Dementores y Patronus - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Maldita sea, maldita sea!, me recriminaba a mi misma. Estaba echada boca abajo en mi cama, con la cara empapada y los ojos hinchados. Toda el día habia pasado encerrada en mi habitacion.

¿cómo es que de ser un Patronus en mi vida se convirtió en un Dementor?.

-Lily, Snape esta afuera y no piensa irse hasta que hables con él- grito desde afuera Zoe.

Maldita sea!. Volvía gritar en mi interior

-dile que no pienso hablar con él nunca más en mi vida- grite en respuesta y las lágrimas volvieron a salir desobedientes por los ojos

Para los que piensen que estoy actuando como una tonta, o en definitiva estoy loca. Ahi les va la explicación de porque mi ira y mi depresion profunda.

Severus Snape:

 

Lo conocí cuando tenía creo que 6 años, era hijo de los vecinos. Fue él quien me dijo que yo era una maga y me enseño todo sobre el mundo al que pertenecia. Desde ese momento se convirtió en mi mejor amigo.

Cuando entramos a Howarts mi relación con el era estupenda, me encataba su manera de ser, aunque exstian algunas cosas en las que no estabamos de acuerdo. Cuando nos hicieron la seleccion a mi me toco en Griffindor y a él en Slytherin, como yo no conocía nada sobre Howarts, tampoco lo hacia hacerca de la rivalidades entre casas.Por lo que no vi este como un inconveniente para nuestra amistad

Severus llegó a convertirse en una especie de protector en el que me refugiaba cuando las cosas me salian mal.

Con el paso de los años ya me fui acomplando a esta vida. Hice nuevos amigos y amigas, conocí a Zoe, mi mejor amiga. A ella nunca le agrado Severus, en realidad a casi nadie de mis amigos les agradaba, pero él se comportaba diferente en mi presencia. Nunca deje de salir con él o verlo en los momentos que no teniamos clases

Los merodeadores, son un grupo de chicos de mi año, que fastidian a todo aquel que les caiga mal, son bromistas por excelencia. Yo los detesto en especial porquie incumplen casi todas las normas, odio que se rompan las normas. ademas porque siempre se empeñan en molestar a Severus. Jame Potter es cómo el lider de ellos y es la persona más arrogante y creida que he podido conocer en mi vida.

Severus también lo odiaba, eso es en lo que más concordabamos.

Aqui es donde entra mi metafora de Patronus. Porque eso era exactamente para mi Severus, aunque sus amigos se empeñaban en llenarle la cabeza con las artes oscuras y cosas asi. Él era mi patronus personal, siempre que estaba serca mio me inundaba una especie de alegria incomprensible en el pecho.

MIERDA!!!, volví a gritar a la almohada

-Lily, porfavor sal- me rogó Zoe. Sin duda esta preocupada por mi estado, pero en ese momento no me apetesia ver a nadie

-Zo, dejame tranquila- pedí casi en suspiro

-Por dios Lily, dejame entrar- volvió a rogarme mi mejor amiga

-Te prometo que bajo en 5 minutos- dije al fin- dame tiempo para lavarme la cara

-Lily Evans si no bajas en 5 minutos, yo misma me encargare de romper esta puerta- me advirtió

Con total aburrimiento fui al baño de la habitación y moje mi cara varias veces con agua fria esperando que se vaya el rojo de los ojos.

¿Por qué se habia convertido ahora en dementor?- me pregunte.

hace unos días luego de dar el último TIMO, salí a las orillas del gran lago con Zoe y Mary. Todos los estudiantes de 5to se encontraban ahi. Mientras nos acercabamos vi a un grupo de chicos reunidos. En el centro del ruedo estaba Severus colgando de los pies y James que se reia no muy lejos de él mantenia la varita en alto

 

-¡Bajálo, ahora mismo Potter!- grite furiosa, mientras corria al ruedo.

Imediatamente Severus cayo de boca contra el suelo.

-Tienes suerte quejicus-dijo Potter- que la pelirroja te haya ayudado.

