El reloj dorado - Potterfics, tu versión de la historia

 

 

 

Harry y Hermionevolvían de hacer unas compras en el callejón diagon al llegar a la madrigueravieron que la puerta estaba abierta.

Últimamente hacíamucho calor, así que era normal que estuviera abierta.

Harry iba a saludar,cuando la castaña lo paro. −Vamos a darles una sorpresa, no nos esperan tanpronto, creen que volveremos por la noche.

El moreno feliz,acepto.

Iban a entrar en lacasa cuando escucharon que hablaban.

−Ginny te estástardando. −Esa era la voz de Molly. −Esta noche le darás a ese mocoso de Potterla poción que hemos preparado y en unas semanas dirás que estás embarazada, asíno tendrá otra opción que casarse contigo.

−¿Y si no acepta?

−Claro que aceptara. −Ledijo la mujer y miro a su hija. −¿O no quieres sus millones?

 

−Claro que los quiero,estoy harta de vivir en este lugar de porquería.

−Pues eso, esta nochedale la poción.

−Se la daré. −Y miro aRon que estaba allí. −¿Qué vas a hacer con la tonta de Hermione? Ella quiereirse a buscar a sus padres, si lo hace no podrás hacer que se case contigo.

El chico en cuestiónla miro. −Esa tonta cree que estoy enamorado de ella, y hará lo que yo quiera,dejare que vaya a buscar a esos muggles asquerosos y cuando vuelva noscasaremos, entonces no solo tendré el dinero que el ministro le dio sinotambién su fama e impediré que siga estudiando, no voy a permitir que me tomepor tonto nunca más.

Molly orgullosa de sushijos los miro. −Eso está muy bien, no solo conseguiremos el dinero que elministro les dio, sino que también nos volveremos muy poderosos, nadie nisiquiera Malfoy podrá contra nosotros.

En el jardín Harry yHermione se miraron espantados, nunca creyeron que esa fuera la verdadera carade los Weasley.

Antes de que se dierancuenta, Arthur apareció y sin saber que ocurría los saludo. −¿Harry, Hermioneque hacéis aquí?

Al escuchar eso, losdel interior de la casa, salieron y al ver la cara de Hermione y Harry supieronque los había escuchado.

−Harry. −Le dijo Ginnyintentando acercándose.

−No te acerques. −Legrito Harry y sacando de su bolsillo lo que había comprado se lo lanzo, era unanillo de compromiso con un hermoso diamante. −Lo más estúpido de todo es quete iba a pedir que te casaras conmigo, que quería formar una familia contigo, peroeste mocoso lo ha escuchado todo.

Antes de que nadiepudiera decir o hacer algo mas, Hermione cogió a Harry de la mano y se lo llevo.

En la mansión Malfoy,Draco se encontraba mirando un antiguo reloj dorado que hacía siglos quepertenecía a la familia Black, según la leyenda ese reloj les podía llevar acualquier época de la historia que quisieran.

Estaba tan absorto ensus pensamientos que no se dio cuenta de que la puerta se abría hasta que lellamaron.

−Draco.

−Blaise ahora no, noestoy de humor.

−Hemos atrapado a unospolizones.

−Polizones es lo quehay en los barcos. −Dijo una vez de chica.

−Granger cállate. −Ledijo Pansy. −Te hemos atrapado, ¿Qué pensaría el ministro al ver que la granheroína del mundo mágico ha entrado en casa de alguien?

Draco girándose vioque sus amigos no solo habían cogido a la sangre sucia de Granger, sino tambiénal cara rajada.

−Potter. −Draco elchico acercándose lo miro bien. −Vienes en el mejor momento de todos.

 

Ante eso todos lomiraron extrañados.

−¿Draco estas bien? −Lepregunto Pansy acercándose y poniéndole una mano en la frente.

El príncipe cogiéndolede la mano le dio un beso y la miro. −Si hermosa estoy bien, ahora vamos ahablar todos. −Y le sonrió. −¿Puedes traer te?

Pansy le sonrió. −Claroque sí. −Y miro a Hermione. −Ni se te ocurra tocarle un pelo a mi hermanoporque te mato. −Y muy dignamente se fue.

Hermione que se habíaperdido miro a Draco. −¿Qué le pasa a esa?

−Más respeto. −Le dijoDraco. −Pansy es como mi hermana y estas en su casa, así que la respetas, ahorasentaros hay muchas cosas de las que hablar.

−¿Qué tienes quehablar con nosotros? −Le pregunto Harry.

−Algo importante. −Ysentándose de nuevo espero a que los demás se fueran sentándose, Pansy no tardomucho en volver con una bandeja llena de cosas, tras servirlos se sentó al ladode Blaise.

−Potter. −Draco lomiro. −¿Qué sabes de tu familia?

Ante eso el chico sesorprendió, entre todo lo que podían hablar, le pregunto por algo de lo queapenas sabía nada. −Poco, sé que mi padre estaba estudiando para auror y que mimadre era hija de muggles, a y que me dejaron una bóveda llena de dinero.

Draco dejando la tazaen la mesa lo miro muy seriamente. −Ahora yo te diré lo que se de tu familia,James Charlus Potter, descendiente de dos grandes familias, los Potter quesiempre han llevado el nombre de líder de los aurores, su padre Charlus Potterel ultimo gran auror de la historia del mundo mágico, ese fue tu abuelo, losBlack su madre Dorea Black, hija de una de las ramas de los Black, prima de Orióny Cygnus Black, esa fue tu abuela.

Harry parpadeando nosupo que decir, hasta que al final pregunto; −¿Soy un Black?

−Lo eres y no unocualquiera, eres heredero de una tercera parte de su gran fortuna, acompáñame. −Ylevantándose lo llevo a una sala donde había un gran árbol genealógico.

Harry mirándolo vioque era como el de los Black. −Es como el que hay en grimmauld place.

−Sí, pero másextendido. −Y señalo un nombre. −Orión Black, el último patriarca de lafamilia. −Y señalo dos nombres. −Sirius Orión Black, tu padrino y su hermanopequeño Regulus. −Y señalo otro nombre. −Mi abuelo Cygnus Black el cuñado yprimo de Orión. −Y señalo tres mujeres. −Mi madre y mis tías, Andrómeda lamayor, Bellatrix la mediana y mi madre la pequeña, aquí estoy yo y Ninphadora. −Yseñalo sus nombres. −Y más abajo esta Edward Lupin. −Y entonces señalo otrarama. −Y aquí está tu abuela. −Dorea Black. −Y señalo un poco más abajo. −Yaquí está tu padre. James Charlus Potter. −Y señalando más abajo le enseño sunombre. −Y aquí estas tu. −Harry James Potter Evan Black. −Y lo miro. −Te estoydiciendo todo esto porque necesito tu ayuda.

Si lo que Draco leestaba diciendo no dejaba de sorprenderlo que necesitara su ayuda fue lo que ledio el toque final.

−No sé qué quieres demi, pero ahora no puedo pensar en ayudar a nadie. −Y lo miro. −No voy a dejarque me usen de nuevo. −Y se fue.

Ante eso Draco miro aGranger. −¿Y a este que le pasa?

−¿No te preguntasporque hemos venido a tu casa? ¿O es que crees que hemos venido por voluntad?

Draco la miro. −No telo he preguntado porque no me importa, si me importara te lo hubierapreguntado, estáis aquí y necesito a Potter, así que despiértalo de sus tonteríasy tráelo aquí.

 

−No Malfoy. −Le dijoHermione. −Antes de pedir ayuda, se mas amable.

Draco acercándosehasta unos centímetros de su cara le dijo: −Granger necesito a Potter, pero ati no te necesito para nada, así que será mejor que me hables con máseducación.

Hermione lo mirofijamente. −Si quieres educación empieza tu primero, pero que se puede esperarde alguien como tú. −Y se fue sin decir nada más.

Un rato después, lachica por fin encontró a Harry ese lugar era enorme y estaba lleno de salas ylugares para esconderse, lo encontró sentado en el suelo abrazando las piernasy con la cabeza escondida, se notaba que estaba llorando.

−Harry. −Hermioneacercándose lo abrazo. −Lo siento mucho.

El chico levantando lacabeza la miro. −Me quiero morir.

−Lo sé, nunca creí quelos Weasley fueran así.

−¿Cómo así? −Preguntouna voz.

−Malfoy, sé que es tucasa, pero esto es privado. −Le dijo Harry.

−Lo sé, pero quierosaberlo. −Y sentándose al lado del chico hizo que lo mirara. −Ahora meexplicaras todo.

−¿Para qué? Si se queno te interesa.

−Es verdad que no meinteresa, pero los Weasley son otra cosa, todo lo que sirva para molestarlos esbien recibido, así que ahora habla.

−Yo te lo contare. −Ledijo Hermione. −Pero que sepas que solo lo hago para que no creas que hemosvenido a tu casa voluntariamente, solo lo hemos hecho porque sabemos que ellosno vendrán aquí.

−Corta el rollo yhabla, que me estoy durmiendo.

La leona lo miro. −Noshemos enterado de que los Weasley quieren usarnos a Harry y a mí para conseguirel dinero y la fama que hemos conseguido al matar a Voldemort, que cuandoestemos con ellos, serán muy populares y nadie podrá decir o hacer nada contraellos.

−Vaya si que han caídobajo. −Les dijo Draco y miro a Harry. −Esa familia no solo usaría el dinero yla fama que has conseguido ahora, sino también el dinero que hay detrás de tufamilia.

−Ya lo sé, no hacefalta que me lo digas más veces. −Y levantándose se iba a ir, cuando Draco loparo y le cogió del brazo.

−No te vas a ir denuevo, ¿crees que me gusta seguirte por toda la casa? Te vienes conmigo. −Y sinsoltarle lo llevo donde estaba el reloj dorado.

−Suéltame. −Le gritoHarry. −Que me sueltes te he dicho.

−Cállate un rato, nique te fuera a matar. −Y al llegar a la sala le mostro el reloj. −Esto es unreloj dorado, un artículo único que lleva en la familia Black desde elprincipio de los tiempos.

−¿Y que para quésirve? −Le pregunto Hermione.

−Para viajar en eltiempo.

−¿Viajar en el tiempo?Eso es imposible. −Le dijo la chica.

−No es imposible, ydeja de hacer tantas preguntas, esto a ti no te interesa. −Y miro a Harry. −Conesto puedes hacer que tus padres vuelvan a la vida, y no solo ellos sinotambién todos los demás.

−¿Cómo Voldemort? −Ledijo Harry mirándolo. −¿Crees que soy idiota? Ni loco vuelvo al pasado.

−Potter escúchame.

−No quiero, no voy ahacerte caso.

−Que me escuchesjoder. −Draco ya había perdido la poca paciencia que tenia con ese idiota.

Harry al escuchar elgrito lo miro. −Es verdad, si volvemos al pasado Voldemort volverá a la vida,pero para eso volveremos más atrás.

 

−¿Mas atrás?

−Sí, cuando nuestrosabuelos no tenían hijos aun, cuando ni tu padre ni el mío habían nacido, justoal salir de hogwarts, si vamos allí ellos podrán matar a Voldemort antes de quese haga poderoso.

Ante eso Hermione miroa su amigo. -Aunque me cueste reconocerlo, tiene razón, si esa cosa sirvepodrás tener a tu familia contigo y no solo eso, Remus no tendría que ser unlicántropo y podrá tener una vida normal.

−¿Tú crees?

−Harry tendrías unavida normal. −Y cogiéndole de las manos le sonrió. −Eres mi hermano y te quieroun montón eso nunca cambiara y lo más importante de todo, los Weasley notraicionaran a nadie.

El chico asintiendo miroa Draco. −¿Qué tengo que hacer?

−Necesitamos otroBlack, para que funcione son necesarios tres Black's.

−¿Andrómeda, Teddy?

−No. −Le dijo Draco. −Necesitamosun Black de otra rama familiar.

−¿Otra rama? ¿Cuántasramas hay?

−La familia Black esmuy grande y tiene muchas ramas, el Black que necesitamos solo puede ser unWeasley, la madre del señor Weasley, era prima de nuestros abuelos.

−No ni loco. −Le dijoHarry. −No voy a pedirle nada a esa familia, esos son peores que Voldemort,¿sabes que harían si tuvieran eso en su poder?

−Lo sé, pero losnecesitamos.

−Pues si tanto losnecesitas, ves a buscarlos tu, yo no voy a mover un dedo para ir a buscarlos. −Yasí se fue a sentar a un sofá.

Hermione suspirandopor la terquedad de su amigo, miro a Draco. −Él en parte tiene razón, si losWeasley tuvieran en su poder ese reloj, cambiarían toda la historia a su favor.

−Lo sé, y jamáspediría ayuda a esos paletos si no fuera realmente necesario.

−¿Y cómo lo vamos asolucionar?

−Ni idea. −Y lo lamiro. −Mientras yo me ocupo de solucionar eso, tú tienes que hacer otra cosa.

−¿El qué?

−Reunir toda lainformación que encuentres desde1959.

−¿Por qué esa fecha?

−¿Granger tienes quehacer tantas preguntas? No puedes hacer algo sin hacer una pregunta.

Hermione lo miro. −No,cuando hago las cosas quiero saber porque, sino no lo hago.

−Está bien, en 1960 naciómi tío Sirius, y si queremos cambiar las cosas desde que el nació hay queempezar desde allí.

Ante eso la leona le sonrió,aunque Draco en un principio no se lo creyó. −Ves como no es muy difícilexplicar las cosas, tengo que ir al ministerio a reunir la información.

−No hace falta, venconmigo. −Y antes de salir miro a sus amigos. −Que Potter no se vaya, este esel único lugar donde los Weasley no entraran, lo que menos quiero es que lo líencon sus mentiras o algo peor que le lancen algún encantamiento.

−No se moverá de aquí.−Le dijo Blaise.

−Gracias. −Y miro aPansy. −Tienes que ayudar a Granger, es mucha información para solo unapersona.

−Lo hare. −Y miro aHermione. −Pero no porque quiera trabajar contigo.

−Yo tampoco quierotrabajar contigo y si has terminado, vamos que tenemos mucha información quereunir. −Y miro a Draco. −¿Y tu biblioteca?

−Ahora te iba allevar.

−No gracias, tu ocúpatede pensar como traeremos a un Weasley aquí y encima que nos quiera ayudar,Parkinson me llevara a la biblioteca.

−A mí nadie me da órdenesy menos tu que no es tu casa. −Le dijo Pansy.

 

Draco acercándose a suamiga le cogió del brazo y la miro. −Pans, esto es importante, por favor no tepelees.

La chica le sonrió. −Nopasara, tu ocúpate de traer a ese comadreja aquí.

−Lo haré. −Y dándoleun beso en la frente, le pidió que se fuera.

Una vez las chicas sehubieron ido, Draco miro un momento a Harry y viendo que no iba a ayudarle atraer a algún Weasley miro a sus amigos. −Haber que se nos ocurre.

−Ya verás cómo se nosocurre algo. −Y sentándose a un lado se pusieron a pensar.

Mientras en la mansiónMalfoy todos estaban ocupados, en la madriguera, los Weasley estabanhistéricos, hacia horas que Harry y Hermione se habían enterado de la verdad yse habían escapado y aun no los habían encontrado.

Ron entrando en lamadriguera miro a su madre. −No están en el ministerio, Kinglsey no los havisto.

−¿Dónde pueden estar?

−Ni idea, pero lostenemos que encontrar, si queremos quedarnos con sus millones. −Les dijo Ginnyque tenía el anillo que Harry le iba a regalar. −De momento podemos vender esteanillo, nos darán una buena cantidad por él.

−No lo podemos vender.−Le dijo Arthur mirando a su única hija. −Sin el comprobante, no se puedevender.

−Lo podemos vender enel callejón knoctum.

−Se puede hacer, perono nos darán todo lo que vale.

−Igual nos darán algo,y eso es mejor que nada.

−Pues llévalo.

−Lo llevare ahoramismo, y de paso haber si encuentro a esos dos. −Y entrando en la chimenea sefue.

De nuevo en la mansiónMalfoy, Hermione y Pansy seguían reuniendo toda la información que ibanencontrando, unas horas más tarde ya se habían cansado, así que cerrando loslibros volvieron al salón, donde Harry seguía en la misma posición en la que lohabía dejado Hermione.

La leona acercándoselo miro. −Harry.

El león saliendo de suestupor le sonrió, ella era la única que nunca le había traicionado. −Hermione.

−Hola guapo, ¿Cómo estás?

−Mal.

−Lo sé, pero prontoesto será solo una pesadilla, pero para ello necesitamos tu ayuda.

−¿En qué?

−Se que no quieres laayuda de ningún Weasley, pero tú eres quien mejor los conoce, ¿sabes de alguienque no le importe ayudarnos?

Harry cerrando losojos un momento, los volvió a abrir y la miro. −El único que se me ocurre esGeorge, desde la muerte de Fred esta perdido, se ha escondido en sortilegiosWeasley y de allí no quiere salir, está dispuesto a morir para volver areunirse con su gemelo.

Hermione levantándosele dio un beso en la frente. −Gracias, ahora descansa. −Y viendo como seacostaba en el sofá hizo aparecer una manta y tapándolo bien, dejo quedurmiera.

Viendo como Harrydormía, miro a los slytherin. −Si las cosas se piden bien, se consiguen y Harryya ha pasado muchas cosas para que vosotros le habléis mal, ya lo habéisescuchado, George Weasley ayudara a volver al pasado.

Draco asintiendo miroa sus amigos. −Theo, Blaise tenéis que buscar a Weasley.

−Lo encontrareis en elpiso que hay encima de la tienda. −Les dijo Hermione. −Es el último lugar dondeestuvo con Fred antes de la batalla final y de que lo mataran.

−Lo traeremos. −Ledijo Theo.

−No le hagáis daño. −Ledijo Hermione.

−No lo haremos. −Y sefueron.

 

Cuando Theo y Blaisese fueron, la leona miro a Draco. −Yo tengo que hacer algo, ¿puedes ocuparte deHarry? El ahora está durmiendo y no creo que se despierte, pero si lo hace dileque he ido a buscar a Luna.

Draco la miro. −¿Para quéquieres a la lunática aquí?

Hermione ignorándolo,se fue, no iba a permitir que hablaran mal de sus amigas sin contar que ya sehabía cansado de socializar con los slytherin.

En casa de losLovegood, Luna estaba leyendo el último ejemplar del quisquilloso cuandotocaron a la puerta.

−Adelante. −Dijo lajoven Luna sin dejar de leer la revista.

−Luna soy yo. −Le dijoHermione entrando y sonriéndole.

−Herms. −La chicadejando la revista le sonrió. −¿Has venido a verme?

Hermione asintió. −Claroque sí. −Y entonces la sonrisa se le fue. −Necesito tu ayuda.

−¿Para?

−Luego te lo explico,recoge algunas cosas nos quedaremos un tiempo en otro sitio.

−Ahora voy. −Yrecogiendo sus cosas dejo una nota a su padre para que no se preocupara y miroa Hermione. −Ya estoy.

−Estupendo. −Ycogiéndole de la mano se la llevo a la mansión Malfoy.

Luna al ver la mansióndonde la habían torturado miro a su amiga. −¿Qué hacemos aquí?

−Malfoy tiene unaparato para retroceder en el tiempo y lo vamos a usar, pero antes tenemos quereunir toda la información que podamos desde 1959 y es mucho trabajo.

−¿Y los Weasley?

−Ellos son unostraidores. −Y mientras iban por el gran jardín le fue explicando lo que habían hecho.

Ante eso Luna sesorprendió, nunca creyó que los Weasley harían todas esas cosas.

−¿Entonces nosayudaras?

−Lo hare.

−Gracias.

−De nada. −Y entrandoen la mansión vieron que George estaba allí y se estaba peleando con losslytherin.

−No le hagáis daño. −Lesgrito Hermione y acercándose a George le puso las manos en la cara. −George mírame.

El chico que tenía losojos rojos al ver a su amiga la miro. −¿Hermione?

−Si George.

−¿Qué haces en lamansión Malfoy?

−Malfoy ha encontradouna manera de volver al pasado donde puedas estar con Fred para siempre.

Al escuchar el nombrede su gemelo, el chico cerró los ojos. −Fred.

−Si George, podrásestar con Fred de nuevo, pero para ello te necesitamos.

Ante eso el chicoabriendo los ojos la miro. −¿Yo? Yo no sirvo de nada, ni siquiera pude protegeral ser más importante de mi vida.

−George no es tuculpa, Fred murió por los mortifagos tu no tuviste nada que ver.

−Hermione era mihermano. −Y se puso a llorar. −De entre todos los que tengo, él era el únicoque no tenía que morir. −Y la miro. −Porque no Ron o Ginny, incluso Bill oCharlie, ¿Por qué precisamente Fred? ¿Por qué mi gemelo?

−No lo sé George, peroahora lo puedes arreglar, solo tienes que usar tu sangre Black.

−Esa sangre nunca haservido de nada.

−Ahora puede servir,te juro que pronto estarás de nuevo con tu hermano, pero ahora tienes quedescansar. −Y llevándolo a otro sofá le hizo tumbarse y tapándolo con una mantadejo que durmiera, se notaba que hacía días que no descansaba bien.

Cuando George se quedodormido, miro a los sltyherin. −Os pedí que no le lastimaríais, vosotros no entendéisnada, el ha perdido a su hermano gemelo.

−Granger el no es el únicoque ha perdido a gente. −Le dijo Draco.

 

−Lo sé, pero no es lomismo un padre que un hermano gemelo, los gemelos están enlazados de diferentemanera, son la mitad de una sola alma, y George ha perdido esa mitad. −Y miro aLuna. −En la biblioteca esta la información que ya hemos reunido, ¿puedesseguir? Me gustaría darme un baño y comer algo, hace horas que no como nada.

−Claro que sí. −Y pasandoal lado de los slytherin miro a Theo. −Hola Theodore. −Y se fue con susacostumbrados saltitos.

−Lo sé, pero no es lomismo un padre que un hermano gemelo, los gemelos están enlazados de diferentemanera, son la mitad de una sola alma, y George ha perdido esa mitad. −Y miro aLuna. −En la biblioteca esta la información que ya hemos reunido, ¿puedesseguir? Me gustaría darme un baño y comer algo, hace horas que no como nada.

−Claro que sí. −Y pasandoal lado de los slytherin miro a Theo. −Hola Theodore. −Y se fue con susacostumbrados saltitos.

Cuando la rubia sehubo perdido a lo lejos, los slytherin miraron a Theo.

−¿Qué ha sido eso?

−Nos conocemos de labiblioteca, voy a pedirle a los elfos que preparen algo de comer, que tengohambre.

−Ya sabes dónde estála cocina. −Le dijo Draco.

−Si gracias. −Y sefue.

Mientras Theo se iba ala cocina, Hermione subió a la parte de arriba y metiéndose en el primer cuartode baño que encontró, abrió los grifos y cuando la bañera estuvo llena semetió.

Un rato después,Hermione terminaba y cogiendo unas toallas que allí había se seco bien y viendoque había un albornoz se lo puso y sonrió, ahora se sentía como nueva.

Al salir del baño se encontróa Draco que se estaba quitando la camisa.

−Malfoy. −Grito lachica.

Draco que no se habíadado cuenta de la presencia de la chica, se giro y al ver a leona con sualbornoz parpadeo un par de veces.

−¿Granger qué hacesaquí?

−No, que haces túaquí, ¿Qué no has visto mi bolsa? −Y le enseño la bolsa que había a un lado dela gran habitación. −Con la cantidad de habitaciones que hay aquí, ¿no haspodido entrar en otro cuarto?

Ante eso, Draco nosupo si reírse o enfadarse. −Granger.

−Malfoy.

−¿Sabes donde estas?

−En tu casa. −Yfrunció el ceño. −No hagas preguntas tan sencillas que hasta un niño de tresaños respondería.

−No, Granger, es mihabitación. −Y le sonrió. −Y lo que llevas puesto es mi albornoz.

−No.

−Si, Granger. −Yacercándose le dijo: −Si querías usar mis cosas, no tendrías que haber sido tanevidente, yo te las presto encantando.

Ante eso, la leonafrunció más el ceño. −¿Quién eres tú y que le has hecho a Malfoy? Qué hay delos leones y todo eso.

−Eso es historia. −Ledijo Draco y quitándose los zapatos y los calcetines, entro en el baño y acercándosea la bañera abrió los grifos y vio que Hermione aun lo seguía mirando. −¿Vas aestar mirando cómo me baño? Si quieres puedes entrar, hay espacio para dos.

−Malfoy apestas. −Ycerrando la puerta en sus narices se acerco a su mochila y al ver que no teníaropa limpia, gruño, ahora recordaba que la había dejado en casa de los Weasley,que mala suerte la suya.

−¿Granger problemas? −Lepregunto Draco que había abierto la puerta y la miraba divertido.

−Si Malfoy, no tengoropa limpia.

 

−No pasa nada. −Yacercándose a su armario le dio unos pantalones y una camiseta. −Úsalos.

−¿Por qué tantaamabilidad? −Le pregunto la leona mirándolo sospechosamente.

Draco que solo queríadarse un baño tranquilo, dejo la ropa encima de la cama. −¿Sabes qué? Haz loque quieras, estoy cansado, solo quiero bañarme, cenar y dormir algo, siquieres ir en albornoz, hazlo, como digo haz lo que quieras. −Y entrando en elbaño cerró la puerta y la chica se quedo a solas.

Hermione que sabía quehabía hecho mal, se vistió y aunque no debería entro en el baño y vio que Dracoya estaba dentro de la bañera con los ojos cerrados, que abrió al escuchar quese abría la puerta.

El slytherin le sonrió.−¿Has cambiado de opinión?

−Solo queríadisculparme por mi comportamiento, yo no soy así, sé que tengo que decir la últimapalabra y siempre saberlo todo, pero algunas cosas no se hacen, ¿me perdonas?

−Te perdono, pero notendrías que pedirme perdón, yo fui el que empecé.

−Entre tú y lo que hanhecho los Weasley hoy, tú me caes mejor, por lo menos nunca fingiste que te caíabien, tú lo mostrabas directamente, ahora te voy a dejar que te bañestranquilamente, yo voy a cenar.

−Hazlo, yo no tardaremucho.

−Si gracias, por darmecomida.

−No pasa nada, aquíhay más que suficiente.

−Gracias igualmente. −Ysonriéndole salió del baño y dejo que se bañara tranquilamente.

En la plantaprincipal, Hermione vio que George y Harry seguían dormidos, así que dejándolosse fue a la biblioteca donde vio a Luna trabajando, la rubia al ver el aspectoque tenía su amiga, dejo de trabajar y la miro.

−¿Por qué tienes laropa de Malfoy?

−No he traído ropalimpia, la mía está en casa de los Weasley y no quiero volver, y él ha sido muyamable de prestarme la ropa. −Y acercándose vio lo que estaba haciendo. −¿Hasreunido mucha información?

−Mucha es muy fácil.

Hermione le sonrió. −Esoestá bien, ¿tienes hambre? Vamos a cenar.

−Sí que tengo hambre.

−Pues vamos, ya mañanacontinuaremos.

−Sí. −Y saliendo de labiblioteca se fueron al comedor y vieron que la comida ya estaba puesta.

−Draco cenara mástarde, podemos empezar nosotros. −Les dijo Theo.

−Pues vamos, tengohambre. −Le dijo Blaise y llenando su plato de comida se puso a cenar.

Una hora más tarde,terminaban y Hermione miraba a Luna. −Me voy a dormir, ¿vienes?

−No, quiero seguir unpoco más.

−Hazlo, pero no tevayas muy tarde, mañana seguiremos.

−Sí, buenas noches.

−Buenas noches. −Ymiro a los slytherin. −Buenas noches.

−Buenas noches.

Hermione sonriéndoles,subió a la segunda planta y mirando todas las puertas, vio que todas eraniguales, dios quien podía vivir allí, ella seguro que no, se liaría a laprimera, sin hacer mucho caso a las otras puertas, entro en la primera que se encontróy viendo que su bolsa no estaba por ningún lado bostezo y metiéndose en la camase tapo bien pronto estuvo dormida.

Lo que ella no sabíaes que esa era la habitación de Draco que el chico había guardado la mochila enuno de los armarios para que no se perdieran las cosas de la chica y que élestaba terminando de vestirse en el baño.

Al salir del baño,Draco vio que Hermione se había metido en su cama y se había quedado dormida,vaya chica, dejándola dormir, bajo al salón y al ver a los dos leones durmiendoapago las luces y dejo que siguieran durmiendo.

 

Al entrar en elcomedor, vio a sus amigos hablando y la lunática no estaba por ningún lado. −¿Dóndeestá?

−En la biblioteca, nosha dicho que no tenía sueño, que seguiría trabajando unas horas más, ¿vas acenar?

−Sí. −Y sentándose enla cabecera, los elfos no tardaron mucho en traerle la cena y poniéndose acomer miro a sus amigos. −Mañana tenemos que seguir ordenando la información,si vamos a volver al pasado no podemos permitir que las cosas vuelvan a ocurririgual.

Pansy lo miro. −¿Quépasara cuando lleguéis?

−Ni idea, la leyendasolo dice que se puede volver al pasado pero nada más, no sé que pasara.

−¿Crees que irá bien? −Lepregunto Blaise.

−Ojala Blaise, ojalavaya bien, y podamos salir bien de todo esto.

−Eso pronto lodescubriremos.

−Sí, ahora voy a cenary me iré a dormir pronto.

−Hazlo, ahora tedejamos que cenes tranquilo.

−Gracias. −Y viendocomo sus amigos se iba, volvió a su cena.

Al día siguiente,Hermione estaba durmiendo, al despertarse vio que no estaba sola.

−¿Malfoy qué hacesaquí?

El slytherin abriendolos ojos la miro. −Granger no molestes que es muy temprano y no hagas preguntastan tontas es mi habitación.

−¿Tu habitación? No vimi bolsa.

−Porque la guarde enun armario, ahora quiero seguir durmiendo, solo estamos durmiendo, así que note pongas histérica. −Y tapándose bien, volvió a cerrar los ojos y pronto estuvodormido de nuevo.

Hermione no sabía quéhacer si enfadarse por haber dormido con él, o ignorarlo, al final hizo lasegunda cosa, lo ignoro, así que levantándose se fue al baño y lavándose lacara y peinándose bajo a la planta principal y vio que sus amigos seguíandormidos, mejor así que durmieran todo lo que quisieran.

En la cocina, Hermionese encontró que Theo ya estaba allí.

−Buenos días Nott.

El castaño la miro. −Buenosdías Granger, has madrugado.

−Soy madrugadora, ¿hasvisto a Luna?

−Creo que siguedurmiendo, anoche la lleve a uno de los cuartos.

−Gracias.

−De nada, ¿quieresdesayunar?

−Si cuanto antetermine, antes podre ponerme a trabajar.

−Tienes razón, vamos.

−Sí. −Y se pusieron adesayunar, cuando terminaron se fueron a la biblioteca a seguir reuniendoinformación.

Unas horas más tarde,ya todos estaban alrededor de la mesa juntando información, eran tantos queiban muy deprisa incluso Harry que al despertarse se había dado un baño y habíacomido ahora les estaba ayudando y George al saber lo que su familia había hechose había enfadado tanto que no le importaba estar ayudando a los slytherin y mássi la recompensa era estar de nuevo con su gemelo.

Unos días más tarde,ya tenían toda la información que necesitarían, y habían hecho dos copias.

−Ya estamos. −Les dijoDraco. −Ahora tenemos que decidir la hora y la fecha donde iremos.

−Yo quiero ir con mihermano, lo demás no me importa. −Les dijo George.

−Iras a esa fecha. −Ledijo Hermione y miro a Draco. −¿Verdad?

−Sí, no es necesarioque los tres demos la información. −Y miro a George. −¿Alguna fecha enconcreto?

−No, solo que estévivo.

 

−Que esté vivo. −Ymiro a Harry. −Tu iras antes de 1960, antes de que tu padre naciera.

−Me parece bien, ¿y tú?

−1953, antes de quepadre naciera.

−¿Qué tenemos quellevar?

−Solo el cuaderno,vamos.

−Sí. −Y así todos selevantaron y se fueron al salón donde estaba el reloj dorado.

Hermione acercándoselo iba a tocar, cuando Draco la paro. −No lo toques, esta maldito solo lopueden tocar los que son Black.

−Tus antepasados eranbastante paranoicos.

−Lo eran, pero esmejor así. −Y miro a George. −Empiezas tú. −Y cogiendo el reloj puso una fechaen una ranura y las manecillas empezaron a girar al revés. −Tócalo.

−Sí. −Y el chicotocando el reloj, desapareció.

Ante eso todos semiraron asombrados.

−El reloj tiene muchaenergía por eso necesita tres Black`s para que su energía se termine, sino sedescontrolaría y todos terminaríamos muertos. −Les dijo Draco y vio que elreloj seguía retrocediendo. −Potter prepárate. −Y puso una fecha, cuandotermino miro a Harry. −Te toca.

−Sí. −Y antes detocarlo miro a Hermione. −Nos volveremos a ver. −Y tocando el reloj tambiéndesapareció. −Y por último el, puso la fecha de 1950, era tres años antes de loque había pensado en un principio, pero era mejor así, y miro a sus amigos. −Nosvolveremos a encontrar.

−Draco ves concuidado. −Le dijo Pansy.

El chico antes dedesaparecer le sonrió. −Siempre serás mi hermana. −Y tras decir eso, Draco y elreloj desaparecieron.

En algún lugar de1959, Harry se despertaba y vio que estaba en una gran mansión, el chico levantándosecogió el cuaderno que tenia a un lado y se puso a caminar haber si encontraba aalguien.

Por suerte no tardomucho en encontrar a un hombre que se parecía mucho a su padre pero no llevabagafas.

−Buenas tardes. −Lesaludo el hombre. −¿Qué haces aquí?

Harry lo mirosospechosamente. −¿Solo va a decir eso? ¿Quiero decir un desconocido se mete ensu casa y solo dices eso?

El hombre le sonrió. −Nome tengo que preocupar de nada por dos cosas, primero porque soy el jefe de losaurores, solo hay tres personas más poderosas que yo, y ahora no están aquí ysegundo porque te pareces mucho a mi así que puede que seas un familiar. ¿Ybien quién eres?

−Harry James PotterEvans.

−Así que el relojfunciona.

Harry que cada vezestaba más nervioso ante la actitud del hombre, no supo que decir.

El hombre le sonrió. −Siéntate.−Y mientras Harry se sentaba, él le puso una taza de té. −Soy tu abuelo. −Ledijo el hombre. −Me llamo Charlus Potter.

−¿Cómo sabe que soy sunieto, podría ser un mortifago que he cogido esa apariencia o podría ser un ladrón?

Ante eso Charlusfrunció el ceño. −Eres muy mal pensado, para ser tan joven. −Y se rio. −Se queeres mi nieto porque llevas el nombre de mi hijo, bueno aun no ha nacido peropronto lo hará y hemos decidido llamarlo James. −Y cogiendo su taza se puso abeber su te. −¿Y bien para que has venido? Seguro que es algo importante sinono lo hubieras echo.

Harry olvidándose detodo lo demás le dio el cuaderno. −Voldemort ha destrozado todo, y aunque ya hamuerto, ha matado a mucha gente, esto es para ti, para que lo puedas matarantes de que se haga más fuerte.

Charlus dejando sutaza de té, cogió el cuaderno y lo empezó a abrir.

 

−Harry.

−Sí.

−Ahora desaparecerás. −Ledijo. −El reloj solo tiene una vida de 10 minutos en el pasado. −Y lo miro. −Perotranquilo, llegaras a un lugar mucho mejor. −Y le sonrió. −Gracias Harry,gracias por querer salvar a esta familia. −Y antes de que Harry pudiera decirlenada mas, desapareció.

En otro lugar, por1950 Draco llegaba a la mansión de su familia y no tardo mucho en encontrar asu abuelo, el hombre era idéntico todos los hombres Malfoy, incluso tenía elcabello largo.

−Chico acércate. −Ledijo el hombre.

Draco tragando salivase acerco y cuando estuvo bien cerca, su abuelo toco el reloj. −Así que funciona.

−No lo toques. −Y seaparto. −Esta maldito.

Ante su sorpresa,Abraxas se rio. −No está maldito, es una broma que hicieron Orión y Cygnus paraque dejáramos de tocar el reloj, sobre todo Charlus el siempre metía sus dedosy claro los primos se cansaron. ¿Quién eres?

−Tu nieto, DracoLucius Malfoy Black.

−¿Y qué haces aquí?

Draco dejando el relojencima de la mesa, cogió el cuaderno y se lo dio. −Para ti, impide que mi padrese convierta en mortifago.

−Vaya con ese hijomío, no ha nacido y ya está dando problemas. −Y cogiendo el cuaderno lo miro. −¿Quiénes tu madre?

−Narcisa Black.

−Por lo menos no hahecho eso mal. −Y dejando el cuaderno a un lado lo volvió a mirar. −¿Qué otrosBlack`s te han acompañado?

−Harry Potter, es elnieto del señor Charlus Potter.

−Así que Charlus secaso con una Black.

−Si con la señoraDorea Black.

Ante eso Abraxasfrunció el ceño. −Esa chica me cae bien, pero tiene un carácter endemoniado,pero bueno hay gustos para todos. ¿Quién más?

−George Weasley.

−Puede ser, Cedrellase ha casado con ese tonto de Weasley, al que causan de traidor y han echado ala mujer de la familia. ¿A qué año ha ido Harry?

−1959, un año antes deque el señor James Potter nazca.

−Gracias por el aviso,ahora te irás. −Le dijo Abraxas. −La magia del reloj solo dura 10 minutos, perocuando te despiertes estarás en un lugar mejor. −Y le sonrió. −Gracias Draco,gracias por salvar a esta familia, yo me ocupare de que tu padre, mi hijo nodestroce esta familia. −Y tras decir eso Draco desapareció.

En algún lugar de1960, un grupo de magos se reunía.

−¿Y bien para que nos habéisreunido? −Les pregunto el hombre más poderoso de ese lugar Orión Black.

−Ten paciencia Orión. −Ledijo Abraxas. −Ahora te lo diré. −Y cogiendo una bolsa les enseño lo que habíadentro.

Orión al ver el relojlo miro. −¿Abraxas porque tú tienes mi reloj?

−Mi nieto me lo trajoen 1950.

−¿Tu nieto?

−Si, Draco LuciusMalfoy Black, el hijo de Lucius y Narcisa, el me pidió que hiciera algo.

−¿El qué?

−Matar a Voldemortantes de que se haga con el poder.

Ante eso, todos losmagos que había en esa sala lo miraron.

−No puede ser. −Ledijo un hombre. −No es posible que ese hombre destruya nuestro mundo, nosotrossomos muy poderosos.

−Lyall nosotrosestamos muertos. −Le dijo Abraxas mirándolo. −El único que ha sobrevivido atodo esto es Dumbledore.

−Dumbledore lo podríamatar con los ojos cerrados.

−No lo hizo, dejo queuna estúpida premonición se cumpliera.

 

−¿Qué quieres decir?-Le pregunto sin entender.

Antes de seguir,Abraxas los miro, a su lado estaba Neville Longbottom, patriarca de la familiaLongbottom, a su lado estaban los Lupin, John y su hijo Lyall, aunque no teníantanto dinero como el mismo, su cerebro hacia que fueran más que bienvenidos, másallá de los Lupin estaban los primos Black, Orión y Cygnus, y aunque Arcturusseguía vivo, le había dado el poder a su hijo Orión, y por ultimo Charlus,todos y cada uno de ellos tenía algo importante que aportaba a ese grupo.

−Lo que quiero decir,es que aquí el nieto de Charlus, será el escogido para que mate a Voldemort.

−Vaya mierda. −Le dijoOrión. −Eso es una porquería, sin contar que ese niño es mi sobrino. ¿Y bienque vamos a hacer para matar a ese idiota?

−Sencillo. −Y les diounas hojas. −Aquí tenéis todo lo que tenéis que hacer.

Los hombres cogiendolos papeles se pusieron a mirar lo que allí había escrito.

−¿Horrocrux? −Lepregunto Neville.

−Si, Nev. −Le dijoAbraxas. −Horrocrux, ese será nuestro trabajo, impedir que Voldemort se haga másfuerte.

−Abraxas. −Le llamoCygnus.

−Dime.

−¿Por qué Draco havenido a verte a ti? Podría haberme venido a ver a mí también.

−Porque mi hijo es unmortifago, yo impediré que Lucius cometa esa estupidez, jamás dejare que mihijo sea el segundón de un mestizo con aires de grandeza.

−Me hubiera gustadoverlo. −Y lo miro. −¿A quién se parece?

−A mí, es rubio conlos ojos grises.

−Vaya. −Y miro aOrión. −¿Tendré algún nieto que se parezca a mi?

El hombre miro a suprimo. −No lo sé, pero seguro que pasara.

−Cygnus. −Abraxas lollamo.

El hombre dejando demirar a su primo, miro a su amigo. −Dime.

−Tu hija Andrómeda secasa con un hijo de muggles, llamado Tedd Tonks.

Ante eso, la sala sequedo en silencio.

−Dime que estasmintiendo. −Le dijo Cygnus rugiendo. −Jamás, dejare que mi hija se case con unode esos.

−Tranquilo Cygnus. −Ledijo Charlus mirándolo. −¿Por qué te pones así? ¿Qué mal te han hecho ellos? Mihijo James también se casara con una de ellos y te puedo asegurar que mi nietoes encantador, solo estuve 10 minutos con él y sus ojos demuestran una fuerzaque pocos tienen, la fuerza que nosotros tenemos.

Cygnus lo miro. −Charlus,nos están invadiendo. −Protesto.

−Lo sé amigo, peroellos también tienen derecho a hacer magia, además por el cuaderno que me diomi nieto, tu nieta es muy valiente, sin contar que es una metamorfomaga.

−¿Cómo de valiente? −Lepregunto mirándolo.

−Ella murió luchandocontra Bella, que es una mortifaga, tu hija ha dejado un rastro de muertos a supaso.

−¿Me estás diciendoque mi hija Bella ha matado a mi nieta?

Se que Rowling escribió que Charlus y Dorea no son los padres de James, pero a mi me caen bien esa gente, así que seguirían en mis relatos como los únicos padres de James, además a muchas os gustan ellos, así que para que cambiarlos?, y con esto aquí tenéis el capítulo de hoy

−Sí, deja de trabajaren el ministerio. −Le dijo Abraxas a Lyall.

−¿Por qué?

−Porque si siguestrabajando allí, un día te encontraras con Greyback y morderá a tu hijo.

Y de nuevo la sala volvióa quedarse en silencio.

 

−¿Me estás diciendoque mi hijo es un licántropo?

−Lo es.

−La solución no es queLyall se vaya del ministerio. −Les dijo John que hasta el momento no habíadicho nada. −La solución es matar a esa cosa e impedir que haga daño a másgente.

−El tiene razón. −Ledijo Charlus. −Lo que hay que hacer es matar a esa cosa.

−Lo haremos.

−Bien. −Les dijoCharlus y miro a todos. −Neville y Cygnus irán tras Greyback, con vuestrospoderes no será difícil matarlo.

−Lo haremos. −Y losdos hombres levantándose se fueron.

Cuando ellos sehubieron ido, Charlus miro a los que quedaban. −Los demás destruiremos loshorrocrux e impediremos que ese mestizo de segunda se haga con el poder.

−Vamos. −Y así todosse fueron a cumplir todas las cosas que tenían que hacer.

En algún lugar, Harry abríalos ojos, lo primero que vio fue un techo muy alto, girándose vio que lahabitación era enorme, sintiéndose confuso se levanto y se acerco a la puertaacristalada y vio que era una pequeña terraza, volviendo al interior busco lapuerta de la habitación y se iba a ir, cuando vio un espejo, al verse reflejose asusto, su reflejo no mostraba un chico de 17 años, sino un niño de 11 años,era el aspecto de cuando empezó en hogwarts.

Sintiéndose másconfuso que nunca abrió la puerta y saliendo al pasillo empezó a caminar hastaque llego a una doble escalinata, bajando se fue por una de los pasillos, ytras caminar un poco empezó a escuchar unas voces hablando, cogiendo aire siguiócaminando hasta que entro en un comedor enorme y vio a gente allí.

−Harry. −Una mujerpelirroja se levanto y acercándose le sonrió. −Buenos días cariño, ¿has dormidobien?

El niño la miroconfuso y tras un rato en silencio por fin hablo: −¿Mama?

Entonces Lily lo miropreocupada. −¿Estás bien cariño? −Y le toco la frente. −Veo que no tienescalentura. ¿No has dormido bien?

−Harry. −Su padreacercándose lo miro. −¿Estás bien?

El niño lo miro. −Confuso.

−James, Lily no ospreocupéis. −Les dijo un hombre mayor acercándose. −Yo me ocupo de él, vosotrostenéis que ir a trabajar si queréis que mañana nos vayamos de vacaciones.

−Papa no sé si irme,no quiero dejar a Harry en estas condiciones. −Le dijo James.

−No pasa nada, irossino llegareis tarde.

−Está bien. −Y miro asu mujer. −Vamos.

−Sí. −Y miro a suhijo. −Me escapare pronto de san mungo y vendré contigo. −Y abrazándolo le dioun beso en la cabeza. −Te quiero.

Al escuchar eso, elniño tuvo que hacer un gran esfuerzo por no ponerse a llorar, era la primeravez que su madre se lo decía.

−Yo también te quiero.

−Lo sé. −Y dándoleotro beso se fue con su marido.

Cuando sus padres sehubieron ido, Harry miro al adulto.

−Ahora te explicaretodo, pero antes tienes que desayunar bien, sino tus padres se enfadaran muchoconmigo. −Y sonriéndole lo llevo a la mesa y ayudándole a sentarse le puso uncuenco de leche con cereales.

−Gracias.

−De nada. −Y cogiendola cuchara se puso a desayunar. −¿En qué año estamos?

−Junio 1991, hace dosdías que has terminado la escuela, en septiembre iras a hogwarts.

Ante eso el niño lomiro. −¿Por qué?

−Sencillo, aunquedesde que me trajiste el cuaderno han pasado 30 años, ahora es cuando cambiaranmás las cosas, y el reloj no puede con tantos cambios así que te ha traídoaquí, según lo que pusiste en tu cuaderno, en unos días mas recibirás la cartade hogwarts, y entonces todo empezara, que tu conozcas la verdad de la magia,tus padres, Voldemort y todo eso.

 

−Lo entiendo más omenos, ¿pero porque tengo estos recuerdos, si se supone que no ha ocurrido?

−Seguirás tendiendoestos recuerdos hasta que llegues a la fecha en que saliste, entonces el Harryde ese lugar y el Harry de este se mezclaran.

−Eso no lo entiendo.

−Es difícil. −Y le sonrió.−Solo decirte que Voldemort hace muchos años que está muerto y que es un mundomucho mejor.

Al escuchar queVoldemort que había matado a tantos seres queridos estaba muerto, se puso allorar.

−Lo sé Harry. −Le dijosu abuelo. −No me puedo imaginar ni por un momento todas las cosas horriblesque has vivido, pero ahora ya no tienes que preocuparte de nada.

El niño limpiándoselas lagrimas lo miro. −Durante todos estos años, solo quise escuchar eso, deque no me tenía que preocupar de nada.

−Bueno si que tetienes que preocupar de algo.

Ante eso, Harry lomiro. −¿De qué?

−De que vas a tenerque repetir todo hogwarts de nuevo.

−No me importa. −Y le sonrió.−Por haber llegado aquí, no me importa vivir hogwarts de nada. −Entonces la sonrisase le fue. −No quiero ver a los Weasley.

−Y no los veras, buenoel hijo menor de los Weasley empezara este años hogwarts, pero no tenemosrelación con ellos, nosotros nos movemos en un lado y ellos por otro lado,además después de las cosas que escribiste, jamás dejaría que esa gente seacercara a nosotros.

−¿Qué pasa con George?El sabrá todo lo que ha pasado.

−No te preocupes, lelanzamos un obliviate duradero.

−Un obliviateduradero. ¿Qué es eso?

−Desayuna mientras telo explico. −Le dijo su abuelo.

−Si abuelo. −Y sonriéndolecogió un sándwich que había encima de la mesa y se lo empezó a comer.

−Un obliviateduradero, es un hechizo mucho más complicado que un obliviate normal, cuando selanza hace que el que portador por llamarlo de alguna manera, olvide las cosasque no le ocurren normalmente, así que su viaje y todo eso no lo recordara.

−Pero abuelo. −Harrylo miro. −El se fue unos pocos meses antes de que Voldemort matara a Fred.

−Igual, ese hechizodura para siempre, cuando llegue a la fecha en que salisteis entonces esehechizo desaparecerá.

−No lo entiendo mucho,pero lo importante es: ¿No me tengo que preocupar de nada?

Charlus le sonrió. −Denada.

−Entonces eso es loúnico que importa.

−Es normal.

Harry sonriéndole siguiócomiéndose su sándwich y mirando a su alrededor miro a su abuelo. −¿Dóndeestamos?

−En tu casa de Bishopavenue.

Al escuchar eso, Harrylo miro con los ojos muy abiertos. −Abuelo, ese lugar está llena de mansionesgigantes que cuestan un ojo de la cara.

Charlus le sonrió. −Puedeque cueste un ojo de la cara como tú has dicho, pero es que los Potter nospodemos permitir cosas que cuestan un ojo de la cara, tu padre se la regalo atu madre como regalo de bodas y aunque al principio no quiso vivir en un sitiotan caro, al final lo acepto, no solo porque está cerca de donde viven tusabuelos maternos, sino porque es un buen lugar, un barrio tranquilo y esta amedia hora del centro.

 

−¿Abuelos maternos? −Lepregunto Harry.

−Sí, los padres de tumadre.

−¿Están vivos?

−Lo están, y tambiéntu abuela Dorea, y tienes dos hermanos menores, Charlus que tiene 9 años yDorea que tiene 5 años.

−Tengo hermanos. −Anteeso el niño sonrió. −Siempre quise tener hermanos.

−Pues ahora tienesdos, termina de desayunar que te estás tardando mucho y nos iremos al callejóndiagon a pasar la mañana, hasta que tus padres terminen de trabajar.

−¿Dónde trabajan?

−Tu padre es auror,sin Voldemort molestando es un trabajo bastante tranquilo, y tu madre esmedimaga en san mungo.

De nuevo Harry sonrió.

−Termina de desayunar.

−Sí. −Y terminándosesu sándwich, volvió a su leche con cereales y tras terminárselo, su abuelo ledijo que se fuera a su cuarto, que de la mesa se ocuparía el.

Al llegar a su cuarto,Harry miro todo bien, su habitación era enorme, le encantaba, aquello estaba genial,acercándose a una puerta que antes no había prestado atención, la abrió y alver toda la ropa que allí había se quedo parado, habían camisetas de todos loscolores, pantalones, zapatillas deportivas para un ejército, tras mirar bienescogió una camiseta roja con un dibujo, unos vaqueros, y unas zapatillas nike.

Una vez vestido, sefue al baño donde de nuevo se quedo parado, tenía una bañera enorme y una duchade esas de chorro, sonriendo se puso a lavar los dientes y peinarse un poco,entonces se fijo que no tenía ninguna cicatriz, pero era normal allí Voldemortestaba muerto, y no le había intentado matar.

Una vez estuvopreparado, bajo a la planta principal y vio que su abuelo lo esperaba. −¿Ya estás?

−Sí, ¿Dónde están losdemás?

−Tus abuelos y Dorease han llevado a los niños a la piscina, tu dijiste que querías pasar el díaconmigo, así que ellos se han ido solos, luego los veras.

−Ya quiero verlos.

−Es normal, ¿vamos?

−Sí. −Y así los dos sefueron al callejón diagon.

Mientras Harry se ibaa pasear con su abuelo para conocerlo, en otra parte Draco se despertaba igualde confuso que Harry.

El joven Malfoy seguíaen la cama, cuando tocaron a la puerta.

−¿Si? −Pregunto unpoco asustado por lo que se podía encontrar.

−Draco levántate siquieres que vayamos al callejón diagon. −Y entonces la puerta se abrió yapareció su abuelo. −¿Draco qué haces aun en la cama? −Y acercándose más lomiro un momento y sonrió. −Vaya que interesante así que ya has llegado.

Draco lo miro sinentender.

Abraxas sentándose enla cama lo miro. −Draco estas en junio de 1991.

−¿1991? Creí quevolvería a mi tiempo.

−Lo sé Draco, pero nopuede ser eso.

−¿Por qué no?

−Porque ahora escuando vienen todos los cambios. −Y entonces frunció el ceño. −Me lo explico Cygnuspero es súper confuso. −Y le sonrió. −Lo único que importa, es que tu estasaquí, tus padres están vivos y el tonto de mi hijo no es ningún mortifago, esun hombre normal que se dedica a su empresa y a su familia.

Al escuchar que supadre no era ningún mortifago y que era normal, Draco que apenas lloraba sepuso a llorar.

Abraxas abrazándolo ledijo: −Lo sé, Draco, esas lagrimas, son de alivio al saber que no tendrás quevivir todo ese infierno de nuevo. −Y separándose le limpio las lágrimas. −Ni teimaginas todo el bien que habéis echo tu y Harry en esta familia, no solo la habéissalvado sino que habéis salvado a cientos de personas.

 

Draco asintiendo miroa su alrededor y no reconoció el lugar.

−¿Dónde estamos? ¿Y lamansión Malfoy?

Abraxas le sonrió. −Novivimos en esa mansión, cuando James y Lily se casaron el le regalo una hermosamansión en Bishop Avenue un barrio muggle a media hora del centro de Londres, yNarcisa al verla le gusto tanto que se busco una no muy lejos y desde entoncesvivimos aquí.

−¿Un barrio muggle?

−Si, Draco y a ti tegusta mucho.

−Estoy confuso. −Le confesó.

−Lo sé, Draco, peropoco a poco todo se irá aclarando, ahora vístete que desayunaremos y nos iremosal callejón diagon, Charlus y Harry ya se han ido para allí. −El hombre levantándosese iba a ir cuando su nieto lo llamo.

−Abuelo.

El hombre lo miro. −¿Si?

−Si estamos en 1991,eso quiere decir que aun no he entrado en hogwarts, ¿verdad?

−No, en septiembreempezaras tu primer año.

Y entonces frunció elceño. −¿Lo tendré que repetir todo de nuevo?

Abraxas riéndoseasintió. −Es lo que te toca, ahora ves a vestirte.

−Está bien abuelo,pero que sepas que no me convences.

−Lo sé, pero tú eresel niño aquí, y yo soy el adulto y yo soy quien manda, y tu iras a la escuela,si o si, ¿entendido?

−Si abuelo. −Y suspirandopor tener que ir de nuevo a hogwarts se metió en el cuarto de baño paraprepararse para ese día, algunas cosas no habían cambiado y eso es que todos lemandaban, alguna vez ya podría mandar.

Un rato después cuandoterminaron de desayunar, cogieron sus cosas y se fueron al callejón diagon.

En un principio Dracotuvo miedo, en los últimos tiempos en su época, las cosas no habían ido bien ytodos lo habían mirado mal.

−Draco tranquilo. −Ledijo su abuelo. −No hay nada de lo que preocuparse.

El niño lo miro. −¿Enserio?

−Sí, ya verás comotodo va bien.

−Está bien. Y se fuecon él.

No mucho tiempo después,Draco vio que su abuelo tenía razón, nadie los miraba mal y muchos saludaban asu abuelo.

−Abraxas, Draco. −Escuchocomo los llamaban.

−Charlus. −Su abuelole saludo. −¿Qué tal todo?

−Bastante interesante.−Le dijo Charlus acercándose y miro a Draco. −Veo que tu también te hasdespertado.

−Lo he hecho. −Y miroa Harry. −Hola.

−Hola.

−Tranquilos los dos. −Lesdijo Charlus sonriéndoles. −Aunque no os lo creáis, aquí os lleváis bien, soisamigos.

Ante eso, los dos lomiraron sin creérselo.

Abraxas riéndose miroa su amigo. −Les llevara tiempo.

−Seguramente.

Harry sin decir nada,miro al abuelo de Draco, no era como se lo había imaginado, creería que seríaalgo así como el señor Malfoy pero con arrugas, cada vez se desconcertaba mas.

−¿Ves algo que no teguste? −Le pregunto Abraxas mirando divertido a Harry, el adulto se había dadocuenta de que lo observaba muy atentamente.

Al verse descubiertose puso rojo. −No señor.

−Nada de señor. −Ledijo Charlus sonriéndole. −El es Abraxas, es el padrino de tu padre.

Ante eso, Harry miro alos dos adultos que sonreirían. −Demasiadas emociones para solo una mañana,necesito algo fuerte.

 

−Como tienes onceaños, lo único fuerte es un helado extra grande.

−Pues un helado. −Y sefueron a sentar a la terraza de una heladería.

−Buenos días. −Lessaludo una camarera y les dio unas cartas. −Vendré en un momento a recoger elpedido.

−Gracias. −Le dijoCharlus y miro a su nieto. −¿Harry que quieres?

−Quiero algo grande. −Ledijo el niño y se puso a mirar bien los helados que allí había.

−Este viene conregalo. −Le dijo el auror señalando uno. −Es el que todos prefieren, además delregalo vienen cinco bolas diferentes.

Harry le sonrió. −Entoncesescogeré ese, además dice que viene con nata y chocolate.

−Lo lleva. −Y miro aDraco. −¿Quieres uno igual?

−Si gracias.

−De nada. −Y llamandoa la camarera le dijo: −Dos helados especiales con regalo, con cinco bolas dediferente sabor, mucha nata, chocolate, dulce de leche, galletas y trozos decacahuetes.

−Ahora señor, ¿algo más?

−Dos helados dechocolate con menta.

−Dos helados especialescon regalo, y dos helados de chocolate con menta.

−Sí.

−Ahora se los traigo. −Yse fue a buscar el pedido.

Mientras esperaban alos helados y Abraxas y Charlus hablaban, Draco miraba a su alrededor, elcallejón diagon estaba muy animado nada que ver como él lo había visto la últimavez que había pasado por allí.

−Se ve muy diferente. −Ledijo Harry como si le leyera el pensamiento.

Draco asintió. −Sí quelo hace. −Y volvió a mirar el callejón.

No mucho tiempodespués, la camarera volvía con sus pedidos y les dio unas bolsas a cada chico.

Harry cogiendo subolsa la abrió y al ver lo que había dentro sonrió. −Abuelo miro.

Charlus dejando dehablar con Abraxas, sonrió al ver el dragón que le había tocado a su nieto.

−Esta frio.

El hombre tocándolovio que Harry tenía razón, estaba frio.

−Es normal, es un dragónde los helados. −Y le sonrió. −Siempre estará helado.

−No creo que eninvierno le guste mucho estar tan frio.

−Ya le pondré lacalefacción, ahora come tu helado antes de que se derrita.

