Evolución - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

"En el año 2015 un hombre cambió el mundo de manera drástica. Inventó un suero capaz de mutar el ADN de cualquier ser humano dándole dotes increíbles. El suero se prohibió por peligroso para la estabilidad política y económica mundial, sin mencionar el peligro que engendrarían los "súper-humanos" para la seguridad, puesto que las mutaciones variaban de acuerdo con la combinación genética de cada persona individualmente.

El suero, al que se llamó gen mutante, fue esparcido por todo el globo como una droga común, distribuida por su único fabricante: John Jorrín, que fue también el primer humano que probó el gen, que desató el levantamiento mutante por todo el mundo.

A partir de ahí las mutaciones fueron normales, aunque prohibidas. Era difícil saber quien era mutante, pocas veces se mostraba de forma física, casi siempre permanecía en el genotipo.

 

Rápidamente desde el levantamiento, algunas mutaciones pudieron transmitirse, pues funcionaban como un suero o veneno aparte, estas mutaciones que rechazaban el concepto de ser únicos, el establecido por Jorrín, y desataron conflictos."

Cincuenta años después, un joven de veintitrés años, que vestía sólo unos pantalones y un chaleco, ambos de mezclilla, marcaba el número de Gregorio con su teléfono celular. Era urgente que se reunieran

Iker estaba junto a una cueva, harto de hacer las cosas que le pedían. Tempo lo sabía todo y nadie podía reclamarle, eso le fastidiaba cuando iba a verlo.

-¿Greg?- preguntó Iker cuando contestaron el teléfono.

-No, imbécil es alguien que me robo el teléfono. ¡Por supuesto que soy yo! ¿Qué pasó?-respondió frustrado.

-¿Perdón? ¿Sabes a quién le hablas?- Iker se indigno, siempre se salía de control con Gregorio. Siempre tenían problemas.

-Claro. Con un idiota que no se atreve a expandir nuestro ejército.- respondió, inyectando odio en cada palabra.

-Ya di mis razones y no planeo discutirlas.- replicó Iker, cansado de la misma disputa.-Mira, tendremos una reunión, avísale a los otros.- dijo, más calmado por el cambio de tema.

-¿A qué hora?- dijo Gregorio, cambiando su tono a uno notablemente aburrido.

-Depende. ¿Ya acabaron con ellos?- dijo sin alterar el tono de voz.

-Falta uno, pero está rodeado.- le contestó Gregorio con orgullo.

-Acábenlo y vengan.- dijo, y colgó antes que Gregorio reclamara por tener una reunión después de una pelea.

Iker suspiró, bajo por la escalera formada de la tierra y rocas. Caminó sin pensar, sabía a donde se dirigía y su subconsciente lo llevaría hasta allí sin tener que concentrarse. Iba prestando atención sólo a los sonidos de alrededor; oyó el tintineo de una cadena

Se agachó rápidamente para evitar una bola de fuego, luego salto al lado de un árbol, esquivando otra. Oyó los pasos de su adversario acercarse.

Rodeó el grueso tronco y saltó sobre un muchacho de dieciocho años, musculoso, de cabello por los hombros, mandíbula y nariz pequeños. Lo sujeto por los brazos.

-Mala idea.- dijo el joven. Abrió la mano un poco y un chorro de fuego salió de ella, obligando a Iker a retroceder de un salto.

El muchacho se volvió y, tomando el poco de fuego que flotaba en el aire, lo multiplicó y lo lanzó hacia Iker, como un lanzallamas.

Iker se movió rápido, su oponente no lo podía ser visto porque el fuego bloqueaba la visión, se desplazó a la derecha, tomó con las dos manos un grueso tronco y, desviándose hacia el joven, golpeó a este en el abdomen con todas las fuerzas de las que fue capaz.

 

El joven salió volando por la intensidad del porrazo y cayó en unas filosas piedras, que le abrieron una herida en la nuca, sin embargo, seguía conciente.

-Luego resolvemos esto Ignus.- le dijo Iker.

-Ya verás Virlopus.- amenazó Ignus, débilmente.

Iker siguió su camino hasta un claro que había junto a un rió. Se sentó junto al rió y se quitó el chaleco y se mojó el pecho en la pequeña catarata. Su pelo rubio rojizo cayó hasta los ojos, se lo echo para atrás y se dejó caer en la hierba, esperando a los demás.

Llegaron en dos minutos.

-¿Durmiendo?- bromeo Karim, aunque con una voz gruñona y aterradora.

Iker se levantó, nada sorprendido de la rápida llegada de sus pocos amigos.

-Muy bien. ¿Están todos?- ante la pregunta, treinta y dos manos se alzaron en el aire; Iker las contó con rapidez.-Excelente.- dijo- Tempo está en problemas- dejo nada más.

-¿No habías ido hace tres horas con él?- preguntó uno de los presentes, con una voz que tenía el mismo tono de la de Karim.

-Sí.- respondió Iker.- Pero

-¿Me vas a decir que tú no puedes proteger una pequeña cueva por ti mismo y que se lo llevaron?- dijo Gregorio con regocijo.

-No, es que en este momento hay dos Tempo`s.- explicó Iker.

Un murmullo parecido a un gruñido recorrió la multitud. Se formulaban preguntas sobre los poderes de Tempo y se replicaba la irresponsabilidad de este al usar sus dones.

-¿Qué hizo ahora?- replicó otro desde atrás con una fiera expresión que se notaba en su voz.

-Nada, no hizo nada AHORA. Lo hizo hace cincuenta años.

A nadie le sorprendió ese extraño e ilógico comentario. Iker continuó:

-Hace cincuenta años, cuando sólo tenía diecisiete años, viajo por primera vez a través del tiempo, no sé el motivo pero debemos ayudarlo.

Todos hablaban entre ellos, todos con ese tono gruñón y áspero (parecía que sólo Iker no tenía ese tono). Gregorio dio un pasó adelante.

-¡¿Por qué debemos salvarlo nosotros?!- estaba seriamente irritado.- ¿Por qué no se cuida él solo? ¡Nuestro trabajo es acabar con los vampiros!- le gritaba a Iker expresando todo su odio y resentimiento.

-Greg, tranquilo, no duraríamos mucho y
-habló Iker, serenamente.

-NO, ESCUCHAME TÚ: CLARO QUE PODRÍAMOS HACERLO, PERO SERÁ DIFÍCIL. SI NUESTRO EJÉRCITO FUERA MÁS GRANDE.

-NO EMPIECES CON ESO OTRA VEZ.-respondió Iker.- NO MORDERÉ A MÁS PERSONAS
NO LAS OBLIGARÉ A TENER UNA MUTACIÓN REPETIDA
LA MUTACIÓN ES PARA SER ÚNICO
LA NUESTRA NOS HACE DIFERIR DE LA NORMALIDAD MUTANTE, INCLUSO ENTRE ELLOS SOMOS MONSTRUOS.- gritó, luego se calmó y dijo- Seremos la última generación de hombres lobo, no morderemos a más
Espero que el trabajo de mi abuelo pueda recrearse algún día.

-¿Tú abuelo? Pero si tu padre era un genio y ¿defiendes a tu abuelo? Imbécil, no deberías hacerte llamar Virlopus.- terminó Gregorio.

-No lo hago por mi padre, sino por mi abuelo.- replicó Iker.- Además este nuevo trabajo te gustará. Al Tempo adolescente lo secuestraron los vampiros.

 

La multitud se quedó sin aliento.

-¿Cómo?-preguntó Gregorio, más calmado.- ¿Por qué? Ellos no son grandes planificadores.

-Son tan buenos planeando como nosotros.- replicó otro hombre lobo desde atrás y en voz baja, lo cual no impidió que todos oyeran.

-Sí, pero en tiempos de hambruna no son tan listos, se dejan llevar por el apetito.- dijo Gregorio volviendo la vista hacia el punto exacto donde se oyó el reclamo.

-No sé como lo hicieron ni porque, pero debemos ayudar al Tempo adolescente.- dijo Iker.- Lo que nos lleva al otro punto. ¿Cómo les fue?- preguntó a la muchedumbre.

-Cincuenta y siete atacaron en tres ciudades diferentes. Mataban a todos para comérselos.- dijo uno.

-Y a otros sólo los mordían cuando nos vieron llegar, por eso se multiplicaron y tardamos tanto.- dijo otro.

-Pero el plan funcionó. Al atacar en secreto no notaron sus bajas y ya era tarde cuando se enteraron de nuestra presencia, sólo fue un poco difícil al final.

-Entonces ¿creen que podremos ayudar a Tempo?- preguntó Iker.

Un gruñido de negación recorrió la multitud. En parte, Iker ya lo sabía. Los vampiros eran muy feroces cuando tenían hambre y eran miles, mientras que los hombres lobo eran sólo treinta y tres.

-¿Y bien?- preguntó Iker, desalentado.- Cambiando el tema, ¿qué averiguaron?

-Dos de sus localidades.- dijo un adolescente moreno, de las filas de en medio, con el mismo gruñido que los demás (menos Iker) tenían.

-¿Cuáles?- preguntó ansioso Iker.

-Denver, a medio kilómetro de la Cresta del Dinosaurio, por eso perdió atractivo. Y en Colorado, la Garganta Real, pero no atacan mucho ahí. Es su base central, donde hay más, por eso no son tan obvios allí. Prefieren salir de allí hacia otras ciudades.- le dijo otro de los tantos hombres lobo.

-Bien, porque lo único que sé es que Tempo está en Denver atrapado por vampiros. Ya tenemos la ubicación exacta; y no es su base central, eso es una ventaja.- dijo Iker, recobrando un poco la emoción.

-Pero de todas formas son muchos.- reclamó un hombre alto.

-Sí.- dijeron otros.

-Gregorio, necesitamos encontrarlos en su punto débil.- dijo Iker, mirando con una sonrisa de suficiencia a su interlocutor.

-El amanecer.- susurró este.

Todos aprobaron la idea del amanecer.

-Ya está oscureciendo y todos ustedes están cansados. Lo haremos mañana. Y una vez más; hicieron un excelente trabajo.

Y se separaron. Se verían en unas horas, listos para atacar una de las bases enemigas, con una mínima ventaja.

Gracias por leer mi fic, que va muy nuevo.

Si les gusta, haganmelo saber, me gustan los comentarios positivos y negativos y ma encantan las preguntas asi q digan lo q quieran, pero dejen reviews

PURA VIDA!!!!!!!!!

Gracias

P.D.: la proxima semana actualizo jejeje ;D

Sólo había cantado el gallo una vez cuando treinta y tres enormes lobos, cada uno con un bolso grande, salían de Nuevo México corriendo a gran velocidad, no se cansarían, de hecho, al acumular adrenalina, esta aumentaba en sus cuerpos.

Corrieron kilómetros para llegar a Denver, rodearon Colorado para no pasar por territorio vampiro. Las personas madrugadoras los observaban pasar y llamaban a la policía, pegando gritos sobre lobos y, algunos más astutos, sobre mutantes.

 

Todavía no había amanecido cuando llegaron a su destino. Unos árboles se acomodaban a su alrededor como en el bosque que ellos llamaban su hogar, pero estos eran más espesos, no dejaban entrar la luz de la luna.

Una cueva compuesta por muchas rocas que la tapaban formando muchas grietas que no dejaban pasar la luz, y por las que apenas podía pasar una persona.

Un gigantesco lobo negro, de tronco fuera de lo normal para los parámetros de un lobo corriente, se irguió sobre sus patas traseras. Un espasmo recorrió su cuerpo y el pelo se le cayó, el hocico se achicó, la nariz tomó forma, sus ojos se acercaron un poco con lo que profirió un gruñido, las garras entraron en la piel y los dedos se alargaron. A la vista de los demás hombres lobo, había un hombre de cabello rubio rojizo, de ojos negros.

El hombre no se molestó en sacar la ropa de su bolso. Tenía que hablar rápido para controlar a los demás, que ya empezaban a gruñir, ante la presencia de un humano. De noche los instintos lobunos eran más fuertes que los humanos.

Iker emitió un leve gruñido que no alteró su rostro. Todos los lobos se calmaron y se transformaron.

-¿Qué pasa Virlopus?- preguntó Gregorio. El segundo al mando, el que siempre iba tras Iker.

-Cortemos los árboles. No seremos tan fieros de día

-Ellos tampoco.- replicó Gregorio, impaciente por pelear.

-Sí, pero más luz es más ventaja.- dijo Iker, con tono de no aceptar réplicas.

Todos empezaron a cortar los árboles que rodeaban la grieta, hablando sobre las ridículas estrategias de Virlopus, de Iker.

Iker quitaba unas de las rocas de la cueva para dejar entrar la luz cuando amaneciera.

-Así estarán despiertos en media batalla y la luz los cegará- decía Iker. Todos estaban listos por volverse lobos, la noche se los exigía.

Iker rebozó una sonrisa al ver la impaciencia de los demás, llamados por su instinto.

-¡Ahora!- gritó, con autoridad. Como se le ordena a una manada de lobos. Esa era la causa por la que él era Virlopus.

Treinta y tres pieles humanas se desprendieron al ensancharse todo el cuerpo, dejando ver una piel peluda.

Atacaron a la vez. Todos entraron corriendo a la cueva, ya abierta en su totalidad, mientras Virlopus aullaba en la entrada, señalando a la luna.

Los vampiros oyeron de inmediato los gruñidos y el agudo aullido, despertaron, salieron de sus criptas de piedra y embistieron.

Virlopus entró en la batalla, un vampiro saltó desde el techo hacia él, quien lo rechazo con un zarpazo, otro por tierra, a quien sujeto y mordió en el cuello, una muerte segura a causa de una nueva dosis del gen mutante.

Entre puñetazos, zarpazos, mordeduras y embestidas se desarrolló una fiera pelea que no pasó de la entrada de la cueva.

En menos de una hora, veinticuatro licántropos murieron. Virlopus luchaba él solo contra quince vampiros, que ya lo tenían acorralado en la entrada de la cueva

Salió el sol, el cuerpo bronceado y peludo de los hombres lobo, se veía glorioso ante la agonía de cientos de vampiros ante la luz que les quemaba sus sensibles ojos.

Los hombres lobo entraron corriendo a las profundidades de la caverna. Sabían que se volvería más difícil, los vampiros más fuertes e importantes se hallaban en las profundidades, donde no había luz.

 

Continuaron recorriendo esos estrechos pasillos, donde, al doblar una curva, los esperaban ochenta vampiros. Algo relativamente fácil, puesto que casi siempre peleaban con treinta cada uno.

Se reinició la pelea. Ocho hombres lobo embistieron a uno, mientras Gregorio peleaba con los demás, con el único propósito de alejarlos.

Ahora tenían más conciencia de lo que hacían, pues era de día, ya empezaban a pensar en la estrategia.

Siete licántropos se metieron en la pelea. Sólo uno, Virlopus, estaba fuera, sujetando a un vampiro que se desangraba, a punto de morir, por el cuello. El lobo se esfumó para dar paso una vez más, al hombre desnudo.

-¿Dónde está Tempo?- preguntó Iker al vampiro.

-Una voz serena
- jadeó.- Es Virlopus ¿cierto? Un placer. De haber podido elegir, este bando hubiera sido el último que escogería. No me gusta matar, pero tengo hambre

La agonizante voz del hombre no hizo ceder a Iker. Se acercó a su oído y le susurró con asco en la voz.

-Mataría a toda mi raza después de acabar con la tuya si pudiera. Me das asco
deberíamos ser
- no terminó.

-¿Qué? ¿Qué deberíamos ser?- suspiró el vampiro, deseaba saber su punto de vista.

-Dime donde está y lo sabrás.- le susurró macabramente.

-A la derecha, luego izquierda dos veces, está muy custodiado. Ahora ¿qué deberíamos ser?

-Únicos
-dijo Iker, y apretó el cuello del vampiro hasta que murió con un quejido.

La piel de Iker se desgarró, salió corriendo por la derecha, en la primera bifurcación tomó la izquierda y volvió a hacerlo. Sólo se detuvo para sacar un artefacto circular de su bolso, que dejó en el suelo.

Alrededor de veinte vampiros, miranban con atención a Virlopus, casi con felicidad, sabían que iría.

Virlopus se paró en sobre sus patas traseras y se acercó a los vampiros. Tomó con sus patas delanteras el bolso, y con dificultad buscó

Quince vampiros lo embistieron, el aparato que ya había sacado del bolso se le cayó de las manos al saltar encima de las cabezas de sus enemigos, para evitar las mordeduras.

Evitando todo ataque, pasando por paredes y techos, agarrándose con sus garras, llegó a unas verjas de acero, la única cosa que no estaba hecha de roca en aquella cueva. Estaban rodeadas de unos siete vampiros, aparte de los que volvían a arremeter contra él.

Tantos vampiros y una única oportunidad. Había distinguido dos sombras dentro de la jaula.

Se puso a cuatro patas y embistió a los vampiros, pegando todos sus músculos y huesos a la piel para que los dientes adversarios sólo lo rozaran y no le inyectaran su veneno mortal. Pero sintió un diente clavarse brevemente en una de sus venas

Envió a seis vampiros contra los barrotes, que, al estar mal clavados al suelo (como Virlopus suponía) produjeron un sonido de onda que resultó muy molesto para los vampiros, los cuales se alejaron de las verjas.

Virlopus aprovechó y fue a las verjas. Con sus garras siguió provocando ese sonido contra los barrotes, sintiendo el veneno que apenas empezaba a correr por una pequeña parte de su cuerpo.
Una de las sombras que había dentro se movió. Tempo despertó.

-¿Qué, qué? Wow, ¿quién eres?- preguntó con voz seria, pero con un dejo de niñez. Muy infantil para tener diecisiete años.-Virlopus ¿verdad?- dijo con toda seguridad.

 

Iker tomó su forma humana. Antes de que pudiera decirle a Tempo que hacer, este había tomado la segunda sombra: una esfera peculiar que parecía tener rayos por dentro, y la arrojó, después de presionar un botón, al pasillo.

Una luz cegadora, con la intensidad del sol absorbió el pasillo, incluso el calor abrasador de una mañana calurosa de verano quemó la espalda de Iker, y su bolso.

Iker sacó un par de pantalones y tiró el bolso. Se los puso.

-La
herida- dijo con dolor, dándose la vuelta para darle la espalda al enjaulado.

Tempo ni lo tocó, y lo rojo de su espalda se desvaneció, también el agujero del colmillo se sanó. Iker se sentía más fuerte.

-Ya la otra también estalló, todos están evacuando.- le dijo Tempo a Iker a para tranquilizarlo.

-¿Y los vampiros?- cuestionó ansioso Iker.

-Los pocos que quedan aquí se han ido a Colorado, o se irán. Para ellos, aquí ya no es seguro.

-Vámonos.- dijo Iker al final, rompiendo los barrotes con las manos y llevándose a Tempo a afuera.

Ahora Tempo estaría a salvo en el bosque Carson.

Les gusto??? porq yo opino q para ser la primus proelium esta muy buena...

Pero yo q c, son uds los q deben decirme, en el proximo cap, les adelanto:

Conoceremos mas de fondo a Tempo, q creo (y sinceramente lo espero) q les deje una duda respecto a él.

Gracias por leerme.

Tuvieron que ir más despacio hasta Nuevo México por Tempo (ese chico de cabello rubio cenizo y rasgos afilados), que no podía viajar en el lomo de un lobo gigante.

Una vez allí Iker le dijo a Tempo que se recostara, estaban junto al mismo río en el que se realizaban las reuniones, era su punto protegido, donde nadie se atrevía a entrar, humano o mutante.

-¿Recostarse?- dijo Gregorio.- ¡Yo quiero saber porque vino aquí a arriesgar su vida! Y LA NUESTRA.- de nuevo estaba cayendo la noche y el instinto empezaba a reinar.

Todos mostraban cierto recelo hacia Tempo por la muerte de veintiséis compañeros. Sólo quedaban siete hombres lobo, de trescientos que habían sido hace años.

-Él debe dormir un poco, descansar.- les dijo Iker en voz baja, para que Tempo no oyera.

-Déjalos.- dijo Tempo. Estaba sentado sobre una roca junto al río, listo para contar su historia.

Los siete espectadores lo miraron.

-Pueden hacer cualquier pregunta.- dijo Tempo con mirada de suficiencia, él sabía lo que se avecinaba, siempre lo tenía presente.

-¿Por qué demonios se te ocurrió venir? ¿NO TE DAS CUENTA DE QUE NOS HICISTE MORIR? ¿DE QUE ARRIESGAMOS LA VIDA POR TI? ¿DE QUE
?

-
tenemos suerte de estar vivos.- terminó Tempo mirando el suelo. Dibujo una media sonrisa y observó a su público, que lo miraba expectante por lo que diría ahora, se notaba que no lo conocían.- ¿Acaso sólo Iker me conoce?- dijo con una risilla divertida.

-Sí,- le respondió Iker- sólo el actual jefe de la Orden debe conocerte. Fuiste tú el que nos prohibió contactarte, pero ante

-
su terquedad, terminamos llegando a un acuerdo en el que sólo el líder absoluto me conoce.- lo cotó Tempo.

-Sí.- Iker se exasperó, siempre era lo mismo cuando hablaba con Tempo.

-Interesante. No quiero saber como me veo hoy en día para que no me reconozcan en las calles.

 

Todos se quedaron callados, asombrados de esa estúpida conjetura. Acaso no se había visto ya en el futuro como para saber que acabaría como un ermitaño. Gregorio abría la boca

Iker miró a los demás con cara de precaución e ira, quería que no abrieran la boca. Lo cierto es que rara vez (según le había oído decir al Tempo de esa época) Tempo se veía a si mismo, y cuando lo hacía cometía errores para cambiar las cosas (provocando que pasaran) o para que sucedieran (impidiéndolas). Por eso se apartó de la Orden, pera evitar interferir.

Iker decidió no hablar nunca de eso con los demás licántropos. Sabía que Tempo exploraría su futuro (lo cual, en su caso, era imposible hacerlo a voluntad) y el de ellos (por eso evitaría el tema con los demás) para descubrir la razón de esa reacción.

-Bien.- empezó Tempo.- Primero que nada: vine porque en mi primare visión me vi a mi mismo, hablando con Iker, diciéndole algo importante que sucederá en dos días.

"Me doy cuenta de que murieron muchos de los suyos con mi llegada, aunque antes no lo había advertido, puesto que los conocí hoy
me refiero a que la primera vez que los veo, lo primero en lo que advertí su presencia en una visión (sin contar que ya había conocido a Iker, pues lo había visto como hombre. No me esperaba que fueran hombres lobo), fue cuando Virlopus/Iker me despertó. Fue ahí donde, en mi mente, pude ver al primer Virlopus transformando a otros en hombres lobo. También percibí cuando hablaba con un niño de pelo rubio rojizo, al que relacioné con Iker, a quién ya percibí con anterioridad a la edad de veintitrés; le decía al niño que luego él se llamaría Virlopus. Mi visión terminó cuando lo miré convertirse en un lobo negro gigante. Ahí me di cuenta en la celda que ese lobo era con quien venía a hablar.

Iker recordaba ese día. Su padre lo llevó al bosque, apartándolo de su madre para siempre, revelándole quien era y la naturaleza de sus poderes, donde le explicó todo

-El segundo.- dijo entonces Iker.

-¿Qué?- inquirió Tempo.

-Viste al segundo Virlopus
, el primero era mi abuelo.

-Ah
- asintió Tempo, puso cara pensativa.- Sí, ya veo.- sonrió y continuó:- Bueno, eso es lo que capté en ese instante.

Tempo se divertía de la confusión de los licántropos y no les prestó atención cuando se desgajó de risa.

Los espectadores se miraron, recelosos.

