"Cuando Cambiaste a Mis Ojos" - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Cuando Cambiaste a mis ojos
Por Crystal.
Con los personajes de Harry Potter, creados por JK Rowling y tomados prestados para entretenimiento. No me pertenecen así que nada de demandas pues no tengo ni un centavo.
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Historia corta para participar en el concurso de Fanfictions de Harry Argentino.
¡Si te gusta la historia, vota por ella! ^__^

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El dilema de toda chica: Probarse la ropa que usará en una cita un poco convincente. Simplemente no voy a esperar por él o mucho menos
bien, si: lo odiaba
bueno no lo odiaba pero me caía muy mal. Eso era en quinto. Pero ahora simplemente no se. Siento mi cara arder cuando me sonríe tímidamente
cuando se me queda observando cuando aporto algo a la profesora McGonagall, no puedo evitar celebrar sus victorias en quiddicht (y no soy muy seguidora del deporte), o cuando Slytherin es derrotado en una de las fabulosas estrategias de los Merodeadores - cosa que jamás apoyo abiertamente. Pero no puedo evitar mirarlo
-suspiro-
¿Cuándo será que
¡No! No voy a perdonar nada
¡No voy a hacerme falsas ilusiones! Es James Potter. Apuesto que incluso Mirtle ha tenido algo que ver o fantasear con él
sería el peor regalo de San Valentín
bravo
saldrás con un chico y piensas en el otro



Cuando Lily termina de colocarse un poco de brillo de labios observa el resultado en su espejo: el suéter rojo no iba con su complexión o mucho menos esos cabellos rojos quienes rebeldes como eran, nunca se mantenían en su sitio al menos que los sujetara con la pinza que tenía ahora mismo domándolos. Observa a su alrededor buscando otro top y no lo encuentra: ¡Ya de por si era tarde!

Suspira resignada y comienza a revoltear su guardarropa no encontrando nada. - ¡Como no se le ocurrió traer algo mas propio de su casa!!! Comenzó a sentir calor con el suéter y se lo retiró rápidamente comenzando a revoltear ahora su baúl. Cuando una compañera de habitación entra desprevenida, le cae arriba una blusa de flores que Lily había desechado segundo antes.

-¡Todavía no te has vestido!- le sanciona su amiga apresurándole mas y quitándose la prenda de la cabeza. - Date prisa que Thomas Spielder no es conocido por su gran paciencia. - Cruzándose de brazos.

-¿Crees que no tengo bastante problemas ahora mismo? - Pregunta Lily desconcertada y desesperada mientras seguía buscando algo apropiado entre sus cosas- ¡No encuentro nada que ponerme!

-Eso debería ser tomado como una señal. - Habla Susan quien con sus grandes ojos azules observa a su amiga mientras esta seguía desechando ropa al suelo y esta comienza a recogerla detrás de ella y a arrojarla a su cama. - Esta mañana vi el gato de Filch cruzándose en el camino de Thomas. Es una señal de una desgracia.

-Deja de hablar de señales Susan. El gato siempre se cruza en el camino de todos mientras sean sospechosos de traer objetos de broma prohibidos de Zonko. ¿Cuántas veces no se le atraviesa a Black, Potter y cía? ¡Ves señales hasta en tus propios cabellos! - Declaraba su amiga ya nerviosa por la falta de tiempo y conociendo lo supersticiosa que era Susan: Siempre llevaba consigo un montón de amuletos y cristales además de piedras que supuestamente eran para la buena suerte: Esto te ocurría cuando eras la seguidora numero uno de la profesora de Adivinación que esta se empeñaba en que vieran los augurios donde quiera que estuviesen concluyendo que hasta la caída de una pluma en su regazo tenía un significado oculto que tenía que descubrirse o interpretarse.

-Bien, pero todo tiene su significado- Articula sin inmutarse.- ¿Adonde supuestamente es que van?

-Supuestamente Vamos al salón de Té ¡Y ya se me hace tarde! - Persiste para que su amiga le ayude y no se quede cruzada de brazos haciendo preguntas que no van al caso.

-¿Habrá alguna suerte que te encuentres por ahí con James Potter? - Pregunta ella pícaramente.

-¿Por qué tienes que mencionarlo? - Pregunta ella desesperada a no encontrar nada en su baúl se toma el atrevimiento de buscar en el de Susan: casi todos sus vestuarios son tipo hippie de muggle pero a Lily le encantan pues no sería algo que vestiría en su casa. - No quería nada que ver con él. Al menos el día de hoy.

-¡Vamos Lily! - Dice Susan clamando emocionada- ¡Está loco por ti! Eso se ve desde cuarto
¿o era quinto?

-James Potter me importa en lo mas mínimo y alucinas cuando dices que está loco por mi - torciendo su boca- Solo le aloca el sacarme canas verdes - Suspira a su amiga pero por alguna extraña razón siente un extraño revoloteo en su estomago y recuerda lo que ha escrito en su diario desde principios de ese año. - Además Thomas es


-Si, si. Me enumerarás las múltiples cualidades de Thomas pero
- negando con su cabeza- Analiza tu cabeza bien
¿Acaso te interesa un sujeto que se pasa horas hablando de si mismo?