Hasta ahi todo estaba perfectamente normal. Severus agredido por Potter, Potter fastidiando mi paciencia. Todo encajaba perfectamente

-Yo no necesito que ninguna asquerosa sangre sucia me ayude- grito enojado Severus

Mi rostró palidececió y los ojos comenzaron a inundarse. En seguida Potter había lazado nuevamente la varita y amenazaba a Severus

-No la vuelvas a llamar asi- gritaba enfuirecido

-Baja la maldita varita Potter- dije yo, sacando fuerzas inexistentes- no necesito que nadie me defienda- mentira, si lo necesitaba pero no era precisamente él el que tenia que hacerlo.

-No voy a dejar que te insulte- me respondió James con la varita en alto

-Dejalo en paz- grite de nuevo y me abri paso entre la multitud porque las lagrimas no demorarian en salir.

Y ahi es cuando continua mi metafora, nunca nadie me habia causa tanto dolor, ni siquiera Petunia que se empeñaba en hacerme creer que estaba loca y era un bicho raro. El vacio que sentía en el cuerpo solo podia ser comparado con el frio que se extiende cuiando se acerca un dementor.

Me encerré todo el día en una sala que encontre vacia en el tercer piso. cuando decidí que ya no tenía más agua en mi cuerpo, salí y baje a cenar. No sé si yo estaba paranoica, o era real que todas las miradas del gran Comedor pasaban de Severus a mi y de mi a Severus. La noticia de nuestra pelea se habia ya propagado por todo el colegio.

Intenté salir en incognito para escabullirme nuevamente en mi habitacion ya que parecia haber recuperado el líquido de mi cuerpo y las los ojos querian secarlo o tra vez. Cuando estuve serca de la sala común, alguien me agarro por el brazo

-Liy, en serio perdoname no quise decir eso- dijo Severus

-Ah no?- conteste seca, intentando esconder el dolor del cuerpo- entonces instruyeme porfavor severus, ¿qé significado tiene para vos asquerosa sangre sucia?

-No Lily tu sabes que yo no pienso de esa manera- se defendio

-en realidad no sé como piensas- dije en tono alto y logre safar mi brazo de su agarre, me di la vuelta y continue mi camino mucho más rapido que antes.

Ese dolor era relativamente soportable, un pequeño agujero en el estomago que mermaria con el paso de los años. Sin embrago todo era como si viviera con un dementor en mi casa, cada vez que veía a Severus él intentaba acercase a pedirme disculpas.

Hoy cuando iba a clases lo encontre con sus amigos que le decian que se olvide de mi que soy una sangre sucia y ni se que más babosadas, de ellos no me duele ninguna de las palabras, pero Severus al percatarse que yo estaba mirandolos dijo nuevamente con voz seca y fria

-¿qué haces aqui?, asquerosa sangre sucia, dejame en paz de una vez

Me di vuelta y me escondi en mi cuarto para secar nuevamente el cuerpo. Y ahi es cuando me recrimino metalmente pro haber sido tan estúpida y creer que una persona como él pudiera ser mi amigo y peor aún cuando creí que en verdad estaba arrepentido.

Bajé antes de los 5 minutos porque no dudaba que Zoe fuera capaz de romper la puerta de la habitación. Mientras descendia los escalones me prometia mentalmente no volver a sufrir una de esas depresiones menos por Snape. La sala común estaba vacia excepto por 6 personas, que parecian estar esperandome.

 

Los 4 merodeadores y mis 2 amigas, Mary y Zoe. Las 2 no comentaron nada sobre mi esatdo de ánimo, me conocian a la perfeccion y sabian que no queria hablarlo en ese momento.

-Pelirroja tu solo dime cuánto tiempo quieres que este en San Mungo- dijo James divertido. Su broma extrañamente me causo risa y como no tenia las fuerzas suficientes para pelear me limite a reir por lo bajo.

Salimos los 6 al gran comedor porque era hora de la cena. Durante el camino al gran comedor me mantuve callada y con la mente distante, la comida paso de igual manera. Pero esta vez James intentaba hacerme bromas para que mi cabeza se amtuviera ocupada. Por primera vez agradecí algo que proviniera de él.

