¡Devuélveme mi cuerpo! - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Cómo Hacer Jabón Casero, Metodos y Recetas 2023 y>Bueno
otra de mis locas creaciones en marcha. Increíble. Espero que les guste y que disfruten con ella. Demás está agregar que los personajes y paisajes son de J.K. Rowling y la Warner Bros y que no me demanden por jugar un poco con ellos. ¿Ok? Sin más preámbulos
disfruten de la lectura.



¡Devuélveme mi cuerpo!



Cap.1: Siempre amigos
¿no?

Aquella tarde, era una común y corriente para tres chicos de sexto curso del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Aunque una fuerte tormenta golpeaba las ventanas y cayera con furia sobre los jardines, no era comparable a la furia que sentían Ronald Weasley y Hermione Granger, en esos precisos instantes. Mientras Harry Potter, escribía en un pergamino de un metro de largo un trabajo de Pociones, haciendo caso omiso a una de las tantas y habituales discusiones que mantenían tan a menudo sus amigos.

- ¿¡Por qué eres así, Ron?! - exclamaba la chica, haciendo aspavientos con las manos.
- ¡Soy así, porque soy así! ¡Y no puedo dejar de preocuparme porque a mi mejor amiga la este acosando por escrito el jugador de Quidditch búlgaro más detestable y pestilente que conozco! - replicó el pelirrojo, cruzando sus brazos a la altura del pecho.
- Chicos, creo que
-
- ¡CÁLLATE! - interrumpieron ambos a la vez a Harry.
- ¡Deja de meterte en mi vida! ¡Y Víktor no es ningún acosador por escrito! - dijo Hermione, colocando las manos en su cintura.
- ¿¡Me preocupo por ti, y así me lo pagas?! - gritó Ron.
- Ron, Mione
otra vez no - dijo Harry en voz de súplica.
- ¡CÁLLATE! - repitieron ambos a coro.
- ¿¡SABES LO QUE TE DIGO?! - gritaron ambos a la vez - ¡¡¡TE ODIO!!!

En ese momento, toda la Sala Común se giró hacia ellos dos. Mientras Hermione sollozaba y subía corriendo las escaleras que llevaban hasta su habitación, Ron se dejó caer en un sillón al lado de Harry, que seguía sin apartar la vista de ese trabajo de Pociones. Frunció el cejo. ¿Dónde demonios estaba la Veritaserum?

- Harry
¿crees que he hecho bien? - preguntó Ron en voz baja.
- ¿A mi me lo preguntas? Sólo te diré una cosa: ¡CÁLLATE! - y siguió con su trabajo.
- Harry, amigo, lo siento. No
agh
¿Qué demonios hago pidiendo perdón, si se que no me lo vas a dar? - dijo Ron, haciéndose un ovillo en el sillón.
- ¿Me quieres decir, por qué siempre me convences? - dijo el ojiverde, después de unos momentos. El pelirrojo sonrió con malicia - Pues creo que, una vez más, tus celos se han disparado y que has hecho mal. Siempre se están peleando. ¿Me podrías dar una razón? - dijo Harry, dejando el pergamino.
- Pues
no lo se, me gusta discutir con ella, es una de las pocas formas que tengo de hablar y expresar. ¡Pero no me digas que no es cabezona! A mi
me gusta que Krum sea su amigo y
-
- Ron, eso es una mentira tanto o más grande que Hogwarts - dijo Harry, mirándolo severo a través de sus anteojos redondos.
- Sí, sí, rectifico. ODIO que Krum sea su amiguito, y como no deje de mandarle a Hermione esas cartitas tan estúpidas, le retorceré el cuello y le quebraré
- dijo Ron, haciendo gestos con las manos.
-
todas y cada una de las vértebras de la columna perfecta a ese asqueroso búlgaro. Eso ya lo sé - completó el ojiverde, sin dejar de mirar a su amigo con aprehensión.
- ¿Entonces para qué demonios me preguntas? - dijo el pelirrojo, levantándose de un salto - Estoy cansado. Me voy a dar una ducha. Después bajaremos a cenar - dijo, mientras su amigo lo miraba con ojos reprochadores.

*****
Mientras esto ocurría en la Sala Común, arriba, Ginny, Parvati y Lavender consolaban a Hermione en la habitación de las chicas de sexto. La chica, no paraba de llorar, exclamando que estaba harta de Ron y de sus estúpidos motivos para pelear. Ginny preparaba un té, en una improvisada cocina que había montado con ayuda de la magia, Parvati y Lavender le daban motivos para no preocuparse por él. Hermione estaba sentada en su cama, con un almohadón entre sus manos y sus dos nuevas amigas sentadas enfrente de ella.

- Mione, es otra pelea de adolescentes - argumentaba Lavender.
- Claro, una pelea entre amigos. Nosotras nos hemos peleado muchas veces - dijo Parvati, señalando a Lavender y a ella.
- Es que, ¿Por qué tiene que ser así? A mi no me gusta que nos peleemos, a él, parece encantarle - sollozó Mione, tapándose la cara con el almohadón.
- Vamos, chica, no te preocupes. Toma el té, te ira bien - dijo Ginny, acercándole la taza humeante, que Hermione agradeció y tomó entre sus manos, dejando el almohadón sobre su regazo.
- Chicas, les agradezco mucho esto que están haciendo por mí, de verdad, muchas gracias - dijo Mione, mirando a sus tres amigas.
- Hermione, no tienes porque agradecérnoslo, estamos aquí para lo que quieras - dijo Ginny, y las otras dos asintieron enérgicamente.
- Bueno, supongo que tendremos que bajar a cenar, porque si no bajamos inmediatamente, vamos a llegar tarde - dijo Lavender, consultando su reloj de pulsera.

*****
El enojo y las consecuencias de la pelea duraron mucho tiempo, más de lo habitual y Harry, Ginny, Parvati y Lavender, no sabían que hacer para reconciliarlos. En los pasillos se evitaban, en las clases se sentaban uno a cada lado de Harry y no se dirigían la palabra. Si algo les hacía falta, se lo comunicaban el uno al otro por medio de sus amigos, que ya estaban frustrados de tener que hacer de palomas mensajeras.

Sin preocuparse más que por las clases y sus amigos, diciembre llegó pronto. Con más lluvias, más tormentas, heladas, nieve y con peleas de todo tipo, Hermione y Ron seguían sin reconciliarse. Sus amigos maquinaban planes que al final resultaban imposibles. Trataron encerrarlos en una misma habitación, haciendo que, aunque no se aguantaran el uno al otro, se dirigieran la palabra. Pero el intento fue fallido y tuvieron que volver a intentarlo.

Una de esas tardes, en las que Hermione se internaba en la biblioteca y Ron salía a dar largos paseos empapándose de pies a cabeza o haciendo muñecos de nieve en los jardines, Harry y Ginny estaban sentados en la Sala Común, frente al fuego. Sus deberes estaban terminados y guardados en las mochilas, y, recostados en los sillones, pensaban sobre algún posible plan para juntar a Ron y Hermione y hacer que se reconciliaran.

- Podríamos
enviarles notas de disculpas por medio de las lechuzas - propuso Harry - simulando que se disculpan el uno al otro.
- Eso ya lo hemos intentado nosotras, Harry, no ha dado resultado. Se niegan a aceptar las disculpas el uno del otro
- dijo Ginny, desilusionada.
- ¿Y si los dejamos encerrados en sus habitaciones y les amenazamos con que si no se disculpan el uno con el otro los dejamos ahí hasta que empiecen las vacaciones? - dijo Harry, con un brillo psicópata en los ojos.
- Harry
no creo que sea lo más conveniente - dijo Ginny, riendo ante la expresión de su amigo.
- Me gustas mucho cuando ríes - dijo Harry poniéndose serio de repente.
- ¿Ah, sí? Pues tú me gustas mucho
siempre - dijo la más joven de los Weasleys, acercándose a su novio para depositarle un beso en los labios.
- Me encantas - dijo Harry haciendo que Ginny recostase su cabeza sobre su pecho.
- Soy bruja, ¿recuerdas? - dijo la pelirroja, dejándose invadir por el aroma dulce de su novio.
- ¡Hola parejita! - dijo una voz en el agujero del retrato - ¿Ya tienen algo pensado para reconciliar a esos dos cabezones que nos están dando más problemas que de costumbre?
- ¡Parvati, Seamus! No
nada de nada - dijo Ginny, desilusionada.
- Supongo que lo tendrán que aclarar ellos. No se puede hacer nada contra las leyes de la naturaleza - dijo Seamus en tono melodramático.
- Finnigan, por favor. Deje de hacer el ridículo - dijo Harry, imitando la voz de Snape.
- ¡CÁLLATE! - dijeron Ginny, Parvati y Seamus a la vez, imitando a Ron y a Hermione. Los cuatro estallaron en carcajadas, justo en el momento en el que la verdadera Hermione entraba por el agujero del retrato.
- ¿Qué es tan gracioso? - dijo, mostrando indiferencia a lo que habían estado hablando sus amigos.
- No, nada, nada - dijo Ginny - estos bobos, que nos hacen reír por estupideces.
- ¡Ah! Bueno, me voy a mi habitación a dejar los libros - dijo, siguiendo su camino. Una vez la chica desapareció por las escaleras de caracol y oyeron la puerta abrirse y cerrarse, respiraron aliviados.

Minutos después, Mione bajó con una sonrisa alegre en los labios, que resaltaba con su aspecto, (con ojeras que más se parecían a bolsas debajo de los ojos y la tez pálida) y una carta estrujada contra su pecho. Con un gesto de la mano, se despidió de los demás y desapareció detrás del retrato. Los chicos se miraron con un signo de interrogación pintado en la cara. ¿Qué era aquella carta? ¿Por qué Mione iba tan ilusionada? No habría recibido una carta de Krum
¿no?

En aquellos momentos, una explosión les llamó la atención y los sacó de sus pensamientos. El caldero donde Neville había estado practicando pociones, había estallado gracias a una excesiva dosis de polvo de cuerno de unicornio. El viscoso líquido verde moco salpicaba toda la Sala Común y sus amigos corrieron a su lado para ayudar al pobre Neville a limpiar el desastre que había provocado.

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¡Aloha mis queridísimos lectores! Se que este capítulo no fue mucho, porque era + o - la introducción. Se habrán fijado en que adoro las parejas H-G // R-Hr ¿no les parece que van a quedar juntos? Bueno, no los aburro +. Para el próximo capi:
*Ron & Mione se darán cuenta por la mañana de que han sufrido un GRAN cambio
*Harry, Ginny & Company no se darán cuenta y seguirán con sus vidas normales (si a las vidas en Hogwarts se les pueden llamar normales)
*Aunque Harry, Ginny & Company no se enteren de absolutamente na’, alguien se va a enterar del pequeño cambio.
*¿Saben? Existen los Libros de Visitas y los Reviews. Me pueden dejar comentarios allí
¿eh?
*Y creo que no les adelanto más, porque ya es DEMASIADO. ¡¡Hasta la próxima!!

Rochy
Miembro de la orden Siriusana
Los personajes y paisajes son de J.K. Rowling y la Warner Bros y que no me demanden por jugar un poco con ellos. ¿Ok? Sin más preámbulos
disfruten de la lectura.
PD: Contestación a los Reviews
¡al final!



¡Devuélveme mi cuerpo!



Cap.2: Esto no es ningún regalo de Navidad


Después de 2 semanas de mucho sol aunque mucho frío, las lluvias parecían volver con la Navidad. Y aquel día antes de la víspera de Nochebuena, las aguas estaban más enojadas que nunca. Golpeaban las ventanas con fuerza, y más de un alumno se levantó a media noche a reparar algún cristal roto de la habitación.

