Como Enamorar a Granger En Diez Pasos - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

*Hermione*

Era un día normal como cualquier otro, iba paseando por los jardines nevados de Hogwarts. Todos los estudiantes estaban jugando con la nieve. Yo estaba conversando alegremente con Ginny sobre revistas. Cuando una bola de nieve me pegó directo en la cara. Me quite la nieve con enojó para encontrar al responsable de mi humillación.

Ahí estaba Malfoy parado riendo con su pandilla de serpientes. Me iba a vengar, Draco Malfoy, más tarde pero me iba a vengar.

-No le hagas caso Herm- me aconsejó Ginny

-Me las va a pagar pero soy más madura para ponerme a pelear con nieve
- respondí observando a Malfoy

Salí corriendo en dirección a Malfoy. El se quedó asustado y salió corriendo.

 

-¡Enfréntame como serpiente que eres Draco Malfoy!

-¡¿Qué quieres Granger?!

-¡Venganza!- brinque hacia él y nos caímos en la nieve. Ginny nos alcanzó y yo trataba que Malfoy no se escapará.

-¿No que eras más madura para pelear con nieve?- dijo Ginny negando con la cabeza

-Estoy ahorcándolo, es diferente.

Si tan solo eso hubiera sido cierto pero solo se quedó en mi imaginación pero tranquilo Malfoy que ya voy a tener mi venganza.

-Vamos mejor al Gran Comedor- dijo Ginny arrastrándome con ella.

*Draco*

¡Victoria! Otro punto más para el chico más inteligente y apuesto de Hogwarts, Draco Malfoy. Todavía me da risa la cara de Granger. Mis amigos y yo nos dirigimos al Gran Comedor.

Pronto sería Día De San Valentín y a varios estudiantes se les ocurrió la brillante idea de darle un regalo a un "Valentín" secreto que sacaríamos de un papel y no solo eso tendríamos que ser lo más amable con esa persona. Cada día me sorprende más la calidad de este colegio.

-Señor Malfoy, quiere compartir algo con nosotros- dijo Snape dando un escalofrío terrible

-No, profesor

-Pues es su turno de sacar su papel

Me levante y me dirigí para coger mi papel ¡Perfecto! Enserio aquí leen la mente o ¿qué? era la persona que quería que me tocara, mi persona favorita ¡Hermione Granger! Qué emoción sentía
no

*Hermione*

Tenía tantos nervios cuando escuché que era mi turno de coger el papelito con el nombre de mi Valentín. Pero regresé más feliz de lo que hubiera creído. Mi papel decía "Ron Weasley" gracias a Dios me tocó alguien que estaba bien por mí.

-¿Quién te tocó?- le pregunte alegremente a Ginny

-Neville Longbotton ¿a ti quién te tocó?

-Ron

*Draco*

Todo lo que me faltaba era ponerme a tirar flores por los pasillos de mi emoción.

-¿Qué ocurre contigo?- me preguntó Blaise

-¡Nada, es que no sé cómo expresar mi felicidad al MUNDO!

-¿Quién te toco?

-Marry Poppins
-Zabinni y los demás se alejaron de mí asustados. Yo observaba a Granger que estaba feliz, era asqueroso como ella y Weasley se veían con miradas, realmente desagradable. ¿Por qué tenía que pasarme esto a mí?

*Hermione*

Estaba emocionada por esta actividad de San Valentín y fui con Ginny arriba para ir a planear nuestros regalos para Ron y Neville, lo único que me tenía inquieta era a quien le había tocado yo por favor que fuera a Harry o Ron.

-¿Ya pensaste que darle a Neville?

-Todavía no pero algo se me va a ocurrir.

-Esto va a ser difícil porque hay que darles pistas de nosotras todos los días

 

-Ay no, ¿quién fue el de la idea?- dijo Ginny recordándose

-Ginny ¿no tienes curiosidad de a quien le tocaste?

-Un poco sólo espero que fuera Harry
¿tú sí?

-Un poco. -Mentí me moría por saber- desearía que fuera Ron, sería divertido.

-Vamos, Herm admite que todavía te gusta mi hermano

-No le digas por favor

-Estoy segura que él siente lo mismo.

-Ojalá

*Draco*

-¡Estúpido día de San Valentín! ¡Estúpido Papel! ¡Estúpida Granger!- no podía calmarme sentía un enojo que no podía explicar

-Malfoy por el amor de Dios cálmate ya- me dijo Zabinni -si no vas a estallar y no queremos que eso pase

-¡Ese idiota de Weasley! ¡Eso es! Voy a convertir a Weasley en una hormiga y cuando me ruegue por piedad lo voy a aplastar como el bicho que es.

-¿No estás exagerando un poco?- preguntó Crabbe -digo ¿desde cuándo te importa Weasley y Granger?

-¡No me importan solo los odio tanto! Por qué Weasley no solo se rinde Granger nunca lo va a amar

-Si no te conociera me parece que tienes celos
- rió Zabinni burlón

-Sí claro el Gran Draco Malfoy
NUNCA

-Ay Draco dime que sacaste mi papel, yo sé que si tú y yo somos tal para cual- dijo Pansy

-Sigue soñando

Después de pasar horas planeando mi primer ataque a Granger mañana se me ocurrió la idea más fácil, le iba a mandar notitas y ella iba a pensar que eran de Weasley pero el día de San Valentín iba a aparecer YO.

*Hermione*

A Ron hoy en la mañana le mande un mini pastel con un libro de lustre para que adivinara que era yo. Pero cuando busqué mis libros tenía una nota para mí.

-¡Ginny! ¡Mi nota llegó!

Parecía una niñita en la mañana de Navidad. No podía esperar un segundo más tenía que abrirla.

Querida Hermione,

No podía esperar para mandarte está nota solo quería que supieras lo que está escrito en mi corazón, cada vez que late dice tú nombre y todo lo que ven mis ojos claros son los tuyos.

Tu Valentín Secreto

-¡AAYY! Está tan lindo- grité y salté alrededor de la habitación y me asomé por la ventana.- Ginny aquí dice que él tiene ojos claros, Ron tiene ojos claros.

-Herm, hay mucho chicos con ojos claros en Hogwarts

-Es que lo presiento, es él

*Draco*

Me levanté temprano para ver la cara de Granger cuando abriera mi nota. Me subí en un muro para logar verla desde su habitación. Ella estaba emocionada, gritando y brincando de arriba abajo mientras yo me quede riendo. Pero ella se acerco e iba a abrir la ventana, si lo hacía me iba a descubrir. No podía dejar que eso pasara. Me alarme y cuando lo noté me había caído de un lado hacia el montón de plantas

-El amor duele
pero la venganza más
auch

*Hermione*

Cuando vi a Ron estaba con Lavender lo cual no me molestó hasta que ella le empezó a coquetear. Tenía que ser tan hipócrita enserio primero me da una carta de amor y luego se la pasa como si no existiera. Me dirigí hacia ellos para ponerme a hablar con Ron.

*Draco*

Seguía escupiendo hojas de mi boca cuando llegue al pasillo. Granger y Weasley estaban juntos ¿qué les pasa? Hay gente tan tonta en este mundo

 

-Draco te ves
hermoso esta mañana- dijo Blaise sarcásticamente pero ignore su comentario

-¡ya sé que parecía que había dormido con las plantas!- perfecto dije eso en alto y todo el mundo se me quedó viendo como un lunático.

-¿Y bien lo hiciste?

-¿Hacer qué?- le dije de mala manera a Zabinni

-Dormir con las plantas -lo cual provocó que todos se reían a carcajadas. Yo me fui a la dirección de los perdedores de Weasley y Granger

-Aún lado Weasley -le dije empujándolo de un lado y siguiendo mi camino

-¿Qué tiene Malfoy?- dijo Granger divertida. Malfoy tiene un dolor de cabeza que se llama Weasley

*Hermione*

Todo el día fue muy extraño a parte del nuevo look de Malfoy a lo planta. Ron pasó esquivándome e ignorándome como si no le importara. No quería sonar desesperada pero no sabía que más hacer.

Esa noche no pude dormir y se me ocurrió ir a dar un paseo por los pasillos, era peligroso pero mi conciencia no me dejaba en paz. Salí y tuve mucho cuidado. Escuché un ruido y me fui contra la pared retrocediendo lentamente con un bate de beisbol que hice aparecer. Temía que fuera un troll o un monstruo. Esos pasos eran de una bestia. Me aterrorice, cerré los ojos y le di a la cosa ésa que venía hacia mí, era peor que cualquier cosa que me imaginará era Malfoy
¡Malfoy! ¡Mate a Malfoy!

-¡Malfoy! Despierta por favor
- lo tomé de la cabeza y la empecé a mover de lado a lado pero no había respuesta. Estaba ahí a media noche en el pasillo con Malfoy desmayado por mi culpa ¿Qué más iba a pasar?

Había la luz de una linterna y unos gritos me hicieron reconocer la voz de Snape, no podía vernos ahí así
Me levante con dificultad arrastrando el cuerpo de Draco por los pasillos a una clase. Cerré la puerta y tire su cadáver en el piso para seguir despertándolo. Teníamos que salir de ahí.

-Malfoy despierta

-¿Qué pasó?- preguntó Malfoy volviendo a recuperar el conocimiento. Sus ojos se abrieron y me vieron - ¡AAAAHHHH!- gritó desesperadamente y le tape la boca.

-Cállate hurón nos van a descubrir

-Me secuestraste Granger, ¡AYUDA!

-¿Para qué te voy a secuestrar? Shhh silencio si no quieres un año de castigos
- Malfoy bajó la voz pero no se quedó tranquilo los dos nos quedamos escuchando a través de la puerta hasta que Snape se fue por fin.

-Ahora me debes una explicación, Granger

-Mira
creí que eras un monstruo, lo cual eres, y me asuste y te noqueé

-Así que cuando la gente te asusta los golpeas en la cara con un bate. -dijo sarcásticamente

-Veté a dormir Plantfoy

-¿Qué hace la sabelotodo fuera de su cama a esta hora? No me digas, estabas en el cuarto de Weasley

-No, no podía dormir y ¿una serpiente como tú que hace tan tarde aquí?

-Al parecer ser soy golpeado por una mujer

-Me voy a pasear

-Te acompaño
-dijo Malfoy siguiéndome

-¿Por qué?

-Porque
para asegurarme que no me vuelvas a pegar y no tengo nada mejor que hacer

*Hermione*

Malfoy y yo recorrimos casi todo el castillo y no me molestó casi su presencia.

 

-Nunca me dijiste por que estas aquí -le dije para hacer conversación

-La misma razón que tú, tal vez me falta cambiar mi almohada ¿ya lo intentaste?

-No seas tonto tenemos un mal de conciencia, algo nos preocupa

-Sí, a ti te preocupa Weasley y a mí me preocupa mi almohada

-Deja de pensar en tú almohada no tiene nada que ver

-¿Cómo sabes la has probado?

-No

-Eso creí

Cuando me di cuenta habíamos salido del castillo y pasamos a los jardines. El cielo estaba hermoso y nos acostamos en el piso para observarlo.

-¿Todavía sin sueño?- preguntó y cuando me levanto las cejas dije inmediatamente

-Ni te atrevas a mencionar la almohada

-No iba a decir eso, iba a decir que tal vez tienes insomnio

-No lo creo
¿qué estoy haciendo a media noche viendo las estrellas con Draco Malfoy?

-Teniendo la mejor experiencia de la vida te lo aseguro, tranquila no te voy a cobrar
esta vez

-¿Quién te crees que eres?

-Draco Malfoy- dijo masticando algo

-¿Estás comiendo? A media noche

-¿Quieres?- me dijo ofreciéndome una barra de chocolate -No le he babeado

-No gracias

-Más para mí

-¿Por qué no eres así en clase?

-¿A qué te refieres? Soy él mismo

-No en clase eres el arrogante, creído patán aquí eres el arrogante, creído, tarado Malfoy

-Hemos pasado aquí media hora y ni me has insultado ni una vez

-No siento ganas de hacerlo

-¿No quieres?

-¿No es lo mismo? No quiero, no tengo ganas
muy parecidas para mí pero tú eres la experta

-¿Cómo sacas tan buenas notas?

-Estudiando

-Ja ja yo sé baboso

Había otra linterna acercándonos y supimos que era hora de separarnos e irnos a dormir. Pero antes de salir corriendo Malfoy me agarró del brazo.

-Granger, si te vuelvo a ver por aquí y me pegas te voy a besar, no te vas a librar de mí tan fácil.

-Buenas noches Plantfoy digo Malfoy
- dije con una sonrisa. Cuando llegue a mi habitación me pregunté si lo que había vivido era real

*Draco*

Me fui a dormir con una sonrisa en mi cara y cambie mi almohada, eso fue lo que no me dejaba dormir y lo sabía. Tendría tiempo suficiente en la mañana para maldecir a Weasley ahora necesitaba el sueño para embellecerme y pensar en algo para escribirle a Granger en las notitas.

*Hermione*

Me desperté pensando en que darle a Ron hoy cuando encontré otra notita en mis libros ¿se haría esto una costumbre? No sé pero me hacía feliz leerlas.

Querida Hermione,

Yo te veo todos los días y me pregunto si alguna vez me verías de la misma manera que yo te veo. Aunque parezca imposible me divertí contigo ayer hablando más de lo que piensas. Te veo más tarde

Tu Valentín Secreto

-¡Ay! ¡Ya lo descubrí Ginny, es Ron!

-¿Cómo sabes?

-Porque ayer hable con él para impedir que hablara con Lavender.

-Pudiste hablar con muchos chicos ayer Herm

-¡Déjame soñar!

*Draco*

Esto es el colmo. Primera vez que quiero que sepa que soy yo y piensa en Weasley ¡De nuevo! Me golpeé en mi cara con la palma de mi mano. Tal vez debía continuar haciéndole parecer que es Weasley

 

Cuando iba pasando por un pasillo desierto para ir a clases vi algo que me dejo la boca abierta. Era Weasley besando a Lavender ¡Maldito Weasley! Mire hacia atrás y Granger se aproximada, tenía que hacer algo porque no podía ver eso y todo mi esfuerzo si iría a la basura. Tenía que pensar rápido ¡Vamos Draco tú puedes!

Hice lo primero que se me ocurrió y corrí hacia Granger y le quité uno de sus libros por más absurdo que pareciera. Corrí lo más rápido que pude en dirección contraria, lo más lejos de ellos.

-¡¿Qué haces Malfoy?!- dijo ella persiguiéndome -¡Detente!

-¡Alcánzame si puedes Granger!- le grité fingiendo burla pero estaba aterrado por lo que pasara después.

Para cuando Granger me alcanzó chocamos con McGonagall quien tenía un aspecto muy desagradable lo cual no era buena señal.

-¿Qué creen que están haciendo ustedes aquí? Las lecciones ya empezaron hace diez minutos ahora váyanse y les voy a rebajar 10 puntos a sus casas.- dijo fríamente McGonagall quien se sostenía la cabeza ¿Estaría borracha anoche?

-¡Ves lo que hiciste Malfoy! ¿Qué te pasa?

-Lo hice por tu propio bien -le dije dejándola muy confundida.

*Hermione*

Me fui a clases lo más rápido posible que pude, a Malfoy lo mataría después. Ahora se me ocurrió mandarle flores a Ron con alguna cosa que lo hiciera recordarme. Por alguna razón quería que se diera cuenta que era yo, que yo era su Julieta.

*Draco*

Ya mencioné que este colegio me impresiona cada vez más pues déjenme decirles que si lo hace. Como va a ser Día de San Valentín una de las actividades es hacer una obra y no es opcional. Casi me muero de risa cuando McGonagall le dijo a Snape que él sería el director, casi se ahoga, está escuela está de cabeza.

-¡Cálmense según la profesora McGonagall haremos una obra llamaba "Romeo y Julieta"! -dijo indiferente Snape

Yo no podía contener mi felicidad. Por Dios que tiene que ver Romeo y Julieta con el Día de San Valentín, nada. Hicimos una fila y Snape fue asignando roles al azar.

-Ronald Weasley será Romeo

-Draco Malfoy será
un
árbol

-¡Ya superen a las plantas!- dije de mala gana. ¿Cómo digna a decir que un Malfoy será un árbol?

-Hermione Granger será
Julieta

-¡¿Qué?! ¡Tiene que estar bromeando!- dije yo en bajito atrayendo miradas de Blaise, Crabbe y Goyle.

No puede ser cierto. Wealey tiene que ser Romeo mientras yo soy
un árbol
que degradación
esto era imperdonable
pero no podía exigir el papel de Romeo porque creerían que quiero besar a Granger lo cual no es cierto
No era justo que Granger besara a Wealey quien no estaba enamorado de ella

-¡Voy a asesinar a Weasley! Así no más problemas

*Hermione*

En la noche empecé a brincar por toda mi habitación, no podía creerlo ¡Iba a besar a Ron! Me tire a mi cama con una enorme sonrisa en la cara como si mi vida estuviera completa. Ya quería que fuera mañana no solo por la obra pero por mi notita de todas las mañanas.

Abrí mis ojos y lo que primero fui a ver era lo que decía la notita hoy.

*Draco*

En la madrugada estaba escribiendo la notita para Granger y no me decidía si escribirle que "Romeo y Julieta o Julieta y el árbol" así que le tire una almohada a Blaise con fuerza para que se despertara.

 

*Hermione*

-¡Ginny despierta! Mi notita llegó.

Querida Hermione,

Qué alegría que ganaras el rol principal para la obra. Me va a encantar vernos como Romeo y Julieta. No te preocupes que ya planee mi siguiente jugada. Te veo en el ensayo.

Tu Valentín Secreto

Lo único que pude hacer después de leerla fue gritar de la emoción, Ron quería besarme por fin sentía que vivía en un cuento de hadas.

*Draco*

-¡Por Dios no te das cuenta que no es él!- dije mientras unos estudiantes me veían como un bicho raro. Claro estaba hablando solo pero
no es para tanto. Cuando vi a Weasley pasando por ahí con Lavender empecé a arrugar unos papeles con odio. -Consigue un guardaespaldas Wealsey
lo necesitarás.

Era asqueroso ver los ensayos, yo era un árbol en la escena del balcón. Cuando termino le lancé una manzana con fuerza a Weasley en la cabeza pero cuando volvió a ver pretendí no haber visto nada.

-¿Qué te pasa Weasley?- le dije fríamente.

-Creí que alguien me tiró
nada- dijo confundido. ¡Victoria! Era tan tonto como para no darse cuenta.

Escuché unas voces muy familiares y de inmediato corrí para espiar su conversación como Weasley corre por comida. Eran la mini Weasley y Granger. Estaban riendo y festejando.

-¡Es tan romántico Herm! Se parece como a la canción "Love Story" por Taylor Swift

-Yo sé, es hermoso.

No estaba seguro a que se referían pero por supuesto que era algo muggle, sonaba a muggle. A Granger le gustaba esa canción, tenía que escucharla y ponerle eso en la notita de mañana.

-¿Qué es Taylor Swift?- le pregunté asustando a Blaise.

-Algo muggle

-Sí, ya sé que es muggle pero ¿qué es?

-Escuché que es una cantante búscala en internet

-¡¿En qué?!- dije sin entender nada.

-Ven, te voy a mostrar.

*Hermione*

Los ensayos estuvieron maravillosos pero como de costumbre Ron y yo no hemos podido besarnos todavía hasta que presentemos la obra. Era de noche y yo caminaba feliz por los pasillos hasta que me crucé con Lavender quien no se veía de buen humor.

-Hola Lavender-la salude de buen humor. Ella me respondió con una mirada asesina y yo traté de escapar pero ella tiró de mi pelo fuertemente. -¡¿Qué te pasa?!

-Tú sabes bien lo que hiciste Granger- dijo ella sin soltarme pero logre escapar y salí corriendo. Volví a chocar en la esquina.

-AAAAHHH- gritamos Malfoy y yo quienes casi se nos sale el corazón del susto.

-Qué te dije que pasaría si me volvías a pegar Granger- me advirtió Malfoy

-¡Escóndeme!- le dije poniéndolo al frente mío para protegerme de Lavender

-¿Qué rayos haces?

-¡Me van a atacar!- dije asustada

-¿Quién?- dijo pero era muy tarde Lavender me había encontrado y tenía una cara que deseaba sangre. Ella me agarró pero dejamos a Malfoy en el medio.

-¡Déjenme salir!- exclamó Malfoy. Se aburrió y sacó a Lavender fuera de mí mientras seguí abrazada a la espalda de Malfoy.

-¡Me las vas a pagar Granger!- dijo retirándose con furia.

-No quiero saber que fue eso
pero sé que me debes un beso- dijo acercándose a mí

 

-Después Malfoy
tengo que irme
gracias de todas maneras

-¡Oye no era una pregunta!

*Draco*

Después de levantarme de la cama empecé a escribir otra notita, tan era buena mi idea que me iba a terminar sin imaginación. Traté de sacar algo del corazón que se me hizo difícil y cuando lo escribí abrí los ojos y me di cuenta que tenía razón, Draco Malfoy no es un árbol, no un árbol cualquiera

*Hermione*

Cada día me emocionaba más por ver las notitas que misteriosamente aparecían en mis libros. Estaba segura que Ron me las mandaba ya que coincidían con él.

Querida Hermione,

Si no me equivoco todavía me debes un beso lo cual me aseguraré de darte en la obra de Romeo y Julieta. Estaré esperando verte un día más
Y también podríamos escaparnos y vernos en secreto como en Love Story

Tu Valentín Secreto

-¡Ginny! Es Ron, te lo dije él es quien me va a besar en la obra.

-Creo que ahora sí lo descubriste Herm- dijo mientras ambas brincábamos de arriba abajo como dos niñas.

-Oye Herm ¿no escuchaste de la explosión de ayer?

-¿Qué?

-Me dijeron que en un cuarto de Slytherin una computadora explotó

*Draco*

Después de clase me dirigí especialmente a discutir sobre la obra con Snape.

-¿Un árbol? ¡Yo nací para lo grande
no un tonto, insignificante tronco con hojas!- le exigí

-Señor Malfoy, se vería excelente como un tronco parlante pero por desgracia el árbol no tiene líneas
- dijo fríamente Snape. Creí que mi punto había quedado claro.

-¡No quiero ser un árbol! Quiero ser Romeo

-Me sorprende esa conducta en usted. ¿De todas maneras porque debería ser usted?

-Porque simplemente soy el mejor candidato.

-¿Y Weasley no?

-10 razones, profesor:

1. Soy rubio. Wealsey no.

2. Tengo ojos grises. Wealey no.

3. Soy atractivo. Weasley no.

4. No tengo problemas con la comida. Weasley sí.

5. Soy buen estudiante. Weasley no.

6. Yo tengo elegancia. Wealsey no.

7. Vengo de una familia con dinero. Weasley no.

8. Tengo modales. Weasley no.

9. Soy el mejor. Wealey no.

10. ¡Weasley no se parece a mí en nada! ¡Soy mucho mejor porque Wealsey no quiere ser el maldito Romeo! Y también se actuar
por si acaso
(No tengo novia)- dije entre dientes alterando un poco a Snape que de todas maneras me sacó de la habitación. Y tome eso como un no. Tenía que admitir que todo eso era cierto.

