Del amor al odio_ James, Lily y algo más - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Lilian Evans corría por la estación de King´s Cross, habiéndose despedido a puras penas de sus padres y de su odiosa hermana Petunia que no hacía más que gritar q la llevasen de inmediato junto a su gordo novio Vernon.
Lily ya iba molesta y logró pasar al anden 9 y tres cuartos con 10 segundos antes de q el Express q la llevaba a su sexto año en el famoso colegio de hechicería y brujería de Hogwarts. Lily salto como pudo para no quedarse atrás sin poder evitar caer sobre un chico, mientras sus pertenencias caían a su lado.
_Pero
si es Evans_ había caído justo arriba de James Potter, la cara de Lily se tornó de su característico tono angelical a una mueca de desprecio y asco, mientras sus preciosos ojos verdes amenazaban al chico q le sonreía picaronamente, con su atractiva cara, su pelo negro despeinado y sus encantadores ojos marrones. El largo pelo rojo de Lily caía sobre su cara.
_¡¡Potter!! ¿No te cansas de seguirme por todas partes, q en sima tienes q esperarme para atropellarme sin siquiera haber llegado al castillo?_ Lily sabía que no estaba siendo para nada simpática pero ya estaba cansada del chico que la molestaba desde primer año y desde el cuarto que no paraba de importunarla para conseguir q la chica se sumase a su extensa lista de novias casuales.
Lily realmente no lo soportaba, aunque las pocas veces q éste no la molestaba para ella él era uno más y ella era capaz de seguir con sus muchas tareas, que superaban a las de del resto del alumnado, ya q ella asistía una la mayor cantidad de clases que todos los demás. Lily era una chica dulce, divertida e hiperquinética, por lo q se descargaba practicando su gimnasia favorita muggle (ella era de familia no maga), tae-bo, escondida en una de las tantas aulas vacías del castillo.
James, por su parte, se había quedado un poco sorprendido tras las palabras de la pelirroja, era verdad q se había quedado en el pasillo para buscarla porque lo volvía loco desde hace bastante, claro q lo disimulaba con su tan famosa arrogancia. Le parecía increíble y muy seductor q una chica se le pudiera resistir, siendo él uno de los chicos más populares de Hogwarts con su propio club de fans. Lily le obsesionaba.
_ No sueñes Evans
aunque estés buena no desvarió por ninguna chica, estaba buscando nuevas presas, pero ahora que te veo
_ ya se habían se levantado y Lily arreglaba se vestido estilo princesa turquesa muy corto que al no tener mangas hacia resaltar todo su esbelto y equilibrado cuerpo_ creo q has crecido unos cuantos centímetros de todas partes, claro que te quedan muy bien_ y coronó con un guiño de ojo.
Lily no se inmutó_ Potter
pues ve con tus presas, como las llamas tú, aunque sinceramente ya siento pena por ellas. Sabes... deberías concentrarte en buscar un hechizo para agrandar tu cerebro q creo q le esta haciendo falta desde q saliste a la pubertad y las hormonas comenzaron a actuar_ y se fue arrastrando su carrito por el pasillo, dejando a un James bastante avergonzado y con la boca abierta, mientras la pelirroja buscaba en los distintos vagones para buscar a sus amigos.
Lily abrió el ultimo vagón cuando_ ¡CECILIA!_ y se abrazó con una niña q le llevaba unos 5 centímetros de altura, con un magnífico pelo castaño con bucles q le llegaba por los hombros, bajo el cual se veía un cuerpo con bonitas curvas muy beneficiado por la naturaleza. Cecilia Berhams era la mejor amiga de lily desde el día en que se sentaron en el mismo vagón en su primer año. Una chica belga que tenía una impactante belleza. Lily solía decirle que debería ser una veddet (mujer del espectáculo muggle con muy buen cuerpo y muy bella), pero Cecilia se reía y decía q nunca podría desempeñar bien ese rol porque tendría q quitarse unas cuantas neuronas antes. La verdad es q ambas eran muy inteligentes y estudiosas, aunque Cecilia tenía mejor memoria y no necesitaba leer tanto. La belga también era muy inquieta y graciosa, pero ella se concentraba más en el quiddicht, pero no se animaba entrar al equipo de Gryffindor ( la casa a las q pertenecían en Hogwarts) ya q éste era capitaneado por unos de los merodeadores, Potter, quien se encargaba de torturarla bastante, junto a su amigo Black, fuera del estadio.
_Lily_ cecilia miró con sus penetrantes ojos negros los ojos verdes dulces de la pelirroja_ pero si estas mas linda q nunca
cada vez mas alta.
_Pero mira quien habla
¿no te parece q tus atributos ya infartan a unos cuantos sin necesidad de esas mini prendas?_ pregunto lily observando el escote en V de la musculosa violeta q llevaba la castaña y su minifalda de jean q mostraba sus torneadas piernas.
_¿Que? ¿Estos trapos viejos?_y se rió viendo la cara de impresión de su mejor amiga.
_Si claro
_ dijo la pelirroja sarcásticamente_ ¿y los demás?_ preguntó al ver q el vagón estaba lleno de baúles pero sin sus dueños a la vista.
_Amber se fue con Adam y Joussepe a buscar a la dama de las golosinas, estaba que le sonaban las tripas
_Y claro
si con la emoción solo desayune un vaso de leche_ dijo una encantadora rubia de ojos azules con acento francés q acababa de entrar por la puerta. Amber Delacour, una chica muy hermosa, no tenía la belleza sofocante de Cecilia o la belleza arrebatadora y dulce de lily pero sí una clásica acompañada de una dulzura q dejaba embobado a cualquiera q la conociese. Sin duda, las chicas eran las más bonitas de Hogwarts pero también las más difíciles. No se les conoció nunca un novio dentro del castillo, por lo que algunos despechados como los Merodeadores las llamaban raritas.
_¡Amber!_Lily la abrazo_ me encanta tu vestido rojo, te queda a medida
_Eso no lo dudes_comentó un chico rubio de ojos negros, musculoso, atractivo y con el mismo acento de Cecilia. Adam Walter, primo de la susodicha, quién gracias a la castaña se había hecho muy amigo de las bellezas del colegio. Era un gran jugador de quiddtch, era guardián en el equipo de Gryffindor. Por él suspiraban muchas chicas, pero él hacia oídos sordos a éstas, no creía buena idea salir con compañeras de colegio o al menos eso decía.
_¡Adam! Sigues tan guapo como siempre_ Lily le sonrió con una sonrisa que hubiera podido quitar el aire a cualquiera. Adam no fue una excepción.
_Gracias Lily, pero no me digas así, que pongo todo rojo_ y le dio un gran abrazo.
_Joussepe ¡ya entra! ¿qué haces ahí parado?_ Cecilia se acercó a un guapo italiano morocho de ojos verdes q arrastraba hasta Lily para que también la saludara.
_Pero Joussepe, veo que sigues tan tímido como siempre, amigo, te he extrañado_ Lily le saludo alegremente
_Yo también Lily. Estas hermosísima, igual que todas
_Gracias, tú siempre tan caballero_ Cecilia le dio una dulce palmadita en la espalda y el chico reaccionó con un leve rojo en las mejillas que nadie percató. Bueno tal vez un poco sí Lily.
Así se sentaron y hablaron de sus vacaciones sin mayores percances hasta que se encontraron con la no muy bienvenida visita de los merodeadores en su vagón.
_Bueno bellezas_ Sirius Black entraba en el compartimiento con su gran sonrisa cautivadora, sus ojos azules seductores y su musculoso cuerpo de atleta_ Parece que han superado mis expectativas, durante el verano han crecido provechosamente.
_Lástima que no se pueda decir lo mismo de ti, tú cerebro parece haber cesado de crecer después de cumplir los 4, Black_ dijo una Cecilia muy fría, concentrada en un libro de Historia Muggle (ella era también de familia no maga)
_Vaya, pero si es la histericota de Berhams, veo que tus atributos no dejan de desarrollarse_ Sirius miraba picaronamente el escote de la chica
Cecilia miró con sus negros ojos, helados como témpano, a los ojos azules del morocho. Tenía una mirada tan penetrante que paralizaría a cualquiera_ Vaya, pero si es el gilipollas Sirius-yo-me-las-sé-todas-Black. Bueno pues sospecho que tus atributos no se han desarrollado habiendo oido las numerosas quejas de tus ex. Yo no las dejaría tan despechadas si fuera tú, parecen todas muy insatisfechas contigo_ y volvió su mirada al libro. Sus amigos reían a carcajadas
_Ups, Canuto, fue dura_ James le dijó por debajo a Sirius.
Sirius salió torpemente de la sorpresa ante semejante golpe a su orgullo_¿SI? Pues yo no te creo, apuesto a que debes morirte de curiosidad ¿Por qué no pruebas?
_ Si, ¿crees? Pues si utilizaras la cabezota que Dios te dio con el objetivo de que pensaras y no tan solo la llevaras como puro adorno, podrías deducir que de haber sido curiosa ya habría aprovechado alguno tus continuos lanzamientos que no hacen mas que estorbarme la vida. Pues te recuerdo que tengo que hacer grandes esfuerzos para no resbalar con tu baba al pasar_ Cecilia emanaba una gran seguridad de sí misma y no desprendía la vista del libro, aunque se notaba que no podía leer una la palabra. Todos estaban muy callados
_Maldita pu
_Empezó Sirius pero James y Remus se encargaron de detenerlo al ver que se abalanzaba furioso sobre la castaña
Joussepe y Adam ya se habían parado enfrente de Cecilia como escudo
_Eso Potter, mejor llévate a tu amigo si no quieres que termine llorando gracias a la boca de mi amiga. Remus, nos veremos en la reunión de prefectos_ Lily le dio una gran sonrisa al chico de cabello castaño con apuestos ojos dorados_ y Peter deja de esconderte detrás de tus amigos, que cada vez te vas pareciendo más a una rata_ Peter Petegrew la miró con desprecio y salió junto a sus amigos hacia el compartimiento q ellos ocupaban.
En el compartimiento de los merodeadores

_Esa belga de mier
_ comenzó Sirius
_¡Ya sirius! Deberías dejarla en paz de una vez, nunca sales bien parado_ Remus Lupin siempre fue el más maduro de los tres apuestos merodeadores, claro esta que Peter no les llegaba ni a los talones

_¡NUNCA! No voy a descansar hasta que caiga en mis brazos y después la dejaré destrozada, le daré una lección a la muy harpía_ Sirius estaba rojo de ira. Remus dio un suspiro de resignación.
_¿Y a ti q te pasa Cornamenta?_ preguntó a James viendo la expresión de su amigo
_Esa Evans no para de ignorarme y cuando no, me insulta_ dijo un James cabizbajo
_Cornamenta, deberías tratar de ser mas amable con Lily, ella es en realidad una chica muy dulce, una gran persona_ la defendía Remus
_Vamos Lunático, ella es tan histérica como Berhams, hay que darles una lección y a esa Delacour también_ vociferó Black
_¡NO! ¡Amber, no!_ Remus se había puesto un tanto rojo
_¿Qué? ¿Por qué? ¿No me digas q te gusta?_preguntó James divertido
_No ¡que va! Bueno
me tengo que ir con los prefectos_ y salió disparado al pasillo
_Bueno, yo por mi parte me encargaré de Berhams y tú de Evans_ le dijo entusiasmado Sirius a James, quién estaba muy interesado por cierto.
_ Si tienes razón amigo. Un escarmiento les hará muy bien_ decidió finalmente Cornamenta

En la torre donde se hospedaban los alumnos de la casa Gryffindor unos chicos esperaban a q su queridísima amiga vuelva de sus deberes como prefecta después de haber disfrutado de una riquísima cena de bienvenida.
_Ceci ¿no te parece q te has pasado un poco con Sirius? Es decir, él es arrogante y todo lo que quieras, pero no te faltó el respeto, solo quería halagarte_ Adam conocía a su prima y sabía mejor q nadie (tal vez no mejor q lily) q ella a pesar de mostrar una fortaleza intraspasable era una chica muy dulce y de buen corazón. Además él se llevaba bien con los merodeadores, a pesar de q éstos a veces molestaban de más a sus amigas.
_¡¿Halagarme?! Eso no cabe en su diccionario y además él solo piensa en vaginas y q me considere una de sus posibles presas ya es un insulto porq sólo una imbécil sin neuronas saldría con un tipo como él._ Cecilia comenzaba a exasperarse con sus amigos q no hacía mas q defender al chico q mas le molestaba en todo el colegio.
_bueno, pues entonces habrá solo unas diez chicas en todo Hogwarts q no sean imbéciles_ dijo Amber divertda_ Pero igual considero q fuiste demasiado dura.
_Delacure, no hace falta q nadie me defienda, yo puedo solo con esta calienta braguetas_ Black había entrado con a la sala común con James y Peter. Las chicas de sus club de fans comenzaban a acercarse para saludar a sus ídolos después del verano. Sirius no desprendía la mirada de la castaña q estaba cómodamente sentada en un sillón de la sala observando sus uñas recién pintadas como si éstas fueran lo mas interesante del mundo.
Ésta sin sacar la mirada de sus preciosas manos contestó_ Black mejor encárgate de tu club de fans y no me mires así, porq no es q yo sea una calienta nada, el problema es q no hace falta mucho para calentar tu bragueta_ las chicas q adoraban a Sirius la miraban con algo de desprecio_ y pensándolo bien a veces no me explico como es q eres capaz de caminar con eso q vive despierto entre tus piernas todo el santo día_ puso cara de estar pensando_ ah
pero claro me olvidaba de los diminutos rumores sobre tu cosa.
Sus amigos la miraron algo sorprendidos por la broma de mal gusto de la castaña, pero pensándolo dos veces se descostillaron a carcajadas, al igual q algunos testigos del salón, aunq las chicas de Sirius la miraron como si quisieran asesinarla.
Sirius se había quedado medio helado, hasta q reaccionó y rápidamente sacó su varita y la apunto a la belga y grito Leviacorpus. La chica había previsto la reacción de Black y ya había sacado su propia varita para apuntarla al ojiazul y gritar Protergio, lo cual hizo q el hechizo del chico le rebotara. Entonces Sirius fue alzado en el aire por el tobillo por una fuerza invisible, haciendo q Canuto dejara caer su varita.
_Asi q atacando a mujeres indefensas..._ Ceci hablaba con un tono sarcástico apuntando su dedo en manera de reproche al desprotegido Black. Muchos rieron y otros solo quedaron boquiabiertos.
_¿Que hace señorita Berhams? Mejor baje a Black si no quiere sacarle a sus casa 50 puntos_ La profesora Mcgonall acababa de entrar por el retrato de la Dama Gorda, había ido a inspeccionar la llegada de los alumnos.
La castaña obedeció en el acto. Black quería q lo tragase la tierra, se moría de vergüenza, era la primera vez q una chica le había conjurado una maldición con éxito y dejándolo desprotegido. Entonces Cecilia, para la sorpresa de todos, se acercó a Sirius, lo tomo del brazo amistosamente y poniendo cara de puchero le dijo a su tutora_ Pero profesora solo estábamos jugando, somos grandes amigos_ Sirius se limitó a mirarla incrédulo aunq su mirada no podía dejar de desviarse a tan maravilloso escote.
_Pues si es así, no les molestará pasar una semana de detenciones juntos por sus jueguitos_ dicho esto la animaga salió de la sala por donde entró.
A la castaña se le borró de inmediato la sonrisa de la cara, mientras q a Black se le dibujaba una en la suya. Entonces Ceci se dirigió a su habitación maldiciendo a cuanta persona se le cruzaba por el camino.
Mas tarde en el cuarto de las chicas
.
_¿Cómo q una semana de detenciones?_ Preguntó la pelirroja q volvía de patrullar los corredores junto a Remus y demás prefectos. Cecilia permanecía en su cama maldiciendo bajo las sabanas_ jajja bueno ahora si q la pifiaste, saliste mal parada tú también
_¡No te rías! Ese imbécil siempre hace q salga lo peor de mi y en sima debo compartir tiempo con él a solas!_ vociferó la belga.
_bueno, chicas vayamos a dormir, q mañana será un día largo_ culminó la rubia sabiamente

En el cuarto de los merodeadores

_bueno, Canuto, ahora si q te la hizo bien_ decía un recién enterado Lupin_ Primero te hechiza, que no mucha gente logra hacerlo con éxito y luego te consigue un castigo para toda la semana_ se divertía viendo a James descostillarse de la risa quién recordaba la cara de su amigo elevado en el aire.
_Pues yo q ella me cuidaría_ Black parecía realmente enojado y James paró de reír para ver curiosamente a su amigo_ Esto no quedara así, este va a ser el peor año de esa condenada.
Los tres restantes se dirigieron miradas de curiosidad pero decidieron q era mejor dejar aminorar el malhumor de su amigo con el sueño.


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SOLO QUERÍA AGRADECER A MI PRIMERA REVIW OTRA VEZ Y DECIRLES QUE ME ENCANTA CUANDO HACEN REVIEWS. HACE QUE MI TECLEE MÁS RÁPIDO =P BESOSA la mañana siguiente

_NOS QUEDAMOS DORMIDAS_ gritaba una nerviosa lily q despertaba de la peor manera a sus dos compañeras de cuarto, haciendo q éstas cayeran de sus camas.
_Pero ¿q dices lily? Si son 5 min después de las 7_ Amber acaba de ver el despertador
_Si y ¡¡esos 5 min valen oro!!_ se levantó de la cama y fue a ducharse con la mayor de las velocidades
Las dos amigas se miraron y con una mirada de resignación pensaron esto empieza de nuevo. Una vez q Lily salió del baño ya cambiada, vistiendo un hermoso vestido blanco entallado con unas hermosas sandalias haciendo juego, las otras dos se arreglaron a toda marcha con la presión de la mirada de su querida pelirroja. Cecilia optó por una minifalda de tablas color negra, una musculosa roja con escote bote q dejaba ver unos lindos hombros y unas sandalias del mismo color, mientras Amber llevaba un ajustado pantalón de jean con una musculosa del color de sus ojos y unas zapatillas muy bonitas. Estaban muy guapas y con el apuro no se percataron del montón de miradas q recibían al bajar por la sala, las escaleras y finalmente llegar al Gran Comedor.
_Chicas aquí!_ saludaba un sonriente Joussepe q junto con Adam le habían reservado el lugar._ Pero están muy lindas_ dijo esto sin poder evitar un leve color rojo en sus cachetes.
_Tu también mi tomatín_ Ceci le agarró los cachetes al italiano en modo de juego. Lo llamaba así porq conocía su tendencia de ponerse colorado por cualquier cosiña.
Cuando se acomodaron Lily empezó a engullir de una manera rapidísima
_Lily, ya para, q te vas atragantar_ Adam la miraba un poco sorprendido y otro poco admirado
_tenfgoquecofmerrapfidof_ logro decir la pelirroja sin mucho sentido
_¿Como?_ninguno de los cuatro comprendió una sola palabra de lo q decía lily
Pero ésta no llegó a contestar porq con un rápido saludo salió corriendo del salón para dirigirse a su clase de transformaciones.
_Pero ¿porq tanto apuro? Si estamos a tiempo_ Amber preguntó y todos se encogieron de hombros menos la castaña q parecía estar en otro mundo mirando su tabla de horarios.
_Cecilia, ¿te pasa algo? No estás comiendo_ Joussepe la miraba algo preocupado
_Es q acabo de darme cuenta q todas mis clases son con Potter y Black_ estaba algo pálida
Los chicos rieron aliviados
_ Parece q ellos también quieren ser aurores_ decía Adam en un tono q no denotaba nada de sorpresa_ Pero también estas con Lily en todas ellas.
_Si, tienen suerte, yo solo estoy con ustedes en algunas, sabes q me inclino más por la divinización_ la rubia se veía un poco decepcionada.
_ Vaya, pero no sé de q me sirve lily porque cuando está en las clases se concentra de una tal forma q mejor no molestarla porque sino te maldice y hace crecer tu nariz como Pinocho_ diciendo esto se fue a su clase, dejando a los chicos sonrientes pensando en los arrebatos de cólera de su pelirroja preferida
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Lily ya estaba sentada en su banco, esperando a Ceci y acomodando sus útiles. Le había costado conseguir un buen lugar porq los de adelante ya habían sido ocupados por los de Ravenclaw, Así que se limito a sentarse en uno de la mitad. Seguía concentrada en sus cosas cuando Potter y Black entraron y decidieron sentarse detrás de Lily. Potter miraba el sedoso y rojo pelo de la ojiverde, mientras Black observaba expectante la puerta.
_Hola Evans, parece q te has despertado reluciente hoy_ james le susurraba seductoramente al oído
_Potter, haz el favor de no estorbar que tus comentarios de macho cabrío me tienen hasta la coronilla_ lily continuó mirando a su pergamino
James estaba dispuesto a contestar pero fue interrumpido por una acalorada belga que corría al banco de su amiga con los cachetes un tanto rojos por la carrera
_Ay Lily, no podrás creer mi mala suerte, cuando venia hacia aquí me encontré con Peeves q no me dejaba avanzar porque empezó a decirme q tenia unas piernas muy bonitas y no se cuantas mas estupideces
hasta q apareció el Barón y
_ Ceci no parecía tomar respiro.
_Pero si no quieres q te tomen en cuenta ¿para q andas con semejantes ropas? Las q no hacen más q incitar el buen gusto de Peeves.
_Black
Yo no insito a nadie y más vale q dejes de colgárteme como una babosa si no quieres

_Señorita Berhams, con q importunando de vuelta al señorito Black
_ la prof Mcgonogall había entrado al aula sin q la belga lo notase y antes de darse vuelta Ceci vio cómo Sirius sonreía victorioso.
_ No no, prof solo charlábamos como

_Si, ya se como buenos amigos, pero parece q el señorito no deja de acalorarla así que tenga cuidado con sus amistades señorita_ la castaña ocultó su cara colorada detrás del libro de transformaciones y Black no pudo mas q sentir un sentimiento de satisfacción_ Bueno
Ahora comencemos

_¿Profesora?_ Sirius tenía la mano levantada
_¿y ahora qué, Black?
_disculpe, pero creo q mi vista se ha deteriorado de tanto leer_ su cara era la de un perfecto chico de mamá_ y veo borroso desde acá, me preguntaba si podría cambiar de lugar.
_Claro, cámbiele el lugar a su compañera amiga de adelante
_No profesora_ cecilia no iba a dejar q el ojiazul se salga con la suya_ es que yo también tengo la vista mal y

_Entonces Black tome el lugar de Evans y q ella vaya al lado de Potter
Con esto lily miró fulminantemente a su amiga y recogió sus cosas para ir atrás. La belga le devolvió una mirada de indignación y pensó ¿qué crees? ¿Q esto me gusta más q a ti? James miró a su nuevo compañera con una radiante sonrisa pero ella le miró con furia, mientras q Black se sentaba al lado de la castaña con una mirada q parecía de rayos X. Ceci lo miró asqueada.
_ Bueno, como lo hacemos todos los años sabrán q compartirán los trabajos de mi materia con su compañero de banco durante el resto del año
y sin cambios o quejas!_ dirigió su vista a Lily y Ceci q tenían las caras impresas con desdicha.
Así, todos comenzaron a trabajar, pero las dos parejas encontraron muy difícil acabar el trabajo a tiempo, ya q se la pasaron discutiendo y siendo observados de cerca por su tutora.
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El día transcurrió más o menos parecido, solo q Lily y Ceci hacían todo lo posible para evitar a esa pareja q prácticamente las acosaba. Se sentaban lejos de ellos.
Amber compartía algunas clases con ellas pero su compañero de banco era Remus, con el q compartía todas las clases y se llevaban muy bien. Por su parte los inseparables Adam y Joussepe también compartían el banco en todas las clases. ¿Peter?, bueno este parecía haber encontrado una novia medio feucha y estaba contento con ella =P
Finalmente llegaron al Gran Comedor para cenar desp de uno de los días más largos de sus vidas. Por desgracia los merodeadores se sentaron muy cerca de ellos.
_no puedo q todavía tenga q terminar el trabajo de transformaciones con el insufrible de Potter_ Lily miro a la castaña con reproche, ya q le echaba toda la culpa por el cambio de parejas, si no hubiera discutido tanto con Black

_A mi no me mires así, lily evans, q yo soy la q peor futuro tiene, compartiendo mi preciado tiempo con ese idiota
_ Vamos chicas ellos no son tan malos desp de todo_ Amber siempre buscaba el lado bueno a todo
_ Tu porq te la pasas con Lupin q es el único con cerebro de ese maldito grupito_ Lily estaba furiosa y miró al grupo de los merodeadores y se encontró con los apuestos ojos marrones de James, quien le dedico una de sus mejores sonrisas y se desarregló aun mas el cabello con la mano izquierda, pero ésta haciendo caso omiso de eso le levanto el dedo en un gesto muy rudo y movió los labios despacio para q Potter pueda leerlos: PUDRETE. Se volvió a Adam para preguntarle por sus nuevas conquistas, pero este no tenia mucho q decir, a pesar de ser uno de los chicos mas codiciados de Hogwarts desp de James Potter y Sirius Black, claro.
_Uyy.. esa Evans me acaba de sacar el dedo_ James estaba algo impresionado y herido ante el rechazo se Lily
_Cornamenta, a ver si empiezas a trabajar porque ya deberías haber avanzado con tu Lilian_ Sirius lo miraba divertido
_ y tu ¿de q te ríes? Por lo menos a mi Evans no me hechizó todavía
_ ay amigo deberías de darte cuenta, con lo mucho q me conoces, q yo ya empecé a vengarme de ESA_ Sirius habló con orgullo
_ ¿si? Y ¿q has hecho?_ Remus quería averiguar q jugarreta le estaba tramando su amigo a la pobre belga
_pronto lo sabrán_ y se levantó dirigiéndose con su paso cautivante hacia la castaña, percatándose de las miradas q atraía y los suspiros q provocaba
_Preciosa, ¿te parece si vamos yendo a la sala de trofeos?_ se inclinó a Ceci ofreciéndole la mano. Resulta q la pareja debía limpiar todos los trofeos del colegio, que no eran pocos

_¿Cómo Black? Desvarías o comiste algo envenado?_Ceci lo miro con sus ojos negros penetrantes y se intimidó un poco al ver una tenue sonrisa q se asomaba por la boca de Sirius.
_¿ te parece ,querida, correcto ser tan poco amable? Solo te pido q me acompañes..._ y puso su tan famosa cara de puchero, que hacia caer a sus pies a cualquier chica
_Conmigo esa cara no te sirve, Black y más vale q te adelantes porque yo no pienso acompañarte a ningún lado ni aunque tuviera q llevarte a la enfermería por una herida grave_ se dio vuelta. Sus amigos la miraron con reproche pero ella no hizo caso
Mientras el ojiazul caminaba a su detención solo se preguntaba cómo esa chica pudo resistirse a sus miradas más cautivadoras durante todo el día
Estaba un poco herido, se dijo a si mismo q era por su orgullo, pero una voz le hacia dudar
Igual, pensaba, ella acabara siendo mía.
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el prox capitulo es la noche del primer dia de clases.... sala de trofeos con sirius y ceci, y sala comun con james y lily

En la sala común Lily y James terminaban el trabajo de transformaciones, el suyo y el de sus amigos, a quienes les prometieron acabarlo por ellos.
_Potter, ¡compórtate! Y deja de hablar con cuanta fémina pase por delante de ti q debemos terminar estos trabajos_ Lily lo miraba muy enojada.
_Bueno, pero no te pongas celosa
_ éste le sonreía picaranomente
_ ¡Que no son celos! Engreído!_ LIly comenzaba a tomar el color de su pelo
_Ya
q no distinguiré tu linda cara de tu pelo si sigues así.
Lily se puso aún más roja, suspiró y siguió resumiendo
Cuando ya no quedaba más nadie en la sala miró a su compañero y le preguntó_¿terminaste?
_ si, hace bastante, pero me entretuve observándote_ James la miraba encantado
_ Bueno mientras q no te acerques
_ Lily no se había esperado semejante respuesta e intentó sacarle a Potter su resumen, pero éste le agarro la mano.
_Que mano tan preciosa, Evans_ la miraba fijamente a los ojos. Ella se quedo con la mirada en los ojos del chico.
_Si cobrases por cada vez q dices esas frases a una chica ya serías multimillonario_ y apartó la vista
_Bueno, tal vez, pero no me digas q no te gustan
_ y le acercó la cara a la suya tomándole suavemente la barbilla. Lily sintió q un escalofrío le recorría el cuerpo, pero luego se acordó q era Potter.
_Ya... más vale q me vaya si no quieres terminar con un ojo negro _y se apartó del chico. Subió rápido las escaleras hacia su habitación.
James quedo un tanto sorprendido ¿Qué bicho le pico a esta bruja amargada?
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Al rato entró Cecilia al cuarto y se dispuso a limpiar los premios en silencio sin hacer el menor gesto a su compañero. Sirius ya cansado del silencio comenzó:
_Mira Berhams, no sé por qué te comportas así conmigo, yo nunca he hecho ni dicho nada para q me tratases de esta forma_ La chicas hacia oídos sordos
_Berhams ¡contesta! ¡No estoy pintado!_ cada vez se impacientaba más.
_Vamos, ¡habla de una vez!_Ella seguía callada y limpiando los trofeos con la más grande de las indiferencias. Sirius estaba furioso con la chica, entonces se le acercó y de un tirón la dio vuelta obligándola a estar a dos centímetros de su cara. Fue en ese momento cuando vio aquellos ojos negros penetrantes q lo miraban sin ningún tipo de emoción o sentimiento
en realidad tenían la expresión del más inaguantable de los aburrimientos. Esto lo perturbó más de lo q hubiera querido, se alejó de ella y cada uno siguió su labor sin hablarse.
Mientras, las cabezas de ambos pensaban rápidamente. Ceci no podía ignorar la mirada de dolor de Sirius al soltarse, como si ella lo hubiera herido de muerte
pero ella no quería parecer débil, quería ser fuerte y enfrentarlo como pudiese, porque no olvidaría jamás las mil bromas q sus amiguitos les habían hecho, siendo ellas más chicas, mientras ella vivía pensando en él como un dios griego a quien admirar, lo quería tanto, pero para él ella solo era un juego. Luego ella se fue olvidando de Black, aunque no del todo
fue aprendiendo a detestarlo y cuando vio que su renovado y desarrollado cuerpo despertaba algún tipo de deseo en él, ella no se inmuto, sino q quiso hacerle pagar toda la indiferencia q él había mostrado antes hacia ella. No, no dejaría q Sirius vuelva a meterse en su corazón, no volvería a sufrir por ella.
Más tarde se fueron juntos hacia la torre de sus casa, pero iban tan callados q parecía q iban cada uno por su lado. Luego subieron a su habitación sin dirigirse palabra.
_Ceci, ¿Qué paso? ¿Cómo te trató?_ Amber parecía muy interesado y algo expectante. Ella les narró todo.
_Y después se alejó como un perro con el rabo entre las patas, a decir verdad parecía un poco triste, jajaja, me parece q le he dado en su orgullo_ y sonrió bastante complacida
_oye y ¿si lo has herido en serio?_ por sorpresa de la castaña ésta fue Lily y no la dulce francesa.
_¡Lily! ¿No estarás preocupada? Claro q no lo he herido, si ese cerdo no tiene sentimientos, mejor me voy a dormir q estoy cansada_ y se tapó con las sabanas dando por terminada la discusión
En el cuarto de los chicos

_Sirius ¿que le has hecho? ¡Cuenta!_ preguntaba un excitado James
_Otro día chicos, ahora estoy cansado_ se acostó y se tapo con las sabanas.
Los tres amigos se miraron extrañados y algo preocupados.
_Pero
Sirius
_comenzó el licántropo
_ A dormir_ dijo cortante mientras sus ojos se llenaban de lágrimas debajo de la sabana. No podía explicarse por qué le pasaba esto, ¿¿era solo por su orgullo herido?? Pero luego se limpió los ojos con la manga del piyama y pensó Esto no se quedara así belga, juro q por las buenas o por las malas estarás conmigo
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N/A: bueno muchisimas gracias a todos los que me dieron a su opinion espero que les guste este pedaso, se que es poco, pero prometo que pronto ha´r uno más largoAsí concurrió toda la semana, sin muchos más percances. Lily seguía practicando tae-bo cuando podía y Cecilia se esforzaba para entrenarse en el Quiddicht pero pronto perdió todas las esperanzas de entrar en el equipo cuando las relaciones con Black se hicieron cada vez más frías.
Lily, sin embrago, noto que las clases no eran tan malas junto a James, ya q éste era muy inteligente, pero Cecilia nunca reconocería q Black podría tener neuronas así que siguió tratándolo igual. Pronto Lily notó algo acerca de Sirius, era muy bueno en Pociones, últimamente se quedaba tras horas y hablaba mucho con el Prof. Slughorn. Pero mas tarde no le dio importancia a estas cosas, ya el colegio tenía cosas más entretenidas.
_Alumnos y alumnas, se acerca Halloween_ anunciaba Dumbledore antes de terminar la cena del viernes_ y la verdad es q no todos tendrán la suerte de asistir al baile q se dará después de las festividades anuales, ya q solo aquellos a partir de cuarto año podrán concurrir. Todos ya deben saber q deben escoger su pareja y sus disfraces por supuesto. Ahora, deben saber q de las decoraciones se encargara Filch_ un suspiró proveniente de las alumnas se hizo notar, era evidente q no les gustaría tener el salón decorado de negro. Pero esto a las chicas no les interesaba ni en lo mas mínimo, Ceci sabia q si asistía era solo porque Lily lo haría y como ésta se mostraba en la duda
_ Les comunico q la asistencia a la fiesta es obligatoria si es q no quieren sufrir graves consecuencias_ sonrió y se sentó como si les hubiera deseado felices sueños.
_Ahora sí que estamos muertas ¿Cómo haremos para conseguir pareja? Porque hay q ir si o si_ Lily estaba muy preocupada
_Pero, ¿qué estas diciendo? Si cualquier chico de este colegio moriría por llevar a alguna de ustedes_ exclamo un exasperado Adam ante el comentario de su amiga
_No estés tan seguro_ Ceci sonaba muy desdichada y tenia la mirada perdida
Todos se le quedaron mirando un instante y se echaron a reír haciendo q muchas cabezas se voltearan a verlos.
_¡¿ Se puede saber de qué corno se ríen?!_ Ceci comenzaba a ponerse roja del enojo
_Ya... linda no te enojes_ a Lily le costaba hablar entre risas_ deberías haberte visto la cara de preocupada Ceci, tú, que con ese cuerpo y esa ropa q usas dejas bobo a cualquiera, vamos nena, nosotros somos lo que debemos hacer el esfuerzo de no resbalar con la baba de tus admiradores_
Siguieron riendo luego del comentario de la pelirroja y Ceci se veía muy complacida
_ Bueno, pero si es la fea Lily, a la que nadie quiere y por la q nadie suspira_ dijo la castaña sarcásticamente_ si sabemos todos q tienes a medio colegio atrás
_ Medio jajaj no se, pero si es así, es por q tú tienes a la otra mitad a tus pies_ y ambas se unieron a las risas de sus amigos
_AHH y yo ¿¿qué??¿qué debo suponer? ¿Que soy fea?_ Amber parecía indignada
_Claro q no dulzura, hicieron mal las matemáticas estas bestias_ Joussepe les sonreía a sus amigas_ es un tercio a cada una, pero igual tú ¿de qué te quejas? Seguro Lupin ya te tiene reservada_ con esto la rubia se consoló y enrojeció
_Amber, me preguntaba
si
_ era la voz de Remus, que se había acercado al lado de los chicos un poco apesadumbrado_ si quisieras venir conmigo al baile
_Claro
q si Remus, esperaba tu invitación_ Lupin se veía complacido_ ¿Por qué no damos una vuelta?_ Y salieron por la puerta del Gran Comedor
_ Vaya tortolitos
_ la castaña los miraba algo melancólica
_Berhams
_era Sirius. Ceci dio la vuelta y lo miró extrañada
_Black, ya te he dicho que voy sola a la sala de los trofeos. Adelántate_ y se volvió a sus amigos, q miraban al ojiazul algo nerviosos, otra batalla no pensaban
_No
no era
no era eso
me preguntaba
si
lo
del baile_ al chico popular le costaba hablar
Ceci miró a sus amigos q miraban a Black con la misma cara de sorpresa q ella debía tener. Reaccionó pronto y sin volverse a mirarlo:
_ Black, no vengas con bromas pesadas q hoy es el último día de detención y no quiere ganarme otra
_No
no
no era broma_ ¡¡¡¿Sirius colorado?!!!
Entonces la mente de la castaña comenzó a correr. ¿Me esta pidiendo q salga con él?¿Sirius black? Después de todo, ¿le gusto en serio? ¡NO! Obvio q no, es parte de su venganza

_Black no fastidies
además ya tengo pareja, ¿no Joussepe?_ y miro suplicante al italiano q se había convertido en un tomate
_Si claro_ estaba muy impresionado
Black desapareció como por arte de magia, al segundo ya había salido del Comedor.
_Hey
Evans_ era la voz de Potter
¡¡NO!! Ahora, esto no
_¿Que quieres Potter?_Lily ya esperaba lo peor
_Nada
solo quería desearte suerte, digo... para encontrar pareja_ tenía una sonrisa encantadora y lo peor
iba abrazado de una chica Hufflepaf flaca, morocha, bastante bonita.
Lily lo miró un rato y se sintió medio decepcionada
pero ¿Qué le pasaba que de repente se sentía así? Pero despertó de sus dudas al escuchar a su amiga.
_Joussepe si no quieres lo entiendo_ la castaña estaba medio avergonzada_ pero se me había ocurrido como ninguno de los dos tenemos parejas podríamos ir como amigos, amigos ya sabes

pero si no

_ Esta bien amiga, por mi esta más q bien_ Joussepe no se atrevía a mirarle esos ojos q tanto le gustaban asique miró a lily
_Lily ¿estas bien? ¿Y esa cara?
_No, no
todo bien_ se dirigió a Adam_ ¿tienes pareja?
Adam se atraganto con su bebida_ eh
no... no todavía
_bueno, pensé q como amigos

_claro, lily, un placer ser tu pareja, Joussepe y yo seremos los chicos mas envidiados de todo Hogwarts
Y ambas amigas sonrieron complacidas
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El ojiazul estaba en la sala de trofeos esperando a la belga con la cabeza que le explotaba.
Este fue mi último intento noble, esa imbécil no me va a dejar así pensaba esto mientras sentía una opresión en el pecho
En ese momento entro la belga y empezó a trabajar sin dirigirle palabra a Black. Hasta que

_¿Berhams?
_¿que Black?_ Ceci se mostraba más irritada de lo normal
_ Yo tengo sed ¿tú no?_ con un movimiento de su varita hizo aparecer una botella con dos vasos y sirvió el líquido en ellos_¿quieres?_ le ofreció un vaso a la chica
_¿Que crees? ¿que estoy loca para beber algo de lo
_ pero cuando la castaña intento enfrentar al ojiazul éste ya le había apuntado con su varita
_Petrificus totales
La castaña junto sus brazos y piernas por obra de magia y cayo al suelo. Sirius sacó un embudo de sus ropas y se lo introdujo a Ceci delicadamente por la boca. Ahora, si no quieres atragantarte, más vale q tragues Y volcó el contenido del vaso por el embudo. La castaña no tuvo más remedio q tragar
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N/A: aqui les dejó.... comenten plis_¡¡Lily!!¡¡Amber!_ ceci entraba al cuarto despertando a sus amigas
_¿que haces loca? ¡¡Quiero dormir!!_ lily le tiro una almohada
_¡¡Estoy enamorada!!!_ se miraba en espejo de cuerpo entero q estaba al lado de su cama
_¿Como? ¿Q bicho te ha picado?_ lily estaba más q sorprendida y confundida. La francesa no podía cerrar la boca
_Si amigas, soy feliz, le quiero, ¡¡lo bese!!_ Ceci daba vueltas como una calesita
_Pero
Ceci
¿me estas jodiendo? Si tu nunca has besado a nadie, q yo sepa, hasta hace dos horas

_Lo sé, pero es que él es tan maravilloso_ la castaña giró en redondo con los brazos extendidos como si quisiera abrazar al aire
_Pero¿de quién cornos hablas?_ lily ya no podía más de la sorpresa y estaba algo irritada
_ ¿de quién más? De Sirius Black
_¡¡¿¿Qué??!!_ sus dos amigas no pudieron suprimir el grito

_¡¡Pero si tu lo odias!!_ Amber no creía lo q escuchaban sus oídos
_¡Black es tu enemigo, Ceci!_ lily casi se cae al suelo
_¡No! ¡Locas! Es el amor de mi vida_ empezó a danzar sola y sin música
Lily y Amber se miraron, no era posible, Black y Berhams, eso era antinatural
Entonces lily se levanto de la cama, agarró a su amiga del brazo y la arrastró hasta la sala común. Lily estaba con un short q apenas le cubría sus partes y una musculosa q no tapaba del todo su torso, pero a ella parecía importarle muy poco. Atrás llegaba Amber, que había alcanzado a taparse con su bata de cama.
_¡¡¡BLACK, SIRIUS BLACK, BAJA EN ESTE INSTANTE!!!_Lily gritaba a los cuatro vientos
_Lily, no despiertes a mi amorcito que debe estar cansado_ Ceci le suplicaba a su amiga. Pero esto la enfureció más a la pelirroja
_¡¡¡BLACK BAJA SI NO QUUIERES MORIR EN TU CAMA!!!
Algunos alumnos comenzaron a asomarse por los balcones de la torre. Finalmente bajaron los 4 merodeadores con cara de sueño y algo curiosos.
_¿Qué pasa Evans? ¿Ahora no se puede dormir en este castillo?_ James se fregaba los ojos medio indignado
_¡Tu caya cretino!, es tu amigo con el que tengo que hablar ahora_ y miró de forma asesina a un Sirius medio abochornado. Ceci se desprendió de la pelirroja y se arrojó a los brazos del ojiazul y le dio un tierno y apasionado beso en la boca. Lily no podía creerlo, veía a un Black satisfecho besando a su traumada amiga y sintió ganas de sacarle todas las tripas y dárselas al perro de Hagrid, el guarda llaves. Los amigos de Black también los miraron muy sorprendidos, hace un rato nada más la belga había humillado una vez más al susodicho. Finalmente se separaron y la castaña comenzó a jugar con sus dedos sobre el pecho de Sirius
_¡¡EXPILCATE!!_Lily gritaba desaforada
_¿Qué quieres que te explique Evans?¿nunca has visto un beso?_ Sirius miraba embobado a la belleza que tenía a su entera disposición
_¡¡SIRIUS BLACK!! Explica qué le has hecho a mi amiga para que después de unas horas de haberte rechazado con todo su desprecio ahora esté colgada de tu asqueroso cuello_ Lily echaba humo por las orejas
_Lily, no te sulfures amiga_ Ceci no dejaba de mirar a los ojos de su amado_ Entiende que descubrí al verdadero Sirius y aprendí a amarle, nada mas.
_¿En dos horas? Black, habla ¿Qué le has hecho?_ Lily miraba a Black con toda su furia. James, Remus y un nervioso Peter miraban a Lily, luego a Sirius y luego a la nueva y mejorada Berhams con incredulidad. Los demás Gryffindor estaban igual de sorprendidos. Adam y Joussepe ya habían bajado y se quedaron igual de tontos ante semejante espectáculo, aunque el italiano tenia una expresión de dolor que daba pena
_Uyy Evans
no seas mal pensada, es tal cual como dijo mi querida belga_ y le acarició suavemente el pelo. Ceci solo le respondió con otro beso apasionado
_Mira Black_ Lily no salía de su asombro_ reza porque no descubra que le has hecho algo serio a mi amiga porque juro que quedaras sin poder distinguirte de una verdadera rata.
_UY
pelirroja ¿Quién piensas que soy?_ Black no sacaba la vista de esos negros ojos que le hipnotizaban
_una rata inmunda_ Llily agarró a su amiga y la fue arrastrando hasta su cuarto_ ¡¡A DORMIR!!_ concluyó la ojiverde, mandando a todos los alumnos a sus habitaciones.

Al día siguiente, cuando Lily se levantó, más temprano aún que de costumbre, miró inmediatamente a la cama de la belga trastornada, pero ¡habia desaparecido! Sin perder tiempo se levantó de la cama pensando lo peor juro q si Black la tocó, le castro y luego lo asesino. Pero antes de poder pensar en cómo conseguir un hechizo para cortar de a uno los miembros del ojiazul, una reluciente y animada Ceci salía del baño.
_¡¡Vaya Ceci!! ¡¡Estas hermosísima!!_ la francesa se había despertado con las malas vibraciones de Lily y permanecía acostada con la boca abierta mirando a la castaña_ Digamos que siempre lo estas, pero hoy te has pasado

_¿En serio? ¡Que bueno amiga! Porque quería impresionar a mi amorcito_ Ceci sonreía a más no poder.
_¡Ah! Sigues con eso
_ Amber estaba un poco desilusionada, había pensado que la locura se le quitaría por obra de magia después de dormir un poco.
_¡Cecilia Berhams!! ¡¡Sigues con esas ideas!! No lo puedo entender_ Lily tenia desorbidatos lo ojos de indignación.
_ Amiga, el amor no se entiende, se siente_ Cecilia miraba a la pelirroja como si estuviera diciendo lo más obvio del mundo
_Pero tú
y Black_ pero de inmediato optó por callar
Esto es obra de magia, mejor me ato a estos dos con pegamento, a no ser que ese cretino se aproveche de la pobre Ceci
. Ni siquiera se había dado su primer beso y ese imbécil

_ ¿y no crees q estas demasiado provocativa? Es decir, sé q eres así pero, estamos en el colegio
y creo q llevas mucho maquillaje
La castaña sólo sonreía. Verdaderamente, estaba impactante. Llevaba un corset negro q dibuja el contorno de sus agraciados pechos y la fina cintura, mientras q una minifalda turquesa más corta de lo normal dejaba ver casi todas sus largas y torneadas piernas y finalmente tenía unas botas negras con taco aguja que quitaban la respiración. Se había mejorado sus bucles naturales con un simple hechizo, llevaba sombra azul en los parpados y un brillo labial que le resaltaba mucho la boca.
_ Bueno
ya bajo
_ ¡No! Tú espéranos aquí que nosotras nos arreglamos y te acompañamos
Ambas se vistieron lo más rápido posible y luego bajaron. Lily no tardó en maldecir cuando vio que junto a Adam y Joussepe también las esperaban los merodeadores.
_Pero
Ceci tu no te cansas de sorprenderme, estas más bonita que nunca_ Sirius se dirigió a la chica y agarrándola fuerte de las caderas le dio un beso muy apasionado que dejo a la belga sin aliento
Lily sentía que podía estallar en llanto de la ira que le inundó en el pecho. Joussepe era otro q parecía al borde de las lagrimas y los demás no podían cerrar las bocas del impacto
Cuando por fin se separaron

_ Ceci ¿Por qué no te adelantas con los chicos mientras yo
_ Lily no disimulaba en nada el odio hacia Black
_No Lily, yo me quedo con mi amorcito_ la castaña le sonreía con una expresión de adoración en la cara y el chico no podía quitarle los ojos de en sima
_Sirius, creo que debes hablar con Evans
creo q todos queremos saber el por qué del cambio_ Potter había salido a defender a Lily y ésta se sorprendió un poco pero no desprendió la vista del ojiazul.
_Bueno
Ceci ve con tus amigos que al rato voy contigo_ Sirius le dio un tierno beso consolador q actuó a la perfección porque la belga accedió mansamente. Finalmente solo quedaban los cuatro amigos y la pelirroja en la sala común
_¿Bien?
_ ¿bien que Evans?
Lily no dejaba de mirarle con desprecio, iba a gritarle pero

_Canuto
creo q todos sabemos q la situación no es nada normal y queremos una explicación_ Potter había hablado primero
_¿qué es lo que no es normal? ¿que una chica buena, inteligente y guapa se enamore de mi?_ Sirius desafió a su amigo
_No, sabes que James no quiso decir eso, pero todos conocemos a Berhams y sabemos q ella te od
bueno no es q te amaba exactamente_ Lupin se había corregido al ver algo de tristeza en los ojos del morocho.
_ Bueno pues me conoció y se enamoró
Todos lo miraban incrédulos y Lily ya cansada dijo:
_Como quieras Black, pero te advierto que no os dejare un momento a solas porque no vaya a ser q te pases con la pobre
y cuando encuentre la solución le devolveré la cabeza a la normalidad y haré que las pagues todas juntas
La pelirroja salía por el retrato de la Dama Gorda con la cara contorsionada por la furia y los chicos decidieron no insistir con su amigo, si no les quería contar por algo sería
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Resultó ser que Lily cumplió con su palabra. Desde esa mañana en la Sala Común los cuatro amigos acompañaban de cerca a los merodeadores y a su queridísima amiga por todos lados para evitar dar algún tiempo a solas a la nueva pareja. Black, quién no dejaba de pavonearse con su codiciada chica al lado y sonreír a todo momento, estaba igualmente algo fastidiado porque no los dejaban en paz ni un instante para que él pudiese hacer todo lo hubiese querido con Ceci.
James y Remus ya se habían rendido y no le cuestionaban más a su amigo el repentino cambio de la belga. Sin embargo, ambos parecían más que contentos con la nueva compañía. Por su parte, Remus no desperdiciaba momento para estar todavía más pegado a la francesita, a la que le había ofrecido ser su novia la misma noche en que salieron a dar una vuelta al lago luego de haberla invitado al baile. Por otro lado, James se limitaba a admirar a su pelirroja preferida en silencio con la esperanza de que este nuevo tiempo juntos convenza a Lily de que él no era tan malo después de todo, lo cual no resultó del todo difícil porque la ojiverde se fue mostrando menos reticente a hablar civilizadamente con James.
Así fue como una tarde estaban todos ellos disfrutando del hermoso atardecer a orillas del lago. Black y la castaña no dejaban de acariciarse como si fueran los únicos dos en este mundo. Remus hablaba cariñosamente con su novia. Joussepe parecía querer mantenerse alejado del grupo desde el primer ligue de Sirius con Ceci, asique permanecía desaparecido como siempre. Peter también se desaparecía bastante con su novia Lily hablaba sobre sus tareas con Adam vigilando lo que hacía Black con su amiga. James observaba a la pelirroja por encima del hombro de la chica de Hufflepaf que había invitado al baile. Joane Diggory era su nombre y se había convertido en otra compañía constante del grupo ya que pasaba el mayor tiempo posible con James. Lily había aprendido a conocerla y la encontró muy simpática aunque no tenía muchas luces, sin embargo, a veces le parecía q le surgía una urgencia de hacerle daño, más aún cuando la veía acaramelada con Potter, pero prefirió no darle mucha importancia a esto nuevo que le pasaba. La verdad era que ella se sentía cada vez más cerca del de gafas, quién había demostrado sensibilidad al defenderla ante Sirius y ahora era tanto el tiempo q pasaban juntos que lo encontraba muy divertido, trataba de disimular la risa pero él siempre parecía lograr robarle una sonrisa como mínimo.
En el momento que Joane se alejó de Potter, ésta comenzó a hablar con Adam sobre los chismes de los demás y le recitó una por una las chicas q estaban interesado en salir con él, éste la escuchaba pero sin prestarle mucha atención.
_Evans
lindo atardecer ¿no crees?_ James había aprovechado para hablarle y le sonreía ampliamente, Lily sintió un movimiento en su estómago y enseguida comenzaron a saltarle un millón de preguntas. ¿Por qué me pasa esto?¿me estoy poniendo colorada o es solo el sol? Pero si el sol ya casi ni se ve
estoy loca
no, no
contrólate Lily que éste es un mujeriego igual que Black, aunque siempre se mostró más considerado que su amigo ¡NO! La pelirroja apartó la mirada del chico con un ademán nervioso y miró el atardecer, la poca luz del sol que quedaba le iluminó la cara dejando brillar sus lindas facciones y esos ojos tan bonitos.
_Claro, Potter, muy bonito
James no podía evitar mirarla con admiración Pero si es hermosa, además de divertida, inteligente, dulce, cuando quiere eso si porque sino
, es q es tan difícil de llegar a ella. Pero ¿Qué me pasa? Solo es una más
_Potter
_Lily lo miró a los ojos y el corazón del chico pareció latirle tan rápido que tuvo miedo de estar al borde de un infarto_ quería
eh agradecerte por cómo me defendiste ante tu amigo_ señaló con la cabeza hacia donde estaban los tortolitos.
_ Esta bien, no fue nada. Sé que es sospechoso pero parece q se llevan muy bien, por lo menos se ven más felices que nunca y a decir verdad me ha sorprendido bastante Canuto, siempre esta embobado cuando la tiene cerca y cuando no parece estar en otro mundo, pensando en otras cosas. A decir verdad nunca lo vi así_ y desvió su mirada hacia la pareja. Sirius le acariciaba el pelo mientras la castaña lo miraba a los ojos acostada en el pasto con la cabeza apoyada en las piernas del chico.
_Si
pero eso me preocupa todavía más_ suspiró resignada. Había buscado en todos los libros de la biblioteca algún hechizo o encantamiento que pudiera haber realizado Black, pero no encontró ninguno q justificara lo sucedido, excepto el Imeperius, pero lo había descartado ya que si hubiera sido ese, el chico ya estaría encerrado en la prisión de magos, Azkaban. Estaba bastante desesperada.
_James
¿nos esperas aquí? Adam y yo iremos a hablar con unas amigas_ Joane le sonrió y se fue con el apuesto rubio.
Potter se les quedo mirando mientras ellos se alejaban sumidos, al parecer, en una entretenida conversación
_¿Celoso Potter?_ Lily le sonrió divertida
_ No
la verdad q no_ la pelirroja no puedo evitar sentir cómo se elevaba su espíritu y enrojeció un tanto.
_Lily, amiga, nosotros iremos a dar una vuelta al lago_ Amber ya se alejaba de la mano con Lupin
_Bueno, pero cuídense, miren q están muy jóvenes para darme un ahijado_ la francesa se dio vuelta a mirarla, estaba roja y le miro con cara de ¿que dices? Desubicada
Lily comenzó a reír y James al ver la cara de su propio amigo se unió a las risas.
_Bueno Evans parece q nos hemos quedado solos, porque por lo q son estos dos_ inclinó la cabeza donde Sirius y Ceci_ están en un mundo aparte.
_Si, nunca estuve más de acuerdo contigo James_ Lily enrojeció en seguida
_¿James?_ preguntó asombrado
Por suerte ella se pudo recuperar rápido de su propia sorpresa_ Si, bueno
creo q ya podríamos empezar a llamarnos por nuestro nombre de pila ¿no crees? Hemos pasado tanto tiempo cuidando de ellos q ya nos hemos hecho
eh
¿amigos?_ Lily no despegaba la vista del pasto
_si Lily me parece genial ¿Quién lo diría, no? Tú y yo amigos_ luego se acerco a la pelirroja y empezó a hacerle cosquillas en la panza amistosamente, aunque aprovechando un poco su buena suerte. Pero para Lily, ese era su punto débil así que no puedo hacer otra cosa que patalear y retorcerse de la risa. Pronto estaba ella encima del otro sujetándole las manos por encima de su cabeza
_Ya
¡¡basta!! Que me hago pis_ abrió los ojos y miro directo a los de James, se quedaron así por unos minutos, un poco embobados uno con el otro. Entonces él le agarro la nuca a Lily quién ya le había soltado, la atrajo hacia su cara y le dio un suave y cariñoso beso en la boca. ¡Era su primer beso y nada menos del chico q más le gustaba! Ya no lo podía negar más. Ambos sintieron sus corazones correr y no pudieron más q dejarse llevar por lo q sentían
_¡James Potter! Hijo de pu
y tu
PERRA_ estaba apunto de abalanzarse sobre Lily pero un asombrado Adam le retenía. Entonces Joane salió corriendo fuera de la vista de la pareja q permanecía acostada en el pasto no pudiendo salir del impacto, Adam los miró un momento más con algo de dolor en los ojos y salió tras la Hufflepaf.
Ellos reaccionaron y se sentaron un tanto alejados
_No deberías
._ Lily se sentía la peor persona del mundo, pobre Joane
No se atrevía a mirar al chico a los ojos
_No Lily, yo no le quería, siempre estuve interesado en ti, pero no soportaba tus rechazos y salía con cuánta mujer se me cruzaba con la esperanza de darte celos
_Bueno
parece q lo conseguiste finalmente
_ se besaron otra vez con mucha ternura
_Lily Evans
ahora no tienes excusas para decirme q no quieres salir conmigo o ser mi novia
_Ehhh
._Lily se acordó de todo lo q había pasado y dudo pero
_ No, claro q no
Se volvieron a abrazar y luego se separaron para dar la buena noticia a sus amigos...
_No!! Desaparecieron

