Into the Shadow Realm - Potterfics, tu versión de la historia

 

 

 

Recorríalos enormes pasillos de piedra pobremente iluminados lo más rápido que podía,el moño que siempre estaba pulcramente recogido ahora era un manojo de cabellosalborotados, se subió al águila dorada que daba paso a la puerta de losaposentos del anciano director. Sí, Albus Dumbledore había recibido el alta enSan Mungo y después de aquello y del final de la guerra, su mano derechaMinerva Mcgonagall parecía querer complicárselo todo.

-Albus!

-ohquer

-niquerida ni nada! Dijiste que buscaría un aprendiz para sustituirme! Sabesperfectamente que estoy agotada! Son muchos años! Albus!

Elanciano se tocó la barba nervioso.

-Minerva
ya veré que hago, tu sigue en el castillo, aun faltan unas semanas para que elcurso pase
y sabes que este año será difícil, el mundo mágico tardará años enrecuperarse y no sabemos si en realidad se ha
ido.

 

Minervaasintió.

-peroasegúrate de que encuentras ha alguien

-no erela única que necesita un aprendiz y ayuda
- Minerva rodó los ojos con obviedad.

-ese noaceptará ayuda ni aunque se esté desangrando

-Minerva!Deberá hacerlo

-peroyo lo quiero a jornada completa! No es lo mismo! Él no necesitaría

-Minerva
-la mujer se calló-
te buscaré a alguien. Vamos, vete a descansar

Y sin más la mujer salió por la puerta, Albusvolvió a acariciar la larga barba, solo se le ocurría una persona con los conocimientose interés suficientes en las dos materias, le parecía algo abusivo. Perotendría que probar No creo que tenga nadaque perder
Pensó. Tomó un pergamino y una pluma y comenzó a escribir.

Hermioneacababa de llegar a la casa de sus padres, Harry y Ron habían puesto algo de suparte en llevar las cosas de la joven ya que ella no había estado muy por lalabor de hacer la mudanza, todo allí le recordaba a sus padres todo eraexcesivamente doloroso y además no podría hacer su vida y comenzar de nuevo conlos pensamientos claros si tenía aquellos recuerdos constantemente pululandocomo fantasmas por su cabeza.

-Harry
esto me sigue sin convencer
además sabes que quiero conseguir un trabajo en elcallejón Diagón, la verdad no me importa donde

-Hermionedeberías cursar este año, Ron y yo seremos Aurores! Y a ti te encanta Hogwarts!Deberías hacerlo!

-soloquiero vivir tranquila de acuerdo? Tú y Ron
tenéis una vidas perfectas ahoraque todo ha terminado, pareja, una meta, sueños
yo no tengo nada! Ahora sisiquiera familia Harry! Solo necesito tiempo para poner mi cabeza en su sitio

-Hermione
no
no digas eso somos tu familia, y lo sabes
- ella sonrió y abrazó al niñoque vivió, dos veces.-
prométeme que harás algo bueno para ti, prométeme que lo sabrás en unos días y que telo pensarás
- Hermione asintió.

-Graciaspor ayudarme con las cajas
a los dos- ambos asintieron y tras despedirse,simplemente se desaparecieron a la madriguera.

Ahora a poner todo esto en orden
miró las cajas no de muy buenagana, darle vueltas a la cabeza en realidad no ayudaba mucho a sentirse conganas de hacer ese tipo de cosas. Comenzó por ordenar su ropa, metiéndola nomuy pulcramente en las baldas del armario de su habitación. Había quitado todasy cada una de las fotos que pudiesen recordarle algo, de pronto un fuerte golpeen la ventana de su cuarto hizo que se tropezase con su baúl de Hogwarts ycayese por suerte en la cama, dejando salir un grito escandalizado.

 

-maldita
que ha
- miró a la ventana para ver una bonita lechuza de ojos color miel muyparecidos a los suyos plumaje gris y blanco de aspecto suave. Se acercó a laventana dejando de maldecir, posiblemente no sería culpa del pobre animal.

Leabrió la ventana y dejó que el animal entrase dando pequeños saltitosquitándole el pergamino que llevaba en la pata izquierda y buscando una galletaen sus cajones para dársela mientras leía la carta. Se alegró de ver que era deDumbledore, al parecer ya había salido de San Mungo. Continuó leyendo, al mismotiempo que podía sentir como su rostro cambiaba de color.

-Oh no
esto no!- sabía que nadie la escuchaba, la pobre lechuza la miraba como a unaloca mientras continuaba masticando la galleta.

-tumaldito amo también quiere complicarme la vida?- solo quiero estar tranquila! Gritó en el interior de su mente, solo eso

Doblóla carta por la mitad y la introdujo en el elegante sobre que Albus siempreutilizaba para las cartas del colegio, quedándose unos segundos mirando alpájaro.

-En elfondo tengo tantas ganas de volver
verdad pequeñín?- el pájaro pareció mirarlacálidamente a los ojos.

Enverdad esperaba que todo estuviese mejor, después de tantas noticias al finalde la guerra, tantos heridos, tanta gente muerta
pero no podía permitirsevolver atrás! Hogwarts le devolvería todo a la cabeza.

Comenzóa pensar en el contenido de la carta, Transformaciones
podría perfectamentecon aquello, pero ella quería ser medimaga desde hacía años, y eso realmente noayudaba.

Ypociones
aquello le convalidaría la asignatura, dándole el título yfacilitándole entrar a medimagia, las imágenes de la primera clase de pocionescomenzaron a invadir su mente, hasta que un rostro la hizo salir de suspensamientos y sentarse en la cama dejando de pensar al instante, ni su ánimo,ni su humor, ni su salud, estaban en un estado como para soportar insultos. Seencontraría bien?

Harryno les había dicho todo lo que había podido descubrir en aquellas memorias,pero ella sabía algo más que Ron, espiar
una vida nada fácil
la imagen de uncuello dejando escapar una gran cantidad de sangre hizo que se metiese al bañoy se mojase la cara con agua helada. Se destapó el rostro mirándose al espejocon algo de miedo, disipó aquel pensamiento por unos segundos al mirarse conatención. Era una mujer joven, había madurado, pero había perdido mucho peso,su piel siempre había sido pálida, en Inglaterra el sol no hacía mucho acto depresencia
pero las ojeras que jamás había tenido por innumerables noches sinpegar ojo, intentando desviar su mente mediante sus preciados libros,comenzaban a asustarla.

Decidióque iría a Hogwarts esa misma tarde a hablar del tema con Dumbledore, no habíaninguna otra forma de poner sus ideas en orden y como ya había hablado conHarry, hacer las cosas bien.

Ordenóunas cuantas prendas más antes de subir el resto de las cajas que pertenecían asus cosas personales a su cuarto y tras aquello bajó al salón para aparecerseen Hogwarts, pensó directamente en la puerta del despacho del anciano directory simplemente comenzó a sentir un fuerte mareo.

 

Elsuelo de piedra golpeó con fuera sus pies, miró hacia el frente encontrándosede bruces con el águila dorada que la subiría hasta el despacho de Albus.

-caramelos?-la piedra comenzó a girar al igual que los ojos de la joven, aquello nocambiaría.

Sequedó parada frente a la enorme puerta de madera hasta que esta se abrió, dioun par de pasos extrañada por no ver a nadie.

-hola?-lo único que me faltaba la puerta se abresola y no hay nadie?-profesor Dumbledore?

Vio lalarga barba blanca asomarse por el pequeño estudios de aquella especie desegundo piso que tenía su despacho.

-oh
Hermione
querida! No te había escuchado entrar que grata sorpresa!

-es unplacer ver que está bien señor
vera
recibí

-micarta?

-sí

-ybien?-la miró intrigado por la rapidez con la que había hecho acto de presenciala joven.

Lapuerta se abrió de pronto detrás de la joven, dejando paso a la ancianasubdirectora quien se quedó completamente de piedra al ver a la joven ahí depie, sin previo aviso la abrazó sin decir nada.

-ohHermione querida! Que te trae por aquí?

-eldirector me
lo de
aprendiz y ayudante de
- se estaba volviendo loca sola. ¿Porqué Mcgonagall no sabía nada?

-oh! Sique has sido rápido Albus!

-no yo
yo solo quería hablarlo
la verdad quería buscar un trabajo simple en Hogsmeadepero
no se qué

-oh no
no pequeña tú vales para más que para buscarte un simple trabajo en ese pueblo!

-laverdad estaba interesada en
- sintió las dos miradas azules clavadas en ella,se puso aun más nerviosa-
transformaciones y
- la ceja de Albus se levantó consorpresa y eso rara vez pasaba. Y no sería bueno.

-valla
tenía entendido que quería ser medimaga señorita Granger
- ella lo mirónerviosa y asintió.

-así
es
- Albus sonrió.

-entoncessabrá que transformaciones no es una asignatura que le vaya a ser útil
pociones en cambio es obligatoria
- la mirada enrabiada de Mcgonagall se clavóen Albus con reproche, Hermione se fijó en ello. Ahí estaba pasando algo.

-lo sé
pero yo no quería
- se quedó muda por completo, la volvieron a mirar.

-si?

-no
quería
yo
- Albus suavizó su mirada como si le estuviese leyendo la mente,sonrió con mucha suavidad en un gesto dulce y comprensivo.

-
oh
no te preocupes por eso pequeña
no pasará nada- Hermione lo miró asustada ¿Por qué siempre sabe lo que estápasando? -podrás ayudar Minerva contransformaciones si quieres y ayudar y cursar pociones al mismo tiempo siquieres
sé que no querrás dar adivinación, y eso te dejará tiempo para todo

La carade Minerva cambió a una más conformista.

-estesiempre será tu hogar Hermione, y Hogwarts te abrirá las puertas siempre que lonecesites.

-graciasseñor
creo
que haré las maletas y lo pensaré, no tardaré en enviarle larespuesta

-piénsalobien querida

 

-siseñor
buenas tardes.- y sin más se despidió de ambos y volvió a casa, iba atener que pensar muchísimo en todo aquello, en lo que realmente quería, y sobretodo, en sus capacidades para lo que se le podría venir encima.

Mientrastanto en el despacho de Dumbledore Mcgonagall miró al anciano director conresentimiento.

-sabestan bien como yo que no va a poder con ello verdad?

-desdecuando dudas de ella Minerva?

-nodudo de ella, pero no lo va a soportar, está cansada psicológica y físicamentetras la guerra
no creo que un buen puñado de insultos y desprecios pro partede un id

-Minerva!

-Albus!Ni siquiera tú eres capaz de soportar a ese hombre últimamente! podría solohacer transformaciones será demasiado, soy como su madre se lo que le conviene!

-suspadres están muertos querida
no olvides que sus propias decisiones las tomaella ahora que es adulta

-estono va a salir bien! Cuando la destroce tú te harás responsable de ello!

Sin mássalió de allí dando un fuerte golpe a la puerta, Albus se sentó encogiéndose dehombros. Esperaría la respuesta.

Albusdecidió que lo mejor sería bajar a las mazmorras, Minerva ya estaba más o menoscontenta, pero no había hablado con Snape de absolutamente nada de aquello, apesar de tener claro que el hombre podía imaginarse que él estaba planeandoalgo.

Mientrabajaba las escaleras y cruzaba los pasillos vacíos Albus realmente intentópensar en cómo decírselo. Y al mismo tiempo le daba serias vueltas a lo que lehabía dicho Mcgonagall, sí que era verdad que tras la guerra y losacontecimientos en San Mungo el carácter de Severus Snape había dado milvueltas, y no a mejor precisamente, prácticamente ni se molestaba en respondercuando se le hablaba, buscaba las respuestas más cortas posible o simplementeignoraba a todo aquel que le dijese algo que no le interesaba responder, losprimeros días tras haber terminado todo, Albus pensó que se debía al dolor quele causaba hablar por la mordedura de Nagini, debería curársela durante muchosmeses y al conocer a Snape, no había manera de que el anciano no quisiera asegurarsede que lo hacía de vez en cuando.

Pero alpasar las semanas y a pesar de recuperar la voz por completo el hombreprácticamente pasaba de la existencia de más seres vivos en aquel castillo, yen el mundo mágico en general, no subía prácticamente ninguna de las trescomidas del día y lo poco que se molestaba en comer lo acompañaba con unacantidad doble de Whisky de fuego.

Aunrecordaba aquella vez hacía unos días cuando lo dejó completamenteimpresionado, la discusión que habían tenido en el despacho del director habíasido realmente épica, jamás había visto a Severus más furioso simplemente pordecirle que debería alegrarse de haber sobrevivido y de que todo ahora estababien, el hombre le grito a pleno pulmón que le dejase en paz, que aquello noera su problema y que para él, el gran Albus Dumbledore todo estaría mejor peroque nada había cambiado.

En aquel momento le había echado en cara porquehabía hecho todo eso. Se arrepintió inmediatamente tras el cabreo que se agarróSeverus gritándole que no metiese su maldita nariz donde no lo tocaba y que nodebería haberle ayudado. Se cayó por una fuerte tos y la pérdida de la vozacompañada de aquellas horribles manchas de sangre que aun le salían al tosermanchando sus pálidas manos, si no estaba seguro que de que hubiese continuadogritándole.

 

Se parófrente a la puerta de madera oscura y detalles en piedra, aquella joven tendríaque intentar domesticarlo, por llamarlo de alguna manera.

Tocó lapuerta repetidas veces, al principio no escuchó nada, pero la puerta comenzó aabrirse lentamente, dio un par de pasos al frente, entrando en el frio despachopara verlo sentado detrás del escritorio, al parecer leyendo.

-Severus
tengo que hablar contigo sobre un asunto- el oscuro hechicero se levantó de lasilla.

-oh
no, mejor quédate sentado
- Snape lo miró con desconfianza, eso no podía serbueno.

-Sabesque Minerva quería a alguien para ayudarle a hacer el trabajo este año verdad?-Severus asintió- y supongo que recordarás que tú necesitas recuperarte

-A
Albusya te dije
que
no.- el anciano negó con la cabeza.

-losmédicos te dieron unas pautas a seguir, y el reposo está entre ellas, un pocode ayuda no va a matarte, y ese vendaje debería cambiarlo más a menudo

-Albus

-Heencontrado a alguien para hacer ambas cosas, creo que estará encantada deayudar a Minerva y de echarte una mano a ti y cursará tus asignatura también,es necesaria para la medimagia verdad?- él hombre volvió a asentir.

-quiénes?- Albus volvió a negar, lo empezaba a sacar de sus casillas.

-ya loverás
aun debe darme una respuesta, pero estoy seguro de que aceptará.

-nome... gustan tus sorpresas dime quién demonios
es Albus

-cuandoesté confirmado Severus

-eresun

-nopierdas el tiempo, sigo esperando a verte en alguna comida o cena antes de quecomience el curso de recuperación

-no voya
subir, no quiero hablar con ninguno de esos idiotas ineptos, felices con elfin de la guerra
malditos
-tosió en un pañuelo que tenía encima de la mesa asu lado-
demagogos.

-Severus

-oh,déjame en paz de una vez!- Albus lo miró desaprobando la forma de comportarse delhombre y salió por la puerta, cerrándola despacio. Eso iba a ser muy, muycomplicado.

Severusse quedó mirando a la puerta, malditoseas Albus
y malditos seáis todos

Caminóhacia la puerta que llevaba a sus aposentos y la abrió yendo directamente haciauno de los armarios que había a un lado de las estantería repletas de pocionesclasificadas.

Genial
ahora tendré que aguantar a Albus y aél o la incompetente que ponga a invadir mi espacio personal y mi trabajo
estose pone cada vez mejor
pensó, tomó una botella de la cual quedaba la mitad de su contenidoen la botella y se sirvió una gran cantidad del liquido ambarino en un vaso,vaciándolo a los poco segundos en su boca.

Hermionese quedó sentada en su cama tras aparecerse en su casa de nuevo, en un gesto deabandono movió la varita haciendo que su baúl de Hogwarts comenzase a llenarsesolo con la mayoría de sus libros y pertenencias.

Nopodía alejarse del que había sido su único hogar, pero al mismo tiempo sabíaque le sería imposible hacer vida propia en Hogwarts, estaría de nuevoacompañada únicamente por sus recuerdos y sus libros. Se quedó mirando a su baúl unos segundosviendo como su ropa se doblaba hasta que decidió meterse un rato a la cama. Leescribiría la carta a Dumbladore tras descansar un rato, despejar su mente, ycomenzar a pensar en cómo comportarse ante lo que se le venía encima.

 

Lajoven se despertó al poco rato, sabía que había dormido apenas unos minutos, selevantó lentamente y se sentó en el pequeño escritorio que había al lado de sucama para comenzar a escribirle la carta a Albus. Por supuesto le dijo que síaceptaría, haciéndole saber también que sabe que él es consciente de lo que leasustaba de aceptar lo había podido ver en sus ojos en el despacho, perotambién le explico que desconocía por completo los horarios para sus clasesavanzadas y los horarios de las cases de transformaciones, ni cuando debía ir.

Albusno tardó en recibir la carta, sonrió abiertamente al leer el contenido, sabíaque no iba a ser fácil para la joven, eincluso se sentía algo mal por lo que iba a tener que pasar los primeros días,pero sería bueno para ella. Les escribió que no se preocupase por los horariosy que pronto los tendría en sus manos para poder organizarse, podría ir alcastillo cuando quisiera en los siguientes dos días para instalarse.

Muchospisos más abajo en las mazmorras Snape decidió salir a dar una vuelta por lospasillos ya no podía maldecir más al viejo y aun sí no le merecería la pena. Recorriólos pasillos andando a su velocidad habitual, aun no había alumnos en lospasillos pero los pocos profesores que veía le dedicaban una mirada extrañada,llevaba una buena temporada sin salir demasiado de las mazmorras.

A lospocos minutos una larga barba blanca que doblaba la esquina le hizo rodar losojos.

-vayaSeverus hijo! Veo que has decidido dar un paseo! Te importa si te acompaño?-Severus solo se encogió de hombros y el anciano caminó a su lado.

-he recibidola respuesta
- el pocionista lo miró un segundo antes de abrir la boca.

-quienes
- Albus sonrió había pensado decírselo por carta pero al final tendría queser de esa forma, mucho más peligrosa, pero que se le iba a hacer, podría en prácticasu lado más sutil.

-Severus
de verdad no prefieres saberlo cuando ella venga?

-ella?

-noprefieres esperar?- el hombre lo miró como si lo fuese a maldecir. Se creó unsilencio muy incómodo.

-
no?

-entoncesvete preparándole los horarios a tu mejor alumna, los quiero para mañana por lamañana
- y sin decir nada se desapareció a su despacho.

Severusse quedó parado en medio del pasillo, sintió como su rostro cambiada de colorlentamente, como las manos comenzaron a temblarle de la rabia se miró una deellas, y sin más comenzó a caminar a paso enfurecido y rápido hacia las mazmorras,tomando la botella de su mesa por el camino y metiéndose directamente a susaposentos, dando un fuerte golpe al cerrar la puerta, volvió a llenar hastaarriba el vaso que había encima de su mesilla y sin más se lo llevó al baño. Elrostro de cierta persona se metió en su cabeza.

-nopienso soportar la compasión de esa maldita
engreída y
me cago en Merlín! Joder!-estaba seguro que sus gritos y maldiciones podían escucharse desde la torre deastronomía. Se tomó la mitad del contenido de vaso y al sentir un fuerte pinchazode dolor en el cuello se metió al baño, apoyando bruscamente las manos a cadalaso del lavabo, se miró al espejo con rabia y abrió el grifo para echarse algode agua fría en el rostro, volvió a mirarse con al agua recorriendo las durasfacciones. Le daba tanto asco lo que veía que sin decirse nada a sí mismoterminó al vaso volviéndolo a dejar en el borde y llevó sus manos a su capa, quitándoselay dejándola a un lado siguiendo con los primeros tres botones de la casacanegra y la camisa blanca, dejando a la vista el vendaje de su cuello y lapálida piel, se miró unos minutos segundos más y después destapó el comienzodel vendaje hasta empezó sentir un fuerte dolor, apretó los dientes y tiró delvendaje, la piel se le pegaba al cambiarlo, emitió un gruñido lo más bajo quepudo y se quedó mirando la herida a medio cicatrizar.

 

Maldita sea
caminó hacia uno de los pequeños armarios delbaño y sacó los frascos que necesitaba, se curó la herida y se tomó un frascode poción calmante, volviéndola a vendar. Lo guardó todo sintiendo su cuelloarder.

Antesde salir del baño fijó de nuevo la vista en el espejo, este explotó en milpedazos ante la intensa mirada.

Ya seocuparía de arreglarlo más tarde, tenía demasiadas ganas de hacer eso como pararesistirse.

Sesentó a pensar en los malditos horarios.

Hermionedecidió que lo mejor sería hablar con alguien sobre el tema para podersacárselo de la cabeza al menos por aquella noche, sabía que necesitaríadescansar.

Abrióuna red flu en la chimenea de la casa de sus padres y llamó a Ginny mediante supatronus, esperó hasta que sintió las llamas moverse y la pelirroja salir de ella tras una fuerteráfaga de luz verde.

-Hermione!Pasa algo?

-no
solo quería hablar, he
he aceptado.- Ginny la miró extrañada.

-aceptarque?

-oh
escierto no te lo conté
Dumbeldore me ofreció ayudar a Mcgonagall con las claseseste año y tomar pociones avanzadas para medimagia

-y hasaceptado? Oh vamos anima esa cara es maravilloso! Y por lo que veo te vaspronto

-mañana.

-Hermioneno pareces muy contenta
que ocurre? No
no debería preocuparte
-

-no meocurre nada Ginny es normal que este un poco nerviosa

-yo note veo nerviosa
- la pelirroja la miró de arriba abajo, la conocía demasiadobien-
te veo asustada

-No esnada Ginny

-oh!Por cierto, quien te dará clases avanzadas?- Hermione tragó saliva.

-
Snape?-La cara de Ginny comenzó a cambiar porcompleto- y
transformaciones Mcgonagall solo indicaciones pues haré suficientecon ayudarle a

-Hermione-la joven se cayó, había algo que molestaba inmensamente a la joven Weasley-sabes
no se si me hace mucha gracias que ese hombre se te acerque
heescuchado muchas cosas y ninguna buena
y no creo que estés en un estado comopara aguantar más presión ni un trato poco adecuado
- Hermione rodó los ojos.

-Ginnyse cuidar de mi misma, además debería dejar de lado las habladurías de lagente, él hizo mucho.

-porconveniencia.

-perolo hizo!

-Hermione
si Harry tras ver aquellas memorias que, rehúsa a contarme por cierto, no lo quiere ni ver, será por algo, Snape es unhombre egoísta
. Mucho y no creo que te vaya a dar la bienvenida precisamente.

 

-no tepases Ginny, yo me encargaré de mis propias elecciones de acuerdo?

-no teenfades Herms
pero no dudes en escribirme si necesitas hablar
- Hermioneasintió y sirvió un par de tazas de té mientras cambiaban de tema deconversación.

Alllegar la noche, Hermione decidió que lo mejor sería irse a la cama a descansar,el día siguiente sería muy duro.

Alllegar la mañana siguiente, la joven se despertó con un extraño sentimiento,ese típico sentimiento de que iba apasar algo importante
entonces recordó. Hogwarts.

Selevantó de la cama con algo de dificultad y se metió al baño, giró el grifo dela ducha dejando que el agua caliente cayese. Comenzó a quitarse la ropa frenteal espejo, se fijó en la blanca piel, estaba algo más delgada, pero eso no leimportaba, jamás le había dado demasiada importancia. El cabello castaño hastaalgo más debajo de los llenos pechos. Había madurado
mucho. Se metió a laducha, al menos tendría la mañana para relajarse y cuidarse un poco antes de iral castillo, se duchó dándose un suave masaje en el cabello con algo de champúde miel
aquello siempre la relajaba, al salir del baño decidió que si debíaandar por el castillo sin uniforme, al menos utilizaría ropa de bruja, MollyWeasley le había regalada una túnica realmente bonita de color negro condetalles en un color vino oscuro que solo se ceñía a la cintura y una capa paraque no pasara frío. Dejó la ropa encima dela cama y comenzó a vestirse.

Tras quedarseun rato mirándose al espejo, encogió su baúl y se lo metió el bolsillo al mismotiempo que guardaba su varita.

Recitoalgunas palabras y tras el fuerte mareo sintió como sus pies tocaban el suelodel castillo, subió al despacho de Dumbledore y tocó la puerta. Se sorprendióal ver al anciano abrirle personalmente.

-oh
eres tú Hermione, bien, pasa
valla, te queda bien la ropa de bruja.

-Graciasseñor
- el anciano se sentó en su silla y le indicó que tomase asiento en la deen frente.

-Bien
aquí tienes los horarios
sabes que el curso comienza más tarde
tenes un parde semanas para dar solo las avanzadas
a partir de mañana.

Hermioneasintió y continuó escuchando.

-encuanto a tus aposentos, elije tu misma querida, tienes una habitación junto aMinerva en la torre o una habitación vacía al lado del aula de pociones allíabajo.

Hermionese quedó más pensativa.

-yo
laverdad la de la torre me quedaría lejos para ir a las clases pero
- intentópensar una escusa rápida, pero Albus la interrumpió.

-debeselegir por ti misma
no por la opinión de Minerva Hermione

-en lasmazmorras

-hacefrio- el anciano sonrió.

-oh
si, pero tranquila te acostumbrarás y hay una buna chimenea y mantas, con eso yté caliente una joven como tú sobrevivirá.

-deacuerdo
- ¿Qué más podía hacer?

-bien
baja ahora, es la puerta contigua al aula de pociones haré que los elfos telleven todo lo que necesites y te la preparen en un par de horas, seguro quedeseas dar un paseo por el castillo mientras ellos hacen su trabajo.

-esosería genial señor
gracias- Albus le sonrió y tras despedirse Hermione bajó alas mazmorras, recorriendo el terreno de los slytherin, con una extrañasensación en el cuerpo.

 

Alcomenzar a leer el pergamino con los horarios, de pronto reconoció la picuda yapretada letra, y también que eran considerablemente duros, no hasta quecomenzasen las clases pues por entonces se reducían a la mitad.

-porqué ese hombre tenía que hacer lo más duro a la noche?- sabía que eso estabapuesto así por algo, y si Snape quería complicárselo todo desde el comienzo, noquería ni imaginarse lo que le vendría encima.

Recorriólos sinuosos pasillos hasta llegar a la puerta, esta se abrió en cuanto ella seacercó, ordenes de Dumbledore supuso.

Eraacogedora, algo oscura y fría pero los elfos se había encargado de encender unfuerte fuego para que cuando ella volviese de pasear estuviese algo más cálida.

Teníatodo lo que necesitaba, una amplia cama, mantas armarios y estantería llenas delibros, alguno que otro candelabro, el fuego y un baño. Había una única ventanaque daba al lago negro, la cual podía cerrar si no deseaba ver a las criaturasdel mismo, se sentó en la mullida cama mientras sacaba el baúl y le devolvía sutamaño. Lo Hechizó una última vez y su ropa y libros comenzaron a ordenarse,salió de allí cerrando la puerta con un toque de varita. Caminó por os pasillosde las mazmorras lentamente, subiría a la torre de astronomía para relajarse unrato.

Pasópor el pasillo principal que daba a la sala común de Slytherin completamentevacío, caminó por un pasillo contiguo, por lo que recordaba, ese era el quedaba a las escaleras que subían a los pasillos principales. Se paraba cada pocotiempo para mirar de nuevo los horarios que llevaba en la mano, al girar una delas esquinas se golpeó de frente contra algo
o alguien.

-oh
yolo s

Seapresuró a disculparse cuando comenzó a pasar la mirada de abajó arriba, muy,muy lentamente. Al encontrarse con la larga capa negra, botas negras
subieronlentamente hasta unos ojos oscuros que la miraban con intensidad.

-yo
señor
lo siento
yo
hola
- Snape pareció rodar los ojos, pero aun la miraba,de una forma que realmente inquietó a la joven. El hombre se apoyó en la pareddel corredor, dejándole pasar sin decirle nada después de que la joven hubieserecogido sus horarios del suelo.

Lo miróuna última vez más temblando.

-a
adiós- salió de allí andando lo más rápido quesus piernas le permitían.

Snapela miró huir, y raramente hacia las mazmorras
¿Dónde demonios la habríaalojado Albus?, comenzó a darle vueltas a la cabeza, pero lo mejor sería preguntarle al anciano en persona, y novio mejor momento que al verlo pasar por el alto de las escaleras por las que estabaa punto de subir.

-Albus!-las subió lo más rápido que pudo-Granger!

-ohhijo, le pasa algo? Qué ocurre?

-dóndedemonios va a dormir?

-oh note preocupes
le he

-no me preocupo!

-
le hedado a elegir entre esa habitación que hay al lado del aula de pociones y latorre junto a Minerva
dado a los horarios que le has puesto le he indicado quelo mejor sería que se quede abajo. Buenos días
- miró su reloj debolsillo-
tardes mejor dicho, Severus

Elhombre se quedó quieto donde estaba, completamente estático, Granger, en lasmazmorras, ¡en sus mazmorras! Merlín cuanto hubiese deseado que todo acabara enaquella guerra

 

Pero no! Claro que no! Todo ha de seguiradelante, lisiado y con Granger pululando por mi terreno!

Completamentealterado decidió que lo mejor sería darse una vuelta por la orilla del lagonegro, allí al menos nadie le molestaría más, Granger iba a arrepentirse
ohsi
romper su ya alterada paz iba a tener un precio muy alto, seríainteligente, no tendría culpa alguna, pero Severus Snape estaba tan asqueadoque se pasó todo eso por cierto sitio, ella le recordaba a Potter, y ahora quepodía odiarlo abiertamente ese no era un buen recuerdo.

-Granger

Hermionese dirigió a sus aposentos lo más rápido que pudo, cerró la puerta y se apoyócontra ella sintiéndose agobiada. Sabía que aún era pronto y que la hora decomer había pasado hacía un rato pero pensó que sabiendo que sus clasesavanzadas comenzaban al día siguiente y que tendría que ayudar a Mcgonagall conlos horarios de transformaciones, pensó que lo mejor sería irse a dormir ycenar algo más tarde. Quizá llamaría a un elfo o a alguien y eso sería todo.

Semetió en la cama con una sensación de cansancio causada por el agobio, y elhecho de darles vueltas a sus pensamientos. Y no tardó en quedarse dormida.

Lashoras pasaron y algunos de los profesores se dirigieron al gran comedor para lacena, Minerva vio a Albus llegar con cara de pocos amigos.

-Albusque ocurre?

-ohMinerva! He intentado convencerlo de que suba al menos a cenar! No puede serbueno comer solo en esas mazmorras constantemente!

-ybien?

-subiráun rato, pero no sé si estaba muy convencido
me empieza a preocupar!-Minervarodó los ojos.

-ohvamos Albus
ya es mayor para saber cuidar de sí mismo, es un cascarrabias,terminará viejo y está amargado! No vas a cambiar el carácter de ese hombre!

-Minerva
quizá no, pero tras la guerra ha ido a más

-y queesperabas? No ha sacado nada a cambio, no ha ganado nada y sigue siendo lo quesiempre fue!

