La Leyenda del Hada y el Mago 2 parte - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Faltaba poco, los navíos se acercaban a la orilla, los tres galeones iban a la par
por fin tocarían tierra
por fin Karin, estaba más cerca de su reino, se iba a deshacer de Ron y esos estúpidos magos. Los que por el momento no estaban tan preocupados

Eran Draco y Hermione
ambos estaban tomados de la mano y se daban besos en ese asqueroso galeón, pero el lugar no era importante, ellos solo querían amarse
entrelazando sus manos, abrazándose
en la barcaza de Sakai, al menos Luna miraba la escena con algo de asombro
que Hermione se besara con Draco, era asombroso.

Asqueroso y sorprendente.

Monique y Willowmena tomaban un respiro
el bosque parecía interminable, Casanova les seguía los pasos, aunque más bien, como que era un juego el que tenía con ellas
Por un momento, la maldad parecía desaparecer, era obvio, Basalik tenía miedo y muchas criaturas oscuras, la custodiaban.

 

-¡Esto no parece terminar! - Susurraba Willowmena

-Volaremos un rato - Dijo Monique y esparció sus bellísimas alas, dispuesta a hacerlo.

-¡No princesa! No debemos hacerlo
si volamos nos detectarán
hay muchos seres oscuros que nos atraparían
e visto arañas trepadoras gigantes que podrían atraparnos
o las arpías, los murciélagos descomunales
o las esfinges
e escuchado el silbido de los basiliscos

-Yo también, pero creo que tenemos que arriesgarnos, yo no le veo final al bosque

-Está enferma princesa
no puedo permitir tal situación

-¿Temes que muera en este bosque? ¡No moriré sin ver a Aldrick una vez más! Me lo he jurado y lo cumpliré

-Entonces sigamos, tenemos que salir
alcanzar la orilla y alejarnos de los peligros

No era tan posible
pero al menos Elektra y Gennix parecían ser sus ángeles guardianes, porque les seguían sin que ellas se dieran cuenta, por los árboles, según ellas, haciendo apuestas de si llegaban a la orilla del bosque o no
según ellas.

En tanto, en el reino de las cascadas de los siete arcoiris, Stromkarl, las reinas Irina y Viridiana, se enteraban que las barcazas se acercaban a la orilla y que Karin, la princesa, venía acompañada de su prima Venus.

-¡Por fin! Mi hija estará en su reino

-En cambio la mía no sale de ese bosque horrendo - Suspiró Viridiana con tristeza - lo único que deseo es que Aldrick vaya a buscarla
así como hizo con tu hija y traiga a la mía de vuelta

-Lo hará
Aldrick ya sabe que tu hija está perdida en ese sitio, y no lo dudará, tiene un cariño especial por ella, tú y yo lo sabemos
y ella también
solo alegraba su vida cuando le veía.

-Pobre hija mía
en ese bosque
solita

-No está sola, estoy segura que Willowmena sigue con ella
Moriría antes que dejar a Monique sin resguardo, la conoces, es su inseparable compañera

-Tienes razón, por Mab, no debo perder la fe

-Me pregunto porqué Mab nos ha abandonado

-Tal vez desea que nos enfrentemos a nuestros miedos y aceptemos nuestro destino, es nuestra soberana, pero siempre nos deja hacer nuestra vida, al igual que el Dios Eru para con su gente.

Mab estaba de frente a los Guardianes de la Oscuridad, desenredando los hilos, mientras veía las piedras sagradas, desquebrajarse suavemente, liberando a las almas que se perdían poco a poco.

 

-No quisiera que llegaran al bosque

-Me sorprendes Mab - sonrió Lis-Ek - pensé que tú eras la más decidida a que los hechiceros rompan la maldición, liberen a Sky y se vayan de aquí

-Saben a lo que me refiero
A causa de todo esto, perdí a Nicolleta
mi mejor aliada, ahora su alma ya no está conmigo
todo por salvar a uno de ellos
son sacrificios muy duros.

-Será muy terrible que se enteren quien es el espíritu que gobierna ese bosque - Apuntó Abner - ¿Crees que tengan la fuerza?

-Solo Titania lo sabría - Agregó Isis

-Pero ella está alejada de este mundo, ahora eres tú Mab, su similar, su otra mitad ¿Y no lo sabes?

-Temo leer el futuro
estaría triste y melancólica, y eso no ayuda a mis reinas
ni a mis princesas
Pero sé que debo hacerlo, enterarme de una vez lo que pasará, lo que harán
como terminarán

-Finalmente
sabes que fue egoísta, siendo Sky, hada de luz, que haya manipulado y buscado la forma en sus sueños, de traer magos aquí, para que destruyeran la maldición
y la despertasen - Dijo Axel

-Si despierta
tampoco podría estar en su reino de luz

-Ustedes saben - murmuró Mab - que ese bosque era parte de Sky
ella siempre estaba ahí
parte de su ser, de su interior, hacía que ese bosque tuviera vida
hasta que se enamoró
hasta que fue dormida por El beso de la Bruja, y su mago enloqueció.

-¿Les dirán a los magos lo que es en realidad?

-Hasta que Marius llegue - suspiró Mab - Tengo que irme, que estén en paz, guardianes

-Que estés en paz, Mab

Regresando al mar

Venus miraba a Karin, que tenía una mirada de triunfadora y sus ojos altivos eran como dos puñaladas, pero Venus sabía que debía estar en calma y no dejarse amedrentar.

-Estás muy contenta primita

-Lo estoy - sonrió Karin - Debo decirte Venus, que ya no pierdas el tiempo en entrometerte entre mi esclavo y yo

-¿SI?

-¡No te burles! Ya tengo a Ron en mis manos

-¿Tus garras?

-¡Déjate de mofarte de mí Venus!

-Como quieras querida
puede ser que ahora tengas a
Ronald en tus manos, pero yo estaré ahí
cuando tu lo destruyas
Aunque se que no te interesa, no sé como podría perdonarte

-¡Ay ya, no seas tan dramática!

-Sabes perfectamente, de lo que estoy hablando, y al parecer, a ti no te importa nada, lo que el piense de ti, para cuando lo abandones
pero yo estaré ahí
para el

Toda una comitiva esperaba las barcazas en la orilla
al frente Enywen Ithalam en su precioso unicornio, son sus impactantes vestiduras resplandecientes, y ese cabello largísimo, que parecía brillar con los primeros rayos del sol.

Había doce arqueros ciegos custodiando a Enywen, que si bien, no había luz en sus ojos, sus otros sentidos estaban tan agudizados que podían moverse a su antojo
y a los costados, otros elfos en caballos normales, magníficamente vestidos

Ni Harry ni Diandra, ni los otros habían ido, tenían que esperar en la comarca, bien vigilados, claro, al menos Harry respiraba tranquilo, porque pronto, todos estarían juntos.

 

Los barcos atracaron, y todos comenzaron a bajar lentamente, primero lo hizo Sakai-Ellioth
y sus acompañantes
Enywen pensó que definitivamente, ese Elfo de luz, era el más hermoso de todos
era
perfecto.

Atrás de Sakai, los hermanos Zane y su gente, los hechiceros y las hadas, descendieron lentamente, mirando a toda la increíble comitiva, aunque debo decir, que todos los arqueros, tenían sus arcos y sus flechas preparadas, por si acaso

Claro que las elfas que acompañaban a Sakai no perdieron el tiempo para lanzar unos ojotes a los hermanos Zane, quienes lucían tan bellos como nunca, y con esa aura oscura que era tan, pero tan provocativa

-Bienvenido hermano de la luz
Sakai-Ellioth
¿Cómo ha ido el viaje?

-Saludos, princesa Ithalam
me da gusto veros ¿podrías decirle a tus arqueros que bajen sus armas? No quiero que pongan nerviosa a mi gente, sabes que nosotros no atacaríamos traicioneramente

-Lo se
solo es precaución - sonrió Enywen y dio la orden, mirando a lo lejos a los hermanos Zane y saltó de su unicornio, caminando hacia ellos - ¡Adrien y Andrae Zane! Es un gusto verlos
Me entere de lo que paso con sus vidas, con su elección
Andrae, por lo visto ya tienes luz en esos preciosos ojos que posees.

-Saludos Enywen

-¿Cómo estás prima? - Saludó Adrien - espero no importunarte

-Las profetizas me habían dicho que tendríamos una reunión familiar, me temo que en este momento, estamos juntos en esto, elfos de luz, de sombra, hadas del día de la noche y
magos.

-¿Y los magos, el hada? - preguntó Sakai en ese momento.

-Ellos esperan en la comarca
ahora, seguid a nuestra caravana, los escoltaremos hasta nuestra aldea - Sonrió Eny subiendo a su unicornio y dando las indicaciones.

-¡Un momento! - Protestó Karin abriéndose paso entre los elfos

-¿Qué quieres? - Se volvió Enywen

-¡Soy un hada real, una princesa, necesito un trato real! Exijo un transporte, porque prácticamente estoy a pocos kilómetros de mi Comarca
Debes conocer a mi madre, la reina Irina, yo soy Karin Akeelah

-Se quien eres - Dijo Enywen - Pero que no se te olvide que estás con los elfos oscuros y ningún hada de luz, aunque tenga el corazón marchito como tú, tendrá privilegios en mi tierra

-¿Qué?

-Así que utiliza tus alitas para volar, princesita, o camina como los demás, si no le doy caballos ni a mis primos de sangre ¿Por qué piensas que te haré caso a ti? ¡Andando! O quédate, realmente no me interesa si te vuelven a atacar las criaturas de la noche

-Princesa, camine - se adelantó Aldrick

-¡Tú no me vengas a dar órdenes! - Se quejó

-Estamos en tierra, le llevaré a su reino, tal y como me lo pidió su madre, así que por favor
camine

Karin hizo una rabieta tremenda que Ron no notó porque Venus lo estaba entreteniendo, así que tragando su orgullo, fue hacia el, y fingió de nuevo, ser la mas linda de todos, haciendo a un lado a su primita.

Todos hicieron un grupo, y comenzaron a avanzar con algo de lentitud, caminando por el sendero escurridizo que los conducía a la comarca de Ithalam. Media hora más tarde, bajaban a la comarca

 

Quizás porque Harry estaba demasiado preocupado por Diandra, no le había prestado atención a la comarca, pero era un lugar precioso y al bajar la colina se podía apreciar

Todas las casas estaban construidas en piedra y pintadas de blanco, con calles bien delimitadas, y cada casa con un pequeño jardín muy florido, ellos eran de una extrañeza entre los elfos oscuros, porque gustaban del color de la naturaleza
en sus jardines habitaban driadas que hacían colorear siempre las ojas de los pequeños árboles y de las flores.

Habían tres castillos principales con vastos jardines, no eran muy grandes, pero las torres eran altas y sobre ellas siempre había vigías, la comarca era de las más extensas, en lo alto de la colina, se apreciaba el lago de agua dulce con sus dos desembocaduras, una de las cuales era en donde Harry había sido encontrado, la otra, daba al mar

En sí
era un sueño.

De inmediato, todos fueron conducidos al castillo principal, en donde Harry ya había sido llevado junto con Diandra y Iron, pero Blaise permanecía en la choza en donde estaba siendo cuidado por una curandera.

-¡Harry! - Sonrió Hermione y Ron al verlo y fueron hacia el

-¡Este lugar es fantástico! - Murmuró Ron - ¡Es increíble!

-La verdad es que lo he visto poco, todos son como desconfiados y no hemos podido dar una vuelta libremente

-Desde la colina se ve su magnificencia

-Ayer pensé en hacer eso, pero resulto que al atardecer se comienza a nublar el cielo y cae una neblina, me explicaron que eso siempre sucede por la tarde, y solo los elfos pueden entrar y salir sin perderse

-¡Diandra, que bien se te ve! - Chilló Karin al verla - Veo que la ropa de elfo te sienta bien

-No tengo magia para elaborar mis propios vestidos
pero
tú tampoco luces tan adorable - señaló al ver que sus ropas estaban rasgadas.

-Aquí mi magia se fortalecerá y seré la misma de antes

-Malfoy - se volvió Harry hacia el rubio, turbándose por un momento, al ver como él sostenía con firmeza la mano de Hermione - He encontrado a Blaise
está bien
aunque un poco lastimado

-¿Blaise Zabini? ¿Dónde? - preguntó el chico.

-Lo encontré en el mismo lugar en donde estaba Diandra, en esa cueva llena de criaturas carnívoras y asquerosas
también
también estaba
ella
muerta

-¿Quién?

-La pequeña hada Nicolleta

-¿Nicolleta, muerta? - Se adelantó Venus horrorizada -¿Cómo que Nicolleta está muerta?

-Lo lamento - Dijo Harry - Su cuerpo
se quedó en esa cueva
no se pudo rescatar
teníamos que salir de ahí o moriríamos

-Mab debe estar destrozada
Nicolleta era su mejor elemento

-¿Ella quien es? - Preguntó Venus al ver a Iron con su acostumbrado cubre boca.

-Se llama Iron y era prisionera de esas criaturas

-¿Por qué se cubre la boca?

-Tiene una deformación dental, será mejor que no intenten mirar
- Advirtió Enywen
- Sakai te preparamos unos aposentos que compartirás con tu gente, los demás serán distribuidos
después de comer y de descansar, hablaremos sobre sus planes

 

-Realmente no hay mucho de que hablar, princesa Ithalam
nosotros escoltaremos a los magos hasta llegar a su destino, esperando que muy pronto todo esto termine.

-De todos modos - le sonrió encantadoramente - es un placer tenerte aquí Sakai
mi reino es tuyo

-Que amable - murmuró el elfo de luz y fue conducido a unas habitaciones para que se refrescara, aunque con Altariel y Nienna fueron tras el.

-La princesa se nota que está interesado en ti, Sakai-Ellioth
muestra demasiado interés y se porta amable
algo extraordinariamente raro en un elfo oscuro.

-¿Querrá desposarse contigo?

Ambas sonrieron y Sakai les envió una mirada interrogante.

-Por favor, Altariel, Nienna
compórtense y déjense de portar como infantas, es obvio que es demasiada la amabilidad de Enywen y no me confío, así que espero averiguar cuales son sus planes y porque se porta tan bien con nosotros.

-Como guste - Murmuraron y salieron de la habitación, pero claro, afuera ambas se miraron en complicidad.

-La princesa Ithalam está interesada en Sakai
lo sé desde que fue la última convención élfica y acudieron los líderes de todas las comarcas, las oscuras y las de luz
noté como no paraba de mirarlo un segundo

-Y obvio que él también lo notó - Advirtió Nienna

-¿Qué es lo que pasará?

-Ella está interesada en nuestro líder
pero
¿Sakai lo está por ella? eso aún no lo puedo descifrar

La junta élfica era lo más maravilloso que se podría imaginar, todos estaban con sus mejores vestimentas
excepto los magos, claro, todos portando coronas y tiaras brillantes, así como sus cetros y báculos de poder, cualquiera de ellos podían cortarles la respiración.

La que estaba al frente era Enywen, con sus dos concejales y enfrente, Sakay con su comitiva y a los lados, los hechiceros y las hadas
escuchando lo que habrían de hacer cuando dirigieran sus pasos al bosque.

-Realmente no conocen todo detrás de la maldición del bosque - Dijo uno de los concejales a los hechiceros - Ni siquiera su descendiente Marius Jackard

-¿No? - Interrogó Marius con el ceño fruncido - ¿Acaso hay algo más que deba saber?

-Hay algo más profundo y algo más caótico en este asunto, pero no te lo podemos decir - Dijo Enywen - Es algo que no nos corresponde

-¿Algo se los impide? Si yo supiera todo en este momento

-Si supieras todo en este momento
No acabarías lo que se ha comenzado

-No me parece justo no saberlo - Protestó Marius

-Lo lamentamos, pero es así
solo les puedo dar una pista de lo que pasará en ese sitio
lo único que puede vencerlo, es el amor y el sacrificio
y nada superficial, tiene que ser de corazón

-¿Amor y sacrificio?

-Pruebas difíciles esperan
muy difíciles...

-Sin embargo, haremos un comité para acompañarlos hasta los linderos del bosque
Además, primero deben hacer una parada en el río de los siete arcoiris, donde vive la princesa Akeelah, para que Aldrick la deje en su hogar y nosotros continuemos nuestro camino.

-¿No nos acompañarás? - Se volvió Ron a preguntarle a Karin, mientras ella hacía todo lo posible por soportar que le tomara la mano, mientras que Venus miraba de reojo el engaño cruel.

 

-No Ronald

-La princesa Karin ha pasado mucho tiempo fuera de casa, así que su lugar está ahí
claro que los acompañe o no, es decisión de ella y de su madre, la reina Irina

Ron se puso pálido y una sombra oscura y triste acompañó sus ojos marrones

-¿Puedo hablar con mi madre?

-De que terminemos esta junta, la llevaremos

-¿Podemos conocer tu comarca, princesa Enywen? - preguntó Harry

-Claro que si, pero escoltados, no quiero que se pierdan o se vayan a meter en problemas
y no se preocupen por las escoltas, serán como sombras

-Gracias
Vamos Diandra
eh
¿Vienes Hermione? - Se volvió Harry hacia la castaña, tenía ganas de que ella le contara todo lo que había pasado.

-Bueno, yo
- y se volvió a mirar su mano, la cual Draco la tenía firmemente atrapada.

-Ve con ellos, yo tengo que hablar con Blaise - dijo el rubio.

-Bien - murmuró y se fue al lado de Harry quien estaba sorprendido

Harry miraba absorto a Hermione que le acababa de decir que ella y Draco habían comenzado una relación amorosa
no lo podía creer ¿Cómo su mejor amiga se había enredado con ese tipejo? Hasta Ron que les había dado alcance estaba muy pálido.

-¿Por qué Hermione?

-¡No lo se! - Exclamó - Solo se dio ¿si? Solo se dio
oigan, yo también me siento confundida
en verdad lo lamento mucho
Pero creo que
estoy enamorada de Draco

-Dios mío - murmuró Harry

Y eso que Hermione no pensaba siquiera en decirles que
ella y Draco compartían mucho más que unos besitos, ya de por sí, estaban escandalizados por lo sucedido.

-Chicos, les pido que me den un poco de espacio
ya se que Draco no les cae bien y tampoco les pido que lo quieran pero
traten de tolerarlo
por mí, por favor.

-Cuenta conmigo Hermy, pero va a ser difícil

-Lo mismo digo - asintió Ron - pero por favor
cuando te besuquees con el, no lo hagas cerca de nosotros
es lo único que te pedimos.

-Está bien

-¿Qué tiene de malo que se junte con ese mago? - Le preguntó Diandra

-El es nuestro enemigo natural en el colegio
y supuestamente odiaba a Hermione ¿Cómo fue que el odio se convirtió en amor? ¿Cuándo? ¿A que hora? ¿Por qué?

-No se atormenten chicos
simplemente
pasó

Por otro lado

Draco hablaba con Blaise, el chico seguía viendo borroso, pero ya estaba mejor, el rubio apenas y creía que él se hubiese salvado, cuando ya lo habían dado por muerto.

-No se que pasó Draco
solo vi una luz
sentí dolor
después paz y luego nada
hasta que me despertaron en este sitio

-Te rescataron de las garras de la muerte

-¿Quién?

-Un hada

-¿Un hada?

-Nicolleta
pero murió

-No la recuerdo

-Escucha, eso ya no importa, ella te salvó y estás aquí
los elfos dicen que tardarás un poco en recuperar la vista, así que es mejor que no te preocupes tanto

 

-Ella me ayuda - señaló Blaise al escuchar que Iron andaba por ahí.

-No te canses - dijo Iron y Draco le vio curioso, había escuchado que ella tenía una deformidad en los dientes, pero no se sentía con la maldad suficiente como para quitarle el cubre bocas y verla

-¿Qué ha pasado Draco?

-Muchas cosas horribles en este viaje, por lo menos te ahorraste la travesía en el mar, monstruos, amazonas locas y tempestades

-Estoy confundido Draco ¿Qué es todo esto?

-La maldición resultó cierta y alguien nos trajo aquí para que se rompa

-Imposible

-No tengo ni idea, todos hablan de amor y sacrificio
No se que nos depara el destino Blaise, solo sé que tenemos que llegar al bosque, entrar, destruir y así regresaremos a nuestro mundo.

-¿Y si no lo logramos?

-Moriremos

-Fabuloso - Chistó Blaise - Mejor hubiera muerto

-¡Silencio! - Entró de repente Altariel - No vuelvas a decir eso Blaise Zabini
porque ella te regaló vida, a cambio de la suya
El sacrificio de un hada, es mucho mas valioso, que el de un humano
es una estrella que se pierde
una estrella que estalla y no vuelve a renacer

-Lo lamento

-Ahora tienes que descansar, en un par de días seguiremos nuestro viaje rumbo al bosque maldito
claro, en el camino, pasaremos a dejar a la princesa Karin Akeelah en su preciado reino
Gracias a Eru

-Yo lo cuidaré bien - Dijo Iron - No tema por eso

-Lo se Iron

Draco se despidió de Blaise y decidió dejarlo solo, mientras que el, iba en busca de su amorcito, ya se estaba acostumbrando a andar pegado a ella todo el día
y la extrañaba
así tuviera que arrancársela a Harry, Hermy estaría con el y no lo dejaría tan solito.

Pero el que no estaba tan contento era Ron, a quien Ginny trataba de consolar, puesto que Karin había dicho que se quedaría en su reino y no los acompañaría a los linderos del bosque.

-Ron, entiéndelo
Karin es una princesa

-Pero es que ella
me ama
¡Me cantó la melodía once! La del amor

-Ron, esa solo la escuchaste tu pero
a nadie más le consta
oye, ella no es para ti

-¿Por qué lo dices Ginny? ¿Por qué soy poca cosa?

-¡No Ron, pero ya la escuchaste, se quedará en su reino!

-Hablaré con ella y le diré que se quede conmigo

-Ron

El pelirrojo se puso en pie y fue en busca de Karin, quien en ese momento, estaba a la orilla del lago, peinando su largo cabello rubio como el sol e irradiando una belleza extrema que ni siquiera los elfos podían dejar de ver

-Princesa - se acercó Ron

-¿Qué pasa Ronald?

-Princesa yo

-¿Sabías que en tres soles se celebra el día en que nací?

-¿De verdad?

-Si

-Tendré que darte un obsequio - sonrió Ron

-¿Por qué?

-Porque en mi mundo, cuando alguien cumple años
se les da regalos

-¿Y que regalo me darás?

-Ya veré - le sonrió

-¿Querías decirme algo?

-¿En verdad no puedes acompañarnos ni siquiera a los linderos del bosque?

 

-Ronald, entiéndeme
he estado fuera de casa, secuestrada por los duendes, viviendo en condiciones que no son las adecuadas a mi estirpe
creo que lo único que deseo, es estar en mis dominios, lejos de todo el peligro Rondald ¿Acaso tu quieres que me exponga a el?

-¡Por supuesto que no princesa!

-Entonces no insistas
Por más que te
extrañe
que quiera
mirarte
no puedo
ir

-Te prometo princesa, que cuando eso termine
regresaré a buscarte
Porque después de que me cantaste la melodía once
sé que estamos atados por un sentimiento mutuo.

-¡Bien! - sonrió Karin forzadamente

Cuando Ron fue llamado para almorzar, y la princesa se quedó sola, Venus se acercó un poco molesta ¿hasta cuando seguiría Karin sin decirle la verdad a Ron? Porque ella sabía que no le había cantado la melodía del amor.

-¿Y si el mago vuelve por ti, que le dirás? ¿Qué eso de la melodía once fue un engaño?

-No te responderé

-Porque no puedes mentirme Karin

-Perdiste Venus, el mago sigue queriéndome a mí

-¿Acaso era un concurso? Por favor Karin, la verdad es que no podrás sostener tu mentira por mucho tiempo
¿sabes lo que pasará cuando todo se descubra?

-Ronald estará
¿Muerto? - Dijo con ironía y burla
pero fue mucho más de lo que ella pudo aguantar.

-¡Karin! - Gritó Venus agitando sus alas con violencia y tomando del cuello a su prima elevándola
para el asombro de los elfos que por ahí se encontraban.

-¡Venus! ¿Qué te pasa? ¡Suéltame, me lastimas!

-¿Cómo puedes pensar en la posible muerte de Ronald con tanta ligereza? - Chilló Venus con lágrimas en los ojos - ¡Tú no sabes lo que se siente que el amor de tu vida se te vaya de las manos! ¡No sabes el gran dolor que eso causa!

-¡Suéltame Venus! - Pataleaba Karin, pero las manos de Venus le apretaban el cuello y le imposibilitaban expandir sus alas o usar su magia, porque casi la asfixiaba.

-¿Qué pasa allá arriba? - Dijo Nienna a Andrae, mientras caminaban cerca de ese lugar - ¿Venus intenta eliminar a su prima?

-No es la única que quiere hacerlo

-Debemos intervenir
vamos

Pero arriba, Venus se elevaba más y agitaba a Karin con violencia, pero sentía tanto coraje que su prima deseara la muerte del mago
¡Su corazón era de piedra!

-Venus no cometas una locura - de pronto dijo Nienna, quien había caminado sobre el agua y se había elevado en un escalón de la misma, hasta llegar a la altura de Venus.

-¡Karin acaba de decir que no le importa que Ronald muera! ¡Sabes que eso puede suceder en ese bosque! ¡Me duele que no le importe!

-Basta
si Ronald te ve haciéndole esto a Karin, perderás su amistad

-¡Es que no es justo! - Gritó y sus lágrimas no dejaban de caer
- ¡Ella no lo merece, no lo merece!

"Hoy mis lágrimas se quieren suicidar, acurrucadas, morir en tu piel, han nacido secas, tienen sed, mi llanto hoy se quiere morir. Si tus lágrimas se quieren suicidar, guárdalas, pues vas a llorar, llorarás océanos de Paz. Duérmete, ya no hay dolor"

-No seas igual que ella - de repente Andrae apareció a su lado

-Hazlo ahora o tendremos que intervenir

 

Venus apretó los labios con rabia y la soltó
Karin pegó un grito
pero cayó al agua, mojándose toda, mientras que Venus se alejaba agitando sus preciosas alas.

-¿Princesa? - Preguntó Nienna mientras la ola en la que estaba elevada, descendía a la orilla

-¡Te odio Venus! - gritó Karin pataleando en el lago y completamente empapada, su perfecto cabello, era una sopa.

-Merecido te lo tienes - pensó Nienna, reconociendo todo el sufrimiento que Venus llevaba en el corazón - Tu no tienes ni idea de lo que ella ha pasado y te crees que nada puede lastimarte

-Nienna - se acercó Andrae - mejor dejamos sola a la princesa
antes que comience a hacer otro berrinche, en verdad que yo no lo soportaría
mejor busquemos a Venus, tenemos que hablar con ella.

-OK

Claro que en ese momento, Harry no sabía que decirle a su amigo, el chico estaba más triste que nunca porque en tres días Karin cumplía años y no lo acompañaría hasta el final.

-Quita esa cara Ron

-No se porque te pones así Ronald - Murmuró Diandra quien no se despegaba de Harry ni por casualidad - Karin no merece a decir verdad, una sola de tus lágrimas.

-¿Por qué todos la atacan? - Chilló molesto - ¡Ella es buena y me quiere! Lo que pasa es que todos le tienen mala fe y envidia, porque es preciosa, y parece que les molestara que una preciosa hada como ella sea mía.

-No es eso Ron - quiso intervenir Ginny quien andaba custodiada todo el tiempo por Adrien y más atrás, Luna que miraba de un modo a Marius que a este le incomodaba ¿O es que seguía acordándose de esa noche en la que se habían amado?

-¡Déjenme en paz! - Vociferó y se alejó

-Eso provoca Karin - Dijo Luna - un alma sentenciada como la de ella, no puede ser capaz de despertar otro tipo de sentimientos

-¿De que hablas Luna?

-Ella lo perderá

-Eso es cierto - Advirtió Sakai-Ellioth - Pero es mejor así
Ron está ciego por la belleza y esa sonrisa, pero no serán suficientes cuando sepa la verdad
y nosotros no podemos decírselas
no nos creería nunca

Ron estaba que no se la acababa, pero en su loco caminar se encontró con Andrae, quien lo detuvo y le tocó el corazón, provocándole la paz, como si fuese un calmante.

-¿Qué te sucede Ronald Weasley? ¿Qué te molesta?

-Que nadie quiere a la princesa Karin, tal como yo la quiero
¿Por qué todos parecen odiarla?

-¿Tú les crees?

-¡Claro que no! Karin es buena, noble
y en tres días será su cumpleaños y yo no se que se le regala a un hada

-Creo que ya tiene un excelente regalo tuyo

-¿Cuál?

-Tu corazón

-Creo que eso no cuenta mucho
me gustaría darle algo más
algo increíble que se le pudiera regalar a un hada

-Quizás podamos cazar una estrella esta noche

-¿Qué? ¿Una estrella? ¡Pero como! ¡Son enormes! ¿Cómo subiríamos?

-Las estrellas de este reino son mágicas Ron
no deberías sorprenderte por lo que te acabo de decir
No son las estrellas que tu crees, además, son otro tipo

-¡Vaya! ¿Y son dignas de un hada?

-Si
son preciosas, cuando atrapas una, su brillo perdura por siempre y su magia hace que se adapte a tus deseos
será un regalo perfecto

 

-¡Guau!

-Si esta noche tenemos suerte
cazaremos una ¿Qué te parece?

-¡Fabuloso!

Esa misma noche, Ron y Andrae estaban en lo alto de una de las torres de un castillo que estaba en medio del lago y que solo aparecía por la noche
afortunadamente, ninguno le había comentado sobre el incidente entre karin y Venus.

Pero no solo estaban ellos dos, también Aldrick, Nienna, Altariel y Enywen estaban con ellos, pero no participaban, solo veían el cielo particularmente estrellado, mientras leían el firmamento.

-Las estrellas están muy reveladoras esta noche - Comentó Nienna - Y siguen hablando también, del amor y el sacrificio

-La casa de Marte, se prepara para la guerra, puedo ver como apunta sus flechas a Júpiter y a Venus

-Yo veo muerte - Reveló Altariel y cerró los ojos

-Ábrelos - Dijo Enywen - es mejor que estés atenta a la realidad

-Será mejor que no digamos cosas desagradables
- Apuntó Nienna hacia Ron, Andrae y Aldrick apuntaba sus flechas como comparando la puntería
la punta de plata de las flechas tenían un brillo en especial, del cual se destilaba una tela de araña demasiado invisible al ojo humano, pero que serviría para atraparlas

Aunque Ron no estaba muy seguro aún.

-¿Has utilizado un arco alguna vez? - Preguntó Aldrick al ver que de los tres varones, era el único que lo miraba por todas partes.

-No

-Te mostraré
No tendrá caso si cazamos todas las estrellas por ti
debes poner tu parte, nosotros haremos el resto

-Está bien - Murmuró el chico y prestó mucha atención a lo que Aldrick le enseñaba, no parecía tan difícil, claro
a Ron le hubiese gustado decir ¡Accio estrella! Claro
creía que no funcionaría

-¡Ah! - señaló Nienna sonriente

Y cuando Ron alzo la vista

Se quedó pasmado

De una estrella parpadeante del universo, de desprendieron infinidad de chispas doradas y plateadas que parecían ir en una estela de luz, de un lado del cielo a otro, como volando y a veces parecería que hacían figuras de pájaros y mariposas volando.

Volando de un lado a otro, descendieron tanto, a una gran velocidad que pasaron enfrente de los chicos que estaban en la gran torre y Ron creyó que veía visiones cuando una diminuta estrella se apartó del grupo, se acercó a Ron, quien se puso visco

Sobre todo cuando esa estrellita le bailó frente a su nariz, provocándole una alergia y se alejó como burlándose de el
cuando se percató, Andrae y Aldrick le miraban con sus arcos apuntando al grupo de estrellitas que se alejaba.

-Se supone que era cuando se deberías apuntar la flecha y enviarla para capturarlas

-Si - sonrió Andrae - Ahora ya nos distrajiste con esa cara que has puesto.

Ron soltó una risa en resoplido cuando vio que una estrella se había atorado en el cabello de Aldrick y luchaba por liberarse
el la tomó con fuerza y la introdujo en un frasco de cristal de plata.

-Una

-Necesitamos como quinientas

-¿tantísimas?

-Por lo menos para que el polvo de estrellas le dure a Karin unos cien años - Se apresuró a decir Enywen

 

-¿Cien años?

-¡Ahí vienen! - Señaló Altariel - Apunta bien Ronald

Ron vio acercarse a la multitud de estrellas y apuntó su flecha, justo pasaron de nuevo tan pegados a ellos, que cuando Ron envió su flecha, fue sacudido por la estela de estrellas fugases volando frente a ellos, y el pelirrojo quedó en brazos de Nienna.

-¿A que son fuertes las estrellas? - Sonrió Nienna y Ron enrojeció

-Si
¿Cacé alguna?

Y lo rojo de su cara desapareció cuando la flecha mágica se volvió hacia el, con la punta de plata brillante, los hilos de telaraña que portaba, se habían esparcido y enredado a las traviesas estrellas.

-¡Ah! - Sonrió triunfante y saltó del regazo de Nienna de un salto.

-¡Bien hecho! - Lo felicitaron las elfas

-¿Cuántas atrapé? - Preguntó orgulloso

-Quince
- contó Aldrick - Prepárate, necesitamos como quinientas, ya te lo dije
llevamos cuarenta y dos

Mientras Ron cazaba estrellas, en una mullida cama de flores blancas y vaporosos rayos de luna cubriéndola, Karin dormía, o eso pretendía, porque en sus pensamientos, había algo que volvía a recordar

A Ron besándola
Acariciándola
recorriendo sus toscas manos por su cuerpo delicado

Karin abrió los ojos espantada

Y su corazón latiendo a mil por hora

Sentía que su rostro le ardía y que algo tibio descendía de su cerebro a su cuerpo (si
yo diría que es la calentura de media noche) y sudaba copiosamente
limpió su rostro con un pañuelo tejido de dalias y trató de cerrar los ojos

Sin éxito

De nuevo las manos de Ron recorriendo su cuerpo, tocando su pecho, su cintura, sus caderas y
bueno, besándola con pasión, con deleite, con extrema delicadeza pero con pasión infinita

Karin se puso de pie y salió de su alcoba hecha de flores, mirando con algo de melancolía la habitación de Ron, creyendo que el estaría durmiendo escandalosamente, como acostumbraba, y se quedó al pie de un árbol, contemplando estúpidamente la ventana

Ron en cambio se había vuelto un experto con el arco y la flecha, y pensaba en todo lo que Harry se estaba perdiendo
Pero hablemos claro, Harry estaba durmiendo muy bien en el regazo desnudo de Diandra, mientras ella acariciaba su cabello, su frente, su cicatriz y los lunares del hombro

Harry era suyo

Aunque no fuera para siempre

Pero volviendo con Ron, el chico sudaba copiosamente, su pelo rojo estaba pegado a su cráneo, pero sonreía satisfecho
les faltaban pocas estrellas, al frasco de vidrio de plata le cabían las quinientas estrellas

-¡No desfallezcas Ron! - lo animaba Andrae, a quien no le perdían la vista ninguna de las elfas, claro, Enywen estaba un poco decepcionada de que Sakai no se uniera a la caza de las estrellas pero se sentía cansado y debía recuperar fuerzas.

-¡Solo 139 más y listo!

-¡Si! - Decía Ron, pero sus hombros estaban adoloridos y sus dedos entumecidos, ya que era el que más estrellas cazaba
según Andrae y Aldrick para que el regalo fuera más valía de el.

-¡Animo Ron! - Dijo Nienna - Tú puedes

-¡Quisiera mejor usar mi varita!

 

-¿Tu varita mágica?

-Si
y decir ¡Accio estrella! Y que ellas vinieran a

Ron guardó silencio
con la varita levantada así, de repente, del grupo, un grupo de doce estrellas, estaban pegadas a la punta. Revoloteando
y el chico estuvo con la boca abierta.

Y claro, todos soltaron una risa, relajándose por completo.

-¡Oh, no! - Gimió Ron poniéndose tan rojo como la grana.

-Lo sentimos - Y seguían riendo

-¡Así que podía hacerlo con mi varita!

-Hubiese sido demasiado fácil - Dijo Enywen

-Es cierto
como vez
si ibas a darle un regalo a tu adorable princesa Karin, pues debo decirte que debía costarte el sudor de tu frente.

-¡NO! - sonrió Ron con las manos entre su rostro pecoso - ¡no se vale!

-Ya pues - Dijo Andrae - nos descubriste
Ahora usa tu varita pues, que ya vienen de nuevo las estrellas.

Ron miró su varita mientras colocaba dentro del frasco las estrellas capturadas y se volvió a los elfos, sonriente.

-No
lo seguiré haciendo con el arco y la flecha

-¡Bien! - sonrieron los otros.

Y Ron continuó con su trabajo, una hora humano después, el pelirrojo se iba a su habitación, Andrae se había llevado las quinientas estrellitas para compactarlas y hacer una sola, para que Ron se la regalase a karin
aunque no mereciera ese tipo de obsequios.

Pero al pasar por el árbol frente a su habitación, observó algo que le llamó la atención, una driada estaba de pie, cubriendo con hojas el cuerpo de alguien.

La driada del árbol, al verlo, le hizo señas y cuando él se acercó ella desapareció, Karin se había quedado dormida al pie del árbol y la driada había tratado de protegerla del frío de la noche.

-¿Princesa? - Murmuró Ron tocando suavemente su rostro, aunque le temblaban las manos por usar tanto el arco, y luego, sus dedos rugosos no querían que lastimaran la delicada piel del hada.

-MMMM
- Murmuró Karin y entreabrió los ojos

-¿Qué haces aquí, sola? ¿Por qué no estás en tu habitación?

-¡AH! - brincó el hada y se puso en pie, al tiempo que las ojas desaparecían dejando un agradable olor a menta.

-Vamos a tu habitación, te acompaño princesa

-Bien - Asintió, pero se detuvo y se volvió a Ron

-¿Qué pasa?

Y paso algo inusitado
ella cerró los ojos y elevó su rostro haciendo un gesto con los labios que indicó a Ron lo que ella deseaba
el chico parpadeó por un momento, estaba sudado, sucio
no podría

Pero despreciar los labios suaves, turgentes y sugerentes de Karin

Se inclinó y apresó los labios de la princesa, ella entreabrió su boca, nerviosa también, pero disfrutando, para su desagrado, el beso de Ron, con esos labios rudos y gruesos del chico.

El no quería tocarla, estaba muy sudado, pero ella fue la que puso sus brazos alrededor del cuello de Ron para hacer que el beso fuera más fuerte, más afanoso, abriendo su boca todo lo que podía, y el chico saboreó sus labios ansiosamente.

Ella se pegó a el, y Ron se tensó al notar que la ropa para dormir que ella usaba en ese momento, era tan delgada
tan delgada, que pese a las pocas protuberancias del hada, pese a que eran pequeñas
podía sentirlas pegadas a su piel.

 

El chico no pudo más que apretarla a su cuerpo sudoroso, haciendo que la chica se empapara y todo se le pegara a su delicada figura
el chico recorrió su cuerpo con sus manos rugosas, y ella, simplemente se dejaba llevar
y ella sentía de nuevo, aquella dureza

Fue que Ron la apartó respirando ansiosamente ¡No quería desearla y profanar su cuerpo con su virilidad! La amaba, pero quería que permaneciera pura, porque así era
pero fue un poco difícil no excitarse tanto, sobre todo cuando la luz de la luna la iluminó con su bata traslúcida empapada con el sudor del chico, mostrando perfectamente su silueta.

-¿Qué pasa Ronald?

-Lo lamento princesa - Murmuró el pelirrojo apenadísimo mirando a otra parte - No puedo llevarla a su dormitorio

-¿Por qué no?

-Porque
porque

-Respóndeme Ronald

-Porque si la sigo
tal vez pueda faltarle al respeto
y no quiero que te enojes conmigo princesa - y dicho esto, corrió al interior de su recámara, directo al baño, donde había una pequeña cascada que caía con fluidez y transparencia, el chico se metió y ahogó un gemido
el frío del agua a esa hora, era intenso.

Karin regresó solitariamente a su habitación, que no estaba tan lejos, se acostó en la cama y olió sus brazos, el sudor de Ron aun estaba en ella y el olor masculino, no parecía desagradarle

¿Acaso su corazón se estaba ablandando?

-Karin estúpida - Pensó para si - ¿Fuiste a suplicar una caricia a ese mago? ¿A ese tonto, patético y rudimentario hechicero? ¿Acaso no tienes vergüenza?

Pero cerraba los ojos y maldecía al sentir claramente las manos del chico por su cuerpo, como su boca la tallaba con urgencia y como su lengua le hacía maravillas
y no le daba asco.

-¡No debe volver a pasar! - Murmuró sentándose de nuevo en la cama - ¡Solo unas lunas más, princesa, solo unas más y estarás en casa! ¡Y olvidarás todo esto! No verás nunca más a ese ordinario mago

En tanto, en donde estaban ubicadas las habitaciones de Andrae, Adrien y Ginny, este vertía todas las estrellas en un caldero a fuego lento y le ponía más plata molida, y muchos ingredientes multicolores.

-Serás una belleza - sonrió Andrae mientras daba vueltas y ponía las manos sobre el caldero y repetía versos élficos mágicos - Aunque ella no sepa apreciarte mucho

-¿Qué haces Andrae? - Entró Adrien de pronto

-Nada hermano
solo terminando un regalo de Ronald
¿Cómo está Ginevra?

-Bien
solo con algunas molestias
dice que tiene asco

-No le ha dicho a su hermano de su condición

-No
será toda una proeza
no va a creerle que está embarazada mágicamente y no por copulación

-¿Si intenta golpearte, te dejarás?

-Claro que no - murmuró - Pero no le haré daño, no quiero darle disgustos a Ginny
su estado es muy delicado.

-Es una chica fuerte
fortísima

-Si
por eso me gusta
¡No te desveles mucho! - Sonrió y se fue a dormir, ante la mirada pícara de Andrae.

Era el amanecer de ese nuevo día y Blaise no podría estar mejor en ese momento, Iron se desvivía por atenderle, le daba de beber, le ayudaba a comer y lo procuraba de atenciones y comodidades, el moreno aún no podía ver bien, su vista seguía nublada y borrosa
Draco observaba desde el umbral, en esos momentos y aunque le molestara, tenía que permitir que Hermione estuviera con sus amigos.

 

-¿Cómo estás? - Preguntó Draco desde la puerta, mirando de reojo a Iron, quien tímidamente se apartaba, como temiendo que el rubio le arrancara el velo que cubría su deformidad.

-Mejor
Gracias a Iron - sonrió.

Los ojos de la chica brillaron de alegría

-Partiremos pronto hacia donde vive una de las hadas
¿Tendrás fuerza para viajar? La princesa Enywen dice que aún no puedes ver bien

-Iron viajará conmigo
ella será mis ojos
una de las curanderas dice que para que el sol y el aire no lastimen mis ojos, deberé permanecer vendado, al menos durante el camino y ya en la sombra o al atardecer, me quito la venda y descansaré la vista

-Estarás bien amigo

-Iron me ha estado contando algunas cosas que ha escuchado
¿Es cierto que salís con Granger?

-Pues
si

-¿Cómo?

-No lo sé, solo sucedió

-¿Vas en serio o solo es por pasar el rato?

-Ella
no lo sé
Siento que todo va en serio pero

-¿Pero?

-Pero si logramos regresar a nuestro mundo
no sé que pasará con nosotros

-No deberás dudar en el bosque - Dijo Iron quedamente en su esquina, mientras doblaba con infinito cuidado las ropas que le habían echo los elfos a Blaise.

-¿Perdón?

-A veces
los escuchaba a ellos
a esas bestias
decir algo sobre la maldición del bosque que debía ser rota por el poder del amor
sin titubeos
Aunque ellos luego preguntaban que era eso del "amor"
bestias al fin - Murmuró con amargura.

Los chicos estaban en silencio

-Entonces si ustedes entran al bosque - Siguió - Tendrán que tener su mente clara y sus sentimientos limpios
o la maldición los alcanzará
¡pero eso no lo digo yo! Lo escuché a los elfos

-No quiero ir ahí - Dijo Blaise

-Yo tampoco - Murmuró Draco - Pero no me queda de otra
O nunca volveremos

-Ya escape de la muerte una vez
pero otra - Gimió Zabini, mientras que Iron desde su esquina, le miraba sumida de nuevo en sus pensamientos

-
Morir por ti

Los preciosos ojos de Karin Akelaah estaban enrojecidos
No había podido dormir bien, ella, ella que con solo el hecho de acostarse en su mullida cama de flores, dormía tranquilamente, no lo había podido hacer.

¿Qué demonios le estaba pasando?

¿Pensando en Ronald el resto de la noche? ¡Tenía que irse a casa lo antes posible! O si no, se volvería loca, pensando en ese insulso humano
se levantó de repente, y al primer rayo de luz, sus ropas se cambiaron por un hermoso vestido y fue hacia la habitación de Ron.

Esa mañana sentía una imperiosa necesidad de verle
¿Para que? Ni ella lo sabía
Pero ella subió a la habitación, pero Ron no estaba en su cama, así que escuchó un chisporroteo e inconcientemente se dirigió hacia el baño y abrió

 

Y lo vio

Un rubor cubrió inexplicablemente las mejillas de Karin

Ahí estaba Ron, de pie, dentro de la tina en forma de cascada, con los ojos cerrados mientras el agua le caía sobre el rostro, mojando su cuerpo
desnudo
ella se quedó boquiabierta
¡Estaba viendo a un hechicero, un humano, sin ropa!

La silueta de Ron, delgada, larga, con vello en algunas partes, mostrando que ya no era un niño
el sin percatarse de que ella lo veía
tontamente, sin poder apartar los ojos de él
mirando todo
todo

En un suspiro cerró la puerta, pero el chico no escuchó.

-¡Por Mab!

Su corazón le latía a mil por hora ¿Por qué estaba tan descontrolada?

Creía que no podía permanecer mucho tiempo ahí.

Y salió, tropezando con una Diandra bostezando en el pasillo.

-¡Princesa Karin! ¿Ya está Ronald despierto?

-¿Eh?

-¿Vienes de ahí, no?

-Yo

-¿Qué te pasa princesa? Estás muy pálida ¿Le sucedió algo al mago? ¡Despertaré a Harry enseguida!

-No
no
el está bien
es que yo

-¿Qué te pasa?

-Lo acabo de ver bañándose - Murmuró casi con repugnancia
al menos esa fue la mueca que intentó hacer
hipócrita.

-¡Oh! Bueno
si, te espantó el hecho de verlo sin ropa
¿Tan mal está?

-¿A que te refieres con esa pregunta? - chilló indignada.

-¡Ups! Bueno
es que como yo veo diario a Harry desnudo pues

-¿Diario?

-Pues
si
¡Cada que dormimos en un lugar seguro por supuesto! Y como el luce muy bien
y es tan apasionado - Y sonrió amorosamente - Pues ya me acostumbré a la anatomía masculina

-¡Me repugnas Diandra!

-Harry es como si fuera mi esposo (¿Perdón?) - Cambió su actitud risueña a una seria - El y yo, ya estamos conectados
mi cuerpo es de el, mi corazón también

-¿Tu cuerpo, el toca tu cuerpo? - Chistó
claro, en el fondo
ella sabía lo que significaba que unos dedos masculinos de un ser humano la tocasen
Ron la había tocado y a su cuerpo bien que le había gustado. ¡Hipócrita que era!

-Si
El decía que mi cuerpo estaba bien pero
¡Le pedí a Chenoa que aumentara mi pecho, porque se que a los humanos le gustan mas grandes y nosotras no tenemos nada! Harry no estaba muy convencido, pero creo que ahora agradece que lo haya echo

-¡Eres una deshonra para las hadas! - Gruñó Karin

-¿Te olvidas que soy un hada oscura? Yo no tengo porque preocuparme por eso Princesa
Soy absoluta y totalmente de Harry Potter
y la única razón por la que me separara de el
sería
para salvarle

-Tonterías

-Eso es amor

-¿Pasa algo? - Preguntó Ron a sus espaldas y Karin se volvió enseguida. Ron le sonrió débilmente, aún con el cabello húmedo, pero ya vestido.

-Ni una sola palabra - Murmuró karin a Diandra y se alejó sin saludar a Ron.

El pelirrojo se ensombreció.

-Aun sigue molesta

-¿Qué pasó?

-Anoche
bueno, no la quise acompañar a su recámara

-Oh
bueno
Harry me mando a ver si estabas despierto

 

-¿El ya lo está?

-Si ¡Vamos!

Esa tarde Enywen mandó a llamar a todos al palacete principal, tenía algo que decirles, la princesa como siempre rodeada de sus concejales, con sus báculos de poder y las tiaras en sus frentes. A los costados, Sakay con su gente, y ellos al otro costado.

-Princesa Karin, le ha llegado un mensaje de su madre

-¡AH! Pensé que no se acordaba de mí

-No exagere
Parece que Basalik se ha encargado de matar a las hadas mensajeras
En un intento desesperado por impedir que los hechiceros lleguen con vida.

-El mensaje según dicen, no es privado, así que podremos escucharos todos

Karin hizo un gesto.

-Abrid el portal - Dijo Enywen a uno de sus concejales y este apunto su báculo al centro y de ahí, brotó una luz

Doce hadas comenzaron a salir, envueltas en una música celestial, dando giros en el aire, brillaban tanto, que parecían transparentes y eran simplemente, hermosas.

Las doce deidades giraron en círculos hasta descender al piso delicadamente y comenzaron a danzar (como si fuese ballet clásico) dando giros saltitos y un caminar de puntas
sin tocar el piso
sus alas se abrían y cerraban al compás de la música, en perfecta sincronía.

Y del círculo salió ella
un hada de enormes ojos negros, y cabello color rosa brillante muy rizado, tocando un extraño instrumento, con las piernas cruzadas y un precioso vestido, cubierto de polvo de estrellas.

-Audrina - Murmuró Karin - Si que Basalik debe estar haciendo cosas terribles fuera del bosque para que la envíen a ella

-¿Audrina? ¿Quién es? - Preguntó Harry quien había escuchado a karin

-Es la Mensajera Principal de las Hadas Reales
Ella por lo regular envía a sus subalternas, entregar mensajes, así sea para otros reinos
Pero si vino en persona, significa que ha habido bajas
pero en unos momentos te vas a enterar - Dijo Venus - y fue cuando Audrina abrió los labios, las otras Hadas no dejaban de bailar hipnotizando a los magos
los elfos parecían estar más acostumbrados

Y fue cuando salió una voz dulcísima, exquisita, que los desvió de la atención de la danza.

"La diurna estela que cubre nuestra noche, ni la luz de las zafiras, ni la reunión de estrellas que nos guían nos pueden ayudar, nuestro pequeño mundo ya no puede ser el mismo, y las esperanzas puestas en los hechiceros está, los deseos nocturnos nos pueden eliminar, hace siglos que se espera algo igual, no sintáis pena"

Los chicos no entendían muy bien el mensaje por estar prestando más atención en la belleza de Audrina, todos estaban embobados, mirándola
claro que Diandra le pellizcó a Harry que dio un respingo.

-¡Me dolió!

-Cierra los ojos y no la veas
escucha el mensaje

-Está bien - Murmuró y cerro sus ojos
así al menos no lo distraería ninguna de esas preciosas hadas y mucho menos Audrina.

"Una criatura despiadada y cruel, está arrojando su veneno mortal a nuestro ser, para evitar que los reinos separados por los arcoiris se unan a una lucha mortal, tan feroz como sirenas de tierra, como las bestias de las cuevas salvajes, los aliados de su tiempo, se han despertado y quieren nuestra sangre beber"

 

-Eso no me gusta nada - Murmuró Venus - Entonces es cierto
Basalik está matando hadas de luz

-Y Fractalia está despierta - Chilló karin

-Pero no es ella, Fractalia se ha declarado enemiga de Basalik

-Ella también es un hada oscura

-Ella quiso rescatar a Diandra

-¡Silencio!

Harry apretó los párpados, el sabía que Fractalia era la madre de Di, y que la estaba reclamando como tal
y ella le había dicho
que no estarían juntos para siempre.

"Ahora os envió una recomendación, sigáis el camino de los arcoiris, aunque interminable parezca, sigáis con las estrellas tintineantes en el cielo, hasta llegar a Stromkarl y entregar a su excelencia, cuidaos del extraños engañosos, cuidaos del cielo rojo, y protegeos con infinito amor"

Audrina finalizó y la música se detuvo, las hadas siguieron danzado enviando flores que se pegaban a sus ropas y desaparecían, los chicos parecían recibir sensaciones cálidas y reconfortantes. La dulce voz acallada de Audrina, despertó a todos, pero la música seguía y una a una, las hadas bailaban girando y pasaban junto a los magos, sonriéndoles.

Algunas de ellas, le posaban sus delicados dedos en las mejillas, y los chicos sonreían tontamente, Draco, Harry, Ron, Marius y hasta el propio Blaise, quien no las veía claramente, pero sentía esa calidez celestial.

Claro
Di y Karin no estaban muy contentas, Iron pensaba que ella, jamás sería tan preciosa y delicada, Hermione parecía haber despertado del letargo y miraba de reojo a Draco
Ginny no se preocupaba, Adrien era inmune al encanto de esas hadas de la música
Y Luna, pues ella bailaba en su sitio de un lugar a otro, poco interesada en si Marius estaba bobo.

Pero de repente, las caricias de las hadas se hacían más constantes, y una de ellas, de pronto, se inclinó a Harry, como si pretendiera besarlo y Diandra estalló

-¡NO! - Espetó - ¡Si lo tocas, te mato! - Gritó rompiendo la música.

-¿que pasa Diandra? - Parpadeó Harry

-¿A mi? ¿Qué le pasa a ella? - Señaló a Audrina - ¡Ese es la danza del amor! ¡Ese mensaje es una farsa! ¡Sabemos que el camino es complicado y que estamos en peligro pero! ¿Por qué hacer ese estúpido baile?

-Es verdad - se puso de pie Karin extrañada
Audrina, quiero una explicación
Ahora

-Audrina no da explicaciones a una princesa tonta y patética - Sonrió el hada mensajera en tono dulce y apacible

-¿Cómo os atrevéis?

-Harry Potter no puede estar más junto al hada oscura llamada Diane Ángelus Drasselfer hija de Koblynau
La Danza del Amor, hará que la mente de Harry Potter se ausente de ella
Tenemos que separar a Harry Potter de Diane Ángelus
ella es un serio peligro para el
no olviden que es un hada oscuro
y el bosque maldito, es su hogar

-Harry es mío - Chilló Diandra

-Diane
El mago no te pertenece

-¡Mi nombre es Diandra!

Audrina sonrió en un tono irónico y las hadas danzantes, caminaron atrás de ellas y susurraron cosas a su oído.

-¿Quién te envió Audrina? - Exigió Karin enrojecida por el insulto - ¿Fue mi madre?

 

-Dije
que no tengo que responderle a princesas tontas

Ron se puso de pie dirigiendo su varita hacia Audrina.

-Discúlpate con la princesa

Los elfos veían sin interrumpir, analizando la situación.

-Hechicero
si hay alguien aquí que merezca tu corazón es Venus Imariel Kandace, princesa séptima del Reino Real de las Selkies, ella es la que merece ser adorada por ti

Karin no pudo sentirse más humillada

Y Diandra salió del salón a toda prisa.

Audrina se volvió hacia Enywen y el resto de los elfos y asintió.

-Terminado mi mensaje me voy
y debo advertir
perdimos a cinco hadas camino aquí
Hay mucho peligro en el camino
Hechiceros, espero veros en el Reino de Stromkarl

Enywen se puso de pie y salió tras Diandra, Karin estaba completamente humillada y gritaba a todo pulmón, nadie podía calmarla ¿Qué clase de broma estúpida había sido eso?

-¿Qué está sucediendo? - Chilló Harry volviéndose hacia Aldrick - ¿Nos bailaron la danza del amor? ¿Por qué?

-¿No se supone que ellas deben ayudar? ¿Por qué hacer eso?

-Las hadas son celestiales - Habló Sakai - Saben del amor fraternal y son relativamente pocas, las que saben del amor carnal
ellas piensan que un hechicero cambia de sentimientos fácilmente
por eso hicieron eso
Un poco inocente de su parte

-Supongo que cuando lleguemos al reino de Stromkarl, la Reina Irina nos explicará esta situación
- Dijo Nienna

-Ciertamente - Interrumpió Altariel - El mensaje fue claro, nos están cazando de día y de noche, en el cielo y por tierra, debemos seguir el rastro de los arcoiris, aunque nos desvíen del camino

-Audrina no actuó de mala fe, solo que es ingenua al sentimiento humano.

-Claro que hirió los sentimientos de Diandra

-Di
- Murmuró Harry y salió corriendo.

Diandra estaba de pie frente al lago, cuando Enywen se acercó a ella, serena, lucía majestuosa, con esa tiara brillante en la frente, sus largos cabellos se mecían con suavidad y miró por un breve momento, su reflejo en el lago, que le hizo un guiño y ella se compuso la tiara.

-¿Estás bien?

-No

-Audrina pegó duro ¿verdad?

-Tiene razón

-No
no la tiene
Amas a Harry, es natural
al principio lo odiabas, pero terminaste queriéndolo
Ellas lo único que desean es que Harry llegue con la mente fría al bosque
para que destruya la maldición y pueda volver a su mundo

-Lo se

-Creo que a veces olvidan lo que hay en ese bosque
el bosque se maldijo por la pérdida del gran amor
y es eso, lo que le devolverá la paz
se que ya están hartos de escucharlo pero
Amor y Sacrificio es la palabra

-¿Tendremos que sacrificar amor dentro del bosque?

-Si

-No es justo

-Diandra
Solo te daré un consejo
primero te diré
no te preocupes por Basalik y sus tretas
el camino es peligroso, pero nosotros los defenderemos
por cielo y tierra
no queremos que los hechiceros luchen, porque se desgastarían

Diandra tenía los ojos enrojecidos y miró fijamente a Enywen.

 

Como no podía llorar, eso la lastimaba más.

-Cuando lleguemos al reino de Karin, estaremos a un día del bosque maldito
y del comienzo de la lucha

-Si

-Por eso te doy mi consejo

-¿Cuál?

-Que hasta ese momento, no te despegues de Harry, quiérelo, ámalo, vívelo
bésalo todo lo que puedas
entrégate a el, las veces que quieras
siente tu amor por el
Porque una vez entrando al bosque
todo puede cambiar
sobre todo para ti
que perteneces a ese lugar

-Si el regresa a casa será sin mi
¿verdad?

-No adelantemos nada - sonrió y al ver a Sakai, tomando un respiro afuera, Eny se despidió de Di y dirigió sus pasos hacia el elfo de luz, cruzándose con Harry que bajaba a toda velocidad hacia el hada.

Ella se volvió a verlo
y en ese momento, le pareció el humano más bello de todo el mundo entero (Si, bueno, exageraba la chica) bajando la colina, hacia ella, el cabello alborotado de Harry, tan negro, parecía bailotear mientras corría a su lado.

Y esos ojos verdes, tan expresivos.

-¡DI! - Murmuró Harry

Ella sonrió brevemente.

-¿estás bien?

-Si

Entonces Harry le tomó el rostro y le besó largamente, cerrando los ojos con suavidad
Pero con aquel beso apasionado, lleno de amor, transmitiéndose lo mucho que se querían.

Diandra pasó sus brazos por el cuello de Harry, pegándose a el, frotando sus labios, su nariz, sin decir mucho, solo con sus besitos, con sus caricias, solo así

-Te amo - Murmuró Harry - Te amo muchísimo Diandra
Y no quiero perderte.

-Yo también - Dijo ella con la voz entrecortada - Pero siempre serás mío ¿Verdad?

-Siempre

Ella sonrió débilmente

-¿Qué?

-Parece que nos estuviéramos despidiendo

-Si

-Hagamos de cuenta que es el comienzo

-¿Y bien?

-Perdámonos por ahí
¿Te parece?

-Soy todo tuyo

Harry la tomó por la cintura y se alejaron lentamente, abrazados, a lo lejos, Sakai los miraba con melancolía y por otro lado, Karin con algo de envidia, al parecer, lo hecho por las hadas bailarinas, no los había separado.

-Sakai - Dijo Enywen

-Dime

-Partiremos mañana al amanecer
Llevaremos a los hechiceros en medio, nosotros a los extremos, escoltándolos
No podemos dejar los flancos a la merced de los malignos
tenemos que protegerlos hasta que lleguen al reino de stromkarl.

-Estoy de acuerdo princesa Enywen

-Es una lástima que no hayamos podido conocernos mejor

-¿Por qué lo dices? - Se volvió Sakai-Ellioth hacia ella, Enywen pensó que debía ser fuerte y no sucumbir a los increíbles ojos del elfo de luz, que tenía una breve sonrisa en sus labios.

-Deberías saberlo Sakai
¿Tan indiferente te soy?

-Enywen - Murmuró sakai, quitándole lo ceremonial a su frase - ¿Sabes que podemos morir? ¿Qué caso tiene
?

-¿Y todas las cartas que nos hemos enviado secretamente? - Dijo ella con seriedad - Aun recuerdo esa interminable carta tuya
al desenrollar el pergamino me encontré con doce metros regados por la habitación

 

-Estuve escribiéndola toda una noche - sonrió el elfo - No quise usar magia, quise hacerla manualmente

-No me gusta fingir que no te conozco Sakai - Dijo bajito - Me molesta hacer saber a todos que me gustas, pero que no te conozco
¿Nienna y Altariel saben algo?

-No lo sé
Enywen
es que sabes, esto es imposible, nosotros

-¿Somos diferentes?

-Si

Enywen sonrió con altivez.

-Sakai-Ellioth
búscame cuando te hayas quitado la coraza que impide vislumbrar tus sentimientos y sobre todo, cuando no te importe el hecho de que nuestros mundos son distintos.

La princesa élfica se alejó de Sakai quien sintió una pesantez en su ser
efectivamente, durante una guerra entre elfos de luz y de sombras, ellos, siendo niños aún, se habían conocido

Entre las flechas, la sangre y la magia esparcida por el campo de batalla, ambos se habían escondido en una cueva por los siete días que duró aquella ofensiva
Ambos se separaron cuando la guerra no llevó a ninguna parte a los elfos de los dos bandos.

Pero encontraron la manera de escribirse, hasta hacía unas treinta lunas élficas, cuando Sakai tomó el poder de la Isla de Eru, se vio forzado a llevar las riendas de las colonias, y olvidarse de sus sentimientos
Finalmente la princesa Enywen, era un elfo oscuro

Y ahora, ambos tenían que fingir, no conocerse hasta ese día

-Sacrificio - Murmuraba Eny - ¡Sakai se la pasa hablando de amor y sacrificio y el no lo hace! ¡Pero cuando me pierdas, cuando encuentre a otro digno de mí, ni Eru te podrá quitar el dolor que sentirás!

-¿Qué paso Sakai? - Llegó Altariel hasta su líder - Enywen no parecía muy contenta

-Tengo que rechazarla

-¿Por lo que viene?

-Ella lo sabe bien, no sé porque insiste
¡Hasta tuve que decirle que tu y Nienna no saben nada!

-¿Y si esto termina bien?

-Ya veremos
partimos en la madrugada, debéis descansar lo que podáis, ya que el viaje será largo y pesado

Pero esa noche fue especialmente pesada, los temores, las ideas, los pensamientos de que comenzarían un viaje largo y peligroso, aunque no tan incómodo quizás como cuando salieron del castillo de Jackard

Luna no dormía, estaba de pie frente a la ventana mirando al cielo, con esos ojos fijos en las luminosas estrellas, Marius se acercó a ella, desde esa vez que habían echo el amor
donde ella le había entregado su pureza.

-¿No puedes dormir?

-Nos vigilan - dijo Luna

-¿Quiénes? - Marius alzó sus brillantes y hermosos ojos hacia las estrellas que tintineaban.

-Ellos, los malos, están escondidos entre las estrellas

-Yo solo veo estrellas - Dijo el chico, alzando más su rostro, y en un impulso, Luna le besó su cuello y el chico se quedó quieto, mientras ella recorría su cuello.

-Luna

-Déjame - Murmuró la chica perdiéndose entre los brazos de Marius.

-No debemos

-Si perezco en la batalla - susurró Luna - Por lo menos habré sabido lo que es el amor carnal

Marius no se pudo negar más
de alguna manera, el chico también deseaba estar nuevamente con Luna, la pequeña rubia, esa extraña chica que de alguna manera, lo hacía feliz
sobre todo cuando los besos se intensificaban y la larga cortina de pelo rubio ocultaba sus rostros
mientras se olvidaban del mundo

 

Y la hora llegó

Era de madrugada, casi amanecía

Los elfos ya estaban de pie, vestidos y todos portaban sus báculos, arcos y flechas, los magos estaban igual de pie, aunque bostezando, al parecer, Harry y Diandra, Luna y Marius, Draco y Hermione no habían dormido mucho

Enywen dirigió una miradita a Sakai quien se ruborizó, estaba un poco compungido, pero debía tener la mente fría para lo que viniera. Eny alzó su báculo y dio un giro
y todos quedaron maravillados

Del tronco de los árboles que había ahí, y del mismo cielo envuelto en luces negruzcas, aparecieron pegasos, aquellos preciosos caballos alados, se apilaron frente a todos ellos, uno, el más grande, que parecía tener un diamante en la frente, se acercó a Enywen y se inclinó, haciendo una reverencia.

-Luxus - Le dijo Enywen - gracias por llevarnos a nuestro primer destino, yo iré en tu lomo.

El caballo asintió levemente y el diamante brilló.

Enywen desvió su mirada hacia los chicos que estaban fascinados, sobre todos las brujas.

-Luxus es el líder de los pegasos, obedece órdenes directas mías, sin embargo, hay que ser amables con ellos, son mágicos y ayudaran bastante, pero aquel que los trate mal, sin duda, los tirarán

Todos asintieron

Los elfos acomodaron a todos los hechiceros en los distingos pegasos, el pelaje era tan suave y sedoso y poseían hermosos ojos, con una diminuta correa hecha de brillantes y salpicadas de diamantes.

-No deben golpearlos - Advirtió Enywen, si quieren girar, ir a la izquierda, derecha, deberán jalar suavemente la correa
en caso de dudas, ellos entenderán si se les habla, estos extraordinarios animales, pueden entender así que no habrá problemas

-¿Cada uno irá en un solo Pegaso? - Preguntó Luna acariciando a uno de ellos, que bajaba su cabeza y explayaba sus hermosas alas.

-Si, aunque pueden cargar dos o tres personas, lo ideal es que vaya cada uno en su propio Pegaso. ¿Están todos listos?

-Listos

-Luxus
los que llevan a los hechiceros, en medio, el resto con nosotros a los costados
los que llevan a las hadas, un poco más atrás

-Podemos volar - Dijo Karin

-Lo siento princesa, pero se puede cansar y caer, el viaje es muy largo, irá en uno de los Pegasos.

A regañadientes, Karin aceptó.

Discretamente, Andrae se acercó a Ronald quien estaba a punto de decirle a karin que se mantuviera junto a el.

-¿Qué pasa Andrae?

-Ya lo tengo - y le entregó una cajita dorada, el chico lo abrió y un pañuelo envolvía la estrella, cuando Ron destapó un poco, vio a una cristalizada estrella, que brillaba como el frío fulgor de un diamante.

-¡Cierra! - Sonrió Andrae, pues en medio de la oscuridad de la madrugada, la luz de la estrella era destellante, suerte que la rabieta que hacía Karin le impidió ver la enorme luz que salió de la cajita al ser destapada.

-¡Cielos!

-De noche da una luz muy poderosa - Aclaró Andrae - de día brilla un poco más de lo normal
tal vez tu no le entiendas su uso, o no te parezca mucho, pero para un hada, una estrella, hecha de estrellas, que destilan el polvo mágico, es utilizado para uso personal.

 

-¡Gracias!

-Dásela el día de su nacimiento

-¡Todos arriba! - Gritó Sakai y Enywen dio la orden, todos comenzaron a subir a sus pegasos, y cuando Eny, elevó una luz, los pegasos comenzaron a volar por el horizonte, llevando a las hadas y magos en medio y los elfos a los costados

Muy cerca de ahí, una de las resplandecientes estrellas que aún no morían en la aurora de la mañana, descendió a toda velocidad a la tierra, era Fractalia, que iba acompañada de Judai-Filius.

-Debemos evitar que Basalik dañe a los magos
y a mi hija
la maldita esta bien escondida, y no he podido encontrarle
Pero cometerá un error y entonces
la destrozaré

-Hay arqueros - Miró Judai el cielo - los atacarán en cualquier momento.

