La primera pelea de un amor eterno. - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

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Capitulo 1
Perdiendo a mis amigos.

Un muchacho pelirrojo se acercaba. Llegaba diez minutos antes a su cita, pero ella ya estaba ahí. Se quedó mirándola por unos minutos; era tan bonita. Ya había perdido la cuenta cuantas veces había imaginado esa escena en la que él le declaraba su amor. Y ahora estaba allí. Tan cerca que le temblaba el cuerpo. El sentimiento de temor volvió a su mente. ¿Y si no lo quería? ¿Y si lo rechazaba? Pero ya no había vuelta atrás, ya había quedado con ella y no podía dejarla plantada.

-Hola.- le dijo.
-Hola.- le sonrió. Él hubiese preferido que no sonriera. Lo ponía más nervioso, se le olvidaban las palabras. - Y bien, ¿De que querías hablarme? Parecías muy nervioso. ¿Pasa algo?-
-No. Bueno, sí.- le dijo indeciso.
-¿Sí o no?- le preguntó ella. No le gustaba perder el tiempo. Mucho menos si tenía que estudiar.
-Bueno, si. Pasa algo.- ya no podía mirarla a la cara. Sentía que sus mejillas iban a estallar.
-¿Qué pasa Ron? Me asustas.-

Comenzó a dar vueltas por el lugar. Le había pedido que se encontraran en la sala Multipropósito para asegurarse que nadie los molestaría. Tenía todo un bello discurso preparado. ¿Por qué era tan idiota como para olvidarlo justo en ese momento? Era algo que jamás iba a saber. Pero ya estaba allí. Ella esperaba que le dijera algo. No podía poner una excusa tonta por que lo mataría por hacerla perder su valioso tiempo de estudio.

-Yo..., este..., veras, yo quería decirte que...- suspiró.
-Ron me asustas, dime de una vez ¿Que sucede?- estaba preocupada.

Sin respirar y sin pensar demasiado decidió hacerlo de una vez por todas. Cerró los ojos. Sacó valor de quien sabe donde y se lanzó por ella. Si lo iba a rechazar, al menos no se iría con las manos vacías.
Caminó con prisa hacia ella. Todo fue muy rápido. Le tomó el rostro con sus dos manos y la besó.
Sorprendida, abrió sus ojos mientras los labios de él se juntaban con los suyos. Lo había esperado por mucho tiempo; pero jamás se imaginó que sería así. Siempre pensó que si algún día estaban juntos, sería por que ella le confesó sus sentimientos a él. Cerró sus ojos y correspondió ese beso que por tanto tiempo había deseado.
Se separaron cuando les faltó el aliento. La miró a los ojos esperando su reacción. Seguramente le pediría explicaciones o lo hechizaría con el peor de los hechizos que se le ocurriera.

-¿Qué...?- logró decir en cuanto recobró el habla.
-Te quiero.- le susurró. - Ya no puedo estar sin ti. Me gustas desde hace mucho. Tanto que ya perdí la cuenta.- bajó sus manos a su cintura. Estaba dispuesto a aprovechar el momento. - Ya no soporto los celos si te veo hablar con otro.-

Ella bajó la mirada. Sus ojos azules la hacían perder el control. Era muy fuerte lo que escuchaba. Quería estar segura de que no era un sueño o una broma.

-Ron...- él cerró los ojos. Ese era el momento para salir corriendo. - Yo...-

Pero decidió apostar todo. Prefería quedarse en la ruina total antes de quedarse con la duda de lo que podría haber sido.

-¿Quieres ser mi novia?- Ya estaba. Sus cartas y su corazón estaban sobre la mesa. Bajó la mirada de la misma forma que ella lo había hecho antes. Ahora todo dependía de ella.

Sonrió. Pero él no la veía por estar mirando al suelo.

-Lento.- le dijo al oído.
-¿Qué?- le dijo sorprendido. Se esperaba cualquier cosa. Un golpe, un insulto, un conjuro, una maldición. Pero jamás imaginó eso. -¿Qué dijiste?-
-Te dije lento.-
-¿Por qué?- aun no soltaba su cintura.
-Por que perdí la cuenta del tiempo que llevo esperando tu declaración. Se me fue el tiempo esperando esto.-
Él la miró, entendiendo su muda petición, y dejándose llevar, nuevamente la besó con más pasión aun. Ese beso que sería el primero de tantos otros que le daría a la chica de sus sueños.
Acababa de volver del Gran Comedor. Se sentó en su sillón preferido. Había cenado solo. Algo muy habitual en época de exámenes. Pero lo que le llamaba la atención era la ausencia de Ron en la cena. Jamás se perdía una comida. Por nada del mundo. Si en media hora no aparecía saldría a buscarlo. De repente, algo lo sacó de sus pensamientos. Una mole le cayó encima por la espalda.

-¡Hey! Amigo.- le dijo su amigo mientras lo aplastaba.
-¡Ron! ¿Qué diablos haces? Casi me matas de un susto.- le gritó. -¿Dónde rayos te habías metido?-
-Felicítame.- le dijo el pelirrojo con su mejor sonrisa.
-¿Por qué? ¿De donde vienes?-
-De la mejor de mis citas.- le dijo cantando.
-¿Y quien fue la pobre victima esta vez?- lo provocó el moreno.

El pelirrojo fingió estar ofendido y le dijo:

-Ahora tendrás que esperar a que se me pase el enojo para enterarte.- y subió las escaleras hasta su cuarto.
-¡Hey! Ron, ¿No tienes hambre? ¡Wow! De verdad fue buena tu cita. ¿Con quien saliste? ¡Dime! No seas mal amigo.-

Sus compañeros dormían. Ron entró con una sonrisa que no le cabía en el rostro. Detrás de él, entró su mejor amigo que no dejaba de suplicarle que le dijera con quien había salido.

-Vamos Ron, soy tu mejor amigo. Dime con quien saliste.-
-No. Y ya déjame en paz que quiero dormir.-
-¿No habrás salido con una Slytherin verdad?-
-¿Y desde cuando un Gryffindor y una Slytherin podrían estar juntos?-
-No sé. Ya, dime con quien saliste.-
-Ya te dije que no te lo diré.-
-Al menos dame una pista.-
-... - Ron no respondió. No podía darle pistas sin decirle quien era.
-¿La conozco?-
-Si.-
-¿Es de nuestro año?-
-Si.-
-¿Va a alguna de nuestras clases?-
-A todas.-
-No es de Slytherin. ¿Es de Hufflepuff?-
-No.-
-¿De Ravenclaw?-
-No.-
-¿Sales con una Gryffindor?-
-Si.- dijo. Y volvió a sonreír hasta que la boca ya no le cabía en la cara.
-¿Lavander?-
-No te diré con quien salí y deja de molestar.- se acostó en su cama. No estaba seguro de poder dormir, pero al menos lo intentaría.
-¿No estarás saliendo con McGonagall no?- le dijo en Broma Harry.

Ron se destapó un poco. Asomó su cabeza por el dosel de su cama y muy serio le dijo a Harry.

-No. Pero a veces se le parece bastante.-

Volvió a meter su cabeza en la intimidad de su cama para intentar dormir y soñar con el amor de su vida, dejando a su amigo más desconcertado que antes, pero con una fuerte sospecha.

A la mañana siguiente, la situación no había cambiado mucho. Harry se había levantado con él temprano y había comenzado con su plan Fastidiemos a Ron hasta que me diga con quien esta saliendo pero no le dio mejores resultados que en la noche.
Solo le quedaba esperar a que la chica bajara a desayunar y los viera juntos. Solo esperaba que la susodicha chica bajara pronto por que tenía una duda y no aguantaba más la curiosidad.
Sus plegarias fueron oídas por algún dios de alguna religión por que las chicas de Gryffindor se oían en las escaleras.
Una pelirroja sonriente bajaba junto a una castaña más sonriente aun. Un pelirrojo feliz se acerco a su hermana. No, no se acercaba a su hermana. ¿Confirmaría sus sospechas?
La abrazó. Le sonrió como la noche anterior y la besó.