-Minerva!-la mujer cambió de tema al saber que había dicho exactamente lo que habíapasado por su mente.

-por
por cierto dónde está la joven Hermione?- Albus miró los dos sitios a su ladocompletamente vacíos.

-deberíaestar aquí, supongo que estaría cansada- Minerva se levantó ante su sorpresa.

-iré abuscarla

-deacuerdo querida
- continuó comiendo mientras veía a la mujer salir por lapuerta trasera a las mazmorras.

Unosfuertes golpes despertaron a la joven Hermione de un sueño lo suficientementeprofundo como para no saber ni donde estaba.

-quién
-miró a la puerta y se vistió con magia acomodándose un poco el cabello, abrióla puerta lentamente.

-Hermionequerida
estás bien?

-oh
sí, simplemente estaba descansando un poco

-debessubir a cenar, se te hará tarde vamos
- Hermione negó.

-podría
pedirles algo a los elfos

-ooohno! Definitivamente no! Es tu primer día aquí tras muchos meses, el grancomedor te espera! Además no habrá mucha gente aún- Hermione rodó los ojos.

-bien
-Caminó tras Mcgonagall hacía el gran comedor, la mujer abrió las puertaslentamente y entró a paso seguro seguida por Hermione que caminaba másdespacio. Minerva se dio cuenta de que la joven se había parado en la mesa deGryffindor completamente vacía.

 

-nihablar eres prácticamente una docente aquí Hermione, a pesar de tus clasesavanzadas
toma asiento en la mesa de profesores.

-pero

-Hermione
-siguió de nuevo a Minerva, subiendo el escalón de la mesa de profesores y siguiéndolaante la atenta mirada de algunos de ellos.

Sequedó parada frente al sitio junto a Albus a su izquierda, el anciano le sonrióy le hizo un gesto para que se sentase a su lado, pero no lo hizo miró al sitiovacío a su derecha durante unos segundos hasta que chillona voz de Sprout ladistrajo.

-Hermionequerida! Te queda muy bien esa ropa de bruja! Bienvenida! Vamos, come, debesalimentarte bien ahora que eres joven!- Hermione sonrió a la amable mujer. Yvolvió a mirar su sitio y el lugar vacío a su lado, y Albus pareció verlo.

-Hermionetoma asiento querida, vamos
- la vio sentarse aún pensativa, hasta que tuvo quepreguntar.

-ProfesorDumbledore
yo
- miró a su derecha de nuevo- me
bueno, yo
me preguntaba sí

-creohaberlo convencido de que suba la última media hora de la cena Hermione
que tepreocupa?- ella negó con la cabeza antes de retirar la mirada.

-nada
-Albus le sonrió y simplemente comenzó una conversación sobre algunas dudas quetenía sobre los, según él anciano mago, increíblemente bien pensados aparatosde cocina muggles.

Pasaronalgunos minutos hasta que todos los músculos del cuerpo de Hermione se tensaron,escuchó la puerta trasera a sus espaldas abrirse lentamente, podría reconocerel revuelo de aquella capa tras tantos años en cualquier lugar. También sabíaque se había parado detrás de ella posiblemente por no esperarse verla ahí,Hermione casi ni respiraba. Albus volvió a notarlo.

-ohSeverus, buenas noches!, vamos siéntate!- el hombre pareció pensárselo perohaciendo temblar más a la joven Granger tomó su silla y se sentó no de muybuena gana fijándose en la mirada clavada en él de Pomfrey, Flitwick, Trelawneyy algún que otro profesor más, se subió algo más el ya ahogador cuello de la casacanegra y miró a su plato, comiendo lentamente sin decir nada. Vería el ladopositivo, al menos había más distancia entre él y Albus.

-Severuspor cierto! Que tan tu día?- el hombre giró el rostro lentamente hacia Albus encontrándosecon el de Granger por el camino, dejó su mirada un segundo en el fino perfil dela joven y después la retiró.

-normal
-Albus sonrió.

Lajoven vio como segundos después el hombre fijaba la mirada en una jarra de vinode elfo que había entre ella y Albus, lo miró un segundo, Snape apartó la vitade los ojos miel y estiró un poco el brazo pero este fue adelantado por la manode la joven quien le acercó la jarra a su lado, Snape se quedó mirando alrojizo liquido tras apartar un poco la mano y miró a la joven. Abrió la bocapero no salió ni una sola palabra. Hermione lo miró un segundo antes de seguircenando.

-denada
- Snape la siguió mirando, procurando no prestar atención a lo extraño queiba a quedar ese dialogo.

-gracias-susurró.

Albuslos miró extrañado, ¿eso de hablar al revés era alguna novedad?

Alterminar la cena Hermione se levantó al mismo tiempo que Snape, se despidió deAlbus y el resto y salió lo más rápido que pudo por aquella pequeña puertatrasera ante la atenta mirada del oscuro mago quien parecía estar dándolealgunos segundos para que se adelantara. Caminó unos cuantos metros, se parófrente a la puerta de sus aposentos al lado del aula de pociones, y sintió elrevuelo de la capa del hombre rozarla pasando de largo hacia sus aposentos.Paró en seco. La mano de Hermione se quedó sobre la puerta antes de empujarla.

 

-Granger
-se giró para encararlo.

-Profesor?-la ceja de Snape se levantó con sorpresa.

-
esperoque tenga claros los horarios de las clases avanzadas
no me gustaría tener
ningún problema con ello

-lostengo claros
profesor Snape

-sabráque comienzan mañana

-se leerseñor
-al verlo acercarse a ella lentamente empezó a dudar de si encararlo erauna buena idea. Sintió su espalda chocar contra la puerta de madera.

-valla
no se preocupe Granger
- la joven se fijó en la pequeña parte de algo queparecía ser un vendaje en su cuello-
de eso me di cuenta hace ya algunos años

Lajoven se dio la vuelta para abrir la puerta cuando lo sintió susurrarle algo.

-soloasegúrese de demostrarme que sabe hacer más que eso, ya es bastantedecepcionante como para hacerlo notar en mayor medida
- se llevó la mano alcuello subiendo de nuevo algo más la tela.

Hermionese dio la vuelta sintiendo como los ojos se le humedecían, eso había sido ungolpe bajo, muy bajo.

-buenasnoches
Snape- cerró la puerta lo más fuerte que pudo antes de dejar salir laslágrimas.

Todo comenzaba mal.

Se dejócaer al suelo lentamente mientras las lágrimas continuaban cayendo por surostro, sabía perfectamente que no podía dejar que la afectara de aquellaforma, pero su mente estaba débil, y le costaba pasar por alto aquel tipo de críticassin sentir absolutamente nada.

Sedesnudó sin ni siquiera molestarse en ponerse el pijama y se metió a la camacerrando la puerta con magia e intentó dormir, cercando su libro de pociones avanzadaspara repasar la lección del siguiente día, no sabía cuál era en realidad, perolo leería el libro hasta quedarse dormida.

A lamañana siguiente se levantó más pronto de lo normal, al ver que eran las seis ymedia de la mañana y sabiendo que no iba a poder volverse a dormir, decidiódarse una buena ducha antes de subir a desayunar a las ocho. Había conseguidotranquilizarse bastante después de lo de la noche anterior, pero las manos letemblaban a la hora de pensar en la primera clase de aquella noche. Se metióbajo el agua caliente procurando pensar lo menos posible, debía admitir queaquel lugar era su hogar, se sentía tan bien cuando dejaba a un lado laspreocupaciones
o cuando no me las echanencima
pensó.

Serelajó un rato más bajo el agua y salió sentándose en el borde de la bañeramientras cepillaba el cabello castaño con tranquilidad. Miró el reloj y comenzóa vestirse, subiría pronto para que Mcgonagall no volviese a bajar parabuscarla.

Salió porla puerta tras mirarse una última vez al espejo, lo hacía más de lo habitualaquellos días. Subió las escaleras que la llevarían hasta el piso principaldonde las puertas del gran comedor se abrieron para ella. Debería comenzar aacostumbrarse a utilizar la puerta trasera, era más rápido y no tendría queescuchar a Sprout diciéndole que debía comer más.

 

Caminóhacia la mesa de profesores y se sentó al lado del anciano que acababa dellegar.

-Buenosdías querida

-buenosdía profesor Dumbledore
- el anciano le sonrió y ambos comenzaron a desayunarmientras Minerva también tomaba asiento saludando al resto de los profesores yse unía a la conversación. Hermioneintentó no desviar la vista al asiento vacío que había a su lado. Algo le decía que esa mañanacontinuaría vacío.

Cuandoterminó de desayunar se levantó de la mesa despidiéndose hasta que una mano latomó de la muñeca dándole un increíble susto.

-vallaHermione si que estás alterada!- Minerva le sonrió.

-losiento
le escucho

-megustaría que me ayudases a preparar los horarios de transformaciones antes dela hora de comer, te espero en la torre dentro de media hora de acuerdo?

-claro
profesora Mcgonagall.

Anduvohasta sus aposentos para ponerse la cama y volvió a salir por la puerta haciala torre sin aparecerse, así daría un paseo y podría despajarse. A veces seolvidaba de lo bonito que era aquel castillo.

Alllegar a la puerta tocó y esta se abrió inmediatamente, vio a Minerva sentadaen su escritorio, la mujer le hizo un gesto para que se sentara frente a ella.

-Bien,no es demasiado trabajo, simplemente quiero ordenar los horarios por cursos,pero la verdad es que no habiendo la misma cantidad de alumnos que otros cursosy al ser más pequeña
quizá dividirlos por habilidades

-eso nosería justo
los menos habilidosos pueden aprender de los que lo son más
-Minerva le sonrió.

-eresdemasiado dulce
- rio-
tu sabes bien de eso verdad?- Hermione rió y asintió.

-bien. Entoncessolo hay que acomodar los horarios para que coincidan y eso será todo Hermione
-comenzaron a trabajar y estuvieron así por unas cuantas horas, Minerva se fijóen la joven durante un rato.

-Joven
estás descansando bien últimamente?- Hermione levantó la mirada de lospergaminos.

-bueno
tantas novedades me ponen algo nerviosa pero

- Minerva la miró desconfiada.

-esasojeras no deberían estar ahí entonces y Pomona tiene razón, debería alimentartemejor

-mealimento bien
simplemente he tenido mucho trabajo este verano no se preocupeprofesora

-Hay algoque te preocupe?- Hermione desvió la mirada dándole la tan ansiada clave aMinerva- ooh
no será
espero no estés teniendo ningún problema con él!

-eltrato del profesor Snape es perfectamente formal
no se preocupe
- mintió.

Lamujer la volvió a mirar a la joven con sospecha.

-bien
creo que es suficiente querida, descansa hasta la tarde, creo que tienes tuprimera clase hoy no es así?

-así es

-a quéhora?

-apartir de las siete

-tantarde! Por el amor de Merlín! Ese hombre no tiene remedio, no señor! Eso no esjusto!

-estábien para mi profesora, no hay problema
- Minerva la miró incrédula mientras lajoven salía de su despacho.

-buenastardes

 

Sedirigió a las afueras del castillo para dar un paseo.

Caminóobservando al calamar gigante sumergirse y saltar una y otra vezdentro y fueradel agua, maldito ser
siempre tan felíz, como envidiaba a algunas criaturas.Rio para si misma, no, definitivamente no querría reencarnarse en un calamargigante. Se sentó a horillas del lago en el comienzo del bosque prohibido yvolvió a abrir el libro. No tenía hambre, así que no iría a comer, cenaríarápido más tarde e iría a clase.

Sedirigió al castillo un par de horas después, guardó el libro y entró al grancomedor, en el cual aun no había casi nadie, comió algo y emprendió su caminode nuevo hacia las mazmorras. Eso no iba a gustarle a Mcgonagall.

Entró asus aposentos solo para tomar el material que necesitaba y se dirigió al aulade pociones, la puerta estaba entre abierta, así que supuso que llegaba bien detiempo.

No vioa nadie dentro, pero podía escuchar el choque entre algunos frascos de cristalal fondo del aula, vio un caldero preparado pero vacío en una de las mesas dela última fila, se acercó y distinguió a Snape difícilmente de la oscuridad quehabía en el fondo del aula donde los armarios de ingredientes estaban, parecíaestar tomando algunos. Simplemente se acercó a la mesa intentando ignorarlo yle dio la espalda mientras con la varita llenaba el caldero de agua y encendíaun fuego medio debajo del mismo. El hombre no dio señales de movimiento. Peroella supo que los hizo desde el momento en el que su libros que entonces estabaa un lado del caldero de abrió de golpe en una de las pociones. No tardó ensentir el revuelo de la capa detrás de ella. Leyó el nombre de la poción.

-Filtrode los no-muertos, Vampiros?- Lo sintió acercarse a sus espaldas.

-Entiempos extremadamente oscuro
esos seres solían utilizar este filtro paraaumentar su vitalidad y tomar una apariencia más
humana, desde que fueronperseguidos por el ministerio de magia, brujas y magos lo han utilizado como lapócima revitalizante más
potente que existe
- Hermione se puso rígida al notarlodetrás de ella, el aire silbó cuando a toda velocidad se colocó al otro lado dela mesa frente a ella clavándole los ojos negros.

-lea envoz alta
- Hermione retiró la mirada y comenzó a leer. Al terminar vio como elhombre estirada el brazo y cerraba el libro de golpe.

-bien
ahora que lo tiene todo en su preciada mente
comience
tiene dos horas, la pociónes complicada

Hermionecomenzó a trabajar, pero la ponía extremadamente nerviosa cuando estaba mirandofijamente lo que hacía o quizá lo que más la inquietaba era el hecho de quedesapareciese en la oscuridad de aquel aula, quizá no verlo era aun peor.

-Añadael sándalo más tarde
- soltó la pequeña cuchilla de plata del susto alescucharlo detrás de ella, haciendo un pequeño ruido al caer sobre la mesa demadera.

-pero
en el libro

-Granger
-se acercó más a ella por detrás- se que
- el cálido aliento chocó contra lanuca de la joven, es había encorvado un poco y la oscura y grave voz penetrabacada poro de su piel-
su lúcida pero limitada mente no sabe hacer otra cosaque memorizar lo que unas cuantas páginas le ordenan
pero esto
no es unalección nivel Longbottom en la que usted valla a destacar, debe utilizar sussentidos en la elaboración
pensar un poco por sí misma, si es que es capaz
cosa que dudo, si algo falla su noviecito Weasley no estará para ayudarle, ytendrá que volver a empezar una y otra vez

 

-Ron noes mi
novio

-comosea
utilice su sobrevalorado cerebro- Hermione se quedó cayada, no iba a pararde provocarla y lo sabía. Dejó a un lado las hojas de sándalo y continuó con elsiguiente paso, vio que tomaba mejor color y textura, miró a Snape y lo vio conun gesto de obviedad, tras aquello volvió a tomar las hojas y a cortarlas entrozos pequeños.

-másgrandes Granger

-pero
-se cayó de golpe-
vale.- continuó cortando, hasta que lo sintió detrás denuevo. Tomó el pequeño cuchillo de sus manos y las cortó rozándolas con la hoja del cuchillo sacándo un líquidoverde oscuro que soltó un fuerte aroma a la planta. Eso la dejó con los ojosabiertos, cuando el hombre vertió el líquido de la hoja en el caldero y elfiltro tomó un tono esmeralda muy bonito.

-Legustó encontrar trozos de hojas en la poción multijugos en segundo año Granger?-ella tragó saliva fuertemente.- dicen que lo robado sabe mejor
pero no lo creo

-
no-Que le continuase echando eso en cara era demasiado después de tantos años- fuenecesario
- Severus se apretó más contra ella, le empezaba a hacer daño con lamesa que tenía en frente.

-sabeperfectamente que lo hubiese podido resolver de otra forma
pero claro
siemprecumpliendo las expectativas de esos dos zopencos no es así?

-no semeta con mis amigos!

-esosdos malditos vagos! Siempre llevándola por mal camino para aprovecharse de sushabilidades

-ustedno es quien para hablar de malos caminos Snape
- eso fue lo único que nodebería haber dicho, el hombre le dio la vuelta bruscamente, tenía el rostrodel hombre a un par de centímetros del suyo, estaba completamente hecho unafuria.

-no seatreva a
- vio la mirada de la joven viajar hacia su cuello con dolor, dolorque le estaba causando el agarre del hombre más el que le causaba el hecho dever eso, sabía que le dolía cuando se tensaba de aquella forma.

-unapena verdad Granger? Una pena que no me desangrara tirado en la casa de losgritos
no se preocupe
a mí también me hubiese gustado

-esusted un idiota
-presionó aun más sus muñecas hacia atrás contra la mesa-profesor
me
está

-
arguméntemeesa falta de respeto insufrible sabelotodo
- la joven dejó salir un gemido, nosabía si de dolor o de cualquier otra cosa. Sintió las lágrimas rodar por susmejillas, No. Snape no iba a verla llorar. Intentó deshacerse de su agarre peroel hombre era mucho más fuerte que ella.

-Suélteme

-ohvamos
explíqueme el por qué de su tesis sobre mi idiotez

-yojamás hubiese querido verlo muerto maldito bastardo!

-estásobre pasando el límite en una sola noche
increíble para una Gryffindor tan
decente como usted
y de eso hay poco- la soltó de golpe. La joven se enjugólas lágrimas y vio como el hombre se llevaba la mano al cuello en un gesto dedolor disimulado.

-hastamañana
- Snape se quedó de pie contra la mesa mientras ella salía del aula.

 

Llegóhasta sus aposentos a pocos metros cuando vio que un pequeño frasco aparecía ensu mesilla. Se acercó intentando calmarse y abrió el pequeño corcho respirandoel suave aroma, se miró las muñecas, tenía pequeñas magulladuras por el fuerteagarre del hombre, se puso roja de ira y volvió a empezar a llorar. ¿Pociónanti inflamatoria?

-Malditocabrón!

Se tiróen la cama llorando, no por el dolor, pues ya no lo notaba si no por aquellaactitud que tanto le dolía y no entendía por qué.

Hermionese sentó en la cama y tomó el frasquito de nuevo tras desvestirse, lo miró unaúltima vez y decidió dejar de llorar y calmarse. Pero le daba tanta rabia

Vertióalgunas gotas de poción en sus muñecas, donde tenía las magulladuras y se dioun suave masaje, se quedó mirándoselas unos segundos, estaba segura de queSnape no había querido hacerle daño, si no, no le hubiese hecho aparecer elfrasco. Quizá estaba siendo demasiado permisiva
o quizá no, sabía que élestaba mal
pero no conseguía comprender por qué.

Lapoción comenzó a hacer efecto a los pocos minutos y sintió como el dolor en susmuñecas se iba calmando. Solo deseaba dormirse y no pensar más, y a pesar detardar un tiempo considerable al final lo consiguió.

A lamañana siguiente despertó con un dolor bastante fuerte en las muñecas, elefecto de la poción se había pasado y eso definitivamente no era una buenanoticia, se vistió y subió a desayunar intentando olvidarse del dolor, seencontró con Albus por el camino.

-ohHermione querida! Buenos días!

-buenosdía profesor Dumbledore
- el anciano la miró con sospecha.

-teocurre algo pequeña?- Hermione negó.

-no
iba a desayunar

-oh teacompaño entonces- la joven sonrió y caminó hasta la mesa de profesores juntoal director de Hogwarts. Desayunó lo más rápido que pudo dando respuestascortas al director y se levantó despidiéndose a toda prisa y saliendo por lapuerta trasera, lo que no sabía era que cierto profesor que acababa de llegar ala escuela se había fijado en ello y había salido detrás de ella.

-Hermione!-la joven se dio la vuelta sorprendida por la voz que reconoció a los pocossegundos.

-Remus!Por Merlín que haces en Hogwarts? Qué alegría verte!- abrazó al licántropo.

-Albusvolvía anecesitar un profesor de defensay aquí me tienes
me han dicho que ayudarás a Mcgonagall al mismo tiempo quetomas tus avanzadas no es así?

-Hermioneasintió- pero el rostro de Lupin le decía que algo no iba bien.

-te hasido muy rápido del desayuno no crees?- la joven miró a los lados algo nerviosa-Hermioe
estás bien?

-oh
siclaro, claro! Solo
estoy cansada

-comollevas lo de
-la luz desapareció de los ojos color miel.

-voy
acostumbrándomea ello, estar sin ellos es raro, pero debo seguir
- Lupin sonrió pero miró lamuñeca que sujetaba el pomo de la puerta de los aposentos de la joven.

-santoMerlín que te ha pasado? Eso debe de dolerte!

-tuve
un accidente ayer en mi primera clase con una de las pociones
- Lupin volvió amirar las magulladuras, no se creía ni una palabra
y ella lo sabía agitó lavarita e hizo aparecer un pequeño frasco que Hermione ya sabía que era.

 

-cúrateeso
nos vemos en la comida- Hermione sonrió, pero le entró pánico al ver queLupin no subía las escaleras, si no que se dirigía hacia la clase de pociones,y posiblemente al despacho de Snape. Mierda.

Semetió a sus aposentos, aquello no iba a traerle nada bueno, se sentó en la camay decidió que leería hasta la comida.

La puertadel despacho de Snape hizo un ruido sordo al abrirse de golpe.

-que
demonios haces tú aquí, Lunático
- Lupin se acercó confiado a Snape.

-te veodesmejorado Severus

-me daigual como me veas Lupin, que quieres

-Hermione.-El rostro de Snape cambió por completo- que pasó ayer Severus
.

-ellate ha

-No.Pero las magulladuras de sus muñecas no dicen lo mismo, que demonios le hiciste

-nada! Yono
no quería hacerle daño siempre tiene que abrir su maldita bocaza de niñasabionda!

-Severus!Mira
se que
- Snape encaró a Lupin-
se por lo que has pasado, se que lo deestar herido de

-MiraLunático no quería hacer daño a vuestra niñita de oro, no voy a dejar que teapiades de mí, no le voy a dejar a ella y mucho menos a ti!

-todoshemos perdido algo Severus! No tienes por qué pagarlo con alguien tan débil ahoracomo Hermione! Teddy se ha quedado sin una madre, Molly sin un hijo todos! Todos!Hemos perdido a gente!

-débil?Oh vamos tiene a esos dos zopencos! Siempre le ha sido suficiente con eso! Porqueno ahora? La traga libros tiene una crisis personal, por Merlín! Incluso tienea sus

-suspadres están muertos estúpido!

Severusse quedó en silencio, desvió la mirada de los ojos enfurecidos del licántropo.

-tiene aWeasley

-Ron Weasley está prometido con la señorita Lavender Brown

-A Potter

-Ginevra Weasley y él se casan este verano

-maldita sea! Tiene a sus libros!

-como eres tan idiota Severus, eres tan penoso que te ahogasen ese maldito vaso de Whisky de fuego por que ni siquiera eres capaz dehacerte sentir mejor a ti mismo! Al menos no lo pagues con una de las pocaspersonas en la orden que confiaban de verdad en ti y bien lo sabes SeverusSnape!

Se volvió a quedar mudo y Lupin salió de allí dando unfuerte portazo. Sí, había sido un auténtico cabrón con Granger, pero él nosabía solucionar esas cosas.

Salió por la puerta de su despacho atravesando el aula de pocionessin saber ni siquiera que iba a hacer de paró frente a la puerta de losaposentos de Granger y tras respirar hondo tocó la puerta.

Hermione se sorprendió desde la cama de que llamasen a lapuerta, si era Mcgonagall y tardaba pensaría que no estaba y eso seríaperfecto, por lo que se quedó donde estaba, ya se inventaría algo a la hora dela comida.

Oh vamos Granger
volvióa tocar, pero la puerta no se abrió y volvió al aula de pociones, si que habíametido la pata hasta el fondo.

Hermione cerró su libro de pociones cinco minutos antes dela hora de comer, se puso los zapatos y comenzó a caminar hacia la puertatrasera del comedor, se sorprendió al ver a Snape sentado en su sitio, se sentósin decir nada pero pudo notar que Snape había parado de comer y la miraba.Albus comenzó una conversación por suerte y la joven parecía querer comer eirse, Snape lo notó.

 

-Hermione querida tienes prisa?- Miró a Albus.

-oh
no, tengo que ordenar unos papeles

-no deberías estresarte de esa forma joven, no te preocupes
seguro que Severus no tiene problemas con la hora a la que sean las avanzadas
verdad?

-Snape subió la vista cruzándose de pleno con los ojosmarrón miel de Hermione, se quedó mirándola unos segundos.

-con su permiso
director
- se levantó y desapareció poraquella puerta trasera.

Hermione miró de nuevo al director intentando continuar laconversación hasta que terminó de comer y se dirigió a las mazmorras.

No hizo nada nuevo en sus aposentos, ni siquiera sabía se leapetecía enfrentarse a lo del día anterior en clase de pociones, aun así, sevistió y salió por la puerta, se encontró con el aula de pociones abierta ycaminó a paso lento hasta la misma mesaen la que había trabajado la noche anterior, pero para su sorpresa vio a Snapepreparando algunos ingredientes, aminoró aun más el paso hasta que el hombre lavio y levantó la vista, no dijo nada y con un gesto hizo que se acercase a leerel título y a preparar el caldero.

-Poción
multijugos
- lo que le faltaba... Snape asintiócomo si nada- sabe perfectamente que sé hacer esta poción

-entonces no le harán falta explicaciones Granger
la quieroperfecta en una hora
- Hermione asintió, seguía sintiendo la mirada de Snapeclavada en ella-
Granger

-si?- el hombre pareció pensar algo pero después volvió amirar al libro.

-
nada. Comience.- ella se encogió de hombros y comenzó amedir y cortar, se sabía aquella poción de memoria.

Mientras pasaban los minutos se empezaba a dar cuenta de quecada vez le costaba más seguir cortando, le dolían las muñecas se remangó unpoco agarrándose una de ellas, la que más le dolía. Podía intuir a Snape pordetrás de ella de nuevo, no sabía dónde.

Lo escuchó murmurar algo para sí mismo y sus pasos sealejaron hasta una de las estanterías del fondo del aula escuchó el sonido dealgunos cristales y los pasos de nuevo, el hombre paralizó el fuego, ella lomiró confundida.

-que

-no pensará trabajar así- se miró las muñecas.

-que le importará Snape

-esa boca Granger
- tomó una de las muñecas de la joven yvertió algunas gotas extendiéndolas con cuidado, hizo lo mismo en la otraaprovechando que la joven parecía haberse quedado petrificada. Le quitó elcuchillo y las raíces que estaba cortando y volvió a hacer que el fuego semoviera. Le dio los ingredientes cortados a los pocos minutos, ella seguíamirándolo incrédula.

-le recuerdo que sigue teniendo una hora
- ella bajó de sunube y terminó la poción sintiéndose menos dolorida. Snape se acercó para mirarla poción.

-bien
mañana antes de la comida algunos de los alumnos delcurso de recuperación, tendrán una pequeña clase de pociones para recuperar lasúltimas pociones que se dejaron sin dar dadas las circunstancias
dígale a laprofesora Mcgonagall que se busque la vida porque va a encargarse usted devarias cosas, estaré en la clase, pero he de corregir y preparar algunas cosas,después de esta las clases oficiales no comenzarán hasta dentro de un tiempocomo sabe

 

-yo? Dar clase?

-si lo quiere llamar así
es una idea idiota de Albus, solopara que vean el castillo después de la guerra
llenar esto de imbéciles porpuro placer
increíble.

-de
de acuerdo
y gracias

-mañana no me las dará Granger
adiós.

-hasta mañana

-sí

Hermionese fue algo más tranquila a sus aposentos, al menos todo había sido mástranquilo y el gesto de Snape había sido una forma de pedirle perdón y losabía, pues no había sido capaz de decírselo antes, controlar una clase nosabía si era algo que iba a poder soportar fácilmente, pero le hacía ilusiónque le dejase una responsabilidad como aquella y además sabía que habríapersonas a las que estaba deseando ver
incluso Ginny le había dicho que podríapasarse por allí ese día.

Semetió a la cama mientras se mentalizaba de cómo podría ser el día siguiente, sumente le daba vueltas a qué demonios le había dicho Lupin a Snape para que estese tranquilizase de aquella forma e hiciera eso por ella, pero eso no lo sabríay era hora de dormir. Cerró los ojos y dejó que su mente descansara.

Snapedecidió que había sido suficiente por ese día también, que demonios se habíacreído ese perro? No hacía falta que la defendiese, si al menos Albus sehubiera molestado en contarle lo de Granger
pero claro, el maldito viejo locodaba por hecho que a él no le importaba una mierda
espera
¿acaso me importa?

A lamañana siguiente una fuerte lluvia rodeaba el castillo, podían verse algunosalumnos del último curso extraordinario pasear por el castillo hacia el grancomedor. Hermione se levantó algo más animada esa mañana, se dio una ducharápida y decidió ir a desayunar para después volver a bajar a las mazmorras yencarar aquel pequeño reto de Snape.

Subiólas escaleras y se encontró con Remus de nuevo que parecía que también subía adesayunar.

-profesorLupin!

-Hermione!Como te has despertado hoy?

-bien,la verdad tenía ganas de ver esto algo más lleno, aunque solo sea por un día!

-sí, laverdad es que estaba muy triste, esto lleno de alumnos es mucho más
no sé cómodecirlo

-Mientrasencuentras el término más demagogo y vomitivo que encuentres Lupin, creo quepodrías dejar a Granger ir a desayunar algo más rápido, tiene clase después
-Hermione se giró para ver a Snape a un lado mirando con rabia a Remus.

-ohSeverus, no seas tan estricto, Hermione sabe que debe

-Granger,venga algo antes tras el desayuno
tengo que indicarle un par de cosas...

-déjaladesayunar en paz
Snape

-hablabacon Granger Lunático, corre antes de que a Hagrid se le acabe la comida para suasqueroso perro, seguro que te ha guardado algo
- miró a Lupin una última vezcon enfado en los ojos y después a Hermione apartando la mirada al instante ymetiéndose en el comedor.

-yahora que le pasa?- Lupin lo miró confuso, aquel hombre no tenía solución.Hermione se encogió de Hombros. Ambos entraron y tomaron sus asientos en lamesa de profesores comenzando a desayunar.

Pasó eldesayuno conversando tranquilamente con Albus como ya se estaba haciendocostumbre, vio a Parvati saludarla desde la mesa de Gryffindor y pudo ver aalgunos Slytherin entre ellos Draco Malfoy sentarse en su mesa. Al terminar dedesayunar se dirigió hacia la puerta trasera en cuanto vio que Snape se ibahacia las mazmorras.

 

Caminohacia la clase de pociones y cerró la puerta tras ella, vio a Snape sentadoensu mesa habitual y se acercó a él.

-simplementeles hare aparecer las instrucciones en la pizarra solo pase por las mesas paraindicar los fallos y mirar cómo van Granger, es sencillo
- ella asintió cuandola puerta se abrió de pronto poniéndola de los nervios, vio a algunos de sucasa y a Ginny entre ellos ponerse en el lado contrario a los Slytherins, todoera un alboroto.