Lily la observa un instante y sus ojos implorantes demuestran lo mismo que ella siente con aquella cita: que era un completo desastre: Adoraba a James. ¡Irónico! No soportaba su sentido del humor, su prepotencia, sus adulaciones, su porte de superioridad
sus ojos almendrados y como le miraban cuando ella le pillaba observándole. Sus labios, sus manos, su porte al jugar quiddicht
como se veía con el uniforme


Sacudió su cabeza sintiéndose increíblemente acalorada. - Sueñas despierta Susan.

Susan toma la almohada de Lily y grita con ella en su cara y su boca. ¡Era hablar con un muro de piedra!

-Bien, has lo que quieras- Dice Susan observando el reflejo de ella misma y su amiga mientras se medía uno de sus conjuntos.- ¡Pero no quiero que me hables del desastre que resultará esta cita!- Dice cubriéndose sus oídos.- ¡Tenía que ser en San Valentín!

-Basta. No tengo la culpa que escogiera el día de hoy para invitarme


Susan se encoge de hombros. Observa lo que Lily se mide ahora y replica.- Tengo un conjunto que mi madre me hizo comprar en el fondo del baúl
creo que te gustará. - levantándose y buscándolo ella misma. Unos segundos pasaron y Lily vio delante de ella un conjunto en verde lima y una falda blanca con unas listas en su ruedo del mismo color que el suéter.- ¿Qué te parece?

-¡Es fantástico! - Dice alegre y los toma para comenzar a medirse. Susan saca su varita y apunta a las ropas esparcidas en el suelo para recogerlas en pocos segundos mientras su amiga se mide la ropa. Cuando sale a la visión de Susan nota como aquel conjunto se le ve mejor a su amiga que jamás lucía en ella.

-Te ves genial
a Thomas le dará un ataque
o a Potter si te ve.

-No quiero ni tengo intenciones que James Potter me vea. No está en mis planes.- Viendo su reflejo en el espejo. - Tampoco debería estar en los tuyos.

Susan se encogió de hombros: desde que discutieran en quinto año luego de unos TIMOS Lily apenas le dirigía la palabra a James Potter aunque este trataba infructuosamente de hacerle conversación. ¡Era como hablar como un muro de piedra!

Cuando Lily estuvo lista (completando su vestimenta con unos brazaletes prestados por Susan y unas zapatillas blancas y bufanda), desciende la escalera de piedra del lado de las chicas para sacar unos cuantos suspiros de aquéllos que permanecían en un día como aquel dentro del castillo. Cortesía de Remus Lupin y Peter, del techo de la sala común caían confites de colores rojo, blanco y rosado que ya cubrían considerablemente los muebles y cabezas de quienes permanecían allí.

Un silbido de aprobación saltó a la luz haciendo que las chicas se voltearan. La pelirroja sonrió ante la mirada aprobatoria del sujeto de ojos claros quien tenía unas cicatrices pequeñas en su rostro mientras una mano estaba vendada: Lily se percató que la última transformación tuvo sus repercusiones. Había averiguado por accidente gracias a una visita inesperada a la enfermería que Remus Lupin era un hombre lobo. Este siempre vivía avergonzado de que ella lo hubiera descubierto; pero Lily se ganó su confianza y su estima brindándole un apoyo incondicional y convirtiéndose (para envidia de James aunque desconocía las razones), en una amiga entrañable.

-Lindas
- Dice Remus con una risa divertida y añade mirándole a los ojos - Pantorrillas
- Concluye azorando a Lily y sonriéndose Susan. Remus deja el libro que tenía de encantamientos avanzados mientras cruzado de piernas que estaban en otro sillón añade. -¿Adonde vamos?

-Como si a ti te importara Lupin- Dice Susan con socarrona voz al sujeto. Este hace una dramatización llevándose ambas manos a su pecho justo donde tiene su corazón y aprieta sus ojos con desesperación.

-¡Ouch! Me lastimas March. La verdad me dolería mucho que me rompieras el corazón querida Evans si me dijeras que sales en este día tan especial a una cita


-Creo que tendrás que curártelo solito, porque así es.- Dice Susan por Lily antes de que pudiese hablar su amiga- Tiene una cita con Thomas


-¿Spielder? - Concluye ahí Peter observando a Remus y luego a Evans.- ¿El de Ravenclaw?

-Así es- Habla Evans.

-Pero si es un idiota
- Dice Remus dudando.- Siempre usa a las chicas a su libre albedrío
- Murmurando y llevándose una mano a su barbilla. - No es el mejor candidato para salir en un día como hoy
conociéndolo debe de tener una lista interminable de chicas en espera.

-Caramba: Es como hablar de uno de tus amigos, Lupin- Dice Susan con sorna.

-Cuidado March: Cualquiera creería que hablas como una mujer en celo
- sonrojándole intensamente mientras con una sonrisita burlona se mofaba de su comentario. Dirigiéndose a Evans declara- Ten cuidado Evans. Thomas gusta de ir demasiado rápido en las citas.