Ron y Hermione, tampoco durmieron bien. Pesadillas sobre peleas interminables y Papás Noeles amenazándoles con sus bolsas de regalos a que si no se disculpaban iban a sufrir las consecuencias, los asaltaron en sueños toda la noche. Varias veces creyeron no poder volver a dormir, aunque luego pasara lo contrario a sus pensamientos. Después de varias horas de mal sueño, despertaron.

(N.A: Primero vamos con el espanto de Hermione [¡las damas primero!] y después con el de Ron) (N.A: ¡Otra cosa! Ron-Hermione es Ron transformado en Mione y Hermione-Ron es Mione transformada en Ron. Y cuando digo Ron o Hermione a secas, me refiero al verdadero encerrado en el cuerpo del otro) (Eh...¿se entendió?)

Hermione, se despertó con el cuerpo adolorido por todas partes. Se incorporó en la cama, bostezando ruidosamente. Se llevó una mano a la cara, frotándose los ojos, y se dio cuenta de que sus suaves y limpias mejillas ya no estaban allí. Las sustituían millares de pecas. Se pasó la mano por el pelo, que notó corto aunque bastante más suave de lo que ella lo solía llevar al levantarse. Corrió las sábanas de la cama y observó que el abrigado pijama de flores que llevaba ayer a la noche, era sustituido por uno a rayas rojas y azules.

Rápidamente, abrió las cortinas de su cama y se espantó al ver que no estaba en la habitación decorada con posters de Modelos Mágicos y chicos lindos del colegio, si no en una con grandes dibujos de magos jugando al Quidditch. Saltó de la cama, y se estremeció al notar el frío suelo de piedra contra sus pies. Corrió hacia el baño, que definitivamente, no era el suyo y gritó como nunca lo había hecho, al mirarse en el espejo. Cuando esperaba oír su aguda voz, recibió el eco de una voz grave, de adolescente, que ella bien conocía.

- ¿Ron? ¿Qué demonios pasa para que grites así? - escuchó la voz de su otro mejor amigo a través de las cortinas de la cama de la izquierda en la que había amanecido.
- Oh, nada Harry
eh
- titubeó Hermione-Ron todavía tocándose la cara frenéticamente.
- ¿Has visto una araña o al demonio en persona? - dijo Harry, soñoliento, entrando en el baño.
- ¡TÁPATE! - gritó Hermione al ver que su amigo dormía sólo con un calzoncillo bastante pequeño a pesar del frío. (N.A: Mione, yo que tu, hubiera aprovechado
jejeje)
- ¿Qué pasa? - dijo Harry, extrañado.
- Oh, que
que
que hace mucho frío, tápate - inventó Hermione, mirando hacia otro lado.
- Ah, bueno. Yo voy a la cama - dijo Harry, dándose media vuelta.
- Bien. A-adiós - dijo Hermione - Oh, Dios mío. Eso significa que si yo soy Ron, Ron es
- la chica salió corriendo hacia la Sala Común antes de auto-responderse.

*****

Ron despertó con la cabeza dándole vueltas y el estómago revuelto. Se estiró en la cama, como solía hacer, y sin notar nada extraño en la habitación en la que había despertado. Se puso unas mullidas pantuflas (N.A: O zapatillas para estar en casa, o chinelas
) de color lila y caminó sin darse cuenta ni por donde iba.

Cuando llegó al baño, se miró fijamente en el espejo. Se estaba volviendo loco, o mejor dicho, Hermione lo estaba volviendo loco. No podía creerlo. Sacudió la cabeza varias veces, se echó agua fría a la cara durante al menos cinco minutos seguidos y se volvió a mirar. La cara de Hermione seguía ahí, devolviéndole la mirada en el espejo. Luego, se detuvo a mirarse a sí mismo.

Un pijama lila de flores, unas pantuflas del mismo color con el mismo estampado. Y fue entonces cuando empezó a notar sus cambios físicos. Sus pectorales no estaban, en cambio había otra cosa femenina, sus piernas eran finas, su cabello no era pelirrojo y corto, si no largo hasta más abajo de los hombros y castaño. Sus ojos azules eran color miel y su piel blanca plagada de pecas era ahora tostada y suave.

En ese momento, escuchó unos golpes en las escaleras que llevaban a la habitación de las chicas. Corrió a la puerta y salió a las frías escaleras de piedra. A los pies de estas, estaba tirado él mismo, es decir, Hermione convertido en él mismo. La miró con incredulidad, mientras ella-él, se levantaba frotándose el lugar golpeado.

- Auch
¿Qué miras? ¡Baja de una vez! - le espetó en voz baja, mientras hacía señas con las manos.
- ¿Por qué absurda razón tú te has convertido en mí y yo me he convertido en ti? - dijo Ron apenas se instalaron en sus sillones habituales frente al fuego.
- Bueno
- vaciló Hermione - ¿no has tenido sueños raros esta noche?
- ¡Sí! Un viejo gordo con barba blanca y traje rojo, me perseguía por todo Hogwarts diciendo algo de unas consecuencias
- dijo Ron, pasándose una mano por el largo cabello castaño recién adquirido.
- Verdaderamente, ¿Harry y tú nunca se fijan en nada, no? - dijo Hermione, adoptando aires de sabelotodo en el cuerpo de Ron (cosa que resultaba bastante extraña) - Decía que si no nos disculpábamos el uno con el otro, pagaríamos las consecuencias -
- Yo no me fijaba mucho en las palabras que decía, me fijaba más en esa enorme bolsa roja que llevaba y en correr lo suficientemente rápido como para que no me agarrara. Era gordo, ¿sabes? Pero corría a una velocidad de vértigo - dijo Ron, con el cejo fruncido.
- ¿Crees que esto será para siempre? - preguntó Hermione preocupada.
- No
no creo. O eso espero - dijo el chico mirándose - No creo que aguantaría mucho tiempo siendo chica
- Oh, que gracioso que es Ronnie - dijo Hermione sarcásticamente, levantándose y mirándose - ¿Tú crees que a mi me gusta estar
como estoy?
- Te sientan bien las rayas color azul y rojo - dijo Ron, estallando en carcajadas.
- Muy, gracioso, Ron, muy gracioso - dijo la chica, volviendo a sentarse - Tenemos que encontrar la forma de volver cada uno a su cuerpo. Vamos a ver
¡Ah sí! Vamos a intentar chocarnos y ver si nuestras
no se, lo que sean, vuelvan a su sitio -

Ron-Hermione se dirigió a un extremo de la Sala Común, mientras Hermione-Ron al otro. Algo nerviosos, pero decididos, cerraron los ojos y comenzaron a correr el uno hacia el otro. Parecían dos psicópatas decididos a hacerse siameses, y entonces, impactaron. Chocaron de frente, y cayeron hacia atrás, rodando por el suelo. Emitieron quejidos de dolor y Ron-Hermione fue a ayudar a Hermione-Ron a levantarse. Se volvieron a sentar en el sillón, apenados.

- Y ahora
¿Qué vamos a hacer? - preguntó Ron.
- Supongo que esperar a que nuestras
almas, o lo que sea vuelva a su sitio. ¿No? - dijo Hermione - Mientras tanto, vamos a tener que actuar como si fuésemos el otro.
- ¿Eso incluye que yo tenga que estudiar como un loco y tu copiarme? - dijo Ron.
- Puede que sí. Aunque... podríamos utilizar la poción Multijugos para hacernos pasar el uno por el otro, no, es decir
Bah, ya sabes lo que digo - dijo Hermione - Tú agarras pelos de ti mismo - señaló su pelo, ahora corto y pelirrojo - Y yo agarraré de los míos - señaló el de Ron, largo y castaño.
- Pero, Hermione
¿recuerdas que esa poción tarda un mes en hacerse? - dijo Ron, levantando las cejas.
- Hay un modo de acelerarla, es
un invento mío que ya he probado con varias pociones - dijo Hermione, satisfecha - Hoy robaremos los ingredientes del armario de Snape y para pasado mañana la tendremos hecha -
- ¡Genial! ¡Eres una genio, una verdadera cabecilla! - dijo Ron contento, en el momento en que le estampaba un beso en la mejilla a Hermione y esta se ponía colorada.
- ¡Vaya! ¡Veo que Seamus tenía razón! - dijo una voz familiar en las escaleras - Es la ley de la naturaleza -
- ¡Harry, por Dios! - dijo Ron, imitando a Hermione, que le echó una mirada de desaprobación.
- ¿Quieren ir a cambiarse e ir a buscar los libros? Los espero aquí - dijo, sentándose en uno de los sillones.
- Sí, claro - dijeron ambos y se dirigieron a las escaleras. Hermione-Ron fue lanzada hacia atrás y Ron-Hermione subía tranquilamente por las otras escaleras.
- ¿Dónde creen que van? - inquirió Harry, con una ceja levantada.
- ¡Oh, es verdad! Es que
- comenzó Ron.
-
nos habíamos olvidado de cuales son las escaleras
ejem
- completó Hermione como excusa. No dieron tiempo a Harry a replicar, cuando ya estaban subiendo por las escaleras correctas.
- ¡Qué extraños que están estos dos hoy! - se dijo el ojiverde a sí mismo, mientras más alumnos comenzaban a bajar por las escaleras.

*****

Ese día, tanto alumnos, como profesores, como amigos, se dieron cuenta del cambio que habían sufrido Ron y Hermione. Se comportaban distinto a como se comportaban antes de la pelea, y además de eso, parecían más unidos que nunca. Esa tarde, se retiraba primero uno, luego otro al baño de prefectos y allí preparaban la poción. Harry notaba esto, y se lo decía a Ginny, Lavender y Parvati, que se preocupaban por su amiga. Estaba distante, aunque la notaban contenta.

- ¡Por fin llegas! Creí que no te vería en años - dijo Ron-Hermione, sentado al borde de una piscina vacía.
- Estaba ayudando a Harry con unas cosas de los deberes, Mr. (N.A: Eso se pronunciaría Mister) Impaciencia - dijo Hermione-Ron, sentándose frente a Ron, que había colocado el caldero en el medio.
- Bien. Creo que hoy ya la podremos tener lista. Sólo nos hace falta el hechizo de aceleración y podremos tener poción hasta finales de curso - dijo Hermione satisfecha de si misma - ¿Qué? ¿Por qué me miras así? -
- ¿¡Vamos a estar así hasta finales de curso?! No creo que pueda aguantar estudiando todos y cada uno de los días de mi vida - dijo Ron llevándose las manos a la cabeza.
- No he dicho que estemos así para siempre, Ron, tampoco hasta finales de curso, pero por si acaso
- dijo Mione - Es mejor prevenir que curar.
- Ya lo creo. Muy sabias palabras, Srita. Granger
- dijo una voz a sus espaldas. La figura, estaba oculta entre las sombras, pero no se hizo esperar. Caminando con lentitud, salió de su escondite, y vieron con asombro como el Prof. Dumbledore, les sonreía.
- ¡Prof. Dumbledore! ¿Cómo
? - exclamó Hermione, mientras empezaba a gesticular sin decir palabra y a hacer aspavientos con las manos, como solía hacer.
- Srita. Granger
era muy raro su comportamiento hoy, no actúan muy bien. Cuéntenme ¿Cuál es el problema? - dijo con amabilidad, haciendo aparecer una silla y sentándose.
- Creo que ya lo sabe
¡Mírenos! Esto no es exactamente lo que se suele llamar normal - dijo Ron señalando a Hermione y a él.
- Lo sé, señor Weasley, lo sé. Creo que es un intercambio de cuerpos para que aprendan sobre alguna lección. Hasta que no hagan una buena acción el uno por el otro, no volverán a sus cuerpos - dijo Dumbledore con seriedad.
- Prof. Dumbledore
¿nos guardará el secreto? - dijo en voz de súplica Ron.
- Claro, Sr. Weasley - dijo el anciano.
- Pues no es exactamente lo que quería para Navidad - replicó Ron, sonriendo irónicamente.
- Créeme, yo tampoco - le dijo Hermione a su vez, dibujando una débil sonrisa en su rostro.

