De Pancracio a Harry - Fanfics de Harry Potter

📅 09/07/2025

- No se llamará Pancracio, James - contradijo Lily, con el entrecejo fruncido.

James también frunció el entrecejo, y se cruzó de brazos. Por supuesto que lo había dicho en broma, no le pondría Pancracio a su hijo jamás. Con sólo pensarlo le daban nauseas. Lily suspiró.

- ¡Muy bien, entonces propone algo! - exclamó James, pegando con el puño sobre la mesa de madera. Ambos estaban sentados en la mesa de la cocina, frente contra frente, con dos hojas de papel frente a ellos.

- Es que yo ya he propuesto, pero no te gusta ninguno de los que yo digo - se quejó ella, frotándose la panza de seis meses - ¿Verdad que a papá no le gusta ninguno de los nombres que propongo?

- Te aseguro que si es mujer no voy a ponerle Violeta - aseguró James.

- Pues si es hombre no voy a ponerle Damocles - contrarrestó Lily.

- ¡Pero así se llamaba mi tío! - se quejó James.

En ese momento se oyeron unas voces. James y Lily se giraron, justo en el momento en que el timbre sonaba.

- Yo voy - James se levantó, y corrió hacia la puerta.

- ¡Cornamenta! - se oyó una voz conocida. Lily lanzó un resoplido, y se llevó las manos a la cabeza.

- Por favor, no

- murmuró.

- ¡Canuto, Lunático, Colagusano! - exclamó James.

- Hola, James - se oyó la voz de Remus.

- Pasen, pasen - James volvió a entrar al comedor, seguido por sus tres amigos, Sirius Black, Remus Lupin y Peter Pettigrew. Lily puso los ojos en blanco. Sirius tomó una silla, y se sentó cómodamente a su lado.

- Siéntete como en casa, Sirius - ironizó Lily.

- ¿Qué tal, pelirroja? - preguntó Sirius con tono arrogante. - ¿Ya tienes tus caprichos de embarazada? Porque como es normal, no se distinguen

Lily le sacó la lengua. James fue a sentarse a su lado, y Lily lo abrazó.

- No la molestes, Canuto - lo retó James - que está sensible.

Sirius se encogió de hombros. Remus se sentó al lado de Sirius, y Peter al frente de James.

- Estamos tratando de escoger un nombre para el bebé - explicó Lily.

- O la bebé - aclaró James.

- Acá tenemos una lista - Lily señaló las hojas de papel, en las cuales decía: Nombres de varón y Nombres de Mujer respectivamente. - Pero

no nos convence ninguno.

Remus, Sirius y Peter les echaron una ojeada.

- No es que sean muy completas

- dijo Remus.

- Sí, es verdad

faltan un montón de nombres

- admitió Peter.

- ¿Tú qué propones, Peter? - preguntó Lily.

- No lo sé

tal vez puedan ponerle el nombre de un abuelo, o algo así

- No voy a ponerle Jack - se quejó James. Lily lo miró sorprendida y enfadada.

- Pues yo no pienso ponerle Charlus - comentó. James se encogió de hombros.

- Mi papá no se lo merece - dijo James. Sus tres amigos estallaron en carcajadas. De repente, a Sirius se le ocurrió algo.

- Imaginen

imaginen si es un varón

y se parece a Charlus - dijo, irguiéndose.

- Me suicido - confesó James. Sus tres amigos volvieron a reír, y Lily lo miró con el cejo fruncido - ¿Qué? Es verdad

James se acercó a la panza de su esposa.

- Por favor, bebé

si eres un niño, no te parezcas a mi papá

por favor

- Tampoco te parezcas a tu padre - bromeó Lily - Parécete a mí

- ¡Hey!