-Escucha esto
Solo quiero que los magos y mi hija estén bien, sin ellos, la maldición no se romperá
los elfos que se mueran si quieren

-Como órdenes

-Harry Potter sabe que ellos no se quedarán juntos
pero si al final, si tienen éxito, él insiste, tendré que acabarlo
Diandra recuperará su alma oscura poco a poco
y si el mago muere, pues no le dolerá tanto.

-Entonces los seguiré de cerca, en caso de ataque, envío el señuelo.

Era toda una visión, aquellos pegasos volando uniformemente, como bailando con el aire, ellos, estaban prácticamente rodeados, y los pegasos no parecían chocar unos contra otros, todos volaban en perfecta sincronía.

El cielo apenas comenzaba a aclararse, las estrellas del firmamento agonizaban lentamente, todo parecía ir perfecto, Enywen había dicho que debían buscar el primer arcoiris, así fuera en dirección contraria.

Harry veía de reojo a Diandra, el hada montaba de lado, sin necesidad de sostenerse o asirse de la correa, se veía realmente preciosa, un ángel, y sus largos cabellos rizados flotaban con el aire
Harry podía estarle viendo todo el día.

Atrás de ellos, Hermione volaba casi al lado de Draco y de vez en cuando, cruzaban su mirada y sonreían levemente
En realidad, los únicos que si volaban juntos, por su seguridad, era Blaise, a quien Iron lo guiaba.

-Cuanta tranquilidad - Dijo Ron mirando a todos lados

-¡Arcoiris! - Exclamó Luna señalando

Un majestuosos arcoiris comenzaba a visualizarse en una extraña maravilla, los siete colores brillaron intensamente, era extraño verlo a lo lejos, cuando solo se le veían en días nublados. Pero ahí estaba

-¡Vamos hacia el! - Gritó Enywen, cuando de repente.

¡ZZZZZPPPP!

Una flecha atravesó la cabeza del elfo que iba enfrente de Harry y Diandra, y cayó pesadamente al suelo, de inmediato el Pegaso desapareció.

¡AAAAAAAH!

-¡Nos atacan!

-¡Protegeos!

-¡Proteged a los magos y a las princesas!

Una lluvia de flechas envenenadas, salieron de todos lados, del cielo, de los costados, parecían aparecer de la nada.

-¡Arqueros Oscuros! - Gritaron los elfos, señalando a unas feas criaturas con alas de murciélagos, que parecían gnomos y llevaban arcos y flechas y los rodeaban - ¡Cuidaos de sus flechas!

 

Basalik, montada en un dragón larguirucho, color verde esmeralda, observaba.

-¡Mátenlos a todos! - Gritó - Porque así, el espíritu maligno, me ayudará para que Fractalia no me toque

Enywen levantó su báculo y apuntaba a las flechas y a los arqueros, un rayo de luz plateado salía de la punta y deshacía las flechas en el aire y con el último halo mágico, derribaba a dos o tres
pero eran cientos de arqueros

-¡Vuelen hasta el arcoiris, al llegar, escóndanse entre su luz, es la última protección!

-¡OK!

Los elfos que protegían a los magos se dispersaron, para contraatacar a los arqueros oscuros, quienes a pesar de no ser grandes, si no más bien enanos, eran fieros guerreros, eran más de ciento cincuenta y aparte, manejaban con destreza el arco con sus flechas envenenadas.

Harry tomó con fuerza su varita, buscando a Diandra con la mirada ¡La había perdido! Pero no era el único, Ron no encontraba a Karin, claro, el que si estaba tras ella, era Aldrick, quien había prometido llevarla con bien, hasta su reino y lo iba a cumplir
aunque muriese en el intento
aunque no volviera a ver a Monique.

Hermione se sujetó con fuerza al lomo del Pegaso mientras le susurraba al oído y con una mano suelta, su varita.

-¡Al arcoiris, al arcoiris!

El caballo alado parecía entender, porque en seguida comenzó a irse en picada y a zigzaguear las flechas, que rozaban peligrosamente, mientras el diamante que tenía en su frente, brillaba y emitía una luz que desviaba algunas de las flechas.

-¡Protego! - Chillaba Hermy, para poner el escudo protector, atrás de ella, Draco le seguía, también, desviando los hechizos
procurando que ninguno fuera a tocar a la castaña.

La lucha en el cielo era feroz, los arqueros oscuros los sobrepasaban en número
las flechas les rozaban y les rasgaban las ropas, algunos elfos estaban cayendo, los líderes trataban de protegerlos.

-¡Altariel! - Gritaba Sakai - Tu y Nienna haced el hechizo destructor

-¡Está prohibido!

-Eru lo entenderá

Ellas asintieron y hábilmente subieron al lomo del Pegaso, juntando sus manos, cerrando los ojos, y de las tiaras de sus frentes, una luz comenzó a reflejarse, iluminando su cara y sus manos
todo esto en fracción de segundos.

-¡Fuego Eterno, destruye lo que has creado! - Rezaron la oración élfica y abrieron de golpe sus brazos, emitiendo ases de luz hacia todas direcciones destruyendo flechas y arqueros por montones

Pero los que quedaron en vuelo, comenzaron a multiplicarse con rapidez.

-¡Maldita sea! - Dijo Sakai entre dientes.

Por cada veinte o treinta que mataban, aparecían el doble
era una batalla de nunca acabar.

-¡Expelliarmus! - Enviaba Harry sus hechizos para repeler a algunos arqueros, logrando arrebatarles el arco, y desaparecía.

-¡Sectumzemptra! - Atacaba Marius arrancándole los brazos a los seres oscuros, mientras Luna se protegía con el escudo protector.

Mientras que Blaise se sostenía con fiereza de Iron, quien guiaba a toda velocidad al caballo alado hacia el arcoiris, Blaise ya no tenía su varita mágica y ella, en ese momento solo podía protegerlo, llevándolo al arcoiris, porque su sistema de ataque era otro.

Ron no localizaba a Karin, pero también le preocupaba Ginny, tampoco le veía entre la multitud
lo cierto era que Ginny estaba envuelta en una esfera de luz brillante, al lado de Andrae, dirigiéndose hacia el arcoiris, mientras que Adrien luchaba con Enywen, enviando oraciones élficas del lado oscuro, para contraatacar.

 

Pero entre la consternación, Diandra se salió del rumbo, por esquivar las flechas, que iban dirigidas a ella, y de pronto se vio rodeada de doce arqueros, que en vez de flechas, sacaron sus lanzas, la alfiletearían hasta desangrar, y ella no tenía magia
estaba indefensa

-¡Harry! - Chilló Diandra horrorizada

-¡Dominus nieri! - De repente, Judai-Fillius apareció a un costado de Di, enviando un hechizo con sus lanzas, el elfo llevaba unas alas negras, con finas plumas que parecían brillar.

Diandra quedó impávida.

Hasta que Harry apareció con varita en alto.

-¡Harry!

-¡Súbela contigo! - Le dijo Judai - ¡Así no la perderás! ¡protectum! - Volvió a chillar, al ver como otro grupo de flechas iban hacia ellos.

Hábilmente, Diandra se aventó a los brazos de Harry, dejando solo a su caballo quien desapareció y ella se acomodó bien entre sus brazos.

-¡Al arcoiris! - Gritó Judai, quien voló altísimo, hasta perderse en un punto
Harry lo reconoció entonces, era un aliado de Fractalia, seguramente mandado a proteger a Di
¿Acaso ella dudaba que el pudiera?

Iron fue la primera en llegar al arcoiris, metiéndose entre su brillo, era un lugar cálido, como un pequeño jardín, con árboles frutales, un arrollo de agua fresca y miles de ollas con monedas de oro, algunos duendes bailaban, como ajenos a lo que pasaba.

Y al parecer, el arcoiris era lo suficientemente mágico y las flechas no penetraban, al contrario, eran rechazadas, y se disolvían
al momento de bajar del Pegaso, este desapareció
Iron estaba agradecida.

Karin en un arrebato de pánico
porque ella no era un hada guerrera, si no una delicada princesa (buena para nada) se había desapartado de Ron y de Aldrick, huyendo como loca y sin tener la menor idea de lo que hacer, pateando al Pegaso.

-¡Vuela rápido estúpido caballo con alas!

El Pegaso lanzó un relinchido furioso y dio un par de zancadas en el aire.

-¿Qué te pasa animal? ¡Llevas a una princesa en tu lomo, no a una estúpida don nadie!

Y le jaló pesadamente la correa y le clavó sus talones en sus costados, fue más de lo que pudo soportar el Pegaso, levantando su rostro hacia algunos arqueros y ahí se dirigió.

-¿Qué haces animal idiota? - Gritó Karin cuando el Pegaso fue directo a los arqueros y éstos, apuntaron hacia el y la princesa
era como si el Pegaso estuviese diciendo "Sacrifico mi vida y la tuya, así el mundo se libra de ti", las flechas llovieron y Karin trató de hacer algo de magia para repeler

Pero

¿Qué iba a saber de pelear con magia un hada que solo bailaba, cantaba y se miraba al espejo más que Narciso? Admirando su belleza y pensando que nadie le merecía
que no había en el mundo un varón que pretendiera asirse de su belleza
por eso, moriría

-NOOOOOOOOOOO

Ella gritó y las flechas se clavaron en el Pegaso, y un par de ellas rasgaron sus vestidos, el veneno era poderoso, el caballo dejó de volar y comenzó a caer pesadamente, ella se soltó del mismo y en un intento desesperado, desplegó sus alas para volar

 

El problema era que a esa altura ella nunca había volado, y se ahogaba, aparte, los caballos volaban de un lado a otro y ella estorbaba y las flechas pasaban de un lado a otro con fiereza
Ella se había quedado en medio de la batalla sin saber que hacer.

-¡RONALD, RONALD! - Comenzó a gritar desesperada - ¿Dónde estás Ronald? - mirando a todos lados, ya sin enterarse que las flechas y algunas lanzas rozaban a su alrededor.

Era lógico que alguna diera en el blanco.

-AAAAAAAAAAAAAH - Gritó cuando una lanza trozó un fragmento de una de sus preciosas alas - ROOOOONAAAALD - y comenzó a caer con rapidez.

-¡Princesa! - Murmuró Ron buscándola entre la multitud, cuando vio algo caer- ¡no! ¡Ah, por ella! - Guió al Pegaso que descendiera, pero la altura era considerable y ella caía precipitadamente.

-ROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOONALD
AYUDAMEEEEEEEEEEEEEEEE

-¡Karin! - Gritaba Ron tras ella desesperado
si ella caía, moriría - ¡No mi amor, no te dejaré!

Pero de pronto, atrás de el, apareció Basalik, con una sonrisa de satisfacción.

-¡Malditas hadas de luz, me desharé de todas ellas!

Ron escuchó su cruenta voz y se volvió para hechizarla, pero Basalik lo miró con odio infinito
El pelirrojo primero observó que era una belleza, pero de pronto, los cabellos de esa hada se erizaron, y se transformaron como en trenzas y fueron directamente al cuerpo de Ron.

-AAAAAAGGGG - gritó Ron al sentir como era golpeado como con un fuete mojado, pero con tal dureza que de inmediato la ropa se rasgó y la sangre salpicó.

-Hechicero imbécil, morirás con ella.

Y la varita de Ron salió volando de sus manos.

Aldrik alcanzó a verlo todo, pero no pudo acercarse, de inmediato, como veinte arqueros lo rodearon y tuvo que sacar su espada para comenzar a defenderse, estaba aterrado ¿Qué cuentas daría a Irina sobre su hija si ésta moría?

Basalik dio como seis latigazos en el cuerpo de Ron y lo tiró del pegaso con fuerza, tanta que incluso sobrepasó la caída de Karin, quien solo le gritaba mientras caía.

-ROOOOOOOOOOOON

-P-princesa - Murmuró Ron y fue el primero en azotar en el piso, sintiendo como se provocaba un colapso en sus huesos y carne
no pudo siquiera gritar, pero no se podía mover, solo una mano pudo sujetar su varita que milagrosamente había caído a su lado.

-ROOOOOOOOONAAAAAAAAAALD

-¡Winwardium Leviosa! - Apuntó con su último aliento hacia la princesa, quien se quedó a pocos metros, y como no podía controlar bien el encantamiento por su debilidad la atrajo hacia el, y la dejó caer con suavidad, justo sobre su cuerpo
para que ella no recibiera otro rasguño mas

-AAAAAAAAAAAAH - Chilló la princesa haciendo una pataleta sobre el pelirrojo - ¡Me quitaron un trozo de ala, esos salvajes me quitaron un trozo de ala!

-¿E-estás bien? - Murmuró Ron a punto de desfallecer

-¡No idiota! - Gritó Karin volviendo a su actitud cruel y desdeñosa, sin importarle que Ron estuviese herido y que ella solo perdiera algo pequeño - ¿No te he dicho que me quitaron un trozo de mis alitas? ¡Eso es inaudito! ¡Me quitaron un trozo de ala!

 

Y de repente alguien la sujetó por la cintura y la quitó de Ronald, quien lo agradeció porque pese a que Karin no pesaba, en ese momento, ella parecía ser una piedra.

-¡Basta Princesa! ¿No ves que esta herido?

-¿EH?

-¡Por favor quédate ahí y en silencio! - Señaló Aldrick - Haciendo un circulo con su lanza, protegiéndola, el elfo, estaba sudado, cansado, salpicado de sangre verdosa.

-¿Cómo te atreves? - Gritó Karin y entonces Aldrick hizo algo inusual

-¡Escúchame bien princesa! - Y le enterró la punta de su lanza en la piel de su cuello - Suficiente
El hechicero tiene rotos los huesos de su cuerpo, tiene la sangre envenenada por los tentáculos de Basalik, y se está muriendo y tu
tu chillando porque te cortaron un trozo insignificante de ala, que bien, sabes, se regenerará porque no fue arrancada de raíz

-Pero
pero

Aldrick furioso y consternado, se acercó a Ron, quien trataba de decirle que no regañara a Karin, porque estaba solamente asustada. El elfo hizo caso omiso y sacó una bolsita con muchos aditamentos, trataría de curarle.

-Haré lo que pueda
los sanadores están luchando en este momento - Murmuro Aldrick preocupado - no puedo dejar que mueras

En ese momento, Harry y Diandra descendieron, ya no avanzaron al arcoiris, porque habían visto a Ron caer

-¡RON! - Gritó Harry y Diandra se metió al campo protector en donde Karin estaba aún confundida - ¿Qué paso?

Aldrick le contó brevemente.

-Resiste Ron, por favor

-Veo
veo una luz - Murmuró Ron

-¿Una luz?

-Es
hermosa
- sonrió

-Ron, Ron por favor, no vayas hacia la luz - Gimió Harry asustado

-Eh
yo también la veo - Dijo Aldrick

-¿En serio? - Se volvió Harry a mirar

Efectivamente, una luz intensa, dorada, comenzaba a visualizarse al fondo
todos estaban extrañados de que algo así, se suscitara ¿Qué sería? En el cielo, Basalik, no perdería la oportunidad de eliminar a dos de los magos, así que descendió a toda velocidad, envuelta en fuego, hasta quedar sobre sus cabezas.

-¡Cuidado! - Gritó Diandra, ellos no estaban protegidos

Harry alzó la varita

Pero en ese momento, un hechizo se dejo sentir, haciendo que el fuego que envolvía a Basalik se extinguiera y ella, gruñendo, saltara y desapareciera, todos volvieron su rostro hacia la luz.

-Es una Dama Blanca - Dijo Aldrick ceremoniosamente.

-¿una que?

-¿Qué es
una
dama
blanca? - murmuró Ron.

Y un hada apareció de entre la luz blanca
era
verdaderamente
hermosa
su rostro casi infantil, su mirada serena, de un azul intenso, que parecían dos zafiros, el cabello rubio platinado, lacio y tan largo que le arrastraba, llevaba un vestido blanco, lleno de polvo de estrella, que lo hacía lucir impresionante, llevaba una tiara de cristal en la frente y sus alas eran medianas, pero soplaban suavemente.

-Señora - Dijo Aldrick y ella sonrió y le hizo una señal de silencio
Se inclinó hacia Ron y le sonrió

 

El pelirrojo ya podía morir por aquella preciosa visión

Ella pasó su mano por su rostro y continuó pasándolo por su cuerpo, Karin observaba un poco indignada
¡La Dama Blanca estaba toqueteando a Ron! Por así decirlo
pero las heridas, los huesos rotos y el veneno se esparcían del cuerpo del pelirrojo.

De repente, todos alzaron su rostro, una ráfaga de flechas iban hacia ellos, pero de nuevo, esa dama blanca, alzó una mano, ondeándola, y las flechas de hicieron polvo fino que voló con el aire.

Harry estaba absorto

-¡Debemos protegernos! - Dijo Harry reaccionado

Pero La Dama blanca le tocó el brazo suavemente y negó con la cabeza, y el chico tuvo que apaciguarse, inclinándose de nuevo sobre Ron, quien parecía recuperar el color sonrosado y sus pecas se vislumbraban mejor.

Ella volvió a pasar la mano en el cielo y un arcoiris los cubrió por completo, Harry podía verlo en la inmensidad y ya no podía observar la batalla.

-Nos ha protegido - Sonrió Aldrick y se volvió hacia la Dama Blanca - Muchas Gracias.

Ella sonrió y continuó la sanación con el pelirrojo.

Fuera de ese arcoiris, la batalla continuaba, Enywen luchaba fieramente montada sobre Luxus, enviando sus más poderosos hechizos, pero sin perder de vista a Sakai-Ellioth, sabía que a veces ellos, no usaban magia oscura por temor a Eru y no deseaba que nada le pasase.

Altariel guiaba a otro grupo de elfos que protegían a Luna y Marius quienes estaban a pocos metros de llegar a donde el arcoiris, sin percatarse que bajo ellos, ya había otro, invisible al ojo de los arqueros oscuros.

Hermione y Draco habían alcanzado el arcoiris, y ya estaban a salvo, mientras Iron cuidaba de Blaise, ella con un pañuelo húmedo, limpiaba el rostro de Draco y procuraba que estuviese bien, el chico tenía algunas laceraciones en su blanca piel, afortunadamente hecha con lanzas, no con las flechas envenenadas.

-Mejor quítate la camisa - Urgió Hermione - está muy rasgada y necesito curar tus heridas.

-No tengo nada Hermy

-Draco

-Está bien - sonrió y se la quitó, efectivamente en su espalda, tenía dos rayones lacerantes que contrastaban con su piel color nácar, ella deseó tener murtlap para curárselas.

-Ya están secas

-¿Lo ves?

-De todas maneras, esta camisa está rota
ya no te sirve

-No puedo estar así

-Esperaremos a que regresen todos para ver si alguno te puede dar una prenda, no puedo permitir que estés así, semi desnudo y que todas te vean - y le paso sus manos por su pecho y el rubio sonrió.

-¿Celosita?

-MMM
quizás

Draco se inclinó y besó los labios de Hermione, justo cuando Ginny entraba junto con Andrae en su Pegaso
la pelirroja hizo un gesto al ver como ese par se estaba dando un beso apasionado
Andrae le dejo sola y regresó a la batalla
Marius y Luna entraron al poco rato, ambos con algo de sangre salpicada en sus cuerpos. Pero bien.

Solo faltaban Harry, Ron, Di y Karin

En tanto se libraba la batalla, se dio la voz de que los magos estaban a salvo, así que de inmediato los elfos se fueron en picada, buscando la entrada del arcoiris
sin percatarse del otro que había.

 

En ese otro, Ron ya podía incorporarse, le dolían los huesos pero
estaba bien
Karin estaba a una distancia prudente sin atreverse a acercarse a la Dama Blanca quien miraba detenidamente a Harry, sonriendo amablemente mientras que el, estaba absorto

Ella alzó sus manos y tocó con suavidad su rostro, el se sobresaltó, pero aquella caricia le gustó y se dejó, sin percatarse que Diandra se ponía roja, azul, morada al ver como esa dizque Dama Blanca, tocaba sus pertenencias, así que al igual que con las hadas mensajeras

-¡Ya estuvo bien! - Se acercó peligrosamente - ¡Deja en paz a Harry! - Gruñó molesta.

La Dama Blanca se volvió y le miró, cambiando su actitud a un seño fruncido y la miró con bastante seriedad, haciendo que se tensara de tal modo que entonces abrió los labios y habló en un idioma incomprensible que solo Diandra y karin entendieron.

-Yo doy vida
tu das muerte
No somos iguales, Princesa de la noche.

-Me importa un bledo si soy lo que dices que soy
No quiero que toques a Harry, él está bien
no necesita tus manos curativas

-¿Por qué estás tan agresiva? - Sonrió serenamente, pero a Di, le parecía una burla, y deseaba
¿Matarla?

-¡No lo sé! - Chilló - Solo, no lo toques más

-¿Qué están diciendo? - Preguntó Ron intrigado

-Oye Aldrick ¿Qué se están diciendo?

-Están hablando en un idioma que nosotros no dominamos
es el lenguaje de las hadas reales

-¿Hadas reales? - Gruñó Harry y se volvió hacia ellas - ¿Y porque Diandra
?

-Mejor no hagas conjeturas - Advirtió Aldrick.

-Pero es que

-Ese hechicero no es para ti - Murmuró La Dama Blanca

-¡Ya basta! - Gritó y pese a que no entendían, todos se callaron.

Aldrick parpadeó un par de veces

-¡Basta! ¡Ya estoy harta de que todos me digan que el hechicero no es para mí! ¡Estamos unidos, el ha tomado mi cuerpo, yo el suyo, es ahora mi contrayente!

-Su unión no ha sido confirmada, no han establecido lazo de unión ante el ministro

-No será mi esposo por medio de un lazo confirmado, pero si en la práctica y en la promesa

-¿Y el que piensa de que tu dices que es tu esposo?

Di guardó silencio y La Dama blanca sonrió, tan
divinamente, que ella lo tomó a burla
y fue el fin de sus límites, Diandra estaba verdaderamente furiosa
inexplicablemente, esa Dama la alteraba demasiado y retumbaba en sus oídos "Yo doy vida, tu das muerte"

-Si yo doy muerte - dijo entre dientes - entonces te quiero muerta

Y de repente, debajo de los pies de Diandra, comenzó a quebrarse la tierra, La Dama Blanca miró desafiante a Diandra, quien estaba tan furiosa que tenía los ojos inyectados en sangre, y algo pasó
porque a su alrededor de todos, la tierra se abrió y salieron bocanadas de humo oscuro a toda velocidad que se impactaron contra el arcoiris que los protegía

Y éste estalló

El arcoiris hizo explosión y sus múltiples colores se expandieron hacia todas direcciones, los elfos que luchaban por llegar al otro, tuvieron que bajarse de los caballos y deslizarse a una velocidad impresionante para que su luz no los tocara, sobre todo a los elfos oscuros.

 

Y esas luces multicolores, tocaron a los arqueros, prácticamente, destruyéndolos por completo
desintegrándolos
el cielo se proyectó lúcido y sin esa mancha oscura cubriéndolo
su azul se escindió por todo el horizonte

Abajo
con la tierra desquebrajada, La Dama Blanca miraba desafiante a Diandra, el aire las envolvía y agitaba su hermosa cabellera, y sus ojos de zafiros, parecían burlarse de ella, quien estaba furiosa.

-¡Diandra! - Espetó Aldrick - ¡La Dama Blanca merece respeto! ¡Curó las heridas de Ronald, y solo trataba de darle paz a Harry!

-Diandra ¿Qué te pasa? - Se acercó Harry - ¿Qué acabas de hacer?

Ella se volvió a ver a Harry llorosa ¿ahora le reprochaba? ¿Ahora la dejaba en mal delante de esa?

-Váyanse al infierno - Murmuró y salió corriendo a tal velocidad, que Harry se quedó boquiabierto

Y fue que cuando La Dama Blanca sintió desvanecerse, pero Aldrick la sostuvo.

-¡Señora!

-¿Qué le pasa? - Preguntó Ron

Karin, quien había escuchado todo, estaba estática sin emitir opinión
¿Diandra había destruido ese arcoiris mágico hecho por la Dama Blanca? ¿Había intentado eliminarla? Por lo menos
¿Cómo es que había logrado hacerlo?

-¿Se encuentra bien? - Preguntó Aldrick ansioso

-Es más peligrosa de lo que pensé - Dijo al fin, para que todos le entendieran, su voz era tan dulce y suave

-¿Diandra peligrosa?

-Obvio - Dijo Karin - Ya vieron lo que es capaz de hacer

-Pero
pero ella
no tiene magia
ya no

-Cuando Diandra entre de nuevo al bosque oscuro
será más peligrosa
Harry Potter
ella te ama
quizás ese amor que siente por ti
quizás eso, haga que ella
considere

-¿Considere? ¿Considere que?

La Dama Blanca se puso en pie y sonrió de nuevo con exquisita ternura.

-Destruyó mi arcoiris protector
con una magia oscura tan poderosa que ella no está remotamente conciente que la posee
por eso Basalik la quiere muerta, no quiere que pise el bosque

-G-gracias por curarme - Se acercó Ron tímidamente.

-Debes estar lo suficientemente fuerte para luchar, resistir

-¿Yo?

-Tú mi querido niño
- y se volvió a ver a Karin hablándole con sus palabras incomprensibles a humanos - Tu soberbia y tu desden es tu peor enemigo, el narciso que habita en ti, morirá con tu alma, de nada vale, que llevas una corona real
de nada
No eres portadora de luz, solo de oscuridad.

Karin no respondió, la miraba con odio.

-Tengo que ir por Diandra - Murmuró Harry y salió con su varita en alto, aunque el cielo estaba increíblemente claro y tan despejado, que ningún arquero se visualizaba.

Diandra estaba tras unas rocas, vomitando algo oscuro y pastoso, que ni ella misma sabía que era, le dolía terriblemente el estómago y las arcadas no se detenían, su hermosura estaba descompuesta e incluso se había tenido que amarrar el cabello para que no se manchara.

-¡Diandra! - Gritó Harry llamándola

Pero ella se escondió tras las rocas, limpiándose los labios
sus manos le temblaban, todo le dolía, sentía la terrible necesidad de correr a sus brazos y abrazarlo, que él la consolara diciéndole que todo iba bien pero
Pero seguramente el moreno le recriminaría que hubiese atacado a La Dama Blanca, poniéndolos en peligro a todos

 

Así que permaneció en silencio, deseando que el no la encontrara

En tanto, en el otro arcoiris, todos los elfos se habían reunido con los magos, para hablar sobre la ausencia del resto de los magos y lo que había sucedido.

-Algo pasó
- Dijo Enywen - Sentí una energía oscura muy poderosa

-Ya también lo sentí - Dijo Sakai- los hechiceros y las hadas no llegaron, espero que no les hayan pasado nada malo

-Sé que están bien, los siento
¡Debemos regresar a buscarlos!

-¿Regresar? - Murmuró Blaise

-Tu no, Iron te cuidará
y bajo este arcoiris estarás protegido

Altariel le daba a Draco una camisa, mientras que recorría su torso, con una ceja ligeramente alzada, Hermione pareció notarlo y la serpiente de los celos la atacó, pero se contuvo, cuando la elfa se dio la vuelta y ella urgió a Draco que se pusiera los trapos.

El rubio sonreía ante la muestra de celos

Lo amaba
definitivamente.

El que estaba más pálido que la cera era Harry, quien había regresado a donde estaba Ron, y no había encontrado a Diandra, La Dama Blanca aún estaba ahí y había formado otro arcoiris y restaurado la tierra
Sin embargo, Aldrick le daba a conocer que ellos debían ir a la comarca de Stromkarl, para devolver a Karin e irse al bosque oscuro para buscar a Monique.

Pero cuando Harry regresó sin Di
las esperanzas de partir de inmediato en busca del otro grupo, se esfumaron.

-No puedo irme sin ella - Murmuró - No puedo dejarla sola, débil e indefensa

-¿Débil e indefensa? - Gruñó Karin deseosa de pelear con alguien que no fuera la dichosa Dama Blanca - ¿Acaso bromean? ¿Vieron cuanta magia oscura utilizó?

-¡No me importa que sea hada oscura! La quiero junto a mí
Ahora

-¡Pero ella es peligrosa!

-¡Ya dije que me importa un carajo, la iré a buscar en este momento!

Harry estaba irritado, furioso, quería agarrar a Diandra y zarandearla, castigarla por haberse ido en un momento tan crítico
pero a la vez deseaba abrazarla, besarla y decirle que no se preocupara, que todo estaba bien.

-Necesito buscarla - se dirigió a Aldrick - Ustedes váyanse en busca de los otros, cuando la encuentre, los buscaré, de todas maneras ya se que tengo que buscar a los arcoiris.

-Pero Harry
No podemos

-Diandra es mi responsabilidad
Se que cuando la encuentre, tendré que ser tolerante y paciente
debe estar muy asustada

-Hechicero - se dirigió la Dama Blanca hacia Harry - Te lo diré una vez más
Debéis procurar mucho el corazón de Diane Ángelus
Ella debe tener en ti, todo el amor que se pueda
recuerda
ella es muy peligrosa.

Diandra estaba en esos momentos, tras las rocas, débil, sudorosa, y pensando solo en Harry. Los rayos de sol se elevaban ya por lo alto, y le daban de lleno en su hermoso rostro.

-Quiero morir - Murmuró Diandra - Si soy un peligro para Harry
prefiero morir a hacerle daño
porque le amo tanto
que sin el
para que quiero vivir

 

-NO - dijo Ron rotundamente a Harry en ese momento

-¿No que Ron?

-Iremos todos juntos a buscarla

-Pero yo ya dije

-Harry
te lo diré solo una vez más
Iremos todos juntos
somos un equipo
Así que Vámonos ya.

-Por favor - dijo Harry débilmente

-Vámonos ya
- Y Ron le hizo gestos a Karin y a Aldrick para que salieran de inmediato, sin hacer caso a Harry.

-Gracias por todo - Se volvieron a agradecer a La Dama.

-Que la luz los acompañe - Dijo La Dama Blanca agitando la mano, mientras ellos salían del arcoiris, buscando a los alrededores, si había algún rastro del hada, Aldrick, se ocupaba del rastreo y Harry
simplemente la llamaba a gritos.

Diandra estaba tras las rocas, mirando el sol en lo alto
buscando los ojos de la muerte
pero los únicos ojos que encontró, fueron unos preciosos de color verde brillante que le miraban afligidos
Por fortuna, no habían demorado en encontrarla.

-¡Di! - Chilló Harry mientras la tomaba entre sus brazos y la llevaba a la sombra, Ron y Aldrick vigilaban el cielo que nada los fuese a atacar, Karin estaba molesta
pero Ron parecía no reparar en ello.

Ella sonrió débilmente

Era como un guiñapo en sus manos, no perdía su belleza, pero su cabello estaba revuelto, su ropa manchada y necesitaba aseo con urgencia

-¿Qué hacemos ahora?

-Ir hacia el arcoiris ¿Aún lo ven?

-¡AH! - Señaló Ron. Enywen iba hacia ellos, junto con Sakai-Ellioth y Adrien, montados en los caballos.

-Gracias a Dios - Murmuró Harry.

Unos minutos más tarde, Se reunían con los demás, ya habían levantado casas de campañas para que descansaran, algunos habían echo fogones para cocinar, un par de elfas se llevaron a Diandra, para asearla y darles ropas limpias.

-¿Estás bien? - Se acercó Hermione a Ron, quien estaba recostado, pese a que no tenía heridas ya, estaba cansado.

-Si, gracias ¿Y tu?

-También
¿Harry?

-Yo estoy perfecto

-¿Qué tiene Diandra?

-Tuvo una crisis
creo que cada día que pasa, se vuelve peligrosa pero
La quiero
¿Entienden? La quiero
Pero tengo mucho miedo de lo que pueda despertar en ella

-Pero a ti no te ha hecho nada
es más ¡Se supone que ha perdido sus facultades mágicas!

-Ella dice que la debo querer
porque solo así
solo así lo lograremos

-Amor y Sacrificio
créanme chicos que hasta yo, ya me estoy cansando de toda esa palabrería
¡Me siento como una vaca directa al matadero!

-¿Qué? - Gruñó Ron

-Iremos a ese bosque, trataremos de destruir la dichosa maldición
a costa de nuestras vidas, por lo que he oído
Podemos morir
lo cual no es novedad en nuestro caso.

-Es un riesgo que tenemos que correr
al menos si queremos volver a nuestro mundo
a no ser que prefieran quedarse aquí y no volver a ver a su familia nunca más.

Hermy y Ron se miraron tristemente, sabían que ese viaje había empezado y debía terminar.

 

-Algo ha pasado - Dijo Enywen alto, y todos se volvieron a verla, ella sostenía en su brazo a una preciosa ave que le susurraba al oído.

-¿Qué sucede?

-Parece que hubo una fuerza oscura tan poderosa, desplegándose, que ha provocado que nuestros enemigos no se arriesguen a atacarnos
Debemos pasar 7 arcoiris
este es el primero
y no dudo que los otros seis, sean más sencillos
al parecer
Basalik tiene miedo

Harry se imaginó porque Basalik podría tener miedo
No querría que Diandra llegara a su máximo, al menos si no podría deshacerse de ella como quisiera, pero pese a todo, él debía protegerla. Al menos eso pensaba mientras ella dormía a su lado, acariciando su largo cabello rizado, era tan apacible, parecía una muñeca de porcelana

-¿Perdieron a muchos? - Preguntó Harry a Enywen

-Si
Morir es una posibilidad en este viaje

-No deberíamos importarles tanto
Finalmente somos extraños

-¿Sabes que es lo que pasa? Que si no son ustedes, serán otros
y así, sucesivamente
esa maldición nos fastidia a todos, y tampoco vamos a permitir que Basalik quiera adueñarse de nuestro mundo
Por eso le daremos guerra

-Llegarán más refuerzos en unas semanas - Dijo Sakai - Hemos tenido muchas pérdidas, pero no nos queda de otra
Partiremos en cuanto hayamos descansado unas horas, no podremos perder mucho tiempo.

-Está bien

-¿Crees que ella aguante? - Señaló a Diandra

-Si
es una chica fuerte

-Desplegó fuerza oscura ¿No es verdad? Finalmente es un hada oscura
Lo tiene dentro de ella

-Se que cuando entremos al bosque
correremos un gran riesgo, pero debemos de destruir esa maldición si queremos regresar a casa

Sakai le palmeó la espalda y caminó hacia Altariel y Nienna, que hablaban con Andrae, sobre lo sucedido y como se protegerían para llegar salvos al siguiente arcoiris, por si eran atacados.

-Nienna, Altariel, avanzaremos al frente
Andrae y Adrien, con su gente en la retaguardia, Enywen y su gente a los costados, los hechiceros y las hadas irán al frente

-Muy bien, esperaremos llegar a Stromkarl en menos tiempo, al parecer, Basalik se ha retirado

-Por el momento, pero en cualquier momento puede atacar de nuevo.

-es peligroso que vayan ustedes al frente - Aclaró Enywen a sus espaldas, si atacan, ustedes saldrían heridos o muertos

-¿Y que sugieres? - Se volvió Sakai-Ellioth - ¿Acaso pretendes ir al frente?

-Por supuesto
Nosotros somos elfos oscuros, ustedes no tienen porque andar invocando a las fuerzas oscuras, Eru podría castigaros
Puedo desplegar una protección fuerte, mucho más que la tuya Sakai.

-Y entonces ustedes podrían salir heridos o muertos

-Sakai
el mundo no extrañará a un grupo de elfos oscuros
Pero si extrañarían al líder de los elfos de luz
te extrañarían a ti Sakai-Ellioth ¿Y sabes que es lo único que yo extrañaría?

-¿Qué cosa?

-No verte más, quizás
claro
tú no me extrañarías para nada - Murmuró Enywen, dándose la vuelta y agitando su túnica de volante de seda
Sakai se quedó pasmado, sintiendo las miradas de Nienna y Altariel sobre sus hombros, seguramente se estaba sonrojando.

 

-¿Qué fue eso? - Sonrió Altariel

-Me sonó a reproche
Sakai
Como si la princesa Enywen tuviera algo que ver contigo
Y que nosotras sepamos

-¿Qué tonterías dicen? Ella es una princesa oscura y yo

-¿Y tu la discriminarías por eso? ¿Solo porque no es de luz? ¿La amas?

-¿Yo? Amar
amar es una palabra complicada

-No Sakai - intervino Andrae - Debo decirte que amar es sencillo
somos nosotros los que lo complicamos
Es claro que ella esta interesada en ti
la pregunta sería si tú estás interesado en ella

-Yo

-¡Vamos Andrae! - Le tomó Altariel por el brazo - No le compliquemos más la existencia - ¿Me acompañas a verificar los alimentos?

-Si
claro

Nienna se cruzó de brazos y le lanzó una mirada furtiva a Altariel
Así que ella también estaba interesada en uno de los hermanos Zane

Una mesa larga estaba servida, llena de frutas, pan, miel, agua fresca dulce, y carne asada, todos se acomodaron, cuando de pronto, el arcoiris que los cubría se volvió más luminoso, de repente todo el césped se comenzó a cubrir de rosas blancas y el aroma lo invadió todo, así como tréboles por todas partes ¡Aquello era tan extraño!

Y una pequeña vocecita comenzó a escucharse
dando una oración extraña

"¡Gadflikins, Gadtrypins! ¡Gutterpuss and Cass! ¡Vengan a mí las hadas!"

-¿Qué está pasando?

-No lo sé

-¡Por todos los dioses! - Exclamó Sakai cuando vio quienes entraban en esos momentos
En su vida, habían visto tal comitiva
Ahí estaban todos aquellos seres maravillosos

-¡Cuanta belleza! - Gimió Ron olvidándose de Karin.

Ahí estaban todas, las hadas y hados de aire, las hadas de fuego, las hadas de la tierra

Algunos que parecían ser transparentes, hechos de luz, de aire, que en ocasiones parecían tomar más solides sus cuerpos, por primera vez, Harry vio a unas hadas que parecían ser masculinos

Un hada majestuosa descendió, con su cuerpo uniforme, y tomando forma al pisar el suelo, llevaba el vestido más pomposo e imponente que se pudiera imaginar

-¿Quiénes son?

-Son Silfos - dijo Diandra
hadas de aire
las Arienes son las mujeres, los wallotes son los varones
están hechos de luz y aire
dominan lo cielos, el viento, las aves, la luz
me extraña que estén aquí, son libres, y de entre las hadas son los únicos que tienen varones como tal
el aire, ellas son la luz
y ella, es su reina
Karewit, reina junto con su hermano, el príncipe Tayri

-¡Cielos!

Marius que sostenía involuntariamente la mano de Luna, miraba el espectáculo, sobre todo porque la belleza de todos era impresionante
Y Luna sentía un ligero dolor de cabeza, Serenity estaba inquieta.

-Las hadas del fuego - Señaló Karin - Las salamandras

Cuando voluminosas y cálidas esferas de fuego entraron volando en el aire, transformándose en hadas, sus llameantes vestidos se transformaron en telas vaporosas, la mayoría en tonos rojos con amarillos
el cabello también era bermellón, y de repente, toda soplaron a un punto, fuego
y una dama apareció de entre las llamas, llevaba una especie de body, rojo, marcando su silueta esbelta, y encima, una capa vaporosa, que brillaba incesantemente.

 

-Ella es su líder
Dayani-Tayde

-Las hadas de Tierra - Señaló Venus - Parientes de Diandra

Harry las vio
eran majestuosas, elegantes, preciosas

-¿Son una misma familia?

-No
las de Azul son las Knorckers viven en las minas de Europa, Las de verde son Gommes por lo común viven en los bosques de su mundo, en un lugar llamado Francia pero han estado congregados aquí

-Bienvenidas, bienvenidos - Se adelanto sakai-Ellioth confundido ¿Qué hacía toda esa congregación de hadas ahí?

-¡Jengibre y cebada para sus majestades y comitivas! - Ordenó Nienna y de repente, vio a alguien conocido, un Wallote, se acercó a ella, transformándose de aire a sólido y le sonrió.

-Príncipe Tairi

-Nienna
¿Cómo os va?

-Bien - sonrió brevemente, el hermano de Karewit, era una belleza masculina sin igual, sus ojos eran tan profundos como el mar, y su risa se escuchaba como el viento susurrar, su cabello era rubio oscuro, largo y trenzado, pegado al cráneo
si es que tenía - ¿Qué pasa?

-En unos momentos lo sabrás - Y se atrevió a acariciar un gajo de su cabello largo y ella se sonrojó
el príncipe se volvió aire y desapareció, apareciendo junto a su hermana.

Karewit, el príncipe Tayri, Dayani, y Teodesa junto con Ilenne, líderes de las hadas, ellas con tiaras brillantes en sus frentes, se adelantaron a la comitiva y hablaron con voz sabia y conocedora
todos guardaron silencio, mientras se sentaban
la mesa se había alargado mágicamente

Diandra parecía verdaderamente incómoda, todos tenían los ojos puestos en ella
Como si nunca hubieran visto un hada oscura

-¿Se pueden saber que tanto me ven? - Gruñó Diandra entre dientes, no sabía porqué, pero de solo ver esa comitiva, sentía que la sangre le hervía y deseaba eliminar

-Di - Murmuro Harry tomándole del brazo y mirándola a los ojos - Por favor, tranquilízate
no pasa nada, estoy aquí, contigo ¿Verdad?

-Si - Sonrió escuetamente y se abrazó a Harry, mirando a otra parte, aunque era difícil porque estaban prácticamente rodeados por hadas y hados de luz
y luego todos no dejaban de ver a la pareja.

-La tiene dominada - Murmuró Tayri a su hermana

-Es verdad
ese hechicero es asombroso

-¿Sabrá lo que tiene abrazado?

-No

-¿Y a que debemos su visita?

-Nos hemos enterados que las Glaistig - Dijo Karewit (ya saben, una bella mujer con torso humano y cuerpo de cabra, que es malvada y dañina, que vive en la oscuridad y su morada está tras una catarata) - las Water Ghosts que conducen a los navegantes a una muerte segura, y también los Morganes, viven en el fondo del agua y son feroces, se han unido para hacerles frente
se han unido a Basalik

-Pese a que son de agua
Parece que el bosque se está transformando y formando lagos dentro, en donde os estarán esperando

 

-Yo tengo una Glaistig en mi reino - Dijo Enywen

-Ya conocida como traidora, señora
será mejor que se quede ahí y nunca salga
las otras Glaistic nunca os perdonarán
los que más nos preocupan son las Morganes
cuyos descendientes, las sirenas de tierra
estarán en tierra

-Jamás pensé que ellos se unirían
porque por lo común
aunque son de agua, los morganes pueden estar fuera de la misma
No así las Whater Ghosts, ellas si necesitan el agua, y la verdad, me extrañó no verlas en nuestro viaje, ya que estuvimos en los barcos

-Son poderosas cuando son solo varones
pero en su caso, vienen ellas (Señalando a las brujas) y aunque no se comparan en belleza con las Fantasmas del Agua, se saben irreales
y que sus corazones están ocupados
Así, su canto fantasmal no los afecta

-Aparte, traemos otra noticia

-¿Qué otra noticia?

-Mab nos ha autorizado
una unión entre un hada y un elfo de la casa de Eru
- Se volvió a ver a Sakai, quien estaba extrañado.

-¿Quién?

-Jacoba y Sturem.

-¿Sturem?

-¿Ya regresó?

-Si
ya regresó
y con ella, así que podremos celebrar su unión, en dos días en Stromkarl
hace mucho que no se daba una celebración.

-¿En dos días? - Gruñó Karin - ¿En mi reino? ¡Imposible! ¡No! ¡En esa fecha festejo el día que nací!

-Lo lamento princesa - Dijo Karewit - Como comprenderás
y por si lo has olvidado, en tu rango, eres menor que nosotros
Mi hermano por ejemplo, es el segundo en rango
Dayani, Teodesa e Ilene en tercera, yo soy primera, por lo que
aquí, tengo más autoridad que tu madre

-¡Pero
!

-Lamentamos no poder cumplir tus caprichos, pero esa boda se realizará

Karin rechinó los dientes, pero era verdad, antes que ella y su madre, había hadas que tenían más rango, por el tipo de poder mágico
y ella era solo un hada de la música, ellos, dominaban el cielo, el aire, las aves

Fue que Ron trató de calmarla, pero ella le hizo una grosería y se alejó de él, dejándolo triste y cabizbajo, que tuvo que ir a sentarse al lado de Luna y Marius, pero algunas hadas murmuraban.

Al término de la comida, era para Diandra, muy tedioso ver hadas de luz por todas partes, y para donde se hiciera, ahí había un grupo, coloreando a las flores, formando agua, apareciendo múltiples mariposas y aves pequeñas, cantando celestialmente, tocando la flauta y la lira y el arpa.

Para Hermione al principio era agradable, pero de repente, al ver a Draco, sentado y rodeado por doce hadas que le ofrecían frutas, flores, agua y le tocaban sus cabellos y algunas sujetaban su varita, ya no le pareció tan lindo.

¿Ellas tenían que ser tan encantadoras?

Por otro lado, Harry le tomaba las manos a Diandra, esperando a calmarla, por lo que le comenzó a dar besos
Si, ya que solo así se calmaba a la bestia
y por lo menos, parecía tener efecto, porque Di lo abrazó y se dejó consentir

Claro
aquella escena llenó de curiosidad a las hadas que miraban indiscretas, y sorprendidas al ver el modo en que esos dos, hada y mago, se demostraban su amor.

 

-Ese mago tiene dominada a Diane Ángelus - dijo Karewit a Venus

-Por el momento, sabemos que todo cambiará cuando ponga un pie en el bosque maldito
Harry Potter no sería capaz de detenerla
sabemos lo que ella guarda dentro de su ser

-Pero se aman

-¿El amor puede ser suficiente?

Karewit sonrió y se volvió a ver a Tayri, quien estaba enfrascado en una larga charla con Nienna

-Mi hermano siempre ha gustado de esa elfa

-¿De verdad?

-Pero la distancia le ha impedido frecuentarla
yo pensé que el se había olvidado de la elfa
creo que me equivoqué
son pocas y pocos los nuestros que se enamoran carnalmente
porque nosotras amamos a todos, pero amar en sí a una sola persona es inusual

-Es verdad
yo fui una de ellas
pero él murió

-Mi hermano cayó bajo los influjos de esa elfa
Ahora que la ha visto, lo que sintió, puede reaparecer nuevamente y no se si sea correspondido
los elfos son distintos a las hadas y hados

-¿Ya estará todo listo para la unión de Jacoba y Sturem?

-Si
se le ha enviado un mensaje con Audrina

-Audrina no tuvo mucho éxito con los hechiceros, hace poco hubo un altercado.

-Lo sé
a veces ella se toma más atribuciones de las que debe

-Mañana partimos al amanecer
Tenemos planes de escoltarlos directamente hasta el reino de Irina
Stromkarl

-¿No pasaremos por el resto de los arcoiris?

-No lo creo
iremos una buena comitiva
si nos atacaran, no sería tan fácil para ellos
podremos ser débiles a la vista de las hadas oscuras, pero somos un poco más fuertes de lo que aparentamos

Junto al lago, Luna miraba su reflejo, mientras su largo cabello rubio se mezclaba con las flores multicolores. Cuando de pronto, en ves de su rostro, se dibujó el bellísimo reflejo de Serenyti que le miraba con seriedad absoluta y un poco de burla

-¡Ah! - Gimió Luna y se separó de inmediato de la orilla del lago.

-¿Quién era? - Chilló Teodesa, caminando cerca de ella.

-¿Quién era que?

-La que te acompaña
¿La conozco? Me parecía

-No se de que hablas - Urgió Luna

-No era tu reflejo el que vi

-Eso es algo que debo resolver yo misma - Murmuró Luna

-No estés tan segura
a lo mejor necesitas ayuda

-Podría ser

-¡Luna! - Se acercó Marius y ella sonrió - Te perdí

-Aquí estoy, hablando con Teodesa

-¿Te dije mi nombre?

-No

-¿Cómo lo supiste?

-No lo sé, tal vez lo escuché
tengo sed ¿vamos por agua Marius?

-Si, ya tienen lista nuestra tienda, podrás descansar ahí

-Muy bien - y se fue tomada de la mano de Marius, mientras que Teodesa le miraba extrañada.

-¿Qué guardas dentro de ti, Luna? ¿Otra Luna, acaso?

Una vez se oscureció, mientras las hadas danzaban alrededor de las fogatas, algunos elfos conversaban con las hadas
la princesa Ithalam estaba sentada en un tronco, mirando a la luna en lo alto del cielo, pese al arcoiris, podían ver el cielo a través de el

 

-Enywen - Se acercó Sakai

-Hola

-¿Aún despierta?

-Si, quiero contemplar la luna antes de irme a dormir
- Alzó la vista y la fogata iluminaba el rostro de Enywen débilmente, Sakai-Ellioth pensaba que era hermosa, pero algo entre ellos, era un futuro incierto.

-Estoy enamorado de ti - le dijo Sakai mirando a la misma luna - Recuerda eso
que pases buenas noches
princesa

Enywen cerró los ojos, aquellas cuatro palabras, fueron un bálsamo para su alma

-Sabes cuales son mis sentimientos - Pensó Eny, cerrando los ojos - y sabes que es lo que pienso

Tayri se materializó delante de Nienna, que lavaba su rostro en una pileta y al verlo no pudo evitar un sonrojo, tenía mechones de su largo cabello sobre su rostro
el príncipe, sonrió y alzó su mano abriendo su puño, soplando, sacando miles de estrellitas, de la palma, las cuales se dirigieron al cabello de Nienna y éste comenzó a brillar
ella solo reía.

-¿Qué haces príncipe?

-Llámame Tayri - Murmuró el - Además, me gusta verte brillar
creo que eres muy hermosa
¿Emocionada porque Sturem se casa?

-Si, más me asombra que haya regresado a la comarca
aunque ya sabíamos que desde que vio a Jacoba le entregó su corazón

-Yo también estoy pensando en entregar el mío - Sonrió Tayri.

La noche no fue tan agradable para Ron, pese a que fue puesto en una misma tienda, junto con Karin, la princesa estaba de pésimo humor, tanto que no le dirigió la palabra al pelirrojo
se durmió en su lecho de rosas y el solo la contemplaba...

En cambio, Hermy y Draco, dormían a gusto, así como Harry y Diandra, Iron que cuidaba celosamente a Blaise, Ginny dormía plácidamente, mientras que de pie, Adrien la contemplaba, la bruja le parecía tan hermosa.

El amanecer fue algo tan hermoso, salir de las tiendas y ver a las hadas corriendo, volando, rodeados de tanto color, flores y aves, y al fondo, apilados, carruajes redondos, que eran tirados por hermosos caballos
y a un lado, bebiendo agua, una especie de antílopes
del doble de su tamaño y con correas doradas atadas a ellos.

-¿Están listos? - Preguntó Sakai-Ellioth.

-Creemos que si
¿Y esos animales?

-Cuadrúpedos gigantes
son veloces
Desayunen bien, que en cuanto el sol pase las montañas, nos iremos

Diandra fue a asearse, cerca del río, así que Harry tuvo oportunidad de dar una vuelta
y vio como en un escondrijo, las hadas líderes, revisaban a Iron, mientras que Blaise estaba sentado en la mesa, hablando con Draco quien parecía, no quería soltar a Hermione y al parecer ella, tampoco quería irse de su lado.

-Nosotras no podemos hacer nada - Murmuró Karewit - Esto solo lo pueden remediar Mab
Ellys
o Eru

-El daño es terrible - Murmuró Dayani

-Quizás podamos reducir un poco el tamaño - Aclaró Teodesa.

-Pero será doloroso
Es decisión tuya Iron.

-Con nuestros poderes juntos, algo podremos hacer, solo por disminuir los incisivos
que son los más prominentes.

-Hola Harry Potter - Saludó Tayri apareciendo tras el, el príncipe aparecía y desaparecía con facilidad, como el viento.

 

-Eh

-Tayri, deja de asustar al hechicero
y a las elfas
ya te vi rondando a Nienna

-Me gusta
¿No quisieras otra unión? Solo soy un príncipe, no tengo tantas responsabilidades como tú

Karewit alzó las cejas y le miró inquisitivamente.

Harry no entendía y se acercó a Iron, quien ocultaba su deformidad.

-Si te enamoras de ella
y eres correspondido, quizás pueda dejarte libre, hermano
Y no eres solo "un príncipe", eres el único de los hados, que puede opinar, y estar con el resto de la corte

-Es que soy el único macho que nació de un hada real con la corona - Apuntó Tayri a Harry que miraba sin entender - Por lo común, las hadas reales solo tienen hembras
y el resto de las hadas, cuando se preñan, pueden tener machos
Pero son escasos.

-Y que pueden contraer nupcias con las hadas reales, en caso de que nazca algún sentimiento

-Así que - Sonrió Tayri mientras desaparecía - Soy único

-Y demasiado travieso - Aclaró Karewit - Pero es el consentido de la reina.

El resto de las hadas reales rieron y se dirigieron a Iron, quien estaba muy nerviosa

-¿Entonces aceptas? Hasta donde aguantes y donde se pueda

-si - Murmuró Iron, así por lo menos, sus prominentes colmillos, no estarían tan aparatosos.

-Suerte - le dijo Harry, pero antes de irse, las hadas lo rodearon
y el moreno, como que quedó medio idiota, al ver a esas hermosas hadas rodeándolo, Karewit, Ilene, Teodesa y Dayani

-Hechicero
antes que regreses con Diane Ángelus
procura que te entregue su corazón incondicional

-Ella será peligrosa en el bosque maldito

-La oscuridad y la maldad la están esperando de vuelta

-Y su madre, también, y cuando ésta pelee con Basalik, será por el bosque
ni siquiera por ti
será cruel y doloroso

-Conozco a Fractalia - Dijo Harry - Ella ya me dijo
me dijo que
Diandra y yo nunca estaremos juntos para siempre
y la verdad no quiero pensar en eso

-Lo tuyo con esa hada, no comenzó por casualidad
creemos que Sky creó todo, así como ustedes fueron llamados
pero todo lo sabremos en caso de que ella despierte

-Así que conociste a Fractalia - Dijo el hada de grandes ojos esmeraldas, mucho más brillantes que los de Harry y que era Teodesa - Y no te hizo daño

-Es porque está interesada en que el junto con los otros, acaben con la maldición

-Pero exponiéndolos a todos

-Desgraciadamente, esto se repetiría con ellos o con otros.

-Tienes que ser fuerte Harry - Dijo Dayani, el hada más pequeña, mientras acarició su rostro, y le sonrió, ella tenía un par de ojos ambarinos que en verdad, atontaban - El amor lo puede todo, pero el sacrificio, siempre será necesario

-Déjalo - se escuchó una voz poco amable

Y todas se volvieron, era Diandra, que estaba ahí de pie, sin alas, sin las hermosas vestiduras que ellas poseían, pero compitiendo en belleza con ese rostro tan perfecto

-Diandra - Murmuró Harry pretendiendo que no volviera a alterarse.

 

Di se acercó lentamente, mirándolas con odio, pero sin dejar ese porte elegante que a veces tenía, aunque las hadas se percataron más en las prominencias del frente
ya saben
todas ellas podrían ser lo más hermosas, pero
planas

Y se daban cuenta porque ella al mirar que Harry estaba siendo rodeado, ni siquiera se había abotonado bien la blusa
y la verdad, era que lo que Diandra le había pedido a Chenoa, era toda novedad fuera a donde fuera

-Te estás volviendo humana - Dijo Karewit

-¿Y eso que?

-Los sentimientos humanos son complejos
y además tu cuerpo

-¡A Harry le gustan los senos grandes y yo solo vivo para complacerlo! - Chilló Diandra - ¡Ya me estoy cansando de repetirlo a todos aquellos que me hacen preguntas acerca de esto! - Gruñó mostrando sus encantos.

Harry se puso mas colorado que una grana, afortunadamente solo eran hadas, así que el saltó para abotonarle la blusa típica de las elfas, nerviosamente, y es que a ellas, pues si les brotaba la inocencia
Harry pensaba que tenía que decirle que sus bubis no las anduviera enseñando, sobre todo cuando se le subiera el coraje.

-Lo lamento - Dijo Harry enrojecido - ¡Diandra, no estés enseñando nada!

-¿Me estás regañando? - Hizo un puchero

-Mi amor, no
Pero no quiero que les estés enseñando tus
senos a ninguno

-¡Oh, si! Solo quieres verlas tu ¿verdad?

Harry pensó que esa era la idea

-¿Entonces a los hechiceros les gustan grandes? - Preguntó Teodesa

-¡Teo! - Gruñó Karewit y luego se dirigió a Harry - Mejor vete con ella, antes que se altere, que todavía tenemos cosas que hacer con Iron.

Harry sonrió débilmente y se llevó a Di del brazo, pero una vez alejados, ella se volvió y lo abrazó y así se quedó por un rato, mientras él, le acariciaba su cabello, el cual no perdía sedosidad y los rizos eran tan suaves y flexibles

-Tienes que ser fuerte Diandra - Dijo Harry - Y no ponerte celosa de las hadas de luz
solo son curiosas

-Pero son más bonitas
tienen hermosos vestidos
coronas en sus cabezas, y alas impresionantes
y yo
yo solo tengo vestimentas de los elfos

-Lo lamento

-Pero te tengo a ti - dijo en un hilo de voz - Eres lo único que me queda
Harry

-¿Qué?

-Gracias

-¿Gracias? ¿De que?

Ella alzó el rostro, y tenía los ojos brillantes, su sonrisa radiante y esos labios que lo podían enloquecer

-Por salvarme la vida

-Yo
- Harry recordó en esa vez que la había rescatado, exponiendo su vida, aún sin saberlo, y cuando volvió a dejarla, y todos los sinsabores que había pasado junto con ella ¿en que momento se había vuelto amor?

-Te quiero - Dijo ella volviendo a hundir su cabeza en su pecho.

-Yo también - respondió con un beso en su frente.

Mientras que a lo lejos, Fractalia con Judai, observaban el arcoiris, si bien no los podían ver, sabía que ahí estaban.

-Creo que por esta ocasión ya no será necesario ayudar a mi hija
Ha llegado toda la comitiva hádica
así que llegarán con bien, dentro de lo que cabe.

-¿Crees que Basalik no vuelva a atacar?

 

-Tal vez
pero sería una estupidez
ella sabe, que si Diane llega al bosque oscuro, sus días de reinado están contados, porque al espíritu maligno, solo le importa Diane

-Querrá matarla cuando llegue al bosque oscuro

-El hechicero moriría por ella - Apuntó Fractalia - Así que sinceramente, no creo que mi hija corra tanto peligro

-Esperemos que así sea

Cuando todo estuvo listo, los elfos, los hechiceros, las hadas y los hados estuvieron listos para comenzar el camino rumbo al reino de Stromkarl. Los magos y las brujas subieron a los antílopes gigantes, algunos otros, sobre los pegasos, las hadas y hados del aire, se convirtieron en eso y se esparcieron.

Para fortuna de Diandra, los antílopes podían llevar a dos personas en el lomo, por lo que ella pudo subirse junto con Harry, como siempre, Draco no soltaba a Hermione
o podría decirse que al revés, ya que las hadas no dejaban de rodearlo y jalarle el cabello, cosa que ponía muy celosa a la castaña, y es que las hadas decían que tenía aire principesco.

Luna y Marius también subieron en una sola bestia, ella era tan menudita al lado del mago, que este la cobijaba bien con sus brazos
Ginny había tenido que subir a regañadientes al Pegaso junto con Adrien, quien no quería que se fuese en un antílope, ya que esas bestias brincaban alto
y para el estado de ella era peligroso

Por supuesto que como Blaise no recuperaba bien la vista, tenía que dejarse guiar por Iron, quien tenía los colmillos menos largos, pero aún así, eran de dar miedo. En cambio, el que de plano se iba solo, era Ron
Karin había echo un escándalo para montar un Pegaso sola

Tristemente el pelirrojo apretó la estrella que le daría el día de su cumpleaños
pero esperaba que eso le devolviera el buen humor y respetaba su decisión de irse sola

Claro, todos iban rodeados de los elfos y la comitiva hádica, así que no todo sería tan grave

El viaje fue más veloz y pesado
mientras los pegasos surcaban el cielo, y los antílopes corrían a una velocidad impresionante y brincaban muy alto para agarrar mas velocidad
todos iban agazapados
claro, al frente los elfos de aire, los guiaban sobre todo el príncipe Tairi, quien se transformaba de aire sólido y expandía sus brazos frente a la manada que lo seguía.

Las otras hadas iban en forma de esferas brillantes que manaban del cielo azul, subían y bajaban detectando enemigos
pero afortunadamente, no parecía haber mayor peligro
pronto llegaron al segundo arco iris, al que pasaron de inmediato, no se detuvieron

Algunas ninfas solo les hicieron señas y les aventaron flores y suave brisa veraniega
las driadas salían al paso y les señalaban el camino a seguir
no había tiempo de desfallecer
el tercer arco iris fue pasado de ese mismo modo

Al llegar al cuarto, solo hicieron un breve descanso para que los animales bebieran agua y se alimentaran
ellos hicieron lo mismo
y de paso, los elfos les echaban ungüentos en sus manos a los jinetes, ya que tenían que sostener tan fuerte la rienda, que éste mismo les quemaba las manos, pese a los guantes que les tenían dado.

Claro
no tengo que decir que Diandra y Hermione, prácticamente pusieron un grito en el cielo, cuando las elfas quisieron curar las manos de los jinetes, groseramente (ambas) les quitaron las pomadas y ellas se encargaron del asunto

 

Celosas

-No te atrevas a decirme nada - Le dijo Hermione a Draco quien estaba a punto de abrir sus lindos labios - No lo hagas

-Me enloqueces - dijo el rubio sonriendo encantadoramente y ella alzó sus ojos castaños mirándolo azoradamente
había sido una declaratoria inusual.

-No es justo - Murmuró ella - Me atas así

-¿Por qué? ¿Por qué te digo que te quiero?

-Si
¡Se supone que debo pelearme contigo! Y no puedo

-Me encanta que seas tan celosa

-¿Y no debo serlo? ¡Por Dios! A donde quiera que volteo, veo tanta belleza que yo
ya estoy harta
¿Dónde quedo yo?

-Tú eres hermosa Hermione
por dentro y por fuera
y me enloqueces
te lo demostraría ahora mismo pero
no delante de todos

-¡No empieces Draco!

-¿Por qué no? Me quieres, te quiero
te deseo todo el tiempo
No se que haremos si regresamos

-¡Ja! - Chisto Hermione y Draco le miró

-¿Qué?

-Después que me robaste mi pureza, mínimo deberás ser mi novio formal, así la casa Slytherin ponga un grito en el cielo
Pobrecito de ti, si me botas llegando al colegio
porque no te la acabas conmigo

-Si
en caso de que lleguemos - Suspiró el rubio mirando como sus manos sostenidas por Hermy, sanaban de inmediato.

-Verás que si
debemos tener fe

El rubio tomó con fuerzas las manos de la castaña y se las besó, mientras entrecruzaban miradas melosas
a lo lejos, Nienna y Altariel, miraban a las parejitas y suspiraban.

-Pobrecitos - Dijo Altariel - No saben lo que les esperan

-Has tenido las visiones ¿verdad?

-Sin duda
¿Tu también?

-Las mías son peores
hay mucho más implicados que ellos
todo el panorama se pinta de rojo
negro
si alguno de ellos no tiene la fuerza
todo se vendrá abajo

-¿Nosotras también tendremos que sacrificar algo?

-Bueno - sonrió Nienna - No podemos sacrificar lo que aún no poseemos

Y ambas fijaron sus ojos, una en Andrae, el elfo que ahora tenia luz en sus ojos, sonrió al ver que era observado y asintió con la cabeza, por otro lado, Tairi apareció de repente frente a Nienna causándole un sobresalto.

-¿Lista? ¿Listas?

-Si

-Saldremos en poco rato

-Claro que si príncipe

-Tairi - Murmuró guiñándole un ojo y esparciéndose con el viento.

-Si
claro

-¿Habrá escuchado algo? - Preguntó Altariel -¡Vaya manía de aparecerse así!

-Yo no dije nombres - Alzó una ceja Nienna y ambas sonrieron, mientras que por otro lado, Enywen, acicalaba su caballo alado, cuando Sakai se acercó y le acarició un rizo de su cabello.

-El viaje ha estado apacible - Murmuró ella y se volvió a verlo - ¿Seguiremos así hasta el séptimo arco iris?

-Espero que si

De repente, Sakai hizo algo que dejo mudo a muchos, incluso a Enywen, le tomó el mentón con un par de dedos y el descendió y le dio un beso suave y se retiró tranquilamente.

 

Ella quedó ruborizada

Nienna y Altariel estaban boquiabiertas
¡Sakai-Ellioth! Besando a una elfa oscura
¡Por Eru!

El que miraba a las parejas de modo triste y suspirando, al ver a Karin, alejada de el, rumiando, era Ron
quien veía por ejemplo, como Diandra tenía a Harry acurrucado a su pecho (acolchonadito y suave por supuesto) ella le acariciaba su cabello mientras él dormitaba.

Luna que yacía sentada junto a Marius apoyando su cabeza en su hombro, de manera tierna
hasta de cómo Hermione se abrazaba con Draco

Pero el
solo
siempre solo

No terminaba de entender
¿Cómo es que karin decía amarlo y no estaba a su lado? ¿Qué sucedía? Respetaba su silencio, pero
el la extrañaba mucho
ya la había besado, abrazado
ella le correspondía
entonces
¿Qué?

Venus ya ni se le acercaba a Ron
Karewit le había recomendado no hacerlo más, debía olvidarse de él, y que sucediera lo que tenía que pasar finalmente... porque una vez en el reino de la princesa
él pasaría a ser
nada

Pero la comitiva volvió de nuevo con su camino, estaban a la mitad y sin contratiempos, eso quería decir que probablemente, Basalik había decidido esperarlos en el bosque oscuro
de nuevo, los antílopes comenzaban su loca carrera, a veces tomando caminos que se desviaban de una línea recta

A veces hasta retrocediendo y tomando alguna vuelta en círculos, hasta llegar al quinto arco iris
a solo dos, para llegar
claro, la que iba a la par de los elfos de aire, era karin, ansiosa por llegar a casa

Sin importarle que Ron estuviera con el grupo, añorándola
obvio que el pelirrojo era el que a todos le daba lástima
por sus tontas ilusiones, a punto de los sueños rotos

Un increíble panorama se visualizó cuando llegaron a una colina bastante pronunciada atravesando el sexto arcoiris
hubo un silencio
admiración, había poesía en el viento
era lo más hermoso que quizás hubiesen visto, casi sobrepasaba el reino de Enywen

Era Stromkarl

Karin había llegado a su reinado
y esbozó una gran sonrisa

Abajo, había un gran río que rodeaba una gran ciudad hádica, todo eran construcciones de piedras calizas, blancas, algunas parecían brillar bajo el cielo azul, habían grandes árboles de las cuales, las driadas salían para saludar a las hermanas hadas.

Las hadas y los hados volaban sobre la ciudad, algunos más cantaban, danzaban, pese a estar rodeada por una guardia de Elfos de luz, la música se escuchaba hasta ellos, tanto que hipnotizaba.

Era en verdad preciosa, se podían ver multitudes de las hadas diminutas revoloteando sobre los edificios de piedra
los palacetes se levantaban en medio de la majestuosidad del paisaje, era como un sueño, un verdadero cuento de hadas

Las palabras salían sobrando, los hechiceros estaban tan sorprendidos de ver tanta magia en el ambiente
inclusive Diandra admiraba por primera vez el reino de Karin, era todo luz y color
claro, ella prefería la oscuridad, pero no por eso, aquello la dejaba asombrada.

 

-Mi casa - Murmuró Karin triunfante y se irguió majestuosamente, por fin estaba en su reino, en donde podría ordenar, en donde nadie le podría decir nada, en donde era dueña y señora
ya alegaría sobre la boda de esa hada y el elfo justo en el día de su nacimiento.

-Sigamos
ya nos esperan - dijo Karewit a todos sin dejar que Karin abriera siquiera la bocaza y ésta hizo un gesto de desagrado.

-No te quejes - Se adelantó Dayani mirando fríamente a Karin - De nada te valdrá
claro, puedes hacerle el berrinche a tu madre todo lo que quieras

-MJ- se acercó Aldrick y Dayani le guiñó un ojo y se alejó sonriente
el elfo estaba listo para entregar a la princesa a su madre, sana y salva.

-¡Adelante! - Señaló Teodesa e Ilene pasó junto a Karin haciéndole un gracioso gesto con los ojos, claro, no fue nada gracioso para ella.

