Cedric E. Diggory Masen - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Una madrugada de Agosto en la casa de la familia Diggory, todo estaba en silencio y, sin embargo, había alguien que no lograba conciliar el sueño. Cedric, el único hijo del matrimonio se hallaba dando vueltas en su cama, ansioso, ya que sus padres le habían prometido una sorpresa inolvidable para el día de su cumpleaños número 11.

Al levantarse se encontró con que Elizabeth Masen y Amos Diggory lo estaban esperando en la cocina, con el desayuno preparado y una pila inmensa de regalos, entre los que sobresalía uno muy particular. En una jaula con ribetes dorados se hallaba ululando una hermosa lechuza parda de ojos color topacio. Cedric quedó fascinado con aquel animal al que denominó Edwric, pero no comprendía porque le regalaron una mascota tan poco común. De todos modos, agradeció todos los presentes y se dispuso a tomar el desayuno.

 

Tampoco se trataba de un desayuno convencional, jamás había visto nada igual, había zumo de calabaza, ranas de chocolate, grajeas de varios colores y un sinfín de alimentos mas que en su vida había visto o probado.

Viendo la cara de asombro de su hijo, los Diggory decidieron contarle una historia que deseaban compartirle hace mucho tiempo: su historia.

Amos Diggory venía de una ancestral familia de magos, y en su juventud se enamoró perdidamente de su vecina muggle (Elizabeth), con quién se casó y dio vida a su hijo, al que bautizaron bajo el nombre de Cedric Edward Diggory.

Desde muy temprana edad Cedric tuvo arranques involuntarios de magia, pero Amos se encargaba pacientemente de borrar esos recuerdos de la mente del pequeño ya que con su esposa habían llegado a un acuerdo. El niño iría a una escuela muggle, viviría en una casa muggle y no tendría conocimiento del mundo mágico hasta cumplir los 11 años, edad en la que sería convocado para asistir a la misma prestigiosa escuela de magia y hechicería a la que asistió su padre: Hogwarts.

Habían llegado a este acuerdo ya que querían que Cedric descubriera la belleza y los beneficios de cada uno de los mundos de los que ellos procedían, querían preparar a su hijo tanto para una vida entre muggles como para una vida entre magos, y demostrarle que no es importante la pureza de la sangre sino la del corazón.

Por este motivo, todos los días Amos Diggory reducía su capa hasta poder guardarla en su bolsillo, escondía su varita y se vestía de muggle para ir a trabajar. Cuando salía de su casa, se dirigía a un oscuro callejón y se desaparecía para aparecer segundos después en la entrada del Ministerio de Magia, donde trabajaba de auror.

Cedric no podía creer lo que estaba escuchando, ¡era un mago!, ese mundo del que tanto leía en los cuentos existía y el formaba parte del mismo. Mientras trataba de asimilar la buena nueva, se escuchó un golpeteo en la ventana. Al darse vuelta vió que una lechuza pequeña de color gris traía una carta para el, el sobre decía:

Cedric Edward Diggory Masen

125, June St. - Valle de Godric

Cocina

Se trataba de aquella invitación de la cual acababan de hablarle sus padres. Tras unas palabras de felicitaciones por su cumpleaños, le indicaban que el 1 de Septiembre comenzarían las clases en Hogwarts, y le adjuntaban una larga lista con las cosas que debía comprar: varita, túnica, calderos.. ¡que locura! pensó.

Al día siguiente su padre lo llevó al Caldero Chorreante y de ahí al Callejón Diagon, para comprar todo lo que necesitaría para su año escolar. Al terminar, Amos le compró un helado de veinte sabores y Cedric venía tan distraído que se chocó contra una persona, el roce de su fría piel le trajo un sentimiento muy familiar, y al levantar los ojos no podía creer de quien se trataba.

 

Carlisle Cullen, era un gran amigo de la familia Diggory, y el médico particular de Elizabeth (ella había tenido que dejar su trabajo ya que padecía una enfermedad que hacía que cada dos por tres cayera en cama). Su piel era nívea, fría como el mármol y blanca como la nieve, y poseía una extraordinaria belleza. Carlisle le contó que el no era mago pero que poseía ciertas habilidades, y que por ese motivo lo habían dejado convivir con magos y brujas. Trabajaba medio tiempo en el hospital muggle y medio tiempo en el hospital mágico: San Mungo.

