto. −Me gusta.

La chica sonrió y tomoun trago de su zumo.

Cogió un tenedor,corto un trozo y se lo ofreció a ella. Se dieron de comer mutuamente.

El lunes, Hermioneestaba de nuevo en la escuela, cuando se encontró con Ron.

−¿Herms donde hasestado?

−No te importa.

−Claro que me importa,eres mi novia.

La leona no se creíala hipocresía de ese idiota, encima que le había engañado, aun creía que era sunovia.

−Error, lo era, ademásme he casado.

−No me lo creo.

−Pues no lo hagas, nome quitaras el sueño. −La leona se iba a ir, cuando Ron le cogió del brazo.

Entonces el chico violos anillos.

−¿Con quién te hascasado?

−No te importa.

−Dímelo, lo exijo. −Yla miro duramente.

−¿Tu? No tienesderecho a exigirme nada, pero si tanto lo quieres saber, me he casado con DracoMalfoy.

−No me lo creo.

En ese momento elchico apareció con sus amigos.

−Draco.

−Herms. −Dijo el chicoque se le acerco.

La chica lo beso.−¿Mmm no has tenido suficiente con lo de esta mañana?

−Te has casado con elhurón Malfoy, un traidor, nuestro enemigo. −Chillo Ron.

La leona soltó a sumarido y le pego una bofetada. −No le llames, ni hurón, ni traidor, ni enemigo,el es mi marido, es mío.

−¿Qué tal vuestra noche de bodas? −PreguntoHarry que venía con Ginny.

Draco miro al niño quesobrevivió y a su novia. −Genial, Potter tu amiga es todo una leona en la cama.

Al escuchar eso,Hermione escondió la cabeza en el hombro de su marido. −No hacía falta quedijeras eso.

−Pero si es la verdad.−Dijo el chico sonriendo y abrazándola.

−¿Harry lo sabías?−Pregunto Ron mirando a su mejor amigo.

−Claro, no hubierafaltado a la boda de mi mejor amiga.

−Creí que éramosamigos.

Harry lo miro. −Y losomos, pero tú te has portado mal con ella, le has puesto los cuernos conLavender, no esperarías a que Hermione viniera llorando para volver contigo. ¿Osí?

Al escuchar eso, elpelirrojo miro al suelo, eso era exactamente lo que había pensado.

−Sea como sea, tetengo que estar agradecido, de que le pusieras los cuernos, me he llevado a unagran mujer, no solo es hermosa si no también lista y divertida. −Dijo Draco quela beso.

−¿Qué no piensas en loque pasara ahora? Todos te dejaran de lado, te has casado con un mortifago.

−Hermione. −DijoDraco, mirándola, había estado tan desesperado porque se casara con el, que nohabía pensado en que ahora ella sería dada de lado, por la sociedad magica. -Élcomadreja tiene razón, todos te miraran mal, y hablaran a tus espaldas, ahoramismo soy el enemigo número 1 junto a mi familia.

−No me importa, Harry,Ginny y los demás están conmigo, mientras los tenga a ellos, me da igual lo quehablen, y hablaran los que no me conozcan. −Hermione miro duramente alpelirrojo. −Ronald prefiero estar con él ayudándolo a salir de este bache, aestar contigo después de haberme puesto los cuernos.

 

−Más bien, es unsocavón, pero sé que juntos podréis con todo. −Dijo Harry.−Ya sabéis dondeencontrarme si me necesitáis.

−Sí.

−Gracias. −Dijo Draco,sonriendo a Hermione.

−De nada guapo. -Dijola chica.

−¿Por qué con él?−Pregunto Ron.

−Por su dinero. −Dijola chica que lo beso. −O por sus ojos, Draco nunca me había fijado, pero tienesunos ojos hermosos. −Y lo volvió a besar. −O tal vez por sus joyas, Narcissa meha dicho que ahora todas las joyas de la familia son mías. −Y lo volvió abesar, sonrió mientras lo miraba de arriba abajo. −Ginny tenías toda la razón.Esta para comérselo. −Dijo besándolo de nuevo.

−Ya te lo había dicho.−Dijo la chica mirándolo también de arriba abajo y sonriendo.

−¿Cuándo lo has vistotu? −Pregunto Harry.

−El día de la boda,subimos a ayudar a Hermione a prepararse, el estaba allí durmiendo, cuandosalió de la cama solo iba con bóxers, y claro tu eres mi novio pero se puedemirar igual, y Draco es un espécimen muy interesante para mirar. −Dijo lachica.

−Que sea la últimavez. −Dijo Harry. −Y tú no vayas desnudo por todos lados.

Pero Draco no estabaescuchándolo, estaba más ocupado besando a su mujer.

−Dejar eso para luego,tenemos clase. −Dijo Ginny.

−Sí, vamos. -Hermionele dio un último beso y se fue con su amiga.

Era sábado y habíapartido de quidditch slytherin contra huffelffup, aunque a Hermione no legustaba ese deporte, había ido a animar a Draco y a los demás, Ginny había idocon ella.

Los slytherin ibanganando, cuando la escoba de Draco empezó a moverse descontroladamente, elchico intento agarrarse, pero al final no pudo y se cayó desde una gran altura,nada mas chocar con el suelo, sintió un gran dolor y se desmayo.

Hermione que habíavisto todo, bajo de las gradas corriendo y se acerco a su marido, y vio queestaba inconsciente, los amigos de Draco bajaron de sus escobas y se fueroncorriendo.

−¿Herms, como esta?-Pregunto Ginny que estaba detrás de ella.

−No sé.

−Ya viene la sraPomfrey.

La enfermera comprobósus constantes, y no tardaron en llevárselo a la enfermería.

−Voy a avisar al srMalfoy, que venga. −Dijo Blaise.

−Sí, yo me quedo conél.

Hermione se quedo solacon su marido, muy preocupada, esperaba que pronto se despertara.

OOO

Unas horas después,Draco empezó a despertar y vio a Hermione a su lado.

−¿Herms?