Ron más atrás no podía acercarse lo suficiente a karin, pero sentía como latía el regalo secretamente guardado en su pecho, ansiaba que con ello, karin sonriera de nuevo

-Llegamos a la casa de karin - Se adelantó Venus al mago

-Si

-¿Crees poder convencerla de que os acompañe al bosque oscuro?

-Ella dice que me ama - Sonrió ilusoriamente.

-Claro - Asintió Venus, decepcionada.

-Lo hará
bueno, no quiero que se exponga - Agregó seriamente - No entrará, solo quiero que me de suerte a la entrada
y que me espere
tengo muchas ilusiones para con ella, estoy seguro que cuando todo pase, ella y yo
Estaremos juntos.

-Espero que tengas suerte, Ronald

-¡Claro que si!

-Mañana es el día de su nacimiento
no creo que esté muy contenta, ya que la boda se celebrará y será más importante que ella

-Tal vez debieron haber echo la boda otro día
yo tampoco estoy de acuerdo, pero no puedo ayudar a Karin

-Por supuesto - Desvió Venus los ojos, haciendo un gesto negado y pensando que
conforme más subía Ron a su nube, se cegaba, pues no veía los desplantes y las malas caras de la princesa ¿Qué pasaría cuando él despertara de ese estúpido sueño llamado Karin Akeelah?

Conforme se acercaban, veían que efectivamente, las hadas y los hados junto con los elfos, decoraban el reino, y lucía más majestuoso

En la entrada del reino, ya estaban la Reina Irina Savedra de las Hadas reales Stromkarl
Junto con la Reina Viridiana Augusta Sirene de las Hadas Reales de Kallraden, madre de la princesa Monique.

Aldrick estuvo a partir de ese momento, al frente de la comitiva, con Karin al lado, pues debía entregarla a su madre personalmente, la reina Irina sonrió al verla, por fin, su princesa, estaba en su reino

Viridiana la miraba tristemente
Monique seguía en ese bosque horrendo y no tenía ninguna noticia sobre ella, posiblemente, ya estaba muerta

Los elfos que se encontraban haciendo guardia en el reino, saludaron solemnemente a Aldrick, quien se acercó a la Reina Irina.

-Su majestad
os entrego a vuestra hija sana y salva
la princesa Karin Akeelah de las Hadas Reales de la Música de Stromkarl
he cumplido mi promesa

-Gracias Aldrick Gabrewsky - Sonrió Irina - Eres digno hijo del Dios Eru

 

-Ahora
Me atrevo a preguntar por

-No sabemos nada de Monique - Interrumpió Viridiana - Lo lamento, pero ya no tenemos esperanzas

Aldrick sintió que su corazón le dolía.

-La buscare en el bosque - Murmuró secamente - Y la traeré
os prometo

-No guardes falsas esperanzas - Dijo Viridiana - Probablemente ella está

-No - negó Aldrick - sé que está bien
tiene que estarlo
En cuanto pase la boda, iré al bosque y la encontraré

-De todos modos no irá solo - dijo Karewit - Nosotros estamos aquí para apoyaros
Pero no hablaremos de eso ahora, necesitamos alimentarnos y descansar

-Por supuesto - y con un ademán, algunas hadas sobrevolaron e hicieron una reverencia y todos comenzaron a bajar de los animales para seguirlas

Karin bajó de su caballo con cara de pocos amigos, sin expresión y como si odiara ver a su madre, que le miraba bondadosamente, claro, era su hija y la tenía que querer
pese a lo que fuera

-Bienvenida hija

-¡Bonita broma madre!

-Me alegra que estés bien hija - respondió ella enfureciendo mas a Karin.

-¿Cómo pudiste permitir esa estúpida boda el día justo de la celebración de mi nacimiento? ¡Te odio!

-El odio no es un sentimiento adecuado para ti hija
Estoy feliz que estés con vida, sobre todo, gracias a ese hechicero que te ha cuidado tanto y

-¡Ese hechicero es un perfecto idiota y me da asco, solo lo soporto porque ha sido mi criado! - Chilló y fue que su madre guardó silencio y le miró largamente.

-No has cambiado nada - Murmuró Viridiana quien se dio la vuelta y se alejó.

-Metiche - Dijo Karin entre dientes y se volvió hacia su madre - ¡Debiste oponerte! ¡No sabes lo humillante fue que Karewit me dijese que ella tiene mas rango que nosotras y por ende, puede hacer lo que quiera en NUESTRO reino!

-Y es verdad

-¡No lo acepto, soy una princesa! - y se acercó más bufando de rabia - ¡Y espero que se me de mi trato de princesa aquí madre, lo único que me falta es que me digas que seré una criada más! Te exijo que me trates de lo mejor después de todas las vicisitudes que pasé

-Por supuesto - Dijo Irina sin dejar la altivez de su rango, elevando el rostro más que el de Karin y ésta desplegó sus alas y se alejó volando, seguramente rumbo a sus aposentos
Irina pensó que nada había cambiado en ese viaje
seguía igual.

-¡Karin! - Llegó Ron corriendo, pero ella se alejaba - ¡Karin, espera!

-¿Tu eres el hechicero que la salvó varias veces?

-Pues
si
supongo - Ron se ruborizó.

-Gracias por salvar a mi hija
porque pese a lo que te hace, tú le eres leal

-¿Hacerme? ¿De que habla? Karin me ama
¡Me ha cantado su melodía once! ¡La del amor! ¡Con su permiso, tengo que alcanzarla! ¿Puedo, verdad?

-Claro - Asintió Irina extrañada mirando al pelirrojo alejarse.

-Pobrecito - Se acercó Venus

-¿Dijo que Karin le tocó la melodía once?

-Eso le hizo creer ella
Tía
Karin le va a destrozar el alma al hechicero

-¡Eso es terrible! ¡Hablaré con ella! No puede continuar con esa mentira

 

-Espero que
puedas solucionar esta tragedia
porque Ronald la ama
y ella no lo merece

Ronald no pudo hablar con Karin, quien por fin arribó a su hermosa habitación, las cuales estaban llenas de flores, diminutas aves que entraban y salían, aparte que era multicolor, aunque no se veía mucho amontonamiento, era una habitación preciosa.

Los hechiceros fueron llevados a un edificio especial, en donde todos estarían juntos y con poca privacidad, por lo que por ahí, algunos entendieron que deberían guardar sus ímpetus para otra ocasión

Y durante el almuerzo, Karin no estuvo presente
claro, el único que podría extrañarla horrores era Ron, y su tristeza era tan evidente
la mesa era muy larga, pues eran muchos elfos, y muchas hadas que compartían en ese momento, Karewit y las otras reinas, así como Irina y Viridiana, hablaban sobre la boda

Según la tradición en una boda entre un hada y un mago, ambos debían estar en oración a sus respectivos dioses y no verse si no hasta el día de la boda, así que estaban en confinamiento.

-Será un honor que los hechiceros nos acompañen en la boda - Dijo Irina a los hechiceros - Se que quisieran llegar lo antes posible al bosque oscuro por la misión que tienen, pero como ya les había explicado, es la primera boda que se realiza después de mucho tiempo.

-Será un placer acompañarles - Dijo Marius - Cierto que debemos llegar al bosque ahora que estamos tan cerca pero
También necesitamos un respiro ¿No opinas lo mismo Harry?

-Claro
Nunca he visto una boda de ese tipo, y creo que no la volveré a ver

-¿Te gustaría casarte conmigo? - Preguntó Di de repente y hubo un silencio demasiado obvio y Harry se ruborizó.

-¿Qué?

Ambos se miraron un momento, el moreno con espejuelos con la boca seca
¿Casado con un hada? Bueno, en plena transformación humana
pero aún así, era un ser celestial, y claro que él era demasiado joven para un matrimonio pero
pero

-Si
es una tontería - Murmuró Diandra volviendo el rostro a su comida - Ni siquiera sabemos si viviremos

-Pero
mj
si me gustaría - Dijo el chico bajito - Porque estoy loco por ti y lo sabes

Diandra sonrió y sus ojos violetas brillaron intensamente y su sonrisa era tal que
por un momento un aura blanca la envolvió haciendo que todos le vieran con asombro, las hadas y los elfos estaban sorprendidos.

-Si tan solo ella no entrara a ese bosque - Dijo Enywen a Altariel - No fuera el peligro que todos tememos

-Tarde o temprano tendremos que enfrentarla
como realmente es
aunque nos pese

-Olvidémonos de eso, hoy, es día de festejo

Efectivamente, toda la tarde, Harry y los demás, se dedicaron a ver los preparativos, como adornaban mucho más los entornos, las hadas bailaban y se mostraban siempre sonrientes, felices, aunque supieran en el fondo que sería pasajero
ellas no se podían permitir verse tristes

Solo Karin estaba deprimente y furiosa

Detestaba que se usara "su reino" para esa ceremonia y que ni siquiera pidieran su opinión
¿Qué pasaría el día de su onomástico? Seguramente sería ignorada, ya que al atardecer, se unirían en un enlace para toda la vida, Jacoba y Sturem. Ella no era nada feliz y no recibía a nadie en su habitación, mucho menos a Ron, quien pese a su insistencia, no había tenido suerte, ella no recibía a nadie

 

Ron se decía así mismo que como estaba enojada por lo de la dichosa boda, pues debía esperar a que ella se contentara
claro, ambos se "amaban", así que debía ser paciente para que su hada volviera a el.

Pero Karin no pensaba en el, su rabia era tal que había destrozado parte de sus habitaciones
y cuando su madre subió a verla, sintió que esa niña era todo, menos un hada de la música
un hada buena y bondadosa

-Karin, creo que estás exagerando demasiado

-NO LO ESTOY

-El hechicero que te ha estado protegiendo, intenta verte y no lo ha logrado ¿Qué te pasa? ¿Acaso no lo amas?

-¡Claro que no!

-Pero el te quiere mucho
Karin, no sabes lo delicado que es que un humano se enamore de un hada y que ésta lo engañe
Estás provocando que Mab
te castigue

-¡No me importa! Madre, quiero estar sola, no quiero que me molesten ni tu ni ese estúpido mago ¿Ok?

-¿Le cantaste la melodía once?

-¿Crees que soy idiota? ¡No quiero seguir hablando de eso! Quiero estar sola
¿Te puedes ir?

Irina miró fijamente a su hija, terriblemente decepcionada
más porque sabía que Karin sería castigada por esa falta
no había más que decir y la dejo sola

Afuera del edificio, Ron esperaba esperanzado, a poder ver a Karin, decidido a regalarle la estrella antes de su cumpleaños y alegrarle el día, por lo menos un rato
según el
Pero la reina Irina, le abrió los ojos y le dijo que Karin no lo recibiría

-¿Pero porque no?

-Lo lamento hechicero, así es
ella definitivamente no quiere ver a nadie, incluso me ha corrido a mi, que soy su madre

Ron se descorazonó, pero no perdía la esperanza.

-Esperaré a que se le pase la molestia - Murmuró y se alejó, aunque Irina lo veía alejarse con una herida en el corazón, que el se negaba aceptar.

Pero así paso el resto del día
escuchando los cánticos de las hadas, las flautas de los elfos, y las risas celestiales
desde el edificio donde estaban, por uno de los enormes ventanales se encontraban Hermione y Draco, sentados, abrazados, sosteniendo sus manos y contemplando el atardecer
que ahí, era hermosísimo.

Diandra huía del resto de las hadas que le preguntaban cosas curiosas sobre el hechicero y ella se negaba a dar detalles, y prefería no salir de la habitación aunque Harry si lo hacía, sobre todo para ver a Ron.

Cerca de ahí, Adrien, miraba a Ginny mientras ella se arreglaba su larga y espesa cabellera roja, contemplándola como si fuese una visión
pero esa visión era real, y dentro de ella, se gestaba su hija nuevamente

-No le hemos dicho a tu hermano - Dijo Adrien - Creo que debemos comentarle a Ronald lo que sucedió a Rubecca y hacerle entender que ahora está dentro de ti

-No - se negó ella - Ron está demasiado apesadumbrado por el desdén de karin y se niega a aceptar que ella no le tiene el mínimo interés

 

-¿Entonces?

-Quizás cuando esto termine

-Será como tú lo desees

-Siempre debe ser así - Afirmó Ginny con algo de autoridad a lo que Adrien alzó una ceja y se acercó a su hermano.

-Es una mandona

-Si, debes reconocer que tiene carácter

-Disculpen - de repente entró Aldrick

-¿Si?

-He estado revisando los cielos, y creo que una vez pasando la celebración, en un plazo de dos lunas, debemos partir al bosque
pero quiero consultarlo contigo Andrae

-¿Por qué conmigo y no con Sakai-Ellioth?

-Porque tú eres parte de los elfos de la oscuridad y debes entender un poco más, sobre el estado del bosque
está inquieto
y debemos tener un punto estratégico para entrar
la princesa Monique aún está ahí
y sé que está viva

-Muy bien, vamos a revisar los mapas

En tanto
en el bosque oscuro

Monique y Willomena habían llegado a un claro en el bosque, el cual parecía no terminar nunca, habían pasado arroyos, senderos, escuchaban maldiciones, gritos, insultos, sentían como les susurraban al oído, y seguían corriendo de un lado a otro
el bosque seguía jugando con ellas

En ese claro, había una cabaña
se veía vieja, desvencijada, pero con una chimenea humeante
Monique estaba desfallecida, tanto que decidió entrar.

-¡No princesa, puede ser una trampa!

-No importa
Willomena, siento que me falta el aire
necesito un techo para dormir
necesito hacerlo

-No - se negó su fiel servidora pero Monique entró a la cabaña, que por dentro no estaba tan peor
era pequeña, con tres cuartos, uno al fondo semiabierto, se vislumbraba una cama vieja, con sábanas sucias, en otra pieza, había una mesa, con una persona sentada ahí que no parecía moverse, y al otro extremo, una vieja cocina.

-Hay alguien aquí - Dijo Willomena

-Si - Y ambas se acercaron a la mesa, ya sin miedo que esa persona o lo que fuera se levantara y les hiciera daño.

Quien estaba sentada en la mesa, estaba cubierta de telarañas, musgos y hojas secas, lo que hacia que no se distinguiera quien era

-¡No hay que tocarla! - Dijo Willomena, pero Monique ya le comenzaba a quitar todo lo que tenía encima.

Hasta que se vio lo que era
era una mujer, de rostro pálido, con cabellos largos de color negro, y en sus manos, tenía como un cordón que brillaba y que las sujetaba sobre la mesa.

-Por favor princesa ¿No pensará desatarla? ¿Y si es una banshee y nos hace daño?

-Es hermosa - Dijo Monique - ¿Será un elfo oscuro?

-Pues
no es ni un elfo ni un hada

-Quítale la cuerda que la sujeta - Ordenó Monique y Willomena aceptó la orden, aunque no muy de acuerdo, pero lo hizo
esa mujer permanecía con los ojos cerrados, y parecía un maniquí.

Monique la limpió, hasta que quedó perfectamente visible, no parecía ser de piedra, ni estar muerta, más bien, dormida
De pronto, ella se inclinó y le sopló una arañita que aún bajaba por su frente a su nariz

Y entonces abrió los ojos y tanto como Monique como Willomena se hicieron a un lado, esperando lo peor
esa mujer, volvió a ver a Monique primero y después a Willomena, pero no se puso en pie, permaneció sentada.

 

-Me llamo Yao-Lyn-Yura
Moradora de esta casa
en la cual fui atada por el hada negra llamada Basalik, porque no estuve de acuerdo en despojar a la verdadera reina de este bosque oscuro y del cual, ella se aprovechó por su juventud

-¿Tienes mucho tiempo aquí?

-Basalik lanzó una maldición que me ató en este sitio, durmiéndome, pero ustedes me han despertado y me han liberado - dijo alzando sus manos - Por ello, les concederé un favor

-¿Cuál?

-Permanecerán en mi cabaña, beberán y comerán, aunque yo no puedo moverme de esta casa, podré lograr que el bosque piense que han logrado salir
y así, por lo menos aquí, las dejen de buscar
sobre todo Casanova-Dark.

-Gracias

-Sin embargo mi magia ya no es tan fuerte, solo podrán estar aquí tres lunas

-Serán suficientes para que descansemos

-Tienen mi palabra que podrán hacerlo - Ella alzó las manos y las cruzó en su pecho y al tiempo, la vieja habitación se cubrió de flores de pantanos, las cuales, eran quizás, las más hermosas.

Por lo menos, ambas dormirían a gusto, mientras la magia de Yao, las protegía, y era verdad, porque inclusive, Electra y Gennix, ya las habían perdido y no las encontraban por ninguna parte, salvo a Casanova, quien ahora, montaba a su esquelético corcel, recorriendo el bosque.

De regreso a Stromkarl

Luna comenzaba a sentir ese dolorcito de cabeza llamado Serenity, el hada comenzaba a molestar, aunque no podía hacer más, ya que estaba en un territorio casi santo, y si cualquier otra hada la detectaba dentro de Luna, podrían intentar sacarla y ella sabía que desaparecería.

-Bebe esto - se acercó Marius con una copa - Siento que te duele la cabeza, no estás tan serena como siempre
esto te lo aliviará.

-Gracias - Tomó Luna la bebida - ¿Cómo estás tu?

-Bien - suspiró - pero debo confesarte que la cercanía de ese bosque me provoca sentimientos
porque atravesando ese bosque está el castillo en el cual decidí pasar el resto de mi vida.

-Cuando todo termine lo harás

-Si la maldición se rompe - y el miró intensamente a Luna - yo creo que
quizás
quiera comenzar de nuevo
en la civilización.

-¿Enamorarte de nuevo? - Preguntó Luna mientras bebía - ¿Casarte quizás? ¿Tener hijos?

-Si
si
podría ser

-Me alegro por ti
eres tan apuesto que no dudo que haya alguien por ahí, que te merezca

Y en ese momento, Marius tomó a Luna por el talle y le plantó un beso intenso, amoroso, ardiente, apasionado
harto calenturiento
por decir así, ella lo tomó por el cuello y se pegó a el, sintiendo el calor de su cuerpo

Permaneciendo así por largo rato, mientras seguían besándose, el chico acariciaba el largo cabello rubio de Luna, mientras ella sentía todo lo que le transmitía con ese beso
y Serenity lo que no deseaba era que Luna tuviera esperanzas en el amor

Claro
Hermione estaba absorta, tanto ella como su adorado rubio, jamás hubieran imaginado ver a Luna haciendo esos desfiguros y mucho menos con un muchacho apuesto
pero parecía que ambos, se comían y no se dejarían labios

 

-¡Vaya! - Suspiró Hermione - Quien lo diría de Luna
parecía que siempre estaba en su satélite pero
está despierta

-Creo que esos dos, ya son más que besos
si no te has dado cuenta, duermen juntos - Afirmó Draco.

-Si
lo sé
igual que tú y yo
que Harry con Diandra
Ginny duerme sola al igual que Ron
creo que los hermanos son mas recatados que nosotros.

Draco soltó una risotada.

-¿Qué es gracioso, Draco?

-Que esa princesita Karin, le hace tantos desprecios a tu amiguito y este es demasiado ciego para verlo así
pareciera que no entendiera que ella no lo quiere

-Es cierto
y lo lamento tanto por Ron, pero no escucha a nadie.

-Pobre - y Draco abrazó más fuerte a Hermione dándole un beso en la frente.

En tanto, Ron permanecía en la entrada del edificio, contemplando el otro, en donde karin tenía sus amplias habitaciones, con una tristeza infinita en sus ojos.

-Hechicero - Se acercó entonces Diandra

-¿Qué pasa? - se volvió el - ¿Perdiste a Harry?

-Aún no - sonrió - Es que no lo aguanto más y te lo debo decir
¡La princesa Karin no quiere nada contigo!

-¿Qué? - Hizo un gesto

-Lo siento mucho, pero ella no está interesada en ti y no creo que te haya cantado la melodía once
ya no sufras más por ella
no lo merece
si todo esto termina tu vuelves a tu mundo y encontrarás a otra buena bruja que te haga feliz

-No se de que hablas
Karin me quiere y me lo ha demostrado ¡Lo que pasa es que ella está molesta porque le arruinarán su cumpleaños por realizar esa boda! Yo no lo creo justo, porque ella está en su territorio

-Ni siquiera has podido verla - Dijo Venus atrás de el, había escuchado lo que Diandra le decía a Ron.

-¡Vamos! - Negó el enfadado - ¡Ahora se ponen de acuerdo para hacerme dudar! Pero no lo lograrán. Karin me ama
y pareciera que no lo pueden soportar ¿Qué les pasa? ¿Por qué gozan con intentar torturarme?

-¡Porque es la verdad, ella no te quiere!

-Ni siquiera tiene intensiones de ir al bosque con nosotros.

-Yo tampoco quiero que vaya, porque su vida se pondría en peligro - Espetó y las miró con resentimiento - Déjenme en paz, que sus intrigas son inaceptables
Venus me decepcionas
Diandra, no te metas, que lo tuyo con Harry no creo que termine en boda ¿verdad?

Diandra deseó tumbarle los dientes a Ron
pero sabía que al final, ellas tenían razón, y karin
Karin terminaría por mostrarle a Ron lo que valía para ella

-Pobre idiota - Chilló Diandra - Está tan cegado por la estúpida princesa, que no ve más allá de sus narices
¡Y seguramente va a buscarla!

-Si - afirmó Venus - ¿Y sabes que será lo peor? Que lo convencerá por hoy, haciendo que suba más alto
y cuanto más alto esté
la caída será tan dolorosa
que morirá de amor

Ambas se miraron y después, Venus alzó el vuelo, alejándose y Diandra entró, Harry salía de ducharse y olía delicioso, ella lo abrazó y deseaba hacer el amor con el
¡Pero lástima que en esa ocasión no podían hacerlo!

En tanto que Ron, efectivamente iba decidido al edificio de las habitaciones principales, para hablar con karin, tenía que saber que pasaría entre ellos
porque la duda lo estaba matando y el amor que sentía por ella, igual
se detuvo enfrente del edificio, respirando agitadamente, en la entrada principal, había dos guardias
pero él se les plantó decidido.

 

-¿Qué desea? - Los hados que custodiaban la puerta centraron sus lanzas que destellaban chispas.

-Hablar con la princesa Karin

-Ella no quiere ver a nadie, lo lamentamos mucho, pero quizás mañana solicite una audiencia y

-¿Qué les pasa? - Gimió Ron furioso - ¡Yo le salvé la vida, ella me ama y ahora me salen con estas estupideces! ¡Quiero verla ahora! - y sacó su varita mágica, decidido, o sería por las buenas
o por las malas

-Dejadlo pasar - de repente apareció Tayri del aire, de la nada - Este hechicero merece pasar
porque a salvado a vuestra princesa

-Nuestra no es, príncipe - dijo uno de ellos - pero se nos ha ordenado que no dejemos pasar a nadie y

-Y yo respondo por vosotros ¿No confiáis en mi?

-Por supuesto - y ambos levantaron las lanzas y Ron entró furioso, aunque una vez dentro del hermoso palacete, trató de controlarse.

-Si la princesa se pone violenta, solo díganle que hable conmigo
que tengo mucho mayor rango que ella
No podrá dañadlos - Y haciendo un movimiento lanzó un polvo mágico de la nada - Estáis protegidos por mi

-Muy bien - hicieron una reverencia y Tayri desapareció.

Dentro del palacio, Ron se sentaba en los escalones, aún retumbaban en su cerebro las palabras de Diandra y las afirmaciones de Venus ¿Por qué, porque todos tenían que poner en duda su amor por ella?

El la amaba y ella a el
¿Por qué no podían aceptarlo? Porque no

"En realidad yo dudo tanto de ti, por mas que intento no me dejo llevar, bebo tu amor y me siento fatal, pero yo te quiero, bien y mal"

Ron siguió su camino hacia las habitaciones de Karin, ese era su palacete personal, así que solo ella estaba, en algún lugar
y se dedicó a buscarla, aunque sentía que le dolía el corazón.

Karin terminaba de darse un baño de aguas dulces, y estaba con una hermosa y delicada bata hecha con hilos de seda y plata, su delicada silueta se podía vislumbrar

Ron se detuvo al verla tan hermosa como siempre y cuando ella lo vio, primero enfureció, pero no lo demostró tanto y se acercó a el.

-¿Qué te sucede Ronald? ¿Por qué has entrado sin mi autorización?

-Necesitaba verte
¿Por qué te has negado a verme? ¿Acaso todo lo que has dicho que sientes por mi es una mentira? Tú
¿tú ya no me quieres?

-Yo
bueno - Karin lo pensó un par de veces, si destrozaba el corazón de Ron en ese momento, se haría un gran lío y ni con eso, la boda se cancelaría y la pasaría peor en su cumpleaños.

-Por favor - Ron se acercó un poco más - ¿Todo ha sido mentira entonces?

-¡Claro que no! - Respondió indignada - ¿Quién te ha dicho tantas estupideces? Seria incapaz de engañarte
yo
te canté la melodía del amor ¿Qué más pruebas quieres?

-¡Lo sabía! - Respiró aliviado.

-Seguramente fue Venus
¡Me quiere separar de ti a toda costa! Ella es la envidiosa
no soporta verme feliz.

 

-Gracias princesa - Sonrió Ron, el rubor volvió a sus mejillas y sus ojos volvieron a ponerse expresivos, con esa mirada tan tierna.

-Y si no quería ver a nadie, era por lo de mañana
¡No es justo Ronald, no lo es! Deberían celebrarme a mí, no a esos dos

-Lo sé, lo sé
tranquila
- y se acercó a ella, acariciando sus cabellos, por un momento
Karin se sintió pequeñita a su lado, Ron era alto y grueso, con esas manos grandes que varias veces la habían acariciado tan tierna y necesariamente.

Si le destrozaba sus ilusiones en ese momento, ella se quedaría sin apoyo y no le convenía, así que arriesgó más y siguió en su cruel juego.

-¡Me siento tan mal! - Susurró Karin y en un segundo, sintió un impulso extraño
pegó su rostro al pecho de Ron, sintiendo una calidez intensa, y escuchando los latidos del chico, los cuales estaban un poco acelerados

-Tranquila mi niña hermosa, tranquila

"Habla el corazón que no sabe mentir, habla el corazón a todas horas de ti, oigo cosas bonitas y presto atención, habla el corazón y yo
escucho su voz"

De pronto, Ron no pudo soportar más, su cercanía, esas telas tan delgadas, que hacían que el chico pudiera sentir el cuerpo delgado y frágil del hada, se inclinó hacia ella y le besó su rostro, lentamente, ella cerró los ojos y sentía los labios del chico recorriéndola

Las manos de Ron deseaban despojarla de la ropa, sentir su piel, amarla por completo, poseerla, pero claro, luchaba contra esos deseos, porque la respetaba, y no quería hacerle daño.

Buscó sus labios y ambos se fundieron en un gran beso, ella abrió la boca y dejó que él la explorara como quisiera, los besos sonoros solo lo escuchaban las paredes que los protegían, ella sentía que algo explotaba dentro de ella

Pero ese beso estaba haciendo que ella se transportara en otro mundo, ahogó un gemido cuando Ron se apartó de su boca y continuó besando su cuello, karin sentía que se iba a desfallecer entre los brazos de Ron.

En tanto, en el otro edificio, Marius y Luna ya habían terminado de besarse y se miraban como si estuvieran recién enamorados
Marius era un precioso joven, y aparentemente había sucumbido ante Luna.

-Eres extraña Luna
pero me gustas

-No lo digas por compromiso
yo vi a tu prometida, Constanza era
elegante, hermosa, voluptuosa, era toda una dama

-Tú también eres una dama

-Una muy insignificante

-No para mí

-Marius, no te sientas comprometido a mí, solo porque ya me entregué a ti y

-Shttt - la silenció - No digas nada Luna, me gustas así, creo que cuando pierdes un amor y encuentras otro, siempre será distinto
y tú lo eres

-Pero no me amas, solo te gusto

-Mis sentimientos no están tan definidos pero
una cosa si te digo, siento algo por ti
si no fuera así, jamás hubiera consentido siquiera en hacerte mía
te hubiera rechazado sin importar humillarte

-Gracias entonces

-¡No te burles! Es verdad

-Yo te lo agradezco, eres maravilloso Marius.

 

Ambos sonrieron y siguieron mirándose con amor oculto, pero finalmente, amor
y solo la luna era testigo, otro que la contemplaba, pero en lo alto de la colina, era Aldrick, quien añoraba a Monique.

-Sé que estás viva - Murmuraba Aldrick - Se que nos volveremos a ver, yo lo sé muy bien.

-¿Meditando? - Se acercó Sakai

-Añorando

-¿En Monique?

-Si
La verdad es que no me he atrevido a decirle nada a la reina Viridiana sobre mis sentimientos hacia su hija
Amo a Monique desde el primer día en que le vi y no dude en ser su guardián, para protegerla
odié cuando tuve que dejarla por ir a rescatar a la princesa karin
y más me odié cuando supe que la habían secuestrado.

-Seguro sigue viva Aldrick

-Así es
y aunque ella no me ame, estaré feliz de rescatarla sana y salva
lo puedo prometer por Eru

La que no pensaba ni en Mab, Oberon o en Titania, era karin, quien en esos momentos, estaban ya, en su cama de flores, con el pelirrojo besándola con intensidad aprisionándola con su cuerpo
sintiendo como su sangre hervía.

"A veces pienso que no hay nada que hacer, que tu y que yo tenemos poco que ver, pero al final habla mi corazón, te dice que te quiero ¡Óyelo!"

-Te amo Karin - le murmuraba Ron beso, tras beso, caricia tras caricia

Ella solo cerraba sus ojos y lo sentía, lo deseaba ¿Cómo era posible que un hada real pudiera tener esos sentimientos para con un hechicero humano ordinario? ¿Acaso lo mismo sentían los elfos que se enamoraban de las hadas?

-¡Ron! - Rumoreaba ella mientras sentía que las manos del chico se metían dentro de su ropón.

El chico explotaría, y no quería detenerse, quería seguir y poseerla, tenerla consigo siempre
claro, algo en el, le decía que se detuviera, que no la dañara, porque ella era un ángel. Pero karin se aferraba a el, y no
no deseaba que se detuviera, quería que siguiera.

¿Así sentían las hechiceras humanas?

Y claro que dentro de Ron, la bestia se despertaba

-¡No! - de repente el pelirrojo saltó y se sentó a un lado de la cama
inexplicablemente, el chico ya estaba con la camisa abierta, y algunos arañones
sudaba terriblemente y el corazón le latía con más fuerza.

-¿No que? - Protestó Karin

-No debo seguir
no puedo profanarte

tú eres un hada real
y yo
soy solo un humano ordinario

-¡Sígueme besando! - Protestó la princesa siendo ahora ella, la que mordisqueara el hombro del chico.

"Habla el corazón que no sabe mentir, habla el corazón a todas horas de ti, oigo cosas bonitas y presto atención, habla el corazón y yo
escucho su voz"

-Princesa, por favor

-¡Vienes aquí a calentarme la sangre y ahora me sales con eso! Termina con lo que empezaste
Quiero llegar al final

-No, no puedo hacer eso porque te amo demasiado

-No te entiendo Ron, yo quiero que sigas besándome
quiero que me hagas lo que Diandra hace con Harry

-¡Claro que no! No te mancillaré
no ahora, no en este momento, solo quiero decirte que te amo, que no quiero que te expongas pero
que quiero que por lo menos nos acompañes a los linderos del bosque, para darme suerte

 

Karin no le respondió, Ron se puso de pie y la vio ahí, sobre la cama de flores que parecían soportar el peso y no aplastarse ni un pétalo, con el batón abierto, y mostrando sus escasos atributos al chico.

-Tengo que irme antes que te haga algo - Murmuró Ron - Solo piensa en lo que te he pedido, y recuerda que te amo con todo mi corazón

-Claro - dijo ella decepcionada y dejo que el pelirrojo se fuera del palacete.

Karin se tiró a lo largo de la cama, aún sintiendo las manos, los besos y los dientes de Ron, el chico le había dejado un buen chupete en el cuello, ella estaba confundida, cerraba los ojos y aún lo sentía.

-¡Maldito seas! - Masculló entre dientes - ¿Por qué tengo que sentir esto? ¿Por qué deseo a un humano ordinario y poquita cosa como tu? ¡Pero ahora que te vayas al bosque no volveré a verte! Y ya no me perturbarás

Pero por más que intentó dormir, no podía, tuvo que hacer que unas driadas peinaran su larga cabellera, mientras ella se desvelaba, pensando en el chico, en como la había besado, acariciado

Lo odiaba más por eso
Pero a la vez, lo añoraba

"Oigo las voces que hablan de ti ¡Yo no te quiero! Y ellas dicen que si
soy obediente, sé que tienen razón, dejo que hable mi corazón"

Ron se sentó en su cama, todos ya dormitaban, pensaba en lo que casi había pasado con la princesa, pero se había detenido a tiempo porque
el la respetaba y la adoraba.

Sacó de entre sus cosas, la estrella, ésta brillaba incesantemente, no perdía su brillo ni su preciosura. El chico la apretó contra su pecho.

-¡Estoy seguro que le darás felicidad a mi princesa, eres el regalo perfecto!

-¿Ron?

-¡Ah! Harry
te hacía dormido

-Me levanté por un vaso de agua - levantó la copa - ¿Estuviste con la princesa?

-Si

-Diandra me contó lo que te dijo
le llamé la atención, para que no te vuelva a decir nada, que no se meta en tu vida ni en tu relación con Karin.

-Bueno, la verdad es que si me molesté

-Lo que pasa es que todos están preocupados por ustedes, porque tu estás enamorado de ella

-¡Ella también de mi!

-Bueno
si Ron, yo no lo dudo, solo que
estamos a un paso del bosque, de la maldición y de que todo termine, de que triunfemos o muramos
y de que ellas, no estén con nosotros en nuestro mundo.

-Es cierto

-Yo estoy enamorado de Diandra, Ron, la amo como jamás pensé que amaría a una chica, ni a Cho, o a tu hermana
pero
sé que ella no estará conmigo en Londres.

-¡Yo también estoy
!

-No Ron, creo que tú no estás totalmente conciente de eso, porque Karin no a estado tan apegada a ti, como Diandra de mi
es por ello que todos se preocupan por ti
perdónanos por tratar de meternos en tu vida

-Bueno pero

Harry suspiró.

-Ron, Diandra si tiene la obligación de entrar conmigo al bosque maldito, pero Karin no
piénsalo bien
ahora te dejo dormir

Harry lo dejo solo, y Ron volvió a contemplar la estrella y se recostó en la cama, pensando en lo que su amigo le había comentado
pero aún, en el fondo, el tenía la esperanza de que ella si lo acompañara.

 

"Habla el corazón que no sabe mentir, habla el corazón a todas horas de ti, oigo cosas bonitas y presto atención, habla el corazón y yo
escucho su voz"

-No importa lo que digan los demás
yo te amo y tu me amas
¡Yo lo se!

Y pensando en eso, se quedó dormido

A la mañana siguiente, todos se despertaron al escuchar la música, los cánticos y las risas, era el día de la celebración matrimonial, nadie se acordaba, o no querían saber, del onomástico de Karin.

Ron se levantó de inmediato, se bañó, se puso lo mejorcito y lo más limpio que había dispuesto para el, ya que sus ropas eran las que usaban los elfos, a esas alturas ya sus túnicas de magos, no servían más.

Puso la estrella entre sus ropas y salió, encontrándose con Venus, quien ya lo esperaba, él al verla, se puso serio, pero ella no se amedrentó.

-Ronald
escucha, yo
quería disculparme por lo que te dijimos anoche, no era nuestra intención hacerte sentir mal pero

-Ya está olvidado Venus, solo te suplico que no lo vuelvas a hacer
Amo a karin y nada de lo de digan, me hará cambiar de opinión

-Lo sé

-Ahora discúlpame, se me hizo tarde y llevo un obsequio para Karin
porque creo que todo mundo se olvidó que hoy nació su princesa

-¿Te importa si te acompaño?

-Claro que no, aunque no creo que quiera verte

-No entraré a verla, solo te acompaño hasta la entrada de su palacete

-OK.

Ambos comenzaron a caminar rumbo a las habitaciones de la chica, en ese momento, no había guardias custodiando, porque las hadas encargadas de la limpieza, entraban y salían, así como algunos elfos

-Veo que se están esmerando en los adornos para la boda

-Entiende Ron, es que no había habido otra boda similar en mucho tiempo
karin debiera entenderlo

-Es tarde ya, correré para darle su obsequio y alegrarle el día ¿Me sigues?

-Tu corre, yo voy tras de ti
- Dijo Venus, mientras con tristeza veía como Ron se alejaba de ella, y se escapaba para siempre de sus manos, Ron veía feliz que no había guardias en la entrada, esperaba encontrar a Karin

****Mi cap. favorito, harto dramático...

La princesa ahí estaba

Claro, amanecía con el genio peor que el día anterior, decidida a no salir de su palacete, Irina fue a verla esa mañana, le dio un beso en la frente.

-Debes salir Karin, eres demasiado obvia, ofenderás a Jacoba, quien no será una princesa pero pensaba que era una de tus confidentes

-¡Pues lo siento madre! Ella entenderá porque no estaré en su celebración
ya que echó a perder a la mía
¿No lo ves? Hasta ahora no me ha llegado un obsequio, todos han sido para los "contrayentes"

-¡No puedo creer que desaires así a Jacoba no presentándote a la boda!

-No pueden obligarme - Gritó - ¡Tal vez las otras tengan el rango más alto y puedan disponer de las celebraciones que consideren importantes, pero no pueden obligarme a asistir!

-Reconsidéralo karin

-No tengo nada que pensar madre, así que por favor, evítame la pena de poner yo misma la protección en la puerta de mi palacete para evitar que me molesten

 

-Hija
¿Por qué actúas de modo tan equivocado?

-¿QUE? - casi gritó y algunos elfos, elfas y hadas que rondaban trataron de irse, al momento en que Karin furiosa se dirigió a la puerta principal de su palacete y la abrió
para que su madre saliera, se fuera, y la dejara sola

-No me puedes correr, soy tu madre, de más alto rango que tu
solo eres una princesa, no una reina ¿Ves? Por eso te digo que tu actitud es equivocada
¡Me han dicho que ni siquiera quieres acompañar a los hechiceros a los linderos del bosque! ¡Debes ir!

Karin comenzó a discutir con su madre sobre lo sucedido, la princesa estaba empecinada en su posición y en ese momento, sentía que detestaba a la reina madre ¿Cómo podría decir que se equivocaba? Ella estaba convertida en una fiera.

-¡Basta madre! ¡Creo que bastante tuve con lo que he pasado! Muchos días en el mar, enfrentándome a peligros, viviendo una tragedia que alguien como yo no merece ¡Y ahora me dices que sería bueno para mí que los acompañe al bosque oscuro! ¡NO! Que vayan las guardias, yo de aquí no me muevo más

Y se sentó en un sillón hecho de rosas blancas, señalándole a su madre la puerta abierta.

-Pero Karin, ellos te han cuidado, has recobrado tu fuerza, tampoco digo que te pongas en peligro, solo que los acompañes hasta los linderos y

-¡NO! - Gritó justo en el momento en que Ron llegaba, había corrido hacia ella, seguido por Venus hasta que la vio con su madre, pero al escucharla furiosa se detuvo y se ocultó, no quería que lo vieran presenciando una discusión familiar, pero al querer irse algo lo detuvo.

-No grites Karin - gruñó su madre - Por lo menos deberías hacerlo por consideración al mago que te ha protegido tanto

-¿De que hablas?

-De el hechicero llamado Ronald
el te ha protegido de los peligros, se nota que el te quiere mucho y

-¡El era solo un criado para mí! - Espetó y el corazón de Ron se heló y Venus que iba tras el se detuvo en seco.

-¡karin! ¿Qué cosas tan desagradables dices?

-Es la verdad
es solo un criado
embrutecido por mi belleza
pobre humano idiota, si pensaba que yo podría fijarme en un ser tan prosaico y corriente como el, se equivocó, para criado está bien, porque me cumplía mis exigencias ¡Creo que nunca he tenido un asistente tan servicial!

-¡Por Mab, hija! ¿Es en serio todo lo que me dices?

-¡CLARO QUE SI! ¿CUANDO TE HE MENTIDO? - Vociferaba mientras Ron se apoyaba en la pared, apretando contra su pecho la hermosa estrella que le había dado Andrae y Venus se sentía fatal- ¡Que haya dejado que me besara y me acariciara fue por conveniencia! Pero me repugna

-¿No lo estimas ni un poquito?

-¡Por supuesto que no! ¿Acaso se les quiere a los sirvientes?

-¡Karin, gracias a ellos tenemos comodidades y!

-¡Para eso nacieron! - seguía gritando, mientras el corazón de Ron se rompía violentamente en mil pedazos y las lágrimas de depresión, de vergüenza y de ira

-Mide tus palabras karin, el hecho que hayas nacido bendecida y con una corona en tu cabeza no quiere decir que debas despreciar a los demás ¡No pareces un hada de luz! Tu actitud me recuerda más a un hada de la noche
pensé que por ese mago tu

 

-Lo siento madre, pero así soy yo
Hermosa, aguerrida, independiente ¡Y si tuviera que unirme a alguien; sería como Zane, o como el príncipe Loaffer, o Sir Perry! No con patéticos humanos de pelo rojo ¿Cómo crees que con el? A Diandra le gustará lo corriente ¡Hasta a la patética Venus que siempre está molestándome! pero a mí no

La reina apenas y creía en lo que su hija decía
¿acaso tenía serpientes en la boca?

-¿Cómo puedes ser tan mala? ¿Acaso no le has cantado ya, tu melodía numero once? - Preguntó con ingenuidad - ¿Nunca le regalaste besos?

-JAJAJAJAJA ¡Ni que estuviera loca! ¡Si el pensó que esa canción era la fastidiosa melodía once, se equivocó! No ha nacido, ni nacerá, el varón que merezca escucharla nunca, porque esa melodía es para quien atrape mi corazón ¡Y créeme cuando te digo que ese pelo rojo patético nunca la escuchará de mis labios! ¡Y sus besos son asquerosos!

-Karin
escúchame por favor

Fue en ese momento, que el grupo de elfos y hadas llegaban a donde discutían madre e hija, mientras que Ron apretaba los dientes de furia y sus ojos no dejaban de derramar lágrimas
se sentía morir
Venus no se atrevía a hablar, sabía que eso pasaría.

Pero no dejaba de dolerle

-¿Qué le pasa al mago? - Preguntó Enywen a Venus al ver a Ron tan mal
pero no hubo necesidad de que el respondiera
porque la potente y prepotente voz de Karin se dejo escuchar una vez más

-¡QUE NO MADRE, ENTIENDELO DE UNA VEZ! ¡LO UNICO QUE ME PROVOCA ESE HUMANO ES ASCO! ¡CON ESA ROSTRO PECOSO Y ESA HORRENDA NARIZ, ESE PELO REPULSIVO! ¡Y SI ME MANTUVE CERCA DE EL, ERA PORQUE ME SERVIRÍA DE ESCUDO Y DE SIRVIENTE! ¡QUE VENUS LO SIGA BESUQUEANDO, A ELLA LE ENCANTA BESAR PORQUERIAS Y REBAJAR SU RANGO!

-¡Oh! - Exclamó el hada, pero ya Ron no aguantó

-¡Cierra tu maldita boca princesa! - salió de su escondite
y ahí fue cuando Karin se heló
al ver a Ron, totalmente furioso.

Quería matarla y apretaba con furia la estrella hasta provocar romperla entre sus dedos.

-Ron

-¿Corriente
pobretón
patético
sirviente? ¿No te faltó decir estúpido, ingenuo y el mayor imbécil del mundo mágico? - y lágrimas amargas escurrían por su pecoso rostro.

-Hijo - murmuró la reina, pero se hizo a un lado
Karin se lo había buscado

-¡Todos me lo decían! ¡Decían que eras una porquería!

-OOOOOOH - exclamaron los elfos, las hadas y los compañeros de Ron
Venus se quedó en silencio, apartada
ella estaba enamorada de Ron, pero respetaba los designios de su corazón, y le dolía tanto que estuviese herido.

-¡Pero estaba tan ciego por ti! ¡Que estúpido, en verdad que estúpido!... ¿Cómo es posible que no pudiera ver más allá de tus engreídos pensamientos? ¡Eres horrible Karin! ¡De nada te vale la belleza externa si por dentro estás podrida!

-No
no me faltes al respeto - murmuró pálida

-¿Qué no debo faltarte al respeto? ¿Qué jodidamente no debo irrespetarte? ¿Y QUE HAS HECHO AHORA? ¡DICIENDOME POCO MENOS QUE BASURA Y REBAJANDOME A UN INFAME CRIADO TONTO! HASTA LOS SIRVIENTES TIENEN DIGNIDAD Y MERECEN SER RESPETADOS
-
Aquellas palabras llevaban mucha verdad

 

-Cálmate
hablemos
tranquilamente - Chilló tragando saliva, la furia en los ojos de Ron era terrible

-NO
NO PRINCESITA
YA NO MAS
NO VOLVERE A CREERTE ¡ERES UNA PORQUERIA, NO VALES NADA, ERES ODIOSA, DETESTABLE, ABOMINABLE, INFAME, REPUGNANTE, REPULSIVA, ERES TAN HORRENDA POR DENTRO COMO TE VEO AHORA POR FUERA!

-¡cállate, no me digas eso! - gimió Karin quien comenzaba a sentir un agudo dolor en el pecho
por dentro sentía feísimo lo que Ron le decía y el gesto de altivez que había tenido con su madre, había desaparecido.

Pero sentía un temblor en su cuerpo

Todo se le había revertido
Por Mab
por Ellys
por Eru
por Titania y Oberon.

-NO ME PIENSO CALLAR NADA DE LO QUE SIENTO AHORA ¿QUE ERES UNA PRINCESA? ME VALE UN CARAJO LO QUE DIGAN LOS DEMAS
PORQUE SEGURAMENTE PIENSAN TODOS QUE ERES UNA BASURA, UNA INMUNDICIA, ESCORIA, BASOFIA
ERES LA PORQUERÍA DE HADA QUE NUNCA DEBIÓ EXISTIR

Por Merlín
Por Dios

-¡Basta Ronald, no sigas insultándome! - Gimoteó

-PUES NO TE TOCASTE EL CORAZON PARA INSULTARME HACE UNOS MOMENTOS
ME SOBAJASTE A LO MAS VIL, NO SOLO ME INSULTASTE A MI, SI NO QUE PRACTICAMENTE DESPRECIASTE HASTA A TUS SUBDITOS, QUE POR RESPETO NO TE RECLAMAN
PERO A MI NO ME IMPORTA NADA, POR ESO TE LO DIGO
¡¡TU DEBERIAS MORIRTE EN VES DE TU PRIMA MONIQUE!!

-¡No, Ron! - se quiso acercar Karin, pero el la sostuvo con furia de los hombros y la zarandeo

-¡TE ODIO Y TE DESPRECIO, HADA INUTIL, POR LO MENOS VENUS HA SIDO SINCERA Y NO UNA FINGIDA COMO TU! NUNCA PENSE QUE TE ABORRECERÍA DE ESTA MANERA
NUNCA PENSE QUE LLEGARA A ODIAR TANTO A ALGUIEN
NI SIQUIERA AL SEÑOR OSCURO HE ODIADO TANTO

-¡No
no me odies! - suplicó Karin soportando que las manos de Ron le apretaran sus brazos como garras

-TIENES RAZON, A DECIR VERDAD, NO TE MERECES NI SIQUIERA MI DESPRECIO ¡NO VUELVAS A ACERCARTE A MI, DESGRACIADA HADA INUTIL! - y con todo el odio del mundo la aventó al piso, le arrojó la estrella a su rostro la cual ya había roto entre sus manos con furia, y se alejó de ahí, mientras que Karin se había quedado sin palabras y nadie se atrevía a levantarla y las estrellitas se esparcieron por el cielo, en un bello paisaje
pero todos estaban mudos, nadie sabía que decir ante la escena, la reina permanecía estática y callada.

Ella no podía hacer nada

-Ron
- Murmuraba Karin sintiendo un dolor indescriptible
más intenso aún que el de Ron.

-Levántate Karin - Diandra fue hacia ella tomándola del brazo - Ya se enteró que lo usaste
déjalo en paz
suficiente lo humillaste y lo que te hizo ahora, es menos de lo que mereces

-Diandra
el
yo
yo

Diandra pudo ver algo en los hermosos ojos de Karin, estaba destrozada, le había roto el corazón a Ron y a ella misma, pero Karin había cometido una imprudencia tan grande, que no merecía el perdón de nadie y mucho menos de Ron.

 

-Demasiado tarde
regresa a tu habitación y verás que mañana, serás la misma de siempre, en unas horas será la boda de Jacoba y Sturem, así que debes de

-NO - chilló - ¡RONALD! - Gritó y al querer volar, no pudo, sus alas desfallecieron y tuvo que levantarse y caminar torpemente, pasando entre los presentes, buscándolo, sintiendo dolor en todo su cuerpo, pero más, en el corazón.

Y sus alas estaban tristes

-¡Karin, ya no lo busques! - le gritó Di, pero Venus le tomó del brazo impidiendo que la siguiera.

-Déjala
es su castigo
Ron sentía amor por ella
se quedará marcada con esto y sola para el resto de su vida

Karin le dio alcance a Ron, el chico se había detenido para respirar profundamente, las lágrimas no cesaban de resbalar de sus ojos, quería morirse ahí mismo, desaparecer, que la tierra lo tragara ¡Había echo el ridículo todo ese tiempo! Todos se lo decían, pero el estaba ciego de amor

-Ronald, por favor
hablemos - le tocó el hombro pero

¡PLAF!

Un ruido seco se dejó sentir y karin cayó de bruces
Ron le había dado una bofetada, y ella estaba en el suelo
Nunca antes nadie se había atrevido a ponerle una mano encima, nunca nadie se había atrevido a despreciarla
nunca nadie
Pero Ron le había dado una bofetada

Hubiese deseado apretar su cuello

Y sentirla desfallecer entre sus manos
un ser cruento pero frágil.

-No vuelvas a tocarme, no te acerques, no me hables, si dejaras de respirar y murieras sería lo mejor ¡LO QUE MAS DESEO EN ESTE MUNDO ES QUE TE MUERAS PERVERSA HADA ENGREÍDA! ¡SI TE ACERCAS DE NUEVO A MI, TE JURO QUE SERE YO EL QUE ACABE CONTIGO!

-Ronald - apenas y alcanzó a gemir mientras se tocaba la mejilla, tirada en el piso, y el se volvía alejar corriendo
quizá era una lástima que por el momento no pudiera llorar
pero si lo hacía su corazón y se quedó ahí, tendida en el piso, sin ánimos, abatida
había cometido una gran estupidez
no sabía lo que tenía, lo que sentía, hasta ese momento al verlo perdido
el amor

El amor dolía mucho más de lo que pensaba.

Cuando Karin fue llevada a su habitación, prácticamente cargada por sus asistentes, no hablaba, sus ojos estaban opacos, tristes, sin brillo, parecía que estaba ida, como perdida en un mundo de tristeza
su madre solo le aliso el cabello con las manos, le dio un beso, pero no con las alas, si no con sus labios en su frente.

-A pesar de todo eres mi hija y te quiero
quédate aquí y no salgas hasta que la boda haya pasado y ellos se vayan.

Le pasó una mano sobre la mejilla enrojecida por la bofetada y le dejó la estrella que Ron le había aventado sobre sus manos, aunque destrozada.

-Fuiste tan soberbia, que no mediste las consecuencias
tienes que aceptar tu castigo
descansa, mañana serás la misma de siempre.

Karin se hundió en la tristeza y soledad
era estúpida, soberbia, y si, ella merecía morir, no Monique
Ron la odiaba y la despreciaba, y sentía que su corazón estaba reventado por esas palabras punzo cortantes
y así, sola, solo podía recordar los buenos momentos junto a el, su sonrisa, su mirada distraída, su cabello rojo, sus pecas
su ser

 

-Te quiero - Murmuró
deseaba poder llorar, para poder morir por sus lágrimas en ese instante
morir
y comenzó a cantar una triste melodía
la número once, mientras apretaba los pedazos de aquella estrella contra su corazón y fue que las lágrimas brotaron, pero eran rojas

"Tras de las sombras de esta noche, yo, un desengaño vengo a ocultar, para que nadie sepa que te amo, cuando de amores me oigan cantar, y cuando el mar sea redondo y el sol deje de brillar, ese será el día en que te pueda olvidar, porque ahora un imposible me mata, por ese imposible muero, un imposible es querer, al imposible que quiero"

Harry no hallaba que decirle a Ron, el chico estaba apoyado sobre la pared, se sentía tan desdichado, lo único que deseaba en ese momento, era acabar con todo y regresar a su casa, ya no quería estar más en ese sitio
deseaba atravesar el bosque, destruirlo todo y regresar.

Y las lágrimas si resbalaban por sus mejillas pecosas, sus ojos estaban muy enrojecidos, con su orgullo de hombre, herido, no podía perdonarla, nunca podría hacerlo
no después de amarla tanto.

-Me lo advirtieron
pero estaba ciego

-La abofeteaste

-Debí matarla

-Ron, no digas tonterías

-No es lo mismo
Diandra siempre fue sincera contigo
ella en cambio, solo jugaba
claro que ahora estará avergonzada por ponerla en el ojo del huracán, pero finalmente es la princesa, mañana podrá dar órdenes, le obedecerán y se olvidará de todo

-Pero a lo mejor ella te

-Ella no quiere a nadie
es malvada
es un ángel cruel y despiadado

-¿Qué harás?

-Terminemos con todo esto Harry, vámonos al bosque mañana temprano
quiero regresar, vivo o muerto
pero no quiero estar más aquí, por favor.

-Si Ron
te apoyo en eso
nos iremos mañana, hoy no, por la boda, oye, tu tranquilo ¿quieres?

-Si

-Se fuerte Ron

-Es que todos lo sabían, menos yo
soy un imbécil

-Suficiente
vete a descansar
anda - le palmeó la espalda en tono amable y se alejó de el, sabía que su amigo necesitaba tiempo para pensar y así se lo haría saber a Hermione.

De repente, se sintió solo, y levantó la mano, con la cual había abofeteado a karin y en su alrededor se comenzó a escuchar un susurro en el viento

"Si me golpeas tres veces te abandonaré, si me regañas tres veces te abandonaré, no debes vigilarme, seguirme o espiarme, o de lo contrario te abandonaré"

Y recordó la primera vez que la había visto, frente al bosque, con su frágil figura, estilizada, con el rostro de ensueño y sus rizos rubios largos y sedosos, portaba sus enormes alas plateadas y su actitud era tan altiva desde el inicio ¿Por qué tuvo que idiotizarse tanto?

-Se merecía la bofetada - Dijo entre dientes, las lágrimas ya le quemaban los ojos, amenazando con salir, y aún había hadas y elfos curiosos, mirándolo a lo lejos, murmurando
luego vio a Malfoy que iba de la mano con Hermione y las palabras que él le dijera una vez retumbaron su cerebro.

 

-"¡Vamos Weasley! ¿Qué clase de chica crees que se fijaría en ti? Karin Akeelah está fuera de tu alcance, eres tan vulgar y un patético pelirrojo como tú, sin clase, sin ningún atractivo
sólo le servirías como esclavo"

-Y que razón tenías
Malfoy

Ronald se alejó tristemente hacia la habitación, pero no pudo ser mas fuerte, se desplomó al pie de la cama, llorando con desesperación, era
era terrible verle así
(Incluso mi corazón se rompía al estar escribiendo esto) pero no había nada peor, el sentir como su corazón estaba hecho pedazos

¿Por qué?

¿Por qué había personas que podían tener todo? Mientras que el no podía tener nada
ni siquiera el amor
sus aspiraciones habían sido tan altas, estaba tan absurdamente ilusionado, que no veía las claras señales que Karin le daba

Siempre lo había tratado como sirviente

Había sido un ciego

La deseaba muerta

"Solo, queriendo desaparecer, una canción me dice que no pudo ser, y mientras tú, que juegas con mi alma, olvidas con valor, olvidas sin temor"

Y en su alcoba, de los ojos de Karin por fin escurrían lágrimas rojas porque había perdido a su amor
y su hermosísimo rostro estaba marcado por el surco sanguinolento, mientras se hacía un ovillo en un rincón
ella era mala
la naturaleza se había equivocado

-No me odies Ronald
no me odies
por favor no me odies

Y las flores que tapizaban su alcoba estaban manchadas por las lágrimas rojas, y se marchitaban, aunque luego volvían a renacer otras

Irina, su madre, le llevaba personalmente la bebida, pero al parecer Karin, no deseaba nada, permanecía acurrucada en su aposento, sin moverse.

-¡Karin, por Mab! - Exclamó Irina al ver su precioso rostro manchado de sangre y de inmediato trató de limpiarse las mejillas - ¡Mira nada más como estás!

-Quiero estar sola - suplicó - Por favor madre

-Hablaré con Karewit
le diré que se cancele la boda y

-¡No! Que no se cancele nada
no quiero
ya no quiero
ya no quiero sentir
tanta
culpa

-¿Estás segura?

-Si
Madre, por favor, déjame sola

Irina salió desconsolada, afuera, ya esperaba la comitiva, ellos al enterarse del escándalo también estaban preocupados por lo sucedido.

-¿Cómo está Karin? - Preguntó Enywen

-Mal
su corazón se rompió

-Entonces cancelaremos y

-Escuchen, Karin no desea que por su pena, se cancele el compromiso, que la boda se celebre
de todas maneras e de confesar que aunque eso no hubiera pasado, ella no asistiría
y no tengo que decir el motivo

-Pero habrá música, habrá alegría y ella no está para

-Creo que ella entiende que se lo buscó, que mató al amor, que rompió al hechicero en mil pedazos y se merecía cada insulto, que el no merecía

-Tu hija fue muy cruel y llevó demasiado lejos su juego, las hadas no suelen ser así, al menos no las de luz

 

-Lo sé bien

-Entonces seguiremos adelante con las celebraciones ¡Y ni una palabra a Jacoba o a Sturem, que ellos no tienen nada que ver y no hemos de empañar su enlace!

Los elfos y las elfas asintieron y se retiraron para seguir con los preparativos, a lo lejos, desde su ventana, Ron miraba el palacete de Karin, con los ojos hinchados, con el corazón deprimido y el alma destrozada

"Cuando el silencio te ronde, cuando los soles ya no brillen para ti, cuando las lágrimas caigan, no estaré allí"

-¿Porqué lo hiciste Karin? ¿Por qué si sabías que yo te amo? - y las lágrimas comenzaron a fluir de nuevo, siguiendo el surco ya marcado por su pecoso rostro.

-Ron - se acercaron Ginny y Hermione - ¿Cómo estás?

-Mal

-Lo lamentamos
Siempre creímos que no era sincera pero, que llegara a esos extremos

-¿Necesitas algo?

-No, gracias

-¿Seguro?

-Chicas, no se molesten, pero quiero estar solo
Necesito pensar muchas cosas
además me duele mucho la cabeza.

-Venus nos dio una pócima que hará que duermas bien un rato, deberías tomarla, para que descanses y quizás al despertar, veas la vida de otro color

El pelirrojo se volvió a ver a su hermana que sostenía la pócima y se acercó, limpiándose el rostro, Ginny sintió inexplicable tristeza al ver a su hermano así.

-¿Seguro me hará dormir?

-Si
hará que tu mente descanse

-Ok - murmuró y bebió la pócima de un golpe, y después fue a lavarse la cara en la pileta que había y fue hacia la mullida cama, y se recostó.

-Te dejamos - Dijeron y ambas se fueron, dejándolo solo

Ron cerró los ojos, pero era una maldición, porque el rostro de Karin, sonriente, se dibujaba, y le parecía verla, bailando con ese vestido echo de vaporosas telas, bailando y cantando, agitando su hermosa, rubia, rizada y larga cabellera

Y luego esas preciosas alas saliendo de su espalda, ese cuerpo delgado y delicado, al que apenas hacia unas horas le había puesto las manos encima ¿Cómo podría haberse roto la ilusión de un momento a otro?

Maldecía ese momento, porque la veía con los ojos cerrados, ansiaba tanto acariciar su cabello, que ella apareciera y le dijera que todo era un sueño, que nada era cierto, que era una cruel ilusión
podía verla tan hermosa, con su cabello lleno de flores blancas que contrastaban con su cabellera

"Vuelvo
a verme dentro de este mar y su color
se lleva toda mi ilusión, y mientras tú, me muestras lo que antes no vi, olvidas mi canción
Olvidas sin temor de poder soportar esas mañanas"

-Te odiaré Karin
te juro que nadie te odiará más que yo - Murmuró antes de que su mente se durmiera, pero con la imagen de la princesa
tan hermosa, tan bella, tan cruel

En tanto

Harry contemplaba el estuario que había ahí, de donde nacían dos arcoiris, y sus colores bien definidos y al final, podía ver las ollas de oro, con algunos duendes danzando.

-Harry - se acercó Diandra - La boda no se cancela, eso están diciendo

-No tendrían porque - dijo el chico - finalmente es solo un pleito de pareja, una que nunca lo fue.

 

-Creo que todos sabíamos que iba a terminar así, en verdad que Karin no tiene perdón, ni siquiera yo, que soy un hada oscura me atrevería a hacerte daño ¡primero muero antes que permitir que algo dentro de ti se rompa!

-Lo se amor - Harry le tomó la mano y la abrazó, acariciando su cabello sedoso - Yo tampoco te haría daño alguno.

-Estoy segura que, pese a todo, Karin si está enamorada de Ronald ¡El siempre fue tan servicial, tan condescendiente con ella que no es posible que esos detalles no signifiquen algo en su corazón!

-Ella dijo que él era como un sirviente, Di, así que al menos yo pienso que ahora lo que ella tiene, es solo un berrinche porque se puso en evidencia

-No lo creo

-No te compliques pensando en ella Diandra, es algo que ya no vale la pena discutir, en cuanto pase la boda, seguiremos con nuestro camino
ahora es cuando viene la parte peligrosa del viaje

-Si

-Ahora es cuando tú y yo debemos hablar

-¿De que?

-No sabemos lo que pase en el bosque amor, todo mundo dice que cosas terribles pasarán, que enfrentaremos grandes peligros - Y solo no pudo decirle que "no estaremos juntos para siempre" - Por lo que te voy a suplicar que nunca, nunca te sacrifiques por mí

-¡Pero yo!

-Te amo Diandra- Y acarició con mucha ternura el rostro de porcelana del hada - siento algo por ti, que me indica que debo ser claro contigo
prométeme
prométeme que si me hallo en peligro de muerte, no expondrás tu vida

-¡No puedo prometerte eso! - Casi gritó el hada con mucha indignación.

-¡Di, entiende! Preferiría no verte más, a saberte muerta

-Yo prefiero morir
si no he de verte vivo - Dijo ella quedamente - No me pidas eso Harry, porque no lo voy a cumplir, tengo que entrar al bosque, y puede que sea yo, la que te haga daño

-Cariño

-Te juro por Mab que siempre te amaré - le dijo y acercó su rostro al del chico quien se inclinó hasta topar su frente con le de ella y le dijo quedamente - Y pase lo que pase, te tendré en mi corazón, y yo lo único que deseo es que regreses sano a tu mundo
conmigo o sin mí

-Es una promesa Di

-Es una promesa Harry

Ambos se abrazaron con fuerza
todo estaba dicho.

"Cuando el silencio te ronde, cuando los soles ya no brillen para ti, cuando las lágrimas caigan, no estaré allí. Cuando el silencio te ronde, cuando los soles ya no brillen para ti, cuando las lágrimas caigan, no estaré allí"

Viridiana estaba tomando una infusión con Venus, quien se sentía como si ella hubiese perdido el amor de Ron y no Karin, su tristeza se reflejaba irremediablemente.

-Karin no merecía a alguien como el

-Venus, es natural que el hechicero se cegara con la belleza de Karin, no la culpes, tengo que reconocer que no es un humano muy apuesto, es más bien ordinario y no tiene nada de encanto, no como Harry, sus ojos son brillantes, expresivos e inocentes.

-Diandra tampoco lo merece

-Pero ella lo ama, ambos se aman
aunque sean de distintos mundos, nunca ocultaron lo que comenzaron a sentir el uno por el otro

-Cierto

-karin sufrirá como nunca, espero que aprenda su lección y sea más humilde, un hada debe ser así y no un monstruo

 

-Ella ya no tiene remedio
puede ser que ahora le duela, pero estoy segura que en unos días se le pasará y le comenzará a gritar a todo el mundo, como siempre.

-¿Tú crees?

-Si, eso pienso
incluso pienso que puede escribir al Príncipe Loafer, o hacerle la corte a alguno de los hermanos Zane
ambos son apuestos y de alto rango, aunque sean oscuros.

-Se nota que ella nunca te agradó

-Karin siempre tenía la manía de quedarse con todo, alegando su "altísimo rango", inclusive a Monique, quien como es toda dulzura, jamás parecía darse cuenta de esa crueldad.

-No te creas Hija
no te creas
supongo que Monique le daba por su lado, porque finalmente a ella no le interesaban las cosas materiales como a ella, mi hija era feliz con lo que poseía, es por eso que no entiendo como pudo enfermarse
y nadie ha podido descubrir que tipo de mal tiene.

Los ojos de Viridiana brillaron, lloraba su alma

En tanto, con Karin, ésta también se había quedado dormida, después de manchar sus flores de rojo, toda su habitación había perdido su magnificencia y lucía sombría.

Y soñaba

Ella caminaba por un labregoso camino, sin poder llegar a los bosques que veía al final, solo desierto y piedras para ella, la soledad y el frío
aquello no era bonito

De repente, a medio camino, lo vio a él, de espaldas, el viento mecía el largo cabello rojo de Ron, quien estaba de pie, contemplando el horizonte, pero ella no podía alcanzarlo.

-¡Ronald! - Gritó, pero el chico no le hacía caso y ella luchaba por llegar a su lado, pero el se hacía cada vez más y más lejano - ¡Ronald, por favor, espérame, hablemos!

Y trataba de correr, pero sentía que sus piernas no le respondían y sus alas parecían atadas a su espalda, tenía una pesantez en el pecho, que no le permitía respirar y se desesperaba.

"Aunque hoy te recuerde así, como lo que una vez soñé, se que tu pensarás en mi y seré una sombra en el mar
Cuando el silencio te ronde, cuando los soles ya no brillen solo para ti, cuando las lágrimas caigan, no estaré allí"

Ya las lágrimas rojas manchaban de nuevo sus ropas, al estar desesperada por no darle alcance, cuando sintió que unas manos que sostenían una rosa roja la tomó por los hombros y ella se volvió para descubrir el rostro de Casanova que sonreía y de sus labios manaba sangre

-Princesa Karin - Sonrió Casanova Dark - Su prima Monique estuvo deliciosa

-¡No! - Gimió ella

-Tu debes saber más delicioso
pero antes
- Fijó sus ojos en Ron que estaba ahí a unos metros, sin moverse y con el cabello rojo meciéndose con lentitud - Antes me lo comeré a el

-¡No te atrevas! - Gritó ella

Pero Casanova se lanzó contra Ronald, mordiendo su cuello, el chico no gritó y aquel ser oscuro le arrancó el pedazo de carne del cuello y hundiendo sus garras, le arrancó la cabeza aventándosela a Karin, y fue entonces cuando la cabeza rodó hacia ella y vio el rostro ensangrentado, y las pecas pálidas y el cabello rojo opaco.

-R-Ron

Y fue que Ron abrió los ojos y la miró con odio infinito.

 

-Te odio Karin, tú deberías morir antes que tu prima Monique - Dijo aquella cabeza pelirroja - ¡TE ODIO PERRA!

-NOOOOOOOOOOOOOOOO - Gritó ella tratando de retroceder y fue cuando despertó

"Mírame, quien sabe a donde llegaré
Tómame, no hay suelo ya donde caer
VEN, llévame, del dolor que esta oscuro y no oigo tu voz, solo quiero respirar que la noche me va a matar"

Y comenzó a llorar, mirando a su alrededor
estaba sola
completamente sola
incluso cuando se vio las manos y las vio manchadas de rojo, se levantó lentamente, y se asomó al espejo que tenía, y vio su rostro, se dio cuenta que lo rojo, eran sus lágrimas, y le quemaban.

-Ronald
mi amor

Y tocó el espejo con sus manos manchadas de rojo y escribió su nombre en su idioma, y se alejó lentamente, se sentía mal, fatal, la pesadilla que había tenido, aún tenía su corazón latiendo aprisa, muy aprisa
entonces fue cuando sintió algo caliente, muy caliente en su ser

Sentía que se quemaba, luego su corazón palpitaba a prisa, luego, despacio
débilmente, luego parecía detenerse
Karin comenzó a sentirse mal, mareada, cansada, muy fatigada
y apenas alcanzó a llegar a su cama, porque sintió como caía en un pozo profundo
y de repente, ya no supo más, porque quedó desmayada.