Lo que no le contó Carlisle fue que el era un squib (no tenía poderes pero era hijo de un gran mago, amigo de Godric Gryffindor, uno de los fundadores de Hogwarts), y que había sido convertido en vampiro. Tras mucha práctica y la ayuda de algunas pociones suministradas por Godric, Carlisle aprendió a controlar sus ansias de sangre, alimentándose solo de animales y dedicándose a la medicina. Godric estaba impresionado por las habilidades del Dr. Cullen, por lo que se encargó personalmente de enseñarle pociones y herbología, para complementar sus estudios y orientarlo a la medimagia.

Tampoco le contó que su madre estaba muy grave, y que su padre tenía un trabajo muy arriesgado, por lo que él les había prometido que en caso de que ellos no estuvieran, se haría personalmente responsable de que nada le pase a su hijo. A los Diggory no les gustaba pensar en eso pero sabían que era una posibilidad que tarde o temprano deberían contemplar, y querían asegurarse de no dejar desamparado a su único hijo.

Los años pasaron y Cedric se convirtió en un gran mago y en uno de los jóvenes más populares de la escuela (hubiera sido el más popular, de no ser por "el niño que vivió", quién acaparaba la atención de todo el mundo mágico). Tenía muchos amigos, muchas chicas que lo admiraban por su singular belleza, muchos chicos que lo admiraban por su destreza jugando al quidich y la admiración de todos los profesores y el mismísimo director debido a su habilidad con la magia, sobre todo con la legeremancia (el arte de leer la mente de los demás). Por lo general los magos tan jóvenes no lograban esta compleja rama de la magia, y el no solo la dominaba mediante el hechizo legeremens sino que muchas veces le salía de forma involuntaria.

Cierto día, después del desayuno, el director Dumbledore anunció que ese año se llevaría a cabo el torneo de los tres magos, torneo en el que participaría un representante de cada una de las tres mejores escuelas existentes de magia y hechicería. Todos aquellos estudiantes mayores de 17 años que lo desearan podían arrojar un trozo de pergamino con su nombre al cáliz de fuego, que se encargaría de seleccionar a los participantes. Vinos de Granada

Sin dudarlo, Cedric arrojó su nombre al fuego y le escribió una carta a sus padres contándoles la novedad, y diciéndoles lo ansioso que estaba por conocer los resultados.

Al día siguiente, en el gran comedor, Edwric regresó con una respuesta de parte de Amos Diggory. Le decía a su hijo que estaba orgulloso de que se hubiera decidido por participar pero que tenía que hablar algo muy importante con el, que después del almuerzo se dirigiera a la oficina de Dumbeldore y que no olvidara que a Albus le gustaban los caramelos de limón.

 

Desconcertado por la carta, Cedric se pasó toda la mañana sin poderse concentrar en sus clases, su novia (Cho Chang) trataba de animarlo pero el tenía un muy mal presentimiento.

Llegado el horario acordado y sin haber probado bocado se dirigió a la gárgola que custodiaba la entrada a la oficina del director y le pidió sin éxito que lo dejara pasar. Luego de un rato recordó la extraña posdata que su padre le había escrito y mirando a la gárgola dijo fuerte y claro la contraseña: "caramelos de limón". Al decir esto, la gárgola se corrió dando paso a una gran escalera caracol.

Al entrar en la oficina de Dumbledore, se encontró con su padre con una cara de angustia que jamás le había visto. Ese día se convertiría en uno de los peores de su vida
de su existencia. Amos Diggory le llevaba la triste noticia del fallecimiento de su madre, los últimos meses había empeorado su condición pero no quiso alertar a su hijo para que el guardara un lindo recuerdo de ella.

Cedric sentía que el mundo se le venía abajo, intentó sin éxito enfrascarse en sus estudios, refugiarse en Cho pero nada lograba sacarlo de su agonía. Pasados varios días, el director anunció que se llevaría a cabo la selección de los campeones para el torneo de los tres magos y les recordó que quienes salieran elegidos no podrían renunciar, ya que al arrojar el pergamino estaban haciendo un juramento casi tan fuerte como el juramento inquebrantable. Para ese entonces, Cedric se había olvidado por completo de que se había postulado, y mientras todos se sorprendían porque fueron seleccionados cuatro en lugar de tres a el solo le preocupaban los nombres: Viktor Krum de Drumstang, Fleur Dellacour de Baubetons y Cedric Diggory y Harry Potter de Hogwarts.

