La Banda de Slytherin - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

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Capitulo 1: Lord Voldemort


Sabrina Stewart era una chica alta, rubia, con ojos verdes y muy bella a la cual le encantaba cantar, y aunque ella creía que la magia no existía, en el fondo tenia una mínima esperanza. Un día, cuando Sabrina cumplió 11 años, una carta q cambiaría su vida de repente la estaba esperando en su puerta. Cuando su madre la vio, se quedo pasmada, y sin habla.

No puede ser........ simplemente no puede estar pasando......- dijo cansinamente, observando la carta.
Sabrina no se atrevió a preguntarle nada al ver el estado de su madre, así que solamente esperó a que ésta se fuera. Cuando esto sucedió, Sabrina rápidamente abrió la carta, la observó por un momento y, enseguida, la abrió. La carta decía:

Estimada señorita Stewart:

Usted ha sido aprobada para ingresar al colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, donde aprenderá todo sobre el mundo mágico y sus alrededores. Esperamos que se sienta orgullosa de recibir ésta carta, ya que no todos tienen el privilegio de ingresar a nuestro colegio. El expreso de Hogwarts saldrá de King´s Cross, en la plataforma 9 ¾ el próximo 1 de Septiembre. Esperamos su puntual aparición. En la siguiente hoja, aparecen los materiales que necesitará.

Atte. Profesora Mc Gonnagall.

Sabrina encontró una hoja más pequeña en el sobre, pero no tuvo tiempo de abrirla ya que, cuando levantó la mirada, se encontró con los ojos furiosos de su madre.

Pero, Sabrina, que has hecho???- -Porque has abierto el sobre sin permiso???-
Y sin darle tiempo a responder, prosiguió:

Supongo que te habrás dado cuenta de lo extraños que somos...... La verdad es que no se lo que ocurrirá con tu hermano.....-
Sabrina tenía un hermano más pequeño, Thomas Stewart, y aunque fuera más pequeño, era muy, muy inteligente.

Pero, mamá, no te comprendo, ¿extraños? ¿En que sentido?- Siguió Sabrina, sin entender.
Pero su madre no quería explicarle, estaba como inmersa en sus pensamientos, sin dejarle a Sabrina ninguna posibilidad de comprender.

Mamá!!!- insistió Sabrina.
Esta bien, si queres saber........La verdad es que tu padre no murió en un accidente como te había dicho...el murió....bueno hija, no sabes, es muy duro.... es como inexplicable.....-
Esta bien, mamá, me lo podes explicar después.- acotó Sabrina, notando que a su madre le caía lentamente una lágrima por su mejilla.
Sabrina sabía que se quedaría con la duda, pero no lo permitiría. Solo le quedaba una opción. Lentamente golpeó la puerta a la habitación de Thomas. Ya que es tan inteligente - pensó- él sabrá que es tan misterioso. Cuando le explicó a su hermano que era lo que quería, éste puso una cara frívola y le dijo:

Realmente no lo sabes?? O estás bromeando???-
Cuando lo logró convencer de que realmente no lo sabía, y no paraba de recordarle una y otra vez que era más pequeño y que sabía mas le explica:

Papá no murió en un accidente como nos dijo mamá, sino que......-
Sino que......- repitió Sabrina, mas impaciente que nunca.
Sino que fue asesinado por un mago tenebroso.- Dijo, casi sin voz.
A Sabrina le costó reaccionar debido a ésta respuesta, pero cuando lo hizo, simplemente, las palabras no salieron. Estaba entre sorprendida, triste y melancólica. Mago tenebroso?? Pensó después, sin poder creerlo. Venimos de una familia de hechiceros?? Primero, pensó que lo que Thomas había dicho era sólo una broma de niños, pero luego pensó que siendo Thomas como era no bromearía con esas cosas. Luego, después de pensarlo muchas veces, acudió a su madre. Golpeó a la puerta.

Mamá? Soy Sabrina, ¿puedo pasar?- dijo tímidamente.
Su madre estaba sentada en la cama, mirando viejas fotografías.

Vení, sentate hija. Mira ésta foto, es tu padre, no es linda?- dijo, su mamá, como ida.
Eh, si...muy linda. Mamá, éste año voy a ir a Hogwarts, lo sé, Thomas me lo explicó, y quisiera saber quien asesinó a papá.- dijo impacientemente.
No puedo....decirlo....no puedo....su nombre....... Innombrable....- dijo temblando.
Innombrable??- dijo, pero se detuvo por los gestos que su hermano le hacía desde la escalera.
Rápidamente comprendió y le dijo a su madre que no se preocupara, que ella no cenaría, y se fue a la cama.

A la mañana siguiente, despertó temprano para tener tiempo de empacar y luego no perder el tren a Hogwarts. Sabrina notó que su mamá estaba mucho más tranquila que aquella noche, así que no quiso cambiar su humor y no dijo nada respecto a sus dudas. Se despidió de Thomas, y luego de su madre.

Los voy a extrañar!- Les dijo finalmente, y se marchó a King´s Cross.
Cuando llegó, estaba todo perfecto, excepto por la única razón de que la plataforma 9 ¾ no existía. Sabry pensó que necesitaba a Thomas mas que nunca, así la guiaría, ya que ella no sabía nada de la magia. Hasta que vio a una chica castaña, con ojos café y alta que caminaba con un gran baúl hacia las plataformas 9 y 10.

Uf, estos muggles! - La oyó decir, y con la palabra "muggles" Sabrina se dio cuenta de algo: esa chica estaba buscando lo mismo que ella. Sabry la alcanzó, y jadeando le dijo:
Hola, mi nombre es Sabrina, y estoy buscando la plataforma 9 ¾. Podrías ayudarme?-
Se alivió al saber que la chica se estaba dirigiendo al mismo lugar que ella, asi que la siguió. Cuando llegaron a las plataformas 9 y 10, la chica por fin le habló:

Mi nombre es Joanne, y también me dirigo a Hogwarts. Sospeché que vos irías también cuando me preguntaste sobre la plataforma 9 ¾.- le explicó.
Si, y hablando de eso, dónde está?? Acá solo están las plataformas 9 y 10......- dijo Sabrina, preocupada.
Pero Joanne no la oyó, sólo le dijo - Sígueme!- y atravesó el muro entre las dos plataformas como por arte de magia.

¿Pero que...........?- Comenzó Sabrina, pero la voz de Joanne del otro lado del muro la convenció.
Corrió directamente hacia el muro con los ojos cerrados, y cuando los abrió se encontró con un enorme tren colorado con letras doradas grabadas que decían: "Hogwarts Express", y un montón de gente amontonada con capas despidiendo a sus hijos.

Por aquí!!- Le gritó Joanne desde dentro del tren.
Sabrina no lo dudó y se subió rápidamente al Expreso. Se sentó junto a Joanne y un chico de pelo platinado y pálido.

El es mi nuevo amigo, Draco Malfoy. Draco, ella es Sabrina Stewart.- dijo Joanne, presentándolos.
Ellos se saludaron, y Sabry notó un leve ruboramiento en sus mejillas al saludarlo.

Comenzaron a hablar sobre cómo sería Hogwarts y si harían muchos amigos, entonces Draco las interrumpió:

Estoy seguro que yo iré a Slytherin. Toda mi familia ha ido allí.-
Que??? Slitkerine?? Que es eso?- Dijo Sabrina, avergonzándose por su poco conocimiento en el mundo mágico, y pensando que estaría haciendo Thomas en ese momento.
Joanne le explicó que era una de las cuatro casas de Hogwarts, Gryffindor, Ravenclaw, Hufflepuff y Slytherin. Cada año, a los de primero los seleccionaban para ir a alguna de esas casas con respecto a sus personalidades. Joanne dijo que también creía ir a Slytherin, y Sabry no sabía que decir, realmente no sabía nada sobre Hogwarts. Así siguieron hablando hasta que llegó una señora con un carrito lleno de golosinas. Sabrina se dio cuenta que no tenía dinero, pero no pudo decir nada porque Draco ya había sacado un puñado de monedas de oro y plata.

Son galeons de oro y knuts de plata- le explicó Draco, viendo su cara de incomprensión.
Así, Draco compró para los tres muchas golosinas. Sabrina vió un paquetito que decía "Bertie Bott, grageas de todos los sabores", otro que decía "Brujas Fritas" y un cono de helado que te hacía levitar. Comieron y hablaron, hasta que empezó a oscurecer y vieron unos terrenos llenos de árboles,, un enorme lago y, a lo lejos, un enorme castillo.

- Uf! Ya era hora!- Dijo Joanne, agarrando su baúl.

Como era costumbre, los de primero tenían que cruzar el lago en bote, y con el frío que hacía, a Sabrina le hubiera gustado estar entre los chicos que iban en carretas. Cuando llegaron a un enorme vestíbulo, apareció una señora llamada Minerva Mc Gonnagall.

Buenas Noches, alumnos. Soy la profesora Mc Gonnagall. En un instante, irán al gran Salón, uno por uno se pondrán el sombrero seleccionador y se irán a sus respectivas mesas.- dijo.
¿Sombrero seleccionador?- Oyó murmurar Sabrina por entre la multitud..
Todos estaban muy nerviosos, y la multitud que estaba en las mesas no sabía si temblaban de frío o de nervios. Sabrina vio que un hombre viejo traía un sombrero viejo y raído y lo depositó sobre una mesita. Uno por uno, se fueron sentando y colocándose el sombrero, éste tardaba un tiempo y luego gritaba a que casa iría. Sabrina estaba pensando si quedaría con Joanne y Draco hasta que oyó su nombre. Se dirigió hasta la profesora, se sentó y se puso el sombrero.

Mmmmm......... Stewart..... recuerdo a tu padre.......- le dijo al oído el sobmbrero.
Sabrina sintió el impulso de preguntarle sobre cómo había muerto su padre, pero se contuvo porque, de todas formas, ¿qué iba a saber un sombrero? Y en ese momento, se acordó de Thomas, que nunca le respondió. El sombrero prosiguió:

Veo que tienes valor...... eres astuta..... algo inteligente...... eres una gran candidata para Gryffindor.....
Gryffindor?? Pensó Sabrina. Ella quería estar con sus amigos, Joanne y Draco, los cuales habían quedado en Slytherin. Rápido comenzó a pensar en algo, pero no se le ocurría nada.

- Por favor, ponme en Slytherin, no me llevaría bien con los Gryffindors...- Le dijo Sabrina, suplicante.

- Bueno, si tu quieres..... SLYTHERIN!- gritó el sombrero.

Sabry se quedó inmóvil un instante, luego se levantó y caminó hacia la mesa de Slytherin. Vio a Joanne y a Draco aclamándola, y a algunos Gryffindors haciéndole caras; pero no le importaba, estaba en la casa que quería y con dos nuevos amigos, Sabry estaba segura que su madre y Thomas estarían orgullosos de ella. Se quedaron hablando hasta que un anciano de barba y pelos blancos platinados se levantó, lanzó un ruidoso "ejem" y habló:

- Buenas noches, alumnos. Espero que hayan disfrutado su viaje. Como siempre dije, y lo repito para los nuevos -se detuvo un momento y observó a los de primero- el corredor que se encuentra en el tercer piso está terminantemente prohibido, y no se molesten porque lo estará vigilando nuestro querido celador, el señor Filch -Sabrina observó al anciano que había dejado al sombrero seleccionador en la mesita, tenía un aspecto temible, sería mejor no tener problemas con él.- Dumbledore prosiguió:

No los molestaré mas con mis palabrerías, imaginó que todos tienen hambre, así que sin más que decir, BON APETIT!-
Los platos que estaban a su lado completamente vacíos, se llenaron de repente con deliciosas comidas, y las copas, con jugo de calabaza fresco. Comieron la comida y luego el postre, hasta que se sintieron muy cansados y se fueron a la cama. Sabrina no podía creer lo dichosa que era, preguntándose si Thomas iría a Slytherin también el próximo año; ya que él tenía sólo 10 años. Su vida en Hogwarts no estaría tan mal después de todo......

Esa mañana, Joanne despertó a Sabrina a las ocho, salieron juntas al Gran Salón y allí se encontraron con Draco y un chico castaño que nunca habían visto.

- Jo, Sabry, éste es Bradley, Brad, Joanne y Sabrina.- éstos se saludaron y comieron sus huevos revueltos sin hablar, estaban demasiado cansados. De repente, un centenar de lechuzas entraron desde las ventanas y les dejaban pequeños paquetitos a algunos chicos. A Draco le llegó un paquete de sus padres lleno de golosinas, a Joanne, una torta hecha por su hermana, a Bradley, "El Profeta Diario", el diario de los magos, y a Sabry, una carta de Thomas.

- Thomas me escribió? Que raro!- pensó.

Draco visó su horario y les dijo:

Ahora tenemos Pociones, con el Profesor Snape, un gran amigo de mi padre. Vamos, no quiero llegar tarde.-
Sabrina se apuró a guardar su carta, se levantó y siguió a sus amigos. Llegaron a las mazmorras y Joanne y Bradley se sentaron juntos; Sabrina se sentó junto a Draco. En ese momento, un hombre con pelo oscuro grasiento, nariz ganchuda y aspecto asquerosos entró al salón.

En ésta clase no dirán palabras estúpidas ni agitarán sus varitas como un montón de bobos, necesitarán mucho ingenio, cosa que a muchos les falta- se detuvo mirando a los Gryffindors.
Pero, en cambio, tenemos magos muy inteligentes, ¿Cómo estás, Draco?- Se dirigió hacia donde estaban sentados.
Pero miren a quien tenemos aquí!- Dijo Snape de repente.
Sabrina giró rápidamente la cabeza y se detuvo en un chico flacucho, con pelo negro azabache y anteojos.

"El famoso Harry Potter"- Siguió Snape, como con asco
Harry Potter???- murmuraron todos al mismo tiempo.
Mira, Sabrina, el idiota de Potter ha venido a Hogwarts, no te preocupes, esa cicatriz asquerosa que tiene no lo hara tan famoso, sabemos que los Slytherins somos mejores.- le dijo Draco, riéndose.
Copiaron unos apuntes sobre la poción para desaparecer y luego bajaron a sus dormitorios. Sabrina agradeció que estaba sola para por fin poder leer la carta de Thomas. Esta decía:

Querida Sabrina:

Siento no haber podido responderte en casa sobre lo de papá, no quería hacerlo con mamá cerca. Lo que a papá le ocurrió, como antes te dije, es que fue asesinado por un mago tenebroso. Eso ocurrió hace 9 años, cuando su reino de terror no nos permitía vivir en paz. Te preguntarás como se todo esto, si vas a la biblioteca y buscas un libro sobre.... bueno, su nombre, sabes, aún muchos magos y brujas temen llamarlo por su nombre, le dicen Innombrable, bien, lo escribiré: Lord Voldemort. Sabes, me costó hacerlo, me debes algo. Como sea, él asesinó a papá cuando tenías 2 años y yo 1, y mamá estaba de compras. Cuando llegó a casa, lo vio tirado en la cama, con una expresión de terror, los medi-magos (médicos magos) dedujeron que, como a las otras víctimas había sido asesinado por él. Mamá se hizo auror (una caza magos tenebrosos) desde ese momento para vengar a papá, peor casi la mata.. ya sabes, él y allí dejó ese oficio. También te preguntarás porqué sé esto, resulta que un día, estaba buscando mi telescopio por entre las cosas de mamá y encontré su diario..y.. no puede resistir el impulso de.... ya sabes, lo miré, (mas te vale no decirlo!). Eso es lo que querías saber?? Ahora no tengo mas tiempo asi que esperamos tu respuesta, y mamá te envía una bolsa con dinero mágico.

Thomas.

P.D.: En que casa quedaste?

Sabrina tenía muchas cosas metidas en la cabeza en que pensar, sobre la muerte de su padre, su madre siendo cazadora de magos tenebrosos, y sobre él.... Lord Voldemort. Con razón a mamá le costaba tánto hablar de él! Pensó después, entendiendo todo. Sacó del sobre una bolsa llena de monedas de oro y plata, las guardó en su baúl, y como tenía que acudir a la clase de Encantamientos y no quería llegar tarde se marchó rápido y guardó la carta bajo la almohada.





















Sabrina se encontró con Joanne y juntas fueron al salón de Encantamientos. Se sentaron en una mesa pequeña y notaron que Draco y Bradley no estaban allí. Sabrina estaba por hablar hasta que Joanne la interrumpió:

Sabes donde están los chicos? Ya es la hora, llegarán tarde.-
No, ni idea.- le contestó Sabry.
Pero no se iban a preocupar por ellos, seguro que iban a llegar tarde, con lo irresponsables que eran...

En ese instante, un hombrecillo muy bajito, con voz chillona y con barba entró al salón.

Bienvenidos alumnos. Soy el profesor Flitwick y les voy a enseñar encantamientos. Hoy vamos a aprender el hechizo Lumos, el que les ayudará a iluminar su camino.- les dijo, con una cara radiante.
Así empezaron, uno por uno a intentar el hechizo. Cuando finalizó la clase, los chicos no habían llegado.

No puede ser que se hayan perdido la primera clase de Encantamientos!- Dijo Sabrina, disgustada.
Mira lo positivo, Sabry; al menos nos aprendimos el hechizo Lumos y ellos no.- Dijo Joanne, burlandose.
En el momento que tenían libre, las chicas salieron a los terrenos de afuera. Aunque hacía mucho frío, era agradable comer ranas de chocolate al aire libre, claro que bien abrigadas. Cuando Sabrina estaba por tirar el papel de la rana, Joanne la detuvo con un grito.

No!! Que haces?? Es que no te gustan los cromos??-
Los que???- Dijo Sabrina, sin entender.
Los Cromos de magos que te vienen, mira bien el papel.- le contestó.
Sabrina sacó una figura que tenía un mago viejo, con pelo largo platinado.

Es Dumbledore!!! Albus Dumbledore, el director, recuerdas?? El que nos habló antes de comer, ayer por la noche.
Ah, si! Mira, del otro lado dice algo:
Albus Dumbledore:

Siguieron hablando de la colección de cromos de Joanne hasta que los Draco y Brad aparecieron corriendo.

Por fin! Donde estaban?? Se perdieron la primer clase de Encantamientos!!- los reprendió Jo.
Si, ya era demasiada tranquilidad sin ustedes, ja ja...- bromeó Sabrina.
Que importa!!! Estuvimos tratando de ir al pasillo prohibido, descubrimos que es el tercer piso, estabamos por lograrlo hasta que apareció ese celador, Filch....... ese viejo....- les explicó Brad.
Pero no importa, volveremos ésta noche, y si quieren están invitadas a acompañarnos.- Dijo Draco, como si fuera un gran honor.
Las chicas los convencieron de que no querían ir, y fueron a la Sala Común de Slytherin, los chicos otra vez habían desaparecido. Joanne estaba ocupada con la tarea de Encantamientos, así que Sabry aprovechó en contestarle a Thomas. Mojó la pluma en el tintero y escribió:

Querido Thomas:

Aquí esta todo muy bien, ya me hice tres nuevos amigos, Joanne Damon, Bradley Parkinson

Y Draco Malfoy. Quede en Slytherin! Sabes, tengo una pregunta. - Sabrina se avergonzaba de que siempre necesitara la ayuda de su hermano menor- ¿quién es ese tal Harry Potter? Cada vez que alguien lo ve, murmura algo de famoso, yo nunca lo había visto. Hablando de otra cosa: Estoy muy sorprendida; por lo de papá y por lo de mamá, ya sabes, eso de lo aurrora, o como sea. Agradécele a mamá el dinero por mí, y mándale muchos saludos. Nos vemos, y contéstame con las respuestas a mis dudas!

