Como por arte de magia - Potterfics, tu versión de la historia

 

 

 

Hola!

Primero aclaro que la historia NO ES MÍA, es de Caliope Nox y tengo su permiso para publicarla en Potterfics.

Segundo, los personajes le pertenecen a J.K. Rowling, y tanto la escritora como yo, hacemos esto sin beneficios lucrativos.

Tercero, todos y cada uno de sus comentarios serán enviados a Caliope Nox...!

Disfruten...

GFMalfoy.


Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

-Definitivamente no entiendo como es que te llaman la brujamás inteligente de nuestra generación Granger

Lo ultimo que esperaba Hermione en esos momentos era tenercompañía, se creía sola en la sala común durante al menos un par de horas mas.Después de todo supuestamente Malfoy estaba con Snape y solía demorar largosperiodos de tiempo en el despacho del profesor.

 

-Malfoy honestamente no quiero discutir
por hoy solo déjametranquila.

Aun no podía creer lo que sus ojos veían. La leona deGryffindor, el cerebro del trío de oro y la chica cuya mente ágil y sus buenasideas había llevado a la caída definitiva del mago tenebroso más temido detodos los tiempos. Esa chica fuerte acurrucada en un sofá llorandodesgarradoramente.

-Granger, eres idiota.

Lo sabía, ella sabia que era una idiota por llorar de esamanera por un maldito idiota que no merecía sus lágrimas, pero dolía. Vaya sidolía saber que su supuesto novio no era capaz de mantener los pantalones en susitio y tener a esa serpiente recordándole lo idiota que era dolía aun más.

-Malfoy, yo creo que eres una maldita serpiente narcisista yno me ves diciéndotelo a cada minuto.

Casi sonrío al verla levantarse y mirarlo luego de su mordazrespuesta, pero tenia que admitir que ver en ese patético estado a la chica eramolesto. Los ojos hinchados, la nariz enrojecida y las mejillas manchadas delágrimas. Era completamente antinatural ver a esa chica de esa manera y más aunsabiendo la causa.

-Eres idiota por que en lugar de estar aquí llorando comouna banshee deberías demostrarle a Weasel que te importa un carajo lo que tehizo.

Sonrío al ver la cara de estupefacción de Granger. Era obvioque jamás imagino que alguien se enteraría de la pequeña aventura de Weasel yBrown en la vieja aula abandonada del cuarto piso, pero él aun era el príncipede Slytherin a pesar de todo y tenía sus medios para enterarse de las cosas.

-Malfoy
¿Cómo demonios sabes que Ronald me hizo algo? Y masimportante aun ¿Desde cuando te importa lo que me pase?

Lo miro sonreír y sintió un escalofrío, era esa sonrisita desuficiencia que solo sabe esbozar aquel que sabe algo que tu no y piensaaprovecharlo. Se estremeció un poco al ver la diversión brillando en el fondode sus ojos grises y espero la tanda de burlas que soltaría el rubio de unminuto a otro, al menos no escucharía las palabras sangre sucia pues luego deque la guerra acabara al menos Malfoy había dejado de insultarla por su estatusde sangre.

-Compartimos esta torre e incluso tú no mereces salir con unperdedor como Weasel, si necesitas mas razones estas en nuestra sala comúnllorando, eso me da dolor de cabeza.

Lo vio suspirar mientras respondía antes de dejarse caerpesadamente en el sofá color verde botella frente a ella masajeando sus sienescomo si de verdad su cabeza doliera, tenia que reconocer que al menos ya noestaba llorando, Malfoy era excelente para lograr que se enfadara al punto deolvidarse de todo solo con unos cuantos comentarios.

 

-Lo siento Malfoy intentare llorar en silencio por que elbastardo de mi exnovio estaba metiéndole la lengua hasta la garganta a una
una

-¿Perra rubia?

-Si, metiéndole la lengua a una perra rubia, a una zorra queconoce la cama de más de la mitad del colegio en lugar de pasar conmigo micumpleaños.

No podía creer que la pequeña chica recatada fuera poseedorade esa lengua venenosa, pero al mismo tiempo no le sorprendía tanto, ella erala chica que le rompió la nariz en tercer año y que lo insulto ingeniosamentemás de una vez.

-Vamos Granger, es el mejor regalo del mundo. Librarte de unperdedor pelirrojo pobretón.

-Ojala solo fuera eso

Era bueno verla despotricar insultos a alguien que no fueraél para variar un poco pero ver su expresión de ira volver a transformarse enel vivo retrato de la desilusión lo obligo a fruncir el seño al comprender queera lo que estaba tan mal y casi deseo ir a patear el culo de san Potter hastaque su cerebro de Troll recordara que el 19 de septiembre era el cumpleaños dela chica pero él era Draco Malfoy después de todo y tenia otras formas detorturar personas sin mancharse las manos.

-¿Qué es entonces? ¿Tus perfectos amigos olvidaron que díatan especial es hoy?

-No, estoy segura que ellos saben perfectamente que hoy es19 de septiembre, solo olvidaron que se celebra el día de hoy...

Solo era su cumpleaños, no era el gran evento o eso queríapensar. Suspiro resignada al recordar como los chicos podían memorizar largasestadísticas de Quidditch e incluso las fechas de los partidos pero no sucumpleaños.

-¿No vas a disculparlos diciendo que seguramente es debidoal estrés de la post guerra?

Miro los ojos de su compañero, desde que a ella y Malfoy loshabían nombrado premios anuales su enemistad se había ido enfriando poco apoco, los primeros días habían sido el infierno pero luego habían comprendidoque si querían sobrevivir a la sobrecarga de trabajo debían trabajar juntos.

-No, no es como si fuera importante de todas maneras

No habían hablado de ello pero ambos habían tratado de nomolestar al otro demasiado y hacer cada uno la parte de su trabajo a cabalidad,y eso gracias a las barbas desgreñadas de Merlín estaba funcionando.

-Es un día especial Granger si no lo fuera no estarías así,es tu cumpleaños y deberías celebrarlo.

-Supongo entonces que tú te ofreces voluntario para celebrarconmigo

Lo miro estirarse en el sofá mientras tomaba un libro queella misma había dejado allí horas atrás antes de ir a buscar a su ex novio yencontrarlo muy ocupado con la cara casi soldada a la de esa estupida rubiaresbalosa y comenzar a ojearlo mientras la miraba de reojo como si estuvierarealmente considerando celebrar con ella.

-¿Por qué no? Hoy me siento magnánimo y te daré el mejorregalo de tu vida, un buen cambio de imagen para que a Weasel se le retuerzanlas pelotas.

Miro boquiabierta como se levantaba del sofá sacudiéndose latunica negra y alisando las arrugas imaginarias de la prenda mientras la mirabafijamente esperando que ella también se levantara.

-¿Es una broma?

-No, considéralo mi obra benéfica del año.

 

Extendió su mano a su melenuda compañera y esperopacientemente a que se repusiera del shock, estaba seguro de que al finalaceptaría. Después de todo nadie quiere pasar su cumpleaños solo y menos aunluego de ver a su novio follando con una rubia en una sala abandonada en lugarde siquiera decirle un patético felicidades, porque dudaba que la situacióneconómica del pobretón diera para mas.

-Venga vamos a Hogsmeade, debe haber un buen lugar dondecambiar esos horribles trapos por algo mas decente.

Abrió los ojos al sentir como el rubio la tomaba de la manoy la comenzaba a arrastrarla hacia la salida mientras murmuraba algo de que suropa parecía salida del armario de la profesora McGonagall.

-Malfoy ¿Estas demente?

Intento soltarse de su agarre pero los largos dedos delchico aferraron con un poco mas de fuerza su muñeca mientras salía de lashabitaciones de premios anuales hasta el pasillo del séptimo piso donde estabasu torre arrastrándola sin piedad alguna pese a sus esfuerzos por que lasoltara.

-No, deja de quejarte y camina Granger tenemos mucho quecomprar.

-Jamás y es mi ultima palabra.

Intento liberarse de nuevo y por un segundo consiguió quesoltara su muñeca para que antes de que lograra escaparse del hurón rubio el latomara de la mano y enlazara sus dedos con los de ella logrando que lasensación de su piel fría contra la suya la congelara logrando que un sonrienterubio la arrastrara mas fácilmente pese a sus palabras.

.

.

.

.

-¿Por qué demonios termine aquí?

Hermione miro su reflejo en el espejo con resignación, nisiquiera se entero en que momento Malfoy la había arrastrado hasta el salón debelleza mas grande del pequeño pueblo, lo ultimo que recordaba era estardiscutiendo sobre visitar al estilista de su madre en Paris y luego de negarsese encontró sentada en ese lugar.

-Por que tu te negaste rotundamente a ir con la estilista demi madre...

Con la capa negra sobre los hombros y pecho mientras unabruja de cabello rubio la miraba evaluando su rostro y cabello con rostrohorrorizado al ver las puntas abiertas y el aspecto opaco que tenia.

-No seas obtuso Malfoy...

-Lo siento Granger pero es parte de mi encanto

Le sonrío con su mejor expresión de inocencia al verlatemblar de ira contenida mientras la estilista murmuraba una y otra vez sobrela aberración, el crimen contra el estilo y el buen gusto que era salir a lacalle con un cabello como ese.

-¿Encanto? Claro, eres tan encantador como una serpiente.

Suspiro resignada al ver a la mujer sonreír como si hubieradecidido por fin como solucionar ese crimen contra el estilo como lo habíallamado hacia apenas unos segundos.

-Soy un Slytherin querida, ahora calla y deja que estaencantadora mujer haga algo con esta masa de cabello antes de que cobre vida ynos devore.

-Eres un idiota.

Hermione solo puso sonreír luego de insultarlo ante el tonode falso horror del chico mientras usaba su varita para tocar un mechón decabello especialmente crespo.

-No.

Draco mantenía su mejor expresión estoica intentando noreírse al ver a Hermione tocando su rostro en un intento de convencerse a simisma que la mujer de perfectos rizos castaños era ella.

-Granger definitivamente esa eres tú.

La vio negar con la cabeza mientras pasaba sus dedos entresu cabello completamente incrédula. La estilista sonreía completamenteorgullosa de haber logrado semejante maravilla no solo en su pelo sino tambiénen el maquillaje.

 

-Imposible
yo no me veo así.

La mujer en el espejo no podía ser ella, Hermione se mirabaincrédula y luego miraba a Draco exigiéndole respuestas. Tenia que ser unespejo encantado o algo por el estilo. Veía sus rizos cayendo en tirabuzonesperfectos y brillantes, su rostro se veía como si no llevara maquillaje pero almismo tiempo ella notaba la diferencia, era sutil pero allí estaba ayudando aresaltar lo mejor de sus facciones y ocultando sus imperfecciones.

-Ahora lo haces, no es tan diferente Granger, solo domaronun poco tus rizos y usaron algo de maquillaje.

Tenía que admitirlo, ella era bastante bonita. No era unabelleza espectacular pero resultaba interesante de manera única, enarco una desus perfectas cejas rubias al verla mirándolo fijamente a través del espejo.

-¿Malfoy?

-Que pasa.

-¿Por qué haces esto?

Nadie, nunca nadie había hecho algo así por ella. Obviamenteera una chica y como a todas le preocupaba su apariencia pero de alguna maneratodo mundo pensaba que ella vivía solo para estudiar o ayudar a Harry Pottersin preguntarse lo que ella deseaba.

Había pasado meses en una tienda con sus amigos y suapariencia había pasado a ser lo menos importante para ella. Apenas teniatiempo de dormir y comer mucho menos para pensar en que su cabello necesitabaalgún cuidado extra.

Incluso cuando había vuelto a la normalidad no se habíapreocupado por su pelo, por el maquillaje o por la ropa por que había intentadosuperar las pesadillas y la ausencia de sus padres.

-Honestamente Granger lo hago por varios motivos, joder a Weaseles uno, que dejes de llorar es otro, como ya dije me causa dolor de cabeza ypor ultimo podrías tomarlo como una ofrenda de paz.

La estilista se había marchado cuando noto que el tonojovial de ambos se tornaba mas serio dejándolos hablar en privado. Hermione selevanto de la silla y lo miro a los ojos pero manteniendo su distancia delchico.

-¿Ser amigos?

No, no aspiraba a tanto. Quería al menos continuar con esacordialidad que habían mantenido durante el día. Después de todo no queríavisitar a Madame P. mas de lo necesario para entregarle las nuevas pociones.

-Ser civilizados seria bueno, no quiero volver a laenfermería

-Exageras Malfoy, fue un simple hechizo de cosquillas.

Hermione se sonrojo al verlo tocar su brazo derechodistraídamente y la culpa volvió a carcomerla aun que intento disimularlo.

-Que me lanzaste cuando estaba bajando las escaleras, de lasque caí y me fracture el brazo en tres sitios distintos.

-No fue para tanto

Él solo sonrío mientras le ofrecía su brazo dándole aentender que estaba perdonada y ella con una sonrisa tímida lo tomo. Se sonrojoal no estar acostumbrada a ser tratada con semejante caballerosidad pero aunasí se sintió feliz de experimentar ser tratada como una dama y no solo como unmiembro mas del trío de oro.

-Vamos, si no encontramos nada en "Tiros Largos"tendremos que ir al callejón Diagon.

Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

Jamás se había enterado de que en el pequeño pueblito deHogsmeade hubiera tantas tiendas de ropa y menos aun que ese huron rubiosupiera tanto de ropa de ambos mundos pero lo cierto era que habían recorridomas tiendas de las que soñó alguna vez que podían estar allí y cargando con masbolsas de las que podía contar, aun que afortunadamente eran magos y Malfoy lashabía reducido para que entraran en una sola.

 

-Malfoy estoy cansada, llevamos horas comprando roparidícula

Una vez que había salido de los probadores de la últimatienda y de que una nueva pila de ropa estuviera en las manos de una sonrientedependienta vio al rubio sentado en un pequeño pero cómodo sofá mirándolaatentamente del cabello hasta los pies donde detuvo su mirada con el señofruncido.

-Granger por favor deja de quejarte, ahora vamos por unoszapatos que no parezcan el armario de la madre de Weasel y podremos volver alcastillo.

No estaba mal, Granger peinada y maquillada se veía bastantebien. Los zapatos de abuela arruinaban la imagen pero no era nada que unavisita a una zapatería no arreglara. Sonrío al imaginar la cara de Weasel alver a Granger y darse cuenta de que entre la rata de biblioteca y la zorra deGryffindor había un abismo de diferencia y él había elegido a la equivocada.

-¿Zapatos?

Tal vez si no hubiera estado tan ocupado imaginando a Weaselcon su cara de retrazado mental intentando comprender que esa chica castaña depiernas de infarto y rostro de ángel era la misma chica que el cambio por unarubia de lo mas común y sin nada en especial entonces habría notado el brilloextasiado de Hermione al escuchar la palabra zapatos y tal vez lo habríapensado dos veces antes de arrastrarla a la sección de zapatería de la tienda.

-¡Diablos Granger ¿Por qué no me dijiste que tienes unfetiche con los zapatos?

Draco miraba desconcertado a la chica apática que él habíaarrastrado por la tienda colocando ropa en sus manos y obligándola a probárselacorrer de un lado a otro sonriente mientras tomaba diferentes modelos dezapatos sin contener su alegría.

-No tengo ningún fetiche, solo que hay tantos y tan bonitos.

Hermione amaba los zapatos, le encantaban pero siempre habíaestado tan ocupada con sus estudios, con los planes para vencer a Voldemort ycuidar a Harry y Ronald que nunca pudo ir de compras y mucho menos usar zapatoscomo los hermosos zapatos de tacón alto color plata con encaje un forro deencaje negro que sostenía en esos momentos.

-Bien, cuando la señorita termine de elegir cargue todo a lacámara Malfoy en Gringotts

Le ordeno el rubio a la joven dependienta que al escuchar elapellido Malfoy no pensó en su participación en la guerra si no en su cuenta enGringotts y en la maravilla de comisión que se llevaría por esa venta.

-Malfoy puedo pagar por mis propias compras no soy

No es que su cámara en Gringotts rivalizara con la del rubiopero el ministerio le había dado una buena recompensa luego de la guerra ypodía comprarse ella misma todo eso sin problemas.

-¿Una pobretona como Weasel?

-Si
digo Malfoy deja tranquilos a los Weasley, que Ronaldsea un idiota no significa que su familia lo sea también.

El rubio la ignoro y tomo las nuevas adquisiciones de lacastaña para hechizarlas y cargar la bolsa mientras ella terminaba de calzarseunos zapatos a juego con su ropa.

-Granger, cállate y vámonos de aquí.

Ella lo siguió sonriente, estaba conciente de que como dicenlos muggles aun que la mona se vista de seda
mona se queda. Pero ella sesentía bien, femenina y elegante a la par de hermosa. Sabía que no se veía comola zorra de Lavender y agradecía al sentido del estilo del rubio por ello.

 

-¿Me veo muy diferente?

Al pasar por un aparador Hermione se detuvo al ver sureflejo, Malfoy con su tunica negra y su porte elegante no era algo nuevo,había que admitir que el Huron era un chico de modales refinados a pesar de sulengua viperina lo que resultaba desconocido era la chica colgada de su brazo.

-No, eres la misma sabelotodo repelente, solo que peinada.

Sonrío al verse a si misma en el espejo, desde sus nuevosbotines de tacón en color negro, el pantalón entallado también negro hasta elabrigo color gris con botones en plata, pero lo que mas le gustaba era sucabello agitado por el viento.

-Huron idiota ¿A donde vamos?

Lo golpeo en el hombro ligeramente para luego continuarcaminando por las pacificas calles del pueblecito, los otros estudiantes debíanestar en Zonko o Honeydukes en esos momentos lo que evitaba miradas curiosas alverlos tan amistosos.

-Las tres escobas, tengo hambre pero si prefieres volver yaal castillo y molestar a los elfos para que nos preparen comida

-No, los elfos ya trabajan demasiado.

No necesitaba ver la cara de ella para imaginar la mueca demolestia ante la sola idea de molestar a los elfos para que les prepararan algode comer y estaba a punto de burlarse de sus aires de mártir y defensora de lascausas perdidas cuando algo choco violentamente contra su hombro derechointerrumpiéndolo.

.

.

.

.

Había recorrido ya casi todo el pueblo buscando a Hermionesin éxito, aun no entendía por que no se había reunido con ellos en las tresescobas como hacia siempre, sabia que no se lo habían pedido pero aun así nocreía necesario hacerlo.

Cuando había salidas especiales a Hogsmeade era unatradición reunirse a beber cerveza de mantequilla mientras charlaban un ratotodos juntos pero ese día Hermione no se había reunido con ellos como siempre yno entendía por que, estaba a punto de volver al castillo cuando choco conalguien.

-¡Weasel mira por donde vas!
ahora tengo que tirar mitunica nueva, la contaminaste con tu horrible aroma a colonia barata.

Pensó en disculparse pero se arrepintió al escuchar la vozdel madito huron albino gritarle y decidió insultarlo y correr al castillo asacar a rastras a Hermione de la biblioteca pero si no la encontraba entoncestal vez podría hacerle una visita a Lavender

-Estupido huron quítate de mi camino

Vio con rabia al rubio sacudir su tunica con desesperacióncomo si realmente el aroma de su colonia se hubiera impregnado en laasquerosamente cara prenda, estaba pensando en algún insulto ingenioso cuandose dio cuenta de que el huron no estaba solo. Había una chica con él.

-No exageres, dudo que la colonia barata de Ronald puedaquedarse en tu tunica.

Una hermosa chica castaña de cabello en rulos perfectos yropa cara. Una castaña cuya voz sonaba exactamente como la de su novia pero queno parecía ella en absoluto. Hermione no era tan bonita y definitivamente notenía una figura como esa

-¿Mione? ¿Que te paso? ¿Es un hechizo glamour o algo así?

Pero eran sus ojos marrones los que lo miran con unafrialdad que jamás había experimentado antes y no supo que hacer, solo podíapensar en que ella se había hechizado para lucir así. De otra manera eraimposible

 

-Granger para ti Ronald

-Pero Mione
eres mi novia ¿Por qué tengo que llamarteGranger?


era imposible ¿Verdad? Era imposible que su novia estuvierade pie en medio de una calle de Hogsmeade colgada del brazo del huron mortifagomirándolo como si fuera excremento de hipogrifo y no su novio.

-Exnovia Ronald.

Exnovia Ronald
¿Qué? Miro boquiabierto a Mione sinentender
¿Cómo que Exnovia? Estaba terminando con él frente al maldito huronen medio del pueblo

-Cierra la boca Weasel estas salpicando de babas miszapatos, y ya sabes el cuero Italiano es delicado

-Draco
es imposible que Ronald sepa eso.

Cerro la boca en un acto reflejo y sintió su rostrocalentarse de ira al ver a Hermione, a su Mione aun sujetando el brazo del hurony sonriéndole afectuosamente mientras se burlaban de él
¡No era su malditaculpa que el huron nadara en jodido dinero a pesar de ser un maldito mortifagosy su familia que eran los buenos apenas logran subsistir!

-Es cierto Hermione, olvide que ni con los ahorros de suvida podría permitirse unos zapatos así

-Maldito huron

No estaba seguro que odiaba más, si ver a su Mione con elhuron o que se burlaran constantemente de él por ser pobre. Odiaba las burlas ycasi las había olvidado pues desde que se había convertido en el mejor amigodel más grande héroe del mundo mágico la gente lo trataba con respeto y lasmujeres lo amaban.

-Vámonos Draco, tengo hambre y estoy agotada.

-Claro, ¿cenamos aquí o te llevo a conocer el nuevorestaurante en el callejón Diagon?

Quiso gritar de pura frustración al verlos ignorarlomientras charlaban como si los siete años anteriores no hubieran deseado vermuerto al otro. Lucian tan íntimos y su Mione sonreía tanto que la hacia veraun mas hermosa.

-Donde tú quieras.

-Callejón Diagon entonces, con Weasel rondando por aquí esmejor alejarnos de su colonia antes de morir intoxicados.

No tuvo tiempo de gritar o intentar detener a Mione cuandoel rubio ya los había desaparecido con un movimiento de varita dejándolo solo depie en medio del camino que poco a poco comenzaba a llenarse de ojos curiosos ymurmullos consternados al ver a Hermione Granger irse con Draco Malfoy y dejara su supuesto novio pálido cono fantasma.

Hola chicas/os, disculpen la larga espera! prometo por lo menos un capítulo semanal, ésta semana y la próxima quizá sean 2 semanales, no prometo esta parte porque estoy de vacaciones! xD Saludos





Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

Era un hermoso lugar, Hermione estaba disfrutando elambiente íntimo y elegante del restaurante y muy a pesar de si misma de lacompañía. Ella no era precisamente de una familia millonaria por lo que a pesarde que tenía buenos modales no solía frecuentar lugares tan caros, estabadisfrutando ser tratada como una dama.

Los habían llevado a una mesa apartada de las miradasindiscretas, el rubio había demostrado sus modales exquisitos de nuevo almantener la silla para que se sentara y ordenar por ella, el menú estaba enfrancés y ella no dominaba ese idioma.

 

-Puedes ser perversa Granger

Hermione se congelo ante el comentario y su mano se detuvodejando el tenedor de plata con el que había pinchado un poco de carne a mediocamino entre el plato y su boca.

-¿Granger?

Después de haber escuchado su complicado nombre saliendo delos labios de esa serpiente entendió que le gustaba mas cuando el lopronunciaba, con su voz varonil y su manía de arrastrar elegantemente laspalabras lograba que su nombre sonara maravilloso. No pensaba decirlo en vozalta pero al menos en la privacidad de su mente podía ser honesta.

-Me gusta más que me llames Hermione, Draco.

El le sonrío un poco al verla llevar delicadamente eltenedor a sus labios, era completamente diferente y a la vez era la misma chicade siempre. Tal vez podría lucir como una chica distinta gracias al cabello yla ropa pero en el fondo de sus ojos marrones aun podía ver la misma chispa deingenio e inteligencia que distinguía a Hermione Granger de las demás.

-Bien Hermione, ¿Dónde tenias escondida esa actitudSlytherin?

Enarco una ceja al escucharlo decir su nombre, cuando lodecía de esa manera lograba convencerla de que sus padres no estaban tan locosal nombrarla de esa exótica manera, en esos labios viperinos sin duda alguna sunombre sonaba a poesía.

-Honestamente no lo se, creo que pasar el día con unaserpiente rastrera me contagio algo
¿Será permanente?

Bebió un sorbo de su copa de agua mientras el rubio seencogía de hombros con clara actitud de ya eras así antes de hoy así que no meculpes y ella sonrío. Se dio cuenta con sorpresa que ese día había estadosonriendo constantemente desde que el rubio había aparecido en su sala común.

-¿Vino tinto o blanco?

-Tinto

Siempre había tenido claro que ese chico era el único capazde enfurecerla al punto de desear romperle uno a uno los huesos del cuerpo peroal parecer también podía hacerla sonreír con su sarcasmo y egocentrismo demarca Malfoy.

-¿Qué se sintió Hermione?

Mientras servia las copas de vino no logro evitar recordarsu encuentro con esa maldita hortaliza parlante. Por suerte su tunica quedolimpia luego de un simple hechizo y ver a Grang
a Hermione actuar con tantaaltivez y orgullo como una serpiente le había echo sentir algo raro.

-¿A que te refieres?

Algo parecido a la admiración por esa chica que lograbasobreponerse al engaño y la traición del hombre que amaba desde hacia tiempo yde la descuidada indiferencia a la que la sometían los que supuestamente eransus amigos. Era ilógico que lo olvidaran cuando incluso él lo había recordado.

-A ver la cara de idiota de Weasel cuando te vio

Había sido patético. El pelirrojo la había mirado como sifuera una desconocida al principio y luego la había acusado de usar hechizospara lucir hermosa cuando la reconoció. Esbozo una sonrisa torcida alcompadecer a Brown, alias la perra rubia de Gryffindor, que tendría ladesgracia de tener a semejante simio retardado mental como novio, aun que claroella se lo había buscado.

-Me sentí extraña

Coloco la copa con suavidad en la mesa al verla sonrojarse,era obvio que le encanto sentirse poderosa y altiva frente a Weasel, claro queera mejor que la viera en ese momento cuando logro mantenerse firme y con suorgullo intacto que antes, esa misma mañana, en la sala común de premiosanuales llorando como una mujer agonizante y rota.

 

-Te encanto Granger, te gusto ser perversa y verloretorcerse.

-Tal vez
un poco.

Le había encantado, ver a Ronald completamente confundido yser ella quien terminara con él le había ayudado a salvar su orgullo. Ella noquería que nadie supiera que Ronald la había engañado con esa perra rubia, noquería la lastima de nadie por que no la necesitaba.

-Tú lo sabes y yo también, te encanto ser Slytherin por unrato.

No le respondió al rubio y solo bebió un poco mas de vino,un magnifico y afrutado vino, para ocultar su sonrisa. Lo admitía, serSlytherin era divertido y entendía por qué Draco amaba molestar a Harry yRonald, uno termina amarrándole el gustillo a eso y sin duda el pelirrojo se lomerecía, claro que no lo diría en voz alta por que no era necesario, ella losabía y Draco también.

.

.

.

.

.

.

.

Harry Potter estaba preocupado. Había pasado el día en lastres escobas con Ginny y Ron charlando animadamente hasta que Neville les habíapreguntado por Luna, entonces cuando el chico menciono que tal vez estaba conHermione notaron que la castaña no estaba con ellos.

Desde entonces Ron y el habían salido a buscarla, elpelirrojo por el pueblo y el en el castillo pero no la habían encontrado, buscoen los jardines, en la biblioteca y la enfermería sin encontrarla.

Al final resignado camino con rumbo a la sala de premiosanuales cuando vio a una chica castaña a unos metros de él, entrecerró los ojosmirándola antes de notar que era su amiga. Estaba completamente diferente, enlugar de los viejos zapatos negros de siempre estaba usando unos negros y detacón alto.

-Hermione
¿Eres tu?

-Si soy yo Harry

La recorrió con la mirada de nuevo viéndola ahora de frente,con los jeans negros entallados y una blusa de color verde menta de mangaslargas estaba espectacular y le costó mucho reconocerla.

-¿Qué te paso?

Hermione frunció el seño ofendida por el tono de voz delpelinegro. Ya había sido malo ver a su exnovio horas antes y que insinuara queera tan poco atractiva que tenia que usar hechizos para verse bien como parasoportar ese tono de incredulidad en su supuesto amigo.

-Haces que suene como si esto fuera algo malo.

-Es diferente
te ves distinta.

Unas campanadas de alarma comenzaron a sonar en su cerebroal ver a Hermione fruncir el ceño y mirarlo con irritación.

-Harry solo es ropa nueva, fabulosos zapatos, algo demaquillaje y mi cabello peinado, sigo siendo yo.

-Pero es extraño verte así
pareces una chica.

Ella no solía lucir tan femenina y linda. Ginny era la chicadelicada y hermosa mientras que Luna era dulce, inocente y soñadora y Hermioneera la bruja brillante, la chica desarreglada que era casi como uno más de loschicos.

-Harry James Potter soy una chica

-Mione
no quise decir que antes no parecieras una chica
yosolo pensaba en que nunca te habías vestido así

A Merlín gracias no tenia su varita en la mano o ya estaríamuerto, el sudor frío lo recorrió e intento inmediatamente justificar suspalabras en medio de gestos nerviosos y balbuceos pero los ojos de su amiga sevolvían cada vez mas oscuros de irritación y sus dedos comenzaban a buscar suvarita

 

Cerro los ojos asustado esperando la maldición que lelanzaría su amiga por ser un idiota rogando que un milagro lo salvara de lafuria vengativa de la castaña.

-Vaya, vaya, el niño que vivió, que enfrento a Voldemort ysus mortifagos saliendo victorioso
esta asustado de Granger.

-Cállate maldito hurón.

Maldijo su suerte por que su milagro había resultado ser elhuron albino aun que quizá era justo lo que necesitaba para que su amigaredirigiera su ira al rubio molesto que se burlaba de su mas que justificadomiedo a ver a su amiga furiosa.

-Tan creativo como siempre Potter

-¿Qué demonios quieres aquí hurón?

Como odiaba ver esa sonrisa torcida en el huronesco rostrodel rubio, siempre tan arrogante y orgulloso que lo sacaba de quicio y deseabaver una repetición de ese magnifico puñetazo que la chica le dio en tercero

-McGonagall nos espera en su oficina.

Pero el rubio lo ignoro y se coloco mirando a la castaña conexpresión solemne en el rostro y los ojos brillantes con algo parecido a ladiversión, lo más probable debido a que Harry estaba tan rojo de furia como Ronen sus mejores exhibiciones de mal genio.

-¿Sabes para que?

Casi se fue de espaldas al ver a la furiosa chica recomponersu expresión a una sonrisa tranquila mientras guardaba de nuevo su varita y lerespondía amablemente.

-No me lo dijo.

-Pero lo sabes.