−Sí. −E iba a coger lacuchara, cuando se la robaron y vio que cogían un trozo de halado.

Harry girándose vio aSirius que se estaba comiendo el helado, mientras Remus y James se reían.

El niño al ver a supadrino, trago saliva, la última vez que lo había visto era un fantasma y él seiba a enfrentar a Voldemort, pero ahora estaba allí sonriéndole y sin esamirada triste que le había visto.

−¿Pequeño Potter tehas quedado congelado?

Harry saliendo de suestupor lo miro con el ceño fruncido. −Ese es mi helado.

−Lo es. −Y sonriéndolelleno la cuchara de nuevo y se la comió. −Realmente bueno.

Harry viendo como seestaban comiendo su helado miro a su padre que seguía riéndose. −Papa detenlo,se está comiendo mi helado.

−No puedo detener anadie por comer helado.

−Sirius deja decomerte el helado de Harry. −Le regaño Remus. −Luego yo te compro uno.

−Rem es más divertidorobárselo a mi ahijado. −Y sonriéndole miro a Harry. −Es más divertido.

−Para ti que eresquien te lo estas comiendo, no para mí. −Y vio que Remus le sonreía, el hombreno tenia marcas y aunque no llevaba la ropa de auror, iba muy elegantementevestido, nada que ver con la ropa que había llevado las veces que él lo habíavisto.

 

−Sirius. −James lomiro. −Deja el helado de mi hijo. −Y acercándose se arrodillo al lado de Harry,le aparto el cabello de los ojos. −¿Estás bien? Llevo toda la mañanapreocupado.

Harry asintiendo loabrazo por el cuello. −Lo siento, y estoy bien.

James separándose le sonrió.−Que bien que estés bien, mañana nos iremos a Marsella, donde disfrutaremos delsol Mediterráneo durante dos meses y podrás relajarte, se que estas muynervioso por tu carta de aceptación de hogwarts, y aunque no estemos aquí, lalechuza sabrá dónde encontrarnos, el profesor Dumbledore ya sabe que nos vamosde vacaciones así que nos la enviaran allí.

Ante eso Harry le sonrió.−Gracias.

−De nada, ahora cometu helado.

−Sí. −Y viendo como supadre se levantaba cogió la cuchara que Sirius le daba. −Gracias.

−De nada, y tu helado estárealmente bueno.

−Gracias padrino.

Para que salga Hermione quedan unos cuantos capítulos, no muchos pero si unos cuantos
−De nada. −Y miro aJames. −¿Nos vamos?

−Sí que tenemos queseguir. −Y miro a su padre. −Nos vemos a la hora de comer en la pizzería desiempre, a Lily le apetece comida italiana.

−Me parece bien, ahorair a hacer vuestra ronda.

−Ahora vamos. −Ysonriendo a su hijo se fueron.

Cuando los aurores y Remusse fueron, Harry se puso a comer su helado, verlos juntos y tan bien le había hechomuy feliz, siempre que se los imaginaba, lo hacía así.

−Abuelo.

−Harry.

El niño lo miro. −¿Quépasa con Petigrew?

Ante eso Charlus le sonrió.−Hice un poco de trampas.

−¿Un poco de trampas?¿Qué hiciste?

−Hable con el sombreroseleccionador y le pedí que lo enviara a slytherin.

−¿Slytherin?

−Sí, y como sabía quemi hijo solo aguantaba a Lucius, y a sus primos en slytherin, no se hicieronamigos.

Ante eso Harry lo mirofeliz. −Gracias abuelo, eso me hace muy feliz.

−Lo sé Harry, sabíaque cuando lo supieras te alegrarías, lo malo es que Severus y Regulus lotuvieron que aguantar muchos años.

−Severus. −Draco lomiro. −¿Cómo esta mi padrino? ¿Es mi padrino aquí?

−Tranquilo Draco,respira hondo. −Le dijo Abraxas viendo como su nieto se ponía nervioso. −Severus,está bien y sí que es tu padrino, aunque ha tenido diferencias con James y losdemás, hemos cuidado de él, cuando Severus empezó hogwarts, fuimos a ver aElieen y tras hablar mucho con ella, vio que no podía seguir con un hombre quela trataba tan mal, así que después de interceder por ella ante los señoresPrince, la dejaron volver a su casa y Severus fue más que bienvenido y aunqueno le gustan los muggles por lo que su padre le hizo, es un buen hombre, se hacasado y tiene varios hijos.

Al escuchar eso, Dracoy Harry respiraron aliviados, Severus se merecía tener amor y felicidad,incluso más que otras personas.

−Ahora terminar loshelados que nos iremos a pasear. −Les dijeron los adultos.

Harry sonriéndolesasintió y siguió comiendo su helado, por lo que podía ver, de momento todo ibabien, su padre y sus tíos se habían mantenido bien lejos de Petigrew, Severusque tanto había hecho por la causa estaba bien, así que de momento nada se loestropearía.

 

Cuando terminaron decomer sus helados, se fueron a mirar tiendas y a la hora de comer, Abraxas yDraco se despidieron de los Potter hasta el día siguiente y volvieron a sucasa.

En su casa, cuandoDraco vio a su padre no supo que decir, la última vez que lo había visto seestaba enfrentando a unos mortifagos que lo acusaban de ser un traidor y lohabían matado.

−Draco. −Lucius lomiro. −¿Te has congelado. −Y le sonrió. −Ya me han dicho que te has comido unhelado enorme.

El chico asintió. −Eramuy grande. −Y le enseño el dragón que le había tocado.

Lucius cogiendo eldragón lo miro bien y le sonrió. −Me gusta, ese no lo tienes en tu colección.

Draco al ver que supadre era tan agradable sonrió, no tenía nada que ver con el Lucius que élhabía conocido y por supuesto le gustaba mucho mas este, aquí no tenía lapresión de que descubrieran que era un mortifago.

−Papa, Draco. −Dosniños pequeños se acercaron y lo abrazaron fuerte. −Nos habéis traído algo.

Draco al verlos, no supoque decir.

−Abri, Cissy dejar avuestro hermano, que acaba de llegar. −Les dijo Abraxas.

El niño al ver queeran sus hermanitos pequeños, sonrió, siempre había querido tener hermanos yaquí los tenia, y por lo que podía ver, tenían los ojos azules pero mientrasAbri era moreno, como su abuelo Cygnus, Cissy era rubia.

−Ahora comeremos. −Lesdijo Narcissa entrando y sonrió a su hijo mayor. −¿Te lo has pasado bien?

−Mucho, hemos comido heladoy hemos paseado por las calles.

−Eso está muy bien,ves a lavarte las manos.

−Sí. −Y sonriéndole sefue al baño a lavarse las manos, a primera vista su familia era muy agradable yseguro que cuanto más los conociera mejor serían.

Mientras los Malfoycomían en su casa, los Potter llegaban a una pizzería bastante grande.

−Harry. −Lilyacercándose lo miro. −¿Todo bien?

El niño la abrazo. −Sientohaberte preocupado, estoy bien.

La mujer le sonrió. −Mealegro, ¿tienes hambre?

−Sí.

−Pues vamos a comer. −Ysonriendo a su marido, entraron en la pizzería.

Unas horas más tardes,Harry estaba encantado, sus abuelos eran geniales, ahora sabía que era suabuelo Henry quien le había puesto el hombre, y su madre tenía el cabellopelirrojo por su madre, su abuela era pelirroja pero en vez de tener los ojosverdes los tenia azules, y sus hermanitos eran adorables.

Después de cenar,Harry ya se fue a la cama, al día siguiente saldrían temprano para irse devacaciones y tenía que dormir bien.

Una vez se puso elpijama, se acostó en la cama y quitándose las gafas cerró los ojos y se durmiócon una sonrisa feliz.

Al día siguiente,después de dos horas de viaje, la familia llego a Marsella y se fueron a unagran mansión.

Al llegar, Harrysintió que lo observaban y vio que efectivamente dos hombres morenos lo miraban,solo con verlos supo que tenían un gran poder.

−Orión, Cygnus. −Charluslos saludo. −¿Qué tal esta semana solos?

−¿Aun me preguntoporque no vinisteis con nosotros? −Pregunto uno de ellos.

−Porque, los chicosaun tenían que trabajar. −Les dijo Charlus. −Ya estamos aquí, así que ya podéisdejar de quejaros.

−Papa, tío Charlustiene razón. −Le dijo Sirius acercándose a los dos hombres y sonriéndoles. −Loimportante es que estamos aquí.

 

−Está bien. −Le dijoOrión y sonrió a su hijo. −¿Y mis nietos?

−Correteando por allí.−Y los llamo. −Ori, Cassie, el abuelo os llama.

No mucho tiempodespués dos niños morenos que Harry había conocido durante el vuelo entraban,según lo que su abuelo le había dicho, los gemelos tenían 11 años y enseptiembre empezarían en hogwarts con él, también empezaría Lyall el hijo mayorde Remus.

−Abuelo. −Yacercándose corriendo lo abrazaron.

Orión les sonrió. −¿Quétal el vuelo?

−Muy guay, es mucho másdivertido ir en avión que trasladarse. −Le dijo Ori.

−Tienes mucha razón,ahora ir a dejar vuestras cosas, que iremos a pasear por la ciudad.

−Si abuelo. −Ycogiendo sus cosas se fueron.

−Abuelo. −Draco seacerco.

Cygnus le sonrió. −BuenasDraco. ¿Qué tal todo?

El niño le sonrió. −Muybien.

−Abuelo. −Se escuchouna voz cantarina, de pronto apareció Dora y se tiro en brazos de su abuelo.

Cygnus le sonrió. −Doracuanta energía tienes.

−Claro que si abuelo,hoy empiezan nuestras vacaciones.

A Harry eso también lesorprendió, según lo que sabía el señor Black no había querido reconocer a Dorapor ser una mestiza, pero aquí se llevaban muy bien, y tras sorprenderse sonrió,Dora bien se lo merecía.

−Papa haber siintentas que se tranquilice un poco. −Le dijo Andrómeda acercándose. −DesdeLondres que no deja esa energía.

Cygnus le sonrió. −Esla energía de la familia Black. −Y sonrió a sus nietos menores, los hijos de suhija mayor. −¿Niños que tal?

−Dora se ha quedadonuestra energía. −Protesto uno de ellos.

−Cygnus no es verdad.−Protesto Dora y miro a su abuelo. −No es verdad.

El hombre le sonrió.-Pronto volverán a tener mucha energía, ahora ir a dejar vuestras cosas.

−Ahora vamos. −Ycogiendo las maletas se fueron escaleras arriba.

−Harry. −Charlus lollamo. −Ven que te acompaño a tu habitación, como somos muchos la compartiráscon Neville. −Y miro al niño moreno. −Ven.

−Sí. −Y cogiendo suscosas se fueron escaleras arriba y el adulto los llevo delante de una puertaabriéndola se la mostro. −Como veis tiene dos camas bastante grandes, estaremosaquí hasta el 20 de agosto, así que ordenar todo bien para que no se pierdanada.

−Si abuelo.

−Bien, no tardéismucho que como ha dicho Orión pronto iremos a pasear comeremos fuera.

Harry asintiendo dejola maleta encima de una de las camas y abriéndola se puso a ordenar las cosas.

−Harry ven. −Le llamoNeville que había salido por las puertas acristaladas que estaban abiertas,para que el aire mediterráneo entrara.

El niño dejando lascosas salió y al ver el jardín sonrió. −Tiene piscina.

−Sí que la tiene. −Yle sonrió. −Ya preguntaremos si podemos bañarnos por la noche.

−Sip. −Y sonriéndole volvióal interior de la habitación, Neville era igual que el que había conocido pero másseguro de sí mismo, y sus padres eran dos personas muy agradables, estassemanas en que estaría allí aprovecharía para conocer bien a todos.

Un rato después,Neville ya había terminado y diciéndole que lo esperaba con los demás, cogiósus cosas y se fue.

Harry estabaterminando de ordenar su neceser en el baño, al salir vio que Orión Black lomiraba.

 

−Harry Potter. −Oriónlo miro bien y de pronto sonrió. −Gracias.

−¿Por qué me das lasgracias?

−Por ser tan valientey salvar a esta familia, a ti y a Draco os debemos todo.

−No me las tienes quedar, creo que todos hubiéramos hecho lo mismo.

−No Harry, eso no esverdad, y tú lo sabes bien.

−Tienes razón, puedeque no, pero yo soy yo, y hago las cosas lo mejor que puedo. −Y cogiendo lamaleta vacía, la dejo a un lado y lo volvió a mirar. −Además yo solo lo hehecho para tener a mis padres conmigo.

−Y eso te hace elmejor de los hijos.

−¿Qué ha pasado con elreloj?

−Está bien guardado,un sitio donde ningún indeseable lo pueda tocar y pueda cambar todo esto.

Ante eso Harry lomiro. −¿Crees que los Weasley lo intentarían?

−No solo lointentarían sino que lo harían si pudieran, pero hay algo que ellos no tienen.

−¿Y qué es eso?

−Dos Black's mas deramas diferentes de la familia, el reloj solo funciona si los tres integrantesde la familia, actúan por propia voluntad, no funciona si usan un imperius,igualmente antes lo tendrían que encontrar y como te he dicho está bienguardado.

Harry asintiendo lomiro seriamente. −Por nada del mundo quiero volver al mismo lugar. −Y entoncesse confesó como no lo había hecho con su abuelo. −Si hubieras visto lo que yovi, te asustarías, gente matando a niños sin importarles nada solo lo que unhombre decía, muchos de mis amigos murieron. −Y se sentó en la cama. −Me sentíatan impotente viendo como todos iban muriendo que a veces tuve ganas deentregarme a Voldemort y que me matara, pero luego pensaba en mis amigos. −Y lomiro. −Y luego resulto que la mayoría de ellos me estaban utilizando, al finalsolo pude contar con Hermione, ella nunca me traiciono ni me miro mal.

Orión sentándose a sulado lo miro. −No volverás a ningún lado, ahora este lugar es tu hogar.

−Espero que tengasrazón, solo pensar que tengo que volver allí me entran sudores frios.

−Tu hazle caso. −Escuchoque le decían.

Harry y Orión mirandola puerta vieron a Charlus.

−Orión no solo esquien controla el ministerio, sino que también tiene un gran poder mágico, lascosas siempre van como él quiere. −Y le sonrió. −Es así de mandón.

−Oye yo no soy mandón.−Protesto Orión. −Solo que me gusta que las cosas se hagan como yo quiero. −Yle sonrió.

−Como yo digo, unmandón. −Y miro a su nieto. −Harry tú confía en nosotros y no te arrepentirás.

El niño le sonrió. −Eslo que voy a hacer.

−Hazlo. −Y le sonrió.

−Harry, papa, tíoOrión, os estamos esperando. −Protesto James entrando en el cuarto. −Os estáisatrasando un montón, la familia tiene hambre si no bajáis ya, os dejaremosaquí.

−Ya voy. −Le dijoHarry y levantándose de la cama se acerco. −¿Vamos?

James le sonrió. −Vamos.−Y miro a los adultos. −Vamos.

−Sí, si ya vamos. −Yasí los cuatro bajaron a la planta principal y con el resto de la familia sefueron a pasear y a comer.

Unas semanas mástarde, el 30 de julio, Harry y Neville estaban durmiendo, cuando la puerta seabrió y entraron los adultos y se pusieron a cantar el cumpleaños feliz.

−No es mi cumpleaños.−Se quejo Harry escondiendo su cabeza debajo de la almohada.

 

−No, pero sí que esmañana. −Le dijo James y sentándose en la cama de su hijo le dijo: −La fiestaempezara hoy al medio día y terminara mañana por la tarde, para celebrar bien elcumpleaños de los dos.

Al escuchar eso Harryse quito la almohada de la cabeza y lo miro. −Eso es mucha fiesta, incluso parati.

James le sonrió. −Losé, pero me encantan las fiestas y más si es para celebrar el cumpleaños dealguno de mis hijos, ahora después de desayunar, nos separaremos en grupos eiremos a comprar al supermercado, al mercado y a otros sitios para comerharemos una gran barbacoa para empezar a celebrar el cumpleaños de Neville. −Ymiro al chico que ya se había despertado del todo, ante la canción de su abueloy su padre. −Nev levántate y desayunaremos, ¿o no quieres celebrar tucumpleaños?

−Si tío, pero mehubiera gustado que fuera más tarde. −Y bostezando miro el despertador y vioque apenas eran las 9 de la mañana.

−Si bueno, hay muchascosas que hacer y el tiempo pasa muy deprisa, así que vestiros y bajar.

−Está bien. −Y miro alos demás. −Luego seguís cantando, ahora iros.

−Ya nos vamos. −Ledijo Frank pero antes de irse, abrazo fuerte a su hijo mayor. −Feliz cumpleañosNev.

El niño lo miro. −Gracias.−Y le sonrió.

−De nada. −Y sonriéndolese fue con los demás.

Un rato después, lafamilia se separaba por grupos y Harry se iba con sus abuelos al mercado.

Al llegar allí elgrupo se paso comprando, incluso llevaron una carretilla para cargar todo loque fueron comprando.

Una vez terminaron decomprar todo lo que necesitaban y mucho más volvieron a su casa.

−¿Os habéis traídotodo el mercado? −Les pregunto Dorea.

−Abuela han sidoellos. −Le dijo Harry. −Se han pasado un montón.

−Ya lo veo. −Y miro asu nieto. −Harry ves a la cocina a pelar y cortar patatas.

−Si abuela. −Y miro asus abuelos. −Nunca mas iré con vosotros a comprar, sois compradorescompulsivos.

Ante eso los adultosse rieron.

−Ves a cortar patatas.−Le dijo Henry.

−Si abuelo. −Y se fuea la cocina.

Al día siguiente porla noche, Harry se iba a dormir encantado, la fiesta de su cumpleaños, habíasido mejor que en sus sueños, allí habían estado todos y le habían regalado unmontón de cosas, los únicos que habían faltado habían sido los Dursley pero deellos no esperaba nada, ya había visto su peor cara, además allí no es que sellevaran bien con sus padres.

Según su abuelo, siantes se llevaban mal por parte de Petunia que llamaba a su hermana monstruo ybicho raro por hacer magia, las cosas fueron peor cuando James le regalo lamansión a Lily, ella estaba celosa de que su hermana tuviera un marido tan ricoaunque fuera un bicho raro.

Harry que sabía que sutía Petunia tendría celos de su madre aunque esta se quedara calva, siempre leestaría buscando defectos, así que los ignoraba, a la única que había echado demenos fue a Hermione, pero sabía que en septiembre la vería, ya había recibidosu carta para hogwarts y la había respondido.

Aunque estabaencantado con estar con su familia, ya quería ir a hogwarts para ver comoestaría Hermione, esperaba que estuviera bien, estaba realmente preocupado porella y sabía que Draco también estaba preocupado por sus amigos.

 

Con esos pensamientos,poco a poco se fue quedando dormido.

Unas semanas mástarde, el día 20 de agosto, la gran familia volvía a Londres, una vez llegaronal aeropuerto se dispersaron.

Al día siguiente,Harry estaba durmiendo, cuando su padre entro y sentándose en la cama lodespertó.

−Harry despierta.

El niño al escucharque lo llamaban, abrió los ojos y lo miro. −Papa es muy temprano. −Y mirando sudespertador vio que tenía razón. −Apenas son las 9 de la mañana.

−Lo sé, pero tenemosque ir a comprar tus cosas para hogwarts y esta tarde nos iremos.

−¿Dónde?

−A Irlanda, estaremoscinco días allí.

−¿Mas vacaciones?

James asintiósonriendo. −Sip, pero esta vez solo iremos nosotros y los abuelos.

−Mejor, porque enMarsella terminamos con las reservas de comida, no creo que nos dejen volver air.

James se rio. −Queexagerado.

−¿Exagerado? −Harryponiéndose las gafas lo miro. −Te recuerdo que cada vez que íbamos a un sitio,todos temblaban pensando si tendrían mercancía para el resto de clientes. ¿Yporque vamos a Irlanda?

−Porque tu hermanaquiere ver el bosque mágico.

−¿Bosque mágico? ¿Quées eso?

−Ahora Dorea te loexplica.

−Está bien, me visto ybajo.

−Hazlo. −Y sonriéndolese fue para que se vistiera.

Una vez Harry estuvovestido, bajo al comedor y tras darle los buenos días a todos se sentó y sepuso a desayunar.

Mientras desayunaba elniño miro a su hermana. −¿Dorea que es el bosque mágico?

Al escuchar lapregunta de su hermano mayor, la niña lo miro con ojos brillantes y se puso acantar, su canción hablaba de pegasos, unicornios, leprechauns, hadas y muchascriaturas mágicas.

Cuando termino decantar, lo miro: −¿Te ha gustado?

Harry le sonrió. −Nome ha gustado, me ha encantado, esta súper bonita. −Y miro a su padre. −Así queiremos a ver criaturas mágicas.

−Sí, el bosque mágicoes una reserva mágica, donde viven los seres mágicos sin temor a que les hagandaño.

−Aparte de ir albosque mágico, haremos turismo. −Le dijo Lily sonriéndole. −¿Qué te parece?

−Me parece bien.

−Tenemos el vuelo estatarde, así que iremos rápido comprando las cosas para hogwarts.

−Entonces desayunarerápido. −Y prestando atención a su desayuno, siguió desayunando.

Cuando termino, consus padres, los tres se fueron al callejón diagon.

Una vez estuvieronallí, fueron rápido comprando las cosas.

−Cuando volvamos denuestras vacaciones en Irlanda, vendremos para comprarte lo que quieras. −Ledijo James a Harry. −Voy a buscar tu animal. ¿Cuál quieres?

−Una lechuza blanca.

James le sonrió. −Tienesbuen gusto, son las mejores. −Y miro a su mujer. −No tardo.

−Ok. −Y miro a suhijo. −Vamos.

−Sí. −Y entrando en latienda de túnicas, fue como un deja vu, allí estaba Draco probándose su túnica.

−Esto ya lo he vivido.−Le dijo Harry.

Draco lo mirodivertido. −Es porque esto es lo que paso la otra vez, aunque por supuesto conunas diferencias.

−Lo sé. −Y miro a sumadre que había estado muy ocupada saludando a Narcissa y no le había escuchado.−Buenos días tía.

Narcissa le sonrió. −Buenosdías Harry, ya me han dicho que os vais a Irlanda.

−Si tía, Dorea quierever el bosque mágico.

 

−Es un buen lugar. −Ymiro a Draco. −¿Has terminado?

−Sí.

−Pues entonces nosvamos que tenemos prisa. −Y miro a Lily. −Después de pensarlo mucho, hemosdecidido ir a Noruega estos cinco días.

−Ya me dirás como es.

−Te lo diré. −Y miro asu hijo. −¿Nos vamos?

−Sí.

−Pues vamos. −Ydespidiéndose de Lily y Harry se fueron.

Una vez los Potter sequedaron a solas, Lily miro a la costurera. −Túnicas de primero de hogwarts.

−Ahora mismo. −Y miroa Harry. −Por aquí.

−Sí. −Y se fue a quele tomaran las medidas.

Casi una hora después,ya tenían todo así que volvían a casa, donde los abuelos habían estadopreparando las maletas.

Guardando todo, ydejando la lechuza que James le había regalado en el jardín, se fueron alaeropuerto.

Cinco días después, lapuerta se abría de nuevo y la familia entraba y lo primero que hicieron fuesentarse en el sofá.

−Hoy no haremos nada,pero mañana nos dedicaremos a ordenar todo. −Les dijo Dorea.

−Me parece bien, ahoratengo sueño. −Le dijo Harry bostezando. −Me voy a dormir.

−¿Harry no tieneshambre? −Le pregunto Lily.

El niño la miro. −No,ahora solo quiero dormir, mañana desayunare bien.

−Está bien, ves adormir.

−Gracias. −Y levantándoseles dio las buenas noches y tras muchos besos y abrazos se fue a su habitación,donde se puso el pijama y metiéndose en la cama pronto estuvo dormido.

El 1 de septiembre,los Potter se despertaban pronto y tras desayunar, Harry se despidió de susabuelos y de sus hermanos y se fue con sus padres a King Cross.

Una vez en el andén 9¾ se encontraron con los demás.

−Bueno Harry. −Jameslo miro. −Tienes que es estar en gryffindor, ya escuchaste a tus hermanos ayer,ellos quiere estar en slytherin, así que solo quedas tu para ir a gryffindor.

−Lo sé papa.

Ante eso, Remus ySirius miraron a su amigo. −¿Qué es eso de que tus niños quieren estar enslytherin?

James asintió. −Sí,ayer durante la cena estuvimos hablando de en qué casa querían estar y ellos seatrevieron a decir, que gryffindor es aburrida, que la más divertida esslytherin.

−Y claro papa se quedochafado. −Les dijo Harry divertido. −Creo que esta noche ha tenido pesadillas,donde le decían que era aburrido.

−Harry. −James protesto.−No te rías que es un asunto muy serio, desde que fundaron la escuela, unPotter ha estado en gryffindor, ¿Qué pasara ahora?

−Pues que yo estaré engryffindor. −Y miro a su madre. −Creo que le tienes que dar una tila para quese relaje.

−Y que lo jures hijo. −Ysonriéndole le dijo: −Ves ya, no me gustaría que no pudieras encontrar un buenasiento.

−Ya me voy, teescribiré una carta mínima, y si tengo muchas cosas que contarte dos.

−Lo sé cariño,diviértete y haz muchos amigos.

−Los haré. −Y abrazándolale dijo: −Te quiero.

−Yo también. −Ydándole un beso en la cabeza le dijo: −En tu mochila te hemos puesto muchascosas, compártelas.

−Lo hare. −Y dándoleun último beso se despidió de su padre que aun seguía tocado y de sus tíos.

Una vez se terminaronlas despedidas, Harry y sus primos subieron al tren donde por suerte notardaron mucho en encontrar un compartimento vacio.

No mucho tiempodespués, una joven castaña, iba por el tren muy perdida, no sabía qué hacer nidonde sentarse, nunca se había sentido tan perdida, estaba tan metida en suspensamientos que no se dio cuenta de que un chico estaba delante hasta que sechoco con él.

 

Hermione al sentir elgolpe se despertó del todo y lo miro, era un niño rubio con los ojos grises.

Draco al ver queHermione lo miraba tan fijamente sonrió. −¿Te gusta lo que ves?

La castaña al escucharesa pregunta frunció el ceño. −No, estabas en medio.

Ante eso Draco en vezde enfadarse, tuvo que hacer un gran esfuerzo en no reírse, esa niña nocambiaba nada y seguía siendo tan repelente como antes, eso le hacía gracia.

−Has sido tú quien tehas chocado conmigo, así que no te quejes.

−Eso es porque túestabas en medio. −Y lo miro. −¿No hay otro sitio para mirar las musarañas?

De pronto se escuchouna risa, Draco y Hermione se giraron y vieron a Harry.

−Draco, gracias. −Ledijo Harry.

El niño lo miro. −Medebes una grande.

−Lo sé, lo quequieras, vagón 2 compartimento 5.

Draco que sabía a loque se refería, asintió agradecido. −Gracias.

−De nada. -Y viendocomo su primo se iba miro a Hermione, ahora era el momento de que el cuidaríade ella, no iba a permitir que nadie le hiciera daño, ella era su hermanita delalma. −Disculpa al tonto de mi primo a veces puede ser insoportable. −Y le sonrió.−Me llamo Harry Potter.

La niña lo miro medioasustada, nunca nadie se había querido acercar a ella porque la considerabanuna come libros, igualmente se presento no quería parecer desconsiderada. −Yosoy Hermione Granger.

−Un placer, ¿quieres venirconmigo? Mis primos están mas adelante.

−No quiero molestar.

−No molestas. −Y lallevo a su compartimento, donde hizo las presentaciones. −Chicos ella esHermione Granger. −Y miro a la castaña. −Ellos son Neville Longbottom, LyallLupin, Cygnus Tonks Orión y Cassiopea Black, son mis primos algunos de sangre yotro porque nuestros padres son muy amigos.

Hermione asintiendo selos quedo mirando.

Harry que sabía queestaba asustada, le sonrió. −¿Te gusta leer?

La chica asintió.

−Estupendo. −Y miro aLyall. −Porque no le enseñas tu último libro.

−Claro. −Y miro aHermione. −¿Te gusta la historia?

Ante esa pregunta, lacastaña asintió. −Mucho.

−Genial, así podreenseñarte mi último libro. −Y cogiendo su mochila se lo mostro.

Harry viendo queHermione y Lyall estaban muy entretenidos con su nuevo libro sonrió, el primerpaso había ido bien, que su castañita no se acercara al comadreja para que lehiciera daño con sus frases, el siguiente paso era que Draco pudiera reunirsecon sus amigos sin problemas.

En otra parte deltren, Draco cogía aire y pico a la puerta.

−Adelante. −Escuchoque le decían.

Draco abriendo lapuerta miro a ver quien estaba dentro, al ver que Theo estaba con Blaise yPansy sonrió. −Buenos días, ¿me puedo sentar? Todos los compartimentos estánocupados.

−Sí que puedes. −Ledijo Pansy sonriendo.

−Gracias. −Y se sentóal lado de Theo. −Soy Draco Malfoy.

−Theodore Nott, perome llaman Theo. −Y señalo a los demás. −Blaise Zabini y Pansy Parkinson.

El niño les sonrió. −Graciaspor dejar que me sentara con vosotros.

 

−De nada. −Le dijoTheo. −¿Te gusta leer?

Draco asintió. −Megusta leer, ¿Qué lees?

Theo se lo enseño. −Yalo he leído tres veces, no encuentro nada nuevo.

−Theo se ha leídotodos los libros del callejón diagon. −Le dijo Pansy.

Draco lo miroimpresionado. −Vaya pasada, yo tengo libros pero no sé si te gustaran.

−¿Y porque no?

−Son muggles. −Yabriendo su mochila se los mostro.

−No me importa si sonmuggles, me gusta leer. −Y cogiendo los libros se puso a leer los títulos −SherlockHolmes. −Y miro a Draco. −¿Quién es?

−Un detective.

−Me gustan losdetectives. −Y miro los otros libros. −¿Me los prestas?

−Claro que sí.

−Gracias. −Ydejándolos a un lado se puso a leer el primer libro.

−¿Theo ya vas a leer? −Lepregunto Blaise.

−Si, Draco ha sido muyamable al prestármelos así que ya empezare. −Y miro a Draco. −Espero que no teimporte que te llame por tu nombre.

Draco le sonrió. −Paranada.

−Gracias. −Y mirándoloun momento volvió a prestar atención al libro que le había dejado.

Draco al ver que todohabía ido tan bien sonrió, le debía a Harry que los hubiera encontrado.

Así Draco y Harryencontraron a las personas más importantes para ellos después de su familia, Harrya Hermione, y Draco a Blaise, Theo y Pansy.

Unas horas más tarde,el tren llegaba a la estación, los alumnos de primero guiados por Hagrid sefueron a las barcas.

Al llegar a hogwarts,Harry se quedo mirándolo, la última vez que lo había visto estaba medio enruinas y habían cientos de muertos, pero ahora se veía hermoso e imponente comolo vio la primera vez que llego.

En la gran escalinata,mientras la profesora McGonagall iba a comprobar que las cosas estuvieran bien,Harry miraba a su alrededor y no tardo mucho en encontrar a Ron, esa vez nopermitiría que lo usara.

−Harry. −Hermione queiba a su lado lo miro preocupada. −¿Estás bien?

El niño miro. −Estoybien. −Y le sonrió. −¿Qué te parece la escuela?

−Me encanta, ¿tú yahabías venido?

−No, pero tengo muchasfotos de la época de mis padres y mis abuelos. −Y se rió. −Además me hancontado tantas cosas que más o menos me lo conozco de pies a cabeza, ¿y sabes qué?

−No, ¿el qué?

−Que tiene unabiblioteca enorme.

−¿En serio? −A estasalturas a Hermione le brillaban los ojos. −¿Tiene muchos?

−Muchísimos, así quepodrás leer.

−Gracias, pordecírmelo.

−De nada. −Y viendocomo McGonagall se acercaba le prestaron atención.

−Ahora pasaran al grancomedor, donde les harán la selección de su nueva casa, Slytherin, Gyffindor,Huppleppuff o Rsvenclaw, síganme. −Y abriendo la puerta pasaron al grancomedor.

Una vez llegarondelante de la mesa de los profesores, Harry los miro bien, por lo que su abuelole había dicho Severus era el profesor de defensa y Regulus Black era elprofesor de pociones por lo demás todo estaba igual, incluido la profesora deadivinación.

Cuando la selección empezó,Harry vio como todos iban a las mismas casas a las que habían estado.

−Draco Malfoy. −Lellamo Minerva.

El niño mirando unmomento a Harry lo vio sonriendo y deseándole suerte.

El era Draco Malfoy yno necesitaba suerte, aunque debía admitir que estaba bastante nervioso,cogiendo aire se acerco al taburete y sentándose espero a que la profesora lepusiera el sombrero, este no tardo mucho en enviarlo a slytherin, esa noche erael primer alumno que era enviado allí.

 

Harry que sabía lo quevenía a continuación miro a Ron y como se esperaba no tardo mucho en soltar suestúpida frase donde decía todos los magos malvados eran enviados s slytherin.

−¿Harry es verdad? −Lepregunto Hermione.

El niño la miro. −NoHermione, no es cierto, mi abuela estuvo allí y es una hermosa persona, nohagas caso al descerebrado no sabe de lo que habla.

Ante eso la castaña lesonrió, por un momento pensó que había gente malvada. −Gracias.

−De nada. −Y viendoque Ron le había escuchado, le iba a decir algo cuando este le lanzo una miradamade in Draco Malfoy, que significaba que mejor se callaba sino quería terminarpeor que la túnica de segunda que llevaba.

Sin más frasesestúpidas, la selección continuo, cuando llegó el momento de Harry este cogióaire y se fue a sentar al taburete.

−Gyffindor,gryffindor. −Susurro Harry.

−¿En serio quieres ira gryffindor? En slytherin podrías hacer grandes cosas.

−Lo sé, pero quiero ira gryffindor.

−Está bien. −Yentonces grito. −Gryffindor.

Harry sonriendo, sefue a sentar a la mesa de los gryffindor, al ver a Fred y George que le dabanla bienvenida se lo agradeció, eso era otra cosa que le agradecía al reloj dela familia Black que George hubiera recuperado a su gemelo.

Un rato después la selecciónterminaba y Harry estaba encantado, Neville, Hermione, Lyall y los gemelosBlack estaban con él, mientras que Cygnus el hijo de Andrómeda y Tedd estabacon Draco.

Cuando termino laselección y el profesor Dumbledore dijo unas palabras, empezó la fiesta.

−Draco seremos losmejores. −Le dijo Cygnus.

−Lo seremos. −Y miro asus amigos. −El es Cygnus Tonks Black, mi primo.

Los tres lo miraron.

−He escuchado que eresun mestizo, que tu madre se caso con un hijo de muggles. −Le dijo Pansy.

Cygnus la miro. −Losoy, ¿algún problema?

Pansy le sonrió. −Ninguno,a mi no me importa eso. −Entonces la sonrisa se le fue. −Aunque si a mispadres, son realmente molestos, con eso de la pureza.

−Eso ya no importa. −Ledijo Theo. −Las grandes familias, todos tienen mestizos, los Potter y los Blacktienen mestizos.

−Ya bueno, mis padresdicen que esas familias han caído en la deshonra.

Ante eso Draco se rioy miro a Pansy. −Disculpa que me ría, sé que no tendría que reírme, tu pregúntalea mi tío abuelo Orión Black, quien ha caído en deshonra y entonces te dará undiscurso que hará que termines con las orejas rojas y mas mi abuelo y mi tíoabuelo Charlus, a ellos no les importa si sus nietos son mestizos lo que lesimporta es que si alguien habla mal de ellos o los tratan mal enviaran a quiensea a la ruina, nadie se mete con su familia.

−Entonces ya le pediréa esos señores que vayan a ver a mis padres, haber si los callan de una vez.

−Cuando quieras. −Y lesonrió, no estaba para nada mal estar en el otro lado de la balanza, por unavez el no era el purista y se ocuparía de que esos Parkinson no hicieran daño aPansy, ya no le gustaban en el otro lado al haber obligado a su única hija aque fuera una mortifaga aunque ella no había querido, al día siguiente leenviaría un mensaje a su abuelo Abraxas para que los tuviera vigilados.

 

Sabía que no habríaninguna guerra, pero no iba a permitir que trataran mal a sus amigos que ya tanmal lo habían pasado en el otro lado, ahora que estaba en un mundo de paz ytranquilidad seguirían así.

Después de cenar, losalumnos se fueron a sus salas comunes y cuando los prefectos terminaron deexplicarles unas cosas se fueron a dormir.

Al día siguiente, aldespertarse Harry miro su despertador y viendo qué hora era sonrió, la otra vezla profesora McGonagall le riño al llegar tarde a su primera clase, esta vez nosería así, saliendo de la cama se fue a vestir, al salir del baño vio que yatodos estaban despiertos menos Ronald, que siguiera dormido el no movería ni undedo por él, ni siquiera por algo tan simple para despertarlo a la hora.

Un rato más tarde,después de desayunar y antes de entrar en clase, Hermione se acerco a losslytherin.

−Draco Malfoy.

El niño que estabahablando con sus amigos al escuchar que lo llamaban se giro y miro a Hermione. −¿Pasaalgo?

−Aun estoy esperandotu disculpa.

Ante eso, Draco lamiro divertido. −¿Y porque crees que me disculpare contigo? Te recuerdo que fuetu culpa que nos chocáramos.

−¿Aun sigues con eso? −Ya la niña le entro una pequeña rabieta. −Te tienes que disculpar.

−Nop. −Y miro a susamigos que los miraban sorprendidos, no se creían que alguien le hablara así aDraco que era un Malfoy y a Harry que los miraba divertido. −¿Te diviertes?

−Mucho, no sabes cuánto.−Y miro a Hermione. −Si esperas que él se disculpe entonces nos haremos viejos,es un Malfoy se creen los reyes del mundo.

Al escuchar que lehablaban así, muchos slytherin lo miraron asombrados, nadie hablaba así a unMalfoy, por muy Potter que fuera.

−Harry te equivocas enalgo. −Le dijo Draco mirándolo.

−¿En qué me equivoco?Le pregunto Harry.

−No me creo el rey, losoy. −Y dejando a Harry riéndose miro a Hermione. −No me voy a disculparcontigo, no hice nada malo.

−Idiota. −Y tras decireso, se fue con Harry que aun se estaba riendo. −Tu primo es idiota.

Al escuchar eso,muchos se sorprendieron, no sabían que fueran primos.

−Lo sé Hermione. −Ymiro a Draco. −Lo eres a veces. −Y mirándolo una última vez se fue con losgryffindor.

−¿Vas a dejar que tehable así? −Le preguntaron unos slytherin a Draco.

El niño lo miro. −Sí. −Ymiro a sus amigos. −Vamos dentro ya, no quiero que nos empiecen a sacar puntos.

−Tienes razón vamos. −Yentrando pasaron por el lado de los gryffindor y Draco miro a Harry. −Ahora tendremosun espectáculo.

Harry le sonrió. −Lo sé.−Y miro a los gryffindor. −¿Entramos?

−Si vamos. −Le dijoLyall. −Por nada del mundo quiero que me quiten puntos.

−Igual. −Y así losalumnos fueron entrando en clase.

Diez minutos despuésde que empezaran la clase y mientras hacían un ejercicio Ron entro y al ver queno estaba la profesora se relajo.

Pero su relajación noduro mucho, tan pronto pensó que se había librado el gato que estaba encima dela mesa se transformo en la profesora McGonagall y Ron recibió 10 puntos menos.

Después de clase Harryse acercaba a Draco. −Algunas cosas no cambian.

−Y que lo jures. −Ymiro a Hermione que estaba al lado de Harry. −Nos vemos leona. −Y antes de quela castaña le dijera algo se fue con sus amigos.

 

−Harry, pronto tequedaras sin primo. −Le dijo Hermione mirándolo mal.

Harry riéndoseasintió. −Me parece muy bien todo lo que hagas, se está portando mal.

−Mucho.

−Ahora vamos que auntenemos más clases.

−Sí. −Y así losgryffindor se fueron a su siguiente clase que era pociones.

Al llegar Harry estabamuy nervioso, la otra vez no había ido bien, Snape se había dedicado a reírsede él delante de todos los otros alumnos, esperaba que esta vez fuera mejor.

Un rato después, Harryestaba contento, Regulus era un buen hombre y un muy buen profesor, se tomabamuy en serio su trabajo.

Al terminar el día,Harry no dejaba de sonreír su primer día no podía haber ido mejor, aunquealgunas cosas no habían ido bien, habían sido cosas sin importancia, cosas quea cualquier alumno le podía pasar.

Tras merendar, se pusoa escribir una carta a su familia, le tenía que contar a su padre que era ungryffindor, mientras escribía se puso a reír.

−¿Harry de que te ríes?−Le pregunto Hermione que estaba a su lado.

−De una cosa que pasoen casa. −Y dejando de escribir la miro. −En los últimos días mi padre tuvopesadillas.

−¿Y por eso te ríes?Las pesadillas no son muy divertidas.

−Sus pesadillas no danmiedo, bueno si, pero solo a él.

−¿Qué tipo depesadilla es?

−Que ningún Potterterminaría en gryffindor.

Ante eso todos lomiraron.

−¿Y eso es unapesadilla? −Le pregunto Dean.

−Lo es. −Le dijoLyall. −Si tu familia lleva en gryffindor desde que fundaron la escuela, escomo si un Malfoy no terminara en slytherin, o un Black igual.

Al escuchar eso muchosse sorprendieron, no sabían que la familia Potter fuera tan vieja.

−Harry. −Seamus lollamo. −¿Cuánto tiempo hace que existe tu familia?

Harry lo miro. −Niidea, pero sé que cuando fundaron la escuela ya existían. −Y tras pensarlo unpoco le dijo. −Junto a los Longbottom, los Black, los Malfoy, los Lupin y otrasfamilias como los Weasley y otras que yo no conozco.

Ante eso todos sesorprendieron mucho mas, Hermione al escucharlo no supo que cara poner, ellaapenas sabía nada de ese lugar y algunos tenían familias milenarias allí.

Harry al ver la carade su amiga la miro. −¿Herms qué pasa?

−Que tú sabes un montóny yo apenas nada, y encima tu familia es súper antigua.

Harry le sonrió. −Esono importa, te puedo asegurar que a mi familia no le importa eso, te voy acontar un secreto.

−¿Qué secreto? −Lepregunto interesada.

−Mi madre es igual quetu.

Al escuchar eso, laniña parpadeo un par de veces. −Es mentira.

−No, no lo es. −Y miroa Lyall que seguía escribiendo su carta. −Hey Lyall.

El niño dejando lacarta lo miro. −¿Ocurre algo?

−Hermione no se creeque mi madre sea hija de muggles.

Ante eso de nuevoempezaron los cuchicheos y Lyall miro sonriendo a Hermione. −Sí que lo es, sumadre se llama de soltera Lily Evans, y junto a mi padre fueron los mejores desu promoción. −Y miro a Harry. −Pero luego tu padre la lio para que se casaracon él, yo aun me pregunto que encontró en el.

Al escuchar eso,muchos pensaron que Harry se enfadaría, pero al contrario se puso a reír.

 

−Eso nos lopreguntamos todos, como es que mi madre pasando de mi padre durante tres añostermino casándose con él y formando una familia, son misterios de la vida. −Ymiro a Hermione. −Como ves mi madre siendo la primera bruja de su familia llegomuy alto, y olvídate del matrimonio con mi padre porque ella todo lo que haconseguido lo ha hecho sola, sin el apellido Potter detrás, es una gran medimaga y una gran doctora, aunque ya tenía dos hijos trabajo duro para podergraduarse de lo que a ella le gusta que es la medicina, ya te la presentare lasdos os parecéis mucho.

Ante las palabras deHarry, Hermione sonrió, ahora sabía que no importaba si era la primera vez quealguien de su familia era bruja, lo importante era lo que conseguías por timismo.

Harry sonriéndole volvióa su carta.

Unas horas más tardeen Londres, James no dejaba de saltar por todos lados.

−¿Mi Lils lo hasvisto? Harry esta en gryffindor.

Lily le sonrió. −Ahorano tendrás más pesadillas.

−Sí, han sidohorribles. −Y sentándose en el sofá siguió leyendo la carta. −Harry ha conocidoa mucha gente nueva, entre ellos a una niña. −Y miro a su mujer. −Es como tú. −Yle sonrió con amor.

−Me alegro mucho queHarry tenga nuevos amigos, y sobre esa niña, ¿Qué cuenta de ella? −Preguntointeresada.

−Se llama HermioneGranger, tiene 11 años y es una pequeña muy inteligente. −Y miro a su mujer. −Lavio un poco asustada.

−Es normal, a mítambién me paso, todo era nuevo para mí y no sabía qué hacer ni dónde ir.

−Lo sé, por suerteHarry la está ayudando mucho.

−Estupendo, espero quepronto nos envié fotos, ya quiero verlo con su uniforme.

−Pronto. −Y vio quesus hijos se acercaban. −¿Tenéis hambre?

−Sí. −Le dijo Charlus.−¿Cuándo cenaremos?

−Ahora. −Y miro a sumujer. −Luego terminamos de leer la carta.

−Sí. −Y miro a sushijos. −Vamos.

−Vamos. −Doreapidiendo a su padre que la cogiera en brazos se fueron a cenar.

Mientras los Pottercenaban, Abraxas ponía mala cara ante lo que Draco le contaba.

−¿Papa porque ponesmala cara? ¿Malas noticias de Draco? −Le pregunto Lucius que estaba leyendo unacarta de su hijo, Draco había escrito dos cartas y una era para su abuelo.

−Draco está bien, soloque los Parkinson le están enseñando cosas que no son a su hija.

−¿Qué cosas?

−Que los mestizos sonmenos y que las familias que tienen, han caído en desgracia.

Ante eso Narcisa queestaba tomándose un té, se empezó a atragantar.

Lucius preocupado ledio unos pequeños golpes en la espalda y le dio una servilleta.

−¿Mejor?

−Si gracias. −Y sonriéndolemiro a su suegro. −Espero que tío Orión y mi padre no sepan eso, no les harámucha gracia que los Parkinson piensen esas cosas.

Abraxas le sonrió. −Alcontrario será divertido, ver como los Parkinson empiezan a temblar comoconejillos. −Y miro a su hijo. −¿Verdad?

−Verdad. −Y miro a sumujer. −Ya tengo ganas de verlo.

−Los dos tal paracual. −Y terminándose la taza de té, la dejo en la bandeja y levantándose lesdijo. −Me voy a dormir, ya estoy cansada.

−Ves a dormir. −Ledijo Lucius. −Mañana hay que despertarse temprano.

−Sí. −Y dándoles lasbuenas noches se fue a su dormitorio.

 

Cuando los dos hombresse quedaron a solas, Lucius miro a su padre. −Papa.

Abraxas lo miro. −Lucius.

−Esta mañana me heencontrado a Greengrass.

−¿Qué quería?

−El quiere que una desus hijas se case con Draco.

Ante eso, Abraxasfrunciendo el ceño pensó un momento y entonces recordó que en el cuaderno queDraco le había dado, ponía que Lucius había aceptado ese matrimonio pero cuandolos Malfoy se quedaron sin apenas nada los Greengrass rompieron el compromiso,igual el no iba a aceptar esa tontería.

−Lucius espero quehayas dicho que no. −Le dijo Abraxas. −No necesitamos matrimonio porconveniencia.

−Lo sé papa, y no heaceptado, tú me dejaste que me casara con quien quisiera y yo pienso lo mismo, soloespero que Draco se case con alguien que este a nuestra altura. −Y miro lacarta. −Aunque no esté a nuestro nivel económico.

−¿Qué quiere decireso? −Le pregunto Abraxas interesado.

−Parece ser que Dracoha conocido a una niña llamada Hermione Granger, es una hija de muggles peroparece ser que no es ninguna tonta, es una niña muy inteligente con un caráctermuy fuerte.

Ante eso, el hombre sonrió.−Vaya que interesante. −Y sonrió a su hijo. −Va a ser un año muy interesante.

Lucius asintió. −Síque lo será, es como Lily a su edad.

−Entonces no tenemosnada de qué preocuparnos, Lily nunca ha sido una interesada se caso con Jamespor amor, no por lo que podía conseguir, así que esperaremos a ver como siguenlas cosas entre ellos aunque apenas tienen 10 años, algunas cosas es mejor queocurran cuando antes en vez de esperar a que pase el tiempo.

−Es lo mejor. −Yterminando de leer su carta, la guardo en el sobre y miro a su padre.− Ya mevoy a dormir buenas noches.

−Buenas noches, mañanairé a hablar con los Greengrass, seguro que pronto vendrán a verme para pedirmeque acepte ese matrimonio, aunque tú eres el padre de Draco, yo como patriarcade la familia Malfoy puedo imponerte algunas cosas.

−Lo sé, y sé que tú noaceptaras ese matrimonio, así que estoy tranquilo.

Abraxas sonriéndolevio como se iba y él se puso a terminar la carta de Draco, al día siguiente teníaque ir a hablar con muchas personas.

Al día siguiente,Abraxas llego al ministerio y tras ocuparse de algunas cosas que tenía pendiente,se fue, lo bueno de su trabajo es que podía tomarse todo el tiempo que quisierade fiesta.

Se iba a ir a hablarcon los Greengrass cuando por suerte lo encontró allí en el ministerio hablandocon Parkinson, sonriendo por no tener que dar tanta vuelta ridícula se acerco.

−Buenos días. −Lessaludo.

Los hombres al ver alpatriarca de la familia Malfoy se lo quedaron mirando, ese hombre estaba en elgrupo en el que ellos querían estar, y aunque habían hecho mil cosas no lohabían conseguido.

Aunque los Parkinson ylos Greengrass tenían dinero nada se podía comparar al que los Malfoy tenían,pocos se podían estar a su altura, solo los Black que los superaba, los Pottery los Longbottom.

−Buenos días señorMalfoy. −Le saludo Greengrass. −¿Necesita algo?

−Realmente sí. −Y lomiro. −Gracias por pensar en mi nieto Draco como posible marido para una de sushijas, pero no estamos interesados en su propuesta de matrimonio.

Antes de queGreengrass pudiera decir algo, Cygnus se acerco. −Abraxas. −Lo llamo fulminándolecon la mirada. −¿Qué es eso de que hay una propuesta de matrimonio para Draco?

 

Abraxas lo miro. −Lahay, parece ser que aquí Greengrass ha pensado en nuestro nieto para casarsecon una de sus hijas.

−Espero que hayasdicho que no.

−Claro que sí. −Y miroa Greengrass. −Como le estaba diciendo, gracias por su propuesta pero no lavamos a aceptar.

Greengrass iba apreguntar porque se negaban a ese matrimonio, cuando sintió que lo miraban,girándose vio a Orión Black, Charlus Potter y a ese insignificante de JohnLupin, no entendía porque ellos aceptaban a ese hombre en su grupo, los Lupinno tenían donde caerse muertos.

−Buenos días. −Lessaludo Parkinson que pensaba igual que Greengrass.

Orión mirándolo unmomento lo saludo y luego los ignoro. −¿Nos vamos a almorzar? Ya tengo hambre,además a John se le ha ocurrido algo muy interesante.

−Antes de irnos aalmorzar tengo que deciros algo. −Les dijo Abraxas.

−¿El qué? −PreguntoCharlus.

−Parece ser que aquí,Parkison piensa que las familias Black y la familia Potter han caído endesgracia por tener mestizos en su familia, anoche recibí una carta donde Dracome lo contaba.

Ante eso, tanto losprimos como Charlus miraron a Parkinson que se había puesto a temblar.

Pero antes de quepudiera nadie decir nada, llego un hombre corriendo. −Cygnus, Ori os tengo unasorpresa.

Los primos Black alver al hombre, lo miraron. −Alphard estamos muy ocupados ahora mismo.

Alphard miro a suhermano mayor. −¿En qué?

−Parkison ha dicho quenuestra familia ha caído en desgracia por aceptar mestizos en la familia,tenemos que enseñarle quien realmente ha caído en desgracia.

−¿Y? Que piense lo quequiera, nosotros sabemos la verdad. −Y les sonrió. −Ori eres el rey del mundo ylo sabes bien. −Y miro a Charlus que le caía muy bien. −Y tu eres el grancaballero valiente que cuida bien de todos, lo importante no es la sangre sinoque hacemos. −Y volvió a mirar a su hermano. −Vamos que tengo que enseñarosalgo súper interesante y estamos perdiendo el tiempo. −Y cogiéndoles de lasmanos miro a los demás. −Venir con nosotros también. −Y se los llevo antes deque pudieran decir nada más.

Al quedarse solosParkison y Greengrass siguieron temblando, se habían salvado de una buena perosabían que esto no se quedaría así y sobre todo Parkinson había insultado a losBlack y nadie hacia algo como eso.

Unos días después, enhogwarts Hermione iba muy pendiente de su libro, había un ejercicio que nosabía hacer, iba a ir a preguntárselo al profesor, cuando se choco de nuevo ytodo termino en el suelo.

−Leoncita, siempreigual. −Le dijo Draco que la mirabadivertido. −Si me quieres tanto dímelo, pero no te choques mas conmigo.

Ante eso la leona lomiro con los labios apretados. −Siempre estás en medio, ayúdame que por tuculpa se ha caído todo.

−Te ayudare pero metienes que dar algo a cambio.

−No, porque es tuculpa. −Y tras decir eso se agacho y se puso a recoger las cosas.

−¿Por qué ibas tan distraída?−Le pregunto Draco que también se agacho y se puso a ayudarla.

−Es que hay unejercicio que no me sale y aunque lo he mirado de cien veces diferentes siguesin salir.

−Si quieres te ayudo. −Lepregunto Draco terminando de recoger las cosas y dándoselas.

 

−Gracias. −Y guardandolas cosas en la mochila lo miro. −No sé si dejar que me ayudes, mis deberes sonmuy importante para mí.

−Lo sé, ¿Qué crees quehare con ellos? −Y la miro divertida. −Que poca fe tienes en mí, yo con lobueno que soy.

−Huy sí. −Y lo miro,no sabía que había en ese chico pero cada vez que lo veía y se metía con ella teníaganas de darle un golpe en la nariz.

−¿Entonces qué dices,me dejas que te ayude? Decide pronto, porque tengo cosas que hacer, no puedoquedarme todo el tiempo a que me contemples.

−Idiota. −Y mirándoloun momento se fue a la biblioteca y buscando una mesa vacía, dejo sus cosas yse puso a estudiar.

No mucho tiempodespués, llegaba Draco y sentándose a su lado la miro. −Anda que te lo explico.

Hermione que sabía queél podía ayudarle se olvido de todo por el momento y le enseño el ejercicio queno le salía.

Draco leyéndolo unmomento sonrió, lo bueno de tener un cerebro de 17 años es que se sabía muchascosas y ese ejercicio aun lo recordaba sin contar que ya lo había hecho nomucho antes de encontrarse con Hermione.

Un par de horas mástarde, la castaña se despedía de Draco.

−Gracias por todo.

Draco le sonrió. −Denada, leoncita. −Y antes de que pudiera decirle nada se fue riéndose.

Hermione mirándolo unmomento se fue a su sala común, al llegar se encontró a Harry que estabajugando al ajedrez mágico.

−Harry. −Le grito.

El niño la miro. −¿Algúnproblema?

−Tu primo es idiota,me ha llamado leoncita de nuevo.

Ante eso Harry se rio.−Draco es así, le encanta meterse contigo.

−¿Y yo que le hehecho?

−Que te sulfurasrápidamente y ya le vas detrás diciéndole algo, pasa de él y ya, seguro quepronto se cansara.

−No puedo. −Le confesó.

Ante eso la mirointrigado. −¿Y porque no?

−Porque aunque es unidiota, un gran idiota él es interesante.

Harry le sonrió. −Síque es interesante, no solo es muy inteligente sino que nunca se queda calladocuando algo no le gusta.

−Por eso. −Y lo miro. −Esque él sabe hablar bien, no habla solo de quidditch y tonterías.

−Te entiendo. −Y le sonrió.-Entonces solo te queda tener paciencia.

−Si lo sé. −Y le sonrió.−Me ha ayudado con los deberes que no me salían.

−Eso está bien, comodigo es muy inteligente.

−Lo es, ¿me prestas aHedwig?

−¿Quieres enviarle unmensaje a tus padres?

−Más bien una cartaquiero contarles lo bien que va todo y como el sábado Hedwig lleva la carta atu familia, quiero aprovechar ahora que ya he terminado los deberes.

Harry le sonrió. −Claroque si, puedes usarla.

−Gracias. −Y sonriéndolese fue a su cuarto a dejar sus cosas y a recoger lo que necesitaría paraescribir la carta a sus padres.

Al día siguiente, traslas clases, Harry se encontró a Draco a solas, así que se acerco. −Draco.

El niño lo miro. −Ah,eres tú.

Harry lo mirointrigado. −¿Esperas a alguien? Como por ejemplo a Hermione. −Y le sonrió. −Yame ha contado que no dejas de llamarla leoncita y cosas así.

Draco mirándolo unossegundos más, dejo de hacerlo y presto atención al castillo. −¿Qué ves a tualrededor?

Harry sentándose a sulado, se puso a mirar a su alrededor y lo miro. −Gente, hogwarts. −Y entoncesfrunció el ceño. −Draco yo no soy tan cerebrito como tú, ¿Qué ves tú?

 

−Veo una segundaoportunidad, para hacer bien las cosas. −Y lo miro. −Veo que aquí lasdiferencias de sangre son mínimas, solo los idiotas se preocupan por ello, quepuedo ser amigo de quien yo quiera, como de Hermione, que en el otro lado laodiaba.

−Porque es una hija demuggles.

−En parte era por eso,pero también porque ella podía decir lo que quisiera, nunca se quedaba con laboca cerrada, si había algo que no le gustaba ya estaba ella diciéndolo, encambio yo

−Tú no podías decirnada, porque si no te hubieran matado.

−Exactamente. −Y lo volvióa mirar. −Pero aquí yo puedo ser quien quiera, aquí puedo decir tonterías quenadie me mirara mal, y puedo ser amigo de quien quiera porque sé que mis padreslo aceptaran.

−Te entiendo, no sé silo sabes pero me criaron una gente que no aceptaba lo que era mío pornaturaleza.

−¿El qué?

−La magia, mis tíos notenían magia, mi tía creció acomplejada por mi madre y Severus, los dos teníanmagia y mi tía no, así que en su casa no se podía hablar de magia ni otra cosaque se saliera de lo normal, así que los dos nos hemos criado igual, por tuparte con gente que no aceptaba a gente que no tuviera poderes y yo con genteque no aceptaba a la gente con poder, así que te entiendo más de lo queimaginas. −Y le sonrió. −Pero aquí, todo es muy diferente, no solo tengo a mispadres, también tengo a mis abuelos incluso tengo hermanos, siempre quise tenerhermanos.