Sabry.

-Así está bien!- Pensó Sabrina, releyendo su carta.

Se apresuró a ir al Gran Salón porque ya era hora de cenar. La comida estaba muy rica como la noche anterior, y no se daba cuenta que solo hace dos días estaba en Hogwarts, sentía que había estado toda su vida. Allí encontró a Joanne ya los chicos, Jo otra vez reprendiéndolos. Se sentó e inmediatamente los platos se llenaron de las mas deliciosas comidas que jamás había probado, en su casa casi siempre comían lo mismo. Comenzaron a comer, solo se detuvieron cuando oyeron una risa proveniente de la mesa de Gryffindor.

Lo siento- dijo rápidamente un chico pelirrojo, alto y flacucho al ver la cara de Mc Gonnagall.
Pero Sabrina notó que seguían murmurando y riendo en voz baja, que los podía entretener tanto?? Esa pregunta se vio rápidamente respondida, ya que acababa de entrar una chica bastante bella, alta, con pelo platinado, parecido al de Draco, y se dirigió hacia la mesa de profesores.

- Ven? Les dije! Es la nieta, la nieta!- Murmuró ese mismo chico pelirrojo, riéndose por lo bajo.

- Ah, ese Weasley, la sangre sucia de Granger y, por supuesto el idiota de Potter.- Dijo Draco, con los dientes apretados.

Quienes??? - Preguntó Sabrina, desconcertada.
Ronald Weasley, Hermione Granger y Harry Potter. Después te explico.- le dijo en un susurro.
Sabrina asintió, y cuando acabaron el postre, se fueron a la Sala Común. Allí, Jo le explicó que eran tres amigos de Gryffindor, Weasley, un chico que tiene siempre todo usado, Granger, con padres muggles, y Potter, bueno, ya sabes. Como Sabry no sabía lo de Potter y se lo iba a explicar Thomas, decidió no preguntar. Sólo preguntó:

Pero... ¿qué hay de malo en tener padres muggles? -
Jo puso una cara muy cómica y le respondió:

Me lo preguntas?? Ja, ja, Sabry, realmente no lo sabes? Bueno, algunos magos nunca aceptaron a los muggles, entonces los magos con sangre muggle; que tenían padres o algún pariente muggle; los llamaban "Sangre Sucia" o "Sangre Impura", entiendes?? Es el caso de Granger.- le explicó.
Sabrina se quedó pensando en quién sería esa chica que había entrado en el Gran Salón y, por sobre todo, quién era realmente Harry Potter. Estaba esperando ansiosamente la respuesta de Thomas. Peor no se iba a preocupar por ello ahora, ya que estaba muy cansada. Le dio las buenas noches a Joanne y se metió en la cama. Pero cuando corrió la almohada, notó que la carta que le había enviado Thomas explicándole lo que le había ocurrido a su padre no estaba! La buscó por todos lados, en su baúl, en el de Joanne, en el fondo de la cama, pero no estaba. Sabrina ya se avergonzaba de no saber mucho sobre el mundo mágico , ahora no quería que supieran que no sabía como había muerto su padre. Rápidamente sacudió a Joanne que se había dormido.

Jo, Jo! Despierta! Vamos, despierta.- Le dijo, sacudiéndola.
Pasó un tiempo hasta que ésta despertó, y cuando lo hizo, no estaba de un muy buen humor.

Que? Que pasa? Sabrina! Porque me despiertas a ésta hora! Son las 12!!- la reprendió Joanne.
Es que se me perdió algo..... una carta.- Le contó Sabrina.
Para eso me despiertas!!! La buscamos mañana, si??- Le dijo, impaciente por seguir durmiendo.
Sabrina asintió, algo preocupada, se tendió en la cama, y en un instante se cayó dormida.




Capitulo 2: La carta misteriosa



Cuando despertó a la mañana siguiente, Sabrina había olvidado lo de la carta. Medio dormida, bajó a desayunar. Allí, encontró a Jo, Draco y Brad, les saludó con un vacilante "Buenos Días" y se sentó a desayunar. Estaba untando una tostada con manteca, cuando una lechuza rojiza le rozó el pelo.

- Bien! Me llegó un paquete de mamá!.- les dijo sonriente Joanne, desenvolviendo un paquete mediano.

Sabrina esperó ansiosamente la respuesta de Thomas, pero las lechuzas se estaban yendo y ella no tenía ninguna carta. Al ver su cara de decepción, Joanne le dijo:

Estoy segura que tu hermano te responderá.-
¿Pero cómo....- comenzó Sabrina, pero se detuvo al ver que Joanne tenía la carta de Thomas que había perdido la noche anterior.
Después te explico.- Le dijo en un susurro al ver su cara de incomprensión.
Rápidamente acabaron su desayuno y se marcharon al aula de Transformaciones. Se sentaron juntos en una mesa grande y aguardaron a que llegara la profesora Mc Gonnagall, porque por lo que habían visto en sus horarios, ella enseñaba Transformaciones. Estaban sacando sus libros de sus mochilas, apareció la profesora.

Buenos días, alumnos. Bienvenidos a su primera clase de Transformaciones. - - Sabrina no podía creer que hacía solo dos días y medio que estaban en Hogwarts.La profesora prosiguió:
Todos copien estos apuntes sobre cómo transformar una aguja a un clavo, vamos, apúrense que borraré pronto.- dijo, e inmediatamente, todos mojaron las plumas en sus tinteros y comenzaron a escribir.
La clase pasó muy rápido, y cuando finalizó, las chicas dejaron a Draco y Brad hacer sus cosas -- las chicas no querían tener problemasy salieron afuera para refrescarse un poco. Sabrina acababa de acordarse lo de la carta:

Jo, de donde sacaste mi carta??- le preguntó Sabrina.
Carta?? Ah, si. Cuando ayer me despertaste, vos te dormiste y yo no podía volver a dormirme, entonces me levante y tropecé con un papel, me di cuenta que era tu carta, y no te quise despertar porque estabas muy dormida, eso es todo. Toma.- le dijo, y luego extendió la mano con la carta.
Sabrina la agarró, la guardó y le agradeció.

Supongo que ahora sabes como murió mi padre, y lo que era mi madre, y lo estúpida que era por no saberlo. - le dijo, con cara de decepción.
No eres estúpida, Sabry, cuando mis padres se decidieron a contarme como había sido el reino de terror del Innombrable tenía 9 años, no te preocupes.- le dijo Joanne, con una cara muy cómica.
Al oír esto, Sabrina se sintió un poco más aliviada. Se preguntó donde estaban Draco y Brad, y adivinó que Joanne estaba pensando lo mismo.

Otra vez los chicos desaparecieron!!! Se van a meter en problemas!!- dijo, disgustada.
Se levantaron y se dirigieron a la Sala Común. Allí, los encontraron a los dos, con un pergamino borroneado, y con las cabezas juntas, como si tuvieran miedo a que alguien les quitara el pergamino.

- Hola Chicos!!!- los saludo Joanne.

Los chicos se sobresaltaron repentinamente.

Porque nos asustas así?!- le dice Draco, enfadado.
Yo también estoy bien, gracias.- les dijo Joanne, mas enfadada que ellos.
Las chicas decidieron no molestarlos, primero, por su humor, y segundo, porque no siempre estaban "tan concentrados". Joanne pensaba que era un "momento histórico", y al contarle eso a Sabrina, ésta echó a reír.

De repente, Sabrina se choca con alguien.

Lo sient.....- comenzó, pero se detuvo al ver con quién se había chocado.
Era la chica con pelo platinado que había ingresado a la Sala Común y de quien Weasley se había reído.

- Discúlpame, es que estoy algo pegdida, nunca había venido a Hogwagts antes. Me llamo Cecille Dumbledoge, y mi acento segía muy gago paga ustedes pogque soy fgancesa.- les explicó.

Dumbledore???- exclamó Joanne.
Tienes algo que ver con Albus Dumbledore, el director??- le preguntó, sorprendida.
Algo que veg?? Ja, ja, pog supuesto, soy su nieta.- les dijo, todavía riéndose.
Las chicas se hicieron amigas rápidamente, y Cecille les dijo que su abuelo le había dicho que se quedara con las Slytherins, que con ellas se llevaría mejor. Fue un largo camino hacia los terrenos de Hogwarts, se despidieron de Cecille, ya que tenían clase de Botánica. Al llegar al invernadero, la señora Sprout, la maestra de Botánica, los estaba esperando.

Buenos días, alumnos y alumnas. Veo que no estamos todos presentes.- añadió al ver que no estaban ni Draco ni Brad.
Bah! Será mas tarea para ellos, jaja. Ahora, rápidamente, todos pónganse los guantes que están a su lado.- les indicó.
Sabrina encontró unos guantes todos gastados y con manchas a su lado. Le dio asco, y por la cara de Joanne, le pareció que a ella también; pero se los puso, porque prefería ponérselos antes de tener todas las manos quemadas.

Éstas plantas son mandrágoras. Deben tener mucho cuidado al tocarlas, ya que si se enfadan, podrían darles un mordisco. Así que, como están dormidas, aprovechen y procuren no despertarlas.- les instruyó la profesora.
Todos se pusieron rápidamente los guantes con una sensación de tremendo asco, pero preferían eso antes de reprobar botánica.

Sabes, los chicos faltarán a clase de nuevo, se están perdiendo cosas muy importantes!!- le dijo Joanne, enojada, mientras intentaba tocar una mandrágora profundamente dormida, pero le daba demasiado asco.
Si, lo se, se están comportando de una manera muy extraña...- le contestó Sabrina, a la vez que intentaba no despertar a su mandrágora.
Se olvidaron de los chicos mientras intentaban calmar a las mandrágoras, y la clase se hizo demasiado larga. Cuando acabó, se marcharon a los dormitorios y a Joanne le dieron repentinas ganas de ir al baño, Sabrina pensó que podría haber sido por el asco de las mandrágoras. Sabrina se sentó en la cama, y se quedó pensando. Pero una lechuza blanca como la nieve la despistó de sus pensamientos. La lechuza se paró sobre la mesita, e inmediatamente Sabrina le desató una carta amarrada a su pata. La carta era de Thomas, ésta decía:

Querida Sabrina:

Dado a tus preguntas, Harry Potter es, sin duda, el niño que sobrevivió Cuando el Innombrable intentó matarlo, el hechizo rebotó y dio contra él. Se dice que el Innombrable murió, pero Algunas personas piensan que sigue bagando, esperando que algún fiel vasallo lo encuentre. Eso, querida hermana, nadie lo sabe. Cambiando de tema, no puedo creer que hayas quedado en Slytherin! Esa casa no tiene buena fama, Sabrina, la mitad de los magos tenebrosos han provenido de allí, no se que tienes de mala, una cualidad de los Slytherins; cuando mamá se enteró, se puso frenética; por eso, no te envió ningún dulce, me los estoy comiendo yo, ja ja - maldito!pensó Sabrina.

Te manda saludos, aunque un poco enfadada y dice que prestes atención en las clases.

Thomas.

P.D.: Entre tus amigos, hay algún Malfoy?? Si lo hay, contéstame pronto.

Sabrina se preguntó que habría de raro con Draco, pero no tenía tiempo de contestarle ahora, ya que estaba hambrienta, y si llegaba tarde, estaría segura de que la comida se acabaría. Así, salió hacia el Gran Salón.

Allí estaban Joanne, Bradley y Draco. Parecía que Jo estaba reprendiéndolos.

Ustedes siempre en problemas!!!! Además de perderse clases muy importantes, perdimos puntos y los encontraron haciendo algo indebido, Snape se enojará con esto!!- les gritó Joanne, con la cara roja de furia, y habló sin respirar.
Mira, primero, no me grites, y segundo, Snape nunca se enojaría conmigo, por mi padre, ni con Brad, no le conviene, créeme, Jo, que date tranquila.- le dijo tranquilamente Draco.
Con eso Joanne se quedó mas tranquila, pero no del todo convencida, si ella estuviera en Gryffindor, sería la mano derecha de Mc Gonnagall, pensó Sabrina, y Sabrina sabía que si dijera eso en voz alta, Joanne le gritaría "Jamás!", ya que, fuera lo exigente que fuera, era una Slytherin pura.

Sabrina interrumpió su conversación, o mejor dicho su "pelea", se sentó y empezó a comer. Comieron sin decir una palabra más, lo único que quería Sabrina era irse a la cama, entre las mandrágoras y la carta de Thomas ya tenía bastante. Cuando acabó, se despidió de los chicos y se fue hacia la Sala Común, pero alguien la detuvo. Era Cecille, la nieta de Dumbledore.

Ah! Sabgina, nos volvemos a encontgag, te acuegdas de mi, Cecille??- le preguntó ella, cordialmente.
Eh..... si, hola Cecille.- le dijo, poco convincente, la verdad era que Sabrina quería irse a la cama, y pareció que Cecille se había dado cuenta de eso, ya que lo único que dijo fue:
Bueno, veo que estás cansada, así que no te molestagé mas, Adiós, mándale saludos a Joanne- le saludó.
Sabrina le dio las buenas noches, y cuando se iba a la cama, encontró un pequeño sobrecito tendido en su frazada. Sabrina lo desdobló, éste decía con letra muy clara:



Sabrina:

Tu no me conoces, no sabes quien soy, pero yo te conozco mas de lo que crees. Sé quienes son tus amigos, y créeme, conozco mucho a tu madre. Sé que te mandas cartas con tu hermano, y también sé que podrías haber estado en Gryffindor. Te estoy vigilando, Sabrina, ten cuidado, ten mucho cuidado.

Quien no conoces.

Sabrina quedó desconcertada y asustada; sería una broma, o el destinatario hablaría en serio?? Decidió penar en eso el día siguiente, ya que estaba muy cansada. Se tendió en la cama y quedó rápidamente profundamente dormida.
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Capitulo 3: Draco, un amigo misterioso.

Sabrina estaba muy preocupada por lo de la carta anónima al día siguiente, no se imaginaba quién podría ser el bromista. Primero, pensó en algún Gryffindor, pero después se dio cuenta de que eso era imposible, ya que no conocía ninguno de ellos, ni ellos a ella, excepto Potter, Weasley y Granger, pero no creía que ellos fueran. Se quedó pensando en eso hasta que se hizo tarde y bajó a desayunar.

- Hola Sabry. Porque la cara??- le preguntó Joanne, viendo su cara preocupada y cansada.

- No, nada, nada...- mintió Sabrina.

No le preguntaron mas al notar su humor y, cuando terminaron, se marcharon al invernadero; tenían Botánica con los de Hufflepuff. La profesora Sprout les ordenó continuar con las mandrágoras - cosa que ninguno quería, todos se lamentaron-- y todos se pusieron los guantes. Pero de repente, añadió:

Quiero que en ésta clase, se relacionen dos casas "amigas", Slytherin con Hufflepuff, --- Sabrina pensó que eso era ridículo, ya que las dos eran muy diferentes--- sin embargo, la profesora continuó:
Los pondré en parejas, haber: Joanne Damon ira con... Jack Dawson
--- Sabrina observó por un momento la cara de Joanne, al ver con quien le tocaba: un chico con rostro estúpido, con anteojos, y lleno de granos, la saludaba---

Bradley Parkinson ira con, veamos.. Mary Simpson
--- Bradley tampoco estaba muy contento, esa chica, diciéndolo así, babeaba---

Draco Malfoy.. Oh! Malfoy, es usted, ira con.... Cecille Dumbledore!-
Que?? Exclamaron muchos, cuando oyeron su apellido-
Dumbledore?? No lo puedo creer!- murmuraron algunos.
Draco estaba totalmente pasmado cuando Cecille saludó con un gesto en la mano a Sabrina y a Joanne, ya que él no sabía que éstas la conocían.

Después hablaré con ustedes.- les dijo, en una mezcla de enojo e incomprensión.
Las chicas no sabían porque se había enojado, era muy extraño.

Así, la profesora siguió nombrando a los demás con sus compañeros, hasta que pronunció el nombre Sabrina Stewart. En ese momento, Sabrina volvió a la realidad y escuchó. Con quien me trocará? Pensó, algo nerviosa, porque, diciéndolo así, no se llevaba muy bien con los de Hufflepuff.

Sabrina Stewart con.... déjenme ver.. si, con Cedric Diggory!- les dijo, mientras guardaba su pergamino en la bolsa.
Draco le hizo gestos desde la mesa, pero Sabrina no le entendía. Ella temía encontrarse con un chico horrible, asqueroso y estúpido, pero en vez de eso encontró a un chico alto, con pelo castaño claro, ojos celestes y una sonrisa increíble.

- Eh.... Hola.- exclamó Sabrina, vacilante.

Hola! Soy Cedric, tu eres Sabrina, verdad? Será mejor que ya empecemos a trabajar, si no, no terminaremos y reprobaremos.
Comenzaron a trabajar, sin mirarse el uno al otro, hasta que escucharon un grito ensordecedor.

Agh!!!- Sabrina se dio vuelta, y noto que la que había gritado era Joanne.
Joanne estaba tendida en el suelo, con la mano derecha gravemente lastimada.

- Apártense, apártense todos!- exclamó la profesora Sprout, preocupada.

Mmmmm... parece que te mordió una mandrágora, eso no está bien.- agregó la profesora, observando el corte en su mano.
Vamos, la llevaré a la enfermería, tu, Dawson, acompáñame, ya que eras su compañero, me contarás que ocurrió después.- sin decir mas, se marcharon a la enfermería.
Sabrina reaccionó unos minutos después, hasta que Cedric le habló:

Sabrina, sé que es tu amiga, y que tal vez estés preocupada, pero tenemos que trabajar.-
Sabrina asintió, algo preocupada aún, y miró a Draco, y a su compañera, Cecille Dumbledore, la chica que Joanne y ella habían conocido; la nieta de Dumbledore, algo que a todos les parecía extraño: nadie sabía que Dumbledore tenía hijos.

Sabrina, Sabrina, concentrate- le dijo Cedric, alejándola de sus pensamientos.
Eh, si lo siento.- contestó, algo avergonzada.
Ahora si, comenzaron realmente a trabajar, y pudieron terminar antes que sonara la campana.

Bien! Terminamos, ahora sí aprobaremos, verdad?- le dijo Cedric, alegre.
Sabrina asintió, y se sintió algo boba al despedirse de Cedric. Estaba guardando sus cosas cuando oyó la voz de Draco:

- Te gusta, no?- le dijo, con un aspecto que a Sabrina le hubiera dado miedo.

Gustarme?? Estas loco, Draco? Cómo me va a gustar un Hufflepuff!- mintió Sabrina, muy poco convincente.
Como quieras, vamos a ver a Joanne, parece que no está muy bien- le dijo, todavía mirándola interrogantemente.
Juntos se marcharon a la enfermería, pero en el camino, se encontraron con Bradley.

Hola chicos!- les dijo Bradley.
Hola Brad - le respondieron Sabrina y Draco.
Donde te habías metido?? A Jo le mordió una mandrágora y nos vamos hacia la enfermería a verla.- le dijo Draco.
Estaba... en el baño, vomitando.. ni me lo recuerden,. Tener de compañera a Mary Simpson era asqueroso, estabamos trabajando y me babeó la bata, entonces no lo resistí y salí corriendo al baño. Es enserio lo de Jo?? Pobre!!! Vamos a verla, los acompaño.- les contó, y juntos se marcharon a la enfermería
.Pero de repente Sabrina se había acordado de Cecille.