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¡Aloha! Aquí termina mi capi 2. ¿Qué les está pareciendo? Espero que les guste. Cosas a resolver en el próximo capi:
*Albus
¿guardará el secreto?
*Harry, Ginny & Company, ¿se darán cuenta de lo que les está pasando a sus amigos?
*¿Alguien me dejará Reviews? Espero que así sea. ;)

Ahora
las contestaciones:

Sly_BadGirl:
Uy
espero que no te moleste mi idea; yo pienso igual, ¡habrá que ver una misma situación de diferentes puntos de vista! Por cierto: ¡fuiste la primera en dejar un Review para mi fict! ¡Gracias!

MaDa_ODell_Blac_White:
¡¡Sí!! ¡¡Existen los Libros de Visitas!! (xD) Jejeje. ¿Eso de mosho es un cumplido? ^.^¡ No me preguntes sobre idiomas
¿qué te pareció este capi? Espero que te haya gustado. ¡Hasta la próxima!

Char Ronnie Maniaca:
Sí, tranquila. Como dije antes, el capítulo 1 era como una introducción al asunto. Acá tienes el capítulo 2
¡y perdón por la tardanza!

Bueno, los/as dejo. ¡¡¡Hasta el próximo capi!!!:
Rochy
Miembro de la Orden Siriusana

Los personajes y paisajes son de J.K. Rowling y la Warner Bros y que no me demanden por jugar un poco con ellos. ¿Ok? Sin más preámbulos
disfruten de la lectura.
PD: Notas aparte y contestaciones a los Reviews, van al final.



¡Devuélveme mi cuerpo!



Cap.3: We wish you a Merry Christmas


Al día siguiente del encuentro con Dumbledore, Ron y Hermione empezaron a actuar como lo hacía normalmente el otro. Los demás, se alegraron por la normal actitud y comportamiento de sus amigos y no volvieron a preocuparse por ellos ni por la pelea que había tenido lugar semanas antes. Los malos momentos, solo llegaban al estar cada uno con la gente de su mismo sexo
:

- Ron, ¡mira esto! La tienda de tus hermanos es genial - exclamó Dean Thomas acercándose a la cama donde Hermione-Ron veía atemorizada el loco mundo masculino.
- Sí, sí
e-es ge-genial
- tartamudeó mirando con espanto un tubo largo con forma de lengua.
- ¡Todos a la cama de Ron! ¡Surtido de bromas! - gritó Seamus, mientras él también subía a la cama que ocupaban ya Hermione y Dean y haciendo señas a Harry y a Neville, que acababan de llegar, para que se subieran también. Estos, se sacaron la túnica
la corbata
y la camisa. (N.A: Me encantan estos chicos tan naturales ^^) Mientras tanto, Dean y Seamus también se deshicieron de sus prendas de ropa, tirándolas en dirección de sus camas.
- Bue-bueno
eh, jeje
ejem
- titubeó Hermione, al verse rodeada de tantos chicos de anchas espaldas y marcados abdominales. (N.A: ¡Quien quisiera ser Hermione
!)
- Ron, ¿no estas incómodo? - preguntó Neville, señalando la túnica, la camisa y la corbata.
- Sí, un poco. Si quieren, puedo hacer un hechizo para agrandar la cama - dijo Hermione-Ron, en un intento desesperado de sacar la varita y sacarlos a todos de su cama.
- Jejeje, no me refería a la cama. Me refiero al uniforme - volvió a señalar Neville.
- Ah, el uniforme
jeje
eeehhh
¡Tengo frío! - chilló Hermione, haciendo intentos para evadir el sacarse la ropa delante de ellos.
- ¡Ron, si está la estufa encendida! ¡Hace calor! - exclamó Dean.
- ¿No tendrá fiebre, ahora con este frío? - dijo Harry, estirando la mano para tocar la frente de Hermione-Ron, mientras esta miraba aterrorizada la mano y se echaba para atrás.
- Será mejor que dejemos las bromas para otro momento - volvió a decir Harry, extrañado - ¿Quieres darte un baño?
- S-sí - titubeó Hermione, levantándose de la cama y dirigiéndose al baño.
- ¡Eh, chicos! ¡Hora de las duchas! - gritó Seamus, empezando a desabrochar el botón de su pantalón. Hermione abrió los ojos como platos y se volteó. ¿Estos hacen todo en grupo, o qué?
- ¿Ron? - preguntó Harry - ¿Estás seguro de que no pasa nada que nos bañemos todos?
- N-no
co-como sie-siempre - tartamudeó y esbozó una sonrisa débil.
- Muy bien - dijo Harry.

Hermione empezó lentamente a sacarse la túnica, después la corbata con los colores de Gryffindor. Siguió con la camisa y luego se desabrochó los pantalones. Cuando hubo quedado solamente en calzoncillos, empezó a rebuscar en el baúl de Ron en busca de una toalla. Encontró una roja con una R cosida en dorado y se la enrolló en la cintura, como solían hacer los chicos de las películas, como Brad Pitt después de un baño. (N.A: Esta chica si que tiene BUENA cultura de cine) Y después, miró a la puerta del baño con desafío. He sobrevivido a muchas cosas
no creo que esto sea peor

*****


Mientras nuestra querida Mione pasaba esta tortura masculina
a Ron lo atormentaban las féminas. La habitual charla que tenían en los tiempos libres estaban presente, y, aunque no se dieran cuenta Ginny, Lavender y Parvati, Ron estaba escuchando todo eso. En su lugar, creían ver a Hermione
pero no era así. Y el tema principal en ese momento era
chicos. Que si el cuerpazo de Terry Boot, que si el trasero de Michael Corner, el ex de Ginny


- ¿No vieron el cuerpazo de Harry? - dijo Parvati.
- ¡Oye! Quedamos en que no hablaríamos de él, ¿Ok? ¡Es mío! - dijo Ginny, como una niña caprichosa reclamando un juguete.
- Bien
A ver. Ron está muy bien también
¿No, Mione? - preguntó Lavender, mirando a Ron-Hermione pícaramente.
- ¿Eh? Lo siento me he desviado de la conversación - dijo Ron, con sonrisa de cachorrito inocente.
- Que decimos que Ron
está muy bien - dijo Parvati. Ron frunció el entrecejo. No le gustaba que hablaran algo sobre si mismo.
- Sí, si - dijo Ron, sin darle más importancia - ¿Me disculpan? Voy a leer - abrió el cajón de la mesilla de noche y sacó un libro cualquiera. Sin dejar tiempo a nadie a replicar, cerró las cortinas que rodeaban su cama, para sumirse en la lectura de Hermione.

Cual fue su sorpresa, al comprobar que aquel, no era un libro cualquiera, si no el mismísimo diario íntimo de Hermione Granger. Nunca se imaginó que una persona como ella, que no cree en descargarse con cosas tan inútiles como diarios, como ella misma solía decir, pudiera tener tantos secretos guardados. Un candado en forma de corazón guardaba las páginas.

Intentó buscar en su cuello una llave en la que no había reparado, pero no había nada, escarbó en el cajón y tampoco. Probó con un ¡Alohomora! pero nada ocurrió. Entonces empezó a probar con claves, susurrándolas por lo bajo, mientas Ginny, Lavender y Parvati continuaban con su animada conversación. Vamos a ver
mmm
¿Víktor Krum? El candado no se abrió. ¿Aritmancia? Tampoco lo hizo esta vez. Vamos, yo soy Ronald Weasley por mi nombre voy a adivinar esa clave En ese momento, se escuchó un ¡Clic! y el candado se abrió. Tendré que probar con las otras palabras
después de que termine de leer esto, claro

Las páginas estaban llenas hasta el último renglón y espacio. También, había varias cosas pegadas, como un pétalo de rosa marchito y una foto mágica de Krum y ella. A Ron se le encogió el corazón cuando vio aquella foto, y empezó a pasar las páginas frenéticamente, cuando se detuvo en la más reciente: una foto de él y ella riendo en Hogsmeade. Leyó las primeras líneas y su cara, instantáneamente, se tiñó de rojo. Después, volvió a colocar el candado y lo dejó en su lugar.

*****


- Severus
¿Tienes piel de serpiente arbórea africana? - preguntó el Prof. Dumbledore con disimulo, entrando al despacho del primero.
- Sí, Albus
en el armario de arriba, si ahí - dijo levantando la vista y señalando con un delgado dedo un frasquito de cristal.
- Muchas gracias - dijo el director, dándose vuelta para marcharse ya del lugar, frasco en mano.
- Puedo preguntarte ¿para que la vas a utilizar? -
- Es
ejem
una poción, sí, para Fawkes. Está muy viejo ya - dijo Dumbledore, con una sonrisa.
- Albus, los Fénix nunca se ponen viejos - Snape lo miró con el ceño fruncido.
- Claro, Severus, es que no me dejas terminar. Es para que en su próximo ciclo como pichón, le crezca el plumaje sano y fuerte - dijo Dumbledore, empezando a cansarse y agotándosele las excusas.
- Entonces, si quieres hacer una de esas pociones es piel de boa constrictor amazónica, no una arbórea africana - reparó Snape.
- Sí
pero me dijeron que con esta sale mejor. Bueno, tengo prisa. Hasta luego, Severus, muchas gracias - el anciano director, se dirigió hacia la puerta.
- ¿Albus? -
- ¿Sí, Severus? - preguntó el director, rogando para no ser demasiado evidente.
- ¿Nada que contarme? - Snape miró al mago con firmeza.
- Oh
eh
no, nada. Ahora, debo irme, tengo prisa - repitió Dumbledore. Cerró la puerta tras de sí y se llevó una mano al pecho. ¡Por qué poco! se dijo para sí mismo Albus
te estás poniendo viejo y emprendió rumbo al baño de prefectos.

*****


- Entonces, esta tarde la tendremos lista, ¿no? - preguntó Ron a Hermione, con entusiasmo.
- Sí
esta tarde. El Prof. Dumbledore, me comunicó que ya tenía la piel de serpiente arbórea africana, y nosotros ya tenemos el polvo de cuerno de bicornio
la tendremos lista - dijo Hermione, sonriéndole a Ron.
- ¿Qué es lo que van a tener lista? - preguntó una voz detrás de ellos.
- ¡Oh, Harry! Pues
una fiesta sorpresa, para Lavender - dijo Hermione.
- Sí, porque
cumple el mes que viene. Y preparando unas cosas, ya estará lista - dijo Ron.
- ¡Ah! Muy bien, era hora de que alguien organizase una fiesta - dijo Harry, entusiasmado - ¿Les puedo ayudar?
- Sí, sí, claro - dijo Ron, y, sin que Harry se diera cuenta, Hermione le echó una mirada asesina.
- Bueno, eh
tenemos que irnos, ¿verdad Hermione? Porque
tenemos que ir a hablar con Mc. Gonagall, para pedirle permiso
no te olvides que somos los prefectos - inventó Hermione-Ron.
- Si
si. ¡Como me había olvidado! Se me llega a olvidar y me castigo de por vida - ahora fue Hermione-Ron quien echó la mirada asesina y se despidieron de Harry, para tomar rumbo al baño de prefectos.

Una vez en allí, los chicos se encontraron con el Prof. Dumbledore, que los esperaba impaciente. Cuando tiraron los dos únicos ingredientes que faltaban, la poción hizo un leve estallido y se volvió de un color verde musgo que ya bien conocían. Arrancaron pelos de su propia cabellera, de la propiedad del otro, y las echaron con asco en el vaso con la poción. Otra pequeña explosión surgió de los vasos y, sin pensárselo dos veces, tomaron el contenido de un trago.