−O Draco, me teniasmuy preocupada. −Dijo la chica que se le acerco y lo beso. −¿Cómo te sientes?

−Me duele todo elcuerpo.

−Es normal, te hascaído de una gran altura, pero por suerte no es nada grave, tu padre ha venidoy ahora está hablando con la profesora Mcgonagall quiere explicaciones deporque has terminado en el suelo.

−Ven acuéstate aquíconmigo, mientras llega mi padre. −El chico le hizo espacio.

−Sí. −Hermione sequito la túnica y cuando estuvo acostada se tapo con ella para no coger frío.−Sabes.

−Dime.

−He hablado con Harry,no le he dicho el trato que tienes con el ministro, pero le he pedido que ayudea tu padre, me ha dicho que lo intentara.

−Gracias.

 

−¿Sabes qué fecha esla semana que viene?

−Claro, nuestro primermes de casados.

−Sí, y desde que noshemos casado, no ha bajado mi periodo, así que puede que pronto tengamos anuestro bebe.

Al escuchar eso, Dracose olvido de que le dolía todo el cuerpo y la abrazo.

−Eso seríamaravilloso, tengo ganas de tener un bebe.

−¿En serio? −Preguntola leona mirándolo.

−Se que somos jóvenes,pero un bebe de los dos sería absolutamente maravilloso.

Al escuchar esoHermione le sonrió. −¿Qué crees que será?

−Un niño, mi bisabuelo,tuvo un niño, mi abuelo tuvo un niño, y mi padre a mí.

−Me gustaría que nosolo tuviéramos uno, si no dos o tres.

−Todos los que túquieras, eso del hijo único se ha terminado.

−Sí. Si es un niño sellamara Scorpius Lucius Malfoy Granger.

−Me gusta, y mi padreestará feliz de que le pongas su nombre.

−Si es una niña, JaneNarcissa Malfoy Granger.

−Me gusta también.

−Chicos. −Dijo Lucius.

−Hola.

−¿Qué tal Draco?

−Me duele todo elcuerpo.

Lucius miro a su únicohijo. -Descansa, yo me voy, nos vemos pronto.

−Nos vemos.

Cuando se quedaronsolos de nuevo siguieron, hablando hasta que poco a poco se fueron quedandodormidos, abrazados.

Unos días después,Hermione estaba feliz, así que se vistió corriendo e iba a bajar las escalerashacía el gran comedor, cuando sintió que alguien la empujaba, sin poderagarrarse a nada, cayo rodando hasta el final de las escaleras, donde unosalumnos la miraban con horror y sin poder hacer nada.

Draco que iba hacia elgran comedor, vio a un grupo de alumnos, así que se acerco y vio a su mujer enel suelo, empujando para que le hicieran paso, se acerco y se agacho.

−Hay que llevarla a laenfermería, tienen que hacerle una revisión. -Dijo Blaise.

−No. −Con los ojosllenos de lágrimas, la cogió en brazos y se apareció en San Mungo,

Los medi-magos alverlos, cogieron a la chica en brazos y la metieron en una habitación.

−Puede estar embarazada.−Dijo a uno de los medi-mago.

−Cuando sepamos algote decimos.

−Sí. −El slytherin selimpio las lágrimas y fue a avisar a sus padres y sus suegros.

Un rato después,aparecieron todos. −¿Cómo esta mi hija? -Pregunto Jane.

−No lo sé, le estánhaciendo pruebas.

−¿Qué ha pasado?

−No sé, parece ser quese ha caído por las escaleras. Estamos esperando a saber si está embarazada,por eso la he traído aquí.

Al escuchar eso losGranger y los Malfoy se miraron entre sí.

Narcissa miro a suhijo. −Tranquilo, todo irá bien.

−Mi bebe. −Dijo elchico que abrazo a su madre y escondió la cabeza en su cuello.

−Si está embarazada, atu bebe no le pasara nada, los dos son fuertes.

−Ojala, tengas razón.

Un medi-mago se lesacerco.

−¿Cómo está Herms?

−Por suerte, el golpeno ha sido grave, y está bien. −El medi-mago miro al joven Malfoy. −Teníarazón, la paciente está embarazada, por suerte el bebe están bien, pero si vuelvea recibir un golpe así, puede que no pueda aguantarlo. Los bebes son criaturasmuy delicadas.

−¿Puedo pasar?

−Sí. −El medi-mago leacompaño a una habitación, donde vio a Hermione durmiendo, sin hacer ruido parano despertarla le dio un beso y se sentó a su lado.

 

Unas horas después,por fin la leona abría los ojos, y vio allí a su familia.

−¿Herms, como estas?

−Mi bebe. −Dijo lachica llorando.

−Tranquila, está bien.-Dijo Draco cogiéndole de la mano.

−¿En serio?

−Sí. Relatos Cortos

−¿Hermione qué hapasado? -Pregunto el sr Malfoy.

−No lo sé, no meacuerdo solo sé que iba por las escaleras al gran comedor para reunirme conDraco, cuando me he resbalado y he caído.

−¿Puede ser quealguien te haya empujado?

−No lo sé, detrás demí no había nadie, estaba sola.

−Bueno descansa ahora,yo tengo que volver a la escuela, mañana te vendré a ver. −Dijo Draco.

−Sí.

El chico le dio unbeso y se fue.

−Draco nosotros nosquedaremos con ella. −Dijo su padre, cuando estuvieron en el pasillo.

−Gracias, voy a ver siencuentro algún sospechoso.

−¿Tienes a alguien enmente, verdad?

−Sí, pero mejor no tedigo nada, nos vemos mañana.

El slytherin llego ala escuela y se fue directo al gran comedor, donde estaban allí reunidos paracenar, nada más entrar todos se lo quedaron mirando.

Con los ojos llenos deodio, se acerco a la mesa gryffindor y se fue directo donde estaba el comadrejay le cogió del cuello.

−¿Malfoy? -PreguntoHarry.

−Escúchame bien, sivuelves a hacer lo que has hecho, te matare con mis manos, ni siquiera SanPotter, te podrá proteger.