¿Cómo era posible? Tanto que lo había ansiado y cuando salió seleccionado no quería saber nada del tema. En eso se le acercó la Profesora de Herbología y le ofreció una botellita de vidrio muy pequeña que contenía un líquido amarillo. Se trataba de jugo de raíces secas de mandrágora silvestre, un tipo muy raro de mandrágoras que era dificilísimo de encontrar. Este brebaje ayudaba a superar el dolor y a darle fuerzas a alguien cuando sentía que nada tenía sentido.

Al tomarlo, inmediatamente se sintió mejor, por supuesto seguía mal por lo de su madre pero decidió poner todos sus esfuerzos en el torneo para hacer que ella desde donde estuviera se pusiera orgullosa de el. Y así fue como, con ayuda de (y ayudando a) Harry Potter, se dedicó a desentrañar las pistas que lo llevarían a las diferentes pruebas. Después de todo ambos eran de Hogwarts y no tenían una mala relación.

El torneo llegó, y en la prueba final Harry estaba por ganar pero retrocedió para ayudar a Cedric, por lo que tras un largo debate decidieron tomar ambos la copa que les daría la gloria
sin embargo, esa copa había sido adulterada y transformada en un traslador, que los llevaría a un cementerio en donde Harry sería una pieza clave en el resurgimiento de Quien-no-debe-ser-nombrado y donde Cedric, lamentablemente encontraría su fin tras un despiadado Avada Kedavra.

Como todos saben, Harry logró escapar del Señor Tenebroso y llevó consigo el cuerpo de Cedric, por pedido de su espectro, para entregárselo a Amos Diggory. Cuándo volvió y se dio a conocer la noticia, Amos enloqueció y comenzó a lanzar maldiciones asesinas a diestra y siniestra. Afortunadamente no alcanzó a nadie, ya que su mano se hallaba en extremo temblorosa, sin embargo, dados los acontecimientos debieron trasladarlo a San Mungo, donde tras dos días de internación, el dolor por la perdida de su esposa y de su hijo fue tan grande que terminó por consumirlo.

El cuerpo de Cedric fue entregado a Carlisle Cullen, que era lo más cercano a un familiar de los Diggory. Carlisle se encontraba devastado, sentía que le había fallado a dos personas que habían sido tan importantes en su vida y se responsabilizaba por la muerte del joven, aunque nada tuviera que ver en ello (si hubiera podido llorar seguramente lo estaría haciendo a cántaros). De repente, se acordó de algo que le había dicho Godric: cuando una persona muere por medio de la maldición asesina, su corazón inmediatamente deja de latir pero por unos días su sangre sigue corriendo caliente por las venas. Perdido por perdido, decidió hacer lo último que tenía a su alcance para cumplir su promesa, se acercó al cuello de Cedric e hincó sus colmillos en el.

El veneno comenzó a expandirse y Cedric Diggory convulsionaba de dolor
¡Estaba funcionando!

Tras un par de días Cedric despertó a su nueva existencia
como vampiro. Sabía que no podría regresar al mundo mágico, así que Carlisle renunció a San Mungo y al hospital muggle y ambos se mudaron a la localidad de Forks en Estados Unidos, muy lejos de su Inglaterra natal, para poder empezar de nuevo.

Cedric, como símbolo de la transformación que había sufrido, decidió utilizar su segundo nombre y el apellido de su madre, por lo que a partir de su renacer pasó a llamarse Edward Masen.

Pasó el tiempo y Carlisle convirtió a una mujer que estaba al borde de la muerte y la hizo su esposa, ella se llamaba Esme y era un verdadero ángel. En un principio Edward pretendía ser el hermano de la bella mujer, pero con la llegada de Rosalie, Emmet, Jasper y Alice adoptó el apellido Cullen para hacerse pasar por uno de los hijos adoptivos del matrimonio.

Edward había perdido su magia pero su poder sobre la legeremancia permaneció y se acentuó: era capaz de escuchar los pensamientos de todos a su alrededor, y si bien por momentos le resultaba tedioso, una parte de el agradecía ese recordatorio latente de sus orígenes, y de los años en que era simplemente Cedric Diggory.

Cedric E. Diggory Masen - Fanfics de Harry Potter

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Una madrugada de Agosto en la casa de la familia Diggory, todo estaba en silencio y, sin embargo, había alguien que no lograba conciliar el sueño. Cedric, el

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2023-02-27

 

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