La poción era amarga, y les entró como ácido en la garganta. Sintieron con pesadez como empezaba a hacer efecto. Estaban mareados, la cabeza les daba vueltas y sentían ganas de vomitar. Después de unos segundos, en los que intentaron ponerse de pie, cayeron inconscientes al suelo. El Prof. Dumbledore, los levantó a ambos con la varita y, sin pensárselo dos veces, se fue corriendo, con los cuerpos sin conciencia de dos adolescentes, hacia la enfermería.
*****


Hermione se despertó en medio de una habitación blanca. Con la vista todavía borrosa, se incorporó y examinó el lugar con la vista. A su derecha, vio a Ron. Aunque notó un cambio bastante grande en él, lo reconoció enseguida. O se había teñido de castaño
o la poción no había resultado como querían que resultase. En ese momento, la castaña cabellera de Ron se movió, y se incorporó de un salto.

- ¡Ah, Hermione! - exclamó - ¿Qué demonios le ha pasado a tu pelo?
- ¡Lo mismo pregunto! - dijo, señalando la cabellera de Ron con el dedo índice.
- Me parece que la poción no ha surgido efecto
- murmuró el chico.
- ¿Eso crees? ¡Mira mi pelo! - chilló Hermione - Este tiene que ser tu pelo y ese el mío. Estos tienen que ser tus ojos y esos los míos.
- ¿También el color de los ojos? - dijo Ron - ¡Necesito un espejo!

Y era verdad, ambos necesitaban un espejo. Aquellos cambios eran de foto. Hermione tenía el pelo rojo fuego, y parecía una más de los Weasleys. Sus ojos almendrados de color miel, eran ahora grandes ojos azules y las pecas que tenía cuando era Ron inundaban su rostro. Su piel, tostada en general, era ahora blanca cual nieve.

Por otra parte, Ron también había quedado con parte del aspecto de Hermione. Sus ojos azules, eran ahora de color miel, sus pecas habían desaparecido y en su lugar, una suave piel color bronce lo cubría. Su cabello rojo, era sustituido por una cabellera castaña.

- ¡Hola Ron, Mione! ¿Ginny? - Fred y George se quedaron en las puertas de la enfermería, boquiabiertos.
- No, Fred, George
Soy Hermione - dijo, con una sonrisa.
- Ginny, ¡no nos engañes! Hemos venido desde Hogsmeade, nos ha llamado el Prof. Dumbledore -
- Fred, George: si fuese Ginny, ¿Qué color de ojos tendría? - preguntó Hermione, con paciencia.
- Color chocolate, nos aprendimos la agenda de mamá de memoria - dijo George.
- Bien. ¿Y qué color de ojos tengo? -
- ¡Azules! No
¡no es Ginny! ¡Hermione! - dijeron ambos a la vez, abriendo más la boca (si cabe).
- Y
ese es su hermano - dijo Hermione señalando a Ron que veía su cara en una cucharilla.
- ¡Qué mal, pequeño Ronnie, qué mal! - exclamó Fred, avanzando hasta la cama de su hermano.
- ¿Qué hacen ustedes aquí? - preguntó apartándose para que no le frotaran la cabeza, como solían hacer.
- Mejor dicho: ¿Qué haces tú así? - dijo George, señalando su cara.
- No les importa - dijo Ron bruscamente.
- Oh, claro que nos importa, pequeño Ronnie -
- ¡Dejen de llamarme pequeño Ronnie! Ahora, ya no soy su hermano - dijo, mirando a Hermione con malicia.
- ¡Hey! El efecto de la poción se pasará
o eso espero - dijo Mione.
- ¡Estamos en Vísperas de Navidad! Vamos
¡hay que festejar! - gritó Fred.
- ¿Tengo que salir así? - dijeron Ron y Hermione, ambos a la vez.
- Me temo, queridos señores, que todavía no van a poder salir de la enfermería - dijo George, con reverencias de mayordomo.
- Genial
¿Nos van a poner armaduras que canten villancicos delante de nosotros? - dijo Ron, con sarcasmo.
- Sí así lo quieren los señores
- Fred hizo amago de sacar la varita.
- ¡NO! Fred, enserio, no hace falta - el gemelo guardó la varita con una sonrisa de malicia.
- Bueno, nosotros nos vamos - anunció George.
- Dejamos a Weebly en el negocio y no confío mucho en él - dijo Fred.
- ¡Adiós! - dijeron, mientras salían de la enfermería.
- ¿Qué vamos a hacer ahora? - preguntó Hermione.
- We wish you a Merry Christmas, we wish you a Merry Christmas, we wish you a Merry Christmas and a happy new year! - Canturreó Ron.
- Por lo menos, tenemos villancicos para dar y tomar - rieron y se pusieron a cantar canciones de Navidad.

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¡Muy buenas
días/tardes/noches mis queridos lectores! Sé que tardé un poquitín mucho en actualizar, pero no se puede todo en la vida. Espero que les haya gustado el capítulo
por lo menos Ronnie y Mione no están peleando. Prefiero los villancicos. ^^, ¿No Harry? H: Mucho mejor Adelantos para el próximo capi:
- La Navidad de nuestros queridos protagonistas.
- Vamos a ver si pueden volver a su forma natural y/o normal.
- Dejen opiniones en mi dirección [+] o bien en mi Libro de visitas, Ok?

Contestaciones a los Reviews:

Rocío: ¡Hola tocaya! (Yo también me llamo Rocío ^.^) Espero que te haya gustado este capi, y gracias por dejarme Reviews, me encanta que la gente opine sobre lo que escribo. ¡Hasta la próxima!

AnironPhoenix: Muchas gracias por lo de genial, simplemente escribo lo que me sale. ^.^ Acá está el tercer capi, espero que lo hayas disfrutado, y me sigo disculpando, perdón por la demora.

Miranda_Weasley: Ron/Hermione es mi pareja favorita, no sé, no veo un Harry/Hermione, y no soy muy partidaria de los slashs. :P ¡Espero que este capi haya sido de tu agrado!

¡¡Muchas gracias por los Reviews, y hasta el próximo capítulo!!

Como siempre, está de más aclarar que los personajes y paisajes son de J.K. Rowling y la Warner Bros y que no me demanden por jugar un poco con ellos. ¿Ok? Sin más preámbulos
disfruten de la lectura.
PD: Ya saben... contestación a los reviews al final!



¡Devuélveme mi cuerpo!



Cap.4: Esto no es un gran paso

Esa noche, no fue mucho mejor de la que pasaron cuando se transformaron el uno en el otro. Pesadillas, dolores por todo el cuerpo y demás cosas, no dejaron que Ron y Hermione tuvieran una noche tranquila y un sueño calmado. A la mañana siguiente, cuando Madam Pomfrey vino a despertarlos, volvieron a notar algunos cambios.

- ¡Otra vez NO! - gritó Ron-Hermione, mirando el pelo castaño, horrorizado.
- Maldita sea
la poción no ha funcionado - masculló Hermione, mientras examinaba con los ojos azules su cuerpo.
- ¿¡Te parece?! ¡Oh, no lo había notado! - dijo Ron, sarcástico.
- ¿¡Quieres calmarte?! Intento pensar en una solución - estalló la joven, mirando con enfado a Ron.
- ¡No vamos a encontrar nunca una solución! ¡Nos vamos a quedar así de por vida! - dijo Ron lastimeramente.
- ¡Veo que ya son los mismos! - dijo una voz en el umbral de la puerta. Harry y Ginny, tomados de la mano, se dirigían hacia ellos con una sonrisa en los labios.
- Ho-hola - dijo Hermione-Ron, saludando con su mano.
- Si, jeje
ya
ya somos los mismos - dijo Ron-Hermione, con una forzada sonrisa.
- Se tendrían que haber visto el otro día. ¿Qué intentaron hacer? - preguntó Ginny, con curiosidad.
- Pues
eeehhh
- vaciló Hermione, imitando a Ron. Ron, por su parte, se estrujaba los sesos en busca de una excusa.
- ¡La poción! Si, si
Harry ¿te acuerdas que teníamos que hacer la poción Multijugos para Snape? - dijo Ron.
- ¿Que era por parejas, que uno tenía que buscar información y otro tenía que hacerla? Todavía recuerdo el doble pergamino que nos hizo escribir Snape a Neville y a mí - dijo Harry con fastidio palpable en la voz.
- ¡Sí! ¡Exacto, esa! - exclamó Ron - Bueno, yo buscaba la información y Her
Ron hacía la poción. Como de costumbre, le salió mal
- Hermione frunció la nariz al estilo de Ron y Ron imitó ceñudo a Hermione -
y acabamos como nos vieron el otro día.
- ¡Ay, Ronnie! ¡Más cuidado la próxima vez! - dijo Harry, retando a Hermione-Ron de broma.
- Sí, sí - dijo Hermione, intentando ponerse colorada para parecer Ron.
- ¿Qué estas haciendo, Ron? - dijo Ginny, mirando preocupada a quien se parecía a su hermano.
- ¿Yo? Nada, ¿Qué estoy haciendo? ¡Nada! ¡No estoy haciendo nada! - dijo Hermione, poniéndose nerviosa.
- ¡Jovencitos! Me parece que es hora de irse - dijo Madam Pomfrey, llegando junto a Ron, Hermione, Ginny y Harry.
- ¡Madam Pomfrey, usted había dicho que 10 minutos! - exclamó Harry, con indignación.
- ¡Sí! ¡Y ya pasaron los 10 minutos! Los pacientes necesitan descansar, Sr. Potter, esto no es un Zoolugimo... -
- Zoológico, Madam Pomfrey, Zoológico - interrumpió Ginny.
- Es lo mismo, Srita. Weasley. Como iba diciendo, esto no es un Zoolugimo muggle - Ginny dibujó una expresión de impaciencia en su cara - en el que se exhiben mascotas. Así que ya se están marchando - Madam Pomfrey señaló la puerta.
- ¿Podemos abrir con ellos sus regalos de Navidad? ¡Por favor, Madam Pomfrey, por favor! - suplicó Ginny.
- Mmm... eso les tomará otros 10 minutos, que hacen 20, es decir, que mañana restaremos 10 minutos a su visita de media hora... - Madam se retiró haciendo cálculos hacia su despacho y Hermione y Ron repararon en una pila de regalos que había a los pies de la cama de cada uno. Harry tomó un regalo de la pila de Hermione-Ron mientras Ginny tomaba uno de su hermano.
- Este... es el de mamá - dijo Ginny, pasándole a su hermano transformado en Hermione un paquete. Este lo abrió y vio un suéter color lila con una H dorada en el centro.
- Este es el de tu madre, Ron - dijo Harry, pasándole a Hermione un paquete similar al que antes había recibido el verdadero Ron. Un suéter escarlata con un escudo de Gryffindor o una R en el centro era lo que siempre recibía Ron para Navidades... y esta vez no fue la excepción.

Terminaron de abrir los regalos en 7 escasos minutos, contados por el reloj de pulsera nuevo de Ginny, obsequio de Harry. A mediodía, salieron de la enfermería y se asombraron, un año más, con la decoración que los prefectos de las otras casas (ya que por el incidente, ellos no pudieron decorar ni su Sala Común, ni los pasillos) y los profesores lograron.