−Sr Malfoy, suelte aWesleay. −Dijo McGonagall.

−Usted no se meta. −Dijosin dejar de mirar a Ron.

−Suelta a mi hermano,lo estas ahogando.

−Cállate. No teacerques a mi mujer para nada, si la vuelves a herir, te destrozare. −Y losoltó

−¿Malfoy qué hapasado? −Pregunto Harry, mirando al príncipe.

−Alguien ha tirado aHerms por las escaleras.

−Yo no he sido. -Seapresuro a decir Ron.

Draco lo miro conodio. −Tú me odias.

−Puede ser, pero ellaes mi mejor amiga, ha estado cuando más la necesitaba nunca le haría daño.

−Malfoy tiene razón,Ron nunca le haría daño.

−Le puso los cuernos.

−Ya, pero jamás letiraría por las escaleras.

−¿Entonces quien hasido?

−No sé, ven tenemosque hablar, quiero saber como esta.

−Espérate. −Draco seacerco a la mesa de los profesores y miro a todos los alumnos. −¡Silencio! −Todosempezaron a susurrar. −¡Silencio joder!

−Sr Malfoy. −Dijo Mcgongall.

−Escuchar bien. −Dijocuando todos se callaron. −Sé que me odiáis, sé que muchos de vosotros creéisque tendría que estar en Azkaban y no os culpo. Hace una semana alguien me tirode mi escoba.

−Eso fue un accidente.−Dijo Blaise, acercándose.

Draco miro a uno desus mejores amigos. −No, no lo fue se suficiente de magia oscura para saber quealguien la maldijo. −Y volvió a mirar al gran comedor. −Como digo no os culpo,pero esta mañana alguien ha tirado a Hermione por las escaleras. Los rumoresque corren son ciertos, ella es mi mujer, nos hemos casado eso quiere decir quees una Malfoy si alguien le toca aunque sea uno de sus cabellos lo pagara biencaro.

−¿Cómo está Herms? −PreguntoHarry.

Los ojos de Draco sellenaron de odio. −Alguien ha intentado hacerle daño, y a nuestro bebe también,está embarazada, por suerte no ha sido un golpe fuerte y está fuera de peligro.

 

−Yo jamás haría daño aun bebe inocente, se cuanto duele perder a un familiar. −Dijo Ron que se acercodonde estaban.

−El señor tenebroso meenseño muchas cosas, cosas que nunca os imaginaríais, repito si alguien vuelvea hacer daño a mi Hermione, lo matare aunque me pase toda mi vida en Azkaban.¿Entendido?

−Nosotros teayudaremos a encontrar al culpable. −Dijo Theo, que se acerco con Pansy.

−Sí, yo también. −DijoLuna.

−Gryffindor ayudara aencontrar a quien ha querido hacer daño a Hermione. −Dijo Neville.

La mesa de losgryffindor se puso de pie, asintiendo con la cabeza.

−Si Malfoy cuentaconmigo, no dejare que hagan daño a alguien tan importante para mí. −DijoHarry, estrechándole la mano. −¿Aliados?

−Aliados. Draco miro ala profesora, sabía que le debía una disculpa. −Profesora McGonagall lo siento.

−Lo entiendo, pero novuelva a amenazar a nadie, ¿Cómo está Hermione?

−Bien, mis padres ymis suegros están con ella, mañana ya volverá.

−Bien, todos sentaros,tenéis que cenar e iros a vuestras salas comunes.

−Veniros a nuestramesa, tenemos que hablar. −Dijo Harry.

−Sí.

Los cuatro slytherin yLuna se fueron a sentar en la mesa con Harry.

Al día siguiente,Draco llego a san mungo y se encontró a Hermione vistiéndose.

−¿Qué tal estas?

−Bien.

−Ya nos tenemos queir. −Dijo el chico cogiéndole de la mano.

Narcissa miro a Draco.−Hijo cuídala mucho.

−Lo haré.

Después de despedirsede todos se aparecieron en el jardín.

−Draco. −La leonatenía miedo, ya no solo tenía que preocuparse por ella, si no que ahora teniaque pensar también en su bebe.

El slytherin alsentir, los temblores de la chica la abrazo. −Todo irá bien, nadie te harádaño.

−Tengo miedo.

−Lo sé, pero yo estoyaquí, para cuidarte y los demás también, vamos. −El chico la beso y entraron enel castillo, cuando entraron vieron que habían muchos allí.

−Herms. -Harry laabrazo y Ginny, Luna y los demás.

−Hermione lo siento.−Dijo Ron. −Perdóname.

−Tonto. −Pero loabrazo.

Lavender se acerco. −Perdóname.

Herms también laabrazo. -Ya está olvidado.

−Gracias.

−Es hora de ir aclase.

−Sí.

El tiempo fue pasando,nadie intento nada más con Hermione ni Draco, parecía que la amenaza delpríncipe de slytherin había sido efectiva, un día estaban haciendo los deberescuando una lechuza entró y se fue a parar a la mesa que ocupaba Herms con susamigos.

−Hola Blacky. −Dijo lachica que le acaricio la cabeza, y después de deshacer el nudo cogió elpaquete.

−No sabía que tuvierasuna lechuza. −Dijo Neville.

−Sí, mis padres me laregalaron, cuando fuimos al callejón a comprar las cosas para el año escolar.

−¿Qué te ha enviado?

−Bombones, me encantanlos bombones muggles y desde que estoy embarazada no paro de pensar en ellos.−Dijo la chica que abrió la caja y cogió uno. y miro a todos. −Coger vosotrostambién, están buenísimos.

−Hay carta. −DijoDraco.

−Sí.

QueridaHermione.

Teenvió los bombones que me has pedido, te aviso que el viernes iremos al médico,se que confías en los medi-magos pero me gustaría que una amiga mía te revise,así te podrá hacer una ecografía y tener una foto de tu bebe, quedamos en casaa las 10 de la mañana.

 

Ps.Ya he avisado a la profesora McGonagall.