-silencio
-la clase se quedó muda y no le hizo falta ni levantar la voz- Bien
supongo quetodos sabeis el nulo propósito de esta clase
tienen las instrucciones en lapizarra y dos horas
la señorita Granger se encargará de pasar después parasupervisarlas
comiencen
- todos corrieron a los armarios de los ingredientes,parecía haber un extra de tensión en el aula de pociones y la joven sentía unamirada azul encima suyo todo el rato, solo esperaba que Malfoy no le causaraproblemas.

Traspasar la primera hora se pasó por primera vez entre las mesas, indicó un par defallos a Parvati quien volvió a comentar lo bien que le quedaba la ropa debruja. Pero no le ayudó sabía que tenía la mirada de Snape encima, al llegar alcaldero de Draco tragóa saliva.

-midalas cantidades
señor Malfoy, podría ser peligroso que las eche de esa forma

-nonecesito sus consejos
profesora

-yocreo que sí
- Draco se levantó del pupitre y Snape dejó la pluma sobre la mesa.

-ohvamos padrino! De verdad vas a dejar que esta sangre sucia nos corrija?-Hermione se apartó un par de pasos del caldero de Draco, negó con la cabezapara sí misma pero no funcionó y sintió como los ojos se le llenaban delágrimas y como estallaba en llanto dirigiéndose hacia la puerta, Draco sequedó blanco al ver como Snape tiraba el pergamino con rabia y se levantabadirectamente hacia él.

-malditoniño mimado, no te
atrevas a volver a utilizar ese término delante mio!- loagarró de la túnica tirándolo de su asiento- lo has entendido?

Dracosolo gimió algo que no entendió, lo soltó al escuchar el portazo de la joven ysalió corriendo detrás de ella.

-Granger!-pero la joven no se paró.

-Granger!Pare!- pero la joven se metió en sus aposentos cerrándolos de golpe con magiaestampándole la puerta en la cara al hombre.

-Severusque ha pasado?

-ooooohvete perro, siempre tienes que estar por aquí abajo? Creía que dabas defensa!

-Severusque demonios ha pasado ahora?

-Dracola ha insultado en medio de la clase y ha salido corriendo

-que leha llamado?- Severus se puso blanco

-Severus!Que le ha llamado?- abrió la boca pero no salía nada.

-s..sangre
sucia
- Lupin se acercó a la puerta, sabía que no iba a abrirle a Snape, tocóla puerta.

-Hermionesoy Remus, vamos
abre
- la puerta se abrió sola lentamente. Eso ofendió aSnape hasta la médula. Pero Lupin no entró, le hizo un gesto y Snape asintió.

-entra-el hombre así lo hizo, la vio llorando sentada en la cama, le cerró la puerta aLupin y se acercó a ella.

 

-Granger

-si vaa reírse de mi salga de aquí

-Grangerpor favor
- la joven levantó el rostro llorando.

-queridículo verdad? la primera vez que doy clase y ni siquiera puedo soportar unsimple insulto! Vamos ríase! Usted piensa lo mismo de mi que Malfoy!

-yo nodefiendo esos términos Granger! Yo no pienso que usted sea inferior por esaidiotez soy mestizo por Merlín! Draco es un niño mimado con ideas algoestúpidas metidas en la cabeza debería saberlo tan bien como yo!- Hermione dejóde llorar y se le quedó mirando.

-estoycansada de escuchar siempre lo mismo
- Snape se acercó un poco y se sentó en lacama dejando una distancia prudente.

-no ledé el gusto a Malfoy de saber que le afecta, debe tener claro que eso son solopalabras
y la palabra de Draco vale poco

-Gracias
-se secó las lágrimas pero aun temblaba, Snape tragó saliva.

-iré acontrolar a esos trogloditas
quédese aquí si quiere, la veré en la comida, lacena o
en su clase. Hermione rio y asintió de nuevo y el hombre salió de allírápido dejándola sola con sus pensamientos.

Nosubió a comer, prefería quedarse descansando, pero a la hora de la cena sevistió con algo más de energía al saber que el castillo estaría medio vacío de nuevoy paseó haciendo el camino algo más largo hasta el gran comedor.

Sesentó junto a Dumbledore tras comprobar que Snape no estaba allí y conversó conél mientras cenaban tranquilamente.

Alterminar se tomó alg más de tiempo en despedirse de Albus, no queríapreocuparlo, y se dirigió a la puertatrasera.

-Hermione

-siprofesora Mcgonagall?

-se meha olvidado decírtelo antes, pero me gustaría que hiciese tú mi jornada devigilancia por los pasillos esta noche
se que debes descansar pero he depreparar algunos papeles

-no sepreocupe profesora Mcgonagall

-Siemprehay un par de profesores haciéndola, gracias querida
- Hermione le sonrió ycontinuó su camino hacia el aula de pociones. Una vez allí vio que Snape estabasentado en su escritorio y continuaba preparando algunos horarios para los deprimero, se acercó un poco más, Snape levantó la mirada.

-havenido a observarme Granger?

-yo eh
vi que estaba
y

-Granger
-se levantó dejando la pluma en el tintero y movió vagamente la mano haciendoque los pergaminos desapareciesen de las mesas.-
elija usted que hacer, no pensará hacer simples pocionestodos los días verdad?

-comohizo quello con aquellas raíces? Lo del líquido
a veces hace cosas que noentiendo

-aveces Granger, lo que dicen los libros no es lo único que se ha de hacer,siempre hay formas mejores, y solo probándolas sabrá si lo son

-megustaría aprender a

-a?-Hermione rodó los ojos, era cruel.

-asaber cuando no debo hacerles caso a los libros
- Snape sonrió de formasocarrona de lado, eso iba a ser extremadamente divertido.

-a queespera entonces?- caminó hacia uno de los armarios que había dentro de unapequeña estancia de apenas tres o cuatro metros, la joven entró detrás de él.Snape tomo algunos frascos y se apoyó en la escalera que subía a los estantesmás altos.

Se los mostróesperando a que le indicase que era cada uno con solo verlos.

 

-Acónito,agua del rio
Lethe, Coclearia, Descuarinia Sophia, Seta venenosa
- el hombrelevantó las cejas-
no sé de dónde, Bezoar, Díctamo y
- miró las hojas delinterior del bote, Snape lo abrió e hizo levitar una de ellas.

-tóquelay dígamelo
- Hermione sonrió.

-no piensotocar una ortiga señor...- Snape volvió a dejar salir una sonrisa torcida

-bien
ahora venga
- Hermione estoró el brazo hacia su libro.

-noquiero que toque ese libro Granger

Ellasonrió y dejó el libro siguiendo al hombre, eligió la poción cicatrizante paraesa vez, era sencilla pero sin hacer caso a un libro seguro que Snape se lopasaría bien. Pasó la hora entre el humo del caldero y los sarcasmos del hombreal ver la dificultad que tenía la joven de no mirar el libro.

-no,no, no
. Granger
no memorice, arrastre la hoja de plata así
- se colocó detrásde la joven haciendo que esta se tensase por completo- presione levemente conla mano
-tomo la de la joven con la suya bastante más grande, de pronto setensó él también y se separó de ella.

-creoque
es suficiente por hoy
- Hermione le medio sonrió y asintió, dirigiéndose ala puerta.

-adónde se cree que va?- Hermione se dio la vuelta extrañada aun estaba afectadapor lo de la clase de pociones de la mañana, y no conseguía sacárselo de lacabeza.

-a misaposentos?

-valla
-la ceja se le levantó peligrosamente- y yo que la creía más responsable
no erausted la que tenía que sustituir a Mcgonagall esta noche?

-si
pero voy a dejar mis cosas

-claro

-estaráusted por el castillo? Tiene

-yosiempre estoy por la noche Granger
nunca se lo ha contado su amiguito Potter?

-pare

-deseprisa
- Hermione asintió y se apresuró a dejar sus cosas en sus aposentos para despuéssubir las escaleras de las mazmorras y comenzar a vigilar el segundo piso.

Caminópor los oscuros pasillos, procurando ir tranquila y dejar de pensar en lo que había pasado ese día, subió altercer piso, pensando que lo mejor sería dar una vuelta por los alrededores dela biblioteca, aquel siempre había sido su área favorita. Rió para sí misma alrecordarse entre las montañas de libros mientras Harry y Ron la buscaban, yahora estaba sola recorriendo aquellos pasillos vacios.

Se paróa mirar la puerta de la biblioteca, auntenía algunas roturas por la guerra, pero el arco de la misma estabacondenadamente perfecto.

Depronto escuchó pasos que caminaba hacia ella doblando la esquina, al escucharel maullido de una gata apagó el lumosy simplemente aumentó su paso sin ser consciente de que no pasaba absolutamentenada si Filch le pillaba pero aun no estaba acostumbrada a eso de ser docenteen Hogwarts, comenzó a correr por el pasillo hasta que dejó de escuchar elmaullido a lo lejos, un fuerte golpe contra algo entre duro y mullido contra loque ya se había golpeado antes la dejó helada.

-lo quehacen las malas costumbres verdad Granger?- Hermione levantó la miradalentamente a pesar de saber de sobra quien era-
si me hubiese dicho que me ibaa echar tanto de menos para lanzarse a mis brazos de forma tan efusiva le hubiesedicho que se quedase en las mazmorras conmigo
o quizá huía de Filch?

 

-yo
no

-yono
- la imitó humillándola.

-me haasustado señor, y al estar acostumbrada al hecho de que no debemos ser vistos aestar horas en los pasillos

-muygryffindor
si me disculpa
- hizo un amago de irse hasta que la voz de lajoven hizo que se parase.

-p
puedoir con usted?- la ceja del hombre se disparó- me da
un poco de

-miedo?

-no!

-bien,pero no moleste
- que no moleste yo? Lacara de indignación de la joven hizo sonreír con maldad a Snape quien siguióandando esperando a que la joven corriese a su lado, estuvieron en silenciodurante unos veinte minutos hasta que la joven abrió la boca.

-profesor

-noaguantaba más verdad Granger?- Hermione enrojeció completamente.

-
siemprecubre las guardias del castillo? A qué hora duerme?

-megusta cubrirlas Granger, es relajante, y duermo cuando puedo
- ella soloasintió y cuando iba a hablar de nuevoescuchó pasos dirigiéndose exactamente hacia ellos, Snape hechizo la varita deGranger apagándola y apagó la suya propia. Al escuchar a Albus hablandotranquilamente con Remus, Hermione solo escuchó una última palabra antes desentir que una fuerza la empujaba hacia el interior de un espacio muy, muyapretado y completamente a oscuras.

-Mierda!

-mmmppppphhf!

-sssh!Maldita sea Granger
- susurró-
no me apetece volver a cruzarme con Albus y el perropor Merlín cierre la boca
- Hermione se quedó callada, apretada contra el pechodel hombre, al escuchar los pasos alejarse respiro hondo.

-unescobero señor?- ahora le tocaba a ella reírse de Snape.

-Granger
.

-ydecir que usted se ha reído de mi por huir de Filch
Dumbledore, en serio? -intentó no reírse y paró de pleno al sentir como Snape tomaba aire y la alhacerlo la aplastaba más contra la pared.

-nojuegue Granger
no sabe lo que es tener a ese viejo preguntándole imbecilidadescada tres minutos

-estoestá muy oscuro
- su cuerpo tembló cuando la voz del hombre retumbó en susoídos, ahora sí que no paraba aire entre su cuerpo y el de Snape. Pero ella nodebía prestarle atención a eso.

-asustadaGranger?- ella negó con la cabeza pero después supo que Snape no podía verla-
oh yo creo que si

-no

-unpoco
tal vez?

-no
solo

-soy yoo continúa dándole vueltas a lo de esta mañana?- Hermione solo bufó- no deberíaGranger
ya le he dicho que esas palabras no tienen valor alguno
- la jovenbufó de nuevo intentaba no llorar, que no le doliese, Severus la sintió moverseun poco.

-Lumos
-la luz de la varita de la joven se encendió, hizo un esfuerzo por subir subrazo izquierdo y lo remangó con dificultad, se apuntó con la varita, Snapemiró la cicatriz con odio.

-malditasea, no
fue

-sí,fue Bellatrix, pero ahora ella está muerta, y es ridículo que siga dándolevueltas tiene razón
- Snape paró su varita antes de que apagara la luz.

-ehGranger
no es ridículo, no es la única que está marcada, así que no losubestime, solo digo que no le dé vueltas, eso no vale nada
- Hermione apagó laluz de la varita en una especie de trance por lo que el mago le había dicho,sintió la mano del hombre agarrar su brazo y pasar sus dedos por la cicatrizpara después bajar la manga.

 

-Essolo una cicatriz
- No siguió con la frase, pues sintió como según soltaba elbrazo de la joven esta se abrazaba lentamente a su cintura temblando.

-Gr
gra
nger
que
- la joven no respondió, y Snape dio gracias a que no hubiese luz para queGranger no pudiera ver que tenía el rostro completamente rojo. Qué demonios haces mujer?- tiene
.T
tiene frío?-sí, no puede ser otra cosaSeverus.

-No
- vendito sea Merlín! Se gritoirónicamente en su cabeza, esa niña estaba loca- gracias.

-por qué?

-por loque ha dicho
- Snape se destensó cuando ella aflojó el abrazo, pero gracias aese lugar tan apropiado, nótese la ironía, la joven seguía envuelta en la capaque estaba empezando a mutar su función a la de una manta.

-quetierno Granger
- dijo con sarcasmo, eso había que arreglarlo. La joven apoyó elrostro sobre el pecho del hombre.

-haypoco espacio aquí

-sí

-ya
-se hizo un silencio muy incómodo. Snape volvió a tomar aire, profundamentevolviendo a notar su pecho presionarse contra ella.

-Pareceque ya se han ido
- Hermione asintió, se movió hacia la puerta pero al rozar aSnape se quedó pálida. El hombre rodó los ojos y abrió la puerta con las manostemblorosas, seguía sin verse nada, hasta que ambos salieron y el hombrealumbró con la varita.

-Lumos

-asímejor

-si
será mejor que la acompañe a las mazmorras

-valla

-aun mequedan algunos modales Granger
- ella asintió y caminó bajando los pisos con tranquilidadentre los oscuros pasillos, al llegar hasta la puerta de los aposentos de lajoven ambos se pararon.

-bien
ya está

-si

-quiere
un té o algo?- la joven se dio cuenta de la idiotez que acababa de salir porsus labios.

-sonlas dos de la madrugada Granger
- Dio un paso hacia ella pero se quedó quieto-y

-lo sé.Será mejor que vaya a dormir

-si

-hastamañana.

-hasta
mañana Granger



Lajoven miró una última vez a Snape alejarse hacia sus propios aposentos en lasmazmorras y cerró la puerta a sus espaldas. Eran las dos de la mañana, es queestaba loca? Un té? Merlín

Sedesvistió y se metió a la cama con un libro de transformaciones, solo deseabaque el día siguiente fuese más tranquilo que ese, no estaba para emociones comoaquellas y menos para darles vueltas, ya tenía suficiente con lo que tenía.

Dejó ellibro a un lado para dormirse a los pocos minutos, era tarde después de todo ydebía descansar.

A lamañana siguiente Severus se despertó demasiado pronto, y con una sensacióndemasiado extraña también, se sentía inseguro por algo y esa era una de lassensaciones que más detestaba, lo hacía sentirse débil.

Selevantó de la cama tras haber dormido apenas una hora, y llenó un vaso con algode Whisky de fuego, eso antes de subir a desayunar seguro que no era sano. Sevistió con magia y salió de las mazmorras hechando una mirada a la puerta delos aposentos de Granger por el camino, subió los pisos hasta llegar a laspuertas del comedor.

 

-Severus!Hijo no tan rápido, como fue la mañana?

-mierda

-comodices?

-aun noha comenzado la mañana Albus
- el anciano sonrió.

-almenos has subido a desayunar
dime que tan van los preparativos para lasclases? Y las clases con la adorable señorita Granger?- Snape tragó saliva.

-bien
yGranger
trabaja bien
- Albus volvió a sonreír, ese hombre lo hacía demasiado.

-bueno,vamos a desayunar entonces!- ambos entraron al gran comedor, había algunosprofesores sentados ya y Minerva estaba de pie al lado de la puerta traserahablando tranquilamente con Hermione.

-comoestás pasando estos días querida?- la joven vio entrar al director sonrientecon Snape a pocos pasos detrás de él, se quedó mirando unos segundos, Minervallevó la mirada en la dirección de los ojos miel.-Hermione?

-oh
ehbien

-estásbien?

-si!Si
creo que
debería sentarme y comer algo
- Minerva la miró extrañada yasintió caminando hacia su sitio. A los pocos segundos Albus tomó asiento a sulado, miró a su otro lado y Snape la miró un segundo antes de sentarse.

-hola
-la voz grave.

-hola
-no sabía que otra cosa contestar.

-Buenosdías querida! Severus me ha contado lo bien que progresas en clase!- de donde demonios se había sacado eso esevejestorio? Comenzó a desayunar en silencio al igual que Granger sinprestar demasiada atención a las estupideces de Albus.

Tras eldesayuno Hermione subió a la torre a ayudar a Mcgonagall con el programa declases, la mujer la miraba de una forma un poco extraña, parecía estaranalizándola, y eso la empezaba a poner nerviosa.

-Profesora
ocurre algo?- Minerva cambió la cara por completo de pronto.

-oh noquerida
solo me preguntaba qué tan están yendo tus clases
- Hermione apartó lamirada un segundo, después sonrió.

-oh
muy bien, son muy interesantes profesora, gracias por preocuparse
- Mcgonagallsonrió y asintió.

-mealegro joven
creo que será suficiente por hoy, te aconsejo que te relajes estatarde, has hecho un muy buen trabajo.- La joven sonrió y se despidió de laanciana mujer. Salió de su despacho y se dirigió a las mazmorras, descansaríaun rato y después subiría a comer algo. Se tiró en la cama agradeciendo quetodo estuviese yendo algo mejor ese día, solo esperaba que nada alteraseaquella paz. Leyó un rato y salió de allí en dirección al gran comedor, viendo que el sitio a su ladoestaba vacío, suspiró, aquello era extraño y solo esperaba que no fuese por elpequeño accidente de la noche anterior o por su comentario, era una idiota.

Comiócon rapidez y fue a las mazmorras, caminando rápido, tenía una ligera sensaciónde nervios, que no sabía de dónde venía, cuando sus piernas pasaron de largosus aposentos y se dirigieron en una puerta que se perdía entre la oscuraprofundidad del pasillo, llamó efusivamente a la puerta, esta se abrió de golpede forma molesta, pero la cara del hombre cambió al verla.

-que sele ofrece Granger?- La mente de Hermione comenzó a dar vueltas para volver aquedarse en blanco. A qué demonios había ido allí?

 

-emm yo
eh
pues

-si? SeñoritaGranger?- al ver a la joven en blanco, sonrió con crueldad, eso era muyextraño- Granger
tiene se encuentra bien?

-si

-tienealgo que hacer ahora?

-no

-pase.-¿qué?

Entroal despacho de hombre, una réplica de la clase de pociones, estanterías yestanterías llenas de cosas, algunos calderos, velas, poca luz y libros.

-laverdad me viene bien, creo que aprovecharé su confusión para que me ayude aordenar los horarios terminados
- Hermione ni siquiera pensó, asintió y sesentó Severus negó e hizo que una silla se pusiera al lado de la suya en lamesa.

-nocreo que sea capaz de hacerlo sin mis indicaciones
- Hermione asintió de nuevomirando a la silla nerviosa y se sentó, haciéndolo él a su lado.

Trabajaronhasta la hora de la clase de la joven saltándose la cena, al terminar Snaperompió el silencio.

-parececansada Granger

-oh ,no
estoy bien, no se preocupe
- la ceja de Snape se disparó al verla frotarselos ojos.

-vallaa descansar.

-pero yla clase?

-mañanatendrá doble
vallase a descansar
- Hermione se levantó y medio sonrió, Snapese sentía generoso, valla peligro.

-graciasseñor

Snapehizo un ruido y se quedó mirándola salir, Hermione respiró hondo fuera deldespacho liberando toda la tensión acumulada.

Decidió que dormiría un rato y subiría albaño de prefectos algo más tarde. Un buen baño caliente en un lugar como aquelle sentaría de maravilla.

Snapese quedó mirando la puerta que la joven acababa de cerrar, había algo que loinquietaba, y que demonios lo había llevado a retrasar la clase? Que leimportaba a él que Granger estuviese cansada? Se sentó en su escritoriohaciendo que la silla a su lado desapareciese y llenó el vaso de Whisky defuego unas cuantas veces vaciándolo lentamente en su boca. Mucho mejor.

Hermionedespertó a la hora y media de haberse dormido plácidamente, solo esperaba quesu cabeza estuviese algo más en su sitio después de haber dormido un poco. Sepuso algo más cómoda con unos pantalones muy cortos grises de algodón fino yuna camisa color vino por encima, tomó su bata negra y se la puso encima. Trasaquello salió de las mazmorras en dirección al baño de prefectos, caminandodespacio y pensando ya en aquellos maravillosos grifos enormes con diferentesaceites y esencias. Respiró hondo.

Disfrutaríaaquello.

Se parófrente a la puerta y sonrió para sí misma abriéndola y deleitándose al ver queno había nadie. Entró y sacó la varita susurrando algo, la puerta quedóabsolutamente bloqueada con magia. Nada ni nadie la molestaría.

Encendiólos grifos viendo como la monstruosa cantidad de agua llenaba aquel confortableespacio, aromas a canela, menta, hierbabuena
se quitó la bata mirándose en unespejo que había al borde del agua. Algo hizo que continuara mirándose alespejo mientras se quitaba el resto de la ropa, dejó la bata y la ropa en elborde y se metió en el agua caliente.

Larelajación al momento fue máxima, se tapó un poco con la abundante espuma solopor darse seguridad a sí misma, se relajó mientras miraba las cristaleras desirenas, aquel lugar era condenadamente perfecto. Un ruido la alarmó, se tapóaún más con la espuma, escuchó una risa chillona.

 

-Peeves?-nadie respondió.

-oh, yate habías olvidado de mi Herms?- la joven reconoció la voz chillona y aquellaforma de llamarla tan impertinente.

-Mirtle
-el fantasma se metió de golpe en el agua y Hermione se tapó con los brazos comopudo a toda prisa.

-Hermione!Oh que haces aquí? He escuchado que ayudas a Mcgonagall

-si
Mirtle
me gustaría relajarme no te ofendas
pero podrías dejarme sola?- miró aHermione con un gesto de ofensa pero la cara le cambió a una sonrisa algomalvada.

-oh
valla
no querrás recrear lo del escobero verdad?- Hermione se tensó porcompleto.

-que

-ohPeeves me lo contó, él estaba entre dos de los muros molestando a los cuadros,cuando vio como Snape te empujaba dentro del escobero y me contó que dentro estuvisteismuy juntos
la profesora Granger esta portándose mal?- Hermione se sobresaltó.

-no!

-oh yocreo que si
Snape? Que desagradable

-Mirtle!Snape me metió en el escobero porque
porque
yo no quería encontrarme conMcgonagall, había discutido con ella y

-y eseabrazo?

-leestaba dando las gracias! Por
por ayudarme a huir de ella

- No tecreo

-Mirtle!Como puedes pensar
eso es estúpido!

-am
bien. Bueno, te dejo con tu baño
después de todo quien podría querer a Mirtle
-flotó dando un grito hasta uno de los retretes dando un grito y se metió degolpe en él. Hermione sacó una mano del agua y bloqueó las cañerías con unhechizo. Respiró hondo.

-Snape
maldita sea
- se hundió un poco más en el agua y se pasó una mano por elvientre, ya había madurado y todo seguía tan torcido para ella como lo habíahecho siempre se levantó mirando hacia abajo, claro que había madurado. Salió delagua para cepillarse el pelo con más tranquilidad, se sentó en un borde quehabía al lado de una fila de lavabos y se cerró la bata para no pasar frio porestar desnuda, comenzó a pasar los dedos por el suave cabello castaño ondulado.

Escuchóa alguien maldecir al otro lado de la puerta. Y sabía a quién pertenecíaaquella voz.

-quiendemonios ha hechizado esto
- es escuchó un susurró y un golpe en la puerta,esta se abrió de pronto.- Hermione dejó de tomar aire.

-yo

-malditasea! Es necesario que cierr
- miró la ropa de la joven en el suelo y después aella con aquella bata negra.-ah

Lajoven asintió certificando los pensamientos del hombre.

-losiento si quería
yo
me iba ahora

-no
yo
-dio un par de pasos hacia la joven para hablarle de más cerca- solo venía a porunas toallas, al parecer las mazmorras no existen para los elfos domesticos delcastillo
- Hermione sonrió.

-nodebería de ser tan duro con ellos

-siemprees igual Granger, pronto lo pasará a usted
- tomó un par de toallas de una delas estanterías y se quedó quieto un segundo.

-podríapasarme la ropa?

-disculpe?

-podríapasarme la ropa que hay al lado de

-oh

-tomó la ropa de la joven y se acercó a ella tendiéndosela, la puerta sonó denuevo, al parecer abriéndose. Y Severus no quería que lo volviesen a acusar demolestar a Granger, siempre tenía que aparecer alguien? La empujó llevándosela conél dentro de uno de los cubículos de los baños, la dejó con la espalda contrala pared pegada a él. Los ojos de Hermione estaban abiertos por completo, y nisiquiera respiraba, miró al hombre un segundo encontrándose con los ojosnegros, escuchando pasos andar por el baño de los prefectos.

 

-oh no,alguien dejándose la ropa aquí de nuevo, pobre
- Lupin de nuevo. Siempre Lupin?

Alfijarse en que solo llevaba puesta la bata la joven dejó salir un suspiro de vergüenza,Lupin pareció pararse y los pasos cambiaron de dirección.

-hayalguien ahí?

Nada.

Comenzóa abrir las puerta de los baños y seguro que si los veía ahí Snape se llevabauna buena bronca pensando que se estaba metiendo con ella, un pensamientoestúpido pasó por su cabeza. En fin, en su vida había hecho muchas estupideces
por una más seguro que no moría.

Miróuna vez más a Snape quien parecía tensó al ver las puertas abiertas escucharsecada vez más cerca. Los ojos negros se abrieron por completo al sentir como lajoven se ponía de puntilla y empujándolo empotraba la espalda del hombre contrala pared contraria atrapando sus labios y colgándose de su cuello, al principiosintió que el corazón se le saldría por el pecho, pero inexplicablemente a lospocos segundos se vio a sí mismo con los ojos cerrados respondiendo al beso conganas y rodeando la cintura de la joven, no tardó en empujarla a ella contra lapared, y la puerta se abrió de golpe. Snape miró a Lupin sorprendido unsegundo, pero Hermione parecía seguir a lo suyo.

-oh,muy buenas noches
mis disculpas
- y sin más cerró la puerta, saliendo del bañode los prefectos igual que había venido con una sonrisa. Hermione bajó al ladosano del cuello del hombre aprovechando que este seguía mirando la puerta,dejando suaves besos en él.

-ya se
aah
ido Granger
que
- la joven continuó sin escuchar al hombre en aquelmomento le daba igual Lupin, le daba igual el castillo entero- qu
- lo callóvolviendo a atrapar sus labios, y haciendo que el hombre se pegase más a ellaen un impulso levantándola ligeramente y profundizando el beso, ambos pararontiempo después con los labios hinchados y jadeantes. Se miraban con confusión.Hermione no soportaba aquel maldito silencio.

-supongoque hoy no es tarde para ese té

-sonlas

-lasdiez

-no
noes tarde

-bien
-el hombre se agachó a tomar lo que había tirado al suelo cuando la habíaempujado.

-su ropa

-Gracias
-salió del pequeño cubículo detrás de ella, sin perderla de vista y auntemblando.

-hayuna puerta trasera, lleva directamente a las mazmorras

-ah
de acuerdo
- siguió al hombre completamentesonrojada.

Siguióal hombre hasta la pequeña puerta de madera vieja que había al otro lado delbaño de prefectos, llegaron hasta una escalera de piedra en espiral que parecíabajar sin fin, la bajó manteniendo distancia con el hombre y aun mirando alsuelo avergonzada, atravesaron otra puerta encontrándose de pleno con elpasillo principal de las mazmorras, Snape se paró y miró a Hermione unossegundos. La joven lo entendió y se adelantó al hombre hacia la puerta, la tocóy esta se abrió lentamente, le hizo un gesto invitándolo a pasar

 

Miró lahabitación de arriba abajo.

-acogedoramenteSlytherin eh Granger? Ha cerrado la ventana al lago?

-me danalgo de miedo las sirenas del lago, son una especie algo siniestra

-nocomo en los cuentos muggles?

-desdeluego
no
-se cerró mejor la bata nerviosa y dio un suspiro, sentándose en lacama.

-Granger
-la joven lo ignoró haciendo un gesto y movió una de sus manos en un gestocansado, dos tazas de té caliente aparecieron y una de ellas flotó hasta elhombre.

-Siéntesesi quieres
solo está la cama, pero es cómoda

-Grangerno me ignore
- la joven se dio la vuelta dejando su taza sobre la mesilla denoche.

-losiento de acuerdo? Yo

-porqué lo ha hecho?

-noquería que Lupin le criticase pensando que me estaba molestando, sabe tan biencomo yo que es lo que pensaría

-solo?

-soloqué?

-solopor eso?- La joven dio un sorbo a su taza antes de que el hombre se sentara enla cama a una distancia prudente.

-nocreo que mañana de tiempo de dar una clase doble con ese horario

-Granger
-la vio temblar, se acercó a ella y se quitó la capa echándosela encima a lajoven-
por qué.

Hermionele miró un segundo, se encogió en la capa, intentando calentarse.

-mealegro de que esté vivo sabe
se que no me creerá pero realmente me alegro
-Snape suspiró con los ojos clavados en ella.

-creoque es la única

-no
yaunque lo fuera me seguiría no importando en absoluto

-no harespondido a mi pregunta.

-lohice por que quise y por lo que ya le he dicho
- Snape se le quedó mirando, lajoven solo se esperaba un buen cabreo por parte del hombre, pero lo viosuspirar.

-querer
como va alguien como usted a querer hacer eso
no era necesario que hiciese esopor ese perro

-lo ve!Ni siquiera usted! Tan horrible soy? Claro que quería hacerlo!

-soy unasesino amargado, ahora lisiado y un peligro para usted, no pretenda que mecrea esa idiotez Granger- acercó su rostro al de la joven, estaba muy
muyfurioso-
no va a reírse de mi
y no voy a permitirle demostrar ningún tipo de
compasión por mi
- la joven miró como los finos labios se movían cortando ypausando las palabras amenazadoramente.

-Snape
-dijosu apellido vacilante-
hubiese sido una pena que la herida de la serpiente lohubiese afectado más, jamás lo hubiese deseado
- Snape se acercó aun más, aquellolo sacaba de quicio pero no podía dejar de acercarse a aquellos labios, aaquellos ojos color miel profundos

-y porqué Granger?- la joven rozó los labios del hombre solo un segundo, solo unsimple roce.

