Luna Llena - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Después de que comencé a correr, no se cuanto tiempo paso, solo quería que mi mente dejará de pensar en ella. Debía de estar bastante lejos de La Push, llevaba días, tal vez una semana sin mirar atrás. De pronto ese olor me picaba la nariz, no era un olor de los chupasangres que yo conocía, así que me acerque lo más lento y silencioso que puede.

Eran 2, uno era hombre y el otro era mujer, ella se encontraba recargada contra un árbol con cierto aire de aburrimiento, eran como todos blancos como el mármol, él tenía los ojos de color oro y su cabello castaño parecía tener entre 25 y 30 años, ella en cambio tenía los ojos grises y su cabello que debía llegarle a la mitad de la espalda negro azulado parecía tener 17 años a lo mucho, era la cosa mas hermosa que hubiera visto sobre la Tierra, a pesar de conocer a los Cullen, ninguna de las 3 vampiro que formaban la familia se comparaba con ella.

 

Aquella criatura a pesar de saber lo que era me dejo hipnotizado por su belleza así que no me di cuenta cuando su compañero se había acercado a los árboles donde yo me encontraba, estaba a punto de atacarme.

- Él no - dijo con una voz angelical.

- Aun tengo sed - se quejo el vampiro sin quitarme la vista de encima.

- Has matado casi a la mitad de los animales - contesto entrecerrando los ojos.

- Yo no sacio mi sed con tan poco como tú - girando a verla.

- Daniel ya estas mas que satisfecho - le espeto con sus ojos sobre los míos - pero si quieres más - los ojos del tal Daniel giraron de nuevo a mí - ve y busca a otro aperitivo, por que con este lobo o lo que sea te puede dar una indigestión.

- Muy bien - acepto a regañadientes - solo espero que no lo quieras para ti.

Ella que seguía viéndome sonrió y movió la cabeza negativamente, cuando su compañero se adentro al bosque ella se acerco a mi, yo empecé a gruñir.

- No pienso hacerte daño - con su voz dulce, pero al escuchar mi gruñido se detuvo - es la primera vez que veo un hombre lobo.

"Se supone que debería sentir repugnancia" pensé.

- Tienes razón - contesto sonriendo - pero no lo siento, pero veo que tu si.

"No igual a lo que siento con los demás de tu especie"

- ¿Eso es un halago? - pregunto dando un paso hacia mi.

"No y mas vale que no des un paso más"

- Tienes carácter lobito - contesto de manera burlona - pero estas demasiado lejos de tu manada, para que trates de hacerte el valiente.

Esas palabras me hicieron recordar a Bella con tanta claridad, como si la estuviera viendo; ella rió ¿de qué demonios se reía? Pensé frustrado y clave mis ojos en ella.

- Lo siento - se disculpo tratando de controlar su risa - pero no pensé que fueras un lobo tan cobarde que huye de una chica y menos de la manera en que te pones contra mí.

"¿Quieres conocer al lobo cobarde?"pensé de manera desafiante y enseñándole los colmillos.

- No creo que quieras atacarme - contesto de manera sería.

Ella tenía razón a pesar de que los de mi especie odiaban a los de su especie, no era capaz de atacarla, ya que a pesar de saber que era un vampiro su olor no era como el de los demás y mucho menos el color de sus ojos, los cual la hacía más humana y más hermosa. "Maldita sea Jake deja de pensar esas cosas"

 

- Veo que tu mente te traiciona Jake - comento con una media sonrisa.

"Deja de ver mis pensamientos" ordene.

- No puedo si tu no dejas de pensar - contesto con indiferencia.

"Ni siquiera se su nombre y ya pude ver mis estúpidos pensamientos"

- Mi nombre es Amy - contesto con una pequeña inclinación de la cabeza - y no creo que tus pensamientos sean estúpidos.

"Por favor ahora resulta que tiene modales, cuando entra a mi mente sin que nadie le de permiso"

- Eso no es culpa mía - contesto de manera defensiva - la culpa es tuya.

"¿Y por que es mi culpa?"pregunte con mas curiosidad que enojo.

- Por que puedo usar el poder de leer la mente que tu tienes con tu manada - contesto con su mirada hacia el cielo.

"Has dicho puedo, así ¿Qué puedes dejar de usarlo en cualquier momento?"

- Tal vez - concedió aun con su vista en el cielo.

"Tal vez, deja de ver mis pensamientos ahora" ordene.

- Muy bien lo haré - acepto alejándose de mi - Daniel - comenzó a gritar.

- Aun no termino mi cacería - se quejo.

- ¿Quieres acabar con todos los animales del bosque? - pregunto con ironía.

- Muy bien Amy vámonos - concedió tratando de sonar tranquilo.

- ¿Por que no consigues a otra compañera que se alimente como tu? - pregunto con su suave voz.

- Por que si la consigo me dejaría sin alimentarme - contesto sonriendo y tomándola de los hombros - además aun no ha llegado una chica que me robé el corazón.

- Así que cuando esa chica llegue me botaras - repuso sonriendo.

- Tal vez - contesto comenzando a caminar.

Ella solo sonrió del comentario y comenzó a caminar, pero giro a verme y clavo sus ojos en los míos por medio segundo y sonrió. Después parecieron un borrón.

Estúpido como pudiste dejar que viera tus pensamientos, y ¿Por qué no la atacaste imbécil?

Vamos Amy solo es un estúpido lobo deja de pensar si esta sufriendo, él tiene razón debiste sentir repugnancia.

- ¿Por qué tan callada? - me pregunto Daniel que manejaba de regreso a casa.

- No tengo de nada de que hablar - contesté y subí mis rodillas al asiento del mercedes.

- Ya se lo que te pasa extrañas a tu familia - girando a verme.

- Sabes perfectamente que las personas como nosotros no tienen familia - repuse en voz baja, pero en cierta parte tenía razón extrañaba a la familia de Carlisle.

- Amy - moviendo la cabeza negativamente - aunque seamos monstruos, como tu nos llamas -me tomo la mano - necesitamos a otras personas o "monstruos" - dibujo las comillas en el aire - que estén cerca para sentir cariño.

- Pero en ese caso te tendría a ti - replique con la vista en el parabrisas.

- Cariño - me hablo como si fuera una niña chiquita - a pesar de que dices que los de nuestra especie no sienten aprecio por nadie yo te quiero - y me acaricio la mejilla - eres como mi hermanita.

- Yo también te quiero - contesté sin verlo.

- Lo se - repuso viendo fijamente a la carretera - por que aunque no lo creas yo se que tu eres más humana que vampiro - al ver que iba a replicar - no lo ves Amy tus ojos no son ni rojos ni color oro como los demás vampiros, tus ojos siguen siendo del mismo color de cuando eras humana y eres menos fría que los demás.

 

Decidí no contestar ya que no quería seguir discutiendo, él se dio cuenta así que no volvió a mencionar el tema, cuando llegamos me abrió la puerta, era todo un caballero y era de suponerse ya que había nacido en 1825 donde aun existían los caballeros.

- Amy no me gusta que no sonrías - se quejo, cuando llegamos adentro.

- No puedo estar siempre sonriendo - contesté de manera agresiva.

- Pues antes de que fuéramos al bosque lo hacías - me reprocho.

No conteste y subí a lo que se podría llamar mi habitación, ya que como somos vampiros no dormimos, entre a mi habitación no era grande, solo tenía una televisión, un closet no demasiado grande ya que no me gustaba mucho almacenar ropa, y un pequeño sofá frente al televisor y junto al televisor un estéreo que Daniel me había regalado; me acomode en el sofá y encendí el televisor, cuando Daniel entro no había estado viendo las noticias, hasta que escuche lo de un lobo gigantesco que habían encontrado cerca. Si mi corazón hubiera podido latir, hubiera latido tan deprisa que hubiera sentido que se me quería salir del pecho.

¿Por qué demonios te preocupa ese lobo? Me reproche, no sabía que tenía ese licántropo que me interesaba tanto, como era demasiado impulsiva salí corriendo, Daniel no hizo el intento de buscarme, ya que me conocía bastante bien.

Cuando llegue al lugar donde lo había encontrado me tarde menos de 10minutos, él seguía allí dormido, sentí un alivio enorme encontrarlo dormido y sin ningún rasguño que mi mente se relajo, así que di la vuelta para regresar, pero se me olvidaba algo, él podía olerme así que escuche su gruñido, gire despacio y le sonreí.

"Otra vez tú" pensó con cierto aburrimiento.

- Lo siento - me disculpe sin ver sus ojos negros.

"¿Qué haces aquí?, ¿no se supone que ya había terminado tu caza?"

- Solo vine a ver si aun estabas con vida - conteste con indiferencia.

"Si aun sigo con vida, aunque no creo que te importe", fulminándome con la mirada.

- Eres demasiado agresivo - me queje clavando mi mirada en la suya - pero tienes razón no me importa si sigues vivo o no.

"De hecho creo que te convendría más si muriera, al igual que a mi"

- ¿De verdad te gustaría estar muerto? - pregunté entrecerrando los ojos.

"Por lo menos así no pensaría en ella" olvidándose de que yo podía leer su mente "pero eso a ti que te importa", al recordar que podía ver sus pensamientos.

- Se quiere convertir en uno de nosotros - con cierto temblor en la voz.

"Si no es que ya es uno de ustedes" me espeto.

- Lo siento - volví a disculparme, no podía creer que alguien por su propia voluntad quisiera convertirse en algo como yo.

"Bueno eso no es culpa tuya, aunque ver mis pensamientos si lo es"

- Tratare de no volver hacerlo - prometí sonriendo.

"Eso es seguro ya que mañana mismo me voy" me comento y volví a verla claramente.

- Es bonita - comente en voz baja y sonriendo ligeramente - pero supongo que debes ser feo, para que no te hubiera hecho caso.

"Eso no paso de hecho ella está enamorada de mi" me grito en su pensamiento.

 

- Solo que amo más al vampiro - repuse de manera indiferente.

"Él es como una droga que no puede dejar", contó pero después "no se por que demonios te estoy contando esto a ti"

- No se - conteste acercándome a él - siempre me han dicho que conmigo es muy fácil hablar.

"Pues no mucho"

- Bueno has hablado más que con tus amigos - contesté sentándome frente a él.

"¿Qué haces?" alejándose un poco de mí.

- Se que necesitas hablar - levanté los hombros - y voy a escuchar lo que tengas que decir.

"Estas loca si crees que voy a hablar contigo", me observo con cierto recelo.

- Muy bien - me incorporé resignada - si quieres hablar solo aúlla y vendré a escuchar tus problemas.

Comencé a caminar, sabía que me estaba observando y estaba realmente sorprendido de que me hubiera acercado como si no fuéramos enemigos naturales y mortales, pero sabía que estaba sufriendo, y tal vez Daniel tenía razón sigo siendo más humana que los demás, o al menos aun me queda algo de esa humanidad que algún día tuve.

Después de ver como se alejaba me quede como idiota, ¿Por qué quería escuchar los problemas de un licántropo?, esa criatura "Amy" me recalco mi memoria "su nombre es Amy" "que más da como se llama" le grito la otra parte de mi mente la cual era del lobo y la que me recordaba su nombre era la del hombre que yo trataba que muriera.

No sabía que estaba pasando por su mente, pero su presencia me tranquilizaba, era como si no fuera un vampiro, parecía que era una persona y no algo que yo odiaba.

Trate de dormir un poco más, pero siempre que cerraba los ojos estaba Bella, así que fue en vano intentarlo, a la mañana siguiente, trate de alejarme de aquel bosque, pero era en el que más a gusto me sentí después de haberme ido de La Push, así que ronde por allí tratando de buscar alimento.

Así pasaron los días, una noche me sentí tan solo y tan triste, ya que no podía ver a los de mi manada así que comencé a aullar.

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Estaba pensando en la inmortalidad del cangrejo, pues no tenía más que hacer, cuando eres inmortal y además tienes todas las noches ¿Qué haces?, no puedes hacer mucho, tal vez los primeros años sea lo máximo, pero mientras más pasa el tiempo menos cosas tienes que hacer. Bueno estaba sentada viendo las noticias cuando escuché su aullido, me levante, baje las escaleras lo más lento que pude.

- ¿A dónde vas? -pregunto Daniel que estaba en la sala.

- Saldré a dar un pequeño paseo - conteste en la puerta.

- Solo no tardes ok - me advirtió antes de salir, debe decirse que en vez de su hermana, parecía su hija.

Cuando estuve fuera de la casa eche a correr hacia el bosque no me costo mucho trabajo hallarlo, ya que su olor lo delataba.

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Sentí el picor en la nariz, era mucho menor de lo que sentía con cualquier otro vampiro así que supe de inmediato quien era, tardo menos de lo que esperaba en llegar.

"¿Sigues pensando que voy hablar contigo?" pensé en cuanto la vi llegar.

- No - contesto de manera indiferente - pero vine por que se ve que hoy sufres más que otros días.

 

"Eso es algo que no te importa" le espete.

- Aunque no lo creas -contesto sonriéndome - me importa y no preguntes el por que - me advirtió - por que ni yo misma se por que me preocupas.

"Tu me deberías odiar" un poco sorprendido por su respuesta.

- Al igual que tú - repuso sentándose frente de mí y recargándose contra el árbol - y no lo haces.

"Yo si te odio" tratando de que me creyera.

- Claro - de manera pasiva - por esa razón ya me has atacado las 3 veces que he venido.

"No lo he hecho por que" maldita sea encuentra una excusa.

- Por que no me odias - contesto - y eso se debe a que no huelo igual que todos.

"Tal vez tengas razón" concedí echándome frente a ella "pero tu ¿por que no me odias?"

- Yo no soy de las personas que odian solo por que eres mi enemigo natural - contesto con simplicidad.

"¿Estas tratando de ser amiga de un licántropo?"

- Sería interesante una amistad entre 2 especies que son enemigas por naturaleza - repuso con cierta inocencia.

"Creo lo mismo" y me levante y di un paso hacia ella.

- ¿Eso quiere decir que quieres ser amigo de una chica vampiro? - contesto un poco sorprendida.

"Debemos intentarlo" repuse tratando de hacer una sonrisa lobuna.

- ¿Entonces puedo tocarte? - pregunto con cautela.

"Mientras no intentes morderme" conteste dando otro paso hacia ella.

Llevábamos siendo amigos desde hacia más de 2 meses, no se que me pasaba con ella, pero necesitaba tenerla cerca, Amy era demasiado importante para mi, a pesar de que era un vampiro la necesitaba para que mi vida tuviera sentido, y a pesar de que sabía que no necesitaba protección, yo necesitaba protegerla.

- Jake - me llamó con su voz de ángel.

- Hola - saludé, en forma humana, algo que la sorprendió, ya que era la 1° vez que me veía así.

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Cuando escuche su "hola" con su voz grave y un poco ronca, y luego lo vi, era muy alto, no era muy musculoso como yo me lo imaginé, su cabello negro y largo, su piel apiñonada y esos ojos negros y viendo su pecho descubierto me quede un poco atontada, ya que ese no podía ser mi lobito, no podía ser mi amigo.

- Eres bastante guapo - comenté con una débil sonrisa.

- Y tu eres hermosa - contesto con todo descaro, agradecí que no me podía sonrojar.

- Bueno yo venía - comencé tratando de sonar tranquila - a despedirme.

- Como que a despedirte - replico Jake acercándose a mi, algo que me intimido un poco - tú no te puedes ir así.

- Bueno es que Daniel - titubeé, ya que me ponía nerviosa - encontró un grupo de vampiros no lejos de aquí.

- Los de Forks - dijo demasiado enojado.

- ¡¡¡Ohh!!! - fue lo único que salió de mis labios, ya que sabía que uno de los integrantes de esa familia había conquistado a Bella.

[
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No podía ser que primero Bella se fuera con esa familia y después Amy, la cual me había hecho querer a volver a ser humano, también me fuera a abandonar por ese estúpido clan.

- Yo no te voy a abandonar - parecía que leía mi mente y tal vez lo hacía, ya que tal vez aunque no fuera un lobo, ella pudiera seguir usando el poder de mi manada conmigo - es más podrías regresar a casa con tu familia y amigos.

 

- ¿Para que? - replique irritado.

- Para que te pueda seguir viendo - contesto, con esa sonrisa que era mi debilidad, aunque ella no tenía ni idea de ello.

- ¿Prometes que seguirás escuchando mis problemas y que me seguirás viendo como amigo? - repuse tratando de hacerme el difícil, aunque sabiendo que ella se iba hacia Forks yo no tardaría en hacer lo mismo, ya que ella se había vuelto algo esencial en mi vida.

- Lo prometo tonto - contestó abrazándome.

- Si no fuera por que tu olor me molesta te abrazaría por siempre - susurré, tratando de no respirar, para que su olor no me incomodará, aunque no me era muy difícil soportar su olor, ya que era casi imperceptible.

- Muy bien - comento arrugando un poco la nariz y separándose de mi, ya que mi olor si era fuerte hacia ella - entonces te veré pronto.

- ¿Entonces me voy está noche? - pregunté sonriendo.

- Nosotros llegamos mañana en la mañana a Forks - contesto pasivamente - así que no se que tan rápido corras.

- Es mejor que me vaya ya - comente, no antes de que ella rozará sus labios sobre mi mejilla, algo que me hizo sentir una pequeña descarga eléctrica.

Después de eso corrí hacia al bosque, donde me transforme, corrí lo más rápido de lo que fui capaz, ya que quería estar antes que ella y darle la bienvenida a mi hogar, aunque siendo una vampiro, en La Push no sería muy bien recibida, no sabía que demonios me pasaba, ya que mientras corría lo único que podía imaginar era a ella. Llegué al pueblo en la madrugada, así que decidí quedarme en el bosque, ya que para que iría a despertar a Billy, además llevaba 3 meses durmiendo en un bosque.

Cuando desperté Sam me observaba con una sonrisa y en cuanto vio que desperté me extendió la mano.

- Bienvenido Jake - me dijo aun sonriendo.

- Ya nos tenías preocupados - repuso Quil y me dio un golpe en la cabeza.

- A Billy le va a dar un ataque de alegría al verte - comento Paul que al igual que todos sonreía.

- Bueno transfórmate - me ordenó Embry.

Antes de transformarme lo miré con cierto resentimiento, cuando ya estaba siendo hombre de nuevo, recibí varios golpes en la cabeza.

- ¿Qué les pasa? - repliqué molesto, por tanto golpe recibido.

- ¿Creías que después de que te vas por 3 meses - contesto Jared alegremente - te íbamos a recibir con abrazos?

- Es lo que merezco - contesté sonriendo.

- ¿Lo huelen? - pregunto Embry.

- Son 2 - contesto Quil - y no tardan en llegar.

- Muy bien - repuso Sam seriamente, mientras a mí se me salía el corazón, era Amy y mis amigos estaban pensando en matarla - transfórmense - ordenó.

Vi como todos se transformaban, yo me quede de pie observando como todos comenzaban a adentrarse en el bosque, no era muy buena idea de que me transformará ya que si lo hacía ellos iban a ver a Amy y todo lo que había hecho con ella, pero también necesitaba protegerla de mi manada, recordé a Bella, ella tenía que ayudarme, corrí lo más rápido que pude, sabía que para que Amy llegará faltaban como 10 minutos, sin importar la cara de sorpresa que puso Billy al verme entrar a la casa, ni sus preguntas, marqué el número de Charly.

- ¿Hola? -contestó Bella, bendije mi suerte.

 

- Bella - repuse tratando de controlar mi respiración - soy Jake.

- Ahora no puedo ha
.

- Escúchame - la interrumpí - ¿está contigo Edward?

- Si - contestó con timidez.

- Necesito hablar con él - farfulle.

- No se si
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- Bella ponlo al maldito teléfono - le ordené de manera brusca.

- ¿Qué pasa? - pregunto un poco exasperado Edward.

- Sabemos que 2 vampiros están a punto de llegar, aunque supongo que ya los oliste - comente tratando de sonar indiferente.

- Si - contesto cortante - Jasper está en eso.

- No dejes que le hagan daño - me importaba un bledo que Edward se enterará de que me preocupa y que la necesitaba.

- Sabes que la protegeré con mí
.

- No Bella - lo interrumpí, su olor estaba cada vez más cerca - no quiero que toquen a la vampiro que está a punto de llegar.

- Así que es una chica - comento de manera pensativa.

- Si le tocan un pelo te mató - lo amenace al ver que reflexionaba y no había salido a que no le hicieran nada a Amy.

- ¿Por qué tanto interés? - pregunto con desagrado.

- Maldición, vas a ir o
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- Muy bien - aceptó con cierto interés.

Después de eso colgó el teléfono, en cuanto colgué salí corriendo hacia el bosque, su olor estaba cada vez más cerca, entre más me adentraba al bosque su olor estaba más fuerte, me importó un bledo que mi manada pudiera ver mis pensamientos, me transformé, para poder llegar más rápido, llegué en menos de 2 minutos en donde estaban los demás, en un minuto apareció con esa sonrisa que trataba de ser amable, aunque sabía perfectamente que ellos no tardaban en atacarla.

- No pienso hacerles daño - comento con su dulce voz.

- Crees que nos van a escuchar - repuso Daniel observando a todos los de la manada con recelo.

- Creo que están a punto de atacarnos - susurró, no me dejaba de buscar con la mirada - es mejor que co

- Estamos rodeados - le espeto.

- Esperen - dijo Jasper.

- Justo a tiempo - murmuró Daniel, ya que mis amigos estaban a punto de atacarlos.

- ¿A que vinieron? - le espeto Edward.

- ¿Edward? - repuso Amy sorprendida y girando a verlo.

- No es cierto -contesto Edward sonriendo - ¿Amy?

- La misma -contesto y lo abrazó, por que lo abrazaba, me acerqué y gruñí.

- No le va a pasar nada - comento Edward sonriendo y separándose de Amy.

Amy giró y me sonrió, solo que no me toco, por temor a que mi manada tomará represalias contra mí.

- Nosotros nos hacemos cargo - comento Edward, haciendo que Amy caminará primero.

Al menos ya estaba a salvo, en cuanto los vi alejarse, me transforme, en cuanto, me transforme Sam se acerco a mi con los puños apretados, sabía por que, todos habían visto mi angustia de que algo le pasará a Amy y los celos que había sentido al ver que abrazaba a Edward.

- Es una chupasangre - me espetó Paul, furioso - no te puedes enamorar de ella.

- Si tratas de protegerla como lo ibas a hacer hoy - comento Sam con tranquilidad, aunque sus ojos había resentimiento hacia mí - no nos quedará más que matarte.

- Es uno de nosotros - repuso Quil un poco sorprendido - no puedes
.

- Lo haré si trata de seguir defendiendo a la chupasangre - le interrumpió Sam sin elevar la voz - por que eso sería traicionarnos.

 

- Yo creo que para que todo esto se acabe deberíamos matarla - comento Embry con naturalidad.

- Si ustedes le tocan un pelo - comente irritado - o al que se ose a tocarla lo mato - terminé alejándome de ellos.

- Es mejor que te alejes de ella - murmuró Quil que me siguió - por tu bien y el de ella.

No contesté sabía que eso era lo mejor, pero la necesitaba, como la iba a dejar si la necesitaba tanto, era necesaria, para que yo siguiera con vida, esto era mucho más fuerte que la imprimación, en ese momento entendía lo que Bella sentía por su chupasangre, sin darme cuenta yo también me había vuelto un adicto.

Edward seguía como yo lo recordaba, no tan alto como Jake, pero si alto, sus ojos color oro que en algún momento me hicieron sentir confianza en él, su cabello color bronce y quebrado y como todos blancos como el mármol, y también estaba Carlisle rubio y serio como siempre, Rosalie creída como siempre, con su cabello largo y rubio y Emmet con su cuerpo corpulento y su cabello negro me observaba con una sonrisa, pero había 3 nuevos integrantes que yo no había visto, uno era igual de musculoso que Emmet, solo que más alto y con el cabello rubio, una chica pequeña, con el cabello negro y corto, y una última que me observaba con recelo y tenía el cabello castaño, y al igual que todos los ojos color oro, pero por ningún lado estaba Esme, ella se había convertido en mi madre después de que yo me convertí en vampiro, al igual que Carlisle se había convertido en mi padre.

- Me alegra tenerte de nuevo en casa, pequeña - comento Carlisle, acercándose para abrazarme.

- Se te extraño - comento Emmet sonriendo.

- Veo que hay nuevos miembros en la familia - comente observando a los 3 vampiros.

- Ellos son Jasper y Alice - dijo Edward señalando a los 2 vampiros juntos - y Bella.

- Mucho gusto - repuse, con un amago de sonrisa, ya que ella era de la que estaba enamorado Jake y una cosa era saber de su existencia y otra tenerla frente a mí.

- Así que con está cosa te fuiste - comento Emmtt sonriendo y dándole un golpe en el brazo a Daniel.

- Está cosa la estuvo cuidando por años - le recordó Daniel con una mueca de disgusto.

- ¿Quién llego? - pregunto Esme desde arriba de la escalera, cuando gire la vi como siempre su cabello color caramelo que le llegaba a la mitad de la espalda, clavo su mirada en mi y pude ver como sonrió y casi corrió hacia mi - Amy Elizabeth Cullen - esa era la forma en que me llamaba cuando trataba de ser estricta conmigo - te fuiste por mucho tiempo -me reprocho, mientras me abrazaba.

- Lo siento - dije con sinceridad, ya que ella era como mi madre y ella sabía que era así y yo sabía que para ella yo era también como su hija.

- Bueno eso ahora no importa - comento besándome la frente - lo que importa que estás aquí de nuevo.

- Por que no le muestras su habitación - comento Carlisle con una ligera sonrisa.

Esme no contesto, pero me tomo de los hombros para guiarme escaleras arriba, detrás de nosotras venían Alice, Edward y Bella, cuando llegamos al final del pasillo, abrió la puerta que estaba de lado derecho, al entrar, estaban los muñecos de peluche que yo había tenido antes de haberme transformado en vampiro y también varias fotos en blanco y negro de mi cuando era niña y adolescente, un estante con todos los libros que había tenido después de ser vampiro y varios juguetes de bebé que eran o iban a ser del hijo de Esme

 

- Todo está tal y como lo dejaste - me dijo Edward con una sonrisa.

- Esme jamás nos dejó entrar aquí - comento Alice, observando toda la habitación.

- Lo extrañe tanto - comenté comenzando a llorar y abrazando a Esme.

- Odio ver esos ojos grises rojos - repuso Esme acariciándome el cabello - me gusta más tu sonrisa.

- ¿Por qué aun puede llorar? - pregunto Bella que no pudo con su sorpresa de que un vampiro pudiera hacer eso.

- Nadie lo sabe - contesto Edward, observándome con una sonrisa burlona - suponemos
.

- Querrás decir supones - le espeté secándome las lagrimas.

- Muy bien supongo que si no era normal siendo humana, menos siendo vampiro - le saqué la lengua y el sonrió.

- Edward - lo reprendió Esme - Bella nadie tiene una razón para lo que le pasa a Amy, aunque Carlisle tiene varias teorías.

- La primera es que, como no fue un solo vampiro que la ataco - continuo Edward ahora de manera seria - al tener tanta ponzoña dentro de su cuerpo, este trato de protegerla y por está razón, una parte humana aun le queda.

- Y esa es la más creíble - repuse con una débil sonrisa.

- ¿Cuantos vampiros te atacaron? - me pregunto Bella que no pudo ocultar su cara de miedo.

- Cuatro - conteste con indiferencia.

- Bueno basta de preguntas - replico Esme - es mejor que dejemos descansar a Amy.

- Pero somos vampiros - le recordé - no necesito descansar.

- Por que no revisas tus libros - contesto Esme con una media sonrisa.

- Dentro de 2 horas iremos a entrenar con los licántropos - comento Alice con indiferencia - ¿vas a venir?

No dije nada, solo asentí con la cabeza, después de que se fueron, entre a mi habitación y me puse a leer un poco, de pronto comencé a sentir su olor demasiado cerca, y también sabía que no era la única, minutos después llamaron a la puerta, sabía que era Jake, ¿pero que hacia aquí?, camine hacia las escaleras, cuando llegué al pie de la escalera.

- Bella - escuché que la llamaba, cuando lo vi sonreírle sentí unas tremendas ganas de golpear a Jake y a Bella.

"Tranquilo Edward" escuche el pensamiento de Edward lo cual me distrajo un poco, me observó.

- ¿Qué escondes? - susurro, ya que yo había bloqueado su poder.

- Nada - conteste con indiferencian - y no seas tan celoso.

- No me gusta que uses mi poder en mi contra - me reprocho en un susurro.

- Contigo no puedo controlarlo - conteste pasivamente - y lo sabes.

- ¿Entonces ya sabes a que vino Jacob? - me pregunto con recelo.

- No.

- ¿Entonces por que no me dejas verlos? - replico.

- Eso yo no lo estoy haciendo.

- Bella - susurro con desagrado.

- Así que Bella puede bloquear tu poder hacia otras personas - comente de manera pensativa.

No contesto, solo bajo las escaleras, para poder abrazar a Bella, y dejarle claro a Jake que jamás sería de él, lo que me impresionó fue que Jake no se molesto, mas bien sonrío.

- ¿Y Amy? - le pregunto a Edward.

- Supongo que en su recamara - contesto con irritación.

- ¿Le hablas o puedo subir a verla? - comento Jake tratando de ser educado.

- No quiero que tu olor este por toda la casa - contesto Edward con hastío, para luego subir por mi, ya que yo me había quedado al pie de la escalera observando la escena - ya oíste - me espeto - te quiere ver.

 

- Si ya escuche - replique bajando lentamente las escaleras seguida de Edward que estaba a punto de matar a Jake.

- ¿Bueno te parece si vamos fuera? - me pregunto con una sonrisa.

- Claro - conteste devolviéndole la sonrisa.

Me dejo pasar, y después antes de que abriera la puerta él la abrió rozando mi mano, era extraño sentir su calor, era una combinación perfecta, ya que él era demasiado cálido y yo demasiado fría, así que se equilibraba la temperatura, después me tomo la mano y me guió hacia el jardín de la casa, en cuanto llegamos, me soltó la mano, llevábamos un rato sin hablar algo le molestaba, ya que Jake no era de las personas que se tardaban tanto en decir algo.

- ¿Qué pasa? - pregunte un poco molesta por el silencio.

- Lo que pasa es que Te Amo - contesto clavando sus ojos negros en los míos.

- ¿Qué pasa? - pregunto un poco molesta por el silencio.

- Lo que pasa es que Te Amo - conteste clavando mis ojos, en sus ojos grises que me hipnotizaban.

- ¿Es broma? - me espeto, con un amago de sonrisa.

- No lo es - conteste acercándome a ella.

- Se supone que tú estás enamorado de Be

- Ya no - la interrumpí, tenía tantas ganas de besarla, que en ese momento solo veía sus labios.

- ¿Como que ya no? - replico desconcertada y alejándose de mí - ¿y lo de la imprimación?

- Lo de la imprimación, no es nada con lo que yo siento por ti - contesté, tomándole la mano - lo que sentí por Bella es un juego de niños, comparado con lo que tú me haces sentir

No le di tiempo a nada, la bese, sus labios eran fríos, pero a la vez tan tiernos y suaves, pensé que estaba soñando, cuando sus labios comenzaron a responder mi beso, necesitaba más, así que busque su lengua, para jugar un poco con ella, pero ella me separo lo que no le fue muy fácil.

- Eso no estuvo bien - comento con una mano en mi pecho, la cual había utilizado, para separarme de ella.

- ¿Tan mal beso? - pregunte con inocencia y tomando su mano y besándosela.

- Sabes a que me refiero - me espeto con cara de pocos amigos.

- Si Bella y Edward pudieron - conteste sonriendo - por que tu y yo no.

- Jacob no digas tonterías - replico con irritación.

- No son tonterías - contesté con tranquilidad - Te Amo y por lo que vi, tú también me amas.

- Es por eso que no puedo estar contigo - repuso con dolor - por que Te Amo demasiado, para cometer el error de Edward, al estar cerca de un humano.

- Creo que también mi opinión cuenta - comente, tratando de sonar enojado, ya que con ella, jamás podía estarlo y menos en ese momento, que sabía que sufría y además sabía que era por mi culpa.

- No me vas a decir que tu sueño es estar cerca de un vampiro - me espeto, tratando de controlar las lagrimas que estaban a punto de salir.

- Si ese vampiro eres tu - conteste, acercándome a abrazarla - si.

- No sabes a que te enfrentas - repuso abrazándome y escondiendo su rostro en mi pecho - y además somos enemigos.

- Un día una hermosa chica - comente acurrucándola en mis brazos - me dijo que ella no se guiaba, por que fuéramos enemigos naturales, y ahora me está dando esa excusa, para no dejar que la amé.

