La bruja Granger - Potterfics, tu versión de la historia

 

 

 

1586 Inglaterra

En un juzgado, un juezle decía a una chica:

−Cassandra Granger teacusamos de brujería, se te condena a la hoguera, mañana morirás. −Y miro a losguardias. −Llevárosla, pero sobre todo no le quitéis los grilletes.

−No señor. −Cogiendo ala bruja por los brazos que los tenía esposados detrás de la espalda se lallevaron de nuevo a su celda.

Allí la chica aunquetenía los grilletes puestos y no podía usar su magia poderosa, podía hacerotras cosas, sentándose en el suelo cerró los ojos y se puso a murmurar, sabíaque al día siguiente moriría que nadie la salvaría, pero era lo que habíadecidido, que nadie de su aquelarre la fuera a salvar.

A ella no le importabamorir, no tras haber vengado a su madre y saber que sus compañeras protegeríana su pequeña hija, ahora era la única que importaba, ella tenía que seguir sulegado, ser una bruja poderosa y no ir a esa escuela a la que todos los magos ybrujas iban, hogwarts, no sabía quien la había creado pero si pensaba quepodían hacer magia poderosa usando solo una varita es que no sabían bien debrujería.

 

Al día siguientecuando ya el sol estuvo en lo más alto, la colocaron en medio de la plaza delpueblo encima de muchas ramas y troncos.

−Cassandra Granger,por realizar actos satánicos y actos prohibidos hoy morirás quemada.

Antes de morir lachica que no tenía más de 18 años les dijo: −Hoy moriré pero algún día volveré,y vuestros hijos me temerán, como vosotros me teméis.

−¡Que muera! −Le gritoun hombre.

−Muerte a la bruja. −Gritaronmuchos más.

Un hombre acercandouna antorcha a las ramas más bajas las incendio y pronto las llamas se fueronextendiendo y no tardaron mucho en escuchar los gritos de Cassandra al morirquemada.

Batalla final hogwarts

Hermione iba caminandopor el castillo medio en ruinas, lo que un día fue su escuela, un hermosocastillo medieval ahora se había convertido en un campo de batalla, mortifagoscontra la orden del fénix y todo aquel que no quisiera seguir las reglas deVoldemort, señor tenebroso contra Harry, una lucha que se llevaba a cabo desdeque su mejor amigo era solo un bebe de apenas un año.

Ella esperaba que esanoche todo terminara y que por fin la paz llegara a Inglaterra que bien se lomerecían.

Tras pasar por unaesquina se encontró con Malfoy, Nott y Zabini, sus ex compañeros de slytherinal verla se quedaron parados mirándola.

−Granger. −Draco dioun paso en su dirección.

−¡No! −Hermione leapunto con la varita aunque solo quería salir huyendo, eran tres y ella solouna ni de coña podría con ellos. −No te acerques, sois mortifagos.

−¿Piensas que te vamosa atacar? −Le pregunto Theo.

−Sois mortifagos. −Ledijo otra vez.

−Si te quisiéramosatacar ya lo hubiéramos hecho. −Le dijo Blaise. −Ni aunque seas la chica másinteligente de nuestra generación puedes contra los tres juntos.

−¡Lo sé! −Le grito. −Perosi tengo que morir lo hare luchando, mis amigos me necesitan y no soy ningunacobarde.

−No eres ningunacobarde, eres una estúpida. −Le grito Draco. −¿Qué haces aquí sola? ¿Dónde estánel comadreja y el cara cortada?

La chica lo mirofuriosa. −No les llames así. −Le grito de nuevo. −Ron esta con su hermano, Fredha muerto esta noche y Harry

−¿Y el cara cortada? −Lepregunto impaciente Draco.

 

−No lo sé, hace ratoque no se dé él, y no le llames cara cortada. −Y lo apunto con la varita. −Esmi mejor amigo.

−Un mejor amigo que tedeja sola, vaya amigo más valiente.

−El es mil veces más valienteque tu.

−Tú no sabes nada. −Legrito Draco.

−¡Cállate! No meimporta, tengo que irme. −Y se iba a ir cuando de pronto Bella se acerco,Hermione al verla se puso a temblar más que antes, aun recordaba como la habíatorturado en la mansión Malfoy y le había escrito en el brazo lo de sangresucia.

−Vaya, vaya quetenemos aquí, una sangre sucia. −Le dijo la mujer y le apunto con la varita yantes de que nadie pudiera decir nada le lanzo un avada kedabra.

Los slytherin al ver aHermione morir, no supieron que hacer, aunque ellos eran mortifagos jamásquisieron que ella muriera.

−¿A qué esperáis? −Lespregunto Bella. −Tenéis cosas que hacer.

−Si tía. −Le dijoDraco y mirando una última vez el cuerpo sin vida de Hermione se fueron.

No mucho tiempodespués, en el patio la resistencia se había reunido y se encontraban delantede los mortifagos.

Harry estaba delantede todos, como queriéndolos proteger, pero sabía que no sería fácil, losmortifagos no solo eran más sino también adultos que llevaban muchos añosluchando, en cambio el y sus compañeros eran niños de escuela y los pocosadultos que quedaban vivos se encontraban intentando curar a los heridos.

−Harry. −Ron lo llamo.−¿Dónde está Hermione?

El chico lo miro. −Nolo sé.

−Está muerta. −Le dijouna voz de pronto del bando del enemigo.

Al escuchar eso, losdos amigos miraron a los mortifagos.

−¿Quién ha dicho eso?

−Yo. −Le dijo Bellaque se estaba riendo. −He matado a la sangre sucia de Granger.

−¡Mentira! −Grito Ron.−Ella es la más inteligente, la mejor de todos.

−Es verdad Weasley. −Ledijo Draco. −La ha matado, nosotros estábamos delante.

Harry al escuchar quesu mejor amiga estaba muerta, se quedo en shock, jamás pensó que esa nochematarían a Hermione a su amiga, a su hermana del alma.

No solo Harry y Ron sequedaron en shock, sino muchos otros que habían conocido a Hermione, ella nomerecía morir, no alguien como ella.

Tras esa noticia nadiesupo qué hacer, y los mortifagos se divertían con el shock de sus enemigos, depronto los mortifagos empezaron a desaparecer los que iban quedando se miraronentre sí.

−¿Dónde están? −Lepregunto Voldemort a Bella.

−No lo sé amo.

−Yo lo sé. −Se escuchode pronto.

Esa voz erainconfundible, y todos vieron que Hermione se acercaba.

−Tu estas muerta. −Legrito Bella. −Yo te he matado.

−Pues yo no me veo muerta.−Le dijo la castaña y acercándose donde estaba Harry le sonrió. −Ahora teenseñare el mejor truco de todos, magia potagia.

−Hermione. −El morenola abrazo. −Estas aquí.

−Estoy aquí, y no soloyo. −Y miro a Ron. −Magia potagia. −De pronto apareció Fred vivo que hasta unossegundos había estado muerto en el suelo del gran comedor.

Los Weasley al ver aFred lo abrazaron y George se puso a llorar al ver a su hermano gemelo vivo.

Hermione miro a sumejor amigo. −Harry magia potagia. −Y tras decir eso, muchos empezaron aaparecer.

−Padrino. −Harry alver a Sirius se olvido de todos y se acerco. −Estás vivo.

 

El hombre lo abrazo. −¿Cómo?

−No lo sé. −Y miro aHermione. −Lo estás haciendo tú, ¿no? ¿Cómo puedes hacer aparecer a tantosmuertos?

−Magia potagia, mira. −Yseñalo a dos personas muy especiales que llevaban muertos muchos años. −Allí estátu deseo más importante.

−Papa, mama. −Harry alver a sus padres vivos, se acerco y se puso a llorar. −Estáis aquí.

Mientras Harry estabaabrazando a sus padres, Hermione miro al bando enemigo. −También tengo unasorpresa para ti, Voldemort. −Y de pronto apareció Dumbledore.

El hombre al ver a suantiguo profesor vivo, no supo que cara poner.

−Tom. −Albus lo miro. −¿Hastadónde llega tu ambición? ¿A cuántos mas tendrás que matar para sentirtecompleto?

−¡Cállate! −Le gritoel hombre.

−No Tom, es hora deque esto termine de una vez por todas.

−Bella. −Hermione lamiro. −Para ti tengo también una sorpresa, más bien dos. −Le dijo la chica. −Laprimera es esta: −Y de pronto aparecieron cuatro hombres.

−Padre. −Bella miro auno de ellos.

−¿Bella que estápasando?

Hermione lo miro. −Usteddebe de ser el señor Black, ¿verdad?

El hombre asintió. −SiCygnus Black ¿y tú eres?

−Hermione Granger,hija de muggles, su querida hija me ha matado. −Y miro a Bella. −¿Por qué no lecuentas a tu padre todas las cosas feas que has hecho? Incluido matar a la hijade tu hermana Andrómeda. −Y miro al director de hogwarts. −Profesor Dumbledorees hora de que cuente la verdad sobre Tom.

−¿Qué verdad? −Preguntaronmuchos.

−La verdad de queVoldemort, no es un sangre limpia como ha hecho creer a todos, es un mestizo.

Ante eso muchos sequedaron parados.

Hermione miro aDumbledore de nuevo. −Profesor, no espere a que Harry le saque de este problemaporque no solo es suyo, es de todos.

−¿Albus? −Un hombre lomiro. −¿Qué significa todo esto? ¿Por qué hogwarts está en ruinas?

−Charlus, yo

Hermione lo miro. −¿Quiénes usted?

−Charlus Potter. −Ledijo el hombre.

Ante eso la castañasonriendo grito. −¡Harry!

−Herms. −El chico queiba de las manos de sus padres se acerco. −¿Qué pasa?

−Tu abuelo. −Y señaloal moreno. −El dice que se llama Charlus Potter.

Antes de que Harrypudiera decir algo, James se acerco al hombre. −Papa. −Y lo abrazo.

−¿James?

−Si papa. −Y seabrazaron.

−Bueno este se estáalargando mucho. −Les dijo Hermione. −Así que como el profesor Dumbledore noquiere decir nada, creo que se ha quedado en shock o algo así, pero esentendible, yo diré todo. −Y miro a los mortifagos que quedaban. −Vuestroquerido señor no es más que un simple mestizo, su madre sí que era ladescendiente de Slytherin Merope Gaunt pero su padre es un muggle normal ycorriente sin poderes, se llama Tom Riddle, lo podéis encontrar en elcementerio de pequeño Haggleton, el mismo lo mato, y hace muchos años elprofesor Dumbledore saco a Tom de un orfelinato muggle donde lo llevaron cuandosu madre murió. −Y mientras todos se hacían a la idea, Hermione miro a Draco. −Malfoyte voy a dar dos opciones, la primera es pasarte todo lo que te queda de vidaen Azkaban o volver junto a tus abuelos. −Y miro a un hombre rubio. −Usted debede ser el señor Malfoy.

 

−Abraxas Malfoy.

−Es idéntico a su hijoy nieto y quiero decirle que han sido unos chicos muy malos son mortifagos.

Ante eso Abraxas miroentre los mortifagos y aunque era de noche, no tardo mucho en reconocer a suhijo. −¿Lucius?

−Padre.

−¿Qué haces siendomortifago? −Tras un segundo dijo: −Mejor no me lo digas, ven aquí.

El hombre haciendocaso a su padre se le acerco.

−Lucius cuandolleguemos a casa hablaremos seriamente. −Y miro a Draco que lo había seguido. −Asíque tu eres mi nieto, veo que mi hijo no te ha enseñado bien las cosas, contigotambién hablare.

−Como digo las cosasse están alargando mucho así que yo lo terminare de una vez por todas. −Lesdijo Hermione y miro a Voldemort. −Adiós Tom, ahora te reunirás con un amigo mío,los muggles lo llaman el diablo, dale recuerdos de Granger. −Y tras decir eso,Voldemort empezó a deshacerse como si fuera ceniza.

Cuando Voldemorttermino de desaparecer, Hermione miro al resto de mortifagos que quedaban. −Avuestros compañeros los he enviado a Azkaban a sus celdas, vosotros iréis a lasceldas del ministerio. −Y antes de que alguien pudiera decir algo,desaparecieron menos Bella.

Hermione miro Cygnus. −SeñorBlack, su hija merece estar en Azkaban, por toda la gente a la que halastimado, pero no la llevare yo, espero que haga lo correcto. −Y miro a sumejor amigo. −Harry tengo que ir a buscar a mis padres.

−Ves, pero luego mecontaras como haces todo esto, ¿y como estas viva tras morir?

−Te lo contare, perocomo dices será luego. −Y miro a Dumbledore. −Su hermana está viva, muchos queno tuvieron que morir están vivos. −Y miro a Sirius que estaba al lado de Lily.−Sirius, Remus y Dora han muerto esta noche, pero ya han revivido, como tuhermano. −Y miro a Harry de nuevo. −Le tienes que contar la verdad sobreRegulus.

−Se la contare, ahoraves a buscar a tus padres, hace un año que no los ves.

−Es verdad, mispadres. −Antes de que alguien pudiera decir o hacer algo, Hermione seapareció.

Cuando la castaña sehubo ido, nadie supo que hacer hasta que Remus se acerco a sus amigos de lainfancia.

−James.

El chico lo miro. −¿Remus?

−Si James. −Y loabrazo.

−Rem, esa chica hadicho que habías muerto.

−Y lo estaba, pero depronto mi corazón ha vuelto a latir.

−¿Alguien puedeexplicar que está pasando aquí? −Pregunto un hombre de pronto.

Charlus que estaba allado de su nieto lo miro. −Orión, tú no eres el único que quiere saber quépasa. −Y miro a Harry. −Pero será en otro momento. −Y le sonrió. −Yo soy tuabuelo y viviremos juntos, ¿Qué te parece?

−Me gusta la idea. −Yle sonrió.

−Estupendo. −Y miro asus amigos. −Nos vemos pronto, ahora tengo que llevar a mi familia a descansar.

−Charlus. −Una mujermorena se acerco. −¿Eres tú?

El hombre al verla soltóa Harry y la abrazo. −Dorea estas viva.

−Es tu abuela. −Ledijo Lily mirando a su hijo, a la chica de 21 años le había costado hacerse ala idea que su bebe ya no tenía un año, sino 17 a punto de cumplir los 18, perosiempre había sido rápida de mente y lo único que le importaba es que estabaviva.

James se acerco a sumadre. −Mama.

Dorea dejando deabrazar a su marido lo miro. −¿James?

 

−Si mama. −Abrazándolaescondió la cabeza en su cuello. −Te he extrañado muchísimo.

−Ahora nos iremos acasa. −Les dijo Charlus y miro a sus amigos. −Darme dos días y nos reuniremosen el ministerio.

−No más de dos días. −Ledijo Orión.

−No más. −Le prometióCharlus y miro a su familia. −¿Nos vamos?

−Sí. −Y la familiaPotter se fue.

Abraxas miro a su hijoy nieto. −Nosotros también nos vamos.

−Falta mi madre. −Ledijo Draco.

El hombre mirando a sualrededor vio que Narcisa se había acercado a Cygnus. −Padre.

El hombre la miro.−Contigo también hablare, pero será en otro momento. −Y miro a Bella. −Aunqueme duela mereces un castigo por todas las cosas que has hecho.

−Tu odias a losmestizos e hijos de muggles, así que no me pidas explicaciones, solo he seguidolo que tú sigues.

−Bella yo jamás teenseñe a matar a tu sobrina ni a lastimar a alumnos de escuela, vamos para casamañana a primera hora estaremos en Azkaban. −Y antes de que pudiera decir algo,le cogió del brazo y se fueron.

Poco a poco lasfamilias que se iban reuniendo se iban marchando.

Hermione llego aAustralia y se puso a buscar a sus padres, y aunque le costó algunos días porfin los pudo encontrar, al verlos se puso a llorar y la gente que pasaba por sulado se preguntaba que pasaba, incluso algunos se habían acercado pero llorabatan fuerte que no había podido responder.

Cuando por fin se pudotranquilizar, se pregunto cómo les devolvería la memoria, no tenía a ningúnmedimago allí, hasta que recordó que había devuelto a la vida a mucha gente asíque devolverles la memoria no sería muy difícil.

Tras devolverles lamemoria les explico en parte lo que había pasado, lo que la habían matado se loguardo, no quería preocuparles más de lo que ya estaban.

Al principio losGranger estuvieron muy enfadados cuando supieron lo que su hija les había hecho,hasta que entendieron que ella solo lo había hecho por su bien, por suseguridad y ahora que la paz había vuelto al país, esperaba que volvieran a seruna familia.

Una semana más tarde,la familia Granger terminaba de poner sus cosas en orden en Australia y volvíaa Inglaterra.

Después de recuperarsedel jet lag, los adultos miraron a su hija.

−¿Herms que harás hoy?−Le pregunto su madre mientras desayunaban.

−Creo que me pasarepor el ministerio.

−¿Quieres ver losjuicios?

−No sé si habránjuicios, pero quiero ver como están las cosas, además tengo que ir mirando losestudios para el año que viene, aun no sé lo que quiero hacer.

Ante eso los adultos ledieron permiso.

−Herms puedes ir, peropronto en casa.

−Antes de las cinco estaréaquí.

−Nosotros veremos quetal la clínica y luego nos iremos a ver a tus abuelos, pasaremos dos semanasallí de vacaciones.

−Entonces no tardare yme pondré con la maleta.

−Nosotros tampocotardaremos, cuídate.

−Lo hare. −Despidiéndosede sus padres, ella recogió la cocina y se fue al ministerio.

Al llegar vio quehabía mucho alboroto, como pudo llego al principio de la gente y vio que setrataba del juicio contra los Malfoy y justo acababan de empezar.

Entrando en la sala notardo mucho ver a Harry que se encontraba a un lado con sus padres, acercándoselos saludo.

 

−Buenos días.

Harry al verla sonrió.−Buenos días Hermione, me alegra mucho verte, ¿has encontrado a tus padres?

−Sí, se enfadaronmucho, pero ya todo está arreglado, esta tarde o mañana me voy de vacacionesasí que quería venir antes para ver como están las cosas.

−Pues ya lo ves. −Ledijo el chico. −Están procesando a los Malfoy.

−De eso me ocupo yo. −Sonriéndolese acerco al que parecía el fiscal y le dijo: −Tengo que hablar con el juez.

El fiscal se la quedomirando. −¿Y tu quien eres?

−Hermione Granger.

−¿Y para que quiereshablar con el juez?

−Deja de hacer tantaspreguntas, odio que lo hagan. −Mirándolo mal se acerco al centro donde seencontraban Draco y Lucius.

Al ver a la chica acercándoselos aurores se quisieron acercar hasta que la castaña los miro y les dijo: −Vosotrosno os mováis. −Y se convirtieron en estatuas, ante eso la sala se quedo paraday Hermione sonrió, eso de ser un poquito mala no estaba para nada mal.

−¿Quién eres tú? −Lepregunto el juez.

−Hermione Granger,señor y vengo a hablar en nombre de los Malfoy.

Ante eso de nuevo lasala se quedo conteniendo la respiración.

−¿Quieres decir que vasa ayudar a los Malfoy?

−Algo así.

−¿Por qué?

−Porque, pues ni ideapero algo me dice que lo tengo que hacer. −Y entonces le dijo: −Ahora escuche yno haga tantas preguntas, el señor Malfoy ha sido un hombre muy malo. −Y miro ala sala. −El siempre me ha despreciado y su hijo bueno el también ha sidobastante malo.

−¿Y eso es hablar afavor de la acusación? −Le pregunto el juez.

−Shhh, que medesconcentra. −Le regaño la castaña y volvió a prestar atención a la sala. −Aunquehan sido malos, Draco lo hizo por sus padres, solo tiene 17 años y tenía muchomiedo, normal si tenemos en cuenta que vivía en una casa con un tipo todo grisy además sin nariz. −Y tembló ante la idea de que un tipo así viviera en sucasa, ni loca le abriría la puerta. −Solo de pensarlo me entran pesadillas. −Ymiro al juez. −Yo que usted dejaría a la familia Malfoy en libertad, además elseñor Abraxas Malfoy se ocupara de que su familia vaya por el buen camino. −Ymiro al hombre que estaba sentado en primera fila. −¿Verdad señor Malfoy? −Yantes de que el hombre pudiera decir algo Hermione miro al juez de nuevo. −Ademástiene tres problemas muy grandes.

−¿Tres problemas?

−Sí, el primero es,las fans de Draco no creo que les guste ver que un chico tan guapo va aAzkaban. -Ante eso los presentes no supieron que decir. −¿Qué? Soy chica hastayo me he fijado, pero eso no es lo importante, lo segundo es, ¿el señor OriónBlack se ha enterado de que su querido primogénito se ha pasado 12 años enAzkaban por un crimen que no cometió y encima lo encerraron en prisión sinjuicio?

Ante eso la salaentera se puso a temblar.

−Ups. −Hermione miroal juez. −Alguien está en problemas, creo que esos son los poderes del señorBlack y está muy pero muy enfadado, creo que hoy van a rodar cabezas, menos malque yo no he hecho nada, ese hombre me da miedo, seguro que hace muchas cosas. −Ymiro a la sala. −Si encierran a los Malfoy en Azkaban tendrán un problema muygrande, se preguntan cómo han revivido tantos de golpe, ahora les responderé hesido yo.

−¿Cómo? −Le preguntoHarry.

 

−Sencillo Harry, miantepasada me ha dado sus poderes.

−¿Tu antepasada?

−Si, CassandraGranger, ella murió en la hoguera, antes de morir hizo un hechizo para que labruja de su familia que los necesitara pudiera llamarlos.

−Pero tú antes no los tenías.

−Es verdad, no los teníapero lo que dijo Bella es cierto me mato y mi antepasada me despertó, ella nocreía en el poder de las varitas así que nunca fue a hogwarts y tenía unaquelarre. −Y miro al juez. −Mi antepasada hizo un trato con el mismo Diablo,puede que no lo conozca pero él es rey de los demonios y para ella o para miahora las puertas del infierno están abiertas, también hizo un trato con lamuerte y puedo hacer revivir a todos los que quiera, eso quiere decir que puedorevivir a Voldemort cuando quiera, así que yo me pensaría eso de enviar a losMalfoy a Azkaban, si ellos van yo lo revivo.

−El ha matado amuchísima gente. −Le grito el juez. −No lo puedes revivir.

−No me grite que yo nole he gritado en ningún momento. −Le dijo Hermione. −Y hago lo que quiero, nose ha dado cuenta ya, además como he dicho tiene problemas más grandes que yo,como el señor Black que aun no ha dicho nada, pero no creo que siga en silenciomucho mas, se está conteniendo, ahora me voy. −Y tras decir eso se acerco aDraco y sonriéndole se acerco a Harry y le susurro: −Tranquilo, jamás lo haríarevivir pero los Malfoy no merecen ir a Azkaban después de que la señora Malfoyte ayudara.

Harry le sonrió. −Eresmala.

−Un poquito. −Y le dioun beso en la mejilla. −Me voy, tengo que preparar la maleta. −Y acercándose aRon también le dio un beso en la mejilla. −Nos vemos en septiembre, se bueno yno juegues mucho a quidditch.

El pelirrojo la miro. −Ytú no revivas a ningún malvado.

−Lo prometo, nosvemos. −Antes de irse miro a la sala. −Sed buenos tengo amigos que osvigilaran. −Y tras decir eso se fue.

Cuando la castaña sehubo ido, la sala se quedo en silencio hasta que el juez toco el martillo e ibaa decir algo cuando vio a Orión levantándose con los ojos llenos de furia.

−Este juicio setermina aquí. −Les dijo Orión y miro al juez. −Quiero inmediatamente unaexplicación de lo que ha dicho esa chica y la quiero ya, o este lugar empezaraa desaparecer.

−Señor Black
−Le dijoel juez.

−Nada de señor Black,quiero una explicación. −Y miro al resto de la sala. −Fuera todos. −Pero nadiese movió. −¡Fuera! −Y ante tal grito muchos se fueron corriendo.

Cuando en la sala soloquedo la familia, Orión miro al juez. −Ahora hable y espero que no se olvide denada, sino usted será el que sea encerrado en Azkaban.



Mientras en elministerio le explicaban a Orión lo que había ocurrido con Sirius, en su casaHermione estaba terminando de preparar la maleta cuando la llamaron.

−¿Herms?

−Mama en mi habitación.−Le dijo la chica.

La mujer no tardomucho en llegar y le dijo: −¿Cómo ha ido todo?

−Muy bien, aunque alfinal no he mirado nada de los cursos ¿Cómo está la clínica?

−No te preocupes poreso, aun te queda tiempo, tu padre se ha quedado terminando de comprobar todo,nosotras haremos las maletas, y ya nos iremos a buscarlo.

−¿Nos vamos ahora?

Jane asintiósonriendo. −Sí, ¿Qué te parece?

 

La chica la abrazofeliz. −Estoy feliz.

−Yo también, ¿meayudas?

−Sí. −Entre las dosterminaron de preparar las maletas, una vez las guardaron en el coche ycerrando bien la casa se fueron a buscar a George.

Una hora más tarde yaponían rumbo a casa de los abuelos de Hermione.

Los Granger vivían enCanterbury, una ciudad al sureste de Londres y a Hermione le gustaba mucho, susabuelos vivían en una casa antigua al lado de un rio.

Al llegar, la chicabajo del coche y tocando a la puerta, esta no tardo en abrirse y su abuelo le sonrió.−Hermione.

−Abuelito. −Y loabrazo.

−Hola mi niña. −Y sonrióa su hijo y su nuera. −¿Qué tal el viaje?

−Muy bien, gracias porrecibirnos.

−Eso ni se dice, mealegra que hayáis venido. −Y miro a su nieta. −Tu abuela está preparando unosdulces.

−Voy. −Y dándole unbeso en la mejilla se fue a la cocina.

−Papa. −George miro asu padre.

−George son unoscuantos dulces, que no le harán nada, no siempre puede estar comiendo sano, esosí que no lo he hará bien, además esta estupenda.

−Está bien. −Le dijoel hombre, sabía que no podría ganar a su padre. −¿Nos ayudas con las maletas?

−Os ayudo. −Les dijoel hombre y cogiendo la maleta de su nieta se la llevo al interior.

Al día siguiente,mientras desayunaban, su abuelo le dijo: −Herms tengo que limpiar labuhardilla, ¿me quieres ayudar?

−Si abuelo.

−Entonces terminemosde desayunar y la limpiaremos.

−Sí. −Y sonriéndole siguiódesayunando.

Una vez terminaroncogieron las cosas que necesitarían y subieron al tercer piso, como vivían allado del rio no tenían sótano así que las cosas las tenían que guardar en labuhardilla.

En la buhardilla, losGranger guardaban sobre todo las cosas antiguas que habían pasado de unageneración a otra, fotos y otras cosas importantes que no querían tirar.

Antes de ponerse alimpiar, Hermione abrió la ventana que allí había y poniéndose un trapo en lacabeza empezó con la limpieza.

La castaña llevaba unrato limpiando cuando su abuelo la llamo. −Herms ven.

La chica dejando delimpiar, se acerco y vio que tenía un cofre en sus manos, era un poco grande yse notaba que era muy antiguo. −¿Abuelo de donde lo has sacado? Creo que nuncalo había visto.

−Estaba guardado. −Ledijo el hombre y le enseño un armario antiguo. −Siempre ha estado bajo llave,pero creo que ahora es la hora de enseñártelo.

−¿Enseñarme el que?

−Esto, bajamos y te lomuestro. −Dejando la buhardilla a medio limpiar, bajaron a la planta principaly entrando en el salón se sentaron en el sofá. −Herms no pienses que tú eres laúnica bruja de la familia.

Ante eso la chica lomiro con los ojos muy abiertos. −Abuelo creí que era la única.

El hombre le sonrió. −Nocariño, es genético, quiero decir que no un día te levantas y ya tienespoderes. −Y abriendo el cofre le enseño lo que había dentro.

Hermione mirandodentro vio un libro muy antiguo. −¿Un libro?

−Sí, es de magia, misantepasadas lo han ido pasado de madres a hijas. −Y le dijo: −En nuestrafamilia, la magia solo pasa a las mujeres.

−¿Cómo puede ser eso?

−Ni idea, pero siempreha sido así, en 1586 Cassandra Granger murió en la hoguera. −Le dijo su abueloy le enseño otro libro. −Aquí está la historia de nuestra familia.

 

−Abuelo yo tengo suspoderes. −Le dijo. −En la escuela donde asisto hubo una batalla y una mujer melanzo un hechizo y me mato, supe que me morí, pero de pronto mi corazón empezóa latir de nuevo y me desperté más poderosa.

−No me gusta mucho esoque me estas contando, pero bueno ya ha pasado, ¿te lanzaron un hechizo con unavarita?

−Sí.