-tiene
una voz
muy bonita
- la ceja de Snape se alzó, pero no tardó en rozar él mismolos labios de la joven y tras aquello besarla con sumo cuidado, hasta que ellacomenzó a responder. Fue lento hasta que Hermione decidió bajar muy lentamentepor la mandíbula del hombre y de nuevo a la parte sana de su cuello, aquellopareció alterarlo más, haciéndolo soltar un suspiro ronco, así que SeverusSnape tenía sus debilidades eh?

 

Volvióa sus labios atrapándolos lentamente, el hombre la miró con miedo antes decerrar los ojos y volver a sucumbir a los suaves labios de la joven la separólentamente.

-esto
es una estupidez Granger
esto no

-cállese
no haga eso ahora
- la joven parecía comenzar a dejar que la voz le temblase. Snapela miró y sonrió de medio lado, sería un cabrón pero por nada del mundo debíahacer eso.

-mañana
debo ir a Hogsmeade para ordenar reemplazar los calderos de la clase depociones
podría venir
ahora debe descansar

-no sevaya

-Granger
las tres escobas es un lugar más cómodo para hablar no cree?- ella asintiólentamente, le sorprendía que Snape estuviese teniendo tanto tacto con ella,pero lo notaba nervioso.

-laclase

-oh si
-la miró malicia fingida y se acercó a ella-
seguirá siendo doble

Laspiernas de la joven temblaron.

Seacercó un poco más a ella.

-buenasnoches Granger
- se dio la vuelta al parecer para abrir la puerta y salir perola joven lo tomó de la muñeca dándole la vuelta sin que lo esperase y dej´unrápido beso en los finos labios.

-buenasnoches
-entonces sí, respondió, Snape volvió a dedicarle esa sonrisa torcida.

Cerró lapuerta dejando a la joven escuchando únicamente sus pasos alejarse hacia susaposentos.

Se dejócaer hacia atrás en la cama, no podía creerse aquello, no entendía lo quesentía ni las sensaciones que estaba golpeando su cabeza de pronto. Aquello erauna locura y lo de Hogsmeade la había impresionado enormemente, y elcomportamiento nervioso de Snape la asustaba de forma considerable. Comodemonios se había atrevido a besarlo de esa forma? Y la invitación?

Definitivamentese estaba volviendo loca.

Semetió a la cama y se durmió rápido por el cansancio, pero sabía que el díasiguiente sería extraño, y a pesar de que esperaba que no fuese así,posiblemente difícil.

Severuscaminó lo más rápido que sus piernas le permitían hasta sus aposentos, diogracias a que estaban cerca de los de la joven y cerró la puerta pegando suespalda contra ella y respirando alterado. Qué demonios había sido eso? Sehabía dejado llevar como un crio sin importarle nada en absoluto e incluso sehabía cayado las dudas para no ver a Granger sufrir. Ella le importaba? Grangerno mostraba pena por él, solo dolor, mucho. Y aquello le hacía sentirse tanbien cuando ella estaba alrededor que aquello llegaba a asustarlo.

Tardoen quedarse dormido, pero lo consiguió dos horas antes de volverse a levantar,al menos el whisky de fuego había ayudado en algo. Miró su chimenea y consideróutilizar la red flu, pero sería algo ridículo al estar a tan solo unos pocosmetros de sus aposentos, por lo que decidió esperar al desayuno, y trasvestirse, salió de las mazmorras de camino al gran comedor.

La viosentada donde siempre, al parecer hablando con Albus. Tomó aire y caminó hastasu sitio, sentándose con lentitud, Hermione lo miró unos segundos y mediosonrió dándole los buenos día educadamente y de la forma más fría y cortanteque pudo. El hombre terminó de sentarse y tras dar un sorbo al café susurró lomás bajo que pudo.

 

-vendráa Hogsmeade?

-irpara que Severus? Habeis organizado algo?- la voz de Albus rompió sus esquemas,el anciano miró a Hermione ya que Severus parecía no tener respuesta.

-el
elprofesor Snape iba a enseñarme algunos ingredientes y donde conseguirlos como
como un extra, ya sabe, por las clases
- las cejas de Albus se levantaron y losojos le brillaron peligrosamente.

-oh,Severus! Pero eso es estupendo! Espero que os lo paséis bien jóvenes, te vendrábien salir de este castillo hijo

-yasalgo

-no hadivertirte

-no voya divertirme! Voy a
a
a lo que ha dicho Granger!- Hermione intentó no reir-
maldita sea Granger la quiero ver en diez minutos en mi despacho!

Y sinmás salió de allí hacia las mazmorras completamente rojo. Maldito viejo decrépito

Cerróla puerta de su despacho con fuerza, que demonios le estaba pasando? Podía sentiruna sensación extraña en el estómago que desde pequeño no había sentido. Maldita sea
escuchó un par de golpes enla puerta y la abrió tras darle un trago al vaso de whisky de fuego que teníaen la mano. Miró de arriba abajo a lajoven antes de dejarle pasar, pero manteniéndose cerca de ella.

-que lehacía tanta gracia Granger?- la joven apartó la mirada del hombre.

-nada
lo siento
- Snape la miró de forma irónica.

-acérquese
-la joven lo miró extrañada-
vamos.

Seacercó a él y el hombre la rodeó con la capa, haciéndola temblar, de prontoHermione notó como una neblina negra muy espesa comenzaba a envolverlos, elpensamiento de lo que Snape estaba haciendo llegó a su cabeza. Mierda.

-no,no, no, no
volar no!- pero ya era demasiado tarde sintió un fuerte impulso yno pudo hacer nada más que gritar, sería bastardo! Sabía perfectamente cuantoodiaba eso! Se garró con todas sus fuerzas al cuello del hombre, si lo ahogabaahí mismo no se haría responsable, chocó contra el pecho de Snape con fuerza enuno de los callejones de Hogsmeade, se sentía mareada, Snape la sujetó.

-Granger,está bien?- la joven intentó posar la mirada sobre los ojos negros si que lediesen vueltas.

-maldito
-apoyó la cabeza contra el pecho del hombre haciéndolo temblar-
bastardo

Snapeintentó no reír, sin duda lo era. La separó de él lentamente cuando sintió quese mantenía en pie.

-iremosa lo de los calderos primero después
después ya

-lastres escobas? Cabeza de puerco
donde quiera

-tresescobas?

-bien
-la joven siguió al hombre hasta la tienda de artilugios para pociones.

Vio aSnape unos pasos más atrás hablar con el hombre que solo asintió y le hizofirmar unos papeles, el hombre le hizo un gesto para que saliesen de allí y asílo hizo detrás de la joven, la miró unos segundos antes de encaminarse amboshacia las tres escobas, el hombre abrió la puerta para que la joven pasaraprimero, lo cual la sorprendió.

Vió lacara de Rosmerta al verlos entrar, no sabía si era sorpresa al verla a ella omiedo al ver a Snape detrás. Tomaron asiento en una de las mesas del fondo, apartadade la poca gente que había a esas horas allí.

-vinode elfo?- la joven asintió y miró al hombre levantarse a la barra y tener unapalabras rápidas con Rosmerta para después volver con las dos copas de vino deelfo. Se hizo un silencio algo extraño entre los dos.

 

-sientolo de Dumbledore esta mañana
- Snape sonrió.

-siemprehace lo mismo, ya se acostumbrará Granger
- silencio de nuevo.

-sepreocupa por usted sabe?

-levendrá bien después de utilizarnos a todos en esta guerra
- Hermione frunció elceño.

-no legusrade rencor era necesario

-supongo
ha pensado ya que quiere hacer después de este año?- la joven miró a la mesa,se sentía perdida, y no quería pensar en ello.

-no lose
había pensado en buscar un simple trabajo en Londres o
aquí en Hogsmeade

-oh esoes algo de nivel Weasley

-Snape!-el hombre sonrió.

-oh, deverdad usted puede hacer mucho más que eso

-tambiénhabía pensado en Hogwarts, se que la intención de Albus es que me quede y algosiempre me ha guiado hacia allí
cuando me mandó la carta, sentí que algo me guiabahacia

-hacia?-la joven se fijó en lo mucho que se habían acercado mientras ella hablaba, bajóla mirada a los finos labios unos segundos y volvió a los ojos negros.

-no lose

-estarde
y su clase...

-doble?

-sí, comenzará en unas horas
debería descansar
- Hermione asintió aunpensativa en lo que acababa de pasar, y siguió al hombre hasta el callejón enel que se habían aparecido antes.

Una vezen el callejón, Snape le hizo un gesto para que se acercase a él y la joven asílo hizo, temblando por saber lo que tocaba en ese momento. Enterró el rostro enel pecho del hombre, eso lo extraño y lo hizo temblar, de pronto escuchó latemblorosa voz de la joven al mismo tiempo que la sentía rodearlo.

-p
puedeir más
despacio esta vez?- miró hacia abajo al suave cabello castaño e hizo ungesto de conformismo a pesar de que ella no le estaba mirando, sabía que hacereso en Hogsmeade sin la velocidad suficiente podría asustar a más de unapersona, se estaba volviendo demasiado compasivo. Y un idiota también.

Lajoven sintió como se elevaba rápido, pero no a la velocidad a la que la habíallevado hasta allí, aumentó un poco la marcha hasta que sintió que se agarrabamás fuerte a él y un gemido de temor le avisaba de que debía ir más lento, aldisminuir el ritmo un poco, el agarre de la joven se aflojó enterrando elrostro en el cuello del hombre y acariciando su nuca lentamente mientras él lasujetaba. Pudo escuchar un suspiro, y al mirar hacia adelante se fijó en queiban directos hacia la torre de astronomía.

-Señor!-el hombre pareció salir de sus pensamientos y giró bruscamente antes determinar contra el muro de piedra.

-pe
r
perdón
-la joven asintió y el hombre volvió a descender en una de las puertas traserasdel castillo. La soltó lentamente y apartó la mirada a los pocos segundos.

-vaya acenar
yo
ya sabe a que hora es la clase
- la joven solo asintió en un tranceparecido al del hombre.

-señor

-si?

-vendráa cenar?- el hombre la miró confuso.

-notengo hambre Granger
hasta luego- se dio la vuelta caminando hacia uno de lospatios del castillo.

 

-adios
-lo vio alejarse unos segundos y después caminó hacia el interior del castillopara dirigirse hacia el gran comedor.

Alllegar, se sentó en la mesa al lado del anciano a quien saludó educadamente.

-joven,pasa algo?- ella lo miró algo confusa.

-no
solo estoy cansada señor

-hasido un día largo
dime, como fue el día en Hogsmeade?

-bien
aprendí mucho

-Severusno ha subido
- ella tragó saliva, eso tampoco lo entendía ella.

-medijo que no tenía hambre, que fuese a clase tras la cena y
supongo que tambiénestaría cansado
- Albus asintió, pero veía algo apagado en los ojos ambarinosde la joven.

-Hermione,si ocurre algo sabes que puedes contar con todos nosotros, puedes hablar ya seaconmigo, Minerva o Remus
con quien quieras
- ella sonrió y asintió mientrasla comida de los elfos aparecía en la mesa y todos comenzaban a comer, laverdad, no tenía nada de hambre pero debía comer si quería mantenerse despiertadurante la clase doble.

Al terminar,se despidió del resto de los profesores, pero antes de irse se acercó aMinerva.

-profesoraMcgonagall
podría

-dimejoven

-podríacubrir su guardia esta noche también?- Albus puso su atención en la conversación con una triste sonrisa,comenzaba a comprender.

Minervamiró a Hermione sorprendida.

-creíque estarías cansada, está segura de que quieres eso?- Hermione asintió.

-bueno,gracias pequeña, me haces un gran favor, perono duermas muy tarde

-claroprofesora
-y despidiéndose con la mirada de Dumbledore salió por la puertatrasera hacia las mazmorras.

Bajó lasescaleras con tiempo, no sabía que la había llevado a pedir la ronda devigilancia pero lo último que quería en esos momentos era meterse a la cama apensar.

Caminópor el pasillo hasta sus aposentos, entró para dejar algunas cosas y tomar sulibro. Salió de allí como había entrado y se dirigió hacia el aula de pocionesa pocos metros de allí y abrió la puerta.

Vio aSnape en el fondo del aula en su escritorio, al parecer leyendo algo y seacercó lentamente.

-buenasnoches

-Granger
-la saludó bajando la cabeza lentamente y se levantó de su escritorio caminandohacia ella.

-diferentestipos de bezoar
y pociones contra venenos con cada una de ellas

-haytres.

-bien
-caminó hacia el caldero de la última fila, haciendo que la joven lo siguiera.-sabepreparar la común Granger?- la joven asintió y fue a abrir el libro. Pero unade las grandes y pálidas manos del hombre la paró, tomándolo de las manostemblorosas de la joven.-ya sabe lo que opino de seguir los pasos
sabeprepararla, es decir, no necesita ayuda de esto

Lo dejólejos de la joven y se acercó a ella.

-comience
-Hermione hizo memoria y visualizó los pasos en su mente tomó todo lo que necesitabay comenzó a prepararla, podía sentir a Snape a su alrededor, mirando con ciertointerés la concentrada forma de trabajar de la joven, sin embargo, no podíaevitar parar y visualizar también las páginas del libro. Sintió a Snape detrásde ella.

-nohaga eso.

Hermionese sobresaltó.

-el
elqué?- Snape se movió un poco más hacia ella.

 

-dejede pensar en ese libro

-notiene derecho a meterse en mi

-no mehe metido en su mente, puedo ver en que está pensando, utilice la lógica, es losuficientemente inteligente como para sacar eso sin necesidad de ese malditolibro
- Hermione se sorprendió al escuchar aquello y medio sonrió. Necesitabaeso.

Continuócon los pasos, Snape haciendo pequeñas correcciones aquí y allá.

-bien
deje esa reposar y comience con el segundo tipo, será la última, le recuerdo quela clase es doble

No dijonada y continuó trabajando, hasta que volvió a sentirlo detrás de ella, dejó lahoja de plata sobre la mesa y soltó todo el aire que había acumulado por estaren tensión, no le servía de nada, Snape estaba haciendo eso a propósito. Suspiróalgo cabreada y se dio la vuelta, subiendo la mirada por la altura del hombre ymirándolo con enfado a los ojos negros. Snape tenía un gesto divertido. Maldito bastardo

-Nopuedo trabajar si está detrás mio de esa forma
- la ceja del hombre se alzó.

-porqué Granger?- tragó saliva.

-yo
nolo sé

-no
-hizo una pausa lenta mientras se acercaba más a ella- lo sabe
- le susurró.

-Snape

-essuficiente por hoy Granger
puede

-va ahacer ronda esta noche?

-sí-caminóhasta estar frente a la joven al otro lado de la mesa- a qué viene tantointerés?

-anada, solo quería saberlo
además, al parecer se le antoja considerablementedivertido eso de jugar con las personas
no creo que quiera hablar ni nadaverdad? eso no va con usted, pase lo que pase
- lo dijo con tan enfado e ironíaque dejó a Snape de piedra, tomó su libro de encima de la mesa y salió de allí, al bajar de su nube Severuscorrió hacia la salida, le acababa de echar unas cuantas cosas en cara y él nose quedaría callado.

-Granger!-no paró- maldita sea Granger!

-quizápiense lo mismo que Draco
no? - a que venía ese enfado repentino? Eso loofendió, claro que él no pensaba eso!- la alcanzó en un par de zancadas y laagarró del brazo, dándole la vuelta con brusquedad.

-a lasdoce en punto en la torre de astronomía, si tiene que hacer algo más yo queusted correría

Eso lapuso aun más furiosa, siempre tenía que quedar por encima! Siempre!

-hastaluego!

Caminóhecha una auténtica furia hacia sus aposentos y tiró el libro de pociones a lamesa, se sentó en la cama, al menos hablarían. Pero qué demonios iba a decirle?No le parecía normal que después de besarla
aunque ella fue quien comenzó
quémás daba? Ella lo había hecho con una excusa y una buena razón si señor! Y élsimplemente lo había hecho cuando no era necesario. Conclusión, él la habíabesado y después había actuado como si nada, es decir, la culpa era de Snape?

-malditasea!- a pesar de que solo las paredes de sus aposentos podían oírlas le sentóbien decir aquello en alto, solo faltaba media hora para las doce, así que seplantó delante del espejo. Estaba desmejorada y lo sabía, decidió ponerse elvestido de bruja que se había puesto el primer día, era cómodo, y con una capano pasaría frío. Se vistió y se acomodó un poco el cabello para después salirpor la puerta caminando con tranquilidad, tenía tiempo de ir tranquila a latorre de astronomía, al comenzar a subir las innumerables escaleras, losnervios empezaron a hacer acto de presencia. Al llegar a la enorme torre no vioa nadie, aun faltaban diez minutos, así que decidió deleitarse con las vistasde los terrenos de Hogwarts el bosque oscuro en todo su esplendor, el brillo dela luna sobre el lago dándole un tono azulado al paisaje, las montañasimponentes le trajeron un millón de cosas a la mente, aun recordaba al fénixsobrevolando la torre
continuó mirando las calmadas aguas, los ojos se lehumedecían, pero no era momento de ponerse precisamente sentimental, o quizásí.

 

-Bonitavista, eh Granger?- ni siquiera se dio la vuelta, aquella voz no necesitaba serverificada para saber a quién tenía a pocos metros.

-sí
-lo vio apoyarse a su lado en la barrera de la torre, mirando a su alrededor, trasalgunos minutos se quedó mirando a la joven.

-BienGranger
ahora va a decirme sobre qué quería hablar antes?- cómo se atreve?

-no losé
me preguntaba si tiene por costumbre eso de besar a la gente y despuésactuar como si nada

-fueusted quien me besó!

-yo lohice porque era necesario, usted me besó cuando Lupín se había ido!

-eso noes excusa!

-claroque lo es! Si tiene ganas de reírse de mí, si usted es un maldito monstruo sinsentimientos al que no le importa nada una mierda, al menos no lo pagueconmigo!- Eso dejó a Snape más pálido de lo que ya de por si era.

-sentimientos?

Lajoven se quedó callada, no le respondió, simplemente se limitó a girarse haciael paisaje.

Posóuna de las pálidas manos sobre el hombro de la joven para que lo mirase a lacara.

-ustedmisma lo ha dicho, soy un monstruo verdad Granger? Yo vivo en las sombras, ytú
a pesar de ser una mujer inteligente, posiblemente la mejor bruja que hapasado por este castillo en muchos años, y una mujer indudablemente preciosa,te estás dejando caer en mí mismo pozo, y ver eso es penoso

-noquería
decir eso
y no creo que a usted le importe! Ni siquiera tengo ganas deplanear un futuro! No tengo ganas más que de mor

-ni sele ocurra decir eso!

-ustedpuede enfadarse por haberse salvado de aquel maldito bicho y yo no puedo estarcansada de todo lo que me rodea? Jamás he estado tan sola, tengo un aspectohorrible, no consigo verle sentido a las cosas y mis padres están muertos! Dejeque me queje de lo que me de la real gana Snape!- el hombre se quedó ensilencio, pero se acercó a la jovenlentamente, haciendo que le mirase otra vez.

-losiento

-no
es, debería estar quitándomelo de la cabeza a estas alturas ya
gracias por loque ha dicho, pero no es necesario que lo diga por compasión, tengo espejos enmis aposentos, se como estoy
- Snape le hizo levantar la mirada de sus botas yse acercó más a ella.

-creoque me conoce poco Granger
eso de la compasión nunca ha formado parte de miscostumbres
y permítame decirle, que esos espejos deben de tener algún defecto sino le dejan ver lo endemoniadamente perfecta que es.

Hermionese quedó sin aire, subió una de sus manos hasta el cuello del hombre, la pososobre el lado en el que sabía estaba la herida, él solo la miró antes deenvolver su mano con la de él. Estaba fría y temblorosa. Se agachó lentamentehasta posar sus labios sobre los de ella, sin hacer nada más y aun sujetando ladelicada mano de la joven, pensó que había metido la pata al no verlareaccionar, pero la joven respondió al beso lentamente, al parecer necesitaba hacerse a la idea de lo queestaba pasando, con el brazo libre la envolvió con la capa para que dejara detemblar, la joven rió en sus labios. En hombre la miró confuso.

 

-que

-murciélago
-Snape sonrió.

-sabelotodoengreída
- volvió a besarla con más confianza, pero aun de forma delicadasintiéndola temblar aun, la envolvió más contra él con la capa ante aquello,dejando los labios de la joven ir y simplemente teniéndola en brazos. Eso erademasiado nuevo.

-deberíamosir
dentro, vas a enfermar
- Hermione asintió, pero no se movió, Sintió unfuerte mareo y tocó el suelo de nuevo con fuerza, se agarró a Snape para nocaerse. Estaban en el pasillo de la noche anterior de guardia.

-que

-aquíse está mejor
no?- ella asintió, se sentía tan a salvo que aquella sensaciónle daba miedo. Severus se acercó a ella al verla apoyar la espalda contra lapared del pasillo, ella agradeció aquello y lo hizo acercarse más, sinimportarle en absoluto que incluso Minerva podía estar por los alrededores.

Lepidió permiso con la mirada para acercarse más. Y ella le dejó, haciendo que seagachase lentamente, para volverla a besar de la misma forma que el la torre.

-ohestáis aquí!- se separaron de forma súbita, la joven agarró al hombre del brazopor el susto- he interrumpido algo? Lo siento
estaba buscando a Minerva

-Albus
no, no hemos visto a Minerva
-

-aunseguís con la ronda?

-ya
iba a
a
acompañar a Granger a las mazmorras, es
tarde- Albus miró a Severuscon una sonrisa.

-meparece muy bien por tu parte, Severus
- miró a Hermione quien había tomado untono rojo- Hermione
-se despidió con unaleve reverencia y continuó por el pasillo.

Severusse giró lentamente para mirar aHermione, estaba completamente sonrojada, y volvía a temblar.

-serámejor ir a las mazmorras ya, deberías estar descansando

-no

-Granger
vamos.- ella asintió sin negarse bajando los pisos, al atravesar las mazmorrasvolvió a sentir como mientras caminaba el hombre la tapaba con su capa denuevo, se paró frente a su puerta.

-supongoque
hasta mañana

-sí
-se acercó al hombre besándolo con suavidad, teniendo que ponerse de puntillas yhaciendo que este se apoyase contra la pared de piedra, se separaron unossegundos.

-mañana
iré al knockturn
a por unos libros y frascos
podrías

-claro

-a lasdiez, en mi despacho
- Hermione sonrió y volvió a besar los finos labios consuavidad no dejando que se fuera.

-mmhGrammnger
-la joven lo soltó y volvió a sonreir, él dejó un útimo beso y se separó algunosmetros.

-hasta mañana
- y sin más caminó hasta elfondo del oscuro vestíbulo.

Lo miróentrar a sus aposentos y se quedó mirando el pasillo vacío durante unossegundos más, después abrió la puerta de los suyos y se metió dentro,apoyándose contra la puerta de madera.

 

Respiróprofundamente y caminó hacia su cama para sentarse en ella cansada, aun nopodía creerse las reacciones que estaba teniendo ella, ni siquiera las queestaba teniendo él. Decidió que dormir sería una buena idea, el día siguientellegaría pronto y aquello iba a ser muy extraño.

Severusfue directamente al baño, necesitaba una ducha para despejarse, se deshizo de laropa con magia y se quitó el vendaje lentamente, tras aquello encendió el aguacaliente y se metió bajo ella, peinando el cabello negro hacia atrás y apoyandode golpe la espalda contra la pared, se estaba dejando llevar demasiado, notenía control alguno de las sensaciones que ella le causaba. Salió del agua yse volvió a curar aquella maldita herida que lo hacía todo más doloroso. Semetió en la cama sin ni siquiera molestarse en ponerse el pijama, sabía que nodormiría mucho, pero por alguna razón esa noche no podría pensar sentado, sucerebro no parecía funcionar correctamente.

Lamañana siguiente no tardó en llegar, despertando a Hermione con una extrañasensación, entonces recordó la noche anterior, la torre de astronomía, Snape

Miró elreloj, aun tenía hora y media para prepararse, pero que se suponía que eraaquello? Se metió a la ducha mientras pensaba en que se pondría, sabía que aSnape le había resultado nuevo y seguramente agradable verla con ropa de brujay no con ropa muggle, así que al salir de la ducha hizo salir de su armario unatúnica negra igual a la de color vino, iban al Knockturn, no a HoneyDukes, asíque aquello sería más que adecuado. Cepilló y secó el cabello castaño oscuroque tanto había cambiado desde su primer año se vistió y subió a desayunar algran comedor.

Alentrar por la puerta trasera y ver la larga figura negra en una de las sillascomenzó a temblar, se acercó lentamente y dio gracias a que el anciano la vio ysonrió.

-Hermionequerida! Buenos días!- la joven se sentó sonriendo manteniendo la calma.

-buenosdías profesor Dumbledore
- miró a Snape a su lado unos segundos, ambos bajaronla mirada a sus respectivos platos al instante.

-hola
-susurró la voz grave casi sin que se pudiese escuchar.

-hola
-otro susurro de la joven.

-algúnplan para hoy querida?- Hermione se puso completamente roja al escuchar aAlbus.

-oh
eh
no, sí bueno la verdad es que

-oh sies algo personal me quedaré callado y seguiré disfrutando de esta deliciosatostada
- la joven sonrió asintiendo y después miró a Snape de nuevo, volvió lavista a la jarra de café en la que él también se había fijado y llevó la manohacia ella, al rozar la del hombre ambos metieron las manos debajo de la mesaentrelazándola por el susto, Snape miró a la mesa de Slitherin alteradomientras Hermione observaba lo preciosas que habían quedado las estatuas reciénpulidas de Filch. Se soltaron con lentitud, rozando aun las puntas de los dedos,hasta dejar de tocarse, había un silencio sepulcral en su lado de la mesa,Albus concentrado en su tostada pero atento a todo Snape rojo y Hermionecontemplando lo hermoso que era el techo hechizado del comedor.

-con
permiso
- el hombre se levantó y salió por la puerta, la joven hizo lo mismo alos pocos minutos, mirando el reloj y dirigiéndose directamente a su despacho.

 

Tocó lapuerta nerviosa y esta se abrió sola al instante, a un ritmo lento
entró contiento buscando al hombre con la mirada, al girarse para mirar se encontró defrente con el pecho del hombre, subió la mirada.

-hola
-el hombre se acercó a ella despacio, agachándose levemente en modo de saludo-yo
la verdad, nunca he estado en el knockturn por placer me da algo de

-miedo?

-si
-el hombre rodó los ojos.

-no vaa pasarle nada
- otra vez de usted?- le recuerdo que va conmigo?- Hermioneasintió algo molesta-
venga.

Seabrazó a la cintura del hombre y sintió un fuerte mareo, comenzó a escuchar el ruido de la gente del CallejónDiagón, al tocar el suelo se dio cuenta de que estaban en una pequeña calleestrecha que se encontraba entre el Knockturn y el Diagón.

-yaestamos
quiero que
no se separe de mi, y pongase la capucha de la capa

-peropor qué?- Snape se puso la suya propia y la miró dciendole que no queríaescuchar una palabra más. Ella obedeció en ese mismo instante, y se sintióatraer hacia él y rodeada por una capa aun más gruesa y grande que la suya. Sesonrojó por completo y vio a Snape sonreír de lado.

-iremosa Borgin y Burkes y a la librería Serpiente Espinosa primero
después yaveremos
- Hermione asintió seguro que a en la librería preferida de Snape novendían precisamente cuentos muggles.

Caminóaun pegada a Snape hasta llegar a la puerta de la oscura librería, estabacomenzando a llover, así que ambos entraron adentro la joven detrás del hombrecon algo de miedo, el hombre que había sentado en un escritorio se levantó conuna sonrisa macabra, el hombre encorvadoy desaliñado de acercó a ellos.

-ohseñor Snape
cuanto tiempo
y eso que hule tan bien es una joven? Traes compañíapor lo que veo
- Hermione se escondió un poco más detrás de él con miedo.

-por quéno te metes en tus asuntos? Busco los dos ejemplares de los que te habléaquella vez
rápido
- dijo Snape con suficiencia y autoritarismo.

Elextraño individuo hizo una pequeña reverencia y se perdió entre las estanterías,Hermione se fijo en la cantidad de libros sobre magia negra y artes oscuras,criaturas tenebrosas
que había en aquel lugar, pero no demasiado, estabademasiado ocupada manteniéndose prácticamente dentro de la capa de Snape.

-aquítiene Snape
- el hombre se acercó al mostrador para pagar dejando a la joven unsegundo sola, volvió a su lado e hizo que anduviese a la salida de la librería.Caminaron algo más rápido por las oscuras calles hasta meterse en un callejóndonde había algunas personas bebiendo y conversando contra una pared, todos sequedaron en silencio observando a Snape, al darse cuenta de quién era a pesarde la capucha todos continuaron conversando como si nada, pero las miradas seclavaron en la joven, el hombre la presionó contra él y la cubrió más con lacapa acelerando el paso hasta llegar al mostrador de la tienda.

-vamosadelante

-yo

-prefierequedarse aquí fuera Granger? Sola?- ella no dijo nada y abrió la puertaentrando y él hombre lo hizo detrás sonriendo para sí mismo. Hermione yaconocía al encargado de aquella tienda de haberlo visto con Harry y Ron, setapó mejor con la capucha.

 

-Snape
buenos días, que te trae por aquí hoy?

-veníaa por algunos frascos, los venenos y antídotos no se mantienen en el aire comobien sabes
- el hombre se fijó en la joven, Hermione apartó la mirada.

-quelinda joven traes contigo
no tiene lengua? O se le ha olvidado hablar?

-alparecer todos en este callejón no saben hacer otra cosa que hacer preguntas,haz tu trabajo y traeme los malditos frascos

-ohclaro
- miró a Hermione una última vez-
Snape.

Le dejólos frascos encima del mostrador y tras pagar el hombre hizo salir a la jovencomo en la librería, cruzando la calle y pasando rápido entre la gente hastallegar a uno de los pubs del CallejónKnockturn. Bajaron una larga hilera deescaleras, el ambiente se iba oscureciendo a medida que bajaban más metros, hasta lo que parecía un antro oscurolleno de gente, caminó detrás de Snape hasta una de las mesas vacía en unaesquina apartada de la gente.

-nocreo que aquí vaya a encontrar más que Whisky de fuego Granger
- la jovenasintió. Relatos Cortos

-Whiskyestá bien
- Snape se dio la vuelta y caminó hacia la barra, para hablar con elcamarero durante algunos minutos antes de pedir y volver con una botella deWhisky de fuego y dos vasos.

Se sentó frente a ella y llenó ambos vasos quedándoseen silencio observándola después.

Lajoven se acercó el vaso a la boca, pero olió el contenido primero.

-no leaconsejo hacer eso
- la cara de la joven se contrajo.

-tarde
-Snape sonrió de lado y no pudo evitar reír por lo bajo al verla comenzar atoser tras darle un trago.

-oh
Gryffindors
pruebe a no respirar los primeros tragos, acostúmbrese antes
- Unaanciana que estaba jugando al ajedrez mágico con otros magos y brujas deavanzada edad en la mesa más cercana rió también al ver a la joven atragantarse.