-Buenos días.-
-Buenos días.- le contestó. Y sin esperar al resto, salieron de la Sala común de su casa rumbo al Gran Comedor a desayunar.


Capítulo 2
Acercándome a ti.

Ron y Hermione salieron de la Sala Común de Gryffindor tomados de la mano sorprendiendo a todos lo que se encontraban allí. Aunque Harry lo imaginara desde la noche anterior, no esperaba ver a sus amigos así. Se había acostumbrado a verlos pelear hasta cansarse, morir de celos cuando alguno de los dos estaba con alguien, pero jamás pensó que algún día Ron juntaría el valor de decirle a ella que era la persona con la que quería pasar el resto de su vida.

Resignado a pasar la mañana del Sábado solo, se fue a desayunar. Cuando llegó al Gran Comedor los vio sentados juntos, muy cerca uno del otro. A Harry le causó gracia verlos hacer todas aquellas cosas de las que habían renegado hasta la semana anterior. Hermione le daba de comer las tostadas con manteca en la boca mientras que Ron sonreía como un tonto y se portaba de lo más caballero con ella.
Se sentó algo alejado de ellos. No quería interrumpir su primer desayuno juntos. A pesar de que odiaba desayunar solo, no quiso molestar. Después de todo, el también estaba contento de verlos felices.

-¿Qué miras?- dijo una vos cantarina detrás de él. -¿Te da envidia?-
-Me empalaga.- sonrió.

No necesitaba verla para reconocer a la dueña de esa voz. Ginny se sentó a su lado.

-¿Molesto?-
-Si. Vete. Mi tostada se pondrá celosa.- bromeó.
-Mira que eres tonto.- sonrió.
-¿Y tu? Que raro te dejaron sola. ¿Por qué no estas aprovechando que tu hermano está ocupado y no estas destilando miel por ahí?-
-Sola no se puede. Es aburrido.-
-¿Te peleaste con Colin?- se sorprendió Harry. Si eso fuera cierto, una de las parejas que más había durado en Gryffindor se habría roto. Colin y Ginny eran novios desde hacía dos años cuando comenzaron su tercer curso.
-No. Colin y yo jamás dejaremos nuestra relación.-
-¿Y entonces?-
-Digamos que no está disponible para mi ahora.-
-No entiendo.-
-Está ocupado.- ante la mirada sorprendida de Harry, que no entendía como era posible que Colin haya encontrado otra ocupación que no fuera Ginny, que últimamente era lo único que ocupaba su tiempo, la pelirroja se explicó. - Va a pasar la mañana con otra.-
-¿QUÉ?- gritó Harry atragantándose con su desayuno. -¿Y me lo dices tan tranquila? ¿Quién eres tu y que hiciste con Ginny Weasley?-
-Está con McGonagall. Está castigado. Debe limpiar la biblioteca al estilo muggle.-
-Uy! ¿A quien mató para que lo castigaran así?-
-A nadie. Solo se paso un poco y McGonagall lo atrapó con las manos en la masa.-
-¿Pero que hizo?- preguntó el moreno, sospechando que si Ron escuchaba ese comentario terminaría en Azkaban de por vida por matar a Colin.
-¿Prometes no contárselo a nadie?-
Harry se acercó para que la pelirroja le contara al oído.
-Estuvo a punto de sacarle una foto a alguien.-
-Ginny, desde que llegó a Hogwarts ha estado sacando fotos. Deberían llevarlo a Azkaban por la cantidad que me sacó a mi. Tiene mas fotos mías que yo.- se rió. - ¿Estás segura que fue por eso?-
-No me dejaste contarte todo.-
-¿Hay algo más?-
-Si.- le susurró.
-¿Qué? Cuenta.-
-Intentó sacarle una foto a alguien del equipo de Gryffindor mientras se duchaba después del entrenamiento.- dijo con aire misterioso.

Harry no lo podía creer. Llevaban varios años juntos, pero jamás se imaginó que la más pequeña de los Weasley’s llegara a tanto con su novio. Al menos, no pensó que fuera capaz de contarlo con tanta soltura. Y mucho menos a él.

-¿Qué pasa Potter? ¿Te quedaste mudo?-
-Jamás me hubiese imaginado algo así.- se había quedado casi sin habla. - Si tu hermano se entera...-
-Si mi hermano se entera lo lamentarás.- le dijo Ginny seria.
-Tranquila, no le diré nada.- no quería ser la próxima victima del famoso Moco murciélago de la pelirroja. -¿Tienes planes para la tarde?-
-No. Con Colin en la biblioteca y Hermione con mi hermano no tengo nada interesante que hacer. ¿Por qué?-
-Por que yo tampoco tengo nada que hacer. ¿Quieres ir al campo a practicar un poco?-
-Bueno.-

Harry y Ginny pasaron gran parte de la tarde en el campo de Quidditch. Eran casi las seis de la tarde cuando volvieron riéndose como dos niños. Ron y Hermione, que estaban en la Sala Común los vieron llegar y se sorprendieron de verlos juntos. Ellos se llevaban bien, eran amigos. Pero nunca habían pasado tiempo juntos y mucho menos solos.
Estaban tan divertidos riendo de las bromas que se habían hecho durante la tarde que ninguno de los dos se dio cuenta que los tortolitos, como los llamaban ahora, estaban allí.

-Deberías haber visto tu cara.- le decía Harry riendo a carcajadas.
-Que chistoso.- le reprocho la pelirroja mientras se dejaba caer en el mismo sillón que Harry. -¿Qué hubieses hecho tu si yo te decía lo mismo?-
-Te hubiera llevado a San Mungo por loca. Yo no uso pollera.-
-Eres un... -
-Sin insultos pequeña Weasley-
-¿Por qué? ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a contarle a mi madre que digo groserías?-
-No. Solo que eres mi esclava esta semana y no quiero que me faltes el respeto.- le dijo con aire solemne en la voz.
-No seré tu esclava Potter.-
-No seas tramposa. Hicimos una apuesta y te gané.- le dijo haciéndose el ofendido.
-El tramposo eres tu.- Ginny intentó pegarle a Harry pero este fue más rápido y la tomó del brazo deteniéndolo en el aire.
-¿Por qué dices eso?-
-Me dijiste que Dean estaba abajo mirando por debajo de mi pollera. Por eso anotaste el último tanto.-
-Yo no tengo la culpa de que olvides lo que llevas puesto.-

No habían dejado de forcejear. Ginny quería pegarle un golpe suave a Harry por mentiroso y él, por nada del mundo se dejaría pegar. Mientras peleaban y discutían no dejaban de sonreír. Poco a poco, la lucha los fue acercando hasta que quedaron demasiado cerca. Harry la miró a los ojos; algo que nunca había hecho desde que se conocieron. Ginny, al ver esos penetrantes ojos verdes sobre los suyos perdió el equilibrio y, de no haber sido por los fabulosos reflejos del muchacho, se habría dado un buen golpe.
En ese momento, él pensó que hubiera sido mejor dejarla caer.
Para evitar el golpe, la había tomado de la cintura y la había apretado contra su cuerpo. La tenía muy cerca, tanto que sentía su respiración. No podía apartar sus ojos de los de ella. Una sensación extraña le recorrió el cuerpo.

-Es tarde. Colin llegará en cualquier momento. Mejor subo a darme una ducha.- dijo ella mientras se separaba de Harry que, al parecer, no tenía intenciones de soltarla.
-Si. Tienes razón.- la dejó ir. Por un minuto o quien sabe cuantos más, se quedó con la vista perdida en la escalera por la que Ginny había subido hasta su cuarto.
¿Qué le había pasado? Nunca se había sentido así con ella. Claro que habían pasado tiempo juntos, pero nunca tanto. Y esos ojos. ¿Por qué jamás la había mirado a los ojos? ¿Cómo era posible que nunca hubiera notado lo bellos que eran? Se quedó pensando en todo lo que habían vivido juntos esa tarde, en como se habían divertido. Se paró y caminó directo a las escaleras sin darse cuenta de la presencia de las dos personas que habían presenciado la escena con el mismo asombro que él.