- Tiene razón, Cornamenta - coincidió Sirius - De verdad, no es que seas el más guapo

tienes tus defectos, ¿sabes? - James lo miró con cara de pocos amigos, mientras Remus y Peter reían por lo bajo - Aunque, si se pareciera a mí

Lily, si querías tener un hijo lindo tenías que

- ¡NI LO MENCIONES! - exclamó James, haciendo que Lily estallara en carcajadas.

- Jamás te dejaría por él, James, te lo juro - el énfasis en la palabra él, hizo que Sirius resoplara ofendido, y se cruzara de brazos. James sonrió, y besó a su esposa tiernamente en los labios.

- De verdad, ese hijo va a salir un feto

- le susurró Sirius a Remus al oído - Feo como el padre, malhumorado como la madre

Lamentablemente, Lily oyó ese comentario, y se giró hacia él, dirigiéndole una mirada envenenada.

- No querré conocer a tu hijo, te lo aseguro

- esta vez fue Sirius quién le sacó la lengua.

- Ya dejen de pelear - pidió Remus - son insoportables.

- Cállate, Remus - le dijeron Lily y Sirius a la vez.

- Al fin coinciden en algo - dijo Peter, y él, Remus y James estallaron en carcajadas. Sirius y Lily fruncieron el ceño.

- Bueno, bueno - dijo James con una sonrisa, enjugándose los ojos - Deberíamos volver al tema

el pobre niño, o la pobre niña, se quedará sin nombre

- Tengo el nombre perfecto - dijo Sirius, con una sonrisa. Todos se giraron a verlo. Sirius se tiró el lacio cabello negro detrás del hombro, y arqueó las cejas dos veces - Sirius.

- No - dijeron todos a coro, y volvieron a los papeles. Sirius infló una mejilla, mientras fruncía el ceño.

- James se llamará seguro, si es varón - dijo Lily. James la miró sorprendido - ¿Qué?

- No

sabía

eso - confesó, algo sonrojado. Remus le palmeó la espalda.

- Es normal que los hijos se llamen como sus padres

por lo menos los varones. Mírame a mí, me llamo Remus John Lupin.

- Y yo Sirius Orión Black, lamentablemente - se lamentó Sirius. Lily sonrió maternalmente.

- Entonces, si es una niña se llamará Lily - dijo James. Lily amplió su sonrisa. Remus se levantó, y comenzó a pasearse por la habitación.

- Y

si se llama

¿Paul? ¿Laura?

Lily negó con la cabeza.

- No.

- ¿Por qué no?

- Porque no.

Remus suspiró, y se arrodilló a su lado.

- ¿Qué crees que será

un niño o una niña?

Lily vaciló.

- Un niño - dijo al fin.

- Entonces esforcémonos en nombres de hombre - dijo James. Todos se pusieron a pensar.

- ¿Thomas? - ofreció Peter. Lily volvió a negar con la cabeza.

- ¿Lukas?

- ¿Frank?

- ¿Jake?

- ¿Brad?

Lily continuaba negando con la cabeza. James, Remus, Peter y Sirius tiraban nombres, y Lily rechazaba todos.

- Qué difícil es ablandar a una madre

- murmuró James.

- Ni te imaginas - dijo Peter. De repente, Remus levantó la mirada, y sonrió.

- ¿Qué tal Harry?

Todos miraron a Lily, quién dejó mover la cabeza de un lado a otro. James se irguió esperanzado.

- Harry James Potter

- Lily sonrió - Suena bien

James lanzó un grito de alegría. Sirius comenzó a mover los brazos, alzados, de un lado a otro, mientras cantaba We are the Champions. Peter saltaba por toda la casa. Remus fue hasta la cocina, abrió una botella de Hidromiel, y volvió con cuatro cinco copas (una de agua para Lily, que no podía beber alcohol). James se acercó a la panza de su esposa por segunda vez.

- Pequeño Harry, eres mi salvación - le dijo, acariciándola.

- ¡Por Harry James Potter! - Remus alzó su copa. Todos lo imitaron.

- ¡Por Harry James Potter! - repitieron a coro.

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