-ohjovencito
- la ceja de Snape se alzó ¿"jovencito"?-
deberías mezclarle esocon agua a la joven si es la primera vez
una Gryffindor en el Knockturn
esoes nuevo!- todos los ancianos eran iguales que Dumbledore? No quería envejecerjamás!

Todoslos ancianos de la mesa asintieron y comentaron, lo guapa que era para ser unaGryffindor, Hermione enrojeció y apartó la mirada. Snape intentó ignorar a laseñora.

-porcierto Granger
- la miró durante unos segundos buscando las palabras-
bonitoatuendo
debería usar más el negro
- la joven sonrió poniéndose completamenteroja, solo esperaba que la oca luz no dejase que se notara.

-gracias
-dio un sorbo a su vaso de nuevo haciéndole caso a Snape, esa vez le supo mejor,comenzaron a hablar sobre los libros que había comprado el hombre.

Snapeacercó su silla a la de la joven sacando uno de los ejemplares y respondiendo aalgunas preguntas de ella ante la atenta mirada del anciano grupo, tendría queignorarlos, aquella conversación le gustaba y él de artes oscuras sabía pararato.

-estoslibros parecen peligrosos

-soninteresantes
nada es peligroso si se utiliza correctamente Granger
- Se fijóen la botella de Whisky de fuego y se quedó en silencio bajando la vista a losrosados labios de la joven.

-creoque iré al lavabo
- Snape se separó ligeramente y asintió.

 

-tengacuidado
- ella sonrió y se dirigió hacia donde estaba el pequeño y envejecidocartel que indicaba los lavabos. La miró caminar, hasta desaparecer dentro, nosabía si era el Whisky de fuego pero estaba comenzando a sentir un calorsofocante. La anciana voz lo volvió a sacar de sus pensamientos.

-deberíasir joven

-que lehace pensar que yo q

-loestás deseando!- dijo otra anciana bruja dejando una pieza de ajedrez en lamesa emocionada, Snape miró al baño y después a esos malditos vejestoriosentrometidos.

-eso nosería nada adecuado
- uno de los ancianos hombres lo miró seriamente antes dedar un trago a un potingue verde de aspecto asqueroso y hablar.

-traera una joven así a estos lugares tampoco lo es, jovencito
- paró unos segundos,Snape rodó los ojos-
debes saber que el tiempo pasa, las oportunidades sepierden, e incluso nosotros, seres con la vida ya perdida y condenados a lassombras de un antro sin vida, sabemos lo que duele eso
ve.

Snapese quedó mirando al grupo de ancianos sin palabras, la primera bruja le hizo ungesto hacia los lavabos, los miró. Se levantó de pronto sin saber por quéestaba haciéndoles caso y se dirigió hacia la puerta entrando de golpe y sinpensar.

Hermionese miró al viejo espejo durante unos minutos y decidió que necesitaba pensar unrato y hacer menos caso al "whisky de fuego" que corría por sus venas en esosmomentos. Se fue a meter a uno de los cubículos del lavabo cuandoalguien la empujó dándole la vuelta y cerrando la puerta con magia. Al rato nonecesitó luz alguna para saber de quién se trataba tras dejar que la acariciasecon suavidad y hacerlo agacharse para atrapar sus labios con necesidad.




Lo sé,soy un monstruo por dejarlo ahí, pero admitid que adoráis a los ancianos! XD Ysí, el próximo capítulo podría contener eso que todos/as queréis leer
lo sé

SheySnape.


Severusse sorprendió ante la reacción de la joven, sabía perfectamente que la habíaasustado, pero en cuanto se dio cuenta en la oscuridad de que era él, habíareaccionado de una forma inesperada al hacerle besarla de aquella forma, iba ahacerlo de todas formas, debía admitirlo, pero la urgencia de Granger loalagaba de alguna forma.

Sejuntó más a ella al mismo tiempo que comenzaba a sentir aquellas condenadas caricias en su cuello, la hizo parar, o delo contrario no sería capaz de controlarse a sí mismo. Separó su rostro del deella un par de centímetros, viendo a duras penas por la poca luz como los ojoscolor miel lo miraban con un sentimiento nuevo para él. Volvió a acercarse paraesa vez sí, ser él quien juntaba sus labios con los de la joven suavemente,lamió y mordió el labio inferior de Hermione con delicadeza pidiéndole permisopara profundizar el beso. La escuchó susurrar algo que no entendió y darle pasopara permitirle saborear el interior de su boca, el dulce sabor de Grangermezclado con un halo de whisky de fuego lo comenzó a volver completamente loco.

Bajósus manos a la fina cintura de la joven entre la capa y la atrajo hacia él,haciéndola caminar hasta chocar con el lavabo del cubículo, quedado segundosdespués él sentado encima y ella sobre sus piernas a horcajadas.

 

-no meesperaba esto de usted profesor
- Snape levantó una ceja parando un segundo ymirándola sonreír.

-yotampoco Granger
yo tampoco
- volvió a atrapar sus labios con hambre,permitiéndole a su lengua rozar cada rincón de la deliciosa boca de Hermione.

En unimpulso la juntó por completo contra él, haciéndola gemir en la boca delhombre.

Snapeparó al instante, acarició uno de los suaves rizos castaños procurando relajarse.Se levantó haciendo lo mismo con ella y la beso con suavidad antes detomarla de la mano y salir del baño atoda velocidad.

Hermionecomprendió y lo siguió hasta salir de aquel pub y caminar cada vez más rápidohasta la estrecha calle en la que se habían aparecido. Severus atrapó suslabios de nuevo al mismo tiempo que se desaparecían, chocando con fuerza contraalgo duro pero sin dejar de besarse. La joven se fijó en que estaba exactamenteen la misma posición encima de él horcajadas, en uno de los bancos del pasilloentonces desierto de la torre de Gryffindor.

Podíasentir la necesidad considerablemente urgente de Severus crecer bajo ella, serozó contra él en un impuso, haciéndolo gruñir, todo estaba oscuro ya aaquellas horas, y solo esperaban que no hubiese nadie merodeando por lospasillos.

Eres
condenadamente
- beso el cuello de la joven con necesidad-
perfecta

Lajoven llevó una de sus manos a la hebilla del cinturón del hombresorprendiéndolo, acarició con la palma de la mano el miembro del hombre porencima del pantalón negro aun sin desabrocharlo, los ojos miel se abrieron degolpe al escucharlo gemir gravemente y notar el tamaño del hombre.

-Nosabía que ya habían dejado a alumnos quedarse aquí, sabéis que no soypartidario de quitar puntos, pero empezar así desde el primer día de estanciaen este castillo me parece poco adecua
- La voz de Lupin se silenció en cuantoalumbro con la varita. -Por el amor de Merlín Severus! Es que las mazmorras noson lo suficientemente grandes y cómodas para vosotros dos?

Hermionemiró el hombre lobo aun en shock, después miró a Snape que parecía estar igual.

-y porfavor Hermione querida, quita la mano de ahí hasta que no estéis abajo! Tenéisdos cómodas camas donde elegir estoy seguro. Buenas noches
- Apagó la varita ycaminó tranquilamente hacia el final del pasillo.

Ambosse quedaron en silencio, Severus la hizo mirarlo tomándola de la barbilla consuavidad y la besó con suavidad.

-serámejor

-sí
bajar- ella sonrió y asintió, sintió un último mareo y sus pies tocar el suelo,estaban frente a sus aposentos, ya en las mazmorras. Hermione lo tomó de lamano, sabía lo que pretendía.

-deberíasdescansar
- Hermione lo miró con desaprobación, solo lo hizo besarla.

-no quierodescansar
quiero quedarme con
tigo- el hombre sonrió de lado y rozó suslabios de nuevo, la tomó de la mano y caminó hacia el fondo de las mazmorrassorprendiéndola.

Hizo aparecer una puerta de madera oscura enla pared del fondo y la abrió, dejándola pasar a ella primero.

Miró laestancia amplia, presidida por una cama grande de sábanas negras, cortinasverde oscuro, paredes de fría piedra, una chimenea a un lado de la cama, unescritorio con un pequeño sofá y estanterías llenas de libros, todo pobrementeiluminado con un par de velas.

 

Miró alhombre cerrar la puerta, y mirarla, Hermione se acercó a él para besarlo, se dejó, pero no le dejó profundizarlo.

-hasdicho quedarte conmigo
pero vas a hacerme casi y descansar
- la joven bufóbesándolo de nuevo y acercándose más a él.

-no quiero
-bajó la mano palpando con suavidad la enorme erección que presionaba contra lospantalones del hombre, la joven abrió los ojos sorprendida-
y tu tampoco

Snapetembló y movió la cintura un poco hacia ella por el impulso ante aquelcontacto.

-Granger
ugh
por favor, no quiero que te arrepientas mañana
- la joven negó con lacabeza mientras acariciaba el cabello negro con suavidad. Lo empujó hacia labutaca que había al lado del escritorio.

-noacostumbro a hacer cosas de las que me vaya a arrepentir
- Snape caminó haciael escritorio, intentando desviarse del camino que quería tomar la joven.

-vas aquedarte conmigo, pero vas a meterte a la cama y yo voy a darme una ducha, nohay más peros
no quiero correr de esta forma, esto es una locura

-pero

-Hermione
-Tembló al escuchar su nombre pronunciado por la profunda voz, por primera vezen su vida. Snape estaba comenzando a quedarse sin barreras, sin excusas, labesó con parsimonia, con tranquilidad a pesar de que eso era lo último quesentía en aquel momento.

-losiento
lo entiendo
pero me resulta difícil y me duele pensar que pienses queyo, yo jamás besaría a alguien por quien siento tan poco como paraarrepentirme
profesor, lo siento- estaba enfadada, él no había querido decireso.

-Hermione,sabes perfectamente que no me refiero a eso
- su mente paró un segundo, acababade decir que sentía algo por él?- yo tampoco besaría a una mujer por la que nosiento nada
pero no, yo
no quiero hacerte daño

-hacermedaño?

-Ohvamos! Sabes quién soy, no quiero mandar todo a la ruina, y soy un especialistaen eso te lo aseguro..- la joven solo sonrió y negó con la cabeza, acercándosea él acarició el cuello del hombre comprendiendo el miedo que sentía, lo besócon suavidad.

-ve ala ducha si quieres, pero vas a dejar que te cambie ese vendaje después, no lohaces lo suficiente eso está claro
- Severus se encogió de hombros y asintióbesándola con suavidad.

Hermionelo vio entrar al baño e hizo aparecer su pijama de seda de un color vinoparecido al de la otra túnica, compuesto por un pantalón holgado y una camisetade tirantes, probablemente se congelaría en las mazmorras con eso.

Snapese metió al agua fría intentando aguantar durante un rato, y no maldecir enalto, estaba perdiendo la cabeza, pero aquella vez no quería destrozarlo todo.Tras arreglar su "problema" salió del agua intentando entrar en calor de nuevo, y se puso el pijama de seda negro que hacíatiempo no usaba, pero no era cuestión de dormir en ropa interior con Granger,nada adecuado.

Sa liódel baño con el cabello aun algo mojado, sonrió el verla sentada en la camamedio tapada, parecía estar mirando el montón de libros que tenía en lasestanterías.

-lamayoría los considerarías peligrosos
- la joven se dio cuenta de su presenciaen aquel instante. Se le hacía extraño verle con pijama, lo tenía igual de abrochado hasta elcuello, rodó los ojos ante aquello, recordó la herida.

 

-insistoen lo del cuello

-no esnec
- la mirada de la joven lo cayó, se sentó en el borde de la cama, y la vioacercarse.

-accio
-
el hombre miró sorprendido comolos botes y vendajes volaban hasta ella, sabía bien lo que hacía, podría seruna gran medimaga.

Cuandollevó sus manos el cuello de la camisa del pijama, él se tensó, Hermione seacercó más y desató los primeros tres botones, descubriendo la pálida piel. Seacercó a él para besarlo con suavidad.

-teduele al quitártelo?- Severus asintió, pero no pareció darle importancia ysimplemente tomó la mano de ella y la dejó sobre la cama para tomar uno de loslados del vendaje y despegarlo rápidamente. Su rostro se contrajo por el dolor,pero se destensó a los poco segundos, dándole vía libre a la joven.

-deberíasablandar el vendaje con agua caliente primero, después no te hará daño, estárompiendo el tejido nuevo al hacer eso
- Severus la miró con cara de obviedad.

-notengo tiempo para eso

-no teda la gana de hacer eso
- no contestó y simplemente dejó que Hermione aplicasela poción cicatrizante en la herida con delicadeza y la tapara de nuevo.

-yaestá.- se quedó mirando a los profundos ojos negros que la miraban a ella, y seacercó para dejar un suave beso sobre los finos labios mientras acariciaba elespacio de piel expuesta que la camisa del pijama le dejaba tocar. Snape setensó aún más, podía sentir como el "problema" volvía, así que la besó unaúltima vez y la miró son sarcasmo, la Gryffindor sacaba sus garras de una formamuy efusiva.

- terecuerdo que ahora debería estar en clase
conmigo... y desntro de diez minutosyo debería estar rondando por los pasillos
- la joven bufó y se dejó caer en lacama.

-no hayalumnos, sabes que no debes hacerlo!- en ese momento Severus se fijó en lo queella llevaba puesto, el color era bonito sin duda, pero era camiseta noayudaría en las mazmorras, se paró en los llenos pechos unos segundos,apartando la mirada con culpa después pero volviendo a mirar.

-vas ahelarte con eso puesto, deberías taparte y dormir
- rodó los ojos ante la caraque puso Hermione- no, no voy a irme.-la joven sonrió y se quedó mirando comoel hombre se metía en la cama y se daba la vuelta. Eso le dio vía libre a lajoven tras verlo mover l mano y hacer que todas las velas y el fuego seapagaran. Estaba cansada de las dudas de Severus Snape.

Esperóun rato ya que sabía que el hombre aun estaba tenso por la nueva situación, seacercó un poco a él, dejando un suave beso sobre la ancha espalda, por encimade la tela, lo sintió temblar.

-estásdormido?

-mmmh?-dormido él? Eso sería nuevo, Snape rió para sí mismo
dormido.

-Severus?-sintió una punzada en el pecho, sonaba tan dulce en sus labios
se dio lavuelta lentamente, haciéndola sonreír, se acercó a ella y la besó con suavidad,acariciando la cintura de la joven lentamente, pero paró aun dejando suavescaricias.

-no voya romperme
- la acarició un poco más ante aquello y la besó con suavidadatrayéndola hacia él y dejando que se abrazase a su cuerpo, estaba tenso, peropodría acostumbrarse poco a poco.

-duerme
por favor, hazme caso esta noche sabelotodo- Hermione asintió, si quería queaquello fuese despacio ella estaba de acuerdo con ello, se sentía como lasensación más extraña del mundo tocar a Snape de aquella forma, verlo deaquella forma. Y se sentía completamente a salvo a su lado.

 

Fuecerrando los ojos ante la atenta mirada del hombre quien la seguía tocando contiento, hasta quedarse dormida.

Severusdespertó a las pocas horas, sabía que eran altas hora de la madrugada pero al ver al joventemblado la abrazó más a él, despertándola sin querer.

-losiento
no quería

-mmhque
ocurre- el hombre se quedó mirando a la joven con una sonrisa sarcástica.Granger medio dormida podía ser adorable.

-estabas temblando

-hacealgo de frio

-deberíair a por una chaqueta o algo
- ella asintió, pero antes de levantarse lo besócon suavidad.

-turopa no está encima mío sabelotodo, date prisa o te congelaras, no es buenaidea andar a altas horas por los pasillos de las mazmorras
- la joven sonrió yse levantó saliendo por la puerta lo más rápido que pudo, ahí afuera hacía unfrio terrible, eso debía admitirlo.

Unosminutos antes al otro lado del castillo un aun furioso Draco Malfoy decidióentrar de nuevo la escuela, su propio padrino lo había dejado en ridículodejante de la sangre sucia, y a pesar de que su propio padre le había prohibidohacer nada en contra de Snape, según Draco Lucius Malfoy estaba ablandándose ensu manera de manejar el tema de los sangre sucia. Sujetó la botella que teníaen la mano derecha con más fuerza. Aquello sería fácil, no había funcionado conDumbledore en su sexto año, pero esto sería distinto.

Hechizóla puerta de la joven y consiguió aparecerse dentro al tercer intento, sabíaponer buenos hechizos protectores la maldita.

Dejó labotella sobre la mesa con una pequeña tarjeta, le habían ayudado a hacerlaparecer de su grupo de amigos Gryffindor. Miró una última vez a la estancia yse desapareció. Ahora solo quedaba esperar.

Hermionellegó por fin a sus aposentos, abrió la puerta a toda velocidad y tomó una finachaqueta de su armario. De pronto algo encima del escritorio al lado de su capallamó su atención. Tomó la botella y leyó la tarjeta. Sonrió para sí misma,Gryffindors tenían que ser, que amables

Teníaun aroma afrutado al abrirlo, mezclado con otro que no conseguía reconocer,abrió el armario para tomar una copa y probarlo, al darle un sorbo sonrió denuevo, la verdad era un buen vino de elfo, pero tenía un toque extraño. Se encogióde hombros y salió de allí cerrando la botella y después la puerta. Se lopreguntaría a Severus.

Caminóun par de metros hasta sentir un fuerte pinchazo en el pecho y como una especiede sudor frio comenzaba a recorrer sufrente, se apoyó en la fría piedra, algo la estaba haciendo convulsionarse y el dolor crecía a cada segundo, cayó alsuelo de pronto chocando contra la fría piedra y dejando que la botella hicieseun gran estruendo al caer y romperse.

Severusse levantó de golpe, que mierdas había sido eso? Salió por la puerta pero novio a nadie allí fuera, hasta que distinguí un cuerpo en el suelo, intentandorespirar pero sin conseguirlo y simplemente convulsionándose.

-Hermione!-corrió hacia ella y al ver la botella rota a su lado se esperó lo peor, sacó suvarita u le mandó una señal a Albus con un mensaje para que bajara.

 

-Hermione,vamos
respira, por favor mierda! Respira!- por los síntomas sabía que habíaalgo en esa botella que no era precisamente vino de elfo.

Laagarró en brazos levantándola con suma facilidad y corrió hasta sus aposentosdejándola sobre la cama y pensando con rapidez. Volvió a salir corriendo hastala clase de pociones cruzándose con Albus, Minerva y Remus, pero sin parar decorrer, al ver la mirada de Albus simplemente le señalo sus aposentos y elanciano corrió hasta allí con los demás detrás.

Removióen los armarios lo más rápido que podía tirando varios frascos y francamenteimportándole nada en absoluto, uno de los frascos le cortó en medio de la mano.

-Mierdajoder!- continuó buscando hasta encontrar un tarro con variosbezoar, tomó también una poción que sabía no le haría ninguna gracia a lajoven. Volvió a correr hacia susaposentos aun sangrando y abrió la puerta de una patada dejando los frascossobre la cama mientras Albus intentaba reanimarla.

-sabesque hacer hijo? Está muy mal
- Severus la miró con dolor, los ojos de Albusbrillaron.

-esperoque no sea tarde
- susurró.

Tomó elfrasco con un líquido de un color entre negro y morado y hizo que la joven lotragase con delicadeza. Al verla toser con fuerza y agarrarse el vientre condolor, la tomó en brazos de nuevo alterando a Mcgonagall y la llevó al baño.Mojó la frente de la joven con agua fría intentando mantener el rebelde cabellocastaño hacia atrás. Todo fue silencio hasta que se escucharon los espasmos dela joven y las arcadas al vomitar de forma dolorosa y forzada. Al terminar laayudó a limpiarse y enjuagarse la boca volviendo a darle algo de agua fría e lafrente, estaba consciente pero aun no conseguía reaccionar, salió del baño conella en brazos de nuevo, ante la atenta mirada de Albus y el resto. Sacó elbezoar y una botella de Whisky de fuego.

-quédemonios vas a hacer!- se escuchó a Minerva alterada.

-hasvisto a alguien a quien le gustetragarse una piedra a secas?- la mujer se quedó helada, el tono de voz de Snapela había asustado, el hombre le respondió con todo el dolor y la rabia queguardaba, no aguantaría escuchar nada en aquel momento y menos críticas deMcgonagall.

Le hizotragar la piedra a la fuerza haciéndole tragar el ambarino líquido al mismotiempo para que no le hiciese daño al pasar por la garganta Hermione comenzó atoser agarrándose con fuerza a Severus y abrazándolo con dolor, podía sentir albezoar desintegrándose en su interior y contrarrestando el veneno.

Lupinvolvió con la botella rota y dejó queSeverus la tomase acercándosela a la nariz lentamente, la cara de rabia delhombre creo de forma inminente.

-Severus?-el anciano lo miró preocupado- que es? Quien ha podido

-hayuna persona que tiene cierta debilidad por este veneno
- Albus lo comprendió,recordando el sexto año de Harry. Draco Malfoy.

-Severusrelájate, tomaremos medidas cuando ella esté bien
- Snape asintió no muyconvencido, lo sentía por Lucius, pero seguramente estrangularía a su hijo.

Hermionecomenzó a respirar con menos dificultad pero aun seguía pálida y agotada.

-Albusdeberíamos llevarla a la enfermería.

-Minerva
-el anciano comenzó pero el licántropo le cortó.

 

-Nocreo que vaya a estar mejor en ningún lugar que aquí, seguro que Severus lacuida bien, te invito a un té
no te alteres
- La mujer miró al licántropo con indignación.

-vamosquerida
- después miró a Snape y este le sonrió con falsedad cerrando la puertatras ellos. La sonrisa desapareció entonces, se dio la vuelta y caminó a pasorápido hasta la cama. Estaba despierta y consciente, pero solo entreabría losojos con dificultad.

-eh
sabelotodo
- la joven intentó sonreír tosiendo, con fuerza. La abrazó a él ehizo que se calmara.

-que
ha pasado

-ssh,ahora duérmete, no voy a dejarte salir de aquí hasta el día de tu muerte denuevo
- la joven sonrió y cerró los ojos abrazándose a él con las fuerzas quele quedaban sorprendiéndolo. No tardó en quedarse dormida olvidándose de todo,Severus acercó una silla a la cama y tomó el libro que había comprado en elknockturn, debería saber controlar la rabia que tenía dentro, se llevó la manoal cabello revolviéndolo con nerviosismo. Ahora debía estar ahí y no habíaescusa.

Se pasóla noche leyendo y parte de la mañana siguiente también, tomando pequeñossorbos de un vaso de Whisky a cada rato. Al medio día Albus tocó la puertasacando a Severus de sus pensamientos.

Elhombre abrió la puerta cansado.

-vayahijo, no tienes buena cara
como está?- Snape caminó hasta la cama y se sentóde nuevo en la silla.

-dormida
respira bien y está descansando correctamente
- el anciano sonrió.

-hahabido suerte Severus, le has salvado la vida

-supongo

-bien,bueno
entonces me iré, no dudes en llamarme si necesitas algo, pide lo que seaal gran comedor o a los elfos a la hora de cenar
- Severus asintió-
oh
yharía bien en peinarte un poco. El hombre se llevó las manos a la cabeza y despuésabrió la boca para contestar pero Albus ya se había ido. Fue al baño y se parófrente al espejo. Tenía el cabello más revuelto que Potter y un indicio de barbaque le hacía verse aun más vil, sonrió para sí mismo, los sentimientos lehacían estragos desde luego. Escuchó una voz que reconoció al instante y salióa toda velocidad del baño.

-Severus

-es
estásbien?

-si
yosí pero a ti parece que te haya pasado una manada de centauros por encima
-dijo la joven bromeando, el hombre sonrió con ironía.

-tieneshambre?- ella asintió- eso es bueno
pediré algo a los elfos

-quéhora es?

-hasdormido toda la noche y todo el día

-oh
yotenía que ayudar a Mcg
-la cortó.

-eh
eso da igual ahora, vas a comer algo y después será tarde por lo que volverás adormir

-no.Estoy bien
de verdad, Severus- él se acercó a ella, y la besó con suavidad.

-come.-fue una orden y en ese mismo momento un pequeño elfo con un trapo verdeapareció con una bandeja.

-gracias
-el ser hizo una reverencia y desapareció.

-volverécuando termines, voy a por unos papeles a la clase de pociones
- ella asintió.

-Severus
-él hombre se dio la vuelta-
te ves bien así- comenzó a reír y la ceja de Snapese disparó sacándole una sonrisa sarcástica. Así que a Hermione Jane Granger nole gustaba tanto lo pulcro y correcto. Bien.

 

Hermionecomió lentamente sintiendo como el estómago dejaba de molestarle y comenzaba asentirse completamente bien, Severus apareció con la puerta a la media hora conalgunos pergaminos y los dejó sobre el escritorio, girándose después a mirar ala joven.

Seacercó a la cama y se sentó en uno de los lados mirando a la pared.

-en queestá pensando
- Hermione podía ver perfectamente que nada bueno estaba pasandopor la cabeza del hombre.

-encomo aguantar las ganas de matar al hijo de un viejo amigo
- Hermione lo mirócomprendiendo.

-fueDraco?- Snape asintió.

-no tepreocupes por eso ahora
es igual, aun no comprendo sus razones paracomportarse así con todo el mundo.

-estáconfundido, pero me estoy cansando de sus niñerías
casi te
mata.- Hermionesonrió de lado y se acercó a él mientraslo veía tomar un vaso y llenarlo. Cuando el hombre volvió a sentarse apoyó lacabeza en uno de sus hombros mirando a la copa por encima del mismo.

-Hermione
-terminó el contenido del vaso sintiendo como se tensaba- metete a la cama ydescansa. Ya.- pero la joven no pareció obedecer, aun a espaldas del hombrepasó los brazos por su cintura, aun apoyando el rostro en su hombro, subió unade sus manos por el pecho del hombre, Severus suspiró con fuerza.

-Desdecuando obedece tan poco señorita Granger
- aquello la hizo sonreír, queríajugar? Le daría juego.

-sabeprofesor
verlo en este estado hace que poco me acuerde de la decencia que mecaracteriza
- la ceja del hombre se alzó.

-ybien?- la mano de la joven bajó un poco más hasta posarse en el vientre delhombre por encima de la casaca negra. Severus se paralizó por completo.

-Hermione
-sintió el aliento de la joven en su cuello por detrás, la mano libre aparto elrevuelto cabello negro para dar paso a los suaves labios, los cuales dejaron unrastro de calor por la pálida piel. Snape sonrió para si mismo ante elatrevimiento de la joven mujer.

-almenos podrías dejar que me arreglase un poco sabelotodo
- hubo un minuto desilencio antes de que el hombre comenzase a darse la vuelta para mirarla.

-estásperfecto así

-pareceque acabo de salir de azkaban
- La joven sonrió besándolo con suavidad ahoraque lo tenía de frente.

-lasprisiones te sientan bien entonces
-no había nada como subirle el ego a SeverusSnape. Sonrió para sí misa al verlo acercarse más.

-oh
sí?- acarició el labio inferior de la joven con el pulgar mientras la miraba dearriba abajo antes de atacar sus labios con fuerza, era brusco, pero al mismotiempo le transmitía un sentimiento de protección y cariño increíble. Hizo que lajoven se pegara a él y la volvió a sentar sobre sus piernas besándola conposesividad, Hermione no tardó en empujarlo dejándolo de espaldas en elcolchón, dio por hecho que a alguien como Severus Snape no le gustaba que lequitasen el control de las situaciones, por lo que no se sorprendió al sentircomo le daba la vuelta quedaba entra sus piernas, atrapando sus labios de nuevoy mordiendo con suavidad su labio inferior pidiendo permiso para más.

Y ellase lo dio, dejando que el hombre saborease con gusto el interior de su boca, presionándosemás a ella en un impulso, al separar sus bocas Hermione se quedó unos segundosparalizada mirando a los ojos negros, después llevó una de sus manos l cuellode la levita y comenzó a desabrochas los botones mientras el hombre dejabasuaves besos y lamidas en el cuello de la joven, deslizó la levita descubriendouna camisa negra debajo, la desabrochó hasta la mitad descubriendo la pálidapiel, pasó los dedos por el pecho del hombre hasta la fina y suave línea debello negro que se perdía en el cinturón , agarró la prenda de cuero negro. Él hombrela paró de pronto. Pero no dijo nada y solo la miró, al sentir como ella lobesaba soltó las manos de Hermione y le dejó seguir desabrochando el cinturón delhombre al mismo tiempo que él se deshacía de la chaqueta y bajaba los tirantesde la fina camiseta de la joven pudiendo ver sus excitados y llenos pechos a travésde la tela.

 

Lapequeña mano de la joven recorrió la longitud de la erección del hombre haciendoque este temblase, y dejase escapar un suave rugido. Se deshizo de la camisetade la joven observando los llenos y suaves pechos para después dejar un suavebeso sobre uno de los rosados pezones, no tardó en comenzar a succionarlo almismo tiempo que bajaba los holgados pantalones de tela fina del mismo color.La mano de la joven se deslizó por dentro de los del hombre con algo de miedo.

-ugh
Hermione
- la joven tomó su miembro con miedo y comenzó a mover la mano sinejercer demasiada presión. No quería hacerle daño o hacer algo mal, pero porlos gemidos ahogados por los labios de la joven que daba el hombre no parecíaque estuviese haciendo nada mal.

Severusla paró de pronto sacando la mano de la joven de su pantalón aquella condenadamujer iba a hacerlo explotar pronto si seguía y eso era lo último que quería.Terminó de quitarse los pantalones y el resto de la ropa, haciendo que los ojosde la joven se abrieran de par en par. Se deshizo de la única prenda que lequedaba a ella y la besó con necesidad mientras se colocaba entre sus piernas.

-Severus
-el hombre no pareció escucharla. Besó su cuello con fuerza mientras bajaba unamano por el vientre de Hermione hasta llegar a los mojados pliegues que lehicieron suspirar. Desde luego si estaba así por él, era una proeza subiéndole elego. Acarició los suaves pliegues hasta hundir unod e sus dedos en sus plieguesgimiendo junto a ella por las sensaciones cálidas y humedas.

-Severus
por favor
- aquel susurro fue como una orden para Severus, se colocó mejorentre sus piernas y la besó antes de proceder a entrar en ella al principio conalgo de fuerza, pero de quedó congelado al sentir una fina tela. Hermioneenrojeció por completo y solo asintió ante la mirada de Severus. El hombreembistió ahogando el grito de dolor de la joven con sus labios y quedándose quietopara así permitir que se acostumbrase a su tamaño.

-muevete
por
por favor
- comenzó con un vaivén suave, sonriendo al ver que el dolor delrostro de la joven cambiaba a placer. Aumentó el ritmo atrayéndola más y máshacia su cuerpo haciéndola gritar con fuerza por la profundidad y el fuertecontacto.

-di
mesi te duele
- ella negó con la cabeza.

-sigue!Sev
erus!- ya no podía más, las embestidas se volvieron erráticas ydescontroladas hasta que sintió a Hermione colapsar contra la cama con fuerza,gritando su nombre con abandono y haciendo que él hiciese lo mismo por lapresión de su orgasmo viniéndose con fuerza en su interior y gruñendo el hombrede la joven.

 

Se diola vuelta dejándole descansar sobre su pecho al mismo tiempo que tomaba suvarita y una suave luz violeta tocaba el vientre de la joven.