Los festejos de la boda comenzaron, los fuegos artificiales hechos por los elfos comenzaron a iluminar la débil oscuridad que apenas se asomaba, porque se oscureció temprano, los novios saldrían de sus encierros para acudir a la ceremonia
en el templo principal, todo bellamente adornado por flores, avecitas y mariposas, y un alegre coro que cantaba y danzaban por todo el edificio.

Harry y su grupo, excepto Ron que seguía sumido en su depresión, estaban asombrados al ver como de un edificio donde Jacoba estaba encerrada, salía, totalmente cubierta por un velo color beige, salpicada de flores, y tanto el velo, como el vestido que portaba se arrastraba en el suelo

Rodeada de doncellas, que le seguían y la rodeaban, avanzando lentamente, las chicas estaban con la boca abierta, pues la ropa que portaba se veía hermosa, echo de la más fina tela.

Del otro extremo, salía el novio, rodeado de una comitiva de elfos, que portaban espadas cubiertos de rosas y listones, todos en silencio y solemnidad, algunos portaban candeleros, sobre los cuales, las diminutas salamandras, se posaban para aportar su fuego.

Jacoba parecía brillar
o en verdad brillaba porque así era la tela del vestido, caminaba majestuosa hacia el templo rodeado de regias columnas de mármol, a la entrada, Sturem estiró la mano y Jacoba sacó la suya dentro del velo, unos delicados dedos se asomaron, cubiertos de joyas

Ambos avanzaron hacia el centro del templo, Harry y los demás tomaban su lugar a un lado, especial para que vieran la ceremonia entre un hada y un elfo

Al llegar al centro, estaba un hado, quizás el hado más hermoso que hubiesen visto, con unas vestimentas elegantes, vistosos, así como vestían los hados, pero este tenía una corona en la cabeza.

Los chicos eran la primera vez que le veían

-Es Oberón - Dijo Diandra a los chicos - El rey de las hadas y hados
siempre que hay una unión, aparece para bendecirla
y regresa a su mundo de ensueños

 

-¿El no ayuda en esta batalla? - Preguntó Hermione

-Lo hará cuando lo crea necesario

-Entonces él es el rey y Mab la reina

-En realidad
Mab es una parte de Titania, es como si fueran gemelas, cuando Titania, la reina, aparezca, se fundirá en una sola con Mab

-¡Oh!

-Cielos

Ellos se volvieron al centro, en donde las pequeñas y diminutas hadas que parecían esferas de luz levantaban el velo de Jacoba, descubriéndola

El hada lucía joyas de la cabeza a los pies por así decirse, su vestido todo brillante, bordado en pedrería, cubierta de diamantes, zafiros y plata
su rostro era hermoso, como el de todas las hadas

Sturem no podía quedarse atrás, cuya belleza podría compararse con la de Oberón
aunque éste era elfo y no hado como el
Pero era bello, al menos las brujas no evitaron el verlo boquiabiertos.

Oberón se puso en pie, el hado estaba rodeado por muchas pequeñas hadas y haditos, los cuales agitaban sus alas y echaban chispas multicolores, y sonreían dulcemente, todos eran de bellezas impresionantes.

Bueno
en el mundo de las hadas ¿Quién no lo era? Inclusive Basalik era un hada hermosa
en fin, Oberón, comenzó a cantar, mientras aparecía frente a el, una especie de libro que flotaba, escrito en letras de oro y plata.

El ni siquiera lo tocaba, solo se daba vuelta la página, y cada que eso pasaba, saltaban destellos relucientes y esferitas pequeñas que explotaban en el aire.

Jacoba y Sturem se miraban con ojos de amor, sonreían todo el tiempo, y se tomaban las manos con fuerzas, las hadas, los hados y los elfos, los rodeaban y cantaban alegremente, haciendo coros a Oberón.

En otro extremo, los elfos, un poco menos alegres en el sentido que eran mas serios que el mundo hádico
miraban todo con solemnidad, Sakai no pudo evitar volver a ver a Enywen, quien miraba la unión casi con
ternura

Y se imaginaba si ella podría realizar los sueños alguna vez
y casarse por la ley de Eru
en tanto, que en lo alto, Altariel y Nienna miraban también ilusionadas. Los elfos por naturaleza eran más fáciles que se enamoraran que las hadas, de hecho, ellos si tenían una pareja, era para siempre.

-¡Nienna! - de repente apareció Tairy y casi se cae del pedestal en donde estaba observando todo.

-¡Príncipe! - Gimoteó

-¿Disfrutando la boda?

-Si claro - Carraspeó, componiéndose el traje lujoso que llevaba encima y no pudo evitar el sonrojarse al ver que el hado le miró de pies a cabeza y se detuvo por un momento en el escote
para ser una elfa, tenía buen pecho
¿O era porque se había apretado mucho el jubón?

-¿Pretendes casarte alguna vez Nienna?

-Si
por supuesto
quiero
descendencia

-¿Y te gustarían que nacieran con alas? ¿O que volaran como el aire? ¿O que fueran tan hermosos como los hijos más pequeños que rodean a Oberón, nuestro rey?

-¿Por qué me lo preguntas?

-Tu sabes porque - y acercó mucho su rostro
y depositó un beso entre labio y mejilla, sonriéndole con esos ojos preciosos, y luego desapareció en el aire

 

Altariel había preferido voltear a otro lado, aguantando la risa, ya que era una gran desventaja que Tairy fuese un hado de aire, ya que sus habilidades de fundirse con el, hacían que apareciera y desapareciera a su antojo.

-¡Altariel!

-Nienna
creo que el príncipe Tairy va en serio
¡No he visto tanto entusiasmo! Ni siquiera en tu último pretendiente
el príncipe Loafer no lo era tanto y como vio que contigo nada, optó por dejarte en paz

-El no me gustaba nada

-Pero Tairy si

-Cuando acabe todo esto
si acaba
ya veremos
¡Pero tú no te quedas atrás! Ahora que volviste a ver a Andrae, tu corazón ha hecho saltos
Claro, ahora puede ver

-Pero no será para siempre, y el lo sabe, la vista la perderá cuando esto termine
Claro, a mi no me interesa si ve o no
el es hermoso
aunque sea elfo oscuro
lo quiero

-¿Declararás tu amor?
-Podría cantarle algunas sonatas esta noche durante los festejos
podría componerle románticos poemas
¿Por qué no? Si no lo hago yo, otra podría ganar su corazón
tengo que darme prisa

-Cierto, tiempo es el que no tenemos ahora ¿Verdad?
-No
ahora estamos todos reunidos para la lucha
y el morir y el vivir está presente
Mientras eso pasa, vivir con amor, es la mejor solución

-La que está muriendo en vida es la princesa karin
lo sucedido con el hechicero fue terrible

-Aunque se lo merecía

Cuando Oberón los declaró consortes, el cielo se iluminó y se escucharon cánticos, revoloteo de alas que simulaban aplausos, y tanto Jacoba como Sturem se daban su primer beso de recién casados

Harry sintió como Diandra le apretaba más la mano, y le miró de reojo, los ojos de ella brillaban, probablemente imaginando como sería si ellos alguna vez

Pero ese alguna vez no existiría
no con sus condiciones

A unos kilómetros de la comarca Stromkarl

Judai miraba a Fractalia quien permanecía en oración y de repente abrió sus gélidos y hermosos ojos, mirando a su fiel vasallo.
-Diane Ángelus sueña

-Lo sabemos

-En estos momentos puedo sentirla
su corazón está lleno de amor por ese hechicero
sueña con unirse a el, formar una familia
y sin embargo, sabe que son solo sueños que ella no podrá cumplir

-Ya deberías de decirle que eres su madre

-No quiero que distraiga su camino, no quiero que se entorpezca con la noticia, la quiero lúcida, ya lo sabrá cuando llegue el momento

-Mientras Diane sueña, Karin Akelaah se enferma ¿No es así? Caerá en el mismo mal que Monique

-Eso pasa cuando uno se involucra con sentimientos y no es lo suficientemente fuertes, Judai-Filius
me alegra que por lo menos, ya se te haya quitado el pesar que Jacoba se fijara en Sturem

-Así es esto Fractalia
estuve dormido mientras tu también, ahora que desperté, todo ha cambiado y no vale la pena, sufrir de amor ¿No lo crees? O de lo contrario, estaría igual que Monique o que Karin

-Si, la única diferencia entre ellos, es que Diane si está más que bien correspondida y al final, su corazón resistirá con todo ese sentimiento rebozante
Por lo menos, no puedes odiar al hechicero

-Es verdad
¡pero bueno! Hablemos de cosas más agradables
como el que el fin de Basalik está cerca

-Se ha replegado al bosque oscuro, Fractalia

 

-Buscando la protección del mal
y claro que éste la protegerá hasta que no le sirva más
ella sabe perfectamente que el mal, a la que quiere es a Diane
y la espera pacientemente
sabe que ella llegará a el

-Y cuando eso suceda

-Diane despertará

-Y todo habrá terminado ¿Sabías que hasta tu corres peligro, Fractalia?
-No me importa morir, no sin antes ver acabada a Basalik antes, ahora mismo no puedo entrar, porque ella está protegida y aún así, no puede acabar con Monique y su sierva

-Eso si es cómico
a pesar de la maldición del bosque, tanto Monique como Willowmena, ha sobrevivido todo este tiempo
por lo visto, aún guarda sorpresas

Y efectivamente, Monique y Willowmena estaban aún en la cabaña de Yao, quien les alegraba el día, cantándole sonatas de amor un tanto funestas, mientras bebían hidromiel, y comían especias

Mientras que Electra y Gennix salían a los linderos del bosque, buscando pistas de la princesa y su acompañante
ya sin importar las órdenes de Basalik.
-¿Qué haremos? No se ven por ningún lado - Dijo Gennix recorriendo las orillas
-No las percibo tampoco - Advirtió Electra - Saldremos del bosque y las buscaremos
Dudo mucho que lo hayan echo ya que eso significaría que se han salvado

-Creo que alguien las está protegiendo
dentro del bosque, hay tanto secretos que a algunos no tenemos accesos

-¡Bueno! - Dijo Gennix - sentándose en unas rocas - En lo que decidimos, haré algo que no he hecho en mucho tiempo

-¿Qué cosa?
-Entonaré mis melancólicas melodías
para acompañaros en este trance

-¿Cantarás Gennix? Hace siglos que no lo haces

Gennix se paró en las rocas y haciendo un ademán con las manos, apareció un arpa y comenzó a entonar una dulce y suave melodía.

"Dame tu mano, que aún es temprano
debo despertar, de noche acabar
miro el cielo y ya es anochecer
y hoy puedo volar
y hoy puedo besar
un cielo negro como el agua de tu amor"


Y la melodía se esparcía en el aire
y pasaba los cielos, las montañas, y llegaban hasta Stromkarl
mezclándose entre la música y la fiesta que había
todos bailaban, cantaban, y reían llenos de felicidad

Pero esa melodía especial, llegó a los oídos de Ronald
Si, el chico abrió los ojos y de repente parecía no escuchar el alboroto del baile, si no esa melodía
se asomó a la ventana y parecía estar envuelto en algo místico.
-¿Quién canta? - se preguntaba mientras veía a todos lados, de lo único que estaba seguro era que no era la voz de Karin.
Bajó de sus aposentos, aun algo aturdido, pero sentía que aquella voz lo llamaba, por lo que se cambió de ropa, tomando su mochila, salió por un extremo del palacete, cerrando los ojos y tratando que guiarse.
Comenzó a caminar, sin volver a ver siquiera, el palacio en donde Karin reposaba o el extremo en donde la fiesta se daba, y como todos estaban tan entretenidos, ninguno pudo darse cuenta que el hechicero había salido sin ser visto, encaminándose en la oscuridad de la vereda y sintiendo por fin otro aire, uno que no lo asfixiaba

 

Pero sentía que debía encontrar esa voz, ese canto, quería de todas maneras huir de su encierro y alejarse de Karin Akelaah lo antes posible, no podía permanecer más tiempo cerca de ella sin que su recuerdo le retorciera las entrañas.
Y así, comenzó a caminar hacia donde la voz, hacia donde todo podría pasar, pero en el fondo, sabía que se estaba dirigiéndose al bosque maldito.

"Y volar, ver el mar, y en tus besos sentir, brotar mi cuerpo ¡NO! Si tú caes, yo desapareceré
Y volar, ver el mar, y en tu cuerpo sentir mi libertad ¡NO! Esta historia nunca deberá acabar ¡NO! Tal vez podamos volar"


-¿Dónde está?
Y se internó en la oscuridad, sintiendo que aquella melodía lo llamaba, como si él estuviera hipnotizado
pero en realidad no era así
Ron quería huir
y por fin lo estaba haciendo

La fiesta seguía

La alegría continuaba

Pero la tristeza en el corazón de Karin y en el de Ron, aumentaba y los enfermaba.
Claro que cuando Irina entró a las habitaciones de su hija y la descubrió ahí, en el piso, ensangrentada, desmayada desde hacía no se cuanto tiempo

-¡Hija! - Se arrodilló hacia ella y al tocarla, casi la suelta de inmediato, su piel estaba demasiado caliente - ¡Katleen! - llamó a su sierva.
-Dígame - Entró la sierva y se sorprendió al ver como Irina hacía que el cuerpo de su hija levitara hacia el tálamo.
-Trae de inmediato a las curanderas
Y hazlo en absoluto secreto, no quiero que se arruine la velada

-Si Majestad

Irina cubrió de una fina manta hecha de pétalos de rosas blancas a su hija, mientras mojaba unos pañuelos de seda con el rocío de las hojas y lo ponía en la frente de Karin.
-Despierta Karin ¿Qué tienes? ¿Qué te sucede? Por favor hija, no entiendo que te está pasando

-¡Irina! - de pronto entró la reina Viridiana
-¡Oh! ¡Le dije a Katleen que no avisara a nadie!
-Te seguí
¿Qué le pasa a tu hija?
-No lo sé, la encontré desmayada en el piso
ya mandé por las curanderas
no responde, está desmayada, su piel está muy caliente

Poco después, las doce curanderas salieron de la habitación de Karin, afuera las reinas esperaban ansiosas.
-¿Qué pasa, que tiene la princesa?
-Mi señora, me temo que
la princesa ha obtenido la misma enfermedad que la princesa Monique

-¡NO! ¿Cómo puede ser eso?
-Hemos llegado a la conclusión sobre la enfermedad al ver este nuevo caso
Amor no correspondido

-¿Qué dicen?
-Es una enfermedad de amor de las hadas, cuando no son correspondidas
sin amor
la princesa Karin morirá
su destino igual que el de la princesa Monique


"Volar, de noche al fin, tú estás aquí, después de tanto tiempo es hora de sentir, son mis besos la humedad, que inundarán tu noche con mi libertad"

 

La fiesta continuó, sin que Irina estuviese presente, y nadie se percato que Ron no estaba en su habitación, el chico había escuchado el canto de Gennix y había salido tras el
de hecho, necesitaba mucho, mucho aire

A pesar del frío que se sentía alejado de Stromkarl, a pesar de la soledad y del cielo sombrío, solo aquella dulce voz lo atraía como mosca a la miel
pero finalmente ya nada le importaba

Tenía la imperiosa necesidad de encontrar a quien parecía llamarlo con su cántico.

"Caerá en la luz del anochecer, y hoy puedo volar
y hoy puedo besar
un cielo negro como el agua de tu amor"


Cuando la fiesta terminó, todos se fueron a dormir

Pero pasada la mañana, cuando Harry abrió los ojos, Hermione estaba frente a su cama, sumamente preocupada, Ginny también y se notaba desconsolada.
-¿Q-que sucede? - preguntó restregándose los ojos, por lo menos estaba solo, Diandra se había levantado temprano y estaba arreglándose.
-Es Ron

-¿Ron? ¿Qué pasa con Ron?
-No está
nadie lo vio salir, pero los rastreadores dicen que
ha tomado camino rumbo al bosque oscuro

-¡NO! - se puso de pie de inmediato - ¿Cómo que se fue al bosque maldito?
-Está a dos días de camino, eso nos dijo Sakai, es mejor que te prepares porque tenemos que ir tras el

-Por supuesto, estaré listo en quince minutos

En tanto, Irina visitaba a Viridiana para saber como andaban las cosas, pero todo iba mal y eso la angustió más

-¿Cuándo terminarán de analizarla? - daba vueltas
-¿Cómo sigue karin?
-Igual
las curanderas la están analizando de nuevo
en cuanto den su veredicto, iré a ver a los hechiceros

Segundos más tarde

-No cabe duda, es la misma enfermedad que tiene Monique

-¿De verdad?
-Si
por fin la hemos descubierto
está enferma de amor
y esto la puede llevar a la muerte
las hadas necesitamos mucho amor para vivir, y cuando una, entrega su corazón, necesita el amor para alimentarse, pero en cambio
si se es negado el amor, morirá

-Pero - Murmuró Viridiana - pero mi hija
yo nunca supe que ella estuviera enamorada, ella jamás me comentó que su corazón lo hubiese entregado a un hado
o un elfo

-¿Están seguras de lo que dicen?
-Si y por supuesto, que analizamos la cura
y es tan fácil de predecir
casi lo hemos dicho

-¿Qué cosa? - Urgió Irina aún sin entender del todo.
-Tanto Karin como Monique, necesitan amor
como medicina, si ambas no se sienten queridas, morirán
no sabemos las circunstancias de la princesa Monique, pero el desamor se mantiene con esperanza, por eso es que se mantuvo estable
pero la princesa karin no mantiene ninguna
lamento decirle esto pero
si el hechicero no la perdona, morirá sin remedio.

 

-¡NO!
-¡Debes ir por el Irina! ¡Debes decirle que la perdone!
-Eso es imposible
hay tanto odio en su corazón que ese perdón no sería sincero
y no se si funcione

-Tendrá que intentarlo majestad

-Yo tengo que reunir a mi gente - dijo Viridiana - Alguno de ellos debe saber algo, de quien estaba enamorada Monique
tal vez Aldrick, él siempre estaba vigilándola antes de que fuese a buscar a karin

-Muy bien, enviaré enseguida por el hechicero para hablar con el, a ver si logro algo
si en verdad él la ama
su deseo de verla muerta, se puede revertir, aunque el ya no quiera verla más

Irina mandó a su subalterna en busca de Ron, para hablar con el y tratar de que el chico fuera condescendiente con Karin. Esperando pacientemente a su regreso mientras limpiaba el rostro sudoroso de su hija

Sin saber que el hechicero, ya estaba a mitad de camino, había dejado de escuchar el dulce canto, y se había dormido en medio de la nada, ahora que despertaba, estaba a un costado del camino, con la neblina baja, un paisaje regular
pero un par de hadas curiosas mirándolo

Ron pegó un brinco y se puso en pie de inmediato, y salió corriendo sin dejar que ellas abrieran la boca siquiera para decir algo

-Hechicero idiota - se quejó Gennix abriendo sus alas, mientras que Elektra divisaba su loca carrera.
-Es uno de los que van a tratar de romper la maldición ¡Vamos! No hay que perderlo de vista

-¿Y la princesa Monique?
-No creo que haya salido del bosque, debe estar escondido junto con su guardiana ¡Vamos tras el hechicero!
Ambas volaron sobre la neblina, tratando de ubicar al chico, pero éste ya había avanzado un buen tramo, desviándose del camino y la bruma parecía descender más y más, que le impedía ver bien.
Pero cuando estaba a punto de sacar su varita para tratar de desaparecer algo de bruma, ya no sintió el suelo
y el chico de pronto, cayó dentro de un socavón, y el agua le tapó hasta la cabeza

El agua estaba helada, y emergió como pudo tratando de vislumbrar la orilla, pero de pronto
del agua que los rodeaba, se levantaron algunas columnas que se convirtieron en hadas, preciosas hadas que le miraron y sonrieron

No había salido de su asombro, cuando de repente, una de ellas le tomó por los cabellos y lo sumergió, el chico estaba ipsofacto, y más todavía cuando se dio cuenta lo que ese grupo de sirenas pretendía
lo querían ahogar, pues lo tomaban por los brazos, las piernas y lo jaloneaban bajo el agua
y él no podía tomar su varita para defenderse.
Por más que hacía y que manoteaba, ellas solo se reían y sus facciones dulces se cambiaban por unas crudas, crueles y malvadas, de repente él dejó de moverse, mirando en los ojos de una de ella, los ojos de Karin, tan fríos, malvados

Y estaba a punto de desfallecer

Pero de pronto sintió como era jalado por el cuello de la camisa y sacado del aire con fuerzas, entre su aturdición, miró hacia arriba y una de las hadas que había visto antes, lo llevaba por los aires

-¡Este mago es muy estúpido!
-¡Cállense malditas, es nuestro problema! - Les gritaba Elektra a las hadas del agua que protestaban el robo del mago.
-¡No! ¡Devuélvenos al mago! - Chillaban
-NUNCA
Y de repente, las hadas del agua, atacaron a Gennix y Elektra, enviándoles columnas de agua a una velocidad impresionante, de inmediato, Elektra se interpuso y agitó sus alas poderosamente y con una rapidez increíble, de las cuales salieron ráfagas de aire que se impactaron contra las columnas de agua y las desviaron

Claro que no se quedaron a esperar otro ataque, Gennix se alejó inmediatamente, tirando al pelirrojo en el camino y esperando a Elektra que llegaba a toda velocidad, riendo estrepitosamente.
-¿Qué es?
-¡Esas tontas que se creen que son más poderosas que nosotras! Aunque aún no entiendo ni porque lo rescatamos
debimos dejar que ahogaran al mago

-Podría ser
pero es mejor que permanezca vivo

-Creo que ya quería morir

-Esperemos a que despierte y le preguntamos
podríamos devolverlo a la trampa y que lo ahoguen

En tanto

En Stromkarl, la sierva de Irina regresaba con noticias poco agradables, desde la puerta, le comunicó lo sucedido
mientras que Karin, entreabría los ojos

-¿Qué dices?
-Que el hechicero llamado Ronald se fue al bosque maldito mi señora, los rastreadores nos han informado que sus pasos se dirigen hacia allá

-Imposible ¿Cuándo sucedió esto?
-Fue durante la celebración mi señora

-¿Y ahora que haremos? ¡Necesitamos al hechicero!
-Lo lamento mi señora

-¡Debo ir a hablar con Karewit y las otras reinas! - y salió de inmediato hacia donde estaban reunidas
pensando que Karin no despertaría
Pero lo que no sabía era que Karin había escuchado todo y apenas se quedó sola, se levantó débilmente, solo con un pensamiento en mente

-¡Ron, no puedes entrar solo a ese bosque! - Estaba desesperada y se arrastró hacia la salida, para suerte de ella, en ese momento no había nadie vigilando, pero ella conocía atajos para salir sin ser vista

 

Tenía una sola idea en mente
ir por Ron y sacarlo de ese bosque a toda costa
ella no permitiría que por su culpa, expusiera su vida de ese modo. Lentamente, salió del palacete y dirigió sus pasos, evitando a todas las demás hadas de un modo impresionante, y llegó a donde estaba el riachuelo a donde acostumbraba a cantar todas las mañanas y las tardes

Se metió al agua y atravesó la cascada, dentro de la cual, estaba un unicornio, tan blanco, tan brillante, tan hermoso, con un cuerno preciosísimo, que pastaba dentro de un aparente pastizal

-Tara - murmuró Karin

El unicornio alzó la vista y sus preciosos ojos brillaron y dejó de pastar.
-Debes llevarme
debo encontrar al mago

El unicornio se acercó a ella y asintió, inclinándose para que ella lo montara
ella lo montó y el unicornio comenzó a galopar rápidamente, a través de la montaña, era un atajo para llegar al bosque oscuro, del que solo ella sabía
ya que la ocasión en que lo había encontrado, había sido secuestrada por los duendes.
Buscaría a Ron, así fuese lo último

De regreso al reino, Irina conversaba afectada con Viridiana, quien interrogaba a todos los elfos, justo cuando Aldrick se unía a ellos saludando cordialmente.
-Aldrick, eres el que me falta

-¿Sucede algo Reina Viridiana?
-Necesito preguntarte algo
ya lo he hecho con los otros elfos guardianes, pero todos coinciden que tú pasabas más tiempo atento a Monique

-Por supuesto

-Escucha, esto es delicado
¿Sabias si mi hija estaba enamorada de algún elfo o algún hado?
-¿Cómo? - gruñó extrañado
-Si
si sabías si Monique le había entregado su corazón a algún varón y no ser correspondida o algo así

-¡Por supuesto que no! - Se apresuró a responder y luego parpadeó - Lo siento
quiero decir que
yo siempre estaba cerca de ella, conversábamos mucho y
nunca supe que estuviera interesada en algún varón

-Monique está enferma

-Lo sé majestad

-Enferma de amor

-¿Qué? - Gimió y miró fijamente a la reina - ¿Enferma de
amor? ¿Cómo puede ser eso? ¡Ella y yo hablábamos tanto que si ella se hubiera enamorado o entregado su amor a alguien yo me hubiera enterado y
!
-Por Mab
- Suspiró Irina y Viridiana miró fijamente a Aldrick, quien estaba aturdido y parecía no comprender nada.
-Monique esta enamorada de ti, Aldrick

-Imposible

 

-¿A quien más pudo entregar su corazón secretamente si no fue a ti? ¡Por eso se enfermó! Porque no te lo podía decir por el temor a no se correspondida y eso la destruyó

-Ella no puede amarme ¡No!
-Pues lo está Aldrick
porque de lo mismo se acaba de enfermar la princesa Karin
ella está enamorada del hechicero, pero con el rechazo, cayó en esa misma enfermedad

-P-pero
yo
yo me hubiera dado cuenta de ese amor ¡Si no estoy tan ciego! ¡Yo también la amo, pero por su condición de princesa siempre me mantuve al margen y sabiendo que solo podría ser su fiel consejero!
-¿Entonces estás enamorado de Monique? - Gimió Irina mirándolo azorada

-Si majestad, lo siento
yo no debía fijarme en ella, pero la princesa es tan bella y dulce que
solo la amaba en silencio ¡Si ella me hubiese dado alguna pista de su amor yo le aseguro que me hubiese puesto a sus pies! La amo
secretamente tiene mi corazón

-Y no dudo que tu tengas el suyo
mi hija te ama Aldrick, ahora lo acabo de comprobar ¡Y me da gusto que seas tu, pero
!
-Es demasiado tarde - Murmuró Viridiana
-¡No si me adelanto al bosque y la encuentro! Monique está viva, me lo dice mi corazón
me lo dice ella
Así que iré a buscarla en cuanto pueda y la traeré de regreso, tal y como lo hice con la princesa Karin y

-¡La princesa Karin no está! - Se escuchó un grito y todos se volvieron, era una de las curanderas que había ido a verle y volaba hacia ellas, asustada.
-¿Qué dices? - Gimió Irina
-¡No está en su recámara señora, acabo de entrar y la cama está vacía y no la encuentro por ningún lado!
-¡Todos a buscarle! - Gritó Irina y todas las hadas volaron para hacerlo, al igual que los elfos, mientras Aldrick con el corazón latiendo a mil por hora, solo atinó a mirar la salida del reino.
-Monique me ama
¡Monique me ama! - Gemía - ¡Tengo que ir por ella, tiene que saber que yo la amo, tengo que sacarla de ese bosque!
Y se alejó de inmediato hacia el camino que iba hacia el bosque, totalmente conmocionado por la noticia, no le importaba Karin ni donde estaba, solo quería encontrar a Monique

En tanto que ajenos al alboroto, Harry componía una mochila con lo indispensable para seguir el camino y encontrar a Ron lo antes posible, Hermione y Draco ya estaban listos, con sus respectivas mochilas y permanecían tomados de la mano

Marius y Luna también ya habían recogido sus cosas y esperaban el momento para partir, por otro lado, Ginny entre Adrien y Andrae, se notaba preocupada por su hermano y al último, Blaise bien cuidado por Iron, aunque éste aún no le decía que más o menos, ya estaba viendo mejor, pero no decía nada por temor a que solo fueran ráfagas

 

-Tenemos que irnos ya Diandra
- Comunicó Harry a Di, tomando su mochila

-¿Y los otros?
-¿Te refieres a las hadas de luz y los elfos? Que nos den alcance
no puedo permitir que Ron cometa suicidio de ese modo, no debe entrar solo en ese bosque

-Harry
- le miró con sus enormes ojos violetas, mostrando un brillo de miedo

-Diandra
lo lamento
debemos continuar nuestro camino

-¡Karin ha desaparecido! - De pronto entró Venus a decir la noticia - ¿No la han visto?
-¿Qué?
-No está en su palacete ¿la han visto? - Volvió a preguntar- Ya la buscaron por todos lados y no aparece, pareciera que se la hubiera tragado la tierra

-No, claro que no

-¡Seguro fue tras Ron! - Agregó Ginny preocupada - ¡Eso es, seguro escuchó que Ron se marchó y
!
-Se fue tras el
¡Pero nadie le vio salir!
-Que imprudencia
¿Y ahora que hacemos?
-Con mucha más razón - Dijo Harry - debemos apurarnos para ir tras Ron, seguro que la encontramos en el camino

Hermione asintió y todos salieron del palacete que ocupaban, y ya un grupo de hadas y elfos, estaban ahí, esperándolos
Harry no se extrañó, seguramente, algunos ya se preparaban para ir en busca de Karin

-Nos vamos con ustedes - Se adelantó Sakai-Ellioth - Ya han buscado a karin y no aparece, suponen que se fue al bosque aunque ninguno le vio irse y es extraño

-Suponemos que hay un atajo o algo

-Entonces vámonos, que nosotros también debemos encontrar a Ron - Murmuró el moreno, tomando de la mano a Diandra y comenzaron a caminar, en esa ocasión no podían utilizar caballos, debido a la peligrosidad.
Comenzaron a caminar, mientras dejaban que dentro del reino siguieran con la búsqueda del hada, la cual, ya estaba a punto de alcanzar a Ron, quien en ese momento, reaccionaba lentamente, y veía nubladamente al par de hadas, reconociendo la voz de aquella que cantaba


"Y volar, ver el mar, y en tus besos sentir, brotar mi cuerpo ¡NO! Si tú caes, yo desapareceré
Y volar, ver el mar, y en tu cuerpo sentir mi libertad ¡NO! Esta historia nunca deberá acabar ¡NO! Tal vez podamos volar
Volar
Dame tu mano, que aún es temprano
y volar
volar"


De repente, se detuvo y sonrió burlonamente, al tiempo que Elektra le soplaba con sus alas y le rociaba gotitas de rocío en su pecoso rostro.
-¡Uy, ya despertó el hechicero!
-¿Cómo estás? Bueno
tienes el corazón roto ¿Quién te daño? Déjame adivinar ¡La princesa Akeelah!
-El segundo ¿o tercero?

 

-Tal vez décimo séptimo al que deja con el corazón roto

-¡Oh! Si, ya recuerdo al bello Crisanto
iba todas las tardes a llorar su pena al lago de los recuerdos, dejando caer sus lágrimas amargas porque no era correspondido, la princesa no dejaba siquiera que bebiera hidromiel con tomillo con ella

-¡Prefería al príncipe Loafer, aunque a el tampoco correspondió!
-¡Que pena! - dijeron al unísono mientras que Ron las miraba con cierto odio
pues ese par de hadas, le echaban más sal a las heridas.
-¿Y sabes como terminó el bello Crisanto? - Se acercó sobrevolando, Elektra - Muerto
en el lago de los recuerdos

-¿Qué? - gruñó entre dientes el pelirrojo

-¿Acaso murió de amor?
-Podría ser
era un hado ¿sabes? Las hadas y hados de luz, necesitan amor para vivir
si no lo tienen
mueren

-Aunque yo tengo otra teoría - Dijo Gennix

-¿Cuál?
-Que fueron las hadas malignas del agua, las que lo ahogaron
son crueles
Oh, si, muy crueles

-¡Las adoro! - Revoloteó Elektra - Pero no puedo dejar que te maten antes de tiempo
Debes destruir la maldición junto con tu grupo
si no, de nada sirve

-¿Por qué unas hadas desalmadas como ustedes querrían que rompiéramos esa estúpida maldición?
-Simple
¡Ya no queremos que la imbécil de Basalik nos ordene! Ella no es reina por nacimiento, lo es porque con sus artimañas, eliminó a las hadas reales y se quedó a cargo

-Y también porque al espíritu maligno no le importa quien gobierne, siempre y cuando, ninguno con las intenciones de destruir su maldición, permanezca vivo, dentro

-¿Dónde queda el bosque?
-Este camino te lleva directo

-¿Piensas entrar tu solo?
-Si

-¿Crees que la princesa Akeelah valga la pena para morir por ella?
-No voy a morir por ella

-Déjalo Gennix, que es por gusto - Asintió Elektra
-Entonces te escoltamos
camina mago
rumbo al bosque de la oscuridad

Ron se puso de pie, tomando su mochila y colgándosela al hombro, sosteniendo firmemente su varita, comenzó a caminar, rumbo al bosque, estaba cerca y ya podía escuchar, murmullos, maldiciones, y el viento frío y seco que ya lo comenzaba a golpear

El cielo estaba nublado en esa parte, así que los rayos del sol, no entraban, pese a eso, el bosque, siempre estaba bastante florido
en esos momentos, Karin salía del atajo, llegando en un claro, a un extremo del bosque, mirando a todos lados, buscándolo, un poco mareada y débil, pero debía encontrarlo.
-¿Dónde estás Ronald?

 

Aquello podría dilatarse en llegar, pero apenas Harry y los demás habían comenzado su camino rumbo al bosque, cuando delante de ellos, se materializaron aves fénix, y arriba, volando, muchas hadas pequeñitas de fuego.
-¡Salamandras!
-¿Ustedes las mandaron a llamar? - Se volvió Karewit a Dayani

-Claro que no - se adelantó Dayani-Tayde, la reina de las hadas de fuego, de repente envolviéndose en una lengua fuego y elevándose hacia las diminutas hadas de fuego, hablando en su lengua.
-¿Qué os sucede?
-la reina Mab nos ha ordenado
el hechicero de los cabellos rojos está a punto de entrar al bosque oscuro, si no llegan a tiempo, morirá
y todos sabéis que necesitará a sus amigos para destruir la maldición
si el muere, nada podrá hacerse

-¿Por eso envió las aves?
-Es correcto, volando con los fénix, llegarán rápidamente
ella sabe que solo las utilizamos en caso de peligro extremo y ese es uno de ellos

-Muy bien
así Karewit no tendrá que ir a nuestro paso

Y Dayani descendió, comunicando lo sucedido

De inmediato, todos montaron a las aves de fuego que habían ahí, las salamandras, tomaron la forma de esferas de fuego y las hadas de aire comenzaron a soplar, y a formar tornados no peligrosos, que avanzaron de inmediato, las hadas de tierra, se convirtieron en polvo y en hojas para volar al lado de los tornados, mientras que los magos y los elfos emprendieron el vuelo en las aves fénix, las cuales volaban a una velocidad impresionante.
Ron lo miraba desde lo alto de la colina

El bosque oscuro lucía majestuoso, las copas de los árboles se mecían lúgubremente, las nubes grises sobre el bosque, solo presagiaban mala suerte, pero el estaba tan decidido, y por un buen momento
las hadas no le habían dicho nada, hasta que hizo el intento por seguir.
-En serio mago
¿quieres entrar solo?
-Es muy tonto, no estás siendo inteligente

-A ustedes no les importa

-¡Oye! - Se quejaron indignadas - Te salvamos la vida

-No lo hubieran hecho

-¡Hechicero estúpido! - Gruñó Elektra - ¡Morir por culpa de ella no vale la pena! ¡Pero si es tu deseo, adelante, entra y muere!
Y ambas se fueron volando hacia el bosque desapareciendo en el
Ron parecía no captar esas palabras, estaba ciego a la verdad, por lo que no le importó nada más y continuó bajando la colina, faltaba poco para que llegara

Dentro del bosque Yao dejaba de tocar

-¿Es hora de que nos vayamos? - Preguntó Willowmena
-No por mí
es un hechicero
acaba de llegar a los linderos del bosque

-¿Un hechicero?
-De los elegidos
los que fueron llamados
uno está aquí, con el corazón confuso
perdido
necesitará sanación

-¿Qué le pudo haber ocurrido?
-Karin Akeelah

-¿Mi prima?
-Ella también está aquí
enferma
tiene lo mismo que tú

-¿A que te refieres?
-Esa enfermedad
del corazón
Y los demás están cerca
toda la comitiva
la guerra contra el espíritu maligno está a punto de empezar

-Entiendo
Willowmena
Es hora de partir
con estos días de descanso, he estado mejor y creo que podré aguantar lo que suceda

-Si princesa

Monique abrió las puertas y de inmediato el aire pesado las invadió, el bosque pareció someterse al viento y a la bruma, ambas salieron de la cabaña, cubriéndose con túnicas que Yao les había tejido con hilo de araña, eso les protegería para no ser detectadas tan a tiempo.
En tanto, Karin miraba temblorosa las orillas del bosque, sin saber que a unos metros, tan solo separados por montículos de rocas, estaba separada de Ron, quien también contemplaba el bosque, no se veía indefenso, se veía maligno, tétrico

Karin dio un respiro
tenía que entrar por Ron, tenía que hacerlo y sacarlo de ahí, vivo, tenía que hacerlo porque
era la única manera de sanar su corazón herido
no dejando que nadie le hiciera daño.
Por un momento
Ron escuchó un silbido triste y lastimero
era como una oración
como algo lastimoso
un frío intenso lo envolvió
mientras esa dulce voz le taladraba sus sentidos


-"No lo hagas mago, espera a tus amigos, por favor, no lo hagas, escúchame, soy la voz de tu conciencia, escucha a tu corazón no lo hagas, aléjate de inmediato"

Ron parpadeó, pareció sobresaltado y de repente todo pareció obtener un sentido
mirándose solo, a un pie del bosque ¿En que demonios pensaba?
-Karin - fue lo único que pensó en ese momento y sus ojos se enrojecieron de rabia y de tristeza


-"Aléjate ya"

Se escuchó un grito en su mente, desesperado y angustioso, pero cuando Ron estaba a punto de dar un paso atrás
desde el espeso bosque, se escuchó un tremor, un sonido escalofriante, el chico quiso darse vuelta, pero unas manos descarnadas y sangrantes, salieron de la tierra y los sujetaron de los pies.
-¡NO!
Y de repente, unas lianas lo sujetaron de los pies al tiempo que esas manos lo soltaban y lo arrastraron al interior del bosque, dejando la mochila a un lado del camino.

-NOOOOOOOOOOOOOOOOOO - Gritó el pelirrojo

 

-¡Ronald! - Gimió karin al escuchar el terrorífico grito y de inmediato se metió al bosque, mientras comenzaba a escuchar insultos, sentía como de repente la perseguían, sentía una amenaza latente

Los árboles se mecían peligrosamente, y miles de ojos se asomaban de entre su espesa arbolada
definitivamente, todo lo malo se encontraba ahí

También en ese momento, los remolinos se acercaban descansando en la llanura, las aves fénix descendieron con los elfos y los magos, los cuales ya miraban el bosque, el cual era enorme, poblado, y sin embargo, muy, muy a lo lejos, se veían escasamente, las cúpulas del castillo de los Jackard

Si, en apariencia, solo era necesario atravesar el bosque y punto
pero el punto era que hasta el momento, solo Aldrick lo había logrado pasar al rescatar a karin.
-La princesa karin Akeelah está ahí - Dijo Karewit - la puedo sentir en extremo peligro

-También el hechicero - Dijo Sakai-Ellioth

-Esperaba que Ron reaccionara y no entrara

-No lo hizo - aclaró Enywen - Fue metido a la fuerza
Escuchen, no podremos entrar ahora
solo hagamos un grupo para rescatar al hada y al mago, para poder idear el modo de ataque que realizaremos

-Es cierto - Aclaró Karewit - No tenemos ni idea de cómo destruir esa maldición, pero debemos tener un plan de ataque

-Yo entraré por Ron - Dijo Harry

-¡Yo también!
-No Diandra, tú te quedas
¿De acuerdo? Venus, vigílala, no la quiero dentro del bosque

-¡Pero Harry
!
-¡Diandra, te lo ordeno, quédate aquí! - Gruñó Harry con autoridad

-Lo que tu digas amor - Murmuró ella asintiendo mientras que toda la comitiva hádica se quedaron sorprendidos ante la sumisión del hada oscura ante el mago.
De inmediato, se formaron un grupo, Aldrick, Sakai, Enywen, karewit, Dayani, Harry, Marius y Draco (quien a petición de su novia santa, se unió al grupo) decidieron ir a buscarlos

-Apenas entraron, no deben ir muy lejos, vámonos ya

Harry dio un beso a Diandra, quien estaba afligida, Draco dio otro a su amada Hermione, Sakai buscó los ojos de Enywen, quien asintió y le sonrió, Marius acarició el rostro de Luna

Los ocho se marcharon de inmediato, no tardaron más de quince minutos en llegar a unos metros antes del bosque, Harry descubrió la mochila de Ron y la levantó.
-Está adentro

-Es hora pues
y que los dioses nos acompañen

-Si, ya los oigo - Murmuró Enywen - El bosque nos está llamando, nos dice que entremos, nos quiere
-¿Y tu que dices?
-Que entremos y saquemos a esos dos
¡Vamos ya!

 

Ron abrió los ojos pesadamente, sentía que algo le recorría la frente, era un hilillo de sangre, sentía su cuerpo adolorido y tenía toda la ropa rasgada
sentía que le ardía la espalda

Miró a su alrededor como pudo, estaba en un claro del bosque, con aquellos imponentes árboles, que parecían escoltarlo, parecía que las voces se habían silenciado, no se escuchaba nada, ni siquiera el murmullo del viento.
-D-demonios - Gimió el chico tratando de incorporarse - ¿Qué me pasó?
Se puso de pie, temblando un poco, afortunadamente, su varita estaba entre sus ropas, y no se había quebrado
porque había sido arrastrado al interior del bosque de espaldas.
-Debo
salir
- Gimió mirando a todos lados, pero no tenía ni idea de hacia donde

Por un momento, caminó en círculos sin decidirse, miraba al cielo, pero éste estaba con aquellas gruesas nubes grises, que permanecían apacibles a su dolor

-Estúpido Ron - Chilló - ¡Vamos, tenemos que salir!
Y se internó entre la espesa maleza, buscando algún camino que lo condujera a la salida, pero ni siquiera veía el rastro que había echo al ser arrastrado.
De pronto, escuchó un gruñido desgarrador
era como una bestia. Su corazón comenzó a latir y comenzó a correr, buscando la salida, pero parecía que corría en círculos, pues volvía a llegar al mismo claro y siguió corriendo.
AAAAAAAAAAARRRRRGGGGGG
Aquel grito se escuchó una vez más, y de uno de los árboles, salió una bestia, destrozándolo, era como un semi gigante, con cara de jabalí, colmillos gigantescos, manos peludas y garras afiladas

Aparte que tenía una hoz en una mano, y escurría sangre por sus comisuras y su mirada era feroz
y se escuchó una voz en el aire.
-"¡Drob! ¡Hay un mago en el bosque, búscalo y mátalo!"
-SI - Gruñó y comenzó a avanzar, destrozando los árboles con su hoz, o con sus manos, dando pasos gigantescos que hacían temblar el suelo, en su paso, salían muchas criaturas grotescas, una de ellas que parecía una abominación, pues tenía una cabeza asquerosa, con colmillos, muchas piernas y manos con uñas afiladas, que iba de un lado a otro como si fuese una araña.
-"Hacia allá, hacia allá"
Señalaban las criaturas, el camino de Ron, sin atreverse a hacerle algo, no podían atacar si no tenían la orden de basalik o el espíritu maligno.
-Drob se encargará de ese intruso, lo destrozaré con mis propias manos

Y con su nariz de puerco, olía el aire, buscando el olor de sangre que despedía el mago.

 

En tanto a orillas del bosque

-Harry, yo soy el buscador, tendrán que afianzarse a mí para salir en cuanto tengamos a los dos
este bosque tiene fama de ser sorpresivo, engañoso, así que no nos dejará salir

-Ok
-Además te quiere muerto
pero sabía que querrías ser el que fuera por Ronald

-¿Listos? - Preguntó Sakai y todos asintieron

-¡Adentro y que los dioses nos protejan!
La comitiva se introdujo al bosque, el cual se agitó con violencia y una ráfaga de aire se azotó levantado la polvadera de dentro la espesura, la hojarasca los comenzó a golpear, pero ellos avanzaron en contra de aquello

Ron por su parte, al caminar, sentía que el suelo se movía, pero pronto se percató que no era porque aún estuviese mareado, si no porque la tierra temblaba.
-¿Qué pasa? - Gimió deteniéndose mirando a todos lados.
Y de repente

Alcanzó a ver una sombra gigantesca y brincó
a escasos centímetros de el, la hoz yacía enterrada y un semi gigante con cara de cerdo lo miraba bufando.
-¿Qué demonios eres tu? - Gimió
-¡Soy eso, mago estúpido, el demonio Drob! Y tú
vas a morir

-¡Diantre! - y se arrastró para levantarse e irse corriendo, para escapar de ese monstruo.
Pero Drob avanzaba y casi le daba alcance y Ron llegó al mismo claro, cayendo de bruces por el cansancio, Drob llegó casi al instante y sonrió.
-MUERE
Y asesto la hoz de nuevo, y Ron saltó para librarla, pero Drob sacó de sus ropas, una fusta con borlas de acero en las puntas y comenzó a asestar golpes. Ron sacó su varita para defenderse.
-¡Protego! - Comenzó a enviar hechizos, para hacer que los latigazos, rebotaran en el campo de protección y no en su cuerpo.
-¡No escapareis! - Bufó el monstruo y lanzó una bocanada de fuego alrededor del claro, e intensas llamas enardecieron y calentaron el ambiente
Ron estaba atrapado en un gran círculo de fuego, con ese monstruo.
-¡Desmaius! - Atacó a Drob, pero el hechizo rebotaba en su pecho y apenas y lo hacía retroceder - ¡Desmaius!
-JAJAJA
TU MAGIA ES DEMASIADO DEBIL EN ESTE MOMENTO, QUE NO ME HACE MAS QUE COSQUILLAS.

-¡Avada Kedavra! - Volvió a atacar Ron, deseándolo matar, pero con la fusta, Drob desvió el rayo verdoso.
-AAAAAAAAAH, ASI QUE TIENES MAGIA MORTIFERA
VEO QUE NO DEBO DESAFIARTE TANTO
¡TENDRE QUE MATARTE DE INMEDIATO!

-¡Avada
!
- Volvió a atacar, pero al mismo tiempo, Drob asistiendo un latigazo, del cual le arrancó la varita de las manos, y algunas borlas de acero, con puntas, lo rasgaron provocándole heridas profundas y rasgones en su piel, salpicando de sangre.

 

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAGGGG - Gruñó Ron y en ese momento, Karin que andaba cerca, escuchó el grito y al otro lado, Harry supo que su amigo estaba en peligro.
-¡RON! - Dijeron al mismo tiempo y por parte de Karin, desplegó sus alas ferozmente y se elevó por los aires
tenía que ir por el

-OOOOOH, OOOOOOH - se quejaba Ron de un lado a otro en el piso, tenía heridas en el pecho y en la espalda y un brazo, laceraciones espantosas, dolorosas y la sangre escurría.
-JAJAJAJAJA
HUMANO ESTUPIDO
SERA UN PLACER
PARTIRTE EN DOS

Drob alzó su hoz de nuevo, sonriendo burlonamente, y a punto estaba de partir en dos a Ron, cuando de pronto.
-¡Retracción estelar!
Se escuchó un grito en el cielo y un hechizo fue directo a la hoz, que la hizo saltar de las manos de Drob quien rugió furiosamente y miró al hada que volaba.
-TU, MALDITA HADA DE LUZ ¿COMO TE ATREVES?
-¡DEJALO EN PAZ!
- Gritó karin - ¡Lluvia de estrellas! - Volvió a hacer magia
de la que nunca le había visto Ron, que apenas y podía ver, con la sangre empapando su rostro pecoso.
Y la lluvia cayó ávidamente en el fuego que había hecho el monstruo, apagándolo lentamente

-DEJALO IR, ESTO ES ENTRE TU Y YO
DROB

-JAJAJAJA
LOS MATARE A LOS DOS

- Y sacó una lanza de su espalda
Karin sentía asfixia, sentía que el calor aumentaba en su cuerpo, que su corazón latía a mil por hora, que en cualquier momento desfallecería, pero se mantuvo firme y sobrevolando
Debía salvar a Ron

-¡Canción de la muerte! - Invocó y agitando sus alas, salieron como especie de ondas musicales, a toda velocidad, hacia Drob, quien sintió el impacto, y cayó al suelo, haciendo que todo temblara
pero estaba furioso.
-AAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRG DROB MATARA A ESA HADA IDIOTA, DROB TE MATARA Y BAILARE CON TU CADAVER - y tomando fuertemente la fusta de nuevo, comenzó a darle vueltas en el aire, haciendo ráfagas de aire, para tirar a Karin

-¡Por Mab! - Gimió Karin al sentir que era relegada a punto de impactarse contra los árboles - ¡Pero no dejaré que Ron se muera!
-JAJAJAJAJA
-¡Canción mortis! - Volvió a invocar y del mismo modo, retrocedió Drob.
-NO ME VENCERAS
JAJAJAJA

La pelea entre Karin y Drob, era a muerte, y Ron aturdido, herido y lastimado, nada podía hacer, ya que no podía ni levantarse, y estaba a merced de ser aplastado por las gruesas y pesadas piernas de Drob
Aunque Karin trataba de repelerlo, para que no lo lastimara
pero Drob, volvió a levantar el fuego, escupiéndolo en el mismo sitio y las llamaradas se extendieron

 

Ya muy cerca, el grupo buscador, sentía el calor de las llamas, y veían entre la arbolada, las llamas rojas, que se levantaban majestuosas.
-¡Están luchando! - Dijo Enywen
-¡Ron está en peligro! - Chilló Harry - ¡vamos rápido, tenemos que salvarlo!
Todos corrieron hasta llegar a donde estaba el fuego, pero las llamas eran tan altas, que no veían lo que pasaba tras ellas

-¿Crees que puedas dominarlas Dayani? - Preguntó Enywen al hada de fuego.
-Lo intentaré
aunque es fuego oscuro
¡Esperad aquí!
Y Dayani caminó hacia el fuego, los chicos pudieron ver que en las llamas se formaban rostros grotescos y diabólicos, que envolvieron al hada de inmediato y se elevaron aún más

-¿No podemos apagarlas con agua? - Preguntó Harry pensando en algunos hechizos
-No - Dijo Karewit - Es fuego hecho por un demonio, es fuego maldito
Dayani tiene que destruirlo desde su interior
el agua no servirá para apagarlo.
-¿Entonces? ¿Nuestra magia no nos sirve para nada?
-Lo único que ustedes necesitan
es la magia de su corazón Harry - Dijo Sakai - No tanto el otro tipo de magia, aquí para destruir la maldición, solo el amor que haya en tu corazón, o te salva o te destruye

-Lo sé

-¿Todos nosotros estamos en igual situación? - Murmuró Draco que hablaba poco
-Si
si alguno de ustedes duda
entonces
todo será en vano
su voluntad debe ser tan fuerte como su amor, o de lo contrario, la maldición seguirá y ustedes
morirán
o si alguno sobrevive
jamás podrá regresar

-Comprendo - Murmuró Draco desviando la mirada
Sacrificio
esa maldita palabra
¿Estaría dispuesto el al sacrificio? ¿Moriría por sacrificarse por alguien? Él
que siempre había sido un egoísta y un ególatra
que no había amado a nadie hasta ese momento
en que se enamoró de Hermione
su adorable sangre sucia

Marius también pensaba en el sacrificio, el apenas conocía a Luna como para sacrificarse por ella, aunque su corazón era tan puro
y en ese momento no se sintió preparado para tal acción.
De pronto, los gritos de Drob los sacaron de sus pensamientos, poniéndose alerta, las llamas comenzaban a descender y chisporroteaban amenazadoramente, y ya podían medio distinguir la gruesa figura de Drob que asestaba golpes a un hada que aventaba su magia blanca y esquivaba los golpes de la hoz y la espada, a veces de la fusta.
Pero también la magia de karin se agotaba, la debilidad le estaba ganando, poco a poco se volvía menos hábil, y sus hechizos no tenían el mismo efecto

-¡ERES UNA ESCURRIDIZA POLILLA, PERO NO IMPORTA PORQUE AL FINAL TE MATARE!
-¡Resiste Ron, por favor, resiste mi amor! - Pensaba karin quien ya no aguantaba el calor de su cuerpo, sentía que la respiración la sofocaba, que en cualquier momento perdería el conocimiento.

 

-MUERE MALDITA - Asestó un golpe al aire rozándole por unos cuantos milímetros.
-¡Vendaval sideral! - Volvía a atacar
pero no contaba con otra de las cartas del demonio.
-JAJAJAJA, ESO NO ME MATARA HADA ESTUPIDA
-¡Tengo que resistir, por Ron, tengo que hacerlo, tengo que decirle que lo lamento mucho, que lo amo, que en verdad lo amo, que le entregué mi corazón desde el primer momento en que lo vi!
Ella se desesperaba porque sabía que estaba al límite de sus fuerzas
y de repente, Drob le lanzó una bocanada de fuego aventándola hacia un árbol el cual la atrapó entre sus ramas.
-AHORA SI, PRIMERO MATO AL MAGO Y DESPUES A ELLA

Drob levantó su lanza, para atravesársela a Ron, quien yacía medio muerto en el suelo, y entrecerró los ojos cuando sentía que el demonio bajaba la lanza a toda velocidad, hacia el

Y en ese momento sucedieron cosas
las llamas que los rodeaban se rompieron, saliendo Dayani victoriosa, se disiparon al instante en que veían como Drob bajaba su mano con la puntiaguda lanza directa al cuerpo de Ron
quien trataba ya de incorporarse en un ultimo intento por escapar de la muerte.
Y como Karin Akeelah se atravesaba en ese instante para que Drob no asesinara a Ron con la lanza

-NOOOOOOOOOOOOOOOO
Gritó Harry al momento

Cayendo con un ruido seco como si fuera un pajarito muerto, ante la azorada mirada de todos

-JAJAJAJAJA
Rió sonoramente el demonio, pero en ese momento
Sakai levantó un grueso tronco de madera de los que había destruido Drob y no se habían reconstruido, aventándosela por la espalda, atravesándosela, sin darle oportunidad a que se percatara de su presencia

-GGGGGGGG


¡PRAC!


Cuando Drob cayó, la tierra tembló, y de inmediato, Karewit sobrevoló hacia Karin, Dayani voló hacia el semi gigante y lo envolvió en su fuego sagrado, para no darle tiempo a que se regenerara.
Lentamente se acercaron
Enywen, Aldrick y Sakai-Ellioth comenzaron a formar un campo de energía para protegerse de otro posible ataque

Harry se acercó lentamente hacia Karin
ella estaba pálida, fría, y con los ojos estáticos
su rostro demostraba una gran tristeza
la tristeza de morir sin ser amada y perdonada
karewit le quitó la lanza del pecho y le cerró los ojos

-Duerme con los ángeles Princesa Karin

"Ahora que esta todo en silencio y que la calma me besa el corazón, os quiero decir adiós. Porque ha llegado la hora de que andéis el camino ya sin mi ¡Hay tanto por lo que vivir!"

Ron estaba incorporado, mirando el cuerpo de karin, inerte, aún no alcanzaba a entender lo que estaba sucediendo
su mente la tenía en blanco, lo traicionaba, se sentía flotar en un mundo extraño


¡CRACK!

Se escuchó un crujido primero y después
uno de los sellos que estaban en poder de los mensajeros de la magia oscura se rompió en mil pedazos y las almas atrapadas comenzaban a escapar e irse al descanso eterno

-Era de esperar - Dijo Isis mirando los pedazos del sello que lentamente desaparecían en la nada - Solo un sacrificio así, rompería este sello

-¿Ya comenzaron? - Apareció Axel
-Si
pronto
comenzará la lucha contra la maldición

-Veremos

En otro extremo
Elektra y Gennix, en la copa de un árbol, mirando todo lo que sucedía, también estaban mudas de la impresión, y solo se miraron sin decirse nada, ya que era una escena trágica.
De los verdes ojos de Harry, escurrió una lágrima y ahogó un gemido cuando vio como de los ojos de karin, escurrían las lágrimas, rojas
haciendo un surco en su precioso rostro inerte

-¡Un hada real ha muerto! - se escuchó un grito en el campamento que ya hacía el resto del grupo que acompañaba a los hechiceros y todos volvieron su vista hacia el bosque.
-Karin - Alcanzó Venus a murmurar, mientras sus ojos brillaban y las lágrimas descendían sintiendo un nudo en su corazón
ella como saben, si podía llorar porque había perdido a un amor.
También Monique se detenía en ese momento
Sintiendo una punzada en su corazón.
-¿Qué pasa princesa?
-Un hada real ha muerto

-¡AH!
-¡Vamos, debemos de llegar al sitio donde ha sido esa pelea que hemos sentido!
-¡Pero Casanova debe andar acechando!
-¡No importa, debemos ir!
-Si princesa

De regreso al lugar de la tragedia


"No llores cielo y vuélvete a enamorar, me gustaría volver a verte sonreír"

 

Harry se acercó a Ron lentamente, todo estaba en silencio, demasiado silencio, nadie se atrevía a decir algo
Ron permanecía incorporado, con la sangre de sus heridas, seca

-Harry - Le murmuró Enywen al chico - El cuerpo de karin no se quedará así para siempre
se convertirá en polvo de estrellas en unos minutos más

-¿En serio? - apenas y alcanzó a decir

-Lo lamento, pero díselo a Ron, por si quiere darle el último adiós
aunque ella
ya no lo escuche

-S-se lo intentaré decir - Murmuró el moreno

Marius y Draco miraban absortos la escena
había sido tan impresionante ver morir a la princesa Karin, sacrificando su vida por Ron

Harry aclaró su garganta, se inclinó hacia Ron para hablarle, para decirle, pero el chico no miraba a karin, miraba a la nada.
-R
Ron
Amigo

-Despiértala Harry - Murmuró Ron
-¿Qué?
-Despiértala
dile que
dile que deje de hacer bromas estúpidas, que se despierte y que regrese a su reino

-Amigo

-¡Vamos, dile que deje de hacerse la dormida! ¡Que se regrese con su madre!
-Ron por favor - Harry sentía que se rompía - Amigo
ella está
está mu

-¡Por favor Harry, despiértala carajo! - Dijo entre dientes y fue entonces cuando gruesas lágrimas asomaron por sus ojos y descendieron sobre su rostro pecoso.
-¡Karin se fue! - Gritó Harry afligido - ¡Se fue y su cuerpo se irá también!
-No
no
- se limpio el rostro - Sé lo que está haciendo, está jugando a que está dormida
para hacerme sufrir más
la conozco

-Ron por favor

Entonces el chico se levantó y se dirigió tembloroso hacia el cuerpo inerte de Karin
Harry pensó por un momento que se desmayaría al verlo tambalear pero


"Pero mi vida, yo nunca podré olvidarte y solo el viento sabe lo que has sufrido por amarme. Hay tantas cosas que nunca te dije en vida, que eres todo cuanto amo, y ahora que ya no estoy junto a ti ¡¡te cuidaré desde aquí!!"

-Princesa
basta de juegos
despiértate - Murmuró, sus ojos estaban nublados en lágrimas.
Ron se arrodillo delante de ella, sin atreverse a tocarla o mirarle, todo su cuerpo temblaba
y el resto del grupo sabían que en cualquier momento explotaría.
-Princesa, te lo pido por favor
abre tus ojos, ríete como siempre de mi estupidez y dime que soy un imbécil
vamos princesa, no me hagas esto - pero se negaba a verle, pero sabía que debía hacerlo

 

Y Ron entonces fijó su mirada en el rostro de Karin, todo manchado por las lágrimas rojas y ahogó un quejido cuando le vio la herida en el pecho, la perforación ocasionada por la puntiaguda lanza
tomó el rostro de la princesa entre sus manos enjugando sus lágrimas rojas, bajando lentamente hasta proporcionarle un dulcísimo beso en sus labios aún tibios

Estuvo así por unos segundos, y retirando su rostro, en silencio, volviendo a acariciar el rostro de aquella niña, y cuando una de sus manos descendió hasta el lugar de la herida y se hundió en ella, la retiró con horror, al sentir la templanza de la sangre y se volvió temeroso al rostro inerte del hada.
Y se supo lo que vendría después

-NO, NO, NO, NO, NO
-¡Dios! - Harry cerró los ojos un momento y entonces pasó lo que todos ya sabían
aquel grito desgarrador

-NOOOOOOOOOOOOOOOOO
Gritó Ron aferrándose de inmediato al cuerpo de karin, tan frágil, tan quebrantable y débil

-ES SUFICIENTE KARIN, DESPIERTATE MALDITA SEA, HAZLO YA, NO ME DEJES ASÍ, YO TE AMO, YO TE AMO, NO ME PUEDES DEJAR ASI
POR FAVOR, DESPIERTA
DESPIERTA
DESPIERTAAAAAAAA

Y la zarandeó un poco, abrazándola, y fue como dentro de sus ropas, se deslizó la estrella que él le pensaba obsequiar y le había tirado al rostro cuando se había enterado de su mentira.
-DESPIERTA KARIN, DESPIERTA MI AMOR
DESPIERTATE NIÑA, POR FAVOR
POR MI, DESPIERTA, MIRA, TENEMOS QUE HABLAR, TENEMOS QUE DECIRNOS QUE NOS EQUIVOCAMOS, QUE PODEMOS TENER UNA OPORTUNIDAD MAS

Tanto Draco como Marius, estaban incómodos, con aquella escena, y era porque ninguno querría alguna similar, Draco temblaba de solo pensar en que algo le sucediera a Hermione

Sintió pánico y que el aire le faltaba de solo pensar que a su niña le pudiera pasar lo mismo ¡NO! Hermione estaría bien porque él la protegería
si
él la protegería


"Se que la culpa os acosa, y os susurra al oído "pude hacer más". No hay nada que reprochar. Ya no hay demonios en el fondo del cristal, y solo bebo todos los besos que no te di"

-¡KARIN, KARIN, KARIN!
Se escuchaba el lamento de Ron, que rompía totalmente el silencio pesado
Aunque los elfos se percataron que lentamente estaban siendo rodeados
algunas criaturas malignas se habían acercado al sitio, a causa del olor de la sangre real que se había derramado.

 

Y de repente

Mientras Ron lloraba amargamente a Karin, hubo una aparición adentrándose en el campo de energía que hizo que todos, guardaran silencio
Harry no las conocía, tampoco Marius, ni Draco
Aldrick sintió que estaba a punto de perder el sentido de la impresión y se sostuvo de Enywen con fuerzas
con los ojos bien abiertos.
Monique había entrado resguardada por Willowmena

Pero nadie dijo nada, porque ella acercó sus pasos a Karin y sus ojos brillaron, sintiendo como el corazón se le destrozaba y se quedó en pie, mirando como Ron la lloraba y la abrazaba.
-K-Karin
querida - Murmuró Monique, sintiéndose pequeñita e inútil.
-Lo lamento - Susurró Willowmena a sus espaldas - Aunque no era buena, nadie deseaba esto

Y de repente, sucedió lo que Karewit y Dayani sabían
Ron que la abrazaba solo miró horrorizado como en un ¡FUSH! El cuerpo de karin se convertía en un montón de ceniza brillante, como polvo de estrellas y comenzaba a elevarse al cielo, esparciéndose en el viento.
-NOOOOOOOOOOO, KARIIIIIIIIN, KARIIIIIIIIN, KARIIIIIIIN - se escuchó el terrible grito, tan desgarrador de Ron apretando la estrella contra sus manos - KARIN MI AMOR, VUELVE A MI, VUELVE, NO TE VAYAS, POR FAVOR, VUELVE
PERDONAME MI AMOR, PERDONAME

Harry tuvo que sostenerlo ahí donde estaba, porque por un momento pensó que su amigo también moriría de amor en ese momento.

"Pero mi vida, yo nunca podré olvidarte, y solo el viento sabe lo que has sufrido por amarme. Hay tantas cosas que nunca te dije en vida, que eres todo cuanto amo, y ahora que ya no estoy junto a ti"

"¡Vivo cada vez que habláis de mí, y muero otra vez si lloráis, He aprendido al fin a disfrutar, y soy feliz!"

-¡Tienes que ser fuerte Ron, por favor, resiste esta pena! Te necesitamos

-¡Se fue, se fue, se fue, me dejó Harry, ella me dejó!
-Murió por ti, porque te amaba
si te amaba, amigo
Pero se fue
tienes que ser fuerte

-No, no, no, no ¿Por qué tenía que morir?
-Yo
no sé que decirte

Y Ron seguía llorando, mientras contemplaba la estrella entre sus manos, que brillaba como nunca

-P-Princesa
M-Monique
- En ese momento se acerco Aldrick a ella
estaba a punto de abrazarla, decirle que la amaba, que era el amor de su vida que su corazón era suyo y siempre lo sería aunque no le correspondiera

Pero

-¡Aldrick! - Susurró la princesa, justo en el momento en que era ella, la que perdía el conocimiento y se desvanecía entre los brazos de Aldrick.
-¡Princesa!
-¿Qué sucede? - Se acercaron las reinas
-Se ha desmayado
- y la depositó con cuidado en el suelo
-Habrá que despertarla porque debemos salir de aquí, antes de que lleguen más criaturas y rompan el campo de protección que hemos hecho.

 

Y de repente, la estrella que sostenía Ron se elevó de sus manos, y se fue a colocar al pecho de Monique, pegándose a el, como calcomanía y comenzó a brillar tanto, tanto, que inundó el cuerpo del hada y abrió los ojos.
-¡Princesa!
-Es parte del amor que estaba en esta estrella - Dijo Monique incorporándose - el amor del mago por mi prima
que me ha sido otorgado para vivir un poco más

-Ella
si me amaba - Murmuró Ron que aún seguía llorando.
-Debemos irnos - Dijo Sakai - ya son muchos curiosos
Aldrick, lleva tú a la princesa, yo seré el guía

-Pero

-Tu prioridad es sacar a Monique de este sitio, yo también soy un buscador, que no se te olvide

-¡Andando! - Gritó Enywen preparando su cetro mágico, pues en cualquier momento romperían la protección.
Entre Harry, Draco y Marius levantaron a Ron, el cual prácticamente estaba desfallecido
Aldrick tomó entre sus brazos a Monique quien se acurrucó a su pecho y cerró los ojos
¡Se sentía tan bien!
Dayani se preparó, pues en cuanto la protección fue desaparecida por los elfos, ella lanzó lenguas de fuego para impedir que alguna de esas criaturas las alcanzara.
Sakai comenzó a guiarlos hacia la salida, adelante iba el. Willowmena y Karewit, atrás, Dayani y Enywen, a los costados, Draco y Marius con varitas levantadas, en medio, Aldrick cargando a Monique, y a Harry apoyando en su hombro a Ron

-Se fue Harry
Karin se fue
me dejó

-Tranquilo amigo
por favor
- Pero las lágrimas de Ron que no cesaban de caer, lo estaban matando.

"No llores cielo y vuélvete a enamorar. Nunca me olvidéis, me tengo que marchar"

Así con la guía de Sakai, comenzaron a avanzar rumbo a la salida, pese a los engaños del bosque, porque cerraba pasos y trataba de desviarlos, pero afortunadamente Sakai era buen buscador y no se dejaba engañar por el
Pero no supieron cuanto tiempo estuvieron dando vueltas, cuantas maldiciones escuchaban

O cuantos sonidos de pasos escuchaban tras ellos, pero finalmente encontraron los linderos del bosque y al salir, corrieron varios metros adelante

Y es que era curioso cómo era que el espíritu los dejara salir
era como si
como si se estuviese preparando para la lucha que se venía encima con los hechiceros en sus territorios

Cuando estuvieron lo suficientemente lejos del bosque, a unos metros del campamento que habían levantado, rodeado de antorchas y luciérnagas gigantes que les iluminaban, Harry soltó a Ron, dejándose caer al suelo, ya casi no tenía fuerzas para seguir llorando

-Ron

-Déjalo un segundo Harry - Murmuró Marius - deja que desahogue su pena.