El muchacho dejó de reír, luego se puso serio y miró a los hombres lobo, en especial a Gregorio.

-Desde luego, yo venía para advertirles algo, mi visión era muy clara, yo estaba hablando con Iker, o Virlopus, o como prefiera que lo llame.

- Si hablas con mis enemigos, llámame Virlopus, pero dime Iker.- le respondió este, con una sonrisa.

Tempo le devolvió la sonrisa y le hizo señas para que fueran a otra parte, donde estuvieran solos. Iker lo siguió hasta un claro abierto a la deslumbrante luz lunar.

-¿Entonces?- preguntó Iker.- Cuéntamelo todo.

-John Jorrín me transformó en mutante al ver mi combinación genética. Dijo que era prometedora, me llamó proyecto Tempo. Al inyectarme todo se volvió borroso, me pude ver aquí mismo, contándote esto.

-Conoces mis reacciones.- dedujo Iker. Tempo soltó una risita.

 

-Tranquilo, me haré el sorprendido.- repuso, confirmando hacer un favor que Iker no había pedido aún.

-Iba a pedirlo. Ya empezaste mal.- le replicó Iker.

-Lo siento. Continuando con mi historia. Los vampiros me secuestraron en cuanto me aparecí al norte de Denver, no sé como controlar el espacio, creo que no puedo, por eso surgí en el mismo punto en el que desaparecí, me estaban esperando.

-¿Cómo lo sabían?- preguntó Iker, angustiado.

-No lo sé.- dijo Tempo, restándole importancia.

Tomó una piedra del suelo y la arrojó de nuevo, luego movió la mano y la piedra que había tirado regresó a él, hizo eso muchas veces, como jugando con un yoyo, parecía divertirle.

-Puedo regresar el tiempo de una cosa, sólo una, sin necesidad de regresarlo todo.

-¿Y puedes regresarlo todo?- preguntó Iker.- Tu otro yo no me ha contado como funcionan tus poderes, pero sabía ese pequeño truco, recuerdas en la cueva, confiaba en esa habilidad tuya.- dijo, interpretando correctamente su expresión.- Sé que sabes que no lo sé todo sobre ti.

-De echo, no pude contemplar toda esta conversación. Sólo fragmentos, los importantes.

"Creo que sólo puedo hacer este truquito y viajar yo mismo en el tiempo. Además, como sé que sabes, puedo ver el futuro, explorar el pasado (mi pasado, no puedo explorar un pretérito que para mí no ha llegado), pero no me siento posible de alterar todo.

-¿Has viajado al pasado? ¿Al tuyo?- curioseo Iker.

-Me dije que no lo haría. Sería monstruoso alterar algo de mí vida o la de cualquier otro.

-Es muy sabio.- lo premió Iker.

-Siempre quise ser diferente. A muchos les gustaría este don, y harían eso, cambiar la historia. Mi decisión es lo que me hace diferente.- explicó Tempo.

-Pero cuando vuelvas
alterarás el mío.- le dijo Iker.- O tal vez no.

-Quizá tengas razón, pero tal vez no.- se rieron un rato. Luego se volvió a poner seria la conversación.

-¿Qué te hicieron?- le dijo Iker, preocupado.

-Sólo

"Me llevaron allí, a una sala central, donde esperaba un hombre al lado de un vampiro. El hombre era alto, de cabello blanco, ya era un anciano un poco arrugado. Usaba un traje de dos piezas, una especie de camisa con botones hasta el cuello, negra, en los bordes y el cuello había una pequeña franja amarilla, los pantalones hacían juego.

"El vampiro se regocijo de verme:

"-Era cierto- le dijo al hombre-. Parece que no mentías Mendax. Ahora veamos que sabe.

"-No diré nada.- les dije, me sujetaban de los brazos, no podía soltarme- Vine a hablar con Iker.- mi primer error. Cuando sepan que te conté esto, sabrán tu verdadero nombre.

"-Oh, lo harás,- dijo el vampiro- gracias a Mendax, no tienes opción.- ese Mendax parecía un rehén, como yo.- Él nos ha contado donde aparecerías, pero al intuir que no dirías nada voluntariamente lo secuestramos para sacarte la información. - miró a Mendax.- ¿Podrás?

"-Será interesante, hace más de cuarenta años no lo hago. La primera vez, Genex se interpuso y no pude memorizar su sistema nervioso. Tendré que tocarlo de nuevo Leimes. - le dijo Mendax al vampiro.

"-Pues hazlo.- dijo Leimes, estaba muy ansioso. Yo no tenía ni idea de lo que ocurría, parece que conoceré a Mendax en mi época
y a Genex.

 

A Iker se le erizaron los vellos al oír esos dos nombres, los nombres de los mutantes más poderosos.

-Mendax se acercó a mí, yo me resistía, estaba aterrado.

"-Sabes que el sistema nervioso de los mutantes se altera para adaptarse a la mutación. Yo puedo controlar los impulsos eléctricos, pero primero debo sentir como fluyen. Puedo controlar a cualquier humano normal, pero a un mutante
Debo primero reconocer la estructura de su sistema nervioso, después de eso, puedo controlarlo si lo tengo cerca, pues también puedo presentir las corrientes y sentir a un mutante al que ya reconocí.- me dijo, me asustó que pudiera controlarme. Me tocó una mejilla.

"No sentí nada. Pero a él le costaba. Me soltó.

"-Tal como antes. No puedo memorizarlo a él, su poder hace un constante cambio.- dijo Mendax. Eso me alivió.

"-¿Y bien?- gruño Leimes- ¿Qué hacemos ahora?

"-Tranquilo,- le dijo Mendax - puedo controlarlo mientras me mantenga en contacto con él. - entonces forcejeé más, pero me retuvieron con más fuerza.

"Mendax puso su mano sobre mí otra vez, de inmediato me convertí en su esclavo físicamente, en la mente, aún era conciente.

"-¿Quién es? ¿Y dónde está?- me preguntó, no sabía a quien se refería, pero tuve una visión en ese momento. Observé a un muchacho de cabello color paja, de mi edad. De rasgos afilados y duros. Lo pude ver dos veces: una; con sus padres, ahí oí su nombre: Robert. La segunda vez lo percibí saltando de edificio en edificio
estaba en Seattle.

"Se los dije todo, aunque no sabía para que querían la información. Mendax me soltó, luego me encerraron y Leimes empezó a planear la emboscada a Seattle con Mendax.

"¡Soy un estúpido! Mi primera visión era que te hablaba sobre esto para que salvaras al muchacho, que no estaría en peligro si yo no hubiera venido. ¡Soy un gran, gran imbécil!

Ahí estaba, el porque de que se volviera un ermitaño. La cara de Iker decía lo que pensaba, una especie de decepción al enterarse de algo que no le sorprendía: la terquedad de Tempo.

Ahora había una vida en peligro. Y sólo eran siete, contra un ejército de vampiros que estarían en perfecta coordinación porque Mendax ya debía de haber tocado a un vampiro, lo que suponía que se sabía la combinación de su sistema nervioso.

Allí iban otra vez

Aquí estoy otra vez, pidiendoles q lean el fic (y q lo recomienden si no tienen nada mejor q hacer) y q dejen sus comentarios, son necesarios xq... bueno no se xq pero me gusta leer q opinan sobre mi desquiciada jupa.

El proximo cap... q les voy a resumir si al final de este ya vieron de q tratara!!!!!!!!!!!

Un abrazo a todos w CIAO

P.D.:la "w" de mas es xq h a mi me gusta

P.D.2:la "h" de mas fue un error

P.D.3: estaba viendo los sompson

Gregorio fue enviado justo después de esa conversación a Seattle. De donde no volvieron

-¿Ya llegaron?- preguntó Tempo a Iker.

-Ya llegaron, lo encontraron y deberían de estar aquí.- Iker estaba asustado de que hubiera pasado día y medio.- ¿Aún no puedes verlos?- le preguntó sin mirarlo. Miraba el atardecer.

-No. Y no sé por qué.- le respondió.

La luna llena salió, más brillante que nunca

Iker se estiró, su piel se rompió dejando ver un torso más ancho y peludo. El gran hombre lobo estaba frente a Tempo, quien no se asustó, se sobresaltó cuando el lobo gigante se lanzó sobre él y se lo subió a la espalda, a la que se asía con dificultad. Cogió su bolso con dos pares de pantalones y salió disparado a la fría noche, directo a Seattle.

 

Iker era el hombre lobo por excelencia, el único que no se dejaba dominar por sus instintos, quien era más hombre que lobo.

El viaje no se hizo muy largo, Iker corría muy veloz. En seis horas ya estaban en Seattle.

-Ahora ¿dónde están?- dijo Iker al convertirse en hombre, sacando la ropa del bolso.

El joven tenía una cara de tristeza, como si quisiera que Iker no estuviera allí. Veía a la ciudad desde donde estaban, buscando algo.

-¿Dónde están?- preguntó Iker, ansioso. Volteó a ver la cara de Tempo.

Ya Tempo los había visto durante el recorrido. Señaló un gran edificio.

-Allí.- dijo.

Iker entornó los ojos en dirección, su vista y oído eran muy desarrollados. Podía ver a seis figuras atacar a una mucho más pequeña.

-Iré a ayudarlos.- dijo radiante de felicidad. Sin incluir la ocasión en la que salvaron a Tempo, no había tenido una pelea en años.

Se quitó rápidamente los pantalones y salió, como un lobo, corriendo hasta el edificio. Pero cuando llegó, su visión era horrible: seis hombres lobo corrían cuesta abajo por un edificio, detrás de un muchacho que sin duda había saltado
moriría

El joven de cabello color paja cayó al suelo limpiamente, sin lastimarse con el impacto. Al ver a Iker, apoyado en sus patas traseras, saltó al edificio de en frente, evitando a los lobos de la edificación de atrás.

Sin embargo, en medio del gran salto, un hombre lobo había saltado desde la pared de la construcción por la que corría y lo interceptó en el aire.

El adolescente, evitando los dientes de la bestia, colocó sus pies en el pecho del animal y se impulsó hacia arriba. En la caída se dio tiempo de propinarle una buena patada al lobo, lo que aceleró su caída, haciendo un hoyo en la carretera.

Un camión pasaba. Los otros hombres lobo ya lo estaban alcanzando. El joven saltó sobre el camión, que sin dudarlo atropelló a los lobos tal como quería hacerlo con él. Pero la caída del muchacho sobre el camión fue tan limpia que nadie podría haberla sentido.

Iker persiguió el camión, sus compañeros se levantaban y lo seguían a él.

Un rayo pasó junto a ellos.

-¡Creo que te volví a ganar, Áltudo!

-¡¿Acaso no has notado mi problema?!

Un muchacho regordete estaba junto al camión, que parecía haber acelerado al ver a ocho mutantes tras él.

El muchacho regordete miró hacia atrás. Un lobo saltó hacia él, pero este fue más rápido y con un borrón ya estaba detrás de su adversario, pateándolo por la espalda.

-¿Llamas a esto problema?- le preguntó el corredor.

-¡No, mi problema es que no dejan de seguirme!- le gritó Áltudo. Miró al frente.- ¡¡Gira a la izquierda!!

Dicho esto, Áltudo saltó al gran edificio que tenía a su izquierda, pero sólo llegó a la mitad. Apenas hizo contacto con este, volvió a impulsarse para llegar a la cima.

El muchacho más gordo giró en la esquina de esa construcción.

Iker no entendía lo que veía. El muchacho llamado Áltudo cumplía con los requisitos de Tempo: cabello color paja y rasgos afilados y duros. ¿Por qué sus compañeros lo atacaban? Sólo debían salvarlo.

 

Los hombres lobo siguieron al muchacho, escalando el edificio, clavando sus garras en las paredes. Virlopus, sin embargo, continuó para encontrarse con Tempo a las afueras de la ciudad.

-¿Qué pasó?- preguntó Iker, al tomar su forma humana, a Tempo.

-No hay tiempo que perder. Súbeme en tu lomo y llévame a la casa de Robert.- le dijo con una mirada perdida, dirigiéndose al hombre, que sin esperar explicación alguna se arrancó la piel y dejó que el adolescente se montara en su espalda.

Corrieron por toda la ciudad

-¡Alto!- gritó Tempo.

Se bajó de la espalda de Virlopus y corrió hasta un cuerpo tirado en un callejón. Iker se acercaba poco a poco, aún como un lobo.

Un joven regordete de diecisiete años estaba agonizando, lleno de sangre. Iker se alejó al verlo, eran las heridas inconfundibles de las garras de un hombre lobo.

Tempo puso sus manos sobre el joven y sus heridas comenzaron a cerrarse, como si se retrocediera el reloj en ellas.

-¿Qué me pasó?- dijo levantándose.

-Síguenos. Luego te doy más instrucciones.- dijo Tempo.

-¿Por qué los seguiría?- respondió.

-Para salvar a tu amigo.

Entonces observó a Virlopus y replicó:

-Fue una de esas cosas las que me hizo esto. Y también una de las que lo estaban siguiendo- arrastraba las palabras.

-Te prometo que no te lastimará.- aseguró Tempo.

-¿Cómo asegurarme?- dijo desconfiando.

-Por ahora, síguenos.- repitió Tempo.

-¿En serio salvaran a Áltudo?- le preguntó a Tempo, aunque miraba a Virlopus.

-Sí. Y talvez vayamos muy lento para ti.- meditó.- Aunque el es tu amigo y no sabemos donde vive, llevamos rato buscando. Seguro que sabes donde vive Robert. Llévanos.

-Está bien. Sólo para pagarte el favor de
curarme. ¿Cómo sabes el nombre de
? Pensándolo bien, no quiero saberlo- le dijo confundido.

-De nada, y gracias.- le dijo Tempo, montándose en la espalda de Virlopus.

-Confiaré en ustedes.- dijo con mucha desconfianza, inyectada en cada letra que salía de su boca.

Era más que obvio para Virlopus que intentaría perderlos. Miró a su espalda donde estaba Tempo, sonriendo, este le devolvió la mirada.

-Él está en problemas. Aunque no quieras llevarnos, deberías ir.- le dijo Tempo al muchacho, asegurándose llegar a su objetivo.

-Sí iré.- dijo, dejando en claro de una vez por todas que sí iba a intentar perderlos.

El muchacho salió como una bala, corriendo a gran velocidad. Virlopus no sabía a donde dirigirse, lo que le sacó a Tempo una sonrisa.

-Se fue a la derecha.- le dijo.

Así llegaron a la casa de Robert. La casa era de dos pisos con un balcón en el piso superior, pintada de verde pálido.

Tempo bajó de la espalda de Virlopus y miró al joven regordete que sonreía, seguro de haber perdido a esos dos desconocidos.

Cuando el muchacho los vio, abrió la boca de par en par. Pero luego se mostró muy presumido.

-Los he estado esperando.- dijo con voz presuntuosa.

-No lo dudo, mira, este es el plan

-No hay plan, yo no tengo nada que ver en esto, ni Robert.- le espetó con miedo en cada sílaba.

-Está bien.- dijo Tempo con tranquilidad, sabiendo que aquel muchacho no se movería de donde estaba.

 

Tempo se acercó a la puerta seguido de Virlopus.

-¿Has oído algo Luxed?- preguntó Tempo sin mirar a sus espaldas.

-No, nada, la verdad llegaron muy rá
¿cómo sabes mi nombre?- preguntó con una nota de pánico.

-No importa.- respondió riendo.

Virlopus abrió la puerta cuando Tempo le dijo. La imagen que distinguió Iker (pues ahora era un hombre desnudo) era horrorosa.

Un hombre canoso y un poco anciano movía las manos con regocijo, obligando a dos adultos a torturarse por dentro. Mientras tanto un joven de diecisiete años luchaba por escapar de un hombre lobo que Iker reconoció como Gregorio

-NO!!!!!!!!!!!!!!!- gritó Iker, antes de ver la mano de Tempo moverse frente a su rostro.

Iker se convertía en lobo en una transmutación opuesta a la última. Sus patas empezaron a correr en reversa sin ningún esfuerzo y lo que oyó antes de alejarse del rango de oído fue:

-¡Luxed síguelo y luego ven por Áltudo!...

A peticion del público q (sin decir nombres) me regaño en sus respuestas por no actualizar. Aquí esta este cap q lo deje muuuuuuuuuy incompleto, no supieron q fue lo que paso con Gregorio ni los demas hombres lobo. Tampoco se enteraron de lo sucedido en la casa y espero q me digan quien era ese hombre segun su opinion y todo lo q supongan, xfa comenten q necesito saber q opinan.

El prox cap se llamara "Tras las alturas" y cuenta todo lo que no conte en este jajajaja pero hay una condicion un poco tramposa, y es para sentirme bien, quiero 5 comentarios de distintas personas para saber q opinan de mi historia, quisiera saber q han llegado hasta aqui otras personas q no sean los q se q me leen (no dire nombres puesto q estan en los comentarios ¿verdad yimmy, Alba?)

Iker se sentía como una marioneta de carne, no imponía voluntad a su cuerpo. Sintió su cuerpo haciendo exactamente lo mismo que ya había hecho, con la única diferencia de que ahora lo hacía en reversa. En menos de media hora, ya estaba rememorando el momento en el que se convirtió en lobo para llevarse a Tempo a las espaldas y dirigirse a Seattle.

-¿Y ahora qué?- se dijo a si mismo. Se encontraba frustrado, quería gritar por su impotencia, pero ya entendía porque su gente atacaba a Robert
- Tuve suerte.- murmuró para si.

-¿En serio? ¿Por qué me gustaría, no, me encantaría, enterarme de que pasa?- era ese tal Luxed.

-¿Cómo es que tú
?- empezó Iker, totalmente perplejo.

-Soy rápido.- se limitó a decir.- Me harías el favor de ponerte ropa.- dijo.

Iker se miró el cuerpo desnudo, sin avergonzarse lo más mínimo.

-Claro.- dijo, cogió el bolso que estaba encima de una piedra y sacó un par de pantalones.- Tendré que comprar más.

-No te ofendas. Pero no pareces tener mucho dinero para comprar
hum
pantalones, ¿nada más?- dijo Luxed rápidamente.

La cabeza de Iker daba vueltas, intentando procesar a tal velocidad tantas palabras, incluso ese momento de duda fue muy veloz para haberlo notado.

-Es
mmm
- miró al suelo.- para comodidad.- lo miró.

-Ah ya.- dijo Luxed.

-¿Sabes que hablas muy, pero muy rápido?- le hizo notar Iker.

-Sí, pero no me importa, sinceramente desde mis doce años me acostumbre a que me digan que yo hablo muuy

 

-¡Cállate!- gritó Iker.- En serio muchacho. Cansas.- se sentó en la piedra y empezó a hablar para si, como hacía siempre, desde que se quedaba solo. Un síndrome de su locura interna.-Tempo está con Robert en Seattle. Tengo a una lora conmigo y

-Yo iré por Robert.- dijo Luxed.

Iker cerró fuertemente los ojos, le cansaba esa voz. Se incorporó.

-¿Por qué lo harías?- preguntó al fastidioso joven.

-Si no te has dado cuenta, seguí las instrucciones de ese tipo
- se encogió de hombros.- puedo seguir una más.

-Te recomiendo que vayas
ya.- propuso Iker en un intento de librase de esa persona tan irritante.

-Bien.- y salió como una flecha por donde habían venido.

Iker se volvió a recostar y a pensar. Pero en menos de una hora, el muchacho molesto había vuelto, pero no solo. A Iker se le cayó la mandíbula al piso cuando vio al muchacho cargando a Robert a cuestas.

-Listo, lo encontré en la ciudad. Estaba huyendo de

-Parece que he simplificado mis temores.- interrumpió Iker.-Sólo queda uno:- miró a Luxed.- ¿Y Tempo?

Luxed volvió la cabeza hacia Robert, quien respondió.

-Está muerto.- dijo al fin.

Iker se derrumbó sobre el césped. Tempo no podía estar muerto, eso era
imposible. Si Tempo hubiera muerto cuando tenía diecisiete años no podría estar vivo actualmente; luego solucionaría ese misterio.

Lo más importante era saber que había pasado en Seattle.

-Robert. Me gustaría saber que pasó con los hombres lobo esta tarde.- preguntó Iker, relajando el semblante de su rostro.

Robert y Luxed pusieron una cara de horror al ver como el hombre que estaba tirado en el suelo se levantaba con una sonrisa en el rostro.

-Acaso no te importa que tu amigo
- empezó Luxed, hablando como una tarabilla.

-A él no le ha pasado nada o no estaríamos vivos. Créanme, está a salvo, luego hablaré con él. Se que está vivo.- añadió al ver ese atontamiento que tenía su público al oírlo pronunciar esas palabras.

Iker miró inquisidoramente a Robert, quien entendió de inmediato que quería escuchar lo acontecido en Seattle.

-Yo me la pasó saltando cuando me siento estresado o presionado. Casi siempre llamó a Lukas, nos gusta hacer carreras, yo todo el trayecto lo hago en línea recta y él es tan rápido que siempre pierdo.

-Eso no es lo que me importa. Que pasó cuando llegaron
"ellos"- pronunció la última palabra con esfuerzo, como si fuera algo externo a él.

-Llegué a un edificio desde el que me gusta mirar. Ya había alguien ahí, esperándome.

"-Parece que funcionó. Tempo no se equivoca

-¡Tempo!- exclamó Lukas.

-Tempo es de confianza, pero fue capturado y lo obligaron a divulgar todo lo que ese tipo sabía. Continúa por favor.- le defendió Iker.

-
¿Robert cierto?- dijo ese sujeto.- Te esperaba. Llegaste justo a tiempo. ¿Nos vamos?- la voz de aquel hombre era fuerte a pesar de su vejez

"Mendax se sentirá fuerte mientras se sienta útil. Las leyendas son ciertas". Pensó Iker.

-Entonces se acercó a mí con una sonrisa. Extendiendo su mano para que la estrechara, pero me alejé. Tenía un mal presentimiento sobre ese anciano.

 

"Supe que ya había llegado a la orilla del edificio. La concentración se imponía en mi cuerpo, mientras veía su rostro, no quería tocarlo, pero mi cuerpo no respondía a las órdenes que quería imponerle.

"-¿Quién eres?- me forcé a decir, mi voz salía ronca, casi no podía respirar.

"-Que descortés soy.- bajó la mano y esbozó una sonrisa amable, que me heló la sangre.-Llámame Mendax.- dijo, todavía con esa sonrisa, me sentí como un esclavo a su voluntad. Pero no lo era.

"-¿Qué quiere?- pregunté con una nota de pánico detrás de ese fuego de rebeldía que salía de mi voz.

"-Muchacho.- ya se había detenido. Olvidó la sonrisa que me estremecía y ahora tenía una cara de total perplejidad. Me miraba con asco, como si no entendiera como podía vivir
Y eso pensaba.- ¿Cómo puedes hacerlo?- me cuestionó.-¿Cómo es posible que, sin ser importante, siendo un pobre mutante, puedes vivir
feliz?- la sombra de una sonrisa cruzó su rostro al pronunciar la última palabra.

"No respondí. No entendía la pregunta.

"-No sabes lo importante que serás en el futuro,- dijo con una falsa preocupación que, en su momento, no noté. Me volvió a sonreír como si fuera un padre observando por primera vez a su hijo (y así lo sentí yo también)- pero a mí lado, chico, lo sabrás.

"-¿Importante?- esas palabras me dejaron perplejo. Mis músculos se relajaron y empecé a confiar en él ciegamente.

"-Eres tan importante como yo. Yo siempre he sabido que lo éramos, tú lo ignorabas. Pero ahora que lo sabes, debes ser instruido para que no te equivoques tú futuro
nuestro futuro.- cada palabra me hacia caer más. Me obligó a desear saber que es lo que se avecina en mi porvenir.