−Entonces tedespertaste, porque tu antepasada no creía en ellas, pensaba que con ella no sepodía hacer buena magia, la magia viene del corazón y de la mente. −Guardandolos libros cerró el cofre y se lo dio. −Herms esto es tuyo ahora, cuídalo llevamás de 500 años en la familia.

−Lo hare abuelo. −Cogiendoel cofre lo dejo a un lado y lo abrazo. −Gracias.

−De nada hermosa.

−¿Abuelo te puedo haceruna pregunta?

−Todas las quequieras.

−¿Cómo es que seguimoscon el apellido Granger?

−Eso es sencillo. −Ledijo el hombre. −Durante muchos años solo ha habido mujeres en la familia, comolos hombres no tenían poderes los descartaban.

−Eso es cruel.

−Lo sé cariño, es muycruel, pero en el aquelarre en el que estaban solo se permitían mujeres, yellas solo iban con los hombres para tener hijas, cuando estas crecían pasabande ellos y se ocupaban de lo que era realmente importante, su magia.

−¿Entonces como es quetu estas aquí?

−Sencillo, en la épocade mi bisabuela, muchos aquelarres desaparecieron, con tantas escuelas mágicas,muchas pensaron que era mejor tener una educación normal y dejar eso de losgrupos sin contar las guerras, así que mi bisabuela tuvo a su hija, y ella tuvootra hija, mi madre me tuvo a mí.

−Pero nunca han ido ahogwarts.

−Ellas no creían enesa escuela, como digo no creían en el poder de las varitas.

−¿Y tu padre?

−No tengo, ella creíaque los hombres solo molestaban.

−Pero te mantuvo.

−Sí, porque según ellayo era su hijo aunque no tuviera poderes.

−Y tú eres mi abuelo. −Ledijo Hermione abrazándolo. −Y no me importa si no tienes poderes.

−Y yo me alegro de quepienses así. −Le dijo el hombre.

−Claro que si, lamagia no lo es todo. −Le dijo la chica. −Tengo hambre.

Ante eso el hombre serio y le dijo: −¿Nos escapamos?

−Sí.

−Pues vamos. −Dejandolas cosas para limpiar en un lado, cogieron dinero y se fueron a comer fuera.

Unas horas más tardeabuelo y nieta volvieron a casa, y se encontraron al resto de la familia quelos miraba.

−¿Dónde habéis ido? −Lespreguntaron.

−Abuela hemos ido acomer fuera. −Le dijo Hermione. −El abuelo me ha invitado a un pastel de carneque estaba muy bueno.

−¿Sabéis que habéisdejado la buhardilla a medias?

−Lo sabemos. −Le dijosu marido. −Ahora volveremos a la limpieza.

−Volver y no osretraséis mas. −Les dijo la mujer y miro a su marido. −Ha sido cosa tuya eso delimpiar.

−Lo sé, no tardaremos.−Dándole un beso se llevo a su nieta a la buhardilla para seguir limpiando.

Una vez terminaron, sefueron a lavar y Hermione cogió el cofre que su abuelo le había regalado yllevándoselo a su cuarto, miro bien todo lo que había dentro.

Dentro encontró ellibro familiar donde explicaba la historia de su familia, aunque en algunaspartes estaba en un idioma que no entendía, el libro de hechizos donde vio queeran muy complicados, ella nunca había leído nada tan complicado.

 

Dejándolos a un ladovio que también había una tabla ouija, nunca había visto ninguna pero esta teníamuchas cosas, aparte de las letras, los números, la luna y el sol, tenía lacabeza de una bestia en medio.

De pronto tocaron a lapuerta y Hermione salto.

−Adelante.

La puerta se abrió y entrosu abuelo.

−¿Herms qué haces?

−Revisando todo lo quehay dentro del cofre, me has asustado.

−Disculpa, debías deestar muy metida en tus cosas para asustarte.

−Sí que lo estaba. −Yle enseño la tabla. −Es una ouija.

−Lo es. −Le dijo elhombre cogiéndola y mirándola bien. −Pero esta es diferente a las demás.

−¿Por qué lo dicesabuelo?

−Porque uno de lospoderes de Cassandra era el de invocar al diablo. −Y la miro. −Herms prométemeque nunca lo harás.

−Nunca abuelo, yatengo suficiente con todo lo que he descubierto estos pocos días.

−Mejor, el diablo noes cosa de juegos.

−Ninguno. −Y sacandoel marcador se lo dio. −Guárdalo, si no está completa no se podrá usar.

−Lo guardare bien,¿Qué mas hay?

−Dos libros. −Y se losmostro. −Uno de hechizos bastante grueso y otro de la historia de la familiaaunque lo del principio no lo he entendido.

−El de la historiadéjamelo que lo traduciré, debe de ser inglés antiguo.

−Gracias abuelito.

−De nada, ¿Qué haymás?

−Ni idea, aun no habíallegado. −Dejando la tabla a un lado, volvió a mirar dentro y saco un objetoque estaba guardado en una tela, quitando la tela vio que era un puñal y senotaba que era antiguo.

−Guárdalo.

−Si abuelo, no megustaría que nadie se cortara. −Colocando la tela alrededor del puñal lo dejoal lado de la ouija y volvió a mirar dentro y saco un colgante.

−Esto sí que estábien. −Le dijo el hombre y cogiéndolo se lo coloco a su nieta alrededor delcuello.

Hermione cogiéndolovio que el colgante era redondo y dentro había una estrella con unos extraños símbolosalrededor de la estrella.

−¿Abuelo que son?

−No lo sé. −Le dijo elhombre. −Pero este colgante lo llevo mi madre y antes que ella mucho antestodas las mujeres de la familia, es hora de que tu lo cuides.

−Lo hare abuelo,¿crees que hay más cosas?

−Ni idea. −Y mirandode nuevo vio que había una caja negra, sacándola la abrió y vio una bola decristal.

Ante eso Hermione miroa su abuelo. −¿En verdad eran brujas? Porque esta bola me parece como esas espiritistasque hablan de mas.

−Puede ser. −Le dijoel hombre riéndose y se puso a jugar. −Dime que secretos oculta Hermione. −Y serio.

−Abuelo.− La castañale regaño. −Pareces un tipo raro.

−Sí que lo parezco. −Ysin dejar de reírse volvió a guardar la bola.

−Abuelo en la escuelahay una profesora que esta medio loca, bueno más bien mucho, ella tiene una deesas bolas en su mesa.

−¿Y va prediciendocosas?

−Más bien, la muertede mi amigo Harry, en cada curso le decía que se iba a morir.

−Vaya, que miedo.

−Mucho, pero al finalhasta él se lo tomaba a broma, ¿Cómo puede morirse en todos los años escolares?

−Tendrá mala suerte.

−Puede ser.

 

−Puede, ¿hay algo más?

Hermione mirandodentro, saco una vela negra, un tarro de cristal vacio, una bolsa vacía, un tarrode metal, unas cartas, un pequeño caldero y dentro había un cuenco y unmortero, unas bolsa y mirando dentro vio que habían unas piedras con dibujos ypor ultimo un cristal.

−Ahora sí que parezcouna de esas espiritistas extrañas. −Y le mostro las cartas.

El hombre riéndose lascogió se puso a mirarlas. −Es el tarot.

−¿Y para que lonecesito?

−Ni idea. −Y trasmirar unas cartas más se la devolvió. −No se para que sirven la mitad de lascosas, así que lo guardaremos mientras lo descubres.

−Sí. −Guardando todode nuevo cerro la tapa y lo miro. −¿Qué hacemos ahora?

−Ahora ya se estáhaciendo tarde, cenaremos y ya mañana iremos a pasear.

−Si abuelo, megustaría mirar tiendas antiguas, ¿crees que encontraremos alguna por aquí?

−Seguro, pero eso serámañana, ahora ves a lavarte las manos que ya no tardaremos en cenar.

−No tardo. −Y se fue alavar las manos, mientras su abuelo se llevaba el marcador de la ouija paraguardarlo bien.

Al día siguiente trasdesayunar, Hermione y su abuelo se fueron a pasear, llevaban unas horas, cuandollegaron a un callejón muy antiguo.

−¿Vamos? −Le preguntola castaña.

−Sí, puede que nosencontremos una bruja.

−Puede ser.

−Espero que cuides de mí.

−Claro. −Entrando enel callejón, vieron que no había nada de qué preocuparse aunque era antiguo lastiendas se veían muy modernas hasta que llegaron a una pequeña tienda queaunque parecía antigua estaba limpia. −¿Entramos?

−Entramos. −Yentrando, vieron que estaba llena de cosas.

−¿Puedo mirar?

−Claro que si, haberque encuentras.

−Sí. −Sonriéndole sepuso a mirar entre las estanterías.

Un rato después,Hermione se acercaba a su abuelo que también había estado mirando y le dijo: −Nohe encontrado nada.

−Yo sí que heencontrado. −Y le enseño un libro del tarot. −Así sabremos para que sirve cadacarta.

−Me gusta.

−Pues vamos a pagar. −Pasandopor el mostrador pagaron y despidiéndose de la dependienta se fueron.

En la calle la chicale dijo: −Creí que en estas tiendas siempre encontrabas cosas.

−Yo también lo creía,por lo menos hemos encontrado el libro del tarot. −Y miro su reloj. −Ya se estáhaciendo tarde, así que vamos a pasarnos por el supermercado y ya nos vamos acasa.

−Sí. −Y mirando una últimavez la tienda se fueron.

Dos semanas más tarde,los Granger tenían que volver a Londres y sus abuelos se iban con ellos asíHermione no tendría que quedarse sola tantas horas.

Al día siguiente deregresar, el matrimonio se despertó temprano y tras desayunar se fueron atrabajar.

Un par de horas mástarde Hermione se despertó y bajando a la planta principal vio a sus abuelosviendo la televisión.

−Buenos días.

−Buenos días cariño. −Lesaludo su abuela. −¿Tienes hambre?

−Si abuela, ¿y mispadres?

−Ellos ya se han ido atrabajar, como es su primer día después de estar dos semanas de vacaciones,estarán todo el día.

−No pasa nada, ¿Quéharemos nosotros?

−Quiero conocer elcallejón diagon. −Le dijo el hombre. −¿Me llevas?

−Claro que si abuelo.

−Entonces vístete quedesayunaremos fuera.

−Si abuelo. −Y sonriéndolese fue a su habitación.

Una vez estuvocambiada cogió sus cosas y cogiendo el coche de Jane se fueron a desayunar unavez terminaron ya se fueron al callejón diagon.

Al llegar dejaron elcoche bien aparcado y Hermione les enseño una puerta. −Está en el callejón de estaposada.

−Pues vamos. −Le dijosu abuelo. −Ya tengo muchas ganas de verlo.

−Y yo de enseñároslo. −Entrandoen el caldero chorreante, los abuelos se quedaron parados un momento ysaludando al camarero que se encontraba detrás de la barra se fueron por lapuerta, una vez en el callejón, la chica toco los ladrillos y cuando la puertase abrió, miro a sus abuelos. −¿Qué os parece?

−Me gusta mucho. −Ledijo su abuelo.

−A mi también. −Ledijo su abuela.

−Vamos, que hay muchascosas que enseñaros. −Cogiéndoles de las manos entraron.

Un rato después, el matrimonioiba encantado.

−Aunque hay muchasobras, tras la guerra, hay mucha gente. −Les dijo la chica. −En el último año,todo estaba a oscuras aunque el sol hubiera salido y las tiendas cerradas.

−Eso siempre pasa enlas guerras. −Le dijo su abuelo mirando a su alrededor, había mucha genteanimada comprando o tomando algo en las diferentes terrazas que habían.

−Hermione. −Lellamaron de pronto.

La castaña mirando asu alrededor vio a Harry acercándose con sus padres.

−Harry.

−Herms. −Y miro a laspersonas mayores. −Espero que no hayas envejecido a tus padres con tus nuevospoderes.

−¡Harry! −Lily leregaño. −Eso no se dice.

−No se preocupe señoraPotter, Harry es así. −Y miro a su amigo. −Son mis abuelos, mis padres estántrabajando. −Y miro a sus abuelos. −El es Harry Potter.

−El chico de lasmaldiciones. −Le dijo su abuelo y miro al amigo de su nieta. −Herms ya me hacontado que tu profesora no deja de decir que te pasaran desgraciadas todos losaños.

−Si señor Granger, es comosi solo a mi me pasaran desgracias.

−Eso es mala suerte. −Ledijo la abuela de su amiga.

−Puede ser. −Y miro aHermione. −¿Qué tal tus vacaciones?

−Muy bien, he estadocon mis abuelos en Canterbury ¿Qué tal por aquí?

−Muchas cosas.

−Vamos a una terraza. −Lesdijo James. −Así se las explicas.

−Sí. −Le dijo Harry yse fueron a sentar a una terraza.

Una vez sentados ytras pedir algo para comer, el moreno le dijo a su amiga. −Cuando te fuiste, elseñor Black se puso hecho una furia y tras echar a los curiosos se puso adespedir a medio ministerio.

Ante eso Hermioneparpadeo un par de veces. −¿Tanto es su poder?

−Y mucho mas. −Le dijoJames. −De momento está limpiando el ministerio de inútiles según él, pronto habránelecciones nuevas y se está contratando a gente nueva para los puestosimportantes del ministerio.

−Creo que ha hechobien.

−Sí que lo ha hecho, yaparte de contratar a mucha gente nueva, también se está enviando a gente aAzkaban, criminales y no tan criminales.

Ante eso todos lomiraron.

−¿Qué quiere decireso?

−El señor Barty Crouchse pasara una buena temporada en Azkaban, por haber encerrado a Sirius en lacárcel sin un juicio y por haber liberado a su hijo, también a Dolores Umbridgepor maltrato infantil cuando estuvo en hogwarts, y la lista es interminable.

 

−O sea que estánhaciendo una buena limpieza.

−Sí, cuando terminenlos juicios Azkaban estará de nuevo llena.

−¿Y qué hay de losmortifagos?

−Algunos han recibidoel beso del dementor como el marido y cuñado de Bellatrix y otros han ido a Azkaban.

−¿Y los Malfoy?

−Gracias al testimoniode Harry de que Narcisa le ayudo, se han liberado sin contar que te tienenmucho miedo.

−¿Miedo? −El abuelo deHermione la miro. −¿Qué has hecho?

−Le dije al juez, quesi metían a los Malfoy en la cárcel, devolvería a la vida a Voldemort.

−Eso es ser mala. −Ledijo su abuelo y miro a los Potter. −Mi madre tenía el mismo carácter.

−Se que él nunca se haportado bien conmigo, pero su madre ayudo a Harry y no era justo que por seguira un tipo que estaba loco, lo metan en la cárcel.

−En eso tienes razón.

−Claro que la tengo. −Ymiro a su amigo. −¿Cuándo empieza hogwarts?

−Hasta septiembrenada, aun siguen con la reconstrucción, hay mucho trabajo por delante.

−¿Y qué hare yo hastaentonces?, aun faltan más de dos meses.

−Seguro que se teocurre algo.

−Eso espero. −Y sonrióa la camarera que traía la comida. −Gracias.

−De nada y queaproveche. −Dejando la comida encima de la mesa se fue a atender a sus otrosclientes.

Después de comer, elgrupo decidió seguir con su paseo, llevaban un rato cuando se encontraron conlos Malfoy.

−Buenos días. −Lessaludo James.

−Buenos días James. −Lesaludo Narcisa y miro a Hermione. −Gracias por todo, aun no había tenidooportunidad de agradecértelo.

−No me las tiene quedar. −He hizo las presentaciones. −Abuelos ellos son los Malfoy.

−Un placer. −Le dijoel hombre mayor.

−Herms, Harry. −Ron seacerco con sus hermanos.

−Ron. −La castaña le sonrió.−¿Qué tal todo?

−Muy bien.

−Herms, tienes quepasarte por gringotts. −Le dijo Bill.

−¿Y eso? −Y miro a susabuelos. −Es el banco mágico.

−¿Porque mi nietatiene que pasarse por el banco? −Le pregunto el señor Granger.

−Por haber ayudado enla guerra, el ministerio ha decidido darle una compensación económica y tieneque pasarse para recibirla.

Ante eso los adultosmiraron a Hermione. −Ya me invitaras a algo.

−Abuelo, pero si ni siquierasé cuánto dinero es.

−Eso no importa. −Ledijo el hombre y miro de nuevo a Bill. −¿Podemos pasarnos ahora?

−Sí que pueden. −Ymiro a la amiga de su hermano. −Es bastante dinero, medio millón de galeones.

−Vaya eso es mucho. −Ledijo Hermione asombrada.

−Lo es, Harry y Rontambién han recibido la misma cantidad.

La chica miro a susamigos. −¿Qué haréis vosotros con el dinero?

−Yo nada, mi madre loha guardado bajo siete llaves. −Le dijo Harry. −Dice que no lo necesito.

−Es que no lonecesitas. −Le dijo Lily.

−Nosotros vamos aarreglar nuestra casa. −Le dijo Ron.

−Una buena forma degastártelo. −Le dijo Hermione. −Yo no sé lo que hare con él.

−Guardarlo. −Le dijosu abuela. −Eso es lo que harás con él.

−Pues se guarda, ahoranos pasaremos por gringotts así ya tenemos los papeles y se los damos a mispadres.

−Lo haremos así. −Ymiro a los Potter. −Ha sido un placer conoceros. −Y miro a los Malfoy. −Avosotros también. −Y miro a su nieta. −¿Vamos?

 

−Sí. −Despidiéndose sefueron con Bill.

Una vez terminaron engringotts y con los papeles bien guardados, salían del banco y Hermione vio aReeta Skeeter.

−Hermione Granger tebuscaba. −Le dijo la periodista acercándose.

−Yo no quiero hablarcontigo, así que no molestes. −Y miro a sus abuelos. −Es una periodista depacotilla, no hace bien su trabajo solo cuenta lo que quiere.

Ante eso el señorGranger miro a la periodista. −Mi nieta no quiere hablar con usted, así que nomoleste.

−El público tienederecho a saber cómo es que una hija de muggles tiene esos poderes.

−Y yo no quierohablar. −Le repitió Hermione.

−Ya la has escuchado. −Ledijo una voz.

La periodista se giroy vio a James, Remus y Sirius.

−Sirius, Remus. −Hermioneignorando a la periodista se acerco a los hombres mayores. −¿Qué tal todo?

−Muy bien. −Le dijoSirius sonriéndole. −Gracias por todo lo que hiciste.

−No me las tienes quedar, se que tu también lo hubieras echo. −Y miro a Remus. −¿Cómo esta Teddy?

−Muy bien, Dora se haquedado con él.

−Cuando Rem me dijoque se había casado y tenía un hijo me lleve una impresión. −Le dijo James. −Enla escuela era muy popular pero siempre estaba con un libro así que no seenteraba de las chicas que lloraban porque las ignoraba.

Ante eso Hermione lomiro. −Así que eras todo un conquistador.

−James exagera. −Ledijo el hombre que se había puesto rojo.

−Que va es cierto, yoestoy para corroborarlo. −Le dijo Sirius. −Ya James me ha dicho que estabas engringotts, ¿todo bien?

−Perfecto, hasta queme he encontrado a Skeeter.

−Muy molesta. −Y miroa las personas mayores. −¿Herms son tus abuelos?

−Sí. −Y miro a susabuelos. −Ellos son Sirius Black, y mi antiguo profesor Remus Lupin.

−Un placer. −Le dijoel abuelo de Hermione. −Ya nos ha contado lo de sus problemas escolares.

−Abuelo no eranproblemas. −Le regaño la chica. −Ellos venían a nosotros.

Ante eso los adultosla miraron.

−Espero que este año,no vengan a ti.

−No, espero un año muyaburrido, ¿Qué haremos ahora?

−Para casa. −Y miro sureloj. −Ya se está haciendo tarde.

−Estoy cansada.

−Es normal, llevamosmuchas horas caminando. −Y miro a los magos. −Ha sido un placer conocerles,pero ya nos vamos a casa.

−Igualmente. −Le dijoRemus y miro a Hermione. −De nuevo gracias.

−De nada. −Ydespidiéndose se fueron.

Cuando losmerodeadores se quedaron a solas, miraron a Skeeter.

−No la molestes, essolo una niña y merece tranquilidad. −Le dijo James. −Si la molesta sabrá denosotros. −Y miro a sus amigos. −¿Nos vamos?

−Sí. −Mirando mal a laperiodista se fueron.

En su casa, Hermioneles conto a sus padres lo del dinero y como sus abuelos, dijeron que no lonecesitaban así que lo guardarían, lo que sí que harían era sacar dinero mágicoy ponerlo en la cuenta que le hicieron cuando nació.

En la mansión Black, Oriónestaba en el cuarto de Sirius mirando sus cosas, desde que había vuelto solo lohabía visto la noche de la batalla y en el juicio contra los Malfoy, le habíaenviado varias cartas pero no le había respondido ninguna.

−¿Papa de nuevo aquí? −Lepregunto Regulus entrando en el cuarto de su hermano.

 

Orión lo miro. −Siriusno ha vuelto y no responde ninguna carta.

−Está muy enfadado.

−Lo sé, pero hanpasado muchos años, quiero recuperarlo.

−El es igual de tozudoque el resto de la familia, tendrás que tener un poco mas de paciencia.

−Es lo único que mequeda.

−Papa no entres aquí,te hace mal, ¿Por qué no te distraes de otra manera?

−Tienes razón, no mehace ningún bien estar aquí, iré a ocuparme de mis negocios. −Y diciéndole quelo vería más tarde se fue.

Regulus preocupado porsu padre, se fue a la mansión Potter donde vio a su hermano hablando con James.

−Sirius.

El hombre mayor lomiro. −¿Qué haces aquí?

−¿Cuándo vas a ir ahablar con nuestro padre?

−¿Para qué?

−¿Para qué? El estápreocupado por ti, quiere recuperar a su hijo.

−Ya te tiene a ti, nocreo que me necesite, ahora vete, molestas.

−Creí que con nuestravuelta, bajarías de ese pedestal en el que estas pero veo que me equivocaba, nocambias.

−Tú no sabes nada, asíque cierra la boca, no sabes que es pasarse 12 años en Azkaban, por algo que nohiciste, morir a manos de tu prima la loca y que aun muerto la gente sigacreyendo que era un criminal, ahora vete que molestas.

James viendo que se podíaconvertir en una guerra, miro a su primo. −Reg, es mejor que te vayas, mispadres y mis suegros están descansando y no quiero que nadie los moleste.

−Me voy, haber si loconvences para que vaya a ver a nuestro padre. −Y se fue.

Cuando los dos primosse quedaron a solas, Sirius lo miro. −James no digas nada.

−No diré nada. −Elsabia que ahora no era el mejor momento para decir nada, ya hablaría cuandoestuviera tranquilo.

En la mansión Malfoy,Abraxas se había puesto al mando de la familia de nuevo, había hablado muyseriamente con Lucius y le había dicho que él se ocuparía de todo, que noconfiaba en él para que se ocupara de nuevo de sus empresas y de su dinero.

Con Cygnus las cosaseran bastante diferentes, mientras su primo y su amigo tenían problemas con sushijos, el era lo contrario, cuando Andrómeda vio a su padre vivo se puso allorar como una niña pequeña y abrazándolo le dijo que le había echado mucho demenos, que quería recuperar su relación.

El hombre que estabade acuerdo con ella, le había pedido perdón y se había disculpado con Tedd porhaberlo despreciado y creer que no era adecuado para ser un miembro de lafamilia.

Dora feliz de tener asu abuelo con ella, le había invitado a vivir con ellos y el hombre habíaaceptado, según Andrómeda Dora, Remus y Teddy vivían en una casa aparte, perola tenían que arreglar pues los mortifagos habían hecho muchos destrozos.

Cygnus que ya tenía elcontrol de su dinero y sus negocios, les había dado una gran cantidad dedinero, aunque al principio Remus se había negado había terminado por aceptar yel dinero que le habían dado a él, se lo dio a sus padres y sus abuelos paraque pudieran comprar una casa y vivir todos juntos.

Los Potter que siemprese habían llevado bien, vivían en la mansión de la familia, Harry no dejaba de sonreírtodo el tiempo estaba encantado de tenerlos a todos juntos.

Un par de días mástarde, Lily con James y Harry se iban a ver a los Longbottom, donde tras hablarcon los abuelos de Neville, se comprometieron a buscar la manera de hacer queFrank y Alice se recuperaran.

 

Unas semanas tarde, enla última semana de agosto, Hermione volvía al callejón diagon para comprar losútiles escolares que necesitaría para el ultimo año escolar, esta vez iba consus padres que se habían cogido todo el mes de agosto para estar con su hija ydisfrutar de las vacaciones de verano.

Lo primero quehicieron fue ir al banco y hablar con Bill y le dijeron lo que querían, el lesdijo que en unos días la mitad del dinero que Hermione había recibido estaríaen su cuenta muggle, con eso hecho ya sí que se fueron a comprar.

Una vez tuvieron lastúnicas nuevas, salieron a la calle y se encontraron con los Malfoy y esta veziban con Abraxas.

−Buenos días. −Lessaludo el hombre.

−Buenos días señorMalfoy. −Y miro a sus padres. −Él es el señor Abraxas Malfoy.

Los Granger losaludaron. −Buenos días señor Malfoy.

−Buenos días. −Y volvióa prestar atención a Hermione. −Gracias por ayudar a mi familia.

−No me las tiene quedar, la señora Malfoy, ayudo a Harry aquella noche y los favores hacia un amigoyo nunca los olvido. −Y miro a sus padres. −Aun tenemos cosas que comprar.

−Sí que tenemos. −Ymiraron a la familia. −Si nos disculpan tenemos cosas que hacer.

Hermione antes de irsemiro a Draco. −¿Vuelves a hogwarts?

−Sí.

−Entonces nos veremosen la escuela. −Y miro a sus padres. −¿Vamos?

−Vamos. −Despidiéndosede la familia Malfoy se fueron.

Una vez estuvieronalejados, Hermione les dijo: −Nunca se que decir cuando me los encuentro, sontan estirados que creo que nunca los he visto reírse ni sonreír.

−Hija de esos teencontraras en todos lados. −Le dijo Jane. −Con la nariz bien alta para no olera los demás, solo se tu misma sino te quieren ellos se lo pierden.

−Es lo que hare. −Sonriéndolevolvieron a sus compras.

Una vez terminaron decomprar, ya se fueron a su casa.

El día anterior de suvuelta a hogwarts, Neville fue a san mungo a ver a sus padres, la primera vezque le reconocieron se puso a llorar, Lily que había ido a ver a sus amigos loabrazo.

−Neville todo estarábien. −Le dijo la mujer, tanto Orión como Abraxas habían mirado bien en susbibliotecas en las secciones prohibidas y no habían tardado mucho en encontrarla solución. −Todos han trabajado duro para curarles, pronto estarán fuera delhospital y podrán hacer de nuevo su vida junto a ti.

−Es lo único que hequerido siempre.

−Ya verás cómo seráasí.

Los primeros días nodejaba de llorar, ahora se pasaba horas hablando con ellos, aunque ya estabanbien de salud, tenían que recuperar la movilidad en las piernas que tras tantosaños acostados la habían perdido.

−Neville, en tuprimera salida a Hogsmeade te iremos a ver. −Le dijo su padre.

−Espero vuestravisita.

−Claro que sí. −Ledijo su madre que estaba sentada en su cama.

−Estupendo. −Y lessonrió feliz.

El 1 de septiembre laestación de King cross estaba llena de alumnos, el último año muchos alumnos sehabían quedado en casa tras la muerte de Dumbledore y por miedo a Voldemort,pero sin el señor tenebroso por allí, los padres les dejaron volver a laescuela a seguir con su educación.

Hermione despidiéndosede sus padres y prometiéndoles que sería buena, subió al expreso y se fue asentar en uno de los compartimentos mientras esperaba que llegaran sus amigos.

 

Llevaba allí un rato,cuando la puerta se abrió y entro Luna.

−Luna. −Hermione que hacíasemanas que no sabía de ella, se levanto y la abrazo. −¿Qué tal estas?

−Muy bien, Hermsgracias mi madre está viva.

Ante eso la chicafeliz le sonrió. −Me alegro un montón de que tu madre este contigo de nuevo, ¿yhabéis ido a buscar animales nuevos?

−No, papa tenía queponer en orden el quisquilloso y mama ha prometido no hacer mas pocionesextrañas.

−Como digo me alegroun montón, yo vi a los Malfoy en el callejón Diagon.

−¿Te hicieron algo?

−No, pero sabes cómoson ellos, siempre con la nariz en alto.

−Papa me ha dicho quees gracias a ti y que Harry hablo tan bien de la señora Malfoy que no hanterminado en Azkaban.

−¿Y qué dice el señorMalfoy?

−Él es quien haprometido que no dejara que su hijo y su nieto vuelvan a hacer ningunaestupidez, igual ha tenido que dar mucho dinero, ¿no has leído el profeta?