−Si tu madre quiereque vayamos, iremos no me importa.

−Si, además quierocomprar algunas cosas, que no encuentro en el mundo mágico.

−¿Cómo qué?

−Libros muggles,además me apetece hamburguesas, pizzas, papas fritas.

−Todo comida basura.-Dijo Harry.

−Lo sé, el viernesaprovechare para ir a algún Mcdonals o un burguer King. Y de paso un granbatido de chocolate.

−¿De qué habláis?−Pregunto Draco. −¿Qué es una pizza, hamburguesa?

−Lo mas bueno quepuedes probar en tu vida. −Dijo Hermione.

−Herms hazme caso, nocomas tanta comida basura.

La leona suspiro ymiro a su mejor amigo.−Está bien, solo un poquito.

El león sonrió. −Mejor.

−También tengo quepasarme por el centro comercial, quiero comprar, cosas para un tapiz.

−¿Un qué?

−Un centro comercial,un lugar donde hay muchas tiendas juntas, iremos ya verás cómo te gusta. −DijoHermione dándole un beso. −Harry creo que los vamos a tener que secuestrar yllevar al Londres Muggle, para que sepan lo que es divertirse.

−Oye que yo se medivertir. −Protesto Draco.

−Huy si, jugar aquidditch, hay cosas más divertidas. Parques acuáticos, de atracciones, cine,acuarios, ir a patinar. −Por cada palabra que decía, todos la miraban más y másraro.

Harry solo se reía.−Déjalo Herms, para ellos es chino.

−Sí, tu respira, elviernes nos ocuparemos. −Dijo Hermione mirando a su marido.

−Está bien.

−¿Harry necesitasalgo?

−No gracias, antes devenir me ocupe de todo.

Hermione le sonrió. −Estábien, el viernes me lo voy a pasar muy bien.

El viernes sevistieron y se fueron a casa de Herms en Londres.

−¿Mama, papa?-Pregunto Hermione entrando con Draco.

−Estamos aquí. −Dijosu padre que estaba desayunando.

−Buenos días.

Los Granger selevantaron y abrazaron a su hija y a su yerno.

−¿Habéis desayunado?

−Si, en la escuela. −Hermionemiro a su madre.−¿Mama?

−Dime.

−¿Después de larevisión médica, podemos ir a un centro comercial?

−¿Para? −Preguntomirándola.

−Le quiero enseñarcómo nos divertimos por aquí, sin necesidad de usar la magia.

−Claro, nosotrostenemos que trabajar, pero vosotros podéis divertiros.

−Bien.

Cuando los Grangerterminaron de desayunar, se montaron en el coche y se fueron al hospital.

−¿Draco conoces loscoches?

−No mucho.

−Pues hoy aprenderás.

El slytherin no dejabade tocar todos los botones que encontraba y comprobar para que servian, eracomo un niño pequeño.

Hermione le sonreía.-Cuando terminemos la escuela, creo que tendrías que sacarte el carnet de conducir.

Draco la miro. −¿Túcrees?

−Sip, es divertidocoger el coche e ir pasear.

−Hermione tiene razón,es bueno tener un coche, y pasar el tiempo observando los sitios por donde viajas.-Dijo su suegro sin dejar de mirar la carretera.

−Lo sacare, pero me tendrásque ayudar.

La leona le sonrio. −Claro,lo sacaremos juntos.

−Sí.

−Ya hemos llegado.−Dijo Jane.

−Vamos.

Los cuatro estabanesperando que la enfermera les llamara, y Draco no dejaba de mirar a los niños.

 

Hermione se fijo enDraco. −¿Qué miras tanto?

−En que prontotendremos uno de estos correteando por la casa.

Al escuchar eso losGranger sonrieron. −Sí.

−Hermione Granger.-Dijo la enfermera.

−Yo.

−Chicos nosotros osesperamos aquí, si hay algún problema, nos avisáis. −Dijo Jane.

−Si mama.

Cuando entraron, ladoctora les hizo unas preguntas. −Esto ya esta, ahora te haremos una ecografía,así veremos cómo está el bebe.

−Sí.

−Súbete a la camilla.−La chica se subió y pusieron en marcha el ecografo. −Mirar en la pantalla,allí saldrá el bebe, os iré diciendo que parte es cada una. Te aviso que estafrio.

−Sí.

−Ohhh. −Dijo Dracocuando vio que en la pantalla había unas imágenes.

−Ese es vuestro bebe.¿Qué queréis que sea?

−Sera un niño. -Dijoel slytherin.

−¿Cómo? −Pregunto ladoctora, mirando al chico.

−En mi familia solohan habido hombres, mi bisabuelo, mi abuelo, mi padre y yo.

−Tiene razón. −DijoHermione. -Pero, tu madre son tres hermanas.

−Sí, pero es másdifícil.

−Puede ser, pero cadacaso es especial, mientras los padres estén sanos, pueden tener hijos, a no serque os operéis o uséis protección.

−De momento noqueremos usar protección, queremos tener una familia grande, los dos somoshijos únicos.

−Me parece bien, peroHermione, tendrás que esperar mínimo un año, para quedarte de nuevo embarazada,aunque estés sana los embarazos tan seguidos son peligrosos, el cuerpo sufremucho. −Dijo la doctora sin dejar de mirar la pantalla.

La leona asintió. −Lotendremos en cuenta, ¿Cómo esta mi bebe?

−Perfecto, es un bebesano. −La doctora se levanto y después de darle un pañuelo para que selimpiara, se quito los guantes, e imprimió la ecografía. −Tu madre me ha dichoque tenéis un médico privado, pero si necesitas algo, avísame. −Dijo la doctorapasándole una tarjeta, con su número de teléfono.

−Sí, la llamare.

−Aquí tenéis. −Dijo ladoctora, entregándole la foto.

−Gracias.

−De nada.

Los chicos salieron yse reunieron con los señores Granger.

−¿Qué tal?

−Perfecto. −Y lesenseño la ecografía.