-Tengo que hacer que Weasley no sea Romeo.- dije a Blaise quien se enojo conmigo ayer por explotar su computadora.

-¿Por qué quieres ser Romeo?- me dijo indiferente

-Porque
es él personaje principal
- mentí

-Tendrías que besar a la sangre
un momento
Draco ¿no será que tú quieres besar a Granger?- dijo con una mirada pícara.

-¿Qué? No por Dios solo quiero que no sea feliz

-Draco y Granger sentados- empezó a cantar

-¡Cállate! Eso no es cierto, yo la odio y siempre lo haré es solo que no quiero que Weasley se quede con todo el crédito.

-Como tú digas Draco
pero si en verdad quieres ser Romeo yo tengo algo que te podrá ayudar.

 

Seguí a Zabinni hacia una habitación. Me mostro un frasco conteniendo un liquido extraño y me lo entregó.

-Esto dejará a Weasley una semana mínimo en la enfermería. No habría problema que Snape te escogería a ti. Te vuelves Romeo, te llevas el crédito y besas a tu Julieta.- dijo mientras sonreía malvadamente.

*Hermione*

Caminaba por la habitación con la duda de si confesarle a Ron mis sentimientos por él. A lo mejor mal entendí sus sentimientos y solo quería amistad.

-¿Qué hago Ginny?

-No perderías nada hablando con él.

-No me ánimo, tal vez debería dejarlo para el Día de San Valentín

-Pero todavía falta mucho

-No tanto amiga

*Draco*

Desperté en la madrugada para hacer las cosas que tenía pendientes. Escribí el mensaje a Granger y alisté la poción para el estúpido de Weasley.

Querida Hermione,

Prometo que hoy te llevarás una gran sorpresa. Espero que sea un gran día para ambos, sobre todo para mí, ya no aguanto para ver tú dulce cara una vez más

Tu Valentín Secreto

Lo doble en un sobre y la mandé con un hechizo a sus libros. Sonreí con maldad imaginando como Weasley quedaría en la enfermería mientras yo era Romeo y besaba a Granger.

En la mañana intente un nuevo hechizo para ponerle la poción en el vaso de Weasley. Puse mucha atención cuando el cogió su vaso y espere el impacto impaciente. Mi corazón latía con entusiasmo y no podía evitar sonreír malvadamente.

-¡Buahahaha!- reí como un villano cuando Weasley se tomó su fresco. Nada pasó y mi cara quedó más pálida, me había estafado y tomé mi bebida con odio.

-¡Draco! -fue lo último que escuché a Blaise decir. -¡Idiota!

*Hermione*

Estaba tan alegre esa mañana después de recibir mi carta de todas las maneras, mi Valentín (Ron) me había prometido una sorpresa así que estaba esperando con mucho cuidado.

-¡Draco! ¡Idiota!- escuché decir a Zabini y para cuando volteamos la cabeza Malfoy estaba desmayado en la mesa.

-¡Ron!- dije yo abrazándolo. No puedo creer que después de todos estos años Ron por fin se vengara de Malfoy, que gran sorpresa me dio.

*Draco*

Desperté en la enfermería sintiéndome como un muerto viviente. Nunca me había sentido tan mal en mi vida. ¡Demonios! Todo me salió mal. Casi ahorco a Zabini quien estaba a mí lado en la enfermería.

-¡Tomate esto baboso!- dijo soltándose de mis manos. Era otro líquido de un color azul.

-Yo no vuelvo a tomar ninguna de tus pociones, sobre mi cadáver- dije antes que él me la metiera a la boca a la fuerza.

-Es el remedió ¿quieres estar aquí toda la semana?

-¡Más te vale por tu vida que funcioné!

-Todo lo tengo que hacer yo. -dijo Zabini cogiendo otro liquido y dirigiéndose a la puerta.

-¡¿Dónde vas Zabini?! -grité para pararlo pero sin ningún resultado.

*Hermione*

Ron, Harry y yo estábamos hablando alegremente en el gran comedor mientras Ron seguía comiendo como de costumbre. De un momento vi algo que me llamó la atención, era Blaise Zabini y después arriba de su cabeza se asomó la de Malfoy pero simplemente los ignoré. Ron tomó de su vaso y se desmayó al segundo.

 

-¡Ayuda! -gritó Harry tratando de despertar a Ron mientras yo me fui a seguir a las serpientes.

-¡Malfoy! -grité alcanzándolo

-¿Qué quieres Granger? -dijo con una sonrisa

-¿Qué le hiciste a Ron maldito? -dije enojada pegándole a Malfoy

-Oye, no puedes culparme porque Weasley por fin explotaré de todo lo que come- dijo cogiendo mis manos para que no le pegará

-Sé que le hiciste algo y lo vas a pagar hurón -dije observando que seguíamos tocándonos las manos y soltándome me fui enojada a ver a Ron.

*Draco*

-Sí, ya veremos Granger

-Ya vez tú eres un inútil, Malfoy- dijo Blaise asustándome quien salió de la nada

-¿Cómo solo me culpó a mí y no a ti? Fuiste tú quien lo hizo de todas maneras.

Me fui alegre al ensayo para la estúpida obra en la que sería el personaje principal por fin. Una nota le llegó a Snape informándole del estado de Weasley y yo sonreí esperando a que dijera:

-Ya que Weasley no podrá ser Romeo tendrá que remplazarlo- dijo Snape y yo me paré como si estuviera recibiendo un premio
-El señor

*Draco*

-Será una audición entre el señor Harry Potter y Blaise Zabini.

-¡MALDITA SEA!- grité a todo pulmón sin darme cuenta y todos se me quedaron viendo y me senté humillado en mi lugar.

-Pero yo no quiero ser Romeo
- dijo Blaise

-Y yo no quiero estar aquí- dijo Snape

Me quedé ahorcando a Zabini cuando todos se fueron. El me volvió a parar diciendo que tenía otro plan.

-Yo no voy a esforzarme por ser Romeo así que vamos a sabotear a Potter y así me dejas en paz por fin, Malfoy- dijo Blaise arrastrándome del brazo hacia la sala de Slytherin.

*Hermione*

Por Dios ¿por qué me pasa esto a mí? No solo no voy a poder besar a Ron pero voy a besar a Harry o Zabini. Estaba decepcionada pero igual tenía fe que fuera Harry, hasta lo puse a practicar para que le ganara a Zabini.

-¿Podemos descansar Hermione? Estoy cansado y hemos practicado por dos horas- dijo Harry cansado

-Ni muerta me voy a arriesgar a besar a una serpiente- le dije leyendo mis líneas una vez más.

Más tarde fui a ver como se encontraba Ron en la enfermería. Estaba muy pálido y se veía terrible.

-¿Cómo estás?- le dije suavemente cogiendo su mano

-Pues de lo peor

-Malfoy las va a pagar- dije entre dientes

-¿Fue ese hurón el que hizo esto?

-Pues
creo
¡es lo más lógico Ronald! -dije un poco molesta

-No entiendo su obsesión con el papel de Romeo

-¿De qué hablas? Lo hizo porque simplemente es Malfoy

-No te das cuenta
él está desesperado- dijo y sus palabras se repetían en mi cabeza y me fui aún más molesta de ahí

-¡Qué gracioso Ron! Malfoy queriendo ser Romeo ¡Ni en sueños! -dije otra vez ente dientes mientras buscaba a Malfoy.

*Draco*

-¿Qué se supone que vamos a hacer? ¡Ya sé, empujamos a Potter de la torre!

-No somos asesinos Malfoy- dijo Blaise buscando hechizos en un libro. -Pero somos malos aún
-dijo con un tono oscuro

-¡Draco Hurón Malfoy!- gritó Granger destruyendo el momento.

-¿Ahora qué quieres?- dije un poco molesto - ¿No te das cuenta que estamos ocupados?

-Si se te ocurre hacerle algo a Harry tendrás que pasar sobre mí ¿entiendes?- dijo apuntando con su varita

 

-¿Me estas amenazando Granger? Creí que decías que las personas son inocentes hasta probar lo contrario- dije quitando la varita de mi cara.

-Y tú no eres inocente en ninguna manera
Te lo advierto Malfoy no te metas conmigo. -dijo y trató de irse pero le sostuve del brazo.

-¿Así de fácil? Creo que tú y yo tenemos algo pendiente
- dije con una sonrisa pero ella me pisoteó con mucha fuerza y la deje ir por el dolor.

-¡Así se hace Romeo!- dijo burlándose Zabini -No entiendo porque usted no son novios ya
- dijo aún riendo más fuerte.

-¡Cállate Zabini!- dije yo con dolor.

*Hermione*

Entre a la sala común de Gryffindor y encontré a Harry aún estudiando sus líneas. Me alegre de ver como él le ganaría a Zabini mañana en la audición. Me senté a su lado y empecé a decirle sobre Malfoy

-Hermione yo puedo cuidarme solo

-Yo sé pero ya viste lo que esa serpiente le hizo a Ron
no quiero que termines así.

-No lo haré, ten fe en mí, me cuidaré -dijo para irse a dormir.

La mañana siguiente estaba esperando afuera de la clase para que Harry o Blaise salieran porque no nos dejaban entrar. Le desee suerte a Harry y empecé a cruzar los dedos.

*Draco*

-¿Quién diablos es usted? -dijo Snape observando a mi traje de conserje. Yo me puse nervioso y no tenía idea de que responderle. Tenía que ver las audiciones para poder sabotear a Potter.

-Soy
Yo soy
el conserje ¿cómo se le ocurre preguntar eso? -dije acomodándome el bigote falso que picaba mucho.

-¿Cómo se llama? -dijo Snape no muy convencido

-Me llamo
me llamo
Mraco Dalfoy
-dije yo asustado

-Aja -dijo Snape aún sospechando -Señor Dalfoy porque mejor no se sienta a ver las audiciones- dijo tirando de mi pelo para que me sentara junto a él.

Potter dijo excelente sus líneas era horroroso pero Zabini las dijo lo peor que pudo. Snape estaba a punto de darle el papel a Potter cuando interrumpí.

-¿A eso le llaman actuar? Necesitan a un Romeo más atractivo con una gran personalidad y cabello rubio tal vez
preferiblemente
Yo Mraco Dalfoy estaría encantado de ayudar- dije

-¡Ríndase señor Malfoy! -dijo él sacándome el disfraz y me sacó de la habitación rudamente

-¡Soy Dalfoy, Mraco Dalfoy me escuchó!- dije yo en el piso tirado. Granger quien estaba afuera me miró con odio y sorpresa a la vez

-¡Eres increíble! No puedo creer que hagas esto por tener que ser un árbol

-¡Soy el árbol más sexy del mundo!- dije indignado.-Soy un árbol muy lindo
ya quisieras ser tú un árbol.

-Como quieras Malfoy- dijo ella arrancándome el bigote

-¡Auch! -grité con mucho dolor

*Draco*

Cuando Blaise y Potter salieron Granger y yo los agarramos y nos los llevamos respectivamente como si fueran de nuestra propiedad.

-¿Te has vuelto loco Malfoy?- dijo Blaise

-No, soy un genio ¿Snape dijo algo mío? ¿Quién es Romeo? Soy yo verdad.

-Tranquilízate ¿por qué no solo vas y le dices a Granger la verdad?

-¿Cuál verdad? Estás loco
no podría
por eso no estoy en Gryffindor

-Esa no es la única razón...

*Hermione*

Agarré a Harry del brazo y lo lleve lejos de Malfoy para poder saber lo que pasó por fin.

 

-¿Y bien? -dije impaciente

-¡Soy Romeo!- dijo Harry emocionado. Solo lo abracé con felicidad y fuimos a la enfermería para contarle a Ron la noticia.

Pasamos toda la tarde alegres platicando sobre todo. La noche llegó y tenía que irme a dormir. Encontré a Ginny y Neville besándose en la sala común románticamente. Me fui a mi habitación y suspire con el deseo de tener a alguien para besar

-¡Ay como quisiera que estuvieras aquí mí Valentín! -suspire y cerré mis ojos.

*Draco*

-¡Aquí estoy Granger! -dije algo triste mirándola desde afuera de su ventana escondido. ¿Tan loco estaba como para hacer esto? -Cueste lo que cueste yo seré Romeo, cuenta con eso

Me fui a mi cuarto pero antes de dormir me decidí a escribir mi nota de la mañana antes de perder las palabras. Cuando terminé me dije a mí mismo

-Cuídate Potter porque tengo el presentimiento que no va a salir bien tú ensayo como Romeo

-¡Cállate Malfoy! -gritaron un grupo de serpientes algo enojadas

-¡Me calló cuando yo quiera! -les devolví el grito

*Hermione*

Levanté mi cabeza sin ánimo, lo único que me hacía feliz en las mañanas eran mis notitas de Ron pero como está en la enfermería supuse que hoy no tendría notita. Para mi sorpresa había una en mis libros y corrí a abrirla con alegría.

Querida Hermione,

Tal vez las cosas no pasaron como esperaba ayer pero no te preocupes que yo siempre seré Romeo para
ti
creo. Igual espero impaciente verte está mañana.

Tu Valentín Secreto

-Yo también te espero impaciente mi Romeo
- dije antes de ir al baño a tomar una ducha.

En el Gran Comedor vi como Harry seguía practicando sus líneas, se veía muy nervioso ya que solo quedaba muy poco tiempo para la obra.

-Harry relájate sabes tus líneas muy bien
todo saldrá bien -le dije suavemente para calmarlo

-¡Hermione hoy es la presentación! ¡En la noche! ¿Cómo quieres que me relaje?

-Todavía falta mucho y hay que ensayar antes de la presentación.

El día pasaba muy rápido y mis nervios aumentaban con cada hora que pasaba. El ensayo estuvo bien y Harry fue a cambiarse.

*Draco*

-¡Es la peor idea en el mundo! Déjame ser aquí el genio- dijo Zabini

-¡No hay tiempo! ¡Hay que hacerlo ahora!

-¿Y a ustedes que les pasa? -dijo Potter interviniendo en nuestra conversación en el pasillo.

-¡Potter! -sonreímos los dos y nos acercamos peligrosamente hacia él.

-¿Qué hacen? ¡Aléjense de mí! -esas fueron sus últimas palabras antes de que estuviera
ciego
.

Cargamos a Potter hasta una habitación vacía. Lo amarramos desde los hombros hasta las piernas y así lo inmovilizamos. Claro, él intento escapar pero nosotros cerramos la puerta con llave para que no se fuera brincando.

-¡Te dije que iba a funcionar!- le dije feliz a Blaise

-¡Todavía hay que esperar Draquito! -dijo él con sarcasmo

Nosotros fuimos hacías donde estaba Snape, yo vestido como un árbol. Todo el mundo buscaba a Potter sobre todo Granger que cuando me vio fue a saludarme amablemente

-¡Que le hiciste Malfoy! -dijo apuntando con su varita, de nuevo

 

-Un gusto verte también Granger- dije sarcásticamente.

-¡Te lo advierto por última vez Malfoy! Te puedo convertir en árbol por el resto de tu vida. -dijo enojada.

-Profesor no hay rastros de Harry
-dijo Neville Longbotton

-¡Maldita sea! Digo
¿Qué hacemos ahora? No me mire señor Malfoy

-¡Vamos profesor yo sé todas las líneas y soy atractivo
y sé actuar y soy rubio!

-Muy bien ya entendí
¡¿Por favor no hay nadie más que quiera ser Romeo?! ¡Hasta sirve una ardilla! -dijo algo desesperado Snape y yo fruncí el seño.

-Profesor Draco es mejor que una ardilla
espero
- dijo Zabini

-Lo dudo mucho
pero no me queda ninguna otra salida
Malfoy
ve a cambiarte.

-¡NNNNOOOO!- gritó Granger con todas sus fuerzas

-¡SSIIII! ¡Al fin victoria!- dije bailando de la felicidad mirando a Granger que tenía la boca abierta.

En medio de la obra ya era nuestro momento, mi momento, el beso. Yo solo sonreía mientras Granger mordía sus uñas con terror. Salimos a escena y dijimos nuestras líneas, en un momento teníamos que congelarnos y empezamos a discutir en susurros y entre dientes mientras pretendíamos sonreír.

-¡Ni se te ocurra besarme Malfoy!- dijo ella tirando de mi pelo por atrás

-Eso es lo que dice la obra
- dije yo quitándole su mano y agarrándola

-Te aseguró que no sales vivo- dijo ella tratando de recuperar su mano

-No importa Granger
-dije yo finalmente.

Todos los ojos de la audiencia se fijaron en nosotros dos. Algunos estaban esperando el beso, algunos estaban horrorizados y Snape cruzaba los dedos. Fue entonces cuando vi a un chico todo amarrado brincando desde el pasillo, era Potter ¡Maldito Potter!

-¿Harry? -dijo en bajito Granger. Tenía que hacer algo

-¡Bésame Julieta! -grité a puse mis labios en los de ella. Nuestros ojos se abrieron con sorpresa pero luego de sentir esa sensación se cerraron involuntariamente. Nos quedamos así unos minutos y en silencio recuperando el aliento. No podía creerlo había besado a Granger
y me gustó

*Hermione*

Estaba completamente petrificada. ¡Había besado a Draco Malfoy! Ahora cómo iba a poder seguir la obra con mi conciencia peleando si fue bueno o malo. Tenía mi mente en Malfoy que ni me importo que Harry hubiera estado pero aún sabía que era obra de Malfoy.

Todo el mundo se quedó en silencio en especial Malfoy y yo que no sabíamos que decir y tuvimos unos minutos de silencio. Harry me clavaba una mirada de terror y no pude más salí de ahí dirigiéndome al baño.

Que hago, soy tan estúpida. Después de todo el esfuerzo que hicieron mis compañeros por la obra y yo, era una leona que había defraudado a Gryffindor, no tuve el valor de seguir mirando a Malfoy ¿acaso me gustó que me besara? Estaba tan confundida porque todo lo que pasaba por mi mente eran sus ojos grises abiertos mirándome mientras atrapaba mis labios.

-¡Granger! -escuché la voz de Malfoy llamarme con
¿delicadeza? -Sé que estás aquí- dijo mientras buscaba

-¡Qué diablos! -dijo una muchacha de cuarto año saliendo del baño.

Creo que me encontró porque escuchó como lloraba de la vergüenza. Abrió la puerta y me vio secando mis lágrimas, era más la vergüenza de él viéndome así. Pero él se acercó y me limpió las lágrimas de las mejillas.

 

-¿Por qué te fuiste de ahí? -dijo él mirándome con tristeza

-¿Por qué te fuiste tú? -dije sospechando

-Yo pregunté primero
-dijo con una pequeña sonrisa. Me limpie los ojos para comprobar que era verdad.

-¡Por qué no sé qué fue lo que sentí con el beso baboso!- dije en mi mente con ganas de decirlo pero no podía decirle eso -No lo sé
soy una cobarde- le dije saliendo del baño y nos sentamos en el piso, no muy lindo pero

-Yo vine a ver como estabas
digo para ver que estabas
-dijo pensando su escusa pero aún así le sonreí para que no mintiera

-¿Crees que deberíamos volver?

-Sí, claro, vamos a que Snape me asesine públicamente, por lo menos tendré testigos -dijo él subiendo sus cejas.

-No lo puedo creer Draco Malfoy se preocupó por mí

-¿Qué? Claro que no, tenía que escapar de todos ellos que tenía ya sus varitas listas para atacarme

-Toma más que un montón de varitas para un Malfoy entrar al baño de las niñas para buscar a una sangre como yo
-le dije esperando la reacción en sus ojos. El me volvió a ver y dijo

-Tal vez sí pero yo
tú me lo debías Granger y yo no olvidó- dijo tratando de ser indiferente

-Así que hiciste todo estos sabotajes solo porque te lo debía
suena muy lógico de ti pero ¿por qué querrías besarme? -dije con una gran sonrisa

-¡Como se te ocurre Granger! ¿Yo querer besarte? ¡NUNCA! -dijo él aguantando una sonrisa. Yo lo abrasé y le me envolvió en sus brazos. Los miré con ganas de volver a besarlo pero me contuve mirando su rostro que me miraba con ternura.

Cuando salí de ahí fui a la enfermería para ver cómo estaba Ron. Cuando llegué me recordé de algo importante, Harry, ahí estaba con Ron y me miraba como si quisiera matarme.

-¡Perdón Harry! -le dije antes de todo

-¡Estaba atado! -dijo él sin ganas

-¿Cómo estuvo la obra? -preguntó Ron que se veía mejor

-¿Por qué te fuiste Herm? -dijo Harry

-Ah
es que tuve mucha vergüenza de haber besado a Malfoy ante todo Hogwarts
- mentí ¿mentí?

-¡¿Besaste a Malfoy?! -gritó Ron con la boca abierta

-Creí que Harry te dijo

-Le estaba contando como esas serpientes me secuestraron
- dijo un poco molesto

-Sí
esas serpientes
- dije con una sonrisa y mi mente en las nubes

*Draco*

Todo estaba genial pero faltaba algo. ¡Weasley! Tengo que sacarlo del medio cueste lo que cueste. Debo enamorar a Granger de alguna manera pero ¿cómo? ¿Cómo enamoro a Granger? ¡Eso! Debía de hacer lo mismo que hice con Snape.

-¿Cuál es tu próxima jugada Romeo? Ya la besaste y te volviste Romeo. -dijo Blaise

-No te preocupes por eso ya tengo todo planeado. Sólo necesito seguir diez pasos.

-Sí claro Draco vas a enamorar a una chica que te detesta en solo diez pasos ¿no debería ser en diez mil? -dijo sarcásticamente

-Búrlate todo lo quieras pero ahora YO soy el genio aquí y te mostraré que la enamoraré en solo diez pasos.

-Muy bien demuéstralo ¿cuál es tú primer paso?

-Mañana lo verás
mañana lo verás
- le dije algo misterioso.

 

*Hermione*

No pude dormir en toda la noche
tenía a Malfoy pegado a mi cabeza. Me gusta Ron pero Malfoy ha sido tan dulce conmigo y por otro lado pienso que mi Valentín no es Ron
Estaba tan confundida pero podría ayudar con una prueba
besar a Ron de una vez por todas

-¡Ginny! Mi notita está aquí -le dije emocionada

-Lo sé Herm, siempre está
-dijo ella medio dormida

Querida Hermione,

Eres todo lo que pienso y eres todo lo sueño. Te prometo que si me das una oportunidad no te arrepentirás y nadie nos podrá separar jamás y recuerda que él amor es ciego así que no te dejes engañar.