−No, he estadobastante desconectada, solo con mis padres y mis abuelos.

−No te has perdidomucho, el señor Black ha despedido a medio ministerio y la otra mitad estásiendo observada.

−Ese hombre da miedo.

−Sí que lo da.

De pronto tocaron a lapuerta.

−Adelante.

La puerta se abrió yHarry le sonrió. −Herms estás aquí, he picado en todos los compartimentos.

−Ya me has encontrado.

−Sí. −Entrando se sentóa su lado y miro a Luna. −¿Qué tal el verano?

−Tranquilo.

−Eso está bien, yo lohe pasado conociendo a mis abuelos. −Y miro a Hermione. −Los padres de mi madretambién están vivos.

−Hay mucha gente viva.−Le dijo. −Creo que este año hay muchos alumnos que murieron o que se escaparonpara no vivir con Voldemort.

−Es lo mismo que pasacon los adultos. −Le dijo Harry. −La madre del profesor Snape está viva.

Ante eso las doschicas lo miraron. −¿La señora Snape?

−Sí, pero en cambio supadre no. −Y miro a Hermione. −¿Cómo lo hiciste?

−Ni idea, yo solopensé que no era justo que muchos estuvieran muertos y empezaron a parecer, porlo demás no sé quien está vivo y quién no.

−Pues eso que la madredel profesor Snape está viva, y su padre no.

−¿Y cómo lo sabes?

−El profesor vino a micasa para hablar con mi madre, eran amigos de la infancia y han decididoretomar su amistad.

−Eso está bien. −Ledijo Luna. −Hay que ser amigos de todos.

−Sí que hay que serlo,ya mi padre me ha dicho que te encontraste con Skeeter.

−Y lo hice, cuando salíde gringotts ya le dije que no hablaría con ella, por suerte no la he vistomas.

−Mejor es realmentemolesta, se ha pasado todo el verano escribiendo en el profeta tonterías,incluso mi abuelo pensó en no comprarlo más.

−Hubiera hecho bien.

−Sí, ¿habéis visto alos Weasley?

−No, ¿creéis que sehan dormido?

−No creo, deben deestar en otro compartimento.

−Puede ser, ¿Cómo vala remodelación de su casa?

−Ya han terminado, tiraronabajo la parte superior y solo dejaron la casa original desde ahí la hanagrandado, tiene dos pisos y muchas habitaciones.

−Eso es estupendo, ¿yles ha llegado?

 

−Sí, Charlie, Bill ylos gemelos trabajaron duro para recortar gastos incluso Percy ha ayudado.

Ante eso la chica lomiro sin creérselo. −¿Percy? Si él se pasaba todo el tiempo con la nariz en unlibro o regañando.

−Ya ves, ha ayudado,mi padre y los demás también han ayudado, todos lo hemos hecho para levantarla.

−Si lo hubiera sabidohabría ayudado.

−Los Weasley loentienden, entienden que estuviste un año sin tus padres y que querías estarcon ellos.

En ese momento seempezaron a escuchar voces gritando, y la puerta de su compartimento se abrióde golpe y apareció un alumno y les dijo: −Algunos se están enfrentando a losslytherin.

−Joder que molestos. −Lesdijo Hermione y Harry la miro. −¿Qué?

−Jamás te he escuchadodecir esa palabra.

−Ya ves, hoy me hasvisto, tenemos que solucionarlo.

−Sí. −Levantándose sefueron al final del tren que era donde acostumbraban a estar los slytherin yvieron que el compañero tenía razón, muchos alumnos se estaban enfrentando alos serpientes.

−Sois mortifagos notendríais que estar aquí. −Les grito uno y los demás asintieron.

−Vaya que valientes. −Lesdijo Hermione, al escuchar su voz muchos se giraron. −¿Os parece bonito? Si no queréisver mis nuevos poderes os iréis y dejareis a los slytherin en paz.

−¿Quién te ha dado velaen este asunto?

−¿Que no te hasenterado la sangre sucia se ha hecho la defensora de estos mortifagos? −Lepregunto otro chico.

−En primero no soyninguna sangre sucia, mi sangre es roja como la de los demás. −Le dijoHermione. −Y segundo a quien yo defienda no es vuestro asunto. −Entonceslevanto la mano y el que le había insultado perdió la boca y los demás sepusieron a gritar. −¡Silencio! −Les dijo Hermione. −Que escandalosos que sois,sois peores que Mirrtle, al próximo que escuche decir esa palabra le pasaraalgo peor que quedarse sin boca, ahora todos fuera. −Dejándolos pasar se fuerony el chico que había perdido la boca la recupero. −La próxima vez no hables de mássino ya sabes lo que te pasara.

−Eres un monstruo.

−Puede ser, pero tuentonces también lo serías eres un mago, aunque mis poderes son mejores que lostuyos, ahora fuera si no quieres perder algo que necesitas para ir al baño. −Trasdecir eso se rio al ver que se iba corriendo aterrado.

Cuando se quedaron asolas Harry miro a Hermione. −Herms me hubierais venido bien en la escuelaprimaria cuando el matón de mi primo me perseguía con sus compinches.

−A mí también mehubieran venido bien estos poderes en la escuela. −Y miro a los slytherin queno habían abierto la boca en ningún momento. −No digáis nada, este es un nuevocomienzo. −Y sonriéndoles se fue con Harry.

Al salir de ese vagónpor fin se encontraron con Ron.

−Ron, te llevo buscandotodo el tiempo. −Le regaño Harry. −¿Dónde estabas?

−Con mis hermanos, nodejan de quejarse.

Ante eso los dos lomiraron. −¿Fred y George están aquí?

−Sí, ellos noterminaron hogwarts y mis padres les han obligado a volver, así que no dejan dequejarse. ¿Y qué hacíais vosotros?

−Herms estaba haciendode matona. −Le dijo Harry.

−¿Matona? −Le preguntosin entender.

−Parece ser que losotros alumnos se han juntado para molestar a los slytherin.

 

−No creo que esta vezsea la única vez que pasara algo como esto, muchos los odian.

−Lo sabemos, peroHermione ya los ha amenazado, así que esperamos que no les vuelvan a decirnada.

−Ya veremos, ¿vamos?

−Sí. −Y se fueron alcompartimento que habían estado utilizando antes de que los alumnos sevolvieran locos.

−¿Herms qué es eso demagia potagia? −Le pregunto Ron. −Lo dijiste la noche de la batalla.

La chica le sonrió.−Es algo que dicen los magos muggles, son gente que hace espectáculos paraentretener a su público, antes de un hechizo dicen magia potagia, me gusta.

−Herms tiene razón.−Le dijo Harry. −Es un hechizo muggle. ¿Por qué lo preguntas?

−Por curiosidad.

−Pues ya lo sabes. −Yle sonrió.

Unas horas más tarde,los alumnos llegaban a hogwarts y se fueron sentando en sus mesas, cuando yaestuvieron sentados, dio comienzo la selección.

A media selección laprofesora McGonagall llamaba a una chica.

−Ariana Dumbledore.

Al escuchar ese nombretodos miraron al profesor, el rumor era que la hermana pequeña del directorhabía revivido, pero ahora al verla delante sabían que era cierto.

La niña asustada miroa su hermano que le sonreía, sonriéndole se fue a sentar al taburete, no muchotiempo después el sombrero seleccionador la enviaba a gryffindor, donde Albustambién había estado.

Una vez terminoDumbledore los miro.

−Alumnos este año esun nuevo comienzo, ya me he enterado de lo que ha pasado en el expreso, losslytherin que una vez fueron mortifagos también son vuestros compañeros, elloslo que hicieron fue para proteger a sus familias, ellos son como vosotrostienen padres, hermanos y familias se preocupan por sus seres queridos, así queno está permitido el tipo de actitud que ha ocurrido esta mañana.

No permitiré que se discriminea nadie, los profesores ya han sido avisados, para aquellos que traten mal asus compañeros serán castigados duramente y a la expulsión, y tras decir estoque empiece la cena. −Y sin decir nada mas, las mesas se llenaron de comida ylos alumnos empezaron a cenar.

Mientras cenabanmuchos no estuvieron de acuerdo con lo que el profesor Dumbledore dijo, y unalumno se levanto.

−Profesor no es justo.−Le dijo mirando a Dumbledore. −Solo dice eso porque tienen dinero, a saber cuántodinero le han pagado para que los volviera a aceptar en la escuela.

−Alumno. −Severus selevanto. −Está siendo grosero con el profesor.

−Usted lo mato, todoslo sabemos, es un asqueroso mortifago.

−¡Basta! −Esta vez fueHarry, no iba a permitir que nadie insultara a dos hombres que le habíanayudado tanto, levantándose se fue donde estaban los profesores y miro alalumno que había dicho. −Tú no sabes nada, vas de bocas pero a saber dóndeestabas la noche de la batalla final, donde todos a nuestro alrededor morían.

Tú no sabes lo que esver a una persona morirse delante de ti, sin saber qué hacer para salvarle, elprofesor Snape nunca ha sido un mortifago nos ayudo a luchar contra Voldemortera un agente doble y el profesor Dumbledore murió intentando proteger vuestrosculos, si Hermione no hubiera devuelto la vida a todos aquella noche, ellos dosestarían muertos así que no les insultes, porque no se dejan comprar y si losslytherin fueron mortifagos, ¿pero qué hubieras echo tu cuando tus padres estánen peligro y tienes al peor hombre de todos en tu casa?

 

No hables porque comodigo tú no sabes nada. −Y miro a los demás. −Y vosotros tampoco, solo unospocos sabemos la verdad y ojala nunca la supiéramos, si alguien habla de mas,le pediré a mi abuelo jefe de aurores que os envié a Azkaban haber que osparece pasar una temporada con mortifagos haber si os entra en vuestro cerebrode mosquito todo lo que ellos pasaron. −Mirándolos mal se volvió a su mesa ysentándose al lado de sus amigos volvió a su cena.

−Quien no quieracenar, ya se puede ir a su sala común. −Les dijo el profesor Dumbledore y miroal alumno que había hablado de más. −Y tu, estas toda el mes castigadolimpiando calderos, espero que con eso aprendas a respetar a tus mayores. −Sindecir nada mas volvió a su cena.

El comedor estuvo encompleto silencio unos minutos más, hasta que los alumnos salieron de su shock yhablaron de lo que había pasado.

Una vez que la tensacena termino, los alumnos se fueron con los prefectos que los llevarían a sussalas comunes.

En su habitación,Harry se estaba poniendo el pijama cuando Neville se acero. −¿Estás bien?

−Si Nev, solo queesperaba un año tranquilo y ya hemos empezado mal.

−Como tú dices ellosno saben nada.

−No. −Y lo miro. −¿Cómoestán tus padres?

−Bien, pronto estarántotalmente recuperados, gracias a tus padres que han cumplido su promesa.

−Estupendo, me alegromucho que se recuperen, mis padres lo han hecho con gusto, han pedido ayuda amucha gente para mirar en sus biblioteca, por suerte el señor Black tenía unlibro que nos resulto.

−Yo también.

Harry miro a Dean. −¿Cómova la relación con tu padre?

−Al principio cuandosupe que no me había abandonado como mi madre me dijo toda mi vida no supe quecara poner, pero ahora las cosas se van arreglando, pase agosto con él.

−Eso es estupendo, ¿y quédice tu madre?

−Mi madre tampocosabía que cara poner, pero luego hablaron y aunque mi padre la quiere entiendeque han pasado muchos años y que ella tuvo que rehacer su vida, igual estácontento de que se casara con un buen hombre y que me cuidara y me quisiera.

−Eso lo importante,además tu padre es muy joven seguro que encontrara otra mujer a la que amar.

−Eso de momento no lepreocupa, solo quiere recuperar los años perdidos que estuvimos separados.

−Me alegro mucho enserio Dean, todos nos merecemos tener a nuestros padres con nosotros.

−Sí. −Y sonriéndole semetió en la cama.

Harry termino deponerse el pijama y metiéndose en su cama, se quito las gafas y dándoles lasbuenas noches a sus amigos cerró los ojos para dormir.

Mientras losgryffindor ya dormían, en la habitación de slytherin, los chicos no podíandormir, Draco había estado mordiéndose la lengua todo el tiempo para no decirnada y empeorar las cosas y encima Potter y Granger le habían defendido dosveces.

−Draco llevas todo eldía sin hablar. −Le dijo Blaise. −¿Todo bien?

−Todo mal. −Le dijo. −Ysi no hablo es para no decir algo que pueda empeorar las cosas, encima estánlos gryffindor haciéndose los defensores, como siempre.

−Bueno ellos son así,y sobre lo de hablar, Draco tu también tienes derecho a decir lo que quieras.

−Si bueno si dijeratodo lo que quiero decir, muchos terminarían sordos, así que mejor no digonada, ahora solo quiero dormir haber si este día asqueroso se termina.

 

−Buenas noches.

−Buenas noches. −Metiéndoseen la cama, vio las camas vacías de Crable y Goyle, ellos estaban en Azkabanpasando una buena temporada, ni él, ni Blaise ni Theo habían matado a nadie,pero ellos si así que se pasarían mínimo 10 años.

Draco cerró los ojos ypronto estuvo dormido, aunque se despertó varias veces durante la noche, porlas pesadillas que tenia.

Al día siguiente, losslytherin se prepararon y bajando al gran comedor se pusieron a desayunar, unavez terminaron el prefecto les dio los horarios y se fueron a clase.

La primera clase quetenían era pociones con Slughorn, así que se fueron a las mazmorras, al llegarvieron que los gryffindor ya estaban.

−No Harry, no irécontigo ni con Ron, mis pociones son una porquería necesito a alguien que tengacerebro para hacerlas bien.

−Oye no te metas conmis pociones, que las intento hacer bien.

−Si bueno no necesitoque las hagas bien, necesito que sean perfectas.

−Entonces congryffindor vas perdida.

−Lo sé. −Girándose vioque los slytherin se acercaban. −Allí están. −Acercándose miro a Draco. −¿Serásmi compañero de pociones? Di que si, por fis, necesito un cerebro que las hagabien, y mis amigos tienen poco cerebro para ellas, no digas que no por fis.

−Hermione. −Harry la paro.−Déjalo hablar, no le has dejado decir nada.

Ante eso la castaña volvióa mirar al chico y vio que la miraba muy serio. −Siento haberte abordado así,pero es en serio mis pociones dan pena, ¿entonces qué dices me ayudas?

Los slytherin queestaban rodeando a Draco al ver la actitud de Hermione la miraron en shock yluego se rieron.

−Draco creo quealguien quiere usar tu cerebro. −Le dijo Theo. −Y mejor di que si, sino no, note dejara en paz.

−Ya lo he visto. −Ymiro a Hermione. −Está bien iré contigo, solo para que no me vuelvas a abordarasí.

−Genial, gracias. −Ymiro a sus amigos. −Este año seguro que por fin consigo la nota máxima. −Yfeliz de tener un compañero como Draco entro en la clase.

−Disculpar a Hermione,siempre se pone histérica con pociones. −Le dijo Harry y miro a Ron. −Nosotrosiremos juntos, no necesito tener las notas perfectas.

−Yo tampoco, vamos. −Entrandoen la clase, se sentaron en el medio para escuchar bien al profesor.

Cuando la clasetermino Hermione iba feliz.

−¿Herms contenta? −Lepregunto Harry.

−Contenta es quedarsecortos, por una vez mis pelos no han terminado siendo un espécimen extraño y lahe terminado bien. −Y lo miro. −Estoy muy feliz.

−¿Y ya sabes lo quevas a estudiar?

Ante eso la chicaborro su sonrisa. −Harry, eres malvado yo que estaba feliz y tú me preguntasque quiero estudiar, no lo sé, estoy estresada con eso también. −Lamentándosele dijo: −Va a ser un año muy largo.

Los slytherin que ibandetrás pues tenían con gryffindor otra clase, se preguntaron de donde habíasalido Hermione, era súper rara y le cambiaba el carácter de pronto.

−Es extraña. −Les dijoPansy.

−Y que lo jures,parece de otro planeta. −Le dijo Blaise y miro a su amigo. −¿Draco qué tal?

−Se ha puesto mediohistérica la he tenido que tranquilizar varias veces, creí que yo tambiénterminaría igual que ella.

 

−¿Tan mal ha sido?

−Y mucho mas. −Suspirandose fueron a la siguiente clase.

Una vez terminaron lasclases de ese día, los de último año se encontraban en el gran comedor haciendotoda la pila de deberes que tenían, que aunque era el primer día eran bastantes.

−Señor Potter. −Laprofesora McGonagall se le acerco. −Este año tú eres el capitán, tienes quebuscar un equipo.

−Si profesora,¿podemos usar el campo este sábado?

−Lo puede usar, ya le diréexactamente a qué hora.

−Gracias profesora. −Ymiro a sus amigos mientras McGonagall se iba. −Ya la habéis escuchado, elsábado serán las pruebas.

−Oye Harry. −Hermionelo llamo.

El chico la miro. −Herms.

−¿Yo puedo hacer laprueba?

Ante eso todos lamiraron.

−Pero Herms tu odiasvolar en escoba.

−Lo sé, pero me hedado cuenta de que la vida es muy corta y no solo tengo que pasar mi tiempoestudiando.

−Claro que puedeshacer la prueba, pero Herms ya te aviso que es muy dura y que los que la haránes gente que lleva muchos años jugando, como los Weasley o Katy Bell.

−No me importa, yosolo quiero participar.

−Entonces eres más quebienvenida, ¿quieres que te ayude a buscar una escoba?

−No gracias. −Levantándosese fue a la mesa de los slytherin y se sentó enfrente de Draco. −Buenas Malfoy.

El chico la miro. −Granger.

−¿Me prestas tuescoba?

Ante eso como paso congryffindor los slytherin se quedaron mirándola.

−¿Para qué quieres miescoba?

−Para hacer la pruebapara el equipo de quidditch.

−¿Pero tú sabes jugar?

−No, pero no creo quesea muy difícil, tienes que encestar la pelota en un aro, ¿entonces qué dices,me la prestas?

−No me estas tomandoel pelo, ¿verdad?

−Claro que no, yo nosoy así, ¿entonces?

−Está bien, te laprestare pero si te escalabras no quiero saber nada. −Y miro a Harry que losmiraba divertido. −Potter yo no quiero saber nada si se rompe la cabeza.

−No te preocupesMalfoy, la tiene muy dura. −Riéndose miro a su amiga. −Herms ya se la haspedido ahora tenemos que terminar los deberes.

−Tienes razón. −Y miroa Draco. −Gracias. −Despidiéndose volvió a su mesa.

Cuando los slytherinse quedaron a solas, se quedaron alucinados.

−Esa chica está loca. −Lesdijo Pansy. −Creo que necesitaremos tener una escoba de emergencia.

−Y que lo jures. −Yvio que Snape se acercaba. −Buenas tardes profesor.

−Malfoy tú serás elnuevo capitán de slytherin.

−Ok, ¿Quiénes son losdemás?

−De hufflepuff Diggoryy de ravenclaw Chang, tienes el campo el sábado por la mañana.

−Ok, las pruebas lashare entonces.

−Espero la lista delequipo.

−Si profesor. −Viendocomo se iba volvió a sus deberes.

Cedric que ya sabíaque sería de nuevo el capitán de quidditch se acerco a los gryffindor y se sentófrente a Hermione.

−Hermione, gracias.

La chica le sonrió. −Denada Cedric, ¿Cómo están tus padres?

−Al principio cuandome vieron, creyeron que era una broma de algún mortifico, hasta que les dijeque yo no era el único que había revivido, hemos pasado el verano poniéndonosal día, gracias mis padres también te las dan.

Hermione le cogió dela mano y le dijo: −Cedric, me alegro mucho de que estés vivo de nuevo, tu eresuna de esas personas que no tendría que haber muerto como lo hiciste.

 

−Herms tiene razón. −Ledijo Harry. −Me pase el siguiente verano teniendo pesadillas sobre tu muerte.

El chico lo miro. −Nofue tu culpa, recuerdo que me dijiste que teníamos que volver al trasladorcuanto antes pero no nos dio tiempo y sé que mis padres tampoco te culpan.

−Si bueno la culpasigue allí.

−He visto a Cho aquíde nuevo. −Le dijo Hermione.

−Como se tenía quegraduar cuando mataron a Dumbledore, han llamado a esa promoción tendrán querecuperar el año entero.

−¿Y tu como que hasvuelto? −Le pregunto Harry. −El año del torneo era tu último año.

−Lo sé, pero como no conseguígraduarme, he vuelto y no me importa, este año terminare hogwarts y el año queviene seré jugador de quidditch, mis padres están de acuerdo, tras todo lo quehemos pasado, solo quieren que vivamos tranquilos.

−Me alegro mucho. −Ledijo Hermione. −¿Y estas de novio con Cho?

−Sí. −Y miro a Harry. −Yame ha contado todo lo que ocurrió.

−No te preocupes, yano me gusta, estoy de novio con Ginny. −Sonriendo a su novia miro a Cedric. −Seque Cho se quedo muy mal cuando te mataron y sé que te quiere, y los dos hacéisbuena pareja.

−Gracias, se que eresel nuevo capitán de gryffindor.

−Lo soy, ¿tú eres elde hufflepuff?

−Lo soy, mucha suerte.

−Igualmente.

Cedric sonriendo aHermione volvió a su mesa para seguir estudiando.

−Me alegro mucho quela familia Diggory este de nuevo bien. −Les dijo Ginny.

−Yo también. −Le dijoHermione. −Cedric no merecía morir, no por algo que no era suyo, el solo queríaganar el torneo. −Y miro a Harry. −¿Le darás el dinero del premio?

−Se lo di a losgemelos, pero si, le diré a mi abuelo lo que pasa y que les dé a los Diggory loque se merecen.

−Seguro que tu familiaestá de acuerdo. −Le dijo Ron.

−Seguro, ahora vamos aestudiar.

−Sí. −Y olvidándose detodo, volvieron a sus deberes.

Por la noche despuésde cenar Harry enviaba el mensaje a su abuelo.

Al día siguienteCharlus recibía la carta de su nieto y sonriendo se fue a buscar el dinero paradárselo a los Diggory.

Cuando lo tuvo se fuea buscar a Amos Diggory al ministerio y no tardo mucho en encontrarlo.

−Buenos días Diggory.

El hombre lo miro. −Buenosdías señor Potter, ¿quería algo?

−Sí. −Y le dio el sacode dinero. −Harry me ha dicho que fue tu hijo quien gano el torneo de los tresmagos pero que nunca quisiste aceptar el dinero, así que ahora te lo doy.

−No quiero ese dinero.−Le dijo Amos.

−Amor acéptalo. −Ledijo Arthur que pasaba por allí. −Tu hijo está contigo, está vivo y él semerece ese dinero, él fue el ganador del torneo y si trae recuerdos amargos, teentiendo perfectamente mi hijo Fred también murió pero la vida continua y esedinero os irá bien.

Ante eso Diggory losmiro y por fin acepto.

−Está bien loaceptare. −Les dijo Amos cogiendo el saco. −Gracias a los dos.

−De nada. −Le dijoCharlus. −Me voy que aun hay muchas cosas que arreglar, en el callejón knocturmhay mucho criminal, nos vemos. −Y despidiéndose se fue.

El sábado por latarde, los slytherin habían ido a ver la prueba de los gryffindor y no sabíanque cara poner ante lo que tenían delante.

 

−Herms baja. −Le dijoHarry viendo como su amiga misteriosamente había acabado boca abajo y para mássorpresas la escoba seguía moviéndose.

−Harry no puedo, no mehace caso.

−Ya voy. −Subiéndoseen su escoba se acerco y con mucha fuerza la coloco bien y le pregunto: −¿Quieresprobarlo de nuevo?

La castaña lo miro conpena. −Yo quería hacer cosas nuevas, pero soy muy mala.

−Herms tú eres muybuena en muchas cosas, no necesitas demostrar a nadie que puedes volar en escoba.

−Pero

−Herms si quieresprueba, pero no quiero que te hagas daño ya has visto los partidos, nosempujamos y muchos terminamos en el suelo, pero si aun quieres pasarla yo no tediré nada.

−Seguiré.

−Bien. −Sonriéndole leayudo a bajar y siguió con las pruebas.

Al final de la tarde,aunque Hermione no había entrado en el equipo se lo había pasado bastante bien,había volado un rato, había estado con sus amigos y lo mejor es que había aprendidoque era pésima con la escoba, aun así había sido una tarde muy divertida.

−Herms en serio, nuncahabía visto a nadie volar boca abajo. −Le dijo Ginny sonriéndole. −Ha sido increíble.

−Ohhh Ginny no temetas conmigo.

−No me meto contigo,te lo digo en serio. −Y la abrazo. −Me alegro un montón que hayas pasado tiempovolando con nosotros.

−Gracias. −Y sonrió alos demás. −Gracias por tenerme paciencia.

−No tienes que decirnada, ha sido con gusto. −Le dijo Fred y miro a Harry. −¿Cuándo será el primerentrenamiento?

−Ya os lo diré.

−Hazlo, nos vamos. −Despidiéndoselos gemelos se fueron, aunque en un principio no habían querido volver a laescuela, se habían resignado a hacerlo y si tenían que estar allí un año lejosde su tienda por lo menos harían cosas que les gustaran como jugar alquidditch.

Cuando Hermione sehubo bañado cogió la escoba de Draco y se la llevo, por suerte no tardo muchoen encontrarlo y como siempre estaba con sus amigos.

−Malfoy gracias.

−De nada, ¿ha estadobien?

−Mas que bieninteresante, no me arrepiento de haberlo probado, he estado con mis amigos sinhablar de libros y sin estudiar y he hecho algo que a ellos les gusta mucho, asíque ha estado muy bien. −Sonriéndole se fue.

Cuando los slytherinse quedaron a solas Pansy dijo: −Sigo diciendo que es rara.

−Mucho. −Le dijo Dracoy los demás estuvieron de acuerdo.

Mientras los alumnosestaban en hogwarts, en el ministerio Orión había terminado de limpiar ellugar, había despedido a cientos de personas que no hacían bien su trabajo o leshabía dado puestos de trabajo menores pues el que tenían ahora era demasiadopara ellos.

Con el ministeriolimpio ya se pudo relajar y pasar tiempo con sus hijos sobre todo con Siriusque antes de su muerte habían estado muy distanciados, aunque su hijo seguía siendomuy cabezota y tras más de dos meses de su vuelta aun no quería saber de él yeso le ponía muy triste, quería que su familia volviera a estar unida.

−Sirius no te puedesesconder en mi casa para siempre. −Le dijo James. −Ya eres un hombre adulto,tienes que ver a tu padre.

−No quiero.

−Eso ha sonado como unniño de cinco años.

Ante eso Sirius lomiro. −El viene todo feliz a recuperar el tiempo perdido, ¿y yo qué? El me echode su casa cuando entre en gryffindor, solo se acordaba de su querido Regulus,pues que se lo quede todo para él, ahora que ya lo tiene.

 

−¿Sirius no puedespensar que tienes una nueva oportunidad para estar con él? Todos la tenemos.

−No quiero.

−Sirius. −Lily lellamo y cuando la miro le dijo: −Tu padre está dejando atrás su orgullo yquiere estar contigo, dale una oportunidad, el solo quiere estar con sus hijos.

−Pero

La chica sentándose asu lado le cogió de la mano y le dijo: −Te entiendo, sabes como es mi hermana,una borde y tras enterarme de las cosas horribles que le ha hecho a mi hijoquise castigarla pero aun así fui con mis padres a hablar con ella, y aunque lareunión no fue bien, le di una oportunidad, tú tienes que hacer lo mismo, nopienses en las cosas que pasaron sino en lo que puede ser ahora, tienes a tupadre y tu hermano contigo, el ha limpiado todo un gobierno por las cosas quete hicieron, eso no lo hace un mal padre, eso lo hace un padre que te quiere yse preocupa por ti.

−En eso Lils tienerazón. −Le dijo James. −Tu padre se enfado tanto al saber lo que te habían hechoque ha echado a gente a la calle sin importarles nada.

−Está bien. −Ycogiendo aire lo soltó. −Pero si sale mal, os diré que yo tenía razón.

−Y haces bien, ¿vas air ahora?

−Sí, cuanto antestermine con esto, antes me podre centrar en mi vida.

−¿Y serás auror? −Lepregunto James.

−No, paso, el ministroy su gente se pueden perder, no vuelvo a pisar el ministerio en lo que queda demi vida, ya pensare que hacer, ahora voy a hablar con ese hombre que se hacellamar mi padre. −Y despidiéndose se fue.

Cuando el matrimoniose quedo a solas, James miro a su mujer. −A Sirius le encanta hacerse elofendido.

−Y que lo jures,¿serás auror?

−Sí, y Sirius tambiénlo será, solo que ahora está en plan rebelde, ¿Qué harás tu?

−Aunque ha pasado unasemana desde que empezaron las clases, quiero volver a estudiar para ser medimaga.