Draco, que pasa con Cecille? Que hay de que fuéramos amigas??- le preguntó Sabrina.
Te acordaste, eh? Mira Sabrina, esa chica, busca algo raro, lo se, no quiero ni que tu ni que Jo se metan con ella, como es la nieta de Dumbledore, puede tener cualquier llave de cualquier lado de Hogwarts, ten cuidado con ella, hazme caso.- le contestó Draco.
Aunque Sabrina no entendiera que podía tener Cecille de raro, se sorprendía de que Draco siempre pensara en algo.

Cuando llegaron a la enfermería, Madam Pomfrey, la enfermera estaba atendiendo a Joanne.

Jo! Estas bien?- le preguntó Sabrina.
Eh... si, gracias Sabry, aunque aún me duele.- le contestó.
Pero, no entiendo, como te mordió?- le preguntó Bradley.
Brad! Es tan obvio... simplemente la mandrágora se despertó y la mordió.- dijo Sabrina.
No, no fue así. Todo fue culpa de su compañero, Jack Dawson. Al estúpido se le cayeron los anteojos, esté tanteó para buscarlos y sin querer agarró a la mandrágora. Dawson se corrió al notar el peligro, y como Jo estaba trabajando no se dio cuenta y la mordió a ella.- les explicó Draco, antes de que Joanne pudiera contestar.
Si, fue así, pero como sabes, Draco?- le preguntó Joanne, intrigada.
No, no hay tiempo, tenemos que marcharnos, Brad, acompáñame, sabes lo que tenemos que hacer.- así que sin decir mas, se marcharon
Que extraño, bueno, vamos Jo, a tomar aire fresco.-
Las chicas salieron a los terrenos, y como siempre, se encontraron con Cecille.

Ah! Hola chicas, como están? Ese amigo suyo Dgaco es muy simpático gealmente.- les saludó.
A Sabrina que pensara eso le resultaba gracioso, ya que Draco se había comportado muy antipático con Cecille, ya que no confiaba en ella.

- Saben?? Cgeo que Dgaco me gusta.- dijo, al mismo tiempo que se sonrojaba.

Cecille era muy bonita, con pelo platinado largo, mejillas rosadas y bastante alta.

Bueno, vamos a sentagnos. - agregó.
Las chicas se sentaron , comieron caramelos de café con leche y hablaron, hasta que sonó una alarmita del reloj de Cecille.

- Oh! Se me ha hecho tagde, nos vemos después chicas!!- les saludó y se marchó corriendo.

Para las chicas, Cecille era muy extraña, pero no tanto como Draco, se preguntaban como sabia tanto, y como juzgaba a las personas.

Luego, se dirigieron a la sala Común, y allí se quedó Joanne haciendo las tareas. Como Sabrina ya las había hecho, se despidió de Joanne y se fue al dormitorio.

Allí, encontró la carta anónima que había recibido hace dos días, entonces le volvió la preocupación, y se acordó que no le había contestado a Thomas, entonces mojó la pluma en el tintero y comenzó a escribir.

Intentó recordar que le había preguntado Thomas en la carta anterior y recordó, le había preguntado si tenía algún amigo Malfoy, entonces, escribió:

Querido Thomas:

Te escribo para contestarte a tu pregunta: Sí, como te dije antes, tengo un amigo Malfoy, Draco Malfoy, no se que tiene de raro, pero el es muy extraño. Estoy muy cansada, así que me voy a dormir. Espero tu respuesta, y mándale muchos saludos a mamá. Besos!!!

Sabry.

Así está bien, pensó Sabrina, aunque no sabía si contarle lo de la carta con amenazas; pero no quería preocuparlo, y menos a su madre.

Sabrina no tenía hambre así que no fue a cenar, y se acostó. Pero no se pudo dormir, se quedó pensando en la carta, en Draco, en Cecille, en Thomas y en su madre, los extrañaba un montón. Sabrina notó que Joanne no fue a dormir temprano, Sabry pensó que todavía estaría en la enfermería por lo de la mandrágora. Entre sus pensamientos, se quedó profundamente dormida, sin saber el peligro que estaba rondando por allí.

***

Sabrina sintió un suave bofeteo en sus cachetes. Era Joanne, que la estaba despertando.

- Levántate dormilona!!! Cuando llegué ayer por la noche, estabas profundamente dormida, y hoy no te levantas!!- le dijo Joanne, ayudándola a levantarse.

Buenos Días Jo, como está tu mano?- le saludó Sabrina.
Y, Sabry, digamos que está mejor, pero ese Jack Dawson me las pagará- le contestó, algo enfadada.
Luego, partieron juntas al Gran Salón para desayunar. Cuando llegaron, Draco y Bradley les habían guardado un lugar.

Buenos días- se saludaron, y las chicas se sentaron a desayunar.
En ese momento, llegó Cecille a la mesa de los Slytherins, cosa que a Draco le puso malhumor.

Hola chicas, hola niño --- agregó al ver a Bradley, Sabrina supuso que a Brad no le agradó mucho eso de "niño"----
Hola Dgaco!!!- añadió al ver a Draco, él con cara de desprecio.
Cecille se sentó junto a ellos, y un minuto después centenares de lechuzas de todos los colores les rozaron el cabello.

A Joanne le había llegado un paquete de su hermana, a Bradley, el diario "El Profeta", a Draco, una caja con abundantes golosinas, a Cecille, una carta de su madre desde París, y a Sabrina, un sobre en blanco.

Una carta de Thomas?- preguntó Joanne en voz baja, al ver su sobre.
Eh... si, creo...- mintió Sabrina, pero el sobre no tenía remitente, ésta intuyó que podría ser otra carta anónima; pero no quería preocupar ni a Joanne ni a sus amigos.
Chicas, vamos, llegaremos tarde a pociones.- les dijo Bradley.
Si! Yo voy con ustedes.- dijo alegremente Cecille.
No! Es decir, no puedes, aún no eres miembro de Hogwarts, eres miembro de Beauxbattons, tu escuela en París, además, ya es tarde, vamos.- se apresuró a decir Draco, y juntos bajaron a las mazmorras.
En camino a las mazmorras, Sabrina vio a Cedric.

- Hola Sabrina!- la saludó Cedric.

Pero que....? - comenzó Draco, pero Cedric ya venía a saludarlos.
Eh... Cedric, ella es Joanne, él es Bradley y él, mi amigo Draco.- los presentó.
Hola!- saludó cortésmente Cedric.
Hola, bien, ya tenemos que irnos a Pociones, adiós.- dijo fríamente Draco.
Em... adiós.- saludó Sabrina.
Cuando Cedric ya se había ido, y Joanne y Bradley se habían adelantado su camino hacia las mazmorras, Draco detuvo a Sabrina y le dijo:

Pero que crees? El es un Hufflepuff! No te puede gustar!- la reprendió.
Que? De donde sacaste que me gusta? Solo se comportó bien conmigo en Botánica, y gracias a él no reprobé, eso es todo!!- le contestó Sabrina, de mal modo.
Ah, si? Pues no parece! El te gusta, no soy tonto, mira....-
Sabes? No me importa lo que pienses, me marchare a Pociones, ya llegaré tarde.- lo interrumpió, y se marchó enfadada.
En pociones, Sabrina intentó no mirar a Draco, estaba demasiado herida. Era la compañera de Joanne, pero ésta no era de mucha utilidad ya que tenía una mano vendada. Trabajaron hasta que sonó al campana, y luego Joanne y Sabrina se despidieron de Bradley, y cuando Jo se acercó para despedirse de Draco, Sabrina se marchó protestando.

***

Cuando Joanne llegó a la sala común, le preguntó a Sabrina que le ocurría, pero ésta estaba demasiado cansada y le dijo que le contestaría después. En ese momento, Sabrina es acordó de la carta, la sacó del bolsillo de la túnica, y la desdobló, ésta decía:

Sabrina:

Sé que recibiste mi primera carta, y sé que la botaste, no me puedes evitar, sé lo que haces, te estoy observando.... ten cuidado con tu amiguito Draco, no es nada inocente, y con su amigo Bradley, no te quieren, no quieren nada bueno para ti, hazme caso, no confíes en ellos, hasta tu hermano sospecha,

--- Sabrina pensó que como la persona que le había escrito sabía que Thomas desconfiaba de Draco, habría interceptado la carta?---

Como sea, Sabry, te estoy vigilando, y tener a Albus Dumbledore cerca no te defenderá.....

Quien no conoces.





Sabrina quedó muy preocupada, en principio, el que le había escrito hablaba en serio, y por otro, no quería estar peleada con Draco. Que podía tener que ver Cecille con esto? Que quería decir que tener a Dumbledore cerca no le ayudaría? Significaría que ya Lord Voldemort no le temía? Sería el mismísimo Lord Voldemort el anónimo? Todas estas dudas rondaron por su cabeza, sin descanso, hasta que un leve viento, la dejó tendida en la cama, dormida.
capitulo 4: Matt y Gregg

Sabrina estaba desesperada, corría, corría, y corría, pero no se movía, mientras tanto, un hombre con una capucha la seguía por detrás gritándole: ---Te atraparé! Y ---- te estoy vigilando, Sabrina!

- Agh!!- Sabrina se acababa de levantar de una larga pesadilla. El que le estaba enviando cartas anónimas no se rendiría.

Sabry! Estás toda sudada y asustada, que ocurre?- Joanne acababa de entrar en el dormitorio.
No, no pasa nada.... fue solo una pesadilla..- le contestó sabrina.
Las dos se marcharon a desayunar. Naturalmente, los chicos no estaban allí.

Pero donde estarán esos dos!- dijo Joanne, algo enfadada.
Jo, ya sabes, les gusta explorar, ir por ahí, meterse en problemas.- le dijo Sabrina, aún preocupada por la carta.
Las chicas comenzaron a desayunar, hasta que dos chicos , uno alto, con pelo marrón, el otro, no tan alto, rubio, se dirigieron donde estaban las chicas.

- Toma, tonta, te lo envía mamá.- le dijo el chico alto a Joanne.

- Hola Joanne, un gusto, Matt me ha contado todo sobre ti- le dijo el otro chico, embelesado en cada palabra.

Eh?- exclamó Sabrina, sin entender de donde esos chicos conocían a Joanne.
Jo, me puedes explicar?- agregó.
Agarrarás la carta, o no, nena, no tengo todo el día.- le dijo el chico alto.
Si, ya basta Matt, dejala ahí y vete.- le reprendió Joanne.
Cuidado como me hablas...- le dijo el chico, y ambos, el alto y el bajo se marcharon.
Jo.....- le recordó Sabrina.
Eh? Ah, si, bien Sabry, no te he contado todo. Tengo, bien.... yo tengo un.. hermano.- le dijo, algo asqueada.
Y? Yo también, ya sabes, Thomas, pero el es...- comenzó Sabrina.
Ya se, ya sé, pero Sabry, ese chico, el alto, era mi hermano, mi hermano mellizo, Matt. El va a Gryffindor, imaginate, somos muy diferentes, el en Gryffindor, Yo en slytherin, y el es.... insoportable. El otro debe ser un estúpido que lo sigue a todos lados.- le contó Joanne, algo avergonzada.
Vaya.....- dijo Sabrina, pero no pudo continuar porque el correo estaba llegando.
Naturalmente, a Joanne le habían llegado noticias desde su casa, lo que quería ella, y Sabrina anhelaba recibir una carta de Thomas. Estaba muy preocupada por si le llegaba otra amenaza, no sabía que hacer. Pero un a lechuza blanca como la nieve se detuvo en su hombro con un sobre blanco atado en la pata.

Sabrina lo abrió, para su alivio, era de Thomas:

Querida Sabry:

No lo puedo creer! Eres amiga de un Malfoy, no te metas con ellos, hermana, te lo digo por tu bien, se estima que Lucius Malfoy, el padre de tu amiguito, fue un motífago, y como tu no sabes nada, te voy a explicar lo que es: un mortífago es una persona fiel, como un vasallo, que sigue al señor de las tinieblas, es decir, que mata, tortura y todo eso; no sabemos como puede ser Draco. Hazme caso, mamá aún no lo sabe, no me hagas decírselo, sobre todo por lo de papi, Malfoy podría ser el que lo mató!! Ten cuidado.

Thomas.



Sabrina estaba muy sorprendida por lo que Thomas pensaba, y ahora que ella lo pensaba bien, tenía mucho sentido. Pero, como desconfiar de un amigo? Sabrina estaba muy confundida, y se sobresaltó cuando notó que Joanne estaba leyendo la carta.

- Jo! Que haces?- le preguntó Sabrina, sobresaltada.

Lo siento Sabry, no pude evitar leer lo que decía....- dijo, algo avergonzada.
Shhhhhh!- la cayó, al notar que Draco y Bradley estaban llegando y sentándose, y que Cecille escuchaba con mucha atención.
Despues me lo explicas.- le dijo Joanne, y sin decir mas se marcharon.
Cuando se libraron de Cecille, Sabrina no tenía tiempo de explicar todo ya que tenían Transformaciones, así que se marcharon al aula de la profesora Mc Gonnagall.

Stewart! Damon! Llegan tarde!- las reprendió la profesora.
Hoy, miembros de Slytherin, por fin serán compañeros de los Gryffindors.-
--- Sabrina se había acordado de Cedric, que nunca mas le habló---

Espero que todos se respeten. - agregó, observando a los Slytherins.
Sabrina y Joanne notaron que otra vez los chicos habían llegado tarde, en ese momento, la profesora Mc Gonnagall los estaba reprendiendo. Las chicas notaron que Potter, Weasley y Granger las estaban observando y murmuraron. Ellas se preguntaron que les ocurría ahora, tal vez estaban burlando a los chicos. Cuando la profesora dejó en paz a Draco y a Bradley, se dirigió a ellos:

- Bien, los pondré en parejas, veamos, Joanne Damon irá con.... Ronald Weasley-

Sabrina vio que Joanne estaba cada vez mas enfadada, se había aguantado a Jack Dawson, el estúpido que había hecho que le mordiera una mandrágora, pero a Weasley, el idiota amigo de la celebridad, el Gryffindor, no lo soportaría, entonces le dijo a la profesora:

Profesora, no podría estar con otro?- le dijo, lo mas cortésmente posible.
Señorita Damon, no se discutirá, irá con Weasley.- le dijo, y Joanne, no quizo tener mas problemas y desistió.
Se reunió con Weasley y comenzó a trabajar.

- Señor Malfoy, es usted..... bien, irá con Hermione Granger, señorita, reúnase con Malfoy.- les dijo, y Sabrina, al ver la cara de Draco, decidió no acotar nada, Draco no estaba muy contento, para decirlo así....

Bradley Parkinson!- exclamó la profesora, al dirigirse a Brad.
Espero que esta vez se porte bien, me entendió? Irá con.... veamos, Gregg Horowitz.- Sabrina notó que ese tal "Horowitz" era el que estaba todo el tiempo atrás de el hermano de Joanne, Matt, un miembro de Gryffindor, y para decirlo así, algo estúpido.
Brad no estaba muy contento, en realidad, estaba muy decepcionado, todos sabían que a un slytherin no le simpatizaba para nada un gryffindor, es mas, se odiaban, y Sabrina y sus amigos, odiaban especialmente a Potter, a Weasley y a Granger. Sabrina estaba calmada hasta que escuchó su nombre.

Stewart! Usted será compañera de Potter.- le dijo la profesora Mc Gonnagall, y al oír esto, Sabry quedó petrificada. Justo Potter, el chico con el peor se llevaba, eso no era muy bueno....
Bien, todos, a trabajar!!!- exclamó la profesora, y todos comenzaron a intentar con la varita transformar una pluma en un gancho.
Sabrina notó que a Joanne no le estaba yendo muy bien con Weasley, ni a Draco, con Granger, ni a Brad, con el idiota de Gregg Horowitz, y observó que Matt, el hermano de Joanne, era compañero de....

Pero... esa chica, yo la conozco, Cecille Dumbledore!- exclamó Sabrina, sin darse cuenta.
Que?- le preguntó Potter, sin entender su comentario.
Hola Sabgy! Como vez, estoy en Ggyffindog tempogalmente, clago que mi casa es Slythegin, pego mi abue me puso aquí, y me tocó de compañego a éste. - Agregó, señalando a Matt.
Bien, seguigemos tgabajando. Vamos, niño, muévete!- le ordeno, y sin decir mas, comenzaron a trabajar.
Y? Trabajaras? - le pregunto un chico a su lado, era Draco, estaba impaciente, sin aguantar mas a Granger, "la sabelotodo".
Sabrina comenzó a trabajar, y no era tan malo, Potter trabajaba bien, y era muy callado, parece que no tenía nada que ver con Weasley y su pandilla de idiotas Gryffindors. Pasó largo tiempo hasta que Sabry decidió hablarle:

Oye, conoces a Thomas Stewart?- le preguntó, tímidamente, y lamentándolo.
Eh, si, lo conocí en el Callejón Diagon, cuando estaba comprando mis libros, es muy simpático, muy inteligente, de donde lo conoces?- le preguntó.
Eh... es mi hermano, estará en Hogwarts el próximo año.- le contestó Sabrina.
Y... dime, que se siente ser una celebridad? - agregó Sabrina.
Celebridad? Lo único que hice fue sobrevivir, pura suerte, en realidad, mi madre se sacrificó por mí, eso creo, me lo contó Hagrid, el guardabosque. - le contestó, tímidamente.
Ah....bien, trabajemos de una buena vez - y sin decir más, siguieron trabajando.
La clase tuvo buenos resultados. Joanne pudo aprobar la clase y la profesora reprobó a Weasley, Brad se portó bien, Draco pudo aprobar ya que el apodo de Granger es "la sabelotodo", no es por cualquier cosa, y Sabry conoció al verdadero Harry Potter: un chico honesto, tal vez Gryffindor, sí, pero honesto, y bueno, terminaron su tarea, y Sabry estaba ansiosa por contárselo a Joanne. Las chicas se despidieron de los chicos, se imaginaron que iban a hacer "sus cosas", y como siempre, y no los querían molestar.

Jo, es genial lo de tu hermano....- le dijo Sabrina, muy poco convincente.
Genial?? Genial? No te comprendo, Sabry, el es un idiota, insoportable.- le contestó Joanne, algo cansada
Pero...... bueno, al menos está en Gryffindor y no con nosotras, en Slytherin......- le contestó Sabrina.
Pero Sabry, es que no entiendes, ese es el problema!- le contestó, enfadada.
Problema?-
Si Sabry, cuando mi hermano le contó a mi mamá en que casa habíamos quedado, ella quedó enfadada. "En Slytherin! Porque, hija, porque??, si tu hermano es un valiente Gryffindor! No conseguirás nada bueno en esa casa, nada bueno, malas amistades, malas amistades......" pues, sabry, me dijo eso y muchas bobadas mas... Mi hermano siempre lo arruina todo.- le contó.
Pero, creí que tenías otra hermana también aparte de Matt.....- le dijo sabrina.
Oh, sí. Mi hermana se llama Kate Pero le decimos "Katie", ella si que siempre me entiende...- el contestó Joanne.
Ah... a mi me gustaría tener una hermana, pero sólo lo tengo a Thomas, pero el es muy inteligente y siempre me ayuda, aunque sea mas pequeño. Y, tu hermana no viene a Hogwarts?- le preguntó.
No, ya se graduó, tiene 20 años.-
Y, no tiene trabajo??- le preguntó nuevamente Sabrina.
Claro que si!! Es una de las reporteras del diario "El Profeta Diario", luego te mostraré lo que escribe.
Sin decir mas, se marcharon a la Sala Común, a terminar sus trabajos pendientes.