−Hermanos. −Y lo volvióa mirar.− Cuando supe que aquí tenia hermanos, me congele, mi padre era de laopinión que solo puede haber un Malfoy, un Malfoy para heredarlo todo y que nohubieran discusiones estúpidas por herencias y cosas así.

−En mi caso, a mispadres no les dieron la oportunidad de tener más hijos, los mataron antes deintentarlo. −Y volvió a sonreírle. −Pero ya no tenemos que pensar en el otrolado.

−No, no tenemos quepensar en ese lugar. −Y cogiendo aire lo soltó muy lentamente. −Este lugar esel que siempre veía cuando cerraba los ojos. −Y cerró los ojos. −Cuando cierrolos ojos veo a unos padres amorosos y cariñosos que aceptan todo de mi.

−Aquí lo tienes.

Draco abriendo losojos asintió. −Lo tengo, y por conservar este lugar, matare a cualquiera seaquien sea.

−Te entiendo. −Y miroa su alrededor. −Después de todo lo que hemos vivido, este es el paraíso. −Y lesonrió. −Nuestro paraíso Draco.

−Nuestro paraíso. −Ymirando a su alrededor lo miro y le sonrió. −Me gusta como suena, el paraíso.

−Sí.

−Harry. −Se escucho lavoz de Hermione acercándose corriendo.

El niño la miro. −¿Hermioneque hay fuego? Porque vienes corriendo.

−Has recibido unacarta de tu familia. −Y le dio un sobre. −¿Está todo bien?

−Sí que lo estaba laúltima vez que me escribieron, ahora veremos qué pasa. −Y cogiendo el sobre loabrió y al leerlo sonrió. −Todo está bien en casa, me escribe mi madre parapreguntarme si quiere que me envié cosas para halloween, ya solo quedan dossemanas. −Levantándose los miro. −Voy a enviar una carta a mi madre, parapedirle algunas cosas. −Y miro a Draco. −Me alegro haber tenido estaconversación contigo.

−Yo también.

 

Harry sonriéndole miroa Hermione. −Nos vemos luego.

−Sí. −Y viendo comoHarry se iba miro a Draco. −¿De qué hablabais?

−De cosas muyimportantes.

−¿Cómo qué?

Ante eso, Draco lamiro divertido. −Eres un poco entrometida.

−Claro quiero saberlotodo en este mundo mi cerebro me lo pide.

−Entonces te enseñareun libro que te gustara mucho, vamos. −Y la llevo al gran comedor donde lepidió que le esperara.

No mucho tiempodespués, Draco volvía con un libro y se lo presto.

Hermione cogiéndololeyó el titulo. −¿El porque de las cosas? −Y miro a Draco. −¿Qué libro es este?

−Este te responderámuchas preguntas.

La chica cogiéndolo loabrió y se puso a leer la primera página. −Pues lo leeré.

−Hazlo. −Y viendo comola chica se olvidaba de todo y se metía en el libro, Draco se fue, esperaba quedespués de que terminara el libro se olvidara de que lo había encontrado conHarry hablando de cosas que no podía saber.

Unos días después,mientras Hermione seguía leyendo el libro que Draco le había prestado y habíaresultado ser muy interesante, en Londres Lily estaba en el callejón diagon,comprando los dulces para su familia.

Entrando en la tiendade dulces más grandes de todas, sonrió, esa tienda siempre le ayudabamuchísimo, y mirando a su alrededor vio que como cada año, habían cosas nuevas.

Cogiendo una cesta sepuso a llenarla, que si manzanas, chocolates, dulces, al terminar, las cosas sedesbordaban de la cesta, pero lo importante es que ya lo tenía todo, una vezpagado salió de la tienda y sintió que la miraban.

Mirando por todoslados, vio que Molly Weasley la observaba, no sabía que le había hecho a esamujer, pero siempre la estaba mirando.

−Lily. −La llamaron.

La mujer girándose vioa su marido que se acercaba con sus amigos.

−James.

−¿Todo bien?

Lily que sabía queJames se enteraba de todo, se lo dijo: −Me miran.

Ante eso, los tres segiraron y vieron que Molly los miraba.

−¿Otra vez? Esa mujeren vez de estar mirándote tanto, tendría que buscarse trabajo. −Le dijo Siriusy la miro. −Ignórala, no sabe hacer otra cosa, ¿Qué has comprado? −Preguntomirando interesado las bolsas.

−Dulces parahalloween, pero tengo regalos para vosotros. −Y pidiéndole a James que cogieratodas menos una, la abrió y le enseño lo que les había comprado. −Una manzanadecorada, lleva chocolate, dulce de leche y muchas otras cosas, por eso estángordita.

−Gracias. −Le dijeronSirius y Remus.

−De nada. −Y miro a sumarido. −A ti te los doy en casa.

−Sí, ahora para casaque ya está haciendo tarde.

−Sí. −Y miro a susamigos. −¿Vendréis a la fiesta de halloween?

−Claro que sipelirroja. −Le dijo Sirius. −Mary me ha hecho comprar un montón de cosas, parala fiesta, así que ni loco le digo que tenemos otros planes. −Y señalo a Remus.−Y él ni loco se saltaría una fiesta donde se puede comer todos los chocolatesdel mundo.

−Entonces os espero. −Ydándole un beso a cada uno, se fue con su marido.

Cuando Sirius y Remusse quedaron a solas, el moreno miro a su amigo.

−Acompáñame.

−¿Dónde? −Le preguntoRemus.

−A decirle a esamujer, que deje de mirar tanto a Lily.

Remus lo miro. −¿Para qué?Si aunque se lo digas mil veces, no te hace caso, ¿o crees que esta vez va acambiar algo?

 

Sirius lo miro. −Tienesrazón, ¿para qué? ¿Nos vamos?

−Sí. −Y así mirandouna última vez a Molly que aun los seguía mirando se fueron.

Por la noche, una vezque Lily, Dorea y los niños se fueron a dormir, James miro a su padre queestaba muy cómodo en el sofá.

−Papa.

−James.

−Esta tarde, me heencontrado de nuevo a la señora Weasley mirando a Lily, cada vez me preocupa más.

−Y es normal, se haconvertido en una acosadora.

−¿Y qué hacemos?

−Ya no se que masdecirle, le he dicho hasta el cansancio que deje de miraros, pero igual lohace, ella siente mucha envidia.

−¿Y qué culpa tenemosnosotros que echaran a la señora Cedrella de la familia Black?

−Ninguna, ella noentiende porque Lils trabaja cuando está cansada contigo, según ella una Blacktendría que estar disfrutando de los millones de la familia, en vez de perderel tiempo trabajando.

Al escuchar eso Jameslo miro con los ojos muy abierto. −¿Hablas en serio?

−Muy en serio, ¿Porqué crees que no trabaja?

−No me importa lo quehaga con su vida, pero quiero que deje de molestar a mi Lily.

−Ya no se me ocurrenada mas, lo he intentado todo.

−Hay una cosa que nohas hecho. −Le dijo James.

−¿El qué?

−Aunque no me gustausar esas técnicas, las encuentro muy bajas, hare cualquier cosa con que dejende molestar a Lils, y es que la amenaces con echar al señor Weasley de sutrabajo.

−Me parece bien, y nome importa donde se metan los Weasley, mientras no molesten a mi familia. −Y levantándosele dijo. −Me voy a dormir, no le digas nada a Henry, ya sabes cómo se ponecuando se trata de su hija.

−Es normal, todos nospreocupamos por Lils.

−Lo sé. −Y lo miro. −Buenasnoches, mañana hablare con los Weasley.

−Hazlo, buenas noches.

−Buenas noches. −Ydándole las buenas noches una vez se fue a su cuarto.

Al día siguiente, bientemprano en la madriguera, mientras los Weasley desayunaban, tocaron a lapuerta.

Arthur dejando dedesayunar, fue a abrir y al ver a Charlus, supo que no iban bien las cosas.

−Buenos días.

−Buenos días, ¿puedoentrar?

−Puede entrar. −Y lodejo pasar.

Una vez en el interiorde la casa, Charlus miro a Molly que se había levantado al verlo.

−Molly, ya sabes paraque he venido, y no quiero ninguna excusa, es la última vez que te lo diré,deja en paz a mi familia, si tienes tanto tiempo libre, búscate un trabajo. −Ylevantando la mano para que no dijera nada, siguió: −Antes de que digas elmismo discurso cansino de siempre te diré algo, o dejas en paz a mi familia, otu marido se queda sin trabajo yo mismo lo echare, me he cansado de que acosesa mi nuera, y ni se te ocurra hacerle algo, porque entonces tu familia llorarauna perdida y tendrán que buscarte una caja de pino. −Y tras decir eso se fue.

Ante la amenaza deCharlus, Arthur, Molly incluso Ginny que estaba allí, no supieron que decir.

Unas horas más tarde,Charlus salía de trabajar y se fue a comprar algunos chocolates cuando se encontrócon Dora que iba riéndose con algo que le iba diciendo Bill Weasley.

−Hola chicos.

−Hola tío. −Le dijoDora acercándose y dándole dos besos. −¿Has venido a comprar?

 

−Si algunos chocolatespara tus primos, ¿Cómo es que vosotros andáis juntos?

−Hemos quedado parapasar la tarde juntos, Bill es muy divertido. −Y le sonrío. −Me está contandounos chistes muy buenos.

Charlus asintió. −Meparece muy bien. −Y le dio unas monedas. −¿Me puedes comprar los chocolatespara tus primos? Tú sabes mejor lo que le gustan.

−Claro que si tío. −Ymiro a Bill. −No tardo.

−Te espero.

Cuando los hombres sequedaron a solas, Charlus miro a Bill. −Espero que no vayas detrás de misobrina por su dinero, esta mañana he ido a ver a tus padres de nuevo, tu madrees un verdadero dolor de cabeza.

Bill al escuchar esoapretó los puntos. −Yo me ocupare de ellos. −Le dijo el chico. −Y sobre Dora,solo somos amigos, ella es muy divertida.

−Sí que lo es, y esuna chica muy inocente, la mitad de las veces no se entera de las cosas, peronosotros sí.

−Lo sé, no os tenéisque preocupar de nada.

−Eso espero. −Y al verque Dora volvía con dos bolsas grandes se las dio. −Tío aquí tienes, me hecomprado unos chocolates para mí.

Charlus le sonrío. −Meparece muy bien, ¿Cómo van tus clases?

−Muy bien.

−Me alegro, y mealegro más de que al final no estudies para ser aurora.

−Lo sé. −Y miro aBill. −¿Nos vamos?

−Sí. −Y miro aCharlus. −Tendré en cuenta lo que me has dicho.

−Hazlo. −Y sonriéndolesse fue.

El auror antes de irsea su casa, se fue a casa de Cygnus.

−Buenas tardes,Charlus. −Le saludo Cygnus y lo dejo pasar.

El auror sentándose enel sofá lo miro. −Te vengo a decir que esta tarde he visto a Bill Weasley y aDora juntos.

Ante eso el hombre lomiro. −¿Cómo los has visto?

−Bien, se estabanriendo, no hacían nada por lo que te tengas que preocupar.

−Charlus, sabes bienque todo lo que tenga que ver con los Weasley es preocupante, no solo porque yaHarry lo escribió en su cuaderno sino que se Molly hará cualquier cosa para quedarsecon los millones de la familia.

−Sí que espreocupante, pero sabes qué pasaría si le prohíbes algo a Dora, es una terca.

−Lo sé, y no le voy aprohibir nada, pero si los Weasley piensan que se van a quedar los millones demi nieta, están muy equivocados.

−De eso no te tienesque preocupar de nada, le puedes hacer firmar un acuerdo, pero igual te estásadelantando a los hechos.

−Con esa gente,pensare en eso y en muchas otras cosas. −Y se confesó. −No quiero que mi nieta sufra,es verdad que me enfade mucho cuando supe que Andrómeda y Edward se iban acasar, pero al final hasta me cae bien, no es ningún aprovechado, hace feliz ami hija y me han dado tres nietos hermosos, pero ella es mi nieta mayor y harecualquier cosa para protegerla de gente indeseable.

−El tiempo nos dirácomo van las cosas. −Y abriendo una de las bolsas le dio unos chocolates. −Parati.

El hombre cogiéndolosasintió. −Gracias, y gracias por venir a decirme lo de Dora.

−De nada, ya me voy,se está haciendo tarde y Dorea se preocupa si me tardo de más.

−Nos vemos.

−Nos vemos. −Ydespidiéndose se fue.

Cuando Cygnus se quedoa solas, se quedo pensando, no iba a prohibir que Dora se viera con Bill perono iba a dejar que Arthur y Molly se quedaran con los millones que le tocaban, elno tenía la culpa de que hubieran echado a Cedrella de la familia cuando secaso con Weasley, y no iba a permitir que la lastimaran, antes los mataba conesos pensamientos, dejo los chocolates encima de la mesa y se fue a reunir consu mujer.

 

El día de halloween enhogwarts, Harry se despertó con una idea muy clara en su mente, no iba apermitir que Ron insultara a Hermione y que esta se encerrara en el baño deniñas.

Un poco antes de tenerclase de encantamientos, Harry se acerco a Hermione.

−Herms. −La llamo.

La niña lo miro. −Harry.

−¿Quieres sentarte ami lado en clases de encantamientos?

−Claro. −Y le sonrió.

−Pues vamos. −E iban aentrar cuando se encontraron con Draco.

−Veo que lo recuerdastodo. −Le susurro el slytherin.

Harry lo miro. −No voya permitir que le hagan daño, aunque sea una estúpida clase de encantamientos.

−Como siemprehaciéndote el héroe.

−Como tu el señorantisocial. −Y riéndose miro a Hermione. −Vamos.

−Sí. −Y así entrandose fueron sentando lo más lejos de Ron que pudieron.

Una hora más tarde,Hermione iba encantada su profesor le había elogiado.

Harry le sonrió. −¿Contenta?

−Mucho. −Y le sonrió. −¿Vamosa clases?

−Sí. −Y así los dos sefueron a clases, mientras más atrás Ron Weasley no estaba nada contento era delos pocos alumnos que no habían conseguido hacer bien el wingardium leviosa.

Después de clases yantes de que empezara la fiesta de halloween, muchos alumnos fueron recibiendopaquetes, uno de ellos fue Harry al ver el paquete que su lechuza le traía sequedo parado.

−¿Harry porque teenvían un paquete tan grande? −Le pregunto Hermione.

−No lo sé. −Y la miro.−Dame un momento. −Y cogiendo un cuchillo corto las cuerdas y la cinta adhesivaabrió la caja.

Al abrir la caja loprimero que vio fue una carta, abriéndola la leyó.

Harryte envió chocolates y otros dulces para que los compartas con tus amigos,tienes dos manzanas de caramelo, una para ti y otra para Hermione.

Besos,Lily Potter.

Tras terminar de leerla carta, la dejo a un lado y se puso a ver lo que le habían llevado.

−Cuantos chocolates. −Ledijo Hermione mirando la caja. −A mí nunca me dan tantos, y siempre son sinazúcar.

−Es que tus padres sondentistas. −Le dijo Harry y cogiendo una de las manzanas se la dio. −Para ti.

Hermione al ver esamanzana se quedo parada. −¿En serio es para mí?

Harry asintió. −Mimadre lo ha puesto en la carta, una para ti y otra para mí.

−Gracias Harry. −Y cogiófuerte su manzana.

−De nada. −Y miro asus amigos. −Esta noche después de la fiesta de halloween del gran comedor,tendremos nuestra propia fiesta, mi madre me ha enviado un montón dechocolates.

−Mi padre también. −Ledijo Lyall mostrándoles la gran caja que le habían regalado.

−Creo que todostenemos muchos chocolates y caramelos. −Les dijo Dean que también había recibidouna gran caja de dulces. −¿Hermione que te han enviado?

−Un pastel de frutas,mis padres son dentistas y no les gustan que coma azúcar.

−Me gustan lospasteles de frutas. −Le dijo Harry y miro a su amiga. −¿Me darás un trozo?

−¿En serio te gustan lospasteles de fruta?

−Enséñamelo.

Hermione haciéndolecaso, abrió el pastel, y al verlo se quedaron parados, tenía una pintaestupenda.

 

Draco que pasaba porallí, al ver ese pastel se acerco y se robo una fresa.

Harry al ver a suprimo le pregunto. −¿Esta bueno?

−¿Bromeas? Estabuenísimo, déjame espacio. −Cuando Harry le hizo espacio llamo a un elfo y lepidió un cuchillo, platos y tenedores.

Draco cogiendo elcuchillo empezó a cortar el pastel de frutas.

−Draco el pastel es deHermione. −Le dijo Harry divertido.

−¿Y? −Draco lo miro. −Estabueno y punto, no puede quedarse sin probar. −Cuando termino de cortarlo le dioun trozo a Hermione y el resto lo fue repartiendo entre los demás.

Hermione no sabía sienfadarse o estar feliz de que todos estuvieran disfrutando tanto de su pastelde frutas.

−Esta buenísimo. −DijoHarry mientras se comía su trozo. −¿Herms lo ha hecho tu madre?

−Si, a mi madre legusta mucho cocinar.

−Pues dile que le hasalido buenísimo que no han sobrado ni las migas. −Y miro a Draco que estabasonriendo mientras se comía el pastel. −Espero que tengas algo para Hermione.

−Claro que sí, peroluego. −Y siguió comiendo el pastel.

−Draco que nadie te vaa robar tu trozo.

El niño lo miro. −Tueso no lo sabes, ¿o eres vidente?

−Ok, ya no digo nada más.−Y miro a Hermione. −El sí que da miedo cuando tiene algo que le gusta.

−Ya lo he visto. −Y siguiócomiendo su trozo.

Cuando el pastel defrutas hubo desaparecido, los chicos les dieron unas cajas a Hermione paraagradecerles que les hubiera dejado comer un pastel tan bueno.

Draco cogiendo la cajade dulces que su madre le había enviado, miro dentro hasta que encontró unosbombones que le dio a Hermione.

−Para ti, son bombonesde chocolate, caramelo y muchos otros.

Hermione cogiendo lacaja se lo agradeció. −Gracias. −Y miro a los demás. −Muchas gracias.

−No Hermione. −Le dijoHarry. −Gracias a ti por dejarnos probar una tarta tan buena.

−De nada. −Hermionerealmente se había emocionado, siempre se había sentido muy sola, pero en esaescuela todos la trataban muy bien y encima tenía amigos que era lo que ellasiempre había querido.

Mientras ellos comíanpastel, Bill que aun no había podido ir a casa de sus padres porque habíaestado muy ocupado, se fue a verlos.

−Bill. −Molly le sonrió.−Bienvenido, ¿te quedas a cenar?

−No. −Y la miro serio.−Estoy harto.

Ante eso, Arthur,Molly y Ginny lo miraron.

−¿Qué pasa? −Lepregunto su padre.

−¿Qué pasa? −Bill lomiro furioso. −Estoy harto de que sigáis pensando que sois el ombligo delmundo. −Y miro a su madre. −Si quieres dinero trabaja, que tienes manos y no quieroescuchar que estas casada con un Black, porque puedes estarlo, pero ellastambién trabajan, como la señora Lily ella está casada con James y aun asítrabaja, también las señoras Dorcas y Mary, las dos están casadas con los hijosde Orión y aun así trabajan, ¿y qué haces tú? Llorar todo el día porque notienes dinero para gastar, pues si quieres dinero trabaja. −Y antes de quepudiera decir algo miro a su padre. −¿Y tu papa que haces para solucionar esto?Nada, no haces nada, si quieres más dinero no esperes a que tu mujer te saquelas castañas del fuego, por Merlín que eres adulto, o deja ese estúpido trabajoen el ministerio en el que te pagan una miseria y busca algo donde te paguenmás.

 

−No voy a permitir queme hables así, es mi casa y yo soy tu madre respetame. −Le grito Molly queestaba furiosa por las cosas que su hijo le había dicho.

−Te hablo como quiero.−Le grito Bill. −Por vuestra culpa piensan que soy un cazafotunas que solo leinteresa salir con Dora por su dinero. −Y se iba a ir cuando se giro. −Voy aseguir saliendo con Dora porque la quiero, pero si pensáis que os vais a aprovecharde su dinero estáis muy equivocados, mañana iré a hablar con el señor Cygnus yle diré que firmare todos los papeles que me den para que sepa que no me quieroquedar con su dinero, que es Dora quien me interesa no su cuenta bancaria. −Ytras decir eso, salió de la casa dando un portazo.

Al día siguiente queera fiesta, todos los alumnos disfrutaban de un día de descanso, Hermione lehabía enviado una carta a sus padres diciéndoles que la tarta de frutas que lehabían enviado había tenido mucho éxito y luego se fue a disfrutar de su manzanade caramelo.

Llevaba un ratocomiéndosela, cuando vio a Draco, el chico acercándose y al ver la buena pintaque tenia la manzana, la cogió y le dio un buen mordisco.

−Mmm, buenísima. −Dijocon la boca llena.

−Draco. −Hermione alver su manzana que le faltaba un buen trozo no supo qué hacer. −Es mi manzana.

−Y esta buenísima.

−Draco Malfoy. −Gritohermione y lo miro. −Me has robado mi manzana.

−No seas exagerada,solo ha sido un trocito.

−¿Un trocito? −Y se laenseño. −Es un trozo enorme.

−Que va, bueno me voy,tengo cosas que hacer. −Y despidiéndose se fue.

Hermione al quedarse asolas con su manzana, se la quedo mirando, ella que estaba comiéndoseladespacio para que le durara mas y el idiota de Draco le daba un mordiscoenorme.

−¿Herms todo bien? −Lepregunto Harry acercándose.

−Harry, Draco es unasesino de manzanas.

−¿Un asesino demanzanas? −Le pregunto sin entender.

−Si mira. −Y le enseñola manzana. −Le ha dado un mordisco enorme.

Harry sentándose a sulado le dijo: −No te preocupes, en el callejón diagon siempre las venden puedescomprarlas en otro momento.

−No puede ser, a mispadres no les gusta que coma chocolate ni dulces.

−Ya verás cómo losolucionamos, ahora sigue comiéndola.

−Sí. −Y siguiócomiendo la manzana.

Harry sonriéndole ledijo que tenía que cosas que hacer y se fue a ver a Draco, no tardo mucho enencontrarlo.

−Draco.

El niño lo miro. −Harry.

−Hermione esta triste.

−Lo sé, ya lo tengosolucionado. −Y lo miro. −La manzana me llamaba, me decía Draco dame unmordisco y claro no le he podido decir que no.

Harry riéndose, sefue, jamás hubiera imaginado que a Draco fuera tan goloso.

He visto que a algunas no os gusta que Bill y Dora estén juntos, así que están las preguntas, ¿Dora se queda con Bill? ¿O no se queda con el? ¿Si o no?

El invento de Alphard lo veréis mas adelante y sobre Bella aun tengo dilemas sobre su vida, no se bien donde meterla

En su mansión Cygnus estaba jugando con sus nietos, cuando un elfo se apareció.

−Amo, tiene visita.

El hombre lo miro. −¿Quién?

−El señor Bill Weasley.

−Déjalo pasar, y llévalo al salón.

 

−Si amo. −Y tras una reverencia se fue.

−Abuelo, vamos a jugar. −Le dijo Cissy.

El hombre le sonrió. −Luego, ahora tengo que hablar de algunas cosas.

−Joohh, abuelo estamos jugando.

−Luego seguimos. −Y dándole un beso en la frente, se levanto y se fue al salón donde vio que Bill miraba por la ventana. −Buenos días.

Bill girándose lo miro. −Buenos días señor Black.

−Espero que lo que vengas a decirme sea importante, estoy disfrutando de mi día libre con mi familia.

−Sí señor, si no fuera importante no le hubiera venido a molestar.

−Está bien, siéntate. −Y le enseño un sofá donde se podía sentar.

Cygnus sentándose en frente llamo a un elfo para que les trajera unas tazas de té. −¿Y bien que me quieres decir? −Pregunto cuando el elfo se hubo ido para cumplir su orden.

−Quiero decirle, que me interesa su nieta Dora, y estoy dispuesto a firmar cualquier papel que me diga, no quiero que me acuse de ser un cazafortunas porque no lo soy, yo no soy como mis padres.

Cygnus que estaba apoyado en el respaldo del sofá lo miro. −Veo que tienes valor al venir aquí y decirme que quieres a mi nieta.

−Yo la quiero, y por ella hare cualquier cosa.

−Si bueno, no creo que estés a la altura de mi nieta, eres un simple trabajador en gringotts y ni siquiera tienes una casa donde vivir, y ni me quiero imaginar a Dora viviendo en casa de tus padres.

−Hare cualquier cosa por ella.

−¿Y si te dijera que no me interesas como futuro marido de Dora? ¿Qué harás?

−Como digo hare cualquier cosa. −Y lo miro. −Quiero a Dora, ¿no es suficiente?

El elfo se apareció en ese momento y dándole una taza a cada uno, hizo una reverencia a su amo y se fue.

−El amor puede ser muy bonito cuando se tiene dinero y tienes el estomago lleno, pero las cosas cambian cuando no tienes que llevarte a la boca o cuando no tienes dinero para comprar ropa en días de invierno y si piensas que voy a dejar que mi nieta te mantenga estas muy equivocado.

−Y yo no quiero que me mantenga, gano lo suficiente en gringotts para vivir sin problemas y si no vivo en una casa, es porque prefiero mi piso sin contar que pronto me iré a Egipto, me han ofrecido un trabajo como rompedor de maldiciones, estaré un par de años.

Ante eso Cygnus sonrió internamente, ese chico Bill le gustaba, no tenía nada que ver con los paletos de sus padres, tenia orgullo y luchaba por lo que quería.

−Está bien. −Cygnus lo miro. −Haremos esto, si cuando vuelvas aun quieres seguir con mi nieta volveremos a hablar, pero tienes que cumplir algunas condiciones.

−¿Qué condiciones?

−Primero, con mi nieta nadie juega si crees que por estar lejos de Londres ya podrás hacer lo que quieras, estas muy equivocado, me entero rápido de las cosas así que ni intentes tomarme por estúpido porque no lo soy, segundo si vuelves tendrás que firmar mil y un papel diciendo que no tocaras nada del dinero de Dora.

−Me parece bien, son dos puntos muy claros, estoy de acuerdo, como digo quiero a Dora y no me importa su dinero.

−Espero que cuando vuelvas tengas las cosas igual de claras que ahora.

−Eso lo dirá el tiempo. −Y levantándose le dijo: −Me tengo que ir, tengo que terminar unas cosas antes de irme a Egipto, gracias por su tiempo. −Y despidiéndose se fue.

 

Cuando Cygnus se quedo a solas, siguió tomándose su te, hasta que llego la pequeña Cissy. −Abuelito, estas tardando.

El hombre dejando la taza de té, se levanto y cogiendo en brazos a su nieta le sonrió. −Vamos a seguir jugando.

−Si abuelito. −Y agarrándolo por el cuello volvieron a sus juegos.

Unas horas más tarde, en hogwarts después de cenar, Draco se acercaba con una bolsa y se la dio a Hermione. −Para ti.

La castañita al ver la bolsa lo miro. −¿Por qué?

−No preguntes tanto y mira dentro.

Hermione haciéndole caso, cogió la bolsa y abriéndola, vio un par de manzanas de caramelo y otros dulces y chocolates, incluso tenía un par de figuritas de halloween.

Harry miro a Draco. −¿De dónde la has sacado?

−De la fiesta de halloween de tus padres.

−Mi madre no me ha enviado nada.

−Seguro que mañana la recibirás. −Y miro a Hermione. −Anoche hubo una gran fiesta en casa de los Potter para celebrar halloween, así que mi madre me ha enviado varias bolsas, una para ti y otra para mí.

Hermione que no sabía que decir solo dijo: −Gracias.

−De nada, y cuida las manzanas, me encantan. −Y sonriéndole se fue.

Ante eso Harry se rio. −Vaya primo tengo. −Y miro a Lyall y a los demás. −¿Habéis recibido las bolsas?

−No, pero seguro que mañana las recibimos.

−Seguro. −Y miro a Hermione. −¿Qué te parece?

−El solo se ha comido un trocito de mi manzana y me da kilos de chocolate.

−El es así. −Y le sonrió.

−¿Qué le puedo dar para agradecérselo?

−Seguro que es feliz con otra tarta.

Hermione contenta asintió. −Le pediré a mi madre que la haga.

−Díselo. −Y señalo a los demás gryffindor. −Pero no creo que solo te tengas que cuidar de Draco, sino también de ellos.

Hermione miro a sus amigos y vio que se estaban relamiendo. −Tardara días en enviar la tarta.

−No importa, nosotros la esperamos.

−Está bien. −Y volvió a prestar atención a la bolsa que Draco le había regalado.

Al día siguiente, Harry y los demás recibieron las bolsas de la fiesta de la familia Potter, incluso Hermione recibió otra, cogiendo una de las manzanas se la llevo a Draco.

−Para ti.

Draco cogiéndola le sonrió. −Gracias, ¿pero estas segura de que me la quieres dar?

−Sí, tengo tres. −Y lo miro con ojos brillantes. −Nunca había tenido tantas.

−Disfrútalas.

−Es lo que hare. −Y sonriéndole se fue con Harry que la esperaba.

Sin más problemas, el tiempo fue pasando hasta que pronto llegaron las vacaciones de navidades.

Durante el viaje en el tren, Harry estuvo muy nervioso, tanto que no se podía quedar quieto así que saliendo del compartimento, se fue a caminar hasta que se encontró a Draco que estaba comprado unas cosas en el carrito.

−Harry. −Draco lo miro cuando termino de pagar. −¿Todo bien?

−Nervioso. −Le confesó.

−¿Y porque estas nervioso?

−Porque esta es la primera navidad que paso con mis padres y mi familia.

−Creí que habías decidido no pensar más en lo que te paso.

−Y lo intento, pero es que no puedo, yo siempre pasaba mis navidades en hogwarts, porque mis tíos no me querían, y ahora este cambio.

−Será mejor que te tranquilices, sino tus padres se preguntaran que pasa y entonces no sabrás que responderle.

 

−Es que todo sigue igual.

Ante eso Draco lo miro sin entender. −¿Qué quieres decir?

−Todo iba bien, hasta esta mañana.

−¿Qué ha pasado esta mañana?

−Ronald ha dicho que no se iba a su casa, que sus padres se iban a Rumania a ver a Charlie que está trabajando con dragones, allí también paso lo mismo.

−Harry tienes que entender que muchas cosas serán igual, a no ser que seamos nosotros quienes lo cambiemos y ya sabes porque Ronald y sus hermanos pasan las navidades en hogwarts.

−Si porque no tienen dinero.

−Exactamente, y eso seguirá igual a no ser que tú le quieras dar tu dinero.

Ante eso Harry frunció el ceño. −¿Y porque yo le tendría que dar dinero? Ni que fuera un banco.

−Exactamente, no eres un banco y ellos solo te usaron así que no lo olvides, y te voy a decir algo más.

−¿El qué?

−No te lo quería decir para no preocuparte, pero te lo voy a decir, para que veas que tipo de gente son los Weasley.

−Habla de una vez, me estas poniendo nervioso.

−Mi abuelo Abraxas me escribió una carta poco después de halloween donde me decía que tu abuelo Charlus había amenazado al señor Weasley con quitarle su trabajo, si su mujer no dejaba de acosar a tu madre.

Al escuchar eso Harry lo miro. −¿Me estás diciendo que la señora Weasley está molestando a mi madre?

−Exactamente.

−¿Por qué?

−Porque tu madre se caso con tu padre y trabajaba en vez de estar disfrutando de sus millones.

−Es de locos. −Le dijo Harry. −Pero te voy a decir algo, si esa mujer le hace algo a mi madre, la mato aunque me pase toda la vida en Azkaban.

−No te tienes que preocupar por eso, tu abuelo ya la ha amenazado también con un bonito ataúd.

−El abuelo siempre hace las cosas bien, igual no deja de preocuparme.

−Y mas que te tendrás que preocupar el año que viene la comadreja menor entrara en hogwarts y seguro que te la querrán meter por los ojos.

−Seguramente, pero no me interesa.

−Harry hasta hace dos días estabas enamorado de ella, eso no se termina del día a la mañana.

−Puede ser, pero tengo mi fuerza de voluntad y eso es más grande que cualquier cosa.

−Eso espero, porque si terminas con esa de nueva, no creas que a tu familia le haga gracia.

−Lo sé, pero ellos son más importantes que cualquier caza fortunas. −Y lo miro.− Por eso vinimos aquí.

Gracias a todas por ayudarme a escoger la pareja de Dora, al final será Bill, sobre Bella eso de que viva en el extranjero esta genial, así apenas saldrá, y sobre Harry se quedara con la hija de Sirius, se que muchas me lo habéis preguntado pues ahí lo tenéis se quedara con Cassiopea

−Lo hicimos, tienesvisita.

Harry girándose al verque Hermione se acercaba le sonrió. −¿Qué haces por aquí?

−He venido a buscarte,llevas mucho tiempo paseando por el tren, me preguntaba dónde estabas. ¿Estásbien?

−Lo estoy. −Y sonriéndolele cogió de la mano y miro a Draco. -Ella sí que vale la pena. −Y le sonrió. −Nosvemos, me voy con Hermione.

−Ok. −Y miro aHermione. −Hasta luego leoncita.

Harry riéndose se lallevo, antes de que su amiga empezara a decirle lo que pensaba de que lallamara leoncita.

 

Al anochecer el trenpor fin llegaba a King cross, los alumnos cogiendo sus cosas se bajaron deltren y se fueron a buscar a sus familias.

Harry estaba buscandoa sus padres, al verlos se acerco corriendo y abrazo fuerte a su madre.

−Mama.

−Mi amor. −Lily abrazándolofuerte le dio un beso en la cabeza. −Te he extrañado muchísimo.

−Yo también. −Separándoseabrazo a su padre. −Papa.

−Hijo. −James le sonrió.−Veo que has sido un niño muy bueno y el profesor Dumbledore no nos ha avisadoninguna vez.

Harry mirando a supadre, lo abrazo fuerte.

James sonriendo a sumujer, lo miro. −Mi niño tiene papitis.

−Sí. −Dijo sin dejarde abrazarlo.

−Ahora para casa queya se está haciendo tarde. −Y miro a sus amigos que se acercaban. −¿Nos vamos?

−Sí. −Le dijo Sirius. −Harry.

El niño separándose desu padre, miro a Sirius. −Padrino. −Y lo abrazo, también abrazo a Remus.

−Tiene ganas deabrazos. −Le dijo James sonriendo a sus amigos.

−No pasa nada, losabrazos siempre son bien recibidos. −Le dijo Remus. −Nosotros ya nos vamos.

−Nosotros también, se estáhaciendo tarde, y seguro que Harry está cansado. −Les dijo James y miro aHarry. −Para casa.

−Sí. Y se iban a ircuando Harry se encontró a Hermione. −Herms.

−Harry. −La niña le sonrióy le presento a sus padres. −Ellos son mis padres, George y Jane Granger.

El niño sonrió a losadultos. −Hermione es una buena amiga.

Jane le sonrió.−Gracias.

−De nada. −Y presentoa sus padres. −Papa, mama ella es Hermione. −Y miro a los adultos. −Mis padresJames y Lily Potter.

−Un placer.− Le saludoLily. −Harry me ha hablado mucho de su hija, es una niña brillante.

−Gracias. −Le dijoGeorge.

−De nada. −Y abriendosu bolso saco una tarjeta y se la dio. −Para ustedes, la primera vez que fui ahogwarts, estaba muy perdida así que espero poder ayudarles.

Jane cogiendo latarjeta se lo agradeció. −Le estamos muy agradecidos, gracias.

−De nada.

−El 26 de diciembreharemos una fiesta en mi casa. −Les dijo James. −Pásense si tienen tiempo.

−Muchas gracias, perono queremos molestar.

James les sonrió. −Nomolestan, al contrario son más que bien venidos. −Y sonrió a Harry. −Ahora síque ya nos vamos a casa.

−Sí. −Y miro aHermione. −Veniros, las fiestas de mi familia son muy divertidas.

−Gracias. −Y miro asus padres. −Por fis.

−Está bien. −Le dijoGeorge al final y miro a los Potter. −Sí que iremos.

−Gracias, ahora sípara casa, que ya se está haciendo tarde y tus abuelos se preocupan si llegamostarde.− Le dijo James a Harry.

−Sí. −Y despidiéndosehasta el día 26 ya se fueron así todos se fueron a su casa.

Harry al llegar a sucasa, vio que no la habían decorado.

James como si leleyera la mente le dijo: −Mañana bien temprano iremos a comprar el árbol másgrande de todos y lo adornaremos, ¿Qué te parece?

−Genial.

−Eso será mañana ahoraves a bañarte que pronto cenaremos.

−Sí. −Y sonriéndole sefue a su habitación, aun se asombraba al verla, era enorme y le encantaba nadaque ver con la que los Dursley le habían dejado por temor.

Olvidándose de ellosse fue a bañar, un rato después cambiado bajo al comedor y vio que ya todosestaban sentados alrededor de la mesa.

 

James le sonrió. −Acenar.

−Sí que tengo muchahambre. −Y sentándose a su lado se pusieron a cenar.

Durante la cena, susabuelos le fueron haciendo preguntas y Harry las respondía encantado.

Cuando terminaron decenar, Harry dándoles las buenas noches se fue a su habitación a descansar.

Al día siguiente, lafamilia se fue a comprar el árbol más grande que encontraron, cuando Jamestermino de pagar se fueron a su casa y durante el resto del día lo estuvieronadornando.

Harry que no habíacomprado los regalos aun, miro a su padre. −Papa.

James que se estabariendo con su hija lo miro. −¿Harry pasa algo?

−No tengo aun misregalos.

El hombre mirando sureloj vio que aún era pronto. −Ahora iremos. −Y miro a su mujer. −Lils amor, mellevare a Harry para que compre los regalos, quedamos a las cinco en el centrocomercial para que los niños vean a Santa Claus y luego ya nos iremos a casa demi tío Orión.

−Me parece bien. −Ymiro a Harry. −Cariño tienes tu paga en la caja de tu habitación.

El niño le sonrió. −Gracias.−Y miro a su padre. −No tardo.

−Sí que tenemos prisa,hay muchas cosas que comprar.

−Sip. −Y se fueescaleras arriba, en su habitación, se puso a buscar la caja que su madre lehabía dicho, aunque tenía varias cajas al final encontró donde estaba sudinero, estaba guardado en una caja de madera de color marrón con su nombre enun lado.

Mirando todo eldinero, cogió la mitad, esperaba que con eso tuviera más que suficiente.

−Harry. −Jamesentrando lo miro. −¿Aun no estás?

−Estoy pensando enllevar la mitad de mi dinero, pero tengo muchas cosas que comprar, y no se sime llagara.

−Llévate la mitad, si yafaltara algo luego me lo devuelves.

−Sí. −Y cogiendo eldinero lo guardo bien y miro a su padre. −Ya nos podemos ir.

−Pues vamos. −Y asícogiendo bajando al piso principal, Harry le dio a su madre un papel. −Es parapapa.

−Lo comprare.

−Hazlo. −Y miro a supadre. −No papa, no te voy a decir lo que te voy a regalar, así que ni lointentes.

−Ohhh, Harry eresmalo. −Se quejo James.

−Mucho. −Y cogiendo asu padre de la mano se lo llevo mientras el no dejaba de quejarse y Lily y losdemás se reían.

Después de toda latarde de compras y de ver a Santa Claus la familia Potter llego a casa deOrión.

Nada más poner un pieen la mansión Harry tuvo que apretar los puños, allí estaba esa asesina deBellatrix.

−Harry no. −Le dijoCharlus acercándose. −Aquí ella no es ninguna asesina.

−¿Me has leído elpensamiento?

−No Harry, jamás loharía contigo o con alguien de esta familia, pero sabíamos que pasaría, al finy al cabo ella ha matado a mucha gente.

−Si abuelo, mato aSirius, a Dora y torturo a los Longbottom, y ahora está aquí como si no hubierapasado nada.

−Es que realmente noha pasado nada. −Le dijo su abuelo. −Aquí ella es una mujer libre que nunca haestado en Azkaban y no ha hecho daño a nadie.

Ante eso Harry no supoque decir.

−Harry. −Charlus lepuso una mano en la cabeza y lo miro. −Cygnus se ocupo de que Bella fuera porel buen camino, y aunque suene muy machista la ha casado con un hombre que lasabe controlar.

 

−Abuelo.

−Lo sé Harry, yo nuncapermitiré que nadie lastime a esta familia y los demás también, así que confíaen nosotros.

−Está bien abuelo,pero no me gusta y nunca me gustara.

−Lo entiendo, ahoravamos que pronto será la hora de la cena y aun tenemos muchas cosas que hacer.

−Si abuelo. −Y se fuecon su abuelo mientras no dejaba de mirar a Bella que estaba hablando con sushermanas y a simple vista estaba muy diferente, no llevaba ese peinadoestrafalario y no tenía esa expresión de mujer loca.

Después de una cenadonde no dejaron de haber muchas risas y anécdotas, Orión miro a los niños. −Eshora de irse a dormir, si mañana queréis los regalos.

−Abuelo es muy pronto.−Se quejo Cassiopea. −Nos queremos quedar más tiempo.

−Casey tiene razón es súperpronto. −Le dijo Ori. −Nos queremos quedar más tiempo, a no ser que ocultéisalgo.

Ante eso los adultosse quedaron parados y los niños los miraron sospechosamente.

−Sirius tu hijo teníaque ser. −Le dijo Regulus mirándolo.

Sirius miro a suhermano. −Oye a mi no me mires, que yo no he hecho nada esta vez.

−Niños ya se estáhaciendo tarde. −Les dijo Remus y señalo a los más pequeños que no dejaban debostezar. −¿O no queréis que se vayan a dormir?

−Sí que queremos quese vayan a dormir, pero nos queremos quedar un ratito mas.

−La noche de fin deaño os podréis quedar hasta bien tarde, pero hoy es el día en que todos nostenemos que ir pronto a dormir.

−Está bien. −Le dijoHarry y miro a sus primos. −Tío Remus tiene razón, hoy nos tenemos que irpronto a dormir.

−Tienes razón. −Ledijo Draco y así los niños les dieron las buenas noches a los adultos y sefueron a dormir.

Cuando los adultos sequedaron solos, todos miraron a Remus.

−Remus eres unencantador de niños. −Le dijo impresionado James. −Cuando tú hablas todos teescuchan y encima te hacen caso, enséñame gran maestro.

−Payaso. −Le dijoRemus riéndose y miro a los demás. −Yo también me voy a dormir, ha sido un díamuy largo.

−¿Has tenido muchotrabajo? −Le pregunto su mujer.

−Muchísimo. −Yentonces bostezo. −Disculpar, me voy a dormir.

−Buenas noches Remus,nosotros no tardaremos muchos en irnos a dormir, ya se está haciendo tarde. −Ledijo su padre.

−Buenas noches. −Y asípoco a poco todos se fueron marchando a dormir.

Al día siguiente,cuando los primeros rayos del sol entraron en la casa, la gran familia sedespertó y se fueron al gran salón de la mansión de Orión, hacía tiempo que novivía en Grimmauld, ahora vivía en una mansión mucho más grande y con muchojardín.

−Niños poco a poco seirán repartiendo los regalos. −Les dijo Orión. −Quien alce la voz o se levantese quedara sin regalo, somos muchos y hay que tener un cierto orden.

−Orión tiene razón. −Lesdijo Cygnus mirándolos. −No queremos terminar locos así que iremos despacio, tranquilosque nadie se quedara sin regalo.

Y ante eso, se fueronentregando los regalos, al terminar Alphard entro con una gran caja.

−Niños. −Cuando todoslo miraron les dijo: −No sé si lo sabéis pero mi trabajo es de investigación,cuando veo algo que me gusta en el mundo muggle lo intento cambiar para quenosotros los magos lo podamos usar, hace algún tiempo encontré una cosa que alos niños les encanta, se llama game boy así que no he parado de trabajar paratraerla aquí, no es exactamente una game boy pero sí que es una máquina dejuegos. −Y dejando la gran caja en el suelo, cogió las pequeñas cajas que habíadentro y las fue repartiendo. −Espero que os guste.

 

−Gracias tío Alphard. −Ledijo Harry cuando tuvo la suya.

El hombre le sonrió. −Denada Harry. −Y siguió repartiendo las otras cajas.

Harry con su caja sefue a sentar al lado de su padre y sonriéndole la empezó a abrir y al ver suvideoconsola sonrió. −Me gusta.

−Está muy bien. −Ledijo James. −Yo la he probado y es realmente interesante, además no solo es unavideoconsola también tiene otras aplicaciones, déjamela.

−Sí. −Y se la dio.

−Tienes que buscarteun nombre y todos los que lo tengan se podrán comunicar contigo, tanto mensajecomo por voz, y tiene más de 1000 juegos. −Y lo miro. −Antes de encenderlatienes que buscar un nombre.

Harry haciendo caso asu padre se puso a buscar un nombre y al final le dijo: −Solo se me ocurreHarry.

−Serás el gran Harry. −Ledijo James sonriéndole y encendiendo la videoconsola puso el menú y tras ponerel nombre, se empezó a escuchar una música. −Esa música quiere decir que aceptael nombre, hay que tener cuidado pues la videoconsola esta enlazada con lasdemás, así que si ve que ya el nombre ha sido escogido no lo aceptara.

−Lo tendré en cuenta.

−Hazlo. −Y le enseñoel menú. −Tienes muchas aplicaciones, el de videojuegos, el de comunicación,escribir, dibujar y muchos otros incluso tiene una cámara de fotos, en pascuaesperamos tener una impresora para que podáis tener en papel lo que hacéis. −Yse la devolvió. −Ahora que ya sabes que tiene tu videoconsola, ves a jugar.

−Sí. −Y cogiéndola ledio las gracias y se fue a jugar con los demás.

−Alphard tuviste unagran idea. −Le dijo Orión mirando a su primo. −Se que al principio tuve misdudas al meter esa cosa en nuestro mundo, pero ha resultado una gran idea, nosolo nos darán muchos beneficios sino que los niños estarán tranquilos. −Y miroa sus nietos y a sus sobrinos, todos estaban sentados o acostados en laalfombra mullida jugando a la videoconsola o con sus nuevos juguetes.

−Por eso lo hice. −Ledijo Alphard. −Sé que es bueno que salgan al jardín a jugar, pero en días comohoy que hace tanto frio o cuando llueve estarán tranquilos, mientras losadultos están haciendo sus cosas o solo quieren un momento de paz.

−Me parece perfecto,¿Cuándo la sacaras al mercado?

−Ya la he sacado, noquería perder la oportunidad de que la compraran en navidades.

−Y has hecho muy bien.

El hombre le sonrió,contento de que su idea hubiera sido recibida tan bien.

Mientras los adultosseguían hablando, los niños disfrutaban de sus regalos.

−Harry. −Casey lollamo.

El niño dejando demirar su máquina la miro. −Casey.

−¿Has visto? −Y leenseño su videoconsola que no era negra, ahora tenía un hermoso dibujo en lacarcasa.

−Vaya pasada, ¿Cómo lohas hecho?

−Ha sido fácil. −Yacostándose a su lado encima de un cojín se lo explico.

Al terminar Harry sonrió,había cambiado su carcasa negra por una snitch que no se quedaba quieta.

Al día siguiente erala fiesta en la familia Potter y mientras preparaban la casa, Harry llamo a supadre.

 

−Papa.

James lo miro. −¿Harrypasa algo?

−Papa le quieroregalar a Hermione una videoconsola igual que la nuestra, ¿puedo ir al callejóndiagon?

−Harry hoy es lafiesta.

−Lo sé, pero quieroregalársela esta noche.

−Iremos un momento yvolveremos no quiero llegar tarde.

−Solo serán cincominutos.

−Está bien, ves a portus cosas.

−Sí. −Y contento depoder ir al callejón diagon se fue a buscar su abrigo.

Al bajar vio que suspadres estaban hablando.

−James no tardéis, queaun tenemos muchas cosas que hacer.

−Solo serán cinco minutos.

−Eso espero, ¿iréispor red flu?

−No, porque deja todoasquerosamente sucio, nos apareceremos.

−Mejor, no tardéis.

−No lo haremos. −Ymiro a Harry. −¿Ya lo tienes todo?

−Sí.

−Pues vamos. −Ypasándole un brazo por los hombros se fueron

Al llegar al callejóndiagon se fueron directamente a la tienda de la familia Black.

−Vaya pasada. −Le dijoHarry a su padre mirando a su alrededor. −Es enorme.

James se rio. −Sí quees grande, tiene tres pisos y más de 200 metros cuadrados han comprado variastiendas y la han hecho una sola. −Y mirando a su alrededor busco lasvideoconsolas y no tardo mucho en encontrarlas. −Harry esta aquí. −Y cogiendouna se la dio a su hijo. −Ahora si vámonos.

−Sí. −Y con suvideoconsola se fue a pagar y volvieron a su casa.

Lily al verlos les sonrió.−Veo que si que os habéis tomado al pie de la letra eso de los cinco minutos. −Ymiro a Harry. −Cariño ves a bañarte, tienes la ropa encima de la cama.

−Sí. −Y miro a supadre. −Gracias por dejar que fuera a comprarla.

−De nada, ahora ves.

−Sí. −Y contento detener una videoconsola para Hermione, se fue a su habitación a prepararse.

Un rato después, losprimeros invitados ya llegaban.

Hermione al ver lacasa de Harry se quedo parada, nunca había estado en una mansión y esta erahermosa.

−¿Te gusta? −Lepregunto el señor Potter.

Hermone asintió. −Eshermosa. −Y lo miro. −Me gusta mucho.

James le sonrió. −Mealegro que te guste, fue un regalo que le hice a mi mujer cuando nos casamos.

Ante eso la chicaabrió muchos los ojos.

−¿Qué? Le preguntoJames interesado.

−Es que cuando alguiense casa, le regala cosas pequeñas como relojes, collares incluso coches o motos,pero no una mansión.

Tras decir eso, seescucho una risa.

James y Hermionegirándose vieron a Charlus.

−Ella tiene razón. −Ledijo el hombre.

−Papa, creí que tegustaba. −Protesto James.

−Que me guste noquiere decir que no pensara que estabas loco al regalarle una mansión. −Y miroa la niña. −A ti no te conozco. ¿Quién eres?

−Hermione Grangerseñor.

James miro a su padre.−Papa, ella es la amiga de Harry de la que tanto te he hablado, la niñabrillante.

Charlus le sonrió. −Bienvenidaa casa de los Potter, mi nombre es Charlus Potter, jefe de los aurores delministerio ingles.

La niña le sonrió.

−Porque no entras, yalos demás están entrando.

Hermione le iba adecir que estaba esperando a sus padres que estaban hablando con Lily, cuandoHarry se acerco. −Hermione, feliz navidad.

 

La leona le sonrió. −Feliznavidad, gracias por invitarnos.

−De nada. −Ycogiéndole de la mano miro a su padre y a su abuelo. −Me la llevo para darle miregalo.

James le sonrió. −Claroque sí, pero no tardes que pronto empezara la cena.

−No tardo. −Y se llevoa Hermione corriendo.


−Me gusta esa chica. −Ledijo Charlus a su hijo. −Se nota que está centrada.

−Y lo está. −Le dijoJames. −Es como Lily, una niña centrada en sus estudios y sus amistades.

Charlus le sonrió. −Mealegro de que Harry se rodee de gente buena.

−Yo también, ¿vamos aseguir saludando a los demás?

−Sí. −Y así acercándosea la entrada, siguieron saludando a los demás.

Mientras Hermioneestaba con Harry y los adultos saludaban a sus invitados, Draco que no hacíamucho tiempo que había llegado con su familia, paseaba por la mansión.

No mucho tiempodespués, Charlus les daba la bienvenida por haber ido a esa fiesta y les pedíaque se fueran sentando que pronto servirían la cena.

Draco estaba buscandosu nombre, no tardo mucho en encontrarlo y vio que Hermione estaba allí.

−Hermione.

La chica sorprendidalo miro. −Draco.

El chico sentándose asu lado le sonrió. −Veo que te han invitado.

−Fue cosa de últimahora, cuando salíamos de King cross me encontré con Harry y sus padres y nosinvitaron.

−Eso está muy bien. −Yle sonrió. −Ese vestido azul te queda muy bien.

Hermione sonrojándosele dio las gracias.

−Hermione. −Su madreque estaba enfrente la llamo. −¿Estás bien?

La chica la miro. −Simama. −E hizo las presentaciones. −Mama, papa el es Draco Malfoy el primo deHarry.

La mujer le sonrió. −Unplacer Draco Malfoy, me llamo Jane Granger. −Y señalo a su marido que lesonreía. −Y el es mi marido George Granger.

−Un placer, y graciaspor su tarta de frutas, estaba realmente buena.

Jane le sonrió. −CuandoHermione me comento que tenía un compañero que le gustaban tanto las tartas defrutas que hacía, me hizo mucha ilusión muchos prefieren los dulces que algo mássano.

−Me gustan los dulcescomo a cualquiera pero también las tartas de frutas y la suya me gusto mucho.

−Ya te hare otra.

−Gracias.

−De nada. −Y nopudieron decir nada más porque los camareros empezaron a servir la cena.

Cuando los camarerosse retiraron y se pusieron a cenar, Hermione miro a Draco.

−Draco.

El niño la miro. −Dime.

−Harry me ha regaladouna videoconsola mágica, pero no sé cómo usarla, nunca la he usado, ¿me puedesayudar?

Draco le sonrió. −Claroque sí, mi tío Alphard nos la regalo a todos, es el nuevo invento de la familiaBlack.

−No sabía que lafamilia Black, se dedicara a los inventos.

−Y no nos dedicamos,es mas cosa de mi tío Alphard, el va por las ciudades muggles buscando cosasque traer a nuestro mundo y entonces lo cambia, la videoconsola la ha sacado deuna maqina muggle, de la game boy.

−¿La conoces?

−Sí, mi tío Sirius meregalo una no hace mucho tiempo.

Mientras elloshablaban, Jane y George los miraban sonriendo, ese chico Draco no solo teníabuenos modales sino que parece interesado en la charla que tenia con su hija,Hermione era muy seria para su edad y por eso mucha gente se apartaba de sulado, pero parecía que ese chico no le importaba su gran inteligencia.

 

−¿Qué te parece lacena? −Le pregunto Draco a Hermione cuando ya iban por el pescado.

−Muy buena. −Le dijola chica. −¿Han venido tus amigos?

−Theo y Blaise si quehan venido, Blaise ha venido con su padre y Theo con sus padres, y Pansy havenido sola, es la única que ha sido invitada, sus padres no han recibidoinvitación.

−¿Y porque no?

−Diferencias.

−¿Diferencias?

−Sí. −Draco la miro. −LosParkinson piensan que mi familia ha caído en desgracia por tener familia nomágica.

Ante eso Hermione lomiro con los ojos muy abiertos. −¿Por qué creen eso? Los que tenemos familia nomágica no estamos de acuerdo.

−Y mis abuelos y mistíos piensan igual que tu así que no han sido invitados, no van a permitir quese digan tantas tonterías. −Y le sonrió. −No te preocupes, son solo discusionessin importancia.

−¿Cómo puedes decirque son cosas sin importancia?

−Porque lo son. −Yseñalo a un hombre que estaba sentado al lado del señor Potter. −¿Sabes quiénes él?

−No. −Y lo miro. −¿Quiénes?

−El es Orión Black. −Ymiro a Hermione. −Él es el hombre más poderoso de este mundo, es el patriarcade la familia Black, y nadie manda más que el, ni siquiera el ministro demagia. −Y le sonrió. −Y lo que él dice se cumple y si él dice que los hijos demuggles y sus familias son bienvenidos, es que lo son.

−Vaya si que manda.

−Mucho, como digonadie supera su poder y si no es ministro es porque pasa, cree que ese puestode trabajo esta mas que gafado.

−¿Gafado porque?

−Porque los últimosministros que hemos tenido, son unos incompetentes que no saben bien su trabajoy mi tío abuelo Orión ha tenido que llamarles mucho la atención.

−¿Es tu tío abuelo?

−Sí, el cuñado y primode mi abuelo Cygnus. −Y señalo a un hombre que se parecía mucho a Orión. −El esmi abuelo, Orión se caso con su hermana que también es su prima.

Hermione le sonrió. −Tufamilia es muy interesante.

Draco le sonrió. −Síque lo es. −Y vieron como los camareros quitaban los platos sucios y les poníandelante un postre de chocolate.

−Cuando terminemos decenar, te ayudare con tu videoconsola.

−Gracias.

−De nada. −Y sepusieron a comer sus postres de chocolate.

Cuando terminaron decenar, se fueron a una gran sala y la música empezó a sonar.

−Espero que disfrutendel baile. −Les dijo Charlus y acercándose a su mujer, le cogió de la mano ycolocándose en medio de la pista empezaron a bailar.

−Hermione vamos abailar. −Le dijo Draco y cogiéndole de la mano se fueron a bailar.

−No sé bailar. −Sequejo la chica.

−No te preocupes no dirénada si me pisas.

−Seguro que al final síque me lo dirás.

−Ya verás cómo no. −Y sonriéndolese pusieron a bailar.

−Draco déjame volver. −Ledijo un rato después Hermione con pena, ya le había pisado como cuatro veces.

El niño le sonrió. −Noquiero. −Y siguieron bailando.

En un lado, Abraxas yCygnus miraban como Draco bailaba con una niña que no conocían.

−Harry. −Cygnus llamoa su sobrino.

−Tío Cygnus.

−¿Quién es la niña conla que está bailando Draco?

Harry buscando a suprimo no tardo mucho en encontrarlo y al ver que estaba bailando con Hermione sonrióy les dijo: −Es Hermione Granger, es la primera bruja de su familia y suspadres son dentistas.

 

Ante eso los adultosasintieron, sabían por el cuaderno todo lo que había hecho esa niña para ayudara todos y no solo tenía un gran y hermoso corazón, sino que no estaba interesadani en el dinero ni en la posición social.

−No sabía que lahabíamos invitado. −Le dijo Abraxas.

−Fue cosa mía. −Ledijo Harry. −La vimos en la estación y la invite.

Los adultos lesonrieron. −He hiciste bien, ahora ves a bailar. −Y vieron que Casiopea seacercaba y que cogía la mano de Harry.

−Harry ven a bailar,no tengo a nadie.

−Claro que sí. −Y sonriéndolese la llevo a la pista de baile.

Mientras ellosbailaban, Draco y Hermione seguían bailando.

−Draco la últimapieza, ya me empiezan a doler los pies, no acostumbro a llevar zapatos.

−Está bien, pero luegoseguiremos bailando. −Y le dijo: −Prométemelo sino no dejare que vayas adescansar.