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N/A: Espero les guste, a mi me guusto mucho escribirlo
dejen sus comentarios porfa
Minutos Antes
.
_Sirius, te amo_ la castaña miraba a los ojos azules q tanto la hacían suspirar desde su llegada a Hogwarts. Éste le devolvía una mirada llena de satisfacción y complacencia y no tardó en darle uno de esos besos de los suyos, irresistibles para cualquier mujer y esta vez Ceci parecía volver a caer en el mismo hechizo q días antes había logrado repeler.
_Quiero estar contigo, a solas_ la belga lo miraba llena de deseo, con la mirada más sensual q Sirius había visto en toda su vida de mujeriego experimentado. Entonces no pudo evitar sentir una fuerte exasperación al saber q sus amigos estaban allí, vigilándolos como perros falderos para evitar lo q el había añorado durante ya largo tiempo. En ese instante giró su cabeza para encontrarse con la abrumadora vista de Lily y james
tirados en el pasto, ella encima de él
¡¡¡besándose!!!
Esta es tu oportunidad, Canuto
Sin otro momento de espera tomó el brazo de su Ceci, quién también había volteado donde sus amigos y se encontraba con la boca abierta en un gesto de suma sorpresa, pero al entender las intenciones de su querido ojiazul le siguió con una pícara sonrisa en la cara. Quería gritar de felicidad ante las nuevas circunstancias pero sabía q lo único q lograría con eso sería empeorar las cosas así que ahogó como pudo su urgencia de saltar como la chica ansiosa q era y calló, siguiendo a su amado por donde éste le guiaba.
Sirius iba en silencio con toda la atención del mundo tratando de evitar la mirada de la pareja q había quedado en el pasto, pero estos estaban muy entretenidos con sus cosillas para darse cuenta cuánto ocurría a su alrededor.
Nunca le voy a poder agradecer a Cornamenta lo suficiente y la muy boba de Evans no dejará de maldecirse ella misma por el resto de su vida cuando se entere de lo mal q acaba de hacer Llevaba una sonrisa de satisfacción y una ansiedad en el pecho q le comprimía, mientras trataba de evitar chocar a la gente y a sus fans q le querían ver pasar, es q él tenía mucha prisa
debía llegar pronto y aprovechar todo el tiempo posible, no vaya ser q James se diera cuenta y fuese directamente al escondite q ellos tantas veces habían usado en ocasiones de este estilo. Finalmente llegó al séptimo piso y se dirigió a la pared donde sabía q al pensar en su deseada habitación una puerta aparecería de la nada dando lugar a su más grande menester. Y así fue como sucedió
rápidamente Black tomo el picaporte y abrió la puerta.
_Preciosa
pasa q acá nos encontraremos tan solos como queramos_ Sirius se había hecho un lado para darle espacio a Ceci. De este modo la castaña entró primera.
_Ahhhhhhh
q bonito_ la castaña miraba extasiada aquella habitación tan dulcemente diseñada para una pareja de enamorados. Las paredes estaban pintadas de tonos rojos y rosas, en el aire había suspendidas un montón de velas q iluminaban con su tenue luz una cama cuadrada q permanecía en el medio de la habitación. La cama era la más grande q ella hubiera visto jamás
con cuatro columnas en sus cuatro puntas sosteniendo un velo rojo, algo transparente, q caía desde el techo hasta el piso rodeándola. En un rincón del cuarto había una chimenea, q a pesar de ser verano albergaba un cálido y confortable fuego q emanaba una encantadora mata de fino humo, la cual le daba a la habitación un aspecto aún más romántico y sobrecogedor._Sirius es her
_ pero el chico ya había comenzado a besarla apasionadamente y ella no pudo postergar más el deseo q le estalló en el pecho y en sus partes íntimas. Se dejó llevar por el ojiazul, q le acercaba a la enorme y cómoda cama.
"Ha llegado la hora, espero q la venganza sea tan dulce como dicen, aunque estando con esta hermosura seguro q es cierto" Sirius sonreía triunfante por dentro.
Ambos se dejaban llevar por lo q sentían. Bueno
en realidad a Sirius no se le hacía muy difícil, pero Ceci estaba q reventaba de alegría. Había querido esto desde hacía mucho tiempo, es cierto q sólo desde unas semanas atrás q no podía evitar esconder sus verdaderos sentimientos por Black, pero también era verdad q siempre los tuvo allí latentes, aunque obstruidos por el miedo a hacer engañada y humillada como normalmente terminaban siendo todas las chicas de Sirius. Aún en ese momento de suma excitación no podía evitar pensar la suerte que tenía, de haber sido la elegida por nada menos q Sirius Black, elegida para ser su novia y más siendo ella con la q más había durado en una relación. Nunca se había preguntado por qué había dado ese vuelco terrible en el q pasó de disimular odio a gritar su amor por el chico para q todos se percataran, Lily siempre le hacía la mismas preguntas sobre su repentino cambio pero ella no quería q su mejor amiga le opacase esta nueva felicidad.
La castaña seguía pensando en su buena suerte mientras el chico la despojaba de su capa negra, más tarde de su pollera corta marrón, su ajustada remera rosa bebé y finalmente, sin la más mínima señal de vergüenza por de parte de ella, de su ropa interior. Por un momento el chico se le quedó mirando atónito, él sobre ella arrodillado en la cama, mientras Ceci permanecía acostada expectante y deseosa de que el ojiazul continuara hasta el final. La contempló y no pudo evitar pensar en la suerte q tenía en estar con esa chica q se le entregaba con el más grande cariño de todos, pensaba en sus ojos negros penetrantes, en su cuerpo q lo dejaba mudo con tan solo mirarlo, en su pelo sedoso, pero más aún en ella, en lo inteligente, buena, fuerte pero al mismo tiempo débil, dulce y amarga en la mejor de las combinaciones, en lo embobado q lo dejaba al mirarle y escucharle. Pero pronto sacudió la cabeza y pensó es otra más, otra más, q además tendrá la suerte de recibir mi venganza por todas las humillaciones q me hizo sufrir al frente de tanta gente
cuando era soy yo el q siempre sale ganando de cualquier enfrentamiento. Es mi venganza Y convenciéndose se inclinó rápidamente hacia el cuerpo totalmente desnudo de la chica y comenzó a acariciarle y besarle por donde sus 5 sentidos alcanzasen.
_Sirius
Sirius sé que no me equivoco, se q me quieres_ la castaña hablaba entre suspiros de placer_ sé que eres tú el indicado para q finalmente comparta mi intimidad con la persona q amo, eres tú, amor. Te amo desde lo más profundo de mi corazón.
Estas palabras lograron causar en Sirius el fuerte golpe q necesitaba para darse cuenta del atropello q estaba a punto de cometer. Se detuvo en ese mismo instante y con un movimiento rápido se separó lo más dulcemente q pudo de su compañera. Se sentó como petrificado y con los ojos en blanco al lado de la chica, quién seguía acostada mirando a Sirius con una mirada de sorpresa y desilusión en los ojos.
_¿Que pasa amor?¿Por qué paras? ¿He hecho algo mal?_ parecía muy preocupada.
El ojiazul se levantó suavemente y fue recogiendo las ropas de la chica lentamente, luego se volvió a Ceci, quién parecía estar al borde de las lagrimas.
_Sirius ¿q hice? ¿ya no me deseas, tan fea soy?
El chico sonrió levemente pero con una tristeza enorme en sus lindos ojos claros.
_No Ceci, ¿cómo dices eso si eres la criatura más hermosa y dulce q ha existido? Es q yo también te
_El ojiazul quedó embargado con un sentimiento de urgencia en su pecho, una urgencia q pugnaba para q salieran esas palabras ya tan viejas y obvias en su cabeza. No podía hacerse más el duro, la amaba tanto como ella a él, pero ¿en qué estaba pensando? Ella no lo amaba, sólo había sido víctima de su pócima
es verdad q esa solución no le proporcionaba una personalidad nueva a la chica ni le quitaba la memoria, sólo hacía q ella actuara con él de la manera en q actuaría con la persona a la q amara en una situación real, sin ser forzada. Él la había descubierto tan dulce, tan buena y frágil, a ella, quién se había sabido defender con uñas y garras, pero ahora sabia quién era la verdadera Cecilia Berhams y no podía evitar sentir ese amor q le oprimía el pecho cada vez q la veía y q sólo ahora reconocía como verdadero. Es la chica con quién cualquier chico soñaría y yo no soy más q otro chico cualquiera ¡¡¡¿¿¿Sirius Black, sintiéndose uno más del montón???!!!Bueno sin duda esta chica tenía poderes sobrenaturales

_Sirius ¿no me amas?_la chica le sacó de su reflexión y comenzó a llorar sin poder contenerse un segundo más.
_ Vale, princesa, vístete, claro que te amo, como a nadie en este mundo_ nunca había sido tan sincero al decir estas palabras. Ella lo miró extrañada.
_¿y entonces?
_ Entonces que quiero ir despacio contigo, quiero q sepas q puedo esperarte todo el tiempo q quieras y necesites. Creo que debemos hacerlo en un lugar mejor, aún más privado y q sea sólo nuestro, q sea único_ la besó con tanto amor que una pequeña lágrima se le escapó y le recorrió la mejilla perdiéndose luego en su cuello. Ella había sentido todo el efecto del cariño del chico, así que no dijo más nada y comenzó a vestirse para dejar la habitación de los menesteres.
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El lago estaba muy bonito ese día, era domingo y los alumnos aprovechaban su tiempo libre y el espléndido sol en las afueras del castillo. Muchas parejas preferían el lago como la caminata más romántica dentro de Hogwarts, Amber y Remus eran una más de ellas.
La francesa siempre que hablaba con su novio lo hacía con mucho gusto, era inevitable que la charla fluyese como lo haría con cualquiera de sus amigos, pero más aún le gustaba lo comprensivo, gracioso y más aún maduro que era. Ese año había descubierto a un Remus diferentes, era verdad q ella nunca creyó q el castaño fuese igual de arrogante q sus amigos pero nunca tuvo la oportunidad de conocerle realmente y ahora q lo había hecho no pudo más que enamorarse de él. Sus lindos ojos la dejaban omnibulada la mayor parte de las veces q miraba en ellos y sus facciones delicadas pero apuestas le daban un aire de niño adulto que le encantaban. Sin embargo, a ella le preocupaban ciertos síntomas del chico. A veces parecía un poco pálido y enfermo, como desgastado, pero todavía no había encontrado momento para preguntarle porq no creía tener la confianza suficiente. Temía que éste se ofendiese y le respondiera algo como ¿Me ves la cara de enfermo tu a mi?¿Te parezco rarito? Pues aquí las raritas siempre fueron tu y tus amigas Pero luego volvía en sí y pensaba que esa respuesta era imposible que saliera de la boca del chico.
Mientras ella pensaba Remus hablaba de las diferentes clases y lo molestos que estaban los profesores con la cantidad exuberante de tarea que le estaban dando últimamente. Amber le miraba a los ojos como si estuviera hechizada, le gustaban tanto que no se daba tiempo a pestañear, casi le caían lágrimas por eso.
_Mcgonogall sí que se pasa!! Nos ha dado
_ Pero antes de terminar su frase Remus la alzó en brazos apartándola, haciendo que aterrizara al otro lado de él, muy cerca de su cara.
_Amber, tienes que mirar por donde caminas. Casi te tropiezas con el calamar gigante q salió a la orilla para entrar de clavado en el agua(jejej-autora)
_Ah.. sí perdona
pero es tu culpa cariño, no me dejas otra opción más que mirarte a la cara, con esos ojos lindos que tienes_ la muchacha lo miraba embobada. El chico enrojeció levemente y le dio un beso tierno que la francesista respondió muy apasionadamente.
_Remus
¿ te dije q eres un caballero alguna vez?
_Si muchas_ el castaño sonreía divertido
_Pues lo eres, nada como tus amigos, especialmente nada como Sirius
_El no es tan malo, es muy bueno en el fondo, lo q pasa es q él y James se dejan llevar por lo que dice todo el colegio q los imaginan como dioses, menos tú y tus amigos claro_ sonrió sin prestarle atención a un grupo de chicas que caminaban y murmuraban expectantes al verlo pasar. Amber se percató de esto.
_Sí, pero tú no te dejas llevar
_Bueno
es que tenemos historias diferentes_ Remus miró al piso al decir esto
_¿Historias diferentes?_la rubia estaba extrañada. Él la miró y se encontró con esos ojos azules que le volvían loco Algún día tendrá que enterarse de todas formas
_Si...pues
eh todos las tenemos, por lo pronto crecimos en distintos hogares y familias, eso influye mucho sabes_ Pero mejor ahora no se decidió por no contarle nada todavía. No, ahorita no, por lo menos, no hoy. Es muy pronto, no creo que me comprenda Luego se acordó de que pronto sería luna llena y su cara se ensombreció un poco.
_Ahh
sí claro_ la francesa sonaba algo desilusionada. Por un instante había creído que los interrogantes acerca de su novio se disiparían_ Eh
mejor volvamos con Lily, que éstos días la pobre pasa demasiado tiempo con james y no le causa mucha gracia.
_Yo no estaría tan seguro de eso, pero sí volvamos_ el licántropo le tomó de la mano y se dirigieron donde, creyeron, permanecía el grupo.
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James y Lily corrían de un lado a otro, buscando entre la masa de estudiantes que disfrutaban de su fin de semana en el exterior del castillo, siendo el día uno de los últimos que tendrían de sol hasta al próximo verano. Esquivaban a todos lo más que podían pero se les hacía muy complicado.
_Lily ¿a dónde vas tú tan apurada
y con James?_ en la corrida la pelirroja se había tropezado, chocando con la amplia espalda de Joussepe, quien parecía algo molesto por la interrupción, ya que se encontraba en una agradable conversación con una linda Hufflepaff de quinto año, con pelo castaño, escultural cuerpo y bonitos ojos negros. Pero el italiano también la miraba algo asombrado al verla sola con la compañía de Potter.
_Es que
Ceci
la perdimos_ Lily dio un profundo respiro para recuperar el aire.
_¿Cómo que la perdieron? Debe estar con Amber, Remus y Black_ este último nombre lo dijo con algo de irritación, bastante notable. El chico no parecía darle al caso la importancia q le daba Lily.
_ ¿Que pasa Lily? ¿Ha pasado algo q estas tan agitada?_ la francesa reaperecía de la mano de su novio algo extrañada por la actitud de Lily.
_James amigo
estas algo pálido_ Remus se dirigió al de gafas
_ Ceci ha desaparecido, ¡mierda!, qué es lo que no entienden? Se ha ido con Black_ Lily gritaba desesperada en busca de alguna reacción de sus amigos. Es q si la belga llegaba a hacer algo con Sirius
ella se arrepentiría para toda tu vida (algo exagerada esta Lily no?)
Todos reaccionaron con un segundo de demora y Amber se llevo las manos a la boca. Remus miraba a los estudiantes en busca de la pobre castaña. Sirius era su amigo, pero el ojiazul le guardaba rencor a Ceci por muy bien q se estuviesen llevando últimamente
_ Bueno ¿y que esperamos? ¡Deben estar en el castillo!_al decir esto Joussepe salió disparado hacia adentro esquivando a cuanto entrometido se le aparecía en el camino. Los demás le seguían.
Fueron primero al Gran Comedor con pocas esperanzas de encontrarlos alli, luego siguieron por cuánto pasadillo pudieron recordar. Aquí fue cuando james guió a los chicos, él parecía saber mejor q nadie los intrincados corredores y atajos del castillo. Finalmente los guió hasta al séptimo piso, James dudó
¿estarán ahí? Probablemente, pero si es así
será un desastre, los encontraremos en pleno acto
, además no quiero q justo ahora que me gano la confianza de Lily, ella descubra que yo pueda conocer un lugar así, me miraría mal y tal vez no me vuelva a hablar. No, seguro q no están ahí.
_Parece que no están por ningún lado, mejor vayamos a la sala común, capaz estuvieron allí todo este tiempo y nosotros aquí transpirando_ Miró a los chicos q estaban todos colorados por el ajetreo de la corrida, luego miró con unos ojos cómplices a Remus, éste asintió levemente con la cabeza un poco confundido y se dirigieron a la sala común.
_Burbujas explosivas_ Lily le dio la clave a la Dama Gorda. Estaba cansada y muy desconsolada. Le parecía q le había fallado a su mejor amiga. En el trayecto a la torre de Gryffindor no pudor dejar de pensar una y otra vez Pobre Ceci. Cuando se abrió el retrato dando entrada a la Sala Común, los amigos entraron algo cabisbajos.
Y allí estaban. Ceci sentada sobre las piernas de Black hablándole muy entretenida mientras éste le acariciaba el pelo. Los dos de lo más tranquilos conversando como la pareja más natural del mundo en una de las sillas de la Sala Común.
_¡¡CECI!!_ Lily corrió hacia la castaña. Rápidamente y de un tirón la puso de pie separándola del chico. Comenzó a darle vueltas y examinarle cada centímetro de cuerpo que estuviera a la vista como queriendo encontrar algo diferente o inusual.
Los otros, habiendo suspirado de alivio al encontrarlos en tan inocentes circunstancias, miraban a Sirius exigiendo una explicación.
_Lily ¿qué te pasa? ¿Tienes algo que me examinas como si fueras un medimago?_la chica parecía algo molesta
_¿Qué le hiciste canaya?_ la pelirroja fulminó a Back con todo el desprecio de su mirada.
_Ay
Lily, ves que no soy tan malo
No hicimos nada, sólo quisimos encontrar un poco de privacidad
Inocente privacidad_ agregó esto último al notar la mirada acusatoria de todos. No es que no lo haya intentado pero la amo demasiado lamentablemente
_Bueno ¡ya! Lily. Yo no sé de qué te quejas
no te vi muy interesada en mí cuando volteamos a verte o a VERLOS mejor dicho_ le reprochó Ceci.
_¿Cómo? ¿No era que tú siempre estabas vigilándola y cuidando de ella? Yo confiaba en eso, Lily_ esta vez era Joussepe quién le reprochó con los ojos y le miraba indignado. Pues todos parecían muy extrañados. James y Lily se miraron pero rápidamente se concentraron en el piso. Sirius sonreía divertido contemplando a su amigo.
_Eh
es que
me distraje_ pero ésta no fue una respuesta satisfactoria para el resto y no dejaron de mirarle. Ella ya tenía la cara del color de su pelo.
_ Bueno
no creo que Lily tenga la culpa, ella tiene vida propia también_ James saltó a defenderla.
_¿Lily? Y ¿tú desde cuándo la llamas por su nombre, Cornamenta? No me digas que
.La defiendes y le llamas Lily
¿me equivoco o
?_ Remus había atado cabos y no creyó necesario terminar la pregunta. Ahora los ojos de plato que habían puesto el italiano y la rubia pasaban de Lily a James una y otra vez. Ceci seguía acusando con los ojos a su amiga pero Sirius parecía contento de que la atención se hubiese desviado hacia otras personas y miraba la escena muy divertido.
James miró a Lily. No estaba seguro de que ella quisiera contarles a sus amigos la novedad tan pronto. Pero entonces la pelirroja asintió resignada.
_Bueno
si Lunático, a decir verdad, Lily y yo decidimos darnos una oportunidad, buena en realidad ella me la dio a mi_ el chico miraba a su novia con ojos de enamorado. Lily le sonrió muy dulcemente
Todos se quedaron callados ante la noticia. La chica miró a sus amigos en busca de alguna señal de aprobación o rechazo y

_Pero Lily, ¡eso es magnífico! Bueno, no algo muy esperado que digamos, aunque en el fondo creo que todos los sabíamos desde hace tiempo ya_ Amber la abrazó afectivamente y luego le dio un beso en el cachete al de gafas_ Y tú más vale que la cuides o te quedaras sin oportunidades, pero con ninguna otra chica.
_Pues yo me adhiero a Amber_ sonrió Joussepe
_ Descuiden, que tampoco yo quiero tener oportunidades con ninguna otra chica.
_Bien dicho amigo, pues te felicito. Es lo mejor que han podido hacer, ya me estaba hartando de ustedes dos paliándose día y noche_ Remus le dio una palmada en la espalda.
_Lily
_ ahora era el turno de la castaña. Lily la miró esperando un reproche_ Bueno Remus tiene razón, nos ha tocado a las dos enfrentarnos a nuestros verdaderos sentimientos y lo hemos hecho muy bien ¡Los felicito!_ la pelirroja prefirió no contestar pero miró a Black con desaprobación y éste la esquivó dirigiéndose a su amigo.
_Cornamenta
les doy mi aprobación completa, aunque Evans no deje de mirarme como si fuera a asarme en cualquier momento. Bueno ahora ¡vayamos a buscar comida y cervezas de mantequilla a la cocina que hay que festejar semejante notición!
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Más tarde, en el cuarto de los merodeadores

_Chicos tengo q contarles algo
_No, espérate hasta mañana Canuto, q estoy muy cansado, como si hoy hubiera habido luna llena_ James miró a Peter que ya estaba roncando en su cama y se preguntó si le sería posible quedarse dormido con semejante ruido.
_No James, ahora
es que es muy importante.
_Bueno
vale, pero habla ya que parece que hubieras visto al perro negro del mal augurio _ Remus le observaba preocupado.
_La cuestión es que tenían razón con respecto al enorme cambio de Ceci para conmigo, es culpa mía_ Los dos atendieron muy interesados, parecía que el sueño se había esfumado. Sirius les contó cómo había logrado el cambio de la castaña.
_Vaya, Canuto ahora sí que te has pasado. Es lo peor que has hecho_ James le reprochó y Remus miró extrañado al de gafas_ No me mires así Lunático, sabes que yo no haría algo así para forzar el amor de la chica que me guste, soy demasiado orgulloso para eso
_Pues yo no quería obtener su amor porque estuviese interesado en ella, sólo quería vengarme y humillarla
_Ayy
pero si eso es mucho mejor, ya me había preocupado_ Remus habló sarcásticamente y puso los ojos en blanco.
_ Sí, ya sé, estuve pésimo, pero las cosas han cambiado_ el ojjiazul no apartaba la vista del piso_ Hoy, antes de venir a la Sala Común, la llevé a la sala de los Menesteres y

_¡¡¿Qué has hecho qué?!! Yo sabía
soy un imbécil, tuvimos que haber entrado Remus, este gilipollas

_Espera, Cornamenta
no he terminado, el problema es que cuando estábamos apunto de hacer lo que todos ya sabemos, ella habló y me di cuenta de lo mal que estaba haciendo
_Ufff
menos mal, por lo menos tu arrogancia permite que pienses de vez en cuando.
_Si Lunático, pero también me di cuenta de que estoy enamorado de la chica
y ahora no sé como arreglar lo que hice, porque no quiero perderla
Yo me desvivo por ella amigos_ Sirius miró al cielo negro a través de la ventana y unas lágrimas se asomaron por sus ojos claros.
_Veo
que te ha costado, pero finalmente maduraste_ Remus lo miraba angustiado. Su amigo parecía muy triste.
James también se dio cuenta del estado del chico_ Bueno, Canuto, ya tendrás tiempo de solucionarlo, por lo pronto te has dado cuenta de tu error y eso es lo que vale. Vayamos a dormir, ya tendremos tiempo de pensar en cómo salir de este enrollo.
Sirius los miró, agradecido por su comprensión y decidió acostarse, James tenía razón, ya tendrían tiempo de solucionar todo.
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gracias por las reviews recibidas, todo ayuda asiq si hay algo q no les gusta diganlo
Uyyyy bueno este si que fue largo, espero que no les canse
dejen sus reviews plis
besotes

Faltaban ya sólo 17 días para el baile de Halloween, pero ninguna de las tres nuevas parejas parecía preocuparse por eso. Los chicos estaban demasiado contentos con sus noviazgos como para fijarse en tonteces, como les llamaba la belga.
Estaban en la Sala Común, aprovechando de una hora libre que tenían antes del almuerzo, cada pareja en un sillón de la sala y cada novia sobre las piernas de su respectivo chico.
_ Vaya
que todos se muestran obsesionados con esto de encontrar pareja para el baile, hoy vi en el baño a un grupo de chicas consolando a otra que lloraba desesperada, parece que la habían rechazado_ comentaba Lily
_ Tú porque ya tienes al chico más guapo del colegio_ James le sonrió despeinándose aún más con la mano izquierda y la pelirroja rió sarcásticamente
_No Cornamenta, tú no te confundas, eres el SEGUNDO más guapo_ Sirius se pasó también la mano por el cabello, imitando a su amigo, en un gesto aún más elegante. Lily y Ceci reían entretenidas.
_Pues
¿miren cómo cambian las cosas?_ Amber miraba a sus amigas divertidas.
_Tienes razón, cariño, antes las dos hubieran maldecido a éstos dos con sólo escuchar esas palabras_ Remus rió y las dos aludidas se quedaron quietas un momento, luego se miraron y rieron junto a los demás.
_El amor es ciego pero también sordo
_Sí, Lily, no puedo estar más de acuerdo_ la castaña besó al chico debajo suyo.
Parecían todos muy felices en verdad. Lily y james llevaban los mejores días de su sus vidas, se estaban conociendo y cada vez parecían más enamorados uno del otro.
Remus y Amber también estaban muy bien juntos, se complementaban perfectamente, aunque la francesa seguía preocupada por los interrogantes que aumentaban con el tiempo. Hace poco el chico había desaparecido una noche y a la noche siguiente, que había vuelto, se justificó diciendo que tuvo que visitar de urgencia a su madre enferma. La rubia sospechó bastante, pues creía que si hubiera sido así, Remus le hubiese avisado, además el chico había vuelto con el aspecto aún más desmejorado. Pero ahogó sus dudas y se limitó a fingir que le cría y se lamentó por lo de su madre.
Por otra parte, Sirius y Ceci estaban mejor que nunca. Si bien la castaña se había quedado algo consternada por lo del Cuarto de los Menesteres, se consoló al ver cómo un renovado Sirius le trataba mejor aun, con más ternura y mayor dedicación, pero sin volver a tener esos arrebatos de pasión desenfrenada. Los chicos habían vuelto a hablar muy poco acerca de la solución para esta pareja, pues no querían opacar la felicidad general, pero Sirius lo había pensado una y otra vez, sin embargo, aún no juntaba el coraje suficiente para aclarar las cosas.
_Oye
¿Adam y Joussepe?_ Lily se preocupaba por sus amigos. Ella y Ceci tuvieron que cancelar sus citas para el baile para poder arreglar con sus actuales novios, ambas se sentían muy mal por eso.
_Sí, hace mucho que no los veo
_Si, Ceci, lo que pasa es que están muy ocupados con sus dos nuevas conquistas. Unas chicas muy lindas de Hufflepaff, bueno una ya la conocen_ Amber miró a James_ Adam hizo muy buen trabajo consolando a Joane después de lo ocurrido.
_Bueno
me parece genial. Porque ambos son excelentes y se merecen lo mejor_ Lily también se había sentido muy mal por lo que pasó con Diggory.
_ A Joussepe lo vi con Marta Bones, una castaña muy simpática y estudiosa. Es prefecta de la casa_ explicó el licántropo.
_Bue
que buenas noticias
pero a mi me suenan las tripas del hambre, mejor vayamos a almorzar antes de la clase del yo-consiento-a-mis-preferidos Slughorn_ Sirius se levantó y tomó a la belga para salir por el retrato de la Dama Gorda.
_Pues a mi me cae muy bien, es un gran profesor y sabe montones de pociones y antídotos.
_Claro que si Lily, tú eres su preferida numero uno_ James la besó y le agarró la mano para seguir a Black. Los otros dos les imitaron, abrazados.
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_Chicos, hoy veremos una pócima no muy conocida pero sí muy poderosa, algunas veces puede ser muy útil. Su nombre es Amortentia. ¿Alguien sabría decirme de qué se trata?_ El profesor Slughorn miró a sus pocos alumnos que se preparaban para dar Pociones en el TIMOS. Allí estaban las tres parejas. Amber, Ceci y Lily se sentaban juntas en el primer banco. Atrás de ellas, Remus, Sirius y James. Al lado del banco de estos tres estaban Peter, Joussepe y Adam. También había seis chicos más, de Ravenclaw. Nadie parecía conocer la respuesta ya que nadie levantó la mano. El profesor se mostraba algo decepcionado_ ¿Lily? ¿Ni siquiera usted señorito Black? _ Lily negó con la cabeza algo apenada, ella era la mejor de la clase y no le gustaba no saber la respuesta, pero últimamente James la distraía demasiado como para mantenerse tan adelantada como de costumbre. Luego se dio vuelta para mirar a Sirius, le había parecido extraño que el profesor le preguntara a él, pues el chico no era muy aplicado que digamos, pero éste miró al piso, parecía algo avergonzado, lo cual la intranquilizó aún más_ Bueno
hubiera creído que tenía más memoria señorito. Esta poción es la más poderosa que existe para conseguir el amor de una persona_ Lily se paralizó y puso los ojos como plato_ Claro que no se consigue el amor verdadero. Eso es algo que no se puede conseguir con magia, no se crea, sólo se siente. Pero lo que conseguirán al usar esta solución será parecido. La persona a la que le diesen para beber esto, actuará con el que se la haya ofrecido como actuaría con la persona de la quién estuviese enamorada en realidad. Es algo complicada de realizar, pero cualquier mente inteligente y ávida lo podría lograr sin muchos problemas, ya que los ingredientes no son muy difíciles de encontrar si saben dónde buscar.
_Profesor
¿sabe si hay algún antídoto para la poción?
_Claro, señorita Evans, está en su libro de pociones, en el último capítulo. Pero ¿qué intenta hacer?_ Slughorn la miró extrañado.
_No, nada señor, es por pura precaución, hay que ser precavida_ la pelirroja sonrió ampliamente y luego miró a Black como si quisiera asesinarlo con los ojos. La chica sabía atar cabos. El chico bajó la cabeza de inmediato.
_Claro que sí, no me extrañaría nada que quisieran usarla con usted, señorita
La cara de Lily tomó un leve color rosa y el profesor siguió con su clase.
_Bueno
para mañana quiero unos 20 centímetros de pergamino sobre los posibles usos de Amortentia, pueden retirarse_ los alumnos comenzaron a salir del aula suspirando por la cantidad de tarea.
En el pasillo

_Pues no creo que te resulte muy difícil la tarea Black
_ Lily había enfrentado a los tres chicos que salieron después de ellas, algo preocupados por la posible reacción de las chicas. La pelirroja quería matar al ojiazul y Amber, al haber entendido igual que su amiga, esperaba enojada con los brazos cruzados.
_Adam, Joussepe,.¿por qué no llevan a Ceci afuera y se adelantan para nuestra clase de Herbología?_ la chica no quitaba los ojos de Black. Los dos amigos lo miraban con las mismas intenciones de Lily.
_Pero ¿ahora qué te pasa amiga? Tenemos una hora libre antes y no entiendo porque siempre quieres quitarme de encima
_Ceci, luego entenderás.
_No
yo me quedo aquí con mi novio_ y se acercó a Sirius para abrazarlo.
_No preciosa, mejor ve que tenemos que hablar con tus amigas.
_Pero Sirius

_Vamos, Ceci que te tengo que contar algo_ Adam trató de convencerla.
_Uyyy
¡esta bien! Me harta que me traten como si fuera un bebé_ la castaña se rindió al ver que todos se obstinaban por sacarla del medio y se fue con los dos chicos que seguían dando miradas de desprecio al ojiazul.
_Bueno, ya veo cómo hiciste todo
.¡GRANDICIMO HIJO D..!
_Lily, espera, no grites_ la francesa miraba a todas partes. Parecía bastante apenada porque muchos chicos se habían dado vuelta a mirar gracias a los gritos de la pelirroja.
_¡Esta bien!¿Tienes algo que decir antes de que te corte tus partes, desgraciado?_ Lily estaba furiosa y miraba a Black con todo el odio del mundo. Así que fue de ese modo. Seguramente le forzó a tomar esa mierda cuando estaban en detención, por eso estaba tan cambiada. ¡Qué tonta fui! ¿Cómo no me di cuenta antes? Lo voy a asesinar
Sirius se concentró en el piso. No sabía cómo disculparse, sabía que había hecho muy mal. Y ahora ¿cómo me justifico? Tuve que haber hablado antes. Soy un imbécil. ¡La voy a perder!
No me lo voy a perdonar nunca
_Lily
Espera no seas tan dura
deja que te explique.
_Si, Lily escucha a James, Sirius está muy arrepentido.
Los chicos habían salido a defender a su amigo que parecía al borde de las lágrimas.
_¡¡¿COMO?!! ¡¡¡Tú lo sabias y no me dijiste nada!!!_ Lily apuntó con el dedo a James. Estaba gritando de nuevo. Iba a saltar más de una cabeza al parecer. El de gafas dio unos pasos hacia atrás ante la furia de su novia_ ¡¡¡Y sabias lo preocupada que estaba por todo esto!!!
_Lily, espera nosotros sólo quisimos ayudar
_ Remus habló, defendiendo ahora a su otro amigo.
_ ¡¡¿AYUDAR?!!_ esta vez, Amber gritaba, dejándole de importar las miradas de los demás_ ¡¡¡Ayudar a Black con su maldad, querrás decir!!!!
_ ¡No! Esperen, no se pongan así.
_Pues escúchenme bien idiotas. ¡¡¡Se ve que no han cambiado nada y que son los tres igual de cretinos!!! ¡¡¡No puedo creer cómo hemos confiado en ustedes!!!¡¡¡¡Pues ahora vamos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para devolverle la cabeza a la pobre Ceci y ustedes se largan de nuestras vidas y se buscan otras!!!!
_ ¡¡¡Si, ya lo escucharon!!! ¡¡¡Están los tres muertos de ahora en más!!!_ la francesa tomó la túnica de Lily y ambas se giraron para dejar a los tres chicos con los ojos en blanco, muy amargados.
_Chicos, lo siento tanto. No se preocupen. Ahora voy y les explico que sólo fue mi culpa y que ustedes no han tenido nada que ver y que
_ Sirius estaba muy arrepentido. Sus amigos se habían quedado sin novia por su culpa.
_No, Canuto, que va
si llegas a ir ahora te convierten en sapo o algo peor_ James miro a su amigo, quiso sonreírle para hacerle notar que ellos no lo culpaban pero la tristeza que sentía no se lo permitió.
_Si, James tiene razón, además nosotros tenemos algo de responsabilidad también. Nunca dijimos nada, tuvimos que haber hecho algo antes_ Remus seguía mirando el corredor por donde habían desaparecido las chicas, muy angustiado.
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Los días siguientes fueron un calvario para todos. Lily, Amber, Adam y Joussepe seguían enfurecidos con los merodeadores. Trataban de esquivarlos todo lo que podían pero se les hacía muy difícil, ya que Ceci no se había enterado de nada y aunque lo hubiese hecho la pócima no la hubiera dejado reaccionar debidamente. Como siempre, la castaña quería pasar todo el tiempo posible con su novio, quién no había terminado con ella porque sabía que eso le haría muy mal, estando todavía afectada por la poción. Además, el no quería desperdiciar el último tiempo que le quedaba con la chica hasta que Lily cumpliese con su promesa de curarla.
Para la pelirroja, el antídoto fue todo un fastidio, si bien los ingredientes eran fáciles de encontrar, el modo de cocción fue una proeza. Había que revolverla cada dos horas por 2 minutos, alternando entre derecha e izquierda. Sin embargo, sabía que nada podía salir mal porque la sanidad de su amiga estaba en juego. Ya le parecía demasiado fastidioso que tuvieran que esperar 15 días para que estuviera lista y recién ahí Ceci la pudiese beber.
A la belga el repentino cambio de sus amigas con respecto a los ahora ex - novios le dejó muy sorprendida al principio.
_Pero y ¿ahora que bicho les ha picado? Hasta hace un rato ellos eran los chicos más buenos, apuestos, considerados y no sé cuantas cosas más. Pero ahorita no les podes ver ni en fotos
_ Uyy...chica ya te hemos dicho
tenemos nuestras razones, ya no insistas
_Bueno Lily, pos yo creía ser su amiga y que podían contarme todo, pero veo que no. Mejor me voy con Sirius que ustedes dos ya me amargaron el día_ Se dio vuelta y fue a sentarse con Sirius en el otro extremo de la Sala Común.
_Ahhhh
juro que si pudiese le lanzo un conjuro lanzasapos al muy hijo d
_ Lily miraba cómo el ojiazul besaba a su amiga y no podía evitar sentir ganas de asesinarlo.
_No podemos hacer nada hasta que el antídoto esté terminado, luego veremos cómo le hacemos pagar_ la francesa también lo miraba con muchísimo desprecio. Al lado de él estaba Remus. Tú me hiciste sufrir como una condenada, ni una lágrima más por ti. ¡¡Basta!! ¡¡¡Olvídate de una buena vez!!!
_Sí ya sé
pero es que podría
_la ojiverde hubiera comenzado de nuevo con su discurso de las mil y una forma para quitarle los testículos a Black si no fuera por

_Ya
Pelirroja, no te pongas así, que parece que estés necesitando ir al baño_ una voz seductora le habó por detrás.
_¡¡Potter!! ¡¡Deja de hablarme!! Ya te he dicho, yo no existo para ti
_Vamos
Lily, ya deja eso, sabes que me quieres y que te mueres por estar conmigo_ James le miraba suplicante, no le gustaba que el trato entre ellos volviese a ser el mismo que antes.
_Corrección, Potter. El que se muere eres tú, pero eso a mi no me cambia en nada, porque ya estas muerto para mi_ y se volvió a hablar con Amber, aunque no pudo concentrarse en lo que decía la francesa. Le había dolido mucho lo que James le hizo, después de llorar toda una tarde a solas debajo del cobertor de su cama, había decidido olvidarse de Potter y de las semanas que habían pasado juntos. Lo que había hecho era propio del antiguo y arrogante James y no le dejaría pasar esa tan fácil.
Por su parte, James casi ni comía pensando en lo imbécil que había sido para perder de esa manera a la chica que tanto trabajo le había costado conseguir. Pero tampoco dejaba que esto saliera mucho a flote, después de todo era uno de los chicos más guapos de Hogwarts y no podía ir llorando por los pasillos. El chico se dirigió donde sus amigos y Ceci.
_¿Mala suerte otra vez Cornamenta?
_Si, Canuto, están más frías que todos los glaciares del mar Antártico juntos.
_Si, te entiendo perfectamente, James_ Remus miró hacia Amber, por un momento sus miradas se cruzaron pero la chica le hizo una mueca que desvela sólo odio y volteó a hablar con la pelirroja.
_Bueno
yo no sé que le hicieron ustedes dos, no quisieron decirme nada, pero ha de ser horrible porque hablan de ustedes como si perteneciesen a la peor calaña de Slytherin_ la castaña habló con la esperanza de saber finalmente qué es lo que había pasado entre ellos pero los chicos no dieron señal de querer explicar nada.
_Ehh
si
preciosa mejor déjalos con sus rollos y nosotros vayamos a dar una vuelta por ahí_ Black le dio la manó y salieron con dirección al lago.
Sigilosamente, las chicas le siguieron por atrás, pues sabían que todavía tenían que vigilarlos hasta que Ceci se recupere, no vaya a ser que ese desgraciado
.
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Los días pasaron y las cosas no cambiaron entre los chicos. Sólo cambió el hecho de que Amber y Lily estaban juntas, sólo ellas, la mayor parte del tiempo, ya que Adam pasaba mucho tiempo con Joane, Joussepe con Marta y Ceci con Black. Las chicas seguían vigilando a estos dos lo más lejos posible, ya que seguían evitaban a los chicos.
Una tarde a la salida de pociones James realizó un nuevo intento de acercarse a la pelirroja.
_Lily, ¿tienes un momento? Necesito hablar contigo.
_Mira Potter, ya te lo he dicho, ya no soy más Lily para ti, llámame Evans y si quieres hablar conmigo te sugiero que prestes más atención al profesor Slughorn porque la única forma que lo logres es tomando un poco de poción Multijugos y te transformes en una persona menos cretina que tú, aunque no creo que te cueste trabajo encontrarla.
_Evans no seas tan dura, dale una oportunidad
_¡¡Black, no te atrevas a dirigirme la palabra!! Tú eres el peor de los tres y eso ya es mucho que decir y te recuerdo que falta muy poco para que todo este circo termine y ahí sí que sabrás cuán dura puedo ser. ¡Ceci, ¿vienes?!
_Uyyy
Lily, últimamente estas insufrible. Mejor nos vemos más tarde, amor_ la castaña le dio beso a un afligido Sirius y se fue con la pelirroja.
James miraba partir a la ojiverde de su lado con la expresión de un cachorrito maltratado.
_Amigo, lo siento tanto como tú_ Remus le palmeó la espalda en señal de apoyo_ A la salida de Transformaciones quise hablar con Amber, me echó un hechizo silenciador y tuve que pedirle a Mcgonogall que me ayudara porque todavía no he logrado hacer un encantamiento sin emitir sonido
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N/A: gracias por los alientos
sigan asi=)_¡CECI!_ Lily gritaba desde el baño del cuarto de las chicas.
La castaña asomó la cabeza por la puerta, ya llevaba puesto el piyama.
_¿Qué quieres? Estaba a punto de meterme en la cama
_ Ven aquí, tienes que beber algo_ Lily parecía muy ansiosa.
_ Ahh no, ¿no será esa cosa que has estado revolviendo aquí hace días, no? Porque tiene un olor tremendo y te aviso que yo estoy perfectamente sana.
_Pero tienes que beberla_ Amber no estaba segura de cómo convencerla_ Es que
es para hacernos más bonitas ante los ojos de los chicos, Lily y yo ya la tomamos.
Ceci dudó un momento_ Bueno, si es para que mi Sirius me quiera un poco más, no creo que haya problemas.
_Si si, lo que digas, ahora ¡¡bebe!!_ la pelirroja estaba impaciente. Le entregó un vaso con algo de la solución y la belga bebió obediente.
Por un momento, la chica se quedó mirando extrañada a sus amigas, quienes le miraban expectantes.
_¿Y? ¿Algún cambio?_ Lily no aguantaba más la incertidumbre
_¿Cambio?
_Si, tonta ¿no te acuerdas? Black envenándote, tú sintiendo cosas que no sientes, tú de novia con ese hijo de su madre, besándolo, abrazándolo por todos lados.
La castaña puso los ojos en blanco y luego pareció reaccionar.
_¡El hijo de puta! ¡¡Ahora me doy cuenta!! Ohh chicas
lo que he sentido, fue horrible, sin poder hacer lo que realmente quería. El muy cretino me ha tocado, me ha besado toda, casi me
¡¡Lily casi lo hicimos!!_ Ceci estaba llorando, ya no podía aguantar toda la angustia y la humillación que sentía.
_¡¡¿¿Cómo??!!_ sus amigas gritaban indignadas Pero si siempre estuvimos vigilándolos, atentas a lo que hacían. Bueno
siempre, siempre, no
La belga comenzó a contar entre sollozos todo lo del Cuarto de Menesteres.
_Pero
¿paró?¿Black no siguió hasta al final?_ Amber parecía sorprendida ante esta información_ Bueno
pues eso es raro ¿no creen? Capaz se arrepintió

_¡Claro que sí!¡Se habrá acordado de nosotras y de lo que le haríamos si hubiese concretado lo que empezó! ¡¡¡Ese chico debe tener la conciencia más sucia que el pelo de Snape!!!_ Lily no podía creer cómo Amber podía ser condescendiente con el gilipollas.
_¡¡Juro que lo mato!! ¡¡¡Lo cortaré en pedacitos y luego se los daré a Hagrid para que alimente a los Thestrals!!!_ Ceci se levantó de la cama limpiándose la cara con la manga del piyama y fue hacia a la puerta como una bala humana.
_Espera
¡¡Ceci tranquilízate un poco!!
_¡¡¿Qué me tranquilice?!! ¡¡Ese tipo me las pagará todas juntas, le haré retorcerse del dolor, lo mutilaré, le
!!
_Si, chica, claro que harás todo eso y mucho más, pero tenemos que planearlo antes porque será lo peor que esos tres vivirán.
La ojinegro se calmó y miró a la pelirroja con cara de De-qué-hablas
_¿Tres?
_ Pues, claro, Potter y Lupin
Amber y Lily le contaron acerca de sus ex-novios ocultándoles lo de Black, pero Ceci no pareció irritada o sorprendida.
_Pos, la verdad, si ustedes la hubieran cagado como lo hizo ese arrogante mal nacido yo también las hubiese apoyado.
Lily no creía lo que escuchaban sus oídos. Amber miraba a Ceci con ojos de plato.
_¿Los defiendes después de lo que te hicieron?
_Ellos a mí no me hicieron nada, sólo fue el imbécil de su amigo. Además, todas sabemos que ellos parecían tan extrañados de mi cambio como ustedes, así que no creo que ellos hayan participado del plan del energúmeno ese.
_Sí
pero lo encubrieron y no hicieron nada para persuadirle de que confesara_ esta vez fue Amber la que habó indignada de la actitud de la castaña.
_Eso ustedes no lo saben
yo no creo que hayan hecho nada malo. Bien saben que las dos estaban más que felices con esos dos y ninguna tomó Amortentia como yo.
Las chicas se miraron y por un momento pensaron, o esperaron, que Ceci tenía algo de razón.
_¡¡Bueno, ya!! Creo que tu cerebro todavía está muy conmocionado como para pensar correctamente. Mejor vayamos a dormir que necesitas descansar_ Lily se metió debajo de sus sábanas.
_Como quieras, yo sólo daba mi opinión
Las otras dos emitieron un gruñido de exasperación y la belga se acostó resignada.
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Esa noche Sirius se despertó a la madrugada. Sus amigos estaban roncando y él ya no pudo volver a conciliar el sueño. Se levantó y sin hacer ruido bajó las escaleras para sentarse frente al fuego que seguía prendido en la Sala Común, ya comenzaba a hacer frío en esa época del año.
El chico se veía muy triste. Sabía, por sus cálculos, que ya faltaba muy poco para que el antídoto de Lily estuviera listo y sabía que eso sería el fin de los días más felices de su vida. Realmente amaba a esa chica. Se preguntó si al menos llegaría a ir al baile con ella, sólo faltaban dos días y capaz que con algo de suerte
Pero ya faltaba tan poco
El chico miró el fuego sin pestañear y pronto unas lágrimas recorrieron sus mejillas. Era increíble, en esas semanas había llorado más que en todos sus años de existencia, todo gracias a esa castaña que lo tenía loco.
Ceci no podía dormir, no dejaba de pensar en las semanas pasadas con Black. Por más que quisiera evitarlo pensaba en lo bien que la había tratado, especialmente después de lo ocurrido en la Sala de los Menesteres. Después de todo, él se había echado atrás. No había llegado todo lo lejos que pudo. ¡Basta! Deja de pensar así. El muy cretino se aprovechó de ti, te hizo su novia a la fuerza y te humilló
Se levantó y decidió estirar las piernas. Bajó a la Sala Común pero lo que vio la dejó petrificada en último escalón de las escaleras.
Black estaba allí, con las manos en la cara, aparentemente llorando porque su respiración era algo fuerte y cortada. Nunca lo había visto así, tan vulnerable. Se preguntó qué pudo haberle pasado para que dejara de mostrarse arrogante, orgulloso y superior al resto de la humanidad. Tengo que averiguarlo. Mañana comenzaré mi venganza y puede que esto me ayude a conocer su punto débil. De todos modos, él todavía no sabe que volví a ser la de siempre
_Sirius, amor ¿Qué es lo que ocurre? ¿Por qué lloras?_ Black miró hacia la chica. Tenía los ojos rojos del llanto y una mirada que daba pena. ¡Ay, Dios mío! Las lágrimas solo lo hacen más apuesto pensó la castaña, muy a su pesar.
_Ceci, ven. Siéntate aquí_ Sirius le señalo sus piernas y la chica sin pensarlo le obedeció. Parecía muy preocupada.
_ Estoy así porque estas semanas han sido las más felices que pueda recordar. Tú le has dado un vuelco a mi vida que no me esperaba. Nunca sentí algo así por otra chica. Eres muy especial, Ceci, única_ la ojinegro parecía congelada pero su mente daba vueltas Tanto tiempo queriendo escuchar esas palabras de su boca_ He aprendido a amarte, aunque esa ha sido la lección más fácil que me ha tocado, aún más que la de vuelo_ le sonrió y sus ojos tomaron una nueva luminosidad que lo hacía aún más atractivo. Ceci le correspondió con una sonrisa_ Pero ahora tengo
este
el presentimiento de que algo va a pasar y que ya no podré disfrutar de tu cariño y compañía y volveré a estar tan sólo como antes. Pero quiero que sepas y RECUERDES que te quiero, que eres la primer chica a la que he querido y que pase lo que pase siempre te querré.
No puede ser cierto. ¿Estará siendo sincero?
_ Nunca fui más sincero en toda mi vida Ceci, te amo_ el chico puso sus manos en el cuello de la chica y acercó sus labios a los de ella. La besó con el beso más tierno, dulce, excitante y real que haya dado jamás. Algo explotó en el pecho de la belga, quién no hizo ningún esfuerzo por separarse del chico. ¿Qué me pasa? ¿Por qué no lo mato en este instante? ¿Por qué le correspondo? Si el me ha hecho tanto daño
Pero le siguió correspondiendo sin un segundo pensamiento.
Sirius se apartó levemente y miró esos ojos negros que tanto le gustaban_ Te voy a extrañar mucho_ Hubo un silencio que cortó el aire mientras ambos se contemplaban. No parecía existir nada en este mundo más que ellos dos.
_Vayamos a dormir preciosa, que tienes que descansar para mañana estar tan bella como siempre_ le tomó la mano y la guió hasta las escaleras que dirigían a los dormitorios de las chicas.
_Adios, cariño_ Sirius la despidió con un suave beso en la frente_ duerme con los angelitos que yo soñaré contigo.
Ceci no salía de su asombro. Subió las escaleras muy confundida. Realmente no supo cómo había logrado encontrar su habitación y luego caminado hacia la cama correcta para acostarse. No me lo creo. Parece otro Sirius
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_¡¡CECILIA!!
La castaña pestañeó y despertó de sus pensamientos. Miró a su alrededor, recordó que era la hora del desayuno y miró a la chica sentada enfrente de ella. La bonita pelirroja parecía irritada por algo que ella desconocía.
_¿Te pasa algo, Lily?
_¡¿Qué si me pasa algo?! Ceci, ¿en qué mundo vives? Te he preguntado eso mismo ya tres veces y no me contestas. Sólo te limitas a mirar tu plato de cereales que aún no has tocado. ¿En qué pensabas?
La castaña tardó en contestar. Todavía no les había contado a sus amigas acerca del nuevo Sirius de anoche. Por alguna razón no quiso contarles y tampoco planeaba hacerlo ahora.
_Pensaba en Sirius Black. En su mirada, sus labios, su llanto, sus besos, sus risas y sus abrazos y aún así tampoco puedo evitar pensar en sus bromas pesadas, en todas sus conquistas y sus malos tratos, pero de todos modos no dejo de añorar sus besos de Buenos Días_ Pero antes de decir esto en voz alta, salió de su renovado ensimismamiento y contestó:
_ No, nada, nada... es que no dormí bien. Por eso es que me cuesta hilar dos pensamientos_ sonrió a su amiga, quién no parecía nada satisfecha con la respuesta.
_No te habrás pasado toda la noche pensando en Black, ¿no?
_ Si, pues a decir verdad sí, en la forma de quitarle los huesos uno por uno sin terminar en detención.
_¿No crees que es mejor dejar todo como está? Ya ha pasado mucho agua por debajo del puente, no querrán que se les desplome en sima, ¿no cierto?
_Gracias por tus metáforas primito, pero va a ser mejor que no te metas si no quieres arriesgar tus amistades o en su defecto tu puesto en el equipo de Quiddicht. No querrás que esos dos se enojen contigo por nuestra venganza, ¿verdad?_ le sonrió socarronamente a Adam.
_Pues sabes que puedes ser insufrible cuando quieres, ¿verdad?_ sin otra palabra se dirigió a la mesa de Hufflepaff para saludar a su novia.
Los merodeadores todavía no habían bajado al Gran Comedor. Ceci no había decidido qué hacer todavía pero para sus amigas estaba bien claro que la venganza tenía que ser planeada.
_Y bien ¿qué planeaste?_ Lily no podía esperar para saber lo que la castaña había tramado durante la noche.
Pero antes de que la belga le contestara, ésta se levantó y se dirigió a la otra punta de la mesa de su casa, donde se habían sentado los recién llegados merodeadores. La chica saludó con un beso en la boca a Black, que éste correspondió alegremente, y se sentó a su lado.
_Pero ¿qué cree que hace?_ Lily no salía de su sorpresa_ Se supone que planeaba vengarse.
_Claro que planea vengarse, seguramente es parte de su plan, no te preocupes_ Amber la calmó, pero le costaba cerrar la boca para modular_ Ahora mejor ve a Transformaciones, que no querrás llegar tarde.
_Ah, no... Tienes razón. Es que esto no deja de importunarme. Mejor me apuro_ y salió corriendo por la puerta pero sin antes dirigir una última mirada de repulsión hacia su amiga y los cuatro merodeadores.
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bueno ojala les haya gustado, sirius ya es un cachorrito =))
bueno comenten que me hacen feliz


_ ¿Qué rayos hacías besando a Black?
_Lily, es parte del plan no te preocupes_ la pelirroja le miró sin mucha convicción_ Lily, juro que es la pura verdad, sólo quiero mantenerme cerca para que crea que sigo siendo la misma chica traumada y así poder darle donde más le duela sin previo aviso_ Aunque también quiero estar segura de si el cambio en Sirius es real pensó la belga
La profesora Mcgonogall entró al aula y los alumnos callaron de inmediato.
_¡Buenos días alumnos!_ unos pocos pudieron devolver a penas un somnoliento saludo matinal .
_Espero que despierten pronto por su propio bien porque hoy daremos un paso aún más difícil en su preparación para el TIMOS. Hoy nos concentraremos en transformaciones de humanos a animales. Un objetivo muy difícil de lograr ya que pocas mentes privilegiadas lo hacen con éxito. También pueden ser sumamente peligrosas, no querrán terminar con medio cuerpo de caballo y otro medio de humano porque parecerían una mala copia de centauro._ Algunos alumnos tenían cara de ansiedad, otros de excitación ante la nueva e interesante asignación pero otros simplemente
_¡¡Potter!! ¿Le ocurre algo que mira el techo como si fuera más importante que mi clase?
_No, no... Profesora. Sólo pensaba en lo inepto que debería ser uno para quedarse en la mitad de una transformación tan simple
Lily se dio vuelta y lo miró con desaprobación, luego puso los ojos en blanco y se volvió a la profesora.
_ Pues, sepa, señorito que las transformaciones de este tipo son, en realidad, extremadamente difíciles y dudo que usted logre siquiera convertir sus manos en garras puesto que la primera vez que hice yo misma el intento, y a una edad más avanzada que la suya, terminé en el hospital inconsciente por una semana y con el cuerpo cubierto de pelos.
A esto James sólo respondió con una gran sonrisa socarrona, mientras sus amigos reprimían las risas dificultosamente. ¡Qué engreídos! Los mismos de siempre Pensaron las dos amigas.
_Ahora, si el grupito de los sabe lo todo me deja continuar
_ Mcgonogall echó una nueva mirada de reprobación a los cuatro amigos y éstos callaron finalmente.
La clase continuó pero los chicos no prestaban ni la más mínima atención.
_Ey, Canuto, ¿no crees que ya es hora que tu novia despierte a la realidad?_ James susurraba para no llamar la atención de la animaga.
_Sí ya sé, a mi también me es extraño. Yo hubiese jurado que el antídoto de Lily ya estaba listo para esta fecha.
Los cuatro chicos se quedaron en silencio, pensando, por unos minutos.
_¿No crees que tal vez Ceci se haya dado cuenta de que me quiere y seguido como si nada?_ se podía ver esperanza en los ojos azules.
_No, realmente no lo creo, ella es muy orgullosa como para dejarte pasar semejante cagada y realmente no creo que te ame
_Pues, gracias James, eres un gran apoyo_ replicó sarcásticamente Sirius
_Tiene razón Cornamenta. Sirius, no creo que la chica se desviva por ti ni mucho menos, aunque podría ser que lo esté fingiendo_ Remus había dado en la tecla
_ Nahh
¿fingiendo? Nadie puede actuar tan bien
Esta igual de tierna que siempre.
_ No sé, yo creo que la idea de Lunático no es nada tonta_ agregó Peter.
_Pues yo no lo creo. O la pócima todavía no esta terminada o se arruinó o como dije la chica está enamorada de mí. Y por supuesto que esto último es lo más probable_ y miró ilusionado la nuca de su castaña.
Los otros dos suspiraron resignados y se limitaron a mirar el techo nuevamente.
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Black caminaba entre las mesas del Gran Salón, dirigiéndose a su novia quién lo había saludado desde la mesa de Gryffindor. La sala estaba llena de chicos hambrientos, cansados de las exigentes asignaturas, cada vez con más tarea acumulada. Por eso muchos chicos esperaban con ansias la noche del viernes siguiente, es decir, la noche siguiente, para distraerse de tanto ajetreo.
Como iba diciendo, Sirius caminaba hacia su novia, ya muy cerca de la chica, con la idea de saludarle con un beso, cuando una señorita de Slytherin, sentada en la mesa de enfrente murmuró algo con la barita apuntando al ojiazul. De esto nadie se percató, pero lo que no paso de improvisto para el grupo cercano fue que Black se dio vuelta en el instante antes de besar a Ceci para luego entregar su beso a la chica Slytherin.
La castaña observó la escena con la mandíbula por el piso y los ojos parecían salirse de su lugar natural. No entendía nada, este chico que tan sincero se había mostrado, revelándole amor verdadero y un montón de otras cursilerías, estaba allí besando a otra chica, nada menos que una Slytherin. Algo inesperado le ocurrió a su cara. Se transformó en la viva imagen de la cara de un Banshee. Las lágrimas la empaparon sin siquiera percatarse de ello. Algo nuevo se despertó en su interior, una ira que le carcomía la conciencia.
_¡ENGORGIO!_ la barita de la castaña apuntaba a la cabeza de Sirius, la cual comenzó a inflarse a modo de globo aerostático. La chica se había secado la cara con las mangas de su túnica pero ahora estaba roja de cólera.
El ojiazul tenía los ojos como plato ante la sorpresa de tantos encantamientos juntos, mientras los testigos daban gritos de impresión.
_ Ceci ¡para! ¡va explotar!_ Amber estaba a su lado y devolvió el sentido común a la belga
Entonces, la chica se dirigió a Black.
_¡¡Maldito bastardo!! ¡¡Y yo pensando que habías cambiado!! ¡¡¡Estaba a punto de perdonarte lo de la poción, apunto de creer las mentiras que me dijiste en la Sala Común cuando ya hubiera podido matarte si tu puto llanto no me hubiese persuadido!!! Pues ahora me arrepiento, habrías explotado si no estuviésemos en el castillo, pero me las pagarás, Black, juro que terminaras arrodillado pidiéndome misericordia, grandísimo hijo de p

_Ya señorita Berhams, creo que es suficiente, nos ha dejado perfectamente en claro sus sentimientos_ Dumbledore observaba calmo y algo apenado desde la mesa de profesores.
La castaña irrumpió nuevamente en llanto y corrió fuera del salón en busca de refugio.
Sirius miraba la puerta con ojos de nenito perdida y la cabeza igual de hinchada que como la dejó la belga. No entendía nada de lo que había pasado pero una sola cosa parecía tener importancia, una cosa que le importunaba sobre todas las cosas. Me había perdonado
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_¡Ceci! Levántate de una vez
no has comido en todo el día y has faltado ya a tres clases
Las chicas quisieron animarle. Ambas estaban muy preocupas. Su amiga no había salido de la cama en todo el día y ellas estaban muy preocupadas para dejarla sola, aunque eso fuese lo que necesitaba.
_Chica
Alégrate que has dejado al muy capullo en la enfermería toda la noche. Parece que tu hechizo fue tan fuerte que Madam Pompfry tuvo que darle unas cuantas cucharadas de poción desinflamatoria_ Lily quiso sonreírle pero no tuvo mucho éxito, estaba demasiado afligida por su amiga.
_ Pos me alegro de corazón
_ pero su cara sólo mostraba tristeza
_ ¿Quieres dejar eso? Necesitas estar hermosa, dentro de dos horas ya tenemos que bajar al baile_ Amber trató de animarla.
_No quiero. Me pienso quedar aquí hasta que se me dé la gana.
_Vamos Ceci, sabes que eso es imposible, ya escuchaste al director. No podemos faltar_ la pelirroja trataba de hacerle entrar en razón_ Además, nunca pensé que pudiera afectarte tanto lo que hacía Black
_ ¡NO ME IMPORTA!
_ Y ¿por qué estas así?
La castaña no contestó. Ella también se había preguntado lo mismo. No entendía por qué no dejaba de llorar, bueno
si entendía, pero no se permitía asimilarlo.
_ Porque me ha humillado frente todo el colegio, por quinceava vez. Porque, te recuerdo, que yo todavía fingía ser su novia cuando el muy imbe
.
_ Si, lo sé, pero también escuchamos lo que le has dicho, al igual que el resto del colegio. Le dijiste que estabas a punto de perdonarle por algo que pasó en la Sala Común. Ahora
¿te parece si nos cuentas a qué te referías?
Ceci miró a sus amigas, reconoció que era hora de que supiesen todo pero luego pensó que no dejaría que ni un pensamiento más acerca del cretino la angustiase.
_Nada
tonterías que me inventé para parecer la novia despechada. Mejor vistámonos que no tenemos más opción que bajar a la famosa fiesta_ se levantó y se encerró en el baile para darse la ducha que tanto necesitaba.
Las otras dos se miraron y supieron que no valía la pena luchar contra la obstinada belga.
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_Ya Canuto ¡¡Levántate!!_ James gritaba a su amigo muy exasperado luego de varios minutos de intentar que reaccionase_ Nos toca vestirnos para la fiesta, ya sabes que no podemos faltar. Además no te has movido de la cama desde que volviste de la enfermería.
_Pues no quiero ir a ningún lado. Ella no irá conmigo y si es así prefiero quedarme aquí tirado_ Sirius tenía la cabeza oculta bajo la almohada. Había estado toda la mañana pensando en su mala suerte. En la idiota Slytherin que le había hechizado y todo lo que salió de la boca de la castaña luego de eso. A punto de personarme Se repetía una y otra vez en su cabeza.
_Eso es imposible, amigo y lo sabes. Dumbledore prometió que algo horrible nos pasaría si no asistíamos. Yo tampoco tengo ganas de ir sin Amber y supongo que James no querrá ir sin Lily pero no tenemos otra opción_ Remus trató que el ojiazul entrara en razón.
_Y ahora que lo mencionan
¿con quiénes irán? Sabemos que no podemos ir sin parejas. A veces el viejote puede ser muy pesado
_ Peter preguntó algo entusiasmado mientras observaba a un Sirius que nunca habría imaginado. ¡Vaya que está cambiado!
Los chicos miraron a su enanito amigo y sus caras tomaron una expresión desconsoladora.
_Yo iré con una de séptimo que me invitó hace un rato
Creo que su nombre es Katy algo.
_ Eso es genial, Cornamenta, ni siquiera sabes el nombre. No me extrañaría si no pudieses reconocerla
_ rió Colagusano, pero calló de inmediato gracias a la mirada que le dirigió James.
_A mí me invitó una chica de quinto, Alicia Johnson. Y tú supongo que irás con tu novia de siempre, ¿no?
_Sí, Lunático_ Peter parecía muy excitado, realmente no podía creer que estuviera en mejor posición que sus amigos _ Y ¿tú, Sirius? Con alguien tienes que ir.
_No sé, cuado baje le preguntaré alguna del club de fans. Seguramente cancelarán su cita para ir conmigo_ pero no parecía nada emocionado.
De hecho, si una no conociese la historia de estos tres, diría que estaban a punto de asistir a un funeral y no a una fiesta.
_Bueno, chicos entiendo que estén tristes_ Peter se mostraba comprensivo ante la tristeza regente_ Supongo que ustedes han encontrado sus medias naranjas.
Los tres se miraron y luego observaron a Colagusano con cara de ¿qué dice este maniático?
_ Sus medias naranjas, es un termino que leí en El Quisquilloso. Es un concepto parecido a alma gemela_ el chico estaba contento de explicar algo a sus amigos. Generalmente, era en el sentido contrario.
Los tres se miraron nuevamente algo sorprendidos ante esta nueva información. Luego de unos momentos Sirius y Remus comenzaron a reír, con las manos en las costillas, con miedo de que se les saliera una con tantas carcajadas. Sin embargo, James se quedó pensativo.
_¿Sabes, Colagusano? Creo que esa es una excelente idea_ los dos chicos se congelaron en el piso luego de detener la risa para mirar extrañados al de gafas. Por otro lado, Peter parecía contento de que su comentario haya gustado al menos a uno de sus amigos.
_¿De qué hablas? Es la idea más estúpida que escuche en mi vida_ el rechoncho le sacó la lengua a Sirius y lo miró disgustado.
_Pues creo que es una idea muy dulce, apuesto que a Lily le encantará_ esta vez todos lo miraron muy sorprendidos.
_ No pensaras en decirle eso, ¿no? Es decir, sé que tanto Amber como la pelirroja son muy tiernas, pero eso es demasiado ridículo_ Ahora Peter le sacó la lengua a Remus.
_No, yo estoy seguro que le encantará_ luego se fue al baño, para cambiarse lejos de las risotadas de los dos chicos que comenzaron a revolcarse nuevamente en el piso. Peter sólo miraba la puerta del baño, ilusionado con que la idea de madias naranjas haya sido del agrado de James. Luego miro a sus otros dos amigos todavía en el suelo.
_Bueno, pos me alegro de que haya algo que los distraiga de sus dramáticas vidas.
Ante estas palabras los animagos se detuvieron y comenzaron a prepararse para el baile con muy poco entusiasmo.
_Ceci ¡ya sal!¡¡No has salido del baño desde que te levantaste de la cama!! _ Lily estaba muy irritada. Miró a Amber que estaba a su lado en la habitación._ No estará llorando, ¿no?_ la francesa se encogió de hombros.
_No te preocupes, amiga. Estoy mejor que nunca. Sólo me faltan unos toques para mi disfraz y ya les dejo para que terminen su maquillaje_ la voz de la belga no sonaba triste, de hecho parecía algo alegre.
_Bueno, pero apúrate que ya falta poco_ Amber se volvió al espejo de cuerpo entero que estaba en su habitación. Se contempló. Llevaba un vestido precioso, largo hasta el piso y de color rosa, pero éste iba degradando su tonalidad desde el top hasta los pies. En el corsé había incrustados unos pequeños diamantes que le daban una encantadora luminosidad a su rostro. En los pies, unas zapatillas de cristal en color rosado y sobre los hombros un lindo chal haciendo juego que dejaba ver la piel blanca de su espalda. Para dar el último toque al disfraz de princesa, sobre su rubia cabeza reposaba una tiara repleta de brillantes, también verdaderos. Se hacía evidente que la chica provenía de una noble y adinerada familia de magos.
_ Lily, ¿no crees que es demasiado?
_¿Demasiado? ¿Estas loca? Pero si te queda precioso ese vestido, además sabiendo el poco tiempo que dedicamos a nuestros disfraces, eso ya es mucho decir. Aunque a decir verdad, la que está en el horno soy yo_ ahora fue ella quién se contempló en el espejo. La pelirroja llevaba una pollerita negra con volados, muy corta, de hecho tan corta que por de bajo de ella se vislumbraban el término de sus blancos muslos. Arriba de ésta tenía un semi delantal blanco, también diminuto. En el torso la cubría, a duras penas, una camisa del mismo color que la pollera, muy ajustada y con un escote sumamente pronunciado que dejaba ver el comienzo de sus pechos. En los pies, las zapatos negros con el taco más alto que haya usado jamás, en la cabeza un gorrito blanco y, finalmente, un plumero en sus manos.
_Pero si eres una encantadora mucamita. Sospecho que muchos chicos querrán que les ayudes a arreglar sus cama después del baile_ la francesa rió divertida.
_Tú ríete si quieres. Pero yo no le encuentro ninguna gracia_ trató de estirar la pollera con la mano sin lograr que se alargase como hubiera querido_ Si tan sólo pudiera modificarlos, pero con estos trajes mágicos alquilados, eso es imposible.
_Pues yo creo que te ves magnífica y tu pelo se ve fantástico suelto de esa forma. En cambio, el mío esta sujeto en este rodete mal hecho que amenaza con desarmarse en cualquier momento.
_Pos arréglalo Amber_ Cecilia había salido del baño y miraba los bonitos disfraces de sus amigas.
_Pero, ¡¡¡¡¿¿¿qué te has hecho???!!!!