Vio la sonrisa de Malfoy aparecer, el maldito hurón era laviva imagen de la satisfacción y le dieron ganas de borrarle la cara a punta devarita pero ver a Hermione hablando con el con inusitada amabilidad y llena desonrisas lo dejo petrificado e incapaz de moverse.

-Tengo una idea

Hermione estaba consiente de que no había nada que Draco nolograra averiguar. Si había sabido lo del pelirrojo con Lavender cuando a ellaque lo había visto le contaba que no había nadie cerca del lugar eso solodemostraba que esa serpiente era sigilosa y astuta en demasía.

-Aun no entiendo como es que te enteras de todo

-Slytherin Hermione
no lo olvides.

Rió al verla negar con la cabeza lentamente y suspirarresignada al ver que por mucho que ahora fueran algo parecido a amigos, o almenos cordiales eso no cambiaba que era una serpiente hasta la medula delhueso.

-Bien serpiente entrometida entonces dime lo que sabes

-Felix Felicis es suerte líquida, Weasel es un pobretón,Merlín fue un Slytherin

-¡Draco!

Harry estaba estático, confundido de ver a Hermione Grangery Draco Malfoy hablando como viejos amigos, insultándose de tal manera quepareciera mas bien que se dijeran palabras cariñosas, incluso vio a su amigagolpearlo en el brazo cuando comenzó a burlarse de ella enumerando datos alazar sin que el la maldijera o llamara sangre sucia.

-El baile de noche de brujas.

Sonrío satisfecha al verlo responderle con las manos en altoy la sinceridad, cosa extraña en esa serpiente traicionera, clara en su voz. Alparecer el golpe en la nariz que le diera cuando aun eran enemigos había dejadouna huella profunda.

-¿Planea organizar un baile?

Se pregunto como es que la profesora había logrado convenceral director Snape de tener un baile y cuanto tiempo le tomaría organizarlo,supuso que por las fechas ya debía estar bastante adelantada en lospreparativos

 

-No, ella planea que tú y yo organicemos el baile.

-¡Pero si solo falta poco mas de un mes para noche debrujas! ¡No tendremos todo listo a tiempo!

Se preparo para escucharla gritar histérica al comprendersus palabras y ella no lo decepciono. Con una sonrisa se acercó a ella y tomoun mechón de su cabello perfectamente peinado entre sus dedos y recompuso sumejor expresión de seriedad absoluta mientras hablaba mirándola a los ojos.

-Vamos Granger si logramos que eso sobre tu cabeza se vieracomo cabello todo es posible.

-¡Eres un idiota Malfoy!

Harry esperaba todo, incluso una propuesta de matrimonio alver el rostro solemne del hurón pero su comentario burlón sin duda no estaba enla lista, se sintió ignorado al ver a su amiga golpearlo de nuevo y al hurónsonreír para luego alejarse charlando sobre lo demente que era organizar unbaile en poco mas de un mes sin recordar que él aun estaba allí de piemirándolos en silencio.

Hola chicas!!

Disculpen la demora... las vacaciones.... en fin, prometí otro cap para la semana pasada y no lo subí... por lo tanto, trataré de subirlos esta semana!

Saludos!





Capítulo 4

Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

La sala común de Gryffindor le había resultado asfixiante yluego de ser ignorado por su mejor amiga y su enemigo desde hacia siete añospor lo que decidió dar un paseo antes de sentarse en el suelo de un pasillopoco transitado. Había intentado entender como es que su siempre bondadosa yamable amiga lo había tratado con semejante frialdad.

Suspiro recordando la cara de enfado de su amiga y luego susonrisa mientras charlaba con Malfoy con la misma actitud que solía tener paracon Ron y él hasta el día anterior. Era terrorífico ver como solo un poco demaquillaje y un cepillo podía hacer lucir a Mione como la clase de chicas conlas que Malfoy salía usualmente.

Bellas pero huecas

-¿Qué demonios le pasa a Hermione? ¿Viste como estabavestida? Estaba en Hogsmeade con el maldito Huron riéndose mientras esa malditaserpiente me insultaba

Fijo sus ojos verdes en su pelirrojo mejor amigo con apatía,ya era común ver a Ron gritando furioso por algo. Si el desayuno no duraba losuficiente, si los Slytherin no deberían haber vuelto al colegio, si Mionepasaba mas tiempo estudiando que con él, en fin la lista de cosas que hacíanexplotar el temperamento del pelirrojo era inmensa, casi tanto como elcastillo.

-Ron
¿Qué le hiciste?

Pero sabia que él le había echo algo a su amiga, siempre eraRon quien la lastimaba con sus tonterías. Siempre era él quien la hería con suspalabras y estaba seguro, casi apostaría su varita a ello, que esta vez no eradiferente.

-Nada.

-Ron

Su respuesta inmediata y balbuceada le aclaro las cosas. Ronle había hecho algo a Mione, como siempre la había lastimado. Estaba furioso deverse entre ellos dos sintiéndose incapaz de decidir que lado tomar pero sinlograr mantenerse neutral del todo al ser arrastrado a sus problemasinevitablemente.

-Harry no hay manera de que ella supiera, tuve mucho cuidadode que no me descubriera

¡Lo sabia!

Hermione no seria deliberadamente cruel a menos que alguien,Ron, la molestara tanto que la sacara de sus cabales. Lo peor era que no estabasorprendido de que eso pasara, desde que sus mejores amigos se conocieronhabían comenzado con el pie equivocado, Hermione con su actitud de yo lo setodo y Ron con sus malos modales e insultos.

 

-Ron
¿Qué demonios hiciste?

Pero desde que comenzaron a salir todo era peor. Discutíanpor todo un segundo y al siguiente estaban perdidamente enamorados. Pero eramuy obvio que se amaban y todo el mundo lo sabía y esperaba que terminarancasados y con un montón de hijos pelirrojos.

-Lavender.

-¿Te liaste con Lavender?

No fue necesario nada más. Solo con escuchar el nombre de lachica supo lo que había pasado. Ronald se había liado con Lavender, habíaengañado a Hermione y obviamente no había sido tan cuidadoso como profesaba porque ella lo había descubierto. Aun así quería que él lo dijera. Queríaescucharlo decirlo para estar convencido.

-Si
me acosté con Lavender esta mañana.

Ni siquiera trato de contener la decepción de su mirada alver al pelirrojo, era básicamente la peor traición para una chica, en el casode Ron le había mentido a Hermione y se había revolcado con una chica con famade zorra cambiando años de amistad y de relación, sin apartar sus ojos verdesacusadores vio al pelirrojo encogerse avergonzado.

-Hola Harry, Ron. ¿Saben donde esta Hermione?

Luna Lovegood tenia el don de cortar de raíz los ambientesincómodos con su voz soñadora, jamás había estado tan agradecido por ello queen ese momento por que evito que golpeara a Ron por idiota cuando llego dandosaltitos hasta donde él y su idiota amigo estaban sentados en un pasillo.

-Hola Luna, Hermione esta con Malfoy en la oficina deMcGonagall ¿Te podemos ayudar en algo?

Harry le sonrío a la chica rubia de pie frente a ellos, Lunasiempre emitía un aura rara, tan calmada y calida que lo hacia sonreír. Quizástenia que ver con el hecho de que la rubia excéntrica era más inteligente ysabia de lo que cualquiera podría llegar a imaginar.

-No
los regalos de cumpleaños se deben dar en persona

-¿Cumpleaños?

Harry miro confundido a luna y el colorido paquete quellevaba en la mano, no podía ser el cumpleaños de Mione, ella se los diría y nolos dejaría olvidar la fecha por que siendo su amiga sabia que eran un desastreen esas cosas.

-¿Hermione cumple años hoy?

-Si, 19 de Septiembre es el cumpleaños de Hermione y hoy es19 de Septiembre.

Luna le sonrío a ambos chicos que continuaban pasmados en elsuelo del frío pasillo antes de alejarse, tenia que encontrar a su amiga ydarle su regalo. Estaba segura de que le encantaría.

-¡Ron olvidamos su cumpleaños! ¡Además
¿La engañaste justohoy?

-No planee nada con Lavender
solo paso.

Harry estaba histérico gritando en el pasillo mientrascaminaba de un lado a otro sin poder creer que habían sido tan estupidos, tanidiotas y tan malos amigos con ella. Aun mas en el caso de Ron era peor por queal ser su novio no solo olvido la fecha si no además se revolcó con esa zorrajusto ese día, el que solo pasara no era una maldita excusa para sus acciones.

-Ron tenemos que hablar con Mione.

Tenían que arreglarlo, tenían que disculparse y compensarla.Tenían que hacer algo para que los perdonara y sobre todo Ron tenía que lograrque lo escuchara y lo perdonara. El único problema era que sospechaba que enesta ocasión lograr que todo volviera a la normalidad no seria tan simple.

 

.

.

.

.

.

.

.

.

Cuando Luna encontró a Hermione estaba a solo dos pasillosde distancia del despacho de la profesora McGonagall discutiendo con DracoMalfoy mientras caminaban uno a lado del otro.

-Draco el verde y plata son muy Slytherin, no es justo paralas otras casas.

Hermione lucia tan bonita, su cabello brillaba aun en el maliluminado pasillo, Luna sonrío alegre al ver como todo en ella parecíadiferente, un poco más segura de si misma, su postura era mas confiada.

-Hermione el rojo y oro tampoco es la mejor opción,demasiado Gryffindork.

-Hola Hermione feliz cumpleaños.

-Gracias Luna

Sonriente la rubia le entrego un pequeño paquete envuelto enpapel azul con un lazo blanco, vio a su amiga sonreír y al rubio mirarla con unrostro sereno mientras rasgaba el papel con emoción.

-Lovegood

-Hola Draco Malfoy

Luna lo miro sorprendida al ver que la había saludado, sesorprendió por que incluso sus compañeros de casa la solían ignorar y el chicofamoso en el colegio por su actitud arrogante la trataba con algo parecido a laamabilidad, con una sonrisa le devolvió el saludo.

-Luna es hermoso
¿Qué es eso en el frasco?

-Algunos amuletos de protección.

Hermione miraba extasiada el collar, era una sola cadenadelgada de la cual colgaban diferentes dijes. Un león rampante, un águila, untejon y una serpiente representaban el colegio. Una varita, un frasquito llenode cristales diminutos de colores que asemejaba a una poción y un librominiatura muy parecido a Historia de Hogwarts eran hermosos también.

-Me encanta Luna
muchas gracias por recordar mi cumpleaños.

Luna sonreía soñadora al ver tan feliz a Hermione mientrasle indicaba a señas al rubio que le colocara el collar pues las manos letemblaban de emoción, con una sonrisa torcida el chico tomo la cadenaabrochándola rápidamente. Nadie podía decir que un Malfoy como él no era uncaballero.

-Lo vez Granger, tu llanto de Banshee fue por nada, no erasuna patética rata de biblioteca solitaria y melenuda, al menos lunática es tuamiga.

-Mira Malfoy en primer lugar es Luna no Lunática, en segundono soy una rata de biblioteca y en tercero mi cabello jamás había estado tanasquerosamente perfecto así que no lo insultes

A Luna hacia mucho que no le importaba ser llamada Lunática,se había acostumbrado a ser tratada como demente por ser capaz de ver cosas quelos otros no. Pero cuando el chico la llamo así casi sonrío, no sonaba como uninsulto a pesar de quien venia, incluso podría pensar que sonaba como unasimple broma.

-Tienes razón Granger, no debería insultarlo. Podría cobrarvida e intentar devorarme

Luna solto una risita al ver al alto y elegante rubio haceruna mueca de falso horror mientras miraba el cabello de Hermione como si de unsegundo a otro fuese a convertirse el las serpientes de Medusa y saltar amorder su yugular.

-Créeme Malfoy si eso pasa lo disfrutare tanto

-Ustedes son tan divertidos
se llevan muy bien.

La risa solo aumento al ver la sonrisa divertida de Hermioney comprender que esa era la manera en que ellos demostraban su amistad, conpalabras sarcásticas que podrían sonar como los viejos insultos pero cargadasde humor y no pudo evitar hablar aun en medio de risitas.

 

-Luna

-Lovegood

-¿Qué? ¿Pelear así no es su manera de divertirse juntos?

Sonrío y comento con inocencia al ver las caras serias y deaparente molestia de ambos por sus palabras mientras los ojos grises de él ylos ojos color chocolate de ella decían lo contrario, si definitivamente esaera su forma de divertirse juntos.

-¿Qué ideas tienes para el baile de noche de brujas Luna?

Continuaron caminando y Hermione decidio que Luna podríaaportar ideas geniales para el baile, después de todo la rubia era una chicainteligente y divertida.

-Púrpura

-Y gris en lugar de negro.

Sonriente la chica respondió de inmediato y Hermione imaginoen su mente el gran comedor, en lugar de las cuatro mesas podrían colocar mesasmas pequeñas, redondas con manteles grises y púrpuras.

-Con calderos hirvientes en el centro de las mesas

La voz de Draco la sorprendió y a su imagen mental agregolos calderos llenos de falsas pociones de colores diferentes que llenaran ellugar de aromas deliciosos y quizá de brumas grises que le dieran un ambientemisterioso.

-Arañas encantadas tejiendo telarañas plateadas en el techo

De nuevo era Draco quien hablaba y le pareció perfecto, enmas de un sentido. La belleza de los hilos de plata jugando con las luces y lacara de horror de cierto pelirrojo cuando las viera. Si era perfecto.

-Una banda en vivo y en lugar de túnicas de gala usardisfraces y hacer un concurso, el ganador del mejor disfraz podría tener unpremio...

Sin duda eso crearía el ambiente alegre que un buen bailedebía tener. Luna y Draco asintieron a la idea y continuaron caminando sinrumbo fijo intercambiando ideas hasta que la castaña se detuvo de golpe y miroa su amiga tímidamente.

-¿Luna nos ayudarías a organizar el baile? Tenemos tan pocotiempo y tanto que hacer que necesitamos ayuda

No quería involucrarla en lo que sin duda seria un trabajomuy duro pero la necesitaban, solo ella y Draco no lograrían tenerlo todo listoa tiempo.

-Claro Hermione con gusto.

-¡Gracias eres la mejor amiga del mundo!

Luna respondió sonriente y Hermione emocionada la abrazomientras continuaban esta vez rumbo a la sala de premios anuales para planearmejor las cosas y pensar en mas personas que pudieran ayudar.

Hola chicas...! Disculpen la tardanza...!

Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

Hermione tarareaba una cancioncilla muggle alegremente conla mochila llena de libros y pergaminos, algunas muestras de telas ydecoraciones estaban colgando precariamente entre sus brazos mientras caminabaen dirección a su sala común luego de pasar por la biblioteca por algunoslibros de encantamientos.

-Mione
Mione espera

-¿Qué pasa Harry?

Se dio la vuelta al escuchar la voz agitada de su amigo, elchico corría hacia ella despeinado, mucho más de lo normal, con la mano derechase aferraba el lado izquierdo del pecho aparentemente agitado luego de correr.

-¡Feliz
! ¡Feliz cumpleaños!

-Gracias Harry

Acomodo lo mejor que pudo su pesada carga al ver a su amigodetenerse frente a ella y le sonrío, un día tarde pero al menos la habíafelicitado que era lo importante, o eso quería creer.

 

-Perdóname por olvidarlo tu sabes que

Harry la miraba con sus ojos verdes llenos dearrepentimiento tras sus peculiares gafas siempre torcidas, se rascaba la nucacon una mano mientras movía los pies nerviosamente intentando disculparse sinsaber que era adecuado decir y decidió ayudarlo disculpándolo sin mayoresexplicaciones.

-No es problema Harry, ayer fue un día fantástico, Luna medio un precioso collar, Draco me llevo de compras

-¿Draco? ¿Draco Malfoy?

-¿Conoces otro Draco?

Frunció el seño cuando la interrumpió, odiaba que lainterrumpieran cuando hablaba. Era de muy mala educación hacerlo y aun más siera para preguntas tan tontas como esa, es decir Draco no era un nombre comúnni siquiera en el mundo mágico y dudaba seriamente que conociera otro Draco queno fuera Malfoy por lo pudo evitar contestar un poco osca.

-¿Desde cuando son amigos?

-Desde que decidió que no debía pasar mi cumpleaños sola

Cambio el peso de su pierna izquierda ya cansada a laderecha y apretó con mas fuerza las muestras en sus brazos molesta ante el tonoacusador en la voz de Harry, frunció mas el ceño y sus ojos se llenaron deirritación, era su amigo desde primer año pero no tenia derecho a hablarle enese tono. Ella era libre de ser amiga de quien quisiera.

-Mione de verdad

Harry se dio cuenta de que había dicho algo malo, muy maloal ver a su amiga mirarlo irritada y escuchar el tono dulce pero frío de suvoz, era aterradora. Con su cabello perfectamente peinado y brillante, su rostrolibre de maquillaje, su ropa elegante y zapatos de tacón le daba la impresiónde que de un momento a otro soltaría la carga en sus brazos y le lanzaría unode esos impactantes zapatos justo entre los ojos. Incluso dio un paso atrásrogando un milagro para que su amiga no le perforara la cabeza con uno de sustacones rojo sangre.

-Potter. Hermione

Maldijo entre dientes al escuchar la voz de Malfoy, en elmomento oportuno de nuevo. Odiaba admitirlo pero el Huron había llegado justo atiempo para salvarle el pellejo y mando una plegaria a Merlín o Jesús o quienfuera para que la próxima vez su milagro no fuera el rubio oxigenado.

-¿Qué pasa Draco?

Hermione le sonrío a Draco cuando él le quito las muestrasde las manos y guardándolas en su propia mochila antes de tomar la de ella ycolgarla en su hombro también, estaba agradecida de que su serpiente amigafuera un caballero. No estaba acostumbrada a estar cerca de uno pero pensabadisfrutarlo.

-McGonagall quiere calabazas reales como parte de la decoración,esa bruja es imposible

Hermione se estiro un poco relajando sus músculosacalambrados mientras él hablaba completamente frustrado, McGonagall no era suprofesora favorita y sin duda era una pesadilla para él tener que consultar conella los detalles del baile.

-¡Por Merlín! Entre ella y Snape que no quiere prestarnossus calderos

Pero no podía ser peor que el director Snape, ese hombre sique era el demonio. A pesar de no ser ya el profesor de pociones se negaba aque sus calderos, por que alegaba que eran delicados, fueran usados comodecoración en un baile lleno de, como el los llamo, brujas y magos mas llenosde hormonas aceleradas y adrenalina que de cerebro.

 

Como si un caldero de latón, de cobre o peltre pudieraromperse fácilmente. Era ridículo aun que sospechaba que era a ella a quien noquería prestarle los calderos pero quizá si era Draco

-De Snape me ocupo yo, es mi padrino y no es tan malo sisabes como hablar con él, pero tu convence a McGonagall de que las calabazas nopueden ser el tema central de la fiesta
es tan cliché.

Soltó una risita al estar de acuerdo, bien eso era un par deproblemas menos. Ella estaba segura de poder lograr que la profesora seolvidara de las calabazas y no dudaba que Draco consiguiera los calderos. La comidaestaba ya decidida, Luna estaba haciendo experimentos transfigurando rocas enarañas enormes y Zabini y Nott buscaban hechizos para lograr que se movieran yque dejaran telarañas a su paso.

-Mione

-Harry
lo siento pero tengo mil cosas que hacer ¿Nos vemosluego?

Hermione miro a Harry un segundo sonriéndole al despedirseapresurada antes de salir corriendo tras Draco que ya se marchaba, ahorarecordaba que debía ir a buscar el permiso escrito a la oficina del directorSnape para poder ir a Londres muggle con Draco para comprar golosinas ybocadillos para el baile.

Y de nuevo el elegido, el niño que vivió se sintió ignorado.Luego de una vida bajo los reflectores no estaba acostumbrado a que no se lemirara o escuchara, por vanidoso que resultara no podía dejar de sentirseextrañamente deprimido por que la atención absoluta de su amiga había estado enel huron rubio y no en él.

.

.

.

.

.

.

.

.

La sala común de los premios anuales estaba invadida.Infestada de arañas. Luna mantenía un ritmo constante al pronunciar el hechizoy transfigurar rocas en arañas negras que Zabini encantaba para animarlas antesde colocarlas en un contenedor gigante para evitar extraviarlas.

Sentado en el suelo junto a Luna estaba Theodore Nottleyendo un libro con atención, él aun buscaba un buen hechizo que ayudara a quesus creaciones tejieran telarañas plateadas para decorar el techo y lasesquinas del gran comedor la noche del baile.

Theo miraba de reojo a Luna, su sonrisa soñadora y su vozcasi musical mientras parecía tararear el hechizo alegremente, suspiro cansadoapartando el libro que le había resultado inútil, lo dejo junto a él en la pilade gruesos y antiguos tomos desechados antes de tomar el ultimo libro sobre lamesa.

Su última esperanza estaba en ese tomo polvoriento yamarillento. Lo abrió recorriendo el índice lentamente y pensó en la noche delbaile, él quería ir con una chica agradable y divertida, hermosa e inteligente
alguien como Luna Lovegood.

-Luna Lovegood ¿Quieres ser mi pareja para el baile?

Vio la exprecion sorprendida en la chica ante su preguntaabrupta, sabia que lo había dicho de manera brusca y para nada Slytherin, esdecir nada de sutilezas, de finas manipulaciones y astucia.

-¿Es una broma Theodore Nott?

Él había ido directo al grano como un Gryffindork pero no searrepentía del todo, ver los ojos azules de Luna mirándolo con sorpresa y lasmejillas sonrojadas era una vista deliciosa para un cazador como él, ya fueracomo serpiente o incluso león aun que la sola idea de ser un Gryffindork lediera nauseas, le gustaba esa pequeña águila para ser su próxima presa.

 

-Es de mala educación responder a una pregunta con otraLuna, y no, no es una broma ¿Quieres ser mi pareja?

-Claro

La vio recomponer su expresión al mismo rostro soñador desiempre antes de responder y continuar encantando rocas. Theo sonrío, sonríopor que sabia que esa noche seria inolvidable y Luna sonrío también por quesospechaba que su vida cambiaría esa noche, aun no decidía si seria un buencambio pero se arriesgaría a averiguarlo con ese chico de ojos dulces y sonrisapicara.

Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

Luna y Hermione se encontraban en la sala común de premiosanuales trabajando con las calabazas que colocarían discretamente en losrincones, ambas estaban sentadas en la alfombra haciendo los rostros de lascalabazas de la manera muggle lo que implicaba que sus ropas, mejillas y peloestaban llenas de relleno y semillas de calabaza.

-¿Iras con Theodore Nott al baile?

Luna miro a Hermione sonriente, le gustaba Theodore. Susonrisa era digna de un Slytherin pero había algo en sus ojos
en esos ojos deun azul tan profundo como las aguas del lago donde su padre la llevaba de niñaa buscar Nubligs de crestas rojas. Esos ojos le decían que bajo esa sonrisaconfiada había un chico dulce y por primera vez Luna se sentía egoísta.

Quería ser ella quien descubriera el verdadero TheodoreNott, no al heredero de la prestigiada familia sangre pura Nott, no alSlytherin amigo de Draco Malfoy sino al chico que se dejaba entrever en lasprofundidades azules de sus ojos.

-Si, ¿Qué tiene de malo? ¿No iras tú con Draco?

-No ¿Por qué piensas eso?

Hermione frunció el seño, no entendía por que Luna pensabaeso. Obviamente Draco y ella se llevaban mejor que nunca, discutían claro peroninguna tenia verdadera intención de ofender al otro. Simplemente seriademasiado raro
rarísimo no insultarse.

-Pasas mucho tiempo con él

Luna se sacudió algunas semillas de su flequillo rubio antesde encogerse de hombros y continuar sacando el relleno a su calabaza con lasmanos.

-También con Theodore Nott y Blaise Zabini y no por esopiensas que iré con alguno de ellos.

Desde que habían comenzado a organizar el baile de noche debrujas ese par de serpientes habían comenzado a ayudar. A decir verdad en unprincipio ellos solo habían pasado a la torre de premios anuales a buscar aDraco para que los ocultara de la furia de Astoria Greengrass a quien Blaisehabía dejado calva con un hechizo que estaba dirigido a Nott pero Draco deinmediato les ordeno comenzar a diseñar la iluminación y la comida.

-Theodore Nott ira conmigo y no pasas casi todo el díadiscutiendo con Blaise Zabini.

Luna dudaba que Blaise Zabini fuera el tipo de chico para suamiga. Blaise no era tonto, pero tenía un sentido de humor bastante oscuro porllamarlo de alguna manera. Era la clase de chico que no tiene filtros al decirlas cosas y mucho menos para actuar.

Y Theodore Nott
bueno digamos que ella lo había vistoprimero.

-Luna, déjame entender esto. Supones que iré con Draco solopor que discuto con él.

Luna sonrío y asintió con la cabeza mientras tomaba elpequeño pero afilado chuchillo curvo y comenzaba a delinear donde ira lamacabra sonrisa de su calabaza... tal vez podría hacerla con tres o cinco ojospara que fuera mas original.

-Si, seria mas cómodo ir con él, como premios anuales debenabrir el baile y Ron sufrirá un colapso al verte llegar con Draco.

 

-Luna
no lo había pensado así.

Hermione se rió un poco al escuchar la idea de Luna. Lagente solía menospreciar la inteligencia de su amiga. Quizá por ser rubia, talvez por su mirada soñadora o su voz distraída pero pensaban que estaba loca ypor lo tanto era tonta.

-Bueno entonces invítalo antes de que otra chica lo haga, vicomo Astoria Greengrass lo miraba esta mañana en el desayuno

Pero olvidaban que Luna era una Ravenclaw y que el sombreropocas veces comete errores. Si la había mandado a la casa de las águilas erapor algo y Hermione al ver el brillo divertido de sus ojos azules almencionarle a la menor de las Greengrass supo que no solo era lista, su queriday rubia amiga era astuta también.

.

.

.

.

.

.

Las palabras de Luna rondaban la mente de Hermione sindescanso. Ella sabia que era parte de sus obligaciones bailar con Draco aliniciar el baile pero no había pensado realmente en invitarlo a ser su parejani en buscar alguna para comenzar.

Desde que el colegio entero supo lo de Ron, al menos laparte en la que ella termino con él en medio del pueblo y unas cuantassospechas y rumores de que el pelirrojo le había sido infiel, al menos ochochicos la habían invitado a salir.

No la hacia particularmente feliz pero estaba segura que sunuevo aspecto era la causa. Tenia que admitir, no por ser vanidosa ni nada, quelucia bien. Pero le gustaba que cuando un chico hablara con ella la mirara alos ojos y no al busto.

Miro al rubio a su lado en el sofá que leía atentamente unlibro de pociones. Supuso que buscaba alguna poción inofensiva y de aromaagradable para colocar en los calderos al centro de las mesas. Se pregunto siAstoria se le habría adelantado ya o si Draco se reiría si lo invitaba.

-Draco
¿Tienes pareja para el baile?

Por un segundo quiso soltar el libro que se encontraba entresus propias manos y cubrirse la boca pero ya era tarde y se quedo quieta. Ya lohabía dicho y no había vuelta atrás, se valiente Granger, se dijo a su mismamientras continuaba mirando el libro y fingiendo que la respuesta no podíaimportarle menos.

-¿Es una propuesta Granger?

Draco oculto su sonrisa satisfecha tras su libro y la mirode reojo, si no fuera por el ligero sonrojo en sus mejillas y que sus ojosestaban fijos en la misma pagina desde cinco minutos antes de que preguntara secreería su indiferencia, pero Draco era un Slytherin y el engaño era suespecialidad.

-Es una simple pregunta

Hermione cambio de pagina al darse cuenta que llevaba largosminutos en la misma y que incluso Goyle leería mas rápido que eso.

-Astoria lleva semanas mirándome suplicante pero no quieroir con ella

Aparto los ojos del libro sorprendida ante las palabras delchico. Astoria Greengrass era una de las chicas más bellas del colegio. Pielperfecta, porte elegante, cabello largo castaño claro y ojos verdes. Cualquierchico estaría feliz de que una chica como ella lo persiguiera pero Dracoactuaba como si no le importara en absoluto.

-Entonces
¿No tienes pareja aun?

-La tengo.

Draco bajo el libro con cuido y lo cerro lentamenterespondiendo a su pregunta antes de mirar a Hermione que lo miraba sorprendidasonrojándose y tratando de ocultar su rostro entre su melena castaña.

 

-Oh
claro debí suponerlo a solo unos días del baile eralógico

-Basta de balbuceos Granger iré contigo.

Amaba molestar a Hermione, dejarla sin palabras era algo quepocos lograban. Tal vez él era el único a decir verdad. Después de todo podíaretarla intelectualmente y la mayor prueba era ser el premio anual de ese añopese a las circunstancias poco favorecedoras de los años anteriores.

-¿Qué?

-Dije que iré contigo. Es mas fácil molestarte si eres mipareja.

-¿Cuándo pensabas pedírmelo?

Hermione estaba mirándolo sonrojada y boquiabierta al verlohablar tranquilamente como comentando el clima.

-Nunca querida, tú ya estabas por invitarme. Ya que te gustatanto ser independiente pensé en dejarte tomar la iniciativa.

Hermione sonrío, ese era un comportamiento típico de esaserpiente manipuladora pero al menos esa ocasión podría dejarlo ganar por queal final de cuentas ella quería exactamente eso, ir con el al baile.

-Bien maldita serpiente manipuladora ¿Quieres ir conmigo albaile de noche de brujas?

Draco parpadeo exageradamente como si no esperara lapregunta y se levanto del sofá con elegancia sacudiendo el polvo imaginario desu ropa antes de sonreír con la misma descarada confianza de siempre.

-Claro Granger será un honor
para ti.

-¡Malfoy!

Hermione borro la sonrisa de sus labios al escucharlo hablarcon esa confianza que raya en el narcisismo tan propia del príncipe deSlytherin y deseo que el no hubiera salido de la sala común para podergolpearlo y no solo gritarle indignada, pero luego volvió a sonreír... Dracoera así y de alguna manera le gustaba, aun que solo un poco.

Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

Le gustaba mucho sentarse bajo algún árbol en los díassoleados y descansar un poco del ajetreo de ser premio anual, de ser la alumnaestrella de Gryffindor, la mejor amiga de Harry Potter, la bruja más brillantede su generación y de los preparativos para él baile.

Respiro profundamente y agradeció a Draco por darle unrespiro, estaba muy agradecida por esos minutos de paz donde relajarse junto aLuna quien garabateaba algo en un pergamino distraídamente mientras Draco,Blaise y Theo sometían al director Snape a una sesión de acoso y derribo paraque les ayudara a preparar pociones coloridas que tuvieran aromas agradables yefectos inofensivos y divertidos.

Sonrío al pensar en el pobre director Snape, era obvio queesa tarea solo podían lograrla esas tras serpientes sin salir hechizados o peoraun expulsados. Ventajas de ser serpientes, supuso.

-Hermione
¿Quieres ir de compras antes del baile?