 

"Pero mi vida, yo nunca podré olvidarte, y solo el viento sabe lo que has sufrido por amarme. Hay tantas cosas que nunca te dije en vida, que eres todo cuanto amo, y ahora que ya no estoy junto a ti ¡¡Te cuidaré desde aquí!!"

También Aldrick dejaba a Monique en el piso y ella suspiraba por haberlo tenido así

-¿Estás bien princesa?
-Gracias Aldrick
Es un gusto
verte bien

-Vamos, ya casi llegamos

Cuando entraron al campamento, todo fue fiesta por parte de las hadas, el ver viva a Monique y a Willowmena era todo un acontecimiento
pero la fiesta terminó cuando la muerte de Karin, les invadió de tristeza.
Harry iba junto de Ron, cuando Diandra salió a su encuentro y corrió hacia el
intentó abrazarlo, pero Harry la rechazó amablemente, enseguida ella quiso besarlo, pero de nuevo el moreno la rechazó

Al principio ella no entendió el motivo, hasta que Harry le hizo una seña con los ojos hacia Ron, quien se había quedado en un rincón y los medio miraba
con esos ojos hundidos por las lágrimas

Y que parecían decirles
¡Yo nunca volveré a abrazar y a mirar a karin! O ¡Nunca volveré a robarle un beso y ver su dulce sonrisa de nuevo!
Entonces Diandra no insistió, ella también estaba afectada por la muerte del hada, que si bien la detestaba, tampoco le deseaba la muerte

Pero tampoco quería mirar a Ron, que seguía diciendo con sus ojos húmedos ¡Dichoso Harry, que todavía tienes a Diandra, que todavía puedes abrazarla y besarla!

"Desde mi cielo os arroparé en la noche y os acunaré en los sueños, y espantaré todos los miedos. Desde mi cielo os esperaré escribiendo, no estoy solo pues me cuidan la Libertad y la Esperanza"

Ron se quedó al margen del dolor y la tristeza, mirando el cielo, en el cual, las estrellas comenzaban a asomarse, hasta que se acercó Monique que lo miraba con infinita compasión y lo tocó para darle ánimos, retirándose de inmediato
y apenas ella se hubo ido, todas sus heridas sanaron milagrosamente

Ron no dijo nada de lo que había ocurrido, demasiado triste estaba
en ese momento, aunque si le pareció un poco extraño que un hada tan enfermiza como Monique pudiera hacer eso

En fin, pese a todo, Ron se quedó ahí, contemplando a las estrellas, mirando a todas, esperanzado que alguna de ellas, fuera Karin, que lo mirara desde el cielo.
Y era obvio que aquella no era buena noticia para Irina, cuando se enterara que su hija había muerto por defender al mago y que Monique, estaba viva

Todos los que estaban en el campamento en ese momento, hicieron una fogata con fuego sagrado en medio y oraron, oraron por el alma de Karin, cantaron cánticos tristes y sonatas dolientes
Los demás llegarían por la mañana, pues ya habían iniciado el viaje, pero ya no era tan necesario que llegaran a la oración por el alma de Karin.
Ron no participó de aquello, el chico prefería quedarse ahí, en lo alto de la colina, mirando al cielo, mientras le lloraba y le repetía:

"Yo nunca os olvidaré"

Amanecía
la fogata ya hacía un buen rato que dejaba de arder, todos dormían a su alrededor, bueno casi todos, porque Draco no había podido cerrar los ojos, recordando una y otra vez la muerte de Karin por Ron
y el apretaba fuertemente a Hermione contra su pecho y entraba en pánico de solo pensar en perderla.
-No quiero perderte Hermione
no quiero perderte
- y acariciaba su castaña cabellera, la cual, la tenía más larga que de costumbre y tan alborotada como siempre.
Pero no podía dormir

Otros que no dormían, y estaban en un apartado, eran Monique y Aldrick, ambos, por fin después de varios meses, se veían de nuevo, pero el elfo aún no le decía nada acerca de sus sentimientos
tenía miedo de que ella lo negara

-Temí no volver a verte princesa - Murmuró el elfo con los ojos brillantes, mirándola con una inocencia y una paz que enmudecía a cualquiera - Estaba tan enferma princesa
pero a pesar de esa palidez, luce usted tan hermosa

-Curiosamente me siento bien - Afirmó entrecerrando los ojos - No me he sentido muy mal desde que dejé el bosque
y es raro, pues se supone que estoy moribunda

-Deber ser a que

-¿A que?
-¡A nada! - Se apresuró a contestar - Me alegro tanto

-Gracias
Aldrick
-Princesa
yo
tengo que decirle algo
-¿Qué?
-Es sobre mi
sobre su enfermedad, mis sentimientos, sus sentimientos
solo que

-¿Nuestros sentimientos? - Los ojos de la princesa brillaron
Y Aldrick le tomó por el rostro, acariciándolo
las palabras no le salían, prefiriendo actuar, comenzando con tocar su bellísimo rostro y ella cerró los ojos, las manos del elfo eran tan cálidas y amorosas, que cuando sintió cuando el le sujetó el rostro, abrió los ojos y entonces vio como el elfo de inclinaba hacia ella

Monique solo atinó a entreabrir los labios para recibir tan anhelada caricia, y el elfo le proporcionó un beso
un beso largo, tierno, amoroso y urgente, ella sentía que volaba, que su mundo era otro, que aquello era una transformación en su interior, porque algo muy grande gritó dentro de ella
tienda de patinaje

 

Y si, si era una transformación porque aunque ellos no se daban cuenta de lo que pasaba porque se estaban besando, un resplandor se vislumbró, y todos despertaron de inmediato, y los guardias se volvieron a verlos
buscando el origen.
Monique había sufrido una transformación
sus alas se habían desplegado, pero estaban más grandes y fuertes, más vistosas, coloridas, mas maravillosamente hermosas y brillaban increíblemente
y el vestido, también se había transformado en uno real de ensueño, como hecha por los más finos claros del cielo y salpicados de estrellas.
Más que una princesa, en ese momento, Monique parecía una reina
y la estrella que se le había implantado en el pecho, se desprendió y se elevó al cielo a una velocidad impresionante, dando giros y saltos, dejando un destello estelar.
Todos estaban absortos mirando aquella escena y lo que pasaba con el hada y el elfo, besándose
nadie se atrevía a hablar, hasta que no faltó un hada pequeñita que había aparecido que gritó alegremente.
-¡Miren, la princesita Monique se ha convertido en un bello ángel!
Y fue que Aldrick se separó de Monique sin soltarle del rostro y en ese momento se percató de algo, al no ver al frente el acostumbrado paisaje, miró abajo y vio que estaban flotando
ambos se habían elevado

-¡AH! - Gimió Aldrick aferrándose a la cintura de Monique sintiendo que se caería

-No pasa nada - Murmuró Monique acurrucándose a su pecho - No dejaría que te cayeras nunca
me has besado Aldrick, me has tocado
¿Acaso me quieres?
-¿C-como?
-¿Me amas Aldrick?
-Si princesa - fue que sin soltarla el volvió a verle a los ojos
ella estaba realmente hermosa - Te he amado desde que te vi la primera vez, cantando bajo el arcoiris, como una bella visión, pero eras real

-Yo también te amo Aldrick
y en este momento
mi corazón será siempre y eternamente tuyo

-Mi corazón siempre ha sido tuyo, princesa Monique

-Dime simplemente Monique

-Monique

-¡Oh, Aldrick! - Ella suspiró y lo abrazó tan fuerte y lentamente comenzaron a descender al piso
ante la mirada atónita de todos

Mientras que donde Ron aún lloraba la muerte de Karin, la estrella que se había elevado al cielo, descendió rápidamente y cayó en manos de Ron, quien abrió los ojos y se sorprendió al verla de nuevo en sus manos.
Pero estaba distinta
más vistosa, mas brilloso, los ojos hinchados del pelirrojo se volvieron a humedecer, y apretó la estrella contra su pecho, mientras volvía a recordarla.
-¿Qué le ha pasado a Monique? - Preguntó Venus al ver a la princesa, bella y más parecida a una reina. -Es el ángel de Sanación - Dijo Karewit - la leyenda se cumple...

 

Cuando Monique se separó de Aldrick quien la miraba como un eterno enamorado, irradiaba una sonrisa, una energía y un color saludable
definitivamente, ella se había curado de amor.
Todos estaban reunidos, Diandra no podía creer en lo que veía, Monique lucía hermosísima, y destellaba luz, Harry permanecía impasible, le preocupaba más, mirar a Ron, solo bajo el árbol, absorto.
También el resto del grupo de magos, miraban lo sucedido, pero al igual que Harry, Ginny miraba a Ron y no se atrevía a darle el pésame
no estaba segura de cómo reaccionaría su hermano, aunque ella aún no le confesaba que estaba embarazada
mágicamente, aunque sonara cursi, y su estómago poco a poco, comenzaba a ajustarse a sus túnicas.
-¡Princesa Monique! - Se abalanzó Willowmena - ¡Luce formidable! ¿Qué le ha pasado?
-Creo que e sufrido una transformación

-Eres el hada legendaria de la sanación - Dijo Karewit - Ha reencarnado dentro de ti

-¿Eso que significa?
-Que tienes el poder de curar a todo ser mágico herido, ella reencarnó en ti, porque has tenido la voluntad, la esperanza de seguir con vida

-Dije que no moriría sin ver a Aldrick por última vez

-Pues no morirás - Dijo Aldrick - Porque a partir de ahora te tienes que poner a salvo, debes volver a tu reino, esperarme y

-No Aldrick - Se volvió ella tomándole las manos - Tengo que ir con ustedes
-¡No puedo permitirlo! ¡Has visto lo que le pasó a la princesa Karin! Cosas terribles van a suceder, ese solo ha sido el comienzo

-Lo se Aldrick, pero debo decirte que soy el Ángel de la sanación, ella reencarnó en mí, me dio su poder, y me siento en la necesidad de ir con ustedes, porque es una guerra, habrá heridos y yo necesito ayudaros

-Aunque suene egoísta - Murmuró Dayani - Es necesario que ella vaya con nosotros, porque necesitaremos de sus poderes de sanación
entiende Aldrick, que aunque ustedes sean extraordinarios sanadores, sus pócimas tardan en hacer efecto

-Es verdad y no sabemos aún con quienes nos enfrentaremos

-Debemos hacer un plan y

Y de pronto un silencio, sobre todo cuando Ron se abrió paso entre la multitud dirigiéndose hacia Monique.
-Hola - Dijo la princesa
-Gracias por curarme

Y entonces todos se percataron que si, que Ron ya no tenía ni una sola lesión.
-¿Crees que Karin
?
-No - dijo Monique entendiendo a Ron
-¿No? - Murmuró débilmente

 

-Desgraciadamente no puedo revivir a los muertos, por eso, aunque hubiese llegado a tiempo
no la hubiera podido salvar
su muerte fue al instante, la lanza atravesó su corazón

-Oh

-Yo puedo curar heridas, hasta las más graves, pero si algo destroza tu corazón, no hay modo de ayudaros a revivir

-Ella murió por mi culpa - Dijo Ron débilmente
-Murió por amor - Se volvió hacia el y le levantó el rostro, amorosamente - En ese bosque habremos de hacer sacrificios, para romper la maldición y ninguno de los que estamos aquí estamos expuestos de morir allí

-Yo no quería

-Karin se portó mal contigo, entendió su amor y su dolor demasiado tarde, debía ser castigada, tuvo la enfermedad del amor
al final, el morir por ti, fue la salvación de su alma. Tu viste que se fue al firmamento, de lo contrario, el reino de hades sería su última morada.
-De todos modos, no me consuela, ella ya no está conmigo
-Ronald - Lo quiso detener Sakai-Ellioth.
-Descuiden
estaré listo para cuando tengamos que ir a ese bosque
ahora
quiero estar solo
- Y se alejó cansadamente, Venus le indicó una casa de campaña en la cual podía descansar, y el se metió

Ron se sentó en un catre, cansadamente, no pudo evitar llorar nuevamente, acostarse, acurrucarse y dormir

Afuera todos coincidieron en que no podían partir al bosque, hasta que anímicamente, Ron estuviera un poquitito mejor, ya que lo necesitarían íntegro, aunque ya, supuestamente, su sacrificio estaba hecho.
Pero dentro de sus sueños, no estaba solo, porque Karin, desde donde estuviera, lo velaba, y aunque no quería que sufriera por ella, no podía evitarlo
la estrella, que Ron abrazaba, brillaba incesante entre sus manos


"Duerme, duerme y sueña con ser de tu mejor tesoro con el guardián: el amor que yo en ti he volcado, de eso tienes mucho que dar
Duerme, duerme, aquí estaré, las nubes serán tu colchón, que ni el viento ni la brisa te dejen de acariciar, pues tu eres mi Don"


Duerme
dulce hechicero
duerme que yo te cuidaré, aquí desde mi cielo, todos los días por ti velaré, y por cada lágrima que lloréis por mí
Aquí entre ángeles, se alegrarán por la salvación de mi alma


...Duerme
duerme mi pelirrojo hechicero
aunque mi alma esté en manos de Dios, parte de ella, siempre estará junto a ti y yo siempre seré, tu ángel de la guarda


Y comenzó a llover
débilmente, pero no eran más que las lágrimas de un hada, que se había ido sin despedirse de su amor
¿Las lágrimas de Karin? Quizás

 

No supo cuanto tiempo durmió Ronald, no realmente, pero nadie entró a interrumpirlo, dejaron que el chico descansara y relajara su cuerpo y su alma, mientras que tanto, el resto del grupo que los acompañaría llegaban

Y les comunicaban a los demás que ya la reina Irina sabía del fallecimiento de Karin y toda el reino de Stromkarl, se había puesto de luto, también le informaron a Monique que su madre solo iría un instante, porque no quería dejar sola a Irina

Monique estuvo de acuerdo, tenía que decirle a su madre que no podía ir con ella, porque ante todo, debía estar ahí, para apoyarlos. Y porque ella no perdería más el tiempo
fue su decisión que Aldrick no hiciera guardia y ella se quedara con el en su tienda

Porque quería tenerlo, quería que el fuera su esposo, primero por la practica y si salían vivos
por las leyes de los elfos y de las hadas.

Pero a medio bosque maldito

"Mouchos, coruxas, sapos e bruxas. Demos, trasgos e diaños, espritos das nevoadas veigas. Corvos, pintitas e meigas, feitizos das menciñeiras. Podres cañotas furadas fogar dos vermes e alimañas"

Aquel extraño conjuro, lo decía una hermosa niña, vestida de negro, pero era un vestido precioso, estaba sentada en el suelo, y frente a ella, una pluma de alas de ángel de la oscuridad, daba vueltas en un destello mágico.

De repente, frente a ella, se comenzó a levantar la tierra negruzca, formando una figura, pero no tenía una forma común, solo le sobresalían unos ojos de serpiente de color rojo escarlata

-¿Qué hacéis? - Preguntó aquel ente con voz profunda y tenebrosa.

-Juego

-Tendréis visitas
ella viene

-Si - Murmuró la pequeña, alzando la vista y sus enormes ojos violetas se fijaron en el ente

-Pronto, reencarnarás querida y me servirás a mí

-Basalik no sabe que he estado jugando en el bosque
no me ha visto

-Ella muy pronto se irá
y tú te encargarás de eso

La pequeñita sonrió.

-Te despojaron de lo que te pertenecía pequeña, pero solo es cuestión de esperar, ella estará aquí, tu eres ella, ella eres tú
y juntas, reinarán este mundo.

-¿Seré una princesa?

-Por supuesto
sigue jugando querida niña
sigue

-Como tú digas

La pequeñita continuó jugando con la pluma negra, en medio del bosque, protegida de Basalik, solo el ente sabía quién era ella y solo el podía verla

"Con este fol levantarei as chamas de este lume que asemella ao do inferno, fuxirán as bruxas a cabalo das súas escobas"

 

-¿Qué pasa Diandra? - Le preguntaba Harry a Di, al ver que de repente ella detenía su besuqueo y centraba su vista en el bosque, pues su casa de campaña tenía una ventanita en donde se podía ver el cruento bosque

-Escucho una voz
se me hace conocida

-¿Te está llamando?

-No
solo
la escucho

-¿Y que dice?

-Está conjurando algo, pero aún no sé que es... Debe ser la cercanía que nos pone nerviosos

-Pudiera ser

Di trató de olvidar esa voz y se centró en el cuerpo desnudo de Harry
Oh, si, porque la lujuria y el deseo banal, eran antes que cualquier maldición
y ellos hacían mucho que no estaban tan solitos, así que Diandra, besuqueaba la espalda de Harry, quien estaba sentado en la cama

Así que el chico olvidó lo sucedido y solo cerró los ojos, mientras las manos del hada que eran tan angelicales, pues le proporcionaban caricias que lo elevaban al mismo cielo y sus besos en su piel, pues lo bajaban al infierno de la pasión desenfrenada.

Y eso ponía a Harry con los ojitos en blanco, sobre todo cuando aquella atacaba su cuello y lo succionaba como vampiro en ayuno
dejándole tremendos cardenales en donde se podía

-Diandra
me estás poniendo como loco - Murmuraba el chico olvidándose hasta de lo que estaba viviendo Ron en ese momento.

-Eso quiero Harry
quiero que te vuelvas loco y que te olvides de todo, aunque sea por este momento.

Harry volvió el rostro encontrándose con los labios de Diandra y se besaron apasionadamente, hasta que el ágilmente, la tomó de la cintura, le dio la vuelta y la sentó en sus piernas, mientras seguía besándola y acariciándola.

Ambos se mordisquearon sus labios, sin importar el dolor, abrían más los labios, como para intensificar el beso y la poca celestialidad que le quedaba a Di, se iba perdiendo por la inmesurada pasión que demostraba por su mago
aquel que le había salvado, aquel que era su amo, su dueño, su señor
aquel que ella amaba con toda su alma.

-¡Te amo Harry! - Decía ella - ¡Mab sabe que me iría al infierno por ti!

-Yo siento que me estoy quemando - Murmuró él con dificultad y ella lanzó una risita traviesa

-Si, ya estoy sintiendo también
tómame Harry, hazlo
quiero que me tomes
por favor

-Te amo Diandra, no lo olvides
te quiero

Y mientras ellos, le daban rienda suelta a su amor, en otra tienda de campaña, en donde estaban Hermione y Draco, éste estaba sumido en sus pensamientos, estaba de pie, mirando a través de la pequeña ventanita enrejada que había en su tienda
de hecho todas la tenían

Hermione salió del baño, secándose el cabello, cuando se le quedó mirando
Draco lucía tan hermoso, ahí, de pie, como estatua griega, luciendo esa piel cremosa, ese pelo rubio platinado, largo, suave, sedoso, esa figura alta, estilizada y con porte de príncipe
era una bella postal se pensó la castaña

De pronto, Draco parpadeó y se volvió a verle, ella lo miraba tontamente y el sonrió con ternura, la chica aún tenía el cabello húmedo y parecía una ratita mojada
con todo el respeto que merecía la castaña.

 

-¿Qué?

-Nada

-¿Nada? ¿Por qué me miras así?

-Solo pensaba que - se acercó a el -
que eres bello

Draco sonrió graciosamente

-¿No crees que eres bello?

-Si

-¡Ah! Y modesto aparte, me parece perfecto
Pero estabas muy pensativo

-Solo recordaba lo sucedido - Suspiró

-No es que no me importe, Ron es mi mejor amigo y lo quiero muchísimo
pero tenemos poco tiempo
Nosotros tenemos poco tiempo

-¿Qué dices?

Y las manos de Hermione comenzaron a quitar los botones dorados de la camisa tipo túnica del rubio, la abrió y descubrió ese pecho lampiño, blanco, cremoso, tan suave y marcado.

-Traviesa - Sonrió de nuevo dejando que Hermy lo acariciara seductoramente y le depositara besitos en el, mientras le quitaba la camisa por completo.

Aunque la castaña tuvo que alzarse de puntas, para poder alcanzar la boca del rubio, proporcionándole un beso en el que solo hablaron las lenguas
en un suave juego erótico.

El chico la despojó de su bata de baño y la admiró tal como estaba, desnuda, sus ojos grises se oscurecieron de deseo y le acarició el rostro, el cuello, hasta llegar a sus senos, los cuales también tocó con sensualidad.

-Hermione
eres hermosa

-Oh, muchas gracias. Ya era hora de que me dieras un cumplido, después de verme así
porque como podrás ver, es todo lo que tengo

-Desde la primera vez que te vi así, te he deseado tanto, y cuando por fin te tuve
sentí que ya no podría hacerlo con nadie más que tu

-¿Aunque sea una sangre sucia?

-Creo que eso te hace más interesante

-¡Por supuesto! Me robaste mi virtud
¿Qué me vas a dar tú a cambio?

-Mi amor - Dijo el rubio con intensidad y ella sonrió ante el maravilloso cumplido.

-¿Para siempre?

-Si así lo deseas

-Es mi mayor deseo

Y la castaña comenzó a besarlo de nuevo, desde el cuello, el pecho, el abdomen, y
otras partes
haciendo enloquecer al rubio, quien la cargo entre sus brazos y se la llevó al lecho, para que ahí
ambos se prodigaran caricias, arrumacos y una entrega total, absoluta, mientras se gritaban uno al otro
que se amaban y que no se separarían nunca.

Ginny estaba sentada al borde de la cama, analizando lo sucedido, con sentimientos encontrados, tenía poco más de tres meses del mágico embarazo
pero sentía su alma incompleta

De pronto, Adrien entró a la tienda de campaña, el por lo común estaba en otra con su hermano, pero esa tarde era diferente, todo estaba a punto de cambiar.

-¿Cómo estás?

-Bien, supongo
no he tenido molestias con el embarazo y

-No me refiero a eso, me refiero a ti, no te siendo tan a gusto, como que algo te molesta y no que sea el hecho de que hayas quedado embarazada

-Es en parte
si, este embarazo del cual no le he podido decir a mi hermano ¡Con tanto que ha pasado! - Respondió suspirando - ¿Cómo puedo estarlo sin haber
sin haber
hecho el amor contigo?

-¿Te refieres a fornicar?

-¡Adrien! Hay palabras más bonitas y una de ellas se dice "hacer el amor"

 

-Lamento haberlo hecho sin pedirte permiso

-No te culpo, querías salvar a Rubecca.

Adrien se sentó a un lado de Ginny, le sostuvo el rostro y la analizó, era hermosa, si tuviera alas, podría pasar por un hada
y Ginny lo tomó por el cuello y comenzó a besarlo, sorpresivamente

-Te adoro - murmuró Adrien sobre sus labios

El elfo la abrazó y aquellos besos se intensificaron, las lenguas chocaron y si que la pasión estaba escondida, porque salió a flote, Ginny comenzó a despojar a Adrien de sus ropas, para acariciarlo, para besarlo, para sentir lo que era arder en pasión por un elfo

¡Ay no manchen, que cursi me porto! Bueno, sigamos

Los besos se incrementaron, las caricias, fueron más allá de lo inimaginable, verse los dos, desnudos, excitados, fue más que suficiente, Adrien recostó a Ginny en la cama, acariciándola toda, halagándola, haciéndola sentir en confianza

Hasta que llegó a la posesión absoluta, claro, por supuesto que con mucho cuidado
pero Gin se volvió mujer en brazos de Adrien y por lo menos ya sentía que esa parte que le faltaba, se completaba

No importaban ahora que estuviera embarazada por medio de la magia celestial, porque finalmente ese hijo era de Adrien, y aunque no lo habían concebido juntos, por fin, ambos se compaginaban y se amaban.

Finalmente, los dos estaban acurrucados en la cama, ella feliz, porque el elfo había sido muy cuidadoso, amoroso, para ser un elfo oscuro, no había sido un ordinario, al contrario, bien sabía lo que hacía.

-Te amo Ginny - Murmuró Adrien mientras acariciaba aquel largo cabello pelirrojo - Y no se que haré cuando tengas que regresar a tu mundo

Ella dormía felizmente entre sus brazos, con su espíritu descansando en paz, pero sabiéndose amada por el elfo, quien era maravilloso.

-Pero no quiero saber lo que va a pasar en ese bosque
porque nada bueno nos augura

A la que no le pasaban penas era a Luna, afortunadamente para ella, parecía que Serenity la había dejado de molestar y su cabeza ya no parecía dolerle a cada rato, sobre todo en ese momento en que Marius se aprovechaba de ella
con su consentimiento claro.

A Marius la enloquecía amarla, lo volvía loco, no entendía como alguien tan simple como ella, tan común, pudiese descontrolarlo de ese modo, era totalmente diferente que con su prometida muerta, Constanza, de la cual, ya ni se acordaba tanto.

Pero Luna tenía esa capacidad, con sus simplezas, con sus grandes y redondos ojos azules, y ese cuerpo delgaducho sin grandes curvas, esos pechos pequeños que se perdían en sus manos, pero ese cabello rubio y largo que se enredaba en el

Pero la gozaba como nunca, sentía que aquel sentimiento se estaba transformando en algo más fuerte y poderoso, que aquella ocasión en que ella le suplicaba amor
ahora era el, el que le pedía a Luna que la dejara amarla.

Quizás por eso Serenity la había dejado en paz, porque Luna ya no estaba sintiendo miedo, temor, al contrario, su alma, espíritu y corazón, se estaba fortaleciendo. Así que dormir con Marius a esas alturas, la tenían satisfecha.

Mirando a la luna se encontraban Enywen y Sakai-Ellioth, ambos compartían esa misma pasión, porque los llenaba de paz

 

Lentamente, los dedos de Sakai, se resbalaron sobre los de Enywen, quien le dirigió una sonrisa maravillosa que lo hizo estremecer
recordando su antiguo romance, sin palabras, sin besos, solo con la mirada.

-Eres verdaderamente una guerra divina - Murmuró Sakai acariciando su rostro - y estamos al pie de la muerte.

-Esteramos en mucho peligro Sakai - Dijo ella - Al pisar el bosque, me temo que estás más tu en peligro que yo
aunque se nos considere traidores a nuestra sangre

-Lo sé

-Pero no somos salvajes, esos están ahí, esperándonos
no nos atacaron, pero lo harán, la próxima vez si nos atacarán
jamás nos perdonarán que firmáramos el tratado de paz entre la noche y el día.

-Era un riesgo

-Y lo corrimos
Enywen
¿te has arrepentido de algo?

-Si

-¿De que?

-De no haberte seguido
de no haber botado la corona y elegirte como consorte
de no haber dejado el reino en manos de mí hermana Alana

****Esas palabras raras, son de Mago de Oz que se llama "conxuro"

-Estaba enferma
finalmente murió
Nada se podía hacer, tenías que asumir el poder o el reino se vendría abajo, y los elfos salvajes se apoderarían de el
contigo al frente no se atreven, saben que tienes mucho poder

-¿De que me sirve ese poder si no tengo el otro?

-¿Cuál?

-El poder del amor

-Mi amor lo tienes
ya te lo he dicho - y le apretó los dedos - Siempre lo has tenido
solo que
nuestras circunstancias nos obligan a separarnos

Pero Enywen soltó a Sakai de las manos y lo tomó por su rostro y le proporcionó un dulce beso, ambos se abrazaron, así a la luz de la luna, prodigándose muchos besos y caricias
la luna se prestaba para eso

Altariel que iba a dejarle un mensaje a Sakai al ver la escena, no quiso interrumpir y regresó, aunque no dejaba de mirar a la parejita con cierta picardía
y de pronto se tropezó con algo

-¡Cuidado!

-¡Oh! - Y su siguiente parada fue entre los brazos de Andrae - ¡Lo lamento!

-¿Qué pasa? - y se asomó, Enywen y Sakai se besaban con mucha pasión, al pie del árbol - ¡Ah!

-¡No creas que me gusta espiar! - Sonrió Altariel - Solo iba a dejarle un mensaje de la comarca
llegarán refuerzos mañana por la tarde, por lo que nos piden que los esperemos y que no ingresemos aún al bosque.

-Creo que Sakai en este momento, tiene cosas más importantes que hacer

-cierto ¿Y tu que haces? ¿Hablando con las estrellas?

-No, solo me apetecía un te de hojas de menta ¿Quieres uno?

-¡Claro!

Andrae preparó a la luz de la luna, sobre una mesa, una humeante jarra de te, sirviendo una a Altariel y acompañándola el con otra, sin dejar su sonrisa bondadosa.

-¿Cómo puedes ser un elfo oscuro? - Dijo Altariel bebiendo su delicioso te

-Lo soy

-Deberías ser cruel, sanguinario, despiadado, maligno, sin tener el menor sentimiento de lástima por cualquiera ser vivo

-¡Vaya! - Sonrió Andrae - Nunca fui así
Recuerdo que aun mis bisabuelos eran de ese modo, las guerras contra los elfos de luz eran sangrientas, murieron cientos
hasta que Eru cansado de que sus creaciones murieran por tierra
nos confinó a una isla a los oscuros, a los de luz a otra y por último
los elfos que no aceptaron la tregua, los salvajes, se quedaron aquí habitando el bosque oscuro

 

-Me extraña que no hayan atacado a los que fueron a rescatar al hechicero

-A mi también aunque

-¿Aunque que?

-No iban a perder tiempo
además creo que pensaron que el bosque los mataría al instante
yo no me explicaba como es que salieron tan fácilmente

-La están esperando ¿cierto?

-Si
el espíritu maligno la quiere a ella
y sin embargo, tuvo la oportunidad de eliminar lo que la sostiene y no lo hizo
lo dejo ir, junto a los otros

-Y mandó al semi gigante más estúpido que se encontró
claro, si eliminó a la princesa, pero de todos los aliados ¿Por qué mandar al más inepto de todos?

-Se está guardando sus armas, no entiendo esa parte Altariel, el espíritu maligno no es cualquier cosa, tiene mucho poder
¿Qué lo detendrá? ¿Tanto depende de ella?

-Diane

-Exacto, Diane Ángelus
a ella la está esperando
no sé que extraño poder tenga en su interior el cual está interesado en poseer
era claro que mientras Diane estuviese dentro del bosque no le preocupaba

-Y Basalik cometió un error

-Si, Basalik quiso matarla para que ella fuera la única, pero no contaba con que el hechicero aparecería para rescatarla
y que terminaría entregándole su corazón
ahora el mal, reclama a Diane, para coraje de Basalik que sabe, que en cuanto ella llegue
y el mal despierte por completo, ella terminará mal.

-¿Qué pasará con nosotros cuando todo esto termine? - suspiró Altariel

-Creo que dependiendo de lo que suceda dentro del bosque - Murmuró Andrae - Si el mal gana
cada quien volverá a su territorio, a esperar que dentro de algunas lunas, vuelva un grupo de hechicero
o uno, a detener el mal

-O quizás nunca se destruya
y perdure por siempre

Altariel se puso frente a Andrae y le besó los labios imprimiendo fuerza y el elfo entreabrió los labios, para corresponderle ampliamente, los dos permanecieron largamente así, abrazados y besándose mientras la luna bailaba en lo alto

Nienna dormía profundamente en su tienda, pues no le había tocado guardia, cuando frente a ella, se comenzó a levantar la tierra, el aire, formándose el rostro del príncipe Tayri y le sopló suavemente al rostro.

-¿Qué? - Ella abrió los ojos y visualizó la cara de Tayri hecho de tierra y que poco a poco, se formaba sólido y sonrió.

-¿Qué crees que diga tu hermana si se entera que estás aquí en mi tienda?

-No lo sabe

Nienna sonrió ante el comentario.

-Pensará que tú y yo nos estamos comprometiendo

-Ya le explicaré
solo
quería verte dormir

-Te aprovechas de ser un hado del aire para escurrirte por todos lados

-Lo siento
solo quería saber si estabas durmiendo bien

-Ahora sí, dormiré bien - murmuró Nienna

-Solo quiero darte un beso de las buenas noches - y se acercó al rostro del hada - juntando sus labios con la de la elfa, permaneciendo así, durante un buen tiempo, ambos estaban sintiendo algo más que amor

 

Sin embargo no todos los encuentros podrían ser tan felices como los de ellos
Blaise, se miraba al espejo, aún miraba nubladamente y siempre vislumbraba unos hermosos ojos que lo ayudaban a todo, pero siempre con un velo cubriendo sus labios

La curiosidad lo mataba

El casi no podía participar en nada, había llegado en un segundo grupo, y gracias a su ceguera se había convertido en un inútil, pero ahora, ya estaba recuperando la vista, y ansiaba conocer bien a Iron

Aunque ella no dejaba que el le tocara más allá de lo necesario ¡Pero Blaise ya estaba bien! Se había quitado el pañuelo que cubría sus ojos y se miraba bien, ligero nublamiento que esperaba se quitara

Lo que el deseaba en ese momento, era conocer, ver bien a aquella chica que se esmeraba en su cuidado y que le prodigaba amor, porque en su vida había conocido a una mujer así, que lo añoraba tanto.

Iron dormía como un perrito faldero, a un lado de su cama, esperando solo el momento en que el quisiera algo para que ella saltara y se lo proporcionara, así que el había sido cuidadoso en levantarse sin que ella se percatara.

Y en el baño, se había despojado del pañuelo, aparte que Monique se había pasado por su tienda, justo cuando Iron se había ido a asear y le había tocado los ojos
dándole instrucciones precisas

-No os quitéis el pañuelo antes de que el sol toque la montaña

Pues bien, ya lo había hecho y era el momento de darle la sorpresa a su dulcinea
lentamente, volvió hacia ella, dormía apacible, así que minuciosamente, levantó la tela que cubría sus labios y
El horror llegó justo cuando Iron abrió sus hermosos ojos de golpe y lo vio

-¡Eres un monstruo! - Gritó Blaise horrorizado y trastabilló cayéndose en el piso, mientras que Iron se cubría los labios de nuevo y gruesas lágrimas descendían de sus bellos ojos.

Pero no le decía nada
solo se acurrucaba más, mirando como el moreno le taladraba con la mirada
el chico, estaba espantado de verle, de saber que bajo ese pañuelo, una hilera de filosos colmillos estaban presentes.

-¡Eres un maldito fenómeno!

Iron seguía acurrucada, llorando y gimoteando.

-¡Estuve a merced de una caníbal! - Gritaba con horror - ¿Cómo me pudieron hacer esto? ¡Largo, fuera, no quiero estar con un monstruo!

-¿Qué pasa? - Entraron de repente Enywen y Sakay quienes habían escuchado los gritos del hechicero.

-¡Eso! ¡Eso es un ser horrendo y monstruoso!

-Se llama Iron, Hechicero
y ella te ha protegido de la muerte
la primera fue Nicolleta
quien te mantuvo vivo dentro de ella
¡Pero la capturaron! Y cuando te descubrieron, Iron te protegió ¿Dónde está tu corazón?

-¡No me importa, es un demonio!

-¡No es un demonio! - Protestó Sakai - ¡Es un ser de oscuridad, como muchos de aquí, pero no debes despreciar a quien salvó tu vida!

-No
no me importa
yo no se lo pedí y yo
¡No quiero que esté aquí conmigo!

-¡Pero!

-¡NO LA QUIERO! - gritó y se volteó asqueado.

 

Enywen levantó a Iron del suelo y la sacó de la tienda, afuera, muchos la rodeaban, curiosos, por los gritos del hechicero.

-¿Qué pasa? - Preguntó Altariel saliendo al paso junto con Andrae

-El mago ha descubierto su defecto y la ha rechazado

-Pero ella lo ha protegido y

-Creo que el corazón del hechicero es lo más superficial y cruento de lo que imaginaba
Pondré a Iron sola en una tienda para que descanse

-Que terrible
después de todo lo que ella hizo por el

-¿Ya me crees porque te digo que a veces es mejor la oscuridad en los ojos? Porque así solo ves con el corazón sin imágenes que te lo impidan - Murmuró Andrae.

Todavía la luna no se metía, Sakai envió a todos a dormir y los que hacían guardias a relevarse, Iron fue dejada en una tienda, sola, pero la chica, a la media hora, salió de la misma

Como no estaba la vigilancia, en un descuido, se alejó del campamento, rumbo al bosque, estaba tan triste que lo único que quería, era morir en ese instante, que el bosque la destrozara
porque era un fenómeno.

Así que la chica, caminó hacia los linderos
pero el bosque parecía dormir
y sin dudarlo, con las lágrimas bañando sus ojos, se metió
caminando por la oscuridad, sus ojos parecieron brillar, fungiendo como linternas, hasta llegar al claro.

Había un lago, cuyas aguas permanecían tranquilas, y ella metió la mano para tomar un poco y lavarse la cara, en eso estaba cuando salió frente a ella, un hada del agua de la oscuridad con una lanza en la mano, gruñéndole

Pero Iron, fue más rápida, porque instintivamente, gruñó también mostrando sus terribles colmillos que aunque no estaban ya como antes, si eran terroríficos, pero de repente, ella levantó las manos para protegerse de aquella hada-sirena, pero de sus manos, sus uñas crecieron como afiladas garras, y fue que ella asestó dos golpes al hada y la cortó en dos

Iron se quedó muda
sorprendida
al ver como ella había echo eso
el cuerpo del hada partido en dos, se volvió agua y se absorbió, mientras que sus uñas volvieron a la normalidad

Tontamente se miró sus manos manchadas con un líquido viscoso, que al parecer, era de las entrañas de esa hada del agua

-Definitivamente - Murmuró ella - Pertenezco aquí - y ahí se quedó, a la orilla de ese lago, sentada, no pensando en nada más y con el corazón, terriblemente herido.

Pero al amanecer

Se escuchó el sonido de un cuerno, anunciando visitas, todos comenzaron a levantarse y a salir de sus tiendas, para ver quienes llegaban, suponían que eran la ayuda de otras comarcas.

-¿Quiénes son? - Preguntaba Harry a Sakai-Ellioth, mirando a un grupo de elfos que se acercaban a ellos.

-Kohnenkampf - Murmuró Enywen quienes ya estaba junto a ellos

-¿Quién? - Inquirió Harry

-Es la tribu de Kohnenkampf
Es aquella que está en el fin de la tierra ¿Cómo pudieron llegar tan pronto?

-Pero ¿Quiénes son?

-Guerreros
por supuesto
los necesitamos, aceptaron ayudarnos

Harry ajustó sus lentes, mirando detenidamente la comitiva, al frente iba una elfa, con una casaca blanca, con botones dorados y adornos de plata, y un perchero negro, guantes blancos largos que hacían juego, mallas y botas negras altas que le llegaban arriba de las rodillas....

 

También con una espada en su espalda, con una gran piedra que brillaba incesante en el mango, la elfa tenía una tez apiñonada, y el cabello negro, atado a una coleta y lucía majestuosa montada en el caballo.

Y era verdad, la vestimenta de ella y de los demás, eran más de guerreros, no como la de los otros, cuyas túnicas tan elaboradas algunas y otras sencillas, eran más de fiesta o caseras

-Princesa Kohnenkampf
bienvenida - Se adelantó Enywen, quien como elfa oscura, era su deber recibir a otra.

-Saludos princesa Enywen
aunque yo no soy la de mayor rango en mi aldea, ese es mi hermano Aurus
pero decidí venir a luchar
como sabéis, si muero no importa, porque finalmente, el estará al frente de nuestra aldea.

-Igual que yo

-Por favor, te presento con los altos líderes que aquí se encuentran

-¡Ah! - Se volvió hacia Harry - Este es uno de los hechiceros - Me llamo Andreana Kohnenkampf
mi nombre no es cualquiera, significa Valiente y Bella

-¿Andreana?

-Puedes decirme Andrea, si te parece muy largo

-Claro
princesa

-¡Y no me digas Princesa! - Le sonrió y lo rodeó, Harry se sonrojó un poco - Dime Andrea solamente ¡Aquí hay tantas princesas, príncipes y reinas que si me dices así, muchas voltearán!

-C-como diga
Andrea

Andrea le sonrió y le tomó del mentón, inspeccionándolo, justo cuando Diandra apareció y se acercó, fulminando a Andrea con la mirada.

-¡Ah! ¡Hola, princesa de la noche! ¿Cómo está tu espíritu hoy? - Saludó con jovialidad - Los que van a morir por ti, te saludan - y se alejó de ellos, siguiendo a Enywen quien trataba de alejarla de Diandra y sus celos.

Quien no estaba contenta era Basalik, metida dentro del árbol que guardaba su guarida y su reino, rodeada de sus subalternos, tenía una furia incontenible dentro de su ser, sobre todo porque no recibía apoyo del espíritu que dominaba el bosque.

-¡No se que está pasando! - Volaba en su mismo sitio con mucha violencia - ¡Todos me dan la espalda!

-Tranquilícese reina - Decía una de ellas

-¿Cómo? ¡Si mis más fieles sirvientes me dan la espalda! ¡Elektra y Gennix eliminaron a Nanette, y encima de todo, Casanova Dark está haciendo todo, menos obedecerme!

Se sentó en un trono echo por helechos gigantes, mirando a todos, sintiendo ira incontenible.

-Los intrusos han entrado y han salido con vida ¿Acaso el poder del espíritu maligno se ha empobrecido?

-Pero mi señora
han eliminado a la princesa karin

-¡Pero la tonta de Monique logró salir y ahora siento mucho poder dentro de ella! ¡Si no fuera porque no quiero despertar la furia de aquel que domina este bosque! ¡Pero yo se que es lo que quiere! Quiere a Diane Ángelus

-¿Y porque a esa hada en especial?

Basalik lo pensó un momento, ella sabía perfecto porque

-Pero en cuanto pueda
en cuanto vuelva a poner un pie dentro del bosque
¡La mataré! ¡No la dejaré viva por mucho tiempo! Solo porque no quiero que el espíritu me quite poder no lo hago

 

-Fractalia está esperando, mi señora
con sus aliados

-¡Ella no me verá caer! Al contrario, me daré el gusto de eliminar a Diane delante de sus ojos
Su hijita morirá y con ella, toda esperanza

-¿Entonces no haremos nada?

-No por el momento, estamos a poco para que las hadas, los magos y los elfos entren al bosque
pero sabemos que ya todos están listos para cuando eso pase

-¿Nosotros tenemos alguna misión?

-No
el señor del bosque no me dio ninguna orden y eso me da mala espina ¡Por eso no puedo dejar que Diane viva! Porque sin ella, yo seguiré siendo su reina

De regreso al campamento

Todos hablaban por lo bajo sobre lo sucedido con Blaise y Iron, mientras que éste se consolaba con Draco, quien no sabía que decirle

-¡Es un monstruo, Draco! ¿Cómo pudieron dejarlo cerca de mí?

-Blaise, es que ella te salvó y te protegió

-¡Si, para comerme!

-No seas ingrato hermano
esa criatura
es buena

-¡NO! ¿Cómo puede ser bueno algo así? Lo que pasa es que desde que andas con la sangre sucia, te ha embotado el cerebro

-¡No insultes a Hermione! Es mi mujer y no dejo que nadie la insulte, así que bájale a tu tonito
¡Si tanto te da miedo y asco, pues no vengas con nosotros! No eres necesario

-Bueno, ya, discúlpame

-Blaise
estamos en extremo peligro ¿captas? Una princesa murió y realmente necesitamos destruir la maldición para regresar a casa
pero podemos morir

-¿Y si no?

-Si decidimos no pelear, no regresaríamos, nos quedaríamos por el resto de nuestras vidas aquí, y huyendo del mal ¿eso quieres?

-No

-Yo tampoco, quiero regresar a nuestro mundo, a mi casa. Por ello, tenemos que arriesgarnos
o es todo, o es nada.

-¿Tengo que pelear?

-Realmente
no se que tan necesarios seas
o seamos algunos de nosotros
porque casi todo giraba alrededor de Diandra y de Harry.

-No se que hacer

-Blaise
en verdad te lo digo
fuiste muy cruel con Iron
te salvó la vida, finalmente no te estamos pidiendo que te enamores de ella, solo que le tengas compasión
razona sobre eso amigo

Draco salió de la tienda, dejando a Blaise, con sentimientos encontrados, pero no podía quitarse de la mente, la terrible dentadura de la criatura, aunque poseía unos hermosos ojos.

Mientras que la recién llegada, estaba a unos metros del bosque, como inspeccionando el campo de maldad que había dentro.

Kohnenkampf, sacó su espada de la espalda donde la portaba, la esfera que portaba brilló incesante y dio muchos giros sobre ella, asestó un espadazo a la tierra con la punta y el estrecho de tierra donde estaba en pie, se elevó con ella.

Cerró los ojos y comenzó una oración, para tratar de invadir el bosque con su mente y su alma
pero de pronto abrió los ojos y sostuvo su espada en ataque

-¿Espiando el bosque?

-¿Quién sois? - preguntó altiva

-Me llamo Judai-Filius
señora ¿Quién eres tú?

-Soy hija del señor principal de la aldea Kohnenkampf, primera guerrera y he venido a luchar contra la maldición del bosque oscuro
me llamo Andreana Lorelei Morana Kohnenkampf
aunque pueden simplificar mi nombre a Andrea, simplemente.

 

Judai fijó sus ojos celestes en los oscuros de la elfa, quien poseía una belleza cautivadora y altiva, como toda una princesa guerrera.

-¿Y tu de parte de quien estás? - Preguntó Andrea, poniendo el filo de la espada en el cuello de Judai-Filius, pero éste no se inmutaba siquiera.

-Ni de tu parte, ni la del bosque
yo estoy con la que debería ser la señora del bosque
Fractalia

-¡Oh! ¿Está en el mundo?

-Si mi señora
por fin está en el mundo de los vivos, no en el de los sueños - Andrea quitó la espada y la asestó en el estrecho risco que la sostenía y descendió, con Judai siguiéndola, hasta el piso y una sonrisa breve.

-¿Y que haces tú, atreviéndote a hablarme?

-Doy mi ronda
para saber que movimientos hace el campamento

-¡Ah! Espía

-Si - Respondió sin inmutarse, Andrea pudo comprobar que los ojos de Judai-Filius mostraban maldad, pero por otro lado, un dejo de sensualidad innata
como todo lo oscuro, era llamativo.

-Y no tienes ninguna vergüenza por lo visto ¿No tienes miedo que te ataque y te destruya?

-Su señoría ya lo hubiese hecho - Hizo una reverencia y Andrea soltó una risita.

-Me agradas Judai
solo espero no tener que luchar contra ti dentro de ese bosque ¡Sería una pena, acabarte!

-Me subestima de nuevo, mi señora

Y de repente, un ave fénix pasó sobre sus cabezas y desapareció en un chasquido.

-Me llaman - Apuntó Judai-Filius, desplegando sus alas oscuras y enormes
se elevó sin dejar de mirar a Andrea y de repente se esparció en mil partículas.

-¡Interesante! - Exclamó Andrea tomando su báculo-espada y colocándose en la espalda, regresando a la aldea a prisa, se notaba que seguían llegando más refuerzos.

Efectivamente

Una caravana de hadas oscuras del este de la comarca, habían llegado para unirse y luchar contra sus propias fuerzas, comandadas por el Rey Asimovv, un hado entrado en años, pero con las alas fuertes y poderoso señor de los vientos.

Una gran comitiva lo acompañaba, y a un lado, la comandante supremo de las fuerzas guerreras
Un hada real, cuarta al trono, Valeria Daira Cosette Enid

El hada oscura, no portaba su usual atuendo vaporoso, ella también estaba vestida como un soldado, con una malla dorada cubriendo su cabeza y sus largos cabellos oscuros y solo se veían sus ojos color zafiros

Portaba su espada y su arco en la espalda y tenía armadura en las manos y parte de las piernas
montaba un unicornio hermoso, ella misma se veía majestuosa.

-Veo que han dejado de usar sus ropas usuales - señaló Sakai

-Fue necesario - Afirmó Asimovv- De lo contrario, no serviríamos para nada - Una de mis doce hijas - presentó el Rey a todos los reunidos - La única guerrera y que comanda el ejército
diestra para el combate
por ello su nombre

-¿Y cual es?

-Valeria
por fortaleza
Daira por sabiduría
Cosette, porque siempre ha comandado ejércitos victoriosos y Enid que significa pureza
¡Aunque me faltó el nombre de Laetitia, que es alegría!

 

-Muchos nombres - Dijo Harry a Hermione - Me recuerdan a la realeza europea en el mundo muggle
todos llevan como cuatro nombres por lo común

-Pero llámenme solo Valeria - Dijo el hada guerrera y bajando de su precioso corcel.

-Bienvenidos
ustedes han llegado al igual que la princesa guerrera, Andrea de Kohnenkampf
Aquí

-Presento mis respetos - Dijo Andrea con una leve inclinación - Estoy aquí con algunos de mis mejores guerreros
tengo entendido que hubo una infiltración de Elfos salvajes en el bosque, los cuales no serán nada fáciles
y tengo la misión, inclusive, de morir por los hechiceros

-¿Morir por nosotros? - Gimió Harry

-¿De que te sorprendes? - Se volvió Andrea - Pensé que ya te habías dado cuenta de cual es la misión
¡Así que no te sientas presionado por terminar con la maldición!

-¿Eh?

-Porque si daremos la vida por ustedes
será necesario que ustedes pongan todo de su parte y la destruyan - agregó Valeria - ¿O no es así Enywen de Ithalam?

-Creo que espantan a Harry
todos ellos saben que no será fácil, pero si muy necesario, terminar con todo esto, de lo contrario, nunca volverán a casa y el permanecer aquí, no significa que permanezcan vivos
No creo que ese demonio lo permita.

-¡Mi señor! - De repente apareció una elfa ante Sakai

-¿Qué sucede?

-Mi señor
acabo de ir a dejarle algo de beber a la criatura llamada Iron, y resulta que no está
se ha ido

-¿Cómo?

-Temo que se haya ido a refugiar al bosque, mandé un rastreador y sus pasos se dirigen ahí.

-¡No lo puedo creer! Ella, aunque su origen sea ahí, nunca ha vivido en ese bosque, solo en esas cuevas donde había estado encerrada

-Entonces corre peligro

-No lo creo, me preocupa más que con lo que el hechicero le hizo, ella
se vuelva agresiva

-¿Qué especie es?

-Es una mezcla entre un elfo oscuro, un elfo salvaje y una sirena de tierra, ya saben que éstas son carnívoras a morir

-¿Cómo pudo un elfo salvaje mezclarse con semejante criatura?

-Por experimentos, hechizos
ya saben
esas criaturas sacaron, la belleza y elegancia del elfo oscuro, la inteligencia de los elfos salvajes y por supuesto, la crueldad y el canibalismo de las sirenas de tierra

-No todos son así - Aclaró Enywen - El último de la especie es Casanova-Dark, que es tan hermoso como letal, con los que vivía Iron, eran los que salieron salvajes, feos y estúpidos

-Te recuerdo que todos esos salvajes, feos y estúpidos, se encargaron de acabar con la especie bella y elegante de Casanova, que tanto el como Iron son los últimos

-¿Iron es hermana de Casanova-Dark? - De pronto interrumpió Monique

-¿Lo viste en el bosque?

-Si
de hecho, me atacó a muerte
pero no logró su propósito
fue muy extraño...

-Pues parece ser que
ambos son consanguíneos

-Pero Iron tiene deformes los dientes
y los de Casanova son perfectos
pese a los colmillos

-Supongo que es por causa los salvajes, le deformaron los dientes de una manera cruda y sanguinaria
Apenas y se le pudo reducir con algo de magia

 

-¿Qué tan letal puede ser Iron? - Se adelantó Harry, mientras Blaise escuchaba escondido tras la tienda.

-Bastante, el que se haya mostrado inofensiva ahora, no significa que su instinto asesino no salga a flote
no sabes, ellos pueden comer y comer sin saciarse nunca
les encanta la sangre fresca

-Pero
¿Por qué ella nunca nos atacó?

-Porque estaba enamorada de Zabini - Dijo Luna al fondo, mirando al bosque extrañamente - Eso detenía sus instintos salvajes
Pero ahora no, fue rechazada
puede matar
sin remordimientos
porque los hechiceros le han pagado mal

-Luna, no seas tan

-La bruja tiene razón - Apuntó Andrea - Es una situación crítica
ni la princesa Monique ha visto todo el potencial de Casanova-Dark dentro del bosque
y mucho menos todo lo que esa criatura Iron tiene dentro de ella

-Finalmente las piezas se acomodan

-El espíritu los llama a su territorio, sabe que la batalla será a muerte

-El bosque te puede parecer desde aquí - señaló Sakai - No tan extenso
se puede ver al fondo, la torre mas alta del castillo Jackard

-Pero es engañoso
Me extraña que la princesa Monique haya podido salir con vida

-Tuvimos ayuda, dentro del bosque hay seres atrapados por la maldad, y que desean que la maldición se destruya
gracias a eso, di con la batalla que sostenían y Aldrick me sacó del bosque en brazos

-Cuando entremos en el, se hará tan extenso, que podríamos pasar días antes de llegar al corazón del bosque

-Pero fue en ese sitio donde Karin fue abatida

-No Harry, no te confundas
Ese no era el centro del bosque, era solo un claro
cuando estemos dentro, podrían pasar muchas lunas antes que lleguemos
vivos, medios vivos
como sea

-Efectivamente ese bosque puede ser un verdadero laberinto

-Y lo importante es que una vez poniendo un pie, no nos separemos, o si no, terribles cosas pueden suceder por separado
en realidad, ese demonio no necesita a todos sus aliados para detenernos

-Harry - se adelantó Enywen al moreno - Creemos firmemente que ese demonio quiere a Diandra por algo
y nos da miedo lo que pueda ser y como pueda ella actuar adentro, podría incluso
traicionar

-¿Traicionarnos?

-Si

-No
eso no es posible ¡Diandra jamás me traicionaría porque sabe cuanto la amo!

Iron hipaba sentada frente al lago, luciendo poco agradable, porque masticaba el trozo de una criatura del lago, con su boca ensangrentada y sosteniendo en la otra un pergamino en el cual había pintado el rostro de Blaise Zabini

Si
Iron había encontrado esa habilidad secreta una noche mientras lo cuidaba y él dormía, había tomado una tiza y sobre un pergamino, había comenzado a trazar el rostro del chico, quedándole muy bien
Así era.

Terminando sus ojos, mientras era revisado por las curanderas, aunque si le hacía falta el brillo que en ese momento no tenía.

"Tú
con tus ojos con brillo de luna
y tu boca envidiosa, que no da, que no da, que no da
na,na,na,na
Tú, con tu amante y amigo el viento que alborota tu cabello y revela todos tus sueños, revueltos, rebeldes, locos y enamorados de ayer, de mañana y del deseo, de lo que quiero ser y mañana
si hay mañana, lo seré"

 

-¿Pero que es esto? - Hablaron a sus espaldas.

Ella se volvió de inmediato, descubriendo a un hombre, alto, bien vestido, con una cazadora negra, muy elegante, cosida por las pequeñas hadas oscuras hiladoras, una piel blanca y el cabello negro, largo, con unos ojos iguales a los de Iron

Era Casanova-Dark

-¡Oh! - Gimoteó Iron poniéndose en pie

-¿Quién eres? - Inquirió mirando el parecido en sus ojos, en el cabello oscuro.

-¡No te acerques! - Gruñó ella y Casanova se detuvo al ver la deformación de sus dientes que ella cubrió con la manga de su asquerosa túnica.

-¿Quién eres? - Volvió a preguntar Casanova jugueteando con sus acostumbradas rosas - Nunca te había visto

-Si no te vas, te lastimaré - Dijo ella, temblando

Casanova miró al piso y vio a una criatura destrozada, en un cuadro que a cualquier otro, le hubiera parecido lo más horrible del mundo.

-Yo te conozco - Dijo Casanova

Y de repente los ojos de Iron se enfurecieron

-¡Tú, maldito traidor! ¡Me dejaste abandonada cuando los salvajes invadieron nuestro hogar! - Gritó

-¿Qué?

-¡Si, me dejaste a merced de los salvajes, saliste huyendo y permitiste que se comieran a nuestros padres y me tomaran prisionera! ¡Ellos me hicieron esto! ¡Me hicieron deforme!

-Eres mi hermana

-¡Te odio y voy a matarte! - Gritó Iron aventando el trozo de carne y el trozo de pergamino que fue a dar a las manos de Casanova-Dark que lo arrugó.

-¡NO! - Chilló Iron.

-¿Qué es esto? - Sonrió Casanova mirando el retrato - ¿Es un elfo?

-¡Dámelo!

-NO
no es un elfo
¿Es un mago? ¿Estuviste con los hechiceros, eh? ¡Ah! ¡Estabas en ese campamento! Así que
huiste de ahí
¿De quien? ¿De este? - Azuzó el trozo de pergamino

-Devuélvemelo

-¿Te despreciaron hermanita? ¿Por qué presiento eso? - Se burló Casanova - ¿Para eso saliste de la cueva en donde te tenían?

-¡Dámelo! - De pronto ella gritó y se lanzó hacia su hermano levantando la mano y las uñas le volvieron a crecer rápidamente y dio el zarpazo

Casanova apenas y tuvo tiempo de desviar el rostro para evitar el arañazo filoso, aunque unos cabellos volaron y soltó el pergamino, Iron lo tomó de inmediato y se lo metió dentro de sus mugrientas ropas.

-Si, que eres peligrosa - Murmuró Casanova - Y no se que tipo de habilidades tienes
Pero te advierto
hermana
No trates de agredirme de nuevo
o no la contarás

-¿Qué puedo esperar de ti? ¡Tú me dejaste morir!

-Pero estás viva
y deforme

-¡Lárgate, déjame en paz!

Casanova sonrió y dio un salto enorme, llegando a la copa de un árbol, mirando de lejos, como Iron desarrugaba el pergamino para contemplar el rostro de Blaise.

"Y mañana, mañana, mañana, si despierto al despuntar el alba, iré a buscarte a alguna parte para confesarte
Y mañana, mañana, mañana, si tú me dices que no sientes nada, te diré que no me importa, todavía hay más mañana
Y mañana, mañana, mañana que salga el sol y estemos los dos enamorados de la mano te diré que hay mas mañana que otra vez"

 

-¿Quién es? - Apareció Elektra a un lado de Casanova

-Mi hermana
aquella que abandoné cuando atacaron la aldea donde vivíamos

-¿En serio? ¿No la protegiste?

-Sabes de nuestros orígenes ¿De que te espanta?

-Vi que te atacó

-Es primeriza, no tiene buenos reflejos porque nunca ha peleado, aunque debo decir
que es igual de sanguinaria, y tiene un apetito voraz

-Pues no se ve bien alimentada

-¿Qué esperabas? ¿Qué los elfos o los magos le sirvieran de banquete? Aparte comen puras yerbas y frutas
de veras que la estúpida tuvo que aguantarse el hambre con tal de estar junto a ese mago

-¿A quien?

-No sé, uno que tiene su rostro en ese papel
pero ya está aquí, derrotada y hambrienta
¡Ten cuidado, si te atrapa podría comerte!

-¡JA! - Rió alto

-¿Qué?

-Si tu nunca has podido comerme ¿Por qué ella si?

-Porque su carne no es dulce como la de las hadas de luz, así que lo siento querida, tu carne es magra
y la detesto ¿Acaso crees que nunca he comido un hada de la noche?

-¿En serio?

-Pero claro
ella no las ha probado
aún

-Eres un digno ser de la oscuridad, Casanova-Dark
no le tienes respeto ni a tu propia hermana ¡Te felicito!

Casanova no respondió, pero contempló por largo rato a Iron, preguntándose muchas cosas
Pero sin safarse de la presencia de Elektra, quien también estaba mirando con más curiosidad todo lo que hacía Iron

Aunque no hacía mucho
solo miraba el retrato de Blaise

Y con el mencionado

-Iron se fue huyendo - Murmuró Draco, quien era el único que hablaba con Blaise.

-Bien

-No, no estuvo bien ¡Oye! Es en serio
Ella te cuido con vehemencia ¿No lo puedes entender?

-Lo lamento Draco, no puedo compartir tu punto de vista
es que
mientras usaba el pañuelo, se veían solo sus ojos
vislumbraba esos hermosos ojos
¡Pero apenas se veía su boca llena de esos asquerosos colmillos!

-Sé que no puedo opinar mucho, pero la trataste mal ¡Y ella no pensaba comerte! Creo que si lo hubiese querido hacer, ni tiempo de salvarte nos hubiera dado

-Es horrible
y pensar que
pensar que alguna vez pensé en ella
de otro modo
porque
su manera de cuidarme
era
excepcional

-Si no tuviera esos dientes, fuera una chica muy hermosa

-En realidad
ella no es ni humana, ni elfa
es una cosa, una criatura
¡Y espero en verdad no volver a verla!

Draco negó con la cabeza
Mientras que Blaise dirigía sus ojos pardos al bosque, el cual se mecía suavemente
inofensivo en apariencia

"Tú
que me miras sin pizca de nada, solo logro arrancarte palabras y enloquece mis sentidos, con tus formas, cruel destino, el de no poder ser viento y enredarme en todo tu cuerpo ¡Oh, tú! Sabe Dios que es lo que te dio, para provocar tanto amor, sabe él si alguna vez tu magia me haga bien, y mañana, si hay mañana, lo sabré"

 

-¿Buscarán a Iron? - Preguntaba Valeria a karewit

-No
se ha decidido que no es buena idea
ella no era parte del plan, solo fue encontrada en el proceso, de forma positiva, porque mantuvo viva a Diane Ángelus, y se le agradece

-No creo que muera
su naturaleza se hará presente

-Lo mismo digo y también algunos otros piensan igual.

-¿Cuántas lunas más esperaremos para entrar al bosque?

-Necesitamos que todos los ánimos esté equilibrados, ahora algunos lo necesitan
Además no sabemos que armas utilizará el enemigo para descontrolar a los magos

En la oscuridad

Alrededor de los sellos rotos y los intactos

Lis-Ek aguardaba
en medio de la nada

-¿Qué queréis señor? - Preguntó Lis a una sombra oscura que apareció tras ella

-Los que pretenden derrocar mi poder, han llegado
Pobres ingenuos

-¿No los está subestimando señor? - se volvió a ver la sombra.

-Matarlos sería fácil, solo quiero divertirme, jugar con sus mentes
y quiero que ella los elimine

-¿Y que busca aquí señor? Como usted ve, los sellos, no están intactos, algunos se han logrado romper

-Si no se rompen todos, el poder no se libera, además, quiero a una de las almas que están en ese sello - señaló al que pertenecía a Marius.

-Puede tomarla
son sus sellos, señor

Aquella sombra se solidificó, transformándose en un ser siniestro y diabólico, que abrió sus fauces, exhalando un humo hediondo y denso, que cubrió el sello y después, aspiró y un espíritu salió del mismo dando un alarido de muerte.

-Ella
- Murmuró Lis-Ek asombrada

-Constanza
- sonrió el demonio - Ella hará que me divierta un poco, que Jackard
se vea envuelto en miseria y soledad, y que la bruja insignificante que lo sigue, decida quedar dormida para siempre, para que mi futura aliada Serenity, renazca en su cuerpo

Constanza era un espíritu como de aire, tenía un vestido delicado y largísimo que se ondeaba igual que su cabello y con los ojos tristes, que miraba sin ver, respiraba sin respirar y añoraba sin recordar.

Lis-Ek no dijo más nada, finalmente, ella como guardiana y mensajera de la oscuridad, no intervendría en lo que el espíritu maligno decidiese

Si los magos triunfaban
le daba lo mismo, si los magos fracasaban, seguramente sus almas estarían vagando alrededor de los sellos, restaurándose con su presencia, hasta que nuevos magos llegaran a intentarlo.

El espíritu desapareció con Constanza, seguramente, pensaba soltarla en medio del bosque, para que se encargara de atormentar a Marius. Sin embargo, no fue la única visita que hizo

Porque aquel ente maligno bajó a las entrañas de la tierra, hasta encontrar lo que buscaba, Constanza, en espíritu, parecía salir de las tinieblas y seguía al ente maligno.

-Mi señor - Habló entonces Constanza - ¿Qué buscáis?

-Busco - Susurró, descendiendo a las grutas, un enorme espacio, limpio, y en la cual había en medio un pequeño lago, y con una especie de isla diminuta en medio - Busco a la diosa de las sombras

 

Y de pronto, de la islita, se levantó una sombra que tomó forma, la de una mujer, hermosa, vestida con magnificencia y riqueza, que a pesar la diosa de las sombras, brillaba como nunca
y abrió los ojos

-Ya sabes lo que deseo

-Solo puedo hacer una cosa por ti ¿Estás seguro de lo que deseas hacer?

-Por supuesto... yo lo haría pero puedo perder poder
tanto sentimiento limpio, me debilita
y necesito el odio, el dolor que esto pueda causar
eso me fortalecerá.

-Muy bien, si así lo deseas
lo haré

Y volvió a cerrar los ojos, mientras que aquel ente maligno se volvió a su esclava mirándola con malicia y crueldad

-Está hecho, ahora iremos arriba, tengo planes para ti

En medio del bosque aún seguía Iron
contemplando el rostro dibujado de Blaise en el pergamino, mientras gruesas lágrimas le caían encima, mojándolo. Mientras lo rozaba con sus dedos toscos, cuyas uñas permanecían cortas y nada peligrosas.

"Y mañana, mañana, mañana, si despierto al despuntar el alba, iré a buscarte a alguna parte para confesarte
Y mañana, mañana, mañana, si tú me dices que no sientes nada, te diré que no me importa, todavía hay más mañana
Y mañana, mañana, mañana que salga el sol y estemos los dos enamorados de la mano te diré que hay mas mañana que otra vez"

-Deja de llorar por ese mago estúpido - Gruñó Casanova desde lo alto del árbol

Ella le gruñó y el sonrió irónicamente.

-¿Por qué te enojas? ¿O que? ¿Ahora si se te antoja comerlo?

-¡Déjame en paz! - Gruñó

-No lo haré
juntos tu y yo, podremos hacer mucho daño a los magos
¿has visto que delicada estructura tienen? ¡Puedo triturar sus huesos con mis dientes! Podría arrancarles la cabeza con una sola mordida

-¡Eres asqueroso!

-JA
somos iguales, no te quieras hacer
eres sanguinaria igual que yo
la sangre nos llama
búscame cuando recuperes la cordura.

-¡Nunca! - Gritó Iron - ¡Nunca me uniré a ti, porque eres malo y yo no soy mala!

-Pobrecita estúpida
¡Cuando comience la guerra, tendrás que decidir de que lado está tu lealtad! Si de parte de este bosque o de parte del mago que te despreció después de que casi diste tu vida por el

-¡Cállate, tu no sabes nada! No sabes lo que es el amor

-El amor es algo estúpido que siente los débiles y yo
no lo tendré nunca

-Me tiene sin cuidado lo que sientas

-Tonta - gruñó furioso y desapareció.

-¡Ah! - de repente se sintió un tremor en la tierra y ella se puso alerta
Algo parecía caminar bajo la tierra y se puso tensa

Definitivamente algo iba a suceder.

El campamento se preparaba, hacían planes, detallaban los ataques, participando en conjunto, sin siquiera tomar en cuenta lo que estaba a punto de suceder

Fractalia sobrevoló en el sitio de los grandes helechos, donde esperaba
y miró el campamento desde su guarida, sintiendo que nada estaba bien.

-¿Qué pasa señora? - Preguntó Judai

-Algo malo va a pasar

-La tierra se mueve - Advirtió

 

-¡Prepara todo Judai! Debemos estar todos preparados
Despierta a los guerreros, los necesito alerta

-¿Sabe quien es?

-Creo saberlo
y si ellos la conocen, sabrán como actuar
o todo terminará mucho antes de lo que pensábamos

Y por supuesto que se dieron cuenta

-¿Qué sucede? - comenzaron a preguntar, sintiendo como la tierra temblaba.

-¡Está temblando!

-¿Por qué?

-¡Rápido, preparaos todos!

-¿Qué es todo esto sakai?

-No lo sé
algo maligno

Y las hadas y los hados se elevaron al cielo sacando sus lanzas puntiagudas, los elfos prepararon sus espadas y sus arcos con flechas, mirando a todos lados.

-¿Qué pasa? - Preguntaban Harry y los demás hechiceros y brujas.

-Problemas - Dijo Andrea dándole vueltas a su báculo

-Será mejor que os protejamos - Afirmó Valeria

-Nosotros también nos defenderemos - Dijo Draco

Ron por fin salía de su tienda, al igual que Zabini, pues habían sentido el temblor bajo sus pies, lo cual era muy raro
aunque a Ron le había recordado, cuando había combatido con la bestia que había asesinado a Karin.

-¿Qué sucede Harry?

-No lo sabemos Ron, pero no debe ser nada bueno.

Diandra se aferró al brazo de Harry, sentía algo horrible dentro de su ser y deseó tener alas y llevarse a su mago de ahí, volando.