_¿Qué? ¿No estoy
eh
original?_ Ceci miraba divertida la expresión de shock que tenían las chicas. Realmente parecía que hubieran visto al Señor Tenebroso y toda su patota.
Lily no podía creer lo que veía, es que lo QUE veía no podía ser su amiga.
La castaña ni siquiera era castaña. Tenía el pelo tan largo como de costumbre, pero en vez de caer sobre sus hombros, permanecía parado por en sima de su cabeza y estaba tenido de negro con reflejos azules. Su vestimenta, si se la podía llamar de alguna manera, consistía en unas medias largas de red negras, aparentemente, agujereadas con esmero. Arriba de éstas una minifalda negra de cuero, cortísima. Habría que agarrar una regla para medir cual pollera tenía menos centímetros, la de Lily o la de Ceci. Como top, bueno en realidad no llevaba uno, sólo vestía un sostén de cuero que tapaba bastante poco. De ese modo se podían ver sus torneadas piernas y abdominales. Realmente era impactante.
_¿No les gusta mi disfraz?
_Bueno Ceci no es tu disfraz lo que nos preocupa, aunque debo agregar que es muy
eh
original
_Sí, pues para que te informes querida Amber, así es como visten algunas personas muggle que se hacen llamar punk o góticos. Nunca supe bien la diferencia. ¿Tú si, Lily?_ le sonrió a la pelirroja. Pero ésta no contestó, sólo permanecía en shock.
_Pero, ¿lo de tu cara es normal?_ Amber la que preguntó lo mismo que Lily quería saber.
_Ahh
¿te refieres a éstos? Son sólo unos cuantos aritos, se llaman piercings.
_¡¡¡¿¿¿Unos cuantos???!!!_ Lily salió de su sorpresa finalmente_ Estas repleta de ellos, casi irreconocible. ¡¡¡¡No hay un solo lugar de tu cara que no este agujereada!!!!
_Bueno, me alegro que lo notases amiga_ dijó sarcásticamente la nueva punk_ Pero no te preocupes, son mágicos. No son permanentes como los de los muggles.
_¿¿¿Los muggles se hacen eso permanente???_ la francesa estaba atónita ante esta nueva información acerca de la gente no maga.
_Bueno, es que generalmente se hacen algunos, no tantos como ella
_Si, Lily tiene razón. Pero ahora yendo a un tema más interesante ¿Con quiénes irán al baile?
_ Pues a mí me invitó Rodderie Davis_ contestó Amber, sin mucho entusiasmo.
_ ¿El capitán del equipo de Ravenclaw? Vaya, sí que es un gran partido, chica. Y ¿tú Lily?
_Ehhh
Bueno, me ha invitado
ehh_ la chica no estaba segura si contarlo_ eh... Severus Snape y le he dicho que sí_ esto último lo dijo muy rápido y mirando la expresión de sus amigas agregó_ Es que nadie más lo ha hecho, entonces

_¡No mientas, Lily! Estoy segura que te han invitado muchos más. ¡¡Esto es por James Potter!!_ Ceci gritó irritada, no podía creer que su amiga haya aceptado a semejante imbécil_ ¿Cómo has podido? Si nos ha llamado eso que tu sabes desde chicas.
_Pues se disculpó y ya te dije, no tenía a nadie más con quién ir

_¡Mentira! Lo has hecho porque querías vengarte de Potter. Porque todavía te gusta y no quieres aceptarlo_ la ojinegro no pudo mantener la voz baja.
_ ¡¡No me gusta James Potter!! ¡¡Es un arrogante mal nacido que
!!
_Eso no te lo crees ni tú

_Ceci, no hagas que lo repita más. ¡¡¡No me gusta Potter!!!!
_Lily, creo que Ceci tiene razón en algo
_ la francesa quería bajar la tensión en la conversación diciendo que lo único malo de la situación era la pareja que había escogido pero la pelirroja no le dejó terminar.
_¡¡¡YA HE DICHO QUE NO ME GUSTA Y NUNCA MÁS ME GUSTARA JAMES POTTER!!!¡¡¡Y QUE ANTES DE SALIR DE NUEVO CON ESE ENGREIDO PETULANTE SALDRÍA CON EL CALAMAR GIGANTE!!!
Hubo unos instantes de silencio, muy incómodo por cierto.
_Sí, Lily ya te hemos escuchado decir eso, pero no hay necesidad que lo oiga toda la torre también_ Ceci evitó con dificultad ocultar la risa que le causaba semejante exabrupto.
_No fue tan fuerte

En ese momento se escucho una voz, seguramente proveniente de la Sala Común.
_Entonces ¿eso quiere decir que no te importa si salgo con él?
Lily se congeló por un momento pero luego gruñó muy fuerte. Eso la ponía aun más molesta.
_Esta bien. Tomaré eso como un sí_ contestó la voz de la joven.
_ Bueno Lily eso estuvo genial_ Amber rió y luego Ceci se le unió.
_¡¡Ya basta!! Y ¿tú con quién iras? No creo que tu pareja se ponga muy feliz al verte así.
_Pues no creo que tenga mucho problema y para que sepas, voy a tomar tu consejo_ Ceci había dejado de reír dificultosamente.
_¿Qué consejo?_ Lily no recordaba darle ningún consejo.
_ Ya te enteraras, primero debo encontrarlo e invitarle_ Salió del dormitorio en busca de su pareja. Las chicas no tenían idea a qué se refería y se miraron, pero de inmediato entendieron que no conocerían la respuesta de algunas de sus bocas.

James estaba parado al lado de la mesa del buffet mirando la puerta intensamente. De vez en cuando su mirada caía sobre sus amigos en la pista de baile. Remus y Sirius bailaban con sus parejas, algo ridículos por cierto, ya que giraban la cabeza hacia la puerta cada dos por tres, mientras seguían enfrentando a sus compañeras en un baile muy torpe. Estaba claro que ambos esperaban lo mismo que él, a las tres cabezas más bonitas de Hogwarts, una pelirroja, una castaña y la otra rubia.
Volvió a mirar a la entrada del Gran Salón pero al no ver nada nuevo se concentró de nuevo en sus amigos. Sirius acababa de pisar a la Gryffindor que le servía de pareja, demasiado distraído con la puerta como para disculparse. La chica dio un pequeño grito pero no se quejó puesto que, después de todo, ella era la afortunada que bailaba, para bien o mal, con Sirius Black. James sonrío ante la escena y luego miró a Remus, quién se mostraba aún más ridículo, ya que sumado a sus difíciles contorciones para ver la puerta detrás suyo, bailaba con menos gracia que el ojiazul. Peter bailaba al lado de ellos, con su novia, pero se veía igual de ridículo, aunque esto se debía a su poca habilidad para el baile. Ninguna de sus acompañantes parecía muy feliz con el modo en que se desenvolvían sus citas.
_James, por quinceava vez ¿quieres bailar?_ el de gafas miró a la chica que tenía al lado, dándose cuenta de su presencia por primera vez desde que llegaron a la fiesta. Es bastante bonita pero nada comparada con Lily Miró su disfraz, tenía un sugestivo traje de bailarina clásica. Más ridículo que Peter bailando.
_Eh... No, creo que permaneceré aquí... eh Katy
_Kate, James, no Katy_ la chica bufó y se cruzó de brazos.
James ignoró esto último por completo y volvió a concentrarse en la puerta de entrada.
¿Cómo le explico a Lily que es mi media naranja? No puedo sacar el tema de la nada. Ehh... podría hablar primero de su pelo, es decir, el naranja y su pelo son dos cosas que tienen sentido si se las mira desde cierto ángulo... ¿Qué digo? No tiene ningún sentido. Mejor le cuento de las medias naranjas que me regaló mamá para navidad...o mejor le relato todas las cosas naranjas que me gustan, las naranjas (las frutas, claro, se llaman naranjas,¿no?), el sol, los colores de Gryffindor, su pelo, su pelo otra vez y finalmente su pelo. Si... creo que en eso se limita mi lista. Aunque sería más sincero si sólo digo su pelo. Entonces vuelvo al principio. ¡Si! Mejor comienzo por su pelo.
Cuando finalmente se decidió en la manera de iniciar conversación con la pelirroja la puerta del Gran Salón se abrió.
Primero entraron Amber con su lobo, es decir con su pareja que estaba disfrazado de licántropo. Eso no le debe hacer gracia a Remus. Efectivamente, vio cómo Lunático miraba a la francesa sin poder dar crédito a sus ojos. La cuestión era que la chica estaba muy bonita vestida de princesa. Suerte que Remus esté vestido de príncipe. Las miradas de la mayor parte de los hombres de la sala se posaron sobre la rubia que avanzaba de la mano de su pareja hacia al medio de la pista para comenzar a bailar. Ella ignoró toda esta atención, en especial la del merodeador.
Y finalmente entró Lily, con el ser menos preciado por James en todo el colegio. ¡Iba con Severus Quijicus Snape al lado! ¿Qué cree que hace viniendo con ese idiota, después de todo lo que le ha dicho? Entonces ¿¿puede perdonar a esa cosa antes que a mí?? Bueno, al menos no le está tomando la mano. Pero luego se concentró en su vestimenta ¡Madre de Dios! Pensó James ¿Cómo puedo saltar con la madre de Dios cuando la miró a ella...así...tan Su mandíbula había encontrado un nuevo lugar para vivir, aparentemente, el suelo. ¡¡¡No la miren, malditos pervertidos!!! ¿Cómo pudo aparecerse así?
Y de hecho, todas las miradas reposaban ahora en la pelirroja. Las de los chicos iban acompañadas por hilos de baba que colgaban de sus bocas, las de las chicas acompañadas por expresiones de desprecio en las caras por haberles robado la atención de sus parejas. La ojiverde pareció percatarse de este detalle puesto que intentaba, pobremente, tapar su escote y la parte trasera de su pollera con sus pequeñas manos y el plumero.
Pronto Quijicus fue a buscar unos tragos, dejando a Lily sola. James decidió aprovechar la oportunidad. Seguramente lo hace por despecho, sólo me quiere dar celos, más un terrible asco ya que decidió venir con el tipo más horrible, sino también sucio, de todo Hogwarts. En ese momento vio que el italiano y el belga se acercaban a su objetivo, al parecer, igual de impresionados por su pareja. Mierda, ahora no podré decirle tranquilamente la idea de la media naranja, aunque de todos modos no creo que habría sido de forma tranquila. ¡Mierda otra vez, si estoy transpirando como Colagusano antes de un examen!
Se acercó al grupo para escuchar preguntar a Adam_ ¿Y mi primita?
_No lo sé, salió hace ya bastante de la habitación sin querer decirnos dónde iba, ni siquiera nos dijo el nombre del chico con quien venía. Espero que venga pronto de lo contrario Dumbledore creerá que no vendrá y ni siquiera quiero pensar en lo que le puede esperar_ Lily miró a sus amigos preocupada.
Se ve tan bonita cuando pone esa cara. Seguramente se ve igual de linda hasta cuando cag... bueno, hasta cuando va al baño
_ Hola chicos
_Ahh...James ¿Cómo estas?
_Bien Jouseppe, gracias. Y ¿ustedes?_ sólo miraba a Lily, los otros dos sonrieron y contestaron un Bien, que fue inaudible para el de gafas.
_¿Qué quieres Potter?
_Bien, gracias Lily, perfecto, ¿y tú?_ la pelirroja puso los ojos en blanco.
_¡Evans, Potter!
_Claro_ dijo éste ignorando por completo la descortesía de la chica_ Pensaba tener unas palabras contigo _ miró a los chicos significativamente.
_ Sí, bueno...nosotros debemos volver con las Hufflepaff _ antes de que Lily pudiera detenerlos, ya ambos estaban con sus respectivas novias.
_ Bueno, habla. O tal vez piensas quedarte aquí parado hasta que finalmente tu boca esté repleta de moscas.
James tomó conciencia de que todavía no cerraba la boca. La cerró y volvió abrir varias veces, recordándole a Lily del calamar gigante en el agua. La chica reprimió una sonrisa y continuó mirándolo fríamente.
_Sí, Lily...Pues ¿sabes que tu pelo es naranja o en su defecto colorado?
La chica lo miró extrañada_ Pos me he dado cuenta. De hecho creo que la mayor parte de las personas que me ven se han dado cuenta, Potter.
James optó por ignorar la ironía de la pelirroja.
_Claro que es más naranja que rojo. Yo creo que naranja es un lindo color, ¿sabes? Por cierto, tengo unas medias de ese color que me tejió mi madre, sin mencionar las naranjas, a las frutas me refiero, muy ricas. El naranja...
_Potter ¿Te das cuenta que estas balbuceando sin sentido?_ Lily estaba impacientada.
_ Lo que quería decir...lo que tenía en mente...
_Ve al punto, Potter.
_Medias naranjas_ escupió James.
_ ¿Medias naranjas?_ la ojiverde no entendía nada.
_ Si...Tú eres mi...
_Lily, aquí tienes tu cerveza de mantequilla_ Snape lo había interrumpido. Nota mental: matar a Quijicus cuando lo encuentre a solas
_Gracias, Severus
_¿Severus?_ James no salía de su asombro.
_Si, Potter, Severus es mi pareja por si no lo habías notado_ estas últimas palabras las dijo en una voz pausada y muy clara. Como si con cada una de ellas quisiera clavarle un cuchillo por la espalda o por donde sea.
Pues claro que me he dado cuenta, ¿cómo podría ignorar semejante detalle?
_ Si lo note. ¿Cómo estas Quijicus?
_Mi nombre es Severus, Potter.
_¿En serio? ¿Por qué no nos dices algo que no sepamos? Mejor cuéntanos de tu nueva y reciente relación con el baño. Nunca creí ver el día en que te lavaras el cabello, Quijicus. Parece que haces milagros, Lily
Snape parecía a punto de responder y ya había acercado su mano derecha a la varita que colgaba a su costado. Pero la pelirroja fue más rápida.
_Potter, ya déjanos en paz y ve con Kate Spinnet que no deja de mirarnos desde que te acercaste en un primer momento_ James miró hacia donde se encontraba su pareja.
_Ahhh...con que ese era el nombre
Lily gruñó enfadada _ ¡¡¡Potter, eres insufrible!!! ¡¡¿¿Cómo puede ser que seas tan ególatra que ni siquiera encuentras adecuado saber el nombre de tu cita para el baile??!!
_ Me sé el tuyo, Lilian Evans_ replicó James, algo preocupado, pos sabía que se avecinaba uno de los conocidos exabruptos de Lily, quién decidió no escuchar este último comentario del chico.
_ ¡¡Tan arrogante!! Vienes aquí para balbucear sólo cosas acerca de ti y tus preciadas cosas naranjas (que por cierto es una total estupidez) En sima vienes disfrazado de REY, pero otra vez, ¡¡¿qué otro disfraz podrías tener el engrupido?!! ¡¡¡¡Llevas tu barita transformada en ese ridículo bastón real, tu odiosa capa y tu odiosa corona. Siempre secundado por los ineptos de tus amigos que no han tenido mejor idea que vestirse como príncipes, mientras que el cuarto idiota va como bufón real!!!! Sinceramente Potter, ¡¡¿¿crees que haya algún momento en que no quieras toda la atención para ti solo??!!_ la pelirroja gritaba sin importarle que ahora no sólo todos los ojos del salón estuvieran centrados en ella, sino que también todos los oídos.
James permanecía congelado en su lugar. Evidentemente tratando de asimilar cada una de las palabras de la ojiverde.
_ Pues si tanto te preocupa, ¡¡¡entérate de que tuve que vestir este disfraz porque fue un sorteo, Evans!!!!¡¡¡ Infórmate antes de decir tantas estupideces!!!_ ahora era él quién gritaba. ¿Cómo se atreve a tratarme así? Yo sólo quería ser amable
_ Pos a mi no me interesa si fue por sorteo o te lo ordenaron o te hechizaron para que te pongas eso, sigue siendo igual de ridículo _ Lily estaba algo sorprendida por los gritos de James, él nunca le había gritado antes. Pero no quiso mostrar ese sentimiento, así que siguió vociferando. Luego se dirigió a Snape _ Vamos, Severus, demos una vuelta lejos de éste, dejémosle solo con su gran cabezota. Supongo que esa es su más preciada compañía_ tomó al chico por la manga de su disfraz de vampiro y caminó rápidamente fuera de la vista de todos. Aunque algo torpe, gracias a los tacos altos.
_¡¡Cualquier cosa antes que tú, Evans!! ¡¡Y aprende a caminar!!_ James se dio vuelta y caminó hacia una de las mesas alrededor de la pista de baile. Se sentó y decidió no hablar con nadie más por el resto de la fiesta. Sin duda, esa no era la forma en que había planeado mi diálogo con Lily, es decir, ¡Evans!
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Amber bailaba con su pareja. Trataba de prestar toda su atención al capitán de Quidditch pero se le hacía algo difícil, su mirada se desviaba irrefrenablemente a su ex. Por su parte, Remus no despegaba los ojos de la chica. ¡Genial! ahora pensará que lo perdoné. Aunque me cuesta mucho seguir con este enojo. Tal vez no haya sido para tanto lo que han hecho James y él, después de todo yo habría hecho lo mismo si Sirius fuera Ceci. Pero ¿qué estoy pensando? Cecilia jamás haría algo semejante. Bueno, tal vez sí
al pensar esto la francesa sonrío recordando el temperamento de su amiga. Lamentablemente, en ese momento su mirada se había desviado nuevamente a Remus. La chica miró a la puerta rápidamente. Trató de concentrarse en la escena que estaban creando la pelirroja y James. ¡Genial! ¡Genial! Ahora sí que pensará que lo perdoné y que por eso estaba sonriendo. Voy a matar a Ceci cuando la vea. Uyyy
. ¡No! Esos dos siguen peleando. Lily no reconocerá nunca que le sigue gustando James. Así como tú nunca reconocerás que te gusta Remus. Ok! Ahora sí que mataré a Ceci, su voz siempre tiene que decir algo dentro de mi cabeza, demasiado impertinente es
_¡Amber! ¿Por qué has parado de bailar? ¿Estas cansada?_ la rubia miró a su acompañante y notó por primera vez que estaba quieta en medio de las parejas danzantes. Roddorie es muy lindo, pero sus ojos no son los de Remus
_Sí, Rem
digo eh, Rodderie. Vayamos a tomar asiento por favor.
_Bueno, tú adelántate que yo buscaré un refresco para ti.
_Bueno, gracias_ el chico se alejó y ella se sentó en una de las mesas de alrededor. Al rato otra voz masculina la saludo con un Hola
_Ahh
eres tú, Lupin.
_No me llames así. Sabes que no soporto que me nombren por mi apellido_ los ojos de cordero degollado que puso el chico la dejaron medio tarada.
_Pues, lamento no satisfacer tus gustos_ habló con una voz muy débil al parecer.
_Pero si los satisfaces todos. Todos y cada uno de ellos_ le sonrió.
Ay
si me vuelve a sonreír de esa forma no podré resistirme ni un segundo más. Como me gustaría ser igual de fuerte que mis amigas. ¡Maldición!
_¿Quieres dar una vuelta o al menos salir de aquí?_ la chica iba a contestar que no pero algo en su cara le hizo cambiar de parecer. Asintió con la cabeza y salieron, sin importarles dejar atrás a sus parejas. Salieron al Hall de Entrada, pasando el griterío que comenzaba a formarse en el salón, gracias a James y Lily. Antes de seguir caminando Remus le tomó del brazo delicadamente.
_ Amber, necesitó que me escuches_ Sus ojos quedaban tan lindos con su traje de príncipe. Ella no supo más que obedecer y oír._ Nunca quise mentirte, en realidad, ocultarte nada. Sólo que aprecio mucho la amistad que tengo con Sirius como para traicionarlo, él siempre me ha apoyado en todo. Sabe cada uno de mis secretos más oscuros_ Aquí el chico hizo una pausa, aparentemente pensando en algo que le entristeció juzgando por la expresión de su cara. ¿De qué secretos hablará? pensó la francesa_ Pero juro que traté de convencerle de que confesara. Pero verás, parece que el chico está realmente enganchado con Ceci, al igual que yo contigo y James con Lily Sinceramente él no sabía qué hacer, no quería perderla. Así cómo no quiero perderte yo a ti ni James tampoco quiere perder a Lily.
¿No quiere perderme? ¿Enganchado conmigo? Finalmente las palabras del chico acabaron teniendo el efecto deseado. Pero antes de que pudiera hacerle saber esto al castaño, Lily salió corriendo hacia al lago con Snape detrás.
_Bueno, eso sí que es algo que no se ve todos los días. Todavía no me creo que mi amiga esté con ese Slytherin_ luego volteó a mirar al chico que le devolvía la mirada, expectante._ Creo que tenemos que hacer algo para que James y Lily también vuelvan a estar juntos. Se merecen uno al otro. Por lo menos ellos tienen mejor chance que Ceci y Sirius.
_¿También?_ la cara del licántropo se iluminó completamente.
_Bueno, sí. Era eso lo que querías ¿cierto?_ pero no esperó respuesta, se acercó al chico con sus ojos fijos en los de él. Este le tomó la cintura y la acercó uniendo sus labios con los suyos.

_Lily ¿Estas bien?
Ese imbécil Siempre mandándose la parte. No puede dejar de ser el cabeza de aerostático que siempre fue.¿Cómo pude creer alguna vez que había cambiado? Potter-me-creo-el-rey-del-mundo, ese sería su apodo perfecto. No Cornamenta como le dicen sus amigos. A propósito, ¿por qué demonios le dirán Cornamenta?
_Lily ¿me escuchas?
¿Estoy loca o el muy cretino se dignó a levantarme la voz? Pos eso es algo que nunca había hecho, no es que me importe, claro. Pues no parece ¿Y a ti quién te ha preguntado? ¡Dios mio! ¡Si me estoy contestando a mi misma! No, en realidad, ese pensamiento se pareció mucho a uno de Ceci. ¡Maldita belga lógica!
_¡Lilian Evans! Llamando a tierra a Lily...
La pelirroja miró a su acompañante. ¡Genial! Ahora estoy dando una vuelta al lago con el insoportable de Quijicus y ni siquiera está Potter para vernos. Aja, reconoces que todo esto fue para importunar a James Potter, porque te sigue gustando y además llamaste a Snape como le llama James, Lily Por última vez, Ceci ¡No me gusta Potter! ¿Qué estoy haciendo? Hablo conmigo misma y en sima le respondo a una imaginaria Ceci. Realmente...tengo que dejar algunas asignaturas. O aceptar lo que sientes y volver a salir con James
_¡¡¡¡¡¡ARRRHHHHHHHHH!!!!!!!!
_Evans, yo sólo te quería preguntar cómo estabas porque te ves como si hubiera muerto un familiar tuyo o algo... Pero si me vas a contestar de esa forma creo que me iré_ Snape le miraba con aires de querer escuchar un No te vayas, quédate, amor Pero, para pesar suyo...
_ Esta bien, Quijicus, vete. Creo que has entendido mis intenciones a la perfección _ el Slytherin la miró sorprendido y luego su cara tomó una expresión llena de desprecio. Se dio vuelta para marchar hacia el castillo, aunque sin antes murmurar Sangre Sucia, cerzoriándose de hablar lo suficientemente alto como para que la ojiverde escuche.
Eso no fue nada agradable de mi parte. Mejor vuelvo y me disculpo ¡Pero acaba de llamarte eso que tú sabes! Sí, bueno, me lo merecía. Fui muy mal educada. Eres insufrible, Lily ¡Eso ya fue demasiado parecido a Ceci!
_¡Lily!
Ay no, ahora escucho voces también. Voy a matar a Ceci cuando la vea. ¿Cómo puede ser que se meta tanto en mi cabeza? Voy a pensar seriamente en dejar algunas materias
_ ¡Lily!_ volvió a llamar la voz de su amiga. Entonces la pelirroja decidió mirar hacia dónde creía que provenía el sonido. Y allí estaba, la belga de carne y hueso, con su renovada apariencia. Pero lo que vio caminando al lado de la chica fue lo que hizo que olvidara por completo su reciente idea de asesinarla.
_ Lily ¿Qué haces aquí tomando frío? Vayamos adentro ¿quieres?
La ojiverde no se movió, seguía mirando incrédula lo QUE acompañaba a la ojinegro. Finalmente, salió de su asombro y artículo algunas palabras.
_Ceci ¿Qué haces?
_Pues creía que estaba yendo al baile. Supongo que sigue en marcha, ¿verdad? Espero que Dumbledore no haya notado mi ausencia (nota de autora: Si, ¿cómo no?, jeje. Fue sarcástico, por cierto) Es que tenía que invitar a Sam antes, ¿sabes? Pero por suerte, Sam aquí, está más que contento. ¿Creerás, amiga, que nunca antes había sido invitado adentro del castillo?
Claro que lo creería
_¿Sam?
_Ya Lily, cierra esa bocota _ la pelirroja trató pero no pudo. La belga esbozó una sonrisa. Ya se había imaginado la sorpresa que sería para los demás_ Bueno, al menos lo intentaste. Y sí, se llama Sam, en realidad yo lo nombré así. Pos, verás, no habla nuestro idioma pero sí lo entiende así que le pregunté si podía llamarlo así, puesto que era el nombre de mi abuelo y me trae muchos buenos recuerdos. Él asintió, claro está.
_ ¡Ya deja de hablar! Pero ¿en serio piensas ir con ESO a la fiesta?
El acompañante de la belga gruñó ante semejante rudez de comentario. Ceci rió.
_No le hagas caso Sam, está un poco impresionada, nada más_ luego miró a su amiga que seguía con los ojos abiertos como plato _ Pos te dije que entendía nuestro idioma _ y sonrió ampliamente _ Además, querida Lily, sólo sigo tu consejo. Tú siempre nos lo has recomendado cada vez que Potter te invitaba a salir.
La pelirroja no daba crédito a lo que oía.
_Pues era una forma de decir. Además¡¡¡estaba hablando de Potter!!!
_ Y yo hablo de Black
Con esto la chica avanzó hacia al castillo con su acompañante al lado. Lily se quedó atrás por un momento, con la mandíbula aún en el piso. Luego siguió a su amiga. Realmente ha perdido la cabeza. Si pensaba que yo era la que tenía que dejar algunas materias, ella tiene que dejar el colegio
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Esta chica nunca se cansa de bailar ¿verdad? Ni que lo hiciera tan bien. Me estoy cansando y todavía no llega Ceci
_Sentémonos ya, ¿si?_ Sirius no espero la respuesta de la Gryyfindor (¿cuál era su nombre? Bueno, no es algo que me interese realmente) y se sentó en la primer silla que vio. La chica le siguió algo decepcionada al parecer. Permanecieron allí sentados, sin decirse una palabra. Sirius pensando con la mirada fija en la entrada, mientras la acompañante lo miraba con los ojos en blanco, pensando en él.
¿Cómo puede ser que no haya llegado? Pero cuando llegue, ¿qué le digo? Le diré y explicaré que todo lo de la maldita Slytherin fue sin quererlo, que me hechizó. Si, claro como si eso funcionara. La chica está enojada contigo y no creerá una sola de tus palabras. Si pero tengo que intentar algo. Oh
la puerta se abrió, pero ¿quién esa chica? Pobre, es horrible. Sin embargo, jamás podría saber si es realmente fea con todo ese metal en la cara. ¿Qué serán? Aunque tiene un cuerpo espectacular, de hecho, sus piernas me resultan conocidas y sus pechos también Se me ocurren muchas cosas para hacer con ellos Jejeje ¡Espera! Bebo concentrarme en la puerta, Ceci
Sus piernas, Ceci no ha llegado, sus pechos, ¿Ceci no ha llegado?
¡Demonios! Ella es Cecilia. Pero, ¿por qué se habrá hecho eso? ¡Hay Dios! sólo espero que se le vaya pronto. ¿¿Qué es lo que viene tras ella??¿¿¿Qué clase de monstruo???Pero
si es
el ¡¡¡EL CALAMAR GIGANTE!!!
Sirius no era el único en atender a la belga. Aunque sí uno de los pocos que la reconocieron. Amber, James y Remus también lo habían hecho. Parecía que todo el salón tenía los ojos, ahora, en la tercera del grupo y la música había parado. Sin duda, los chicas de la banda, estaban igual de impresionadas, no sólo con la apariencia exótica de la recién llegada sino también con la extraña escena en la que un calamar gigante coprotagonizaba.

_Cecilia ¿se puede saber qué haces?_ Sirius se había acercado a la extraña pareja
_Pues asisto al baile, Black. No porque quiera, claro. Pero el viejote se encargó de hacernos venir a todos. Y como si fuera poco nos obliga a venir con una pareja.
_ No me digas que realmente estas llamando a ESO pareja.
El calamar Sam gruñó, era la segunda vez en la noche que le llamaban de esa forma.
_Discúlpalo, Sam._ Ceci le miró algo apenada _ Pues para tu información, Black, él ha sido el acompañante menos irritante que he podido encontrar. Tener a Lily como amiga es genial si quieres buenas ideas.
La pelirroja acaba de entrar por la puerta y James se había unido al grupo, que seguía siendo el centro de atención de los estudiantes.
_Entonces, Evans, ésta fue tu idea, ¿verdad? Ya me lo imaginaba. Tienes una extraña inclinación a tener
eh insólitas parejas_ iba a decir monstruosas, pero cambió de idea al ver los tentáculos del calamar que se movían en forma amenazadora ante la perspectiva de recibir otro insulto_ Es decir, primero, aconsejas salir con
eh simpáticos cefalópodos (nuevamente mirando ansioso al calamar) y luego, sales con Quijicus. Sinceramente, tienes que chequear tus prioridades.
_Pos, entérate Potter, de que mi única prioridad es evitar salir contigo, a toda costa. Y secundo firmemente la decisión de mi amiga de salir con el calamar, es decir Sam (otra mirada ansiosa al susodicho). Porque sinceramente, él es mucho mejor pareja que cualquiera de ustedes_ miraba a Sirius y James con verdadero desprecio.
_Aja, esa fue mi idea_ concluyó la belga. Sam comenzó a mover sus tentáculos nerviosamente al lago mirando a su pareja_ Ahh
sí Sam puedes ir si quieres. Refréscate y luego vuelve.
_ Pos quédate allí maldito monstruo y si te ahogas me harías un favor_ Nunca pensé posible estar celoso de un monstruo marino
_Mala idea, Black_ Cecilia sonrió ampliamente.
_ARGHHHHHHHHHHHHHHHHHH_ Sirius gritaba horrorizado, puesto que los tentáculos del calamar lo rodearon por el cuello y la cintura, alzándolo en el aire.
La atención general volvió a centrarse en el grupo, ahora concentrándose en un Sirius, como pocas veces visto, aterrado. Lily y James contemplaban al ojiazul incrédulos pero Ceci comenzó a reír a carcajadas. De hecho, los gritos del chico y las risotadas de la chica eran los únicos sonidos que se oían.
_ ¡Sí, eso Sam! ¡Atrévete! ¿Por qué no le das una lección y lo llevas contigo al agua para un chapuzón en conjunto?_Ceci habló entre risas.
El calamar asintió con la cabeza (si se puede llamar cabeza). Sirius le dirigió una última mirada de profundo odio a la chica antes de ser arrastrado fuera del castillo. La fiesta pareció perder todo sentido porque los alumnos siguieron al cefalópodo afuera para ver la escena. Finalmente, Sirius entró en el agua con la ayuda del calamar gigante, luchando para sacarse a Sam de en cima Con esto, Ceci no fue la única en reír, puesto que el resto del colegio comenzó a descostillarse por las risotadas, incluidos los merodeadores, Dumbledore y demás profesores.
Lunes 3 de Noviembre
08:39
En Historia de la magia, aburriéndome a muerte. Observando a Lily.

Comencé a escribir en este cuaderno porque estoy algo disgustado y dolido. De hecho, bastante dolido. Bueno no, realmente estoy destrozado. Nunca he sentido tanto dolor en mi vida.
Para colmo, esta clase ya me tiene cansado. Todos están durmiendo o tratando de llegar a eso. Los únicos que no lo hacen son Sirius, que no para de mirar a la durmiente Berhams como si quisiera matarla con los ojos, de hecho no deja de observarla de esa forma desde que su graaaan orgullo fue vapuleado en frente de toda la escuela (que por cierto fue muy gracioso. Me rió cada vez que pienso en él luchando con el calamar gigante en el agua, incluso Dumbledore se reía. Cabe aclarar que me cuesta controlar mi risa en este momento); y siguiendo con el hilo, la otra que no duerme es la odiosa Evans. Siempre tan atenta en clase, pero nunca tan atenta como en pociones, su clase preferida. Supongo que ese es un tópico en común con su querido Quijicus. Todavía no me creo que haya podido ir al baile con ese imbécil. Está claro que fue por darme celos. Aunque luego me gritó y me llamo engreído nuevamente, como si eso fuera cierto.
Yo no tengo la culpa de ser tan hermoso, de tener estos ojos tan bonitos y el mejor culo de todo Hogwarts
Ese sería el mío, no te equivoques. ¡¡Además, yo no estaba mirando a Berhams!! Y por cierto, no es muy masculino escribir en un diario íntimo, Cornamenta.
Esto no es un diario íntimo, es un cuaderno. CUADERNO, para tomar notas y eso es lo que estoy haciendo y te agradecería, Canuto, que volvieras a mirar a Berhams y dejes de leer lo que escribo. ¡Escribe en tú propio cuaderno!
Pues yo creo que Canuto tiene razón. Esto es muy parecido a un diario íntimo. Has puesto la fecha y hora, amigo.
Pues yo creo, Lunático, que deberías volver a dormirte. Y puse la fecha y hora para ubicarme en el espacio, cosa que me cuesta hacer en esta clase de mierda. Les recuerdo a ambos que este es MI cuaderno (no diario íntimo) y que ustedes deberían escribir en los suyos.
Yo creo que James tiene toda la razón. Esta clase es muy aburrida y si quiere tomar notas no tiene por qué ser éste su diario íntimo, bien puede ser un simple cuaderno.
Calla, Colagusano y sigue roncando. Cornamenta no necesita que le mientan. Si se está afeminando es su elección. Repito, éste es un diario íntimo.
¡Ya! Dejen de fastidiar y váyanse un poco a la mierda. ¡Déjenme en paz por una vez!
No hace falta la agresión James.
Sí, Lunático tiene razón. Ahh
Cornamenta
¡Mándame!

Se acaba de escuchar un grito de Sirius, pos le clave la pluma en las costillas. Por supuesto, el profesor ignoró esto por completo y sigue con su estúpida clase de rebeliones de
ya no sé de qué criaturas.
Y ¡por fin! Clase terminada. Ha sonado el timbre.
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Noviembre 3, Lunes
08:35
Querido Diario:
Aprovecho esta clase para comenzar a escribir en ti. Sé que nunca soy consistente en esta clase de cosas puesto que siempre empiezo y a los dos días lo dejo. Pero te prometo que escribiré todos los días (aunque tengo bien clarito que eres sólo un libro, que no has entendido nada de lo que escribí y que no entiendes qué es una promesa porque, de nuevo, eres un libro. Por lo tanto no tienes cerebro y no puedes pensar).
Acabo de releer lo que escribí recién y nuevamente me planteo que tengo que dejar alguna asignatura.
Siguiendo con mi vida
Estoy en Historia de la Magia y el profesor Binns está durmiéndonos a todos una vez más. Yo pretendo estar tomando notas mientras, obviamente, escribo en ti. Lo sorprendente es que hay un solo alumno (varón) que está escribiendo, pero lo más raro de todo es que ese varón es Potter. Nunca creí ver el día en que ese idota preste atención a las rebeliones de gigantes. Aunque al tratarse de él, ya nada me tendría que sorprender.
Luego está Black, que no deja de mirar a Ceci con desprecio desde la fiesta del viernes (aquí reprimí una risa al acordarme de Black y el calamar, alias Sam). La otra vez castaña (menos mal que se pudo sacar todo eso de la cara y volver a su pelo normal) está disfrutando de una linda siesta con la cabeza en el banco. Realmente me molesta que no tenga que prestar atención en clase para aprobar. ¡Espera! ¿Soy yo o acabo de escuchar un Sirius de la bella durmiente? Bueno, realmente no me extrañaría nada.
Amber toma notas. ¡Qué bueno! Debo recordar pedírselas luego.
Ese imbécil de Potter sigue escribiendo. ¿Por qué tiene que mirarme a cada rato? Lo detesto, su arrogancia, su odioso pelo, sus horribles gafas. De nuevo, ¿cómo pude haber salido con semejante necio?
¡Genial! Ahora Black gritó y despertó a la pobre Ceci. Seguro que es alguna del Potter ese, que hijo de pu

¿Escribiendo nuevamente un diario íntimo, Lily? ¿No te cansas de empezarlos y luego abandonar? ¡Y ya deja de escribir sobre Potter, mejor ve y hazle el amor!
¡Ceci!¡Ya no escribas en MI diario! Y vuelve a dormir o, mejor dicho, a soñar con tu preciado Black, parecías estar pasándola bien con tu amorcito.
¡Era una pesadilla!
Como digas, ¡vuelve a dormir!
Chicas, deberían estar tomando notas. Además, ambas podrían reconocer lo que sienten por los amigos de Remus.
¡Calla Amber! Y vuelve a tomar notas que luego te las pido
Si ¡Calla! Deja de pensar en tu querido novio.
De hecho, pensaba en ustedes y los amigos de mi novio
¡Basta! ¡Vuelvan a sus cosas!
¡Genial! Finalmente ha sonado el timbre
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_ ¡¿Se puede saber que haces?! ¡Esta es el maldito cuarto donde me trajo el cretino de Black!
_Yo también te extrañe, cariño_ la chica miró a la habitación donde provenía esa voz masculina. Amber la había traído a esa habitación con la que soñaba hace días, pero lo raro era que ya no tenía nada que ver con la anterior. No había ni rastros de la enorme cama, ni del fuego de esa noche. Era más pequeña que antes. Sin muebles, sólo cuatro almohadones que servían de asiento. Pero para su aún más grande desagrado, allí estaban Remus Lupin y Sirius Black, al parecer esperándolas. Ceci miró a la rubia buscando una explicación, acerca del cambio del cuarto, pero más todavía acerca del por qué estaba Black en la misma habitación que ella, sin ser ésta una clase.
_Ya, no me mires así. Te explicaremos todo_ la francesa parecía algo nerviosa ante la posibilidad de un exabrupto de la castaña.
_Sí. Pues a mi también me gustaría saber por qué estamos aquí.
_¡No me digas que no sabías nada, Black! Probablemente, este es otro de tus intentos de conquista Pues para tu aprendizaje, ¡envenenar a una persona no es la mejor forma de decir me gustas!_ la belga no pudo evitar descargar su indignación con el ojiazul.
_No hace falta que me digas que te gusto. Eso ya lo sé muy bien. Pero para TU aprendizaje, convencer al calamar gigante de ahogarme tampoco es una excelente forma de demostrarlo.
_¡Maldito engreído! Voy a matarte, lo juro, o tal vez te sacaré los intestinos, los cocinaré y luego te los haré comer. O no, mejor te los comes crudos_ la castaña gritaba, cada vez más cerca del chico quién miraba despreocupado sus uñas. Qué linda es cuando se enoja
_¡Cecilia! ¡Basta! Venimos aquí por otros asuntos_ Amber tomó a la chica del brazo. Ésta dio un pequeño grito de exasperación y se sentó en uno de los almohadones, mirando a Sirius y pensando en las múltiples maneras de destripar a un ser humano. Eso no me serviría. Black no es humano
_Bueno, antes de que nuestra amiga acá presente comenzara a demostrar sus habilidades culinarias_ Remus comenzó a explicar mirando divertido la expresión de odio de la castaña. Su novia sonrió entretenida_ Íbamos a contarles el por qué de nuestra visita al Cuarto de los Menesteres. Sí Ceci, la llamamos así porque este cuarto sólo aparecerá cuando pidas que lo haga, de la forma que tú desees, tres veces. Nadie podrá usarlo si hay alguien que lo esté usando ya. Claro que poca gente tiene la suerte de saber que existe. Bueno, nuestro objetivo era convencerles de hacer un plan que junte a James y a Lily.
_Sí. Pos como ya sabrán, son el uno para el otro. Ambos están loquitos por los huesos del otro y no nos gusta verlos tan miserables_ la romántica Amber había continuado con la explicación.
Sirius y Ceci se miraron pero rápidamente voltearon las cabezas a otros lados.
La pareja miraba a sus amigos ilusionados. Sabían que no se negarían a la idea de unir a sus mejores amigos y si tenían un poco de suerte otro milagro también los uniría a ellos.
_Bueno, yo no me opongo. Estoy harto de ver a James tan deprimido. Ya casi es aburrido estar con él.
_Sí, yo tampoco estoy contenta con el humor de Lily. Cada vez más irritable, a punto se sacarme un ojo con cualquier comentario.
_¡Genial!_ exclamó la rubia_ Ahora que estamos todos de acuerdo tenemos que pensar en el plan.
_¡Ya sé!_ el ojiazul alzó un brazo en señal de victoria_ Llamaremos al plan operación Lily y James, o tal vez Operación Jily, para que sea más corto. ¡No! Mejor, Operación Lames, es más excitante.
Los otros tres pusieron los ojos en blanco.
_Canuto, primero debemos tener un plan para nombrar
_Oh
es verdad Lunático_ Sirius parecía decepcionado. Ceci suspiró en modo de reproche y luego todos quedaron en silencio, pensando. Realmente no se vislumbraban muchas forma de lograr semejante cometido.
_¡Lo tengo! Tenemos que saber qué siente Lily realmente. Es decir, sabemos que le encanta Potter pero si hacemos que lo acepte será todo más fácil. Por eso pensaba que una piyamada entre chicas sería perfecta para que lo admita.
_Buena idea, Berhams. Pero eso no nos incluye puesto que somos HOMBRES
_No estaría tan segura de ti, Black. Pero ahí no termina mi espectacular e ingenioso plan. Sé que ustedes pueden ayudar dado que suelen ser persuasivos con las chicas, aunque no con todas_ miró a Sirius con desprecio para quitarle la expresión de complacido de la cara. Pero sus cuatro últimas palabras ya se habían encargado de borrarle la sonrisa_ Traduciendo
podrían transformarse en dos chicas para participar de la piyamada con la poción Multijugos_ Sirius y Remus la miraron incrédulos.
_Sí
ehh
es una buena idea, Ceci. Pero esa poción tarda días en estar lista. 21 para ser exactos y no podemos esperar tanto_ razonó Amber.
_En realidad, eso no sería problema. Robé un poco de la poción de la última clase de Slughorn _ confesó Sirius. Se escuchó un ¿Por qué no me extraña? Es un maldito criminal pero el chico decidió ignorarlo, aunque una leve tristeza llenó sus ojos azules_ Pero no estoy tan seguro. A mi me encantan las mujeres pero no me gustaría ser una de ellas_ Ceci puso los ojos en blanco pero Remus asintió con la cabeza.
_Pero podrían aprovechar la ocasión para admirar sus nuevas curvas en un espejo
_¡¡Es verdad!! ¿Cómo se me pudo pasar semejante cosa? Ahora sí que estas pensando, querida belga
_No me vuelvas a llamar así, Black. Viendo que te convencí y Remus no se negará porque de lo contrario su novia le dará una paliza por mí_ Amber asintió divertida_ creo que ya tenemos un plan.
_¡Sí! ¡¡Operación Lames en acción!!_ Sirius saltó emocionado.
_Madura, Black
Los novios miraron nuevamente a sus amigos, sonrisas en ambas caras y se retiraron del cuarto, tomados de la mano, la cabeza de la rubia en el hombro de Remus.
La castaña miró al morocho, algo preocupada por estar a solas en la misma habitación con él. En cambio, Sirius fue hacia la puerta y la abrió para que ella pudiera salir primero.
_¿Qué crees que haces?
_Pues, abriéndote la puerta para que pases. Aunque si quieres podemos quedarnos un rato y hablar de nuestras cosas, o aún mejor tocar nuestras cosas

_¡Nunca! Y tampoco necesito que actúes de caballero
_Como quieras_ el ojiazul salió por la puerta, ésta se cerró detrás de él.
Maldito engreído Pensó Ceci al salir.
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Miércoles 5 de Noviembre
10:59
En Transformaciones, aburrido porque siguen con animancia (N/A: espero que se diga así en español, yo sólo leí los libros en ingles, perdón)

Lily escribe sus notas como siempre. Realmente es aburrida. Nunca deja de ser la chica perfecta.Sí, esa es la palabra que mejor la describe. Siempre tan atenta, tan estudiosa, obediente, tan pelirroja, su cuerpo tan magnífico, sus facciones también perfectas
.No, no. Ese no era el punto. El punto es que siempre es tan aburridamente perfecta.
No decías eso cuando salías con ella. Siempre te divirtió su buen humor
El Sr. Cornamenta le pide al Sr. Lunático, alias pesado metiche, que vuelva a centrar su atención en la nuca rubia de su novia y deje a este señor escribir en paz.
El Sr. Canuto pide al Sr. Cornamenta que deje esta actitud tan nena de escribir en su estúpido diario íntimo.
¡Calla, Sirius! Que todavía no te perdono lo del desayuno y, por tercera vez en el día. ¡Este no es un diario íntimo! Es un CUADERNO PARA TOMAR NOTAS.
El Sr. Colagusano pensó que el Sr. Cornamenta quería escribir con el formato de Sr. Seguido del sobrenombre correspondiente.
Pues Sr. Canuto le ordena al Sr. Colagusano, alias mononeurona que deje de escribir sinsentideces y pide perdón al Sr. Cornamenta por hablar sobre su diario íntimo en frente de su amada Lily.
Canuto, sinsentideces ni siquiera es una palabra.
Gracias Lunático. Canuto: 1) Esto no es un diario íntimo, cuarta vez en el día.
2) Evans no es mi amada
Lunático,no cuestiones mis brillantes palabras. La Real Academia Española debería hacerme miembro si supiera lo que es bueno. James, no niegues punto 1) y 2)
Sr. Colagusano está de acuerdo con Sr. Canuto
¡Basta! Dejen de escribir en mi dia---¡¡CUADERNO!!
¡Genial! Gracias a Mcgonogall, pos halló culpable a Sirius por el hechizo que puse en la pluma de Quijicus. Cada vez que el grasiento la agarraba ésta se convertía en una botella de shampoo. Jajaja
Suerte que ahora Mcgonogall está vigilando de cerca a Canuto y ya no me puede molestar. Remus y Peter se dieron vuelta finalmente. La profesora me mira a mí también, evidentemente sospecha.
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Noviembre 5, Miércoles
11:02

Querido Diario:
Estamos en Transformaciones, pero no estoy de humor para prestar atención. Sé que no he escrito ayer. Sí, también se que te prometí escribir todos los días. Pero es que no había mucho que contar. Está bien, ya sé, pero lo estoy haciendo ahora, ¿no? (¡¡Estoy hablando, otra vez, con un libro!! Realmente debería dejar alguna materia)
Como iba diciendo
.o escribiendo, Black dijo algo muy raro en el desayuno. Dijo que James, es decir, Potter, debería dejar de ser una nenita y abandonar la idea del diario íntimo. Cuando lo escuché me quedé congelada ¿Será cierto? ¿Puede ser que esté tan sensibilizado como para recurrir a un diario íntimo? Tú debes saber de esas cosas. Me refiero a que las personas escriben en ustedes cuando están emocionalmente afectados por algo, ¿no? Debes tener estas cosas en claro (Nuevamente ¡Estoy hablando con un libro! Seriamente, debo dejar alguna clase)
Una vez más Lily, lo que debes hacer es ir y hacerle el amor a Potter.
¡¡Deja de escribir en mi diario, Ceci!! Además, ¿cómo es que te reíste del comentario de Black en el desayuno?
No me reí por ser su comentario. Me reí porque Potter escribiendo en un diario íntimo no es algo que se escuche todos los días.
Como digas

Aunque sea en el papel, ¡aún puedo detectar tu sarcasmo, Lily!
¡Que bueno!
Ya chicas, dejen eso. Lily, hoy tendremos una piyamada. Vendrán Joane y Marta.
¿Si? Pero, pensé que Joane seguía enojada conmigo?
No, ya dejo pasar lo de James
Bien, porque Potter no vale la pena y ella me cae muy bien.
¡Claro! Sigue negándolo
¡Calla de una vez!
¡Genial! Black fue reprendido así que ahora Ceci está demasiado feliz como para seguir molestando. Amber volvió a sus notas. Luego se las pido.
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N/A: muchaaaas gracias por las reviews, son geniales!!
me alegro de que les guste
y no dejen de seguir comentando que de esa manera me inspiran=))_¡Todo listo!_ Cecilia entró a la habitación de los menesteres. Detrás, entró Amber. Remus y Sirius las esperaban dentro. El castaño era puros nervios, en cambio el ojiazul parecía ansioso.
_Lily nos espera en nuestro cuarto. Acuérdense que sólo tenemos dos horas. Joussepe y Adam me dieron unos mechoncitos de pelo de sus novias. Se extrañaron un poco cuando se los pedí, pero no pude decirles la verdad porque mi primo no miente nada bien, especialmente cuando se trata de Lily. Les tuve que decir que estábamos coleccionando muestras de diferentes cabellos para ver cuál era el más bonito, pero no se convencieron. Saben que nunca haríamos algo tan estúpido_ la chica soltó una risotada_ Tendrían que haber visto sus caras.
_Bueno, luego nos explicas Ceci, porque prefiero que terminemos esto lo más rápido posible. _ Remus estaba realmente nervioso, unas gotitas de sudor se podían ver en su frente _ Además James no sabe nada de esto, piensa que estoy con Amber y que Sirius está con alguna chica en un armario o algo así.
_Sí, amor perdona. Sirius, ¿trajiste la poción?_ preguntó la francesa
_ Sí. Concuerdo con Remus. Si nos apuramos tendré más tiempo para verme en el espejo. ¿Puede ser que tome la poción con los cabellos de Joane? Es que ella siempre me pareció muy bonita y tiene unas piernas que

_Claro, Black. Lo que tú quieras_ la castaña pareció muy contenta al decir esto, lo cual le extrañó bastante a Amber. La ojinegro se acercó a Sirius volcó un mechón de cabello distinto en cada vaso y uno de ellos se lo ofreció al castaño. Éste titubeó un poco y bebió despacio. En cambio, el ojiazul la absorbió de una vez.
Pronto ambos tomaron la viva imagen de las dos chicas Hufflepaff. Remus era una bonita castaña, con ojos negros y cuerpo agraciado, era Marta Bones. Sirius saltaba de la emoción mientras se contemplaba en el espejo de cuerpo entero que estaba en el cuarto. Era una morocha con ojos azules y un cuerpo también muy bonito. La francesa les entregó una muda de ropa femenina a cada uno. A su novio le tocó una pollera larga hasta la rodilla y una musculosa muy bonitas. Black vestía un pantalón algo ancho y una remera también un poco grande para el cuerpo de Joane Diggory.
_Pero esto no hace justicia a mi cuerpaso_ el ojiazul seguía mirándose en el espejo. Los otros pusieron los ojos en blanco ante este comentario. El chico/a se ató la remera para dejar ver sus delicados abdominales_ Y miren mis tetas Son hermosas_ pasó sus manos por los pechos de Joane.
_¡¡Deja eso pervertido!!_ Ceci le quitó las manos de esa parte del cuerpo.
_No te pongas celosa cariño sabes que me hubiera gustado más si fueran las tuyas_ Sirius mantuvo la vista en el pecho de la ojinegro.
_Mejor vamos. No quiero hacerle daño al cuerpo de Joane. Luego te daré tu merecido, cretino_ la belga salió rápidamente de la habitación. Remus y Amber la siguieron. Sirius se miró una última vez en el espejo y antes de salir se toco las pompas Hasta en forma femenina soy hermoso