***

Era un clima muy cálido, estaba dentro de una enorme nube de gas....... lentamente se iban cerrando sus ojos, lentamente, lentamente.....

Sabrina, despierta, despierta!!-
Pronto había despertado de su sueño, y Joanne estaba encima suyo, con cara de precupación.

Que ocurrió?- preguntó Sabrina, algo adormilada.
Simplemente estabas haciendo tu reporte de Encantamientos, y te caíste, pensé que estabas dormida, pero estabas como traumada. Me preocupas Sabry, vamos con Madam Pomfrey, a la enfermería, ella sabrá que darte.- le dijo, agarrándola por un brazo.
No, Jo, no quiero, ya estoy bien, tengo que terminar mi rep....- comenzó Sabrina, pero Joanne la interrumpió, y la llevó a la enfermería.
CAPITULO 5: El peligro inadvertido

Sabrina y Joanne iban rumbo a la enfermería, y repentinamente apareció Cedric.

Sabrina, estás bien?- le preguntó Cedric, algo preocupado, al ver el estado de Sabrina, ésta estaba por caerse desmayada.
Si, estoy bien, estoy bien....- dijo, algo embelesada al ver con quién hablaba.
Desde la primera vez que lo había visto, Sabrina había quedado totalmente enamorada de Cedric Diggory, el problema es que era miembro de Hufflepuff, y al los Slytherins no les simpatizaban para nada los Hufflepuffs. Además, a Draco no le gustaba nada que fuera su amiga, y como Draco era muy misterioso, y por las advertencias de Thomas, cuyas Sabrina no quería ni creer, no eran muy buenas; Thomas pensaba que el padre de Draco, Lucius Malfoy, era un mortífago de Voldemort, y podría ser el quien había asesinado a su padre, peor Sabrina no quería creer eso, definitivamente, Draco se lo habría dicho, o no? Sabrina, volvió a la realidad, se había quedado inmersa en sus pensamientos y preocupaciones.

Sabrina, seguro que estás bien, te vez algo mal. - le dijo Cedric, ayudando a Joanne a levantarla
Si, seguro, seguro, adiós.- contestó Sabrina, con voz embelesada.
Las chicas se despidieron de Cedric y siguieron su camino hacia la enfermería.

Sabry, te gusta, ¿No?- le preguntó Joanne, riéndose.
Que?? Estas loca? Claro que no! Sólo es amable.- respondió algo enfadada, pero casi sin poder gritar, debido a su estado, y en un tono muy poco convincente.
Claro, claro....- respondió Joanne, entre risas, y luego llegaron a la enfermería.
Al verlas entrar, Madam Pomfrey, la enfermera, les preguntó porque estaban allí. Las chicas le explicaron lo que le había ocurrido a Sabry, y sin decir más, Madam Pomfrey buscó un frasquito entre sus estantes. Levantó la varita, pronunció "abreducto" y se abrió un pasillo por entre los estantes.

--- vaya--- exclamó Joanne sorprendida al ver esto, y la enfermera las invitó a pasar.

Recorrieron un largo y estrecho pasillo, y luego llegaron a una silla, intacta y raída, y Madam Pomfrey le indicó a Sabrina a sentarse. Sabry, que estaba muy cansada, desistió y se sentó. La silla era muy cómoda, y cuando te sentabas, te daba como un cosquilleo.

- Ahora veremos que es lo que te sucede.- le dijo la enfermera.

Sacó nuevamente su varita, pronunció "muedectus", y una pantalla a blanco y negro se dibujó en el estómago de Sabrina. Joanne observaba todo esto con la boca abierta, y Sabrina desconfiaba, tenía miedo, y no lo podía ocultar.

Niña! Para de temblar! Sino, la pantalla no sirve!- la reprendió Madam Pomfrey.
Lo siento....- dijo Sabrina, algo avergonzada, y se quedó quieta.
En la pantalla había mucho movimiento, y lentamente, la enfermera la fue moviendo, desde el estómago, hasta la cabeza. Allí, había más movimiento, cada vez más rápido, eran como elipses, y al ver esto, Madam Pomfrey le dijo:

Ya veo, muchos pensamientos, yo diría, preocupaciones, necesitarás un poco de ésta poción
--- extendió la mano, y Sabrina bebió de un frasquito pequeño---- y también, necesitarás un pensadero.-

Un que?- exclamó Sabrina, sin entender.
Un pensadero, Albus Dumbledore te lo dará, sólo ve a su despacho.- le explicó, y las condujo fuera del pasillo secreto.
Las chicas dejaron la enfermería, y Sabrina se dio cuenta que Madam Pomfrey tenía razón; tenía muchos pensamientos y preocupaciones metidos en la cabeza, y eso la hacía sentirse mal: la desconfianza de Draco, las cartas anónimas, Cedric, y eso la hizo acordar que no le había contestado a Thomas, debía hacerlo, contarle todo, sobre todo, que se había hecho amiga de Harry Potter, un Gryffindor, pero en secreto, si sus amigos se enteraban de ello, se molestarían mucho, y se molestarían mas si se dieran cuenta de que le gustaba Cedric Diggory, aunque Joanne ya lo había descubierto, al menos eso parecía. Y Sabry había decidido contarle lo de las cartas anónimas: ocultarlo sería empeorarlo todo, además, Thomas era mas inteligente y el sabría que hacer, y también, quería tener noticias de su madre.

Quieres ir al despacho de Dumbledore?- le preguntó Joanne.
Sí, pero primero quiero escribirle a Thomas, hace mucho que no le escribo.- le contestó Sabrina.
Claro, te entiendo, ve, búscame cuando quieras ir con Dumbledore, te acompañaré.-
Gracias, lo haré.- le contestó Sabrina, y se marchó al dormitorio. Cuando llegó, horrorizada, se dio cuenta que su baúl, su cama y sus pertenencias más intimas habían sido revisadas.
Oh, no!! Pero quién podría haber hecho esto??- se preguntó Sabrina, mientras notaba que le faltaban todas las cartas que había recibido de Thomas, y también todas las cartas anónimas.
Y ahora quien me va a creer?? Quien tendría la llave para entrar, las únicas que la tenemos somos Joanne y yo, y por supuesto, que Joanne nunca habría hecho eso, y en el momento del crimen, Joanne estaba en la enfermería conmigo.- se dijo Sabrina, intentando pensar quién podría haber sido.
Sabrina decidió no ocultar nada más, y por fin, escribirle a Thomas para desahogarse:

Querido Thomas:

De verdad hermano, no puedo creer lo de Lucius Malfoy, no le digas a mamá, la preocuparás, y quieras o no, Draco es mi amigo, y eso no va a cambiar, lo que hizo su padre no tiene nada que ver con él. Debo confesarte algo: he tenido muchas preocupaciones últimamente. Nunca te lo dije, pero me están enviando cartas anónimas con amenazas. No te preocupes! Sólo dicen que me conocen, conocen a mis amigos, que te conocen a ti. Si, raro, verdad? No sé si creerlo, será sólo una broma de niños, o será verdad? Tu que eres mi hermanito inteligente, dime por favor que pensar; sé que sabrás lo correcto. Y hoy, encontré mi baúl y mis pertenencias mas intimas todas revueltas: faltaban todas las cartas tuyas que recibí y las de amenazas!! Así que, hermano, el sospechoso habla en serio, y ahora no tengo ninguna evidencia, ayúdame! Pero no le cuentes a mamá, no quiero que se preocupe.

Sabes que ocurrió? En la clase de Transformaciones nos tocó con los Gryffindors, y a mi, con Harry Potter!

Me dijo que te conocía, y es realmente muy simpático, aunque yo sea de Slytherin, y el de Gryffindor, el es muy bueno.

---- Sabrina reflexionó un poco si contarle lo de Cedric, pero tenía mucha vergüenza y estaba segura que Thomas la iba a molestar, así que no lo mencionó---

Ultimamente he tenido algunas recaídas, fuimos a la enfermería con Joanne y La enfermera nos dijo que fuéramos con Dumbledore y buscáramos un pensadero, que es un pensadero??

---- Sabrina se avergonzaba nuevamente de que su hermano pequeño fuera más inteligente que ella y supiera mas sobre el mundo mágico----

Sabes?? He conocido al hermano mellizo de Joanne, Matt, y también me dijo que te conocía, te había visto en Hogsmeade, pero tu conoces a todos!! Matt es muy insoportable, te lo digo (aunque ya lo conozcas) miembro de Gryffindor.

Bueno, eso es todo Thommy, solo quería tenerte al tanto de mis noticias, y espero tus respuestas, en verdad, estoy muy preocupada; me siento observada, ayúdame!!

Sabry.

Supongo que así está bien- se dijo, y rápidamente se dirigió donde estaban todas las lechuzas y le ató la carta en la patita de una lechuza especialmente gorda y la observó volar hasta que se perdió en el cielo.
Sabrina decidió ir a buscar a Joanne para ir al despacho de Dumbledore, pero no la encontró por ningún lado, hasta que decidió ir a buscarla al Gran Salón. Allí, vio a Draco y a Brad, estaban conversando en voz muy baja y misteriosa, preocupados por que nadie los escuchara. Sabrina iba a saludarlos, cuando escuchó su nombre en uno de sus susurros:

Pero, debemos decirle a Sabry?- le preguntó Brad a Draco, en un susurro.
No, claro que no, Brad, estás loco, quieres preocuparla?- le contestó Draco.
Sabrina estaba escuchando a hurtadillas al lado de la puerta, que era lo que le estaban ocultando los chicos?

Estaba muy intrigada, así que continuó escuchando:

Esto es muy raro, Draco, no se, no me gusta nada....-
Lo se Brad, lo se, pero debemos resolver esto, por el bien de todos, especialmente de Joanne, no sabe en que problemas podría estar metida....- le dijo Draco.
Jo?? Pensé que la que estaba en problemas era Sabry.....- dijo Bradley, preocupado.
Las dos, pero Jo especialmente, Sabry tiene a su hermano, Thomas... en cambio Jo, a su inútil hermano Matt, el no sabe nada......- le contestó Draco, cada vez bajando más la voz.
Sabrina estaba muy sorprendida, como Draco sabía que ella tenía un hermano? Nunca les había hablado de Thomas, eso era demasiado raro. Desde la primera vez que habló con Draco sabía que era un chico raro, pero ya era demasiado. Siguió escuchando:

Brad, creó que siento una respiración....- le dijo Draco, tenso.
Estas seguro?? Estamos completamente solos.- le contestó Bradley, mas tenso que Draco.
Estoy seguro, ven.- le dijo, y se aproximó a donde estaba Sabrina.
Sabry rápidamente captó esta acción y salió corriendo del lugar.

Estoy seguro de que había alguien, que ya se fue. Me pregunto quién.- le dijo Draco, y sin más, se fueron.
Sabrina estaba muy intrigada. Que terrible peligro corrían Joanne y ella? Porque Joanne corría mas peligro que ella? Cómo conocía Draco a Thomas? Draco sería peligroso? Draco sería el sospechoso de las cartas?

Sabrina no podía creer que se estuviera haciendo esas preguntas, era Draco, su amigo, no cualquier persona, pero no podía admitir que había estado espiando a sus amigos, por eso no quiso contárselo a Joanne, pero debía advertirle de algún modo, de ese terrible peligro, que los chicos, Thomas, y tal vez más estaban investigando, y que era lo que causaba la misteriosa actitud de Draco y Bradley, y que era el gran peligro que las estaba persiguiendo.

***

Próximamente: Capítulo 6 de "La banda de Slytherin"!!!!!


Capitulo 6: "La Carta"

Sabrina estaba muy preocupada, cada vez que veía a Joanne, sentía algo desagradable en el estómago, como si pensara que algo podía suceder, y el problema que algo iba a suceder. No la quería dejar sola, e iba a dejar su orgullo y estaba dispuesta a preguntarle y contarle a los chicos que los había estado espiando, era por el bien de su amiga, y el suyo. Los chicos estaban planeando algo, y estaba dispuesta a averiguar que. Pero estaba muy avergonzada.. los había espiado! Entonces se le ocurrió.... Thomas!! El estaba entre todo esto, sino, como Draco lo conocia? Aparte Sabrina conocía DEMASIADO a su hermano, inteligente y siempre parte de toda actividad mafiosa, corrupta o extraña, cosa que a su madre no le agradaba mucho....

Sabrina tomó una desición, mojó la pluma en el tintero, tomó un pergamino y escribió:

Querido Thomas:

Te escribo por un asunto muy importante, y aun no he recibido respuesta tuya! He escuchado a Draco y a Bradley susurrando algo de un peligro que cundía sobre Joanne y sobre mi, especialmente sobre Joanne, y escuché tu nombre. Estoy segura que estas detrás de todo esto.. pero... Como Draco te conoce?? Antes desconfiabas de el, y ahora, asi como asi, no dices nada!! Si estamos en peligro en verdad, debes decirlo!!!

Mandale cariños a mamá.

Sabrina.

Estaba dispuesta a preguntarle a los chicos si era necesario, no quería ni que Joanne ni que ella sufrieran algún peligro. Estaba en camino hacia la Sala Común cuando se encontró con la chica que siempre aparecía cuando cundía un problema: Cecille Dumbledore.

Sabgina! Mi amiga, hacía un montón que no nos encontgabamos, vegdad?- le dijo, sonriente.
Eh... si - contestó Sabrina, pensando que había tenido mucha suerte ne no encontrarla.
Y Joanne, no la veo desde hace mucho tiempo, le ha pasado algo?- le preguntó Cecille.
Y con esa pregunta, Sabrina se acordó de lo que tenía que hacer, ir a buscar a los chicos y mantenerse cerca de Joanne, así que se despidió de Cecille, subió las escaleras a la Sala Común y se encontró con los chicos. Sin dudarlo, un minuto más, les preguntó:

Hola chicos, como les va, quiero hablarles de algo muy imp...- pero no pudo continuar, porque Bradley la interrumpió:
Sabrina, que bien q apareciste, has visto a Joanne, hace tiempo que no la vemos verdad Draco?-
Draco asintió, muy concentrado en una hoja que estaba arriba de la mesa de estar, precisamente algo muy misterioso y privado, pensó Sabrina, ya que ni la había saludado.

Hola Draco, estoy acá! - le dijo, algo enfadada de que Draco no la haya visto.
Sabrina! Hola, que haces aquí, no deberías estar con Joanne, y Cecille, y Matt Damon, tus cartas...-
Draco parecía exausto de haber hablado tan rápido.

Draco, tranquilo, una cosa a la vez.- le dijo Sabrina, y Draco le comenzó a explicar aquel gran peligro (cosa que Sabrina ya se había enterado cuando los estaba espiando =p) y, cuando termino, ella le contestó:
Hay que hacer algo, Joanne debe saberlo, descubrí que le mandas cartas a mi hermano menor, Thomas sobre el tema (no te enojes, me lo dijo en una carta, no te espié) y el me dijo que sospechabas de Cecille, a que viene eso?-
Bien Sabrina, te digo, Cecille no me cae del todo bien, eso es todo.- dijo a la vez que Bradley escuchaba la conversación, yendo de una cara a la otra.
Pero tenes alguna prueba? Por que ella haría algo así? No es que a mi me caiga bien, todo lo contrario, es insoportable, pero en el fondo es buena, sólo quiere ser nuestra ami...- pero Bradley la interrumpió
Pero Sabry, tiene prácticamente todo el control de Hogwarts, recuerdas quien es su abuelo? Yo estoy de acuerdo con Draco.- dijo Bradley, metiéndose en su conversación.
Bien, no lo sé, pero no podría creerlo si fuera ella la que quisiera hacernos algo malo.-
Después de un tiempo discutiendo (o hablarlo, según Draco) Draco le dijo a Sabry al oído:

Vení, quiero hablar con vos a solas, no quiero que Brad escuche.-
Y despidiéndose de Brad, se fueron hacia los terrenos, que estaban prácticamente desiertos, exepto por una o dos parejas que estaban hablando debajo de un árbol, Sabrina no quería que pensaran que Draco y ella eran otros dos de ellos.

Sabrina, tu hermano me contó sobre las cartas de amenaza. (Ese Thomas, lo voy a matar, pensó Sabrina, quien se creía para contarle a Draco sus problemas?) No te preocupes, no fue culpa de Thomas (le dijo Draco, como si hubiera adivinado su pensamiento) yo le dije que me lo dijera, que tal vez con eso llegaríamos a la raíz del problema del peligro de Joanne.-
Pero, no entiendo Draco, que tienen que ver las cartas con esto?- le preguntó Sabrina, intrigada.
Bien, lo que yo sospecho (aún no se lo conté a Bradley, el no lo sabe) es que el sujeto o lo que sea que te está amenazando sea o sean la misma persona que el que le está tendiendo trampas a Joanne.- contestó Draco.
Es verdad, eso podría ser!- le dijo Sabrina, sorprendida de que Draco siempre pensara en todo.
Bien Sabry, quedamos así: cuando te llegue otra carta de amenaza me avisas, y vemos que hacemos, mientras tanto, vigila a Joanne, y no la dejes sola, toma nota de todo lo extraño que suceda alrededor suyo, mientras tanto, yo mantendré al tanto de todo a Bradley y le diré que haga unas cosas, después te cuento. Sabrina, vamos a desenmascarar a este sujeto o sujetos, y Albus Dumbledore nos recompensará. Que dices?-
Sabrina asintió, se despidió de Draco y se marchó hacia el dormitorio. Allí estaba Joanne, tendida en su cama, con un papel estrujado en su mano, con cara de aguda preocupación. En cuanto la vió, Sabrina le preguntó:

Jo! Estas bien? tienes una cara de asustada, como preocupada, que ocurrió?-
No, nada, nada, estoy bien.- le contestó Joanne, pero Sabrina sabía que mentía, además, en ese momento, se le calló el papel que había estado sujetando en su mano.
Ay, no! - dijo, al notar que se le había caído, y que Sabrina lo estaba levantando del suelo- Sabry, damelo, es mío!-
Pero sabrina ya lo estaba leyendo, éste decía:

Querida Joanne: Te digo que estás en grave peligro, que tus amiguitos, Draco Bradley y Sabrina te están ocultando algo y que de esta no te salvarás. Espero que tengas en cuenta mis consejos y que les preguntes, no son tan buenos como crees!

Quien tu no conoces.