 

- Jake - susurro - solo promete que no vas a dejar que tus amigos vean lo que pase entre nosotros.

- Ahora la niña me resulto tímida - conteste, tratando de quitarle importancia a que mi manada me prefería muerto a estar con ella.

- Jake - me reprendió.

- Tratare de hacerlo - conteste besándole el cabello.

- No sabes como hacerlo ¿verdad? - comento separándose un poco de mi, para verme a los ojos.

- No te preocupes - repuse con tranquilidad - lo lograre, para que no te hagan nada.

- A mi no me harán nada - contesto con frustración - él que me preocupa eres tu.

- Pensaré en otra cosa - comente para tranquilizarla.

- Si alguno de tu manada te toca - susurro enojada.

- No va a pasar nada - contesté, eso era lo que menos me importaba en ese momento, ya que ella me amaba y había aceptado que yo estuviera a su lado.

- Apestas - murmuro alejándose de mí.

- No te quejes que tú no hueles muy bien que digamos - contesté con irritación.

- Aunque tus besos solucionan tu olor - repuso besándome la mejilla.

Gire para encontrar sus labios, pero ella se alejo antes de que sus labios tocaran los míos.

- Eso no es justo - comente, acercándome a ella.

- Los besos por hoy se terminaron - repuso sonriéndome angelicalmente y pensé que debería haber alguna norma, que castigará aquello.

- Solo el de despedida - pedí con ternura.

- Cada beso que te doy, te acercan a la muerte - contesto con seriedad.

- Pero también sino me besas, me acerco a la muerte - replique tratando de sonar inocente - y está muerte es más lenta y dolorosa.

- Créeme que no pensarás lo mismo, cuando veas la forma en que piensa tu manada en hacerte sufrir - repuso con odio al mencionar a mi manada.

- Estas leyendo sus pensamientos - le reproche - se supone que eso es de mala educación.

- Yo no tengo la culpa de que lo griten - se defendió - y creo que será mejor que no te transformes - opinó arrugando la frente.

- Amy - llamo Alice.

- Es mejor que te vayas - me susurro - y por nada te transformes.

- Lo prometo - conteste - pero promete que mañana te veré.

- Lo prometo - contesto - pero ahora vete.

En cuanto la escuche prometerme que mañana la vería me alejé de allí, sabía que no tenía que transformarme, ya que en cuanto vieran que había besado aun vampiro, iba a ver problemas. Estaba demasiado feliz, para ver lo que estaba haciendo, así que no veía por donde caminaba, hasta que choque con alguien, o alguien choco conmigo no se muy bien, mi reacción fue instantánea, así que la persona con la que había chocado, la tome de la cintura, para evitar que cayera, cuando levante la vista era una chica de la estatura de Amy, cabello rojizo, ojos miel, buena figura, recuerden que soy lobo y por eso soy muy observador (ajá, nótese el sarcasmo).

- Lo siento - se disculpo tímidamente.

- No hay problema - conteste sonriendo - ¿pero estas bien? - soy un caballero, así que tenía que verificar que al chocar conmigo, no se hubiera roto algo.

- Si - contesto sin verme.

- Bien - conteste soltándola, y comenzando a caminar.

- Espera - me llamo y cuando giré pude ver que se sonrojaba, pensaba que Amy se vería aun más hermosa, si se pudiera sonrojar y una sonrisa estúpida apareció en mi rostro - ¿Cómo te llamas?

 

- ¡¿Ahh?! - mi mente seguía pensando en Amy, así que parecía que despertaba de un sueño, se acerco - Jacob - conteste cuando mi cerebro volvió a funcionar - ¿y tu?

- Vanessa - contesto con una débil sonrisa.

- Jake - me llamo Quil.

- ¿Qué pasa? - pregunte con cierto fastidio, ya que lo que yo quería era llegar a encerrarme en mi cuarto y pensar en lo que había pasado momento antes y dejar viajar mi mente y pensar en los labios de Amy sobre los míos.

- Sam nos quiere ver - contesto viendo a la chica que estaba a mi lado.

- Nos vemos - se despidió y antes de que pudiera hacer algo me dio un beso en la mejilla.

- Si que eres un galán - se burlo Quil.

- Cállate - le espete, mientras le daba un golpe en la cabeza.

Quil siguió burlándose de mi y de la pelirroja que estaba conmigo, que no recordaba su nombre, hasta que llegamos con Sam y el resto de los chicos, y los Cullen, ella estaba recargada en un árbol con los brazos cruzados y con los ojos cerrados parecía un ángel, parecía que se estaba haciendo muy buena amiga de la chupasangre adivina, ya que estaba junto a ella y le decía cosas demasiado rápidas y en voz muy baja, ya que no alcanzaba a escuchar.

- Amy - llamó Carlisle, en cuanto escucho su voz abrió los ojos y camino hacia él - ella es la nueva integrante de la familia.

- Hola - saludo de manera educada, aunque con la mirada fría.

- Es mejor que comencemos con el entrenamiento - repuso Sam después de responder al saludo con un movimiento.

Amy dio la vuelta no sin antes dirigirme una mirada de reproche y advertencia, sabía que estaba enojada, pero ¿por que? tal vez era por que yo estaba allí con mi manada, cuando le había prometido que no me transformaría.

- Transfórmense - ordeno Sam, Amy al escuchar aquello no giró a verme, lo cual me molesto, no se supone que le preocupaba.

Me transforme mientras le mandaba una mirada de reproche a Amy, había algo mal ya que no veía el pensamiento de los demás de mi manada, Bella me observaba atentamente, así que supuse que sería por ella que no veía los pensamientos de los demás ni ellos los míos.

- Gracias Bella - susurro Amy que se acerco a Bella y me dirigía una mirada realmente asesina.

- No es nada - contesto Bella sonriendo.

- Es hora de comenzar - repuso Carlisle llamando la atención de Bella y Amy.

Así comenzó el entrenamiento, claro que mi manada solo veía como ellos peleaban, ese era el principio, después nosotros y por último uno de ellos se enfrentaba a un grupo de nosotros ¿esperen, uno de ellos se enfrenta a un grupo nuestro? Eso debe ser nuevo.

- Amy - llamo de nuevo Carlisle - tu eres la única, además de Bella que no sea enfrentado a los licántropos - mi pequeña vampiro dio unos pasos hacia Sam, que era al que estaba al centro - muy bien - susurro con una débil sonrisa.

- ¿Quién serán los que me ataquen? - pregunto Amy observando a Sam de manera retante, Sam le hizo un movimiento de la cabeza a Leah, que era una de las más pequeñas del grupo, a Quil, Paul y el mismo se encararon contra ella - muy bien - susurro con una sonrisa ladina.

En menos de lo que pensé ya estaba rodeada, ella no parecía preocupada, ya que los observaba con una tranquilidad, mientras yo me estaba muriendo de los nervios, ya que con excepción de Leah todos eran lo mejor de la manada, además de que eran enormes, giré a ver a Carlisle y luego a Edward, los 2 mantenían una mirada seria hacia aquella escena, lo cual no me relajo; los cuatro estaban a punto de atacar. Pero antes de que la atacaran giró a ver a Carlisle al igual que la vampiro adivina, él les hizo un gesto para darles a entender que había entendido.

 

- Es mejor que se acabe por hoy - comento Carlisle al ver la mirada de Amy y la vampiro adivina, al ver la mirada de Sam - acaba de llegar de un largo viaje tiene que descansar - dijo de forma educada.

Giré a ver a Amy, pero mi pequeña vampiro se encontraba con la adivina y con Bella, las 3 se encontraban intercambiando algunas palabras sin que yo o alguien de la manada escuchará, así que me dirigí al bosque junto con toda la manada, después de que Carlisle casi me sacará a empujones de aquel lugar ¿Qué demonios era lo que había visto, para que decidieran cancelar el entrenamiento?

Como era posible que una tal Tanya decidiera venir y acabar con los licántropos, de solo pensarlo un escalofrío me recorría, Alice estaba junto a mi con la misma sorpresa que el resto, pero yo no tenían sorpresa yo estaba aterrorizada, que iba a pasar si tocaban a Jake, la sola idea me hacía estremecer.

- ¿En cuanto tiempo llegan? - pregunto Carlisle observando a Alice.

- Más tardar en 2 días - contesto Alice pausadamente.

- ¿Se los piensas decir? - pregunte mientras observaba a Carlisle atentamente.

- Es mejor esperar un poco - comento pasivamente - tal vez cambien de idea.

- ¿Y si no lo hacen? - pregunto Bella en un susurro.

- Entonces tendremos que decirles lo que pasara - contesto Carlisle seriamente.

Después de eso se hizo el silencio, Carlisle sin decir nada caminó y los demás lo siguieron, yo me quede en el mismo lugar, Edward que notó aquello me tomo de los hombros y literalmente me arrastró hacia donde estaban los demás, Bella caminó a mi lado, y me tomó el brazo, ya que de todos los que estaban allí era la única que sabía lo que estaba pensando y lo importante que era para mi Jake.

- Es muy fuerte - me dijo Bella con una débil sonrisa, tratando de darme ánimos, yo solo le regrese la sonrisa.

- ¿Quién es fuerte? - pregunto Edward viéndonos.

- No seas tan curioso - contesto Bella aun sonriendo.

En cuanto llegamos a la casa me encerré en mi recamara, pero Daniel que había visto que ya habíamos llegado, subió a tras de mi, llamó a la puerta, pero yo quería estar sola, pensar en que iba a pasar si la tal Tanya si venía.

- Amy - me llamo, tocando la puerta - vamos no es bueno que te encierres.

- Por favor déjame estar sola - conteste mientras veía hacia el bosque que daba a mi ventana.

- Es mejor que hables - repuso dejando de golpear la puerta.

- Ahora no - conteste con la voz temblorosa.

- Aquí voy a estar para cuando quieras hablar - comento, antes de escuchar como bajaba las escaleras.

Quería gritar, salir corriendo y detenerlas antes de que llegaran a Forks, pero sabía que eso no era posible, así que me deje caer en el sillón que estaba junto a la ventana, me abrace las rodillas y trate de pensar en que Jake iba a estar bien, era fuerte como Bella lo había dicho, y por lo que Carlisle dijo, solo tenía que hablar con la tal Tanya, para que todo aquello acabara.

[
.]

 

Sabía que estaba mal, pero ¿Qué podía hacer? la quería cierto, de hecho después de Bella era lo más importante para mí, pero como iba a ayudarla sino sabía que era lo que pasaba por su mente, en ese momento odie su poder de controlar el mío y no dejar que viera lo que pensaba.

- ¿Pasa algo? - pregunto Bella, tomándome la mano.

- Tu sabes que es lo que tiene - repuse, clavando mi mirada en la de ella.

- Debería de comenzar a ponerme celosa - comento para tratar de cambiar el tema.

- Bella no digas tonterías - le espeté mientras soltaba mi mano - y dime que es lo que tiene.

- No tengo la menor idea - contesto de manera no muy convincente - y ¿Qué te hace suponer que tiene algo?

- Te conozco y la conozco a ella y se que Amy tiene algo y que tu me lo estás escondiendo - repuse mientras caminaba hacia el despacho de Carlisle.

Bella no me siguió, sino que se dirigió a la recamara de Alice, algo tramaban esas 2 y sabía también que mi hermanita sabía lo que le pasaba a Amy, pero decidí que después vería eso, la puerta del despacho estaba cerrada, así que llame antes de entrar.

- Adelante - dijo Carlisle, cuando abrí pude ver que estaba con Esme.

- Espero que no interrumpa - comente mientras veía que Esme estaba sumamente preocupada.

- Para nada - contesto Esme, tratando de sonreír.

- También están preocupados por Amy ¿cierto? - pregunte mientras observaba a Carlisle.

- Jamás había actuado así por una visita de otros de nuestra especie - contesto Carlisle abrazando a Esme.

- Debería hablar con ella - opinó Esme, pero Carlisle la tomo del brazo.

- Es mejor dejar que sea ella la que nos diga - repuso Carlisle en voz baja.

- Ya la conoces - comente al ver que iba a replicar - si vas a hablar con ella, no te va a decir que es lo que tiene.

Esme acepto que sería mejor esperar, pero también conociéndola sabía que si sentía que alguien que ella quisiera corría peligro, iba a hacer cosas tontas, pero en ese momento ninguno de nosotros corría peligro, trataba de pensar que era lo que ocurría mientras Esme y Carlisle hacían lo mismo pero en voz alta y yo solo asentía cuando alguno se dirigía a mí sin comprender de que estaban hablando. Sin que tocarán antes la puerta Alice y Bella entraron, las 2 estaban realmente preocupadas.

- Vienen más - susurro Alice.

- ¿Cómo que vienen más? - pregunto Carlisle desconcertado.

- Si - repuso Alice - y no vienen detrás de los licántropos.

- ¿Entonces? - urgió Esme.

- Vienen tras Amy - contesto Bella con un hilo de voz.

- ¿Quién? - Esme era la que estaba más alterada.

Podía ver perfecto ese rostro en la mente de Alice, esos ojos rojos, el cabello negro y rizado y la barba de candado, veía más, pero ese rostro lo conocía perfecto y como no hacerlo.

- Thomas - contesté, mientras Esme comenzaba a temblar.

- No puede ser - repuso Esme abrazando a Carlisle - dime que no viene por mi pequeña - le suplico a Alice.

- ¿Qué pasa? - pregunto Emmett al vernos a todos en el despacho de Carlisle y detrás venía Daniel, que también se veía preocupado.

- Thomas viene hacia aquí - contesto Carlisle observando la reacción de cada uno de los recién llegados y ambos fueron de preocupación, aunque uno más que otro.

- ¿Cómo? - pregunto Daniel con voz temblorosa - si la encuentra es posible que
.

 

- No lo digas - le espeto Esme tratando de controlarse.

- ¿Cuándo llega? - pregunto Carlisle pasivamente.

- Al igual que Tanya en 2 días - contesto Alice que al igual que Bella, no entendía por que nos preocupaba tanto que fuera Thomas y no cualquier otro.

- Tenemos que sacarla - repuso Emmett que por primera vez no buscaba sonar sarcástico.

[........]

Sabía que estaban preocupados y suponía que al menos Esme y Carlisle vendrían a preguntarme que tenía, pero llevaba media hora y no escuchaba que alguien se acercará a mi recamara, eso era mejor que estar tratando de fingir que estás bien, cuando por dentro te estás muriendo, pensando que algo le puede pasar a alguien importante.

Decidí tomar un libro, para olvidarme un poco de ese asunto que tal vez ni ocurría, pero a pesar de comenzar a leer, no se me iba esa idea de que pasaba si la tal Tanya y su clan decidían atacar a la manada de Jake, así que dejé el libro y comencé a dar vueltas por la recamara y una idea o mejor dicho la imagen de Jake llegó a mi mente y decidí ¿Por qué no ir a verlo?

Eso era lo que necesitaba verlo, para olvidar todo lo que había visto gracias a poder usar el poder de Alice, estaba abriendo la ventana, para salir por allí y evitar tener que dar excusas de adonde iba, pero antes de terminar de abrirla llamaron a la puerta.

- Amy - era Esme, no podía negarle la entrada - abre por favor - así que un tanto molesta abrí - ¿No te apetece ir de cacería pequeña?

- Fui un día antes de venir - contesté un tanto desconcertada, ya que a pesar de que me sonreía, notaba que algo le preocupaba - ¿Pasa algo?

- Nada - contesto con una aun más falsa sonrisa - entonces sino quieres ir a cazar, podrías ir con Alice a París.

- Vamos - repuso Alice que apareció detrás de Esme y me sonreía, tratando de convencerme.

- ¿No crees que está un poco lejos? - repuse arrugando la nariz.

- No seas amargada - contesto Edward sonriendo y pasándome el brazo por los hombros, ¿Qué todos estaban de acuerdo en que no estuviera en casa? - te vendría bien ir de compras y visitar París.

- Y sirve que ayudas a Alice a controlarme - repuso Bella, esto era definitivo, no me querían cerca de la casa, pero ¿Por qué?

- No estoy de muy buen humor, para hacer un viaje así - contesté pasivamente.

- Necesitamos que sean 3 - replico Alice con una carita de cachorrito, pero con eso yo ya no caía.

- Pídanle a Rosalie que vaya con ustedes - dije sin inmutarme - ella va a aceptar encantada.

- Ella tiene que ir de caza - contesto Bella y me sonreía, tratando de convencerme.

- ¿Por qué no lo piensas y nos dices en la noche? - propuso Alice y fue la primera en caminar hacia su recamara y enseguida se fue Bella.

- No olvides pensarlo -comento Edward antes de irse hacia la sala.

- Te convendría ir - repuso Esme besándome la frente y después ella también bajo hacia la sala.

- ¿Qué les pasa? - pregunte en voz baja mientras cerraba la puerta.

¿Por qué me querían lejos de allí? ¿Qué era lo que les preocupaba? No entendía por que me querían lejos de allí, a menos ¿Qué ya se hubieran enterado de lo que sentía por Jake?, pero no, ya que si lo hubieran sabido Carlisle hubiera venido a decirme que todo eso estaba mal.

 

- Necesitamos sacarla - decía por onceava vez Emmett.

- Ya lo sabemos - dijo Daniel un tanto exasperado - ahora el problema es ¿Cómo?

- Ella estaba preocupada por Tanya - comente pasivamente - ¿Por qué no le decimos que vaya a hablar con ella a Alaska?

- Esa es buena idea - comento Carlisle.

- Solo hay un pequeñísimo problema - repuso Alice - llegar a Alaska no le costará mucho tiempo y darse cuenta de que no están menos.

- Por esa razón Rosalie y tú irán con ella - contesto Carlisle pasivamente.

Antes de que alguien dijera algo, Amy bajo corriendo y mirándonos a todos con reproche, por sus ojos comenzaban a salir las lagrimas, primero vio a Esme y luego a Carlisle y a Daniel.

- Así que por eso querían que me fuera - le espeto a Esme - por que él ya no tarda en llegar.

- ¿Cómo lo sabes? - pregunto Daniel preocupado.

- Por que lo vi - contesto, mientras se estremecía - a decidido adelantar su llegada.

- No debiste de utilizar el don de Alice - le reprochó Emmett.

- Y mucho menos no dejar que ella lo viera - repuso Carlisle seriamente.

- ¿Cuándo llega? - pregunto Esme abrazándola.

- Mañana en la mañana - contesto mientras se abrazaba a Esme - no dejes que me toque, no quiero que me toque como la última vez.

- Nadie te va a tocar - susurro Esme acariciándole el cabello.

- Te vas está noche - comento Carlisle que se había acercado a abrazarla.

- No - susurro.

- ¿Cómo que no? - replique enojado.

- Si me voy los que sufrirán las consecuencias serán ustedes - contesto secándose las lagrimas.

- Somos más que ellos - repuse pasivamente.

- No - dijo en voz baja - son más de 20.

- Le pediremos ayuda a los licántropos - replico Emmett.

- También ya viene Tanya y su clan - contesto mientras se separaba de Esme y Carlisle.

- No vas a estar aquí - dijo Carlisle tajantemente - ve y saca lo que vas a necesitar por cuatro días, Edward y Bella hagan lo mismo.

- Pero
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- Pero nada - conteste mientras la llevaba del brazo escaleras arriba - tu te vas con nosotros y punto.

[
.]

Escuche como Carlisle tomaba el teléfono y marcaba, suponía que marcaba a los licántropos, Edward me dejo en mi recamara antes de irse a la suya, yo no quería ir a ningún lado yo solo quería estar con Jake, quería que él me abrazará y me dijera que todo iba a estar bien, no sabía cuanto tiempo llevaba solo abrazándome las rodillas sin haber hecho nada, hasta que Alice abrió y al verme allí sentada, corrió a su cuarto y en menos de 2segundos ya estaba en mi recamara con una pequeña mochila, metiendo un poco de ropa.

- Vamos - repuso cuando termino de meter lo que ella creía que yo iba a necesitar.

Me tomo de los hombros y bajamos a la sala, donde Bella y Edward ya tenían sus mochilas, por primera vez vi que el cielo ya estaba obscuro, Bella tomó el lugar de Alice y me guió hacia la puerta, Carlisle y el resto nos siguieron. Emmett tomo el mercedes de Carlisle, pero Bella no dejo que me subiera, así que deje que ella me guiará, cuando llegamos al bosque pude ver que toda la manada de Jake estaba, lo busque con la mirada y allí estaba con su pelaje café rojizo, junto a Sam.

- Siento reunirlos aquí - comenzó Carlisle con su explicación - pero tenemos problemas con vampiros de nuevo - Sam giró a verme con recelo.

 

- No es ella - contesto Edward, a la pregunta que Sam tenía en la cabeza - vienen por ustedes.

"¿Por nosotros?" - pregunto el lobo más pequeño, Edward afirmo con la cabeza.

- Pero ustedes no deben preocuparse, ya que yo hablaré con ellos y no creo que haya problema - repuso Carlisle - pero como yo voy ayudarles con ese problema, necesito que ustedes nos ayuden.

"¿Qué tenemos que hacer?"- pregunto receloso Sam.

- Solo tienen que darnos un poco de ropa de ustedes - contesto Edward.

"¿Para que?" - pregunto la única chica.

- Para que uno de nosotros se la ponga - contesto Edward de nuevo.

[
.]

Vi como giraba a ver a Amy, así que antes de que Leah pudiera pensar algo di un paso hacia él.

"¿Quieres ocultar su olor?" - pregunte, y él asintió - "Es mejor si uno de nosotros va con el que quieren esconder"

- No es mala idea - comento Edward.

- No voy a dejar que nadie se arriesgue por mi - replico mi pequeña.

- Esto no es cuestión de que quieras - replico Edward con enojo - si te llega a encontrar
.

- No lo digas - le espetó mientras lo veía con cierto enojó -ya no soy la misma.

- Ahora no es cuestión de saber si lo vas a superar o no - replico Edward.

"¿Por qué vamos a ayudar a alguno de ustedes?" - les espeto Leah.

"Por que yo lo mando" - contesté girando a verla.

"Tu no eres nadie para darnos ordenes" - replico ensañándome los colmillos.

"Soy el segundo al mando" - contesté pasivamente.

"Pero el alfa es Sam"

"Basta" - ordeno Sam - "Seth irá con ustedes" - repuso observando a Seth y luego me observó a mi - "y tu la llevarás al mismo lugar que a Bella"

- Gracias - repuso Carlisle y Esme.

- Todo va a estar bien - repuso Daniel abrazándola - te lo prometo.

- Te quiero - contesto Amy, al ver que gruñía se le dibujo una débil sonrisa.

Ella comenzó a caminar, los de mi manada se le quedaron viendo con cierta desconfianza, mientras su familia le dedicaron una débil sonrisa, veía que Edward y Bella peleaban y supuse que era por que Edward quería que ella también se refugiara, pero ella se resistía.

"Ve por Emily y llévala" ordeno Sam a Seth.

Seth corrió hacia la casa de Emily, mientras yo caminaba tras mi pequeña, en cuanto nos adentramos más al bosque, me transforme en un humano, para guiarla, sin esperar nada le besé la mejilla y la tomé de la cintura.

- ¿Cuál es el problema? - le susurre al oído.

- ¿Me amas? - pregunto mientras me acariciaba las manos.

- Más de lo que puedes imaginar -conteste mientras la giraba, para poder admirar sus hermosos ojos grises.

- Entonces te lo diré hasta que ellos se hayan ido - repuso con una débil sonrisa.

No trate de discutir aquello así que le tomé la mano y comencé a guiarla al sotavento del farallón, cuando llegamos, Edward estaba esperándonos, ¿Para qué? No tengo la menor idea, estaba instalando una tienda para acampar.

- Se supone que soy vampiro - repuso Amy arrugando la nariz - y no me puedo congelar.

- No es para que no te congeles - contesto Edward con indiferencia - es para que el olor a licántropo se encierre.

 

Amy no dijo nada solo caminó hacia un pino y se dejó caer, sabía que todo eso le preocupaba y tenía miedo, jamás creí poder verla así, como alguien débil, y a pesar de que crean que soy egoísta me gustaba que se sintiera débil, ya que yo podía protegerla.

- Amy es una parte esencial en mí - me espetó Edward con arrogancia - y es por eso que te digo que lo mejor es que te mantengas alejado de ella, por que tu presencia la hace vulnerable.

- No me voy a alejar - contesté en un susurro - al menos no, si ella no me lo pedí.

- Jake - se escucho la voz de Emily.

Giré y estaba junto a Seth, sonreía a pesar de que igual que al resto no le gustaban los vampiros, se acercó a nosotros y cuando estuvo a mi lado me abrazó, ya que no me había visto desde hacía ya 3 meses.

- ¿Dónde diablos te habías metido? - me pregunto seriamente, separándose de mí.

- Es una larga historia -contesté, mientras observaba como Edward se acercaba a Amy.

[
..]

Yo no quería estar allí, y ahora menos con una humana, esto si estaba mal, ¿Qué pasaba si Thomas descubría que yo estaba aquí?, no notaba nada, ya que estaba sumida en mi pensamientos, sentí que alguien o mejor dicho Edward se sentaba a mi lado y me pasaba el brazo por los hombros.

- Ya te dijo Daniel - repuso en un susurro - todo va a estar bien.

- Lo se - contesté mientras ponía mi cabeza en su hombro, aunque realmente no lo sabía.

- Es mejor que me vaya - mientras me daba un beso en la frente, se levanto y yo hice lo mismo - pase lo que pase quédate aquí.

- Tratare - contesté con una débil sonrisa, por la cara que Edward había puesto al escuchar mi respuesta.

- Nunca vas a cambiar - susurro, antes de volver a besar mi frente y echar a correr.

Me quede en silencio, mientras observaba el lugar por donde Edward se había ido, y ¿si algo les pasaba? "No pienses en eso" me reproche; ya que ellos tenían que estar bien.

- Amy - me llamo Jake. Sin contestar nada me acerqué - necesito que te pongas esto -me ordenó algo frío.

Sin decir nada tomé el pantalón, la blusa y el suéter que me extendía, me metí a la tienda, para poder cambiarme, mientras sentía la mirada de la chica que había llegado con Seth, creó que ese era el nombre del lobo arena y pequeño, en cuanto terminé de vestirme, me senté en una esquina de la tienda, abrazándome las rodillas y escondiendo mi rostro.

- Dame tu ropa - me dijo Jake seriamente, solo metiendo la cabeza a la tienda.

- Ten - contesté, mientras le entregaba lo que había traído momentos antes - ¿Qué vas a hacer con ella?

- Quemarla - contesto en un susurro mientras volvía a cerrar la tienda.

Volví a tomar el lugar que había tenido momentos antes de que Jake entrará, sentía miedo, mucho miedo, me sentí como cuando era niña y escuchaba los truenos y corría a refugiarme a los brazos de mi madre, la cual no me consolaba, solo me llamaba cobarde y miedosa, y tal vez tenía razón, pero una niña de cuatro años siempre siente miedo a los truenos, al menos a todas las niñas que conocía.

Sin saber muy bien en que momento comencé a llorar, y a temblar al igual que después de que mi madre me echara de su recamará y tuviera que regresar a la mía, y sentarme en el suelo a abrazarme las rodilla y llorar en silencio, por miedo de despertar a mi padre o cualquier persona de mi casa, estaba sola, nadie se sentaba a mi lado a abrazarme y decirme que pronto pasaría, al igual que ahora; no sabía cuanto tiempo llevaba sollozando, escuche que alguien abría la tienda, así que levante la vista y vi a la joven de piel cobriza y lustrosa y cabello largo, liso y negro azabache y vi que su rostro del lado derecho, desde el nacimiento del cabello hasta el mentón, estaba surcada por 3 gruesas cicatrices de color morado. Una de ellas deformaba la comisura de su ojo derecho, que era obscuro y de forma almendrada, mientras que otra retorcía el lado derecho de su boca en una mueca permanente.

 

- Con llorar no lograrás nada - me espetó con severidad.

- Eso ya lo se - contesté en un susurro secándome los rastros de lagrimas que quedaban en mis mejillas - ¿Quién eres?

- Emily - contesto con irritación.

- Si tanto te molesta estar cerca de un vampiro ¿Qué haces aquí? - le espeté sin dejar de mirarla con cierta molestia.

- No estoy por gusto - contesto fulminándome con la mirada - no creas que me gusta estar cerca de un monstruo.

- ¿Y tu crees que a nosotros nos gusta ser monstruos? - pregunté sin inmutarme - por que si lo crees, estar con licántropos te ha dañado las neuronas, ya que si por mi fuera yo estaría muerta.

- No creas que me das lastima - repuso con arrogancia.

- Eso es lo menos que quiero de ti - contesté mientras me levantaba - la que debería sentir lastima por alguien sería yo - y antes de que contestará algo ya había salido de la tienda.

Las estrellas se veían hermosas, así que me alejé de la tienda, antes de que la tal Emily saliera y me discutiera lo ultimo que había dicho, me senté en una piedra enorme, para poder admirar el cielo, desde que tenía memoria siempre me había tranquilizado mirar las estrellas o las nubes, pero como ahora era noche me recosté sobre la piedra y observé las estrellas.

- No deberías estar fuera de la tienda -me susurro Jake que se había sentado a mi lado.

- Molesto a tu amiga - contesté sin apartar la vista del cielo - y ¿creo que también a ti?

- Tu jamás me vas a molestar - repuso mientras se recostaba a mi lado.

- Como me has tratado - replique aun sin girar a verlo - eso es lo que me has dado a entender.

- Ya te dije que Te Amo - comento mientras se apoyaba en su brazo, para observarme - pero ¿no te he dicho que soy celoso? - "aunque hasta ahora lo he descubierto" pensó y sonreí, al ver esto se sonrojo un poco - no es justo que veas mis pensamientos.

- Si no quieres que los vea, deja de pensar - contesté pasivamente, aun con mi vista en las estrellas.

- Eres una tramposa - susurro antes de apresarme con sus brazos.

- Y tú un lobo inseguro - contesté sonriendo, mientras él se ponía sobre mí.

- Pero así me adoras - susurro con sus labios sobre los míos.

Así que no contesté nada, ya que sus labios ya comenzaban a moverse sobre los míos, su lengua trataba de entrar por mis labios, para poder encontrar mi lengua y poder jugar con ella, así que sin que me forzará mucho entreabrí mis labios, dando paso a su hambrienta lengua que recorrió toda mi cavidad bucal, mientras la punta de mi lengua delineaba su labio inferior, no quería que ese beso acabara, pero tenía que terminarlo antes de que algo malo pasará, gire mi rostro, ya que no pude separarlo de mi.

 

- Vamos mejorando - susurro Jake girando y dejándome a mi sobre él - no pesas - volvió a susurrar - siempre creí que pesarían como rocas enormes.

- Cualquier otro vampiro con tenerlo como me tienes a mi ya te habría aplastado - contesté mientras trataba de soltarme para levantarme.

- Así que tú además de ser más hermosa que cualquier otro también pesas menos - repuso mientras se incorporaba aun sin soltarme.

- Soy diferente a ellos en muchas otras cosas -susurre, mientras sentía que los brazos de Jake me estrechaban más fuerte.

- Si lo sé - contesto mientras me daba un beso en el cuello - por esa razón un licántropo se enamoró de ti.

Sonreí a mi pesar y me acurruqué en sus brazos, mientras Jake me abrazaba, y me daba esporádicos besos en la mejilla, no se cuanto tiempo llevábamos así, pero de pronto escuche un fuerte ronquido y recordé que Jake seguía siendo humano, sonreí ya que se había quedado dormido con su cabeza en mi hombro y sentado, sabía que esa no era una posición muy cómoda, así que me separe de él.

- ¿A dónde vas? - pregunto con voz somnolienta.

- A ningún lado - contesté, mientras lo jalaba hacia mí, para que se recostará y acomodará su cabeza en mis piernas - solo estoy tratando de que estés más cómodo.

- Mmm... - murmuro mientras se recostaba.

Sentí que alguien me acariciaba el cabello, así que abrí los ojos con cierto fastidio, ya que se sentía tan bien aquellas manos sobre mí, se sentía tan suaves y a la vez tan frías, pero era realmente tranquilizador, decidí esperar un poco más, para abrir los ojos, sabía que tenía que abrirlos, pero se sentía tan bien.

- Jake - escuche a lo lejos, no era la angelical voz de Amy, así que a mi pesar decidí que era momento de abrir los ojos, y más al escuchar - ¿Qué demonios le has hecho

- Nada - contesto Amy de manera indiferente.

- Estoy bien - repuse mientras me incorporaba, dejando aquella posición tan cómoda.

- Es hora de irnos - dijo Emily que estaba tratando de no gritar.

- Ve y arregla las cosas - susurré mientras me tallaba los ojos y controlaba un bostezo, escuche como se alejaba, así que tomé a mi pequeña vampiro de la cintura y antes de que hiciera algo la besé.