Hermione no pudo evitar sonreír al respirar tranquilamente sobre el pecho del hombre quien acarició revolviendo aun más el cabello castaño.

-siempre te sales con la tuya eh?- Hermione sonrió aun más y solo asintió-
entonces supongo que ahora me dejarás arreglarme

-no
quédate

-el baño está a dos metros Hermione
- la joven lo soltó bufando y dándose la vuelta

-carácter Gryffindor
- sonrió al ver como la joven le sacaba la lengua mientras caminaba hacia el baño y dejaba la puerta abierta. Escuchó el agua de la ducha caer y el vapor comenzar a salir de la estancia. Los ojos se le fueron cerrando lentamente, todo aquello la había dejado agotada, pero se sentía mejor que en toda su vida.

El hombre salió del baño a la media hora encontrándose con una Hermione boca abajo y al parecer dormida mirando a su lado de la cama. Se acercó quitándose la toalla con la que había salido de la ducha, después de todo eso ya daba igual. Se metió a la cama acariciando la suave espalda de la joven y haciendo que se moviera susurrando algo que Severus no entendió. Abrió los ojos lentamente, encontrándose con el Severus de siempre, ni rastro de la fina barba y el cabello húmedo.

-Tienes el sueño ligero

-no estaba dormida

-sí que lo estabas- Se acercó a ella besándola con suavidad, y envolviéndola en el suave aroma a menta y sándalo de su cuerpo, aquello dejó a la joven adormilada. Continuó dejando besos por su cuello, acercándola más a él.

-Severus
- el pocionista sonrió con malicia, así que ahora estaba cansada? Continuó dejando besos hasta uno de los pechos de la joven, lamiéndolo con suavidad.

-Severus!- Abrió los ojos de golpe haciendo estallar en carcajadas al hombre.

-Así que la gatita de Gryffindor puede exigir lo que quiere y yo no? Que vida tan
injusta- dio otra lamida y la joven se dio la vuelta temblando por las sensaciones, pero aun estaba medio dormida.

-mañana
- Severus la abrazó contra él, también estaba cansado y sin duda quería que ella durmiera bien así que sin decir más cerró los ojos disfrutando del suave aroma a vainilla y miel del cabello de la joven y como rara vez le pasaba se quedó completamente dormido.

A la mañana siguiente fue Severus quien obviamente se despertó primero, se dedicó a mirar a la joven un buen rato enredando los largos y pálidos dedos en el suave cabello. Hermione comenzó a moverse el sentir aquellas caricias.

Abrió los ojos algo confusa, pero al momento recordó donde estaba y con quien.

-No sabía que los Gryffindors fuesen tan perezosos
- aquella voz hizo que sonriese, se estiró y volvió a cerrar los ojos abrazándose a Severus - ni tan afectuosos por las mañanas

-oh
cállate ya serpiente rastrera
- Snape sonrió haciendo que lo mirara y besándola con ganas, la expresión en su rostro cambió al mirar a los ojos color miel.

 

-que ocurre?- aun estaba medio dormida.

-Hermione
lo que pasó ayer
no
no quiero que te arrepientas de nada, no quiero obligarte a tener nada

-Severus

-conmigo.- Se incorporó en la cama, eso fue suficiente para despertarla de pronto, se acercó a él.

-no estás obligándome a nada, yo
yo no hubiese hecho o que hice contigo anoche si no
si no sintiera nada por ti, si no quisiera estar contigo
- Severus pareció relajarse, la besócon suavidad esa vez.

-ve a cambiarte, debes subir a desayunar

-pero

-as de hacerlo, te veré arriba
y
ven después de la comida

-pero la clase es antes de la cena no?

-pensé que querrías estar

-oh
- sonrió al escuchar aquello por parte de Severus- claro
hasta ahora

-adiós
- la joven se acercó a besarlo con delicadeza, una delicadeza que perdió al instante hasta que él la separó.

-venga sabelotodo
- Hermione lo miró una última vez y salió de allí hacia sus aposentos unos metros más adelante. Entró y se dejó caer sobre la cama, no podía creerse lo que acababa de pasar, ni lo que sentía. Se vistió algunos minutos más tarde y salió de allí caminando hasta las escaleras que subían directamente a la puerta trasera del comedor la abrió y sonrió para sí misma sentándose entre Albus y Severus.

-oh querida, buenos días! Dime
como te encuentras?- Hermione sonrió ante la preocupación del anciano.

-estupendamente señor director, gracias.

-me alegro, veo que Severus ha hecho un buen trabajo cuidando de ti
- el hombre miró a su copa con gran interés rezando por qué no se estuviese poniendo completamente rojo- Severus?- se dio la vuelta lentamente, miró a Hermione quien lo miró completamente sonrojada y después desvió la mirada al suelo.

-si
supongo

-continuareis con las clases?

-sí
- Albus sonrió con una mirada extraña y continuó comiendo. Ya había algunos alumnos por el castillo y eso lo hacía ver con más vida. Las mesas de las casas hacían más ruido que de costumbre.

Hermione fue la primera en dejar el comedor, estaba deseando que llegase la hora de la comida y que esa pasara también, por lo que se metió en sus aposentos y decidió repasar transformaciones hasta que fuese la hora de comer.

Al subir al gran comedor se sorprendió al no ver a Severus allí. Comió lo más rápido que pudo conversando algo tensa con Albus. La voz de Minerva la sacó de sus pensamientos.

-Hermione querida estás bien?

-si
solo estaba pensando

-seguro?- conocía aquella mirada de la mujer, y no qujería que se metiese en nada.

-claro
- y sin más abrió la puerta trasera y salió de allí hacia las mazmorras. Mientras bajaba las escaleras una sensación extraña la inundó. Hasta que sintió una mano empujarla por detrás contra la pared dejó salir un grito por el susto.

-buenas tardes
no pensé que me tuvieses tanto miedo
- sonrió al mismo tiempo queriendo darle un buen golpe.

-no hagas eso Severus
vas a matarme
- el hombre acaricio el labio inferior de la joven con el pugar suavemente.-
no has estado en la comida

 

-lo sé

-creí que te habías
enfadado o algo

-enfadado? Simplemente tenía que preparar algunos exámenes y no tenía hambre así que pedí algo a los elfos
oh
no me digas que me has hechado de menos
- Hermione miró para otro lado.

-yo? No!- se acercó más a ella acariciando su cuello con lentitud.

-no?- la joven susporó con fuerza.

-quizá
Severus para
un poco

-oh
lo sabía
- la risa oscura y grave del hombre pudo con ella- y estás segura de que no tienes tiempo para mi ahora? Mmh?- la besó con suavidad acercándola más a él- seguro que a tu profesor de pociones no le importa que tardes un poco más en llegar a clase
- Hermione rió ante aquello.

-oh Severus eres
incorregible!- el hombre rió y la tomó de la mano llevándola hasta el pasillo principal de las mazmorras.

-lo se

La guióhasta la mitad del pasillo.

-ybien?- Hermione se quedó callada miró a la puerta de sus aposentos y después alaula de pociones. Lo tomó del brazo e hizo que ambos entraran dentro cerrandocon magia. Se quedó mirando al hombre unos segundos antes de que él se acercaraa ella despacio.

-aquíestá bien
- la voz de la joven tembló al sentir al hombre tan cerca.

-y
quequiere hacer ahora señorita Granger?- todo su cuerpo temblaba cuando le hablabaformalmente.

-nohagas eso

-por que

-sesiente extraño

-todoesto se siente extraño Hermione
- se acercó más a ella sintiendo como la jovenlo abrazaba.

-me daigual Severus, no sabes cuánto
-descansó el rostro en el pecho del hombresimplemente abrazándolo, dejándose envolver en el suave aroma al que ya seestaba acostumbrando. Lo tomó de la mano e hizo que la acompañase hasta la camasentándose y sentándolo en el borde.

-Hermione

-noquiero que pienses que todo esto para mi es una broma

-lo sepero, debes pensar en que
Hermione tengo casi veinte años más que tu y

-podemosllegar a vivir más de doscientos años
eso no es nada Severus

-Mcgonagall

-Minervapuede irse al infierno!- lo besó con suavidad tras decir aquello.

-auch
-se llevó la mano al cuello.

-teduele?- el hombre hizo una mueca y se encogió de hombros.

-aveces
pero está mejor, debería darte clase dentro de poco

-ohno
. En serio? Yo creí que

-estono va a afectar a tus calificaciones
quiero que sean perfectas- lo pensó unpar de veces
- que demonios, siendo tu serán perfectas de todos modos

-porque soy una sabelotodo?- lo besó riendo.

-mi
sabelotodo.- se acercó aun más a ella besándola con suavidad, bajandolentamente a la blanca piel de su cuello, Hermione se dejó caer en la cama, haciéndolorecostase a su lado aun besándola.

-descansaahora, después debo darte clase y
- Hermione abrió la boca pero no dijo nada-
no hay peros.-

-pero

-Hermione

-quédate!-Severus asintió poco convencido y se recostó a su lado, abrazándola con algo dedificultad, no era un hombre acostumbrado a ese tipo de cercanía y no se sentíadel todo cómodo, pero aquello merecía un esfuerzo - estás tenso

 

-estoybien
es solo que no estoy acostumbrado a esto.

-lose
- lo besó con parsimonia, sin forzar nada y cerró los ojos recostándose ensu pecho.

-tienesmedia hora para la clase
- Hermione asintió sin prestarle demasiada atención,estaba demasiado cómoda de aquella forma.

Despertóa los cuarenta minutos demasiado cómoda como para que aquello fuese normal,estaba envuelta en una gruesa capa negra y pegada a un cuerpo, levantó lamirada y sonrió al ver a Severus completamente dormido, se veía adorable. Lomovió un poco intentado despertarlo, abrió los ojos al instante ya que tenía elsueño extremadamente ligero.

Miró asu alrededor y después a la joven antes de frotarse los ojos.

-mierda.-Hermione estalló en carcajadas.

-quiendecías que era la irresponsable por no querer ir a clase profesor?- Snape miróel reloj de la cómoda de la joven.

-solohan pasado diez minutos así que ríete menos y ve a por tu libro insufriblesabelotodo
ya.- la joven obedeció y sacó el libro de uno de sus cajonesenseñándoselo. Severus se levantó de la cama y la siguió hasta la puerta,caminaron hasta el aula de pociones y al entrar el hombre cerró con un hechizo.

-eso esnecesario?- Severus sonrió.

-no.Pero no quiero que nadie interrumpa la clase
- La joven sonrió y se paró frentea uno de los calderos, el tiempo le pareció eterno mientras Severus le ibaindicando las instrucciones, se había tomado en serio lo de darle clase dejandolo demás al margen.

Alfinal del proceso de la primera poción, perfecta por supuesto, Hermione sesujetó con fuerza a la mesa. Severus corrió a sujetarla.

-queocurre?

-hedebido de respirar demasiado vapor
es una poción del sueño
no muy apta parapreparar en una mazmorra cerrada
- se abrazó a él intentando no caerse.

-tellevaré fuera, tienes que despejarte
- la agarró mejor a su cuerpo y seapareció en las afueras del castillo.-sientate

-perola hierba está mojada Severus

-necesitasdespejarte, eso ahora es igual
- la ayudó a sentarse, el frio de la hierba húmedahizo que se despajase.

-deberíasandar un poco
te vendrá bien vamos
- la sujetó contra él cubriéndola con lacapa por el frio que hacía. Caminaron por la horilla del lago hasta meterse nodemasiado en el bosque prohibido para salir al otro lado del lago. Las velasdel camino del castillo iluminaban la noche de una forma preciosa.

-estelugar es lo más hermoso que he visto en mi vida
- Severus asintió- quiero ir allago

-oh hasperdido la cabeza? Hace frio!-pero la joven lo tomó de la capa y comenzó acaminar a toda velocidad hacia la orilla, Severus rodó los ojos y la siguióantes de verla quitarse los zapatos.

-Hermione!-la joven metió los pies en el agua chapoteando, aquello lo hizo sonreir,parecía una maldita cria.

-Merlínsanto está helada!- se metió un poco más y miró a Severus malévolamente, elhombre le devolvió la mirada amenazándola.

-Ni sete ocurre
- Hermione sonrió aun más- Hermione no!- la joven metió las manos enel agua salpicando al hombre por completo.

-vas apagar lo que acabas de hacer sabelotodo
- corrió hacia ella ya estabacompletamente empapado por lo que le dio absolutamente igual mojarse, la empujóhacia el agua de espaldas cayendo encima de ella al agua helada, atrapó loslabios de la joven al mismo tiempo que la sentía temblar, la acercó más a sucuerpo.

 

-estamosvestidos
- continuó riendo.

-ymoriremos pronto gracias a una pulmonía
- volvió a atrapar sus labios- el aguacaliente a estas horas es bastante más agradable no crees?- la juntó contra élantes de desaparecerse. Hermione sintió un frio suelo de piedra y al levantarsemiró a Severus incrédula.

-elbaño de los prefectos?- al menos el lugar estaba vacío, vio a Severushechizando las puertas.

-noquería bañarte? Pues adelante
pero no será en agua fría, no quiero serresponsable de tu muerte
- la joven estaba temblando por el agua, la verdad eraque no debía haber hecho eso y Snape estaba helado también, pero obviamenteella no lo notó. Hechizó los grifos de los cuales comenzó a salir agua muycaliente, caminó un par de pasos y hechizo los grifos de al lado, de elloscomenzaron a salir diferentes sales, la estancia se llenó de vapor con unfuerte aroma a menta y a flores de bosque.

-a queesperas?

-qué?

-no vasa meterte? - se quitó la capa y la dejó tendida sobre uno de los lavabosHermione lo miró incrédula.

-con
contigo?- Severus rodó los ojos.

-si...

Hermione fijó la vista en él, estaba claro queaquello era mejor idea que meterse en un lago helado pero se puso completamenteroja.

-yo no
no he traído
ropa para

-élotro día no llevabas nada
- Hermione se sonrojó aun más.

-ti
tienes razón sería
ridículo después de todo

-sí,supongo
- se acercó a ella para quitarle la capa y la dejó encima de la suyallevando las manos después al cuello de la levita y desabrochando los botonescon rapidez.

Hermione desabrochó su túnica y la dejó caer por loshombros mientras Severus se ocupaba de su propia camisa, al quedar en ropainterior la joven se acercó para dejar la túnica sobre el resto de la ropa. Lamirada de Snape se paseó por el cuerpo de la joven sin girarse.

Hermionevolvió al lugar donde estaba, pero se dio la vuelta antes de llevar las manos al broche de su brasier deun color verde oscuro. Severus llevó las manos el cinturón de cuero negro de supantalón, pero al ver aquello lo soltó y se quedó estático, sin decir nadasimplemente mirándola.

Al verque no se daba la vuelta se acercó por la espalda a Hermione, abrazándola porla cintura y dejando un beso en su hombro procurando no mirar abajo. No aun.

Se diola vuelta lentamente para mirar aSeverus a la cara y apartó el brazo que los cubría de sus pechos para llevarlas manos al cinturón del hombre desabrochándolo al mismo tiempo que Severusbajaba la mirada hasta los llenos pechos, una de las cejas del hombre se alzómientras continuaba mirando embelesado. Hermione rio ante aquello, así que SeverusSnape tenía ciertas debilidades. Desabrochó el pantalón del hombre también,abriéndolo y bajándolo hasta descubrir los bóxers negros que llevaba.

Se lossacó él al mismo tiempo que los zapatos volviendo a mirar el cuerpo de lajoven. Ahora estaban igual.

Severusse acercó vacilante, apenas se podía ver por la enorme cantidad de vapor quellenaba el baño de los prefectos, hasta abrazarla y atraerla hacia él. Una de las manos deSeverus bajó por los costados de la joven trazando su cintura lasta llegar a laúltima prenda de ella, bajándola lentamente y besando uno de los hombros de lajoven al mismo tiempo. Al retirarla por completo se quedó mirándole un segundo,Hermione intentó cubrirse ante la intensa mirada de él.

 

-ssh
no
eres absolutamente
perfecta
- Hermione apartó las manos destapándose algomás confiada. Lo tomó de la mano y caminó hacia el agua dándole la espalda aSnape.

Lacomisura de los labios del hombre se alzó al bajar la vista al trasero de lajoven al mismo tiempo que la seguía hacia el agua, Hermione se sentó en elborde antes de dejarse caer al agua. La ceja se Severus se alzó ante el extrañomomento, rodó los ojos y miró hacia sus bóxers. Suspiró y los bajó con la jovenaun de espaldas jugando con algunas burbujas. Se encogió de hombros aun con unaleve sonrisa malévola en el rostro y se metió al agua detrás de ella,acercándose lentamente. Al sentir las grandes manos en su cintura un enormeescalofrío recorrió la columna de la joven. Se dio la vuelta lentamente, mirandoa los ojos negros que tenían un brillo extraño en ese momento. La arrinconó allado de los enormes grifos, viendo con gusto el agua caer por el cuerpo de lajoven y volvió a tomarla de la cintura acercándola a él esa vez de frente.

-muchomejor que el lago negro
no crees?- la voz sarcástica y obvia de Severus lehizo sonreír, acarició el pecho del hombre recorriendo algunas cicatrices con los dedos.

-no sesuponía que esto era un tranquilo y relajante baño?- continuó subiendo hasta elcuello del hombre, enterrando sus manos en el cabello ligeramente húmedo por lagran cantidad de vapor hasta llegar a su nuca y hacer que se agachase parabesarlo. Eso le dio vía libre al pocionista para juntarla completamente a él.

-oh ylo es
- la profunda voz llegó desde su oído hasta cada uno de los nervios desu cuerpo- pero conmigo
y supongo que eso cambia algo las cosas
- Hermione rióante aquello y se dejó llevar por él hasta que Severus se sentó en uno de losbordes aun dentro del agua pensados para ello y la atrajo hacia él, Hermioneobedeció acercándose. La alzó ligeramente hasta sentarla sobre sus piernas ahorcajadas. Los finos labios del hombre atraparon los de la joven sin necesidadde decir nada, bajando lentamente por su cuello rozando los llenos pechos conlas manos hasta que las propias manos de la joven llevaron las suyas sobreellos, dejando suaves caricias y besando y succionando los rosados pezonesHermone se sujetó con fuerza al cuello de Severus.

Antes desentir como las manos del hombre acariciaban suavemente su trasero y laelevaban ligeramente. Podía ver como cada poro de su piel vibraba al sentir elmiembro de Severus rozar su entrada, se sujetó a los hombros de él dejándose caerlentamente. Susurrando su nombre en un gemido ininteligible al tiempo que sesentía llenar por completo a medida que las manos de Snape la bajaban lentamente.

Mirósin saber que decir a los ojos como túneles negros de nuevo y simplementecomenzó un suave vaivén de arriba abajo dejando caer la cabeza con abandonosobre uno de los hombros del hombre, sacándole un gruñido a cada embestida queacompañaba sus movimientos.

 

La vozde Hermione se alzó cada vez más, a medida que las erráticas embestidas dehombre aceleraban. En un último empuje la joven cayó rendida sobre él, aunabrazada a su cuello con fuerza, suspirando contra el cabello negro.

Severussolo la sujetó contra él, aun dentro de ella respirando completamente agitado,una fina capa de transpiración cubriendo la pálida piel y cicatrices. Alzó unade sus manos para hacer que los grifos volviese a echar agua caliente yhaciendo que la estancia se llenase de vapor de nuevo, procurando sujetar a lajoven aun con la otra, quien había comenzado a dejar suaves besos en su cuello.

-estás
bien?- Hermione solo asintió y sin saber ni siquiera por que lo obligó abesarla fundiéndose ambos en el beso de inmediato, dejando todo lo que habíaque aclarar
más que claro.

Sequedaron así por una hora más simplemente disfrutando del agua caliente y delmomento, con la mente algo nublada por lo ocurrido, hasta que unos fuertesgolpes los sacaron de su ensoñación y la chillona voz femenina hizo queHermione agarrase con algo de miedo a Severus.

-sepuede saber quien ha cerrado esto? Escúchame Peeves si has sido tú yo no serétan blanda como Albus está vez lo pagarás!

Severusayudó a salir del agua a Hermione a toda velocidad, caminó hasta sacar suvarita de la túnica y en un único movimiento ambos estaban completamentevestidos la tomó de la mano y la llevó rápidamente aun sin decir nada hacia lapuerta trasera deshaciendo el hechizo de las puertas al mismo tiempo quecerraba la puerta y se apoyaba sobre ella con Hermione aun abrazada a él yMinerva irrumpía en el baño.

-malditofantasma! Se puede saber qu
- vio el baño vacío, pero el agua aun estabacaliente y había vapor en la estancia, su mirada se clavó en algo extraño en elsuelo, lo ,miró mejor y no dio crédito a lo que vio.

-pocionesavanzadas?- miró la parte de adentro- Hermione Jane Granger
qué?

Salióde allí caminando a paso rápido hacia las mazmorras.

Severusparó frente a la puerta de la joven ysimplemente la sujetó mirandolam tenía el cabello mojado y temblabaligeramente.

-yodebo ir a la mansión Malfoy a hablar sobre un asunto con Lucius
descansa yabrígate
- Hermione asintió.

-Severus
-el hombre se dio la vuelta-
yo
tú, quiero decir
vendrás después?- sonrió delado y asintió volviendo a donde estaba la joven para besarla rápidamente y desaparecer al vera Minerva cruzar la esquina.

-Hermionequerida, ocurre algo?

-no

-hasestado en el baño de prefectos hace poco?- Hermione tragó saliva.

-emmmno, bueno
sí, yo

-sí?

-meapetecía darme un baño

-te hasdejado esto
- la mujer la miró de arriba abajo y le tendió el libro depociones.-no tenía clase con Severus?- Hermione asintió.

-la hetenido antes de ir al baño de los prefectos

-oh
yhas decidido llevarte el libro?- Hermione se cansó.

-no séque insinúa profesora, buenas noches.

Y sinmás se metió en sus aposentos y le cerró la puerta a la mujer.

Severusse apareció en los jardines de la mansión Malfoy antes de llegar hasta lapuerta respiró hondo, debía pensar bien en cómo hacer aquello. Tocó la puerta yesperó unos segundos hasta que una fría voz le dio la bienvenida.

 

-ohSeverus, pasa
que te trae por aquí?- el rubio cerró la puerta y ambos subieronhasta la enorme sala de estar.

-tengoque hablar con el descarebrado de tu hijo
- Lucius lo miró con sospecha.

-oh
mecontó lo que hizo, solo te pido que no lo mates, después de todo ella es

-Luciusya sabes lo que pienso de eso

-Severuste pasa algo? No habrás
estás

-ohsiempre diciendo estupideces!

-estás!No puedo creerlo, en serio?

-dondeestá Draco?

-arriba,quiero saber detalles!

-oh, cállate!-subió las escaleras al tercer piso de la Mansión entró en la sala principal,Draco parecía estar leyendo El Profeta, seacercó y al verlo el joven tiró el periódico y se levantó dirigiéndose hacia lapuerta. Snape sonrió al verlo intentar forzarla.

-es inútilDraco

-quevas a
- sacó la varita apuntándole.

-solo aavisarte
creo que deberías dar gracias a la relación que tengo con tu padre, oquiero dejarle son heredero, de lo contrario ya estarías colgado de la torre deastronomía.

-no loentiendo padrino
Granger?- Severus lo tomó del cuello levantándolo.

-eso noes asunto tuyo
pero como te vuelva a ver cerca de ella te juro que voy a matarte
- Draco asintió, pero cuandoSeverus lo soltó y se dio la vuelta para irse sacó la varita y lo hechizó conalgún hechizo cortante en la pierna izquierda, Severus se agarró la pierna confuerza sintiendo la sangre mojar sus pantalones, sacó la varita antes dedesaparecerse en el piso de abajo y hechizo a Draco, tirándolo contra la enormechimenea de la estancia, se apareció frente a Lucius.

-serámejor que ayudes a tu hijo

-que lehas hecho?

-devolverleesto
- se señaló a la pierna, Lucius rió.

-te haatacado? Los sentimientos les están haciendo estragos a tus reflejos viejoamigo?- continuó riéndose de él.

-imbécil...-y sin más se apareció en las mazmorras, caminando hasta sus aposentos, seríamejor utilizar la red flú para aparecer en los aposentos de Hermione, de locontrario el riesgo a dar explicaciones era excesivo. Una vez allí se dirigióhacia la chimenea, tendría tiempo de sobra por la mañana de curarse la pierna.

Se dejó engullir por el fuego verde, apareciendoen la chimenea de la habitación de Hermione con la imagen más bonita que habíavisto en muchos años delante. Parecía estar dormida de cara a la chimenea,posiblemente esperándole. Se sentó en el borde de la cama procurando nodespertarla, cosa que no consiguió. La joven sonrió al verle pero fue a apoyarsu mano sobre el corte de su muslo.

-Herm
augh
.-al mirarse la mano y verla gotear sangre el rostro de la joven cambió porcompleto y se sentó sobre sus rodillassúbitamente.

-Severus!Que demonios
estás sangrando!

-oh noes nada

-quedemonios has hecho con los Malfoy?

-yo
hable con Draco sobre

-dijisteque lo dejaría pasar! Podría haberte hecho algo más grave y eres
eres unmaldito irresponsable!- aquello lo sacó de sus casillas.

-casite mata!

-quequieres que te mate a ti?- la rabia pudo con él, la dejó de espaldas sobre lacama agarrándola con fuerza contra él dejándolacasi debajo de su cuerpo y acercó su rostro a ella hasta quedar a milímetros dela prominente nariz.

 

-casi
te pierdo, y no
voy a permitir eso
- El enfado de Hermione se aminoró, y elesa misma posición y sorprendiendo al hombre bajó sus manos hasta la hebilla desu cinturón desabrochándole los pantalones con rapidez.

-que
que haces?- Hermione sonrió ante la confusión de Severus, lo empujó hacia atrásquitándoselo de encima y haciendo que se sentara de nuevo en el borde esa vezcon los pantalones abiertos se bajó de la cama arrodillándose entre las piernasdel hombre y llevando sus manos a sus pantalones negros obligándole a dejarlebajarlos.-que
- ya se le había olvidadode donde salía la sangre.

-curarteel corte Severus
- sonrió ante la mirada desviada de él, mirando a la chimeneacomo si fuese lo más interesante del mundo.

Hizoque los cajones de su armario se abriesen a toda velocidad y algunos frascos ygasas volasen hasta la cama, Severus estaba completamente rojo, cerro la boca yapretó los dientes sin emitir ningún sonido cuando Hermione vertió la pocióndesinfectante en la herida. Tomo una gasa empapada en poción cicatrizante y alcolocarla si que dio un gruñido y se dejo caer hacia atrás en la cama,.Hermione comenzó amover la mano con lagasa por todo a parte superior de su muslo y la ingle, todo quedaríadesinfectado, una de las cejas de Severus se elevó ignorando el dolor porcompleto al sentir eso. Levantó la cabeza ligeramente para ver lo que la jovenestaba haciendo pero la bajó al instante, y no iba a hacerse responsable de las reacciones quesu cuerpo pudiera tener

-yaestá.- Severus bufó, sentándose de nuevo y mirándola directamente. Hermionerio, estaba completamente rojo.

-quetensión profesor
qué demonios pensaba? Mmmh?- Severus desvió la mirada y despuésla volvió a fijar en los labios de la joven, se subió los pantalones a medidaque ella se subía a la cama y loabrazaba por los hombros detrás de él.

-Hermione
-sintió como apretaba sus hombros son suavidad haciéndolo liberar toda la tensióny apartaba el cabello negro para dejar un suave beso en su cuello.

-Hermione
-repitióalgo más tenso, los labios de la joven continuaron paseándose por su cuello.-has
cerrado la puert
- la puerta se abrió tras un par de rápidos golpes.

-Hermionequerida creo que debería pedirte perdón por cómo te eh
- la voz de Macgonagallse silenció al instante.- qué demonios! - Hermione soltó a Severus aun sin separarsede él, el hombre rodó los ojos dando gracias a haberse subido los pantalones.

-Profesora
-Hermione intentó explicarse y pensar algo rápido

-no! Estoya es el colmó! Sabía que aquí estaba pasando algo! Se puede saber que haces túaquí Severus?- señaló con un dedo al hombre de la forma más irritante que pudo.

-podríapreguntarte lo mismo a ti
- Minerva comenzó a ponerse roja de rabia.

-Severus
-el susurro de Hermione parecía pedirle a él que pensara en algo pero en parteel ego del hombre y la rabía que sentía por ver a Hermione tan asustada de esamujer no le dejaban pensar.

-Severus?Hermione desde cuando te tuteas con

-tú metuteas Minerva, te deje o no, y teniendo en cuenta que te lo permito a pesar deno querer tocarte ni con un palo
creo que Hermione tiene un total derecho dehacerlo
o quizá considerablemente más
- Aquella comparación aclaró los peorestemores de la anciana mujer. Se llevó un par de dedos a la sien intentandocomprender al mismo tiempo que entendía en mal disimulado insulto de Snape.

 

-Hermione
querida
te ruego que me digas que este hombre no me está insinuando lo queestoy pensando
- Hermione miró a Severus claramente pidiendo ayuda, sentía unaenorme tensión y si intentaba decir una sola palabra posiblemente estallaría enlágrimas.

-yo
-Severus fijó la vista en los llorosos ojos castaños y no lo aguantó más. Selevantó irguiéndose todo lo alto que era y se acercó un par de pasos aMcgonagall.

-sal deaquí
a-ho-ra
- Minerva elevó una ceja, y la de Severus lo hizo aun más trasver aquello. La mujer sacó su varita y en aquel momento Hermione se levantó dela cama alterada.

-no!-comenzó a llorar, no podía más- no le toques!

-quieroque te alejes de ella Severus es solo una niña!

-no soyninguna niña!- Minerva se acercó a ella hecha una furia.

-ohestoy segura de que él ya se ha ocupado de eso! Ahora entiendo lo del baño delos prefectos, como has podido deshonrar a tu casa de esa manera
- en unmovimiento súbito Severus sacó su varita y se colocó entre Minerva y Hermioneapuntando a la anciana. Minerva dio un paso atrás y se acercó a la puerta.

-Pottery Weasley van a saber de esto, les escribiré ahora mismo Hermione
no comprendoque te ha hecho cambiar de esta forma querida pero

-fuera!-el grito de Severus podría haberse escuchado desde el bosque. Minerva cerródando un portazo dispuesta a subir a su despacho y escribir aquella carta.

Hermionese quedó paralizada mirando a la puerta.Severus se acercó a ella.

-Hermione
siento todo esto es todo por mi

-Cállate!-le gritó con todas sus fuerzas.- Cállate! No necesito escuchar tus estupideces!No necesito eso!- las lágrimas continuaban cayendo por su rostro.

-Hermione

-porfavor
bésame

-pero

-bésamemaldito bastardo!- el hombre la juntó a él con fuerza atrapando sus labios solopor no verla llorar, ella no necesitaba palabras vacía, solo necesitaba cariño,y Severus no se creía alguien capaz de darle eso
pero al escuchar su llantoparar comenzó a dudar de ello.