−Nunca he entendidoestas fotos, no sé si las miro bien o al revés. −Dijo el señor Granger.

−Papa es tu nieto.−Protesto divertida Hermione.

−Lo sé, pero a mi dameuna boca y te diré hasta lo que ha comido el día anterior, pero de ecografíasnada de nada.

−Vamos. ¿Queréis queos llevemos al centro comercial?

−No, queremos ir dandoun paseo, hace buen tiempo.

−Pues, os dejamosaquí, cariño cuando lleguéis a la escuela, enviarnos un mensaje.

−Sí.

−Draco, cuídala. −Dijosu suegro.

−Sí.

−Tened. −Dijo Jane quesaco dinero muggle, y se lo dio. −Divertiros.

−Lo haremos.

Los señores Granger sedespidieron de los chicos y se fueron.

−Ahora nos vamos adivertir, al modo muggle.

−Como diga laseñorita. -Dijo Draco.

Hermione cogió la manode su marido, y se lo llevo al centro comercial.

Al día siguiente,Hermione se despertó y después de ducharse bajo al gran comedor, donde habíaalgunos, vio que los slytherin estaban en la mesa de los griffindors y fue.

−Buenos días. −Dijo lachica.

 

−Buenos días. ¿Qué talayer en la ciudad? −Pregunto Harry, y miro al príncipe. −¿Te gusto Malfoy?

−Vi cosas bastanteinteresantes.

−Lo lleve a una salade recreativos.

−Me gustaron lasmaquinas de peleas. −Dijo Draco.

−Y también lo lleve alcine.

−Me gustan laspelículas.

−A un café online.

Harry le sonrió. −¿Quétal con los ordenadores?

−Es un aparatobastante interesante, me gusto.

−¿Oye, alguien nospuede explicar? −Pregunto Ron que no entendía nada.

La leona lo miro. −Unordenador es una máquina, que sirve para guardar información, en vez de teneruna biblioteca con miles de libros, el ordenador los almacena.

−Ohhh. −Dijo Ron.

−Sí, y una película,son muchas imagen una detrás de otra, hay de muchos tipos, románticas, de magiay de acción, gente peleando mas bien.

−Una máquinarecreativa es un juego donde tienes una pantalla y con unos controles puedescontrolar a un personaje. −Dijo Harry mirándolos.

−Los muggles no puedenusar magia, así que tenemos cosas que hacen de nuestra vida más fácil.

−¿Y qué tal laecografía? -Pregunto el león.

−La doctora ha dichoque el bebe esta estupendamente.

−Eso está muy bien.−Dijo Ginny.

−Mucho.

El gran comedor se fuellenando de alumnos, cuando iban a servir el desayuno, una niña de gryffindorllego llorando.

Todos la miraron.

−¿Qué pasa? −Preguntola profesora McGonagall.

−Han matado a milechuza.

Draco miro a Harry,este asintió con la cabeza, los dos chicos se levantaron y fueron con la niña.

−¿Cómo es tu lechuza?

−Blanca con unas manchasnegras.

−Blacky. −Hermione sefue corriendo a la lechuceria, cuando llego vio que su lechuza no estaba porningún lado. −¿Dónde está?

−Tranquila, debe deseguir en Londres.

−La lechuza de esaniña es igual que Blacky.

Draco la abrazo.-Tranquila.

La leona lo abrazofuerte. −Han matado a esa lechuza por mi culpa.

−No es tu culpa,Herms, es de alguien que está loco. −Dijo Harry, mirando a su mejor amiga, queestaba muy alterada.

−Potter lleva a Hermsal comedor tiene que comer algo, yo voy a enviar dos mensajes, uno a mi padre yotro a mis suegros.

−Usa mi lechuza. −DijoRon.

−Gracias, por favorllevárosla, tiene que comer.

−Draco. -Herms lovolvió a abrazar.

−Tranquila, yo mequedo con él. −Dijo Blaise.

−Sí, ves. −Elslytherin le dio un beso en la frente.

Los chicos volvieronal gran comedor pero Hermione no podía dejar de mirar a la puerta.

−Herms tienes quecomer, recuerda que ahora comes por dos. −Dijo Harry.

−Si lo sé, pero estoypreocupada.

−Es normal, peroZabini está con él, y nadie les atacara juntos.

−Come. −Dijo Pansy.-Conozco a mis amigos ellos estarán bien.

Hermione le sonrió yempezó a desayunar, un rato después los chicos volvieron a la mesa.

−Ya estamos aquí.−Dijo Draco, sentándose al lado de su mujer y abrazándola.

−Me tenías preocupada.

−Lo sé, ya he enviadolos mensajes a mi padre, le he pedido que compre una lechuza nueva, esa niña notiene la culpa de nada.

−Seguro que se ponefeliz, pobrecita ha perdido su lechuza. −Dijo Ginny.

 

−Sí, también heenviado un mensaje a mis suegros.

−¿Le has contado lo dela lechuza?

−No tranquila, soloque si ven algo raro, que avisen a mi padre, les he dicho que aun haymortifagos que atrapar y hay que estar pendientes de todo.

−Bien.

−¿Has desayunado? −PreguntoDraco mirando a Herms.

−Si, al principio nome entraba nada, pero tengo que pensar en nuestro bebe, así que ya hedesayunado.

−Sí, tienes que estarbien alimentada.

−Sí.

OOO

Draco estaba bajandolas escaleras hacía el gran comedor, cuando vio a su padre con una jaula delechuza.

−Papa.

−¿Cómo está Hermione?

−Preocupada, perobien.

−Aquí tienes lalechuza que me has pedido. −Dijo entregándole la jaula.

−Gracias.

−Yo me voy tengo cosasque hacer, sabes dónde me puedes encontrar.

−Sí.

En el gran comedor, yatodos estaban allí, cuando Draco entro con la lechuza nueva, todos lo miraron.

El chico se acerco ala niña a la que habían matado a su lechuza.

−¿Es para mí?

−Sí, siento lo que leha pasado a tu lechuza, no es la misma pero espero que te guste.

