De nuevopor aquí con un oneshot. Esto es lo que pasa cuando quieres escribir pero estásfalta de inspiración para continuar las otras historias.
Advertencia: lemon.AU.
Lospersonajes son de la Maravillosa e inigualable J.K Rowling, yosólo intento darles una vida más interesante a veces.
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"Unvestido carece totalmente de sentido, salvo el de inspirar a los hombres eldeseo de quitártelo"
FrançoiseSagan
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- No voya ir - declaró con su típico tono frío mientras se quitaba la chaqueta y ladejaba caer de cualquier forma sobre el sofá.
- Pero
-le respondió sin mucha convicción al tiempo que recogía la prenda, le retirabalas arrugas con las manos para colocarla adecuadamente en el pequeño armario dela entrada que estaba precisamente para eso - es el cumpleaños de Luna.
- No séqué tiene eso que ver conmigo - recitó entrando en la cocina y abriendo lanevera.
- Irántodos nuestros amigos - insistió sabiendo que tenía la batalla perdida. Estavez, él no respondió. Bebió de la botella de agua que acababa de coger y lamiró fijamente, dándole a entender que la conversación estaba acabada - vale.YO iré, Luna es mi mejor amiga.
Elhombre la vio sonreír a pesar de que sabía que en el fondo ella estaba algodecepcionada de tener que ir sola a la dichosa fiesta. Regresó al salón y sedejó caer cansado en el sofá.
- Voy acambiarme y arreglarme para ir - se perdió por el pasillo camino de lahabitación principal.
*
*
DracoMalfoy se pasó la mano por el pelo en un gesto de cansancio en cuanto se quedóa solas. Lo que menos le apetecía después de una horrible y larga jornada detrabajo como Auror, era ir a la fiesta de cumpleaños de la loca mejor amiga desu novia, donde además se encontrarían todos sus amigos con sus inagotablesenergías que acababan por producirle dolor de cabeza y mal humor.
Miróhacia el pasillo por el que minutos antes su novia había desaparecido. Seguroque ahora mismo Hermione estaría en la habitación vistiéndose aguantando lasganas de llorar y maldiciendo por tener que ir de nuevo sola a un evento, perose suponía que ella sabía cómo era él, así que tampoco podía quejarse ¿no?
Bebióotro sorbo de agua e inclinó la cabeza hacia atrás para descansar, en cuantoHermione se fuese cenaría cualquier cosa y se iría a dormir. ¡Por el amor deDios que necesitaba dormir!
Oyópasos y abrió los ojos sin molestarse en moverse demasiado. Hermione habíallegado al salón ya lista para irse. En cuanto se posicionó lo bastante cercade la vista de Draco, si éste hubiese sido algo más expresivo su boca hubiesellegado al suelo probablemente, pero por el contrario mantuvo su inexpugnablesemblante aunque por dentro estuviera ardiendo, en todos los sentidos de lapalabra.
Hermionelucía un sencillo vestido rojo de tirantes ceñido bajo su pecho y que despuésse dejaba caer grácilmente hasta la mitad de sus muslos. No era demasiado cortopara dejar ver más de lo necesario ni demasiado largo para tratarse de unvestido rancio, tenía la medida perfecta para dejar volar la imaginación. ¡Yvale que la imaginación de Draco se había puesto en movimiento!
- ¿Draco?- preguntó tímidamente Hermione agachándose a la altura de su esposo quellevaba un rato en silencio propiciándole, sin saberlo, más motivos para dejarvolar su pervertida imaginación al mostrarle la abertura de su escote - ¿me veotan mal como para ni siquiera darme tu opinión?
La vozde su novia lo sacó de su trance y sus pensamientos calenturientos pasaron aotros menos agradables. ¿SU novia, recalcando el pronombre de posesión, ibaa ir así a una fiesta sin él? ¿Una fiesta en donde estaría el salido de Cormany, probablemente, el mujeriego de Blaze? Por encima de su cadáver.
Selevantó chasqueando la lengua y se dirigió al armario de la entrada retirandola chaqueta que hacía apenas unos minutos que se había sacado.
- ¿Quéhaces?- Hermione comprendía cada vez menos a su frío novio.
- ¿No esevidente? - abrió la puerta - voy contigo.