-No creo que se atreva a algo con Lily - Dice Susan desafiándole - Es decir
ha estado detrás de Lily desde semanas atrás.

-¿Decidiste tener una primera cita con él el día de hoy? - Pregunta Remus aturdido. Lily asiente y él añade.- Ahora sino funciona seguro tendrás horribles recuerdos de este día


Lily se encogió de hombros pero no le dijo que tenía la razón. Tal vez la tenía: Una primera cita en San Valentín era un grave error. Aun así no discutió o estuvo de acuerdo con él en voz alta. Con un último guiño departe de Remus, ella y Susan salieron por el hueco del retrato.

-Creo que Remus Lupin siente algo por ti- Dice Susan en confidencia. - ¡Tienes tanta suerte! Hay muchos chicos guapos detrás de ti.

Lily no la sacó de su error: Prefería que pensara que ella y Remus tenían un tipo de coquetería sin compromisos que el hecho que ella sabía que era un Licántropo y era aquella condición que los unía en un lazo invisible que nadie mas tenía acceso. Le gustaba aquella relación sin intereses románticos que podía leer entre ellos y que causaba la envidia de la mitad del cuerpo estudiantil. Podían ser amigos sin intereses y tener un amigo como Remus Lupin resultaba muy conveniente de cuando en cuando.

Cuando iban saliendo por la puerta principal del colegio un chico de Ravenclaw dos años menores que ellas se les aproxima y dice - ¡Ey Evans! Tengo un mensaje de Thomas Spielger


-¡Oh no! Va a cancelar- Gime Susan desesperanzada como si ella fuera la que iría a la cita.

-Dice que llegara un poco tarde- Explica algo inquieto ante el comentario de Susan - Que vaya adelantándote a la sala de té. Te alcanza allá- observando un instante atrás.

Susan le observa con cierta compasión y Lily dice- Tal vez tiene que hacer alguna encomienda antes de ir.

-Aun así debería ir contigo
- Aquí los muchachos se retiran.

-No, está bien. ¿Qué piensas hacer el día de hoy?

-¿Yo? - Pregunta notándose un tenue sonrojo en sus orejas y mejillas.- Creo que me quedaré en el castillo el día de hoy
volveré a la cama o pasearé por los alrededores. Tal vez tengo suerte y encuentro un unicornio para mis dibujos
¡a Mi madre le encantaría!

Lily sonríe ante su idea pero no le cree mucho: últimamente Susan andaba por las nubes y no se explicaba porque. Aunque después de pensarlo mucho, tal vez Susan le gustaba algún chico del colegio y buscaba pasar tiempo con él. No le insistió y se despidieron mientras Lily se apretaba más contra su figura su abrigo, pues comenzaba a hacer frío y estaba sumamente nublado aquel día.

El salón de Madame Pudipie decorado con querubines de Cupido, duendes que con mala cara vestían pañales y arcos además de unas horribles pelucas rubias y por supuesto el confeti que caía aquí era parecido al de la Sala Común estaba atestado de personas (Parejas) incluso encontrando a Frank Longbotton de la casa Gryffindor con una chica en una mesa retirada y no vio una mesa libre. Lamentándose esperó y esperó un largo rato pero Thomas no llegó. A la media hora desistió de esperarle de pie y salió para emprender el camino a Hogwarts. Fue entonces cuando saliendo de allí y pasando frente a Zonko en su puerta, se encuentra cara a cara con Thomas quien venía del brazo de Lauren Bracall de Hufflepuff.

Lily sonríe cortésmente cuando entiende que fue victima nuevamente del ego de un muchacho inmaduro. Da la vuelta y decide tomar otro camino diferente y Thomas no se lo impidió. Se siente una tonta y no tiene ganas de volver al castillo pero no se siente totalmente decepcionada. ¿Por qué? Debería sentirse incómoda
furiosa, pero ¿Por qué no es así? Prefiere no darle mas larga al asunto y dar una vuelta por el pueblo un poco más antes de dirigirse al colegio y esconderse seguro en la biblioteca hasta que fuera de tarde.

Cuando dobla una esquina, distraída tropieza frente a frente con alguien y no llega a caerse gracias a los fuertes brazos que le sujetan antes de dar contra el suelo.

-Gracias- Dice sin mirar al rostro.

-De nada.

-¡Potter! - Sintiéndose terriblemente confundida, aturdida y acalorada. Retira su mano inmediatamente de su persona y se miran un instante a los ojos condenándose por sonrojarse. -¿Qué haces aquí?

-Es el medio de la calle y no tengo nada que hacer el día de hoy.

-¿Oh? ¿Ninguna cita?

Niega con su cabeza añadiendo.- Quedé con Sirius aquí para comprar unas cosas en Zonko pero se ha extraviado
- Observando a su alrededor.

-¿Extraviarse? ¿Sirius Black? ¡Olvídalo! Seguro encontraría un par de faldas que llamaran su atención.