_Lily, ya llegamos_ anunció Amber al entrar a su cuarto. La pelirroja estaba acostada llevaba puesto solo un corpiño y un culot (una bombacha en forma de diminuto short). Generalmente hacía mucho calor en el dormitorio y vestían la menor cantidad de ropa posible.
Cuando entraron y la vieron en esas condiciones a Sirius se le cayó la boca al piso. ¡Mierda! ¡Qué cuerpaso! Si James estuviese aquí se desmayaría
_Hola belleza ¡Qué guapa! Te queda muy bien ese conjunto pero con ese cuerpo no me extraña_ Joane le guiñó un ojo y Lily se quedó algo aturdida. Sé que me perdonó pero nunca me imaginé que podía ser tan
eh cariñosa. Espero que no sea lesbiana. Pobre Adam.
Ceci le pisó el pie a Black disimuladamente y le susurró al oído_ Eres mujer, idiota. Deja tus estúpidos cumplidos para otro momento porque sino pensará que eres tortillera_ Sirius le sonrió y la chica puso los ojos en blanco.
_Bueno comencemos con la piyamada, puesto que dentro de poco las chicas tendrán que volver. Mcgonogall no las dejó quedarse la noche entera_ mintió la castaña.
_Ok ¿qué hacemos?_ preguntó Lily.
_Charlemos ¿Nos sentamos?_ la francesa se sentó en el suelo y los demás le siguieron. Remus a su lado. Sirius al lado de su amigo y de Ceci. Lily al lado de la belga
_Pero ¿no tienen calor?_ preguntó la ojiverde.
_No mucho_ contestó Amber. Sentía los ojos ansiosos de Remus. Sólo se quitó el suéter. Tenía un vestido muy bonito, no muy caluroso. Marta se sacó solamente la capa de Hufflepaff que había conseguido Ceci. En cambio, Joane se sacó el pantalón y la remera, quedándose con un conjunto de ropa interior deportiva, prestado también por la rubia.
_Y ¿tú Ceci? Realmente hace mucho calor aquí_ Sirius le sonrió maliciosamente. La ojinegro lo miró No me intimidas Black. Se quitó toda su ropa, mostrando sólo un corpiño bastante chico y una tanga, ambas de color rojo. Lupin y Black se le quedaron mirando con la boja abierta. ¡Como extrañaba ese cuerpo! No puede ser más perfecta pensó Sirius.
Amber le tapó los ojos a su novio con las manos_ ¡Ceci!_ le retó la francesa
_¿Qué? ¡Hace calor!_ respondió ésta, pero igualmente tomó su bata de cama y se la puso. La cara de Joane mostró desilusión.
Lily miraba la escena bastante extrañada. No entendía por qué las chicas se comportaban así, después de todo eran eso, chicas, todas ellas.
_ Hablemos de chicos_ la castaña notó la sospecha en los ojos verdes y trató de desviar su atención al tema que les preocupaba.
_¿Tú? ¿Desde cuándo quieres hablar de chicos? Pensé que los considerabas inservibles a todos ellos_ la pelirroja sospechó aún más.
_Sí, bueno. Cambié de opinión. ¿Qué nos dices de James Potter?
_Ceci ¿cuántas veces debo decirte que es un imbécil, cretino, engreído, mentiroso, hijo de pu..?
_ Bueno, bueno, ya lo dejaste en claro. Yo no creo que sea tan malo.
_Pero
Joane, estamos hablando del chico que te metió los cuernos
eh
. y conmigo. Por cierto, te pido disculpas_ la ojiverde la miraba entre sorprendida y arrepentida.
_Naahh
Para mí eso ya es pasado. Te repito es un chico encantador. Gran persona. Además, yo le perdoné porque siempre supe que él en verdad estaba interesado en ti. Siempre suspirando por ti, loquito por tus huesos, en verdad. Te ama, chica.
Lily no supo como contestar. No podía asimilar toda esa información tan rápido. Estaba congelada.
_Y ¿tú
cómo sabes eso?
Ahora fue Sirius el que se congeló.
_Es que somos muy amigos de Remus y Sirius. Hablamos mucho con ellos y como ellos son los que más le conocen
_Remus rompió el silencio primero.
_Ah
claro Marta.
_Entonces Lily. ¿Qué contestas? Confiesa, di de una vez que tú también estas loquita por Potter_ Ceci la miraba ansiosa.
_No me mires así, chica. Además tú también podrías hablar de Sirius Black, ¿no?
Todos miraron a la belga. Ella miraba a Sirius con la boca abierta. Luego reaccionó.
_Pues te digo que es un pervertido, engreído, descerebrado. Horrible, en fin.
_Oyeeee. Estas muy equivocada y tú sabes que lo amas en secreto. Nadie se resiste al chico más guapo del colegio_ se defendió el ojiazul.
_Bueno, yo no estoy tan seguro de eso último, Joane_ continuó la pelirroja_ pero creo que Ceci sí esta enamorada de Black. Lo que pasa es que ella no lo quiere admitir porque tiene miedo de que él la haga trozos una vez más. Sin embargo, sigue igual de enganchada, hasta sueña con él, siempre la escucho murmurar su nombre mientras duerme.
Lily estaba siendo sincera pero no tenía idea de la magnitud de su metida de pata. La castaña se limitó a mirarla con los ojos estrechados y la cara enrojecida Juro que la mato, la mato. ¿Cómo puede ser que este plan se haya desvirtuado de esta manera? ¿Cómo no lo vi venir En cambio, Remus y Sirius miraban a la belga con la boca abierta. ¿Será que realmente sueña conmigo? ¡Qué feliz soy! pensó el chico.
En ese momento, Amber decidió intervenir. Sabía de la disputa interna de Ceci por abalanzarse sobre su amiga o perdonarla por su ignorancia.
_Bueno, ya. Mejor cambiemos de tema. Traje un par de revistas de Bruja Semanal que me prestó Joa
es decir, unas chicas de Hufflepaff. Son muy interesantes. Hay unos test para matarse de risa.
_Sí, mejor hagamos eso_ Remus trató de ayudar a su novia en el intento de disminuir la tensión de la habitación.
_Joane, veo que hace días que no te depilas_ la pelirroja señaló las piernas de Sirius.
_¿Qué?_ el chico/a miró donde señalaba la pelirroja_ Ah

Ceci despertó. Sonrió maliciosamente_ ¿Por qué no te hacemos un service, Joane?
Black la miró sorprendido pero una chispa de emoción saltó de sus ojos _ Por fin, chica. Pues, un placer.
_¡Qué bueno! Porque yo estaba a punto de hacerme lo mismo_ ahora sí que el ojiazul puso los ojos como plato. Nunca pensé escuchar eso de ella. Aunque saber que se toca ella misma es excitante Asintió con la cabeza. La chica trajo un tarrito con una solución algo viscosa y un palito de madera. Sirius no entendió para qué necesitarían eso.
_Es la forma muggle. Es un poco más intenso pero es más efectivo.
¡Rayos! No sabía que tenían un modo diferente de hacerlo. Pero si es mejor
¡bienvenido sea!
Sin previo aviso la castaña mojó el palo con la solución y la esparció por toda la pierna peluda de Joane, desde la entrepierna hasta el tobillo.
_¿Qué haces?_ sintió un escalofrió. La cera estaba caliente al parecer.
_Ya veras, cariño_ su cara expresaba muchísima satisfacción. Esperaron unos minutos. Amber no creía lo que sus ojos veían, muchas veces las había visto usar eso a sus amigas pero nunca quiso torturarse con ese método, por más que fuera muy efectivo. Remus, quién sabía lo que ocurría (era muy buen alumno en Estudios Muggle), miraba ansioso, a punto de estallar en risas. En cambio, Lily no encontraba la situación muy interesante.
De repente, Ceci tiró de la franja sólida que había formado la solución en la pierna de la chica.
_AAAAAAARRRRRRGGGGHHHHHHHHH ¿ME QUIERES MATAR?_ era el peor dolor que sintió en su vida.
No es mala idea pensó la belga.
_Ya, chica. Es sólo un poco de cera_ la pelirroja no entendía la reacción de sus compañeras. Joane miraba roja de ira a la castaña, quién se revolcaba en el piso, junto a Amber y a Marta. Las tres agarrándose las costillas con miedo a que se les salieran por la risa.
_AYYYYY Mejor me voy al baño _ Sirius se levantó del piso con una mano en el estómago. La panza me mata del dolor, no sé cómo pueden hacer esas cosas las chica. Deben ser masoquistas pensó mientras caminaba hacia al baño.
Remus dejó de reír, miró caminar a se amigo y habló asustado_ Siri
Joane, estas sangrando.
En ese momento las risas de la francesa y la belga se hicieron más fuertes al ver la bombacha de Black . Lily no entendía nada.
_Déjamelo a mí. Joane, vamos al baño cariño. Hay algo que tienes que saber_ la castaña se levantó y llevó al chico dentro del baño. Sirius estaba muy pálido. Estaba aterrado. ¡Sangraba!
Ceci cerró la puerta detrás de ellos, sacó su barita y con un movimiento de ella puso un hechizo silenciador en la puerta. Black se preocupó aún más.
_ No me digas que estoy enfermo que me moriré aquí mismito. No me digas... ¿de qué te ríes? ¿No ves que estoy muriendo? ¡Estoy sangrando! Ceci, no me puedo ir sin decirte que te a

_Black, ¡ya haz silencio! No te estas muriendo. Sólo tienes tu
jajjajajaj
tu período.
_¿¿¿MIIIII QUEEEÉ???? ¿POR ESO PUSISTE ESE HECHIZO?, SABÍAS QUE IBA A GRITAR. POR ESO ME DISTE LOS PELOS DE JOANE. SABIAS QUE ELLA TENIA SU PERIODO. POR ESO ESTABAS TAN CONTENTA. ¿POR QUÉ ERES TAN PER
?ARGHHH PODRÍA MATARTE AQUÍ MISMO

_¡Black! Ya no me amenaces. Porque estoy acá para ayudarte. Tengo que darte una toallita higiénica. No querrás ensuciar el piso con tu sangre, ¿verdad?_ Ceci lo miraba seria, pero sólo trataba de reprimir más risas. Sirius la miró con despreció y se calló. Tenía que obedecerla si quería salir de esto lo mejor posible. La belga sonrió complacida.
Me retracto. Este ha sido el mejor plan de mi vida

_ Sirius, ¿quieres apurarte? Sólo faltan 10 minutos_ Remus bajaba la escalera que conectaba los dormitorios de las chicas con la Sala Común de Gryffindor., iba seguido por el ojiazul. Ambos seguían transformados y se dirigían al Cuarto de los Menesteres para que pudieran convertirse en ellos mismos sin que nadie los viera. Amber y Ceci bajaban detrás de ellos riendo gracias a la forma en que caminaba Black. La belga llevaba las ropas de los chicos para que se cambiaran luego.
_Lunático, no seas molesto. No tienes idea de lo que es caminar con esto entre las piernas, realmente no sé como hacen esto todos los meses y ¡más de un día cada vez!
_¡Bravo! Debes estar contento, finalmente sabes lo que es caminar con algo entre las piernas, Sirius_ nuevas risas de las dos chicas. La castaña no pudo reprimir ese comentario.
El chico se dio vuelta para mirarla con furia en sus ojos. Pero es tan linda cuando ríe. Además me llamó por mi nombre
_¡Joane! Amor, ¿qué haces aquí?_ las cuatro chicas se quedaron congelados al término de las escaleras. Para su disgusto, la Sala Común no estaba desierta, había una sola persona. Adam se había quedado despierto para estudiar.
_Ehh
las invitamos para una piyamada_ Amber contestó lo más rápido que pudo.
_Oh
._Adam levantó una ceja en señal de sospecha_ Bueno me alegro que comiencen a llevarse mejor. Raro que no me hayas dicho_ el rubio se acercó a su novia y sin dudarlo le dio un fuerte beso en la boca.
Remus miraba la escena atónito. Las chicas se llevaron la mano a la boca por la sorpresa. Sirius se quedó mudo, petrificado. Rápidamente se separó del prmi de Ceci y salió corriendo por el agujero del retrato.
Adam miró triste por donde había salido su novia. Los chicos miraban la escena, todavía sin saber qué decir o qué hacer.
_¿Qué fue eso?_ el rubio parecía muy decepcionado.
Fue Ceci quién contestó.
_Amber, Remus, explíquenle, por favor. Yo iré con Sirius_ dijo esto y salió tras el ojiazul.
_¿Sirius?_ Adam no entendía nada. Volteó su cabeza para ver a las chicas_ ¡Remus! ¿Qué haces aquí? ¿Dónde esta Marta? Y ¿qué haces vestido así? ¿Esa no era la ropa de Marta?
Remus se miró a sí mismo en el reflejo de la ventana. Realmente se veía muy ridículo vestido de mujer, habiendo vuelto a su forma normal.
De inmediato, Amber le contó la verdad a su amigo.
_¡¡¡¿Ese era Sirius Black?!!! ¡¡¿Acabo de besar a un hombre?!!
_ No grites. No querrás que se entere toda la torre. Técnicamente besaste a una chica, sólo que era una trasformada_ Remus trató de calmarlo sin mucho éxito.
_¡¡Genial!!_ gritó sarcásticamente.
_ Era para ayudar a Lily. ¿No quieres verla feliz?_ la francesa sabía muy bien que esto consolaría a su amigo, puesto que quería mucho a la pelirroja.
_Arggghh
.¡Esta bien! Voy a hacer el intento de olvidar todo este asunto, pero dudo mucho que pueda volver a ver a Sirius a los ojos._ dicho esto, el chico subió las escaleras para ir a dormir.
_Bueno, eso sí que fue raro. Pobre Canuto_ Remus se volvió a su novia.
_Sí. Tal vez ahora Ceci afloje y se reconcilien.
_ Eso espero. Yo me iré a cambiar, supongo que Peter y James ya están durmiendo.
_OK. Pero te confieso que te ves adorable, amorcis. Para la próxima vez tendremos esa vestimenta en cuenta_ la francesa le sonrió picaronamente y lo besó.
_No siempre el ángel que todos creen, ¿verdad?_la chica negó con la cabeza_ Pues me encanta que sólo yo conozca ese lado tuyo. Ahora ve a dormir, cariño. Buenas noches.
_Buenas noches.
Se besaron nuevamente y luego cada uno subió la escalera correspondiente.

_Sirius_ Cecilia entró a la Habitación de los Menesteres para encontrar al chico sentado enfrente del espejo. Ya estaba en su forma normal pero seguía vistiendo ropas de mujer. Observaba su reflejo con los ojos muy abiertos. Lágrimas se asomaban por ellos. Ceci me vio besar a un chico pensaba. Esta imagen sólo hizo la sentir más culpable a la castaña.
_Te traje tu ropa para que te cambies_ se las entregó. El chico las tomó sin decir una palabra y comenzó a cambiarse. La belga volteó para no mirar. Una vez que terminó Sirius caminó hacia la puerta para salir pero la chica lo retuvo tomándole del brazo.
_Perdóname
_¿Cómo?_ el chico la miró sorprendido
_Te pido perdón. He actuado contigo como una verdadera perra. No me mires así, sé que fue así. Es decir, te he hecho muchísimas cosas estos días. El calamar, la depilación, el periodo y ahora lo de mi primo. Todo fue mi culpa_ la castaña tenía la cabeza gacha y miraba el piso. Parecía muy arrepentida realmente. El ojiazul la contemplaba emocionado. Aquí está de vuelta esa dulce y tierna belga que conocí
_Pues creo que yo también tengo muchas cosas por las que pedir perdón. Empezando por mis malos tratos y principalmente por la poción. Fue un cretino y lo sé. Pero juro que en lo de la Slytherin arpía no tuve nada que ver.
La chica alzó su cabeza y se encontró con los ojos azules. Un sentimiento familiar le surgió dentro haciendo que su corazón y estómago den un vuelco. El chico se acercó a ella con su mirada fija en esos ojos negros que tanto le hechizaban. La tomó por la cintura y pasó su mano por la frente de la castaña para apartarle un mechón de la cara. Ella estaba en una especie de trance y no pudo más que dejarse llevar. Ambos labios se unieron en un beso. El beso más dulce y sincero que se hayan dado jamás. Luego Sirius se retiró un poco y con su frente en la de ella le dijo:
_Te quiero, no, mentira, te amo. Juro que te amo tanto que me duele, Cecilia Berhams.
Estas palabras entraron como relámpago en la mente de la chica. ¿Me ama? ¿Sirius Black me ama? ¿Es eso posible? Pero yo no estoy segura de amarlo
Él cambió pero no creo amarlo. No entiendo pero de alguna manera malos recuerdos siguen bombardeándome la cabeza
_No Sirius
Tú no puedes
Yo

_Pero claro que puedo. Te amo, eres la primer chica a quién se lo digo.
_No
yo no
Yo soy una más_ con estas palabras salió del cuarto dejando al chico totalmente destrozado. Las lágrimas que antes amenazaban con salir finalmente consiguieron la forma de hacerlo.
_Resulta que tres magos entraban a Las Tres Escobas. No, no, no, era a lo de Ollivander o ¿Madam Malkin? Ay, nunca fui buena para las bromas, me la acaba de contar Remus. Le preguntaré mejor a Sirius, sé que es de él y ahi viene. ¡Sir...!_ comenzó la francesa.
_¡NO!_ le interrumpió Ceci
_¡Bueno! Pero conste que sólo trataba de quitarles esas caras de miseria. Por cierto, ¿a ti qué te pasa que estas tan pálida Lily?_ Amber miró preocupada a la pelirroja que estaba sentada enfrente de ella en la mesa de desayuno, al lado estaba la castaña. La ojiverde alzó la vista de su comida intacta. En ese momento James salía del Gran Comedor hacia los jardines. No parecía muy contento y la chica lo siguió con los ojos.
_Me parece...que...creo que
me gusta Potter.
Las otras dos la miraron incrédulas.
_¿Si? Pues que notición, Lily. Jamás me lo hubiera imaginado_ dijo la belga sarcásticamente.
_¡Calla, Ceci! Y ¿qué te hizo admitirlo, Lily?_ quiso saber la rubia.
_Pues...lo de la piyamada. La muy gilipollas de Ceci me hizo ver que sí me gusta...que no ha dejado de gustarme desde que nos separamos por mucho que he tratado de sacarlo de mi cabeza. He buscado razones para odiarle pero no encuentro ninguna que sea muy valedera.
_Bueno, y ¿qué harás ahora?
_ Pos no sé, Amber
_Entonces déjame indicarte. ¡Vas y le dices que te mueres por besarlo y lo haces! ¿Me escuchaste? Porque no quiero oírte decir nunca más que lo odias y que quieres que te deje en paz, ¿ok? ¡¡Vas y le confiesas que no quieres otra cosa más que meterte en su cama!!
Las otras dos la miraron un poco sorprendidas, con el seño fruncido.
_¡¿Qué?!_ gritó la castaña.
_ Te dejaré pasar eso. Mejor me voy antes de maldecirte_ la pelirroja se levantó y salió tras James.
_¿Qué fue eso? _ demandó Amber.
_La verdad
_No seas hipócrita y explícame por qué Sirius está sentado mirando su plato sin comer un bocado. Él tiende a vaciar lo que queda de los restos de los platos de la gente en el desayuno.
La castaña miró al ojiazul. Realmente parecía muy deprimido.
_Mejor me voy, ya veo que luego me acusas del hambre en el mundo_ se levantó y salió del comedor rápidamente.
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Lily caminaba entre los grupos de alumnos que querían despertarse con los primeros vientos de la mañana antes de ir a clases. Buscó a James entre ellos pero no lo encontró.
Y ¿cómo le digo que me gusta? Espero que no empiece a hacer un baile de triunfo enfrente de todos. Pero es que no estoy tan segura...no sé. Tal vez me estoy apresurando. No debería hacerle caso a Ceci. ¡No! Mejor espero a ver cómo sigue comportándose y luego veo
Pero cuando estuvo a punto de dar la vuelta para entrar al castillo vio algo que le resultó familiar, al lado del lago. Un grupo de personas estaban allí reunidas, al parecer vitoreando por algo. La chica se acercó y su corazón dio un vuelco al ver a James con la varita apuntando a un Snape dado vuelta por el tobillo, colgando en el aire.
_¡¡JAMES POTTER!! BAJA A ESE ALUMNO DE INMEDIATO
James miró hacia donde venía el grito sabiendo ya de qué boca provenía. ¡Genial! Ahora le daré una razón más para odiarmepensó al ver a la ojiverde.
_Evans, no te metas. Esto es entre Quijicus y yo.
_¡¡Pues yo no lo veo en posición de hacer nada!! ¡¡¡Lo has agarrado desprevenido como siempre y él no puede defenderse colgado en el aire y con su varita en el suelo!!! ¡¡Déjalo en paz!!
_Evans, no sabes cómo pasó todo, así que te recomendaría que te metas en tus asuntos y salgas de aquí_ volteó hacia Snape nuevamente.
La pelirroja tenía la cara totalmente contorsionada por la furia, sus mejillas cada vez más rojas. Luego sacó su varita y la apuntó hacia a James.
_¡Expeliarmus!
Pero el chico era demasiado rápido para ella y tantos años de Buscador en el equipo de Quidditch le habían dado una gran habilidad. Se agachó y evitó el rayo de luz que desprendió la varita de la pelirroja y el hechizo fue a golpear a un chico de segundo año reunido allí como espectador. La ojiverde se quedó petrificada al ver que había herido sin querer a un chico indefenso e inocente.
_Pero, ¡¡¡¿qué crees que haces perra?!!!_ gritó una joven de la muchedumbre que llevaba un prendedor con la inscripción Club Oficial de James Potter y comenzaba a abalanzarse sobre Lily. James corrió para sujetarla y evitar una pelea pero al ver que otras chicas se encaminaban igualmente hacia la prefecta inmovilizada gritó:
_¡Corre, Lily, vete! Sal de aquí.
La ojiverde miró por última vez la escena, todas las chicas la estaban mirando con odio. Ella era muy poco para veinte chicas con el mismo objetivo, ella. Se dio vuelta y corrió hacia el castillo.
Maldito, maldito Potter
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La nieve se esparció por los jardines de Hogwarts y el ambiente se llenó con el espíritu festivo que acompañaba la Navidad. Faltaba sólo una semana para Noche Buena. Todos los alumnos estaban sumamente contentos por el fin del trimestre escolar y por las futuras vacaciones. El humor en el castillo era realmente bueno, al menos para la mayoría.
Remus y Amber seguían muy alegres por su relación. Cada vez que se miraban notaban que se complementaban de la manera más perfecta. Sólo dos motivos amargaban el noviazgo. Primero, el hecho de que el chico seguía desapareciendo por una noche y un día todos los meses. La francesa al tomar confianza le fue cuestionando más su ausencia, pero el licántropo, al no querer arriesgar el amor de la chica, mentía sobre su condición diciendo que su madre tenía una enfermedad crónica y que Dumbledore le había dado permiso para sus visitas mensuales. Sin embargo, los pequeños rasguños y la acentuada palidez con las que se presentaba su novio a su vuelta hacían surgir sospechas en la rubia. Por otra parte y como segundo motivo estaba el hecho que su plan para juntar a sus amigos había fracasado y ahora se hablaban aún menos que antes.
James y Sirius, al verse rechazados por las únicas dos chicas que les importaban, comenzaron a salir con una chica nueva por día, o más bien, una diferente por hora. Renovaron sus tiempos de mala conducta con nuevas y originales bromas dirigidas a cualquier ser viviente que tuviera la mala fortuna de habitar Hogwarts en la misma época que ellos. Mcgonogall parecía a punto de colapsar con estos dos merodeadores, causando caos por donde iban.
Una tarde de sábado los dos amigos llegaban de entrenar con el equipo de Quidditch, pues la final contra Hufflepaff sería después de Navidad y querían ganar la copa. Como todos los años desde la entrada de James en el equipo, la copa estaba prácticamente asegurada en la oficina de su tutora.
Sirius se sentó en uno de los sillones de la Sala Común, James en otro. Tanto Remus como Peter estaban con sus novias.
_Esto ya no es divertido. Desde que esos dos están tras el amor adolescente ya no es lo mismo entre nosotros cuatro. ¿Qué podemos hacer para pasar el tiempo, Canuto?
_¡Paracaidismo!
_¿Qué y eso qué es?
_Lo leí en una revista Muggle hace unas semanas. Me la prestó Cec
Berhams una vez para que lea algo acerca de mi periodo.
_¿Periodo?
_Sí, periodo. Bueno, sospecho que tendré que reclutar a unos cuantos chiquillos_ y sin más explicaciones salió hacia las afueras del castillo, donde la mayor parte de los alumnos disfrutaban de la primer guerra de nieve del año. James le siguió Desde que Berhams le rechazó está cada vez más loco.
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_Bueno, a la cuenta de tres saltamos, ¿ok?_ Sirius hablaba a un grupitos de chicos y chicas (más mujeres que varones) de primer año que había logrado convencer de subir a uno de los techos del castillo. Los pequeños lo miraban algo asustados, no muy seguros a qué temerle más: a la locura de uno de sus ídolos o al hecho de saltar desde 5 metros de altura.
_¡¡¡¡SIRIUS BLACK!!! ¡¡¡BAJE DE ESE TECHO CON ESOS ALUMNOS EN ESTE INSTANTE!!!
_Hola, Minerva hermosa. ¿Cómo estas? ¡Qué bueno que hayas encontrado tiempo para unírtenos!_ respondió el ojiazul
James miraba perplejo desde abajo donde un gran número de estudiantes y algunos profesores se habían reunido para presenciar una locura más del famoso Black. Detrás de la profesora Mcgonogall estaban Remus, Amber, Ceci y Lily, todos igual de impresionados que los demás.
_¡¡¿¿Qué cree que hace señorito??!!_gritó la animaga.
_¡¡Paracaidismo!! ¡La idea fue de Berhams!
La profesora se dio vuelta para mirar con reproche a la castaña. Ésta sacudió la cabeza rápidamente en señal de negación. No tenía ni la menor idea de lo que pasaba.
_Lo leí en una revista que me prestó. Pensé que era una buena idea para que los de primero tengan un poco de sana y segura diversión. _continuó el chico desde el techo.
Esta vez fue la belga quién contesto.
_¡¡Pero eso se hace con paracaídas!! Por eso se llama paracaidismo. ¡¡Idiota!!
_¡¡Con o sin paracaídas usted baja a esos pequeños en este instante sino quiere ser expulsado!!_ sentenció Mcgonogall.
_OK, Mini. No te sulfures, cariño, que tu sonrisa se ve más linda en ti que el seño fruncido que sueles poner cuando te estresas.
La profesora gruñó y dijo_ ¡¡Detención, Black!! ¡¡Por dos semanas!!_pero James hubiera jurado que un leve rosado se había adueñado de los cachetes de la profesora.
Desde abajo se escuchó un Guuauu Dos semanas. ¡Eso debe ser un récord! ¡Soy todo un genio!
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Una melena roja reposaba en un banco. La chica estaba profundamente dormida sobre sus brazos. A su derecha se podía ver otra cabeza en la misma posición, en este caso el pelo era color castaño. Sin embargo, a su izquierda unas manitos trataban de tomar notas de la lección. Pero la rubia, a quién pertenecían esas manos cabeceaba de vez en cuando. La clase del profesor Binns solía tener este efecto en los alumnos, como si todos hubieran desayunado de la Poción Durmiente.
En otro rincón del aula, James Potter miraba a Lily dormir y cada tanto un rápido movimiento de su varita era disimulado. Sirius roncaba a su lado mientras Remus y Peter jugaban al ahorcado. Pronto, el ojiazul se despertó al oír el grito de triunfo del castaño y luego miró a su alrededor muy aturdido.
_¿Qué haces Cornamenta?_ al mirar hacia su derecha pudo ver cómo James envía lilas hacia el pelo de la ojiverde con cada movimiento de varita que realizaba.
_Decoro su pelo
Sirius puso los ojos en blanco e iba a mencionar cuán gay actuaba últimamente cuando alguien interrumpió por primera vez la lección del fantasma. Un hombre con larga y blanca barba, al igual que su pelo, entraba al aula con unos ojos calmos y seguros detrás de sus anteojos.
_Profesor, disculpe mi impertinencia, pero necesitaría tener unas palabras con los alumnos de sexto de esta casa_ cuando el profesor Dumbledore habló todos los estudiantes salieron de sus trances instantáneamente. Binns asintió algo aturdido y se deslizó en el aire hasta un rincón para dar lugar al director de Hogwarts.
_Buenos días, nuevamente. Quisiera poder despertarlos para hablar de un tema más agradable pero lamentablemente las circunstancias exigen esto. Como creo que ya todos saben, Voldemort_ al oír el nombre del Señor Oscuro se escuchó un jadeo ahogado_ repito, Voldemort, ha atacado de nuevo. Esta vez, ha sido más terrible que otras y lo ha hecho en el extranjero matando una gran cantidad de Muggles. Afortunadamente, ningún familiar de ustedes ha sido afectado, al menos no directamente. Sin embargo, el Ministerio de Magia ha juzgado adecuado que hacer una conferencia acerca de los mortífagos y su amo sería una buena idea para advertir y enseñar sobre Voldmort. Ésta tendrá lugar en Hosmeade durante la segunda semana de las vacaciones de Navidad. Es mi deber asistir pero yo y mis profesores estamos ocupados en actividades
.eh más activas.
Habrá tres tópicos en esta conferencia y necesitaré la ayuda de unos cuántos alumnos para que asistan y me ayuden con esta tarea. Los elegidos son seis: Evans, Berhams y Delacour serán las afortunadas jovencitas mientras Potter, Black y Lupin serán los muchachos que las acompañarán. Les pido a ustedes seis que pasen luego por mi oficina para discutir las posibilidades de su asistencia y los pormenores del trabajo. Muchas gracias_ sin otra palabra salió de la clase y de inmediato el profesor Binns volvió a hablar y los chicos volvieron a apoyar sus cabezas en los bancos, todos menos seis. Éstos se miraban algo ansiosos y preocupados por lo que les esperaba.
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N/A: Ok. primero perdón por el título del capítulo, no suelo ser buena para ellos. segundo, ya he pensado en lo que viene pero todavía no he podido escribirlo todo entero, por eso les pido paciencia...porque no podre actualizar tan pronto como suelo hacer...asiq perdón nuevamente.
Y por último, sólo me uqedas decirle muchaaas gracias por las reviews, algunas me ponen muy contenta y me animan muchísimo, sí que sigan enviando reviews que me mantendrán escribiendo...gracias!!! besitos_Albus, ¿realmente crees que es sabio enviar a algunos alumnos para esta tarea?
_Claro, mi querida Minerva. Tú bien sabes que ellos seis son los estudiantes más brillantes del colegio, aún estando en sexto año_ un brillo de orgullo iluminó los ojos azules detrás de sus grandes anteojos_ Además sabes que estas charlas son un fiasco y que nosotros no necesitamos nada de esa información. Tenemos mejores fuentes y mejores cosas que hacer
_Entonces, ¿cuál es el sentido de todo esto?
_Pues, ambos sabemos que yo suelo tener corazonadas fehacientes y esta vez tengo una acerca de que Lily y James serían una gran pareja. Ambos son brillantes, excelentes personas, divertidos y creo que sus personalidades se complementarían muy bien juntas, sin decir que ya ambos se gustan pero por alguna razón, desde que se separaron, han empeorado sobremanera su relación. Son perfectos uno para el otro. ¡Imagínate el hijo entre ellos dos! Y bueno, últimamente parecen demasiado separados, más de lo común, no se hablan y eso no es una buena señal. Creo que un empujoncito no les hará nada mal.
_Ayyy
tú y tu manía celestina. Pero, Albus eso no explica a las otros cuatro chicos.
_Minerva, tú me conoces bien. Me extraña que no esperes que mis acciones tengan un propósito. El señor Lupin ya está de novio con la señorita Delacour, pero creo que serán grandes intermediarios si algo malo pasa entre James y Lily. Con respecto a Black y Berhams
bueno, tú sabes que nunca encuentro que haya suficiente amor en este mundo y sin duda ellos tienen potencial.
Un sonido se escuchó desde la puerta de la oficina del director.
_Me alegro que James recuerde cuáles son mis dulces favoritos. Mini, espero que nos disculpes, quisiera hablar con ellos a sola_ la profesora asintió_ ¡Entren!
Seis adolescentes entraron a la habitación, mientras que una adulta salía de ella.
Lily, Amber y Ceci miraban a su alrededor algo sorprendidas. Nunca habían tenido la buena o mala suerte de entrar a la oficina de Dumbledore. Estaban muy impresionadas ante la vista de semejante cuarto circular, lleno de interesantes objetos plateados, sin una funcionalidad certera. Una de las paredes era una inmensa biblioteca llena de libros. Mientras Amber y Ceci observaban un hermoso pájaro Fénix con sus plumas doradas, la pelirroja observó la cantidad y variedad de libros. Le extrañó ver que algunos de ellos eran de proveniencia muggle.
_Ese es un fénix, muy bonito. Suerte que hayan podido verlo en sus mejores días. Siéntense chicas, usted también señorita Evans. Veo que le interesan muchos los libros, algo que no me sorprende. Sí, realmente son muchos libros, regalos de toda una vida, pero déjeme confesarle que yo sería más feliz con un simple par de medias..
Lily se dio vuelta y quedó media aturdida al ver que los tres chicos ya estaban sentados cómodamente, al parecer no encontraban muy interesante este lugar, o tal vez ya lo habían visitado demasiadas veces como para sorprenderse de algo. Pero más a su pesar vio como el pájaro volaba desde su lugar de apoyo hasta el hombro de James. El fénix inclinó su cabeza para que el chico lo acaricie.
_Hola Phoniex, ¿me extrañaste? Pero no pasó más que unos
¿tres días?_ miró a Dumbledore en busca de una respuesta.
_De hecho, desde antes de ayer, James_ el chico sonrió y Lily se sentó, no muy contenta Siempre tiene que resaltar y destacarse. Es insoportable.
_Bien
Como ya les dije estas charlas se llevaran a cabo en la segunda semana de Navidad, pasaran la Noche Buena del domingo aquí y a la mañana siguiente irán a Hosmeade. La conferencia consta de tres tópicos: Criaturas Oscuras, Mortífagos y Lord Voldemort, por supuesto (un jadeo asustado se pudo escuchar de las chicas, pero no de los chicos). Necesitaría que cada pareja se encargue de una. Mis elecciones son: James y Lily la de Voldemort, Ceci y Sirius la de los Mortìfagos y Amber y Remus la de Criaturas Mágicas_ en este punto todos se miraron sorprendidos. Luego los novios se sonrieron, Sirius miró a la castaña con signos de felicidad, al igual que James a la pelirroja. En cambio, éstas dos parecían horrorizadas ante la idea. Estaban a punto de protestar cuando_ Espero que no me decepcionen. Esto es sumamente importante para mí.
Esas palabras hicieron el truco.

_Claro_ James fue el primero en hablar. Tenía muy en claro que haría cualquier cosa por ese viejote que siempre fue como un tío, abuelo o alguien importante de su familia. Puesto que sus verdaderos abuelos se llevaban muy bien con él, muchas veces Dumbledore los iba a visitar al Valle Goddric. Más aún, James odiaba todo lo que tenía que ver con los Mortífagos, así como odiaba las Artes Oscuras pero especialmente al señor Tenebroso, quién se había encargado de la muerte de sus padres cuando él sólo tenía 14 años. Harry y Hale Potter fueron unos de los aurores más respetados de su tiempo y James planeaba seguir su ejemplo. Sin embargo, el hecho de que compartiría tiempo con su querida ojiverde no era un hecho que podía pasar por alto.
_Yo me apunto_ continúo Sirius. Él había formado un gran desprecio por las Artes Oscuras, tanto como su mejor amigo. Aborrecía todo cuánto referido a su familia estaba, puesto que ésta se encargó de marginarlo y el chico aprendió, en parte gracias a sus tres amigos, que la limpieza de la sangre (de la que tanto se vanagloriaban en la familia Black) era una locura. Al vivir con los abuelos de James, luego de escaparse de su propia casa también entendió que su vocación era detener a todos aquellos que guardaban los mismo valores que habían tratado de inculcarles sus padres. Además si ayudar al viejote es compartir tiempo con Ceci, que así sea.
_Cuente conmigo profesor_ Remus siempre había estado muy agradecido con el director. Gracias a él era que pudo venir a Hogwarts a pesar de que nadie creía que un chico en su condición pudiera vivir con otros de su edad. Nunca haría nada para decepcionar al hombre que le dio la enorme posibilidad de sociabilizar, hacer los grandes amigos que hizo y conocer a su novia.
_Conmigo, también_ Amber sentía también mucho respeto por el hombre, unos de los magos más importantes de todos los tiempos. Además, siendo sus padres medimagos, ella sabía muy bien los horrores que se vivían en esos días y si había algo que podía hacer para ayudar nunca se rehusaría. Al mismo tiempo, pasar más tiempo con su querido Remy sería genial.
_Ehh
Claro, señor. Confié en mí_ a Ceci le había sido más difícil decidirse, no le entusiasma nada la idea de pasar tiempo a solas con Black, pero sus familiares eran muggles y sabía el peligro que representaba para ellos el famoso Voldemort.
_Bueno, si no hay más remedio_ Lily fue la última en contestar. Una lucha se debatía en su interior. Nunca le había importado pasar tiempo lejos de su familia, es decir, los quería mucho, hasta a Petunia, pero siempre se había sentido como la extraña entre ellos y le gustaba pasar la Navidad en el castillo. Sabía que tenía que ayudar a su director, pues lo admiraba mucho y la causa era sumamente importante, pero tentar sus sentimientos estando con Potter no era un lujo que se podía dar tan fácilmente. Habrá que hacer una tregua pensó.
_¡Espléndido! Sabía que podía confiar en ustedes. Se estarán alojando en un hotel en Hosmeade. Las habitaciones están ya todas ocupadas gracias a que muchas personas de la comunidad mágica asistirán, pero pude encontrar las habitaciones necesarias, no hay de qué preocuparse.
Los seis se levantaron para salir de la oficina. Dos chicas con una expresión de preocupación en la cara iban adelante. Atrás, dos chicos con ojos esperanzados y caras sonrientes. Una pareja tomada de las manos les seguían, mirándose a los ojos con gran cariño. Dumbledore les contempló por última vez antes de que éstos salieran del cuarto, una sonrisa de triunfo se dibujó en su cara anciana y sus ojos se iluminaron ante el recuerdo del amor adolescente.

Las vacaciones llegaron en un cerrar y abrir de ojos. Los seis chicos pudieron excusarse sin problemas en sus casas por no asistir en Navidad. El castillo albergaba el acostumbrado espíritu de la época aunque dos señoritas estaban un poco enfadadas con lo que se les venía en cima.
_Chicas, ¡ya! Dejen de quejarse y den un respiro a ese odio forzado que tienen. ¡Vamos a pasar las vacaciones en Hosmeade! y aunque tengamos que trabajar un poco, vamos a estar en la mejor ciudad maga que existe. ¡Así que alégrense de una buena vez! _ Amber ya estaba cansada de escuchar las quejas de las chicas. Mientras, la rubia miraba feliz la gargantilla que su novio le había regalado, con una chapita en oro que decía Tuyo por siempre, tú Remy
_¡Ya sé! Pero no veo cómo vamos a hacer para poder evitar a esos dos imbéciles con la forma en que nos emparejó Dumbledore. Pareciera a propósito
_Lily tiene razón, no creen que lo haya hecho adrede, ¿verdad?
_Seguramente, Ceci. El viejote sabe muy bien lo que hace y sabe que ustedes cuatro se comen con los ojos.
_¡No puedes estar más equivocada Delacour!_ la castaña gritó al unísono con la pelirroja
_ Bueno, como digan
sólo me da pena que ni Adam ni Joussepe hubieran podido quedarse para Navidad, los extraño_ la rubia recordó a sus amigos que ya veía bastante poco gracias que los dos estaban de novio, al igual que ella, lo cual limitaba mucho su tiempo juntos.
_Lo sé, pero están muy contentos cada cuál en su casa. Después de todo iban a presentar sus novias a sus padres_ explicó la ojiverde.
_Realmente están muy felices con ellas. Aunque quisiera ver la cara de mi tía cuando conozca a Joane. Jajajaja Nunca conoció a ninguna novia de Adam, va a ser una gran sorpresa.
_Y ustedes ¿para cuando van a formalizar con alguien? No creo que en sus casas hayan si quiera escuchado de algún novio.
_ Querida Amber, ¿no te parece que eso podría ser porque todavía no hemos tenido novio?
_Bueno, Lily, lamento contradecirte pero en esto debo apoyar a nuestra francesita. Tú si has tenido novio, se llama James Potter, por si no lo recuerdas y es el mismo que te ha enviado un regalo que todavía no has abierto.
_¿Cómo? ¡¡¿Es verdad lo que dice Ceci?!!¡Habla!_ la rubia comenzó a abalanzarse sobre los regalos de la pelirroja, que estaban el final de su cama. Pero la chica la retuvo.
_Sí es verdad, pero no me interesa nada de lo que ese me pueda dar. Y tú Ceci, no seas hipócrita porque tú has recibido un regalo muy sospechoso, queda claro que es de Black.
Ceci se puso colorado al instante, algo muy extraño en ella. Las chicas lo notaron y sorprendidas la miraron con cara de signos de pregunta.
_Bueno, sí, pero al no tener remitente no sé de quién es_ Llevaba una caja en la mano con una nota anónima. Amber se las sacó rápidamente y leyó la nota en voz alta.
_ Para que lo aproveche tu cuerpaso, linda. Ten en cuenta que es mi primer regalo a una chica. Entérate, eres la persona más complicada y especial que conozco. Por eso, desearía verte con esto puesto noche y día, todas las noches y todos los días. Ojalá te guste. ¡wooooow!_ luego abrió la caja ansiosa, sin preocuparse por el envoltorio._Guuuuuauu.
Ceci miró algo reticente. En seguida su boca calló al suelo. La francesa sostenía un conjunto de ropa interior, de encaje y color rojo eléctrico. El color de su cara se volvió del mismo que el del conjunto.
_¡Vaya! Ahora sí que te van a ir perfectas. Con esa cara ese conjunto te hará juego muy bien_ bromeó la pelirroja.
_¡Calla! Ese Black es un presumido, no sé cómo se atreve.
_Pues ya no tienes dudas de quién es el que te lo envía, al parecer.
_Lily, ya no cambies de tema. Estábamos hablando de tú regalo.
_Si si, quiero saber qué es_ Amber era muy rápida. Le sacó el regalo a Lily sin que ella pudiera impedirlo. Lo desenvolvió igual de rápido.
_¡Un libro! Pero que desperdicio de regalo, como si ella ya no tuviera suficientes_ la castaña parecía decepcionada. Pero la francesa leyó el contenido con los ojos muuuuy abiertos
_¡Qué tierno! La única frase que se lee es Lily Potter y James Potter. ¡Está escrita una y otra vez y son 200 páginas!
La pelirroja quedó helada por unos segundos, su cara del mismo color que su pelo_ Bueno, ¡eso sí que es engreído!
_Pues yo creo que es algo enfermizo pero bastante dulce_ dijo la ojinegro.
_Pos a mí me importa un bledo lo que crees. ¡Empaquemos que falta una hora para tomar el carruaje hasta Hosmeade!
Las otras dos suspiraron resignadas pero hicieron cómo dijo Lily. Después de todo faltaba una hora para empezar la semana que cambiaría muchas cosas en sus vidas, claro que ellas no sospechaban lo que les pasaría, nadinas.

_¿Creen que haya hecho bien?_ James estaba tirado en su cama viendo al techo. Preocupación en sus ojos y el ceño fruncido. Un suspiro de exasperación se escuchó del ojiazul que caminaba intranquilo por la habitación.
_Pues a ver
si te refieres a que le regalaste a Lily un libro que demuestra toda tu obsesión y tu enfermedad con ella, pues sí, creo que has hecho excelente. Me deslumbra lo táctico que eres Cornamenta.
_Eyyy no hace falta que uses ese tono conmigo Canuto
_Entonces ¡¡despierta!! ¿Cómo se te ocurre regalarle semejante cosa? Evans debe estar en su cuarto, en el piso si no fuera poco, revolcándose de risa por tu estupidez.
_¡¡¡Cómo si tú hubieras hecho mejor!!! Por lo menos lo mío fue
que se yo, algo tierno. En cambio, lo tuyo
no creo que Ceci esté muy contenta con ese regalo.
_A mí no me parece, ella es distinta

_Sí, claro
Remus, y ¿a ti qué te pasa? Estas muy callado, ¿no crees que podrías aconsejarnos algo?
El castaño no contestó, sólo se limitó a observar el regalo de su novia. Era un peluche con forma de lobo. En la mano sostenía una carta de Amber que decía: Para que duermas con él pensando en mí. Te amo y lo haré siempre, sin importar qué. Al leer esto su cara empalideció y los chicos lo notaron.
_¡¿Qué?!_ gritaron los otros dos al unísono
_¡Ya les digo! Pero dejen de decir lo mismo al mismo tiempo ¡que parecen siameses!
_¡No lo hacemos a propósito!_ gritaron nuevamente al unísono
_Arggghhh
Ok. ¿Creen que sepa?
_¿Quién? ¿Qué cosa?_ volvieron a decir al mismo tiempo. El castaño puso los ojos en blanco y luego levantó el peluche. Hubo un silencio, pero esta vez sólo James lo rompió.
_Pues puede ser, pero Lunático, entiende que algún día tienes que decírselo. Ella es una chica muy inteligente y con todo lo que te quiere y se preocupa por ti, no me extrañaría que haya atado cabos. Debes confesarle tu problemita si no pensará que no confías en ella. Además, Amber te quiere, no te rechazaría por eso.
_Lo sé pero todavía no estoy preparado. Chicos, ¿entienden que este fin de semana habrá luna llena? Y para ese tiempo todavía estaremos en Hosmeade.
_Si, Remus, sabemos. Pero no creo que haya problemas. Nos escabulliremos a la Casa de los Gritos, llevaremos el mapa y la capa de invisibilidad y no pasará a mayores. Colagusano no podrá venir, ya que está en su casa pero no es que nos haga demasiada falta ¿verdad?_ Sirius quiso tranquilizarlo, utilizando un tono muy serio, algo muy extraño en él.
_Por supuesto que no. Vamos Lunático, cambia esa cara y hazle caso a Canuto que todo saldrá bien. Mejor terminemos de empacar, que creo que ya estamos retrasados y no quiero que Lily se mofe más conmigo.

_Adioz chicoz, que tengan unas felizez navidadez_ Hagrid los saludó con un guiño de ojos.
¿Qué sabrá él que yo no? pensó la pelirroja saludando al guardabosques desde la ventana del coche sin caballos que los llevaría hasta Hosmeade.
_¿Están tan excitados como yo?
_Black, nadie podría estar tan excitado como tú. Nosotros sí somos seres humanos y tú te me haces más parecido a un gran perro, todo tiempo en celo_ al escuchar esto los tres merodeadores estallaron en risas, las chicas sonrieron pero no lo encontraron tan gracioso, estaban acostumbradas a las contestaciones de la castaña_ Sí, bueno, no sabía que era tan gracioso

_Es que tienes razón, preciosa, soy muy parecido a un perro_ con esto una nueva ronda de risas. Las chicas los miraron extrañadas pero decidieron no preguntar, después de todo eran muy amigos y debía ser alguna broma interna.
_Pero, de todas formas, Ceci ¿no crees que deberíamos comenzar a llamarnos por nuestros nombres de pila? Es decir, vamos a trabajar juntos, ¿verdad?_ el ojiazul le dedicó una de sus famosas sonrisas de encanto y la chica casi más se desmaya ¿Qué me pasa? Esto no se supone que debería pasar. ¡Maldito Black, maldita sonrisa-Black! ¿Hace cuánto que estoy callada?
_Sí sisi, lo que digas_ el chico sonrió aún más y la belga desvió rápidamente la mirada con los cachetes algo rosados. ¡Está aflojando!pensó contento el chico.
_¡Vaya! Es un alivio. Ustedes podrían hacer lo mismo ¿no?_ preguntó la francesa mientras sus ojos se pasaban de Lily y a James una y otra vez.
_Sí, por mi no hay problema_ la pelirroja fue la primera en contestar para el asombro de todos. James la miraba con los ojos bien abiertos.
_¿De verdad?_ la chica le asintió sin preocuparse por mirarlo a los ojos.
El viaje continuó sin mucha más charla, excepto algunos intentos de broma de Sirius, por los que la castaña tuvo que reprimir unas cuantas risas, Lily se concentró en un libro y Amber rió junto a los otros dos merodeadores.
Finalmente arribaron a destino. Fueron los chicos quiénes guiaron al grupo por la ciudad, sin duda la conocían de punta a punta. Cuando llegaron al hotel que les había indicado Dumbledore creyeron que era un edificio bastante común, sin nada excitante a la vista y bastante chico, pero pronto entendieron que estaban equivocados. Al entrar, las seis bocas tocaron el piso, pues el asombro ante tan impactante lugar fue demasiado.
Una gran escalera de mármol con detalles en marfil coronaba el centro del gran salón de recepción y una gruesa alfombra roja con bordes en oro cubría sus escalones, los cuales parecían seguir y seguir sin tener fin, pues al mirar hacia el agujero circular al que daban todas las habitaciones no pudieron distinguir el número de pisos, puesto que sus vistas se perdían en la gran extensión. Claramente el lugar había sido hechizado para engrandecerse por dentro. Todas las paredes del edificio parecían estar hechas de mármol blanco y marfil y desde el techo (sólo Dios sabe dónde estaba el techo) colgaba una enorme araña de cristal que iluminaba todo el salón. A su derecha vieron la Recepción, igual de lujosa que el resto del hotel, sólo una bruja vieja y con aspecto de pocas migas atendía en ella.
Lily fue la primera de salir de la sorpresa. Ya había notado cómo los otros magos (el salón estaba lleno de ellos) miraban al grupo de adolescentes en modo de burla por sus caras largas y decidió encaminarse hacía la bruja de la Recepción. Los otros la siguieron sin quitar las expresiones de asombro y mirando hacia cualquier lugar que estuviera a la vista.
_Buenos Días, Señora Pince (nombre escrito en una credencial sobre la chaqueta de la mujer). Venimos en nombre del Profesor Dumbledore, de la Escuela de ma
.
_Sí Sí, niña, ya se quiénes son. Evítame las presentaciones, por favor_ dijó de mal modo la recepcionista. A esto los chicos cerraron sus bocazas y miraron con desagrado a la bruja. James estaba a punto de contestar pero la mujer sacó unas llaves_ Aquí están las llaves de las habitaciones. Todas están en el piso 325. Está es para usted (le entregó una a Lily), ésta otra para usted (se la entregó a Ceci) y la última para la rubia (se la dio a Amber).
_Pero
¿no vamos a compartir todas nosotras un mismo cuarto? Es decir, una habitación para las tres. ¿O es una para cada uno?_ preguntó la pelirroja.
_No, sí que compartirán las habitaciones. ¿Qué crees, que son los únicos en venir? El hotel está completamente lleno. Sólo que Potter compartirá el cuarto con usted, Black con Berhams y Lupin con Delacour.
El shock fue tal, que a nadie le importó el hecho de que la señora sepa quién era cada quién y la rudeza con qué hablaba. Tanto la castaña como la ojiverde miraron aterrorizadas a sus nuevos compañeros de cuarto, quienes sonreían a pesar de la sorpresa. En cambio, la rubia y Remus se miraron encantados.
_¡No! ¡Pero eso es imposible! Somos
somos una chica y un chico. ¡No es ético!_ ante el comentario de la belga Sirius soltó una carcajada y la chica lo calló pisándole el pie lo más fuerte que pudo AUCHH_ ¡Pues te callas si no quieres más!
_Bueno, ahora si me disculpan, no tengo tiempo para peleas de enamorados
_Pero señora, ¿no hay algo que pueda hacer? Berhams y Potter pueden cambiar de cuarto, así no habría ningún cambio en el número de habitaciones ni nada_ Lily trataba desesperadamente de encontrar una solución a semejante desastre.
_¡NO! Cuando una habitación se reserva por un tiempo limitado, se hechiza para que sólo ellos a los que se les fue reservada la puedan utilizar. Podría hacer los cambios, pero eso lleva trabajo y en este momento ya tengo demasiado. ¡Así que caminen! ¡El siguiente!
Los chicos retrocedieron a paso lento hacia las escaleras.
_¡¿Tenemos que subir las escaleras hasta el piso 325?!_ preguntó Sirius desde el centro del salón a la recepcionista con cara de perrito extraviado. La señora se sonrojó un tanto antes de contestar:
_¡NO! ¡¡Existen los ascensores a su izquierda!!
Se dirigieron a ellos, parecían más de 20 ascensores distintos que viajaban por diferentes carriles, ocupando una inmensa pared. El ascensorista les preguntó el piso y Amber contestó, pero antes de que las puertas se cerraran en sus narices, Lily gritó a la recepcionista:
_¿¿Quien hizo las reservas??
_Dumbledore_ contestó y la pelirroja pensó ver una sonrisa en su cara por primera vez.
El aparato tomó velocidad, más de la necesaria, mientras James y Sirius compartían el mismo pensamiento: Ahora sí que el viejote se ha pasado. Cada vez me cae mejor

_¡Gracias a Dios y la Virgen!_ la pelirroja no pudo evitar suspirar aliviada al entrar a su habitación y ver que había dos camas individuales. Por lo menos no perdió la cabeza del todo. Menos mal que es nuestro director porque sino sufriría
. La habitación era muy linda, pero no muy grande. Era un solo ambiente. A la derecha, contra la pared estaban las dos camas, separadas por una mesita de luz dónde una lámpara alumbraba todo el cuarto. A la izquierda estaba la puerta que daba al baño una mesa y una pequeña cocina con las provisiones suficientes para tomar el desayuno o ligeras comidas. En otro lugar había un sillón de dos plazas que parecía muy confortable.
_No sabía que eras religiosa, Lily
_Calla, Potter.
_¿No era que íbamos a empezar a llamarnos por nuestros nombres?
_No desde que convenciste a Dumbledore de esta locura.
_¿Qué? Y ¿qué te hace pensar que yo convencí al viejote? Como si yo tuviera influencia en lo que él hace

_Pues la tienes, ¿crees que no me di cuenta que son muy amigos? Te llevas bien con su fénix, caminas por su despacho como si estuvieras en tu casa, conoces la contraseña de la oficina y yo sé que él las cambia frecuentemente.
_Bueno, sí
pero eso es porque siempre estoy en detención y esas cosas
Pero yo nunca haría

_ ¡No me importa! Y no creas que vamos a dormir así_ con un movimiento de su varita, una sábana se colgó en la mitad de la habitación tapando la visibilidad desde una cama hacia la otra. A James esto no le sorprendió pero igualmente su cara mostró desilusión.
_Ahora vamos que si no llegaremos tarde a la primer charla_ Lily salió del cuarto y el de gafas la siguió cabizbajo. No creo que me haya hecho un gran favor el viejote
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bueno espero q les guste y q me recompensen por hacerlo tan largo...escriban reviews plis...besitos y gracias a los q han comentado....algunos me dan color a la cara =)))
_¡Gracias a Dios y la Virgen!_ la pelirroja no pudo evitar suspirar aliviada al entrar a su habitación y ver que había dos camas individuales. Por lo menos no perdió la cabeza del todo. Menos mal que es nuestro director porque sino sufriría
. La habitación era muy linda, pero no muy grande. Era un solo ambiente. A la derecha, contra la pared estaban las dos camas, separadas por una mesita de luz dónde una lámpara alumbraba todo el cuarto. A la izquierda estaba la puerta que daba al baño una mesa y una pequeña cocina con las provisiones suficientes para tomar el desayuno o ligeras comidas. En otro lugar había un sillón de dos plazas que parecía muy confortable.
_No sabía que eras religiosa, Lily
_Calla, Potter.
_¿No era que íbamos a empezar a llamarnos por nuestros nombres?
_No desde que convenciste a Dumbledore de esta locura.
_¿Qué? Y ¿qué te hace pensar que yo convencí al viejote? Como si yo tuviera influencia en lo que él hace

_Pues la tienes, ¿crees que no me di cuenta que son muy amigos? Te llevas bien con su fénix, caminas por su despacho como si estuvieras en tu casa, conoces la contraseña de la oficina y yo sé que él las cambia frecuentemente.
_Bueno, sí
pero eso es porque siempre estoy en detención y esas cosas
Pero yo nunca haría

_ ¡No me importa! Y no creas que vamos a dormir así_ con un movimiento de su varita, una sábana se colgó en la mitad de la habitación tapando la visibilidad desde una cama hacia la otra. A James esto no le sorprendió pero igualmente su cara mostró desilusión.
_Ahora vamos que si no llegaremos tarde a la primer charla_ Lily salió del cuarto y el de gafas la siguió cabizbajo. No creo que me haya hecho un gran favor el viejote

_Bien, Sirius, punto número uno: no me interesa que estemos en la misma habitación y no haré ninguna aplicación en este bonito cuarto, apuesto que Lily ya lo habrá hecho pero sé que a mi no me sorprenderá nada de lo que tú puedas mostrar, es más, seguramente será una decepción. No es que haya pensado en eso, claro. ¡¡Así que quita esa cara de complacido, porque no te estoy halagando!! Punto número dos: yo me baño primero todos los días, Remus ya me contó que tus duchazos son siempre muy largos y que nunca dejas agua caliente para el resto (Maldito Lunático pensó el ojiazul). Punto número tres: te llegas a acercar más de lo necesario y te quedas sin tus míseras partes, ¿entendido?
_Sí preciosa Ceci, no te preocupes. Seré un santo, un completo y adorable santo_ Sirius le dedicó la misma sonrisa de siempre y la chica decidió mirar a otro lado antes de que sus mejillas tuviesen tiempo de tornarse de color rosa.
_Sí claro
Vamos que llegamos tarde. Apuesto que estas charlas van a ser una verdadera patada en las pompis_ dijo la castaña abandonando la habitación que compartirían.
¿Pompis? Pero si es tan tiernaaa
¡Gracias viejote!

_Ay Remy, la pasaremos taaan bien_ Amber ya había dejado su equipaje en la cama que ocuparía ella y rodeó a su novio con los brazos, feliz de poder pasar tiempo con él.
_Si, la pasaremos genial
_Ya lo creo_ la rubia se despegó del chico y con su varita movió los muebles de la habitación, haciendo que las dos camas se juntaran y en vez de dos, sólo halla una. Remus la miró algo sorprendido pero le sonrió.
_¿Estas segura?
_Claro, amor. Estos días serán perfectos. La experiencia más placentera de mi vida_ miró al chico con picardía_ Bueno, vamos yendo ¿si? No quiero decepcionar al director.
El castaño la siguió alegre pero un pensamiento más se sumo a sus preocupaciones. ¿Será que quiere que lo hagamos? Bueno, si es así, espero que todo salga bien. No quiero que nada le arruine su primera vez. No puedo ser más afortunado, ¿pero será correcto? Tal vez deba decírselo antes de
¡No! No sé si lo entendería.

Lily y James caminaron por uno de los salones de la conferencia. La pelirroja pensó que al menos doscientos magos habían asistido a la charla sobre el Señor Oscuro, todos tomando los asientos previamente asignados. Ambos se dirigieron al escritorio con el cartel que decía Hogwarts y se sentaron. La ojiverde sacó sus útiles para tomar nota mientras James miraba a los demás que observaban a los chicos con expresiones de indignación y rechazo.
_¿Qué se creen?¿Por qué nos miran como si fuéramos unos bichos raros?_ James no titubeó en devolver las mismas miradas de disgusto a los mayores.
_Creen que no somos idóneos para el trabajo. Deben pensar que Dumbledore tuvo que haber asignado a magos más experimentados o al menos que no sean de familia muggle como yo_ explicó Lily sin sacar la vista de sus papeles.
James la miró agradecido de que le hablara nuevamente pero también algo abrumado por lo que dijo.
_Pero, Lily, si tú eres la bruja más inteligente de nuestro colegio. Dumbledore me lo ha dicho, me dijo que eres la más poderosa bruja que él haya visto en todos sus años como profesor, siendo de familia muggle y todo. No eres peor que ninguno de ello, incluso debes ser mejor que muchos.
Él no tenía idea que eso era lo mejor que se le podía decir a Lilian Evans, puesto que en todos sus años en el mundo mágico, lo único que hacía era tratar de demostrarse a ella y a los demás que era una bruja igual de buena que cualquier otra. Por esto, la chica miró directamente en los ojos marrones de James, sonrió algo ruborizada y dijo:
_Muchas gracias, James.
Si no hubiera sido porque estaba sentado, el chico se hubiera caído al piso. Le devolvió la sonrisa y hubiera seguido con la conversación aprovechando el buen humor de la muchacha si no hubiese comenzado a hablar un señor de aspecto sombrío, enfrente del salón, acerca de Voldemort. Lily comenzó a anotar. James quiso seguir el ejemplo pero pronto su atención se centró en el pelo de la compañera, en la forma en que caía sobre sus hombros y en los movimientos de sus manos blancas porcelana.