Hermioneabrió los ojos sorprendida y cuando Draco salió dejando la puerta abierta paraque ella hiciera lo propio, sonrió triunfante sin que su novio lo viera.
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Lafiesta era exactamente como lo había imaginado, o incluso peor.
Encuanto entraron una exultante y Luna Lovegood se abalanzó a los brazos de sunovia, elogiando el precioso vestido que llevaba. El Malfoy no pensaba rebatirque su novia estaba realmente exultante aquella noche, pero en seguida notó lasmiradas de varios hombres sobre ella y lo único que podía pensar era en comosonarían los huesos de los mismos al ser rotos por sus manos.
- Draco- miró a Hermione que le llamaba con su dulce voz mientras le tocaba el brazopara atraer su atención- iré junto a las chicas ¿de acuerdo?
Élsimplemente asintió y la vio alejarse hablando animadamente con la rubia.Pasados unos minutos oyó a su lado una estridente voz más que conocida para él.
- ¡Guau!Sí que está guapa Granger hoy, Draco -.
- Theo -saludó cogiendo la bebida que éste le entregaba.
- Nuncame había dado cuenta del cuerpazo que tiene Granger, como siempre va tan tapada- Theo parloteaba mientras el rubio empezaba a molestarse por aquellaconversación. No podía dejar de mirar a su novia, con su blanca y cremosa pieldestacando por lo rojo de la tela, incitándole a besarla sin descanso yaquellas piernas que lo llamaban a gritos - ¡Y menudas piernas que tieneGranger!
Draco lelanzó una mirada de auténtico odio a Theo y éste divertido, aunque tragósaliva.
- Ey, note pongas así - se defendió riendo de forma nerviosa - estoy alagando a tuchica.
- Idiota- siseó sin dejar de mirarle - vuelve a mirar algo que no sea la cara deHermione cuando le hablas y me encargaré de dejarte sin descendencia ¿me hasoído?
- Alto yclaro, amigo.
- Malfoy- el mencionado chasqueó la lengua al oír el inconfundible tono de falsorespeto de Cormac - no deberías alterarte así porque alguien te diga algobonito sobre tu novia.
_ Tsk
Theodoreobservó a los dos muchachos temiendo que aquello acabase mal.
- Admiteque con ese vestido Hermione acapara muchas miradas masculinas.
Dracointentó ignorar las palabras del chico y dirigió su mirada de nuevo al grupo demujeres. Vio a Ginny coger la mano de Hermione y hacerla girar para apreciar suvestido, al realizar el movimiento la falda del vestido giró elevándose un pocodejando ver algo más de aquellas piernas que tantas veces había acariciado.
Percibiócomo Hermione le miraba y le sonreía con aquel gesto dulce e inocente. Loestaba provocando. Llevaba haciéndolo toda la maldita noche desde que se habíapuesto ese vestido, y por todos los demonios que lo estaba consiguiendo.
*
*
*
- Estásrealmente hermosa Hermione - alabó Ginny tras darle una vuelta.
-Gracias, de verdad - se sonrojó - aunque me siento un poco expuesta. Estevestido no deja mucho a la imaginación.
- Tandulce e inocente como cuando éramos niñas - rió Pansy - ¿Quién diría que tienesa Draco comiendo de tu mano?
Todasrieron.
-¡Pansy!- protestó Hermione, roja de nuevo - yo quiero mucho a Draco.
- Lo sé,lo sé - respondió la aludida - pero míralo, no ha dejado de mirarte desde quehemos llegado.
- Porsupuesto - intercedió Luna sonriendo, pasando su mirada en el Malfoy a Hermione- nunca menos precies el poder de un vestido ¿verdad Hermione?
Lasdemás intercambiaron miradas sin entender del todo lo que la rubia decía, Hermionesimplemente sonrió mirando a Luna.
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Draco,Hermione, Theo e Luna estaban sentados en una mesa hablando de trivialidades.El Malfoy miraba a su novia sentada justo enfrente de él al lado del Nott.Ambos sonreían mientras escuchaban a Luna contar no sé qué sobre su trabajo enel Quisquilloso. Había perdido la cuenta de cuánto tiempo llevaban allímetidos, en ese local de luces y música estridente. Hacía calor, lo sabíaporque lo notaba y por la sudorosa piel del escote de su novia. ¿En quémomento se había convertido en un pervertido que no podía dejar de mirar laanatomía de su novia? Era culpa de ella, de ella y ese maldito vestidotejido por el mismísimo demonio especialmente para hacerle perder la cordura.