James se sonrió encogiéndose de hombros y demostrándole a ella cuando apuesto era el sujeto. Acomodándose las gafas en su rostro añade. - ¿Ibas a donde Madame Pudipie? - Observando los restos de confeti de corazones en sus hombros.- ¿O vienes de allá?

-Mas o menos. - Sin dar detalles de su desastre de cita. - Ese lugar está atestado.

-Hay que aprovechar más temprano y entrar con tiempo. - Concluye. - Mejor es no verse allí este día
es de locos


-¿Vienes mucho? ¿Al salón de Madame Pudipié?

-No últimamente, no ¿Tu?

-Mas o menos.- Admite algo apenada. .-Aunque no me gusta el ambiente. Me llama la atención Las Tres Escobas.

-¿Por qué aceptaste entonces ir allí?

-Idea de Thomas.

-¿Thomas Spielder? ¿Ravenclaw? -. Pregunta sorprendido.-Pensé que no te gustaban los deportistas. -¿Ibas a salir con él?

-Teníamos una cita. Pero algo surgió- No dando más detalles.- ¿Por que dices eso? ¿Qué no salgo con deportistas?

James guarda silencio un segundo y finalmente se arma de valor para decir en voz baja pero clara.-Porque nunca has aceptado salir conmigo.

Se quedaron en silencio donde Lily no supo que responderle: Era cierto que nunca había aceptado sus invitaciones. Era un prepotente, orgulloso, caprichoso y niño rico. Siempre burlándose de los otros con sus amigos solo porque eran exitosos, inteligentes, populares y para nada humildes. Pero ¿Acaso aquello no había cambiado? Si. Había cambiado algo en James y en Remus. Aunque a Sirius le faltaba mucho por madurar, admitía que él mismo tenía sus altibajos pero se veía un poco más adulto aunque no dejaba de ser el mismo Sirius Black. Se sentía aturdida, burlada y por supuesto tonta y por su propio corazón.

Decide cortar la conversación - Será mejor que me vaya


-¿Adonde?

-Al colegio- Comenzando a caminar alejándose del sujeto.

-¿Acaso te has molestado conmigo?

-No- Miente.

-Si, claro- se bufa el sujeto.- Estás molesta. La pregunta es ¿Por qué? No te he hecho nada y no he sido yo quien te dejó plantado el día de hoy.

-¡Eso a ti no te importa! - grita retomando su camino al colegio y molesta que James haya descubierto que la dejaron plantada. - Y deja de seguirme.

Una chica sale por la puerta del correo diciendo.- Hola James- Con dulzura, pero este no presta atención tratando de alcanzar a Lily quien acelerando su paso camina tan rápido que es difícil seguirle el ritmo.

-Hola James- Dice otra quien se encuentran en la acera.

-Hola Melanie
- Saluda pero sigue su camino.- ¡Evans: Dime por todos los cielos que te pasa!

-¡Ya te dije que a mi no me pasa nada! - Comenzando a lloviznar. - ¡Oh rayos!

-¡Vamos a resguardarnos de esta lluvia! - Solicita el sujeto quien no dejaba de seguirle. - Y así me dirás que te ocurre.

-Ni en un millón de años iría contigo Potter. ¡Déjame en paz! - aminorando un poco su paso pues ya sentía que el aire le faltaba.

Pero James no se daba por vencido: no esta vez. Algo dentro de su persona le decía que era importante que continuara siguiendo a la pelirroja adonde quiera que fuera. Lily seguía su camino directo a las verjas del colegio con el propósito de esconderse en ellas y no sentirse tan mal. James le sigue su misma ruta y ambos ingresan al castillo, empapados y tiritando de frío. Ya dentro de los pasillos, el logra alcanzarle y no hesita al tomarla por el brazo y la detiene en seco no sin antes esta luchar por que le soltara. Él le apunta con la varita secando sus ropas al instante e igual las de él.

-Gracias
- Dice finalmente frotando su nariz con cierta vergüenza.

James avanza y levanta su rostro por la barbilla sorprendiéndole en aquel acto sencillo y sin malicia que tenía con ella; nota como sus ojos verdes estaban brillantes y algo frío por sus lágrimas. - No me gusta ver tus ojos así


-¿Así como?

-Como si un pedazo de ti fuera arrancado en contra de tu voluntad. Tus ojos son tan hermosos cuando despides esa pasión tan tuya
-Murmura mas cerca de ella y encendiéndole sus mejillas.

-James
- Dice ella aturdida por sus palabras. Los sonidos de pasos que se aproximaban, puso en alerta al sujeto quien le tomó de la mano.

-¿Confías en mi? - Pregunta mirándole a los ojos. Esta asintió tímidamente con los ojos nuevamente con aquel brillo característico de su mirada y añade.- Buena chica
- Llevándosela por el pasillo contrario de donde venían los pasos. Descendieron unas escaleras hasta que llegaron a un pasillo en donde Lily no había estado.

-¿Adonde vamos?