-¿Qué fue eso?- preguntó Ron.
-No lo sé.- le dijo Hermione, que estaba sentada en sus piernas.
-¿Harry y Ginny pasaron la tarde juntos?-
-Así parece.-
-¿Tu viste lo mismo que yo?-
-¿A que te refieres? ¿A la forma en que se reían, a la forma en la que jugaban o a como se miraban?-
-¿Tu crees que por fin Harry se haya fijado en Ginny?- le preguntó serio a su novia.
-No lo sé mi amor. Lo único que se es que si Harry por fin se fijó en Ginny tenemos un grave problema.-
-¿Cuál?-
-Colin Creevey.-

Esa noche, en la cama, Ginny intentaba sacarse esa imagen de Harry tan cerca de su boca. Harry, en cambio, trataba de entender por que no podía dejar de pensar en ella.




Capítulo 3
¿Qué me pasa contigo?

Los días pasaban y las cosas se complicaban para Harry. Desde el día que había mirado sus ojos por primera vez no dejaba de soñar con ella. Se había pasado la semana entera en su habitación. Iba a alguna de sus clases, pero faltaba a otras. Y en las que estaba presente no prestaba nada de atención.

No podía olvidar la sensación que sintió al verla tan cerca. Pero lo que más lo asustaba era que, en el momento que la tomó de la cintura y la apretó contra su cuerpo lo que mas deseaba era besarla.

No podía pensar en eso. Era Ginny, la hermana de su mejor amigo y por si fuera poco tenía novio. Era sabido por todos ellos que hasta hace dos años atrás ella hubiera dado cualquier cosa por una demostración de afecto de Harry. Pero ya no. Ella era feliz con su novio y él no se iba a entrometer.

Era mitad de semana. En el patio del colegio, Ron y Hermione estaban sentados en un banco hablando cuando se acercó Ginny junto con Colin.

-Hola.- dijo Ginny.
-Hola chicos. ¿Qué hacen?-
-Nada ¿Y ustedes?- dijo Colin.
-Le estaba preguntando a Ron si había hablado con Harry. ¿No lo notaron algo raro estos días?- la inteligente castaña no perdió oportunidad de comprobar su teoría.

Según Hermione, a Harry le gustaba Ginny y a Ginny había vuelto a gustarle Harry. El problema era ¿Qué hacer con el pobre Colin? Después de todo no era mal chico.

-Es verdad, no lo he visto desde el viernes.- se sorprendió Colin.
-Y ¿Hablaste o no con él?- le preguntó impaciente Ginny-
-No.- le contestó serio su hermano.
-¿Por qué no intentas hablar con él ahora? Seamus y Dean están con Parvati y Lavander y Neville estaba en la biblioteca. Seguro que está solo en su cama otra vez.-
-¿Otra vez? ¿Cómo que otra vez?- se la notaba preocupada. A cada expresión de Ginny, Hermione sonreía más y se lamentaba por el pobre novio de la pelirroja.
-Si, se ha pasado todo el domingo y lo que va de la semana en su cama.- Miró a su novia y con voz cansada le dijo: -Está bien, iré a hablar con él.- y se fue directo a la torre Gryffindor a ver a su amigo.

Entró sin hacer demasiado ruido. Los doseles de su cama estaban cerrados. Si estaba preocupado por él, pero tenía miedo de confirmar sus sospechas. Ya había visto sufrir a su hermana sin poder hacer nada. No quería tener que consolar a su amigo ahora.

Abrió lentamente la fina cortina que aislaba del resto del mundo a su amigo y lo encontró con los brazos cruzados detrás de la cabeza y mirando al techo.

-Harry ¿Te encuentras bien?-
-Ron ¿Que estas haciendo aquí?-
-Vine a ver si estabas bien. No has bajado en días. Solo para algunas clases y la verdad sería mejor que ni bajaras.- Harry le sonrió. Los dos recordaron la cantidad de puntos que Snape le había quitado a Harry por no poner atención a la clase. -¿Qué te pasa?-
-Nada grave. No te preocupes. Ya se me pasará.-
-Si tu lo dices, no me preocupo, pero...- si, se jugaría una carta por Hermione. - las chicas están preocupadas por ti. Ellas me pidieron que venga a verte.-

Al oír ese comentario a Harry se le erizó la piel. Ese chicas ¿La incluiría a ella?

-¿Quiénes?-
-¡Harry! ¿Y quien crees tu?- le dijo como si fuera lo más obvio del universo. - Hermione y mi hermana.-
-Diles que no me pasa nada. Que no se preocupen ellas tampoco. En unos días estaré bien.- no podía controlar la alegría que le causaba saber que ella se preocupaba por él.
-Está bien. Si no les quieres decir que te pasa a ellas está bien. Pero yo soy tu mejor amigo, a mi me lo cuentas.-
-Ron de verdad, no me pasa nada que valga la pena contar. En serio.- el moreno se levantó de su cama y se paró junto a la ventana.
Hacía un rato la había visto allí, sentada en un banco riéndose a carcajadas con Colin. Había sentido celos y a la vez mucha rabia por no ser el quien la hacía reír.

-Déjame adivinar. ¿Es una chica verdad? Estás así por una chica.-

Harry tan solo lo miró y pensó: -Si tú supieras- pero su única respuesta fue una débil sonrisa.

-¿Nuestro gran héroe por fin encontró a su princesa?-
-No lo sé.- la miraba por la ventana otra vez. - Estoy tan confundido. No sé que me pasa. Lo único que tengo claro es que no puedo dejar de pensar en ella.-
-¿Y ella? ¿Sabe lo que te pasa?-
-¡No!- se alteró ante la idea de que Ginny notara lo que le estaba pasando. No quería que ella se diera cuenta de nada. - No debe saberlo.-
-¿Por qué? Si no lo sabe como piensas...-
-Es que no pienso Ron. No puedo pretender que pase nada entre ella y yo. Ya no.- dijo con tristeza en la voz.
-¿Y se puede saber por que?-
-Por que tiene novio.-
-¿No te habrás enamorado de mi novia no?- bromeaba el pelirrojo. Harry lo miró enojado y Ron comprendió que con la lealtad de su amigo no se jugaba. - Era un chiste. ¿Y quien es la afortunada?-
-No vale la pena que te lo diga. Nada sucederá entre nosotros y estoy seguro que en unos días se me pasará.-
-¿Estas seguro?- el moreno afirmó. -¿Puedo preguntarte algo?-
-Mientras no sea el nombre...-
-¿Qué pasó? ¿Por qué de repente te pasa esto? ¿La viste con su novio?-
-No; la vi sin su novio.-
-¡Hey! Dijiste que no había pasado nada.-
-No pasó nada idiota. Solo estábamos hablando y de repente...- al recordar esos ojos no pudo seguir. Otra vez quería tenerla cerca para besarla. - Nunca la había tenido tan cerca. Casi se cae y para evitarlo la abrace y...-
-La besaste.- Ron sabía que no era cierto.
-No. Pero no pude dejar de pensar en lo estúpido que fui al no haberlo hecho.- Ron había confirmado que hablaban de Ginny. -¡Merlín! Que estúpido fui.-
-Tranquilo Romeo. Si tiene novio tal vez fue mejor que no la besaras.-
-Si, tal vez.-

Los dos se quedaron en silencio. Ron pensaba en la posibilidad de ayudar a su mejor amigo en esto, pero luego recordaba que hablaban de su hermana y la idea ya no le parecía tan buena.

Harry se debatía entre la posibilidad de contarle a su hermano que se había enamorado de Ginny. No, si lo hacía, Ron lo mataba.