Nos retiramos antes que todos los alumnos para no encontrarnos con mucha gente en la sala común, Mary se entretuvo platicando con alguna amigas por lo que Zoe y yo nos adelantamos.

Habían pasado unas 2 horas mas o menos desde que regresamos del gran comedor, mi dolor había disminuido notablemente y mi mente se encontraba en casi perfectas condiciones. Zoe y yo manteniamos una entrenida conversacion acerca de las carreras a futuro. Mary entró y se sentó a nuestro lado, su cara estaba seria, algo raro, ya que siempre mantiene una gran sonrisa.

-Lily, Snape esta afuera y dice que no se irá hasta que salgas- dijo con aburrimiento

Todos los pensamientos que había logrado alejar volvieron a aglomerarse en la cabeza, respiré profundamente, y decidí volverlos a alejar

-Dile que no pienso hablar con él- le dije seria a Mary

Ella se levantó lentamente y salió por el retrato, no se tardo ni 2 minutos y regresó enojada

-dice que no se va a mover y si es necesario se quedará a dormir allí- MIERDA!! pensé

-dile...

-No soy mensajera- protestó ella

-será mejor que hables con él - me recomendó Zoe que se había amntenido callada

Me levante con pesar y sali con las ideas claras. A gritarle que se vaya al demonio y se largué con sus amigos, que no pretendia volver a verlo nunca más.

-PERDONAME LILY!!!- exclamó cuando me vio salir,

-No- dije fria. Se arrodilló a mi lado y comenzó a suplicar.- No hagas eso- le pedí mientras intentaba levantarlo

-tu sabes que no quería decir eso

-Cuantas veces tengo que escuchar la misma historia?- pregunté seca

-no es ninguna historia- repuso, casi en susurro

-Severus en verdad creía que eras diferente, y hasta incluso pensaba perdonarte- comencé- pero no puedo llevar una amistad con alguien que no tiene el valor para defender a sus amigos, yo necesito a alguien que me defienda no que me acabe en público y me llore a solas.

-Tu sabes que te quiero- dijo al fin

-eso creía-dije y me di la vuelta para volver a la sala comñun

-No lily, espera- me detuve pero no me vire

-todo esto es por Potter, Verdad?- es que hay que ser imbesiles para creer eso, despues de que me paso todo el día llorando por su culpa viene a reclamarme eso

-No, él no tiene nada que ver- dije yo- Esto es por tu culpa y la de tus amigos mortifagos

Se quedo callado

 

-ya ves ni siquiera lo niegas- dije furiosa nuevamente- eso es lo que son todos ustedes, o lo que quieren llegara a ser, Mortifagos.- volvió a quedarse callado. MIERDA!!!! pensé nuevamente necesitaba gritar urgentemente

-Es popr eso que no podemos ser amigos- dije y entre por el retrato

-Te quiero, lily- crei escuchar de su parte.

AQUI OTRA HISTORIA LOCA. LILY, JAMES Y SNAPE, DEMETORES Y PATRONUS. GRACIAS POR LEERME, COMENTEN PORFAAAAAAAAA

BESOS Y GRACIAS

KARLILY

La sala común estaba vacía, todos se habían ido a dormir. Solo quedaba Zoe que me esperaba de pie

-¿Quieres hablarlo?- preguntó, cuando pasaba un brazo por mis hombros. Me acurruqué en lo suyos y comencé a sollozar. Cuando recuperé el dominio de mi cuerpo respondí bajito

-No por el momento

-esta bien- dijo ella tranquila- vamos a acostarnos, comenzó a caminar hacia las escaleras.

Me solté de su brazo y dije

-quiero estar un rato sola

-Lily, por dios me preocupas- dijo ella

-no me va a pasar nada, prometo no echarme un automaleficio o algo así- dije para tranquilizarla- si eso es lo que te preocupa.

-Prometo matar a Severus Snape- fingió un tono amenazador

-No te voy a detener- dije en broma.

Comenzó a subir las escaleras que conducían a los dormitorios

-segura que no quieres dormir- intentó convencerme

-necesito aclarar algunas ideas en la cabeza- respondí, mientras me acomodaba en una butaca frente al fuego.