_¡Dios! No puedo creer que vayamos a tener que aguantar aquí 5 horas tomando notas de esta porquería. ¿Qué uso tiene?_ Sirius se quejó en el escritorio que compartía con la belga mientras una mujer hablaba sobre los que apoyaban la causa de la limpieza de la sangre.
_Sí, lo sé, pero es necesario. Dumbledore necesita que hagamos reportes con nuestras notas. ¡Así que mueve esa pluma!
_Uhh
por un momento hubiera creído que me ibas a pedir que mueva otra cosa (Ceci le dedicó una de sus miradas asesinas) Pero tal vez si
_ el ojiazul apuntó su varita a la mano de la castaña y ésta sacó la suya para defenderse pero Sirius fue más rápido. Al instante la pluma en la mano de la chica comenzó a escribir sin que ella la moviera. Al ver esto, alivio y complacencia cayeron sobre la ojinegro.
_Gracias. A veces sí eres útil.
_Un placer, preciosa_ y al ver que Ceci no se quejó por su forma de llamarla, casi instantánea, continuó_ Y ¿cómo están Beth y Jonathan?
Ella lo miró sorprendida_ Entonces
sabes los nombres de mis padres, veo que me escuchabas cuando hablaba.
_Claro, no pensarás que sólo me centraba en tu escote, ¿verdad? A diferencia de lo que tú crees, me interesa lo que tienes para decir. Pues te encuentro sumamente estimulante tanto intelectual como físicamente_ el chico habló con voz seria mirando fijo los ojos de la castaña. Ella no supo más que enrojecer y sonreír.
Las cinco horas de la charla las dedicaron a ponerse al día con las vidas de cada uno.

El resto del día fue bastante poco accidentado. Luego de las charlas, los seis se reunieron para ir a comer en uno de los locales de la ciudad y a pesar de algunos comentarios tontos de James y Sirius (inmediatamente contestados con frialdad por sus dos compañeras de habitación) la cena no tuvo mayores infortunios.
Más tarde, cada pareja se dirigió a su cuarto. Por su parte, Lily se cercioró de que James no tuviera oportunidad de verla en alguna situación comprometedora pero el chico no había hecho ni un solo intento por espiarla. No quería estropear esta nueva amistad entre ellos.
En cambio, Ceci se paseaba por su habitación como si la compartiera con alguna de sus amigas y fue a dormir con el conjunto de ropa interior que le había regalado Sirius para Navidad.
Tanto ella como la pelirroja se habían hecho las in aludidas por sus regalos, aunque la castaña tenía mejor excusa puesto que el suyo había llegado sin remitente.
El ojiazul no dejaba de mirarla con la boca bien abierta, contemplando la espléndida figura de su compañera.
_¿No tienes frío? Ahora sí que pregunté lo más estúpido que se me pudo ocurrir. Yo mismo me muero de calor con la puta calefacción del lugar
_No ¿qué? ¿tú si?_ el chico no tenía por qué preguntar eso, pues sólo llevaba puesto el pantalón del piyama mientras que su torso, tan bien marcado, estaba al descubierto. Sirius negó con la cabeza.
_Me alegro. ¡Buenas noches!_ sin más palabras que éstas la castaña apagó la luz y se durmió casi al instante En cambio, al ojiazul le costó bastante sacarse la imagen de la ojinegro de la cabeza, aunque pronto el sueño le venció y la imagen comenzó a filtrase en sus sueños.

_Remy ¿no estas contento?_ Amber estaba abrazada a su novio por debajo de las frazadas_ Hoy fue un día genial. Si bien la charla fue un plomo total, los chicos se llevaron dignamente, casi no tuvimos que intervenir.
_Sí, amor. Creo que están empezando a llevarse mejor. Es un alivio. Debo confesar que cuando me enteré de este viaje me preocupé por la sanidad de alguno de ellos hasta nuestro regreso, pero veo que podemos confiar en que no pasará nada malo_ contestó el castaño. La francesa lo besó con ansias y entre respiros:
_Te amo Remus. Te amo demasiado. El chico se separó unos centímetros para poder ver en los deslumbrantes ojos azules de su novia.
_No, demasiado no
porque yo te amo más.
Amber, quién no quería empezar nuevamente con la típica pelea Yo Te Amo Más, comenzó a besarlo aún con más ganas y apoyó despacio una mano del chico en sus pechos. Él captó la indirecta y se posó encima de ella. Los besos y caricias cada vez más subidos de tono. Se dejó llevar hasta que una voz en su cabeza le hizo recordar: Tienes que confesarle tu problema o pensará que no confías en ella En ese momento se alejó a modo de acostarse a su lado y no encima. La rubia lo miró decepcionada.
_Disculpa. No sé si estemos listos para esto, no quiero que nos apresuremos.
_Pero yo sí que estoy lista. Yo quiero esto, Remy. Sé que nos amamos más de lo que podemos expresar con palabras.
_Sí, pero es que no me conoces del todo o al menos no todo lo que deberías.
_Entonces, cuéntame ¿Qué es lo que debo conocer de ti?
Remus la miró, la cara de la joven mostraba preocupación y ansiedad pero él no pudo encontrar una forma adecuada de decirle.
_Amber, amor, no te enojes pero necesito tiempo.
La francesa le devolvió la mirada, llena de tristeza, pero logró contenerse para no llorar.
_Esta bien. Pero entiende que cualquier cosa que tengas para decirme, cualquiera, yo la comprenderé porque te amo más de lo que podría amar a otra persona. Te-amo_ le dio un rápido beso en los labios y se abrazó a su pecho para dormir uno con el otro.
Si fuera así de fácil pensó mil veces el castaño antes de quedarse dormido.

A la mañana siguiente Lily se despertó con los primeros rayos de luz. Se levantó y corrió un poco la sábana que separaba las dos camas para ver si James seguía dormido. ¡Qué tonta! Por supuesto que sigue durmiendo. Aunque es tan tierno así enrollado en sus frazadas. Podría pasar por un nenito, pero esos músculos no ayudan a la imagen. (una sonrisa maliciosa se dibujó involuntariamente en su cara) Él sí que tiene un cuerpaso. ¿Esta babeando? (su sonrisa se hizo aún más grande) Bueno, parece que duerme profundamente. Mejor lo despierto ahorita
_James_ no dio señales de vida_ ¡¡James!!
El chico abrió los ojos y al verla incorporada a su lado se levantó sobresaltado haciendo que sus sábanas se deslizaran hasta sus piernas, dejando el pecho desnudo. La pelirroja sonrió con un poco de color en sus mejillas.
_James, yo iré a bañarme ahora. Tú termina de despertarte y luego te bañas, ¿si?_ él asintió y ella fue al baño, cerrando la puerta con llave detrás de sí.
Si será desconfiada
Mejor le hago el desayuno Salió de la cama, se puso una remera y se dirigió hacia la cocina. Con algunos movimientos de su varita logró hacer bastantes panqueques y tostadas que dispuso en la mesa junto con manteca, miel, jugo y leche.
En seguida, salió Lily ya vestida con el pelo mojado cayendo sobre sus hombros. Levaba un pantalón negro ceñido y una camisa cuyos botones superiores estaban desabrochados dejando ver un escote generoso Es taaaan hermosa. Ese cuerpaso y el pelo mojado cayéndole por la cara y
¿hace cuánto que la miro sin decir palabra?
_¿Té o café?_ preguntó muy servicialmente a la recién bañada.
_¿Cocinas?_ realmente era una sorpresa para ella.
_Pues si vives con Sirius debes aprender a cocinar, porque nunca sabes a qué hora del día le agarra hambre y una vez que le agarra lo contentas si no quieres salir con un objeto incrustado en la cabeza._ Lily rió ante el comentario y James sonrió complacido.
_Pero ¿hace cuánto que vive en tu casa?
_Pues, desde el verano pasado, cuando se escapó de su casa. Verás, sus padres son un infierno, obsesionados con la limpieza de la sangre y el uso de las artes oscuras. Sin embargo, Sirius, al igual que todos los merodeadores, piensa que todo eso es una idiotez de siglos atrás, por eso sus padres lo torturaban prácticamente y él decidió venir a vivir conmigo y mis abuelos.
_¿Y tus padres?_ en seguida la sonrisa se desvaneció de la cara de James y Lily entendió lo impertinente que había sido.
_Murieron hace tres años. No, no, no te disculpes (la chica cerró la boca antes de poder decir lo siento) Fue duro en ese momento. Pero su muerte es toda mi motivación para seguir odiando a Voldemort (Lily frunció el entrecejo asustada por escuchar el nombre) No te asustes, si hay algo que aprendí de mis padres, unos de los mejores aurores, fue a no temer a los nombres porque eso sólo incrementa el miedo por la cosa en sí. Dumbledore me lo ha repetido muchas veces también. Ese tipo los mató _sus ojos miraban el piso y sin querer sus ojos se tornaron acuosos.
¡¡¡Y yo decía que él no tenía preocupaciones!!!! se dijo sarcástica ella misma en su cabeza_ Es raro que nunca hayamos hablado de esto antes. Es decir, salimos por un tiempo, ¿verdad?
_Sí, es que estábamos muy ocupados vigilando a Sirius y a Ceci como para concentrarnos en nosotros. Y con respecto a eso, lo siento de veras_ esta vez la miró directo a los ojos.
_Esta bien, tema olvidado. Mejor comamos que llegaremos tarde_ le sonrió y ambos desayunaron en silencio, pues ninguno se animó a romperlo. Cada uno estaba sumido en sus propios pensamientos. Él pensando en que era mejor idea jugar el papel de amigo si quería seguir tener una buena relación con la pelirroja. ¿Cuántas veces le había dicho Remus que tenía que madurar si quería conseguir que Lily le perdonase? Eso es lo que debía hacer o al menos intentar.
Por su parte, ella pensaba en todos los pensamientos que había tenido acerca del chico en los últimos meses, preguntándose si en realidad habían sido bien fundados.

Ceci se levantó más tarde que Lily pero, por rentado que más temprano que Sirius, quién roncaba ligeramente en su cama. Fue hacia al baño y antes de cerrar la puerta miró al chico Si fuera así de inocente todo el tiempo

Se duchó rápido y salió del baño con una toalla en el cabello y otra que le cubría desde el torso hasta un poco más arriba de las rodillas. Todavía duerme el muy vago suspiró y se acercó al ojiazul que seguía acostado, las frazadas en el suelo y su pecho desnudo. ¡Ay, por qué tiene que tener ese cuerpaso! Sólo me lo hace más difícil, demonios

_Sirius_ susurró son su boca en el oído del chico_ ¡Sirius!_ intentó nuevamente en una voz más audible, pero el chico seguía inconsciente._¡¡¡Sirius!!!_ gritó en su oreja.
El ojiazul despertó de golpe, le tomó del brazo y la atrajo hacia él envolviéndola con el otro. Sus bocas quedaron alejadas sólo por centímetros. Se miraron a los ojos unos segundos que parecieron horas. Él sonreía y ella no pudo ocultar el rojo en sus cachetes.
_¿Se puede saber qué haces?_ la ojinegro trató de hablar en una voz dura pero no lo logró.
_Nada
sólo trataba de defenderme. Me asustaste
_¿Y tú abrazas a todo aquél que te asusta?_ esta vez su intento por recuperar el tono hostil tuvo más éxito.
_Eyy
si hubieras vivido en mi casa con mi familia no dirías lo mismo. Allí cualquier intento de defensa es válido _ la chica quitó la expresión de enojo al recordar los tormentos que Sirius le narró en la época que salían juntos, además notó la expresión lastimera que había tomado la cara del ojiazul, la misma que tomaba cada vez que se acordaba de su desgracia familiar y al verlo sincero un sentimiento de compasión le inundó.
Sus ojos seguían entrecruzándose, sólo deseo podría haberse visto en ellos.
Lucha Ceci, lucha. Que no te supere
Vamos, princesa, sino me besas tú, lo hago yo y no respondo de mi
Tú puedes
puedes
pue-no, no puedes
¡puta sea! y con ese último pensamiento ya toda razón abandonó su ser para ser usurpado por la pasión tanto tiempo reprimida. Después de todo era una especie de globo que se hinchaba, hinchaba hasta que
bueno, explotó.
La castaña besó al chico debajo de ella, una mano despeinando su cabello negro mientras la otra manoseaba cada músculo de su pecho. Las piernas se entrelazaron. La toalla de la ojinegro comenzó a deslizarse. Ambos en una especie de éxtasis que les hacía imposible no jadear. Pero como era de esperarse que el 20% de la razón que le quedaba a la belga fuera tomando más porcentaje debido a su estupidez natural (irónico, ¿verdad?) y un pensamiento recobró vigencia. Es Sirius Black. Es Sirius-Don-Juan-Black
Para el pesar de Sirius, ella se separó bruscamente
aunque solo sus bocas, sus cuerpos estaban igual de cerca que antes. El ojiazul se quedó con la boca abierta y casi más con la lengua fuera.
_Ok. Eso fue la cuota de caridad del día_ dijo fríamente la de encima. El chico la miró anonadado.
_¡¡¿Qué?!!
_¡¡Que me sueltes!!_ sus ojos negros retomaron la dureza de siempre.
_Pero
_ ¿y ahora qué mierda le pasa? pensaba el muchacho desconcertado.
_¡Quita tus manos!_ demandó, pero con un tono más suave agregó_ Por favor.
_Ok_ dijo triste y quitó la mano de la espalda desnuda de la chica y la otra de su cola. Ella no se movió_¿Y? ¡Levántate!_ Esto se está tornando ridículo pensó irritado.
_No_ esta vez sus mejillas se tornaron demasiado rojas, ni siquiera con el calor anterior habían tomado esa intensidad.
_¿Cómo?_ Sirius sonrió feliz.
_Es que
cuando
con el
eh ajetreo
la toalla se deslizó
y
y estoy
des-nuda_ con esto los ojos azules se abrieron aún más, él quiso mirar para abajo pero

_¡¡Si te atreves, te mato!! ¡¡Mantén la vista en mis ojos!!
_Esta bien. Pero entonces, ¿qué sugieres? Porque si bien a mí me encantaría seguir sintiendo tus tetas sobre mi cuerpo todo el día, tenemos que ir a una charla, ¿recuerdas? Al menos, que quieras

_¡¡No quiero nada!! ¡¡Sólo cierra los ojos!! ¡¡Y si los abres una sola vez me encargaré de que sea la última vez que lo hagas!!
El chico obedeció mansito porque ya había experimentado suficientes de los ataques de ira de la castaña como para arriesgarse a sufrir uno más. Ceci se incorporó rápidamente y se cubrió.
_¡Ya!_ Sirius abrió los ojos y se levantó también.
_Ve a bañarte si quieres. Yo veré qué puedo hacer de desayuno, pero te advierto que no haré más de unos cuarenta panqueques así que te tendrás que aguantar hasta más tarde. Vamos, vamos que llegamos tarde.
El chico obedeció nuevamente, pensando en el hambre con el que se iba a quedar luego. ¡Cuarenta! Debe estar bromeando, espero que por lo menos ella coma tostadas. ¡Cómo extraño Hogwarts y sus magníficos elfos domésticos.
Antes entrar al baño escuchó a Ceci decir:
_Y te avisó que no hay agua caliente
supongo que Lily se despertó antes que el gallo y se dio uno de sus baños eternos.
_Tranquila, igual no la iba a usar. Me viene muy bien un duchazo de agua fría_ el ojiazul dijo esto sonriéndole a la chica mientras cerraba la puerta y pudo apreciar un nuevo rosado en los cachetes de su castaña.

_Amor, te traje el desayuno_ Amber abrió los ojos y vio a su novio que le traía una bandeja repleta de tostadas, junto con mermeladas, manteca, jugo, leche y té. Se sentó al lado de ella apoyando el agasajo en la cama.
_¡Remy! ¡Qué detalle!
_No fue nada. En realidad, es parte de mis disculpas por lo de ayer. Yo
realmente
_el castaño no encontraba las palabras correctas.
_Remus, te entiendo. No sé qué puede causarte tanto dolor y consternación pero si es tan grave como parece no pienso presionarte para que me lo cuentes. No quiero causarte aún más preocupaciones. Pero trata de entender tú que nada pero nada de lo que tengas que decir hará que te quiera menos o piense diferente de ti. Te conozco y aunque me haya equivocado antes no lo haré nuevamente porque no soportaría perderte una vez más, ¿me entiendes?
Remus la miró y vio sinceridad y ansiedad en sus ojos azules. Una sensación de calma y consuelo le recorrió la espalda. Se acercó a ella y la besó dulcemente con todo el sentimiento que poseía
_ Soy el hombre más afortunado del mundo. Te amo demasiado Amber.
Ambos sonrieron y luego comenzaron a charlar de otros temas mientras desayunaban.

Los demás días de la semana pasaron rápidamente con nuevos sentimientos para cada uno de los seis y si en realidad no eran tan nuevos, al menos se intensificaron tanto que ya les era imposible negarlos.
Lily luchaba por pensar en qué cosas le disgustaban de Potter pero las ya lejanas memorias de su arrogancia no lograban siquiera ensombrecer la nueva imagen dulce, considerada, graciosa y encantadora de James.
A Ceci le pasaba algo muy parecido con Sirius. Si bien él seguía teniendo sus gestos y frases de chico creído, descubría a un ojiazul que también se preocupaba por su bienestar, comodidad y buen humor. Siempre haciendo de caballero, escuchando lo que tenía para decir y haciéndola reír casi tanto como ella lo hacía reír a él. Trataba de buscar en él algún rasgo que le devolviera la certeza de que era un aprovechador y que no tardaría en hacerla sufrir nuevamente pero no lo lograba. Sus impulsos de besarlo la sorprendían cada vez más, pero en lo que siguió de esa calurosa mañana puso contenerse un poco más, aunque de vez en cuando debiera darse duchas de agua fría.
Amber descubría, en cambio, que cada vez se le hacía más difícil esperar tranquilamente a que su Remus le confesara su famoso secreto. No habían intentado tener relaciones después de la primera noche, sólo se limitaban a dormir abrazados y a dejar que el cansancio de sus mutuas caricias les traiga el sueño. De todas formas, a ella le dolía cada segundo un poco más el saber que a su novio le costaba confiar en ella.
Por otra parte, los tres merodeadores estaban cada vez más enamorados de sus compañeras de cuarto. James volvía a ser testigo de la parte buena y encantadora de la pelirroja, mientras que Sirius se derretía más día tras día con la renovada ternura y la siempre tan arrebatadora sensualidad de la castaña. Más aún, Remus agradecía cada día a su novia por su comprensión y cariño queriendo compensar su falta de coraje con el desayuno de todos los días.
Las aburridas charlas ya habían terminado y mientras hacían los reportes para Dumbledore habían acordado que esa noche festejarían el fin de la conferencia, la Navidad y el Año Nuevo con una pequeña reunión en el cuarto de James y Lily.
Y allí estaban los seis, con buenas provisiones de cervezas de mantequilla y dulces de Honeydukes.
_¿Cómo hacen para tener siempre tantos dulces?_ preguntó la ojiverde sentada en el mismo sillón que James, mientras tomaba sorbitos de su cerveza de mantequilla.
_Los compramos, querida Lily. No somos ladrones_ respondió el de gafas con una sonrisa de oreja a oreja. Últimamente nada lograba sacarle esa expresión de felicidad.
_Sí, pero yo me refería al modo en que siempre tienen provisiones, aún estando en Hogwarts sin visitar Hosmeade por semanas. Cuando hay festejos por los partidos de Quidditch, siempre están ustedes para ofrecer bebidas, comidas y dulces que dudo que otras casas tengan la dicha de conseguir_ Lily era siempre muy observadora, más cuando se trataba de las travesuras de los cuatro amigos.
_Pues, nosotros tenemos nuestros medios secretos. Conocemos muchas partes del castillo y sus alrededores que muchos, por no decir todos menos Dumbledore, desconocen. Por eso nos llamamos Me-ro-dea-do-res_ la explicación provino de Sirius que jugaba pergamino, bludger y colmillos (la versión maga de papel, piedra y tijeras) con Ceci. Era cosa común de esos días encontrarlos a ambos compitiendo por las cosas más estúpidas, causando siempre nuevas risas entre los chicos.
_Claro, Lily. ¿Qué esperas? Son los meo-mis-pantis-cuando-duermo_ bromeó la castaña. Las chicas rieron y los tres chicos dijeron un sarcástico ja-ja-ja al unísono.
_¡Gané!_ gritó el ojiazul_ Tres contra dos, es una partida ganada, preciosa
_Por lo menos yo no meo mis pantis.
El buen humor y las risas siguieron, aunque Amber y Remus permanecían abstraídos uno en los ojos del otro la mayor parte del tiempo.
James y Lily seguían hablando animadamente cuando Ceci llamó a la pelirroja desde arriba de sus cabezas, detrás del sillón. Ella levantó la cabeza y su expresión se oscureció dramáticamente.
_No pongas esa cara, amiga, es sólo muerdago_ Sirius y ella sostenían juntos un ramito de hierba encima de las cabezas de la pareja sentada en el sillón. Los novios centraron su atención nuevamente en sus amigos. La cara de la ojiverde se tornó del mismo color que su pelo, miró a James a los ojos, él sonreía algo avergonzado pero visiblemente contento. Ella asintió nerviosa y él le dio un beso en los labios, no muy duradero ni apasionado por miedo de molestar a la chica.
Hubo un silencio al separarse y la castaña y el ojiazul chocaron las manos en señal de triunfo.
A partir de ese momento Lily no pudo evitar quedarse callada pensando en los nuevos sentimientos que despertó el beso. Me encantó y eso no tendría que pasar. No quiero enamorarme de vuelta de James, no podría aguantar otra decepción
El de gafas notó el malestar de la chica y comenzó a instar a sus amigos para que se retiraran diciendo que estaban cansados y querían dormir. Lo cual molestó aún más a la pelirroja quién no quería que ningún otro gesto de él la haga desistir de su acordado alejamiento de James. Pronto, todos se retiraron, pero sin antes quejarse por el aguafiestas, y se encaminaron hacia sus respectivos cuartos.
Ok...antes de comenzar este nuevo capi, agradecerles a todos los q leen y más q nada a los q me dejan su review...y para ellos, aclaracién, yo siempre trato de responder las reviews, claro q la respuesta la tendran en la pag de reviews, pero si alguno esta interesado en q las reviews las conteste directamente cuando subo el capi avise!!
besitos y no olviden el comentario....gracias a todoooos!!!

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_Buenas noches, Lily_ James le sonrió queriendo obtener una señal amable de la pelirroja pero ésta sólo contestó un casi inaudible Buenas noches, tan frío que sólo parecía decir Que en la noche tus sábanas despierten y te estrangulen bien estrangulado.
Ambos se acostaron pero ninguno pudo encontrar el sueño a pesar de lo muy cansado que estaban.
Por su parte, a James le torturaban sus pensamientos.
Pero ¿tan mal beso? Si a mí nunca se me quejaron por eso. Siempre recibí buenas críticas de todas pero todas las chicas con las que salí. Pero ¿qué digo? Lily no es como todas las chicas, ella es la persona más especial y al mismo tiempo más complicada que conozco. No la entiendo, pensé que comenzábamos a llevarnos bien. Tal vez, es cierto, tal vez no tenga más oportunidad con ella. Todavía me parece increíble que no pueda salir con Lily, pensé que había madurado algo y que eso le gustaba. ¡No la entiendo!
En cambio, Lily en su cama tenía la mente en blanco, no quería pensar en James mientras no escuchase sus ronquidos. No quería que percibiese su malestar, su perturbación, su confusión y sus desesperados intentos por encontrar de una vez por todas las razones por la que debía seguir odiándolo o al menos no amarlo. Finalmente entendió lo que debería hacer. ¿Cómo no lo pensé antes? Esta vez tendré que hacerlo con sentimiento Y tras esto se quedó dormida unos minutos más tarde.

_Ceci, y ¿ahora qué hacemos?_ preguntó Sirius una vez que llegaron a su habitación.
_Pues
hip
no sé
_¿Cuántas cervezas de mantequilla tomaste?
_Eh
_comenzó a alzar varios dedos a modo de hacer cuentas pero paró de repente_ No me acuerdo
hip
ajjajajajjaja Pero no me quiero ir a dormir. Estoy perfectamente
hip
bien.
_Bueno
si quieres yo tengo unas bebidas, pero son algo más fuertes que lo que tomamos. No, mejor, no
Yo también tomé mucho, no sé cuánto más podré resistir jejej. Vamos a dormir.
_¡No!...hip
¡Yo quiero seguir despierta! ¿De qué bebidas hablas?
_Pues de whisky de fuego
.hip
ups, ahí está mi
hip
hipo jajajja
_Saca las botellas
_¿Estas segura? Mira que

_Sí
hip
ya quiero
hip
intentar algo nuevo. Nunca
hip
las probé
_Bueno
hip_ el ojiazul sacó unas pequeñas botellas con líquido ámbar de su baúl. Ceci tomó unas.
_A ver
hip
¿quién puede tomar más?_ retó la castaña
_Vas a
hip
perdeeeer
_ No
hip
tú lo haras.
Al instante comenzaron a tragar uno por uno los contenidos de las botellas. Cuando Ceci iba por la quinta y Sirius por la séptima, la chica gritó:
_¡¡Basta!! Me duele la panza
hip
hip
mejor nos acostamos, Siriusin
hip
¿si?
_¿Siriusin?...hip_ y con esto el chico comenzó a reír muy fuerte y cayó en la cama de la castaña.
_Tienes
hip
razón. ¡¡Siriusin!!_ comenzó a reírse igual o más de fuerte que el ojiazul y cayó en su cama al lado de él.
Estaban cada vez más cerca por acción de sus convulsionadas risas. De repente sus narices chocaron y se miraron fijo a los ojos.
_¿Sabes, Sirius?...hip
la he pasado muy bien
hip
estos días.
_Yo también
hip
, Ceci.
La chica cerró los ojos y él la contempló admirando sus rasgos y toda la belleza en ellos.
_¿Sabes? Eres la persona más hermosa que conozco, tanto por dentro como por fuera. Me encantaría que pudieras perdonarme todo lo que te he hecho y volver a comenzar de cero. Ser novios, graduarnos, casarnos, tener hijos
Y no lo digo porque quiera meterte en la misma cama conmigo_ miró a la castaña de arriba abajo y luego miró sus propias piernas_ aunque eso ya lo logré jajaja .No, pero en serio, te quiero siriusinamente jajaja_ de alguna manera se las había arreglado para poder hablar de corrido sin el hipo, capaz porque quería que la belga tomara sus palabras con toda la sinceridad con la que salían de su boca. Pero en ese instante ella respiró profundamente dándole a entender que se había quedado dormida.
Bueno. Otra vez será. Espero... pensó antes de que el sueño lo venciese, acostado todavía a su lado.

_Remy, fue una noche genial, ¿no crees? ¡¡Incluso James y Lily se besaron!! Es increíble lo bien que se llevan Ceci y Sirius. Nunca creí poder vivir para decir eso._ ambos estaban ya acostados en su cama, cansados por el día largo.
_Sí, es una alegría, la verdad_ pero la cara del chico no demostraba signos de esa emoción, sólo había preocupación en sus ojos miel. Mañana sería luna llena y tendría que mentirle nuevamente a Amber con lo de su madre para poder irse sin sospechas.
_Amor, ¿qué es esa cara de desdicha?
_Nada, nada, sólo pensaba.
_¿En tu pequeño problema?_ el chico le sonrió tristemente mirándola a los ojos. Así lo suele llamar James pensó. Asintió con la cabeza.
_Todavía te cuesta confiar en mí, ¿verdad?
_No, no, no es eso. Yo confío en ti._ contestó rápidamente el castaño.
_Pues no se nota_ la voz de la francesa se quebró. Ya no quiso ocultar sus sentimientos y se volteó hacia el otro lado de la cama, dejando al chico enfrentado con su espalda. Él la dio vuelta sutilmente y ella no se resistió pero sus ojos no ocultaban el rojo causado por las primeras lágrimas.
_No llores. Amber, te juro que te amo más que a nadie. Pero no quiero perderte, por eso no te lo digo.
_Pues yo ya te dije que nada podría hacerme cambiar de opinión con respecto a ti.
Se miraron, ambas miradas llenas de desconsuelo. Remus la besó y ella correspondió. El beso comenzó a hacerse más apasionado a cada segundo y sin pensarlo dos veces la rubia metió su mano por debajo de la parte superior del piyama del chico, pero éste paró y se distanció.
_¡No! Si no quieres contarme lo que te pasa, está bien. Pero no me prives también de esto. Lo necesito más que nunca_ suplicó la rubia con los ojos aún llenos de lágrimas.
Él asintió y sin esperar más respuesta Amber empujó al castaño para que éste quedara en cima de ella. Las caricias aumentaron con euforia, mientras la francesa retomaba control sobre la situación y reinvertía la posición para quedar sobre Remus mientras le desabrochaba el piyama con rapidez. Él hacia lo propio con su boca en el cuello de su novia.
Se amaban y el sentimiento se manifestaba sin poder reprimir ni un poquito de él. Amber besó cada centímetro del torso del chico y procedió a remover el short de su piyama mientras él hacía lo mismo con el suyo.
Luego le tocó al chico posarse sobre Amber y besarle en toda su desnudez. La rubia gemía levemente y entre suspiros dijo: Ya soy tuya, Remus Con esto él no titubeó y finalmente hizo lo que evitaba hacer por días. La francesa sintió el calor entre sus piernas acompañado por un leve dolor que no logró disminuir su placer sino que lo incrementó.
Sus cuerpos se unieron con un sólo movimiento y los latidos de ambos parecieron fusionarse.
Con el tiempo y sin poder sostenerlo, la rubia dio un grito extasiada, seguida por un grito menos audible del castaño.
Sus cuerpos siguieron entrelazados largo tiempo y sus corazones todavía latían con la misma intensidad, hasta retomar la tranquilidad, al menos la tranquilidad posible en los momentos que estaban juntos. Antes de desvanecerse por el cansancio se recordaron su mutuo amor, el cual se veía mejor reflejado en los ojos de ambos en ese momento. Finalmente, Amber cerró los ojos y tras contemplarla con felicidad y aún así con renovada preocupación, Remus se quedó dormido, al lado de su novia unidos en un mismo abrazo.

James se despertó muy temprano la mañana del sábado. A duras penas pudo dormir durante la noche. Lily y sus continuos enojos lo atormentaban y los únicos minutos que pudo dormir soñó con ella tirándole del pelo y gritándole: Si no dejas de pasarte la mano por tu estúpido pelo te lo arranco. Sabía que a la pelirroja le molestaba ese tic suyo pero no creía que era para tanto.
Se levantó y se fijó en que la ojiverde seguía durmiendo. Decidió hacerle el desayuno, con el más cuidadoso de los silencios, tal vez al ver su hermosa sonrisa acompañada por la bandeja del desayuno en su cama podría olvidarse de sus ridículas irritaciones. Pero antes de poder empezar a hacer nada escuchó un susurro de la durmiente.
_James
Pensó que se había despertado, así que se preparó para un nuevo ataque de ira ya que le echaría la culpa por sacarla de su apacible sueño. Se dio vuelta con la palabra perdón entre sus labios pero antes de que salga de su boca notó que la chica seguía durmiendo.
¡Está soñando conmigo! y con ese pensamiento una sonrisa de oreja a oreja se dibujó en su cara.
Sin embargo, la pelirroja dio un salto en su cama y se despertó repentinamente. James retrocedió con miedo a que le arrojara algo pero ella sólo dijo:
_¿Qué te pasa? ¿Has visto a un mortífago o algo?
_No, pero pensé que yo iba a ser el muerto. ¿Estas bien?
_Claro, ¿por qué preguntas?
Al ver que la chica le hablaba civilizadamente tomó coraje y dijo:_ Pues dijiste mi nombre mientras dormías.
La pelirroja se sorprendió un poco, abrió los ojos asustada. De hecho había soñado con James pero no se acordaba en qué situación estaban o para su desgracia no se acordaba si estaban en alguna posición que no deberían.
_¿Dije algo más?
El chico se mostró algo extrañado por la pregunta pero negó rápidamente con la cabeza. Lily suspiró aliviada.
_¡Qué bueno! Ven James, siéntate _con un gesto de mano le indicó un lugar en su cama. James titubeó pero luego obedeció.
_Tengo que pedirte un favor
_Dime
_Pues resulta que ayer el beso que me has dado me hizo reconocer algo que hace rato trato de negar.
El corazón de James palpitaba muy fuerte ante la emoción que le despertó semejante notición. ¿Justo ahora me tiene que dar un infarto? pensó.
_Me di cuenta que siento cosas por ti, a pesar de todos mis intentos por borrar esos sentimientos.
James la miraba incrédulo, un brillo de felicidad iluminaban sus ojos marrones. La pelirroja percibió ese brillo y pensó Dios, puede ser tan dulce. ¡Pero no!
_¿Entiendes el problema?
_¿Problema?
_Sí, problema. Yo no quiero sentir esto por ti. No quiero y no lo aceptaré jamás. Por eso necesito que esta vez sí me dejes en paz. Quiero sacarte de mi cabeza de cómo de lugar, así que necesito que te alejes lo más posible. Sal con otras chicas. Haz tu vida pero déjame en paz_ al decir esto Lily se aseguró de fijar sus ojos en los del chico para hacer valer sus palabras con cada sonido que salía de su boca. Le costaba horrores hacerlo, pero sabía que de alguna forma tenía que lograr que él la dejase tranquila para ella volver a sus tiempos de olvidar a James Potter y esta vez tenía que ser con éxito, ya que ella sabía que nada bueno podía salir de esa relación.
De todas formas, James, quién ya había empezado a ilusionarse ante la declaración de amor de su querida ojiverde, frunció el entrecejo para mirar a la chica como si estuviera frente a un ser con algún tipo de demencia grave. Cuando se recuperó del shock se permitió el habla.
_Lily, ¿estas oyendo lo que dices? Me dices que me amas y...
_Yo no he dicho que te amo. Sólo dije que tenía algunos sentimientos hacia ti_ la chica alzó la voz ante el comentario arrogante del de gafas mientras que en sus ojos volvieron a surgir esas chispas tan temidas por el estudiantado de Hogwarts.
_Sí, ok, pero no son sentimientos de amistad ¿verdad? Si no, no habría problema_ hizo una pausa por si la chica refutaba eso pero al ver que se había quedado sin palabras prosiguió_ Y luego me dices que no quieres que me acerque a ti. ¿Sabes todos los intentos que he hecho por salir contigo desde que terminamos?
_Sí, bueno
hasta que consigas lo que quieres y luego me dejas.
_No Lily, no te dejaría por nada en el mundo. ¿Crees que me he tomado todo este trabajo a lo largo de estos seis años para después de finalmente conseguir que seas mi novia dejarte? ¿Crees que escribo muchos libros como el que te regalé para Navidad? Creo que estas cometiendo un grave error.
Por un momento la chica pareció considerarlo pero _Potter, me importa muy poco lo que opines de mi decisión. Ya está tomada, así que aléjate de mi y punto.
La pelirroja se levantó y se encerró en el baño para darse una ducha. James se vistió rápidamente y salió del cuarto con un cuaderno en la mano maldiciendo a cuanto dios conocía por su mala suerte, sin importarle la religión

Ceci despertó pero su cabeza le dolía tanto que ni siquiera podía abrir los ojos. Debo recordar ese hechizo anti-resaca. Pero con este dolor no puedo ni pensar Se movió en su cama y sintió un brazo a su alrededor. ¿Y esto? Lentamente abrió los ojos, sólo vio la puerta de entrada, luego atinó a volver la vista hacia su cintura, donde yacía el brazo de alguien. ¡Ay, Dios! ¿Qué he hecho? A ver...recuerdo la fiesta de ayer a la noche...a James y a Lily besándose gracias a mí...y tal vez a Sirius...a ellos dos echándonos de su cuarto...a Sirius y a mi viniendo al nuestro, a él proponiendo unas bebidas más fuertes...y a mi algo ebria aceptando...pero luego ya no... Se dio vuelta y vio a Black roncando muy cerca de ella y notó sus piernas alrededor de las suyas.
_¡¡¡BLACK!!!_ el grito le hizo doler la cabeza incluso a ella, pero no le importó_ ¡¡¡PERVERTIDO. YO SABÍA QUE TARDE O TEMPRANO VOLVERÍAS A MOSTRAR TUS GARRAS!!!_ la chica se levantó de la cama como un relámpago y se paró al lado de ella mirando al ojiazul con chispas saltándole por los ojos.
Sirius despertó recién al último grito. Realmente tenía un sueño pesado.
_¿Qué paso?_ balbució confundido
_¡¡¡Paso que eres un pervertido, asqueroso, mal oliente, imbécil, abusador, emborrachador y aprovechador de chicas inocentes!!!_ La castaña estaba furiosa. Sirius entendió enseguida a pesar del horrible dolor de cabeza.
_Pero si tú tomaste lo mismo que yo. Yo no te obligué, vos quisiste seguir tomando.
_¡¡¡¿¿Y eso te da la libertad de acostarte conmigo cuando ni siquiera estaba conciente??!!!
_Pero si no nos acostamos. Sólo me quedé dormido a tu lado. ¿No ves que estamos vestidos?
La chica dudó por un instante pero luego miró su ropa y sus posibles dudas se convirtieron en hechos.
_¡¡TENGO POLLERA BLACK!!_ gritó desaforada
_Y, ¿qué culpa tengo yo de eso? ¡No hicimos nada! Te doy mi palabra_ el chico estaba bastante irritado porque Ceci pensara tan mal de él pero trató de dirigirle una mirada segura de sí mismo, pos tenía que intentar que le creyera.
_¡¡¡Cómo si valiera algo!!!_ con esto salió del cuarto y con un golpe fuerte cerró la puerta tras ella.

Remus se había levantado antes que su novia, quién seguía soñando con una sonrisa iluminando su cara.
Se levantó, vistió, preparó el desayuno y llevó la bandeja a la cama como había solido hacer todas esas mañanas, pero esta vez con una rosa de regalo. Apoyó la comida en la cama y se inclinó para despertar a la francesa.
_Amber, amor_ susurró a su oído.
La rubia tenía el sueño ligero así que despertó con facilidad. Miró a su novio, levantó los brazos sobre su cabeza y bostezó. Le dio un tierno beso al castaño y se sentó en la cama.
_Buenos días, amor. Tú siempre tan dulce_ observó mientras tomaba la rosa regalada.
El chico la miró contento, pero un índice de preocupación se vislumbraba en sus ojos miel.
_¿Te pasa algo, Remy?_ Amber había notado la intranquilidad de su novio.
_Es que quería saber si...¿estas bien?
La chica rió al entender el por qué de la preocupación del castaño y dijo:_ Mejor que nunca, ¿y tú?
_Más feliz que en toda mi vida_ la francesa sonrió y luego se acercó a Remus para darle un suave pero corto beso en los labios.
Al separarse el chico volvió a verse consternado por algo.
_Amber, eh...hoy me voy_ su voz era insegura y débil, como la de alguien que estuviera esperando lo peor y no se equivocaba.
_¿Cómo? ¿A dónde te vas?_ el tono de la chica no sonó a sorpresa si no a indignación.
_Es que...mi madre, es mi día de visita._ el castaño no quitaba la vista de la bandeja de desayuno.
_Ahhh...es verdad. Pues te acompaño.
_¿Qué?_ Remus levantó la vista para mirarla a los ojos extrañado y algo escandalizado, como si le hubieran propuesto hacer un trío con un dementor y un fantasma. (puaaajj q mezcla!!)
_Te acompaño_ Amber ignoró por completo el gesto de sorpresa de su novio_ No quiero quedarme con estos cuatro aquí y además me encantaría conocer a tu familia. ¿Tú no quieres que yo la conozca?_ su expresión parecía la de un niño pequeño pidiendo que le compre dulces a su madre, pero esto no era algo que Remus esperara.
_Ehhh...claro que sí, pero es que no es el momento. Verás, la enfermedad es contagiosa y no quiero que te pase nada malo_ mintió convincentemente. De algo le servía ser un merodeador después de todo. De hecho a cualquier otra persona le hubiera convencido pero la francesa pasó de él.
_Pues tú vas todos los meses y no te has contagiado.
_Pero yo porque he tomado pociones.
_Yo también las tomaré.
_No, Amber, no insistas. No puedes.
_Pues ¿sabes qué creo? Creo que no quieres presentarme a tú familia. Que te avergüenzas de mi ¿verdad?_ ella no creía nada de ello pero sabía que era la única forma de que su novio le explicase de una vez por todas.
_¡No! Juro que no, Amber_ su voz sonaba alarmada ante semejante idea.
_¡¡Claro que sí!! ¡¡¡No quieres mostrarme a tu familia!!!¡¡¡Eso se llama vergüenza ajena!!!
_No... te juro que no_ Remus denotaba súplica en su mirada.
_¡¡Entonces, llévame contigo!!_ ella no le estaba rogando, más bien demandando.
_No puedo_ los ojos del chico volvieron a centrarse en la comida. No podía enfrentar la mirada entre furiosa y triste de su amada.
_¡¡No te creo!!
_¡¡¡Amber no puedo, ya no insitas!!!_ y con eso salió del cuarto con la cabeza baja, pero aún así decidido y con el paso firme. Sabía que esa no era la mejor forma de terminar la discusión pero no se le ocurría otra.

_¡¡Chica en apuros!!_ Ceci entró corriendo al cuarto de Amber aprovechando la puerta abierta que había dejado Remus al salir. La rubia seguía sentada en la cama con lágrimas en los ojos que la belga ignoró puesto que fue directo al baño sin dar un vistazo a la habitación. La francesa sacudió la cabeza para borrar los malos pensamientos y se percató de la castaña que ya estaba en la ducha:
_¿Qué haces?¿por qué te bañas aquí?
_¡Black!_ dijo Ceci simplemente, dando por explicado el tema.
_¿Si? Sigue
¿Qué paso ahora?_ su tono era bastante cansado, tanto por la reciente pelea como por el cansancio de escuchar siempre las mismas quejas de sus amigas.
_Me violó_ la chica dijo esto como si esa fuese una frase que se dijera día por medio al menos.
_¡¡¡¿Qué?!!!_ el grito de la francesa demostró que esa frase no se escuchaba día por medio, por suerte

_¡¡¡Me desperté con él al lado en mi cama. El muy idiota me emborrachó!!!
_Pero
¿tú ya no estaba borracha cuando fuiste para tu cuarto?_ su tono fue más calmo al recordar en estado de Ceci al abandonar la habitación de Lily y James.
_Sí ¿y?_ la francesa suspiró irritada con esta pregunta en forma de respuesta.
_Que él no te pudo haber emborrachado si tú ya lo estabas antes
_ habló como si estuviera diciendo lo más obvio del mundo.
_Bueno
pero hizo las cosas peores_ la belga, en cambio, decía esto harta de que SU amiga estuviera tratando de restarle importancia a algo que ella asguraba como cierto: Black la había violado y no había más vueltas para darle al asunto, aunque sí muchas vueltas para darle al cuello del muy prevertido.
_¿Cómo es eso que intentó violarte?_ la francesa trató de ir de a poco con la idea de entrar en razones con la castaña.
_Pues no me acuerdo, sólo sé que me desperté con el al lado en mi cama_ respondió tranquila debajo del agua.
_¿Estaban desnudos?
_No ¿por?
_Ceci, no te digo que Sirius sea un santo pero definitivamente no es del tipo violador. ¿No crees que capaz hayas exagerado?
_¡¡No!!_ gritó enojada la castaña
_Uyy
¡¡¡ hoy la gente esta imposible!!!_ Amber acabó de exasperarse.
_¿Te refieres a Remus, que salió todo apurado antes que yo entrara?_creek, creek ( eso quiere decir silencio por si no me explico)
_¿Amber?_ creek, creek (supuestos sonidos de luciérnagas, que, otra vez, se suelen escuchar en el más aplacable de los silencios)
_¡¡¡Amber!!!_creek, creek

_Mira si habrá gente mal educada_ se quejó irritada
La chica siguió duchándose y pronto salió del agua. Miró su reflejo en el espejo de baño y al igual que siempre sonrío ante lo que veía. Se miró cada ángulo, orgullosa de su figura y pensó Realmente no puedo culpar a Black por desearme. Soy todo un bombón. Ups
parece que esta semana con el engreído de Black me ha afectado bastante, aún así son sólo pensamientos

La chica hubiera seguido deliberando si era contagiosa la enfermedad de Sirius si no fuera porque la voz del susodicho la sorprendió escuchándose desde la habitación.
_Y ¿ahora qué quieres Remus? No es un gran día, me duele la cabeza, sin decir lo frustrado que me tiene lo de Cecilia_ el chico sonaba bastante cansado.
_Tenemos que planear nuestra escapada de hoy_ esta vez, fue la voz del castaño que se escuchó.
_Pues ya está planeada
Canuto y yo les diremos a las chicas que iremos a tomar algo para festejar el término de la Conferencia entre hombres solamente. Aunque no creo que les importe mucho_ sonó triste la voz de James.
_Sí pero ¿a qué hora nos encontramos en la Casa de los Gritos? O mejor dicho, a qué hora irán ustedes porque yo ya estaré esperándoles allí.
_Y creo que a eso de las 12 será seguro. Las chicas estarán dormidas para ese entonces_ razonó el ojiazul.
_Ok
Cornamenta, ¿tienes la Capa de Invisibilidad y el mapa por si las moscas?_ no hubo respuesta a esto así que la castaña supuso que James había asentido con la cabeza_ Bueno, entonces está todo bien. Aunque tengo un mal presentimiento
es la primera vez que lo hacemos desde aquí.
_No te preocupes Remus, todo saldrá bien. Acuérdate que nadie sabe nada y lo que es más importante aún nadie sospecha nada_ quiso consolar la voz de Sirius.
_Sí, lo sé. Es que con Amber enojada y todo, las cosas se me hacen peores.
_A todos nos pasa, Lunático, a todos_ contestó James con resignación.
Luego hubo un sonido de cierre de puerta y Ceci entendió que la habitación estaba nuevamente vacía. Su mente corría mientras se dispuso a salir por sus amigas. ¿Escapada? ¿Casa de los Gritos? ¿Capa de Invisibilidad? ¿Qué no es la primera vez? ¿Un mapa? Esto no es broma, sonaban muy serios. Las chicas querrán escuchar esto

El resto del día fue un total fracaso.
James, enojado por la tozudez de Lily, la evitaba y a su vez, ella pensaba que había conseguido lo que tanto quería y trataba de ocultar la tristeza que tenía con una supuesta complacencia por su nueva paz.
Sirius, en cambio, evitaba a la castaña porque estaba harto de que sin importar qué ella siempre terminaba pensando en él como un pervertido. Por su parte, Ceci seguía indignada con el ojiazul.
Remus no quería encontrarse con Amber, no podía darle más oportunidades para que le preguntase sobre su partida. Por otro lado, la francesa no soportaba saber que después de todo lo compartido, su novio aún no confiara en ella.
Por todas esas razones los chicos se la pasaron evitando a las chicas y viceversa.
Pronto llegaron las 11:50 de la noche. Tres chicas se escondían tras un árbol cerca del cercado que servía como entrada a la Casa de los Gritos. Se oían los horrendos y famosos aullidos desde la casa y ellas comprendieron el por qué del nombre asignado a esa vivienda aparentemente desocupada.
_Todavía no sé si hicimos bien_ dijo la rubia con inseguridad. Su voz tembló por el miedo.
_Claro que hicimos bien. Este es el secreto que tanto has querido descubrir acerca de tu novio_ contestó la castaña, que trababa de disimular el propio temblor de su voz.
_No estamos seguras de si se trata de eso
_Amber, sí que es esto y lo sabes_ habló la pelirroja nerviosa.
Las tres callaron y por un momento sólo se escucharon los aullidos, haciendo que sus expresiones se tornasen más aterradas.
_Me pregunto dónde estarán Potter y el pervertido_ la belga trató de sacar tema para dejar de pensar en su temor.
_Ceci, ya te dije que es probable que te hayas confundido_ la francesa estaba contenta de poder hablar de algo que la distrajera y por quintuplécima vez en el día trató de que su amiga entrara en razón.
_Sí, estabas muy borracha y él también. No creo que hayan podido hacer nada más que mojarse los pantalones de lo mucho que se reían anoche_ apoyó la ojiverde.
_Pues yo no lo creo. Es un pervertido acosador.
_Sólo tratas de buscar excusas para evitarlo_ la voz de Lily se tornó parecida a la de Macgonoagall cuando reprendía a uno de sus alumnos por haber hecho algún hechizo mal.
_Ohhh... pero si habla la que se declara a un chico con la idea de que éste la deje en paz_ Ceci habló con completa ironía en su voz_ Pos, Lily te informo que lo único que lograrás es que te busque aún más. ¡¡Como si podría evitarte después de decirle que lo querías!!_ parecía estar explicándole esto a una niña de cinco año debido a su tono de estoy diciendo lo más obvio del puto mundo.
_Te equivocas. Hoy no me habló_ alzó la voz pero aún se denotaba algo de angustia en la pelirroja.
_¡¡Estaba enojado por tu insensatez!!_ espetó la castaña
_¡¡¿Sabes qué?!!..._ comenzó a decir Lily, dispuesta a decirle lo hasta las coronillas que le tenía su amiga.
_¡Basta! Luego discuten sus problemas amorosos. Ahora estamos tratando de espiar a alguien y sus gritos no son una buena coartada_ interrumpió la rubia.
Con esto, las tres callaron y miraron nuevamente hacia la ciudad para ver si venía alguien por el camino. Pronto una voz se oyó acercándose al lugar.
_¿Viste a los chicas antes de venir?_ Lily la reconoció al instante, ¿cómo no hacerlo? Era la de James.
_No, seguramente han ido a algún lugar a ahogar sus penas en alcohol. Al menos sé que Berhams lo hizo
_Ceci, ¡no!_ susurró la francesa sujetando a la ojinegro, quién al escuchar el comentario de Black había atinado a sacar su varita, lo cual no le era de mucha ayuda porque por más que escuchasen voces muy cerca no había rastro de los dos merodeadores.
_Deben estar bajo la Capa_ dijo la pelirroja.
_Ya podemos descubrirnos. No hay nadie por estos lados_ tras decir lo anterior, James retiró la capa de en cima de los dos y tanto él como Sirius aparecieron ante las vista de las muchachas. Estaban muy cerca de ellas, pero por suerte no notaron nada. El de gafas guardó la Capa en su abrigo y guió al ojiazul dentro de los jardines de la casa encantada. Las otras tres les siguieron, asustadas pero ansiosas por saber de qué se trataba todo eso. Pero una vez que entraron por en cima del cercado ya no pudieron ver a los acechados. Decidieron seguir caminando y ver si los encontraban en los alrededores de la casa, desde dónde seguían escuchándose fuertes gritos.

_Chicas, ¿y si nos volvemos? Esto ya se esta volviendo algo escalofriante_ esta vez el intento de huida provenía de la castaña.
_No, todavía no. Quiero saber si Remy está por aquí_ pero antes de que pudieran asentir o negarse las otras dos escucharon galopes en la oscuridad.
_Ayyy...¿habrá animales por aquí?_ la voz temblorosa provenía de la pelirroja.
_No sé_ respondió Amber.
De la nada surgieron dos figuras que se acercaban a gran velocidad. Las jóvenes se quedaron petrificadas por el miedo, sin saber qué hacer. Pronto distinguieron las dos figuras. Eran un enorme perro negro y un ciervo blanco que miraban hacia tras, como escapando de algo o de alguien. Las chicas se abrazaron aterrorizadas, pero antes de poder escapar los dos animales se chocaron con ellas puesto que venían distraídos con la vista fija por en cima de sus lomos. Los cinco seres colapsaron en el piso y los animales parecieron asombrados porque se miraron entre ellos cómo entendiendo de a poco lo que ocurría. Las chicas los miraron entre pasmadas y aterradas de lo que pudieran hacerles. Nuevos gritos o más bien aullidos se escuchaban en la lejanía, aunque cada vez se hacían más cercanos.
Y de un momento a otro en lugar del perro y el ciervo estaban allí parados James y Sirius. Las tres se frotaron los ojos con las manos pensando que todo esto era una especie de pesadilla pero al volver a verlos allí parados, observándolas preocupados, Ceci habló primero.
_¡¡Black!! ¡¡Potter!! ¿Qué es todo esto? ¿No había animales recién acá?
_Sí, éramos nosotros_ contestó James apenado, pero no sabiendo cómo ocultar más tiempo su secreto prosiguió apurado_ Sirius y yo somos animagos.
_¡¡Eso es ilegal!_ gritó Lily fuera de sí, sin importarle los aullidos que estaban todavía más próximos.
_¡No me digas!_ Sirius fue sarcástico pero eso no le preocupaba en lo más mínimo, sólo volteaba la cabeza hacia atrás, al parecer, asustado _James debemos seguir. Chicas vuelvan por donde vinieron.
_¡¡¡No nos des ordenes Black!!!
_¡¡¡Berhams, esto no es broma!! ¡¡Es peligroso, carajo!! ¡¡Ya viene!!_ chilló desesperado el ojiazul.
_¿Quién viene?_ preguntó Amber, temiendo la respuesta, no por qué sea lo que venía sino por el quién sea.
_¡¡Tú novio!!_ pero antes de que pudieran entender lo que quería decir James, un nuevo aullido se escuchó, más cerca que nunca.
_¿Qué fue eso?_ la pelirroja ya no podía ocultar su miedo.
_Un hombre lobo_ explicó Sirius y las tres se llevaron las manos a sus bocas para evitar los gritos que estallaron dentro de ellas_ Debemos sacarlas de aquí rápido. James tú tienes más espacio para cargarlas, lleva a Lily y Amber hasta la casa y dentro del castillo. Yo me encargo de Ceci.
De inmediato James se transformó en el ciervo blanco. La pelirroja y la rubia se miraron sin saber qué hacer pero el ciervo se acercó a ellas y con su cornamenta tocó el brazo de la ojiverde para indicarle que lo monte (N/A: si no fuera porque estaban en esa situación hubiera pensado mal). ¡¡Ahora!! gritó el ojiazul y ambas obedecieron. De inmediato, el ciervo comenzó a galopar hacia la Casa de los Gritos. Las chicas no sabían qué decir ni qué pensar. Estaban totalmente horrorizadas.
Pronto entraron en la casa por la enorme puerta que permanecía abierta y dentro James volvió a tomar su forma humana.
_¡¡Rápido!! ¡¡Por la compuerta del suelo!!_ las guió hasta la sala principal. Todo estaba realmente destrozado y arruinado en esa residencia, pero las chicas no se tomaron el tiempo para notarlo. Siguieron al de gafas lo más ligero que pudieron y descendieron por una puerta en el suelo hasta un túnel. Siguieron corriendo. Los únicos sonidos que se oían eran sus jadeos agitados. Finalmente, luego de lo que parecieron años, James se detuvo en lo que resultó ser el final del túnel y habló estremecido.
_Ahora esperaremos aquí hasta que vengan Sirius y Ceci_ ninguna de sus acompañantes entendió bien nada pero permanecieron calladas esperando a sus amigos.

Una vez que Sirius vio desaparecer a los chicos por la oscuridad se dio vuelta para enfrentar a la castaña.
_Y ¿ahora qué?_ preguntó ella, sus ojos denotaban todo el terror que sentía en ese momento, al igual que los de él.
En seguida se convirtió en su forma animal pero antes de poder cargarla sobre su lomo una figura saltó desde la oscuridad empujando a Ceci hacia atrás. ¡Remus había acorralado a Ceci en el suelo entre sus garras de hombre lobo! Al caer al pasto la cabeza de la ojinegro golpeó contra una roca mientras el licántropo aullaba mirando hambriento a su presa.
El perro aulló de igual forma y se abalanzó sobre la criatura. Logró darle un fuerte zarpazo en los ojos y el monstruo se retiró dolorido, gruñendo y con las garras tapando sus ojos.
Rápidamente el perro cargó como pudo a la chica sobre su lomo, ella estaba inconsciente. Antes de que pudiera comenzar a correr hacia la casa el lobo atinó a clavarle sus puntiagudas uñas en su parte lateral. Un grave aullido salió de su hocico, pero sin importarle nada más que salvar a la chica que cargaba salió huyendo hasta la compuerta que lo llevaría al túnel hacia Hogwarts. El licántropo tras ellos.
Sirius sentía los pasos de Remus cada vez más cerca y el corte que llevaba en sus costillas le dificultaba tomar más velocidad. El dolor era inaguantable pero sabía que debía sacar a la ojinegro de allí como de lugar. Percibía sangre correr por su costado pero no estaba seguro si era la de él o la de la chica que al golpearse la cabeza con la roca se había hecho un grave tajo en ella, puesto que montones de sangre salía de la herida.
Finalmente, llegó a su destino y con las pocas fuerzas que le quedaron levantó la compuerta y descendió al túnel. Sabía que Remus no podría hacer eso, ya que él no podía pensar en su forma de hombro lobo.
Con una voluntad sobrehumana corrió por el pasillo. Ceci seguía desmayada en su lomo, mientras que la vista de Sirius vista continuaba nublándose gracias a su esfuerzo descomunal pero pronto su paso se fue haciendo más lento y trastabillaba con más frecuencia.
Debo llegar con Madam Pomfrey. No le puede pasar nada, no, por favor, no. Ceci aguanta pensó el ojiazul.
Sin poder evitarlo, tropezó, calló al suelo y la falta de fuerza hizo que automáticamente retomara su forma humana. Ceci calló a su costado inconsciente. Él la miró por última vez, con lágrimas que pugnaban por salir de sus ojos pero sus energías no servían siquiera para ello y se desmayó luego de posar una mano sobre la mano de su querida castaña.