-A Almorzar- Dice él confiado aun guiándole. Lily observó como se detenían delante de un enorme cuadro de un frutero. James lo observa con curiosidad y Lily a ambos mientras él acerca su dedo al mismo y parece acariciar la textura del mismo. Lily observa inmediatamente como un pasadizo se abre ante sus ojos saliendo de él los más deliciosos aromas y vapores. - Su mesa está servida- Dice James con galantería.

Sorprendida se abre paso observando con estupefacción como las estufas tenían montones de sartenes y ollas. Observaba las patatas cortarse finamente en el aire y allí se depositaban en las ollas que se cocinaban sobre los fogones.

Lo que si le sorprendió fue notar la enorme cantidad de elfos que supervisaban aquellas tareas: pudo contar al menos diez de ellos corriendo de aquí para allá y sus tareas eran múltiples y al mismo tiempo.

-Por aquí- Dice James señalándole una mesa con cuatro sillas que había cerca de la chimenea.

-¡Señor Potter! - Grita uno de los elfos haciendo una reverencia y sonriéndole.- Gusto en tenerle aquí señor
Había olvidado a los elfos


-Lo siento Guedden. - Habla el sujeto no evitando sonreírse tímidamente. - Me ha tocado estas últimas semanas castigos y entrenamiento de quiddicht. - Haciendo una pausa- A propósito: Gracias por colocar la poción de Sirius en el asado del equipo de Slytherin


-No fue nada señor
aunque por culpa del señor Snape por poco nos quedamos sin trabajo
- Otros elfos asintieron aprobando lo dicho por quien parecía ser el líder.- El Profesor Dumbledore nos ha dejado bajo prueba


-Lamento escuchar eso. Snape no es buena persona. - Mostrando su consternación. Ahí se acuerda de Lily y dice. - Guedden: Esta es Lily. Una amiga
quiero que la trates bien.

Gueden hizo una gran reverencia añadiendo.- Cualquier amigo de James Potter es nuestro amigo.- Llevando la nariz hasta el suelo limpio de la cocina.

-Muc
Muchas gracias Señor Guedden.

-¿Señor? - Dice el elfo en un chillido bajito y profundo. -¡La señorita es tan amable! - Comenzando a sollozar a sus anchas. - ¡Digna de andar con el señor Potter! Siempre tan respetuoso


-¿Guedden? ¿Guedden? - Preguntaba James por encima de sus gritos y observa a Lily quien esta aturdida y algo avergonzada de haber ocasionado aquel ataque en el elfo. - Cálmate
no es para tanto


-¡Tan Digna! ¡Tan importante! Los elfos no somos nada. Y ella nos trata como iguales
- chillando con ganas.

-Edwina, gracias a los cielos- Dice James por encima de los gritos y Lily sonríe tenuemente.- Le ha dado un ataque
- señalando al elfo que no puede contener sus gritos.

-Yo le ayudaré señor- haciendo señales a otros elfos para que se llevaran a Guedden hasta que se controlara.

-¿Qué es lo que le ha pasado?

-Se nota que no tienes experiencia con elfos- Dice James - Cuando le llamaste señor


-¿Le llamó señor? - Preguntó Edwina abriendo los ojos ampliamente y ellos brillaron con la satisfacción. Lily asintió nerviosa y la elfina gritó.- ¡Pastelillos y empanadas para la acompañante del joven Potter!

En cuestión de segundos montones de pastas y empanadas dulces se amontonaban delante de los jóvenes. Agradeciendo sus atenciones, James la ver marcharse no sin antes hacerle señas a Lily que no hiciera caso de sus cumplidos. - Tienen años que no ven cara a cara con nadie que no sean los profesores o Filch.

-¿Y ustedes?

-Llegamos aquí por accidente huyendo de filch una noche. Nos escondimos aquí y no salimos hasta bien entrada la madrugada y con dos libras de más
- Señalando las pastas- Una vez te acostumbras es difícil dejar el vicio.

-¡No te culpo! Están deliciosas. - Habla ella complacida.

Una bandeja de galletas de chocolate y vainilla con forma de cupidos y corazones fueron predispuestos en la mesa: cuando vinieron a reaccionar había chocolate caliente, varios platos dulces compuestos de chocolate y más empanadas y tartas dulces.

James la observa comer con gusto y nota que tanto en verdad siempre le ha gustado Lily Evans. ¿Cómo no gustarle? Tiene un corazón candido y gentil. Se llevaba siempre bien con casi todos y era una de las más hermosas de todo el cuerpo estudiantil. Era difícil no enamorarse de ella.

Se imaginaba como sería ella cuando tuviera veinte y tantos años: Cuando su cuerpo haya tomado la figura de una gacela en el viento
y tuvo celos
un hombre vendría a su persona, la conquistaría y tendrían una familia en poco tiempo. ¿Por qué pensaba en el futuro cuando la tenía frente a frente? Siempre un joven de 16 años tiene que pensar en el quiddicht y en el ahora, no en el mañana. No le sorprendía que Sirius dijera que siempre era y se comportaba extraño frente a Evans.

-.¿No vas a comer? - Pregunta ella pestañando y despertándole de sus pensamientos.

