¡¿Es que nadie comprende que odio a Scorpius Malfoy?! - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Rose se levantó de su cómoda y calentita cama, lo hizo sin hacer ruido para no despertar a sus primas Lily y Lucy, que dormían plácidamente en la antigua habitación de Ron en la Madriguera.

Era época de navidad y había decidido pasar el resto de las fiestas con alguno de sus primos en la cas de sus abuelos, era divertido, jugaban y hablaban casi todo el día.

Bajó las escaleras, ya era de día, en la cocina estaban sus primos, Albus, que como ella cursaba cuarto año, James y Fred II, Rose los quería pero tenía que reconocer que siempre se pasaban con sus estúpidas bromas, su abuela Molly sirviendo el desayuno y por último su hermano pequeño Hugo y el amigo de éste Lorcan.

- ¿Todavía no se han despertado tus primas, Rose?- preguntó la abuela Weasley.

 

- ¡Qué va!- exclamó Rose.- anoche se quedaron hablando hasta las tantas de la madrugada, ¡normal que tengan sueño!

- Hablando de lo guapo que es Mccutcheon, ¿verdad?.- dijo Fred, los chicos rieron, Rose se puso roja.- ¡se os oía desde nuestro cuarto!

- ¡¡Toc, Toc!!- sonó la puerta.

- ¡Ese debe de ser Scorpius!- gritó Albus mientras salía disparado hacia la puerta.

- ¿Malfoy?- preguntó Rose poniendose pálida.-¿Qué narices hace aquí?

- Pasará unos días.- le contestó Hugo.- ¿No te acuerdas que los abuelos nos dejaban traer amigos?

- Tu lo has dicho Hugo, ¡AMIGOS!- chilló Rose furiosa.- ¡Malfoy arruinará el resto de mis vacaciones!

Rose caminó escaleras arriba hacia su cuarto haciendo el mayor ruido posible para que todos supieran lo enfadada que estaba por la llegada a la casa de aquél rubito; entró en su cuarto y vió que sus dos primas se habían levantado y estaban vistiendose para bajar a desayunar.

- ¿A qué viene esa cara?- preguntó Lucy extrañada.

- ¡Qué a qué viene!- dijo Rose alterada.-¡A qué viene!¡Agggg! ¡El estúpido de Malfoy está en NUESTRA cocina!

- ¿Malfoy?- Lucy y Lily se echaron sendas miraditas lascivas.

- ¡No pongais esa cara!- gritó Rose aun más enfadada.- ¡No comprendeis que es un idiota!

- Un idiota que está bastante bueno.- dijo Lily, Lucy rió, Rose las asesinó con la mirada.

- Es un imbécil que me arruinará las vacaciones, ¡como todo!- se quejó Rose dramatizando.- ¡¿Es qué nadie comprende que odio a Scorpius Malfoy?!

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¡Oh si! ¡Vuelvo con una historia de navidad! =P ¡Mi regalito para vosotros!

Cuando me paré a pensar sobre qué escribir dije..."venga laura, haz un Rose/Scorpius donde estos dos se lleven bien..." pero no pude! amo demasiado las historias amor-odio^^

¡¡Prometo acabarla antes de que empiecen las clases!!

No creo que dure mucho, con 4 o 5 capítulos seran suficientes

BESAZOS!!!

Cuando Lily y Lucy calmaron a Rose bajaron a desayunar. Rose se quedó en el cuarto, no quería verle la cara a ese estúpido príncipe de las serpientes. Jugaba con una pelotita anti estrés que le había regalado su abuela muggle Jane. La cogía, la votaba, imaginaba que era la cara de Malfoy, la estampaba contra la parez, la volvía a coger y así repetía la acción durante un buen rato, eso la calmaba.

- Scorpius Malfoy.- susurró arrastrando las palabras. Aún recuerda la primera vez que lo vió en el andén nueve y tres cuartos, las palabras que le dijo su padre "no seas muy amigable con él..." ¡Já! ¡Qué razón tenía! Esa víbora no había hecho más que molestarla desde que se conocieron; Malfoy era el típico niño mimado y malcriado a la vista de Rose, siempre tenía lo que quería, los chicos de Hogwarts, mal o bien, hablaban de él, los profesores le adoraban puesto que era él mejor.- el mejor después de mí-. se dijo Rose a sí misma. Las chicas estaban locas por él, ¡por él! ¿Qué verían en ese sucio albino? Bueno...es un rubito interesante, ojos grises, mirada penetrante, sonrisa angelical, musculos bien definidos...¡Por dios! A lo mejor si es mono, ¡pero nada más! ¡Es un patán que no deja de meterse con ella!

 

Y lo que más odia es que Albus le ría las gracias,no comprende como su primo puede ser su amigo, vale que vayan a la misma casa,- la de las seripentes, como Malfoy.- pero de ahí a ser intimos hay un gran paso...

- ¡Rose te vienes a echar una guerra de bolas con la nieve!- era Albus, estaba en la puerta con Hugo, Lorcan y...el estúpido de Malfoy.

- No me apetece.- dijo con cara de asco ella.

- Dejala Al, creo que tiene miedo.- picó Malfoy.

- ¿Qué yo qué?- dijo Rose poniendose en pie, los chicos dieron un paso atrás asustados.- ¡Repite eso!

-Tienes miedo de que te de una paliza, como en todo.- dijo Scorpius sonriendo. Rose se puso roja de ira, los chicos retrocedieron, no querían estar cerca cuando Rose explotara.