Miro a Luna, no le molestaba ir de compras pero no creía quefuera necesario. Tenía un hermoso vestido verde Slytherin que Draco le habíaregalado, era largo y de seda con toques de encaje, el vestido era hermoso ydeseaba usarlo.

Además se imaginaba perfectamente a Draco con una tunica degala, su perfecta piel blanca y su cabello rubio desordenado mientras sonreíadejando entrever colmillos de vampiro
si, si lograba convencerlo podríanvestirse de vampiros.

-No gracias Luna, no necesito un vestido nuevo, en miexcursión de compras con Draco me regalo un vestido verde esmeralda, quierodisfrazarme de vampiresa. ¿De que te disfrazaras tú?

 

-De Alicia.

-¿Alicia en el país de las maravillas?

Luna la miro sonriente antes de mostrarle lo que habíaestado garabateando con ahínco, era un boceto del vestido de Alicia en el paísde las maravillas de pie junto al sombrerero loco, el vestido era ligeramentediferente pues no era tan sencillo como el vestido azul con delantal blanco dela protagonista original, el diseño de luna tenia encajes, lazos y rosas enpuntos estratégicos y el atuendo del sombrerero era bastante elegante también,claramente podía imaginar a Theo usándolo y sin duda se vería bien.

-Si, me encanto ese libro que me prestaste y Theodoreaccedió a vestirse como el sombrerero loco para ir a juego.

-Es genial Luna.

Hermione había aprendido desde que conoció a Luna que erauna chica única.

Inteligente pero despistada, astuta a su manera y sobre todotalentosa, en ese momento descubría que además de su talento para ver loaparentemente invisible Luna era genial dibujando y diseñando atuendos únicos,extravagantes y aun así hermosos.

.

.

.

.

.

.

.

.

Respiro profundo llenado sus pulmones del maravilloso aromade los libros viejos, de los pergaminos y la tinta que llenaba como siempre labiblioteca. Era un aroma reconfortante que la hacia sentir como en casa y legustaba.

El silencio, la tranquilidad y el aroma la obligaban a relajarsemientras se perdía en las paginas de alguna novela o escribía algún ensayo parasus clases disfrutando de su soledad pues a sus amigos no les gustaba susantuario. Para ellos la biblioteca era peor que Azkaban y sus dementotes.

-Oye Granger recuérdame ¿Qué demonios hacemos en labiblioteca un sábado por la tarde?

Pero ese sábado no estaba sola, Malfoy estaba con ellaquejándose y mirándola suplicante para marcharse a las tres escobas o al lagonegro cuanto antes, claro que Hermione lo ignoraba lo mejor que podía.

-Malfoy
sabes por que estamos aquí, solo cállate y busca elhechizo.

Necesitaban encontrar varios hechizos, uno para que su pielse sintiera fría sin necesidad de estar congelándose. Otro que alargara suscolmillos y por ultimo uno mas que le diera a su piel ese tono pálido parecidoal mármol que caracterizaba a los vampiros.

-Eres demasiado mandona Hermione, eso no es atractivo en unamujer.

Draco miraba fijamente a Hermione, su cabello estababastante desordenado por primera vez desde el 19 de septiembre, atado en unacoleta descuidada que contrario a lo que pudiera pensar resultaba atractivo enella, al tener el cabello sujeto dejaba al descubierto su cuello y resultabauna tentación irresistible no inclinarse y besarla justo en el punto donde supulso era evidente.

-Draco
cállate y busca el hechizo.

Sacudió la cabeza alejando el pensamiento de que Hermione,mandona y todo, era una chica sexy, fijo de nuevo sus ojos en el viejo ypolvoriento tomo de medimagia que estudiaba en ese momento para no seguirviendo a la chica, no confiaba en que sus estupidas hormonas no causaranestragos luego de ver bajo una nueva luz a su compañera y darse cuenta de queella le gustaba a pesar de su mal carácter.

-Aquí esta señorita sabelotodo

Hermione miro la pagina que le señalaba Draco impaciente yvio con sorpresa un hechizo sencillo que mantenía el calor corporal aislado porlo que la piel se sentia varios grados mas fría de lo normal.

 

-Genial
me muero por comenzar a trabajar en los disfraces.

-¿Vampiros? No te parece muy
¿Muggle?

Draco contuvo una sonrisa al ver lo emocionada que estabaella por disfrazarse de vampiros, aun pensaba que era algo tipico de losmuggles que se impresionan con cualquier cosa pero también sabia que sinimportar cuanto se quejara ella ya lo había decidido y nada, absolutamente nadalograba sacar una idea de su cabecita de arbusto cuando ya había entrado.

-Soy hija de muggles Malfoy

-Yo no Granger

-Será divertido Draco, con tu piel pálida ya pareces uno
solo faltan los colmillos.

-No se como accedí a esto
a decir verdad no entiendo porque hablo contigo, si la gente me ve tanto tiempo a tu lado van a pensar que meestoy volviendo un ratón de biblioteca como tu.

Sonrío con resignación por que de antemano sabía que era unalucha perdida, desde que era amigo
Espera ¿Amigo? De Hermione, quiso golpearsepor idiota, claro que era amigo de la sabelotodo repelente o no estaría en lamaldita biblioteca en un sábado y sobre todo no pasaría sus ratos libres conella.
de Hermione había aprendido que no lograría negarle nada cuando lomiraba suplicante.

-Eres un idiota huron, tu reputación se ira por el desagüeen cuento nos vean llegar juntos al baile.

-Tal vez, pero ver la cara del pobretón y cara rajada seráépico, solo por eso vale la pena.

Si hace unos años le hubieran dicho que ver a HermioneGranger morder su labio inferior le causaría tremendas reacciones a su cuerpoprobablemente no lo habría creído, al menos no antes de su tercer año cuandoella lo golpeo, esa había sido sin duda una manera impactante de robar suatención.

-Solo cállate
mira este hechizo podría funcionar.

No podía evitar pensar en que esa noche, la del baile noestaría a la altura de su pareja. Es decir ella era bonita y no lo negaría máspero no era tampoco una belleza exótica como las chicas con las que DracoMalfoy acostumbraba salir. Mirando el libro frente a ella decidió olvidar eltema de momento y centrarse en el disfraz, pues al final de cuentas loimportante era divertirse.

-Tal vez
pero si usamos este también entonces podrían serretractiles.

Por fin tenia todo para completar los disfraces. Sonríoampliamente imaginando el salón decorado, las arañas negras dejando hilos deplata a su paso, la niebla de aroma cautivante provocada por los calderoshirvientes sobre las mesas. Ella deseaba que ese baile fuera inolvidable, unpremio. Una recompensa, diminuta quizá, por las épocas oscuras.

-Vaya Malfoy me sorprendes

Draco se llevo una mano al estomago inconcientemente alsentir algo extraño, una especie de calidez y cosquilleo al ver la sonrisallena de alegría, ternura y orgullo de su leona amiga y un poco desconcertadole devolvió la sonrisa junto a una respuesta sarcástica para ocultar su extrañareacción.

-Es tu culpa Granger por subestimar mi inteligencia.

Hermione sonrío y se sonrojo inevitablemente al ver lasonrisa que adornaba los labios del rubio, por que por un segundo antes detornarse la mueca burlona a la que estaba acostumbrada había podido ver lasonrisa real del príncipe de Slytherin, la sonrisa más bonita y honesta queHermione había visto nunca.

 

.

.

.

.

.

.

.

.

Los ojos azules de Ronald Weasley estaban fijos en la chicacastaña que caminaba con un libro en sus manos por uno de los poco concurridospasillos del quinto piso, miro a ambos lados del pasillo desierto y decidió queera el mejor momento para hablar con ella sin el maldito huron platinado quedesde hacia semanas parecía su sombra.

-Mione
¿Podemos hablar?

Hermione suspiro con cansancio al ver a Ronald de pie cercade ella, sus ojos azules la miraban suplicantes, quizá antes de su cumpleañoshabría conseguido conmoverla pero ya no, ella no era la misma y no caería enlas manipulaciones de un principiante luego de convivir con tres expertos en eltema, Draco, Blaise y Theodore.

-Lo siento Ronald pero estoy muy ocupada

-Mione
por favor no te vayas, déjame explicarte.

El pelirrojo la vio tratar de alejarse y se movió lo masrápido que pudo para sujetarla del brazo, se aferro a ella y la obligo aquedarse, ella tenia que escucharlo. Tenia que dejarlo explicarle que Lavenderera solo un pasatiempo, la mujer de su vida era ella a pesar de todo.

-Suéltame Ronald me lastimas.

-Mione te amo
te juro que lo que paso con Lavender nosignifico nada, ella no es nada serio
fue solo un impulso, yo te amo a tiMione

Hermione miro enfadada al chico, la estaba lastimando tantocon sus palabras como con la firme presión que ejercía con su mano y estabasegura que el fuerte agarre en su brazo dejaría como consecuencia claroscardenales en su piel, intento alejarse pero él chico solo la apretó mas fuerteignorando la mueca de dolor que formo el rostro de ella.

-Ronald
suéltame.

-Mione
perdóname, vamos a estar juntos tal como antes, todoserá perfecto Mione, iremos al baile y prometo no pisarte mucho

Se mordió el labio con fuerza intentando calmarse,necesitaba todo su autocontrol para no gritar, no podía sacar su varita puespor mala suerte estaba en la habitación de Draco luego de que el rubio se laconfiscara la noche anterior para que dejara de transfigurar plumas enmurciélagos y se fuera a dormir.

-Ronald

-Mione yo se que me amas y sabes que te amo, solo yo podríaamarte y lo sabes

Hermione respiraba profundo pero sentía la ira creciendo ensu interior con fuerza, no entendía como alguna vez amo a ese pelirrojo idiotaque hablaba de Lavender como si fuera una simple muñeca inflable con la cualdesahogar sus impulsos sexuales e insinuaba que nadie mas que él la amaria ypor ello debia volver con él

Cuanto anhelaba su varita
por que quizá una maldiciónresultara menos dolorosa que la manera muggle de alejarlo y después de todo eseidiota había sido su amigo, respiro profundo preguntándose si con un puñetazoseria suficiente cuando el aroma mentolado de la colonia ridículamente cara deDraco lleno sus pulmones y el sonido de sus pasos confiados llego a sus oídos.

-Weasel suéltala antes de que
.

Al fin allí estaba su voz arrogante teñida de una genuinaadvertencia hacia Ronald, por estaba segura que él rubio podía notar claramentela furia en sus ojos y como temblaba de ira, una parte de ella se sentíaprofundamente aliviada de que Draco llegara, al menos él no la dejaría matar alpelirrojo, aun cuando fuera para evitar ser salpicado de sangre de comadreja.

 

-¡Tu no te metas maldito huron mortifago!

Y justo con ese grito, con ese insulto Hermione exploto,olvida las varitas, olvida los puños e incluso la idea de lanzarle el libro, unligero tomo de dos mil paginas, por la cabeza por que ese idiota aferro confuria su brazo ignorándola e insultando al rubio que por primera vez estabatratando de salvar su cuello pecoso.

-¡Suéltame maldito idiota! ¡No me vuelvas a llamar Mioneodio ese maldito apodo, mis padres no pasaron horas y horas investigandonombres y me nombraron Hermione para ser llamada con diminutivos ridiculos, nosoy Mione, no soy Hermy ni ninguna clase de ridiculez como esa! Soy HermioneGranger.

Jamás se sintió tan bien como en ese momento luego de patearal chico en la entrepierna con toda su fuerza dejándolo en el suelo convertidoen una masa llorosa y dolorida.

-Cálmate Mione

Sonrío al escuchar su voz jadeante y sofocada por el dolor apesar de que su propio brazo dolía y se acomodo el cabello dispuesta a tomar lavarita de Draco y hechizar a ese idiota...

-¡Que me calme! Que me calme cuando me estas diciendo que meamas pero me engañaste en un impulso
¡Un maldito impulso! Me engañaste
¡En mimaldito cumpleaños Weasley!

-Hermione
ya basta.

Miro a Draco que se negaba a soltar su varita, no estabadispuesto a dejar que ella cometiera una locura que seguramente le costaría suinsignia de premio anual por que estando así de alterada la veía capaz de algomas que lanzarle canarios

-Pero Draco

-Basta, esa patada es suficiente castigo
por ahora.

Le quito la varita y la guardo de nuevo en su tunica, juntoa la de ella, y paso un brazo por sus hombros con suavidad al ver como la iraque la había segado se calmaba dejando a una chica abatida y a punto de llorar.

-¿Qué te parece si volvemos a la sala común y te doy de lasgalletas que mando mi madre hace un rato?

Odiaba a ver a las mujeres llorar, si había algo que loconvertía en un blandengue era sin duda el llanto femenino. Era así como sumadre lograba que se sometiera a su santa voluntad y al parecer la incomodidadera aun peor si las lágrimas provenían de Hermione, después de todo ella era lachica más fuerte que conocía y verla llorar era tan raro como ver a Weaseldecir algo inteligente.

-¿Son de chocolate?

Le sonrío un poco abrazándola con un poco mas de fuerza alverla mirándolo con sus ojos marrones enrojecidos y las mejillas empapadas porlas lagrimas.

-Doble chocolate y también mando pastel de melaza.

-¡Que esperas entonces!

Con su mano libre tomo su pañuelo y le seco las lágrimas consuavidad antes de que ella se soltara de su abrazo y con una sonrisa temblorosalo tomara de la mano arrastrándolo obviamente impaciente por probar lasgalletas cuanto antes, la siguió aliviado al ver que estaba mejor. Sin ataquesde ira ni llanto, ahora su único problema era que esa castaña no se terminarasus galletas

-¡Mione!

Allí en el suelo frio y polvoriento del colegio RonaldWeasley vio a Hermione, su mejor amiga desde el primer año, a su ex noviaalejándose de la mano con Draco Malfoy el odioso rubio sangre pura que leshabía hecho la vida miserable en todos sus años en Hogwarts.

Confundido y con un dolor punzante en el corazón y laentrepierna no pudo hacer mas que quedarse allí en el suelo encogido por eldolor en lugar de correr hasta ella y obligarla a recapacitar y darse cuenta deque ellos debían estar juntos
todo el mundo lo sabia, Hermione seria la mujerque se casaría con él y con quien formaría una familia al igual que Harryterminaría casado con Ginny y estaba seguro de que Hermione terminaría porentenderlo y perdonarlo.

 

Como por arte de Magia
.
.
.
.
.
.
Harry había estado vigilando a sus amigos en el mapa del merodeador ya por algún tiempo cuando noto las motitas representativas a Hermione y Ron juntas por algunos minutos, luego vio que Malfoy se acercaba y a su amiga alejarse violentamente de la motita con el nombre del pelirrojo.
De inmediato supo que había algo malo, seguramente Ron había dicho algo equivocado de nuevo y Malfoy había llegado en el momento justo, como parecía ser la costumbre del rubio, para distraer a Hermione y que se olvidara de todo lo que no fuera el rostro del huron alvino.
Corrió lo mas rápido que pudo hasta su amigo al notar que no se movía en lo absoluto y lo encontró hecho un ovillo en el suelo sosteniéndose la entrepierna con ambas manos mientras su rostro excepcionalmente rojo se convulsionaba de dolor.
-¿Ron? ¡Ron! ¿Qué te paso?
Se dio una bofetada mental por su pregunta, resultaba obvio que lo habían golpeado en la entrepierna, la verdadera pregunta era había sido Hermione o Malfoy quien lo golpeo.
-Mione me golpeo

-¿Por qué?
Miro al jadeante pelirrojo con los ojos entrecerrados, si había sido Mione quien lo golpeo entonces Ron había dicho algo malo, algo horrible para que la siempre dulce chica llegara a esos extremos.
-No lo se, estaba disculpándome con ella y entonces el maldito de Malfoy llego y ella comenzó a gritar después de patearme la entrepierna

-Vamos te acompaño a la enfermería.
Sacudió la cabeza, ya le preguntaría a ella la verdad mas tarde, después de llevar al pelirrojo a la enfermería por que estaba seguro que lo necesitaba. Con insana diversión vio que Ron intento levantarse sin éxito por lo que lo ahogando la risa uso su varita y usando el ya conocido hechizo de levitación llevo al pelirrojo cual globo hasta la enfermería.
.
.
.
.
.
.
.
.
Sonrojado hasta las orejas luego de haber sido examinado por la enfermera de la escuela era como se encontraba Ronald Weasley en esos momentos intentando recobrar un poco de dignidad cosa imposible cuando usaba una fea bata de hospital que apenas ocultaba el hecho de estar desnudo y enojado.
-Jovencito, realmente parece que lo pateo un Hipogrifo

Al menos estaba agradecido de que la anciana enfermera mantuviera el rostro serio y estricto de siempre aun mientras lo examinaba.
-Algo solo ligeramente peor

Al ver que Harry ahogaba una risilla ante su osco comentario y la enfermera continuaba in expresiva se pregunto si esa mujer vivía solo para limpiar la enfermería que estaba impecable y para atender a los alumnos heridos, es decir no recordaba haberla visto reír o bromear nunca.
-Use este ungüento hasta que su piel vuelva a su color normal y la inflamación baje.
-Gracias
Incluso dudaba que la vieja enfermera fuera capaz de sonreír apropiadamente, aun sonrojado y molesto volvió a responder con tono cortante mientras jalaba la tela de la bata intentando cubrir tanta piel como fuera posible.
-¿Tiene poción para la indigestión Madame Pomfrey?
-¿Su madre mando dulces de nuevo?
Harry y Ronald escucharon la voz del últimamente omnipresente rubio premio anual y vieron con asombro el rostro pétreo de la mujer dibujo una mueca suave, lo mas cercano a una sonrisa que jamás verían de ella había aparecido y ambos se quedaron boquiabiertos mientras la veían responder con un tono diferente al que usaba con ellos, es decir sonaba como si el huron le agradara.
-Hace un rato
pero Hermione comió demasiados. Estaba un poco molesta.
Harry frunció el seño al escuchar el nombre de su amiga en voz del huron y se sorprendió al entender lo que ocultaban sus palabras, lo que fuera que Ron le dijera la había dejado molesta y herida por lo que había sido él, Draco Malfoy, el huron platinado, el hijo de mortifago y mortifago por cuenta propia, quien la había consolado y no él, Harry Potter su supuesto mejor amigo.
-¿Molesta? ¡Pero si es una chica tan dulce y amable!
Madame Pomfrey había sido una Ravenclaw, por lo tanto era una mujer inteligente y estaba conciente de que los Gryffindor y los Slytherin no se llevaban bien, es decir el mejor ejemplo eran el joven Draco y Harry Potter junto al pelirrojo Weasley que en esos momentos se lanzaban dagas con la mirada al estar en la misma habitación.
Pero ella había visto a Hermione Granger, una Gryffindor y a Draco Malfoy, el indudable príncipe de Slytherin superar sus diferencias y convertirse en amigos hasta el punto que el jovencito compartiera sus dulces con ella.
Madame Pomfrey solo sabia de dos personas a las que Draco de buena gana compartía los deliciosos dulces de su madre, el Director Snape y ella misma pero ahora la señorita Granger había ingresado a tan afortunado grupo.
-No se preocupe no fue nada que descargar su mal humor y dejarme sin los dulces de mi madre no curaran

La mujer estaba a punto de reír al ver la mueca de disgusto en el rostro del chico, le recordaba tanto al pequeño rubio de ojos de cachorro que llegaba en su primer año por pociones para la indigestión luego de los paquetes que su madre enviaba una vez a la semana. Desde entonces ella había tenido cierta predilección por el jovencito mimado pero dulce que vio crecer durante esos años.
-Me alegro mucho ¿Quiere la poción normal o usara la variante?
Se acerco a su armario de pociones y vio ambos frascos, uno del color de la pus y el otro de un suave color azul cielo, uno era la poción original y el otro una variante que el joven Malfoy y el Director Snape habían creado recientemente.
-La variante, la menta es mejor que los calcetines de Troll. Además aquí tiene Madame Pomfrey logre rescatar un poco de tarta de melaza y también termine la poción des-inflamatoria que me pidió esta mañana.
Tomo el elegante frasquito azul cielo y se acerco de nuevo al chico que le tendía una cajita de plata llena de frasquitos rojo pálido y un plato con un enorme y apetitoso trozo de tarta de melaza, precisamente su favorito.
-Muchas gracias joven Malfoy. Tome esta es la poción para la indigestión. ¿Podría pasar mas tarde con el Director Snape? casi nos quedamos sin poción crece huesos y para dormir sin sueños.
-No es problema en cuanto Hermione este mejor le traeré las pociones que necesita.
-Muchas gracias, espero que la señorita Granger este mejor pronto.
Con una sonrisa pequeña Draco tomo el frasquito azul cielo y salio de la enfermería ante las miradas atónitas del niño que vivió de milagro y el pelirrojo cuyo único talento es escupir babosas ante la sonrisa alegre de la enfermera mientras se llevaba a la boca un poco de tarta con los dedos.
No la culpaba, la tarta de melaza de su madre era divina, era sin duda una tentación irresistible, aun mas para él que amaba los dulces casi tanto como odiaba compartir los que horneaba su madre una vez a la semana para él. Solo los compartía con su padrino Snape, Merlín sabía que ese hombre necesitaba algo dulce de vez en cuando antes de que la amargura lo consumiera por completo, Madame Pomfrey por su ayuda al enseñándole infinidad de hechizos curativos y por haberle dado la poción para dormir sin soñar sin hacer preguntas.
Recientemente Hermione había logrado que compartirá sus amados dulces con ella a base de suplicas, gritos, amenazas y por ultimo llanto, claro había sido eso ultimo lo que había terminado por debilitar su voluntad de no darle ni una sola miga de galleta y termino dejando que tomara un par de galletas.
-Señor Weasley beba esto, será mas rápido que el ungüento.
La expresión sonriente de la enfermera había vuelto a ser el mismo rostro serio que ellos conocían y Harry no pudo evitar sentirse curioso por saber como era que Malfoy el chico mas odioso del mundo había logrado hacer sonreír a esa mujer que parecía de roca.
-¿No pensara que me tomare eso verdad? ¡De seguro el huron puso algo allí!
Ron estaba horrorizado ante la idea de beber algo que el huron mortifago había preparado, podía ser cualquier cosa, desde alguna poción boba que lo dejara calvo hasta un potente veneno que lo matara y le dejara el camino libre con Mione, pero no señor él no seria tan tonto como para beberlo y esa era su ultima palabra.
-Señor Weasley no diga tonterías, el joven Malfoy es quien ayuda al director Snape con todas las pociones de la enfermería pero si se niega a tomar la poción entonces márchese de la enfermería en este instante por que no estoy dispuesta a tolerar berrinches aquí.
El rostro sereno de la enfermera volvió a cambiar, no una suave sonrisa sino un seño fruncido y una voz fría como el hielo del ártico mientras guardaba de nuevo el frasquito y tomaba el trozo de tarta para luego dejarlos solos y encerrarse en su oficina sin molestarse en mirarlos de nuevo luego de prácticamente echarlos del lugar.
.
.
.
.
.
.
.
.
Ronald intentaba sin éxito encontrar una posición cómoda en la cama, Harry lo había llevado casi a cuestas hasta la torre de Gryffindor luego de que la enfermera los echara de esa manera tan grosera solo por defender al idiota de Malfoy.
-Harry
di algo.
Estaba adolorido, sentía punzadas de dolor constantes que le recordaban que su mejor amiga, que la mujer que amaba lo había golpeado por defender a su peor enemigo, le eso tenia que admitirlo era lo que le lastimaba mas, resultaba un golpe terrible a su orgullo.
-¿Qué quieres que te diga Ron?
Ron estaba cada segundo mas incomodo, sentía los ojos verdes de Harry Potter mirándolo con la misma resignada seriedad con que abordaba el tema de Voldemort. Cerro los ojos esperando, temiendo escuchar las palabras de su amigo por que sabia que no serian palabras de apoyo, no al menos cuando Mione estaba de por medio.
-La cagaste. Prácticamente le dijiste que nadie podría amarla además de ti, te negaste a soltarla cuando ella te lo pidió y aun que odio admitirlo insultaste al huron. Tú sabes que en estas semanas se hicieron amigos.
-Pero Harry
¡Es Malfoy!
No, definitivamente no. Jamás su Mione podría ser amiga de un mortifago, de un maldito desgraciado que la llamo sangre sucia mas de una vez, ella no podía sentir nada mas que odio por él.
-Lo se. Es Malfoy, era Malfoy cuando la llevo por todo Hogsmade de compras en su cumpleaños, era Malfoy cuando te ayudo calmándola para que no te hechizara tan fuerte que hasta tus antepasados lo sintieran. Es Malfoy pero al mismo tiempo no lo es

Ronald se negaba a ver la verdad, tal vez por que no era tan astuto como Harry quien a pesar de las gafas veía el mundo con más claridad que el pelirrojo. Harry veía como el odio se había desvanecido de los ojos de su amiga y del huron, Harry sabia que solo existen dos sentimientos capaces de mover el mundo con su mera presencia.
-Eso es ridículo, es el mismo Huron mortifago de antes

Con un suspiro resignado ante las ridiculas necedades de Ron, Harry se dedico a pensar en que hacer cuando su amiga se diera cuenta de que estaba enamorada del huron. Por que solo dos emociones son así de apasionadas
el odio y el amor.
.
.
.
.
.
.
.
.
Hola chicas...!
Disculpen la tardanza! Mis semanas finales en la uni son un caos total! ya estoy de vacaciones y espero terminar de colocar los capítulos antes de empezar de nuevo las clases en Enero!
Saludos

Como por arte de Magia

 

 

 

.

.

.

.

.

.

Ser premios anuales era un honor,el mayor premio y recompensa a las largas horas de estudio, las nochesdurmiendo poco antes de los exámenes y sobre todo al estrés constante al menoseso era lo que todo el mundo pensaba.

Porque la realidad era que desdeque ambos, Hermione y Draco habían sido nombrados premios anuales el estrés queenfrentaban se había triplicado, eran los estudios, eran sus deberes comopremios anuales, las tutorías, organizar los viajes al pueblo de los alumnos yademás las ocurrencias de Snape y McGonagall.

Esa tarde en particular habíanllegado completamente agotados luego de tres horas buscando a un Ravenclaw deprimer año perdido en el bosque prohibido, lo habían hallado asustado y conheridas menores por lo que pasaría un rato en la enfermería.

Su agotamiento era tal que nisiquiera discutieron por quien se sentaría en el cómodo, muy cómodo sofá negroy Draco se dejo caer pesadamente, la pierna derecha sobre el sofá y laizquierda aun en el suelo, Hermione cansada se sentó también recargando laespalda en el pecho del chico y dejando que el aroma a su colonia la relajara.

Fue uno de esos momentos quenadie planea, que simplemente nacen de manera natural y por ello resultancómodos e íntimos. Hermione cerró los ojos y se quedo completamente dormidamientras que Draco uso su varita para conjurar un libro y relajarse leyendomientras la castaña despertaba.

 

Draco no estaba seguro de cuantotiempo habían permanecido así, es decir él ya estaba por la pagina numerosetecientos y su leona amiga aun dormía profundamente, las oscuras bolsasnegras bajo sus ojos le decían que no era buena idea despertarla. Era mejor quedescansara lo más que pudiera. Sobre todo cuando el baile aun estaba enplantación.

-¡Hermione!

-¡Draco!

Escucho las voces histéricas deLuna y Theo incluso antes de verlos entrar corriendo en la sala común, al ver aHermione comenzar a despertar lentamente por el ruido maldijo la hora en queles dieran la contraseña.

-¿Qué pasa Theo?

Draco ni siquiera intento ocultarsu mal humor mientras miraba a su amigo y a la rubia chica agitados y con lasmejillas completamente sonrojadas por el esfuerzo de correr hasta la torre através de las muchas escaleras. Sintió a Hermione acomodarse mejor contra sucuerpo antes de que la viera abrir los ojos y mirar somnolienta y confundida asu alrededor.

-¿Luna?

Luna le dio una sonrisa cansada yun asentimiento de cabeza mientras veía a su amiga en la misma posición en laque estaba antes de que llegaran, es decir abrazando a Draco Malfoy como sifuera una almohada.

-¡Es Pevees! Esta lanzando globosllenos de pociones a unos Gryffindor de primero

Por un instante al escucharhablar al chico junto a ella Luna se pregunto si Theo seria tan confortablecomo parecía ser Draco a juzgar por el hecho de que la castaña no parecíadesear moverse de allí, tomo una nota mental de comprobar después, cuando notuviera tanta prisa, lo que se sentiría dormir en los brazos de Theo.

-¿Dónde esta el varón?

Draco no intento moverse, odiabalidiar con ese maldito poltergeist pero ser el bendito premio anual le dejabalas manos atadas, tendría que levantarse de su cómodo sofá para salvar eltrasero de esos gatitos de primero. Con un suspiro pregunto por el varón, perosabia que de estar disponible ya hubiera controlado al poltergeist.

-No lo encontramos

-Vamos Draco

Hermione comenzó a levantarselentamente aun adormilada y Theo le ayudo a mantenerse en pie mientras Dracodejaba el libro sobre el sofá y los seguía bastante molesto por tener queinterrumpir su lectura de Mil pociones curativas y antídotos justo a la mitad.

.

.

.

.

.

.

.

.

Pevees como todo mundo sabe es unpoltergeist, lo que quiere decir que es un espíritu del caos. Lo que mas ama eshacer bromas pero su sentido del humor retorcido lo convierte en un peligropara todos en el castillo sin importar si son alumnos o maestros. Con sus ojosnegros brillantes de maliciosa alegría y su macabra sonrisa afilada lograbacausar alboroto y miedo por doquier.

-¡Pevees! ¡Basta ya deja esosniños en paz!

Riendo histéricamente al ver alos alumnos cambiar de color, quedarse calvos, llenarse de forúnculos,encogerse y mil extraños efectos más vio al famoso niño que vivió acercarse yapuntarle con su varita con su mejor intento de mirada seria y amenazante.

-Lo lamento señor Potter
¡Yo nosoy Voldy! No me das miedo

Pero Pevees no le temía, el chicoPotter era demasiado bueno, ningún hechizo que le lanzara seria doloroso odañino en realidad por que su bondad gryffindor no se lo permitiría.

 

-¡Maldita sea Pevees detente deuna vez!

Tomo un par de globos, ambosrojos en honor a la casa de los héroes del mundo mágico y los lanzo conperfecta puntería sobre ellos, al instante vio los resultados, la piel delchico Potter comenzó a colorearse de un azul eléctrico y su cabello a aclararsehasta volverse blanco.

-¡Merlín!
¡Que miedo me da el horribleex pelirrojo furioso! ¡Me obligara a ver su pecosa cara hasta morir! ¡Oh! ¡Perosi ya estoy muerto!

Se burlo del pelirrojo al quesolo se le había caído el cabello fingiendo escalofríos, el chico ahora calvolo miraba rojo de furia y a punto de lanzar humo por sus enormes orejas, ríocon mas fuerza al verlo enfurecer aun mucho mas ante sus palabras y tomo otroglobo dispuesto a continuar jugando.

-¡Pevees!

-La sabelotodo llego
¡El tríocompleto!