_¡Madre de Dios!_ James se abalanzó sobre los dos chicos ensangrentados y desvanecidos en el túnel. No se había equivocado al decidir dar un vistazo a causa del retraso de su amigo. Lily y Amber estaban totalmente pálidas. Petrificadas. En cambio, James reaccionó rápidamente y ya había puesto un Movilicorpus en el ojiazul y al ver que las otras dos no hacían nada, gritó:
_¡Ya! Hay que llevarlos a la enfermería. ¡¡¡Han perdido demasiada sangre!!!
Finalmente, la pelirroja despertó y con su varita guió al cuerpo de la castaña al igual que James hacía con el de Sirius.
Al salir por la estatua a uno de los pasadillos de Hogwarts las chicas se sorprendieron pero no supieron qué decir. Luego el de gafas sacó un mapa que parecía describir cada uno de los lugares del castillo y sus alrededores. Ambas lo miraron de forma interrogadora.
_Nos mostrará si hay alguien en los pasillos_explicó el de pelo azabache al notar la expresión de las chicas, examinó el papel y afortunadamente notó que Peeves estaba en un corredor del séptimo piso, lo suficientemente lejos y que todos los demás adultos estaban en sus respectivas oficinas.
Corrieron hacía la enfermería a toda prisa y tocaron la puerta vigorosamente. En seguida, apareció Madam Pomfrey en la puerta, aunque lucía recién despierta y en su bata de cama. Pronto se despabiló al ver el estado de dos de los alumnos del colegio. Los entró y les indicó a los otros tres que esperaran afuera mientras ella trataba a los heridos.
Lily, Amber y James se sentaron en uno de los bancos de espera, con los ojos fijos en el suelo, sus caras blancas como papiros.
_Si les pasa algo
¡Dios mío!_ comenzó a sollozar la pelirroja. Amber puso sus manos sobre los hombros de su amiga para consolarla pero las palabras parecían haberse borrado de su memoria.
James las miró apenado. No podía soportar el llanto de las mujeres y menos aún el de Lily.
_Todo esto es mi culpa_ habló con angustia y la ojiverde lloró más fuerte. La rubia lo miró acongojada.
_¿Por qué no nos explicas qué acaba de pasar? Porque todavía entendemos muy poco_ ya no aguantaba más la incertidumbre. Sólo quería explicaciones, saber dónde estaba su novio, si no fuese él quién

_Sí, por favor_ Lily interrumpió los pensamientos de la francesa y se dispuso a atender al de gafas limpiándose las lágrimas con las manos.
_Esta bien, pero les pido que no me interrumpan, ya es demasiado difícil de esta manera. Luego contesto a sus preguntas, ¿ok?_ las chicas asintieron con la cabeza y prosiguió con el temple muy serio, casi impropio de él_ Todo empezó cuando en primer año Remus, Sirius, Peter y yo nos hicimos amigos. Desde el primer día nos llevamos muy bien a pesar de que a Peter le costó adaptarse un poco más, pero nosotros se lo hicimos más fácil. Con el tiempo formamos un grupo de cuatro forjado en una amistad muy leal y unida pero pronto descubrimos que uno de nosotros ocultaba algo. Remus desaparecía una noche y un día todos los meses con la excusa de la enfermedad crónica de su madre. Pero Sirius sospechó desde el momento en que divisó a la mamá en el andén del tren, dijo que parecía muy sana y bonita. Con sus sospechas dedujo por las fechas y los síntomas que era un hombre lobo. Peter y yo, al principio, no quisimos creerlo, pero cuando le preguntamos a Remus él no tuvo más remedio que confesarlo_ aquí Lily no pudo reprimir un jadeo de sorpresa, pero Amber permaneció inmutable, sabiendo que las mismas sospechas de Sirius habían sido aseveradas esa misma noche para ella _ Claro, que a nosotros no nos importó ni en lo más mínimo. Él era nuestro amigo y no tenía la culpa que un horrible hombre lobo le haya mordido a los cinco años. Decidimos hacer algo para aminorar su dolor y por dos años buscamos alguna alternativa, hasta que en tercero encontré la solución en un libro. Podíamos hacernos animagos y compartir sus transformaciones junto a él en luna llena, ya que esas criaturas no les hacen daño a otros animales si no es para defenderse. Sabíamos que era extremadamente difícil, más que nada si lo hacíamos ilegalmente, pero no teníamos otra opción puesto que éramos menores de edad. Finalmente, lo logramos en cuarto, aunque tuvimos que ayudar a Peter que le costó un poco más. Nunca nadie supo de esto, ni siquiera Dumbledore. Así empezamos a escabullirnos con Remus en esas noches y gracias a nuestras escapadas y rondas conocimos Hogwarts de principio a fin y a Sirius se le ocurrió la idea de hacer un mapa del castillo y sus alrededores_ James quitó un pergamino de su abrigo y lo mostró a las chicas, era claramente el mapa del colegio_ Eso es todo, más o menos.
Antes de que las chicas pudieran decir algo Madam Pomfrey salió de la enfermería al pasillo de espera con el aspecto cansado.
_Bueno, ¡ya esta! Hice todo lo que pude. Ambos han perdido muchísima sangre y les tuve que dar varias cucharadas de pócima para restituirla. No creo que vaya a pasar a mayores, por suerte Berhams parece no tener secuelas por el grave golpe en la cabeza y Siriusin no tendrá problemas tampoco. Despertarán por la tarde seguramente, así que no hace falta que se queden. Pero antes que nada, Jamesie ¿qué pasó?
Las chicas, luego de aliviarse por las buenas noticias, miraron a su compañero entre preocupadas y entretenidas con los apodos de ambos chicos.
_ Pues
cómo sabes, Poppy
Estábamos en Hosmeade y como todos los meses Remus fue a lo de su madre y nosotros pensamos que sería una buena aventura visitar la Casa de los Gritos. Pero cuando estábamos allí un animal que no pudimos reconocer nos atacó, aunque afortunadamente pudimos escapar, sin embargo, no todos salimos ilesos, es que ellos se quedaron atrás._ James mintió muy bien. Sabía que la medimaga conocía de la condición de su amigo pero ella no sabía que ellos también. Amber y Lily lo miraron admiradas, sí que podía ser muy convincente.
La señora suspiró aliviada de saber que el secreto de Remus Lupin no había sido descubierto,pero luego les reprochó_ ¡No deberían meterse en lugares tan peligrosos! Aunque no me extraña nada de ustedes dos, pilluelos, sí me sorprende de las señoritas. Espero que les sirva como lección, al menos. Ahora me voy a dormir que estoy extremadamente cansada y ustedes deberían hacer lo mismo._ con esto desapareció por la puerta dejándolos solos.
_Yo le haré caso_ la rubia tenía la mirada perdida y hablaba con una voz muy fina, demasiada débil. Se levantó y se dirigió a la torre Gryffindor. Los otros dos dejaron que fuera sola, Dios sabía que necesitaba estarlo en ese momento.

James seguía mirando al suelo. Sus pensamientos en Sirius y Ceci. Lily lo miró. Realmente lo he juzgado mal pensó enternecida.
_Entonces
¿nunca nadie se enteró de lo de Remus más que ustedes?_ no sabía cómo distraerlo. Sabía que se estaba culpando por todo lo ocurrido, cuando en realidad él no tenía la culpa.
_Pues sí. El año pasado Sirius pensó que sería una buena broma decirle a Quijicus que vaya a la Casa de los Gritos una de las noches en que Lunático tenía que transformarse y el muy imbécil no pudo malgastar la oportunidad de descubrir el secreto de Remus. Había sospechado desde siempre, el idiota siempre atrás nuestro, como si quisiera pillarnos en algo para hacer que nos expulsen. De todas formas
cuando Canuto me contó, casi me infarto y tuve suerte de encontrar a Snape antes de que Remus pudiera hacerle daño.
_Pero ¿qué pretendía, matarlo?_ preguntó indignada la ojiverde.
_No, es que a veces Canuto no toma conciencia de sus actos. Aunque últimamente ha mejorado bastante, parece más maduro y todo. Fue por eso que hechicé a Snape la última vez. Es que amenazó con contarle a todo el colegio acerca del problema de Lunático, lo ha hecho mil veces.
Un silencio reinó por varios minutos, en que los ojos de ambos se encontraron y el mundo a su alrededor pareció entrar en un mutismo especial, en el que ni siquiera los sonidos del aire y del ambiente, que nunca faltan, se escuchaban. Lily decidió romper la magia antes de cometer una locura, como echarse a los brazos de James en ese mismo momento, desgarrar sus ropas y hacerle el amor en el piso del pasillo de la enfermería.
_Así que Cornamenta, Canuto y Lunático, ¿eh? Bueno, ahora sí que sus apodos toman sentido. Aunque ¿por qué Colagusano?_ el tema se le ocurrió en el intento desesperado de desviar sus pensamientos para adultos, aún así era un tópico que le intrigaba hace bastante.
_Por la cola de Peter. Porque cuando se transforma lo hace en forma de rata_ él contestó luego de unos segundos, se le dificultó salir de esa situación tan mística con su querida pelirroja, quién, al escuchar la respuesta, largó una débil risotada.
_Vaya ¿por qué no me sorprende?_ bromeó Lily. James la miró y sonrió.
_Lily, ¿te das cuenta que has vuelto a hablarme?_ la chica sonrió.
_Sí, James, lo sé.
_Y me acabas de llamar por mi nombre_ su sonrisa se hizo aún más grande. En este tiempo había descubierto que el humor de la pelirroja con respecto a él dependía de la forma en que lo llamaba.
_Bueno, sí. Creo que por más que trato siempre de ignorarte, algo invariablemente me lo impide. Por lo tanto, dejaré que las cosas tomen su curso. ¿Amigos?_ la pelirroja le tendió la mano. El de gafas la miró algo sorprendido pero sonrió nuevamente, tomó la mano ofrecida y asintió con la cabeza. Si bien, no era exactamente a amigos a lo que él quería llegar con ella, pensó que era mejor no apresurar las cosas ahora que parecía estar dispuesta a empezar de nuevo.
_Excelente. Ahora vayamos a descansar que los chicos no despertarán hasta tarde_ ofreció la ojiverde, quién se levantó y caminó en dirección a su a la Común. James la siguió y se puso a su lado para caminar juntos hasta la torre de su casa.
_Así que Jamesie y Siriusin ¿eh?_ lo miró divertida la pelirroja mientras andaban.
_Pues Poppy nos conoce bastante, hemos estado en demasiadas travesuras como para no terminar alguna que otra vez afectados. Claro que muchas veces tuvimos que traer a nuestras víctimas en peores condiciones. Pero no es algo de lo que me enorgullezca_ se apresuró a agregar el chico al recordar que a su compañera no le hacían gracia sus bromas a los demás alumnos.
_Ay James, no aprenderás nunca, ¿verdad?_ contestó ella en tono de reprender pero aún seguía sonriendo y él suspiró aliviado.
El resto del trayecto lo hicieron en silencio, ninguno de los dos sabía muy bien qué decir.
Llegaron al retrato de la Dama Gorda, le dieron la contraseña y entraron. Al mirar dentro de la Sala Común se encontraron con que Amber dormía acostada en el sillón, con la cabeza sobre sus brazos.
_Mejor la despierto_ dijo la ojiverde
_No, espera. Remus debe estar por volver. Siempre vuelve al amanecer para pasar el día entero recuperándose en el cuarto. Tienen que hablar.
Ella asintió y sonrió, después de todo el de gafas se mostró muy sensible ante la situación.
_Buenas noches James
_Buenas noches Lily
Se saludaron con un simple gesto de mano y cada uno subió las escaleras correspondientes para ir a descansar, ninguno de los dos pudo disimular sus sonrisas al acostarse.

Remus volvía a la Sala Común de su casa con un fuerte dolor en los ojos. Pensaba en sus amigos que no estaban allí cuando amaneció y le preocupaba que algo malo haya podido pasarles. Si al menos recordara lo de esas noches. Aunque tal vez sea mejor así

Finalmente, entró a la torre Gryffindor y notó a la rubia durmiendo en el sofá. Se acercó y se arrodilló a su lado para darle un beso en la frente. Pudo oler su perfume aunque le extrañó su aspecto desgreñado y luego recordó que ella no tenía por qué estar allí, si no en Hosmeade. La contempló por unos segundos pero ella se despertó al sentir su presencia. En seguida se incorporó y se sentó. Remus le imitó sentándose a su lado.
_¿Qué haces acá?_ le preguntó muy inquieto.
_Lo sé todo Remy_ el chico la miró perplejo.
_¡¿Cómo?!_ sus miedos se intensificaron al instante, no quería verlos confirmados.
_Hoy seguimos a James y a Sirius a la Casa de los Gritos_ a pesar del abatimiento del chico Amber hablaba sin mosquearse mientras la expresión de Remus era cada vez más sombría._ Descubrimos que son animagos y por supuesto también sabemos lo de tus transformaciones. Sirius y Ceci están heridos. Pero no te preocupes_ se apresuró a tranquilizarlo al ver el horror en sus ojos miel y el tono pálido que tomaba la cara del licántropo_ ya están bien, no les pasó nada.
_Ahh
supongo que este es el fin ¿verdad?_ después del alivio por la noticia del bienestar de sus amigos, su temple volvió a entristecerse. Su visa clavada en el piso.
_¿Fin de qué? ¿Estás loco o sólo eres sordo?_ la rubia lo miraba sin saber si pegarle con algo en la cabeza allí mismo para despertarle más rápido o si sólo comenzar a besarle con las ganas que tenía. Acercó la mano a la mentón de su novio para tomarlo, obligándole a alzar la vista hacia sus ojos_ ¿Cuántas veces debo decirte que ningún secreto tuyo podrá hacer que deje de amarte de la forma en que lo hago? ¿Me lo tengo que gravar en la frente para que lo entiendas?_ su tono de exasperación retomó la ternura de siempre_ Te amo, Remy, te amo y ninguna luna llena podrá cambiar eso.
El chico la miró incrédulo. Sus ojos grandes como plato.
_Además, no es que no haya sospechado nada. No soy tonta, ¿sabes? Estoy muy pendiente de ti como para no haberlo notado. Puedo hacer dos más dos_ Amber le acarició la mejilla con suavidad y él no pudo más que sentir el tacto con gratitud y placer. Luego ella le besó los ojos, uno por uno_ Sólo lamentó que tengas que sufrir tanto. Tenme en cuenta la próxima vez que necesites de alguien porque no quiero que me dejes a un lado otra vez, ¿si?
Remus le quiso pedir perdón pero ella ni siquiera se tomó el trabajo de decirle que no hacía falta. En vez de eso, se acercó y lo besó con toda la ansiedad acumulada durante el día (a ver si de esa forma le quedaba más claro). Se inclinó en el sillón acostándose y arrastrando al joven hacia ella. Permanecieron abrazados, la cabeza del castaño reposando en el pecho de la rubia.
_Te amo tanto
Eres lo mejor que me ha podido pasar_ a decir esto Remus notó las lágrimas que le caían por la cara pero no se preocupó por ocultarlas. Después estaba con ella, con la mujer que quería más que a él mismo, la que le completaba la existencia la que lo apaciguaba sin importa qué. No podía hacer nada más que llorar por el alivio que sentía al saber que podía amar y ser feliz sin mayores culpas o preocupaciones.
_Lo sé_ bromeó la francesa, aminorando la importancia de la situación, aún así consiente de ella.
Y, nuevamente, como todas las noches de esa semana, cayeron dormidos en el mismo abrazo. Hubieran hecho algo más pero para empezar estaban en la Sala Común y además estaban demasiado cansados para otra cosa.
*************************
Cecilia abrió los ojos con dificultad. Sus párpados le pesaban una barbaridad. No tuvo más remedio que mirar al techo. Trató de pensar en dónde podía estar y recordó la noche anterior.
Amber, Lily y ella esperando a Black y a Potter detrás de un árbol.
Ellas entrando a los jardines de la Casa de los Gritos.
Los gritos y aullidos.
Sirius y James como un perro y un ciervo y luego en forma humana.
Sirius preocupado.
James llevando a Lily y a Amber dentro de la casa.
El hombre lobo o Remus, si había entendido bien, atacándola seguido un dolor punzante.
Un grito de Sirius, o en su defecto un aullido desgarrador.
Pero luego no pudo recordar más nada.
La luz del día se filtraba por las cortinas de las ventanas.
Con cierto esfuerzo giró la cabeza a un costado y vio que en la cama de su derecha yacía Sirius, durmiendo con la cara enfrentando al techo.
Si estoy acá a salvo es por causa suya. ¡Dios mío! Él también está en la enfermería. Eso quiere decir que
Su expresión se horrorizó al instante pensando e todo lo malo que le pudo haber pasado por culpa suya. Un impulso le hizo alejar sus frazadas e incorporarse. Miró al ojiazul dormir. Si le pasa algo
Si le pasa algo ¿qué? Me muero, eso pasa. Ya no me importa. No puedo arriesgarme a no tomar riesgos porque si lo pierdo
¿qué estoy pensando? Tal vez ya lo perdí Con este pensamiento las lágrimas obstaculizaron su vista y dificultosamente caminó al lado del chico. Se sentó en su cama, le tomó la mano contemplándolo.
En serio que le quiero. No puedo ocultarlo más. Fui una cabeza hueca y él sufrió tanto por mí. Debo ser la bruja más terca, idiota y presumida de este mundo Acto seguido, corrió las sábanas de Sirius, se acostó son su pecho enfrentándolo y finalmente se volvió a tapar con ellas. Siguió mirándolo con remordimiento y después de unos minutos le dio un suave beso en los labios.
El chico no tardó en despertar. Miró a la castaña. Al principio pensó que estaba soñando con ella como solía hacer pero al darse cuenta que no era producto de su imaginación y que la chica era de carne y hueso un nuevo brillo iluminó el azul de sus ojos. Ella sólo le sonrió.
_¿Te puedo hacer una pregunta?
_Ya lo hiciste_ bromeó la ojinegro sonriendo. Sirius continuó, aliviado al ver la sonrisa.
_No estarás abusando de mí ¿verdad?_ ahora él era quién sonreía, pero con una de sus sonrisas maliciosas.
_Pues la verdad, verdad, sí. ¿Te molesta?_ su sonrisa permanecía pícara. Él hizo una mueca de estar pensando y luego de unos segundos contestó.
_Pues la verdad, verdad, no_ se volteó para enfrentarla sin importarle el dolor punzante que sintió en su costado. La besó con el corazón saliéndosele por la boca y después de unos largos minutos se separaron para mirarse.
_¿Es esto un sueño?_ preguntó Sirius.
_No, amor, es una pesadilla_ el chico ignoró la broma de Ceci.
_¿Amor?
_Si. Amor. Así se llama a las personas que amamos ¿no?
_Cecilia Berhams ¿estas insinuando que me amas?
_Sí, Sirius Black. Eso exactamente es lo que trato de que entiendas. Me alegro de que todavía puedas pensar.
_Nunca supe que creías que podía pensar.
_Bueno, no es que no lo haya dudado alguna que otra vez, pero si vas a ser mi novio más me vale creer que eres un ser pensante.
_Pues, sí, Ceci. Estaría encantado de ser tu novio_ ambos rieron y se besaron aún con más dedicación y deseo.
_Espero que no entre Poppy_ dijo entre besos el ojiazul.
_Pues sería una lástima que Poppy nos interrumpiera.
Sirius se incorporó, una vez más haciendo caso omiso de su dolor, para posarse sobre la castaña, quién se acomodó debajo de él para mayor agrado. Los besos empezaron a incrementarse tanto en intensidad como cantidad. De a poco, entre caricias, el chico fue desabrochando el horrible piyama de enfermería de su belga. Su boca descendía por su cuello hasta llegar al comienzo de los pechos. En ese momento fue cuando notó que ella se había quedado quieta, en una forma extraña, como tensa, algo rígida y decidió mirarla a los ojos negros para descubrir qué le molestaba. Ceci se limitó a devolverle la mirada con una mezcla de culpa y apesadumbres. Él entendió de inmediato, después de todo sabía que en su corta separación ella todavía seguía siendo virgen.
_Nena, no tiene que pasar nada que no quieras_ ella le sonrió pero aún así seguía tensa. Sirius levantó la vista para mirar la habitación a su alrededor_ Además, no creo que este sea el lugar adecuado, por mucho que me excite la idea de que nos pillen en pleno acto_ con esto la castaña no pudo reprimir una carcajada, lo cual le hizo sentir más agradecida hacia a su novio y para demostrárselo le dio beso salvaje pero, aún así, tierno. Luego de un rato, el ojiazul se acostó a su lado mientras que la ojinegro se dio vuelta para dormir con la espalda pegada al pecho de su chico, es decir, para quedar e la posición cucharita tan bonita. Él la con sus brazos para quedar dormidos en ese mismo abrazo. Después de todo Sirius sabía que si la había esperado todo ese tiempo un poco más, hasta que ella se sintiese segura no iba a cambiar las cosas, ¿no?
**************************
Lily se despertó sin haber dormido siquiera dos horas. Estaba demasiado preocupada por sus amigas como para dormir profundamente. Amber todavía no había subido y eso la intranquilizaba más. Se vistió con un jean y una remera, ambas prendas dos tallas más grandes de lo que deberían lo cual no solía pasar, pero en esos momentos no había cosa que le importara menos. Se ató el pelo en una rápida y desaliñada colita y bajó a la Sala Común.
Amber y Remus estaban durmiendo abrazados en el sillón y en seguida pensó lo bueno que era que estuvieran todavía en vacaciones, puesto que el castillo estaba casi desierto y pocos Gryffindors pudieron haber visto esa escena, algo incriminadora. Lo único que le faltaba era que se esparcieran rumores hirientes por todo el colegio.
Luego notó que había alguien más, sentado/a en uno de los sillones individuales cuya parte trasera le impedía distinguir a la persona sentada en él. Se acercó silenciosamente y por atrás vio que esa persona era James, quién escribía en un cuaderno, muy concentrado. Quiso dar un vistazo para saber qué podía estar escribiendo a esas horas pero sólo llegó a leer la palabra ¿Lily? puesto que el chico notó en seguida la presencia de la pelirroja y se dio vuelta, cerrando el cuaderno, para saludarla.
_¿Estas bien?_ preguntó la ojiverde en voz baja para no despertar a la pareja.
_Sí, sólo que no podía dormir. Nunca estuvo el cuarto tan vacío. Colagusano todavía de vacaciones, Canuto en la enfermería y Lunático
bueno, aquí felizmente acompañado_ miró a la pareja durmiente. Lily sonrió.
_Se ven alegres ¿no? Ni en sueños se les quitan las sonrisas de la cara.
_Sí, los envidio un poco a decir verdad. Me gustaría que a tú y a mi nos pudiera pasar lo mismo ¿sabes?_ James la miró esperanzado al ver cómo los cachetes de la ojiverde se tornaban del color de su pelo.
Ella evitó su mirada y afortunadamente se vio excusada de responder con el despertar del castaño, quién miró a su novia, sonrió y con cuidado se incorporó. Luego divisó a los chicos y su cara se ensombreció.
_Lily, James ¿están bien?
_Sí, Remus. No te preocupes. Tú ¿cómo estas?_ preguntó la pelirroja.
_Bien, bien. Supongo que ya sabes. Escucha, Lily, perdona

_Remus, no tengo nada qué perdonarte. Somos amigos ¿ok?_ el castaño asintió aliviado y una sonrisa de alivio se dibujó en su bonita cara.
_Cornamenta, ¿cómo están Ceci y Canuto?
_Bien, todavía no han de haber despertado pero si quieres podemos ir a visitarlos para que te quedes tranquilo.
_Remy, amor_ Amber abrió los ojos y bostezó cansada _¿Estás bien?
_Sí, cariño. Vamos a visitar a los chicos ¿vienes?
_Claro, supongo que no habrá mucha gente por los pasillo en esta época. No creo que haya muchas preguntas.
Todos asintieron y salieron de la Sala Común, con expresiones preocupadas, hacia la enfermería.
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Al llegar, Lily abrió la puerta sin llamar, con la esperanza de que Madam Pomfrey no se enterara de su llegada y les prohibiese la visita. Pero lo que vio dentro la sobresaltó al instante.
_¡Ceci!_ la ojiverde corrió a la cama de Sirius, donde él yacía tomando un jugo de calabaza y leyendo una revista de Quidditch._ ¿Dónde está Ceci? ¿Qué le paso?_ las lágrimas comenzaron a llenar sus ojos.
De hecho, no había rastros de la castaña en toda la sala. La cama donde supuestamente debería estar su amiga estaba vacía, como si no la hubieran usado esa noche. James, Remus y Amber siguieron a la pelirroja igualmente asustados. Observaron la habitación en busca de la ojinegro sin resultados. Sólo notaron una pared a la izquierda del cuarto con una puerta en ella, claramente había sido improvisada con magia.
_Tranquila, está allí_ el ojiazul señaló hacia la nueva pared.
_¿CÓMO? ¡¡¿Qué?!! ¿Está en Terapia Intensiva?_ Lily lloraba desconsolada. Los otros tres estaban por caer en la misma condición.
_¿Terapia qué? No, no, está bien_ el herido se apresuró a contestar tocándose la sien con los dedos, pos los gritos de la pelirroja eran como mil puñales en su frágil cabecita.
_¿Lily esa eres tú?_ la voz de Ceci sonó desde dentro del cuarto improvisado.
_¡Ceci! ¿Estás bien?
_Sí pero, ¡¡saquéenme de aquí!!_ la ojinegro comenzó a golpear la puerta con fuerza_ ¡¡Saquéenme!!
En instantes la medimaga a cargo entró a la habitación yendo directamente hacia donde gritaba la castaña.
_Señorita, tranquilícese ¡Se quedará allí por un largo rato!_ gritó Madam Pomfrey
_¡Loca! ¡Desquiciada! ¡¡Déjame salir o te acusaré de acosadora con Dumbledore!
_¡No! ¡¡Usted estaba atormentando a mi Siriusin!!
_¡Loca! ¡Déjame salir!
Las dos chicas se miraron incrédulas, no entendían nada, en cambio Remus y James suspiraron resignados.
Pronto, Dumbledore entró y se unió a la escena.
_Poppy, cariño, ¿sabes que creo? Que Berhams y Black ya están bien. No hace falta que los retengas más tiempo.
_Pero
_ comenzó Pomfrey
_No se diga más_ y con un movimiento de su varita, el director hizo desaparecer la pared. Ceci corrió instantáneamente al lado de Sirius y lo abrazó. Un rojo ira pintó la cara de la medimaga.
_Vamos, vamos. Tengo que eh
preguntarte acerca de eh
un dolor de espalda que tengo_ Dumbledore trataba de desviar la atención de la mujer y la arrastró hacia la salida. Ella seguía mirando con rabia a los dos tortolitos sobre sus hombros.
Los chicos miraron a sus amigos besarse.
_¡Vaya! Parece que este accidente sirvió de algo_ bromeó James. La castaña se separó del ojiazul y sonrió.
_Sí, pos decidí hacer caridad por los necesitados. Siempre pensé que me faltaba conciencia social.
_jajaja_ rió sarcástico su novio_ Lo que pasó fue que la chica no pudo resistirse más al Encanto Sirius- Black_ Ceci le pellizcó el brazo ante el comentario_ ¡Auchh! Todavía estoy débil, ¿sabes? Ahora necesito un cuidado_ la ojinegro lo besó y los demás rieron.
_Ok. Esto no es novedad. Mejor ¿por qué no nos explican lo de recién?_ preguntó la francesa. Ceci los miró y una expresión de disgusto se apoderó de su cara.
_Esa loca entró hace un rato y nos vio en la cama. ¡Sólo estábamos durmiendo! ¡No pongan esas caras! ¡Necesitábamos recuperar el tiempo perdido! Y la muy demente comenzó a gritar cosas como ¡Siriusin! ¡Mi Siriusin! ¿Qué haces con esa mujerzuela? Eso no se le hace a la mujer que te quiere y te cuida_ esto lo dijo con una voz muy finita en una no muy buena imitación de la voz de Madam Pompfrey, luego continuó con su voz normal _ y toda clase de insultos hacia mí. Me agarró y me tiró hacia ese rincón. Luego conjuró la maldita pared. Yo no tenía mi varita y no pude hacer nada hasta que llegaron ustedes_ la castaña terminó de hablar muy agitada. Miraba la puerta de entrada con rencor. Los chicos rieron y Sirius miraba su revista algo avergonzado.
_¡¿De qué se ríen?!_ gritó Ceci.
_Es jajja que jajajaj Pomfrey esta jajja enamorada de jajjaj Sirius_ dijo entre risas la pelirroja.
_jajajja No me extraña. En cuarto, Canuto se intoxicó con una de sus pociones y Poppy lo retuvo por semanas y él ya estaba recuperado desde el primer día_ relató James. Los demás siguieron riendo con más fuerza.
_Bueno, me alegro que se entretengan con las torturas que debo sufrir por ser tan encantadoramente guapo_ Ceci volvió a pellizcar a su novio_ ¡¡Auchh!!
_Sorry. Es la costumbre, amor_ y le dio otro beso.
_Bueno, ¿qué dicen si los esperamos afuera mientras se cambian? Está nevando. Tratemos de disfrutar del último día de vacaciones_ todos asintieron ante la idea del castaño.
******************
Los seis chicos salieron a los jardines de Hogwarts.
Muy pocos alumnos se habían quedado para pasar la Navidad en el castillo puesto que con estos tiempos de terror todos querían pasar el mayor tiempo posible con sus familias. Sabían que corrían peligro. Pero eso es otra historia que espero no profundizar aquí, porque me mola más la vida amorosa de éstos.
Al salir a la nieve los tres merodeadores comenzaron a lanzarse bolas de nieve entre ellos.
_Eyyy
¿qué hacen? ¡Nos dejan aparte!_ se quejó la castaña y luego lanzó una bola a su novio.
_¡Si! ¡No se vale!_ la secundó la francesa, haciendo lo mismo a Remus.
James rió divertido y mirando a la pelirroja con malicia le arrojó una pelota de nieve. Al instante, tanto Ceci como Amber se detuvieron y miraron con preocupación a James. Ups dijeron a la vez.
En segundos, Lily había apuntado su varita al de gafas y lo había transformado en un gran muñeco de nieve con anteojos. Las dos parejas cayeron al piso revolcándose de risa, sin importarles el estado de sus abrigos.
_¡¡¿Qué haces?!!_ gritó indignado la cara del muñeco.
La ojiverde corrió hacia el James transformado y lo miró apenada.
_Disculpa. Fue un impulso. Es que a los ocho años mi hermana organizó una guerra de nieve con sus amigas en la que yo fui la única víctima y quedé muy traumatizada_ explicó Lily. Luego convirtió al chico en su forma humana y éste tomó su varita y con ella se secó con aire caliente.
_Perdón, pero realmente no soporto la nieve.
_Esta bien pero más vale que me adviertas de tus otros traumas porque tus hechizos no son nada agradables. Ahora ayúdame a apuntarles a éstos cuatro_ y en segundos una nueva guerra de bolas de nieve se había desatado. Lily se mantuvo algo alejada mientras duró.
El resto del día no tuvo mayores inconvenientes. Pronto todos sus amigos arribaron al castillo y la noticia del no tan inesperado noviazgo entre Sirius Black y Cecilia Berhams se esparció con demasiada facilidad. Resultado: sollozos de la gran mayoría de las mujeres y niñas del colegio. Por lo cual, los profesores se prepararon para vigilar a sus alumnas durante los primeros días, puesto que los suicidios adolescentes no serían algo bien visto en la historia de Hogwarts.
*************************
Lunes 1 de Enero
10:58
Historia de la Magia

Chicos, necesito un consejo o idea para llegar a Lily.
¿De nuevo? Bueno, yo tengo una idea.
Mmmm
me pregunto si debo escucharla.
Si quieres tener éxito, sí.
¿Esta idea tuya incluye crema batida, frutillas y a Lily desnuda en un aula vacía?
¿Cómo supiste, Lunático? No sabía que podías hacer Legilimency.
No puedo, idiota. Es que conociéndote era esa opción o la otra, que incluyen a Lily desnuda en un aula vacía con chocolate derretido en cima.
YAMMY
No, Canuto, no es yammy, es estúpido. ¿Alguna buena idea que no sea sexual?
Ese no fui yo.
Ah no
Entonces ¿quién?
¡YO! HOLA CHICOS, ¿QUÉ HACEN?
¿Peter?
No, yo no he agarrado la pluma hasta ahora.
¡CECILIA! INÉPTO.
Pero, Ceci, estas a dos bancos de distancia.
SIP, PERO DESDE QUE ME ENTERÉ DEL DIARIO DE JAMES, ESTUVE BUSCANDO UN HECHIZO QUE ME SIRVIERA PARA PODER LEER LO QUE ESCRIBÍAN EN MI PROPIO CUADERNO Y CUANDO YO ESCRIBA EN ÉL, USTEDES PUDIERAN LEERLO EN EL SUYO. LÁSTIMA QUE CON ESTAS DOS NERDS SE ME HACE IMPOSIBLE PRÁCTICARLO.
¡¡Eso es fantástico!!
GRACIAS REMUS
Guauuu podrías ser un merodeador ¿sabías?
No Peter. Sólo hombres, ¿recuerdas?
ESO ES SEXISTA JAMESIE
¡¡No me llames Jamesie!!
¿POR QUÉ? SIRIUS TE LLAMA ASÍ A VECES. ¿SIRIUS? ¿POR DÓNDE ANDAS?
Creo que está en estado de shok.
¿CÓMO?
Sí, parece admirado ¡¡¡Canuto!!! ¡Deja de babear!
Cariño, ¿sabes que te amo cada vez más, no?
YO TAMBIÉN AMOR
¡Ya! Sus cosas en otro lado. Ceci, dime ¿qué hago con Lily?
POS YO TE DIRÍA QUE LA IDEA DE SIRIUS NO ESTÁ NADA MAL, PERO CONCIENDO A LILY

Dos pervertidos juntos. No sé quién es peor influencia para quién.
¿Te gustó mi idea, nena?
¡SI! LUEGO VEMOS, BEBÉ ; )
¡Asqueroso! ¡Hoy tendré pesadillas!
Peter, no te mojes. No tenemos la culpa de que tu novia sea tan insípida.
¡¡¡¡Ey!!!!
Ya Ceci, si vas a ser una intrusa en mi cuaderno, al menos dame un consejo.
¡ESO TRATABA DE HACER! PERO ME INTERRUMPEN SIEMPRE. DE TODAS FORMAS DISCULPA POR HABER LEÍDO TU DIARIO ÍNTIMO, JAMESIE.
¡¡¡Cuaderno!!! Y es James para ti.
¡Te amo, Ceci!
Y YO ATI, SIRIUS
Ok. ¡¡Eso fue todo!! ¡Voy a quemar esta hoja!
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y eso fue todo...bueno, actualizara con más retraso la prox, lo lamento...y mientras dejen reviews q si han leido hasta aqui no les cuesta nadinas un simple comentario como ¡estas loca!, ¡q mal fic!, es malo, o tamb podrian dejar dicho si les gusta....
ya he agradecido a todos los q dejan reviews asiq sigan asi... besitos!!
Cecil=))¡Gracias a Dios! Un segundo más y me desmayaba La pelirroja se levantó somnolienta de su banco al sonar el timbre que daba termino a la clase del Profesor Binns. En seguida, Amber y Ceci estaban con el grupo de los merodeadores saludando con un pequeño beso a sus novios. Lily las vio salir del aula con ellos. Sabía que esto iba a pasar con frecuencia, sus amigas querían a esos chicos y pasarían la mayor parte del tiempo con ellos. Si bien a ella ya le caía bien todo el grupete no soportaba estar tan cerca de James, sabía que en cualquier momento iban a tener que hablar seriamente pero no quería apurar las cosas.
Estaba distraída con sus pensamientos cuando al alzar su mochila sus pergaminos y libros cayeron al suelo. Se había olvidado de cerrarla. ¡Genial! pensó molesta consigo misma. Se agachó para recoger sus cosas cuando una voz masculina amiga habló:
_¿Necesitando ayuda de dos caballeros?_ la ojiverde levantó la vista y vio a Adam y Joussepe mirándola sonrientes. Ella les desvolvió la sonrisa y asintió con la cabeza. Los chicos se le unieron en el piso y comenzaron a juntar los útiles de su amiga.
_Vaya, Lily, realmente necesitas dejar alguna clase. Tienes más cosas de las que tu mochila puede cargar.
_Sí, Joussepe, no sabes las veces que me he cuestionado lo mismo este año. Pero ya me conoces...Y ¿cómo les ha ido con la presentación oficial de sus novias en casa?
_Excelente_ respondió feliz el belga.
_Estupendo_ le siguió el italiano.
_Así que ya has superado tu enamoramiento con Ceci ¿verdad Joussepe?_ el chico enrojeció al instante pero no se sorprendió del comentario de la pelirroja pues sabía que ella siempre había sabido lo que sentía, después de todo tenía un gran ojo para esas cosas, al menos cuando no la incluían a ella.
_Sí, Lily, tema superado. No te voy a negar que fue un shock volver y enterarme del nuevo noviazgo con Sirius pero eso es porque esta vez parece sincero. Además, Marta me ha ayudado horrores. Es una chica genial y realmente creo que la quiero de verdad.
_Aja...Tú no eres el único en superar antiguos amores, amigo. Yo también he tenido que olvidar mis sentimientos románticos hacia Lily_ la cara de la ojiverde pareció encenderse. Eso fue algo inesperado para ella. Adam rió_ No te asombres tanto, chica. Siempre me imaginé que no querías asimilarlo pero no te preocupes. Cuando te vi con James en el pasto supe que no tenía esperanza contigo. Nunca dudé de que te gustaba y de que sólo tratabas de negarlo como buena cabeza dura que eres pero al verlos supe que ya no se separarían y decidí buscar a alguien que sienta lo mismo por mí. Joane resultó ser perfecta.
La pelirroja continuó sorprendida pero se alivió al reconocer el amor en los ojos del rubio al recordar a su novia.
_Sí, pero finalmente nos separamos, ¿no cierto?
_No por mucho, ya verás_ contestó el belga.
Lily se quedó aturdida tratando de poner en orden sus ideas, mientras, los tres se levantaron habiendo terminado de recoger todo.
_Ustedes sigan chicos. Yo tengo que ordenar los papiros si quiero entenderlos luego. Gracias_ los dos amigos asintieron y con un Nos vemos luego dejaron a la ojiverde sola en el aula.
Cuando acabó de ordenarlos dio un último vistazo al salón y observó que, dos bancos más atrás del suyo, había un cuaderno olvidado en un pupitre. Se acercó para tomarlo y lo reconoció como aquél que James llevaba a todas partes y en el cual tantas veces lo vio escribir. Debió haberlo dejado apurado por ir a almorzar pensó Tendré que dárselo. Aunque sería interesante saber qué cosas escribe en su diario íntimo, así fue cómo lo llamó Sirius. Ni yo puedo mantener uno. Con el tiempo me aburro, en cambio, él parece tener cosas más llamativas que escribir. Yo he abandonado el mío pero él no. Capaz que una leída corta no haría daño...¡No! ¡Eso estaría muy mal! A mí no me gustaría que me hagan algo así. ¡No puedo leerlo! Aunque lo vi escribir mi nombre en él. Si escribe de mí tengo derecho a saber qué escribe...¡NO! Mejor se lo devuelvo antes de que me venza la tentación
Guardó el cuaderno junto a sus útiles y se dirigió al Gran Comedor para comer. Se moría de hambre.

Lily entró al Gran Comedor con la esperanza de no perderse del todo el tiempo del almuerzo. Cuando iba dirigiéndose a la mesa de su casa vio que había un pequeño grupo de alumnos de diferentes casas reunidos en el medio de la mesa Gryffindor. La pelirroja se acercó al punto en cuestión para averiguar qué era lo que ocurría y allí los vio: a todos sus amigos.
Remus y Amber enfrentados en sus asientos. Ceci enfrentada a su novio y Peter a James. Los cuatro parecían haber terminado de comer, sólo que miraban al mismo punto que observaba el alumnado allí apelotonado: James y Sirius estaban comiendo a excesivas velocidades, manoteando todos los platos de comida que alcanzaban para devorarla sin la menor preocupación por los pedazos que, cada tanto, escapaban de sus bocas. La ojiverde los miró asqueada y se sentó al lado de la francesa mirando el espectáculo.
_¡Grotesco!_ espetó. James la notó pero siguió engullendo.
_Lo sé_ la rubia sonrió divertida _ Es que Sirius le retó a James para ver quién se terminaba todos los restos de comida primero y ya sabes como es él, no se pudo resistir.
Lily suspiró exasperada.
_Sí, pero mi amorcito le ganará, no es porque le quiera, es que es demasiado rápido con la boca_ Ceci le sonrió a Sirius con picardía, él la miraba por en cima de su plato y dijo o intentó decir algo así como:
_Tef kefo_ algunos rieron mientras los dos merodeadores seguían derramando tocino, huevo y otras cosas por los costados de su boca.
Peter, al igual que algunos de los chicos más pequeños, estaba victoreando.
_¡¡Vamos James, traga, traga!! ¡¡¡Sirius, tú puedes!!!_ gritaba un Petegrew sobrexcitado.
_Peter, al menos toma parte por alguno de los dos_ le reprendió Remus
_¿Por qué? No sé quién ganará.
Los otros cuatro pusieron los ojos en blanco y siguieron atendiendo a la competencia.
Lily miró hacia la mesa de los profesores y no se sorprendió al ver que algunos de los adultos, como Dumbledore, Mcgonogall, Slughorn y Hagrid observaban detenidamente la competición. La profesora de Transformaciones miraba entre entretenida y hastiada. En cambio, el director y el guardabosques parecían estar divirtiéndose de lo lindo, mientras que el profesor de Pociones ponía cara de especulación, pensando quién podría ganar y luego anotar un punto a favor del victorioso.
Finalmente, la cara de James comenzó a tornarse violeta, estaba claro que ya no iba a aguantar mucho más, tampoco era que quedase mucha comida por masticar, pues todos los platos estaban casi vacíos. De repente, el de gafas alzó las manos en signo de vencido y tomó desesperado de la primera jarra de jugo de calabaza que encontró.
_¡¡¡Siiiiiiiiffffff!!! ¡¡¡JJaneeeeeeeff!!!_ gritó el ojiazul aún derramando comida y en signo de victoria terminó de vaciar los dos platos restantes.
La castaña sonrió y movió la cabeza resignada, pero orgullosa de su novio. Remus le dio una palmada a James para reconfortarlo, mientras éste seguía bebiendo desesperado. Peter comenzó a aplaudir gritando ¡¡Viva Canuto!!. Amber reía junto a los demás alumnos. Los profesores sonrieron felices de que no se haya ahogado ninguno en el intento, aunque Slughorn parecía algo decepcionado, aparentemente había puesto sus esperanzas en James. La pelirroja sólo miraba asqueada aunque las comisuras de su boca la forzaron a gesticular una pequeña sonrisa que no pudo reprimir. Miró a James con cariño.
_¡Maldición!_ gritó de repente, haciendo que las risas de la gente se apagaran por el asombro de escuchar una blasfemia de la boca de la prefecta (N/A: no muchas personas la frecuentaban lo suficiente, ). Lily miraba con disgusto a los dos competidores_ ¡¡¡¡Se han comido todo!!! ¡¡¡Y yo no he podido tocar ni bocado!!!
La castaña palmeó a su amiga en la espalda_ Ya, Lily, no seas aguafiestas. Sólo estaban jugando.
_¡¡Claro!! ¡¡¡Cómo si tú no te enojarías si te hicieran lo mismo!!!. Ahhh
no, pero me olvidaba que ahora es tu novio el muy capullo y ya le dejas pasar todo, ¿verdad? Ok. Yo me largo.
Y sin más, la ojiverde salió como relámpago del salón y se fue hacia el lago. Sabía que la próxima clase estaba por comenzar pero no le interesó, después de todo Astronomía era una de esas materias que menos apreciaba.
Los amigos la miraron asombrados. James parecía muy apenado y tenía los ojitos tristes ¿Siempre tengo que hacer algo para que se enoje?pensaba.
_Vaya, mira si es sensible_ comentó Sirius, quién ya había retomado su expresión normal, mientras las chicas lo observaban admiradas.
_Déjala, ya se le pasará. Sólo esta un poco molesta porque todavía no se atreve a aceptar lo que siente._ contestó la ojinegro dándole un beso al ojiazul a modo de felicitación.
_Pero si a ti te ha costado barbaridades también_ hizo ver la francesa. Su novio asintió con la cabeza mostrando que estaba de acuerdo con ella. Ceci les sacó la lengua.
_Bueno, es que mis encantos son más irresistibles que los de Cornamenta_ Sirius habló todo orgulloso consigo mismo. James le dio un golpe en la cabeza, pero antes de escuchar el quejido de su mejor amigo, el de pelo azabache ya había salido en busca de su pelirroja.

Lily se sentó a la orilla del lago y habiéndose sacado los zapatos mojó sus pies en el agua fría. De alguna manera, siempre que se enojaba con sus amigos, y en especial con Potter, ella terminaba allí, llorando o al límite de hacerlo.
Observó el lago y pudo ver a Sam nadando en un estilo parecido al croll. El calamar la avistó y levantó uno de sus tentáculos en modo de saludo sin dejar su actividad. Ella le correspondió sacudiendo su brazo y una sonrisa incómoda en su cara.
A veces Ceci es demasiado extraña pensó ¿Cómo pudo salir con eso? Ahhh... claro, Black. Bueno, ahora parece muy feliz con él. Realmente parecen quererse, si hasta le cuesta dormir pensando en su novio. Aunque supongo que no estaría nada mal sentirse así. Tal vez, sólo esté molesta porque a mí no me pasa. Claro que te pasa, pero eres demasiado boba como para aceptarlo. Ayy... Ceci, si no dejas de meterte en mi cabeza juro que me convierto en asesina y te mato.
_Arrrghhh...¿cómo se las arregla para que siempre termine hablando conmigo misma en mi cabeza?_ dijo en voz alta, demasiado irritada como para evitarlo.
_¿Quién?_ preguntó alguien desde atrás. Ella lo reconoció sin dudarlo dos veces.
_¿Qué quieres James?_ no se dio vuelta para replicar. Si bien lo había llamado por su nombre de pila el tono de su voz fue bastante duro. El chico se alegró por lo primero y se aferró del coraje Gryffindor para continuar.
_Ehh... quería pedirte perdón. No sabía que no habías comido todavía. Tuve que habérmelo imaginado al no verte en el Salón. Pero deja que te diga que si hay algo que no deseo es verte más flaca.
Lily volteó finalmente y lo miró sin quitar la expresión de enojo de su rostro, mostrando el seño fruncido.
_¿Qué sugieres? ¿Que estoy demasiado flaca?
_No, no, no. Si eres perfecta a mis ojos y apuesto a que muchos pares de ojos más también. Sólo decía que no querías que te quedaras con hambre_ se notaba apenado pero aún así mantuvo fija su mirada en los ojos de la pelirroja. Era sincero y ella lo notó.
_Esta bien. No te preocupes. Fue mi culpa, me retracé demasiado_ al decir esto recordó el cuaderno, iba a devolvérselo pero el chico habló primero.
_Entonces...¿quieres almorzar?
_James, ¿te falta algo en esa cabezota o qué? El-almuerzo-terminó_ volvió a utilizar el tono frío pero esto al chico no le inhibió.
_Lo sé pero puedo conseguir comida de todas formas_ sonrió e intentó pasar una mano por su cabello revoltoso pero la ojiverde lo interrumpió.
_¡Ni lo pienses! Si quieres que te haga caso no repitas ese gesto.
El de gafas bajó el brazo avergonzado y asintió.
_Te sigo_ acordó Lily, caminando junto a él hacia el castillo. Después de todo sabía que había muchas cosas que James conocía y otros no.

Anduvieron por los pasillos desiertos, gracias a que todos los alumnos y profesores estaban en clases y afortunadamente no se encontraron con Filch ni con Peeves. Caminaban en silencio pues no sabían qué decir. Lily no quería comenzar la conversación y James seguía pensando en un buen tópico para hablar pero no podía evitar desviar sus pensamientos hacia el color del pelo de la chica, sus manos, su carácter, su dulzura (N/A: ¡lo ciego que pone a uno el amor!jeje) y demás cualidades. Sabía que la ojiverde no apreciaría un discurso de las mil y una cosas que hacían que su amor por ella sea lo que era puesto que terminaría creyendo que era otro de sus intentos por conquistarla y no saldría nada bueno de ello. Pero estaba equivocado, la chica hubiera dado cualquier cosa por romper ese silencio incómodo.
Finalmente, James se detuvo ante el retrato de un contenedor de frutas. Luego, golpeó la figura de una pera y por arte de magia la pintura se abrió dando lugar a un agujero parecido al que mostraba el retrato de la Dama Gorda al decir la contraseña de la casa Gryffindor. Dentro se podía ver las cocinas de Hogwarts con decenas de elfos domésticos corriendo de un lugar a otro, aparentemente trabajando ya en la comida de la cena. Era un salón enorme, tan grande como el Gran Comedor que servía de techo para el lugar. La pelirroja abrió la boca asombrada y James, complacido, entró mientras ella lo seguía sin darse cuenta dónde ponía sus pies. El retrato se cerró tras ellos.
De inmediato, seis o siete elfos acudieron a los visitantes para preguntar en qué podían servirles.
_Hola Tango_ el de pelo azabache saludó a un elfo en especial que parecía ser el más cordial y simpático de todos ya que no dejaba de hacer reverencias.
_Buenas tardes, amo. ¿Cómo esta este día, señor? Tango está muy complacido por contar con su visita. Y su preciosa acompañante, ¿quién es? Tango nunca antes lo había visto con una chica por estos aposentos_ con estas palabras Lily se ruborizó automáticamente. James no pudo más que sonreír y contestar.
_Lilian Evans, una amiga
_Un placer señorita_ Tango se inclinó ante la ojiverde y luego los guió hacia una mesa que improvisó con su dedo en un rincón alejado del bullicio de los elfos. Ambos chicos se sentaron_ ¿Qué desean comer o beber?
_Pues tráenos dos platos de papas fritas, cuatro huevos fritos, mucho pan y unas cuántas tabletas de tocino ahumado, por favor. ¿Algo más Lily? Creo que tu comida favorita es la frita ¿verdad?_ ella asintió con la cabeza, algo abrumada y el elfo hizo volar varios platos hacia la mesa apuntándolos con su dedo puntiagudo. Recién cuando la comida estaba ante sus narices, Lily habló:
_James, gracias, pero no como tanto.
_Lo sé, el resto es para mi.
_¡¡Pero acabas de comerte la mitad de la comida de los Gryffindos!!_ ¿pero qué clase de estómago tiene este monstruo? agregó para sí.
_Hey
no fue la mitad. Más allá de Canuto y yo había otras personas almorzando_ se llevo una mano al corazón fingiendo estar herido por el comentario de la pelirroja, es decir, hizo el payaso_ Además, cuando estoy nervioso tengo que comer_ agregó tomando dos rodajes de pan. Luego tomó un huevo frito que envolvió con las rodajas, le puso ketchup y algunas papas fritas antes de cerrar el sándwich. Sin titubeos, le dio un gran mordisco. Lily lo miró algo hastiada.
_Puuuajj...eso parece asqueroso.
_No...es güenisimo_ James hablaba con la boca llena, lo cual incrementó la repulsión de la pelirroja, que aumentó aún más cuando el chico le acercó su sándwich demasiado cerca de su cara_ ¿quieres?
_No, gracias.
_Vamos, prueba, es de lo mejor.
_No me lo parece
_ ¿Por qué no?
_ Porque no. Mira, uno come huevos fritos con papas fritas y ketchup. Pero juntar todo eso con dos rodajas de pan es simplemente grotesco.
_Naaahhhh, prueba y veras_ y acercó todavía más el sándwich a la boca de Lily.
_¡No!
_Vamos...
_¡¡¡Esta bien!!!_ sabía que si no hacía caso terminaba con la comida estampada en la cara, así que mordió el sándwich resignada y masticó con la expectante mirada de del pelo-azabache fijada en ella. Por el bien del susodicho, una expresión de deleite embargó la cara de la ojiverde_ Mmmmm....¡¡es genial!! Es la cosa más rica que he probado en toda mi vida.
El chico rió contento_ ¿Viste? Tendrás que aprender a confiar más seguido en mí_ ambos rieron esta vez.
La pelirroja hizo un sándwich parecido y comenzó a comerlo al par de James.
Un nuevo silencio se apoderó de la escena. ¡¡Habla!! pensó el de gafas. ¡¡Habla!! Es tú oportunidad, ¡¡hazlo!!
_¿Lily?
La chica asintió aún masticando con la boca cerrada, sus ojos en los del chico. ¡Mierda! Cada vez que me mira con esos ojos verdes me taro pensó muy a su pesar.
_Mira...estaba pensando...veras, ¿te acuerdas cuando comenzamos a salir la otra vez? Pues...las cosas se dieron de la nada realmente. Es decir...de pronto comenzamos a frecuentarnos por lo de Sirius con Ceci, ya te dije que lo siento ¿verdad? De todos modos, empezamos a hablar civilizadamente después de varios años sin poder hacerlo y las cosas se dieron muy rápido... Nos pusimos de novios sin siquiera darnos cuenta... No nos conocimos mucho por la misma razón que ya dije, Canuto y Ceci, te dije que lo siento ¿verdad? Ahh...claro te lo acabo de decir. Bueno, la cuestión es que antes de ese tiempo yo siempre te invitaba a una cita o a salir conmigo pero tú nunca aceptabas porque bueno... siempre me decías que preferías salir con el calamar gigante, lo cual luego hizo Ceci para poner celoso a Canuto, y decías que yo era un arrogante con la cabeza inflada y que....
_James, ¡deja de balbucear! ¿Cuántas veces debo decirte que eso me molesta? Ya sé muy bien lo que ha pasado en todos estos años, así pues, ¿puedes ir al punto?
Él sabía que las palabras salían de su boca sin realmente pensar en lo que decía pero no podía evitarlo, ella le ponía demasiado nervioso.
_Eso trato... quería decir que nunca tuvimos una cita antes de comenzar a salir puesto que nos hicimos novios de la nada. ¿Te acuerdas? Todos se sorprendieron mucho y nadie creía que Potter y Evans, los dos seres que no parecerían llevarse bien jamás podrían besarse y mucho menos en público y pues...
_¡¡James!! ¡¡¡Sigues balbuceando!!!
_¡¡¡Ok!!! ¡¡Sólo trataba de invitarte a salir...!!_ con esto cerró los ojos convencido de que se venía lo peor. Pero la chica le miró sorprendida, no se lo esperaba. ¡Por primera vez en mucho tiempo no esperaba que James Potter la invitara a salir! (N/A: ¿no decían que era la bruja más inteligente de la escuela?) Luego de unos momentos de considerar su respuesta, contestó:
_ Lo pensaré
_¿Lo pensarás?_ ahora era James el asombrado.
_Sí_ sonrió la ojiverde
_Es decir que ¿ya no prefieres salir con Sam?
Lily rió sin poder evitarlo pero luego miró su reloj y se levantó con demasiado ahínco.
_¡¡James!! Llegaremos tarde a la última clase del día ¡¡¡y es Pociones!!!_ sin esperar la reacción del chico salió corriendo hacia las mazmorras. El de pelo azabache sonrió en la dirección de su partida. Estaba alegre consigo mismo. Y allí va la pelirroja que tanto adoro

_Bueno, no creo que haya salido tan mal esa poción, ¿verdad?_ preguntó la pelirroja a sus amigos, que venían detrás de ella cruzando el agujero del retrato de la Dama Gorda.
_Lily, déjate de tonterías y cuéntanos qué pasó entre ustedes dos después del almuerzo_ la castaña estaba harta de escuchar a la ojiverde tratando de cambiar el tema en cuestión y no ocultó el tono ácido al hablar. Es que había tratado de sacárselo de la boca durante las dos horas de Pociones pero la muy maja evitaba sus preguntas con la excusa de la formación de la Poción Rejuvenecedora, la cual era una buena excusa puesto que sería una importante parte de los EXTASIS, pero según la ojinegro faltaba mucho para eso.
_Ceci, ¿puedes dejar de interrogarme como si fueras un auror o algo parecido?
_Ok. Prometo que la próxima vez te daré de tomar Veritaserum_ replicó la castaña, abrazada por Sirius de la cintura
_Chicas, ya no peleen_ la francesa trató de interceder una vez más entre sus dos amigas. Últimamente había demasiada pica entre ellas.
_Sí, tienes razón Amber. Me iré a mi cuarto a hacer mi tarea y así no tengo que escuchar las locuras de mi querida mejor amiga_ luego del sarcasmo, subió a su cuarto sin mirar a atrás.
_Se puede saber, ¿por qué siempre tienes que ser tan insufriblemente molesta?_ James estaba realmente furioso con Ceci, cada vez que abría la boca, ponía a su querida Lily de colores, haciéndole imposible pasar más tiempo juntos.
_¡Cuidado, Cornamenta! Que es mi novia con quién hablas_ el ojiazul rodeó a la ojinegro con sus brazos en gesto de protección pero ella se soltó delicadamente para dirigirse hacia James apuntándole con un dedo amenazante.
_Pues si no nos cuenta ella, nos cuentas tú
El chico suspiró exasperado y se sentó en unos de los sillones. Los demás le siguieron. Amber en cima de las piernas de Remus en un sillón individual y Ceci al lado de Sirius en un sillón de dos plazas, mientras que Peter se sentó en una silla al lado de James.
_Ok. Fue así: la fui a buscar luego de que salió apurada del Salón, ya que estaba toda enojada porque se quedó sin comer por lo de nuestra competencia...
_Ya sabemos eso_ dijo la castaña con cansancio.
_Sí y también sabemos que te gané majestuosamente_ agregó un Sirius orgulloso
_¿Se pueden callar? ¿Quieren escuchar la historia o no?_ ambos novios se cruzaron de brazos y refunfuñaron de una manera muy infantil ¡Dios! ¡Si son iguales! No entiendo cómo no terminaron antes juntos pensó el de lentes_ Ok. Resulta que le pedí perdón y la invité a comer algo. Por supuesto ella casi me devora con los ojos, aunque pensándolo bien eso no estaría mal...aún así, me preguntó si me faltaba el cerebro o algo así, ya que el almuerzo ya había terminado.
_Pues tenía razón_ interrumpió de vuelta la ojinegro_ el almuerzo ya había acabado
_Gracias, Ceci, pero yo ya lo sabía. Verás la llevé a las cocinas.
_¿A las qué?_ preguntaron al unísono Amber y Ceci
_¡¡¿Cómo?!! Eso era nuestro secreto, Cornamenta_ dijo enojado Peter.
_Calla Colagusano, después de todo ellas ya saben todo lo demás_ le reprendió Remus.
_¿Cómo, amor? ¿Cómo que todo lo demás? ¿Es que todavía nos falta algo por saber?_ Amber miró a su novio indignada, al igual que Ceci al suyo. Los dos aludidos se miraron preocupados, no querían una nueva pelea justo ahora, pero fue James quién los salvó de responder.
_No. Sólo eso, pero es uno de los pequeños detalles que pueden desconocer. Es sólo que sabemos dónde quedan muchísimos lugares de Hogwarts que los demás no.
_Ahhh...no. Eso es imperdonable. ¡¡¡Queremos conocer todo!!! Amor, me mostraras ¿verdad?_ la ojinegro acarició el pelo oscuro de su novio a la par que masajeaba su nariz con la suya.
_Y a mi, ¿no?_ la rubia besó apasionadamente a Remus antes de esperar contestación.
Después de esto ninguno de los dos tuvo más opción que aceptar con la cabeza y sonreír forzosamente. Ante esto Peter suspiró exasperado poniendo los ojos en blanco. Estaba claro que había perdido a sus amigos por los encantos o encantamientos de esas dos y posiblemente, pronto perdería al otro.
_¿Quieren escuchar el resto de la historia o no?_ James estaba muy irritado. Ya no era el centro de atención y eso le ponía de punta. Después de un rato, todos volvieron a centrar su atención en él y asintieron.
_Bueno, pos estábamos ahí comiendo_ en ese momento Ceci dijo algo como ¡¡¿Tú también?!! pero él decidió ignorarlo_ es más, hasta le enseñé un nuevo canapé y todo. Finalmente, balbuceé un poco, como lo hago siempre, pero finalmente la invité a salir.
_Todo esto, ¿para eso? ¡Dios! ustedes sí que son lentos ¿eh? Supongo que te dijo que no y que prefería salir con el maldito calamar gigante.
_¡Sirius! No hables así de mi Sam._le reprochó la castaña.
_¿Tú Sam?
_Sí, es un gran amigo
_No me digas que...
_¡Estoy hablando yo!_ gritó el de pelo azabache_ Decía, antes de que el inepto de mi amigo y su novia me interrumpieran con su estúpida pelea de cómo ser o no amigos de un calamar gigante... que la invité a salir y no, no me dijo que no, sólo me dijo que lo pensaría.
_¡Vaya! Eso es un avance James_ dijo la rubia apoyándolo.
_Sip, Cornamenta, al menos es un paso adelante_ la secundó Remus
_Sigo pensando que la cosa es demasiado lenta
_Yo concuerdo contigo amor, pero piensa que estamos hablando de James y Lily. En su caso, nada que no sea un millón de años es demasiado lento para ellos.
_Pues Ceci, te recuerdo que tú llevas de novia con Sirius sólo dos días_ observó Amber.
_Es que pareciese que nos conocemos de toda la vida_ el ojiazul besó a su novia con ímpetu y James suspiró todavía más molesto al ver esa muestra de cariño que el no podía darle a la chica de sus sueños. Se levantó para ir a su cuarto. Pero antes de perderse por completo en las escaleras volvió a escuchar la voz de sus dos amigos.
_Otro sensible
_Es que a veces te pasas, Canuto
_Lunático, yo no tengo la culpa de la locura de Lily

Siempre se las arregla para hacerme echar humo por las orejas pensó la pelirroja al entrar a su cuarto. ¡No puedo dejar de ponerme en evidencia frente a James! ¡Aja! Entonces confiesas que hay algo para poner en evidencia, Lily
_¡No! Otra vez no_ dijo en voz alta_ ¿No será que tiene algún hechizo o algo para meterse en mi cabeza?
Irritada con la castaña se tumbó en su cama junto a su mochila. Cerró las cortinas de los postes alrededor de ella y prendió la lámpara de lectura que había aplicado a la cabecera en primer año con la esperanza de leer mientras las otras dormían, lo cual era casi imposible, porque la ojinegro tenía el sueño muy ligero según ella y se quejaba del sonido al pasar una hoja. Al acordarse de esto se enojó aún más con Ceci.
Comenzó a vaciar la mochila para hacer la tarea y encontró el cuaderno de James.
_¡Mierda! No se lo di, me olvidé por completo. Pero ahora no puedo dárselo. No quiero que los demás hagan preguntas tontas, mejor se lo alcanzo después.
Luego agarró sus pergaminos y trató de hacer el reporte acerca de las rebeliones de los Centauros para el Profesor Binns pero pronto lo dejó a un lado.
¡Qué aburrido! De hecho esto es más aburrido que chupar un clavo
La verdad, nunca entendí bien ese dicho, ¿quién podría ser tan tonto como para chupar un clavo? Jejejeje Peter, ese seguro que sí. Todavía no me explico cómo hizo para ser un animago. Sé que James me dijo que le ayudó pero igual, aunque él es demasiado bueno en Transformaciones, es mejor que yo, aunque me duela aceptarlo. ¡James! ¿Por qué mis pensamientos siempre derivan a él? Porque estas enamorada de él ¡No! No otra vez Y sacudiendo su cabeza para quitar los malos pensamientos miró hacia a un lado.
Y allí estaba de nuevo: el famoso cuaderno de James Potter. Lo tomó y estuvo a punto de abrirlo. Dudó, pero la curiosidad le ganó al gato, eso dicen.
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bueno...los dejo con la intriga de saber q lee en el diario...asiq si quieren q publiq pronto me pueden ir dejando sus comentarios jeje...no mentira, actualizara luego, pero si me dejan reviews se los agradezco.
ahhh...y para hacer pucblicidad aviso q ya comence mi segundo fic, q a mi modo de ver esta mejor q éste, porq hay una mejor descripción de los sentimientos de cada personaje ya q esta escrito en primera persona, además es diferente porq vemos a una lily traumada y llego a casarlos en el fic, cosa q aca no...estan avisados
bue...me retiro...espero les guste
Cecil, mil besos para todos_Ok. ¿Quieren ir a conocer el castillo?_ preguntó el ojiazul.
De inmediato, la castaña se soltó de su abrazo y comenzó a saltar en el piso gritando: SIIIIIIIII
_Ta bien, Ceci, no te mojes_ bromeo Remus.
_¿En serio? ¿Nos muestran?_ preguntó ansiosa la francesa a su novio.
_Claro_ dijeron al unísono los dos amigos. Peter ya había salido de la Sala Común en busca de su propia novia y harto de los besuqueos de sus compañeros de casa.
_Ok. Esperen que busque a Lily_ dijo Amber levantándose del regazo del castaño, pero éste la detuvo tomándole del brazo.
_No, amor. ¿Por qué no la dejas sola? Creo que tiene cosas más importantes de las que preocuparse. Debe querer pensar.
_Sí, además James se lo podrá mostrar después_ animó la ojinegro.
_Tal vez, pero más importante aún es que debajo de la Capa solo caben cuatro personas y eso es con bastante poca comodidad. Ya estamos demasiado grandes.
_¿Para qué queremos la Capa?
_Pues Amber, no te gustará que nos vean haciéndole bromas a los Slytherin ¿verdad?
_No creo que sea una buena idea Sirius_ razonó la francesa.
_¿Por qué no?
_¡Ceci! ¿Desde cuándo apoyas el molestar a los Slytherin?
_Desde siempre, amiga, me extraña. Lo que no apoyaba era a Sirius haciendo bromas, pero ahora lo apoyo de todas las formas posibles_ la chica le dio un beso algo demasiado apasionado para la vista de los chicos de primero, segundo, tercero y capaz hasta para algunos de cuarto que hacían sus tareas en la Sala Común, que sin dudarlo desviaron su atención hacia la pareja cariñosa. Las manos de ambos comenzaron a recorrer el cuerpo del otro sin entender que tenían companía.
_Hay gente_ susurró por lo bajo la rubia. Ninguno de los dos hizo caso.
_Son dos asquerosos pervertidos_ dijo Remus.
_¡Amén!_ dijeron ambos chicos entre besos.
Algunos chicos de quinto y séptimo que también tenían la mala suerte de presenciar la escena rieron nerviosos. Amber suspiró y se sentó nuevamente.
_Mejor voy a buscar el mapa y la Capa si queremos salir de aquí lo antes posible_ el licántropo desapareció por las escaleras de los chicos, animado con la idea de perder de vista a esos sus amigos.
Cuando volvió notó que Sirius seguía tragándose a Ceci por la boca. Ahora parecía que un pequeño grupo se había reunido a su alrededor para observarlos mejor (¡qué morbo!). Incluso algunas chicas miraban ensoñadas a la pareja, claramente esperando ser ellas la afortunada y otras tenían las manos en sus varitas, probablemente analizando la opción de hechizar a la castaña. Por otra parte, su novia estaba sentada en el sillón con la cara completamente roja, tratando de ocultarla entre sus manos.
_¡Listo!_ avisó el castaño anunciando su llegada Recién ahí la ojinegro dio vuelta la cara, animada con la idea de ir a conocer los recovecos de Hogwarts. El ojiazul miró con disgusto a su amigo por la interrupción, pero para alejar las ideas en su cabeza preguntó:
_¿Cómo está Cornamenta?
_No sé, creo que más loco que de costumbre. Cuando entré parecía estar buscando algo como medio desesperado que digamos. La habitación esta hecha un desorden así que mejor que la haya ordenado cuando regresemos. Cuando me iba le pregunté si me podía llevar su Capa y me gruñó, yo tomé eso como un sí y salí.
_Bueno, no me extraña. Vamos_ Sirius agarró el mapa y los cuatro salieron de la torre Gryffindor.