Tu Valentín Secreto

-¿Qué habrá querido decirme? -dije pensativa. Guarde mi notita en un cajón en donde guardaba todas las demás y salí al baño a ducharme.

Hoy iba a ver a Draco en clase lo cual me tenía algo ¿preocupada? Cuando lo vi se sentó detrás de mí ¡Maldición! Para mi sorpresa él me pasó molestando toda la clase tirándome papelitos en blanco a mi cabello en donde se quedaron enredados. Después casi al final me mandó una notita con una caricatura de mi como si fuera demasiado tonta.

-¡Ya no te aguanto! ¿Qué diablos quieres? -le dije molesta

-¿De qué hablas? Yo no he hecho nada

-¡Me las vas a pagar Malfoy! -le dije mientras nos decían que nos podíamos retirar. Saqué mi varita y le apunté a Malfoy que salió corriendo. -¡Ven aquí hurón cobarde!

-¡Alcánzame Granger! -dijo él volteando su cabeza

-¡Te voy a matar! ¡Expelliarmus! -grité pero muy tarde porque Malfoy lo evadió. Tenía tanta cólera que lo seguí.

-¡¿Es todo lo que tienes Granger?! -se burló Malfoy

-¡Desmaius! -grité aún con más cólera pero una vez se las arregló para evadir el hechizo

-Y te consideran una de las mejores brujas de Hogwarts

En eso Malfoy entró en un aula. Yo lo seguí y él le puso llave y la cerró mejor con un hechizo. Yo traté de salir pero me olvide por completo cuando recordé que iba a matar a Malfoy.

-¡Expelliarmus! -dijo él y mi varita salió fuera de mis manos.

-¡Maldición! -dije enfadada. -¡¿Qué quieres Malfoy?!

-Quiero muchas cosas Granger pero necesito que me ayudes en algo

-¿Qué sería ese algo? -dije desconfiada de sus palabras

-Tengo que recuperar algo que me pertenece de alguien que lo robó
y voy a necesitar tu cerebro.

-¿Y qué si no quiero? -dije segura de no aceptar de ninguna manera. Malfoy solo sonrió.

*Draco*

-¡¿Cómo diablos me deje convencer de estar aquí?! -se quejó Granger.

Ya era muy tarde en la noche y nosotros estábamos por los pasillos buscando algunas señas de Filch. No había nadie así que corrimos. Teníamos que ser muy cuidadosos ya que le íbamos a quitar mi posesión a Weasley. Convencí fácilmente a Granger de ayudarme diciendo que si no le iba a contar a Weasley que ella me ama y que le encantó el besó que nos dimos.

Asomamos nuestras cabezas en la puerta de la enfermería y para nuestra suerte no había nadie. Nos acercamos a Weasley. Ella lo miro con ternura y yo le hice una cara de ganas de vomitar.

-Se ve tan inocente ¿cómo vamos a hacerle esto? -susurró ella cerca de mi oído y hizo que se me pusiera la piel de gallina.

 

-Él es el ladrón yo solo vine a recuperar lo que me pertenece.

Busqué y busqué pero no lo podía encontrar.

-¡Victoria!- dije sacando un papelito doblado.

-¡¿Para esto me trajiste?! ¡Por un tonto papel! -dijo ella levantando la voz y Weasley abrió sus ojos

*Draco*

Tenía que largarme de ahí lo más rápido que pudiera para que Weasley no me quitara el papelito. Pero él fue más rápido y se guindó de mí y empezó a atacarme. Los dos nos caímos al piso y luchamos por el maldito papel.

-¡Paren ya! ¡Ron! ¡Malfoy! -gritó Granger tratando de separarnos.

-¡¿Hermione qué diablos haces con está serpiente?! -dijo y noté como ella se quedó en blanco.

-Eso no es importante ahora Ronald Weasley y deja a Malfoy que lo vas a matar. -le ordenó con tono severo.

-¿Hermione? Ya no te reconozco
Está serpiente de aquí me está robando

-¡Porque tú le robaste primero! -me defendió ella y me sentí el rey del mundo aunque me estuvieran ahogando. -¡Ronald suéltalo ya!

-Lo siento Hermione pero esto no le pertenece a él. No puedo creer que le creas a esté hurón y no a mí, tú amigo de casi toda la vida. Está no eres tú ¿qué te pasa? -dijo decepcionado. Me dejó ir pero me quitó el papelito.

Granger se quedó callada y se fue de la enfermería llorando. Weasley me veía con odio como si yo tuviera la culpa de todo y todavía no le había arruinado la vida

-¡Yo tomé esa foto Weasley es mía! -le exigí por última vez

-¡No tienes derecho a enseñarle esto a Hermione sucia serpiente!

-¿Por qué? Ahora resulta que quieres tener dos novias y yo soy la sucia serpiente
Si tanto te importará Granger nunca la hubieras lastimado.

-¿Y a ti que te importa como la trate? No tienes nada que opinar en nuestras vidas.

-¡No te preocupes Weasley que no importa cuanto alguien intente enamorarla ella nunca deja de pensar en ti maldito! -dije con mucha cólera. -¡Ella no te merece y nunca lo hará porque eres un idiota y ni siquiera te importa sus sentimientos como a otros!

-¿Otros como tú Malfoy? ¡Primero muerto te dejó que estés con ella! ¿¡Hablas de cómo ella no debe sufrir y crees que tú la harías feliz!? Te digo algo, no seas ridículo y córtala con el acto de "soy tan bueno" porque todos sabemos que no eres ningún ángel. -dijo y sus palabras retumbaban en mi cabeza debí responderle pero sus palabras me llegaron

Lo siguiente que hice fue romper la foto de Weasley besándose con Lavender en su propia cara y me largué de ahí rápidamente sin mirar atrás. Pensé si ir con Granger o no pero me decidí ir a mi cuarto y pensar lo que dijo Weasley.

*Hermione*

¿Por qué estoy llorando? No importa lo que crea Ron
¿verdad? No, no es así y lo sabes Hermione, estás enamorada de él. ¿Por qué me tuve que enamorar de él? Me metí en el cuarto y Ginny estaba ahí.

-¡¿Herm qué te pasa?! -preguntó preocupada.

-No, Ginny, no tengo idea de por qué lloro
Digo no me importa lo que diga tu hermano
-dije algo triste

-No digas eso, mi hermano puede ser muy malo cuando quiere pero él te quiere y tú también
¿qué fue lo que dijo? -dijo ella suavemente

 

-Cualquier tontería
-dije evadiendo la pregunta.

Yo sabía muy bien que no lloraba tanto por lo que dijo Ron sino más bien por Malfoy. No quería que lo lastimara, no quería que nadie lo lastimara a menos que fuera yo como si tuviera el derecho de eso
pero yo amo a Ron entonces ¿por qué me importa tanto Malfoy? Lo defendí de mi mejor amigo y no puedo justificar mis actos

En la mañana me desperté pensando en lo que pasaría hoy con Ron. Me levanté de la cama sin ganas no como todos los días pero me impresionó no ver mi notita de hoy. La busqué desesperada entre mis libros, después de todo eso era lo único que levantaría el ánimo.

-¡Ginny no está! -dije preocupada mientras hacía un desastre buscando

-¿Qué? La notita siempre llega, SIEMPRE, Herm

-¡Tiene que estar! ¡Tiene que! ¿Dónde está? -dije sin rendirme.

Sin pensarlo me dirigí furiosa al Gran Comedor. Busqué y me senté al lado de Ron. Se notaba que no estaba muy feliz de verme y Harry notó esto pero se veía confundido.

-¡Solo porque estés molesto no significa que no me mandes mi notita! -le dije enojada

-¿De qué rayos hablar? -dijo. No me sorprendería que lo negara pero parecía no tener la mínima idea de lo que hablaba y comprobé mi teoría, Ron no es mi Valentín Secreto
Para ser honesta esto si me decepciono un poco pero a la vez me alegró saber que alguien más en el castillo me quería tanto. Sin darme cuenta volví a mirar a la mesa de Slytherin y me quedé observando los ojos grises de Malfoy.

*Draco*

-¡Draco! ¡Draco! ¡Malfoy! -gritó Blaise para traerme a la realidad. -No hiciste la notita hoy
¿qué pasó? No me digas que superaste a Granger

-¡Cállate Zabini! -dije de mal humor. Me tenía enojado que Weasley había ganado en un momento de debilidad. Ya no tenía pruebas de su romance con Lavender.

Saliendo de clases un brazo me metió en un aula sin nadie, era Granger.

-¿Qué era ese papelito de ayer Malfoy? -me dijo

-¿No te enseñaron a preocuparte por tus propios asuntos?

-Solo responde ¿qué había en ese papel? -dijo aún más seria. Yo no sabía que decirle, si le decía la verdad ella no me creería. Pero ella apuntó con su varita.

*Hermione*

Esperaba una respuesta de Malfoy. Si quería arreglar las cosas en mi cabeza debía saber que había en ese papel que era tan importante para Malfoy y Ron. No estaba segura que él me diría la verdad pero sería inútil preguntarle a Ron.

-En el papel había unas jugadas de Quidditch
-dijo pero aún no me convencía
baje mi varita.

-Déjame verlo -le ordené desconfiada

-Sí no hubieras despertado a Wealsey tal vez te dejaría verlo- dijo algo enojado

-¿Entonces todo es mí culpa? -dije indignada

-Sí lo es ¿Cuál fue tu primera pista? -dijo sarcásticamente

-Lo tiene Ron
- dije en bajito

-No, lo destruí
al final no valía la pena -dijo fríamente y escapando. Yo lo tomé del brazo. -¿Qué quieres? -dijo de mala gana

-¿Qué te pasa? -dije sinceramente preocupada. Lo mire a los ojos y él se veía triste.

-Solo
- empezó con dificultad -No quiero hablar de eso.

Se fue dejándome sola, totalmente sola. ¿Qué pasaría ayer después que me fui? Era algo que tal vez nunca lo sabría y probablemente no debería de preguntar. De cualquier manera mi corazón decía que siguiera a Malfoy.

 

*Draco*

¡Soy un estúpido! ¿Cómo se me ocurrió romper la evidencia? Era obvio que Granger nunca se daría cuenta, no por parte de mí. ¿Qué me importa que no sepa? Ellos dos merecen ser infelices juntos. No, no es cierto Malfoy tú sabes bien que te preocupa más que nada esa tonta sangre sucia. Sabes bien que no podrías lastimarla y no te quedarás de brazos cruzados.

-¡Weasley! -grité dirigiéndome hacia él

-¿Qué diablos quieres Malfoy? -dijo él sacando su varita y yo hice lo mismo ¿enserio me pelearía por una mujer? No cualquier mujer, mi mujer, mi sangre sucia.

-Te aconsejo que dejas a mi novia Hermione en paz, ya me dijeron que los vieron juntos. -dijo él seguro de sus palabras. Pero la palabra "Novia" hizo que mi sangre hirviera y sentí que nada me importaba.

-¡Creí que hablabas de tú otra novia Weasley! -le dije burlándome. Todos alrededor se quedaron con la boca abierta -Ups, me parece que era un secreto

-¡Cállate Malfoy! ¡Veté de aquí! -me exigió

-¿O si no qué Weasley? ¿Te romperán el corazón? -dije haciéndolo enojar

-Ron ¿es verdad lo que dice de Lavender? -dijo Potter para intervenir

-¡Anda Ron respóndele! -le gritó Lavender

-¡Sí! ¿Qué tiene? ¡Serpientes como tú no deberían meterse en la vida privada de otros! -dijo él mandando un hechizo pero desaparecí antes.

*Hermione*

Sentí como si todo el mundo se me caía encima. No podía ser cierto lo que escuchaba. Aunque no lo dijera tenía esperanza en Ron. Por más que me enojara no podía dejar de quererlo. En ese momento me daba ganas de hechizarlo.

Pensé en hacerlo pero solo no podía. Me metí en los pasillos para poder desaparecer de ahí. Me fui a un rincón a llorar sin atraer la atención de nadie. En ese momento unos ojos grises atraparon mi atención.

-Veo que te enteraste -dijo aún frío Malfoy que se paró cerca de mí. No pude mirarlo a los ojos pero me sentía más cómoda llorando frente a él que alguien más en el castillo.

-No fue necesario si lo escuché todo
-dije entre sollozos. -Deja de mirarme así no te he hecho nada Malfoy para que me veas así -le dije casi como si le rogará que cortara con sus miradas tan frías.

Malfoy puso su mano en mi rostro con cuidado y luego secó las lágrimas que caían sin consuelo. Me volvió a ver pero con una mirada más comprensiva como si de verdad le preocupara.

-¿Ahora me puedes decir que tenía el papel? -le pregunté sin esperar que lo hiciera pero para hacer conversación.

-Creo que ya puedes imaginártelo
-dijo suavemente -No vale la pena que llores por alguien así

Yo permanecí callada pero buscando algo en la luz en sus ojos. Aunque tenía razón sabía que no iba a dejar de llorar por ahora. No lo evité pero me tire a abrazar a Malfoy, eso era lo único que me ayudaría. Me sentí algo incomoda al igual que él ya que no parecía entender lo que hacía y dejó sus brazos abajo pero pronto me abrazó y me sentí mejor en sus brazos.

-Granger
-dijo mirándome a la cara -¿Estás mejor?

*Draco*

-Un poco, gracias -dijo ella con una pequeña sonrisa en su rostro. No pude evitar el momento para darle un beso en los labios. Al principio fui cuidadoso pero me di cuenta que ella lo devolvió. ¡Victoria! Esos son todos los pasos de la lista

 

*Hermione*

Aunque odiara admitirlo amaba cada beso que me daba Malfoy sentía como si todo en el mundo fuera perfecto. Me sentía protegida en sus brazos y cosquillas en el estomago cuando lo miraba. ¿Entonces por qué mi orgullo no me dejaba amarlo?

-Draco
-dije separándome de él- Tengo que irme
-dije para retirarme. El me sostuvo del brazo pero me logré zafar.

-¡Hermione! Digo ¡Granger! -dijo él pero no volví girar para mirarlo.

Llegué a mi habitación para buscar a Ginny. Ella siempre sabía qué hacer. Me recosté en la cama y deje que ella terminara de terminar un poema para San Valentín.

-¿Es para Neville? -pregunté para no pensar en mí misma

-No Herm, es para Harry. Es una lástima que él no fuera mi Valentín secreto pero igual no significa que no lo amo.

-¿Sabes qué? Tienes razón. Ahora una pregunta Ginny ¿y si Harry estuviera con otra chica? -pregunté

-Pues depende de la situación, si esto lo dices por mi hermano escucha tu corazón a ver si en verdad vale la pena.

-Lo peor es que aunque me rompiera el corazón no dejo de pensar en él y pase lo que pase él seguirá siendo mi Valentín secreto. Por algo es que lo saqué
-dije decepcionada

-Pero Herm, es solo un papel. ¿No me dijiste que te encantaba tu Valentín Secreto?

-Peor no tengo idea de quien pueda ser
no es Ron
- dije y después se escuchó un golpe en la puerta del dormitorio. Él abrió sin esperar y se sentó en mi cama junto a mí.

-¡No quiero verte! ¡Lárgate Ron! -dije aguantando lágrimas

-¡Hermione se que estuve mal pero entre Lavender y yo no hay nada
ya no!

-¡Me mentiste una vez y lo podrás hacerlo de nuevo! ¿Qué parte de no quiero verte no entendiste? -dije ya irritada

-Muy bien
como quieras
-dijo muy triste.

-Odio verlo así, me mata
-dije arrepentida -Debo de ir a disculparme

-No Herm, déjalo ahora tú debes de pensar en cosas bonitas. -dijo Ginny parándome.

-¿Cosas bonitas? ¿Malfoy? -dije en susurró.

La mañana siguiente me apure a seguir a Malfoy. Era muy temprano y me sorprendió verlo tan temprano ¿qué estaría haciendo?

*Draco*

¡Ay no maldición! ¿Qué hace aquí tan temprano? Me va a descubrir. Escondí el regalo en mi espalda. Volví mi cara hacia ella quien se veía hermosa para estar
¿en pijama?...

-Granger
-traté de decirle mientras observaba su pijama de ovejitas

-No escúchame. Agradezco todo lo que haces por mí

-Granger -volví a intentarlo

-Lo sé, estoy tan sorprendida como tú. -me interrumpió. -Y ayer las cosas no estuvieron muy bien

-¡Granger! -dije una vez más

-¡Déjame terminar! -Dijo -Y también que las cosas entre nosotros no son como solían ser antes

-¡Hermione! -dije ya desesperado

-¡Cállate! -dijo ella cerrando mi boca con sus manos. -Y también estoy confundida por todo lo de Ron y estás tú por otro lado y ¿qué estoy diciendo?

Un montón de estudiantes se acercaban a nosotros y Hermione seguía en pijamas. Yo me solté de sus manos y nos desaparecí al primer lugar que se me ocurrió.

 

-¡Tú enserio a veces eres
tan Granger! -Dije -¡Estas en pijamas! -dije y ella abrió los ojos y se miró mejor.

-Wow
lo siento
¡¿tú cuarto?! -dijo ella mirando alrededor.

-¡Maldición! -dije con todas mis fuerzas

-No es tan horroroso tu cuarto
-dijo ella extrañada

-No es eso
-dije pensando en el pastel que tenía escondido seguro que se fue a otro lugar.

*Otro Lugar*

-Estoy seguro que vamos a ganar en el partido, Harry -dijo Ron en la sala común de Gryffindor.

-¡Yo sé! No es como si tuviéramos mala suerte
-dijo él. De pronto un pastel de chocolate calló justamente encima de Ron. -Tal vez
no yo
-dijo él mirando alrededor.

-¡AAAHHH! -gritó Ron quitándose el chocolate de los ojos. Una chica de pelo rojo bajaba las escaleras reía histéricamente.

-¿Ahora llueven pasteles? -Dijo ella sarcásticamente -Eso es lo que te pasa por haber lastimado a Herm. ¿No han visto a Herm?

-Espero que este bien
-dijo Harry.

*Draco*

-¡AAAHHHH! Suéltame o te muerdo -amenazó ella

-¡Es solo por un momento! No seas tan terca. -dije empujándola

-¡Señor Malfoy deje de hablar solo y abra la maldita puerta o lo haré yo! -gritó Snape afuera de la puerta

-¡Metete ahí! -le dije cerrando la puerta del closet con dificultad. Abrí la puerta y ahí estaba Snape mirándome como un loco, de nuevo ¡Grandioso! Espero que estés feliz Granger.

-Draco, quería inspeccionar su habitación, últimamente me han dicho que se levanta muy temprano y

-¡Insomnio! -dije para cubrirme

-Ya veo que está apurado mejor vuelvo en un momento
. Más apropiado. -dijo él fríamente saliendo. Granger cayó del armario con mis cosas. Se levantó y trató de estrangularme

-¡No había aire ahí! -Dijo ella mientras trataba de sacarla de mí -¡Dame mi varita! -ella exigió. De pronto Crabbe pasó con los ojos abiertos como platos y se fue lentamente horrorizado. Cerré la puerta de inmediato.

*Hermione*

Después de que Malfoy casi me mata en el armario noté que Crabbe estaba pasando por ahí y me vio estrangular a Malfoy y cruzaba mis dedos que no fuera por Snape. Malfoy cerró la puerta y mi corazón empezó a latir con fuerza. ¡Estaba sola en un cuarto de Slytherin con Malfoy! Eso nunca me lo hubiera imaginado

-Perdón
-dijo él sentándose en su cama

-No te preocupes
entré en pánico
-dije sentándome a su lado. -Sabes algo
contigo todo es más fácil
digo que no tengo la necesidad de ser amable todo el tiempo ni me da vergüenza que me veas en pijamas
-dije mientras él levantaba su cara para mirarme detenidamente como si se preguntara ¿Qué está diciendo? Me sentí un poco humillada, tal vez no debí decir eso. Me paré y me dirigí a la puerta.

-¿Adónde vas? -Dijo él tomándome de la mano -Sigues sin cambiarte -dijo mientras me miraba una vez más con mis ovejitas.

-Claro, dame mi varita -dije extendiéndole mi mano

-No. -dijo simplemente él

-Malfoy, dame mi varita -dije una vez más algo confundida

-No puedo
no quiero
no te vayas, Granger. -dijo él poniendo mi varita detrás de su espalda. Yo lo mire con ternura y sorpresa a la vez ¿estaba escuchando bien? ¿No era que me decía "Ven a buscarla, sangre sucia"?

 

-¿Por qué? -pregunté extrañada

-Porque
tu misma lo dijiste cuando estamos solo nosotros no hay presión de actuar de ninguna manera que no queramos. Si te odio te molesto y si no te
-dijo pero no pudo terminar.

-¿Cuándo no me odias? -Dije repitiendo lo que entendí -Quieres decir que a veces no me odias
-dije sonriendo

-¡No te ilusiones Granger! Nadie puede ser tan malo
ni yo por desgracia. A veces te odio tanto
que nunca te dejas intimidar por mí, nunca te quedas callada cuando te insultó, hasta te puedo decir cosas que no le digo a mis amigos
-dijo sinceramente él.

-Nunca creí posible esto pero tienes razón -dije sonriendo -Y ¿qué ibas a decir? -dije con mucha curiosidad y coqueteando un poco ¡¿Qué?!

-¿De qué hablas? -dijo él pensando

-Que ibas a decir que cuando no me odiabas
-dije recordándole. Yo sabía que él no quería terminar la oración pero necesitaba saber lo que iba a decir.

-¡¿Qué te importa Granger?! -dijo él pretendiendo enojo

-¿Enserio? Así es como esquivas las preguntas incomodas
Snape no se equivocó, necesitas clases de actuación. -dije negando con mi cabeza

-¡Ves! ¡Hasta cuando miento lo sabes! ¿Cómo? -dijo él apuntándome con su dedo

-Te conozco
cualquiera lo podría notar
-dije haciéndolo obvio

-Claro que no, he usado ese truco siempre y nunca me había fallado -dijo él y parecía que sus ojos brillaban

-¡Malfoy! Creí que enserio esto estaba siendo
-empecé a decir rápidamente pero me detuve a pensar si decir la próxima palabra -romántico -dije un poco sonrojada así que me reusé a mirarlo a los ojos

-Puedo ser romántico -dijo él algo engreído. Esa actitud hacía que mi sangre hirviera, no había una persona tan arrogante como él siempre sobresaltando sus cualidades -Iba a decir que cuando no te odio

-¡Eres tan insoportable! ¿Cómo me pude creer todo lo que decías? Soy demasiado tonta
-dije parándome para irme

-¡Cuando no te odio hago esto! -dijo Malfoy cogiéndome del brazo, me dio la vuelta, cogió mi rostro y me besó como si fuera una mezcla de amor y odio. Él me agarró la espalda y yo de su cuello y cuando me di cuenta lo besaba apasionadamente y nos caímos en su cama.