Sonrío con maldad, se preguntoque le pasaría a la chica en cuanto el globo la empapara, seria tan divertidomolestar al trío dorado así que lanzo con fuerza el globo pero para sudesgracia el globo se detuvo en el aire antes de tocarla y se quedo allísuspendido antes de flotar hasta las manos de un cabreado chico rubio con laplaca de premio anual brillando en la túnica.

-Pevees detente.

Odiaba que le interrumpieran susbromas, tampoco es que fuera a matar a nadie, quizá solo unas cuantas heridasgraves pero nada que la enfermera no pudiera curar mas tarde. Miro al rubio aunsonriente levantando otro globo y apuntando de nuevo a la chica castaña.

-Vete Pevees, antes de que pierdala paciencia.

Oculto el hecho de que la miradade frío sadismo en los ojos del chico Malfoy lo acojonaba bastante por que era,excepción del color, idéntica a la de su madre cuando estaba molesta y NarcissaBlack siempre había sido de temer.

-¿Y si no quiero Slytherin?

Trago saliva ocultando elnerviosismo y evitando mirar los ojos grises del chico y la varita que leapuntaba con calmada indiferencia en un intento de actuar normalmente, no debíademostrar miedo, estaba seguro que Narcissa no le enseñaría un hechizo tanhorrible a su hijo.

-Atente a las consecuenciasentonces

Vio con autentico horror como lavarita negra y pulida del chico comenzaba a trazar en el aire el símbolo quejamás olvidaría, esa maldita mujer le había enseñado al chico algo tan terriblepara que lo usara en su contra.

-¡Rubio mandón! ¡Ahora veo porqué sales con la sabelotodo de Gryffindor! ¡Son la pareja perfecta!

Con un grito estridente lointerrumpió y se marcho lanzando los últimos globos a la cabeza de Ronald yHarry que lograron esquivarlos por muy poco y se estrellaron contra el suelo.

-¿Algún día me dirás como lograssalirte con la tuya siempre?

Hermione miraba secretamentedivertida a Harry azul tirando de sus empapados cabellos ahora blancos condesesperación, Ronald miraba su cabello rojo desparramado por el suelo confascinado horror tocando su cara y dándose cuenta de que no tenia cejas nipestañas tampoco.

-Uno pequeño hechizo que meenseño mi madre
te lo mostrare otro día.

Hermione sonrío al verlo apuntardistraídamente a los estudiantes y lanzando hechizos no verbales devolviéndolosa la normalidad si era posible o señalándoles el camino a la enfermería sidebían beber alguna poción.

 

-¿Cuándo mandara mas galletas tumamá?

Casi podía saborear esasmagnificas galletas, crujientes por fuera y suaves por dentro, dulces y con esearoma delicioso. Eran las mejores galletas del mundo y estaba feliz de que alfinal el rubio cediera a sus chantajes y las compartiera con ella.

-Mañana.

-Tu mamá hornea mil veces mejorque la mía.

-Mi madre es una Malfoy. Esperfecta.

-Siempre tan humilde Malfoy.

Dio pequeños saltitos de alegríatomo su varita del bolsillo de Draco mientras miraba a una pequeña niña rubiaque estaba intentando despegarse del suelo y se acercó murmurando un hechizomientras rodaba los ojos ante la arrogancia de su rubio hurón.

-Siempre tan jodidamentesarcástica Granger
¡Auch!

-Cuida tu lengua serpiente, hayniños presentes.

Se acercó a él y lo golpeo en elbrazo con fuerza para que dejara de usar ese lenguaje soez frente a lospequeños chicos de primero, es decir todos sabían que Draco no era precisamenteel hombre mas amable del mundo pero de alguna manera esperaba que mantuviera almenos buenos modales frente a los más pequeños.

-Deja de sisear serpiente yvámonos, el baile es en tres días y tenemos que arreglar los últimos detalles.

Cuando vio al último chicomarcharse rumbo a la enfermería se acercó de nuevo a Draco y volvió a guardarsu varita en el bolsillo de la túnica del rubio, en sus prisas por salir de lasala común ni siquiera había tomado su varita de la mesa de centro pero Dracohabía dejado la suya también en el mismo lugar y como ocurría frecuentemente elrubio había tomado las dos.

-Mione
¿Tienes un minuto? Ronquiere hablar contigo

Hermione frunció el señonotablemente odiaba que Ronald no tuviera el valor de dar la cara pero al mismotiempo estaba agradecida, no deseaba verlo. No cuando estaba segura de quediría algo hiriente pues aun estaba enfadada, muy enfadada por el incidenteanterior.

-No Harry. No quiero verlo niescucharlo ahora mismo

Le había tomado varios hechizospoder ocultar los hematomas que le dejo en los brazos pero afortunadamenteDraco había podido curarlos, sonrío ante la habilidad del rubio en hechizoscurativos aun que sabia que era gracias a que la enfermera había dedicado muchotiempo dándole lecciones un par de veces a la semana.

-Pero Mione ustedes se aman ytodo el mundo espera que ustedes terminen juntos

Harry sabia que eso era solo unaverdad a medias, claro que su amiga amaba a Ron pero no era ese amor pasionalque se siente hacia una pareja, era el amor que se le tiene a un amigo, a unhermano pero no a aquel con el que deseas compartir tu vida.

Pero él no quería que el trío seseparara luego de tanto tiempo, de tantas aventuras y peligros juntos. Su vida,al menos la parte de su vida de la que tenia buenos recuerdos, era junto aellos dos, a Ron y Hermione y no quería perder a ninguno.

-Harry basta. No quiero hablarcon Ronald. Hace mucho que no me importa lo que el mundo quiera por que es mivida y yo decido que hacer con ella.

Harry lo sabía, ella era libre,bella e inteligente. Ella podría lograr grandes cosas, cosas mejores que ser unama de casa y madre de un montón de pequeños pelirrojos. Mione merecía mas
pero aun así no podía evitar desear que Ron y ella siguieran juntos

 

-Vámonos Hermione. Blaise, Luna yTheodore nos están esperando ya

Un claro carraspeo de Malfoy ysus palabras cortantes los interrumpieron, Harry supo que no había esperanzapara Ron al ver los ojos marrones de su amiga llenarse de un brillo especialque jamás habían tenido antes. Amor.

Harry los vio marcharse juntos,su amiga colgada del brazo que el rubio había ofrecido para ella con andarlento y confiado, esa nueva Hermione hermosa y decidida era sin duda lacorrecta, aun cuando fuera gracias al hurón maldito poder verla así estabaprofundamente agradecido.

-¿Consiguieron la banda?

Hermione estaba cruzando losdedos, al menos mentalmente, por que lograran llevar a Galux, la banda mágicamás popular del momento al colegio pero la parte realista de ella sabia que contan poco tiempo de anticipación seria imposible.

-No. Pero tienen una idea

-¿De luna?

Ante el suspiro de resignacióndel rubio se imagino mil cosas, desde un Theo tocando el violín totalmentedesafinado, una Luna dando un discurso sobre seres que solo ella y su padreconocían e incluso imagino la ya clásica orquesta de instrumentos encantados.

-Peor
de Blaise.

-¡Por las túnicas de Merlínentonces será un desastre!

Se estremeció, no tenia nadacontra Blaise, al menos ya no, pero ese chico era completamente impredecible ysus ideas podían ser tremendamente peligrosas. Ella temía que Fred y Georgeconocieran a Blaise y cooperaran en alguna broma por que estaba segura de queseria el fin del mundo, de todos los mundos.

-No seas cruel, no es tan idiotacomo se ve.

Pero si a la ecuación entrabantambién Theo y Draco entonces la broma no solo seria monumental sino que ademásnadie sabría que fueron ellos los autores, es decir tres impredecibles geniospara las bromas pesadas y dos cerebros maquiavélicos privilegiados eranpeligrosos.

-¿Tengo que recordarte lo queocurrió esta mañana?

-¡Mierda! Estamos jodidos

-¡Cuida la lengua serpiente!

Una imagen de la sala común invadidade arañas tejiendo telarañas por doquier y cantando canciones muggles "deautobús" como había dicho Hermione brillo en su mente y no logro contenerla maldición que salió de sus finos labios así como tampoco logro evitar elgolpe que su castaña amiga le dio en las costillas.

.

.

.

.

.

.

.

.

-¡Hola chicos! Llegan tarde.

Hermione y Draco suspiraronaliviados al ver su sala común intacta, el enorme tubo donde tenían a susarañas decorativas encerradas estaba en orden y todo parecía estar en su lugarexcepto por Luna que se hallaba acurrucada en un montón de cojines cerca de lachimenea, Theo leía atentamente uno de los libros muggles de Hermione.

-Les contaba a Luna y Theo sobremi idea. Ya saben que no logramos conseguir una banda para el baile y en tanpoco tiempo no lo lograremos así que se me ocurrió la genial idea, claro quetodas mis ideas son maravillosas, de presentarnos nosotros.

Mientras que Blaise se paseabapor el lugar dando emocionados saltitos mientras hablaba de su genial idea.Draco se sentó en el sofá de una plaza que estaba libre y Hermione sin pensarlomucho se sentó en el regazo del rubio.

-¿De que mierda hablas Blaise?

Theo miro de reojo a la castañaacomodarse mejor mientras recargaba la espalda en el pecho de su amigo y viocomo Draco pasaba con suavidad sus manos hasta posar una en su cintura y con laotra usaba su varita para hacer levitar un libro y comenzar a leer como si elque Hermione Granger se sentara en el regazo de Draco Malfoy fuera algo de lomas normal.

 

-Fácil Draco, podemos usar lo quelos muggles llaman karaoke.

-¿Tu como sabes sobre losKaraokes Zabinni?

-¡OH! Eso no importa, loimportante es que mi idea es genial.

Blaise rió alegremente mientrasaplaudía emocionado, seria maravilloso. Podría obligar a Draco a cantar, suamigo tenia una voz muy buena, no tanto como la suya claro, pero de seguro laschicas saltarían sobre el rubio en cuanto comenzara a cantar y entonces veríaque tan creativa podría ser la castaña cuando alguien tocaba lo que lepertenecía.

-¡Merlín es el Apocalipsis!

-¿Qué?

Theo arqueo una ceja, no era unamala idea. Claro mientras él no cantara todo saldría bien. Theo era maravillosoen el piano y el cello pero cuando intentaba tocar el violín era como escucharuñas en una pizarra, aun que no era tan malo como su voz cuando intentabacantar, el llanto de una banshee era música celestial comparado a la voz deTheo.

-Blaise pensó en algo que no esuna estupidez
¿Estoy soñando?

-Es una idea tan tonta que podríafuncionar

Theo y Draco hablaron casi almismo tiempo mientras miraban sorprendidos al chico que bailaba por lahabitación cantando mientras usaba su varita para simular un micrófono,Hermione solo le quito de las manos el libro al rubio y comenzó a leerrelajándose contra el cálido cuerpo del chico y dejando que ese aromamaravilloso de él llenara sus pulmones.

¿Karaoke? Quizá
solo quizáBlaise no estaba tan loco y hasta podría ser una buena idea pensó Hermionemientras intentaba ignorar a la serpiente que bailaba y cantaba sobre su mesade café ante las miradas horrorizadas de Theo y Draco y las risas y aplausos deLuna.

.

.

.

.

.

.

Como porarte de Magia

.

.

.

.

.

.

Hermione estaba disfrutandopacíficamente de un pequeño escape a sus obligaciones, por suerte sus deberesestaban terminados aun que eso no era ninguna novedad, el baile estabaprogresando maravillosamente y ningún incidente grave había ocurrido desdePevees y sus globos con pociones por lo que no sentía remordimientos por estarsentada en el césped cerca de la orilla del lago viendo las tranquilas aguasburbujear de vez en cuando gracias al calamar gigante.

Sentir el viento fresco en surostro, el suave aroma a tierra húmeda y los cálidos rayos del sol eranrelajantes y sin duda estaba disfrutando de ese momento. Pero aun había unasombra sobre su vida, sus padres.

Después de que los mandara lejoscon nuevos recuerdos de alguna manera habían desaparecido. Nadie sabio sihabían cambiado de país o si algo horrible les había sucedido, suspirodolorosamente en un intento de calmar el nudo en su garganta al imaginarlos comoinocentes victimas colaterales de una guerra absurda.

-Mione

-¿Qué pasa Harry?

No intento mirar a Harry a pesar esaber que estaba a solo unos pasos de ella, continuo tal como estaba antes conla mirada perdida en las tranquilas aguas oscuras. Hablo con calma, con unacalma que no sabia que sentía. En algún lugar de su corazón sabía que era unpoco injusto colocar a Harry entre ella y Ron.

 

-Lo siento

-¿Qué? ¿Por qué te disculpas?

Por un segundo a Hermione se leocurrió pensar en Harry como el hijo victima de un divorcio. Es decir era élquien se quedaba en el centro de la discusión sin poder evitarlo y sintiéndoseirracionalmente responsable por la situación.

Pero lo cierto era que la culpa noera de Harry y tampoco de ella, es decir si Ron no hubiera decidido que losaños de amistad y la relación que tenían era menos importante que revolcarsepor los rincones del castillo con Lavender entonces no había manera de evitarloy por tanto la culpa era de ese pelirrojo.

-Hermione fui un amigo terrible, meequivoque, no solo olvidando tu cumpleaños, tu siempre estas allí para mi ysupongo que di nuestra amistad por sentada, como algo que esta siempre a mano.Apoye a Ron cuando estaba equivocado y te engaño de la peor manera. Fui unidiota al no ver que lo importante es que tú seas feliz, con o sin Ron.

-Harry

No estaba segura de que decir, soloatino a mirarlo y pronunciar su nombre con sorpresa y gratitud a partesiguales. Harry se sentó tímidamente junto a ella y se quedaron así, en silenciotenso, ella sin palabras y los ojos llenos de lágrimas negras debido almaquillaje ahumado que lucia ese día y él esperando que ella hablara.

-¿Me perdonas por ser el peor amigodel mundo?

Hermione sonrío aun con los ojosenervados de lágrimas y sin decir nada abrazo a su amigo. Solo deseaba eso, quelograra entender que no debía elegir entre ella y Ron, que solo debía respetarsu decisión y no intentar entenderla sino ser su amigo y no juzgarla.

Con una sonrisa y envuelta en eseabrazo cálido y reconfortante sintió que al menos había recuperado esa pequeñaparte que valía la pena de su antigua vida. Tal vez nada seria igual ahora queRonald estaba fuera de su vida y Draco había llegado al parecer para quedarse,o al menos eso era lo que ella deseaba, deseaba que nada volviera a ser lo queera antes porque le gustaba su nueva vida.

.

.

.

.

.

.

.

.

Luna, Theo y Blaise esperabanimpacientes a los premios anuales fuera de su torre, Blaise caminaba de un ladoal otro sin dejar de murmurar incoherencias, Luna jugaba distraída con una florde su vestido y Theo, Theo contemplaba maravillado a la chica.

Deseaba golpearse por imbécil,lanzarse un cruciatas a si mismo por no haber notado antes lo hermosa que eraesa chica. Tal vez era un poco excéntrica pero eso solo la hacia mas especial.Su cabello rubio y largo, sus ojos azules tan cálidos y soñadores, su vozmusical, su risa como campanillas de viento y sobre todo esa inteligencia leresultaban cautivadores.

Ligeramente mas cautivadores que laespectacular chica de rizos castaños que estaba cruzando la puerta de la torrede premios anuales. Hermione Granger había demostrado en las semanas anterioresque era bella pero esa noche estaba espectacular.

El vestido largo verde Slytherinque llevaba se ajustaba como una segunda piel a su cuerpo esbelto, sus caderasanchas y diminuta cintura atraían las miradas. Incluso a pesar de que no teniapechos grandes el ligero escote la hacia lucir provocadora insinuando lo queocultaba la tela.

El cabello era una caótica peroestilizada maraña de rizos, los zapatos color plata y los aretes de oro blancoque lucia la hacían ver como el sueño húmedo de un Slytherin a pesar de
buenoa pesar de ser una sangre muggle.

 

Un maquillaje ligero y natural ledaban el toque final al conjunto, pero era su sonrisa lo que dejaba a entenderque ese atuendo era un disfraz, unos largos colmillos se asomaban entre suslabios cuando sonreía y los ojos antes marrones que lucían un inquietante colorrojizo solo confirmaban que esa noche Hermione Granger era una vampiresa.

-Te ves impresiónate Hermione, aunque ese color podría atraer nargles, ya sabes el verde es su favorito.

Hermione sonrío al ver a Luna,estaba realmente bonita. Su cabello rubio contrastaba espectacularmente con lasrosas rojo sangre que decoraban su diadema blanca. Tenia que admitir que erauna Alicia gótica de lo más espectacular. Desde el vestido negro con lazosrojos y rosas del color de la sangre hasta los zapatos negros de tacón medioque llevaba.

-Luna
estas bellísima

Theo de pie junto a la rubia estabamagnifico en un esmoquin negro con pajarita rojo sangre y un sombrero de copaalta decorado con las mismas flores que el vestido de Luna. Era un disfraz quehacia lucir al chico de lo mas esbelto y elegante mientras que el colorrealzaba su piel y sus ojos.

-Hermione, estas hermosa
pero Lunatu eres la mujer mas bella que eh visto

-Gracias Theo

Sonrío al ver como Theo tomaba lamano de una sonriente Luna y dejaba sobre el dorso un beso galante que ellaagradeció con un sonrojo y una sonrisa alegre.

-Entonces Nott llevara a la mujermás bella al baile mientras yo tendré el honor de escoltar a la bruja más sexye inteligente, lo siento por Blaise pero su cita no se podrá comparar

El aroma a la colonia de Draco leindico la llegada del chico incluso un poco antes de escuchar su voz, lo mirodetenidamente desde el impecable calzado negro, los pantalones, chaleco y saconegros, la camisa verde y la corbata de un verde ligeramente mas oscuro que lacamisa.

-Gracias Draco

Hermione sonrío al verlo pasar unade sus manos por sus rubios cabellos, le encantaba cuando usaba el cabellodesordenado pues indudablemente lo hacia ver realmente atractivo.

-Gracias, esos colmillos se venbien en ti

Luna miraba admirada como loscolmillos del chico se comenzaban a alargar dejando que su sonrisa setrasformara en una mueca peligrosa pero atrayente a partes iguales. De esassonrisas que son como el canto de sirenas, hermoso pero mortal.

-Te encanta joder Malfoy.

Blaise se detuvo en seco. Dejo demurmurar y miro al rubio con la mejor mirada intimidante de su repertorio, quepasa a ser inútil contra su amigo pero tenia que intentarlo. No era su culpa.

-Si hubieras tenido las pelotas deinvitar a Pansy no estarías a punto de invitar a Daphne.

-Pansy es

Bien si era su culpa. Pero nolograba reunir el valor de decirle a Pansy que para él era la mujer más bella yque seria el hombre mas jodidamente afortunado si ella accedía a ser su cita.

-Intimidante, sarcástica, mandona

Theo recordaba los ojos azules dePansy brillando de ira cuando alguien tocaba lo que ella consideraba suyo,Draco y él entraban en esa categoría por ser sus amigos de la infancia.

-Mimada, caprichosa, manipuladora

Draco no dejaba de recordar lashoras de tortura que pasaba mensualmente en tiendas de ropa complaciendo hastael ultimo de los caprichos de Pansy con tal de verla feliz.

 

-Pansy es hermosa

Draco y Theo miraban a Blaise comosi estuviera loco, vale que Pansy era bonita y con un cuerpo estupendo pero lacara del chico al pensar en ella era la misma de un hombre al pensar en algunadeidad o de un naufrago anhelando la civilización.

-Hola Draco, Granger, hola Theo, Lovegood, Blaise.

El corazón de Blaise se detuvo unossegundos al ver a Pansy llegar con su característico andar confiado, unasonrisa boba se instalo en sus labios al ver el vestido corto color negro condiminutos cristales color plata bordados en el escote y tirantes. Su cabellonegro estaba perfectamente peinado y unas zapatillas negras altas hacíanparecer interminables sus piernas.

-Pansy... estas espectacular.

-El negro es tu color

La sonrisa de Pansy se ensancho deorgullo ante el cumplido y el ligero beso en la mejilla que recibió del rubio yel silbido apreciativo de Theo que acompañaba sus palabras.

-Pansy
estas muy
tú te ves tan

Oculto la sonrisa al ver alseductor, al galante chico que presumía de tener casi tantas conquistas como elpríncipe de Slytherin balbucear como un virgen en su primera cita. Eran obviospara ella sus sentimientos pero jamás le facilitaría el asunto. Si la queríaentonces que le costara.

-Blaise Zabini deja de balbucear yagradece a Draco y Theo por no tener que soportar a Daphne esta noche. Eres mipareja, ahora camina que odio llegar tarde.

Pero solo por esa noche seria unabuena chica y le daría tregua. Mas por interés personal que por ayudarlo a élrealmente, pero estaba aceptando una cita que ella sabia él jamás reuniría elvalor de pedir.

-¿Qué demonios le dijeron?

-Nada, si ella de casualidad nosescucho charlando en la sala común de lo idiota y cobarde que eras seria soloun accidente

Se alejó haciendo sonar sus taconescontra el suelo de roca con elegancia mientras decidía que Blaise entrabadentro de la categoría de su propiedad y no dejaría que Daphne tocara lo queera suyo. ¿Posesiva? Mucho, pensó con una sonrisa divertida mientras escuchabala voz de Blaise llena de sospechas, bien fundadas, contra Draco y Theo.

-Es decir nosotros definitivamenteno le dijimos nada

-¡Slytherins!

Blaise se debatía entre golpearlospor ventilar en plena sala común su incapacidad para invitar a salir a unachica o abrazarlos por lograr que Pansy fuera su cita esa noche.

-Orgullosos de serlo amigo

-¡Blaise! ¡Llegaremos tarde!

Ante el tono de suficiencia de Theose decidió por golpearlos y justo cuando avanzaba hacia ellos la maravillosavoz de su cita, sonrío como bobo de solo pensarlo, Pansy era su cita,llamándolo impaciente.

-¡Ya voy Pansy!

Los demás vieron sonrientes alchico salir corriendo en la misma dirección en que la guapa Slytherin se habíamarchado.

-Vamos Hermione, debemos llegar aabrir el baile y desencajar algunas mandíbulas cuando vean lo sexy que te vezusando verde.

Hermione sonrío y tomo el brazo quesu hurón le ofrecía con una sonrisa impaciente, se moría de ganas por llegar algran comedor y ver el resultado final de su esfuerzo pero también quería vercuanto antes la reacción de Ronald ante la decoración.

-Seria un placer si me permitieraacompañarla esta noche exquisita dama

 

Luna soltó una risita ante elgalante y pomposo tono de Theo, aun sonriente y un poquito sonrojada tomo lamano que el chico le tendía y así con sus dedos entrelazados caminaron juntoshasta alcanzar al rubio y la castaña que ya se encaminaban al gran comedor.

Luna apresuro el paso al recordarque a Ronald le esperaba una sorpresa y no deseaba perderse para nada ni unsolo segundo de su reacción... seria memorable.

.

.

.

.

.

.

.

Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

-Harry ¿Dónde esta Mione?

La sala común de Gryffindorestaba inusualmente activa, llena de chicas presas de la histeria común antesde un baile, algunas lloraban de pura frustración al no lograr domar suscabelleras dignas del emblema de su casa, otras corrían de una habitación a otrabuscando algún objeto perdido en la confusión.

-Con Malfoy

Harry miraba aburrido alpelirrojo frente a él, con parsimonia se acomodó la pajarita roja mientras veíaa su amigo alisar las arrugas de su vieja túnica de gala que como dicta latradición de los Weasley's era heredada de alguno de sus hermanos mayores,probablemente de Fred o George pues no lucia tan antigua.

-¡¿Qué demonios esta haciendo conel hurón?!

Ron estaba indignado, no entendíacomo es que su dulce Hermione, su chica brillante que pasaba el tiempo con lanariz enterrada en un libro podía haber mandado a la mierda su relación por unasimple tontería. No seria la primera vez que un hombre engañara a una mujer ysin duda no seria la ultima.

-Es su cita para hoy

Hermione Granger no podía estarsaliendo con el maldito hurón, no después de tantos años de insultos entreellos, ella era una chica lista y no entendía como podía perdonar a Malfoy y noa él. Solo la había engañado, no era la gran cosa, incluso era culpa de ellaque ocurriera.

-¿Qué carajo es eso de que es sucita?

Los ojos verdes de Harry Potterseguían mirando desapasionadamente al pelirrojo, sus ataques de ira, susberrinches y gritos hacia mucho dejaron de afectarle, después de tantos añosconviviendo con Ron verlo en esas condiciones, es decir con el rostro pecosorojo de furia, gritando con tono airado e indignado era tan común como el queSnape le quitara puntos hasta por respirar en clase.

-No voy a perder mi tiempointentando que entiendas algo tan simple Ron, tengo que buscar a Hermione yLuna para saludarlas.

Harry se miro de reojo en elespejo que alguna chica que no reconoció llevaba en sus manos antes deencaminarse a la salida. Había decidido esperar a Ginny en el gran comedorluego de que su novia entrara en una crisis de pánico por que otra chica llevaríaun vestido del mismo color que el suyo.

-¿Luna?

-Si, vendrá con Nott

No podía culpar a Nott por subuen gusto, obviamente Luna era un poco excéntrica pero al mismo tiempo eso la convertíaen una chica única. Valiente, inteligente, hermosa y con una extraña sabiduríamas allá de su edad.

-¡Otra maldita serpiente! ¿Es queestán locas? Sin duda es culpa de Hermione por

Harry se detuvo abruptamentelogrando que el alterado pelirrojo se estrellara contra su espalda.

-Ronald cállate, tu la engañaste,le mentiste y la trataste como basura, yo mismo fui un mal amigo pero en tucaso, eras un mal amigo y un asco de novio. Un amigo no olvida tu cumpleaños yun novio no se dedica a joder zorras rubias por los rincones.

 

La expresión de Harry jamás habíasido tan seria y llena de molestia hacia su mejor amigo y durante algunossegundos realmente sintió el peso de la culpa caer sobre el.

-No Harry, cállate tú. No sabeslo difícil que es salir con una chica tan mojigata como Hermione. Hastaconseguir un maldito beso era casi imposible y soy un chico. Tengo necesidades

Pero Ronald siempre a tenido esahabilidad de trasferir la culpa de sus equivocaciones a otros sin dudarlo muchoy no tardo mas de unos segundos en encontrar por que todo era culpa de Hermioney no suya antes de dejar salir sus palabras llenas de veneno y resentimiento.

-Claro que tienes necesidadesRonald, tienes necesidad urgente de un cerebro.

El pelirrojo se estremeció unpoco ante la mirada hostil de Harry Potter recordó que por muy noble y valerosoGryffindor que fuera el sombrero había querido mandarlo a Slytherin y que despuésde todo había sido Harry quien derroto al mago mas tenebroso de todos lostiempos.

-Harry

-Nada de Harry, te apoye cuandono debí hacerlo y te juro que no cometeré ese error de nuevo. Se acabó Ron.Somos amigos pero si lastimas más a Hermione entonces yo mismo te mandare a laenfermería sin el más mínimo remordimiento.

-Pero Harry no puedes

Una escena jamás vista ocurríaante los fantasmagóricos ojos del barón sanguinario, veía con disimuladaatención como Harry Potter a pesar de ser un poco mas bajo de estatura estabade pie erguido e intimidante frente a un encogido y acobardado Ronald Weasley.

-Puedo. Lo siento Ron, peroHermione no merece que nadie la trate como tú lo hacías. Ella merece mas queser tratada como si le hicieran un favor al salir con ella, mas aun cuando eraella quien te hacia un favor al salir contigo.

Los labios del barón se curvaronen una mueca macabra, que a decir verdad era su sonrisa, al pensar en lainteresante noticia que tenia para Draco... Sin duda Potter perdería unoscuantos puntos de odio en su record después de semejante defensa a la novia deDraco.

.

.

.

.

.

.

.

.

Varios cuadros veían sorprendidosal extraño grupo que se encaminaba al Gran comedor charlando animadamente comosi no fueran alumnos de casas distintas, sobre todo de Gryffindor y Slytherin,algunos estaban boquiabiertos mientras que la mayoría cuchicheaban con loscuadros vecinos para confirmar que era real y no una alucinación.

-Draco, ¿Trajiste la cámara?

Hermione se detuvo abruptamenteante la mirada soñadora de Luna que la observaba con curiosidad, no recordabahaber visto a su amiga mas hermosa o mas feliz antes, desde luego que desde queera amiga de Draco Malfoy había cambiado, y afortunadamente había sido paramejorar.

-No, pero oculte una en el techocerca de la entrada, esta encantada para encenderse en cuanto Weasel entre alsalón.

-¿Cámara? ¿Para que quieren unacámara?

Las sonrisas llenas de maldad queadornaron los rostros de la leona y el príncipe de las serpientes lograronintrigar al resto del grupo y no solo a Blaise por lo que se detuvieronesperando la respuesta de alguno de los dos premios anuales que se miraban concomplicidad.

-Luna ¿recuerdas con quedecoramos el techo y los muros?

Al final fue Hermione quienrespondió mirando a la rubia frente a ella vestida como Alicia, claro que unaAlicia gótica de lo más espectacular, sin cambiar ni un ápice su sonrisamaliciosa.

 

-Arañas de varios tamaños

La respuesta simple de Luna dejoclaro que la rubia ya sabía a la perfección hacia donde se estaba dirigiendoesa conversación pero aun así la continuaba por el bien de los otros.

-Ahora dime ¿A que le teme Ronaldmás que a su madre enfadada?

-¿Crees que grite como una chicaen cuanto las vea?

Theo vio la dulce sonrisa de Lunamientras pronunciaba esas palabras con delicadeza y ese tono lejano que eracaracterístico en ella, como si no hablara con alguien de pie frente a ellasino con algún ser a miles de kilómetros de distancia suya.

-Estamos contando con ello Luna.Serán unas magnificas postales navideñas

Blaise soltó una poco elegantecarcajada al imaginar la escena con nitidez en su cabeza, más aun al estarseguro que dicha escena pronto ocurriría frente a sus espectaculares ojos parapoder gravarla en su memoria y claro, en una fotografía mágica también. Theo yLuna solo sonreían contagiados por la infantil y poco digna risa de Blaisemientras que Draco mantenía sus ojos grises en su bella acompañante y Pansyobservaba astutamente a su Dragón y a la castaña que estaba cómodamente colgadadel brazo del rubio.

-Vaya Granger tienes un ladoSlytherin, esa si que es una sorpresa agradable

Draco no lograba apartar muchotiempo la vista de Hermione, realmente esa noche estaba hermosa. Tan radiante yfeliz. Vio a Hermione sonreírle a Pansy agradecida de que iniciara una charlaamistosa con ella y sin estar seguro de por que le regalo una amplia sonrisa asu mejor amiga. Quick news about games, health, travel, tv, movies

-Gracias Parkinson, pero puedesdecirme Hermione.