Del temblor, se comenzó a escuchar un tremor más estrepitoso, y luego la tierra parecía partirse en dos
los caballos que habían en el campamento se alborotaron y salieron galopando, mientras las tiendas se caían y los elfos apuntaban sus flechas a lo que fuere

Y sucedió

Sucedió que la tierra comenzó a agrietarse, una polvadera se levantó y de repente, comenzó a salir un humo oscuro de las grietas que comenzó a acercarse rápidamente y formó una figura, que comenzó a tomar forma
la de una mujer

-Hela
- Murmuró Karewit

-¿Quién es Hela? - Preguntó Draco que estaba cerca de ella, con una Hermione a su lado y con varita en alto.

-La Diosa de las sombras - Murmuró

-¡Que nadie ataque! - Ordenó Enywen

-¡Que mal! - Murmuró Valeria - ¡Yo que pensé que lucharía un poco antes de morir!

-Pero ¿Por qué lo hace? - Gruñó Andrea

Hela permaneció impávida frente al campamento, llevaba un vestido que parecía ser hecho de aire, que se ondeaba pero que parecía pegado a la tierra, su cabello era largo, y se confundía con el viento, llevaba una tiara en la frente y mantenía los ojos cerrados

-¿Qué hacemos Sakai? - Masculló Nienna a su líder, había tanta tensión en el ambiente que parecía que algo explotaría

De repente, los abrió y se vislumbraron un par de ojos más negros que la noche, su hermosura era completa y fue que pasó

Ella simplemente abrió las manos y de repente

Harry y Draco sintieron como eran jalados con una fuerza impresionante hacia ella, arrastrándolos

-¡NOOOOOO! - Gritó Diandra al sentir como le arrancaban al chico de sus manos

-¡DRACO! - Gritó Hermione mirando con horror como también el rubio era arrastrado hacia Hela.

Ambos fueron levantados en el aire, en un campo invisible, no podían moverse, no podían respirar y sentían un dolor insoportable
sentían que sus huesos se romperían.

 

-¡DEJALO! - Gritó Diandra corriendo hacia ella sin que pudieran impedirlo- ¡DEJALO, ES MIO!

Hela miró fijamente a Diandra

-¿Morirías por el? - se escuchó una voz en el aire, aunque no se veían sus labios moverse

-¡Si! - gritó

-No me lo parece - se volvió a escuchar y de repente, Harry fue aventado violentamente por algo invisible, cayendo pesadamente al suelo desquebrajado, recibiendo dolorosas y sangrientas heridas

-¡HARRYYYY! - Quiso correr Diandra hacia el, pero algo se lo impedía, definitivamente un campo de fuerza que no le permitía acercarse más.

El chico hizo un gesto de dolor en el suelo, pudo sentir dolencia en sus brazos y costillas, de pronto se dio cuenta que estaba goteando sangre, sus gafas se habían roto, y no podía moverse.

-¡Harry, amor!

"Si de algo estoy segura, es que no estaremos juntos para siempre, sin embargo son tan hermosos tus ojos, tus manos y tu cálida sonrisa, son mi tesoro"

-¡No ganas nada con lastimarlo! - Se atrevió Enywen a enfrentar a Hela
pero como respuesta

Hela alzó los ojos a ella y una fuerza de nuevo invisible la aventó al fondo del campamento, pero Sakai fue más rápido, enviando un hechizo para amortiguar su golpe.

-¡Devuélvemelo! - Suplicaba Diandra haciendo todo por pasar y quizás, pudo advertir en los ojos de Hela, una sonrisa irónica, sobre todo al arrodillarse.

Y Harry de nuevo fue alzado en el aire, salpicando su preciada sangre
y fue dejado caer, pesadamente, lastimándose aún más
Diandra sentía que el dolor que ella sentía era más terrible que el del propio Harry, quien ya no se movió...

Pero no se movía porque le dolía cada centímetro de su cuerpo
y la sangre le escurría por todos lados, desde la comisura labial, por debajo de las mangas de su camisola, y de la frente, aparte que casi no tenía visibilidad.

-¡Dámelo! - Gimió Diandra a punto de desfallecer - ¡Te lo suplico, dámelo!

Claro, Hermione por su parte no sabía que hacer, miraba con horror como Draco, suspendido en el aire, pasaba de su color cremoso a uno blanco nacarado, casi blanquecino
el rubio se estaba quedando sin aire

-¡Draco! - quiso adelantarse, pero Luna la detuvo

-¡NO! Te va a lastimar

-¡Ella está lastimando a Draco!

-No podemos hacer nada

-¿Cómo que no? ¡Está lastimando a Harry y asfixiando a Draco!

-¡Suelta a los hechiceros, Hela, ésta no es tu guerra! - Se adelantó Sakai mirando de reojo como Enywen era levantada por sus súbditos, y ella estaba aparentemente bien.

-¿Quieres morir? - se escuchó en el aire

-¡Déjalos ya! - Gritó Sakai - ¡No es tu guerra, no es tu maldición, regresa a tu mundo y suelta a los hechiceros, si los matas, entonces nosotros pelearemos!

-¡Muere!

Pero Sakai fue rápido y fue ayudado por Andrea quien al tiempo que Sakai azotaron su báculo en el suelo
para protegerse en contra del hechizo de Hela

-Isolathing Luminous!-Y el hechizo se expandió protegiendo a todos, incluso al mismo Sakai, pero claro, que la gran mayoría cayó al piso, por la misma fuerza y las hadas y hados del aire, se enviaron a unos metros atrás.

 

Hela dejó caer a Draco al piso, pero el chico estaba muy pálido y desfallecido, Diandra permanecía arrodillada, mirando con desesperación a Harry quien no movía un músculo y ella solo quería verlo respirar.

"Son difíciles de olvidar, ojala hubiera una solución, no pierdas el tiempo confundiéndote, daré la vuelta y ahora abriré
"

-¡Por favor
devuélvemelo! - Murmuraba Diandra, casi imperceptible, pero parecía que nadie podía hacer mucho, y al tiempo, Hela parecía jugar con todos.

Pero se aburrió

Porque de pronto, Harry volvió a ser levantado y el moreno sintió que reventaba por dentro, Diandra sintió como de sus ojos, se resbalaban lágrimas negras, al ver como el chico estaba todo magullado de la cara, tan hinchada que no se apreciaba nada
solo la sangre que le salía por la boca y le escurría por la frente

Era un guiñapo

-¡YA BASTA, BASTA! - Gritó - ¡MATAME A MI, PERO DEJALO EN PAZ!

-¿Lo quieres? - se escuchaba la voz de Hela

-No lo mates
no lo mates

-Ven a buscarlo si lo quieres

Y diciendo eso, comenzó a alejarse, levantando a Draco nuevamente, y comenzó a alejarse arrastrándose en el suelo, hacia el bosque y con los dos chicos sostenidos por esas fuerzas invisibles, casi sin vida

-¡NO, NO, NO! - Volvió a gritar Diandra mirando como se alejaban y comenzaban a desaparecer - NOOOOOOOOOO, HARRYYYYY, HARRYYYYY
HARRY MI AMOR

Y Di comenzó a correr hacia las sombras que Hela comenzaba a dejar, recogiendo las gafas rotas en el suelo pedregoso, pero claro que atrás de ella, iba Hermione desesperada por el rubio.

-¡Se llevó a Draco, esa mujer se llevó a Draco!

-¡Regresen, tenemos que ponernos de acuerdo para ingresar al bosque! - Les dijo Sakai

-Mejor armemos la estrategia y sigámosla - Advirtió Enywen

-¿Cómo estás?

-Un golpe sin importancia
es claro que Hela no pretendía matarnos
pues cuando apareció pudo haberlo echo

-Es claro que por orden del espíritu que gobierna el bosque - Intervino Andrea - ¿Pero porque? Ella es dueña de las sombras ¿Por qué intervenir y hacerla caso a alguien que está muy por debajo de su poder?

-Debe tener algo pactado, solo así me explico lo que vino hacer

-¡Hey! - Gritó Ron interviniendo - ¡El hada esta corriendo hacia el bosque al igual que Hermione! ¿Qué están esperando?

-¡Maldición! - Chistó Valeria - ¡Van a entrar!

-¡Que alguien las siga!

-Van muy lejos ¡Que las sigan las hadas del aire!

-Yo también voy - Dijo Valeria y comenzó a andar rumbo al bosque, y de repente su cuerpo comenzó a transformarse, y en un chispazo, se convirtió en miles de aves negras que volaron a toda velocidad hacia Hermione y Diandra que ya se acercaban al bosque.

"Mis alas quebradas, aún son bastantes fuertes para cruzar las olas, mis alas quebradas ¿Cuánto habré aguantado flotando en el aire? Más arriba y más arriba en el cielo"

-¡Diandra, Diandra! - Le dio alcance Hermione quien corría más rápido que Di - ¿Sabes a donde se los llevaron?

-¡Se los llevó debajo de la tierra! - Gritó el hada cayendo desfallecida en los linderos del bosque, con el rostro manchado de sus lágrimas negras - ¡Y Harry iba herido!

 

-¿Sabes como se llega ahí?

-Si, si, si
yo
yo debo buscar a Harry
yo debo ir
debo rescatarlo

Hermione miró al bosque, dudando un segundo
sabía que el bosque quería a Diandra, y sabía que al entrar con ella, corría mucho peligro, pero
Draco estaba adentro junto con harry
y ambos, muriendo posiblemente

-No podemos esperar a los demás - Dijo determinante - Entraré contigo y
y que Merlín nos proteja

-¿Quieres entrar solo conmigo?

-Me arriesgo Diandra
Porque tú sabes a donde se llevaron a los chicos, así que trataré de protegernos, hasta llegar a ese lugar

-De acuerdo

Ambas fijaron sus ojos en el interior del bosque, veían sombras que se paseaban, posiblemente, ya estaban al acecho de que Diandra, entraría de nuevo al bosque y entonces todo comenzaría de nuevo

"La leyenda del hada y el mago - comenzó a escucharse en el viento - La leyenda del hada y el mago"

Draco abrió los ojos, sentía que el aire no le entraba suficiente a sus pulmones, pero al menos respiraba, aunque su cuerpo lo tenía adolorido, pero se incorporó, todo estaba oscuro, pero aún llevaba su varita

-¡Lumus!

Tosió un poco y buscó
encontrando que Harry estaba a su lado

-¿P-Potter? - Murmuró sintiendo terror absoluto, el chico no se movía
y se veía terrible - ¿Potter estás bien? - lo movió pero el chico solo ladeó la cabeza y la sangre manó débilmente sobre el surco que ya había dejado.

Estaba frío, como muerto, con la cara hinchada y no se escuchaba respirar
por un segundo Draco así lo pensó y no pudo mas que sentir como sus ojos se nublaban

-Si te mueres Potter - Murmuró con la boca seca - Si te mueres Diandra nunca va a perdonártelo - y una lágrima escurrió de sus grises ojos, era obvio que la convivencia con Hermione lo había enternecido.

Entonces el rubio se animó a tocarlo, pero al hacerlo, sintió que la ropa del chico estaba mojada, y el líquido era espeso, bajó la varita con el lumus a sus manos y vio que era sangre
¡Estaba todo empapado en ella! Y la verdad, el olor no era nada agradable.

-Oye Potter
Despierta
sé que estás mal, pero
Piensa en Diandra
tienes que ayudarle
piensa en que ella te ama demasiado
piensa en ella

Pero parecía que Harry ya no pensaba

"Mis alas quebradas, aún son bastantes fuertes para cruzar las olas, mis alas quebradas ¿Cuánto habré aguantado flotando en el aire? Debo cruzar el cielo y seguir volando"

-Potter
- Volvió a hablarle, pero no se animaba a escuchar su corazón a ver si este latía

Pero Harry seguía sin moverse

"Harry"

Se escuchaban voces alrededor
pero se negaba a abrir los ojos, aunque la voz era dulce, infantil, el chico sentía una extraña soledad

"Despierta Harry"

Y abrió los ojos, lentamente, se percató que estaba en un lugar de tinieblas y oscuridad, se puso en pie, no sentía dolor, estaba limpio
¿Qué era aquello?

 

Comenzó a caminar a todos lados, buscando algo, escuchaba una voz, pero no la ubicaba, así que comenzó a gritar, porque estaba solo.

-¿Hola?

Pero solo el silencio le respondía
no había nada a su alrededor, era como un espacio vacío y oscuro, con ráfagas de neblina que lo hacían detenerse por instantes, pero seguía avanzando, porque seguía escuchando
y encontró

"No duermas, no entres, no mires atrás, no grites, no escuches, no reces, no te servirá"

-¿Quién eres, que haces? - Preguntó Harry al descubrir a la pequeñita, hincada en un círculo de luz, con una pluma negra, brillante que giraba frente a ella

La pequeña, detuvo su cántico y alzó la vista, Harry quedó sorprendido al ver la belleza de esa niñita, que le recordaba a alguien, tenía los ojos brillantes, y una mata de pelo rizado que parecía una muñequita.

Ella le sonrió y el se hincó para quedar a su altura.

-Me llamo Harry
Harry Potter

-Lo sé
¿Dónde dejaste tus alas? ¿Acaso no eres un ángel?

-¿Y cual es tu nombre? - sonrió brevemente ante lo dicho.

-No tengo nombre

-¿No tienes?

-No
pero puedes darme uno

-No se me ninguno

-Dame un nombre
Harry Potter

-No sé
quizás
¿Tanya?

-Tanya significa
Soberana del reino de las hadas ¿Lo sabías?

-No
solo se me ocurrió

-Entonces llámame Tanya
Harry Potter, tú me has bautizado en este momento

-OK
¿Sabes donde estoy?

-En la ciudad de la oscuridad y de las sombras
donde Hela vive

-¿Y Draco?

-¿El Dragón? Está en otro lugar
Esperando que su princesa lo rescate
como tú

-¿Sabes porque Hela me trajo aquí?

-Porque el espíritu que gobierna el bosque se lo pidió - le sonrió de tal manera que Harry sentía que esa sonrisa lo conocía de alguna parte.

-Es por la maldición

-Me gustas Harry - Se levantó la pequeña y le tomó el rostro - Te sientes cálido
y tus ojos son hermosos, tienes un alma pura a pesar de todo el dolor

Harry se sonrojó

-Pero debes saber
que Diane Ángelus, no es para ti

-Ya nos han dicho que no estaremos juntos para siempre

-¿Y si lo sabes porque insistes en romper la maldición?

-Porque quiero ir a casa

-AH - y la pequeña pareció triste - ¿solo por eso? ¿Así que ella no es el motivo principal?

-Pues
no

Harry dudó, pero era cierto, él quería irse a casa y no quedarse en ese mundo demasiado encantado para su gusto
Deseaba volver a Hogwarts, al Callejón Diagon, a casa de su padrino, al Londres y sus distracciones

-Diane Ángelus se sentirá decepcionada - Murmuró la pequeña sentándose de nuevo.

-Oye
Amo a Diandra como no tienes idea, y me encantaría que fuera conmigo a mi mundo, pero
Pero no quiero hacerme falsas ilusiones, todos dicen que ella y yo no podemos quedarnos juntos y eso ya me está rompiendo el corazón
¡Y no se porque tengo que estarte diciendo esto!

 

La pequeña sonrió
y siguió jugando con la pluma de ángel en color negro.

-¿Cómo salgo de aquí?

-No puedes

-¿No?

-Estamos en espíritu Harry
tu cuerpo, está en el exterior, en unas frías cavernas
¡Y creo que el dragón piensa que estás muerto!

-¡NO!

Y el chico comenzó a ir de un lado a otro, tratando de encontrar alguna salida, alguna luz, lo que fuera, pero todo era tinieblas y oscuridad
y la pequeña, seguía jugando con la pluma y recitando sus conjuros.

"la noche da paso al ritual, despertando la maldición, el bosque está hechizado por el mal, hay luna llena protégete"

Finalmente a donde fuere Harry, regresaba a ella
y aunque el chico no se cansaba de tanto correr y gritar, no llegaba a ningún lado y siempre regresaba a donde estaba la pequeña.

Quien al parecer, se había cansado de jugar, porque estaba dormida en el suelo, iluminada por aquel haz de luz que la rodeaba

-Oye - Se inclinó Harry - ¿Tanya?

Pero la pequeña dormía profundamente.

-No lo puedo creer
¿Qué haré ahora? Si esta niña dice que estoy dormido
y ellos piensan que estoy muerto ¡Debo despertar! - y se sentó junto a la pequeña y la puso en su regazo, mientras le acariciaba el cabello
intrigado.

Diandra miró al bosque
respiró hondo y profundo, a su lado Hermione hizo lo mismo y sostuvo fuerte su varita, debía tener su espíritu fuerte, porque solo así, rescataría a su amor

-Es hora - dijo Diandra

-Vamos

Apenas pusieron un pie dentro de los límites del bosque, los árboles se sacudieron con violencia, las aves negras que había sobre las copas, volaron haciendo mucha alharaca y ellas sintieron un escalofrío terrible que les recorrió el cuerpo como descarga eléctrica

El suelo se cimbró y las psicofonías aumentaron, lastimando hasta cierto punto, los oídos, llegando a cierto punto en querer ser sordos, pero aún así
sentían que aquellas voces penetraban con fuerza su cerebro.

"Matadles, matadles, matad a las intrusas"

"Son basura, invaden nuestro entorno, que mueran los intrusos"

-¡Está aquí! - Chilló Basalik en su guarida

-¿Qué hacemos mi señora?

-¡Matarla! Viene con una bruja
están indefensas y solas ¡Gigdem!

-Mi señora

-¡Busca a Casanova-Dark! Necesitamos que las encuentre y las mate
si no lo logra, entonces yo misma me encargo de destrozarlas
Por el momento no quiero exponerme.

-¡Al momento mi señora!

-Maldita Diandra, poco te durará el gusto de regresar al bosque
donde debiste haber muerto
pero ni tu ni tu estúpido hechicero saldrán con vida

En otro punto

-¡Señora! - Apareció Judai-Filius - ¡Diane ha entrado al bosque!

-¡Vamos, hay que protegerla, que Basalik querrá matarla!

Y tras una orden, encima de la nube gris que habitaban, los hados y hadas de la oscuridad, desplegaron sus alas y comenzaron a descender como gotas de lluvia sobre el suelo, para ir al bosque y proteger a Diane Ángelus

Diandra y Hermione corrían a través de la espesura del bosque, temiendo ser atacadas en cualquier momento, escuchando voces crueles e insultos, pero ninguna podía bajar la guardia, pues sabían estaban en peligro de muerte.

 

-¡Cuidado! - Gritó Hermione al ver como de la tierra brotaban dos criaturas horrendas

-¿Qué son?

-¡Son Dayac!

Hermione tembló al ver a la criatura, pues era una especie de humanoide, con cabeza de pez martillo, colmillos, manos y pies con garras, el resto con un cuerpo parecido al de un ser humano que al correr, adquiere tentáculos y se desliza rápidamente

-¡Vamos, huyamos de el!

-¡Desmaius! - Atacaba Hermione, para atontarlo, pero eran dos, y su magia no le daba para noquearlos.

-¡Corre bruja!

-¡Cuidado Diandra! - señaló Hermione cuando otro más salió frente a Di y la atrapó entre sus garras y mostró sus colmillos asquerosos y babeantes
por un momento, Hermy pensó que el Dayac, destrozaría a Di en varias piezas, pues parecía frágil

-AAAAAAAAAAH

-¡Diandra! ¡AGGGG! - Gritó Hermy también, cuando uno de los dayac le puso la garra en la espalda aplastándola en el suelo.

-¡Suéltalas! - de repente se escuchó un rugido y acto seguido, apareció Iron de la nada, surcando un árbol, mostrando sus dientes feroces y sus garras crecidas.

El dayac no hablaba, solo gruñía ferozmente y se volvió a mirar a Iron, quien se le fue encima, asestando golpes feroces al monstruo
Diandra miraba con horror, como las dos criaturas peleaban a muerte.

-¡Aeros Loop! - de pronto se escuchó un sonido estruendoso y un aire violento, levantó al dayac que estaba a punto de arrancarle la cabeza a Hermione, y lo aventó a muchos metros a distancia.

Era Valeria quien les había dado alcance y a tiempo.

-¡Cuidado! - señaló Hermione al otro que estaba a punto de atacar al hada.

-¡Que el poder de la defensa venga a mi y se vuelva un muro protector! - De pronto apareció alguien arriba de Diandra, haciendo un hechizo protector, haciendo que la criatura que se había aventado a Diandra se golpeara duramente contra el.

-¡Vaya! - sonrió Valeria perdiendo la atención al combate que sostenía Iron con el dayac, el cual era impresionante y ella ya había ganado, aunque bañada en sangre y sudor

Pero no se quedó quieta, pues el otro dayac que había aventado Valeria regresaba bufando de ira, pero Iron solo se dio una vuelta y le atravesó sus uñas en forma de garra como si fuesen cuchillas y la cabeza de la bestia salió volando.

Cuando hubo un segundo de calma, el muro protector fue retirado de Diandra, Iron permaneció lamiendo la sangre en un apartado, mientras que Hermione sentía que la espalda le ardía, pues el arañazo del dayac era doloroso.

-¿Quién sois? - le preguntó Valeria a la criatura que había aparecido de la nada.

-Me llamo Titán - Dijo el hado, el cual era precioso, tenía alas picudas y largas, como de libélula, transparentes y brillantes - Estoy al servicio de la señora del bosque y tengo que protegerla

-¿Yo? - inquirió Diandra

-usted, Diane Ángelus, nos han enviado a protegeros

-¿Quién los envió?

-No puedo deciros - Murmuró, pero era claro que era por parte de Fractalia - Pero yo he llegado a tiempo para protegerla y solicitar que espere al resto de su grupo

 

-No puedo ¡Tengo que rescatar a mi dueño y señor! A Harry Potter
tengo que llegar al monte de las piedras de la noche
ahí está la entrada para los dominios oscuros de Hela

-Entonces estás de nuestro lado, Titán

-No estoy con ustedes, pero tampoco en contra de su clan
Nosotros solo protegeremos a Diane Ángelus, si ustedes mueren será asunto de su grupo
- respondió el hado con firmeza y soltura, soltando un aura claroscuro que podría enloquecer a cualquier elfa o hada nocturna

-Ah, que amable - Descendió Valeria a nivel de Hermione revisando su espalda - Atrayente, pero rudo
me gustas Titán, quizás cuando esto termine, te invite a mi comarca.

El hado alzó una ceja hizo un intento por no sonreír y desapareció así como vino.

-Gracias Iron - Dijo Diane al fin, volviendo la vista hacia Iron que seguía lamiendo sus manos y se detuvo.

-Está bien - Dijo Valeria - come a esa bestia que mataste, nosotras no miraremos

-¿Qué? - chilló Hermione

-Vamos - las apartó unos pasos, ocultándose tras un árbol - la raza de Iron se constituye por ser sanguinarios, carnívoros y apetito feroz
Tiene que comer o nos comerá a nosotras

-Pero Iron

-Es su naturaleza, se comerá todo lo que mate
así que habrá que perderle el asco
aunque ella posee una nobleza extraña

Diandra miró la espalda de Hermione.

-¿Te duele?

-Un poco

-Te pondré un ungüento, servirá para que se te seque la herida rápidamente y así podamos avanzar.

-¿Irás con nosotras?

-No las puedo obligar a regresar, así que en lo que los demás aparecen, tengo que ayudarlas a protegerse en este sitio
solo he estado una vez
como entrenamiento, y cada día que pasa, no es el mismo, siempre cambia

"Matadles, matadles, matadles"

Comenzaron los susurros

"Escapad"

De repente escucharon una vocecita dulce

"Escapad ahora y ocultarse, que el ejército de las mangostas gigantes saldrán en cualquier momento"

-¿Quién habla?

-No lo sé, pero sea lo que sea, no quiero conocer a esas mangostas ¡Sigamos avanzando!

-Déjame avisar - y Valeria fue hacia Iron quien comía al dayac con algo de desesperación - Oye

-¿Qué? - Gruñó sin levantar la vista

-Come despacio, nadie te lo quitará
Diandra, Hermione y yo seguiremos avanzando
alcánzanos cuando puedas, de todas maneras nos encontrarás

-Está bien

-las voces dicen que un ejército de mangostas gigantes están por llegar, así que seguiremos avanzando

-Si

-¡Avancemos chicas! - Gritó Valeria y comenzaron a caminar a toda prisa entre los árboles y su espesura.

Draco ya no se atrevía a tocar a Harry, lo había sacudido muchas veces y el seguía igual, por lo menos ya le había palpado pulso, muy débil, pero perceptible

-Potter
tengo que salir de aquí
- Murmuró el rubio - Tengo que ir por ayuda
aunque
me duele todo
y está demasiado oscuro
aun con el lumus, no veo casi nada

Se arrastró por el suelo pedregoso, pero sentía que los guijarros se enterraban en sus manos y se tuvo que levantar, tambaleándose

 

-¡Lumus!

La luz de la varita se intensificó y miró a su alrededor, solo gruta y más oscuridad
dudó
sabía que tenía de dos, o encontraba la salida pero el regresar por Potter sería difícil o
se perdería en el camino, buscando la salida y ambos
no sobrevivirían

En tanto

Diandra, Hermione y Valeria, iban entre los árboles, casi corriendo
siguiendo a Diandra, quien conocía perfecto el bosque, y sabía de sus trampas y de sus engaños

-¿Falta mucho?

-Si - Murmuró el hada - el bosque tratará de engañarnos, pero si llegamos a la ciudad de la oscuridad, todo irá bien

-¿A dónde?

-Ciudad Santa

-¿Ciudad Santa? ¿Cómo puede haber una ciudad en medio del bosque?

-La hay
este bosque esconde muchos lugares
es
una fortaleza, con castillos solitarios, callejuelas oscuras y casas de piedras que son habitadas por seres de la noche

-¡Ah, si la recuerdo! - Dijo Valeria - Se puede entrar a la ciudad esa, cuando el primer rayo de luna atraviesa la densa oscuridad y se propaga en el piso
de lo contrario, puede uno pasar sin verla

-Es un lugar al que ninguna hada entra
ni siquiera Basalik lo hace
lo tenemos prohibido
se dice que
en esa ciudad, habitan los espectros de los magos oscuros que alguna vez habitaron este bosque
se dice que uno de los castillos era propiedad de Osmar Jackard

-¿En esa ciudad habita el demonio del bosque?

-El habita en todas partes
¡Pero dado que casi ya no soy un hada, no hay problema! - Dijo Diandra - Tengo que ir por mi dueño y sé que en Hostile Force, está la entrada a las grutas para los dominios de Hela

-¿Hostile Force?

-Si
es uno de los castillos
así lo llaman
es una fortaleza, pero siempre hay un punto débil

-Pero
pensé que tu ya habías ido a donde Hela y
tu mencionaste el monte de no se que

-Desde ahí podemos encontrar el sitio
Si nos vamos por el otro camino, no sobreviviremos
las criaturas son demasiado peligrosas
ni teniendo a Iron
o su magia

-Diandra - le dijo Valeria ansiosa - En cualquier momento
ese espíritu podría intentar

-Lo sé, pero tengo que rescatar a Harry
intentarlo al menos, aunque
yo no tengo magia
ya no la siento

-Entonces sigamos avanzando

-Si, se siente demasiado pesado el ambiente

En tanto en el campamento

-¡Todo listo! - Dijo Sakai-Ellioth - Comenzaremos a avanzar para alcanzar a la bruja y al hada

-¿Cómo iremos?

-Un grupo de hadas con un grupo de nosotros, tendremos que mezclar habilidades para así, evitar sorpresas y tener suficiente poder al momento de atacar

-¿Y que hay con los hechiceros? - preguntó Enywen

-Cada pareja, irán con un grupo
de hecho, el hechicero llamado Ron y el hechicero llamado Blaise irán juntos

-La bruja llamada Luna - se adelantó Karewit - no está sola, hay algo en ella que es peligroso, será mejor que vaya con nuestro grupo, porque si es lo que estoy pensando, solo yo pueda hacer algo

 

-¿Luna tiene algo dentro peligroso?

-Peligroso para ella, no tanto para nosotros
y debemos detenerlo en cuanto se haga presente, ahora no podemos hacerlo, o de lo contrario podríamos dañar a la bruja.

-Muy bien Karewit, como lo desees
- y comenzó a repartir los grupos y quienes acompañarían a los magos al interior del bosque, deseaba un buen grupo de ataque.

-¿Y yo? - Se adelantó Enywen.

-Tú irás conmigo

-¿Y eso? - trató de no sonreír, ya que el asunto era serio, pero eso de ir acompañando a Sakai era excelente.

-Seremos el grupo puntero, necesito equilibrar mi magia blanca con tu magia oscura
tendremos que ayudar al resto de los grupos

-Me parece perfecto

-Venus
Avisa a todos, que recojan todo que en cuanto el sol aparezca
comenzaremos a avanzar

Todos asintieron y tanto las hadas como los elfos, dirigieron sus miradas hacia las estrellas, buscando una respuesta
Pero había días, en que las estrellas decidían no hablar

Pero ya Valeria, Diandra y Hermione les llevaban mucha ventaja
entre los insultos, los gritos de las criaturas y los temblores de tierra que parecían abrirse de vez en cuando, entre los cánticos de las hadas oscuras

Ojos siniestros vigilaban el avance de aquellas tres chicas, una elfa oscura, un hada sin alas y casi sin magia y una hechicera ¿A dónde las llevaría esa aventura tan desigual?

Diandra lo presentía, quizás ella no llegaría a rescatar a Harry ¿Cómo? Sin una pizca de su magia, no la sentía, en cambio, sentía en su ser como algo le llamaba y le decía que el peligro la acechaba, su única esperanza radicaba entre Valeria y Hermione

Llegar a Saint City
llegar a Hostile Force no le indicaba ninguna seguridad, quizás las dos morirían al instante de cruzar, pero tenían que arriesgarse
Hermy tenía ahí, a su mejor amigo y al amor de su vida ¿Cómo dejarlos?

No supieron cuanto caminaron, pero el cansancio casi las vencía, cuando de pronto
el rayo de luna
atravesando el claro del bosque, estaba ahí, no era muy grande, al contrario, era escueto, pero claro y brillando

-Lo vigilan criaturas - dijo Diandra - quizás no las vemos, pero ahí están
¿Pueden ver las sombras que clarea el rayo de luna? Son malignos

-Emitiré una protección y posteriormente
brincaremos
- Dijo Valeria con determinación sacando su báculo de poder, cuya gema parpadeó

-Es peligroso

-Nos arriesgamos

-¿Listas?

Las tres asintieron y Valeria dio un brinco excepcional, azotando su báculo a un metro del rayito de luna que parpadeaba a punto de desaparecer
Diandra se volvió tan ágil como Hermione y las dos corrieron y dieron un salto directo al rayo de luna, el cual las tragó al instante.

El rayo de Luna desapareció al instante y Valeria sostuvo su báculo mientras era rodeada por las múltiples sombras oscuras que poco a poco adquirían cuerpos sólidos y nítidos
si
ella siempre lo supo, no podrían entrar tres al unísono sin nadie que les ayudara


¡Que Eru las proteja!... pensó Valeria al instante que levantaba el báculo y se disponía a la batalla en contra de los cientos de criaturas que se arrastraban hacia ella
pero no estaba sola
Iron aparecía a un costado
con ansias de sangre.

 

En ese instante
hubo otro alarido estrepitoso, que era seguido por una erupción volcánica en la lejanía, un temblor siguió al tiempo y la tierra se abrió delante del grupo de elfos, magos y hadas, era una brecha estrecha, mínima, pero dándoles la bienvenida

Fractalia desplegó sus alas negras y brillantes, volando hasta los linderos, junto con su grupo de ángeles y hadas, hados oscuros. Judai-Filius esperaba órdenes
Titán se hizo presente mostrando sus respetos a Fractalia.

-Ellas han entrado a Saint City
ya no puedo hacer más

-Mi hija pronto se transformará - dijo Fractalia con serenidad - Ya esta pronta, la venganza
la hora de los sacrificios ha llegado
Los magos, pronto tendrán que elegir
y los egoístas caerán
solo ellos podrán terminar de romper los sellos

-¿Se romperá la maldición mi señora?

-Lo ignoro
dependerá de sus corazones
espero que sí, porque entonces, Diane será la dueña absoluta de la oscuridad y juntas reinaremos
Basalik morirá
eso es un hecho

Y no mentía

Porque justo cuando aquel precioso grupo de guardianes se introducía en el bosque, juntos para evitar sorpresas, éstas llegaron invitadas
de repente, de la tierra surgieron en un rugido, grietas, torres de piedras que rompían el piso irremediablemente

Las hadas y hados se echaron a volar, evitando que los aplastaran o que las piedras que se erigían de la tierra les dañaran, pero algunos se convirtieron en hombres gigantes de piedra que comenzó a golpear todo cuanto pudo

Unas bestias parecidas a mandriles, pero con cuerpos de leones los emboscaron, hadas negras enfundadas con arcos y flechas venenosas, desde los árboles comenzaron a disparar
las sirenas de tierra se arrastraban a toda velocidad

Brincaron encima de las comitivas y eran brutales, porque de un zarpazo destrozaban los cuerpos y engullían la carne, muchas hermanas hadas y elfos, cayeron al poner un pie en el bosque.

Fue el inicio de una masacre en ese momento y se desplegaron al instante
y se separaron
porque era imposible permanecer juntos
en distintas direcciones, el reino de la oscuridad iba en ascenso, se escuchaban risas sarcásticas
quizás Basalik estaba segura de su triunfo

Marius jaló a Luna y corrieron todo lo que pudieron seguido por algunos elfos, al este
Adrien subió a Ginny a su caballo y siguieron por el oeste, esquivando las flechas venenosas o a las criaturas, los gigantes de piedra que rugían silenciosamente

Ron y Blaise en descontrol total, los chicos rumbo al sur, siguiendo a uno de los elfos y hadas de luz que desplegaban su poder, buscando un refugio
de nada había servido tanta estrategia porque a la hora de la verdad, cada grupo seguía por donde podía.

Ni Karewit, ni Enywen, ni Sakai, o Andrae, podrían haber permanecido juntos
todos se separaron, en aquellas profundidades del bosque, luchando por su vida, ya ni siquiera protegiendo a los magos, pues éstos, se habían ido en diferentes direcciones
aquello era un terrible caos

 

El bosque, les había vencido

En tanto

"Bienvenidos a Saint City"
se leían en un viejo letrero derruido

Hermione miró desconsolada a Diandra, al verse solas, al mirar a su alrededor, el sitio parecía estar en una constante neblina, la ciudad era lo más deprimente, una ciudad fantasma

-Si nunca has venido - dijo Hermy a Diandra - ¿Cómo saber el lugar al que tienes que ir?

-Una vez, un viajero, un elfo viejo, logro entrar y salir del bosque
cuando lo tomamos prisionero, contaba sus historias, siempre las mismas antes de morir
me memorice cada una de sus palabras, siempre las misma
como un mapa de a donde seguir

-Este lugar es funesto

-Démonos prisa
antes que se ponga peor

Las chicas avanzaron cuando la neblina parecía dispersarse, dando un espectáculo más escalofriante
las paredes de las casas, de los edificios de piedra, parecían estar manchados de sangre
el hedor era insoportable
era un débil luz de una luna marchita y rojiza que iluminaba el lugar
pero hasta el cielo parecía nublado.

-¿Qué son esas cosas? - gruño Hermy al ver en una especie de plazuela unas figuras ensartadas en unas lanzas enormes, que sobresalían por encima de la niebla, sobre el piso de piedra

-Son los empalados
nos los miréis, porque pueden reaccionar y emitir horribles gritos que despertarían a las bestias de este sitio y podría retrasar nuestra llegada a Hostile
ese viajero nos dijo que podemos despertarlos con la mirada y sus alaridos alertan al mal.

Hermione procuró hacerlo, pero esas horripilantes figuras parecían llamarla, de reojo, no pudo evitar mirar a uno, al primero
parecía una persona
un ser humano, pero con el cuerpo descarnado y quemado
de repente abrió los ojos y miro al frente, buscando

-¡NO! - Diandra le desvió la mirada a Hermy hacia ella, haciendo que sus ojos no se encontraran con los del empalado, que volvió a cerrarlos

-¡Lo siento, lo siento!

-Lo sé
son asquerosamente llamativos ¡Sigamos!

Las dos estaban cansadas, pero tenían que seguir
porque no podían perder tiempo, la vida de Draco y Harry pendían de un hilo
en ese momento, Draco procuraba dejar señales en las rocas y en el suelo, por si se perdía, regresar al mismo sitio, o para encontrar a Harry, quien no reaccionaba

Cuando estuvo un poco más fuerte, pudo admirar la fortaleza de piedra que había a su alrededor, iluminaba y pintaba su camino, pero a cada paso se encontraba con alimañas rastreras, cadáveres, frío y calor, hedor y vapores de azufre

-Hermione - Pensó Draco con fuerza - Tengo que volver a ti
tengo que encontrarte y protegerte

Las sombras lo acechaban, pero no le hacían nada
quizás porque pensaban que el muchacho moriría
no aguantaría la oscuridad, olían su debilidad, olían que podría quebrarse
que no era un alma tan pura como para resistir

Pero las sombras no sabían de lo que nacía en su corazón, de que era capaz de aguantar las peores tragedias por volver a ver a Hermione, Draco solo la tenía en mente
Draco solo sabía que tenía que volver a verla, que no sería el niño cobarde que era siempre

 

En esta ocasión, se portaría valiente, lucharía por lo que consideraba que era más importante en su vida, el amor de la castaña
quien poco a poco había ganado su corazón.

Mientras en los alrededores del bosque, los elfos trataban de salvar sus vidas y la de los magos, pese a que todos estaban dispersos, el único objetivo era ahora, juntarse todos y encontrar al resto de los magos

Dentro de Saint City
las chicas seguían avanzando lo más rápido que pudo, pero el ambiente, era demasiado pesado, la bruma se espesaba y habían tramos que las dos caminaban casi a oscuras
los edificios estaban sucios, derrumbados, el hedor continuaba

Quizás ni una ni otra, se atrevía a decir algo más, pero sentían que las iban siguiendo, de modo silencioso en aquellas estrechas calles, iban subiendo una colina sinuosa, algunas casas eran terroríficas, con gárgolas en los techos y en las ventanas o sobre las puertas

A lo mejor no los veían, pero las gárgolas de piedra, se volvían a verlo cuando ellas dos pasaban por su lado, y emitían gruñidos sordos, que solo las criaturas del mal podían escucharlos

En lo más alto, se visualizaba Hostile Force

Entonces Hermy se detuvo

-¿Qué pasa Hermione? ¡Sigue!

-No me había dado cuenta
es el castillo de Marius
¡Claro, si el nombre es igual! ¡Que tonta soy!

-Es la parte negativa del castillo
- dijo Diandra - creía que no te habías dado cuenta, la estructura me parece, es igual, solo tendremos que entrar y atravesarlo para ir al jardín que posee el castillo en medio, ahí estará lo que buscamos

-Es muy cansada la colina - dijo entre dientes

-Aguanta chica, que lo peor todavía tiene que estar por venir

Hermy retomó un segundo aire, pensó no solo en Draco, si no en Harry
veía a Diandra correr más rápido que ella y suponía que los minutos que perdían, ellos sufrían más

Harry miraba a su alrededor, aquel lugar lo volvería loco
deseaba salir, pero la pequeña que se encontraba junto a él, no parecía afectada por su estancia
al contrario, solo jugaba y dormía, a veces desaparecía, pero aparecía en seguida.

La niña era cálida y estaba a gusto con su nombre, el que Harry le había dado
pero por más que el moreno trataba de encontrarle parecido, no le hallaba ¿En donde le había visto? ¿Cuánto tiempo permanecería en las penumbras?

Mientras que en el bosque, sus amigos trataban de sobrevivir
Ron y Blaise, estaban corriendo en una dirección equivocada, esquivando a las terribles criaturas que los acechaban, los dayac, las mangostas gigantes, los gigantes
pero nadie les dijo, que se encontrarian con la peor criatura de todas

-¿A dónde van mis queridos amigos? - Sonrío de repente Casanova-Dark, brincando frente a ellos
Hubo un silencio en el bosque
como que las cosas se calmaron, los pocos elfos y hadas que iban tras de los magos, se detuvieron al ver a ese ser de oscuridad

-¿Quién eres? - Gimió Blaise

 

-¡No se le acerquen mucho! - Hubo un grito por parte de uno de los elfos - Es Casanova-Dark
el hermano de Iron

-¿El hermano de Iron? - preguntó Blaise mirando al tipo, el cual, era muy hermoso, y al sonreír mostraba sus dientes perfectos
claro, eran perfectos pero con un filo espectral

-Detecto familiaridad con Iron - sonrió Casanova y su mirada se centró en Blaise y lo reconoció, por el dibujo - ¡Ah! Así que tú eres el mago, por el que mi hermana esta enamorado

Hubo un jadeo por parte de Blaise
acobardándose

-MMMM - aspiró el aroma intensamente - Hueles bien
en verdad, nunca he comido a un hechicero
será un placer
destrozarte

-¡No lo permitiremos! - dijeron los demás sacando sus armas y hasta Ron alzó su varita dispuesto a defenderlo
porque aunque fuera un slytherin, la lucha era pareja.

-¿Ustedes me lo van a impedir? Jajajajaja - soltó una carcajada
y no es por nada, pero ni bien todos se habían puesto en guardia, cuando Casanova-Dark brincó hacia Blaise asiéndolo de un brazo y brincando con el, hasta la copa de los árboles

-¡NO!

-¡Maldición! - Gritaron todos, no contando con las habilidades del engendro ese
del cual, solo escuchaban sus risas sarcásticas e infames. Todos corrieron tras el, mirando a través de los árboles, pero Casanova ya brincaba con Blaise como si fuese un muñeco de un lado a otro.

Finalmente, llegó a un claro y dejo caer el cuerpo de Blaise con el hombro completamente dislocado y él muriendo de dolor, pero Casanova-Dark no tenía piedad por nada ni por nadie
olisqueó el cuerpo del chico y se relamió los labios

-Cuando Iron sepa que te devoré antes que ella, no le va a dar gusto ¿O que? ¿Pensaste que ella no pretendía comerte? - Le dijo entre dientes para martirizarlo

-¡Claro que no! - Chilló Blaise con los ojos llenos de lágrimas por el dolor
y por saber que iba a morir -Cuando se ama no se lastima

-JAJAJAJA ¡Pero si tu mismo la despreciaste en cuanto supiste lo que era, una carnívora, una antropófaga! No te des golpes de hado bueno, Blaise

-Maldito
- Chilló

-Bueno, no importa - le jaló la mano lastimada y mirándolo con burla, con hambre y con malignidad le surtió una mordida

-AAAAAAAAAAAAAAAAH

El grito de Blaise detuvo a Ron y los elfos que estaban cerca del sitio, habían corrido sin importar si alguna otra criatura los emboscaba, la que se apareció pálida y muy lastimada fue Valeria

-¡Vamos o lo matará! - chilló y todos avanzaron
Sakai les dio alcance también buscando su espada

Los dientes de Casanova-Dark eran dos cuchillas filosas, la sangre escurría por el brazo de Blaise, el olor era tan exquisito, que Casanova se abstuvo de arrancarle el pedazo para comérselo, por lamer la sangre de sus manos.

-¡Por todos los demonios, si que saben deliciosos los humanos! - dijo con un rostro de felicidad
Blaise sentía las punzadas en su bracito y ahogaba el dolor, miraba su brazo destrozado, el cual sangraba profusamente.

E iba a morder de nuevo el mismo sitio para arrancar el pedazo
cuando alguien le saltó encima arrojándolo a muchos metros emitiendo un gruñido

 

-¡No lo toquéis! - Gritó Iron

Casanova-Dark le gruñó aún más y se volvió hacia ella, poniéndose en pie y mostrando sus dientes perfectos, filosos y sus manos se volvieron garras
ella llevaba las uñas como largas hojas filosas.

-¡No te atrevan a quitarme mi comida, hermana! - Gruñó Casanova

-No te lo comerás, porque antes te mataré

Ron, Valeria y Sakai llegaron, con algunos otros atrás, de inmediato, Valeria se acercó a Blaise para detener la hemorragia y verificar el daño
en vista de que el hombro estaba dislocado y tenia una herida profunda, suerte no le había roto el hueso en dos.

-¡Yo te eliminaré basura! - Gritó Casanova lanzándose sobre Iron

Era inevitable
los dos iban a luchar, ella no permitiría que se comiera al primero y único hombre que había amado y él
por su naturaleza sanguinaria ¿Y porque no? Para fastidiar a su hermana

Sakai supo con horror que cualquiera de los dos podía morir, la lucha era a muerte, Iron y Casanova, brincaban en la copa de los árboles, ella le lanzaba los zarpazos a todo lo que daba, rasgándole la ropa e inflingiendo pequeñas lesiones en su piel dura y fría
Pero él, él era más fuerte, porque en varias ocasiones la tomo por alguna extremidad azotándola en lo árboles

Abajo
Valeria y Sakai dejaron vendado el brazo de Blaise, quien miraba a lo lejos, como Iron luchaba por evitar que su hermanos se lo comiera
pero temía lo peor
como pudieron, hicieron que Blaise se pusiera de pie, retrocediendo, pues en varias ocasiones, llegaron a rodar frente a ellos

-¡Cuidado, que no los toquen! - Decían los elfos tratando de levantar alguna barrera mágica que les impidiera avanzar y lastimarlos, pero tampoco podían huir sin saber de Iron, de su fracaso o de su victoria.

Pero las mordidas que se daban eran letales, feroces, los dos eran una masa sanguinolenta
a Casanova no le importaba que ella fuera su hermana, el se comería a ese idiota hechicero y a los demás.

-¡Si aceptaras tu realidad, serias grande en el bosque y comerías a tu antojo! - Le decía Casanova cuando la hundía entre los troncos con furia y luego le mordía alguna parte del cuerpo

-¡No me interesa! - Gruñía Iron y en una de esas, tuvo suerte y le hundió sus garras en abdomen
su hermano emitió un cruento grito y le dio un golpazo que casi le tiraba los colmillos

El golpe fue tan duro que se revolvió en el piso de dolor, pero se levantó, pese a que la sangre le escurría por las fauces
ella brincó y se encaró a Casanova-Dark, el cual vio el líquido viscoso que le escurría del abdomen

Se abalanzó sobre él
y se escuchó un golpe seco, desgarro de piel y de músculos
un sonido sordo
y Iron cayó en el suelo, con un boquete en el pecho
Casanova había utilizado su arma letal, su puño de hierro, en el que juntaba sus dedos y con eso penetraba

Claro que ella le había enterrado sus filosas uñas, las cuales se habían alargado tanto que le habían atravesado partes de su cuerpo, aunque quizás no en sitios tan letales como el de ella
Un grito desgarrador se escurrió por la garganta de Casanova que supo, no podría seguir con su propósito

 

Mirando con odio a su hermana que agonizaba, el tuvo que retirarse débilmente, antes que los elfos reaccionaran y lo siguieran, el necesitaría recuperarse de sus heridas

-¡Seguidlo y acabadlo! - dijo Sakai a algunos elfos que sacaron sus espadas y fueron en su búsqueda
mientras que Blaise se arrastró hacia Iron
mirando que la herida profunda estaba en el pecho de Iron, y parecía una flor abierta

Su rostro, sus boca, todo borbotaba de sangre
Blaise le acarició el rostro con la mano libre, no le importaba siquiera el dolor de su mano lesionada
porque ella estaba muriendo
en esa ocasión, no le vio sus filosos dientes
le vio sus ojos y su corazón dando los últimos latidos de amor por él

-¡Iron! - Gimió Blaise

Ella le sonrió
pero nadie vio lo grotesco que era la visión

-N-No - se negó el moreno

-Esa herida no tiene remedio - Susurró Valeria a Sakai - Ni Monique puede salvarla

-No te puedes morir - Dijo Blaise bajito

-S-Siempre te amaré
- Alcanzó a decir, antes que sus ojos hermosos se velaran con la muerte
Iron murió, mirando fijamente a los ojos a Blaise
el humano al que había protegido con su vida
porque pese a que Casanova había salido con vida, estaba mal herido y no molestaría por un tiempo, si es que no moría antes

-¡NO! - Dijo Blaise entre dientes - ¡Por favor no, perdóname!

¡CRACK! - de repente en la nada, en el silencio, en la oscuridad, otro de los sellos se rompió en mil pedazos, las almas de liberaron y se sintió un ligero temblor en la tierra

Lis-Ek apareció y miró el sello roto
era extraño, pues era un sello que en apariencia, ni siquiera debía existir
entonces entendió todo y negó con la cabeza

-¿Qué ha sucedido? - apareció Axel

-El sello secreto

-¿Entonces si existía?

-Si
se rompió y afectó a los demás
si esto sigue así, si ellos siguen venciendo su propio temor, entonces, ella se liberará

-¿De quien era?

-De Iron
la hermana de Casanova-Dark
ha muerto y el humano entendió que fue un tonto, ella se sacrificó por el, dio su vida para salvarlo

-Descanso eterno a las almas atrapadas
Duerme en paz Iron

Sakai alejó a Blaise de Iron, Ron, sabedor de esos sentimientos de dolor, trató de consolarlo, en lo que el resto de los elfos que volvía a ese mismo punto, decían que habían perdido el rastro de sangre, comenzaron a cavar una fosa, para enterrar a la criatura, no la dejarían así, porque otras bestias podrían destrozar su cuerpo

Fueron rápidos, depositaron dentro su cuerpo, lo sellaron y luego depositaron muchas flores silvestres y de las pocas que habían dentro del bosque
posteriormente, siguieron su marcha, llevando el corazón roto de Blaise acompañado con el de Ron, el cual estaba más calmada y mas conciente de lo que pasaba a su alrededor.

-¿Qué hacemos ahora? - Preguntó Valeria a sakai

-Busquemos a los otros
encontremos a Monique para que cure a Blaise
debemos volver a juntarnos
nosotros tendremos que estar atentos, pues a como habíamos quedado nuestros planes se vinieron abajo

 

-¡Cuidado! - Gritaron los elfos punteros - ¡Dardos alados! - Señalaron al frente y en efecto, un millar de dardos con alas iban en picada hacia ellos, con sus puntas venenosas

De inmediato los elfos sacaron sus escudos brillantes para protegerse, emitiendo su magia para destruirlos, Ron protegió a Blaise haciendo una protección a su alrededor, claro, enviando hechizos de bomba y algunos otros para destruir la mayor cantidad, en lo que los otros hacían lo mismo

Los gruñidos iban y venían
con horror vio como un centenar, atravesaba uno de los escudos de los elfos y los dardos se incrustaban en su cuerpo, la muerte fue casi al instante, porque el veneno de uno provocaba parálisis, el veneno de cinco o más, llegaba a paralizar el corazón, el veneno de cien, significaba muerte inminente

En realidad ni llorar era bueno, ni quejarse, los caídos, caídos estaban, lo que debían hacer el resto, era tratar de sobrevivir
y avanzar, aunque eso les doliera
cinco no resistieron, el resto avanzaron, algunos heridos que se aguantaban el dolor o iban con alguna parte paralizada

Valeria preparaba ungüentos mientras avanzaban, Sakai les daba sorbos o gotas de sus pociones curativas, pero así era todo, avanzar, sobrevivir y tratar de romper la maldición

La Leyenda del hada y el mago, era sangrienta, voraz y vengativa, el espíritu maligno, se mostraba impasible esperando, esperando que los magos intentaran romperla
aunque los hechiceros no supieran ni como hacerlo
porque aunque decían que todo era amor y sacrificio, no tenían mucha idea

Una cosa era cierto
ver la mansión de Hostile Force desde esa perspectiva daba miedo, la vieja construcción de piedra era funesta, desolada, tenía los ventanales rotos, con viejas cortinas oscuras, hechas trizas volando con un viento inexistente
desde la entrada el par de chicas miraron el entorno
había un largo tramo a la puerta.

-Hermione
Ya te lo pedí una vez
pero te suplico, que salves a Harry - Murmuró Diandra

-Lo se - Asintió la castaña

Y comenzaron a avanzar rumbo a la puerta principal

Fue que todo comenzó
de las entrañas de la tierra comenzaron a salir hombres gigantes hechos de piedra que emitieron rugidos escabrosos, al tiempo que comenzaban a batir sus manos duras y pesadas sobre el hada y la hechicera
no conforme con eso, los vidrios rotos que yacían sobre el suelo a los alrededores comenzaron a levantarse y unirse

Hombres de vidrio no muy altos, como de un metro con cincuenta quedaron formados
avanzaron al igual rumbo a las chicas, pero con la característica que eran más rápidos que los hombres de piedra y éstos comenzaron a escupir ráfagas de vidrios filosos y mortíferos rumbo a ellas

Las afiladas agujas de vidrio eran sin duda, terrible, Hermione con varita en mano hizo encantamientos para romper la magia, o para protegerse, de repente, se percató que Diandra corría al otro extremo, las dos se habían separado
y también esquivaba las agujas filosas

Pero entre que escapaban de las moles de piedra y de los hombres cristal, aquello no era nada fácil
correr de un lado a otro, brincar las agujas o tirarse al suelo, esquivar a los Golem de piedra, no era muy fácil para Diandra, cuya magia estaba casi extinta

 

Hermione en un último jalón logró alcanzar con la puerta de la mansión y horrorizada, vio como Diandra quedaba atrapada en una tolvanera de cristales que los hombrecitos habían soplado directo a ellas
los hombres de piedra gruñeron y se desvanecieron, Diandra miraba como la estrechez disminuía, las filosas agujas amenazaban a dejarla como alfiletero

Miró entre el torbellino de vidrio, como Hermy permanecía en la puerta, petrificada, con varita en mano
pero era inútil cualquier cosa que intentaran hacer

-Harry - murmuró Diandra
pensando en Harry por última vez
y una lágrima negra se asomó en sus ojos azul violeta que manchó su precioso rostro
cada vez veía más cerca las agujas

Y sucedió, la tolvanera de agujas se volvió negra, envolvió a Diandra y la arrastraron lejos del castillo, ella solo lanzó un grito al sentir como una opresión le taladraba el pecho, y fue elevada por los cielos, perdiéndose en la neblina densa y la oscuridad

Hermione echó a llorar en las puertas de la mansión, los hombres de piedra se habían desmoronado y los hombres de vidrio, cayeron estrepitosamente en el suelo
el suelo frío, la oscuridad de esa casona, todo aquello era tan desolador

Diandra volaba

Elevada por un poder oscuro hacia lo inimaginable
algo le estaba destrozando el pecho
no eran las agujas, era aquella oscuridad, era esa magia maligna que la envolvía
algo la sostuvo en el aire y la hizo girar, hasta quedar colgando como un títere, como una muñeca de trapo

"Diane Ángelus, mi Diane Ángelus"

Diandra no podía hablar, no podía pensar, solo escuchaba esa herrumbrosa voz que le hablaba, ella solo tenía en la mente el dulce rostro de Harry
su aliento, sus besos, su hombría
nada más le importaba

"Despierta Princesa de la noche
despierta Reina de la Oscuridad, despierta ángel oscuro
el bosque es tuyo"

Diandra apretó los dientes y las lágrimas negras brotaron con mas fluidez cuando una penetrante fuerza oscura se introdujo en su cuerpo
ella sabía que la resistencia era inútil, ella era del lado oscuro, apretó los puño
muchas luces negras se introdujeron como filosas agujas en su cuerpo frágil

-¡Harry! - Gritó entre dientes en sus últimos alientos
antes que las agujas negras que se enterraban en ella, la contaminaran con una sustancia oscura que comenzaba a inundar su cuerpo

En alguna parte del universo
Harry escuchó el llamado, se puso en pie y buscó por todas partes, Tanya estaba sentada envuelta en una luz, con la pluma negra levitando frente a ella
Y de repente, ante sus propios ojos, Tanya se hizo polvo y se desvaneció en el suelo, la pluma negra ascendió en un santiamén y ante la atónita mirada de Harry, el se quedo solo.

Diandra yacía envuelta en una bruma negra
su cuerpo parecía carbonizado, poco a poco, aquella maraña negra inundaba su ser y sus sentimientos, incluso su corazón
poco a poco, Diandra comenzaba a olvidar
cambiaba su mente, cambiaba sus sentimientos

 

"Nace ahora Hada ángel destructor, nace ahora y toma posesión de tu reino, del bosque de los malditos, de tus súbditos, mata ahora a los que invaden tus tierras, deshazte de los traidores, eres dueña y señora del bosque
tu y yo, dominaremos este bosque y el mundo"

Poco a poco la bruma fue dejando libre el cuerpo de Diandra, su nueva transformación, así de simple
hubo una explosión que despejó las dudas y la dejo al descubierto

Diandra, la nueva Diandra
era así
una cascada larga de su cabello ondulado en tono cobrizo oscuro, que descendía hasta sus pies y volaba al igual que su vestimenta
era un vestido hecho de seda, negro y muy vistoso, sus pies estaban descalzos, pero delicados y femeninos

De la frente de diandra apareció primero una tiara con un enorme diamante negro que caía con suavidad entre sus cejas
su rostro se había transformado también
sus ojos azul violeta eran más fríos, más gélidos, con una chispa de maldad, su nariz parecía más afilada y pequeña, sus labios, más carnosos y mas finos, su rostro era solo porcelana fina

Y de su espalda, crecieron cuatro alas, las dos de arriba, eran como cristalizadas, brillaban demasiado, pero se veían descomunales, las de abajo eran de plumas aterciopeladas
ella era una hermosa estrella oscura brillando en el día

Y de repente, frente a Diandra, apareció el rostro de un ser demoníaco, era alto, llevaba una especie de casco con unos cuernos retorcidos, sus ojos eran rojos y una sonrisa retorcida y maliciosa, su vestimenta era ostentosa

"Mi ángel de la oscuridad" - le dijo ese demonio - "Tomad posesión del bosque, es tuyo ahora, pero debes tomar en cuenta, que para que reines sin problemas, tendrás que deshacerte de todos los magos, tienes el poder, hazlo"

Diandra sonrió, era una beldad altiva y orgullosa ahora. Cuando de nuevo desapareció ese ser oscuro, ella aumentó su malignidad e hizo un conjuro hádico
que fue respondido cuando aparecieron ante ella unas imponentes hadas negras, todas hermosas, pero de mirada fiera y maligna

-¡Al descender al bosque, todas se dispersarán y encontrarán a esos magos!

"¿Los matamos, reina oscura?"

-No
quiero
quiero que les quiten lo que más amen
quiero el poder que emane de ello
y si no acceden
entonces los matarán
¡No quiero errores!

Las hadas bélicas desaparecieron, Diandra, en ese cielo, sonrió maliciosamente, y se dejó caer
desde aquel cielo de oscuridad, desde ese reino de las penumbras, directo a donde estaba ella, temblando de ira
lo habían sentido

La nueva reina había sido investida de poder y no tardaría en hacer su entrada
el resto de los súbditos de Basalik, en realidad, no podían hacer nada porque ellos estarían atados a la nueva reina

-Saludos Basalik - de repente apareció Diandra tras ella sonriendo con magnificencia

Ella tembló y apretó los dientes
quiso huir pero no pudo hacerlo, porque ya estaba paralizado

-Esto es mío - Dijo Diandra y la corona que Basalik portaba en su cabeza, desapareció y apareció en la cabeza de Diandra - Tampoco mereces las alas - Volvió a decirle y sin piedad, ella sostuvo las alas del hada oscuro y se los arrancó sin miramientos

 

-NOOOOOOOOOOOOO - gritó Basalik llena de dolor

Di aventó las alas que se quemaron al instante y contempló satisfecha como solo quedaban horrendos muñones en su espalda

-Ahora eres horrible
- Le dijo burlonamente

-Púdrete en tu infierno Diane Ángelus
- dijo ella con lágrimas rojas sobre su rostro y sintiendo que el dolo la mataría

-Lo haré
pero tu irás primero - sonrió de nuevo y
. y las alas negras de cristal que poseía Diandra se levantaron de modo rápido asestando el golpe con sus picos filosos cristalinos enterrándose en el cuerpo de Basalik, atravesando por la espalda su pecho y su abdomen

Destrozando su corazón negro, ella solo crispó los ojos, mientras se hacía un silencio sepulcral en el entorno de las hadas oscuras
el cuerpo inerte de Basalik cayó a los pies de la hermosísima Diane la cual no conforme con eso, entornó los ojos y el color gélido azul violeta emitió un fuego en ella y la quemó

-No quedará rastro de ti Basalik
ahora yo, soy la dueña y señora de las hadas de la oscuridad y sus alrededores
¡Adoren a su reina, su verdadera reina! - Gritó de último y miró altiva a todas

Gennix y Elektra le miraron con suspicacia y se inclinaron ante ella, mostrando sus respetos, sonriendo
De repente, ingresó a ese sitio, muy mal herido, Casanova-Dark
implorando ayuda, pues algunas eran tan profundas que no curaban por si solas

-¡Pero que piltrafa! - Dijo Diandra en tono altivo

Cuando él la vio
y luego su mirada se dirigió al cadáver carbonizado que yacía a los pies de la nueva reina y maldijo entre dientes ¿Aquella nueva reina podría aliviar su dolor?

-Ayudadme - dijo Casanova - Soy un súbdito de la reina de las hadas, he sido herido, necesito vuestra magia para sanar y regresaré a matar a los hechiceros

-Yo no ayudo a nadie - dijo Diane en tono altivo - ¡No acepto a heridos ni a cobardes! ¡Os advierto, que si alguien es herido, es mejor que se muera en combate! Os advierto, que solo quiero fuertes y valientes hadas y hados
a los que regresen como el - señaló a Casanova - lo peor puede esperarles

-¡Pero reina de la oscuridad! - se quejó Casanova

-¡Que el suelo te reclame Casanova!

Y de repente del suelo, salieron unas lianas con plantas que mostraban colmillos puntiagudos y filosos que se enredaron en su cuerpo ensangrentado

-NOOOOOOOO - gritaba Casanova al sentir miles de lianas fuertes como el acero, enredarse en su cuerpo y enterrarle los colmillos en su cuerpo, la sangre fétida que poseía ese ser oscuro, era un deleite para las lianas carnívoras

Y como en un cuento de horror, comenzaron a enterrarlo en el suelo, ante la mirada encantadora de Diane Ángelus, quien escuchaba satisfecha como tronaban sus huesos duros, como su carne la corroían esas plantas, como Casanova recibía el peor de su castigo, como recibía una muerte violenta, como ser comido por las ratas

El resto de los presentes ni murmuró ni hizo observaciones, todos permanecieron impávidos, esperando las órdenes de su nueva reina, todo lo que hiciera ella u ordenara, sería acatado

 

-¿Qué ordena nuestra señora? - Preguntó una de ellas

-Por el momento envié a mis hadas bélicas a buscar unas cosas, ustedes no harán nada, se quedan aquí a esperar lo que yo ordene
el resto de los guerreros están afuera combatiendo a los elfos y hechiceros
dejaré que las criaturas del bosque sigan con sus ataques

En tanto, en las alturas del bosque, en las nubes oscuras, Fractalia miraba hacia abajo y emitio un suspiro sonoro
luego sonrió, por fin, la verdadera reina, aquella que había nacido con la corona en la frente, estaba ahí, tomando posesión de su trono y eliminando a los indeseables

-¿Se le presentará Fractalia? - Preguntó Judai-Filius

-No es el momento, ella esta llena de poder que podría destruirme
cuando me requiera estaré con ella, estaremos todos y entonces, tomaré posesión también, del bosque
Soy la hija de Sky y del mago Osmar Jackard

Y la voz de Fractalia se hizo potente mirando a su ejército detenido en las nubes, los cuales habían revivido con ella, que estaban fieles a su lado

-Soy hija de Sky y Osmar
nací mientras dormía en su sueño de amor, nací bendecida para ser la dueña del bosque de los malditos, y mi hija nació con la corona en la frente
nos arrebataron el derecho
pero la justicia ha llegado
Diane Ángelus es libre, es fuerte, es poderosa, ella reinará

-¿Y que pasará con Sky, su madre, mi señora? Solo será libre si se rompe el hechizo
pero al paso que van los hechiceros
no creo que lo logren, aunque eso no me importa
siempre podré ver a mi madre durmiendo eternamente

Efectivamente, abajo la lucha de los elfos, los magos en contra de las criaturas del bosque eran temibles, Monique no se daba abasto curando a los heridos, dejando descansar en paz a los muertos
en tanto, en el Hostile Force sin alma en el que se encontraba Hermione, ella se puso de pie

Se limpió las lágrimas e iluminando el entorno, busco la salida al jardín para encontrar el jardín en donde debía estar la pequeña colina, con el pasadizo a los dominios de Hela
su prioridad ahora, era encontrar a Draco y a Harry
porque suponía que quizás Diandra, estaba a merced de las fuerzas oscuras

Y ella debía continuar y salvar a su amigo, al amor de su vida, para que aquello valiera la pena
aunque dudaba mucho que pudieran hacer algo para romper la maldición en la que se estaban inmersos indirectamente

Seguramente, muchos habían ya pasado por ese trance, sin salir victoriosos, así que ¿Qué oportunidad tenían ellos de salir vivos? Trató de no pensar en cosas crueles
se mantuvo firme y avanzando pese a los murmullos y las voces tenebrosas que le llamaban lastimeramente, algunos la insultaban
otros solo gemían

"Cuenta la historia de un mago que un día en su bosque encantado lloró, porque a pesar de su magia no había podido encontrar el amor"

En realidad habían perdido hasta la noción de donde se encontraban, Adrien había eliminado a los últimos seres oscuros que los atacaban, cuando sintió que había una nueva reina en el bosque
los árboles comenzaban a susurrarlo entre sí
Ginny se aferraba a Adrien, temía por el bebé que apenas y crecía en su vientre
la hija del elfo oscuro

 

-¡El mando ha cambiado! - Dijo Adrien a sus súbditos y las hadas y hados que los acompañaban - Preparaos para recibir mas horrores

-¿Eso que significa Adrien? - Preguntó la pelirroja llena de susto

-Basalik ha muerto
hay una nueva reina

-¿Diandra? - se atrevió a decir su nombre en un gemido

-Si

-¡Cuidado! - Gritó Andreana, el hada dirigió su mano hacia algunos árboles que comenzaban a sacudirse con fuerza, arrancándose del suelo, sus ramas se alargaron como brazos con garras filosas, golpeando al resto de la comitiva reunida

Adrien arrancó a Ginny del lomo del caballo en el que iba justo cuando un grueso tronco caía encima aplastando al animal, dejando una estela de sangre y vísceras
la pelirroja tuvo ganas de vomitar y Adrien la sacó de esa área, mientras los árboles se dejaban caer sobre ellos..

Encima de todo, las raíces salían del suelo y atrapaban a los pies, arrastrándolos, aventándolos o enterrándolos vivos
las ramas azotaban un viento infernal, impidiendo que las hadas se acercaran en pleno vuelo, porque las empujaban

De repente, atrás de Gin y Adrien se levantaron del suelo las raíces por completo de los árboles, formando una pared invencible llena de hojas y piedras
el tremor se sintió a su alrededor y ellos se detuvieron al ver al frente, emergía un cúmulo de tierra en forma de remolino

Adrien azuzó su espada y los diamantes brillaron mostrando la magia oscura
mirando como la tolvanera se transformaba en un hada majestuosa y terrosa, la cual les sonrió de modo irónico y se solidificó en una hermosa hada de la tierra

-Los dos morirán - dijo Terrosa, que era su nombre

-Lucharé contigo - Masculló Adrien sabiendo que utilizaría todas sus artes contra ella

-Eso quiero verlo
elfo oscuro

-Gin
protégete - le dijo rápidamente - nada debe pasaros a ti y al bebé

Ella asintió, pero no se confió, su varita siempre en guardia para defenderse si era necesario
procuró alejarse pero vio con horror que estaban siendo rodeados por los muros de ramas y raíces

-Esto no pinta bien - Chilló Ginny tocando con miedo la pared alta, pero era, sin duda, tan sólida e impenetrable
luego en el borde, como si fuesen serpientes, las ramas y raíces se ondulaban, seguramente atacarían todo lo que quisiera pasar

Aunque al otro lado, las hadas de fuego y las hadas del aire hacían todo lo posible por derrumbarla o quemarlos, pero parecía que nada les dañaba
y las hadas del aire, tampoco podían atravesarlo, al mismo tiempo, las que querían cruzar sobre el borde, eran atrapadas por las lianas las cuales se estiraban muy alto y apresaban todo

Ginny miró como Adrien se enfrascaba en una lucha hábil en contra de Terrosa, la cual prácticamente no hacía nada, solo las lianas que salían de la tierra o sus alas que parecían una enredadera y se alargaban en brazos de madera acerada que golpeaban con furia a Adrien, quien usaba su magia y su espada

 

Lo que más aterraba a Ginny, era que esa hada de la tierra no se movía, todo lo hacían sus alas y las ramas y lianas que ella parecía dominar
ella estaba presintiendo que esa hada, tenia mucho más poder que las comunes de la oscuridad

Y era verdad, porque eran el séquito de valquirias oscuras al mando de la verdadera reina hada de la oscuridad
y se mostraba impasible, enviando su poder en contra de Adrien

-¡Protégete Ginny! - Gritó Adrien en una de esas

Ella usó su varita y se envolvió en un campo protector, pero estaba nerviosa y temblaba

-"¡Oscuridad Sangrienta!" - Evocó Adrien y de la punta de la espada, salieron como lianas rojas que comenzaron a enredarse en las ramas y enredaderas de Terrosa, las cuales las constriñeron para romperlas, el elfo emanaba una tremenda aura oscura

La pelirroja sintió el impacto de esa aura porque su protección tembló peligrosamente y la apretó un poco, sintiendo un sofoco y una pesantez sobre ella
pero cuando se disipó vio con horror que Terrosa sonreía a pesar de que la magia de Adrien la había rodeado
entonces ella se disolvió entre los haces de luz escarlata del elfo.