- Malfoy...¡te vas a enterar!- Rose salió corriendo hacia él, Scorpius corrió escaleras abajo, ella le perseguía y realmente le daba miedo, esa Weasley tenía muy mal genio. Scorpius abrió la puerta del jardín, todo estaba cubierto de nieve, Rose cogió un puñado y se lo tiró con tanta fuerza que le dió en la cabeza y le tiró al suelo.- ¡Uih sii! ¡Estoy muerta de miedo!- dijo Rose mientras cogía puñados de nieva y se lo restregaba por la cara a Scorpius, estaba sentada encima de él, que intentaba huir de esa loca.

- ¡¡Quieres parar loca!!- gritó como pudo Scorpius, mientras Rose aprobechaba en llenarle la boca de nieve.

- No hasta que retires lo de que me das una paliza en todo.- dijo ella, humillar a Malfoy era divertido.

- ¡Lo retiro!- rogó él.- ¡Lo retiro pero levantate!

Rose se levantó triunfante, Albus y Hugo acompañados de las primas y Lorcan llegaron a la escena para ayudar a ponerse en pie a Scorpius.

- Chicas, acompañarme a cambiarme, creo que me he manchado las manos de mierda.- dijo mirando a Malfoy y burlandose de él.

- ¡Muy graciosa Weasley!- dijo Malfoy mientras Lily, Lucy y Rose desaparecían dentro de la casa.- ¡Esta te la devolveré!

- ¿Por qué hay tanto ruido?- preguntaron Fred y James a la vez saliendo de la casa.

- Rose le ha hecho comer nieve a Scor.- dijo Albus riendo.

- ¡Es una chica difícil ehh!- dijo James entre risas.

- ¡Qué direis!- dijo Scorpius con orgullo.- ¡Está colada por mí!- todos rieron aún más fuerte, todos menos Scorpius.

- ¡Pero si te odia!- dijo Fred.

- Mira chaval, a Scorpius Malfoy no se le resiste ninguna chica.- dijo en un tono chulesco.

- Rose seguro que si se resiste a tus encantos.- dijo Albus.

- ¿Quieres apostarte algo?- dijo Scorpius desafiante.

 

- 15 galeones.- dijo Albus convencidísimo, su prima odia a Scorpius, jamás se enamoraría de él.

- De acuerdo, 15 galeones a que me ligo a tu prima en menos de tres días.- dijo Scorpius dandole la mano.

- Visteis como le cogí del cuello, y como tragaba nieve, ¿verdad?- dijo Rose riendo.

- Eres cruél con él.- dijo Lucy.

- ¡Si!- afirmó Lily.- ¡A mí no me parece tan malo!

- Vistes como le caían las gotitas de agua por el pelo.- le susurró Lucy a Lily con una sonrisa pícara en la cara.

- ¡Estaba monísimo!- dijo Lily, Rose les proporcionó sendas collejas.

- ¡Estais salidas!- dijo la prima mayor.- Además no estaba monísimo, en realidad parecía un caniche pasado por agua.- Las chicas siguieron hablando hasta que alguien golpeó la puerta.

- Soy Scorpius, ¿puedo hablar con Rose?- dijo el chico detrás de la puerta.

- ¡Si!- chillaron Lily y Lucy.

- ¡No!- sentenció Rose.-¿Qué mosca le había picado a éste?

Lily y Lucy se apresuraron a salir de la habitación, Scorpius entró.

- ¿Quieres que te de otra paliza?- dijo Rose con una sonrisa en la cara.

- En realidad vengo a disculparme.- le confesó Scorpius, Rose borró la sonrisa de su cara.

-¿Qué?

- Lo que oyes.- dijo él.- mira Weasley...Rose...- Scorpius había comenzado el juego, 15 galeones era mucho dinero.- siento haberme comportado así, no digo solo hoy, si no...ya sabes...siempre...

- ¿A qué viene esto?- dijo Rose extrañada.

- A nada, sólo me he dado cuenta de que me comporto como un ímbecil cuando estoy a tu lado.- dijo Malfoy con falso arrepentimiento.

- Ni de coña Malfoy, ¿qué está pasando?- dijo Rose a la defensiva pues no entendía a que venía las disculpas de Malfoy ahora.

- No pasa nada, de verdad.- quiso tranquilizarla él.- no crees que nos podiamos dar una tregua, estoy seguro que eres una chica genial, lo que pasa es que no hemos empezado con muy bien pie.- Rose se acercó a él,Scorpius sonrió pensando que le iba a besar, ¿tan fácil era la Weasley? pero ella le tocó la frente con la palma de su mano.-¿Qué haces?

- Creo que tienes friebre.- dijo Rose con falsa preocupación.- Largate de aquí antes de que me pegues nada, ¡idiota!- Rose lo empujó hacia la puerta Malfoy decidió no insistir.

- ¿Cómo era eso de qué la tenías en el bote?- dijo Albus riendo en el pasillo, él y Hugo y Lorcan habían escuchado toda la conversacón.- Vamos a buscar en el catalogo de artículos de lujo para quiddich que me compro con el dinero que ganaré en la apuesta.- Albus y los dos amigos bajaron al salón sin embargo Scorpius fue al cuarto donde dormía con Fred, James y Al. Llamó a la puerta y entró.

- ¡Hombre! ¡Casanova!- rió James.

- ¡Callar ya!- dijo Scorpius molesto.- La Weasley es imposible, ¡le puse mi mejor sonrisa y se burló de mí!

- Es una chica lista.- dijo Fred.

- Vengo a ofreceros un trato.- confesó Scorpius.- si me ayudais a ganar la puesta os doy la mitad del dinero.

- ¿La mitad del dinero?- dijo Fred.

- ¿Por engañar a nuestra prima?- añadió James.- ¡Qué cruel por nuestra parte!

- ¡Está bien!- dijo Scorpius.- ¡Os daré cinco galeones a cada uno!

- Trato hecho.- dijeron a la vez Fred y James.- ¿Qué tenemos que hacer?

Mientras en la habitación de Rose las chicas discutian sobre las intenciones de Malfoy.