-Bien Hermione tu puedes llamarmePansy.

Una vez perdonados los insultosentre ambas chicas y luego de una pequeña conversación solo con miradas entreambas, donde una pedía una muda disculpa y la otra la aceptaba felizmente,volvieron a encaminarse hacia el gran comedor dispuestos a pasar una nocheinolvidable.

.

.

.

.

.

.

.

.

Tal como Hermione creía y Dracodeseaba que pasara, el rostro de Ronald Weasley había pasado de ser un pobre,muy pobre, intento de sonrisa de superioridad al mas claro pánico al ver a lasinofensivas arañas que tejían telarañas plateadas en el techo, era hermoso.Cada fino hilo plateado se unía a otro formando patrones geométricos quebrillaban intensamente al reflejar la luz de las muchas velas que flotabaniluminando el lugar.

-¡Ah! ¡Arañas! ¡Auxilio! ¡Meataca!

Lo mejor de todo no fue la carade miedo, el color púrpura verdoso de la piel del chico o sus gritos chillonesy poco varoniles. No señor, lo mejor de todo fue verlo temblar como un flancuando algunas arañas habían comenzado a caer sobre él.

-¡Ron cálmate solo sondecoraciones!

La risa estridente de Blaiseresonaba por el lugar acompañado de otras muchas mas, no solo Slytherins,incluso algunos Gryffindor estaban a punto de caer al suelo intentando parar dereír.

-¡Harry sálvame! ¡Quítamelas!

Ronald saltaba, gritaba eintentaba quitarse a las arañas que trepaban por sus piernas, hombros, espalday que se enredaban en su cabello sin poder hacer nada mas que gritar e intentarlanzarlas lo mas lejos posible, el problema era que luego de mandar volando a unaotras dos arañas aparecían para remplazarla.

 

-Tranquilo Weasel no son reales

Draco decidió calmar los ánimos apesar de disfrutar la escena de sobre manera. Desgracias de ser premio anual,la responsabilidad antes que la diversión, al menos cuando Hermione no podíaencargarse de ser la responsable.

-¡Maldito mortífago fuiste tu!

Draco no se inmuto ante elinsulto y sujeto con fuerza la cintura de Hermione cuando sintió a la castañatensarse con la clara intención de golpear a Weasel, la detuvo por que si lasoltaba ella perdería su insignia de premio anual, tal vez el golpe seriaespectacular pero no valía el costo. Weasel no era tan importante.

-Weasley cincuenta puntos menospara Gryffindor por insultar al joven Malfoy.

Hermione jamás, en realidad jamáshabía estado tan agradecida de ver al profesor, es decir al Director Snape comoen ese momento. Suspiro calmando su respiración agitada, primero por la risa ydespués por la furia.

-Director Snape

Vio a Draco saludar amablemente asu padrino, estaba consciente de que Draco fue, la palabra clave eraprecisamente "fue", un mortífago. Lo entendía y lo aceptaba, inclusohabía llegado a ver un atisbo de la marca tenebrosa en el tiempo que llevabasiendo amiga del chico.

-Draco, Granger es hora de abrirel baile.

-Si señor

Tomo la mano que Draco le ofrecíay lo siguió a la pista de baile murmurando una respuesta para el Director. Ellasabía que Draco había sido un mortífago así como también sabía los motivos quelo orillaron a serlo. Ella comprendía el miedo que sintió al comprender que lavida de sus padres estaba en sus manos y debía admitir que ella habría hecho lomismo en su lugar.

-Y usted Weasley si tanto lemolesta la decoración en la que sus compañeros se esforzaron tanto es libre demarcharse, es mas lo invito a ello

Snape oculto su sonrisa mientrasreprendía al pelirrojo escandaloso, vio a su ahijado bailar con destreza juntoa Granger, tal vez ese par de adolescentes llenos de hormonas y dudasexistenciales no lo sabían pero verlos así, juntos y felices, lo llenaba dealegría.

Y la alegría era algo tan escasoen la vida del nuevo Director que atesoraba cada segundo de ellas. Susrecuerdos de su infancia junto a Lily Evans, la sonrisa y los ojos de esa mismachica que fue y siempre seria la mujer que ama. Las largas charlas con suahijado, lo mas cercano que jamás tendría a un hijo y el incalculable placerque le provocaba estar frente a un caldero hirviente preparando complicadaspociones.

-¡Maldición Ron! ¡Cincuentapuntos!

Se alejó de Potter que le gritabafurioso a su amigo y del pelirrojo que intentaba excusarse, tenia mejores cosasque hacer que ver a ese par de revoltosos discutir, ir a comer un poco delpastel de melaza de Narcissa por ejemplo. Con una mirada anhelante se encaminoa su despacho, Draco, Granger y Minerva podían manejar el baile, no eranecesario privarse del raro placer de comer el pastel que Draco le había dadohacia unas horas.

-Snape me odia, el maldito hurónes su favorito por eso lo apoyo a él aun que intentara matarme con esas malditasarañas

Harry y Ron miraron a Luna quereía alegre al ver como Ronald aun temblaba de miedo, la risa musical de larubia resultaba encantadora y tanto Theo quien la abrazaba posesivamente por lacintura como Harry y Ron miraron a la chica pensando en lo bella que estaba esanoche. Con su vestido vaporoso y lleno de cintas, lazos y encajes. Con sucabello rubio cayendo en cascadas doradas a su espalda y esos ojos azulesmirando el mundo desde un lugar que ellos, simples mortales, jamás verían.

 

-Quien coloco el hechizo para quete persiguieran fui yo.

Ron estaba furioso, deseaba tomarsu varita y hacer que Luna escupiera babosas por el resto de su vida pero lamirada de advertencia en el rostro de la serpiente con la que estaba la chica yla varita que el chico sostenía apuntando disimuladamente contra él lodetuvieron de golpe.

-¿Luna? ¿Por qué hiciste eso?

Harry parpadeo confuso. Noentendía por qué Luna aria algo tan cruel con Ron si él nunca le había hechoalgo a Luna, al menos nada además de decirle lunática de vez en cuando.

-Ronald Weasley sabe porque, él yLavender lo saben perfectamente.

Lavender Brown, pensó Harrycomprendiéndolo todo. Luna lo sabía, sabía lo que estaba ocurriendo y habíatenido el valor de hacer lo que él, el supuesto mejor amigo de Hermione nohabía hecho.

Tomar partido en la situación yno solo eso, elegir a Hermione por que ella tenia la razón
y como ya eracostumbre para él desde hacia tiempo solo se quedo de pie en silencio viendo aHermione bailar sonriente con Malfoy y a Luna y Theo uniéndose a ellos en lapista de baile junto con Blaise y Pansy. Una sonrisa se instalo en sus labios,extrañaba a su amiga pero pronto la recuperaría aun que eso supusiera trabaramistad con las serpientes

.

.

.

.

.

.

Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

El baile estaba resultando seruna maravilla de noche. Las risas, charlas y rostros felices estaban pordoquier, incluso se podían ver pequeños grupos de alumnos de distintas casascharlando animados para orgullo del enorme cuadro del difunto director AlbusDumbledore que miraba todo desde su lugar de honor en el Gran comedor.

Harry estaba bebiendo un poco deponche junto a su novia Ginny ignorando a medias su charla tediosa y asintiendode vez en cuando si lo creía necesario cuando vio a Hermione subir al escenariodel brazo del hurón alvino.

Suspiro resignado al ver lafamiliaridad con la que se trataban esos dos, lucían sonrientes y satisfechosde la maravilla de baile que habían logrado en tan poco tiempo. Ella caminabacon un porte altivo y orgulloso que junto a su vestido verde la hacia pareceruna Slytherin real aun que odiaba reconocerlo, sin duda alguna Hermione estabahermosa esa noche.

-En este momento lo usual seriaque alguna banda tocara en vivo pero esta noche la dinámica será distinta.Queremos que olviden todos los problemas, las rivalidades y simplemente sediviertan.

La voz mágicamente amplificada deHermione lleno el gran salón y todos los alumnos fijaron sus ojos en lospremios anuales de pie en el centro exacto del escenario. No es que pudieranevitarlo, la pareja realmente llamaba la atención.

Ginny miraba llena de envidia elhermoso y a simple vista carísimo vestido que se ajustaba a la delgada figurade Hermione, no es que fuera la chica mas hermosa del baile por que sin dudahabía allí chicas con vestidos mas bellos, con cabello y rostros perfectos eincluso cuerpos mas voluptuosos pero Hermione brillaba.

-Por eso serán ustedes quienes sepresenten... Esto es una maquina que los muggles llaman karaoke, quien así lodesee podrá subir al escenario y cantara para el resto

 

Estaba acompañada de uno de loschicos más atractivos del colegio. No era tampoco el mas atractivo pues sinduda había algunos mas guapos pero ese rubio tenia una confianza en si mismoque resultaba abrumadoramente atrayente. Sumándole a eso sus impactantes ojosgrises y sus modales aristócratas sin duda era imposible no desearlo.

-Para demostrarnos la mecánicaBlaise Zabini será el primero en participar mientras que Luna Lovegood yTheodore Nott están tras el escenario para anotarlos si desean participar

Y allí estaba Hermione Granger depie como la pareja de Draco Malfoy luciendo bella, serena y orgullosa como sino fuera una nacida de muggles sino hija de una familia de larga tradiciónmágica. Ginny suspiro pensando en lo diferente que era la castaña que ellaconoció a la chica que le sonreía a Blaise Zabini entregándole el micrófonomientras Malfoy la abrazaba por la cintura guiándola hacia una mesa pequeñadonde Luna y Nott se encontraban sentados.

La luz del lugar se atenuó aunmas dejando iluminado solo al chico de pie en el centro del escenariososteniendo un micrófono negro y plata, las chicas veían emocionadas alatractivo chico disfrazado de algo que solo unos pocos lograron reconocer. Un Zombidesde la perspectiva de los muggles.

Después de un mes conviviendo conHermione y de su curiosidad sobre el mundo muggle era lógico que el chicoconociera ciertas cosas y que tomara gusto por algunas como por ejemplo lamúsica y las series de televisión de ciencia ficción.

El breve silencio impaciente fueroto por el sonido de la música y la voz del chico mientras comenzaba a cantarcon una enorme y radiante sonrisa en los labios.

We are young, we run free

Stay up late, we don't sleep

Got our friends, got the night

We'll be alright

Los gritos de las chicas no sehicieron esperar al ver a Blaise comenzar a recorrer el escenario mientrascantaba y bailaba completamente ajeno a las mandíbulas desencajadas que dejabaa su paso, algunas de sorpresa al ver que una serpiente podía ser un chiconormal, uno alegre y que no tenía sentido del ridículo.

Pansy sonreía al ver a su Blaisemirarla a los ojos mientras cantaba sobre ser jóvenes, sobre vivir libremente ysus palabras resonaban en su mente por que no podían ser mas ciertas en esosmomentos. Eran jóvenes, libres y tenían esa noche y muchas más. Al fin podíandivertirse y ser ellos mismos.

Theo observaba sorprendido a laschicas gritar histéricas a su amigo, era una completa locura pero él tambiénlogro entender el mensaje de Blaise. Ya no serian mas los hijos de mortífago,ya no mas obligaciones ni expectativas imposibles de llenar. Eran libres siquerían serlo.

-Tranquilas chicas, tranquilas.Lo se. Soy rico, atractivo y canto como un dios pero los autógrafos puedenesperar

Los aplausos no disminuían y elego del chico aumento peligrosamente mientras muchas de las chicas lo mirabancon ojos anhelantes y la clara intención de llamar su atención para molestia dePansy que decidió que no cometería el mismo error dos veces, no dejaría ir alchico que le gustaba, esta vez no se conformaría solo con ser su mejor amiga.

-¡Blaise! ¡Calla y baja ya delescenario!

Blaise sonrió con maldad al ver aTheo de pie junto a Luna, nunca había visto al chico tan interesado en nadieque no hubiera llevado ya a su cama y estaba seguro de que su querido Theoestaba jodido, casi tanto como el mismo, por que dudaba que Luna fuera solo unamas para Nott, Luna era en definitiva la chica, la futura señora Nott.

 

-¡No! ¿Por qué no subes tú?Apuesto a que a Luna le encantaría cantar un poco

-Theo
¿Podemos subir?

Theo miro a Luna con unaexpresión apenada, odiaba no poder cumplir el capricho de la chica pero sucanto era peor que el llanto de mandrágora y sin duda era mejor jamás, deverdad jamás cantar en público.

-Luna
yo no canto. Soy terrible.

-¡Toca el piano para la chicaentonces!

-¡Pero si no hay piano Blaise!

Theo maldijo a Blaise en todoslos idiomas que conocía e incluso inventó algunos más al verlo hacer unafloritura de varita y transformar una mesa cercana en un precioso piano de colanegro que levito hasta el escenario con una sonrisa satisfecha mientras ayudabaa Luna a subir.

-Listo Theodore, somos magosgenio. Un movimiento de varita y
¡Todo listo!

Suspirando resignado a sermanipulado por su amigo y la encantadora rubia que lo miraba esperando por élsubió lo mas elegantemente que pudo al escenario y transfiguro una de lassillas en un banquillo para el piano.

Una vez que Theo estaba sentadoLuna se adueño del escenario con su mirada soñadora, su bonito rostro y suhermosa voz. Todos la miraron como nunca antes, la lunática Lovegood tenía unavoz privilegiada que estremecía de emoción al solo escucharla por lossentimientos que evocaba con facilidad abrumadora.

Are you the one?

The traveller in time who has come

to heal my wounds to lead me to the sun

To walk this path with me until the end oftime

Theo cerró los ojos dejándosellevar por el sonido de la voz de la chica, dejo de pensar en las notas quedebía tocar y solo dejo a sus dedos moverse a voluntad guiados por la voz de labella rubia que mantenía a todo el colegio con los ojos abiertos y el corazónlatiendo acelerado. Mas de un chico deseando ser el único, ser aquel quecaminaría con ella por los jardines de estrellas, quien compartiría su vida conella sin dudarlo.

Ginny miraba animada como despuésde Luna algunas chicas mas había subido a cantar, desde desgarradoras cancionesde amor hasta alegres tonadas para bailar, no todos tenía una gran voz peroparecía divertido por lo que decidió intentarlo.

-¡Yo quiero cantar!

La pelirroja subió al escenario ycomenzó a cantar, sabía que no tenía una voz tan buena pero era divertido y lodisfruto, los aplausos y la breve sonrisa de Harry mientras ella cantaba mirándoloa los ojos cuando las palabras i love you salian de sus labios.

Muchos mas cantaron esa noche,algunos como Blaise y Luna dejaron a todos impactados por sus voces y otroscomo Parvati y Lavender dejaron al publico confundido, no sabían si hechizarsepara arrancarse las orejas o mandarles un hechizo silenciador a ellas paracallarlas.

-Deberías cantar un poco Hermione

-Luna estas demente
no planeosubir allí y hacer el ridículo!

-Claro que no. Subirás allí y losdejaras mudos de asombro

-No Luna, Pansy

Pálida como un fantasma Hermionefue arrastrada hasta el escenario. No quería hacer el ridículo pero en esosmomentos con los ojos de todo el mundo fijos en ella no supo qué hacer, nopodía huir. Ella era una Gryffindor. Se suponía que fuera valiente, se armó devalor y suspirando tomo con fuerza el micrófono y camino decidida hasta elcentro del escenario.

 

Tomo una bocanada de aire cuandola música comenzó a sonar y vio a Harry que le sonreía animándola, a Blaise queaplaudía como un loco, a Theo, Pansy y Luna que la miraban sonriendo, inclusola mueca enfurruñada de Ronald en el rincón antes de fijar su mirada en losojos grises de Draco.

Suspirando decidió que la canciónque Luna había elegido para ella no podía ser más perfecta y comenzó a cantarsuavemente, acariciando cada palabra

I thought I told you, he'd be home soon,

Couldn't help myself, you're too good to betrue.

Ronald miro a Hermione anhelante,él sabía que había sido un idiota al dejarse atrapar por Hermione. Es decir noes como si su desliz con Lavender fuera algo tan malo. Todo mundo era infielalguna vez y aun más con una chica que no satisfacía las necesidades de sunovio.

But I found a boy who I love more,

Than I ever did you before,

So stand beside the river I cried,

And let yourself down!

Look how you want me now that I don't need you.

Cada palabra de la chica golpeabaal pelirrojo con fuerza, lo sabía. Ella no lo necesitaba, ella ya no lo amaba
esa hermosa chica castaña que bajaba del escenario con los ojos húmedos delagrimas contenidas directamente a los brazos del príncipe de las serpienteshabía dejado de amarlo y quizá era su culpa.

-Ni lo pienses Draco tu vas acantar algo

-Me niego

Blaise arrastraba al chico alescenario mientras que Hermione que aun sostenía la mano del rubio lo soltabapermitiendo al moreno llevarlo unos pasos lejos de ella antes de preguntarlecon fingida sorpresa

-Draco
¿Puedes cantar?

-Me ofendes Hermione
claro quepuedo hacerlo. Soy perfecto.

-Lo dudo tanto Malfoy

-No me retes Granger
canto mejorde lo que tu jamás podrías hacerlo.

-Demuéstralo entonces

-Bien

Hermione sonrió satisfecha al veral chico caminar altivo y elegante al escenario, preparar una guitarra eindicarle a Luna la canción que cantaría para la pista de fondo. Algunossegundos después cuando Blaise ya había colocado un pedestal para el micrófonoy el rubio estaba cómodamente sentado en un banquillo alto con una guitarranegra en sus rodillas sintió los ojos grises de él clavados en los suyos y lesonrió.

Your love's a gathered storm I chased acrossthe sky

A moment in your arms became the reason why

And you're still the only light that fills theemptiness

The only one I need until my dying breath

And I would give you everything just to

Feel your open arms

And I'm not sure I believe anything I feel

And now, now that you're near

There's nothing more without you

Without you here

Hermione sonrió a pesar de sentirlas lágrimas bajando por sus mejillas. Sonrió porque mientras ella cantaba supropia canción se dio cuenta de que en realidad había encontrado a un chico alque amaba más de lo que jamás había amado a Ronald y mientras los ojos de Dracohabían estado conectados a los suyos al cantar quiso pensar que tenía unaesperanza de llegar a tener su propio final feliz.

 

And now, now that you're near

There's nothing more without you

Without you here

Rio un poco mientras veía a Dracoinclinarse para recibir los aplausos ensordecedores del público. Se losmerecía, había cantado maravillosamente. Lo vio bajar del escenario y con unsonrojo casi imperceptible se aproximó a él tomándolo de la mano y besandosuavemente sus labios.

Un beso lento, una suave cariciallena de ternura. Ese beso había sido perfecto, la clase de besos que se dan deforma natural y espontanea, ambos sonrieron mientras se miraban a los ojos y nohablaron del asunto porque no era necesario. Se besaron y la única prueba deque aquello había sido real era el suave cosquilleo en sus labios y la emociónque burbujeaba en su estomago con fuerza mientras se acercaban al resto de susamigos para ver a un resignado Harry Potter cantar a dueto con su novia.

.

.

.

.

.

.

.

.

Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

La mañana después del baile denoche de brujas tanto Draco como Hermione habían sido llamados al despacho deldirector con carácter de urgente. Apenas habían tenido tiempo para vestirse ydesayunar algo rápido antes de correr hasta el despacho de Snape quien ya seencontraba sentado tras su escritorio esperándolos.

-Señorita Granger, Draco.

-Señor

Hermione trago saliva al ver elrostro serio del director al saludarlos y supuso lo peor, sintió un escalofriórecorrerla al imaginarse las malas noticias, tal vez sus padres habíandesaparecido por completo, quizá su memoria nunca más podría ser restaurada oaun peor
palideció cuando la idea de que sus padres podrían estar muertos secoló en su mente.

Draco permaneció en silencio auncuando noto la palidez del rostro de la chica y el miedo brillando en lo másprofundo des ojos chocolate, suspirando para liberar la tención y la tomo de lamano acariciándola suavemente con el pulgar intentando calmarla o al menoshacerle ver que no estaba sola. Ya no estaba sola.

-Tengo que informarle que suspadres aparecieron, fueron localizados en Estados Unidos hace un par de días,aun cuando están en perfecto estado de salud no se están comportandoespecialmente cooperativos luego de regresarles sus memorias.

Un alivio inmenso la inundo alsaber que estaban vivos. Incluso si no deseaban verla, si la odiaban por lo queles hizo el saber que están a salvo era suficiente para llenarla de alegría.

-Director Snape
¿Podre verlos?

Apretó con fuerza la mano de Draco,completamente agradecida de que estuviera a su lado en esos momentos, quizá siél no estuviera allí hacia mucho que se hubiera derrumbado. Sin él paradiscutir con ella y distraerla, la culpa, el miedo y la desesperación por noencontrar a sus padres la habrían llevado a un colapso nervioso.

-Si, en cuanto lleguen a Londres untraslador la llevara hasta el lugar donde están sus padres, pero insisto en queDraco vaya con usted, a menos que quiera que alguno de sus amigos Gryffindor laacompañe.

Pensó en Harry y el Ronald, delpelirrojo no quería saber nada, al menos no aun. Ella sabía que con el tiempolo perdonaría pero aun no estaba lista para hacerlo. En cuanto a Harry
loquería pero no deseaba que la acompañara.

-Si Draco no tiene inconvenientepreferiría que sea él quien me acompañe.

 

-Por mi esta bien.

Draco respondió al sentir como ellatemblaba, una vez que el miedo había abandonado su cuerpo había sido reducida auna masa temblorosa, incluso dudaba que fuera capaz de caminar por sí misma.

-Les enviare una lechuza cuandoeste todo listo. Váyanse.

Con una sonrisa diminuta elDirector Snape vio a su ahijado marcharse sosteniendo a Granger por la cintura,el destino era cíclico y ver a Draco y Granger se lo confirmaba. Toda historiatiende a repetirse, la suya con Lily no había funcionado. Él la había amado contoda su alma pero jamás se lo dijo y ese fue su peor error pero estaba segurode que su ahijado no cometería esa equivocación.

Su historia de amor con Lily habíaacabado sin siquiera comenzar suspendida eternamente en el tiempo con unsiempre lleno de melancolía y amargura en lugar de final, pero deseaba que lahistoria de Draco terminaría diferente
deseaba que él fuera feliz.

.

.

.

.

.

.

.

.

Hermione despertó temblandoaterrada cuando un potente trueno resonó por el castillo esa noche tormentosa.El sonido estridente resonando en el silencioso castillo junto a la violentapesadilla que había tenido la había dejado incapaz de contener el llanto ycompletamente aterrada.

Vio su oscura habitación y depronto se sintió completamente vulnerable y asustada, cerró los ojos alescuchar un nuevo trueno pero al hacerlo recordó su sueño, la pesadilla en laque llegaba a la casa donde estaban sus padres para encontrarlos tendidos en elsuelo rodeados de un enorme charco de sangre, incluso sentía en su nariz esehorrible aroma metálico.

Las maniacas carcajadas deBellatrix resonaban en sus oídos con fuerza, su sonrisa llena de maldad al verlos cuerpos inertes de sus padres y la varita con la que aun lanzaba hechizosbrutales provocando heridas nuevas a pesar de saber que sus presas habíanmuerto.

Temblando aparto las mantas conviolencia y corrió hasta cruzar el pasillo que dividía el área de dormitorioshasta llegar a la puerta de Draco, sollozo un poco al verla cerrada orando aMerlín por que no estuviera hechizada o bloqueada
empujo un poco yafortunadamente la puerta cedió abriéndose silenciosa.

-Draco

Se acercó a la enorme cama quedominaba la habitación, era incluso mas grande que la suya y estaba cubiertapor mantas negras, en el centro exacto de la cama se encontraba el rubiodurmiendo tranquilamente completamente ajeno a la leona asustada y a laviolenta tormenta que azotaba el castillo.

-Draco

Lo llamo de nuevo lo mejor que pudosacudiéndolo levemente, no quería asustarlo pero necesitaba despertarlo.

-Draco
despierta por favor

El rubio abrió los ojos somnolientoy confundido al ver a la chica arrodillada en su cama, parpadeo unas cuantasveces y vio con claridad el rostro cubierto de lágrimas y la manera en la queella temblaba de miedo.

-¿Hermione? ¿Qué haces aquí?

Asustado se sentó de golpe y latomo de las manos examinándola con la mirada en busca de heridas aparentemente,y gracias a Marlín, inexistentes.

-Yo
la tormenta
pesadillas
mispadres
bellatrix

Hermione rompió en llanto de nuevoal recordar el sonido del trueno, la sangre, el aroma metálico, la risa deBellatrix, la mirada vacía en los ojos de sus padres, la mueca de dolor en susrostros

 

-Ven aquí, ¿tenias una pesadillasobre Bella y tus padres cuando la tormenta te despertó?

Hermione se dejo abrazar por elchico agradecida por no estar sola. Por no tener que llorar hasta dormir comomuchas veces había ocurrido y por tener a alguien que no decía que la queríasino que se lo demostraba sin palabras innecesarias con acciones justas en elmomento adecuado.

-Si
¿Puedo quedarme aquí estanoche?

El chico no respondió con palabras,la abrazo con fuerza mientras la ayudaba a recostarse a su lado y la cubría conlas mantas. No era necesario responder, obviamente la dejaría dormir con él yno la abandonaría en esos momentos cuando más lo necesitaba.

-Gracias Draco

Aun temblando pero más tranquila seacomodó mejor contra el cuerpo cálido del su serpiente favorita dispuesta adormir de nuevo con la esperanza de que las pesadillas no volvieran a atacarlapero si lo hacían al menos ya no estaría sola.

.

.

.

.

.

.

.

.

-Hermione hace semanas que no tevemos
¿Dónde estabas?

Hermione se detuvo en el centro delpasillo con un montón de pesados libros levitando tras ella, había despertadoesa mañana en la cama del rubio pero el ya no estaba. En la almohada junto aella había una pequeña nota donde le decía que había habido una emergencia conunos Slytherin de primer año que habían inundado los baños de su casa con unabomba y tenía que ir a imponerles un castigo junto a Snape.

-Hola Ginny, preparar el baile metenia muy ocupada.

Le sonrió un poco a la pelirroja yse detuvo frente a ella, en realidad ellos no habían estado tan ocupadosgracias a Luna, Theo y Blaise pero no le diría a la chica frente a ella que nole apetecía pasar las tardes en la sala común con ellos porque estaba segura deque Ronald estaría allí y no se sentía lista para verlo como amigo aun.

-¿Vamos a Hogsmeade mañana?

Tenía que ser sincera, extrañabamuchísimo las tardes que pasaban todos juntos en la sala común, en el lago oincluso en algún pasillo vacio simplemente charlando y riendo juntos pero apesar de que no amaba a Ronald le dolía su traición.

-Lo siento Ginny pero ya tengoplanes

Con una sonrisa sincera declino laoferta de la pelirroja, ella tenía planes que por nada del mundo cancelaria.Quizá aun no se sentía lista para decirle a Draco sobre sus sentimientos por elpero una parte de ella le decía que de alguna manera conocer a Narcissa Malfoyera importante.

-¿Planes? ¿Con quien?

-Draco nos invito a ver la nuevacasa de su madre y vamos a ir a comer allí.

Re irrito un poco el tono incrédulode Ginny, es decir si bien durante mucho tiempo ella solo fue amiga de Harry yRonald no era una completa antisocial. Era amiga de Neville, de Padma, de Hannae incluso recientemente era amiga de Pansy, Theo y Blaise pero sobre todo teniaa Luna siempre soñadora pero comprensiva y a Draco que aun en medio decomentarios mordaces lograba animarla cuando lo necesitaba.

-¿Solo Malfoy y tu?

-No, Luna, Theo, Blaise y Pansyirán también.

Con una sonrisa se recordó a simisma que ahora tenía una vida fuera de Harry, Ron y Ginny y que no les debíaabsolutamente ninguna explicación porque al final era su vida y no la de ellos.

-¿Desde cuando eres amiga de esasmalditas serpientes?

 

Gracias a Merlín ya no estabaencerrada en su burbuja Gryffindor, había cruzado era línea imaginaria perofirme del ellos y nosotros y había descubierto que la rivalidad entre casas eraabsolutamente absurda. Los Slytherin no eran tan diferentes a ellos, quizá deentre todas las casas los más parecidos eran Gryffindor y Slytherin.

-Desde hace tiempo

Vio a Ginny mirarla como siestuviera demente, con un encogimiento de hombros le respondió a la par quepensaba en que a decir verdad jamás se había sentido agradecida de haberseequivocado al pensar en que todas las serpientes son malvadas por el simplehecho de estar en la casa de Salazar.

-¿Acaso ya olvidaste los años deinsultos?

-No, no lo olvidé pero no vale lapena vivir enfrascada en una rivalidad infantil, la guerra se acabó y sin todaesa basura de la pureza de la sangre ellos son agradables.

Jamás podría olvidar las palabrascrueles, los insultos recibidos pero eso no implicaba que no pudieraperdonarlos. Una guerra era más que suficiente, ya habían muerto demasiados poruna absurda lucha basada en el odio y los prejuicios.

-Pero Mione, no puedes perdonarlosa ellos y negarte a escuchar a Ron

-Ginny siete años de insultos no secomparan a lo que me hizo tu hermano.

No, siete largos años de insultosno le habían dolido tanto como ver a Ronald sobre Lavender, la imagen aun secolaba en su mente de vez en cuando al pensar en el chico pelirrojo. Inclusocuando Draco la había llamado sangre sucia con sus ojos grises llenos de ascono sintió esa punzada desgarradora en el pecho, en el fondo cuando el rubio lainsultaba ella se repetía que no era importante, que sangre sucia era solo unamanera de llamara por ser sangre muggle por lo tanto no debía sentirse mal porser llamada así.

-Señorita Granger el Director Snapela espera en su despacho junto al joven Malfoy

-Gracias profesora voy deinmediato.

La profesora McGonagall lasinterrumpió con discreción y se marcho inmediatamente algo apresurada,seguramente su próxima clase estaba a punto de comenzar o quizá algunosGryffindor se habían metido en un buen lio
de nuevo.

-Mione por favor vamos mañana a lastres escobas, como antes

-No puedo
lo siento Ginny pero yanada será como antes.

Hermione trago saliva intentandoromper el nudo que sentía en la garganta, sabía que la vieja Hermione habríacaído con ese tono herido y suplicante que usaba Ginny pero a pesar de lanostalgia que sentía por sus viejos amigos necesitaba algo de tiempo antes deestar cerca de ellos de nuevo

Mientras se alejaba de la pelirrojacon rumbo al despacho del director sonrió un poco, a pesar de que la frasepudiera sonar de lo más deprimente para ella no era un final, era más bien unnuevo principio.

Ya nada será como antes
no, yanada sería como antes pero estaba bien con eso, feliz incluso con la manera enque las cosas estaban cambiando.

.

.

.

.

.

.

.

Hola!!! Disculpen la tardanza! Mi año ha empezado con clases, trabajo y Servicio Comunitario! no me queda mucho tiempo libre para estudiar o dormir..! Espero poder subir 2 o 3 capítulos cada Domingo!