La niña lo abrazo, yluego se dio cuenta de quién era y se separo de él rápido, sentándose.

Draco sonrió y se pusode rodillas, la abrazo. −¿Te gusta?

−Sí, mucho gracias.

−De nada, ahora letienes que poner un nombre y cuidarla mucho.

−Sí.

El slytherin se fue ala mesa con sus amigos, donde se sentó y se puso a comer.

−La has hecho feliz.-Dijo Herms.

−Es mi culpa que lemataran a la suya, antes me hubiera dado igual, pero ahora no. −Dijo Draco.

−No es tu culpa haymucho loco suelto. -Dijo Harry.

−Alguien se quierevengar de mí, pero es un cobarde que solo se esconde para atacar.

−Hay mucho de eso.

−Si bueno ahora acomer que se va a enfriar, y fría no vale nada.

−Sí.

OOO

Hermione estababajando las escaleras con sus amigas de gryffindor cuando sintió que de nuevoalguien la empujaba, Ginny al ver la cara de horror de su amiga le cogió de lamano y se sujeto a la barandilla de piedra.

La leona se puso allorar y se sentó en el suelo, sujetándose las piernas y escondiendo la cabezaen ellas.

−Lavender, ves abuscar a los chicos, Pavalti y yo nos quedamos con ella.

−Si ahora voy. −Lachica dejo las cosas en el suelo y se fue corriendo al gran comedor.

En el gran comedor seestaba llenando de gente cuando entró Lavender corriendo, al verla así todos lamiraron.

−¿Qué ha pasado? −PreguntoHarry acercándose.

−Han intentado tirarpor las escaleras a Hermione, esta con Ginny y Pavalti.

Al escuchar eso todosfueron corriendo.

Draco se acerco a sumujer y la abrazo.

−¿Estás bien?

−He visto su caracuando se iba a caer por las escaleras, por suerte la he podido sujetar atiempo.

−Gracias Ginny. −DijoHarry.

−Hay que llevarla a laenfermería, que la sr Pomfrey le de algo, está muy alterada, y no es sano parael bebe.

−Si vamos.

El slytherin la cogióen brazos y la llevo a la enfermería, cuando vieron a la sr Pomfrey leexplicaron lo que pasaba.

−Túmbela en la cama,ahora le daré una poción para que se relaje.

Draco le quito loszapatos a Hermione y le tapo con las mantas, luego se sentó a su lado y lesujeto la mano.

 

−¿Habéis visto algo?

−No nada.

−Una capainvisibilidad. −Dijo Ron. -Eso lo explica todo.

−Ya, pero una capa deesas son difíciles de encontrar. -Dijo Harry.

−Tiene razón, nisiquiera los Malfoy tenemos una.

−¿Harry donde tienesla tuya? −Pregunto Ginny mirando a su novio.

Al escuchar eso todoslo miraron.

−¿Tienes una?−Pregunto Blaise.

El chico asintió. −Sí,es de mi familia, desde hace generaciones, el profesor Dumbledore me ladevolvió en 1 año.

−Pero tú eres mestizo.−Dijo Pansy.

El león los miro. −Sí,mi madre era la primera en su familia en ser bruja, pero mi padre era un sangrelimpia como lo llamáis vosotros, en su familia no había ningún mestizo hastaque mis padres se casaron y me tuvieron a mí.

−Pero eso no explicaporque tienes una capa.

−Harry es el únicodescendiente de los hermanos de la leyenda de las reliquias de la muerte. −DijoHermione con los ojos cerrados.

−¿La historia esa enla que tres hermanos se encuentran a la muerte? -Pregunto Blaise.

−Sí, cuando buscábamoslos horrocruxes, lo descubrimos. El señor oscuro, era uno de los descendientes,de Cadmus Peverell, Harry es descendiente de Ignatus el hermano menor, y elúnico que pudo escaparse de las garras de la muerte, gracias a la capa, y comoel señor oscuro está muerto, Harry es el único de los Peverell vivo.

−Olvidémonos de eso,¿Estás seguro que la tienes en tu cuarto? -Pregunto Draco, que poco leinteresaba el cuento, ahora lo único que quería saber era quien quería hacerlesdaño.

−Sí, está en mi baúl,muy poca gente sabe que la tengo, y todos lo que lo sabéis estáis aquí omuertos.

−¿Puedes mirar?

−Claro, ven vamos Ron.

−Sí.

Harry y Ron se fuerona la torre de los leones.

−Aquí tiene, tómeselatoda, que le irá bien. -La sr Pomfrey se le acerco con una taza, Hermione se sentóy se la tomó, luego volvió a acostarse.

−Aquí esta. −DijoHarry al cabo de unos minutos, trayendo su capa.

Se tapo y su cuerpo sevolvió invisible, todos se quedaron mirándolo.

−Tenemos queinvestigar si alguien más tiene alguna.

Draco los miro. −Hablarecon mi padre, tiene muchos contactos.

−Es más fácil hacerseinvisible que hacerse con una de las capas. −Dijo Hermione.

−Tiene razón.

−Ahora la vamos adejar descansar.

−No te vayas. −DijoHerms cogiendo a su marido de la mano.

−Tranquila no me voy,me quedo contigo.

Ginny miro a todos. −Nosotrosvamos a buscar si alguien ha sacado libros sobre hacerse invisible, no es muycomún y se necesitaran ingredientes complicados.

−Sí, iros yo me quedocon ella.

Harry se acerco y labeso en la cabeza. −Descansa Herms, nosotros buscaremos.

−Gracias.

−Blaise envíale unmensaje a mi padre, pídele que busque, si alguien tiene alguna capa.

Zabini miro a suamigo.−Lo haré.

−Nos vemos. −DijoHarry, y todos se fueron, dejándolos solos.

−Descansa, yo me quedoaquí.

La leona lo miro. −Tengomiedo, ¿porque nos hacen esto?

−Alguien me odia, ypor eso quiere hacerme sufrir, saben que si te pasa algo, yo sufriré.