 

- ¡Y te dijo eso y tu no hicistes nada!- exclamó Lily.

- ¡Se trama algo!- dijo Rose.

- ¡Seguro que le gustas!.- dijo Lucy ilusionada.- ¿No te parece guapísimo?

- ¬¬.- Rose puso esa cara y añadió.- ¡Sabes que no! ¡Y dejarme sola un rato!, voy a leer y no quiero que me interrumpáis con vuestras ñoñerias y Malfoy.

Las chicas salieron del cuarto, Rose tenía empacho, tanto Malfoy tanto Malfoy, ¡aggg! "seguro que le gustas!" ¿qué sabrá Lucy de los chicos?

Rose se tumbó en la cama, no sabía que pensar. "Estoy seguro que eres una chica genial, lo que pasa es que no hemos empezado con muy bien pie..." las palabras de Malfoy retumbaban en su cabeza...

- Ha dicho que soy genial^^.- decía una pequeña vocecilla en su interior.

- Pero es Malfoy.- le respondía otra.

- ¡Pues mejor!- respondía la primera.- ¡Es el chico más atractivo del curso!

- ¡NO DIGAS TONTERIAS ROSE!- dijo la voz de la razón en su interior.- ¿Cómo has podido pensar por un momento que Scorpius Malfoy está enamoradode tí? Y lo qué es más grave aún, ¿cómo te ha podido alegrar esa idea?

Acababan de comer todos en la Madriguera, Scorpius se dirigió al baño, había dedicado el resto de la mañana en planear como conquistar a la Weasley junto con Fred y James, era la hora, su plan debía funcionar; se mojó la cara con agua, iba a ser difícil, de eso no había duda, pero lo que habían ideado era infalible; se miró al espejo.

- ¿Por qué esa niñata se resiste a mis encantos?- se dijo para sí mismo mientras se repainaba.- ¡Esa maldita Weasley sabelotodo! Con sus respuestas, su voz chillona, ordenando y mandando siempre..- en verdad Scorpius tampoco la aguantaba a ella, siempre tiene que quedar como el aceite, por encima de los demás, siempre quiere acaparar la atención de SU mejor amigo Albus, siempre tan orgullosa, paseandose por el Castillo cual pavo real, contorsionando las caderas, agitando la melena castaña al viento, con esos ojos azules que le asesinan con la mirada cada día...

- Tchsss.- alguien lo llamaba detrás de la puerta.- ¡Ya sube!- eran Fred y James; Scorpius salió del baño y empezaron el plan. Rose subía sola las escaleras, perfecto, caminó por el pasillo a oscuras hasta que James la asaltó cogiendola en brazos y conduciendola hacia una habitación.

- ¡¿Qué haces idiota?!- chilló ella mientras la metía en la habitación.

- ¡Ale tuu también para dentro Malfoy!- dijo Fred saliendo de la nada y empujando hacia dentro de la habitación a Scorpius.

- ¿Pero qué haceis?- gritó Scorpius mientras los dos granujas cerraban la puerta.

- ¡¡Feliz día de los inocentes!!- se oyó decir desde el otro lado de la puerta a Fred y James.

- ¡Abrir inmediatamenteeee!- gritó Rose golpeando la puerta.

- ¡Fred, James, no es graciosoo!- dijo Scorpius.

- ¡Abridme por favoor!- decía Rose.- ¡Qué sois mis primos!

- Weasley...- dijo Scorpius tocandola el hombro.

- ¡Abrid, abrid!- gritaba Rose.- ¿Qué quieres?

- Mira.- dijo Scorpius señalando algo colgado en el techo.

- No puede ser...- dijo Rose boquiabierta.- ¡Los matoo! ¡¡Qué alguien me abra la jodida puerta que los mato!!

- Sabes que no te van a abrir.- dijo Scorpius.

- La tiraré abajo.- dijo ella.- ¿Dónde está mi varita?- dijo mientras la buscaba sin encontrarla.

 

- No va a funcionar...- dijo él.

- ¿Pero es que tu sabes lo que es eso?- preguntó Rose alterada apuntando al techo con su dedo índice.

- Muérdago.- contestó el rubio.

- ¡No es un simple muérdago!- chiló Rose casi llorando.- ¡Es muérdago Weasley! ¡Mi padre lo vende en la tienda!

- ¿Y qué se supone que hace?- preguntó Scorpius como si no lo supiera.

- ¡Es un invento estúpido!- dijo Rose nerviosa.- se cuelga en una habitación y no puedes salir de ella si no se besan dos personas. ¡Dios, voy a morir en esta habitación!

- ¿Algo se podrá hacer no?- dijo Malfoy fingiendo preocupación.- Habrá un contrahechizo o algo así, ¡venga Weasley! Tu te las sabes todas.

- ¡Te digo que no hay!- chilló ella.- ¡La ventana! ¡A lo mejor por la ventana podemos salir!

- ¡Estás loca! ¡Es un tercer piso!- dijo Scorpius.

- ¡Mejor una caida de tres pisos a tenerme que besar contigo!- dijo ella haciendo fuerza en la ventana, pero nada, estaba cerraba también. Rose desistió y se sentó en la cama.

- Solo es un beso.- dijo Scorpius.

- Ni en tus mejores sueños.- se negó Rose.

- Nadie tiene porque enterarse.- dijo Scorpius ofendido, esa niñata le sacaba de sus casillas.- además no lo voy a pregonar, ¡mi reputación caería en picado!

- Como si tu tuvieras de eso.- se burló Rose.

Malfoy tranquilizate...tranquilizate...pensaba él, no la contestes, se amable, ciñete al plan...

- Pensemos en algo.- dijo Scorpius.- ¿Para algo somos los mejores del curso no?