"Un lobo gigante saltó e intentó morder aquel que empezaba a considerar mi amigo. Un solo y seco manotazo que Mendax le dio en el lomo le rigieron a la bestia las voluntades de aquel hombre. El gran hombre lobo se apostó detrás de Mendax, que se levantó, ignorando por completo el codo sangrante derecho.

"Otro lobos llegaron, y con una mirada y un movimiento de su mano, Mendax les impuso su voluntad, obligándolos a flaquearlo.

"Seis lobos gigantes lo hacían ver imponente e intimidante. Había olvidado su sonrisa y su mentira paternal. Me miraba con odio, aunque parecía satisfecho de poder controlar a aquellos animales, que me arrojó con un brusco movimiento de su mano izquierda, que no le dolía, gritando: "¡mátenlo!"

"Empecé a brincar de edificio en edificio, luchando con esos monstruos. Al final los perdí en mi casa, claro que no lo habría logrado sin la ayuda de Luxed, que me contaba de camino aquí que uno de ellos le partía la cara y le rompía las costillas, pero yo tenía mis problemas.

"Después de haber llegado a mi casa, pensando que había conseguido huir, tocaron la puerta. Mi madre salió de la cocina, pasó frente a la mesa, en la cual mi padre y yo estábamos ya sentados esperando la cena.

"Mi madre abrió la puerta, que mi padre y yo podíamos ver desde la distancia tan corta entre la mesa y la puerta principal. Mendax, con dos hombres lobo se hallaba frente a mi madre. Un lobo la embistió, arrojándola a la puerta que daba a la cocina. Mi padre se levantó de la mesa. Mendaz ya había entrado serenamente en la casa. Me padre tomó su arma y apuntó al lobo que estaba junto a Mendax. Parecía que a este no le importaba perderlos, pero lo pensó mejor y lo obligó a retroceder. Mi padre entonces le apuntó al hombre, pero este movió su mano como si soltara un revolver; ese movimiento fue imitado por mi padre, quien soltó el arma y se tensó.

 

"Mi madre se alzó frente a la bestia, que ya no la miraba, me observaba a mí con sumo cuidado. Casi con codicia, esperando una inclinación incorrecta de mi cuerpo para atacarme, pero yo estaba en posición de defensa, inclinado como a punto de saltar, mi única defensa.

"Un gesto de Mendax que ordenó al lobo a atacarme me hizo reaccionar. Salté a la lámpara, y cuando el hombre lobo iba a arremeter hacia arriba para morderme; salté de nuevo hacia las escaleras que tenía a las espaldas la bestia.

"-¡¿Qué pasa aquí?!- oí gritar a mi padre, que ya no estaba bajo el control de Mendax, quien había perdido la concentración en él, pero entes de volver a gritar
Mendax se dirigió a él y a mi madre mientras yo escapaba del hombre lobo.

La voz de Robert se empezó a quebrar en ese momento. Estaba a punto de llorar.

-Mendax levantó la mano y cerró el puño. Mis padres cayeron y empezaron a retorcerse en el suelo, muriendo lentamente- estalló el llanto.- Se abrió la puerta y ahí estaba otro lobo, más grande y negro que no había visto mucho. Flaqueaba a un muchacho de, aparentemente, mi edad, pero que se veía muy maduro y, extrañamente, mucho más fuerte que el hombre desnudo que tenía al lado. Ese hombre eras tú, te habías convertido en hombre. Es impresionante como tu cara en ese momento hacía que ese joven se viera mucho más fuerte que tú.

"Aparté la mirada de ustedes y me concentré en la persecución que tenía, cuando volví a mirarlos sólo estaba el adolescente, entrando por la puerta.

"Luego miré a mis padres, ya estaban muertos y yo
aplastado por un lobo gigante que intentaba morderme.

"-Apareciste.- decía Mendax al muchacho con sarcasmo.

"-Eso parece.- dijo el joven tranquilamente, mientras yo luchaba con el lobo y temía por la proximidad que los interlocutores guardaban, pues estaban a punto de tocarse y yo temía que Mendax tocara a alguien más.

"Mendax esbozó una sonrisa. Tomó un cuchillo para carne de la mesa que tenía al lado y se lo clavó al joven en el abdomen. Este se dobló y cayó de rodillas. Yo miraba por las patas de la mesa como caía y, al verme, me dirigía una sonrisa.

"Mendax y el lobo empezaron a moverse extrañamente, como si fuera una película en reversa. Yo aproveché, me levanté y me dirigí al joven que me salvó. Él alzó la mirada y me guiño un ojo, tranquilamente. Yo sólo parpadeé cuando de la nada
el joven ya no estaba, pero el cuchillo seguía allí, totalmente limpio, sin una gota de sangre.

"Ya Mendax y el lobo no estaban en mi casa, ya habían salido en esa reversa tan extraña. Luxed entró y me dijo que me llevaría a un lugar raro y que me daría los detalles en el camino. Me subí a su espalda y me trajo aquí, diciéndome cosas que me sorprendieron, pero que no explicaron todo. ¿Quién eres?

Terminó su relato. Iker estaba impresionado por el amplio léxico que manejaba aquel muchacho de diecisiete años.

-Me llamo Iker Ladislao Lobato. Mejor conocido como Virlopus, y entre los míos que ya no lo son, Virlopus tercero.

 

-Yo soy Lukas Egea, o Luxed.- dijo Luxed a pesar de que Iker se dirigía a Robert.

Iker suspiró.

-¿Cómo te llamas?- preguntó a Robert.

-Robert Vigil. Pero desde ahora llámame Áltudo.- respondió, pero Iker ya no le prestaba atención al oir aquel apellido.

-¿Te apellidas Vigil? ¿Cómo Valdemar Vigil?

Hasta ahora el cap mas largo...

Contestenme unas cuantas preguntas:

¿que les parecio Robert?

¿que opinan de la reaccion de Iker al enterarse de su apellido?

¿que me dicen de Luxed?

¿que creen que paso con Tempo?

No les cuesta nada contestar una o todas estas preguntas en los comentarios ADIOS y GRACIAS por leer

P.D.: El prox cap se llamara: La predecible vida de Áltudo

-Sí.- la cara de Iker empezaba a asustar a Robert, y a pesar que este lo notaba, no le importaba.

Iker dudaba mucho que ese hombre, agonizando en el suelo fuera Valdemar Vigil. Las preguntas empezaron a reventar dentro de él.

-¿Qué pariente eres de él?- preguntó con vehemencia.

-Su sobrino. ¿Por qué? ¿Qué pasa con él?- respondió Robert con clara incredulidad.

Iker se volvió hacia Lukas, según había entendido, este había sido mutante desde hace mucho tiempo. Debía saber algo en relación a Valdemar.

-¿Qué?- inquirió este al ver la mirada de psicópata que le daba Iker.- ¿Acaso se me pegó un insecto mientras corría? Me pasa a menudo y nunca me doy
- dijo tocándose la cara.

-Por favor
Silencio.- pidió Iker- Dime: ¿hace cuánto eres un mutante Lukas?- preguntó cortésmente.

-Cinco años.- respondió seca y rápidamente.

A Iker le costaba percibir esa velocidad en las palabras sin marearse. Resopló para calmarse.

-¿Y nunca te han hablado de Valdemar Vigil?- las palabras le dolían, como si supiera que se atenía a un momento de aturdimiento.

-Sí. Pero nunca le ha hablado de eso a Áltudo puesto que
él debía de saberlo. Digo, es su tío.

Iker estaba a punto de callarlo cuando dejó de hablar, le mortificaba esa voz y le producía un picor en los ojos procesar tantas palabras.

-¿Sabes quién es tu tío, Áltudo?- decidió llamarlo por su nombre mutante para dejar de lado su parentesco con ese abominable hombre.

-Es un político que está en el partido republicano. Nunca han ganado y que importa, él no tendría un puesto importante.- dijo el muchacho.

Iker parecía desconcertado, incluso sin saber mucho de su pariente, parecía odiarlo. Había una larga historia detrás de ese odio.

-¿Puedes contarme algo de ti?- preguntó al fin, Iker.

-¿Por qué no me cuentas algo de ti en vez de al revés?- su tono amable se había perdido. Ahora sonaba amenazante.

-Si logras que diga algo sobre su pasado o su familia, me encantaría oírlo, porque yo he intentado que diga algo y nunca me ha hablado, en el escaso año que llevo de conocerlo, de su extraña y odia da por los mu
- empezó Lukas.

-Silencio por favor.- rogó Iker, quería llorar cada vez que oía esa voz tan fastidiosa.- Hagamos un trato. Tú dime todo lo que sepas de tu familia, y yo luego te cuanto todo sobre mí y sobre La Orden Mutante.

Esta frase pareció despertar el interés de los chicos. Lukas parecía esperanzado, miraba a Iker y a Robert intermitentemente, con un movimiento que mareaba a cualquier espectador. Robert observaba incrédulo a Iker, quien se mostraba seguro de sí, de haber logrado lo que quería.

 

-De acuerdo.- sentenció, y comenzó el relato que otra persona le hubiera podido contar alguien más, y más extraño aún.- Mis padres son Amanda y Spencer Vigil, Valdemar es hermano de Spencer. Mi padre creció con él. Recibiendo un odio por los mutantes.

"Cuando mi padre conoció a mi madre, supo que debía separarse para siempre de cualquier indicio de su vida con la familia Vigil. No porque fuera mutante mi madre o alguien de su familia, sino porque mi madre era revolucionaria.

"Pero desde que se casaron, mi padre la ha educado a ella y a mí para odiar, al igual que él, a los mutantes.

Lukas soltó un grito ahogado, Iker no entendía como alguien criado de esa manera, se volvió un mutante.

-¿Cómo te
mmm
hiciste mutante?- dudó.

-Yo temía a las alturas. Un día, un hombre que estaba en una discoteca me ofreció un escape a mis miedos. Sabía que le temía a las alturas. No sé como se enteró, yo entonces tenía unos pocos amigos. Acepté. Cuando me enteré lo que me ofrecía me aterré al pensar en mi mismo como un mutante. Un odioso y repulsivo mutante.

"Pero me convenció, le compré ese suero gris verdoso. Me dio asco. Dime: ¿Qué sentiste al ver ese suero antes de inyectártelo?

-Sentí alivio al enterarme que no debía beberlo.- se apresuró a decir Lukas.

A Iker casi se le salen los ojos al oírlo de nuevo.

-Nada.- dijo, y al ver las caras de incredulidad agregó.- Yo soy mutante por herencia. No sé lo que es ser normal.- mintió.

-Un día- prosiguió Áltudo- me invitaron a bongie, yo tenía miedo
estaba aterrado.- incluso su voz denotó el terror que debió sentir en ese momento.- Pero acepté por la presión que me
Ellos no eran mis amigos. Era un lugar poco seguro; un puente y la cuerda
Yo estaba a punto de romperse. Pero me convencieron de ser el primero. Y lo fui.

"La cuerda, como yo anunciaba que sucedería, se separó en dos cuando llagó a su límite, conmigo en el extremo que caía y caía, hasta que llegara al suelo (sí, era un puente peatonal) - agregó al ver la expresión de Iker.- Desde que me dijeron que iríamos a saltar desde un puente, me llevé ese suero con sumo miedo. Esperaba no tener que utilizarlo, pero al ver que caía a esa velocidad

"Reaccioné al instante, saqué la jeringa de mi abrigo y me inyecté el gen mutante- lo dijo con esa pizca de odio que aún guardaba ante esas palabras.- tenía miedo de morir, pero también asco de saber en que me convertiría.- cada palabra abría más la boca de Lukas, y daba a Iker un aire de entendimiento.- El miedo triunfó sobre el asco, y decidí volverme un mutante.

"No me arrepiento. En el mismo instante en el que me inyecté, sentí que la velocidad a la que bajaba se disminuía, me sentí libre y vi tan, pero tan sencillo darme una simple voltereta y caer de pie en la carretera. Luego salté para alejarme de esos supuestos amigos que me convirtieron en un monstruo.

"Dos semanas después, conocí a Luxed, que me dijo que él era mutante por gusto propio. Me asqueó. Pero ese molesto mutante era tan rápido- Iker rió ante el adjetivo con el que se dirigió a Luxed- que no me dejaba huir. Terminé hablando con él todos los días durante dos meses
- suspiró.- hasta que me convenció de que ser mutante era algo bueno. Hemos planeado salir a conocer a los mutantes que él conoce, ya sabes, para conocerlos yo. Pero claro, con el tiempo mi madre se fue dando cuanta, se asustó mucho de enterarse de que su hijo era un mutante, pero decidió que sería mi secreto, le agradezco profundamente que no le haya dicho a papá

 

Iker calló a Lukas cerrando una mano como si fuera una pinza en su dirección, ya se disponía a hablar y Iker no quería interrupciones.

-¿No sabes nada de tu tío?- le preguntó a Robert.- ¿Nada sobre él y los mutantes?

-No.- respondió simplemente.- Pero ahora es tu turno de hablar. Cuéntamelo todo.- susurró acercándose un poco a Iker.

Iker estaba listo para ser acribillado a preguntas, pero primero quería aclarar una cosa.

-Tu tío es el enemigo número uno de los mutantes. Convenció al partido republicano de que lo aceptaran a él y a su política, pero él aspiraba a estar en el demócrata por ser el preferido últimamente. Espera que algún día sus propuestas lleguen al gobierno absoluto del país. También quiere expandir su propuesta. No sé más de él, esto es lo que los mutantes sabemos, y por lo tanto, le tememos a toda su familia.

"Pero es lo de menos- soltó una risilla.- ¿Qué diría Genex si supiera que conozco al sobrino del enemigo nuestro?

-¿Genex?- preguntó Robert.

-Wow, ¿conoces a Genex? ¿sigue vivo? ¿su poder es en serio tan grandioso? ¿la Orden está en pie? ¿puedo pertenecer?- Lukas acribilló a Iker con una cantidad enorme de preguntas.

-Calla, calla, calla.- pidió Iker, cerrando los ojos para evitar que una lágrima escapara.

-Lo siento.- se disculpó Luxed, hablando más despacio.- Mi metabolismo es muy rápido y no soy capaz de controlar la velocidad de mis actos.- volvió a hablar a esa desconcertante velocidad.

-Calla.- dijo Iker suavemente, observando hacia el suelo que pisaba Luxed.- Muy bien Robert, ¿o prefieres Áltudo?- volvió su cabeza hacia el muchacho, levantando la vista esta vez.

-Áltudo.- respondió este.

-Bien, Áltudo. ¿Qué quieres saber?

-¿Qué es La Orden Mutante?- preguntó.

Iker alzó una ceja y miró a Luxed, que se disponía a disculparse por ese fallo. ¿Cómo era posible un mutante que no supiera nada sobre La Orden? Pero era muy nuevo, así que Iker se armó de paciencia.

-Estoy seguro de que, al haberte criado con los Vigil, tienes cierto concepto sobre La Orden.- comenzó. Áltudo asintió.- Es falso. La Orden no se dedica a matar humanos y no es un grupo de "monstruos" que quiere dominar el mundo.- Iker recordaba a su padre y a la manada, sintió un odio, como si el sarcasmo con el que pronunció "monstruos" fuera incorrecto. Aunque ahora extrañaba a la manada
lo que quedaba de La Orden para ser exactos.- Somos un grupo de mutantes que fue iniciado por el mutante más poderoso del mundo: Genex- su voz sonaba melosa, como si hablara de un piadoso rey o un dios- Él tenía la esperanza de crear una sociedad para no sentirnos solos. Algunos mutantes, como tú, al principio, se sentían monstruos. Así que Genex comenzó La Orden para unirnos a todos bajo nuestra única similitud: ser únicos.

"Nunca se aceptaron Flameus en La Orden

-¿Qué son Flameus?- preguntó Áltudo.

 

Iker se sorprendió de la poca información que manejaba, incluso para la familia de la que venía. Cuando se disponía a contestar, Lukas sopló:

-Son una raza de mutantes que son capaces de crear y de controlar el fuego. Son también llamados maestros del fuego y son muy comunes, todos están emparentados, no encontrarás dos que no tengan similitud sanguínea. También tienen un instinto asesino enorme, siempre están buscando a un rival decente para ellos, alguien que les haga frente. Dicen las leyendas que el primer Flameus siempre desafió a Virlopus, nadie sabe en que terminó esa riña.- respondió Luxed a una velocidad con la que cualquier persona se hubiera quedado sin aire.

Se ganó una mirada asesina por parte de Iker, quien continuó, dirigiéndose una vez más a Áltudo.

-No los aceptábamos porque no podían cumplir con nuestros ideales. Sé que es tonto rechazarlos porque sí, pero ellos se muestran conformes y no es, o era, por culpa de los líderes de La Orden, sino por la sensibilidad que algunos miembros mostraban ante esta gente, que, a diferencia de ellos, eran comunes

-¿Por qué peleo el primero con Virlopus? ¿Quién es ese tal Virlopus? Y ¿En qué terminó la riña?- le interrumpió Áltudo, que explotaba en preguntas.

-Ya lo dijo Luxed, Ignus primero buscaba a un adversario poderoso, se concentró en mi abuelo, Virlopus primero. Hasta la fecha no me he quitado de encima a Ignus tercero.

"Virlopus fue el segundo líder de La Orden, tomó ese puesta cuando Genex, al irse, se lo dio. Yo soy su nieto y actual jefe de La Orden.- la última oración le supo a ácido.

Luxed estaba por abrir la boca cuando percibió la mirada de Áltudo, que le reprochó las palabras que aún no decía por miedo a que perturbaran a Iker, quien ya parecía abrumado.

-¿Y
?- se aventuró Áltudo, con miedo a la reacción de Iker.

-La riña sigue, ni Ignus ni Virlopus triunfaron. Sus descendientes continúan la pelea.

"Pero eso no importa ahora- Iker se repuso con la fe de poder continuar con un relato diferente.- La Orden a veces rescataban mutantes o los ayudaban a hacerse buenos, o en el peor caso, sólo los capturaban y si era necesario, los mataban- dijo la palabra con acidez, parecía estar de acuerdo-. Un día, en los tiempos de Genex. Un hombre estaba agonizando. Nadie hasta ahora sabe porque Genex tenía tanto miedo a que lo convirtieran en mutante. Pero el hecho es que quería encontrarlo y matarlo antes que John Jorrín lo volviera un mutante (en esos tiempos acostumbraba a buscar las mejores combinaciones genéticas para ver que efecto tenían al inyectarles el gen).

"Bueno, no llegamos. Mendax, que entonces trabajaba para Jorrín le había inyectado ya el gen. No se sabe porque, pero él también tenía miedo de lo que pudiera ocurrir, y por eso esa noche no intentó acabar con Genex, que era su enemigo jurado. Lo curioso para mi abuelo (según me contó mi padre) fue que había un murciélago junto a la cama del moribundo.

"Al parecer Mendax hizo lo mismo que hizo Jorrín con los licántropos. Inyectó al animal y lo obligó a morder a alguien. En este caso, un murciélago que mordió a un moribundo.

"Obviamente el tipo no murió, pero se volvió

-Un vampiro- terminó Áltudo. Iker soltó una risa hueca.

-Es increíble como el ser humano trata de recrear los mitos y cuentos que él mismo ha creado: literatura, cine
- dudó decirlo-genética.

 

-¿Por qué?-Áltudo estaba incrédulo.

-Al parecer ellos no pueden controlarse y deben beber sangre humana, los vampiros beben sangre de caballos y vacas, pero para un humano
bueno es obvio que necesiten sangre más fuerte. Nosotros podemos comer animales, aunque debemos comer más que un lobo normal. Es interesante nuestra genética. El lobo que mordió a mi abuelo tenía un instinto fiero, que no le transmitió a mi padre.

-¿Y qué pasó con La Orden?- preguntó Áltudo.- Ya no la veo, o ¿eran esos lobos?

-Eran los lobos, pero te lo dije, Mendax ahora los controla, sólo físicamente, así que no le dirán donde estamos. En lo que respecta a La Orden. Mi abuelo tuvo un hijo: mi padre, le transmitió casi todo. Eran idénticos en todo menos en una cosa: el instinto fiero que no tenía mi abuelo era un gen recesivo que le otorgó a mi padre, mi padre tomó el control de La Orden cuando mi padre murió. Ya entonces peleábamos contra los vampiros para salvar a los humanos.

"Mi padre tenía un ego monstruoso. Así que decidió que toda La Orden fuera de licántropos. Así que expulsó a todos y capturó cientos de hombres y mujeres para morderlos y transformarlos. Así se deshizo La Orden para dar paso a "La Manada" protectora de todos.

"Mi padre no les transmitió a sus víctimas el instinto fiero pues era un gen recesivo que él tenía y, por lo tanto, sus víctimas no. Luego, cuando ya eran muy viejos, les ordenó morder a un humano cada uno. Ya entonces yo era parte de la manada, los nuevos integrantes eran fieras, pues el gen lo tenían. Yo no mordí a nadie, sabía que si lo hacía, esa persona también tendría el gen fiero. Yo no lo tengo, por supuesto, pero los que hasta ahora viven, excluyéndome claro, son tan fieros como mi padre.

"Mi padre tenía la manada perfecta para mí, y yo tengo, o tenía- dijo con amargura- la que él siempre soñó. Y aunque no viví en tiempos de La Orden, mi padre me habló de ella pues es parte de las reglas del jefe, transmitir todo el conocimiento a su sucesor. Y él respetaba mucho las normas de La Orden.

Iker terminó su relato, el relato de una vida conocida por dos personas nada más: Tempo y él mismo.

-¿Qué hay de mí? Mendax dijo que era importante ¿por qué?- dijo Áltudo, ávido de información.

-Tempo tuvo una visión de ti, haciendo algo importante para terminar una guerra que, según él, se desatará en el futuro. Y créeme, Tempo tiene un buen sentido para saber cuando se desatará una guerra.

-¿Qué es lo que haré?- preguntó excitado.

-No te lo diré.- respondió rotundamente Iker.

-¿Y a mí?- dijo Luxed, que no había hablado en un rato.

-Lo siento, pero la referencia de "mejor amigo" no me ayuda para confiarte algo que afectará su futuro.- respondió Iker, sin dejar cabida a otros ofrecimientos.

-Pero ¿cómo sabré que es si no lo sé?- cuestionó Áltudo.

-Exacto.- dijo Luxed, que ahora estaba junto a su amigo, acosando a Iker, quien sonreía por sus patéticos esfuerzos, pues haber vivido con Tempo le enseño algunas respuestas para ese tipo de preguntas.

-Lo que deba pasar, pasará. No es necesario que se los diga.- contestó, y luego dijo.- Deberíamos dormir.

Y así lo hicieron.

El cap mas largo hasta ahora...

 

Y tambien el que explica mas cosas...

Dejen comentarios y las preguntas que tengan sobre la orden y todo lo que no entendieron puesto que es algo importante que planeo dejar bien claro, asi que acepto todo....

Tambien pasense por mi nuevo fic... lo digo xq estoy ansioso por saber q opinan ante un romance escrito por mi: "El perro negro vs. El lobo Gris"

Gracias por leer!!!!!

Y (si es el caso) por comentar!!!!!!!!

Iker despertó en su viejo catre, sobre un colchón sucio. La habitación era oscura, sin una ventana ni decoración, únicamente tenía una mesita de noche con un reloj antiguo encima, el cual no servía.

Iker cruzó el umbral que daba a la sala, donde había tres puertas: una junto a la puerta de la cual acababa de salir y otra en la pared de junto, esta daba de frente a la empolvada ventana, que junto a ella había una butaca verde, bastante raída. Y en frente de la puerta por la cual había salido Iker, estaba un sillón café, tan viejo como la butaca.