Las armaduras cantaban a su paso villancicos, el Gran Salón y sus doce árboles centelleaban con los adornos y los pocos alumnos que quedaban en Hogwarts se paseaban a sus anchas por los pasillos habitualmente abarrotados de gente.
Al salir de la enfermería Ron y Hermione, se dirigieron inmediatamente al despacho del Prof. Dumbledore. Este parecía esperarles sentado en su silla detrás del escritorio. Cuando dieron unos toques en la puerta de madera maciza que tapaba la entrada, con un leve ¡Adelante! entraron en la estancia. Se asombraron del decorado del despacho, ya que nunca habían visto los despachos de los profesores adornados. Miles de hadas de colores rojos, verdes y dorados volaban en el techo y guirnaldas coloridas iban y venían entrecruzando el cielo raso del despacho.

- Srita. Granger, Sr. Weasley... veo que la poción, después de todo... no ha hecho efecto - dijo con una sonrisa desanimada.
- No, profesor - dijo Ron con pesadez.
- Nada de nada - aportó Hermione.
- Bien... hoy es Navidad. Intenten pasarla de la mejor forma posible - dijo el anciano director con una sonrisa, mirando a las hadas revolotear sobre el techo de su despacho.
- ¿Podemos retirarnos? - preguntó Hermione.
- Sí, claro. Vayan - se despidieron con una pequeña reverencia que causó las risas de Dumbledore y salieron del despacho.

Caminaron en silencio por los solitarios pasillos de Hogwarts, mientras sus pasos hacían eco en las paredes de piedra. No se cruzaron con ningún alumno por el camino y eso les gustó, ya que no se sentían en gana como para desearle a alguien Feliz Navidad mientras ellos estaban encerrados en el cuerpo del otro. Sumidos en sus pensamientos, sus piernas los condujeron hacia la Sala Común de Gryffindor casi por instinto. Una vez le dieron la contraseña a la Señora Gorda, y pasaron por el agujero del retrato, se encontraron con Ginny y Harry, que estaban sentados en el marco del gran ventanal que daba luz a la Sala Común.

- ¡Hey! ¡Hola! - saludó Harry.
- Hola, chicos - respondieron Hermione y Ron al unísono.
- ¡Vamos, hay que festejar! - intentó animar Harry.
- Viva... - dijo Hermione-Ron desanimada.
- Fiesta... - dijo Ron-Hermione, echándose sobre un sillón.
- ¿Qué demonios les pasa? - dijo Ginny, sin rodeos - ¡Es Navidad!
- Sí, bueno... ¿y? - dijo Ron-Hermione.
- ¿Y? ¿Sólo se te ocurre eso? ¿y? - gritó la menor de los Weasleys, abriendo los ojos - Hermione, ¡ES NAVIDAD! N-A-V-I-D-A-D, ¿recuerdas? -
- Sí, sí... recuerdo - dijo Ron.
- Y... ¿tampoco te acuerdas del plan de esta noche? - dijo Ginny, exasperándose. ¿Su amiga tendría algun tipo de alzheimer o algo así?
- ¡Sí! ¡Sí, sí, sí! ¿Cómo me voy a olvidar? - dijo Ron, volviendo de repente al papel de Hermione. ¿De qué plan estaría hablando Ginny?
- ¡Bien! Bueno, chicos. ¡Chatán, chatán! Mione y yo les tenemos una sorpresa. ¿Verdad Mione? - dijo la pelirroja, sonriendo a la que creía su amiga.
- ¡Sí! Una ENORME sorpresa - dijo Ron, forzando una sonrisa a Hermione, que intentaba que éste le leyera los labios.
- Esta noche, ¡tenemos reservada una mesa en las Tres Escobas! - ¡No! Ron sabía a lo que Ginny se refería, y eso no le gustaba nada. Iba a matarla cuando volviera a su cuerpo. Harry expresó sus pensamientos:
- Hoy hay discoteca en las Tres Escobas... ¿me equivoco? - dijo Harry, levantándose de un salto, tomando las manos de su novia.
- ¡SI! La vamos a pasar genial, ¿verdad chicos? - dijo la pelirroja, volviendo su mirada hacia su hermano, encerrado en el cuerpo de su mejor amiga y hacia su mejor amiga encerrada en el cuerpo de su hermano.
- Si, si, claro... eeehhh... jeje, ¡genial! - dijo Hermione, levantándose también de su sitio.
- Bueno... ¿qué tal si vamos a comer? ¡Me muero de hambre! - exclamó Harry, frotándose el estómago.
- Si, yo también. ¡Vamos! - dijo Hermione, imitando a Ron.

Una vez salieron de la Sala Común, Ron y Hermione se pusieron a pensar en cómo saldrían de aquella. Ya habían pasado mucho: desde que se habían transformado, la sociedad tanto masculina como la femenina... muchísimo, así que eso no podía ser peor. Se estaban estrujando los sesos en busca de una salida cuando llegaron a las puertas del Gran Salón. Entraron y se encontraron, como cada Navidad, la mesa pequeña que preparaban para las pocas personas que se quedaban en Hogwarts para esas fechas.

Se sentaron con un alumno de segundo de Hufflepuff, cuatro Ravenclaw’s de séptimo y, para alegrarles el día, Draco Malfoy, que hizo una mueca de asco cuando se sentaron frente a él. También, en la mesa, estaban el Prof. Dumbledore, Snape, Mc. Gonagall, Trelawney, Flitwick, Sprout y Hagrid. Comieron hasta saciarse, después de unas cuantas bromas del director y varios regalos. Después de una amena comida, en la cual Hermione y Ron se olvidaron de los problemas que tenían, cada uno volvió a sus quehaceres.

- Fueno... foy al faño - dijo Hermione, imitando a Ron con la boca llena de pastel de calabaza.
- Muy bien. ¿Qué tal si vamos a los jardines? - dijo Ginny, antes de que Hermione se marchara en dirección al baño, intentando tragar el bocado gigante que se había llevado a la boca.
- ¡Genial! ¿Qué opinas Mione? - preguntó Harry.
- Sí, sí, no estaría mal. Pero tengo que ir a buscar abrigo, eh... ahora vengo - dijo Ron, dirigiéndose en la misma dirección que había tomado Hermione.
- Bien, ¡los esperamos allí! - gritó Ginny desde la lejanía. Mientras Harry y ella se alejaban, Hermione y Ron se metieron discretamente en el baño del primer piso, el baño de Myrtle la Llorona.
- Menos mal
bueno, ¿qué demonios vamos a hacer esta noche? - dijo Ron, empezando a hacer aspavientos con las manos, apoyándose en una de las puertas de las cabinas.
- Pues, ni idea
supongo que tendremos que fingir que somos el otro, ¿no? - dijo Hermione, caminando por el baño.
- Si no queda más remedio
- Ron empezó a caminar hacia la salida, pero una duda lo hizo detenerse - ¿Qué quieres que me ponga? - dijo con una sonrisa pícara.
- Pues
hoy tenía planeado ponerme el vestido lila con la túnica de gala de la otra vez y los zapatos
- empezó a enumerar Hermione.
- ¿Me lo podrías enseñar, por favor? - dijo Ron.
- Sí
claro. Vamos a la Sala Común - dijo Mione, caminando hacia la salida.

Llegaron a la Sala Común. Primero, se dirigieron a la habitación de Ron (N.A: es decir, la que ahora es de Hermione) y Ron le decía a Hermione que no se pusiera la túnica de gala que le había comprado su madre en cuarto, si no la otra, la negra del año pasado que le habían regalado Fred y George. Y que si se le ocurría ponerse la otra, que por lo menos le hiciera retoques. Después subieron a la habitación de Mione, la cual tuvo que quitar el escudo protector anti-chicos. Una vez arriba, le explicaba que el vestido lila era algo difícil de poner, pero que le pidiera ayuda a Ginny. Luego el maquillaje, la colonia y el peinado. Después, cuando todo estuvo aclarado, bajaron a los jardines y pasaron el resto de la tarde allí.

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¡Hola mis queridísimos lectores! Acá está el capítulo cuatro
espero haya sido de su agrado. Contestaciones prometidas:
miranda_weasley: Miri!! Muchas gracias por tu review!! Ron-Hermione también es de mis parejas favoritas. Espero que este capi. te haya gustado tanto o más que los anteriores. Besos!!
Atte:
Rochy
Miembro de la Orden Siriusana
PD: A ver si los demás dejan un par de reviews... :'( Que no soy la Rowling, pero me alegran el día!! ;)
Los personajes y paisajes son de J.K. Rowling y la Warner Bros y que no me demanden por jugar un poco con ellos. ¿Ok? Sin más preámbulos
disfruten de la lectura.



¡Devuélveme mi cuerpo!



Cap.5: Preparándose para la gran noche

Eran las siete, cuando Ginny se llevó a Hermione a la habitación, mientras ella alegaba que se arreglaba en dos segundos y que no hacía falta tanto tiempo hasta las 10:00 que salían hacia Hogsmeade. Cuando llegaron a la habitación, Ron se tiró en la cama, mientras su hermana comenzaba a gritarle desde el baño. Se sorprendía de la dificultad y complejidad de todo ese asunto
y también se sentía ridículo, poniéndose un vestido de chica, bastante ajustado.

*****


Media hora después, Hermione-Ron insistía en irse a cambiar o llegarían tarde y les quitarían la mesa. Harry se extrañó bastante del comportamiento de su amigo, y puso unas
veinte excusas antes de dirigirse al castillo para comenzar a vestirse para el evento. Mientras su amigo decía que era una cosa única en su vida y que por tanto no podían ir sin arreglar, Harry refunfuñaba por lo bajo y se preguntaba el porqué del comportamiento tan extraño de su amigo. ¿Querría arreglarse por alguna chica? ¿Quizá por Hermione? Bah
estaba demasiado cansado como para pensar en esas cosas ahora.

*****


- Ginny
¡Ginny!... ¡GINNY! - gritó Ron desde la habitación.
- ¿Qué pasa Mione? Me has pescado a medio pintarme - dijo la aludida, mientras salía del baño con colorete en una mano y pincel en la otra.
- ¡Ayúdame! Parezco una sardina enlatada - dijo Ron-Hermione suplicante. Y era verdad. La cabeza le salía por una manga del vestido, mientras el brazo derecho por el hueco de la cabeza y las mangas de la túnica le servían de pantalón.
- ¡Mione! ¿Qué demonios has hecho? - dijo la pelirroja, intentando zafar a su amiga del embrollo de ropa.
- No lo sé ni yo, no me lo puedo explicar - dijo Ron, cayéndose al suelo - ¡AUCH!
- Espera, quédate quieta - Ginny sacó la varita.
- ¿¡QUE VAS A HACER?! - exclamó Ron horrorizado. Aunque fuera la pequeña de la familia, había aprendido Encantamientos como nadie.
- Invocar a la túnica y al vestido para que salgan de tu cuerpo - dijo Ginny con el cejo fruncido - ¡Accio túnica! ¡Accio vestido! - las prendas se escaparon del cuerpo de Ron-Hermione y fueron a parar a las manos de Ginny.
- Bien
ponte el vestido y la túnica y date prisa. Todavía te tengo que peinar -
- Sí, sí. Claro - Ron, empezó a ponerse bien el vestido, preguntándose que demonios iba a pasar después.

*****


Hermione, por su parte, se ponía con facilidad el traje que le había indicado Ron. Era todo negro, que iba a juego con la túnica de terciopelo con bordes dorados. Se acomodó la varita en el bolsillo interno de la túnica, y se dirigió al baño a arreglar la despeinada y mojada cabellera roja. Allí se encontró con Harry, todavía a medio secarse. Se había enrollado la toalla a la cintura y salía con el pelo chorreando.