Y apareció frente a ella, rompiendo su protección, las ramas y raíces la atraparon por el cuello levantándola, Adrien le lanzó su poder oscuro para protegerla, pero Terrosa la aventó hasta el fondo, en donde ya quedaban atrapados en un círculo de muros impasibles

-¡Ginny! - gritó Adrien

-¡Desmaius! - Atacó Gin a Terrosa al caer dolorosamente al suelo, con una enviando un débil hechizo y con la otra sosteniendo su barriga

Adrien saltó frente a ella y agitó su espada circularmente despidiendo un viento abrazador, casi quemante directo a Terrosa y sus tentáculos de ramas, para quemarlos e impedir que llegasen a ella, pero sin resultado

Porque esa hada de tierra, parecía que nada la podía dañar
Adrien aventó toda su desgastante caballería, la magia más oscura que tenía hacia esa hada, pero no había manera
Ginny se debilitaba ante tanta presencia de magia oscura, porque ella finalmente, no estaba acostumbrada a ese tipo de poderío
temía por el bebé que llevaba en el vientre, pero si moría, los dos se perderían

-Dejemos de jugar - dijo al fin Terrosa mostrándose sería y levantó entonces una mano y señaló a Ginny - A por ella - Murmuró y sus alas se convirtieron en hilachos que discurrieron rápidamente hacia la pelirroja y Adrien y los envolvieron a los dos, de modo tan rápido que ni el elfo lo previno

-¡Ginny! - Gritó Adrien al ver como separaban a Ginny de su lado, los dos tan lejos, y por más que uso su magia oscura, parecía que era patético, porque no dañaba en lo más mínimo a Terrosa

"Soy un hada valquiria, un hada ángel guerrero, al servicio de mi señora Diane Angelus Drasselfer" - Emitió su voz terrosa aquel ser magnifico y siniestro - "Solo aparecemos para servir a la verdadera hada reina de la noche, que no era Basalik, nuestro poder es mas grande que un elfo de la noche, quizás Rubecca hubiese podido salvaros si estuviese aquí"

Ginny no pensaba con claridad en esas palabras, solo pensaba que moriría asfixiada por esas ramas, cuando fue levantada aún más, se horrorizó al ver como en los bordes de la pared levantada, yacían muchos cadáveres de hadas que habían sido atrapadas y algunas mas se retorcían entre las puntas de las ramas

 

-¡Suéltala! - Gruñó Adrien

"No puedo hacerlo si no me das algo a cambio Adrien Zane"

-¿Qué es lo que quieres? ¿Mi vida? ¡Tómala pero déjala viva, déjala ir! - Gritó - ¡Toma mi vida si eso deseas!

"Tomar tu vida es demasiado fácil, hay algo mas que quiero tomar, pero no sin tu consentimiento"

-¿Qué es maldita? ¡Dilo ya!

"Vida"

-¿Qué?

"Quiero el poder que emana, la vida de un sacrificio"

-¡No matarás a Ginny! - Vociferó el elfo

"No entendéis
no la quiero a ella
quiero lo que ella posee, que es sagrado para vos, que es lo más puro y fuerte que anhelas"

-Rubecca - Murmuro Adrien con los ojos opacos

-¡NO! - gritó Ginny a lo lejos

"Quiero el fruto de ese vientre, Adrien, pero quiero que me lo des a conciencia, no porque sepas que si muere la pelirroja, muere ella también"

Por primera vez quizás
Gin vio azorada como una lágrima asomó el rostro de Adrien y descendió sobre su perfecto rostro humano y le miró con intensidad

-¡No Adrien, no puedes permitirlo, Rubecca nacerá, yo lo sé!

-No si tu mueres - farfulló Adrien - Pero tampoco puedo permitir que tu mueras
si he de perder a las dos
no podría vivir así
mejor perder a una
y saber que la otra
tendrá una larga vida - dijo entre dientes

-NO ADRIEN

-¡Puedes matarme a mí! - Gritó Adrien volviéndose hacia Terrosa - ¡Toma la vida de mi hija alojada en el vientre de la hechicera! - Aquello le raspaba la garganta y le provocaba un odio infinito - ¡Pero no le hagas daño a ella! ¡Déjala sobrevivir!

-NO ADRIEN - Gritaba Ginny inútilmente

"¿Estás dispuesto al sacrificio Adrien Zane?"

-¡SI! ¡Pero no dañes a Ginny! - Gritó hasta el cansancio, sofocándose

-NO

Las ramas que envolvían a Ginny la liberaron por el torso, sosteniéndole los brazos y los pies estirándola y ella sintió morir por el dolor
Terrosa fijó los ojos en el vientre de Ginny y estiró las manos

"Deseo que venga a mi, el poder del sacrificio"

-AAAAAAAAAAAAH - gritó la pelirroja cuando sintió como algo le hurgaba las entrañas y le removía su vientre
aquella pequeña cosita emitió una luz grisácea, quizás tratando de defenderse de las garras de Terrosa

Lágrimas amargas descendían por el rostro de Ginny
cuando sintió que algo se desprendía de ella, de su ser, de su alma, de aquel embarazo inmaculado
Terrosa había desprendido el fruto de su vientre, se llevaba una luz brillante, una esfera luminosa que en su interior llevaba todo
el amor de Adrien, el amor de Ginny, el amor de Rubecca, el sacrificio de la elfa por Gin

La esfera del sacrificio rodeó a Terrosa y sus ojos brillaron, sus alas la cobijaron y miró a la pareja
soltó a Ginny quien azotó en el vil piso, pero ella solo llevó sus manos a su vientre vacío
su corazón también estaba vacío
se había echo muchas ilusiones de llevar en ella a la hija de Adrien

 

Y luego, muchas hadas y elfos habían muerto al querer llegar hacia ellos
también Adrien fue soltado pero su aterrizaje fue menos cruento
se deslizo sobre la pared de enredaderas firmemente fortificada y se volvió a ver a Gin

"Al menos por mi parte, os dejo vivir, no os atacaré, pero no puedo hablar por el resto de los habitantes de este bosque, ya tengo su parte de sacrificio"

Y todo comenzó a disolverse, Terrosa se fundió con el suelo al que parecía estar adherida
las ramas de la pared comenzaron a retraerse y dejar libre el paso y la escena sangrienta atrás de ellas, pocos quedaban en pie
sobre todo los elfos mas fuertes y las hadas guerreras, el resto yacía despedazado y o aplastado por los troncos que poco a poco volvían a erguirse y quedarse como estaban

Ginny se incorporó y miró al elfo, Adrien estaba abatido y con la mirada perdida
finalmente él sabía que
no tendría más a Rubecca ni a la pelirroja hechicera, ella regresaría a su mundo si todo saldría bien
si todo

-La perdimos - Gimoteó Ginny

-Lo lamento
Ella no aceptó mi vida

-Pero
pero
perdiste a tu hija Adrien

-De todas maneras - sonrió con infinita tristeza - Si no era así
tu también morirías

-Pero

-Bruja
te amo - le dijo quedamente - pero se que nuestros mundos son tan diferentes, que no podríamos estar juntos y no se si la maldición se rompa
Pero pese a todo, prefiero saber que estarás en tu mundo a salvo si todo acaba bien, a saber que has muerto
el sacrificio era este Ginny

-¡Pero era tu hija!

-Esté donde esté - Murmuró - Ella entenderá
aun cuando deje de existir en este mundo
las amo a las dos, pero, por amor a ella, debí sacrificarla por ti, porque eres una victima inocente, una victima de las circunstancias

-No

-Y te juro que nunca me arrepentiré

-¡Pero perdiste lo que mas amabas, mucho más que a mí Adrien!

-Estos son los sacrificios
de los que
nos hablaba
la leyenda

Y Adrien cerró los ojos de cansancio y suspiró, no quería soltar otra lágrima y que lo viesen sus pocos súbditos que habían sobrevivido en ese ataque. Ginny se acurrucó a su lado brevemente

En un apartado

Los ojos de Andrae brillaron sintiendo la pérdida también

-¿Qué pasa?

-El primer sacrificio ha sucedido - Murmuró

-¿Qué, como, quien?

-Mi hermano

-¿Murió?

-El no
pero la estrella de Rubecca se ha apagado

-¡La hechicera!

-No
solo fue Rubecca quien ya no está en este mundo
¡Andando! Debo encontrar a mi hermano, debe estar muy abatido por lo sucedido

-Veo destrucción y muerte a su alrededor - dijo un hada de la sabiduría que los acompañaba

-Yo también - suspiró Andrae y avanzó, pese a su corazón compungido y dolido, pese a todo lo que pasaba en su interior, su sobrina había sido arrancada del vientre de Ginny, ya no nacería, ya no alegraría sus vidas

Adrien había perdido por tercera vez a su hija, la primera cuando Basalik la había secuestrado, la segunda al sacrificarse por Ginny y ahora
cuando intentaba renacer
era arrancada de tajo, sacrificándose para salvarla de una muerte segura

 

La leyenda cada vez más, se volvía una cruda realidad

La luna, su única amiga le daba fuerzas para soportar, todo el dolor que sentía por culpa de su tan larga soledad

Un crujido en el centro del mundo alterno
un sello más que se rompía, un sacrificio hecho de corazón, renunciar a lo que más deseas
los guardianes se arremolinaron y miraron como las almas se iban perdiendo en los infinitos
ya faltaba poco
¿Quedaría libre Sky? Solo el tiempo, el poco tiempo lo definiría

El cuerpo de Harry aún permanecía en esas frías cuevas, Draco seguía su camino en busca de la salida, entre las terrible oscuridad, el exceso de calor, el cual lo mantenía sudoroso y con las manos lastimadas por andar entre las piedras, dejando su rastro y buscando sus recovecos

Frente al cuerpo del moreno, se hizo un remolino y Terrosa se hizo presente, le miró largamente y miró a todos lados, se inclinó hacia él y sopló en su rostro

Desde el mundo adverso en el que se encontraba Harry, sintió un fuerte tirón, un dolor en su pecho, un ahogamiento tan intenso que lo llevó de regreso en el espacio transportándose a su cuerpo
y lo peor de regresar a su cuerpo, es el dolor que revivía en cada fibra de su piel y que le taladraban sin piedad

No pudo siguiera gritar por el intenso dolor, solo apretó los dientes, sintiendo que no podía moverse un milímetro, aparte, se sintió muy mareado, debilitado
se estaba muriendo

Terrosa, el hada de la tierra de la oscuridad, le miró como si fuera la primera vez que lo viera
Hela apareció a un costado y apretó los dientes cuando la vio, pero Terrosa la miró, sonrió y tocando a Harry, desapareció con el chico
de todas maneras Hela no lo reclamaría si ella se lo llevaba, la nueva reina de las hadas oscuras, seguro lo eliminaría

Diane Ángelus estaba ahí, sentada en un trono espectacular, hecho de las flores de pantano, que sin duda, eran las más hermosas, ella lucía espectacular, como toda una reina, mirando a todos de modo despectivo, mientras el resto esperaba sus órdenes

Terrosa apareció frente a ella sonriendo de modo gracioso, Diane le miró serena y seriamente
el hada de la tierra, alzó una mano en silencio y mostró aquella esfera de luz
la que le quitara a Ginny y Adrien

La soplo hacia Diane quien la tomó como si no le importara y la depósito a un lado, en donde estuvo flotando
volvió a mirar a Terrosa, quien volvió a soplar a un lado y Harry apareció, en el suelo, todo sucio, ensangrentado y con mal aspecto

Diane arrugó la frente y fijo sus hermosos ojos en Harry
y luego se volvió a Terrosa interrogante

-Estaba con Hela
es algo que le pertenecía a su majestad, antes de su transformación - dijo Terrosa haciendo una inclinación
Diane, nuestra Diandra, arrugó la nariz al ver a la abominación humana que yacía en su suelo sagrado

-Si quiere
lo eliminamos
- Asintió Terrosa preparando su magia para matar a Harry, que yacía ahora si, inconciente de nuevo.

 

-NO - farfulló - ¡Que se lo lleven y lo aseen! Después determino si lo dejo vivo o no

Harry fue llevado por Gennix y Elektra de inmediato, el par de hadas se ofrecieron a limpiarlo para agradar a su reina, llevaron al moreno a un arroyuelo que tenía una cascada de agua y fue depositado bajo aquel torrente de agua y despojado de sus ropas

Gennix le regreso la conciencia a Harry, quien despertó, pero hasta abrir los ojos le costaba trabajo, las dos hadas, valuaron las heridas
algunas profundas y las dos se miraron al tocar el pecho del moreno y sentir su corazón.

-MMMM - murmuró Elektra

-No podemos curarlo por completo o Diane se molestará

-Solo un poquito - sugirió Elektra - No creo que nuestra reina lo elimine
lo siento en el corazón
esa calidez
es imponente
solo late por ella

-Si, yo también lo siento
solo un poquito - dijo Gennix y toco partes de su cuerpo desnudo, para impregnar algo de energía y curar levemente las heridas, no todas, porque Diane podría desaprobarlo.

Posteriormente fue depositado en una cama hecha de hojas suaves y refrescantes, ya limpio, sin las costras de sangre, con los huesos un poco restaurados
Diandra se acercó lentamente al lecho donde estaba
cuando lo vio, sintió una especie de punzada en su interior, no supo que era

Contempló al moreno de arriba abajo, estaba desnudo, su piel blanca estaba ligeramente tostada por los dos soles de aquel mundo, así como por las aventuras cursadas
el cabello negro le caía suavemente sobre su rostro, la cicatriz en forma de rayo, se vislumbraba
ella se inclino aspirando su aroma
se le hacía conocido ¿Por qué?

Y Harry abrió los ojos al sentirla

Jadeó
Ella miró esos ojos verde esmeralda, ese brillo, esa candidez odiosa, esa nobleza que sus pupilas denotaban
el miró los ojos gélidos de aquella bellísima mujer
que se le hizo conocida, pero no, no podría ser ella, porque era muchísimo más hermosa que Diandra, aunque los ojos azul violeta eran inconfundibles, de pronto se tornaban rojos, de repente negros como boca de lobo

No hubo palabras, el estaba muy débil, ella desconcertada

-¡Vestidlo con lo que se pueda! - Ordenó cuando salió de aquella habitación echa por las copas de los árboles - Curadle sus heridas, dadle algo de comer y por supuesto
si se escapa ¡Sobre sus vidas!

-¿Lo llevamos al calabozo en el submundo o lo dejamos aquí mi señora?

-¡Lo quiero aquí, pero bien vigilado!

En tanto
las valquirias enviadas por Diane, estaban en espera de los demás magos
quienes seguían siendo atacados por las criaturas del bosque, los cuales estaban desatados

Blaise con Ron, se encontraron en el camino la poca caravana de Adrien y el pelirrojo por fin pudo abrazar a su hermana, aunque la vio extrañamente triste, pero cansada, con ojos ojerosos, pero no pudo siquiera interrogarle, porque tuvieron que seguir atacando a unas bestias que eran como unos osos de colmillos largos así como garras de las patas y púas en el lomo

En tanto, en Hostile Force, Hermione salía al extenso jardín de aquella casona deplorable, subió rápidamente la colina y a sus pies había una extensión de tierra ceniza, casi desértica, con levantamientos de polvos azufrosos, era un paisaje horrible y desesperante

 

Ella bajo por la colina y puso un pie en ese desierto
dio un respingo cuando al poner los dos pies en esa área, se levantaron remolinos de polvo que formaban rostros horrendos y gemidos pavorosos, dio un paso fuera del terreno y todo ceso
pero en medio, vio la entrada, una entrada para el subterráneo
solo tenía que llegar a él

Y en ese momento
Draco por fin veía una tenue luz al final de aquel túnel lleno de piedras punzantes y filosas que lo tenían todo fileteado y con la ropa hecha jirones
pese a que la luz del exterior era escasa, Draco escudriñó los ojos y se acercó lentamente, por fin la salida
se asomó con lentitud

Su rubia y empolvada cabellera se asomó por el hueco de la entrada
al otro lado el corazón de Hermione se desbocó al verlo salir ¡Era el! Era Draco
dio un paso al frente, pero de nuevo los remolinos se alzaron a los costados
y se regresó

-¡Draco! - Gritó Hermy

El chico la miró al final, con los ojos aún entrecerrados, acostumbrándose a la luz, sonrió con cansancio, sonriendo al verla ahí, por el
pero le extrañó verla sola
el dio unos pasos caminando hacia el frente, hacia ella, que estaba inmóvil y fue que al frente se alzó un remolino que lo golpeó y cayó de nuevo al hueco.

-¡NO! - Gritó Hermy al ver aquello, el remolino cesó y ella miró desesperada al hueco
Draco de nuevo emergió pero con más dolencias y más cuidado
la castaña sufrió de nuevo al ver el mal estado en el que estaba

-¡NO VENGAS, NO TE MUEVAS! - Le gritó Draco - ¡YO IRE HACIA TI!

Los ojos de Hermione se llenaron de lágrimas, sabía que aquella tarea era imposible, ella estaba en muchísimo mejores condiciones que Draco de algún modo
pero el rubio sería persistente, tenía que llegar a ella, decirle que Harry estaba abajo, regresar con ayuda

Respiró profundo
uno, dos
¡A correr! Draco comenzó a correr como podía, estaba descalzo, el suelo le arrasaba los pies, los guijarros se le enterraban en la planta de sus pies
y las tolvaneras se levantaron con violencia y se dirigieron hacia el

-NOOOOOO- grito Hermy, lo vio correr de un lado a otro, enviando hechizos para deshacerlos
pero eran muchos que se levantaron y al final, uno de los tornados se convirtió en un hada y escupió la tierra hacia Draco el cual los esquivo apenas
hubo una calma, mientras esa hada oscura los miraba sonriendo

Hizo un ademán y un enorme tornado de polvo se levantó atrás de Draco dispuesto a comérselo
Hermione brincó y corrió hacia Draco con varita en mano sin importarle que ella también estuviera siendo perseguida por los tornados

Torbellina, el hada oscura del aire, miró como la castaña corría hacia Draco, aventando un poderoso hechizo para destrozar el tornado que iba a tragarse al hechicero

-¡Reducto!

El torbellino reventó en un punto pero se reconstituyo y ella alcanzó a Draco, se abrazaron, se besaron, las lágrimas de Hermione enjugaron el rostro del rubio
los ojos de Torbellina brillaron y se relamió los labios
e hizo algo más

 

El tornado se intensificó en una espiral siniestra y apartó a Hermione, ésta se defendió, mirando horrorizada como iba volando por los aires, alejándose de Draco, como pudo envió un hechizo mas que la hizo caer, pero de nuevo, la parte rota del tornado se reconstituyó y la envolvió en el suelo, girando a mil por hora, haciendo que se sofocara por el aire

-NO - gritó Draco levantándose y al querer usar su varita, se dio cuenta que estaba rota
- ¡HERMIONE!

-¡Maldición! - Gimoteo la chica y se revolvió enviando hechizos para trata de escapar

Pero el torbellino la envolvió la levantó y un espiral la rodeo quitándole el aliento, ella se sintió que se asfixiaba y la varita se soltó de sus manos, un horrible vértigo la hizo vomitar en un par de ocasiones, el problema era que ella no tenía mucho en el estómago que sacar

"Ella morirá sin duda" - Sonrió Torbellina mirando a Draco con burla

-¡No, por favor no!

"¿Morirías por ella?"

-¡Si, por favor, toma mi vida, no la de Hermione! - Dijo el rubio entre dientes, sin poder creer que El estuviera sacrificando su vida por alguien a quien le había hecho miserable durante tantos años, pero al ver la situación de Hermione, a punto de morir asfixiada

"Morir por ella es un buen sacrificio, pero no suficiente"

-¿Qué? - Gimió Draco desesperado, mirando a la castaña desfallecida girando en aquel tornado que a veces dejaba verla en muy mal estado
Pero Draco estaba en shock ¿Morir por Hermione no era suficiente?

"No me interesa tu vida"

-¡No, no toques a Hermione, déjala vivir, yo la amo!

"Eso quiero" - Dijo aquella hada oscura con parsimonia

-¿Qué? ¿Quieres mi amor por ella?

"No el tuyo" - Sonrió con ironía - "El de ella"

Draco no supo ni que decir

"Quiero la magia poderosa del amor que esa hechicera siente por ti, quiero todo ese amor aunque se olvide que una vez te amó, creo que eso sería un sufrimiento excesivo para ti"

El rubio sintió como las lágrimas resbalaban por su rostro sucio, empolvado y seco
que Hermione olvidara que se habían amado, que lo quería, que se había entregado a él
no poder tocarla nunca más, no poder besarla
de nuevo recibir las hostilidades, como en el principio
pero con él recordándolo todo

Eso era muy cruel

"Dilo ahora mago, porque ella se muere"

-Hazlo - Murmuró con su voz rasposa y llena de dolor - Hazlo ya
pero déjala vivir

Draco se dejo caer, vencido, cerró los ojos y apoyo las manos en el suelo
mientras que Torbellina alzó las manos directo a donde Hermione, el tornado se esfumo y ella quedo inconciente, levitando, y de repente, su pecho se incendió, de su corazón brotó un hilillo de luz, que comenzó a avanzar en el aire, dirigiéndose hacia el hada oscura y comenzó a encapsularse

Poco a poco, todo el poder del amor que Hermy le profesaba quedó al frente en una intensa luz, que irradiaba calor, era enorme, parecía una estrella por la luminosidad, por el deslumbramiento que poseía, al fin Draco alzó la vista mientras las lágrimas seguían surcando
cuando la luminosidad terminó, Hermione se cayó desfallecida en el suelo
sin su amor, sin el amor que le profesaba

 

"Vivid
y sufrid"

El hada desapareció, mientras que Draco se quedó ahí, aparcado en ese sitio, mirando a su adorada castaña, esperando que reaccionara
ella poco a poco levantó el rostro y reaccionó, Draco se arrastró hacia ella y ésta hizo un gesto

-¿Qué pasa? - Se levantó - ¡Ah! ¡Oye Malfoy! ¿Y Harry?

-¿Qué? - hipó el rubio

-¿Dónde demonios esta Harry? ¿No lo habrás terminado de matar verdad? ¡Diandra me envío para salvarlo! - Obviamente su memoria se había modificado - ¿En ese hoyo? ¡Tengo que ir por el!

Pero justo cuando dio un paso, el hoyo desapareció al comenzar a derrumbarse la tierra dentro así como alrededor, y los dos tuvieron que correr hacia la orilla para evitar que la tierra los tragara, pero Hermy vio con horror que había llegado, pero no había podido entrar para rescatar a Harry

-NOOOOOOOOO HARRY - Gritaba mientras Draco la sujetaba, ya no había nada que hacer
el la abrazó, aunque fuera el último
y se despedía así de ella, para siempre

El sello resquebrajado, se rompió por completo en un fuerte ¡Crack! Y las almas huyeron despiadadas de su prisión, los guardianes pensaron, que de seguir así
pronto terminaría aquello

Es que él sabía muy bien que en su existir nunca debía salir de su destino si alguien te tiene que amar, ya lo sabrás, sólo tendrás que saber reconocerlo

Diane no dejaba de contemplar a Harry, lo recorría ávidamente con la mirada, mientras el resto de sus hadas, terminaban de alimentarlo prácticamente a la fuerza
Gennix y Elektra en verdad estaban interesadas en esa relación, ellas sabían lo que había pasado entre Diandra y el mago

-Señora - Se adelantó Gennix - Se rumora que el espíritu maligno que la ha despertado de su letargo, esta molesto por no haberse deshecho de este mago

-Es verdad
si lo deja aquí, en cualquier momento podría aparecer

-No le temo - sonrió Diane con ironía - ¡Yo me desharé de este mago cuando se me pegue la gana! ¡Iros todas! Que quiero estar a solas con este hechicero

Harry parpadeó
ya no sentía dolor pero

-Te preguntarás - dijo Diane con una voz celestial, pero con un dejo de malicia - Porque no puedes hablar ni moverte
¡Es porque yo estoy dominando tu mente mago! No se me da la gana que te mueves, grites y te pongas violento o te escapes, porque me daría mucha flojera tener que matarte

Harry le miró fijamente y en sus ojos esmeraldas se vislumbró el dolor
pero esa chispa era la que a Diane le llamaba la atención, se inclinó hacia él, recorrió su rostro cuadrado con sus finas manos, sus uñas largas con fríos diamantes incrustadas destellaban
acarició con un dedo su cicatriz y le delineó hasta la nariz y los labios

Ladeó su rostro y aspiró su aroma
a rosas masculinas, era un olor que le recordaba vagamente algo, aunque nadie se lo decía, ella intuía que ese mago había tenido que ver con su yo anterior
se inclinó más y posó sus labios sobre los de Harry, presionando en un beso, el hechicero sintió la dulcedad de aquellos labios, sintió a pesar de no poder moverse

 

No podía cerrar los ojos, pero ese beso comenzaba a destrozarlo lentamente, sobre todo al entender que esa hada, esa majestuosa hada oscura, era Diandra
su Diandra ya no lo era más, ya había sufrido la transformación a un ser completamente oscuro y era mucho más hermosa e imponente
pero ya no era su Diandra

No lo evitó, una lágrima rodó por su mejilla y Diane la sorbió mientras lo besaba y se apartó de golpe al sentir el sabor salado y tibio
pero solo fue una lágrima que Harry derramó en ese momento, ella arropó su rostro y lo miro fijamente, detenidamente
¿Qué tenía ese mago, que?

Pero su impulso fue más grande, pego su fina nariz a su rostro, aspirando su aroma, fundiendo su respiración con la de Harry, hundió su rostro en el hueco de su cuello y le dio unos mordiscos
como su fuese un bombón
aquellas caricias estaban haciendo que el cuerpo inmóvil de Harry reaccionara, pero no había modo de decirle a Diandra que parara

Pero no fue posible, ella lo recorrió con sus manos, acariciando toda su anatomía, como si fuese la primera vez
y Harry maldecía sintiendo bajo esas manos enjoyadas, la misma ternura de Diandra, los momentos íntimos y apasionados
a un paso de volverse mortal

Y ni la misma Diane se pudo resistir
el gran amor de Diandra que podría estar oculto en algún rincón de su cuerpo, le hizo besar a Harry por todos lados

El solo se dejo llevar
pues nada podía hacer mientras que en otro segmento del bosque, la guerra seguía
muchos elfos y muchas hadas de la luz, sucumbieron ante el terror de caer en los pozos de agua que había por todo el bosque, en donde las ondinas, las sirenas los jalaban a las pozas para ahogarlos

Los grupos comenzaban a encontrarse en medio del fulgor de la batalla, ahora combatían a unos asquerosos gusanos que se arrastraban a toda velocidad por la tierra dejando una estela babosa y pegajosa
que inmovilizaba a muchos

Un grupo alejado, era en el que iban Marius y Luna
ellos escuchaban a lo lejos los gritos de terror y los de guerra, alaridos, hechizos perdidos, aquello era un caos
pero seguían corriendo, sobre todo al escuchar las noticias
de que Harry estaba en posesión de la nueva reina de las hadas de la oscuridad

De Hermione y de Draco aún no se sabía nada
Marius y Luna intentaban llegar como podían hasta el centro del bosque, para unirse en la lucha con los otros
cuando paso algo
en pleno correr, en plena fatiga y cansancio, Marius se detuvo de golpe

Una figura apareció a un costado de un grupo de crueles árboles, era una hermosa muchacha, que le miraba con ojos melancólicos, él la reconoció
era ella
Constanza
¡Pero su adorada Constanza estaba muerta!

Se agazapó y dejo que todos pasaran a los costados
pero no pudo evitarlo
era ella y le sonrió
aquello hechizó por completo a Marius, su prometida muerta, su adorada Constanza estaba ahí, de pie y llamándolo
escuchando claramente su dulce y engañosa voz

 

"¡Ven por mi Marius, ven y libérame del hechizo!"

-¡Constanza! - Gritó Marius cegado y se desvió del camino para ir por ella

Luna se percató de ella y paró de golpe, lo miró ir directamente hacia algo o alguien y ella brincó de pronto siguiendo a Marius muy intrigada, en realidad ante la situación, pocos repararon en ellos, porque tenían que estarse cuidando la espalda

-¡Marius! - gritaba ella corriendo hacia el

-¡Constanza! - gritaba el muchacho llendo hasta esa visión tan real que al verlo ir hacia su lado comenzó a pederse entre los árboles oscuros y tupidos - ¡NO! ¡Espera!

-¡Marius! - Lo alcanzó Luna y le jaló del brazo - ¿Qué te pasa? ¿A dónde vas? ¡Por ahí no es!

-¡Es Constanza! - Chilló el aturdido

-¿Qué? ¿Constanza? ¡Ella está muerta!

-¡Claro que no! - Gimoteó - ¡Constanza está ahí y la estoy perdiendo! ¡Suéltame Luna, tengo que ir tras ella! - forcejeó y los dedos de Luna resbalaron del brazo de Marius quien arrancó a correr desesperadamente
siguiendo el rastro de risas y del perfume que ella usaba

-¡Marius! - Gritaba Luna corriendo de nuevo tras el ¡No podía dejarlo solo, aunque le dolía terriblemente que él estuviera de repente obsesionado por seguir a eso que era su prometida!

-¡Constanza! - Gritaba el chico - ¡Espera Constanza!

"¡Ven, sígueme Marius, sígueme!"

-¡Marius, no vayas, es una trampa! - Gimoteó Luna

Cuando de repente

Un par de árboles se inclinaron al frente cerrándole el paso a Luna, con un fuerte golpeteo en el piso, haciendo que ella cayera precipitadamente al suelo, mirando como las ramas de los árboles que parecían garras azotaban sus hojas negras al centro

De esas hojas sueltas comenzaron a arremolinarse y a formar un cuerpo de hojas negruzcas y verdosas podridas
el cuerpo tomó forma de un hada de la naturaleza, era toda de color verde oscuro, al igual que sus ojos, sus alas eran como dos enormes helechos finamente cortados

-El hechicero corre tras su prenda amada - dijo con voz grumosa - la bruja corre tras el hechicero que corre tras el amor perdido pero ¿Quién corre tras la bruja? - miró a su alrededor y se volvió con ironicidad a Luna - NADIE

Ella bastante lo sabía

Dentro de la mente de Luna, el hada Serenity se sobresaltó al escuchar ese nombre
¡Era ella, un hada oscura de la corte real, las súbditos principales de la reina de la oscuridad! Se levantó de su prisión en la mente de Luna, usando sus últimos vestigios de poder para comunicarse con ella

Yedra, el hada de la naturaleza muerta miró con desdén a Luna, analizándola, sabiendo en el instante que ella era la reencarnación del hada de la luna, la más hermosa y superficial, la que era pero en la noche que en el día, cuya frivolidad empataba en la corte de la reina Diane Ángelus y del Espíritu Maldito

"Serenity" - retumbó la voz de Yedra en la mente de Luna y las dos lo escucharon, Luna se tensó y Serenity sonrió

"¡Soy yo, esta estúpida humana no me deja salir, no puedo apoderarme de su cuerpo, lo necesito, ha llegado mi momento de teñir la luna de sangre y vivir eternamente con la reina de las hadas oscuras!"

 

"Te otorgo la liberación" - Respondió Yedra y Luna pegó un grito de terror al sentir como un inmenso dolor penetraba su mente y sentía como si se lo acerraban, como si le taladraran fieramente, su cabeza iba a estallar y se llevo las manos a las sienes
Yedra rompía las cadenas de Serenity

-NOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Fue cuando Marius se detuvo
escuchar el horrendo grito de Luna lo volvió a la realidad
y se volvió mirando el sitio de donde provenía el alarido
su corazón volvió a desbocarse mucho más que cuando había visto a Constanza

-Luna - murmuró y sus pasos se volvieron lentamente

"¡Marius!" - le llamó aquella aparición y el se volvió de nuevo

-Tú estás muerta

"Podemos volver a estar juntos Marius, ven conmigo, huyamos juntos de la maldición" - alargó sus manos largas de finos dedos casi del color del papel

-No, tu estás muerta - suspiro el con suavidad

"Marius, mi amor, ven conmigo, huyamos juntos, solo tenemos que seguir esa vereda
y entonces estaremos para siempre unidos
" - señaló con desespero una vereda salida de la nada, procurando mantener su dulce voz

-No

tú estás muerta

Constanza hizo un gesto de disgusto mientras permanecía señalando aquella vereda, la cual era engañosa
porque daba a un risco con una caída de muchos metros de altura y aparte, al fondo era una maraña de arbustos con espinas gigantes
un solo paso a la muerte

"Marius, ven conmigo, por favor, ven conmigo"

-NO
regresa al sitio de donde viniste Constanza

-MALDITOOOOOO - en ese momento chilló Constanza y de ser una mujer dulce y hermosa, se transformó en un ser monstruoso y horrendo, un ser espectral tétrico y maldito

-¡Por Merlín!

Y es que el propio espíritu de Constanza estaba ya maldito, sería libre si mataba a Marius, pero no una muerte forzada, si no voluntaria, pero Marius había reaccionado a tiempo

El espectro maldito de Constanza se abalanzó hacia Marius mostrando sus terribles garras y emitiendo un gruñido
el muchacho dio un traspiés y se cayó precipitadamente, sintiendo como ella se abalanzaba sobre el y sintió un aliento gélido y putrefacto

"¡Te irás conmigo al infierno Marius Jackard, por tu culpa morí, por tu culpa morí!"

-Tal ves si fue mi culpa que murieras - Dijo Marius entre dientes con el corazón destrozado - Pero no fue mi culpa que fueras un mal espíritu, porque yo te amaba y sabes cuanto te lloré
fuiste amada Constanza y sabía que no regresarías
te dejé ir

"NO"

-Si Constanza
te amé en esta vida, te dejé ir ¡No tienes porque estar queriéndome llevar a un infierno, porque tú tampoco tendrías que hacer ahí! ¡Vete Constanza, yo te libero! - y apuntó su varita en el pecho transparente del espectro, en donde debía ir su pecho, la cual emitió una débil lucecilla que penetró en su cuerpo etéreo

"NOOOOOOOOO" - Gritó de nuevo y se retorció al sentir como esa luz la inundaba, mientras que Marius derramaba sus lágrimas llenas de infinita tristeza

 

El espectro de Constanza se rompió en luces multicolores que ascendieron de inmediato perdiéndose en el infinito
Marius no supo que había sido eso
ni que magia había utilizado, quizás
quizás fue solo el poder del amor que le tuvo mientras vivía

Otro alarido lo puso alerta

-¡LUNA!

La bruja estaba revolcándose en el suelo
el dolor la estaba matando
Serenity se había liberado de su prisión mental y ahora estaba apoderándose de su cuerpo, haciendo que el alma de Luna comenzara a ocupar el sitio que antes era de Serenity

"Sal de las sombras hermana" - Decía Yedra - "Sal de las sombras y vive con nosotras junto a la reina oscura Diane Ángelus, vamos Serenity, sal"

"Si, si hermana, estoy libre y con un cuerpo nuevo"

-NOOOOOOOOOOOOOO - Soltó Luna otro grito aterrador, sus ojos llenos de lágrimas se pusieron opacos y sintió como era jalada a su interior, sintió como comenzaba a empequeñecerse dentro de su enorme cuerpo, como se hundía en un pozo sin fondo, era como un hoyo negro que la tragaba

"No opongas resistencia Luna, eres poca cosa, una hechicera insignificante, nadie te amará jamás, porque no vales nada, te entregaste a Marius y ahora el, corre ante la visión de su verdadera amada, déjate caer Luna, será menos doloroso"

Aquella caída era angustiosa y vertiginosa, miraba como todo bajo su desprendimiento corpóreo, cambiaba a su alrededor
Serenity se apropiaba de su cuerpo
los huesos de Luna se alargaban un poco, sus curvas se acentuaban, como el rostro comenzaba a formar otros ángulos, los de Serenity
el cabello rubio se tornaba más sedoso y largo
Yedra sonrió

"Eso es Luna ¿para que resisitirte ante lo inevitable? No hay amor en tu vida, no hay nada por lo que luchar, nunca has escuchado una promesa de amor en tu vida, estás vacía, con Serenity sentirás la dicha y el triunfo"

Y todo pasó
el dolor cesó

Serenity tocó su cara con delicadeza y sonrió triunfal, apareció un espejo ante sí y se miró hermosa, aunque no había recuperado toda su estatura porque Luna era muy bajita, tenía de nuevo su mismo cuerpo curvilíneo, su cabello, todo era igual, antes que su ambición la perdiera

"¡Soy yo, soy yo, de nuevo soy Serenity!"

Luna se miró en el interior de lo que era su cuerpo ahora transformado en el cuerpo de Serenity, en medio de aquella nada, prisionera
relegada a ese sitio para siempre, alzó los ojos llorosos y vio como esa cruel hada se miraba así misma llena de soberbia
se había apoderado de su cuerpo, ahora ella, poco a poco desaparecería

-¡LUNA! - llegó Marius en ese momento, mirado a todos lados

Fue en una tarde que el mago paseando en el bosque la vista cruzó, con la más dulce mirada que en toda su vida jamás conoció. Desde ese mismo momento El hada y el mago quisieron estar solos los dos en el bosque amándose siempre y en todo lugar


Pero no fue necesario que el buscara mucho
cuando vio a aquella hermosísima hada, con las ropas de Luna, porque aún no se las había cambiado, supo que se habían posesionado de Luna

 

-¡No, maldición! - Gimió

-Este cuerpo ya es mío - dijo Serenity mirando altivamente a Marius - sigue tu camino y muere con dignidad

-¿Dónde está Luna?

-Está encerrada en mi cárcel - sonrió Serenity caminando sinuosamente hacia el - La tengo conmigo, dormirá y dormirá
eternamente
y cuando yo deje este cuerpo, ella se irá también

-¡No puedes apoderarte de un cuerpo así!

-¡Claro, ya lo se! - Exclamo Serenity - ¡Por eso lo transformé! - le mostró su perfecta silueta - Ya que esta bruja era tan poca cosa ¡Y si que me puso resistencia, pero la vencí!

-Maldita ¡Deja el cuerpo de Luna! Déjala libre

-¡No, este cuerpo es mío y yo seré lo que siempre quise ser!

-LUNA, LUNA - Gritó Marius con desesperación sosteniendo a Serenity de los hombros - ¡LUCHA, LUCHA POR SALIR!

-Imbécil - chilló el hada y lo lanzó a unos metros con un conjuro
él no podía tocar a Serenity sin arriesgarse a lastimar el cuerpo de Luna aunque estuviese transformado.

-¡LUNAAAAAAAAAA!

Dentro de Serenity, Luna alzó los ojos escuchando la voz de Marius
sus ojos se llenaron de lágrimas
el muchacho estaba cerca, pero, quizás no era suficiente, aparte, tenía sueño, mucho sueño
rebuscó en sus memorias
el beso que le había dado, el que fue correspondido, el que no

La noche en que se volvió mujer en sus brazos
podía sentir sus besos, su cuerpo ondeándose con el suyo, la manera tan delicada de poseerla
¿Acaso nunca había sentido nada por ella? ¿Ese modo de hacerle el amor era fingido?

Constanza sin duda había sido bellísima
pero estaba muerta ¿No podría quererla tan siquiera un poquito a ella? Sus ojos brillaron mientras que las lágrimas caían sobre el suelo extraño en el que estaba

-¡Cállate maldita! - De repente se escuchó la voz estrepitosa de Serenity - ¡Deja de lloriquear que me das migraña!

-¡LUNA! - Volvió a gritar Marius - ¡POR FAVOR LUNA, LUCHA, LUCHA, SAL DE AHÍ!

-¡Cállate tu también estúpido!

Marius supo en ese momento, que quizás podía escuchar desde donde estuviera y que a lo mejor, podría luchar desde dentro para volver a salir e impedir que Serenity terminara por apoderarse por completo al dormirla

-Marius - susurraba Luna sollozando, se puso de pie y miró al cielo, pensando
deseando
anhelando
- "Marius
por favor, dilo, por favor Marius"

-¡Duérmete ya maldita!

Yedra no intervenía, solo sonreía y esperaba
esperaba algo

De repente se vieron rodeados por los elfos y hadas de la luz que habían regresado a buscarlos
Andrae llegó y observó a Serenity con brusquedad
esa hada de luz, corrompida por su propia vanidad y belleza, no merecía vivir en el cuerpo de alguien como Luna, aunque lo haya transformado todo

-¡Háblale! - Le dijo Andrae a Marius - Háblale que ella todavía escucha, no se ha dormido
pero no podemos tocar su cuerpo por fuera, ella misma tiene que romper sus cadenas
y salir

 

-¡LUNA, TIENES QUE SALIR, LUCHA POR TU VIDA, POR FAVOR, TE ESTAMOS ESPERANDO! - Gritó el hechicero de nuevo - NO TE DEJES VENCES, MERECES VIVIR

-No podemos intervenir - dijo Andrae a los demás - si lo hacemos, podemos destruir el cuerpo de Luna y entonces ella no tendría modo de vivir
se perdería su alma

-¿Entonces?

-Luna tiene que luchar
pero no tiene un aliciente lo suficientemente poderosa para hacerlo

-¿Qué necesita?

-Lo necesita a él
- señaló con la vista a Marius - Sin el, ella no podrá luchar por ella misma

-Aún así

Andrae alzó la vista hasta Yedra, quien le miró con esos ojos verdosos parsimoniosos, sonrió al elfo de modo sugestivo, que le dio una punzada de celos a Altariel, que ya se acercaba al sitio, todos hicieron una rueda mágica, para evitar que Serenity no escapara

"¿Intervendrás?" - preguntó Andrae mentalmente a Yedra

"No"

"¿Cómo podemos estar seguros?"

"Lo que busco, llegará a mi, sin necesidad de buscarlo"

"La nueva reina del bosque está muy blanda"

"Ella está entretenida, tiene otras cosas que hacer ¿Y tu como estás? Perdiste a tu sobrina para siempre"

"El para siempre
no existe para mi"

Altariel emitió un gruñido y tomó con firmeza la mano de Andrae mientras agitaba su báculo, ni ella misma se había salvado de algunas heridas, del perfecto pelo medio chamuscado y con la ropa medio rasgada

"Que celosa"

-Tranquila - susurró Andrae a la princesa guerrera

-No confío en ella - dijo entre dientes

-Confía
lo que ella quiere, no es con nosotros
es con Serenity y Luna

Yedra cambió sus ojos hasta Serenity y en un segundo, se adentró hasta el interior de Serenity en donde Luna estaba de pie, llorando sin parar, con mucha angustia

"Tu"

Ella hipó y miro el rostro de Yedra que le sonreía con burla

"¿Quieres que Serenity se quede con todo lo tuyo?"

-¡Primero la ayudas y ahora me vienes con estos cuentos!

"Era necesario"

-¿Ahora pretendes ayudarme a mi?

"No querida bruja, pero ustedes dos tienen algo que me interesa y solo destruyéndose ambas lo obtendré"

Luna se quedó absorta, sin palabras, justo cuando Serenity que había quedado en trance, se espabiló y se revolvió cuando sintió que Yedra estaba invadiéndola.

-¿Qué haces? - gimió pero Yedra solo soltó una risotada

-LUNA - Volvió Marius a la carga - LUNA POR FAVOR, REACCIONA, LUCHA
LUCHA POR TU CUERPO, POR TU DERECHO A VIVIR, POR NOSOTROS

"Por nosotros" - esas palabras retumbaron el alma de Luna

-LUNA
POR FAVOR
YO
LUNA YO
- Ese aclaramiento de sentimientos le dolía mucho a Marius porque temía que en cuanto abriera su corazón
la maldición se activase de nuevo

"Dímelo, dímelo Marius, dilo por favor"

-LUNA YO TE AMO
POR FAVOR, TE JURO QUE TE AMO, NO QUIERO TENER A OTRA MUJER MAS QUE A TI

Pero una cosa si era cierta
en ese momento, el interior del bosque rugió, Diandra que descansaba su rostro sobre el pecho de un estático Harry, se levantó al instante y miró a todos lados
apretó los dientes y salió de ahí, el resto de la corte hádica, se alborotaron.

 

-¡Mi señora!

-Es el espíritu del bosque - murmuró Diandra - despertó
va en pos de algo

-¿Debemos tener miedo mi señora?

-Quizás
- y se sentó en su trono - solo tenemos que esperar

-¿Y el mago mi señora?

-el mago es mío
y yo sabré que hacer con él

-¿No teme que el espíritu la castigue?

-El sacrificio final
- masculló Diandra - la última palabra no está dicha

-¿El sacrificio final? - Preguntó Gennix preocupada por su señora

-No te preocupes
todo saldrá bien
todo

Fractalia apareció ante ella de pronto, las dos se miraron largamente, Diane con su mirada altiva y elegante, su madre, Fractalia dirigió su mirada hasta donde estaba Harry recostado

-El final se acerca - dijo Diane

-¿Qué podemos hacer?

-Te llevarás al mago al centro del bosque cuando esto se haya completado

-¿Estás segura de lo que piensas hacer Diane?

-Soy la nueva reina de la oscuridad
la nueva reina de las hadas, claro que puedo hacerlo

Las dos se miraron en complicidad, dentro de sí, sabían que era lo que estaba por suceder
no había secretos ya, entre madre e hija, esperando quizás, que Sky lograra despertar

En el bosque

Marius sintió un calosfrío al escuchar el crujido y el lamento escabroso del bosque, la tierra tembló bajo sus pies, un crujido más fuerte se dejó sentir, todo a su alrededor parecía vibrar lleno de malignidad
los elfos y las hadas se ocultaron en hechizos protectores, Marius solo pudo observar a Serenity en Luna y gritar cuando sintió que ya venía

-LUNA, TE AMO, LUCHAAAAAAAAAA

Luna tocó su corazón, sus lágrimas aumentaron, una luz intensa salió de su pecho y comenzó a envolverla
Serenity se dio cuenta y se volvió a su interior

"¡Si lo haces maldita, no quedarás en pie!"

Pero Luna la ignoró haciendo más fuerte su luz

"¡Tu mente y tu vida se perderán!"

El espíritu del bosque rugió como nunca
dentro de la tierra, avanzando bajo ella, destrozando el suelo pedregoso, como si fuese un gusano
Serenity desplegó las alas, queriendo huir, porque sabía lo que aquello significaba
pero Yedra no la dejó huir

"NO ¿Por qué?" - Gimoteó

"Porque me conviene" - sonrió Yedra y todo pasó de prisa

Las piedras y el pasto a un costado se alzaron de repente en un rugido siniestro que aventó a los elfos y a las hadas a los extremos, Marius se inclinó para resistir el empuje de la magia oscura, aquel ente maligno se alzó imponente como en forma de vómito oscuro y rodeó a Serenity aspirando todo

"NOOOOOO" - Gritó Serenity - "YO ESTOY DE TU LADO, NO PUEDES DESHACERTE DE MI"

Pero el espíritu siguió rodeándola, enviando un aire gélido que hizo temblar al hada de pies a cabeza, aspirando
aspirando algo
en su desesperación, Serenity se volvió a Luna quien se protegía

 

"¡Es a ti a quien quiere el espíritu del bosque, reclama la vida de lo que Marius ama, quiere tu alma, te sacaré, te aspirará y me libraré de ti!"

-No me tendrás - dijo Luna aumentando la luz

"Vendrás conmigo" - Chilló Serenity tratando de jalar a Luna al exterior en forma de una lucecita brillante

Luna comenzó a flaquear, sintiendo un desgarro por dentro, pero sabía que no debía abandonar su cuerpo, debía quedarse pese a todo, para que no fuera absorbida por el espíritu maligno

-¡Marius me ama, por el me quedaré, me quedaré! - pero sentía que su cerebro crujía y se partía en dos, algo comenzaba a succionarle, su mente comenzaba a trastornarse

"¡Déjate aspirar! - Chilló Serenity - ¡O te vas a quedar toda loca y descerebrada!"

Pero Luna seguía envuelta en su luz, luchando por quedarse, ante la fuerte aspiración, con solo una idea en la mente, porque poco a poco, su mente se destruía y ella, solo pensando en una sola cosa, no se daba cuenta de las demás

"Marius me ama, Marius me ama"

"NOOOOOOOOOO" - Gritó Serenity cuando el alma oscura que ella poseía estaba siendo aspirada por el espíritu maligno
Yedra miró aquello con un brillo especial

Porque en un instante, engulló a Serenity destruyéndola por completo dentro de él, Luna se ocupó de nuevo de cuerpo y su rostro volvió a ser el suyo, el cabello volvió a ser del mismo rubio
de pronto hubo un suspenso, el espíritu la mantuvo en alto, no encontrando nada ya y la soltó, Luna azotó en el suelo, con los ojos fijos

Aquel ente de malignidad, desapareció
Yedra se inclinó y aspiró el cuerpo de Luna, una luz brillante, sobrevoló hacia esa hada, y la tomó, sonriendo, desapareció también

-¡Luna! - Se arrastró Marius hasta ella - ¡Luna no te mueras!

Andrae también se acercó y la examinó, Luna permanecía con los ojos fijos, opacos, por un momento, se dio la impresión de que estaba muerta

-No

-No está muerta - dijo Andrae - Su mente se ha perdido

-¿Qué?

-Por eso el espíritu no la mató - dijo Andrae - porque ya no detectó sentimientos por ti en ella

-¿Qué?

-Lo lamento Marius
pero Luna se sacrifico por tu amor
trató de protegerse con su mente para no morir succionada, pero eso la destruyó, el ente se quedó con todos sus pensamientos, con todo su amor por ti
ahora está
ida

-No

-¿No hay nada que hacer? - Masculló Altariel

-Solo esperar
quizás solo recuerde su nombre, quizás le quede algo de su memoria
pero solo se sabrá hasta que reaccione

Marius jaló a Luna y la abrazó
por fin, alguien que amaba, vivía
pero
a qué terrible precio
simplemente no pudo contener las lágrimas

El sello terminó de romperse
se libraron las almas, se rompieron más cadenas, solo quedando una sola
la más fuerte, solo bastaba esa para liberar a Sky del beso de la bruja
solo bastaba una, para terminar con la pesadilla
Los magos
estaban pasando las pruebas a costa de perder
lo que más querían

 

Y el mal que siempre existió, no soportó, ver tanta felicidad entre dos seres y con su odio atacó, hasta que el hada cayó en ese sueño fatal de no sentir

Cuando Diane vio la esfera de luz, del penúltimo sacrificio, sus ojos brillaron de modo especial, la puso junto con las otras y las contempló

-El despertar del mal
esta pronto - pensó en ese momento
se dirigió a donde Harry, el chico le miró consternado
seguía sin poder moverse, sin hablar, ella le tomó el rostro y le miró con desolación, con un brillo en la mirada que todo le indicaba, algo no andaba bien

-Diane - llamó Fractalia desde la puerta

Ella solo se inclinó y poso sus labios en los de Harry, lo miró con intensidad, con ansiedad, emitió un suspiro aquella extraña y hermosa hada, besó su frente por última vez

-Tu eres parte del sacrificio - le dijo y se volvió a su madre - llévatelo ya
que todo ha comenzado

-Diane

-¡Ahora Madre!

Fractalia se acercó a Harry aún negando con la cabeza y al tocarlo, los dos se esfumaron en un rápido centelleo, llegando al centro del bosque, Judai-Fillius esperaba y los vio aparecer, la legión de hadas y hados oscuros, miraban expectantes, al igual que Titán
ella dejo a Harry en el centro, mientras volaba hacia ellos

-¿Y ahora?

-Esperemos
solo esperemos

Luna parpadeó y sus ojos volvieron a resplandecer, miró a todos como si fuera la primera vez, luego se inclinó y observó con curiosidad las alas de las hadas, las orejas puntiagudas de los elfos y por último miró a Marius que la sujetaba con fuerza, ella sonrió con ternura

-¿Luna?

Ella le miró parpadeando nuevamente
y se puso de pie
curiosamente, se había quedado con el cuerpo sinuoso y altivo de Serenity
volvió a mirarlos e instintivamente se abrazó a Marius, quizás porque él, era el único como ella, humano

-¿Me llamo Luna?

-Si - respondió con un nudo en la garganta

-No recuerdo
.

-Poco a poco
sufriste un trauma - dijo Marius dolido

Ella palpó su ropa y sacó su varita mágica, que no había sufrido ningún daño y lo miró detenidamente
quizás había perdido la memoria pero no el sentido común

-¿Soy una bruja?

-Lo eres
- Gimió y miró desesperadamente a Andrae

-Lo lamento
quizás
quizás
logre acordarse de algo, pero la mayoría de sus recuerdos se perdieron

-No importa - dijo Marius - Yo la cuidaré
siempre la cuidaré

-¡Avancemos ya! - Gritó Andrae - que presiento, no falta mucho para que esto llegue a su terrible fin
porque al parecer, los magos han cumplido con sus sacrificios

-¿Cómo lo sabes?

-Porque estamos vivos
todavía

Efectivamente

Dentro del centro de la tierra
el espíritu maligno del bosque
se revolvió en sus entrañas, no tenía el sacrificio de amor de Marius completo, algo no iba bien
su maldición estaba a punto de romperse, se revolvió en su entorno maligno

Y la tierra volvió a escupir
los seres y las criaturas que atacaban a los sobrevivientes, se escudriñaron y comenzaron a desaparecer, algunos corrieron a esconderse, otros más emprendieron el vuelo hasta perderse en el cielo oscuro

 

Harry comenzó a sentir que podía mover los dedos, las manos, los pies y la cabeza, recobrando sus movimientos, y se levantó lentamente, en medio de aquella tenue penumbra
miró a todos lados, escuchaba murmullos acercándose
todo el bosque estaba vuelto loco

En su castillo pasaba las noches el mago buscando el poder que devolviera a su hada su amor, su mirada tan dulce de ayer

Muchas cosas se estaban rompiendo, todo estaba cambiando, dentro del mundo alterno, Draco sufría las duras miradas de Hermione, sus gritos y recriminaciones
aquello no podía estar sangrándole más el corazón, sobre todo mientras se alejaban de ese sitio hundido, ella estaba llorosa y fastidiosa
el, simplemente callaba

-¡Claro, como a ti no te importa Harry, estarás feliz! - Chillaba la castaña - ¡Ya no estará para demostrarte que es mejor que tu! ¡Suéltame! - Jaloneaba su codo ya que él se lo sujetaba - ¡Te odio, mejor hubieras muerto tu antes que Harry!

Draco se aguantaba las lágrimas y solo podía pensar "calla, por favor, calla" pero era imposible, las crueles frases brotaban como flores de los labios de Hermione
de su Hermione
el amor, simplemente había volado, se había esfumado

La triste diatriba en su contra, calaba más hondo y era un dolor inexorable
pero estaba a punto de decirle que no dijera más
justo cuando delante de ellos, el castillo se iluminó por completo y de pronto pareció romperse en mil pedazos

Se cubrieron los ojos al sentir el impacto sobre ellos, sintieron que eran jalados a otro mundo, Draco instintivamente, le sostuvo por la cintura a Hermione para protegerla, ella hizo todo lo posible porque la soltara enterrándole las uñas hasta sangrarlo pero resistió el embate y al finalizar, se encontraron arrodillados sobre el bosque

Harry a lo lejos los miró absortos
Hermione pegó un grito e iba a ir corriendo hacia el, cuando Draco la jaló en un dejo de instinto protector y le señaló que delante de Harry emergía el mismo humo vomitivo oscuro

Pero esta vez tomo forma, justo cuando a los alrededores, todos los combatientes aparecían, maltrechos, heridos, sangrando, Ron, Blaise y Ginny gimieron al ver a Harry a unos metros de aquella cosa
que se transformaba
apareció también Luna en brazos de Marius y miró todo aquello como si nada

Las hadas guerreras, los elfos, los que habían sobrevivido, comenzaron a desenvainar de nuevo sus espadas
aquel, aquél debía ser el espíritu maligno
quien tomó un aspecto cavernoso, demoniaco, con un rostro medio huesudo, portaba una túnica dorada bordada con dibujos maliciosos, con hadas muertas, elfos triturados, en su cabeza portaba un casco con gruesos y crueles cuernos

Se volvió a Marius y lo señaló

"TU"

El muchacho dejo a Luna con Andrae y se adelantó, dispuesto a terminar con la maldición
Luna estaba viva, cierto, pero había perdido su memoria
tuvo miedo, seguro él, no era contrincante para aquel que lanzara su maldición sobre Osmar
solo porque éste había amado a un hada

 

-Toma mi vida y acaba con esto - dijo entre dientes Marius - Maldito, cuantas vidas has tomado por tu egoísmo
¡Mataste a Osmar Jackard por que el se atrevió a fijarse en el hada más hermosa que haya existido, no lo dejaste ser feliz!

El espíritu rió tenebrosamente con ganas
se fijo en Marius y se dispuso a hablar, si los iba a matar a todos, pues entonces
tenían derecho a saber la verdad

"Hubo algo que no sabes, Marius Jackard, del gran poder mágico que poseía Osmar, fue tan grande, que si logró, destruir al espíritu del bosque que hechizó a Sky con el beso de la bruja"

-¿Qué?

-"Pero al eliminar al espíritu del bosque, ese poder pasaba a manos de Osmar, era grande, era poderoso, era tentador, no se detuvo, no pensó siquiera en Sky cuando supo que lo podía tener y lo eligió a él, antes que a su gran amor"

-Imposible

"Y se maldijo así mismo
desde ese momento, porque ya no pudo tocar a Sky para quitarle la maldición, el mismo estaba maldito, y se quedo a reinar en este bosque, continuando con la maldición de los Jackard, ya que si él no era feliz, sus descendientes tampoco"

-Entonces

"¡Entonces niño idiota, yo soy Osmar Jackard, yo soy el que destruyó el espíritu del bosque y se quedó con su poder, soy el que jamás dejará que mis descendientes amen y sean felices, soy yo, el que los eliminará a todos y sus esfuerzos serán en vano!"

Y no paró desde entonces buscando la forma de recuperar a la mujer que aquel día en medio del bosque por fin pudo amar

Hubo un silencio funesto
un parpadeo
Marius se lleno de dolor
así que
que todo ese tiempo, era el propio Osmar, que cegado por el poder y al no poder tener a Sky, había continuado con la tragedia familiar

Y aun había más descendientes indirectos
los que seguirían sufriendo de esta maldición
aquello le dolió a Marius mas que a nadie y sus rodillas flaquearon, nadie podía enterarse ya, con ellos muertos, quien era el causante de que la maldición continuara

"La Leyenda del hada y el mago seguirá" - sonrió el espíritu de Osmar - "La Leyenda del Hada y el Mago, nunca terminará, nunca será rota"

Entonces apareció ella
Diane Ángelus Drasselfer
Diandra
envuelta en el misticismo, muchísimo más hermosa que nunca, con una vestimenta negra y brilloso, que flotaba en el aire y el cabello suelto y perfectamente ahuecado
y una alas enormes y negras casi transparentes en su espalda

"Mi bella reina, mi heredera, la que por fin despertó, juntos tu y yo reinaremos este bosque y poco a poco, lo que hay más allá"

Diane miro a todos a su alrededor, altiva e impasible
posó sus ojos sobre Harry quien permaneció ahí mismo, sin huir, finalmente, nada podía hacer ya
Diandra estaba posicionada, ya no era ella

"Este mago lo conservaste ¿para que?"

"Mi derecho es matarlo" - Dijo Diane con tono frío y escueto

"Entonces hazlo y luego me encargo de los demás"

"Por supuesto"

Y en un segundo flotó a donde Harry permanecía tirado
medio incorporándose, sintió como el aliento de Diandra le invadía su rostro, estaba tan cerca
y sus ojos, sus ojos gélidos azul violeta, por un segundo le parecieron, cálidos, conocidos, tiernos como los que tenía Diandra

 

-Sabes que siempre
siempre te amaré

Harry se quedó de una pieza, no pudo articular ni una sola palabra, porque fue tan rápido
cuando se percató Diane desapareció y apareció tras el espíritu del bosque y rodeó con sus largas alas a Osmar

"¿Qué?"

"Fuiste tan egoísta Osmar, que nos alejaste de la felicidad, tú no amabas a Sky, si la hubieses querido, hubieras renunciado al poder por amor"

"¿Me traicionas Diane? ¡Tengo mas poder que tu y tú no has sido muy buena últimamente!"

"El sacrificio es poder, el amor, es un sacrificio mucho más poderoso que tú, Osmar"

"¡Te destruiré!"

"NO
yo seré la que acabe contigo
con el poder del amor"

"¡Ridiculeces!"

Pero Osmar no podía deshacerse del abrazo alado que Diane le daba y las esferas luminosas de sacrificios humanos las cuales se impactaron con furia en el cuerpo de Osmar
dejando atónitos a todos los que los rodeaban

"NOOOOOOOOO"

-¡Diandra se va a sacrificar! - Gimió Marius entendiendo todo

-¡Diandra, no! - saltó Harry pero Marius lo sostuvo

-¡No puedes hacer nada Harry!

-DIANDRAAAAA

"¡AAAAAAAAAG Maldita, te mataré!" - Gritó el espíritu de Osmar

"¡El sacrificio de los mago, el amor, mi sacrificio, mi amor por Harry, y todo el poder oscuro que me acompaña por ser la nueva reina de las hadas de la oscuridad!"

"NOOOOO"

"¡Mi amor por Harry, mi oscuridad por Harry, mi vida por Harry!" - gritó Diandra y abrazó ahora si con sus manos el espíritu de Osmar, mientras de su pecho salía una luz que la atravesaba a ella y a Osmar, era tan grande que cegó a todos en un instante doloroso
Diandra solo pensó en Harry
en que él
viviría y sería feliz
y ella, en donde estuviera
se sentiría bien por el

Finalmente eso pasó
el amor quitado a todos los hechiceros, sus sacrificios, junto con el más grande, que era el de Diandra, porque daba su amor y su cuerpo, para destruir finalmente la maldición

Cuando la implosión de luz terminó, Harry alzó la vista y sus ojos borrosos solo vieron las chispas multicolores que aún danzaban en el aire
el llanto recorrió sus mejillas
un cruel y doloroso nudo invadió su garganta

Y un silencio espantoso invadió a todos

En el cielo, Fractalia sintió dolor al ver el sacrificio innegable de su hija, pero ella así lo había querido y de nada hubiese servido disuadirla, simplemente el amor por Harry estaba tan compenetrado que aun convertida en la señora de las hadas oscuras, lo guardaba celosamente
para hacer uso de él
y aunque su mente se había velado, al besar al moreno, había vuelto como una ráfaga
Diandra no podría vivir sin Harry y por ello se sacrificaba

Los sellos terminaron por romperse, las ataduras de Sky también, los guardianes de la oscuridad contemplaron los pedazos y los espíritus que iban al firmamento
el cuerpo de Sky que ascendía de las profundidades

 

La maldición estaba rota
La Leyenda del Hada y el Mago terminaba con los sacrificios de los hechiceros
la liberación estaba por darse en esos momentos

Y hoy sabe qué es el amor, y que tendrá fuerzas para soportar aquél conjuro sabe que un día verá su dulce hada llegar y para siempre con él se quedará

Sky emergió de la tierra envuelto en un halo de luz. El hada era tan hermosa, con el cabello dorado larguísimo, enrulado en las puntas, en su frente una tiara llena de diamantes, una vestimenta pavorosa y brillante, las alas mas etéreas y luminosas que pudieran existir
los ojos de Fractalia resplandecieron al contemplar a su madre, despertar del sueño eterno

Ella se descendió al suelo y todos se acercaron a unos metros
Marius poco a poco soltó a Harry
Sky les miró compasivamente a todos, sabía que ya el bosque era libre, pero a un precio muy alto, la propia hija de Sky había visto el sacrificio

Diandra estaba muerta

De repente, en medio de una nebulosa, hizo su acto de aparición, el Dios de los Elfos, Eru
era tan hermoso que sin duda, quitaba el aliento, hasta Hermione se sintió confundida al mirarlo, pero reaccionó al acercarse a Harry y abrazarlo

Una luz descendió del cielo y apareció ella también Ellys, la diosa de la Luna, los hermanos Zane le miraron embelezados, ella estaba ahí
Mab la reina de las hadas hizo su aparición en su carruaje de perla, Oberón hizo lo mismo, de repente por todos lados, hadas de la luz y la oscuridad, elfos de luz y de la oscuridad, seres místicos, todos aparecieron a sus alrededores

-Gracias por romper la maldición - Habló Sky - aunque yo no soy la soberana, es mi deber agradecer sus sacrificios por amor, para romper la maldición, con esto quiero decir, que todos volverán a casa

-¿Diandra se fue para siempre? - Gimió Harry

-Lo lamento mucho Harry Potter
El de todos fue un sacrificio muy grande, el amor era lo único que podía romper aquella maldición, Osmar me amaba, pero se perdió en los placeres del poder
lo lamento por él, pero ahora, esta pagando caro su error

-¿Cuándo volveremos? - Murmuró Ron a un costado

-En unos cuantos minutos, cuando la luz regrese al bosque, la puerta se abrirá y todos pasaran por ese portal a su mundo real
Marius - se volvió a el - Tu mansión ya no está maldita, el bosque contendrá las criaturas mágicas normales
al atravesarlo, llegará a otros poblados, cerrando su camino al nuestro

-Si señora

-No podemos devolverle la memoria perdida a Luna, pero al menos, te daremos unas pociones - apareció en su mano siete botellitas diminutas de cristal con líquidos multicolores - para dársela durante siete días
no le devolverán la memoria, pero sin duda, ayudarán a encontrar los pocos vestigios que han quedado y mostrará un poco de más lucidez

Marius se adelantó y tomo las siete botellitas, en ese momento Hermione soltó a Harry y fue en pos de Luna, quien parecía perderse en su mundo y divagaba, mirando a las hadas pequeñas que sobrevolaban por sus alrededores
trató de hablar con ella, para ver que tanto recordaba.

 

En ese momento, cuando Ginny, Ron, Blaise y Harry rodeaban a Sky, Draco se adelantó
no quería volver al mundo mágico, sin tener una petición

-Señora - masculló - quiero pedirle un favor

-Dime

-Perdí el amor de Hermione - dijo y los chicos respingaron

-Perdiste lo único puro que has tenido en tu vida

-Ahora ella me desprecia
como siempre

-¿Cuál es tu petición?

-Se que ella no podrá volver a amarme
por eso, quiero que borren de mi mente, que yo alguna vez la quise

Todos volvieron a repatingar y Hermy se volvió a ver, ignorando que era lo que el odioso Malfoy podía estarle pidiendo a un ser tan puro como Sky ¡pero no le interesaba!

-¿Estás seguro de ello?