−Está bien, te loprometo.

Draco sonriéndoleasintió.

Cuando la piezatermino, Draco y Hermione se fueron a sentar para descansar un rato.

−Mientras descansamos,puedo enseñarte cómo usar tu videoconsola.

−Gracias, no tardo voya buscarla.

−Yo mientras buscarealgo de beber.

−Gracias. −Y se fue abuscar su bolsa al volver, vio a Draco que llevaba dos copas de zumo denaranja.

−Aquí tienes. −Le dijoDraco dándole una de las copas.

−Gracias. −Y dándoleun gran trago la dejo encima de la mesa y le dio la caja.

−Es realmentesencillo. −Le dijo Draco abriendo la caja. −Además también es como un teléfonoy puedes hablar con personas que están muy lejos.

−¿Entonces puedocomprar una para que mis padres la tengan?

Draco le sonrió. −Síque puedes, la puedes comprar en el callejón diagon.

−Ya la comprare, y tetengo que dar mi regalo de navidad.

Ante eso Draco lamiro. −¿Me has comprado un regalo de navidad?

−Más bien lo he hechocon mis manos. -Le dijo tímidamente.

−Ya tengo ganas deverlo.

−Te lo daré cuandovolvamos a hogwarts.

−Bien, ya estáencendida. −Y le enseño la videoconsola. −Tienes que buscar un nombre.

−¿Un nombre?

−Si para que te puedanreconocer. −Y sonriendo se puso a escribir. −Serás leoncita.

−Draco no. −Le dijointentando pararlo.

−Si Hermione, estagenial. −Y vio que sus tíos se acercaban. −Tío Sirius.

El hombre le sonrió. −Draco.−Y miro a la niña. −Hermione.

−Buenas noches.

−Buenas noches. −Ymiro a Draco. −¿Querías algo?

−Sí, que te parecepara Hermione leoncita, ¿a que le queda bien?

−Sí que le queda. −Ledijo Sirius y miro a Hermione. −Ya Harry me ha contado algo, no te preocupes esun hermoso nombre.

−Pero

Remus acercando lepuso la mano en la mejilla y la miro con hermosos ojos castaños. −Las leonas nosolo son hermosos animales sino también, fuertes, valientes que no tienen nadaque ver con los vagos de los leones, las leonas son las que cazan para que nopase hambre nadie en su manada. −Y dándole un beso en la mejilla le dijo: −Tequeda estupendamente ese nombre. −Y levantándose miro a Sirius. −Vamos.

−Sí. −Y así los doshombres se fueron, mientras Hermione que se había puesto colorada no sabía quedecir.

 

Draco en un lado lamiraba divertida, ese Remus no tenía nada que ver con el que él habíadespreciado en su mundo, este no solo no era un licántropo sino que teniaseguridad en si mismo y tanto su familia materna como la paterna lo tenían comoamigo.

−Sé que mi tío Remuses atractivo pero no para que se te caiga la baba.

Ante eso Hermione lomiro. −No se me cae la baba.

−Huy que no, entoncesdecidido te pondremos leoncita.

−Está bien, ¿Cuál esel tuyo?

−El mío es dragón. −Yla miro. −Por mi nombre que viene del latín.

−No es que hayaspensado mucho.

−Nop. −Y riéndose leenseño todo lo que podía hacer con su videoconsola.

Unas horas más tarde,la fiesta terminaba y Hermione se reunía con sus padres.

−¿Qué tal te lo haspasado? −Le pregunto Jane.

−Muy bien, pero estoycansada.

−Es normal, hemosvisto que has bailado mucho. −Y miro a sus anfitriones. −Gracias por habernosinvitado, ha sido una noche muy agradable.

Lily y James le sonrió.−De nada, gracias a vosotros por haber venido buenas noches.

−Buenas noches. −Lesdijo George y sonrió a su hija. −Vamos.

−Sí. −Y despidiéndosese fue con sus padres.

Una vez los invitadosse fueron, Harry miro a sus padres. −Ya me voy a dormir, estoy muy cansado.

−Descansa, mañana note despertaremos así podrás dormir todo lo que quieras.

−Gracias. −Y dándoleslas buenas noches se fue a su habitación.

Había sido una fiestamuy divertida, sin contar con que la loca de Bella había estado allí, perobueno se había sabido comportar y no había dado ningún problema.

Otro que estabacansado era Draco, cuando llego a su casa que por suerte no estaba muy lejos dela de los Potter, les dio las buenas noches y se fue a su cuarto.

Una vez en su cuartose puso su pijama y metiéndose en la cama sonrió, había sido una noche muyagradable se lo había pasado muy bien con Hermione, quien hubiera imaginado quelas cosas podrían ser tan interesantes con la leoncita, con una sonrisa en loslabios se durmió.

Al día siguiente, nadamás abrir los ojos Draco cogió su videoconsola que la tenia encima de su mesitade noche y le envió un mensaje a Hermione.

Buenosdías leoncita, espero que hayas dormido bien. Y tras enviar el mensaje se fue a bañar.

Una vez preparado paraese día, miro haber si tenía respuesta y para su sorpresa la tenia.

Buenosdías, si que he dormido bien, voy a ir a comprar la videoconsola le hable a mispadres de ella y están encantados, ¿me acompañas?

Ante eso, el chicosonriendo le envió la contestación. Sique te acompaño. Y mirando la hora en su despertador le dijo: Quedamos a las 10 al principio del callejóndiagon.

La respuesta no tardomucho en llegar.

Meparece bien, nos vemos.Y al final del mensaje venia un emoticono de una carita sonriendo.

Contento de tener esosplanes hechos, bajo al comedor.

−Buenos días. −Y lesdio un beso a todos.

−Buenos días, hijo. −Narcissale sonrió. −Te veo muy contento y eso que acabas de despertarte.

−Es que Hermione me haenviado un mensaje para quedar.

−¿Y donde vais a ir? −Lepregunto Lucius que se estaba tomando una taza de té.

 

−Vamos a ir alcallejón diagon, ayer Harry le regalo una videoconsola y ahora ella quierecomprar una para que se pueda comunicar con sus padres cuando estemos enhogwarts.

−Me parece muy bien. −Ledijo Abraxas y le sonrió. −Puedes ir.

−Gracias, igual notardare.

−No lo hagas. −Le dijosu padre. −Hoy nos vamos a casa de campo de tu abuelo Cygnus, pasaremos lo quequeda de vacaciones allí.

−Antes de comer estaréaquí.

−Bien, ahora desayuna,¿o quieres hacer esperar a Hermione? −Le pregunto Lucius.

−Para nada. −Y sonriéndolese puso a desayunar, esa vida era maravillosa y a él le encantaba, no lacambiaría por nada del mundo.

Cuando termino dedesayunar se abrigo bien y cogiendo algo de dinero se despidió de su familia,diciéndoles de nuevo que no tardaría mucho en volver.

Una vez en el callejóndiagon, no tardo mucho en ver a Hermione que iba con un abrigo negro y el gorroera peludito.

−¿Llevas tiempoesperando? −Le pregunto Draco acercándose.

Hermione le sonrió. −Acabode llegar.

Draco sonriéndole ledijo: −Que te parece si primero compramos tu videconsola y luego vamos a pasear,no tengo que volver a casa hasta las 12.

−Yo igual, mis padres estánterminando unas cosas pero luego nos iremos con mis abuelos lo que queda devacaciones.

−Que coincidencia yome voy a casa de mi abuelo.

−Sí que es coincidencia.−Y sonriéndole se fueron a comprar la videoconsola, una vez la tuvieron sefueron a disfrutar de las cosas que podía ofrecer el callejón diagon.

Una vez se cansaron sefueron a tomar un chocolate caliente.

−Sí que es popular lanueva videoconsola.

−Sí que lo es. −Ledijo Draco. −¿Has visto que cola? Era cosa de locos. −Al llegar a la tienda sehabían tenido que esperar casi una hora para que les atendieran habían colasinterminables.

Sonriéndose mutuamentesiguieron tomando su chocolate caliente.

−Ya nos tenemos queir. −Le dijo Draco mirando su reloj. −Son las doce menos cuarto, no quiero quetus padres te riñan.

−Tienes razón, ademássi llego tarde se preocuparían y no quiero.

Draco sonriéndole cogiósu dinero y pagando los dos chocolates, volvieron a la entrada del callejóndiagon. −Nos vemos el día 3, cuando llegues a casa envíame un mensaje.

−Lo hare. −Y dándoleun beso en la mejilla le dio las gracias por haberle acompañado y por haberleinvitado a un chocolate caliente.

Una vez Draco se quedoa solas, puso rumbo a su casa.

−¿Draco donde te hasmetido? −Le pregunto Abraxas y frunció el ceño. −Estás todo sucio.

El chico mirándose enel espejo que había allí frunció también el ceño.

−Abuelo es que laschimeneas del callejón diagon están todas sucias, son unos marranos.

−Ya lo veo. −Y le sonrió.−¿Qué tal tu mañana?

−Muy bien, Hermione esuna chica muy agradable, me gusta mucho.

−Eso está muy bien,ahora ves a bañarte y ponerte ropa limpia, no tardaremos mucho en comer y luegonos iremos.

−Sí. −Y sonriéndole sefue a su habitación, antes de meterse en el baño miro haber si tenía algúnmensaje y vio que efectivamente tenia uno.

Hermione le decía queya estaba en casa con sus padres y de nuevo le daba las gracias por haberlaacompañado y le enviaba varios emoticonos.

 

Draco contentísimo le envióotro mensaje y ya se metió en el baño.

El día tres de enero,Hermione se despertaba y sonrió, por fin después de casi quince días devacaciones volvía a hogwarts, le encantaba estar con su familia, pero tambiénle gustaba la escuela, levantándose se fue a preparar.

Una vez vestida bajo ala planta principal para desayunar.

−¿Hermione emocionada?−Le pregunto Jane mirando a su hija.

−Mucho mama. −Y le sonrió.−Lo mejor de todo es que tenéis la videoconsola y podremos hablar más a menudo.

Ante eso los adultostambién sonrieron. −Sí que está muy bien, te he preparado una tarta de frutaspara tus amigos, sobre todo para Draco por ser tan amable.

−Gracias.

−De nada, ahoradesayuna.

−Sip. −Y sonriéndolede nuevo se puso a desayunar.

Una vez terminaron dedesayunar, y antes de irse para la estación, George llamaba a su hija. −Hermsno te olvides de nada, sobre todo los regalos para tus amigos.

−Gracias porrecordármelo, ahora mirare que todo esté bien guardado.

−Hazlo sino luego nopodremos regresar.

−Sip. −Y subiendo a suhabitación miro que lo tuviera todo bien guardado en su mochila, la videconsola,los regalos para sus amigos, un par de libros para leer, sonriendo al ver quelo tenía todo, cerro la cremallera y colocándose la mochila en la espalda yabajo. −Ya lo tengo todo. −Les dijo a sus padres.

−Pues vamos. −Y asícargando todo en el coche se fueron a la estación.

Al llegar vieron quelos Potter estaban allí así que se acercaron a saludar.

−Buenos días.

−Buenos días. −Y lessonrieron.

−Hermione. −Jane miroa su hija. −Pórtate bien y espero tus cartas y tus mensajes.

La chica la abrazo. −Claroque si mama, te enviare muchos mensajitos. −Y abrazo a su padre. −Papa nosvemos en pascua.

−Hasta pascua. −Y abrazándolafuerte y dándole muchos besos se despidieron y vieron como subía en el tren conHarry y otros niños.

Una vez en el tren sefueron a un compartimento y Hermione les dio sus regalos a sus amigos.

−Para vosotros, los hehecho yo.

Harry cogiendo elsuyo, lo abrió y al ver que era una pulsera con un charmi de un león le sonrió.−Gracias, ¿me la pones?

−Sí. −Y colocándoselaalrededor de la muñeca se la ato en un fuerte lazo.

−Gracias Hermione. −Ledijo Casiopea. −Ya me enseñaras a hacerlas.

La chica le sonrió. −Claroque sí, me enseño mi abuela, ella dice que a veces es mejor un regalo hecho quecomprado.

−Sí que es mejor. −Ledijo Cassie mientras su hermano le ponía su pulsera.

Llevaban un rato en eltren, cuando se escucho una música.

−¿De quién es? −Lepregunto Harry que estaba jugando con su videoconsola y no había recibido ningúnmensaje.

−Es la mía. −Le dijoHermione que también estaba jugando, entre todos los juegos que tenia lavideoconsola había uno realmente divertido de abogados y a ella le gustabamucho. −Es de Draco, pregunta donde estamos.

−Díselo antes de quele entre un ataque de nervios. −Le dijo Harry riéndose sin apartar la vista desu juego, estaba criando un dragón.

−Ahora se lo digo. −Yponiendo pause a su juego, le envió un mensaje.

No pasaron ni cincominutos cuando la puerta se abrió y aparecieron Draco y los demás.

 

−Buenos días.

−Buenos días. −Le dijoDraco y vio que ya todos los asientos estaban ocupados. −Vamos al final, ese vagónsiempre esta vacio.

−Mejor, así nospodremos sentar todos juntos. −Le dijo Casiopea.

−Vamos. −Y asícogiendo sus cosas se fueron al último vagón, que como les dijo Draco estaba vacío.

−Chicos para vosotros.−Le dijo Hermione y les dio sus regalos a los slytherin.

Draco cogiendo suregalo, lo abrió y vio una pulsera de cuero con un pequeño dragón.

−Gracias Hermione.

La chica que estabasentada a su lado le sonrió. −De nada. −Y cogiéndola se la puso. −Tengo otracosa. −Y levantándose cogió su mochila y con cuidado saco lo que allí tenia.

−Pastel. −Dracoquitándoselo de las manos lo abrió y vio que efectivamente era un pastel defrutas. −Cuchillo. −Y miro a los demás. −¿Cuchillo?

−No, Draco. −Le dijoHarry mirándolo. −Estamos en un tren, ¿Quién lleva un cuchillo en un viaje?

−Quiero pastel. −ProtestoDraco. −Da igual. −Y cogiendo el pastel con las manos empezó a trocearlo.

−¿Draco no puedesesperar? −Le pregunto Hermione que miraba asombrada como el pastel de su madreera troceado en formas irregulares.

−No. −Y una vez elpastel estuvo troceado lo fue repartiendo. −Esta buenísimo. −Dijo una vez sehubo terminado su parte.

−La próxima vezesperare hasta que llegue al castillo. −Les dijo Hermione.

−No Hermione. −Le dijoDraco y sonrió a su prima que le dio una servilleta para que se limpiara. −Lospasteles son para comerlos al momento.

−Si Draco, la próximavez esperare. −Y cogiendo la servilleta que Cassie le daba se lo agradeció yuna vez tuvo las manos limpias cogió su videoconsola y se puso a jugar.

Draco acercándose más,miro como Hermione jugaba. −¿A qué juegas?

Hermione lo miro. −Aun juego de abogados, hay cientos de juegos.

Draco le sonrió. −Síque hay muchos juegos, ¿sabes que puedes jugar por parejas?

Ante eso la chica sesorprendió. −No, no lo sabía.

−Si mira. −Ycogiéndole la videoconsola se puso a enseñarle. −Todos los juegos tienen unaversión de pareja, por ejemplo en el de los abogados, uno es el fiscal y el otroel abogado y puedes preparar tu propio caso o puedes dejar que tu contrincantelo haga.

−Quiero jugar a eso,¿juegas conmigo?

−Claro que sí. −Ydevolviéndole la videoconsola cogió la suya y así se pusieron a jugar.

Todos estaban tanmetidos en sus juegos que no se dieron cuenta de que fuera el cielo se ibaoscureciendo hasta que los prefectos les avisaron de que ya no tardarían muchoen llegar a la escuela.

−Luego seguís jugando.−Les dijo el prefecto. −Ahora cambiaros.

−Lo haremos, graciaspor avisarnos. −Le dijo Harry.

−De nada. −Y volvió asu sitio.

−Hermione guarda bienel juego, seguiremos jugando en otro momento. −Le dijo Draco.

−Sí que tengo queadivinar quién es tu asesino.

−Eso te va a costar. −Yriéndose le dijo a Harry. −Al final no estamos jugando al de abogados, sino auno de asesinos, uno es el detective y el otro es el asesino, yo soy el asesinoy Hermione tiene que descubrir porque he matado y quien es mi asesino, puedestener hasta diez sospechosos.

Harry lo mirointeresado. −Parece muy interesante.

−Sí que lo es, ya te diréel nombre.

 

−Si gracias.

−De nada.

−Nosotras nos vamos acambiar. −Les dijo Hermione y cogiendo su mochila se fue a un sitio donde nohubieran chicos.

Una vez cambiadosvolvieron a sus asientos y no mucho tiempo después, el tren llegaba aHogsmeade.

Al llegar al colegio ytras la bienvenida del profesor Dumbledore, se pusieron a cenar y estuvieronhablando de los regalos que habían tenido.

−El mejor regalo detodos, es el de mi madre. −Les dijo Seamus.

Ante eso Harry lomiro. −¿Qué te ha regalado tu madre?

−Una videoconsolamágica, y ha gustado tanto en casa, que mi padre también se ha comprado una yaunque estemos muy lejos podemos seguir jugando juntos.

−Esta genial. −Le dijoDean. −A mí también me la han regalado. −Y miro a Harry. −¿La tienes?

−Sí que la tengo, mitío Alphard nos la regalo a todos la mañana de navidad.

−¿A todos? ¿Cuántossois todos?

Harry le sonrió. −ALyall, a Neville, a Orión y Casiopea, a Draco, a mis primos más pequeños, mishermanos y a mí, una para cada uno.

−Debe de habersedejado un montón de dinero.

Harry se rio. −Que va,¿no lo sabes?

−¿El que no se?

−Dean. −Neville lollamo.

Dean lo miro. −¿Qué?

−Es la familia Black quienha sacado la videoconsola al mercado, Alphard es Alphard Black el primo pequeñode Orión Black. −Y le sonrió.

−Vaya, jamás hubieraimaginado que fuera un Black quien lo sacara.

−Ya ves que si, y va asacar más cosas, como impresoras y cosas así, pero no sé exactamente que será,tendremos que esperar hasta pascua.

−Que guay. −Le dijoDean.

−Sí que está bien.

−Sip. −Y miro aHermione. −¿Tú tienes una?

−Sí. −Y le sonrió. −Harryme la regalo, no sabía que la habían sacado, así que me lleve una sorpresacuando me la regalo, y mis padres se han comprado una.

−Es que esta genial.

−Sí que lo está. −Ysonriendo a Harry siguió cenando.

Al día siguientemientras los alumnos estaban en clases, en Londres Dora iba paseando por elcallejón diagon, cuando se encontró con su abuelo.

−Abuelo. −La chica acercándoselo abrazo fuerte.

−Dora. −El hombredándole un beso en la cabeza se la llevo a un teteria. −¿Qué tal todo?

−Muy bien con lasclases.

−¿Y con lo demás?

−Abuelo. −Dora lomiro. −He recibido una carta de Bill. −Y abriendo su bolso la saco y se laenseño. −Dice que desde que se fue en sus cartas no para de discutir con suspadres.

Cygnus cogiendo lacarta la leyó, al terminar la miro. −Dora no es tu culpa.

−Abuelo como puedesdecir eso. −Le dijo la chica. −Esa familia solo está interesada en el dinero denuestra familia, y Bill que se pone de mi lado diciéndoles que no va a permitirque me usen, abuelo no quiero que por mi culpa una familia se rompa, es mejorque lo deje y el encuentre a alguien que su familia no quiera robar.

−Dora eso si que no. −Ledijo Cygnus que se sentó a su lado y le pasó un brazo por los hombros. −¿Tuquieres a ese chico?

−Sí que lo quiero,pero solo hay problemas. −Y lo miro con los ojos llenos de lágrimas. −¿Porqueno puedo tener una relación normal?

−Yo me ocupare detodo. −Y le paso un pañuelo para que se limpiara. −Pero si tu lo quieres luchapor el.

 

−Abuelo es difícilluchar cuando tu novio esta a miles de kilómetros, y no sé si volverá, puedeque se enamore de una tonta pija que esté dispuesta a darle todos sus millonesa su familia.

−Entonces es que esidiota. −Le dijo Cygnus y levantándole la cabeza le dijo: −Dora eres una chicamaravillosa, así que no dejes que esa familia te haga sentir mal, como he dichotú no estás haciendo nada mal, y no es tu culpa pertenecer a una familia quetiene dinero.

−Si bueno a veces mepregunto, si todo esto sirve de algo.

−Eso solo el tiempo telo dirá, además Bill aun tardara 21 meses en volver.

−Una eternidad.

−Lo es, solo tenpaciencia.

−Es lo que hare, ¿Quéme recomiendas sobre los Weasley?

−A esos ignórales, yome ocupare de ellos.

−Gracias abuelito.

−De nada hermosa,ahora termina tú te, que nos iremos de compras.

Ante eso la chica seanimo, cuando se terminaron su te fueron a comprar.

Unas horas más tarde,cuando terminaron de comprar Cygnus llevo a su nieta a su casa y luego se fue acasa de los Weasley.

La familia al verlo selo quedaron mirando.

−Señor Black, ¿quéhace por aquí?

−He venido porque mehe enterado de que no han hecho caso a su hijo Bill. −Y los miro duramente. −Yahe leído la carta que su hijo ha enviado a mi nieta, en esa donde no dejan deatosigarlo para que vuelva a Londres y se case con Dora y no firme ningún acuerdoprenupcial, ¿me creen tan idiota para permitir que ese matrimonio se haga sinque yo mismo me ocupe de redactar el acuerdo?

Y les voy a decir algomas, Bill vino a verme poco antes de irse a Egipto, me dijo que firmaríacualquier acuerdo que yo quisiera, así que como ven, ya pueden olvidarse de losmillones de mi nieta, porque Bill esta de mi parte, se de la amenaza de Charluspara que dejaran en paz a su nuera, ahora yo les diré algo parecido, dejen enpaz a mi nieta Dora, ella no está sola, me tiene a mí, a su padre y a mifamilia, todos defenderemos sus intereses, espero que no vuelvan a molestarmesino terminaran más que mal. −Y miro a su alrededor. −Y puede que la próximavez que vuelvan a su casa ya no la tengan. −Y los miro. −Y esto no es una amenazaes un aviso, apártense de mi familia. −Y tras decir eso se fue.

Cuando Cygnus se fue,Arthur y Molly se quedaron temblando, cada vez era peor no solo habían sidoamenazados por Charlus Potter, sino que ahora también Cygnus les amenazaba.

Al día siguiente, Teddsalía de su trabajo en el ministerio cuando se encontró con su suegro.

−Buenas tardes Cygnus.

El hombre lo miro. −Buenastardes, Edward. ¿Cómo esta Dora?

−Un poco deprimida, yame ha contado la conversación que tuvisteis, ¿has ido a ver a los Weasley?

−Los he ido a ver y yales he dicho que si molestan mucho, no tendrán un lugar donde dormir.

−¿Crees que te haráncaso? No soy de amenazas, pero se trata de mi hija, y por ella hare cualquiercosa.

−Es normal, ytranquilo sí que me harán caso serian muy estúpidos si no lo hicieran, un díales entrara en esas cabezas llenas de aire que nosotros no vamos a permitir quenadie use a los niños de la familia.

−Ojala Dora se fijaraen alguien más. −Le dijo Tedd. −De entre todos los chicos que hay en Londres,va y se fija en el, en un Weasley.

−Si bueno la vida esasí. −Y lo miro. −¿Qué vas a hacer ahora?

 

−Ahora me voy a casa,ya he terminado mi jornada laboral.

−¿Cómo va todo?

−Bien, con muchotrabajo pero todo tranquilo.

−Eso está bien, yotambién me voy, mantenme informado sobre cómo va Dora.

−Lo hare, nos vemos.

−Sí. −Y viendo como seiba entro en una chimenea y se fue a su casa, estaba cansado y solo queríarelajarse.

Sin más problemas porparte de nadie, el tiempo fue pasando y pronto estuvieron en junio en la últimasemana de colegio.

Harry que estaba en labiblioteca terminando de estudiar unas cosas, no vio que Draco se sentaba a sulado.

−Harry.

−Hola Draco. −Dijo sinlevantar la vista de sus deberes. −Esto es muy sencillo. −Y le sonrió. −Por unavez, tendré buenas notas.

−Es lo bueno de que yalo hayamos vivido.

−Sí, ¿querías algo?

−No realmente, soloquería saber cómo va el asunto Weasley.

−No va. −Le dijo Harryque había vuelto a esconder la cabeza entre los libros. −Ni siquiera hablo conlos gemelos, ellos están en su curso y yo en el mío.

−Espero que sea así, yten en mente que el año que viene la comadreja menor estará aquí.

−Lo sé, y este año meha ido bien, no niego que es verdad que he pensado en ella, pero no tanto comome hubiera imaginado. −Y lo volvió a mirar. −Puede que sea porque el Harry deeste lugar no la conoce.

−Puede ser.

−¿Y tú que tal conHermione? −Y le sonrió. −He visto lo bien que os lleváis, jugáis a los mismosjuegos de la videoconsola, os mandáis tropecientos mensajitos al día y laayudas con los deberes que no le salen.

−Eso es cosa nuestra. −Ledijo Draco y levantándose le dijo: −Te estaré vigilando.

−Lo sé. −Y viendo comose iba, volvió a sus deberes, era normal que Draco estuviera preocupado, loentendía por eso no le decía nada, no habían hecho todo eso de volver al pasadopara que el ahora la cagara volviendo con Ginny, pero ni loco volvería conella, no después de su gran traición.

Olvidándose de ella, volvióa sus estudios apenas quedaban cuatro días de clases y ahora era cuando tenía másdeberes.

Por suerte losexámenes fueron bien y el último día de clases, Harry miraba encantado sucuartilla.

El día en que volvíana casa, los alumnos desayunaron y tras recoger sus últimas cosas se fueron abuscar el tren que los llevaría de nuevo a Londres.

Al llegar a Kingcross, Harry se reunía con sus padres.

−¿Harry que tal lasnotas? −Le pregunto Lily.

−Genial. −Le dijo elniño. −¿Nos vamos a casa? Estoy cansado.

−Claro que sí. −Ledijo James. −Quédate con tu madre, no tardare mucho en recoger tus cosas.

−Gracias.

−De nada. −Y sonriéndolese fue a buscar el baúl de su hijo mientras Harry le explicaba a su madre comole habían ido sus exámenes.

Lily estaba escuchandoa su hijo, cuando sintió que la miraban girándose vio a Molly que la miraba unmomento y luego apartaba la vista para hacer caso a sus hijos.

−¿Mama estas bien? −Lepregunto Harry al ver que no le estaba escuchando.

La mujer lo miro. −Sicariño perdona, es que cuando estoy cerca de los Weasley me pongo nerviosa.

−¿Y porque?

−Porque no dejan demirarme. −Le confesó.

Harry la abrazo. −Yocuidare de ti.

−Lo sé cariño. −Y le sonrió.−No me hagas caso, creo que exagero, ya hemos decidido donde ir de vacacionesde verano.

 

−¿Dónde?

−A Nueva York y a lascataratas del Niagara, ¿Qué te parece?

−Guay, ¿crees quepodre tirarme con un barril por las cataratas?

−O no señor, nada deeso. −Y miro a su marido que se acercaba. −James eso es cosa tuya.

El hombre que iba conlas cosas de su hijo la miro sin entender. −¿De qué hablas? ¿Qué he hechoahora? −Y vio que su hijo se reía. −¿Qué has hecho?

−Le he dicho que metirare por las cataratas del Niagara con un barril, y claro ya piensa que escosa tuya.

−Que va, ni loco haríaeso, a saber lo que encontraría al llegar abajo. −Y miro a Harry. −De todas tusideas, esta es la peor.

−Es porque soy tu hijoy tengo muchas ideas locas.

−Puede ser, ahora paracasa.

−Sí. −Y así iban asalir de la estación cuando James se paro donde estaban los Weasley. −Esperoque no os olvidéis de las cosas que os dijeron mi padre y mi tío Cygnus, porqueyo no lo olvido, dejar en paz a mi familia, sino os ira muy mal. −Y antes deque nadie pudiera protestar o algo, los Potter se fueron.

Al llegar a su casa,George miro a sus padres. −¿Por qué el señor Potter ha dicho eso?

−Por nada. −Le dijoArthur.

−Yo creo que es porqueno dejáis de agobiar a los Potter. −Le dijo Fred y miro a sus padres. −Pocosmeses después de que Bill se fuera me envió una carta, explicándome del porquede su viaje a Egipto, me dijo que vosotros le estáis agobiando mucho para quese case con la señorita Dora Tonks. −Y miro a su gemelo. −Ellos se quierenquedar con el dinero de los Black, así son nuestros padres.

Ante eso, George miroa sus padres. −Joder, otra vez igual, siempre estáis con lo mismo. −Los Weasleyque no estaban acostumbrados a escuchar que su hijo alzara la voz sesorprendieron. −Estoy harto con el mierda dinero, si tanto lo queréis trabajar máshoras o poneros a trabajar que por trabajar nadie se muere, pero dejar en paz alos Potter y a los demás que no han hecho nada. −Y miro a Ron y Ginny. −Yvosotros sois igual que ellos unos interesados. −Y volvió a mirar a sus padres.−Es por eso que pasamos las navidades en hogwarts, ¿verdad? Seguro que fuisteisa ver a Charlie para pedirle que hablara con Bill y que volviera, pero él no escomo vosotros seguro que os dijo que no, esta familia cada vez me da más asco. −Ymiro a Fred. −Me voy a pasar las vacaciones con tía Muriel aunque no deja dequejarse es mejor que quedarse aquí.

−Tienes razón. −Y miroal resto de su familia. −No esperéis noticias nuestras pronto, y buscaremos untrabajo nosotros no somos como vosotros. −Y antes de que nadie pudiera decirnada cogieron sus baúles y se fueron.

Mientras los Weasleytenían graves problemas familiares, la familia Black y sus amigos se iban aNueva York a pasar sus vacaciones de verano.

Unas semanas despuésDraco estaba paseando por central park cuando escucho que le llamaban,extrañado porque allí no conocía a nadie miro a todos lados hasta que vio queHermione se acercaba corriendo.

−¿Hermione qué hacesaquí?

−He venido con mispadres. −Y le sonrió. −Tenían una de sus reuniones raras de dentistas. −Yentonces frunció el ceño. −Creo que hablan de cómo martirizar a sus pacientescuando piensan que les están limpiando o curando la boca.

 

Al escuchar eso Draco nosupo que cara poner. −Vaya, que miedo.

−Y que lo jures. −Y lesonrió. −¿Y tú qué haces aquí?

−Hemos venido devacaciones. −Y señalo donde estaba el resto de la familia.

Al ver toda la genteque allí había Hermione miro a Draco. −¿Vais todos juntos?

−Sí, y somos unmontón, cada vez que vamos a un lado, los restaurantes se quedan temblando.

−Ya me lo imagino.

−Hermione. −Jane seacerco corriendo y al ver que estaba con Draco le sonrió. −Buenos días Draco.

−Buenos días, señoraGranger, ya Hermione me ha dicho algo de que tienen una reunión.

Jane le sonrió. −Algoasí, todas las conferencias hablan de lo mismo, pero aprovechamos para venir yasí Hermione puede conocer el mundo.

−Eso está bien.

−Sí que lo está. −Ymiro a su hija. −No te vuelvas a ir corriendo, por un momento me he asustado.

−Lo siento. −Y laabrazo. −No lo volveré a hacer.

−No lo hagas.

−Nop. −Y sonrió aDraco. −¿Qué vais a hacer ahora?

−Ahora iremos al zoo.

−Me encantan losanimales. −Y miro a su madre. −¿Podemos ir?

−Podemos ir.

−Gracias. −Y miro aDraco. −Mi padre se ha quedado en la conferencia se turnan para quedarseconmigo.

Draco iba a decir algocuando se acerco su abuelo. −Draco ya nos vamos.

−Si abuelo, me heencontrado con Hermione y su madre. −Y miro a las Granger. −El es mi abueloCygnus Black.

−Un placer señorBlack. −Le dijo Jane.

El hombre asintió. −Igualmente.−Y miro a su nieto. −Vamos.

−¿Abuelo ellas puedenvenir?

−Claro que si, iremosal zoo y luego ya veremos que hacemos. −Y miro a las invitadas de su nieto. −Vamosque nos están esperando.

−Sí. −Y así las chicasGranger se unieron a la excursión de la gran familia de Draco.

Harry al ver aHermione le sonrió.

Una semana después laconferencia de los Granger terminaba y entre los tres decidían que hacer.

−Papa yo me quieroquedar. −Le dijo Hermione.

George miro a sumujer. −¿Qué te parece, nos quedamos?

−Pues no estaría mal,ya James y Lily me han hecho saber que somos más que bienvenidos en susvacaciones, se quedaran un par de semanas más aquí y luego se irán a ver lascataratas del Niagara y a conocer los alrededores tanto de Canadá como deEstados Unidos.

−Pues nos quedamos. −Ledijo George y miro a su hija. −¿Herms qué te parece?

La chica levantándoselo abrazo fuerte. −Gracias.

El hombre riéndoseasintió. −De nada mi niña, me alegro que te guste tanto Nueva York.

−Yo creo que no tienenada que ver con la ciudad. −Le dijo Jane mirando traviesamente a su hija. −Yocreo que tiene algo que ver con un pequeño chico rubio que no deja de enviartemensajitos todo el tiempo.

−Mama, no digas eso. −Yponiéndose nerviosa escondió la cabeza en el cuello de su padre que se estabariendo.

−Es verdad Jane, nodigas eso que se pone nerviosa. −Le dijo George que no dejaba de reírse.

−Sea como sea,aprovecharemos bien nuestras vacaciones de verano y luego las dos últimassemanas nos iremos a ver a los abuelos. −Les dijo Jane.

−Sí. −Y así losGranger se unieron a las vacaciones de la familia Black y ellos los recibieron másque gustosos.

Unas semanas mástarde, las familias volvían a Londres para prepararse para el nuevo añoescolar.

 

Ese día Draco estabaen la libreria mirando libros de segunda mano, aunque ya sabía lo que venía a continuacióneso no lo había querido cambiar, algunas cosas eran realmente divertidas paracambiarlas.

Draco ignorando loslibros se dedico a mirar como la señora Weasley no dejaba de sonrojarse por elidiota de Lockhart, vaya cretino del tres al cuarto por suerte no les daríaclases, pero él no estaba allí para verlo a él ni ver como la señora Weasley sesonrojaba estaba allí para molestar a Ronald.

−Malfoy. −Le dijo Ron.

−Ese es mi nombre. −Ledijo Draco. −Y nadie te ha dado permiso para decirlo, es demasiado para que tulo digas.

Ron iba a decir algocuando entro Harry en la librería y al ver a Draco le sonrió. −Sabía queestarías aquí.

−Ya ves soy un libro abierto.

−Ya lo veo. −Y vio queGinny se acercaba, vaya no recordaba que hubiera sido tan pequeña.

Draco iba a decirlealgo, cuando entro Casiopea en la librería y acercándose a Harry le dio unfuerte abrazo.

−Harry. −Y lo empezó aremover.

−Cassie, por favor meestoy mareando. −Le dijo el moreno mirándola. −¿No puedes ser un poco mássuave?

−Contigo siempre. −Ydándole un beso en la mejilla se apoyo en su hombro y miro a Ginny. −¿Y quiénes esta? −Y la miro. −Harry es mío así que no te acerques a él. −Y antes de quenadie pudiera decir nada cogió a Harry y a Draco de la mano y los saco de lalibrería.

En un lado Sirius queestaba hablando con James de los nuevos libros escolares se preocupo al ver queHarry y Draco tenían mala cara.

−¿Chicos que ha pasado?

−Tío tu hija, nos hasacado de la librería como si fuéramos muñecos. −Se quejo Draco sentándose enel suelo. −Me he mareado.

−Yo también. −Se quejoHarry y sentándose al lado de Draco lo miro. −Padrino tu hija da miedo.

−Oye yo no doy miedo. −Ledijo Cassie y miro a su padre. −¿Verdad?

El hombre le sonrió. −Claroque no cariño, ¿y porque los has sacado tan rápido de la librería?

−Porque los molestosWeasley estaban allí. −Y frunció el ceño. −Esos son como garrapatas agarrándoseen todos lados.

−Y que lo jurescariño. −Le dijo Sirius y cogiendo unos caramelos se los dio a sus sobrinos. −Aquítenéis.

−Gracias. −Le dijerony se comieron los caramelos.

−Oye papa. −Harry miroa su padre.

−Harry. −James lomiro. −Dime.

−Quiero una escoba.

−Claro que sí. −Ledijo el hombre sonriéndole. −Comparemos una buena escoba.

−Genial. −Y estiro susbrazos. −Ayúdame.

−Sí. −Y acercándose lecogió de la mano para ayudarle a levantarse. −Ahora iremos a comprar lasescobas.

−Vamos. −Y así sefueron a comprar las escobas.

−Harry. −James lomiro.

−Papa.

−No quiero que teacerques a los Weasley, se que nunca te he prohibido nada, pero no quiero quete acerques a ellos, ellos solo quieren nuestro dinero y no quiero que sufras.

Harry lo miro. −No meacercare a ellos, lo que menos quiero es tener una pelea contigo o con mama poralgo que no vale la pena.

−No, no vale la pena. −Yle sonrió. −Y ahora olvidemos a esa familia y vamos a comprar tu escoba.

−Sip, que este añoquiero estar en el equipo de quidditch.

 

−Yo también. −Le dijoCassie. −Yo quiero volar súper alto.

−Volaras muy algo. −Ledijo Sirius mirando a su hija y miro a Orión. −¿Quieres estar en el equipo dequidditch?

−Sí que quiero estar,pero no sé si entraremos todos.

−Eso hasta que nohagáis la prueba no lo sabréis, ¿Quién es el capitán?

−Oliver Woods.

−No me suena, ¿Cómoes?

−Un friki delquidditch. −Le dijo Harry. −Solo piensa en ganar.

−Sea como sea esperoque aunque no entréis los tres, entre alguno.

−Nosotros también loesperamos. −Le dijo Orión.

−Bueno ahora iremos acomprar las escobas. −Les dijo James. −Hay muchas que comprar.

−Sí. −Le dijo Sirius. −Esperoque haya para todos.

−Eso lo esperamostodos. −Y así llegaron a la tienda de quidditch, una vez vieron todas lasescobas que habían algunos escogieron la nimbus 2000 y otros cogieron la 2001.

−A mí me gusta la2000. −Le dijo Harry a su padre.

−Pues si te gusta estala compraremos. −Y miro a Charlus que ese año ya empezaba en hogwarts. −Hijo túno puedes llevar ninguna a la escuela.

El niño lo miro. −Lo sé,pero me encantaría volar.

Harry lo miro. −Yo teprestare la mía. −Y miro a su padre. −¿Qué te parece?

−Me parece bien. −Ymiro a su hijo. −¿Charlus qué dices?

El niño le sonrió. −Genial.

−Pues entoncesdecidido, ya tenemos nuestra escoba.− Y miro a Remus. −¿Vas a comprar escobas?

−No, Lyall no quiereninguna, dice que pasa de ese juego. −Y le sonrió.

−Idéntico a ti. −Ledijo James riéndose.

−Que te puedo decir,es mi hijo. −Y miro a Lyall que estaba en un lado leyendo un libro que se habíacomprado. −¿Lyall quieres algo?

−No papa, no quieronada de este sitio, gracias. −Y miro a su padre. −Quiero caramelos.

Remus le sonrió. −Ahorairemos a comprarlos, cuando tus tíos paguen las escobas.

−Ok. −Y volvió a sulibro.

El hombre los miro. −¿Dequé?

−Queríamosdisculparnos por las molestias que le han causado nuestros padres.

−Vosotros no os tenéisque disculpar, no sois culpables de nada. −Les dijo James.

−Igual nos queremosdisculpar, y quiero que sepa que no todos somos iguales, ni mis hermanosmayores ni nosotros aceptamos lo que están haciendo, tanto es así que ya novivimos con ellos.

Ante eso el hombre losmiro sorprendido, aunque los Weasley no le gustaban tampoco quería que unosniños terminaran viviendo en la calle. −¿Y donde vivís?

−Con nuestra tíaMuriel, ella no deja de quejarse, es muy mandona pero cuando supo lo queestaban haciendo nuestros padres nos apoyo y nos abrió las puertas de su casa.

−No conozco a esamujer, pero he escuchado hablar de ella es una mujer con mucho carácter.

−Lo es, y ella nosayudo a buscar un trabajo, hemos estado este verano trabajando, mientras ellossigan con esa actitud no queremos saber nada de ellos.

−¿Qué hay de losdemás? Sé que tenéis más hermanos.

−Como le hemos dicho,Charlie nos apoya, el sigue en Rumania con sus dragones y no piensa volver enuna buena temporada, Bill sigue en Egipto volverá el año que viene, y por loque sabemos sigue en contacto con la señorita Dora, Percy, bueno el no sabemosen lo que piensa, el quiere trabajar con el ministro aunque sea un tipo comoFudge, los que nos preocupan son Ron y Ginny ellos son iguales que nuestrospadres, solo piensan en el dinero que pueden conseguir.

 

James asintió. −Graciaspor el aviso y mucha suerte en vuestra nueva aventura del trabajo.

−Gracias.

−De nada, ya nostenemos que ir. −Y despidiéndose se fueron al tren.

−Vaya. −Dijo Jamescuando se quedo a solas y miro a Lily. −Jamás pensé que me dirían todo eso.

−Por lo que veo ellosno son como sus padres.

−Para nada, ahoratenemos otras cosas que hacer.

−Sí. −Y miro a sushijos. −Harry es tu segundo año en hogwarts, espero que consigas entrar en elequipo de quidditch.

−Gracias.

−De nada. −Y miro aCharlus. -Hijo no te pongas nervioso, solo tienes que dejar que el sombreroseleccionador diga muchas cosas.

−Dejare que hable,todo lo que quiera si al final entro en sltyherin.

Ante eso James le sonrió.−Ya verás como si que entras, ahora ir al tren, sino os dejara.

−Sí que vamos. −Ydespidiéndose de sus padres, los hermanos Potter entraron en el tren.

Una vez en el tren sefueron a sentar en el último vagón, cuando el tren empezó a moverse, Cassie sefue al baño.

Al salir se encontrócon Ginny.

−Tú. −Cassie la llamo.−Ni se te ocurra acercarte a Harry, el es mío y no voy a dejar que unacomadreja cazafortunas le moleste, y antes de que digas nada, se dé que palo vatu familia, mejor no me hagas enfadar sino estarás fuera de la escuela, antesde que puedas decir mi nombre entero. −Y tras decir eso y antes de que la niñamenor pudiera decir algo se fue.

Al volver alcompartimento, cogió su videoconsola y se puso a jugar a su juego, ya habíaavisado a Ginny esperaba que no la tuviera que avisar de nuevo, no le gustabarepetir las cosas dos veces.

Unas horas más tarde losalumnos llegaban a la escuela, y no pasaba mucho tiempo antes de que empezarala selección de los alumnos de primero, la profesora McGonagall fue diciendonombres hasta que el llego el turno de Charlus.

−Charlus Potter.

Al escuchar el nombredel niño todos lo miraron hacia muchos años que solo había un Potter y ahoracon dos pues llamaba mucho la atención.

El niño sentándose enel taburete espero que la profesora le pusiera el sombrero este no tardo muchoen gritar slytherin.

Si ya tener un segundoPotter llamaba la atención que fuera a slytherin les desencajaba del todo, enla mesa de gryffindor, Harry aplaudía feliz y claro eso llamaba mucho más laatención, era como si el castillo se hubiera puesto al revés.

−Harry te veo feliz. −Ledijo Hermione.

El niño sin dejar deaplaudir asintió. −Estoy muy feliz, Charlus quería estar en slytherin como miabuela Dorea.

Ante eso muchosalumnos lo miraron.

−¿Harry tu abuela estuvoen slytherin? −Le pregunto Dean.

Harry asintió. −Sí, miabuela es Dorea Black y como buena de la familia estuvo allí. −Y miro a Ron. −Yal contrario de lo que los monos piensan, en slytherin no solo hay magosmalvados, mi abuela es mucho mejor que algunos que se sientan en gryffindor. −Ymirando a Dean le sonrió. −Es una mujer genial.

−Sí que lo es. −DijoNeville. −La abuela de Harry es genial.

−¿La conoces? −Lepregunto Seamus.

−De toda la vida, peroahora no hay tiempo para esto, aun hay mucha gente que tiene que pasar por elsombrero seleccionador. −Y tras decir eso todos volvieron a prestar atención ala selección.

 

Cuando Charlus llego aslytherin sonrió a sus primos.

−Felicidades Charlus. −Ledijo Draco.

−Felicidades. −Le dijoCygnus.

−Gracias chicos, estoyfeliz y sé que la abuela también lo estará.

Cygnus le sonrió. −Laabuela Dorea estará feliz de que estés en la misma casa que ella y no hagascaso a los idiotas que digan que aquí solo hay malvados.

−No les hago caso, esoes porque tienen el cerebro pequeño.

−Muy pequeño. −Le dijoDraco y vio que sus amigos lo miraban. −¿Qué?

−¿El es el hijo delseñor Potter? −Le pregunto Pansy.

−Charlus Potter solotiene un hijo. −Le dijo Draco. −Y ese es mi tío James, mi tío James ha tenidotres hijos Harry, Charlus y la pequeña Dorea, después de casi ciento cincuentaaños un Potter ha tenido más de un hijo. −Y sonrió a Charlus. −¿Verdad?

−Verdad, los abuelosestán felices de que el apellido Potter no desaparezca. −Y sonriéndole siguióprestando atención a la selección.

Después de laselección de Charlus, fueron pasando otros alumnos hasta que llego el turno deLuna.

−Luna Lovegood.

La niña acercándose altaburete se sentó y el sombrero no tardo mucho en enviarle a ravenclaw, desdeun lado Harry la miraba sonriendo, también cuidaría de ella, nadie la tratababien pero ella era muy valiente y tenía que averiguar si su madre estaba viva,al día siguiente le enviaría un mensaje a su abuelo, en el cuaderno habíapuesto cuando y donde moría y esperaba que le hubieran hecho caso.

Después de laselección de Luna, la última que faltaba fue Ginny y Harry sin prestarle muchaatención escucho como la enviaban a gryffindor.

Una vez la selecciónhubo terminado, el profesor Dumbledore dijo unas palabras y ya la fiesta empezó.

Mientras cenaban Harrymiro a su alrededor, en la mesa de gyffindor estaba Colyn, el niño había muertoen la batalla final al querer proteger a unos compañeros, no sabía si allí erafan de hacer fotos pero no tenía ningún motivo para seguirlo así que esperabaque tuviera un curso tranquilo.

−Harry. −Cassie queestaba a su lado le llamo.

El niño la miro. −Cassie.

−¿Estás bien? Te hasquedado congelado.

Harry le sonrió. −Estoybien.

Cassie le sonrió. −Seque aún faltan horas para empezar las clases, ¿pero quieres ser mi pareja?

El niño asintió. −Síque quiero, eres muy inteligente así que seguro que me ayudas mucho, algunascosas no me salen bien.

−No te preocupes, yote ayudare.

−Gracias.

−De nada. −Y sonriéndolese iba a poner a cenar, cuando vio que Ginny la miraba, ignorándola se puso acenar, no tenía tiempo ni ganas en hacer caso a las comadrejas.

Al día siguientedespués de desayunar, Hermione y Cassie iban juntas cuando la joven Black ledijo que se adelantaba y se fue con Harry.

La castaña se acerco aDraco que iba con sus amigos.

−Draco.

El chico que no lahabía visto, le sonrió. −Buenos días leoncita.

−Buenos días, ¿sabesque le pasa a Cassie?

−¿A mi prima? No, ¿Quéle pasa?

−Se ha ido corriendocon Harry.

−A eso.

Hermione lo miro sinentender. −¿Qué has querido decir con eso?

−Bueno es que mi primaha decidido ser la protectora de Harry y no dejar que caza fortunas se leacerquen.

 

Ante eso, la chica lomiro mas extrañada.

−No me he enterado denada.

−¿Sabes los rumoresque corren por el Londres mágico?

−No, te recuerdo queyo no sé nada, solo las cosas de las que me entero en la escuela.

−Si es verdad losiento, hace muchos años la abuela de los Weasley fue expulsada de la familiaBlack, y ahora tanto el señor Weasley como su mujer no están de acuerdo y haráncualquier cosa para tener ese dinero como por ejemplo hacer que su hija se casecon alguno de nosotros.

−O vaya, habíaescuchado hablar sobre esa gente, pero no sabía que los hubiera tan cerca.

−Ya ves, así que espor eso que Cassie no le va a quitar los ojos de encima a Harry, mi prima es dearmas tomar cuando algo le interesa sin contar que cuenta con el apoyo de mitío Orión, el jamás le negara nada a su nieta.

Hermione lo miro. −Unpoco consentida sí que esta.

−¿Un poco? −Y se rio. −Yocreo que mucho, pero bueno, ¿ya tienes pareja para clases?

−No ninguna.

−Entonces te vienesconmigo.

−¿No me vas apreguntar?

−¿Para qué? −Y le sonrió.−Sé que me vas a decir que si que no te puedes negar a estar cerca de mí.

Ante eso Hermione lomiro con la boca abierta. −Eso conmigo no funciona, es mejor que lo pruebes conotra persona.

−¿En serio? Entoncesporque te has puesto roja. −Y le toco la mejilla.

−No es verdad, esmentira. −Y le quito la mano.

−Es verdad. −Yriéndose le cogió de la mano. −Anda vamos antes de que nos riñan. −Y asícogidos de la mano entraron en el aula.

Después de clase,Harry se acercaba a Hermione y Draco.

Una vez en el tren sefueron a sentar en el último vagón, cuando el tren empezó a moverse, Cassie sefue al baño.

Al salir se encontrócon Ginny.

−Tú. −Cassie la llamo.−Ni se te ocurra acercarte a Harry, el es mío y no voy a dejar que unacomadreja cazafortunas le moleste, y antes de que digas nada, se dé que palo vatu familia, mejor no me hagas enfadar sino estarás fuera de la escuela, antesde que puedas decir mi nombre entero. −Y tras decir eso y antes de que la niñamenor pudiera decir algo se fue.

Al volver alcompartimento, cogió su videoconsola y se puso a jugar a su juego, ya habíaavisado a Ginny esperaba que no la tuviera que avisar de nuevo, no le gustabarepetir las cosas dos veces.

Unas horas más tardelos alumnos llegaban a la escuela, y no pasaba mucho tiempo antes de queempezara la selección de los alumnos de primero, la profesora McGonagall fuediciendo nombres hasta que el llego el turno de Charlus.

−Charlus Potter.

Al escuchar el nombredel niño todos lo miraron hacia muchos años que solo había un Potter y ahoracon dos pues llamaba mucho la atención.

El niño sentándose enel taburete espero que la profesora le pusiera el sombrero este no tardo muchoen gritar slytherin.

Si ya tener un segundoPotter llamaba la atención que fuera a slytherin les desencajaba del todo, enla mesa de gryffindor, Harry aplaudía feliz y claro eso llamaba mucho más laatención, era como si el castillo se hubiera puesto al revés.

−Harry te veo feliz. −Ledijo Hermione.

El niño sin dejar deaplaudir asintió. −Estoy muy feliz, Charlus quería estar en slytherin como miabuela Dorea.

Ante eso muchosalumnos lo miraron.

 

−¿Harry tu abuela estuvoen slytherin? −Le pregunto Dean.

Harry asintió. −Sí, miabuela es Dorea Black y como buena de la familia estuvo allí. −Y miro a Ron. −Yal contrario de lo que los monos piensan, en slytherin no solo hay magosmalvados, mi abuela es mucho mejor que algunos que se sientan en gryffindor. −Ymirando a Dean le sonrió. −Es una mujer genial.

−Sí que lo es. −DijoNeville. −La abuela de Harry es genial.

−¿La conoces? −Lepregunto Seamus.

−De toda la vida, peroahora no hay tiempo para esto, aun hay mucha gente que tiene que pasar por el sombreroseleccionador. −Y tras decir eso todos volvieron a prestar atención a laselección.

Cuando Charlus llego aslytherin sonrió a sus primos.

−Felicidades Charlus. −Ledijo Draco.

−Felicidades. −Le dijoCygnus.

−Gracias chicos, estoyfeliz y sé que la abuela también lo estará.

Cygnus le sonrió. −Laabuela Dorea estará feliz de que estés en la misma casa que ella y no hagascaso a los idiotas que digan que aquí solo hay malvados.

−No les hago caso, esoes porque tienen el cerebro pequeño.

−Muy pequeño. −Le dijoDraco y vio que sus amigos lo miraban. −¿Qué?

−¿El es el hijo delseñor Potter? −Le pregunto Pansy.

−Charlus Potter solotiene un hijo. −Le dijo Draco. −Y ese es mi tío James, mi tío James ha tenidotres hijos Harry, Charlus y la pequeña Dorea, después de casi ciento cincuentaaños un Potter ha tenido más de un hijo. −Y sonrió a Charlus. −¿Verdad?

−Verdad, los abuelosestán felices de que el apellido Potter no desaparezca. −Y sonriéndole siguióprestando atención a la selección.

Después de laselección de Charlus, fueron pasando otros alumnos hasta que llego el turno deLuna.

−Luna Lovegood.

La niña acercándose altaburete se sentó y el sombrero no tardo mucho en enviarle a ravenclaw, desdeun lado Harry la miraba sonriendo, también cuidaría de ella, nadie la tratababien pero ella era muy valiente y tenía que averiguar si su madre estaba viva,al día siguiente le enviaría un mensaje a su abuelo, en el cuaderno habíapuesto cuando y donde moría y esperaba que le hubieran hecho caso.

Después de laselección de Luna, la última que faltaba fue Ginny y Harry sin prestarle muchaatención escucho como la enviaban a gryffindor.

Una vez la selecciónhubo terminado, el profesor Dumbledore dijo unas palabras y ya la fiesta empezó.

Mientras cenaban Harrymiro a su alrededor, en la mesa de gyffindor estaba Colyn, el niño había muertoen la batalla final al querer proteger a unos compañeros, no sabía si allí erafan de hacer fotos pero no tenía ningún motivo para seguirlo así que esperabaque tuviera un curso tranquilo.

−Harry. −Cassie queestaba a su lado le llamo.

El niño la miro. −Cassie.

−¿Estás bien? Te hasquedado congelado.

Harry le sonrió. −Estoybien.

Cassie le sonrió. −Seque aún faltan horas para empezar las clases, ¿pero quieres ser mi pareja?

El niño asintió. −Síque quiero ser tu pareja, eres muy inteligente así que seguro que me ayudasmucho, algunas cosas no me salen bien.

−No te preocupes, yote ayudare.

−Gracias.

−De nada. −Y sonriéndolese iba a poner a cenar, cuando vio que Ginny la miraba, ignorándola se puso acenar, no tenía tiempo ni ganas en hacer caso a las comadrejas.

 

Al día siguientedespués de desayunar, Hermione y Cassie iban juntas cuando la joven Black ledijo que se adelantaba y se fue con Harry.

La castaña se acerco aDraco que iba con sus amigos.

−Draco.

El chico que no lahabía visto, le sonrió. −Buenos días leoncita.

−Buenos días, ¿sabesque le pasa a Cassie?

−¿A mi prima? No, ¿Quéle pasa?

−Se ha ido corriendocon Harry.

−A eso.

Hermione lo miro sinentender. −¿Qué has querido decir con eso?

−Bueno es que mi primaha decidido ser la protectora de Harry y no dejar que caza fortunas se leacerquen.

Ante eso, la chica lomiro mas extrañada.

−No me he enterado denada.

−¿Sabes los rumoresque corren por el Londres mágico?

−No, te recuerdo queyo no sé nada, solo las cosas de las que me entero en la escuela.

−Si es verdad losiento, hace muchos años la abuela de los Weasley fue expulsada de la familiaBlack, y ahora tanto el señor Weasley como su mujer no están de acuerdo y haráncualquier cosa para tener ese dinero como por ejemplo hacer que su hija se casecon alguno de nosotros.

−O vaya, habíaescuchado hablar sobre esa gente, pero no sabía que los hubiera tan cerca.

−Ya ves, así que espor eso que Cassie no le va a quitar los ojos de encima a Harry, mi prima es dearmas tomar cuando algo le interesa sin contar que cuenta con el apoyo de mitío Orión, el jamás le negara nada a su nieta.

Hermione lo miro. −Unpoco consentida si que esta.

−¿Un poco? −Y se rio. −Yocreo que mucho, pero bueno, ¿ya tienes pareja para clases?

−No ninguna.

−Entonces te vienesconmigo.

−¿No me vas apreguntar?

−¿Para qué? −Y le sonrió.−Sé que me vas a decir que si que no te puedes negar a estar cerca de mí.

Ante eso Hermione lomiro con la boca abierta. −Eso conmigo no funciona, es mejor que lo pruebes conotra persona.

−¿En serio? Entoncesporque te has puesto roja. −Y le toco la mejilla.

−No es verdad, esmentira. −Y le quito la mano.

−Es verdad. −Yriéndose le cogió de la mano. −Anda vamos antes de que nos riñan. −Y asícogidos de la mano entraron en el aula.

Después de clase,Harry se acercaba a Hermione y Draco.

−Vaya que rápidos quevais, ya hasta os cojeas de la mano.

Draco le sonrió. −Yaves, no queremos perder el tiempo.

−No es verdad. −Ledijo Hermione que se había puesto muy nerviosa, levantándose cogió sus cosas ylos miro. −Sois idiotas, no os acerquéis mas a mí. −Y se fue corriendo.

−Vaya. −Harryparpadeando miro a Draco. −Siempre ha sido una chica tímida.

−Ya lo veo. −Y levantándosele dijo: −Me voy tengo que ir tras una leona que se ha ido corriendo.

−Draco creí que era alrevés que son las chicas quienes te van detrás de ti, que tu nunca vas detrásde nadie.

Ante eso Draco lomiro. −Que te puedo decir, hasta yo sé ver las cosas que realmente valen lapena, nos vemos. −Y despidiéndose y diciéndoles a sus amigos que luego los veríase fue detrás de su leoncita.

Por suerte no tardomucho en encontrarla, se encontraba ya en la nueva clase y el se sentó a sulado.

Hermione al verlo lomiro con los ojos muy abiertos. −¿Qué haces aquí? −Dijo casi chillando.

−Me toca esta clase, ytú has dicho que serías mi pareja en clase, así que aquí estoy. −Y le sonrió.

 

−Eso era antes de quedijeras todas esas cosas raras.

−¿Cosas raras? ¿No tegusta estar conmigo?

Hermione lo miro. −Solotengo 12 años.