- ¡Ron! ¡Wow! ¿De dónde has sacado eso? - preguntó su amigo, señalando el traje.
- Eeehhh
me lo regalaron Fred y George - respondió Hermione al instante.
- ¡Ah! Bueno, me voy a empezar a cambiar -
- Bien, ¡Date prisa! -
- Sí, sí. Lo haré - repuso Harry, y Hermione lo vio desaparecer por el umbral de la puerta hacia la vacía habitación.
- Ah
espero que esto termine pronto - suspiró Hermione, haciendo aparecer un peine y luchando con su pelo.

*****


- Ginny
¿estás segura de que esto es así? - preguntó Ron, mirando el revuelto de pelos que su hermana había hecho en su cabellera.
- ¡Sí, Mione! ¿no te gusta? - dijo Ginny, haciendo pucheritos.
- ¡No! Es decir
no es que no me guste, pero me
me pesa mucho la cabeza. ¿Tienes algo más normal? -
- Bueno
sí, sí tengo algo más normal - Ginny sacó la varita y apuntó al pelo - ¡Fredabrotus! -

De repente, el pelo de Ron-Hermione comenzó a hincharse. Ron comenzó a chillar y Ginny argumentaba que eso se pasaría en cuestión de segundos. Entonces, la castaña cabellera de Ron, con un pequeño estallido, volvió a ser como antes, solo que recogida en un moño alto con varios mechones rizados cayendo de él. Luego, Ginny hizo un movimiento de muñeca con la varita y aplicó una capa de laca sobre el espléndido peinado que Ron miraba con el cejo fruncido.

- ¿Qué pasa Mione? ¿Tampoco te gusta? - dijo Ginny, dejándose caer al lado de Ron-Hermione.
- ¿Así se hacen los peinados las chicas? ¿Se les tiene que hinchar el pelo de tal forma? - dijo, sin poder contenerse.
- ¿Eh? O_o -
- Oh, nada, jeje
nada. Cosas mías. ¡Me encanta este peinado! - Ginny sonrió y exclamó:
- ¡Ahora tú! - Ron se levantó temblorosamente y sacó la varita con miedo.

*****


- ¡Harry! ¡HARRY JAMES POTTER! ¿¡Podrías darte un poco de prisa?! - chilló Hermione-Ron sentada (N.A: O sentado?) en el borde de su nueva cama.
- ¡Voy, Ron, voy! -
- Faltan 30 minutos con 03 segundos para que los
las chicas bajen y tú todavía estas vistiéndote: ¿eso tiene alguna explicación? - dijo Hermione, sacando su vena más calculadora (N.A: No lo había notado
,)
- ¿Ron? Te estás pareciendo increíblemente a Hermione - dijo Harry, saliendo del baño con el pelo arreglado y su traje puesto - De todas formas, ya podemos bajar.
- ¡Por fin! Vamos, que vamos a llegar tarde - exclamó Hermione-Ron, empujando a Harry hacia la salida.
- ¿Eh? O_o. De verdad, hay veces que no te entiendo - masculló Harry.
- ¿Qué has dicho? - se volteó Hermione.
- Oh, nada, nada
^^’ -
- Ah
muy bien -

*****


- Mione
¿estás bien? - preguntó Ginny extrañada. Los intentos que había tenido su amiga como peluquera habían sido uno peor que el otro.
- Me siento un poco mareada
¿te importaría peinarte tú? - dijo Ron, tambaleándose entre el vapor del baño.
- Sí, es decir, no, no
tranquila - Ron-Hermione salió del baño con los ojos entrecerrados y se tiró sobre la cama que ocupaba ahora.
- Hermione, ¿de verdad que no te pasa nada? Pareces descompuesta - dijo Gin desde el baño.
- Sí, sí, es decir, no me pasa nada. Estoy bien -
- Bueno, en dos segunditos estoy. Y ya bajamos -
- Sí, sí, claro, como quieras - a Ron se le empezó a nublar la vista y cerró los ojos para liberarse de aquel estúpido mareo.

(20 minutos después
)

- ¡Hermione! ¡Mione! Oh, Dios ¡Vamos a llegar tarde y nos van a quitar la mesa! ¡Despierta de una vez! -
- ¿Eh? ¿Gin? - Ron-Hermione parpadeó varias veces antes de darse cuenta que se había quedado dormido.
- ¡Mírate! Voy a tener que arreglarte de nuevo - Ginny lo (N.A: O la?) levantó y sacó la varita. Hizo varias florituras y todo estaba como antes de dormirse.
- ¡Oh, perfecta! Bueno, ahora vamos abajo. Nos están esperando - Ron asintió, todavía medio dormido y siguió a Ginny, que ya estaba bajando apresuradamente las escaleras.

Una vez en la Sala Común, Ron se encontró con Hermione. Inmediatamente Ginny se prendió del brazo de Harry y la pareja comenzó a caminar hacia el agujero del retrato. Hermione y Ron, los seguían a cierta distancia, nerviosos y sin siquiera tocarse. Recorrieron los pasillos que seguían decorados para la ocasión, en silencio, solo mirando el suelo o escrutando los cuadros que adornaban las paredes como si nunca se hubieran fijado que estaban allí.

- Bonita decoración, ¿verdad? - inició Ron, intentando amenizar el ambiente.
- Sí
como todos los años - dijo Hermione mirando el cielo raso del pasillo.
- Bueno
¿Qué tal con mi vida? - dijo Ron, sin dejar de mirar el suelo.
- Bien - contestó vagamente Hermione - ¿Qué tal tú con la mía?
- Fue difícil ponerse el vestido - ambos rieron nerviosamente.
- Harry y Ginny no se han dado cuenta del cambio ¿verdad? - preguntó Hermione.
- No
aunque creo que sí han notado que estamos un poco raros - ambos volvieron a reír, esta vez sin ganas.
- ¿Qué crees que pasará esta noche? - dijo Ron, dirigiendo su mirada a sí mismo. (N.A: Es decir, a su cuerpo habitado por Hermione)
- No lo sé
¿y tú? -
- Ni idea -

Los dos callaron un momento. La tensión se podía cortar con tijeras, si fuera visible y ambos se habían quedado bastante más atrás de Harry y Ginny. Suspiraron a coro y volvieron a sumirse en sus pensamientos. Caminaron el trecho que quedaba de pasillos y escaleras en silencio y al llegar al vestíbulo se encontraron con Harry y Ginny, que estaban apoyados en el umbral de las enormes puertas de roble, al parecer esperando algo o a alguien.

- Llevamos cinco minutos esperándolos. ¿Quieren perder la mesa o qué? - exclamó Ginny, perdiendo la paciencia.
- No, no. Vamos. Los carruajes nos esperan - afuera, los carruajes tirados por los thestrals esperaban. Se subieron los cuatro en uno y este, emprendió el camino a Hogsmeade.
- Bueno, ¡Esta noche la vamos a pasar genial! No quiero que nadie se quede sentado en la silla. Es, quizá, ¡el más importante acontecimiento de nuestras vidas! - chilló Ginny con emoción.
- Gin ¿no estás exagerando un poco? - dijo Ron-Hermione entre risas.
- Sí, Ginny, cuando lleguemos allí ya bailaremos, así que estate quieta - dijo Harry, mirando a Ginny removerse en su asiento, haciendo gestos con las manos.

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Aquí estoy de nuevo al ataque con el 5º capitulo. Bueno
¿Qué les parece? ¡¡¡ESPERO OPINIONES EN MI LIBRO DE VISITAS!!! ¿Ok? ¡Muchas gracias por seguir este FF! *Rochy mira a los lados y dice con cara de mafiosa* Porque lo están siguiendo
¿verdad? Contesto a los reviews:

Fiosol: ¡¡Perdón no haberte respondido el anterior capi!! Es que me dejaste el mensaje después de haber subido yo el 4º y no pude contestarte. Espero que este capi te haya gustado igual que los otros dos... besos!

Ksy: ¡Hola! Bueno, espero que este capi te haya gustado, igual que el anterior. Espero un mensajito tuyo y esperá que todavía queda más humor... :P

NaTaLiTy: ¡¡Buenas!! Espero que estés bien, y gracias por tu review!! Perdón por la tardanza y espero que te haya gustado este capi!!

Miranda_Weasley: ¡¡Miri!! Bueno, gracias por tu review, que siempre está ahí para animarme con el fictie. Espero que estés bien y acá tenes la nueva actualización. Besos!!

Ahora, finalizada la contestación, me despido.
Atte:
Rochy
Miembro de la Orden Siriusana
Los personajes y paisajes son de J.K. Rowling y la Warner Bros y que no me demanden por jugar un poco con ellos. ¿Ok? Sin más preámbulos
disfruten de la lectura.



¡Devuélveme mi cuerpo!



Cap.6: ¡Esto sí que es una fiesta... hip!

Llegaron a Las tres escobas entre traqueteos de la carroza y gritos de emoción lanzados al aire por Ginny, a quien nadie podía parar. Bajaron del antiguo vehículo, envueltos en sus capas y bufandas de colores. Un viento helado, los obligó a entrar en la taberna mientras el vapor salía de sus bocas a grandes bocanadas. Una vez dentro del cálido ambiente de Las tres escobas, pudieron admirar la decoración.

Las paredes eran cubiertas por miles de guirnaldas coloridas, ramitos de muérdago bajo los que se besaban algunas parejas, enormes árboles de dos metros de alto sembraban las esquinas del salón. La luna se veía a través del cielo raso del establecimiento, que tenía el mismo hechizo que el techo del Gran Salón de Hogwarts. Un par de velas flotaban en la penumbra, alumbrando escasamente las mesas y dándole un toque mágico a aquella noche. Bastante gente estaba sentada a las mesas, esperando, quizá, a alguna pareja, algún amigo.

Madame Rosmerta, vestida de Mamá Noel, con una falda roja por arriba de las rodillas y una ajustada chaqueta con bastante pronunciado escote, se les acercó caminando con su acostumbrado paso de modelo. Su pelo estaba recogido en un moño debajo del gorro rojo que le caía sobre un hombro. Les sonrió con la boca embadurnada en pintalabios carmesí y pronunció con voz encantadora:

- ¿Qué se les ofrece, jóvenes? -
- Tenemos una mesa reservada. A nombre de Ginny Weasley - dijo la pelirroja mirando fijamente a la camarera.
- Ginny Weasley, Ginny Weasley
- murmuró, mientras buscaba el nombre en una lista - ¡Ah! ¡Ginny Weasley! ¡Aquí está! Sí, efectivamente, tienen una mesa reservada. Síganme, por favor -

Los cuatro siguieron a la señorita con paso de modelo hacia una mesa cuadrada, al lado de un gran ventanal, sobre la que flotaban unas velas y un trozo de pergamino azul en el que se podía leer con delicada letra: Reservado. Ginny Weasley. Madame Rosmerta sacó su varita e hizo desaparecer el cartel. Después, los dejó solos y fue a atender a unos alumnos de quinto de Hufflepuff que acababan de llegar.

- ¿Y? - dijo Ginny, una vez se hubo sentado al lado de Harry, enfrente de Ron-Hermione.
- ¿Y, qué? - preguntó Hermione-Ron, imitando a su amigo con sarcasmo.
- ¿Qué les parece? - replicó la pelirroja, haciendo caso omiso.
- Está muy bien, Gin, te has lucido - dijo Harry, mirando a su novia.
- ¡Y esperen a ver luego! - dijo ésta, emocionada.
- ¿Eh? ¿Qué va a pasar luego? - preguntó Hermione-Ron, alarmada.
- Va a haber un
¡baile! - dijo Ginny. Todos quedaron en silencio, como si un bloque de hielo hubiera caído encima de la mesa. En ese momento, llegó un camarero, vestido de Papá Noel y empezó a recitar la carta.

*****


Después de pedir la comida, de beber bastante, de brindar por Navidad, y de hartarse de postre, comenzó el baile que Ginny y Harry tanto ansiaban y que Hermione y Ron no sabían cómo evitar. La voz de Madame Rosmerta, resonó en todo el local, produciendo un eco.