Sin esperar aquello paso sus brazos por mi cuello, para profundizar más el beso, así que sin saber que hacia la levanté, me separé al escuchar como Emily ya cerraba la mochila.

- Todo va a estar bien - le susurré - y ten presente que si tengo que dar mi vida
.

- Shh
. - poniendo uno de sus fríos y blancos dedos en mis labios - no lo digas - sus ojos mostraban dolor al pensar en que algo me pudiera pasar - quiero que me prometas ¿Qué vas a estar bien y que si es necesario huir lo harás?

- Lo de huir no lo prometo - contesté rozando sus labios en una tierna despedida.

- Jake - volví escuchar a Emily.

Así que antes de que pudiera decir algo corrí hacia Emily, dejando a Amy al cuidado de Seth, levanté a Emily en brazos y corrí hacia el bosque, está no habló en todo el camino y sabía la razón, pero no iba a discutir mi relación con ella, así que llegamos a su casa en un silencio sepulcral, la dejé en la puerta y cuando me disponía a correr hacia el claro.

 

- Ella no te conviene - repuso con dureza tanto en su voz como en su rostro.

- Eso lo sé - contesté en un susurro, sabía que no me convenía y Amy lo sabía también, pero la amaba y así supiera que esa relación me iba a llevar a la muerte hubiera seguido con ella, por que prefería morir a estar sin ella (cursi yo lo sé, pero es tan hermoso n_n)

- Entonces ¿Por qué no buscas a alguien que al menos sea humana? - me pregunto desconcertada.

- Fácil - contesté girándome a verla con una leve sonrisa - por que la amo (no es bellísimo, adoro a Jake, alguien me apoya???)

Y antes de que pudiera replicar a aquella contestación eche a correr, cuando llegué al claro, ya estaban todos los de mi manada y los Cullen, comencé a sentir su olor desde la casa de Emily, pero en esa parte el olor era más fuerte, así que estaba seguro de que "ellos" no iban a tardar en llegar, y así fue en menos de 2minutos unos 20 chupasangres estaban delante de nosotros, uno de ellos, el que iba al frente, cabello castaño y quebrado y algo largo, la estatura de Edward y esos ojos rojos y fríos me hicieron estremecer, vi que algo buscaba con la mirada.

- Hmmph - repuso con cierta desilusión y luego vio al compañero de Amy - Así que Thomas tenía razón mi pequeñita estuvo aquí.

- No es tu pequeñita - susurro Daniel con desagrado y soltando un pequeño rugido.

- Vamos Dan - comento el asqueroso chupasangre ese que andaba detrás de mi pequeña - no me digas ¿Qué te encariñaste con esa niña que debió ser tu alimento?

- Fue un error - repuso Daniel cubriéndose el rostro - yo no quería es que
.

- Es que ¿Qué? - le espeto - Thomas no te obligó a que lo ayudarás con aquella delicia - se relamió los labios - aun siento su sabor en mi boca, es la mejor sangre que he probado y su olor era también el más apetecible.

- Cállate - rugió Emmett.

- A ti no te recuerdo - comento aquél asqueroso ser con indiferencia.

- Owen - repuso Carlisle calmadamente - no pensé que tu también vinieras con Thomas - giró a buscarlo con la mirada - y hablando de él ¿Dónde está?

- Tuvo otras cosas que hacer - contesto con una débil sonrisa, eso estaba mal y no solo yo lo noté, sino que también Edward ya que arrugo el entrecejo.

- Y dime Owen - repuso Edward tratando de sonar tranquilo - ¿Richard también viene con ustedes?

- Venía - contesto con una sonrisa ladina, al ver que todos se quedaron con rostro de interrogación - Thomas se cansó de él.

[
.]

Sabía que ya no tardaban en llegar, ya que a pesar de la distancia Seth podía olerlos yo también, pero él lo hacía mejor, estaba dentro de la tienda, tratando de calmar mis nervios, escuche aullar a Seth, decidí que era mejor bloquear el poder de los licántropos, ya que no quería ponerme más nerviosa de lo que ya estaba, pero ese aullido significaba que ya habían llegado, pero no sabía si Seth aullaba por no poder estar allí o por que alguno de sus compañeros había sido lastimado; decidí que era lo primero o al menos eso era lo que quería creer.

Seth no dejaba de aullar, eso destrozaba más mis nervios, pero seguía decidida a no leer sus pensamientos, de pronto comencé a oler a 3 vampiros cerca de nosotros, era mi imaginación o de verdad aquellos 3 vampiros se acercaban a nosotros, por primera vez desde que se había ido Jake salí a ver a Seth y vi que también había olfateado algo.

 

- Son 3 ¿cierto? - pregunte tratando de sonar tranquila, él solo movió su hocico en forma de afirmación - es mejor que hu
. - al saber que esa palabra no les gustaba a los licántropos - te vayas - corregí, pero el negó de nuevo con el hocico - ¿Qué todos son testarudos? - pregunte con sarcasmo.

Me acerque a él y sin saber por que le di un beso en su cabeza peluda, se intimidó un poco, pero no retrocedió ante mi tacto, supuse que lo había hecho, ya que Jake iba a sentir aquello, como el resto de su manada o tal vez por que era el pequeño de la manada, según lo que Jake me había dicho, pero mis pensamientos no llegaron a profundizar más el asunto de por que le había dado un beso.

- Por fin - escuche un susurro a mi espalda y al escuchar esa voz quería que me tragará la tierra o que estuviera muerta.

- Bonita - escuche de un hombre que no tendría más de 17años, el cabello rubio y algo alborotado.

- Pero su olor - susurro el que estaba del otro lado, de cabello pelirrojo y lacio que caía sobre sus ojos que lo hacia verse un poco más grande que el rubio - no se parece al nuestro, más bien huele un poco a humano.

- Cállense - ordeno el de cabello negro y rizado que estaba al centro de los otros 2, y aparentaba los mismos 24 años que Daniel tenía y esa barba de candado que lo hacía más apuesto en ¿Qué demonios estás pensando? - veo que aun me recuerdas - me susurro acercándose a mi.

- No te me acerques - mi voz no sonó fuerte como yo deseaba, más bien se escucho como murmullo.

- Me sigue excitando tu voz y tu olor -suspiró, tomando un mechón de mi cabello y aspirando su aroma - ahora hueles más a humano que a vampiro - susurró mientras llevaba su nariz a mi cuello, era algo inexplicable lo que me pasaba cuando él se me acercaba.

- Suéltame - pedí con un hilo de voz.

- Tu cuerpo no dice lo mismo - me susurró al oído, odiaba sentirme así tan vulnerable y tan débil - si me dices que no te gusta esto - me dio un pequeño beso en el cuello y me hizo estremecer, pero no por que me gustará, si no por que sentía miedo - te dejaré ir, pero acabó de confirmar que no te molesta.

- Si me molesta - replique con la voz un poco menos temblorosa.

- Hmmph - fue lo que recibí como respuesta, mientras Thomas no dejaba de besar y morder mi cuello.

- Suéltame - susurré mientras sentía como me apresaba con más fuerza.

- Recuerda que tu y yo tenemos algo pendiente - repuso en voz baja mientras me separaba de él y me observaba con una sonrisa ladina - y recuerda que si yo te hice lo que eres yo puedo acabarte.

- ¿De que hablas? - sabía que no se refería solo a matarme.

- Sabes que tu no eres igual a todos "nosotros" - dibujo las comillas y por fin me había soltado, así que en vez de enfrentarlo comencé a dar pasos hacia atrás para poder alejarme de él - y eso se debe a que tu sangre tiene como podríamos llamarlo ¿Virus? - se pregunto así mismo, mientras asentía - si creo que así lo llamaremos.

- No entiendo - le espete, sentía curiosidad de saber por que era diferente a los demás.

- Digamos que tu sangre elimina poco a poco la ponzoña de nosotros - me explico mientras sonreía - y si hubiera sido solamente uno el que te hubiera mordido, no hubiera pasado de que tal vez te llamará la atención un poco más el olor a sangre, pero tu vida hubiera seguido siendo la misma. Pero como fuimos 4 tu sangre solo elimino la tercera parte de esa ponzoña, dejándote convertida en vampiro si, pero también con algunas características humanas, como el color de tus ojos, tu olor, tu peso y principalmente que tu aun puedes sangrar y llorar.

 

- ¿Y eso lo sabías antes de atacarme? - pregunte mientras sentía como yo sola me había acorralado contra una enorme roca.

- Tenía sospechas - contesto en un susurro - eres mi creación - mientras tomaba mi cabello y luego mi rostro, ¿era una creación? Todo lo que estaba viviendo era ¿Para que él comprobará que sus teorías eran ciertas? Eso si pasaba el límite de mi conciencia y del miedo que tenía.

Sin saber muy bien que demonios hacia o si ese rugir era mió me abalancé sobre él sin esperar que los otros 2 me tomaran de ambos brazos impidiendo así que lo atacará.

- Tranquila nena - me susurró Thomas con una sonrisa de satisfacción, mientras sus otros 2 compañeros aun me sostenían de los brazos.

- Suéltenme - ordené mientras me retorcía, para que me soltarán.

- Ya te dije tranquilízate, ponerte así no servirá de nada - mientras cada vez se acercaba más a mi.

Antes de que me tocará Seth se puso entre nosotros gruñendo y enseñando sus colmillos, Thomas lo miró con saña y con una media sonrisa y después giró su vista a mi.

- ¿No te han enseñado a tener mejores amistades? - me pregunto con burla y enojó mezclados.

- Es por eso que no soy tu amiga - contesté sin dejar de moverme, tratando de soltarme, Thomas no perdió el tiempo y con un golpe en las costillas de Seth lo mando a volar, haciendo que el pobre lobo chocará contra una enorme piedra.

Mi gritó de terror fue ahogado por su mano y sin saber como y cuando ya estaba llorando, Thomas secó una pequeña lagrima que pendía de mi nariz y se la llevó a la boca, sonrió satisfecho y me quitó la mano de la boca.

- Ya destrozaste mi vida - le espeté, tratando de controlar mis lágrimas - ¿Qué mas quieres?

- Quiero saber si además de llorar, también puedes ser fértil - se acercaba demasiado y eso no me gustaba

"Maldición, quisieras hacer lago" pensé, mientras veía como él cada vez estaba más cerca de mí, sentí que me tomaba las muñecas y hacia un movimiento con la cabeza a sus otros 2 compañeros, para que se encargarán de Seth, en ese momento sentí sus labios de nuevo en mi cuello y algo dentro de mí por fin hizo que despertará y lo alejará de mi, dejándolo en el suelo.

- Ni se les ocurra tocarlo - susurré mientras los observaba con odio, ¿Odio? Si creo que eso era, así que antes de que volvieran a atacarlo, no se que demonios hice, pero al rubio ya lo estaba atacando en el cuello.

No sabía que estaba haciendo, pero no me duró mucho ya que sentí como algo me golpeaba la cabeza y antes de que mi cuerpo cayera al suelo, sentí como unos brazos me tomaban, no se que me pasó pero creo que me desmayé, no tengo la menor idea de por que me desmayé.

- Amy - escuche que Edward me llamaba - abre los ojos - se escuchaba realmente preocupado.

- Amy por favor - sentí la mano de Daniel sobre la mía, su voz se escuchaba ronca - despierta - los escuchaba un poco lejos, de verdad quería abrir los ojos, pero mis párpados pesaban mucho.

 

- Tenemos que llevar a Seth al hospital - escuche que decía la voz de Carlisle, tenía que abrir los ojos y ver que tan mal estaba el pequeño lobo - ¿Qué tal esta Amy?

- Aun no despierta - contesto Edward moviéndome para que yo despertará.

- Cariño - susurró Daniel y me abrazó cuando vio que había abierto los ojos con pereza - estaba tan preocupado.

- ¿Có
mo
es
ta
Se
th? - pregunte entrecortadamente.

- No tiene nada de que preocuparse - contestó Edward sonriéndome aliviado.

- ¿Dón
de
es
tán
los
de
más? - sentía que el aire me faltaba y por esa razón no podía decir las oraciones completas.

- En casa - contesto Edward, pero con demasiada seriedad algo que no me gusto.

- Vamos - susurró Daniel antes de que yo dijera algo, así que me tomo en brazos, para poder regresar a casa.

Me sentía tan débil que no puse objeción alguna sobre que Daniel me llevará en brazos, me acurruqué en sus brazos, no tardamos mucho en llegar, así que antes de que Edward abriera la puerta.

- Ya puedo caminar - repuse en voz baja, Daniel no muy convencido me puso en el suelo, así que Edward abrió la puerta, encontrando a Esme un tanto nerviosa, así que cuando me vio.

- Cielo - repuso Esme abrazándome - no sabes que preocupada estuve, pero ¿Estas bien?

- Un poco cansada - contesté en un susurro.

- Edward - repuso Bella nerviosa y corriendo hacia su novio - ¿Cómo está Jake?

- ¿Jake? - giré a verlo - ¿Qué paso?

- ¿Jake? - pregunto y giró a verme - ¿Qué paso?

- Nada - contesté tomándola de los hombros mientras la guiaba a la sala.

- Entonces ¿Dónde está? - deteniéndose y girando a verme con una decisión que jamás le había visto.

- En La Push - conteste tratando de no verla a los ojos ya que si lo hacia podría usar mi poder y saber que estaba mintiendo.

- Entonces quiero ir allá - repuso con una determinación que me dio un poco de miedo.

- Está agotado por la batalla - repuso Daniel sonriendo - al igual que tú y por eso es mejor que lo dejes descansar y que tú también lo hagas.

- No se - contesto viéndome a mi y a Daniel con una ceja levantada - pero no les creo nada.

Antes de que alguno de nosotros contestara algo, llamaron la puerta o mejor dicho la derribaron, ya que Quil que era el que había llegado de lo nervioso que estaba, no había controlado su fuerza y esto no nos ayudaba a decir que Jake no tenía nada y que estaba tranquilo en casa y con sus amigos.

- Amy - susurro con nerviosismo y sonriendo con alivio - Jake estaba tan preocupado de que algo te hubiera pasado.

- Y hablando de él ¿Dónde esta? - pregunto con una débil sonrisa, ya que se notaba agotada.

- En su casa - contesto en su susurro.

- No te lo dije - repuse sonriendo.

- ¿Tiene algo cierto? - Amy era demasiado suspicaz y además que el ánimo de Quil te hacia suponer que no estaba del todo bien.

- Digamos que desde que terminó la batalla no ha despertado - contesto Quil con la voz muy baja.

- ¿Cómo que no ha despertado? - pregunto sin entender muy bien de lo que estaba hablando.

- Jake en la batalla, no dejaba de observar a un tal Owen - explico Bella, al ver que ninguno de nosotros decía algo.

 

- ¿Owen? - repitió girándome a ver y luego giró a ver a Daniel el cual asintió.

- Se fue junto con Thomas - contesto Daniel, respondiendo la pregunta que Amy no había hecho en voz alta.

- ¿Qué mas paso? - pregunto observando a Bella.

- El tal Owen dijo algo así como que Thomas ya te tenía - susurro, mientras Amy no quitaba su atención de aquella explicación sin ninguna expresión en su rostro - entonces hizo que los demás vampiros que lo acompañaban acapararán toda nuestra atención mientras él escapaba hacia donde seguro estabas tú, pero Jake que fue el único que prestaba atención a este, se opuso contra él y después de cómo 10 minutos en los cuales Jake no dejo que se fuera, fue a dar contra una enorme roca, pegando primero su cabeza y en cuanto cayo, ya no era lobo sino humano - termino aun más bajo.

Sin decir nada a todo aquello salió de la casa, lo había tomado mal como yo lo suponía, aun no entendía que tanto significaba Jake en la vida de Amy, pero estaba seguro que era muy importante, ya que reaccionar así era que sentía cariño hacia él.

[




]

Mis lagrimas estaban luchando por salir, Jake estaba mal y todo esto era mi culpa que más podía pasar hoy, sin saber a donde demonios dirigirme, ya que supongo que todos piensan que iría a ver a Jake, pues no soy demasiado cobarde, para ver a mi lobo en una cama sin estarse moviendo, no podría soportarlo.

- ¿A dónde vas? - escuche la voz de Jasper a mi espalda.

- A ningún lado - contesté en un susurro.

- Edward me dijo que te gustaban las motocicletas - repuso sonriendo, no sabía si era su presencia o sus palabras, pero me sentía más tranquila - y yo tengo una.

- Interesante - contesté con una débil sonrisa.

- Vamos - mientras caminaba delante de mí, con dirección al garaje, cuando llegué vi una motocicleta negra hermosa, era una de las mejores que había visto - si quieres puedes dar una vuelta.

No podía negar una invitación así y no podía despreciar una belleza como esa, así que asentí, mientras Jasper me entregaba las llaves, cuando iba a agradecerle ya se había ido, y con esto poco a poco se iba la tranquilidad que había adquirido, subí a la motocicleta, giré la llave, el rugir de aquella motocicleta era hermoso, así que sin esperar nada salí de la casa sin saber muy bien a donde ir.

Se sentía tan bien el aire en mi rostro, sin bajar la velocidad y aun sin saber hacia donde me dirigía, siguió mi lindo viaje, hasta que sin saber había llegado a La Push y eso lo supe, ya que el olor a licántropo se apoderaba del aire, y entre más me adentraba el olor era más fuerte, hasta que llegué a una pequeña casa donde vi el auto de Carlisle estacionado, así que estacione la moto junto al mercedes. Una parte de mi quería salir de aquel lugar, pero otra me obligo a caminar hasta la puerta y llamar, un hombre en silla de ruedas, con el cabello largo y negro como el de Jake me abrió.

- Buenas Tardes - salude educadamente - ¿Puedo pasar?

- Pasa - contesto con seriedad, mientras me observaba con recelo.

- Supe lo que paso con Jacob - repuse educadamente - y si no le molesta ¿me gustaría verlo?

- Es la habitación que está a la derecha (no recuerdo donde está, así que disculpen, si ustedes saben sáquenme de mi ignorancia n.n) - contesto mientras me señalaba la puerta.

 

- Gracias - comente antes de abrir la puerta que me había señalado, cuando la abrí sentí un nudo en la garganta al ver a Jake recostado en su cama sin moverse o sin escuchar sus palabras de inconformidad, su torso estaba descubierto dejando ver una herida en su costado.

- Amy - escuche a Carlisle, que me sorprendió, ya que mi vista estaba fija en Jake - ¿Qué haces aquí?

- Edward me dijo -contesté mientras giraba a verlo tratando de sonreír - va a ¿Estar bien?

- Me gustaría llevarlo al hospital - contesto, haciendo que el nudo de mi garganta se apretará más - esa herida no quiere cerrar - me dijo mientras me señalaba la herida que tenía aun costado.

- ¿Con que fue? - pregunte tratando de sonar tranquila.

- Tiene forma de mordida - contesto con cierta aflicción.

- Pero si lo hubiera mordido, en este momento estaría en la etapa de transformación ¿cierto? - repuse, tratando de convencerme.

- Tal vez por que es licántropo su sangre tiene "anticuerpos" hacia nuestra ponzoña - contesto pensativamente, eso me hizo recordar lo que Thomas me había dicho.

- Cuando vi a Thomas me dijo algo que me dejo confundida - dije mientras observaba la herida de Jake.

- ¿Por qué no me dices que te dijo? - opinó Carlisle sabía que me observaba atentamente - tal vez entre los 2 podamos entender.

- Me dijo algo así de que mi sangre tenía un "virus" - dibuje las comillas, como lo había hecho él - y que por esa razón yo aun podía llorar o sangrar y mantenía algunos aspectos que me hacen humana y también que si solo uno me hubiera mordido, mi sangre hubiera eliminado la ponzoña dejándome como consecuencia solamente una gran fascinación por la sangre.

Carlisle se quedó callado y observando hacia una esquina de la recamara, parecía meditar aquellas palabras y luego sin decir nada se acerco a mi y me besó la frente.

- Eres más especial de lo que piensas y pensaba - susurro mientras me abrazaba.

- ¿Qué significa eso? - pregunte aun no entendía por que era especial.

- Algún día lo entenderás - contesto besándome el cabello.

- Algún día - repetí con cierta molestia - ya no tengo 17 aunque los aparente.

- Pero a pesar del tiempo, sigues teniendo esa mentalidad - me susurro mientras una débil sonrisa se le dibujaba - y eso también te hace especial - repuso, antes de que yo replicará.

- Odio eso - susurre mientras me separaba de Carlisle.

- Pero para todas las personas que están a tu alrededor lo aman - contesto volviéndome a besar la frente -tengo que ir a ver a Seth - comento mientras observaba a Jake - ¿te puedes quedar con él?

- Supongo - contesté con un amago de sonrisa.

- No tardo - comento, antes de salir - tendrás que ponerle compresas en la herida y si no llego en media hora, tendrás que vendarlo.

- Ok - conteste mientras me acercaba a una pequeña mesita donde estaba todo lo que necesitaba.

- ¿Puedo ir con usted? - pregunto el señor que estaba en la sala, el que me había dejado entrar.

- Claro Billy - contesto Carlisle.

Después escuche como se abría la puerta, después el motor del mercedes de Carlisle y por ultimo el ruido del acelerador. Me acerque a Jake con una compresa, de verdad verlo así me hacia mal, sentía el nudo en mi garganta y las lagrimas luchando por salir, se la puse lo más cuidadosa de lo que fui capaz.

 

- Hmmph - se escucho su quejido.

- Jake -llamé mientras colocaba de nuevo la compresa - ¿Me escuchas?

- Leah - repuso entre sueños - cállate.

- Leah - repetí con desagrado y haciendo más presión con la compresa.

- ¡¡Arg!! - gruño abriendo los ojos de golpe - ¿no se puede dormir en paz?

- Veo que ya despertaste - repuse mientras me dirigía a la mesa donde había gasas.

- Amy - dijo con sus ojos sobre mí - estaba tan preocupado de que algo te hubiera pasado - por el rabillo del ojo pude ver que tenía intensiones de levantarse.

- Ni se te ocurra levantarte - repuse girándome hacia él con seriedad y autoridad.

[




]

Después de que la escuché me quede observándola, como me decía que no me levantará, ¿Qué no sabía que lo que quería era abrazarla y besarla?, pensé que ella iba ir hacia mi, pero no lo hizo, al contario me dio la espalda.

- ¿Qué pasa? - pregunté al ver que estaba enojada - estoy aquí por ti - le reproché - y tu te enojas.

- ¿Sabes que? - me espeto mientras su voz temblaba - tienes razón estoy enojada, y no contigo sino conmigo, ya que jamás debí permitir que algo entre nosotros surgiera.

- ¿Es broma? - eso no era lo que yo quería escuchar.

- No - contesto en un susurro - quisiera decirte que esto termina aquí -sentí un hueco en el estomago, ella no podía decir que me iba a dejar - pero soy un vampiro y como tal soy egoísta, y no puedo dejar a la única persona que me ha hecho feliz - escuche sus sollozos, sin esperar nada traté de levantarme.

- ¡¡¡Aghh!!! - no pude evitar ese quejido, ya que al tratar de incorporarme me había lastimado.

- Recuéstate - ordeno Amy que antes de terminar de quejarme ya estaba a mi lado - no está bien que estés tratando de levantarte.

- Tu no eres egoísta - susurré mientras levantaba su rostro, sus hermosos ojos grises estaban rojos -yo fui quien te obligo a esta relación, así que si alguien es egoísta soy yo.

- ¿Egoísta tú? - una débil sonrisa se le formo - casi te matan por salvarme y ¿Eres egoísta?

- No es por que me importarás - conteste, mientras la tomaba de la cintura y la sentaba en mis piernas - fue por que no me imaginaba mi vida sin ti.

- Si no es por que estas herido ya estarías en el suelo diciéndome que todo esto no es más que una broma - repuso besándome la nariz.

- Tú ya sabes que todo es broma - conteste con un hilo de voz ya que estar tan cerca de ella, hacía que me olvidará de respirar.

Ella solo sonrió haciendo que mi corazón latiera más rápido, antes de levantarse me dio un beso, mejor dicho solo rozó sus labios con los míos y me obligó a recostarme, hice unas cuantas protestas, pero al sentir de nuevo sus labios sobre los míos, me recosté sin protestar y ella sonrió al saber que me había hecho su títere, por que eso era en lo que me había convertido y no me arrepentía de serlo.

- ¿Sabes? - repuse observando como acomodaba la venda, ella levantó la mirada de su trabajo y me observo con atención - Eres lo mejor que me ha pasado.

Amy no contesto, solo sonrió y eso iluminó toda la habitación, la amaba y ella lo sabía, y sabía que sin ella yo no podría vivir, no podría dejar de ver esos hermosos ojos o dejar de probar esos dulces, suaves y fríos labios, a los cuales me había hecho adicto sin darme cuenta. La seguía observando su imagen era hipnotizante, escuche que alguien llamaba a la puerta, y también vi el rostro que ponía Amy, así que supuse que era alguien de mi manada. Antes de que preguntara quien era, ya había salido a abrir.

 

- Hola - escuché que saludaban, no era de nadie que yo conociera, pero de algo estaba seguro era de mujer - Emily me dijo lo de Jacob, así que sino te molesta me gustaría verlo.

- ¿Eres su amiga? - pregunto Amy con cierto recelo en la voz.

- Así como amiga, no -contesto la chica, que se notaba algo nerviosa.

- Suponía - susurro, la chica supongo que no escucho - ¿entonces te gusta? - estaba preguntando que si a esa chica le gustaba yo, su novio, no quería escuchar la respuesta.

- Claro - susurro inaudible para cualquier humano, pero ya sabemos que Amy no es humana, y como tal escucho perfecto la respuesta al igual que yo - no - contesto en voz normal, pero Amy ya había escuchado la verdadera respuesta.

- Déjame ver si está en condiciones de que lo veas - repuso Amy, antes de entrar a mi recamará y sentarse en la cama y agarrar una almohada para controlar sus instintos de lo que quería hacerle.

- Yo solo Te Amo a ti - le susurré, haciendo que se controlará más rápido.

- Más te vale - contesto mientras me observaba con seriedad - y ¿ahora quieres ver a la pelirroja?

- Como tú quieras - contesté en un susurro mientras llevaba mi mano a su rostro.

Y antes de que pudiera cometer mi propósito de besarla se levanto y se dirigió a la sala.

- Pasa - susurro tratando de sonar amable.

- Hola - saludó la chica pelirroja que había conocido ayer si creo que había sido ayer - ¿Cómo te sientes?

- Bien - contesté, haciendo memoria, para recordar su nombre, Amy se acercó a mi y antes de inclinarse para fingir que me acomodaba la compresa me sonrió y me susurro el nombre "Vanessa, se llama Vanessa"- pero dime Vanessa ¿Quién te dijo que estaba enfermo?

- Me dijo Emily - contesto con un leve sonrojó al pensar que recordaba su nombre.

- Así que conoces a Emily - comente con interés, ya que yo no la recordaba - ¿Qué eres de ella?

- Su amiga - contesto con una débil sonrisa - llegué hace no más de 2meses y ella fue la primera en brindarme su amistad.

Amy había salido de la habitación, por que como buen lobo necesitaba alimentarme, así que había ido a prepararme algo, no sabía como iba a quedar, pero deje que lo hiciera, para que no se sintiera mal, y además de que no se creía capaz de estar mucho tiempo junto a Vanessa sin hacerle daño.

- ¿Es tu enfermera? - pregunto en un susurro.

- ¿Mi enfermera? - repetí sin entender a que se refería.

- ¿La chica que me abrió es tu enfermera? - repuso, haciendo que entendiera a quien se refería, no creo que Amy tuviera la edad para ser enfermera, físicamente claro, ya que de vivir ya tenía más de los que aparentaba.

- Así como mi enfermera, no -conteste con una débil sonrisa - es ¿Cómo podríamos llamarlo? -me pregunte a mi mismo, no podría decirle que tenía una relación amorosa con alguien que mi manada no acepta ya que es mi enemigo natural - mi no
.

- Jake - llamó Amy sonriendo solo asomando su cabeza - Quil quiere verte.

 

- No tienes por que anunciarme - repuso Quil y su cabeza sobresalía de la de Amy - recuerda que soy su mejor amigo.

- Bueno ¿quieres algo de comer? - pregunto Amy a Quil el cual la vio con recelo y mi vampiro sonrió - prometo que no tendrá veneno.

- Esta bien -contesto ya un poco más relajado.

- Bueno los dejo -susurro Amy y se escabullo por debajo de Quil - aunque tal vez tenga un poco de sangre.

Yo sonreí ante el susurro que había hecho, solo para que nosotros 2 escucháramos, mientras Quil se ponía pálido ante aquel susurro.

- No crees que lo haga ¿verdad? - me pregunto mientras observaba la puerta por donde se había ido Amy.

- Está un tanto loca, pero no es para tanto - contesté sonriendo por la expresión de Quil - ¿Ya conoces a Vanessa?

- Si -contesto recargándose en la puerta - hola Vanessa.

- Hola Quil - contesto la pelirroja con una débil sonrisa.

- Seth ya está mejor - comento en un susurro Quil.

- ¿Qué paso con Seth? - pregunté exaltado.

- ¿Qué tu noviecita aun no te lo decía? - me espeto, mientras veía como la mirada de Vanessa se ensombrecía.

- ¿Yo aun no decía que? - pregunto Amy a la defensiva mientras me entregaba un bistec asado con un poco de ensalada y a Quil le entregaba uno igual.

- Lo que paso con Seth - contesto Quil viéndola con recelo.

- No creo que sea momento de que hablemos de eso - repuso Amy observándolo con seriedad.

- Es mejor que me vaya - susurro Vanessa.

- Quil acompáñala - repuse antes de que Amy se ofreciera, espere a que los 2 salieran - dime que paso - le ordene mientras giraba a verla.

- Bueno Thomas llegó al lugar donde estábamos - susurro, sin verme - y creo que Seth quedó muy malherido - me abrazo mientras sollozaba - per

na
me
Ja
ke - dijo con la voz entrecortada - yo
n-no que
ría q-que es
to
pa
sa
ra.

- Tranquila - conteste mientras le acariciaba el cabello - yo se que tu no querías que nada de esto pasara.

- Deberías alejarte de mi - susurro con su rostro escondido en mi pecho - solo te traeré problemas.

- No me importan los problemas - le susurré al oído - mientras pueda ver esos hermosos ojos grises llenos de luz.

Amy se acurrucó más en mis brazos, mientras sentía que aun seguía sollozando, le bese el cabello tratando de consolarla, levante la vista al escuchar un gruñido y vi a Quil en la puerta de mi habitación viendo aquella escena con el ceño fruncido, pero era algo que no me importaba, así que no la separé de mi, hasta que escuché el auto de Carlisle y además lo olí.

- Veo que has despertado - repuso Carlisle sonriendo - dime ¿Te duele algo?

- Un poco el costado - contesté señalando el lado donde tenía la herida de la mordida del imbécil chupasangre.

- ¿Qué tal está Seth? - pregunto Amy con seriedad.

- Bien - contesto Carlisle, girando a verla y sonriéndole para tranquilizarla - él también esta preocupado por ti.

- ¿Crees que podría ir a verlo? - le pregunto con una leve sonrisa, mientras yo trataba de no gruñir, como era posible que estuviera celoso de Seth.

- No creo que Leah te reciba muy bien - contesto Carlisle acercándose a ver mi vendado - si tuvieras la edad para ser doctora o siquiera enfermera ya te habría dado trabajo en el hospital - comento haciéndola sonreír.

 

- Lástima que tendré el aspecto de 17 años por mucho tiempo - contesto sonriendo y llevándole las gasas.

Carlisle también sonrió, mientras yo los observaba con recelo, que era eso tan gracioso, pero no pude preguntar, ya que sentí el olor de más de ellos, y así fue 2 minutos después ya llamaban a la puerta.

espero ke haya sido de su agrado y kien llegue aki, le kiero agradecer x tomarse la molestia de leerlo n_n y les deso un muy:

FELIZ Y PROSPERO AÑO NUEVO

antes de empezar, kiero decirles, ke este capitulo es el ke menos me gusta de todo el fic u_u así ke pido una disculpa si no les gusta

Poco tiempo después de que llamaron a la puerta ya estaba Bella y Edward en mi habitación, suponía que a ni a Billy ni a Quil les gustaban tanto mis visitas, pero a mi me daba igual, mientras en aquellas visitas estuviera Amy, Bella me sonrió con alivio y yo le regrese la sonrisa, mientras Edward veía a Amy con cierto recelo.

- Amy - llamó Bella tímidamente, mi vampiro giro a verla - Edward no ha querido decirme por que ese tal Thomas está detrás de ti.