- Tsk
- ¿Estásbien? - miró a Hermione cuando ella le hizo la pregunta.
- Si.
Ella noinsistió más, después de todo conocía lo suficiente al chico para saber queestaba allí prácticamente por obligación. Mientras miraba a su novio tirar delcuello de la camisa para alejar un poco el calor notó una mano en su hombro yse giró encontrándose a Corman. Estuvo tentada a fruncir el ceño pero no lohizo. No es que no le desagradara el chico, a ella nunca le caía malnadie, ¡por dios salía desde hacía tres años con el seco de Malfoy!,pero el hombre de la sonrisa falsa y mirada lasciva le ponía incomoda yperturbada un poquito porque sentía como si la mirase como algo comestible,algún tipo de cena o algo así.
-¿Corman? - preguntó forzándose a sonreír consiguiendo algo así como las muecasdel nombrado.
- Me preguntabasi bailarías conmigo - Hermione abrió los ojos sorprendida y miró de reojo aDraco que, si no se equivocaba, acababa de gruñir.
- Esto
- dudó.
- VeHermione - oyó decir a Theo - a ti te encanta bailar, y el idiota es unaburrido. Así que ve con Corman y diviértete.
- Bueno- accedió cogiendo la mano de Corman dubitativa y mirando a Draco, lo único quevio en sus ojos fue indiferencia. Sin saber por qué, aquello la molestó y laalentó a ir a bailar - vamos Corman, una fiesta está para divertirse ¿no?Además, una fiesta no es tal si no hay baile.
Dichoaquello se marchó de la mano del loco
perdón
Del muchacho.
*
- Hayque admitir que Corman no pierde el tiempo - comentó, no tan casualmente, Luna.
TantoDraco como Theo la miraron.
- ¿Quéquieres decir? - preguntó un desconcertado Theo.
- Bueno- Luna fingió estar pensando - Hermione adora bailar, y lleva casi toda lanoche aquí sentada. Además, aquí nuestro amigo el Príncipe Antisocial Hurón -señaló a Draco con su dedo pulgar - la ha ignorado toda la noche.
- ¿Y esoque tiene que ver con Corman? - cuestionó Theo algo perdido.
- ¡Serásidiota! - gritó Luna frustrada - Corman ha visto su oportunidad para conquistara Mione.
Al deciraquello miró de reojo al Malfoy, que a pesar de estar escuchándola tenía lavista fija en la pareja de baile. Luna sonrió maléficamente.
- Meapuesto cualquier cosa que empezará bailando con ella separada, pero seguro queantes de venir ha pedido al DJ que ponga una canción lenta para poder pegarse aella y que parezca casual - Theo miró a la rubia mientras ella hablaba - ese essu modo operativo - rió - y os aseguro que lo sé con certeza, lointentó conmigo hace unos meses.
Nohabían pasado 3 segundos desde que Luna había dejado de hablar cuando la músicacambió drásticamente y sonó una melodía lenta. La rubia sonrió triunfal.
- Se losdije.
Theoabrió los ojos sorprendido y observó a la pareja. Hermione se había puesto algocolorada al notar como Corman se acercaba pegando sus cuerpos y pasando susbrazos por su cintura. El rubio torció su mirada hacia su mejor amigo y aunquepara cualquier otro Draco no había cambiado su semblante, Theo sabía que estabaardiendo por dentro, y en cierta forma le divertía.
Iba ahablar para romper la creciente tensión cuando vio a Draco levantarse ydirigirse a grandes pasos hacia donde los otros bailaban.
- Yodiría que Corman es hombre muerto y debería apreciar muy poco su vida - comentóTheo a la rubia. Ella sonrió y le tendió la mano.
-¿Bailamos?
*
*
Aquellofue la gota que colmó el vaso. ¿¡Qué se creía aquel tipo para pegarse de esaforma a su novia?! ¡SU novia!
Avanzóentre el maremoto de personas que bailaban, notando como su mal humor de aqueldía crecía por momentos. O por centímetros, su mal humor seacentuaba con cada centímetro que aquel imbécil, imbécil muerto debíadecir, se acercaba a Hermione.