-No
no tengo mucha hambre. - Admite sintiendo sus orejas rojas y baja su mirada. Lily observa que en aquellos momentos mostraba cierta timidez no propia de James Potter.

Deja la bandeja sobre la mesa y observa a James. Este levanta su mirada y pregunta.- ¿No quieres mas nada?

Ella niega en silencio. Los elfos continuaban con sus labores y se olvidaban de ellos sentados en una esquina de la cocina. - Gracias
- Dice ella finalmente.- Creo que necesitaba comer algo
Aunque creo que comí demasiado.

-Creo que te gustan más las cosas de fresas
- Observando las empanadas de fresas que fue lo que más ella comió.

-Debes de creer que soy una glotona-Dice ella apenada.

- No. - Dice él con firmeza- Creo que todo en ti es encantador
hasta como comes
- sonríe haciéndole sentir que podía devolver la comida en cualquier momento. Sentía su rostro arder.- ¿Quieres ir a otra parte?

-¿Otra parte?

James asiente en silencio y le toma de la mano y Lily no se lo impide. Agradeciendo el almuerzo salen con prontitud de las cocinas y James la lleva con rapidez por las escaleras notándose nuevamente la gran atracción que conseguía el jugador de quiddicht del sexo femenino de Hogwarts: mientras caminaban por los pasillos fueron varias quienes le saludaron pero James saludaba tenuemente mientras estas observaban incómodas la chica que James llevaba de la mano.

Llegan al séptimo piso y Lily observa alrededor mientras James se coloca frente un horrible tapiz. Lo observa mirar el tapiz como si fuera la cosa más maravillosa del mundo y hesita el preguntar. ¿Acaso era esto lo él quería mostrarle? No podía creerlo. Finalmente le dirige la palabra preguntándole.- ¿Conoces lo que hay detrás de la puerta?

Ella niega con su rostro y él contesta muy orgulloso.- Esto lo encontramos el año pasado.- Explica. - Huíamos de Filch y no hay muchos sitios para escondernos
por lo menos en el séptimo piso.

-Casi todos huimos de Filch. - Explica ella.- ¿Que tiene eso que ver con este tapiz?

James sonríe aún mas para decir.- Esta habitación es especial


-Hay no ahí no habitación. Es un tapiz y esa es una pared


Ante los ojos de Lily cuando ella observaba la pared, pudo ver una extraña puerta oscura. Abrió los ojos ampliamente y a James le entusiasmó su estupefacción. Abriéndole la puerta declara. - Bienvenida a tu sitio favorito


Lily observa atónita como había un jardín dentro de la habitación. No cualquier jardín: era el jardín que ella pasó el último verano con sus padres: En el lugar habían cercas blancas, enormes plantaciones de girasoles y otras flores silvestres.

James entró detrás de ella y observó el sol en el horizonte y los girasoles siguiendo la dirección del sol. La muchacha sentía el calor del lugar y decidió quitarse el abrigo que siempre había llevado puesto para dejar entrever el conjunto de dos y piezas haciendo que James se quedara aturdido observándole a ella y no los alrededores. Con una sonrisa en su rostro, la chica caminaba estupefacta entre las plantas y se voltea para decirle.- ¡No puedo creerlo! ¡Esto es fantástico! ¿Sabías que este sitio se transformaba así?

James tardó unos segundos en reaccionar: se había quedado observando como aquel conjunto encajaba en todos los lugares apropiados en ese momento. Se sancionó a si mismo por estarle mirando como si fuera un plato de postre ¡Seguro estaba sonrojado o con la boca abierta!

-No lo había hecho en un lugar exterior
- tosiendo.- Es decir, en un campo
¿Qué es este lugar?

-Es una granja. Mis padres y yo pasamos el ultimo verano en un lugar así
-Observando aun fascinada y los ojos brillaban con intensidad.- Fue el mejor verano de toda mí vida
Pero ¿Cómo lo sabías? ¿Cómo lo hiciste?

-No lo hice yo - Explica tratando de controlar su mirada sobre las pantorrillas de la pelirroja - Solo le indiqué que se transformara en aquello que tu corazón deseaba


-¡Oh James! - Escuchándole llamarle por su nombre y aquello sonó divino de sus labios.- ¡Es decir
.! Disculpa Potter


-Puedes llamarme James
- No dándole importancia pero brincaba por dentro. - No hay problema


-James
- Insiste ella pronunciando su nombre con una sonrisa en su rostro. - Esto es fantástico
- sentándose en el suelo. James se le quedó observando como su rostro brillaba ante la imagen.

-¿Por qué dices que fue el mejor verano?

-Porque lo fue. Nos pasamos dos fantásticos meses allí. Mi padre tenía años que no tomaba vacaciones
nos fuimos a pasar el verano allá. Alquilamos una pequeña casa de dos habitaciones. Cuando salía el sol, por la ventana podía observarse el precioso horizonte lleno de girasoles y flores


-¿Te gusta el campo? - Pregunta interesado sentándose a su lado.

-Claro que si. Aire puro
poca congestión
es fantástica. Creo que por eso es que me encanta Hogwarts.