Eso yo también quería saberlo, a pesar de que sentí la tensión de Edward y de Carlisle no me importó, yo necesitaba saber por que estaba detrás de Amy, ella no se tensó más bien meditó aquella pregunta y giró a ver a Carlisle y a Edward.

- Tú lo decides - contestó Carlisle con seriedad.

- Es una larga historia - repuso Amy girando a ver a Bella y luego a mí - pero si la quieren escuchar la diré - los dos asentimos con la cabeza.

- Todo comienza en Inglaterra - comenzó con un aire melancólico - yo nací en 1907, era la hija más pequeña de un comerciante, así que mi familia no era pobre, vivíamos bastante bien, mi hermana era unos dos años mayor que yo, mientras mi hermano era seis años, jamás fui muy querida - Carlisle le puso el brazo en el hombro - siempre fui demasiado enfermiza y cuando tenía cinco años me dio una enfermedad que no recuerdo ni quiero recordar el nombre, pero me dejo ciega a los dos meses después de que me dio. Creo que a mi madre le hubiera gustado que muriera - sentí un hueco en el estomago, no podía creer que su madre no la quisiera.

>> Jamás supe muy bien como era en realidad, ya que como estaba ciega no podía verme en un espejo y decir eres hermosa, o estas gorda, pero a pesar de eso supongo que no era fea, ya que con el tiempo, los hombres de mi edad me admiraban en las calles, pero cuando sabían que era ciega huían, así que perdí mi ilusión de algún día casarme y formar una familia, un día cuando yo cumplí los 16 si no mal recuerdo - observo a Carlisle y el asintió - llegó Carlisle y su familia, Edward era arrogante y engreído - suspiró mientras Edward le mandaba una mirada envenenada - pero a pesar de eso me habló y me enseño a ver el mundo a conocerlo, era la persona más hermosa que había conocido - Edward sonrió, mientras Bella y yo tratábamos de controlar nuestros instintos de matar - después conocí a su hermana, por que en ese entonces Esme se hacía pasar por la hermana de Edward, era adorable, me trató como una hija más y Carlisle no tengo palabras para describir lo bien que me sentí de saber que existía - le sonrió y Carlisle le limpió una pequeña lagrima que comenzaba a caer por su mejilla.

 

>> Pero poco después de que ellos llegaron, llegó el grupo de Thomas, el cual incluía a Owen, Richard y Daniel - sonrió de manera amarga - era una niña, a pesar de que ya estaba en la adolescencia mi ingenuidad era muy grande.

- Algo que ganaba el corazón de las personas que estaban a tu alrededor - comento Carlisle abrazándola - por que mira que hacer que Edward se portará bien con otra persona que no fuera Esme y yo, fue un milagro.

Edward sonrió con tristeza y supe por que, ya que a pesar de amar a Bella, también amaba a Amy, claro que no igual que a Bella, pero casi con la misma intensidad.

- Se que jamás quisiste esto para mí - susurro Amy con una débil sonrisa - pero ahora continuando con la historia, ya dije era ingenua y Thomas se acerco convenciéndome de que quería ser mi amigo. Me enamoré poco a poco de él, pensé que podría hacer posible mi sueño de formar mi familia, pero el día que cumplí 17 años él me dijo que nos íbamos a ir juntos y que formaríamos una linda familia. Me llevó por una calle, supuse que era un callejón, ya que no escuchaba ruido, comencé a sentir miedo, demasiado miedo y casi enseguida entendí por que ya que con nosotros había otras tres personas más, según los pasos que escuchaba acercándose a mi, sentí como la mano de Thomas se dirigía a mi cabello y luego sentí su aliento en mi garganta, mientras sentía otros tres alientos uno en mi brazo, otro en mi mano y el último en mi muslo - cerró los ojos y continúo.

>> Es lo último que recuerdo, hasta que volví a escuchar la voz de Esme "Carlisle, tienes que hacer algo", escuche la respuesta de Carlisle con la voz temblorosa "No podemos hacer nada, más que agradecer que no haya muerto" "Esto es peor que la muerte" le espeto Edward que me tocaba la frente o me la acariciaba, no lo recuerdo, comencé a gritar del ardor que sentía en todo mi cuerpo, sentí que alguien se hincaba a mi lado "Va a pasar cielo, lo prometo" Esme trataba de tranquilizar el dolor con sus manos acariciándome los brazos y las mejillas "Has que paré ya" supliqué "No puedo" contesto Esme con dolor "Pero prometo que pronto será menor" no sabía si era cierto, pero Esme no se separó un instante de mí, hasta que por fin, el dolor poco a poco fue pasando y cuando abrí los ojos, al principio vi sombras, pero poco a poco todo fue tomando color, Esme me veía con alivio y con amor, aunque lo duden ella me veía con amor antes de que preguntará algo Esme me abrazó.

- Después de todo su hija por fin despertaba - repuso Carlisle con una media sonrisa.

- Esme se había encariñado contigo de una forma algo enfermiza a mi parecer, pero después entendí por que era - comento Edward sonriendo con arrogancia.

- ¿Por qué? - pregunto Bella.

- Amy era hija de su hermana que se había mudado hacia años a Inglaterra - contesto Carlisle - así que Amy es su sobrina en sí.

- Jamás hubo diferencia entre Amy o alguno de nosotros - repuso Edward - pero Rosalie al saber lo que esta cosa era de Esme - Amy le mando un mirada asesina, a lo cual él respondió con una sonrisa - sintió ciertos celos, ya que a pesar de que no hubo diferencia, Amy es más frágil que cualquiera de nosotros y eso a Esme le preocupa como a toda madre.

 

- ¿Bueno me vas a dejar contar mi historia? - pregunto Amy con cierta molestia, Edward hizo un movimiento con la mano, diciéndole que continuará -bueno poco tiempo después de que me transformará, comencé a notar que a pesar de ser un vampiro, no lo era totalmente, ya que cuando me sentía triste yo si podía llorar, y un día sin saber que estaba haciendo me corté - Bella puso cara de desconcierto, ya que se suponía que los vampiros eran como piedras y nada podía hacerles daño, solo ellos mismos - eso me desconcertó más ya que lo que había visto ninguno de los vampiros que yo conocía le había pasado algo igual y no solo me corte, también sangre.

>> Eso era anormal, aun siendo vampiro era anormal, no lo podía creer, y mucho menos cuando mis ojos se volvieron grises, el color que siempre habían tenido.

- ¿No siempre fueron grises? - pregunte un tanto desconcertado, siempre creí que a pesar de ser vampiro, sus ojos siempre a pesar de la transformación, siempre habían mantenido ese color.

- No -contesto Carlisle observando por la ventana - sus ojos no eran del mismo color que el de los nosotros, eran como blancos, pero con el paso del tiempo, creo que pasaron dos años y sus ojos tomaron el color gris que tenían antes de ser vampiro.

- Y ayer supe que solo había sido un experimento - término en un susurro, mientras observaba la expresión de Carlisle.

- Daniel - repuso Bella en un susurro, Amy giro de nuevo su vista a ella - dijiste que Daniel era parte del grupo de Thomas - Amy asintió - ¿Eso quiere decir que él fue uno de los que te agredió?

- Daniel, todavía no termina de arrepentirse de haberme hecho esto - contesto Amy con una débil sonrisa - se siente peor que basura, cada vez que recuerda esa noche.

- ¿Cómo pudiste perdonarlo? - pregunte con confusión, mientras veía que Amy sonría y giraba a verme - y lo más importante ¿Por qué te fuiste a vivir con él?

- Cuatro años después de que me transforme lo encontré en una cueva, tratando de morir de sed, pero eso es imposible, en cuanto me vio me abrazó pidiéndome perdón una y otra vez, yo no tenía la menor idea de quien era, hasta que mencionó a Thomas, y supe quien era, después de verlo así, no podía decirle que no podía perdonarlo - suspiró mientras su sonrisa se desvanecía - lo lleve con Carlisle, pero Edward no lo soportaba, y Thomas se dio cuenta de aquello, así que se alejó, yo entendía la actitud de Edward, pero a pesar de que para Daniel no fui más que alimento, él era uno de mis creadores, pero no pude irme con él.

>> Cuando Rosalie y Emmett eran parte de la familia, Daniel regresó, pero no para quedarse, solo a decirme que si quería ir a vivir un tiempo con él, yo solo pensaba quedarme con él unos tres años, pero se convirtieron en mas de 30, y creo que eso es todo, además de que Daniel es como otro padre para mí.

Eso no era una muy bonita historia y menos sabiendo que ella si pudo haber tenido una vida normal, si el idiota ese no hubiera llegado a destrozarla, pero si no hubiera sido vampiro, jamás la había conocido, así que en parte lo odiaba y en otra se lo agradecía, ya que gracias a él o a ellos la había conocido y ahora estaba como idiota por ella, mi mente no llegó a pensar más, ya que escuche un coche, bueno siempre escuchaba los autos, pero está vez olí un olor conocido y así fue en menos de 5 minutos ya estaban escuchando como llamaban a la puerta.

 

- Rach - escuche la voz de Billy, no era posible que mi hermana estuviera aquí, que no se supone que estaba estudiando - pensé que estarías en Washington.

- Me gradué antes - contesto mi hermana, supuse que se estarían abrazando - ¿y Jacob?

- En su habitación - contesto Billy se oía feliz y era de suponerse, ya que su hija ya estaba de regreso en casa.

- Hola Jake - no llamó a la puerta, aunque no fue necesario, ya que todos los que estábamos dentro, sabíamos que se acercaba a abrir - ¡¡Oh lo siento!! - se disculpo a ver a Carlisle, Edward, Bella y Amy.

- No te preocupes - contesto Carlisle - el sábado vendré a revisarte - me dijo mientras tomaba el maletín que había dejado en la mesa.

- Si luego nos vemos - repuso Bella y Edward hizo un movimiento con la cabeza como despedida.

- Espero que si estés en reposo - comento Amy y le sonrió a mi hermana antes de salir de la casa - Hasta luego - se despidió de Billy, él cual pude ver que le respondió con un movimiento de la cabeza.

- ¿Cuál de las 2? - pregunto Rachel sonriéndome con picardía - aunque la de ojos grises era más bonita.

- ¿Cómo que cual de las 2? - contesté y supuse que me había sonrojado.

- No te hagas el tonto - me contesto aun sonriendo - pero creo que ya se quien te gusta o tal vez hasta tu novia sea - comento observando por la ventana.

- Hmmph - contesté con indiferencia, mientras escuchaba la plática de Amy con Edward o mejor dicho la pelea, por la motocicleta, mientras Bella trataba de que alguno de los 2 diera su brazo a torcer.

- Por lo menos dime su nombre - repuso Rachel con cierta molestia.

- ¿El nombre de quien? - pregunte con irritación.

- El nombre de tu perro - me espeto sarcásticamente - obvio no tonto, el nombre de la chica que te gusta.

- No pienso decir nada - contesté de manera tajante, mientras veía como arrugaba el entrecejo y me mandaba una mirada asesina.

Después de esto salió sin decir otra cosa y azotó la puerta de mi habitación, mientras yo le daba la espalda a la puerta y ventana, sabiendo que la llegada de mi hermana traía consigo tener que esconder mi pequeño secreto.

se ke no es bueno, pero no sean malos u_u dejen comentarios, bueno ahora tengo una pregunta ¿kieren ke Jacob y Amy tengan bebés? ya se ke es raro, pero a mi si me gustaría n_n pero la decisión está en sus manos

GRACIAS X LEER

Ya habían pasado casi dos meses desde aquel incidente con los chupasangres que habían venido por Amy, sabía que el tal Owen lo habían matado, pero Thomas había logrado escapar, esperaba por el bien de mi vampiro que jamás regresara. Llegué a mi casa encontrando a Paul acostado en mi sofá y viendo un partido de béisbol en mi tele, como odiaba encontrarlo todos los días en mi casa y todo se debía a que mi linda hermanita lo había conocido dos días después de que había llegado y Paul se había imprimado de ella.

- ¿Qué no te gusta tú casa? - pregunte con molestia - mejor dicho ¿Tienes casa?

- Hmmph - fue lo que obtuve de respuesta - se me olvidaba tu chupasangre te hablo.

- Su nombre es Amy - le recordé mientras veía con fastidio como se comía una bolsa de frituras que era mía - ¿Qué te dijo?

 

- Dijo que venía en una hora - contesto con fastidio - pero como eso ya tiene dos horas, ahora está con tu hermana en la playa.

Me dirigí a mi habitación sin decir nada, Rachel a pesar de saber lo que Amy era, ya que después de que surgiera su relación con Paul, le habían dicho todo sobre nosotros y sobre los Cullen, se llevaba perfectamente con ella, es decir que se habían hecho amigas muy al pesar de Paul, ahora Amy iba a mi casa a hablar con Rachel de cosas que ni Paul ni yo entendíamos, como hubiera querido que Billy aceptará aunque fuera la tercera parte de lo bien que lo había aceptado Rachel.

- ¿Enserio? - escuché la voz de Amy, a muy poca distancia, eso quería decir que ya no tardaban en llegar.

- Si - contesto Rachel - el muy idiota aun no lo acepta.

- Eso es extraño - repuso Amy y supe que sonreía - mira que andar con un vampiro y no aceptar tu relación con un licántropo.

Escuche la risa de ambas, poco después escuche que ya abrían la puerta.

- Hola Paul -saludo Amy educadamente - si no te molesta iré a hablar con el terco de tu hermano.

- Por favor - contesto Rachel con una risita.

- Hola -me saludo desde el marco de la puerta.

- Hola - conteste sin mucho entusiasmo, sentado en la esquina de mi cama.

- ¿Qué le pasa al lobito? - pregunto sentándose a mi lado y tomándome la mano.

- Lo que me pasa es que ya no soporto a Paul - sabía que él lo escuchaba perfecto y también mi hermana, ya que lo había dicho lo bastante alto, para que lo escuchará hasta el vecino.

- Jacob - me reprendió entrecerrando esos hermosos ojos grises - deja en paz a tu hermana y a su novio - cuando iba a replicar, me susurró al oído - si sabes comportarte, podrás pedirme lo que sea.

- Odio que me chantajes - le espeté, pero ella sabía que ya había ganado y yo también.

- ¿Enserio? - me volvió a susurrar mientras me besaba la oreja -por que yo no veo que te desagraden.

- Y no me desagradan - contesté con un hilo de voz - pero si lo odio.

- Si es así - repuso levantándose de la cama - no lo volveré a hacer.

- Pero lo de si me comportó aun está en pie ¿Verdad? - pregunte mientras veía como sonreía.

- ¿No que lo odiabas?

- A ti te gusta hacerme sufrir - le espeté.

- Jake - susurro con una sonrisa ladina - si aun quieres que este en pie, así será.

Me levante y la tomé de la cintura, su sonrisa se hizo más grande, ya que sabía que era su pequeño títere y no me importaba serlo, rodeo mi cuello con sus brazos, así que acerque mis labios a los de ella y primero fue un débil rocé, pero poco después entreabrió sus labios, para que mi lengua pasará y revisara toda su cavidad bucal, después ya nuestras lenguas jugaban, encajaban a la perfección, se separó un poco de mi y me besó la nariz y después la barbilla.

- Esto se cobra al menos 2 días - repuso rozando mis labios.

- Esto no paga ni la mitad de una hora - conteste en un susurro, al ver que iba a replicar - decidiste pedirle un favor a alguien que los cobra demasiado caros.

- Eso no es justo - me reprochó tratando de separar mi abrazo, pero no lo logro, eso ya me estaba gustando, ya que entre más pasaba el tiempo le era más difícil separarme, pero siempre lo lograba, pero hoy era diferente.

- Jake - escuche la voz de Paul, ahora recordaba, por que no me gustaba que estuviera en mi casa todo el día, ya que siempre interrumpía mis sesiones de tranquilizantes con Amy - Billy ya no tarda en llegar.

 

- Ya lo sé - le espete con enojo y aun abrazando a Amy, la cual me vio con la nariz levemente arrugada - pero gracias.

- Ahora si me sueltas - repuso Amy seriamente, yo afloje el abrazó, haciendo que ella se librará de él - es mejor que me vaya.

- No llevamos ni 15 minutos juntos - repuse con inocencia.

- A tu padre no le gusta que este aquí - contesto levantándose de puntitas para besarme.

- Pero podemos ir a la playa - comente mientras me inclinaba, para facilitarle un poco el trabajo.

- Pero tampoco quiero que tengas problemas - susurro acariciándome las mejillas.

- Está bien - acepté besándola por última vez - ¿Pero mañana puedo invitarte al cine?

- Tengo que ir de caza - susurro, al ver la cara que ponía, eso quería decir que serían al menos 2 días que no la vería.

- ¿Qué tan largas van a ser? - pregunte dándole la espalda.

- Todo el fin de semana - contesto abrazándome por la espalda.

- Mañana es miércoles - le recordé - así que te iras cinco días.

- Es momento de que hagas algo con los demás - contesto, mientras sus pequeños brazos rodeaban un poco más fuerte mi cintura - Seth ya me a reclamado de que le esté quitando aun hermano, al igual que Quil.

No conteste, ya que en parte tenían razón, ya solo los veía cuando Sam nos mandaba a llamar, excepto a Paul que lo tenía todo el día en mi casa, de hecho Amy tenía más contacto con ellos que yo, a Seth lo veía al menos una vez a la semana, debido a que después del accidente de los chupasangres ya se llevaban bastante bien. Giré y le tomé el rostro y primero le bese la nariz y enseguida como si mis labios tuvieran imán se dirigieron a sus labios los cuales estaban entreabiertos esperando de nuevo a mi lengua, se sentía tan bien esos labios que ya no eran tan fríos como antes, de hecho creo que Amy a cambiado desde que la conocí.

- Ahora si es mejor que me vaya - susurró separando un poco su rostro del mío.

- Te extrañaré - le susurré antes de rozar de nuevo sus labios.

- Y yo a ti - contesto con una débil sonrisa.

Después de eso me beso la mejilla y abrió la puerta de mi habitación, yo salí detrás de ella y vi a Rachel y Paul abrazados viendo una película, mi hermana al ver que ya se iba, se levanto.

- Nos vemos Rach - se despidió Amy sonriendo - y creo que Jake ya entendió.

- Eso espero - susurro Rachel como para que no escuchará - se ve que le encantas.

- Puedo escuchar - le recordé, mientras Amy y Rachel sonreían - ahora sino te molesta deja de acosarla.

Rachel sonrió, mientras Amy se despedía de Paul con la mano, el idiota se despidió de mala gana, pero al menos ya le respondía el saludo, le abrí la puerta y antes de que bajara el pequeño escalón le bese la frente y luego la nariz, tratando de transmitirle con aquello todo lo que me hacia sentir.

- Hola -escuché la voz de Billy, no se oía muy feliz que digamos.

- Hola - contesto Amy con educación - y como decía hasta luego.

- Hasta luego - contesto Billy lo más educado de lo que fue capaz.

Los 2 nos quedamos fuera, observando como Amy subía al volvo de Edward que suponía era prestado, y después como arrancaba el carro en dirección a la carretera, después baje la mirada encontrando la de Billy molesta y contrariada.

 

- Se supone que eres un licántropo - eso ya lo sabía, no tenía que recordármelo cada 5 minutos - y ella una chupasangre.

- Ya lo se - contesté en voz baja - y no empieces igual que Sam ¿Quieres?

- Sam ya me ha dicho que te resistes a ir a las reuniones - repuso tratando de sonar tranquilo - ¿Dime por que lo haces?

- No voy hablar de eso - conteste seriamente -así que si no te molesta
.

- No, vamos a hablar - me interrumpió, mientras Paul y Rachel no dejaban de observar nuestra escena.

- Muy bien vamos hablar - conteste con la mirada desafiante - pero si lo que quieres decirme es que mi relación con Amy está mal, puedes ahorrarte las palabras.

- Yo se que tú sabes que eso está mal, pero de eso no voy a hablar contigo - repuso con seriedad - solo quiero que no dejes de ir a las reuniones y que pierdas a tus hermanos por ella.

- Y no los voy a perder - conteste de forma automática - si eso era todo
.

- Se que no debo meterme, pero ni al doctor Cullen le gusta está relación - repuso aun observándome con sus ojos negros y profundos.

[




]

Sabía que está relación estaba mal, pero lo amaba y no había forma en que alguien me hiciera cambiar de opinión a menos que fuera Jake el que ya no quisiera que yo estuviera dentro de su vida. Bella y Alice eran las que más aceptaban mi relación, de hecho Bella estaba feliz de que Jake hubiera encontrado a alguien, estacione el volvo. Edward estaba fuera del garaje esperándome.

- ¿Qué tal está Jacob? - me pregunto con seriedad.

- Muy bien -conteste, entregándole las llaves de su auto y comenzando a caminar hacia la casa.

- Amy - me llamo, me detuve pero no giré a verlo - debes dejar esa relación con Jacob.

- No puedo - susurre - al igual que tu no pudiste dejar a Bella.

- Esto es diferente - me espetó ¿Diferente?

- ¿Qué tiene de diferente? - pregunte de forma brusca - Jake es humano, al igual que lo era Bella.

- Jacob no es completamente humano - replico con desesperación, sabía que me quería y era por eso que no me quería cerca de Jake - es un licántropo y por esa razón se convierte en tu enemigo, solo por el simple hecho de ser eso.

- Edward - susurre, y lo abracé - por más que quiera dejarlo no puedo, cuando estoy lejos solo estoy pensando en volver a verlo, en hacerlo feliz, y se que tu lo entiendes mejor que cualquiera de la familia.

- Carlisle también está preocupado - me susurro mientras me acariciaba el cabello.

Me separé de él y le bese la mejilla, después entré a la casa donde encontré a Esme, en cuanto me vio me abrazo, como si no me hubiera visto en mucho tiempo, que le pasaba a todo el mundo, salir con un licántropo no me convertía en un objeto frágil, o al menos eso creía.

- ¿Qué te paso en el cuello? - me pregunto Esme alejándome un poco de ella - tienes la marca de dedos - susurro.

- ¿Dedos? - repetí mientras me tocaba el cuello.

- Dime que te hizo ese licántropo - repuso con molestia.

- Nada - contesté tratando de hacer memoria, recordaba que me había tomado del cuello, para poder besarme, pero no me había hecho con fuerza, además era un vampiro no se debía de haber marcado.

 

- No me mientas -me reprocho, mientras seguía examinando mi cuello - pero mira como tienes el cuello - decía una y otra vez para ella - Carlisle - llamó al ver algo raro en las marcas, él bajo en menos de 10segundos.

- ¿Qué pasa? - pregunto.

- Ven a ver como tiene el cuello - contesto Esme inclinando mi cabeza para ver mejor las marcas - ¿Por qué?

- Esto está mal - susurro Carlisle - ¿Te duele?

- No - conteste con irritación - tengo que ir a arreglar mis cosas.

Así que me solté del agarre de Esme y subí a mi habitación, cuando entre me dirigí al espejo de cuerpo completo que Alice había puesto en mi recamara, me vi marcada la mano de Jake, en mi blanco cuello se veía esa marca roja, esto no era normal y lo sabía, y Esme también por eso estaba tan preocupada.

[






]

- Esme tranquilízate - repuso Carlisle, mientras me abrazaba.

- Como quieres que me tranquilice - le espete totalmente desconsolada - ¿Si le viste las marcas?

- Claro que se las vi - contesto en un susurro.

- Entonces no me pidas que me tranquilice, cuando se supone que ella no debería de marcársele nada - replique con cierto temblor en la voz.

- La relación con Jacob le afecta más de lo que creía - comento de forma pensativa.

- ¿Así que tú si conocías las consecuencias? - pregunté mientras me separaba de él.

- Amy tiene algo parecido a lo que Jacob tiene en su sangre - contesto reflexionando todo lo que había pasado - y estar juntos hace que poco a poco su sangre vaya recuperando su forma original, no va acabar con nuestra ponzoña, pero tal vez con el tiempo tenga el aspecto de humano que en algún momento tuvo.

- ¿Así que tal vez vuelva a verla sonrojarse o ver como se le enrojece la nariz cuando llora? - pregunte con cierta emoción, ya que me gustaba verla sonrojarse y todo eso.

- Tal vez -contesto con cierta desesperación en su voz, lo vi confundida y él aclaro mi duda - pero con esto también pierde cierto control de fuerza, rapidez, se volverá más frágil, tal vez no será tan fácil como matar aun humano, pero será más fácil que aun vampiro.

Lo abracé con fuerza, ¿Amy querría algo así para ella? Conociéndola por supuesto que quería algo así, ser humana o tal vez siquiera parecer, para poder estar con Jacob sin que nadie los viera mal o tratará de impedirlo, pero eso tal vez iba a ser más fácil que la matarán.

el capitulo es dedicado a: _grace_lovegood

muchas gracias x leerlo y comentar n_n

GRACIAS X LEER

- Jake - su voz se escuchaba ronca, me sentía tan bien escucharla - es mejor que arreglemos esto.

- Después - conteste abrazándola y besándole la mejilla.

- Si tu padre ve esto, no me va a volver a dejar entrar - repuso mientras trataba de separarse de mí.

Y tal vez tenía razón, ya que mi habitación estaba llena de plumas debido a que a mi noviecita le había parecido bien una guerra de almohadas, en vez de otra cosita, ya llevábamos más de siete meses saliendo, así que no soy un pervertido, por si lo pensaban.

- Culparemos a Paul - repuse besándole de nuevo la mejilla.

- A mi no me culpen - en estos momentos comenzaba a dudar si en su casa lo querían - Hola Amy - se comenzaba a llevar muy bien con mi novia, y como no iba a serlo, si todo el día mi hermana y Amy se la pasaban juntas y en mi casa y ahora parecía casa de Paul también.

 

- Hola - contesto Amy sonriendo - ahora no lo podrás culpar - me susurró, mientras el idiota cerraba la puerta de mi habitación.

- Está bien - me rendí y la solté y comenzamos a acomodar un poco mi habitación.

No llevábamos mucho, pero ya me había cansado, así que me recosté en la cama mientras Amy me observaba con la nariz arrugada y los brazos cruzados, se veía hermosa enojada, de hecho no creo que no hubiera una manera en la cual no se viera hermosa, eso me hacia pensar muchas cosa y una sonrisa de lujuria se me formo, ella al ver eso negó con la cabeza.

- Paul está afuera - susurro, mientras recogía un poco más de plumas.

- Paul - llamé mientras la acorralaba contra la pared, escuche un bufido que significaba que me escuchaba - mi hermana esta en la playa y te quería ver.

Escuche como la puerta se abría y después se cerraba y las zancadas de Paul, por llegar lo más rápido posible con Rachel, sonreí mientras unía nuestras frentes.

- Ya solucione el problema - susurré mientras bajaba mis labios a su cuello.

- Jake - su voz sonó muy baja y temblorosa - ¿Estas seguro?

- Como que Te Amo como idiota - contesté uniendo mis labios a los de ella.

Fue un beso demasiado apasionado, sentí como su lengua recorría mis labios y luego mi lengua, sabía que ella también quería, pero era un poco más fuerte, se resistía y tal vez sus hormonas no estuvieran tan encendidas como las mías, pero deseaba ese momento tanto como yo.

Después de que me separe un instante para verle los hermosos ojos grises que no me dejaban de ver, le bese la nariz y después baje mis labios a su cuello, se sentía tan bien así que no pude evitar morderlo y lamerlo, había algo raro ya que mis mordidas se quedaban en su hermoso cuello, pero eso no me importo, ya que me preocupaban otras cosas un poco más importantes. Amy mientras yo besaba su cuello ella me acariciaba el cabello, mejor dicho lo jalaba.

Baje mis manos a su trasero y luego a sus piernas, cuando las sentí, creí que hasta Venus sentía envidiada de aquel hermoso y perfecto cuerpo, sin saber si era lo correcto o no con la ayuda de la pared la levanté y ella me rodeo la cintura con las piernas, la bese con desesperación y ella respondió con la misma intensidad; sentía sus manos en mis hombros, después la lleve hacia mi cama, la recosté y luego me puso sobre ella en cuatro patas y sin saber muy bien, le quite la sudadera rosa que llevaba, mejor dicho la arranque y con esto pude ver un sostén rosa que me impedía disfrutar de aquel paisaje, cuando se lo iba a quitar ella tomó mis manos y negó con la cabeza, así que lo deje, pero eso no me impidió besarle sus perfectos senos, escuche un pequeño gemido, lo cual me insito a seguir.

- Jak
Jake - su voz apenas si era audible.

- Hmmph - repuse sin dejar de besar sus senos y su vientre.

- Bas
.¡¡¡Ahh!!!....basta.

- ¿De verdad quieres que pare? - pregunté mientras volvía a mi trabajo con sus senos.

Sabía la respuesta, así que se quedó callada, peros sus manos bajaron hasta el borde de mi playera y con un ligero movimiento la deslizo por mis brazos, hasta que tuve que separarme para que la sacara por completo, cuando quede sin playera, giro y me dejo abajo, y comenzó a besar mi torso y luego a deslizar sus dedos sobre mi pecho, haciendo que me estremeciera y sin poder evitarlo gemí, haciendo que ella sonriera.

 

Así siguió nuestro juego, hasta que mi querido amiguito, ya no estaba muy a gusto a esperar, así que de un movimiento la puse de nuevo bajo de mí, no se como paso, pero ya no tenía pantalón y ella tampoco, así que eso facilito un poco el trabajo, ya que de un movimiento ya le había quitado la ropa interior, al igual que yo. Le abrí un poco las piernas, para posicionarme mejor, de un movimiento entre en aquella cavidad virginal, haciendo que soltará un pequeño quejido de dolor.

Al escuchar su quejido le bese el rostro hasta que su rostro cambio, ese fue el momento en que comencé a moverme, sacando pequeños gemidos de sus labios, le tome de la cadera, para impulsarme y que las embestidas fueran más profundas, y con esto sus gemidos fueron un poco más fuertes, me tomo el rostro para besarme y así no dejar que se le escaparán más gemidos, la bese con desesperación.

- Mpmh (se supone que es un gemido u_u) Ja
Jake - repuso con un hilo de voz -ma
¡¡Ahh!! Más rá
rápido.

Ella aquí ordenaba, así que hice más rápidas mis embestidas, sacando más gemidos y no solo de ella, sino míos también.

- Te
¡¡Ahh!!! - no aguante ese gritó, es que me hacia sentir tantas cosas, además de que sentí que ya estaba a punto de llegar - Te Amo - grité antes de embestirla por última vez, sacando también el gemido más fuerte de Amy, sabía que ella ya había llegado un poco antes que yo.

Así que me deje caer aun costado de ella, pero rodee su cintura con mis brazos y la acerqué a mi, algo que no era muy difícil en mi cama que era individual, le besé el hombro desnudo y la acurruqué en mis brazos y al tenerla así de cerca, me pareció escuchar un muy leve y sutil pum que parecía el latido de un corazón que estaba a punto de dejar de latir, pero el mío no podía ser, ya que lo escuchaba perfectamente latiendo muy a prisa, así que decidí creer que era mi imaginación.

- Aunque suene raro tengo sueño - susurro girando, para poder verme mejor.

No contesté y solo sonreí ya que creí que sería una broma, al verme sonreír también sonrió y me besó, antes de levantarse, al ver aquella imagen, no podía creer que de verdad esa escultural belleza hubiera estado en mi cama, gimiendo mi nombre. Antes de que pudiera entender que si había sido mía, ya estaba vestida y haciéndose una coleta.

- Es mejor que me vaya - repuso mientras se sentaba junto a mí - Te Amo - y me dio un besó corto en los labios.

- Y yo a ti - conteste mientras me incorporaba para besarle la nariz.

Después vi como salía de mi habitación, me tiré en la cama y repase cada cosa que había pasado, estaba tan embobado que apenas si escuche la voz de mi hermana y de Paul, así que antes de que llegaran me vestí, y acomodé la cama lo mejor posible, 5 minutos después Rachel ya estaba asomando la cabeza por la puerta de mi habitación.

- ¿Y Amy? - pregunto mientras me examinaba con detenimiento - ¿Por qué sonríes de esa manera?

- Siempre sonrió así - contesté, tratando de quitarme de la mente la imagen de Amy oh, oh, creo que tendré que darme una ducha fría.

- Si claro -contesto Rachel no muy convencida, pero salió de mi habitación.

 

[





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Esto estaba mal y yo lo sabía, tenía que alejarme lo antes posible de Jake, no podía seguir haciéndole daño y menos después de lo que paso está tarde, aun no se daba cuenta que era un vampiro, algo que no puede engendrar vida, no podía sacarme al pequeño que vi en su mente cuando me despedí, yo jamás iba a ser capaz de darle un hijo, jamás. Mis ojos se llenaron de lágrimas ¿Qué nunca iba a dejar de llorar?, llegué al garaje donde estaba Edward ¿Qué siempre me estaba vigilando?