Al salir se ocultaron bajo la Capa y anduvieron por los pasillos. Cada tanto el ojiazul dirigía algún hechizo hacia un Slytherin para que se resbalase y cayese al piso, cosas tontas como esas que Ceci celebraba mientras los otros dos mantenían los ojos en blanco la mayor parte del tiempo. Pronto llegaron a las cocinas y las chicas se quedaron boquiabiertas al ver las decenas de elfos que servían en el colegio. Ninguno comió nada porque pensaban volver más tarde, al menos ninguno de los que tenía un estómago humano (Sirius aceptó el sándwich de tocino que le ofreció Tango como tentempié).
Luego les mostraron todos los pasadillos secretos del castillo, sus respectivas contraseñas y los lugares a dónde conducían, pero les prometieron que otro día con más tiempo las llevarían a Hosmeade para traer cervezas y dulces. También visitaron el baño de Prefectos y finalmente llegaron al séptimo piso. Querían visitar el antiguo cuartel de su querida Operación Lames, aunque Sirius se vio medio reticente al principio, pero con una caricia de su novia el malestar se le pasó.
Al llegar al corredor de la Sala de los Menesteres, Peeves entró a escena a estampidos y sin verlos, por supuesto, arrojó unos bancos contra una pared muy cerca de ellos. Luego corrió al son de: ¡Filch es un patán! ¡Filch es un verdadera lastimoso squib maloliente!
_¡Mierda! Si Filch nos intercepta y ve que no estamos en el Salón cenando las va a meter en problemas. ¡Ahí viene! Llévense ustedes la Capa, Ceci y yo nos esconderemos mientras ustedes escapan_ Sirius tomó el brazo de su novia y la arrastró hacia la pared donde aparecería la puerta de su menester. Abrió la puerta que surgió mágicamente, entraron y luego la cerró detrás de ellos.
Posó su oído sobre la madera y cuando ya no escuchó los gritos de Filch ni los cantos de Peeves volteó hacia la castaña quién lo miraba ansiosa.
_¡Ya está! Se fueron._ una vez pasado el mal trago observó el lugar a su alrededor_ ¡Pero mira este bonito cuarto! ¡Y es todo para nosotros solos!_ en realidad no era lindo, era un viejo y polvoriento cuarto de limpieza, perfecto para esconderse del odioso Filch, pero no muy romántico. Sin embargo, esto al ojiazul no le importó demasiado.
Tomó a Ceci por la cintura, quién le sonreía con picardía, acercó su cadera a la suya y unió sus labios también a los suyos. La arrinconó contra la pared. Las caricias eran tales que si algún Dementor los hubiera visto les daría el Beso en ese mismo momento por creer que eso sólo podía significar un ataque mutuo. Realmente, esa forma de besarse debiera ser ilegal en algunas culturas, pero al menos esta vez no había público.
En tanto, Ceci besaba el cuello de su novio mientras él se centraba en el hombro izquierdo de la chica con las manos recorriéndole el cuerpo. Ella se aferró a su cuello para que él pudiera alzarla por debajo de las piernas, que, instintivamente, rodearon las caderas de Sirius con el empujón. Las cosas comenzaban a ponerse demasiado comprometedoras, puesto que el chico ya había atinado a desabrocharle la camisa a la castaña, pero, para cortar el royo, ella susurró a su oído:
_Tengo hambre
_Ah
¿quieres ir a cenar?_ preguntó Sirius decepcionado mientras dejaba a su novia de pie sobre el piso con sutileza. Si bien le hubiera encantado seguir con lo que estaban haciendo sabía que debía ser comprensivo con la belga así que ocultó rápidamente su pesar.
_¿Ir? No, cenaremos acá_ cerrando los ojos pensó en su deseo y en seguida una mesa y dos sillas aparecieron de la nada. Arriba de la mesa tres contenedores con tapa. El chico se sentó y removió las tapas. Cada uno de los contenedores tenía cosas exquisitas: uno, frutillas; otro, crema batida; y el último, chocolate derretido.
_¿Quieres comer directamente el postre?_ preguntó el ojiazul algo confundido.
_No. Yo quiero comer la entrada, el plato principal y el postre todos juntos_ y abriendo los ojos luego de cerrarlos una vez más la ojinegro vio su último deseo: una gran cama en el medio de la habitación que se había agrandado, también por arte de magia.
Sirius miró todo y cayó en la comprensión. Se levanto de la silla con su característica sonrisa de niño malo en la cara y caminó hacia su novia para rodearla con sus brazos.
_¿Te he dicho que eres la mujer más especial y excepcional que conozco?_ sin esperar respuesta le plantó un beso, que sin importar cuántas veces lo haya experimentado, dejó sin habla a la castaña, nuevamente.
_ Sí, miles de veces. Y aunque sea un cliché te tomo la palabra. Tienes suerte Sirius Black.
_¡Ya lo creo!_ y con eso la alzó en brazos hasta la cama. Ella reía divertida.
Renovadas las caricias y los besos poco a poco sus prendas quedaron en el piso hasta quedar vestidos sólo por su ropa interior. Cuando el ojiazul iba a remover uno de los breteles del corpiño de la chica, ella interrumpió la sesión de besos por la oreja de Sirius.
_Pero no quiero quedarme completamente desnuda_ el tono socarrón y seductor que utilizó para decir esto hizo notar que en realidad eso no le importaba, pero que sí buscaba otra cosa. El moreno lo entendió a la perfección y con un hechizo hizo levitar las tres fuentes a un lado de la cama.
_Siempre me dijeron que el chocolate en la piel es una buen método de suavizarla_ bromeó el chico.
_Pues me parece una idea genial, eso si tú te encargas de limpiarme luego_ completó Ceci arrastrando a su novio en un nuevo beso, para ser víctima y culpable de una batalla de chocolate, crema, frutillas en la que ambos salieron ganando y celebrando su victoria.
Así, Sirius se dispuso a hacer la tarea, que tantas veces antes realizada le habían convertido en experto en la materia, sin embarga rápidamente se encontró ante una nueva faceta que nunca antes había explorado. Mientras sus dedos, labios y lengua masajeaban el cuerpo de su compañera, utilizando la exquisitez de los dulces, iba notando que él no buscaba su propio placer, si no más bien trataba de encontrar la mejor forma para que ella disfrutase, olvidándose de sí mismo. Esto era completamente nuevo para él en las relaciones sexuales, aunque sin entender bien el por qué de lo que hacía, en vez de disminuir su propio goce, lo aumentaba a cada segundo. Pero entre gemidos y caricias, una luz de razón le hizo contestarse a él mismo la pregunta: pues sabía que él no estaba teniendo sexo con su castaña, sino que estaba haciendo el amor con la mujer que amaba.
Por su parte, Ceci se sentía en otra dimensión, uno que seguramente sería muy parecido al paraíso. Siempre había titubeado ante la idea de su primera vez, puesto que había escuchado demasiadas historias frustradas de principiantes como para acabar algo traumatizada. Sin embargo, lo que sentía al tacto del chico sobre su piel era cosa de no poder explicar con todas y cada una de las palabras conocidas para conceptuar las sensaciones de disfrute. De pronto, en un acto de inspiración y deseo por devolver lo que se le estaba siendo entregado, la ojinegro tomó un puño de crema batida para, con él, delinear un camino que la guiase desde los pectorales de Sirius hasta su miembro erecto. De a poco, con una lentitud que casi más vuelve demente al dichoso ojiazul, fue limpiando con su lengua el sendero hasta llegar a la masculinidad al fin de la línea. Por unos segundos, se quedó contemplando la meta, más bien, admirando, para luego agraciarlo con su boca. En ese momento, se felicitó por el detalle de los dulces.
Una vez terminados los juegos previos, atinaron a poner fin a la excitante proeza encontrándose sus sexos y expresándose su amor de la forma más primitiva y, aún así, humana posible.

_Ya pasaron de largo_ un susurro se escuchó en el desierto séptimo piso. Y en la lejanía:
¡Fiiiilch es un cabrón siquiiib, un cabrón squiiiib! Ni siquiera puede atrapar una simple raaataaa. Es un cabrón squiiib y atrás del cántico de Peeves los insultos de Filch.
_¡Ok! Vayamos a la Sala Común_ dijo la voz de Remus Lupin debajo de la capa de invisibilidad
_¿Ya Remy?
_Pero ¿qué quieres hacer?
_Pues sé que Ceci y Sirius ya lo ocuparon, pero quizás haya otro Cuarto de los Menesteres
_ mientras decía esto, la rubia jugaba con los botones de la camisa de su novio. Él rió.
_Pues no, disculpas por eso. Pero sí conozco un armario en el quinto piso bastante amplio_ le sonrió pero ella se alejó súbitamente frunciendo el seño y posando sus manos en sus caderas.
_¿Cómo es que conoces ese tipo de cosas?
El chico enrojeció al instante y tartamudeó. Amber comenzó a reír.
_Estaba bromeando, Remy
_Ah
bueno
De todas maneras, me lo contó Sirius_ ahora la rubia río con más ganas_ ¡Es verdad!_ le aseguró el castaño.
_Te creo, amor_ ella se acercó nuevamente y le dio un suave pero corto beso_¡Vamos! Muéstrame ese armario.
Remus rodeó le rodeó sus hombros con los brazos y la guió hacia el quinto piso.
_Sabes que te amo, ¿no, Amber?
_Sí, Remy. Pero yo te amo más.
_No, yo más.
_Yo más.
_¡Yo más!
_¡¡Yo más!!
_Tú más
_¡¡Tú más!!
_Sí, yo más_ remató la francesa
_Eyy
eso fue trampa
Ella rió y después de otro beso:_ ¿Te importa?
_No mucho
Ellos también se saltearon la cena.

Cuando Lily terminó de leer el cuaderno-diario-íntimo de James no supo bien qué pensar. De tanto recapacitar se había perdido la cena, pero no le importó porque no hubiera podido probar bocado de todas maneras.
Había ciertas partes del diario que eran un poco preocupantes. A veces parecía un cuaderno acerca de ella exclusivamente, como si fuera de un detective privado que le vigilara todos sus pasos. Un poco espeluznante a su parecer. Pero también encontraba algunas partes muy graciosas, como la última de ese día, se había reído tanto que ni siquiera se había enojado con Ceci por llamarla nerd. Sin embargo, había una entrada que se repetía en la cabeza por más tiempo.

Como ya te conté y por eso ya sabrás (sí, me doy cuenta que estoy hablando con un libro y que por eso no puedes saber nada pero es una forma de decir
o escribir, ¿ok?) Canuto fui humillado frente todo el colegio por Berhams y su querido Sam. Amber me contó que así lo llama ella. Sí, como veras está completamente loca, otra vez me planteé que Sirius y ella deberían llevarse mejor. Son los únicos dos desquiciados de este colegio, sin contar con el director, claro.
Bueno, como iba diciendo
este episodio lo he recordado hasta hora con mucha gracia pero después de lo de hoy a la madrugada no creo que pueda volver a reírme. O tal vez trataré de no hacerlo más, aunque reconozco que será difícil.
Resulta que yo estaba durmiendo plácidamente, como siempre intento, puesto que me son necesarios mis ocho horas de sueño embellecedor para estar cada vez más guapo (no es que lo necesite, claro) _ sé que esto fue sumamente engreído pero estoy hablando contigo y además aquí no hay nadie con el nombre de Lilian Evans, ¿verdad?. El hecho es que estaba soñando con la recién nombrada, lo cual no es algo que te deba extrañar puesto que sueño con ella casi todas las noches, pero este sueño fue uno que he de recordar en particular. Soñé que estaba en mi casa, sólo que ya no estaban mis abuelos, sino que a mi alrededor había diez chiquitos de ojos verdes almendrados como los de Lily y con el cabello característico de los Potter _ porque este pelo revoltoso es otra de las herencias de la familia. Todos jugaban con snitches doradas, tratando de atraparlas en el aire (para colmo lo hacían muy bien) y cada tanto me llamaban ¡papá! Pero luego llega Lily, con su típica mirada asesina y al verla todos la llamaron ¡mamá! Cuando llega a mí empieza a gritar y dice: ¡Potter! ¡Te dejo, cretino! ¡Quédate con estos hijos tuyos que comparten tu misma maldición! Por más que trate de raparlos el horrible pelo vivaracho crece en seguida. Adiós, Potter
En ese momento me despierto todo transpirado. Fue una de esas pesadillas-Lily-Evans que siempre comienzan de manera perfecta pero luego terminan siendo un fiasco.
De todos modos, resulta que me levanto para ir al baño cuando escucho desde la cama de Canuto: ¡Ceci, no! ¡No salgas con Sam! ¡Te hará daño! En cambio, yo te quiero Pensé que estaba haciendo alguna de sus bromas del tipo que lo caracterizan de demente pero al correr las cortinas de su cama no pude evitar que la mandíbula se me cayese al suelo (soy todo un poeta, ¿verdad? Sí, gracias, lo sé) Canuto estaba dormido pero en una pose demasiado infantil. Estaba acostado de lado con sus piernas en el pecho, era una bolita. Se tomaba las piernas con un brazo y tenía un dedo de la otra mano en la boca: ¡se lo estaba chupando como un bebé! Pero peor aún, debajo de la cadera había una aureola en las sábanas: ¡se había echo pis! Estuve a punto de estallar en risas pero luego le escuché decir en un susurro: Te amo, Berhams. No me ahogues
Ahí fue cuando me dio mucha lástima y decidí no volver a reírme por el episodio. Después de todo él nunca le contó a Lunático y a Colagusano lo de esa vez. Bueno, de todas formas, agradecí los ronquidos de los otros dos y sequé las sábanas y el piyama de Canuto después de calmarlo con un hechizo Tranquilizador. ¡Vaya noche!


Esta parte deja en claro varias cosas pensó la pelirroja Primero, que james o está muy enganchado conmigo o muy obsesionado. ¿Hay alguna diferencia? Eso espero. Segundo, que Sirius sí que ama en serio a Ceci y que puede seguir mojando la cama jajjaja (Nota mental: contárselo cuanto antes a la belga). Tercero, que James es un gran amigo y que además hay algo muuuy feo que no se animó a contar a Remus ni a Peter. (Nota mental: averiguar qué)
Sin embargo, hay partes que no me gustaron pero

En ese momento, escuchó el abrir de la puerta del cuarto y en seguida apagó la luz de su cabecera. No quería hablar con las chicas todavía.
_¿Lily?_ era la francesa
La pelirroja no contestó.
_Lily, ¿puedes dejar el enojo por favor?_silencio_¡Vamos!_ silencio
_Ok. Mañana hablamos. ¡Ah! Y no te preocupes si al despertar no ves a Ceci en su cama. No creo que vuelva a dormir, está con Sirius. Buenas noches, Lily.
Claro, ¡la parejita feliz!. Ups
eso sonó a envidia. No importa pensó la ojiverde antes de intentar dormir.

Cuando Remus entró a su cuarto se extrañó al encontrar a Peter y a James aún despiertos. Por supuesto que Sirius todavía no había llegado y a esas horas estaba claro que ya no volvería.
Peter estaba sentado en su cama, lucía muy cansado y se frotaba los ojos con sus manitos. En cambio, James iba de un lugar a otro arrojando cosas por doquier. Estaba frenético.
Todavía está buscando algo ¿qué puede ser tan importante? pensó el castaño.
_Cornamenta, ¿se puede saber qué corno haces ahora?
_Estoy buscando mi cuaderno ¡Peter! ¡¡¡Ponte a buscar, por enécima vez!!! ¡¡¡Tú también, Lunático!!!_ mientras decía esto buscaba en el baúl de Sirius.
_James, ya buscaste en ese mismo baúl como cinco veces, de hecho, hemos buscado cinco veces en cada rincón de esta habitación. ¿Por qué no buscas en otro cuarto para variar?
_¡¡Colagusano!! ¡¡Qué buena idea!!_ se enderezó y pasó su mano por el pelo azabache, orgulloso como si la idea hubiese sido suya. Peter suspiró molesto.
_Dame la Capa, Lunático. Iré a buscar por las aulas.
_Espera
¿me explicas?_ preguntó Remus sin entender bien todavía.
_¿Qué? ¿No has escuchado? ¡¡¡Perdí mi cua-der-no!!!
_ Sí, ¿y cuál es el problema?
_¿Me estas cargando? Que si alguien lo encuentra
._comenzó el de gafas pero el ojimiel lo interrumpió.
_Que si alguien lo encuentra ¿qué? Se enteraran que estas obsesivamente enamorado de Lily, ¿eso ibas a decir? Por favor, James
como si no lo supiera todo el colegio ya

El chico se calmó por un instante y luego de pensar por un instante: _Pero si lo encuentra Lily se asustará, es decir, el cuaderno es casi como un registro de casi todo lo que ella hace y pensará que soy una especie de acosador. Y ahora que estamos en buenos términos no quiero que me niegue la palabra nuevamente.
_Cornamenta, punto número uno: eres una especie de acosador, del tipo que persigue a una persona por donde sea y anota todo acerca de ella en un diario íntimo
o cuaderno_ agregó al ver las intenciones del chico de interrumpir para corregirlo_ Punto número dos: si ella lo encontró ya no puedes hacer nada más que rezar porque no lo haya leído y te lo devuelva intacto.
James se angustió aún más pero de todas maneras fue a su cama y se tapó con las frazadas, ya no podía hacer nada.
_¡Finalmente!_ exclamó Peter_ Gracias, Lunático.
_De nada, Colagusano.
Y las luces se apagaron.

Ceci se despertó al notar que algo húmedo le recorría la cara. Abrió los ojos y se encontró con que eso húmedo era la lengua de un hermoso y gran perro negro de ojos azules que le lamía la cara. Ella reconoció a la forma animaga que le había salvado la vida unos días antes y con ternura le acarició el lomo. A su vez, el perrote se posó hocico arriba en la cama, donde todavía seguían acostados dentro de la Sala de los Menesteres, dejando su panza al descubierto invitando a la castaña a hacerle cosquillas. Cosa que ella hizo con gusto tapándose la desnudez con la sábana. El animal movió su cola repetidas veces demostrando su deleite pero, una vez cansado de esa forma de satisfacción, optó por otra. Para eso, se trasformó repentinamente en su forma humana y en milésimas de segundo había atraído a la chica hacia su cuerpo desnudo, mientras ella lo rodeaba con sus piernas, habiéndose descubierto ya.
_¿Estas bien?_ se preocupó Sirius.
_Claro, mejor que en mis sueños mejor logrados_ sonrió feliz.
_¿Lista para una dosis de amor matinal?_ el ojiazul le susurró esto mientras besaba su oreja.
_ Pero ya no nos queda chocolate, frutillas o crema_ se quejó la ojinegro con un tono que denotaba para ella eso era lo más irrelevante del universo.
_Lo sé, pero planeo desayunar luego para recuperar energías de todos modos_ sin más, se dedicó a hacer el amor por tercera vez en su vida y propocionarle a la chica el placer de su quinto orgasmo.

_¡Lily! ¿A qué debo ezta vizita tan bonita y temprana?
_Lo siento, Hagrid. Sé que son las seis de la mañana pero necesito hablar contigo.
_Por supuesto, entra. ¿Un poco de té?
Ella asintió y siguió al guardabosque dentro de la cabaña mientras él se dispuso a preparar un ligero desayuno. Luego se sentó en una de las enormes sillas de la mesa, que era más alta de lo normal.
La pelirroja siempre pensaba en Hagrid cuando no tenía ganas de hablar con sus mejores amigas. Desde su primer año en el colegio se había hecho muy amiga de él, cuando el medio gigante la salvó de un escarabajo agrandado por un hechizo que James utilizó para asustarla. Ya desde tan pequeños Potter sabía hechizos muy buenos, que ella siendo de familia muggle (y algunos aún siendo de familia maga), no tenía forma de conocer y los aprovechaba para molestarla. Eso fue hasta cuarto año, cuando el chico comenzó a molestarla invitándola a salir prácticamente a diario, en vez de hechizándola.
_¿Cuál ez el problema ahora, pequeña Lily?
_¡¡James Potter!!
_No, no. Ezo ya lo había imaginado. Me refería a cuál era el problema con Jamez ahora.
La ojiverde ignoró el sarcasmo de su amigo y contestó.
_Es que ya no sé qué hacer con él, Hagrid. Encontré su diario íntimo por error y lo leí.
_¡Lily! Ezo está pézimo.
_¡Lo sé! Pero no pude resistir la curiosidad y lo leí igual.
_¿Y por qué lo leízte? Tú no zuelez ser curiza
_ una sonrisa maliciosa se dibujó en la cara peluda del medio gigante pero la pelirroja no lo pudo ver pues tenía la vista fija en su té.
_Lo sé también. Lo que ocurre es que siempre lo veo con ese cuaderno en la mano y escribiendo en él y hace unos días le vi escribir mi nombre. Quise saber qué escribió acerca de mí y

_¿Por qué?_ la interrumpió.
_¿Por qué qué?
_ ¿Por qué queríaz zaber que escribió zobre ti?
_Porque
yo
no sé.
_Zí que zabez. Eztaz enamorada de Jamez ¿verdad?
Lily alzó la vista de su té para mirar en los ojos negros de Hagrid, quién la miraba sonriente. Finalmente, asintió con la cabeza.
_¡Ezo ez genial, Lily! Jamez ez un chico fenomenal. Un gran corazón y ni hablar de zuz capazidadez, zi yo al menos tuviera la mitas de ellas

_¡¡No!! No puedo enamorarme de James Potter. Sé que no haríamos buena pareja.
_Puez Dumbledore zí lo cree. Ez máz, él planeó todo lo de Hosmeade para ver si ze juntaban.
_¿Cómo?
De inmediato el guardabosque se llevó las manos a la boca y sacudió su cabeza.
_¡¡Yo y mi bocota!!_ exclamó exasperado.
_¿Qué dijiste Hagrid?
Éste suspiró resignado. Sabía que la ojiverde no se rendiría hasta saber lo que había querido decir o, mejor dicho, lo que no había querido decir pero lo que su bocota dijo de todas formas.
_Ez que Dumbledore cree que amboz harían una gran pareja. Ez máz, siempre dize que el hijo de uztedez doz zería un gran mago. Por ezo, ez que él dezidió ayudarlos y prezionarlos un poquín. Pero tú no haz ezcuchado ezo de mí.
Ella sólo asintió con la cabeza pues le resultaba difícil hablar con la mandíbula en la mesa. Pero luego se las ingenió.
_¡¡¡¿¿Él cree que somos materia de novios??!!!
_De matrimonio, diría yo. Y tú zabez que Dumbledore, ziendo quién ez tiene gran ojo para ezaz cozaz.
De hecho, sí. El director tenía ojo para todo, por algo era el mago más importante del mundo mágico, o al menos, tan importante como Voldemort. Por algo, él era al único a quién temía el Innombrable.
_Gracias, Hagrid. Me has ayudado horrores. Nos vemos luego_ y con eso se levantó para salir de la cabaña hacia el castillo.
_Pero, Lily, no haz comido de miz tortaz_ esto la pelirroja no lo escuchó pos ya había salido, pensando en lo que el hombre había dicho. Iba con el espíritu muy elevado, poco preocupada por la comida, que tratándose de la de Hagrid no era algo de lo que arrepentirse.

Cuando llegó al Gran Comedor encontró a sus amigos ya sentados en la mesa de Gryffindor. Ceci y Sirius estaban sentados uno al lado del otro, dándose de comer uno al otro por turnos y riendo de vez en cuando. En frente de ellos, Amber y Remus hablaban animadamente mientras desayunaban. Un poco más alejados estaban Peter y James, enfrentados. El primero miraba con algo de desagrado a las dos parejas, claramente, harto de tener que presenciar sus permanentes demostraciones de amor. Si bien él tenía novia, las cosas con ella nunca fueron de esa forma o al menos no eran tan serias como pasaba entre sus amigos. Por su parte, el de gafas miraba su plato con poco interés y jugaba con la comida con la ayuda de su tenedor.
La pelirroja se acercó a ellos y tomó asiento entre James y Amber, quién al igual que los demás enamorados ignoró por completo su arribo.
_Algo melosos, ¿verdad?_ comentó a los otros dos.
_Demasiados si me preguntas_ replicó Peter mirando ahora con más disgusto a Ceci y Sirius quienes se besaban bastante acaloradamente para ser tan temprano en la mañana. La castaña lo empujaba sin notarlo, puesto que la intensidad del beso de su amigo la obligaba a incorporarse hacia atrás, donde él tenía la mala suerte de estar sentado_ ¿Podrían considerar que no soy una pared?_ les preguntó alzando la voz. Pero no hubo reacción de parte de los novios.
_Tienen suerte de poder disfrutar del amor adolescente_ dijo James, algo triste.
_Te agradecería que dejases de decir eso. Los he escuchado a ti y a Canuto llamarlo así demasiadas veces y ya se está tornando insoportablemente ridículo.
_Disculpa, Colagusano. Aunque temo tener que decirte que tú idea de medias naranjas era todavía más ridícula.
_Sin embargo, a ti te gustó en un momento.
A Lily esta conversación le parecía algo confusa pero no quiso indagar. Ya tenía suficiente experiencia con las usuales locuras del grupo de los Merodeadores. Entonces, decidió cambiar el tema.
_James, tengo que devolverte algo_ dijo nerviosa.
Al decir esto el chico la miró preocupado pero se las ingenió para preguntar: _ ¿Qué cosa?
_Tu
cuaderno_ un leve rosado inundó sus mejillas.
Con estas palabras tanto Amber como Ceci se separaron de sus novios (quiénes refunfuñaron por la interrupción) y pusieron toda su atención en su amiga.
_Ah
o sea que fuiste tú quién lo encontró_ ahora también Remus y Sirius escuchaban a los chicos.
_Sí y debo confesar que no pude evitar leerlo_ la ojiverde miraba el plato intensamente.
_¿Y?
_¿Y qué?
_¿Quieres golpearme, insultarme, matarme, acuchillarme
?
_De hecho
no. Si bien, al principio me preocupé un poco por tu sanidad mental luego me pareció bastante dulce_ alzó la vista para ver la enorme sonrisa del de pelo azabache y sintió que el corazón se le derretía.
Los demás permanecían en silencio, escuchando incrédulos, apenas respirando.
_¿En serio? Entonces
¿saldrás conmigo?_ preguntó James esperanzado. La pelirroja rió ante la pasividad del chico por el hecho de haber leído su diario íntimo y en vez de enojarse con ella invitarla a salir nuevamente. ¡Qué tierno! pensó.
_Esta bien_ respondió.
En ese instante el de pelo azabache alzó un brazo en señal de triunfo pero fue la belga quién habló:
_¿Y?
_¿Y qué?_ preguntó Lily.
_¿No hay ningún beso?_ éste fue el ojiazul.
_¡No! ¡Sólo es una cita! Y ahora me voy a Transformaciones que llego tarde_ se levantó y salió del Comedor con una sonrisa dibujada en el rostro.
_Bueno
Eso es todo un logro, Cornamenta_ le animó el ojimiel.
_Sí, lo sé. ¡Amo ser yo!
Con este comentario de James sus cinco amigos rieron y después de agotar la risa Amber dijo:
_¡Tienes suerte de que Lily esté obsesionada con llegar 15 minutos antes a cada clase!
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bueno eso fue todo...no se´si fue muy largo pero espero q les guste. el prox capi es la cita y veré si hay algo más.
Quería agradecer muy especialmente a Liliana Evans, Herms Weasley, Zorion, Maxiel_bsb, Mitchell_potter, p@ttito ya a algún q otro invitado q no me sé el nick por dejarme sus opiniones siempre...
bue...eso es todopor hoy, me retiro. Dejenme saber si les gustó
Cecil=)bueno...disculpen si me demoré más de lo normal en mi...pero es q tengo demasiadas cosas...ok...nada sólo les digo gracias a todos ya saben...maxiel, zorion, anonimos, herms weasley, nell, liliana evans,etc. seguro me olvido de alguno pero es q estoy un poquin apurada. ya saben q sus reviews siempre serán valorados y agradecidos
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La noche del sábado, en la que fue acordada la cita, llegó muy rápido para la pelirroja pero para James la espera fue interminable.
Finalmente, estaba allí parado, en la Sala Común esperando a Lily, quién ya tenía diez minutos de retraso. Se sentó en una silla cansado, pues él esperaba parado allí desde 20 minutos atrás, pero en ese momento vio bajar las escalares a la chica de sus sueños
y pesadillas.
Llevaba un hermoso vestido verde strapless con algunos detalles naranjas en el top. La falda no era ni muy larga ni muy corta, ya que llegaba hasta la altura de sus rodillas. Los zapatos eran de un suave color naranja, con un tacón bastante discreto. Su pelo iba recogido en un rodete, del cual caían varios mechones rojos con bucles que servían como marco a sus perfectas facciones. Todo el atuendo estaba combinado con primor. Sin embargo, lo que más gustó al de anteojos fueron los bonitos ojos verdes almendrados sombreados con un colores naturales y su boca recalcada con un brillo que iba muy bien con el conjunto.
Lily se dirigió hacia al chico, quién estaba petrificado en la silla sin saber qué hacer o decir.
_¿Vamos?
_ Ehh
si, si. Disculpa, es que estas muy bella.
_Gracias_ contestó sonrojándose.
Él se levantó y la guió fuera de la torre y por los pasillos. Algunos alumnos que no estaban cenando en el Gran Comedor y los vieron pasar murmuraron, aunque no parecían muy sorprendidos, como hubiera pensado la pareja.
_¿A dónde vamos?_ preguntó la ojiverde.
_¿Conoces la Sala de los Menesteres?
_En realidad no, sólo la escuché nombrar por Ceci.
_Claro. Bueno, allí vamos. Pensé que sería el lugar ideal para disfrutar de una cena íntima. Además puedes ordenar lo que tú quieras_ Lily le sonrió en modo de acuerdo y continuaron caminando, entrando una vez más en uno de eso incómodos silencios.
Por favor, que diga algo. No creo aguantar este silencio por el resto de la cena pensó la pelirroja.
Di algo. Di algo se dijo para sí el muchacho.
En cuestión de minutos habían llegado al lugar calculado.
_Ahora piensa en el lugar que prefieras para cenar pasando por aquí tres veces_ indicó James.
Ella obedeció y de inmediato una puerta apareció en la pared, anteriormente llana.
Él abrió la puerta y la sostuvo para darle el paso. Entraron.
Lily no pudo evitar suspirar sorprendida. Una linda habitación con paredes de un blanco inmaculado se alzaba ante sus ojos. Unos grandes ventanales mostraban la noche estrellada de afuera. Había velas por doquier, flotando en el aire como en el Gran Comedor. Un hogar mantenía el calor en la inmensidad del cuarto, cuyo centro estaba dado por una mesa vestida con un mantel también blanco, donde los cubiertos estaban dispuestos para dos.
_Bonito trabajo, Lily.
_Gracias.
Se acercaron a la mesa y tomaron asiento en las cómodas sillas.
_Déjame pensar a mi en la comida, ¿si?_ propuso James. Ella asintió y él cerró los ojos por unos segundos.
Al abrirlos encontró varias fuentes tapadas en la mesa que destapó la pelirroja. Como plato principal había elegido un guiso de cordero, vegetales, salsa de tomate y hiervas que se veía muy apetitoso. También había una segunda opción que constaba de milanesas con puré.
_Creo que optaré por las milanesas_ dijo la ojiverde.
_¡Genial! Es lo que había supuesto_ él no pudo evitar elogiar por dentro la sencillez de su cita.
_¿En serio? ¿Cómo?_ preguntó mientras servía la comida. James también prefirió las milanesas.
_¿Te olvidas que estuve meses fijándome en tus costumbres? Creo que por este tiempo te debo conocer más que tu propia madre.
Ella rió y de pronto recordó algo.
_Hablando de tu dia
eh
cuaderno_ se corrigió cuando recordó lo mucho que le molestaba al chico que le digan diario íntimo a su anotador_ Tengo una duda. ¿Te acuerdas de una parte en la que escribiste acerca de la noche en que encontraste a Sirius mojado en su cama?
James rió al recordar el episodio pero luego la miró preocupada
_Si te refieres a mi sueño

_No. Eso será tema posterior_ lo interrumpió la chica y él sonrió al pensar que iba a haber un tema posterior_ Me refería a algo que escribiste, algo que tiene que ver con un secreto tuyo que sólo sabe Sirius y que ni siquiera has querido contárselo a los otros dos.
Ahora James volvió a adoptar la misma expresión de consternación.
_Ehh
se trata de mi peor temor
no creo que te interese el tema_ quiso desviar el tópico, pero había elegido muy mal sus palabras como para lograrlo.
_Sí que me interesa.
_Ok_ dijo resignado_ Cuando Sirius y yo teníamos siete años

_¿Hace tanto tiempo se conocen?
_Pues sí, nuestros padres _la cara se le tornó un poco sombría al recordar a los suyos y Lily se maldijo por su indiscreción_ se frecuentaban, no porque a mis padres les gustara los Black, no, pero al ser ambas parejas de familias de pura sangre tenían que asistir a las mismas fiestas y de esas abundan en la Comunidad. Pos parece que ambos éramos dos traviesos_ Y lo siguen siendo pensó para sí la pelirroja_ porque nos llevaban a todas las fiestas a pesar de que eran sólo para adultos. Tenían miedo que destrozáramos nuestras casas si nos dejaban en ellas. De hecho, creo que Sirius trató de incendiarla a los cinco años, no me acuerdo muy bien, si quieres luego le pregunto_ ¡Qué tierno! se dijo Lily_ La cuestión es que siempre nos encerraban en un mismo cuarto y así nos hicimos amigos
me acuerdo que hacíamos tanto ruido que ponían un hechizo silenciador en la puerta para no escucharnos. Eran buenas épocas. Y tú ¿hace cuánto conoces a Ceci?
_No cambies de tema, sabes que a Ceci la conozco desde primer año.
_¿Por qué? Tal vez se conocen de la infancia también, ella es de familia muggle después de todo.
_¡James! Ella es belga y yo inglesa. ¿Eso no te dice nada?
_No. Después de todo Inglaterra y Bélgica no están tan lejos.
_¡¡James!! ¡¡Estas queriendo cambiar de tema!!_ dijo ya bastante exasperada.
_Ok, ok
no te enojes. Bueno, cuando teníamos siete años
Canuto estaba en mi casa, lo había invitado a pasar unos días y sus padres felices de deshacerse de él lo dejaron venir. Resulta que había un vecino mío que vivía al lado de mi casa al que le gustaban las carreras de animales. En ese momento, estaba entrenando a un gato. Y siempre odié a los gatos, una vez el gato de mi abuela me rasguñó la cara cuando tenía tres, son muy poco confiables_ la pelirroja no estaba de acuerdo pero no quería volver a interrumpirlo_ La cuestión es que Canuto me retó a atrapar al gato en el jardín del vecino por un jugo de calabaza y no me pude rehusar, después de todo el gato siempre estaba atado a un árbol. Pero si ahora me preguntas
eso era extraño, ¿verdad? ¿Por qué va a estar atado un gato? Bueno, entonces fui
me acerqué, lo único que tenía que hacer era demostrarle a Sirius que mi repugnancia por los gatos no era una fobia, pero cuando lo toqué el maldito gato se agigantó, parecía un tigre de dos metros y comenzó a rugirme a lo loco. Yo salí corriendo, ahí descubrí que era muy rápido, pero el maldito canino se soltó y me persiguió. Si no hubiera divisado la pileta del vecino no estaría vivo para contarlo, puesto que me tiré en ella, sabiendo que los animales odian el agua. Resulta que me quedé allí tres horas como mínimo, ya que el muy idiota de Canuto no paró de reírse a carcajadas en mi jardín y cuando yo le pedía que me ayudase él me contestaba que tenía que esperar al dueño porque él ni loco se arriesgaba a caminar frente al gatito y volvía a reírse como un demente, se rió tanto que terminó regando mi pasto con su pis. Finalmente llegó el domador de bestias salvajes y encima de todo, me tuve que aguantar una reprimenda de una hora.
Lily comenzó a reír encantada con la historia de un James pequeño asustado por un simple gato y luego perseguido por un tigre. Además, estaba el hecho de Sirius haciéndose pis nuevamente. Era demasiado. El de gafas puso su mano atrás de la cabeza, avergonzado, pero sonrió ante la diversión de su pelirroja.
_¿Y todo eso por un jugo de calabaza?_ preguntó la ojiverde cuando pudo tomar un respiro.
_Sí, bueno tenía siete años y no me podía echar atrás por un reto de Sirius.
_Y ahora tampoco.
_Es verdad_ le sonrió. ¡Cómo me gusta esa sonrisa! Ahora sí que veo el encanto que le ven todas las demás.
_Ahora dime tú, yo ya te conté mi mayor miedo
Es tu turno.
Lily dudó pero luego decidió que tenía razón, había que dar de las dos partes.
_Ehh
el mío
la altura.
_¿La altura?_ James parecía sorprendido.
_Sí, aborrezco la altura. Todavía es el día de hoy que no puedo subirme a una escoba. No creo que te acuerdes pero en nuestra primer clase de vuelo, me traumaticé de por vida. Obviamente yo no tenía ni la menor idea para qué servía una escoba si no era para barrer y cuando me subí por primera vez, la maldita cosa se elevó por los aires sin previo aviso y comenzó a dar vueltas en redondo. Yo traté de aferrarme al palo lo más posible pero pronto salí disparada hacia el lago. Fue el chapuzón más feo de mi vida.
_¡¡¡¿¿¿Esa fuiste vos???!!! ¡¡¡¡Sirius y yo hemos tratado de recordar quién había sido la chica por años!!!!_ y comenzó a reír a carcajadas.
_Me alegro de que te diviertas con mis traumas_ dijo sarcástica la pelirroja.
_¡Vamos! Tú te reíste de mí_ argumentó el de gafas entre risas.
_Ok. Esta bien. Tienes razón_ sonrió y se unió a las risotadas recordando la historia de James.
Continuaron hablando con mayor facilidad que nunca. Muchas veces riendo al recordar antiguos intentos del chico por invitarla a salir.
Finalmente, comieron el postre (soufflé de chocolate, otra elección de James) y abandonaron el Cuarto de los Menesteres para volver a su torre.
Cuando entraron en la Sala Común, ésta ya estaba desierta. Él la acompañó hasta su escalera y ambos se quedaron callados ante la perspectiva de la despedida.
_La pase muy bien, James. Me reí mucho_ comenzó la ojiverde.
_Me alegro mucho. Creo que ha sido la mejor cita de mi vida. Gracias, Lily_ le sonrió el chico.
Él se acercó, sin decidir todavía a donde debía besarla. Sus bocas se acercaron peligrosamente pero cuando estaban a sólo dos centímetros de encontrarse la chica giró la cabeza a un lado y la boca de James chocó con el cachete de ella.
El se mostró algo decepcionado. Entonces, Lily le tomó la cara con las manos y ahora ella le dio un sonoro beso con su boca en su mejilla.
_Gracias a ti. Espero que se repita_ y con eso subió las escaleras hacia su cuarto.
James hizo una especie de baile de triunfo, un poco espástico si lo miran objetivamente, pero él estaba demasiado feliz como para preocuparse. Trepó sus escaleras tarareando una melodía.
Una vez que la Sala Común estuvo desierta nuevamente, cuatro personas aparecieron del aire. Una de ellas tenía una capa en la mano.
_Eso sí que fue tierno_ habló una rubia con acento francés.
_Sí, tierno pero extremadamente lentejuela_ era la voz de una castaña.
_Sí Lunático, habrá que molestar a Cornamenta por ser tan espástico. ¿Viste ese baile?
_Sí lamentablemente lo vi, Canuto. Pero ahora vayamos a dormir que la cita fue más larga de lo que esperé.
Cada chico besó a su novia y luego las chicas subieron una escalera, mientras ellos otra.

_Buenos días_ saludó Lily sentándose contenta el lado de Ceci en la mesa del desayuno.
_Hola_ saludaron todos al unísono, mirando de James a Lily una y otra vez, quienes estaban enfrentados.
Hubo un silencio incómodo, estaba claro que los chicos esperaban un saludo diferente por parte de la pareja. Pero tanto la pelirroja como el de pelo azabache comían calmos su desayuno sin decir palabra. De repente, Sirius habló:
_Lily, amor mío, ¿la pasaste bien anoche?_ ambos, James y Lily, alzaron la vista para observar al ojiazul como si estuvieran viendo a un demente pero notaron que el chico no se dirigía a la pelirroja si no a su novia que estaba sentada al lado. La castaña captó la indirecta.
_Sí, Jamesie, fue la mejor noche de mi vida_ Ceci habló con una voz que no era la suya, si no mucho más finita.
_Entonces, ¿qué dices? ¿Me merezco un beso como agradecimiento?
_Por supuesto, bombón
Y sin más, Sirius la tomó por la espalda, la inclinó en el aire muy teatralmente y la besó apasionadamente.
Remus, Amber y Peter observaron la escena divertidos y al besarse sus amigos comenzaron a reír con muchas ganas. James enrojeció, al igual que Lily y cuando vio la furia en los ojos verdes se concentró en su plato.
_¿Sé puede saber qué hacen?_ preguntó la pelirroja enojada cuando los novios terminaron con la actuación. Todos callaron al instante.
_Hacemos lo que deberían y desearían hacer ustedes_ replicó la castaña.
Lily la miró furiosa_ ¡¡¡Yo no hablo así!!!
_ Oh sí, si lo haces
_ respondió el ojiazul antes que Ceci.
_¡¡ARRRGGGHHH!!_ y por segunda vez en la semana salió irritada del Gran Comedor.
_¡¡Gracias, muchas gracias!!_ dijo sarcástico James yendo tras la ojiverde.
Los otros tres miraron a los novios en plan de actores con reproche en el rostro.
_¡¡¡¿Qué?!!!_ remataron al unísono.

_Lily, ¿estas bien?_ James había ido a buscar al lago, donde sabía que la encontraría. Y allí estaba con sus pies en el agua, como acostumbraba hacer.
Ella miró hacia atrás para verlo y el chico se intranquilizó al ver que estaba llorando. En seguida, se sentó a su lado y le puso una mano en el hombro de forma reconfortante.
_Lily, no llores. No puedo verte llorar, por favor. Sabes que ellos sólo estaban bromeando, son así, ya los conoces, demasiado sinceros para ser bueno.
_Es eso James. Es que son sinceros.
_¿Cómo?_ preguntó confundido.
_James, ¿por qué te gusto?
Eso era lo único que él no esperaba escuchar de su boca en ese momento. Se sorprendió pero luego logró salir de su asombro.
_No, Lily, tú no me gustas.
_Ah
¿no?_ ella lo miró con tristeza en los ojos_ Es que pensé como me invitaste

_No me gustas porque te amo, Lily. Estoy enamorado de ti.
La pelirroja agrandó los ojos al instante. Nunca antes le había dicho eso, sí que la quería, pero jamás que la amaba

_¿Por qué, James? ¿Por qué me amas?
Otra pregunta inesperada
Tenía tantas razones que no se le ocurría una buena forma de expresarlas todas en palabras. Sus ojos la miraban fijo, ya no tenía miedo de decir lo que sentía. Sabía que el momento había llegado y sólo le quedaba jugarse entero, al fin y al cabo ella era la persona que más amaba en ese mundo, no podía arriesgarse a perderla.
_ Lily, te amo porque amo todo en ti. Amo la forma en que sonríes. Amo tus ojos. Amo el que te veas preciosa incluso cuando lloras. Me gusta que puedas hacerme reír, aunque nunca lo admita. Me gusta que puedas tomar las cosas, algunas veces a la ligera y otras no, porque eso me recuerda que no todo es broma. Amo el hecho que ni siquiera puedo pestañear cuando me miras a los ojos. Amo tu inteligencia y tus tonteras, tu dulzura y tu rudeza, tu insufrible sensatez y tu tierna locura, tu simpatía y antipatía
desde la primera de tus perfecciones hasta la última de tus imperfecciones
porque así te amo
como eres. Y te amo porque sé que puedo imaginarnos juntos en un año desde ahora, en cinco años desde ahora, en diez años desde ahora, en cincuenta años desde ahora
. Pero más aún, te amo porque me gusta saber que hay tantas cosas que amo de ti que podría hablar por horas si quisiera hacer una lista de todas ellas.
Los ojos de la pelirroja volvieron a llenarse con lágrimas y James casi se desespera pensando que le pudo haber hecho más daño, pero cuando vio la sonrisa en su cara y esa luz de felicidad en el verde que tanto le gustaba se decidió por atraerla hacia sí, llenando sus pulmones de aquel aroma que también le gustaba tanto y removiendo un mechón rojo de su cara rozándola con la mano, lo cual también le hizo recordar lo bien que se sentía al sentir su tacto. Dos cosas más para agregar a la lista.
A su vez, Lily estaba concentrada en grabar mentalmente cada rasgo de James durante el acercamiento. Por primera vez, notó unas pequeñas pecas debajo de sus pestañas y por detrás de los lentes, que en realidad eran una miseria en comparación con el millar que se lucían en el rostro de ella, sin embargo, le resultaron adorables y asombrosas por el sólo hecho de formar parte de él.
Y en segundos, la explosión: el estallido de latidos en que rompieron sus corazones al reconocerse mutuamente en el beso, movilizados por una inmensa alegría, semejante a la que demuestran los cachorros, al sacudir la cola cuando después de estar un tiempo extraviados, se reencuentran con sus dueños añorados.