Toda la estancia estaba descuidada y sucia. Iker se adentró en la puerta de junto para servirse un desayuno. La cocina era lo más limpio que tenía ese apartamento, pues era blanca, de azulejos y con unas alacenas limpias y llenas a rebosar de comida. También había una mesa circular, con tres sillas (normalmente ocupadas por Gregorio y Karim).

Iker hizo café y tostadas. Se sentó a la mesa y empezó a comer. En la cafetera había suficiente para dos más, pero Iker dudaba que dos adolescentes quisieran tomar café.

Un sonido y luego

-¿Cómo amaneciste?- dijo Lukas, aturdiendo por completo a Iker.

-Buenos días.- le entró un pánico irracional. Esperó con todo su ser a que no quisiera café, pues no quería ver a ese niño irritante bajo los efectos de la cafeína.

-¡Café, que delicia!- atormentó a Iker.

-¿Bebes café?- preguntó esperanzado de que fuera una broma.

-¿Cuándo has visto un colombiano que no le guste?- repuso.

-¿Eres colombiano?- el muchacho asintió y fue a servirse.- ¿Y qué haces aquí? Creí que en Colombia aún no han llegado las propuestas antimutantes.

-Y así es.- le respondió dándole la espalda para ponerle un poco de azúcar al café.- Mis padres me trajeron aquí porque estábamos amenazados.

-¿Y dónde están ellos?- preguntó Iker, arriesgándose a terminar mareado.

-No sé. Me trajeron y me dejaron con un tío mío; él me enseño ambos idiomas, inglés y español.- le entró un aire de melancolía mientras se sentaba.

-Entonces eras muy niño.- aventuró Iker.

-Tenía un año.- dijo sin abandonar aquel aire melancólico.

-¿Qué pasó?- la compasión de Iker venció su deseo por no aturdirse.

-Me dejaron con mi tío y volvieron a Colombia para enfrentar a ese matón. No sé mucho de eso pues nunca le contaron todo a mi tío.- bebió un sorbo de café.- Él tenía un trabajo honrado; y sentía debilidad (una especie de lástima) por los mutantes. Los protegía. Había un almacén ambientado para los que recogía; les daba techo, un hogar.- volvió a beber.

Iker empezó a respetar a aquel desconocido.

-¿Y qué le pasó?- inquirió.

-Expedicionarios.- dijo secamente al bajar su taza. Ahora su voz era normal, adormecida por la ira y las ganas de guardarse aquellos secretos, pero no se detenía, le gustaba expresarse, aunque le doliera.- Un día llegaron para arrestar a mi tío por alijar mutantes.

 

-¿Los mutantes no hicieron nada para detenerlos?- Iker odiaba a los expedicionarios, a pesar de que sólo aparecían para las elecciones y así conseguir votos para los republicanos, él había tenido una experiencia con ellos
una que jamás olvidaría.

-Se escaparon. Abandonaron al hombre que los cuido como hijos. -dijo con desprecio.

-Entonces tú lo defendiste, te inyectaste para protegerlo.- aventuró Iker, luego bebió.

-Sí
y no. Yo tenía diez- bebió este también.- y no era mutante, pero como los expedicionarios no tenían pruebas de lo que hacía mi tío porque todos huyeron
- suspiró. Una lágrima resbaló por su mejilla.- Me inyectaron ellos
para tener pruebas
.

Iker se quedó sin aliento, vio a Lukas beber de nuevo y sintió un vació en el pecho.

-Yo lo protegí, pero le dispararon
- no continuó.

-A mí me pasó algo parecido.- dijo Iker, decidido a animar a Lukas.

-¿A sí? Cuéntame.- dijo Lukas, un tanto triste, un tanto interesado.

Iker sonrió y empezó.

-Cuando mi padre me contó todo sobre lo que yo era, me negué a entrar en la manada, entonces regresé con mi madre. Ella odiaba a mi padre, nunca lo dijo en voz alta, pero pensaba en él como un monstruo que la utilizó sólo para reproducirse. Yo crecí con unos valores de caballerosidad grandiosos. Al volver con mi madre ella me recibió con los brazos abiertos.

"A pesar del salvajismo de mi padre, aceptó mi decisión, pero nos vigiló de cerca (a mí y a mi madre). Un día, durante las últimas elecciones, cuando yo tenía diecinueve, los expedicionarios de Vigil vinieron por mí. Mi madre me protegió
pero la asesinaron.-la voz se le quebró y miró la taza de café para disimular, pero sólo se sintió peor al ver una lágrima caer en la bebida.

"Mi padre que estaba cerca me ayudó a entrar en mi forma de lobo y mató a todos los que se enteraron de que yo era un mutante, por eso pude conseguir este apartamento, pues aún no lo sabe nadie. Pero perdí mi vida
tenía novia y al enterarme que mi hijo sería un licántropo monstruoso como mi padre me prohibí volver a verla.

-¿Y los demás lobos?- preguntó Lukas, que parecía comprender a Iker y su dolor.

-Sólo conozco a dos de ellos lo suficiente para contarte.- dijo Iker.

-Que bien porque a mí me encantaría saber algo sobre ellos.- dijo Áltudo, desde el umbral, con profundo sarcasmo.

Se sentó a la mesa y miró inquisitivamente a Iker.

-Bien.- repuso Iker, inyectando el mismo sarcasmo en su voz.- Gregorio: Cuando yo entré en la manada era una horda de ancianos que no aguantarían mucho. Como solución mi padre ordenó que todos mordieran a una persona. Yo lo convencí para que les dijera que las mujeres quedaban prohibidas.

"Como nota, yo nunca pude sentir más que respeto por mi padre, pero él quería que me sintiera cómodo con lo que sería mi manada. Así que bueno, Gregorio se unió a la manada. La de mi padre (como toda fue mordida por él, tenían el gen recesivo como yo, el gen se transmite por mordida o por herencia) creó una nueva generación de licántropos despiadados.

"Gregorio era un inútil, no tenía trabajo ni nada, cuando lo mordieron se sintió un rey. Pero no se creía más que los humanos. Antes de que mi padre muriera, ellos se llevaron muy bien. Para mi padre, Gregorio fue el hijo que siempre quiso, pero me cedió a mi el liderazgo porque él respetaba las reglas de La Orden, (a la cual el perteneció hasta que la arruinó volviéndola una manada)- añadió con desprecio.- Gregorio y yo nos llevamos bien casi siempre, pero cuando se trata de órdenes, él opina que sería mejor líder que yo.

 

-Son buenos amigos y malos compañeros de trabajo.- bromeó Lukas.- ¿Y el otro que mencionaste?

-Karim: él ya era mi amigo
bueno no amigo porque peleamos por una chica a la cual dejé plantada
lo que quiero decir es que él y yo ya nos conocíamos antes de todo esto de la manada
Como mi padre me obligó a morder a alguien
- titubeó.- bueno yo lo mordí a él cuando lo vi con Cat, Catherin.

"Bueno él no estaba tan resignado como yo a perderla, pero mi padre le dijo que no, y que no le permitía morderla
Sin embargo Karim siempre ha sido un terco. Intentó morderla una noche; recuerdo que yo lo vigilaba por órdenes de mi padre (a veces estaba de acuerdo con él, y yo no quería que Cat fuera una mujer lobo) al fin yo corrí y llamé a mi padre para que me ayudara a detener a Karim. Vaya, no debí hacerlo.- de nuevo un lágrima cayó en el café, ya frío.- Mi padre que estaba harto de ese asunto que llevaba meses decidió terminar con la provocación de la disputa
- un sollozo.- mató a Catherin.- otro sollozo.- A veces voy a su tumba
su madre se enteró como murió así que mandó a grabar en su tumba: "Que se haga justicia con un rayo fiero como un lobo"

"Tenía una clara doble intensión
Karim se enfadó con mi padre y arremetió contra él, yo observé el cuerpo de Catherin y el desastroso final. No mataría a mi padre por más que lo odiara, pero tampoco le ayudaría al hombre que la mató
Karim mató a mi padre.- resolvió decir.

"Karim y yo discutimos eso muchas veces, ambos terminamos en paz, pues yo me sentí culpable por mi terquedad ante el asunto de no morder mujeres y él también se sentía mal por insistente. Pero nos hicimos amigos al encontrar algo en común
ambos odiábamos a mi padre.- dijo con rencor.

-¿Para la segunda manada tu padre no mordió a nadie?- preguntó Áltudo, que estaba en parte asqueado por todo el odio a un padre y las matanzas cometidas, y en parte conmovido por una historia así.

-No ¿por qué?- inquirió Iker.

-Es que no mencionaste que hubiera otro lobo como tú, ya sabes, sin el gen ese.- dijo con voz que mostraba lo repulsivo que le parecía todo aquello.

-Ayer mencionaste a Tempo ¿Qué hay de maravilloso en él? En mi tiempo como mutante he oído de ese hombre, pero en realidad no sé nada certero.- interrumpió Lukas, que volvía a adquirir su aire exasperante.

Iker tomó aire.

-Tempo se hizo ermitaño, y no me ha dicho desde cuando. Ahora que lo pienso tal vez temía que se lo dijera a su yo adolescente.- especuló Iker, como para sí.

-Pero era aquel tipo ¿no? Era un adolescente, no un hombre y no era ermitaño.- dijo Áltudo como si todo aquello no tuviera sentido.

-Él tiene poder para viajar por el tiempo.- redujo Lukas, quien miró a Iker en busca de apoyo a las leyendas oídas.

Iker asintió y tomó un sorbo de su café, que le sabía asqueroso al estar frío.

 

-Él viajo por el tiempo para salvarse de morir por un cuchillo en el abdomen, ahora está en el bosque, en una cueva.

-¿Dónde?- preguntaron los jóvenes. Al parecer, Áltudo se sorprendió de un mutante con ese don y quería conocerlo.

-No les diré.- les dijo Iker.

-Pero el tuvo esa extraña visión, esa sobre mí
y quiero saber de que se trata.- le reto Áltudo.

-No me sonsacaste ni una palabra a mí ¿y esperas sacarle una a él? A Tempo que sabrá cada palabra que pienses decir de antemano.- se burló Iker.

Áltudo se sentó tieso en la silla y suspiró derrotado. Al fin, con más cordialidad, pidió que le contara algo sobre aquel extraño.

-Claro.- Iker pensó que no haría ningún daño que supieran la verdad sobre los secretos de La Orden (muy en el fondo quería volver a ver la gloria de esta y tal vez quería que le ayudaran)- Se dice que antes de volverse ermitaño
- y les contó sobre sus grandes errores, cometidos por intentar cumplir y bloquear el futuro que veía.- Se dice que sus más grandes errores fueron la creación de aparatos extraños capaces de exteriorizar sus poderes.

-¿Cómo?- preguntaron los muchachos incrédulos.

Iker sonrió a su público.

-El Crónix, es el único que La Orden ha confirmado que existe
sirve para que Tempo consiga hacer viajar por el tiempo a otras personas o para retroceder la edad de quien lo use. Tempo ya puede retroceder el tiempo de un cuerpo
pero no puede con la mente. Ya ha retrocedido mi cuerpo cuando me lastimo mucho, así me cura, pero mi mente no olvida nada. El Crónix logra que sí se olviden.

-¿Y qué pasó con el Crónix?- preguntó Áltudo ansiosamente, pensando que quizá ese aparato era parte de su supuesto destino.

-Fue usado en el 2015 para hacer viajar por el tiempo a un niño llamado William Vite de once años.

-¿Y a dónde lo enviaron?- dijo Áltudo.

-Aún no ha reaparecido en el tiempo, pues existe la teoría de que también viajó por el espacio y eso es un contratiempo grande.- dijo Iker.

Iker empezaba a sentir que La Orden estaría decepcionada de él, pues se suponía que sólo el líder de esta debía conocer ese secreto.

-¿Y los otros objetos?- dijo Lukas.

-Son sólo leyendas. De todas formas el Tempo de hoy en día no me ha dicho nada de ellos así que bien podrían ser una mentira

-O bien podría no querer decirte donde están.- interrumpió Luxed.

-Uno de esos objetos tiene que ver con mi destino
seguro que sí.- dijo Áltudo, con ojos soñadores por la perspectiva de tener que viajar por el tiempo.

-No te lo diré.- le responde Iker.- No debes saber nada sobre eso.

-¡Oh, vamos! ¿Qué puede pasar?- le preguntó entonces.

-¡Puedes alterar el destino, puedes intentar buscar eso o esperarlo y podría causar un resultado opuesto!- le reprendió Iker, poniéndose de pie.- ¿Y mi teléfono?

-Aquí está.- dijo Áltudo.- ¿Cómo es posible que tengas un teléfono siendo mutante?

-En la ciudad me conocen como Ladislao Lobato, no tengo problemas.

Pasaron dos días después de esa conversación. Días en los cuales, Áltudo se la pasó intentando sacarle algún detalle a Iker, el cual (aunque sabía todo sobre la visión) no cedió ni un centímetro.

-No.- dijo simplemente, sin prestarle mucha atención, eligiendo unos pantalones de mezclilla nuevos.

 

-Pero
- empezó Áltudo.

-No.- repitió Iker, que parecía cansarse de ese juego.- ¿Qué tal Bill?- le dijo al hombre de la caja a quien conocía muy bien.

-Nada nuevo.- le respondió. Parecía nervioso, como si la presencia de aquella compañía de Iker fuera perturbadora.

-Gracias.- le dijo Iker al pagar y guardarse los pantalones en el bolso de cuero que llevaba colgado al cuello.

-Por favor. Sólo un pequeño detalle.- le suplicó Áltudo en la calle.

-No.- sentenció Iker al pasar junto a dos hombres de gabardina y sombrero que entraban en la tienda.

Llevaban diez únicos pasos cuando los hombres salieron de la tienda y persiguieron a los tres mutantes.

Iker oyó los pasos fuertes en la gramilla y gritó:

-¡Corran!- Áltudo y Luxed salieron disparados.

Áltudo saltó al edificio más cercano y Luxed salió corriendo como una bala. Iker salió corriendo a paso humano, no quería que lo descubrieran.

Entonces el sombrero de uno de los hombres se cayó e Iker, al oír el sonido del sombrero al caer volteó a ver el rostro de su persecutor, se aterró al ver la cara de Gregorio, en la cual asomaba una sonrisa.

Y cada vez son mas largos:

¿que opinan de las historias que conto Iker?

¿donde estara el Crónix?

¿quien es en realidad William Vite?

¿de que trata la vision sobre Áltudo?

¿que le pasa a Gregorio?

¿quien es el otro encapuchado?

Estas son las preguntas de las cuales quisiera algunas respuestas alocadas.... porque se prestan para ese tipo de respuestas.........

El siguiente cap se llamara: "Huidas"

Osea... MAS de una

Espero les guste y quiero comentarios, ya aqui se acabaron tantas explicaciones y volvemos a la accion......

"La batalla final esta.....................¿cerca?" ¿creen que falta poco o que falta mucho?

Gracias por leer y espero que respondan mis preguntas, en especial

¿que opinan de las historias que conto Iker?

Todo sucedió en un segundo, Iker soltó una lágrima al ver a su amigo persiguiéndolo con aquella sonrisa, luego este saltó sobre Iker, rompiendo su ropa y transformándose en lobo. Iker viró a la izquierda de un saltó para tomar él también la forma lobuna, que utilizó para salir corriendo más rápido.

Luxed pronto estuvo a su lado, bajando la velocidad para ir al paso de Iker.

-¿Por qué nos atacan los lobos? Al parecer, esa es una pregunta que olvidamos hacerte.- dijo escépticamente.

Virlopus gruño y giró a la derecha, entrando en el sendero de ladrillos de un parque. El otro hombre lobo lo seguía de cerca y el extraño entró en el parque montado en una moto. Al parecer no quería perder de vista a Gregorio por mucho tiempo.

"Mendax" pensó Iker "No controlarás a mis amigos ni a mí mucho tiempo" Entonces un pensamiento terrible le dio en la nuca a Iker. Si fuera Mendax el que estuviera en la otra gabardina

"También podría controlarme". Iker reaccionó por instinto, saltó al árbol que tenía enfrente. Se sujetó de una de las ramas y esperó a que Gregorio hiciera lo mismo.

Tal como lo pensaba, Gregorio saltó hasta el mismo punto en donde se encontraba Virlopus, quien rodeó el árbol y de un brinco se lanzó hacia el otro hombre. Pero en medio del aire, al cruzarse con Gregorio, que estaba en medio salto, este lo detuvo con sus garras y lo arrojó al suelo.

 

Virlopus gruño en el suelo, tenía a Gregorio encima y al otro desconocido frente a él. El extraño, según apreció Virlpous, usaba lentes oscuros debajo del sombrero. Sacó una aguja con un líquido marrón: el gen mutante.

Si un mutante volvía a ser inyectado, moriría.

Una masa larga, delgada y rápida en el aire atestó contra Gregorio en el costado derecho. El ataque se llevó al misterioso hombre que cargaba con el gen.

El muchacho se levantó y miró a Virlopus, que se enderezó y asintió. Áltudo volvió a saltar para alejarse de allí.

Virlopus corrió con sus patas lobunas hasta alcanzar al joven, que saltaba de edificio en edificio. Virlopus estaba en la calle, siguiéndolo desde abajo.

Áltudo llavera una bolsa de tela negra colgada al hombro.

Luxed apareció al lado de Virlopus y volvió a bajar la velocidad para seguirle el ritmo.

-No hay respuesta.- dijo con una sonrisa. Virlopus se limitó a gruñirle sin mirarlo.

Siguieron corriendo hasta llegar a un claro en el bosque, en la reserva de Nuevo México. Virlopus se transformó en humano y se puso uno de los nuevos pantalones.

-Gracias.- dijo ya vestido, a Áltudo.- Me salvaste la vida.

-De nada.- dijo Áltudo con una sonrisa complaciente.- Podrías decirme de que trata la visión y estaríamos a mano.

-Debemos irnos de aquí.- dijo Iker, ignorándolo.- No sé quien era ese tipo, pero no era Mendax, lo cual me preocupa.

-¿Por
?- preguntó Luxed encogiéndose de hombros, confundido.- Si ya escapamos.

-Sí no era Mendax, y como no puedo afirmar que estuviera cerca, es posible que Gregorio esté actuando con toda conciencia de sus actos.- explicó Iker como si fuera obvio.

-¿Tan mal piensas de tus amigos?-preguntó Áltudo con repugnancia.

-No, pero tampoco puedo confiarme de nadie.- respondió secamente Iker, dedicándole una mirada asesina a Áltudo.- No quiero creerlo, pero tampoco puedo rehuir de esa posibilidad.

La mordaz respuesta dio por zanjada la conversación. Así que los tres empezaron a proponer nuevos lugares en los cuales podrían ocultarse. En la mañana saldrían del Bosque Nacional Carson para dirigirse a Provo, Utah, donde, según Luxed, había muchos mutantes que él conocía.

En la noche, antes de dormir en unas hojas acomodadas por Iker, decidieron comer algo. Iker se transformó en lobo y salió a casar algo, mientras que Lukas y Áltudo comían enlatados del saco en el que había sacado toda la comida del departamento de Iker.

Virlopus mordisqueaba un ciervo cuando una voz se oyó en lo profundo del bosque. Iker conocía ese tono siseante y jadeante, único de los vampiros. El gran lobo levantó la cabeza, se paró en las patas traseras, se subió en un árbol y observó.

Todos los agudos sentidos de Iker estaban alerta: sus oídos, su olfato, su penetrante mirada; todo se coordinaba para ayudarle a Virlopus a percibir el sonido de una ardilla a lo lejos.

"Te iba a ayudar", escuchó. Un gruñido se oyó, perforando el tímpano tan concentrado en cada sonido del bosque.

Virlopus bajó del árbol y salió despedido al claro en donde los dos adolescentes debían estar recogiendo todo para irse. Como lo esperaba, Lukas y Áltudo estaban levantados y este último con un saco al hombro, listos para irse.

 

Virlopus tomó su forma humana, se vistió y dijo.

-Hay un hombre lobo y un vampiro en el bosque. Y no olí a Mendax, el cual tiene un olor muy peculiar. No se hasta donde llega su alcance de control, pero mejor nos vamos de una vez.- estaba alterado ahora que la idea de que Gregorio lo traicionó era más presente, aunque igual de improbable.

-¿A esta hora vamos a ir a Provo?- preguntó Áltudo con una mirada de "¿estás loco?".

-Sé que tienes que dormir.- dijo, más calmado y acercándose un poco a él.- Pero eso puede esperar. Tu seguridad, no.

Iker reaccionó al instante. Un lobo gris cruzó los árboles, los pantalones de Iker se desgarraron al verlo convertirse en un gigantesco lobo negro. Un gruñido, un aullido y un destello blanco y los tres: Luxed, Áltudo y Virlopus, se fueron rápidamente, cada quien como pudo, en dirección a Provo.

Eran las cinco de la madrugada cuando Virlopus y Áltudo se detuvieron en Ephraim. Luxed se debía detener cada tres kilómetros para esperarlos, así que no estaba cansado en absoluto.

-¿Cansados?- preguntó.

-No.- ironizó Áltudo.- Descansemos ¿sí?- dijo volviéndose hacia Virlopus, quien ahora era Iker.

-De acuerdo. Pero partiremos a las
- consultó el reloj del celular que tenía en el bolso que siempre cargaba, al mismo tiempo sacaba los pantalones y un chaleco.- a las ocho.- concluyó.

-Está bien.- aceptó Áltudo.

-Por suerte le mordí una pata, eso retrasará a Gregorio.- dijo Iker, a nadie en especial.

Se acostaron en un callejón oscuro, sólo con unas cajas de cartón, que encontraron en un contenedor de basura, como colchón. Iker estaba acostumbrado a dormir así, muchas veces tuvo que hacerlo, pero sus acompañantes no lograban conciliar el sueño.

Iker caminaba a paso veloz al mismo claro en el que había estado hace unas horas, al lado de un hermoso lago.

Se detuvo en la orilla del lago y observó el paisaje. Se oyó un martilleo, luego otro. Un martillo, chocando contra una piedra, obligó a Iker a voltear. La piedra se convirtió en un estrado y del martillo empezó a nacer una mano, que materializó el cuerpo de una mujer alta, esbelta, con arrugas en la frente y alrededor de los ojos castaño oscuro, su cabello, ya casi blanco tomó la forma de una peluca antigua de juez y sus ropas eran negras y abrasadoras.

La mujer, cuyo rostro Iker reconoció como el de Amelia Kern, la madre de Catherin Kern. Junto al recién aparecido estrado a la luz lunar, una mujer salió de entre los árboles una mujer de cabello castaño y ojos igual de castaños a los de su madre, aunque estos refulgían como fuego.

Esa mujer no era Cat, era Kiara, su hermana.

-¡Él la mató!- gritó.

Iker se quedó frío. Miró hacia la imparcial jueza, que lo miraba con odio profundo. Iker miró al piso, llorando, la tumba de Catherin estaba en el suelo

Iker se despertó sobresaltado, Lukas y Áltudo discutían en voz muy alta sobre algo que a él no le importaba en absoluto. Recordó la tumba de Catherin y las caras de Kiara y de Amelia.

Eran las siete cuando tres personajes, ocultos de pies a cabeza entraron en el callejón. Iker se levantó y cubrió a Lukas y a Áltudo. Escuchó un siseo proveniente de los desconocidos.

 

-No puede ser.- murmuró para si. No podían ser tres vampiros los que se ocultaban.- ¡Corran!- gritó a los jóvenes, que no se movieron.

-¡Te ayudaremos!- dijo Áltudo.

-Bien,- cedió, aunque realmente no quería, pero no quería discutir en ese momento.- sólo sáquenlos a la luz y quítenles la ropa del pecho.