- De acuerdo.- respondió Rose, pero sabía que solo había una solución, se tendrían que besar o el encantamiento no se rompería. Besar a Malfoy, no besarle..gotitas de sudor la empezaban a caer por el cogote, ¿era impresión suya o había ascendido vertiginosamente la temperatura de la habitación?

Scorpius pensaba...¿Cuánto tiempo más tiene que pasar para que la idiota esta se de cuenta de que no hay otra salida que besarnos? La miró, estaba sentada en la cama pensativa, la observó más detenidamente, vió como fruncía el ceño y como movía los labios, parecía que hablaba sola y eso le hizo gracia, esa chica estaba loca.

Estuvieron más de una hora sin hablar, Scorpius estaba desesperado e iba a decir algo cuando ella se le adelantó.

- Esta bien.

- ¿Está bien qué?

- Que nos besamos.- dijo Rose y añadió.- pero solo para salir de aquí.

- Me parece bien.- dijo Scorpius emocionado, ¡por fin se había decidido!

- Y si se lo cuentas a alguien te mataré.- dijo ella mientras se levantaba, Scorpius también se levantó.

- Lo mismo digo pecosa.- dijo él poniendose en frente de ella.

- Bueno pues...- Rose se quedó parada, Scorpius se acercó para besarla, giró su rostro pero...- ¡espera espera!

- ¿Espero a qué?.- dijo mientras Rose se apartaba mucho.

- No puedo.

- ¿No puedes qué?

- ¡Qué no puedo hacerlo!- dijo ella nerviosa.

- ¿Por qué?

- ¡Porque no!

- ¡Explícate!- exclamó Scorpius desesperado.

- ¡Es que no quiero tener mi primer beso con el chico al que más odio!- explotó Rose.- Ale...ya lo he dicho.- se estaba poniendo roja.

Scorpius se quedó callado, no sabía si reirse de ella o no hacer nada, era como si le hubieran clavado un puñal en el corazón con esas declaraciones, "el chico que más odio!" já, ¿pero quién se creía esa sabelotodo?

 

- ¿Nunca has besado a nadie?- dijo sonriendo.

- ¿No me has oido o eres sordo?

- No te pongas así, no es para tanto.- le trató de calmar él, la apuesta, 15 galeones, se repetía en la cabeza.

- Eso lo dices porque tu has besado a muchas chicas.- dijo ella.

- Baaaah no importa.- dijo acercandose.- además ninguna es tan interesante como tú.- rió por dentro, ¿cómo podía mentir tan bien? ¡Era como si lo dijese con sentimiento y todo!

- ¿Enserio?- dijo Rose, su corazón sin saber por qué, latía a mil por hora.

- De verdad.- Scorpius se puso enfrente de ella.- te juro que no le diré a nadie nada si no quieres.

- Nada de nada.- dijo ella envelesada, nunca antes había estado tan cerca de un chico.

- Ven...- dijo Scorpius acercandose su rotro, le inclinó suavemente la cabeza, giró su cara, pudo notar el aliento de la Weasley muy, muy cerca, y la besó. Un beso que tal vez duró unos segundos, segundos que se hicieron horas, meses e incluso años, años llenos de momentos, momentos que han pasado juntos, juntos en Hogwarts, donde se conocieron, donde un lazo los unió, son enemigos pero inevitablemente también son amigos. Ambos dejaron atrás los celos y la envidia y ahora, mientras se besaban, solo podían recordar buenos momentos juntos; Rose recordó una clase en la que se quedó en blanco durante primer año y Scorpius le chivó las respuestas. Él recordaba como ella lo había defendido una vez en segundo cuando unos alumnos de sexto lo llamaron sucio mortífago. Recordaban discursiones, a ambos en el fondo les gustaba discutir, era la única manera de pasar el tiempo juntos.

- Ya vale, ¿no?- susurró ella bajando la cabeza, estaba roja como un tomate, se separó de él y fue hacia la puerta, la abrió, el encantamiento se había roto, salió hacia su cuarto muerta de vergüenza y dejando a Scorpius de pie en el cuarto, debajo del muérdago, poniendo en orden sus sentimientos hacia la Weasley.

-Scorpius me ha besado.- dijo Rose entrando en la habitación, iba como unfantasma del Castillo.

-¿¡Qué!?- chillaron histéricas Lily y Lucy cerrando la puerta y sentando a Roseen la cama.

- ¿Cómo hapasado?

- ¡Cuéntanoslotodo!

- Yo quesé...- dijo con la mirada perdida.- James y Fred nos encerraron en la habitacióncon muérdago Weasley y ya sabéis, nos tuvimos que besar para salir, pero no sé,fue muy bonito, y no sé, sentí cosquillas en el estómago y...

- ¡Rosieesta enamorada...!- se burló Lucy.

- Enamoradade Malfoy.- rió Lily.- Como era eso de que era un sucio aristócrata que sepavoneaba por Hogwarts como si todo fuera suyo y blablabla...

- ¡Si!-se unió Lucy.- eso de que era un chulo albino y un pijo, ¿dónde ha quedado?

- ¡Ohmierda callaros ya!- las cortó Rose.- hoy me ha demostrado que es muy diferentea lo que yo pensaba.

- ¿Y quévas a hacer?- dijo Lily.

- No sé.-respondió Rose.

-¿Tegusta?- preguntó Lucy.

- Unpoco.- reconoció Rose.

- ¡EseMalfoy es un crack!- dijo Lorcan, el cual estaba espiando junto con Hugo lahabitación de las chicas. Olla express a presion

- AAlbus no le va a gustar nada oír eso.- dijo Hugo.- ¡vamos a contárselo!

Los doschicos salieron corriendo al salón donde Albus estaba sentado en el sofáleyendo una revista.

-Scorpius y Rose se han besado.- informó Hugo.