−¿Pero nuestro bebe?El es inocente, no tiene nada que ver con la guerra ni nada.

−Lo sé, pero él es unpequeño Malfoy, si no te hubieras casado conmigo, nada de esto pasaría.

 

La chica se sentó y loabrazo. −Tú no tienes la culpa de nada, has cambiado, eres un buen hombre, y teamo, cuidaremos uno del otro.

−Herms, si algo osllegara a pasar, nunca me lo perdonaría.

−Lo sé, pero nopasara. Ven siéntate conmigo, tengo sueño, dormiremos juntos.

Draco se apoyo en lapared y Hermione se acostó apoyando la cabeza en el pecho de su marido.

−Te quiero ylucharemos juntos, de quien nos quiere hacer daño.

−Sí, yo también tequiero. −El chico le dio un beso en la cabeza. −Descansa.

Poco rato después losdos se quedaron durmiendo abrazados.

Un día después declase, los slytherin salieron de su clase, cuando se escucho un Sectumsempraque le dio de lleno en el pecho a Draco.

Todos los alumnos lomiraron horrorizados como se llenaba de cortes y se caía al suelo perdiendomucha sangre.

Pansy sin perder tiempose arrodillo a su lado y dijo: −VulneraSanentum.

Lo dijo hasta que lasheridas se cerraron, para entonces los profesores se acercaron y se llevaron aDraco a la enfermería.

Hermione salía declase, cuando unos alumnos llegaron corriendo. −Han atacado a Malfoy, está enla enfermería.

Al escuchar eso, todosse fueron corriendo, Herms al ver a su marido en la camilla se acerco llorando.

−Señorita Granger estábien, gracias a Pansy, necesita descansar -Dijo la sr Pomfrey.

−Potter las puertas.−Dijo Blaise.

−Sí. −Entre los doscerraron las puertas dejando a todos los alumnos fuera.

−Sabemos que es unslytherin el que ha atacado a Draco. −Dijo Theo.

−¿Un slytherin?

−Si, Snape solo enseñoese maleficio a los mortifagos de slytherin, Potter tu lo aprendiste del libro,pero sabemos que no has sido tú.

Hermione que estabasentada al lado de su marido los miro. −¿Creéis que ha sido alguien que sequiere vengar, porque en el último momento abandono la batalla?

−No lo sabemos, perotenemos que ir borrando sospechosos.

−Ahora el señor Malfoynecesita descansar así que todos fuera, señorita Granger se puede quedar perolos demás a clase. -Dijo la sra Pomfrey.

−Sí.

−Voy a enviarle unmensaje al señor Malfoy, para que averigüe cosas sobre los slytherin, sialguien tiene algo contra Draco. −Dijo Zabini antes de irse.

Todos lo siguieron,dejando a los chicos solos.

Hermione estabadormida, cuando una mano le acaricio la cabeza, la chica se despertó y sonrió.

−¿Cómo estás?

−Mejor, la sra Pomfreyme ha dicho que tendré que estar un par de días en cama.

−Pansy te ha salvadola vida.

−Sí, me lo ha dichotambién la enfermera. ¿Cómo estas tu?

Herms le cogió la manoy le sonrió. −Ahora que estas despierto mucho mejor.

−Te quiero.

−Yo también te quiero.

Unos días después,todos estaban en el gran comedor, cuando entro Lucius con unos aurores.

Al ver eso todos lomiraron.

El señor Malfoy seacerco a la mesa de los slytherin.

−Astoria Greengassquedas detenida, por intento de asesinato a Draco y Hermione Malfoy. −Dijo unode los aurores.

−¿Has sido tú?-Pregunto el slytherin acercándose a ella, y mirándola confundido. −¿Por qué,que te he hecho?

−¿Qué me has hecho?Nosotros nos íbamos a casar, pero esa sangre sucia se ha puesto en medio y loha estropeado todo. −Dijo la chica con odio en la mirada.

 

−¿Qué boda? Nisiquiera te conozco.

−Nosotros estábamosprometidos, hasta que un día dijiste que te habías casado con esa sangre sucia,yo siempre te he querido pero tú nunca me has hecho caso, y encima mi lugar loocupa esa apestosa de la sangre sucia, si hubiera sido una sangre limpia no mehubiera importado, pero nunca con ella.

−¿Papa? -Pregunto elchico, mirando a Lucius.

−Tiene razón, vosotrosestabais prometidos, pero se rompió cuando hablamos con el ministro.

−¿Por qué nunca lo hesabido?

−Te lo íbamos a decircuando las cosas se hubieran tranquilizado, pero al final se rompió, y ya nohabía razón para contártelo.

Los aurores seacercaron a la chica y después de esposarla, se la llevaron.

−¡Nunca serás feliz,yo misma me ocupare de mataros a los dos y a ese bastardo al que llamas hijo!−Grito la chica cuando estaba a punto de salir del gran comedor.

−Profesora McGonagalla partir de ahora, ya no habrán más ataques. −Dijo Lucius. −Ya puedes estartranquilo. −Dijo el señor Malfoy mirando a su hijo antes de irse.

Hermione se acerco asu marido y lo abrazo llorando.

−Vamos fuera. −DijoDraco que estaba conmocionado.

Los dos chicossalieron fuera, y Herms no dejaba de llorar estaba muy asustada.

−Todo es mi culpa.−Dijo el slytherin.

−No es tu culpa.

−Sí lo es, si hubierahecho bien las cosas desde el principio, no habría gente sufriendo.

Herms abrazo a sumarido. −Sea lo que sea siempre estaré contigo, te quiero.

Draco se apartó deella. −¿Cómo me puedes querer? Siempre te he tratado mal, y si el ministro nome hubiera obligado a casarme contigo, seguiría despreciándote.

La leona le cogió dela cara para que lo mirara. −Lo sé, se todo esto, por eso te quiero, siemprehas sido sincero conmigo, desde que me despreciabas, hasta que empezaste acambiar y saber que te preocupamos, y que serás un buen padre, para nuestrohijo.