Saludos!

Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

-Señorita Granger tome asiento.

 

-Gracias Director

Temblorosa y nerviosa Hermionellego hasta la oficina del Director Snape esperando las peores noticias delmundo. Cualquier cosa había podido pasar, Mortífagos renegados y ávidos devenganza podrían haber encontrado a sus padres, podría haber ocurrido un accidenteal aparecerse o incluso ellos mismos podrían decidir que no querían verlanunca
que la odiaban y no deseaban volver a verla jamás.

Tenía que admitir que era esaultima la que más la asustaba. Temía mas que a nada perder para siempre a suspadres pero la sola idea de que dejaran de amarla le era insoportable y porunos segundos sintió sus ojos arder por las lagrimas contenidas,afortunadamente no estaba sola en el despacho de Snape, como siempre yafortunadamente Draco estaba allí para sostener su mano y regalarle un poco deconsuelo.

-Sus padres llegaran el lunes aLondres, dejare un traslador en la sala común de premios anuales a primerahora, se activara a las ocho de la mañana y los llevara hasta sus padres. Estánexcusados de las clases del Lunes y si necesitan más tiempo envíen una lechuzaa la profesora McGonagall.

La voz de Snape la obligo aprestar atención a sus palabras y comprender el mensaje. Vería a sus padres,luego de un largo tiempo por fin podría verlos y la felicidad y el miedo competíanen su interior por dominarla.

-Gracias señor

Snape silenciosos como siempre selevanto de la silla y salió del despacho, veía el dolor y el miedo en los ojosde Granger y sabía que su ahijado necesitaba un tiempo a solas con ella paraayudarla a calmarse. Podría ser que estaba de acuerdo con esa relación pero nonecesitaba ver a ese par de adolescentes actuar acaramelados, eso sin dudaseria más de lo que su estomago soportaría.

.

.

.

.

.

.

.

.

Draco había intentado por todoslos medios tranquilizarla y superficialmente lo había logrado pero en un rincónde su mente, en el más oscuro y pesimista de todos, aun pensaba que laposibilidad de perder a sus padres era inmensa y estaba asustada, aterradamientras intentaba calmarse para que sus manos dejaran de temblar y lograraplicarse el delineador negro sin terminar siendo una perfecta impresión de unmapache.

-¡Hermione!

Salto al escuchar el gritohistérico de Draco, obviamente había estado perdida en sus pensamientosdemasiado tiempo, en un esfuerzo sobrehumano despejo su mente y delineo su ojoizquierdo con cuidado antes de gritarle de vuelta al rubio y tomar apresuradaun poco de labial y aplicárselo.

-¡Ya voy!

-¡Nos están esperando Hermione!

Ligeramente más calmada ycompletamente lista Hermione bajo las escaleras hasta llegar frete al rubio quese encontraba sentado y con los ojos cerrados en el sofá de una plaza que alparecer era su favorito, sonrió al verlo mover los pies nerviosamente obviamentemuerto de impaciencia y hablo lentamente llamando su atención.

-Ya estoy lista

Draco recorrió con la mirada a lachica sin el mínimo disimulo mientras sonreía satisfecho ante la hermosacastaña vestida de blanco frente a él. Un vestido de cóctel resultaba losuficientemente apropiado para la comida en casa de su madre, nada muy elegantepero tampoco casual y ese vestido era perfecto, ajustándose en los lugarescorrectos de manera demoledora y logrando que deseara golpearse por estúpido.

-Te vez exquisita Granger, nadieque te vea sospecharía que eres una rata de biblioteca

 

Vaya si di deseaba cruciarse porno haber notado la belleza oculta en esa chica. Sonrió mientras besaba suruborizada mejilla decidiendo que desde ese momento ningún hombre más que élpodría besarla, tocarla o ruborizarla. Hermione Granger era su chica aun que aunno encontraba el momento para informárselo a ella

-Gracias Draco, no te vez tan maltampoco, ocultas muy bien la piel de serpiente bajo la túnica.

-Anda Hermione que si llegamostarde mi madre nos matara

Hermione sonrió mientras Dracotomaba su mano y tiraba de ella apresurándola, jamás lo había visto tannervioso. No a él. El rubio siempre parecía flotar en su propio mundo, ajeno alo que a cualquier otro preocuparía pero al parecer si había algo capaz deperturbar al chico y era su madre.

-¿Asustado?

-¿De mi madre? ¡Por supuesto quesi!

Aun riendo un poco de la cara defalso pánico del chico salieron de la torre rumbo al gran comedor donde seencontrarían con los demás para usar el traslador que mandara esa mañana lamadre de Draco, una delicada caja de música que parecía ser invaluable.

.

.

.

.

.

.

.

.

-Vaya Hermione te vez muy bien

-Estas hermosa

-Gracias Pansy, Luna. Estánguapísimas también.

Blaise caminaba nervioso de unlado a otro completamente impaciente por marcharse de una vez, sabía que eltraslador no tenía un hora fija para activarse pero lo aria en el momento en elque todos lo tocaran.

-¡Si, si, todos somos hermososaquí pero la madre de Draco nos despellejara vivos si llegamos tarde!

-Blaise tiene razón
será mejorirnos ya

Blaise había llegado al punto dequitarle el traslador a Draco y extenderlo frente a los demás, de inmediatoTheo se acercó a tocarlo y miraron a los demás impacientes.

-Pansy

-¿Si?

-¿La madre de Draco es tanaterradora como Blaise la hace sonar?

Hermione se acercó a Pansydisimuladamente cuando vio a Draco tomar el traslador y a Theo jalar a Luna condelicadeza para luego tomar la mano de la rubia y colocarla sobre la fina cajade madera.

-No, Tía Cissy es
solo ligeramentepeor.

Pansy no pudo evitarlo y soltóuna risita al ver la cara de la castaña, era obvio que estaba muerta de nerviospor conocer a Narsissa Malfoy en esas circunstancias nuevas y desconcertantesdonde a pesar de saber que no sería juzgada o humillada de nuevo temía serlo.

Nerviosa pero resignada Hermionevio a Pansy tocar el traslador y se acercó también, sintió el brazo de Dracotomándola por la cintura y luego cuando toco la pulida superficie de madera esahorrible pero familiar sensación de ser alada por el ombligo le indico que nohabía vuelta atrás
conocería a la señora Malfoy.

.

.

.

.

.

.

.

.

-Draco querido, al fin llegas

Hermione abrió los ojos alescuchar la voz de Narsissa, ella recordaba el tono aristocrático y la vozllena de desprecio que pensó eran naturales en esa mujer pero en ese momentosolo encontró un cari-oso reproche hacia su hijo por llegar tarde.

-Lo siento mamá, teníamos algunosasuntos que resolver en el colegio y nos retrasamos.

Sorprendentemente Draco sedisculpaba con su madre esbozando una sonrisa tímida y avergonzada que le dabaa su rostro un toque infantil sumamente adorable, no solo ante los ojoscastaños de Hermione, Pansy y Narcissa también sonreían con dulzura al ver a laimponente serpiente toda frialdad asemejar en esos momentos a un tiernocachorrito que te mira disculpándose luego de morder tus mejores zapatos yensuciar la alfombra.

 

-Esta bien, ahora Blaise, Theoescolten a estas encantadoras damas al salón azul.

-Claro Tía Cissy.

Justo en ese momento Hermione entendiólo que Pansy había insinuado sutilmente sobre la madre de Draco. Esa bella yelegante mujer no elevaba la voz pero tenia un tono lleno de autoridad en ellaque junto a una suave sonrisa en sus labios te obligaba a obedecerla sinsiquiera pensar.

-Gracias por invitarme señoraMalfoy

-Llámame Narcissa... tengo queconfesar que esta reunión tenia un propósito oculto, quería disculparme portodo, por mi comportamiento en el pasado

Draco miraba a ambas mujeresfrente a él en silencio, veía a su madre extender su mano a la chica como unaofrenda de paz. Quizá en apariencia ese gesto era simple pero el significadotras él era profundo. Su madre, una sangre pura de larga tradición mágicaestaba ofreciendo no solo una disculpa sino además invitando a una hija demuggles a tocarla.

-Señora
Narcissa, yo no tengonada que perdonarle. La guerra acabo y prefiero comenzar de nuevo sin viejosprejuicios y rencores.

Sin siquiera dudarlo un segundopara orgullo y satisfacción del rubio vio a Hermione responder con una sonrisamientras tomaba la mano de su madre y ambas mujeres se miraban a los ojos.

-Vamos queridos, es hora dereunirnos para beber un te mientras los elfos terminan la comida.

Luego de darle un ligero apretóna la mano de la chica Narcissa la soltó para encaminarse con pasos elegantes enla misma dirección en la que los otros chicos se habían marchado con unasonrisa en los labios al ver a su hijo ofrecer su brazo a la castaña paraguiarla hasta el salón azul. No le sorprendía pero siempre era agradable darsecuenta que tantos años educando a su hijo para ser un perfecto caballero conquien lo merecía habían dado frutos.

-Quita esa cara Hermione, loselfos no están siendo explotados. Tienen buena comida, días libres y ropalimpia por que se negaron a aceptar un salario.

-¿De verdad?

Hermione borro la expresión demolestia de su rostro para mirar interrogante al Huron, después de todo sabiaque él le diría que el cielo era color verde limón y las nubes de pudding de pasascon tal de evitarse los sermones que solía darle sobre los derechos de loselfos y lo retrogrado que era tratarlos como esclavos.

Tal vez era tonto pero ellaconfiaba en que lo que Draco le decía era verdad, luego de tantos años de serenemigos curiosamente ahora el hurón albino era la persona en quien confiabaciegamente, tonto, ilógico y demente como parecía resultaba nada más que larealidad.

-Sí, mi madre es una buena mujerHermione.

-Lo sé, ella te ama ¿Verdad?

La gente suele pensar que losMalfoy son una familia disfuncional donde el amor es algo inexistente, quizáporque estaban acostumbrados a ver solo la máscara de aristocrática frialdadque los Malfoy dominaban como si fuera un arte.

Pero nada era más lejano a larealidad, era obvio para ella que Narcissa daría su vida sin dudarlo por suhijo y que para Draco nada era mas importante que su familia y siempreprotegería a su madre incluso sobre de su propio bien.

 

-Eso es lógico, es inevitableGranger
¡Auch!

Al final del día, los Malfoy eransolo una familia más y Draco era un buen hombre. Uno que tal vez cometióerrores graves pero de mil maneras le había demostrado que no solo estabaarrepentido de sus errores sino que estaba dispuesto a enmendarlos.

-Serpiente vanidosa, ese es tucastigo por llamarme Granger.

Narcissa reía discretamente alver a su hijo frotar su estomago luego del golpe que le diera la chica en unainfantil actuación digna de un actor dramático. Le gustaba ver a su hijosonreír y le agradecía a esa chica castaña por regresarle la vida a su bebe,porque Draco siempre seria su hermoso bebe con ojos de cielo tormentoso.

-Vamos Mione mi madre nos espera

Hermione frunció el ceño molestaante ese ridículo apodo, odiaba ese diminutivo porque siempre que Harry, Ron oGinny necesitaban ayuda en los deberes o en cualquier otra cosa la llamabanasí, ese apodo la hacía sentirse tonta y utilizada.

-Luci ¿Qué te dije de llamarmeasí?

-Bien Hermione, pero nada dediminutivos ridículos.

Casi olvido su enfado al verloborrar su sonrisa socarrona y mirarla con total seriedad ante ese diminutivoque tanto odiaba.

-¿Qué tiene de malo?, Luci es undiminutivo igual de bueno para Lucius que Mione para Hermione.

Tal vez otro se creería el tonode absoluta inocencia de la chica pero no él. No el príncipe de las serpientesy manipulador por excelencia. No, Draco Malfoy jamás caería ante la vozinocente y los enormes ojos castaños de su chica.

-Debiste ser Slytherin querida

Claro que el hecho de no caer ensus manipulaciones no significaba que aria algo al respecto. Honestamente amabaesa vena Slytherin en la leona y pensaba disfrutarla porque la hacía lucirterriblemente sexy

.

.

.

.

.

.

.

.

Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

-Entonces Pansy, cuando pensabascontarme de tu relación con Blaise.

La chica abrió los ojos por lasorpresa sin saber exactamente que decir y miro alucinada a su tía Cissy con eltenedor suspendido a medio camino entre el plato y sus labios en un gesto queresultaba tan poco elegante que rozaba cínicamente lo cómico.

-Tía Cissy entre Blaise y yo no

Narcissa sonrió al ver como supequeña Pansy hacia gala de sus exquisitos modales, muchos de los cuales ellamisma le había inculcado al pasar tanto tiempo en su casa como su propio hijo,sonrió al pensar en que incluso tenía su propia habitación en la mansióncompletamente decorada según sus gustos y caprichos.

Miró a los ojos a su hija, talvez no concebida de su vientre pero una hija adoptada gracias a la amistadentre su hijo y ella, se limpio las comisuras de los labios con delicadezamientras dejaba con delicadeza los cubiertos y bebía un sorbo de vino.

-Pansy, querida, te conozco desdeque eras una encantadora niña que se ocultaba bajo las mesas en los banquetescon Draco luego de robar pastelillos, no me puedes mentir.

La sonrisa maternal de Narcissadescoloco a Hermione por un segundo, le parecía tan extraño ver semejante amormaternal en la siempre elegante y fría esposa de Lucius Malfoy pero al mismotiempo sabia que esa mujer no era una mala persona y que era capaz de amar.

 

Estaba completamente segura deque amaba a su hijo, lo había visto en los ojos azules de la mujer al mirar aDraco y ahora veía ese mismo afecto al ver a Pansy, por alguna razón sintió unapunzada en pecho al darse cuenta de que Pansy de alguna manera era parte de esafamilia.

-Lo que Pansy estaba intentandodecir es que no es nada formal, yo la persigo pero ella no se decide aaceptarme, Tía Cissy usted sabe que es difícil competir con su hijo por laatención de esta bella dama

La voz de Blaise fue como uncertero crucio directo al corazón de Hermione, casi podía imaginar la sonrisaque esbozaría Narcissa al saber que si Pansy rechazaba a Blaise era por queamaba a Draco y que algún día se casarían

-¡Zabini
cállate!

Theo siempre había sido observadory noto como la mirada de Hermione se oscurecía un momento antes de fingirsonreír y continuar comiendo aun que un poco marchita en apariencia por lo quehizo lo que mejor se le daba hacer
pararle los pies a Blaise antes de quecontinuara hablando y hundiendo mas a la castaña que seguramente se estabaarmando romances donde claramente no los había.

-¿Qué? ¡No miento! Pansy es lamejor amiga más obsesiva y posesiva del mundo. Pobre Draco me sorprende quellegara a salir con chicas con Pansy tras él ahuyentándolas siempre.

Blaise entendió lo que Theo leinsinuaba luego de ver la falsa sonrisa de Hermione y se dio cuenta como habíasonado lo que dijo antes, por eso de inmediato uso su tono despreocupado desiempre pero haciendo un énfasis discreto en las palabras mejor amiga.

-¿Quieres decir que Pansy y Draconunca fueron novios?

Hermione miro agradecida a suamiga Luna por hacer la pregunta que ella misma moría de ganas de hacer peroque no encontraba el valor de formular a pesar de ser una Gryffindor.

-Así es Luna, Pansy es como lahermana de Draco, si una chica quiere salir con el primero tiene que pasar porla aprobación de ella.

Luna le sonrió radiante a Theomientras le explicaba despreocupadamente con la clara intención de aligerar elambiente.

-¿Qué tiene de malo? ¡Ningunahipócrita descerebrada me va a robar a mi Dragón!

Pansy, quien estaba sentada juntoa Draco lo tomo del brazo posesiva mientras sonreía con malicia al ver laligera mueca en los labios de la Gryffindor y desvió su mirada discretamentehacia la mano de Draco que tomo la de Hermione en un gesto tranquilizador.

-¿Qué hay de Hermione? ¿Por quéaun no la hechizas por estar muy cerca de tu Dragón?

Bleise, sentado frente al rubiono pudo evitar preguntar con malicia al ver el inusualmente cariñoso gesto desu amigo para con la leona.

-Hermione es lista, si trata dequitármelo se atendrá a las consecuencias ¿Verdad Hermione?

Hermione se sintió extrañamentealiviada, saber que no tenía que competir con la bella Pansy era un alivio casitan grande como la mano masculina que sostenía la suya rozando su piel condelicadeza.

-Tranquila Pansy, jamás terobaría a tu mejor amigo.

Miro a la chica a los ojos alhablar y ambas sonrieron cómplices, tal vez había mucho pasado entre ellas peronada era tan horrible como para que no lograran superarlo. El pasado al pasadoy desde ese día solo quedaba intentar llevarse bien y quizá algún día seramigas de verdad.

-Lo ven, por eso tiene mi permisopara estar cerca de mi Dragón... pero no demasiado.

 

Pansy soltó el brazo de Dracoreafirmando sus palabras y beso la mejilla del rubio antes de volver a comer lamagnífica cena frente a ella.

-¿Mi opinión no cuenta en esteasunto damas?

Narcissa observo a su hijo hablarcon calma aun sin soltar la mano de Granger, aun que no parecía realmenteconsciente de que lo hacía y eso fue aun mas esclarecedor para ella, sabía queGranger era importante para Draco pero esa noche confirmo hasta que punto loera.

-No

-No, no realmente.

La respuesta de Pansy y deHermione llego al mismo tiempo causando la risa de todos y el rubio solorespondió aparentando tranquilidad antes de unirse a la risa generalizada en laque incluso su madre participaba.

-Bueno saberlo entonces.

.

.

.

.

.

.

.

.

Luego de cenar y de un excelentey aromático té en el salón azul de la mansión Theo llevo a Luna a conocer losjardines mientras su madre interrogaba a un aterrado Blaise sobre susintenciones con su princesa así que sonriendo ante la incomodidad de su amigotomo la mano de Hermione para invitarla a ver el invernadero de su madre.

-Vamos Hermione, te llevare aconocer el invernadero.

Hermione no dudo ni un segundo entomar la mano del rubio y se colgó sonriente del brazo que él le ofrecíamientras caminaban.

-¿Le gustan las plantas?

-Mamá ama las flores y pasa horascultivando y cuidando de ellas.

Hermione estaba boquiabiertacuando llegaron a la construcción que dominaba gran parte del jardín trasero,puro cristal que asemejaba un capullo de rosa desde donde se podían ver milesde plantas exuberantes y coloridas.

-Es hermoso

-Lo es.

Se sentaron en un banco blanco depiedra justo en el centro de la construcción, desde allí podían verlo todoperfectamente pues el banco juraba lentamente una vez que se sentaron,obviamente hechizado para permitir que quien se sentara pudiera apreciar el maravillosoesplendor del lugar.

-Draco
gracias por todo.

Sentados así, uno junto al otroen apacible silencio Hermione entendió que su vida estaba encaminándose en ladirección correcta. Que si bien no todo sería perfecto, es decir pensar en Ronaun dolía en su orgullo y temía la reacción de sus padres pero de alguna manerasabia que todo estaría bien. Era fuerte y ya no estaba sola.

-No seas obtusa Hermione, no deslas gracias por que todo lo que hago es siempre por un motivo egoísta, tu losabes yo no soy ni generoso ni altruista

Los labios de la castañainterrumpieron su monologo sorprendiendo a Draco, la sorpresa fue escaza ysonriendo tomo la cintura de la chica para arrastrarla hasta su regazo paracontinuar besándola con suavidad, sabía que ese beso era de agradecimiento yrespondió a él besándola con calma, tomándose su tiempo.

-Lo se, pero aun así gracias. Meayudaste a darme cuenta que Ronald no merecía mis lagrimas, que soy una mujerfuerte y puedo sobrevivir a cualquier cosa. Además me mostraste que con ayudade un cepillo puedo lucir bella.

Hermione se separo lentamente deDraco, dejando un suave beso en sus labios antes de juntar su frente con la delrubio y hablar suavemente, haciéndole comprender con sus palabras todo lo quehizo por ella.

-Bueno eso es verdad
peinadaestas espectacular Hermione.

 

Dejando un beso suave en la narizde la chica le sonrió mientras con una de sus manos acariciaba su espalda y laotra se encontraba perdida en su cabello.

-¿Solo peinada?

-Bueno, no estás tan mal por lasmañanas tampoco

Le gustaba ver así a su chica,con esa sonrisa alegre y despreocupada. Con una mirada tan radiante que lodeslumbraba, los labios rojos por sus besos y sus mejillas sonrosadas estabahermosa
pero qué carajo ella es hermosa siempre, pensó el rubio besándola denuevo luego de responder en un susurro ronco que sonó completamente sensual alos oídos de Hermione.

-Nunca imagine estar así contigo

Perdida en una nebulosa desensaciones placenteras se dio cuenta de que estar con Draco Malfoy erainesperado, improbable y demente pero aun así era maravilloso, no sabía queeran exactamente pero de momento no le importaba en absoluto definir lasituación.

Draco solo respondió besándolacon entusiasmo completamente ajenos a todo a su alrededor. Por un segundo sepermitieron olvidarse del mundo ocultos en el pequeño edén de Narcissa por queDraco jamás llego a imaginarse estar con ella tampoco
pero aun así no searrepentía en lo absoluto.

.

.

.

.

.

.

.

.

Como por arte de Magia
.
.
.
.
.
.
Harry Potter se encontraba extrañamente satisfecho y feliz esa mañana, había desayunado los manjares que preparaban los elfos domésticos del castillo, había terminado todos sus deberes por sí mismo y una sensación de orgullo por su esfuerzo lo hacia sentir aun mejor pero su día dejo de ser tan bueno cuando vio a Ron.
El pelirrojo se encontraba mirando por una de las ventanas del cuarto piso, exactamente por la que mejor vista del lago negro tenia y claramente se encontraba mal. No lograba saber si deprimido o furioso, quizá una mezcla de ambas.
-Hola Ron
Ignorando el paisaje escudriño con sus ojos verdes a su amigo, estaba pálido, incluso para sus estándares habituales y sus ojos se encontraban opacos y sin vida, grandes ojeras purpuras dominaba su rostro y su cabello pelirrojo estaba sucio y descuidado.
-Harry
Entrecerró los ojos al ver que su amigo hablaba con voz rota, casi como si temiera que al hablar podría dejar salir el llanto
o en el cazo de Ron una rabieta.
-¿Qué te pasa?
-Hermione
Girándose hacia la ventana siguió la trayectoria de la mirada de Ron y lo entendió todo incluso antes de que el chico pronunciara el nombre de su mejor amiga con ese tono amargo y roto. Como un naufrago pronuncia el nombre de su hogar al saberse lejos e incapaz de volver a él.
-Fue tu culpa.
Hermione se encontraba sentada en una gran manta a orillas del lago leyendo un libro, una imagen común hasta ese punto, lo raro y desconcertante era que en lugar de su usual almohadón conjurado rojo y oro en el que solía apoyar su espalda usaba el regazo del indudable Príncipe de Slytherin quien charlaba con Pansy Parkinson y Blaise Zabini mientras Luna se sentaba cómodamente en el regazo de un muy sonrojado pero sonriente Theodore Nott.
-Soy un idiota

-Lo eres
Harry continúo mirando a su amiga. Leía el libro tranquila pero de vez en cuando la veía comentar algo con todos causando risas generalizadas. Interrumpió a Ron porque lo que decía no era una novedad. Era un idiota que había dejado ir a una chica maravillosa.
-Maldición Harry
La perdí. Cometí una estupidez tras otra y perdí a Hermione.
Harry siempre había pensado en lo maravilloso que sería si algún día se casara con Ginny y Hermione con Ron. Serian una enorme familia feliz
pero ver la escena frente a sus ojos le decía que quizá no era lo mejor.
-Sabes Ron
Hermione es la clase de chica leal hasta la medula del hueso.
Hermione había estado a su lado durante la guerra cuando nadie más lo hizo. Sacrifico su vida y su familia por el aun cuando no lo merecía
ella siempre daba más de que obtenía.
-Estoy seguro que si tu no la hubieras engañado ella aun estaría contigo, serian novios un corto tiempo y se habrían casado al salir del colegio en una enorme, apresurada y ruidosa boda como las que organiza tu madre, seguramente tendrían varios hijos pelirrojos de nombres simples como Rose y Hugo por que te daría pereza buscar nombres mas originales, seguro serian chicos listos pero no tan brillantes como Hermione por que serian tus hijos también.
Vio por el rabillo del ojo como Ron apartaba la vista de la ventana y lo miraba intentando interrumpirlo pero no dejo de hablar
podía imaginarlo todo aun sin ser un vidente.
-Si no le hubieras mentido y traicionado ella continuaría a tu lado ignorando tus fallos que son muchos Ron, por que te amaría mas que a nadie, tu lo sabes así es ella Ron, ama incondicionalmente.
Ron abrió la boca intentando replicar pero el tono de voz de Harry dejaba claro que solo afirmaba un hecho ampliamente conocido y solo pudo callar
incluso él sabía que Hermione era la clase de chica que ama con todo el corazón.
-La realidad es que la engañaste por que pensaste que nadie podría llegar a amarla lo suficiente como para acercarse a ella y conquistarla pero te equivocaste. Pensaste que aun que te descubriera volvería a ti llorando y luego de repetirle unas cuantas veces que fue un error y que la amas ella te perdonaría por miedo a estar sola.
Porque Ron siempre ignoraba a Hermione cuando la tenia y deseaba tenerla cuando alguien más le mostraba aun que fuera el mas mínimo interés. Siempre había sido así y estaba dispuesto a apostar su escoba por que jamás cambiaria.
-Pero jamás imaginaste que Hermione no estaría sola, Malfoy no estaba en tus planes evidentemente y ahora que esta involucrado las cosas serán diferentes. Por que desde que Hermione es amiga de Malfoy ella esta radiante. No solo es la ropa o el pelo, no, es algo mas. Ella confía en si misma y no teme mostrarle al mundo que no solo es inteligente sino también hermosa.
Muchas imágenes de su amiga caminando sonriente por los pasillos usando tacones altos, ropa a su medida y el cabello en rizos perfectos llenaron su mente, pero aun era Hermione. Aun llevaba más libros que cualquier humano normal solo que ya no los llevaba ella sola
desde hacía semanas un chico rubio y arrogante llevaba la mayoría por ella.
-Ahora con Malfoy involucrado será diferente.
Había escuchado varias veces como Malfoy le decía a Mione que él era, pese a todo, un caballero y que ella era una dama (Usualmente en ese punto añadía algún insulto cariñoso como ¨dama melenuda¨ o ¨dama fetichista de los libros¨) por lo que debía ser tratada como tal lo quisiera o no.
-Casi puedo imaginar la vida de Mione, tendra hijos rubios y de ojos grises y seguramente brillantes. Casi puedo imaginarlos discutir sobre los nombres... Malfoy seguramente querrá continuar la tradición de los Black y nombrar a sus hijos con nombres de estrellas y Mione querrá algo Muggle lo que horrorizara a Narsissa. Pero aun asi imagino a Mione completamente feliz tal como la veo justo ahora...
A la imagen de la castaña y el rubio en la manta charlando con sus amigos, porque estaba claro que incluso las serpientes eran amigas de Mione ahora, podía agregarle mentalmente un par de chiquillos de rizos rubios corriendo entre risas jugando con el horrendo gato de su amiga.
-Ella pronto se va a dar cuenta de que la relación que tiene con Malfoy es mas que amistad, si Ron, ella esta enamorada del hurón alvino y es tu culpa.
Harry suspiro. Ron dio un respingo al comprender la magnitud de las palabras del ojiverde.
-No Harry ella nunca

-Ron, es tu culpa por que si no la hubieras engañado ella jamás se habría fijado en Malfoy, jamás habría sabido como es que un hombre la trate con caballerosidad, que cuiden de ella, poder charlar en igualdad intelectual, los vi en el baile Ron, el sostenía las puertas para ella, la saco a bailar y sin duda la mirada en los ojos de ambos cuando se miran es amor.
Ron intento negarlo, negarse a sí mismo que había perdido a su amiga, a su novia, al amor de su vida pero Harry no lo dejo, volvió a hablar con ese tono resignado de antes y sus palabras lo golpearon aun mas que si hubiese sido un golpe físico.
-La perdiste por idiota Ron
no tienes derecho a luchar por ella por que no la mereces, pero no me malinterpretes por que Malfoy tampoco la merece aun así ella parece feliz cuando esta con él... Y al menos a mi eso me basta.
Ron miro a Hermione, se veía tan distinta a cuando solía ser su novia. Reía, charlaba y todos, sobre todo el hurón albino la tomaba en cuenta en la conversación aun cuando ella estuviera leyendo. El solía dejarla de lado cuando charlaban si estaba leyendo porque temía que ella dijera alguna de sus cosas de chica brillante que él no solía entender.
-Resígnate Ron por que estoy casi seguro que ella pronto se dará cuenta de que lo suyo con Malfoy es una relación a la que solo le falta el titulo para ser un noviazgo o aun peor
un matrimonio.
Ron cerró los ojos y supo que la imagen que acababa de ver no se borraría de su mente nunca. Malfoy había usado el libro como escudo para que pensaran que besaba a Hermione en la mejilla pero él había visto como la besaba en los labios con suavidad y como ella le sonreía feliz antes de volver a la lectura de nuevo.
.
.
.
.
.
.
.
.
La noche en el castillo se le antojaba extrañamente fría a Hermione, tétrica e intimidante y sin saber muy bien cómo o porque sus pies la llevaron de su cuarto de baño luego de una ducha tibia y enfundarse en su más agradable pijama vieja hasta el cuarto y la cama de su rubio.
-Draco
tengo miedo
El solo le había sonreído y había abierto las mantas para dejarle sitio y una vez que ambos se encontraban en la cama él solo la abrazo con delicadeza dejándola ocultar su rostro en el hueco de su cuello.
-Tranquila, todo saldrá bien. Son tus padres y estoy seguro que te escucharan.
Susurro con suavidad en su oído mientras ella se aferraba a él intentando no llorar y tranquilizarse, durante el día, cuando lograba distraerse los pensamientos sobre sus padres no la atormentaban pero en la choche, cuando el silencio tomaba el castillo como rehén y se quedaba sola todo lo que podía ver y escuchar eran los reproches que estaba segura recibiría de ellos en cuanto la vieran.
-Me odiaran por lo que les hice

Draco odiaba verla así de perdida y frágil. No se suponía que su Hermione fuera así, ella era una leona
valiente, fuerte y bondadosa.
-No voy a mentirte y decirte que te recibirán con los brazos abiertos Hermione, no lo are por que ambos sabemos que eso no es posible. Estarán molestos, dirán cosas hirientes y vas a llorar de dolor. Pero bajo ese enfado y desconfianza que veras en sus ojos ellos aun serán tus padres y estoy seguro que te aman

Un suave sollozo escapo de sus labios. Ella necesitaba escucharlo decirle eso. La más pura verdad y no palabras de consuelo vacías y sin sentido.
-Draco
¿Vendrás conmigo?
Se acomodo mejor abrazándose a él. Necesitaba sentir que no estaba sola y él lo sabía por lo que la abrazo y beso su cabello en un gesto tan dulce que al venir de él, el frio y arrogante príncipe de las serpientes ampliamente famoso por ser un bastardo de sangre fría y sin corazón la desarmo por completo.
-Estaré allí Hermione.
Lo amaba. Que Merlín la ayudara pero lo amaba y al parecer seria para siempre, nadie le había dado esa gama de emociones intensas y contradictorias antes, esas ganas de besarlo y de despellejarlo vivo a la vez. De abrazarlo o golpearlo
una dicotomía perfecta de odio y amor que la dejaba sin aliento.
-¿No me dejaras sola?
-Nunca.
Nunca había querido necesitar a alguien, no deseaba depender de nadie de esa manera pero de alguna manera loca, demente y sin sentido sabia que aun cuando a quien necesitaba, a quien amaba y de quien dependía era de Draco Malfoy él no la defraudaría.
.
.
.
.
.
.
.