- ¿Dónde está Carlisle? - pregunte un poco brusco, antes de que él me preguntará algo.

- En su despacho - contesto, mientras me observaba fijamente.

Sin decir nada, camine hacia la casa, dentro estaban Rosalie, Emmett, Alice y Bella, sin saludar ni responder las preguntas de ninguno entre directamente al despacho de Carlisle, donde no solo estaba él, sino también Esme y Daniel.

- Me voy - dije con la voz firme y algo ronca.

- ¿Por qué? - pregunto Esme observándome con confusión.

- Ya no estoy bien aquí - conteste con indiferencia - y ya no quiero tratar con licántropos.

- Espera el año más que nos vamos a quedar - repuso Carlisle pasivamente.

- No - conteste tajantemente - el próximo año se van a Canadá - comente tratando de convencer a Esme - ¿Por qué no me voy yo y ustedes después me alcanzan?

- ¿Sola? - a Daniel no le gustaba mucho la idea.

- Quiero saber que se siente ser independiente una vez en mi vida - contesté con una débil sonrisa - además solo será un año, y yo les hablaré una vez a la semana o si quieren a diario.

- ¿Cuándo te quieres ir? - pregunto Carlisle, él era como buen padre consentidor que siempre da a sus hijos lo que quieren, aunque después tuviera que pelear con Esme.

- Está noche - conteste mientras lo abrazaba, agradeciéndole que si me dejará ir.

- Entonces vamos a hacer tus maletas - comento Esme con una débil sonrisa.

Le sonreí y salimos dejando solo a Carlisle y a Daniel, el primero convenciendo al ultimo que no era mala idea y de que no tenían por que preocuparse, cuando llegamos a mi habitación Esme no me dejo mover un dedo, así que vi como hacia mis maletas en menos de 10minutos ya estaban con toda mi ropa dentro la abracé y le agradecí que me dejará ir, baje con las maletas y me despedí de cada uno de los integrantes de mi familia, todos estaban tristes de que tuviera que irme, aunque Rosalie no mucho. Cada uno me abrazo y me dijo cosas que me hacían reír, después Emmett subió las maletas al eclipse plateado que Carlisle me había comprado 2 meses después de que hubiera llegado, aunque siempre usaba el volvo de Edward.

Después de volver a abrazar a Esme subí al eclipse, arranque el auto y salí de la casa, en las afueras de la casa vi una sombra que hizo que frenará de golpe, antes de que moviera un músculo Edward ya estaba del lado de copiloto.

- Se supone que hago este viaje sola - repuse en forma de burla.

- Vamos al mirador - me ordenó algo frío.

- Claro - conteste un poco confundida, pero me dirigí al lugar que Edward me había dicho, todo el camino se la pasó callado, aunque no fue mucho, ya que llegamos en cinco minutos - ya llegamos.

- Eres más lenta que una tortuga - se burló, mientras salía del auto y me hacía una seña para que yo hiciera lo mismo, salí aun sin entender porque habíamos venido, me señalo el cielo y había luna llena, al igual que el día que Edward me prometió jamás dejarme sola y al igual que el día en que se fue.

 

- Esto me recuerda a tu promesa no cumplida - susurré con una sonrisa amarga.

- Siempre cumplo mis promesas - contesto pasándome su brazo por los hombros, giré a verlo para replicar, pero el hablo antes de que yo abriera la boca - se que me fui - repuso aun con su vista en el cielo - pero eso no quiere decir que te deje sola - se quedo callado.

- Eso es una forma rara de no haberme dejado sola - replique girando a ver la luna.

- Me fui - mientras sonreía - si, pero a pesar de eso, en mi frío corazón tu tienes la parte más importante, claro después de Bella - sonreí y me pegué más a él - pero antes de ella eras lo más importante, y a pesar de que me fui, siempre estuve junto a ti, por que te adoro y esa es la forma en que jamás te deje sola, aunque yo no estuviera ahí.

- Tu también tienes la parte más importante en mi corazón, claro después de

- Lo se - susurro abrazándome, yo escondí mi rostro en su pecho y le rodeé la cintura con mis brazos, mientras sentía como las lágrimas recorrían mis mejillas - se que a todos les has dicho que te vas por que quieres probar la libertad, pero yo te conozco como a mi mismo.

[





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- Edward - murmuro, mientras yo le acariciaba el cabello - dime que voy a olvidarlo - me suplico, era parte de mí, como yo era parte de ella, era difícil explicar, pero ella sabía cuando yo estaba triste o enojado al igual que yo lo sabía, pero eso no era todo, ya que ese dolor lo sentía como propio.

- Jacob se va a ir de tu mente - conteste, mientras sentía como se estremecía bajo mis brazos.

- Promételo - susurro abrazándome un poco más fuerte, no sabía que responder, ya que sabía que amaba a Jacob con la misma intensidad que yo amaba a Bella - promételo Edward, por favor dime que si lo voy a hacer.

- Esto es mi culpa - murmuré mientras le besaba el cabello - Amy perdóname.

- No quiero que me pidas perdón - replico negando con su cabeza sobre mi pecho - solo quiero que me prometas que lo voy a olvidar.

- Quisiera prometerlo - repuse con un hilo de voz - pero no lo se.

Sus sollozos se hicieron más fuertes, y yo no podía más que acariciarle el cabello y limpiar sus lágrimas, no podía hacer más, aunque quisiera, y hubiera dado mi vida por que eso fuera posible.

se ke fue un muy mal lime o lemon aun no se muy bn ke fue U_U pero espero ke me dejern comentarios

cuidense!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

GRACIAS X LEER

Había pasado una semana después del mejor día de mi vida, en la cual no había visto a Amy, así que esa tarde decidí ir a ver que había pasado con ella, pero cuando me disponía a salir, escuche el aullido de Sam, así que no tuve más remedio, mas que correr hacia el bosque, cuando me transforme, comencé a escuchar los pensamientos de lo demás.

"Jared, no quiero conocer tu vida sexual"replico Leah con cierto asco.

"Basta"ordenó Sam.

Seguí corriendo hasta el claro, donde encontré a Sam y a Seth, me coloqué junto a Sam mientras esperábamos a que los demás llegaran, casi enseguida llego Leah y Paul y Quil llegaron al mismo tiempo y segundos después Embry.

 

"¿Qué pasa?" Preguntó Quil

"Bueno, nada en especial" repuso Sam "solo quería decirles que uno de los Cullen se fue."

"¿Y sabes quien fue?" Pregunto Paul.

"Amy"contesto Seth.

"¿Es broma?" Repuse mientras sentía un hueco en el estomago.

"Ves que nos reímos" me espeto Leah.

"Pudo haber un error"comentó Quil.

"Edward y Bella me lo dijeron"susurró Seth, eso tenía que ser mentira, así que eche a correr.

"Jacob, ven aquí"me ordenó Sam, pero no hice caso, sabía que Sam estaba pensando en hacerme regresar aunque fuera arrastras.

"Deja que lo confirme"repuso Paul y Quil le siguió.

En cuanto llegué a la casa, sabía que toda la familia sabía que yo estaba allí, así que me transforme y me puse el short y corrí hacia la casa, cuando llegué no fue necesario que tocará ya que Carlisle me abrió, parecía un tanto contrariado.

- Hola Jacob - me saludó educadamente, aunque su voz estaba algo ansiosa.

- Hola - conteste - ¿Podría hablar con Bella?

- Hola Jake - Bella apareció por debajo del brazo de Carlisle.

- Hola Bella - conteste, mientras veía como el doctor se reunía con el resto de la familia.

- Amy cariño - susurro Esme, como tratando de tranquilizarla - tranquila, no llores.

- ¿Qué pasa? - pregunte tratando de escuchar más.

- Amy no está muy bien - susurro, mientras me alejaba de la casa.

- ¿Qué tiene? - pregunte con cierto nerviosismo.

- Supongo que extraña a Esme y a Carlisle, ya que solo con ellos o con Edward habla - contesto con cierta tristeza.

- ¿Podría hablar con ella? - pregunte, mientras veía la mirada de Bella.

Agudizo el oído y después de advertir que ya no hablaban con Amy, sacó su móvil y marcó de memoria el número de Amy, en cuanto escucho el tono de que la llamada había entrado me entrego el teléfono, sonó 3 veces más y después se escucho la voz de Amy.

- ¿Pasa algo Bella? - pregunto con voz ronca lo cual me hizo suponer que si había estado llorando.

- Quiero saber por que demonios te fuiste - conteste con irritación.

- Jacob - ¿Desde cuando era Jacob? - no estoy para sermones o lo que quieras decirme.

- Por favor Amy - no quería suplicar, pero así se escucho mi voz - Te Amo, lo entiendes y no entiendo por que te fuiste, sin ni siquiera despedirte.

- Jamás voy a darte una familia con la cual sueñas - contesto y escuche su voz quebrada - así que he decidió que hagas tu vida con alguien con vida y con la cual puedas formar una linda familia, con la cual siempre has soñado.

- No quiero una familia - susurré, sabía que Bella me observaba - lo único que quiero es a ti.

- Lo siento - repuso, yo sabía que trataba de no llorar - pero no voy a regresar, así que busca una buena chica que te amé y con la cual puedas formar una familia.

- No lo voy a hacer - replique enfadado por su terquedad - así que vuelve o iré a buscarte.

 

- Pásame a Bella - me ordenó, parecía que no le importaba lo que acaba de decir - y no se te ocurra venir, es más no podrás, por que nadie te lo va a decir.

- Eso ya lo veremos - le espeté, pero Bella me quitó el móvil.

- Lo siento - susurró Bella.

- No importa Bell - agradecía tener buen oído -pero ahora te prohíbo que le digas donde estoy.

- No le puedes prohibir nada - comente y escuche su bufido, lo cual quería decir que me escuchaba.

- El licántropo tiene razón - su voz se escuchaba ronca - pero se que no lo harás, por mi bien y el de él.

- Prometo que no le diré nada - contesto Bella y eso acabó un poco con mis ilusiones de encontrarla.

- Nos vemos Bell - se despidió -y dile a Esme que no pasa nada, que solo fue un ataque de nervios, que no es necesario que venga.

- Yo le diré - contesto Bella con una débil sonrisa, después colgó.

- ¿No le vas a hacer caso? - le pregunté conociendo la respuesta de antemano.

- Ahora ella es mi familia - contestó con desánimo -lo siento Jake.

- Olvídalo - le susurré y me aleje del lugar, ahora por donde iba a empezar a buscar, si Bella no iba a decirme nada de donde estaba y si ella no me lo decía, nadie más de esa familia iba a decir algo.

Seguí mi caminó, me sentía solo, completamente solo, sabía que tenía a Billy y a Rachel y ¿Por qué no? También a la manada, pero eso no era nada, yo necesitaba a Amy, fuera como fuera, la necesitaba, tenía que ver esos hermosos ojos grises y escuchar su "Te Amo", jamás pensé que la necesitaría tanto.

- Jacob - escuché que alguien me llamaba, así que giré hacia la dirección de esa voz.

- Hola - saludé sin muchas ganas al ver a Vanessa, gracias a Emily le hablaba y nos habíamos hecho amigos.

- ¿Te pasa algo? - pregunto con cierta preocupación.

- Nada - contesté tratando de sonreír - solo estoy un poco cansado - repuse al ver que no me había creído.

- Parece que quieres vomitar - comento con cierto nerviosismo y caminando a mi lado - ¿Seguro que estás bien?

- Seguro - conteste sonriéndole, para convencerla de que estaba bien.

- Si no te importa ¿me gustaría acompañarte?

- Bueno yo

- "Acepta a que vaya contigo" esa voz era la de Amy (ok, acepto es un poco plagiado de Luna Nueva) - Está bien - jamás podría negarle nada a esa voz.

Así que caminamos hacia mi casa, era agradable hablar con ella, yo solo escuchaba todo sobre su vida y más de 2 veces me dijo que no tenía novio, no entendía por que me decía todo eso, y además me decía que le gustaría tener a alguien con quien compartir un poco de todo su tiempo libre. Cuando llegamos a mi casa, pensé en dejarla ir "¿Dónde demonios quedan tus modales?, debes invitarla a pasar" otra vez su hermosa voz angelical.

- ¿Por qué no pasas un rato? - le propuse, mientras ella sonreía y asentía débilmente con la cabeza.

 

Cuando llegué a la sala, Paul estaba de pie frente al sillón con los brazos cruzados, me sorprendió un poco verlo, y no era por verlo en mi casa, sino verlo de pie, ya que siempre que llegaba estaba acostado sobre el viejo sillón.

- ¿La encontraste? - me pregunto con seriedad.

- ¿Quieres tomar algo? - le pregunte a Vanessa, haciendo caso omiso a la pregunta de Paul.

- Agua por favor - pidió con una débil sonrisa.

Así que aun sin hablar con Paul, me dirigí a la cocina y le serví el vaso con agua y se lo di a Vanessa, que en ese momento se encontraba sentada en el sillón y era observada por Paul, que no daba crédito a que yo la hubiera invitado a pasar.

bueno espero ke les guste, cap dedicado a:

Jesma13

Angie Dumbledore

y principalmente a:

_grace_lovegood_

y todos los ke se toman la molestia de leerlo, aunke no dejen comentarios (ke eso es como si no lo leyeran) muchas gracias

Había pasado un mes desde que se había ido Amy, cada vez que hablaba su voz se oía cada vez más triste, así que había decidido ir a verla, ya que eso de que está bien ya no se lo creía, Carlisle al igual que yo estaba preocupado, pero él no podría ir debido al hospital, así que solo iría yo a ver a mi pequeña, sabía que Jacob estaba en las cercanías de la casa, ¿Por qué lo sabía? Por que desde el mes que Amy se había ido, no había dejado de venir, y ya identificó su olor, pero eso no me importaba, lo que me importaba era saber que tal estaba Amy.

- Ella va a estar bien - me susurro Carlisle al ver que no dejaba de tronarme los dedos.

- Entonces ¿Por qué no nos ha hablado en una semana? - pregunte, ya que también por eso iba, quería saber por que no se había comunicado.

- Debe tener una buena excusa - contesto sonriendo, tratando de que yo también sonriera.

- Bueno espero que tengas razón - susurre con una débil sonrisa - ahora es mejor que me vaya.

Subí al mercedes de Carlisle y vi como todos me decían adiós, antes de salir de la casa vi aun lobo que supuse era Jacob, pero no me importó, ya que como dije lo único que me importaba era saber que tal estaba Amy, así que pisé el acelerador a fondo y el auto rugió, y en cuestión de segundos ya no veía la casa ni el lobo.

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- Bell, por favor contesta - suplique, mientras trataba de controlar las náuseas y mis ganas de llorar.

- ¿Hola? - contesto Bella después de que dejo que sonará 3 veces.

- Bell - susurre, tenía tantas náuseas que me costo un poco hablar - ¿Qué tal las cosas por allá?

- Esme, está muy preocupada - contesto pasivamente - y va para allá.

- ¿Qué? - grité, eso no era posible, no podía verme así en pijama, después de lo que paso con Jake, casi todo el día me la pasaba durmiendo, no lo entiendo, pero podía dormir, estaba más pálida de lo normal, y creo que también más delgada y mis ojos a pesar de ser grises, tenían un círculo rojizo alrededor del iris.

- Ya te dije que va para allá - contesto Bella un tanto sorprendida por mi reacción - ¿Qué pasa?

 

- Nada - conteste, no era cierto, pero ni modo que le dijera que estaba enferma, en primera no creo que se lo creyera ya que era vampiro y segundo ni siquiera sabía si estaba enferma.

- No te escuchas muy segura - repuso con cierta molestia.

- Es mejor que arregle un poco la casa - comente con indiferencia - así que nos vemos Bell.

- Pero

- no terminé de escuchar, ya que había colgado, sería todo un día, para tratar de verme aunque fuera un tanto normal.

Lo primero que hice fue esconder todos lo pañuelos desechables que había comprado para llorar.

- ¡¡Ahhh!! - grité, un dolor y ardor que recorría cada centímetro de mi cuerpo, pero comenzaba en mi vientre. Me deje caer tratando de tranquilizar mi dolor, poco a poco comenzó a cesar.

¿Qué demonios era esté dolor? ¿Por qué me estaba dando? Esas dos preguntas pasaron por mi mente, pero no por mucho, ya que ese mismo dolor me volvió a dar nublando mi vista, así que me arrastré a mi recamara tratando que el frío del suelo tranquilizara el dolor. Deseaba tanto poder quedar inconsciente, para no sentir más ese dolor, pero no iba a tener tanta suerte, ya que toda la noche me la pase gritando y mordiendo la almohada, tratando de que el dolor pasara más rápido, pero no fue así.

En la mañana, el dolor era un poco menor, pero aun no desaparecía, así que pensé que tal vez un baño de agua caliente haría que desapareciera, cuando entre al baño, el dolor volvió a ser mayor, así que sin importarme que aun tenía la pijama abrí el agua caliente y me metí, pero ¡¡Oh sorpresa!!, ya que cuando el agua comenzó a caer sobre mí, sentí que un líquido tibio recorría mis piernas y cuando baje la mirada, vi sangre que recorría mis piernas y ese dolor de nuevo

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- Amy - llamé, pero no recibí respuesta alguna.

Escuche que el agua de la ducha corría, así que subí lo más lento posible, para que Amy terminara de ducharse o lo que estuviera haciendo, pero escuche su grito desgarrador, así que lo que me faltaba de escaleras las subí corriendo y de un tirón abrí la puerta y allí estaba mi niña en la esquina de la regadera, sentada y abrazándose las rodillas y su rostro escondido entre ellas, totalmente mojada y en sus piernas se veía rastro de sangre ¿Sangre? Corrí hacia ella, pero ni aun al escuchar que estaba a su lado levanto la vista, solo escuche sus sollozos y sus quejidos.

- Amy - llame con un hilo de voz - cielo di algo - suplique.

- Me duele - susurro con la voz trémula - ¡¡Ahhh!! - grito acostándose en el suelo en forma fetal.

- Estas sangrando - murmure al ver que su pequeño short blanco, en este momento estaba rojo y además de que recorría sus piernas.

- Haz que pare - su rostro estaba descompuesto debido al dolor y eso me aterraba.

- Tenemos que llevarte con Carlisle - repuse con la voz entrecortada, pero como iba a llevarla a un día de camino.

Vi como trataba de no gritar, pero se comenzó a revolver en el suelo, y sabía que de nuevo estaba sintiendo el dolor, sin saber que hacer marque el número de Carlisle, él tenía que decirme que era lo que pasaba con Amy.

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Escuche que el celular de Carlisle sonaba, él se estaba peleando con Rosalie, mejor dicho tratando de hacerla razonar de que no podía entrar aun concurso de belleza, en estos últimos tiempos la niña estaba tratando de hacer cosas un tanto raras, así que decidí contestar.

 

- ¿Hola? - conteste, ya que Carlisle no parecía querer contestar.

- ¿Edward? - Esme se escuchaba un tanto ansiosa.

- Si - conteste - ¿Qué pasa?

- Necesito hablar con Carlisle - repuso con un hilo de voz - así que si lo pusieras al teléfono te lo agradecería.

- En estos momentos pelea con Rosalie - conteste pasivamente - así que yo creo

- Edward pon a Carlisle al teléfono - me ordeno con cierto enojo.

- Carlisle - llame - Esme te habla - bajo en menos de cinco segundos.

- Esme - susurro Carlisle - tranquila - repuso y después se quedo en silencio, Esme hablaba tan rápido que solo entendí que se trataba de Amy - pregúntale que si ha cambiado su alimentación - espero la respuesta - hmmph - su rostro se torno serio y preocupado, pero necesitaba tranquilizar a Esme - necesito verla, para saber que es lo que tiene, pregúntale que si soportará el viaje hasta acá o voy yo hacia allá - volvió a quedarse en silencio - entonces las espero - después de decir esto colgó y se sentó en el sillón.

- ¿Qué pasa? - pregunte al ver que Carlisle se masajeaba las sienes y cerraba los ojos.

- Amy está mal - contesto en un susurro.

- ¿Cómo que está mal? - replique con cierto nerviosismo.

- Esme dice que tiene un dolor insoportable y está sangrando - contesto y su rostro pareció que envejecía.

[



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- Vamos - susurre ayudándola a levantarse, al menos el sangrado ya se había detenido.

Estaba pálida, la ayude a vestirse y en cuanto terminé de vestirla, tuve que ayudarla a caminar, ya que en cuanto el dolor le daba, sus piernas perdían fuerza y caía, así que la subí del lado del copiloto, en cuanto estuvo arriba, subió las piernas al asiento y se abrazó las rodillas, para intentar que el dolor disminuyera, me dolía tanto verla así.

Pise el acelerador afondo y en poco tiempo ya estábamos en la autopista de nuevo a casa, giré a verla y parecía que se había quedado dormida, ya que una paz se mostraba en su rostro, pero sabía que eso era imposible, al menos eso creí, pasó como dos horas y abrió los ojos observando la carretera.

- Tengo ganas de vomitar - susurro bajando la ventanilla, para que con el aire se tranquilizará - detente.

Yo hice lo que ella me pidió y en cuanto bajo, corrió hacia unos pequeños arbustos y comenzó a vomitar, no creía que eso fuera posible, pero ahora lo estaba viendo y no podía decir que no era cierto que un vampiro estaba vomitando, cuando regreso la vi más ojerosa y un tanto amarillenta y por primera vez puse atención a sus ojos, estaban algo amarillos, además de la línea rojiza que redondeaba su iris.

- Amy - susurre mientras le tocaba la frente, estaba caliente, eso también estaba mal - ¿Te sientes mejor?

- Al menos ya no tengo el dolor tan fuerte - susurro antes de subir al auto.

En cuanto la vi subir, yo hice lo mismo, era mejor llegar lo más rápido posible con Carlisle, esperaba poder llegar al anochecer, así que fui lo más rápido que el auto daba, Amy no hablo en todo el camino, pero empecé a notar que comenzaba a temblar y a pesar de tener los ojos cerrados temblaba y castañeaba, eso me dio a tender que tenía frío, así que me quité el suerte que llevaba y se lo puse encima. No podía creer que ese camino que siempre se me hacia tan corto ahora fuera eterno.

 

- ¡¡Argh!! - gruño y apretó los ojos, tratando de que el dolor pasara.

- Ya vamos a llegar - le susurre.

Ella solo asintió, haciéndome entender que me había escuchado y que el dolor ya estaba pasando, pero su rostro no decía lo mismo, trate de que el auto volará, pero no me era posible, el resto del camino fueron solo quejidos casi inaudibles, sabía que le seguía doliendo, pero cuando preguntaba ella decía que todo estaba bien.

Por fin después de un viaje que se me hizo eterno divise la casa, así que pise el acelerador, haciendo casi un hoyo en el mercedes, cuando llegué a la puerta de la casa estaba Carlisle esperándonos, en cuanto detuve el auto, Carlisle corrió del lado del copiloto.

- ¿Qué tal te sientes? - le pregunto con la preocupación reflejada en su rostro.

- Peor que en mi transformación - contesto con una débil sonrisa, salió del auto - ¡¡Agh!! - grito dejándose caer del dolor, Carlisle la tomo en brazos y camino con ella en brazos.

Entre detrás de ellos, la subió a la habitación de Edward que era la que estaba más cerca, Bella que era la que estaba en la habitación, se quito de la cama y observo con preocupación a Amy.

- Lo siento Bella - susurro Carlisle - pero tendrá que estar aquí.

- No hay problema - contesto en voz baja.

- ¿Hiciste algo con Jacob? - le pregunto con nerviosismo, mientras la depositaba en la cama - ¿algo más que besos?

- Si - contesto con un hilo de voz.

- Amy - llamo Carlisle.

Pero Amy ya no escuchaba, ya que le estaba dando el dolor que había tenido cuando llegué a verla, ese dolor en el cual perdía en cierta parte conciencia y solo gritaba y se removía, tratando de controlar el dolor.

espero ke les guste, el cap va dedicado a:

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parvatti

GRACIAS X LEER

Sabía que Amy había regresado, ¿Cómo lo sabía? Seth me lo dijo, y eso se debía a que Bella se le había salido, lo que no entendía, era por que no había salido, pero tenía que ir a verla y decirle que yo la amaba y que ella era todo para mí, llevaba una semana tratando de hacer aquello, pero había sido un poco imposible, ya que con solo acercarme o estaba Emmett o Jasper, para impedirme el paso, además de que Sam estaba cada vez más raro y me ponía a hacer cosas tontas que no servían de nada para la manada.

Hoy por fin podría ir a verla, pero cuando estaba a punto de ir, escuche el llamado de Sam, así que me dirigí hacia donde se encontraba, cuando me transforme no escuchaba muy bien los pensamientos de los demás y tal vez eso se debía a que no me interesaba saber sus vidas.

"¿Qué pasa?" pregunto Jared un tanto molesto, ya que habían arruinado una cita con Kim.

"La chupasangre que se había ido a decidido regresar" contesto Embry.

"Se llama Amy" le espete y escuche la risita de Leah "no estoy para tus tonterías"

"Ni yo para las tuyas" contesto con desagrado.

"Basta niños" ordeno Sam con hastío "y no solo hemos venido a eso" repuso con irritación. Listas y rankings

 

"¿Para que más?" pregunto Quil con curiosidad.

"Además de que sabemos que la integrante que faltaba ya está de regreso" repuso con una voz falsamente serena "también sabemos que están tomando sangre humana"

"Eso es imposible" repuse negando con el hocico "ellos son "vegetarianos" y no toman sangre humana"

"Pues parece ser que Amy" replico Sam con desagrado "es lo que necesita, para recuperarse"

"¿Está enferma?" pregunto Seth con preocupación.

"No sabemos muy bien su estado" contesto Sam con una tranquilidad que no sentía "pero sabemos que tanto Carlisle como Edward han estado buscando ese tipo de sangre para que no muera"

"¿Entonces que vamos hacer?" pregunto Paul, que sabía que observaba mi reacción.

"Lo que debimos hacer hace tiempo" contesto y eso hizo que un frío me recorriera la espalda "es hora de atacar a los chupasangres"

"No puedes hacerlo" susurró Seth, yo no podía decir nada ni pensar tampoco "ellos aun no han atacado a nadie"

"Tu lo has dicho aun, y no pienso esperar a que ataquen a alguien, para hacer algo" contesto Sam con voz alfa haciendo que Seth tuviera que callar.

"¿Cuál es el plan?" pregunto Jared con cierta emoción en su voz.

"Quil, Embry y Seth atacarán a Rosalie y a Alice" comenzó, mientras yo trataba de oponer resistencia "Paul, Jared y Jake, atacarán a Emmett y Jasper"

"Yo no voy a atacar a nadie" por fin estaba poniendo resistencia "Seth tiene razón, ellos no han roto el tratado"

"Con Bella lo rompieron, pero no hicimos nada, pero esto no lo podemos dejar pasar" contesto con esa voz de alfa que hacia que todos obedeciéramos "así que, como decía
."

"Ya dije que no voy a tocar a nadie" volví a decir elevando la voz, haciendo que Sam retrocediera un poco "si tu quieres atacar está bien, pero yo no lo voy a hacer"

"Te lo estoy ordenando" su voz no se escuchaba muy convincente.

"No me puedes ordenar, ya que yo tengo la herencia del alfa y no voy a obedecer" mi voz comenzaba a sonar como una orden.

Antes de que contestará algo eche a correr, tenía que prevenir a los Cullen de lo que querían hacer, no llevaba mucho tiempo corriendo, pero no escuchaba nada, hasta que escuche.

"Espérame" repuso Seth con entusiasmo.

"Vete a casa" conteste secamente.

"¿Es una orden?" pregunto con lo que parecía una sonrisa lobuna.

"No, pero es lo mejor y yo no soy tu líder" repuse fríamente.

"Ahora lo eres" contesto con sencillez y por una extraña razón ya estaba a mi lado.

"Regresa con Sam" dije con cierta molestia.

"Ya te dije que ahora tu eres mi líder" este no era el momento de ponerme a discutir con Seth, así que eche a correr un poco más despacio, para que él pudiera seguir mi paso, estábamos como a kilómetro y medio.

"¿Crees que desde aquí Edward nos escuche?" pregunto Seth, yo tenía la misma pregunta.

"Edward necesito hablar contigo" esperaba por todo que me escuchará.

 

Corrí más rápido y a Seth le costó un poco más de trabajo seguir mi paso, pero yo necesitaba verlo y saber que era lo que tenía Amy, así que cuando llegué al garaje, Edward ya estaba allí, junto con Emmett y Jasper (lo reconozco de nuevo plagio, de Amanecer)

- ¿Qué quieres? - me espeto, no se veía muy feliz que digamos, pensé todo lo que mi manada pensaba hacer, con algunas intervenciones de Seth - así que piensan asesinarla - los otros 2 vampiros rugieron - ellos no - susurro.

"¿Es cierto que Amy necesita sangre humana?" pregunto Seth bajando la cabeza.

- Al parecer si - contesto Edward con cierto temblor en la voz y viéndome con cierto resentimiento.

"¿Qué tiene?" pregunte con cierto nerviosismo.

- Tu mejor que nadie debe saber eso - repuso con cierta molestia - y de verdad que le pasa algo y no vas a tener vida para arrepentirte.

- ¡¡Agh!! - se escucho un grito, que me erizo el pelo.

De pronto salió Bella y me observó al igual que Edward con resentimiento, ¿Qué demonios había hecho?

- Amy necesita ya sabes - susurro Bella y Edward giro la vista hacia ella y luego hacia mi.

- Amy en estos momentos no puede hacer nada, así que necesitamos que los detengas por un tiempo hasta que la saquemos - repuso con frialdad.

"Iré a vigilar" susurró Seth y cuando yo iba a ser lo mismo.

- Es mejor que te quedes - susurro Bella y entró a la casa.

- Tiene razón - repuso Edward - es mejor que vigiles y me mantengas informado.

Después de ordenarme aquello, entro a la casa y los otros 2 hicieron lo mismo, yo me quede un tanto sorprendido por el trato de Bella, sabía que a Edward jamás le caí bien, pero esa mirada de Bella, me angustiaba, ¿Qué tan mal estaba Amy?

[



]

- Necesito ir al baño - su voz cada vez era más débil.

- ¿Puedes levantarte o te ayudo? - pregunto Esme que se puso a su lado.

- Ayúdame - contesto mientras tomaba la mano de Esme, para levantarse.

- ¿Qué pasa? - pregunto Alice, al vernos entrar a la recamara.

- Tenemos que irnos - contesté después de ver que Amy y Esme salían de la habitación.

- Amy no puede viajar - repuso Alice observándome con atención - ya escuchaste a Carlisle.

- Lo se - conteste con cierto fastidio, todo eso sería más fácil si supiéramos que es lo que Amy tenía - pero tampoco podemos quedarnos aquí esperando a ver que es lo que los licántropos quieren hacerle.

- No creo que Jacob deje que algo le pase - contesto Alice de forma pasiva - aunque no lo creas él la ama.

- Si la amará, no hubiera dejado que esto le pasara - susurré con irritación.

- Jacob no sabe que es lo que tiene - replico en voz baja - y no creo que supiera que si hacían eso esto le fuera a pasar.

- Sea como sea - le espete observando por la ventana de mi recamara, pude ver al enorme lobo café rojizo, vigilando los alrededores de la casa, sabía que si por Jacob fuera, y viera el dolor que en estos momentos tenía Amy, sabía que daría su vida, para que se le pasará y todo esto acabará.

- Se que la quieres - me susurro Bella abrazándome por la espalda - y entiendo que en estos momentos desearías matar a Jake, pero estoy de acuerdo con Alice él la ama, y esto se nota desde que reto a su manada por venir a informarnos lo que querían hacer.

 

Me quede en silencio observando al lobo y sintiendo los brazos de Bella alrededor de mi cintura, ella no entendía que si algo le pasaba a Amy, una mitad de mí iba a dejar de existir y eso se debía a que se encontraba Bella a mi lado, por que sino en cuanto ella muriera, yo dejaría de existir, pero gracias al destino la tenía junto a mí y no iba a dejar morirme, por que ella me necesitaba "Deja de pensar cosas negativas, Amy se va a recuperar"

- Llamen a Carlisle - gritó Esme - Bella ven - urgió, Bella salió corriendo hacia el baño, mientras Alice marcaba el teléfono de Carlisle y yo bajaba a ver que tal iba la vigilancia.

Baje lo más rápido, ya que no quería saber que era lo que pasaba con Amy, ya que cada grito o cada quejido, me dolía y me hacía sentir inútil, por no poder quitarle el dolor, cuando llegue al garaje, Seth estaba junto con Jacob.

"Han decidido no atacar" repuso Seth, mientras Jacob giraba a verme, a pesar de que era un gigantesco lobo, pude ver su preocupación en su cara.

