El Gran Amor de Tom Ryddle - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Serde una de las ricas familias, estudiar en Hogwarts, buenas notas y amigas degrandes familias no lo era todo, al menos no para mi, Marta Nott, Si, estaba enHogwarts, si, mis padres tenían una mansión en Oxford y cuatro elfosdomésticos.

Peroeso no lo era todo. Yo quería el amor. Y estaba a punto de conseguirlo. Haciaya mucho tiempo que mi abuela me había dicho: Las serpientes no nacen para amar. Nunca lo entendí y en esemomento no me importo.

Teníaun chico, o más bien, lo tendría. Era dos años mayor que yo y estudiabaséptimo, las chicas lo seguían por los pasillos y los muchachos querían estarcerca de el. De poder presumir que eran sus amigos. Porque a pesar de serhuérfano, de tener apellido muggle, el era todo un Slytherin.

 

Elera Tom Ryddle.

Mehabía invitado a ir con el a Hogsmeade, algo que habitualmente no hacia, ni conlas rubias, altas, y de ojos azules.

-Dejade soñar despierta -me recrimino mi mejor amiga, Anette Zabini-, que la noticiaha corrido como pólvora, pero no es para tanto.

Todaslas cocas de la casa estaban locas por Tom, sobraba decir. Y es que eraguapísimo.

-Eh,si
-repuse yo, volviendo de mi mundo privado-, vamos a clase de Adivinación

 

Noentendí ni jota de la clase, pero estuve en mi mundo privado encerrada en misfantasías toda esa larga y aburrida hora, adivinación no me gustaba y nisiquiera sabía porque me había matriculado, pero desde tercero soportaba estaclase.

-Vamoscon mi hermano -propuse yo cuando llegamos al Gran Comedor.

Anettepuso los ojos en blanco y bufo.

-Tulo que quieres es estar con Tom -dijo ella-. Vamos.

Edmundy Tom estaban en una esquina de la mesa, el último estaba muy metido con superiódico y ni siquiera saludo, ¿es que no me hablaba desde que habíamencionado las palabras '¿vienes conmigoa Hogsmeade?'? Y es que de verdad estaba evitándome.

 

NathanParkinson se acerco a mi cuando estaba metida en los deberes deTransformaciones, sentada en la sala común.

-Tenemosentrenamiento -soltó-. Eres la única que falta.

Yoera cazadora del equipo de Slytherin, la única mujer el equipo.

-¿Noera mañana? -farfulle yo.

-¿Mañana­?-Nathan me miraba divertido-. Desde que estás enamorada tienes la cabeza llenade pájaros.

Meruborice en ese mismo instante.

-Lanoticia ha corrido como pólvora -confirmó Nathan-, anda, va por la escoba.

Yyo no necesite ninguna escusa distinta para salir pitando rumbo a mihabitación.

Fueel entrenamiento más largo y horrible de mi vida, porque yo no prestabaatención a nada.

 

Porla mañana del sábado me desperté con dolor de cabeza, pero no me importo. Erael día en que vería si Tom de verdad me evitaba o solo era mi imaginación.

Mepuse mi mejor falda y mi blusa verde, un abrigo largo encima, mi gorro de lanay color negro y mis medias.

[N/A:recuerden que estamos en 1944]

Yasí, cubierta, baje a encontrarme con Tom Ryddle.

Eliba vestido como siempre, pero me recibió con una sonrisa dulce.

-Buenosdías -me saludo.

-Hola-respondí yo.

Salimosde la sala común de las mazmorras en silencio, dejando detrás de nosotrospersonas que nos miraban con abierta curiosidad, yo trate de ignorar a lospares de ojos que nos seguían, Tom parecía inmune a la atención de la gente,tal vez porque ya la había sufrido cuando había entrado a Hogwarts.

 

-¿Quieresir a algún lugar en especial? -me pregunto Tom cuando llegamos a Hogsmeade.

-No-me apresure a contestar yo-, podríamos dar una vuelta y después comer en lastres escobas, si te apetece.

Lasmiradas no seguían adonde quiera que íbamos. Ya. El ver a Tom con una chica eramuy extraño, eso había que admitirlo, el muchacho nunca había salido con nadie,y eso que muchas chicas se le habían insinuado. Pero el las había rechazado atodas.

Haciala hora de comer nos metimos a uno de los pubs de la calle principal, queestaba abarrotado, como siempre. Comimos en silencio, con alguna fraseocasional, pero ya habíamos agotado los temas de plática.

Salimosdel pub poco después y nos dedicamos a caminar por allí, a las afueras delpueblo.

-Nuncalo había sentido -soltó Tom de repente, yo lo mire inquisitivamente, esperandoa que se explicara-. Lo que siento por ti. Me atraes -confesó con una sonrisa.

Yotambién sonreí, sin saber que decir.