-¿Puedo darte un consejo?- estaba dispuesto a ser lo mas imparcial posible, no ayudaría ni a uno ni al otro.

Pero si las cosas se salían de control entraría en acción. Definitivamente, Harry le agradaba más como cuñado que Colin.

-Suéltalo.-
-Que no te quede nada por hacer. Si tiene que ser, será. Si no, al menos sabes que no te quedaste de brazos cruzados.-
-Gracias. Lo intentaré.-

Ron salía de la habitación cuando Harry lo llamó.

-¡Ron!-
-¿Qué pasa?-
-¿Me haces un favor?-
-Si, dime.-
-Invéntale alguna excusa a las chicas. Sabes como son, si se enteran...-
-Descuida. Tratare que no se note que estas enamorado.- Al escuchar la frase, el moreno le lanzo una almohada, y Ron salio riendo de la habitación.

Ya en el jardín, las chicas lo atropellaron a preguntas, lo extraño era que Colin no se quedaba atrás.

-¿Y que pasó?- preguntó Hermione impaciente.
-¿Qué te dijo?- lo interrogó Colin.
-¿Qué tiene?- Ginny le suplicaba una respuesta con sus ojos.

¿Cómo era posible que Colin soportara eso? Si él viera en su novia una reacción como esa la mataría.
-Tranquilas chicas.- bromeó el muchacho mientras abrazaba a su novia. - Mi amor, nuestro pequeño está creciendo.- le dijo con ironía. - Solo tiene mal de amores.-

Los tres reaccionaron de manera distinta a la que Ron hubiese esperado. Esperaba que su novia se preocupara pero en lugar de eso sonrió. Ginny debía ser indiferente a ese tipo de comentarios, pero se notaba que le dolía que Harry pasara por eso. Y por último, Colin; que en lugar de ponerse furioso por la cara de tristeza de Ginny la miraba con compasión. La abrazó y le susurró al oído:
-Vamos a la biblioteca. Tenemos mucho que estudiar.- dejando bien claro que lo último que harían sería estudiar.
-Si. Mejor vallamos a estudiar.-

No estaba seguro, pero juraría que vió una lágrima en los ojos de su hermana.


Capítulo 4
Una Luz en el camino.

Ese mismo día, Ron y Hermione estaban en la sala común luego de la cena haciendo lo que toda pareja recién formada hace: besándose como si el mundo se acabara mañana. Ninguno de los dos esperaba que su momento romántico se desvaneciera tras los gritos de cierto rubio y cierta pelirroja.

-¡Ya basta Colin! Deja de decir estupideces.-
-Admítelo de una vez.- Colin estaba furioso. - Esto se te fue de las manos.-
-Estas delirando. Ve a la enfermería.-
-¡NO GINNY!- El rubio trató de tranquilizarse. - Yo te quiero mucho y tu lo sabes. Pero no por eso voy a soportar que te que te comportes de esa manera.- Ginny lo miraba enojada. - No me gusta esto. No me gusta lo que estas haciendo. Tu decides Ginny. Tienes una semana. Si en una semana no tomas una decisión lo haré yo. O terminas tu con esta estupidez o lo hago yo mismo.-

El rubio salió de la Sala Común dejando a la pelirroja con la palabra en la boca.
Quería gritarle en la cara y frente a todos que hacía mucho tiempo ella había dejado de querer a Harry. Pero por mucho que quisiera no podía. Sabía que Harry estaba enamorado de alguna chica que seguramente no era ella , como siempre. Le dolía, y Colin la conocía demasiado como para ocultárselo.

-Ginny...- Ron la llamó. No había notado que estaban allí. No pudo contestarle. -¿Qué pasó? ¿Estás bien?-
-Tiene Razón.- susurró más para si misma que para su hermano.
-¿Quién tiene razón?- preguntó el pelirrojo.
-Colin. Ya no podemos seguir así. Tengo que hacer algo.-

La chica lloraba. Como nunca y como siempre; peleándose pero protegiéndose a la vez, Ron jugó su papel de hermano mayor a la perfección. La miró reprochándole su actitud, como si con la mirada se atreviera a decirle Te lo dije pero abrazándola tan fuerte que no le quedaron dudas de cuanto la quería.

Ron subió a su habitación con una expresión extraña en sus ojos. No estaba ni contento ni triste. A Harry le llamó la atención y no pudo aguantar las ganas de preguntar.

-¿Y a ti que te pasa?-
-No sé.- hizo un gesto chistoso que al moreno le causó gracia. - Debería sentirme triste y no estoy triste. Debería estar contento y tampoco lo estoy.-

Harry río. Le causaba gracia el rostro de su mejor amigo.

-¿Y se puede saber por que deberías estar triste o alegre?-
-Ginny y Colin se acaban de pelear.-

Al moreno le cambió el rostro. No sabía si reír y bailar la conga por la alegría que le provocaba la noticia o tratar de disimular para conservar su vida.

-Supuse que te pondría feliz verla sola.-
-Yo también.-
-¿Y entonces?-
-Si la hubieras visto no me dirías lo mismo.-
-¿Por qué?- al moreno se le acabó la alegría de repente. No había contado con el dolor que podía causarle a ella haber roto con su novio luego de dos años.
-Tendrías que haberla visto.- Ron recordó por un momento el abrazo que le había dado a Ginny. - En fin... ¿Debería ponerme contento verdad?-
-Si. Tu nunca quisiste que Ginny tenga novio.-
-Es que en realidad no me molesta que tenga novio. Lo que me molesta es que no sepa elegir.-
-Tu jamás estarás conforme con los novios de Ginny. Es ella quien debe elegir con quien quiere estar no tu. Con cada uno que elija te parecerá que se equivoca.-
-Si elige al correcto no.-
-Si, claro.-
-Ya te dije que si elige al correcto dejaré de molestarla.-
-¿A si? ¿Y quien sería el correcto según tu?-

Ron pensó un minuto. Ginny sola, Harry enamorado de ella. Ron sabía que, a pesar de llevar dos años con el rubio, su hermana jamás había dejado de sentir algo por Harry. ¿Quién mejor que su mejor amigo para cuidarla? Pero eso, no era motivo suficiente para dejar pasar algo de diversión.
-Tu dime de quien te enamoraste y yo te digo quien creo que es el indicado para mi hermanita.- le sonrió triunfante a su amigo.
-No te lo diré.- a pesar de ser una buena oportunidad para desacreditar al posible Novio Perfecto la dejó pasar. Se puso serio y dejó de escuchar a su amigo. Pensó en decirle la verdad, pero primero debía estar seguro que no lo mataría. De no haber estado pensando en lo frágil que podía ser su vida si su amigo se enteraba de lo que él sentía, hubiera escuchado al pelirrojo y sus dudas habrían desaparecido.
-Pues si no me dices de que pelirroja te enamoraste, yo tampoco te digo que moreno le conviene.-

Ginny se había refugiado en su cama y había meditado cada palabra de Colin. Él tenía razón, aun amaba a Harry. Y ya había tomado una decisión. En la mañana, haría algo.

Ron se acostó en su cama y se durmió al apoyar la cabeza en la almohada.
Harry, sin embargo, revisaba cada palabra de la conversación con su amigo. Unas horas habían pasado cuando reaccionó. Ron sabía que a él le gustaba su hermana. ¿Pero había entendido bien? ¿Ron le había dicho Que moreno le conviene? Era algo que tenía que averiguar.

Al día siguiente, Ginny se acercó a Hermione y luego de saludarla a ella y a su hermano les dijo:

-¿Puedo pedirles un favor?-
-¿Qué quieres?- le contestó Ron.
-Sus apuntes de la semana.-
-¿Qué?- dijo la pareja a coro.
-¿Y para que los quieres?- le preguntó Hermione.

Ginny les contó sin mucho detalle. Le debía una semana de esclavitud a Harry y se la pagaría el viernes por la noche. Pensando que las cosas por fin se encaminarían para esos dos, ni el pelirrojo ni la castaña le dijeron que no. Le prestarían lo que les pedía.