- Eso es perfecto - conteste con seriedad aunque se que mi tono de voz, no se pudo evitar escuchar el alivio que sentí.

Vi como Jacob desaparecía por los arbustos, sabía que no se había ido, solo se había escondido para transformarse y así fue poco tiempo después tenía frente a mi a Jacob de humano, en estos momentos su angustia se hizo más presente, y después de verlo así, mis ganas de matarlo se desvanecieron.

- Tengo que verla - su voz suplicaba, se dio cuenta así que la hizo firme - necesito hablar con ella.

- Jacob - dije en voz baja - no se si sea oportuno que la vea

- Edward por favor - sus ojos negros brillaban con preocupación.

- Está bien - acepte en un susurro - pero recuerda que entras bajo tu propio riesgo - Asintió así que entramos, cuando estuvimos dentro.

- Amy - la voz de Esme se notaba angustiada - todo va a estar bien - sabía que trataba de convencerse a ella - Bella - gritó - necesito sangre.

- ¿Sangre? - repitió Jacob arrugando la frente.

- Se acabo - escuche que decía Bella con un temblor en la voz, así que subí corriendo olvidándome de que Jacob estaba a mi lado.

Cuando llegué, deseé haberme quedado donde momentos antes había estado, Esme estaba sentada en el suelo con la cabeza de Amy en sus piernas, mientras ella mantenía los ojos fuertemente cerrados, con una mueca de dolor y se retorcía y en sus muslos había un charco de sangre.

- Tranquila cariño - susurro Esme acariciándole el cabello - Carlisle ya no tarda en llegar.

- ¡¡Aghhh!! - grito Amy.

- Amy - llamo Jacob que se había hincado a su lado - amor - susurro tomando su mano.

- Lárgate - le espeto Esme, pero para Jacob no había nadie más que Amy.

- ¿Qué le pasa?- me pregunto Jacob, que no quitaba la vista de Amy, pero aun así pude ver que un par de lágrimas comenzaban a correr por sus mejillas.

- Te he dicho que

- ¿J-Jake? - la voz de Amy hizo que Esme se callara.

- Aquí estoy bonita - contesto Jacob, al ver sus ojos que ahora eran negros, pero la línea rojiza del iris aun seguía, cerró los ojos supuse que era para tratar de no llorar, Amy solo le dio una débil sonrisa y volvió a cerrar los ojos.

- Veté - ordeno de nuevo Esme.

 

- Amy - susurré mientras me hincaba junto a Jacob - ¿quieres que Jacob se vaya?

- Jake quédate conmigo - repuso con un hilo de voz.

- No me voy a separar de ti un instante - contesto Jacob acariciándole la mano.

Esme no dijo nada, ya que era más importante el bienestar de Amy, así que dejo que Jacob se quedará a su lado, sin esperar nada Jacob la tomo en brazos y al ver aquello Bella le indicó donde llevarla, Esme se quedo donde momentos antes había estado Amy, observando el charco de sangre que había dejado.

- Esto me está matando - susurro Esme - no saber que es lo que tiene.

- Carlisle dijo que ya sabía - comento Alice con cierta preocupación - y su voz no se oía muy bien que digamos.

- No le puede pasar nada ¿verdad? - pregunto Esme observándonos.

- Es lo que todos deseamos pensar - contesté en voz baja.

La ayude a levantarse y los 3 caminamos hacia la recamara que ahora utilizaba Amy, cuando llegamos Jacob estaba recostado al lado de Amy acariciándole el cabello, mientras Bella veía por la ventana esperando la llegada de Carlisle.

- ¡¡Agghh!! - volvió gritar Amy y Jacob la abrazo y le susurraba cosas que no escuchaba muy bien.

Sabía que los brazos de Jacob la ayudaban a sentirse aunque fuera más segura, ya que el dolor no se le quitaba, pero sabía que estar junto a Jacob le hacía bien, ya que su rostro se mostró un poco más tranquilo, dentro de la habitación solo quedamos Alice y yo, ya que para Bella ver sufrir así a una persona a la cual quería le destrozaba el corazón, al igual que el resto de la familia, de hecho Daniel solo una vez la había visto, ya que era al que más le afectaba todo aquello, Esme había decido salir a esperar a Carlisle y a tratar de tranquilizarse, para que Amy la viera como su apoyo, en cuanto Carlisle le dijera lo que tenía.

- Alice - llamo Amy con un hilo de voz.

Está al escucharla se acerco con un pequeño bote y con su ayuda y la de Jacob, Amy se incorporo un poco para vomitar, vi que Jacob le acariciaba el cabello, mientras ella vomitaba, no sabía que estaba haciendo allí, así que decidí que era mejor que esperará a fuera, pero cuando iba a salir.

- No te vayas - susurro Amy, haciendo que me detuviera en la puerta - no me dejes sola - giró su vista a mi, esa palidez que tenía y las ojeras mucho más marcadas y esa debilidad hizo que se me hiciera un nudo en la garganta.

- No hables - repuso Jacob que al escuchar la debilidad de su voz giró su vista a mi suplicándome de que no saliera - Edward no iba a salir, solo iba a cerrar la puerta, para evitar el aire.

- Si solo iba a eso - conteste, mientras cerraba la puerta y me sentaba al borde de la cama.

Jacob hizo que se recostará y yo le tome la mano, haciéndole entender que estaba allí, no pase mucho tiempo así, ya que se abrió la puerta de la recamara dejando ver a Carlisle y a Esme detrás de él, en cuanto los vi me levanté de la cama, solo dejando a Amy y Jacob en ella.

- Amy - llamó Carlisle acercándose a la cama.

- Carlisle - susurró Amy girando su vista a la de él - he sentido movimientos en mi vientre.

- Lo sé - repuso Carlisle sentándose donde yo estaba.

- ¿Qué es eso de lo sé? - le espeto Esme.

- ¿Cuánto tiempo tiene desde que estuvieron juntos? - pregunto Carlisle observando a Jacob.

 

- Como mes y medio - contesto Jacob, que aun le seguía acariciando el cabello.

- ¿Fue la única vez? - de nuevo observando a Jacob.

- Si - contesto Jacob, que giró a verlo - ¿Por qué las preguntas?

- Por que Amy está embarazada - contesto, dejándonos en shock a todos los de la habitación.

- Eso es imposible - repuse, eso debía ser una broma, ya que se supone que las vampiros no pueden procrear ¿cierto?

- Lo mismo creí - contesto observando la reacción de Amy, que seguía con los ojos cerrados y aferrándose a la sábana - hasta que vi las pruebas.

- ¿Eso quiere decir que sus dolores insoportables son producidas por un feto? - pregunto Esme con cierta confusión.

- El producto está destrozando su interior, toma cualquier cosa para alimentarse, es demasiado resistente - repuso Carlisle girando su vista a la de Esme - no creo que sobreviva si seguimos dejando al fet

- Y que espera - repuso Jacob que después de la noticia, por primera vez hablaba - saqué eso antes de que la mate.

- No - la voz de Amy por primera vez se escuchaba firme y fuerte - nadie me va a tocar a mí o a mi bebé.

- Te está matando - susurró Esme que se acerco a ella y le acarició la frente - no podemos dejarlo dentro.

- Ya lo dije - nos espeto observándonos a todos los de la habitación, para ver si alguien la apoyaba - nadie va a tocar a mi

- No digas bebé - supliqué, ella tenía que entrar en razón y dejar que sacáramos aquella cosa - esa cosa solo te está lastimando.

- Escúchalo - repuso Jacob que le decía como si de una niña de 5años se tratara - si la dejamos dentro terminará por

- ¿Matarme? - dijo con un hilo de voz, al ver que no había terminado la frase - no soy la débil que ustedes creen.

- Ese bebé ya te está matando - repuso Carlisle tomando su mano - ni tu cuerpo lo quiero, es por eso los sangrados.

- Tal vez mi cuerpo no lo quiera - susurro con una débil sonrisa y posando una mano en su vientre de forma cariñosa - pero el está luchando por vivir, y no voy a ser yo la que lo mate.

- Amy por favor - Jacob volvió a suplicar - deja que lo saquen.

Giró a verlo con la misma decisión que el día en que él había sido atacado, eso quería decir que la decisión estaba tomada, le gustara a quien le gustara, así que se levanto, aun con su mano en su vientre y con cierta dificultad.

- Como veo que aquí no somos recibidos - repuso con la voz dura y sin observar a nadie en especial - no tengo nada que hacer aquí, Daniel - llamó, antes de que alguno de nosotros pudiera reaccionar.

- ¿Qué pasa? - pregunto Daniel que solo asomaba la cabeza por la puerta.

- Nos vamos - repuso caminando, tratando de fingir que no seguía teniendo dolor.

- Muy bien - susurro Esme - si lo quieres tener, yo te apoyo.

- Es un poco

- Es mejor que te quedes - la interrumpió Alice - aquí van a estar protegidos.

- Además yo podré estarte vigilando - comento Carlisle, que también se daba por vencido.

- Yo te prefiero lejos - susurré, mientras caminaba hacia la puerta - no puedo ver como vas a dejarte morir.

- Tu sabes que esto siempre quise - susurro caminando hacia mi - tener un

¡¡¡Argh!!!

- Amy - dije al unísono junto con Jacob, mientras la sostenía.

 

- Recuéstala - repuso Carlisle, vi que las manos de Jacob temblaban, así que la tome en brazos y la puse sobre la cama.

Jacob me observo y sin tener que leer su mente sabía que quería hablar conmigo, así que salí delante de él y lo guié fuera de la casa, en cuanto estuvimos fuera se dejo caer de rodillas y comenzó a llorar.

- Ayúdame - repuso sin verme a los ojos - tienes que ayudarme a convencerla de que esa cosa no debe nacer.

- Va a hacer imposible - conteste en un susurro - cuando ella decide algo, no hay poder que la haga cambiar de opinión.

- Debe haber algo, lo que sea - comento más para él que para mí.

- Quisiera decirte que si, pero esto de que sea madre es lo que siempre quiso y así tenga que dar su vida por el producto - sentí como me observaba, pero no podía ver su sufrimiento.

- Entonces si ella muere - su voz se escucho temblorosa - quiero que me prometas que me matarás.

- ¿Y que pasara con el bebé? - pregunto Bella que se acercaba a Jacob.

- No quiero esa cosa - susurro - y menos si me la quita - sentí de nuevo su mirada.

- Lo prometo - conteste sin muchas ganas.

- Gracias - contesto con hilo de voz antes de entrar de nuevo a la casa.

- No lo vas a hacer ¿verdad? - repuso Bella que en esos momentos me observaba.

- Claro que lo voy a hacer - conteste antes de caminar hacia la casa.

se ke es raro, pero como ya dije el fic ya tiene mucho tiempo, así ke espero ke les haya gustado el resultado de la relacion de Jake y Amy

cap dedicado:

Anna Diggory y Elektra Black

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Como soportaba verla así, tan débil, tan falta de vida, era algo que me destrozaba cada parte de mi ser y Edward tenía razón no había poder que la hiciera cambiar de opinión y eso me tenía totalmente fuera de mí, ¿Cómo era posible que tratara de proteger ese monstruo?

- Es mi bebé - susurro con una voz apenas audible - no pienso matarlo y no es un monstruo.

- Si te aleja de mí si lo es - conteste un tanto irritado.

No contesto ya que comenzó a jadear y se hizo un ovillo en la cama y sabía el porque, esa cosa le estaba haciendo daño, ¿Por qué no dejaba que lo sacara? ¿Por que le gustaba hacerme daño?

- Esme - grito mientras yo trataba de que mis brazos le hicieran un poco menor el dolor.

- Tranquila - susurré, no sabía de donde demonios sacaba el valor, pero allí estaba, tratando de que su dolor fuera menor - todo va a estar bien - sabía que eso era mentira, pero trataba de convencerme que esto iba a salir bien.

- Esme no está - repuso Bella desde la puerta, al igual que toda la familia le daba tanto miedo estar a su lado - ¿pero dime que necesitas?

- Necesito sangre - grito, haciendo que Bella saliera corriendo - Jake - susurro, solté un gruñido, haciéndole entender que la escuchaba - te cortaste.

Eso no me sonó a pregunta, más bien lo afirmaba, pero yo no recordaba haberme cortado, de pronto sentí como ella se soltaba de mi agarré y con una fuerza que jamás había pensado que tenía ya estaba sobre mi, manteniéndome inmovilizado, vi como sus ojos tomaban un color rojizo y sus facciones se volvían como la de una pequeña bestia que esta por acabar con su presa, cerré los ojos esperando que clavará sus colmillos en mi cuello, pero jamás paso, en vez de eso sentí que su peso ya no estaba sobre mí.

 

- Deja de respirar - le ordeno Edward, cuando giré a ver él la sostenía con grandes esfuerzos, ya que Amy no dejaba de retorcerse tratando soltarse.

- La necesito - susurro Amy con un gruñido - es mío.

- No voy a dejar que lo ataques - le espeto Edward que la había estampado contra la pared, ella soltó un gruñido de dolor, pero sus ojos no dejaban de observarme.

- Lo quiero - su voz no era igual que siempre, en estos momentos era un gruñido - huele tan bien.

- Jacob vete - ordenó, mientras la seguía manteniendo acorralada.

- No - me negué de manera tajante, no pensaba dejarla sola.

- Solo un poco - suplico Amy, su voz volvía a ser la misma - solo una gota.

Edward me observó, no sabía como iba a reaccionar, sin saber muy bien lo que hacía rompí la lámpara y tome un trozo de vidrio y me acerque lentamente a ella que me observaba con agitación, corte mi muñeca y la acerque a su boca, sin esperar nada se apodero de ella con ansiedad, sentí dolor al sentir como ella saciaba su sed con mi sangre, mientras Edward me observaba asombrado y le acariciaba el cabello, no sabía si esto estaba bien, pero si a ella le servía lo haría las veces que fueran necesarias, no duró mucho ese dolor, ya que Amy había descubierto lo que estaba haciendo y en ese momento deje de sentir sus colmillos y sentí sus frías manos sobre la herida y también unas pequeñas lagrimas.

- Lo siento - murmuraba una y otra vez.

- Todo está bien - conteste con una débil sonrisa, para tranquilizarla.

- Ya te ves mejor - repuso Edward, para sacar el tema de que se había alimentado de mi, giré a verla y si, ya tenía un poco más de color su cara y sus ojeras habían disminuido, aunque el círculo rojizo que rodeaba su iris aun seguía.

- Me siento mejor - susurro con una débil voz y con su mirada baja.

- ¿Estás segura? - pregunte mientras la abrazaba para llevarla de nuevo a la cama.

- Si - contesto en voz baja y aun seguía sin verme, se acurruco de espaldas a mí.

- No pasa nada - repuse al ver que no me veía - soy un licántropo y no creo que una pequeña mordida me haga algo.

- Parece que se ha quedado dormida - susurro Edward - y ya sabemos que el feto - sabía que no le gustaba llamarlo así, ya que sentía que era muy suave para eso - le gusta tu sangre.

- Así que ahora vas a cazar licántropos - le dije de manera sarcástica.

- ¿Para que? - contesto con una sonrisa burlona - si con solo que le diga a Seth o a Jacob van a dejar que ella se alimente.

- No es necesario que le digamos a Seth - susurre mientras le acariciaba el cabello a la embarazada - conmigo será suficiente.

- No queremos que te deje seco - se burlo.

Le gruñí como respuesta y él sonrió antes de salir, así que solo quedamos nosotros dos en la habitación, se veía bastante tranquila y eso me relajaba, le estuve acariciando el cabello por largo rato, quería disfrutar cada momento a su lado, así fuera corto.

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Estaba en un bosque, no era el que estaba en Forks de eso estaba seguro, tenía que saber donde estaba, así que comencé a caminar, solo llevaba el short y como siempre estaba descalzo, pero ese no era el problema, sino que tenía frío algo que era raro en mí, así que mientras caminaba me estaba abrazando para dejar de sentir un poco de frío. No se si era mi imaginación, pero escuche un sollozo, así que camine hacia aquel sollozo, cuando llegue pude ver a una niñita de 3 años, el cabello negro y lacio que le llegaba a los hombros.

 

- ¿Mami? - pregunto la niña que giro a verme, sus ojos eran rojos, pero aun así me dio tanta ternura.

- ¿Estás perdida? - pregunte, mientras me hincaba para quedar a su altura, ella asintió mientras se limpiaba las lagrimas con sus pequeñas manitas - tampoco sabes ¿Dónde está tu mamá? - ella negó con la cabeza.

- Ella me dijo que la esperara aquí - contesto la niña - ¿tu quien eres?

- Mi nombre es Jacob y ¿el tuyo? - pregunte un tanto sorprendido por que hablaba perfectamente mientras le secaba las lagrimas.

- Eli

No termino de decirme el nombre, ya que frente a nosotros se encontraba un largo grupo de vampiros, lo supuse por su piel y sus ojos rojos al igual que los de la pequeña, uno de ellos que era mujer no debía tener más de 16años, se poso delante del resto del grupo.

- Ven aquí - le ordeno a la niña, la pequeña se escondió detrás de mí, abrazando mi pierna - no te haremos daño.

- ¿Mi mami? - pregunto la pequeña que se separó un poco de mí.

- Tu no tienes mamá - contesto una voz que yo conocía perfecto, así que dirigí mi vista a la persona que estaba hablando - nadie quiere a un pequeño monstruo como tu.

Me quede paralizado, como era posible que Amy le estuviera diciendo algo así a la pequeña, me quede helado sin saber que decir o que hacer, sentí como la pequeña comenzaba a llorar y por una extraña razón cada lágrima de la pequeña era una daga que se clavaba en mi corazón.

- Jake - escuche que me llamaban, se escuchaba demasiado lejos - Jake.

Abrí los ojos con pereza y me encontré a Amy observándome con preocupación, esos ojos que no eran los mismos que le dedicaban a la pequeña, sentí cierto enojó hacia ella por lo que había ocurrido en mi sueño, ¿Por qué eso fue, cierto?

- ¿Estás bien? - me pregunto mientras me observaba con suma atención.

- Si - conteste mientras me incorporaba, giré mi vista hacia ella y lo que vi me sorprendió, su vientre al menos había crecido 10cm desde que yo la había visto - ¿esto es normal? - le pregunte observando su vientre.

- Carlisle dijo que antes se había tardado - contesto con una débil sonrisa - y tal vez también se debe a que bebí tu sangre - eso lo dijo de forma seria.

- Ya dije que no hay problema - susurre un tanto molesto.

- Jake - repuso en un susurro y yo giré mi vista a ella, que ahora mantenía los ojos cerrados y con sus manos sobre su vientre.

- ¿Qué pasa? - pregunte con la voz temblorosa.

Sin esperar aquello, Amy tomo mi mano y la puso sobre su vientre, pude sentir los fuertes movimientos del pequeño monstruo que crecía en su vientre, a pesar de que sabía que ese feto le hacía daño, no pude evitar sonreír al sentir los golpes que le proporcionaba a su madre.

- ¿Lo sientes? - me pregunto con una débil sonrisa.

- Es fuerte - susurré sintiendo como volvía a golpear.

- ¿Qué querías? - me espeto en un susurro - es hijo de un licántropo.

 

- Aun podemos sacarlo - repuse, aunque ya no estaba tan convencido como en un principio.

- ¿Aun lo quieres fuera? - pregunto observándome con la nariz levemente arrugada.

- Te quiero viva - le susurré abrazándola - te quiero conmigo.

- Siempre vamos a estar juntos - contesto acurrucándose en mi pecho.

- ¿Pero si no sale tan bien como lo esperas? - pregunte con la voz temblorosa.

- Confía Jake - repuso levantando su rostro hacia mi - si tu no lo haces yo tampoco podré.

- Eso trato - conteste en un susurro - pero verte así no me ayuda.

- Deja que ella o él te convenzan - dijo con un hilo de voz, ya que el pequeño de nuevo volvía a golpear su vientre - le encanta sentirte - susurro.

Me quede callado, ya que no estaba seguro de si estaba bien, comenzar a querer al pequeño monstruo, pero estaba comenzando a sentir cariño por el monstruito, no quite mi mano de ella hasta que escuche un jadeo, en ese momento giré a verla y tenía los ojos fuertemente cerrados y trataba de no soltar ningún quejido.

- Basta - dije no sabía para que, pero cuando lo dije Amy comenzó a normalizar su respiración.

- Tengo hambre - dijo con un hilo de voz, me dejo pensativo, ¿ya que no sería más correcto decir tengo sed?

- ¿Quieres que vaya por un poco de sangre? - pregunte dubitativo.

- No, quiero algo de comer - contesto con la voz un poco más firme - algo así como pizza.

- ¿Pizza? -repetí confundido.

- Si eso quiero - contesto con una débil sonrisa.

- Muy bien - comente un tanto sorprendido - ahora regreso - y después de decir esto salí de la habitación, cuando baje las escaleras tratando de encontrar a alguien de la familia.

- ¿Qué pasa? - pregunto la voz de Edward a mi espalda, pensé en lo que Amy me había dicho - parece ser que también tiene gustos por la comida humana.

- Después sigues con tus teorías - le espete - ahora si no es mucha molestia necesito ir por pizza.

- Déjalo Jacob - repuso una voz a mis espaldas, cuando giré vi a Alice - ve con Amy, mientras yo voy por la pizza.

- Gracias - conteste antes de subir las escaleras para regresar, en ese momento estaba Carlisle revisándola.

- Parece ser que el feto solo le hace bien la sangre de licántropo - repuso mientras me observaba de reojo - así que Jacob, no se si podrías pedirle a tu manada que si pueden donar un tanto de sangre.

- Trataré de hacer todo lo posible - comente pasivamente, pero ¿Cómo demonios iba decirles que necesitaba su sangre para alimentar a Amy?

- Eso te hace las cosas complicadas - susurro Edward a mi espalda con un gesto pensativo, sabía que con Seth y conmigo no iba a ser suficiente - tienes razón, vamos a tener que pensar en algo para convencerlos.

"¿Crees que va a ser tarea fácil?" le pregunte de manera sarcástica.

- No - contesto y Amy me observo.

"Sabe de lo que estamos hablando ¿verdad?"

- Es lo más seguro -contesto girando a ver a Amy que le mando una mirada de reprimenda - si sabe de lo que estamos hablando.

- Y lo de matar licántropos no es buena idea - repuso, mientras se incorporaba.

- Solo era una pequeña broma - contesto con una sonrisa de lado.

- Carlisle - repuso Amy, mientras se tocaba el vientre - no se si sea mi imaginación, pero como que escucho dos latidos - se acerco a ella y puso el estetoscopio sobre su vientre.

 

- Apenas escucho uno - contesto después de cómo dos minutos que estuvo allí.

- ¿Estas seguro? - comento con cierto nerviosismo.

- ¿Quién es el doctor? - repuso Edward, tratando de tranquilizarla - vamos que ya tener un embarazo ya es bastante loco, como para que ahora digas que van a ser dos o que el feto tiene dos corazones.

- Tienes razón - susurro con una débil sonrisa - gracias Carlisle.

- En un rato vengo de nuevo a revisarte - le dijo con una débil sonrisa.

kiero agradecerles a todos los ke se toman la molestia de leerlo (y si ya se ke parece plagio T_T, pero desd aki comence a leer el de Amanecer y a pesar de ke kise de ke no se notara no lo logre T_T) bueno pero kier agradecerle principalmente a:

pagome

Jesma13

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Anna Diggory y Elektra Black

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Sabía que tenía que convencer a mi manada de que tenían que dar sangre, pero como lo iba a hacer sin que sintieran que era algo para romper el tratado, por que de seguro Sam tomaba esto como que el pacto se había roto, claro que ya lo creían roto desde que Bella se había hecho un de ellos.

- No creo que ataquen - susurro Edward, ya que Amy después de comerse la pizza completa se había quedado dormida - Sam no es tan idiota, como para lanzarse contra el licántropo más fuerte y una manada de vampiros.

- Lo se - conteste en el mismo tono - pero si llego y les digo que necesito su sangre para alimentarla - la señale mientras le seguía acariciando el cabello, se veía tan tranquila dormida, ya no estaba el dolor reflejado en su cara, a veces solo a veces arrugaba un poco la nariz - van a degollarme.

- No vas a ir solo - repuso, cuando giré la vista estaba sentado a los pies de la cama - yo iré contigo.

- No creo que sea de mucha ayuda - repuse un tanto molesto.

- Jacob - dijo con la voz firme y sus ojos en mí - Amy fue la primera que me saco de la obscuridad, primero siendo humana y después demostrándome que no importa que seamos monstruos, siempre hay algo que vale la pena y junto con Bella, ella es mi luz el ancla que me sostiene para no matar a todo humano que pase a mi lado y no voy a dejar que muera.

- Gracias - susurre no tenía más que decir.

- No lo hago por ti - repuso con una débil sonrisa.

- Ya lo se - conteste pasivamente - pero gracias por preocuparte por ella.

Volvió a sonreír con arrogancia sin contestar nada, tenía muchas cosas que preguntar, pero sabía que ese no era el momento, ya que ahora era más importante convencer a la manada de que diera sangre, así que le bese la frente a Amy sin que ella despertara y me levante y Edward hizo lo mismo, pero antes de salir se acerco a acariciarle el cabello y le susurro "no voy a permitir que mueras"

Decidí no decir nada de lo que acaba escuchar, ya que yo tampoco dejaría que ella muriera, en las escaleras me paso y cuando llegué fuera ya estaba arriba del volvo, estaba loco si creía que iba a viajar en auto con él, su pestilencia me iba a marear.

- Estoy casi seguro que ya te acostumbraste al olor - me espeto con seriedad - así que súbete.

- Que te preocupe Amy no quita que no pueda matarte - le espete con enojo, mientras subía del lado del copiloto.

 

- En primera dudo que lo lograras y segundo si lo lograrás Amy te mata - contesto pisando el acelerador a fondo.

Me quede callado, ya que tenía razón si Amy sabía que había matado a Edward no creo que lo tomará muy bien, al igual que si el me matará a mi, pero decidí no pensar más en eso si no en como decirles que necesitaba su sangre, y sabía que Edward también iba pensando en aquello, en menos de lo que me imaginé ya estábamos frente a mi casa. Así que sin muchas ganas baje, suponiendo que ahí debía estar Paul como siempre, cuando abrí la puerta de la casa me encontré a Paul, a Billy y a Rachel, estos últimos con un nerviosismo que se notaba en su rostro.

- Jake - dijo Billy, mientras se acercaba a mí - me alegra que estés bien.

- Lamento haberte preocupado - susurre mientras trataba de encontrar la manera de abordar el tema de la sangre con Paul.

- ¿Qué tal está Amy? - pregunto mi hermana observando mi reacción.

- Estable - conteste mientras sentía la vista de Paul.

- Aun no ha muerto - repuso Edward ásperamente y giré mi vista hacia él, observaba a Paul con cierto odio.

- Aunque eso te gustaría - le espete tratando de controlarme para no hacerlo pedazos en ese momento - pero no se te va a hacer - al menos no por el momento, Edward giro a verme con enojo y sabía que había hecho mal al pensar en aquello.

- No es que quiera que muera - susurro Paul de forma avergonzada.

- Jacob no va a regresar si Amy muere - repuso Edward y tenía razón si ella moría yo le seguiría.

- ¿Lo piensas matar? - le espeto Paul parándose frente a él.

- Nadie va a morir - comente de manera tranquila, era raro que yo fuera el que estuviera tratando de tranquilizarlos - necesito tu ayuda Paul.

- Dime - dijo sin apartar la mirada de Edward.

- Puedo controlarlo - le susurre - además no creo que pierdas nada desde afuera - Edward hizo una mueca que no pude ver bien, pero después salió - Paul necesito que me dejes extraer un poco solo un poco de tu sangre.

- ¿Para que? - me pregunto arrugando el entrecejo.

- Es para hacer pruebas - conteste de manera idiota lo tengo que reconocer y escuche el bufido de Edward que consideraba lo mismo.

- Jacob no soy tan idiota como parezco - me espeto bastante irritado y lo comprendía ya que si alguien me hubiera dicho semejante estupidez hubiera reaccionado igual o peor.

- Es que Amy la necesita -susurre, Paul fue el único que escucho.

- Claro la sanguijuelita lo necesita - contesto de manera sarcástica - y por eso tengo que dársela.

- Paul jamás te he pedido un favor - no me iba a pelear con él, no tenía la fuerza ni el tiempo para hacerlo - es lo único que te voy a pedir en la vida, solo eso.

- No puedes negarte - repuso Rachel, gire a ver a mi hermana y le sonreí como agradecimiento - al menos no si quieres seguir conmigo.

- Muy bien - acepto a regañadientes - puedes tomarla - al escuchar aquello Edward entró con un maletín.

- Gracias - repuse con una débil sonrisa, mientras veía como Edward lo hacia acostarse en el sillón y comenzaba con el trabajo.

- ¿Por qué no cualquier sangre? - pregunto Billy, a pesar de ser viejo no se le iba una - ¿Por qué de licántropo?

- Es que
- ¿Cómo sacar una buena excusa?

- Es mejor que les digas la verdad - repuso Edward que seguía con su trabajo.

 

- Muy bien - suspiré - se que les va a parecer extraño, pero Amy está embarazada.

- ¿Embarazada? - repitió Billy desconcertado - ¿no se supone que ellos no pueden procrear?

- Es lo mismo que Carlisle pensó - comento Edward - pero al parecer cuando Amy se metió con Jacob, además de que Amy no es un vampiro en su totalidad, estar tiempo con Jacob hizo que su organismo comenzará a funcionar como el de un humano.

- Y ahora está embarazada - terminé con pesimismo.

- ¿Cómo paso? - pregunto Billy aun confundido.

- ¿De verdad quieres que te explique? - repuse tratando de suavizar el ambiente.

- Jacob no digas tonterías - me espeto - lo que quiero saber es si su organismo lo acepto.

- ¡¡Ahh!! eso - dije en voz baja y bajando la mirada para que no vieran que se había oscurecido.

- No muy bien - contesto Edward que ahora estaba a mi lado - por esa razón necesitamos la sangre de licántropo, para que tanto ella como el producto sobrevivan.

- Gracias Paul - dije antes de caminar hacia la puerta y Edward iba a mis talones - nos vemos - gire mi vista a mi padre y a mi hermana y después seguí mi camino.

- Espera Jake - me detuve y gire a ver a Billy que iba hacia nosotros - si yo los acompaño es más difícil que se resistan.

- Gracias - susurre dándole una leve sonrisa, y camine hacia él para ayudarlo con la silla de ruedas.

- Gracias señor Black - repuso Edward, mientras abría la puerta trasera para Billy - no sabe lo que significa para nuestra familia.

- Ahora también es mi familia - susurro Billy con una media sonrisa, era cierto si todo salía bien sería su nieto.

- Jamás te imaginaste tener un nieto así - repuse mientras lo ayudaba a sentarse en la parte trasera.

- Jamás - contesto aun sonriendo.

Le devolví la sonrisa y seguimos con el viaje de la visita para la sangre de los licántropos, primero fuimos con Brady que era uno de los nuevos, para nuestra fortuna también estaba Coli al ver la mirada de mi padre ninguno pudo decir que no, así que ya llevamos tres bolsa de sangre, pudimos haber sacado más, pero Edward creyó que iba a ser abusar de su cortesía, decidí no decir nada, pero pensé que cuando se acabará el vendría solo.

- Lo dudo - susurro mientras sonreía - por que si Amy se queda sin esto, el primero en correr aquí de nuevo serás tu.

Lo odiaba, pero tenía razón si empezaba a faltarle sangre iba a ser el primero en ir de nuevo a pedir sangre, después nos dirigimos a casa de Embry tenía mucho tiempo que no lo veía.

- Hola - salude mientras Embry sonreía al verme allí, junto con Quil eran mis mejores amigos.

- Jake - repuso dándome un golpe en la cabeza, ¿Cómo que eso se le estaba haciendo costumbre? - veo que ya cambiaste de opinión - dejé de sonreír, ya que el creía que ahora estaba de su lado de nuevo, pero cuando vio a Edward entendió que no, aunque debió suponerlo cuando sintió su olor.

- No precisamente - conteste en un susurro - vine a pedirte un favor.

- Lo que sea Jake - repuso aun sonriendo.

- Necesito que me dejes sacarte sangre - dije pasivamente.

Embry sonrió y asintió con la cabeza, Edward hizo lo que hacia con los demás, yo preferí traer a Jared, Quil y por que no también a Leah claro si es que la encontraba, pero para mi sorpresa cuando abrí la puerta de la casa de Embry estaban todos los antes mencionados, excepto que no estaba Leah, en su lugar estaba Sam.

 

- Ya lo pensaste mejor - me espeto Jared con superioridad - sabía que se daría cuenta que estar con una manada de chupasangres no le traería nada bueno.