Llegó asu lado y agarrando bruscamente al hombre por el hombro lo apartó de un tirónde la chica.
-¿Malfoy? - preguntó con aquel tono irritante - ¿sucede algo?
Dracogruñó (este parece más león que serpiente, ¿No?) e Hermione intentó hablar,pero su novio fue más rápido.
- Sucedeque llevas toda la noche mirando de forma lujuriosa a MI novia - recalcó elpronombre - Sucede que tienes la maldita cara de invitarla a bailar delante demis narices - se acercó de forma amenazadora al otro chico - y no solo eso,también sucede que tenías preparado que sonara una canción lenta para acercartea ella - lo agarró del cuello de la camisa e Hermione supo que debía pararaquello y se acercó a él agarrándole del brazo, pero, lamentablemente
No nitanto, pero al final la ignoró - ¿qué pretendías? ¿Tirártela? ¿Es eso lo quequieres?
Cormanintentaba deshacerse del agarre de Draco de forma improductiva. Hermione tirabadel brazo de su novio asustada.
- Draco,por favor.
Cuandoel Malfoy iba a asestarle un golpe, Theo llegó interponiéndose.
- BastaDraco - le dijo, el nombrado gruñó forcejeando aún.
-Gracias Nott - sonrió Corman.
- Cierrael pico Corman - gruñó Theo - o le soltaré y dejaré que te destroce tu lindacara. Esto es culpa tuya.
- Draco- Hermione se puso delante de él y alzó la mano algo temerosa de lo nerviosoque se veía a su novio, que rara vez perdía los papeles.
Elmencionado miró a la chica y la agarró con poca delicadeza de la muñeca,tirando de ella hacia la salida.
- Nosvamos - dijo Draco, ya que Hermione no pudo despedirse de nadie y mucho menosprotestar. Armario escobero
Theoobservó la escena mientras soltaba a Corman que se marchó (o mejor dichocorrió) e Luna llegaba a su lado sonriendo.
- Llevastoda la noche con esa extraña sonrisa - dijo Theo.
- Nuncasubestimes el poder de un vestido - repitió la chica por segunda vez en aquellanoche.
Theodoreno entendió y la miró desconcertado.
- Porcierto - habló ella acercándose de forma coqueta - ¿Qué te parece mi vestidoTheo?
Él lamiró de arriba abajo y sonrió.
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Cerró lapuerta de la Mansión con un portazo que seguramente había resonado en todo laMansión. Durante el viaje en el coche ninguno de los dos había dicho nada.Estaba furioso. Miró a Hermione que se había quedado en la entrada manteniendoaquella expresión acongojada en su cara, la misma que no se le había borradodesde la salida del local. Pareciera que quería decir algo y no sabía comohacerlo.
Draco sequitó la chaqueta y la lanzó con furia contra uno de los sillones del salón enel momento en que Hermione entraba. La miró de arriba abajo, con aquellaexpresión asustada, sonrojada y mordiéndose el labio. Luego miró elvestido. El dichoso vestido. Draco supo que todo habíacomenzado con aquella maldita prenda. Volvió a observar a su novia en la mismaposición. Se veía jodidamente sexy.
- Draco- habló ella.
Sindarse cuenta su novio había avanzado hacia ella y agarrándola de la cintura ydel cabello, la había lanzado contra una pared. Ella abrió los ojos sorprendiday abrió la boca para protestar. En los grisáceos orbes de su novio vio furiamezclada con deseo, un estremecimiento recorrió su espalda. Él siendo varios centímetros mas alto, inclino su cabeza y muydespacio, de manera seductora lamió su cuello. Ella grito sorprendida, con susmejillas rojas y su cuerpo lleno de dolor por el reciente golpe.- Es tumaldita culpa - le dijo él inclinándose en su oído. Ella suspiró, extasiada -todo esto, es tu culpa.
Mordiósu oreja sin delicadeza y ella soltó un gritito entre dolor y placer.
- N-noentiendo - Hermione no supo si tartamudeaba por nervios o excitación.
- ¿Noentiendes? - la miró un segundo a los ojos y después se lanzó a sus labiosmordisqueando el labio inferior de la chica y bajando hasta su cuello, queempezó a saborear. Ella ahogó un gemido - te lo explicaré.