Después de pasar toda la mañana del domingo con Lily paseando en redondo por los jardines, detuviéndose frecuentemente a demostrarse el amor recién profesado, ambos volvieron al castillo para el almuerzo.
Entraron al Gran Comedor y se dirigieron a su grupo de amigos que ya estaban sentados en la mesa de su casa. Era hora de anunciar las buenas nuevas. Al llegar se sentaron uno al lado del otro.
_Perdona, Lily. Sé que me pasé. Sólo estaba bromeando_ se disculpó la castaña al verla.
_Sí, perdón._ le siguió Sirius.
_Esta bien, después de todo, fueron de gran ayuda.
_¿Si? ¿Y por qué es eso?_ preguntó esperanzada la francesa.
La ojiverde le tomó la mano a su novio y alzó ambas para que sus amigos las vieran. Todos sonrieron felices.
_Eso quiere decir
¿Qué ya son novios? ¿Definitivamente?_ preguntó Peter.
_Sí, Colagusano_ respondió James.
_¡¡¡Felicitaciones!!!_ dijeron Ceci y Amber abrazando a su amiga.
_¡¡Qué bueno James!!_ Remus le palmeó la espalda en señal de apoyo.
Pero el ojiazul se levantó, se paró en el banco y gritó para toda la sala:
_¡¡¡Compañeras y compañeros!!! ¡¡Denme su atención por favor!!_ al instante todo el salón se inundó en un cortante silencio, uno de aquellos que sólo Dumbledore podía lograr. El ojiazul sonrió complacido, después de todo seguía siendo Sirius Orion Black.
_¡¡¡Dejénme anunciarles que James Potter y Lilian Evans son finalmente una pareja feliz y se unen a mi club de Novios Felices Para Siempre!!!
Para su asombro no hubo la explosión de felicitaciones o incluso de murmullos que habría esperado. El silencio continuó hasta que:
_¡Chocolate por la noticia, Idiota!_ se escuchó un grito femenino desde la mesa de Slytherin, donde a nadie parecía importarle la noticia, pues los chicos y chicas de la casa odiaban a los Merodeadores por todas las bromas de las que habían sido el blanco.
Nota mental: acabar con mi prima Narcisapensó Sirius y miró hacia su alrededor por si en las otras mesas su noticia tenía mejor aceptación. No pudo ver entusiasmo, sólo ensoñación en las caras de las chicas que lo miraban, mientras que otras intentaban ocultar sus lágrimas.
_¡¡Síi!! ¡¡Cómo si eso fuera algo nuevo!!_ se escuchó una voz masculina desde la mesa de Ravenclaw.
_¡¡¡Era de suponer, ¿no crees?!!!_ sonó una voz desde la mesa de Hufflepaff, también varonil y muy cínica, por cierto.
_¡¡¡OK!!!¡¡¡Ustedes no son nada divertidos!!! ¡¡¡Vaya público!!!_ gritó Sirius por última vez, decepcionado. Se volvió a sentar en el banco.
Los amigos rieron.
_No te preocupes, amor. Aún así yo te quiero_ bromeó la castaña antes de darle un beso.
James y Lily se miraron hipnotizados uno con los ojos del otro y se dieron un profundo y duradero beso.
_Eyy
Lily
mira que ahora están todos mirándolos, incluso Dumbledore.
_Eso no importa Amber_ dijo entre besos la pelirroja_ El viejote debe estar muy feliz con la noticia_ ella no pudo ver la cara de confusión de sus amigos, pues James no la dejó desprenderse de él, así que no hubo más comentarios al respecto.
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espero les haya gustado
besotes a todos...
Cecil =)_Para mañana quiero un pergamino de cada uno de ustedes con el largo de unos...40 cm acerca de las numerosas ventajas y algunas desventajas de incorporar a la comunidad de magos la membresía de los semi-humanos, en especial de los licántropos_ la profesora de DCAO, Arrieta Umbridge, una mujer grande que iba siempre vestida con un cardigan púrpura y con una voz dulce y amable, siempre había sido la profesora preferida de Remus. Éste nunca se hubiera imaginado que la nieta de la señora sería la que transformaría el legado de la tolerancia para los semi-humanos en todo lo contrario para luego traerle muchísimos problemas al buscar trabajo. De hecho, lo único que había heredado Dolores Umbridge de su abuela fue su cardigan y esa forma melosa de hablar, aunque en el caso de la descendiente era totalmente falso_ Pueden retirarse, alumnos...Buenas tardes_ con esto la señora dio por terminada la última clase del día.
Las tres amigas se levantaron de su asiento empezando a recoger sus útiles
_Así que no tendrás muchos problemas para escribir los 40 centímetros ¿verdad, Amber?_ Ceci le habló a la rubia con una sonrisa picarona_ Es más, hasta podrías escribir un metro con las múltiples ventajas de que un licántropo te lleve a la cama...o en su defecto a un armario de escobas_ la aludida enrojeció al instante, vamos...que esta chica es tan santa que no se acostumbraba a contarle a sus amigas sobre su vida sexual sin estremecerse. De todos modos, se recuperó rápido para replicar.
_Hey... que tú no te quedas atrás. Es más, podrías señalar en tu escrito las múltiples ventajas de despertar con un animago al lado...
La castaña sólo rió, pues para ella su vida sexual no era para sonrojarse si no para ufanarse.
_¡Dejen eso! No todos necesitamos saber de sus cosas_ la última palabra había sido entonada por la pelirroja de una forma tal que dejaba ver lo mosqueada que le ponían tantos detalles eróticos cuando ella no tenía nada que aportar a la conversación.
_Lily, no te impacientes_ como era de esperarse la belga no desaprovecharía la ocasión para hostigarla un poco más_ Que ya estarás con tu James y será mágico, eso sí, primero tienes que resolver tus prejuicios para poder disfrutar...
La ojiverde ya iba a contestar diciéndole que a ella también le había costado la primera vez mientras las tres pasaban por la puerta hacia al pasillo pero algo las interrumpió. Dos jóvenes salieron corriendo por la puerta antes que ellas, casi tumbándolas por el apuro. Ceci y Lily iban a soltarle improperios hasta que vieron quienes eran: sus dos queridos novios, que se dieron vuelta para correr de espaladas mirando a sus chicas y lanzándoles besos para luego volver a correr en la posición normal.
_¿Y a esos qué bicho les picó?_ preguntó la pelirroja bastante cabreada.
_Las admiradoras han vuelto al ataque_ explicó una voz masculina proveniente de Remus, quién rodeó a su novia por la cintura al alcanzarlas.
_¡¿Cómo?!_ gritaron tanto la castaña como la ojiverde, ahora sí que bien cabreadas.
_Eso que escuchan. James y Sirius han estado huyendo de sus fans toda la mañana Parece que las directoras de sus clubs le advirtieron que de ahora en más los seguirían a sol y sombra con tal de que no estén con ustedes.
_¡¿Cómo?!_ las aludidas volvieron a gritar al unísono.
_Lo que escuchan, ¿qué? ¿están sordas?_ el chico arqueó la ceja.
_¡NO!_ esta vez habló sólo la ojinegro_ Lo que no entiendo es por qué reaccionan esas locas si nosotras ya hemos estado de novias con ellos y sí, nos han querido matar por un tiempo, pero nunca han llegado a hacer nada antes.
_Es por eso justamente_ la francesa explicó con tono de estar explicando la tabla del uno_ Lo que pasa es que ustedes ya han estado con ellos y ellas creen que eso no es justo, que sólo debería ser una oportunidad para cada una, de esa forma ninguna se queda con las ganas. Además ya están bastante mosqueadas porque ustedes son las que más les duraron
_¿Y por qué las fans de Remus no se enojan también?_ demandó Lily.
_Sí eso...¿por qué?_ la secundó Ceci.
_Porque él nunca le ha dado mucha cabida a ellas, puesto que mi lobito siempre ha sido un chico bastante casto, no como sus novios_ Amber sonrió divertida con las expresiones heridas de sus amigas mientras Remus asentía orgulloso.
Los cuatro siguieron caminando. Ceci y Lily se habían concentrado en debatir qué era mejor: matar a las fans o a sus novios por ser tan excesivamente irresistibles. Claro que la primera idea era más aprobada por la castaña mientras que la segunda era más apoyada por la pelirroja
_¡¡A POR ELLAS!!_ el grito provino de una chica, más precisamente aquella que había atinado a matar a la ojiverde esa vez en la que la susodicha dirigió un hechizo a James, pero fallándole le pegó a un chico de segundo año. Esa rubia platinada, cuyo rostro clamaba por una intensa cirugía facial, lideraba una gran horda de muchachas, de distintos años y con insignias del club de fans de James Potter o de Sirius Black. Todas con unos ojos asesinos que miraban amenazantes a las novias de sus adorados ídolos. Al ver que las chicas se abalanzaban sobre ellos, tanto Remus como Amber reaccionaron de forma rápida pegando su espalda a la pared del pasillo para escapar a la estampida, cuyos blancos (ceci y lily) permanecían petrificados en el medio del lugar sin entender que sus vidas estaban prontas a acabar. Justo cuando las dos ya rezaban para que sus dioses no se olvidaran de ellas, sin importarles el ser ateas, unos brazos rodearon a cada una de ellas sacándolas fuera de peligro y empujándolas hacia una habitación que para otros era desconocida. Claro, eran los protagonistas de esta historia.
_¿Estan bien?_ preguntaron los dos merodeadores a la vez mirándolas de arriba abajo para discernir si algún centímetro de sus queridas niñas había sido maltratado. Porque de ser así...
_Sí. ¡Héroe mío!_ la castaña miró a Sirius con el mayor de los cariños y gratitudes antes de lanzarse a los brazos del chico para agradecerle como era debido.
_¡No!_ la respuesta de la pelirroja fue menos romántica. Ella miraba a James con dagas saliendo por sus ojos verdes.
_Pero...¿te hicieron algo?_ se estremeció el de pelo azabache. Los otros dos estaban demasiado ocupados en sus cosas como para interesarse.
_No, ellas no. ¡Tú!
_¿Yo?_James la miró asombrado para luego retomar un tono de defensa_ ¿Y ahora qué hice yo más que salvarte de ser aplastada por una estampida de fans furiosas?
_¡Eso! ¿Por qué mierda tienes que tener una tropa de fans estúpidas dispuestas a arrancarme la cabeza?_ los ojos verdes seguían mirando furiosos a los de James, quién no se quedó atrás con sus ojos castaños indignados.
_Yo no tengo la culpa de eso, no puedo obligarlas a que se olviden de mí tan fácilmente_ el tono descarado del peli-azabache terminó con la poca paciencia que le quedaba a la pelirroja, que como esa ya era muy poquita en circunstancias alegres con el chico en cuestión ya se imaginarán como reaccionó. Por supuesto, dándole puñetazos en el pecho a gritos de ¡Engreído malparido!. James trató de defenderse sujetándole los brazos, pero se le hizo muy difícil.
_¡¡¡Sirius, dile a mi novia desquiciada que nosotros lo único que hicimos fue salvarlas porque no las queremos muertas, hechas papilla en el suelo!!!_ el de gafas trató de buscar ayuda en su amigo sin sacar la vista de la eufórica ojiverde.
_¡¡¡Ceci, dile al imbécil de mi novio que ellos son los culpables por estar siempre pavoneándose por ahí en busca de conquistas y que las pobres chicas sólo están aturdidas por tanto caradurismo!!!_ por su parte Lily trató de buscar ayuda en su amiga sin quitar tampoco sus ojos de los de James.
_Sem_ fue la única respuesta de los dos aludidos.
La pareja en combate se molestó por la indiferencia de sus amigos, que por supuesto era una falta de sensibilidad a tan importante cuestión. Pero al girar para concentrarse en ellos, notaron el por qué de su indiferencia, pues ambos estaban muy ocupados dándose el lote contra la pared. Una pierna de la castaña rodeando la cadera del novio y las manos de éste por debajo de la camisa de su chica. De inmediato tanto las manos de la pelirroja recayeron en su cadera como las de James en la propia.
_¡¡Hey!!_ gritaron los dos al unísono.
_¿Por qué tan compenetrados ustedes?_ Remus entraba a la habitación con su novia de la mano, divertido por la escena. Amber sacudió la cabeza al ver a la pareja, casi más, enrollándose en la pared enfrente de sus amigos.
En ese momento Ceci se percató de que había demasiada gente en el cuarto como para seguir con su plan erótico, así pues se desprendió un poco de su novio, lo que no fue fácil ya que él estaba demasiado concentrado.
_¡¡Sirius!!_ gritaron los otros cuatro al mismo tiempo, ya era un poco asqueroso todo aquello.
_¡¡¿Qué?!!_ el chico se desprendió totalmente de la castaña muy molesto por la interrupción_ ¡¡¿Pero que mierda hacen todas acá?!!
_ Cuando entramos a la habitación ya estábamos nosotros cuatro, ¿recuerdas?_ preguntó Lily irritada, mirando al ojiazul como si estuviera viendo una versión joven y apuesta de Hannibal a punto de devorar a su amiga, lo cual tampoco estaba muy alejado de la realidad.
_Ah
sí_ después de unos momentos de reflexión Sirius se dio por enterado.
Las otras dos parejas suspiraron entornando los ojos, mientras que la castaña le dio un beso suave a su novio, en modo de consuelo_ Mejor nos vamos a terminar lo empezado en otro lugar, ¿si?_ le susurró al oído haciendo que el chico le mirase con el brillo en los ojos propio de los niños que reciben un dulce.
Sirius la rodeó por los hombres y con un breve saludo a sus amigos salieron del cuarto corriendo para evitar ser alcanzados por las fans.
Remus y Amber se enviaron miradas sugestivas, claramente diciéndose ¿Y qué tal si les imitamos? Pareció que ambos se respondieron afirmativamente porque el castaño la rodeó por la cintura con un brazo mientras salían de la habitación muy cariñosos. Una mano de la rubia en la cola de su novio.
Lily y James los miraron incrédulos, después de todo ellos iban por todo el castillo enrollándose por doquier mientras ellos seguían en la fase de peleas tontas. Se miraron pero antes de nada la pelirroja le hizo un gesto de enfado. Él se mosqueó.
Estaban saliendo ya del cuarto, explicándose del por qué ella era una ilusa mientras él un engreído cuando vieron que afuera los seguían esperando las verdaderas dementes: las temidas fans.
Entonces Lily se enfureció aún más por la insistencia de esas golfas y decidió tomar el toro por las astas. Tomó a James del cuello de su camisa y lo besó con tal ímpetu contra la pared que las demás no pudieron hacer otra cosa más que correr a sus respectivas salas comunes, llorando por los pasillos.
_Ahh
. Y hasta que entras en razón_ le bromeó James una vez separados por una milésima.
_Calla y sigue_ le invitó la ojiverde, quién ya se había flipado con el beso anterior. El chico no osciló en obedecer y la acorraló contra la pared.
De lo acalorada de la situación se podría decir que los personajes de los cuadros enrojecieron mientras miraban con ansias a la pareja que parecía estar en su momento de gloria, ya que con la fogosidad acumulada durante sus peleas, y que luego se desataba en las reconciliaciones, éstas eran dignas de ser televisadas. Así fue como fueron rotando por la pared del pasillo, turnándose para estar apoyados contra ella mientras las caricias y los besos seguían apasionados. Pero sin caer en la cuenta que el pasillo terminaba en algún momento, llegaron al fin de la pared y cayeron al suelo. Para más precisión, Lily en cima de James, con sus camisas bastante mal puestas por las caricias y los cabellos de ambos más revueltos que nunca.
_¿Estas bien?_ le preguntó la pelirroja preocupada.
_No, me duele aquí_ James puso cara de niñito que ha perdido a sus padres mientras se señalaba la boca. Lily no perdió tiempo para comenzar a besarlo nuevamente.
_Cough, Cough_ simuló toser una persona delante de ellos. Lily alzó la vista para ver los ojos de Minerva Mcgonogall que los miraba con una mano en su cadera. Pero sorprendentemente no eran los ojos asesinos y reprochadores que hubiera esperado sino más bien unos ojos cómplices, acompañados por una media sonrisa.
_¿Se van a levantar o no?_ su tono de voz era tan rígido como siempre. Ambos dos, todavía en el piso de la sorpresa se levantaron antes de lo que les tomaría contestar que sí.
_Perdón_ se disculpó la prefecta, totalmente roja y mirando el piso.
_Sí _ la secundó el capitán de Quiddtich con una mano revolviéndose el pelo, pero aún así enfrentando los ojos de su profesora.
_Esta bien_ esas palabras de su tutora de casa hizo que las rodillas de ambos jóvenes flaqueasen_ Pueden irse pero traten de hacer esas cosas en privado, que no quiero que los más chiquitos se traumaticen. Además, podrían evitar darles ideas a los otros más grandes, que últimamente crecen más rápido._ con eso, una de los profesores más temidas por el estudiantado salió de escena, dejando en ella a dos chicos de sexto muy confusos. Es que ellos se hubieran esperado todo tipo de torturas y castigos por lo que acababan de hacer, pero nunca semejante
.ehh
colaboración.
Lo que ellos no sabían es que Macgonogall había cambiado su dirección inicial para darle una buena noticia al director de la escuela.

_Tenemos que planear algo_ anunció la pelirroja antes de tumbarse en su cama de espaldas y suspirar.
_¡Vaya! Parece que Lily está cansada_ la ojinegro salío del baño con una toalla tapando su cuerpo y con otra secándose el cabello, mientras su cara esbozaba una sonrisa maliciosa al contemplar a la recién llegada.
_Pos sí_ contestó la aludida sin notar esa expresión pícara en su amiga, puesto que tenía los ojos fijos en el techo_ Estoy cansada de esas golfas mal paridas que no hacen otra cosa más que babear por nuestros novios.
_Sí, lo sé_ Ceci se sentó al lado de la ojiverde para mirarle la cara y concordar con ella_ Son de lo peor, pero de alguna forma me recompensan cuando veo cómo lloran por los pasillos al pescarlo a Sirius besándome.
_Eso es cruel_ le retó la francesa que se ponía su piyama.
_Además, cualquiera se pondría a llorar al verlos a ustedes dos enrollándose en medio de los pasillos como dos animales en celo. Realmente me sorprende el que te hayas mantenido virgen antes de Sirius.
_Gracias_ contestó ilusionada la castaña, tomando el cinismo de la pelirroja como un cumplido. Las otras chicas entornaron los ojos.
_De todas formas
_ continuó Lily mirando con extrañeza a la chica sentada a su lado, la cual se frotaba las uñas en su toalla como si hubiera ganado un premio o algo semejante_ debemos idear un plan para deshacernos de esas molestas picoteras.
_No seas tan sañosa, Lily. Sean un poco comprensivas. Ellas están encantadas con sus novios._ Amber defendió a las chicas del colegio con su usual ternura mientras se disponía a dormir tapándose con sus sábanas de cama_ Enamoradas, diría yo
_¡¡¡No están enamoradas!!!_ gritaron ambas chicas, indignadas con la idea de sentir igual que esas regaladas.
_Bueno, sí, tal vez, pero sólo son chicas con ilusiones.
_Amber, amiga. Te aconsejo que dejes de defender a esas huecas si no quieres sufrir ell mismo destino horrible que ellas.
_Ceci, querida amiga mía_ contestó entre dientes la aludida_ No me amenaces que sólo estoy tratando de ser razonable.
_¡¡Razonable, las pindongas!!_ exclamó la castaña, ganándose las miradas de incertidumbre de sus amigas.
_Ceci, ¿puedes dejar de decir esas cosas tan ridículas? Realmente creo que deberías dejar de pasar tanto tiempo con Sirius._ comentó la ojiverde.
_¿Por qué? No dije nada raro, es una palabra totalmente aceptada por la Real Academia Española_ las otras dos respiraron resignadas, sabiendo que nada le sacaría esas ideas de su cabeza_ Ok, respiren cuánto quieran pero no me importa. Y ¿qué has pensado, Lily?
_Pues, pensé en algo que las distraiga y las haga desistir de nuestros novios. Pero no sé bien qué puede ser, tal vez alguna poción.
_Una poción que haga ¿qué?_ preguntó la francesa, ya suponiéndose lo peor, como algo que las convirtiese en hombres.
_¡Convertirlas en hombres!_ exclamó la ojinegro. Amber la miró horrorizada, viendo sus sospechas confirmadas, mientras que Lily la miraba esperanzada para luego cambiar su expresión alegre a una decepcionada, antes de decir:
_Pero Dumbledore se entera y nos expulsa. A él le gusta mucho tener mujeres como alumnas, es un feminista empedernido.
_Lo sé, pero no me refiero a transformarlas en hombres hombres. Sólo decía que sería genial convertirlas en las calderas de hormonas que suelen ser los chicos. Creo que si les damos mucha cantidad de hormonas masculinas en la comida ellas se enrollarán con el primer chico que vean sin importar qué. Y ellos, como recibirán una dosis extra le harán caso a cualquier chica, sin importar granos, grasa, celulitis, etc._ Ceci terminó de exponer su plan con una de sus sonrisas triunfales.
_¿Estas loca?_ preguntó incrédula la rubia.
_No es mala idea, al contrario_ opinó la pelirroja_ pero ¿de dónde sacamos hormonas masculinas? No podemos sacárselas a un chico, ya que el asesinato no está dentro de ninguno de mis planes.
_No, obvio que no, aunque no me molestaría disecar a Quejicus. Pero yo pensaba en
pues ¿qué otros seres vivos de este planeta podrían tener las mismas hormonas que les incitaran a reproducirse de manera impulsiva y desesperada?_ preguntó la estratega de la misma forma que un profesor prueba a sus alumnos.
_Pos eso es obvio_ contestó Lily sin desaprovechar posibilidad de demostrar sus múltiples y variados conocimientos_ Cualquier animal mamífero es la respuesta a esa pregunta.
_¡Exacto!_ la felicitó la improvisada profesora_ y ¿de dónde podemos conseguir en este castillo cualquier parte que quisiéramos de cualquier animal existente?
_Del armario de Slughorn, sin duda, pero
_ comenzó a contradecir la rubia viendo el peligro de la idea donde quería llegar la castaña, pero fue interrumpida por una entusiasmada pelirroja.
_¡¡Gran plan, Ceci!!_ exclamó la chica mientras se levantaba de su cama para saltar de la alegría.
_¡¡Lo sé!!_ la ojinegro no pudo ocultar su modestia al unirse a los saltos de su amiga.
_Ok
chicas inteligentes. Me dicen cómo van a hacer para robarle al profesor de Pociones más enamorado de sus queridos ingredientes
_ Amber ya se había parado para mirar interrogativamente a sus amigas.
_¡¡La Capa de Invisibilidad de James!!_ contestó la novia del chico en cuestión.
_Y ¿cómo piensas sacársela? Porque él se las presta sólo a sus amigos. Además, cuando se entere de su siniestro plan no querrá saber nada.
_Eso no es cierto, Amber. Se pondrá muy contento de poderle hacer una guarrada a los Slytherin_ rebatió la ojinegro.
_Pero si los Slytherin no tienen nada que ver, ninguna chica de esa casa está detrás de ellos_ la rubia ya comenzaba a preocuparse por la sanidad mental de Ceci.
_Lo sabemos, pero igual nos caen mal y no perderemos oportunidad para molestarlas_ esta vez fue Lily la que contestó, para sorpresa de ambas_ No me miren así, que yo siempre las aborrecí a esas odiosas pero nunca me atreví a hacerles nada por temor a perder mi puesto de prefecta. Pero últimamente James me ha dado ganas de travesuras.
_Me alegro por ti. Pero, Amber, debes prometer que no le dirás ni una palabra a Remus_ Ceci miró a la francesa con ojitos de gato mojado_ ¡Vamos! Hazlo por tus adoradas amigas
.no sabes lo mucho que sufrimos por esta situación. Además, luego le diremos a los chicos, prometo.
La aludida miro a las otras dos dudosa, pero al verles esas expresiones de estar en apuros, propia de los Merodeadores, se convenció y asintió con la cabeza.
_¡Genial! Ahora vayamos al cuarto de los chicos. Ustedes distraen a los otros mientras yo logro robarle la Capa a mi querido novio_ y sin más, Lily tiró de sus amigas en dirección al cuarto de los chicos más deseados de la escuela.

Cruzaron la Sala Común que ya estaba desierta a causa de las altas horas de la noche y subieron las escaleras hasta el cuarto en cuestión sin mayores inconvenientes. Abrieron la puerta con sigilo y entraron en cuclillas a la habitación oscura, al parecer ya estaban todos durmiendo. Cada una se dirigió a la cama de su respectivo enamorado. Claro que todas las camas tenían las cortinas tapando lo que solían cubrir.
Amber, corrió las cortinas para encontrarse con la esplendorosa imagen de su novio durmiendo con el frente enfrentando el techo, totalmente despatarrado y sin la parte superior de su piyama, dejando ver su torso varonil. Casi más se sonroja y sin pensarlo dos veces corrió las sábanas que le cubrían pobremente las piernas para acostarse a su lado, antes de ocultarlos nuevamente por la cortina. Le dio un suave beso en los labios. Él se movió un poco sintiendo el roce y abrió los ojos. Al verla, dio un pequeño respingo pero se sobrepuso rápido de la sorpresa tornando su expresión a una más alegre y juguetona.
_¿Qué haces aquí, preciosa?_ preguntó el castaño, mientras acariciaba el pelo de su novia, atrayendo la cabeza rubia hacia su pecho desnudo.
_Vine a visitarte porque te extrañaba_ contestó la chica acariciando los pectorales de su chico con un dedo.
_Pues me alegra que hayas tenido esa consideración_ luego dio un delicado giro para quedar encima de la francesa sonriente_ Es mucho mejor tu versión tridimensional a la otra con la que sueño.
Sin más rodeos, comenzó a besar a su novia, quién lo abrazó con sus finas piernas, pero pronto ella detuvo sus besos para apuntar su varita a la cortina para ponerle un hechizo silenciador.
_Es que las chicas también vinieron, es mejor no molestar y que no nos molesten_ explicó la brujita antes de seguir con las caricias y besos que ya no fueron interrumpidos.
Por otra parte, Ceci también había corrido las cortinas de la cama de su Sirius. Ella se encontró con la imagen aún más desnuda de su novio, puesto que dormía de costado, vestido únicamente con un bóxer negro y ajustado que la dejo babeando por unos segundos, pero luego recordó que babearía aún más si se los quitaba. Entonces, se acostó a su lado y una vez corridas las cortinas, lo abrazó por la espalda con fuerza.
Éste sintió el abrazo y se dio vuelta rápidamente para mirar a su chica con ojos de plato para luego sustituirlos por unos ojos azules pícaros y peligrosos.
_¡Qué gran sorpresa!_ exclamó el ojiazul mientras atraía a la castaña a un abrazo más pegado.
_Si ¿verdad? Es que necesitaba calor que en mi cuarto hace mucho frió_ esto lo dijo con voz de niña con pensamientos de mujer. Sirius sonrió.
_Pues yo he estado allí y hace un calor de las hostias.
_Bueno, sí, pero me refiero a otro tipo de calor_ para evitar recibir otra broma del chico se posó sobre él enfrentado sus caderas._ ¿Me complaces?_ le susurró al oído.
_Claro, amor si eres como un banquete para mí_ contestó mientras comenzaba a acariciar la espalda de la ojinegro, pero ésta se volvió a un costado al escuchar esas palabras.
_¿Banquete? Pero ¿qué ideas son esas? ¿Qué soy yo, una más de tus variadas comidas que puedes degustar a tu gusto?_ preguntó indignada, mirando al chico con los ojos en llamas.
_No, nena., no. Tú eres la única comida que yo puedo querer comer, las otras ya me hacen dar arcadas, después de probarte a ti ya todo me parece poco, ¿qué poco? Más bien, nada.
_Si, claro_ dijo sin mucho convencimiento.
_Ceci, escúchame bien. Cuando digo que eres un banquete es porque tú sabes que la comida comida es una de las mejores cosas de la vida para mí, pues imagínate que un banquete para mí solito es lo mejor de la vida. Y eso eres tú para mí, lo mejor de la vida_ Sirius le acarició el pelo, mirando los ojos negros con seguridad. Ella se dejó convencer por la sinceridad del chico y le sonrió antes de besarla. Después de separarse por un momento de su compañera, él tomó su varita para poner un hechizo silenciador en las cortinas.
_Y ahora
_ el ojiazul la tomó por las caderas para depositarla con habilidad encima de su bóxer como ella se había ubicado antes de cabrearse_ ¿En qué estábamos?_ sin esperar respuesta, por supuesto, comenzó a desabrochar el piyama de la afortunada, mientras ella lo besaba con pasión. Pronto los labios de la chica habían sido utilizados como tinta y el cuerpo de él como pergamino, sin desperdiciar ni un sólo centímetro. La verdad, que fue una idea genial poner esos hechizos silenciadores.
Lily, por su parte, también había corrido la cortina de la cama de James. Ella se encontró con que el merodeador dormía con la espalada enfrentando el techo, pero para su pesar lo hacía totalmente vestido. De todas formas, no tardó en acostarse a su lado con la idea de desvestirle, olvidándose por un momento del robo planeado. Luego de también ocultarse con las cortinas, le dio un beso en la parte de la nuca, lo cual hizo que su target se estremeciera y diera un rápido salto, haciendo que las cabezas de ambos chocaran. Los dos se llevaron las manos a sus frentes para disminuir el dolor en ellas. James la miró entre aliviado y sorprendido, pero ella lo miró irritada. Ambos jóvenes habían terminado arrodillados en la cama.
_¡¡¡¿¿¿Podrías tener más cuidado???!!!_ preguntó casi gritando la ojiverde.
_Disculpa
.pero tú viniste de improviso_ se defendió el peli-azabache.
_Bueno
.si no te gusta mi sorpresa, mejor me voy. No quiero sentirme malvenida_ con eso la pelirroja se dispuso a salir de allí bastante mosqueada pero el chico fue más inteligente, por una vez, y la retuvo agarrándola del brazo para empujarla hacia su pecho.
_No te vayas, Lils. Sabes que eres muy bienvenida aquí, sólo que me tomaste desprevenido, nada más._ le tomó la barbilla con la mano para enfrentar sus ojos marrones a los verdes de ella, que al parecer ya se le había pasado la bronca al sentir el calor del chico. La besó con ternura y ella comenzó a acariciarle el pecho, mientras él hacía lo mismo con su espalda. Pronto estaban los dos acostados de lado en la cama haciéndose mimitos. Pero, entonces ella recordó lo que había venido a hacer y se separó de él lo más delicadamente que pudo.
_Espera
James.
_¿Sem?_ preguntó el aludido, quién estaba concentrado en el cuello de su novia.
_Están los chicas aquí, ¿por qué mejor no vamos a mi cuarto que esta vacío?_ cuando James miró a la chica para ver esa expresión invitadora, él no dudó en asentir y salir de la cama en pocos segundos.
_Ok. Buscaré mi escoba_ le avisó, mientras ella se levantaba también. Pero Lily ni siquiera se fijo en la rareza de lo dicho por el de gafas puesto que comenzó a buscar la Capa. La vio tirada de forma muy descuidada al lado de la cama y al ver que James buscaba otra cosa, la tomó para guardarla en uno de los bolsillos de su enorme piyama que había escogido para la ocasión.
En segundos, estaban ambos al pie de la escalera de las chicas, Lily con la Capa y James con su escoba. Ella subió primero las escalinatas y cuando llegó al final recordó que él, siendo un chico, no podría subir sin que sonaran las alarmas y apareciera un tobogán a cambio de escaleras. Pero cuando volteó a mirarlo, él ya no estaba. Acto seguido: sintió una mano en su hombro izquierdo y se dio vuelta con un salto, bastante asustada. Resultado: choque de cabezas y nuevo masajeo de frentes.
_Por lo visto, tú tampoco tienes mucho cuidado que digamos.
_¡James! ¿Cómo le has hecho?_ preguntó azorada la ojiverde, ignorando la broma del merodeador.
_¿Para qué creíste que traía la escoba?_ contestó éste, aunque pronto su expresión se tornó maliciosa_ ¡Vaya! No creía que mi novia podía tener semejantes pensamientos obscenos._ Resultado: pellizco de Lily al travieso_ ¡¡Auch!!
_No te hagas el vivo
¿cuántas veces has hecho eso de volar hasta los cuartos de las chicas?_ preguntó con las manos en las caderas y los ojos chiquitos.
_No muchas, pero juro que sólo lo he hecho para espiarte a ti.
_Sí, claro_ respondió ella sin mucha convicción, pero decidió mejor cambiar de tema._ Pero entonces, ¿lo han hecho todos los chicos?
.pues no creo que solo se les haya ocurrido a ustedes.
_Pues sí. Veras, Macgonogall, nos quiso desalentar a todos diciéndonos en nuestro primer año que las escobas tampoco servirían puesto que igualmente activaban las alarmas y como lo dijo al pasar todo el mundo le creyó. Hasta que una vez, Sirius estaba tan desesperado por ver a Ceci que se arriesgó y ya ves

_Otra cosa que me cuentas que no me extraña, ya me estoy acostumbrando a ustedes_ dijo con cariño la pelirroja y acariciándole el pecho en plan sensual, lo cual tuvo sus frutos porque el chico la arrastró dentro del cuarto de la afortunada (N/A: otra vez, no hay mejor palabra para estas tres) y en menos de lo que se puede decir Hogwarts ya estaban sin las partes superiores de sus piyamas besándose con fervor en la cama más próxima que encontraron.
Resultado: James en cima de Lily, masajeando el cuerpo de la ojiverde con sus labios mientras ella se retorcía de placer. Pero luego le vino un momento de lucidez al chico, substrayéndolo del mundo de las maravillas para caer en el de la razón. Miró a su novia de forma seria a los ojos, quién bufó por la abrupta interrupción a su propio goce.
_¿Estas segura? ¿No te vas a arrepentir más tarde?_ él sabía que ella era virgen y si había alguien que le importaba lo suficiente como para esperarle hasta al casamiento, era ella. Pues tenía bien clarito que quería tener réplicas de ella de cualquier sexo, femenino o masculino, al madurar y casarse con Lily. Porque también era conciente, que sólo con ella se casaría.
Mientras él pensaba en todo eso, a ella le había dado tiempo para pensar en la pregunta recién formulada. Lily pensó en lo mucho que le deseaba, pero luego se le venían a la mente todas las inseguridades que seguía teniendo. Después de todo, ¿era él el chico que quería? Sí, se decidió casi al instante. Claro, que sí, lo amaba y de eso podía estar segura, porque el sentimiento de dolor y abatimiento que la invadía cada vez que lo veía alejarse de ella le indicaba que ya no podía vivir sin él. Pero, entonces ¿qué le hacía dudar? Tal vez pensaba que no lo iba disfrutar. Aunque no, de escuchar a sus amigas podía poner las manos en el fuego por el hecho de que hacer el amor con el hombre del que estas enamorada es uno de los mayores placeres de la vida, sino fuera porque es el mejor, según Ceci. Entonces
¿qué otra cosa la hacía dudar? Capaz que sentía que no era lo suficiente experimentada para hacerle disfrutar a su novio, porque si de algo estaba segura, era que él sí la haría deleitar a ella, para eso sólo hacían falta sus caricias y besos. En ese momento, una voz que escuchaba en los minutos de incertidumbre, se escuchó dentro de su cabeza: La experiencia se obtiene y si no le haces el amor no la ganarás jamás. Además piensa que es un chico, es más fácil de satisfacer que una mujer, no te preocupes y lánzate a la pileta de cabeza Sí, por supuesto, esa era la voz que le hacía recordar a su amiga la castaña. Finalmente, tomó una decisión y para hacérsela saber a James le tomó la nuca con la mano y acercó su boca a su oído para susurrarle:
_El que se va arrepentir eres tú, sino sigues.
Por supuesto que el amenazado no espero otro segundo para tomar la dirección del acto. Él giro sus cuerpos delicadamente haciendo que Lily suspirara al sentir sus cuerpos presionados más firmemente. Su pecho se elevó al sentir la boca de James bajando y sus propias manos sintieron la necesidad de lisonjear su espalda en suaves y urgentes movimientos.
James encontró el cierre de su corpiño para desabrocharlo con exactitud, mientras Lily clavaba sus uñas con placer en la espalda del chico al sentir su boca recorriendo el camino hasta sus pezones erectos.
Arqueando su cuerpo para que esté más accesible a su boca, Lily movió sus manos hacia el boxer, luego dentro de la prenda para masajear tímidamente la virilidad de su chico con una mano y con la otra quitársela. Cuando los calzoncillos llegaron a sus muslos ella levantó sus piernas y empujó de ellos con sus pies para sacarlos del camino definitivamente. El gimió al sentir la tela rozar su área más sensitiva.
Sus movimientos de boca se tornaron más fuertes y necesitados al sentir cómo ella frotaba su cadera contra la suya a propósito. La tortura se convirtió cada vez más insoportable. Entonces fue a remover su bombacha rápidamente lamiendo el interior de sus piernas mientras lo hacía. Ella gimió de satisfacción para luego empujarlo hacia arriba de manera que su lengua pueda explorar otras partes de su cuerpo y otras partes de su cuerpo puedan explorarse entre sí allí abajo.
Al sumergirse en un arrebato infinito de pasión, lujuria y satisfacción erótica, la pareja se sintió más viva que nunca. Estando con el otro supieron lo que significaba respirar, cómo era el encajar perfectamente con el otro y por qué era importante vivir la vida al máximo.
Hacerse el amor resultó ser algo muy natural entre ellos dos. Ella jamás se había sentido tan segura cómo en los brazos de James.
Más tarde, Lily se quedó contemplando al chico que dormía con la cabeza apoyada en su pecho desnudo, mientras ella le acariciaba con suavidad aquél pelo que tanto adoraba y tanto había insultado, sin querer perdonarse lo tonta que había sido al no aceptar sus sentimientos con anterioridad. Pues era conciente que ese mismo júbilo que ambos sintieron al fusionar sus cuerpos y almas esa noche podría haberse hecho realidad mucho antes. Entonces supo que lo iba a premiar con una dosis de ese placer cuando él quisiera, claro, que también era un premio para ella, pero ¿a quién le importa ese detalle cuando ella se sentía la persona más dichosa del mundo, entregándose a su enamorado, a la vez que él se entregaba a ella?
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espero q nadie se sienta tocado con eso d la poción, recuerden q es todo una broma eh?? jeje
gracias a los q dejaron reviews y sigan haciéndolo por favor...
besotes
Cecil=)Holas!!!!! oka aqui termina....last chapter! asiq espero q les haya gustado...por supuesto no puedo dejar d agradecer a todos los q han dejado reviews y los q se han molestado en leer mi primer fic asiq mucha muchas gracias!!!!!!
(liliana, por supesto q ese no era el final, aquí tienes el epílogo, desp me dices q tal t pareció...)
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_¡Listo!_ exclamó cansada la castaña mientras se tumbaba en su cama._ Ya convencí a Tango para que ponga la poción en la comida del segundo turno de la cena.
_Al menos pude convencerlas de hacerlo sólo con los de cuarto para arriba_ dijo la francesa, más para sí que para las otras dos. La chica estaba frente al espejo, dándole los últimos toques a su pollera y suéter conjuntados para el picnic que habían planeado con sus amigos y de esa manera librarlos de ser contaminados a causa de lo planeado por sus dos locas amigas.
_Sí, si, Amber, como digas_ comentó la pelirroja como quién no presta mucho atención a la cosa._ Bueno, ¿nos vamos? Que Adam y Joussepe ya me miraban bastante raro cuando les invite al picnic, pero no pude dejar que sus novias sean víctimas de nuestro plan maestro.
Con esto, las tres chicas salieron del cuarto, llevando, cada una, una canasta con comida no contaminada.

Las tres parejas de novios ya estaban en el Hall de entrada, esperando junto a los dos amigos Grffys a las novias de los susodichos. Pronto aparecieron con su mejor expresión y saludaron de buena gana a los chicos. Todos se disponían a salir para comer en la oscuridad de la noche, pero las tres leonas quisieron quedarse para averiguar si su plan marchaba bien.
_¡Esperen!_ Ceci les hizo detenerse a sus compañeros_ Quiero ver algo antes, ¿vienen chicas?_ preguntó mirando a sus dos amigas. Éstas asintieron algo ansiosas.
Ceci, Lily y Amber se asomaron por la puerta abierta del Gran Comedor y notaron que recién aparecía la comida del segundo turno y para alivio de la francesa también notaron que los alumnos debajo de cuarto ya no estaban en la sala. Los otros siete chicos se asomaron sigilosamente al ver la forma extraña de actuar de las chicas, pero conociéndolas decidieron averiguar qué les distraía de esa forma.
Pronto, todos comenzaron a comer, los profesores ya habían comido en el turno anterior, así que sólo se limitaban a charlar entre ellos, para mayor alivio de la rubia. En pocos segundos, las chicas tuvieron las primeras evidencias del efecto de su idea. Algunas chicas comenzaron a levantarse de sus asientos, seguramente, con el propósito de ir hacia sus novios. Todos comenzaron a desajustarse la ropa, como consecuencia del repentino calor que les agobiaba. En pocos minutos ya había parejas formadas por toda la sala, dándose besos apasionados y acariciándose en plan de película porno en donde se filma una orgía integrada por un número excesivo de personas. Además, al haber más chicos que chicas en la escuela, algunas se contentaban con formar parte de tríos o cuartetos. Los chicos esbozaban sus mejores sonrisas, puesto que si bien ellos también habían sido víctimas de un aumento de sus propias hormonas, eran los más beneficiados por la situación.
Los profesores miraron la escena totalmente atónitos por unos momentos antes de comenzar a gritar que se detuvieran en el acto, pero los alumnos parecían no tener oídos al estar concentrados en dar y obtener placer. Macgonall comenzó a poner detenciones por cantidades abismales, incluso amenazó con la expulsión pero al ver que nadie se tomaba en serio sus amenazas miró al director de la escuela en busca de ayuda desesperada. Éste al principio miró con diversión la escena (N/A: creo que a veces se toma demasiado en serio eso del amor siempre es bueno), pero al ver la mirada de la Profesora de Transformaciones y que la cosa se estaba yendo de las manos, puesto que algunos ya habían vaciado las mesas con el fin de tener mejor comodidad para enrollarse, tuvo que tomar cartas en el asunto. Se paró y con esa majestuosidad que lo acompaña cada vez que usa su gran habilidad para la Magia, apuntó su varita al salón entero y gritó: _Inmobili Corpus. De inmediato, todos los chicos se quedaron inmovilizados, la mayoría en posiciones más que comprometedoras. Esa noche deberían tener que hacer lugar extra en la enfermería si querían curar a todos los chicos a partir de cuarto. Pero luego los ojos detrás de los anteojos de madia luna repararon en algo: diez chicos se retorcían en el piso del Hall de Entrada, tratando de atajarse las costillas que amenazaban con dislocarse por las carcajadas que no lograban frenar. Sin mayores rodeos, se dirigió a ellos con paso tranquilo, muy propio de él, mientras los demás profesores se disponían a ayudar a los paralizados estudiantes.
_Me parece muy bonito que encontraran esta escena graciosa._ comentó el anciano al llegar donde los chicos de Gryffindor. Si bien su mirada era severa, una media sonrisa delataba su ¿orgullo? por la jugarreta de los chicos más inteligentes del castillo.
En el acto, los diez chicos se levantaron del suelo, ahora sí que deteniendo sus risas mientras miraban a su director con preocupación, tres chicas con mayor culpa que el resto.
_¿Por qué no me acompañan a mi oficina?_ los chicos no pudieron hacer nada más que seguirlo puesto que se dirigió enseguida hacia su despacho.
Los Merodeadores no entendían muy bien pero algo en las caras de preocupación y ansiedad de sus novias les indicaba que ellas tenían algo que ver con todo eso. Adam y Joussepe conocían bien a las chicas y notaron el nerviosismo de las mismas así que no tardaron en sospechar de igual manera que el trío travieso.
Cuando llegaron a destino, Dumbledore les indicó que se sentaran en unas sillas que improvisó con su varita. Todos le obedecieron, quedando sentados: Lily, James, éste rodeando por los hombros a su novia, Amber y Remus tomados de la mano, Ceci y Sirius, quién apoyaba una mano en la espalda de la castaña en forma de apoyo, Adam y Joane también tomados de la mano y Joussepe y Marta que se miraban ansiosos. Las tres amigas no paraban de fijar la vista en sus zapatos mientras los demás analizaban la expresión del mayor sentado al frente.
La mirada seria del anciano se posaba turnadamente en cada uno de los jóvenes, que le miraban entre expectantes (los merodeadores), ansiosos (el antiguo grupo de 5 amigos) y temerosas (las dos Hufflepaff). El punzante silencio fue interrumpido por el sarcástico tono del director.
_Cuéntenme, ¿qué pasó? A ver, déjenme adivinar. Estaban ustedes muy ocupados estudiando para los EXTASIS y después de unas horas de estudio agotador pensaron algo así como: Si besarse es contagioso entonces mejor que empiece la epidemia
Por supuesto, que la reacción a estas palabras fue un intercambio grupal de miradas, ya que todos estaban extrañados por el hecho de que Dumbledore pudiera pensar que esa frase tan suya se le hubiera podido ocurrir a otro ser humano que no fuera él mismo. Sin embargo, el susodicho no esperó respuesta, porque, tal vez gustoso por su gracia o por la de sus alumnos, rompió en risas demasiado sonoras. Entonces, las tres estrategas asentaron la vista en el anciano para mirarlo con escepticismo, hasta que por fin éste se dignó a hablar.
_Por favor, ¿díganme quién de ustedes tres ha tenido la original idea?_los ojos del parlante miraron con ternura a las protagonistas de esta historia.
_Ehhh
.pues todas tuvimos una parte en esto_ comenzó la castaña, pero al ver la mirada fulminante de parte de la francesa agregó_ Aunque Delacour ha tenido muy poquita parte, realmente la obligamos, es que

_No se diga más, me han entretenido mucho. Ya era hora de algo de diversión. Desde que ustedes mantienen ocupados a mis bromistas por excelencia_ la cabeza canosa apuntó a cada uno de los merodeadores, quienes inflaron sus pechos orgullosos, ganándose la mirada represora de sus novias, aunque aún así cariñosas_ ya hay poco con qué reírse en esta escuela.
_Gracias_ dijeron las tres aludidas a la vez, algo sorprendidas.
_Sí, sí, de nada_ contestó el viejote_ pero de todas maneras, Minerva no me dejará en paz si no les aplico un castigo a todos ustedes.
_¡Hey! ¡¡Qué nosotros no hicimos nada esta vez!!_ espetaron los bromistas por excelencia, ganándose esta vez, una colleja por parte de sus novias_ Auch_ se quejaron a la vez, para mayor diversión del director.
_Y nosotros recién nos enteramos de que nuestras locas amigas tuvieran el poder de hacer calentar a todo el colegio_ agregó Adam, ganándose el asentimiento de los otros tres que no tocaban bola con manija.
_Lo sé, pero todavía no han escuchado el castigo que les tengo preparado, esperen un poco antes de negarse_ continuó el profesor_ quiero que redecoren todo el Gran Comedor a su gusto.
Las chicas se miraron extrañadas, pero Sirius habló primero.
_Pero ¿y eso qué tiene de bueno? El comedor es enorme.
_Lo sé, pero también sé que a ustedes les encantará pasar tiempo juntos.
_Sí pero
_ comenzó James.
_Hacen muy lindas parejas_ le interrumpió el anciano.
_Sí, pero
_ esta vez intentó hablar Remus.
_Se ven de lo más lindos juntos_ volvió a cortarle el mayor.
_Sí, pero
_ éste fue el italiano.
_¡Bueno! No hay nada más qué decir. Además hace mucho que quería redecorar ese salón viejo y anticuado. Adeus_ finalmente les despidió con un ademán de su mano. Los chicos lo miraron con recelo antes de irse, pero al final decidieron que no tenían forma de escapar de las locuras de su director preferido y se encaminaron hacia los jardines para poder cenar tranquilos.

_Y bien
¿nos piensan contar qué hicieron ahora que estamos afuera?_ el italiano había estado preguntado lo mismo durante todo el trayecto desde el despacho de Dumbledore hasta los jardines, pero la única respuesta que había logrado sacarle a sus amigas fue: Cuando estemos afuera.
Estaban ubicados en el pasto, cerca del lago, alrededor de una manta que habían dispuesto las Gryffindor, donde reposaban los sándwiches que había preparado Tango para sus estudiantes preferidas. Adam estaba sentado al lado de Joane, con una mano descansando en la pierna de su novia. Joussepe, tenía un brazo rodeando la cintura de Marta. Ceci trataba de hacerse la distraída observando las estrellas, mientras Sirius comía un sándwich con la cabeza apoyada en el regazo de su chica. Lily, sentada entre las piernas de James, quién tenía el mentón apoyado sobre el hombro izquierdo de su pelirroja, contemplaba sus uñas como si quisiera encontrar la respuesta al origen del Universo en sus cutículas. Por su parte Amber, miraba preocupada a sus dos amigas para luego centrar la vista en los ojos dorados de su novio, que la rodeaba con un brazo por los hombros. Los tres merodeadores observaban a sus novias entre curiosos y admirados.
_¿Alguien?_ volvió a insistir el belga.
_Mira, primito, todos aquí saben que el director de este colegio de locos es el rey del loquero y como buen rey de su tierra es el más demente de todos. Por eso te digo que nosotras hemos sido acusadas injustamente sin pruebas ni evidencias. Y por supuesto, como los inocentes siempre pagan las maldades de los ricos y aristócratas, nos toca pagar a unas pobres brujas de sangre no pura el crimen cometido

_¡Ceci! ¿Puedes dejar de decir cosas sin sentido?_ la interrumpió el belga tocándose las sienes con una misma mano, como si de esa forma pudiera evitar la explosión pronta a ocurrir en su cabeza_ Escucha bien, a ver si entiendes, prima del alma. Aquí no hay ni reyes ni aristócratas, ni mal rollos como esos del tipo de sangre puesto que Amber es de sangre tan pura como el mismísimo Slytherin y el viejote (que sí está loco) la incluyó en la misma bolsa que a ustedes dos. Disculpa la comparación amiga, pero es que mi prima me pone los pelos de punta._ agregó esto último al ver la expresión de asco en la cara de la rubia.
_¡Vale! Capaz sí tuvimos que ver algo en todo esto_ se sinceró la francesa.
_¡No! Amber, no quieras defender a los malos de esta película. Nosotras somos pobres inocentes que se ven afectadas por algún tipo de conspiración para echarnos de este castillo

_No tú también, Lils_ le cortó el pelo-azabache.
_¡Es verdad!_ gritaron a la ves la ojinegro y la ojiverde.
_¡Ya! Chicas dejemos la actuación_ les retó la francesa, a los que todos los demás suspiraron Sí, por favor.
_Ok
sólo utilizamos un brebaje indefenso en la comida del segundo turno para alegrar un poco las cosas entre los alumnos. Siempre dije que hay que fomentar la unión entre las casas._ explicó la pelirroja.
_Lily, si con unión te refieres a enrollarse en pleno Gran Comedor, me parece que se han extralimitado un poco_ observó el licántropo.
_Es que las personas reaccionan a la poción de diferentes formas.
_Ceci, ya deja las excusas tontas. Que todos han reaccionado de la misma forma_ le reprendió el ojiazul
_¡Vale! Capaz que se nos fue la mano con los ingredientes y sin darnos cuenta nos salió todo mal.
Ante el comentario de la ojiverde, todos suspiraron resignados y desviaron sus vistas hacia Amber, buscando la verdadera explicación. Ella tomó aire y habló, siendo fulminada por la mirada de sus dos amigas.
_La cuestión es que estas dos_ señaló a Ceci y Lily_ estaban demasiado celosas de las fans de sus novios. No las culpo pero es que ellas decidieron tomar cartas en el asunto y me convencieron para hacer esta poción que realizamos con unos ingredientes robados del armario de Slughorn con la ayuda de la Capa de Invisibilidad de James.
_¡Hurtadoras!_ gritó el aludido mirando a las chicas con enojo.
_Tú calla, que si no hubieras sido tan mujeriego en el primero de los casos no tendríamos que haber hecho nada de esto_ le espetó la pelirroja. El chico calló pero siguió dedicándole una mirada mosqueada.
Amber continuó_ Entonces convencimos a Tango, uno de los elfos domésticos del castillo, que vertiera el líquido en la comida del segundo turno, lo cual no fue nada difícil porque parece haberse encariñado con Ceci como si ella fuese una especia de diosa sexual. ¡Y Bualá!
_¡¿Qué?!_ vociferó Sirius, que ya había saltado del regazo de su castaña, para mirarle directamente a los ojos.
_¿Qué de qué?_ preguntó la chica.
_¿Qué es eso de que Tango cree que eres una especie diosa sexual? ¿Qué han estado haciendo en mi ausencia?
_Sirius, deja la paranoia que estas hablando de un elfo. ¡Por Merlín!
_Si, pero tú sí puedes estar celosa de mí ¿no?_ el ojiazul se había cruzado de brazos para demostrar su enojo.
_Claro que sí. ¡¡¡Estamos hablando de una tropa de niñas locas que te persiguen por todo el castillo mostrándote sus tetas para que caigas en sus redes!!! Claro que tengo mejores razones por las que estar celosa.
_Ah ¿sí? Pues tú también tienes muchos pretendientes por ahí
.me ha tocado romperles la mandíbula a tres chicos en el baño esta misma mañana porque sin saber que estaba yo cerca hablaban de TUS tetas como si fueran una especie de Elíxir de la Vida.
_¿En serio? ¿Decían eso?_ la ojinegro parecía halagada pues sonreía con su mejor sonrisa y un brillo soñador en sus ojos, lo cual hizo que Sirius se cabreara aún más.
_¡¡¡¡CECI!!!
_Bueno, ok. ¿Qué quieres que te diga? Tango es un elfo con el que fui un poquín cariñosa porque no me gustan como tratan a esas criaturas en este mundo de magos desquiciados y el pobrecito se quedó tan flipado con eso que ahora dice estar enamorado de mí. Nada más. Y por los otros yo no puedo hacer nada, para eso te tengo a ti._ Y con eso la castaña se inclinó hacia su novio para acariciarle la oreja con su lengua, lo cual sabía que podía convencer a Sirius de cualquier cosa.
El chico reaccionó como buen hombre que era y con un rápido movimiento sentó a Ceci sobre sus piernas haciendo que ella le rodeara la cadera con las suyas.
_Espera
que tenemos compañía_ la ojinegro miró hacia los demás, pero notó que ya no había nadie. Es que en el momento en que se pusieron a discutir quién tenía más derecho de estar celoso, decidieron que tenían mejores cosas que hacer con sus respectivas parejas y se fueron por otros pagos.
Sirius se enteró de la falta de compañía y comenzó a besar el cuello de la afortunada demasiado sensualmente pero esta logró hilar algunas palabras de todas formas. Y aún más sorprendentemente, logró decir esas palabras:
_¿Por qué no nos damos un baño en el lago? Aprovechemos que no tenemos trajes de baño.
El ojiazul se separó de la chica con brusquedad.
_¿Estas loca? En el lago está el Calamar ese feo y ya me ha dicho que me vedaba la entrada a su santuario de por vida. De lo contrario amenazó con estrangularme. Y mira que para entender esto de algo que no habla tu idioma tiene que haber querido decir muy bien lo que dijo_ Ceci no pudo esperar para revolcarse en el pasto por las carcajadas. Pero al ver los ojos azules heridos se incorporó para hablar haciendo pucheros.
_ Pero yo me quería dar un baño contigooo

_Pero no va a poder ser de esa forma. ¿Por qué no mejor vamos al baño de los Prefectos?
Los ojos negros se llenaron con malicia al recordar la cómoda y amplia bañera del baño mencionado y se limitó a tomar la mano de su novio para ser guiada a destino.

_ Así que nuestras amigas han sido victimas de su maquiavélico plan, al igual que el resto_ comentó Joane mientras caminaba de la mano de su novio por los pasillos del castillo. Iban acompañados por Remus, Amber, Marta y Joussepe. Lily y James habían decidido dar un paseo alrededor del lago después de escapar de la pronta escena sexual de la pareja de pervertidos.
_Lo siento_ se disculpó la francesa con la vista fija en el piso. Remus le rodeó la cintura acercándola más a su cuerpo para confortarla.
_Esta bien_ dijo Marta_ De todas formas ya nos estábamos cansando de escucharlas quejarse a causa de los noviazgos de sus queridos ídolos _ estas dos palabras fueron dichas con un tono socarrón, que hizo reír a todo el grupo.
_¡Hey! Pero si Peter ha corrido la mis suerte que los demás_ exclamó Remus como recordando algo importante_ Y no lo vi besando a su novia exactamente.
_Eso será porque realmente no la quiere_ observó el belga.
_Sí, es verdad_ aceptó el lobito.
Finalmente, llegaron al final de un corredor en el que las Hufflepaff tuvieron que despedirse y después de besar a sus respectivos novios se dirigieron hacia su propia casa.
Los otros cuatro tomaron un atajo indicado por Remus y de esa manera llegar en escasos dos minutos a la torre Gryffindor.
Una vez en la Sala común:
_Gracias, Amber, por una de las noches más divertidas de mi vida_ con eso y un beso en la mejilla de su amiga, Adam subió las escaleras hacia su cuarto.
_Lo mismo digo. Luego les agradeces también a Lily y Ceci ¿ok?_ el italiano saludó a la pareja con una inclinación de cabeza y siguió a su amigo dejando a los enamorados solos en el salón.
Remus aprovechó el vacío de la sala para abrazar a su novia por la cintura y susurrarle con seducción al oído:
_¿Tu cama o la mía?
_Remy, pensé que querrías descansar. Ya sabes
mañana hay luna llena.
El castaño la miró con nostalgia, aún así se sentía bien saber que podía confiar en ella para todo. De nuevo, esa emoción de calor le embargó el pecho. Sólo tenía ganas de estar con ella, de la forma que fuese.
_Pues sí, puede que tengas razón pero prefiero descansar contigo a mi lado, abrazado a tu cuerpo y con tu respiración sobre mi pecho. Ese es el sedante que más me calma.
A la rubia se le aguaron los ojos. Él siempre sabía decir las palabras exactas para hacerla sentir especial, aunque sólo fuese para él, eso ya le bastaba y significa el mundo para ella. Rodeó su cuello con sus brazos y lo atrajo aún más a su cuerpo para besarlo con fogosidad. Pronto, sintió la excitación del chico contra su cadera y se apartó unos centímetros con una sonrisa pícara en el rostro.
_Veo que el pequeño lobito no tiene muchas intenciones de dormir_ sus ojos azules centellaron al lanzar un vistazo a los pantalones del ojimiel.
_Pos no y eso es tu culpa únicamente. Así que ¿tu cama o la mía?_ volvió a preguntar Remus, esta vez bastante desesperado.
_La tuya. No veo una escoba cerca_ contestó la aludida tomándole la mano para arrastrarlo hacia las escaleras de los chicos.

_Y entonces, ¿qué usaron en la poción para lograr que todos se quedaran calientes?_ preguntó James a la pelirroja, mientras caminaban alrededor del lago tomados de la mano.
_Hormonas masculinas_ contestó con naturalidad.
_¿Qué que?_ preguntó el chico parándose de prepo y como la chica seguía caminando agarrada de su mano, se vio jalada hacia él con un impulso que los dejó separados sólo por exiguos centímetros.
_Lo que escuchas, tomamos hormonas del armario de Slughorn con la ayuda de tu Capa.
El chico pareció pensar por un momento.
_Espera
yo no he visto mi Capa, desde la noche en que tú y yo
_ no necesitó terminar la oración porque los ojos avergonzados de Lily mirando el suelo con detención le hizo saber que pensaba correctamente._ ¡Me usaste!_ exclamó de manera melodramática, separándose de ella y cruzándose de brazos con los ojos indignados.
_¡No!_ la ojiverde levantó la vista para enfrentar a la mirada de James_ Por supuesto que no. Si lo hicimos es porque te amo.
_¿Cómo? ¿Qué dijiste?_ esta vez el chico sonó impresionado, en vez de enojado. Es que nunca antes había escuchado esas palabras de la boca de su novia y por mucho que él las supiera ciertas siempre era mejor oír esas dos simples palabras que pueden lograr milagros.
_Que te amo, tonto_ ella se inclinó para besarlo pero el se alejó para no recibir sus labios.
_¿Por qué?
_¿Por qué de qué?
_¿Por qué me amas?
_No juegues conmigo, Potter_ respondió Lily, pensando que era una especie de venganza por la pregunta que ella misma le había hecho el día de su reconciliación.
_No estoy jugando.
La seriedad en el rostro de su novio le indicó que hablaba en serio y como sabía que debía darle ese derecho de conocer sus razones para amarle, comenzó a pensar cuáles eran antes de decirlas. Sin embargo, las palabras empezaron a salir de su boca sin pensar porque no provenían de la parte racional de su ser, sino de una parte mucho más profunda e intensa.
_James, el problema es que hay demasiadas cosas que me gustan de ti como para no amarte._ se acercó a su pecho y lo acarició con uno de sus dedos_ Veamos
el modo en que tu sonrisa es más grande del lado derecho y tu aroma huele a intemperie. Sí, supongo que eso se debe a las horas que pasas en el Bosque Prohibido._ el chico esbozó esa media sonrisa de la que hablaba y ella la rozó con el mismo dedo que antes masajeaba su torso_ Adoro cómo ubicas tus lentes en el puente de tu nariz cuando tratas de concentrarte. Amo el hecho de que pudieras hacer cualquier cosa por no verme llorar y me gustan tus manos sobre mi pelo cada vez que me besas, aún más me gusta la forma en que me besas._con eso James le dio un pequeño beso en los labios antes de que ella continuara_ La verdad es que, a pesar de que no lo admita, también soy fanática de tu pelo desprolijo y la manera en que pasas tu mano por él._ Lily pasó su mano por el pelo azabache_ Las pecas debajo de tus ojos me vuelven loca, al igual que esos momentos en que te corriges cuando piensas que has dicho algo malo y te confundes para luego comenzar a balbucear cosas sin sentido. Me gusta que no te asuste corregirme cuando me equivoco, aunque sean pocas las veces, o cuando piensas que dije algo estúpido, que aún son menos esas veces. Amo tu sentido del humor porque siempre logras sacarme una sonrisa por más que haya sido el peor día de mi vida. Me encanta cuando comienzas a hablar normal y luego tu voz se profundiza tratando de coquetear conmigo. Amo también que siempre defiendas las cosas en las que crees y más que nada tu persistencia, que sin ella tú y yo no estaríamos aquí juntos._ a esto James ya tenía su cara en el cuello de la pelirroja, depositando besos húmedos en él. Ella jadeó antes de decir en tono bromista:
_Pero en realidad te amo por tu cuerpo.
_¿A sí?_ preguntó él atrayendo su cuerpo aún más al suyo, sin dejar una sola parte de sus delanteras que no se tocaran. Ella sintió la erección del chico y rió encantada con los efectos que producía en su novio.
_Creo que sería bueno encontrar un sitio
_ comenzó la ojiverde pero se detuvo cuando cayó al pasto tras la efusividad de James. _Espera, amor
estamos muy expuestos_ aún así desabrochaba su camisa mientras él se hacía espacio entre sus piernas.
_No, yo creo que este arbusto nos cubre muy bien_ dijo James, muy elocuentemente.
Sin embargo, ninguno de los dos pudo percatarse que no había rastros de matorrales a su alrededor, ya que ambos estaban muy concentrados en lo que habían comenzado.
Afortunadamente, los profesores estaban muy ocupados curando alumnos y a la vez, éstos, muy ocupados tratando de esquivar a los mayores para imitar a la pareja que se amaba en los jardines del castillo.



Están peleándose de vuelta, ¿verdad?
SÍ, AMOR
CREO QUE ES COMO LA TERCERA VEZ EN LO QUE VA DEL DÍA
SON DEMASIADO INSOPORTABLES A VECES
MUCHAS VECES.
Sí, es lo que yo pienso. Pero no quise que James dejara de tener registro de alguna de sus peleas en su diario íntimo
No sean hipócritas, que ustedes también viven peleándose.
ESO ES PORQUE NOSOTROS LE HEMOS ENCONTRADO EL ENCANTO A LAS RECONCILIACIONES.
¡¡¡¡Sí!!!! Lunático, entérate que esos son unos de los mejores momentos del noviazgo. Nena, ¿te acuerdas de esa vez en el despacho de Filch que...
¡¡¡SIN DETALLES, POR FAVOR!!!
Sí, Amber tiene razón. ¡¡Sin detalles, que después no duermo!!
Colagusano, ya te dije mil veces
consíguete una novia menos insípida.

¡¡¡Heyyy!!! Que ahora carezco de novia gracias a la bromita de éstas locas.
NOSOTRAS NO TENEMOS LA CULPA DE QUE HAYAS IDO A BESUQUEAR A ALGUIEN QUE NO FUERA TU NOVIA. ESE ES PROBLEMA TUYO.
SÍ, ADEMÁS LO BUENO FUE QUE LAS FANS QUEDARON TAN FLIPADAS CON SUS NUEVAS CONQUISTAS QUE DEJARON DE MOLESTAR A LOS CHICOS.
Sí, y ¿a mí quién me consuela? Porque será que ninguna fan esta detrás de mí.
Entonces será porque el insípido eres tú.
¡¡¡Hey!!!
¡¡Dejen eso!!¿Por qué pelean Lily y James ahora?
CREO QUE PORQUE ÉL SE OLVIDÓ DE HACER LA TAREA PARA MACGONOGALL Y LE PIDIÓ DE COPIARSELA.
PERO, MIRA SI SERÁ TERCO
¿NO APRENDERÁ NUNCA? LA TAREA PARA LILY ES PALABRA SANTA.

Pues yo creo que Cornamenta también le encontró el gusto a las reconciliaciones

Como digas, Canuto, pero me debes 10 galleones.
¿Por qué te debe, Colagusano?
Pues hicimos una apuesta cuando esos dos se pusieron de novios. Él decía que ellos no durarían ni un mes, yo dije que sí, que un mes al menos sí. ¡¡Y ya van tres meses!! Así que me debes 30.
¡¡¡Eso es tener poca fe en tu mejor amigo, Canuto!!!
Primero: Colagusano, nadie nunca dijo que la deuda aumentaría si no la pagaba a tiempo, sólo te debo 10.
Segundo: Lunático, ¿¿me vas a decir que tú no pensabas que terminarían a las semanas??

¡¡Sí!!... bueno, al menos un mes podía ser

REMY, AMOR, MIRÁ YA COMENZARON A BESARSE
UPS, AHÍ VIENE MACGONOGALL Y ESOS SIGUEN CON SU RECONCILIACIÓN.

¡Hey! Pero si no les ha dicho nada, sólo se ha quedado mirando como si estuviera viendo una película romántica. No es justo, la otra vez casi nos expulsa cuando nos vio a Ceci y a mí en el invernadero y

¡¡Sin detalles!!
SABEN QUE LA PROFE DE TRANSFORMACIONES SIEMPRE TUVO PREFERENCIA POR ESOS DOS. ¡ES INJUSTO!
Es que ellos dos son tiernos, ustedes son dos pervertidos que se han enrollado por todos los rincones del castillo.
SI, MI REMY TIENE RAZÓN
Pervertidos con honra.
CON MUCHA HONRA
Bueno, ya
no quiero que estos dos empiecen con sus reconciliaciones también

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Bueno, espero q les haya gustado y si pueden dejar su comentario mejor
pasense por mi otro fic tamb!!! Se llama
Rommance Accidentado.
besotes y gracias por todo
Cecil=) Guias y Trucos tecnologicos

 

Del amor al odio_ James, Lily y algo más - Fanfics de Harry Potter

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Lilian Evans corría por la estación de King´s Cross, habiéndose despedido a puras penas de sus padres y de su odiosa hermana Petunia que no hacía más que

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2023-02-27

 

Del amor al odio_ James, Lily y algo más - Fanfics de Harry Potter
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