Tres días habían pasado. Colin y Ginny seguían sin hablarse. Él pasaba más tiempo del necesario en la biblioteca con Dilan, un compañero de Gryffindor y ella pasaba mucho tiempo en la Sala Común haciendo sus tareas. Según Harry, pasaba demasiado tiempo haciendo tareas, lo que el moreno interpretaba como una forma de superar la reciente ruptura.

Era viernes, las clases habían terminado y la tarde era soleada. Sus amigos estaban sentados junto al lago. Ya no aguantaba más; por eso, había buscado a su amigo en el mapa del Merodeador.
Encontró a Ginny caminando por un pasillo del cuarto piso. Pensó en ir tras ella pero era más urgente hablar con Ron. Si no se equivocaba, ella aun estaba sola y podría conquistarla.
Vio al pelirrojo junto al lago con Hermione. Bajó las escaleras lo más rápido que pudo. Corrió. Ni siquiera se detuvo a disculparse con Cho cuando casi la tira al suelo.

Ron estaba sentado con la espalda apoyada en un árbol y Hermione descansaba sobre su pecho.
El moreno llegó corriendo hasta ellos. Con el impulso que traía, cayó de rodillas frente a su amigo, y mientras se ponía en guardia la mejor estilo muggle le dijo:

-Ginny Weasley.-

Sonriendo, su amigo le contestó:

-Harry Potter.-


Capítulo 5
Una puerta que se cierra y una ventana que se abre.

Los chicos reían como locos. Harry no podía creer que Ron estuviera de acuerdo con su relación con Ginny. Ron, sin embargo estaba contento de que por fin su mejor amigo encontrara a quien amar.

-¿Me pueden decir de que se ríen?- preguntó Hermione algo enojada.
-No te enojes mi amor.- le dijo mientras le besaba la frente. -Ya te lo dije, nuestro pequeño se enamoró.-

Harry lo miró enojado. Le había pedido que no contara nada. Pero al menos había mantenido a raya a su novia para que no preguntara. Ahora lo único por lo que debía preocuparse era por Ginny. ¿Cómo la conquistaría?

-¿Te enamoraste de ...-
-Ginny.- Sonrió el moreno.
-¿Y que harás ahora?- Le preguntó Ron.
-No estoy seguro. Creo que la invitaré a Hogsmeade mañana. Pero no sé donde podría llevarla.-
-Puedes llevarla al Salón de té de Ma...- sugirió Hermione.
-¡No! Ginny odia ese lugar.- Contestó completamente convencido Harry.
-¿Y tu como lo sabes?- preguntó Ron.
-Yo lo sé todo de tu hermana.- dijo Harry con aires de autosuficiencia.
-¿A sí? y dime ¿Qué más sabes?-
-Que le encantan los helados, pero no los del Callejón Diagon. Que colecciona muñecas muggles que tu padre le regala, que le encanta el Quidittch pero que no le gusta su puesto en el equipo, quiere el mío. Que no te soporta, pero sin ti no da un solo paso.- a Ron se le infló el pecho de orgullo. -Que Hermione es su mejor amiga pero que sus más íntimos secretos no se los cuenta ni siquiera a ella. Y ultimamente he descubierto que le gusta sacarse fotos y la verdad a mi no me agrada mucho la idea.-
-¿Algo más?- preguntó Herminone al borde de la risa.
-Pues... si. Le gusta...-
-¡Ya basta! Ya te entendimos. Sabes más de mi hermana que de ti mismo.-
-No hace falta saber mucho para eso.- se rió el moreno.
-Pero, creí que lo de las fotos te gustaría.-

Harry se sorprendió y no pudo esconder su asombro. Con un hilo de vos preguntó:

-¿Lo sabes?-
-Como no saberlo. Con solo entrar a su cuarto hace unos años podías verlo con tus propios ojos.-
-¿Y no te enojas por eso?-
-¿Por que tendría que enojarme? Es algo inocente. Lo que no entiendo es como no se enoja Colin cuando las ve colgadas en las paredes de su cuarto.-
-¿Las tiene colgadas en las paredes de su cuarto? ¿Y tu madre no dice nada?- a Harry ya le sonaba a broma. No podía creer que Ginny colgara las fotos que Colin le tomaba mientras ella se bañaba.
-¿Y qué podría decir mi madre? Son ideas de ella. Ella colecciona esas fotos y ella las colgaba de las paredes.-
-Creí que Colin era el responsable de eso.-
-Harry, Ginny ha colgado fotos tuyas en su habitación desde antes de nosotros nos conociéramos. ¿Que tiene que ver Colin en esto?-
-¿Fotos mías?-
-¿Y de que fotos hablabas tu?-
-Olvídalo quieres. ¿Como que fotos mías? ¿Tu hermana colgaba mis fotos en su cuarto?-
-Harry, ¿Ya te olvidaste que fuiste su amor platónico hasta que Colin llegó?-
-Si, lo había olvidado.-
-¿De que fotos hablabas?- Ron tenía un mal presentimiento. Pero Harry no le aclaró demasiado las cosas.
-Olvídalo y ayúdame. ¿A donde la llevo mañana?-
-A un lugar público y con mucha gente a tu alrededor.-
-Creí que dejarías de molestarla si salía con el "chico correcto"- dijo el moreno señalándose el mismo.
-Yo dije que estaría conforme, no que dejaría de molestarla.- dijo riendo.
-¿Por que no dejas que las cosas pasen?- dijo Hermione.
-¿Que?- dijeron los dos chicos a la vez.
-Salgan a caminar y hagan lo que se les ocurra en el momento. Así será más divertido y la dejarás opinar. Ya sabes que no le gusta mucho que le impongan las cosas.-
-Tienes razón. Eso mismo haré.- el moreno estaba contento. -Te daría un beso si no fuera por que tu celoso novio está presente.-
-¿Eso quiere decir que cuando no esté se lo darás?-
-No. Mejor los guardo para mi pelirroja.-

Los chicos se rieron de las locas ideas que se le ocurrían a Ron para arruinarles la tarde a Harry y Ginny. A Harry le dieron miedo un par de ellas, pero Hermione le prometió mantenerlo lo mas entretenido posible para que no molestara. Harry se levantaba de lo más contento para irse al castillo a planear como pedirle a Ginny que saliera con él al día siguiente. Pero al girarse para irse, su corazón se destrozó. Una hermosa pelirroja reía abrazada a un Colin mas que feliz. Al parecer, acababan de reconciliarse. Ginny sonreía, se la notaba contenta. Festejaban algo. Colin la abrazó varias veces en su camino hasta donde ellos estaban. Iban hasta donde él estaba parado. Ron los vio y se preocupó por su amigo. De repente, la mujer de sus sueños estaba, otra vez, en brazos de otro. Hermione puso su mano en el hombro de Harry y este reaccionó. No permitiría que ella se de cuenta de nada. Debía irse de allí antes de que ellos lo notaran. Sin siquiera saludarlos, Harry pasó por su lado y fue directo al castillo escondiendo su rostro de la mirada inquisidora de la pelirroja.

-¿Qué le pasa? ¿Por qué no saluda?-
-Acaba de ver a la mujer de sus sueños con otro.- dijo Hermione un poco triste.
-¿Como estarías tu si ves algo así?- le preguntó su hermano algo enojado.
-Iré a ver como está.- dijo Hermione.
-Vamos, te acompaño.- le dijo su novio y ambos se fueron detrás de Harry.