-Mis parientes tienen una casa en Bristol. En sus afueras
. Tenemos años que no vamos


-¿Oh?

Asiente.- Mi padre trabaja mucho y mi madre casi no tiene tiempo. Pero recuerdo que fuimos cuando tenía ocho o diez años


-¿Es bonita?

-El Valle de Godric es hermoso.

-¿Valle de Godric? ¿Por Godric Gryffindor?

James asiente y la muchacha le observa maravillada. Él retira su mirada y observa el horizonte. - Suena interesante pero es muy aburrido


-No lo creo. Siempre una encuentra que hacer en esos sitios. Si tuviera una de esas casas, me dedicaría a sembrar plantas y flores
¡Montones!

-¿Lirios?

-.En especial Lirios- Dice ella sonriendo. - Aunque son difíciles de cultivar. Necesitas un invernadero
¿Por qué me miras así?

Su rostro era entre interés y perturbación. James se quedo mirándole a los ojos para preguntarle.- Se que he sido gran parte de mi vida un idiota
pero ¿Cuándo será que me verás de manera diferente?

-¿Diferente? - Sintiendo un extraño nudo en su estomago.

-No como un idiota


-James


-Me tortura. ¿Sabes? Tenerte cerca y no tocar tu piel de melocotón. Me turba no poder besarte Lily - Llamándole por su nombre.- Sabes que siempre me has gustado. Se que he sido un idiota desde que nos conocimos pero me gustaría que me vieras diferente
soy diferente


-Lo se- Dice ella con ternura.- Se que has cambiado


-Entonces ¿Por qué no me das una oportunidad? - Pregunta, inquieto.- ¿Por qué sales con tipos como Thomas cuando tienes a alguien que te adora delante de ti?

-James
- Trata ella de decirle pues se siente sumamente avergonzada y su corazón latía en la boca.

-.No. - Dice él ya decidido.- Sácame de esta tortura. No soporto cuando Severus Snape se queda mirándote
no soporto como tipos como Thomas se la pasan coqueteándote
y no soporto cuando pienso que ellos tienen mas suerte que yo en atraer tu atención


Lily no lo creía y pensaba que era un sueño. James estaba muy transformado y decidido ¿Era prudente hacerle caso? ¿Escuchar lo que tenía que decir?

-Tienes muchas chicas en tu lista


-Ellas no significan nada


-Son parte de tus conquistas. En su momento significaron algo
¿Por qué he de creerte ahora?

-Porque hablo con la verdad. - Insiste- Mira a mis ojos ¿Hablo acaso con mentiras?

-No me hagas mirarte a los ojos


-¿Por que no?

-Porque si miro a ellos, tendré que dejar que me beses


James sintió un júbilo interno que no había experimentado nunca. ¿Acaso significaba lo que creía?

-¿Quieres que te bese? - Pregunta con el corazón en la boca y una sonrisa seductora en sus labios. Ella asintió tímidamente sintiéndose a desmayarse pero sin observarlo: James alza su mentón delicadamente para aproximarse a ella lentamente. Cuando sus labios hicieron contacto, fue un roce sutil y dulce. Un segundo roce continuó en donde James no encontró impedimento de los labios de Lily al besarle con mayor profundidad a lo que ella respondió.

Ya faltos de aire, se separaron para observarse tímidamente y James acarició sus labios con su pulgar y su nariz con la de ella para quedarse apoyado tímidamente de su cabeza. - Gracias
te prometo que no tendrás queja de mí


-James: contigo siempre hay una queja


-¿Cómo es eso?

-Te permití que me besaras porque quería saber que se sentía y te admito que se sintió bien. Pero en verdad no quiero convertirme en el sabor del mes contigo
- mostrando en su mirada la perturbación de que ello llegara a pasar.

Acarició su mejilla y le sostuvo la mirada para decir. - Por ti hago lo que sea
no soy capaz de dejarte ir Lily. Sabes que no soy de los que se dan por vencidos. Y el día de hoy al ver tu tristeza me di cuenta de cuanto odio verte triste. Te aseguro que no te arrepentirás


-¿Tampoco tendrás otras chicas en la lista?

-Desde hace mucho tiempo la única chica en mi lista, está sentada delante de mi
- Sonríe.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Cuando salieron del lugar ya era atardecer. Un tenue sol mostraba sus vestigios por el horizonte de un día de lluvia. Ya el castillo se encontraba nuevamente abarrotado por estudiantes y ellos caminaban de la mano atrayendo miradas desafiantes de ambos sexos. Miradas de rencor y por supuesto de estupefacción se mostraban mientras ambos (Lily sonrojada y algo inquieta y James con el mentón alzado orgullosamente y agarrándole con fuerza de la mano).

-Nos miran demasiado- Murmura ella siendo escuchada por el jugador de quidditch.

-Creo que están más sorprendidos de vernos juntos que el hecho que seamos pareja
- sonriendo confiado.- Soy la envidia de todos


-¿Por qué?