No tardaron mucho, pues los vampiros, aunque sabían los métodos de los licántropos, no sabían nada de Luxed ni de Áltudo. Y de todas maneras, su periodo de hambruna les ocupaba la cabeza.

Viajaron dos horas hasta Nephi, donde decidieron almorzar al lado de un sucio río.

-¿Cómo nos encontraron?- preguntó Áltudo con la boca llena de tortillas tostadas con frijoles molidos precalentados.

-No sé.- respondió Iker, quien no tenía hambre todavía.- Pero tendremos que ir a un lugar seguro pronto. Si nos envían más vampiros nos será muy difícil contraatacar esta vez. Todo Prestamos y Finanzas en tiempos de crisis

Y no se equivocaba, pues alrededor de las tres de la tarde una horda de catorce vampiros aparecieron detrás de ellos. Con el sol ya bajo, no les quedó más remedio que escabullirse rápidamente, confundiéndolos con sonidos hechos por Luxed, quien corrió por todo el lugar revolviéndolo todo.

A las seis y cuarto, cuando no tendrían ninguna oportunidad ante un nuevo ataque, llegaron a Spanish Fork, pues ya estaban muy cansados para correr más.

-Debemos llegar a Provo de inmediato. ¡Estoy harto de saltar!- se quejó Áltudo.

-Sí, y ya no hay sol
- resopló Iker viendo el cielo estrellado.- una desventaja.

Luxed, en cambio, no parecía haber sudado.

-Vamos, no falta mucho y allí habrá muchos mutantes que nos ayudarán a acabar con los

-¡Cállate Luxed!- dijeron Áltudo y Iker a la vez.

-Bien.- dijo en voz baja.

Iker se derrumbó en el suelo, desde donde podía ver una zona de sembradíos, se acostó en el césped, sobre los brazos y dijo:

-Si tus amigos pudieran ayudarnos ya.- los ojos cerrados le hacían pensar, soñar. Pero él no aceptaba los sueños, prefería la realidad, en la que había problemas que "alguien" debía solucionar.

Luxed se quedó mirando el cielo, su mirada adoptó un tono de felicidad y miró a Iker.

-¡Pero sí puedo!- exclamó con una mirada de júbilo.

-¿Cómo?- preguntó Iker, desconcertado y abriendo los ojos de golpe.

-Tienes un celular. Dámelo y llamaré a Baco, mi amigo de Provo.- recitó a gran velocidad.

Al entender, Iker se levantó de un brinco y, componiendo una cara de ira, le dijo:

-¡Y hasta ahora se te ocurre dar esa maravillosa idea!- pronunció conteniéndose lo más que pudo.- ¡¿No pudiste pensarla en
no sé
Ephraim?- se le contrajo la cara.- ¡NO PUEDES PENSAR TAN RÁPIDO COMO
!

-¡EL CELULAR!- gritó de pronto Áltudo, detrás de Iker.- ¿Cuántos lobos tienen uno?- preguntó Áltudo con triunfo en los ojos.

-¿Para qué quieres saberlo?- inquirió Iker, mirándolo con sospecha.

-Dímelo y cállate ¿sí? No tendría que preguntar si no estuviera con clave.- sentenció Áltudo con aprensión.

-Escúchame impertinente. Si están con clave es porque cuando nos decidimos atacar a los vampiros no queremos que averigüen nada sobre nosotros por medio de los

Entonces lo comprendió, y silenció su regaño. Si Gregorio lo traicionó (el único licántropo aparte de él que tenía un celular), los vampiros sabrían el número de su celular y tendrían fácil acceso a una computadora que les dijera la posición exacta de Iker en el globo; todo, claro está, por cortesía de Mendax y su famosa habilidad con los aparatos eléctricos.

 

Iker empezó a asentir al entender todo, miró el vacío y luego a Áltudo, que lo miraba con suficiencia.

-Bien.- expresó Iker.- Toma.- sacó el celular, se lo dio a Lukas y le ordenó.- Llama a Baco, dile todo lo que necesita saber, también un lugar de encuentro que no sea nuestro último destino y luego
rompe el celular.

Lo siento por hacerlos cada vez más largos... sobre todo xq este cap no tiene tanto...mmm... contenido importante...

Investiguen (si tienen tiempo) el nombre Baco y... no les dire xq pero sera util

Dure mas en actualizar por dos razones:

1)Ya empezaron las clases y debo mantener 5 fics, y como sabran, eso me complica

2)Como pudieron ver, dije muchos lugares que SÍ existen y como sabran, me costo un poco ubicarme en un buen mapa de USA

Ahora sí... las preguntas:

¿Que les va pareciendo el fic? (pregunta obligatoria)

¿Quien creen que es Baco?

¿Quien era el tipo de la otra gabardina?

¿Gregorio traicionó a Iker de verdad o todo es cosa de Mendax? (preguntó pa saber si piensan como Frank06)

¿Que creen que significa la frase "Te iba a ayudar"? (esta esta facil)

Y POR SOBRE TODO... LA MAS IMPORTANTE:

¿Que opinan, que creen del sueño de Iker, que significa para uds?

Muchas preguntas, muchos lectores, una cada uno o varias o todas por lector no importa, yo respondere (aunque no revele nada) a todos los comentarios... y sí... lo digo para que los q leen y no comenten se animen, yo no dejaria de molestarlos si leyera sus fics

-Baco.- dijo Luxed.- Dos cosas: rompe el celular al terminar esta llamada o te encontrarán los expedicionarios. Lo segundo es que necesitamos un lugar seguro de encuentro.- un silencio.- Perfecto.

-¿Entonces?- preguntó ansioso Iker, tendiéndole una mano para que le diera el teléfono.

-Nos veremos junto al lago que hay en Provo, en una orilla donde un barco pesquero se hundió incendiado.

Después de esta aclaración, y de destruir el celular, se dirigieron a paso veloz hacia Provo.

Iker se sentía desilusionado por Gregorio. Aunque sabía que existía una mínima oportunidad de que siguiera de su lado, debía ser realista y empezar a temerle. Bajo su apariencia de lobo, sus ojos reflejaban la ansiedad.

Llegaron a las diez de la noche a un pequeño parque descuidado y cerrado, donde había algunos muelles de madera ya carcomidos. Junto a un árbol muy roído y seco, se hallaba un hombre con músculos pero flaco, su cabeza a rape lo hacia parecer joven y sus pobladas cejas eran de un extraño y familiar tono negro. Tenía una mano en un bolsillo de su gabardina negra de tela y en la otra tenía un encendedor de plata.

El extraño, posiblemente Baco, miraba curioso a Iker, que en su forma de lobo era intimidante.

Iker adoptó su forma humana y se vistió. Estrechó la mano de Baco que no dejaba de mirarlo y luego la de Áltudo, a quien al parecer esperaba conocer desde hace tiempo.

-¡Eres un licántropo!- no fue una pregunta.

-Obviamente.- le responde Iker con sarcasmo.

Baco lo mira con frialdad. Se dirige luego a Lukas.

 

-Luxed ¿por qué eso de que me localizarán?- parecía intrigado.

-Nos han estado siguiendo unos monstruosos murciélagos.- dijo Iker con un tono hostil nada propio en él.

Por alguna razón, Baco no le agradaba.

Se hizo un silencio en medio de las miradas asesinas que se dirigían Baco e Iker. En medio de ese silencio se oyó un chillido.

El agudo sonido de esas voces obligó a Iker a voltearse.

-Tendremos que matarlos.- murmuró.

-Yo ayudaré a matarlos, pero ¿a quién?- dijo Baco con tono irónico.

-Vampiros.- les dijo Iker en voz baja, sin apartar la vista del cielo.

Unos vampiros, ya sin ropas para cubrirse del sol, salieron de la nada, saltando con las manos abiertas, como para abrazarlos.

Iker se abalanzó sobre los vampiros, pero antes de convertirse en hombre lobo observó la figura a la que había temido tanto.

El anciano de ropas extravagantes lo miraba fijamente, sonriendo.

Iker sintió como no podía transformarse. Un vampiro le golpeó y lo dejo en el suelo. Iker ahora estaba debajo de un vampiro que estaba listo para morderlo. Miró a su derecha y vio a Luxed y a Áltudo pelear con tres vampiros a la vez. Dirigió sus ojos arriba y apreció una chispa roja saltando por los aires, luego una gran llamarada que iba hacia él

El vampiro retrocedió quemado por las abrasadoras llamas que le lanzó Baco.

Luego, este mismo accionó el encendedor de nuevo y arremetió contra cinco vampiros a la vez.

Iker se quedó tumbado, temeroso de atacar a sus amigos. Se atrevió a levantar la cabeza para ver a Mendax, quien había cambiado su sonrisa por una seria consternación, mirando a Baco y a Iker intermitentemente.

Aunque los vampiros peleaban en perfecta sincronía, iban perdiendo la batalla gracias a la mutación de Baco.

Mendax huyó con un vampiro mientras los otros se consumían en el suelo. Algunos saltaron el río, pero Iker sabía que en agua no sobrevivirían.

-¡Vámonos!- gritó Baco.

Iker, que sentía más relajados sus músculos con la partida de Mendax, se incorporó y se transformó para seguirles el paso.

Después de correr por media hora, durante la cual Virlopus sentía sus pulmones perforándole la ancha espalda, llegaron a un muelle apartado y abandonado.

Iker volvió a su forma humana y, desnudo como estaba ahora, exigió:

-¡Eres un flameus!- le gritó a su salvador. Luego miró a Luxed.- ¿Por qué no me lo dijiste, Lukas?

-¿Es importante?- respondió este, restándole importancia.

-¿Qué tiene que sea un flameus?- preguntó Áltudo, perplejo.- Él te salvo. ¿No sabes decir gracias?

Lukas parecía tranquilo en ese lugar, Áltudo desconcertado, Iker enfadado y Baco
curioso.

-¿Por casualidad te llamas Virlopus?- preguntó.

-Que te interesa.- espetó Iker.

-Sí.- afirmó Luxed.- Se llama Virlopus tercero en su forma lobuna.

Baco parecía complacido con esa respuesta. Sonrió y miró a Iker como si fuera la primera vez.

-¿Mi hermano ya te encontró, Virlopus tercero?- le preguntó con una ceja levantada.

Iker no entendió esa pregunta hasta que se fijo en la ceja alzada de su receptor. Entonces supo donde había visto ese color negro.

-¿Ignus
? ¿Ignus es tu hermano?- preguntó Iker, ahora menos enojado y más sorprendido.

 

Baco pronunció más su sonrisa y asintió lentamente con la cabeza.

-Hermanastro de hecho. Su padre tuvo amoríos con otra mutante que no era una flameus. Con el choque de ambos genes tenía que tener un poder único, pero como el de los flameus es un gen dominante se me transmitió a medias.

-¿A medias?- preguntó Iker, atontado.

-No puedo crear fuego como los demás, sólo lo domino.- aclaró.

Iker se quedó con la boca abierta. El hermanastro de su mayor enemigo era como él: único entre los de su especie. Iker miró la exagerada sonrisa de Baco y de repente, sin previo aviso, lo abrazó.

Baco cambió su expresión, ahora era de consternación, pero una vez pasado el impacto de aquella reacción le devolvió el abrazo.

-Bien. Ahora a conocer a los demás.- dijo una vez se hubieron separado.

Iker se limpió las lágrimas que le salieron sin que nadie lo viera. Ahora que lo pensaba, debió resultar incómodo para Baco abrazar a un hombre desnudo. Sacó su último par de pantalones del bolso.

Los demás se pusieron en camino mientras se vestía.

-¿Quiénes son los demás?- dijo Áltudo más adelante, a Lukas que iba junto a él. Baco iba más adelante.

-Son un grupo de mutantes que esperan la resurrección de La Orden Mutante.- explicó excitado Lukas.

-No todos buscan ese gran renacimiento.- aclaró Baco.- Algunos buscan sólo protección.

Lukas se calló. Y a pesar de ser un alivió no oír esa irritante voz, a Iker le pareció esperanzador que hubiera mutantes que quisieran rescatar a La Orden.

Baco los condujo a una bodega de apariencia normal, sin embargo por dentro se notaba que estaba conectada con las otras diez que tenía a los lados.

¿Cómo hicieron eso? ¿Quién fue el genio que lo hizo? Iker nunca se enteró.

-Sospechamos que fue uno de los mutantes históricos.- dijo un muchacho pelirrojo que estaba sentado a una mesa de póker jugando con otros mutantes.- Chicos, entre más traten de ocultarlo, más me lo revelan

Iker dejó de mirar a ese joven. Baco ahora se hallaba a su lado con una sonrisa.

-Es Verum.- explicó.- Nunca ha dicho su nombre real.

-¿Y qué hace?- preguntó Iker, curioso de ver a un grupo de mutantes, todos distintos, en un solo lugar.

-Mm
Algo así como leer mentes.- dijo.

-¿Algo así
?- inquirió Iker.

-Que luego te explique él.- dijo.

Siguieron caminando por el inmenso almacén, viendo a los nuevos integrantes. Como mínimo debía haber unos trescientos mutantes allí.

-Hay nuevos.- dijo excitado Luxed, quien parecía no irritar a Baco. Para Iker, eso era una hazaña inmensa.

Una caja de cartón llena de cosas pasó volando frente a Iker. Luego de recuperarse de la sorpresa, y de que le dijeran el poder de la mutante que hizo aquello, se sintió en el paraíso.

-Baco. ¿Quiénes son ellos dos?- dijo una niña de al menos trece años.

-Amy, él es Áltudo. De quien te hablé.- le dijo rápidamente Luxed, colocándose junto a Baco.

-¡¡Luk!!- exclamó la joven como si hubiera visto a su hermano que se marchó a la guerra.

-¿Qué tal pequeña?- le dijo con cariño.- Ellos son Áltudo.- y lo señaló, este respondió con un saludo de la mano.- Y él otro es Iker.- Iker le tendió la mano a la niña.

-Un gusto.- le dijo la niña de manera confianzuda.

 

-¿También eres mutante?- preguntó Iker excitado, sin soltarle la mano y atrayéndola un poco hacia él.- ¿Cuál es tu poder?

La niña se asustó un poco por esa reacción tan emocionada. Le afirmó con la cabeza, medio divertida y medio asustada. Baco rió por lo bajo.

-Amy
o Arcis como prefiere llamarse, es capaz de
mejor muéstrale.- empezó Baco con su singular sonrisa.

Iker, que aún sujetaba a la niña de la mano, empezó a sentirse débil, sus músculos se contrajeron y se cansaron. Al poco tiempo Arcis lo soltó, tomó un sillón que parecía confortable y lo lanzó diez metros sobre su cabeza. Iker, al perder el contacto con la niña, comenzó a sentirse bien, aunque agotado. La niña le tocó el rostro con una sonrisa e Iker recuperó sus fuerzas.

-¡Amy tiene el don de quitarle las fuerzas a quienes toca, la absorbe y se hace más fuerte, y puede hacerlo en viceversa!- explicó Lukas tan rápido que Iker se quedó sin aire tan sólo de oírlo.

-Su hermana también tiene potencial.- dijo Baco.

-¿Cania?- preguntó Áltudo curioso.- Lukas me ha hablado mucho de ella.

-¿A sí?- inquirió una voz detrás de Lukas.

Este al oír esa voz se enderezó como si fuera un rayo, se volteó lentamente y encontró un rostro enmarcado por una cabellera dorada, igual a la de la niña. La adolescente de cuatro años más que su hermana le lanzaba miradas asesinas a Luxed, quien abrió la boca tratando de decir algo, pero al parecer entró en shock.

-¡¿Dónde has estado Lukas Mateo Egea?!- le gritó la muchacha.

Era linda, según vio Iker, su cara que no era nada común se embellecía con los ojos verde oscuro que denotaban simpatía, sencillez y por sobre todo una inocencia y una capacidad de amar que la hacia hermosa. Su cuerpo no era una escultura andante, pero tampoco estaba mal.

-Yo
ehhh
este
- empezó Luxed con una contrariedad extraña.

Al ver que Lukas no podía hablar, Baco decidió hacer las presentaciones.

-Eddyth. Ellos son Áltudo y Iker.- pronunció como si fueran de la realeza.- Muchachos, ella es Eddyth Moon.

-Llámenme Cania. Odio Eddyth.- dijo más calmada, recalcando la palabra "odio".

Pasó junto a Lukas y saludó con un beso a Áltudo y a Iker, a ambos los inspeccionó sin reservas, con total descaro de arriba a abajo ante la mirada enojada y perpleja de Lukas.

Iker sonrió ante esa definitiva muestra de rencor femenino. No sabía que sucedió entre Cania y Luxed, pero no le importó. En ese momento Iker era feliz.

-Soy Virlopus tercero. Actual jefe de La Orden mutante.- sentenció para ver si Cania actuaba igual que Lukas con ese tema.

Cania dejó su vendetta por el momento y se quedó observando a Iker, estupefacta.

-¿Y eso a mí que?- dijo con indiferencia.

-¡No empieces!- gritó Lukas, que al parecer salió de su ensimismamiento al oírla decir eso.

Baco sonrió y diciéndole a la niña que los siguiera para que pudiera escapar de los dos enamorados, condució a Iker y a Áltudo por el almacén para conocer a más mutantes.

-Como en los viejos tiempos.- exclamó con júbilo.

-¿Y eso te alegra?- preguntó Amy.- Yo albergaba esperanzas de que Cania se reconciliara con Luk cuando regresara, no que se pusieran a pelear por la misma estupidez de siempre.

 

-¿Estupidez?- repitió Iker.

Si ellos peleaban por diferencias a lo referente a La Orden, a Iker le importaba, porque no quería que revelara algún secreto confiado a Lukas por error.

-Lukas ha soñado con encontrar al líder de La Orden desde que llegó aquí y se lo conté hace tres años.- explicó Baco.

-Mi hermana y yo llevábamos más tiempo aquí. Cuando él llegó se enamoraron y salieron un tiempo.- siguió Amy.

-Pero a Cania nunca le interesó el asunto de La Orden. Si creía que existió, pero dice que se extinguió.- prosiguió Baco.

-Pero al parecer Lukas le trajo pruebas.- se emocionó Amy.

Iker se sintió avergonzado de haber empezado una disputa de pareja y se mordió el labio. El entusiasmo de la pequeña lo hacia sentir peor.

Baco los condujo a un pequeño cuarto, cuyas paredes eran sábanas colgadas de las vigas de la segunda e improvisada planta. En aquella habitación había dos mutantes y cuatro camas.

-¡Sensum, Verum!- gritó para llamarlos. Iker vio al chico que jugaba póker hace rato.

Los dos se levantaron de sus camas, donde estaban acostados con los pies contra la única pared de metal.

-Ustedes otra vez. Soy Verum.- dijo el que jugaba póker.

Los chicos parecían rondar entre los dieciocho y veinte años.

-Yo soy Sensum.- dijo el otro.

Iker se asustó al ver a este último tomar rápidamente a Áltudo y correrlo de su sitio, donde un segundo después cayó un globo de agua.

Sensum parecía un psicópata. Sus ojos saltones y su sonrisa sincera asustaban. Para empeorar esa imagen, tenía un cabello largo que saltaba en todas direcciones, de color castaño oscuro casi negro. Su delicada mandíbula contrastaba con su ancha frente. El tipo parecía salido del manicomio.

Verum en cambio era pelirrojo, con el cabello recogido en una cola de caballo pequeña y dos mechones enmarcándole la cara delgada y firme, tenía unos ojos color miel y una nariz gruesa y chata. Parecía el representante clásico de una banda de rock.

De la nada, Verum comenzó a reír. Iker no entendía porque hasta que dijo:

-Iker te cree un extraño Sensum. Y Áltudo está aterrado de todo esto.- la afirmación era correcta, pero no entendía aún como sabía ese tipo de cosas con mirar a la gente si su poder no era exactamente leer mentes.

-Verum, Sensum. Explíquenles sus poderes por favor.- les solicitó Baco.

Verum comenzó.

-Yo puedo saber cuando la gente miente. Y si la persona está transmitiendo sus pensamientos muy fuertemente (me refiero a que intenta comunicarse telepáticamente como un idiota o simplemente sus ondas cerebrales experimentan una fuerte reacción) puedo leerle la mente en ese caso exclusivo.- recitó.

-Yo siento el peligro.- sentenció simplemente Sensum.- También puedo percibir el movimiento.

"Eso explica el aspecto de lunático" pensó Iker para hacer una prueba. Funcionó, Verum soltó a las risas. Ahora Iker entendía como le contestó las preguntas en la entrada. Él moría por tener alguna respuesta y Verum debió percibirlo.

-Vamos. Aún queda mucha familia.- dijo Baco con su júbilo.

Siguieron caminando por aquella bodega hasta encontrar una habitación ocupada por dos mujeres de veinte años de edad.

Parecía que discutían.

-Mejor no molestamos.- dijo Baco.- Ellas son Claritas y Clipeus. Hermanas. La primera absorbe la luz y la puede utilizar y la segunda transforma ondas sensoriales en una especie de energía física.- explicó rápidamente.

 

Pasaron el resto de la noche presentando a los demás hasta que era tan tarde que decidieron dormir.

La noticia de que Iker, el líder de La Orden estaba en la bodega se propago y pronto, se renovó la esperanza.

Yo no queria decirle a Frank q habia acertado con Baco, fue mi prima...

Las preguntas...:

¿Que opinan de Baco, Arcis, Cania, Sensum, Verum?

¿Que creen que pasara ahora?

¿Que me dicen sobre la historia de Baco?

¿Cual creen uds q es el poder de Cania?

¿Se esperaban ese nombre en un cap? (Fijo si)

Y bueno no se me ocurren mas preguntas... ahi se va...

El prox cap se llamará "El espía"

Gracias!!!!!!!!!

Iker despertó en una habitación que compartía con Baco, quien dormitaba en su hamaca placidamente. Iker decidió salir de la habitación sin hacer ruido, pero al intentar escapar.

-Veo que despertaste.- dijo Baco con los ojos cerrados.

Iker, ante el aparente interés de Baco mostrado por sus actividades de los últimos seis días, intentó ser educado, pero no lo logró.

-Sí
- dijo cortésmente.- ¿Por qué estás tan interesado en mí? Me han dicho que nunca compartiste tu habitación, pero llegué yo y mírate. Me alojaste contigo.- esta vez saltaba la frialdad.

Baco saltó de la hamaca y se colocó junto a Iker, que era cuatro centímetros más alto, pero eso no lo desalentaba.

-No puedo ocultar que tengo un macabro interés en lo referente a La Orden Mutante.- sentenció con su sonrisa, pero serio.

-¿Y me tienes aquí porque
?- preguntó Iker.

-Porque eres el líder y sabes cosas que es mejor que los demás no sepan. Además de que quiero saberlas
- dijo.- Admítelo: Conmigo convencerás a todos de unirse a La Orden.

Iker sabía que estaba en lo cierto, pero su obsesionado interés le daba miedo y no quería decírselo.

-Podría sin ti.- declaró.- Ellos saben como consumir su vida.

-Algunos dudan sobre lo que consumen.- dijo Baco.

Iker se fue con paso disidido. Miró a los mutantes, algunos no podían tener otra cara que no fuera de tristeza, otros reían abriéndole los brazos a su nueva vida.

La música comenzó a sonar, una canción que los mutantes en todo el mundo han oído por las miles de protestas políticas: "Ellos no viven, sólo nos quitan la vida".

 

Socio sigue mi viaje enrola y prende,

Verdad que este mundo esta bien al garete, enciende

Ahora dime que tú sientes

¿Estamos fumando vida o estamos fumando muerte?

Entendió la frase de Baco... y se dirigió a hablar con él. Lo encontró jugando naipes con Verum.