-quieroque descanses

-Harryy Ron van a matarte
- sonaba preocupada. Dejó otro beso en los finos labiosmientras los pulgares del hombre arrastraban las lágrimas de su rostro.

-esovoy a tener que verlo
no pienso aguantar una palabra más de ese estilo haciati Hermione, solo te pido que no esperes que me controle si se sobrepasan
contigo.-Hermione asintió dolida.- Ven conmigo.

-qué?

-no vasa dormir sola, y no voy a dejar que te separes del murciélago herido mientrasesa arpía siga rondándote

-Severus
-lo dijo en tono poco aprobativo.

-es loque es, esa mujer, no entiendo cómo se aguantan es el antónimo de Albus

-pero adónde?- Severus rodó los ojos y le tendió la mano.

-yo tambiéntengo una cama
por si te interesa
- Hermione lo empujó jugando mientras seenjugaba los ojos.

-claroque me interesa murciélago

 

Hermionelo siguió por el pasillo hasta llegar a la puerta de los aposentos de Severu,al entrar el hombre suspiró cerrando la puerta y asegurándola con un hechizo.

Lajoven se quedó callada, todo aquello la había dejado algo consternada y dándolevueltas a lo mismo continuamente, no quería que al día siguiente Severustuviese que lidiar con sus amigos, sabíaque aquella mañana sería considerablemente intensa.

Severusse sentó en la butaca de su escritorio girándola y mirando a la joven queparecía estar perdida en sus pensamientos.

-Hermione
-nada.

-Hermione!-la joven dio un salto.

-ehque?lo siento estaba

-dejade darle vueltas
estás bien?- las manos le temblaban claramente- ven aquí
- leextendió una mano para hacerla acercarse- vamos
- la joven obedeció y se acercóa donde estaba sentado, dejando que latomase de la cintura y la sentara en suspiernas- que demonios te pasa
- Hermione devio la mirada.

-mañana
yo
no quiero que te creen problemas por mi culpa
- hizo que girase el rostrocon su mano, obligándola a mirarle.

-ssh
escúchame bien, no quiero ni siquiera sentir que vuelves a darle vueltas a eso, si Potter y Weasley noson capaces de respetarte el problema van a tenerlo ellos no yo Hermione
de acuerdo?-Hermione asintió mirando atentamente el recorrido de los ojos negros desde susojos color miel a sus labios.

Laatrajo hacia él para atraparlos al instante y girarla hasta tenerla de horcajadassobre él.

-Severus
-la llamada de atención por su nombre le hizo dejar sus labios y mirarla.

-queocurre, si no quieres

-tequiero- al pocionista se le cortó el aliento.

-qu
que?- los ojos oscuros se abrieron de par en par mirando a la joven y sin decirabsolutamente nada se levantó con ella en brazos dirigiéndose a la cama y dejándola sobre ella y subiéndose élal mismo tiempo para atrapar sus labios de nuevo. Parecía estar realmentesorprendido por las palabras de la joven. Pero Hermione no parecía estar por lalabor de dejarse hacer, tomó su varita y en un impulso dejó al hombre debajo deella, cosa que sabía no le haría ninguna gracia, o quizá si

-que
que haces
-Hermione solo le sonrió antes de dejar un beso en los finos labios ybajar dejando otro en el pecho aun cubierto con la tela negra. Llevó sus manosa los interminables botones desabrochándolos con más facilidad que la primeravez que lo hizo, quedando entre las piernas del hombre y bajando aun más hasta lahebilla del cinturón de cuero negro, estaba claro que esa posición no era delagrado del ego de Severus, pero al parecer las atenciones de la joven hacíanque no se manifestara.

Desabrochóel pantalón llevándose un suspiro por parte del oscuro hechicero acariciando elerecto miembro por encima de la fina tela de sus bóxers negros. Ginny hablabade ello todo el rato, suspiró, no podía ser tan difícil

Liberó enmiembro del hombre tomandolo con la mano y subiendo a besarlo de nuevo mientrascomenzaba a mover su mano lentamente, ahogando los suspiros de Severus en suslabios. Volvió a bajar ante la atenta mirada del hechicero. Dejando un suavebeso en la fina línea de bello negro para después lamer suavemente la base desu miembro subiendo lentamente hasta introducir la cabeza en su boca, lamiendocon curiosidad. Al ver como Severus dejaba caer la cabeza hacia atrás hundiéndolaen la almohada supo que tendría vía libre.

 

Continuólentamente con movimientos tranquilos de arriba abajo ayudándose con las manos,hasta que Severus bajo una de sus manospara acariciar el cabello castaño, haciendo que le mirase a los ojos. La joven comprendiólo que quería y subió quedando a horcalajas de nuevo, esa vez sobre el vientredel hombre quien llevó sus manos por sus piernas hasta la túnica de la joven,subiéndola y sacándosela por completo hasta dejarla en ropa interior, hizo quese agachase atrapando sus labios y haciéndola rodar debajo de su cuerpo. Ahorale tocaba a él. Atacó al cuello de la joven sin miramientos, había algo deaquella región de su piel que lo volvía loco. Introdujo sus manos dejabo de lajoven hasta su espalda soltando con algo de dificultad el brasier negro a juegocon la túnica y tirándolo lejos para después fijar la vista en los llenos ypálidos pechos atacando directamente a uno de los rosados pezones.

Minutosdespués ya se encontraba en su vientre y para entonces su paciencia estabacomenzando a desaparecer, si es que Severus Snape tenía paciencia. Bajó laúnica prenda restante en el cuerpo de Hermione quitándola con necesidad antesde abrirle las piernas acariciando la parte interior de las mismas y dar unaleve lamida a los rosados pliegues completamente empapados.

-eres
.Absolutamente
deliciosa
- Hermione se mordió el labio inferior viendosolamente el cabello negro entre sus pierna sintiendo la prominente nariz delhombre rozar su clítoris al mismo tiempo que introducía su lengua en ellalamiendo después toda la extensión de sus pliegues.

Hermionese agarró a las sábanas dejando salir suaves gemidos ante la insoportablesensación de placer, en una última succión a su clítoris, intentó cerrar laspiernas ante el inminente orgasmo pero las manos del hombre las mantuvieronabiertas de reflejo. No estaría mal morir ahogado de esa forma, pero teníamejores planes. Lamió los dulces restos de su climax y subió quedando entre suspiernas y penetrándola sin previo aviso, ahogando un grito de placer en loslabios de la joven quien rodeó su cintura con las piernas antes de quecomenzase a embestir más rápido, gruñendo por la apretada sensación de placerque el cuerpo de ella le brindaba
.

-Hermione
.-la joven pensó que se había trasladado al mismísimo paraíso al escuchar sunombre en su oído recitado por la oscura y grave voz. Aumentó el ritmo de las embestidas hasta sentir que nopodría más. En una última embestida, la llenó por completo, ambos gimieron confuerza sintiendo una corriente eléctrica de placer recorrer sus cuerpos,Severus se sujetó sobre sus brazos, sentía que le temblaban por las sensacioneshasta dejarse caer encima de ella, procurando no aplastarla y enterrando surostro en su cuello.

-yo
y
otambién

-qué?

-yo
tambiénte quiero
- lo dijó rápidamente, le costaba que aquello saliese de sus labiospero no tenía nada más que decirle que lo que era verdad.

-Severus
-la joven le sonrió ante aquello, sabía que era difícil hacerlo con palabraspara él, y o había hecho de múltiples formas. Snape se acomodó en la cama a sulado atrayéndola encima de él. Disfrutando del suave aroma del cabello castañoen su pecho. Enredando sus dedos en él mientras sentía como sus ojos secerraban.

 

Unosfuertes golpes crearon un enorme estruendo en el pasillo principal de lasmazmorras despertando a Severus de forma súbita a la mañana siguiente, un crasoerror por parte de los dos jóvenes que comenzaron a aporrear su puerta.Hermione despertó agarrándose a él con miedo. Ambos sabían lo que iba a pasar acontinuación, besó a la joven en la frente diciéndole que se quedase detrás deél con la mirada. Los vistió a ambos con magia y caminó hacia la puerta con lavarita por delante. Solo esperaba que a Filch no le importara demasiado cavarun par de nichos en las afueras esa tarde, por que aquello no le daba buenaespina.

Hermionese quedó detrás de Severus, no quería que hubiera problemas y esa entradita desus amigos no parecía que fuese a jugar a su favor. Snape abrió la piertarevelando a un cabreado Harry Potter a y a un Ronald Weasley que paría estar apunto de estallar en cualquier momento y estaba más rojo que su cabello. Ambosapuntaron al hombre con sus varitas. Severus mantuvo su varita en alto pero solo sonrió mostrando losdientes de una forma algo amenazadora.

-que lehas hecho a Hermione maldito murciélago grasiento!- grito Ron fuera de si.

-esosmodales señor Weasley
no espero más de usted pero haga a favor acabo dedespertar
- dijo con un sarcasmo cortante.

-Snape!

-oh noPotter tu al menos cállate
- dijo levándose una mano a la cabeza.

-que lehas hecho!- Severus se dio la vuelta y miró a Hermione.

-Hermione
querida, creo que tienes visita- Los ojos de los dos jóvenes se abrieron depronto

-Hermione?-comenzó el elegido.

-querida?-terminó Ron.

Hermionecaminó hasta quedar detrás de Severus casi a su lado, con la varita en manocosa que sorprendió a sus dos amigos de forma considerable.

-hola.-no dijo más y se quedó mirándoles esperando alguna reacción, volvía a sentiraquel nudo crearse en su garganta.

-Hermionecomo
que está pasando Mcgonagall estaba atacada y la carta que nos mandó
nopuede ser
- dijo Harry procurando ser correcto.

-esadulta Potter, no creo que ni tu ni el alcornoque de tu amigo decidaid lo quepuede o no puede ser

-nohablo contigo Snape! Hermione! Ven con nosotros! No tendrás problemas paratrabajar en el Londres mágico o en Hogsmeade
esto no es bueno para ti! -Severus se adelanto acercando tanto su rostro a Harry que podía sentir sufuriosa respiración.

-eso
eso es lo que esperáis de ella? eso es lo que queréis que haga con su vida? Tú,maldito héroe del demonio! Trabajar en cualquier antro de un pequeño pueblo, Malditosengendros? Ella vale más que eso! Ni siquiera se me ocurre una malditacomparación! Es brillante y es preciosa alcornoques de pacotilla!- Hermione sequedó con la boca abierta, Severus había gritado aquello con voz envenenada yllena de rabia. De pronto Hermione lo agarró del cuello de la levita e hizo quese agachase besándolo con fuerza, por unos segundos Harry y Ron se quedaron sinpalabras y con la boca abierta ante aquello. Ron pareció reaccionar primero.Craso error, apuntó a Snape con la varita pero antes de que pudiera abrir laboca Hermione lo lanzó por los aires.

-expeliarmus!-cruzó el pasillo de las mazmorras volando hasta chocar contra la pared,quedando inconsciente. Incluso Snape se quedó con la boca abierta ante aquello.

 

-Hermione!Qué demonios haces! Debes venir, somos tus amigos!- dijo Harry con los ojosabiertos como platos ante lo ocurrido.

-Harry
por favor
vete de aquí.

-vas atener que dejarme inconsciente para ello Hermione- la joven miró a Severus y lavarita de Harry levantarse lentamente hacia el pocionista al mismo tiempo queveía a Minerva cruzar la esquina.

-losiento
- susurró la joven.

-Hermionequerida que
no!- se escuchó la voz de la anciana mujer gritar a lo lejoscorriendo.

-Tarantanegra!-Un fuerte cúmulo de luz violeta alcanzó a Harry lanzándolo a la misma pared queRon dando enérgicas vueltas en el aire chocando y cayendo sobre el pelirrojo.

-Hermionepor Merlín! - Minerva llego a donde ellos mirando a Harry y a Ron primero y después a la pareja. - como sete ocurre

Severusla cubrió poniéndose delante de ella.

-tu
tútienes la culpa de todo esto maldito manipulador, no sé que le has hecho peroAlbus va a escuc
.

-Minervaquerida
- la cálida voz del anciano sonó en las escaleras que bajaban a lasmazmorras-
parece mentira que te moleste tanto.

-tú! Tulo sabía desde que todo esto empezó!- Albus sonrió quitándole importancia.

-sequieren

-ellaes su alumna! Y
y él
es él!- lo señaló con el dedo.

Albusla ignoró y se dirigió a Severus quien aun miraba con deleite a Harry y Ron enel suelo cubriendo a Hermione y con una mano en su cintura.

-llévatelade aquí
hablaré con Minerva y con ellos
- Severus no necesitó escuchar nadamás hizo un suave movimiento con la capa y la agarró antes de fundirse ambos enuna niebla negra y desaparecer en cuestión de segundos.

-Albus!Como dejas que se vayan!

Albusse quedó mirando a Minerva por la pregunta.

-quepensabas, tenerlos retenidos hasta que declarasen odiarse el uno al otro?Minerva
el amor
es tan complicado
- la mujer bufó.

-eso esinaceptable, es mayor para ella y no tiene una salud mental adecuada de esoestoy segura!

-Minerva!

Harryse fue levantando poco a poco sosteniéndose la colorida cabeza.

-Herm
Hermione por qu
- al no ver a la joven allí miró a Albus.- que ha pasado?- elanciano sonrió.

-habeisexperimentado la furia de una mujer enamorada hijo
muy buenas a todos
- y sinmás se retiró de allí, parándose al principio de las escaleras.- oh! Y Harry,da gracias a que ha sido ella y no Severus
hay que dejar vivir a los demás aveces
- Harry se puso las gafas confuso.

-ProfesoraMcgonagall

-ah!!
al demonio!!. -Grito antes de irse a su despacho hecha una furia.

Snapese apareció con Hermione en Hogsmeade, no sabía a qué otro sitio llevarla enesos momentos donde fuese a distraerse un poco de todo lo que estaba ocurriendo,la joven le miró extrañada al ver donde se encontraban, el pueblo continuabanevado.

-Severusque
- la voz aun se le rompia por la tensión, el hombre se agachó procurandocalmarla pero algo tenso. Eso no era algo usual en él.

-vamosa tomar algo, quiero que
. Quiero que intentes ignorar todo esto
- ella asintióprocurando calmarse, sabía que verla así estaba alterando a Severus también.Cruzaron algunas calles pero Severus se paró de pronto.

 

-queocurre?- preguntó ella.

-creoque se me ocurre un lugar mejor
ven.- Hermione se abrazó a él antes dedesaparecer, miró a su alrededor al tocar el suelo y de pronto se agarró aSeverus con fuerza. Jamás había estado en el Callejón Diagón con un tiempo tanoscuro y mucho menos en el Knockturn, pero ya sabía a dónde se dirigían y sonriópor ello sin soltarlo. Caminaron bajando las sucias escaleras hacia el antro enel que ambos ya habían estado, viendo al mismo grupo de ancianos ya bebiendo aesas horas, con sus partidas de ajedrez. La anciana bruja sonrió al verlosentrar.

Severusrodó los ojos con desesperación y la llevo hasta la mesa de la vez anteriorpidiendo lo mismo. Hermione se sentó frente a él sonriéndole algo tímida, aunno se acostumbraba a estar en público con él de una forma tan intima ypersonal. El hombre le devolvió una sonrisa de medio lado.

-estásmejor ahora? Aquí?- Hermione asintió, la verdad era que su apoyo le habíasubido el ánimo considerablemente, pero desde quese había levantado y más el esfuerzo que había hecho mandando a Harry y Ron atomar vientos sentía un mareo increíble y un enorme malestar en el estómago.

-Creo
que ire al baño
- Severus la observo ponerse aun más palida de lo que ya era ycorrer al baño a toda velocidad.

-uuuiuiui
tsé jovencito
esa es una gran señal!- dijo uno de los ancianos. Severus segiró muy lentamente hacia él con una ceja alzada. Es que nadie tenía vidapropia en el mundo mágico? Se levantó y corrió al baño.

Al entrarescucho una fuerte tos acompañada de fuertes arcadas en uno de los cubículos,lo abrió y al verla la ayudo a retirarse el cabello del rostro y tras aquellomojo su cara y cuello con algo de agua fría, ayudándola a limpiarse. La hizo mirarlea los ojos, Severus parecía asustado y al mismo tiempo le daba mil vueltas a lamisma idea en su mente. Se apareció con ella en brazos en la enfermería.

Sé que no esmucho, es la mitad del siguiente capítulo, pero quiero deciros que no podré actualizarhasta el 30, me voy a Londres hasta entonces, y espero que no se os haga tanpesada la espera como a mí, y que lo paséis genial estos días. Aun así, a lamínima oportunidad seguiré y actualizaré. Nos vemos pronto :D

Y gracias por losreviews!!

Sheysnape.


Lo sé
.Lo sé
os he echado de menos y me alegro de haber vuelto a pesar de que elviaje fue fantástico. Desgraciadamente pobre de mí que no me encontré conSeverus ni en su defecto con Mr. Rickman para atarlo, empaquetarlo decentementey traérmelo a casa. Aun así. Esto continúa y ya queda poco, así que espero que disfrutéisde este capítulo. Seguiré muuuy pronto.

Besos!!xx

SheySnape.

Severusse quedó donde estaba, no podría esperar un dia, ni dos, ni siquiera una horase volvería completamente loco. Podría ser algo grave o simplemente queestuviera débil
o otras cosas que le hacían temblar.

-y bienSnape no piensas salir de aquí? Gracias por traerla- a Severus se le cortó elaliento.

-eh
si, claro
- salió de allí seguido porAlbus quien lo miraba de una forma algo extaña.

 

-hayalgo que te intriga Severus?- El hombre negó falsamente y sin ganas. Se sentoen uno de los bancos que había fuera de la enfermería.

-es
solo que

-no vasa perderla, no le des vueltas seguro que no es algo tan malo, podría inclusoser bueno!- los ojos de Snape se abrieron por completo mirando al acianomarcharse tranquilamente. Decidió que necesitaba entrar y al hacerlo solo vio aHermione al parecer descansando en una de las camas de la enfermería. El restoestaba vacío. Escuchó los pasos de Ponfrey en cuanto se acercó a la cama y semetió detrás de una de las cortinas de las camas.

-vamosjovencita incorpórate un poco, solo debes tomar esto y te hare un par depruebas más. No estás enferma- escuchó- pero si cansada
y hay algo que aun nohe mirado.

Letendió un frasco con una sustancia azul muy intensa, Hermione se la tomo sinpoder moverse demasiado. De pronto se llevó las manos a la boca y corrió conlas pocas fuerzas que le quedaban hacia uno de los baños de la enfermería paraarrodillarse y vomitar de forma dolorosa.

Ponfreyse acercó a ayudarle.

-no.Definitivamente no etas enferma joven
- Hermione se sentó con dificultad enotra de las camas, desde la cual Severus podía verla ligeramente.- dime
y seque esto sonará entrometido pero es importante

-entonces
no es entrometido
- la enfermera sonrió.

-dimeHermione estás con algún hombre?- la sangre se le comenzó a helar a la joven.

-s..si
-Poppy sonrió.

-y hastenido relaciones sexuales con él?- Hermione asintió sin decir ni una palabra ycada vez más pálida.

-bueno
entonces espero que sea un buen hombre y me alegro por los dos. Estasembarazada.

Una delas manos de Hermione bajó inconscientemente hasta su vientre de forma muy muylenta. Severus se quedó estático detrás de aquella cortina. La palabraembarazada se repetía una y otra vez en su mente con la voz de Ponfrey. Padre.Él.

-podríahacerte una última pregunta pequeña? Espero no sea demasiado pero te conozcobien y me haría ilusión saberlo.

-pregunte
-susurró Hermione aun en blanco.

-quienes el padre?- Hermione la miró de forma my lenta. Y si Severus no quería sabernada de eso? A él no parecían gustarle los niños. Y si lo perdía por algo así oincluso Ponfrey lo atacaba como los demás por ello? Sintió un nudo en el pecho.

-no
.No lo conoce
- Severus apretó las manos al escuchar eso. Estaba claro que ellano querría un hijo de él, estar atada a alguien como él de aquella forma,sintió un vacío terrible, una sensación de enfado que no quería sentir y undolor que él jamás expresaría. Se desapareció fuera de la enfermería y despuésen la mansión Malfoy, al menos el idiota de Lucius lo entretendría de cortarselas venas.

Hermionese quedó descansando un rato más antes de salir de allí, caminando lentamentepara no marearse ya que aun estaba débil, pero al no ver a Severus fuera algole dio mala espina. Bajó a las mazmorras y esperó en los aposentos delhechicero en la cama a que volviese.

En lasmansión Malfoy, Severus subió las escaleras hacia el salón principal lo másrápido que pudo y se apoyó en una de las paredes respirando algo agitado unavoz conocida lo sacó de sus pensamientos.

 

-oh
déjameadivinar
has echado algo a perder?-Severus se dio la vuelta lentamente no iba a soportar las burlas de Lucius, esanoche le rompería hasta los dientes si se pasaba. Al ver los ojos negrosenrojecidos y algo vidriosos Lucius dejó de reírse. - Que demonios te pasaSeverus?- el hombre lo miró sin saber que decir.

-no
ella

-no teentiendo
- Severus bufó respirando entrecortado, sabía lo que la humedad en susojos significaba y eso no se lo permitiría a si mismo.

-está
embarazada

-peroeso es genial! Se supone que la
amas!

-ellano lo quiere

-elque?

-elbebe, se que ella no quiere un hijo de alguien como yo- incluso a Lucius lemovieron algo en su interior.

-estásloco? Porque demonios dices eso?- se acercó al hechicero quien había apoyado laespalda contra la pared, parecía agotado.

-Ponfreyle pregunto quién era el padre

-esavieja entrometida
. Y bien?- Snape apartó al mirada y camino un par de pasoshasta un mullido sofá dejándose caer.

-noquiso decírselo- Lucius sonrió.

-ohvamos pedazo de idiota, y te crees que por eso ella no está feliz por ello? Ponteen su lugar. Acabas de conocer a un cascarrabias, sarcástico, amargado,peligroso, oscuro y lisiado
por no hablar de la nariz
del que te hasenamorado, te lo has pasado bien con él, porque si no, no habría bebe
- seexplico a si mismo gesticulando, Severus rodó los ojos-
te dan la noticia detu embarazo y que piensas? Que ese hombre no va a querer eso contigo! Oh Severus!Ni siquiera yo te veo queriendo un bebe, odias a los críos
ella solo teníamiedo!

-es mihijo! Claro que lo quiero imbécil! Tanto como la quiero a ella!- respondióalterado.

-ysúmale el hecho de que puede que te este protegiendo, imagínate la que temontarán todos esos descerebrados cuando se enteren
- Severus negó con lacabeza.- será divertido verlo
- terminó el rubio riendo.

-no. Lovi en sus ojos, me tiene miedo aun, no esperaba que quisiera algo asi de mi
piensa que soy un maldito monstro y no me extraña
- se preparó paradesaparecerse no sin antes escuchar la vos de Lucius.

-Severus
-el hombre se dio la vuelta- está vez no puedes joderlo todo.

Elhombre se apareció con rabia en sus aposentos. Vio a Hermione en la camaleyendo. Ella dejó el libro y se levantó lentamente sonriéndole pero el hombrebajó la mirada al suelo y camino sin ni siquiera acercarse a ella.

-Severus?-nada. Se acercó con algo más de tiento a él pero algo le dijo que no debíahacer- ocurre algo?

-estoycansado.

Lo dijotan secamente como lo dejó salir.

-Severus

-oh yabasta! Simplemente estoy cansado! Ya te lo he dicho!- jamás, jamás ni siquieraa Neville
le había gritado con tanta rabia.

Hermioneretrocedió varios pasos ante aquello antes de que el hombre se levantase,estaba hecho una furia, aun esperaba que al menos se lo dijera a él, ya queella no sabía que él lo había escuchado.

-Sev..e

-notienes nada que
decirme?- Hermione comenzó a darse cuenta poco a poco de loque pasaba.

-yo

-noverdad? no te preocupes por ello
no esperaba lo contrario

 

-Severus
iba a decírtelo ahora
. Estaba

-no
memientas

-teníamiedo

-deque? De que un maldito monstruo como yo te dejara sola por enterarse de queestás embarazada de mi? Porque u bastardo, un mortífago asqueroso no iba a sercapaz de alegrarse por saber que vas a tener un hijo con él?- Hermione estalloen llanto gritándole, aquello no era cierto en absoluto.

-teníamiedo de no ser suficiente para ti! De que no supiera cuidar de algo tanpreciado como lo es para mi tener un hijo con el maldito hombre al que amoidiota! Eres
un
- se quedó callada- no hay nada que pueda hacerme más felizque esto

-no selo dijiste a Ponfrey por vergüenza
- Susurró.

-no selo dije por que iría a por ti y tendría que volver a escuchar como más genteacusa a la persona que más bien me ha hecho en mi vida de hacerme daño!- sedesapareció entre lágrimas sin mirar ni una vez más a Snape. Algo estallo dentrodel hombre y de pronto se dio cuenta de lo mucho que había metido la pata.

-Her
Hermione! Maldita sea
. Hermione!- corrió por todo el castillo sin importarleen absoluto lo que algunos docentes que paseaban por allí pensaran, se aparecióen la hilandera, en el Diagón, en su antigua casa, la de sus padres hasta quesimplemente recordó un lugar en el que sabía que estaba. Verdaderamente era un idiota.


Procurórespirar algo más tranquilo, calmarse para no alterarla si la encontraba enaquel momento ya que no podía controlar su fuerte respiración ni el enorme nudoque comenzaba a formársele en la garganta.

Seapareció en el callejón Knockturn, consiguiendo que su preocupación aumentaseaun más cuando se dio cuenta de la enorme tormenta que estaba comenzando fuera.

Corriótodo lo que sus piernas se lo permitieron hasta llegar a las calles del fondodel callejón, recordó el antro en el que habían estado tomando algo la primeravez que la llevó allí. Al ver la puerta abierta a pesar de que ni un almaestaba en esos momentos en aquellos callejones corrió a toda velocidad bajandolas escaleras. Miró cada una de las mesas llenos de gente oscura sin nada mejorque hacer que estar ahí, en los baños
pero no la veía por ninguna parte.

-SeñorSnape, busca algo?- el camarero y algunos hombres que estaban en la barra loestaban mirando sorprendidos. Tenía el cabello negro completamente mojado ydejaba caer agua por las puntas, al igual que el resto de su ropa estabanervioso y con la mirada perdida al no ver lo que buscaba.

-Snape?-dijo otro de los hombres procurando hacerle reaccionar.

-ella
e
. la, la mujer
con la que vine el otro día- todos se quedaron con la bocaabierta al presenciar que la grave voz se rompía al final de cada palabra.

-ohaquella hermosa joven? Tranquilízate hombre que le pasa?

-la
havisto alguien aquí? Ha
estado aquí?- todos negaron.

-nada,lo siento
pero no debería estar fuera, con este frío y esta lluvia no es lamejor idea
- Severus no contestó y simplemente salió corriendo de allí,recorrió aquella calle de nuevo, quedándose quieto al final de la misma. Volvióa darse la vuelta y se metió por uno de los callejones con varias bifurcaciones.

-Hermione!Her
.Hermione!- nada. Continuó recorriendo el callejón hasta que de pronto alpasar a toda velocidad por una calle le pareció ver un bulto en el suelosentado a su derecha. Retrocedió e inmediatamente reconoció la capa negracompletamente mojada que cubría a la joven. Conocía de sobra el cabello castañooscuro que le cubría la cara, parecía estar abrazada a sus propias rodillas.

 

Seacercó a ella a toda velocidad, pero cuando la joven subió la mirada color mielretrocedió considerablemente aun en el suelo.

-Hermione!-Ella dio otro paso atrás tropezando con un escalón para después ser agarrada porSnape y elevada hasta quedar de pie aun agarrada por el oscuro hechicero. Elhombre sintió las pequeñas manos apartarlo de ella una vez de pie.

-no metoques
. Severus por favor
no me
toques.- el hombre la soltó dejando que sealejara un par de pasos, mirando al suelo y muerta de frío. Snape estaba segurode que jamás había tenido tal nudo en el pecho, las lágrimas volvieron a lososcuros ojos, enrojeciéndolos aun más y haciendo que prácticamente le fueseimposible hablar. Ya no tenía paredes, muros o barreras todo se le había caído encima.

-Herm
mione
yo
- la joven negó con la cabeza alzando la mirada solo un segundo, una miradadolida y asustada, de él.

-cómo
cómopudiste pensar que
cómo pudiste!- le grito con fuerza, empujándolo por el pechohacia atrás, ambos aun bajo la lluvia en aquellas lúgubres calles.

-Hermionelo siento! Por favor!- de pronto al mirarlo más de cerca la joven se dio cuentasorprendiéndose por completo de que tenía a Severus Snape llorando delante suyo.Llorando con todas las letras de la palabra. Unas lágrimas que la lluvia no podía ocultar.

-Cómopudiste pensar que realmente no te amaba! Después de todo!- continuó gritándoleella.-que algo como lo que llevo dentro iba a ser menos para mí por ser tuyo!-había estallado en llanto también hacía rato.

-túpensaste que no lo querría!- le gritó él, dejando que se le rompiese la voz. Yano podría evitarlo.

-esdiferente! Pensé que tendrías miedo!

-y lotengo maldita sea!- movió los brazos impotente en un llanto ronco. - lo
lotengo pero te quiero!

Hermionese quedó un rato mirándolo llorar, los ojos enrojecidos ya no tenían ni valor,ni honor suficiente como para mirarla. Ver eso la mató por dentro.

-nollores! Severus
- levantó la mirada negra solo un segundo. Los finos labioscasi ni se movieron para suplicar con una última palabra.

-perdóname
-le susurró la voz destrozada del mago.

Pasaronalgunos minutos hasta que Hermione pudo pensar con algo de claridad pero no lerespondió. Llevó una de sus manos a su vientre aun plano, Severus siguió lamano con la mirada hasta que la otra mano de la joven tomó la de él y la llevóhasta donde había estado la suya propia. Severus no se acercó a ella, pero dejoque ella guiase sus dedos hasta posarlos sobre aquel vientre entonces mojado.Aun estaba enfadada con él, y Snape lo sabía. Pero al menos aquel gestoablandaba un poco la situación.

-noquiero ir al
castillo hoy- él comprendió y se acercó a Hermione.

-no haymucho donde elegir
mi
- respiró hondo procurando recuperar a fuerza de su vozpor completo.-casa
la de tus padres o
aquí, en algún hostal

-hoyaquí
mañana tu casa
- Severus asintió aun sin acercarse demasiado.

 

-no puedesestar mojada, vas a enfriarte

-tútambién.

-estásembarazada

-eso yalo sé- la cubrió ligeramente con la capa consiguiendo que se acercara un poco,no demasiado y caminó guiándola hacía el antro al que fueron, el cual arribatenía un pequeño hostal. Severus procuró controlar el temblor de sus pálidasmanos.

Un hijosuyo

Caminaronhasta la puerta aun manteniendo las distancias, Severus no quería forzar nada yaun tenía una terrible sensación en el cuerpo. Llegaron hasta la puerta ysubieron las escaleras que llevaban a la recepción del oscuro hostal.