Elhabía apresado una de mis manos poco después de salir del pub, y aun no lahabía soltado, no hacia eso con ninguna chica. Así que atrajo más a lasmiradas. Cuando llegamos a los limites del pueblo, donde nadie nos observabaya, el se puso enfrente de mi y apreso mi otra mano.

Nosmiramos sin saber que decir. Él parecía turbado.

Después,con delicadeza, deposito un beso sobre mis labios. Un beso robado.

-Tequiero -me susurro al oído.

Nosapretamos uno contra el otro en un abrazo.

 

Lanoticia de que yo salía con Tom Ryddle se extendió como pólvora por el colegio.Las chicas me miraban con envidia cuando iba agarrada de su brazo y los chicosno paraban de recordarme que el no tenía fortuna ni lugar donde vivir, a mi esono me importaba, tenía a mi lado el muchacho perfecto, y con eso bastaba.

Aveces nos saltábamos algunas clases y nos encerrábamos en algún salón vaciopara estar solos. La mayoría de las veces nos quedábamos brazados o nos dábamosbesos fugaces. Una vez nos encontró una prefecta de mi grado que iba aGryffindor. La chica era una sabelotodo y era la hija de una pareja demedimagos, los Mcgonagall. Creo que su nombre era Minerva.

[N/A:Si es la profesora Mcgonagall]

-¡Peroque desvergüenza! -exclamo agitando la cabeza-. Un prefecto saltándose unaclase. Veinte puntos menos para Slytherin.

-Novale la pena -le susurre a Tom cuando note que se había puesto tenso. Elasintió lentamente.

Losveinte puntos menos no nos importaron, seguimos saltándonos algunas clases conel pretexto de que estábamos indispuestos. Nada me importaba ya teniendo a Tompara mi sola.

 

-Deséamesuerte para mañana -le pedí.

-Ah,la final de Quiditch -dijo el, recordando el partido del día siguiente-.¿Slytherin y Gryffindor? -yo asentí-. Tendrás toda la suerte del mundo, ya loveras.

Yosonreí.

Medesperté a las seis en punto y no pude volver a dormir mas ese día. Ay, estaba,muy, pero muy nerviosa.

-Tranquila-me dijo Tom cuando me vio en ese estado al bajar al desayunar -Ya veras comotodo sale bien.

Elpartido comenzó bien, con dos tantos a favor de Slytherin. Poco después yomarque uno mas y el comentarista, un chico Jordan, de tercero, lo dijo aregañadientes, o en vano era un Gryffindor. Gryffindor marco dos tantos untiempo después. El partido se veía tranquilo. MX Motocross

 

-Slytherinmarca -no le complacía decir eso, se veía- la cazadora, Nott toma posesión dela quaffle después de que Johnson, el cazador de Gryffindor, la pierde y
seacerca a la portería de Gryffindor, parala Weasley. ¡Y marca! ¡Oh! -fue loúltimo que oí.

Sentídos impactos en el estomago, los golpeadores se habían asegurado de qu emedieran las dos. No pude mantener el equilibrio por el dolor atroz que sentí ycaí de las escoba. Antes de impactar en el piso me aferre a la imagen de Tom,después perdí el sentido.

 

Antes de que la mitad se diera cuenta de la cazadora en el suelode Slytherin, un chico ya había saltado al campo sin que nadie pudieradetenerlo. Todos lo reconocieron, era Tom Ryddle, el novio de la muchacha quehabía caído, pronto, los demás estudiantes de la casa lo siguieron. Pocodespués media escuela, incluyendo a los profesores estaba allí.

-Hay que llevarlaa la enfermenría -dijo un chico.

-¿Esta herida?-pregunto Anete, la mejor amiga de Marta.

-Una pequeñaherida -menciono Tom mientras examinaba el cuerpo inerte-. Creo que lo peorfueron lo simpactos de la bludgers.

-Ya -Anette semostro un poco mas tranquila.

-¡Quitense deallí! -dijo uno de los profesores-. Para que podamos llevarla con madamePomfrey.

 

Habían pasado treslargas horas y madame Pomfrey había conseguido cerrar y vendar la herida, perodespues de hacebelo hecho se había encerrado en su despacho, sin decir a losestiudiantes que se fueran.

Muchos estudiantesde Slytherin estaban allí. Pero el que mas se notaba era Tom, se había quedadomirando a la chica con expresion imperturbable. Eso era algo que Tom habíaaprendido desde muy pequeño: no dejar traslucir sus sentimientos. En elorfanato, Tom había sido muy solitario y, por eso, la mayoria de los chicos lomolestaba, cuando había entrado a Hogwarts, había ido a Slytherin teniendo unapellido muugle, por lo qu ehabía recibido ofensas día y noche entes dedemostrar que era todo un Slytherin.

Percicio cuandoMarta estaba a punto de despertar, y se inclino mas sobre ella, poco despuessus ojos castaños se abrieron de par en par.

 

-¿Quéocurre? -pregunte, confundida, cuando desperté y vi a Tom sobre mi. Estaba enla enfermería.

