La excepción - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

-Draco para de mirarme--Y que si te miro?-Pregunto inocente. -Estoy trabajando y eso me pone nerviosa ¡Y tu lo sabes perfectamente!-Le regaño cariñosamente. Miro unos segundos al hombre que la volvía loca. Se encontraba parado a metro y medio, apoyado en el umbral de la puerta. Sus cabellos rubios platinos caían desordenados por su rostro, de esa forma que le atormentaba el sueño. Sus facciones eran varoniles, pero a la vez delicadas, heredadas de su madre ,y en medio de su cara estaban esos dos pozos grises que la seguían en sueños y despertaba en la mañana. Su marido esbozo una sonrisa inocentona, que no engañaba a nadie por la chispa juguetona que desprendían sus ojos.-Que yo se que?-Cuestiono acercándose lentamente, cual leopardo a la gacela. -Que debo terminar esto-Zanjó el tema, viendo a leguas sus intenciones.Draco paró su avance y la miró curioso. Sabía que llevaba una semana trabajando en ese proyecto de pacotilla (Como le decía el) que le habían asignado, y que últimamente estaba más irritable. Y menos cariñosa. Tenía que trabajar en casa por problemas en las oficinas en su departamento. Al parecer, algún mago idiota se las había arreglado para congestionar todo el lugar con bombas fétidas marca Weasley. Asi que la castaña se había resignado a hacer las cosas en casa, trayéndose su laptop (Si, ahora los magos usaban cosas muggles). Irónicamente, se agotaba mas trabajando en casa que en la oficina, asi que después de horas frente al computador, solo tenía ganas de darse una ducha caliente y a la cama.La castaña sintió como el seguía con su avance, y noto como se recostaba en el sillón, colocando su cabeza en su falda. Cada músculo de su cuerpo se tenso, pero al contrario de lo que esperaba, nada paso. Ningún beso, ninguna caricia, ningún gesto que la incitara a dejar lo que estaba haciendo. Y considerando hace cuanto días no habían tenido contacto, solo hubiera bastado un beso para doblegarla. Por que a pesar de todo su trabajo, nunca dejaba de esperar la noche, momento en que se acostaba y el la acurrucaba entre sus brazos y no la soltaba hasta el día siguiente. Tecleó unas cuantas veces mas antes de mirar hacia abajo. Draco tenía sus ojos cerrados, dándole un toque casi angelical. Mordiéndose el labio inferior, decidió que ya había hecho suficiente por hoy. Solo le quedaba un par de firmas para el proyecto, las cuales no podía conseguir en su lindo hogar. Puso guardar y apagó el aparato. Entonces volvió la vista hacia abajo. Miro con atención esa cara de Ángel.Aunque el chico siempre se jactara de ello, y ella le regañara, era cierto que era hermoso. Acercó sus dedos y tocó con su pulgar su mejilla. Ante el contacto sus ojos grises se abrieron de inmediato. Los volvió a cerrar para disfrutar de la caricia de su mujer. Hermione procedió a mover sus dedos detallando con sus dedos sus facciones. Toco su frente, para luego llegar a sus cejas. Dos arcos perfectos. Su nariz era recta, y su piel blanco leche, con ninguna clase de imperfección. Acerco su dedo índice a tocar sus labios. Unos labios que sabían a menta y de cuyo sabor era imposible cansarse. Al tocar sus labios un gemido ahogado salió de ellos. Hermione sonrió de refilón. Aproximó su boca a la cara del Rubio y repartió besos en su frente, pómulos, mejillas y nariz, evitando el contacto con los labios del chico aposta.Aunque las ganas de besar esos labios iba creciendo en su interior, al punto de que su cabeza le ordenara para su propio bien mental besarlo.El sentir los labios de Hermione en su cara, fue como un latigazo para su sistema nervioso. Si hacía lo que estaba haciendo, sin duda alguna era porque quería llegar al final, y que no habría mas trabajo por hoy. Espero el beso, pero este no llegaba.Sabía que estaba jugando, pero no quería jugar. Sus labios sabor canela y miel eran una adicción para el, y no creía poder sobrevivir sin ello. Así que extendió ambas manos y agarro la cabeza de ella, para mantenerla quieta, y abriendo los ojos busco con la desesperacion del famélico, su boca. Su lengua entró sin ninguna clase de contemplación, y parecía como si quisiesen beberse el alma del otro ahí mismo, sobre el sillón. Ella sonreía, mientras ambas lenguas danzaban. Draco, sin