Ginny se quedó mirando fijo por donde los tres jóvenes se habían ido. Colin se acercó por detrás y le susurró al oído:

-¿Te queda alguna duda? O ya te has dado cuenta de que hablan de ti.-

Unas horas mas tarde, Ginny entraba corriendo a la sala y subía a su habitación como alma que lleva el diablo. Ron y Hermione, que estaban allí tratando de encontrar una forma de ayudar a Harry, la vieron pasar y se sorprendieron. Minutos después, bajaba la pelirroja con unos cuantos pergaminos en sus manos y arreglándose el cabello. Fue junto a su amiga y su hermano y les devolvió las tareas de la semana que le habían prestado sin decirles una palabra más que un simple "Gracias". Estaba nerviosa. Pero aun así, con esos nervios y todo, no se detuvo. Subió las escaleras rumbo al cuarto de los chicos y con decisión golpeó la puerta.

Oyó la puerta. No quería que nadie lo molestara. Ninguno de sus compañeros de cuarto golpearía, así que fuera quien fuera tendría que irse por donde vino. Volvieron a golpear, esta vez, los golpes fueron mas insistentes. No contestó.

-Harry, sé que estás allí. Ábreme por favor.-
-Ginny.- susurró. -¿Que hace aquí? Si esos dos abrieron la boca los mato.-

Se levantó y abrió. Estaba preciosa y parecía nerviosa.

-¿Puedo pasar?- preguntó.
-Si, pasa.- se apartó para que ella pudiera entrar. -Si buscas a tu hermano...-
-No busco a Ron.-
-Ah.-
-Te buscaba a ti.-
-¿A mi? ¿Para qué?-
-Pues... te debo una semana de esclavitud así que...-
-Olvídalo. Era solo un juego. No pensaba cobrarte.- le dijo sonriendo.
-Pues yo ya tengo mi semana de esclavitud paga en mi mano.- le dijo mientras le mostraba los pergaminos que traía.
-¿Qué es eso?-
-Tus tareas de la semana.-
-¿Qué?-
-Bueno, como Ron me dijo que estabas enfermo y que no bajarías a clases en unos días, les pedí que me prestaran sus apuntes y traté de hacer una síntesis entre los de mi hermano y Hermione. Espero que estén bien.-
-¿De verdad hiciste eso? ¡Wow! Gracias.-
-Te lo debía.- le dijo con una sonrisa que le aflojó las piernas al chico. -Bueno, ya te di tus tareas. Me voy.- y salió del cuarto. Harry corrió hasta la puerta y la llamó.
-¡Ginny!-
-Si.-

Era su oportunidad. Si ella había vuelto con Colin el se encargaría de hacerle ver que Colin no le convenía.

-Colin no podrá ir a Hogsmeade mañana por su castigo. ¿Quieres ir conmigo?-
-Claro.- le sonrió.

No lo podía creer, había aceptado. Iría a Hogsmeade con Ginny.

Capítulo 6
Una tarde a tu lado.

Eran las nueve de la mañana. Desde las seis que se había despertado no hacía otra cosa que pensar en la tarde que pasarían juntos. ¿A dónde la llevaría? No importaba. Lo único importante es que iban juntos.
En el cuarto de los chicos la situación no era muy diferente. Un nervioso moreno no hacía más que dar vueltas en la cama. ¿Y si tenía problemas con Colin? No quería que ella tuviera problemas por su culpa. Pero no tenía por que tenerlos. Él solo salía con ella como amigos. Una sonrisa picara se apoderó de su rostro. La verdad era que salía con ella para demostrarle que él era su verdadero amor y que Colin no era más que un tonto a su lado. Ante este pensamiento no pudo dejar de pensar que Snape tenía razón, que era arrogante y egocéntrico. Pero eso era lo que menos le importaba.

A las diez bajó a desayunar con sus amigas. Colin estaba con ella. Harry se puso celoso, pero se le iluminó el rostro cuando recordó que ella saldría con él mientras su novio limpiaba la biblioteca.
Casi ni lo miró durante el desayuno. La verdad es que no lo miraba para que él no descubriera sus nervios.
Como cada día desde que llegó a Hogwarts, él desayunaba con sus amigos.

-¿Me puedes explicar por que saldrás con ella si ha vuelto con Colin?- ya había perdido la cuenta de cuantas veces había preguntado eso. Pero aun no entendía.
-Ya te lo dije Ron. Voy a demostrarle que la quiero más que Colin.-
-Aun así no entiendo que ganas.-
-No importa. Déjalo por mi cuenta. Veras que en poco tiempo tu hermana cambiará el modelo antiguo - Dijo señalando a Colin. - por el modelo nuevo.- señalándose el mismo.

A las once en punto Ginny llegó al lugar de la cita. La puerta exterior del colegio estaba repleta de alumnos esperando para salir. Uno por uno, fueron dando sus nombres al celador y salían rumbo al pueblo.
Ginny buscaba a Harry entre la multitud pero no lo encontraba. Era extraño. Harry siempre había sido puntual y ya llevaba más de diez minutos de retraso.
Junto a uno de los cerdos alados de la puerta, diez minutos antes de las once, Harry ya esperaba ansioso. La vio llegar justo a tiempo. Estaba muy bonita. Vestida con ropa muggle. Un pantalón ajustado que marcaba su figura y una camiseta simple pero que le quedaba ni pintada.
Al verla llegar, Hermione arrastró a Ron hasta la salida y lo dejaron solo. Se quedó mirándola por unos minutos. Una duda se apoderó de él. ¿Y si ella lo rechazaba? ¿Y si le hacía pagar por todos esos años en los que ella sufrió por su indiferencia? Pensó en no presentarse, luego le daría una excusa tonta paras disculparse. Pero no, él era un Gryffindor. No podía dar marcha atrás.
Se acercó por la espalda y le susurró cerca del oído.

-¿Buscas a alguien?- un escalofrío recorrió el cuerpo de la pelirroja.
-Creí que te habías arrepentido.-
-¿Cómo se le ocurre una cosa semejante, Princesa?- dijo fingiendo enojo. - Por nada del mundo me perdería una tarde a solas contigo.- le ofreció su brazo y salieron del castillo.

Cuando llegaron al pueblo, ya estaban llenos de estudiantes que paseaban por los distintos lugares del lugar.
Desde que salieron del castillo ninguno de los dos dijo nada. Los nervios de ambos no eran buenos compañeros de viaje. Harry juntó valor. No podía pasarse toda la tarde en silencio.

-¿A dónde quieres ir?- le preguntó.
-No sé. Creí que tenías algo planeado.-
-No.- recordó lo que Hermione le había dicho la tarde anterior. - Mejor decidimos juntos. No puedo decidir por ti.- la pelirroja le dedicó una sonrisa que hizo que se le aflojaran las piernas. -¿Qué hacemos?-
-Vamos a tomar algo.-
-¿A Las Tres Escobas?- le preguntó. Esperaba que le dijera que no. Él quería algo mas tranquilo.
-No. Mucha gente. Demasiados gritos. Busquemos un lugar donde no nos encontremos con medio colegio.-

No lo podía creer. Era como pensar lo que quería y que luego ella lo hiciera realidad.
-Ven. Ya sé donde podemos ir.-

La tomó de la mano y la llevó. Caminaron por unas calles y entraron a un restaurante muy lindo. Con mesas para dos. De estilo romántico, pero sin las cursilerías típicas del Salón de Té al que había ido con Cho alguna vez.
Eligió una mesa lejos de la puerta. Siempre había sido el blanco de la prensa y no quería que lo descubrieran allí con ella. No quería que nada la molestara.
Se sentaron. Como todo un caballero corrió su silla y luego se sentó frente a ella. Ya eran casi las doce.

-¿Tienes hambre?- le preguntó.
-Un poco.-
-¿Qué quieres comer?- le dijo mientras le pasaba la carta. Ella dudó un poco. No traía tanto dinero y ese lugar seguro que costaba una fortuna.
-Mejor tomemos algo y luego vamos a Zonco.-
-Pero acabas de decirme que tienes hambre. Almorcemos y luego hacemos lo que tú quieras.-
-No. De verdad, no quiero comer.-
-¿Vas a rechazar mi invitación?- le dijo con cara de niño triste. Ella no pudo resistirse y aceptó.
-Está bien.-
-Elije lo que quieras.-
-Lo que tú quieras estará bien.-

La tensión se incrementó durante la comida. Hablaban de todo con mucha confianza, como aquel día en que todo empezó. Pero por momentos, Harry lograba ponerla nerviosa con sus comentarios a cerca de su belleza. Se puso más que nerviosa cuando Harry se quedó observándola por largo rato sin escuchar una sola palabra de lo que ella decía.