Quien no conoces? Eso le resultaba extrañamente familiar. Claro! En las cartas de amenaza que había recibido estaba esa firma, entonces Draco tenía razón, era la misma persona! La que amenazaba a Joanne y a ella estaba dispuesta a todo, y sabía lo que estaban haciendo, los estaba vigilando! Entonces tendría que ser alguien de Hogwarts- pensó sabrina, entonces supo que debería ir con Draco y mostrarle la carta, pero Joanne la alejó de sus pensamientos y reflexiones:

Sabrina, la leíste?
Si, la leí Jo.-
Entonces, sabrás que me ocultas algo.
No, no.... le harás caso a este, verdad? - agregó, señalando el papel.
No... no sé. Porque me mandan esto?- le preguntó Joanne.
No lo sé, no lo sé. Quedate tranquila, ya es hora de cenar, así que vamos al Gran Salón y pronto te olvidarás de el papel.
Sin embargo, Sabrina lo guardó, para después mostrarselo a Draco, y aunque parecía muy convencida, ni ella misma se creía tranquila, estaba preocupada, MUY preocupada, quien quiera que fuera esta persona, hablaba muy en serio, y junto a Joanne, se marcharon a comer.
CAPITULO 7: "LA PELEA"

Pasaron días desde que Sabina le mostró la carta de amenaza que le habían mandado a Joanne a Draco, y ambos decidieron contarle todo a su amiga, para poder advertirle del peligro. No es raro que Joanne no reaccionara mal, cualquiera a quien le digan que podría pasarle algo malo se asustaría, o no? Pero los tres amigos decidieron investigar el tema, y a la primer persona que acudieron fue Thomas Stewart. Le mandaron una carta con todas sus dudas, aunque Bradley protestó un poco por haber elegido a un niño de 11 años antes que a él. Thomas les contestó que también sospechaba de Cecille, que parecía toda una dulzura (y esto lo dijo en serio) pero que en realidad podría ser una arpía, pero de todas formas, aunque los cuatro pensaran lo mismo deberían tener pruebas para poder acusar. Además, Cecille tenía mucho a su favor: Albus Dumbledore. ¿Cómo una persona podría ser malvada con un abuelo tan noble?; esa fue la gran pregunta, y cuando Draco se dignó a responder, todos quedaron! callados con la boca abierta. - Tal vez Dumbledore no es quien aparenta ser.- dijo de lo más tranquilo, desenvolviendo una rana de chocolate. Sabrina creyó que se había pasado del límite, como podría insultar a una persona como Dumbledore? Tan sabia, tan honesta, tan justa... Pero, aunque Cecille fuera su nieta, no justifica que fuera insoportable o que les estuviera tendiendo una trampa. Decidieron actuar. Compararon la caligrafía de las cartas que les habían enviado a Sabry y a Joanne. Era la misma. Estaban seguros, así que, en una clase de Historia de la Magia (fue la elegida, Binns nunca les llamaba la atención, muy ocupado con sus libros viejos) decidieron hablarle a Cecille.

Cecille! Nunca te hemos preguntado cuando es tu cumpleaños! - le dijo Sabrina, acercándole un pedazo de pergamino.
De vegdad les impogta? - les dijo cecille, con la cabeza tendida en su pupitre.
Porque lo dices? - preguntó Joanne, algo apenada por el estado de la francesa.
Es que me ha pagecido que estos días me han evitado, que no les caigo bien... -
No pienses eso!! - se apresuró a decir Bradley - Es que habeces los Slytherins somos así, ya sabes, muy cambiantes de humor, un día estamos felices, otros tris...
... Cecille - le interrumpió Sabrina - lo que Bradley quiere decir es que lo sentimos, que de verdad (al decir eso, Sabrina sintió un golpe en el estómago) queremos ser tus amigos.
De pronto todo se desvaneció para Sabry. Estaban mintiendo, sus amigos y ella. Estaban utilizando a una persona, por más que fuera inocente o culpable, no tenían derecho a mentirle. Sintió que se estaba comportando como alguien malvado de verdad, y que si querían sacarle información a Cecille y descubrir la verdad, debían hacerlo de frente.

Cecille, - concluyó Sabrina - lo que queremos es saber si tú estuviste mandandonos a Joanne y a mi cartas con amenazas.
Joanne, Draco y Bradley la miraron atónitos. Cecille, la miro confusa. Sabrina volvía a desvanecerse, como si hubiera hecho algo que no debía. Es que hizo algo que no debía. Y todos se habían dado cuenta.

Jaja, Sabry, siempre tan bromista..- dijo Joanne, y agarrándola del brazo, le indicó a los chicos que se marcharan.- Nos vemos luego Cecille.
Caminaron por el pasillo lleno de estudiantes y entraron a la Sala Común de Slytherin, que estaba desierta.

Que creías que hacías? - le dijo Draco, disgustado.
Lo siento, sé que metí la pata en una olla de agua caliente, pero hize lo que debía. No podemos utilizar a Cecille, ya que estaríamos haciendo algo que no nos gustaría que nos hicieran. Chicos, si queremos sacarle información a ella, debemos preguntárselo directamente. - miró a todos, que todavía no podían creerlo.
Sabrina, es que no piensas! - le dijo Joanne, enfadada como nunca - estamos en peligro y tute conviertes en defensora de pobres y ausentes!! -
Bradley soltó una risita por el repentino comentario de Joanne, pero se calló y se puso serio.

Sabrina... - dijo Draco, con aire calmado - No se que te han metido en la cabeza, o si la magia no te ha estado sentando bien, pero tu cerebro definitivamente no está funcionando. Si le preguntáramos a Cecille nuestras dudas y si es culpable lo negaría, y si no fuera culpable también lo negaría, no te parece? Así que para saber la verdad DEBEMOS utilizarla, para nuestro bien.- Joanne y Bradley lo miraron, con ganas de felicitarlo.
Draco, coincido contigo pero... no quiero utilizar a nadie.- dijo Sabrina.
Sabrina, me parece que estás de su lado.- acotó Joanne.
Yo? Claro que no! Estas loca? - dijo Sabrina, nerviosa.
Mmmm... a mi me parece que Joanne tiene razón...- dijo Bradley.
Bradley, Joanne yo...yo no! Díselo Draco!!! - dijo Sabrina, con tono agudo en su voz.
Sabrina, por primera vez...coincido con los chicos. Tu haz lo que quieras, nosotros haremos lo mismo. Vamonos.-
Y sin decir más, un Draco misterioso, un Bradley desconcertado y una Joanne enojada se marcharon de la Sala Común, dejando a Sabrina sol, sentada en el sllón al lado de la chimenea, pensando en lo que había hecho. Pensando en el hecho de que había defendido a la persona más insoportable y molesta que conocía y que por ese mismo hecho se había peleado con los tres únicos amigos que hacían que su estadía en Hogwarts no fuera tan mala. Genial.


Capitulo 8: Tregua y Misterio



Eran desconcertantes para Sabry cada mañana, tarde y noche en Hogwarts. Desde que se había peleado con los chicos, ya no eran más una banda, se habían desintegrado. ¿Para siempre? Quien sabía, pero Sabrina se sentía cada vez más vacía.

Esa tarde gris y nublada Sabrina se encontraba sentada en el cómodo sillón junto a la chimenea. Estaba reflexionando si unirse a los chicos, sus verdaderos amigos, o seguir defendiendo a alguien a quien no soportaba. Les puede parecer tonto este pensamiento, y obvio de decidir, pero no lo es. Sabrina había heredado algo muy importante de su padre: la honradez, y al igual que su hermano, detestaba las injusticias. Y sólo acusaría a Cecille si tendría pruebas. Y llegaron.

De pronto, Sabrina siente que alguien le toca la espalda. Se sobresalta.

No quería asustarte Sabrina... sólo veníamos a mostrarte algo que pensamos que te iba a interesar.- la que hablaba era Joanne, con su pelo trenzado, sostenido por una hebilla en forma de unicornio.
Atrás de Joanne estaba Bradley, y a su lado, Draco. Los tres miraron a Sabrina con cara de satisfacción.

Que quieren? Se supone que estamos peleados.- dijo Sabrina, levantándose de su sillón para estar a la par de sus amigos.
Puede decirse que es una tregua...- dijo Bradley, haciéndose ver, y poniéndose al lado de Draco, sacó una rana de chocolate, la desenvolvió y se la comió.
Tregua? - repitió Sabrina, interesada en las palabras de sus amigos.
Sabry, podría decirse que estabamos en lo correcto contigo...- comenzó Draco.
...pero...- siguió Sabrina, adivinando.
...pero encontramos la prueba que nos pediste.- Draco le mostró un trozo de pergamino.
Sabrina agarró el pergamino y lo observó por un instante. Intrigada, lo abrió y leyó lo que estaba escrito. Decía: "Hoy es lunes en éste maldito colegio. Ya no sé que hacer para divertirme. Como ya sabrás diario, hace rato que ya aprendí el acento Británico de por acá, pero seguiré fingiendo mi acento francés para distinguirme entre estos sangres sucias. Mi abuelo me concede todos mis pedidos, eso es lo único bueno de ésta repugnante escuela. Ahora fingiré ser la buena Cecille con cuatro blancos, y me divertiré a la misma vez. ¿Es que no soy inteligente?".

Sabrina estaba lista para romper el pergamino en pedazos, pero Draco la detuvo.

Ves? - le dijo - no se puede confiar en ella.
De donde lo sacaron?-
De su diario, que por cierto encontramos bajo su almohada.- Respondió Joanne, acercándose a Draco y Sabrina.
Te pasas a nuestro bando Sabry?- dijo Bradley, imitando a Joanne.
Sin duda.- contestó, y sin decir más, los cuatro, sonriendo, salieron de la Sala Común, listos para desenmascarar al culpable.
***

Cecille estaba acorralada. Pero los chicos prefirieron investigar un poco más antes de hacerla sufrir.

Sabrina y Joanne se acercaban susurrandole: "Cecille, acaso no te falta algo?" o "No está bien mandar cartas anónimas", pero Cecille no decía nada para perjudicarse.

Tras muchos días sin saber nada, Draco sugirió que la hechizaran. La poción la encontrarían pronto.

Fue en una clase de Snape. Estaban todos mirando al pizarrón, donde el profesor acababa de anotar símbolos extraños. Y al acabar, habló:

Esta es una poción que yo podría utilizar en todos ustedes y que me beneficiaría mucho.- dijo- Pero me lo prohibió el director, y no puedo hacer nada más al respecto. - miró con cierto odio a Cecille y continuó.- En fin, estoy hablando de la POCIÓN DE LA VERDAD. Esta poción es utilizada particularmente en el Ministerio cuando un criminal no quiere delatar sus crímenes o a sus cómplices. Para prepararla necesitarán: pierna de sapo, aroma de nuez picada y otros ingredientes secretos que por supuesto, no mencionaré delante de ustedes. Escriban el procedimiento en sus carpetas, anotando que si cualquiera de ustedes fabrica la poción, SERA EXPULSADO de ésta institución. - se sentó y siguió corrigiendo, con una sonrisa malvada cada vez que debía aplazar a alguien.
Estaban todos copiando en silencio hasta que a Sabrina se le escapó un fuerte "Ya sé!". Todos la miraron burlones y con risitas. Snape se levantó y fue hacia ella.

Señorita Stewart, ha osado romper el silencio cuando sus compañeros y yo estabamos concentrados? - dijo, con un tono tranquilo pero amenazador.
Disculpe profesor, es que...yo ya sé que... usted podría ayudarnos mucho a los Slytherins a ganar la Copa de las Casas, verdad Draco? - dijo, pegándole un codazo a su amigo.
Claro Profesor. Además, usted cree que una amiga mía haría eso? - le dijo Draco, dándole en el blanco.
Por supuesto que no, señor Malfoy. Disculpe mi atrevimiento. - contestó, y se fue a corregir.
Bradley, Joanne y Sabrina miraron atónitos a Draco. Sabían que era el preferido de Snape, pero tanto? ¿Hasta para que el profesor le diga "disculpe mi atrevimiento"? . Sabían que pronto lo iban a saber, de la boca de su amigo, pero en toda esa clase, no pudieron concentrarse, pensando que es lo que realmente sabía Sabrina y que no podía contarle al profesor.


Capítulo 9: "Acuerdos"

El timbre sonó con furia esa tarde, sobre todo porque quería decir que las clases habían acabado hasta el día siguiente. Lo primero que Joanne y Bradley hicieron fue abalanzarse hacia Sabrina, pero Draco permanecía en un rincón, esperando.

Sabrina, que sabías en la clase de Snape que no le dijiste? - preguntó Joanne, mientras ayudaba a Bradley a acorralarla para que no se les escape hasta que les de una respuesta.
Bueno, estuve pensando sobre la poción que podríamos utilizar en Cecille... - contestó, con tono misterioso.
Y?? - preguntó Brad, impaciente.
La poción de la verdad.- dijo Draco, acercándose a ellos.
Sabrina lo miró sorprendida, como si Draco supiera lo que había estado pensando.

Así es! Como sabías? -
Simplemente cuando Snape dijo que podíamos sacarle información a una persona creí que sería la indicada.-
Joanne y Bradley se miran y se encogen de hombros.

Entonces, estamos todos de acuerdo? - pregunta Sabrina, mira a Bradley y a Joanne asentir con la cabeza - Genial, entonces, manos a la......! -
Esperen.... - dijo Draco, algo pensativo.
Que? -
....Snape no dijo todos los ingredientes... -
Los conseguiremos. -
....y dijo que podrían expulsarnos por utilizar la poción...- prosiguió Draco.
Draco! - exclamó Sabrina - No puedo creer que eso te preocupe justamente a ti! -
....pero estoy seguro que todo saldrá bien. Tan solo si me hubieran dejado decir todo seguido!- acabó Draco.
Tras arreglar todo, decidieron buscar los ingredientes en el armario de Snape, en su despacho. Se habían distribuido las tareas: Joanne averiguaría en un libro de la sección prohibida los ingredientes que faltaban, Bradley buscaría esos ingredientes en el armario del despacho de Snape y Draco y Sabrina prepararían la Poción. Pero no era tan fácil como aparentaba: corrían muchos riesgos. Pero era eso o dejar que Cecille se saliera con la suya. Además, no sólo amenazaba a algunos de los alumnos del colegio, sino también que usaba a su abuelo, ciego a sus mentiras. Y podría tener vínculos quien sabe con quien; cualquier cosa era posible.

***

Los chicos tenían práctica de Quidditch (Draco era el buscador y Bradley uno de los cazadores del equipo de Slytherin) y Joanne debía investigar los hechos de unas brujas muy antiguas (para puntos extra) para el profesor Binns, así que Sabrina estaba sola. Decidió salir a los terrenos a observar el lago (no tenía muchos deseos de contemplar al calamar gigante comiéndose una gaviota, sólo quería ver el lago) y de paso leer al aire libre, se llevó su libro favorito: "Animales Fantásticos y donde encontrarlos", de Newt Scamander.

Se sentó bajo un árbol y abrió su libro, y quedó inmersa en los poderes del hipogrifo y las garras de la Doxy. Hasta que algo, mejor dicho alguien la despertó de su ensueño. Era Cedric.

Sabrina, que haces acá sola? -
Sabrina se sobresaltó al ver quien estaba frente suyo.

Hoo...ola Cedric...- tartamudeó - Yo? Nada, sólo leía... -
Ah, que bien. Puedo sentarme? -
Claro. - contesta nerviosa.
A partir de ese momento lo único que se escuchaba era el canto de algunos pájaros que se alojaban en ese árbol, y tal vez algunos susurros provenientes del bosque prohibido, peor lo demás, era silencio. Hasta que Cedric lo interrumpió.

Animales fantásticos y Dónde Encontrarlos? Yo lo leí en primero.-
Eh... Yo también... - respondió, ruborizándose - Pero me gusta mucho éste tema, es mi asignatura favorita (después de las artes oscuras, claro) y creo que entre leerlo en primero y leerlo en quinto, lo entiendes más. -
Gran silencio de nuevo.

Y... que se siente estar en Slytherin? -
Se siente bien. No somos como todos creen, o al menos yo y mis amigos, estamos orgullosos de estar en Sly, y eso basta. -
Cedric mira a Sabrina, y ésta, avergonzada, desvía la mirada al libro, aparentando que leía, peor en realidad estaba concentrada en lo que iba a responder cuando Cedric hablara.

Bueno, me tengo que ir a practicar para el partido contra Slytherin - dijo finalmente - luego nos vemos, Adiós. -
Adiós... - repitió Sabrina como una boba, y observó al muchacho marcharse.
Bajó la vista al libro y siguió leyendo, hasta que se encontró con un animal que le llamó la atención, el basilisco. Leyó lo que decía: Basilisco. (también conocido como "Rey de las Serpientes") El basilisco es una serpiente verde brillante que puede alcanzar más de quince metros de largo. El macho luce una pluma escarlata sobre la cabeza. Tiene colmillos excepcionalmente venenosos, pero su arma más mortífera es la mirada. Cualquiera que lo mire directamente a sus grandes ojos amarillos morirá al instante. Como nadie puede controlarlos excepto los hablantes de pársel (hablar con las serpientes), los basiliscos resultan tan peligrosos para los magos tenebrosos como para cualquier otro. No se han visto basiliscos en Gran Bretaña desde hace cuatro siglos.

Sabrina, sorprendida, cerró el libro e intentó recordar a qué le recordaba éste animal. Claro! A Draco! Un día Sabrina había visto que su amigo llevaba un prendedor en forma de serpiente, que coincidía perfectamente con la descripción del libro. - No te alarmes - se dijo Sabrina - Seguramente es normal tener un prendedor de una serpiente, debe ser decorativo, aunque debo admitir que Draco es extraño... -

Pero alguien la alejó de sus pensamientos, alguien que la empujó.
Capítulo 10: "Dudas"



¿¡Pero que haces!? -
Jajajj... lo siento; era un chistecito... -
Sabrina se levanta con dificultad, la caída no había sido muy... agradable.

Matt Damon, estás en problemas! ¿Por qué me empujaste? -
No lo sé...estabas tan concentrada en tu libro, que me dio un impulso de... -
Ya, ya! No sigas! - lo interrumpe Sabrina - Hablaré con Joanne para que le comunique esto a tu madre, y verás.-
Sabrina entra la castillo enfadada, dejando a Matt sólo en los terrenos. De enfadada que estaba, Sabry se había olvidado su libro bajo el árbol. Matt lo levanta.

Stewart se dejó esto...y se llevará una sorpresa cuando lo vea.- se marcha.
***

Todos saquen una hoja. Hoy habrá una evaluación sobre la Poción de la Verdad, explicada unas clases atrás. - dijo Snape amargamente, aunque con una sonrisa malévola.
Casi todos protestaron, menos Draco. Este permanecía inmóvil en su silla, sin acotar ni susurrar, sin emitir ningún sonido. Sacó una hoja y se puso a escribir. Sabrina, a su lado, hizo lo mismo.

"Poción de la verdad: Ensayo.

Alumna: Sabrina Stewart, Slytherin.



La poción de la verdad se caracteriza por sus poderes en la gente hechicera y común. Preparando ésta poción (algunos de sus ingredientes son secretos, y son poco conocidos por los magos y brujas; sólo los que por ley del Ministerio enseñan o tienen algo que ver con las Pociones los conocen) se puede lograr que el hechizado diga lo que no quería decir, la verdad,; mejor dicho, todos sus secretos."

Sabrina puso un punto final en su ensayo y lo entregó. Los demás hicieron lo mismo.

La campana sonó y un tumulto de alumnos estresados salieron del aula de Snape.

Que tal te fue en la prueba, Sabry? -
Bastante bien, y a ti? -
No mejor que a ti. A ustedes chicos? -
Bien.-
Ni hablar. - respondió Bradley, algo preocupado.
Los cuatro caminaron hasta la Sala Común y una vez allí, Draco habló:

Estoy listo para el plan. Es el momento correcto, tenemos toda la tarde libre. -
Los otros tres se miraron, y asintieron.

Comenzamos con averiguar los ingredientes que Snape no quiso decirnos. Sabemos que necesitaremos pierna de sapo y aroma de nuez picada, pero recién nos preocuparemos en obtenerlos cuando sepamos TODOS los ingredientes. Joanne, esa es tu tarea. - Draco mira a Joanne, ésta asiente nerviosa. - Debes ir por la noche con mi capa de invisibilidad a la biblioteca, a la sección prohibida. Debes buscar un libro titulado "Pociones secretas y sus ingredientes" y apuntar los ingredientes que nos faltan en una hoja, luego con mucho cuidado (sin dejar rastros) guardar el libro y traer los ingredientes. Entendido? -
Perfectamente. - contestó Joanne, y algo nerviosa, escribe todo lo que debe hacer en un pedazo de pergamino.
Con esto, averiguaremos los planes de Cecille en contra de nosotros y Hogwarts, y le mostraremos a su abuelo las pruebas...la grabaremos. - añadió Draco.
Como haremos eso? Se supone que debemos utilizar un aparato muggle! - dijo Bradley, algo perdido.
No necesariamente, si sabes que utilizar...-
Los tres asintieron, y cada uno se fueron a su habitación.