−Pues estudia. −Y le sonrió.−Quiero que hagas lo que quieras.

−Y lo hare, gracias,¿vamos a pasear?

−Vamos. −Cogiendo suscosas se fueron al callejón diagon.

Mientras el matrimonioPotter paseaba entre tiendas, Sirius llegaba a la mansión Black.

−Buenos días Sirius. −Lesaludo Orión que al verlo se puso muy feliz, aunque intento que no se le notara.

−Buenos días, hevenido a hablar contigo.

−¿De qué queríashablar?

−De que aunque yo noquería hablar contigo, James y Lily me han convencido para darte una nuevaoportunidad.

−Me alegro que leshayas escuchado, se que cometí muchos errores y los quiero reparar, siéntate note quedes de pie.

El hombre haciéndolecaso se sentó a su lado y cogiendo una taza de té miro a su alrededor. −No megusta esta casa.

Orión miro a sualrededor y le dijo: −La verdad es que a mí tampoco, no solo es muy estrechasino que también fea, he pensado en venderla. −Y lo miro. −¿Tu qué piensas?

−Me da igual lo quehagas con ella, como digo no me gusta.

−El lunes empezare abuscar casa nueva, ¿has pensado en volver a seguir estudiando para auror?

−Paso, aunque tíoCharlus es el jefe no quiero saber nada de esa gente, aunque aún no se quequiero hacer, la mitad de mi vida la he pasado en Azkaban y la otra huyendo oescondiéndome así que no he podido pensar bien.

 

−Puedes trabajarconmigo si quieres.

−¿Empresario?

−Si, tras mucha peleahe recuperado todo lo que nos pertenece, dinero, empresas y otras cosasimportantes.

−No me lo digas, elministerio se lo quería quedar aunque saben que tu estas vivo y que nunca hashecho nada.

−Exacto, si hubierasido por ellos se lo hubieran quedado.

−Es por eso que no megustan, todos son una panda de ladrones.

−Ya les he hecho saberque nadie se queda con mis cosas y Sirius no puedes pasarte todo el día sinhacer nada, se que tienes el dinero que te dejo mi primo pero aun eres jovenpuedes hacer muchas cosas.

−El dinero se lo hedevuelto a mi tío. −Le dijo Sirius. −Y tienes razón, no puedo pasarme el díasin hacer nada, pero no sé lo que hacer.

−Puedes empezarayudándome a comprar una casa nueva.

−Me lo pensare.

Orión suspiro, su hijomayor era muy tozudo pero se alegraba de que por lo menos no le había dicho queno.

−¿Y dónde estáRegulus?

−Se ha ido a pasear,ha empezado la universidad para ser profesor.

−A él le pega eso deser profesor.

−Sí que le va bien.

−Lo hace, ¿y Kretcher?

−Regulus se lo haquedado, yo no quiero saber nada de ese elfo decrepito, si hubiera sido por milo hubiera sacrificado, pero tu hermano se lo quiso quedar y ya le he dicho queno lo quiero ver.

−Ves con cuidado eseelfo es traicionero como él solo.

−Sí que lo es, y sololo dejo vivo porque Regulus me lo ha pedido, he quedado con tu tío Cygnus,¿quieres venir?

−¿Dónde vais?

−A pasear por elcallejón diagon.

−Si porque no, esmejor que quedarse aquí encerrado.

−Eso no hace bien anadie. −Levantándose cogió sus cosas y miro a su hijo. −¿Vamos?

−Sí. −Y se fueron.

En el callejón diagon,cuando vieron a Sirius y Orión juntos, muchos se quedaron parados mirándolos,ignorándolos se fueron a reunir con Cygnus.

−Buenas tardes. −Lessaludo.

−Buenas tardes tío,¿Qué tal todo?

−Bien esta mañana heido a ver a Bella a Azkaban.

−Vamos a sentarnos. −Unavez sentados en una terraza Orión le pregunto: −¿Cómo esta?

−Se ha tranquilizadobastante, pero por todos los crímenes que ha cometido no volverá a salir en suvida, ¿en qué me he equivocado tanto?

−No es tu culpa. −Ledijo Sirius. −Bella es una psicópata que le encanta lastimar a los demás.

−Sí que lo es, le hepedido a un juez que anulara el matrimonio de Bella con Rodolphus, aunqueninguno de los dos volverá a salir de Azkaban no quiero que sigan casados. −Ledijo Cygnus.

−¿Has hablado con Andrómeda?

−Lo he hecho, estoymuy arrepentido de cómo las trate, Dora me invito a vivir con ellos y acepte,en estos meses en los que nos hemos vuelto a reunir, hemos hablado mucho y lascosas están mejorando.

−Muchos nos hemosequivocado. −Le dijo Orión. −Ahora es el momento de arreglar las cosas connuestros hijos.

−Sí que es el momento,¿y ya sabéis como es que esa chica tiene esos poderes?

−No lo sé.

−¿Habláis de Hermione?−Les pregunto Sirius.

−Sí, ¿la conoces?

−La conozco, no soloporque es amiga de Harry sino porque estuvo en la orden del fénix.

 

−¿Y sabes cómo puedetener esos poderes?

−Cuando la conocí nolos tenía, pero según dijo cuando Bella la mato se despertaron.

−Igual esos poderesson muy diferentes a los que nosotros tenemos.

−Sí que lo son.

−Sirius. −Su padre lomiro. −Creo que tengo el trabajo ideal para ti.

Ante eso el hombre lomiro. −¿Cuál?

−Investigar de dondeviene la familia de esa chica.

−Ella es hija demuggles, bueno lo era, que su antepasada le diera esos poderes no quiere decirque los tuvieran las demás.

−Por eso hay queinvestigarla.

−¿Y qué haréis con lainformación?

−Nada, solo saber de dóndeviene.

−¿Antes no habíaalguien que se ocupaba de tener actualizado los árboles genealógicos? −Lepregunto Cygnus.

−Y lo había. −Y miro asu hijo. −Antiguamente en la época de mi abuelo, había un grupo que se ocupabade tener actualizado los árboles genealógicos.

−¿Y para qué sirve esetrabajo?

−Es sencillo, se teníauna actualización de las familias para saber qué tipo de poderes tenían y sieran antiguas.

−No me importahacerlo. −Entonces vio que se acercaban sus amigos. −Buenas.

−Buenas Sirius. −Lesaludo Remus.

−¿Oye Rem vas atrabajar en algo?

−Realmente no, estabapensando en ir a la universidad, ¿por?

−Mi padre y mi tíoquieren que me ocupe de algo y si quieres lo podremos hacer juntos.

−¿El qué?

−Actualizar los árbolesgenealógicos de las familias mágicas.

Tras pensarlo unmomento Remus asintió. −Si porque no, es un buen trabajo, me gusta investigar.

−Eso está muy bien. −Ledijo Orión. −La primera familia que tenéis que investigar es la de la chica Granger.

−¿Hermione?

−Veo que tu también laconoces. −Le dijo Cygnus.

−Sí, fue mi alumna en terceroy luego estuvimos en la orden del fénix juntos.

−El lunes por lamañana os llevare a la oficina para que empecéis a trabajar. −Y miro a Remus. −¿Quétal mi nieta y mi bisnieto?

−Bien. −Y le dijo: −Ahoraque la guerra ha terminado, hemos pensado que Dora estudie algo más tranquilo.

−¿Y ha aceptado? Séque le gusta ser aurora.

−Y le gusta, pero sabeque ser auror es muy peligroso y quiere hacer otras cosas.

−Mejor. −Y miro aJames. −¿Serás auror?

−Lo seré, es lo quesiempre he querido ser además Frank pronto tendrá el alta médica así queseremos compañeros. −Y miro a Sirius. −Quería trabajar contigo, pero por lo queveo no volverás así que necesito a alguien confiable.

−Entonces Frank es elindicado.

−Lo es, nosotros yanos vamos. −Le dijo James y miro a Lily. −Nos pasaremos por casa de tus padreshaber como están.

−Sí. −Y despidiéndosese fueron.

Los padres de Lilyhabían decidido vivir por su cuenta, aun eran jóvenes y podían trabajar, asíque les habían regalado una hermosa casa y Harry se había pasado mucho tiempoallí conociéndolos.

−Sirius el único quefalta por casarse eres tú. −Le dijo Orión. −Quiero nietos.

Ante eso Remus no supoque cara poner y Sirius miro a su padre. −No me quiero casar, soy demasiadojoven.

−Ya vas a cumplir casi40 años, así que ves dándote prisa, quiero un nieto.

−Ya lo he escuchado.

−Pues date prisa. −Yante Cygnus que se había empezado a reír miro a su primo. −¿Vamos a seguirpaseando?

 

−Vamos. −Despidiéndosede Remus y Sirius se fueron.

El domingo por lamañana, tras desayunar, los del ministerio llegaban para que todos los quetuvieran más de 17 años pudieran votar por un nuevo ministro.

Aunque a Hermione nole interesaba nada la política, quería votar no quería que otro tipo como Fudgefuera ministro, así que cuando fue su turno cogió la papeleta y tras mirar losnombres que habían, escogió a Kingsley lo conocía y sabia que sería un buenministro.

Tras votar se fue consus amigos que ya habían votado y se pusieron a hablar de las cosas queesperaban que hiciera el nuevo ministro.

El lunes por lamañana, Remus y Sirius llegaron temprano al ministerio y allí se encontraroncon Cygnus y Orión.

−Buenos días.

−Buenos días, vamos. −Ylos llevaron a una sala inmensa que en ese momento estaba llena de papeles encimade las mesas y todo estaba cubierto de polvo.

−Vaya asquerosidad. −Sequejo Sirius. −¿Qué no podrían haberlo dejado limpio?

−Es lo mismo que nospreguntamos nosotros. −Le dijo Orión. −Este es vuestro nuevo lugar de trabajo,tendréis que ordenar todo y revisar todas las familias así también secontrolaran las bóvedas.

−¿Nos enviareis a másgente? −Les pregunto Remus.

−De momento no,vosotros dos os tendréis que apañar solos.

−Mejor no me gustanlos desconocidos. −Les dijo Sirius y remangándose las mangas de su camisa miroa su padre y su tío. −Ahora fuera tenemos trabajo.

−Ya nos vamos,divertiros si encontráis algo imponte venir a contarlo.

−Lo haremos. −Viendocomo se iban, se pusieron a trabajar.

A la hora de comer, yael lugar estaba limpio de polvo, telarañas y otras cosas desagradables.

−Ahora que ya estálimpio, podemos empezar a trabajar. −Le dijo Sirius. −Y como han pedido mipadre y mi tío empezaremos por la familiar Granger.

−Sí pero ahora acomer.

−Sí. −Saliendo de lasala cerraron bien para que nadie entrara.

Mientras comían Remusle pregunto por la relación con su padre.

−No hay mucharelación. −Le dijo Sirius. −Aun no le perdono todo lo que hizo, pero lo tolero.

−Eso es mejor queignorarlo por completo.

−Eso, ¿y qué tal contus padres y tus abuelos?

−Bien. −Y le sonrió. −Laverdad es que les echaba mucho de menos.

−Es normal, siemprehan sido buenas personas, ¿y qué van a hacer?

−Mi padre ha vuelto atrabajar para el ministerio, tu padre le ha dado un buen trabajo con el doblede sueldo, mi madre ha empezado a trabajar en una biblioteca y mis abuelosbueno ellos ya están jubilados, así que con el dinero que nos dieron a mí y aDora hemos comprado una pequeña casa para que ellos puedan vivir juntos.

−Eso está bien. −Ledijo Sirius y llenando el tenedor de comida se lo llevo a la boca y tras tragarle dijo: −Por lo menos esta vez mi padre ha hecho algo bien.

−¡Sirius! −Remus leregaño. −Deja de quejarte ya, tu padre está trabajando duro para que vuestrarelación este bien, no lo desprecies más.

−Si no le desprecio,solo que no sé como cogerle.

−No tienes que hacernada, solo ser tu mismo.

−¿Tú crees?

−Claro que sí. −Ledijo su amigo. −Sirius eres amable cuando quieres, así que esfuérzate un poco másy se simpático con él.

 

−Está bien, lo hare,pero solo por ti que nunca pides nada.

−Lo tendrías que hacerpor ti, pero bueno, por lo menos lo intentas. −Riéndose ante la cara que pusole dijo: −Hace mucho que no estábamos juntos así.

−La verdad es que si,la última vez fue antes de que me enviaran a Azkaban parece que han pasadomilenios.

−Tienes razón, hanpasado muchas cosas, todo es gracias a Hermione.

−Cuando la conocíjamás creí que haría esas cosas.

−Nadie lo sabía.

−Si bueno todos noshemos llevado una buena sorpresa. −Y le dijo: −Tengo ganas de saber queencontramos en su árbol genealógico.

−Yo también, ¿hasterminado?

−He terminado. −Llamandoa una camarera pagaron y volvieron a su trabajo.

Al final del día Remusle decía a Sirius: −No hay manera, no hay nada de los Granger.

−Entonces tendremosque empezar por el principio. −Le dijo Sirius.

−¿Recoger los papeles?−Le pregunto Remus mirando a su alrededor, habían sacado todos los pergaminosde sus sitios para encontrar algo de los Granger y no lo habían vuelto arecoger.

−No, mañana yarecogeremos, por la tarde después de clases iremos a hablar con Hermione paraque nos diga todo lo que sabe de su familia y luego iremos a investigar.

−Eso lo que a mí megusta.

−A mi también, nosvemos.

−Nos vemos. −Ydespidiéndose se fueron a sus casas.

Sirius se fue a casade su padre y lo vio trabajando.

−Ya estoy aquí.

Orión dejando lospapeles lo miro.

−¿Te has olvidado? Tehabía dicho que te ayudaría a comprar la casa nueva.

−Lo siento Sirius, mehabía olvidado completamente, desde que he vuelto no dejo de trabajar.

−Recuerda como moristey relájate un poco.

−Tienes razón, tengoque relajarme, vamos a mirar casas.

−Vamos. −Y dejando lospapeles se fueron al callejón diagon a mirar inmobiliarias, esperaban encontraruna bonita casa.

Al día siguientedespués de clases, Hermione estaba con sus amigos cuando llegaron Sirius yRemus e iban con los slytherin.

−Buenas. −Lessaludaron.

−Buenas. −Les saludoHarry.

−Herms hemos venido averte a ti. −Le dijo Sirius y sentándose a su lado cogió una pluma y unpergamino.

−¿Me vas a hacer unaentrevista?

−No. −Le dijo. −Noestoy hecho para meter la nariz en asuntos ajenos, aunque digan lo contrario.

Ante eso Remus ledijo: −La verdad es que si te gusta un poco meter la nariz en asuntos ajenospero bueno. −Y miro a Hermione. −Hemos venido a saber de tus antepasados. −Sentándoseen el suelo le pregunto: −¿Qué sabes de ellos?

−Ellas, misantepasadas solo eran mujeres.

Ante eso todos lamiraron.

−Mujeres. −ApuntoSirius en su libreta. −¿Qué sabes de ellas?

−La primera se llamabaCassandra Granger, murió en 1586 en la hoguera acusada de brujería y de haberpactado con el diablo.

−¿Y porque no se salvode las llamas? −Le pregunto Remus.

−Ni idea. −Le dijoHermione. −Mi abuelo no me ha contado mucho, solo eso que murió en la hoguera yque en su aquelarre solo se aceptaban mujeres.

−¿Y que sabían dehogwarts?

−Mi abuelo me dijo queellas no creían en el poder de las varitas, mi bisabuela se quedo con mi abueloaunque no era mujer y no tenia poderes por eso el apellido Granger ha duradohasta ahora, porque mis antepasadas solo usaban a los hombres para tener hijasy luego los despreciaban y a los niños los abandonaban solo se quedaban a lasniñas.

 

−O sea que tenemos quebuscar a mujeres con el apellido Granger.

−Exacto, ¿y para quelo buscáis?

−Estamos actualizandola base de datos de los magos y tu eres la primera.

−¿Entonces lespreguntareis a todos?

−Más bien a los queson familias desconocidas como la tuya o hace tiempo que no se registra ningúnpariente.

−Si queréis saber másde mi familia, ir a ver a mi abuelo, el en verano me dio un cofre con las cosasde mis antepasadas y creo que él tiene un árbol genealógico.

−Lo haremos, ¿Dónde lopodemos encontrar?

−Canterbury, en unacasa al lado de un rio. −Y les dio la dirección.

−Entonces mañana nospasaremos por allí. −Levantándose le dieron las gracias.

−De nada, ya me diréisque averiguáis, yo sé poquito, siempre creí que era la única bruja de mifamilia.

−Seguro que tellevaste una gran sorpresa.

−Mucho, ¿entonces meiréis contando que averiguáis?

−Lo haremos, nosvemos. −Despidiéndose de los demás se fueron.

Cuando los chicos sequedaron a solas, Harry miro a su amiga. −¿Y que había en el cofre?

−Cosas antiguas,velas, dados, cartas.

−O sea lo que usa unavidente.

−Exacto y otras cosas,pero nada de valor. −Y saco su colgante y se lo mostro. −Y esto.

Harry cogiéndolo lomiro y la miro. −Me gusta, ¿Qué significan los símbolos?

−Ni idea. −Y se lo volvióa guardar. −Espero que lo que averigüen sea interesante.

−Seguro que sí, eso debuscar brujas siempre es interesante. −Le dijo Harry y miro a los slytherin. −Pensabaen ir a volar, ¿os apuntáis?

−Si porque no. −Ledijo Theo y miro a Hermione. −Cuando sepas mas de tu familia cuéntamelo, megustan los misterios.

−Lo hare.

−Gracias. −Los chicosse fueron a volar y Hermione se fue a buscar a Luna para estudiar juntas.

En Londres viendo queno tenían más trabajo por ese día, Sirius se despidió de Remus y se fue a buscara su padre para seguir mirando casas.

Por la noche antes deponerse a cenar, Dumbledore anunciaba que el nuevo ministro era Kingsley, alescuchar eso muchos se pusieron aplaudir.

Al día siguiente,Remus y Sirius se fueron a Canterbury y llegando a casa de los Granger tocarona la puerta.

Cuando el abuelo deHermione vio a los hombres que su nieta le presento en vacaciones se preocupo.

−Buenos días, ¿le hapasado algo a mi nieta?

−No, Hermione está muybien estudiando en la escuela, venimos a saber de su familia.

−¿Mi familia por qué?

−Estamos actualizandola base de datos de los magos de Inglaterra.

Ante eso el hombre losmiro extrañado. −¿Tienen base de datos?

−Lo tenemos pero estámuy anticuada. −Le dijo Remus. −¿Podemos entrar?

−Si claro. −Dejándolospasar les dijo: −Disculpar es que nunca había venido nadie a preguntar sobre mifamilia.

−Es porque nuncasupimos de ella. −Le dijo Sirius. −Tampoco sabía que teníamos una base dedatos.

−Cada día se aprendealgo nuevo.

−Y que lo jure.

−¿Y bien que quierensaber? −Les pregunto el hombre sentándose en el sofá.

 

−Hermione nos ha dichoque sus antepasadas son mujeres.

−Lo son, según mimadre, solo a las mujeres se les permitía estar en el aquelarre y eran lasúnicas que tenían poderes.

−Así que usted notiene.

−No.

−¿Tiene algún árbolgenealógico?

−Lo tengo, un momento.−Levantándose salió de la sala y se fue a buscarlo.

Diez minutos mástarde, volvía con una bandeja y un pergamino debajo del brazo.

−Le ayudo. −Le dijoRemus y levantándose cogió la bandeja y la puso encima de la mesa.

−Gracias, hay te ypastelitos, aunque a mi hijo no le gusta mucho que coma dulces, no lo puedoevitar. −Sonriéndoles les dio el pergamino y se puso a servir el té.

Sirius cogiendo elpergamino lo abrió y vio que el árbol era bastante grande aunque solo habíanmujeres.

−Veo que solo haymujeres.

−Si como digo loshombres no eran importantes, así que nunca pusieron los nombres de los padresni los hijos a los que abandonaban.

Remus dándole lasgracias por la taza de té le pregunto: −¿Sabe quién hay antes de Casandra?

−No, se que ella nofue la primera bruja pero no hay datos de ella, pueden que encuentren algo enla catedral, creo que tienen base de datos, pero no estoy seguro.

−No se preocupe lomiraremos bien, como le hemos dicho estamos reorganizando nuestra base de datosy la familia Granger es la primera, los poderes que posee Hermione sondiferentes a los nuestros, aunque tenemos muchos eso de hablar con la muerte noes muy común ni para las familias antiguas.

−Según me dijo mimadre, ellas no creían en el poder de las varitas y aunque muchas brujas de suaquelarre enviaron a sus hijas a Hogwarts mis antepasadas no lo hicieron, unmomento. −Y levantándose de nuevo salió del salón.

Mientras su anfitriónestaba fuera Remus miro a su amigo que seguía leyendo el árbol. −Sirius si lafamilia Granger nunca ha sido registrada abra mucha gente a la que investigar,y es una gran familia.

−Lo es, aunque laprimera es Casandra, ella tiene que haber salido de algún lado, quiero decirque no se hizo bruja así porque así.

−Sí, cuando terminemoscon el señor Granger iremos a la catedral haber que averiguamos.

−Es lo que haremos. −Dejandoel pergamino a un lado para que no se ensuciara cogió una taza de té y le dioun pequeño sorbo.

El abuelo de Hermioneno tardo mucho más y les dio una carpeta. −En verano le di a mi nieta un cofreque lleva siglos en mi familia, dentro había un libro contando su historia, enesa carpeta están las fotocopias que hice del libro.

−Gracias, esto nosayudara mucho. −Le dijo Remus que estaba abriendo la carpeta y se puso a leerlas primeras páginas. −Vaya esta en ingles antiguo.

−Lo está. −Le dijo elhombre. −Yo lo he traducido, al final están.

Ante eso Remus le diolas gracias y se puso a buscar las páginas y no tardo mucho en encontrarlas,estaban mecanografiadas.

−Rem termina el té ynos vamos, ya le hemos quitado mucho tiempo al señor Granger. −Le dijo Sirius.

−No se preocupen. −Ledijo el hombre. −Yo también quiero saber de mi familia.

−Entonces venga connosotros. −Le dijo Remus que había guardado de nuevo los papeles en la carpetay se estaba terminando su te.

−Sí que lo haregracias.

−De nada.

−¿Y tienen muchotrabajo?

−Mucho, tenemos muchasfamilias que revisar.

 

−¿Yo puedo ayudarles? Séque no soy mago pero no creo que para investigar se necesite tener poderes ¿o sí?

Ante eso los doshombres se miraron y luego miraron al abuelo de Hermione.

−No, no se necesitanpoderes, ¿pero en serio nos quiere ayudar? Digo es mucho papel e investigar.

−Me encantan losmisterios.

−Entonces adelante ytendrá un sueldo, ¿pero donde vivirán?

−En casa de mi hijo,la verdad es que desde que me he jubilado estoy aburrido y sé que mi mujer estarácontenta de estar cerca de nuestro hijo.

−Bueno ahora que tehas apuntado a nuestro equipo, iremos a la catedral haber que averiguamos.

−Sí. −Le dijo elhombre. −A me llamo Eric, Eric Granger, eso de señor Granger es demasiadoformal.

−Un placer Eric. −Ledijo Remus y miro a su amigo. −¿Vamos?

−Vamos. -Terminándoseel té y los pastelitos se fueron a la catedral.

Al llegar vieron que habíamuchos turistas, dejándolos con sus fotos se fueron a buscar al sacerdote y porsuerte no tardaron mucho en encontrarlo.

−Buenos días. −Lesaludaron.

−Buenos días,¿buscaban algo?

−Sí. −Le dijo Eric. −Informaciónsobre una antepasada mía, Casandra Granger.

−Para eso tienen queir a la biblioteca.

−Ella fue consideradauna bruja y murió en la hoguera en 1586.

−Entonces vengan poraquí. −Y los llevo a una sala. −Durante muchos años llevábamos un registrosobre las brujas que había en la zona. −Les dijo.

−¿Habían muchas? −Lepregunto Sirius.

−Muchas, y más mujeresque hombres, aunque la mitad de ellas más que brujas eran mujeres de la mala vidaque seducían a hombres casados y cosas así.

−¿Y quemaron a muchas?

−A unas cuantas. −Ledijo el sacerdote que se había puesto a buscar entre los libros y no tardomucho en sacar uno que se notaba que era antiguo. −Aquí esta. −Colocándolo enla mesa lo abrió y se puso a buscarla.

−Una pregunta. −Ledijo Remus.

−Adelante.

−Si tenían poderes,¿Cómo la pudieron quemar en la hoguera?

−Según cuentan teníanunos grilletes que habían hecho en Roma. −Y los miro. −Eran grilletesespeciales que hacían que las brujas no pudieran usar sus poderes. −Y volvió ala lectura. −Aquí esta. −Y les enseño el libro. −¿Para qué buscan lainformación?

−Quiero saber máscosas de mi familia. −Le dijo Eric. −Se pocas cosas de ellos.

−Se ha puesto muy demoda últimamente. −Le dijo el sacerdote. −Hoy en día mucha gente quiere saberde dónde viene.

−Es lo que quierohacer yo, quiero saber de dónde salió mi familia. −Y se puso a leer el libroque Remus ya estaba revisando. −¿Has encontrado algo?

−Algo. −Le dijo elhombre. −Según pone Casandra Granger, tenía 18 años en el momento en que murióen la hoguera, se decía que tenía una hija pero nunca la pudieron encontrar.

−¿Se sabe quien era sumadre? −Les pregunto Sirius.

−Creo que puedo teneruna idea. −Les dijo el sacerdote y levantándose de donde estaba sentado seacerco a otra librería y se puso a buscar. −Aunque los registros se puedenencontrar en la biblioteca, los especiales como la de las mujeres Granger estánaquí por ser consideradas brujas. −Y miro a Eric. −Disculpe.

−No se preocupe, nuncahe tenido problemas en eso, al contrario estoy orgulloso de mis antecedentesfamiliares.

 

−No hay que sentirvergüenza de las familias a no ser que se haya hecho algo realmente malo. −Ledijo el sacerdote que estaba de nuevo mirando entre los libros. −Aquí esta. −Cogiéndololo acerco y se lo mostro.

Eric cogiendo el libromiro la hoja que el sacerdote le enseñaba. −Según esto la madre de Casandra sellamaba Alana Granger.

−¿Qué paso con ella?

−Alana Granger murióbastante joven. −Les dijo Eric. −Pero no en la hoguera sino lo que pone aquí,un hombre quería sus poderes e hizo todo lo posible para conseguirlos.

−Los poderes no sepasan de un lado a otro. −Les dijo el sacerdote.

Ante eso los tres lomiraron.

−Cuentan muchashistorias sobre ese hombre. −Les dijo. −Alana no fue la única bruja a la que siguiópara quitarle sus poderes, alrededor de una veintena fue perseguida y al verque no podía quedarse sus poderes las mato con una espada que había conseguidode un caza brujas.

−¿Caza brujas?

−Si, por aquella épocaeran muy famosos, se unían a los sacerdotes para buscar y cazar brujas, porcada bruja les daban una buena cantidad de dinero.

−¿Aun quedan cazabrujas?

−Ni idea.

−¿Qué paso con elhombre que mato a Alana? −Le pregunto Eric.

−Lo mato Casandra. −Ledijo Remus que había vuelto al primer libro que el sacerdote les habíaenseñado. −Lo pone aquí.

Eric agachándose sobreel libro se puso e leerlo. −Según esto cuando Casandra descubrió que su madrehabía sido asesinada lo busco y lo mato, tras esto la persiguieron hasta quedos años más tarde la encontraron y murió en la hoguera.

−Y entonces creyeronque la familia Granger había desaparecido, hasta que unos años más tarde otraGranger apareció, las brujas del aquelarre la habían criado y le habíanenseñado a ser una buena bruja.

Eric miro alsacerdote. −¿Nos lo podemos llevar?

−Se lo pueden llevar,les hare fotocopias. −Cogiendo los libros los acerco a una fotocopiadora y sepuso a hacer las copias.

−¿Dónde podemosencontrar más información?

−En la biblioteca.

−Después de comeriremos allí. −Les dijo Sirius.

−Iremos, estoyemocionado por saber si encontramos algo más.

−Eso todos. −Le dijoRemus.

Diez minutos mástarde, el grupo se despedía del sacerdote dándole las gracias se llevaban lasfotocopias que les había hecho.

Mientras los adultosse ocupaban de saber más cosas de la familia Granger, en hogwarts las cosasiban bastante bien sin contar las malas miradas que lanzaban a los slytherin ylos insultos que les decían cuando no había profesores cerca.

Ese día Hermione yDraco salían de clase de pociones y los dos iban hablando de la poción quehabían tenido que hacer.

−Gracias, sin ti aunla estaría haciendo.

El chico la miro. −Teestresas demasiado.