El chico la abrazo.−¿Herms como puedes seguir queriéndome? No merezco tu amor.

−Claro que lo mereces,cuando una chica se enamora, lo hace en serio, y tu mereces todo el amor quetengo para ti.

−No me abandones, nolo podría soportar.

−Nunca, estaremosjuntos para siempre.

−¿Me lo prometes?

−Por nuestro hijo.

−Me gusta cómo suenaeso, por nuestro hijo.

−Sí.

Unos días después, sesupo que a Astoria Greengass había abandonado el país exiliada, como aun eramenor de edad no la meterían en Azkaban, pero si volvía a poner un pies enInglaterra, tendría que cumplir una condena de 20 años.

Al escuchar eso Dracoy Hermione pudieron respirar tranquilos, sabían que ya no les volverían a hacerdaño.

−Mama, vamosllegaremos tarde. -Dijo un niño que iba por la estación de King-cross con sucarro lleno.

−Tranquilo Scorpius,llegaremos a tiempo.

−Pero mama.

−Scorps, haz caso a tumadre ella siempre tiene razón.

−Está bien.

Los tres pasaron porel muro y entraron en el andén del tren que llevaría al niño a Hogwarts.

−Tío Harry. −GritoScorpius y se acerco corriendo.

Harry sonrió, al niñoy miro a su mejor amiga y su marido. −Buenos días, Herms, Draco ¿Qué tal todo?

−Bien, pero este niñolleva desde anoche nervioso, casi no hemos podido dormir, y ha despertado ha Orióny Cece.

 

Hermione y Dracohabían tenido tres hijos, Scorpius que tenía 11 años, Orión que tenía 9 y lapequeña Cece que tenía 3 años.

−Es normal, es suprimer año en Hogwarts. -Dijo Harry mirando al hijo de su mejor amiga.

−¿Y Teddy? −Preguntoel rubio mirando a todos lados y no ver al hijo de su prima.

−Ha visto a unosamigos, y se ha ido corriendo.

−Ese sobrino mío,podría haber esperado a saludar. −Dijo Draco.

−¿De qué te quejas? Sinosotros también éramos igual a su edad. -Dijo Harry riéndose.

−Sí.

−¿Papa en que casaentrare? −Pregunto Scorpius mirando a su padre.

Malfoy miro a su hijo.−Estés en la casa que estés, se llevaran un gran alumno, tu madre estuvo engryffindor, es la chica mas lista que he conocido nunca, tu tía Luna estuvo enRavenclaw y mira lo lista que es.

−Yo quiero estar enslytherin como tú.

−El sombrero te dejaraescoger. −Dijo Harry, mirando a su sobrino.

−¿En serio tío Harry?

El hombre sonrió alniño. −Sí, el sombrero seleccionador, tendrá en cuenta tus preferencias.

−Hijo sea la casa quesea, recuerda que tienes que tratar a todos con respeto. −Dijo Hermione mirandoa su hijo mayor.

−Si mama, ¿meescribirás?

−Todas las semanas.

−Todos al tren. −Dijo elrevisor.

−Ya es la hora.

Draco y Hermioneabrazaron a su hijo, Scorps se subió y los cuatro vieron como el tren salía dela estación hacía Howgarts.

−Tranquila estarábien, está Teddy con él. -Dijo Ginny, mirando a su mejor amiga.

−Lo sé, pero igual mepreocupa. -Dijo Hermione.

−¿Draco iras alministerio? -Pregunto Harry.

−Sí. −El auror miro asu mujer. −Herms me voy con él, nos vemos esta noche en casa. Y no te preocupesque Scorps estará bien, es un chico listo y un Malfoy.

−Ya tenía que salireso de que es un Malfoy. −Dijo la mujer sonriendo.

−Has sonreído, así queestoy feliz. −Después de besar a su mujer se fue con Harry.

Al día siguiente,mientras desayunaban, la lechuza de Scorps llego.

Hermione sonrió y cogióla carta de su hijo y leyó en alto.

Mama,papa, estoy feliz el sombrero seleccionador me ha metido en Slytherin, ahora seréel príncipe como papa lo fue cuando estuvo en la escuela.

Megusta mucho el castillo, es muy grande.

Osquiero Scorps.

−Tendré que esperar aque Orión o Cece, entren en gryffindor. −Dijo Hermione, suspirando, mientrasdoblaba la carta.

Draco miro a su mujer.−¿No que no te importaba en que casa estuviera?

−Yo nunca he dichoeso, y uno de mis hijos tiene que estar en gryffindor.

−Difícil, todos los Malfoyhemos estado en slytherin.

−Ya pero ellos tienensangre gryffindor.

−¿Apostamos?

−Lo que quieras.

Dos años después,Hermione estaba desayunando con su familia, cuando recibió una carta de su hijoOrion.

Mama,papa, estoy en gryffindor, estoy feliz, algunos slytherin se han metidoconmigo, pero Scorps les ha dicho que soy su hermano que si alguien se meteconmigo, se meten con él y sabrán lo que un Malfoy puede hacer.

−¿Contenta? −PreguntoDraco a su mujer.

−Mucho, pero lo mejorde todo es que Scorps sigue cuidando de Orión, aunque este en gryffindor.

−Claro, les hemoscriado para no despreciar a nadie, ya nosotros vivimos todo eso en nuestromomento, y salió muy mal.

−Te quiero. ¿Te lo hedicho hoy?

−Sí, pero me encantaque me lo digas. -Draco la beso. −Te quiero. ¿Eres feliz?

−Nunca he sido tanfeliz, como lo soy contigo y nuestros niños.

La leona abrazo a sumarido y lo beso de nuevo.

Gracias a todos por haberlo leído, haberlo puesto como favorito y haber dejado un comentario, esto no termina aquí, pronto volveré con una nueva historia, esperarla besos.

Amor despechado - Potterfics, tu versión de la historia

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La guerra habíaterminado, pero se había llevado muchas vidas por delante, los Lupin, FredWesleay y mucha más gente.

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2023-02-27

 

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