-¿Tienes un As?- preguntó Verum.

-No.- declaró Baco.

-Mentiroso.- murmuró Verum.

-¿Sabes? No se porque me molesto en jugar contigo si siempre sabes cuando miento.- dijo enfadado Baco. Luego vio a Iker.- ¿Quieres hablar?- le preguntó.

-Sí.- afirmó Iker con un hilo de voz.

Verum se fue e Iker tomó su asiento. Baco preguntó que lo hizo cambiar de opinión, a lo cual Iker no contestó.

-¿Cuándo les dirás que quiero formar La Orden de nuevo?- inquirió Iker apenas sentándose.

 

La canción cambió. Iker dudó al oír.

Estaré pidiendo mucho con un poco de lealtad

No me hablen de confianza a caso se olvidaron que...

Un santo era san pedrooo y negó a su maestro yeee

Un santo era san pedrooo y negó a su maestro yeee

-Buena elección de canciones.- dijo Iker.- Cada vez pienso más en no hablar.

Baco relajó su sonrisa. Parecía que esa canción le recordaba algo.

-Ni mi familia pudo confiar en mí.- dijo con tristeza. Ya elegí a quien traicionar, no volveré a hacerlo.- luego regresó su sonrisa.- Además cuando aparece alguien que no es de fiar, sabré
y sabrás cuando miente.- y señaló a Verum.

Iker supo a que se refería. Ese grupo de mutantes no aceptaba a cualquiera, a pesar de que cada día llegaban más y más.

-Bien
- y empezó a contarle los secretos del líder de La Orden.

Conforme hablaba, la canción cambió.

Entonces tú me dices que lo que hizo Cristo fue en vano,

Lo escupieron, lo empujaron lo crucificaron,

Para salvarnos si lo aceptamos, y tu dices que la Biblia no nos esta hablando claro, es el infierno ardiente, el crujir de Diente y te juro que existe vida después de la muerte, las

Madres lloran porque este tiempo esta difícil pues claro si

Estamos viviendo el Apocalipsis

Ahora que he demostrado que confío en ti
¿Por qué quieres ayudarme?

-Porque
- cantó al mismo tiempo.

Y se siente el

Imperio de el anticristo...

El día siguió con música a todo volumen. Era increíble como nadie fuera oía nada.

No suelte ese juego por sus hijos

Mire que no es juego

Que del cielo va a caer fuego

Que consumirá todo lo que después de las trompetas quede vivo

A las tres de la tarde, Baco se paró en una zona alta para hablar.

-¡Mutantes! ¡Tenemos la oportunidad de servir a La Orden Mutante! ¡Y no sólo eso, sino que reintegrarla como la nueva Orden!- sus gritos alegraban a la multitud.- Y recuerden
- y volvió a seguir la letra de la canción

No tengo panas, ni hermano, ni hermana

Yo solo doy cara

Todos pensaron en el porque de esa frase. Al tiempo los murmullos y gritos llenaron el ambiente. Nadie entendía lo que quería decir, hasta que Iker habló.

-Lo que quiere decir que La Orden no los obligará a hacer nada
- e Iker, que también conocía esa canción, cantó.

Ya estoy tan loco que no me importa lo que me pase

Son dos caminos y una sola decisión tú haces

Y al parecer entendieron la idea.

Al día siguiente toda la bodega era parte de La Orden, bajo cinco líderes: Iker, Baco, Áltudo, Luxed y Cania, que no aceptó un puesto inferior al de Luxed.

-Lo que haremos será atacar a los vampiros en Colorado.- dijo Iker.

-¿Quieres llevar a todos a una terrible muerte?- sentenció Cania.

Lukas la miró con desesperación. Iker y Baco la miraron y dijeron al mismo tiempo:

-"Son dos caminos y una sola decisión tú haces"

-¿Y eso significa
?- preguntó Cania dándole vueltas a la cabeza.

 

-¡SIGNIFICA QUE LA ORDEN NO LOS OBLIGARÁ A PELEAR! ¡PELEA EL QUE QUIERA PELEAR!- gritó Lukas, mostrando por primera vez decisión ante Cania.

Cania se cayó después de ese griterío, pero no dejó de mirar con rabia a Lukas, que tenía una cara de perros.

Áltudo, Iker y Baco decidieron no apelar en esa disputa. Iker aún no entendía porque aceptó a Cania en esa especie de consejo.

Saliendo de esa reunión, Áltudo acorraló a Iker.

-¿Me lo dirás?- inquirió.

-¿Qué cosa?- preguntó Iker, aunque sabía la respuesta.

-¡La visión!- dijo exasperado.

-No me lo has sacado en casi tres semanas y ¿esperas que te lo diga hoy?- dijo como si no diera crédito a sus oídos.- Desde que estamos aquí me preguntas todos los días, como si fuera a suavizarme.

Áltudo sin embargo, parecía decidido a sonsacarle algo esa vez.

-¿Al menos me dirás la apariencia del Crónix?- rogó.- Estoy seguro de que tiene que ver conmigo.

Iker suspiró y sonrió, al parecer el extraño objeto había obsesionado a Áltudo. Iker vio sus ojos, que brillaban ante la expectativa de que le contara algo. Iker incluso vio un aventaja en contarle.

-El Crónix es algo así como un brazalete que cubre todo un antebrazo,- empezó a explicar.- es gris, tiene tres pantallas que te dicen el año el día con mes y la hora. También posee una esfera que te dice cuantos años tienes.

-¿Eso es todo?- preguntó Áltudo ansioso.

Iker asintió con una sonrisa. Al parecer le divertía la idea de Áltudo sobre la profecía.

Áltudo se alejó, de hecho saltó hacia una viga del techo. Iker pronto tuvo a Verum a su lado.

-Creí que le mentirías.- dijo este.

-¿Cómo sabes que no mentí?- le preguntó Iker.

Verum lo miró con una enorme sonrisa.

-Siempre que te pregunta yo estoy presente. Por si no lo has notado, Áltudo se lleva muy bien conmigo y con Sensum.- dijo.- Cuando le dices que no le revelaras nada, eres firme, a veces noto que cierras el puño y abres mucho los ojos. Eso significa que te enojas de la necia pregunta.

Iker se cayó ante ese análisis. Era cierto en cada detalle.

-Sin embargo cuando le hablaste del Crónix.- prosiguió Verum.- Reíste sinceramente al ver su sonrisa que declaraba una obvia ansiedad. Te reíste de su afición lo que demuestra que no le revelaste una cosa: el Crónix no tiene nada que ver con él. Estabas relajado y sin embargo noté que tu sonrisa se ensanchó en determinado momento, pero la conversación no cambió su rumbo, lo que quiere decir que pensaste algo que te hizo feliz, pero como no dudaste ni te trabaste en la conversación especulo que revelarle algo del Crónix puede ayudar a que la profecía se cumpla. Pero que, como seguro sabes, él no lo usará.

Iker se asombró de todo lo que Verum dedujo, correctamente, sólo con mirarlo mientras hablaba.

Al día siguiente Iker anunciaba los planes de ataque mientras sonaba otra canción.

Somos tarjetas de tiro al blanco

La amenaza del hombre blanco

Porque seguimos en crecimiento

La lucha no para, ¿me escuchaste bien?

La lucha no para, pongo mi mente a correr

Superando toda trampa ideológica

Que impone este circuito de poder

Su ley es ciega, sorda y muda

Hijos de Pilatos y Judas...

 

Sensum apareció corriendo en la tarima en la que Iker hablaba y lo tiró al suelo mientras una bala violeta surcaba la bodega hacia el lugar donde segundos antes, estaba el líder de La Orden.

Un mutante salió corriendo del almacén. Pero de inmediato. Nadie sabía que hacer. Iker se levantó y olfateó en dirección a ese sujeto.

-¡Un vampiro!- gritó.

Sucedió entonces. Una mujer de cabellos dorados gritó, y el vampiro se derrumbó en el suelo, tapándose los oídos, aunque no era el único, todos se tapaban los oídos ante la onda sonora que se expandía por la bodega.

Esta va para recomendaciones:

Carpe Diem:viviendo la fuerza interna... de majo cochis (merodeatica) Lleva dos caps y son cortitos y ademas, si son como yo (hombre) se enamoraran de la protagonista...

La magia de lo real de Frank06 (merodeatico) un cap, conosco bien a los personajes y son fantasticos

Ahora un asuntito:

Estaran de acuerdo conmigo que he creado un universo muy completo que no puedo explotar en un sólo fic, así que he decidido crear una segunda parte más misteriosa y en la que habrá muchas sorpresas en lo referente a los personajes que en este fic son principales, y también verán a los terceros (los que sólo son mencionados). Eso sí, quiero saber si les gusta la idea, porque este fic es mi más querido fic y quisiera que TODOS los que lo leen aprueben el proyecto... Ya el segundo fic está diseñado y poseo el prólogo y el título escrito... pero quiero su opinión que de todas formas, yo soy el autor, pero no el dueño ni alma del fic, el dueño es el prodpio fic y el alma ustedes que lo leen... así que bueno:

¿Qué opinan? ¿Segunda parte?

Falta poco para que la evolución termine........

Las preguntas:

¿Quien era o que queria, en su opinion ese vampiro?

Sabiendo q Verum inspecciona las intenciones de los que entran en la bodega: ¿Confian en el por no alertar antes de las intenciones del vampiro?

¿Que les parecio la muestra del poder de Verum al inspeccionar a Iker, y que creen que hara con la informacion?

¿Donde esta el Crónix, pregunto de nuevo xq ahora saben como luce?

¿Que opinan del "consejo"?

¿Que les parecieron las canciones que puse? ¿Conocen alguna?

¿Que creen que pasara entre Luxed-Cania?

¿Baco, alguna objecion o duda?

¿Que opinan de las nuevas amistades de Áltudo?

¿Que creen que es la vision? (pregunto en base a la nueva informacion)

¿Puse muchas preguntas?

El proximo cap se llamara: "No tengo aun el titulo" ¿que les parece?

La evolución está llegando a su fin...

GRACIAS!!!!!!!!!

Iker bajó de la tarima en la que se había encaramado y caminó rápidamente hacia Verum, Luxed ya estaba junto a él y Sensum también. Para desgracia de Iker, Luxed no entendía la gravedad del asunto

Welcome to the planet

Welcome to the existente

Everyone`s here

Everyone`s here

Everybody`s watching you now

Everybody waits for you now

Wath happens next?

Wath happens next?

-¿Por qué cambiaste la música?- preguntó al oír el nuevo repertorio.

-Porque creo que es nuestro turno.- respondió Verum con una sonrisa.

 

-Dirás tu turno.- espetó Lukas.

-Ayer puse tus canciones favoritas, hoy nos toca a otros, no a todos les gusta la misma música Lukas.- dijo Verum.

Iker se estresó, iba a hablar muy seriamente con Verum y Luxed sacaba a relucir sus gustos musicales.

-¡Cállense! La música está bien, deberían expandir sus gustos.- los silenció Iker.- Lukas, vete de aquí. Sensumtútambién. Verum, hablemos.

Sensum y Lukas se fueron. Verumobservó a Iker, que parecía furioso.

-¿Por qué no nos advertiste de ese vampiro?- preguntó.

-Usaba gafas, sombrero y gabardina.- empezó a contestarle.- No pude leerle el rostro y de todas formas, cuando se piensa cometer un intento de asesinato la mente envía señales muy obvias de lo que planea. Cuando entró no quería matarte.

I dare you to move

I dare you to move

I dare you to lift yourself up off the floor

I dare you to move

I dare you to move

Like today never happened

Today never happened before

Iker le miró a los ojos, intentando leer la verdad en ellos, pero Verum era el mejor mentiroso de la faz de la Tierra.

-¿En serio?- se limitó a inquirir, humillado.

-Sí.- le respondió Verum.

-Igual no podré confiar en ti.- le dijo Iker.- Lo lamento, pero tendré que echarte.

Verum sonrió.

-Sé que lo lamentas.- se limitó a decir y se alejó.

Iker se quedó estático, Verum se volvió a medio camino y le gritó.

-Pero si me echas de aquí le diré a Áltudo todo lo que descubrí en tu rostro la última vez que hablaron.- amenazó.

-¡¿Qué?!- gritó Iker, incrédulo.

-No quería llegar a esto.- dijo Verum.

Welcome to the fallout

Welcome to the resistance

The tension is here

The tension is here

Between who you are and who you could be

Iker cedió ante la extorsión. Sólo puso una condición: "¡Descubre todo lo que puedas de ese monstruo!".

El vampiro fue llevado a una sala posterior, igual de gris y mal iluminada que la bodega, pero definitivamente menos alegre. Una mutante pelirroja llamada Claritas entró en la sala y con un rápido movimiento de la mano, iluminó la sala con una esfera de luz.

En la mesa de metal sentaron a Verum de un lado y al vampiro de otro.

Yeah I'm walking on a tightrope
I'm wrapped up in vines
I think we'll make it out
But you just gotta give me time
Strike me down with lightning
Let me feel you in my veins
I wanna let you know how much I feel your pain
Today is a winding road that's taking me to places that I didn't want to go

-Así me siento en estos momentos.- expresó Verum al oír la canción.

-Empieza.- le ordenó Iker.

Verum miró directo a los ojos del vampiro: humanos aún.

-¿Quién eres?- preguntó.

A Iker le pareció una estúpida pregunta.

-Me llamo Roderick Winds.- respondió.

-¿Miente?- preguntó Iker.

-No.- le respondió Verum, y luego continuó con Roderick.- ¿A qué venías?

 

Iker no lo soportó, los brazos que tenía cruzados se tensaron al gritar.

-¡A matarme! ¿No es obvio?- le gritó a Verum.

Verum se levantó y miró directo a los ojos a Iker.

-Escúchame Iker. Tú no eres Genex, y tu abuelo, según dicen, tenía problemas de personalidad.- le espetó con odio.- Déjame hacer mi trabajo.

Ante esas acusaciones, de las cuales Iker no estaba enterado, se cayó y dejó proseguir a Verum.

-Cuando una persona tiene intenciones anticipadas de matar su mente genera ondas muy rápidas y fuertes- explicó.- fáciles de leer. Tú no venías a matar a Iker, o tu cerebro lo habría gritado.

Unos tres segundos de silencio.

-Aliviado ¿eh?- dijo triunfal, Verum.- Y al parecer no es un alivio periódico, es total (lo noto porque tu cara se relajó, se ve más humana y tus ojos están descansados). Incluso ahora, que lo explico, no se tensan por la preocupación; lo que significa que no crees que vuelva a sospechar de ti. Un asesino real siempre está preocupado por ser descubierto, pero tú no. No venías a matar Roderick

Iker se sorprendió de todo lo que Verum veía en una cara, cosas imperceptibles para él.

-¿Qué querías de La Orden?- preguntó Verum.- Interesante

-¿Qué pasó?- inquirió ansioso Iker.

-Cuando mencioné "La Orden", su labio superior se levantó y su nariz se arrugó, también perdió el contacto visual unos segundos:- explicó.- le repugna la sola mención de La Orden.

-¡Claro que me repugna! ¡No lo oculto! La odio al igual que a todos los mutantes.- gritó Roderick.

-Cerraste el puño y tu cara se contrajo más cuando mencionaste "mutantes". Nos odias; cierto.- declaró Verum, para Iker esa afirmación era obvia.- Eres un expedicionario.

Iker se sorprendió. Tres segundo de silencio. El vampiro seguía impresionado y sorprendido por esa afirmación. Luego estalló en carcajadas negando con la cabeza por no poder hablar.

-No mientas.- dijo Verum.- Primero: tu sorpresa duró más de un segundo
Es falsa. Segundo: con tus risas no te salen arrugas alrededor de los ojos
también son falsas. Y tercero: después de la sorpresa real, volviste a cerrar el puño
El enojo de un mentiroso al ser descubierto.

Iker vio el puño del hombre, lo volvió a cerrar. Había sido descubierto otra vez.

-Tu hermano te manda saludos.- se limitó a decir.- Y Kiara espera verte Virlopus.

We want more than this world's got to offer
We want more than this world's got to offer
We want more than the wars of our father's
And everything inside screams for second life
We were meant to live for so much more
Have we lost ourselves?
We were meant to live for so much more
Have we lost ourselves?
We were meant to live for so much more
Have we lost ourselves?
We were meant to live
We were meant to live!

Hasta Iker notó la lágrima que salió del rostro de Verum. También él se sentía abrasado por una ira interna, una culpa y, más que nada, por la misma canción que taladró su corazón.

-Tú eras el sujeto de la otra gabardina.- afirmó Iker.

-Sí.- le confirmó.

-¡Desde ahí querías matarme!- gritó Iker.

Sin poder contenerse, Iker se abalanzó sobre el vampiro, pero Verum se interpuso y lo calmó.

 

-Él no quería matarte.- dijo.- Cuando lo acusaste, se sorprendió y se asustó. No iba a lastimarte, si hubiera querido matarte no habría demostrado miedo.

Iker se calmó, se sentó en una caja de madera mientras oía la música, que cada vez le recordaba más su monstruoso pasado.

I've been thinkin' 'bout the meaning of resistance
Of a world beyond our own
And suddenly the infinite and penitent
Began to look like home

-¿Qué querías hacer con el gen mutante en Nuevo México?- preguntó Iker sin levantar la vista.

-Matar a Gragorio.- contestó Roderick.

-¿Miente?- Iker estaba ansioso.

-No. Para nada.- negó Verum.

-¿Con quién estás?- preguntó Iker.

-No estoy con los vampiros.- aseguró.- De hecho quiero que sean los primeros en morir, luego seguirá esta bodega.

-Odias profundamente a los vampiros.- dijo Verum.- los odias por transformarte en mutante sin que tú quisieras.

-Exacto.- afirmó con desprecio.

Iker estaba exhausto, sin saber que pensar o que hacer.

Voy haciendo mis planes
Voy sabiendo quien soy
Voy buscando mi parte
Voy logrando el control

-¿Por qué me disparaste?- preguntó Iker, alzando la mirada, cansado.

-Te recordé más joven, cuando maté a tu madre.- dijo con una sonrisa maligna.

Iker volvió a saltar hacia el vampiro. Verum lo detuvo con más dificultad esta vez.

-También recuerdo claramente cuando capturé a tu hermano Verum.- dijo con malevolencia.

These are the chronicles of life and death
and everything between.
These are the stories of our lives
as fictional as they may seem.
You come in this world,
and you go out just the same.
Today could be the best day of your life.

Verum reaccionó igual que Iker. En menos de un minuto, Roderick estaba morado.

Baco llegó y los apartó.

-Así son nuestras vidas. Cada día puede ser peor.- dijo Baco.

Throw it away
Forget yesterday
We'll make the great escape
We won't hear a word they say
They don't know us anyway
Watch it burn
Let it die
Cause we are finally free tonight

Verum se calmó y continuó.

-¿Por qué Gregorio traicionó a Iker?- preguntó inexpresivo.

-Sólo él. Los demás lobos aún le quieren ayudar, pero Mendax los controla.- explicó Roderick.- Gregorio en cambio cree que Iker es un mal líder y que debe morir. Planea hacer una alianza con los vampiros en la cual La Orden se restaurará más poderosa para someter a los humanos.

-¿Verum
?- le apremió Baco.

-No miente.- dijo sin rastro de emoción alguna.

-¿Y qué quieres aquí?- preguntó Baco.

-Ayudarlos a matar a los vampiros y los lobos traidores.- dijo.

-¡Lobo!- gritó Iker.- Si me permiten, yo también le haré unas preguntas.- se inclinó sobre el expedicionario y preguntó.- ¿Dónde está Kiara?

- No sé donde se encuentra.- respondió.- Sólo la he visto una vez.

-Miente.- afirmó Verum.- Bueno en parte: no sabe donde está, pero de que tiene mucho contacto con ella lo tiene. Se sorprendió con la pregunta y respondió rápido, sin dudar, con la verdad. Pero luego esperó y dijo algo que le ayudara a confirmar su afirmación, por miedo a que no le creyeras y a que le hicieras más preguntas.

 

-Gracias Verum.- dijo Iker.- Si quieres ayudarnos dile todo a Verum.

-De acuerdo.- dijo.

In a world full of bitter pain,
and bitter doubts,
I was trying so hard to fit in,
Fit in, until I found out

La música pasaba mientras Verum escuchaba los ya libres pensamientos de Roderick. Pasaron dos minutos apenas, cuando Verum dijo:

-Estamos listos.

En primer lugar, quiero agradecer a mi lectora mas reciente: majo cochis, quien me ayudo con el nuevo repertorio musical (no pude ponerlas todas T_T), pues no quiero centrar mi fic en una cultura musical... asi que ahi esta: el nuevo material.... Eso me lleva a las preguntas:

¿Les gustaron estas canciones? ¿Conocen alguna?

Las canciones iban de acuerdo a lo que sentia uno o los tres personajes del interrogatorio, no solo los buenos... Tambien Baco cuando llego... Las hubiera traducido pero... QUE PEREZA!!!!!

Y las relacionadas con el cap:

¿Que creen que pasara ahora?

¿Que opinan de Roderick? ¿Confian en el?

¿Baco?

¿Tienen algo que decir en relacion a Kiara? ¿Que paso de ella?

¿Que les parece Verum y su pasado?

¿Que opinan de Gregorio y los otros lobos?

Recuerden que Roderick abrio su mente a Verum... al final del cap, Verum lo supo TODO... no hay mentiras de su parte... por ahora... Comenten y a los que no han contestado esta pregunta la repito:

¿Quieren segunda parte?

GRACIAS!!!!!

El resto del día lo pasaron con un mapa de Colorado, planeando la operación.

-Iker ¿por qué no te vas de aquí?- preguntaba Roderick cada vez que Iker opinaba.

-Porque soy el líder de La Orden.- respondía este fríamente.

-Pero no participarás en la pelea.- recitaba el interlocutor de Iker una y otra vez.

Iker sólo podía componer una cara cruda y furiosa cada vez que replicaba eso. Él no participaría, no podía arriesgarse a que Mendaz lo controlara. Aunque se hallaba más que dispuesto, pero La Orden decidió.

El día anterior a ese Iker se paró en la tarima y terminó su discurso, pidiéndole a quien quisiera que se uniera a La Orden. Cuando el noventa y nueve por ciento de los mutantes presentes afirmaron estar dentro, la siguiente pregunta estremeció al ochenta por ciento de los convencidos: ¿Quién peleará junto al consejo para destruir a los vampiros y liberar a los mutantes de Mendax?

Iker esperaba que todos quisieran ver muerto a Mendax, quien ha sido un mártir de los mutantes, pero uno abominable y cruel. Sin embargo el terror inspirado por uno de los mutantes más poderosos de todos, sumado al misterioso Leimes era una visión tétrica.

A pesar de que la mayoría aceptó, con miedo, pero con decisión todos dieron por hecho que el líder de La Orden no podía morir y que ir a la batalla podría dejarlo muy expuesto a los poderes de Mendax.

-¡Puede controlar a los licántropos!- gritó Luxed a la multitud.

Luego del alboroto general, todos votaron porque Iker no se presentara a la pelea.

-¿Por qué les dijiste?- le riñó Iker a Luxed después de haber quedado resuelto el problema.

-Porque no quiero que mueras sin ver la gloria de la nueva Orden.- respondió.

 

-Pero quería luchar.- espetó Iker, frustrado por el tono y la velocidad de Lukas.

Lukas sólo le sonrió e Iker no iba a pelear en la batalla final contra los vampiros.

Los planes estaban hechos. Había tres entradas fundamentales por las cuales los vampiros salían y entraban. Esos ductos de comunicación con el exterior serían emboscados a la luz del día para evitar un escape.