- ¡Por favor, damas y caballeros! ¡Es hora del baile! Les pido por favor que se levanten de sus asientos, porque en unos instantes las mesas van a correrse para dejar paso a la pista de baile, que espero ¡que esté llena! Así que
¡arriba todo el mundo! -

Varias personas rezongaron y maldijeron por lo bajo, pero callaron al sentir el tirón que las chicas les daban para que se levantasen y para que bailasen con ellas. Harry y Ginny no se hicieron rogar y saltaron de sus asientos al oír las palabras de Madame Rosmerta. Pero Hermione y Ron se miraron nerviosos.

- ¿¡Qué demonios hacemos ahora?! - preguntó Ron-Hermione entre susurros.
- ¡Bailar! ¿No lo ves? - replicó Hermione-Ron, con el ceño fruncido. En ese momento, volvió a oírse la voz amplificada de la camarera por encima del barullo.
-
también, vamos a instalar una mesa de bebidas y dulces para quienes quieran tomar un descanso. Las sillas se dispondrán a los costados. Por último, quiero avisarles que, están esta noche tenemos con nosotros a
¡Las Brujas de Mc. Beth! Y, ahora sí: ¡Que empiece la fiesta! -

Las escasas luces se apagaron y todo quedó sumido en una oscuridad absoluta. En ese momento, un rayo de luz emitido por la varita de un mago a quien no llegaron a ver, iluminó un escenario, en el que una banda estaba preparada para empezar a tocar sus canciones. Anunciaron que iban a tocar un par de canciones muggles que habían sido de su agrado, que iban a estar hasta las tantas y
que ya se podía empezar a bailar. Ron y Hermione se miraron nerviosos. La música comenzó, mas ellos seguían sin moverse. Un tumulto los tragó a ambos, aunque seguían viéndose las caras.

I could wait all night and day
to go to a party, sit down and wait
Give my request to the DJ
Cause my song he's gotta play
And when I hear that beat
I get my body up out my seat
I grab a guy and move my feet
He's playing my song


- ¿¡QUE DEMONIOS VAMOS A HACER?! - gritó Ron.
- ¡NI IDEA! ¿¡QUIERES BAILAR?! - propuso Hermione con una sonrisa.
- TE ADVIERTO QUE
-
- ¡OH, VAMOS RON! ¡VAMOS A BAILAR! - Hermione agarró la mano de Ron y se lo llevó al centro de la pista, donde varias parejas bailaban al compás de la música.

Play, come on play that song
Play it all night long
Just turn it up and turn me on
Play, come on DJ play that song
You know that it turns me on
DJ just play that song
Just turn it up and turn me on


- ¡NO BAILAS MAL! - gritó Hermione-Ron por encima de las voces de la banda.
- ¿QUIÉN DIJO QUE YO BAILABA MAL? - dijo Ron-Hermione, sonriendo.
- ¡ASI ME GUSTA, ESE ESPÍRITU NAVIDEÑO! -

DJ just play that song
Cause I wanna be dancing all night long
Won't you play my, play my
Play my favourite song
I don't care if everybody's gone
Turn it up, cause it turns me on

Keep dancing all night long
It feels so right that it can't be wrong
I get chills up and down my spine
Whenever I hear that song of mine
When it stops better press rewind
Let me hear it one more time


- ¡Uff! Ya ha acabado. ¿Quieres tomar algo? - preguntó Ron-Hermione, una vez la canción hubo terminado y la multitud estuviera pidiendo otra canción y aplaudiendo a Las Brujas de Mc. Beth.
- ¡Claro! ¿Voy contigo? -
- ¡Cómo quieras! - Hermione siguió a Ron, que hacía un pasillo entre el tumulto, para que Mione y él pudieran pasar. Llegaron a la mesa de las bebidas y agarraron un vaso para cada uno.
- Por
¿la Navidad? - inquirió Ron, a la hora de brindar.
- ¿Qué tal por el baile y por esta noche? - dijo Mione con una sonrisa.
- Muy bien. ¡Por el baile y por esta noche! - sus copas chocaron y bebieron el contenido.
- ¿Otro? - preguntó Hermione, con una sonrisa pícara.
- Me da que a ti el alcohol no te sienta nada bien, Mione. Mejor toma jugo de calabaza y no hidromiel. Te irá mejor -
- ¡Ron! ¡Estoy grandecita para saber que debo tomar y que no! - exclamó Hermione. Se sirvió más hidromiel en el mismo vaso que antes y dijo - Además, tengo sed. Y esto me viene muy bien para
para el cutis. Lo dijeron Parvati y Lavender en la habitación -
- Hermione
no es nada reconfortante ver a mi propio cuerpo borracho mientras me quedo de brazos cruzados - explicó Ron, con una ceja levantada.
- ¡Shhh! ¡A bailar! - Hermione-Ron volvió a agarrar a Ron-Hermione de la mano y volvieron a donde estaban antes.
- Ahora
- resonó la voz del líder de grupo de Las Brujas de Mc. Beth -
creo que se merecen algo más lento -

I look away,
Then I looked back at you
You tried to say
Things that you can’t undo
If I had my way
I’d never get over you
Today’s the day
I pray that we make it through
Make it through the fall
Make it through it all


- ¿Ron? -
- ¿Qué Mione? -
- ¿Bailas? -
- Con mucho gusto - Hermione-Ron rodeó a Ron-Hermione por la cintura entre risas y él puso sus brazos alrededor de su cuello. Luego, acomodó su cabeza en su hombro.
- ¡Uy! ¡Qué cómodo! - rió Ron.

I don’t want to fall to pieces
I just want to sit and stare at you
I don’t want to talk about it
I don’t want a conversation
I just want to cry in front of you
I don’t want to talk about it
‘Cause I’m in love with you


- Bonita canción, ¿verdad? - dijo Ron, observando a Hermione. Obviamente, ahora era ella más alta que él.
- Sí, muy bonita - dijo Hermione-Ron, sonriendo.

You’re the only one,
I’d be with ‘till the end.
When I come undone
You bring me back again.
Back under the stars,
Back into your arms.


- Que mágico es todo esta noche, ¿verdad? -
- Sí, claro que lo es -
- Ron
¿otro vasito de hidromiel? -
- ¡Mione! Ya te dije que
-
- Ron
¡por favor! - suplicó Hermione.
- ¡El último! ¿Eh? Que luego
-
- ¡Shhh! - dijo Hermione-Ron, llevándose el dedo índice a los labios.

Se dirigieron por segunda vez a la mesa de las bebidas, que Mione inspeccionó varias veces, buscando cosas insólitas que probar. Después de varios tragos, en los que Ron insistía que no más y en los que Hermione protestaba que no era justo, volvieron a la pista de baile. No divisaron a Ginny y a Harry, así que siguieron bailando.

**Después de varias horas en la pista de baile**


- ¡Hermione! -
- ¿Qué Runnie? -
- ¡No me llamo Runnie! ¡Tampoco Ronnie! ¡Me llamo Ron! -
- ¡Bueno, Runnie, nu te infades! -
- ¡Dios mío! Hermione: ¡estás borracha! -
- ¿Yo? ¿Burracha, yo? Jiji
tu tiens alucinaciones, Runnie -
- ¡No me llamo Runnie! -
- ¿Sabs qué? Ers muuuuy lindu, Runnie - dijo Mione-Ron entre risitas.
- ¿¡Qué hago yo ahora contigo?! -
- ¡Dame un besitu! -
- ¡¡¡HERMIONE!!! -
- Uh
¡Runnie, nu te infades! Yu solo quieru que me des un besitu. ¡Pequeñitu pur fa! -
- ¡¿Qué hago?! -
- ¡Bechitu! -
- ¡Cállate, Mione, por una vez en tu vida! -
- ¡Buaaaaaa! ¿¡Pur qué me gritas?! -
- Vámonos de vuelta al colegio -
- ¡Nu! ¡Al cule nu! -
- ¿Ein? -
- Jiji
¡que caruchi has puestu! -
- ¡Hermione! Vámonos ya al colegio
no quiero hacer más el ridículo aquí -

Los personajes y paisajes son de J.K. Rowling y la Warner Bros y que no me demanden por jugar un poco con ellos. ¿Ok? Sin más preámbulos
disfruten de la lectura.



¡Devuélveme mi cuerpo!



Cap.7: ¡Esto sí que es una fiesta...hip! II

Ron-Hermione arrastró fuera del local a Hermione-Ron, que se reía de todo el que pasaba como si fuesen los payasos de un circo inventado. La decoración quedó atrás, el ambiente cálido y reservado de Las tres escobas fue solo una nube espesa en aquellos momentos. Hermione empezó a anunciar que se sentía mal, mientras Ron la conducía por las desiertas calles de Hogsmeade, donde varias casitas tenían las luces encendidas, a punto de dar las doce. Finalmente, se sentaron ambos en el portal de Honeydukes. (N.A: ¿Se escribía así? :S) De repente, Mione sintió una arcada. Corrió detrás de la tienda justo a tiempo para vomitar (N.A: ¡Puaj!) Sin estar a la vista de Ron. Se quedó allí varios minutos y luego, volvió secándose con una servilleta que, aparentemente, parecía haber conjurado.

- ¿Estás bien? - preguntó Ron-Hermione, mojándose el vestido lila de raso con la nieve que no pudieron quitar de sus incómodos asientos.
- Sí, supongo. Gracias - dijo Hermione-Ron, con la poca cordura que le quedaba después de tal borrachera.
- ¿Gracias? ¿Por qué? -
- Por estar conmigo. Por acompañarme. Por estar siempre ahí cuando te necesité. Por
por ser tú -
- Ah
bueno, somos amigos, ¿verdad? -
- Sí, sí. Lástima - susurró Hermione-Ron, tan bajo que Ron apenas pudo oír.
- ¿Lástima? ¿Acaso no te gusta nuestra amistad? -
- No es que no me guste
es todo lo contrario. Desearía
desearía ser algo más
pero
Oh, déjalo. No sé ni siquiera que hago hablando esto contigo. Eres la primera persona con la que debería intentar hablarlo
sin embargo
-
- ¿Sin embargo
? - Ron la instó a seguir la frase, percatándose de las intenciones de la chica, sonriendo para sus adentros.
- ¡Ron! ¡¿Es que no te has dado cuenta?! ¡Eres un insensible! - Hermione de repente se puso de pie, gritando todo lo que le permitían sus pulmones, con la cabeza dándole vueltas a causa del mareo.
- Mione
¿quién ha dicho que yo no me he dado cuenta? - dijo Ron con el ceño fruncido. De repente, toda la tensión de Hermione despareció y se volvió a sentar.
- Yo
lo
lo siento - tartamudeó la chica.
- ¡Shhh! - Ron-Hermione abrazó a Hermione-Ron con cariño y brindándole protección.

En ese momento, una luz rojiza y brillante los envolvió a ambos. Una calidez conocida y familiar envolvió sus cuerpos. Rompieron el abrazo a causa de la impresión. De repente, sus cuerpos comenzaron a elevarse. Intentaron gritar, mas sus voces parecían haber desaparecido. Poco a poco, volvieron a descender. Habían cerrado los ojos, porque la luz los cegaba. Cuando volvieron a abrirlos
se encontraron con una grata sorpresa.

**************************************************************
Contestación a los Reviews (que fue solo uno!! ¬¬):
Ksy: Gracias por tu Review! Espero que este capi te haya gustado tanto o más que los anteriores y que me perdones por la tardanza. Ahora tengo el tiempo mucho más ocupado que antes, pero podré sobrevivir. xDDD Besos!