−Lo sé, tendría querelajarme, hacer yoga, taichí o algo así.

Ante eso el chico lamiro. −Dices cosas muy raras.

−Que tu no lo conozcasno quiere decir que sean cosas raras, tanto el yoga como el taichí lo usanmucho los muggles para relajarse. Innovacion y creatividad

−Entonces es lo quetendrías que hacer tú, ¿no?

−Sí, porque a estepaso terminare desmayada en algún lugar.

−Lo más seguro.

−Lo sé. −Y lanzo unsuspiro muy sonoro. −Me estreso muy rápido.

 

−Eso lo has dicho tuno yo.

−Lo sé. −Y le sonrió. −Paraagradecerte que me estés ayudando tanto te invito a una cerveza de mantequillaeste sábado en Hogsmeade.

Ante eso el chico separo y la miro bien, Hermione viendo que se había parado se paro y lo miro.

−¿Qué? ¿No quieresvenir conmigo? ¿O es que nunca te han invitado? Imposible porque siempre estasrodeado de chicas.

Draco viendo que no leestaba dejando hablar, se acerco y le puso una mano en la boca.

−Si me dejas hablar,te iba a decir que si acepto esa cerveza, si te suelto ¿me dejaras hablar?

La chica asintió conla cabeza y Draco la soltó.

−Tienes razón, algunasveces hablo demasiado.

−Y que lo jures. −Ymiro a los gryffindor. −Habla demasiado.

−Lo sabemos. −Le dijoRon. −Algunas veces habla demasiado.

−Oye Ron. −Se quejoHermione. −Eso no se dice, ¿quieres que te convierta en sapo?

−No puedes soy tumejor amigo.

−Mi mejor amigo esHarry. −Ante eso el moreno asintió. −Y si puedo convertirte en sapo, como conHarry.

−Oye. −Se quejo Harry.−¿Qué he hecho?

−No defenderme.

−No quiero saber nadade sapos, ahora me voy a clases que no quiero que me quiten puntos.

−¿Desde cuándo tepreocupan tanto los puntos? −Le pregunto Draco.

−Desde que mi madre fuela primera de su promoción, es mucho estrés. −Y miro a Hermione. −Para clases.

−Sí. −El grupo se fuea su siguiente clase.

Después de clasesHermione se dirigía a la biblioteca cuando vio a un grupo de alumnos metiéndosecon los slytherin.

−¡Basta ya! −Les gritola castaña.

−Granger no te metas. −Ledijo un alumno.

−Me meto porquequiero. −Y de pronto lo puso a volar. −Estoy hasta el moño que os metáis conellos solo porque se equivocaron.

−Tú no entiendes nada.

−Entiendo más que tu. −Legrito Hermione. −Fue a mí a quien torturaron y no me ves llorando por lasesquinas o haciéndoles la vida imposible. −Y los miro. −Si no queréis terminaren algún lugar donde el sol nunca sale será mejor que dejéis de molestarles,este es mi último aviso y para que veáis que soy seria. −Miro al chico queestaba flotando y lo envió volando hasta la torre de astronomía.

−Loca ¿Qué has hecho? −Legritaron.

−Lo he enviado a latorre de astronomía, le irá bien hacer un poco de ejercicio así dejara de decirtantas tonterías juntas, vosotros fuera.

Ante eso los alumnosse fueron corriendo.

Hermione viendo que seiban se acerco a los slytherin y miro a Draco. −¿Me puedes ayudar con unosdeberes? No me salen.

−Te ayudo.

−Estupendo. −Dijo lachica feliz de que Draco la ayudara. −No me salen es súper complicado.

−Y te has estresadocomo siempre.

−Mucho. −Se quejo.

−Nos vemos luego. −Lesdijo Draco a sus amigos y se fue con Hermione a la biblioteca.

Al día siguienteHermione fue llamada al despacho del profesor Dumbledore y vio que estaba laprofesora McGonagall, el alumno que había enviado por los aires y dos personasque no conocía.

−Hermione nos handicho que has estado usando tus poderes contra tus compañeros. −Le dijo elprofesor Dumbledore.

−Lo he hecho profesor.−Le dijo la chica. −Pero ellos no dejan de meterse con los slytherin, ellos nohan hecho anda desde que han vuelto, solo estudian y estén en sus cosas. −Yseñalo al chico. −Él es uno del grupo que no deja de molestarles, no es justoque ellos no los dejen en paz. ¿Y mis padres? ¿Por qué no han venido?

 

−Ellos son muggles. −Ledijo el hombre que no conocía.

Hermione lo miro. −¿Yusted es?

−Soy su padre.

−A claro, usted debede ser mago o algo así, y por eso está aquí. −Y miro al profesor Dumbledore. −Hastaque mis padres no estén aquí, yo no diré nada, ya he dicho suficiente.

−Hermione esa actitudno beneficiara a nadie.

−Lo sé, pero es muyinjusto, que ellos que son magos estén aquí defendiendo a su hijo, pero mispadres que son muggles no puedan estar.

−Profesor en esoGranger tiene razón. −Le dijo McGonagall. −Solo porque son muggles no han sidoavisados.

−Está bien dejaremosla reunión para mañana, para cuando los señores Granger puedan venir. −Y miro aHermione. −Mañana tus padres estarán aquí.

−Estupendo, mientrasme voy a mi habitación a hacer los deberes. −Y miro a la profesora. −Gracias.

−Ves.

−Sí. −Despidiéndose desus profesores se fue.

Cuando llego a su salacomún, Harry y Ron quisieron saber porque le habían llamado y ella se loexplico.

−Y encima mis padresno estaban.

−Es muy injusto. −Ledijo Harry. −Tus padres también tienen derecho a estar aquí, al fin y al cabo eressu hija.

−Lo sé, por eso solono he dicho nada.

−Mejor, seguro que yamañana estarán aquí.

−Eso espero, ahora mevoy a estudiar.

−Entonces nos vemosluego.

−Sí. −Y despidiéndosese fue.

Al día siguiente lachica volvió al despacho del director y vio a sus padres.

−Hermione, ya noshemos enterado de lo que has hecho, no está bien lo que hiciste. −Le dijo supadre.

−Lo sé papa, pero esmuy injusto que un grupo de alumnos se metan con cuatro personas solo porque seequivocaron.

−¡Fueron mortifagos! −Legrito el alumno. −No se equivocaron un poquito.

−Lo ves siempre estánigual.

El hombre asintiendomiro al director. −Profesor sé que mi hija ha hecho mal y aceptaremos elcastigo más adecuado pero no voy a permitir este tipo de actitud hacia Hermioneu otro alumno.

Antes de que elprofesor Dumbledore pudiera decir algo tocaron a la puerta y entro Charlus.

−Señor Potter. −Hermionele sonrió. −Buenas tardes.

−Buenas tardesHermione. −Y miro a Dumbledore. −Albus ya me he enterado de que unos alumnos seestán volviendo muy molestos hacia los slytherin, te recuerdo que mi gente noha descubierto nada hacia ellos que son libres de hacer lo que quieran.

−Lo sé Charlus. −Ymiro a los padres del alumno. −Él es el señor Charlus Potter, jefe de aurores.

−¿Y qué hace un auroren una reunión de escuela? −Le pregunto el padre.

−Dejo de ser unareunión de escuela cuando las acciones se están volviendo más peligrosas hacialos alumnos, su hijo se ha puesto al mando de un grupo que esta acosando aotros alumnos.

−¿Y que lo va a enviara Azkaban? No me haga reír, no ha enviado a unos mortifagos a la cárcel yquiere enviar a mi hijo y sus amigos solo porque expresan su opinión.

−Hace mucho tiempo quedejaron de expresar su opinión, ahora están acosando a unos alumnos, y puedeque no terminen en Azkaban, pero sí que pueden ser expulsados de la escuela ysin terminar sus estudios se le cerraran todas las puertas para su futuro,¿quieren eso?

 

−¿Nos estánamenazando?

−Para nada, solo le estoyinformando, el acoso hacia otra persona esta pagado con la expulsión delcentro, tanto escuela, universidad o trabajo.

−En eso el señorPotter tiene razón. −Les informo Dumbledore. −No se acepta el acoso, así queesta es la última vez que lo digo, si vuelve a ocurrir, será la expulsión de laescuela. −Y miro a los alumnos. −Hermione estarás castigada una semanalimpiando calderos y si vuelves a usar tus poderes hacia otro alumno serásexpulsada, ¿entendido?

−Si profesor.

−Eso espero. −Y miroal otro alumno. −Ayudaras al profesor Snape durante una semana y si veo quemolestas a otro alumno serás expulsado no se te volverla a repetir, ¿entendido?

−Sí señor.

−Ahora iros que seguroque tenéis muchos deberes.

−Sí. −Le dijo Hermioney miro a sus padres. −Lo siento.

−Ya has escuchado alprofesor y yo te digo esto, si vuelves a usar tus poderes y terminas expulsadaterminaras en un internado y bien lejos de la magia, ¿entendido?

−Si papa, no volveré ausar más mis poderes.

−Eso espero porquesino ya sabes las consecuencias, ahora ves que seguro que tienes muchos deberes.

−Sí. −Y despidiéndosese fue.

Draco volvía de suentrenamiento cuando escucho a alguien llorar, intrigado lo busco y no tardomucho en encontrarlo y vio que era una chica y para mas era Hermione.

−¿Granger estas bien?

−Déjame.

−¿Qué te ha pasado?

−No quiero hablar.

−No seas así, dímelo.

La chica entonceslevanto la cabeza que la tenia apoyada en sus piernas y lo miro. −Mis padres.

−¿Les ha pasado algo?

−Ellos me han dichoque si vuelvo a usar mis poderes me enviaran lejos.

Draco sentándose a sulado le dijo: −Tus padres están preocupados por ti.

−Lo estamos. −Seescucho.

Los chicos levantaronla vista y vieron a los Granger allí.

−¿Nos puedes dejar?

−Claro. −Y miro aHermione. −Nos vemos luego. −Y levantándose se fue.

Cuando la familia sequedo a solas, George se sentó al lado de su hija.

−Herms lo siento, peroestoy muy preocupado por ti, no quiero que te envíen a la cárcel por tenerestos poderes, ni tampoco te quiero enviar lejos, pero prefiero verte lejos y asalvo que aquí encerrada por ser diferente.

Ante eso la chica seapoyo en su padre y él le paso un brazo por los hombros.

−Yo solo estabadefendiendo a alguien.

−Lo sé, pero no creesque algunas veces es mejor hablar con un profesor que hacerlo tu sola, ¿o habíaalguien más?

−No, no había nadie más.

−Herms no los vuelvasa usar, promételo.

La chica lo miro. −Estábien, no los volveré a usar, pero es tan injusto que ellos les digan esascosas.

−Para eso están losprofesores y ya has escuchado al señor Potter, ya no se permitirá mas acoso yserán expulsados.

−Lo sé.

−Haremos esto, tutermina la escuela sin usar tus poderes y ya cuando la termines entonces podrásusarlos sin que nadie te diga nada.

−Yo no los quiero usarasí como así, solo quería ayudar a unos compañeros.

−Lo sé, pero como digoya están los profesores para ello, no tienes que estar tu sola defendiendo atodos.

 

Tras pensarlo unmomento le dijo: −Está bien, tienes razón, no puedo pasarme la vida ayudando atodos.

−Puedes pero no deesta manera.

−Tu padre tiene razón.−Le dijo Jane. −Hay muchas maneras de ayudar a los demás, sin tener que usar laviolencia.

−Tienes razón. −Ledijo a su madre. −No usare mis poderes y hare las cosas de otra manera.

−Eso está bien. −Y le sonrió.−Ya verás como hablando se hacen más cosas que peleando.

−Sí, siento como me hepuesto.

−No es tu culpa. −Ledijo George. −Ahora que estás más tranquila, tienes deberes que hacer, ¿no?

−Sí, sí que tengo.

−Entonces ves.

−Sí. −Dándole unabrazo a su padre le dio un beso y otro a su madre y diciéndoles que pronto losvería se fue a su sala común.

Al llegar a la torrede Gryffindor, vio que Harry y Ron la estaban esperando y le preguntaron quétal había ido todo y ella se lo explico.

−Es una injusticia. −Sequejo Ron.

−Mucho. −Le dijoHermione. −Y sé que mis padres no me darán más oportunidades si me expulsan me iréa un internado o peor a Azkaban.

−Eso es peor que un internado.

−Y que lo jures, allíhay miles de criminales. −Cogiendo aire les dijo: −A partir de ahora no usare másmis poderes.

−Mejor, además tusiempre has sido una pacifista. −Le dijo Harry. −Prefieres darles con tuspalabras que con tus poderes.

Ante eso la castaña lomiro. −Tienes razón, yo soy Hermione Granger y me encanta leer y replicar, mehabía olvidado de quien soy.

−Lo importante es quelo recuerdes y hagas las cosas como tú eres, no por tus poderes.

Hermione lo abrazofeliz. −Gracias. −Y abrazando también a Ron se fue a buscar sus libros paraestudiar.

Habían pasado tantascosas durante la guerra y tras ella que se había olvidado de quien era, así queahora se reencontraría consigo misma y bueno sobre sus poderes nuevos teníamucho tiempo para usarlos así que de momento los dejaría de lado y no losusaría aunque le pincharan mil veces.

Un par de horas mástarde, Hermione entraba en el gran comedor y antes de irse a sentar a su mesa,se fue a la mesa de los slytherin.

−Buenas tardes.

−Buenas tardes. −Lesaludo Draco. −¿Mejor?

−Si gracias, teniasrazón mis padres estaban preocupados por mí.

−Ya te lo había dicho.

−Si tú siempre tienesrazón, me voy a cenar. −Y se iba a ir cuando Draco la llamo. −¿Qué?

−Aun quedamos para elsábado, ¿verdad?

−Claro que sí. −Sonriéndolele dijo: −Nos vemos el sábado para pasear por Hogsmeade. −Y tras decir eso sefue a su mesa.

Al sentarse vio quemuchos la miraban.

−¿Qué?

−¿Has quedado conMalfoy? −Le pregunto Ginny.

−Sí. −Y le dijo: −Elsábado iremos a Hogsmeade.

−Qué bonito.

−Mucho. −Sonriéndolemiro a los demás que apenas conocía. −Meteros en vuestros asuntos. −Y trasdecir eso se puso a hablar con su amiga.

El sábado por lamañana Hermione entraba en el patio donde estaban los demás esperando para irseal pueblo, cuando vio a Draco así que se acerco.

−Buenos días.

−Buenos días. −Le saludoDraco. −¿Preparada?

−Sí.

−Pues vamos. −Y la parejase fue a Hogsmeade.

Una vez llegaron, sefueron a la librería.

 

−Me encanta leer. −Ledijo Hermione a Draco. −Si pudiera me compraría toda la librería.

−¿Y donde losmeterías? −Le pregunto.

−Ni idea, por eso nolos compro, no todos tenemos una gran mansión con cientos de habitaciones.

−¿Dónde vives?

−En una barrio llenode casas iguales.

−¿Y son grandes?

−No mucho, tiene tresdormitorios, dos baños y un pequeño jardín.

−Con el dinero que tedieron puedes comprar otra casa más grande.

−Prefiero gastarlopara algo más importante, no es muy grande pero no me puedo quejar está muybien.

−Entonces es lo queimporta, ¿vas a comprar algún libro?

−Este. −Y se lomostro. −No compro muchos porque luego no me caben en mi baúl.

−Entonces vamos apagar.

−Sí. −Y vio que él no teníaningún libro. −¿Tu no compras nada?

−No, aun tengo que metraje de mi casa.

En el mostrador Dracosaco dinero y pago el libro, en la calle Hermione le dijo: −Puedo pagar miscosas.

−Lo sé, pero no meimporta pagarlo.

−Entonces gracias.

−De nada.

−La sangre sucia y elmortifago asqueroso. −Se escucho.

−Que pesados. −Sequejo Hermione.

−Mucho. −Le dijo Dracoy girándose vieron a un grupo de alumnos. −¿No os cansáis de molestar?

−No estamos en laescuela, así que no nos dirán nada.

−Sí que os lo dirán.−Se escucho otra voz.

El grupo se giro yvieron a Harry con dos adultos.

−Sirius. −Hermioneacercándose le abrazo fuerte. −Que bien que estés aquí.

El hombre le sonrió.−Venia a contarte las cosas que había descubierto sobre tu familia. −Y entoncesla sonrisa se le fue. −Entonces Harry nos ha contado las cosas que estánocurriendo en la escuela. −Y miro a Draco. −¿Estás bien?

−Si tío Sirius, soloque últimamente hay mucho moscardón aquí fuera.

−Ya lo veo. −Y miro alos alumnos. −Aunque no estéis en la escuela, estáis en una salida supervisadapor el profesor Dumbledore y el profesorado, así que las normas también sirvenaquí.

−Ellos
. −Dijo unalumno.

−Ellos nada. −Le paroJames. −Ellos estaban muy tranquilos hablando cuando os habéis acercado sinmotivo alguno, ahora quiero que os marchéis y no digáis nada más, porque yamuchos estáis en la lista negra y si ocurre algo más terminareis expulsados.

−Vamos. −Les dijoSirius. −Tenemos cosas de las que hablar.

−Sí. −Dejando al grupose fueron al tres escobas.

Al llegar, vieron queNeville estaba con sus padres tomándose un té.

−Frank, Alice. −Jamesacercándose les saludo. −¿Qué tal?

−Estupendamente. −Ledijo el hombre. −Dame dos semanas mas y volveré a ser auror.

−Sin prisas, ahora lo únicoque perseguimos son criminales del callejón knocturm que tras tantos años sinser molestados se han vuelto bastante perezosos. −Y miro a su amiga de lainfancia. −¿Alice que harás?

−De momento nada, mequedare en casa.

−Eso está muy bien,nos vemos luego que tenemos cosas de las que hablar.

−Nos vemos. −Ysonriéndoles volvieron a prestar atención a su hijo.

El grupo de Sirius se sentóen una mesa y mientras Rosmerta les traía las cervezas que habían pedido Siriusse puso a explicarle.

−Parece ser que tufamilia es bastante antigua, hemos encontrado que se remontan al año 900.

 

Ante eso Hermione lomiro con los ojos muy abiertos. −¿Tanto?

−Sí.

−¿Y cómo lo habéisaveriguado?

−Bibliotecas,catedrales y otros sitios, algunas fueron famosas. −Y le dio una carpetabastante gruesa. −La madre de Cassandra se llamaba Alana la mato un hombre quequería quedarse con sus poderes.

−Eso es súperinteresante. −Le dijo Hermione que había abierto la carpeta y se puso a leerlas fotocopias. −¿Y todas eran mujeres?

−Parece ser que si,igual el lunes nos vamos a Grecia.

−¿A Grecia por qué?

−Tu colgante es deallí.

Ante eso Hermione mirosu colgante.

−Buenos días. −Lessaludaron.

El grupo levantando lavista vieron a los slytherin.

−Buenos días.

−¿Señor Black hadescubierto algo de la familia de Hermione? −Le pregunto Theo sentándose allado de la castaña.

−Muchas cosas. −Ledijo Sirius y vio que Rosmerta traiga las cervezas y algo para comer. −Gracias.

−De nada. −Dejando lascervezas encima de la mesa se fue a atender a otros clientes.

−Parece ser que sufamilia viene de Grecia o estuvo allí viviendo un tiempo. -Les dijo Sirius.

−Dice que mi colgantees de allí. −Le dijo Hermione. −Eso es muy interesante.

−Sí que lo es.

−Puede que tusantepasadas fueran amazonas. −Le dijo Harry.

Ante eso todos lomiraron.

−¿Qué es una amazona? −Lepregunto Pansy.

−Era un grupo demujeres que no aceptaban a los hombres, luchaban y vivían en los bosques deGrecia. −Le dijo Hermione y miro a su amigo. −¿Tú crees?

−Tienen muchas cosasen común, que no aceptaran a los hombres, que solo criaran a las niñas y sobretodo que estaban en grupos donde solo habían mujeres.

−Eso tiene sentido.

−Mucho.

−¿Y cuanto tiempoestaréis en Grecia? −Le pregunto Draco.

−Hasta que sepamostodo, ya hemos averiguado muchas cosas, la familia Granger estuvo mucho tiempoviviendo en Canterbury pero antes estuvieron en Escocia.

−¿Y de donde habéissacado la información? ¿Aun la guardan? -Le pregunto Theo.

−Al ser brujas seguarda la información en catedrales y bibliotecas. −Y señalo la carpeta queHermione tenía. −Es de allí que hemos sacado la información sin contar que suabuelo nos está ayudando.

−¿Mi abuelo? −PreguntoHermione.

−Sí, el también quieresaber cosas de vuestra familia.

−Me alegro que el oseste ayudando.

−Cuando terminemos contu familia, el seguirá trabajando con nosotros.

−Mejor. −Sonriéndolele dio un trago a su cerveza y se puso a mirar la información que le habíandado.

Un par de horas mástarde, ya Sirius y James se despedían.

−Harry, tu madrevendrá la próxima vez que salgáis.

−Dile que no sepreocupe, se que está muy ocupada con sus deberes.

−Para ella tu eres másimportante y aunque quería venir, no lo ha podido hacer.

−Ahora cuando llegue ala escuela le enviare una carta.

−Hazlo, no se loespera. −Y miro a los slytherin. −No os preocupéis por los que digan algo devosotros, siempre habrá ese tipo de gente.

−Gracias señor Potter.−Le dijo Blaise.

−De nada. −Y volvió amirar a su hijo. −Nos vemos en tu primer partido.

−Te espero.

−Hazlo. -Despidiéndosede los demás se fue con Sirius.

 

Una vez llegaron a laescuela, Hermione se fue al gran comedor y se puso a leer lo que Sirius lehabía dado.

−¿Qué dice? −Lepregunto Draco.

Al escuchar la voz delchico, la castaña levanto la mirada y vio que no era el único que la habíaseguido.

−Vaya, cuanta gente.

−Todos queremos saberde tu familia. −Le dijo Theo.

−Haremos esto, cuandotermine de leerlo os lo pasare.

−¿Tendremos queesperar tanto? −Le pregunto Draco.

−Sí.

−No me gusta esperar.

−Pues lo tendrás quehacer, me voy a mi habitación.

−No Hermione, nopodemos entrar entonces.

−Sí. −Y diciéndolesque luego los vería se fue.

Cuando los slytherinse quedaron a solas, Draco lanzo un fuerte suspiro.

−Odias esperar. −Ledijo Pansy.

−Mucho, pero es lo queme tocara. −Lamentándose se fue a su habitación.

El lunes por lamañana, Hermione les daba la carpeta. −Aquí la tenéis.

Draco cogiéndola laabrió y se puso a leer.

−Sabes que tenemosclases, ¿verdad? −Le pregunto la castaña.

−Las clases puedenesperar.

−No creo que losprofesores piensen lo mismo.

−Llevo todo el fin desemana mordiéndome las uñas.

−¿Te muerdes las uñas?

−Es una forma dehablar. −Suspirando de nuevo, guardo las fotocopias y lamentándose se fue a suprimera clase.

Después de clases,Harry se acerco a su amiga. −¿Herms qué le pasa a Malfoy? Se ha pasado toda laclase lamentándose, por un momento creí que era Mirttle.

−Es que le he dado lasfotocopias y ya las quería leer, he descubierto que no tiene paciencia.

−Ya lo veo, ¿pone algointeresante?

−Alguna cosa, perotampoco te creas.

−Es normal. −Le dijoel chico. −No creo que hubiera periódicos en aquella época, no es como ahora quepase lo que pase se documenta.

−Es lo mismo que piensoyo, ya tengo ganas de saber que descubrirían en Grecia.

−Para eso tendremosque esperar.

−Lo tendremos quehacer. −Y tras decir eso se fueron a su siguiente clase.

Al final de la últimaclase del día, Draco se fue a su habitación y encerrándose se puso a leer lacarpeta que Hermione le había dado.

Mientras el slytherinestaba ocupado leyendo, el grupo llegaba a Grecia, habían ido en avión.

−Me gustan. −Le dijoSirius tras bajar del avión.

Eric lo miro. −¿Nuncahabías ido en uno?

−No, siempre meaparezco.

−Herms me ha habladode ello, dice que siempre termina mareada.

−Se viaja tan rápidoque uno termina desorientado y si no se hace bien puedes terminar sin algúnmiembro.

−Que miedo, paso,prefiero ir en avión.

−Eso nos pasa amuchos. −Le dijo Remus. -Vamos a buscar nuestras cosas y nos vamos al hotel.

Un par de horas mástarde, ya habían dejado sus cosas en el hotel y ya se encontraban con el hombreque habían quedado.

−Gracias porayudarnos. −Le dijo Sirius.

−De nada. −Le dijo elhombre. −Después de que me dijeras lo que buscabas he estado mirando, y heencontrado varias cosas.

−¿En serio?

−Sí, el apellidoGranger aquí no existe pero he estado enseñando la foto del colgante y he encontradocosas interesantes. −Y los miro. −Aunque somos hombres, nos han dejado entrar.

−¿Dónde?

−Al santuario.

−¿El santuario?

−Sí, es un lugar dondeno se aceptan hombres, y su magia es antigua y muy poderosa y se dice que sondescendientes de algunas diosas griegas.

 

−¿Y es verdad?

−Ni idea, pero comodigo su magia es antigua y poderosa y no sigan las leyes de ningún ministerio.

−¿Y donde esta esesantuario?

−Ahora lo veréis. −Yel hombre los llevo a un viejo templo que estaba lleno de turistas.

−¿Es aquí? −Lepregunto Eric. -Es el partenon.

−¿El partenon? −Lepregunto Sirius.

−Sí, el templo de ladiosa Atenea.

−Lo es, seguirme. −Ylos llevo al interior del templo. −Poneros en el centro. −Y haciéndole caso depronto se vieron en un templo igual pero esta vez no estaba en ruinas y habíala estatua de una mujer con un casco, una lanza, un escudo pero lo másinteresante es que tenía una pequeña figura en una mano y habían mujeres entúnicas.

−Tranquilas hermanas. −Lesdijo una mujer. −Ellos no harán daño a ninguna. −Y miro a sus invitados. −Nikos.

−Adara gracias poratendernos.

−De nada, tengocuriosidad por saber de esa chica.

−Se llama Hermione. −Yseñalo a los hombres. −Son Sirius Black, Remus Lupin y el abuelo de Hermione,Eric Granger.

−Un placer, vengan poraquí. −Y los guio hasta el exterior y vieron con asombro que era un valle llenode casas.

−Vaya. −Dijo Ericasombrado. −¿Cómo?

−Sencillo, el temploes una puerta a otro lugar. −Le dijo Adara. −Aquí no se aceptan las leyes delministerio ni tampoco la de ningún hombre.

−¿Qué pasa con losniños que nacen?

−No nacen niños. −Ledijo la mujer. −Mientras nazca aquí, solo habrán niñas.

−Bueno eso es mejorque abandonarlos.

−Lo es. −Le dijo Adaray los llevo a un edificio muy grande. −Es aquí. −Entrando los llevo a una salamuy grande donde habían mosaicos de mujeres.

−Son hermosos. −Ledijo Eric.

−Lo son. −Y señalo unoel más grande de todos. −Ella es Atenea.

−La diosa de laguerra.

−Y la sabiduría. −Lesdijo Adara. −Ella es nuestra creadora, creo este lugar para que los hombresnunca nos gobernaran, y seguimos sus enseñanzas aunque ya han pasado casi dosmil años.

−¿Y qué tiene que vercon mi familia? −Le pregunto Eric.

−Durante muchos años,las mujeres de tu familia fueron las líderes de este sitio, sabiduría, belleza,fuerza y sobre todo se dice que eran las únicas que podían ver a la diosa, erasu sacerdotisa, la escogió personalmente para que llevara este lugar, inclusole dio una armadura para que la guiara en las batallas.

−¿Y porque se fue?

−Se dice que lo hizopara aprender más del mundo y tenía que volver en algún momento, pero nunca lohizo, igual nosotras la seguimos esperando incluso su habitación nunca ha sidoutilizada, dejo todas sus cosas aquí.

−¿La podemos ver?

−Solo el señor Grangerpor ser su descendiente, aunque es un hombre se lo permitimos. −Y miro a losdemás. −Los demás tendréis que esperar.

−¿Se pueden hacerfotos? −Le pregunto Remus enseñándole una cámara.

−Se pueden, mientrasyo le llevo tendrán que esperar aquí.

−Lo haremos.

Adara llevo a Eric auna puerta doble y abriéndola lo dejo pasar. −Es aquí.

El hombre asintiendoentro y al ver la habitación sonrió. −Es hermoso.

−Lo es, ¿su nietavendrá? Ella es nuestra líder.

 

Eric dejando de mirarla habitación la miro. −Ella es una niña aun, solo tiene 19 años.

−La edad no importa,tenga la edad que tenga ella es nuestra líder.