***

Joanne había estudiado su parte del plan de memoria, procuraba no equivocarse. Actuaría la noche siguiente, cuando Madam Pince se fuera a dormir y Snape estuviera en la otra punta de Hogwarts para su vigilancia nocturna.

Jo, no te cansas de pensar? Ya tienes todo preparado, tranquilízate! - le dijo Brad, observándola escribir y escribir.
Brad, debo calcular todo! No te das cuenta que si algo sale mal no sólo yo me metería en graves problemas, sino que ustedes también! Ahora, necesito tranquilidad, Nos vemos luego. - se levanta y sale de la Sala Común.
Les apuesto lo que quieran que se fue a la biblioteca....- concluyó Brad, y se dirigió a Draco.
Que haces? - le dijo.
Nada -
Seguro? -
Ajá. -
De acuerdo.-
Bradley, aburrido, va hacia Sabrina.

Que escribes? -
Un reportaje.-
Reportaje? -
Ajá. Inaguraremos un diario que se leerá en todo Hogwarts. -
Genial! Dumbledore lo sabe? -
Claro, él lo solicitó.-
Y tu eres reportera? - preguntó Bradley, interesado.
Brad, si quieres ser reportero sólo dilo, te anoto.- Bradley asiente.- De acuerdo, ya estás apuntado. Pero debes recordar escribir o entrevistar para el Diario una vez a la semana. Te comprometes a ello? -
Por supuesto.- contesta el muchacho.
Bien, ya estás dentro.-
Y sin decir más, Sabry se levanta y se va. Bradley, nuevamente aburrido, va hacia Draco.

Draco, te gusta Sabrina? -
Draco lo mira, y lanzándole una mirada significativa, no dice nada.


Capítulo 11: "Paso 1"



Estoy asustada... y si me agarran? -
No te preocupes Jo, estaremos detrás de ti y te avisaremos.-
Sigo asustada.-
Joanne se pone la capa.

Escucha: Abre la puerta cuidadosamente, busca el libro que te dije, apunta los ingredientes y vuelve. Procura no hacer ruido.- le indicó Draco.
De acuerdo.- contesta, algo asustada.
La muchacha sube las escaleras hacia la biblioteca; Madam Pince ya estaba en su quinto sueño y Snape estaba revisando en la habitación de los Gryffindors: creía que los cuatro amigos estaban más que dormidos; estaba equivocado.

Abre la puerta, y sin querer con un "Crac!" despierta a la Sra. Norris, la gata del celador que descansaba por allí.

- Que hago? - se preguntó a sí misma, pero no había tiempo, ya que el animal se aproximaba, y aunque tuviera la capa puesta la Sra. Norris se guiaba por el olor.

Joanne corrió lo más rápido y silencioso que pudo, y se escondió detrás de un pedestal en honor a un escritor famoso, Stadwed Milincius. Cuando la gata se rindió y se marchó con su dueño, Joanne aprovechó y apurándose, abrió la puerta de la Sección Prohibida con su varita.

Lumos! - la Sección se iluminó un poco.
Mientras caminaba iluminaba los libros con su varita hasta encontrar el que necesitaba. Se detuvo en uno cuyo título era "Pociones secretas y sus ingredientes", Y se dio cuenta que era el que necesitaba.

Lo abrió y tosió un poco por el polvo que largaba, y buscó en el índice la poción que buscaba.

Poción para desaparecer, Poción para manipular, mmm... acá está! La poción de la verdad! Página 89.- murmura, y va hacia la página indicada.
Abre el libro en esa página y lee:

"La poción de la verdad"

Esta singular Poción obligará a sus enemigos a declarar sus secretos más íntimos.

Para prepararla:

Necesitará una pierna de sapo, una pizca de aroma de nuez picada, ala sintética de Doxy y una escama de serpiente.

NOTA: Los ingredientes de ésta poción son muy difíciles de encontrar y sólo los poseen personas muy importantes tratantes de Pociones.

Joanne apuntó todo esto en su pedazo de pergamino y siguiendo todas las instrucciones de Draco, salió de la biblioteca. Se encontró con sus amigos en la Sala Común de Slytherin.

Ya está? - preguntó Sabrina.
Efectivamente. Aquí tienen.- le entregó el pedazo de pergamino a Draco.
Draco lo lee.

Muy bien, ahora el siguiente paso es buscar los ingredientes. Brad, esa es tu tarea.-
Genial, ahora yo participaré! - dijo exaltado.
Shh!! Snape se podría dar cuenta que aún estamos despiertos! - dijo Sabrina, en un susurro.
Es verdad, vamos a dormir. Brad, mañana te explico lo que tendrás que hacer.-
Así, los cuatro se fueron a sus respectivas habitaciones.

***

Todos estaban acostados y dormidos, pero Sabrina aún seguía despierta.

Pst! Jo, sigues despierta? - y como nadie le contestó, lo comprobó: era la única despierta de aquella habitación.
Decidió levantarse hasta que le diera sueño, así que bajó las escaleras y se dirigió al Gran salón. El mismo estaba desierto y oscuro, y muy silencioso.

Decidió sentarse en uno de los cómodos sillones, donde los alumnos acostumbraban descansar tomando una cerveza de manteca (cortesía de los elfos) o jugando un partido de ajedrez mágico.

De pronto, Sabrina oyó unos pasos. Se sobresalta.

Hay alguien ahí? - pregunta temerosa.
De pronto alguien le toca la espalda. Era Cedric. Cuando Sabry lo ve, casi cae del sillón.

Sabrina, que haces acá a éstas horas? -
Sólo no podía dormir... y tu que haces aquí? -
Tampoco podía dormir... Puedo sentarme? -
Claro.-
Cedric se sienta junto a Sabrina, haciendo que la muchacha se ruborice. Un gran silencio invade al Gran Salón, haciendo pensar a Sabrina que nunca se hubiera imaginado estar en aquel lugar, a esas horas, a oscuras y a solas con el mismísimo Cedric Diggory... pero, miren como son las cosas, no hay imposibles...o sí?

Sabrina, puedo preguntarte algo?- le pregunta Cedric, encendiendo su "Lumos".
Cla... ro Cedric.- embobada.
Pasa algo entre tu y Draco? -
Al oír eso, Sabrina se sorprende, le hubiera gustado reírse.

Que? Draco Malfoy y yo?- pregunta como una tonta
Si, me ha parecido que... -
... Claro que no! De donde has sacado eso? - pregunta, antes de que Cedric pudiera continuar hablando.
Solo los vi y pensé que el estaba interesado en ti.-
Ambos decidieron acabar la conversación ahí, ya que era muy tarde y el día siguiente sería un día bastante pesado. Pero la muchacha no podía dormir, pensando en lo que Cedric, el chico de sus sueños había dicho "Pensé que él estaba interesado en ti"; esa frase retumbaba en la cabeza de Sabry, y se hacía oír una y otra vez... Pero eso era imposible. Draco Malfoy no tenía sentimientos hacia nadie, y él y Sabrina eran sólo buenos amigos, así como Joanne y Bradley. No tenía porque preocuparse.

¿O sí?


Capítulo 12: "El Mapa del Merodeador"

Era una tarde cálida, Bradley se encontraba junto a Draco y Joanne en uno de los bancos de la Sala Común. Acababan de terminar las clases por ese día.

¿Han visto a Sabry?-
No Jo, no la hemos visto...- Bradley sonríe pícaramente a Draco, éste rechaza su mirada interrogativa.
Bradley escribía algo en un pedazo arrugado de pergamino, mientras Draco apuntaba unas cosas en un mapa. En eso, llega Sabrina.

Hola chicos, que hacen? -
Sus amigos le devuelven el saludo.

Cosas para el plan...ya sabes.- Joanne se acerca a la muchacha.
Ahh.....- se reúne con ellos.- y que has estado planeando Draco?-
Su amigo no la mira, sigue con la mirada fija en su mapa.

Nada fuera de lo normal.-
Oh, de acuerdo.- lo mira extrañada.
Draco, Joanne, creo que debemos irnos a... reunirnos con ese chico de primero que nos debe... dinero.- dice Bradley después de un rato.
¿Qué chico?- pregunta Joanne, con el entrecejo fruncido.
Ese chico!- nervioso.
Luego de un rato se ponen de acuerdo y se despiden de Sabry. La muchacha se queda sola. Después de un tiempo, decide bajar a la biblioteca o al Gran Salón, para matar al aburrimiento. Un chico con cabello negro azabache y anteojos, con resplandecientes ojos verde esmeraldas se acerca a ella.

Eres Sabrina Stewart? - pregunta el chico.
De pronto el muchacho se corre el flequillo oscuro y Sabrina nota en él un rasgo particular: una cicatriz en forma de rayo. Y en eso se acuerda de una carta que le había enviado Thomas: la carta sobre Harry Potter.

Si, soy yo, quien eres?-
Harry Potter, me puedo sentar?-
Sabrina asiente con la cabeza, con una mezcla de impresión y excitación. Mira su cicatriz.

Siéntate.- sin poder quitar la vista de su frente.
Eh...- un silencio incómodo- Bueno, para empezar, soy de Gryffindor...-
Lo sé.- acota la muchacha.
...Y soy amigo de Ron Weasley y Hermione Granger...-
Ajá.-
...Y, bueno, no pude evitar encontrar una carta tuya en el suelo...-
Que?- pregunta Sabrina, asombrada.
No se si te acuerdas, pero fuimos compañeros en una clase de Transformaciones...-
Sabrina se pone a pensar.

Si, claro que me acuerdo. Que pasa? -
La verdad que me pareces muy simpática...y aunque tus amigos y tal vez tu también piensen que los Gryffindors los odiamos, piensen sobre que si ustedes nos provocan nos encuentran...-
¿Cuál es el punto Potter?-
Que vine a traerte esto.- le entrega a Sabrina un mapa.
Sabrina despliega el mapa, pero se sorprende al ver que está sin nada escrito, completamente blanco.

Potter, esto es un pergamino en blanco!-
Aparecium! - dice Harry sin escuchar a la chica, y de pronto en el mapa van apareciendo una serie de laberintos complicados e interminables.- Este es el Mapa del Merodeador, y está escrito con tinta invisible. Muestra cada uno de los laberintos existentes en Hogwarts, y a cada persona que los recorre.- le muestra a Sabrina las manchitas negras que hay en cada lugar; cada una con una etiqueta con nombre.
Harry le enseña a Sabry como ocultarlo y como hacerlo visible, y también sus poderes ocultos.

¿Por qué me cuentas todo esto?-
Se que lo necesitarás.-
¿Qué sabes, Potter?-
De pronto suena un timbre. Era hora de ir a cenar.

Lo siento, es tarde. Nos vemos luego Stewart!-
Sabrina se queda sentada, impresionada e intrigada. Parecía que tenía un nuevo amigo, y lo que más le asombraba es que era un Gryffindor. El mapa le servía para el plan, y les venía perfectamente para su siguiente paso: buscar los ingredientes. Les ayudaría a ver donde se encontraba Snape para entrar a su despacho en el momento justo. ¿Pero como Potter sabía que lo necesitarían? Esa duda paseaba por la cabeza de Sabry, sin descanso.

***

Es tiempo Brad.-
Lo sé, lo sé...solo decía si esperáramos un poco más a que Snape estuviera dormido.-
Ya lo está.- acaba Sabrina.
Sus tres amigos la miran sorprendida.

Como sabes...?- comienza Draco, pero es interrumpido por su amiga.
Por esto.- saca de su mochila el mapa del Merodeador.- Esto me lo obsequió Harry Potter, me dijo que podría servirnos. Y efectivamente, nos sirve.- dice Sabrina.
Un pergamino en blanco?- dice Draco, serio pero burlón.
Aparecium! - el pergamino en blanco se convierte en un mapa lleno de laberintos y pasadizos, con manchitas blancas dando vueltas. Sabrina mira a Draco con determinación- Aquí está Snape - señala una manchita blanca- y aquí está el despacho - le muestra a Bradley un cuartito diminuto, al lado del corredor del tercer piso - así que puedes ir, sin preocupaciones.
Joanne, Draco y Bradley la miran asombrados.

Brad, llévate el mapa, lo necesitarás.-
Y sin decir más, el muchacho emprende su camino hacia el despacho de Snape.
Capítulo 13: "Problemas en el Paso 2"



La noche es oscura y neblinosa, apenas se podía ver la luna entre las nubes de polvo. Los búhos ululaban al igual que las lechuzas, y los árboles soplaban al son del viento.

Todo parecía tranquilo: los alumnos de Hogwarts permanecían en sus respectivas Salas Comunes, preparados para irse a la cama. Pero no todos.

Creen que Bradley haya llegado ya al despacho?- Sabrina camina por toda la Sala Común.
Sabry, si sigues así, agujerearás el piso! -
Lo siento Jo, es que no puedo evitarlo! Y si se mete en problemas? Y si lo agarran y nop consigue los ingredientes? Podría acabar con nuestro plan... Y si...?-
Ya Sabrina! Confiemos en Brad!- exclama Draco enfadado.
Cierto...- pero sin poder evitarlo, la muchacha se come las uñas de los nervios.
Pero, mientras tanto, para Bradley todo iba de bien a mejor; con la ayuda del mapa y oculto con la campa de invisibilidad de Draco, no había peligro. Excepto la repentina aparición de Snape o de Filch junto a la Sra. Norris, pero para eso tenía el mapa. El celador y su gata estaban de vigilancia en la torre Gryffindor, y Snape estaba en su habitación, casi dormido.

Bradley abre la puerta del polvoriento despacho, entra y la cierra cuidadosamente.

Cof, cof! Cuánto polvo! - una chica se acerca a Bradley.
Cuando se encuentran, ambos ahogan un grito.

Quien eres? - dicen al unísono.
Bradley pronuncia "Lumos" y, guiado por la luz de su varita, ve a Mary Simpson, la chica de Hufflepuff que babeaba. Ella había sido su compañera en una clase de Botánica.

Simpson! Que diablos haces aquí? - agitado.
Al ver la cara de Bradley, Mary repentinamente comienza a babear. Aunque Bradley ni siquiera pudiera adivinarlo, Mary Simpson estaba perdidamente enamorada de él, desde aquella nada querida clase de Botánica.

Bradley! Amorcito! - mira a Bradley, éste está a punto de vomitar cuando oye resonar por todo el silencioso despacho una gota de baba-
Shh! Alguien podría descubrir que no estamos dormidos! Que haces aquí?-
Solo me aventuraba...estaba aburrida.- haciéndose la interesante.
Bueno, tu aventura acaba de terminar; vete ya!-
No me has dicho que haces tu aquí, Braddy lindo! -
Al oír su nuevo apodo, "Braddy", casi vomita enserio.

Simpson, deja de decir taradeces y vete!-
A la chica no le quedó más opción que marcharse. Ahora Bradley estaba tranquilo, encendió nuevamente su "Lumos" y iluminó el despacho al son de sus pasos. Recorrió el lugar hasta que encontró el armario y se detuvo. Desgraciadamente, el armario estaba cerrado con magia.

Cielos! Tendría que haberlo pensado! Pero esa parte, la de pensar, le tocaba a Draco!- se detiene a intentar recordar los hechizos de su antiguo manual "El Libro Reglamentario de Hechizos".
De repente, su mente se ilumina.

Probemos con éste... Alohomora!- la puerta del armario se abre de un golpe, emitiendo un "Zas!".
Por pura suerte, nadie había oído el golpe. Bradley se quita la capa invisible y la apoya sobre la mesita llena de telarañas. Busca en el bolsillo de su túnica un papel arrugado. Lo lee.

Debo buscar una pierna de sapo, una pizca de aroma de nuez picada, ala sintética de Doxy y una escama de serpiente. Mmm... aquí está todo! - agarra los ingredientes con los guantes (para no dejar huellas digitales que pudieran delatarlos; idea de Draco) y los guarda en una pequeña peor accesible bolsa negra.
Con todo listo, se marcha del despacho y con dificultad, llega ala Sala Común, donde sus amigos lo esperaban con nerviosismo.

Brad! Los conseguiste?-
Por supuesto.-
Genial Bradley! - Joanne le quita la bolsa y la guarda.- La ocultaremos hasta la próxima y última parte del plan. Nadie debe verla.- sus amigos asienten. Bradley se sienta cómodamente.
Quien es el mejor?- pregunta.
Tu Bradley! - contestan Draco, Sabrina y Joanne al unísono.
Y hasta que casi todos caen dormidos, continuaron aumentando el ego de Bradley, ya que, quieran o no, arriesgó mucho de sí en esa salida nocturna; y era el héroe de la noche.

Bradley se había dispuesto a no contarle a sus amigos sobre el encuentro con la muchacha de Hufflepuff, Mary Simpson, y del secreto que le había revelado: que lo amaba. Esta idea repugnaba cada vez más a Bradley, pero en cierto punto, lo halagaba. Puaj!

Con los ingredientes ya en sus manos, la banda estaba lista para su operación final: la preparación de la poción. Esta parte era la más arriesgada, la preparación de la Poción de la Verdad estaba terminantemente prohibida para las personas que no tenían licencia, y si los encontraban quebrando esa ley, podrían expulsarlos o aún peor: podrían darles una condena en Askaban. Al pensar en esto, Sabrina se estremecía, pero Draco, el otro encargado en prepararla, permanecía tranquilo, esperando a que el momento llegara.

***

La mañana siguiente a esa noche, todos en Slytherin, particularmente la banda estaban cansados, sinónimo de muertos. Estaban pálidos y con grandes ojeras, sin fuerzas ni ganas de ninguna actividad "activa". En cambio, los Gryffindors estaban alegres, saltando por todos los rincones. Esto hizo que Draco se enfureciera.

Esos estúpidos Gryffindors! Sangres sucias! Cerebros de....!-
Draco! - lo interrumpe Sabrina - que te han hecho para que estés tan furioso?-
Existen! Nada más! De tan solo verlos me amargo el día!-
Pero, definitivamente, Sabrina no pensaba lo mismo. No todos los Gryffindors eran iguales. Harry Potter, por ejemplo, había sido muy amable. Le había prestado el Mapa Del Merodeador y le había hablado varias veces que se habían encontrado, realmente le simpatizaba. Granger no tenía nada de malo, nunca la había molestado y Weasley la hacía reír con sus chistes. Pero Sabrina sabía que si le decía esto a Draco su amigo se enfadaría eternamente con ella, y lo mismo ocurría con el tema de Cedric. "Como te puede gustar un Hufflepuff?!", le había dicho una vez. Y hablando de Roma, Cedric se acerca a ella.

Que tal Sab?-
Al oír el sobrenombre que había utilizado el chico para llamarla, Sabrina se ruboriza mejilla a ceja.

Yo muuy..muy bien.- titubeando.- que tal tú?-
Bien también. He oído que tú y tus amigos andan en algo raro.-
Algo raro? Cómo?- Sabrina comienza a asustarse.
Rumores de los Hufflepuffs. Me contaron que Mary Simpson parece decir que vio a uno de tus amigos merodear por el despacho de Snape anoche, y parece que la voz se corrió tan rápidamente que algunos dicen que Snape lo descubrió ya.-
Al oír esto, Sabrina casi echa a llorar. Le contestó a Cedric que eran solo chismeríos, que no se preocupara, y marchándose de ese lugar de lo único en que pensaba era "Mataré a Bradley, lo ahorcaré una y otra vez...".