Esto ya se está acabando
;_; *Rochy saca un pañuelo [no pregunten de donde] y se suena los mocos [¡Puaj, mocos!] sonoramente* ¿Qué? ¿Les ha gustado? Eso espero. ¡Ah, ya me olvidaba! La primera canción es Play de Jennifer López y la segunda es Fall to pieces de Avril Lavigne. ¡Hasta el próximo capi!
Rochy
Miembro de la Orden Siriusana
Como siempre, está de más aclarar que los personajes y paisajes son de J.K. Rowling y la Warner Bros y que no me demanden por jugar un poco con ellos. ¿Ok? Sin más preámbulos
disfruten de la lectura.



¡Devuélveme mi cuerpo!



Cap.7: Todo lo que sube
vuelve a bajar

- ¡Ron! -
- ¡Mione! -
- ¡Somos nosotros! - gritaron al unísono volviendo a abrazarse.
- No puedo creerlo
¿todo lo que teníamos que hacer era abrazarnos? - dijo Ron, con sarcasmo, separándose de la chica por unos momentos.
- Y todo este tiempo haciendo el idiota por los pasillos
- rió Hermione.
- ¡Qué pérdida de tiempo! - exclamó Ron, frunciendo el entrecejo.
- Mírale el lado bueno: ¡Por lo menos, hemos aprendido cómo tratar a los del sexo opuesto! Jejeje
- estalló Mione en carcajadas. Ron sonrió.
- Te ves mucho mejor cuando ríes y no cuando estás borracha y descompuesta
menos en mi cuerpo - dijo, sin borrar la sonrisa de su cara.
- ¿Ah, sí? - dijo Hermione, acercándose instintivamente al chico.
- Ajá - afirmó éste.
- Feliz Navidad, Ronnie - unieron sus labios, primero en un dudoso beso, que se fue intensificando poco a poco.
- Feliz Navidad a ti también - dijo Ron, curvando una sonrisa en sus labios cuando se separaron para tomar aire - Sólo prométeme una cosa
- ¿Qué? -
- Que no volverás a cartearte con Krum -
- ¡Ron! -
- Está bien, está bien
-

*****


Después de haber hablado, reído, besado, abrazado, vomitado y un sinfín de
‘-ados’ más en el portal de Honeydukes (N.A: Sí que se escribía así, lo miré en el libro ^^) se levantaron de sus incómodos asientos antes de que dieran las tres de la madrugada. Se tomaron de la mano y caminaron por el sendero de nieve que había por la calle, mientras nevaba con intensidad, congelándose por momentos. No encontraron carruaje alguno, así que el corto trecho que había entre el colegio y el pueblito encantado lo recorrieron a pie.

Al llegar entumecidos al vestíbulo, donde Filch y su gata se habían quedado dormidos, caminaron en silencio por los pasillos. Al llegar al cuadro de la Señora Gorda, que brindaba y bebía anís en un diminuto vaso de cristal que parecía un botón en su voluminosa mano junto con Sir Cadogan y unos cuantos más, dieron la contraseña y pasaron, no sin antes recibir un estruendoso saludo por parte de las pinturas. En la Sala Común, se encontraron con Harry y Ginny, dormidos sobre el sofá enfrente de la chimenea, que yacía apagada con algún que otro par de brasas encendidas. Sonrieron ante esta escena y los despertaron lentamente.

- ¿Eh? ¡La varita! ¡Aléjate, aléjate! - Harry, medio dormido y con síntomas permanentes de sueño, empuñaba una varita imaginaria. Cuando por fin abrió los ojos dijo, llevándose una mano al pecho - ¡Ah, Ron, Mione! ¡Son ustedes! -
- ¡Sí, Harry, somos nosotros! ¡No nos mates! - dramatizó Ron, mientras Mione reía y él caía al suelo, como si le hubieran disparado un Avada Kedavra.
- ¡Ron! Estaba soñando que venía Voldemort, ¿Qué reacción esperabas? ¡No lo voy a recibir con flores y con champagne! - dijo Harry, arrugando el ceño y cruzándose de brazos, mientras Ron se estremecía ligeramente a la mención de El Nombre.
- Ginny
¡Ginny!... ¡GINNY! -
- ¡¡¡AAAHHH!!! ¡¡¡HARRY, HARRY!!! ¡¡¡NOOOO!!! - (N.A: ¿Qué les pasa a estos dos? ¿Los creé mientras tenía alguna pesadilla o qué? u_ú) la pelirroja saltó en el sofá, mientras Harry creía que su novia se moría y su hermano y su amiga se morían de la risa.
- Otra que tal
¡jejeje! - rió Ron.
- ¡Feliz Navidad! - dijo Ginny sarcástica.
- También a ustedes - sonrió Mione.
- ¡Qué noche más larga! - bostezo por parte de Harry & Ron - ¿Nos vamos a dormir? -
- ¡Es demasiado temprano! - protestó Hermione. (N.A: O.o)
- Mione, amiga mía, querida
¿te pasa algo? ¡Por Merlín, si son las 4:30 de la madrugada! - estalló Ginny.
- ¡Y nosotros estamos aquí para celebrarlo! - dijeron un par de voces a sus espaldas y al unísono. (N.A: Oh-oh
^.^¡)
- ¡No! ¡Ustedes sí que no! - gritó Ginny, mientras giraba sobre sus talones y Ron, Harry y Hermione intentaban ahogar las risas.
- ¡Ay, hermanita! No sabes cuánto te falta por aprender - dijo Fred. (N.A: ¿O es George? O.o)
- Mucho, mucho, mucho. Por ahora
puedes disfrutar - exclamó George, (N.A: ¿O es Fred? O.o) dejando unas botellas de cerveza de mantequilla sobre una mesa.
- ¡Que empiece la fiesta! ¡La noche es joven! -

*****


- ¡¡¡ARRIBA MIONE!!! ¡¡¡YA HA SALIDO EL SOL!!! - Hermione se volteó en la cama rezongando mientras Ginny corría las cortinas y dejaba que el sol en todo su esplendor brillara dentro de la habitación.
- ¡Ginny! ¡Sólo déjame dormir un poquito más! ¡Es muy temprano! -
- ¿Enserio, Mione? ¿Me lo dices de verdad o es que te has ido a vivir a USA? -
- A ver
¡si sólo son las
! ¿¡LAS 2 DE LA TARDE?! - Hermione saltó en la cama, empezando a correr por toda la habitación - ¿¡Por qué no me has despertado antes?! -
- A ver: cuando intenté despertarte a las 9, casi me matas con la jarra del agua. - Ginny señaló la jarra encima de la mesilla - La tuve que reparar. A las 10, casi nos amenazas con la varita
Harry y yo salimos corriendo de la habitación. Después volvimos a las 12
por más que nos amplificamos la voz seguías durmiendo y vine ahora -
- Ajá, muy bien. ¡Ayúdame con esto! - la pelirroja se dirigió a su amiga con una mirada divertida mientras Mione intentaba calzarse la zapatilla de la izquierda en la derecha.
- Mione, bonita
la izquierda va en el otro pie - dijo Ginny reprimiendo risitas.
- ¡Agh! ¡Muy bien, perfecto! ¿Ya han comido? -
- A decir verdad
no. Y por cierto, me estoy muriendo de hambre, así que date prisa. Estamos en la Sala Común - la pelirroja ya se dirigía a la salida cuando la castaña le preguntó:
- ¿Ron ya se ha levantado? -
- Sí. Extrañamente sí - Ginny arrugó el ceño - Y se levantó antes que Harry y que yo
qué raro -
- Sí
bastante - Mione reprimió una sonrisa.
- Bueno, te espero abajo - Ginny salió de la habitación, dejando a Mione sola. Unos cuantos minutos más tarde, terminó de vestirse y corrió escaleras abajo. En la Sala Común ya la esperaban Harry, Ginny y Ron.
- ¡Buenos días a todos! - exclamó con alegría.
- ¡Mione! - Ron saltó de su sillón y fue a abrazarla. La castaña correspondió el abrazo ante la mirada de extrañeza de sus amigos, que los observaban como si hubieran encontrado la aguja del pajar.
- Bueno, chicos. Mione y yo queríamos decirles que
- ambos rieron al ver la cara de sus amigos, sobre todo la de Harry, que parecían las de un dibujo animado de la TV muggle.
-
que Ron y yo estamos oficialmente saliendo - completó Mione.
- ¡Lo sabía, Harry! ¿Y tú qué me dijiste? ¡NO! ¡Ja, ja, ja! ¡Me debes 2 galleons! - dijo Ginny con expresión triunfante - ¡Desembucha!
- Sí, pequeña, sí. Ya voy - dijo Harry, reprimiendo una carcajada.
- ¡Y no me llames pequeña, que tengo 16 años! -
- Muy bien, Ginny, aquí tienes tus 2 galleons - Harry le entregó a la pelirroja dos grandes monedas de oro. A todo esto, Hermione y Ron miraban con incredulidad.
- ¿¡Esto era una apuesta?! - exclamó el penúltimo de los Weasleys, mitad enfadado, mitad divertido.
- Lo siento, hermanito, la ley de la vida. Harry y yo apostamos a que una vez que pasara la pelea, se iban a dar cuenta de que estaban hechos el uno para el otro. Harry pensó que iban a tardar más de dos semanas en que esto ocurriera, aunque todo ocurrió como yo lo tenía pensado: en menos de una semana, estaban juntos. Estoy pensando en pedirle a Trelawney que se jubile, a ver si yo ocupo su puesto y deja de molestar a Harry con su muerte en un futuro cercano
- Harry, Ron y Mione estallaron en carcajadas, mientras la pelirroja arrugaba el ceño y, cinco segundos después, reía junto a sus amigos.
- ¿Saben que es lo mejor de todo esto? - preguntó la castaña, poniéndose seria de repente.
- ¿Qué? - preguntaron los otros tres al unísono.
- Que todos salimos ganando
a pesar de todas las pruebas que tuvimos que pasar -

**************************************************************
Sólo me falta agregar: THE END. Fueron felices y comieron perdices, aunque sonaría bastante cursi y la verdad es que ese final no me gusta nada. También, me disculpo por la brevedad del último capítulo y los pocos capítulos del Fict
de verdad, la inspiración va y viene. Así que voy a terminar con un Adiós, hasta la próxima porque espero que sigan leyendo estas locas historias de esta loca escritora. ;)

998426298: Siento haberte hecho esperar tanto... supongo que también eres el/la de arriba!! ¬¬ Me despegué del FF porque estaba en otros asuntos, pero no esa no es forma de tratar a nadie... y creo que no te gustaría que te trataran así. Después de eso, muchas gracias por leer este FF y espero que hayas quedado satisfecho con este final... ^^

miranda_weasley: Miryyy! Siento haberte hecho esperar tanto!! T______T Lo que pasa es que estoy trabajando duro en otros proyectos y me olvidé de actualizar... si sigues leyendo este FF espero que te haya gustado este final! ^^UU Un cariño enorme, y muchisimas gracias de nuevo por seguir este Fan Fiction! ^^

Para terminar, me gustaría decirles que no voy a publicar nada más en esta cuenta. Me he trasladado a la cuenta de Dokou_Khan. Si quieren seguir leyendo sobre mí... estoy allá! Besos para todos!!!!


Rochy

¡Devuélveme mi cuerpo! - Fanfics de Harry Potter

¡Devuélveme mi cuerpo! - Fanfics de Harry Potter

Bueno otra de mis locas creaciones en marcha. Increíble. Espero que les guste y que disfruten con ella. Demás está agregar que los personajes y paisajes son

potterfics

es

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2024-05-20

 

¡Devuélveme mi cuerpo! - Fanfics de Harry Potter
¡Devuélveme mi cuerpo! - Fanfics de Harry Potter

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