Como por arte de Magia

 

 

 

.

.

.

.

.

.

Una pintoresca casita completamente muggle fue lo primero que vio cuando dejo de sentir la horrenda pero familiar sensación de ser succionada y retorcida que provocaban los trasladores. Habían salido hacia unos segundos del despacho del director Snape y ahora se encontraban a unos metros de sus padres.

Sentía las piernas débiles, tan temblorosas que si no fuera porque Draco la sostenía firmemente por la cintura habría caído al suelo desde que llegaron. Estaba aterrada y la osca expresión del auror que les abrió la puerta no ayudaba en nada.

-Sus padres se encuentran en el segundo piso, primera habitación a la derecha.

Draco fulmino al hombre con la mirada, no le gustaba ese auror y no pensaba disimularlo. Odiaba el tono arritado con el que le hablaba a Hermione, completamente impersonal y grosero.

-Usted puede esperar aquí jovencito

-No, iré con ella

Un segundo auror, uno de apariencia cansada y avejentada lo miro con amabilidad y le indico que se sentara en un butacón junto a la chimenea pero sintió a la castaña tensarse ante la sola idea de enfrentarse a sus padres sola y se negó con tanta cortesía como le fue posible. Al menos ese segundo Auror no era un imbécil.

 

-No es necesario Malfoy, ella puede ir sola no veo necesaria
.

-Vamos Draco...

De nuevo ese idiota se entrometía en lo que obviamente no era su asunto. Justo cuando estaba por mandar al diablo al auror vio a Hermione alzar la cabeza y caminar con orgullo y aplomo hasta las escalera sin soltar su mano dejando al hombre con dos palmos de narices y la palabra en la boca.

Subieron las escaleras y Draco le lanzo una arrogante sonrisa al estúpido entrometido que lo miraba furioso pero sin poder hacer nada contra él. Una vez que se encontraron frente a una puerta de madera pintada de blanco vio el aplomo de su chica desvanecerse hasta volver a ser la misma criatura frágil y asustada con la que llego minutos antes.

-¿Estas lista?

-No

La vio agachar la mirada, obviamente estaba pensando en huir, en alejarse antes que tener que enfrentar lo que Merlín quisiera que aguardara tras la puerta. Pero ella era una Leona, ella era valiente y no la dejaría ocultarse.

-Respira Hermione, ahora mírame.

Tomo su rostro con delicadeza y fijo sus ojos en los de ella, vio el miedo, la culpa y el arrepentimiento en sus ojos castaños con tanta claridad como si leyera su mente.

-Tras esa puerta no esta Voldy, ni mi siempre adorable y cuerda tía Bella, Hermione allí están tus padres. Estarán furiosos pero son tus padres y yo estaré allí contigo
no diré nada si no es necesario pero estaré contigo.

Poco a poco seco las lagrimas que escapaban de los ojos de ella antes de tomar su mano con firmeza y después dejar un suave y dulce beso en sus labios. Solo un recordatorio de que estaba con ella y no se marcharía.

-Bien
vamos

Hermione trago saliva nerviosa mientras entraba a la alcoba con pasos inseguros. Vio sus padres sentados en un sofá diminuto de apariencia avejentada mirando un álbum de fotos color purpura, el correspondiente a sus vacaciones por el Caribe cuando tenía alrededor de ocho años si recordaba bien

-Mamá, papá

Hablo despacio, con voz tímida y casi como si rogara no ser escuchada pero ambos adultos volvieron la vista a ella y las reacciones de ambos no se hicieron esperar.

-Hermione

Su madre pronuncio su nombre lentamente, casi como si dudara que todo eso fuera real, sus ojos estaban cansados y llenos de dudas

-¿Cómo te atreviste a usar tus trucos en nosotros chiquilla insolente? ¿Si esto no es una maldita broma entonces te olvidaste que nos debes respeto?

Su padre monto en cólera. Su rostro se torno rojo de furia y le grito haciendo violentos movimientos con sus brazos

-Papá yo

Apretando más fuerte la mano de su rubio Hermione intento hablar aun mientras el llanto la ahogaba
su padre la odiaba. Su mente le repetía una y otra vez que la odiaba porque se lo merecía.

-No Hermione, lo que hiciste fue horrible. Jamás debimos dejarte ir a ese colegio, esa maldita magia te corrompió hasta el punto de jugar con la mente de tus padres

-Papá déjame explicarte por favor

Ver a su padre gritando colérico la asusto en demasía, su padre jamás le había alzado la voz de esa forma
nunca.

 

-Hermione no queremos que esto pase de nuevo, olvídate de esas tonterías de pociones y varitas
eres una chiquilla insolente que no merece que la perdonemos por la barbaridad que

Las rodillas de Hermione cedieron ante las palabras brutales de su padre
¿Olvidar la magia? ¿Olvidar su vida y su don? No, ella no podría olvidar que era una bruja nunca. De alguna forma era parte de ella

-¡Basta!

Draco la atrapo antes de que cayera al suelo y la sostuvo por la cintura dejándola ocultar su rostro bañado en lagrimas en el hueco entre su hombro y su cuello, la sostuvo con firmeza y continuo hablando con más calma.

-Hermione es su hija, siempre será su hija pero ella también es una bruja. La magia es parte de ella y nada de lo que le digan puede impedir que ella sea quien es. Se que lo que hizo les dolió, los aparto para protegerlos cuando debería ser a la inversa. Ustedes no saben lo que ella enfrento para salvar no solo al mundo mágico, no tienen idea de lo duro que fue para ella y no tienen derecho a juzgarla porque si Voldemort hubiera vencido ninguno de ustedes, hubiera sobrevivido

Con ese tono aristocrático y su peculiar arrastrar en las palabras Draco Malfoy dejo de parecer un mago adolescente, se veía tan sereno y maduro vestido con su impoluta túnica negra y su mirada gris cargada de seriedad que solo le daba un aire de autoridad insospechado. Hablo lento, haciéndoles comprender sus palabras con la misma delicadeza de quien trata con niños muy duros de cabeza pero aun así evitaba ser abiertamente grosero con los padres de su chica.

-No tienes ningún derecho a meterte en este asunto jovencito

Cuando se recobro de la sorpresa de ser sometido a un sermón por un completo desconocido Henry Granger intento lucir dominante e imponente mientras miraba al chico que abrazaba a su supuesta hija de forma protectora.

-Lo tengo por qué Hermione me importa. No espero que le agradezcan lo que hizo, se que están furiosos pero intenten entenderla, su hija es una bruja brillante y si hubiera existido otra forma ella la habría encontrado.

Henry Granger solo soltó un bufido exasperado y se marcho de la habitación dejando tras de sí el eco resultante del brusco golpe de la puerta contra el marco. Un eco que apuñalaba el corazón de Hermione haciendo que llorara aun más fuerte, con desgarradores sollozos que se perdían en la suave piel de Draco.

-Hermione
¿Estabas realmente tratando de protegernos?

La voz suave y asustada de su madre llego a oídos de Hermione quien aparto el rostro de su escondite favorito en todo el mundo y miro a la mujer con los ojos enrojecidos, las mejillas empapadas y la nariz tan roja como la de cierto reno de los cuentos muggles ampliamente famoso.

-Si mamá, yo no quería verlos muertos
preferí mandarlos lejos sin saber de mi existencia que tener que ver como los torturaban frente a mis ojos. Los quería vivos aun cuando fuera lejos de mí.

Algo en la voz rota de la chica le llego al alma a Jean Granger, algo dentro le decía que esa era su hija pero su cabeza le decía que ella era Monica y no Jean, que ella no tenía hijos.

-Danos tiempo Hermione
sobre todo a tu padre.

Pero ese algo, el que le decía que esa chica era su bebé estaba ganando la partida. No soportaba verla así pero no se atrevía a tocarla. No cuando temía que todo fuera una pesadilla

 

-¿Me odias mamá?

Los ojos de la mujer se llenaron de lágrimas al ver como la chica frente a ella se derrumbaba aun mas a cada segundo
le dolía verla así.

-Hermione
creo que jamás podría odiarte pero en este momento estoy confundida, no se si soy Jean o Monica
mi cabeza es un lio enorme y necesito pensar
solo danos tiempo.

Vio a la chica asentir incapaz de hablar y luego esconder de nuevo su rostro contra el cuello de ese alto chico rubio que había defendido a Hermione y que parecía estar allí con el único propósito de sostenerla cuando ella no era capaz de hacerlo por su misma.

-¿Jovencito?

-Draco Malfoy señora Granger.

Se detuvo a unos pasos de la puerta y miro al chico rubio, vio la curiosidad en los ojos de él antes de decirle su nombre, Draco. Dragón
curioso nombre en realidad, pero muy adecuado. Era como un guardián custodiando a una frágil doncella en esos momentos.

-Draco
por favor cuida de ella.

-Por supuesto señora Granger

Sabía que de cierto modo esa mujer le pedía que cuidara de Hermione incluso de ella misma y con una suave sonrisa le dejo claro que lo aria. No porque se lo pidiera sino más bien porque era lo que deseaba hacer
cuidar de ella.

.

.

.

.

.

.

.

.

Esa noche en el castillo se le antojaba extrañamente melancólica a Hermione, el silencio inundaba el lugar y el viento frío la hacía tiritar ligeramente aun estado arropada por las cálidas mantas verde Slytherin que la cubrían.

-¿Te sientes mejor Hermione?

Escucho la voz de su serpiente al entrar de nuevo a la habitación, se había marchado unos segundos para cambiarse la túnica que usaba ese día por algo mas cómodo para dormir, ella misma estaba ya enfundada en su vieja y cálida pijama de franela en estampado rosa de Tartán.

-No

Pese a lo horrenda que era su pijama Draco no se había quejado, eso solo le indicaba a Hermione la magnitud de su preocupación por ella, pero no tenía sentido decirle que estaba bien cuando era obvio que mentiría. No lo estaba. Estaba triste, dolida y se sentía culpable pero eso él ya lo sabía, Hermione no podía mentirle por que por loco que pareciera esos ojos grises parecían saber la verdad con solo mirarla.

-Te vez terrible, anda vamos a dormir

Suspiro al sentir como él se colaba bajo las mantas, de inmediato se acerco a él buscando su calidez y el confort que al parecer él podía darle solo con estar a su lado. Sus brazos rodeándola, las suaves caricias de sus dedos en la piel de su espalda bajo la tela de su playera y su aliento mentolado en su pelo eran suficientes para recordarle que no estaba sola. Ya no estaba sola.

-¿Te molesta que duerma aquí?

Siempre pensó que Draco era la clase de chico que no soportaba que su espacio vital fuera invadido, que era de los que se marchan inmediatamente luego del sexo y no soportan dormir con alguien. Incluso llego a escuchar rumores sobre chicas desilusionadas por que el rubio se marchaba luego de un seco gracias por la noche y jamás volvía a contactarlas.

-No

Pero aquí estaba con ella, dejándola invadir su alcoba, su cama y abrazarlo como si fuera un enorme oso de felpa incluso sin haber tenido sexo, solo porque ella necesitaba consuelo y él estaba dispuesto a ofrecerlo sin pedir nada a cambio. Suspiro sintiéndose mejor, incluso sin que él le dijera que la amaba locamente y que le pidiera ser su novia las cosas entre ellos eran perfectas.

 

-Draco
¿Tu crees que mi padre me perdonara?

Le hubiera gustado continuar pensando en su relación o su no-relación con Draco pero la imagen de su padre mirarla furioso, el recuerdo de su voz colérica y el rencor en sus ojos al mirarla volvía a llenarla de esa angustia que se había calmado momentáneamente con la presencia de Draco.

-Lo hará. Estoy absolutamente seguro y soy un Malfoy querida, nunca me equivoco.

Sintió los brazos de su hurón apretarla más contra su pecho y se permitió a si misma ocultar su rostro contra su cuello, era su escondite favorito en el mundo, en ambos mundos, porque podía sentir el aroma de él con claridad y su calor la mantenía perdida en una sensación de seguridad reconfortante.

-Serpiente vanidosa

-Pero me quieres Hermione

Lo sintió sonreír cuando murmuro contra su piel y ella misma no logro contenerse al escucharlo hablar. Por supuesto que lo quería, eso era obvio. Lo quería desde esa lejana mañana en que la encontró llorando en su sala común y aun entre insultos había borrado su llanto y alegrado su día.

-Te quiero

Draco aun no estaba listo para decirlo, pero le respondió con un beso suave. Uno de esos besos que toda mujer anhela recibir alguna vez. Una caricia lenta y dulce, llena de un sentimiento tan grande que las palabras no logran expresar pero que esa clase de besos gritan con tal claridad que el mensaje no llega al cerebro
se cuela hasta el alma y se queda allí gravado en tinta indeleble, exactamente como ese beso que compartían.

.

.

.

.

.

.

.

.

Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

Harry observaba atentamente a su amiga Hermione, desde su cumpleaños no había visto a la chica tan cansada, estaba vestida impecablemente pero sus hombros parecían hundidos y sus ojos tenían sombras purpuras profundas bajo ellos, era obvio que no había dormido bien la noche anterior.

-Hermione ¿Estas bien?

-Solo una mala noche, estoy bien.

Pero ella se negaba a contarle que ocurría. Continuaba allí de pie mirándolo con una sonrisa pequeña en los labios mientras tomaba sus rizos castaños para atarlos en un moño descuidado.

-¿Segura?

-Si

Era obvio que no estaba bien, que realmente nada era como antes. Su amiga no parecía querer contarle sus problemas y se maldijo internamente porque sabía que había perdido su confianza tras mucho tiempo de tratarla con indiferencia y apoyar solo a Ron.

-¿Sabes donde esta el dragón? Pansy esta en la enfermería

-¿Esta bien?

Theodore Nott era ampliamente conocido por su calma. Se le veía caminar por los pasillos leyendo algún libro, era probablemente la única serpiente que conocía que estudiaba tanto como Hermione.

-No, alguien la lanzo por una escalera

-¡Merlin!

Harry abrió los ojos al ver la furia brillando en los ojos azules de Nott. Supo sin que las palabras fueran dichas que el pobre idiota que ataco a Parkinson estaba condenado al infierno.

 

-Mione
podrías ayudarme con mis deberes estoy bastante perdida

-Ginny
lo siento pero tengo que ir a ver a Pansy, adiós Harry.

Ginny quien al ver a Hermione había decidido pedirle su ayuda se detuvo junto a Harry un poco molesta por ser dejada de lado. No entendía porque su amiga prefería ver a Parkinson que a ella y solo atino a ver como la serpiente y la leona se marchaban apresurados por el pasillo.

-Draco estará furioso cuando encuentre al culpable

-¿Tan grave fue?

Hermione casi podía imaginar la violenta reacción que tendría Draco. Sabía que el rubio adoraba a Pansy, gracias a Merlín solo como a una hermana. Y ella misma comenzaba a apreciar bastante a Pansy. Era inteligente y si bien era una chica hermosa que se preocupaba por su aspecto no pasaba el día hablando de maquillaje, peinados y chicos.

-Un par de huesos rotos pero se niega a beber nada sin su Dragón presente
es tan necia que el pobre Blaise esta al borde del colapso.

-Vamos, Draco esta con el director Snape

.

.

.

.

Blaise estaba aterrado, veía a su hermosa Pansy vestida con la horrenda bata de hospital y su cabello sedoso empapado de sudor frío, el flequillo se le pegaba a la piel y estaba pálida, mortalmente pálida, lo que contrastaba enormemente con las zonas amoratadas de su rostro y las heridas abiertas que aun sangraban un poco.

-Pansy
cariño bebe la poción, te prometo que Draco vendrá pronto, Theo ya fue a buscarlo.

La vio apretar los labios ahogando un gemido al moverse y lastimar su brazo, se había roto en dos sitios, además de que su tobillo estaba destrozado y varias costillas estaban rotas.

-No
quiero a mi dragón ¡YA!

Blaise se estremeció al escucharla hablar, el sonido de su voz ahogada y la manera en que apretaba los dientes para no gritar eran prueba suficiente del dolor que estaba sintiendo pero aun así era igual de terca que siempre
maldecía a Draco por ser tan importante para ella.

-Señorita Parkinson por favor, esto le aliviara el dolor en unos minutos

La enfermera intentaba hacerla entrar en razón pero él sabía que era imposible. Esa chica amaba al rubio, tal vez no románticamente pero lo amaba de tal manera que incluso tenia momentos en que los celos lo carcomían porque sabía que aun cuando ella llegara a amarlo jamás podría superar a Draco en su corazón.

-¡Pansy!

-Dragón

Pero al mismo tiempo sabía que Draco siempre había estado allí para Pansy, era su mejor amigo y él hermano que ella siempre deseo y entendía que los celos que sentía eran una locura aun cuando no pudiera evitarlos. Pero en ese momento al ver a su hermosa Pansy pronunciar el nombre de su amigo con ese tono dolorido y ver su rostro iluminarse al verlo llegar entendió que jamás podría ocupar el lugar de Draco en el corazón de su Pansy pero podía intentar reclamar el suyo propio.

-Tomate las pociones anda, yo mismo las prepare...

Draco se acerco a Pansy y le murmuro cerca del oído con cariño mientras le ofrecía el vial de poción que Madam P. le entrego apenas entro.

-Draco
quiero ver a esa idiota suplicar clemencia

La voz de Pansy era apenas un murmullo, hablaba tan bajo que estaba seguro que solo él la escuchaba, ella sabía quien la empujo, claro que él también. Nada, absolutamente nada pasaba en el castillo sin que él lo supiera.

 

-Daphne.

-¿Cómo lo sabes?

-No me subestimes princesa
tengo mis fuentes.

-Sabes porque lo hizo

-Tranquila, bebe las pociones y descansa. De ella me ocupo yo.

Blaise suspiro aliviado al ver que Pansy bebía el vial de poción y le sonrió agradecido al rubio que luego de ver como Madam P. hechizaba a Pansy para hacerla dormir y evitarle el dolor que provocaría la poción al hacer efecto tomaba a Hermione de la mano y arrastraba fuera de enfermería.

Blaise y Theo, quien todo el tiempo había permanecido en un rincón leyendo un libro intercambiaron una mirada al ver el rostro del rubio. Compadecían a quien fuera que lastimo a Pansy porque esos huesos rotos los pagarían caro. Nadie, absolutamente nadie lastimaba a la familia de Draco sin pagar las consecuencias.

-Vamos Hermione

-¿A dónde vamos?

Hermione estaba confundida, la mano de Draco estaba fría y temblaba, evidentemente de rabia pero aun no gritaba, no maldecía y no lanzaba hechizos al azar como esperaba de él. Por el contrario su rostro frío le recordaba al Draco de antaño. Al arrogante y elitista idiota que solía ser.

-Las mazmorras de Slytherin.

-Pero yo soy una Gryffindor

-Mira Hermione, si no vienes conmigo no prometo dejar los huesos de esa perra intactos

Lo vio detenerse frete a un muro de las mazmorras, era la entrada a la sala comunal de Slytherin y vio los ojos de Draco brillando. Estaba colérico y clamaba venganza. La había arrastrado con él para que le impidiera hacer una locura de la misma manera en que él solía detenerla antes de maldecir dolorosamente a Ronald.

-¿Qué esta pasando?

Suspiro resignada y apretó un poco más fuerte la mano del rubio. El respiro un poco calmándose aun mas y hablo lentamente.

-Pasa que Daphne Greengrass tiro a Pansy por las escaleras por el simple hecho de que esta encaprichada del idiota de Blaise

-Vamos, pero prométeme que no le aras daño físico
no quiero que Snape tenga que expulsarte.

Hermione le sonrió un poco mientras le indicaba con una seña que abriera la puerta. El rubio dijo la contraseña y pasaron en la sala común atestada. La mayoría de los alumnos miraron intrigados a la chica pero al ver como su indiscutible líder tomaba su mano y caminaba claramente furioso al dormitorio de chicas de séptimo decidieron que era mejor no preguntar. Dejarían que la pobre infeliz que causo su ira pagara por ello.

.

.

.

.

.

-¿Draco? ¡¿Qué demonios hace Granger aquí?!

Hermione vio maravillada las habitaciones de Slytherin. Contrario a lo que pensó no dominaban el verde y plata. Cada alcoba era diferente y tenían habitaciones individuales. Supuso que las serpientes no llevaban bien compartir.

-Salvar tu miserable cuello Greengrass
aun que no valga la pena

Daphne miraba a Hermione suplicante pero la castaña solo se quedo quieta en su lugar y miro con frialdad a la rubia frente a ella completamente asustada porque sabía que su arrebato de ira de hacia una horas tendría consecuencias y grandes.

-¿De que hablas?

-Pansy
de eso hablo. Fuiste tú, cuídate la espalda por que te juro que desearas haber sido tu quien callera por las escaleras

 

Hermione estaba sorprendida. Ella sabia cuan alto era Draco pero en esos instantes lucia imponente. La habitación se veía pequeña y sofocante con el solo hecho de que Draco se encontrara de pie en el centro de la misma mirando a Daphne como si fuera un insecto pegado a la suela de su zapato.

-Draco
no se de que estas hablando

-Ni siquiera lo intentes, se lo que paso.

Este lado de Draco era sorprendentemente aterrador. Sus ojos de acero brillaban con maldad y su voz sonaba autoritaria y cargada de desdén. Ni siquiera a ella, cuando se odiaban y discutían por todo, llego a hablarle o mirarla así. Se estremeció al ver como la chica palidecía completamente asustada.

-¿Le dirás a Snape?

-No, si te expulsan me tomaría un poco mas de esfuerzo joderte la vida

Snape lo sabía todo, pero había llegado a un acuerdo tácito con Draco. Era a su hermana a quien lastimaron y él castigaría a la culpable a su manera. Aun cuando Hermione sabía que él jamás golpearía a una chica pero aun así sabia que él estaba planeando algo.

-Tranquila Greengrass yo no golpeo mujeres, ni siquiera tan rastreras como tú. Pero vas a pagarme con creces lo que le hiciste a Pansy.

Vio a la rubia comenzar a llorar y sintió pena por ella, sabía que eso era parte del plan de Draco. Dejarla muriendo en su propia angustia hasta que le diera la estocada final y por la mirada de su rubio sabia que sería algo terrible para la chica.

-Vamos Draco
Pansy ya de debe estar despierta.

.

.

.

.

Hacia algunas semanas que Hermione comía en la mesa de Slytherin, se sentaba junto a Draco y frente a Pansy con quien charlaba mientras comían. Desde esa noche en que había estado en las mazmorras Daphne se había estado sentando al borde de la mesa, con la cabeza gacha y completamente sola.

Los Slytherin sabían lo ocurrido y decidieron castigar a quien lastimo a su princesa repudiándola. Era una ley tacita entre ellos cuidarse la espalda y jamás dañarse entre ellos, después de todo siempre tenía que cuidarse de las otras casas como para preocuparse también de los suyos. Por eso esa afrenta contra Pansy les había dolido a todos, incluso los chiquillos de primero sabían que algo estaba mal y evitaban acercarse a la chica que todos los mayores odiaban.

Pero esa mañana Daphne no había estado en la mesa lo que extraño a Hermione pero no dijo nada, permaneció silenciosa mientras la veía entrar al gran comedor con el rostro rojo de furia y caminar directo a ellos, pero siguió el ejemplo de Draco y continuo comiendo con tranquilidad.

-Malfoy! ¿Qué demonios hiciste?

Los gritos de la chica llamaron la atención de todo el colegio pero Draco permaneció imperturbable. Continuaba comiendo despreocupado e incluso tomaba pequeños trozos de carne del plato de Hermione que solo sonreía un poco mientras veía desaparecer de su plato la comida y luego tomaba algo de pollo del plato del rubio a cambio sin pensarlo mucho.

-Nada.

Draco tomo su jugo de calabaza y dio un sorbo mientras veía desapasionadamente a la rubia que le gritaba agitando un trozo de pergamino, supuso que era una carta de sus padres para informarles de su nueva situación.

-Mi familia esta arruinada!

Draco sonrió arrogante mientras veía a Pansy sonreír ampliamente al comprender que su Dragón había cumplido. Pese a que habían pasado algunas semanas de que salió de la enfermería y comenzaba a preguntarse cómo se vengaría el rubio, pero complacida lo entendió en ese momento.

 

-Lo siento mucho Daphne pero empresas Malfoy retiro sus activos de la empresa de tu familia, después de un análisis exhaustivo me di cuenta que era lo mejor, al menos para mi empresa.

Hermione se sorprendió al sentir como una sonrisa se esbozaba en sus labios al ver a su rubio actuando con esa frialdad, pero verlo defender, aun que a su manera muy particular, a los suyos le decía que era afortunada de tenerlo de su lado.

-¡Maldito bastardo!

Draco volvió sus ojos grises a su comida y comenzó a cortar con delicadeza su pollo y ella sonriente le robó un trozo que llevo a sus labios divertida al ver a Daphne aun de pie frente a ellos, furiosa y despeinada.

-Largo Daphne
vete a mendigar algunos galeones por allí

Pansy le había lanzado una de sus mejores miradas despectivas a la rubia mientras bebía un sorbo de jugo de naranja y le hablo en ese tono venenoso que Hermione recordaba de hacia años dirigido a ella.

-¿Por qué no vas a buscar a algún pobretón para que te de unos consejos sobre ser pobre?

Esta vez fue Blaise quien hablo con una sonrisa sádica en los labios. Esperaba que disfrutara la miseria porque luego de meterse con los Parkinson, los Malfoy, Los Nott y los Zabini dudaba que cualquiera de las familias acaudaladas de Inglaterra se dignaran a ayudarla. Y si juzgaba las miradas de rencor de todos en la mesa estaba seguro que los Greengras estaban jodidos.

-Seguro te serán útiles, con tu nueva condición deberías aprovechar la ayuda que da la experiencia quizá el pobretón de la comadreja acceda a ayudarte... escuche por allí que tiene debilidad por cierta clase de chicas...

Y con una sonrisa falsamente amable Theo le daba el golpe de gracia mientras le ofrecía un poco de pastel a Luna que desayunaba junto a él con una amplia sonrisa. Todos sabían que Nott no solía desperdiciar palabras, el golpeaba directo al orgullo y esta vez fue una humillación por partida doble al escuchar los chillidos indignados de Ronald Weasley diciendo que él ya no era un pobretón.

Hermione sonrió, estaba perdida. Se había enamorado de Draco Malfoy por ser el amigo maravilloso que la consolaba y escuchaba, por los besos que le robaban el aliento y le dejaban las rodillas temblorosas pero también lo amaba por ese lado arrogante e imponente. Por su aristocrático porte y por la crueldad y sangre fría que tenia para arremeter contra aquel que dañara a los suyos, amaba a ese hombre con todas sus cualidades y defectos

.

.

.

.

Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

Si era honesta consigo misma Hermione no recordaba cómohabía llegado a ese lugar y a esa situación con Draco. Lo último que recordabaera haber estado en su última clase del día, Aritmancia, mientras su mentedivagaba al incidente del desayuno.

Recordaba, con total y sorprendente claridad¸ la frialdad ymaldad con la que Draco había actuado con Daphne. Por un segundo sintió penapor la chica, una sangre pura de aristocrática y orgullosa familia en la calle.En completa bancarrota solo por que Draco lo había dispuesto así.

 

Claro el solo había retirado su inversión de dichasempresas, pero Theo quien se encargaba de las empresas de su familia desde lamuerte de su padre en la batalla final contra Voldemort se había retiradotambién, Zabini tampoco había dudado en replantearse su colaboración con lafamilia Greengrass y eso causo una reacción en cadena.

Los magos que se enteraron de que los mayores inversionistasse retiraban abandonaron la balsa cual ratas para evitar ahogarse. No podíaculparlos sin embargo. Los negocios, como alguna vez había leído en algúnlugar, son un mundo despiadado y feroz donde solo el más listo y astutosobrevive.

Pero luego recordaba a Pansy. Pálida y llena de dolor en lacama del hospital y toda compasión por Daphne se acababa desvaneciendo en mediode una sensación de orgullo al ver a su rubio, si su rubio, porque era suyo yde nadie más, defender a sus seres amados con la misma letal ferocidad de unaserpiente venenosa.

Claro, si tenía que admitirlo no solo había sentido orgullo,algo se había retorcido en su interior con fuerza y en ese momento de no haberestado en pleno comedor habría saltado a besarlo.

Besarlo justo como lo estaba besando en ese momento. Merlínbendito, pensó al sentir como sus manos dejaban su estático lugar en su cinturay comenzaban a acariciar con lentitud sus costados, de forma tan suave comoexcitante que la dejo sin aliento.

-Hermione

Incapaz de hablar, de decir algo solo gimió muy bajito alescucharlo murmurar su nombre con voz ronca y tremendamente sensual y sentirseacorralada contra el muro. Estaban en un oscuro y solitario pasillo a solo unosmetros de su sala común pero la molesta inquietud de ser atrapada en esemomento le obligo a separarse de él unos instantes para intentar recuperar la calma.

-No, no podemos...

Claro que no podían, no en medio de ese pasilloarriesgándose a ser atrapados y enviados al despacho de Snape. Definitivamentepodía imaginar la mirada furiosa del director al enterarse de que los premiosanuales habían sido atrapados haciendo el amor en un pasillo. Nodefinitivamente no podía dejar que continuara
al menos no en ese lugar.

-Hermione, desde el 19 de septiembre somos algo parecido aamigos y con el paso de los días, de los meses sabes que nos convertimos enalgo más. Ya no somos solo amigos

Una mano de Draco dejo de acariciarla para obligarla amirarlo. Los ojos marrones de ella quedaron fijos en esos iris de plata fundidaoscurecidos en ese momento por la lujuria, una que ella misma sentía perointentaba controlar.

-Draco yo

Un beso suave, un roce de labios basto para matar la replicaque estaba por salir de sus labios. Maldijo a Merlín por darle a Draco Malfoyesa maldita habilidad sorprendente para dejar en blanco su cerebro y encendersu cuerpo con solo nimiedades.