despegar en ningún momento sus labio, se fue poniendo en cunclillas. Separaron sus bocas solo lo necesario para respirar. Sus alientos se mezclaron y sus ojos no querían cerrarse. El blondo aprovecho y agarró a Hermione por los hombros y las rodillas, como lo hacían con las princesas de los cuentos de hadas que ella leía cuando era pequeña para dormir. Caminó con ella hasta el dormitorio, y la puso suavemente sobre el colchón, al igual que el mismo sobre ella, apoyandose en sus brazos para no lastimarla. Comenzó esparciendo besos desde el cuello hasta el lóbulo de la oreja, su punto sensible. Hermione ahogo un gemido, mientras sus manos se encargaban de desacerse de la camisa de su marido. Al mismo tiempo las manos expertas del rubio se deshizo de su blusa, dejando al descubierto su brasier. Con una habilidad adquirida por años, lo desabrocho con único movimiento. Con firmeza, tomo los brazos de ella, dejándolos sobre su cabeza. -Draco-Alego. Quería tocarlo. Merlín sabía que si, y el muy desgraciado le sujetaba los brazos.El hombre sonrió de lado. Le encantaba su nombre en los labios de ella. Lentamente, fue repartiendo besos a lo largo de su abdomen, mientras que ella contenía el aire en los pulmones. Llego a los pantalones, y con los dientes lo desabrocho, haciendo que Hermione jadeara y sintiera cómo una pelota de placer se formaba en su estómago.En un segundo de distracción, ella logro soltarse, y como una fiera que se lanza sobre su presa, lo volteó, quedando a horcajadas en el, y comenzó a besar su pecho descubierto. Beso cada uno de sus pectorales, mientras oía con deleite los jadeos ahogados del Rubio. Los pantalones estaban demasiado ajustados en ese momento, así que ella de compadeció y los desabrocho lentamente, sin dejar por ningún momento de besar su pecho. En un mísero segundo se preguntó como no habían hecho eso antes. Sus dedos recorrieron el pecho de su marido, y agarro sus labios con los suyos.Las ultimas prendas cayeron al suelo, ya no había ninguna molesta barrera.Draco ya no daba mucho más, así que volvió a tomar el control de la situación, colocándola debajo de el.Justo antes de penetrarla, miró fijamente esos ojos color miel y sonrío.Los ojos de la castaña brillaron, y atrapó sus labios con deseo.Minutos despúes, ambos estaban sudorosos, y Draco tenía la cabeza de la chica apoyada en su pecho. Recordó el trabajo de la chica y frunció el ceño.-Sabes que te amo, y que quiero que seas feliz, pero si vuelves a trabajar tanto, te llevare con un terapeuta, o te ataré a la cama-Hermione se rió con las pocas fuerzas que le quedaban. Estaba de acuerdo con él, pero no se lo diría. Prefería picarle un poco.-Solo fueron siete días- No levantó la vista, para que el no viera su sonrisa.-Solo?- La voz de él sonó incrédula- Siete días es mucho tiempo Hermione, y no permitiré que vuelvan a pasar siete días--Es una amenaza?- Su voz sonó seria, pero seguía sonriendo.-Si-Afirmo rápidamente. Pero se arrepintió al segundo. Amenazar a Hermione nunca era una buena idea.-No sabía que eras tan dependiente, Draco Malfoy- El abrió los ojos como platos, y se incorporó. Ella quedó aturdida por el brusco movimiento y lo miró extrañada. El le tomó el rostro delicadamente, y le penetró los ojos con la mirada, para que ella no se saltara ninguna palabra.-No lo soy-Sus ojos grises brillaron- Pero tu eres mi excepción- Lo dijo seguro, impregnando de verdad sus palabras, temiendo que ella no pudiera entender el significado de ellas.Viendo el temor de sus ojos de que no le entendiese, el deseo y la profundidad que escondía aquella frase, Hermione sintió como algo le arañaba la panza demasiado fuerte.Sin ninguna respuesta para tal declaración, que no solían ser muchas, ella lo besó dulcemente en los labios. Recordó la frase de una alocada pelirroja amiga suya, y cambio la tonalidad del beso por uno mucho mas pasional."Te ganaste el premio gordo Hermione" Todos sobre leds e iluminación

 

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-Draco para de mirarme--Y que si te miro?-Pregunto inocente. -Estoy trabajando y eso me pone nerviosa ¡Y tu lo sabes perfectamente!-Le regaño cariñosamente.

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2023-02-27

 

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