-Porque a mi mano va la muchacha mas bonitas de todas. - Dice sonrojándole mas intensamente (Si acaso eso se podía). Se encontraron con Severus Snape quien volvía parecía de la biblioteca observando a uno y otro sorprendido y sus ojos parecían inyectar veneno. James lo desafió con la mirada y este guardó silencio mirando nuevamente a Lily. Finalmente los esquiva marchándose por el lado contrario. - Ya verá.

-¡James! No te metas en problemas por causa de Severus Snape.

Es que no te das cuenta como es que te mira, Lily Reclama el muchacho en su cabeza y asiente en silencio dirigiéndose a la sala común. Por suerte ya no había lluvia de confetis pero el suelo apenas se podía ver, lleno de confeti. - Se nos pasó la mano - Advierte Remus sonriendo al ver llegar a James. Luego observa que viene de la Mano de Lily y añade.-¿Debemos de enterarnos de algo?

-Mas o menos- Dice James con Orgullo y Lily sonriendo.

.-¡En hora buena! Eso merece una fiesta
- brinca Peter.

-Bien dicho Colagusano- Dice Remus.- Ve por unas cervezas de mantequilla a nuestra habitación.

-¿Y Sirius? - Pregunta James.

-Quien sabe- Se encoge de hombros.- Tuvo una discusión con Susan March y se ha marchado luego de ella por el hueco. Eso fue después de comer.

-¡Pobre Susan! - Dice Lily algo preocupada.-Debería buscarla y ver si está bien


James y Remus se observaron mutuamente y sus miradas fueron conspiradoras. James dice.-Creo que no debes de preocuparte por ella. Conociéndola, disfrutó de pelear con Sirius.

-¿Oh, en serio lo crees?

-.Si. De seguro Sirius tomaría unas de sus piedras y ahí se armaría el revuelo
- Declara sentándose junto a la pelirroja.

Remus se sonrió tímidamente: él sospechaba que de seguro no era la piedra de cuarzo que Susan March reclamaría de su amigo en aquellos instantes: la relación amor-odio que ellos tenían era demasiado obvia para ojos perspicaces. Y la llegada de Sirius dos días atrás oliendo a perfume de limón e incienso era demasiado revelador de que se encontraba haciendo
y con quien.

-Creo que deberías anunciarlo en la pizarra de eventos. Ni siquiera Adivinación pudo adivinar esto- Dice Remus minutos después mientras compartían una cerveza de mantequilla y la pareja recibía miradas incrédulas y de dolor por parte de las chicas.

-Serán objeto de miradas y suposiciones por semanas- Habla Peter. Y sonríe para añadir.- Al menos podemos planear algo para la próxima semana con los jugadores de Hufflepuff que provocaron aquel golpe de la bludger James.

-Es cierto
- Afirma James.

-.Por favor chicos
- Dice Remus - Soy Prefecto
no me hagan tener que reportarlos


-¿No me digas? - Habla Peter divertido.- ¿Acaso no te castigaron conmigo la semana pasada?

-Ya, sin detalles.- Habla Remus haciendo reír a su amigo.- Por favor


-¿Por qué te castigaron? - Pregunta Lily.

-Se puso a embrujar la gata de Filch para que saltase cada vez que él se acercaba
- Ríe James. - Pensé que a Filch le daría un ataque cuando la gata le saltó en la cabeza
-Provocando la risa de todos.

En aquel momento Susan entra por el agujero del retrato con su abrigo puesto pero tenía las mejillas rojas y los labios rosados pero sin labial. - Hola
¿Qué hablan? ¿Qué haces sentada al lado de Potter? - Pregunta con una sonrisa pícara y los aludidos se sonrojan. - ¡Hasta que por fin! - Dice complacida. - ¡Pero ibas a salir con Thomas! ¿O eso era mentira?

-No, no tengo razones de mentirte
- Dice Lily con gentileza- Y al principio era Thomas pero algo pasó.

-¿Qué cosa? - Preguntó Susan curiosa.

Lily no quería decirle que Thomas había jugado con ella o que tal vez jugaba con ambas chicas así que guardó silencio e iba a decir otra cosa cuando James dijo con gentileza.- Decidió darme una oportunidad
haber si cambia su opinión de mi


-James
- Dice Lily con ternura agradeciéndole su silencio.- Desde hace mucho tiempo, cambiaste
y me complace
pues pareciera ser que es algo profundo
- Abrazándose a él.

Sirius llega por el hueco del retrato y observa la escena para decir con jocosidad.- Disculpen
creo que me equivoqué de mundo
- saliendo nuevamente ante las risas y gritos persistentes de sus amigos.

¿Quién diría que este San Valentín, sería tan inusual?


----------- Continuara. Espero que les haya gustado. Un beso a todos y gracias por leerlo. Crys.

 

"Cuando Cambiaste a Mis Ojos" - Fanfics de Harry Potter

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Cuando Cambiaste a mis ojosPor Crystal. Con los personajes de Harry Potter, creados por JK Rowling y tomados prestados para entretenimiento. No me pertenecen a

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2024-09-28

 

"Cuando Cambiaste a Mis Ojos" - Fanfics de Harry Potter
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