 

-¡¡¡Qué!!!- se alarmó Al.- ¡No puede ser!

- Lohemos oído en la habitación de las chicas, Rose era la que lo contaba.

- ¡Quécabrón!- dijo Albus derrotado.- ¿Cómo lo hizo? ¡Si ella le odia!

- Rosedijo que le ha demostrado ser muy diferente a como ella creía que era.-contestó Hugo.

-¿Y dijoalgo más?- preguntó Albus. Hugo y Lorcan se miraron.

- No queyo recuerde...- respondió Hugo.

- ¡Si!-se acordó Lorcan.- ¡Dijo algo de un muérdago Weasley! Ya sabes, de ese que nopuedes salir de la habitación si no te besas...

- ¡Menudosucio tramposo!- se quejó Albus.- ¡Pues yo también voy a hacer trampa! ¿Estáisconmigo?

- No sé,no sé...- dijo Hugo indeciso.- si se entera Rose de que yo también heparticipado en esto me lloverán las collejas.

- ¿Meayudáis por cinco galeones?

- ¡Esoestá mejor!- aceptaron los dos chicos.

La tardetranscurrió sin más precedentes, las chicas en su cuarto, hablando y hablandohoras. Los chicos jugando en el salón... La señora Weasley había preparado paracenar un delicioso pavo relleno que todos comieron con gusto. Rose se puso todolo más lejos que pudo de Scorpius, le daba una vergüenza enorme mirarle a lacara.

Cuandoterminaron de cenar se levantaron, Scorpius consiguió meterle un papelito en elbolsillo a Rose, ella se quedó quieta sin saber que hacer.

- Léelocuando estés sola.- le susurró él.

- Scor,¿vienes a jugar a los naipes?- les interrumpió Hugo.

- ¡Claro!

Rose fueal baño y leyó el papel:

Ven alas doce al baño del segundo piso, cuando todos duerman, necesito hablarcontigo.

Unbeso, pero donde tu quieras. ehh Weasley! ;)

Rose semordió el labio, realmente le gustaba ese idiota, miró el reloj, todavíaquedaban unas horas para la cita, ¡dios pero que nerviosa estaba! Fue a sucuarto y se tumbó en la cama, cuando llegaron sus primas se acostaron sinhablar más, ella no dormía, miraba el reloj continuamente, las once y veinte, ymedia, menos veinte, menos cuarto, ¿pero qué la había hecho Malfoy que no podíadejar de pensar en él?

Por finllegó la hora y sin hacer ruido se levantó de la cama, abrió la puerta y bajóhacia el segundo piso donde su Romeo particular la estaría esperando.

De repenteuna mano agarró la suya y tiró de ella hacia dentro del baño.

- No hagasruido.- susurró Scorpius.

- Eres unbruto.- se quejó Rose.

- Tuabuelo me matará si nos ve aquí juntos.- dijo Scorpius cerrando la puerta delbaño. Estaba todo muy oscuro y únicamente iluminaba la habitación los rayos deluna que entraban por la ventana.

-Bueno... Y para qué me has dicho que viniera...- dijo Rose entrecortadamente.

-Necesito aclarar cosas.- dijo él.

- ¿Cosas?

- Lo delbeso...- dijo Scorpius como si Rose fuera tonta.

- Ahh...

- ¿Cómoqué "aaah"?- dijo ofendido Malfoy.

- No sé...

- Weasleytu nuca sabes nada...- dijo Malfoy, lo hacían, volvían a discutir, ¡y como lesgustaba!

- ¿Quéquieres que te diga?

- Pues noestaría mal que me dijeras que te gustó, y que fue el más bonito que nuncatuviste y...

- Es elmás bonito que nunca tuve.- empezó Rose.- porque nunca tuve otro.- Scorpius sequedó mirándola y sonrió.

- Esotiene fácil solución.- dijo Scorpius plantándole otro beso que la pillócompletamente desprevenida a Rose en la boca.

 

- ¿Quéhaces?- dijo ella apartándolo.

- Besarte,¿no lo ves?

- ¿Porqué?- preguntó Rose, la cual estaba nerviosísima y cada segundo que pasaba eracomo si se le olvidase hablar, pensar y expresarse.

- ¡Porqué! No tengo un por qué, en realidad creo que me gustas.

- ¿En-en serioyo te gusto?

- ¡AyWeasley no sé....!- dijo Scorpius que se estaba empezando a poner nervioso porprimera vez.- Todo empezó cuando te besé, y comencé a sentir cosas y unasensación como de cosquilleo que recorría todo mi cuerpo..- Rose no podía creerlo que oía.- pero se supone que te odio y tu me odias a mí, y los enemigos nose andan dando besitos a escondidas y...

- A mitambién me gustó.- dijo Rose.

- ¿Cómo?

- Qué megustó el beso, y también sentí cosas.- reconoció Rose.

-Genial...- no se le ocurría decir otra cosa.- ¿Quieres volverlo a repetir? Paraque no haya confusiones digo...

- Siinsistes...- dijo ella acercándose a Scorpius.

- No he insistido.-dijo Scorpius agachándose hacia sus labios.

- ¡Oh,calla y bésame!

Sevolvieron a besar por segunda vez en ese día y ambos se dieron cuenta de que noera ninguna confusión, había atracción por parte de los dos, ambos se querían.

- He oídoalgo.- dijo Scorpius separándose y rompiendo la magia.

- Yo no.

-Que si.-dijo Scorpius preocupado abriendo la puerta y asomando la cabeza.- ¡Vienealguien!- susurró.- Venga vete, ¡mañana hablamos!

Scorpiuscasi empujó a Rose fuera del baño y esta subió a toda prisa las escaleras paradirigirse a su cuarto.

-¿Hablabas con alguien?- dijo Albus apareciendo de la nada.