Queridos lectores les quería informar que tal vez no vaya a actualizar en un rato porque estoy pasando por momentos de gran dolor en mi vida y no quiero que la historia se vaya a arruinar espero que me entiendan y me perdonen
los quiero mucho y gracias por todo.

*Draco*

Yo como siempre tenía mi mente a Granger a la que besaba. Ella se corrió y me quede besando mi almohada porque no me di cuenta que no era ella.

-¿Draco? -preguntó ella algo asustada

-¿Sí? -dije besando la almohada. Me di cuenta y me puse rojo -Esto nunca pasó.

-No te preocupes. Creo que debo ir a cambiarme las clases van a
a
comenzar. -dijo ella saliendo de la habitación.

-¡Soy tan idiota! -grité

-¡No lo dudes! -gritó Blaise de vuelta

-¡Nadie te habló a ti!

¿Cuándo le diría que yo era su Valentín secreto? ¡Nunca! No, tenía que hacerlo. Primero que nada tendría que saber si ella estaba interesada en mí como su Valentín Secreto. ¿Cómo?

 

-¡Blaise! ¡Necesito ayuda! -grité

-¿Qué diablos quieres Malfoy? -Dijo él mientras yo sonreía con mi varita en la mano -¡AAAHHH!

*Hermione*

¿Acaso me estaba volviendo loca? Me estaba besando con Draco Malfoy en su cuarto. ¡Ron! Corrí a verlo.

-¿Has visto a Ron? -le pregunté a Ginny quien me hizo una seña hacia al Gran Comedor ¡Por supuesto!

-¡Ron! ¡Ron! -grité

-¡Hermione! -gritó él para abrazarme. De pronto abrí mis ojos y mi boca y todos nos quedamos en shock total.

-¡Hola! -gritó lo que parecía ser una mujer con tacones altos que no podía manejar y se tropezaba. Con labial corrido de los labios, pintura excesiva en la cara. El pelo todo parado y despeinado. Era de piel oscura y llevaba un vestido amarillo con flores verdes y un bolso naranja. ¡¿Qué diablos?!

La chica se sentó con nosotros. Sonrió y cruzó las piernas con dificultad. Me volvió a mirar y dijo

-¡Hola! -dijo alegremente

-¿Hola? -Dije extrañada mientras ella sonreía -¿Quién eres?

-Soy
-dijo ella pensando.

*Draco*

-¡Daisy! -grité pensando rápido a través del micrófono en su oído. Estaba escondido en la puerta al Gran Comedor observando.

-¿Daisy? -dijo por fin a Hermione quien no parecía muy convencida.

-¿Daisy qué? -volvió a preguntar

-¡Labinni! -dije inventando

-Daisy Labinni -dijo Blaise dudando su respuesta -Encantada ¿cómo te llamas tú?

-Hermione Granger -dijo ella aún mirándolo con sospechas -¿Me recuerdas de alguien?

-¡No! -Dijo con voz grave -Digo que no nunca te he visto antes en mi vida.

-¡Ahora pregúntale! -le grité desesperado por el micrófono.

-Disculpa, tengo que ir al baño. A un muy MOLESTO y HORROROSO baño. -dijo sonriendo de mala gana y salió tropezándose con los tacones.

-¿Se puede saber que fue eso?

-Tú no me presiones, ser mujer no es fácil

-Claro que si, ve y has tú parte

-Mis reglas si no puedes ir tú poniéndote un vestido y tacones muy incómodos. -gritó él de mala gana mientras Longbottom nos miraba como dos psicópatas. -Y la próxima vez TÚ llevarás la peluca

-¡Bueno pero mi cabello es hermoso por naturaleza!


Queridos lectores les agradezco por su paciencia y su apoyo lo agradezco de todo corazón y espero que les guste este capítulo.

Hermione*

¿Creen que soy estúpida? Claro que esa Daisy no existía. Yo solo sonreía y esperaba a ver que se tramaba el loco de Draco Malfoy. Pobre Zabini ¿qué le habría costado a Malfoy?

-¡Ya volví! -dijo él sentándose a mí lado ¿por qué no nos divertimos con "Labini"?

-Oye me preguntaba ¿acaso te gusta algún chico de aquí? -dije y él abrió los ojos

-Emm
sí claro -dijo balbuceando

-¿Quién es el afortunado? -dije sonriendo aguantando la risa

-Pues
¿por qué mejor no me dices tú? -dijo evadiendo la pregunta

-Pues
no sé hay un chico pero

-¡¿Pero?! -dijo desesperado

-No sé
no creo que él me quiera

-¿Cómo se llama?

-Se llama
¡Zabini! -grité enojada por fin y salí de ahí, él solo se quedó con la boca abierta.

 

*Draco*

¡Ah no a Zabini lo mato! Salí de mi escondite y empecé a pelear con él en medio de todo el mundo.

-¡Para estúpido! -dijo él

-¡Tú eres un idiota Zabini este es tu fin! Tu plan era quitármela de las manos para quedarte con MI Granger -dije enfurecido y lleno de rabia

-¡Malfoy escúchame! Ella se dio cuenta que soy yo, no es tonta. Soy el mismo con peluca, vestido, tacones y
melones

-¡Ósea que mi plan no funcionó! NO es posible todo esto es culpa

-¿Tuya? Sí, lo es

-¡De Crabbe! -Dije apuntándolo con mi dedo -¡Maldito arruinaste todo! -dije y salí de ahí enojado.

-¿Por qué esto no me sorprende? -dijo y salió después que las serpientes le mandaban besitos. Zabini se sacó los melones que llevaba en el pecho y se los tiró.

*Hermione*

-¡Contigo mismo quería hablar! -dije dirigiéndome hacía Draco

-¿Sí? Me buscabas -dijo acercándose

-¿Qué quieres?

-Fuiste tú quien me buscaba -dijo confundido

-Me refiero a lo de Daisy/ Zabini -dije

-No sé, ese chico está cada día más loco, al parecer los melones son fuertes y dejan dolor cuando te pegan en la cabeza

-¿Te cayó uno? -dije levemente preocupada

-No pero a Pansy sí -dijo él sin darle importancia -No es mi culpa que Zabini se volviera loco.

-No, tú eres el loco Malfoy- dije y le pegué a Draco.

-¡Granger! -dijo él tocándose la mejilla. Después traté de irme pero él me agarró de la cintura y me acercó a su rostro. Cerró los ojos y me besó con fuerza. Yo no pude resistir y lo besé devuelta. ¿Qué me está pasando? Me quedé sin aliento cuando nos separamos y no sabía que decir.

-Te dije que no me pegaras de nuevo -dijo él sonriendo de medio lado y se fue. Debería pegarle más seguido

Me retiré y fui a dormir. La mañana siguiente me levanté sin ánimo. No quería despertar me pasé toda la noche pensando en Malfoy hasta que escuché ese nombre

-¡Ron! -Gritó Ginny quien estaba despierta -¡Te trajeron algo especial! -dijo sarcásticamente. Volví a abrir los ojos con dificultad y miré como un pastel de chocolate estaba cerca de mis libros.

-¡AHH! -Grité con alegría mientras saltaba de la cama - ¿Es para mí?

-Sí este no le cae a Ron es tuyo -dijo riendo

-¡Cierra la boca Ginny! -gritó Ron

-Es de mi Valentín Secreto -dije sonriendo. -Si tan solo supiera quién es.

-Pronto lo sabrás

-Te prometo que no sé quien es pero le pediría que fuera mi novio

-¿Y si es Harry? -dijo Ginny dudando

-No porque él dice que está enamorado de mí, Harry no me ama -dije explicándole

*Ron*

Estaba escuchando detrás de la puerta cuando escuché la única manera que iba a recuperar a mi amada Hermione. Tenía que decirle que yo era su Valentín Secreto pero ¿cómo? ¡Lo tengo!

*Draco*

-¿Ahora qué hiciste? -dijo Zabini al mirar que estaba cubierto de chocolate como una galleta.

-Cocine
-dije algo triste -¡Y fue horrible!

-¿Se puede saber por qué rayos cocinaste tan temprano algo de chocolate?

-Hice pastel de chocolate para Hermione como regalo de su Valentín Secreto
así me querrá -dije tumbándome en mi cama agotado -Nunca pensé que cocinar fuera tan cansado

 

-Nunca pensé que vivir contigo fuera tan divertido -se burló Zabini así que le tiré una almohada a la cara -Por lo menos no es un melón.

*Hermione*

Salí al pasillo muy contenta y ahí estaba Ron. Estaba con unas flores en la mano. Yo sonreía esperando a que hablara pero estaba nervioso.

-Hermione
te ves hermosa
-empezó -Te quiero demostrar que en verdad te quiero y me equivoqué y espero que me perdones.

-Ron
-suspire tratando de pensar en que decir

-No digas nada hay algo que he querido decirte hace un tiempo y no sé como lo vas a tomar.

-Ron
yo también he querido decirte algo hace un tiempo

-Dime tú primero lo mío puede esperar

-Pues
yo he estado enamorada de ti lo cual me parece que ya te habías dado cuenta

-¡Y merezco una oportunidad más Hermione! ¡Yo te amo!

-No estoy segura
es solo que me pasan cosas con alguien más pero

-¡Malfoy! No puedes confundirte con esa serpiente. Él siempre te ha tratado mal y yo siempre he estado aquí contigo.

*Draco*

Estaba pasando por los pasillos cuando escuché la voz de Granger pero estaba hablando con Weasley, me escondí y decidí escuchar su conversación.

-Bueno pero la gente cambia, Ron -dijo defendiéndome ¡Sí! -Bueno no vinimos a hablar de Malfoy vinimos porque tenías algo que decirme así que dilo de una vez.

-No sé muy bien cómo vas a tomar esto así que voy a hacerlo simple. Tal vez te sientas extraña pero quería confesarte esto antes de San Valentín. ¿Te acuerdas de todo los regalos? Fui yo

-¿Qué quieres decir? -dijo confundida. Yo no podía entender lo que quería decir tampoco.

-Quiero decir que yo soy tú Valentín Secreto, Hermione -dijo Weasley y abrí mis ojos como platos. ¡Maldito Weasley! Granger se quedó sin palabras. ¿Y ahora qué? ¿Le digo que fui yo? No, no me creería.

-¡Maldito Wealsey! -grité y empecé a golpearlo. La gente vino y nos insistieron que continuáramos nuestra pelea.

-¡Malfoy! ¿Qué te pasa? -gritó Granger asustada y tratando de separarnos.

-¡Quítate Granger! -dije yo tratando de sacarla del medio. En eso ella se agachó pero justamente cuando Weasley me iba a pagar un puñetazo en la cara ella se levantó sin darse cuenta de lo que iba a pasar.

-¡Eres el idiota más grande del mundo Wealsey! -le grité con todas mis fuerzas mientras revisaba que Granger estuviera bien. El tarado se quedó sin respirar y a punto de desmayarse. - ¡Te odio Weasley mira lo que hiciste! -grité con más ganas.

Mi corazón latía a mil por hora y me preocupaba demasiado. Estaba casi inmóvil porque me impresionó mucho lo que pasó.

-¡Ayuda! -pidió a gritos Weasley mientras seguía observando a Granger sin saber qué hacer. En eso la cargué entre mis brazos y corrimos los dos hacia la enfermería de emergencia.

-¡Por favor necesitamos ayuda!- dije rogando

-¡Es una emergencia! -dijo Wealsey

-¡¿Qué pasó?! -dijo ella asustada mientras miraba a Granger. Me indicó que la dejará en una cama y nos ordenó irnos de inmediato.

-¡Eres un idiota! -le dije a Weasley una vez más mientras le pagaba.

-Ya lo sé
-dijo él tristemente.

-Pues qué bien
todo es tú culpa

-¡¿Qué?! -Exclamó él indignado -¡Fuiste tú cobarde quien me pegó primero! ¿Por qué? -en eso me quedé congelado como una estatua

 

-Tú sabes bien
tú no mereces a Granger -le dije tratando de ocultar la verdad un poco

-¡¿Y tú si serpiente?! -dijo él casi que con asco

-¡Pues yo sería mucho mejor que tú asesino de Grangers! -le dije realmente triste al pensar en Granger
Hermione

-¡Ya di la verdad Malfoy!

-¡Porque no le dices tú la verdad como que no eres su Valentín! -le dije ya cansado

-Y tú ¿cómo lo sabes?... -dijo y se detuvo a pensar -Ya entiendo todo, la quieres hacer sufrir. Eres un hurón. Tu eres su estúpido Valentín ¿sabes qué? Ella nunca te lo creará porque ella no merece a un sucio hurón como tú Malfoy -dijo y le volví a pegar.

Me fui de ahí a pensar. Odio tanto a Weasley especialmente cuando tiene razón, tal vez ella no me merece después de todo lo que le hice estos años pero mucho menos ese tarado que le pegó.

*Hermione*

Desperté en la enfermería adolorida sobre todo en mi mejilla. Todo estaba confuso lo único que recordé era escuchar a Ron decir que él era mí Valentín y luego
luego apareció ¿Malfoy? Sí Malfoy

-¡¿Qué haces aquí?! -dije restregando mis ojos para ver que no era mentira.

-¡SShhh! -me calló él. La señora Pomfrey lo observaba ya que estaba vestido de enfermera. Traía la peluca de "Labini" y una bata blanca. Ella se fue y en eso él/ella suspiró en alivio.

-¡Estas demente! -le dije impresionada de sus ideas

-Esto tiene otro nombre
el cual no es importante -dijo retractándose de lo que iba a decir.

-¿Qué haces? -dije preocupada

-¿Qué crees Granger? Vine a decirte que tenemos tarea de Snape. ¡Vine a ver como estabas!

-¿Y no pudiste venir como Draco y no como "Daisy"? -dije recordando a Blaise.

-Sí tan solo me dejaran usar pantalones para visitarte -dijo él con pose típica de Malfoy.

-¡Tienes que irte o te ve a descubrir! -le dije casi echándolo y cuidando que la enfermera no entrara.

-¡Acabo de llegar! ¿Desde cuándo te importó tanto Granger? -dijo subiendo una ceja

-¡Desde nunca! -dije arreglando mi error.

En eso la enfermera entró a la enfermería y Draco ya no traía puesta la peluca así que hizo lo primero que se le ocurrió se metió dentro de las cobijas que tenía mi cama.

*Hermione*

Sonreí falsamente muy nerviosa. Draco se agarró de mis piernas de un momento e hizo que mis reflejos se activaran y lo patearan por accidente.

-¿Señorita Granger no vio a una enfermera algo joven y fea por aquí? -dijo la enfermera. Yo abrí mis ojos Malfoy se movía del dolor, creo que le pegué en la nariz

-No, no la he visto

-¡¿A quién le dice fea?! -se escuchó la voz de Malfoy regañándola desde debajo de las cobijas. Abrí mis ojos aun más ¡Draco Malfoy eres hurón muerto!

-Quise decir que no me parecía que fuera tan fea como dice usted
-dije tratando de engañarla

-Pues en mi opinión esa chica era horrorosa -dijo ella repitiéndolo, crucé mis dedos para que esta vez él no dijera nada.

-¡Usted es la horrorosa! -dijo indignado hacia su comentario.

-¿Perdón? -dijo ella asustada. ¡Ay no!

-Me refería a que
la está buscando la profesora McGonagall. -mentí.

 

*Draco*

Cuando escuché que los pasos se iban salí a la superficie a respirar aire fresco.

-No te estabas ahogando -dijo ella algo molesta

-¡Está a mil grados ahí dentro! -Me queje -Ay- dije tocándome el ojo

-¿Te dolió? -preguntó ella preocupada y me alegre

-Sí, un poco
-dije despreocupadamente

-¡Qué bien! -dijo ella sacándome de su cama.

-¿Qué hice?- pregunte confundido

-Te vestiste de mujer, te metiste en mi cama y me hiciste ver mal con la enfermera -dijo como si fuera una tragedia

-Cálmate Granger
-dije acariciándole la cara -Yo no soy horrible

-Draquina es fea. Draco
no tanto
-dijo ella seriamente tratando de no darle importancia.

-Es porque nací como hombre. ¿Draco no tanto? ¿Qué quieres decir Granger? ¿Te atraigo? -dije sonriendo de medio lado

-¡Enserio que te faltan neuronas! -Dijo ella cruzando los brazos -Sí ¿Cómo piensas que yo voy a sentirme atraída por ti? -dijo ella falsamente burlándose

-Si dices que Draquina es fea pero Draco no tanto es por algo
¿acaso te gusto Granger? - dije levantando una ceja

-Mejor ve a un doctor que seguro tienes fiebre o perdiste la cabeza Malfoy -dijo ella mirando en dirección contraria.

-¿Por qué no solo lo admites Granger? Tú me amas -dije poniendo mi frente junto a la suya mirándola a unos centímetros de sus ojos.

Ella se quedó muda. Mi corazón latía a mil por hora y pensaba que iba a estallar. Necesitaba que me dijera si me quería por lo menos. Que dijera que me prefería sobre el tarado de Weasley.

-¡Señor Malfoy! -dijo la enfermera arruinando el momento. -¡Váyase de aquí! -gritó y me cogió de la camisa para sacarme ella misma.

*Hermione*

-¿Y se meterá en problemas? -dije preocupada por Malfoy

-No por ahora pero ya puede irse señorita Granger con su novio.

-¡¿Mi novio?! -Dije nerviosa - ¡Draco no es mi novio! -dije asustada y sonrojada

-Me refería al señor Weasley -dijo ella y sentí como que todo perdía color de felicidad. ¿Por qué pensaba en Malfoy?

-¡Nutria deforme! -le dijo Malfoy a Ron en el pasillo el día después. Ron lo ignoro y me reí. Yo sabía que Ron no lo hizo a propósito, golpearme, así que me detuve para hablar.

-Tenemos que hablar Hermione -dijo asustado -¿Cómo te sientes?

-Me siento mejor
Pero mejor no hablamos ahora -dije arrepintiéndome. No estaba lista para hablar con él. Todo había cambiado en mi vida solo pensaba en ese torpe tarado sin causa. ¿Qué me pasa?

*Draco*

-¡Zabini! -Grité hasta que mi amigo apareció con una toalla alrededor de su cintura y champú en su cabeza.

-¡¿Ahora qué quieres Malfoy?! -dijo él estresado

-¡Necesito saberlo! Me estoy volviendo loco ya no aguanto no saber si ella me quiere -dije

-¡Pues dile tú lo de ser su Valentín! -dijo él como si fuera obvio

-¡No es tan fácil esa nutria deforme le dijo eso! -dije enfadado

-¿Cuál nutria deforme? -preguntó

-El imbécil de Ron que tiene un hoyo negro en lugar de estomago. -dije maldiciéndolo en mi mente.

-¿Esa nutria deforme le dijo a Granger que él era su Valentín secreto aunque en realidad eres tú su Valentín secreto? ¿Por qué? -dijo confundido

 

-¡Porque tiene medio cerebro!

-¿Y tú no?

-¡Claro que no! ¿Cómo te atreves a decir eso de un Malf
? Ya sé cómo me voy a vengar. -dije malvadamente

-¡AAAHHH! -gritó Blaise con dolor

-¿Qué paso? -pregunté asustado

-¡Entró en mis ojos! ¡Maldito champú!

*Hermione*

Desperté sin ganas y para mi sorpresa había una notita más en mis libros. ¿Por qué me la seguí mandando Ron? Por curiosidad la abrí solo para saber que quería.

Querida Hermione,

Sólo quería decirte que te mejores, me asusté mucho al saber que te fuiste a la enfermería. No te preocupes que siempre estaré aquí junto a ti para protegerte de todo lo que te pueda hacer daño, contando a Ron.

Tú Valentín Secreto

Me quede unos minutos con la boca abierta sin saber que decir. ¡Ron no era mi Valentín secreto! ¿Quién es? Al principio me hubiera decepcionado mucho pero ahora no sabía qué era lo que sentía era algo como ¿felicidad?

Si Ron no era mi Valentín solo había alguien más que querría que fuera mi Valentín secreto pero es una locura
¿Qué te pasa Hermione? No puedes estar enamorada de él

En clase tuve muchos problemas poniendo atención, me distraía dibujando en un pergamino haciendo garabatos que tornaron a ser otra cosa. ¡Era el rostro de Malfoy!

Durante mi tiempo de estudios las cosas empeoraron.

-Herm, ¿qué escribiste en la pregunta número 7? -me preguntó Harry

-Pues esa fue fácil. -dije segura de mí misma. Abrí mis ojos como dos platos y me puse como tomate. Ginny se asomó y miro lo escrito

-No soy tan lista como tú pero estoy segura que "Malfoy" no es la respuesta, Herm -me susurró. Todas mis respuestas decía casi lo mismo

1-Hurón

2-Rubio

3-Gris

4-Draco

5-Slytherin

6-Serpiente

7-Malfoy

¡¿Qué me pasa?! Corrí a mí habitación desesperada. Me tire en la cama y empecé a golpear la almohada. Pero al hacerlo recordé a Malfoy que quería cambiar su almohada. Grité y grité de la cólera.

-¡¿Por qué no me deja tranquila?! -dije con enojo y rabia.

-Herm, cálmate no es para tanto -dijo suavemente Ginny sentándose a mi lado.

-¡Te maldigo Draco Malfoy! ¡Desde el momento que naciste te maldigo! -dije a punto de llorar de cólera.

-Tú sabes bien que no haces

-¡Solo quiero que salga de mi cabeza! -Dije cansada -Te juro que si me lo cruzo le arranco la cabeza y la mando volando como un frisbee.

-Apuesto a que sí pero ese no es el punto Herm. No puedes sacarlo de tu cabeza porque lo tienes dentro de tu corazón por más extraño que parezca.

-¿Qué quieres decir? -dije asustada a que dijera esas cuatro palabras

-¡Estas enamorada de él!

-¡No no y más no! ¡Soy Hermione Granger, él es Draco Malfoy es imposible! -dije negándome

-Antes no parecía importarte
-dijo ella sonriendo

-Por favor Ginny yo estaré enamorada de Malfoy cuando
cuando
¡cuando los pasteles caigan del cielo!

-Ya pasó eso así que si estás enamorada de Malfoy -siguió sonriendo. Yo abrí mi boca sin creerlo. -Solo tienes que admitir que lo amas.

-¡Nunca! ¡Sobre mi cadáver diré que amo a un hurón como él!

Salí disparada de la sala común. Me reusaba a seguir pensando en cosas tan absurdas. No sé ni porque pienso en él si no quiero. Corría por los pasillos sin saber a dónde ir hasta que volví a chocar por mirar el suelo. Era el maldito de Malfoy.

 

-¡AAAHHH! -grité mientras me tire encima de él a tirar de su pelo.

-¡AAHHH! -gritó él corriendo como el hurón que es. -¡Aléjate de mí Granger! Noticias sobre futbol y del Cadiz

-¡Vuelve aquí cobarde hurón!

-Cada vez los jóvenes demuestran su amor de una manera más extraña
-suspiró McGonagall mirando como ellos corrían.