- No me di cuenta de nada - replique observando hacia un punto indefinido arriba de las cabezas de los 3 chicos que estaban frente a mí.

- Jacob - me llamo Billy - deja que pasen -me hice aun lado y deje que entraran - hola chicos.

- Hola Billy - respondió Quil, mientras los otros dos hicieron un movimiento con la cabeza.

- Que bien que llegan - repuso Billy sonriendo - ya que el doctor Cullen quiere una muestra de su sangre - ¿Por qué conmigo no se había escuchado igual de convincente?

- ¿Para que la quiere? - ¿Qué Jared no podía acatar una orden sin preguntar el por que o el para que?

- Además de que los Cullen son nuestros enemigos - repuso Sam con desagrado - y yo no pienso dar nada de muestra.

- Por favor Sam - comento mi padre pasivamente - el doctor Carlisle solo quiere ayudar a la gente de la reserva - ¿Por qué yo no había aprendido a mentir así?

- No entiendo para que quiere una muestra de sangre - replico Sam que seguía terco a no querer dar nada.

- Cree que en su sangre hay algo que les ayuda a regenerar sus heridas, y si encuentra que es lo que los ayuda - explico mi padre como si todo eso fuera verdad - podrá hacer un medicamento que ayude a cicatrizar las heridas profundas.

- Suena bien - repuso Quil que esbozó una ligera sonrisa, no se por que, pero me dio a entender que sabía que Billy estaba mintiendo, pero aun así no se negó.

- Muy bien - acepto Jared también, pero Sam no iba a ser igual de fácil de convencer, además de que no sabía que iban a hacer cuando supiera que esto era una mentira, ya que Paul sabía la verdad y solo era cuestión de tiempo para que el resto lo supiera.

- Si no quieres dar - le espete - está bien, pero es por el bien de la reserva.

- A ti no te importa la reserva - dijo irritado - a ti lo único que te importa es esa asquerosa sanguijuela.

- Sam - mi padre lo vio en forma de reprimenda - Jake también quiere el bien de la reserva, ¿si no por que estaría aquí, cuando sabe que no es muy bien aceptado?

- Eso cierto - repuso Quil en forma seria - así que yo les creo.

Edward escuchaba atentamente aquello, "cuando lo sepan nos va ir mal ¿cierto?" vi como asentía, fue un movimiento apenas visible "¿crees que sean capaces de atacarnos?" Giro hacia mi y movió los labios diciendo "es lo más probable", "¿entonces les digo la verdad?" Volvió a mover los labios "es tu decisión" "eso no me ayuda" sonrió aunque sabía que también estaba preocupado, así que seguía escuchando la discusión que tenía Billy con Sam, vi también como Jared tomaba el lugar que momentos antes había tenido Quil, después de cómo dos minutos Edward se levanto de su lugar, se situó a mi lado haciéndome entender que ya había terminado.

- Papá es hora de irnos - repuse al ver que aun seguía discutiendo con Sam, después de escucharme se dirigió a nosotros y Edward lo ayudo con la silla de ruedas, cuando vi que habían salido, me giré a los que una vez consideré mi familia - gracias - repuse con una sonrisa sincera - se que creen que hago lo incorrecto al estar con vampiros, pero a pesar de que suene raro ahora ellos son mi familia.

 

- Así que si es para ella - me espeto Sam.

- Si - conteste con una sonrisa amarga - pero no te preocupes, no atacarán a ninguna persona, ya que ella necesita nuestra sangre.

- ¿Por qué? - pregunto Quil con curiosidad.

- Cuando vean a Paul lo sabrán - conteste girando a ver a Sam - si nos vas a atacar te pediría que sea ahora solo a nosotros dos, por que Amy no tiene la fuerza ni siquiera de levantarse, así que si quieres matar a alguien soy yo.

- No lo voy a hacer - susurro Sam - solo te pido Jacob que en cuanto se recuperé se vayan.

- Lo haré

- escuche el murmullo de Edward de lo haremos, así que rectifiqué - lo haremos y de nuevo gracias.

Después de decir esto salí dejando al resto de los chicos confundidos, subí del lado del copiloto y Edward hizo un movimiento con la cabeza como dándome la bienvenida a la familia yo solo asentí, iba a decir algo cuando Edward no se dirigió a la casa de Billy para dejarlo, pero Edward dijo en un susurró que si hubiera sido totalmente humano no hubiera escuchado.

- Quiere ir a ver a Amy - yo asentí y Edward siguió con la marcha hacia la mansión Cullen.

creo ke este cap ya no se parece tanto a amanecer (bueno eso espero ¬¬) bueno espero ke les guste y ke me dejen comentarios n_n

kiero dedicar el cap a:

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Anna Diggory y Elektra Black

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Llegamos a la casa, estaba ayudando a Billy a bajar cuando escuche un grito, así que gire la vista hacia Edward y él asintió, así que deje a Edward ayudando a mi padre mientras yo entre corriendo a la casa, subí las escaleras lo más rápido de lo que mis piernas fueron capaces.

- Alice estoy bien - escuche su voz, apenas era audible.

- Es mejor que te recuestes - dijo la voz de Alice, así que decidí que era mejor ver como estaba, cuando llegué sentí un hueco en el estomago, la chica la sostenía, mientras Amy trataba de sostenerse y vi que las piernas le temblaban.

- ¿Qué paso? - pregunte mientras me acercaba a Alice a ayudar a recostarla.

- Solo tuve un pequeño mareo - si no hubiera sido por que había escuchado su grito le habría creído.

- De nuevo tuvo el dolor - repuso Alice en voz baja.

- No quiero que me mientas - susurré mientras le acomodaba la almohada para que estuviera más cómoda - si algo te hace mal quiero saberlo.

- Ok - repuso con una débil sonrisa.

- Jacob - llamo Alice y giré a verla - es mejor que dejes pasar a Billy.

- Si claro - se me había olvidado que Billy debía estar esperando abajo.

Giré a ver a Amy, como pidiéndole su consentimiento de que mi padre entrara, ella me sonrió y asintió levemente así que baje mientras Alice trataba de hacer que se viera un poco mejor, aunque dudaba que pudiera hacerlo, aunque también hay que decir que no se veía mal, lo único extraño era el círculo rojizo que rodeaba sus iris y que se veía un tanto débil pero por lo demás estaba bien. Edward estaba junto a Billy, así que en cuanto me vio comenzar a bajar las escaleras lo acerco a las escaleras, cuando estábamos a punto de subirlo.

- Gracias por venir - escuche la voz de Amy que aunque era débil se escuchaba claramente - pero no debió haberse molestado.

 

- No es molestia - comento Billy sonriendo y bajando la cabeza como saludo - me da gusto verte en pie.

- Creo que a todos - susurro devolviéndole la sonrisa, giré a verla y Alice llevaba casi todo el peso de mi pequeña, mientras ella tomaba su vientre con sumo cuidado, como si fuera su tesoro más grande.

- ¿Cómo te has sentido? - le pregunto Billy al tenerla de frente.

- Sería una mentira si dijera que bien - contesto pasivamente - pero me he sentido peor.

- Pasemos a la sala - repuso Edward que tomo el lugar de su hermana en llevar a Amy a la sala, y yo lleve a Billy hacia allí - ¿no te has sentido mal? - le pregunto en un susurro que solo Alice y yo escuchamos.

- Lo normal - contesto en el mismo susurro, ¿Qué era normal para ella? ¿Qué el pequeño monstruo la estuviera matando de dolor?

Edward sentó a Amy en el sillón más grande y él se sentó en el brazo del sillón junto a la cabeza de Amy y Alice se sentó a sus pies, después de poner a Billy frente a ella, me senté a su lado y tome su mano que estaba fría, pero menos que la de las demás.

- ¿Saben cuando nacerá? - pregunto Billy tratando de sonar tranquilo.

- Carlisle no tiene como manejar el tiempo -conteste, mientras Amy cerraba los ojos para no quejarse de los golpes que el feto le estaba dando.

- No será el mismo tiempo que un humano - susurro Edward que tenía su vista fija en la reacción de Amy - ya que al parecer el feto está creciendo rápido y más después de tomar sangre de licántropo.

- Amy - llamo Billy y ella abrió los ojos lentamente y poso su vista en la de mi padre - se fuerte - le susurro - no solo por ti sino por Jake y por el bebé, si tu mueres ellos también lo harán.

- Trataré - susurro con un amago de sonrisa, ya que el feto había vuelto a golpearla.

- Se que lo harás -contesto con cierta preocupación por su rostro - eres la chica más fuerte que he conocido y se que un simple embarazo no acabara contigo - ¿simple embarazo? ¿Que no veía que ese embarazo estaba acabando con su vida?

- Gracias - susurro tomando la mano de Billy, el cual se la apretó.

- No tienes que agradecer - repuso Billy con una media sonrisa - nada pequeña.

Tanto Edward como Alice y yo nos quedamos perplejos ante la repuesta que mi padre le había dado, pero Amy le devolvió la sonrisa y no soltó la mano que Billy le había dado, de hecho la jaló un poco y ella se acerco más y él le beso la frente y le susurro "bienvenida a la familia".

- Gracias - volvió a susurrar y luego con amabilidad retiro su mano de la de Billy - ¿no desea nada de tomar o de comer?

- No, gracias - contesto Billy aun sonriendo - es mejor que me vaya.

- Fue un placer tener su vista - comento Amy que se levanto y se hincó junto a mi padre y vi que le entregaba algo - espero que la lea.

- Por supuesto - contesto Billy que le acarició la mejilla - espero que cuando vuelva te vea como siempre colgada del cuello de Jake - eso hizo que un pequeño sonrojo apareciera en mis mejillas.

- Yo también lo espero - contesto con una débil sonrisa.

- Es mejor que descanses - le susurré mientras la ayudaba a incorporarse - Papá me dio gusto verte - susurré mientras abrazaba a Amy por la espalda - perdona que no te acompañe a casa.

- No te preocupes - contesto Billy que tomo mi mano y la de Amy, ambas estaban sobre su abultado vientre - lo entiendo y cuídala.

 

- Lo haré - conteste mientras sonreía y al ver eso soltó nuestras manos y comenzó a llevar su silla de ruedas hacia la puerta, Alice se levanto del suelo de un brinco y corrió hacia la cocina y Edward se levantó y ayudo a mi padre a salir de la casa, pero a mí me preocupaba el por que Alice había entrado de esa manera a la cocina.

- No es nada malo - susurro Amy que acarició mi mano - es solo que el pequeño - hizo que mi mano acariciará su abultado vientre - tiene ganas de pastel de chocolate.

- Hmmph - repuse mientras sentía de nuevo el golpe de aquel monstruito - es mejor que descanses - la tomé en brazos y la subí hacia la recamara.

- Te Amo - susurro mientras besaba mi cuello.

- Y yo a ti - conteste besándole el cabello, antes de recostarla en la cama.

No dijo nada solo sonrió y yo me recosté a su lado, así que ella levanto su rostro y rozo mis labios con los suyos, fue tan solo un rocé, pero en el cual me transmitió todo lo que sentía, después de eso se recargo en mi pecho y en un susurro pidió que encendiera el televisor y así lo hice, estaba cambiando los canales cuando Alice llego con un pedazo de pastel bastante grande para Amy, pero mi pequeña vampiro en cuanto vio el pastel se le iluminaron los ojos y en cuanto Alice se acerco con el pastel se lo arrebato, yo observe con una débil sonrisa como se lo comía.

- ¿No le hará daño? - pregunto Alice a Carlisle que acaba de llegar.

- ¿Cuántos lleva? - respondió Carlisle con otra pregunta.

- Es el primero - contesto Alice con cierta severidad.

- Bueno no creo que le pasé nada - repuso acercándose a la cama.

- Tengo sed - repuso Amy dejando el pastel a la mitad.

Alice salió, mientras Carlisle se acercaba a la cama, antes de comenzar su revisión fijo su vista en mí.

- Seth a estado preocupado - comento haciendo que Amy se acomodará en la cama para revisarla - creo que es mejor si vas a hablar con él - giré a ver a Amy, no deseaba alejarme de ella ni un minuto.

- Voy a estar bien - susurro mientras me dedicaba una débil sonrisa - además de que quiero verlo.

Gruñí ¿Cómo era posible que estuviera celoso de Seth? Ella noto eso y su sonrisa se hizo un tanto más grande, fruncí el ceño antes de salir y Amy rió bajo, para un humano hubiera pasado desapercibido, pero para mi oído se escucho perfecto. Pero decidí no poner atención, así que baje y cuando llegué al bosque me transforme.

"Vaya hasta que has decidido separarte de la sanguijuela" ¿Qué había hecho para merecer a Leah en mi manada?

"¿No se supone que deberías estar con Sam?" pregunté mientras me acercaba más a ella y a Seth

"Ahora tu eres mi líder" repuso con cierta ironía "prefiero seguir tus ordenes a las de Sam"

"Tú solo estás huyendo"le espete.

"Ves te dije que no le gustaría nada"repuso la voz pasible de Seth.

"Jacob, a mí no me gusta estar aquí, pero no hagas que regrese"su mente me lo suplicaba.

"Muy bien" acepté a regañadientes "pero no quiero nada de andar molestando"

"De acuerdo"repuso.

"¿Y bien que tiene Amy?"pregunto Seth con cierta ansiedad.

Les hice ver lo que Carlisle nos había dicho hacia tres noches y el estado en que se encontraba Amy, Seth soltó un pequeño aullido al ver el primer estado de mi ojigris, después de terminar.

 

"No pensé que ellos pudieran dar vida"repuso Leah un tanto sorprendida.

"Es lo mismo que todo mundo creyó" comente de forma pensativa y también con un pequeño escalofrío al ver en la mente de Seth la imagen de Amy sangrando.

"¿Puedo verla?"pregunto el chico de forma dubitativa.

"De hecho me pidió que entrarás"susurré, ante una sonrisa lobuna del chico que corrió hacia el árbol donde se encontraba su ropa.

"No creo que sea conveniente que entre" repuso Leah en forma aprensiva "podría atacarlo"

"Nadie le va a hacer nada" replique mientras me acercaba de nuevo a la casa, cuando llegué al garaje, había un pantalón y una playera que supuse que Bella o Alice habían dejado allí, ya que por tanta prisa que tenía no me había acordado de quitarme toda la ropa, así que tomé la ropa y me acerque a unos árboles para poder cambiarme.

En cuanto termine de vestirme, Seth ya estaba en la puerta esperando a que yo llegara, para que entráramos juntos, así que me acerqué a él y entramos, no dijo nada pero el aroma en la casa olía a medicamento y no se que más cosas, no lo había percibido tanto como ahora lo estaba haciendo. Escuche como Carlisle le tomaba la temperatura, los latidos del pequeño monstruo, así que cuando llegamos, Amy llevaba en una mano una copa metálica (ya se que parece plagio y lo siento, pero solo así veo la copa)

- Hola Seth - saludo Amy con una sonrisa radiante.

- Hola - contesto Seth observando con cierto alivio el estado de Amy.

- Por que solo le enseñaste las primeras imágenes - me recriminó, mientras le hacia una seña a Seth, para que se acercará.

- ¿Tienes hambre? - pregunte, para cambiar de tema.

- No - contesto mientras le sonreía a Seth - siento que tengas que tomarte tantas molestias.

- No son molestias - susurro Seth que se sentó al pie de la cama.

- Claro que lo son - lo contradijo, mientras me observaba y veía que aun estaba en la puerta, me sonrió indicándome que me quería a su lado - se que desde hace cuatro días has estado aquí, y no has regresado a casa a dormir.

- Bueno - Seth bajo su mirada, mientras Amy lo observaba con reprimenda - es que

- No hay pero que valga - le espeto, mientras se acurrucaba en mi pecho.

- Deja al pobre - le susurré y le bese la mejilla.

- Pero también se que no puedes regresar a casa - repuso con una débil sonrisa - así que si te falta dormir o comer o vestir, no dudes en pedirlo.

- Gracias, Amy - comento el chico con una sonrisa que mostraba los dientes.

Después de eso, hablaron de cosas que Seth decía y hacía reír a Amy, como una hora después de que estaban hablando, ya que yo solo escuchaba, aunque a veces asentía o negaba con la cabeza, cuando giraban a verme, pero después de estar hablando, Amy giró su rostro a mi y con una débil sonrisa.

- Ya tengo hambre - susurro, mientras Seth sonreía también y me observaba.

- Yo también - dijo Seth.

- Ok - repuse mientras me levantaba y le besaba la frente - en un momento la traigo.

Ella me sonrió como agradecimiento, bajé a la cocina, donde estaba Bella y Edward preparando un poco de comida, desde aquí se escuchaba perfectamente la platica de Seth y de Amy, el pequeño lobo la hacía reír, algo que ya le hacía falta desde hacía mucho, Edward termino de preparar el omelet y me entregó un plato y después subió los otros dos a la habitación.

 

- Va a salir bien - me susurro Bella - es más fuerte de lo que todo mundo cree.

- Gracias - susurré mientras la observaba con una débil sonrisa, ella me la regreso y esto me hizo sentir un poco más tranquilo.

debo aceptar de nuevo plagio u_u lo siento, pero espero ke aun así me dejen comentarios, cap dedicado a:

Jesma13

Anna Diggory y Elektra Black (te dejo mi correo, para ke me ayudes a poner la imagen de Amy es [email protected] ya ke no tengo la menor idea de como ponerla ^^)

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Se veía realmente tranquila, su respiración era calmada, algo que a mí también me relajaba, podría pasar toda la noche solo observándola dormir y viendo como su pecho subía y bajaba de acuerdo con su respiración, mis pensamientos viajaban a como sería nuestro hijo y que sería, en cualquier caso deseaba que tuvieran sus ojos y esa forma de sonreír, deseaba tanto que se parecieran a ella, era extraño como comenzaba a amar a ese pequeño monstruo, y después de que lo pensé, como no lo iba a amar si era parte de ella.

Sonreí y le besé la frente, se removió un poco pero no despertó, era extraño saber que me había enamorado de un vampiro, y que la amaba de una manera única y que tal vez todos los de mi manada lo veían enfermizo, pero la amaba más que a mi vida y más que cualquier cosa en este mundo, sabía que daría mi vida sin ni siquiera pensarlo.

Escuche demasiados movimientos en la planta baja, vi como Amy comenzaba removerse, así que decidí bajar a pedir silencio, cuando llegué el semblante de Edward y Alice me hizo suponer que algo estaba mal, Bella solo observaba a su marido que caminaba de un lado a otro de la sala.

- ¿Pasa algo? - pregunte observando el semblante de Edward.

- Sam no está muy feliz con lo de Amy - giré mi vista a Seth que estaba detrás de la puerta de la cocina, por eso no lo había visto al bajar.

- ¿Qué? - fue lo único que salió de mis labios.

- Sam está pensando en matarla - susurró Edward sin dejar de caminar - piensa que tanto ella como el feto son un peligro para la reserva y para todo el mundo.

- Está muerto - repuse caminando hacia la puerta, pero tanto Edward como Seth impidieron que siguiera mi camino.

- Piensa en ella - me espeto Edward - si te pasa algo, no le hará bien y en estos momentos, no puedes hacer que tenga preocupaciones.

- ¿Entonces dejamos que Sam trate de matarla, sin mover un dedo?

- Jake - susurro Seth - nada le pasara a Amy, te lo aseguro.

- Nadie puede asegurarme que ella y mi hijo estén bien - dije irritado - al menos no, mientras Sam siga con esa estúpida idea de que Amy es peligrosa.

- Por favor Jake - repuso Alice seriamente - para solucionar esto, tienes que pensar con la cabeza fría - respiro profundo - así que tranquilízate.

Respiré varias veces, tratando de que mi miedo, enojo y todo se fueran, pero me era difícil al pensar que Amy y mi pequeño monstruo estaban en peligro, pero Alice tenía razón, si deseaba salvarlos tenía que pensar fríamente.

 

- Sam es idiota - repuso Edward - pero no sería capaz de arriesgar a toda su manda para obtener a Amy.

- Sam es capaz de morir - susurré - con tal de mantener "la seguridad" en la reserva - suspiré - así que no creo que le cueste mucho trabajo dar a toda la manada.

Alice abrió los ojos de golpe, ¿Qué había pasado ahora? Edward se acercó a ella y le tomo los hombros.

- ¿Qué pasa? - pregunto con cierto temblor en la voz.

- Ya lo viste - susurro Alice - él también se acerca y ahora sabe perfectamente que está más débil que la última vez.

- No puede verla así - repuso Edward con el semblante tenso - si la ve así, ella y el feto morirán.

- ¿Qué pasa? - pregunte de manera irritada.

- Carlisle - llamó Alice, mientras Bella, Seth y yo seguíamos sin entender que demonios pasaba, el doctor bajo en menos de cinco segundos.

- ¿Qué pasa? - pregunto viendo el semblante de ambos chicos.

- ¿Crees que el feto sobreviva si lo sacamos ya? - pregunto Edward tratando de sonar tranquilo.

- Por el tamaño del vientre parece ser que el pequeño ya tiene los nueve meses - contesto Carlisle sin comprender porque la urgencia de sacar al bebé.

- ¿Cuánto falta para que el llegue? - pregunto Edward a Alice.

- Esta indeciso, pero no será más de una semana - contesto con un hilo de voz.

- ¿Cuánto tardara en recuperarse Amy, después del parto?

- Todo depende de su organismo, pero como veo las cosas, creo que tendremos que volver a poner más ponzoña en su cuerpo, para que sobreviva y también un poco de sangre de licántropo.

- ¿Cuánto crees que su organismo se tarde en adaptarse a la ponzoña y a la sangre? - parecía bastante frustrado.

- Si es como la última vez de cuatro a seis días - contesto serenamente.

- Tenemos que sacarle el feto ya - ordenó, mientras Carlisle y yo lo observábamos sin entender - si quieren que Amy siga con vida está noche tiene que nacer ese pequeño.

- Explícales Edward - ordeno Alice que ya estaba más tranquila.

- No hay tiempo - contesto - después de que saquen al pequeño les explicare.

Carlisle pareció convencido de aquello, así que giró a ver a Alice, a Edward y a mí.

- Necesito que despiertes a mí - le ordeno a Edward - sé que ella sabrá porque va a nacer antes su hijo, Alice serás mi enfermera y Jake vigila la casa por si los licántropos deciden atacar.

- Muy bien - susurré, saliendo con Seth a mis talones, solo vi cuando Edward subió a despertar a mi vampiro.

En cuanto salí me transforme y Seth hizo lo mismo, mi oído en esta forma era mas desarrollado, así que escuchaba perfecto la voz de Edward.

- Amy - sabía que susurraba, escuche el pequeño gemido de mi vampiro de incomodidad por ser levantada - vamos Amy.

- ¿Qué pasa? - pregunto con la voz somnolienta, supuse que estaba leyendo el pensamiento de Edward, ya que se quedo en silencio como por veinte segundos - dime que es mentira - le suplico, escuche los pequeños sollozos y conociendo a Edward, debía estar abrazándola.

- Todo va a salir bien - volvió a susurrar - ahora solo tenemos que sacar al pequeño, para que tú tengas fuerzas para poder enfrentarlo a él y a todo aquel que te considere un peligro.

- Jake - murmuro, antes de que se escuchara que la puerta se abría.

 

- ¿Lista? - pregunto Carlisle.

- No, quiero a Jake - comento.

- Él debe vigilar que ningún licántropo entre está noche a la casa - repuso Carlisle serenamente.

- Yo estaré aquí en su lugar - le susurro Edward - se que no es lo mismo, pero es lo que puedo hacer.

- Puedes tomar el lugar de Jake - comento Alice tranquilamente.

- No se puede comunicar con Seth y con Leah - repuso Carlisle, antes de que Edward pudiera contestar algo - así que lo siento cariño.

- Lo entiendo - contesto tratando de controlar los sollozos.

Sentí como mi corazón se oprimía, pero sabía que era por el bien de nuestra familia, tenía que quedarme a vigilar, aunque deseaba que Sam recapacitara y no enviara a toda la manada al menos por está noche.

[













]

- Todo va a salir bien - le susurre, mientras ella trataba de controlar su respiración.

- Es ahora - repuso Carlisle acercando el bisturí al abultado vientre de Amy.

- ¿No crees que deberíamos de ponerle algo? - pregunte, mientras le acariciaba el cabello a Amy.

- Cualquier medicamento que entre en contacto con la ponzoña se deshace - contesto Amy, cerrando los ojos para no ver como se acercaba Carlisle.

- Respira - le susurré mientras, Carlisle abría su piel.

- Aghh - gritó cuando el bisturí entro en contacto con su piel.

Observe como Carlisle llamaba a Alice y le entregaba un pequeño bulto y le ordenaba salir, Amy ya no hacía ningún ruido, así que fije mi vista en su rostro y no había expresión alguna, esto no me daba una buena sensación, vi como Carlisle de manera intravenosa le ponía sangre y ponzoña.

- Amy - susurre, pero ella no hizo ningún movimiento.

- Ella va a estar bien -comento Carlisle poniéndole la tercer ampolleta de sangre - solo es cuestión de minutos para que reaccione ante la ponzoña y la sangre.

Y así fue en dos minutos soltó un pequeño gemido de dolor, después solo apretó los puños y supe la razón la ponzoña acaba de entrar a su organismo y estaba siendo quemada literalmente, acaricié su cabello, tratando de que el dolor fuera menor, pero sabía que eso sería estúpido, pero aun así acaricie su cabello, mientras el aullido de los lobos se acercaban.

primero, kiero decir ke siento el retraso y más xq es muy corto y además falto de imaginación u_u

espero ke aun así se apiaden de mi y dejen comentarios xfavor ke de eso vivo

como kieren emoción el siguiente cap, va a tener, no se si les va a gustar, pero tratare de hacer mi mejor esfuerzo ^^

también espero ke no se vea mucho el plagio, trate de ke no fuera plagio, pero si lo fue de nuevo una disculpa u_u no fue mi intención

el capitulo va dedicado a:

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Anna Diggory y Elektra Black

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No podía ser posible que si hubieran venido está noche, escuche el aullido de Seth, no debían tardar más que cinco minutos hasta llegar a mi posición delante de la casa.

"Los quiero a mi lado" les ordené, ni Leah ni Seth pusieron objeción, así que escuché como mi gran manada (espero que se haya notado el sarcasmo ¬¬) venía hacia mí.

 

"¿Qué crees que hagan?" preguntó Seth, mientras corría más rápido para llegar a mi lado.

"Conociendo a Sam, querrá matar a Amy y al bebé" contesto Leah, por una extraña razón no pensaba en él o en ella como monstruo.

"No voy a permitir que toque a mi sobrino" repuso Seth tajantemente.

"No eres al único que le importa ese pequeño" comento Leah tranquilamente "pero para vencer tenemos que pensar con la cabeza fría"

"¿Cuándo maduraste?" pregunte de manera sorprendida.

"El día que supe que Jacob y una Vampiro serían padres" contesto un tanto irritada por el comentario.

Hablando de ser padres, ¿Qué era lo que había pasado con Amy y mi hijo? De verdad que en estos momentos tenía tanto miedo de que de verdad hubiera perdido a Amy, que no me creía capaz de dar una buena lucha si era necesario, en menos de dos minutos tanto Seth como Leah ya estaban a mi lado.

[













]

- Edward - me llamo en un susurro Alice desde la puerta de la recamara, levante mi mirada hacia la de ella.

- ¿Qué pasa? - pregunte en el mismo tono.

- ¿Si ellos deciden cambiar de idea? - sabía que Amy escuchaba.

- Entonces tendremos que esconder

- Esconderlos - me interrumpió, acercándose a la cama y sentándose en el borde de está - Amy tuviste dos hermosos bebés.

- Vaya tenía razón al decir que escuchaba dos corazones - comente tratando de relajar el ambiente.

- Thomas tiene una pequeña obsesión por ti - comento Alice observando a Amy y tomando su mano - sabemos que debe tardar al menos una semana, pero si cambia de idea, esos pequeños sufrirán las consecuencias de que nos encuentre si tú aun no estás preparada, pero lo peor es que no vendrá solo.

- ¿Ya los convenció? - esto no podía ser posible.

- Los vulturis no pueden creer que uno de nosotros este enamorado de un licántropo, así que vendrán a saber si es cierto y si lo es, mataran al vampiro y al licántropo.

- Vaya esto es grandioso - comente de manera sarcástica, esto no podía empeorar, bueno tal vez si, ya que los licántropos llegaban, aunque a mi parecer no querían atacar.

[











]

"Ya están aquí" repuso Seth, no era necesario que lo dijera, ya que sus respiraciones se escuchaban perfecto, pero aun no se dejaban ver, así que caminé hacia los arbustos.

- Queremos hablar - me espeto Sam que estaba como humano, así que me transforme, sintiendo las miradas de todos, excepto la de Leah.

- ¿Qué quieres? - le espete, mientras me ponía el short que Seth me daba con el hocico.

- Ya sabemos lo que va a tener la chupasangre - comento de manera irritada, solo gruñí, pero él la paso desapercibido - ese niño es un peligro tanto para ustedes como para nosotros.

- Como puedes estar seguro, si ni siquiera lo has visto - replique apretando los puños.

- Jacob no te ciegues - repuso tratando de sonar tranquilo - esa asquerosa chupasangre no puede traer algo bueno a este mundo, solo traerá seres igual de desprecia

- Cállate - dije antes de soltar el primer puñetazo, haciendo que su nariz se rompiera, cuando lo tiré al suelo y me puse encima de él, para seguir golpeándolo - ni mi hijo ni ella son despreciables, el despreciable aquí eres tú.

 

- Si lo que quieres es morir junto con ellos, no habrá ningún problema en hacerlo - susurró, mientras se giraba para que ahora él que quedara abajo fuera yo.

- ¿Crees que solo a él te enfrentaras? - Leah estaba de pie observándolo con odio - pensé que no eras idiota, pero veo que como siempre me equivoque.

- Cállate - le espeto Sam, fijando su vista en los ojos negros de Leah - tú no entiendes esto, tú solo estás con Jacob, porque no quieres estar conmigo sabiendo que te deje.

Lo único que pude ver fue una ráfaga de color arena y el peso de Sam ya no estaba sobre mí, así que me incorpore y pude ver como Seth atacaba a Sam, pero tanto Jared, Brady y Coli se le fueron encima a Seth, Leah se transformó de nuevo en loba y se le fue encima a los tres lobos que estaban atacando a su hermano.

- Basta - ordené, tanto Leah como Seth se detuvieron mientras el pequeño lobo se limpiaba las heridas y la loba los miraba a todos con enojo

- Si Amy se llega a enterar que tocaron a Seth, son lobos muertos - repuso la voz de Emmett a mi espalda, giré a verlo y vi que sonreía - sé que entre Seth, Leah y Jake hubieran podido con ustedes, pero hay dos pequeñas personas que tratan de dormir y con ustedes aquí eso les es imposible.

- Esto es un problema de manada - le espeto Sam que se incorporo, mientras se limpiaba la sangre.

- Ya no somos manada - le recordé, mientras veía como Seth seguía limpiándose las heridas - así que lárgate, antes de que decida dejar que la manada Clearwater-Black ataque a tu manada.

Sin decir palabra alguna, solo me mando una mirada asesina y después de esto se dio la vuelta y camino hacia la salida de la casa Cullen, cuando ya no vi a ningún lobo me giré de nuevo a Emmett que aun sonreía.

- Ya que se fueron, supongo que quieres conocer a Patrick y a Anne - comento serenamente.

- ¿A quien? - pregunte con el entrecejo fruncido.

- Ya verás a quien me refiero - comento, comenzando a caminar delante de mí, antes de seguirlo me giré a Leah y a Seth.

- Es mejor que Carlisle revise tus heridas - dije en voz baja observando al pequeño lobo - y que comas, mejor dicho que coman un poco - Seth asintió con el hocico y Leah se notaba insegura y después su mirada fue a dar a Emmett - te puedo dar un poco de ropa de Amy, que es la que menos huele a vampiro.

Vi que de manera insegura asintió, así que me gire y comencé a caminar hacia la casa con los dos lobos pegados a mis talones, cuando llegamos Bella llevaba un poco de ropa de Amy en bolsas y un poco de ropa mía igual en bolsas, con Alice como tu diseñadora particular, jamás te haría falta ropa.

- Tal vez te quede un poco grande la ropa - le dijo a Leah - pero Alice ya tiró la demás, así que solo queda la que ha usado en estos últimos dos meses.

Leah bajo el hocico, haciendo entender que no importaba, así que me dio las bolsas y yo se las di a ellos, vi que se escondieron entre los árboles, me quede a esperarlos, ya que sabía que Leah se sentiría incomoda al entrar a la casa, y yo trataría de darle un poco de ánimos. El primero en salir fue Seth mi ropa le quedaba un poco grande, pero si seguía creciendo como hasta ahora, no tardaría en quedarle.