Pero Iker perdió interés en aquel plan, en el que él mismo había invertido tiempo.

Iker Lobato no participaría en la batalla final. Virlopus no estaría presente en la caída de los vampiros.

Todo estaba listo. Treinta y uno de octubre del 2065, un día para la historia mutante
otra vez. Aunque muy pocos recordaban la famosa batalla de los fantasmas, e Iker sólo podía decir que sabía lo que sucedió, pues no estuvo.

Treinta y uno de octubre del 2065: Todos en la bodega se preparaban para la gran batalla. La muerte de los vampiros estaba cerca.

Iker se dirigió en medio de la algarabía a Baco.

-Regresa ¿está bien?- le dijo tendiéndole la mano.

Baco sonrió, dejó su maletín en el suelo y le dio un abrazo a Iker.

-Si no regreso mandaré a alguien a decirte que Leimes está muerto.- dijo.

Iker sintió un revuelto de tripas. Quería ser él quien matara a Leimes. Ese mutante de los principios no podía seguir vivo. Y ahora que lo analizaba bien; pedir la muerte de dos mutantes ancestrales era pedir demasiado. Uno u otro se salvaría. Si ese era el caso, mejor que cayera Mendax, pero Iker no quería que la plaga vampiriza se esparciera.

Iker se soltó del abrazo de Baco y fue directo a una habitación donde tenían amordazado a Roderick.

El vampiro traidor estaba tendido en un catre, amarrado de pies y manos, con la boca tapada y perfectamente tranquilo.

Iker se le acercó y le quitó el mugriento trapo de la boca.

-No sé porque aún no escapas.- le dijo.

-Porque aquí estoy seguro. Además tengo un trabajo
- explicó.

-¡De los vampiros!- le acusó Iker.

-
con ustedes.- terminó.

-Hubieras podido escapar el mismo día que te atrapamos.- sentenció Iker.

-Tal vez.- dudó el vampiro con una macabra sonrisa.

-Tengo una pregunta: te has alimentado como vampiro estos últimos días, parecías muy acostumbrado a la sangre ¿Cuándo abandonaste a los expedicionarios?- inquirió Iker.

-Hace casi cuatro años.- respondió.

-¿Cómo te mordieron?- siguió preguntando Iker.

-¿Por qué te lo diría?- se burló Roderick.

Iker se acercó a él con un movimiento brusco y fiero, mostrando sus colmillos afilados y brillantes como el diamante. Su rostro se contorsionó y su nariz se aplastaba y alargaba para formar lentamente un morro.

-Está bien, está bien.- aceptó cobardemente.

Iker relajó sus músculos y se sentó en una posición más cómoda.

-Empieza.- le animó Iker.

-Yo y otros expedicionarios planeamos una especie de concierto para reunir multitudes cerca de lo que en esos tiempos sabíamos que era una zona habitada por vampiros.- recitó inexpresivamente.- Toda la ciudad asistió
sí, toda la ciudad
incluso aquellos que ya parecían no existir.

Iker ya estaba asqueado de ese relato y aún no comenzaba lo peor.

 

-Tal como lo avecinamos, los vampiros se sintieron sedientos por el sudor y el calor que pasaba allí. Cuando se suda el pulso aumenta. Los vampiros olieron toda esa sangre y aparecieron.

"Había una bomba en el terreno. Cuando vimos aparecer a los mutantes la activamos. Sin embargo muchos salieron vivos. Sabíamos que así sucedería y en el acto aparecimos a matar a los restantes. No sabíamos que eso no ayudaría. Sólo yo no traicioné las ideas de Vigil.

Terminó.

Iker lo comprendió de primera. Otro acto malvado para llegar a la casa blanca. Roderick y sus compañeros se convirtieron en mutantes esa noche. La diferencia era que Roderick no comprendía a los mutantes ni siquiera siendo uno de ellos. Él en serio los odiaba, no como algunos expedicionarios, que sólo les temían.

-Supongo que no eres ningún hipócrita.- sentenció Iker, pensativo.

-No.- se limitó a decir Roderick.- Quiero ir y matar vampiros.

-Lo lamento pero tú y yo no iremos. Tú mismo lo has dicho- le recitó rencorosamente.- "no participarás en la pelea".

Iker soltó del todo al expedicionario. Tenía conocimiento de que las cuerdas no lo detendrían. Sólo se sentaron a hablar.

-Sabes que jamás te perdonaré por lo de mi madre.

-Lo sé.- respondió Roderick a pesar de que no era una pregunta.

-Una cosa: ¿Qué pasó con el hermano de Verum?- preguntó curioso Iker.

Roderick soltó una risa disimulada.

-No debería decirte. Pero que más da.

"Verum se llama Mario- Iker casi se muere de risa, pero se contuvo.- su hermano gemelo José era un telépata. Entraba y salía de las mentes de todos. Era un peligro que los expedicionarios esperaban: ¡un telépata!

"Fuimos por él. Para serte sincero fuimos unos idiotas. Lo vigilamos unos días de cerca, pero al parecer percibió nuestras mentes. Sacó a su hermano de Nebraska lo más rápido que pudo. Cuando salió del aeropuerto lo emboscamos. Mario
Verum sabía todo: José le mostró todo

Iker se volcó de risa de la ineptitud de los expedicionarios. Como si todos los mutantes fueran iguales.

-La ley de Jorrín nos dice: "Ser mutante es ser único"- recitó Iker.- No puedes atrapar a todos los mutantes igualmente.

-Pero hay mutantes iguales.- replicó Roderick.- Vampiros
licántropos.

Un puño surgió casi de la nada golpeó el pómulo derecho del vampiro. Iker movía los dedos para estirarlos.

-No me lo recuerdes.- dijo.- Tal vez en esta pelea mueran las dos razas.

Iker apreciaba a los licántropos. Tenía como objetivo acabar con una o con las dos razas de ser posible. Siempre iba a acabar con los licántropos, pues no los dejaría morder a nadie. Pero pensar en matarlos le hacía sentir sucio.

-Aunque tal vez salve a los míos con una condición.- concluyó Iker.

-Igual siempre quedaré yo.- dijo Roderick.

Iker se rió profundamente.

-¿En serio crees que saldrás vivo de aquí?- preguntó burlón.

-Tú mismo lo dijiste: Ya hubiera podido escapar.- rectificó Roderick, riendo más que Iker, quien calló.


Ya no había ningún mutante. Ni un alma. Parecía que Iker había sido abandonado, solo con lo que más odiaba: mutantes de raza contagiosa.

Y había dos: él y Roderick, quien estaba en su habitación; la única en penumbra total. Iker sospechaba que en la noche intentaría huir.

 

Iker se aburría. Solo no tenía nada que hacer más que imaginar la monstruosa batalla que se desarrollaba.

Cayó dormido en su habitación. Al despertar era de noche.

Iker corrió a la habitación de Roderick, que ya no estaba.

-¡IDIOTA!- se gritó a si mismo.

El grito resonó como reclamos de sus compañeros lobos, de sus compañeros en La Orden, de Áltudo.

Un sonido. Un golpe al metal. De nuevo. Iker lo siguió, se quitó los pantalones y se transformó para mejorar su oído. Tomó los pantalones con el hocico.

Otro golpe, ahora detrás de él. Parecía que alguien afuera golpeaba la extensa bodega. Pero ¿cómo se movía tan rápido para llegar al otro extremo?

Iker atendió a ver si escuchaba varios sonidos a la vez. Peor solamente el mismo golpe, esta vez más cerca. Junto a la puerta principal.

De nuevo en el mismo lugar.

"¡Abran!" Oyó Iker. El grito no tenía el tono siseante de un vampiro, ni era la familiar voz de Ignus, tampoco nadie de La Orden hablaba con esa forma.

Iker corrió hasta la entrada y se transformó, se vistió y empujó la especie de portón

Un joven de su edad, de cabellos desordenados y castaños, que se acomodaban de manera perfecta y natural para darle un efecto hipnotizador. Su rostro lleno de vida, sus ojos castaño brillante resaltaban en la luz, su nariz era
perfecta y su boca tenía una sincera sonrisa.

Iker miró de arriba a bajo al visitante hasta posar su vista en el brazo derecho, donde una larga pulsera negra, pegada a su piel con pantallas dictaba la hora y una esfera con un solo número: 23

-Vamos.- dijo el desconocido.

Que les parecio...

El nombre de Verum y el de su hermano es por cierta persona... Cornamenta!!!!!!!!

Vamos directo con las preguntas:

¿Que les parecio el pasado de Verum? obvio que lo mostre desd eun solo punto de vista, no esta muy detallado

¿Querian o no que Roderick escapara? ¿Les gusto mi descicion?

¿Que creen que hara el expedicionario?

¿Querian q Iker participara en la pelea?

Ahora las mas esperadas:

¿Quien era el extraño? (y pregunto TODOS sus nombres)

¿Que queria?

¿Que significa ese "vamos"?

La evolución está llegando a su fin...

PURA VIDA!!!!!!!!!

-¡Genex!- exclamó Iker.

La cara del mutante era exactamente igual a como lo pintaban los demás: el rostro del poder y la esperanza.

-¡No has cambiado nada!- dijo Genex con media sonrisa y tono burlón.- Excepto quizá la cicatriz. No te ves tan rudo sin ella.

¿Cicatriz? ¿De qué hablaba Genex? Iker no comprendía nada. Hasta que captó la edad del hombre.

-¿Cómo es?- preguntó simplemente Iker.

-¿Cómo es qué?- puntualizó el mutante.

-¡Átudo! Ya sabes, como maestro.- rectificó Iker.

-¡Ah! Es excelente.- dijo Genex con orgullo, nostalgia y dolor.

Iker asintió mordiéndose los labios.

-Lleva demasiado tiempo intentando sacarme de que trata la profecía.- confesó Iker con una sonrisa.

-¿En serio?- Genex se rió estruendosamente. Luego su cara se contorsionó de angustia.- Siempre me dijo que fuera paciente.

Iker no pudo evitar reírse, aunque su visita ya no lo hacía.

-Si lo cono
lo cono
lo conocieras hoy en día
jajajajajaja.- rió sin disimulo.- ¿Y yo?- preguntó al parar de reírse, pero con la sonrisa curvando sus labios.

 

-No se revela el futuro.- le recordó burlonamente.

Iker se sintió merecedor de ese tono. Él nunca dice nada pero quería que le dijeran algo sobre él.

-Al menos la cicatriz.- suplicó.

-No.- dijo Genex articulando los labios demasiado para dar por zanjado el asunto.

Ambos tenían una sonrisa en los labios. Parecía un reencuentro a pesar de que Iker jamás había visto a Genex. Aunque quizá Genex lo conocía muy bien.

-¿A qué te envió Tempo?- preguntó Iker.

-A que la historia se cumpla.- respondió Genex sin perder la sonrisa.- Y a llevarte a pelear.

Iker perdió la sonrisa de los labios. Parecía que Tempo no prestaba atención a todos los detalles como siempre presumía.

-No puedo pelear. Mendax controla a los
- empezó Iker.

-Pero tú eres diferente a ellos.- interrumpió Genex- ¿Olvidas que tienes, o más bien que no tienes algo que ellos sí?- preguntó.

Iker se exprimió el cerebro y recordó una frase que le habían dicho en su apartamento: "sin ese gen". Iker sí era diferente a los otros licántropos. Virlopus siempre fue diferente y Mendax no podría controlarlo.

-¿Cómo lo saben?- quiso confirmar Iker.

-¿Acaso crees que Tempo no sabe lo que pasará?- ironizó Genex.

Iker se sintió derrotado, pero al no poder reclamar nada sólo continuó:

-¿Siempre fuiste así de insolente? Respeta a tus mayores.- concluyó con una sonrisa.

Genex estalló en risas.

-Nací en el 1992 ¿y tú?- contraatacó.

-Cállate.- dijo Iker.- Te enviaron con diez años para acá y eso te hace menor.

-Sólo biológicamente. Y aquí tenemos la misma edad.- dijo mostrando el Crónix, donde la esfera que decía 23 relucía.

Se quedaron mirando un rato. Luego Iker decidió romper el silencio.

-¿Por qué te volvieron niño antes de enviarte al futuro?- preguntó curioso.

-Tempo quería que Áltudo entrenara a William. No que conociera a Genex.- dijo tranquilamente.

-¿Sólo para que te entrenara?

-Sí. Tempo quiere que todo pase como debe pasar.

-Dímelo a mí.- afirmó Iker, recordando la última (o la primera) vez que intentó que todo fuera como debía.

-¿Podemos irnos?- apuró Genex.- Perdemos el tiempo.

Después de unas últimas risas, Iker se transformó en lobo y salió corriendo. A los tres segundos vio un rayo pasar. Iker gruñó al notar que, indirectamente, le había dicho que Luxed seguiría pegado a él en el futuro.

Corrienron hasta Colorado. Virlopus sufrió al ver que Genex debía esperarlo (como Luxed) cada tres kilómetros. Al llegar a su destino: una de las tres entradas a la guarida vampiriza.

Entraron por una apertura, muy abierta gracias a la intervención de La Orden.

Al entrar, siguiendo un pasillo para llegar a la visualización de una encarnizada pelea.

Virlopus y Genex estaban en la entrada de una especie de pasillo, a unos treinta metros del suelo.

La sala era gigante, toda hecha con la misma tierra excavada perfectamente. Tenía pasillos que conectaban con las paredes, como en el que estaba Virlopus. Y largos caminos que recorrían el techo y el espacio aéreo.

La batalla se desarrollaba en todas partes: vampiros que saltaban entre los caminos de roca que ellos mismos construían, mutantes que saltaban de un lado a otro y peleaban con todos sus recursos. Un destello rojo y varios blancos aparecían de vez en cuando: Baco y Claritas, que cegaba a los vampiros con su luz.

 

-No durará mucho. Se le acabará la luz.- dijo Genex.- Que suerte que la conozco.- concluyó Genex con presunción.

Virlopus no comprendió esa frase, pero antes de interrogar con gestos o algo similar a eso; el mutante que estaba a su lado se fundió con el suelo que tenía a sus pies.

Genex bajaba por la pared, siendo parte de esta. Al poco tiempo llegó al suelo, donde un vampiro acababa de empujar contra el muro a Luxed. Lo tenía sujeto del cuello y de la nada

La pared cobró vida y se contorsionó en el trozo que estaba detrás de Luxed, de tal forma que encerró a Luxed en una especie de capullo de piedra, expulsando al vampiro.

Virlopus saltó y cayó sobre el vampiro. De un mordisco, le arrancó la cabeza al monstruo, haciendo saltar la sangre. Miró atrás: el capullo de piedra se había transformado en Genex, quien sonreía viendo a Luxed, parecía divertido.

Virlopus gruñó para que recordaran por lo que estaban allí. Genex se concentró, puso los dedos en sus sienes y al instante Luxed dijo.

-Te dije que eras especial. Y un gusto conocerte Genex.- lo dijo sin la nota molesta de velocidad.

Genex asintió y, con un extraño movimiento se dividió en cuatro. Los cuatro Genex, exactamente iguales salieron corriendo, sólo uno dijo antes: "Voy por nuevos poderes".

Virlopus y Luxed volvieron a la batalla. Los vampiros estaban perfectamente coordinados, lo que significaba que allí estaba Mendax.

Virlopus saltaba por la inmensa sala, mordiendo a cuantos vampiros pudiera. Hasta que cayó en la cuenta de que algo en el plan fallaba.

Cania, con su poder, debía aturdir a los vampiros como lo hizo en la bodega, pero no se oía.

Entonces Luxed pasó zumbando a su lado. Virlopus lo siguió hasta llegar con la chica, que estaba junto a dos vampiros. Luxed se acercó a ellos, pero lo rechazaron. Virlopus saltó y le clavó a uno sus uñas, cuando el segundo iba a remeter contra él, Luxed lo envistió. El golpe lo hizo caer del camino de piedra diseñado, se golpeó en otro más bajo y continuó su caída.

Luxed se acercó a Cania, pero esta lo golpeó. De inmediato, la muchacha aporreó el morro del lobo y, acercándose a su oído, gritó.

Virlopus casi se desmaya del dolor.

Genex llegó a su lado y le quitó a Cania, empujándola al vacío.

-¡No!- gritó Luxed y fue por ella.

-No sé cual es el problema. Se llevan igual dentro de quince años.- dijo con sorna, Genex.

Virlopus se limitó a gruñir, vio la sonrisa torcida de Genex antes de dar un inmenso salto para alejarse de allí y pelear en otro lado.

Virlopus salió corriendo en otra dirección, siguiendo el camino. Mordía a todo vampiro, ahora con la constante inquietud de todos los que ya no estaban de su lado.

Entonces se oyó el tan esperado grito. Esta vez debía de ser Genex, quien seguramente robo el poder de Cania al tocarla. Pero los vampiros no se inmutaban. Mendax los controlaba, había que llegar a él para dar los golpes fuertes, como la ceguera.

El grito aún no serviría de nada.

Virlopus seguía peleando con todas sus fuerzas. Nunca se había sentido tan vivo, pero tampoco tan preocupado.

 

Les gusto, al parecer en este cap se explica TODO ¿no creen?

Contando esa ahi van las preguntas:

¿Les gusto Genex?

¿Tienen alguna duda del paradigma temporal que cree? (sino son unos genios)

¿Que les parecio el pasado de Genex, o el futuro de Iker que vimos por encima?

¿Que esperan que pase ahora?

¿Cual es el poder de Genex?

Una postada: Genex tiene dos raices:

Gen: obviamente de gen

Ex: de la letra x en ingles

Gen equis

PURA VIDA!!!!!!!!!

Virlopus salto, golpeando la cabeza de un vampiro, se posó junto a Claritas, que se quedaba sin luz. La chica, que conocía al lobo, le gritó:

-Arcis y algunos mutantes están arriba. En uno de los pasillos de los vampiros.

Virlopus escaló la pared rápidamente hasta ver a los vampiros cayendo uno por uno de un agujero. Arcis definitivamente...

Ella sola atacaba a todos los vampiros que se le acercaban. Sólo los tocaba y los expulsaba. Tenía a un grupo de mutantes detrás de ella, algunos dándole alguna ayuda, otros sólo cubriéndose.

-¡Estoy bien!- gritó al reconocer al lobo.

Virlopus asintió y desde la pared se lanzó a un vampiro que se acercaba. Cayendo al suelo con este, le mordió el cuello y se quedó esperando a la muerte del vampiro.

El ya inerte cuerpo y Virlopus cayeron a uno de los caminos con un golpe seco. Virlopus agarró el cadáver y lo lanzó a tres vampiros que se le acercaban. Luego corrió y mordió la pierna de cada uno, para que el veneno del licántropo les escociera hasta la muerte.

El negro lobo siguió su carrera sin final y sin trayecto matando vampiros, esquivando lobos y algunos mutantes atrevidos que atacaron a Mendax.

Áltudo saltaba en las paredes y en los caminos, desafiando toda ley de gravedad, por abajo y por arriba de los caminos. Confundía a los vampiros y los pateaba con fuerza. Era un gran peleador.

Virlopus observó como un vampiro le iba a morder a Áltudo. Virlopus embistió al vampiro y le arrancó la cabeza de un mordisco.

"Áltudo eres bueno pero no presumas" pensó proliferando un gruñido.

-¡Te lo dije!- exclamó Verum que tenía un arma y disparaba hacia donde Sensum le indicaba.- ¡Estás presumiendo!

Virlopus cayó en la cuenta de que lo que pensara con intención de decirlo Verum lo escucharía. Lo que podría ser una ventaja.

"Busquemos a Mendax. Matemos a Gregorio y a Leimes." Pensó con toda la intención de revelarlo.

-Bien.- dijo y le disparo a un vampiro.- Vamos Sensum.- le dijo a este.

-¿A dónde van?- inquirió Áltudo saltando desde la cara de un vampiro a la espalda de otro que se le avecinaba.

-¡Por Mendax!- gritó Verum mientras se alejaba corriendo detrás de Virlopus.- ¡Oh, no!- susurró preocupado, pero Virlopus lo oyó.

"¿Qué pasa?" pensó el lobo.

-Viene con nosotros. Tiene la esperanza de descubrir de lo que trata la visión.- explicó.

Virlopus, Áltudo, Verum y Sensum corrieron, advertidos por los poderes de Sensum los momentos en donde debían saltar, disparar o escabullirse.

Llegaron a un pasillo más amplio. Un gran cuadro por el cual salía unos diez de los caminos por los que viajaban. Y dentro del largo y ancho pasillo había cavidades que conducían a túneles dentro de la cueva.

 

En ese pasillo había un trono de piedra con un vampiro sentado en el: Leimes; imponente y eternamente joven por beber sangre humana, pero con el limitante de ser más débil a causa de los años, problema que Virlopus no tenía.

Junto al trono, Mendax comandaba a los vampiros. Dos de ellos flaqueaban el trono, otros tres llegaron con un simple e imperceptible para todos (excepto para Sensum y Verum) movimiento de los dedos de su mano derecha.

Ahora eran cinco vampiros contra cuatro mutantes.

-¡Derecha Áltudo, Izquierda y atrás Virlopus, Frente Verum!- advirtió Sensum, arrojándose también él al suelo.

Virlopus viró y golpeó al vampiro, enviándolo a uno de los oscuros túneles. Verum para esquivar al vampiro que se le avecinaba había saltado a la misma cavidad.

El negro lobo corrió al túnel seguido de un vampiro para ayudar a Verum. Al encontrar a Verum lo vio con su arma y el cadáver del vampiro en el suelo.

"Me agacho y le disparas" pensó Virlopus. Verum asintió. Virlopus se encogió en el suelo, y el vampiro que le perseguía saltó a su muerte. "Buen trabajo" pensó Virlopus.

-Gracias.- dijo Verum.

La cara del joven se preocupó. Virlopus lo tomó como una mala señal hasta que observó como esa preocupación se volvía lástima.

Un gigantesco lobo saltó desde atrás de Virlopus y le aruñó la espalda, luego se la mordió y con la pata delantera lo hizo añicos en la pared. Por último lo arrojó al suelo para darle el golpe la mordida final.

Con mucho pesar, Virlopus reconoció el pelaje sedoso de Karim. A pesar de estar atacándolo, los ojos castaños del lobo reflejaban dolor.

Se oyó un disparo. Karim se alejó un poco.

-No quiere matarte.- dijo Verum.- Parece que tiene mucho que decir.- luego se dirigió al otro lobo.- ¿Karim cierto? Sólo piensa lo que tengas que decir y lo diré por ti.- le ofreció amablemente.

De la nada el lobo arremetió contra Virlopus, pero esta vez pudo levantarse y clavó en el suelo a Karim con las patas delanteras.

-Perdón.- dijo Verum.- Te lo dice Karim.- explicó.

"¿Por qué?" pensó Virlopus.

-Dice Virlopus que por qué.- dijo Verum dirigiéndose al lobo que se esforzaba por salir del agarre de Virlopus.- Por intentar matarte.- dijo Verum.

Virlopus se apiadó. Gran error. En el momento que sus patas se aflojaron el segundo lobo se giró rápidamente en el suelo y arremetió con la pata el morro de Virlopus, empujándolo.

-Y por ser el responsable de la muerte de Cat.- dijo Verum mientras Virlopus burlaba a su amigo y lo aplastaba contra la pared.

"No fue tu culpa" pensó Virlopus.

-No fue tu culpa.- le dijo al lobo que gruñía de una fingida ira.- Dice que sí lo fue. Que tú sólo querías protegerla a ella de imbéciles como él y que en vez de haber muerto ella debió morir él. Que hubiera sido lo mejor porque al menos así no estaría atacándote.- recitó Verum.

"Pero no la mataste tú, fue mi padre, y además yo fui el que te transformó en lobo" pensó Virlopus. Karim pateó a Virlopus con las patas traseras y lo envió a la otra pared.