*Hermione*

Después de pasarme de perseguir a Malfoyél se metió en su cueva así que tuve que irme. Pero de manera u otra iba adescubrir quien es mi Valentín secreto.

-¡Lo voy adescubrir aunque sea lo último que haga! -me decidí

*Draco*

-Ya lo veremos miquerida Granger
-dije detrás de la puerta. No dejare que todo se estope ahora.

Camine hasta mi cuarto para planear mi próximaestrategia.

-Esto es la guerra.-sonreí de medio lado.

*Hermione*

Esa misma noche me decidí a no dormirhasta averiguar quien me mandaba esas notitas. Al rededor de la media noche misojos rogaban por cerrarse y por más que me decía que no lo haría ellosdesobedecieron.

*Draco*

-Eso es duermeprofundamente Granger
lo que no sabes no te lastimará
-dije asomando mi rubiacabellera hasta mis ojos por la ventana. Solo rezaba para no caerme de laescoba de donde estaba parado.

Me las arregle para abrir la ventana y hacerla notita entrar flotando disimuladamente. Cuando se metió dentro del librosonreí satisfechamente.

-Gané Granger. Dulcessueños mi dulce princesa. -dije mientras la observaba dormir pacíficamente.Finalmente con mi varita hize que la cobija la tapara del frió.

*Hermione*

Desperté alarma.

-¡Como se me ocurrehaberme dormido! -grité enojada cuando miré la notita puesta en la misma posiciónque siempre.

Querida Hermione,

Si descubresquien soy le quitarías toda la magia a este juego, cada vez se vuelve más difícilpero a la vez se vuelve aún más entretenido. ¿Vas a decirme que ya te cansaste?Pero si quieres jugar a encontrarme tendrás que ser más ágil.

Tú Valentín Secreto

-Muy bien, señorseductor vamos a jugar. -dije segura de que al final sería yo quien ganaría.

-¡Me vas a decirque todavía sigues en la etapa de negación, Herm -dijo Ginny

-¿De qué hablas?-pregunté sin la menor idea a que se refería

-Pues a que estásenamorada, no me extrañaría si tú Valentín fuera Draco Malfoy.

-¡Ha! -Me reí falsamentemientras mi cara tornaba roja de la vergüenza -¡Como si Draco Malfoy alguna vezse fijaría en mí! -mentí. Y aún así cruzaba mis dedos por detrás porque fueraél.

-Como tú digas,Herm.

-Mi plan esinfalible. -dije sonriendo.

-¿No es más fácilesperar al día de San Valentín?

-No tengo tantotiempo
-dije volando de la habitación.

Muy disimuladamente empecé a fijarme enla letra de cada chico de Hogwarts cuando tenía la oportunidad. No la iba aperder cuando tenía clases con Draco Malfoy. Así que pedí permiso para ir albaño y asomarme en su pergamino antes de salir.

*Draco*

-¡Ahora mismo voy arecoger su trabajo! -dijo Snape lo cual me alarmó porque no había hecho nadaconstructivo más que hacer garabatos de Granger. Abrí mis ojos y empecé apensar en un plan. Mis ojos se posaron en el pergamino más cercano y lointercambié sin que nadie se diera cuenta.

 

*Hermione*

En mi salida me fije en los pergaminos delos slytherins. ¡Abrí mis ojos como un gato y casi me da un paro cardiaco! Elpergamino de Zabini estaba lleno de dibujitos mios. ¡Era la misma letra que lade las notitas! Casi me pongo a llorar de la mala suerte que tenía y corrí albaño aterrorizada.

-¿Qué le pasará aGranger? -se prenguntó Malfoy sin ninguna pista.

Subí sin ganas a mi habitación aún condisgusto en mi cara de imaginar que Zabini estaba enamorado de mí.

-¿Qué ocurrió? -preguntóGinny

-Pues descubrí a mipríncipe, que terminó siendo un sapo
más bien una serpiente llamada Zabini -dijecon un poco de tristeza.

-¡Ni siquiera él selo creería Herm!

Esa mañana mire a Malfoy deseando que élfuera mi príncipe. Cruzamos miradas por un largo tiempo sin darnos cuenta de loque ocurría y finalmente recuperamos el conocimiento.

-Sabelotodo Granger-casi susurró en mi oído cuando cruzamos hacia nuestras clases.

-Hurón deforme -susurredevuelta como si esas palabras quisieran decir "Te amo"

-¡El amor
unaguerra! -sonrió Ginny desde lejos.

En eso mis ojos se posaron en el vaciocuando en mi mente se le vino una idea genial. ¡Poción de amor!

*Hermione*

En la noche corrí lo más rápido que pude desde mi habitación con la poción de amor que no deseaba que nadie viera. Llegué al gran comedor antes que nadie y me aseguré que la poción de amor quedara en el vaso de Malfoy. Desde ahí me fui a sentar a mi mesa y esperar.

-Herm, casi que no te vi salir -dijo Ginny sentándose a mí lado

-Si -dije sin ponerle mucha atención. Trataba de ver a Malfoy pero Ron se sentó enfrente de mí y bloqueó mi vista y también Parkinson.

-¿Herm? -dijo Ron cuando lo mire con cara de diabla.

-Maldición
-suspiré mirando tristemente mi comida y cruzando los dedos.

*Draco*

-¡Sal de ahí idiota! -le dije a Goyle que me quitó el campo en el gran comedor.

-¡Vamos Draco no vas a morirte por un lugar! -me dijo Zabini

-Una vez casi
-dije recordando lo de la poción de Weasley para mandarlo a la enfermería.

Me senté al lado de Zabini y comí en paz espiando a Granger de vez en cuando pero odiaba que se riera con ese tarado de Weasley.

-¿Qué te ocurre? -me dijo Zabini observando lo que hacía.

-Esa ballena no debería estar con ella
-dije refiriéndome a Weasley enojado

Momentos después iba caminando pacíficamente por los pasillos para irme a dormir. Lo que no pensé encontrar era como Granger corría desesperadamente y detrás de ella iba Goyle como idiota persiguiéndola como si fuera una estrella de cine.

-¿Granger? -dije mirando a Granger corriendo como un animal de rápido que iba a mi lado y como desaparecía.

-¡¿Goyle?! -dije mirando como él la perseguía como si su vida dependiera de ella. -¡Ella es mía! -dije decidiéndome a correr y alcanzarlo para detenerlo.

-¡Ginny! -gritó Granger con todas sus fuerzas. La pelirroja estaba cerca de ella pero Granger no se detuvo. Weasley la miró y luego a nosotros detrás así que se unió a nuestra carrera.

 

-¡¿Qué diablos te pasa Malfoy?! -dijo enojado tratando de detenerme

-¡No lo sé Goyle fue el que empezó a perseguirla! -dije mirando como Goyle tenía casi la baba afuera y no le quitaba los ojos de encima.

-Hermione
mi amor espérame -dijo él como estúpido

-¡Consigue la tuya cerebro de gorila! -le gritamos Weasley y yo que desde antes estábamos peleando por ella.

-¡Déjenme en paz! -dijo ella ya cansada.

-¡Jamás! -dijimos juntos

*Hermione*

Entré al único lugar que me quedaba, el baño de chicas. Ahí pude respirar y juré nunca más usar ninguna poción de amor. Si Malfoy no es para mí no pasará nada entre nosotros, pero si es mi Valentín secreto
No podía pensar en él

-¡Ahora me vas a decir que hiciste con Goyle, Granger! -dijo Malfoy con la espalda contra el muro relajado como si no hubiera corrido del todo.

-¡Me asustaste! -dije sin saber cómo continuar

-Adelante, te escucho
-dijo acercándose a mí

-¡Espera! ¡Esto es el baño de chicas tú no puedes entrar! -dije pensando que hacía él aquí.

-¡Como si no hubiera entrado aquí antes! -dijo y recordé que lo había hecho para consolarme. Me senté en una esquina y traté de calmarme.

-¿Qué quieres? -dije pensando en que le iba contestar cuando me volviera a preguntar.

-Ya sabes, Granger, no me engañas usaste una poción de amor en Goyle
-dijo evitando mirarme a los ojos. -Lo único es que no entiendo porque lo hiciste. ¿Acaso te atrae Goyle?

-¡No claro que no! -dije de inmediato sin pensarlo

-¿Entonces? -dijo presionándome para que dijera la verdad

-¡Pues es que
fue un error! -dije incapaz de confesar que era para él.

-¡Dime! -continuó.

-¡Pues la poción era para
! -dije decidida a decirlo.

-¡Hermione! -dijeron Goyle y Ron a la misma vez. Malfoy estaba a punto de matarlos pero...

-¡¿Qué diablos haces con esta serpiente?! -gritó Ron al ver lo cerca que estábamos.

-¡Hermione, no puedo creer que me engañas con Malfoy! -dijo dramáticamente Goyle

-¡Salgan lo dos de aquí! -les dijo Malfoy enojado empujándolos hacia la puerta

-¿Alguna idea de cómo arreglarlo? -preguntó

-Pues por supuesto, soy Hermione Granger ¿lo olvidas?

-Ni por un segundo
-suspiró -No terminaste de decirme para quien era lo poción de amor -dijo subiendo sus cejas

-A
-dije pensando -¡A ti no te importa, hurón! -dije sonrojándome

-¡Admítelo Granger! -dijo él sonriendo -Ya te tengo -murmuró

-No tengo nada que admitir -dije segura de no abrir mi boca

-¡Solo di que me amas! -se le escapó decir rápidamente. Un momento que me pareció eterno de silencio incómodo que nos invadió y me puse nerviosa, no sabía que responder.

-¡Yo nunca me enamoraría de
! -empecé a decir hasta que Malfoy me tomo por la cintura y me robó un beso. Me quedé sin aliento y sin palabras cuando abrí mis ojos y miré los de él.

-
¿Una serpiente mitad hurón? -dijo él adivinando que iba a decir.

-De mi peor enemigo
-dije casi en silencio mientras miraba sus labios y me volvió a besar.

-Te odio tanto
-dijimos los dos

*Hermione*

 

-¡Hermione!-gritaron detrás de la puerta y ahí fue donde escapé de los brazos de Malfoy.

-¡Voypor ti, amor! -se escuchó la voz de Goyle.

-¡Tengoque escapar! -fue todo lo que alcancé a decir.

-Note aconsejo las ventanas -dijo

-¿Porqué? -pregunté

-¿Norecuerdas a Draco Plantfoy? Mi estilo a lo planta
fue gracias a las ventanas ylugares con altura -dijo reviviendo sus momentos de gloria.

-Tendréque usar mi varita -dije rápidamente antes que la puerta se derrumbara.

-¿Tedivertiste? -me preguntó Ginny recostada en su cama cuando llegué.

-Notienes idea -dije tirándome en la mía y suspiré

*Draco*

-¡¿Quésignifica esto?! -gritó McGonagall. Ella nos miraba pero ninguno respondió. -¿Acasotodos están ciegos?

-¿Porqué? -preguntó el idiota de Weasley nervioso

-¡Dice"Baño para chicas"! -dijo McGonagall tratando de respirar.

-¿Ycuál es el punto? -preguntó Goyle

-¡Mesorprende como ustedes dos no son mejores amigos! -les dije a Goyle y a Weasley

-¿Lesucede algo? -dijo ella notando que ninguno la miraba directamente sino alpiso.

-Maestra
-dijimos los tres apuntando a su vestimenta

-¡Oh,por Merlín! -dijo ella sonrojada. No se había dado cuenta del error que habíacometido. -Mañana hablaremos de su castigo, jóvenes. -dijo ella apenada

Llegué como un fantasma a mi cuarto.Zabini lo notó y por supuesto que me preguntó.

-¿Quéte ocurre, Draco?

-Esafue la experiencia más tráumame de toda mi vida -alcancé a decir.

-¿Porqué? ¿Qué pasó? -preguntó él tomando una botella de agua

-Enel baño de chicas McGonagall nos encontró
-dije sin poder mirarlo

-¿Yqué? -Dijo él confundido -No es gran cosa

-¡Estabacon solamente una bata! -dije a punto de vomitar. Para ser más claro el aguaque una vez estuvo en la boca de Zabini terminó en la cara de Snape quien estaba pasando.

Nunca veré a McGonagall de la misma maneradespués de esta noche

*Hermione*

Esta mañana no recibí una notita en mislibros sino flores y chocolates y tarjetas y peluches de parte de un admiradorno tan secreto. ¡Goyle! Corrí de mi habitación lo más rápido que pude cuandonoté que estaba fuera de la ventana observando.

Cuando me dirigía a clases caminaba conGinny y empezamos a cruzar con las serpientes. Cuando miré que Zabini seacercaba tomé a Ginny del brazo y nos fuimos en dirección contraria.

En el Gran Comedor me senté junto a Harry.Minutos después tuve que comer en mi habitación ya que Ron no me iba a dejar enpaz.

-¡Hermione!-gritaron los tres al mismo tiempo. El sonido de mi propio nombre mi iba avolver loca.

-¡Déjenmeen paz! -grité enojada.

*Draco*

Al parecer Granger era muy buscada. Fuerade su puerta se encontraban Goyle, Weasley y ¿Zabini?

-¿Quédiablos haces aquí? -Le pregunté a mi amigo -a esos dos tarados si los entiendo

-¡Puesgracias a ti Granger cree que estoy enamorado de ella! Vine aquí a limpiar minombre. -dijo él con dignidad.

-Piensoque tú eres al único que le queda dignidad -dije observando como Goyle yWeasley estaban arrodillados ante la puerta.

-¡Tienesun fan club! -le dije a Granger apareciendo en su habitación.

-¡Oh,Malfoy eres tú nunca creí decir esto pero que felicidad!

 

-Vasa terminar matando a ese pobre idiota -dije sintiendo un poco de pena

-¿ARon? -dijo ella

-Hablabade Goyle, pero comparto tú opinión. -dije sonriendo

-¿Cómose cura una poción de amor? -dijo ella recorriendo el interior de suhabitación.

-Nolo sé, tú eres la sabelo
la que sabe más -dije retractándome cuando ella meclavó la mirada.

-¡Ayque encontrarle a Goyle su verdadero amor!-dijo ella sonriendo

-¡Lacomida! -Dije yo sarcásticamente -Pero estaría engañando a Weasley.

-¡Habloenserio, Malfoy! -dijo ella

-Novoy a jugar a Cupido -dije reusándome.

No recuerdo bien como pasó pero horasdespués estaba con alitas y un traje ridículo volando en el aire.

-¡Detestoel amor! -dije entrecerrando mis ojos.


Séque ya lo mencioné en mi otra historia pero lo vuelvo a poner. Me hice untwitter (JTScorMalfoy) para estar en contacto con mis lectores por si lesinteresa seguirme, gracias por leer que lo disfruten :)

*Draco*

-¡Muybien ya tengo alas y voy volando! ¿Ahora qué, Granger? -dije frustrado

-¡Espera!-dijo ella mirando hacia el pasillo. - ¡Ahí vienen! -dijo ella escondiéndose

-¿Quiénes?-dije confundido

-¡¿Malfoy?!-dijo el tarado de Goyle mirándome de arriba abajo

-¡Ledices a alguien de esto y te corto la lengua! -le dije fríamente

-¿Dóndeestá mi princesa? -dijo refiriéndose a Granger

-Laúnica princesa que hay aquí serás tú sino la dejas en paz. -dije tratando de nomostrar celos.

-¿Hermione?-dijo la voz de una muchacha cerca de nosotros que estábamos a punto depelearnos. La chica apareció por detrás de nosotros, Lunática Lovegood

-¿Esees tú plan? -murmuré

-¿DracoMalfoy? -dijo ella aguantando la risa.

-SoyCupido -dije sin ganas mientras ellos reían sin parar. Luego se fueron y medejaron colgado ahí. -¡Bájenme de aquí!

-GraciasMalfoy -dijo ella con una sonrisa mirándolos de lejos

-¿Yapuede quitarme este disfraz de payaso?

-Haha ¿demostrando tu espíritu a San Valentín, Malfoy? -rió Weasley

-Cállate,idiota -dije enojado mientras Granger me bajó y caí al piso

-Hermione,tenemos que hablar -dijo Weasley

-Ellano tiene nada que hablar contigo. -le dije a Weasley frunciendo el seño

-¡Piérdetehurón! -dijo él tomando a Granger del brazo

Me cambié con mi varita y los seguí sinque me pudieran ver. Pegué mi oído a una esquina de la pared que nos separabapara poder escuchar lo que ese tarado le diría a Granger.

-¿Nocrees que espiar es de mala educación? -dijo Blaise que apareció de la nada

-Essimplemente que
-dije tratando de encontrar una escusa para mis acciones

-¿Cuántomás seguirás mintiendo, Malfoy? -dijo él rodando sus ojos

-¿Dequé hablas? -dije enfadado

-Deque estás enamorado, que estas celoso y preocupado -dijo y se fue sin quepudiera decir una palabra más. De cualquier manera sabía que tenía razón peropor alguna razón no me atrevía a admitirlo.

-Seque has estado intentando averiguar quién es tu Valentín secreto
-dijo de unavez Weasley lo cual hizo que mi sangre se congelara.

-Nosé de que hablas -dijo dándole la espalda

-Nointentes mentir Hermione, Ginny me lo dijo -dijo él tratando de calmarla.

 

-Ojalase te salgan los oídos Weasley algún día- lo maldecía

-Noes tu asunto -dijo ella quitando el rostro -De todas maneras ya descubrí quienes -dijo ella algo decepcionada.

-¡Ahoraaléjate monstruo sin corazón! -me dije a mi mismo refiriéndome a Weasley

Granger no quería mostrar su rostro yaque estaba llorando y apenas podía decir unas frágiles palabras para hacer queWeasley comprendiera que quería estar sola. Cada vez me dolían más sus palabrasya que su Valentín secreto era yo y ella no parecía muy complacida con ello.

-¡Déjamesola Ronald! -le grito con la última fuerza en su cuerpo antes de romper enlagrimas sin parar. Me acerqué con cuidado algo dolido.

-Asíque al fin tratas a Weasley como se merece -traté de decir con la indiferenciade siempre aunque mi corazón estuviera roto por la mitad.

-Nofue mi intención -se lamentó en casi silencio ya que su respiración se volvíacada vez más notable.

-Escucha,porque tu Valentín secreto no sea quien querías no debes llorar por ahí -ledije tratando de volverla a su razonamiento de siempre

-¿Acasono entiendes? -dijo ella mirándome con sus ojos hinchados

-¡EresHermione Granger! Nada que te involucre lo entiendo, no entiendo ni siquieracomo terminamos aquí -le dije con algo de asombro en mis ojos.

-¡Ytu eres Draco Malfoy! A ti no te preocupan este tipo de cosas, no te preocupanada. Todo parece tan fácil cuando estas
-dijo pero no se atrevió a terminarla oración.

-Continua-trate de que siguiera ya que la curiosidad me mataba.

-Esque simplemente no lo entiendes. Me ilusioné con alguien que creí que me decíatodas esas cosas todos los día para solo encontrar que un día era otro que nosignifica nada para mí
solo deseo que él lo supiera
-dijo sinceramente

-Losiento -dije abrazándola para poder que dejara de llorar, para que supiera quetodo lo que quería hacer era amarla como merece.

-Noes tu culpa -dijo devolviéndome el abrazo. Aunque su calor no me hizo sentirmejor. Tal vez todavía no es tarde para enamorarte, Granger

En la sala común esa noche estaba pensandohasta que mi cerebro pareció explotar.

-¡Ayúdame!-le dije a Blaise

-Nolo sé, tú eres el experto -me dijo mientras seguía disfrutando verme sufrir.-Por eso es que nunca me enamoraré.

-Esocreí yo, hasta que Granger apareció
-suspiré

-Talvez deberías rendirte, no está interesada -me dijo Blaise por fin

-Séque debería pero simplemente hay una parte que me dice que no debo. -Dije -¡Yalo sé!

*Hermione*

-Herm,no te preocupes estoy segura que tu príncipe llegará
-dijo Ginny suavementetratando de clamarme mientras estaba tirada en mi cama triste.

-Nocreí poder estar así por un chico y mucho menos por ese hurón maldito
-dijeextrañando ver sus ojos grises.

-Recuerdaquien es Draco Malfoy y todo lo que te ha hecho -dijo ella tratando de que nome importará.

-Noes tan fácil, primero estaba feliz que fuera Ron y después que fuera Malfoy yal final no fue ninguno de los dos. -dije maldiciendo la hora en que Zabinisacó mi nombre y no Malfoy.

-Talvez Zabini te sorprenda como siempre -dijo Ginny durmiéndose

-Talvez -suspiré pensando en las notitas que recibía todas las mañanas entre mislibros.

 

*Draco*

-¿Quédiablos es eso? -dijo Blaise tratando de encontrar mi cara que estaba tapadapor un peluche enorme.

-¡Esun oso tarado! -le dije irritado de su ignorancia

-¿Cómovas a meter eso en la habitación de Granger? -dijo burlándose

-Yalo verás

Cuando era hora de desayunar con cuidadofui por los pasillos temblando porque el maldito oso pesaba mucho e intentémeterme a la sala común de Gryffindor. Para mi suerte Longbottom salía de ahíasí que lo congelé y entré.

Subí las escaleras y me golpeé la cabezapor no poder ver bien a donde iba. Miré con cuidado la habitación y puse el osoen la cama de Granger con una nota. Cuando me iba de ahí escuché como alguienvenía
¡era Granger!


Siento mucho no haber actualizado antes pero aquí está el cap. espero que les guste :)

*Draco*

No sabía que podía hacer estaba paralizadomientras sentía que unas gotas frías caían de mi cabeza, mi cerebro nofuncionaba y mi corazón se iba a salir de mi cuerpo. Hice lo más inteligenteque pude y me tiré debajo de su cama a esperar que se fuera.

-¡Ginny!-gritó Granger que parecía sorprendida

-¿Quépasó, Herm? -Pregunto la mini Weasley entrando a la habitación - ¡Oh por
! ¿Dequién crees que sea?

-¿Noes obvio? Es de mi Valentín Secreto
-dijo Granger sin entusiasmo

-¿Perocómo pudo
? -dijo Ginny sin poder terminar

-Nolo sé pero sé en donde va a terminar
en la basura

-¡¿Qué?!-dijimos Weasley y yo, debería de callarme

-Nopuedes tirarlo a la basura es demasiado tierno -dijo ella con aire soñador

-Nome importa y no quiero nada de él
-dijo Granger sentándose sobre mí, digo lacama.

-Sabes,deberías darle una oportunidad a Zabini
-dijo Weasley y abrí los ojos

-¡¿Cómoque Zabini?! -dije en alto y luego cubrími boca con la mano. ¡Maldición!

-¡¿Quéfue eso?! -dijeron las dos levantándose de la cama y sacando sus varitas.