Entonces Draco loentendió, aunque Harry y el tuvieran un cerebro de 17 años, pues no habíancrecido, los demás tenían la misma edad, y Hermione era apenas una niña aun teníaque crecer y madurar y algunas cosas aun no las entendía.

−Lo siento. −Y le cogióde la mano. −¿Me perdonas?

La leona mirándolobien, supo que realmente estaba arrepentido así que asintió. −Te perdono.

Draco le sonrió. −Gracias,ya no habrán más cosas raras. Blog de divulgación científica

−Gracias.

−De nada, ¿quieresvenir conmigo a clases?

Hermione asintió. −Megusta ir contigo en clases.

−A mi también. −Y yano pudieron decir nada más porque la profesora Mcgonagall llego y empezó suclase.

Al final del día cuandolas clases terminaron, Harry envió dos cartas, una a sus padres y otra a suabuelo preguntándole por Luna Lovegood.

Unas horas más tarde,los Potter recibían las cartas de los pequeños de la familia.

−Mama. −James lallamo. −Charlus ha entrado en slytherin.

Ante eso la mujer queestaba tomando el té le sonrió. −Eso es fantástico. −Y lo miro. −Espero que nohagas distinciones con tus hijos.

El hombre levantándosese sentó a su lado y le paso un brazo por los hombros. −Para nada mama, estoymuy orgulloso de mis hijos, cada uno sigue su propio camino y no le tienenmiedo al qué dirán los demás. −Y le dio un beso en la cabeza. −Mis hijos nuncame perderán como padre.

Dorea le sonrió. −Graciashijo.

−De nada. −Y miro a supadre que estaba leyendo la carta que Harry le había enviado. −¿Papa que teescribe Harry?

−Me pregunta por LunaLovegood.

−¿La hija de Pandora?

−Sí.

−¿Y porque te preguntapor ella?

Charlus lo miro. −Seha enterado de que a Pandora le gusta hacer pociones extrañas y está preocupadopor ella.

−Es normal, todosestamos preocupados por ella, Pandora se pasa la vida haciendo pocionesextrañas.

−Es por eso que lepusimos un laboratorio y trabaja con Eileen, las dos son muy inteligentes y sonlas mejores pocionistas que tenemos pero cuando se meten en su trabajo seolvidan de todo, es por eso que tienen grandes medidas de seguridad.

−Me gusta muchoPandora. −Le dijo James. −Tiene una mente súper interesante.

−Sí que la tiene. −Ledijo Charlus sonriendo. −Y claro tu hijo quiere saber que todo está bien.

−Es normal, pero nosabía que Harry conociera a Luna, las veces que los hemos invitado devacaciones ellos siempre han dicho que se iban en busca de animales para surevista.

−Este año Luna empiezala escuela y ya algunos se han metido con ella. −Le dijo Charlus inventándosealgo para que su hijo no sospechara, tampoco le podía decir que Harry era del futuroy que gracias a él y Draco todo lo que estaban viviendo era diferente.

−Los alumnos soncrueles. −Les dijo Lily. −Espero que Harry cuide de Luna, es una niña muyinteligente pero a la vez muy sensible.

−Sí que lo es, y ya meha dicho que cuidara de ella, el es como James no le gustan las injusticias.

−Es que lasinjusticias no están nada bien.

−No lo están. −Y miroa su mujer. −Dorea me alegro mucho que Charlus esté en slytherin como tú. −Ymiro a su hijo. −Así los demás veran que a los Potter no nos importa en quécasa estén nuestros niños, que aun así los aceptamos sin problemas.

 

−Eso es lo mejor. −Ledijo Dorea que aun seguía al lado de su hijo.

−Voy a escribir unacarta a mis niños. −Les dijo Lily y cogiendo una pluma y papel se puso aescribirles.

Al día siguiente, trasleer la carta que su abuelo le había escrito Harry se reunía con Draco que estabacon sus amigos.

−Draco.

El slytherin lo miro. −Harry.

−¿Podemos hablar?

−Sí. −Y miro a susamigos. −No tardo. −Y se fue con Harry. −¿Qué pasa?

−Mi abuelo me pide quecuide de Luna. −Y lo miro. −Te quiero pedir que tú y tus amigos le habléis detanto en tanto, si ve que un Malfoy habla con ella, nadie se meterá con ella,aunque apenas estamos en segundo he visto como muchos alumnos te miran conmiedo, y con Cygnus pasa lo mismo.

−Tú no te has dadocuenta pero contigo pasa lo mismo.

Ante eso Harry lo mirosorprendido. −¿Me lo dices en serio?

−Muy en serio, en elotro lado tú estabas solo, pero aquí tienes la protección de toda la familia yeso quiere decir que también tienes la protección del tío Orión y la de tuabuela, Dorea y Orión son grandes amigos sin contar que son primos, nadie quetenga dos dedos de frente te dirá algo por temor.

−Gracias por el aviso,¿igual me ayudaras?

−Te ayudare, cuentaconmigo sin contar que le debemos mucho a Luna.

−Exacto. −Y le sonrió.−Gracias.

−De nada. −Y volviendocon sus amigos les dijo. −Harry me ha pedido un favor, me gustaría que meayudarais.

−¿En qué? −Le preguntoBlaise.

−Es sobre LunaLovegood, una alumna de primero de ravenclaw.

−¿Qué pasa con ella?

−Que se meten con ellaporque no es una alumna normal, le gustan los animales imaginarios y cosas así.

−Vaya, la gente esidiota. −Les dijo Cygnus y miro a su primo. −Draco cuenta conmigo, se que Dorajamás me perdonaría que no cuidara de una chica que es diferente.

−Sí. −Y miro a susamigos. −Dora la hermana mayor de Cygnus es una metamorfaga y no creo que hayanada más extraño que eso, y nunca ha sufrido ningún daño porque mi familiasiempre la ha protegido, ¿entonces nos ayudareis?

−Sí, os ayudaremos.−Le dijo Theo.

−Gracias.

−De nada. −Ysonriéndole volvieron al tema del que estaban hablando antes de que Harry losinterrumpiera.

Unos días más tarde,Harry salía de su clase cuando se choco con otro alumno, se iba a disculparcuando vio que era Ginny.

−Lo siento. −Le dijola chica.

Harry la miro. −Discúlpamea mí también, pero ten más cuidado la próxima vez. −Y vio que Cassie seacercaba. −Justo a quien buscaba.

La chica le sonrió. −¿Ypara que me buscabas?

−Para ir a volar, ¿Quéte parece?

−Genial. −Y así losdos se fueron olvidándose de Ginny.

Unas horas más tarde,Cassie se acercaba a Ginny. −Te dije que te mantuvieras alejada de Harry, peroveo que aparte de pobretona eres sorda, no te acerques mas a Harry, el jamásestaría con alguien como tú, sin contar que su familia es capaz de desheredarlocon tal de que tú y tu familia no toquéis nada, olvídate de él, es mucho parati. −Y sin decir nada más se fue.

 

Cassie no es que fuerauna chica mala o le gustara amenazar a sus compañeros de escuela, pero noaguantaba a esa familia, los Weasley eran una molestia para todos y esa Ginnyera igual que su madre, haría cualquier cosa para quedarse con el dinero de losdemás.

El primer sábado enhogwarts, fue la prueba de quidditch de los alumnos de gryffindor, en lasgracias Hermione animaba a todos.

−Vamos Harry, tupuedes. −Le grito la leona mientras veía como Harry hacia la prueba para serbuscador.

−Hermione, a este pasote vas a quedar afónica. −Le dijo Draco que estaba a su lado, el slytherinhabía ido a ver la prueba de sus primos. −Respira un poco.

Ante eso la leona lomiro. −Pero, no puedo descansar ahora, ellos quieren estar en el equipo y yolos tengo que animar mucho.

Draco le sonrió. −Yles puedes animar pero más tranquila, además necesitas tu voz para las clases ysi te quedas afónica no creo que a los profesores les haga mucha gracia que norespondas a sus preguntas.

−Pues me tomo unapoción de la enfermería que para eso somos magos. −Y le sonrió.

−Te puedo asegurar queesas pociones no están nada buenas.

−¿Tú crees?

−Lo creo. −Y le sonrió.−Así que anima más tranquila.

−Está bien. −Ysentándose a su lado se puso a animar a sus amigos más tranquilamente.

En un lado Draco lamiraba divertido, sin lugar a dudas Hermione era una de sus personas favoritas.

Un par de horas mástarde Harry y Orión habían entrado en el equipo de quidditch, Cassie no habíatenido tanta suerte.

−Yo quería volar. −Sequejo la chica a Harry.

El chico la miro. −Aunqueno estés en el equipo volaremos juntos todas las semanas.

Ante eso Cassie seolvido del equipo. −¿Me lo prometes?

−Te lo prometo. −Y le sonrió.

−Genial. −Y entoncesmiro al capitán. −Woods ya no quiero estar en el equipo. −Y sonriendo a Harryse fue.

El pobre capitán queno se enteraba de nada miro a los nuevos miembros de su equipo. −¿Qué ha sidoeso?

−Cosa de chicas no tepreocupes. −Le dijo Orión y miro a Harry. −Aunque es mi hermana es súper rara.

Ante eso Harry se rio.−Ya lo ves, voy a escribir una carta a mi padre contándole que soy el nuevobuscador.

−Yo también le enviareuna carta al mío contándole que soy cazador.

−Entonces nos vemos. −Yasí se fueron a escribir las cartas a sus padres.

Hermione que estabafeliz de que sus amigos hubieran entrado en el equipo abrazo a Draco y le dioun beso en la mejilla. −Han entrado. −Y se fue corriendo.

Draco que se habíaquedado congelado no se dio cuenta de que Cygnus se reía hasta que el mismo ledio un golpe.

−Despierta.

Draco al escuchar lavoz de su primo lo miro. −¿Qué ha pasado?

−Que te has quedadocongelado cuando Hermione te ha dado un beso, tenemos que ir, esta tarde esnuestra prueba.

−La ganaremos, tenemosalgo que ellos no tienen.

−Sí, la inteligencia. −Lesdijo Theo que estaba a un lado leyendo.

−¿Vas a intentarentrar? −Le pregunto Draco.

−No gracias. −Ydejando el libro los miro. −Ya estáis vosotros mas Blaise así que de momento meesperare, no tengo ninguna prisa por entrar.

−Algo así como másvale tarde que pronto. ¿No? −Le pregunto Draco.

Theo le sonrió. −Exactamente,y ahora si me disculpáis tengo que ir a la biblioteca.

 

−¿Por qué vas a labiblioteca? −Le pregunto Draco.

−Porque ha quedado conLuna. −Le dijo Cygnus a su primo. −Ayer les escuche cuando quedaban.

−Divertiros. −Le dijoDraco.

−Lo haremos, nosvemos. −Y tras decir eso Theo se fue y los primos se fueron a entrenar para laspruebas.

A la noche Draco,Blaise y Cygnus estaban en el equipo de slytherin.

El equipo de quidditchde slytherin era conocido por ser unos salvajes así que Severus al quien no leinteresaba nada ese deporte le había pedido a Regulus que buscara nuevosjugadores que no fueran tan salvajes y tras mirar mucho había encontrado a esostres que aunque solo iban a segundo se lo tomaban muy en serio y encima no erannada salvajes.

Aunque claro despuésde la decisión de Regulus muchos slytherin no estuvieron de acuerdo y se lohicieron saber, hasta que se dieron cuenta de que él no era un profesorcualquiera era un Black y lo peor de todo es que su padre era Orión y era mejorque no hicieran molestar al patriarca de la familia sino les iría muy malaunque solo fueran alumnos de hogwarts, sin contar que Dumbledore estabatotalmente de acuerdo con la decisión que habían tomado sus profesores al serellos queines escogieran a los nuevos miembros de quidditch de slytherin.

Por la noche despuésde cenar, los gryffindor se acercaron a los slytherin.

−Felicidades. −Lesdijo Hermione sonriéndoles. −Espero que ganéis muchos partidos.

Draco la miro. −Ganaremosy también os ganaremos a vosotros.

−Uhhh. −Harry se rio. −Esolo tendrás que intentar.

Draco lo miro. −Teganare. −Y miro a Orión. −Os ganare.

Orión riéndose ledijo: −Inténtalo si puedes. −Y miro a los demás. −Tenemos que irnos.

−Sí. −Y despidiéndosede los slytherin se fueron.

Mientras los alumnosse iban a sus salas comunes pues ya se les estaba haciendo tarde, en LondresJames no dejaba de votar por toda la casa.

−Harry esta en elequipo y es buscador. −Le dijo el hombre a su padre y le enseño la carta. −Miralo pone aquí.

Charlus riéndose lomiro. −Ya lo he visto, y veo que estas feliz.

−Mucho. −Y sonriótontamente. −Harry será un gran buscador.

−Seguro que sí. −Y vioque Dorea se acercaba. Cariño tienes que ir a dormir ya.

−Si abu. −Y miro a supadre. −Papi un cuento.

James le sonrió. −Claroque sí. −Y cogiendo a su hija en brazos hizo que le diera un beso a cada uno yse la llevo a su cuarto.

El sábado por lamañana era el primer partido de quidditch, gryffindor jugaba contra ravenclaw.

James estaba mirandoel campo de quidditch, cuando escucho que lo llamaban, girándose vio a su hijo.

−Charlus. −Le llamo ycuando estuvo a su lado, lo abrazo fuerte como si hiciera mil años que no loveía, tras un fuerte abrazo lo dejo en el suelo. −Estas genial con tu uniforme.−Y le pidió que se diera la cuenta. −Lo que yo digo muy guapo.

El niño asintió. −Estagenial. −Y miro a su madre. −Mama. −Y la abrazo.

Lily le abrazo fuerte.−Como dice tu padre estas muy guapo. −Y separándose le dio una bolsa. −Para ti,hay caramelos, chocolates y otras cosas.

Charlus cogiendofuerte la bolsa se lo agradeció.

−Papa. −Cassie seacerco como un cohete a su padre y lo abrazo. −Papi no he entrado.

 

Sirius hizo que lamirara. −Cariño, seguro que entras otro año, aun te quedan cinco largos años.

−Igual yo quería volarcon Harry.

−Eso puedes hacerlosin estar en el equipo. −Le dijo Sirius sonriéndole.

−Es lo que me ha dichoel.

−Lo ves, el tambiénquiere volar contigo. −Y le dio una bolsa. Para ti.

−Gracias, ¿y mama?

−Tu madre no tardaramucho en llegar, aunque a ella no le gusta el quidditch no quería perderse laoportunidad de veros.

−Genial.

−Sí. −Y vio queRegulus se acercaba. −Hermano.

El profesor le sonrió.−Hola Sirius. −Y acercándose le dio un beso a Lila.

−¿Qué tal el nuevoequipo de quidditch? −Le pregunto Sirius. −Ya me he enterado de que hay muchosalvaje en slytherin.

−Lo había, yo heformado el nuevo equipo, ahora están Draco como el nuevo buscador y Cygnus yBlaise como cazadores, no son tan grandes como los anteriores pero sí que son másinteligentes y no tan salvajes.

−Mejor. −Les dijoJames que tenia a Charlus a su lado. −Lo que me preocupa es que alguien lastimea Harry o a Orión.

−No pasara. −Le dijoRegulus. −Ya he avisado que no se permitirán las técnicas del año pasado, dondelos slytherin tuvieron varias sanciones por salvajes.

−Me quedo mástranquilo. −Y sonrió a Charlus. −¿Vamos a ver a tu hermano?

−Sip. −Y así losadultos se fueron a sentar con los gryffindor, cuando muchos vieron a Charlusque era un sltyherin por allí le pusieron mala cara hasta que vieron que no ibasolo.

Diez minutos más tardeel partido empezaba y tras presentar a los jugadores de cada equipo, el partidoempezó.

James y Sirius fueronlos que más animaron, tanto que cuando Harry atrapo la snitch los alumnoscreyeron que las gradas se caerían.

Una vez en el sueloHarry mostro la snitch y sus compañeros lo animaron.

−Harry felicidades. −Jamesy Sirius se acercaron mientras aplaudían.

−Papa. −Harry al verlolo abrazo fuerte. Hemos ganado.

−Ya lo he visto, felicidades.-Y le sonrió.

Sirius se acerco aOrión que aun seguía encima de su escoba. −Hijo felicidades.

−Gracias. −Y tirándoseen sus brazos la escoba cayó al suelo. −Hemos ganado.

El hombre se rio. −Felicidades.

−Ori felicidades. −Ledijo Cassie.

El chico la miro. −Gracias.

−De nada. −Y lo abrazofuerte.

Tras muchasfelicitaciones y muchos abrazos, los alumnos fueron abandonando el campo.

Mary acercándose a suhijo lo abrazo. −Felicidades cariño.

−Gracias mama. −Y le sonrió.−Hemos ganado nuestro primer partido.

−Y muy bien que lo habéishecho. −Y le dio una bolsa. −Para ti.

−¿Qué es? -Preguntomientras miraba dentro.

−Cositas, caramelos,chocolates y otras cosas.

−Gracias. -Y lesonrió.

−De nada.

Lily también le diouna bolsa a su hijo. −Para ti cariño.

−Gracias mama.

−De nada.

−Gracias a todos porvenir. −Les dijo Oliver. −Pero ahora nosotros tenemos una fiesta que celebrar. −Ymiro a Harry y Orión. −¿O no queréis venir?

−Claro que si, fiesta.−Y despidiéndose de sus padres se fueron a cambiar para luego irse a la fiesta.

Y el tiempo fuepasando hasta que llegaron a las navidades, ese año celebraban una gran fiestaen casa de los Malfoy.

 

Llevaban un ratocomiendo, cuando tocaron al timbre.

−Ya voy yo. −Les dijoCygnus y no tardo mucho en volver y miro a su nieta. −Dora tienes una sorpresa.

La chica que estabacon sus hermanos lo miro. −¿Una sorpresa?

−Sí. −Y tras decir esodejo ver a su inesperado invitado.

−Bill. −Dora levantándosese acerco corriendo y lo abrazo fuerte. −Te he extrañado un montón.

El chico la miro. −Yotambién, no he venido solo. −Y les mostro a sus hermanos menores.

−Vaya. −Los demás sequedaron parados allí estaban los gemelos y Charliie.

Bill miro a lafamilia. −Hemos venido a felicitar la navidad.

−Gracias. −Le dijoAbraxas.

−De nada.

−Feliz navidad. −Ledijeron los hermanos Weasley.

−Feliz navidad. −Lefelicito Charlus y les sonrió. −Estamos comiendo, venir.

−No gracias, solohemos venido a saludar. −Les dijo Bill y miro a Dora. −Me voy a quedar hastadespués del año nuevo, tengo que arreglar muchas cosas, ¿nos vemos pronto?

−Sí. −Le dijo felizDora al tener a su novio allí.

−Estupendo, entoncesnos vemos. −Y miro a Cygnus. −Me gustaría hablar con usted en cuanto pueda.

El hombre asintió. −Cuandoquieras, envíame un mensaje.

−Lo haré, gracias. −Ymiro de nuevo a Dora. −Nos vemos. −Y sonriéndole se fue con sus hermanos.

Cuando los Weasley sefueron, todos miraron a Dora.

−¿Estas contenta? −Lepregunto su madre.

−Mas que contentaestoy feliz. −Le dijo la chica entonces se puso a saltar y abrazo a Cygnus. −Abuelogracias por dejar que entrara.

El hombre le sonrió. −Denada cariño, ahora a comer.

−Sip. −Y feliz dehaber visto a Bill volvió a la mesa para seguir comiendo.

Unas horas después,Alphard pedía a todos un poco de silencio y saliendo un momento no tardo muchoen volver con varias cajas que gracias a la magia las había hecho pequeñas.

−¿Qué traes tío? −Lepregunto Harry que estaba sentado al lado de su abuela Dorea.

El hombre le sonrió. −Ahoralo veras. −Y miro a los demás. −¿Queréis verlo?

−Claro que sí. −Ledijeron todos.

−Estupendo. −Yhaciendo las cajas grandes, las abrió y les fue repartiendo una caja a cadauno.

Harry cogiendo sucaja, vio que era una impresora pequeñita no más grande que su súper nintendo.

−¿Una impresora tío? −Lepregunto el chico.

−Sí. −Y los miro. −Estaimpresora imprime de muchas maneras diferentes, pueden ser diseños muggles queno se mueven o diseños mágicos, y tiene muchos diseños desde color sepia,blanco y negro o color hasta con brillitos. −Y al decir eso recibió una sonrisaenorme de las pequeñas de la familia.

−¿Y cómo funciona? −Lepregunto Draco que miraba interesado su impresora.

−Es sencilla solotienes que acercar tu videoconsola, tocar los botones que hay en la impresora yen la pantalla que hay en la impresora te mostrara el diseño final.

−Genial.

−Sí que lo es. −Y les sonrió.

−Tío. −La pequeña Doreaque estaba sentada encima de las piernas de su padre lo miro. −¿Hay pegatinas?

Alphard asintió. −Haypegatinas.

−Genial. −Y miro a supadre. −Papi hay pegatinas.

James asintió a suhija le encantaba las pegatinas. −Puedes hacer pegatinas pero no las pegues portodos lados.

−No papi. −Y volvió aprestar atención a su impresora.

 

−Harry. −Alphard lollamo.

El chico lo miro. −Tío.

−Hay una más. −Y ledio una caja. −Es para tu amiga Hermione.

−Gracias tío. −Y levantándosese la dio a Draco. −Dásela tú. −Y le sonrió.

−Gracias y si que sela daré. −Y miro a su tío. −¿La impresora va con electricidad?

−No, es como lavideoconsola.

El chico asintiendo lepregunto: −¿Cuál será tu nuevo invento?

−Quiero hacer unaimpresora más pequeña, pero eso será el año que viene.

−La esperaremos.

−Hacerlo. −Y vio quesu sobrina la miraba. −¿Cassie querías algo?

−Si tío, ¿se puedecambiar de color? Es que el negro no me gusta mucho.

−Claro que sí. −Y le sonrió.−Es igual que la videoconsola puedes ponerle el color o dibujo que quieras.

−Gracias tío. −Y levantándoselo abrazo fuerte. −Tus inventos son los mejores del mundo.

Ante eso el hombre ledijo: −Gracias hermosa.

−De nada. −Y le dio unbeso en la mejilla.

Unos días más tarde,en toda la prensa salía la noticia de las salidas de Bill Weasley y Dora TonksBlack, muchos decían que Bill solo se acercaba a Dora por su dinero, aunque losjóvenes pasaban de las noticias.

Algunos no estaban muyfelices sobre esas noticias, y ellos eran Tedd, Cygnus y Orión, tanto lesdisgustaba que hablaran de Dora que decidieron que a partir de ahora la prensano sería incluida en lo que ellos harían, a la única revista a la queinvitarían sería el quisquilloso pues ellos no habían hablado mal en ningúnmomento de Dora y Bill, no solo sería un escarmiento para la prensa sino que larevista de los Lovegood se volvería mas popular.

Los Weasley aunque nose hablaban con sus hijos mayores, aun soñaban que cuando Bill se casara conDora podrían disfrutar de sus millones, y más lejos de la realidad, poco antesde que Bill volviera a Egipto envió un mensaje a Cygnus y este como le dijoacepto su invitación.

Poco antes de la horaCygnus llego a una teteria que se encontraba en el callejón diagon y pidió te yunos pasteles, no mucho tiempo después la camarera se lo traía cuando llegaronBill y Charlie.

Cygnus pidiéndole a lacamarera que les dejara solos término de servir los tés.

−Buenas tardes. −Lessaludo el hombre.

−Buenas tardes. −Billlo miro. −Espero que no te importe que haya traído a Charlie.

−Para nada. −Y lomiro. −¿Qué tal con los dragones?

−Complicados ypeligrosos. −Le dijo Charlie y le sonrió. −Pero gracias a eso, tengo un sueldoque se podría considerar una pequeña fortuna, me pagan casi tanto como a unauror.

Ante eso Cygnus que seestaba tomando su te, lo miro con los ojos muy abiertos. −Vaya, jamás pensé queos pagaran tanto.

Charlie riéndoseasintió. −Pues sí, y eso hace de mi un hombre feliz, no solo disfruto cuidandode los dragones que tanto me gustan sino que no me puedo quejar de losbeneficios.

Bill viendo consatisfacción como ellos dos se llevaban bien, miro al abuelo de su novia. −Tehe pedido que vinieras por dos motivos, el primero es que me gustaría que meaconsejaras.

Ante eso Cygnus lomiro. −¿Aconsejarte sobre qué?

−Sobre unos bonos. −Yabriendo el sobre que llevaba con él se lo mostro. −Estos bonos aun no hansalido al mercado, gringotts los sacara pronto, pero antes ha dejado que susempleados compremos algo, y como no sé si ha pasado alguna vez quiero que medigas si vale la pena.

 

El hombre cogiendo elsobre, miro los papeles y se puso a leerlos. −Son buenos bonos. −Les dijoCygnus. −Y pueden dar muchos beneficios, es lo bueno de este tipo de bonos quesiempre dan dinero. −Y lo miro. −Cuando salgan yo los comprare nunca va maltener ese tipo de reserva además cuando los quieras vender costaran el doble oincluso el tiple. −Y le devolvió el sobre.

−Gracias. −Y miro aCharlie. −Entonces los compraremos.

−Compra una buenacantidad.

−Lo hare. −Y miro aCygnus. −Gracias, los compraremos a medias aprovechando que a mí me hacen tanbuen descuento.

−Y haces bien, seríauna tontería no aprovecharse de ello, ¿y que mas querías?

−Quiero que me ayudesen algo.

El hombre que estabadando vueltas a su te dejo de hacerlo y lo miro. −¿En qué?

−Quiero abrir unapequeña cuenta para George y Fred, ellos no son como mis padres ni como mishermanos pequeños y tampoco quiero que ellos se pasen la vida trabajando cuandoaun tienen que estar en la escuela y tampoco quiero que mi tía pague todos susgastos, sé que es mucho pedir pero me gustaría que la controlaras, sé quecuando nosotros nos marchemos mis padres intentaran meter sus manos en ella.

−No me importaayudaros con esa cuenta, ¿vais a poner mucho dinero?

−Unos 1000 galeones demomento.

Ante eso el hombre seasombro. −¿Tenéis tanto dinero?

Charlie le sonrió. −Ymucho mas. −Entonces se le borro la sonrisa. −Cuando me puse a trabajar con losdragones y viendo todo lo que ganaba empecé a pasarle una mensualidad a mispadres para ayudarles con mis hermanos, pero ese dinero nunca lo usaron paranada bueno, así que me canse y cerré ese grifo, por eso queremos que usted locontrole, no queremos que ese dinero vuele en algo que no vale la pena.

−Me ocupare de todo.

−Gracias. −Le dijoBill. −Antes de irnos, le pasaremos los documentos y le pediremos que firmealgunas cosas.

−Los firmare congusto.

−Gracias. −Y entoncesBill se levanto. −He quedado con Dora, ya solo me queda una semana para volvera Egipto y quiero pasar tiempo con ella. −Y miro a Charlie. −Cuando tengas losdocumentos listos avísame.

−Lo haré, ahora vescon tu novia. −Y cuando Bill se hubo ido, Charlie miro a Cygnus que lo mirabafijamente. −Ups.

−Si ups. −Y sacandodinero le dijo: −Avísame cuando tengáis los documentos listos.

−Lo hare. −Y mientrasCygnus se iba, Charlie se quedo disfrutando de su te y sus pastitas querealmente estaban buenas, nada que ver con lo que le servían en Rumania.

El día tres de enerolos alumnos volvían a hogwarts, en la estación antes de subirse al tren, Dracobuscaba a Hermione y por suerte no tardo mucho en encontrarla.

−Herms. −El chico lallamo.

La leona se acerco. −Buenaño nuevo.

Draco le sonrió. −Buenaño nuevo, esto es para ti. −Y le dio la impresora.

Hermione mirándolabien lo miro. −¿Una impresora?

−Si es para lavideoconsola, es el nuevo invento de mi tío, puedes imprimir muchas cosas.

−Gracias.

−De nada.

Hermione sonriéndolele dio la impresora a sus padres. −¿La podéis guardar?

−Claro que sí, no esuna cosa que se pueda llevar a la escuela. −Le dijo su padre y miro a Draco. −Gracias.

 

−De nada. −Y miro aHermione. −¿Vamos?

−Sí. −Y despidiéndosede sus padres hasta pascua se fueron al tren.

Una vez solos Hermionemiro a Draco. −Me he sentido muy incómoda.

Ante eso el chico lamiro. −¿Incomoda? ¿Por la impresora?

−No, no por eso, sinoporque sentía todo el tiempo que me estaban mirando.

−¿Mirando?

−Si, como si me estuvieranclavando cuchillos en la espalda.

−Que molestos que son.−Y subiéndose en el escalón del tren miro a su alrededor hasta que encontró alos molestos que justamente los estaban mirando. −Son los Weasley que no dejande incordiar.

Hermione lo miro sin entender.−¿Y porque me tendrían que mirar a mi?

Draco la miro. −Ellosquieren dinero.

−Pues de mi no losacaran, mis padres son dos dentistas normales.

−No es eso. −Le dijoel chico. −Lo que pasa es que están buscando un tonto rico para casarlo con suhija.

−¿Y ella que dice?

−Ella está encantada,ese es el problema con ella.

−Así que te miranporque piensan que te cazaran.

Draco asintió. −Asíes. −Y le sonrió. −¿Me protegerás?

Hermione le sonrió. −Melo pensare. −Y diciendo adiós a sus padres que los miraban subió en l tren.

−¿Oye como que te lopensaras? Le pregunto Draco.

−Eso que me lopensare. −Y sacándole la lengua se fue corriendo al ultimo vagón.

Una vez el tren estuvoen marcha, Draco llamo a su prima. −¿Cassie me puedes hacer un favor?

La chica que estabajugando muy a gusto con su videoconsola al escuchar a su primo lo miro. −¿En quépuedo ayudarte?

−Es la comadrejaWeasley está molestando a Herms y no soy de pedir a chicas que lo arreglen perono quiero que me vean con ella, solo me faltaría que hubieran rumores.

−Te entiendo, y no tepreocupes hablare con esa comadreja, ya me tiene miedo así que no será muydifícil que deje de molestarte.

−Gracias.

−De nada guapo. −Ysonriéndole y volvió a su juego.

En la estación cuandoel tren se hubo alejado los Granger se acercaron a los Weasley. −No se quienesson, ni me importa pero dejen de mirar todo el tiempo a nuestra hija. −Les pidióGeorge.

−¿George pasa algo? −Lepregunto Sirius acercándose con James y Remus.

El hombre lo miro. −Sirius,no sé qué pasa ni me importa pero no voy a permitir que incomoden a mi hija,Herms me dijo que tú eras un auror un policía mágico, ¿verdad?

−Lo soy, ¿Qué pasa?

−Pues eso que desdeque Draco se ha acercado a nosotros, que ellos no dejan de mirarnos, no sé siHermione se ha dado cuenta pero no quiero que se sienta mal, está en la escuelapara estudiar no para que la incomoden por cosas que no son suyas y tampoconuestras.

−Lo entiendo. −Ymiraron a los Weasley. −Cada vez sois más molestos, dejarnos en paz. −Y miro aGeorge. −Lo que pasa es que no les gusta que Draco se acerque a Hermione.

−¿Y porque no? ¿QueDraco no tiene padres? ¿Por qué se meten ellos?

−Sí que Draco tienepadres. −Se escucho.

Todos se giraron yvieron a Lucius y a Abraxas que se acercaban. −¿Qué pasa con Draco?

−Que aquí los Weasleyno les gusta que Draco se acerque a Hermione, porque entonces ellos no podráncazarlo para casarlo con su hija.

−¿Es eso? −PreguntoJane y miro a los Weasley.− Si tanto quieren dinero, trabajen que no se lescaerán los anillos de la mano. −Y miro a Sirius. −Como dice mi marido no vamosa permitir este tipo de acoso hacia nuestra hija.

 

−Nosotros tampocovamos a permitir ese tipo de comportamiento.

−Soy una Black y hagolo que quiero. −Grito de pronto Molly.

Ante eso todos lamiraron.

−No, te equivocas. −Ledijo Sirius. −Eres una Weasley, y entiende de una vez que nunca tendrás eldinero de mi familia. −Y miro a los Granger. −Disculparlos no volverá a pasar.

−Por suerte cuandosalgamos de la estación no tendremos que seguir viéndolos. −Y miro a losWeasley. −No vivimos en el siglo pasado donde las mujeres apenas podíantrabajar. −Y miro a los Malfoy. −Gracias por el regalo para Hermione, le hagustado mucho.

Abraxas le sonrió. −Denada, ahora iros, esta gente no os volverá a molestar.

−Gracias. −Y así losGranger se fueron, mientras los demás se quedaron con los Weasley. −Hacer casoa los Granger ellos tienen razón, no estamos en el siglo pasado donde lasmujeres apenas tenían derechos para trabajar. −Les dijo Abraxas. −A la próximano habrán más oportunidades, como os volvamos a decir algo Arthur perderá sutrabajo. −Y miro a los demás. −Es hora de irnos, tenemos cosas que hacer.

−Sí. −Y mirando mal alos Weasley se fueron.

Unas horas más tardeen hogwarts, después de la cena los alumnos se fueron a sus salas comunes,Cassie antes de ponerse el pijama se acerco al cuarto de Ginny.

−Tú. −Le llamo Cassiemirando a Ginny sin importarle quien estuviera escuchando. −No tienessuficiente con perseguir a Harry para quedarte con su dinero que ahorapersigues a mi primo, Draco no es ningún descerebrado así que deja demolestarlo y sobre todo ni se te ocurra decir nada a Hermione, ella es mi mejoramiga y yo cuidare de ella. −Y tras decir eso se fue.

Al día siguientedespués de clases, por toda la escuela se escuchaba el mismo rumor que Cassiehabía amenazado a Ginny para que no se acercara ni a Hermione, ni a Draco ni aHarry.

Harry que estaba consus amigos al escuchar el rumor se fue a buscar a Draco que no tardo mucho enencontrarlo con sus amigos.

−¿Draco es verdad? −Lepregunto el chico.

El slytherin lo miro. −¿Elqué?

−El rumor que correpor la escuela ese en que Cassie ha amenazado a Ginny.

−Lo es, ayer me losencontré mirando a Hermione, como cuando espiaban a tu madre y le pedí a Cassieque le dijera algo, no quiero que me vean con ella, lo que menos quiero sonrumores estúpidos.

−Lo entiendo. −Y nopudo decir nada más porque Luna se acerco corriendo.

−Harry, Draco. -Laniña los llamo.

−Luna respira hondo. −Ledijo Draco mirándola. −¿Qué pasa?

−Cassie y Orión se estánpeleando con un chico pelirrojo.

−Weasley. −Dijo Draco.−¿Dónde están?

−En el patio de atrás.

−Vamos. −Y así losalumnos se fueron corriendo y al llegar vieron un círculo. −Dejar pasar. −Lespidió Harry. −Por suerte los alumnos les hicieron caso y pudieron pasar, alllegar al centro Ron estaba apuntando con su varita a Orión y Cassie estabadetrás de su hermano.

−¿Qué pasa aquí? −Lespregunto Draco.

−Que este inútil, seha atrevido a molestar a mi hermana, la ha amenazado. −Le dijo Orión sin bajarsu varita.

 

−Nadie insulta a mihermana. −Les dijo Ron.

−Tu hermana es igualque tu madre. −Le dijo Draco poniéndose al lado de sus primos. −No es nuestraculpa si a ella solo le interesa cazar a un marido rico.

−Retirarlo.

−No, porque es laverdad.

−Basta ya. −Se escucho.

Los alumnos alescuchar ese grito, vieron a los gemelos Weasley acercándose.

−Ron baja esa varitaahora mismo.− Le dijo Fred mirándolo.

−No me hables traidor.−Y lo miro. −Te has juntado con esos asquerosos traidores.

Ante eso George seacerco y le quito la varita de la mano de un manotazo. −Que sea la última vezque insultas a Fred, y en vez de hacer tanto caso a las tonterías que dicennuestros padres, piensa por ti mismo. −Y miro a los Black. −Cassie, Orión porfavor.

−Sí señor. −Le dijoOrión que bajo su varita y miro a Ron. −Tus hermanos sí que tienen educación,no como tú que tienes el cerebro de un mono. −Y miro a su melliza. −Vámonos.

−Sí. −Y mirando mal aRon se fue con su hermano y sus primos.

En el despacho deDumbledore, Snape miraba al director. −Creo que tendríamos que llamar a suspadres, no pueden estar peleándose todo el tiempo.

Albus lo miro. −Demomento lo dejaremos estar, los gemelos lo han sabido arreglar.

−¿Y que pasara si hayuna próxima vez?

−Entonces sí queavisaremos a los padres, Severus algunas veces tenemos que dejar que los alumnosarreglen sus diferencias ellos mismos, sino nunca aprenderán.

−Lo sé señor, pero eseRon no es la primera vez que da problemas.

−Lo sé, es un chicomuy inseguro que tiene mucha envidia de la gente que tiene dinero.

−El dinero no lo estodo.

−No, pero para algunaspersonas lo es. −Le dijo Albus.

−Si ya hemos terminadome voy, tengo que terminar de corregir unos ejercicios.

−¿Ya has puestodeberes?

−No, solo las cosasque hemos hecho en clases, nos vemos. −Y despidiéndose se fue.

Una semana más tarde,los adultos ya sabían las cosas que habían hecho sus niños, pero nadie se quisometer en medio, mientras las cosas estuvieran controladas no se meterían ellostenían que aprender a defenderse.

Algunos tenían otraspreocupaciones, como los Parkinson y los Greengrass que veían con mucha envíacomo la fortuna de los Black y sus socios crecía gracias a los inventos deAlphard.

Después de Abraxasinformara a sus familiares lo que pensaban los Parkinson y los Greengrass sobretener mestizos en sus familias los habían dejado fuera de esos negocios y demuchas otras.

Las únicas feliceseran Pansy, Daphne y Astoria, ellas tres que eran grandes amigas en hogwarts,miraban satisfechas como a sus padres se les pedía que fueran más humildes y nohablaran mal de los que no eran sangre pura.

Y el tiempo fuepasando y llegaron las vacaciones de verano.

En casa de losWeasley, Molly estaba cocinando cuando la puerta se abrió y aparecieron sushijos mayores.

−¿Qué hacéis aquí? −Lespregunto Arthur que estaba leyendo el profeta. −No habéis traicionadosuficiente a esta familia.

−No te hagas la víctima.−Le dijo Bill. −No te servirá de nada. −Y miro a sus hermanos pequeños. −Ya mehe enterado lo que hicisteis después de navidades, no solo amenazaste a Orión ya Cassiopea con tu varita sino que también llamaste a tus hermanos traidores.

 

−Tú también lo eres. −Legrito Ron. −Prefieres a esa gente que a nosotros.

−Si lo hago es poralgo. −Y miro a sus padres. −Me quedan unos meses para volver de Egipto yentonces le pediré a Dora que se case conmigo, pero ya os aviso de que no hecambiado de opinión, firmare todo lo que los Black me pidan.

−Eso es traición. −Legrito Molly. −Tú solo piensas en ti, ¿y qué pasa con nosotros? Eres un malhijo, yo no te crie así.

−Si bueno, la forma enque me criaste no me gusta, no voy a ser un cazadortunas cuando tengo dos manospara trabajar, y ya os aviso de que si seguís con esta actitud ninguno de loscuatro seréis invitados a mi boda. −Y miro a Percy. −¿Y tú qué? Nunca dicesnada.

El chico lo miro. −Nome importa vuestras discusiones ridículas por dinero, yo sé lo que quiero y lodemás no me interesa.

−¿Y qué te interesa?Le pregunto Charlie.

−Yo quiero trabajar enel ministerio, en el departamento de cooperación mágica.

Ante eso sus hermanosmayores lo miraron satisfechos. −Me parece bien. −Le dijo Bill y miro a sushermanos menores. −Tendríais que aprender de Percy el tiene cerebro, no comovosotros que tenéis el cerebro absorbido por tantas tonterías. −Y miro a suúnica hermana. −¿Y tú qué dices?

−Yo hare lo que mamaquiera. −Y lo miro. −Una Black no trabaja y me casare con un tipo rico para dara esta familia lo que tú no quieres darnos.

−Vaya idiota. −Le dijoGoerge que no había hablado desde que había llegado y miro a sus padres. −Elladice tantas tonterías como vosotros, pero ni creáis que en Londres podréisconseguir un marido rico, todos saben que solo sois unos cazafortunas.

−George déjalo, aunquese lo digas mil veces nunca lo entenderán. −Le dijo Bill.

−Lo sé.

−Ya nos vamos. −Ledijo Charlie y miro a sus padres. −Espero que algún día os entre en la cabezaque no todo es dinero y posición social. −Y miro a sus hermanos. −Vámonos.

−Sí. −Y así se fueron,dejando al resto de los Weasley enfadados y a Percy indiferente, el tenia ya hechossus planes y lo que quisieran sus padres no le interesaba mucho.

Mientras las cosasentre los Weasley habían sido aclaradas, Harry llevaba varios días durmiendomal, hasta que una noche tuvo una pesadilla y se despertó gritando.

James entrando en elcuarto de su hijo tras escuchar como gritaba, encendió la luz y sentándose a sulado lo miro. −¿Harry todo bien?

−No papa, tengopesadillas, son horribles.

El hombre preocupadole toco la frente y vio que tenía fiebre.

−Tienes fiebre, voy abuscar a tu madre.

−Estoy aquí. −Le dijoLila y acercándose a su hijo le puso la mano en la frente. −Sí que tienesfiebre. −Y miro a su marido. −Busca mi maletín, yo preparare una pequeña palanganacon agua fría.

−Sí. −Y levantándosese fue a buscar el maletín de su mujer.

Al volver vio que Lilyle había puesto un paño húmedo en la frente.

−Aquí la tienes.

−Gracias. −Y lo miro. −Vesa dormir, yo me quedare con él.

−Está bien, voy abuscar un vaso de leche, sé por experiencia que esas pociones son realmentemalas.

−Sí que tienen malsabor, gracias.

−De nada. −Y volvió airse.

Mientras James se ibaa por el vaso de leche, Lily miro a su hijo. −Harry pronto estarás bien y endos días podrás viajar con nosotros a Sidney.

 

El chico la miro. −Esuna tontería tener fiebre por las pesadillas.

−No es ninguna tontería.−Le dijo Lily. −Si las pesadillas son muy fuertes entonces es cuando tienesfiebre. −Y le sonrió. −Pero yo estoy aquí contigo y pronto estarás bien.

−Sí. −Y le sonrió,tener a su madre allí era lo mejor del mundo y no le importaba estar enfermo.

No mucho tiempodespués James volvía con un vaso de leche y dándoselo a su mujer miro a suhijo. −Ahora cuando termines de tomar las medicinas ya podrás dormir. −Y miro asu mujer. −Dale una poción para las pesadillas si se despierta de nuevo lasmedicinas para la fiebre no servirán.

−No, no lo harán. −Ymiro a Harry. −Cuando te tomes las medicinas te daré una poción para que notengas pesadillas.

−Gracias. −Y miro a supadre. −Buenas noches.

−Buenas noches hijo. −Ydándole un beso se fue a su cuarto.

Cuando Harry se tomosus pociones y la poción para las pesadillas, Lily lo tapo bien y apagando laluz se acostó a su lado en la gran cama y le canto una nana a su hijo queaunque ya tenía 12 años casi 13 no se quejo.

Al día siguiente,Harry se despertaba y vio que su madre no estaba por ningún lado y en su lugarestaba Charlus.

−Abuelo.

El hombre lo miro. −Yame han dicho que tuviste fiebre por culpa de malos sueños. ¿Cómo sigues?

−Mejor abuelo. −Y lomiro. −Sueño con Sirius en Azkaban y en Remus siendo un licántropo.

−Vaya, eso sí que sonmalas pesadillas. −Y sentándose a su lado le dijo: −Sirius y Remus están bien,así que no te tienes que preocupar de nada.

−Lo sé abuelo, yaunque lo intento no lo consigo.

−Ya verás que lo conseguirás,cuando estemos en Sidney, podrás surfear y nadar con delfines, te lo pasarastan bien que te olvidaras de todo.

−Lo creo. −Y le sonrió.−Además iremos a Nueva Zelanda, estaremos tres semanas en cada lugar.

−Espero estar bienpara entonces.

−Ya verás como si. −Yentonces escucharon que tocaban a la puerta. −Ya voy. −Charlus levantándose seacerco la puerta y abriéndola vio como Dorea entraba con una bandeja llena decomida al ver a su nieto despierto lo miro. −¿Te encuentras mejor?

−Si abuela, ¿Quéllevas allí?

−Mucha comida. −Y sonriéndolele puso la bandeja encima de las piernas. −Para que desayunes y Lils me ha dadotus pociones antes de irse a dormir a su cama.

−¿Esta muy cansada?

−No mucho. −Le dijoDorea. −Como no entra hasta el medio día está aprovechando para dormir un poco más,ahora desayunaremos los tres. −Y sentándose a un lado se pusieron a desayunarlos tres.

Una vez la bandejaestuvo vacía, Dorea le dio a su nieto las pociones que le tocaban y tapándolobien vio con satisfacción como dormía de nuevo.

Dos días después, enel aeropuerto Harry miraba divertido como Draco se había congelado, Hermione ysus padres habían aparecido y les habían dicho que se iban de vacaciones conellos, que habían sido invitados y ellos habían aceptado muy agradecidos.

−Draco despierta. −Ledijo Cygnus mirando divertido a su primo. −Ya sé que Hermione es muy bonita ytodo eso, pero si te duermes no cogerás el avión y te quedaras en tierra y nopodrás ver a tu novia en bañador.

Ante eso Sirius quesiempre tenía la oreja puesta miro a su sobrino. −¿Draco Herms es tu novia? −Yentonces sonrió. −Que pillín si que lo tenias oculto.

 

Draco miro a Cygnusque sonreía. −Eres idiota que no ves que tío Sirius es como un niño pequeño ysiempre está igual.

−Oye. −Se quejo Siriusmirándolo. −Yo soy muy bueno.

−Si como un dolor demuelas. −Y miro a Orión. −Tío Orion.

El hombre lo miro. −Draco.

−Dile algo a tu hijo,se está metiendo conmigo.

Ante eso Orión miro asu hijo mayor. −Sirius por favor que Draco es un niño, metete con alguien de tuedad.

−Un niño cuando quiere.−Se quejo Sirius y miro a su sobrino que lo miraba sonriendo. −Como digo cuandoquiero.

−Solo tengo 12 añosasí que soy un niño.

Pasajerospara el avión rumbo a Sidney Australia por favor pasen por la puerta 20. −Se escucho de pronto que decíanpor megafonía

−Bueno tendréis queseguir luego. −Les dijo Charlus. −Sino vamos ya perderemos el vuelo. −Y así sefueron a la puerta que les habían dicho por megafonía.

Dos días después,Harry ya se había olvidado de sus pesadillas, en Sidney no había tenido ningunay se lo estaba pasando realmente bien.

Esa vez aunque los Weasleyganaron el premio como la otra vez de 700 galeones, no fueron a Egipto, ya Billles había dicho que si no dejaban de molestarle con el dinero no los queríaver, así que su destino fue incierto.

Y de nuevo el tiempofue pasando hasta después de navidades cuando Bill volvió a Londres.

Nada mas instalarse ensu piso, se reunió con Cygnus y con Tedd y como les dijo firmo el acuerdoprenupcial que le dijeron.

Después de la firmallego la gran fiesta de compromiso no todos los días un Black se casaba así queprepararon una gran celebración.

−¿En serio no vas ainvitar a tus padres ni a tus hermanos pequeños? −Le pregunto Dora a su novio.

−No Dora. −Le dijoBill. −Lo que menos quiero es que la estropeen he intentado muchas veces que seolviden del maldito dinero pero ellos siguen en sus trece y no les entra en lacabeza que no van a ver nada de tu dinero.

−Lo siento.

−No es tu culpa. −Y labeso. −Ahora vamos a olvidarnos de ellos y vamos a terminar de mirar todo bien,mañana es la fiesta y no quiero que nada la estropee.

−Está bien. −Y sonriéndolevolvieron a sus preparativos.

A la noche siguiente cuandolos invitados iban llegando tenían que mostrar su invitación en la puerta ycomo siempre periodistas y otras personas se quisieron colar sin suerte.

La única revista quehabía sido invitada había sido el quisquilloso y eso era porque a Dora legustaba tanto esa revista que no había querido que faltara

La familia no habíareparado en gastos para que no hubiera ningún problema en esa fiesta tanimportante.

Cuando empezó lafiesta, Tedd como padre de la novia pidió un momento de silencio.

−Esta noche es muyespecial para mí, mi hija Dora se compromete con un buen hombre Bill. −Y miro ala pareja. −Felicidades y que vuestro matrimonio dure muchos años.

Dora acercándose loabrazo mientras los invitados aplaudían.

−Después de estashermosas palabras por parte del padre de la novia, nos reuniremos en el comedorpara degustar unos platos realmente ricos. −Les dijo el organizador.

Y así haciendo caso alorganizador los invitados se fueron al gran comedor a degustar los platos quehabían preparado.

 

Después de la cena ya empezóel baile y tras muchas horas todos volvieron a casa.

Al día siguiente, entoda la prensa se hablaba de lo mismo de la fiesta de compromiso de Dora Tonksy Bill Weasley, y de sus grandes ausentes los padres y los hermanos menores delnovio.

Mientras todos losperiódicos hablaban de los invitados que habían sido invitados, el quisquillosotuvo la primicia, fotos del interior de la fiesta así que los ejemplares sevendieron en seguida, incluso tuvieron que hacer mas ejemplares.

Los señores Weasley alver la noticia del compromiso se enfadaron mucho, Bill se les había escapado delas manos y no estaba dispuesto a ayudarles económicamente, eso hacía que elodio que sentían por los Black fuera más grande.

Mientras los Weasleyestaban muy disgustados Bill y Dora preparaban su boda y el chico habíaencontrado el regalo perfecto para su futura mujer, así que reuniéndose conCygnus lo llevo a que lo viera.

−¿Qué te parece?

Cygnus mirando elregalo miro al futuro marido de su nieto. −Es una casa hermosa, la quiero verpor dentro.

−Claro que si, aunqueaun no la he comprado el de la inmobiliaria me ha prestado las llaves. −Y le sonrió.−Dice que como futuro miembro de la casa Black sabe dónde encontrarme siintento robarle las llaves.

−En eso tiene razón,anda vamos.

−Sí. −Y dejándolopasar se la enseño. −No es muy grande, pero a mí me gusta mucho.

Cygnus mirando a sualrededor tuvo que darle la razón a Bill. −A mí también me gusta, y no hacefalta regalar una mansión para ser feliz, y esta casa está realmente bien. −Ypasando por el salón paso por una puerta y vio una cocina.

−El salón seriasalón-comedor y aparte de la cocina cuenta con un despacho biblioteca. −Y lollevo por un pequeño pasillo hasta el despacho.

Cygnus al verloasintió. −Me gusta mucho, es bastante grande y se puede poner una mesa grande yun sofá perfectamente.

−Sí que se puede, venque te enseño las habitaciones, tiene cuatro y dos cuartos de baño. −Y lo guiopor unas escaleras de madera de color marrón oscuro hasta el segundo piso. −Estees la habitación de matrimonio. −Y abrió la puerta. −¿Qué te parece?

El hombre entrandoasintió de nuevo. −Me gusta, ¿Qué tipo de cama vas a poner?

−He visto una que megusta que en vez de tener un somier de tablas de madera es un somier de maderay se puede hacer a la medida que quieras.

−Eso está bien. −Y lomiro. −Me has dicho que habían mas habitaciones.

−Si tres más, peroantes te quiero enseñar el baño. −Y abriendo la puerta le enseño el cuarto debaño.

Cygnus mirándoloasintió, el baño era completo. −Veo que has pensado en todo.

−Sí. −Y le enseño elresto de la casa. −También tiene un pequeño jardín trasero y los vecinos sonfamilias con niños pequeños.

−Es un buen lugar. −Ylo miro. −Yo que tú la compraría a Dora le gustara.

Al escuchar que a suprometida le gustaría asintió. −Gracias por venir a verla.

−De nada, ¿Cuándo vasa ir a firmar las escrituras?

−Esta tarde.

−¿Te puedo acompañar?

−Claro que sí. −Y sonriéndolesalieron de la casa y cerrando todo bien se despidieron hasta la tarde.

Unos días después,Dora no dejaba de saltar, Bill le había enseñado la casa que había comprado yle encanto y aunque tendría que estar enfadada por haber escogido el solo no leimportaba para nada, la casa era tan bonita que no le importaba.

 

−Dora quédate quiera. −Ledijo Andrómeda. −Cariño Bill y tu tenéis que hacer la lista de bodas sino noles dará tiempo a los invitados a comprarlos.

−Tienes razón. −Ytranquilizándose se sentó al lado de su prometido y lo miro. −¿Qué podemosescoger?

−Podemos pedir losmuebles para nuestra casa, así nos ahorramos dinero. −Y miro a su suegra. −¿Quéte parece?

−Es una buena idea, enesa lista se puede poner lo que quieras, además así los invitados nos osregalan lo mismo.

−¿Y en el callejóndiagon encontraremos una tienda así?

Andrómeda asintió. −Síque lo encontraremos, hay tiendas especializadas, esta tarde iremos a mirartodo lo que tienen y así lo vamos escogiendo.

−Gracias.

−De nada. −Y así conuna cosa menos siguieron mirando otras mil cosas, como habían decidido casarseen verano no había mucho tiempo para tener todo listo.

Mientras Bill y Dorapreparaban su boda con la ayuda de las mujeres de la familia Black, los demáshacían su vida normal.

Un día en hogwarts,Hermione estaba leyendo la carta de su madre al terminar se acerco a Cygnus queestaba con sus amigos.

−Cygnus.

El chico la miro. −Buenosdías Hermione.

−Buenos días. −Y le sonrió.−¿Te puedo preguntar algo?

−Claro que sí, ¿perono prefieres preguntárselo a Draco? −Le pregunto.

−No, porque es sobrela boda de tu hermana.

−¿Ya has recibido lainvitación?

−Si gracias, mispadres están realmente contentos, pero tengo un problema.

−¿Qué problema? −Lepregunto Draco mirándola.

−Que no se queregalarle a Bill y Dora.

−¿No tienes la listade regalos?

−La tengo y la señoraPotter ya ha acompañado a mis padres al callejón diagon para comprar el regalo,han escogido la cubertería, pero yo quiero regalarles algo por mi misma inclusoya mi madre me ha enviado dinero. ¿Qué les puedo comprar?

−Dora no es difícil decontentar. −Le dijo Cygnus. −Cualquier cosa que le regales le gustara.

−Eso me lo pone másdifícil, porque hay tantas cosas que no se que escoger.

Draco la miro. −Siquieres te acompaño el próximo día a Hogsmade yo tampoco tengo el regalo.

La chica asintió felizde tener un poco de ayuda. −Gracias. −Y miro a Cygnus. −¿Entonces le comprocualquier cosa?

−Lo que quieras, lo dela lista de bodas es mas para los adultos, ya han escogido una hermosa casapero aun no tienen los muebles mi madre les recomendó que pusieran los mueblesen la lista.

−Es una buena opción. −Lesdijo Pansy que no estaba muy lejos. −Mis padres están que se mueren porque nohan sido invitados. −Y les sonrió. −Pero yo sí.

−Claro que has sidoinvitada, me caes bien. −Le dijo Cygnus sonriéndole y miro a sus amigos. −Y mihermana ha invitado a algunos de mis amigos para que no solo hubieran adultosen la fiesta, dice que los adultos son realmente aburridos.

−Y que lo jures. −Lesdijo Theo. −En verano hubo una fiesta en mi casa y solo hubieron adultos vayaplomo.

−Lo que a mí meextraña es que aguantaras toda la noche. −Le dijo Daphne mirándolo.

−Que va no aguante, amitad de la fiesta me fui a dormir, ¿os puedo acompañar a comprar el regalo?

 

−Claro que sí. −Ledijo Hermione sonriéndole y vio que Harry y los hermanos Black se acercaban. −Estesábado vamos a ir a comprar los regalos para Dora y Bill, algo que no esté enla lista, pues según Cygnus lo de la lista es mas para los adultos, ¿os venís?

−Sí que vamos. −Ledijo Harry. −Aun no se que regalarle a los novios, llevo pensando desde que mimadre me dijo que tenía que escoger algo por mí mismo.

−Este sábado lomiraremos bien.

−Sí. −Y así con susplanes hechos para el sábado, volvieron a sus deberes.

El sábado por lamañana el grupo se fue a mirar por todas las tiendas, después de mirar todobien, Hermione escogió un hermoso reloj de sobremesa.

−¿Cygnus qué teparece? −Le pregunto Hermione a su amigo.

El chico que estabamirando unas cosas con los gemelos Weasley se acercaron. −A Dora seguro que legustara. −Y miro a los gemelos. −¿Qué os parece?

−A Bill también legustara mucho. −Le dijo Fred. −Creo que ya tienes tu regalo. −Y le sonrió.

−Genial. −Y cogiéndolomiro el precio. −Es súper caro. −Y los miro. −No tengo tanto.

−No te preocupes. −Ledijo Draco acercándose. −Lo compraremos juntos, ¿Qué te parece?

Ante eso Hermione lomiro. −¿No quieres regalarles algo diferente?

−No, he visto milcosas y lo mejor es el reloj. −Y le sonrió. −Así que lo compraremos juntos.

−Estupendo. −Y miro asu alrededor. −La verdad es que el reloj es lo único que me ha gustado.

−Eso es porque los dossois muy exigentes. −Les regaño Harry que llevaba unas copas de cristal en lamano. −¿Qué os parece?

−Son hermosas. −Lesdijo Cygnus. −¿Se lo vas a regalar?

−Si con Cassie, esbastante caro, son diez copas, diez vasos, una jarra y una licorera.

−A Bill y a Dora lesencantara el regalo.

−Gracias. −Y sonriéndolese fueron al mostrador.

Mientras pagaban, Lunay Theo llegaron con un hermoso grabado de madera.

−¿Qué os parece? −Lepregunto Luna.

−Esta genial. −Le dijoHarry mirándolo bien. −Es como si el lobo fuera a salir en cualquier momento.

−Y que lo jures. −Ledijo Draco. −Habéis escogido bien a los novios les gustara.

−Entonces ya lotenemos. −Les dijo Theo.

−Sí. −Le dijo Luna ymiro al chico. −Gracias Theo.

−De nada. −Y asípagando todas sus compras, salieron a la calle justo cuando James, Sirius y Remuspasaban.

−Papa llegas justo atiempo. −Le dijo Harry y le dio la caja. −Ves con cuidado es el regalo paraBill y Dora y es de cristal.