- No...-mintió Scorpius.

- ¡Ah, habrásido mi imaginación!- dijo Albus metiéndose en el baño.

Scorpiusfue a acostarse pero no podía dormir, pasaban las horas y él solo pensaba en laWeasley, su sabor, su olor, su sonrisa, su mirada, su... ¡Todo!

- ¡Al!-susurró Scorpius golpeándolo.

- ¡Qué!-dijo el moreno.

- ¿Estásdormido?

- ¡No,imbécil!- dijo Albus molesto.- ¡Ya no!

- Vale.-dijo Scorpius.- Quiero deshacer la apuesta.

- ¿Laapuesta?- dijo Albus pensativo.- ¿Y ahora por qué?

- Porquesí.

- No, no,no...- dijo Albus.- no vale echarse atrás.

- Estábien, pues dame 15 galeones porque hace unas horas me he estado morreando contu prima en el lavabo.- confesó Scorpius.

- ¡Qué!-exclamó Albus.

- Lo queoyes...- dijo Scorpius.- ¡¡asi que...15 galeones...!!

- ¡Notengo tanto dinero aquí!- gritó Albus, aunque no lo suficientemente fuerte paraque se enterase todo el mundo.

- Puesentonces no pasa nada, te perdono la apuesta, ¿pero cómo si no hubiera pasadonada de esto de acuerdo?

- Por míestupendo, además no te iba a pagar.- confesó Al.

- ¿Y esopor qué?- dijo ofendido Scorpius.

- ¡Porquehicistes trampa! ¡La encerrastes en una habitación con muérdago Weasley!

- ¡Peroella me hubiera besado de todas maneras!

- No locreo...

- ¿Quéno?

- No.

- Mequiere.

- Lo dudo.

- ¡¡Teapuesto otros 15 galeones a que duro con ella más de un mes!!- explotóScorpius.

- Tratohecho.- aceptó Albus

¿Sabes?Hoy ha sido un día asqueroso, necesito verte, ¡Ya! ¿A las doce bajo la estatuade la bruja tuerta?

 

Scor.

Rose setumbó en la cama. Hacía un día que habían vuelto al colegio, no se lo podíacreer, ¡ella! ¡Rose Weasley! ¡Tenía novio! Aunque había decidido mantenerlo ensecreto, por lo menos de momento, no querían preguntas, no querían que la gentehablara.

Desde esanoche en el baño, en la que Scorpius le confesó que le gustaba, hace poco másde una semana, todo era maravilloso. El resto de los pocos días que estuvieron enla Madriguera se los pasaron entre besos y miradas furtivas, y ya en sus casas,se escribían cartas todos los días. Hermione notó algo por parte de Rose, peroesta no le contó nada.

Guardabaen un cajón bajo un fuerte hechizo todas las cartas que se enviaban estos días,¡no se lo podía creer! ¡Scorpius era tan mono!

Miró elreloj, era hora de irse si quería llegar tarde a su cita. Salió de su cuarto,casi todas sus compañeras estaban ya dormidas, bajó las escaleras de la salacomún de gryffindor, estaba desierta salvo por unos alumnos de sexto que lamiraron mal cuando salió por el retrato de la señora Gorda. Caminó por lospasillos con cuidado de no ser vista, ¡por qué no le pediría esa capa invisiblea Albus! Llegó a su destino pero allí no había nadie.

-¡Uooola!- Scorpius salió de la nada cogiéndola de la cintura, ella sonrió alreconocer su voz.

- Creíaque no venías...

- ¡Claroque iba a venir!- dijo él ofendido.- No te he visto en todo el día...- dijoabrazándola por la espalda y dándola pequeños besos por el cuello.

- Hoy hehablado con Albus.- dijo Rose, a Scorpius se le heló la sangre, ¿sería tancapullo ese Potter de contarle lo de la apuesta?

- ¿Sobrequé?- logró articular.

- Creoque se está enamorando.- Scorpius se calmó, ¡menos mal!.- de Alice Haspell, detu casa, ¿sabes?- Scorpius asintió.- ¿Le ayudarás con ella?- Scorpius asintió.Estuvieron más de una hora y media hablando y besándose y hubieran seguido sino llega a ser porque oyeron ruidos de algún prefecto acercándose por el fondodel pasillo.

- Mañananos vemos.- dijo Scorpius dándole un pequeño piquito.

Rosevolvió a su sala común, el retrato de la señora gorda le abrió muy enfadada deque la molestaran a esas horas, subió las escaleras pero se topó con alguien.

-¿De dóndevienes tan contenta?

- ¡Lucy!-susurró ella nerviosa.- ¡Me has asustado!

- Vienesde estar con Malfoy...- dijo la pequeña entre sonrisas.

- Bahhh,¡vete a dormir!- dijo Rose siguiendo su camino.

- ¡A mino me engañas primita!- es lo último que oyó Rose antes de entrar en su cuartomuy silenciosamente, tumbarse en la cama, con el uniforme todavía puesto, ycomenzar a soñar y soñar con Scorpius Malfoy.

-¡Precioso día eh chicas!- dijo Rose mientras se vestía la mañana siguiente ysalía por la puerta. Por primera vez desde que estaba en el castillo todo eraperfecto.

-¡¡Primita!!- Lucy se tiró encima de ella para abrazarla y casi se caenescaleras abajo.

- ¡Oye!-se quejó Lily.- ¿Y a mi porque no me abrazas así?

- PorqueRosie estuvo ayer con Malfoy.- dijo Lucy, Lily miró a Rose sorprendida, comodiciendo, ¿en serio?

- Si.-reconoció Rose.- Pero no vayáis contándolo por ahí, ¡qué es un secreto!

- ¿El quées un secreto?- preguntó una voz.

 

- ¡Tuhermana está con Malfoy!- dijo Lucy.