-Si
por lo menos, no sufriré mucho al verla
por favor

Sky se volvió a ver a las deidades que estaban a su alrededor, ellos y ellas asintieron y en ese momento, ella alzó una mano y tocó la frente de Draco, el derramó una última lágrima, mientras le arrancaban de su mente, los recuerdos de amor para con Hermione

Cuando el reaccionó, se extrañó de estar ahí, frente a esa hada hermosa que sostenía un halo de luz en su mano y lo guardaba celosamente en su pecho
le sonrió de modo cálido que lo ruborizó y justo fue, que la luz alborea, comenzó a abrirse paso entre la oscuridad
la puerta se abría

-Eso es todo
marchaos ya - dijo Mab adelantándose

Ginny se volvió a ver a Adrien
sus ojos brillaron de lágrimas y el le miró con melancolía infinita, no quería dejarlo pero
pero finalmente no era su mundo y ella extrañaba a su madre, a su padre
a sus hermanos

Blaise miró hacia el interior del bosque
recordando a Iron
sus hermosos ojos y sus terribles dientes deformados
pero que en el fondo, era de buenos sentimientos y muy bonita
había sido una lástima que no hubiese visto eso antes

Ron también contempló el bosque
miró a las hadas de la música, contempló el cielo, pensó en Karin, pensó en ella con toda su alma y el dolor regresó peor que nunca

Hermione sintió que algo le faltaba, no supo que era, pero solo se despidió de todos los elfos y las hadas
al igual que Draco, pero de modo más frío y escueto ¡Por fin la pesadilla terminaba! Y sin pensar en cual había sido su sacrifico, se pensaba que era por el de Diandra y Harry

Harry miró a Sky
liberada, a Fractalia a su lado
sin Diandra, sin su hada, sin el amor, pero no quiso que le quitaran los recuerdos sobre ella, los quería tener para siempre

El halo de luz los envolvió

Ellos desaparecieron de ese mundo mágico para siempre, para aparecer en otro
en el suyo, en el real, frente al colegio Hogwarts, en donde todos les vieron asombrados, sucios, sangrando, despeinados

Albus salió a su encuentro, mientras uno de los fantasmas del castillo le susurraba todo lo que había pasado, sin duda alguna, ya todo el mundo etéreo y fantasmagórico estaba enterado de lo sucedido a los chicos

Mientras que en el mundo mágico que habían dejado, el consejo de los altos mandos
Mab, Oberón, Ellys, Eru, y otros más, incluyendo a Sky, deliberaban sobre lo que pasaría
porque aún, quedaba magia sobre los seres perdidos, magia que se había guardado, magia que uno por uno fue poniendo y cuyos ojos comenzaron a brillar en una sonrisa

 

La esperanza
moría al último
y ahora, estaba viva

En el castillo de Hogwarts

Por más intentos que hizo Dumbledore para comunicarse con los habitantes del bosque, por más que contactaba con las driadas, con las sirenas, con los elfos o los centauros del bosque prohibido, ninguno pudo darle una referencia de cómo llegar o como comunicarse con la reina Mab

Era obvio que ella no quería

Porque de lo contrario, ya lo hubiese echo

Tal vez pensaba que demasiadas cosas horribles habían sucedido como para que ahora
los hiciera revivir esos momentos
Las diversas entradas a las comarcas, estaban selladas
pero por lo menos, los muchachos, habían regresado, no los daban por muertos, todos vivos, aun con el corazón roto

Al menos dos semanas fueron enviados cada uno a casa, para que descansaran, antes de reincorporarse al colegio, pues después de tantas situaciones tan incoherentes, parecía que necesitaban volver a la realidad

Lo requerían.

Harry se fue a casa de Ron, al menos ellos si recordaban las partes dolorosas de sus vidas, la parte del amor frustrado y las ilusiones rotas, la parte de la muerte
porque al menos, ninguno de ellos, ni siquiera la melancólica Ginny dijo una palabra a Hermione, que nada recordaba de su relación con Draco

El bosque se había quedado con todo

Se había roto la maldición a un precio alto

Harry se había quedado sin Diandra, Ron había visto con sus ojos la muerte de Karin
Draco había tenido que sacrificar su amor por Hermione, siendo la única condición para su salvación y ahora ninguno recordaba
y para colmo los otros chicos habían quedado condicionados a no decir nada, ya que como antes habían sido enemigos, si decían algo, podían alterar la paz de sus corazones

Tenían que aceptar la decisión

Ginny había perdido a Rubecca por el sacrificio de Adrien y por supuesto que a el también
Blaise había visto como esa criatura que le daba repugnancia, de no ser por sus bellos ojos, había sacrificado su vida, matando a su propio hermano por salvarlo y luego que el castigo cayera sobre ella

Luna
que había sido lo peor de todo
por culpa de Serenity había pedido sus recuerdos, su mente, y ahora era solo un fantasma, ya no podría regresar al colegio, ya no podría llevar una vida normal
y si no fue encerrada en el área de Sananción Mental en San Mungo, fue por Marius
el dijo que siempre cuidaría de ella.

El padre de Luna había tenido que aceptarlo

Finalmente

Lo único bueno que había quedado en el bosque, era que Monique seguía viva y que su amor por Aldrick, la había salvado
por lo menos ellos dos, estaban juntos y sanos
a comparación de Luna

El portal que los había conducido a ese sitio mágico lleno de peligros, se había cerrado
quizás para siempre.

 

Para siempre

Molly no podía más con ellos, quizás, no lograba entender todos los sufrimientos
Pero le dolía ver a Ron tan abatido, tan triste, tan desgraciado. A comparación de Harry, quizá su sufrimiento era por haberla visto morir

Eso no se le deseaba a nadie.

Ya que en las noches, Harry despertaba al escucharlo hablar entre sueños, en llamarla desesperadamente, en tener horribles pesadillas, en revivir la muerte de Karin una y otra vez
y en otras ocasiones, lo descubría despierto, sentado y mirando frente a su vieja ventana, melancólico y añorando ver su rostro una vez más

Y las lágrimas cristalinas atravesando su rostro pecoso

Aunque lo peor era escucharlo llorar todos los días
a una semana, Ron era un saco de huesos al que Molly obligaba a comer, junto con Harry
y no se atrevía siquiera a llamarles la atención
ni siquiera a Ginny, quien a pesar de su desgracia, se mostraba más fuerte y valerosa que su hermano.

Sufría igual que su hijo, pero ni Harry, ni Ginny ni Ron habían dicho todo lo que habían pasado
Siempre sentiría un vacío en ella
uno muy grande
Adrien había preferido que ella viviera y regresara a su mundo
sacrificando a Rubecca
Así regresaron al colegio

Ellos cursarían el último año y a Ginny todavía le restaría uno
pero estaría sin Luna, estaría sola

Lo único bueno que había salido de todo eso, era que eran mas diestros en las clases de defensa, y todos, se refugiaban en los libros y en el quiddicht...

Pero ya no estaban tan juntos, todo lo contrario, cada uno permanecía apartado en su soledad, con sus pensamientos individuales, y cuando estaban juntos, ninguno hablaba o decía algo
y cuando alguna clase trataba sobre esos seres
preferían no estar.

La tristeza era infinita

Pero algo sucedía
desde su mesa, en Slytherin
Draco miraba en algunas ocasiones a Hermione
incluso ella a veces lo sorprendía
y se preguntaba porqué ¿Qué había pasado en ese lugar con ellos? que ya cuando lo miraba no podía sentir odio ni desprecio hacia el

Todo lo contrario

¿Por qué su corazón giraba y daba un vuelco cuando pasaba a su lado y esos ojos grises miraban su persona brevemente? ¿Por qué añoraba unos besos, un abrazo de alguien a quien solo vislumbraba en sueños? ¿Quién era?

Habían pasado los meses, hasta las navidades, faltaba tan poco para terminar el año escolar
y si había cuchicheos, rumores, ninguno se atrevía a preguntarle nada, salvo que se quisiera enfrentar con la mirada violenta de Harry o de los otros.

Era un secreto tan bien guardado.

Y solo Draco, por ejemplo, entendía porque Blaise se la pasaba en soledad, mirando siempre al bosque prohibido, sin que fuera el único, ya que Harry a veces perdía sus ojos esmeraldas en el, esperando que quizás, el ángel que tanto esperaba, apareciera en el bosque.

Pero eso no sucedería

Una noche sin embargo, Hermione tuvo un sueño
por fin, por fin veía el rostro de aquel que la besaba con amor y le provocaba caricias tan reales
cuando vio el rostro de Draco Malfoy besándola, se levantó con violencia, sudando y con el corazón latiendo apresuradamente ¿Qué era todo eso? ya no pudo conciliar el sueño.

 

-Anoche tuve un sueño - Dijo Hermione al día siguiente, mientras jugaba con el desayuno, a sus cabizbajos amigos, Harry, Ron y Hermione.

-¿Qué soñaste?

-Que
bueno
fue un sueño bastante extraño

-Dinos

-Me da vergüenza - Susurró

-Si no quieres decirlo no hay problema
Desde que regresamos todos hemos tenido sueños terribles
y noches de insomnio

-Es que fue tan absurdo

-Dínoslo ya
a lo mejor te podemos ayudar

Hermione suspiró y lo dijo quedito

-Soñé que Malfoy me besuqueaba - Cuchicheó - ¡Y lo peor de todo es que me gustaba!

-¡Ah! Eso
- suspiraron.

-¿Eso? ¿Eso? ¿Qué pasa? ¡Lo dicen como si fuera lo más natural del mundo que soñara eso todos los días!

-Pero has dicho que te gustaba el beso

-¡Pues sí, pero era un sueño!

-¿Pero te gusto el beso?

-Eso no viene al caso
¿Cómo es posible que yo ande soñando esas cosas tan horrendas?

-Si, horrendas, mucho

Harry, Ginny y Ron intercambiaron miradas silenciosas, ellos habían visto el gran sacrificio de Draco, por ella, por la sangre sucia
demostrando que en verdad, la amaba, así que ya no podían odiarlo por eso

-Entonces no le tomes mucha importancia

-Si, es un sueño, ya pasará

-Sigue desayunando y olvídate de Malfoy

-MMMM - los miró inquisidoramente - ¿Qué pasa? ¿Por qué no ponen cara de asco, de aberración, cara de que es asqueroso lo que soñé? ¿Qué me están ocultando? ¿Algo que pasara "ahí" entre Draco y yo?

-Hermy
eso lo tendrás que averiguar tú misma
si en realidad eso quieres

La castaña se exasperó y se levantó de inmediato, saliendo del gran comedor, pero al salir, sus ojos pardos se encontraron con los de Draco, el rubio penetró con sus pupilas grisáceas y ella no encontró una mirada de odio, desagrado o repugnancia

Al contrario, una calidez invadió el momento.

Ella desvió la mirada un poco ruborizada y se alejó, siendo conciente que esos ojos grises le seguían sus movimientos
También Draco estaba confundido, el tampoco recordaba, pese a que él había elegido que prefería que borraran sus recuerdos de amor, a perderla
de todos modos, nunca la tendría.

¿Sería eso cierto?

Esa noche él fue el que tuvo esos sueños, se veía así mismo bajo las sábanas blancas, con ella recostada, con su piel tan blanca como la de el, hermosa y desinhibida
como un ángel castaño
que esa noche al despertarse así, tuvo que desahogar esa pasión
en el baño

Porque el sueño había sido bastante excitante.

Sin embargo, los días posteriores estuvieron más intensos, ya que los sueños eran seguidos
algunas veces más atrevidos, que definitivamente, tenían nerviosos a los dos
Así que una tarde de sábado, cuando la melancolía de los chicos era tan evidente, que ni a Hogsmeade bajaban, Ron se la pasaba durmiendo y Harry pensando en la luna y las estrellas, Ginny sentada en la sala común, mirando la chimenea apagada

Hermione dio una vuelta por los linderos del colegio
hasta llegar frente al lago, suspirando largamente, cuando de repente, descubrió unas piernas largas y unos zapatos bien lustrados asomados tras un árbol
lentamente y como si nada, caminó hacia ellos

 

Era Draco, quien miraba el lago, sentado en el tronco
con esa nostalgia
esa melancolía que todos tenían desde que regresaran
pero de pronto, volvió su mirada hacia ella
era la primera vez, en muchos meses que estaban así
solos
ella siempre estaba con sus amigos

El con Blaise
prácticamente, eran los buenos amigos desde que regresaran... ¿Qué mas? Ambos habían tenido situaciones terribles, de las que sí se acordaban
aunque supuestamente Draco no recordara su romance con ella

Pero las cenizas quedan

Y Hermione se quedo frente a el
cruzando sus miradas
sin decir una palabra, añorando algo
a alguien, ella se acercó al chico, y el se puso en pie
ella lentamente se acercó, y ambos se miraron con intensidad, y la mente de ambos se vieron impregnadas por esos sueños excitante que tenían.

-Bésame - dijo ella, casi ordenándole

No hubo necesidad de suplicar, de obligar, de sentirse rechazada, de sentir repugnancia
cuando ella se percató, Draco ya la había tomado en sus brazos y apretaba sus labios contra los de ella

En un salvaje y apasionado beso.

Ella rodeó su cuello con sus brazos, abriendo más sus labios, al encuentro de la lengua del rubio, quien invadió su boca, intensificando, aumentando la pasión... y cuando se medio percataron, estaban en el suelo, rodando

Con Draco sobre ella, Hermione sentía que su cuerpo gritaba de felicidad, maldita sea, por tener al rubio encima
el chico recorría su cuello, su rostro, volvía a besarle los labios con urgencia y vehemencia.

Ella estaba totalmente descompuesta, como una criatura salvaje, se aferraba a la espalda de Draco y sentía como sus manos levantaban su falda, tocando sus muslos, como volvía a subir apretando sus pechos
ella verdaderamente estaba enloquecida

-¡Hazme el amor, Draco! - Gimió ella con mucha naturalidad.

De repente un silencio

¿Qué?

Draco fijó sus hermosos ojos grises brillantes en el rostro de la castaña
ella emitió un gemido escandaloso al reaccionar ante el pedimento que le había echo al rubio
hasta el estaba asustado
y ella se lo quitó de encima y salió corriendo al interior, y no paro hasta llegar a la sala común.

-¿Qué te pasa Hermione? - le preguntó Ginny al verla tan acalorada y tan encrespada.

-Pasa
¡Pasa que me acabo de besar con Malfoy y le pedí
le pedí
!

-¿Le pediste que?

-¡Que me hiciera el amor! - Dijo bajito al oído de Ginny, con las mejillas enrojecidas, avergonzada, sin poder creer lo que había echo
pero

-¡Ah! - Suspiró - Bueno
suele pasar - suspiró Ginny y volvió a acurrucarse en el sillón.

-¿Qué es esto?

-¿A que te refieres? - preguntó de mala gana.

-¿Cómo que a que? - Gritó exasperada - ¿Acaso no escuchaste lo que acabo de decir?

-Si

-¿Y?

-Pues regresa con el y háganlo

 

-¿Qué haga que?

-El amor

-Ginny ¿Te estás escuchando? ¡Yo que pensé que te escandalizarías con el solo echo que yo he besado a Malfoy!

-Reconócelo Hermione
estás enamorada de Malfoy

-¿YO?

Y hubo un silencio sepulcral y Hermy se arrodilló junto a Ginny mirándola con temor

-Dímelo ya Ginny
cuando estábamos perdidos... yo
¿Yo tuve que ver con Malfoy, pero no lo recuerdo?

Ginny sonrió.

Solo eso podía hacer

-¡NO! ¡Imposible! ¡Eso jamás! ¿Malfoy y yo? ¡Nunca!

-Piensa lo que quieras - Murmuró la pelirroja y le dio la espalda a Hermione quien no podía creer lo que le habían dado a entender y de inmediato subió a ver a Harry, quien ya había regresado y estaba charlando con Ron.

-¡Chicos!

-¿Qué pasa Hermione?

-¿Malfoy y yo tuvimos un romance en el bosque?

Ellos le miraron fijamente y Ron respondió secamente.

-Tienes suerte que el esté vivo
y cerca de ti.

La castaña miró largamente a Ron, la gran tristeza en sus ojos marrones le indicaron que el sufrimiento seguía reflejándose, así que decidió no seguir con ese tema
Aunque le parecía absurdo.

Ella no podía haberse enamorado de el, cuando estuvieron perdidos.

Pero parecía fantasma, ella se perdía por los rincones, se perdía más en la biblioteca, se dedicaba a estudiar, pero sin concentrarse totalmente, recordando a cada momento ese maldito sueño... esos malditos sueños
que pasaban casi a diario
pero siempre recordaba lo que Ron, con esos ojos melancólicos le dijera

-"Tienes suerte que el esté vivo
y cerca de ti"

Blaise no dejaba de mirar el campo, el aire, el cielo, todo lo que Iron le describía tan apasionadamente
como si ella lo hubiese visto desde el principio
se preguntaba si hubiera podido ser diferente, esa criatura de bellos ojos y fauces peligrosas, que siempre lo cuidó
y que fue capaz de dar la vida por el, pese al rechazo violento que el le había echo al descubrir la deformidad de sus dientes

Draco le había comentado lo sucedido

También estaba muy confundido.

Blaise se tiró a la cama, a lo largo y suspiró profundamente, cruzando los brazos sobre su cabeza, mirando al techo y añorando algo que nunca tendría y definitivamente, nunca sería para el.

-Tenéis suerte
ella esta viva
cerca de ti
- Repitió lo mismo que Ron a Hermione.

-¿Ella y yo?...

-Yo no puedo decirte nada
- Murmuró Blaise - tengo recuerdos que no se si son reales, si son fantasías o es una triste coincidencia
Por lo que me has contado, creo que tú sabes más de lo que quieres admitir

El rubio sonrió.

-¿Ya le preguntaste a tu corazón? Apuesto que ya te dio la respuesta, solo tienes que hacerle caso

-Pero ella es

-Ella está viva, y es lo importante

Draco quería recordar mucho más, pero siempre había una pared que le impedía recordar esos detalles, esas acciones, ese enamoramiento si es que alguna vez lo había habido.

Pero no podía controlar esa ansiedad

Así que salió de la sala común buscando algo
algo
y fue en uno de los largos pasillos que lo encontró, cuando la castaña dio la vuelta asomándose, aún confundida
Cuando lo vio caminar por su rumbo, ella también se detuvo y volvió a mirarlo, los ojos castaños y los ojos grises se fundieron en uno solo

 

Sus corazones latían presurosos

Sus cuerpos temblaban

Sus labios se ansiaban

"Que me gaste yo la vida devorando, cada pensamiento tuyo, cada paso, que se borren tus lunares y aparezcan en reemplazo, dibujados en tu cuerpo cada beso cada abrazo. Y ahora que estas aquí yo de nuevo soy feliz, pude entender que eras para mí"

Ambos dieron grandes pasos hasta llegar a estar a un solo paso, sin dejar de mirarse, ante la extrañeza de todos, que quizás esperaban el acostumbrado insulto
que nunca llegó
Lo que si llegó fue
el tan anhelado beso
Draco la tomó de nuevo por la cintura, y volvieron a restregar sus labios, con ternura, con aplomo, entereza
y amor.

Todos los alumnos estaban que no se la creían

Ni siquiera Parkinson fue capaz de decirle algo hiriente

Así permanecieron unos minutos, mientras se besaban con devoción, con engolosinamiento, con pasión ilimitada
separándose hasta que ambos tenían los labios hinchados de tantos besos
sus respiraciones se juntaban, sus gemidos se ahogaban con el beso.

-Creo que te quiero - murmuró Draco con sus ojos oscuros sin dejar de mirar el rostro encendido de la castaña, cuando medio separaron sus labios.

-Creo que yo también...

-¿Esto pasó en ese lugar?

-Debió pasar

-Entonces tu y yo

-Solo así me explico que te haya pedido que me hicieras el amor - Dijo quedito y con las mejillas enrojecidas

Ella le miró de modo incomprensible
pero la dejó terminar, el deseaba tanto eso en el fondo

- Porque de otro modo
yo no pude haberte pedido eso

-Aún puedo hacértelo - susurró el chico con algo de coquetería

-¡Malfoy! - Gruñó Hermione ¿Qué se creía?

-Dime Draco
y yo te diré Hermione
Es lo más correcto si vamos a
retomar nuestro noviazgo

-Si
Draco

-Hermione
- y volvió a apresar sus labios con tal fuerza, abrazándose en medio del pasillo, sin que nada ni nadie les importara, porque finalmente, eran libres

"Déjame quererme tanto que te seques con mi llanto, que se nuble cada cielo y que llueva hasta hacer charcos, déjame besarte tanto hasta que queden sin aliento y abrazarte con tal fuerza que te parta hasta los huesos. Y ahora que estas aquí yo de nuevo soy feliz, pude entender que eras para mí"

Para asombro de muchos, y hasta que Filch los interrumpió, diciendo que era una indecencia lo que estaban haciendo
ambos tuvieron que buscar otro rinconcito en donde continuarían su romance

Y el besuqueo.

Cuando esa escena llegó a oídos de sus amigos, por lo menos respiró tranquilo que uno de ellos hubiese podido encontrar la felicidad, después de tanta tragedia.

Y desde ese día no volvieron a estar separados, más que por las noches y las horas en que sus clases no coincidían, siempre juntos, siempre acurrucados bajo la sombra de los árboles, aumentando sus posibilidades de hacer algo juntos
si había futuro para ellos.

 

A un par de meses de la salida del colegio

Mientras tanto

En casa de los Weasley, ella estaba con Tonks, platicando, mientras ésta esperaba a que Remus se comunicara, cuando de repente, ella se percató que algo pasaba en el patio.

-Señora Weasley

-¿Qué pasa Ninphadora?

-Mariposas
muchas mariposas afuera
en el patio - ¡Creo que tengo visiones!

-¿Mariposas? - Y se asomó con curiosidad, y si, afuera habían muchas criaturitas con alas ¿mariposas? No las distinguía bien, porque los potentes rayos del sol, tapaban la visibilidad.

-¿Qué es?

-Lo ignoro

Y de repente, unos fuertes toquidos a la puerta se dejaron sentir y ambas se miraron con extrañeza, Molly no esperaba visitas
y como seguían tocando, ella fue a abrir seguida por Tonks

Y al abrir la puerta

Primero lo que había a sus espaldas, no eran mariposas, pero eran las criaturas más bellas y perfectas que jamás existieran
eran miles de diminutas hadas, con las alas abrillantadas y destellando miles de luces de colores
aquello las dejo sin palabras por largos minutos
El jardín jamás lució tan luminoso

Y unicornios, preciosos unicornios blancos sobre los cuales, otras criaturas angelicales, montaban
Molly y Tonks estaban sin habla
¿Qué era todo eso? Jamás se había visto una comitiva así

Y la criatura que había tocado la puerta, era más bella aún
que de solo verla, deslumbraba. Hasta parpadearon por unos minutos para acostumbrarse al verla

-Buenos días señora Molly Weasley
madre del hechicero Ronald Weasley y la bruja Ginevra Weasley
estoy aquí
porque vengo a dejar con usted mi más preciado tesoro

Molly supuso, que ese tesoro, era la criatura que había tocado la puerta.

-¿Será que podemos pasar?

Molly muda aún, asintió y dejó que entraran algunos de la comitiva, ante la azorada mirada de Tonks

En Hogwarts

Ron hacía un gesto el día del correo, su madre, le había enviado una extensa carta diciendo un montón de cosas extrañas que hicieron que su mustiedad se atenuara en sus pecas

-¿Qué pasa Ron? - Preguntó Harry

-Mamá me ha enviado una carta

-¿Y que dice? ¿Por qué tienes esa cara? ¿Pasa algo malo?

-Pues
me dice que si mi corazón está curado, que si tengo alguna novia, sea sincero y se lo comunique, así ella estará mas tranquila
Mi madre está
desvariando
definitivamente
¿Para que quiere saber si mi corazón está estable?

-Porque te quiere - Respondió Harry - No la culpes, es tu madre
yo desearía que la mía estuviera viva ahora
cuando más la necesito

Ron guardó un minuto de silencio.

-¿Y que harás?

-Seré sincero
como ella pide
le diré que no quiero saber nada de amor en lo que me resta de vida
pero que en dado caso de que tenga alguna novia se lo comunicaré para que esté contenta

-También a mi me hace preguntas raras - Gruñó Ginny al releer la carta - pero al igual que tú, seré honesta y sabrá lo que pienso

 

Harry sonrió levemente, en verdad que la señora Weasley era demasiado protectora, aunque algunos como el desaparecido Percy, se le desviaran del carril

Y el final de año llegó
con el salitre de la tristeza en las esquinas, y la melancolía depositada en los baúles, así terminaba ese año, con las ilusiones rotas y la inseguridad de lo que sería su futuro

La academia de aurores parecía la mejor opción.

El banquete estaba a todo lo que daba, sonrisas por todas partes, felicitaciones y hurras se dejaban escuchar, la firma de los anuarios, los intercambios de nuevas direcciones en su haber.

Solo los que ya conocemos, tenían ese dejo de melancolía, al dejar atrás todo lo que habían vivido
todo lo que añoraban, las ilusiones rotas y la espada de la tragedia atravesada en su corazón.

Desilusión.

-Odio este asunto - Dijo Ron - Creevey no deja de molestarme con las fotos, quiere que le firme algunas

-¿Por qué no lo haces? Hasta Harry le ha hecho caso

-¿Tiene que ser tan molesto?

-Ya Ron, pronto pasará todo esto
muy pronto.

Harry, Ron y Ginny estaban esperando la inauguración del fin de curso, mientras que en una esquina, Hermione y Draco, se tomaban con fuerzas de las manos y hablaban no se que cosas

Había algo raro esa noche

Se suponía que iba a ser algo especial.

-¿Por qué se tarda tanto el director? - Gruñó Ron de mal modo - ¡Hace una hora que debió empezar!

-No me digas que tienes hambre Weasley - preguntó Dean - si casi ni comes ya

-Ya quiero que todo esto termine

-¿Qué hacen? - Llegó Seamus

-Esperando que se dignen a comenzar la ceremonia

-Lo dudo mucho, visualicé que el director tiene visitas

-¿Visitas?

-Si, afuera del colegio, hay como doce carrozas, brillantes, como si fueran de diamantes, con preciosos pegasos jalando de ellas
no pude distinguir quienes eran
porque todos llevaban capuchas blancas

-Vaya, bonito momento para visitas - Se removió Ron de su asiento

-Ya quiero que esto termine - farfulló Harry

-¡Weasley! Firma mis fotos - Se acercó Creevey con un par de fotos, por favor no te niegues
te tomé una mientras jugabas quiddicht y otra cuando caminabas cerca del lago.

Ron tomó las fotos de mala gana y al verlas se llenó de asombro, en ambas fotos, aparecía con unas lucecitas a su alrededor
era un suceso muy extraño

-¿Y esas luces? ¿Está mal tu cámara?

-Claro que no
cuando les puse el hechizo mágico, vi que aparecían, pero no pude determinarlos
parecen hadas
diminutas hadas

-¿Hadas?

-Dicen que hay hadas invisibles que siempre nos cuidan

Cuando de repente, se escucharon murmullos, cuchicheos, y el gran comedor, fue partícipe de alguna chismecillo.

-¿Qué pasará?

-Nada bueno

Y de repente, todos se callaron
un silencio sepulcral se apoderó de el gran comedor, sobre todo, porque por la puerta, había entrado tímidamente alguien

-Por mi madrecita santa - chilló Dean Thomas

-¿pero que es eso? - Gimió Seamus Finnigan

-¿Lo ángeles bajaron del cielo o que?

 

Harry puso los ojos en blanco, pero guiado por la curiosidad, se asomó
y se quedó sin habla
¿Qué era todo eso? ¿Acaso sus ojos lo engañaban? ¿Estaba teniendo visiones?

Quedó impávido

-Oye Harry, cuando vayas a mi casa no olvides que Fred tiene preparada una broma tras la puerta del armario... ¿Harry?

Se percató que el chico estaba boquiabierto, mirando hacia la puerta
de hecho muchos los estaban.

-¿Harry que pasa? - preguntó Ron de nuevo, pero no lograba ver nada porque Neville estaba apoyado, también mirado idiotizado.

Harry se volvió a verlo muy pálido.

-¿Harry?

Y Ron entonces se puso de pie, para ver a aquello que tenía a todos en silencio y atontados
cuando sus ojos marrones se posaron en la entrada
su corazón se detuvo

Ella estaba ahí

Karin Akeelah, princesa de las Hadas Reales Stromkarl
¿Viva?

Sintió que el aire le faltaba y que se desmayaría
sintió que el mundo daba un vuelco y que se abría la tierra
¿Acaso era una broma cruel?

-H-Harry - murmuró Ron

-No es una visión

-Ella está muerta - Y sus labios temblaron, su corazón se acongojó y por un momento no pudo ni moverse

Karin estaba ahí, de pie, mirando a todos los alumnos, buscando entre tantos desconocidos, y esos desconocidos que no podían dejar de mirarla
Porque verdaderamente, Karin Akeelah era una hermosísima jovencita

Su cabello rubio largo, brillante, con esos rizos que le enmarcaban su angelical rostro, esos ojos que eran como dos brillantes zafiros, con esa esbelta y frágil figura

Pero no tenía alas
y su vestido asemejaba más a uno muggle que a uno de los fantásticos vestidos hechos con hilos de plata y luz de luna que acostumbraba, o con flores de múltiples colores
pero sin duda, seguía pareciendo una dulce princesita.

Era una princesa

-¿Buscas a alguien? - Se atrevió a preguntarle, una de las chicas más próximas

-Yo
eh
- Dijo ella con voz angelical, que sonaba como a dulce melodía para los oídos, inclusive de ellas

-¿A quien puede buscar una chica como tu?

-Ronald Weasley - respondió

-¡Ron, que aquí te buscan! - Gritó la chica y el pelirrojo reaccionó
y casi sin poder caminar, se dirigió hacia la puerta, quien al verlo ir hacia ella
sonrió nerviosamente

Ron aún no se la creía

Lentamente se acercó a ella, el corazón acelerado
sentía pesantez en sus piernas
cuando la tuvo cerca, creía todavía que era un sueño que se esfumaría en ese momento y que volvería a sufrir

-¿Princesa Karin? - Gruñó el chico apenas murmurando

El resto veía la escena con mucha curiosidad
¿Por qué le decía Princesa? ¿Acaso lo era? ¿De donde?

-Soy yo Ronald
y soy real

-Tú

-Tócame - Dijo ella y el alzó su mano, pasándolo sobre su rostro y sus dedos temblaron ante el contacto con su fina y delicada piel y retiró enseguida su mano como si le hubiera quemado.

-Imposible

-¿Podemos hablar? - preguntó ella temerosa y con los ojos llenos de ternura

 

-¡Si, hablen afuera! - Interrumpió Hermione aún sin salir de su asombro al verla viva, con Harry a sus espaldas, pero sabía que algo asombroso había pasado - ¡Vamos, salgan, salgan!

Y cuando los sacó se puso en la puerta como fiero guardián y varita en alto
No permitiría que ninguno saliera de chismosito a ver quien era esa bella jovencita que deseaba hablar con Ron.

Estando afuera

-¿Por qué? - preguntó Ron azorado

-Estaba muerta - dijo Karin - estaba pagando mis pecados, mi soberbia, mi altivez y mis ideas tontas
Pero
llegó ella
Llegó Mab
y me dijo que me daba una oportunidad más
me dijo que me daba vida de nuevo

-¿Mab puede hace eso?

-Es la reina de las hadas
puede hacerlo, claro con ayuda de los guardianes de la oscuridad, con el Dios Eru y la diosa Ellys
todos dijeron que me darían una oportunidad
de vivir de nuevo

-Entonces

-Hace un poco más de un mes humano deje la comarca, deje el reino
vine a tu mundo
a buscarte
quería
hablar contigo
quería
pedirte perdón
que me perdonaras
Porque
te juro, Ron, que estoy muy arrepentida de lo que pasó
porque al final
me enamoré de ti.

-¿Te enamoraste
de mi?

-Si
¡pero mi corazón ciego y mi orgullo tonto se negó a la realidad! No quería creer que te amaría
y fue hasta ese día en que me despreciaste
fue demasiado tarde

-Me heriste tanto

-¡Perdóname Ron! - Exclamó Karin mientras gruesas lágrimas asomaron por sus ojos cálidos, brillantes y hermosos, haciendo que se pendieran de sus pestañas pobladas, haciendo un cuadro divino, celestial.

-¡No debes llorar! - Dijo Ron limpiándole las lágrimas

-Ya puedo hacerlo
perdí el amor
ya tengo ese derecho, llorar sin que mis lágrimas me envenenen

-Princesa

-Dime Karin, solamente - Ella le tomó las manos y las puso en su pecho - ¿Me perdonas Ronald? Dilo por favor
Necesito que me perdones
o por lo menos
dime que no lo harás nunca y te dejo en paz

Ronald no le dijo nada

Pero tomó de súbito el rostro de Karin en sus manos y le dio un beso, frotando sus labios con una suave brusquedad y ella solo cerró los ojos ante ese contacto y dejó que el pelirrojo la besara a su antojo, que se diera cuenta que mágica y milagrosamente, estaba viva
viva y dispuesta a todo por el
solo por el

Y finalmente la abrazó y hundió su rostro en su cabello rubio crespo, apresando esa frágil y delicada figura, también de sus ojos marrones escurrían lágrimas francas y sinceras

¡Ella estaba viva! ¡Viva!

Harry se asomó débilmente a la puerta, divisando a la pareja, el pasillo estaba solariego y solo con esa dulce pareja abrazándose
el corazón de Harry anhelaba saber que Karin no había llegado sola
pero en ese momento lo estaba.

-Harry - le tomó Hermione del brazo

-Lo sé
soy un tonto
pero si Karin está viva, yo creía que

-Si ella estuviera aquí
ya te hubiera buscado
y se hubiera lanzado a tus brazos
Diandra te amaba, eso lo sabemos
pero recuérdalo
Nunca podrían estar juntos para siempre

 

El moreno suspiró y sus ojos verdes se opacaron ante esa tremenda verdad
pero aún le dolía como nunca, se alegraba por Ron, porque quizás, el había sufrido más que el
Hermy le dio un abrazo largo y lo compadeció
deseaba que uno de sus mejores amigos, por fin dejara de sufrir

Harry cerró la puerta y trató de no perder la compostura
porque ante todo, debían controlar a los alumnos que ya protestaban que los tuvieran encerrados, pero Draco y Blaise también apoyaron la situación, recordando lo que Ron había pasado
aquellas eran como gotas lentas de felicidad

Afuera
el pelirrojo besaba por enésima vez a Karin.

Cuando recordó algo

-¿Mencionaste que llegaste hace un mes?

-Si

-¿Y porque no?

-Porque primero tuve que hacer una visita especial
y tuve que aprender muchas cosas

-¿en donde?

Karin recordó:

Molly Weasley junto con Tonks asomadas a la puerta, mirando a la fantástica comitiva, a todas esa hadas y los elfos montando los preciosos corceles
y frente a ella, la criatura más bella que existiese
Karin
el preciado tesoro

-¿será que podemos pasar?

Molly asintió y una pequeña comitiva se introdujo en el pintoresco hogar
hasta la señora Weasley se sentía poquita cosa, ante esas bellas criaturas vestidas de oro y plata y con destellos mágicos

Una vez en la pequeña sala, la señora Weasley se sentía tan extraña, rodeada de tanta belleza y con esa criatura angelical, de cabellos rubios largos que le llegaban al suelo y esa tiara en su frente

-Me llamo Irina, y soy la reina de las hadas en el reino de Stromkarl, hadas de la música
ella es mi hija, la princesa Karin Akeelah

-¿Princesa
Karin? - Molly recordaba escuchar a veces como Ron despertaba por las noches con violencia gritando ese nombre - ¿Usted es una reina?

-Si
- Asintió Karin humildemente - Mi madre es una reina en nuestro mundo, en donde estuvo Ronald con sus amigos, perdidos
y donde vivieron los peores días de sus vidas

-El nunca me ha contado nada

-Es que solo hubo engaño y sufrimiento para el, en ese lugar
y yo tuve la culpa

-Mi hija murió durante la batalla que sostuvieron sus hijos, sus amigos y los otros, tratando de romper la maldición del bosque oscuro, para regresar a casa
Sus condiciones no fueron agradables

-¿Muerta? - Pero se veía más viva que nunca.

-Pero la benevolencia de los seres de la luz y la oscuridad
hicieron que sus corazones dieran de nuevo una oportunidad
y mi hija renació como el ave fénix
pero

-¿Pero?

-Mi hija ama a Ronald
pero cometió un terrible error, lo hizo sufrir mucho, porque ella estaba equivocada
necesita, que el la perdone para que viva en paz
y necesita
bueno, me da mucha vergüenza

 

-Madre - la interrumpió Karin y se dirigió a Molly - esto me corresponde a mí señora Weasley

-Dime querida

-Amo con todo mi corazón a Ronald
quisiera quedarme con el
pero ha pasado mucho tiempo
y a lo mejor el ya me olvidó
porque regresó sabiendo que estaba muerta
estoy aquí por el, quiero hablar con el, que me perdone
pero

-¿Pero que?

-Es que soy muy cobarde
si se que el ya tiene un nuevo amor
regresaría a mi reino
sin pedirle nada

Y hubo un largo suspiro antes de terminar la frase

- no puedo enfrentarme a el, así

-¿Quieres que le pregunte a Ron?

-Si

-Y queremos otro favor

-¿Cuál?

-En lo que esperamos la respuesta
queremos quedarnos aquí
mi hija quiere acostumbrarse al mundo de los hechiceros
quiere quedarse en este lugar, cerca del varón al que ama
su hijo

-¡AH! - Gimió Molly - ¡pero usted es casi una niña jovencita!

-Una niña en el mundo humano, en el mundo de las hadas, tenemos mas años de los aparentados
Pero si mi hija se quedara en este mundo, comenzaría a adaptarse, perdería sus alas
y se empezaría a convertir más en una hechicera común

-¿Y eso quieres querida?

-Si

-Bueno
pero
la casa es chica como para que se queden todos y

-Pondremos campamentos en su jardín

-Pero los gnomos

-Tranquila señora Weasley
ellos no serán un problema
usted, en tanto, tendrá que ocuparse de mi hija, de hacerle conocer todo sobre su mundo, las costumbres
todo
hasta que sepamos que ha pasado con su hijo y sus sentimientos.

-¡Oh! Muy bien - sonrió la señora Weasley, imaginando la cara que pondría Arthur al ver el campamento de las hadas y elfos, en su jardín
eso sí, en menos de cinco minutos que se instalaron
el jardín y los alrededores, era un hermoso paisaje lleno de flores multicolores e incluso una cascada mágica que nacía de la nada, en donde las hadas de la música, cantaban alegremente...

Ron miraba embelezado a Karin mientras le contaba

-Y fue que tu madre me enseñó algunas cosas, pero un mes humano es poco tiempo
Así que varias veces quemé la cocina

-¿Y tu madre se fue?

-Si
de hecho se acaba de ir
solo pasó a hablar con el hechicero Dumbledore a explicar algunas cosas de lo que ustedes vivieron cuando estuvieron en nuestro mundo

-¿Y te quedarás
conmigo?

-Solo si tú quieres

-¿Y solo tu viniste? ¿Diandra no
?

Ella negó con la cabeza sacudiendo sus rizos rubios.

-Lo lamento mucho por el
¿Por qué no entramos de nuevo a saludarlos? ¡Vamos!

-No Ron - y ella le sostuvo el brazo

-¿No? ¿Por qué no?

-Estoy aquí por ti
y quiero estar contigo ahora

-Estás conmigo ahora

-No me estas entendiendo - y se abrazó a su pecho pegando su cuerpo - Necesito sentirte cerca de mí
quiero
quiero

 

-¿Qué quieres Karin?

-Quiero que nos "conectemos" - Murmuró karin con las mejillas teñidas - Quiero que seas mío

Y recordaba lo que platicaba con Karin

-¿Es en serio todo lo que me dices? ¿Sobre el funcionamiento del cuerpo de los varones?

-¡Claro que si Karin!

-Y-yo vi una vez al hechicero bañándose
tiene mucho pelo
y una cosa ahí
media rara que cuelga
tu dices que tiene casi la misma anatomía de los elfos machos pero
yo nunca he visto a un elfo sin ropa
digo

-"Esa cosa ahí" es la que usan para hacer feliz a una hembra

-¿Así como está? Pero

-Karin
te hablo de hada a hada
resulta que esa cosa "que cuelga" se tiene que poner dura - decía Di con toda propiedad y como si fuera una experta
en dado caso si lo era
mínimamente
- sobre todo cuando una toca a los varones de modo exquisito y con amor

-¿Y cuando se pone dura que?

-Pues
te besan así toda
hacen que te gusten sus caricias y luego
pues
mj
"eso" lo introducen aquí - y señaló salva sea la parte.

-¿Qué? - (Haciendo la aclaración, los elfos procrean como los humanos, las hadas procrean celestialmente, solo cuando las hadas se enamoran de elfos o humanos, cambian) - ¿Eso tan grande lo meten aquí?

-Si

-¡Pero debe doler!

-Si duele
pero termina gustándote - terminó con sabiduría

Karin hizo un gesto, y se quedó dudando de las palabras de Diandra, pero sabía que no le mentía, pues sabía que ella y Harry, se "conectaban" cuando podían

Así que ahora, estaba a punto de sentirlo

Y estaba muy ansiosa porque Ron le demostrara su amor de esa manera
Conectándose con ella

-¿Qué estás pidiéndome Karin?

-Vámonos de aquí Ron
ahora
quiero estar a solas contigo
por favor
quedo mi carruaje afuera de este castillo.

Ron también enrojeció, la tomó de las manos y se perdieron en los pasillos rumbo a la salida, y obvio, que el pelirrojo no regresaría para la celebración del término de curso.

Si Karin quería amor
él se entregaría en cuerpo y alma (Que sacrificado)

Harry y los demás, estaban aparcados en la puerta, hasta que esta sonó, y tuvieron que abrir, pensando que era Ron, pero no era el
era Filch, quien les dijo unas frescas, pero Harry haciendo poco caso, salió al pasillo y no lo vio

Se habían ido juntos
y el no había podido saber de Diandra

Si estaba viva como ella
Si era feliz
si estaba bien

Si aún lo recordaba

Por un momento, se sentó en el piso del pasillo, sintiendo que el mundo nuevamente se le venía encima, hundiendo su rostro entre sus piernas, ahogando su tristeza
porque Karin había aparecido, estaba viva, pero Diandra no

De nuevo era muy infeliz

En tanto, Ron estaba en el carruaje con Karin, besándose, tocándose y sintiéndose felices por ese momento
porque por fin, ella podía tocar a Ron a su antojo y descubrir todas esas maravillas que Diandra le había contado sobre los hombres y sobre las apéndices que se ponen duras y que hacen felices a las mujeres.

 

Y ella aún recordaba la manera en como lo había visto una vez desnudo
y aún tenía muchas ganas por saber "de esas cosas"
porque ahora eran ellos dos, el hada y el mago, juntos
quizás para siempre.

Como siempre debió ser

Así que solo cerraba los ojos al sentir como los labios del pelirrojo recorrían su cuello, sus hombros, como lentamente le quitaba el vestido y acariciaba su blanca piel
Por fin, Ron iba a poseer a aquella personita celestial que tanto daño le hiciera

Harry no quiso ir a la madriguera, prefería ir a su casa en Grimmauld Place, hasta esperar el inicio del curso en la Academia de Aurores
se sentía un poco deprimido, porque de Ron no había vuelto a saber, parecía que se había desaparecido con Karin

Claro, estaban en su juvenil Honeymoon, adelantada
para dolor de cabeza de Molly
pues lo que no quería era que salieran después con que la cigüeña tocaba su puerta

Pero si así volvía la sonrisa y el apetito a su vida

El moreno llegó a la casa heredara por su padrino, se suponía que Dobby, el elfo doméstico, estaría ahí, ayudando con las labores de la casa, Molly ya le había dicho a Harry que por fin, la casa se había quedado limpia, decorada y habitable

Después de dar las gracias, ahora llegaba a las puertas, entrando, se percató que el cuadro de la madre de Sirius estaba sellado, así por lo menos ya no la escucharía gritar
y sin ver, siguió de largo al segundo piso en donde dejó sus baúles y se acostó en la cama

Cerrando los ojos

"Soñare contigo si puedo dormir, las noches son largas desde aquel día en el que yo te conocí
Mi ángel de la guarda aguarda en tu cama lo envié a cuidarte, por tu bien alejarte, para siempre de mi"

Y el sueño lentamente lo atacaba
deseaba dormir
dormir para siempre y soñar eternamente con ella
cuando

¡CRASH!

Los párpados se abrieron para que esos ojos verdes se iluminaran, un ruido de platos al romperse en la cocina.

-Dobby - pensó y volvió a cerrar sus ojos

Volver a dormir

¡CRASH!

De nuevo abrió los ojos extrañado ¿de cuando acá Dobby era tan torpe? ¿Acaso estaba preparando algo complicado? Y escuchó de nuevo mucho escándalo en la cocina

De mala gana, se levantó decidido a ir a la cocina y decirle que hiciera menos ruido, ya que dormiría largamente y no quería molestias
con el cabello muy alborotado y los ojos enrojecidos de cansancio, bajo al primer piso en donde estaba situada la vieja cocina.

-¿Qué diablos haces Dobby?

-Lo lamento, es que apilé mal los platos dos veces
- Dijo Diandra a un costado - mientras miraba el desastre
en verdad, tenía dedos de mantequilla

-Déjalo así, luego lo haces
- Murmuró cansado rascándose la cabeza, mirándola de reojo y luego reparando en los platos rotos.

-¿Qué hacemos entonces? - Preguntó ella

 

Y fue cuando Harry reaccionó
No era Dobby
el elfo doméstico no era tan hermoso
ni tan sensual
ni llevaba un delantal
solo un delantal encima
sin ropa abajo

¿Qué demonios?

-¿Diandra? - Gimoteó apoyándose en la mesa, sorprendido, con sus ojos bien abiertos

-Hola Harry

-Diandra - murmuró de nuevo

-Ese es mi nombre mi amor
Pero no lo gastes mucho

-¿Qué está pasando aquí? ¿Eres real? ¿No eres un sueño? - casi gritó.

-¡Soy yo, soy real! - y se abrazó a Harry
y ¡Oh, si! Era real
ese par de senos semi-desnudos apretados en el pecho del moreno, se lo indicaban
demasiados sensibles para ser irreales
y era obvio que la oleada de calor lo invadía

-¿Por qué
?

-¡Mi madre aceptó por fin que sin ti me moriría! - Dijo ella oliendo su cuello y bien abrazada - Prefirió que este a tu lado a verme morir lentamente
porque sin ti
esta hada se muere de nuevo
y si estoy aquí es porque se que aún me quieres

-¿Por qué no antes? - casi reclamó

-¡Porque antes tenía que aprender a ser un ama de casa! Tengo dos meses de estar aquí
la señora madre de Ronald Weasley, y una bruja preciosa llamada Ninphadora, nos enseñaron a karin y a mí, los quehaceres
pero creo que yo no fui muy diestra

-Pero Karin

-La madre de karin quería hablar con el hechicero Dumbledore
y por eso ella fue al encuentro de Ronald
yo estoy aquí, en tu casa
en tu morada

-Mi casa

-Bésame Harry
- suplicó ella.

Y Harry aún estaba sorprendido cuando besó los labios de Diandra, ella se aferró a el con garra, con pasión, con amor, comiéndose los labios del chico, mientras se apretaba todo lo que podía, como si quisiera fundirse en su piel
hasta que el paso las manos por la espalda, y solo fue piel lo que sintió.

-¡Diandra! - Gimió cuando se percató que ella estaba desnuda, solo con el delantal puesto

-¿Qué?

-¿Por qué te quitaste la ropa y solo andas con el delantal?

-Porque la señora Weasley me dijo que el delantal es para que una no ensucie la ropa
Me puse el delantal, pero antes me quité la ropa y

-El delantal se usa sobre la ropa - Aclaró Harry

-Entonces ya no necesito el delantal - y se lo quitó aventándolo a un lado, y Harry sentía la boca seca - Pero te necesito a ti

-Diandra - Se acercó a ella besando su frente, sus ojos, sus pómulos, su boca, su cuello, sus brazos, su pecho y siguió recorriéndola por todos lados, mientras ella cerraba los ojos, encantada de la vida, disfrutando los labios del moreno

Y entre beso y beso, ojos cerrados, y las manos inquietas, ella le despojó de la ropa, acariciando la piel tostada del chico, pasando sus manos por el pecho, las tetillas, hasta llegar al pubis
Harry también cerraba los ojos extasiado, sintiendo esas maravillosas manos que lo encendían y la explosión fue cuando ella introdujo la mano en el pantalón

"Soy el que quererte quiere como novia soy el que te llevaría el sustento día a día, día a día el que por ti daría la vida ese, soy"

 

Hicieron el amor en la cocina, en donde terminaron de romper la vajilla con tal salvaje apasionamiento
en la sala
en la recámara
y en cada uno de los cuartos de la casa, como estrenándolo con su amor
no les bastó el día, la noche
lo hicieron hasta que estuvieron lo suficientemente cansados y el sueño los venció

Quedando los dos, profundamente dormidos y bien abrazados.

Y cuando Harry abrió los ojos, y no la encontró a su lado, pensó que era un sueño y su corazón volvía a estrujarse
sintiendo que los latidos bajaban de intensidad

¡El sueño había sido tan real! ¿Qué estaba pasando?

De repente, un ruido en el baño

Y Diandra se asomó por la puerta, mientras se acomodaba un incómodo sostén y las bragas le picaban
pues no estaba acostumbrada a esas cosas estorbosas

-¿Siempre me tengo que poner esto? - se sentó a orillas de la cama y Harry pareció respirar de nuevo con normalidad, su corazón por fin dejaba de galopar ansioso

Ella seguía ahí
y era real
no un dulce sueño convertido en pesadilla
era el hada, tan real, tan viva
y peleándose con la ropa interior de encaje
que le sentaba muy bien.

-Solo cuando salgamos de paseo - alcanzó a decir

-Por lo menos alzan mis pechos - Señaló jalando el tirante - Pero me lastima un poco

-Entonces quítatelo - acarició sus brazos y aspiró el olor de su piel blanca, depositando besitos en el hombro.

"Aquí estoy a tu lado y espero aquí sentado hasta el final. No te has imaginado lo que por ti he esperado, pues eres, lo que yo amo en este mundo eso eres, cada minuto en lo que pienso, eso eres, lo que más cuido en este mundo, eso eres"

-¿Me harás el amor de nuevo? - preguntó seductoramente mientras se lo quitaba de nuevo, liberándose

-Todas las veces que quieras - Murmuró el chico, abrazándola y echándola a la cama de nuevo
ella sonreía y le acariciaba el cabello negro alborotado.

-Te amo Harry
te amo - le decía ella mientras se amaban apasionadamente - Quiero que estemos juntos para siempre

-Yo también te amo
juntos para siempre Diandra
juntos siempre
Aunque
aunque se supone que no podríamos estar juntos para siempre ¿Qué paso?

-Paso que el destino a veces se equivoca y sabe que en verdad nos amamos y que debemos estar juntos

-Con eso me basta

-Siempre fui tuya

-Solo viviré para adorarte Diandra.

Unas horas mas tardes, por fin vestidos los dos, miraban la cocina, el desastre de cocina que había
Harry abrazaba a Diandra por la espalda rodeando sus brazos por su estrecha cintura y ella hacía un puchero angelical.

-Tengo hambre
- protestó - después de tanto ejercicio...

-Bueno, ya estamos vestidos - sonrió el moreno - vamos a comer

-¿A dónde?

-Al caldero chorreante
te gustará

El viaje en el autobús fue sumamente emocionante para Diandra, quien se aferraba al brazo de Harry y admiraba todo a su alrededor
y al llegar al caldero chorreante, se llevaron una sorpresa.

Karin y Ron estaban ahí, bien acaramelados tomando un jugo, cuando los vieron, ambos sonrieron y se acercaron.

 

-¡Ron! ¡Hasta que apareces!

-¡Harry! Diandra

-¿Dónde estuvieron todos estos días?

-Por ahí - sonrió Ron un poco avergonzado

-¿Qué tal Karin? ¿Probaste las mieles del amor? - Preguntó Diandra con algo de picardía

-Si y tenías razón
te duele
pero termina gustándote

Ron tosió muy rojo y Harry desvió la mirada, no quería imaginarse nada de lo que fuera que estaban hablando

-¿Qué harás ahora Harry? - Indagó Ron

-Pues
verás
Entraré a la academia de aurores
como habíamos planeado y Diandra
se quedará en mi casa
como mi mujer que es

-¿Sin casarse?

-Si - sonrió - creo que por el momento, estaremos viviendo juntos

-Por si no resulta

-¿Qué es eso de "por si no resulta"? olvídenlo
Harry es mío hasta más allá de la muerte

-Te vas a aburrir todo el día sola
Diandra

-No es problema
ya tengo apuntadas varias clases

-¿clases?

-Si
clases de magia para cocinar, lavar, hacer el aseo de la casa
aunque de momento me ayudará un elfo doméstico llamado dobby pero
yo quiero hacerlo por mí misma
em
claro, la magia que ahora tenemos es limitada
Así que eso es algo que no saben

-¿Qué cosa Diandra?

-Como Harry estará ocupado toda la semana, pues yo estaré en casa de la señora Weasley, ella nos enseñará y el fin de semana, regreso a casa con Harry.

-¿Tu también Karin?

-Me temo que si
tendré que usar ropa de las brujas, y la poca magia que me ha quedado, la usaré igual
yo también tendré clases de magia doméstica
porque el tiempo con la señora Weasley no ha sido suficiente
Además Ron no tiene casa propia

-Vivirás con la
¿Cómo se le dice? ¿Suegra?

-Supongo que será difícil
pero no imposible

-Ya encontraremos la manera de escaparnos - Dijo Ron en tono pícaro - porque con mi madre ahí
Karin no podrá entrar a mi recámara

-¿Por qué no?

-¡Ya irás conociendo mejor a mi madre Karin, sobre todo ahora que nos escapamos, debe estar preocupada!

-¿Preocupada porque?

-Porque sabe a que nos escapamos
y sabe que si no nos cuidamos, podrías quedar embarazada

-¿Embarazada o sea preñada?

-Si, fertilizada, fecundada
- Agregó Diandra mirando horrorizada a Harry - ¡Mi madre me dijo que conforme me adaptara a su mundo, mi cuerpo comenzaría a cambiar y tendría un ciclo cada mes, que no es nada agradable y que en cuanto lo tuviera, es que ya estaría preparada para concebir!

-¿De que ciclo hablas? - Preguntó Karin

-En eso no habíamos pensado - Murmuró Harry - pero
tú todavía no tienes ese ciclo ¿verdad Diandra?

-No
mi madre dice que es cuestión de meses

-En cuanto lo tengas, tendremos que cuidarnos al momento de la intimidad - advirtió seriamente

-¿Por qué?

-Porque somos muy jóvenes para concebir hijos Diandra
debemos disfrutar el estar solo los dos por un buen tiempo, sobre todo ahora que estudiaré en la academia
los hijos salen costosos

 

-¿De verdad?

-Y mi madre dice - Interrumpió Ron - Que duele mucho tenerlos

-¿Duele?

-Si y además, tendrías que estar 9 meses en abstinencia total

-¡Ay no eso no! - Murmuró Karin, aunque no terminaba de entender.

-Por eso cuando tengas tu primer ciclo me debes de decir para que evitemos accidentes de ese tipo

-¿Pero que es eso del ciclo?

-Eh

-Diandra ¿tu madre te explicó mejor? - Susurró Harry

-Bueno, no fue mi madre, fue mi abuela Sky la que me dijo sobre eso, porque le paso cuando comenzó a romancear con el mago
claro que mi madre tuvo que nacer por medio de la luz porque ya ella estaba dormida.

-Entonces las dejamos - Dijo Harry haciéndole una seña a Ron - para que hables con Karin y le digas todo acerca del ciclo

-¿Y ustedes?

-Aquí en la barra
tomaremos una cerveza

Diandra de nuevo, tomó su papel y comenzó a explicarle a Karin todo acerca del ciclo para que ella supiera y cuando le pasara no le asustara, sobre todo ahora que estarían convirtiéndose en humanas poco a poco. En tanto en la barra, Harry y Ron las miraban con caritas de adolescentes enamorados, pensando que su futuro, aunque difícil, sería maravilloso, porque estarían con ellas.

-¿Eres feliz Ron?

-Ya lo creo Harry
ella regresó y estará conmigo para siempre

-Si
lo mismo digo yo

Ginny comenzaba el nuevo ciclo escolar
había ido a visitar a Luna antes y recordaba lo sucedido:

Luna como siempre, en su mundo mágico, envuelta por el misticismo, lucía hermosa, Marius a su lado, la cuidaba todo el tiempo y ambos vivían en una hermosa casona rodeada por vastos jardines que eran la delicia de los ratos lucidos de Luna.

-¿Cómo estás Luna? - Le preguntaba Ginny

-Muy bien
luces hermosa - Respondió ella con una sonrisa

-¿Te gusta tu casa?

-Si
es preciosa
hay hadas en el jardín, pero no salen a la vista de los extraños, son un poco tímidas
- Y eso era cierto, habían diminutas hadas entre las flores y los árboles, que la cuidaban, porque pese a que no se le había podido devolver toda su memoria, Mab había decidido protegerla para siempre.

-Maravilloso

Luna se levantó y Ginny suspiró al ver su vientre abultado
algunos meses tenía y faltaban otros tantos para que diera a luz.

-Debiste cuidarla - le advirtió a Marius

-No me fue posible

-Marius

-Luna es impredecible, a veces duerme en cualquier recámara
y otras
me busca y se queda conmigo, a pesar de que sus recuerdos no los tiene completos, me parece que el del amor regreso
hemos tenido muchos momentos juntos y eso los recuerda

-¿De verdad?

-Cuando estamos juntos me dice que me ama
y yo la amo a ella, prometí que siempre estaríamos juntos
ella es feliz aquí y se, que a pesar de las limitaciones, estaremos bien y tendremos una familia
las hadas piensan que
a lo mejor con el tiempo
recobre algo

-Ella sabrá cuidar a su bebé

 

-Si, yo también se que ella será una buena madre

-Claro que lo será

Ginny volvió a la realidad, suspirando profundamente, mirando a todos con fastidio, había llegado por la mañana, no un día antes, se había perdido la selección de alumnos, a los profesores y de paso, su primera clase de defensa, pero es que sola y sin sus amigos, no era lo mismo.

Y tenía ese maldito tic de llevarse las manos a su vientre
que ahora lo sentía tan vacío
por el sacrificio de Adrien
quien había preferido perder a su hija
quedarse solo en castigo por su elección a que ella muriera injustamente

-¡Weasley! - de repente una de sus compañeras la sacó de su vagancia

-¿Qué pasa?

-Pasa que no entraste a defensa, y aunque digan que no necesitas defensa porque eres muy buena
no es excusa para faltar

-Ya lo se

-El profesor quiere verte ¡Pero ya!

-¿Quién es ahora?

-Ya lo conocerás
¡Anda, te quiere ver ahora y está molesto!

-¡Pero yo! - Trató de negarse, pero no pudo - ¡Maldita sea! Bueno, iré a ver que quiere y me voy a pociones
a ver si Snape no se pone pesadito cuando llegue tarde.

Ginny se enfiló hacia el salón de defensa, al entrar, no había ningún alumno ya, el salón lucía vacío y en el pizarrón, lo que parecían, los temas que se verían en el ciclo.

-¡Profesor! - Llamó Ginny - ¡Soy Ginevra Weasley! Me mandó a buscar, ya estoy aquí
Eh
no tengo el gusto de conocerlo

-¡Señorita Weasley! ¿Es así como empieza el año escolar? ¿Faltando a la primera clase? Estoy decepcionado señorita, muy decepcionado

-¿Eh?

Y cuando apareció frente a ella
se quedó sin habla

Adrien Zane estaba ahí, con sus libros bajo el brazo, la lista de asistencia y un semblante adusto
Ginny no tuvo palabras durante unos segundos
¡El estaba ahí! Alto, guapo, vestido de manera elegante y con un suave aroma masculino tan único

-Soy su nuevo profesor señorita Weasley
Adrien Zane, por si no sabe mi nombre
enseñaré Defensa contra las artes oscuras todo este año
seré muy estricto y solicite su presencia porque no admito faltas de los alumnos

Los ojos marrones de la chica se llenaron de lágrimas

-Y me temo que de ahora en adelante - se inclinó hacia ella - tendrás que esforzarte y no faltar a mi clase, o tendré que castigarte

-A-Adrien

-Ya estoy aquí Ginny
- soltó los libros y le tomó el rostro con delicadeza y dulzura impropia de un elfo oscuro, luego la abrazó largamente y le dio un beso tierno en sus labios

-¿Serás mi profesor? - Hipó con el rostro manchado de lágrimas

-Todo un año pelirroja

-¿Y después?

-Después
si me aceptas
podríamos, no se
concentrarnos en nosotros
en recuperar a Rubecca

-¿Recuperarla?

-Cuando decidí perderla para salvarte
no la destruyeron por completo
al menos eso fue lo que nuestro Dios Eru nos dijo
una parte de ella se quedó en ti
aquí - señaló su vientre - y la otra parte en mí, en forma de semilla

-¿De verdad?

-Y solo es cuestión de que tú aceptes mi semilla, para que se fecunde y ella resurja

 

-Siempre eh
he sentido un vacío en mí
porque me falta ella y me faltas tú
y lo sabes bien
¡Oh, por Dios, ansiaba tanto volver a verte!

-Ya estoy aquí
por ti mi pequeña bruja pelirroja

-¡Adrien! - lo abrazó por el cuello y se besaron largamente

-Aun así - Murmuró Adrien bajo esos labios urgentes - Te castigaré si vuelves a faltar a clases
no quiero una esposa a la que le guste jalarse las clases
¿Qué ejemplo crees que le darás a Rubecca cuando nazca y sepa que su madre odiaba entrar a clases?

-¡Adrien! - Chilló graciosamente - ¿Y Andrae? ¿Qué hay con tu hermano?

-Está bien, ocupándose de la aldea y Altariel se quedó haciéndole compañía
y se quedó como líder, porque aún no se, en donde viviremos
mi isla queda muy lejos para tu familia
así que, estaré aquí en tanto

-Yo iré a donde tú quieras que vayas

-Tal vez me construya una vivienda cerca de tu casa
para que no estés tan lejos de tu familia

-Pero tú si estarás.

-No te preocupes amor
las puertas se abrieron de nuevo, podremos visitar a mi hermano
el a nosotros

Ella se limpió el rostro y se quedó abrazada por largo rato
en ese momento, se sentía casi completa
tenía a Adrien, solo faltaba Rubecca
pero había esperanzas, de que ella surgiera de nuevo y entonces sí
todo estaría completo

Claro que su madre pegaría el grito en el cielo y exigiría que nada de matrimonio hasta que no tuviera una profesión, porque ella no podía desperdiciar su inteligencia
Adrien estuvo de acuerdo, el amaba tanto a Ginny que podría esperar cien años si era necesario para casarse

¡Bueno! Para casarse, porque eran esposos ya, en la práctica
y no tuvo que esperar cien años
solo cinco y luego, se casaron y de inmediato pusieron manos y cuerpos a la obra, para encargar a Rubecca de nuevo

Blaise nunca recuperaría a Iron, puesto que nunca la amó como tal y ella era una criatura enigmática, pero al menos la llevaba siempre en el recuerdo y ya no hacía menos a ninguna mujer, porque si bien no podrían ser bonitas, nunca pondría en dudas sus sentimientos

El fue el único que tardó años en encontrar a la mujer indicada, y aun así, siempre pasaba las horas contemplando los bosques que se encontraba, a veces parecía escuchar su voz llamándolo y diciéndole "¡Blaise, sé feliz!" alguna vez juró ver una ninfa parecida a ella, pero con una dulce sonrisa

Si, si era ella, convertida en un dulce espectro deambulando por los sitios a donde Blaise estaba, cuidándolo de los malos espíritus, acompañándolo en su soledad y nunca lo dejó solo, ni cuando el conoció a la mujer con la que compartiría su vida
Iron siempre estuvo ahí, para Blaise, en espíritu

Luna recobraría poca memoria
con el paso del tiempo, pero tendría un hermoso bebé, estaría con Marius para siempre, el la cuidaría en sus momentos de lucidez y en sus momentos de divagación, en las buenas y en las malas
ella podía pasar horas componiendo un extenso jardín de rosas y otras flores, para las hadas decía

 

Marius sabía que decía verdad, aunque el no las veía, sabía que ahí estaban, cuidando a su mujer, su pequeño hijo con el paso de los años también tendría el don de verlas, porque dentro de Luna había quedado magia de Serenity, y por ello, sus descendientes podrían sin duda, admirar la belleza de esos seres

Para Harry la cosa era diferente
el tenía que en los solsticios al hogar de Diandra, para visitar a su abuela Sky y a su madre Fractalia, ya divididas, una en el reino de la luz, la otra en el de la oscuridad, pero reinando en paz

Cuando tuvieron su primer hijo, lo llevaron, era un niño de ojos color verde esmeralda con destellos azules , de cabello muy negro y la piel muy blanca
parecía un ángel y gustaba de jalarle las alas a las hadas gigantes ¡era muy travieso! Claro, con el paso de los años, su comportamiento fue mejor
sobre todo, cuando tuvieron un segundo hijo, una niña

Que en sí, si parecía un hadita
no tenía alas, pero si se parecía mucho a Sky
así que así la familia se completó, y el gozaba siempre al ir al bosque maldito, ya no tan maldito, porque se encontraba con los elfos, podía trasladarse a la isla del Dios Eru y visitar a Aldrick y a Monique, los cuales vivían felices

Al parecer, pasaría mucho tiempo o siglos antes de que llegara de nuevo alguna desgracia a sus hogares, porque el equilibrio entre el bien y el mal, estaba justo
así que por mucho tiempo no tenían que preocuparse por cuestiones de otro tipo que no fuera su relación de pareja

Ron tenía que tener paciencia, porque había construido una casa cerca de la de sus padres, con un extenso campo, el cual se llenaba muchas veces de hadas mariposas, cuando iban a visitar a Karin, acampaban a sus alrededores

Era conocido porque siempre había un misterioso arcoiris
pero las hadas eran felices consintiendo a las gemelas que había tenido Karin de cabello rojo fuego, pero de facciones hermosas, parecían dos muñecas pelirrojas

Finalmente, como Karin era aun princesa, aunque fuese mas humana que hada, su familia no la abandonaba, su madre siempre iba a visitarla con una extensa comitiva

En el caso de Hermione y Draco
después de la escuela, y de la academia
los dos se fueron juntos, consiguieron una casa en los vastos campos londinenses, en donde tenían una vida apacible, rodeados de niños rubios y algunos castaños

Poco a poco recordaron parte de sus aventuras amorosas en el mundo hádico y élfico, así que no les importó mucho lo que dijeran los demás cuando decidieron unirse para siempre, así gritara el mundo mágico entero

Al igual que los demás que estuvieron en la gran aventura
las hadas los frecuentaban, así como algunos elfos que salían de su mundo y se aventuraban un poco en el suyo
así que los niños crecieron así, más mágicos que nunca y la familia era única

¿Cuántos hijos tuvieron?

Seis

¡Es que como eran hijos únicos siempre quisieron una familia grande!

Aquello era solo felicidad y cuentos rosas

También para Ginny, quien varios años mas tarde, tuvo a Rubecca entre sus brazos y volvía a sentirse completa, era tal y como la recordaba, pero con la diferencia, era que ella la había fecundado y la había alimentado con su sangre, así que la sentía como suya y de Adrien

Sin duda, todos habían pasado una gran aventura al adentrarse en la leyenda del hada y el mago
en donde pasaron grandes pruebas y sacrificios que los enseñaron a amar realmente
finalizando así esta historia y esta aventura, en donde pese a todo, prevaleció el amor y los finales felices

El resto de las hadas y elfos, siguieron sus vidas y sus propios cuentos de hadas, pero esa
es otra historia

¡¡¡Y por supuesto, que nuestro personaje principal Harry Potter, tuvo una familia por fin!!!

Y fue feliz

¡¡¡Y yo también porque el fin llegó a su fin!!!

Y colorín colorado, la leyenda ha llegado a su final

Cuenta la historia de un mago que un día en su bosque encantado lloró, porque a pesar de su magia no había podido encontrar el amor. La Luna, su única amiga le daba fuerzas para soportar, todo el dolor que sentía por culpa de su tan larga soledad.

Es que él sabía muy bien que en su existir nunca debía salir de su destino si alguien te tiene que amar, ya lo sabrás, sólo tendrás que saber reconocerlo

Fue en una tarde que el mago paseando en el bosque la vista cruzó, con la más dulce mirada que en toda su vida jamás conoció. Desde ese mismo momento El hada y el mago quisieron estar solos los dos en el bosque amándose siempre y en todo lugar

Y el mal que siempre existió, no soportó, ver tanta felicidad entre dos seres y con su odio atacó, hasta que el hada cayó en ese sueño fatal de no sentir

En su castillo pasaba las noches el mago buscando el poder que devolviera a su hada su amor, su mirada tan dulce de ayer. Y no paró desde entonces buscando la forma de recuperar a la mujer que aquel día en medio del bosque por fin pudo amar

MUCHAS GRACIAS POR LEER

Me base en la canción de Rata Blanca para hacerle una versión al estilo Potteriano, espero que les haya satisfacido, porque fue todo un reto terminarla y eso que era muy sencilla y sin grandes complicaciones y que los fans de la canción no hayan quedado tan decepcionados
después de casi cuatro años, por fin, por fin terminé la historia

FIN

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