Ellamovió su cabeza afirmativamente incapaz de decir nada. Alzó sus brazos y posó susmanos en la caballera rubia de Draco. Éste empezó a besar sus hombros.
- Que mehaya puesto así es tu culpa, tuya y de este maldito vestido - Hermione no pudoevitar sonreír al oírlo. Draco comenzó a bajar una a una las tiras de la prenda- desde que saliste de la habitación no he podido dejar de pensar en el jodidovestido.
- ¿Ahsi? - preguntó con voz sensual ella. Draco se detuvo en lo que estaba haciendoal notar el tono sensual de Hermione, alzó la cabeza para mirarla. Ellasonreía. El frunció el ceño, ¿por qué sonreía?- así que, elvestido.
En eso Hermionecomenzó a desabrochar la camisa de Draco mientras besaba bruscamente los salvajes y demandantes labios de Draco, poso susbrazos sobre su cabeza y su cuerpo contra el suyo firmemente apretados, devorosu boca jugando con su lengua y de vez en cuando mordisqueando el labioinferior del rubio. Ella se acercaba a besar su cuello yascendiendo hasta su oreja donde jugó con su lengua. El Malfoy soltó un suspiroy empezó a levantar bruscamente el estúpido vestido que lo volvía loco.
La mujer Lo necesitaba, una necesidad aplastante que tambaleaba cualquiervalor moral que le inculcaron sus años. Él sin ni un solo aviso metió su manoen el vestido de Hermione, notando con alegría que estaba muy mojada, suságiles dedos comenzaron acariciar lentamente su clítoris por encima de susbragas, volviéndola loca del placer, deseando que sus dedos se enterraran ya ensu cuerpo.
O su polla... Ella Sonrió y se inclinó hacia eloído de Draco.
- Veamosmi querido Malfoy - Draco sintió un escalofrío ante el tono pervertido con elque Hermione había dicho su nombre - lo que intentas decirme es que llevasdeseando hacer el amor conmigo desde que me viste con el vestido ¿verdad?
Draco gruño sensualmente, agrandando la sonrisa de Hermione la miróinterrogante, ella continuó.
- Porqueyo sí.
Él abriólos ojos sorprendido y la miró. Hermioneno dejaba de sonreír y ella comenzó a levantarse el dobladillo de su vestido.Cuando se separaron Draco la alzó y mientras se dirigía a la habitación comenzó a jugar con su cuello. Gimiendo de placer, de un tirón lesacó el vestido, definitivamente por la cabezay la arrojó al suelo antes de que sus manos fueran hacia los pantalones cortos. La dejó sobre la cama yquitándose el pantalón se puso sobre ella.
- Soloresponde una pregunta - le dijo, ella asintió, pero Draco no pudo aguantar másy antes de que ella pudiera hacer más que apenas responderle, se puso derodillas frente a ella, apartándole los muslos y enterrando los labios entreellos.
¡Joder, no! exclamó sonrojada.
Habríaido al suelo si no la estuviera sujetando.
Su lengua se deslizó a través de la estrecha hendidura de su coño, lamiendolenta y sensualmente mientras gemía antes de que sus labios rodearan el durobrote de su clítoris. Ella lo deseaba duro y hambriento, y él iba a dárselo.Podía sentirlo.
Las pequeñas bragas estaban en el suelo, y Draco le levantó la pierna,colocándola sobre el hombro mientras su cabeza se sumergía y su lengua sedirigía al interior de su sexo, otra vez, luego levanto la cabeza y la miró -¿lo tenías todo planeado?
- S-sí
- respondió entre jadeos. ¡Oh Dios! murmuro Hermione extasiada, su cuerpoacomodado en la pared mientras se estremecía al sentir su lengua follándola.Movió los labios, deslizándolos para atrás hacia el clítoris, mientras losdedos ocupaban el lugar de la lengua, y ella se derretía a su alrededor.
Merlín,tengo que follarte ahora murmuró, lamiéndole el clítoris, succionándolo,besándolo. Me estás matando, Hermione.
Noesperes ni un minuto gimió ella, tirando de sus hombros. Fóllame, Draco.Hazlo ya
¡Ahora!