−Hablare con ella,haber que dice.

−Gracias.

−De nada, ahora voy averla.

−Le dejare un poco deintimidad. −Y salió de la habitación.

Cuando el hombre sequedo a solas, miro bien la habitación y se puso a hacer fotos, una vez terminovolvieron con los demás.

−¿Cómo ha ido?

−Bien, es una habitaciónnormal, así que no había nada aparte de túnicas antiguas.

−Ahora les enseñare elresto. −Les dijo Adara y durante la siguiente hora les enseño el lugar, unagran sala donde había un gran árbol genealógico de las chicas del lugar y lo másimportante el de la familia Granger.

−Como ven, hace milaños que la rama de nuestra líder se paro.

−Puede que les ayudecon esto. −Le dijo Eric y le do un documento donde estaba el árbol de sufamilia.

−Gracias. −Le dijoAdara y usando sus poderes el árbol fue creciendo y se colocaron lasantepasadas de Hermione. −La pared es mágica y reconoce que esas mujeres aunqueno han nacido aquí tienen la misma línea de sangre así que son aceptadas ennuestro círculo. −Y miro a Eric. −Gracias.

−De nada, ¿sabes dondefue mi antepasada una vez salió de aquí?

−Eso lo tendría quemirar.

−¿Lo puedes hacer?

−Lo puedo hacer, perome llevara varios días, ¿tenéis prisa?

−Ninguna, esperaremos,¿nos puedes conseguir toda la información?

−¿Queréis toda?

−Sí, sí puede ser.

−Puede ser, peroentonces llevara más tiempo, una semana.

−Esperaremos. −Le dijoSirius. −Volveremos en seis días.

−Os espero, osacompaño a la salida. −Y los llevo.

Una vez pasaron alotro lado ya se fueron al hotel.

−Nikos gracias portodo.

−De nada.

−¿Dónde iremos mañana?

−Mañana iremos alministerio griego, aunque la familia nunca se presento allí, igual hayinformación, y como es uno de los más antiguos del mundo hay mucha másinformación que en otros países.

−Se dice que Grecia esla cuna de la civilización occidental. −Le dijo Eric.

−Y lo es. −Le dijoNikos. −Os vendré a buscar mañana a las nueve de la mañana, ahora aprovecharpara hacer turismo, Atenas es una hermosa ciudad.

−Lo haremos, gracias.

−De nada, hastamañana. −Y se fue.

−¿Qué hacemos ahora? −Lespregunto Remus.

−Comer, tengo hambre. −Ledijo Sirius.

−Pues a comer. −Y sefueron al restaurante del hotel.

Una vez terminarondecidieron hacer turismo como les había recomendado Nikos.

Al día siguiente, alas nueve Nikos los pasaba a buscar y los llevaba al ministerio.

Al llegar, vieron que eracomo el ministerio inglés.

−Es como el ministerioingles. −Le dijo Remus a Nikos.

−Sí, casi todos soniguales, bajo tierra y con muchos trabajadores, iremos a la biblioteca y luegoal departamento de historia.

−¿Departamento de historia?−Le pregunto Eric.

−Nuestra historia esbastante antigua y siempre hay cosas que investigar, así que lo crearon paraque no hubieran problemas a la hora de encontrar algún nombre importante en lahistoria.

−Nosotros también lotenemos. −Le dijo Sirius. −Pero es mucho más pequeño.

 

−Es normal. −Le dijoNikos. −Vosotros tenéis apenas 2000 años de antigüedad, nosotros tenemos casiel doble y mucho mas.

−¿Y allí hayinformación sobre mi antepasada? −Le pregunto Eric.

−La hay, he pedidoayuda al ministro y no le ha importado poner a nuestra disposición todo lo quesea necesario para encontrar información, no todos los días se encuentrafamilia tan antigua como la tuya.

−Gracias.

−No me las tienes quedar, lo hago con gusto. −Y sonriéndole les llevo a la biblioteca. −Buenos díasArgus.

−Buenos días Nikos. −Ymiro a los hombres que le acompañaban. −Ellos deben de ser la gente de Londresque busca información sobre la sacerdotisa de Atenea.

−Exacto, ¿hasencontrado algo?

−Lo he encontrado,venir. −Y los llevo a una mesa donde ya habían libros abiertos.

−He encontrado muchascosas, hace dos mil años, una chica llamada Ariadne salió del partenon, ella decíaser sacerdotisa de Atenea y para demostrarlo tenia poderes que nunca se habíanvisto. −Les dijo Argus. −Incluso para Grecia que se decía que muchos magos ybrujas en verdad eran semi dioses, aunque eso nunca se ha demostrado.

−¿Hace dos mil años?−Le preguntaron asombrados.

−Estamos buscandoinformación de hace mil años. -Le dijo Eric.

−Pues yo he encontradode hace dos mil años.

−¿Y tiene relación conmi familia?

−La tiene, sentarosque os lo explico.

−Sí, porque me heperdido.− Y los cuatro hombres se sentaron.

−El partenon fuecreado por Pericles entre los años 447 a 432 AC e inmediatamente Atenea busco asus sacerdotisas y la líder fue tu antepasada. −Le dijo a Eric. −En el año 200una chica llamada Ariadne salió y nos dijo que ella era la sacerdotisa deAtenea.

−¿Qué paso con ella?

−Ariadne se fue almonte Olimpo.

−¿Monte Olimpo? −Lepregunto Sirius.

−Allí es donde vivíanlos dioses.

−¿Qué fue a hacerallí?

−Nadie lo sabe, volvióal cabo de un mes, y se instalo en los bosques cerca de Atenas.

−¿Qué hizo allí?

−Allí vivió con ungrupo de amazonas, cuando los romanos llegaron y nos conquistaron mataron amuchas de ellas y la nieta de Ariadne desapareció.

−¿Cuándo fue eso?

−En el 146 A.C, haráunos 2100 años de antigüedad.

Ante eso los treshombres se quedaron parados, jamás creyeron que la familia Granger fuera tanantigua.

−¿Tenéis un registrode las amazonas?

−No de lasintegrantes, pero sí de los grupos, y las amazonas de Ariadne eran bastantefamosas, no seguían a ningún hombre y al contrario que otras, ellas dejaban alos hijos con los padres, muchas los mataban.

−¿Podemos tener copiasde la información?

−Ya lo tengo. −Y lesdio una carpeta. −Hay información de unos cincuenta años, desde que Ariadne saliódel partenon hasta que los romanos nos invadieron.

−Ok gracias. −Le dijoEric. −¿Y tienes algo de hace mil años?

−Poco, una chica saliódel partenon, y partió inmediatamente se dice que se fue al monte Olimpocargada, aunque se la busco para saber lo que era, nunca se encontró nada.

−O sea que en el montepuede haber algo de mucho valor histórico y nadie lo ha encontrado.

−Exacto.

−¿Y qué hay delcolgante?

−El colgante es unaseñal de que las chicas eran de la misma familia. −Y les mostro varios dibujos.−Es por eso que sabíamos que eran familiares, algo como ese colgante no se da aotras personas.

 

−Ok gracias.

−De nada, ya me iréisinformando de las cosas que averigüéis, pocas veces se encuentran familias tanantiguas y con una historia tan interesante.

−Lo haremos. −Despidiéndosese fueron al departamento de historia. −Buenos días.

−Buenos días. −Lessaludo una mujer. −Ya tengo la información que buscas.

−Gracias, ¿Qué hasencontrado?

−La nieta de Ariadnedesapareció del mapa, algunos dicen que los romanos se la llevaron a Roma comoesclava, otros dicen que consiguió escapar y volvió al partenon, sea como seano tenemos nada sobre ella. −Y les dio una carpeta. −Aquí esta lo que hemosencontrado.

−Argus nos ha dichoque Ariadne fue al monte Olimpo, ¿sabes para qué?

−Ni idea, no hay nadasobre ello, si fue y encontró algo lo mantuvo en secreto toda la vida.

−¿Y sobre las amazonas?

−Solo sé queestuvieron en los bosques cerca de Atenas, sé que es poca información pero esque aunque teníamos constancia de los grupos, al no vivir en la ciudad no selas seguía.

−No pasa nada,gracias. −Le dijo Eric. −Una pregunta más, ¿Qué se sabe antes de que entraranen el partenon?

−Para que te puedabuscar información, necesito un nombre.

−En cinco días te lodaremos.− Le dijo Sirius. −Nos están buscando información en el partenon.

Ante eso la mujer lomiro. −¿Me pasareis la información? Me gustaría tenerla.

−Te la daremos. −Ledijo Eric. −¿Qué sabes de hace mil años?

−Nada, una chica saliódel partenon se fue al monte Olimpo cargada y luego desapareció.

−En la biblioteca noshan dicho lo mismo, que aunque fueron a ver que era nunca supieron de que setrataba.

−Es que esa chica lohizo todo a escondidas, como si no quisiera que nadie la siguiera, y como digoluego desapareció.

−Entonces tendremosque averiguar donde se fue. −Les dijo Eric y miro a los demás. −¿Qué hacemosahora?

−Ahora iremos al monteOlimpo. −Le dijo Remus. −Hay que ver que fue a hacer allí Ariadne y luego sudescendiente.

−Entonces os llevare. −Ledijo la mujer. −Aunque nosotros ya hemos ido y nunca hemos encontrado nada.

−¿No hay templos?

−No o si los hay, sololos pueden ver unos cuantos. −Y miro a Eric. −Puede que usted lo pueda ver, alfin y al cabo es descendiente de las sacerdotisas de Atenea.

−Pero no tengo poderes.

−Eso no importa, susangre corre por sus venas y su nieta tiene poderes, ¿verdad?

−Sí que los tiene, yson muy fuertes.

−Entonces con másrazón, mañana a las ocho les pasare a buscar.

−¿Tenemos que llevaralgo?

−Calzado cómodo, de lodemás me ocupare yo.

−¿Caminaremos?

−Lo haremos, algo medice que si queremos ver algo, tendremos que caminar.

−A los dioses no les gustabanhacer las cosas fáciles. −Les dijo Eric.

−No, si quieres hagolo tienes que conseguir con esfuerzo.

−Entonces nospondremos calzado cómodo. −Le dijo Sirius. −Gracias por todo.

−De nada, hastamañana.

−Hasta mañana. −Despidiéndosevolvieron al hotel.

Al día siguiente lamujer los fue a buscar con un coche de siete plazas, una vez empezó el viaje lamujer les dijo: −Me llamo Jessica no ayer no me pude presentar.

 

−No es muy griego. −Ledijo Eric.

−Lo sé, pero es que mimadre es inglesa y a mí me toco el nombre ingles. −Sonriéndole presto atencióna la carretera. −Iremos en coche hasta el aeropuerto y desde allí cogeremos unvuelo hasta Kozani que solo es una hora, en coche son cinco horas.

−¿Y porque no nosaparecemos? −Le pregunto Sirius.

−Porque eso es ir porla vía rápida y no sabremos si encontraremos algo al llegar.

−¿Y en avión no lo es?−Le pregunto Eric.

−Lo es, pero es másmuggle que lo nuestro.

−Tú eres la experta,pero algo me dice que mi nieta tendría que estar.

−¿Tú crees?

−Algo me lo dice. −Ledijo Eric.

Ante eso la mujer paroel coche y lo miro. −Si te lo dice hay que hacerle caso. −Y miro a Sirius. −Latendremos que ir a buscar.

−Ya voy yo. −Y miro aEric y Remus. −Mañana nos vemos en Kozani.

−Nos vemos.

−Sí. −Apareciéndoselos demás decidieron ir al aeropuerto.

Unas horas más tarde,a muchos kilómetros de allí Hermione estaba en clase, cuando tocaron a lapuerta y entro Sirius.

−Buenos días.

−Buenos días. −Lesaludo la profesora McGonagall. −¿Busca a alguien?

−Si Hermione, elprofesor Dumbledore ya sabe que me la llevo.

−¿Dónde se la lleva? −Lepregunto la profesora.

−A Grecia, al monteOlimpo.

Al escuchar eso todoslo miraron preguntándose qué era eso hasta que Harry dijo: −¿Vais a ver dioses?−Y claro ante eso todos lo miraron.

−¿Dioses? −Le preguntoDraco.

−Si dioses griegos, vivíanen el monte Olimpo. −Y miro a su padrino. −Yo quiero ir.

−Lo siento, esto estrabajo. −Le dijo Sirius. −Nos vemos en unos días. −Y miro a Hermione. −¿Preparada?

−No, pero bueno.

−Todo estará bien. −Yse la llevo antes de que nadie pudiera decir algo más.

Unas horas más tardeSirius y Hermione llegaban a Kozani y nada más bajar del avión la castaña alver a su abuelo se acerco corriendo.

−Abuelo Eric.

−Hola hermosa. −Y abrazándolamiro a Sirius. −¿Todo bien?

−Sí, antes de salir deLondres llamamos a tu hijo y tu nuera y le dijimos lo que haríamos y notuvieron ningún problema al darle permiso al saber que estaría contigo.

−Ok. −Y miro a sunieta. −¿Sirius te ha explicado algo?

−Sí, pero ¿crees queyo veré algo?

−No sé, pero es mejorque tú vengas. −Y miro a los demás. −¿Qué hacemos ahora?

−Ahora nos pondremosen camino ya, se que han sido muchas horas en avión pero es mejor empezar ya.

−Tengo hambre. −Lesdijo Hermione.

−Antes de salircomeremos. −Le dijo Remus. −¿Qué te apetece?

−Nunca he probado lacomida griega.

−Ahora la probaremos.

−Sí. −Saliendo delaeropuerto se fueron a un restaurante y un par de horas más tarde ya salían deKozani y se dirigían al monte Olimpo.

Cuando llegarondejaron el coche a un lado y cogiendo las mochilas Jessica miro a Hermione. −Nocreo que nosotros podamos ver algo, así que si ves cualquier cosa no dudes enavisarnos.

−Lo hare. −Y miro a suabuelo. −¿Crees que veras algo?

−No lo sé, ¿vamos?

−Sí. −Y empezó lasubida al monte Olimpo.

Unas horas más tardeHermione estaba muy cansada.

 

−Creo que tendremosque hacer noche aquí. −Les dijo Eric. −Herms ya no puede más y yo sinceramentetampoco, llevamos más de tres horas caminando.

−Tienes razón. −Ledijo Sirius y miro a los demás. −Esta noche descansaremos aquí.

−A media hora hay unrefugio. −Les dijo Jessica y miro a Hermione. −¿Crees que puedes aguantar mediahora?

−Sí. −Cogiendo la manoque le ofrecía Remus siguieron caminando.

Como les dijo su guíamedia hora después llegaban al refugio y vieron que ellos no eran los únicosque estaban haciendo la excursión.

−Herms ves a bañarte. −Ledijo Eric. −Cuando termines comeremos.

−Sí. −Cogiendo labolsa que Jessica le daba se metió en el cuarto de baño.

Al día siguienteHermione ya estaba mucho mejor así que después de desayunar volvieron alcamino.

Muchas horas después Hermionevio lo que parecía una puerta y se paro.

−Herms. −Eric la miro.−¿Estás bien?

−Hay una puerta.

Ante eso todos lamiraron.

−¿Una puerta?

−Sí. −Y los miro. −¿Nola veis?

−No. −Le dijo Sirius.

Hermione que estaba allado de su abuelo le cogió de la mano y le pregunto entonces. −¿La ves ahora?

El hombre al ver lapuerta se llevo una gran impresión. −Sí que la veo. −Y miro a los demás. −Cogerla mano de mi nieta.

−Sí. −Sirius le cogióla mano pero no vio nada. −No veo nada.

−Creo que solo sirvecon los familiares de Hermione. −Le dijo Jessica y miro a la chica. −¿Cómo esla puerta?

−Más bien es un arco. −Ledijo Eric. −Como los que están en los templos.

−Eso quiere decir queya hemos llegado a la zona de los dioses. −Y miro a Hermione y Eric. −Nostendréis que guiar.

−Sí. −Y pasando por elarco, abuelo y nieta vieron unas escaleras que subían.

−Vaya pasada. −Le dijoSirius.

Ante eso lo miraron. −¿Lasves?

−Sí. −Y miro a losdemás. −¿Las veis?

−Sí, creo que Hermionees la clave al pasar ella el arco ha dejado que los demás también la pudiéramosver.

−Ahora el problema esque vamos a tener que subir muchas escaleras.

−Sí que seráncomplicadas, pero las tendremos que subir. −Y empezaron a subirlas.

Un buen rato después,llegaban a lo que parecía una plaza y luego habían mas escaleras.

−Descansaremos unmomento. −Le dijo Remus. −Hemos subido más de mil escaleras. −Y se sentaron enlos bancos que habían.

Cuando ya todosestuvieron descansados se levantaron y empezaron con el tramo siguiente.

Tras subir muchasescaleras más llegaron a un templo.

−Creo que nos vamosacercando. −Les dijo Jessica.

−Creo lo mismo. −Lesdijo Nikos. −Vamos a seguir.

−Sí. −Durante el restodel camino siguieron viendo templos hasta que Hermione se paró de nuevo.

−¿Herms qué pasa? −Lepregunto su abuelo.

−Ese es el templo deAtenea.

−¿Cómo lo sabes?

−Porque algo me diceque tengo que entrar ahí.

−Entonces entremos.

−Creo que tengo que irsola. −Y miro a su abuelo. −No tardare. −Subiendo las escaleras entro en eltemplo y vio que había un pequeño trono y unas puertas, dejando atrás el tronose fue por una de las puertas hasta que llego a un jardín allí vio la caja dela que su abuelo le hablo la noche anterior.

La chica acercándosela abrió y vio que dentro había una armadura y sabía que tenía que dejarlaallí, así que cerrando de nuevo la caja la dejo como la había encontrado yentrando de nuevo en el templo volvió tras sus pasos y siguió revisándolo.

 

En una de lashabitaciones encontró una caja bastante grande, abriéndola vio libros,pergaminos y otros objetos, usando sus poderes hizo copias, cuando las tubosiguió rebuscando hasta que encontró un colgante de un búho, sabía que Ateneatenia de mascota un búho así que cogiéndolo volvió a cerrar la caja y ya saliódel templo.

Al salir su abuelo lamiro. −¿Qué llevas ahí?

−He hecho copias deunos libros y pergaminos que he encontrado. −Y lo guardo en la mochila deSirius. −También he encontrado la caja.

Ante eso todos lamiraron. −¿Y que había dentro?

−La armadura queAtenea le dio a la primera sacerdotisa.

−¿Cómo es?

−Hermosa, pero creoque está bien donde está.

−Y lo está. −Le dijosu abuelo. −¿Has encontrado algo más?

−Sí, lo másimportante. −Y les enseño el colgante. −Es el búho de Atenea. −Y se lo dio paraque lo vieran bien.

−Sí que lo es. −Ledijo Jessica. −Atenea tenía un búho de mascota, ahora terminaremos de subir lasescaleras, quiero ver como es el templo de Zeus.

−Yo también. −Le dijoSirius. −El templo del jefazo.

−Sí. −Le dijo Eric quecogió el colgante y se lo puso a su nieta. −Eso es tuyo hasta que decidas que hacercon él.

−Sí. −Volviendo a lasescaleras dejaron atrás el templo de Atenea.

En la cima vieron eltemplo de Zeus que era mucho más grande que el resto.

Aunque no habíanentrado en ninguno, no habían visto a nadie.

−¿Dónde creéis que están?−Les pregunto Hermione. −¿Creéis que siguen vivos?

−Ni idea. −Le dijoNikos. −Pueden que se hayan ido de vacaciones a Hawái.

Ante eso todos lomiraron.

−¿Qué? Estamos enoctubre y aunque son dioses puede que no les gusta el frio.

−Puede ser. −Le dijoRemus. −¿Qué hacemos ahora?

−Bajar.

−¿Tenemos que bajarandando? −Les pregunto Hermione. −Estoy cansada.

−¿Nos podemosaparecer?

−Podemos intentarlo. −Hermione cogió a su abuelo de la mano y se aparecieron, por suerte no hubo ningúnproblema y se aparecieron cerca del coche.

−Iremos a Atenas encoche. −Les dijo Jessica que ya iba conduciendo. −Son cinco horas, así quedescansar. −Y tras decir eso, volvió a prestar atención a la carretera.

Mientras ellos seguíanen Grecia, en Hogwarts Draco se preguntaba que estaba haciendo Hermione, asíque acercándose a Harry se sentó en la mesa de los gryffindor y lo miro.

Harry que estaba jugandoal ajedrez con Ron, al sentirse observado dejo de jugar y lo miro. −¿Queríasalgo?

−¿Qué es eso de losdioses?

−Es una leyenda que secuenta, en Grecia esta el monte Olimpo un lugar donde viven los dioses griegos,Zeus, Atenea, Poseidón, Afrodita y muchos más, son tan famosos que los romanosse los quedaron aunque les cambiaron los nombres.

−¿Romanos?

−Un antiguo pueblo quevivió en Italia, muchos idiomas vienen de su idioma el latín, pues eso que enGrecia viven dioses poderosos y el monte Olimpo es donde están sus templos.

−¿Y tú crees que hayesos dioses?

−Ni idea, nunca nadielos ha visto, pero si vas por Grecia te encontraras cientos de templos y sonmuy famosos todo el mundo los quiere visitar.

 

−¿Has ido alguna vez?

−Que va, si apenas hesalido del país, pero en la escuela me lo enseñaron, como digo son muy famosos,y tras esto voy a continuar. −Y miro a Ron. −Disculpa. −Y movió ficha.

Draco viendo que Harryno le iba a decir nada mas, se fue a su sala.

En Londres, Oriónestaba muy ocupado levantando sus empresas, los del ministerio no solo lashabían saqueado sino que las habían llevado casi a la ruina, desde que habíaregresado no dejaba de trabajar, nunca había aguantado a los pelotas delministerio y ahora mucho menos, no después de lo mal que habían tratado a suhijo.

−Amo tiene visita. −Ledijo un elfo de pronto.

−¿Quién es?

−Los señores Potter,Black y Malfoy.

−Deja que pasen.

−Si amo. −Y se fue acumplir sus órdenes.

No mucho tiempodespués, los tres hombres entraban.

−Buenos días Orión. −Lesaludo Cygnus. −Te vemos muy ocupado.

−Es que lo estoy. −Lesdijo. −Llevo tres meses trabajando duro, no sé que han hecho lo del ministeriocon mis empresas, pero estaban en números rojos y encima la habían liado bien.

−Los del ministerio nosaben hacer nada bien.

−Y que lo jures. −Yentonces por fin los miro. −¿Y bien para que habéis venido?

−Queríamos saber quetal con Sirius y Remus.

−Ni idea, se que estánen Grecia pero no me han dicho mucho mas.

−¿Qué hacen en Grecia?−Le pregunto Charlus.

−Parece ser que lafamilia Granger viene de allí.

−¿Y cuanto tiempoestarán allí?

−No lo sé, pero esperoque no mucho mas, ya quiero saber qué cosas han descubierto.

−¿Cuánto llevan allí?

−Casi cuatro días.

−Seguro que en esosdías ya han descubierto muchas cosas.

−Eso espero.

−Vente con nosotros. −Ledijo Abraxas. −Nos íbamos a pasar por el callejón diagon a relajarnos, igualque tu estamos estresados con todo el trabajo que tenemos.

−¿Tenéis mucho?

−Mucho. −Le dijoCharlus. −No sé que hicieron en el departamento de aurores, pero apenas hay asíque espero que los novatos se gradúen para ya agrandar el cuerpo.

−Conmigo pasa lomismo. −Les dijo Abraxas. −No solo el wizarmon está lleno de corruptos sino quelo demás igual, gente como Umbridge o aun peor.

−Espero que Kingsleyhaga bien su trabajo y vuelva al ministerio a su antigua gloria.

−Eso lo esperamostodos, ¿entonces te vienes?

−Voy. −Y dejando lamesa como la tenia se fue con sus amigos.

−No he visto aKletcher en ningún lado. −Le dijo Cygnus una vez estuvieron en el callejóndiagon.

−Lo tiene Regulus, yono quiero saber nada de esa cosa.

−Mejor.

−Mucho, ahora me voy arelajar. −Sentándose en una de las terrazas le pidió un té a la camarera.

Mientras los hombresse tomaban su te y se relajaban en Grecia el grupo por fin llegaba a Atenas, y sefueron a su hotel para descansar.

Al día siguiente, elgrupo se iba al partenon para que las sacerdotisas conocieran a Hermione y ellalas conociera.

Cuando las chicasvieron a Hermione lo supieron, ella era su líder.

−Hermione. −Adara seacerco. −Bienvenida.

−Gracias, mi abuelo meha dicho que aquí vivieron nuestras antepasadas durante muchos años.

 

−Y lo hicieron,¿quieres verlo?

−Si por favor.

−Ven. −Y miro a loshombres. −Ya tengo toda la información que me pedisteis, luego os la daré.

−Sin prisas, ¿podemosvisitar el lugar?

−Lo podéis hacer, perorespetar a mis hermanas.

−Lo haremos. −Con la promesade que no harían nada se fueron.

Hermione siguió aAdara y durante la siguiente hora le enseño el lugar donde llevaban viviendomiles de años.

Una vez terminaron suvisita, el grupo se volvió a reunir.

−¿Hermione te quedarascon nosotras? −Le pregunto Adara.

−Tengo que terminarhogwarts, pero me pensare eso de estar un tiempo aquí con vosotras, no mequedare mucho pues mi vida esta fuera, pero un tiempo sí que estaré. −Y cogiendosu colgante se lo dio. −Creo que esto es mejor que lo tengas tu.

−Pero es tuyo. −Ledijo Adara. −La señora Atenea se lo entrego a tu antepasada tu eres nuestralíder.

−Te doy las gracias,por pensar en mi como líder, pero yo apenas conozco este sitio es mejor que lotengas tu, aquí se necesita una líder que ame este sitio y que sepa bien comova todo.

−¿Estás segura?

−Totalmente. −Y se lopuso.

−Gracias.

−De nada. −Y le sonrió.−¿Nos puedes dar la información?

−Sí, un momento, notardo. −Y se fue a buscarla.

Diez minutos mástarde, la sacerdotisa regresaba con una caja bastante grande.

−Aquí esta toda lainformación que me habéis pedido, nombres de nuestras lideres, las cosas quehicieron y cuantos años vivieron.

−Estupendo gracias. −Ledijo Hermione.

−De nada, ¿sabes dóndeestá la armadura de la líder?

−Si, en el templo deAtenea en el monte Olimpo.

Ante eso muchassacerdotisas sonrieron.

−Creo que ellas estánde acuerdo, con que este allí.

−Es un honor que esteallí.

−Sí que lo es, graciaspor todo, no sé cuando vendré, pero lo hare me gustaría que me enseñaras todaslas cosas que sabéis.

−Y para nosotras seráun placer que vengas a aprender.

−Gracias, ya nosvamos.

−Las puertas denuestro templo siempre estarán abiertas para ti.

−Gracias. −Despidiéndosese fueron.

Una vez salieron del templo,se fueron al departamento de historia del ministerio allí colocando la caja queles habían dado y la información que Hermione había conseguido la empezaron arevisar.

Adara les había dadodos copias, una en griego y otro en inglés así que aunque habían muchos nombresfueron rápido al encontrar la última sacerdotisa que había vivido en el templo.

Lo de Hermione lesllevo mucho más tiempo, todo estaba en griego antiguo, así que decidieron queJessica se quedara una copia y los que Hermione había conseguido se losquedaría Eric como el miembro más antiguo de su familia, el estaba guardandotoda la información que iban consiguiendo.

Con tantos que eran noles llevo mucho tiempo revisar la información de Adara y una vez terminaron quefue dos días después, Sirius les dijo: −Ahora tenemos que ver donde se fue lasacerdotisa una vez salió del templo.

−Ya he enviado la fotodel colgante a muchos ministerios, espero que cuando alguien lo reconozca nosavisen. −Les dijo Jessica.

−Tendremos queesperar. −Les dijo Eric y miro a su nieta. −Tú tienes que volver a hogwarts, yallevas cinco días ausentes.

 

−Sí que volveré, ¿perome iréis contando que encontráis?

−Sí, igual antes nosiremos al bosque a ver el campamento de las amazonas. −Y miro a Jessica. −¿Aunexiste?

−Sí, os llevo ahora.

−Gracias.

−De nada. −Recogiendola documentación la volvieron a guardar en la caja y se fueron al bosque.

Al llegar se pusierona revisarlo por si encontraban algo, hasta que encontraron un pequeño claro yHermione vio lo que parecía una espada clavada en la tierra.

−Es aquí. −Les dijo lacastaña y acercándose a la espada la miro bien.

−¿Hermione que ves? −Lepregunto su abuelo.

−Una espada. −Cogiéndolahizo fuerza y la saco.