- ¡¡Lucyyy!!-gritaron Lily y Rose a la vez.

- ¿ConMalfoy?- dijo Hugo pensativo mientras salían de la sala común hacia el Grancomedor a desayunar.- ¿Pero la apuesta no era sólo que te besara?

- ¿Qué?-dijo Rose frenando en seco.

- Uih...-Hugo se dio cuenta de que no tenía que haber dicho nada.

- ¿Quéhas dicho?- dijo Rose arrinconándolo contra la pared.

- Na-nada.-dijo el chico tembloroso, ¡lo sabía! ¡Sabía que era mejor no haber sabido nadade la apuesta!

- ¿De quéapuesta estás hablando?- dijo Rose tirándole de una oreja.

- ¡No sé,no me acuerdo!

- ¡¡Másvale que te acuerdes o le diré a mamá quién incendió la biblioteca cuando éramospequeños!!- Rose estaba fuera de sí, no entendía nada, Lucy y Lily trataban deapartarla de Hugo, estaban montando un espectáculo.

- ¡Vale,vale! ¡Te lo diré pero suéltame!- aceptó Hugo y Rose aflojó la mano.- Albus yScorpius apostaron si tu caerías enamorada de Scorpius o no, no sé, no meacuerdo de más, ¡¡te lo juro!!

- Lesmato.- dijo Rose soltando a su hermano y caminando velozmente hacia el GranComedor, no podía pensar, tenía la cabeza aturdida, "apuesta, soy unaapuesta", tenía ganas de llorar pero de momento no lo haría, había otroobjetivo; la gente, al verla caminar se apartaba, parecía un león hambriento enbusca de su presa, entró en el Gran Comedor y los divisó en la mesa de lasserpientes, ahí riéndose, ¡esos dos gilipollas!

-¡¡Imbécil!!- Rose pilló desprevenido a Scorpius que no la había visto llegar yle plantó un sopapo en toda la cara, Scorpius se tocó el lugar donde le habíadado, muchos alumnos se giraron para ver de donde venían esos gritos, Albus selevantó enseguida para agarrar a Rose por si volvía a intentar pegar aScorpius.- ¡¡Y tu no me toques!!- le dijo Rose a Albus.- Tu... Tuu...¡¡Eres peorque él!!- las lagrimas le empezaban a asomar.- ¡¡Cómo se te ocurre apostarconmigo!! ¡¡Se supone que soy tu mejor amiga, y tu prima!!

- Déjameexplicarme...- dijo Albus, aunque sabía que en el fondo Rose tenía razón.

- ¡No tedejo explicar nada! - casi toda la mesa de Slytherin y alrededores estabamirando la escena.- Por lo que a mí respecta Albus, solo nos une la sangre. ¡Ytu!- se giró hacia Scorpius que todavía se tocaba la mejilla- me das a-s-c-o.-dicho esto se fue de nuevo, medio andando medio corriendo a la torre gryffindordejando a medio comedor atónito.

- Mierda,mierda, mierda....- dijo Scorpius levantándose de la silla.- ¡Weasley!- gritócorriendo detrás de ella, Rose también comenzó a correr.

- ¡Rose!-Albus corría también detrás de ellos dos.

- ¡Dejadmeen paz!- chillaba corriendo, estaba comenzando a llorar.

-¡Weasley, Rose!- chillaba Malfoy apunto de alcanzarla antes de que entrara enla sala común, Albus le seguía justo detrás.- ¡Puedo explicarlo!

- No haynada que explicar.- dijo ella abriendo el retrato.- Entre los dos, me habéisroto el corazón.

Dichoesto cerró el retrato y los dos amigos se quedaron allí, en medio del pasillo.

-¡¡Joder!!- maldijo Scorpius dándole un patada a la pared.

- Meodia...- dijo Albus sentándose en el suelo.

- ¡Y a mitambién!- dijo Scorpius que no dejaba de pedir a la señora gorda que le dejarapasar.

- Pero tútambién la odias a ella, lo tuyo era una simple apuesta, yo la he cagado deverdad, es mi mejor amiga.- se lamentó Albus.

 

- No laodio.- dijo mirándolo a los ojos.- Mierda Albus, estoy enamorado de tu prima...


- Vas allegar tarde a clase.- dijo Lily sentada al lado suyo en la cama.

- Nopienso ir.- dijo llorando.

- ¿Porqué no dejas que te cuenten su versión?- dijo su prima mayor Molly, la cualhabía presenciado la escena de los gritos en el Gran Comedor y había ido alcuarto de su prima a consolarla.

- ¡Porqué no me dejáis todas en paz y os vais a clase!- gritó Rose entre sollozos.Molly y Lily la hicieron caso, si quería estar sola era mejor así. Bajaron lasescaleras para ir a clase, ya llegaban tarde y les descontarían puntos.

-¡¡Dejadnos pasar!!- suplicó Albus el cual estaba al otro lado del retrato.

- Ella noquiere veros.- dijo Molly saliendo por el hueco.

- Molly porfavor...- dijo Scorpius rogándola.- Lily...

- Tienesmucha cara.- le replicó ella.

- ¡No loentiendes!- dijo Scorpius cogiéndola del brazo.- La quiero de verdad.

- Mira...Tengo que ir a clase.- dijo Lily desapareciendo por el pasillo con su primaMolly.

-Nosotros también deberíamos irnos a clase.-dijo Albus levantándose.

- No mepienso mover de aquí hasta que no hable con Rose.

- Ella nova a salir y la gorda esta no nos va a dejar pasa.- se quejó Albus.

- Albus.-dijo Scorpius cogiéndole de la camisa.- Te digo en serio que es la primera vezque me he enamorado y, ¡la he cagado!