-Harry, ¿Me oyes?-
-¿Que?- desertó de repente.
-No me estabas oyendo. ¿En que pensabas?-
-En lo bonita que eres.- Ginny se sonrojó.
-Harry...-
-Eres tan hermosa. Ahora entiendo por que tus hermanos son tan celosos.-

Ya habían terminado de almorzar. De no ser así se habría refugiado detrás de la cuchara de postre como la última vez que le dijo algo así. Como no tenía con que disimular sus rojas mejillas, intentó cambiar de tema.

-¿Cómo conocías este lugar? Esta zona del pueblo no es muy visitada por alumnos.-
-No, ya lo sé. Por eso te traje aquí. Para que nadie nos moleste.- se escondió de sus ojos seductores. - Tu hermano me dijo que era un lugar muy romántico. Especial para llevar a una chica hermosa como tú.-
-¿Ron sabe que estás conmigo?- le preguntó incrédula.
-Sí. Fue el quien me dijo que este lugar te encantaría.-
-¡Wow! Sea lo que sea que Hermione...-
-Pasó todo el día con ellos. Dame vacaciones. No hablemos de ellos.- se levantó, se paró a su lado y le ofreció su brazo otra vez. - Déjeme disfrutar de su grata compañía Bella Dama.-

Seguramente estaba equivocada. ¿Harry Potter estaba seduciéndola? Debía ser su imaginación. Sin embargo, a cada paso que daban, Harry hacía algo romántico o le decía lo hermosa que él la veía.
Caminaron sin rumbo por un largo rato, riendo y procurando pasar una tarde maravillosa, juntos y lejos del resto del colegio.

Un poco más allá de la Casa de los Gritos, encontraron un campo lleno de flores. Algo inusual para la época ya que estaban cerca de navidad. Pero en un lugar como Hogsmeade, todo es posible.

-Me encantan esas flores.- Harry la miraba enamorado. - Son mis favoritas.-

Sin decir una palabra, Harry saltó la verja que delimitaba el terreno. Al entrar sintió un calor tibio en el rostro. Se adentró un poco para cortar las mejores flores que encontrase. Cortó unas cuantas. Ya estaba a punto de volver, cuando el dueño del campo lo vio y comenzó a gritar. Un perro enorme, tanto como Fang se abalanzó sobre el moreno. Harry corrió lo más rápido que le permitieron sus piernas. Saltó la verja y tomó a Ginny de la mano para huir de allí.
Corrieron por unos cuantos minutos. Cuado estuvieron lo suficientemente lejos pararon a descansar. Se apoyaron en el tronco de un viejo roble.

-Ven... Siéntate... Descansa un poco.-

Harry se apoyó con sus manos en sus rodillas.

-Estás... Loco... ¿Lo sabías?-
-Si.- le dijo mientras se reía y trataban de recuperar el aliento perdido tras la carrera.
-Ese perro podría haberte lastimado.-

Harry, que aun conservaba las flores en su mano, se acercó a ella, se arrodilló a su lado y entregándole las flores le dijo:

-No me hubiese importado si me mordía. Por una sonrisa tuya todo vale la pena.-

No estaba en sus planes, pero ¿Cómo resistirse a esa boca si la tenía tan cerca? Se acercó a su pecoso rostro, con su mirada dulce lo hipnotizaba. Ella mojó sus labios como invitándolo a probarlos. Se acercó más. Ella le sonrió. Él le devolvió la sonrisa. Ya estaba dicho, no lo rechazaría. Ella ya se había dado cuenta de que él siempre fue el amor de su vida y que no lo había olvidado. Sus labios estaban a punto de rozarse, ese roce que los llevaría al cielo. Cerca, muy cerca. Ya casi juntos... cuando una pareja de niños jugando y riendo a gritos los sacó de su mundo perfecto.
Como si una fuerza los separara, Ginny se alejó. Por dentro maldijo su mala suerte y miró a los niños con ganas de someterlos a las peores torturas.
Quería matarlos de a poco. Que sufrieran tanto como sufría él al saber que había tenido esos labios tan cerca. La miró y le dijo:

-¿Volvemos? Se está haciendo tarde.-
-Si. Volvamos.-

Llegaron al castillo sin decir una palabra. Harry caminaba junto a ella rumbo a la sala común. De repente, Ginny se detuvo.

-¿Qué pasa?-
-Yo... debo ir a la biblioteca. Nos vemos luego.- dijo nerviosa.
-Te acompaño.-
-¡NO!- exclamó.
-Si, es tarde. No quiero que andes sola por los pasillos a estas horas.-
-No... Harry no es necesario... de verdad...-
Pero el moreno no le hizo caso. No la dejaría sola, intentaría alargar la despedida lo más posible. Tal vez, aun tenía una posibilidad de besarla.
Ginny intentaba escaparse pero él no la dejaba. No quería llegar a la biblioteca con él. Seguramente Colin estaría allí y no podía permitir que Harry y él se cruzaran.
Llegaron a la puerta de la biblioteca.

-Gracias.- le dijo. - Ya puedes irte tranquilo.-
-No, tengo que buscar un libro de Pociones.-

Y entró. Ginny entró resignada tras él. Ya no había escapatoria.

-Lo que tenga que ser, será.- pensó.

-Pero... ¿Qué...?-
-¡Shhhh!- Ginny lo arrastró al suelo detrás de un armario. - Cállate. Por favor, que no nos vean.- le suplicó.
-Pero... ¿Es Colin?- la pelirroja afirmó. -¿Y no piensas decir nada?- La pelirroja negó. - Se está besando con...- pero no pudo terminar la frase. Lo que vio, lo dejó sin palabras.


Capítulo 7
La verdad me altera.

-Harry, por favor. Ven conmigo. Que no nos vean.-

Como pudo, la pelirroja sacó al moreno de allí. Harry se dejaba llevar por ella como si fuera un niño caminando con su madre. No podía creer lo que sus ojos habían visto. Colin y... Y ella lo sabía. Y él como un estúpido pensando en su dolor cuando se pelearon. Seguramente esa pelea había sido por eso. Hermione le había contado que Colin le había pedido que tomara una decisión. Seguro le pedía que lo dejara.

Tenía que darle una explicación. Pero más que una explicación debía hacer lo posible por evitar que hablara. Si Colin se enteraba que lo había visto, la mataría. Caminaba sin rumbo con el moreno de la mano. Quería alejarlo lo más posible de la biblioteca. De repente, el moreno salió de su estado de shock y exclamó en pleno pasillo:

-¿¡SE ESTABA BESANDO CON...!?-
-Harry por favor cállate.-
-No te entiendo tu novio se besa con...-
-Si me prometes no decir nada a nadie te cuento la verdad.-
-¿La verdad?-
-Toda la verdad. Desde el principio.-

Por toda respuesta, Harry asintió. Buscó un aula vacía y lo llevó dentro. Cerró la puerta con un hechizo. Se dirigió hacia la ventana, dejando a Harry en la mitad del salón, se sentó en el rellano de la ventana, El desde su lugar la miraba fijamente sin pronunciar palabra. No se atrevía a hablar. Era difícil explicare todo aquello. Pero debía juntar valor y contarle.