-Porque la amabas, eso no es un pecado y yo también hubiera hecho la misma para no verla con el hombre equivocado.- dijo Verum después de transmitirle las ideas a Karim.- Aunque ni tú ni yo sabremos nunca cual era el indicado.

 

"Tú lo eras. No cargabas con esta maldición. Yo te la impuse, sellando su muerte" pensó Virlopus evitando las garras de su adversario y arremetiendo contra este de vez en cuando.

-O tal vez los dos lo éramos. Pero tu condición te obligó a alejarte de ella. Quizá debió ser así para que siempre fuéramos iguales.- dijo Verum.

Virlopus caía con cada palabra de su amigo. "No lo creo" pensó.

-Pero él sí.- le dijo Verum.

Karim tenía a Virlopus en el suelo. Estaba sobre sus patas delanteras con una garra en el aire lista para atacar.

-Mátame.- dijo Verum con una lágrima resbalando por su mejilla.

Antes de que la garra plateada atestara el golpe final, Virlopus, con lágrimas en sus ojos lobunos, se incorporó y envistió a Karim, mordiéndole el cuello con fuerza, y entre más fuerza aplicaba, más lágrimas salían.

Karim estaba aplastado contra la pared, con Virlopus enfrente
con Iker enfrente, como un hombre, que se acercó a su oído lobuno y susurró:

-Perdóname.

Está corto pero dramatico, bueno no se uds diganme: Les parecio dramatico???

Las famosisimas preguntas:

¿¿¿Les gustaron las muertes??? (son pocas pero pregunto igual)

¿¿¿Que creen que hara Áltudo???

¿¿¿Les gusto Sensum en este cap???

¿¿¿Les gusto Verum en este cap???

¿¿¿Que creen que pasara ahora???

¿¿¿Donde creen que esta Genex???

¿¿¿Que tal Arcis???

Contestenlas porfa... Gracias

Cuando Iker y Verum aparecieron por el pasillo vieron que Áltudo no peleaba. Sólo estaba allí, de pie, escuchando a Mendax como un idiota bajo su control.

-
pero conmigo sabrás la verdad.- decía Mendax con voz sedosa.

Áltudo respiraba entrecortadamente. No parecía estar en el dominio de Mendax, pues Iker sabía que este lo mataría sin pensarlo dos veces en cuanto lo tuviera en su poder.

-Pero no puedo confiar en ti.- dijo Áltudo.

-¿Y en La Orden sí?-le replicó este.- No todos los que conoces deben ser los buenos.- le dice.- Podría ser yo.

Iker saltó y se convirtió en lobo en medio brinco para matar al maldito de Mendax.

Una persona más delgada arrasó contra la figura del lobo. Áltudo había arremetido contra Virlopus en un intento de detener su intento de asesinato.

Virlopus cayó al suelo con dolor. Expresado en un único aullido. Ahora Áltudo se encontraba delante de él, espléndido, como un sabio que no se equivoca. ¡Que visión tan errónea!

-Bien.- felicitó Mendax.- Ahora dame la mano y déjame decirte la verdad.

Mendax se acercó un poco y extendió la mano. Sin embargo, Áltudo conservaba parte de su cordura, pues no le tocó. Se alejó rápidamente a la pared, retirándose del suelo en el que Virlopus reposaba desgarrado.

-No te tocaré. Tampoco soy idiota.- puntualizó.- ¡No toques a Iker!- argumentó cuando vio la codiciosa mano de Mendax pasear por la caverna hasta el lobo.- Si lo tocas, te mato.- sonó amenazante.

-Está bien, está bien.- dijo este.- Sólo quería ver porque no puedo controlarle.

-Ni yo lo sé.- dijo Áltudo.-Ahora, explícame la profecía.- ordenó con voz aterradora.

Virlopus no se resistió. Levantó la cabeza y vio a Sensum y a Verum, ambos aterrados ante el sorpresivo desenlace. Pero ninguno hacía nada.

Virlopus se levantó como una fiera. Pero un instinto asesino lo llevó a atacar a Leimes en lugar de a Mendax.

 

El vampiro se alzó en su trono y golpeó al licántropo. Luego quiso morder el cuello de su oponente, pero el negro lobo no dejaba que se acercara a su garganta.

-¡Estas son las cosas que podría evitar con la ayuda de un hombre!- sentenció Mendax señalando la pelea.- ¡Un hombre sobre el cual tendrás influencia!

-¿Quién?- preguntó interesado, Áltudo.

Los ojos del joven destellaban gritando la verdad, esperando la gran revelación. Sin embargo Mendax no se sentía amenazado por su voz, su rostro ni su expresión. Este sólo sonreía divertido.

-Ya estás aprendiendo.- dijo calmado.- Te lo dije.- exclamó sonriente.- Ya no puedes vivir sin saber una razón válida para continuar.

Áltudo relajó los músculos. Parecía derrotado. Se arrodilló y murmuró con una lágrima en los ojos.

-Enséñame maestro.

La sonrisa de Mendax se ensanchó. Luego se acercó para tocar el hombro de su nuevo discipulo.

-Te enseñaré muchas cosas. Entre ellas
maestros más grandes que yo.- dijo acercándose.- Virtudes que nunca antes habías soñado.

Su brazo iba a posarse en el hombro del adolescente cuando un grito partió la oscuridad.

-¡No te muevas!- el gritó retumbó en la cueva como un alarido atronador.

El grito era ecualizado naturalmente por alguna especie de don sobrenatural. Y a pesar de que el sonido provenía de un lugar profundo en la cueva, todos obedecieron la orden de inmediato.

Nadie se acercó a Áltudo.

-¿Cómo es posible?- murmuró Mendax que parecía ansioso por sentir la piel pálida de Áltudo.

Virlopus mordía a Leimes, que se había quedado estático por el ruido de aquella voz. Sin embargo parecía que los años de Leimes lo habían hecho inmune al veneno de licántropo.

El vampiro se reía en la cara del lobo, cuyos ojos relucían ante el asombro de no ver al mutante retorciéndose de dolor por la acción del gen deformado de su sangre.

Nadie aparte de Virlopus y Leimes se movían. Los demás parecían estatuas luminosas en la penetrante oscuridad.

-Dime mi futuro.- pidió Áltudo.

-Es simple.- contestó Mendax con una sonrisa, aunque asustado por su estático estado.- Conocerás a un mutante

-¡Cállate!- retumbó de nuevo esa voz.

El sonido de aquella voz parecía enojar a Áltudo. No le agradaba que una simple persona pudiera darles órdenes tan fácilmente.

-¡¿Quién eres?!- gritó Áltudo desesperado.

-Soy Genex.- dijo tranquilamente el hombre en la entrada del pasillo.

Incluso en la oscuridad la tez trigueña relucía bajo el fuego con el que jugaba en la mano derecha. Parecía un dios de guerra con su ceño fruncido y el cabello alborotado de manera espontánea.

Sus dedos se movían a través del fuego inquietantes. Una media sonrisa cruzaba su rostro burlón.

-No esperaba que hubiera flameus en La Orden.- susurró Verum monótonamente.

Mendax se aterró al ver la imagen del único mutante capaz de hacerle frente, del único con el poder que jamás estaría en su dominio, el único que podría matarlo alguna vez.

La sonrisa de Genex se extendió al ver el miedo en la cara de Mendax. Su mano giró violentamente y la bola de fuego se extendió hasta alcanzar a Mendax, que escapó.

-¿Cómo nos controlaste?- preguntó Mendax en la pared. El terror saltaba en cada sílaba.

-No eres el única capaz de controlar.- explicó acercándose lentamente.- Otros mutantes dan órdenes. No son tan efectivos, pero funcionan.

Mendax fue rápido. Saltó de la pared y rozó el rostro de Áltudo, que nos e había inmutado. Siguió corriendo hasta el borde y se lanzó al vacío. Sólo se vio la mano arrugada cerrándose lentamente.

Áltudo se empezó a asfixiar. Su cuerpo convulsionó violentamente, su cara se arrugaba y se encogía sobre si mismo.

-¡Noooo!- gritó Genex y se lanzó detrás de Mendax.

Sensum y Verum corrieron para socorrer a Áltudo. Virlopus peleaba fieramente contra Leimes.

Fueron minutos de eterna batalla. Se apreciaba también la lenta derrota de La Orden Mutante. Hasta que

Leimes lanzó a Virlopus al otro lado de la habitación con una sonrisa. El lobo apreciaba las heridas humeantes que sus dientes habían dejado en el vampiro. Mientras Virlopus observaba a su enemigo, este empezó a gritar desgarradoramente.

Virlopus se asombró, pero después del sobresalto corrió y clavó sus afilados dientes en la garganta del vampiro.

-¡Cuida
!- empezó Sensum, pero fue noqueado.

Un vampiro encapuchado salió de las filas de pelea y se acercó para terminar con la vida de Virlopus, Áltudo, Verum y Sensum. Ese era el pensamiento de Virlopus hasta que Verum dijo:

-Hola Roderick ¿Cómo escapaste?

El expedicionario volteó su cara oculta hacia Virlopus, que aún sujetaba con el hocico la garganta de Leimes, quien todavía se quejaba dolorosamente.

Roderick sacó de un bolsillo un pequeño artefacto que Virlopus reconoció como una bomba.

El terror que le siguió a la advertencia que dio Verum al explorar la mente de Virlopus dejó de lado la agonía de Áltudo.

Sin embargo nadie había notado que desde que apareció Roderick, Áltudo se hallaba en perfectas condiciones.

-¡Salgan de aquí y dejen el cuerpo de Leimes!- ordenó Roderick.

Virlopus soltó el cuello de su adversario y caminó hasta sus amigos. Verum le montó en la espalda a Sensum y cuando iba a alzar a Áltudo notaron que este sólo estaba cansado.

Por si solo Áltudo se levantó y montó el lomo de Virlopus. Todos salieron de ese pasillo que prontamente iba a volar.

Es otro cap un poco dramatico...

preguntas

¿Que hizo Genex?

¿Por que Roderick aparecio en la guerra?

¿Por que quiere el cadaver de Leimes?

¿Por que se empezo a sentir bien Áltudo y que le habia pasado?

¿Por que creen que Sensum no se entero antes de Roderick?

¿Que creen que pasara ahora?

El prox cap se llamara: "El ejército único" y luego viene: "Epílogo"

Sólo aviso xq mañana este fic se acabara

Yo siempre al leer un libro reviso cual es su ultima palabra (no c xq) les dire la ultima del fic: la palabra es "paz"

Gracias por leer

Virlopus cayó secamente en el suelo de la cueva. Lo primero que pudo vislumbrar fue una encarnizada pelea. Los vampiros ya no estaban tan coordinados.

Luego pudo ver a Genex, que con una sonrisa sujetaba el rostro de Mendax.

-No lo vuelvas a hacer.- le sugería sonriente y al mismo tiempo enojado.

Genex estaba consumido por una furia destructiva. No quería que nadie tocara a Áltudo y mucho menos que lo intentaran matar.

 

-Está bien, está bien.- decía Mendax, que parecía agotado.- No lo volveré a tocar.

-Y si lo vuelves a hacer no sólo te quitaré su estructura nerviosa, sino que también te mataré.- amenazó componiendo una cara aterradora.

Genex presionó la cara de Mendax al decir esas palabras y al soltarlo de un empujón, se pudo observar la sangre que las uñas le dejaron en las mejillas.

-¡Esto es todo!- gritó a la multitud que peleaba.

Pero la pelea continuaba. Sin embargo la ira de Genex no decayó. Pues saltó y golpeó a dos vampiros. Luego de posarse en uno de los caminos superiores lo golpeó para que cayera encima de un grupo de vampiros del escalón más bajo.

Más atrás se veía otro Genex ayudando a Arcis y a otros mutantes.

De la nada dos gritos estruendosos sonaron en la inmensa oscuridad. Cania y otro Genex gritaban para aturdir a los Vampiros.

Todos los vampiros cayeron en al suelo con dolor a causa del sonar tan agudo que detectaban. Un vampiro arremetió contra Virlopus y Verum.

Una veloz ráfaga surcó el espacio que estaba entre el vampiro y Virlopus para arremeter contra el primero. Luxed derribó al mutante y alcanzó al lobo. Más allá en la lejanía, se podía observar otra ráfaga igual pero de color café arremetiendo contra los enemigos.

Virlopus buscó la salida, pero le era imposible ubicarse en medio de la encarnizada lucha.

Nadie vio como sucedió, pero diez vampiros estaban encima de Virlopus y sus pasajeros. Verum disparaba a todas partes hasta que un movimiento fugaz de un vampiro dejó al descubierto el hombro de Virlopus, en donde la bala se enterró.

El bramido del lobo no se escuchó sobre el eco extraño de Cania y Genex, los vampiros atacaban adoloridos por el espantoso ruido y Virlopus se desangraba lentamente.

Aunque ahora los vampiros estaban en una notoria desventaja, aún superaban a La Orden en número.

Vieron a Genex aparecer de corriendo y levantando una flama que había en el piso y levantándola sobre su cabeza. La esfera de fuego se incremento hasta parecer un pequeño sol flotando sobre las cabezas de todos.

Los vampiros empezaron a cegarse. Entonces Genex hizo que el sol volara en todas direcciones, en pequeñas esferas quemando a quien se le atravesara.

Genex miró a Virlopus, cuyo hombro sangraba. Los otros Genex seguían peleando. Hasta que por fin se alzaron y provocaron una intensa luz que dejó ciegos por completo a todos los vampiros.

Genex sonrió, o eso creyó ver Virlopus, pues ya estaba inconsciente. Sólo oía ruidos y sentía el ambiente, pero todo era tenebroso, sin luz alguna.

Virlopus sintió que era alzado y perdió su sentido de orientación. El piso, el cielo, las paredes, arriba, abajo. No sabía nada.

Creía que la presión que le oprimía la espalda eran Áltudo y Sensum, pero al sentir la sangre en la cabeza lo vio como imposible.

La cabeza se balanceaba. Se oían gritos, entre ellos el de una mujer que decía: "Aléjate licántropo" luego un gruñido de Iker y su cuerpo cayendo al suelo.

Virlopus visualizó la cara pálida de Kiara por segunda vez en un sueño. Despertó sobresaltado, pero no había guerra que pelear.

Estaba reposado en una roca plana, como tallada a mano. Era un hombre y el hombro derecho lo tenía vendado. Genex estaba sentado frente a él, en otra piedra, más pequeña, que servía de asiento.

 

Estaban en un bosque espeso, la noche ya no acariciaba el paño celestial y una fogata ardía sin más motivo que el de calentar a Iker, Áltudo y Sensum, todos acostados en rocas iguales.

-¿Qué pasó?- preguntó Iker.

-La guerra sigue
- empezó Genex.

-¡¿Y por qué demonios estamos aquí y no ayudando?!- gritó desesperado Iker, enderezándo se en la piedra y sentándose.

-Yo estoy ayudando.- dijo Genex.- Mis clones siguen peleando y estoy aquí curándolos. Eso es muy buena ayuda.- espetó.- Y recuéstate.- dijo haciéndo una especie de alto con la mano que empujó con una fuerza de repulsión a Iker de nuevo a la piedra.

Ese don hizo que Iker sintiera un deja vu. Pero no se resistió a la fuerza, aunque esta fue inmediata y desapareció.

Se quedaron en silencio hasta que Áltudo se movió.

-Áltudo.- dijo Genex, preocupado.- ¿Áltudo?- preguntó arrodillándose junto a él.

El miedo, el reproche y la añoranza cruzaban la cara de Genex. Lo miraba como si nunca lo hubiera visto, apreciando cada detalle del adolescente. Cuando lo vio abrir los ojos, una sonrisa cortó toda preocupación.

-¡¡¡¡¡Ahhhhh!!!!!- gritó Áltudo, que se incorporó velozmente.

-Tranquilo Áltudo.- dijo Genex, también levantándose.

-¿Quién eres?- preguntó con miedo y reproche.

Áltudo dirigió la mirada a Iker y a Verum, ambos en las rocas, luego vio la hoguera.

-Áltudo, déjame explicarte quien soy.- dijo Genex suplicante.

-Una oportunidad.- concedió levantando un dedo.

-Soy Genex. Uno de los mutantes más poderosos que jamás conocerás.- empezó.- Me conocían como William Vite. Y en mi época, tu futuro...

-Lo que quiero saber es porque seré importante.- inquirió Áltudo, molesto.

Genex sonrio con nostalgia.

-Justo ayer te hice la misma pregunta. Áltudo... Serás mi mejor maestro.- dijo.

Iker abrió la boca. No esperaba tal confesión de parte de Genex. Este sólo sonrió, y dijo:

-Están en el bosque de Carson. Adiós.- y corrió.

-¿Quién era él?- preguntó Áltudo que se quedó aturdido por sus palabras.

-¿No es obvio?- ironizó Iker, levantándose.

Áltudo miró el suelo.

-Es la visión, ¿no es cierto?- preguntó atontado.

-Tú serás el maestro de ser más poderoso en la historia mutante.- Iker se acercó a él.

Áltudo miraba el cielo con curiosidad. Ahora sabía lo que había intentado saber desde hace tiempo. Pero no quería detalles de ningún tipo.

Definitivamente, su vida no sería la misma nunca más.

-¿En qué piensas?- inquirió Iker.

-En Mendax.- sentenció Áltudo.

-Probablemente escape.- afirmó Iker.

-No es eso.- negó Áltudo sin mirar a Iker.- En que él dijo que sabía que era importante. Que como podía vivir yo sin saber que era importante.

-Sí.- dijo Iker.- él es así.

-¿Por qué es importante?- preguntó Áltudo.

-Entre los mutantes. Sólo hay dos que tienen un poder capaz de superar todos los demás. Esta noche viste a ambos.- dijo Iker.

-Mendax y Genex.- afirmó Áltudo.- Y seré el maestro de uno.- no era una pregunta, de hecho, parecía haber olvidado su compañía.

-Sí.- dijo Iker.- ¿Y qué harás ahora?- preguntó.

-Nada.- dijo Áltudo.- No lo voy a esperar. Ahora lo entiendo. Iba a vivir como quien me iba a matar, pero ahora sé que mi destino es él, aunque no permitiré que eso me impida vivir el presente.- razonó.- Viviré cada día como si fuera el último. No esperaré que llegue. Veré que hacer con mi vida hasta que decida si debe aparecer o no.

 

-Me parece una gran idea.

Y tras esas palabras, Áltudo no desconfió nunca más de los mutantes. Fue desde entonces uno de los cuatro pilares que la historia mutante contaría en el futuro.

Aqui esta... el capitulo final... abajo esta el epilogo para que empiecen a amenazarme de muerte porque fijo van a querer matarme... jejejeje

Decidi cambiarle el nombre al cap por una razon... dejemoslo asi

Como sabran aqui no hay preguntas porque el fic ya acabo...

GRACIAS!!!!!!!!!!!!!

Dos hombres conversaban en una cueva del bosque de Carson.

-¿Lo enviaste a su época?

-Sí.

-¿Por qué no me dijiste que lo terminaría sabiendo?- preguntó el primero.

-No lo sabía. Es curioso, pero desde esa última palabra que cruzó contigo el día de la guerra no he podido ver su futuro.

-¿Por qué?

-No lo sé exactamente.- explicó el segundo, cuyos blancos ojos aterraban.- Pero no es el único con quien me pasa.

-¿Quién más?- preguntó el primero inquieto.

-El origen. Debe estar muerto.

-¿Cómo saberlo?- replicó el más joven, cuyos cabellos rojizos caían sobre su rostro.

-Porque gente a la que no puedo ver alterarían todo lo que puedo ver. Sin embargo ha sucedido como le veo, así que debe estar muerto.- explicó el anciano.

-¿Pero y Áltudo?

-Puede llegar a ser igual de amenazante de nuestro lado.

-¿Nuestro lado?- inquirió indignado el joven.- Despierta. La guerra terminó.

-Hay cosas que no he podido examinar a gusto. Cosas del mismo pasado.- exclamó el viejo.- No sé porqué, pero la razón podría estar en el camino del creador de La Orden Mutante.

-Él no es peligroso.- lo defendió el joven negando con la cabeza.

-No te equivoques. Áltudo no es nuestro enemigo
pero eso no le quita lo peligroso.- dijo.- Él podría cambiarlo
todo.

-Pero dijiste que sería el maestro de Genex.- apuntó el joven de cabellos rojizos.- ¡¿Cómo lo sabías si no podías verlo más allá de ese futuro?!

-Un error de la juventud. Lo que vi en realidad fue a Genex afirmándole a Áltudo que este sería su maestro.- explicó.- Y decidí tomarlo por verídico. Pero nuestro futuro es incierto.- dijo.

-¿Qué podemos hacer?- preguntó el primero, frustrado y enojado por el anciano que tenía adelante. Todo su esfuerzo no valió la pena a causa de una persona impredecible.

-Sólo podemos hacer una cosa.- dijo el viejo.

-¡¿Qué?!- apuró el joven con furia.

-Esperar.- dijo el otro con expresión serena.- Esperar el incierto destino y mientras tanto
disfrutar estos tiempos de paz.

Bueno aqui esta el final oficial... el prox cap es un avance de Revolucion la continuacion, es decicion suya leerlo y deducir por donde va la trama o dejarlo de sorpresa

Agradezco a todos los que me agregaron a favoritos aunque jamas hayan dejado un comen

Muchas gracias:


Alba Potter Andre_Cullen Frank06 lonney_cullen lusinatra majo cochis marchu_m_95 nacho666 Pumpkin santy_hp7

Espero verlos en la segunda parte de esta historia y si no... me encantaria un comentario de despedida... Igual: GRACIAS POR HABER LEIDO ESTE FIC

No puedo decirles cuanto se los agradezco... la unica pregunta aqui son dos:

¿¿¿Estarán en la segunda parte???

¿¿¿Me quieren matar por ese final???

Gracias de nuevo por leer... se despide:

3PLS(Villa)

The Lunatic Psychiatrist

Lunático_Aprendiz de Guasón

Merodeaticos

-Un placer conocerte sobrino

-El placer es mío tío

************************

-Como te llamas

-William

**************************************

-Mi mejor maestro es el peor enemigo de la humanidad, el mejor de los mutantes y según él
el siguiente paso en la escala evolutiva

******************************

-Eres el segundo que no puedo ver, gracias a mutantes como tú, el destino del universo es incierto

***********************

-¡Esa cosa es la causante de esta guerra! Y todo es por tu maldita culpa

**************************

-Esta vez
serán tres bandos

************************************

-¡Tenemos que detener esto! ¡Moriremos todos si no es así!

-¡No me importa!

ESTE CAP VA A SER CORRIDO CONSTANTEMENTE PARA QUE QUEDE DE ULTIMO, SOLO CREI QUE MERECIAN UN ADELANTO DE LO QUE VERAN EN REVOLUCIÓN, LA CONTINUACION DE ESTE FIC...

ESPERO COMEN D ELO QUE CREEN QUE SERA LA TRAMA DEL FIC...

EVOLUCIÓN TERMINARA ESTE SABADO, OJALA Y LO ESTEN DISFRUTANDO... Y OJALA LOS VEA EN LA SEGUNDA PARTE LA PROXIMA SEMANA

GRACIAS POR LEER,

ATTE:

3PLS(VILLA)

THE LUNATIC PSYCHIATRIST

LUNÁTICO_APRENDIZ DE GUASÓN

MERODEATICOS

Evolución - Fanfics de Harry Potter

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'En el año 2015 un hombre cambió el mundo de manera drástica. Inventó un suero capaz de mutar el ADN de cualquier ser humano dándole dotes increíbles. El

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2023-02-27

 

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