Draco al oír la respuesta mordió el clítoris,pero sin lastimarla, pero no le paró. Él sololamió y bebió a lengüetazos dentro de ella como si estuviera comiendo dulces yadorara cada minuto de ello. Y Hermione se estaba muriendo. Justo ahí en susbrazos, se estaba muriendo y no sabía cómo pararlo. No sabía cómo manejar elardor ni la violencia de la respuesta a su toque. Ellagritó de placer.
- peroantes dime ¿Por qué lo hicisteis? - comenzó a subir besando su abdomen y jugueteandocon el borde de su sostén.
- E-eso- suspiró ella - Fueron son d-dos preguntas.
Dracogruñó y le retiró rápidamente el sostén, ascendió besando el abdomen de lamujer al tiempo que ella pensaba que la estaba torturando.
-Responde - dijo mirándola a los ojos mientras sus manos se paseaban en sus pechospero sin llegar a tocar los pezones de la chica. Ella suspiró frustrada.
- Llevasal menos dos semanas sin prestarme la más mínima atención - respondió ellabesándole el cuello y acariciando su espalda - algo tenía que hacer.
Dracoesbozó una media sonrisa irónica, y se inclinó todavía más hacia ella rozandosus labios para susurrar.
- Bien,ahora tienes mi total atención.
Ella seestremeció por las palabras y después lanzó un gemido al sentir la mano deDraco en su intimidad.
_ ¿Quédices ahora de mi atención?_ preguntó él lujuriosamente mientras jugaba con suspechos y la observaba retorcerse en la pared. Adoraba aquella imagen.
_M-me
me gusta
¡aah! Más. Se retorció. Se arqueó. Oh Dios, Draco. Más.
Él ledio más. Más caricias ásperas, más pequeñas palmadas ardientes sobre su culo, ymás de esos deliciosos lametones en sus pechos. Luego regreso a su coño hizo lomismo, pero esta vez fuera de ella y alrededor de su clítoris. Él chupó elpequeño brote en la boca, y Hermione estalló en fragmentos. Luego la alzo y Lallevo a la alcoba, la acostó en la cama.
-! Ahhh!- gritó de placer.
- ¿Sóloeso? - él sonrió e Hermione le miró intrigada- tendré que esmerarme más.
Labesó suavemente en los labios y descendió hasta situarse entre sus piernas, unavez allí la miró a la cara y pasó su lengua por sus labios. Hermione pensó quese veía realmente pornográfico de aquella manera, pero no pudo pensar más yaque Draco enterró su polla profundamente.
Toda la longitud. Un duro empujón. Espoleó dentro de ella con demandahambrienta, su nombre en los labios mientras comenzaba a empujar rápidamente ycon fuerza. Acariciando, follando, y enviando ola tras ola de liberaciónardiente a toparse contra ella.
Y no se detuvo. Estaba ardiendo, empapada con el sudor de ambos cuando él sesoltó, la apretó contra la fría pared, y le levantó el trasero.
Y empujó dentro de ella otra vez.
Tomatodo de mí. Gimió él, corriéndose sobre ella, los dedos entrelazados con lossuyos mientras la mantenía bajo él. Siénteme, Hermione. Siente todo de mí, séque te pertenezco
solo a ti, pequeña.
Ellainclinó la cabeza atrás cuando Draco le raspó el cuello con los dientes y sehinchó en su interior otra vez. Una vez más. Bombeó dentro de ella hasta que sehizo añicos, voló, hasta que juró que su alma había abandonado su cuerpo y sehabía unido a la de él mientras sentía los pulsos violentos y duros de su semendisparándose en su interior.
Él sonrío con su cara en el hueco del cuello de Hermione. Beso con delicadezadonde estaba su pulso.
-D-Draco
- agarró con fuerza las sábanas extasiada - ¡Draco! - gritó finalmente alalcanzar su primer orgasmo.
El chicose alzó para quitarse su ropa interior mientras su novia se recuperaba pero sinperder de vista cada uno de los movimientos de Draco. Al estar totalmentedesnudo él se tumbó sobre ella y la besó, recorriendo con su lengua toda lacavidad de la chica.
- Leona- gruñó él en el beso. Su erección empezaba a necesitar atención.
Ellasonrió.