Agarré mi rostro con las manos y comencé a respirar profundamente, esperando que se mojaran nuevamente las manos. Pero parecía que esta vez literalmente me había quedado sin lágrimas ya que no salía ninguna por los ojos. Mejores tendederos

Escuché como se abría el retrato de la dama gorda y entraba alguien. A esta hora debería castigar a quien hubiera entrado ya que estaba en los pasillos en horas prohibidas, pero estaba tan cansada que hice caso omiso a su entrada y esperé escucharlo subir las gradas. Pero esto no sucedió.

James Potter se sentó en la butaca a lado mío.

-hey pelirroja que haces despierta tan tarde?- comenzó en tono relajado- me estabas esperando?- lo menos que necesitaba en ese momento era que se hiciera el galán, suficientes problemas tenia con haber perdido a mi mejor amigo.

-¿Por qué no te vas a dormir?- respondí seca- no estoy de humor para otro dementor este momento- pensé

-¿DEMENTOR?- por lo visto pensé demasiado alto

-Olvídalo Potter, pensé en voz alta

Se quedo en silencio un momento y rogué mentalmente para que se fuera.

Una de las razones por las que consideraba, antes cabe recalcar, a Severus un patronus en mi vida, era porque ahuyentaba al único dementor en ella. James Potter, lograba ponerme mal, producirme colitis y perder los estribos.

Pero ahora sin duda Potter era un bebé dementor comparado con el dolor tan grande que sentía en ese momento gracias a Severus.

-Espera- dijo al fin creo que comprendiendo mis palabras- ¿vos crees que es estúpido de quejicus es un dementor?- en tono preocupado

-Potter por dios- dije en modo tranquilo-no puede ser un dementor.

-Lo siento me embrutecí- se disculpó- Pero es así cómo tú lo consideras verdad

No podía negarle nada, mi cara y mi actitud de hoy demostraban mis sentimientos, más claros que si estuvieran escritos. Me sentía muy débil como para continuar discutiendo y por eso comencé a contarle mi metáfora sobre eso del patronus y dementores. La historia sonaba más ilógica cuando la decía en vos alta

 

-ese imbécil de Snape me las va ha tener que pagar- dijo al fin de mi monólogo

-Y a vos ¿porque?- respondí aún atontada por mis pensamientos

-Porque nadie tiene el derecho de hacerte sentir así de mal- en su tono se veía una clara nota de odio y en sus ojos una ira profunda. Pero que irónico que sea justamente él el que piense así

-esto no es tu problema Potter- le recordé.

-pero lo único que yo quiero es protegerte pelirroja- habló más despacio y sus ojos se encontraron con los míos. Se sentó a lado mío, muy cerca y aún así mi cuerpo no hizo ademan de alejarse.-Convertirme en tu Patronus

-James- dije casi en susurró.

Tomé valor para pronunciar las siguientes palabras ya que su perfecto rostro se acercaba cada vez al mío y las mariposas intestinales comenzaban a crear una revolución en el abdomen. Pero estaba cansada de crear un protector en mi vida para que luego me deje en mi actual estado. Tan mal estaba que mantenía una conversación racional con James Potter

- en este momento lo menos que quiero es un novio- me aleje unos centímetros de su rostro. La expresión en su rostro se mantuvo intacta

-¿y quién dijo que quiero ser tu novio?-respondí en tono serio. Y es que en verdad debo estar muy mal de la cabeza como para creer que un engreído como él pudiera ser sincero.-, por el momento me conformo con que me consideres tu amigo- continuó- así te das cuenta que no soy tan mala persona como crees.

Respiré aliviada, por lo menos no había quedado cómo una tonta.

-como quieras Potter-dije al fin, aceptando (no del todo) su propuesta de amistad, aunque en realidad no creo que sea diferente

-Pero dime James- contestó con una sonrisa en los labios- ahora somos amigos ¿no?

-esta bien, james- rectifiqué en tono cansino- solo porque me encontraste con las defensas bajas.

-y ahora amiga-hizo énfasis en la última palabra- creo que deberías irte a dormir.