Unamujer desaliñada y anciana leía un viejo libro sentada en una silla, los miró alos dos de arriba abajo, especialmente a Severus.

-unahabitación?- la ceja del oscuro mago se levantó de forma considerable.

-obviamente
-separó cada sílaba con desgana.

-parados? Una cama?- Severus miró a Hermione sin decir nada.

-sí-contesto la joven secamente.

-Bien
hay una en el siguiente piso
- abrió un enorme cajón e hizo que una vieja llaveflotara hasta sus manos. Se la tendió a Severus, quien dejó un puñado degaleones sobre la mesa. - Tengan una buena velada, si necesitan algo, comida,bebida
pueden bajar abajo. El tabernero les servirá, o llamen a los elfos dehostal.

Snapeno respondió y caminó con Hermione detrás de él hasta las escaleras quellevaban al siguiente piso. El lugar era oscuro, pero extrañamente acogedorestando en el Knockturn.

Abrióla puerta e hizo que el fuego ardiese en la chimenea desde el marco, dejandoque ella entrara primero. La habitación estaba presidida por una camamatrimonial de sábanas oscuras y un par de pequeñas mesitas a los lados,tenía una única ventana y algunos candelabros para iluminar la estancia. Elfuego que ya comenzaba a calentar la habitación a la izquierda y al lado unpequeño baño.

Hermionese quitó la capa completamente mojada y acercó una silla al fuego dejando la prenda sobre ella y Severus hizo lomismo.

-creoque
iré a darme una ducha caliente, tengo frio
- susurró ella. Aun la tensiónse podía cortar en el aire.

-claro.Iré después
- ella le dedicó una media sonrisa

Entróal baño sin decir nada y cerró la puerta abriendo el agua. Severus se sentó enla cama y sacó un libro algo húmedo de su capa pero no lo abrió, de que leserviría leer si en esos momentos no se enteraría de nada. Lo dejó a un lado yse dedicó a mirar el fuego hasta que vio a Hermione salir del baño con unatoalla y el cabello mojado.

-n
notengo nada que
ponerme mientras mi ropa se seca- Severus pareció pensar unrato. Despues se levantó y para sorpresa de Hermione comenzó a desabrocharse lalevita negra con agilidad, aquello a cualquier otra persona le hubiese costadouna hora. Se la quitó tocando la camisa blanca que llevaba debajo. Estaba seca,quizá algo húmeda en las mangas pero valdría.

Se ladesabrochó haciendo que Hermione tomase un color carmesí, por más ridículo queaquello fuera después de todo lo que había pasado.

Se lasacó por completo y se la tendió a la joven mientras caminaba hacia el baño.

-siéntatefrente al fuego para entrar en calor y para que las mangas se sequen bien.-ella solo asintió mirándolo entrar en el baño y se quitó la toalla poniéndosela suave prenda blanca que de inmediato hizo que sus fosas nasales seextasiaran y cerrase los ojos mientras abrochaba. Aquel suave aroma a sándalo ymenta la relajaba de una forma increíble.

 

Se sentófrente a aquella chimenea escuchando el agua caer. Se tocó el cabello algomenos mojado y caminó hasta la puerta del baño cuando escuchó que el agua habíaparado. La abrió lentamente y entró pero no vio el peine encima del lavabo.

-maldito
.Mierda de aparato, muggle
muggle tenía que ser
- intentó no reír cuando entrodel todo y vio a Severus con una toalla en la cintura tirando del peine,encajado en un nudo en el cabello negro. - aaugh! La madre que
pario a Merlín
-continuó tirando un poco más suave por el dolor. De pronto se fijo enHermione.- que

-déjameeso. - Se acercó a él, pero cuando el hombre se irguió se dio cuenta de quesería inútil. Aquel hombre le sacaba por lo menos dos cabezas y media. Quizá más.

-oh
deber ser duro ver el mundo desde ahíabajo
- bromeó con sarcasmo mirándola algo menos tenso por el hecho de que ellacomenzaba a acercarse a él.

-túeres anormalmente alto!- Le dedicó una sonrisa de medio lado de esas que soloél podía dejar caer muy de vez en cuando. Pero desapareció al verla alzarse yagarrar el peine tirando de él para sacarlo del baño.

-ah
auh
aaaaaaaaaugh!Hermione!- hizo que se sentara en la cama y se sentó a su lado acercándose ytomando con una mano el mechón enredado por encima del peine. Lo agarró confuerza y comenzó a pasarle el peine a pequeños toques procurando no reir por lacara contraída de dolor que tenía el oscuro mago. En un último intento, el nudodesapareció.

-Auuch!

-oh! Y túeres Severus Snape? El murciélago dominado por un peine

-sabelotodo
-ambos sonrieron, aquellas "discusiones" realmente les encantaban a ambos. Elhombre pareció recordar lo que había pasado, su mirada cambio pero no dejó demirarla a los ojos.

-losiento
- Hermione asintió.

-Y yo
-Severus se quedó mirando al fuego hasta que la sintió acariciar su cabello aun húmedo.La miró a los ojos y después a su camisa ante la caricia.

-si quete queda grande

-te hedicho que eres comparable a la torre de astronomía- escuchó una risa oscura porel comentario y se encontró con los ojos negros mirándola con intensidad a lossuyos miel, Solo por unos segundos, después bajaron a los rosados labios. Acercó su rostro al de ella lentamente, ya nopodía más, hasta que sus labios tocaron los de ella. Al no verla responder sealarmó un poco, pero a los pocos segundos la sintió mover sus labios lentamenteprobando los finos y varoniles de él de nuevo. Al necesitar respirar fue ellaquien mordió suavemente su labio inferior para hacerse paso en la suave ycálida boca, probando la lengua de Severus.

Paracuando se dieron cuenta Severus estaba prácticamente encima de ella aun deleitándosecon los llenos y enrojecidos labios.

Ambossonrieron al mirarse, Hermione se abrazó a él al sentir una de las grandesmanos acariciar su vientre. Dejó un beso sobre la prominente nariz del pocionistasorprendiéndolo.

-creesque tendrá tu nariz?- Severus rio imaginándoselo.

 

-Merlínle ayude si es así, entonces solo espero que la pobre criatura no sea una niña-soltó con sarcasmo. Hermione estalló en un risa que a Severus le pareció lo másdulce que jamás había escuchado.

-o contu voz
- le susurró al oído
Severus dejó un leve beso sobre el terso y blancocuello de la joven.

-así?...

-mmh
ocon tus ojos
tu cabello
- Severus sonrió, sabía o que el tono excesivamentegrave se su voz podía hacerle a su pequeña sabelotodo.

-ssh
-se separó un poco de ella, comenzaba a hacer calor- no en un motel amor
-aquello la sorprendió.- mañana iremos al castillo para que Ponfrey te diga cómoestás, y hablare con Albus para pedirle una excedencia este año.

-todo?

-piensoestar contigo cada condenado segundo- ella sonrió y lo beso con amor.

-enrealidad eres un blando

-cállaterata de biblioteca, o tendré que castigarte sin mi grata presencia
- bromeó.

Hermione sonrió y se acomodó a su ladoacariciando el cabello negro lentamente, alejando un pequeño paso más a SeverusSnape de su propio infierno.

Hermionecontinuó acariciando con suavidad a su entonces pareja, lo cual sonabarealmente extraño si lo pensaba.

-Hermione
-ella sonrió ante el claro efecto de sus caricias, bajó un poco la mano hacia eldesnudo y amplio pecho, bajando hacia la toalla con la que lo había sacadoliteralmente de la ducha.-
para. Debes descansar, hora más que nunca y no es
- llevo su mano para cazar la de ella antes de que llegara hasta su ansiadodestino y la acaricio agarrándola y devolviéndola a su pecho.- un lugar adecuado ni mucho menos
-Hermione bufó y asintió sonriendo. La extrema protección de Severus Snapeestaba comenzando.

Lajoven se acomodó de nuevo analizando lo realmente serio y grande que era todolo que estaba pasando, estaba feliz, como en su vida lo había estado, peroestaba claro que todo aquello la asustaba.

Procurópensar lo menos posible en lo que le rondaba por la cabeza, ya que si no lohacía estaba claro que iba a dormir poco. Se tranquilizo acariciando el pecho.

-vas aser papa
es

-increible

-sí
-de pronto lo sintió temblar ligeramente.- no se si sabre hacerlo bien
no tengoni idea de

-vas a serun padre estupendo Severus
- él le sonrió, dejando un suave beso sobre elcabello castaño. Ambos tardaron poco en quedarse completamente dormidos.

A lamañana siguiente fue Hermione la primera en despertar, se sentía tan bien enlos brazos de aquel hombre
sintió como una de las manos de él se movía ydejaba una suave caricia en su vientre bajando hasta su muslo.

-estabasdespierto!

-yosiempre estoy despierto sabelotodo

-murcielagomentiroso
- lo beso con suavidad y se levantó tosiendo con fuerza.

-nodebimos estar tanto tiempo bajo la lluvia ayer
- ella asintió mientras sequitaba la camisa de Severus y se daba la vuelta. Los ojos de hechicero bajaronal trasero de la joven de inmediato, apoyado sobre una de sus manos aunestirado en la cama con aquella meldita toalla.

-ohpodrías pasearte así por todos los lugares que quisieras
- Escuchó la gravevoz. De pronto se dio cuenta de queestaba completamente desnuda. Se cubrió a toda velocidad con la camisa, perouna mano estirada desde la cama se la agarró desde atrás tirando de ella yatrayendo a la joven a la cama hasta hacerla caer de espaldas. En un abrir ycerrar de ojos tenía a Severus prácticamente encima suyo agarrándola de lacintura, se agitóriendo intentando cubrirse y levantarse de la cama.

 

-ohvamos señorita Granger pórtese bien
- ella negó mientras lo sentía besarla consuavidad.

-tenemosque
Severus
Hogwarts
- él asintió pero no la soltó. Y hermione sabía lo quequería. Lo acercó a ella tomándolo de la nuca y haciéndolo bajar su rostrohasta besar.

-muybien
- esa fue la respuesta del hombre en su oído antes de soltarla y dejarlalevantarse.

Él hizolo mismo deshaciéndose de la toalla haciendo que Hermione abriese la boca depar en par y se diera la vuelta para vestirse a toda velocidad. Snape sonriópara sí mismo, era endemoniadamente adorable cuando estaba avergonzada.

Cuandoambos estuvieron vestidos le hizo un gesto para que se acercara y se abrazase asu cintura. La joven comenzó a sentir como la capa de Severus perdía forma envolviéndolosen ua espesa niebla negra. Sintió un fuerte mareo y tras aquello el suelo confuerza, siendo agarrada por las grandes manos de Severus antes de caerse.

-estásbien?- ella asintió- debes ir con Ponfrey para saber como estas. Yo iré ahablar con Albus sobre la excedencia y
todo esto.

Hermioneasintió y tras dejar un corto beso sobre los labios de Snape comenzó a caminarhacia la enfermería. Espero hasta ver a la enfermera. Cuando miró a Ponfrey alos ojos vio algo diferente sin embargo. Había hablado con Albus.

-Hermione!Querida! Creí que no vendrías a hacerte un chequeo
dime te ocurre algo?

-creoque ayer agarré un pequeño resfriado
solo quería saber si todo va bien y
quedebo hacer, yo no sé mucho de esto
- Poppy le sonrió e hizo que se sentara enla camilla.

-bienvamos a empezar por echarte bien- la joven obedeció y la enfermera le ayudó aquitarse la camisa revelando el plano vientre. Por suerte la magia podía decirbastante más que un aparato muggle con bastante menos tiempo en el proceso.

Comenzóa palpar apretando suavemente en el blanco vientre.

-bien
aquí todo está bien
solo espero que estés comiendo bien
.- Hermione se encogióde hombros, había perdido mucho peso por la situación en la que se habíaencontrado a principios de aquel curso, pero más o menos desde antes decomenzar las esporádicas clases de los del curso extraordinario había ido amejor a pesar de no comer mucho. - espero que eso sea un sí
recuerda que nosolo debes alimentarte para ti

Ellaasintió.

-ahora siéntate
hay que asegurarte de que el frío de ayer no te ha afectado o que no estás muyenferma.

-solo hetenido un poco de tos y me encuentro cansada, no creo que sea nada
- Poppyasintió.

Si es asíhaz el favor de no salir con esta lluvia jovencita, no es una buena idea
- sequedó pensativa un segundo- y dile al cascarrabias del padre que deberíahacerte algo de poción para el resfriado y revitalizante, que para eso es quienes, alimentarte bien y no dejar que te mojes de esa forma

Hermionese quedó de hielo. Ponfrey le sonrió y asintió.

 

-podríashaberme dicho que era Severus, al principio casi me desmayo, ya sabes como dicelas cosas Albus
pero si alguien puede domar a ese bestia, eres tu.- Hermionerio y asintió. -oh, y felicitale de mi parte.

-gracias por todo Ponfrey
- se despidió deella y salió de allí para esperar a Severus fuera del despacho de Albus.

-ohSeverus, pasa hijo pasa
- El oscuro mago se acercó a la mesa de escritorio trasla que estaba sentado el anciano- vamos
toma asiento.

Volvió aobedecer como un autómata.

-antesque nada felicidades Severus!- el oscuro mago asintió amagando una pequeñasonrisa- dime, como está Hermione?

-eh
está bien, algo
asustada y un poco resfriada
pero
bien.

-a quevenías?

-yo
-la sonrisa de Albus se amplió considerablemente.- yo
señor me preguntaba sipodría tomarme el año de excedencia
- Albus casi se rió al ver como pasaba detratarlo de "viejo demente" a "señor" cuando se ponía nervioso.- después detodo, me gustaría
estás con Hermione este tiempo

Albusasintió.

-porsupuesto, ambos tendréis el puesto aquí cuando volváis, Sluhorn no tendrá grandesproblemas en suplirte y ya encontraremos a alguien para lo de Minerva mientras.Simplemente Severus
cuídala como solo tú sabes cuidar de lo que quieres,veamos si tu egoísmo te sirve para algo bueno
y de verdad, enhorabuena.

Severusse levantó tras tomar la mano sana que le tendió Albus y abrió la puerta delamplio despacho. Hermione estaba a punto de tocar cuando chocó contra Severus.

-ouh

-auch!

-lo
losiento
- la besó en la frente pidiéndole perdón, siempre caminaba con esosaires que solo Snape tenía.- está bien?- ella asintió y le devolvió el pequeñobeso a Severus. Albus la saludo desde la puerta aun abierta.

-felicidadesjovencita.- Hermione le sonrió y asintió.

-vamos
debes descansar.

-a tucasa?

-sí
a mi
casa.

Y hasta aquí elque planeaba ser mi penúltimo capítulo, pero mientras lo escribía me he estadopreguntando si os parecería correcto ,o si os gustaría leer un lemmon antes delfinal. Me ha venido a la mente más que nada por que Severus la ha estadoparando en el motel del knockturn, queriendo esperar a la Hilandera. Y como nose qué hacer
quien mejor que vosotros/as para decidir lo que os gustaría leer,para eso estoy aquí. XD

Lemmon suave y romántico en casa de Sev o final directo? ;)

Lajocven volvió a sentir esa extraña sensación de mareo antes de tocar el suelo mojado y sentir la lluvia denuevo. Severus la metió literalmente debajo de su capa y se desapareció delantede una puerta negra en una calle cerrada llena de pequeños callejones yedificios de ladrillo oscuro.

Abrióla puerta y ambos estuvieron dentro en segundos.

Estabanen un salón-recibidor de tamaño medio completamente a oscuras y sin luz algunaque encender más que una pequeña lámpara para leer al lado de una butaca ajada,libros y más libros por el suelo y ventanas cerradas con cortinas de una telaespesa y de un verde oscuro que no dejaba pasar la luz.

Severusmovió una de sus manos haciendo asó que las pocas velas que había por lahabitación se encendieran de pronto.

 

-se quees un asco
y perdona el desorden pero no vengo mucho
- Hermione asintió.

-no esun asco
se ve que lees- le sonrió, él le devolvió la sonrisa y ambos caminaronhacia el sofá que había en medio de la estancia, Severus le quitó la capa a lajoven, estaba completaente empapada de nuevo a pesar de haberla cubierto y ladejo junto al fuego que encendió en la vieja chimenea.

Cerrómejor todas las cortinas e hizo que las llamas tomasen aun más potencia.

-Debesquitarte eso
todo. No puedes estar mojada.- se desabrochó la levita y sucamisa quedándose únicamente con los pantalones negros.- toma
- ella aceptó laprenda y comenzó a desnudarse mientras Severus caminaba hacia unas escaleras ylas subia, bajando rato después con una camisa de dormir negra amplia y sin botones, con unaespecie de cordón cruzado desde el pecho hasta el cuello entonces desatado. Sesentó mientras la miraba cerrar los botones e hizo que algunas mantas dobladasen un armario volasen hacia ellos y terminasen sobre el sofá. La joven tomoasiento al lado del hombre y ambos se quedaron en silencio, aquello era extremadamente íntimo.

Una risafloja comenzó a salir de los labios de la joven. Severus la miró extrañado.

-sepuede saber de que te ríes?- Hermione se tapó la boca con una de sus manos parapoderle contestar.

-estoyembarazada de ti y aun no somos capaces de acercarnos sin crear tensión alprincipio, es gracioso
- Snape sonrió.

-ven.-ella lo miró extrañada abrir un poco sus brazos, al parecer haciéndole espaciomientras con la otra mano tomaba un libro de pociones que tenía al lado.

Hermionese acercó hasta quedar contra su pechó y sintió el brazo del hombre envolverlay su mano parar una y otra vez por su espalda mientras leía el libro y una delas mantas flotaba hasta taparlos.

-mmh
-fue lo único que salió de la boca de la joven ante tal sensación de proteccióny tranquilidad.

-que teha dicho Ponfrey?

-queestoy bien pero que no me dejes volver a mojarme de esa forma y que ya que eresquien eres que hagas algo de poción revitalizante y para el resfriado

-sabeque

-oh
sí, y me dijo que te diera la enhorabuena.

-oh
deacuerdo, pondré los calderos a calentar un poco más tarde
en eso tiene razón,no debí haberte dejado salir

-no fueculpa tuya
- él se encogió de hombros y se tensó un poco, llevando la mano queestaba en su libro a uno de los largos bucles castaños, enredándolo lentamenteen sus largos y pálidos dedos.

Hermionese acercó un poco más a él quedando sobre sus rodillas y dejó un leve beso enla mejilla de Snape, quien giró el rostro lentamente sorprendido por el gestoaun con sus dedos en al cabello castaño.

Elsiguiente beso fue en los finos labios, aquello lo dejó completamente en blancoy simplemente le hizo algo más de sitio para acercarse más y darle más acceso aél y tener un mayor acceso a ella también, acariciando los costados de sucintura con un ritmo lento y tranquilo. Volvió a sentir los suaves y húmedos labiossobre los suyos.

-Her
Hermione
- comenzó a responder al beso lentamente- esto
el
no sé si es buenopara
el bebe
- ella sonrió.

-es muypronto
y tengo entendido que sí
- le sonrió volviendo a atrapar el labioinferior del hombre, la ceja de Severus se disparó, eso sí que no se loesperaba, se dejó caer lentamente hacia atrás en el sofá, dejándole espacioentre sus piernas a la joven para echarse sobre su cuerpo, aun besándolo conhambre. Severus llevó sus manos a los suaves muslos de la joven en cuando ellapasó una de sus piernas por encima del cuerpo de Snape, dejándolo entre suspiernas y bajando aquellos cálidos besos por el lado sano de su cuello al mismo tiempo que una de las pequeñas manosse colaba un poco más abajo, acariciando el área que aquella camisa dejabadescubierta de su pecho.

 

Losintió gruñir en sus labios y decidió bajar un poco más su mano hasta elcinturón del pantalón negro que él aún llevaba puesto. Llevó su otra mano hastael mismo lugar para ayudarse a desabrocharlo y hacer lo mismo con los botonesdel pantalón apretando suavemente y sintiendo lo mucho que lo había excitadopara entonces. Comenzó a acariciar su miembro por encima del pantalón haciendoque Severus se mordiese el labio inferior para no cejar salir un gruñido deplacer. Los largos dedos levantaron su propia camisa que entonces reposabasobre el cuerpo de la joven hasta sacarla por completo y de un impulso la dejóa ella de espaldas sobre el sofá quedando él sobre sus piernas y tapándolosbien a los dos con las mantas. Se apoyó sobre sus brazos para bajar a besar conhambre entre los pechos de la joven, dejando un cálido rastro de saliva en lacarne expuesta que el brasier negro le dejaba tocar antes de dedicarse a hacerlo mismo con uno de sus hombros mientras sus manos se colaban hacia la espaldade Hermione soltando el broche del brasier y sacándolo con delicadeza.

Losojos negros se quedaron embelesados observando los llenos y suaves pechos quelo llamaban a gritos antes de atacar uno de los rosados pezones, haciendo que Hermione se agarrase a su espalda gimiendo confuerza en su oído, y una de sus manos viajase hasta los pantalones del hombrepara bajarlos lo poco que su peso se lo permitía, él pareció comprenderlo y losbajó algo más él mismo y terminó de sacárselos con las piernas tirándolos delsofá mientras Hermione subía la camisa todo lo largo que era intentando sacárselay así lo hizo con algo de ayuda del oscuro mago, posando inmediatamente susmanos sobre el amplio y pálido pecho. Quedando así ambos en ropa interior, ellaa medias.

Poco tiempoles duro la igualdad cuando una de las grandes manos de Severus viajó por elvientre de la joven hasta llegar a la última prenda que le quedaba,quitándosela y acariciando los completamente empapados pliegues con uno de susdedos, pasándolos con delicadeza una y otra vez hasta dar con el pequeño ehinchado botón de placer. Comenzó a trazar suaves círculos sobre él con elpulgar, al mismo tiempo que el dedo que había estado recorriendo sus plieguesse hundía en ella, sacándole un gemido que ahogó con sus labios.

Nopodría resistirse muchó más a hundirse en ella y dejarse llevar, y la joven nole ayudó demasiado bajando su mano por el vientre del hombre y sin miramientosapartar la goma de sus bóxers negros tomar el erecto miembro como pudo en su manoy masajearlo suavemente. Los dedos del hombre se hundieron más en ella alinstante, hasta que los sacó de golpe llevándose un quejido por parte deHermione y tomó la mano que lo estaba agarrando apartándola y terminando dequedarse completamente desnudo para después guiar su miembro hacia la entradade Hermione con su mano.

 

La miróuna última vez antes de besarla con hambre y comenzar a entrar en ella llenándolalentamente.

-Sev
Severus
- se quedó quieto un segundo apoyándose sobre sus brazos mientras ellamordía su labio inferíos obligándole a abrir la boca y probando su lengua.Comenzó a moverse al instante, con un suave y lento vaivén que estaba volviendoloca a la joven y que cada vez se volvía más rápido, no pudiendo evitar dejarsalir suaves y oscuros gruñidos y gemidos entre beso y beso.

Apoyóuna de sus manos en el hombro de la joven llevándola después a su cuellomientras ella se sujetaba con fuerza asu espalda y lo rodeaba con las piernas.Sin apretar su cuello con la mano pero con un gesto de posesividad y necesidadabsoluta.

Lasembestidas comenzaron a perder el ritmo y el sentido, alzándose cada vez más lavoz de ambos.

-Severus!-la joven sintió como sus paredes se contraían ante una descarga de placerinminente.

-no voy
a
aah
Hermione
- todo estalló una vez más, la joven clavó sus uñas en laespalda del oscuro hechicero sintiendo como esta se arqueaba con fuerzaentrando aun más su eso era posible en ella y viniéndose con fuerza, llenándolapor completo y envolviéndola en una cálida sensación antes de caer sobre ella.

Tardaronunos minutos antes de que Severus pudiese reaccionar y darle la vuelta a lajoven. Llevándosela con él y dejándola sobre su pecho. Aun besándola a ratos,procurando que la sangre le volviese al cerebro que no parecía funcionarle enaquellos momentos.

-sesupone que debería
estar cuidándote
- susurró la oscura voz, mientras susmanos paseaban por la espalda de Hermione.

-y lohacer genial Severus

Hermionedespertó una mañana tras haber pasado una semana ya en la Hilandera, lo cualera realmente extraño para ella y Severus, se iban acostumbrando a las maníasdel otro y ya tenía una ligera curva en el vientre, la cual la poníaconsiderablemente nerviosa a pesar de que aun quedaba mucho para el granmomento.

Unossuaves gritos en la ventana habían sido los culpables de su fuerte despertar.

-que
haces levanta
da
la oscura voz medio dormida.

-ssh
duerme- Hay una lechuza en la ventana.

-quiendemonios manda correo a las cuatro de la mañana!- pero al ver el brillo quetenían los ojos de Hermione se sentó sobre la cama mirando a su pareja.

-lalechuza es
- tomó la carta atada a su pata y al leer la pulcra letra lo supo.-Minerva Mcgonagall.

Severusreconoció al pájaro unos segundos más tarde.

-no sési deberías arriesgarte de nuevo a estar una semana deprimida amor

Peroella ya había abierto el papel y sus ojos devoraban las líneas con hambre. Losojos se le llenaron de lágrimas y Severus rodó los ojos.

-te hedicho q

-ssh
es simplemente para pedirme perdón, dice que se ha equivocado, y que se alegrade que
- una lágrima rodó por su mejilla- de que vaya a rehacer mi vida de estaforma
- la ceja de Severus se alzó, así que la arpía se arrepentía.- oh
y diceque felicidades, a los dos.

-vaya

-sí, almenos me deja más tranquila
- él asintió encogiéndose de hombros.

 

-seguroque un té caliente te tranquiliza aun más
- la besó por detrás mientras lequitaba la carta de las manos y la dejaba sobre la mesa. Hermione sonrió, lascosas iban a mejor poco a poco.

Los meses pasaron, excesivamente rápido paraambos en algunos casos, jamás se hubiesen imaginado que la compañía del unosería tan extremadamente agradable para el otro, las largas tardes de lluvia enel sofá al calor del fuego con un gruesolibro eran sin duda un momento excepcional para ambos, sin contar con lo quemás le gustaba a Severus
no hacía falta ser muy inteligente para saberlo.

-Severus
la tetera está pitando
- el oscuro mago bajó en pijama las viejas escalerasmientras su mujer se ocupaba de tomar al pequeño en brazos para darle de comer,un bebe de ojos oscuros y profundos, algo de cabello negro y la piel blancacomo la nieve pareció sonreírle a su madre desde sus brazos. La profecía deHermione seguía siendo un misterio, la nariz del pequeño Roucous tenía untamaño estándar por el momento.

Alterminar, dejo al pequeño en una cuna de madera que había junto al sofá y seacercó a una caja de cartón emocionada.

-ahorate toca comer a ti
vamos a por esas galletas que tanto te gustan pequeño.-tomó a una cría de gato en brazos y se acercó a Severus por la espalda.

-amor
gracias por el regalo de cumpleaños
- dejó un beso en su espalda cuando elpequeño gatito negro de ojos azules se enganchó en la tela del pijama delhombre.

-aaaugh!Odio
odio
a esos bichos

-aaaw
mira como le gustas
no puedes odiarle! Pero si se parece mucho a ti!

-tienelos ojos azules!

-peroes de pelo negro

-parati todo lo que es negro se parece a mi sabelotodo
- le encantaba como jamásdejaba de usar ese término cuando lo sacaba de sus casillas

Sesentó en el sofá al lado del bebe, mientras le sada una galleta y acariciaba alanimal. Severus se apoyó en la encimera de la cocina mirando la escena.

-acariciasmucho a ese bicho
- La ceja de Hermione se disparó, algo que sin duda le habíapegado él, y lo miró con una sonrisa.

-prefieresque te acaricie a ti?- Severus se puso de los nervios.

-eh yono eh
. Dicho
eh
obviamente, si
pero

-oooooh
Severus Snape está celoso de un gatito?

-no! Claroque yo no
no!- dejó al gato ronroneando sobre el sofá y se acercó a la cuna.

-creoque papa necesita que juegue un poco con él también no crees cariño?- colocó unhechizo que hizo sonar una suave melodía alrededor de la cuna y se acercó aSeverus quitándole la taza de té y dejándola sobre la mesa para pasar sus manospor su pechó y agarrarlod e la camisa haciendo que se agachara para besarlo contranquilidad

-mmh
-la respuesta del hombre.

-sí, definitivamentepapa necesita un poco de atención
- dijo ella sonriendo y volviéndolo a besar.

Eltimbre sonó con fuerza a los pocos minutos, la forma de maldecir a todo lo quehabía pasado por delante suyo durante su vida de Severus no tuvo igual.

-malditapuerta, maldito timbre, y maldito ser el que haya llamado
- Hermione procuró noreír y lo vio acercarse para abrir la puerta. La ceja negra se arqueó de unaformaexcepcional.

-Hermioneel basurero nos ha dejado un regalo
- Hermione se acercó extrañada por eltonito de sarcasmo de Severus. Al ver a Harry y a Ron en la entrada miró aSnape con desaprobación por el comentario, este solo le sonrió triunfante.

-Harry
Ron
- Potter fue el primero en acercarse un poco a ella, manteniendo lasdistancias con Snape.

-Hermione
yo
bueno, nosotros queríamos pedirte perdón y
darte la enhorabuena por todo
Ron, lo he medio convencido pero me prometió venir y aquí esta así quesimplemente esperamos que nos perdones y
- miró a Snape. Le tendió la mano yel oscuro mago la miró con desprecio.

-Acabode bajar de la ducha Potter no me apetece tener que
auuch!- Hermione le dio uncodazo señalando la mano de Harry, se rozaron las manos por un segundo y sesoltaron. Algo era algo.

-creoque tenéis a alguien a quien conocer
- Harry sonrió y Hermione colocó una desus manos en el hombros de Ron.

-pasaRonald
- él le medio sonrió y ambos entraron seguidos de cerca por Snape, al veral bebe de la cuna Harry sonrió. Hermione lo tomó en brazos y se lo dejó aHarry poniendo a Severus algo nervioso.

-madremía creo que no hace falta investigar demasiado para saber quién es el padre
-dijo Harry riendo y mirando a Snape. Se acercó a Ron para enseñárselo.

Elpelirojo parecía estar a punto de reir y miró al niño mejor, abrió la boca parahablar por primera vez.

-Creesque tendrá la nariz de Snape?

-WEASLEY!

Desdeluego, habría cosas que no cambiarían jamás.

TAH-DAH!Fin

Ahorame centraré en Vulnera Sanentur ya que se que va a costarme un poco masescribirla
pensaré en un posible epílogo para esta
me apetecía terminarla conuna escena algo comica después de tanto odio hacia Harry y Ron
Weasley notiene solución

PobreSev XD

Into the Shadow Realm - Potterfics, tu versión de la historia

Into the Shadow Realm - Potterfics, tu versión de la historia

Recorríalos enormes pasillos de piedra pobremente iluminados lo más rápido que podía,el moño que siempre estaba pulcramente recogido ahora era un manojo d

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2023-02-27

 

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