-Talvez el oso tiene un hechizo -dijo Wealsey

Ellas no se quedaron calmadas y buscaronalrededor de la habitación, miraron al oso y lo inspeccionaron. Traté decalmarme pero mi respiración era más rápida cada vez que veía los pies dealguna cerca de la cama. Luego los pies de una de ellas se detuvo enfrente dela cama y empezó a bajar al piso. Yo solo crucé mis dedos para que algo inesperadoocurriera y me salvara.

Weasley casi se muere de la sorpresa alencontrar mis ojos debajo de la cama pero apenas iba a decir algo llevé mi dedoa mis labios para silenciarla. Ella negó con su cabeza pero le rogué con mismanos.

-Ginny¿por qué tardas? -dijo Granger después de ver que su amiga seguía buscando debajode la cama

-¡Nada,Herm! Me pareció ver algo -mintió ella y se levantó pero antes desaprobó misacciones con sus ojos. -Mejor bajemos a desayunar seguro fue nuestraimaginación.

Miré como ellas desaparecían por la puertay dejé un suspiro de alivio salir de mi boca mientras salía de ahí. ¿Ahora cómosalgo de aquí? Me arrepentí de no haberlo planeado antes.

-¡¿Quécrees que hacías ahí?! -dijo la Weasley cerrando la puerta detrás de ella.

-Solotraté de traerle el oso a Granger -dije sinceramente -Pero en mi escapatoriaella entró a la habitación y el primer lugar en donde pensé esconderme fue sucama.

 

-¿Óseaque fuiste tú quien le dio ese enorme oso a Herm? -preguntó la Weasley queparecía confundida

-¡Porsupuesto que fui yo! -Dije -¿Quién más?

-Pueses que
creímos que era de alguien más -dijo ella algo tímida pensando sobre suerror

-Zabini
-dije casi en silencio -¿Por qué Granger debería darle una oportunidad aZabini? -dije más alarmado

-Hermionese enteró de que Zabini es su Valentín Secreto y pues él ha sido muy amable conella, podría hacerla muy feliz -dijo ella que ya sabía lo mío con Granger.

Salí de ahí corriendo ya que sabía laconfusión que tenía Granger pero no sabía si irme a mi habitación o si ir abuscar a Granger para declararle mi amor y decirle que yo soy su Valentín,decidí lo último. Apenas iba a entrar al gran comedor el profesor Snape dijoque debía hablar conmigo.

-Malfoy,hay alguien que quiere hablarle -dijo Snape frío mientras una figura salíadetrás de él.

-¿Cómote encuentras, Draco? -preguntó mi padre

-¿Quéhaces aquí? -pregunté sin entusiasmo

*Hermione*

Ginny apareció por fin pero parecía quehabía visto un fantasma. Le hice un espacio a mi lado para que se sentara yesperaba que me contara lo que le había sucedido.

-¿Quéte ocurre? -dije susurrando preocupada por mi amiga

-Creoque cometimos un error con lo del oso
-dijo ella

-¿Eseso lo que te preocupa? -dije aliviada

-LuciusMalfoy está en el castillo, Herm -dijo ella. No estaba segura si lo que sentíaera preocupación pero había algo en mi estómago que no me había dejado seguircomiendo y más bien mi cara se había tornado tan pálida como la de mi amiga.

-¿Quécrees que hace aquí? -preguntó Ginny tímidamente

-Nolo sé pero espero que no tenga nada que ver con Draco -dije preguntándome pordentro todas las posibilidades de la visita de Lucius Malfoy.

*Hermione*

Fuimos a pegar la oreja en la puerta delprofesor Snape para saber de que estarían hablando. Ginny y yo no queríamospero la curiosidad nos ganó.

-
¡Pero padre es imposible! -dijo Draco sorprendido

-¡Peroes así hijo! -Dijo Lucius Malfoy -¡Te guste o no te guste! Me lo pagara.

-¡Tieneque haber un error! -dijo Draco protestando contra su padre

-¡Ningúnerror soy muy claro con lo que quiero! ¡Mátala! -gritó finalmente y esaspalabras me atravesaron el corazón.

-Loharé, padre- ¡No podía creer lo que escuchaba, Draco Malfoy me mataría!

Escuchamos pasos por el corredor y vimosla sombra del profesor Snape aproximándose hacia nosotras. Salimos de ahícorriendo lo más pronto posible. Llegamos al baño casi sin aliento y leexpliqué mi teoría a Ginny.

-¡EstásLoca! -Dijo Ginny que se negaba a aceptar la verdad -Es imposible que ese hurónte vaya a matar. Debe haber un error.

-Sino es a mí a ¿quién? -dije poniendo las piezas juntas.

-Peroél te am-aprecia
-dijo Ginny a la defensiva

-Élsiempre me ha odiado y su familia cree en la pureza de la sangre, todo calza,me matara por odio, porque su familia odia a gente como yo -dije al borde dederramarme en el piso y explotar en lágrimas. -¡Y pensar que alguna vez penséestar enamorada de él!

-Ylo estás, Herm, yo lo sé. Créeme que él sería incapaz de matarte. -dijo Ginnyfrotando mi brazo de arriba abajo tratando de tranquilizarme.

 

*Draco*

¡¿Matarla?! ¿Cómo iba a poder matarla siyo lo quería tanto? No había otra manera si mi padre se enteraba de que ellaseguía con vida
sería mi fin, me mataría en lugar de ella. Conozco a esehombre desde que nací y no va a descansar hasta que ella esté muerta y yo lelleve el cadáver.

Me partía el corazón pensar en ello, notenía el valor para hacerlo, después de todo lo que habíamos vivido juntos, noera justo. No era justo que me tuviera que deshacer de ella simplemente porquemi padre la odiaba. Ella no tiene la culpa.

Caminaba con mi cabeza baja mientras laspalabras de mi padre retumbaban en mi mente una y otra vez, cada vez másclaras. Suspiré y un brazo tiró del mío antes de poder abrir la puerta del grancomedor.

-¡¿Estásdemente?! -dijo la Weasley enfadada

-¿Ahoraque hice? -pregunté sin ganas

-Teescuchamos, ¿vas a matarla? -pronunció su pregunta casi en un susurro contristeza y asombro en su voz.

-Notengo otra opción, si no lo hago mi padre lo hará y la torturara antes dehacerlo pero si lo hago yo procuraré de que no sienta nada. -dije con más calma

-¡Nopuedes hacerle esto! -Dijo ella casi llorando -¡Ella confió en ti, yo confié enti! Ella te ama

-Yotambién la quiero mucho pero es por su bien -dije firmemente ante mi decisión.Me fui de ahí más aliviado al saber que había tomado la decisión correcta.

*Hermione*

Millones de preguntas se hacían en micabeza mientras caminaba de un lado a otro en mi habitación. Lloraba sin parary no podía entender porque lo haría, ¿Por qué me mataría?

-¡Hermtenemos que sacarte de aquí! -dijo Ginny agitada cuando entró por la puerta

-¡No!Si Malfoy quiere matarme, lo enfrentaré. -dije secándome las lágrimas.

-Esdemasiado peligroso, debemos decirle a algún maestro -dijo ella preocupada

Lopensé unos momentos -No nos creerían sobre todo con Snape en nuestra contra.

Cogí mi varita y salí de la habitacióndecidida y llena de coraje. Ginny corría desesperada detrás de mí.

-¡Herm,no vayas! -dijo ella rogándome

-¡NoGinny, no podré estar calmada si no hablo con él antes y después veremos quépasa! -dije pensando en que tal vez no volvería. Abracé fuertemente a Ginny porunos momentos y salí por el retrato.

*Ginny*

-¡Harry,Ron! -Grité justo cuando Herm salió. Ellos me miraron calmadamente pero misojos se llenaron de lágrimas que no pude retener. -¡Malfoy matará a Herm ahora!

-¡¿Qué?!-dijeron los dos juntos con mucha confusión.

-Vamosantes que sea tarde les explico en el camino -dije tirando de sus brazos y arrastrándolosfuera de la sala común.

*Draco*

Estaba sentado en un sillón en mi salacomún junto a Blaise. Él decía cada vez que él se ofrecía a matarla si yo noera capaz pero rechacé su oferta sin pensarlo, debía hacerlo yo mismo. Sabíaque cuando me mirara con sus ojos se me rompería el corazón pero debía hacer loque tenía hacer.

-¡Yano hay vuelta atrás! -dije tomando mi varita y saliendo de la sala común enbusca de ella.

-¡Malfoy,aquí estoy! -dijo Granger apareciendo enfrente de mí. -Tenemos que hablar.

-Noes momento para hablar, tengo que hacerlo ahora -dije con voz temblorosa.

-Noimporta, creí que eras otra persona
-dijo ella que aguantaba las lágrimas

 

-Noes algo que quiera hacer, tienes que entender, podrás perdonarme pero no hagasuna tragedia de esto, no dolerá lo prometo -dije con mis manos en sus hombrospara mirarla directamente una vez más.

-¡Nopuedes hacerlo! -gritó ella con desesperación en su tono. -Si fueras por lomenos un poco valiente podrías haberle dicho a tu padre que no lo harías, quepelearías por lo que sientes.

-Losiento
-dije con culpa. La abracé fuertemente mientras mi varita caí al piso.Ella se dejó y empezó a llorar mientras mojaba mi hombro con lágrimas. Sentía quehabía sido fuerte lo suficiente de venir pero no podía seguir.

-¡AléjateMalfoy! -gritaron Potter y los dos Weasleys con sus varitas afuera mientras meapuntaban.

-¡Nome digan que vienen aquí para evitar que la mate por qué no funcionará! -dije yacansado de las interrupciones.

-¡Nosotroste matamos primero! -dijeron Potter y Weasley

-¡Nopuedo creer que mates a Herm por tu padre! -dijo la Weasley con furia en suvoz.

-¡¿AGranger?! -Dije confundido - ¡Si tengo que matar a mi lechuza!

-¡¿Qué?!-dijeron los cuatro con los ojos y la boca como platos.

*Draco*

-¡¿Acaso sontarados?! -Les grité enojado -¿Cómo pueden pensar que iba a matarla?

-Pues
-dijerontodos apenados mirando muy interesados de repente en el piso.

-¡Ginny nos dijo!-dijo Weasley mirándome con rencor mientras Potter asentía con la cabeza.

-Escuchamos quetenías que matar a alguien
y creímos que era Hermione
-explicó la Weasley

Al mirar que Granger no diría nada másque quedarse parada ahí decidí irme a matar a mi querida lechuza de una vez portodas ya que solo perdía mi tiempo ahí.

-¡Malfoy! -dijoGranger para que esperara mientras todos sus amigos se regresaban a sus salascomunes.

-¿Qué quieres?-dije indiferentemente

-Lo siento
-dijomás bajo que un susurro que casi no pude escucharla. El piso le parecía muyinteresante una vez más y yo intentaba que me mirará a los ojos en lo cualfallé.

-Está bien
-suspiré duro -Lo que no entiendo es por qué dudaste de mí. -se me escapó decirsin pensar mis palabras.

-¿De qué hablas?Tengo todo el derecho de dudar de ti, eres Draco Malfoy -dijo ella recordándomeque todavía no le había confesado mi amor

-¡Nada! -Dije conlas mejillas color rojo rápidamente -Tengo que... matar a mi lechuza

-¡Claro
la
lechuza! -tartamudeó ella apenada -Debo irme

Antes que pudiera decir otra cosa ellasalió casi corriendo de ahí dejándome con dos difíciles tareas: confesarle missentimientos y matar a mí querida lechuza

*Hermione*

-¿Tan difícil eradecirle que lo amas? -me regañó Ginny cuando le conté de mi incómodaconversación con Malfoy.

-No era el momento,Ginny -dije seriamente

-Entonces ¿cuándoes el momento, Herm? Debes decirle antes que sea tarde.

-¿Qué quieres decircon tarde? -dije poniendo más atención que antes

-Si no le dices loque sientes tal vez él ya no sienta lo mismo por ti
-dijo ella bostezando-Buenas noches. -dijo finalmente durmiéndose.

¡"Tal vez él YA NO sienta lo mismo porti"! ¿Qué quiso decir con que ya no? ¿Sería posible que Malfoy sintiera lomismo por mí? Me quedé pensando eso toda lo noche sin poder dormir.

 

*Draco*

Salí de la sala común la mañana siguientealgo triste por mi lechuza
Quería ver a Granger y de una vez decirle lo quesiento por ella. Entré al gran comedor y cuando miré a Granger no estaba sola

Ellahablaba con alguien y luego las palabras de Weasley vinieron devuelta a micabeza "Hermione se enteró de que Zabini es su Valentín Secreto y pues él hasido muy amable con ella, podría hacerla muy feliz" Tal vez Granger se habíaenamorado de Zabini por equivocación. ¡Sobre mi cadáver Blaise!

Salímuy fastidiado de ahí ¿acaso mis planes eran tan patéticos? Sólo eran diezpasos, ¿Qué pudo salir mal? Me senté en un rincón de los pasillos que parecíaolvidado por todos los alumnos ya que nadie pasaba por ahí. Maldecía mi suertey a Zabini en susurros.

-¿Qué haces? -preguntó Granger quien estaba paradajusto al frente de mí. Antes que alguna excusa saliera de mi boca ella habíatomado asiento justo a mi lado tan cerca que la podía sentir sin necesidad tetocar su piel.

-Simplemente maldigo -dije casualmente sinmirarla a los ojos

-Pues ya somos dos ¿qué maldices? ¿A tu padrepor ordenarte matar a tu lechuza? -dijo ella suspirando

-No, más bien el estúpido día de San Valentín,ya se acerca, es una pérdida de tiempo -dije amargado

-¿Por qué no te gusta? No ha sido mi mejor añopero ha sido el más divertido hasta ahora -río ella recordando -Simplemente noesperaba nada de lo que me ha pasado.

-Pues
-dije sonrojado al pensar en la obra deRomeo y Julieta en que besé a Granger por primera vez y lágrimas de cóleraquerían salir al recordar todos nuestros momentos este año. -Es estúpido. Elamor es estúpido. ¿Estás enamorada?

-Desearía que no -dijo ella culpable y sentícomo un puño invisible me sacaba el aire de los pulmones.

-¿Tan mal es? -pregunté sin poder evitarlo

-Él no me ama devuelta
-dijo ella tristementepero podía ver como trataba de no mostrarlo -Somos muy diferentes y si algopasara sería imposible
-dejó lo demás incompleto pues veía el dolor en susojos.

-Tal vez no sea el indicado -dije rápidamente conla última esperanza que quedaba

-Es que nunca me había sentido así por nadie enmi vida. Es especial, es diferente porque no es como cualquier historia deamor. No es como cualquier otro San Valentín. Él no es como nadie más en elmundo y por alguna razón que ni yo logro comprender lo amo, lo amo. -dijo conluces en sus hermosos ojos. -Y aunque él no me ame siempre será el mejor SanValentín de mi vida.

-Tal vez ese idiota no te merezca -dije sintiendolos celos explotando en mi cabeza que ardía. -Y si no te ama pues busca aalguien que sí.

-¡No sé porque estoy aquí diciéndote todos missentimientos si siempre eres un patán! -dijo ella levantándose y yo detrás deella

-¡Pues prefiero ser un patán a ser un imbécil enamoradode alguien así! -dije con ira y dolor enmi corazón

-¡Tal vez no mereces que nadie te amé! -dijo ellacon desprecio en sus ojos

-¡Si eres solo un ratón de biblioteca, Granger,que sabes tú!

-¡Pues prefiero ser eso que un asqueroso hurón!

-¡Cállate sangre-! -grité

-¡Cállate maldito-!-gritó ella

Dijimos lo dos antes de besarnos con pasión en ese rincón en el pasilloen donde nadie nos veía. Deseando que todo fuera más fácil. La amaba con locuray ni insultándola me haría sentir mejor. La amaba tanto que no podía dejarlairse de mi lado aunque ella no me amara sentía que debía haber una parte que legritaba dentro que este hurón que la besaba desesperadamente como si fuera amorir le gustaba, le gustaba mucho. El odio que sentíamos no podía ser tanfuerte como esos sentimientos que escondíamos dentro obligando a salir.

*Hermione*

Nosseparamos rápidamente después de unos minutos. Yo miraba al piso deseando quemi cara no estuviera roja y mordía mi lengua para no sonreír, lo cual era muydifícil en ese momento.

Estuvimos sintiéndonos incómodos por varios segundos que parecían horas.Buscaba en mi cabeza una frase o una oración que decirle a Malfoy pero noestaba muy segura si insultarlo o más bien decirle algo lindo.

-Mmmm
-empecé a decir -Me tengo que ir

-¡Sí! Yo igual -dijo algo apenado -Granger -mellamó antes que me fuera y rápidamente giré mi cabeza para mirarlo, por dentrofeliz de no irme.

-Dime -dije perdiéndome en sus hermosos ojosgrises

-¿Tú me amas? -preguntó muy rápido

-¿Qué dijiste? -pregunté confundida por lo quedijo tan rápido

*Draco*

¡Idiota! ¡Estúpido! ¡¿Qué hiciste Draco?! ¿Ahora qué le digo? Vas aquedar como un imbécil si ella no te ama. Piensa, piensa.

-¿Que si tú me llamas? -Dije nervioso -¿Si mellamaste?

-Oh, no, no he dicho nada -dijo algodecepcionada -Mejor me voy -dijo mientras se alejaba despacio

-¡Granger! Eso no fue lo que dije -le grité unavez más sin pensar

-¿Qué ocurre? -preguntó una vez más

-¿Qué si me amas? -dije lentamente

-¿Si yo te amo? -dijo despacio pero sorprendida

Antes que ella pudiera responder algo los idiotas de Potter y Weasleyiban pasando por ahí y se acercaron a Granger. ¡Maldición!

-¡No! ¡Claro que no! ¿De qué hablas Malfoy?-dijo ella un poco nerviosa mientras se alejaba con sus amigos.

-Pues yo sí
-suspiré mientas me recostabacontra la pared miserable

*Hermione*

Porla tarde logré escaparme de Harry y Ronque no me habían dejado sola. Necesitaba tiempo para pensar bien lo que habíapasado con Malfoy lo cual me había dado vueltas en la cabeza todo el día.

Aproveché mis momentos sola mientras los demás estudiaban y hacían tareapara irme al lago donde sabía que no sería molestada. Me senté en la orilla ycomencé a desahogarme.

-¡¿Por qué tiene que ser tan complicado?! -dijefrustrada

-¿Por Draco? -preguntó una voz detrás de mí locual me hizo brincar

-¡Zabini! ¡Casi me matas! -dije calmándome

-Lo siento -dijo sentándose a mi lado -Esto esextraño

-Muy extraño -dije sintiéndome incomoda. Entodos mis años en Hogwarts nunca me vi sentándome al lado de Blaise Zabini ymucho menos imaginar que él estuviera enamorado de mí

-¿Pasaste un buen rato con tú Valentín secreto?-me preguntó riendo por alguna razón desconocida

-Claro -suspiré con una sonrisa, me preguntabasi él sabía que yo sabía que él era mi Valentín.

-Me parece que con diez pasos quedaste enamorada-sonrió malvadamente como si escondiera algo

-Por supuesto que no, ¿qué te hace pensar eso?-mentí

 

-Lo puedo ver en tus ojos -dijo mirando al lagomuy concentrado

Mesentí algo avergonzado que fuera tan obvio que estaba enamorada pero al mismotiempo me preocupaba que él se lo dijera a Draco. Me castigaba por no haberlepreguntado a Malfoy si él me amaba a mí pero tal vez él hubiera mentido igualque yo.

-¿Y sabes de quien? -pregunté curiosa

Zabinirió una vez más pero un poco más alto que antes diciendo que mi pregunta eraabsurda -Ambos sabemos que es el único tarado que logró enamorar a HermioneGranger con sólo diez pasos.

-Draco Malfoy -dije suavemente pronunciando cadaletra de ese nombre con delicadez, esas dos palabras traían tantos recuerdos ytantos sentimientos.

-Ese idiota
me hizo ponerme un vestido-maldecía Zabini

-¿De casualidad no tienes idea si él siente algopor mí? -pregunté tímida

-¿Tienes alguna duda? -dijo mientras selevantaba y se alejaba

-¡Zabini respóndeme!

-¡Si no estás segura pregúntale a Draco! -dijo él volviendo al castillo

-Maldito Zabini gracias por nada
-dije en vozbaja

Esanoche no pude comer me quedé en mi cuarto preguntándome si Draco podría sentirlo mismo por mí. En toda mi vida no me había sentido tan patética, era unagryffindor y me estaba escondiendo en mi habitación en lugar de ir apreguntarle a Malfoy. Sabía que era lo correcto pero con la idea de ello mispiernas se volvían de gelatina y me daba
miedo
que después de todo lo que nosha pasado solo estuviera jugando conmigo

Escuché que alguien tocó en la puerta que provocó que saltara puesestaba muy concentrada en mis pensamientos. Molesta por la interrupción abrí lapuerta y mi expresión se volvió suave y dulce, unas flores flotaban afuera dela puerta y las cogí.

-¿Hola? -pregunté mientras respiraba eldelicioso aroma de las flores pero otro aroma invadió mi nariz, un aroma que mevolvía loca que reconocía en cualquier lugar.

-¿Puedo pasar? -preguntó él que caminó hasta lapuerta algo tímido.

Sonreí dulcemente y lo deje pasar, él se sentó en mi cama mientrasexploraba con su mirada la habitación. Sequé una lágrima que escapó de mis ojosy me senté a su lado. Sin decir ni una sola palabra recosté mi cabeza sobre suhombro y él puso su brazo alrededor de mí.

-Dime -suspiré luego para que él dijera la razónde su visita

-Debo confesarte muchas cosas que debí decirhace mucho tiempo -dijo y sentí como mi corazón latía más rápido y abrí misojos prestándole toda mi atención.

*Hermione*

Ahíme encontraba al borde de la locura, no tenía nada más en mi cabeza que a eserubio quien me hacía la vida imposible y aún así lo amaba hasta la muerte. Susojos grises los veía cada vez que cerraba los míos.

-¡Te Amo! -dijo por fin. Me sorprendí tanto quebrinqué de la cama y caí al piso, había soñado ese momento por tanto tiempo.

-Ya es muy tarde
-le dije muy triste deromperle el corazón. -Yo también te amé, Ron. Eres para mí solo un amigo.

-Sé que estuvo mal todo lo que hice y no tienesidea de lo que me arrepiento, nunca deseé lastimarte, Hermione -dijo derodillas junto a mí en el piso.