Estaban en problemas. Definitivamente.


Capítulo 14: "Más problemas"

Aunque lo habían intentado, no pudieron inventar una excusa de porqué Bradley estaba en el despacho de Snape a esas horas. Todo había sido culpa de la insoportable Mary Simpson, que había hecho correr el rumor por todo el castillo. Ahora a la banda le esperaba lo peor: estaban los cuatro sentados en el despacho de Snape, que estaba intacto, al igual que la noche pasada, pero con el mismísimo profesor a su lado, más enojado que nunca. Snape se sienta en una silla que estaba al lado de la puerta.

Jamás hubiera pensado que, integrados de MI casa pudieran haberme hecho algo así...- con voz tranquila pero escalofriante.
Pero que le hicimos?- se le escapa a Bradley; Draco le pega un codazo.
Lo sentimos profesor, de verdad.-
Señor Malfoy, usted sabe de la gravedad del hecho de su compañero... - mira a Bradley-... y que ustedes estén involucrados?- mira a Draco con sus furiosos ojos.
Profesor... - comienza Draco con voz suave- estamos más que arrepentidos, verdad chicos?-
Los tres amigos asienten con la cabeza.

El profesor se pasa la mano por el pelo, pensativo.

No es que quiera hacer perder puntos a mi casa...- mira a Draco - ni tampoco traicionar a un amigo mío, pero... tendrán su castigo, los tres.-
Tres??- comienza Sabrina - somos cuatro!-
Cállese señorita Stewart! Draco, puedes irte. Ustedes, mañana por la noche, trasnocharán limpiando calderos!-
Y sin nada más que decir, los echa de su despacho. Sabrina corre para alcanzar a Draco.

Que es eso de un amigo mío?-
Es un buen amigo de mi padre.-
Porque no te castigó a ti también?-
Porque es un buen amigo de mi padre.-
Y Draco se aleja hacia otra dirección. Sabrina se reúne con Joanne y Bradley, que estaban regañando por el castigo del profesor.

Sabrina, te has dado cuenta que si estamos castigados no podremos elaborar la última parte del plan? Por pura suerte el profesor no se dio cuenta que le faltan algunas cosillas del armario!-
Jo, cálmate, eso le toca a Draco y el no fue castigado.-
Sabrina...- dice Joanne, frunciendo el entrecejo - a ti también te toca esa parte! Se supone que elaborarían juntos la poción!-
Tienes razón pero...que haremos? Yo si estoy castigada!-
Bradley se acerca a las chicas.

Hey, porque están tan amargadas?-
Nada Bradley...debo irme.- y sin decir más, Sabrina se va corriendo a la biblioteca.
Esa tarde había sido agoviante. Sabry había estado pensando todo el día en un plan para escaparse del castigo de Snape, pero nada se le había ocurrido. Hasta que se le encendió la lamparita. Podría hacerse pasar por enferma, y así no tener que ir, y cuando Snape estuviera supervisando el trabajo de Bradley y Joanne se escaparía a las mazmorras a ayudar a Draco. Era genial. Loo lograría. O al menos lo intentaría.

Está todo listo Draco? Entendiste el plan?-
Perfectamente. Pero no creo que funcione.- contesta.
Porque dices eso?- pregunta Sabrina.
Intuición masculina.- y se va.
***

Y llegó la hora del castigo, Joanne y Bradley ya estaban listos y Draco ya estaba preparado en las mazmorras. Solo le faltaba a Sabrina. Y llegó el profesor.

Están listos?- pregunta, con baldes de limpia-mágico y algunos trapos gastados, totalmente muggles.
Eh ...profesor?-
Que pasa Stewart?-
No me estoy sintiendo muy bien...- contesta - me duele el estómago, y hoy me mordió una mandrágora.- miente - podría retirarme y cumplir con el castigo mañana?-
Snape mira a Sabrina con desagrado y con una sonrisa malévola, contesta:

Querida alumna Stewart, solo la dejaré ir si consigue un suplente que quiera hacer el castigo por usted.-
Sabry estaba acabada. ¿Quién podría ser tan tonto de cumplir por un castigo que no merecía? No conseguiría a nadie con tan poco tiempo! Pero...

Yo lo haré, profesor.-
Y Sabrina mira sorprendida al chico que se aproximaba a ellos.




Capítulo 15: "Salvada por Potter"

Sabrina sigue con la mirada al chico que se acercaba a Snape y tomaba un trapo. Joanne y Bradley lo miraban con la boca abierta. No sabían si lo miraban por su increíble valor al aceptar el castigo por Sabry o si lo miraban por su cicatriz.

Potter, no se entrometa en esto!-
Profesor, oí claramente cuando usted les dijo a ellos que Sabrina podría irse por su enfermedad si encontraba sustituto, bueno, ese soy yo.- arroja el trapo en el balde lleno de limpiador.
Vamonos, estarán ocupados ésta noche.- dijo Snape finalmente, mirando a Potter con odio supremo - Stewart, vete a la enfermería.-
Y así, Joanne, Bradley, Harry y Snape se marchan a la zona de calderos, del otro lado de las mazmorras.

La muchacha, aún parada en el Gran Salón, seguía atónita por lo que acababa de ocurrir. Harry Potter la había ayudado, otra vez. ¿Pero porque? Si él era un Gryffindor, supuestamente un enemigo. Eso no podía estar pasando. Draco la mataría. ¿Pero a ella que le importaba lo que Draco diría? Era su amiga, claro, aunque eso no significaba que ella tuviera que hacer lo que él quisiera... además, Harry había sido muy amable: primero con el Mapa y luego aceptando el castigo, definitivamente debía agradecerle. Pero luego. Alguien la esperaba en las mazmorras.

***

¿Por qué tardaste tanto? Hace una eternidad que tengo todo listo!-
¡Pero Draco, nos falta un pequeño detalle!- dice Sabry, con cara preocupada.
¿Cuál?-
¡No sabemos como preparar la Poción!-
¡Genial Sabrina, ahora te acuerdas!-
¡Podrías haberte acordado tú!-
Ya, no peleemos, debemos ir hasta la biblioteca y buscar un libro...el apropiado...-
¿Cuál?-
Me parece que el libro "Las pócimas y sus preparaciones" podría tener lo que buscamos...pero hay un problema..-
¿Cuál problema?-
Está en la sección prohibida. Sabry, ve tu a buscarlo con mi capa de invisibilidad, yo me quedaré a preparar el recipiente y a hervir el agua.-
Oh, genial.- dice Sabrina sarcásticamente, y luego de ponerse la capa y guardar la varita en el bolsillo de su jean, se marcha hacia las escaleras para llegar a la biblioteca.
***

La biblioteca estaba desierta y oscura, y se puede decir que hasta daba miedo a esas horas. Sabrina caminó entre miles de estantes, hasta que llegó a una puerta de metal que decía: "Sección Prohibida: No Pasar". Sabrina dedujo que estaba cerrada con magia, así que sacó su varita y pronunció el hechizo Alohomora. La puerta se abre de un golpe, como había ocurrido con Joanne. Pero ésta vez alguien sí escuchó el ruido. Y esa persona se aproximaba a la biblioteca.

¿Quién anda ahí?-
Sabrina escucha unos pasos aproximarse a la puerta de la Sección Prohibida. Ve una sombra aproximarse al rincón en donde estaba. Cada vez que se acerca puede verla más claramente. Hasta que la tiene en frente. Puede ver claramente a la silueta de Minerva Mc Gonnagall bajo su bata de dormir.

Quién anda ahí?- repite- Lumos!- camina iluminando cada rincón.
Afortunadamente Sabrina estaba cubierta por la capa, pero cualquier movimiento imprevisto podía delatarla; y ya tenían bastantes problemas con Snape como para echar más leña al fuego. Y no tenía a ningún "Harry Potter" para ayudarla.

Señor Filch, le aseguro que el ruido que escuchó en la biblioteca no fueron creados por ningún alumno, no hay nadie aquí.- la profesora se junta con el celador, que acababa de subir las escaleras.
Le aseguro, profesora, que escuché que ésta puerta se abría.-
Creo que necesita descansar Argus, vayase a la cama que no hay nadie rondando, están todos dormidos.-
Filch duda por un instante, pero luego accede y se marcha con Minerva hacia abajo. Sabrina suspira aliviada.

Bien, ahora necesito buscar el libro... Lumos!- camina por los estantes.
La muchacha agarra libros polvorientos, en blanco, extraños, antiguos, sobre Pociones, prohibidos y descuidados, pero no encontraba el que necesitaba. Hasta que lee en uno de ellos las letras "P O C I O N E S" en un fino marco dorado. Lo agarra. Busca en el índice la poción que necesita y la encuentra. Busca la pág. 138.

"La poción de la verdad"



Preparación: Vertir todos los ingredientes en un recipiente mediano con agua hirviendo. Con su varita (debe ser la propia, sino el efecto será inverso) revuelva los materiales y, cuando todo esté mezclado, pronuncie el hechizo "Nonmentirum verdarusim". Todo se volverá espumoso y se reducirá en un líquido, vertir el mismo en un vaso. Luego dejar que el líquido se enfríe y ¡dáselo a tomar al que quieras que te diga la verdad!

Sabrina sonríe satisfecha. Apunta todo en la palma de su mano y, guardando el libro lo más apurada posible, se marcha de la biblioteca. Ahora tenía los pasos para preparar la poción, y lo que debía hacer era juntarse con Draco para prepararla, y dársela a Cecille para que confesara lo que estaba haciendo. Fácil.


Capítulo 16: "Slytherin vs. Gryffindor"



Porque tardaste tanto?-
Ni preguntes.-
Sabrina le muestra a Draco la palma de su mano. Draco apunta los ingredientes en la suya. Deciden preparar la poción lo más rápido posible. Siguen las instrucciones y vierten todos los ingredientes en el recipiente, con agua bien caliente. Draco lo revuelve con la varita.

Nonmentirum Verdarusim!-
El contenido del recipiente se vuelve una nube de vapor. Sabrina se apura y lo sirve en un vaso. Lo dejan enfriar.

Terminamos!- Sabrina abraza a Draco de la excitación.
Vamonos, o alguien se avivará de que estamos aquí.-
Así abandonan la zona de calderos y se dirigen a la Sala Común. Allí mismo, bien oculto, dejan la poción, dentro del vaso decorado por las Brujas de Mackbeth. Al día siguiente se lo darían a Cecille.

***

Créeme! No le podía quitar la vista de su cicatriz!-
Y Jo, dime, te dijo algo de mí?-
Algo de ti? No comprendo...o Sí?-
No, no creas nada que no es. Solo digo si te dijo porque me.... nos ayudó.-
No me dijo nada.- Joanne mira a Sabrina de manera burlona.- pero si quieres le voy a preguntar...-
No! Quiero decir, no, no hace falta... voy a agradecerle yo misma. Nos vemos.-


Era de por sí muy extraño para una Slytherin estar tocando a la puerta de la Sala Común de los Gryffindors. La dama gorda ya se estaba cansando de que le golpearan el estómago. De repente, aparece Ron Weasley.

Que quieres? Esperas a alguien?-
Eh...en realidad si. Podría hablar con Harry Potter?-
Si el quiere... lo voy a buscar.-
Sabrina se queda sola otra vez, esperando. Observaba cada detalle de aquel lugar, estaba en la Sala Común de su casa enemiga. Todo estaba ordenado, los sillones bien ubicados (en Slytherin estaban siempre corridos), había algunos niños de primero jugando al ajedrez mágico y otro ordenando sus cartas mágicas. Cada alumno de Gry que pasaba por delante de Sabrina fruncía el entrecejo y comentaba con un compañero: "Esa no es Slytherin? Que hace aquí?" . Se sentó en una silla junto ala chimenea y esperó hasta que llegó Harry. Sabrina se levanta.

Harry, podemos hablar?-
Claro.-
En otro lugar?-
Como quieras.-
Y salen a los terrenos. Sabrina se sienta bajo el árbol que está frente al lago. Siempre acostumbraba a sentarse a descansar o a leer un libro bajo ese árbol. Harry se sienta a su lado.

De que querías hablar?-
Bueno... yo quería agradecerte por lo del otro día.-
Lo de ayer a la noche?-
Ajá. Muchas gracias, no sabes lo que nos has ayudado...-
Si sé.-
Que quieres decir?-
Harry le explicó a Sabry que él sabía todo lo que estaban planeando ella y la banda desde que había leído una carta que había encontrado (la misma de la poción) y que él también creía que Cecille Dumbledore era rara, y que si necesitaban ayuda, a pesar de ser Slytherins, recibirían ayuda. Sabrina quedó boquiabierta.

Estás seguro? Tus amigos no se enojan?-
Claro que no. Sólo se enojan cuando los Slytherins los molestan. Si no nos dicen nada no hay problema.-
Sabrina se quedó reflexionando sobre ello. Tantos años las dos casas Gryffindor y Slytherin se habían pasado peleándose, pura rivalidad, y todo por los Slytherins. Eran los que buscaban problemas, los provocadores. Ellos decían algo sobre los Gryffindors y éstos lo único que hacía era defenderse.

Ahora, la chica de 12 años, Sabrina Stewart ya no se honraba de ser Slytherin. Se lo dijo a Harry, y menos mal que no estaba Draco para escucharlo. Pero, hablando de Roma, Draco acababa de llegar para comunicarle algo a su amiga y había escuchado todo.

Draco? Que haces aquí?-
Solo venía a decirte que cuando a ti se te ocurra podemos acabar con el plan; pero ya veo que estás tan ocupada con Potter que no será posible. Lo haré yo sólo.- y toma su Nimbus 2003 y sale volando de allí.
Sabrina se sienta de nuevo, más triste que nunca. Por lo que acababa de descubrir sobre la rivalidad y por su pelea con su mejor amigo. Y allí estaba Harry Potter, a su lado, consolándola.

Sabrina estoy seguro que tú y Malfoy se arreglarán. Debo irme, nos vemos. Si necesitan ayuda, ya sabes que...-
Harry!- lo interrumpe una chica que viene corriendo desde el otro lado del parque.
Que pasa Hermione?-
Neville se desmayó! Te necesitamos!-
Bueno, yo me voy. Nos vemos Harry, adiós Granger.- y Sabrina se marcha. Harry y Hermione la siguen por detrás.

17: "Tres gotas y una distracción"

Sabrina sabía que Draco estaba molesto, pero le haría tragar su orgullo. Cueste lo que le cueste.

Ya era hora de cenar y todos los alumnos estaban ubicados en sus mesas correspondientes, esperando impacientemente la comida. "Después de un día duro- decía siempre Bradley- lo único que nos queda es esperar a que llegue la hora de cenar!". Y esto no era nada fuera del otro mundo: todos opinaban lo mismo.

Sabrina mira de reojo a Draco, y su amigo evita su mirada. Joanne nota esto, y no pudo ser más inoportuna.

Que pasó?-
Y no necesitaba contestación, la mirada terminante de Sabrina valía más que mil palabras. Hasta que Draco por fin se tragó su orgullo. Creo que lo ayudó el jugo de calabaza, o mejor dicho, la Poción dentro del jugo de calabaza.

No meteré a los asquerosos, apestosos, e idiotas Gryffindors en esto que es nuestra prioridad principal...- comienza - así que me dispondré a contarles como pensé darle la Poción a Cecille. Alguien debe distraerla, llevársela a algún lado durante mañana a la noche, y yo me escabulliré en la mesa de los Ravenclaw (es donde se está hospedando). Lo que haré es echar tres gotas de Poción en su jugo de calabaza, ella lo toma y...-
Y nos facilita la vida.- interrumpe Bradley.
... y nos dirá toda la verdad frente a su abuelo la mañana siguiente.- acaba Draco, guardando la Poción en su mochila.
Pero Draco, ¿porqué mañana y no ahora mismo?- pregunta Sabrina.
Porque la Poción aún no se ha enfriado. Acabé de comer, tengo que ir a hacer...algunas cosas. Nos vemos. ¿Brad?-
Ya voy!- contesta éste.
Y sin una palabra más Draco y Bradley se levantan con la excusa más conocida: "Me duele el estómago y realmente tengo que ir al baño... Yo lo acompañaré por si algo malo le ocurre...".

Las chicas se van a dormir un tiempo luego, todavía algo preocupadas por si algo en el plan pudiera salir mal, como si Cecille fuera a descubrir que la estaban engañando para desenmascararla, o si la Poción hubiera salido mal por algún error cometido en medio del apuro nocturno... Pero las chicas decidieron guardar la tarea de "pensar" para más tarde, o se desvelarían, y hacía como cuatro noches que no dormían por esas salidas debidas al plan. BASTA.



***

Allí está!- Bradley señala (ni se le ocurre disimular) a Cecille, que estaba sentada entre los Ravenclaws
en la hora del almuerzo.

Ya la vimos Brad... cuidado.- Sabrina se sirve una porción del famoso pastel de Yorksire, que los elfos preparaban como nadie.- Draco, es ahora o nunca.-
La banda había decidido que Draco debía distraer a Cecille, ya que la muchacha estaba perdidamente enamorada de él, y que haría lo que él dijera. Draco (a regañones) accedió, y en ese mismo momento, se estaba encaminando a la mesa de los inteligentes y fieles Ravenclaws.

Creen que no vomitará al ver a Cecille?-
¡Bradley!-
Con paso ligero, el chico llega a la mesa. Todos lo miran asombrados. "Un Slytherin aquí! Y es Malfoy!" susurraban algunos, mientras la francesa lo observaba embelesada; y podría haberse hecho pasar por Mary Simpson de la forma en la que estaba babeando.

Dgaco! Quegido! Que haces aquí? Viniste a vegme?-
Yo...- casi le dan arcadas - quería hablarte. Ya acabaste de comer?-
Segugo!- arroja violentamente el tenedor en su plato y acompaña a Draco a caminar por el castillo.
Sabrina aprovecha que Draco se lleva Cecille de paseo así podría meterle tres gotas de la poción al jugo de calabaza, como lo planeado. Donde estaba sentada antes Cecille ahora estaba Cho Chang, la buscadora de Ravenclaw, y había que distraerla. Mientras Bradley y Joanne discutían sobre si Draco vomitaría o no, Sabrina pensaba en el momento justo para actuar. Hasta que alguien la despejó de su encueño. El chico que más quería estaba delante suyo.

Sabrina, como estás?- Cedric Diggory la recibe con una sonrisa.
Cedric... muy bien...- como una boba.
Te pasa algo?-
Sabry se quedó mirando al muchacho hasta que se dio cuenta. Cho Chang miraba a Cedric de la misma forma que lo miraba Sabrina, con ojos enamorados. Y en ese momento crítico no se dejó llevar por los celos y le pidió a Ced que distrajera a Chang. Y eso hizo, comenzó a hablarle. Mientras Cho estaba ocupada mirando a Cedric, Sabrina vertió las tres gotas en la copa de jugo de la francesa. Ya estaba listo. Y estaba dispuesta de separar a Cedric de Chang.

Gracias Cedric, ya está!- lo toma de la mano, cosa que hace que sus mejillas se tiñan a un leve rosado.
Vamos...- y miraba de forma extraña a Cho.
***



Mientras tanto, a Draco casi le agarra un ataque al hígado cuando Cecille lo tomó de la mano. ¿Era que se estaba enamorando? ¿O que la muchacha le daba unas terribles ganas de vomitar? Cualquier cosa podría estar pasando.

Cecille condujo a Draco por un pasadizo que sólo ella conocía, y ambos se sentaron detrás de una columna de mármol. Entonces la francesa habló.