-por primera vez en la vida tienes razón- dije, notando como me pensaba cada uno de los pocos músculos de mi cuerpo. Me levanté con lentitud y me dirigí a las escaleras.

-Hasta mañana, amigo- me despedí, haciendo énfasis en la última palabra, antes de comenzar a subir a los dormitorios.

-Ey pelirroja- me llamó, me di la vuelta en mi mismo sitió para poder verlo- tu solo tienes que decirme si ese imbécil de quejicus te vuelve a tratar mal y te juro que estará muerto antes de que pueda decir cebo

-ya déjalo!- le pedí, por la paz, era mejor olvidarme de mi ex mejor amigo

-tu solo tienes que pedírmelo- me recordó

- no lo voy a hacer

-ya lo sé, pero ya sabes que si tu me lo pides
- intentó convencerme

-te prometo que si alguna vez quiero causar algún daño a Severus recurriré a ti primero. Me viré y subí hasta mi habitación.

Apenas me acosté el sueño vino a mí. Repetí el mismo sueño que las noches anteriores desde que Severus me insulto. Era todo oscuro y me encontraba en los jardines del castillo cerca del lago, de pronto un frió espantoso comenzaba a crearse en el ambiente y el estomago se abría en un hueco gigantesco donde sentía que se me escurría la vida. Vi como ase acercaba Severus caminando lentamente, pero no era él en realidad, estaba mucho más blanco y en su rostro no se veía vida alguna, incluso parecía que no caminaba si no mas bien flotaba.

 

Petrificada sacaba mi varita del bolsillo y le apuntaba directamente, pero ningún maléfico le hacia daño. Comencé a convocar recuerdos felices. La primera vez que fui Howarts.- pensé- El agujero de la panza se hacía más grande. Cuando conocí a Zoe. El frió invadía los huesos

-Expectro Patronus- grité y unn ciervo plateado salió de mi varita y embistió de frente a Severus que ahora se revolcaba en el piso.

Me desperté sudando, con los ojos húmedos y el recuerdo vivo todavía del frio que sentí. Me arropé con la cobijas y me acurruque echo bolita, abrazando mis rodillas, para darme calor. Intenté volver a dormir pero era imposible. No tenía miedo, el frio iba desapareciendo poco a poco. Mi patronus me había echo despertarme más tranquila que las otras noches. Ya que en los otros sueños yo no lograba hacer el bien el conjuro y me despertaba cuando Severus estaba a punto de matarme.

Al día siguiente le conté el sueño a Zoe ya que ella me había escuchado gritar dormida.

-
pero de mi varita salió mi patronus y el ciervo plateado

-la cierva plateada- me corrigió Zoe. Hasta ese momento no había caído en cuenta en ese detalle mi Patronus real es una cierva y yo lo recordaba en el sueño como un ciervo. Seguramente me confundí por lo oscuro del sueño y lo aterrada que estaba.

-si eso- dije y continúe mi historia.

Bajamos a desayunar las tres. A Mary decidimos no contarle la historia, por que en realidad no tenía mucho significado. En el gran comedor nos sentamos cerca de los merodeadores

James se levantó a saludarme alegremente

-hola, amiga- dijo, me beso ligeramente en la mejilla y se volvió a sentar a lado de Sirius.

Zoe y Mary se vieron un segundo y luego sus tenia 4 pares de ojos clavados en mi rostro.

-¿cómo es eso de" amiga"?- preguntó Mary

-Con tener un enemigo en Howarts me basta y me sobra, para que sumarle otro innecesario- respondí y continúe comiendo

En los días siguiente mi relación con james mejoro en lo absoluto, incluso lograba hacerme reír de vez en cuando. Los merodeadores y nosotras éramos ahora una especie de grupo. Yo ya no peleaba con james, Zoe no odiaba tanto a Sirus y Mary y Remus
bueno ellos eran lo que le sigue a un amigo.