Cuando esta estuvosacada vio que en el suelo se abría un pequeño agujero, la castañaarrodillándose miro dentro y vio un cofre bellamente decorado, levantándose selo mostro. −¿Lo veis?

−Lo vemos, comotambién vemos la espada. −Le dijo Jessica. −Es un tipo de magia muy poderosasolo aquellos que tienen permiso lo pueden ver, mira haber que hay dentro.

−Sí. −Abriendo elcofre vio un pergamino y lo saco.

−Déjamelo haber quepone. −Le dijo la mujer.

−Sí. −Y se lo dio.

Jessica abriéndolo sepuso a leerlo y les dijo: −Según esto, viendo los salvajes que eran los hombres,la nieta de Ariadne volvió con sus hermanas las sacerdotisas del Partenón.

−¿Y que mas?

−Nada más. −Y se lomostro. −Solo pone esto y que dejo la espada que le entregaron a su abuela lasamazonas, pues donde iba no la necesitaría. −Y miro a Hermione. −¿Hay algo más?

−Sí. −Y le enseño otropergamino.

Jessica cogiéndolo sepuso a leerlo y les dijo: −Este parece más reciente y dice que se iba al nortea seguir con sus estudios que en el Partenón no pueden enseñarle nada más y quetiene ansias de aprender.

−¿Norte? ¿Qué país alnorte? Hay muchos. −Les dijo Remus.

−Sí que los hay. −Lesdijo Jessica y miro a Hermione. −¿Hay algo mas en el cofre?

−Sí. −Y le enseño uncolgante.

−¿Otro colgante? -Lepregunto Sirius.

−Es más bien unbroche. −Le dijo la mujer y se lo prendió de la ropa a Hermione.

Nada mas ponérselo viouna chica que guardaba el cofre y clavando de nuevo la espada se iba hacia elnorte.

Hermione empezó acaminar y los adultos la miraron extrañados.

−Está en trance. −Ledijo Jessica. −Hay que seguirla.

−Sí. −Durante lassiguientes dos horas la siguieron.

−Creo que le tenemosque quitar el broche, solo camina no nos enseña nada. −Les dijo Sirius. −A estepaso seguirá caminando y ya se está haciendo tarde.

−Tienes razón. −Ledijo Eric y parando a su nieta se paro.

Hermione miro a suabuelo y luego a su alrededor. −¿Dónde estamos?

−Cuando te has puestoel broche has empezado a caminar.

La chica lo miro. −Hevisto a una chica que dejaba las cosas en el cofre y luego empezaba a caminar. −Ymiro a Jessica. −Si el broche estaba aquí, ¿Cómo es que sabe donde se fue miantepasada?

−Ni idea, esta magiame supera de lleno.

−Pues si tú no sabesyo menos. −Y miro a su abuelo. −Tengo hambre.

−Iremos a comer y yamañana regresamos a hogwarts.

−Sí, que quiero ver amis amigos.

−Y los veras. −Y ledijo: −El broche de momento lo guardare yo.

−Como quieras, ¿vamosa cenar?

 

−Sí. −Con la espada yel cofre de la antepasada de los Granger volvieron a la ciudad.

Al día siguiente sedespedían de Jessica y Nikos y pidiéndoles que les enviaran la informacióntraducida y con la información de donde habían visto el colgante volvieron aLondres, esta vez por las chimeneas que eran mucho más rápido.

Una vez estuvieron enel ministerio inglés, Sirius se llevo a Hermione a hogwarts y dejándola que sefuera a su sala común él se fue a hablar con el profesor Dumbledore.

En la sala degryffindor cuando la vieron ya se pusieron con las preguntas.

−Esperad un momento,llevo cinco días de locura, quiero bañarme y comer algo, tengo hambre.

−Te esperamos en elcomedor. −Le dijo Harry. −Iré pidiendo algo de comer.

−Gracias. −Diciéndoleque no tardaba se fue a su habitación.

Mientras ella secambiaba Harry bajo al gran comedor y vio a los slytherin. −Hermione haregresado.

Ante eso Draco lomiro. −¿Y dónde está ahora?

−Cambiándose, ahorabajara y mientras come nos contara que ha visto.

−Entonces vamoscontigo.

−Ok. −Y se fueron asentar a la mesa de los gryffindor.

Mientras esperaban aHermione, en el ministerio en la sala de los árboles genealógicos, Sirius haciacopias de todo lo que habían conseguido en Grecia y le daban una caja a Eric.

−Para ti, aquí estátodo lo que hemos conseguido de tu familia.

−Muchas gracias, sinvosotros jamás hubiera llegado tan lejos, si no os importa me quedare en casaunos días investigando bien y poniendo todo en orden.

−Sin problemas,nosotros también nos tomaremos un par de días de descanso. −Le dijo Remus.−Hace siete días que no veo a mi familia.

−Entonces quedamos lasemana que viene. −Les dijo Sirius. −Y seguiremos investigando.

−Nos vemos entonces.−Despidiéndose hasta la semana siguiente se fueron.

En hogwarts, mediahora más tarde Hermione entraba en el gran comedor y sentándose al lado deHarry saludo a los slytherin y cogiendo un pequeño bocadillo se puso aexplicarles lo que había visto.

−Cuando llegamos aKozani fuimos en coche hasta el monte Olimpo que no estaba muy lejos y yaempezamos a caminar, al día siguiente fue cuando vi lo que todo el mundo buscapero nadie encuentra, los templos de los dioses.

−¿Y vistes dioses? −Lepregunto Ron.

−No, no había nadie,estaba totalmente vacío, según uno de nuestros guías estaban de vacaciones en Hawái.

Ante eso todos lamiraron como si pensaran que se estaba burlando de ellos.

−Es en serio, es loque dijo Nikos, al único templo que entre es el de Atenea, la diosa de laguerra y la sabiduría, parece ser que mi antepasada fue escogida por ella paraque llevara su templo, el partenon.

−No sabía que aunhubieran sacerdotisas. −Le dijo Harry y miro a los demás. −En la escuela nosexplicaron que los templos eran llevados por sacerdotisas y sacerdotes,cuidaban de estuvieran limpios y de los regalos que les hacían.

−Las sacerdotisas estánen otro plano, en el partenon hay una puerta que lleva a otro lugar lleno desacerdotisas.

−Eso es muyinteresante. −Le dijo Draco. −Así que tu antepasada fue su líder.

−No Draco, noantepasada sino antepasadas muchas, desde que construyeron el partenon hastaunos cuatrocientos años más tarde luego mi antepasada Ariadne salió y es cuandofue por primera vez al monte Olimpo y luego volvió a Atenas y se hizo amazona,su nieta viendo que los romanos conquistaban Grecia se fue al interior delpartenon y mil años más tarde otra antepasada salió y volvió al monte Olimpo adejar la armadura que Atenea le regalo en su día a la primera líder.

 

−¿Y qué paso con ella?

−Ni idea, Jessica unamujer que trabaja en el ministerio griego en el departamento de historia se estáocupando de encontrar la información que necesitamos para seguir, de momentosolo sabemos que se fue al norte.

−Pero el norte puedeser cualquier lado. −Le dijo Blaise. −Y más si es desde Grecia.

−Es por eso queestamos esperando a que nos envíen la información para seguir.

−¿E iras?

−Si me necesitan ya mellamaran, soy la única que puede ver las cosas de mis antepasadas, como lostemplos del monte Olimpo.

−Eso es por tuantepasada. −Le dijo Pansy.

−Sí que lo es, cuandotermine hogwarts iré al partenon su líder me ha dicho que me puedo quedar allí,que me enseñara muchas cosas.

Ante eso todos lamiraron.

−¿Te irás?

−Un tiempo, un año oasí, aun no se lo he dicho a mis padres pero es lo que quiero hacer y cuandovuelva, estudiare alguna carrera aunque aún no se, puede que estudie historia,ahora que se mas sobre mi familia quiero averiguar muchas cosas más.

−Para eso necesitarasdinero. −Le dijo Draco.

−Lo sé, pero tengo loque me dieron en el ministerio y aun no lo he usado, así que podre viajar sinproblemas, igual me estoy adelantando aun quedan más de seis meses paraterminar el año escolar y puede que para entonces haya cambiado de opinión. −Ysonriéndoles le pego un mordisco a su bocadillo.

En Londres, Sirius recogíalas cosas de la habitación que la familia Potter le había dejado estos meses yse iba a casa de su padre, al que vio rodeado de sus amigos.

−Buenas tardes. -Lesaludo Sirius.

−Dichosos los ojos. −Ledijo Orión. −Ya creí que os quedaríais en Grecia. −Y entonces vio el baúl.−¿Qué es eso?

−Un baúl sirve paraguardar las cosas. −Le dijo Sirius. −Papa con la edad que tienes ya tendríasque saber para qué sirven.

−Sé que es un baúl,¿lo que pregunto es para que lo traes?

−He pensado enquedarme contigo, si a ti te va bien.

Al escuchar eso Orióntuvo que hacer un gran esfuerzo para no ponerse a gritar, estaba realmentefeliz de que se fuera a vivir con él.

−Claro que me va bien.−Y llamando a un elfo, le pidió que guardara las cosas.

−¿Qué tal en Grecia?

Sirius que se habíasentado al lado de su padre, cogió una taza de té y unos pastelitos, teníamucha hambre y era la hora de merendar. −Hemos averiguado más de mil años dehistoria sobre la familia de Hermione.

−¿Tanto?

−Sí, siempreestuvieron en el mismo sitio así que no les fue difícil reunir la información.

−¿Y qué nos cuentas? −Lepregunto Cygnus.

−Parece ser que lasantepasadas de Hermione vivieron en el partenon, un templo dedicado a Atenea ladiosa de la guerra y la sabiduría.

−Vaya ¿y qué pasoluego con ellas?

−Ni idea, hace milaños se perdió la pista.

−Si Cassandra murió enel 1586, hay casi seiscientos años que averiguar.

−No tanto unosquinientos incluso menos, si contamos con que su madre murió a manos del hombreque quería quedarse con sus poderes.

 

−Eso, la familiaGranger vivió en Canterbury durante muchos años.

−Seguro que pronto loaveriguareis.

−Seguro.

−¿Y esas sacerdotisascomo son sus poderes?

−Ni idea, no aceptanhombres y no les gusta compartir, solo nos aceptaron porque Eric vino connosotros, son un grupo cerrado.

−Yo creí queconseguiríamos algo aparte de información.

−Entonces busca enotro lado, porque como digo no dirán nada, ya te he informado, así que me voy adescansar. −Le dijo Sirius y terminando su té fue a buscar su nueva habitación.

Cuando los mayores sequedaron a solas, todos miraron a Orión.

-Tienes una cara comosi te hubieras comido al canario. −Le dijo Charlus.

Ante eso todos lomiraron.

−¿Qué canario?

−Lo dice mi nieto,cosas de críos, ¿contento?

−Mucho, os mentiría sidijera que no, estoy feliz de que Sirius se vaya a quedar con nosotros.

−Y a nosotros nosalegra que tu familia ya este unida de nuevo.

−¿Qué pensáis sobre lafamilia Granger?

−Que vamos a tener queseguir investigando, aunque esperaba conseguir algo.

−¿Algo? ¿Algo comoqué?

−Libros, informaciónde nuevos hechizos y todo eso. −Y los miro. −¿Qué creíais?

−Pues cosas raras. −Ledijo Charlus.

−Ya lo he visto, ¿Qué creéisque soy? El lobo malo.

−Puede ser, me voy a micasa. −Le dijo Charlus.

−Yo a la mía. −Le dijoCygnus y se fueron.

En casa de losGranger, cuando Eric llego le enseño a su familia la información que habíaconseguido.

−Vaya pasada. −Le dijoGeorge abriendo una de las cajas. −¿En serio esto es información de nuestrasantepasadas?

−Lo es. −Le dijo Eric.−Me quedare en casa trabajando. −Y miro a su hijo. −Tienes internet, ¿verdad?

−Sí, puedes usarlo,seguro que hay información de nombres.

−Es lo que hare,gracias, ¿impresora?

−Sí, y un escáner, asíque puedes enviar información a historiadores y otra gente, no es necesario quesolo trabaje la parte mágica.

−Es lo que hare, peroserá el lunes, como veis hay mucha cosa.

−Siempre quisistesaber de dónde veníamos, pues ya sabes muchas cosas nuevas.

−Sí que las sé, ellunes me pondré con ello. −Cerrando las cajas, las dejo a un lado y sentándosese puso a explicarles las cosas que habían visto en Grecia.

El lunes, Hermione sedespertó con ganas de ir a clases, así que después de desayunar fue y se sentóal lado de Draco.

Después de su primeraclase, los chicos iban a la siguiente.

−¿Draco te han vueltoa decir algo más? −Le pregunto preocupada Hermione.

−La verdad es que no,parece ser que la amenaza del señor Potter ha dado resultado.

−Me alegro.

−¿En serio te vas air? −Le pregunto Draco.

La chica lo miro. −¿Dicesa Grecia?

−Sí.

−Quiero ir, quiero verde donde salieron mis antepasadas antes de irse al Partenón.

−¿Y para que loquieres saber? Digo nadie quiere saber tanto.

−Yo sí. −Le dijoHermione. −Entiéndeme tu sabes de dónde vienes, tus antepasados son sangreslimpias, con fama y fortuna, incluso has tenido varios ministros y directoresde hogwarts, pero yo no puedo decirte lo mismo, mis antepasadas o fueronsacerdotisas en un lugar recóndito o fueron quemadas en la hoguera porque unoshombres querían sus poderes.

 

−¿Y no tienessuficiente con saber que vinieron de Grecia?

La chica se paroenfrente de él. −Lo que a ti te pasa es que no quieres que me vaya, es eso,¿verdad?

−Es verdad, no quieroque te vayas a ningún lado. −Y tras decir eso siguió su camino.

Hermione que jamáspensó que le diría eso, se quedo parada.

Ginny que iba unosmetros atrás, se acerco y la miro. −¿Hermione qué pasa? Parece ser que te hascongelado.

−Ginny. −La chica legrito.

Ante el grito muchosla miraron.

−¿Por qué gritas?

−Por lo que ha dichoDraco.

−¿Y qué te ha dicho?

−Que no quiere que mevaya a ningún lado, ¿Qué hago después de esto?

−Ni idea, los tíos sonsúper raros.

−Es cierto. −DijoPansy que pasaba cerca. −Los tíos son los seres más extraños del mundo.

−Sí, ¿y qué hago?

−Ni idea. −Le dijo laslytherin. −Como digo son súper raros.

−Tienes toda la razón,me voy a clase, solo faltaría que llegara tarde.

−Solo faltaría eso. −Lastres unidas por que creían que los tíos eran raros se fueron a su siguienteclase.

El viernes de laprimera semana, Eric estaba bastante contento, había conseguido escanear todala información que tenia y ya la tenía en el ordenador, tras eso se puso arevisar las diferentes fechas y los nombres que encontraba y había enviadoinformación a algunos historiadores que le habían dicho que le ayudarían, nosiempre se podía conseguir historia tan antigua y muchos querían ayudarle.

Mientras Erictrabajaba en su casa, en el ministerio Sirius y Remus habían colocado en ordenla información y habían hecho el árbol genealógico empezando por Hermione yretrocediendo.

Una vez tuvieron esaparte echa, y viendo que de momento no podrían seguir trabajando, se pusieron arevisar otras familias no tan extensas y mucho más fáciles.

A mediados de octubreera el segundo partido de quidditch de Harry y como paso con el primero lafamilia no dudo en ir a animarlo.

Desde su lugar, Jamescon la bufanda de gryffindor y con unas banderitas fue el que más animo a suhijo.

Cuando el partidotermino, James feliz de que gryffindor hubiera ganador a ravenclaw, bajo de lasgradas y se fue a saludarle.

−Harry felicidades. −Ledijo el hombre. −Has ganado.

−Gracias. −Y miro a sumadre. −¿Cómo lo he hecho?

−Hijo yo no sé dequidditch pero según los gritos de tu padre, lo has hecho muy bien.

Harry riéndose laabrazo. −Mama eres como Hermione, a ella tampoco le gusta el quidditch.

−Es un deporte quenunca entenderé. −Le dijo la castaña. −Pero aun así te animo.

−Y yo te lo agradezco.−Y miro a sus padres. −¿Os vais a casa?

−Sí, que tú tienes queir a celebrar tu victoria.

−Ahora voy. −Ydiciéndoles que pronto los vería se fue a cambiar.

Unas semanas mástarde, eran las vacaciones de navidades y Hermione aprovechando que estaba ensu casa, les dijo a sus padres lo que quería hacer.

−¿Herms estás segura? −Lepregunto su padre. −¿No prefieres ir antes a la universidad?

−Es que no sé lo quequiero estudiar. −Les dijo.

−A ti siempre te hagustado defender las cosas difíciles.

−Y me sigue gustando,pero sé que yo no puedo defender sola a todo el mundo y quiero hacer algo que arealmente me guste.

 

−Historia. −Le dijo sumadre. −Se cuanto te gusta, sin contar que hay cientos de ciudades y pueblosescondidos debajo de metros de tierra que aun no han sido descubiertos.

Ante eso la chica lamiro. −¿Tú crees?

−Lo sé cariño, no soloEuropa, sino el mundo en si tiene cientos de secretos aun ocultos, templos enEgipto que están bajo cientos de capas de arena en el desierto, ciudades enparamos ocultos, incluso barcos hundidos que tienen cientos de años y quellevaban miles de monedas de oro.

−Yo trabajaríacontigo. −Le dijo su abuelo.

−Aun mejor entonces. −Ledijo su abuela.

−Está bien. −DijoHermione tras pensarlo un rato, sabía que su familia tenía razón. −Estudiarehistoria.

−Estupendo, ¿empezarascuando termines en hogwarts o después? −Le pregunto su padre.

−Creo que es mejor queestudies una vez termine hogwarts, una vez que tenga su diploma ya podráocuparse de todo lo que quiera.

−Tenéis razón. −Lesdijo. −Primero estudiare en la universidad y luego me iré un año al Partenón yuna vez salga me dedicare a descubrir cosas nuevas.

−Esa es la mejordecisión que puedes tomar. −Le dijo su madre.

−Sí. −Feliz de que sufamilia le apoyara y de tener su futuro pensado se puso a celebrar la navidad.

En la mansión Potter,Harry era como si estuviera en su primera navidad, olvidándose por completo delas anteriores en las que había tenido que estar con los Dursley que lo habíanignorado, o en hogwarts.

Esa navidad eramágica, sus padres habían adornado la mansión con cientos de luces, adornos yel gran árbol estaba lleno de regalos.

−¿Harry te gusta? −Lepregunto su abuela.

−Me encanta. −Y lamiro. −Es la mejor navidad de mi vida.

Ante eso muchossonrieron, felices de que su pequeño por fin tuviera la navidad que todos semerecían.

Unos días más tarde enel expreso de hogwarts, Hermione les decía a sus amigos lo que haría.

−Esa es la mejordecisión que puedes tomar. −Le dijo Draco.

La chica lo miro. −Sí,y mis padres están de acuerdo conmigo, ya están buscando una buena universidadmuggle.

−Seguro que laencuentran. −Le dijo Harry.

−Seguro. −Y miro a suamigo. −¿Y qué tal tus padres?

−Muy ocupados, mipadre siendo auror y mi madre estudiando para medimaga, me ha dicho que encuanto termine la universidad mágica estudiara en una universidad muggle,quiere hacer las dos cosas.

−Eso está muy bien.¿Qué tal las navidades?

−Como si fuera unsueño, como en esas películas navideñas donde todo el mundo consigue sufelicidad, ha sido increíble.

−Me alegro mucho, enserio. −Y miro a Ron. −¿Y tus padres?

−El señor Black hapuesto a mi padre en un puesto de mando, según él espera que con gente nueva enel ministerio no haya más corrupción y secretos.

−Eso será difícil,porque llevan muchos años sin informar la verdad.

−Sí que es cierto, ¿lanavidad?

−Llena de gente, mistíos los hermanos de mi madre, mis abuelos, mis hermanos en total más de 20personas.

−Eso es mucha gente.−Le dijo Hermione.

−¿Cuántos habéis sidovosotros?

−Siete personas, misabuelos maternos, los paternos y nosotros.

−Eso también sonmuchas personas.

−Puede, ¿Cómo está tumadre?

 

−Bien, ocupadaayudando a Fleur.

−¿Y porque la ayuda?

−Está embarazada.

−Mas Weasley. −Le dijo.

−Sí, Bill está feliz,hace tiempo que quería un hijo.

−Solo llevan dos añosjuntos.

−Igual el siempre haquerido tener hijos así que como digo está feliz.

−Me alegro.

−Gracias.

−¿Y qué harás cuandotermines hogwarts?

−Quidditch o auror, noquiero hacer nada más.

−Espero que cuando seasfamoso y rico no te olvides de mí.

−Nunca. −Y miro aHarry. −¿Jugamos?

−Sí. −Y sacando suajedrez se pusieron a jugar.

De nuevo en hogwarts,los alumnos de último año se dedicaron a estudiar, quedaban menos de seis mesespara graduarse y nadie quería repetir.

Mientras ellosestudiaban en Londres, Eric recibía mucha información que sus compañeroshistoriadores habían encontrado y aunque no habían ni pociones ni hechizos erabien recibido.

Tras ponerlo en orden,lo encuaderno y una copia se la envió a su nieta para que lo pudiera leer ysaber cómo iban, otra se la dejo para ellos, una la enviaría a Grecia y la últimala llevo al ministerio.

En la sala vio aSirius y Remus trabajando.

−Buenos días.

−Buenos días Eric. −Lesaludo Remus. −¿Nos ayudas?

−Si un momento, tengoalgo para vosotros. −Y les dio la encuadernación. −Aquí tenéis la informaciónque conseguimos en Grecia y mucha otra que unos historiadores han buscado.

−Gracias. −Le dijocogiéndola. −La revisare haber que si hay algo que investigar y si noseguiremos con lo que estamos haciendo.

−¿Por dónde vais? −Lespregunto Eric.

−Ya hemos revisado lasfamilias Black, Potter, Malfoy, Weasley y otras tantas sencillas. −Y le enseñoun lugar donde los pergaminos y las carpetas estaban bien colocadas. −Allíestán todas bien. −Y le enseño el resto de la sala que estaba bastante mal.−Nos queda lo demás.

−Como veo hay muchotrabajo.

−Mucho, ayúdanos.

−Ahora mismo. −Ydejando su abrigo en un lado, se sentó al lado de Sirius y se puso a trabajar.

Esa misma tarde,Hermione recibía la encuadernación y tras hacer sus deberes se puso a leerla.

−¿Herms que lees? −Lepregunto Harry sentándose a su lado.

−Nueva información quemi abuelo me ha enviado, parece ser que pidió ayuda a historiadores y estos leayudaron con gusto. −Y cerrando la encuadernación se la enseño. −Hay como 300 páginasy esto solo es el principio, aun esperan que los griegos envíen el resto.

−Eso es muchainformación.

−Mucha, pero aun nosabemos nada desde el año 1000 hasta el 1550.

−Así que aun hay cosasque descubrir.

−Sí, voy a seguir. −Y sonriéndolevolvió a su lectura.

Unos días más tardecuando termino de leer, le paso la encuadernación a Draco.

−Para ti.

El slytherin la mirointrigado. −¿Qué es?

−Mas información de mifamilia.

−Gracias. −Abriéndolase puso a leerla.

−De nada. −Y volviócon los gryffindor.

Unas semanas mástarde, Eric llegaba al ministerio y en la sala donde trabajaban vio que suscompañeros tenían una caja delante de ellos.

−¿Qué tenéis allí?

−La información queJessica nos ha enviado. −Le dijo Sirius.

−¿Hay algo nuevo?

−Algunas cosas, peronada realmente importante como decirnos donde se fue a continuación.

 

−¿No hay pociones nihechizos?

−Nada. −Y le dio unaencuadernación. −Jessica te envía esto.

−Gracias. −Cogiéndolala miro por encima. −Hare una copia y se la enviare a Hermione, pero eso seráluego, ahora hay que seguir trabajando. −Dejando sus cosas a un lado se sentó yse puso a revisar una nueva familia.

Una tarde a Hermionese le ocurrió una idea, así que reunió a sus compañeros de año de todas lascasas.

−Se me ha ocurridoalgo. −Les dijo.

−¿El qué? −Le preguntoHarry.

−Un viaje de fin decurso, lo hacen todas las escuelas.

Ante eso el chicoasintió. −Es una idea estupenda, pero aún quedan cuatro meses.

−Es mejor que hablemosahora con los profesores que después y ya nos digan que no −Y miro a suscompañeros. −Los alumnos de muchas escuelas se van de viaje de fin de curso,entre tres y cinco días, nosotros podemos hacerlo también.

−Es una buena idea. −Ledijo Draco. −Pero tenemos que hablar con el profesor Dumbledore y con lospadres.

−Pues hablamos con eldirector y luego que hagan una reunión.

−Ahora tenemos quebuscar tres representantes no podemos ir todos.

−Creo que es mejor quesean cuatro. −Les dijo Pansy. −Uno por casa.

−Hermione degryffindor, Draco de slytherin. −Les dijo Harry y miro a los demás. −¿Cedric teapuntas?

−Si porque no, eso delviaje me gusta.

−Bien entonces nosfaltaría ravenclaw.

−Yo. −Les dijo Luna.

−Pues ya tenemos a loscuatro, ¿vais ahora?

−Sí, esperar a ver quenos dicen. −Los cuatro se fueron al despacho del profesor Dumbledore.

Al llegar el directorlos dejo pasar.

−Buenas tardesprofesor Dumbledore. −Le saludo Hermione. −Hemos venido a verle porque tenemosuna propuesta.

−¿Qué propuesta?

−Un viaje de fin decurso para los de ultimo año, los muggles lo hacen antes de su graduación sevan de viaje todos juntos a algún lado.

Ante eso el profesorlos miro con interés. −Es una buena idea, ¿Cuándo sería?

−La última semana antesde la graduación.

−Me parece bien,hablare con el consejo escolar y si ellos aceptan haremos una reunión con lospadres.

−Gracias profesor, encuanto sepa algo por favor díganoslo.

−Se lo diré.

−Gracias. −Y sefueron.

Los chicos saliendodel despacho del director se fueron a hablar con sus compañeros.

−El profesorDumbledore ha aceptado, pero ahora tenemos que esperar a ver que dice elconsejo escolar y los padres.

Ante eso todos mirarona Draco.

−Tu padre está en elconsejo, ¿no puedes hablar con él?

−Mi padre ya no estáen el consejo, pero hablare con mi tío Orión, para decírselo, el tiene muchopeso en el ministerio.

−Gracias.

−De nada. −Y trasdecir eso se fue a mandar un mensaje a su tío.

En Londres Orión recibíala carta de Draco y sus compañeros de escuela, hablándole del viaje que queríanhacer de fin de curso y le preguntaban si él podía hacer algo, que aunqueestaba de acuerdo con ese viaje, por desgracia era cosa del director y de losprofesores decidir si se realizaba o no así que se lo dijo, no por ser Blackquería imponerse en todos los asuntos.

Unos días más tarde,Draco recibía la contestación y se lo decía a Hermione y a los demás.

 

−Mi tío dice que estáde acuerdo con lo del viaje, pero es algo que tienen que decir el profesorDumbledore y los padres, el no puede decir nada.

−Vaya. −Se quejoHarry. −Creí que el hablaría con el consejo.

−Ya ves que no lohará, no quiere imponerse.

−Entonces tendremosque esperar a ver que dice el profesor Dumbledore y el consejo.

−Sí. −Los chicostuvieron que esperar para saber si les dejarían ir a su viaje de fin de curso.

Unos días más tarde,el director les decía que aceptaban el viaje, pero que serían ellos quienesdecidirían el destino.

−¿Dónde iremos? −Lepregunto Hermione.

−Los del consejo hanescogido Egipto, pero solo para aquellos que hagan bien sus exámenes finales ysus EXTASIS, para los que tengan que repetir los exámenes se quedaran sin elviaje.

−Lo entendemosprofesor. −Le dijo y miro a sus compañeros. −Por mi está bien.

−Por mi también. −Le dijoHarry y muchos alumnos estuvieron de acuerdo con esa decisión.

Y con su viajeescogido, los alumnos volvieron a sus estudios.

Semana santa no tardomucho más en llegar y aunque los alumnos quisieron relajarse y olvidarse de losestudios les fue imposible, los profesores les habían llenado de cosas parahacer así que incluso en sus casas, se pasaron todo el tiempo estudiando yhaciendo trabajos.

El último mes declases, fue una locura, entre los exámenes finales y los EXTASIS casi no teníantiempo para hacer nada más.

−Hermione, ayúdame. −Leimploro Ron con cara de querer echarse a llorar. −No me entra nada mas, quieroir a Egipto.

−Sí que te ayudo, perono me mires con esa cara que me dan ganas de llorar.

−Quiero ir. −Y escuchocomo Harry se reía. −Oye no te rías.