Dgaco, paga que quegías citagme?-
Bueno...yo ...yo quería...- a Draco no se le ocurría nada para inventar.
Vamos, no seas tímido...- insiste Cecille.
Yo...yo...quería decirte...- no se le ocurría nada.
¿Decigme?-
De pronto la campana de hora de Clases suena en todo el castillo. Draco se levanta de repente y le dice a Cecille que deberían volver. La chica accede, algo apenada y conduce a Draco al final del pasadizo.

Cuando llegan todavía nadie se había levantado. Cedric había vuelto a su mesa de Hufflepuff, aunque seguía mirando de forma extraña a Cho Chang. La chica también lo miraba. Hasta que sus ojos se encontraron...

Sabry miraba la escena desde la mesa de Sly, sin poder creerlo. Joanne la calma.

Sabrina, estás celosa por algo?-
Yo, Celosa? Ja!- y evita la mirada de su amiga, pendiente en los movimientos de Cedric y Chang.
En eso llegan Cecille y Draco. El chico, que estaba medio pálido (mas que de costumbre) le hace señas a sus amigos, queriendo decir "Ya está?"; Sabrina lo entiende y mueve la cabeza de arriba abajo. El chico suspira y se sienta.

Ya puedes irte Cecille- mirando a la francesa, que se había quedado parada esperando una respuesta.
Enfadada, Cecille se sienta junto a Cho nuevamente. No tenía hambre, pero toma un trago largo, hasta el fondo de su jugo de calabaza. De repente, empieza a toser.

La banda, desde Slytherin, comienza a cantar victoria.


18: "Verdades Consecuentes"

Albus Dumbledore se levanta de su asiento. Minerva Mc Gonnagall lo sigue por detrás, a la vés que los profesores observan la escena. Cho casi cae de la silla y Cedric deja de mirarla. Draco y Bradley casi estallan de una carcajada, y a Joanne le costaba mantenerse seria. Sabrina no sabía si reír o simplemente mirar.

Cecille Dumbledore estaba padeciendo un ataque de tos. Su abuelo se acerca a ella y la lleva a la enfermería.

¿Draco, no le pasará nada verdad?- pregunta Sabrina, la única preocupada de la banda.
Naa! Son efectos de la Poción nada más. Además, no me vas a decir que te preocupa!-
No Draco, ella no, pero una vez que diga toda la verdad dirá también que nosotros le dimos la Poción, UNA POCIÓN PROHIBIDA, y nos castigarán!-
Por primera vez, Draco Malfoy no había pensado en eso. Y se quedó callado.

***

Cecille, ¿estás bien querida?-
La francesa abre los ojos. Todo se veía borroso, y sentía que no había tomado líquidos desde hace mucho. A su lado estaba su abuelo, y Madam Pomfrey le estaba sacando el termómetro.

Cecille, ¿estás bien? - repite Dumbledore.
Si....estoy bien.- débilmente.
La chica se levanta y, acompañada por su abuelo, va hacia la mesa nuevamente. Al verla llegar, todos la miran. Ella evita sus miradas.

¿Y ahora?- pregunta Bradley.
Ahora hay que esperar que tome un poco más de jugo del mismo vaso, y estará lista.-
Naturalmente, como Cecille tenía la garganta seca, toma el vaso con el pulso nervioso y acaba la Poción. De repente, el vaso se le cae de la mano, y se estrella contra el piso con un ruido ensordecedor, que resuena en todo el lugar. El hall entero, que estaba en barullo, queda en medio del silencio. Dumbledore se levanta de nuevo, preocupado.

Cecille, ¿qué ha pasado?-
Es hora de actuar.- Draco se levanta de repente, la vista de todos pasa de Cecille a él.- Profesor Dumbledore, debo decirle algo, que es urgente.-
Quédense aquí chicos.- Sabrina se levanta y va hacia Albus, junto a Draco.- Por favor, director, es muy importante que nos escuche.-
Cecille seguía pálida.

En éste momento, Stewart?-
Así es, pero la necesitamos a ella también.- levanta a Cecille.- podríamos hablar en otro lugar?-
Dumbledore mira profundamente a Sabrina a través de sus anteojos de media luna y se acaricia la barba. Parecía que podía predecir lo que iba a suceder.

Vamos, Cecille.- dijo finalmente, y siguió a Sabry y a Draco hasta la Sala de Profesores.
Una vez allí, se sentaron y Dumbledore. Preguntó que ocurría. Cecille seguía con la vista perdida. Draco le explicó al profesor que Cecille tenía algo que decirle, así que sacó la varita y dijo "Verdarum!". En ese momento, la francesa se para, pero como si no pudiera actuar por ella misma. Entonces Draco habla.

Cecille, es verdad que le has mandado cartas de amenaza a Sabrina?-
Sí, es verdad.- su abuelo la mira, sin poder creerlo.
Y también es verdad que agrediste a un muchacho de Hufflepuff y a una chica de Ravenclaw, para buscar popularidad entre algunos Slytherins?-
Sí, es verdad.-
Entonces reconoces tus faltas y que no tienes nada que hacer aquí, en Hogwarts?-
Sí, es verdad. Pero también es verdad que ustedes me hicieron tomar la Poción Multijugos.-
Dumbledore se levanta de su silla.

Poción Multijugos?-
Así es.- contesta la chica.
Sabrina se queda estupefacta. Draco comienza a temblar. Mc Gonnagall se levanta.

Esos serían unos 25 puntos menos para cada integrante de Slytherin que haya contribuido con la Poción. Cecille - comienza la profesora- quienes te dieron la poción?-
Draco Malfoy, Sabrina Stewart, Bradley Parkinson y Joanne Damon.-
100 puntos menos para Slytherin...y es el final del año.- Mc Gonnagall se pone seria- es mejor que se vayan.-
Pero, y Cecille? Y todo lo que ha hecho?- insiste Draco.
Yo me encargaré de ello, señor Malfoy.- Dumbledore mira a Draco- peor le haré a mi nieta una última pregunta.- Cecille, has visto alguna vez a Lord Voldemort?-
Mc Gonnagall queda completamente helada al oír ello. Sabrina se agarra de Draco para no caerse y el mismo Malfoy casi se cae sobre la profesora.

Si, así es abuelo.- contesta tranquilamente, a efectos de la poción.
Dumbledore se levanta, le dice algo que Sabry y Draco no pudieron escuchar a Minerva y se marcha con Cecille.

Bueno, Stewart, Malfoy, pueden marcharse. Me ocuparé de quitarle 100 puntos a su casa, pueden ir y por ésta vez, no los castigaré por hacer algo indebido.- entonces los saca de la Sala y cierra la puerta.
Sabrina y Draco se alejan, algo conformes por haber logrado su propósito, y se reúnen con Joanne y Bradley. Estos habían quedado solos en el Gran Salón, esperando a Draco y Sabrina. Y Cuando éstos llegaron, se estaban....besando? No podía ser. Pero así era, se estaban besando!

Ejem!- dice Draco, y Joanne y Bradley se separan.
Bradley estaba mas rojo que el cabello de los Weasleys, y Joanne se comía las uñas.

Oh, debían de habérnoslo dicho!- Sabrina se acerca a sus amigos.
Bueno, como les fue con Cecille?- dice Joanne para cambiar de tema - la atraparon?-
Bien, aunque nos quitaron 100 puntos, no ganaremos la Copa.. pero Dumbledore se la llevó, en fin, la echarán. Lo logramos, verdad Draco!-
Eso creo...- mira con enfado a Sabrina - pero perdimos la Copa! No tenemos ningún motivo por el cual festejar...
Draco, podrías dejar de quejarte, por una vez en la vida?- Sabrina se va a paso ligero. Joanne la sigue.
Draco y Bradley se quedan en el solitario Gran Hall.

Estan locas! Como sea Brad, que pasó con Jo?-
Pero Bradley no podía hablarle. Ni siquiera podía levantarse de su silla, de lo colorado que estaba.


Capítulo 19: "La Banda de Gryffindor"



Había pasado una semana desde que Cecille confesó toda la verdad. Pero la francesa realmente había dejado su huella en Hogwarts: porque, aunque no puedan creerlo, ni esa misma persona de la que estoy hablando, alguien se enamoró de ella. Porque, a pesar de ser insoportable, manipuladora, tal vez malvada, era simpática, y con su cabello liso y castaño hasta la cintura y sus ojos color miel no dejaba mucho que desear para los chicos... pero el chico que se enamoró de ella no era el "galán", por lo menos para las demás. Pero para Cecille era un sueño. Y aquel sueño se hizo realidad.

Vamos Draco! No me vas a decir que te gusta Cecille!-
Brad...te lo diré una vez más, cuanto más esté calmado, mejor...me gusta Cecille- dice el muchacho, con palabras bastante claras.
En ese momento llegaron las chicas, justo para escuchar aquellas palabras, que venían de no se donde, tal vez el jardín fantástico del que todos hablaban que no existía. No, venían de la boca de Draco Malfoy.

Que dijiste Draco?- Sabrina va con paso ligero hacia su amigo. Joanne la sigue por detrás, entre risas.
Que me gusta Cecille.- muy calmado.
Oh, bueno...-
Draco se marcha, para encontrar a la francesa y confesar. Sabrina seguía parada, estupefacta. Si se descuidaba, se le iba a abrir la boca. Tenía los ojos desorbitados.

Bueno... parece que Brad y yo no somos la única pareja en Hogwarts...-
Parece...- contesta Sabrina, y se va hacia la Sala Común.
* * *

Dos noches adelante, la banda se reunió con Dumbledore y su nieta. Draco ya le había dicho todo, y la francesa estallaba en felicidad.

Bueno, quiero agradecerles por mostrarme que le estaba ocurriendo a mi nieta. Sí, les sacamos 100 puntos, pero la selección es mañana, y espero que por una vez la casa Slytherin pueda estar feliz a pesar de su derrota por su logro, queridos amigos. Pero no confío mucho en ello ya que los Slytherins lamentablemente, y por culpa de su fundador no saben perder. - Albus mira a la banda a través de sus curiosos anteojos de media luna.
Profesor, ¿Que le ocurría a Cecille?-
Buena pregunta Damon. - cierra la puerta cuidadosamente -. Recuerdan que les dije que Cecille había ido a Durmstrang? Bueno, una vez allí Lord Voldemort - al decir esto, todos se sobresaltan, y Bradley se tapa los oídos- lo siento, el Innombrable la poseyó. Entonces, como sabía que estaban ocurriendo cosas raras por allí la traje a Hogwarts. Pero no imaginaba que era tan grave. Entonces durante todo el año ella obedeció las órdenes de Voldemort - vuelven a sobresaltarse- digo, el-que-no-debe-ser-nombrado, y por eso, Sabrina revisó tus cosas -.
Pero, director, ¿Qué querría el Innombrable de mí?- dice Sabrina, temerosamente.
Déjame contestag a mi, abuelo. Sabgina, ahoga que están tus amigos y mi abuelo puedo deciglo. Puedo decig que tu padge mugió asesinado pog Él. - Draco mira a Sabrina, Bradley y Joanne intercambian miradas de pánico, y Dumbledore no dice nada.- Natugalmente mi abuelo ya lo sabía, pego paga el Innombgable quedó inconcluso. Él quegía acabag con tu familia entega. Pego tu padge no lo pegmitió. Y tal vez te busque a ti, y Sabgina, lo siento, siento habeg sido pagte de esto, me quedagé en Hogwagts, y si necesitas ayuda, sabés que estoy a tu disposición.- la francesa se vuelve con su abuelo.
Oh...yo...- por primera vez en público, Sabrina echa a llorar.- Yo... No lo sabía...¿Aún me sigue buscando?-
Cecille, llévatelos, Sabrina y yo debemos hablar.- La muchacha se marcha junto a Joanne, Bradley y Draco.
Una vez allí, Dumbledore se sienta y mira durante un rato a Sabrina.

¿Sabes? Yo conocí a tu padre. El fue a Gryffindor, y es muy raro que tu seas Slytherin. ¿Pero sabes que creo? Que tu estás en Slytherin porque el destino lo pidió. Pidió a una joven muchacha que pueda enseñarles a todos que lo importante es el logro, y si se llega a algo más poderoso es un motivo más para festejar. Pero si se sabe que se llegó a realizar aquel logro tan importante, que en éste caso es luchar para desenmascarar al Señor de Las Tinieblas, el logro es máximo. Así que aunque no ganaran la copa, quiero que estés feliz. Porque nadie podría estar más orgulloso de ti que tu padre.-
Sabrina se queda parada, sin saber que decir. Pero entendía todo lo que Dumbledore le había dicho y accedía totalmente, es más, creía lo mismo. Dumbledore prosiguió.

Tu padre, Steven era uno de los mejores amigos del padre de Harry Potter, James. - Sabrina se sorprende -. Siempre andaban juntos con su banda de Gryffindor, Remus Lupin, Peter Pettigrew, Sirius Black... hacían de todo. Eran la cabecera y el centro de atención. Así como La Banda de Slytherin.-
Como quién?-
Como ustedes Sabrina.- Dumbledore se levanta - será mejor que te vallas a dormir, es muy tarde y mañana por la mañana entregaremos la Copa. Diles a tus amigos que preparen sus maletas, mañana al mediodía el Expreso saldrá hacia la estación King´s Cross.-
Sabrina se levanta y, acompañada por su director se dirige a la habitación de las chicas. Tenía mucho en que pensar, peor en ese momento, sólo quería dormir, ya que mañana mismo se reuniría con su madre y su hermano en la plataforma 9 ¾.


Capítulo 20: "Reencuentros"

¡¡¡Ultimo Capítulo!!!

Esa mañana todos estaban reunidos en el Gran Salón, esperando. No esperaban desayunar: sino los resultados de quién ganaría la Copa. Pero en Slytherin ya se había corrido el rumor de los curiosos y misteriosos 100 puntos que habían perdido. Algunos dijeron: "100 puntos menos de un día para el otro? Como pasó eso!" y cuando se enteraron por las malas lenguas lo de Cecille y el valor de la Banda, se enfadaron más que nunca. Les mandaron cartas con maldiciones, amenazaron con pegarles o también con no hablarles nunca más, en fin, así son los Slytherins... Pero no todos. La banda era un ejemplo.

Cuando llegaron al Hall y se sentaron, toda la mesa los miro con cara desagradable. Pansy Parkinson, que estaba detrás de Draco susurró: "Oh, no ganaremos la Copa... es que tenían que ser tan estúpidos!". Draco no volteó, estaba demasiado feliz por estar junto a sus amigos y su novia. Todos estaban listos, y cuando acabaron de desayunar, Dumbledore se levantó.

Éste fue un gran año para el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería...- comenzó - y sé que muchos de ustedes han aprendido las verdades de la Magia, y que no es algo para jugar. - miró a los de primero -. Esta copa es entregada por puntos, no por el logro. Estoy seguro, que todos consiguieron ese logro, y deberían estar orgullosos.- detiene su mirada en la Banda -. Lamentablemente no hay una Copa para todas las casas, que sería lo debido, pero pasaré a lo importante: La Copa de Las Casas de éste año es para GRYFFINDOR!- concluyó.
La mesa entera de Gry se levanto haciendo un ruido sonoro con sus sillas, y cada uno de los alumnos se quitó el sombrero puntiagudo y lo lanzó en el aire. Esto fue todo un espectáculo. Ravenclaw había quedado en segundo lugar, Hufflepuff en tercero y Slytherin en cuarto, y esa era la razón de la amargura en la mesa de Sabrina y sus amigos. Pero, una parte de aquella mesa, la parte central, brillaba. Era como una luz que venía de no se donde. Cecille, Draco, Joanne y Bradley reían. Y reían. Lo habían logrado. Estaban en cuarto lugar, y no les importaba. Porque a pesar de todo, el-que-no-debe-ser-nombrado no se había salido con la suya, lo habían impedido. Y a Sabrina le hubiera gustado estar en ese momento, pero prefirió ir a los terrenos a caminar un poco. Iba a sentarse bajo el árbol frente al lago, donde acostumbraba leer. Pero al llegar, el árbol ya estaba ocupado. Cedric Diggory y Cho Chang estaban...besándose. Sabrina volteó, no quiso presenciar aquella escena. Y cuand! o estaba volviendo a Hogwarts, se choca con Harry Potter.

Sabrina, que haces a...?- Pero Harry se detiene al ver a Cho y a Cedric.
Vaya...- mira a Sabrina - Te gustaba Cedric verdad?-
Sí, como sabías?-
Lo supuse- contesta.
Y a tú te gusta Cho?-
Si, como .....?-
(lo interrumpe) Lo supuse.- Sabrina y Harry se ríen.
Sabrina decidió que debía entrar al castillo con sus amigos, así que se despidió de Harry. Pero cuando se estaba alejando, Harry susurra para que Sabry no lo escuche: "ME GUSTABA".

* * *

Eran las 2:00 PM y el Expreso estaba por irse. Miles de alumnos alborotados estaban ansiosos por volver a sus casas. Joanne y Bradley ya se habían subido al tren, y estaban esperando a Draco, Sabrina y Cecille, cuando estaban por subir Sabrina se detiene.

¿Qué pasa Sabgy?-
Nada Cecille, sube con Draco, yo ya los alcanzo.-
De acuegdo.-
Draco mira extrañado a Sabrina pero accede y sube al tren.

Sabrina se dirige a donde estaban Ron Weasley, Hermione Granger y Harry Potter. Se acerca a ellos.

Eh, Hermione, creo que debemos irnos.- dice Ron, cayendo en la cuenta.
Si, vamos. Nos vemos Sabrina!- dice amigablemente, como nunca un Gryffindor le había dicho a un Slytherin. Los chicos se alejan y dejan a Harry y a Sabrina.
¿Sí?- pregunta Harry.
Harry, sólo quería agradecerte lo del Mapa del Merodeador, aquí está, sin un rasguño, y en blanco.- se lo entrega.
Harry toma el mapa y lo guarda en la mochila.

No fue nada.-
Entonces suena el silbato. El tren definitivamente se estaba marchando.

Bueno, vamos! O lo perderemos!- dice Sabrina.
Sabrina, espera.-
La chica se detiene y espera. Harry va y le toma la mano.

Subamos juntos-
Y Sabrina y Harry subieron y se reunieron con sus amigos, todos en el mismo compartimento.

* * *

Ya se veían los edificios de Londres, y el tren estaba aminorando la marcha. Ya se habían quitado las capas negras con el escudo de Hogwarts y estaban esperando para bajarse. Al llegar, Sabrina se despidió de sus amigos. Se reencontró con su hermano, a quien le dio un fuerte abrazo, y con su madre, quien lloraba. Vio que Bradley abrazó a su hermanita pequeña, Catherine, y que Joanne estaba con Celeste, su hermana mayor. Mientras tanto, Draco hablaba con sus padres, Narcisa y Lucius. Y quiso ver como estaba Harry. El muchacho se reúne con un hombre gordo y bajo, con bigote y con una mujer alta y flacucha, con el cuello dos veces más largo de lo normal. Sabrina se afligió y pensó: "Harry, el año entrante, nos reencontraremos..." Y junto a su madre y Thomas, se fueron a su casa más contenta que nunca. Contenta, por sus amigos. Contenta, por haber conocido a un hombre noble, que conoció a su padre. Ese hombre justo, era Albus Dumbledore. Y sabía que podía confiar en él, como él! confió en ella con Cecille. Se arriesgaron, y lo mejor de todo es que no salió todo tan mal. Mejor dicho, no salió nada mal.

Hogwarts había sido un nuevo desafío, uno que sobrepasó a su imaginación.
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2023-02-27

 

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