La visita a Hosmeade estaba cerca y era la última del año. En realidad no tenia ningunas ganas de ir. Porque si bien ahora con mi nuevo "amigo" me encontraba mucho mejor, la herida y el vació que había provocado Severus en mi cuerpo aun no sanaba del todo, y pero cuando tenia que verlo a diario. Se enfurecía cuando veía que caminaba con James y conversábamos amenamente. Intentó unas cuantas veces provocar a james insultándome en su delante, pero lo que no se daba cuenta de a la que lastimaba era a mi

-Solo tienes que pedírmelo- me recordó James la última vez que se burló de mí frente a su amigo

-Déjalo, no lo vale- respondí yo.

Por esas razones planeaba quedarme el sábado en la biblioteca acabando el libro que estaba leyendo.

Estábamos todos reunidos en la sala común y mis amigas sacaron el tema de Hosmeade. Como era obvio Mary y Remus iba a ir juntos además porque justo coincidía con la fecha de su primer mes. Sirius intentaba convencer a Zoe que lo acompañe a él, cosa que era casi imposible y mi amiga se escudó en mí para no tener que darle más escusas.

-No creo que pueda, Black, voy a tener que acompañar a LilY a
- buscó ayuda en mis ojos. Esta vez decidí que seria mejor darle el empujoncito para que ella reconociera o se diera cuenta de que en realidad andaba loca por Sirus- a donde nos íbamos Lily?

-En realidad Zo, planeaba quedarme a terminar un libro. No me apetece salir.- Mi mejor amiga me dedico una mirada acecina y volvió para negarse con otras escusas a Sirus que estaba a punto de convencerla.

-y porque no vas a Hosmeade- me preguntó james

-porque no tengo ganas- respondí pensando en Severus

-es otra vez por la serpiente esa- dijo enojado, pero su tono no se elevó para no interrumpir las otras dos conversaciones

-No, no es por él, mentí.

No dijo nada más.

Nos fuimos a acostar un poco más tarde. En la noche volví a soñar con el ciervo plateado solo que esta vez no me desperté cuando embistió Severus espere que lo alejara y el ciervo se convirtió en
¡Potter!

A la mañana siguiente ya no recordaba con exactitud el sueño, la única imagen que mantenía viva era la de mi patronus, o más bien la de James con un aura plateada alrededor. ¿Cómo es que Potter había logrado su cometido y se había convertido en mi patronus?

Era real, ahora el vacio de la perdida de mi mejor amigo había sido remplazado casi en su totalidad por James.

Era vienes y todos estaban alistándose para la salida de mañana. Yo me fui a la biblioteca para no tener que fingir atención a Mary y Zoe que veían la ropa que usarían. Al final Sirus logro convencer a Zoe que saliera con él mañana. Lo cual me alegraba mucho pero no quería participar en todos los arreglos.

Estaba sumergida en una interesante lectura acerca de los dragones cuando algo por detrás me hizo darme la vuelta.

James se encontraba de pie con un girasol en su mano.

-hola pelirroja- me saludó y me entrego la flor.

-Hola james- respondí un poco confundida- a que se debe este atuendo- dije señalando su ropa. Iba vestido con una elegante túnica de fiesta.

-tenía que vestirme para la ocasión- dijo él

-¿que ocasión?

No respondió

- por dios james no seas ridículo.

-¿quieres ir con migo mañana a Hosmeade?- me preguntó

-sabes que no voy a ir

-no me entiendes Lily, quiero decir salir conmigo, en una cita- esto no era raro. Muchas veces james me había pedido una cita y la respuesta siempre había sido la misma: "No, ándate a un cuerno". Pero esta vez era diferente. Porque ahora él se había convertido en mi patronus, en la única razón por la que seguía en Howarts feliz. Me había demostrado que me puedo reír a pesar de tener un agujero en la panza y que este si se podía cerrar algún d

-si- dije bajito

James esbozó la sonrisa más grande que e vista en mi vida. Una sonrisa que con lo único que puedo compararla es con la felicidad que uno siente cerca de su patronus.

Dementores y Patronus - Fanfics de Harry Potter

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Maldita sea, maldita sea!, me recriminaba a mi misma. Estaba echada boca abajo en mi cama, con la cara empapada y los ojos hinchados. Toda el día habia pasado

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2023-02-27

 

Dementores y Patronus - Fanfics de Harry Potter
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