- ¡Perono vamos a conseguir nada si nos quedamos! ¡Yo también quiero arreglarlo perosolo nos vamos a ganar un castigo por llegar tarde!

- ¡¡Puesvete si es lo que quieres!!

- Le diréal profesor Longbottom que estásenfermo.- dijo mientras se iba a los jardines dejándolo ahí solo.

Scorpiusse quedó pensando que hacer; por primera vez en su vida se daba cuenta del dañoque había causado ya que él sentía lo mismo, por primera vez en su vida estabaenamorado de verdad.

- Bellaseñora...

- ¿Tuotra vez?- dijo la Señora Gorda con su habitual voz desagradable.

- Si, yno me pienso ir de aquí hasta que no vea a Rose Weasley.- dijo Scorpius.

- Pues note pienso abrir hasta que no me digas la contraseña, no quiero intrusos.

- ¡No soyningún intruso!- dijo desesperado.- ¡Sólo soy un chico enamorado!

- Por mícomo si eres el mismísimo Giacomo Casanova, sin contraseña no pasas.

- ¡Oh porfavor! ¿Es que usted nunca ha estado enamorada?- le gritó Scorpius.

- Yo... Eh...Bueno...¡¡No es asunto tuyo mocoso!!

- Pues mevoy a la Torre de Astronomía...- dijo Scorpius fingiendo rendirse.

- ¿Notenías que ir a herbología con tu amigo Potter?

- Ya daigual, voy a tirarme de la Torre, ¡no quiero vivir!

-¡Peropor qué dices eso!

- ¡Porqueusted no me deja pasar!- Scorpius sabía manipular la situación, ahora fingíallorar.

- Entiéndelojovencito, no puedo dejarte pasar si no me das la contraseña..

- Loentiendo, lo entiendo...- dijo Scor dándose la vuelta.- gracias de todos modospor su tiempo, me voy a la Torre de Astronomía.

-¡¡Espera!!- dijo la mujer preocupada.- Seguro que es por amor, ¿verdad?

- ¿Porque otra cosa sería?


Rose estabatumbada en su cama, llorando a moco tendido, ¿cómo podía haber sido tanestúpida? ¿Cómo no se había dado cuenta? ¿Cómo Scorpius se iba a enamorar deella? ¡Se había estado riendo en su cara durante todas las vacaciones. ¡YAlbus! Jamás se lo hubiera esperado, ¡su mejor amigo! ¡De la persona en quienmás confiaba! ¡Eran los dos unos imbéciles!

-¡¡Ahhhhhhh!!- Rose oyó gritos que provenían de la Sala Común y a continuaciónun ruido inmenso; se asustó y bajó enseguida.- ¿Qué ha pasado?- gritó antes dellegar a la Sala Común.

- Lasescaleras se convirtieron en un tobogán y...- dijo Scorpius, pero Rose saliócorriendo a su cuarto.- ¡¡No Weasley espera!!

- ¡Nocomprendes que no quiero hablar contigo!- dijo Rose, ya no estaba llorando.

- ¡Lacagué!- chilló Scorpius.- Déjame explicarme, pégame, grítame si quieres, ¡perodéjame explicarme!

- Tienestreinta segundos.- aceptó Rose todavía dolida.

- Alprincipio era una maldita apuesta, le dije a tu primo que caerías a mis pies siyo quisiera, después pasó lo del muérdago, estaba todo preparado, Fred y Jamesme ayudaron por dinero.- a Rose le gustaba cada vez menos la historia.- peroluego te bese y me dí cuenta de que me gustabas, ¡te juro que todo lo que te hedicho desde entonces es verdad! Y comprendo que me odies y que no me quieras niver, pero Rose, en serio, estoy enamorado de ti.- Rose se quedó callada porunos segundos.- ¿No vas a decir nada?

- No séque decir.- dijo ella muy nerviosa, ¿y ahora que se supone que debería hacer?

- Dimeque me perdonas, lo necesito, por favor, confía en mi...

- Eres unrubio albino asqueroso.- Scorpius tragó saliva.- ¿Cómo puedo confiar en tidespués de todo esto?

- No losé.- dijo él casi llorando.- Piensa que es la única vida que podemos compartiry
No sé si un Malfoy y una Weasley pueden llegar a ser algo, pero al menos megustaría intentarlo a tu lado.

- Teodio.- dijo Rose casi llorando.- Odio quererte tanto.

-Weasley...- susurró él acercándose y abrazándola.- perdóname por ser un patán,no te merezco...

- Empezamosde cero, ¿de acuerdo?- dijo Rose mirándole a los ojos, estaban húmedos, comolos suyos.

- De acuerdo.-dijo él sonriendo y besándola en los labios.

N/A: ¡Juro solemnemente que iba a acabar este fic con final triste! Pero luego he dicho... Mira Laura, si no acabas el fic con un final empalagosamente empalagoso no es un fic tuyo! xDxD ¡además los chicos te matarán! ¡Asi que aquí teneis el final! ¡No me gusta nada! Pero bueno espero que tengais una opinión diferente =P

¡Muchas gracias por el apoyo que siempre me brindais! ¡Por las lecturas, los favoritos, los comentarios, mil gracias!

un besazo enorme!

¡ Y FELIZ AÑO NUEVO AMIGOS!

HPlauritaR_h

¡¿Es que nadie comprende que odio a Scorpius Malfoy?! - Fanfics de Harry Potter

¡¿Es que nadie comprende que odio a Scorpius Malfoy?! - Fanfics de Harry Potter

Rose se levantó de su cómoda y calentita cama, lo hizo sin hacer ruido para no despertar a sus primas Lily y Lucy, que dormían plácidamente en la antigua h

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2023-02-27

 

¡¿Es que nadie comprende que odio a Scorpius Malfoy?! - Fanfics de Harry Potter
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