-No intentes negarlo Hermione, pasamos cada minuto de él díajuntos, dormimos en la misma habitación desde hace tiempo, somos algo parecidoa una pareja pero ambos nos negábamos a hablarlo, a ponerle nombre a esto quesucede entre los dos.

Hermione se sonrojo violentamente y aparto la mirada. Eracierto, desde hacía mucho tiempo prefería pasar sus tardes estudiando conDraco, leyendo en la sala común mientras él se sentaba junto a ella perdido ensu propia lectura. Cada noche desde la visita a sus padres ella entraba a sualcoba, se duchaba y vestía con su pijama para luego ir a la habitación delrubio y colarse bajo las mantas con él.

 

-Mírame Hermione, mírame y dime que no sientes nada cuandote toco

Con un nudo en la garganta Hermione solo pudo sonrojarse y boquearcomo un pez mientras la experta lengua de Draco acariciaba la suave y sensiblepiel del lóbulo de su oreja izquierda.

-Dime que no sientes ese cosquilleo cuando nuestras pielesse tocan o que no desearías besarme en este momento para llamarte mentirosa.

Hermione se maldijo por ser incapaz de hablar y por sentirla suave caricia de esos labios pálidos y cálidos contra su cuello enviandoestremecimientos placenteros a cada rincón de su cuerpo
especialmente al sur.

-No lo niegues Granger, me amas, es lógico, soy irresistibley por algún extraño milagro eres correspondida

Jadeo cuando Draco soltó su mejilla para bajar su mano hastasu pierna derecha y acomodarla contra su costado, el resultado fue una cercaníaque la hiso hervir inevitablemente. Sentía el calor del cuerpo de élcompletamente adherido al suyo y la fricción de cierta zona del cuerpo de surubio entre sus piernas.

-Eres una serpiente egocéntrica y narcisista

Sofocada le respondió en un jadeo, sorprendiéndose alescucharlo reír ligeramente antes de besarla. Un beso apasionado y demandante,uno que le debilito las rodillas y la obligo a rodear el cuerpo de él con ambaspiernas y dejar que el la sostuviera.

-Pero me amas

Hermione miraba asombrada lo claros que se veían los ojosgrises de Draco. Brillaban con algo que ella pocas veces había visto antes yque solo en ese momento supo reconocer.

-Te amo

Amor. Era amor lo que brillaba en esos iris de plata quetanto le gustaban. Él la amaba tanto como ella lo amaba a él. Suspiro aliviadade poder decir esas palabras y saber que eran ciertas. Lo amaba, era amor y nouna infantil idealización de dicho sentimiento.

-Lo sabia Hermione
ahora dime ¿Quieres un compromiso largoo prefieres fijar ya la fecha de la boda?

Cerró los ojos al escuchar como su voz siseante llegaba a susoídos, su cuerpo cálido la aplastaba de manera seductora contra el muro y susmanos recorrían con suaves caricias sus muslos mientras algo se rozaba justoentre sus piernas arrancándole un gemido ahogado de placer.

-¿Boda?

Pero esa palabra había dejado eco en su mente embotada porel placer y la felicidad. Boda. ¿Le estaba pidiendo matrimonio?

-Eres una chica lista Hermione, te estoy informando que serásmi esposa pero te concedo la libertad de elegir la fecha
porque soy un Malfoyquerida, los Malfoy no compartimos.

No necesitaba ver el rostro de su rubio para saber que lamiraba fijamente y que sus labios estaban adornados con una sensual sonrisaladeada.

-Sigo sin entender por qué me enamore de una malditaserpiente narcisista
por muy mi futuro esposo que sea.

Pero lo sabía.

Sabía por qué se había enamorado de él. Jamás volvería aidealizar a una persona como había hecho con Ronald, jamás dejaría que el amorla volviera ciega ante los defectos y magnificaría las virtudes. Ella ya no erauna niña, la guerra, esa maldita guerra le había arrebatado su infanciaobligándola a madurar de golpe. Pues bueno, ya era hora que se comportara comouna mujer y lo estaba haciendo.

 

-Por esto

Un suave beso en su cuello, una mano de largos dedos tibiosrecorriendo la extensión de su muslo y su aliento contra su piel la dejaronmuda
incapaz de nada más que cerrar los ojos más fuerte y disfrutar delmomento.

-Y un poco de esto

El violento palpitar del corazón de Draco era evidente alestar tan cerca, sus labios besando su cuello y sus dedos tocando condesesperante lentitud su espalda y la fricción enloquecedora de sus cuerpos laobligaron a gemir bajito para no ser escuchada.

-Draco

Por qué aun perdida en la niebla del placer en la que loslabios y manos de su
¿prometido? De su dragón estaba consciente de dondeestaba y de lo que pasaría si los premios anuales eran encontrados en medio deun pasillo en tan comprometedoras circunstancias.

-¿Si?

Draco sonrió al escucharla decir su nombre mezclado con ungemido especialmente fuerte y le respondió aun con los labios contra su suavepiel. La beso con más intensidad dejando marcas rojizas en su cuello y aumentola fricción entre ellos.

-¿Cuanto tardaría tu madre en organizar la boda de sussueños?

Hermione tiro de él hasta que sus miradas se encontraron yhablo tan claro como pudo. Estaba consciente de que sus padres no estaban en lamejor actitud de perdonarla pero ya había sufrido demasiado como para privarsede su felicidad por más tiempo.

-Unos cuantos meses

Vio la decisión brillando en los ojos de ella, sabía que auncuando no mencionaba a sus padres era su sueño tenerlos en su boda. Sonrió alresponderle y decidió que usaría esos meses de preparativos sabiamente.Lograría que ese par de necios muggles perdonaran a su leona sin importar a quetuviera que recurrir.

-Entonces en unos meses seré Hermione Malfoy
suena bien¿No?

-Maravilloso
Hermione Malfoy.

Bien no era la palabra que él usaría, era perfecto. Sunombre sonaba perfecto con su apellido y eso dejaría claro a cualquier imbécilzanahorio o no, que ella era suya. Era su novia, su amiga, su amante y esposa.

-Draco? Cuando decía que no debíamos
estaba hablando de queel pasillo es un mal lugar para...

Justo cuando estaba por besarla ella hablo de nuevosorprendiéndolo
su leona podía ser una descarada si lo deseaba y vaya si leencanto. Besándola y hablando entre besos la cargo hasta su sala común yapresurado se encamino hasta su habitación.

-Eso tiene fácil solución...

Se moría de ganas por ver su cabello castaño extendido ensus sabanas negras y el contraste de su piel contra la seda
la beso conpasión, con la misma pasión que ella respondía sus besos y comenzaba a arrancarsu ropa.

En ese momento, mientras él la recostaba en la camamirándola con adoración y salvaje deseo en sus ojos Hermione se sintió feliz.El anhelo que tenía en su corazón de encontrar a alguien a quien amar y que laamara se cumplía, sonrío entre besos y ahogados jadeos pensando en que enocasiones la felicidad llega simplemente así
como por arte de magia.

.

.

.

.

.

.

.

.

Epilogo

Luna y Theodore

.

.

.

Luego de graduarse del colegio Theodore Nott se dio cuentade lo cruel que puede ser la realidad para un chico huérfano. De pronto se vioenvuelto en el caos atroz de sacar del fango la empresa que sus antepasadosfundaron y que su padre hundió al estar cegado por su estúpida lealtad almonstruo de Voldemort.

 

Trabajaba desde el amanecer hasta altas horas de lamadrugada en los viejos y polvorientos pergaminos de contabilidad, entrevistabaempleados, despedía algunos, contrataba otros y era tratado como imbécil portodos los hombres de negocios debido a su edad.

Pero Theodore Nott era listo. Mucho. Era astuto como unSlytherin debe serlo, pero sobretodo tenía orgullo. Un orgullo tan grande quelo mantenía en pie sin importar cuantos golpes de diera la vida.

Sin embargo se sentía solo
desde que se graduara ycomenzara a trabajar a tiempo completo en su empresa Luna lo había abandonado.Bien, eso era una exageración. Ella había comenzado a estudiar a una nuevacriatura que descubrió un día mientras paseaban por el bosque y poco a pococomenzaron a verse menos y menos tiempo hasta que un día ella le informo conuna sonrisa que debía viajar a algún remoto lugar de nombre extraño e imposiblede recordar.

Theodore la había mirado fijamente y vio que tras su sonrisahabía ansiedad. Ella estaba esperando que le pidiera que se quedara, siTheodore se lo pedía ella se quedaría pero él estaba consciente de que ese erauno de los sueños de su vida y se odiaría por impedirle cumplirlo.

Esa noche Theodore la había besado suavemente y habíamurmurado un sentido

¨Buen viaje
¨

Luna había llorado. Lo había mirado con sus ojos azulesllenos de lagrimas y tristeza antes de murmuran entre sollozos un tembloroso

¨te amo¨.

Theodore no lo dijo pero ella lo entendió.

Ese beso había tenido el sabor amargo del adiós y Luna,siempre tan sabia, había comprendido que él la dejaba libre para vivir sussueños y que de algún modo le decía que si algún día debían estar juntos asíseria. Pero el era una orgullosa serpiente que jamás diría tan dulces palabraspor lo que solo la había mirado confiando en que ella lo supiera.

Luna lo sabía. El la amaba tanto que la dejaba libre
ydolió.

Dolió horrores separarse de él. No ver sus ojos o escucharsu voz. No recibir sus enigmáticas notas llenas de acertijos confusos queenviaba con su lechuza para guiarla hasta sus encuentros o a sus obsequios quejamás le entregaba de forma convencional.

Su favorito había sido una bella red para cazar Nargles quebusco por horas entre cripticas notas y acertijos divertidos. Luna amaba esosmomentos cuando hallaba su regalo
pero esos momentos habían terminado.

Ella estaba sola en un bosque observando criaturasfascinantes mientras se ocultaba para no perturbarlas y Theodore seguramenteestaba trabajando en su oficina. Sintió las lagrimas rodar por sus mejillas
loechaba de menos tanto.

Fijo sus ojos azules en el cielo y tomo una decisión. Tomosu varita y se apareció.

Theodore había pasado todo el día en su despacho. Habíacuadrado ya su contabilidad, tenía la nomina lista y los contratos leídos ycorregidos. Suspiro con cansancio y por un momento pensó en volver a su casa,tomo un nuevo contrato y decidió que no tenia caso volver a casa a estar solo.

Estaba por comenzar a releer un contrato en busca de lagunascuando un viento fuerte mando a volar sus papeles y el aroma a tierra mojada,rosas y vainilla lleno sus pulmones antes de que unos labios dulces seestrellaran contra los suyos.

 

Luna.

Era su Luna, ese aroma y esos labios eran de su soñadora ybella rubia. La beso con ímpetu, intentando recuperar los meses perdidos ycubriendo de caricias tiernas su espalda y cabello.

La había extrañado tanto
tanto.

¨Theo
¿Te casarías conmigo?

Theodore abrió los ojos sorprendido y dejo de besarla cuandoella murmuro esas palabras contra su boca
sabía que solo Luna tendría eldescaro de atacarlo a besos luego de marcharse de su lado, volver en medio dela noche, entrar por la ventana, dejar una sucia alfombra voladora en el suelode su despacho y pedirle matrimonio. Theodore sonrió ampliamente y la beso, leencantaba esa chica.

La amaba
tan loco como sonara pero la amaba.

¨Claro que me casaré contigo Luna
pero al menos deja quesea yo quien te compre a ti un anillo de compromiso¨

Luna rio encantada antes de besarlo
tenían mucho tiempo querecuperar, ya hablarían con los chicos en la cena de cumpleaños de Hermione lapróxima semana para contarles las buenas noticias e informar a los padrinos.

Como por arte de Magia

.

.

Epilogo

Blaise & Pansy

.

.

.

Blaise siempre había soñado con el día en que tendría supropia familia. Una esposa hermosa y unos cuantos hijos a quienes malcriar.Haber crecido con su madre y sus múltiples y tan variados padrastros habíadejado una huella muy profunda en el chico. Soñaba con tener la familia que nohabía tenido antes.

Sabía que era algo ridículo y tremendamente femenino perodesde que conociera a Pansy Parkinson se imaginaba, en la privacidad de sumente que se casaba con Pansy. Que tenían dos hijos, un niño a quien llamaríanMatteo y una preciosa niña de nombre Vera.

Claro que también había momentos en que dudaba que esoocurriera algún día de verdad, Pansy siempre le había parecido tan bella, taninalcanzable, al menos hasta ese baile en el que Pansy acepto ser su pareja.

Esa noche su vida había cambiado y su destino se habíatrazado.

El la había besado esa noche.

Pansy le había sonreído con ternura al separarse de él y lebeso suavemente en la mejilla antes de entrar a su habitación. Él permanecióallí fuera de su puerta por largo, largo tiempo sonriendo como un idiota alrecordar el aroma de su perfume, el tacto de su piel, el calor de su cuerpo yel sabor de sus labios
estaba enamorado.

Al día siguiente había decidido que Pansy era la mujer de suvida y jamás dejaría escapar a esa belleza de ojos cautivantes. Había demoradodías en que ella aceptara una segunda cita, semanas en que accediera a ser sunovia y luego de varios meses de relación y de comprobar que ella era laindicada le propuso matrimonio.

Pansy lo había mirado a los ojos esa noche y por primera vezdesde que estaban saliendo juntos ella le dijo te amo.

Esa fue respuesta suficiente para él.

Todo mundo los tachaba de locos por casarse apenas acabandoel colegio, les decían que aun tenían que vivir miles de cosas antes de casarsey que al hacerlo condenaban su matrimonio al fracaso. Pero ellos sabían quetodo lo que deseaban vivir podían hacerlo juntos.

Se casaron.

En una sencilla pero hermosa boda donde Draco y Theo fueronlos padrinos y Hermione y Luna las damas de honor.

 

Viajaron por el mundo un par de años antes de establecersefinalmente en Londres mágico en una preciosa finca cercana a la mansión Malfoydonde desde la graduación vivía Hermione y habían adoptado la costumbre decenar con ellos, Luna y Theo todas las noches de viernes.

Justo como ese día. Habían estado charlando animadamentesobre la enorme barriga de Pansy a sus casi nueve meses de embarazo y sobreLuna y sus antojos al estar en el primer trimestre. Se habían reído de Blaisemientras Pansy les contaba como había terminado desmayándose de la impresióncuando el médico les mostro un video de un parto sin censura.

La diversión había acabado en pánico y caos cuando Pansyaterrada había sujetado fuerte la mano de Draco y había murmurado muy bajito¨Dragón
rompí aguas¨ Blaise había comenzado a sudar y estaba pálido. Lunaestaba haciendo un extraño baile para alejar a los Nargles y Theo intentaba envano calmar a Blaise mientras Hermione y Draco ayudaban a Pansy a llegar a lachimenea.

Horas en San Mungo mas tarde una agotada Pansy sostenía ensus brazos un bulto pequeño arropado en finas mantas verdes mientras Dracosentado a su lado miraba embelesado al bebe, era precioso. Tan parecido a suadorada amiga que no podía evitar sentir un calorcillo en el pecho al verlo.

Matteo Zabini había llegado al mundo.

Blaise aun palido luego de vomitar la cena y de recuperarsede su desmayo entro con Theo, Luna y Hermione. Miro a Pansy unos instantes yluego al ver a Draco alejarse ocupo el lugar que dejara libre su amigo.

Contemplo a su hijo con ojos brillantes de orgullo paternaly no pudo evitar sonreírle agradecido a Draco, el padrino de su hijo, por estarcon Pansy en el parto. Él amaba a esa mujer y claro a su bebe también perosimplemente no tenía el carácter suficiente como para soportar esas agónicashoras llenas de gritos, una Pansy furiosa y dolorida y diversos fluidoscorporales.

¨Gracias Draco
¨

La sonrisa sincera de Draco los dejo impresionados a todos ymás aun al ver a Hermione soltar una risita y besarlo en los labios luego deasentir imperceptiblemente a una muda pregunta del rubio.

¨Tranquilo Blaise
es una buena práctica para saber lo queme espera en unos meses¨

Blaise rio con alegría. Sobrinos, ahora además de su hermosaesposa y su perfecto Matteo tendría sobrinos a quienes malcriar, se preguntofugazmente si sus pequeños compartirían casa en Hogwarts pero rápidamentedecidió que al final eso no importaba mas porque ellos se encargarían de queser un Slytherin, un Gryffindor o un Ravenclaw no los definiera como magos oque les impusiera con quien debían o no entablar amistad.

Ellos dejarían atrás los prejuicios porque después de todohabían pasado por una cruenta guerra para asegurar que sus hijos fueran libres
y lo serian, de eso estaba seguro.

Aun que no podía dejar de orar en un rincón de su mente aMerlín un sentido ¨Hufflepuff no
por favor que ninguno termine siendo untejón¨ pero es que tampoco podía cambiar tanto de la noche a la mañana

.

.

.

Como por arte de Magia

.

.

Epilogo

Harry

.

.

.

.

-¡Harry James Potter!

Nada. Absolutamente nada era tan aterrador para el niño quevivió como los gritos de una colérica Ginny Potter, su extremadamente amada yaún más tremida esposa. Respirando profundo y preparándose para el inminenteregaño del que pronto seria victima camino a pasos lentos y cansados por lasescaleras de su casa, miro con nostalgia el sofá rojo burdeos en el que hastahacia unos minutos descansaba a placer y con un suspiro de resignación llegohasta su habitación.

 

-¡Harry!

Fijo sus ojos verdes en el sonrojado rostro de su esposa ycontuvo la risa lo mejor que pudo, sabía que era lo mejor en esos casos o losgritos serian peores. Mantuvo su rostro sereno mientras veía a Ginny luchandocon un entallado vestido azul turquesa mientras intentaba cerrar el cierreinconvenientemente ubicado en la espalda.

-¿Algún problema, amor?

Ginny miro con furia a su marido. ¨¿Algún problema,amor?" ¿Esa era la mejor pregunta que venía a su mente unineuronal en esosmomentos? Reprimió un gruñido de rabia mientras se veía a sí misma en elespejo
era horrible.

Terrible. Una catástrofe
estaba gorda.

-Claro que no amor
¿Tú crees que estar demasiado gorda comopara entrar en este espectacular vestido es un problema?

Harry tembló. Ginny no era dulce a menos que su furia fueratanta que amenazara desbordarse, porque su mujer no gritaba
hablaba con calmaaterradora y frías miradas al menos al principio.

-Un problema se queda corto Potter
¡es un desastre! Estoytan gorda que no puedo subir el cierre y no podre usar este impactante vestidoen la boda de Hermione
y es tu culpa.

-¿Por qué es mi culpa?

Pregunta equivocada, cerró los ojos esperando la explosiónde gritos y reclamos, después de todo ya se estaba acostumbrando un poco aellos luego de ser el mejor amigo del rey del drama de Ron y su notabledesprecio por todo lo que tenía que ver con Hermione y Malfoy, especialmentecuando se trataba de ellos juntos.

-¡Porque tú me embarazaste!

Sabía que estaba cavando su propia tumba al sonreír desatisfacción pero le resulto inevitable
saber que pronto tendría un hijo lollenaba de masculina satisfacción y una felicidad indescriptible porque al fintendría a su propia familia.

.

.

Como por arte de Magia

.

.

Epilogo

Los Granger

Solos en su pintoresca casita en los suburbios de Londresmuggle Jean y Henry miraban las viejas fotos de su familia, una fotografía deese día en que su regalo más grande llego a su vida, el día en que Hermionenació, Henry aun lo recordaba claramente, el rostro sonrojado y sudoroso de suesposa que jamás le había parecido tan hermosa, tan fuerte y sobre todorecordaba el llanto estruendoso con el que si hija, su princesa, anunciaba almundo su presencia.

Los recuerdos continuaban llegando a ellos y Jean no pudocontener más las lágrimas, quizá si ella hubiera sido una mejor madre, si sehubiera negado a que su hijita le fuera arrebatada de los brazos para ir a esecolegio mágico y ser educada en un mundo diferente al suyo, quizá nada de loocurrido hubiera pasado.

Saben que es parte de Hermione ser una bruja, ella nació conese don especial pero Henry no logra superar del todo el miedo que le causan suhija y su don.

Los ojos castaños de Jean están enervados de lágrimas alrecordar cómo meses atrás Hermione había aparecido en su puerta mirándolos consus inmensos ojos color miel llenos de miedo y dolor, un sollozo se le escapóal recordar como ella se aferraba a ese chico alto y rubio que les presentocomo su novio mientras aun llorando les decía cuanto los amaba y cuanto sentíahaberlos apartado de su vida de esa manera.

 

Una parte de ella solo deseaba correr hasta su bebe yabrazarla pero la otra quería correr lejos de ella asustada de lo que podríahacerle con ese palito de madera que asomaba en su bolsillo. Esa noche su hijales informo que se había graduado, con los más altos honores, y que ya noviviría en el colegio. Henry estaba por hablar cuando ella con una sonrisatemblorosa les informo que aun cuando los amaba y le encantaría poder vivir devuelta con ellos no lo haría. Ella se mudaría a la casa de su novio para darlesel tiempo y espacio que necesitaban para pensar.

Eso había ocurrido meses atrás y en ese tiempo se habíannegado a visitarla, lo deseaban sí, pero estaban asustados. Jean miro a sumarido, tenía el mismo rostro cansado y envejecido que el suyo mientras en sus manostemblorosas sostenía una carta que había llegado horas atrás de parte del noviode su hija.

¨Señores Granger sé que esto es poco ortodoxo, es decir erami deber como caballero haber pedido la mano de Hermione a su padre y medisculpo por tal falta de modales. Aun así la realidad es que Hermione y yo noscasaremos a finales de mes y sería un honor que nos acompañaran en ese día queserá sin dudas el más importante de nuestra vida.

Se cuan asustados están pero Hermione aun es su hija, es lamisma chiquilla de rizos indomables que usted señora Granger ama con locura yla misma pequeña que aprendió a leer a una edad anormalmente pronta paraorgullo de usted señor Granger. Ella es su hija. Bruja o no ella sigue siendola misma y sé que la aman, es imposible no hacerlo.

Yo mismo la amo aun cuando va en contra de todo lo que mefue enseñado desde la cuna. Ella es todo lo que se supone debo odiar y aun asíla amo. Por favor perdonen a su hija, ella los necesita. Necesita que su madrela abrace antes de caminar al altar y necesita a su padre para caminar a sulado por el pasillo
ella no me lo dijo pero sé que anhela cumplir con esatradición muggle.

No dejen que el miedo a lo que desconocen separe a sufamilia

Draco Malfoy¨

.

Como por arte de Magia

.

.

Epilogo

Snape

-Draco, cálmate.

Severus Snape nunca pudo ser padre. El no logro encontrar aotra mujer que hiciera latir su corazón y conmover su helada alma como LilyEvans había hecho en su juventud pero tenía a su ahijado.

Desde que Narcissa lo había colocado en sus brazos y elpequeño bebe lo mirara con sus ojos grises supo que no se negaría a ser supadrino. Lo cuidaría siempre de la mejor manera que le fuera posible incluso a costade su propio bien. Ese día cuando Lucius y Narcissa lo nombraron oficialmenteel padrino de Draco Lucius Malfoy se juró que sin importar nada su ahijadosobreviviría a toda costa.

-¿Qué pasa si su padre no llega?

Severus casi sonrió, casi, al ver como Draco no estabapreocupado porque se casaría sino porque temía que la mujer que amaba sufrierauna nueva desilusión. Aun cuando no lo entendía del todo sabía que ese par seamaban. Pese a las viejas y arcaicas tradiciones y los siglos de enemistad y prejuiciosellos estaban enamorados.

-Entonces todo continuara de acuerdo al plan y la acompañareyo.

 

Draco sonrió aliviado, feliz de tener a su padrino, a supadre para casi todos los efectos y de que por fin se casaría con Hermione
sumadre lo estaba volviendo loco con su necedad de mantenerlos en cuartosseparados hasta su noche de bodas.

-Gracias padrino.

Volvió a recomponer su seria expresión de siempre mientrasveía al rubio acomodar su túnica de gala y peinar un poco su cabello rubio conlos dedos.

-Draco
¿Ya decidiste sobre las ofertas de empleo que tellegaron?

El rubio lo miro sonriente ante su nada sutil escaneo deinformación, le había contado a su padrino que le habían llegado unas cuantasofertas de varios departamentos del Ministerio de Magia hacia unos días antesde que su padrino le propusiera una más. Ser el profesor de pociones el próximoaño.

-No me interesa ser Auror, el departamento de control decriaturas mágicas es más del tipo de Hermione y el departamento de misterios esdemasiado
excéntrico para mi gusto. Solo aceptare la vacante en Hogwarts paraser el profesor de pociones si se cumplen con mis condiciones

Severus sonrió sin disimulo esta vez, al menos no estaríasolo en el inmenso colegio lleno de niños, adolescentes sobrecargados dehormonas, profesores insubordinados y fantasmas entrometidos. Tener a suahijado le garantizaba al menos tener interesantes partidas de ajedrez yalgunas horas de preparación de pociones complicadas con ayuda de alguien queal menos sabe lo que hace. Si eso implicaba que Draco solo trabajara en elcastillo durante el día pues le parecía perfecto.

-Considéralas cumplidas, Draco.

.

.

.

Como por arte de Magia

.

.

Epilogo

Los Malfoy

.

.

.

Contrario a lo que ella siempre pensó que pasaría la nocheprevia a su boda había estado sumamente tranquila. Nada de nervios, sin dudasni absolutamente nada que la hiciera pensar en que estaba en un error porcasarse tan apresuradamente.

No estaba embarazada como todo el mundo pensaba, no era unaboda para evitar que el futuro heredero Malfoy naciera fuera de matrimonio. Nitampoco estaba siendo chantajeada, forzada o manipulada. Solo estaba enamorada.

Ella entendía que no necesitaban casarse tan rápido perodeseaban hacerlo. Sus amigos le habían dicho que lo pensara bien pues si secasaba ahora ya no podría vivir muchas experiencias como vivir por su cuenta,divertirse con amigos o conocer otros chicos pero Hermione siempre a sido unachica lista y racional.

Claro que sabia esas cosas, pero ella había pasado meses ocultándoseen bosques olvidados de la mano de Merlín y eso para ella contaba como vivirpor su cuenta, ser una mujer casada no le impediría salir a beber un café conPansy y Luna cada que lo deseara y siendo honesta no quería conocer más chicos.

Ella ya tenía al suyo y era maravilloso... ¿Para qué buscarotro?

Así que decidida afronto los últimos detalles con unasonrisa amplia y el corazón acelerado por la emoción. Esa mañana, la del día enque por fin su Dragón seria oficialmente su marido, despertó feliz y sonriente.

Su deslumbrante gesto no desapareció ni siquiera mientrasera tratada como una muñeca, vestida, peinada y maquillada sin saber quienhacia exactamente que, ella solo era consciente de que Narcissa, Pansy y Lunala atacaban a base de hechizos para dejarla hermosa.

Su sonrisa se tambaleo un poco al pensar que solo faltaba sumadre... si tan solo pudieran perdonarla. Los amaba, eran su familia.

-Estas hermosa, hija...

Hermione se quedo petrificada al escucharla... su voz,incluso su aroma a dentífrico y frutas llegaban a ella con claridad, parpadeoun poco mirando los ojos de su madre. Era real... estaba allí.

-Mamá...

Jean sonrió avergonzada mientras una imponentemente elegantemujer rubia la miraba con simpatía infundiéndole el valor que necesitaba paracaminar hasta su hija y extender un pequeño paquete negro frente a ella.

-Se que eres bruja, lo comprendo, pero eres mi hija también,una ¿Muggle? Sí, creo que tu novio nos llamo así, por eso quiero darte esto,quiero que continúes la tradición de la familia.

Abrió la cajita negra mostrándole un bello collar, una finacadena plateada con un corazón mediano salpicado de pequeños diamantes...

-Este collar fue de mi madre, ha pasado por más de seisgeneraciones y es tu turno de tenerlo. Eso cubre algo viejo y algo nuevo parati.

Hermione miro con los ojos acuosos a su madre unos instantesantes de que se quitara su propio anillo de compromiso, un hermoso zafiro azulbrillaba delicadamente mientras era colocado en una fina cadena para luegocolgarlo en el cuello de su hija sonriente.

-Con esto ya llevas algo azul y como quiero que me loregreses, tienes algo prestado. Te amo hija, se muy feliz.

Contuvo las lagrimas mientras su madre la abrazabahablándole en el oído y fue un poco más feliz, aun si solo recuperaba a sumadre eso la acercaba más a su final feliz. Se separo de su madre, aliso lasarrugas de su vestido lo mejor que pudo y decidida comenzó a caminar rumbo alsalón donde seria la ceremonia, seguramente el Director Snape ya estabacompletamente de mal humor por esperarla.

Una lagrima traicionera se le escapo al ver que en la puertadel salón no estaba el Director Snape, en la puerta esperándola se encontrabasu padre... mirándola con orgullo y una tímida sonrisa.

Ninguno dijo nada, el ofreció su brazo y ella lo tomó. Felizcomenzó a caminar del brazo su padre y al verlo allí la dejo sin aliento, sucasi esposo estaba increíblemente atractivo. Las miradas de boba estaban a laorden del día entre las mujeres presentes en la ceremonia... pero Draco Malfoyera suyo.

-Cuídala.

Su padre no dijo nada mas mientras dejaba su mano sobre lade Draco y se marchaba a sentarse con su esposa y Narcissa, Hermione soloapretó fuerte la mano de su Dragón y sonrió. La suave piel, sus ojos de plataliquida y su voz seductora mientras trazaba distraídos círculos en el dorso desu mano la dejaron sin aliento mientras el hablaba tan bajo que solo ellapodría escucharlo.

-Siempre...

.

.

.

.

Bueno chicas! éste es el final de ésta maravillosa historia! Mil disculpas por tardar tanto en subir el final, pero entraron a mi casa a robar y nos dejaron sin muchas cosas, entre allas, las laptops de todos! Hasta ahora es que logro comprar otra! espero que disfruten el final!


Saludos

GFMalfoy!

Como por arte de magia - Potterfics, tu versión de la historia

Como por arte de magia - Potterfics, tu versión de la historia

Primero aclaro que la historia NO ES MÍA, es de Caliope Nox y tengo su permiso para publicarla en Potterfics. Hola! Hola!

potterfics

es

https://potterfics.es/static/images/potterfics-como-por-arte-de-magia-potterfics-1554-0.jpg

2023-02-27

 

Como por arte de magia - Potterfics, tu versión de la historia
Como por arte de magia - Potterfics, tu versión de la historia

MÁS INFORMACIÓN

El contenido original se encuentra en https://potterfics.com/historias/118534
Todos los derechos reservados para el autor del contenido original (en el enlace de la linea superior)
Si crees que alguno de los contenidos (texto, imagenes o multimedia) en esta página infringe tus derechos relativos a propiedad intelectual, marcas registradas o cualquier otro de tus derechos, por favor ponte en contacto con nosotros en el mail [email protected] y retiraremos este contenido inmediatamente

 

 

Top 20