-Harry, esto es muy difícil para mi...-
-¡YA LO CREO QUE ES DIFÍCIL PARA TI! PARA MI TAMBIÉN ES DIFÍCIL.-
-Harry por favor tranquilízate y te...-
-¿CÓMO PUEDES PEDIRME QUE ME TRANQUILICE? ¿CÓMO PUEDES ESTAR TAN TRANQUILA? POR MERLÍN GINNY, ACABAS DE VER A TU NOVIO BESÁNDOSE CON DILAN.-
-Colin no es mi novio. Nunca lo fue.-
Si algo le faltaba al moreno esa tarde era esa confesión. Ya nada lo sorprendería. Por un momento tuvo la esperanza de que a ella le quedaran ganas de bromear.

-¿Es un chiste?-
-No.-

Se dejó caer abatido. Desde lo más profundo de su alma quería una explicación. Deseaba pedírsela, necesitaba una explicación. El sufriendo por que ella estaba con otro y ella sola fingiendo una relación.

-No entiendo... Tu y Colin...-
-Si te calmas y me prometes que no dirás nada te cuento.- Harry se mantuvo callado. - No necesito decirte que cuando se supo en Hogwarts lo de La Cámara, nadie quería hablar conmigo. Colin fue el único que se acercó a mí. Nos hicimos grandes amigos. Cuando estábamos en tercer año, una tarde, Colin y yo nos escapamos de una clase de Binns. Estuvimos toda la tarde allí.-
-Lo recuerdo. Tu hermano casi se muere del susto. Luego saliste con eso de que tú y él eran novios y ahora me dices que no lo son.-
-Si, pero eso tiene una explicación.- El moreno acerco una silla a la ventana donde ella estaba y sentándose, subió los pies a la pared. - Esa tarde, Colin y yo nos contamos nuestros secretos, hablamos de muchas cosas que antes no nos habíamos contado.-
-¿Qué cosas?- preguntó Harry.
-Cosas...- no se atrevía a decirle que su secreto había sido su amor por él.
-¿QUÉ COSAS?- se exasperó.
-Le conté a Colin que estaba enamorada...-
-¿De quien?- era su oportunidad, no la dejaría pasar.
-Que importa eso.-
-A mí si me importa.-
-¿Por qué te importa tanto, ya pasaron...-
-Dos años, lo sé. Pero aun así me importa. Dime.- la pelirroja le contesto.
-Le conté a mi mejor amigo que estaba enamorada y el me contó sui secreto. Me dijo que le gustaban los chicos. El idiota de Crabbe nos escuchó. ¿Te imaginas lo que hubiese pasado si eso llegaba a oídos de Malfoy? Lo hubiese masacrado. Aunque él no quería, ese día entre al gran comedor y lo besé frente a todos para que quedara claro que yo era su novia. Nadie les creería a esos tontos después de verme besarlo.- sonrió mientras recordaba. - Cuando estuvimos me gritó que nunca más hiciera algo semejante. Al condenado le dio asco mi beso. Me preguntó que loca idea se me había metido en la cabeza y le dije que era lo mejor para los dos fingir que estábamos juntos por un tiempo. Me preguntó por que y le dije que así, nadie le creería al tonto de Crabbe y a mi dejarían de molestarme con mis sentimientos por...- se dio cuenta de su error, pero ya era tarde. Se sintió estúpida, ya lo había alejado de allí, ¿Por qué traerlo de vuelta?
-Aun no me dices de quien estabas enamorada.-
-Del mismo idiota del que estoy enamorada ahora.- estaba enojada. Eso a Harry le dolió mucho. ¿Y si no era él?
-Te beneficiaba que no te molestaran con él. Pero también te alejaba.-
-¿Qué dices?-
-Que si el amor de tu vida se hubiera querido acercar a ti no lo hubiese hecho por que tenías novio.-
-Él nunca se hubiese acercado a mí.-
-¿Estás segura?- le dijo con su mirada picara. Se acercó a ella. Ya no había problemas. Lo de Colin era una confusión, ya había estado a punto de besarla y ella no se había enojado. No había razón para no seguir.
Se paró junto a ella que seguía sentada en la ventana. Esta vez, nadie podría interrumpir... eso fue lo que pensó demasiado pronto Harry.

-Ups! Perdón. ¿Ginny?-
-Ron.- se asustó la pelirroja. No quería que Harry tuviera problemas.
-El castillo es enorme. ¿Qué no tienes otro lugar a donde ir?- le dijo enfadado el moreno mientras lo sacaba del brazo a los tirones del salón. - Llevo mas de una hora tratando de besar a tu hermana y si no se aparecen unos chiquillos molestos lo haces tú.-
-Bueno, perdón. ¿Ibas a besar a mi hermana? ¿Y que hay de Colin? Esa niña se está...-
-Ya vete Ron. Es una larga historia, luego te explico.-
-Está bien, pero ten cuidado con lo que...-
-¡Ya vete!-

Ron se fue y Harry entró con su pelirroja otra vez.

-¿En que nos quedamos?-
-En que yo te contaba la verdad y tú no se la contabas a mi hermano.-
-Algo tendré que explicarle.-
-Por qué no empiezas por explicarme a mí que fue eso de los chiquillos molestos-
-Solo fue la verdad.- mientras hablaba, se acercaba peligrosamente a la boca de la pelirroja. Aunque fuese el mismísimo Voldemort quien interrumpiera esta vez la iba a besar. - Si no fuera por esos chiquillos molestos, tú y yo...-
-¿Tu y yo que...?-
-Aun estaríamos en Hogsmeade.-
-No. No creo.-
-¿Por qué?-
-Por que ya me hubiese dado frío y te habría pedido que volviéramos.-
-No. No hubieras sentido frío. No, si yo hubiese podido acercarme lo suficiente.-

Se acercó otra vez. Ya había perdido la cuenta de cuantas veces había intentado besarla esa tarde. Puso sus manos en las de ella y suavemente las llevó hasta su cuello. La tomó por la cintura atrayéndola hacía su cuerpo. Ambos sonrieron y la besó. Por fin tenía a Ginny Weasley entre sus brazos.

Los días pasaban y Harry y Ginny seguían juntos aunque había un pequeño detalle pendiente. A pesar de que ella y Colin habían hecho correr el rumor de que se había separado, nadie entendía por que. Ron era uno de esos que no entendía nada. Harry le había contado toda la historia (toda la historia que Ginny le permitió, claro que la condición de Colin no formaba parte de eso). Le había dicho que la pelirroja había descubierto que aun lo quería y que por eso decidió terminar con Colin.
Para evitar los comentarios ofensivos de la gente, Los Nuevos Tórtolos (La clara venganza de Ron y Hermione) no habían hecho público su noviazgo. Una de esas tantas tardes en las que los dos se refugiaban de las miradas indiscretas en la sala multipropósito, Harry no aguantó y le preguntó:

-Amor, ¿Te puedo hacer una pregunta?-
-Mmm...- le contestó la pelirroja muy cómoda recostada en el pecho del moreno.
-¿A quien le sacó Colin la bendita foto?- la pelirroja se movió incomoda.
-¿Qué importa eso? Ya pasó.-
-Es que me da curiosidad. Es evidente que no eras tu o alguna de las chicas.- con su cara de niño bueno que lograba cualquier cosa le preguntó otra vez - ¿A quien le sacó la foto?- Poco a poco, la pelirroja se paró y se alejó lo suficiente del chico y se acercó lo más posible a la puerta. -¿Qué pasa?- Harry sospechó algo. -¿A quien le sacó la dichosa fotito?- se estaba enojando y eso no era conveniente. - Ginevra...- la pelirroja ya estaba casi afuera de la sala y desde allí le susurró:
-A ti.-

Como un huracán Harry salió corriendo detrás de ella mientras un grito ensordecedor se oía en los pasillos.

-¡Ginevraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!-

Fin.


La primera pelea de un amor eterno. - Fanfics de Harry Potter

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Capitulo 1Perdiendo a mis amigos. Un muchacho pelirrojo se acercaba. Llegaba diez minutos antes a su cita, pero ella ya estaba ahí. Se quedó mirándola por u

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2023-02-27

 

La primera pelea de un amor eterno. - Fanfics de Harry Potter
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