−Es que has hechomucha gracia, vamos que yo también quiero ir a Egipto. − Hermione ayudo a susamigos a estudiar, ninguno se quería perder el viaje de fin de curso.

Cuando por finterminaron sus exámenes, los alumnos se fueron a tomar el sol al jardín, contanto estudio ya no sabían cómo era.

−¿Cómo os ha ido? −Lespregunto Draco sentándose al lado de Hermione.

−He contestado muchaspreguntas. −Le dijo. −Espero aprobar.

−Seguro que lo harás. −Ledijo Harry tras bostezar. −Si tu no apruebas nosotros no lo haremos. −Y miro asu amigo. −¿Ron como te ha ido?

−Bien, gracias a queHermione y Ginny me han ayudado a estudiar, se que solo no podría haberloconseguido.

−Me pasa lo mismo. −Ledijo Harry. −Algunas preguntas eran muy difíciles.

−Y que lo jures. −Se quejoRon. −Por suerte ya hemos terminado los exámenes, ahora solo falta que nosdigan si hemos aprobado y ya nos iremos de viaje.

−Sí. −Y rezando paraque les aprobaran se quedaron tomando el sol.

El viernes por latarde, los alumnos de último curso se reunían en el gran comedor, para que losprofesores les dijeran los que habían aprobado Harry y Ron se pusieron felicesellos estaban en ese grupo y todo gracias a Hermione que les había ayudadomuchísimo.

−Ahora que ya habéisterminado los exámenes os tengo que decir que os iréis el domingo por la noche,estaréis cinco días, cuando volváis ya será la graduación.

−Gracias profesor. −Ledijo Draco.

−De nada, ahora ir queseguro que tenéis cosas que hacer.

−Sí. −Contentos dehaber aprobado los exámenes se fueron.

 

El domingo por lanoche, la profesora McGonagall los llevaba al barco que los llevaría a Egipto,era parecido al que usaron en su día los búlgaros para llegar durante el torneode los tres magos.

−Iremos hasta Egiptoen barco y cuando lleguemos nos instalaremos en un hotel mágico.

Hermione levanto lamano.

−¿Señorita Granger?

−¿Profesora veremoscosas muggles también?

−Lo veremos, ahoracuando os llame ir entrando.

−Sí.

Sin perder más tiempo empezóa llamar a sus alumnos, cuando todos estuvieron dentro del barco ya se pusieronen marcha.

Unas horas más tarde,llegaban y lo primero que hicieron fue ir al hotel a dejar sus cosas, y nomucho tiempo después empezaba su viaje por el país.

El viernes por lanoche, los alumnos volvían a hogwarts encantados, habían pasado cinco díasviajando por el país y habían visto muchísimas cosas.

Cuando llegaron a laescuela, saludaron al profesor Dumbledore que los esperaba y se fueron a sushabitaciones y dejando los baúles sin deshacer se metieron en las camas paradormir, estaban tan cansados que lo único que querían hacer era dormir.

Y por fin llego lagraduación de los chicos, ese año eran casi el doble así que decidieron hacerlaen el jardín, cuando el profesor empezó a decir nombres muchos padres soltaronalguna lagrima, muchos pensaron que nunca llegaría ese día, pero por suerteestaban allí y podían ver a sus hijos terminar la escuela.

Una de esas parejaseran James y Lily, cuando ellos murieron dejaron a su bebe de apenas un año yhabían vuelto a un lugar donde su hijo era un adolescente casi adulto que ya seestaba por graduar.

Otra pareja eran losDiggory, su hijo que había muerto, estaba vivo y allí recibiendo su diploma demanos de Dumbledore y estaban muy emocionados y no podían dejar de llorar.

Cuando por fin lagraduación termino, Harry se acerco corriendo a sus padres y los abrazo.

−Felicidades cariño. −Ledijo Lily dándole un fuerte abrazo. −Ya te has graduado.

−Por fin, estetormento se ha terminado. −Y abrazo a sus abuelos.

−Que exagerado. −Ledijo James riéndose.

−Lo dices porque hacesiglos que te graduaste y ya no sabes lo que es que los exámenes te acribillenpor todos lados.

−Como digo exagerado.

−Mucho. −Le dijo sumujer mirándolo. −Es idéntico a ti. −Y miro a su hijo. −¿Os vais a ir defiesta?

−Ni idea, nadie hadicho nada. −Y vio que Draco se acercaba con sus padres. −¿Hay fiesta?

−Si en el tresescobas.

−Vamos. −Y miro a suspadres. −Nos vemos mañana.

−Nos vemos, ahora adivertirte.

−Sí. −Abrazándolos unaúltima vez se fue con Draco para la fiesta en el tres escobas.

Al día siguiente másde uno se pasó todo el tiempo durmiendo en el trayecto hacia Londres, al llegary reuniéndose con sus familias les felicitaron de nuevo.

Con las vacaciones deverano los chicos se pudieron relajar y lo hicieron, se pasaban horas de fiestao durmiendo o haciendo cualquier cosa que no fuera coger un libro y leer.

Mientras ellos serelajaban, Orión llamo a Sirius y Remus.

−¿Cómo va lainvestigación de los Granger?

−No va, desde quevolvimos de Grecia no hemos descubierto nada más.

−¿Y que estáishaciendo?

−Revisando otrasfamilias no tan complicadas y extensas.

 

−Como veo que no habéisaveriguado nada mas, dejarla y ocuparos de otras familias, hay muchas querevisar y no podéis estar años con una familia solamente.

−Es lo mismo quepensamos nosotros, si al final descubriéramos algo más, ya te lo diríamos.

−Hacerlo, nos vemos.

−Nos vemos. −Y sefueron.

Cuando Orión se quedoa solas, se quedo frustrado creía que terminarían de descubrir todas las cosasde la familia Granger, pero no lo habían conseguido y aunque era muy antigua notenía ni hechizos ni nuevas pociones ni nada nuevo, esperaba que con otrasfamilias encontraran algo.

A finales de julio,los Granger decidieron ir de excursión por Grecia y se lo decían a su hija.

−Herms, te pondremostu broche y caminaremos haber por donde nos llevas. −Le dijo George. −¿Qué teparece?

−Me gusta la idea,quiero saber más cosas, pero estaré en trance.

−He hablado con Adara.−Le dijo Eric.

−¿Has ido a Grecia? −Lepregunto Hermione frunciendo el ceño. −Si has estado aquí todos los días.

−Le envié un mensaje aJessica para que le preguntara a Adara si había alguna manera de quecontrolaras el broche y me dijo que si, cuanto más tiempo lo lleves, mas serátu control, así que aunque los primeros días será él quien te controle, alfinal será el revés, ¿Qué te parece eso de caminar por los bosques y ciudadesde Grecia?

−Genial, ¿iremossolos?

−Sí, una excursiónfamiliar. −Le dijo George y miro a su mujer. −¿Irán tus padres?

−Sí, ellos tambiénquieren ir. −Y miro a su hija. −Herms, nos vamos mañana, tienes que prepararcalzado cómodo, y ropa que no te moleste mucho.

−Ahora mismo voy. −Yfeliz de irse de excursión con su familia por Grecia se fue a preparar lascosas que se llevaría.

Al día siguiente, lafamilia se despertaba temprano y llegaba a Grecia, nada más aterrizar en Atenasse fueron al partenon y allí miraron a Hermione.

−Herms recuerda,nosotros siempre estaremos contigo así que no te preocupes de nada. −Le dijo sumadre.

−Gracias, pónmelo.

−Sí. −Y le puso elbroche.

Nada mas sentir elbroche de su antepasada como la vez anterior la vio caminando y lo más extrañoes que veía los edificios antiguos, era un alucine, siguiendo sus pasos fuehaciendo lo mismo que ella hacía.

Mientras ella caminabaentre las calles, Jane que la llevaba de la mano la paraba cuando había unsemáforo o la movía un poco para que no se chocara con los edificios.

Al final del día, Janele quitaba el broche a su hija y Hermione vio que estaban en un bosque no muylejos de la ciudad.

−¿Qué tal? −Lepregunto George a su hija.

−Ha sido alucinante,he visto los edificios antiguos, como si estuviera allí.

−Eso está muy bien.

Eric le dio a su nietauna libreta. −Aquí puedes apuntar las cosas que has visto.

−Gracias. −Y cogiendola libreta iba a coger un boli cuando sintió que la libreta se movía, extrañadala abrió y vio hojas escritas y dibujos de los edificios que había visto. −Vayapasada. −Y se lo mostro. −No sé cómo he hecho eso.

Los adultos mirandolas hojas vio que estaban en griego y los edificios eran muy antiguos.

−Hermione creo queestas siguiendo los pasos de la primera antepasada que salió. −Le dijo Eric sindejar de mirar las hojas. −Son edificios que estuvieron aquí hace dos mil años.

 

−Es súper interesante,¿y en qué idioma están las cosas que se han escrito?

−En griego antiguo.

−Entonces tendremosque traducirlo.

−Eso será cuandotengamos todo. −Le dijo George y miro a su padre. −Tendremos que comprar máscuadernos.

−Muchos más, pero eso serámañana, ahora volvemos a la ciudad y nos iremos a descansar. −Y miro a sunieta. −¿Herms bosque o hotel?

−Hotel.

−Pues hotel. −Y riéndoseante la chica que no había dudado en ningún momento donde quería dormir volvierona la ciudad que no estaba muy lejos y buscando un buen hotel no tardaron muchoen encontrarlo.

Al día siguiente, trasdesayunar compraron más cuadernos y volviendo a la zona en la que habían paradola noche anterior volvieron a ponerle el broche a Hermione y siguieron sucamino.

Tres semanas mástarde, la familia que había llegado a Macedonia decidía volver a Londres, aHermione ya no le quedaba mucho tiempo para empezar la universidad y trascaminar tanto, tenían que descansar bien.

Al llegar a su casa,la chica les dio muchos besos y se fue a su habitación, donde durmió más de 15horas.

Al día siguiente,bajando vio que su abuelo estaba preparando un paquete para enviárselo aJessica.

−¿Enviaras losoriginales? −Le pregunto Hermione.

−No, unas copias quehe hecho esta mañana, también les daré una copia a Sirius, y otra copia nos laquedaremos nosotros así podremos seguir investigando.

−¿Qué harás con losoriginales?

−Guardarlos con losotros documentos originales que tenemos. −Le dijo Eric. −Ahora desayuna que nosiremos a comprar al súper.

−Sí. −Sentándose sepuso a desayunar. −Lo malo es que no hemos encontrado ningún hechizo nuevo.

−No me extraña, comote dije el año pasado, nuestras antepasadas hacían magia diferente a la que losmagos con varita hacen así que no los encontraremos, pero tenemos pociones y selas daré.

−Creo que ellosprefieren hechizos. −Le dijo Hermione mientras comía un sándwich.

−Eso todos, son másemocionantes. −Le dijo Eric sonriéndole.

Cuando terminaron,recogieron las cosas y se fueron al supermercado, tras tres semanas en Greciasu nevera daba pena de lo vacía que estaba.

Septiembre no tardomucho en llegar, y los chicos empezaron la universidad, Hermione que habíaescogido una muggle, se pasaba mucho tiempo estudiando en la biblioteca ocomprando libros nuevos.

Sirius que se habíapasado el mes de agosto descansando, cuando llego a su trabajo vio que había unpaquete en una de las mesas, acercándose lo abrió y al ver que eran unaslibretas con el nombre de Hermione Granger se sentó y se puso a revisarla.

Llevaba un tiempo conlas libretas cuando llegaron Eric y Remus.

−Buenos días.

−Buenos días. −Les saludoSirius y miro a Eric. −No entiendo nada de lo que pone aquí, ¿Dónde la habéisconseguido?

−En agosto nos fuimosa Grecia y con el colgante de mi antepasada Hermione vio todo esto, por desgraciaesta en griego antiguo y no entiendo nada y aunque mi nieta ha visto su vida,no puede hablar ni entender el idioma, ya lo he enviado a Jessica para que lotraduzca, espero que no tarde mucho en traerlo.

−¿Por qué no nosavisaste?

−Porque era un viajefamiliar, además vosotros también necesitáis descansar.

 

−Tiene razón. −Le dijoRemus. −Nosotros también necesitamos descansar. −Y miro a Eric. −¿Y qué hay?

−Lo único que pudereconocer fueron los mapas y los dibujos de los edificios que Hermione pinto.

−¿Qué fecha hay?

−De hace dos mil años.−Le dijo Sirius que estaba mirando el dibujo de un edificio, había revisadotanta información de la antigua Grecia que ya lo podía diferenciar sinproblemas. −De momento dejaremos esto en un lado, hasta que Jessica nos enviésu traducción y volveremos a la siguiente familia. −Y dejando los cuadernos enun lado, se pusieron con otra familia.

Unos días más tarde, aunquesus nuevos estudios le quitaban mucho tiempo, Draco intento no perder elcontacto con Hermione, aunque al principio no le había gustado nada porque nosolo era una hija de muggles y una sabelotodo al final termino por gustarle,quería pasar tiempo con ella y por lo que parecía a la chica le ocurría lomismo, pues cada vez que quedaban ella aceptaba.

Unas semanas mástarde, Sirius volvía a entrar en su trabajo y vio que había otro paquete,abriéndolo vio que era de Jessica y había una nota donde le ponía que aunquehabía traducido todo, era como un diario contando las cosas que hacían laantepasada de Hermione y algunas recetas de pociones, pero ningún hechizonuevo.

El hombre dejando a unlado la nota, se puso a revisar las traducciones y como le había escritoJessica solo encontró pociones, frustrado por no tener nuevos hechizos volvió alas otras familias.

No mucho tiempodespués, Draco le preguntaba a Hermione si quería ser su novia y aunque alprincipio la chica se sorprendió acepto.

Durante los siguientesmeses Draco y Hermione se pasaron todo el tiempo juntos cuando no estabanestudiando o en la universidad.

El primer año, pasovolando y como el año anterior, en agosto Hermione le dijo a su familia quequería volver a su viaje para seguir descubriendo las vidas de sus antepasadas.

−Herms esta vez nosquedaremos aquí en el Reino Unido. −Le dijo Eric. −Iremos a Canterbury haberque descubrimos. ¿Qué te parece?

−Una idea estupenda,¿vamos hoy o mañana?

−Hoy mismo. Le dijoGeorge.

Dos horas más tarde, loscoches ya estaban cargados y se ponían en marcha.

Al llegar tras deshacerlas maletas, Hermione se puso el colgante y ya empezó su paseo de vuelta alpasado.

Tres semanas mástarde, la familia estaba muy contenta, habían descubierto muchas cosas, no solocientos de pociones nuevas sino que algún que otro hechizo.

−Sirius y Remus estarácontentos. −Les dijo Eric mientras miraba el cuaderno donde estaban loshechizos.

−¿Abuelo tú crees queellos los podrán hacer? −Le pregunto Hermione.

−No lo sé pero porintentarlo no pasa nada, tengo un traductor de inglés antiguo, así que antes dedárselo lo traduciré.

−No te olvides de mí.

−No lo hare. −Y sonriéndolele dijo que en cuanto lo tuviera se lo pasaría.

Hermione tenía toda lainformación que su abuelo le iba dando guardada en su habitación y el libromágico que tenia cientos de pociones ahora era mucho más grande, aunque no lousaba le gustaba tener todas las pociones en un mismo sitio.

Septiembre no tardomucho mas en llegar y mientras Hermione volvía a reunirse con su novio, amigose ir a la universidad.

En el ministerioSirius y Remus miraban asombrados los hechizos que Eric les había llevado.

 

−No sé si podréisusarlos, pero aquí tenéis, cinco en total, son los que Cassandra y su aquelarrehacían.

−Gracias Eric. −Ledijo Sirius. −Ahora mismo se lo enseño a mi padre.

−Ya nos dirás que tal.

−Os lo diré. −Les dijoy cogiendo la libreta con los hechizos se iba.

Unos días más tarde,más de uno estaba frustrado, mientras las pociones se podían hacer sinproblemas, los hechizos eran tan poderosos que solo Orión, Charlus, Abraxas yCygnus los había conseguido realizar con éxito, aunque les había costadomuchísimo.

Orión diciéndole aSirius que intentaría hacerlos más sencillos, lo envió de vuelta a su trabajo.

Por desgracia, elpatriarca de la familia aunque era muy poderoso, no pudo hacer nada, incluso lepidió ayuda a Hermione y ella tampoco pudo hacer nada, aunque los podía hacersin problemas, intentar cambiarlos para hacerlos más sencillos no lo consiguió.

Así que dejándolos aun lado, volvieron a centrarse en su vida.

En las vacaciones deverano de su segundo año, Hermione volvía a Grecia a seguir descubriendo cosasde sus antepasadas

En las de navidades desu tercer año, Draco compraba un hermoso anillo de compromiso y una tarde lepedía a Hermione que se casara con él.

La chica al ver elanillo se sorprendió, y no supo que decir.

Draco al ver que no lerespondía se preocupo. −¿No te quieres casar conmigo?

−Sí que quiero. −Ledijo Hermione. −Pero Draco ya sabes lo que quiero hacer, quiero ir al Partenóncuando termine la universidad.

−¿Aun quieres ir?

−Sí.

−Creí que te habíasolvidado de él.

−No, no lo hecho, soloque no voy hablándolo todo el tiempo.

−¿Estarás un añofuera?

−Aun no sé el tiempoque estaré, pero si quería estar ese tiempo.

−¿Y qué pasa connosotros? ¿Esperas que me quede un año aquí mientras tus estas en Grecia?

Ante eso la chica seenfado. −Sabías bien que era lo que yo quería hacer. −Y miro el anillo. −Espera,¿me has pedido que me case contigo para que no me vaya?

−No, te lo he pedidoporque te quiero, pero veo que tu no sientes lo mismo por mí, adiós. −Y antesde que pudiera decir algo se fue enfadado.

Cuando llego a sucasa, ignoro a sus padres y se metió en su habitación dando un portazo.

−Veo que las cosas novan bien. −Les dijo Sirius que los había ido a ver.

−Hoy le iba a pedir aHermione que se casara con él. −Le dijo su prima.

−¿Creéis que le hadicho que no?

−Creo que es lo que hahecho.

−No entiendo. −Le dijoSirius. −Se que Hermione lo quiere.

−Y el también laquiere, pero por lo que veo ha ido mal la cosa.

Una semana más tarde,Draco por fin salía de su habitación y tras bañarse y comer algo se fue abuscar a Hermione, quería arreglar las cosas con ella, no quería que siguieranenfadados, así que fue a su casa.

Al llegar los Grangerle dijeron que Hermione se había ido a Grecia, había aparcado el último año deuniversidad y que no sabían cuándo volvería.

Cuando Draco se enterode eso se le rompió el corazón, volviendo a su casa se encontró a su familia.

−¿Draco donde has ido?−Le pregunto su abuelo.

−Hermione se ha ido.

Al escuchar eso, todoslo miraron preocupados.

 

−¿Cómo que se ha ido? −Lepregunto Abraxas. −¿Dónde?

−A Grecia. −Y vieronque estaba llorando. −Me ha dejado, sus padres no saben cuándo volverá.

Abraxas lo abrazo. −Dracoella volverá, estoy seguro.

−Y si te equivocas, ynunca más la veo.

El hombre miro a sunieto y vio que ahora mismo no entraría en razón así que le pidió a su nueraque lo acompañara a su habitación y le ayudara a acostarse.

Narcisa haciéndolecaso lo llevo a su habitación y quitándole los zapatos lo tapo y cerrando lascortinas salió y dejo que descansara.

Tresmeses después

−Hermione ya hasterminado. −Le dijo Adara. −Eres la primera que ha pasado el entrenamiento dedos años en tres meses, apenas has dormido.

La chica la miro. −Tengoa alguien que me espera fuera, me fui sin decirle nada, seguro que ahora estarámuy enfadado.

−Si te quiere teentenderá.

−Eso espero, y lo dedormir está sobrevalorado.

−Si tú lo dices, sabesque las puertas de este templo estarán siempre para ti.

−¿Aunque me case?

−Aunque te cases, perono traigas chicos.

−No lo hare, se estámuy bien aquí sin ellos. −Y la abrazo. −Gracias por todo.

−De nada, ven a vernospronto.

−Lo hare, adiós. −Despidiéndosede las demás se fue.

Unas horas más tardeya estaba en su casa con sus padres, nada más llegar se había bañado, habíacomido algo y se había metido en la cama para dormir.

Ahora se vestía ydiciéndoles a sus padres que los vería más tarde se fue al callejón diagon, teníaque encontrar a Draco y decirle que se quería casar con él, que se había idosin decirle nada para que no se preocupara, aunque con su actitud sabía que lehabía hecho daño.

Al llegar al callejóndiagon se puso a mirar tiendas mientras buscaba a Draco, no mucho tiempodespués lo tenía delante e iba con sus amigos.

Cuando lo vio sesintió mal, se notaba más delgado y estaba más blanco que de costumbre.

−Hermione. −Draco seacerco corriendo y la abrazo. −Me tenias muy preocupado.

−Lo siento.

−¿Ya has terminado tuentrenamiento?

−Sí, apenas he dormidoy trabajaba 18 horas diarias, pero no quería estar mucho tiempo.− Y lo miro. −Mecasare contigo si aun lo quieres.

−Claro que sí. −Y laabrazo de nuevo. −Siempre me casare contigo, pero no te vuelvas a ir sindecírmelo.

−No lo hare mas, séque he sido muy egoísta.

−No pasa nada.

−Chicos estáis dandoun espectáculo.

−Blaise, eres 0romántico. −Se quejo Pansy.

Draco y Hermione sesepararon y vieron a sus amigos allí, mientras ellos hablaban, los demás habíanido llegando.

−Felicidades porvuestra boda. −Dijo Harry y todos aplaudieron, incluso la gente que no lesconocía.

−Draco lo hemosencontrado. −Le dijo Hermione feliz abrazando a su marido.

−Lo hemos hecho. −Ledijo el chico mirando el gran árbol dorado que tenía delante. −¿Qué tenemos queencontrar ahora?

−Nada, ya lo tenemostodo.

−¿Vas a coger unafruta?

−No, es mejor que estose quede oculto para siempre, ni me quiero imaginar qué pasaría si alguientuviera la fruta de los dioses.

−Yo tampoco, entoncesnos vamos.

−Sí. −Saliendo deljardín, volvieron a Atenas y en su habitación le mostro los cuadernos que teniacon ella y que durante los últimos meses habían ido rellenando.

 

Después de estarseparados tres meses por el entrenamiento de Hermione, Draco la había perdonadoy habían avisado a la familia que se casarían nada más terminar sus estudios.

La chica que losquería terminar ese mismo año, se había esforzado mucho y había cogido másasignaturas y como con su entrenamiento aunque apenas había tenido horas paradormir, lo había conseguido.

Por suerte tenían aamigos y familia que les ayudaron con los preparativos de su boda y en julio secasaron por la iglesia, Hermione siempre había soñado con casarse de blanco yrodeada de su familia y sus seres queridos.

Después de su luna demiel que los dos decidieron que la pasarían en la playa sin trabajar y sinestudiar, volvieron a Londres y allí Draco le dijo que le ayudaría a terminarde encontrar las respuestas que buscaba sobre su familia.

Así que tomándose unaño sabático empezaron su búsqueda y con el broche que Hermione ya controlabano les fue difícil.

−¿Vas a apuntar lo dela fruta?

−No Draco. −Le dijoHermione. −Es demasiado peligroso aunque nadie sepa dónde está.

−Sí que lo es, ademásmi tío Orión y mi abuelo Cygnus estarán contentos de que le des información denuevas pociones.

−Yo también, y esperoque algún día puedan controlar los hechizos para que los demás también lospodáis usar.

−Si no los podemoscontrolar no importa, ya tenemos muchos y la mitad no sirven para nada, lo queme asombra es que tus antepasadas viajaron mucho.

−Estoy feliz porellas. −Su primera antepasada, era de un pequeño pueblo griego y tenia poderesque solo un dios podía tener así que los habitantes la echaron cuando apenasera una niña y cuando estuvo a punto de morir unas sacerdotisas la encontrarony la llevaron a su templo donde no solo la criaron sino que también la ayudarona comprender sus poderes.

Cuando tenía quinceaños, se fue del templo y empezó su viaje para encontrar su lugar en el mundo yes cuando encontró el árbol, hambrienta y sin saber lo que era cogió una frutay tras darle el primer mordisco gente con extraños vestidos se presentaron.

−Tiene que morir, hacomido una de nuestras frutas. −Le dijo un hombre.

−Padre ella no tienela culpa de nada. −Le dijo una mujer y la miro. −Yo me ocupare de ella.

−Es humana.

−Ya no. −Le dijo lamujer mirándolo. −Ha tomado ambrosia y ahora es una semi diosa.

−Si los demás seenteraran de lo que ha hecho, vendrían a buscar el árbol.

−Llévatelo, escóndelopero ella no tiene la culpa. −Y miro de nuevo a la chica. −Soy Atenea, diosa dela guerra y la sabiduría, ¿Cómo te llamas?

−Alena señora.

−Bien Alena a partirde ahora, estas bajo mi protección y estudiaras conmigo. −Y miro a los demás. −Ellaestá bajo mi protección, ninguno de vosotros le puede hacer daño. −Y la miro denuevo. −Vamos. −Y se la llevo.

Durante los siguientesaños, Alena aprendió de Atenea, cuando el Partenón fue terminado, se lo regaloa Alena a la que había aprendido a querer como una hija.

−Este será tu hogar a partirde ahora, y no estarás sola, yo misma escogeré a las chicas que estarán aquí.

−Gracias.

−De nada, pero tienesque guardar en secreto que comiste ambrosia y que yo te he entrenado.

−No diré nada, loocultare.

−Es mejor así, si losupieran muchos te perseguirían para que les dijeras lo que sabes.

−Lo sé. −Con su nuevavida en el Partenón aprendió mucho mas de las mujeres que Atenea le llevo.

−Quien lo hubieradicho. −Le dijo Hermione a su marido. −Al final sí que mi antepasada conoció aAtenea.

−Sí que lo hizo, perocreo que es mejor que lo mantengamos en secreto.

−Es lo mejor.¿Volvemos a Londres?

−Sí, haremos nuestrasmaletas y volvemos a casa.

−Sí. −Dándole un beso,se pusieron a hacer sus maletas y cuando las tuvieron las dejaron a un ladopara el día siguiente.

Unas horas más tarde,el matrimonio llegaba a Londres y tras ir a saludar a sus padres se iban alministerio directos al despacho de Orión que como siempre no estaba solo.

−Buenos días.

−Buenos días chicos. −Lessaludo Orión. −¿Qué tal vuestro viaje?

−Ya hemos terminado. −Ledijo Draco y le dio la caja que llevaba. −Allí tienes nuevas pociones, yhechizos espero que los podáis controlar para enseñarlos al pueblo, parece serque después de que la antepasada de Hermione saliera del Partenón estuvoviajando por Europa hasta que se encontró a un grupo de romanies que la dejaronviajar con ellos durante varios años, ellos le dieron las cosas que Hermstiene, la ouija, la bola y todo eso, cuando llegaron a Irlanda ella se quedoallí, años más tarde su descendiente llego a Canterbury y allí se quedaronhasta el abuelo de Hermione.

Ante eso todos mirarona la chica.

−Así que ya sabes todode tu familia.

−Lo sé. −Y de sumochila saco un pergamino. −Aquí está mi árbol genealógico, desde Alena hastaahora.

−¿Y qué hay antes deAlena?

−No hay nada, suspadres su pueblo la desterró porque tenía poderes que solo un dios podía tener,así que sin importarles que fuera una niña la echaron y cuando estaba a puntode morir unas sacerdotisas le salvaron la vida, allí es donde conoció a Ateneay lo demás ya lo conocéis.

Orión se la quedomirando como si supiera que ocultaba algo pero dejándolo de lado miro a susamigos. −Ya tenemos un misterio resuelto. −Y volvió a mirar a los jóvenes. −Graciaspor las nuevas pociones e intentare cambiar los hechizos para que todos lospuedan usar, ¿Qué haréis ahora?

−Ahora es hora deagrandar nuestra familia, ya va siendo hora. −Le dijo Draco y cogiendo a sumujer de la mano les dijo: −Nos vemos. −Y se fueron.

Diez meses más tarde,Hermione daba a luz una hermosa niña rubia con los ojos grises a la que leponían el nombre de Jane y aunque ella tenía padre, fue tan especial como lasdemás mujeres de su familia.

Gracias por haberla seguido, haber comentado y haberla puesto como favorita

La bruja Granger - Potterfics, tu versión de la historia

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−Cassandra Granger teacusamos de brujería, se te condena a la hoguera, mañana morirás. −Y miro a losguardias. −Llevárosla, pero sobre todo no le quit

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2023-02-27

 

La bruja Granger - Potterfics, tu versión de la historia
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