-tedieron las dos bludgers en el estomago -explico Tom-, y caíste de la escoba, fueronuna trescientos metros. Tienes moretones en todo el cuerpo y una pequeña heridaen el vientre.

Esono se oía nada bien.

-Mepreocupe -admitió Tom, conmigo siempre le era mas sencillo mostrar lo quesentía.

-Peroya esoty bien, ¿no? -quise saber.

-Pareceque si -contesto el, con una mueca de preocupación-, madame Pomfrey no hasalido de su despacho desde que te cerro la herida y te vendo. Se veíaalterada.

MadamePomfrey era la joven enfermera de la escuela, no tendría ni los veintitrés añoscumplidos, y un marido que el enviaba flores cada fin de semana.

-¡Fueratodos! -gritó al salir de su despacho-. La señorita Nott debe descansar.

 

Pasevarios días en la enfermería, no sabía, ni tenía idea, de porque, pues yo ya mesentía con fuerzas para caminar y la herida había cicatrizado. Me loconfirmaron una tarde cuando el profesor Dippet y mis padres aparecieron por lapuerta. Parecían nerviosos.

-Tenemosque decirte algo Marta -empezaron mis padres, antes de saludar siquiera.

Yome incorpore en mi cama y me dispuse a escuchar cualquier cosa que me fueran adecir, aunque por sus caras un vocecita en mi mente me decía que no iba a seragradable.

-MadamePomfrey -empezó mi padre-, bueno, nos escribió una carta diciendo que tenías

-
queestabas enferma -concluyo mi madre-, y ya no hay vuelta atrás -cuando pronuncioesas palabras sentí una pesada losa cayendo sobre mi cabeza.

-Nosabemos que enfermedad es, pero no te queda mucho tiempo -no
yo no podíaescuchar aquello, no podía perder mi vida ahora que lo tenía todo. Y enespecial, no podía perder a Tom.

-Unassemanas, a lo mucho -dijo mi madre, a punto de estallar en lagrimas-. MadamePomfrey dice que si llegas a la segunda semana de vacaciones, será un milagro.

No,o puede ser cierto, no puedo estar desahuciada, tan joven, tan llena de sueños,de ilusiones. No
no puedo abandonar a Tom, no puedo dejar a mi hermano, ni amis padres.

 

Mellevaron a casa y no me dieron tiempo ni de presentar los TIMOS, pero losexámenes no me importaban, lo único que quería era a Tom, me empecé a sentirmal la semana en que salían de vacaciones, así que sin esperar, mande quellamaran a Tom, no lo había visto desde hacía mucho tiempo. Tom se presento encasa el sábado por la mañana y lo condujeron directamente a mi cuarto.

-¿Losabes, verdad? -pregunte yo al ver su rostro de preocupación.

-Si,lo siento tanto

-Ven,acércate -le pedí yo y le hize un espacio a lado de mi.

-Nocreí que
-le puse un dedo en los labios antes de que terminara la frase.

-Nodigas nada, solo escucha -le pedí yo-. Nunca te dejare de amar, jamás, ¿me oyesTom? Ni aunque muera, ni aunque me vaya. No me olvides nunca, siempre que tuquieras me podrás ver en tu mente. No olvides que yo te amo con toda el alma. Tu lo eres totalemente todo para mí.

Suslabios chocaron con los míos y nos besamos durante largo rato, nos abrazamos yyo coloque mi cabeza en sus hombros, en ese momento empecé a derramar lagrimasde tristeza. Sentí sus lagrimas poco después, en el dorso de mi mano.

-Nollores, Tom -le dije yo poniéndome enfrente de él-. Los mejores momentos de mivida los he pasado junto a ti. Recuerda eso, y no llores, solo recuerda.

Élasintió y me miro.

-Teprometo que no te olvidare -me contesto-. Eres lo mejor que me ha pasado, nuncajamás me había enamorado. Quiero que sepas que te Amo con toda mi alma y que note olvidare nunca. Te Amo, recuérdalo en el mas allá o donde quiera que vallas.

Nopronunciamos ninguna palabra más de despedida, nos mantuvimos abrazados yderramando lágrimas de tristeza y de impotencia por no poder hacer nada paracambiar el futuro.

-Teamo -susurre en el ultimo momento, cuando sentí que me vida se apagaba y sentílas lagrimas de Tom en mi mejilla donde nos dimos un ultimo beso y nosestrechamos.

-Teamo -me contesto el con la voz ahogada, por el llanto.

Yasí perdí lo mejor de mi vida, porque deje a Tom en un mundo que ya no es elmío. Y mi ultimo pensamiento fue para el.

Tom

Horas mas tarde una figura abandono la casa, sumida en latristeza y en la desesperación de haber perdido a amor de su vida.


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Serde una de las ricas familias, estudiar en Hogwarts, buenas notas y amigas degrandes familias no lo era todo, al menos no para mi, Marta Nott, Si, estaba enH

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2023-02-27

 

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