-Primero me ignoras durante casi dos semanas y ahora me metes prisa él fruncióel ceño y ella lo besó en la zona para dedicarle después una sonrisa cargada desensualidad - vamos Draco, no he pasado la vergüenza de mi vida con ese escasovestido para que
Noterminó la frase ya que su novio se hundió otra vez en ella de una solaestocada.
-Desesperado - gimió ella al notarlo moverse. Él rió un poco y le mordió elcuello dejándole marca.
- Nohaberme provocado durante toda la maldita noche- gruñó al notar que bajo élHermione comenzaba a moverse - ¡H-Hermione!
Semovió contra ella, más fuerte, más profundo. Gimió ante el ceñido agarre,sentir su coño apretado envolviéndolo, tratando de sujetarlo dentro de ellacada vez que se retiraba. Sentir el creciente placer, los convulsivos apretonesde los sedosos músculos rodeándolo, sus gritos alzándose, la exigencia en losempujes en respuesta de sus caderas.
Estaba perdiendo el control. Podía notarlo. Sus músculos tensos mientrascombatía por aguantar un poco más, para sentir un poco más del placer deHermione.
Entonces ella se derritió debajo de él, a su alrededor. Las caderas de Hermionegolpearon las suyas y su grito le saturó los oídos, y resistir fue imposible.
Tenía su nombre en los labios cuando empujó dentro de ella una y otra vez,perdido en la liberación que crecía en su interior hasta que se enterró en ellauna última vez y sintió los duros, fuertes chorros de su liberación pulsandodesde su polla y se preguntaba por qué diablos habíaestado más de una semana sin sexo con ella. Era la última vez que el trabajo leimpediría algo así.
- Tequiero - Dijo ella. Draco gruñó y la besó con ferocidad, sintiendo que su pollacomenzaba a hincharse otra vez - o por Merlín
- HayDios
- le hizo saber. Draco giró de repente dejándola arriba y manteniendo lasembestidas al moverla de arriba abajo agarrándola por las caderas.
Hermioneal darse cuenta de eso, se impulsaba también con todas sus fuerzas hasta que elcompleto placer los golpeó a ambos, otra vez.
-¡Draco! - gritó ella.
-¡Mierda
! ¡Hermione!
Ella sedejó caer sobre él sonriendo para recuperarse y él le acarició el pelo.
- Siesto es lo que querías solo tendrías que haberlo dicho Pequeña - le dijo él.
Ellaalzó la vista para mirarlo y sonrió, le gustaba su faceta dulce.
- Cómosi tú alguna vez escucharas a alguien - reprochó haciendo que Draco torcierauna sonrisa - además, es divertido verte celoso.
- No soyceloso - protestó él.
Ella secolocó a su lado y le acarició la mejilla.
- Porsupuesto, por eso casi matas al pobre de Corman - se burló ella.
- Se lomerecía. Llevaba toda la noche mirándote como si fuera a comerte.
- ¿Y túno?
- Desdeluego - él sonrió - pero sólo yo puedo mirarte así.
Hermionese acomodó dispuesta a descansar y él hizo lo mismo.
- Unacosa más - añadió Draco - ese vestido, me gusta.
Hermionecon los ojos cerrados ya, se acercó más a su cuerpo y respondió.
- A mítambién, pero a partir de ahora no me obligues a usarlo para que me prestesatención - mientras notaba el sueño cayendo sobre ella susurró - te amo.
- Y yo ati. Te quiero- respondió él, sabiendo que no había verdad más grande que esa.
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A la mañanasiguiente mientras Draco se duchaba Hermione vio un mensaje en su teléfonomóvil. Sonrió al leerlo.
Despuésde cómo desaparecisteis ayer, supongo que lo del vestido funcionó. Te lo dije.
PD: mívestido también tuvo sus frutos, no. Luna.
*
- ¿Y esasonrisa? - preguntó Draco al entrar mientras se secaba el pelo.
- Sabescreo que a Theo también le gustan los mucho los vestidos - Dijo Hermionedivertida.
Finnnnnnnnnnnnnnnnnnnn
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Nota de la Autora: Hola, como yadije, espero que lo disfruten, comenten por favor. Adiós
El Poder De Un Simple Vestido - Fanfics de Harry Potter
De nuevopor aquí con un oneshot. Esto es lo que pasa cuando quieres escribir pero estásfalta de inspiración para continuar las otras historias.
potterfics
es
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2024-05-20

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