−¿Qué es? −Le preguntoJames cogiendo fuerte la caja.

−Son unas copas, unosvasos y otras cosas de cristal, lo he comprado junto a Cassie porque subíabastante.

−Eso está bien. −Ymiro a los demás. −¿Queréis que nos llevemos algo? Cuando terminemos de aquí,nos iremos a casa de Andrómeda tenemos que ir a mirar unas cosas.

−Si gracias. −Le dijoDraco y le dio su regalo. −Hermione y yo hemos comprado un regalo de sobremesa.

−Seguro que es hermoso,¿habéis puesto vuestros nombres?

−Lo hemos hecho. −Ledijo Theo que le dio su regalo a Remus.

−Mejor así los noviossabrán de quien es cada regalo. −Les dijo Sirius y con las manos llenas miro asus amigos.− Es mejor que nos marchemos ya, con todas las cosas que llevamos nome gustaría que se rompiera.

 

−Ni lo digas. −Le dijoRemus y miro a los chicos. −Nos vemos en otro momento.

−Sí. −Y despidiéndosevieron como se iban.

En su casa, Andrómedaestaba terminando unas cosas de la boda, cuando sus primos y Remus entraroncargados.

−Meda ayúdanos porfavor. −Le pidieron. −Son regalos para los novios.

La mujer asombrada portantos regalos se levanto y cogiendo las cajas las fue colocando con el restode regalos pequeños.

−¿De dónde han salidotantos regalos?

−Draco y los demás. −Ledijo Sirius. −Cuando hemos llegado a Hogsmeade los chicos salían de una de lastiendas y nos los han dado, cada uno tiene su nombre.

−¿Sabéis lo que hay? −Yacercándose a la mesa cogió su lista.

−Nos lo han dicho porencima. −Le dijo James. −Harry y Cassie les han regalado una cristalera, se queen la lista ya había una pero espero que no importe.

−Claro que no. −Y sonriéndolelo apunto. −Además seguro que es hermosa.

−Seguro que si, Dracoy Hermione han escogido un reloj de sobremesa.

Ante eso la mujer losmiro. −No habíamos puesto ninguno. −Y le sonrió. −Tuvimos razón al poner que lode la lista solo fuera comprado por los adultos que los niños escogieran susregalos.

−Sí que fue una buenaidea, ¿Cuándo se abrirán los regalos?

−Dora y Bill quierenesperar una semana antes de la boda para terminar de adornar su casa, losmuebles grandes ya se están colocando pero lo demás como os digo una semanaantes.

−Entonces esperaremos,nosotros ya nos vamos. −Le dijo James.

−Nos vemos, y gracias.

−De nada. −Ydespidiéndose se fueron.

Una vez Andrómeda sequedo a solas se puso a mirar las etiquetas de los regalos y apuntar losnombres en su lista para no olvidarse de quienes ya habían enviado sus regalos.

Una semana antes de laboda, los novios ya tenían todos los regalos, así que con la ayuda de todos losfueron abriendo, mientras Andrómeda lo apuntaba en su lista.

Dora que estabaabriendo el regalo de Hermione y Draco al ver lo que era llamo a su prometido. −MiraBill.

El chico dejando otroregalo al ver el regalo que le enseñaba su prometida sonrió. −Es un relojhermoso. −Y cogiéndolo lo dejo encima de la chimenea. −Aquí queda muy bien. −Ymiro a los demás. −¿Qué os parece?

−Que queda muy bien. −Ledijo Cygnus mirándolo.

−Sí que queda bien. −Lesdijo Dora y sonriendo a Bill siguieron mirando los regalos, una vez todos losregalos estuvieron abiertos y puestos en sus sitios les daban las gracias. −Graciaspor venir a ayudarnos.

−De nada. −Les dijoTedd. −Ya solo queda una semana para la boda, ¿lo tenéis todo?

−Lo tenemos todo. −Ledijo su hija. −Solo falta que los chicos lleguen.

−Ya mañana vuelven dela escuela, así que pronto tendréis a vuestros invitados.

−Estupendo. −Y le sonrió.

Al día siguiente en laestación una vez los alumnos llegaron y saludaron a sus padres se fueron cadauno a su casa.

Aunque en la otrarealidad, Peter había dado muchos problemas a todos sobre todo a Remus y aSirius esta vez no había aparecido en escena así que Harry tuvo un año tranquilo,la única preocupación que tuvo fue haber quien ganaba el quidditch y la copa delas casas.

 

Al día siguiente,despertaron temprano a Draco.

−Draco despierta. −Ledespertó su madre.

−Mama, es muy pronto. -Sequejo el chico escondiendo la cabeza debajo de su almohada.

−Lo sé hijo, pero haymuchas cosas que hacer, tenemos que ir al callejón diagon a comprar tu trajepara la boda de tu prima.

Ante eso Draco quesabía que era importando saco la cabeza la miro. −Está bien. −Y restregándoselos ojos entro en el cuarto de bajo.

−Draco te esperare conun café cargado.

−Si gracias.

−De nada. −A Narcisano le gustaba darle mucho café a su hijo al fin y al cabo aun era muy joven,pero ese día tenían que hacer muchas cosas y sabía que si no le daba café noaguantaría hasta el final.

Un rato después, Dracoy Narcisa estaban en el callejón diagon en una tienda de túnicas de gala.

−Mama me gusta esta. −Ledijo Draco.

La mujer mirándolobien asintió, era de color negro con una pajarita blanca. −A mí también megusta. −Y miro a la sastre. −Esta.

−Si señora Malfoy. −Yse fue a prepararla.

Mientras esperaban,Harry y Lily entraron en la tienda.

−Hola tía. −Le saludoHarry y le dio un beso en la mejilla.

−Hola Harry, ¿Qué tal?

−Con mucho sueño. −Ybostezo. −Disculpa. −Y miro a Draco. −Me he despertado súper pronto.

−Me ha pasado lomismo.

−Harry me gusta esta. −Ledijo su madre enseñándole una túnica muy elegante. −¿Qué te parece?

El chico mirándolabien asintió, era igual a la de Draco, la verdad es que allí todo era igual. −Megusta.

−Entonces ves aprobártela.

−Sí. −Y cogiéndola semetió en un vestidor.

−Me gustan más losesmóquines. −Le dijo Lily a Narcisa. −Hay más variedad.

−La verdad es que si. −Ledijo la mujer.

Cinco minutos después,Harry salía y les enseñaba el modelo. −¿Voy bien?

Lily acercándose lomiro bien y asintió. −Te queda muy bien. −Y miro a la sastre que estabacobrando a los Malfoy. −Nos quedamos con esta.

La mujer mirándolaasintió. −Le queda muy bien, cinco minutos por favor.

−No hay prisas. −Ymiro a su hijo. −Ves a cambiarte, ahora tenemos que ir a comprar unas ultimascosas, tus abuelos están con tus zapatos y con eso ya lo tenemos todo.

−Bien.− Y entrando enel probador de nuevo se puso su ropa y salió con el traje bien colocado paraque no se estropeara. −Aquí tiene. −Y se la dio a la sastre.

−Gracias. −Y se fue aprepararlo.

Una vez terminaron depagar todo, los Potter se despidieron de los Malfoy y se fueron a seguir consus recados, al final del día ya tenían todo para la boda.

El día de la boda, lafamilia se despertó temprano y tras desayunar ya se fueron a preparar, a mediamañana ya estaban en el jardín en el que se celebraría la boda.

Draco que estabahablando con sus primos al ver a Hermione que llevaba un hermoso vestido rojono supo que decir.

−Draco despierta. −Ledijo Orión mirándolo divertido. −Siempre te pasa con Hermione, se acerca asíque espera que le saludes y no te quedes congelado.

−Tienes razón. −Ydespertándose sonrió a Hemrione. −Buenos días Hermione, estas hermosa.

La chica le sonrió. −Gracias,tu también estas muy bien.

−Gracias, ¿vamos asentarnos? Ya no tardara mucho en empezar.

 

−Sí. −Y así laparejita se iba a sentar, mientras los demás los miraban divertidos.

No mucho tiempodespués la boda empezaba y más de una se le escapo unas lagrimas, Dora estabarealmente hermosa y Bill llevaba un traje muy elegante.

Cuando el juez mágicoles dijo que ya eran marido y mujer y tras el beso del nuevo matrimonio todosse acercaron aplaudiendo y felicitándolos.

Tras muchasfelicitaciones empezó el banquete.

−Draco como primo dela novia estas en la mesa del principio. −Le dijo su madre y miro Hermione. −Hermsestas en aquella mesa. −Y le enseño una mesa del medio. −Estas con otros chicosde tu edad, Blaise, Theo, Pansy, Daphne y Astoria.

−Gracias señoraMalfoy.

La mujer le sonrió. −Denada. −Y miro a su hijo. −Draco no te retrases.

−No mama, no tardo. −Ymiro a Hermione. −Cuando terminemos de comer espero que bailes conmigo.

−Lo hare, aunque ya teaviso que aun no he mejorado.

−No importa, ven que teacompaño. −Y tras dejar a Hermione en su mesa se fue a la suya, donde loesperaban sus primos.

Unas horas más tarde,ya empezó el baile y tras el baile de los novios los demás fueron entrando yDraco no perdió la oportunidad de coger a Hermione y llevársela a bailar.

Por la noche, cuandohacia muchas horas que el sol se había ocultado, por fin los novios se iban asu luna de miel.

Hermione miro a Draco.−¿Dónde se van?

−Creo que de crucero,mi abuelo y la tía de Bill, la señora Muriel les han regalado el viaje.

−Es un cruceroalrededor del mundo. −Le dijo Sirius que no estaba muy lejos. −El viaje duraraseis semanas.

−Eso sí que es unaseñora luna de miel. −Les dijo Harry que los había escuchado.

Sirius asintió. −Síque lo es, ahora que ya los novios se han ido, no os alejéis mucho que Andrómeday las demás darán los regalos de los novios.

−No nos alejaremos. −Ledijo Draco.

−Mejor no estaría bienque os buscaran.− Y sonriéndoles se fue con sus amigos.

Cuando al final losnovios se fueron, como les dijo Sirius las mujeres les pidieron que se pusieranen cuatro colas diferentes, chicas, chicos, mujeres y hombres.

Hermione poniéndose ensu cola no tardo mucho en recibir una pequeña bolsa.

−Gracias por venireste día. −Le dijo la madre de la novia.

La niña le sonrió. −Graciasa vosotros por invitarme me lo he pasado realmente bien y los novios estabanmuy guapos.

−Gracias.

−De nada. Y saliendode la cola se fue a sentar en una de las mesas para abrir su regalo.

Al ver lo que había sonrió,había una pequeña caja de cristal en forma de corazón el nombre de los novios ydentro habían caramelos en forma de corazón y también había una pequeña caja demadera perfumada.

−Herms. −Su madre acercándosese sentó a su lado. −¿Qué hay en tu regalo?

−Una caja en forma decorazón con caramelos y una caja de madera. −Y se la acerco a la nariz. −¿A quehuele bien?

Jane oliéndolaasintió. −Huele muy bien, vamos a ver que me han dado a mí.

−Sí. −Y viendo como sumadre abría su regalo sonrió, dentro había una caja de madera con un enrejadoen forma de corazón y unos bombones y unas figuritas de los novios.

−Están muy bien. −Y cogiendoun bombón se lo dio a su hija. −¿Verdad?

−Verdad. −Y se locomió feliz.

 

−Gracias a todos porvenir. −Les dijo Cygnus. −Espero que hayan firmado en el libro sino aun lopueden hacer.

Jane que estabaaplaudiendo con los demás, miro a su hija. −Ahora buscaremos a tu padre y yanos iremos a casa, ya se está haciendo muy tarde.

−Si mama. −Y guardandobien sus regalos para que no se perdieran se fue con su madre.

Por suerte a George notardaron mucho en encontrarlo, estaba con James y los demás.

−Papa, mama dice queya nos vamos.

El hombre asintió. −Síque ya se está haciendo tarde, ¿te lo has pasado bien?

−Mucho.

−Ha sido muy divertido.−Y miro a sus amigos. −Nos vemos pronto.

−Sí.

Los Granger sedespidieron y como ya habían firmado en el libro se fueron a despedir de Andrómeday los demás, antes de irse la mujer le dio una bolsa. −Esto es para toda lafamilia.

−Gracias. −Ydiciéndoles que pronto se verían se fueron a su casa.

Al llegar, Jane dejolos regalos encima de un armario, a su marido le habían regalado una pequeñataza y la caja de caramelos que eran pastillas de sabores era redonda de metaly en la bolsa familiar había una foto de los novios, un recordatorio, unabotella de vino y una tarta, según la tarjeta era para que siguieran celebrandopor los recién casados.

−Mañana seguiremoscelebrando. −Les dijo George. −Ahora ya es hora de que nos vayamos a dormir, yaes muy tarde. −Y miro a Hermione. −Sobre todo tu que no puedes mantener losojos abiertos.

−Sí, buenas noches. −Ydándoles las buenas noches se fue a su cuarto.

Al día siguientemientras muchos se iban de vacaciones en el profeta y en otros periódicos sehablaba de la boda de Bill y Dora y como paso la anterior ver, se hablaba delos grandes ausentes por parte de la familia Weasley y aunque muchos sacabanconjeturas de porque no habían ido, otros hablaban de que los Weasley habíanpedido dinero a su nueva familia y Orión no había aceptado, pues según elpatriarca de la familia Black, Bill y Dora se casaban porque se amaban no porunos cuantos galeones.

Mientras los Weasleyseguían lamentándose por su mala suerte, los demás disfrutaban de susvacaciones ese año habían decidido ir por África, no solo haber las grandesciudades como Marrakech o el Cairo sino también para ver la fauna como leones,elefantes y todo lo que ese hermoso país podía ofrecerles.

−Mama, tienes quevenir. −Le dijo Harry a su madre.

−No me gustan ni loscocodrilos ni las serpientes.

−Lils. −James la miro.−No vamos a ver ni cocodrilos ni serpientes, vamos a ver leones, elefantes yotros animales grandes, no creo que un cocodrilo sea seguro aunque estemos concien cuidadores, ven ya verás como al final te gustara.

La mujer lo miro. −Estábien, pero si veo serpientes me enfadare.

−Ya verás cómo no. −Ycogiéndole de la mano la llevo a uno de los todo terrenos que los esperaba.

Una vez el viaje empezóJames que iba al lado de su mujer miro a sus hijos. −Niños no saquéis losbrazos, los animales que hay aquí son muy rápidos.

−No papa. −Le dijoHarry que estaba fotografiando a un guepardo. −Qué bonitos que son.

−Sí que lo son. −Ledijo Lily y sonrió a su marido. −Al final tenias razón.

El hombre asintió. −Megustan los animales pero algunos son demasiado peligroso incluso para loscuidadores y los cocodrilos lo son. −Y dándole un beso en la cabeza siguieronviendo los animales.

 

Al final del día,Harry se acercaba feliz a sus abuelas que no habían querido ir. −Abuela hemosvisto un montón de leones y de cebras.

Dorea le sonrió. −Esoes estupendo, mañana iremos a una reserva donde se pueden ver gorilas y otrosanimales.

−¿Habran hipopótamos? −Lepregunto Charlus.

−Los habrá. −Y miro asu hijo. −¿Qué tal?

−Muy bien, y aunquelos animales estaban muy cerca no ha pasado nada, incluso Lils ha disfrutado.

−Eso porque no habíanserpientes ni cocodrilos.

−Mañana los veremos,pero según nos han dicho es una ruta opcional. −Le dijo su madre.

−Mejor, no quiero veresos animales. −Y miro a su marido. −No me gustan.

−Yo no digo nada. −Y sonriéndolemiro a su madre y a su suegra. −Ya nos vamos a bañar hay hambre.

−Es normal, iros abañar ya pronto la cena estará servida.

−Sí. −Y diciéndolesque no tardarían se fueron.

Dos semanas antes deque el año escolar empezara, la familia volvía a Londres.

−¿Papa porque volvemosesta vez antes? −Le pregunto Draco a su padre.

Lucius lo miro. −Porlos mundiales de quidditch, Sirius y los demás quieren ir así que hemosdecidido ir, ¿quieres ir?

−Si claro me gusta elquidditch, ya me voy a dormir.

−Ves a dormir, seguroque estás cansado ha sido un vuelo muy largo.

−Sí que lo sido,buenas noches. −Y dándoles las buenas noches a su familia se fue a su cuarto.

Cuatro días más tarde,la familia llegaba al lugar donde se celebraría los mundiales y Draco al verque Hermione iba con los Potter se acerco. −Creí que no vendrías.

−Y no iba a venir,sabes que no me gusta el quidditch pero al final mi padre también ha venido. −Ylo señalo. −Y no quería que viniera solo.

−¿Y tu madre?

−Que va ella sí que noha querido venir, dice que pasa de ver a unos tipos volando en escoba detrás deuna pelotita dorada. −Y entonces escucharon la risa de George y James. −Esverdad.

−Sí que lo es. −Ledijo George y miro a Draco. A mi mujer no le gustan muchos los deportes y esode verlos durante unas horas no lo entiende es una pérdida de tiempo.

−A mi madre le pasaigual. −Y miro a Hermione. −Te he traído un regalo.

−¿Al final fuisteis a África?

−Sí, un lugar hermoso,hemos estado en muchos sitios, Marruecos, Egipto, y viendo animales por variospaíses, ven. −Y llevándola al interior de la gran tienda le pidió que esperaraun momento y no tardo mucho en salir de su cuarto con una bolsa. −Espero que teguste.

−Seguro que sí. −Yabriendo la bolsa saco una hermosa caja de madera decorada con dos mujeres y unárbol a un lado. −Gracias me encanta. −Y se la enseño a su padre. −¿Qué teparece?

−Es hermosa. −Y miro aDraco. −Gracias.

−De nada, las hacenlos hombres de una tribu para los turistas y tienen mucho éxito, no solonosotros sino que todos los que iban las compraban.

−Es que es hermosa. −Ledijo Hermione. −Espera un momento. −Y abriendo su mochila saco su regalo. −Estoes para ti, nosotros estuvimos en Alemania y Austria, y tras mirar muchoescogimos esto, espero que te guste.

−Seguro que sí. −Ycogiendo la bolsa vio que pesaba así que con cuidado saco su regalo y vio queera un pequeño reloj de cuco. −Me encanta. −Y se lo enseño a su padre. −Estagenial.

 

−Sí que lo está. −Ymiro a los Granger. −Gracias.

−De nada. −George le sonrió.−Es de la selva negra un lugar conocido por sus relojes de cuco y aunque habíande muy grandes nosotros preferimos este pequeñito.

−Es mejor. −Le dijoDraco y miro a Hermione. −Gracias.

−De nada, tambiénhemos traído chocolate austriaco.

−¿Habéis dichochocolate? −Les pregunto Remus que se acercaba.

Ante eso Draco lo mirodivertido. −Sí, chocolate, Hermione ha traído chocolate de sus vacaciones.

−Nunca he probado elchocolate austriaco, ¿a qué sabe?

−Pues a chocolate. −Ledijo Draco.

−¿Y tu como lo sabes? −Ylo miro. −¿Ya lo has probado?

−No, no lo he probado.−Y miro a Hermione que se reía. −Mejor le das un trozo sino terminara medioloco.

−Sí que lo daré. −Yabriendo de nuevo su mochila saco los demás regalos para sus amigos y elchocolate.

James, Sirius y Georgeque miraban como Remus se comía feliz su chocolate le preguntaron. −¿A quésabe?

−Esta bueno. −Ysonriéndoles siguió comiéndoselo.

−Yo digo que sabeigual, pero bueno. −Les dijo Hermione.

Los adultos lamiraron. −No le hagas caso, Remus es un caso especial cuando se trata dechocolate.

−Y da un poco demiedo.

−Sí que lo da. −Ledijeron y tras decir eso se rieron.

−Hermione gracias. −Ledijo la pequeña Dorea. −Me gusta mucho la muñeca.

La chica le sonrió. −Denada. −Hermione le había regalado una hermosa muñeca de Austria. −También hemostraído unos bombones de Mozart, dicen que están muy buenos. −Y sacando una cajade la mochila de su padre le dio uno a cada uno. −No sé a que saben pero esperoque os gusten.

Remus cogiendo su bombónse lo llevo a la boca y tras masticar un poco sonrió. −Está realmente bueno.

Los demás asintieron. −Síque están bueno, creo que llevan mazapán. −Le dijo Charlus.

−Sí que los llevan.

−Bueno dejar de comerchocolate. −Les dijo Abraxas que ya se había comido su bombón, dentro de unahora empieza el partido y no creo que os queráis pasar lo que queda de esperacomiendo ¿o sí?

−No, quiero pasear. −Ledijo Draco y miro a Hemrione. −¿Vamos?

−Sí. −Y así dejandobien guardado todos los regalos se fueron a pasear.

Una hora después, yatodos volvían y tras comprar gorros, bufandas y otras cosas en las paradasentraron en el estadio y subieron arriba del todo, donde estaban las mejoresvistas.

Sin que nadie lesescuchara Draco llamo a Harry.

El chico que estabamirando a su alrededor al escuchar su nombre lo miro. −¿Querías algo?

−¿Deja vu?

Harry asintió. −Sí,pero muy diferente y mucho mejor.

−Sí que lo es, ¿creesque pasara lo mismo?

−Ni idea, pero creoque sí, igual no sé si este año habrá torneo de los tres magos.

−No han dicho nadapero creo que sí, igual tú no tienes que hacerte el héroe.

Ante eso Harry lomiro. −Oye que no me hago el héroe, son los problemas que me siguen.

−Entonces mejormantenerse alejado de ti. −Y riéndose ante la cara que puso Harry se fue acolocar al lado de Hermione. −¿Quién quieres que gane?

−Pues Irlanda, perorealmente no me importa mucho, solo he venido para acompañar a mi padre.

 

−Seguro que ganaIrlanda. −Y sonriéndole escucharon como ya el ministro daba la bienvenida yempezaba su discurso.

Al terminar ya empezóel partido y como le dijo Draco Irlanda ganaba.

Una vez bajaban de lasgradas James y Sirius miraban a George. −¿Qué te ha parecido?

−Me ha gustado pueshay mucha emoción, pero me ha resultado corto.

−Es que una vezatrapan la snitch el partido termina.

−Es una pena.

−Sí que lo es, yapodría ser más largo, ahora seguro que hay fiesta. −Y miro a su hijo. −Harryguarda el gorro, aunque hayan ganado los irlandeses no les gustara que lolleves, pues Krum a atrapado la snitch.

−Lo guardare.

−Mejor. −Y tras decireso, siguieron bajando las escaleras.

Al día siguientedespués de una noche larga celebrando la victoria de los irlandeses volvían asus casas.

El día uno deseptiembre todos volvían a la escuela.

Al llegar a laestación los Malfoy se encontraron con los Weasley y los rubios mirándolos malse fueron a dejar las cosas de Draco en el tren.

−Papa, ¿por qué nada másentrar nos lo tenemos que encontrar? −Y lo miro. −¿Has hecho mal? Eso se llamakarma.

Ante eso Lucius lomiro. −Te entiendo perfectamente, el karma nos está diciendo que tenemos queser mas buenos.

−¿Con ellos? Ni loco.

−Entonces el karmaseguirá atacándonos.

−Seguro. −Y riéndosemetieron las cosas en el tren, a Draco le encantaba esa relación que tenia consu padre, no tenía nada que ver con la que él había tenido en el otro lado, eraun buen padre afectuoso y lo mejor de todo es que todos lo respetaban y nohablaban a sus espaldas.

−Lucius, Draco. −Siriusque llevaba las cosas de sus hijos se acerco. −¿Qué tal todo?

−Mal. −Draco lo miro. −Noshemos encontrado a los Weasley.

−Eso es el karma.

−Lo sabemos, peroseguiremos igual.

−Ya se cansara.

−Seguro, ¿te ayudamos?

−Si gracias. −Y entrelos tres ordenaron bien las cosas en vagón de equipajes, cuando terminaronSirius miro a Lucius. −¿Se lo has dicho?

−Aun no. −Y miro aDraco. −Hijo este año habrá el torneo de los tres magos en hogwarts, según noshan dicho será a partir de los 17 años, y no habrá quidditch.

Ante eso el chico losmiro. −Yo quería jugar.

−Si bueno el año queviene podrás jugar y seguro que ya te harán capitán.

−Es lo que quiero,espero que el año que viene no hayan cosas raras.

−¿Cosas raras? −Lepregunto Sirius.

−Todo lo que seaquitarme el quidditch es cosa rara.

Ante eso los adultosasintieron.

−Ya verás como el añoque viene no habrán mas cosas raras. −Le dijo Sirius riéndose. −Ahora vamos quehay más gente que quiere ordenar sus cosas.

−Sí. −Y dejando atrásel vagón se fueron con los demás.

Un rato después loschicos se despedían y subían al tren, una vez se puso en marcha, todos sepusieron con sus juegos aunque ya hacía casi cuatro años que tenían lavideoconsola había tantos juegos que aun no se habían cansado sin contar queAlphard cada año ponía una actualización nueva, con mas juegos y otras cosas.

−¿Herms a que juegas? −Lepregunto Draco que estaba sentado a su lado.

−Aun juego nuevo, esde una ciudad que ha perdido todos sus edificios y los tienes que encontrar ytienes que enfrentarte a monstruos. −Y se lo enseño. −Estoy en la primeraciudad, y como ves la ciudad ahora es solo una explanada verde.

 

−Mola, yo quierojugar.

−Claro. −Y diciéndoleel nombre vio como lo encontraba y colocándolo en el escritorio para no tenerque buscarlo entre los cientos de juegos que había se puso a jugar.

Unas horas después,Hermione sacaba su tarta de frutas, esa tarta se había vuelto tan popular quesu madre siempre hacia una encantada.

Una vez Draco corto latarta con un cuchillo los fue repartiendo y al terminar volvieron a sus juegos.

Al llegar a hogwarts,el profesor Dumbledore les hablo a sus alumnos del torneo de los tres magos yque ese año no habría quidditch, muchos al escuchar eso se molestaron puessegún el director solo los que tenían 17 años podían participar.

Después de laspalabras del director de la escuela ya empezó la fiesta y pronto todos estabancenando.

Mientras cenaban,Draco no dejaba de darle vueltas a algo, recordaba que Hermione había ido albaile con Krum eso no lo podía permitir, no podía dejar que un búlgaro sincerebro le quitara la oportunidad de bailar con Herms.

−¿Draco todo bien? −Lepregunto Theo. −Llevas con el mismo trozo de pollo desde hace un buen rato.

El chico saliendo desu trance lo miro. −Todo bien, pensando que este año nos quedamos sinquidditch.

−Bueno el año queviene seguro que vuelve.

−Eso espero. −Y soltandoel trozo de pollo se lleno el plato de patatas asadas con queso.

Mientras los slytherincenaban tranquilos, en la mesa de los gryffindor Harry no tenía la mismasuerte, dejando el tenedor miro a Ron.

−Si tienes algo quedecirme hazlo, sino déjame en paz, estoy intentando cenar y tu no me dejas,eres realmente molesto.

Ron iba a decir algocuando se dio cuenta de que lo miraban, girándose vio a sus hermanos.

−Ni se te ocurramolestarlo. −Le dijo Fred que hacía mucho tiempo que había perdido la pacienciacon ellos. −Harry ni su familia tienen la culpa de que Bill no os invitara a suboda así que no molestéis, por Merlín sois como garrapatas molestando todo eltiempo. −Y tras decir eso volvió a su plato.

Al día siguiente, nadamás empezar las clases por la escuela ya corría los mismos cuchicheos de lo queFred le había dicho a su hermano.

Charlus que salía deuna clase no se dio cuenta de que alguien iba justo pasando y se choco con él.

El pequeño Potter alverlo se disculpo. −Discúlpame tendría que haber mirado mejor.

−Maldito slytherin,encima un Potter asqueroso. -Se quejo Ron, Charlus se había chocado con él.

−Oye espera, yo ya mehe disculpado contigo, así que no tienes que hablar así, además yo no soy el únicoque ha cometido un error, estas pasando justo delante de una puerta es normalque la gente salga.

−No me vengas con esasestupideces, te has chocado y encima esperas que me disculpe ni lo sueñes. −Ylo apunto con la varita.

−Weasley espero quebajes esa varita inmediatamente, sino quieres quedarte sin dientes. −Escuchoque decían.

Charlus al ver a suhermano respiro tranquilo. −Harry se ha vuelto loco.

−¿Qué ha pasado? −Lepregunto Harry mientras recogía las cosas de su hermano.

−Me he chocado con ély me he disculpado, pero entonces me ha llamado asqueroso y que no se piensadisculparse, es cosa de los dos.

 

Harry dándole loslibros asintió. −No te preocupes los sin cerebro se quedan así para siempre, ahoraves, si salías tan rápido es que tenias algo que hacer.

−Es verdad, ya mehabía olvidado, he quedado con mis amigos para ir a jugar al futbol. −Y le sonrió.−Han traído una pelota.

−Pues ves.

−Sí, gracias. −Ydespidiéndose se fue corriendo.

Una vez que Harry yRon se quedaron a solas, el moreno lo miro. −No te lo diré de nuevo, ni se teocurra hacer de matón con mi hermano, el problema que tiene tu familia escontra los adultos no con un niño de doce años y no voy a permitir que lehagáis daño.

−Siempre haciéndote elhéroe Potter. −Le dijo Ron mirándolo con asco. −Tú eres igual que los demás detu familia.

−Prefiero ser un héroeque un garrapata que solo busca aprovecharse de los demás, y si ya hasterminado tengo que irme, al contrario que tu yo sí que tengo una vida. −Y sindecir nada más se fue, no tenía ni ganas ni tiempo para seguir hablando con él.

Por suerte durante lassiguientes semanas las cosas estuvieron mejor, era porque a Ron le habíaentrado en su cabeza que era mejor no meterse con Harry o porque los búlgaros ylas francesas ya habían llegado fuera lo que fuera no molestaba, Harry que yasabía de qué iba todo eso no tenía mucho interés, además ese año estaba seguroque su nombre no saldría de la copa.

Como paso la otra vez,los nombres que salieron de la copa, fueron el de Krum, el de Fleur y el deCedric, Harry ya tenía un ganador y esa era el de su compañero tejón, Cedrichabía sido un héroe en el otro lado, no solo había muerto en manos de Petegrewsino que había sido un competidor justo, así que esperaba de todo corazón queganara.

Después de laselección, Draco se acerco a Harry. −¿Como estas?

−Perfecto. −Y lo miro.−¿Y tú?

−Se que este año noseré un hurón.

Ante eso Harry se rio.−Es verdad, me había olvidado completamente, ya no podremos llamarte hurón.

−No gracias, esperoque esta vez hagas un mejor papel en la fiesta de navidad, la otra vez yaescuche los rumores, fuiste el único de los campeones que no bailaste.

−Este año ya estoyconcienciado, además esta vez ya sé bailar, he bailado muchas veces, gracias ami madre y mis abuelos que me enseñaron. −Y le sonrió. −Y ya se con quien voy air.

−¿Con Cassie?

−Sí, ella es con quienquiero ir, la otra vez no pude ir con quien quise.

−¿Y quién era?

−Con Cho.

−¿La novia de Diggori?

−Sí, ¿tú con quienfuiste la otra vez?

−Con Pansy.

−¿Pansy? −Y lo miroextrañado. −¿Pero ella no está con Blaise?

−Ellos se hicieronnovios mas tarde. −Y vio que Hermione se acercaba. −Este año iré con ella.

−Lo sé, por eso ni telo pregunto. −Y miro a su amiga. −¿Ya vamos a cenar?

−Aun no, Skeeter aunesta con las entrevistas a los seleccionados. −Y miro a Draco. −¿Vienes aestudiar?

−Sí que voy. −Y miro aHarry. −De la que te has librado.

−Y que lo jures. −Yriéndose se fue.

Hermione miroextrañada a Draco. −¿Qué ha sido esa?

−Nada que aquí miprimo le da miedo los periodistas como Skeeter.

−Esa mujer da muchomiedo.

−Sí que lo da, ¿vamosa estudiar?

−Sí. −Y así los dostortolitos se fueron a estudiar a la biblioteca.

 

En la primera prueba,los aurores se presentaron y Fudge al verlos se sorprendió.

−¿Qué hacéis aquí?

−¿Qué hacemos aquí?Comprobar que los dragones no se coman a los alumnos. −Le dijo Charlus y miro asus aurores. −Separaros y comprobar que todo vaya bien.

−Sí señor. −Y haciendocaso a su jefe se fueron.

Charlus mirando mal aFudge le dijo: −Orión está esperando a que la cagues para cortarte la cabeza yenseñarla en el wizarmon. −Y tras decir eso se fue con sus nietos.

Harry al ver a suabuelo se sorprendió y mucho más los alumnos, pocos habían visto a un auror ymucho menos al jefe de los aurores.

−Abuelo. −Harry lesaludo. −¿Qué haces por aquí?

−Esperando que ningúndragón se coma a los campeones. −Y tras decir eso sonrió.

−¿Abuelo porque sonríes?−Le pregunto Charlus. −Sonríes como papa. −Y miro a su hermano. −Eso quieredecir que ha hecho alguna de las suyas.

−Y que lo jures. −Ymiro a su abuelo. −Desembucha, ¿Qué has hecho?

−Le he dicho a Fudgeque si algún campeón sufre algún daño Orión le hará dimitir en seguida, así queahora esta súper preocupado.

−Más que eso, estasudando. −Le dijo Draco que no estaba muy lejos. −Nunca he visto sudar tanto anadie. −Y miro a Charlus. −Has hecho bien.

−¿A que si? −Y volvióa reírse.

−Abuelo a veces tecomportas como un niño pequeño. −Le dijo Harry.

−Lo sé. −Y tras decireso, le sonrió.

La primera prueba notardo mucho en empezar y los alumnos al ver los dragones se pusieron a gritar,les encantaba verlos y más si iban detrás de los alumnos.

Hermione que tenía unamano en los ojos, no dejaba de tapárselos, Draco que estaba a su lado la mirabadivertida.

−Herms que no se lovan a comer.

La chica lo miro. −¿Cómolo sabes? ¿Lo has visto?

−Algo así. −Y trasdecir eso tan misterioso volvió a prestar atención a la prueba.

Hermione mirándolo conel ceño fruncido dejo de hacerlo y se puso a mirar la prueba aunque no legustara mucho.

Al final de la pruebaCharlus se despedía de los chicos.

−Abuelo vas a tenerque seguir aguantando a Fudge. −Le dijo Harry.

−Lo sé Harry. −Ysuspiro como si sufriera. −Tendré que seguir esperando. −Y sonriéndole se fue.

Una vez los aurores sefueron, Fudge nombro al campeón de esa prueba y los alumnos volvieron al castillo.

El tiempo fue pasandoy pocas semanas antes de navidades el profesor Dumbledore les decía a susalumnos y a sus invitados que ese año se haría un baile de navidad, y trasdecir eso ya les dijo que podían ponerse a cenar.

Los alumnos queestaban muy animados tras saber que se haría un baile no prestaron muchaatención a la cena y se pusieron a hablar de las personas con las que irían.

Harry miro a Cassieque no estaba muy lejos y la llamo. −Cassie.

La chica lo miro. −Harry.

−¿Vienes conmigo albaile?

Cassie asintió. −Claroque sí que voy contigo al baile. −Y miro a Hermione. −Seguro que Draco te lopide.

−¿Tú crees?

−No lo creo estoysegura. −Y sonriéndole siguió cenando.

Al día siguientedespués de clases, las parejas se siguieron juntando.

Como le dijo Cassie,Draco le pidió a Hermione que fuera con él al baile y ella acepto.

Blaise iría con Pansy,Theo con Luna y Lyall se acerco a Daphne.

 

−¿Daphne quieres irconmigo al baile?

La hija mayor de losGreengrass asintió, Lyall no solo era un chico muy guapo sino que tenía un grancerebro y era muy interesante.

−Sí que iré contigo.

−Gracias.

−De nada. -Y le sonrió.

Una semana antes delbaile los alumnos recibían sus trajes de gala y ya solo quedaba que fuera eldía del baile.

Ese día, el día delbaile el castillo estuvo muy animado, cuando llego la hora, todos se retirarontemprano para cambiarse y cuando llego la hora los chicos se pusieron a esperara las chicas, que poco a poco fueron bajando.

Neville que la otravez fue con Ginny esta vez cambio su pareja por una chica de ravenclaw.

Durante el baile,Draco se llevo aparte a Hermione. −¿Por qué me has traído aquí? −Le pregunto lachica.

−Es que te queríapreguntar algo.

−¿El qué?

−¿Quieres ser minovia?

Al escuchar eso,Hermione se quedo parada y tras un momento asintió. −Sí que quiero.

Draco al escuchar quela chica decía que si la abrazo fuerte. −Gracias, me haces muy feliz. −Separándosele dijo: −Vamos a seguir bailando.

−Sí. −Y así volvierona la pista de baile.

Horas después, antesde que cada uno se fuera a su sala común, Draco se encontraba un muérdago asíque cogiendo a Hermione de las manos le dio un beso.

La chica al sentir loslabios de su nuevo novio se puso muy colorada.

−Muérdago. −Le dijoDraco y le enseño la pequeña rama.

Hermione levantando lavista al verlo se puso más colorada.

Draco riéndose ledijo: −Estas muy colorada.

−Tonto. −Le dijo lachica que se tapo las mejillas con sus manos.

−Ves a dormir, ya se estáhaciendo tarde.

−Sí. −Y dándole unbeso en la mejilla se fue corriendo.

Hermione no era tanvaliente para darle un beso en los labios pero no quería irse sin darle unbeso.

A Draco que no leimportaba si le daban un beso en los labios o en la mejilla se fue feliz a suhabitación.

Al día siguientedurante el desayuno, Hermione le contaba a Cassie que ya era novia de Draco, lachica al saberlo la abrazo fuerte.

−Felicidades, Hermsahora ya somos primas oficialmente. −Le dijo mientras seguía abrazándola.

Harry que pasaba porallí al ver que Hermine se estaba poniendo roja por el abrazo de Cassie ledijo: −Cassie creo que a Hermione le falta aire, vas a tener que soltarla.

La chica al escuchareso, la soltó y miro a Harry. −Sabes, sabes.

−No, ¿Qué tengo quesaber?

−Que Draco y Herms yason novios, el se lo pidió anoche.

Ante eso Hermione sepuso más roja y Harry le sonrió. −Eso es fantástico.

−Sí que lo es. −Ledijo la chica y miro a su amiga. −Herms no tienes porque ponerte roja, eso eslo más normal del mundo, que dos personas que se quieran salgan juntos.

−Ya, pero es mi primernovio.

−Es normal, tenemoscatorce años, ¿Cuántos novios quieres haber tenido?

−Tienes razón.

−La tengo, ahora tengohambre. −Le dijo Cassie y tras decir eso, se puso a desayunar.

Ahora con Draco yHermione siendo novios el tiempo fue pasando y pronto llego la última pruebadel torneo y como paso la otra vez aunque esta vez Krum no estaba controladoCedric fue el que gano.

Y así de nuevo llegoel verano.

En casa de los Potter,antes de que empezaran sus vacaciones, Harry estaba haciendo sus deberesmientras su madre cocinaba.

 

−¿Mama que cocinastanto? −Le pregunto Harry dejando sus deberes y mirándola. −Aún es pronto parala cena.

−Lo sé cariño, peroquiero que le lleves la cena a tu padre, esta noche tiene guardia y no me gustaque coma tanta comida de la cafetería. −Y lo miro. −¿Se lo llevaras?

−Claro que si, ¿estáspreparando para mi padrino también?

−No porque Mary ya meha dicho que ella también se lo llevara.

−Mientras tú siguescon la cena, yo seguiré con mis deberes.

−¿Tienes muchos?

−Muchos, se nota queel año que viene son los TIMO.

−Eso es lo malo, ¿yasabes lo que quieres estudiar?

−Me gustaría serauror, pero por lo que me dice papa es un trabajo bastante normal.

−Sí que lo es, eso esporque no hay peligro y claro solo van detrás de criminales normales, pero situ quieres ser auror, tu padre y tu abuelo se pondrán felices.

−Ya veré lo que hago. −Ysonriéndole volvió a sus deberes.

Media hora después Lilyya le daba la bolsa de la cena a su hijo. −Harry no tardes. −Y miro por laventana. −Ya esta anocheciendo.

−No tardare, le daréla cena a papa y vuelvo.

−Hazlo. −Y viendo comose iba por la chimenea se puso con el postre.

En el ministerio,Harry salía de una de las chimenea y vio que ya muchos se iban, pero era normalya eran las cinco y ya habían terminado su jornada laboral.

Estaba por ir a laparte de los aurores cuando se encontró con Dolores Umbridge, se había olvidadode esa mujer completamente, al mirarla bien vio que aun seguía llevando su roparosa, esa mujer nunca le gustaría.

−Harry. −Le llamaron.

El chico mirando a sualrededor vio a su abuelo con Abraxas.

−Abuelo, tío Abraxas.

Los adultos seacercaron. −¿Harry que haces aquí?

−Mama me ha enviado aque trajera la cena a papa, me ha dicho que hoy tenía guardia.

−Sí que tiene guardia,te espero ves a llevársela.

−Sí. −Y mirando una últimavez a Umbridge se fue al despacho de los aurores, al llegar vio que su padre noera el único que tenia guardia. −Papa.

James al escuchar a suhijo dejo las cartas y lo miro. −¿Harry que haces aquí? ¿Todo bien?

−Sí, mama me ha pedidoque te trajera la cena, dice que no es saludable que comas siempre comida decafetería. −Y le dio la bolsa.

−Ya creí que tendríaque cenar de nuevo en la cafetería.

−Como si cenarastantas veces en la cafetería. −Le dijo Sirius.

El hombre mirándolouna vez, volvió a prestar atención a la bolsa y abriéndola, pronto el ambientese lleno de comida casera.

−Que bien huele. −Dijouno de los aurores. −James tienes mucha suerte.

El hombre lo miro. −Síque la tengo, mi Lils cocina genial. −Y sonrió al ver que Orión entraba con unabolsa de comida y se la daba a Sirius. −Para ti papa.

Sirius se loagradeció. −Gracias hijo, ahora iros que ya se está haciendo tarde y cuando elsol se va, el ministerio se llena de fantasmas y otras cosas.

−No importa, será comoen hogwarts. −Le dijo Orión y miro a Harry. −¿Verdad?

−Verdad, pero ya mevoy, el abuelo me está esperando, me lo he encontrado al llegar, además le hedicho a mama que no tardaría.

−Entonces ves. −Ledijo James que había cerrado la bolsa para que su comida no se enfriara. −Nosvemos mañana.

 

−Sí. −Y despidiéndosede su padre y su padrino se fue con Orión.

En la entrada, Oriónse despidió de los Potter y se fue.

−¿Harry vamos? −Lepregunto Charlus.

−Sí. −Y se fue con suabuelo.

Al llegar a su casa,le dijo a su madre que todo había ido bien y sonriéndole volvió con susdeberes.

Unas horas después,Harry estaba en su cama jugando con su máquina cuando entro su abuelo.

−¿Harry no tendríasque ya estar durmiendo?

−Abuelo es pronto. −Ledijo Harry sin dejar de jugar, además no puedo dormir.

−¿Y porque no puedesdormir? −Le pregunto Charlus sentándose en el borde de la cama.

−Por culpa de Umbridgeme la he encontrado al llegar al ministerio.

−Te entiendo esa mujerle quita el sueño a cualquiera, igual esta bajo la supervisión de Abraxas y ella lleva firme, así que no controla nada.

Ante eso Harry dejo dejugar y lo miro. −¿En serio?

−En serio Harry, esamujer no hará daño a nadie, ahora a dormir que aunque estés de vacaciones ya estarde.

−Está bien. −Yapagando su máquina la dejo encima de la mesa y quitándose las gafas se tapobien y dándole las buenas noches cerró los ojos. -Buenas noches abuelo.

−Buenas noches Harry.−Charlus dándole las buenas noches apago la luz y saliendo del cuarto dejo quedurmiera.

Después de dos mesesde vacaciones septiembre no tardo mucho en llegar y empezó la escuela.

Ese año las cosasempezaron bien, en gryffindor Angelina era la nueva capitana y Cassie entro enel equipo, en slytherin y aunque solo estaba en quinto Draco era el nuevocapitán y cambio completamente el equipo, no solo puso a chicos y chicasinteligentes que pensaban antes de usar los puños sino que ideo nuevas técnicaspara ganar.

Y aunque las cosasempezaron bien, no tardaron mucho en torcerse, una de las cosas era queLavender y Ron se hicieron novios, cuando los Black se enteraron de esa noticiafueron a preguntar a los Brown.

Ellos le dijeron queaceptaban esa relación, que sabían que los Weasley buscaban dinero, pero ellostambién buscaban algo y eso era que el apellido Weasley era muy antiguo, yellos querían ese apellido para su hija.

Los Black que noentendían esos motivos se fueron confusos, que alguien aceptara darle todo sudinero a otra gente por su apellido no les entraba en la cabeza, igual nopodían hacer nada, cada uno hacia lo que querían.

Otros que no estabanmuy cómodos con la nueva relación de su hija eran los Greengrass, no queríanque Daphne estuviera con Lyall, para ellos el chico Lupin solo era un mestizo yno lo querían en su familia.

Así que en navidadescuando los chicos volvieron a sus casas, en la estación Greengrass se lo dijoclaramente a Remus.

−No nos gusta tu hijopara nuestra hija, mantenlo apartado.

Al escuchar eso Jamesy Sirius pusieron malas caras.

−Lyall vale mucho. −Ledijo James. −No solo es mi ahijado sino que es un chico muy inteligente.

−Es un mestizo y no loaceptamos. −Le dijo Greengrass. −Así que nunca será parte de esta familia.

Ante eso Daphne miro asu padre furiosa. −Papa, es mi vida a mi no me importa si es un mestizo, unhijo de muggles o un extraterrestre yo lo quiero y no me vas a impedir que losiga viendo.

El hombre al escucharque su hija le gritaba la miro furioso. −Tu harás lo que yo quiera, eres mihija y hasta que seas mayor de edad se hará lo que yo quiera.

 

−Entonces me voy a decasa, pero yo seguiré con Lyall.

−Y yo te digo que no. −Ycogiéndole de la mano miro a Lyall. −Nunca estarás a la altura de mi familia,aunque los Black, los Potter y los Malfoy digan lo contrario.

Remus que no aceptabaque le hablaran así a su hijo se impuso. −Me importa muy poco quien eres, perono permito que nadie le hable así a mi hijo.

−Papa déjalo, losdescerebrados lo son siempre. −Le dijo Lyall y miro a Daphne. −Esperaremoshasta que seas mayor de edad. −Y miro a Greengrass. −No tengo ninguna prisa. −Ytras decir eso sonrió a su novia y se llevo a su padre de la mano que seguíamolesto por las cosas horribles que le habían dicho a su hijo.

Cuando los Lupin sefueron, los demás miraron a Greengrass. −De esta te vas a arrepentir toda lavida. −Le dijo Sirius mirándolo furioso. −No vamos a permitir que trates a losLupin como si fueran una plaga porque no lo son.

El hombre lo miro. −Vosotrostratáis igual a los Weasley y nadie dice nada, además es mi hija y vosotros noos tenéis que meter.

−Eso es una situacióndiferente, nosotros protegemos a nuestras familias de gente que solo quierenuestro dinero, puede que los Lupin no tengan tanto dinero como nosotros, peroellos tienen lo suyo y no son unos garrapatas.

−No me haréis cambiarde opinión. −Le dijo Greengrass. −No quiero que el niño Lupin se acerque a mihija. −Y tras decir eso se llevo a su familia.

Sirius al llegar a sucasa estaba tan furioso que no se podía quedar quieto, Orión que había ido acenar para ver a sus nietos miro a su hijo mayor. −¿Qué ha pasado?

−Abuelo, el señorGreengrass no quiere que Daphne y Lyall estén juntos, le ha prohibido a Lyallacercarse a su hija.

Ante eso Oriónasombrado miro a su hijo. −¿Es verdad eso?

−Lo es, según lo queha dicho, un mestizo como Lyall no está a la altura de Daphne. −Y lo miro. −¿Puedeshacer algo?

−No puedo hacer mucho,ya no les invito a fiestas y no está en ninguno de nuestros negocios, no sé quéhacer más.

−¿Y no puedes quitarlode algún club de esos a los que vais?

−Puedo hacerlo, aunquelos fundadores de esos clubs son sangre limpia no les hará mucha gracia que unhombre como Greengrass no acepte a mestizos sin contar que ellos son muchos másque nosotros y son los que traen la mitad del dinero.

−Gracias.

−De nada, ahoratranquilízate, así solo asustas a tus hijos.

−Lo sé, pero memolesta que haya comparado a Remus con los Weasley, como si ellos tuvieron enque parecerse.

−No, no se parecen , yno hagas caso a Greengrass es idiota, en cuanto vea que su actitud no trae nadabueno dejara de comportarse como lo hace.

−Eso espero. −Ycogiendo aire intento tranquilizarse y les dijo: −Ahora cenaremos ya se estáhaciendo tarde.

−Sí. −Y se fueron acenar.

Mientras los Black`scenaban, en casa de los Potter, James estaba realmente enfadado y le explicabaa su padre lo que pasaba y en casa de los Lupin igual.

Cuando Lyall y John seenteraron de lo mal que estaban tratando al joven Lyall se enfadaron mucho.

−Tranquilizaros todos.−Les dijo Lyall mirando a los adultos. −En cuanto cumpla 17 años me casare conDaphne y nadie podrá impedirlo.

 

−Pero hijo para esoquedan dos años. −Le dijo Remus mirándolo. −Yo no quiero que esperes tanto paraque estés con la chica a la que quieres.

−Papa dos años pasanvolando y sé que Daphne está de acuerdo conmigo, ahora a cenar tengo hambre. −Yante esa actitud nadie pudo decir nada, el joven Lyall era muy serio yresponsable para la edad que tenia.

Una vez las vacacionesde navidad terminaron, al volver a hogwarts, Lyall le envió una carta a Daphne,era mejor que nos los vieran juntos en público, pues entonces sería peor yenviarían a la chica lejos.

Cuando Daphne termino deleer la carta se le caían unos grandes lagrimones.

−Es una injusticia. −Sequejo la chica. −Mi padre es un idiota con aires de grandeza. −Y miro a Pansy. −Encimatuvo la osadía de compararlo con los monos de los Weasley.

Ante eso la chica lamiro escandalizada. −Pero si Lyall no tiene nada que ver con esos pringados, nosolo es un chico brillante sino que no es ningún garrapata.

−Si bueno, el genio demi padre dice que es peor un mestizo que un garrapata.

−Con tu permiso es unidiota.

−Te doy todos lospermisos que quieras. −Le dijo Daphne. −Paso de él, lo tengo claro en cuantocumpla los 17 años y termine hogwarts me voy con Lyall y no volveré a ver a mispadres nunca más.

−Y haces bien. −Ledijo Pansy. −Y como dice Lyall es mejor que no os veáis en la escuela, haymucho chismoso suelto.

−Sí que lo hay. −Ysentándose en la cama volvió a leer la carta. −Nos tendremos que escribir.

−Eso es muy romántico.−Le dijo su amiga.

−Sí que lo es, pero yoprefiero verlo en persona, pero bueno prefiero eso que estar a miles dekilómetros con las cursis francesas. −Y suspirando miro una foto que tenia desu novio y que su padre no sabía que tenía.

Mientras Daphnesuspiraba por su amor, en la torre de gryffindor, Lyall se estaba cansando.

−No vales para nada. −Leestaba diciendo Ron. −Y los Greengrass lo han sabido ver, solo eres unasqueroso mestizo.

El joven Lupin artodel mono, le pego un puñetazo en toda la nariz. −Cierra la boca de una buenavez, sino quieres que la próxima vez que tu novia te vea no te pueda reconocer.

−Eres un salvaje. −Legrito Ron. −Es por eso que nadie te quiere.

Harry que estaba allado de Lyall le pego un puñetazo a Ron, nunca había sido un chico violentopero le tenía muchas ganas al pelirrojo.

−Lyall te ha dejadolas cosas claras mono, cierra tu boca.

Ron que estabasangrando lo miro. −Sois unos salvajes se lo voy a decir al director.

−Díselo, no meimporta. −Le dijo Harry entonces sonrió. −Creo que lo has olvidado, pero te lo diréde nuevo, mi abuelo es el jefe de los aurores.

−Cuando el ministeriosepa que hace su nieto seguro que lo echan.

Ante eso Harry se riohasta que tuvo que sentarse. −Por Merlín que chiste más bueno. −Y lo miro. −Inténtalosi puedes no creo que echen a nadie por el comportamiento de un niño en laescuela.

−Se lo diré, os van aechar a los dos. −Y gritando se fue a la enfermería.

Mientras Ron se ibacorriendo, Hermione miro a Harry. −¿Te has quedado a gusto?

El chico asintió. −Meha encantado, ahora tengo que enviar un mensaje a mi abuelo para que no seasuste cuando el profesor Dumbledore le envié una carta.

 

−¿Crees que se laenviara?

−Lo hará. −Y cogiendoaire se fue a escribir esa carta.

Unas horas más tarde,Charlus, Remus, James y Arthur llegaban a la escuela, donde vieron que Lyall,Harry y Ron estaban en el despacho del director.

−Buenas tardesseñores. −Les saludo Dumbledore.

−Buenas tardes, Albus.−Le saludo Charlus y miro a su nieto y al chico que consideraba otro nieto. −¿Quéha pasado?

−Es culpa de Weasley. −Ledijo Harry intentando hablar educadamente aunque solo le quería llamar mono. −Desdeque hemos salido de clases Ron no paraba de meterse con Lyall solo porque elseñor Greengrass no le deja ver a Daphne, le ha pedido muchas veces que lodejara pero no le ha hecho caso y le ha pegado un puñetazo entonces él le hallamado salvaje y que era por eso que nadie lo quiere y entonces le he pagadoyo.

Ante eso Charlus miroa Arthur. −No sé como educas a tus hijos pero no voy a permitir que nadieinsulte a mi nieto, y eso de salvajes seguro que se lo has enseñado tu porqueellos son mestizos. −Y miro a Albus. −Aceptaremos el castigo que más convenga. −Ymiro a James. −¿Verdad?

−Verdad, pero no voy apermitir que castigue solo a Lyall y a Harry, al fin y al cabo todo lo haempezado Ron.

−En esta escuela no seacepta ese tipo de comportamiento, así que no los expulsare pero sí que estaráncastigados una semana. −Y miro a sus alumnos. −Espero que no haya próxima vez.

−No señor. Le dijoHarry.

−Aceptamos el castigo.−Le dijo Remus y miro a Lyall. −¿Verdad?

−Lo acepto, pero esperoque Weasley no se meta donde no le llaman, yo no me meto con el así que esperolo mismo.

−En eso tiene razónLyall nosotros nunca le decimos nada es el siempre. −Le dijo Harry.

Ante eso Dumbledoremiro a Ron. −Señor Weasley, la escuela es de todos y como ellos le dejan en paz,usted también tiene que hacer lo mismo, ¿entendido?

−Entendido. −Aunque lodijo de mala gana.

−Eso espero.

−Una última cosa. −Ledijo Charlus a Ron. −El ministerio no está para tus quejas, si tienes algunaqueja con mi nieto dímelo a mí. −Y miro a Harry y a Lyall. −Ahora iros seguroque tenéis deberes que hacer.

−Si abuelo, y sientoque haya pasado esto. −Y despidiéndose de su abuelo y su tío miro a su padre. −Papano volverá a pasar.

−Espero que no, no megustaría que te quitaran del equipo de quidditch se cuanto te gusta.

−Si papa, nos vemospronto.

James asintiendo le sonrióy viendo como se iba miro a Dumbledore. −Espero que no nos tengas que volver allamar.

−Seguro que no comolas veces que tuve que llamar a tu padre por ti. −Y le sonrió.

−Eso lo esperamostodos. −Y miro a su padre y a su amigo. −¿Nos vamos?

−Sí. −Y despidiéndosede Dumbledore se fueron.

Al llegar a Londres,James le explicaba a Lily lo que había pasado.

−Esos Weasley solohablan de más. −Le dijo su pelirroja. −Si usaran el cerebro que tienen tantocomo usan la lengua para decir tantas tonterías seguro que serían ricos.

−Seguro, ya Harry meha dicho que no lo volverá a hacer.

−Seguro que te hacecaso y aunque no me gusta que se pelee con sus compañeros esta vez no le dirénada, al fin y al cabo solo está defendiendo a Lyall.

−Es lo que ha hecho,espero que no hayan mas peleas, tampoco me gusta ver a Harry peleándose.

 

−A nadie le gusta. −Ydándole un beso le dijo: −Voy a ver a Dorea estaba jugando con sus muñecas.

−Ves yo me iré a darun baño relajante.

−Entonces nos vemosluego. −Y sonriéndole se fue con su hija, mientras su marido se iba a suhabitación.

Al día siguiente,después de desayunar Orión se fue a hablar con sus conocidos que llevaban losclubs mágicos.

−Lo siento señorBlack, no podemos echar a Greengrass, tenemos una política de puertas abiertaspara todo el mundo y aunque sus ideas estén anticuadas se aceptan.

−Entonces me voy yo. −Ledijo Orión. −No voy a estar en un sitio donde se acepta que se hablen mal delos mestizos. −Y tras decir eso se fue bastante enfadado.

Al final del día Oriónhabía conseguido que cuatro clubs echaran a Greengrass, ellos estaban deacuerdo con las ideas del hombre no podían seguir viviendo en el siglo pasadosin contar que sabía que si Black se iban, muchos clientes se irían.

Mientras Orión iba declub en club, en hogwarts Harry le explicaba a Draco y los demás lo que habíaocurrido la noche anterior.

−Así que el idiota esequería que echaran a mi abuelo de ser jefe de los aurores.

Ante eso Draco lo miroparpadeando. −¿Me estás diciendo que Ron quería enviar un mensaje al wizarmonpara que echaran a tu abuelo, por una discusión de escuela?

−Es lo que te estoydiciendo. −Le dijo Harry. −Y claro ya conoces a mi abuelo, no le hizo muchagracia que un idiota como ese tratara de importunarlo en su trabajo.

−Es normal, losaurores son cosa seria y ese es un idiota descerebrado.

−Si bueno, el abueloya le dejo las cosas claras, igual ahora estaré una semana castigado.

Y tras decir esoAngelina se acerco. −Harry.

El chico miro a sucapitana y supo porque se había acercado. −Lo siento Angelina, en cuantotermine el castigo iré a entrenar.

−Eso espero, y que note vuelvan a castigar ya tengo suficiente con los gemelos para que ahora castiguena alguien más. −Y tras mirarlo una última vez se fue.

Cuando su capitana sehubo ido, Draco miro a su primo. −Creo que lo de tu capitana ha sido peor quelo de Dumbledore.