-Lo sé, y si pudiera me enamoraría de ti pero yame enamoré de alguien más. -dijemaldiciendo

-¿Qué le ves a ese hurón? -preguntó algo celoso

 

-No tengo idea pero él es al que quiero junto amí, quiero estar entre sus brazos y abrazarlo. Quiero agarrar su mano y nuncamás dejarlo ir. Lo amo, Ron, y no sé qué hacer
-suspiré

-Sabes que podrías intentar decirle lo quesientes -dijo haciéndolo sonar tan fácil -Igual que lo acabo de hacer yo

-No tienes idea, cuando intento decirle todosale mal pues nos peleamos o algo se interpone -dije

-Entonces practiquemos -propuso él alegremente

Escuché afuera un ruido de pasos y me asusté que alguien viniera y Ronestuviera aquí pues él no se suponía que estuviera ahora aquí. Al notar quenadie abrió la puerta me relajé y seguí escuchando a Ron.

-Hermione, eres la mujer de mi vida, la que másamo en todo el mundo. No me importa tu sangre ni tu historia. Quiero casarmecontigo y hacerte la mujer más feliz. Quiero tener mil hijos junto a ti, verloscrecer y envejecer juntos. ¿Qué piensas? -dijo Ron de rodillas peinando su pelohacia atrás y poniendo una mirada de arrogante como Malfoy.

-¡Claro que me casaría contigo! -reí divertidaimaginando mi boda con Draco Malfoy.

-¡Maldición! -escuché una voz frustrada decirafuera de la habitación después de un golpe, aparentemente alguien nos escuchópues estaban espiando por la puerta y se golpearon contra ella.

*Draco*

Maldecía con todo mí ser a ese idiota de Weasley. ¡¿Cómo es posible quele propusiera matrimonio a MI GRANGER?! Estaba tan enojado que le gruñía atodos los que cruzaban mi camino. Caminaba con el seño fruncido hacia la salacomún de Slytherin.

-¡Blaise! -grité a lo más alto de mis pulmones

-¡¿Qué quieres?! -dijo él sentándose en unsillón

-¡Weasley le propuso matrimonio a Granger y ellaaceptó! -dije sonando más como un niño de seis años.

-¿Quieres un caramelo, querido? -Preguntó Blaze tratándomecomo un bebé -¡Eso te pasa por no decirle la verdad, idiota! -Dijo pegándome enla parte de atrás de mi cabeza -Después de todo MI esfuerzo no te dejarérendirte tan fácil.

-¿Quién dijo que Draco Malfoy se rendía así defácil? -dije levantándome del sillón con dignidad y furia. -¡Granger será míaaunque tenga que secuestrarla de su propia boda con todos los magos deluniverso!

Salí de la sala común sintiéndome poderoso decidido a ir a robarme aGranger y me regresé como un perdedor al segundo. No tenía idea de cuándo seríala boda ni en donde. ¡Maldición! ¡Mañana! ¡Mañana Granger sería mía como que mellamo Draco Hurón Malfoy!

-¿Puedes bajarte de la mesa? -dijo Blaze mirándomecomo un lunático

*Hermione*

Mepreguntaba que quien habría estado escuchando nuestra conversación y mepreocupaba que ello se volviera un rumor y llegara a los oídos de Malfoy.Cuando llegó Ginny esperando que fuera ella pero me dijo que no tenía idea delo que había pasado.

Mefui a dormir con angustia y logré dormir en cuestión de varias horas. Memolestaba pensar en el tema pero era imposible evitarlo.

Ala mañana siguiente desperté aliviada que nadie hablaba sobre mí ni recibíamiradas extrañas cuando entré al gran comedor. Ron era más amable conmigo ahoraya que éramos 100% amigos de nuevo y nada más. De pronto noté como Pansy Parkinsonentró al gran comedor de la mano de ¡Draco Malfoy! Lo maldecía con toda mi almay estaba segura que había humo saliendo de mis oídos.

 

-¿Qué hacen? -pregunté molesta al oído de Ron

-No lo sé -dijo Ron mirándolos también -Estoy seguroque no es nada.

Estaba a punto de irme a la mesa de Slytherin y darle una cachetada aMalfoy y darle una golpiza a Parkinson, pero soy más madura que eso. Me levantéenojada y celosa pero con dignidad de la mesa y recogí mis libros. Salí seguidade Malfoy.

-¡¿Qué quieres ahora?! -Pregunté a punto desacar mi varita y darle una lección -¡Ve y sigue a tu novia!

-¡¿Por qué no le vas a gritarle a tu prometido?! -dijo él devuelta de enojadoy con celos en su voz

-¡¿De qué hablas?! -pregunté confundida

-¡De Weasley, sé que se van a casarse y tenermil asquerosos hijos! -dijo tristemente. Me quedé sin habla por unos minutos.

-¿De dónde escuchaste eso? -pregunté pensando sifue él quien estaba espiando o si alguien se lo contó

-¡No importa porque igual te casarás con eseidiota!

-¿Qué te importa con quien me case? -pregunté esperandoque admitiera que estaba celoso

-¿Qué te importa que tenga novia? -preguntó igualél y sentí como si me hubiera dado un golpe en el estomago y me sacará todo elaire, tenía razón.

-¡¿Quién dijo que me importa?! -dije sin saberque más decirle

-¡Tú misma lo hiciste, al minuto que nos vistete levantaste de la mesa y te fuiste sin comer nada! -dijo él mirándome como siél era el ganador de nuestro argumento

-¡Te fijas demasiado en alguien quien no es tunovia! -le señalé subiendo una ceja y cruzándome de brazos

-¡Nunca dije que ella era mi novia! -admitió sincambiar la expresión de su cara

-¿Entonces por qué sostenías su mano? -pregunté sinpoder evitar el tono de celos que había en mi voz con solo recordar eso.

-¡Igual no te molesta cuando es a ti a quienbeso! ¡Igual no te importa besarme aunque no sea tu novio! -dijo subiendo susdos cejas hacia arriba y se cruzó de brazos igual que yo que me quedé con laboca abierta.

-¡Nadie dijo que no quería que fueras mi novio! -dijeal punto de derramarme a sus brazos, dejarme una vez rendirme ante él y susojos grises que se clavaban fijamente en los míos. Lo grité más alto de lo quealguna vez intenté, pues eso se escapó de mis pensamientos y los dije porerror.

Antes que pudiera notarlo varios estudiantes y profesores nos mirabanextrañados, no habían escuchado la conversación pero presentían que había algomal. Pansy se llevó a Draco del brazo y Ron a mí rodeándome con su brazo por miespalda y cayendo en mi hombro.

Yale había confesado mi amor a él y ahora todo lo que faltaba era saber si élsentía lo mismo por mí. Me sentía vulnerable en ese momento. Cuando volví a mihabitación después de clases saqué el osito de peluche que me habían regaladopor el día de San Valentín y lo abracé pretendiendo que era Draco


Queríadecirles que empecé otro Dramione por si querían leerlo se llama "¡DimeQue Me Amas Granger!" Gracias por leer espero que les guste :) -JTScorMalfoy

*Hermione*

Melevanté de la cama a las seis de la mañana pensando en Draco una vez más con elpeluche en mis brazos, lo amaba demasiado para dejarlo ir. Una lágrima queríacaer de mi mejilla cuando una idea pasó por mi cabeza.

 

*Draco*

Empecé a despertarme con un olor hermosoque me recordaba mucho de Granger, noestaba que era pero me hipnotizaba. Abrí mis ojos lentamente sonriendotiernamente hasta que me di cuenta.

-¡¿Qué diablos estás haciendo?! -dije espantadodando un leve brinco en mi cama acorralado

-¡¿Qué te imaginas que hago aquí?! -dijo con unavoz tenebrosa mirándome fijamente a los ojos como si quisiera sacarme el alma.

Hermione estaba ahí arriba de mí con sus brazos sobre la cama a cadalado de mí, fácilmente podría derrumbarla y dejarla en el otro lado, ósea yoencima de ella pero esto me divertía demasiado para dejarlo pasar.

-A ver Granger, ilústrame -dije burlándome

-No terminamos nuestra conversación de ayer-dijo ella frunciendo el seño, amaba cada una de sus expresiones pero habíaalgo que me atraía hacia hacerla enojada hacia mí por alguna razón. Meencantaba como con sus ojos deseaba mandarme un Avada Kedavra pero su corazónno la dejaba.

-¿En que habíamos terminado? -sonreí aguantandoreírme mientras mordía mi lengua, no podía tomarla en serio en esta situación.

-¿Es Pansy tu novia? -preguntó seria al borde desacar un cuchillo y atravesarlo por mi corazón pero su pregunta también merecordó que Weasley le había propuesto matrimonio y ella había aceptado.

-Eso no es asunto tuyo, Granger -dije sintiendoesos celos que tornaban mis ojos verdes y me invadía una furia que me hacíapensar en matar a Weasley y dar su cuerpo algún gigante para que lo hicierapedacitos.

-¡Contéstame! -demandó ella golpeando con suspuños contra mi pecho intentando de maltratarme, ella no sabía que yo estabasufriendo igual que ella.

-Sabes que eso no me lastima -le informé paraque dejara de gastar energía. Ella no se detuvo lo hizo varias veces hasta quese canso lentamente y fue cayendo su cabeza contra mi pecho. Le acaricié laespalda pero cuando me había dado cuenta ella ya se había dormido.

*Hermione*

Abrí mis ojos y estaba en la habitación de Malfoy, ¡Estaba en su cama!Alcé la cobija y revisé que mi ropa siguiera intacta y miré alrededor en buscade Malfoy pero no había señal del hurón. Cuando me levanté y miré en una mesitaal lado de su cama miré algo que me llamó la atención, era una notita con lamisma letra de las de mi Valentín Secreto con mi nombre escrito en ella. Sonreícálidamente hasta que se esfumó y grité con furia

-¡DRACO HURÓN MALFOY! -dije corriendo por lapuerta.

*Draco*

Estaba algo preocupado por Granger que se había quedado dormida en mihabitación mientras estaba yo sentado en el gran comedor mientras celebraban eldía de San Valentín. Casi todos los estudiantes de las demás casas se abrazabancon su Valentín secreto excepto algunos que se besaban.

Measquee de tanto amor y cariño que tuve que salirme de ahí. Hasta los idiotas deCrabbe y Goyle abrazaban frenéticamente a Pansy Parkinson. Esto ya era elcolmo.

Cuando miré hacia un lado de la puerta pude observar a una chica en pantuflasy pijama. Me miraba fijamente a los ojos hasta que desperté.

-Creí que seguías dormida, no quise despertarte -medisculpé ya que sabía que esta era una fecha importante para ella. No habíarespuesta, seguía inmóvil sin decir una sola palabra.

-¡HERMIONE! -gritó Weasley y la abrazófuertemente, ella despertó de su trance y lo abrazó de vuelta con dulzura. Medolía mucho verlos así pero sería siempre así después que se casarán.

 

-Ven adentro te pierdes toda la diversión -sonrióél tomando su mano pero ella no se quiso mover de ese lugar.

-Estaré ahí en un minuto -dijo ella quitando sumano de la de él. Me miró de nuevo pero esta vez se acercó.

Puso sus brazos alrededor de mi cuello atrayéndome hacía ella aunque nohubiera necesidad. Yo la abracé devuelta pensando que esta podría ser la últimavez que estaríamos así, juntos. Tenía ganas de derramar una lágrima al imaginármelaa ella vestida de blanco casándose con Weasley. La abracé con más fuerzas yella acarició mi cabello, solo ella podría ser capaz de despeinarlo y vivir.

Ella soltó uno de sus brazos y buscó mi mano y un pedazo de pergaminoarrugado lo dejó en mis manos. Mientras lo observaba curioso ella se puso depuntillas y me dio un beso en la mejilla.

-Feliz día de San Valentín, Draco -dijo dulcementey entró en el gran comedor.

Enese momento si me sentía más que frágil era una sensación extraña que sentía enmi pecho, la quería de vuelta en mis brazos, la quería cerca de mí. Abrí el pergaminoy decía

Querida Hermione

No sé si alguna vez te llegará estanotita, tal vez nunca tenga el valor de mandarla, tal vez no seamos el uno parael otro pero quería decirte la verdad. La verdad es que soy Draco Malfoy, esemago rubio con el ego por las nubes y que te ha tratado mal sin buena razón portanto tiempo. Solo quería que lo supieras

Tu ValentínSecreto

Mequedé congelado al leer esto, había escrito esta notita una noche en que micorazón se había roto al enterarme que Weasley y Granger se casarían. Nuncapensé que ella sabría que yo era su Valentín secreto. Mis mejillas sesonrojaron y mis manos empezaron a sudar, tragué con fuerza y pronuncié

-¡HERMIONE JEAN GRANGER! -grité a todo pulmón ytodo Hogwarts me miraba pero lo que me importaba era su mirada de preocupación.

*Draco*

Salí del comedor con la poca dignidad que seguía en mí. Sentía como sime hubieran humillado, como si me hubieran lastimado en lo más profundo de míser. Corrí por los pasillos sin rumbo, corrí aún más cuando sentí unos pasosdetrás de mí.

-¡Aléjate! -grité furioso a quien fuera que meseguía aunque supiera bien quién era.

Alya no poder correr más me rendí y caí sentado en un pasillo. No quería verla,no quería que ella me mirara. Observaba a mi varita con mucho despreciosabiendo que no podría pronunciar realmente Avada Kedavra cuando su pelocastaño y sus ojos cafés se asomarán desde el otro corredor.

-¡¿Estás Demente?! -preguntó Hermione alzandosus manos en señal de pregunta.

-¡Déjame solo! -exclamé con la poca voz quesalía de mis labios.

Enese momento estaba lleno de furia pero había algo forzándome a no sacarle losojos a esa chica enfrente de mí. Estaba más que todo avergonzado conmigo mismo,estaba totalmente despedazado por dentro pero ¿por qué?

-Draco, medio Hogwarts escuchó que dijiste queme matarías -dijo ella agachándose a tratar de mirarme a los ojos pero yoseguía moviendo mi mirada por todas las esquinas, explorando cada punto en lapared.

Simplemente me encogí de hombros. No me importaba eso, había un caosdentro de mi cabeza que intentaba de descifrar pero su voz no me dejabaconcentrarme. ¡Merlín, desearía que se callara!

 

-¡Draco! -gritó ella desesperada por obtener miatención. Por primera vez volví a ver sus ojos.

-¡¿Qué quieres de mí?! -Pregunté de pie -Dimepor favor, Hermione, explícame que más deseas de mí. No me importa más siquieres decirle a todo Hogwarts que estoy enamorado de ti. No hay forma deavergonzarme más, no hay forma de lastimarme más. -le dije enfadado

Sentía el deseo de irme, de caminar lejos de ese lugar. Granger mirabael suelo con mucho interés. Me desesperará que viniera aquí sin ninguna buenarazón. Harto de esperar empecé a alejarme.

-¡Espera! -exclamó Granger alcanzando la mangade mi camisa

Lamiré fríamente esperando que no me hiciera perder mi tiempo. Sus ojos parecíanmás brillantes, oh no, no, no, esto no puede pasar.

-Lo siento -dijo ella con un hilo de voz -Nocomprendo por qué estás así pero solo quiero que sepas que lo lamento.

Quería decirle en ese momento a todo pulmón que no se disculpará poralgo que no sabía. Me daba rabia, me enojaba, etc. Pero lo único que mi cuerpome permitió fue abrazarla y ofrecerle me hombro para que sus lágrimas cayeranhasta empapar mi camisa.

-Toma mi mano -dije suavemente secando lasultimas lágrimas de la cara de Hermione

-Draco, yo
-empezó a decir

Lainterrumpí con un beso. Odiarla para mí era ya algo imposible y tenía queadmitirlo. Aunque me partiera el corazón, aunque me desesperará, aunque meenfadará ella era todo para mí, y haría lo que fuese por hacerla feliz.

-¿Dónde vamos? -preguntó ella preocupada cuandonos empezamos a alejar de ahí.

-Lejos de aquí -respondí con un solo lugar en mimente.

*Ron*

Antes que la celebración acabará todos los estudiantes se quedaroninmóviles. Silencio en el comedor era sumamente aterrador. Todas las miradasfijas en la única Figuera que resaltaba, ahí en la puerta estaba mirando condesagrado.

-¡DRACO MALFOY! -rugió el hombre de pelo rubiolargo

¿Qué hace Lucius Malfoy en Hogwarts de regreso?No sé porque pero tuve un mal presentimiento en mi estomago y no era que teníahambre

*Draco*

Tomados de la mano llevé a Hermione a mi habitación ya que todos estabanen el comedor y no seríamos interrumpidos ahí. La tomé de la mano y la miréjusto a sus ojos.

-Hermione, sé que los dos estamos enojados ytodo eso pero te amo y yo no dejaré que Weasley
-empecé a decir muy serio perosintiéndome muy vulnerable por dentro

-¿Qué con Ron? -preguntó de repente muyconfundida Hermione

-De que ese imbécil se casará contigo -leexpliqué

-¡Ja! -río por un rato en mi cama hasta que ledolió el estomago, no solo cogía mis cosas sin permiso ahora también se burlabade mí.

-¡¿De qué te ríes, Granger?! -pregunté de malagana

-¡Que tú crees que me voy a casar con Ron! Ahoraentiendo porque has estado tan raro -dijo ella tomándome de las manos -Draco,Ron me estaba tratando de alegrar y pretendía ser tú quien me pedía matrimonio.

En ese momento me volví a sentir humillado ¡odioel día de San Valentín! Maldigo al idiota que lo inventó, maldigo a eseestúpido de Weasley. Tomé mi almohada con mis manos y grité en ella.

 

-¿Mejor? -preguntó Hermione sonriendo cuandotiré la almohada a un lado

-¿Quieres que me case contigo? -preguntéinseguro, ¿matrimonio? ¿A esta edad?

-Por ahora
podemos ser
novios
si te parece-sugirió ella mirando al piso sonriendo pero con las mejillas rosadas

-¿Quieres ser mi novia Hermione? Te advierto quepuede ser peligroso pero sería lo mejor que te pasará en la vida -dijesonriendo de medio lado y cerrando un ojo. ¡Recuperé mi confianza y mi encanto!

-Sí quiero, Draco -río ella y nos besamos

Eraincreíble lo bien que me sentía, al fin algo que me salía bien. Besarla y saberque era mía era mejor que mis sueños, la amaba tanto. Por esos pocos momentosel resto del mundo no importaba, no existía.

-¡Draco! -dijo un voz desde afuera

Micara quedó pálida como la de un muerto y mi piel se erizó. ¿Cómo era esoposible? Mis oídos debían estarme jugando una broma de mal gusto. Otro llamado se escuchó y sabía que era real,Hermione también se quedó petrificada.

-¿Ahora qué? -susurró ella revisando que notraía su varita.

-¡Bajo la cama, escóndete ahí! Ya no hay tiempo-le ordené yo esperando lo mejor

Mientras Hermione se escondía mi padre terminaba de abrir la puerta sintocar antes. ¡Gracias Merlín que no la vio! Me quedé quieto esperando a que él hablaraantes.

-¡He recibido cartas que me han informado de unadesgracia, algo despreciable en la familia Malfoy que no es tolerada! -rugió mipadre con desagrado.

-No sé de que hablas, padre -respondí pero mivoz temblaba. Si sabía que la causa de eso estaba justo debajo de mí

-¡Sí sabes! -Dijo él pidiendo una explicación-¿Qué esperas que te saqué de esta maldita escuela? ¿Qué te desherede? Si esoes lo que debo hacer para que hagas caso lo haré.

-Tú no entiendes, padre -le rogué para que poralgún milagro que escuchará antes de volverse loco.

-¡No entiendo y no quiero, Draco! Está no fue laforma en que fuiste criado y no lo soportaré ni un minuto más, quien sabe loque eres capaz de hacer después -se lamentó

-Padre
-intenté decir

-No. ¿La tienes aquí? ¿Está ahora aquí?-preguntó pero al negar con mi cabeza salió por la puerta furioso.

Aunque se haya ido de mi habitación y Hermione saliera a abrazarmecálidamente sabía que pronto tendríamos otra de nuestras charlas. Después dealgo tan grandioso tenía que estar mi padre al borde de echarlo a perder. Perono me importaba lo enfrentaría y pelearía por ella.

*Draco*

¿Cómo podría disfrutar de mi victoria después de las palabras de mipadre? No era que necesitará su aprobación pero me preocupaba mucho de lo quesería capaz para lograr lo que deseaba. Me preocupaba por Hermione

-¡¿Cómo diablos supo?! -pregunté furioso al ladode Blaise en el sillón donde estudiábamos.

-No es posible
-concluyó Zabini luego de unrato de pensar en silencio, no tenía ningún sentido. -¿No desconfías de mí?

-No
no creo -dije poco convencido. Alguienhabía ido con la historia y con pruebas a mi padre pero dudaba que Zabini fueracapaz de eso luego de ayudarme.

¡Suficiente! Pensé tirando los libros y los pergaminos mientras salía dela sala común. Ahora mismo era la oportunidad de enfrentarlo y sabía muy biendonde estaría.

 

*Hermione*

-¿Puedesdejar de moverte? -preguntó Ginny quien me observaba caminar de un lado al otroen la habitación.

-Lo siento no puedo quedarme tranquila, micorazón va a explotar en cualquier momento. No quiero que Lucius lastime aDraco. -confesé

-No creo que debas preocuparte por él,¿recuerdas la última vez que visitó Lucius? Ese hombre es capaz de cualquiercosa, Herm. Ellos creen en la sangre pura y no te tendrá mucha simpatía.-reflexionó Ginny mirándome muy preocupada.

-Yo no le temo a Lucius. -dije firmemente

¿Sería capaz de lanzarme un Avada Kedavra? No sé si estaba preparadapara conocer a la familia de mi novio, no creo que sea siempre fácil pero esto sepasa de la raya.

Decualquier manera había otra cosa rondando mi mente, algo que no le habíacomentado a Ginny ni a nadie. Algo que no me dejaba en paz. Algo que no teníasentido. ¿Cómo se enteró Lucius?

Queyo supiera Lucius no había sido profesor de adivinación. No podía imaginarlocon una capa invisible siguiendo cada pasa de su hijo. ME resultaba absurdo quehubiera contratado un detective. Es imposible que saliera en el profeta. Era estúpidoque supiera leer mentes. ¿Cómo? ¡¿Cómo?! No entendía.

-¡¿Debo admirar sus sobre naturales poderes oespantarme?! -grité despertando a Ginnyque con su varita me pego un almohadazo en la cara.

*Draco*

Miraba de lado a lado antes de pasar por los pasillos del castillo conel temor de ser descubierto peor si era por mi padre. Si se suponía que iba aencontrar la respuesta a cómo es que se enteró de mi secreto sería de la única formaque funciona con Lucius Malfoy, espiar.

Meescabullí hacia el único lugar donde encontraría a mi padre a esta hora de lanoche. Era obvio que si a alguien le contaría sus desgracias y sus planes seríaa
Snape.

La últimavez que visitó el castillo puedo recordar bien como su plan de matar a mi pobrelechuza se lo había dicho a Snape. Me amenazó de no matar a mi lechuza. Despuésde lograr que descansará en paz debía mandarle pruebas de que estaba muera, óseaque Snape viera el cadáver.