−Y que lo jures,después de la última clase tengo que presentarme con el profesor Black y seguroque tengo que limpiar mil calderos.

−Seguro, ahora tenemosque ir a clases.

−Sí. −Y así mientrasHarry seguía quejándose de los calderos que tendría que limpiar al terminar lasclases, los demás se iban riendo.

Al final del día comoHarry predijo, Regulus les pidió a los tres que limpiaran los calderos que sehabían utilizado durante las clases, sin varita, así que con paños agua y jabónse pusieron a lavarlos durante las siguientes horas.

Cuando Harry y Lyall terminaronde limpiar se fueron a la sala de gryffindor a hacer sus deberes.

Unos días después,Orión salía de una reunión en el ministerio con Abraxas cuando se encontraroncon el señor Greengrass.

−¿Por qué me ha echadode los clubs?

Orión lo miro.−Primero buenas tardes, y segundo no le he echado, ellos prefieren tenerme a míque a usted, les di a elegir, a muchos no les gusta que no acepta a losmestizos, y antes de que hable de mas, recuerde que yo tengo a mestizos en mifamilia.

Y antes de queGreengrass pudiera decir algo, Dora se acerco corriendo. −Tío Orión. −Y loabrazo fuerte.

 

−Dora. −El hombre ledio un beso en la frente. −¿Qué tal va todo?

−Genial tío. −Y saludoa Abraxas. −Tío Abraxas.

El hombre le sonrió ymiro a Greengrass. −Cambie su actitud, hacia los mestizos ellos también tienenderecho a vivir entre nosotros, ya los hemos quitado de los negocios y ahora dealgunos clubs, si sigue así quedara peor de lo que está ahora.

−Y con esto dicho, tengocosas más importantes que hablar contigo. −Le dijo Abraxas y miro a Dora. −¿Quieresunas castañas?

−Si gracias.

−Pues a por castañas. −Yasí los tres se fueron mientras Greengrass se quedaba maldiciendo apenas lehabían dejado hablar y encima muchos los habían escuchado decir que no aceptabaa los mestizos.

El tiempo fue pasandoy mientras para algunos las cosas iban bien, como Dora que antes de que secumpliera un año de su matrimonio con Bill descubrió que estaba embarazada yeso alegro a todos, otros como Ron no es que estuviera muy contento con surelación con Lavender, solo la aguantaba porque sabía que si la dejaba seterminaría el dinero.

Poco antes de que lasvacaciones de verano empezaran, los de quinto tuvieron sus TIMO y Hermioneestaba muy nerviosa.

Un día mientrasesperaban a que les sirvieran la comida, Draco y Hermione se encontrabanhablando.

−Herms tranquilízate. −Ledijo Draco frotándole los brazos. −Poniéndote mas nerviosa no harás que losexámenes seas más sencillos al contrario, es entonces cuando no te saldrán.

−Lo sé, pero eso esparte del futuro, ¿y si me sale algo mal? Entonces no podre estudiar lo que quiero.

Ante eso su novio lamiro interesado. −¿Y qué quieres estudiar?

Hermione entonces le cogióde las mejillas y estirándoselas le dijo: −No me hagas preguntas tan difícilesahora, que no ves que estoy estresada con mis exámenes.

Al escuchar eso Dracose rio y cogiéndole de las manos le dijo: −Haremos esto, primero nos sacaremosde encima los TIMO y cuando estés más tranquila entonces pensaremos en elsiguiente punto que es lo que quieres estudiar cuando terminemos aquí,¿entendido?

La leona mirándolo unmomento asintió al final. −Está bien. −Y lo abrazo. −¿Porque teníamos que hacerexámenes tan complicado ahora?

−Ni idea. −Y sin dejarde abrazo a su novia, vio que Harry se acercaba. −¿Harry que tal?

−Muy bien. −Y le sonrió.−Estoy muy tranquilo.

Ante eso, Hermioneseparándose de Draco lo miro. −¿Ya sabes lo que vas a estudiar una vez terminemos?

−En un principio quiseser auror, como mi padre y mi abuelo, pero en pascua hable con ellos, y medijeron que no es un trabajo del otro mundo, es muy tranquilo apenas haycriminales y ya hay muchos alumnos en la academia que aunque no les gusta, lamitad de los estudiantes tendrán que buscar trabajo de auror en otro país.

−Vaya, eso sí que esun problema.

−Lo es, así que no voya ser auror.

−¿Jugador dequidditch? −Le pregunto Draco que le había pasado un brazo por los hombros aHermione.

−No, me gusta el quidditchpero no para pasarme toda la vida jugándolo, aunque aun no estoy seguro puedeque me dedique a la informática, me gustan los juegos y cosas así.

−Es un buen trabajo,pero también tienes las empresas de tu familia, las llevan vuestros abogados,¿verdad?

−Verdad, pero eso loquiere hacer Charlus, el ya le ha dicho a mi padre y a mi abuelo que él seocupara de las empresas familiares y ellos están encantados, y yo no me veosentado detrás de una mesa de juntas todo el día.

 

−Lo de los ordenadoreses interesante. −Le dijo Hermione mirando a su mejor amigo. −Es un trabajo confuturo, además el señor Alphard también ha traído muchas cosas.

−Por eso. −Le dijoHarry sonriéndole. −Ya lo tengo decidido estudiare informática en la escuela yluego diseño, se que son muchos años pero es lo que quiero hacer y por suerteno tengo que trabajar.

−Eso es cierto, tufamilia se puede permitir pagarte los cursos en la universidad. −Le dijoHermione.

−Sí que puede. −Y miroa su mejor amiga. −¿Herms qué vas a estudiar?

−No lo sé, estoy muynerviosa por eso.

−Hay muchas carreras,medicina, abogados y cosas así.

−Lo sé, pero no quieroempezar algo y luego arrepentirme.

−Eso es lo peor.

−Buenas. −Cassie acercándosecogió a Harry por el brazo y los miro. −¿De qué habláis?

−De lo que haremos unavez terminemos la escuela, Harry quiere estudiar informática.

−Una buena carrera,Ori estudiara empresariales.

−Un buen plan. −Ledijo Draco.

−¿Y tú qué? −Le preguntoHermione mirando a su novio. −Todos estamos hablando de ello, pero tú no hasdicho nada.

−Empresarialestambién.

Ante eso Cassie miro asu primo. −¿Lo vas a estudiar para ocuparte de las empresas familiares?

−Aun no lo sé, pero eslo que quiero hacer.

−Bueno si lo quierehacer no te digo nada, pero sabes bien que hay mucha gente para ese puesto sincontar que tu padre y tu abuelo están con las Malfoy.

−Lo sé, pero tampocome quiero complicar mucho la vida y empresariales lo veo sencillo sin contarque puedo estudiarlo en los dos sitios.

Harry lo miroentonces. −Solo tú puedes decir que empresariales es sencillo.

−Es sencillo. −Le dijoDraco y entonces se rio. −El problema es que tu cerebro no funciona a máximapotencia.

−Puede ser. −Yriéndose se fueron a comer.

Unas semanas mástarde, los TIMO ya habían terminado y aunque les resulto un poco difícil, alfinal todos salieron enteros.

Y tras esos exámeneslas vacaciones de verano llegaron y se pudieron relajar tras semanas deestudios y exámenes.

Unos días antes de quese fueran de vacaciones de verano, las familias se reunieron para una barbacoa.

−¿Harry al final quevas a estudiar? −Le pregunto Lily. −Se que quedan dos años, pero ya hay que irmirándolo, no me gustaría que al final no tuvieras plaza donde quieres, sincontar que el tiempo pasa muy deprisa.

−Lo sé. −Y le sonrió. −Alfinal voy a estudiar informática.

−Una buena carrera. −Ledijo Lily. −Los ordenadores cada vez tienen más importancia y es un trabajo confuturo.

−Por eso. −Y miro a supadre y su abuelo. −¿No os importa que no estudie una carrera mágica?

Ante eso Charlus le sonrió.−No Harry, lo importante es tu futuro y si tu quieres estudiar informática nosotrosno te diremos nada.

−El abuelo tienerazón. −Le dijo James. −Lo importante es tu futuro. ¿Y donde quieres estudiarinformática?

−Aquí en Londres no meiré muy lejos.

−Entonces te buscarelas mejores universidades de informática.

−Gracias, búscametambién diseño grafico, videojuegos y cosas así.

 

−Lo hare, pero tútienes que estudiar y sacar buenas notas.

−Estudiare por suertetengo a muchos cerebritos a mi lado.

−Sí que los tienes. −Ymiro a su ahijado. −¿Lyall qué vas a estudiar?

−No lo sé, no me llamanada la atención.

Remus lo miro. −¿Yporque no estudias informática? Es una buena carrera. −Su hijo era muy inteligenteincluso más que él y pocas cosas le llamaban y eso le preocupaba.

El primer sábado,Harry que se encontraba en el campo de quidditch vio con satisfacción quemuchos alumnos se presentaban a las pruebas, mientras el escogía a su equipo,en las gradas Hermione, Lyall y Neville los miraban.

−¿Cómo va? −Lespregunto Draco sentándose al lado de su novia.

−De momento va. −Y le sonrió.−¿Has venido a espiar?

−Nop, he venido apasar el tiempo contigo que es más divertido. −Y sonriéndole se pusieron a verla selección.

Al final de la mañana,Harry tenía ya su equipo y por suerte no había tenido que escoger a ningúnWeasley, había escogido a Dean, Seamus, Orión, Cassie, Katie y Demelza, todosbuenos jugadores.

−Has hecho trampas. −Legrito Ron cuando Harry les dijo el equipo que había escogido.

Al escuchar eso, todoslos miraron, incluso los de las gradas bajaron haber que pasaba.

−¿Por qué has dichoque he eco trampas? −Le pregunto Harry.

−Has escogido a tunovia y a las otras.

−Primero respeta atodos y segundo yo no he hecho trampas, Seamus es mejor que tu como guardián, túhas parado tres él ha parado cuatro, lo que a ti te pasa es que estas molestoporque no has entrado en el equipo.

−Se lo voy a decir ala profesora McGonagall.

−Haz lo que quieras,tengo a todos por testigo que he sido justo.

−Weasleytranquilízate. −Le dijo Katie. −Harry tiene razón el ha sido un capitán justo yha seleccionado a los mejores.

−Tú te callas nadie teha pedido nada.

−¡Basta ya! −GritoHarry y lo miro. −Te he dicho que respetes a todos, y segundo ves, ya sabes dóndeestá el despacho de la profesora, pero no me vengas con tus gritos de locaporque así no vas a solucionar nada. −Y miro al equipo. −Lo habéis hecho muybien, ahora ir a descansar, empezaremos el lunes a entrenar os quiero aquídespués de clase. −Y tras decir eso miro mal a Ron y se fue a cambiar.

Aun no entendía quehabía visto en el, Ron era un idiota que no sabía hacer nada bien y encima lo habíallamado idiota cuando él había sido muy justo, ya hasta pasaba de él, quepensara lo que quisiera él sabía la verdad.

Por la tarde, laprofesora McGonagall llamo a Harry y vio que Ron estaba allí.

−Señor Potter, elseñor Weasley ha venido con unas acusaciones muy graves, dice que ha hechotrampas.

−Lo sé profesora, perole puedo asegurar que no he hecho trampas escogiendo al nuevo equipo, Seamusque también quiere ser guardián ha cogido cuatro pelotas y Weasley solo tres.

La profesora iba adecir algo, cuando la puerta se abrió y aparecieron Orión y Katie.

−Profesora sentimosinterrumpir pero queremos que sepa que Harry no ha hecho trampas. −Le dijoKatie. −Y no solo eso Weasley ha sido muy maleducado cuando le he intentadoexplicar que Harry había hecho un buen trabajo.

Ante eso Orión asintióy miro a la profesora. −A él le molesta no haber sido escogido, sin contar quetenemos al resto del equipo que puede asegurárselo, no solo en el campo habíagente sino también en las gradas.

 

Con tres alumnosdiciendo lo mismo, la profesora miro a Ron. −Señor Weasley comprendo que estemolesto por no haber sido escogido, pero eso no justifica que acuse a sucompañero de hacer trampas, así que no se repetirán las pruebas. −Y miro alresto de alumnos. −Ahora se pueden retirar.

−Si profesora. −Ledijo Harry y antes de irse, le dio un papel. −Así es como ha quedado al finalel equipo.

−Gracias.

−De nada profesora. −Ydespidiéndose se fue con Katie y Orión.

Una vez en el pasilloHarry miro a Ron. −Si quieres entrar en el equipo entrena mas, no vengas de lloróncon la profesora, idiota. −Y tras decir eso se fue.

El resto del fin desemana, las cosas fueron muy tranquilas y el lunes después de clases, losprofesores reunían a los alumnos.

−Buenas tardes. −Lessaludo la profesora McGonagall. −Ahora les repartiré unos folletos con lostrabajos que pueden encontrar en Londres, sé que muchos de ustedes quieren seraurores, por desgracia ese trabajo ahora mismo está lleno, así que el aurorPotter no coge a muchos, de doscientos alumnos por año, solo coge a 20 y esofue el año pasado, este año no creo que coja ni a 10 así que a no ser quequieran mudarse a otro país o ciudad, será mejor que escojan otros estudios. −Ycuando termino de repartir los folletos les dijo: −Igual seguiremos teniendolas reuniones para hablar con todos y si aun no tienen claro que estudiar poderayudarles a escoger lo que quieren ser y tras decir eso, ya se pueden retirar,seguro que tienen muchos deberes.

Los alumnos haciéndolecaso salieron del gran comedor, Harry y los mellizos que tenían entrenamientose fueron al campo de quidditch al llegar los demás los miraron.

−El primer entrenamientoy llegáis tarde. −Les regaño Katie.

−Lo siento. −Sedisculpo Harry. −La profesora McGonagall nos ha llamado para una reunión.

−Bueno si la profesoraos ha llamado no podíais decirles que no. -Le dijo. −¿Empezamos?

−Empezamos. −Y trasdecir eso, durante las dos horas siguientes se dedicaron a entrenar.

Mientras el equipoentrenaba, Hermione recibía una carta de sus padres, en ella le decían queestaban muy contentos de que hubiera escogido la carrera de abogada que ellosmirarían buenas universidades.

Hermione habíadecidido estudiar en una universidad muggle y cuando terminara sus años deestudios ya miraría si estudiaba en la universidad mágica igual era muy joven ytenía muchos años por delante.

Y así estudiando pasoel tiempo hasta que llegaron las vacaciones de invierno.

−Dora parece quetienes una sandía. −Le dijo Harry nada más verla, que fue en la fiesta que lafamilia hacia cada año.

Ante eso Lily lo miro.−Harry no digas eso, está embarazada.

−Bueno es que es laverdad. −Y miro a su prima. −¿A que si?

−Tía no pasa nada. −Ledijo Dora. −A veces pienso que me he comido una sandía.

−Oye que mi bebe no esuna sandía. −Se quejo Bill mirándola indignado.

−Eso es porque yo soyla que llevo al bebe, no tu.

Los gemelos Weasleyque no estaban muy lejos al ver a su cuñada le dijeron. −Alguien se ha comidouna sandía. −Y se pusieron a reír.

Ante eso Harry miro asu madre. −Lo ves ellos piensan lo mismo que yo.

 

−Vaya tres. −Les dijoLily.

James que no andabamuy lejos se acerco y tras darle un beso a Dora y otro a su mujer miro a losgemelos. −¿Qué tal vuestro negocio de bromas?

−Genial. −Le dijeron. −Tienemucho éxito, tanto que ya tenemos unos pocos ahorros.

Al escuchar eso, todosse alegraron.

−Además tenemos almejor banquero de todos que nos aconseja en todo.

−Sí que es el mejor detodos. −Le dijo Dora orgullosa de su marido.

−Son dos grandesempresarios. −Les dijo Bill mirando a sus hermanos.

−¿Y qué tal Percy? −Lepregunto James. −No ha venido a la fiesta.

−El está trabajando,incluso en vacaciones anda estresado. −Les dijo Charlie acercándose. −Ledijimos que se tranquilizara un poco, pero él nos cerró la puerta en lasnarices, dijo que el ministerio nunca cierra ni siquiera en vacaciones.

Ante eso, todosasintieron, Percy era algo raro.

Mientras elloshablaban del raro de los hermanos Weasley, pues era muy raro que alguien sepasara las vacaciones y mas la navidad trabajando, pero bueno había mucho bichoraro en el mundo y Percy era uno de ellos.

−¿Sirius vas a estarmirándome más tiempo? −Le pregunto Draco mirándolo.

−¿Qué tal tu novia?

−¿Y para eso tantasmiraditas? Está bien gracias.

−¿Y cuando te vas acasar con ella? Ya lleváis dos años juntos. −Y lo miro como si estuviera dolido.−Espero que nos avisáis.

−¿Y porque no ostendríamos que avisar? -Le pregunto sin entender.

−Porque nadie sabe nadade vuestro noviazgo, lo mantienes muy en secreto.

−No lo mantenemos ensecreto, Hermione es una hermosa persona y yo no me avergüenzo de ella, soloque vosotros sois unos chismosos que siempre andáis metiendo la nariz en todoslados.

−Es verdad. −Le dijoNarcissa mirando a su primo. −Siempre lo quieres saber todo, y Draco y Hermioneestán muy bien, hemos comido muchas veces juntos y Hermione no solo es hermosasino que es muy inteligente y buena persona. −Y sonrió a su hijo. −Y nosotrosestamos encantados con ella. −Y miro a su marido. −¿Verdad Lucius?

−Verdad, Draco nopodía haber escogido mejor.

Ante eso el chico selo agradeció y miro a su tío. −Y con esto tienes los últimos detalles de mirelación con Hermione. ¿Algo más?

−Sí que eres muyaburrido. −Y tras decir eso se fue y mientras Draco lo miraba indignado losdemás se reían.

Las vacaciones deinvierno no tardaron mucho en terminar y todos volvieron a clases.

En la primera salida aHogsmeade, Draco y los demás decidieron ir a comprar los regalos para Dora y subebe, según lo que les había dicho Cygnus, el bebe nacería a finales de febreroy querían estar preparados.

Estaban mirando en unatienda, cuando Eileen entro, ella estaba en la clase de Astoria y eran grandesamigas.

−Draco. −La chica seacerco. −¿Qué haces?

Draco dejando debuscar el regalo para su prima y su bebe, miro a la hija de su padrino, era unaniña hermosa con el cabello negro y unos hermosos ojos oscuros, era como unahermanita para él y al contrario que Severus era una niña muy dulce que nuncase metía con nadie.

−Estoy buscando elregalo para Dora y su bebe.

−¿Puedo ayudarte?

−Claro que sí. −Y asílos dos siguieron buscando el regalo y tras mirar mucho escogió una cesta.

 

En el mostrador vioque casi todos habían escogido cestas.

−¿Eileen que le vas aregalar? −Le pregunto Orión.

−Esto. −Y le enseñouna pequeña cesta con ropita de bebe. −¿Te gusta?

−Me gusta mucho. −Y lesonrió.

Cuando estaban pagandoentro Severus.

Eileen al ver a supadre, se acerco con su cesta. −Es para Dora y su bebe, ¿Qué te parece?

El hombre tras mirarlale sonrió. −Está muy bien. −Y mirando a los demás, vio que casi todos habíanescogido una cesta. −¿Cuántas cestas vais a regalarles?

−Todas. −Le dijo Dracoy una vez termino de pagar se la dio. −¿Se la puedes llevar?

−Sí que se la puedollevar. −Y miro a su hija. −¿Eileen quieres que se la lleve?

−Si papa gracias.

−De nada. −Y cogiendotodas las cestas como pudo se fue.

En su casa Bill y Doraestaban descansando, cuando tocaron a la puerta.

−Ya voy yo, haberquien puede ser. −Y levantándose se fue a abrir la puerta, al ver todas lascestas tuvo que hacer un gran esfuerzo por no reírse. −Pasa.

El resto del fin desemana, las cosas fueron muy tranquilas y el lunes después de clases, losprofesores reunían a los alumnos.

−Buenas tardes. −Lessaludo la profesora McGonagall. −Ahora les repartiré unos folletos con lostrabajos que pueden encontrar en Londres, sé que muchos de ustedes quieren seraurores, por desgracia ese trabajo ahora mismo está lleno, así que el aurorPotter no coge a muchos, de doscientos alumnos por año, solo coge a 20 y esofue el año pasado, este año no creo que coja ni a 10 así que a no ser quequieran mudarse a otro país o ciudad, será mejor que escojan otros estudios. −Ycuando termino de repartir los folletos les dijo: −Igual seguiremos teniendolas reuniones para hablar con todos y si aun no tienen claro que estudiar poderayudarles a escoger lo que quieren ser y tras decir eso, ya se pueden retirar,seguro que tienen muchos deberes.

Los alumnos haciéndolecaso salieron del gran comedor, Harry y los mellizos que tenían entrenamientose fueron al campo de quidditch al llegar los demás los miraron.

−El primerentrenamiento y llegáis tarde. −Les regaño Katie.

−Lo siento. −Sedisculpo Harry. −La profesora McGonagall nos ha llamado para una reunión.

−Bueno si la profesoraos ha llamado no podíais decirles que no. −Y miro al capitán. −¿Empezamos?

−Empezamos. −Y trasdecir eso, durante las dos horas siguientes se dedicaron a entrenar.

Mientras el equipoentrenaba, Hermione recibía una carta de sus padres, en ella le decían queestaban muy contentos de que hubiera escogido la carrera de abogada que ellosmirarían buenas universidades.

Hermione habíadecidido estudiar en una universidad muggle y cuando terminara sus años deestudios ya miraría si estudiaba en la universidad mágica igual era muy joven ytenía muchos años por delante.

Y así estudiando pasoel tiempo hasta que llegaron las vacaciones de invierno.

−Dora parece quetienes una sandía. −Le dijo Harry nada más verla, que fue en la fiesta que lafamilia hacia cada año.

Ante eso Lily lo miro.−Harry no digas eso, está embarazada.

−Bueno es que es laverdad. −Y miro a su prima. −¿A que si?

−Tía no pasa nada. −Ledijo Dora. −A veces pienso que me he comido una sandía.

 

−Oye que mi bebe no esuna sandía. −Se quejo Bill mirándola indignado.

−Eso es porque yo soyla que llevo al bebe, no tu.

Los gemelos Weasleyque no estaban muy lejos al ver a su cuñada le dijeron. −Alguien se ha comidouna sandía. −Y se pusieron a reír.

Ante eso Harry miro asu madre. −Lo ves ellos piensan lo mismo que yo.

−Vaya tres. −Les dijoLily.

James que no andabamuy lejos se acerco y tras darle un beso a Dora y otro a su mujer miro a losgemelos. −¿Qué tal vuestro negocio de bromas?

−Genial. −Le dijeron. −Tienemucho éxito, tanto que ya tenemos unos pocos ahorros.

Al escuchar eso, todosse alegraron.

−Además tenemos almejor banquero de todos que nos aconseja en todo.

−Sí que es el mejor detodos. −Le dijo Dora orgullosa de su marido.

−Son dos grandesempresarios. −Les dijo Bill mirando a sus hermanos.

−¿Y qué tal Percy? −Lepregunto James. −No ha venido a la fiesta.

−El está trabajando,incluso en vacaciones anda estresado. −Les dijo Charlie acercándose. −Ledijimos que se tranquilizara un poco, pero él nos cerró la puerta en lasnarices, dijo que el ministerio nunca cierra ni siquiera en vacaciones.

Ante eso, todosasintieron, Percy era algo raro.

Mientras elloshablaban del raro de los hermanos Weasley, pues era muy raro que alguien sepasara las vacaciones y mas la navidad trabajando, pero bueno había mucho bichoraro en el mundo y Percy era uno de ellos.

−¿Sirius vas a estarmirándome más tiempo? −Le pregunto Draco mirándolo.

−¿Qué tal tu novia?

−¿Y para eso tantasmiraditas? Está bien gracias.

−¿Y cuando te vas acasar con ella? Ya lleváis dos años juntos. −Y lo miro como si estuviera dolido.−Espero que nos avisáis.

−¿Y porque no ostendríamos que avisar?

−Porque nadie sabenada de vuestro noviazgo, lo mantienes muy en secreto.

−No lo mantenemos ensecreto, Hermione es una hermosa persona y yo no me avergüenzo de ella, soloque vosotros sois unos chismosos que siempre andáis metiendo la nariz en todoslados.

−Es verdad. −Le dijoNarcissa mirando a su primo. −Siempre lo quieres saber todo, y Draco y Hermioneestán muy bien, hemos comido muchas veces juntos y Hermione no solo es hermosasino que es muy inteligente y buena persona. −Y sonrió a su hijo. −Y nosotrosestamos encantados con ella. −Y miro a su marido. −¿Verdad Lucius?

−Verdad, Draco nopodía haber escogido mejor.

Ante eso el chico selo agradeció y miro a su tío. −Y con esto tienes los últimos detalles de mirelación con Hermione. ¿Algo más?

−Sí que eres muyaburrido. −Y tras decir eso se fue y mientras Draco lo miraba indignado losdemás se reían.

Las vacaciones deinvierno no tardaron mucho en terminar y todos volvieron a clases.

En la primera salida aHogsmeade, Draco y los demás decidieron ir a comprar los regalos para Dora y subebe, según lo que les había dicho Cygnus, el bebe nacería a finales de febreroy querían estar preparados.

Estaban mirando en unatienda, cuando Eileen entro, ella estaba en la clase de Astoria y eran grandesamigas.

−Draco. −La chica seacerco. −¿Qué haces?

Draco dejando debuscar el regalo para su prima y su bebe, miro a la hija de su padrino, era unaniña hermosa con el cabello negro y unos hermosos ojos oscuros, era como unahermanita para el y al contrario que Severus era una niña muy dulce que nuncase metía con nadie.

 

−Estoy buscando elregalo para Dora y su bebe.

−¿Puedo ayudarte?

−Claro que sí. −Y asílos dos siguieron buscando el regalo y tras mirar mucho escogió una cesta.

En el mostrador vioque casi todos habían escogido cestas.

−¿Eileen que le vas aregalar? −Le pregunto Orión.

−Esto. −Y le enseñouna pequeña cesta con ropita de bebe. −¿Te gusta?

−Me gusta mucho. −Y lesonrió.

Cuando estaban pagandoentro Severus.

Eileen al ver a supadre, se acerco con su cesta. −Es para Dora y su bebe, ¿Qué te parece?

El hombre tras mirarlale sonrió. −Está muy bien. −Y mirando a los demás, vio que casi todos habíanescogido una cesta. −¿Cuántas cestas vais a regalarles?

−Todas. −Le dijo Dracoy una vez termino de pagar se la dio. −¿Se la puedes llevar?

−Sí que se la puedollevar. −Y miro a su hija. −¿Eileen quieres que se la lleve?

−Si papa gracias.

−De nada. −Y cogiendotodas las cestas como pudo se fue.

En su casa Bill y Doraestaban descansando, cuando tocaron a la puerta.

−Ya voy yo, haberquien puede ser. −Y levantándose se fue a abrir la puerta, al ver todas lascestas tuvo que hacer un gran esfuerzo por no reírse. −Pasa.

−Gracias. −Le dijoSeverus y entrando puso las cestas encima de una mesa. E−s un regalo de losniños, Draco, Eileen y los demás.

−Vaya pasada. −Lesdijo Dora que se había levantado al escuchar la voz de su antiguo profesor. −¿Perocuantas han comprado?

Bill miro a su mujer. −Yalo ves, no vamos a necesitar comprarle nada para los primeros meses.

−Seguro. −Y miro aSeverus.

−Gracias.

−De nada, me voy, nosvemos. −Y despidiéndose se fue.

Una vez que Severus sehubo ido, Dora y Bill se quedaron sacando las cosas de las cestas ycolocándolas en el cuarto de su bebe, el medimago les había dicho que era unniño y habían decidido llamarle Edward como el padre de Dora.

Mientras que losBlack's y los hermanos de Bill, los gemelos, Percy y Charlie y otros familiaresde Bill estaban pendientes del embarazo, Molly, Arhur y los hermanos pequeñosno habían enviado ni siquiera una nota felicitándolos.

−Bill. −Dora queestaba sentada en una mecedora lo llamo. −¿En serio que a gringotts no leimporta que te cojas unos meses de vacaciones para estar con nosotros?

El chico la miro. −No,no les importa, según me han dicho es una baja de paternidad y me han dado dosmeses, y como esta pagadas no me tendré que preocupar de nada.

−Eso es estupendo. −Y cogióun conejo de peluche. −Siento que tus padres no estén aquí para nosotros.

Ante eso Bill dejandode colocar las cosas se acerco y se sentó en un pequeño banco. −Dora no sientaspena por ellos, no se lo merecen, a ellos solo les importa el dinero, cuandoles envié un mensaje con la noticia de que tendríamos un bebe no recibí ningunacontestación, aun esperan que vaya y les de todo tu dinero y eso si que no lovoy a hacer. −Y dándole un beso le dijo: −Algunas cosas no valen la pena y yono voy a pensar en ello. −Y levantándose siguió ordenando los regalos que susfamiliares y amigos les habían hecho.

No mucho tiempodespués, Bill terminaba y miraba satisfecho lo bonita que había quedado lahabitación, habían decidido pintar el lugar con colores claros y poner losmuebles blancos, habían peluches en todos lados y ya lo tenían todo así que elbebe podía venir cuando quisiera.

 

−Tengo hambre. −Ledijo Dora.

Bill dejando de mirarla habitación miro a su mujer. −A comer. −Y ayudándola a levantarse bajaron ala cocina y se pusieron a comer.

Mientras ellos comíanSeverus que ya había vuelto a la escuela cuando vio a sus alumnos les dijo queya Bill y Dora tenían las cestas, los chicos dándole las gracias se fueron amerendar.

Enero se fue y llegofebrero y un día les avisaron de que el pequeño Edward había nacido, los chicosrecibieron una bonita estampa anunciando el nacimiento, incluso el profesorDumbledore dejo a Cygnus y a su hermano Edward que estaba en segundo ir alhospital para conocer a su sobrino.

Al día siguiente en laprensa se anunciaba que había un nuevo Black en la familia, y tanto el bisabuelocomo los abuelos y los hermanos del nuevo padre hablaban para la prensa aunquenunca lo hacían, pero ese era un momento único, no todos nacía un miembro de sufamilia.

Tras leer el profeta,Harry miro a Ron.

−¿Qué? −Le pregunto elpelirrojo mirándolo mal.

−Tu sobrino ha nacidoy ni siquiera le has felicitado.

−Ese tipo no es mihermano solo es un traidor. −He iba a decir algo pero Cygnus le agarro delcuello de la camisa. −Ni se te ocurra hablar mal de mi sobrino porque aunque túno quieras saber nada del pequeño Edward yo si lo quiero y lo protegeré detipos como tú, así que ves con mucho cuidado.

−Señor Black,suéltelo. −Le dijo Severus que iba pasando por ahí.

−Profesor no pasanada. −Y miro a Ron. −Recuerda lo que he dicho. −Y tras decir eso lo soltó y sefue.

−Vaya tipo másinsensible. −Dijo Harry a Ron y muchos estuvieron de acuerdo con él.

El día de san Valentínno tardo mucho en llegar y muchos alumnos recibieron regalos, y aunque Lyall yDaphne tenían que estar separados, igual se hicieron regalos, incluso pudieronestar unas horas juntos gracias a la ayuda de sus amigos.

El tiempo fue pasandoy en pascua, la casa de Bill y Dora se lleno de chicos que querían ver al bebe.

−Es hermoso. −Le dijoHermione mirando a la prima de su novio. −Es súper pequeñito.

−Sí que lo es. −Ledijo Dora contenta de tener a esa chica en su casa, le caía bien y sus padreseran muy buenas personas. −Incluso ya tu padre me ha dicho que cuando leempiecen a salir los dientes lo podemos llevar a su clínica.

Ante eso la chica serio. −Mi padre siempre preocupado por los dientes de todos.

−Es normal, es sutrabajo y se nota que le gusta lo que hace. −Y le sonrió. −Gracias por lasflores y los bombones.

−De nada, ya me voy,seguro que ya estáis cansados y queréis descansar, gracias por dejar que loviera.

Dora le volvió a sonreír.−De nada. −Y bajando las escaleras vio a Bill y Draco. −Draco acompaña aHermione a casa.

−Lo hare. −Y levantándosele dio un beso a su prima. −Nos vemos pronto.

−Sí, gracias porvenir.

−De nada. −Y despidiéndosede Bill se fueron.

−Gracias poracompañarme. −Le dijo Hermione a Draco una vez estuvieron en la calle.

−De nada, a Dora leencanta tener visitas que vean a su bebe, es un niño muy especial es unmetamorfago como ella.

 

−Sí que es especial,¿los Weasley han venido a verlo?

−Los de siempre, nilos señores Weasley ni sus hermanos pequeños han venido, según mi abuelo Cygnusaun esperan que Bill vaya un día con un baúl lleno de dinero.

−Eso muy egoísta.

−Sí que lo es, perobueno no podemos hacerles cambiar de opinión, ¿te acompaño a casa?

−Aún es pronto, mispadres no me esperan hasta las cinco.

−Entonces iremos apasear por el callejón diagon, ¿Qué te parece?

Ante eso Hermioneasintió. −Me parece muy bien, además pocas veces voy por allí, solo cuando tengoque comprar mis libros.

−Pues hoydisfrutaremos de la tarde allí.

−Sí. -Draco le entregoun casco y el poniéndose otro se subieron en su scooter, su padre se la habíaregalado en pascua.

Mientras paseaban porel callejón diagon, Hermione vio algo que le gusto en un escaparate y entrandoDraco se lo regalo, al salir se lo agradecía.

−Muchas gracias. −Ledijo la chica.

−De nada. −Y sonriéndoleiban a volver con su paseo cuando se encontraron con los Weasley. −Vaya los quefaltaban. −¿Quieren algo? ¿O van a seguir de estatuas?

−No les hagas caso. −Ledijo Hermione. −Vamos a comer algo.

−Si vamos. −Ycogiéndole de la mano se iban a ir cuando Draco les dijo: −Por nosotros podéisquedaros como estatuas. −Y sin decir nada más se fueron.

Draco cada vez lo queveía tenia dolor de estomago, no solo eran unos garrapatas sino que es que sequedaban mirándolos y no hacían nada, y no solo daba miedo sino que era muymolestos.

Olvidándose de losWeasley los novios siguieron disfrutando de su paseo, a las cinco menos cuartoDraco acompañaba a Hermione a su casa, al llegar se despidieron con un beso yel chico se fue a su casa.

Y de nuevo el tiempofue pasando hasta que llego el verano, una vez que el tren llego a la estación,Harry se iba a ir con sus padres, cuando Blaise lo paro.

−Harry quedamos mañanaen el callejón diagon, han abierto un nuevo local, música y todo eso, ya losdemás me han dicho que irán.

−¿Puedo ir? −Lepregunto Harry a su padre.

−Sí que puedes, lo hevisto y está muy bien. −Y miro a Blaise. −Ya nos vamos se está haciendo tarde.

−Yo también, mi padreme espera. −Y despidiéndose se fue.

Harry vio como suamigo se iba y saludaba a su padre, por lo que sabía habían salvado al señorZabini de morir envenenado por su mujer, y la habían encerrado algunos años enAzaban, tras casi diez años en la prisión de los magos, la mujer había salidono solo con el divorcio y una orden de mantenerse alejada de Blaise sino quesin nada, así que se había ido del país y lo último que se sabía es que sehabía casado de nuevo.

−Harry vamos. −Le dijoLily. −Te estamos esperando.

El chico la miro. −Losiento.

−No pasa nada, vamos.

−Sí. −Y así sin másinterrupciones se fueron a su casa.

Al día siguiente,Harry no sabía que ponerse así que después de bañarse bajo a la planta principaly vio a su padre con sus tíos.

−Papa.

James lo miro. −¿Harrytodo bien?

−No sé que ponerme.

−¿Dónde vas? −Lepregunto Sirius.

−Voy a ir a un nuevolocal con los demás.

−Ya se cual es, todoslos adolescentes van, está muy bien.

−Sí, pero ahora no seque ponerme.

−Ponte una camisa, unostejanos negros y unos zapatos, iras muy guapo.

 

−Gracias padrino.

−De nada. −Y sonriéndolemiro a James que estaba de acuerdo con la ropa que su amigo había escogido. −Orióny Cassie también irán.

−Y Lyall también. −Ledijo Remus y miro a Harry. −Ves a cambiarte.

−Sí, gracias a lostres. −Y se fue escaleras arriba.

Mirando en su vestidorno tardo mucho en encontrar la ropa que su padrino le había dicho, su madre nodejaba de comprarle ropa tanto formal como informal, según ella había que estarpreparada para cualquier situación, tras vestirse se puso un poco de colonia.

−Muy guapo. −Le dijode pronto James.

Harry le sonrió. −Gracias,ahora no se que llevarme.

−Llévate una mochilade esas de saco para tu video consola que tiene móvil y tu identificación,dentro la puedes dejar en un casillero.

−Lo hare gracias. −Ybuscando una bolsa guardo lo que su padre le había dicho y le dijo: −Ya estoy.

−Ten. −Y le diodinero. −No bebas que conduces y diviértete.

−No beberé, y medivertiré.

−Estupendo, te dejoque estés hasta las 12 no más.

−Gracias. −Yguardándose el dinero se despidió y se fue al calljeon diagon, en su scooter,aunque a su madre no le hacía mucha gracia su padre se la había regalado enpascua y le encantaba, y el no era el único, a todos les habían regalado unapara que no hubiera problemas de que tú tienes una y yo no tengo.

Una vez llego alcallejón diagon, dejo su scooter bien aparcada y entrando al caldero chorreantesaludo y ya se fue al callejón.

Al entrar se iba a iral local cuando vio unas sombras, ante eso Harry se quedo quieto, pero entoncesvio la cabeza de alguien que conocía muy bien y aunque no le gustaba espiar ala gente, se notaba que se escondía así que se puso a seguirlo y no tardo muchoen ver porque se escondía, sin hacer ruido cogió su videoconsola y se puso ahacerles fotos, cuando tuvo suficientes se alejo y ya se fue para el local.

Al llegar vio queDraco y Hermione ya estaban allí.

−Buenas, ¿hace muchoque habéis llegado?

−Acabamos de llegar,he visto tu scooter, ¿entramos?

−Sí. −Y así haciendocola se pusieron a esperar. −Draco.

El chico lo miro. −¿Qué?

−Ya sé que hacer paraque los Brown le den la patada a los Weasley.

−¿Cómo?

Harry encendiendo suvideoconsola les enseño las fotos que había hecho.

Draco mirándolas pusocara de asco. −Que mal gusto tiene. −Y lo miro. −¿Sabes quién es?

−Sí, es Romilda Vanede gryffindor.

−Así que tenemos aesta chica besándose con el mono de Ronald. −Y le devolvió la maquina. −Mañanase las enseñaremos a los demás.

−Aunque Lavender no megusta, no me hace gracia que le estén engañando. -Les dijo Hermione que hastael momento no había dicho nada.

−A nadie le gusta,pero eso será mañana, ahora vamos a divertirnos. −Y viendo que ellos eran elcomienzo de la cola, le enseñaron al de seguridad su identificación mágica y yaentraron.

Una vez dentro sefueron a buscar a sus amigos que ya habían llegado y como Draco le dijo a Harryse pasaron las horas siguientes divirtiéndose.

A eso de las once,Harry los miraba. −Ya me voy, mi hora de llegada es a las 12.

−La nuestra también. −Ledijo Orión y miro a su hermana. −Vamos.

 

−Sí. −Y así saliendodel local se fueron a buscar sus scooter.

−Herms vamos. −Le dijoDraco y le paso un casco.

−Sí, ya mis padres mepodrían haber regalado una scooter, pero no quisieron.

Draco le dijo: −No tepreocupes a mí no me importa acompañarte, y da tiempo.

−Gracias. −Ydespidiéndose de sus amigos se puso el casco y subiéndose en la scooter agarrofuerte a Draco y no tardaron mucho en irse.

−Harry nos vemosmañana. −Le dijo Cassie y tras darle un beso se fue con su hermano.

−Nos vemos. −Les dijoHarry a los demás y subiéndose en su moto se alejo.

Al llegar a su casa,vio que del salón de la tele había luz así que entrando vio a su padre viendouna película.

−Papa.

El hombre lo miro. −Harry,¿Qué tal todo?

−Ha estado muy bien,no solo ponen música mágica sino también muggle.

−Eso es estupendo,ahora a dormir que ya se está haciendo tarde.

−Antes tengo algo queenseñarte. −Y cogiendo su videoconsola le enseño las fotos que había hecho.

Aunque James estabamedio dormido al ver las fotos se despertó del todo y miro a su hijo. −Eso eslo que necesitábamos para que los Brown entiendan de una vez que los Weasley nolos respetan.

−Es lo mismo que hepensado yo, quédatela, ya me voy a dormir.

−Buenas noches.

−Buenas noches. −Y sonriendoante la idea de que los Weasley pronto estarían de nuevo en la ruina se metióen su cama y se durmió feliz.

Al día siguiente,Harry se despertó mas tarde de lo normal, pero como eran sus vacaciones no leimporto, tras vestirse bajo a la planta principal y vio que su abuelo estabareunido con los demás.

−Buenos días.

−Buenos días Harry. −Lesaludo Charlus. −¿Qué tal anoche? Ya James me dijo que te fuiste de fiesta.

−Muy bien abuelo, laverdad es que es un local que está muy bien y nos pidieron la identificación.

−Me alegro, ya tupadre me ha enseñado las fotos que le hiciste a Ron.

−Bueno eso no fuequeriendo solo que como iba escondiéndose me preguntaba que hacía.

−Es normal, entretodos hemos decidido enseñársela a los Brown.

−Como queráis, yo voya desayunar tengo hambre esta tarde he quedado con Cassie para ir a comprar elregalo de Draco.

Ante eso Orión miro alchico. −¿Dónde vais a ir?

−Al centro comercial,hemos decidido comprarle algo muggle.

−Eso está bien, seguroque le regalan muchas cosas mágicas.

−Por eso, nos vemos. −Ytras decir eso se fue a la cocina y vio que estaba vacía, pero era normal suspadres estaban trabajando y seguro que sus abuelos se habían llevado a sushermanos a pasar el día fuera.

Unos días después losBrown recibían las fotos de Ron besándose con Romilda, y como todos esperabanno les gusto nada esas imágenes, así que se fueron a pedir explicaciones.

−¿Creéis que somosidiotas? Puede que tengáis un apellido antiguo, pero todos tenían razón, no valéisnada, a partir de ahora no queremos saber nada de vosotros y no os pedimos eldinero que hemos gastado porque queremos olvidarnos de que existís. −Les dijoel señor Brown, y miro a Ron. −No te acerques a mi hija. −Y tras decir eso elmatrimonio Brown se fueron.

Cuando los Brown se hubieronido, Arthur y Molly mas enfadados de lo que nunca habían estado miraron a Ron.

Molly dándole unabofetada le dijo: −Eres un idiota, no podías mantenerte fiel, ¿verdad? No valesnada, por tu culpa estamos igual que antes, o peor porque todos saben que eresun infiel.

 

−Pero

−Pero nada, no quierosaber nada de ti. −Y enfadada se fue a lamentarse, mientras Ron se preguntabaquien lo había descubierto, pensaba que había sido muy cuidadoso pero ahoraveía que no era así.

Mientras los Weasleytenían problemas la familia Potter se iba de vacaciones con el resto de lafamilia, con el nacimiento del pequeño Edward que tenía pocos meses no habíanquerido irse muy lejos, y habían escogido Austria.

Aunque a los másjóvenes no les hacía mucha gracia ir allí pues apenas conocían nada, cuandovieron los campos verdes, los pueblos que parecían de cuento, los grandescastillos medievales y todo eso se olvidaron de eso que no les gustaba.

Y las vacacionesterminaron y volvieron a la escuela, la noche de su llegada, Harry estabaordenando sus cosas en su habitación cuando Ron se paro delante de él.

−Weasley lo quequieres lo puedes dejar para mañana. −Y entonces lo miro. −O mejor aun nunca.

−Has sido tú.

Ante eso Harry queestaba medio dormido lo miro sin entender. −Es demasiado tarde para tus acertijosdímelo claro.

−Que Lavender me hayadejado, tu le enseñaste las fotos.

−No sé de lo quehablas, ni me importa, ahora vete, no tengo ganas de escuchar tus lloros. −Ytras decir eso, cogió su neceser y se fue a lavar los dientes, al volver vioque Ron no se había movido. −¿Aun sigues aquí? Búscate una vida y déjame enpaz. −Y poniéndose el pijama se metió en la cama y pronto estuvo dormidomientras el pelirrojo lo miraba con rabia, no tenía pruebas así que no podíadecir que había sido él, pero estaba seguro que Harry le había dicho a losBrown lo de su relación con Romilda.

Al día siguiente Harryvistiéndose bajo al comedor y se fue a ver a Draco que ya estaba en su mesa.

El slytherin al ver asu primo lo miro. −¿Harry porque tienes ojeras?

−Porque el idiota deRon me acuso de que Lavender le haya dejado y me ha estado observando la mitadde la noche y claro así uno no puede dormir bien, es como un acosador o así.

−De esto me ocupo yo.

−Si gracias, necesitodormir mis horas sino no rendiré tengo muchas cosas de las que ocuparme.

−Lo sé. −Y levantándosese fue a ver a Ron que por arte de magia ya estaba sentado en su sitio. −Weasley-pisfui yo quien te hice las fotos cuando engañabas a Brown, Harry no tiene nadaque ver.

−Tú has destrozado mivida. −Le grito Ron.

−Primero no me gritesno somos iguales, segundo que tu no puedas guardar tu gusanillo en tuspantalones no es mi culpa. −Y tras decir eso muchos se rieron y claro Ron seenfado mas.

−Esta me la pagaras.

−Cuando quieras, todossabemos que no es que seas muy inteligente, sino no me hubieras amenazadodelante de media escuela y con profesores delante. −Y señalo la mesa de losprofesores donde Dumbledore y otros profesores los miraban atentos. −Si algo mepasa todos sabrán que has sido tú, la próxima vez piensa mejor. −Y acercándosea Hermione le dio un beso y sonriendo a sus primos se fue a su mesa al llegarsus amigos aplaudían.

−Y esto señores escomo alguien pone a un garrapata en su sitio. −Dijo Blaise riéndose sin dejarde aplaudir.

 

−Draco sabes bien comoempezar el año escolar. −Dijo Daphne que también aplaudía.

−Draco cuando seamayor, quiero ser como tú. −Le dijo Charlus.

Ante eso todosasintieron.

−Gracias chicos. −Yriéndose se sentó en su sitio y se puso a desayunar.

Unos días después,Charlus buscaba sus deberes por todos lados pero no los encontraba, el díaanterior los había dejado encima de la mesa de la biblioteca para buscar unlibro y ahora habían desaparecido y lo peor de todo es que eran los delprofesor Snape, sin saber que hacer bajo a su sala común y vio que Draco seestaba preparando para ir a clase.

−Draco.

El chico girándose vioque su primo tenía ganas de ponerse a llorar.

−¿Charlus qué pasa?

−Mis deberes handesaparecido. −Y cogiendo su túnica fuerte le dijo: −Te prometo que los hice.

−No te preocupes, yome ocupare de esto. −Y miro a sus amigos. −Decirle a la profesora McGonagallque tardare un poco, voy acompañar a Charlus a su clase, como prefecto puedosaltarme unos minutos si es importante.

−Se lo diremos.

−Gracias. −Y miro aCharlus. −Vamos.

−Gracias.

−Tranquilo, losolucionaremos. −Y lo llevo al aula del profesor Snape, al llegar le pidió queesperara y se fue a hablar con su padrino.

Tras unos momentosSeverus miro a Charlus. −Puedes entregar los deberes mañana.

Ante eso el jovenPotter asintió. −Gracias.

El profesor asintiendomiro a su ahijado. −Tienes clase.

−Ahora voy. −Y antesde irse miro a Charlus. −No te preocupes, de esto me ocupo yo. −Y despidiéndosese fue.

Al llegar a su clase,se acerco a la profesora. −Siento llegar tarde.

McGonagall le dijo: −Yame han dicho lo que ha pasado, no se preocupe el trabajo de los prefectos esayudar a sus compañeros.

−Gracias. −Y tras decireso se fue a sentar al lado de su novia.

Una hora despuéscuando la clase termino Draco le explico a Harry lo que había pasado y elmoreno se acerco a Ron.

−Eres un cobarde. −Legrito Harry en el pasillo y claro a esa hora cuando todos los alumnos se movíande una clase a otra se quedaron mirándolos.

−No sé de qué hablas.

−¿No? Como no puedescon nosotros te metes con un chico de quince años, solo eres un cobarde, no temetas con Charlus porque él no está solo, no te acerques mas a él.

−Eres un cobarde. −Ledijo Draco. −Le has robado los deberes a un niño de quince años, si tanto valortienes metete con nosotros no con él, y lo que te dije el otro día de queusaras mas el cerebro fue en serio.

−No te acerques más aCharlus. −Le dijo Harry y tras decir eso se fue con los demás a su siguienteclase.

Cuando las clasesterminaron, Harry se fue a reunir con Charlus que estaba en la biblioteca.

−Charlus.

El chico al ver a suhermano mayor le dijo: −Me han robado mis deberes.

−Lo sé, no te preocupesno volverá a pasar, Draco me ha dicho que mañana tienes que entregar los quehoy no has podido entregar.

−Sí, pero tengo muchosy no sé si me dará tiempo.

−Yo me quedarecontigo.

−¿Y tus deberes?

−No te preocupes poreso, ahora empecemos.

−Gracias.

−De nada, ahora vamoscon ello. −Y así durante las siguientes horas Harry ayudo a su hermano contodos los deberes que tenía que eran bastante.

Un poco antes de quesonara la campana para la hora de la cena Harry miro a su hermano. −Ya hasterminado todos, ahora ves a guardarlos a tu habitación.

 

−Gracias.

Harry le sonrió. −Denada, ahora ves.

−Sí. −Y viendo comoguardaba todo bien, se fue.

Una vez Harry se quedoa solas comprobó que a su hermano no se le hubiera olvidado nada y se fue parael gran comedor y sentándose en su mesa miro a Hermione.

−Herms.

−Harry. −La castaña lomiro.

−¿Luego me puedesayudar con mis deberes?

−Claro, ¿Qué tal losdeberes de Charlus?

−Por suerte los hemospodido terminar, tenia muchísimos más lo que hoy no ha podido entregar.

−Luego te ayudare.

−Gracias. −Y sonriéndolese puso a cenar.

Una vez termino losalumnos se fueron a sus salas comunes y Harry cogiendo sus cosas se acerco auna mesa donde vio que estaba Cassie pero Hermione no se veía por ningún lado.

−Yo seré tu profesora.−Le dijo la chica.

−¿Y Hermione?

−Por ahí, ¿no quieresque te ayude?

−Claro que sí. −Y sonriéndolese sentó a su lado y así se pusieron con los deberes que tenía que entregar aldía siguiente, por suerte no eran todos así que ya haría el resto.

Al terminar, Harry lamiro. −Gracias.

−De nada, mañanaseguiremos con los demás, ahora me voy a dormir, ya se está haciendo tarde.

−Sí, yo también estoycansado. −Y dándole un beso le dijo: −Gracias.

Cassie dándole otrobeso le dijo: −Lo que tú quieras, hasta mañana. −Y despidiéndose se fue a suhabitación.

Harry cogiendo suscosas se fue a su cuarto donde vio a Orión que seguía despierto.

−Espero que no hayas hechocosas raras con mi hermana.

−Que va, tenía demasiadosdeberes para pensar en algo que no fuera escribir. −Y lo miro. −¿Por qué siguesdespierto?

−Estoy leyendo unlibro muy interesante que Lyall me ha prestado.

−Ya son casi las doceme voy a dormir.

−Si yo también, buenasnoches.

−Buenas noches. −Yviendo como su primo dejaba el libro en un lado y se acostaba bien en la camase fue a poner el pijama.

Una vez cambiado semetió en su cama y no tardo mucho en quedarse dormido.

Al día siguienteCharlus pudo entregar bien sus deberes y sus profesores no le dijeron nada ypor suerte no hubo más desapariciones misteriosas de deberes.

El tiempo fue pasandoy poco antes de irse de vacaciones de navidades, Blaise los llamo.

−¿Chicos os venís deviaje de fin de año?

Ante eso todos losmiraron. −¿Viaje de fin de año?

−Sí, nosotros solossin nuestros padres, es nuestro último año y he pensado que estaría bienpasarlo todos juntos.

−El problema aquí esque se lo tenemos que preguntar a nuestros padres, aunque ya tenemos 17 añosaun estamos en la escuela.

−Pues se lo preguntáisy no será muy lejos.

−¿Dónde?

−Mi familia posee unacabaña en las montañas no muy lejos de la ciudad, así que alquilaríamos un autocarque nos llevaría.

−Me gusta la idea, lespreguntare a mis padres. −Le dijo Harry.

−Yo también. −Le dijoDraco.

Los demás tambiéndijeron que si.

−Tenéis de tiempoantes de que las vacaciones empiecen, una vez estemos ya en Londres no cogeréninguna otra reserva, no voy a estar mareándome. −Les dijo Blaise.

−Me parece bien, ¿casamágica o muggle? −Le pregunto Harry.

 

−Muggle.

−Mejor.

−Sí que lo es, ahorair a enviar esas cartas.

−Sí. −Y así se fuerona enviar las cartas a sus familias.

Durante los siguientesdías los padres recibieron las cartas de sus hijos sobre el viaje.

−Yo creo que estábien. −Le dijo Lily a James. −Es su ultimo año es normal que quieran pasarlojuntos, además solo serian tres días, 30, 31 y 1.

−Yo pienso lo mismo,así que le diré que puede ir, pero me gustaría saber exactamente donde van,Harry solo dice que está a una hora de la ciudad, pero puede ser en cualquierdirección.

−Seguro que nos dirándonde es.

−Seguro, ahora le diréque puede ir.

−Sí. −Y cogiendo unapluma y una hoja escribieron una carta a su hijo diciéndole que podía ir.

En la escuela Harry alver la carta de sus padres donde le decían que le daban permiso se lo enseño asus primos.

−Mis padres me danpermiso.

−Los nuestros también.−Le dijo Orión.

−Los míos también. −Ledijo Neville.

−Estupendo. −Y miro aHermione. −¿Te dan permiso?

−Sí. −Y se la enseño. −Segúnme dicen, no pasa nada porque sean tres días, si fuera navidad sí que no medarían permiso pero al ser año nuevo no les importa.

−Mis padres dicen lomismo. −Les dijo Dean. −¿Al final cuantos seremos?

−En slytherin no sé,pero nosotros seremos Harry, Neville, los mellizos, Lyall, Dean. −Hermione miroa Seamus. −¿Te dan permiso?

−Sí.

−Pues Seamus y yo, entotal ocho.

−Después de desayunarse lo diremos a Blaise.

−Sí. −Y con su listaecha siguieron desayunando.

En slytherin Daphneestaba feliz.

−¿Por qué sonríestanto? −Le pregunto Pansy.

−Por mi madre.

−¿Y qué pasa con tumadre?

−Se ha cansado delidiota de mi padre y se van a divorciar y lo mejor de todo es que me da permisono solo para ir al viaje de año nuevo sino también para salir con Lyall.

Ante eso todos lamiraron. −¿Y qué dice tu padre? −Le pregunto Draco.

−Nada, no puededecirlo, mis tíos los hermanos mayores de mi madre le han puesto en su lugar,así que esta portándose bien, mis tíos pueden dar mucho miedo cuando quieren.

−Eso esta genial.

−Sí, tengo queterminar de desayunar. −Y rápidamente termino su desayuno y una vez su platoestuvo vacio se acerco corriendo a la mesa de los gryffindor y sentándose allado de su novio le dijo lo que su madre le había escrito y tras un momento seabrazaron.

Sus amigos al verlo sealegraron por ellos, los dos se querían y merecían estar juntos.

Después de desayunar,Hermione se acerco a la mesa de los slytherin. −Blaise nosotros seremos ocho.

−Gracias pordecírmelo, como seremos muchos, cada uno tendrá que llevar un plato y el restode la comida la pagaremos entre todos.

−Se lo diré a todos.

−Hazlo igual estatarde después de clases, cada uno dirá un plato así no se repartirán.

−Tu Hermione llevarastu tarta de frutas. −Le dijo Draco.

Ante eso la chica lomiro. −Draco mi madre sabe hacer otros platos, te lo digo por si no lo sabías.

−Quiero tarta defrutas.

−Ohh está bien, sé queno me dejaras hasta que te lo confirme.

−Por supuesto. −Y sonriéndolese levanto y cogiéndole de la mano se fueron a clases.

 

Las últimas semanas declases antes de las vacaciones navideñas pasaron rápido y pronto todos estabanrecogiendo sus cosas para ir a Londres.

El 30 por la mañana,los chicos se fueron al supermercado y llenaron dos carros con comida, una vezpagaron ya se fueron a buscar el autocar.

Antes de irse, Blaiseles daba a todos la dirección exacta de la situación de la casa y el número de teléfono.

−Gracias Blaise. −Ledijo James viendo el papel, no solo estaba la dirección sino también un mapa.

−De nada señor Potter,es importante que sepan donde estaremos.

−Lo es, ahora ves,sino te dejaran.

−Sí, buen año nuevo. −Ydespidiéndose de su padre se subió en el mini autocar y pronto estuvo enmarcha.

Como no eran más de 20personas, habían contratado un mini autocar que les salía más barato, aunquemuchos no tenían que preocuparse del dinero, era mejor no gastárselo todo.

Una hora después, elautocar llegaba a la cabaña, bajándose del autocar vieron la cabaña, la casatenía dos pisos y era enorme.

−¿Qué os parece? −Lespregunto Blaise. −¿Os gusta?

−Esta genial. −Le dijoHermione.

−Sí que lo está, ahoradescargaremos y meteremos las cosas en la cabaña.

−Sí. -Y se pusieron adescargar.

Una vez hubierondescargado el autocar, Blaise se acerco al chofer. −Sé que es fiesta el díauno, ¿pero nos puede venir a buscar después de comer?

−Sin problemas chico,a las tres estaré aquí.

−Gracias.

−De nada, buen añonuevo.

−Buen año nuevo. −Yviendo como volvía a subirse al autocar se fue.

−¿Cómo has conseguidoque trabajara el día uno? −Le pregunto Hermione.

−Le hemos pagado unatasa aparte por el inconveniente.

−Mejor.

−Si, además soloserian unas tres horas, ahora para dentro que hace frio.

−Sí. −Y entrandovieron que había una gran sala con una cocina americana.

−Los cuartos estánarriba, chicas a la derecha, chicos a la izquierda. −Les dijo Blaise. −Antes deque digáis nada, he prometido a mi padre que nos comportaríamos y no me gustamentir.

−Nos comportaremos, notenemos cinco años. −Le dijo Draco.

−No, nos los tenemos. −Ydejando sus platos encima de la encimera, subieron a los cuartos de dejar suscosas.

Cuando Hermione bajo,vio que Blaise ya estaba con la chimenea.

−Herms.

−Blaise.

−Pon los platos acalentar al horno o en el microondas, comeremos las cosas que hemos traídohechas.

−Lo hare. −Y acercándosea la cocina se puso a calentar los platos que habían llevado.

−¿Hermione te ayudo? −Lepregunto Pansy.

−Si por favor, estoycalentando los platos.

−¿Nos comeremos todoahora?

−Si sobrara ya nos loscomemos esta noche. −Le dijo Blaise que tras encender la chimenea estabacolocando la comida que habían comprado en la nevera.

De pronto se escuchoel teléfono, Draco que bajaba se acerco y lo cogió.

−Sí.

HolaDraco.

−Hola tío. −Y miro alos demás.− Es mi tío James.

¿Habéisllegado bien?

−Sí, sin problemas, eldía uno nos vendrán a buscar a las tres.

Unpoco tarde, pero se entiende, divertiros os llamaremos mañana.

−Esperaremos vuestrallamada, hasta mañana.

Hastamañana. −Y le colgó.

 

−¿Draco quien era? −Lepregunto Harry bajando.

−Tu padre, ha llamadopara saber cómo habitamos llegado ya le he dicho cuando nos tienen que esperar.

−Bien, no me gustaríaque se preocuparan.

−Eso nadie lo quiere. −Ymiro a los cocineros. −¿Qué hacemos?

−Ir poniendo la mesa,se puede extender. −Le dijo Blaise.

−La pondremos. −Y asímientras algunos terminaban de calentar la comida, otros ponían la mesa.

Una vez todo estuvocolocado se pusieron a comer.

−Esta tarde podemos ira pasear. −Les dijo Pansy.

−Si que iremos apasear, no muy lejos hay un lago. −Les dijo Blaise.

Y con esos planes hechossiguieron comiendo y al terminar guardaron la comida que había sobrado en lanevera.

−¿Draco cuanta tartavas a seguir comiendo? −Le pregunto Cygnus.

Ante eso el slytherinque aun seguía comiendo tarta lo miro. −Me gusta la tarta de frutas.

−Si bueno, vamos a ira pasear, luego puedes seguir comiéndola.

−Ohhh está bien, quemalos que sois, no me dejáis disfrutar. −Y mirándolos indignado guardo la tartay cogiendo su abrigo y sus guantes se fue a pasear con los demás.

−Mañana iremos amontar a caballo. −Les dijo Blaise que iba de la mano con Pansy. −No muy lejoshay un establo que alquila caballos, ¿Qué os parece?

−Nunca he subido en uncaballo. −Le dijo Dean. −¿Y si me caigo?

−No te caerás. −Ledijo Hermione. −Iremos despacio y no correremos. −Y miro a Blaise. −¿Verdad?

−Verdad. −Y mientrashablaban seguían disfrutando de su paseo.

Por la noche, mientrasalgunos preparaban la cena, otros estaban delante de la gran televisión jugandoa la maquina.

−¿Quién ha sido elcerebrito que ha traído una videoconsola a un viaje? −Les pregunto Hermionemientras cortaba unos champiñones para su crema.

−He sido yo. −Le dijoHarry mirándola.

−Lo que yo digocerebrito. −Y sonriéndole siguió preparando la cena.

−¿Qué estáispreparando? −Les pregunto Draco.

−Crema de champiñones,una ensalada con tomate, cebollas y olivas y por ultimo hamburguesas.

−¿Habéis usado lassetas? −Le pregunto Blaise. −Las quería usar para el plato de mañana.

−No, solo hemos usadolos champiñones, hemos comprado dos bandejas.

−Mejor.

−Sí. −Y sonriéndole siguiócocinando.

−¿Herms haráspicatostes? −Le pregunto Harry.

−Sí, hare mucho paraacompañar la crema es lo mejor.

−Sí que lo es.

−Herms eres toda unacocinitas. −Le dijo Theo. −Draco tiene suerte.

Ante eso la castaña sepuso colorada y los demás se rieron.

−Oye no os metáis conHermione. −Les regaño Daphne que estaba con el postre. −Si seguís así osdejaremos sin postre.

−¿Postre? ¿Qué postre?−Le pregunto Seamus.

−Natillas caseras,pero si os portáis mal, no tendréis postre. −Y contenta de haber dicho la últimapalabra siguió cocinando.

Al día siguiente,después de desayunar cogieron sus cosas y se fueron a las caballerizas.

Durante el viaje,Draco vio que Harry estaba distraído así que se acerco. −¿En qué piensas?

−En lo bien que se estáaquí, en el otro lado el día de navidad Hermione y yo encontrábamos la tumba demis padres. −Y lo miro. −Y luego nos quisieron matar.

 

−Yo tampoco las pasebien, con Voldemort en medio nada está bien.

−Y que lo jures, porsuerte aquí todo va bien.

−Sí que va bien. −Ytras decir eso se fue con Hermione.

Una vez terminaron elviaje iban a volver a su cabaña cuando vieron un anuncio.

−¿Quién pone anunciosen medio de la nada? −Les pregunto Hermione acercándose al tablón.

−Ni idea, alguien quedebe de estar aburrido. −Le dijo Draco. −¿Qué anuncian?

−Pollos.

−¿Pollos? −Le preguntoHarry.

−Si pollos.

−Podemos comprar unpar. −Le dijo Blaise.

Ante eso todos lomiraron.

−¿Para qué quieres unpollo?

−Para un pollorelleno.

−¿No habíamos compradotodo en Londres? −Le pregunto Orión.

−Y lo habíamoscomprado, pero no unos pollos.

−Ves tú a comprarlos,yo paso de matarlos. −Le dijo Cassie. −Qué asco, pobres pollitos, creo que mevoy a hacer vegetariana a partir de ahora.

−Que exagerada. −Le dijosu hermano y miro a su amigo. −Blaise te acompaño.

−Sí. −Y entrando en lapropiedad no tardaron mucho en volver con cuatro bolsas.

−¿Por qué lleváisbolsas?

−Porque los pollos ya estánpreparados para meterlos en el horno. −Le dijo Blaise divertido. −Aparte de lospollos hemos comprado otras cosas.

−¿Lo rellenaras tu? −Lepregunto Pansy. −Al fin y al cabo tú has tenido la idea.

−Sí que lo hare yo, megusta cocinar, al fin y al cabo soy medio italiano.

−Igual rellenar unpollo es algo superior. −Le dijo Hermione.

−Soy un chef.

−Entonces el chefpreparara la cena de esta noche.

Ante eso todosestuvieron de acuerdo.

Al llegar a su cabaña,Blaise ya se puso a cocinar, después de ponerse un delantal y lavarse las manosse puso con los pollos.

−¿Blaise qué hago? −Lepregunto Hermione

−Haz los canapés. −Ledijo el chico. −Hay mini tostadas, queso fresco y otras cosas que compramos.−La verdad es que habían comprado muchísimas cosas para la cena de esa noche.

−Yo te ayudare. −Ledijo Cassie y así mientras Blaise se ponía con los pollos y las chicaspreparaban los canapés, los demás también se pusieron a ayudarles.

Aunque aun eranadolescentes ya tenían 17 años así que algo de cocina ya tenían que saber a noser que quisieran comer toda la vida la comida de sus padres.

Después de más de doshoras cocinando, por fin terminaron.

−Ya hemos terminado. −Lesdijo Blaise. −Ahora ir a poneros guapos y guapas, después de la cena hayfiesta.

−¡Fiesta! −Les dijoSeamus. −Espero que haya buena música.

−Hay buena música. −Ledijo Blaise y miro a los demás. −Tenéis media hora para cambiaros.

−En muy poco. −Sequejo Pansy. −Necesitamos más tiempo para ponernos presentables, por lo menosuna hora.

−Media hora no más. −Ledijo Draco. −Si os tuviéramos que esperar todo el tiempo que necesitáis, seríanlas 12 y aun os estaríamos esperando.

Ante eso las chicas lomiraron mal y refunfuñando que necesitaban más tiempo se fueron a sushabitaciones.

Medía hora más tarde,ya se habían cambiado aunque Pansy y lagunas mas se habían quedado mucho de quemedia hora era poco tiempo, estaban realmente hermosas.

−No sé porque tenéisque tardar tanto. −Les dijo Orión mirándolas. −Estáis realmente bien. −Y miro alos demás. −¿Verdad?

 

−Verdad. −Les dijoDraco. −Ahora cenaremos y luego habrá fiesta.

−Sí que ya hay hambre.−Le dijo Harry y los demás estuvieron de acuerdo.

Los chicos se sentaronen la mesa que habían adornado, había un hermoso centro de mesa y velascolocada por todo el lugar.

Después de la cena, yapusieron música y Blaise y Orión sacaron botellas de alcohol.

−Espero que os sepáiscontrolar. −Les dijo Theo. −No me apetece nada ir al hospital por un comaetílico.

−No habrán comas. −Lesdijo Lyall. −Quien beba de mas lo dejaremos fuera con el frio, ya veréis lorápido que se le pasa la estupidez.

Ante eso todosasintieron, no tenían ningunas ganas de que su fiesta terminara por unos inconscientesque no sabían decir que habían bebido mucho.

Por suerte, y aunquebebieron mucho, ninguno termino en un coma eso si al llegar a las 12 no algunosno recordaban ni como se llamaban.

−Felicidades, estamosen un año más. −Les dijo Seamus que no dejaba de reír.

−Esto será divertido. −Ledijo Draco a Hermione. −Observa. −Y miro a Seamus. −¿Seamus en que año estamos?

El chico lo miro. −1996.

−Error. −Le dijo Dracomientras Hermione y los demás se reían. −Inténtalo de nuevo.

−¿1997? −Estaba tanbebido que no recordaba el año y los demás no dejaban de reírse.

−Eso fue el añopasado. −Le dijo Hermione.

Ante eso Seamus lamiro. −¿Cuándo hemos cambiado el año? −Y tras decir eso, todos terminaron en elsuelo riéndose.

−No seas malo. −Ledijo la castaña a su novio.

−Está bien. −Y miro aSeamus que se había puesto a contar con los dedos. −¿Qué haces?

−Contando, creí queaun faltaba tiempo para el año nuevo.− Y tras decir eso se fue a uno de lossofás y acostándose pronto estuvo dormido.

−Creo que ya va siendohora de irnos a dormir. −Les dijo Harry y miro su reloj. −Son más de las tres.

−¿Tan tarde? −Lepregunto Daphne.

−Sí, el tiempo hapasado muy rápido, ha sido divertido pero tengo mucho sueño, así que buenasnoches. −Y despidiéndose se fue al lado de Cassie que se había quedado dormidaen uno de los sofás y acostándose a su lado pronto estuvo dormido.

−Yo también me voy adormir. −Le dijo Hermione a Draco. −Tengo sueño.

−Quédate a dormiraquí, ahora traeremos mantas para todos.

−Gracias.

−De nada. −Yayudándole a acostarse bien en el sofá le quito los zapatos y se fue a buscarunas mantas.

Pronto todos teníansus mantas y no tardaron mucho en quedarse dormidos.

Al día siguiente másde uno se despertó con resaca.

−Me duele mucho micabeza. −Se quejo Seamus. −Parece que unos tambores se hayan colocado en micabeza.

−Es que ayer bebistemucho. −Le dijo Hermione que hacía tiempo que se había despertado y estabarepartiendo cafés. −Toma, esto te ayudara.

−Gracias, ¿hice muchascosas?

−Tranquilo, nada de loque arrepentirse.

Ante eso Seamus se loagradeció, y se tomo su café.

−Aunque estuviste muydivertido. −Dijo Draco mientras se tomaba su café.

−¿Qué hice?

−No recordabas en quéaño estábamos incluso te pusiste a contar. −Y entonces se rio. −Muy divertido. −Yse llevo la taza a los labios.

Una vez todos tuvieronsus tazas, Hermione se sentó al lado de Draco y se tomo su taza de café.

 

−Ahora cuandoterminemos el café, tenemos que limpiar todo. −Les dijo Blaise. −Y luegoprepararemos la comida, como nos vendrán a buscar a las tres tenemos tiempo.

A las tres el autocarlos recogía y tras sentarse en sus sitios, poco a poco se fueron quedandodormidos.

Al llegar a Londres,los adultos se extrañaron al ver que los chicos no salían del autocar así queJames y Sirius entraron y al ver que todos estaban dormidos sonrieron.

−Esto será divertido. −Ledijo Sirius a James.

−Sí. −Y los dosadultos se pusieron a hacer ruidos hasta que los chicos se despertaronasustados.

−Papa. −Harry lo miro.−¿No puedes despertarnos como personas normales?

−No. −Y riéndose vioque a todos se habían despertado. −Bajar que el chofer se tiene que ir.

−Sí. −Y entrebostezos, fueron bajando.

−Buenos días chicos. −Lesdijo Charlus al ver lo dormidos que estaban. −Veo que ha sido una fiesta muycansada.

−Mucho. −Le dijoHarry. −Encima tu hijo nos despierta entre ruidos.

Ante eso Charlus miroa James que se estaba tiendo.

−Anda James, coge lamaleta de tu hijo. −Le dijo Lily. −Y se mas considerado.

−Si mi Lils. −Y sonriéndolese fue a buscar la maleta de Harry.

−Vamos cariño. −Ledijo Lily a su hijo. −Este padre tuyo, lo castigaremos.

−Hazlo. −Y bostezo denuevo.

−Pronto llegaremos acasa.

−Sí.

Cuando todos tuvieronsus maletas se despidieron hasta el día tres y se fueron a sus casas.

Harry nada más llegarse dio un baño y se metió en su cama, ni siquiera tenía hambre solo queríadormir y los demás hicieron lo mismo, dormir.

De vuelta en clases,los chicos se concentraron en sus clases y sus deberes que al ser su último añotenían muchísimos.

Un viernes, Harryestaba en el jardín terminando sus deberes cuando sintió que lo abrazaban porel cuello, girándose vio a su hermanita Dorea que ya estaba en segundo.

−Hola guapa.

−Hola, ¿Qué haces?

−Deberes.

−Siempre estas con losdeberes. −Se quejo la niña.

−Eso es porque estoyen mi último año.

−¿Mañana iras aHogsmeade?

−Claro que iré,¿quieres caramelos?

−Si por fis, caramelosy chocolates.

−Los tendrás. −Y vioque Draco se acercaba. −¿Has terminado tus deberes?

−Ahora mismo. −Ymetiendo su mano en su bolsillo saco unos caramelos que le dio a Dorea. −Parati.

−Gracias Draco, mevoy. −Y miro a su hermano. −No te olvides de los chocolates y los caramelos.

−No me olvidare, ahoraves a jugar.−

−Sí. −Y diciéndolesadiós se fue corriendo.

Cuando Harry y Dracose quedaron a solas, el moreno lo miro. −¿Ya tienes universidad?

−La tengo, Hermione yyo estudiaremos en Oxford.

Ante eso Harry lomiro. −Oxford es una de las mejores universidades del mundo, yo ni loco podríaentrar allí.

−Es difícil pero noimposible, además tu vas a una universidad y es lo que cuenta. ¿A cuál vas air?

−A la de Greenwich.

−Esa es una buenauniversidad. −Le dijo Draco. −Además como digo a tus padres solo les importaque sigas estudiando no si es Oxford, Cambridge o Harvard.

−Entre todas es la quemás me ha gustado a mí.

−Entonces no digasnada mas, lo importante es que a ti te haya gustado, ¿Cassie que hará?

 

−Ira a la King`scollege, dice que quiere estudiar con los premios nobel.

−Mi prima es rara. −Ylo miro. −Aunque no estudiéis juntos estaréis en la misma ciudad.

−Por eso hemosdecidido estudiar aquí en Londres.

−Y hacéis bien.

Harry lo miro. −¿Tecasaras con Hermione antes de iros para Oxford?

−No lo sé, aunque yallevamos tiempo juntos, una cosa es estar en la escuela y otra la vida real,así que hay que pensarlo bien, no me quiero arrepentir de nada.

−Eso es lo másimportante de todo.

−Si bueno aun haymuchas cosas que pensar, me voy con tanto que uso mi cerebro he terminado condolor.

−Ves a descansar, yoterminare esto y ya iré a dejar mis cosas.

−Entonces nos vemos. −Ylevantándose se fue y Harry volvió a sus estudios.

Al día siguiente, trasun día en Hogsmeade volvieron a la escuela y Harry al ver a su hermana le diouna bolsa enorme de caramelos y chocolates.

−No te los comas todosde golpe.

−No, gracias.

−De nada. −Y sonriéndolese fue a la torre de gryffindor.

Unos meses después,antes de que las vacaciones de pascua empezaran, en Londres Lily miraba elcorreo cuando vio que había un sobre de la universidad de Greenwich donde Harryhabía pedido matricula, nerviosa entro en su casa y dejando los demás sobresencima de una bandeja de plata se acerco a su marido que estaba mirando latele.

−James.

El hombre dejando latele la miro. −¿Lily qué pasa?

−Harry ha recibido unacarta de la universidad.

−Déjamela.

−Sí. −Y le dio elsobre.

James abriendo elsobre rezo para que su hijo hubiera entrado, sacando la carta la leyó porencima y al ver que si que había entrado se puso como loco y abrazo a su mujer.−Mi Lils Harry ha entrado en la universidad.

Ante eso la mujer loabrazo fuerte. −Estoy feliz.

−Yo también. −Yleyendo bien la carta le dijo: −Mañana a primera hora me pasare para apuntarloy ya tener asegurada su plaza. −Y la miro. −Es lo que él quería, estoy muyorgulloso.

−Yo también, Harryquería quedarse en Londres y la universidad de Greenwich es una de las másfamosas de la ciudad y lo más importante es que lo que él quiere hacer.

−Eso es lo másimportante, ahora le escribiré para decirle que ya tiene su carta de confirmación.

−Sí. −Y los dos sequedaron mirando la carta de su hijo.

Al día siguiente trasdesayunar, el matrimonio se fue a la universidad y al verla sonrieron, Harryhabía escogido bien y seguro que allí aprendería muchísimo.

Unas horas más tardeya lo tenían todo y llevaban un sobre enorme donde estaban todas lasasignaturas que podía estudiar Harry.

En hogwarts, Harryextrañado al ver la lechuza de su familia cogió el sobre que llevaba y alleerlo se puso a saltar.

Hermione y Cassie queestaban estudiando juntas al verlo lo miraron extrañadas.

−¿Harry que pasa?

−He entrado en launiversidad de Greenwich.

Ante eso las chicas selevantaron y lo abrazaron fuerte.

−Felicidades. −Le dijeron.

−Gracias.

−Harry felicidades. −Ledijo Draco acercándose.

El chico se loagradeció. −Gracias, estoy feliz.

−Y lo tienes queestar, has estudiado muchísimo para entrar y una universidad es complicada ymas una como Greenwich, es una de las mejores de Londres.

 

−Hoy mis padres iban aocuparse de todo.

−Entonces no hay quepreocuparse tu madre nunca se olvida de nada.

−Lo sé.

−Harry felicidades. −Ledijo Charlus. −He escuchado que has entrado en la universidad que querías.

−Sí que he entrado.

Su hermano le sonrió. −Cuandote vayas, ya me dejas tu habitación es más grande que la mía y tienes bañerajacuzzi.

Ante eso todos lomiraron.

−Charlus que aun no mehe ido. −Y se rio. −Además mi habitación es igual que la tuya. −Y vio que Dorease acercaba y lo abrazo. −Felicidades.

−Gracias. −Y miro a suhermano. −No me quieras quitar mi habitación.

−Por intentarlo nopasa nada, además las habitaciones de los hermanos mayores siempre soncodiciadas. −Y riéndose le felicito de nuevo y se fue a seguir con sus deberes.

−¿Draco ya hasrecibito tu sobre? −Le pregunto Hermione. −Según mis padres el mío lo recibíayer.

−Aun no, y cada vezestoy más nervioso, ¿y si al final no entro?

Ante eso todos lomiraron incluso Dorea que seguía abrazaba a su hermano.

−Eso es imposible. −Ledijo Orión. −Si tu no entras nadie entra, eres todo un cerebro. −Y miro aLyall. −Con permiso. −No había nadie más inteligente que el.

−No te preocupes. −Ymiro a su amigo. −Ori tiene razón, pocos se pueden comprar a tu cerebro, y si tuno entras es que los de Oxford son idiotas.

−Ya bueno cada vezestoy más nervioso. −Y miro al hijo mayor de los Lupin. −¿Dónde vas a estudiar?

−En Greenwich conHarry, Daphne va a estudiar medicina en la Queen Mary.

Ante eso todos mirarona Daphne. −Hasta yo conozco esa universidad. −Dijo Harry. −Mi madre y mi tíoRemus estudiaron medicina allí una vez terminaron en la universidad mágica.

−No sabía que estudiarasí que tras mirarlo mucho me decidí por medicina y el señor Lupin me larecomendó, no sé si estudiare para ser medi maga pero quiero ser doctora.

−Y serás la mejor. −Ledijo Lyall sonriendo a su novia con orgullo.

−Gracias. −Y miro aPansy. −¿Qué vas a estudiar?

−Voy a estudiar moda,quiero ser una gran diseñadora y revolucionar el mundo mágico con nuevosdiseños.

−Serás la mejordiseñadora de todas.

−Gracias.

−Bueno chicos hay queseguir estudiando. −Les dijo Hermione. -Si no aprobamos la escuela no habránuniversidades.

−Y que lo jures. −Ledijo Draco.

La castaña miro a sunovio. −Yo confió en ti y sé que entraras en Oxford.

−Gracias guapa, voy aseguir estudiando.

−Sí. −Y sonriendolevolvio a sus libros.

Por suerte dos días mástarde, Draco por fin recibía una carta de sus padres donde le decían que yahabía recibido la carta de Oxford, al leer eso se saco un peso de encima, habíapasado mucho miedo pensando que no podía entrar.

Y los siguientes díaslos demás que querían estudiar una carrera muggle fueron recibiendo sus cartas.

−¿Neville qué vas aestudiar? −Le pregunto Harry.

−Herbologia, en launiversidad mágica.

−Eso es estupendo, secuanto te gustan las plantas.

−Estoy muy nervioso,mis padres se han informado y son cuatro años ya me han apuntado.

−Eso esta genial, ytodos estamos nerviosos, cada uno se irá a un lado diferente a estudiar, ya noestaremos juntos. −Y miro a Seamus. −¿Al final que vas a estudiar?

 

−Artes graficas enLondres, mis padres ya me han apuntado y he decidido tener un trabajo a mediajornada para que no me tengan que pagar todo.

−Es una buena idea,eres un genio pintando, te ira genial.

−Gracias.

−Es la verdad. −Y miroa Dean. −¿Qué vas a estudiar?

−Empresariales, mipadre me lo recomendó, me dijo que mientras encontraba mi camino lo estudiara ysi al final no lo encuentro ya tendré una carrera y no abre perdido los añosinútilmente.

−Y tu padre tienerazón. −Le dijo Draco que pasaba y lo había escuchado, por lo que sabía de lafamilia Thomas tenían mucho dinero y en el otro lado Voldemort había matado alseñor Thomas por no querer ser un mortifago. −Cuando termines empresariales,seguro que encuentras algo interesante que hacer, en tres años pueden pasar milcosas.

−Es lo mismo que hadicho él, y yo estoy de acuerdo, lo que menos quiero es pasarme los días sinhacer nada.

−Y haces bien. −Ledijo Hermione.

−Lo sé. −Y sonriéndolesiguieron estudiando, en las últimas semanas no dejaban de estudiar, tenían lanariz metida en los libros.

Las vacaciones depascua no tardaron mucho en llegar y una vez estuvieron en Londres James leenseño el sobre a Harry.

El chico al verlo sonrió.−Estoy feliz.

James asintió. −Harryentrar en la universidad nunca es fácil, y que tu hayas entrado es para estarorgulloso, y más si es la primera a la que has pedido plaza, no todos loconsiguen.

−Lo sé, ahora tengoque mirar las asignaturas.

−Lo tienes que hacerantes de julio para así en septiembre ya ir preparado.

−Lo hare. −Y miro a sumadre que sonreía orgullosa. −¿Me ayudaras?

−Claro que sí.

−Gracias.

−De nada. −Y sonriéndolele dio un beso y se fue a ver qué hacían Dorea y Charlus.

Al día siguiente trasterminar de desayunar, Harry bajo con todos sus libros.

Los adultos al verloslo miraron. −¿Harry que es todo esto? −Le pregunto su abuelo.

−Mis deberes, nunca seterminan, tengo que presentar cinco trabajos de más de mil palabras y muchas cosasmás, sin olvidarme de estudiar para los EXTASIS y los exámenes finales.

−Harry queríamos irnosunos días de vacaciones. −Le dijo James a su hijo.

−Ir vosotros, yo mequedare aquí.

−Entonces nosquedaremos contigo. −Le dijo Lily.

−No mama. −Le dijo Harry.−Ir a disfrutar de vuestras vacaciones, yo me quedare aquí y me moriré deenvidia mientras vosotros disfrutáis del sol.

−¿Estás seguro? −Lepregunto.

−Claro que si, ¿puedollamar a los demás?

−Claro, así pasáis poreste infierno juntos. −Le dijo James y miro a Lily. −Mientras Harry llama a losdemás para ver si se quieren quedar, nosotros iremos a llenar la nevera noquiero que les falte nada.

−Yo tampoco. −Y asímientras los adultos se iban al supermercado, Harry y sus abuelos llamaban asus amigos y una hora después ya estaban sentados en el sofá quejándose.

−Mis padres se van devacaciones. −Se quejo Draco.

−Los míos también. −Lesdijo Orión. −Según ellos, no tienen la culpa de que mis profesores sean unos tiránicosentonces le he recordado que su hermano pequeño estaba allí y ha dicho que élera el primero, por lo menos le he pedido que me mirara las asignaturas que meayuden para mi carrera de empresariales.

 

−Seguro que tu abuelote ayudara. −Le dijo Draco. −Yo les he pedido lo mismo a mi padre y mi abuelo.

La puerta de laentrada se abrió y aparecieron James y Lily cargados. −Hola chicos.

−Hola tío. −Le dijo Orión.−Gracias por dejarnos tu casa.

−De nada, mejorestudiar juntos que separados, ahora volvemos. −Y se fueron a la cocina.

Una vez terminaron deordenar todo volvieron y Harry los llamo.

−Harry. −James lomiro. −¿Ocurre algo?

−Os podéis llevar misdocumentos de la universidad y mirar mis asignaturas, no me va a dar tiempo.

−Nosotros miraremoslas que te vayan mejor para tu carrera. −Le dijo su padre.

−Gracias.

−De nada, nosotros yanos vamos, no estudiéis mucho. −Y sonriendo se despidieron y cogiendo susmaletas, James le dio un sobre a su hijo. −Dinero para comida preparada, el pany otras cosas.

−Gracias, traermealgo.

−Lo haremos, ahora sihasta dentro de cuatro días. −Y esta vez terminándose de despedir se fueron.

Una vez los chicos sequedaron a solas, Harry los miro. −¿Qué hacemos ahora?

−Empezar a estudiar. −Ledijo Blaise. −Cuanto antes empecemos antes terminaremos.

−Sí, entoncesseguirme. −Y cogiendo sus libros los llevo por un pasillo hasta que llegaron auna doble puerta abriéndola les mostro la biblioteca de doble espacio. −Librosmágicos arriba. −Les dijo Harry.

−Harry tu bibliotecaes enorme. −Le dijo Daphne impresionada mirando a su alrededor. −¿Cómo es quees tan grande?

−Por mi madre, leencanta los libros y cuando mi padre le regalo la casa, hicieron reformas paraagrandarla, incluso quitaron una de las habitaciones para tener doble espacio,mi madre nunca se cansa de este lugar, es por ella que hay tantos libros. −Y lesonrió. −Y gracias ella, podremos estudiar bien, incluso mi abuela Dorea sacounos libros de la biblioteca familiar para tenerlos aquí.

−Mejor aquíestudiaremos sin problemas.

−Sí. −Y sentándose enlas mesas se pusieron a estudiar.

Durante las siguienteshoras los chicos se dedicaron a estudiar y gracias a que estaban todos juntos,Neville, Seamus y el mismo Harry que eran los que más les costaba algunasasignaturas lo pudieron hacer bien.

−Chicos creo que eshora de parar un poco. −Les dijo Hermione mirándolo. −Ya es la hora de comer,hemos estado más de tres horas estudiando.

−Con tanta cosa mehabía olvidado hasta de comer. −Le dijo Harry y los miro. −Venir. −Y levantándoselos llevo a la cocina.

En la cocina Harry lesenseño donde estaba todo.

−Me gusta tu cocina. −Ledijo Daphne mirando a su alrededor.

−Gracias, es cosa demi abuela Grace, la madre de mi madre, fue ella la que la aconsejo. −Y la miro.−Ya le diré que te ha gustado.

−Y me encanta, hoycocino yo. −Y cogiendo un delantal y lavándose las manos se puso a cocinar.

−Mientras ella cocina,nosotros nos iremos a relajar un rato. −Les dijo Harry y los llevo al salón dela televisión y encendiéndola les enseño su playstation. −Tengo muchos juegos,jugar a lo que queráis. −Y tras eso se sentó en el sofá.

−Harry. −Blaise lomiro.

−Blaise.

−¿Es verdad que tupadre le regalo la casa a tu madre?

−Sí. −Y le sonrió. −Enel mundo muggle cuando una pareja se casa, se hacen regalos, mi padre queríaque fuera especial ese regalo, así que le regalo la mansión, según mi abueloCharlus, mientras la familia estaba feliz del regalo de mi padre puesdemostraba que estaba siendo responsable y le decía a mi madre que queríaformar una familia con ella en esta casa, otros no lo vieron de igual manera,muchos pensaban que mi madre era una caza fortunas que solo quería aprovecharsedel dinero de los Potter, pero como siempre mi padre les ignoro.

 

−Esa gente no tienevida propia.

−No, no la tiene,igual mis padres han demostrado que no importa de dónde vienes ni cuánto dinerotienes, lo importante es el amor y ellos ya pronto harán 18 años de casados. −Ymiro hacia la televisión donde vio que Seamus y Lyall estaban jugando a lascarreras.

De pronto el teléfono empezóa sonar y Harry lo cogió.

−Sí.

Holacariño.

−Hola mama.

¿Quétal todo?

−Ahora estamosdescansando, nos vamos a poner a comer, hemos estado tres horas estudiando.

Esoestá muy bien, te llamaba para decirte que ya hemos llegado.

−¿Dónde estáis? Alfinal con tanta cosa no me lo habéis dicho.

EnParis.

−Bonito lugar. −Entoncesle vino algo a la cabeza. −Oye espera allí esta Disney Paris.

Sicariño, queríamos que vinieras tu también.

−Ohh voy a matar aalguien, yo también quería ir.

Encuanto puedas podrás venir.

−Gracias, igual estoyenvidioso, no os divertías mucho.

Lointentaremos, te quiero, te llamaremos mañana por la mañana.

−Lo espero, te quiero.−Y colgando miro a sus amigos. −Mis padres están en Disney Paris. −Y cogiendoun cojín se tapo con él. −Qué asco.

−Bueno seguro quepronto podrás ir. −Le dijo Cassie mirándolo.

−Eso espero. −Y miro alos demás. −Después de esta injusticia tan grande, se me han quitado las ganasde todo. −Y mientras seguía lamentándose los demás siguieron jugando a lamaquina.

Después de comer y deordenar las cosas volvieron a sus estudios.

Cuatro horas después,a todos les dolía las manos de escribir tanto, así que decidieron tomar undescanso.

−Tengo la medicinaideal. −Les dijo Harry. −Coger vuestros bañadores. −Y tras decir eso, los llevopor un pasillo muy largo hasta una doble puerta y abriéndola les enseño lapiscina. −Aquí la tenéis.

−Piscina. −Les dijoSeamus y miro a su amigo. −¿Dónde podemos cambiarnos?

Harry les enseño dospuertas donde habían unos letreros de chicas y chicos. −Allí.

−Gracias.

−De nada. −Y viendocomo se iban a cambiar, Harry se fue a su habitación y tras ponerse el bañadorbajo y ya se metió a la piscina de bomba.

Cuatro días más tarde,los Potter volvían a casa y nada más entrar se fueron a la biblioteca dondevieron que los chicos seguían estudiando.

−Buenas.

Harry levantando lavista sonrió a sus padres. −Buenas, ya casi hemos terminado.

−Eso es estupendo. −Ledijo Lily sonriéndole. −Mientras termináis, yo preparare algo para merendar.

−Ya casi no hay nadaen la nevera.

−No te preocupes,iremos a comprar. −Le dijo James. −Vosotros terminar que aún quedan tres díasde vacaciones y podéis disfrutarlas. −Y sonriéndoles se fueron.

 

Dos horas más tarde,por fin terminaban de hacer los deberes y tras merendar se despidieron y sefueron.

En la calle Dracointentaba convencer a su novia de acompañarla.

−Pero Draco tu vivesaquí. −Le dijo Hermione. −Es una tontería acompañarme y luego volver.

−No me importa, quieroacompañarte.

−Está bien, se quehasta que no diga que si, no me dejaras ir. −Y le sonrió. −¿Vamos?

−Vamos. −Y acercándosea su casa que no estaba muy lejos de la de Harry dejo su mochila y cogiendo loscascos se fueron en moto.

Al llegar a su casa,Hermione lo invito.

−Mis padres estántrabajando. −Le dijo la castaña. −Pero ya no tardaran mucho en volver.

−Entonces mientrasvuelven me quedare contigo.

−Sí. −Y sonriéndoleentraron en la casa.

Tras dejar los librosen su habitación, Hermione y Draco se sentaron en el sofá.

−¿Herms ya sabes dondequieres vivir en Oxford? ¿Prefieres vivir en el campus o un piso?

Ante eso la chica lomiro. -Aun no he escogido.

−Lo podemos escogerentre los dos, y el alquiler lo podemos pagar a medias. −Le dijo Draco.

−Aun no lo he habladocon mis padres, pero creo que ellos prefieren un piso, el campus está bien peropuede ser muy ruidoso y aunque estemos en Oxford a los chicos les gustadivertirse igual.

−Hablare con mi padrepara que nos busque un lugar.

−Que sea barato. −Ledijo Hermione. −No me quiero gastar una fortuna de alquiler. −Y lo miro. −Dracoque te conozco.

El chico se rio antelo desconfiada que era. −Alquilaremos algo barato.

−Eso espero, sinoterminaras durmiendo debajo del puente.

−Que mala.

−Mucho. −Y justo trasdecir eso, la puerta se abrió y aparecieron los Granger.

El matrimonio al ver alos adolescentes les sonrieron.

−Buenas tardes, ¿Quétal vuestros estudios?

−Ya hemos terminado.

−Estupendo.

−Mama, papa. −Hermionelos miro. −Draco y yo hemos pensado en alquilar un piso en Oxford, en vez devivir en el campus.

−Es lo mejor. −Le dijosu padre. −Un campus puede llegar a ser muy ruidoso. −Y miro a Draco. −¿Lomirara tu padre?

−Sí.

−Ya le llamare así lomiraremos juntos.

−Se lo diré. −Y miro aHermione. −Nos vemos en la estación el lunes.

−Sí, te acompaño. −Ysaliendo al jardín, Hermione le dio un beso y le dijo: −Conduce con cuidado ycuando llegues me llamas.

−Lo hare. −Y dándoleotro beso, se puso el casco y ya se fue.

Una vez Hermione sequedo a solas, volvió a su casa y miro a sus padres. −¿No os importa que vivacon Draco?

−No. −Le dijo Jane. −Sabemosque ya sois adultos y preferimos que vivas con Draco que lo conocemos a quevivas con alguien que acabas de conocer, por eso preferimos que vivas en unpiso.

−Ya le he dicho quebusque algo barato, si fuera por el viviríamos en un palacio.

−Seguramente. −Le dijoGeorge riéndose. −¿Quieres que miremos tus asignaturas? Las tenemos que enviarpronto.

−Sí, gracias. −Y asílos tres sentándose en el sofá se pusieron a mirar las asignaturas que tendríaen Oxford.

Hermione no fue laúnica, los demás también lo hicieron.

De vuelta en hogwarts,los chicos no tuvieron ningún momento libre, se pasaban todo el tiempoestudiando mientras Sirius, James y Remus buscaban un piso para los chicos,Harry, Cassie, Lyall y Daphne habían decidido vivir los cuatro juntos enLondres y Orión que también iba a Oxford vivirá con Hermione y Draco, alprincipio el hijo de Sirius no había querido vivir con ellos no quería ser eltercero en nada, pero al final Draco termino por convencerlo, a ellos no lesimportaba si vivían juntos, además estaría mejor juntos así que Orión se habíaunido a Lucius y George en la buscada de un buen piso para su nieto.

 

Y los adultos estabanencantados de que se unieran en grupos para vivir juntos, así se quedaban mástranquilos y como eran ellos los que lo estaban mirando sabrían exactamentedonde se encontrarían una vez fueran a la universidad.

Y con tantas cosas delas que ocuparse el tiempo fue pasando, el momento de los EXTASIS, todospensaban que se morirían en el proceso, por suerte los pudieron superar aunquemuchos terminaron encogidos en un lado del miedo que habían pasado.

Después de esaterrorífica experiencia, llego el momento de los exámenes finales y como conlos EXTASIS, aquello fue una locura.

Una vez terminaron envez de ponerse a saltar como locos se fueron a sus habitaciones a dormir apenashabían podido descansar en las últimas semanas, unas horas más tarde yadespiertos sí que estaban eufóricos y pidiéndoles a los elfos bebidas y comidahacían una pequeña fiesta, aun no sabían si se habían graduado así que la granfiesta la dejarían para cuando lo supieran, ahora solo celebraban que habíansuperado todos los exámenes.

El lunes por lamañana, tras un fin de semana de relax, los profesores les daban a los de últimoaño sus notas.

−Felicidades Harry, tegradúas. −Le dijo la profesora McGonagall y le dio una cuartilla.

Harry al ver sus notasse puso feliz, después de 13 años estudiando por fin conseguía su graduado.

−Lyall eres el primerode la clase, felicidades. −Le dijo la profesora.

−Gracias. −Y cogiendosu cuartilla lo miro bien.

Los profesores siguierondando las notas a sus alumnos, al terminar dijeron unos nombres.

−Ronald Weasley, Gregory Goyle, Vincent Crable, Millicent Bulstrode. −La profesora dijo otros nombres. −Sios queréis graduar este año tendréis que recuperar, esta última semana tendréislos exámenes de recuperación, si los suspendéis no se os darán nuevasoportunidades y en septiembre tendréis que volver para repetir el año escolar. −Ymiro al resto de los alumnos. −A los que habéis aprobado felicidades, elviernes será la fiesta de graduación, ahora seguro que queréis contárselo avuestros padres, hoy tenéis la mañana libre, nos reuniremos después de comer enlas aulas para hablar de la graduación, ya os podéis retirar.

Los alumnos dándolelas gracias se fueron, en el pasillo se pusieron a saltar y abrazarse, cuandose tranquilizaron un poco se fueron a escribir las cartas a sus familias contándolesque ya eran graduados.

En Londres, cuando lasfamilias recibieron las buenas noticias se alegraron por ellos, ya eran graduadosahora solo tenían que aguantar una última semana.

El viernes por lamañana, tras una última semana de estudios, los alumnos que se graduarían sepusieron sus togas y birretes y se fueron a hacer cola hasta que pudieran ir aljardín, hacia tan buen tiempo que habían decidido tener su graduación en eljardín.

−¿Os habéis enterado? −Lespregunto Seamus a los demás.

 

Harry que no estabamuy lejos lo miro. −¿De qué?

−Que Ron no se va agraduar con nosotros, sus exámenes de recuperación no fueron bien, le faltandos asignaturas para poder graduarse.

−El no es el único. −Lesdijo Draco. Millicent, Gregory, Vincent y un par más de alumnos no se graduarancon nosotros.

Ante eso todos semiraron.

−Este año, hay muchos másrepetidores que otros años. −Les dijo Hermione. −No sé que pensaran nuestrospadres al ver a tantos.

−No es nuestra culpa. −Lesdijo Lyall. −Ni tampoco la de los profesores, la culpa es de ellos que no hanprestado atención a sus lecciones.

−Lo que a mí meextraña es que Lavender y Patil se gradúen. −Les dijo Neville. −Se han pasadotodo el año hablando de tíos.

−Eso es cosa mía. −Lesdijo Orión mirando a sus amigos. −Ellas me pidieron ayuda, y yo acepte.

Ante eso todos lomiraron. −¿Y cuando lo has hecho? −Le pregunto su hermana. −Si siempre estabascon nosotros.

−Por la noche, nosquedábamos hasta las 12 estudiando.

−Pues me alegro. −Lesdijo Harry mirándolos. −Ellas también merecen graduarse.

−Sí que se lo merecen.−Le dijo Hermione y sonrió a sus compañeras que estaban un poco lejos y no loshabían escuchado.

−Preparados. −Les dijola profesora acercándose, los alumnos al ver a su profesora se pusieron en filay pronto las puertas se abrieron y empezaron a desfilar hasta el jardín dondese sentaron en los bancos que habían preparado.

Una vez se sentaron,el profesor Dumbledore como director del centro les dijo una profesora hastaque llamaron a Lyall que al ser el mejor del curso dijo su discurso.

Una vez los discursosterminaron, llego el momento de decir nombres y poder coger sus diplomas.

Cuando todosrecogieron sus diplomas, Dumbledore miro a sus alumnos. −Felicidades alumnos,os habéis graduado en hogwarts.

Ante eso los alumnosse pusieron a gritar y a lanzar sus birretes, mientras las familias y losalumnos menores aplaudían, tras muchos abrazos se acercaron a sus familiasdonde los adultos orgullos les felicitaron.

−Harry felicidades. −Lilylo abrazo fuerte. −Estoy muy orgullosa.

−Gracias. −Y abrazo asu padre.

−Hijo felicidades. −Ledijo James. −Como ha dicho el profesor Dumbledore ya eres todo un graduado.

−Sí. −Y los miro,aunque había estudiado por él, todo eso lo había hecho por ellos, sus padresque en el otro lado no habían tenido oportunidad de conocerlo y que se pudieransentir orgullosos de él.

Tras los abrazos desus padres, abrazo a sus abuelos.

−Felicidades cariño. −Ledijo su abuela y lo abrazo.

−Gracias. −Y mientrasHarry recibía las felicitaciones de sus familiares, los demás recibían lasfelicitaciones de sus familias.

−Chicos. −De prontoBlaise los llamo y todos lo miraron. −Ahora es hora de la fiesta, que bien nolas merecemos.

−Sí, fiesta. −Ydiciendo a los adultos que los verían al día siguiente se fueron a Hogsmeade acelebrar su graduación.

Al día siguiente, másde uno tenía una resaca.

En el tren, en su últimoviaje en el expreso de hogwarts, como alumnos muchos iban durmiendo.

−Seamus te lo estásperdiendo. −Le dijo Hermione mirando a su amigo que estaba medio dormido.

−No me importaHermione, el viaje en si es lo mismo, lo interesante será cuando lleguemos,ahora quiero dormir. −Y cerrando los ojos de nuevo pronto estuvo dormido.

 

−Hermione duerme tútambién. −Le dijo Draco. −Quedan como cinco horas antes de llegar y Seamustiene razón, el viaje en si es lo mismo.

Ante eso la chica lomiro.

−Duerme. −Le dijo denuevo.

−Está bien. −Y apoyándoseen su novio pronto estuvo dormida.

Horas después por finllegaban a Londres, donde los adultos que los esperaban les aplaudieron y leslanzaron confeti.

Tras dales las graciasse fueron a sus casas.

Al día siguiente,James y los demás reunían a los chicos.

−Al final hemosdecidido comprar un piso entre todos. −Les dijo James a Harry, Lyall, Daphne yCassie. −Los pisos que vimos para alquilar no nos terminaban de convencer, asíque lo hemos comprado, está en medio de las tres universidades a las queasistiréis, y es una buena zona.

Ante eso los chicoslos miraron. −Queremos ser alumnos normales, no vivir en un piso súper grande ysúper caro.

−Es un buen lugar. −Ledijo Remus. −Es un poco grande, porque tiene cuatro habitaciones pero por lodemás es muy normal. −Y les enseñaron las fotos.

Mientras ellos mirabanlas fotos, George y los demás miraban a Hermione, Orión y Draco.

−El vuestro es este, ytambién lo hemos comprado, como con el suyo no terminaba de gustarnos lo quevimos, en algunos a los dueños no les hacía mucha gracia que tanto jovenviviera en su propiedad y otros estaban asquerosos, así que decidimoscomprarlo.

Hermione y los demásse pusieron a ver las fotos y tras hablarlo entre ellos decidieron que era unbuen lugar para vivir, tenía tres habitaciones y no estaba muy lejos de Oxford.

Tras mirar lo de lospisos que ya estaban amueblados gracias a los adultos, se pudieron relajarhasta que llegara el día en que se mudarían a sus nuevos hogares.

Díaen que Draco, Harry y George viajaron al pasado.

Ese día todo empezóbien, los chicos se despertaron y tras desayunar se fueron a hacer la cosas quetenían preparadas para ese día.

Hermione estaba en sucasa preparando la comida, cuando su video consola empezó a sonar, cogiéndolavio que era una llamada de Cassie.

−¿Cassie y esasorpresa? No esperaba tu llamada.

−Herms vente corriendoa san mungo, Draco y Harry han sido ingresados.

Ante eso la castaña sepuso muy nerviosa.

−¿Qué ha pasado?

−Nadie lo sabe, se handesmayado de golpe, vente.

−Sí, no tardo mucho. −Ycogiendo sus cosas se apareció en san mungo.

Al llegar vio que BillWesaley también estaba allí.

−¿Qué hace el aquí? −Lepregunto Hermione a Cassie.

−Su hermano Georgetambién se ha desmayado.

−¿Ya sabéis que les hapasado?

−Aun nadie lo sabe,les están haciendo mil pruebas.

Mientras ellos estabanmuy preocupados, en un lado Charlus y los mayores se miraban entre sí.

−Eso ha sido el reloj.−Les dijo Orión.

−Lo sabemos, lo que yoquiero saber es ¿cuando se despertaran? −Le pregunto Charlus mirando al primode su mujer.

−En una hora más.

−¿Lo sabes conseguridad?

−Lo sé. −Le dijo Orión.−Confiar en mí, yo tampoco quiero que les pase nada.

−Espero que tengasrazón. −Y tras decir eso volvieron con los demás.

Una hora más tarde, lafamilia seguía muy nerviosa incluso Hermione había llamado a sus padres paracontarles lo que pasaba y se habían acercado haber como seguía su yerno.

 

La situación cada vezera peor, pues aunque habían hecho muchas pruebas nadie había encontrado lo queles pasaba incluso ya estaban pensando en llamar a especialistas.

De pronto unaenfermera se acerco. −Señores, los pacientes se han despertado.

Ante eso todos semiraron sin entender nada, habían estado una hora sin saber que ocurría y depronto se despertaban, esa situación cada vez era más confusa.

−Tranquilos, losrevisaremos. −Les dijo Lily y así los medimagos entraron en la habitación delos chicos, los habían puesto a los tres juntos.

En la habitación Dracopensaba que su cabeza iba a explotar, esa mañana se había sentado realmente bien,pero de pronto todo se había vuelto de color negro y ahora se había despertadoy no reconocía el lugar.

−¿Draco como tesientes? −Le pregunto Remus acercándose.

El chico lo miro. −Meduele muchísimo la cabeza, es como si mil martillos estuvieran picando, ¿mepuedes dar algo?

−Ahora mismo te loadre. −Y miro a una enfermera. −Por favor trae tres pociones para el dolor decabeza.

−Ahora mismo. −Y sefue a cumplir la orden de su jefe.

−Aparte del dolor decabeza, ¿te duele algo más?

−No, ¿Qué ha pasado?

−Te has desmayado degolpe, a Harry y George les ha pasado lo mismo.

Ante eso el chico supode que se trataba, era el reloj, ya habían llegado al momento exacto en quehabían salido, y según su tío Orion el Draco del otro lugar y el de este sehabían juntado.

−Aquí tiene. −Le dijola enfermera volviendo con las pociones.

−Gracias. −Y cogiendouna botellita se la dio. −Tómatela.

−Sí. −Y tras tomárselale devolvió la botella. −¿Puedo hablar con mi tío Orión?

−Si claro, esta fueraesperando, ¿pero no prefieres hablar con tus padres o Hermione'

−Hablare con ellosluego, ahora tengo que hablar con mi tío Orión.

−Ahora te lo traigo.

−Gracias. −Yacostándose bien espero a que su tío entrara, mientras lo hacía vio que su tíaestaba revisando a Harry y otro medi mago a George.

Orión no tardo muchoen entrar y miro a Lily y al otro medi mago. −Por favor, ¿podéis salir unmomento?

Ante eso los dosadultos lo miraron.

−¿Orión todo bien? −Lepregunto Lily.

−Tengo que hablar conellos.

−¿Sobre?

−Nada importante peronecesito hablar con ellos a solas.

−Está bien. −Y miro asu hijo. −Harry no tardare.

−Gracias mama. −Y sonriéndolevio como salía.

Cuando los tres sequedaron a solas con Orión lo miraron.

−Me lanzaste unobliviate. −Les dijo George mirándolos. −Lo recuerdo.

Ante eso el patriarcalo miro. −Creíamos que duraría para siempre que nunca recordarías nada del otrolugar.

−Pues ahora lorecuerdo, ese obliviate no debe de ser muy bueno. −Y miro a Harry y a Draco. −Cumplisteisvuestra promesa, gracias. −Y sonrió. −Estoy con Fred, no hay guerra y tengonovia, no podría pedir nada más. −Y poniendo sus brazo detrás se a costo denuevo en su cama. −Ni siquiera me molesta los idiotas de mis padres y mishermanos pequeños.

−Veo que no te molestamucho que te lanzáramos el obliviate.

−No, lo entiendo,protegíais a la familia. −Y los miro. Y− Harry cumplió su promesa de que podríaestar con mi hermano y está aquí, así que como digo no me importa, y no ospreocupéis lo del reloj es un secreto ni loco se lo digo igual no me hablo conellos. −Y sonriéndoles volvió a costarse en la cama.

 

−Con George ya lohemos solucionado. −Orión estaba contento de que el chico no se hubiera puestodifícil, lo que menos quería en ese momento es un chico histérico porque lehubieran tocado los recuerdos.

−¿Tío que nos pasara aahora? −Le pregunto Harry.

−Poco a poco iréisolvidando las cosas del otro lado, hasta que solo recordéis este lugar.

−¿Cambiaremos?

−Puede que un poco,pero no mucho, nada de lo que preocuparse. −Les dijo Orión. −Quiero que lostres os tranquilicéis no pasara nada, lo que habéis vivido aquí es verdad, asíque no tenéis que perder nada.

−Mejor, tengo muchosrecuerdos hermosos que no quiero perder. −Le dijo Harry y de pronto bostezo. −Losiento.

−No te preocupes,pronto recuperareis las fuerzas, eso sí tendréis que estar un par de díasingresados o en casa.

−Prefiero mi casa. −Ledijo Draco y miro a su tío. −¿El reloj sigue guardado?

−Sí, está bienprotegido y nadie sabe donde esta solo yo y ahora dejare entrar a los demás, debende estar cada vez nerviosos preguntándose de que estamos hablando.

−Los queremos ver. −Ledijo Harry.

−Ahora los veréis.

−Tío Orión gracias portener ese reloj en la familia. −Le dijo Draco.

El hombre le sonrió.

−De nada, gracias avosotros por ser tan valientes y usarlo. −Y sin decir nada mas, abrió laspuertas y dejo que sus familias entraran.

Mientras padres yhermanos entraban a ver a los chicos, Orión miraba a sus amigos.

−El obliviate duraderoque le lanzamos a George ya se ha ido.

Ante eso todos lomiraron.

De pronto Orión sonrió.−Pero a él no le ha importado que se lo lanzáramos, lo único que le importa esque Fred está vivo.

−Es normal, George yFred son gemelos y comparten el alma, los gemelos son una sola alma.

−Lo son. −Y vieroncomo Fred y George se reían, mientras Bill y Charlie los regañaban para que nodieran más sustos.

El miércoles será el epilogo y el viernes empezare el viernes empezare el nuevo relato, es la segunda parte de Le Fay y se llamara Le Fay; en Camelot

Unas semanas después,Draco terminaba de hacer su maleta, aunque aún quedaban dos semanas devacaciones, había decidido ya ir para Oxford para conocer el barrio dondevivirían y poder terminar de hacer las últimas compras.

Después de que él ylos demás se hubieran desmayado se habían pasado una semana descansando, casino tenían fuerzas y se pasaban todo el tiempo durmiendo, con el paso de losdías se habían recuperado y ya estaban perfectamente bien.

Y aunque los demástenían muchas preguntas, lo único que les importaba es que ya estuvieran bien yque no les quedara secuelas.

−¿Draco ya lo tienestodo? −Le pregunto Lucius entrando.

−Lo tengo todo. −Ledijo su hijo. −De momento solo me llevare dos maletas, lo demás me lo iréllevando poco a poco.

−Mejor, ven que teayudo. −Y cogiendo una de las maletas, bajaron a la planta principal donde Narcisay Abraxas los esperaban.

−Ya me voy, nosveremos pronto. −Les dijo Draco.

 

Narcisa miro a su hijomayor. −Draco ahora estas más cerca, así que vente un fin de semana.

−Vendré. −Y le dio unbeso. −Y vosotros también podéis venir.

−Lo haremos. −Le dijoLucius. −Estudia mucho pero también disfruta que eres joven.

−Lo hare. −Y metiendolas maletas en su coche los miro. −Voy a buscar a Orión, Cygnus y Hermione queya me esperan, nos vemos en tres semanas.

−Sí, conduce concuidado. −Le dijo Abraxas.

−Lo hare. −Ydespidiéndose se puso detrás del volante de su coche y se fue a buscar a losdemás.

Su familia le habíanregalado un jeep gran cherokee de color negro y el estaba encantado, no soloera grande sino que se conducía con facilidad.

Al llegar a casa delos Black, toco el claxon y Orión y sus padres no tardaron mucho en salir.

−Bonito coche. −Ledijo su primo.

−Gracias. −Le dijoDraco. −Así podremos venir cuando queramos sin tener que coger el tren o elautobús.

−Mejor. −Y miro a suspadres. −Nos vemos pronto.

−Sí. −Y mientras Oriónguardaba sus maletas en el maletero, Sirius miro a su sobrino. −Draco conducecon cuidado, han avisado de que hablan lluvias.

−Iré con cuidado,cuando lleguemos os llamaremos.

−Hazlo. −Y miro a suhijo que ya había guardado todo. −Estudia pero también diviértete.

−Lo hare. −Ydespidiéndose se sentó en el asiento del copiloto y se fueron a buscar a Cygnus,aunque al principio el chico había pensado en ir a otra universidad, al final decidióir a Oxford con sus primos y Hermione y sobre el piso por suerte en el mismo edificiovendían otros pisos más grandes y solo cambiaron la escritura de un piso a otroy pagar la diferencia que eso había ido de la mano de Tedd.

Al llegar a casa de Cygnus,tocaron el claxon y el chico no tardo mucho en salir con sus padres y su abuelo.

−Chicos conducir con cuidado.−Les dijo Cygnus mirando a sus nietos y su sobrino.

−Lo haremos abuelo. −Ledijo Draco. −En cuando lleguemos os llamaremos.

−Estaremos esperando vuestrallamada. −Les dijo Tedd.

−Hacerlo.

−Ir con cuidado. −Andrómedales dio un beso a cada uno y vieron como se iban a buscar a Hermione.

Como con los chicos alescuchar el claxon del coche no tardo mucho en salir y con la ayuda de George pusosus maletas en el maletero.

−Herms estudia muchopero también diviértete. −Le dijo su madre.

−Lo hare, vendremospronto a visitaros.

−Hacerlo. −Le dijoGeorge y miro a los chicos. −Orión, Cygnus Draco cuidarla mucho.

−Lo haremos, ya nosvamos, mi tío Sirius me ha avisado de que habrían lluvias, esperemos que noempiece hasta que lleguemos.

−Conducir con cuidado.

−Sí. −Y despidiéndose,Draco puso el coche en marcha y pronto se alejaron de casa de los Granger.

Orión puso música ylos miro. −Aparte de estudiar, buscare novia.

−Yo también, estoy cansadode ser un solterón. −Les dijo Cygnus.

Ante eso aprovechandoque estaban en un semáforo los miro. −Os ayudaremos a buscar novia. −Le dijoHermione y Draco estuvo de acuerdo.

−Gracias.

−De nada. −Y sonriéndolesiguieron su camino a Oxford.

Una semana despuésHarry cogía sus maletas y como Draco las metía en su coche nuevo, aunque lascooter estaba bien, sus padres habían preferido que fuera en coche que era másseguro y Harry estaba encantado, era un Mitsubishi pajero de color negro.

−Voy a buscar a losdemás. −Les dijo el chico.

−Conduce con cuidado. −Ledijo James. −Y no te olvides de venir a vernos.

−Claro que no, vendrélos fines de semana y vosotros también podéis venir a verme.

−Lo haremos, nos vemospronto. −Le dijo Lily.

−Sí. −Y despidiéndosese fue a buscar a sus amigos y a su novia.

En Oxford ya hacia unasemana que Draco y los demás se habían instalado, el piso estaba muy bien y nohabían tenido ningún problema, y vivir los cuatro juntos era una buenaexperiencia.

En Londres, cuandoHarry y los demás llegaron al piso sonrieron, ese lugar estaba genial y aunquede momento usaban las cuatro habitaciones esperaban que pronto solo usaran dos,pero no tenían ninguna prisa, aun eran muy jóvenes.

Mientras ellosdisfrutaban de su nueva vida como estudiantes universitarios, el reloj doradono dejaba de dar la hora, y como Orión les dijo una vez, estaba bien protegidopara que nadie pudiera estropear esa vida que llevaban.

Como veis se ha quedado abierto, preparado para una segunda parte, igual tardare en subir pues hay muchas otras a la cola, el viernes empezare la nueva que se llama La Fay en Camelot.

Gracias por comentar y ponerlo como favoritos, vosotros haceis posible que siga escribiendo estos relatos, besos y gracias.

El reloj dorado - Potterfics, tu versión de la historia

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Harry y Hermionevolvían de hacer unas compras en el callejón diagon al llegar a la madrigueravieron que la puerta estaba abierta.

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2023-02-27

 

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