Contoda la cautela del mundo decidí pegar mi oreja a la habitación. La voz de unhombre habló con sarcasmo, Snape. Otro hombre respondió con la misma voz que mehabía ordenado por tantos años, Lucius.

-No entiendo como puede ser tan imbécil -se quejómi padre -De esa asquerosa Granger -dijo con desagrado

-Me sorprende realmente esa actitud de Draco, penséque era mejor que eso -respondió Snape poco interesado del tema

-Lo educamos tan bien Narcissa y yo para queesta desgraciada arruine años de trabajo -continuó con cierto dolor mezcladocon furia.

-Si Draco desea arruinar su vida y el apellidode la familia no es su asunto -preguntó Snape retóricamente

-¡¿Qué dices Severus?! -Exclamó Lucius -Mientrasviva el apellido Malfoy será respetado y no habrá una sangre sucia que loarruine.

-¿Cómo harás que Draco obedezca? -preguntó Snapeesperando una derrota de parte de mi padre

-No lo sé Severus, pero la idea de mandarlo aDurmstrang no va mal -dijo siniestro.

Recuerdo cuando era fanático de esa escuela, cuando deseaba irme de estecolegio de lunáticos y cambiarme a Durmstrang. ¿Dónde quedó el entusiasmo? No me podía hacer esto a mí.

-Si puedo hacerte una pregunta Lucius, ¿cómosupiste? -preguntó curioso Snape como si me estuviera leyendo la mente. Por finel momento que estado esperando.

 

-Es curioso recibí una carta de
-se cortó lodemás

-¡¿Qué haces espiando Draquito?! -exclamó causándomeun infarto que sentí como mi alma se escapaba de mi cuerpo y flotaba. Susonrisa malvada la reconocía bien. ¡Maldición!

*Draco*

-¡¿Qué haces aquí?! -pregunté en un alto susurroal borde de cortarle el cuello con mis manos.

-Debería decir lo mismo pero
creo que eso ya esobvio -respondió ella con esa irritante voz.

-¡Fuiste tú! -dije apuntándola con desagrado

-¿Qué puedo decir? Échame un cruicio si teatreves Draquito.

-¿Cómo? ¿Por Qué? -no podía entender suconfesión era tan imposible, el único que sabía era Blaise
y Ginny
y Weasley
y Potter
y Snape
¡Qué importa!

-Aquí no
-susurró Pansy tomando mi brazo

-¡Yo no voy a ningún lado contigo! -respondíirritado sacando mi brazo por las malas de sus garras.

Ellase dio media vuelta y empezó a caminar en dirección contraria. Maldecíamientras me decidía si quedarme o irme
Seguí su paso por detrás dejando midistancia. Llegamos a un corredor don se volvió mirarme con esa sonrisa que mehacía querer pegarle en la cara

-Tienes que admitir que no eres bueno paramantener secretos. Digamos que cuando me di cuenta que tenías
sentimientos por esa Sangre Sucia mepropuse averiguar una manera de mantenerlos separados. Por suerte no tuve quehacer mucho pero luego tuve que escribir esa carta. -confesó ella sin ningúnremordimiento sino más bien que fuera un discurso por ganar alguna clase detrofeo.

-¿Por qué? -Pregunté furioso sin comprenderla-¿No puedes dejarme vivir mi vida? ¿Te hace miserable que sea feliz?

Ellameneó la cabeza sin quitar esa sonrisa dibujada permanentemente en su cara. Parecíadisfrutar tanto de mi desgracia, era tan fría y malvada
Me silenció con un dedoen la boca el cual quería morder hasta arrancárselo.

-Si debes de ser feliz debe ser con alguien detu clase, hermosa, sexy y pura. Soy la mujer de tu vida y si no te tengo muchomenos será esa Sangre Sucia.

*Hermione*

Porfin había conseguido dormir sin más pesadillas sobre Lucius Malfoy y suspoderes de saber las cosas. Abrí un poco los ojos sonriendo de poder descansar,todo estaba bien en la oscuridad, todavía tenía horas para dormir.

¡Pum!Se escuchó por la ventana cerrada
antes de alarmarme y coger la varita mequedé inmóvil
será una lechuza. Rápidamente tomé la varita sin moverme muchomientras observaba
algo que nunca creí ver en Hogwarts

Había leído mucho sobre los vampiros pero nunca pensé tener queenfrentarme a uno
¿cómo era posible? Primero lo de Lucius y ahora un vampiro
No, hay algo malo en el mundo

Toméel pedazo de madera filoso que tenían que reparar de la habitación y loconsideré una estaca. Traté de normalizar mi respiración para que no meprestara atención. Era un hombre
o macho como se diga
y era, no, parecía ¿borracho?¡Un Vampiro Borracho en Hogwarts!

Sabía que la voz de Ginny en mi cabeza decía, Hermione no has descansadoestas teniendo alucinaciones. Estaba muy segura que no era irreal lo veía biencon mis propios ojos. Escuchaba mi corazón latir desesperadamente, necesitabaayuda sino quería que nos matara a todas.

 

Sinmás espera me armé de coraje y con la estaca de madera me tiré sobre elmonstruo y con la varita en la otra mano. Ya era tarde
su mano me vio y mesostuvo la mano con la estaca y la otra en mi estomago tratando de quitarme deél quien quedó en el suelo.

-¡AAAHHH! -gritó el vampiro que desesperadamentetrataba de agarrar mi varita.

Rápidamentela silueta de Ginny tomó acción a encender la luz ya que mi varita estaba bajoataque. Ella me miraba sin aprobar mis acciones, le salvaba la vida.

-Si van a hacer
ese tipo de cosas inapropiadas háganlasen otro lado -sentenció ella volviendo a dormir

Elvampira borracho no era un vampiro
tampoco estaba borracho. Malfoy me mirabaenojado con una capa pues llovía
tal vez necesitaba dormir un poco.

-¿Te has vuelto loca? -me preguntó asombrado

-Lo siento
no he descansado desde lo de tupadre -confesé apenada levantándolo y tirando la estaca de madera

-¿Una estaca? -Preguntó suprimiendo una sonrisaburlona -Ya sé cómo se enteró de todo lo nuestro. Pansy.

-Esa
-dije pero ninguna mala palabra salía demi boca -¿Y qué hacemos?

-¿Cosas inapropiadas? -sugirió arqueando unaceja y sonriendo de medio lado, negué con la cabeza pero sabía que me habíasonrojado. -Tenemos que vencerlas
o terminar

*Hermione*

Mecostó convencer a Draco pero finalmente accedió. Me tomó por la mano y me guióhasta la sala común de Slytherin, pronunció la contraseña y me dejó entrar.Miraba como su imagen desaparecía y pensaba que tan buena idea era esto.

Ahora estaba sola en la sala de serpientes sin la protección de Dracopara que no me envenenaran sin piedad. Busqué su cabello oscuro y le llamé laatención.

-¿Qué haces aquí sangre sucia? -preguntó conasco Pansy Parkinson

-Estoy aquí a hablar contigo, Parkinson-respondí con rivalidad

-¿Para qué? Lucius se llevará a Draco aDurmstrang y mis padres me mandarán junto a él -sonrió con todos sus dientesmalvados llenos de odio y celos.

-¿Qué importa si vas a la misma escuela queDraco si él me ama a mí? -respondí con una pequeña sonrisa dibujándose en lapunta de mis labios.

-¿Qué tan segura estas que su amor es sincero,Granger? -Preguntó subiendo sus cejas oscuras -¿Qué tan segura estás de que élno puede enamorarse de mí? -dijo más tenebrosa que nunca.

Poralguna razón esas palabras enfriaron mi alma, no estaba segura quien tenía larazón más
Yo amaba a Draco y él también pero no sabía exactamente si era capazde seguir enamorado de mí

-¿Te petrificaron, sangre sucia? -Río burlonaPansy -Pruébamelo contrario y te doy mi palabra que dejaré a Draquito y a ti enpaz.

*Draco*

Tenía tiempo esperando afuera como tarado afuera de mi propia salacomún. Crabbe y Goyle iban a entrar hasta que me vieron afuera.

-¿Te olvidaste la contraseña? -preguntó Crabbe

-¡No idiota! Estoy esperando a Hermione... -dijecortante. No estaba de humor para ese par de inútiles. No importaba lo quedijera ellos como mascotas obedientes se quedaron a mi lado.

 

Unosminutos más pasaron antes que su mano me tirará lejos de ahí. No me sostenía dela mano suavemente como siempre sino que me sostenía del brazo bruscamente.

-¿Qué te ocurre? ¿Qué te dijo? -pregunté desesperadopor saber que hizo Pansy. Tenía miedo por la expresión de su rostro sus ojosparecían ocultar lágrimas que no se habían derramado pero también una furia queconocía muy bien.

-¿Recuerdas lo que me dijiste por la noche? -preguntóignorando mis propias preguntas pero más seria de lo que desearía. Asentí singanas. -O era detenerla o era
-suspiró y dejo la palabra en el aire como si noquisiese completarla.

Merecordé de todo lo que le había dicho en menos de 24 horas: Granger, te amo, te necesito, la haremospagar, no nos vencerá, etc. Pero esa oración me sonaba

-Oterminar
-Completé la oración con dolor -No, no, Hermione no, piénsalo bien.

-¡Tú piénsalo bien! -Me interrumpió ella -Draco,lo nuestro no va a funcionar. ¡Olvídate de mí! -dijo ella alejándose de mí.

Debíseguirla y exigirle una explicación, debí quedarme ahí como estatua procesandola información, debí ir a llorar de dolor en mi habitación. Debí, debí pero no.Me di la vuelta, ardiendo en enojo y furia y fui a buscar a Pansy. Aunquetuviera que ahorcarla con mis propias manos le sacaría la información.

*Hermione*

Unashoras de llorar por fin Ginny evitó que siguiera derramando lágrimas. No lehabía contado, no todo, solo que Draco y yo ya no estábamos juntos.

-Es el juego de Pansy ahora
-le dije mientrasella se sentaba a mi lado maldiciendo a la serpiente venenosa Parkinson.

-¿De qué hablas? -preguntó surgiendo ahora laspreguntas que no se atrevía a preguntar antes.

-Si el amor de Draco es sincero nos dejará enpaz, si no lo es debemos seguir diferentes caminos.

-¿No piensas que Draco te ama solo a ti? -preguntóGinny casi ahogándose por lo que había dicho.

-Sí, pero él tiene que darse cuenta y no puedehaber ninguna duda.


Gracias por leer espero que les gustará, para que les importa ya publique el primero cap de Malfoy celoso de Krum. Espero que les guste también. -JTScorMalfoy :)

*Draco*

Levanté mi varita y tiré la puerta de la habitación en donde Pansy seencontraba. Las cabezas se voltearon curiosas y asombradas. No me importaba, nome interesaba si me querían expulsar esta noche del castillo.

-¡Ahora me dirás todo, venenosa serpiente! -laamenacé con mi varita apuntando justo a su cuello, a milímetros que sintiera lamadera presionar contra su piel.

Cualquier persona se habría asustado terriblemente de esto, empezado ahablar y rogar que no les hiciera ningún daño. Quizás tratarían de calmarme.Pansy, por otro lado, no era cualquier persona. La chica malvada comenzó a reírhasta que las lágrimas le salieran.

Estaba perdiendo mi paciencia y consideraba seriamente tirarle un crucioa esa mal nacida venenosa pero si razonamiento (el cual aún conservaba) merecordaba que eso sería mala idea, no solo se lograría vengar contra Hermionesi no que la dejaría probablemente sin poder hablar.

Bajéla varita y acerqué mi rostro al de ella, lo suficiente para notar surespiración alterada por ello pero así sería la única forma para parar su risa.Se dibujó una delicada sonrisa sobre sus labios.

 

-Cálmate, Draquito, para todo hay tiempo -respondióella más tranquila

Paraella todo era un juego, un gran absurdo juego en el que ella siempre debíaganar pero no creo que recordaba que yo nunca jugaba para perder. Ahora eraPansy pero luego me tendría que enfrentar a mi padre
el simple pensamiento deello me alejó de Pansy dejándola en libertad.

-Te buscan
-me anunció Blaise apareciendo a milado con un tono de voz como si alguien hubiera muerto, tal vez alguien moriríapronto. Tragué con fuerzas.

Seguísu cabellera rubia y larga por los pasillos oscuros del castillo en silencio.No tenía nada que decirle ni sentía la necesidad de hacerlo como normalmente.Entró al gran comedor y lo seguí sin comentario alguno. ¿Sabría cuánto deseabaque no habláramos de eso? No importaba si lo sabía de cualquier manera, merecordé.

-Supongo que ya sabes porque estás aquí -dijo conun tono de voz demasiado calmado comparado con el que escuché que le contaba aSnape.

-Sí, lo sé bien, padre -me limite a protestar oalargar mi respuesta

-Draco, eres mi único hijo -dijo con unaelevación en su tono tan grande que pensé que comenzaría a gritar -¿Tienes la mínimaidea de que es enterarme de esto por una carta que no es tuya? -dijo recuperandosu tono calmado pero mirándome con los mismo ojos de decepción y enojo.

-Entiendo que no era la mejor forma de que teenteraras, padre - respondí de nuevo de esa manera neutral en que trabajabatanto, evitaba sus ojos no por miedo pero por la reacción que tendría.

-Recuerdo haberte enseñado mejor que eso. Teenseñamos bien sobre la pureza de la sangre. Te explicamos su importancia yahora vienes y dices que estás enamorado de una sangre sucia que

-¡No la llames así! -le dije levantándome de milugar violentamente

Lucius Malfoy, sabía bien como mantener un tono calmado a la hora dehablar, sabía cómo pretender ser o tener algo que no existía en sí. LuciusMalfoy era un hombre superficial, cruel y egoísta. Ponía a sí mismo de primeroy si algo parecía avergonzarlo ante la gente, lo eliminaba. Lucius Malfoy nuncafue el padre ideal, si yo no tenía mucha paciencia no sé como describir a mipadre. Solo conocía una técnica para enseñar de la cual recuerdo bastante bien.

Casial instante que le reclamé sobre el nombre que dijo para referirse a Hermione yél se levantó. Como si toda la furia que había sentido desde que abrió elpergamino hasta ahora se desató en lo que se escuchó en un sonido ni muy altoni muy bajo. Nadie más pudo escucharlo.

Frotéel lado de mi rostro lastimado y tomé asiento silenciosamente. Creo que deboestar agradecido que no lo hiciera con su varita.

-¡No quieroverla contigo nunca más! ¿Entiendes, Draco? No dejaré que por un capricho de unjoven inexperto mi familia sufra la consecuencia como los Weasleys
-pronunciócon desprecio, desprecio puro y solido. -¿Entiendes?

Solamente moví mi cabeza de arriba hacia abajo aún con una manososteniendo un lado de mi cara y manteniendo los ojos en la mesa. Él se levantó bruscamente y se alejó hastaoír el sonido de las puertas cerrarse.

Poralguna razón seguía sintiendo esa furia interior que parecía controlarme y nopodía detenerme. Regresé a la sala común, seguro que me había quedado una marcapues atraje los ojos de varios estudiantes y miradas tristes.

 

Porfin, los ojos oscuros que buscaba. Parecía no ver mi marca pues sonrió de mediolado, o quizás no le importó. Me acerqué y sonreí devuelta con media sonrisa.

-¿Te dieron una lección? -preguntó con su tonosexy mientras tiraba de mi corbata. -Parece que necesitas una amiga ahora, dejaque Pansy te cure, Draquito -dijo mientras me tiraba hacia su habitación.

Unavoz me decía que no entrará, ¿escuché a esa voz?

*Draco*

Estaba claro que no podía pensar claramente con lo que había ocurridopero también era cierto que no quería recordar este incidente ni el problemacon Granger

¿Unanoche con Pansy? Una noche nada más
no podría matar a nadie, era solo acción ydiversión. En la mañana podría arrepentirme por el resto de mi vida pero estaoportunidad solo pasa una vez en la vida.

-¿Entonces qué me dices? -volvió a decir con sumanera sexy de hablar soltándose la corbata verde con plateado.

-Te digo que no puedo esperar -sonreí de mediolado

Pansysonrió triunfante y me tiró salvajemente a su cama. Comenzó a besarme la cabezay el cuello.

-¡Espera! -Exclamé -Ve quitándote la ropa que yolo hago afuera para que nos encontremos en la oscuridad y sea algo más... yasabes -susurré a su oído

-Sabes cómo me gusta -respondió

*Hermione*

Mevolvía de un lado de la cama al otro cada minuto. Suspiraba y abría los ojos yme fijaba en la oscura habitación. Sabía que si los cerraba aparecería esaserpiente
Malfoy. Nunca me había molestado tanto su mirada en mis sueños comoesta noche

Mentira
sus ojos amenazantes e intensos me habían seguido por todas lasnoches desde antes de San Valentín. No me habían dado ganas de vomitar desdeesa noche cuando cuando aún podía llamarlo enemigo pero no acostamos a ver lasestrellas
esa noche cuando creí matarlo
Parecía que fue hace tanto.

Melevanté con media lágrima afuera y me acerqué a tocar a Ginny pero a unos milímetrosde hacerlo algo por dentro me detuvo. No era justo, ella tenía suficientesproblemas para pasar todo el tiempo hablando de los míos. Ella había sido lamejor amiga que podría pedir y aceptar a Malfoy era prueba de ello.

Tomémi peluche del oso y bajé de la torre
¿a dónde? No lo sé, ni quiero. Continuécaminando hacia donde me llevaran mis piernas, tenía la extraña sensación queno me importaba. Debía dejar de pensar tanto y hacerle caso a mi corazón.

Esperaba que no fuese tarde para hacer las cosas bien y en ese sitiodonde me tiré una vez me volví a recostar en el suelo a contemplar a la luna ylas estrellas y esperar dormir aunque fuese con el calamar.

*Draco*

¡Perfecto! Pansy estaba del otro lado de la puerta desnudándose. ¿Quéhombre se podría resistir a tal cosa? Yo sé
no es lo correcto pero en unashoras esto será historia. Esa chica recordará a la perfección el nombre deDraco Malfoy.

-¿Quieres que te cuente un secreto? -Susurré asu oído -La mujer más sexy se ha quitado cada una de sus prendas ahí mismo,está esperando a su príncipe
-sonreí

Susojos se abrieron como platos a punto de explotar como fuegos artificiales. Selevantó rápidamente de la cama y así recuperó la conciencia.

 

-¡¿Qué dijiste?! -preguntó con su voz gravellena de emoción

-Lo que escuchaste
pero si no te interesaentraré y le contaré -respondí con media sonrisa malvada en mi rostro a la vezque me alejaba y caminaba hacia la otra puerta.

-¡No! - Gritó de inmediato -¿Cómo me veo? Essólo que me siento algo nervioso, no puedo creer que el día en que PansyParkinson se fijará en mí llegó.

-¡Y llegó mi amigo! ¡Ve ahí y hazla que nunca seolvide de esta noche! Y una cosa más
entra sin ropa
le gusta -dije finalmenteriendo a carcajadas.

Elgordito de Crabbe corrió y se comenzó a preparar para su gran noche en dondePansy lo esperaba
¿Qué no daría por ver su expresión ahora?

Ahora me quedaba un solo asunto pendiente. Tenía que salir de esta salacomún y entrar a la suya de manera y otra.

*Hermione*

Escuché unos pasos acercarse y tomé mi varita preparada para atacar alextraño, me alarmó ver que era Malfoy solamente. Él bajo su varita también.

-¿Me vas a intentar asesinar otra vez? -preguntócon una sonrisa

-Depende
¿feliz con Pansy? -pregunté fría

-¡Claro! Acabo de
hacerla pasar la mejor nochede su vida -rió ligeramente pero no le di importancia hasta que mis ojosnotaron que tenía un golpe en un lado de la cara.

-¡¿Pansy te pego?! -pregunté furiosa

-No
no fue Pansy. Tuve una charla con mi padrey al parecer le molesta la forma en que pienso y me lo hizo, como lección peroobvio que no sirve. -trató de explicar como si no le doliera pero lo conocíamejor que eso y el hilo de voz lo delataba.

-¿En que no coincidieron? -pregunté algo tímidade preguntar por algo que lo hiriera de nuevo.

-Que
que no creo que
no creo que deba llamarteuna sangre sucia -respondió igual de tímido. -¿Es mi oso?

-No. -respondí nerviosa tratando de ocultar eloso enorme en mi espalda. Sonrió levemente recordando viejos tiempos.

-¿Cómo llegamos a esto? -pregunté retóricamente

-¡Por un papel! -respondió él de inmediato, lovolví a ver sin comprender a que se refería pero solo negó con la cabeza. -Séque lo estás pensando.

-¿Qué? ¿A qué te refieres? -pregunté confundida

-Sé qué piensas en que va a pasar ahora, si vamosa ser felices o nos separarán. -respondió Malfoy seguro de cada una de laspalabras que pronunció.

-¡Bien! ¡Eso es lo que pienso! ¿Está mal? -dije algoofendida pero sin saber bien la razón

-No. Claro que no, así eres tú. Tú piensas antesde hacer algo y de decir también -agregó -Yo, desearía ser así. Yo no piensoantes de hacer algo solo voy con los impulsos y por eso me meto en estas cosas
-se castigó pero no siguió hablando

-¡Pues si no pensará tanto las cosas no seríatan celosa y desconfiada! -respondí después de un rato de silencio incomodo

-Te lo diré, no sé que pasara cuando termineeste año, no sé si me iré a Durmstrang o si me quedaré
Lo siento pero no lo séGranger -se disculpó

-Lo sé, yo tampoco sé si seguiremos juntos parael fin de año
-suspiré tomando su mano aguantando las lágrimas de perder a esehurón para siempre.

-¿Entonces seguimos juntos? -preguntó conalegría

-Yo sé que pase lo que pase lo enfrentaremospara lo mejor. -dije dejando unas pequeñas lágrimas caer al suelo mientras lobesaba apasionadamente bajo las estrellas, recordando todas las locuras que mehabía hecho vivir este hurón y como no quería que se acabaran.

Lloraba porque se sentía como cuando dices adiós a alguien, alguien queno regresará.

-Yo también sé algo
-susurró -Sé que no meimporta que digan los demás yo te amo -sonrió -Granger, te necesito

-Yo también a ti, hurón


Así se enamora a Granger en diez pasos, graciaspor leer y espero que lo disfrutaran como yo. Gracias por los comentarios y losfavoritos de todo corazón porque me alegran mucho. -JTScorMalfoy :')

Como Enamorar a Granger En Diez Pasos - Fanfics de Harry Potter

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Era un día normal como cualquier otro, iba paseando por los jardines nevados de Hogwarts. Todos los estudiantes estaban jugando con la nieve. Yo estaba conver

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2023-02-27

 

Como Enamorar a Granger En Diez Pasos - Fanfics de Harry Potter
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