 

- Me muero de hambre - comento sonriente Seth.

- Solo deja que tu hermana salga y podremos entrar - conteste sonriendo, ese chico te pegaba su alegría.

- Leah - llamó Seth un tanto irritado, ya que cuando un lobo tiene hambre, es mejor no molestarlo - muévete que me estoy muriendo de hambre.

- Ya - dijo Leah saliendo y siendo alumbrada por la luz de una habitación de la planta alta, como Bella había predicho, llevaba un blusón azul que le quedaba bastante holgado, de hecho pudo haberlo usado de vestido, pero llevaba un pantalón de mezclilla - el pantalón apesta - comento arrugando un poco la nariz.

- Supongo que es de Alice o de Bella - comente tratando de no reírme de su expresión - ya que un pantalón de Amy, te habría quedado demasiado grande.

Me mando una mirada asesina, a lo que yo sonreí de lado y abrí la puerta de la casa, Seth entró detrás de mí y Leah en cuanto estuvo dentro de la casa se pego a una esquina, parecía que deseaba confundirse con la pared, lo que hizo que volvieran mis ganas de reír, pero mi mirada fue hacia la sala, donde Esme estaba de pie con un pequeño bulto, así que sin importarme que se suponía haría sentir cómoda a Leah, me acerque a Esme y ella al verme sonrió y me extendió el pequeño bulto.

- Ella es Anne - repuso entregándome el pequeño bulto, lo tomé con manos temblorosas y me vi reflejado en unos enormes y hermosos ojos negros como los míos, su piel era apiñonada, no era ni blanca ni roja, era una mezcla perfecta de color, su cabello era negro y en cuanto me vio se le formo una pequeña sonrisa y vi que tenía los hoyuelos de Amy al sonreír.

- Así que solo sacaste eso de tu madre - susurré besándole el cabello, escuche un pequeño gemido que parecía un cantar en vez de algo lastimero, pero hizo que levantara la vista y vi que Daniel cargaba otro pequeño bulto.

- Él es Patrick - comento al ver que lo observaba, y se acerco con el pequeño bulto, me incliné un poco para ver al otro bulto, ahora vi reflejada mi cara de sorpresa en unos enormes ojos perla, su piel igual que la de su hermana era apiñonada, solo que era igual a Amy, sus ojos, su cabello un tanto azulado a la luz.

- Eres igual a tu madre - susurre, mientras veía como me observaba, tratando de analizar cada detalle de mi rostro.

- Él es tu papá - murmuro Daniel, al escuchar aquello como si tuviera seis o nueve meses en vez de horas de nacido movió sus manitas, pidiendo que lo cargara.

- Dame a Anne - repuso Rosalie tomando a mi pequeña en sus brazos, se removió molesta - si no te comportas tu mami tardara más en verte - como por arte de magia dejo de moverse y yo tome a Patrick en brazos.

- ¿Quién escogió los nombres? - pregunte, mientras veía como Patrick trataba de analizar todo de mí.

- Bueno Anne es Anne Elizabeth - contesto Rosalie tranquilamente mientras jugaba con mi pequeña - Anne es el segundo nombre de Esme y Elizabeth como te has dado cuenta es el segundo nombre de Amy y

- Era el nombre de mi madre, eso quiere decir que era el nombre de la abuela de Amy - repuso Esme tranquilamente - pero si deseas ponerle otro nombre estás en tu derecho.

- No, está perfecto - conteste con una débil sonrisa

- Y el pequeño es Jacob Patrick - repuso Daniel serenamente - supusimos que Amy desearía que llevara tu nombre y Patrick porque es uno de los nombres que siempre adoro Amy.

 

Sonreí, así que era Jacob igual que yo, vi sus enormes ojos perlados y noté lo que siempre vi en Amy, la inocencia se reflejaban en sus ojos, pero también una enorme inteligencia y valor que solo en Amy había visto y ahora lo veía en Patrick, era tan perfecto, no había otra palabra para describirlo, solo que era perfecto y ante aquel pensamiento me regalo una media sonrisa, no creía que un bebé de esa edad pudiera hacer lo que mis dos pequeños hacían, suponía que debía ser eso de parte de los vampiros, ya que un licántropo siempre hace lo que a su edad se debe hacer. Y estos pequeños parecían que tenían cuatro años.

- Carlisle está tan sorprendido como tú - susurro Bella sonriendo.

- Pero dense cuenta que son hijos de Amy - comento Emmett tranquilamente - es una de las personas más inteligente que conozco, además de que es un vampiro y por tal le es más fácil pensar, ella siempre ha tenido una inteligencia que a veces me da un poco de miedo.

- ¿Y Edward y Alice? - pregunte al ver que eran los únicos dos faltaban de toda la familia.

- Están con Amy - contesto Rosalie en voz baja, dejando que Anne jugara con uno de sus largos dedos.

- Está bien - contesto Carlisle a mi pregunta mental, ya que era lo que en ese momento más me importaba - solo tendremos que esperar a que su organismo se vuelva acostumbrar a la ponzoña.

[














]

- De verdad tengo miedo - susurro Alice levantando su mirada y clavándola en la mía - ¿Qué pasa si ellos atacan antes de que Amy esté lista?

- Entonces será necesario que Jake y toda la familia estén preparados para el ataque de los vultiris - conteste tratando de quitarle importancia.

- Vamos a morir si los enfrentamos - susurro con cierto temblor en la voz.

- Tenemos que confiar - le acaricie el cabello, tratando de que se tranquilizara - todo va a estar bien solo tienes que confiar.

espero ke no me haya tardado tanto y si es asi pido una disculpa, ya ke con esto de la uni y los examenes ha sido las 2 semanas mas horribles de mi vida T_T

bueno dejando el drama, kiero decir ke ya solo nos faltan 2 o 3 caps y el epilogo T_T

capitulo dedicado a:

Jesma13

parvatti

_grace_lovegood_

kRiiSsTiNiTa

Después de decirles que los vultiris venían, Jasper se dispuso a enseñar a luchar a Bella y a ser que el resto practicara, así que en esos momentos estaban en el bosque practicando, mientras Jake trataba por todos los medios que el resto de los licántropos lo ayudaran, sabía que eso era una tarea casi imposible, ya que en los últimos días que había ido a La Push nadie había deseado hablar con él

Y yo me encontraba con Amy esperando que por fin terminara de cambiar a Patrick y a Anne, había despertado la noche anterior, después de dos días y ahora no deseaba separarse de sus dos pequeños monstruos.

- Amy todos deben estar esperándonos - repuse un tanto desesperado al ver que aun no terminaba.

- Si tuvieras la amabilidad de ayudarme - replico en tono seco, así que para que no se sintiera mal entre para ver en que podía ayudarla.

 

- Muy bien - susurre, llevaba a los dos pequeños en brazos que tenían el tamaño de un bebé de seis meses y en cuanto Anne escucho mi voz comenzó a mover sus manos para que la cargara.

- No se porque Anne te quiere tanto si tiene el carácter de Jake - comento, mientras me entregaba a mi pequeña sobrina.

- Claro que Anne no tiene el carácter de ese lobo - conteste observando como la pequeña comenzaba a sonreír.

- Es mejor que nos vayamos antes de que llegue Jake y Anne decida cambiarte - contesto mientras le sonreía a Patrick.

La seguí mientras dejaba que Anne jugara con uno de mis dedos, camino hacia el mercedes de Carlisle en donde entre Jasper, Emmett y Daniel habían puesto los asientos para bebés, de hecho al final terminaron poniéndolos Jake y Seth, ya que era demasiado trabajo para tres vampiros.

Cuando termino de acomodar a Patrick en el pequeño asiento con la mirada me pidió a Anne, después de que los dos pequeños estuvieron en el auto ella subió del lado del copiloto y yo del conductor.

- ¿Estás segura que es bueno dejarlos en un lugar de lobos? - pregunte, mientras manejaba con dirección a La Push.

- No hay otro lugar en donde dejarlos - contesto seriamente, en eso tenía razón, esos dos pequeños corrían peligro en cualquier lugar - pero al menos con su abuelo y su tía están un poco más seguros.

- Espero que tengas razón - repuse pisando el acelerador a fondo.

Amy se notaba más nerviosa que cualquiera de nosotros y como no iba a estarlo si no solo su vida corría peligro también la de sus pequeños y la de Jacob, a pesar de que todos la apoyábamos, yo sabía que era una lucha de ella.

El viaje a La Push fue bastante corto, así que en cuanto llegamos a la casa de Billy, Rach nos esperaba en la entrada de la casa, así que en cuanto los dos pequeños estuvieron dentro de la casa nos dirigimos al bosque donde el resto de la familia nos esperaba.

- Edward - llamo en un susurró, cuando estacionamos el mercedes a las afueras del bosque.

- ¿Qué pasa?

- Si llego a morir - sus manos temblaron ante aquel comentario y las mías también - prométeme que salvaras a Patrick y Anne a costa de lo que sea.

- Te lo juro - conteste besándole la frente - pero estoy seguro de que todos saldremos vivos de esto.

- Odio ser pesimista, pero yo lo dudo - y después de decir esto bajo del auto y comenzó a correr hacia el bosque, yo pensaba lo mismo, pero no podía decírselo.

Después de soltar un suspiro yo también baje del auto y corrí para llegar al centro del bosque donde Bella estaba siendo entrenada por si más de dos vampiros se iban en su contra, Rosalie logro derribarla.

- Bella tienes que poner más atención - le reprocho Jasper - si esto ya fuera la batalla ya te habrían matado.

- Y con esto también a Edward - repuso Emmett de manera seria.

- Lo siento - susurro Bella un tanto avergonzada - podemos intentarlo de nuevo.

- No - contesto Jasper que observo a Amy que estaba recargada en un árbol - ahora comenzare a entrenar a Amy.

- Muy bien - contesto con un largo suspiro y camino hacia Jasper - dime que es lo que tengo que hacer.

- Primero ponte en pose de ataque - murmuro Jasper que adopto la pose de lucha, Amy lo copio perfectamente - después mantén despiertos todos tus sentidos.

 

Amy solo asintió levemente y con un movimiento un tanto flojo escapo del ataque de Alice y con un salto del de Rosalie y estuvo a punto de que Emmett la atacara, pero tomo el brazo con el que iba a ser atacada y dio un giro en el aire dejando a Emmett en el suelo y luego con un giro hacia tras se deshizo de Jasper.

- Vaya eres buena - susurro Jasper con una leve sonrisa - pero no por mucho - por más rápida que fuera no se desharía de los cuatro que se fueron directamente hacia ella, saltó cuando estuvieron como a escasos cinco centímetros de ella y cayo con perfecta sincronía aun lado de ellos.

- No creo que puedas conmigo - una sonrisa burlona apareció en su rostro.

- Eso es lo que crees - le susurre a la espalda y tomándola de los brazos - dime ¿Qué harás ahora? - sentí un pequeño jalón y de un momento a otro ya estaba siendo arrojado del otro lado.

- ¿Eso te parece bien? - pregunto de manera burlona - o ¿quieres algo más fuerte?

- Esto no se queda así - le espete corriendo hacia ella y arrojándola contra un árbol.

Se levanto y se sacudió el polvo de su pantalón de mezclilla y con una media sonrisa.

- Esto lo pagaras caro - me espeto y en menos de dos segundos me tenía en el suelo.

- Basta - ordeno Jasper, así que Amy se levanto y me tendió la mano para ayudarme a levantar - llegue a la conclusión de que ustedes estarán al frente - sonrió de manera altiva - si los hubiera tenido en mi ejercito, creo que nunca hubiéramos tenido perdidas.

Amy sonrió y yo hice lo mismo, a lo lejos escuche un aullido bastante lastimero, antes de comprender que algo estaba mal, vi como Amy corría hacía el bosque.

[


















]

El llanto de Anne cada vez era más fuerte, mientras Patrick trataba por todos los medios que yo escuchara sus pensamientos, sentía el miedo en todo mi cuerpo, si no llegaba rápido que serían capaces de hacerle esos asquerosos seres.

Llegue en menos de dos minutos a la reserva y allí estaba Seth con ciertas heridas, así que el aullido había sido de él, me hinque a su lado y con la mirada llena de miedo.

- ¿Qué paso?

- Sam ha secuestrado literal a Anne y a Patrick - contesto Leah que salía de unos árboles frente a nosotros.

- ¿Dónde está Jake? - pregunte con un hilo de voz.

- Tratando de rescatar a sus hijos - contesto Leah en voz baja.

Ante aquello de nuevo corrí hacia donde esperaba estuviera, llegue frente a la casa de Billy, la cual estaba rodeada de lobos, si mi corazón hubiera podido latir, estaría a punto de salir.

- Vaya la sanguijuela decidió aparecer - susurro Sam con asco.

- Está sanguijuela te va a despedazar si no le entregas a sus hijos - conteste ácidamente.

- No creo que Jacob te lo permita - uno de los lobos se hizo a un lado dejando al descubierto el cuerpo de un lobo su pelaje era rojizo y tenía varias heridas.

Ladeo un tanto la cabeza y sus ojos negros se clavaron en los míos que estaban abiertos debido a la sorpresa y el miedo y sentía como comenzaban a picar debido a las lágrimas que se estaban acumulando.

- Jake - susurre, mientras me hincaba y comenzaba acariciar al lobo - ¿Qué demonios le hiciste?

 

- Pudo ser peor - sentí sus pasos cerca de mí y como lo supuse sus manos comenzaron a acariciar mi cabello - pero te voy a dar dos opciones - sus manos retiraron mi cabello para ver mi cuello - la primera y la que nos conviene a todos - mis manos seguían acariciando a Jake - es que desaparezcamos a esos dos monstruos y Jacob quede con vida y la siguiente es que si deseas salvar a los dos monstruos, tu lobo muere.

Mis lágrimas ya recorrían mis mejillas.

"No te preocupes por mí"¿Cómo demonios hacia para no preocuparme por él? Si lo amaba más que a mi propia vida, mejor dicho él era mi vida "Anne y Patrick deben ser tu prioridad" y lo eran, pero no podía dejar que lo mataran, no así y no frente a mí.

- Hagamos algo - susurre abrazando con fuerza el cuerpo del lobo - yo doy mi vida por la de los tres - sentí el estremecimiento de Jake bajo mis brazos, espere a que respondiera algo, pero al no hacerlo - siempre has querido que yo muera, así que hare que tu deseo se cumpla si prometes dejarlos ir y no seguirlos.

- Es una propuesta bastante tentadora - susurro acariciando mi cuello - pero ¿Quién me asegura que los Cullen no harán nada en mi contra?

- Te lo prometo que ninguno de ellos te hará daño a ti o alguno de tu manada - mientras besaba la cabeza del lobo rojizo - solo necesito dos días, en los cuales tanto Jake como mis hijos y los Cullen estén lejos de este lugar, yo vendré y te daré el honor de que seas tú quien me mate.

- Muy bien - dijo en voz baja y señalando a un lobo que era la primera vez que lo veía era gris con las patas negras - Brady será tu sombra en estos dos días, si tratas de escapar, no me costará mucho encontrarte.

Después de aquello vi como todos los lobos se iban, excepto el tal Brady, mis manos se enrollaron en el pelaje rojizo de Jake y sin importarme nada me recosté a su lado y escondí mi rostro en su enorme pecho y sin esperar nada comencé a llorar.

[


















]

Sentí sus lágrimas caer sobre mi pelaje, el dolor que sentía físicamente no se comparaba con el dolor y el miedo que sentía de verdad perderla, escuché la puerta de la casa abrirse y los pasos de Rach que igual que Amy lloraba.

- Vamos Amy - susurro mi hermana que palmeaba la espalda de mi vampiro - tenemos que atender a Jake.

- Claro - contesto separándose de mí y se levanto, yo hice lo mismo, aunque con cierto trabajo, de hecho tuve que recargarme en Amy, para poder caminar.

Entramos a la casa y con la ayuda de mi vampiro entre en mi recamara, ya que deseaba transformarme y en frente de mi hermana ni pensarlo, cuando cerró la puerta no soltó la perilla y pego su frente a la puerta, en cuanto estuve como humano la abrace por la espalda.

- Sabes que no voy a dejar que te suicides por mí - le susurre, mientras sentía como mis heridas comenzaban a sanar y como su cuerpo temblaba por los sollozos.

- Por una vez deja que sea yo quien te salve - murmuro acariciando mis manos que estaban sobre su estómago - solo deseo no ser la mujer débil que necesita que el amor de su vida muera con tal de que ella siga con vida.

- Maldición Amy - la giré con molestia - no me pidas que me quede viendo como mi vida decide entregarse y decide morir para darme una vida la cual no voy a vivir si no estás.

 

- Te Amo - susurro besando mi barbilla - es por eso que no voy a dejar que mueras, ¿lo entiendes? No te puedo dejar morir, porque sin ti mi vida es vacía, sin ti yo no existo, simplemente no puedo imaginar una vida en la que no estés tú.

- ¿Y cómo crees que será la mía sin ti? - pregunte uniendo nuestras frentes - sería igual o peor que la tuya, eres más de lo que merezco y sin embargo estás conmigo sin importar que sea idiota, salvaje y que actué por impulso, eres más de lo que soñé o lo que pedí y no voy a permitir que un idiota me separe de ti - su respiración se agito un tanto y mi mirada bajo a sus labios que se encontraban entreabiertos - me entiendes no voy a vivir sin ti, porque no puedo estar sin ti, tú eres mi vida y si tengo que morir contigo lo haré porque sin Amy, Jacob no existe.

Sus labios me llamaron y no pude rehusarme a esos hermosos labios, sin importar que mi padre y mi hermana estuvieran fuera, la comencé a desnudar, deseaba tanto poder volverle hacer el amor y ya que yo estaba desnudo, eso facilito las cosas, su respiración se entrecorto cuando entre en ella, vi en sus ojos que ella deseaba al igual que yo volver a sentirnos, sus gemidos eran débiles, ya que había personas afuera que creían que me estaba curando y de hecho lo estaba haciendo, solo que no sería bueno que alguien viera la forma en que sanaba mis heridas.

Mordió mi hombro, haciendo que con esto no saliera el grito que su garganta deseaba dar, al ver esto uní mis labios con los de ella, para callar los gritos que deseaban salir, sentí como me corrí en ella y con esto solo bese de nuevo sus labios y me deje caer sobre ella.

- Te Amo - le susurre besando su nariz y luego con un movimiento perezoso me recosté a su lado y rodee su cintura con uno de mis brazos.

- Y yo a ti - contesto con una débil sonrisa - pero no debimos haberlo hecho, que tal si tu padre o Rach escucharon.

- Tenemos a Anne y a Patrick, no creo que ellos crean que hayan sido por obra de un ángel - conteste quitándole importancia y besando su cabello - aunque si los tuvo un ángel.

- Un ángel negro - susurro acomodándose en mi pecho - o mejor dicho un demonio.

- Un demonio no hubiera dado vida a algo tan hermoso - mientras acariciaba su cabello.

- Que ellos sean hermosos es por ti - se recargo en uno de sus brazos y me sonrió débilmente - porque simplemente eres la cosa más hermosa que he visto.

- Jamás te has visto en un espejo - le susurre mientras me inclinaba a besarla - por ti los ángeles conocieron la envidia y los celos de que algo fuera más hermoso que ellos.

Soltó una débil risita que como siempre dije era como el cantar de un ángel, escuche un pequeño gemido que reconocí al instante que era de Patrick, en un abrir y cerrar de ojos Amy ya estaba vestida y abriendo la puerta de mi recamara para ver a mi pequeño monstruo.

- ¿Qué pasa cielo? - pregunto de forma tierna, después de soltar un largo suspiro me incorpore y busque un poco de ropa.

Me puse lo primero que encontré y salí a ver que pasaba con mi pequeño, Amy lo tenía en brazos tratando de tranquilizarlo, suponía que había escuchado o visto algo, ya que si no dije Patrick tiene un don parecido al de su madre, solo que él leía los pensamientos de personas que se encontraban a mucha distancia, suponía que eso se debía a los lobos y se podía focalizar en una sola y hacer que las demás se fueran, era como un escudo.

 

- Patrick no cariño - susurro Amy besando su cabello negro - mami va a estar bien - vi como mi pequeño clavaba sus ojos perlados en los de ella - yo los alcanzaré en unos cuantos días.

- Mientes - le susurre y la abrace junto con mi pequeño - y él lo sabe.

Los ojos de Patrick se clavaron en los míos y su pequeña mano la acerco a mi rostro y me observo como siempre tan detalladamente, lo amaba y lo haría siempre era esa la razón en porque mi decisión de que él viviera, aunque muriera enfrentando a todos por él.

Escuche el pequeño llanto de Anne, no soportaba que solo fuera Patrick, vi como mi hermana se acercaba con mi otro hermoso tesoro, y me la entrego, por ellos daría mi vida, mi princesa puso su mano en mi rostro "Familia"era como ella se comunicaba, con solo tocarme se formaban palabras "Eso es lo que somos" sonreí y bese su frente.

- Eso somos Anne - sus ojos negros giraron a ver a su madre, era extraño saber cómo entre ellos como hermanos se comunicaban, pero al igual que conmigo toco el rostro de Amy, ante ese contacto cerró los ojos.

- Jamás los dejaré de amar - susurro besando la frente de mi muñeca - y está familia siempre lo será - besó la frente de los dos y me abrazo como si jamás lo fuera a hacer - Te Amo - me susurro dejando un casto beso en mis labios - Los amo a los tres.

- Es hora - susurro mi padre, ¿de qué demonios hablaba?

- Gracias - murmuro a mi padre y luego - gracias Amor por todo, por darme dos hermosos hijos y por amarme - de nuevo rozo mis labios - jamás olvides que Te Amo, jamás lo olvides.

- Amy - llamó Paul, ¿Qué demonios hacía aquí? - Brady está noqueado y si no sales ahora no lo harás, yo me haré cargo de Jake.

- ¿De qué demonios hablan? - pregunte un tanto enojado.

- Te Amo - susurro de nuevo - y ustedes dos son lo más hermoso y valioso que tengo en la vida.

La mano de Anne se acerco a mi rostro "Mami no debe irse" su rostro era total de angustia, pero antes de que fuera capaz de hacer algo, sentí como Amy se acercaba y luego mordía mi cuello.

- De verdad lo siento - sentí como mi cuerpo perdía fuerza - pero lo hago por el bien de nuestra familia.

Rach tomo a Anne en brazos y Paul a Patrick, mi vista se nublaba, pero mi oído aun funcionaba.

- El avión sale a las 9:00pm, ya page porque suban a Jake sin hacer preguntas de su inconsciencia - hablaba de forma apresurada - Quil y Seth vigilaran que ningún lobo los siga, y de nuevo gracias.

- Solo espero que no sea un error - murmuro mi padre.

- No lo es - contesto Amy pasivamente y después de esto caí en la inconsciencia totalmente.

ya estoy de vacaciones si!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

bueno espero ke les guste el cap y aun no decido si dos o uno y el epilogo, pero gracias x leerlo

y ya se ke los dones de los pekeños se parecen un tanto a los de Renesme, pero espero ke aun así les guste n.n

capitulo dedicado a:

Jesma13

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kRiiSsTiNiTa

_grace_lovegood_ (kisiera poner una imagen de los pekeños, pero mi amiga no puede dibujarlos, x problemas de su locura y no hay una imagen ke me guste, asi ke lo siento u.u)

 

El amanecer se acercaba y con esto la llegada de los Vultiris, mi respiración era tranquila, aunque por dentro moría de nervios, sabía que la hora de enfrentarlos había llegado, no importaba si moría, ya que tanto Jake como mis dos pequeños estarían bien y eso era lo que me mantenía con cierta tranquilidad.

- Es hora - susurro Jasper.

- Vamos - Edward me dio un ligero empujón y Daniel tomo mi mano.

- Todo estará bien - beso mi frente, mientras sonreía débilmente.

- Será divertido - comento Emmett que iba de la mano de Rosalie.

Carlisle iba al último con Esme, al igual que el resto tomados de las manos, era egoísta ¿Cómo iba a dejar que nueve vampiros murieran por una lucha que era mía?

- No - dijo Alice tajantemente, mientras se detenía - esta no es solo tu lucha.

- Ellos son parte de la familia y nosotros siempre ayudaremos a la familia - comento Carlisle tranquilamente.

- Además esos dos pequeños no son solo tus hijos - dijo Rosalie mientras sonreía de forma maternal - son de todos nosotros y no dejaremos que los Vultiris los toquen.

Ante aquellas palabras sonreí agradeciéndoles todo esto, sabía que teníamos las de perder, pero con ellos había mucho más posibilidades que si hubieran sido veinte en lugar de los diez que éramos.

[




























]

Me sentía un tanto mareado y me dolía la cabeza, escuchaba varias voces, abrí los ojos, pero la luz hizo que los volviera a cerrar, ahora lo hice más lentamente, estaba sentado, frente a mí había dos asientos y a mi derecha también y a mi izquierda estaba una pequeña ventanilla y cuando fije mi vista solo pude ver mar, cerré los ojos de nuevo.

- MAR - grité, sentí como algo no me dejaba pararme y así que con un movimiento rompí lo que me detenía.

- Señor - llamo una mujer - ¿se encuentra bien?

- No - conteste, tratando de recordar todo lo que había pasado - ¿Dónde estoy?

- Está en un avión que se dirige a Nueva Zelanda - contesto con el entrecejo fruncido - ahora le suplico que tom

- ¿Qué? - esto no era posible, que pasaba con Amy, mejor dicho donde estaba ella.

- Jake - gire a ver de donde provenía aquella voz, esto debía ser una pesadilla, no podía ser que Paul también estuviera - siéntate.

- Tú no eres nadie para darme ordenes - le espete, y luego me dirigí de nuevo a la mujer - y usted tiene que hacer que esta maldita cosa regrese a Forks.

- Recuerde lo que dijo su esposa - dijo tranquilamente, al ver la cara de la mujer - es una persona con problemas, es por eso que debe traerle lo que le dejo.

- En un momento lo traigo - contesto la mujer alejándose de nosotros.

- Yo no tengo problemas - replique ácidamente, ahora veía como todos las personas me observaban y vi algo que me relajo un tanto mi padre llevaba en brazos a Anne - ¿Dónde están Patrick y Amy?

- Patrick está con tu hermana en el baño, donde trata de cambiarlo - con uno de sus brazos hizo que me sentara - de verdad que esos dos pequeños son sorprendentes.

 

- ¿Dónde está Amy? - repetí observándolo seriamente.

- ¿Cuándo pensaste que viajarías en primera clase? - ¿era imbécil o no pensaba contestar mi pregunta? - es bastante cómodo, es algo a lo que se puede acostumbrar fácilmente.

- Paul - susurre de manera amenazante - ¿Dónde está Amy?

- Se supone que esto no lo deberías saber hasta mañana - suspiro derrotado - pero como la azafata olvido traer la ponzoña de Amy, te diré que Amy la misma noche que despertó, hablo con Rach - giró a ver si nadie trataba de escuchar - le dijo que tuvieran preparada sus maletas para la noche siguiente, después pidió hablar conmigo, me explico lo más esencial de que los Vultaries.

- Vultiris - lo corregí.

- Bueno ellos, llegaban en dos días, necesitaba que otro lobo viniera en este viaje, porque sino nadie podría subirte al avión, me dijo que había comprado seis boletos para Nueva Zelanda, uno para ti claro está, los otros uno para Billy, otro para Rach, el otro para mí y otro para Seth y otro por cualquier improvisto, pero Seth dijo que no se separaría de ella, me hizo prometer que te protegería a ti y a esos pequeños.

- Amy esta apunto de suicidarse y yo estoy en un avión - susurre sintiendo las lágrimas tratar de salir - QUIERO BAJR DE AQUÍ

- Jake estamos a más de diez mil pies de altura - trato de hacerme recapacitar - no creo que ni tu sobrevivas a una caída así.

- Pues lo descubriré - me levante del asiento buscando una puerta de salida.

- Señor vuelva a su asiento - me suplico una azafata, pero solo gire a verla con molestia.

- Quiero un paracaídas ahora - ordene, mientras me veía con cierto miedo.

- No le vamos a dar nada - repuso una mujer de manera altiva - así que vuelva de nuevo a su asiento.

- En cuanto llegue les diré a todos que son la peor aerolínea - tenía que bajar de ese maldito avión como fuera.

- No creo que alguien le importe la opinión de alguien como usted - ¿me estaba tratando de decir vulgar?

- Pero la de los Cullen sí - dijo Paul a mi espalda - si Amy me mata, tendrás que decir que me obligaste -susurro para que solo yo lo escuchara.

- ¿Cullen? - repitió la azafata un tanto divertida - ¿ustedes creen que yo voy a creer que conocen a los Cullen?

- Si quieres conservar tu trabajo será mejor que le des el paracaídas al señor - comento Paul tranquilamente - porque sino mal recuerdo Daniel Cullen es dueño de esta aerolínea - gire a ver a Paul eso debía ser una broma.

- Esta en lo correcto - contesto la mujer un tanto pálida.

- Y Amy Cullen es la hermana de Daniel y esposa de el señor - me señalo con seriedad - así que o le da un paracaídas al señor o pierde su empleo.

- ¿Cómo se que no mienten? - susurro la mujer.

- Puede llamarle si lo desea - repuso Paul tranquilamente.

Después de aquello camino hacia la cabina y nosotros detrás de ella, esto era nuevo, como era posible que Daniel tuviera una aerolínea.

[






















]

Esto era un tanto desesperante, Amy estaba sentada bajo un árbol y el resto estaba igual, todos esperábamos con ciertas ansias el silencio no era un buen factor, pero se vio interrumpido por el timbre de un móvil.

 

- Lo siento - se disculpo Daniel, mientras contestaba el móvil.

- Vamos a enfrentar a los Vultiris y ¿traes teléfono? - Bella lo veía como si estuviera loco.

- ¿Tú no traes? - pregunte mostrando mi teléfono.

- Vamos a luchar, no hablar por teléfono - repuso Bella un tanto frustrada - solo a ustedes dos se les ocurre traer teléfono - giro a ver al resto y todos con cierta culpabilidad mostraban sus teléfonos.

- ¿Qué clase de familia son? - pregunto Emmett arrugando un tanto la nariz - que no me recordaron traer mi teléfono T_T

Esto hizo que toda la familia sonriera, era increíble cómo a pesar de estar a punto de enfrentarnos a los Vultiris aun teníamos sentido del humor, sonreí aun más al ver que el ánimo de Amy había subido un tanto.

- Claro que es mi cuñado - repuso Daniel un tanto irritado - dele lo que él pida, no importa lo que sea - y después de decir esto colgó, antes de que alguien preguntara.

- Tomen sus posiciones - ordeno Jasper.

Amy se levanto de un brinco y en menos de dos segundos ya estaba a mi lado, frente a todos, después estaban Jasper, Emmett y Daniel detrás estaba Alice, Bella y Rosalie, después estaba Carlisle y Esme; sin importar nada tome su mano que temblaba, ella sonrió y con un ligero movimiento acerco nuestras manos entrelazadas y dejo un beso en el dorso de mi mano y yo hice lo mismo, era algo así como un pacto.

- Siempre juntos - susurramos al mismo tiempo.

Flash Back

- ¿Por qué? - pregunto en un susurró.

- Necesito irme - conteste uniendo nuestras manos.

- Entones quiero ir contigo - replico apretando mi mano.

- No - dije de manera tajante - tú tienes una vida mejor aquí con Carlisle y Esme.

- Mi vida puede ser en cualquier lado - susurro abrazándome - Edward por favor quiero ir contigo

- Tú no eres como yo - mientras acariciaba su hermoso cabello - tú eres un ángel que debe estar alejado de este demonio.

- Ambos somos demonios - repuso y sentí como las lágrimas caían sobre mi pecho - eso quiere decir que puedo ir contigo.

- Recuerda esto muy bien - la separe de mí y la tome de los brazos y clave mis ojos en los de ella - tú jamás serás un demonio - al ver que iba a replicar - tú eres un ángel que se encuentra atrapada en el cuerpo de un demonio, pero tus ojos te identifican ante todos como el hermoso ángel que eres.

- Edward - susurro volviendo a abrazarme - un ángel sana y ayuda y yo solo mató.

- Amy - mientras besaba su cabello - has sanado un tanto mi corazón, ya que antes de ti solo era odio y rencor y ahora sé que hay algo más - bese su frente - para mí eres un ángel y mi ángel.

- Tú eres mi pequeño demonio con alas de ángel - se le formo una débil sonrisa - que desea aparentar ser un demonio, pero sus alas no se lo permiten - sonreí, era un demonio pero mis pequeñas alas que tenían nombre y personalidad no dejaban que apareciera en su totalidad ese demonio y era por eso que me iba, yo no pensaba luchar contra lo que era.

- Tengo que irme ya, abrázame- comencé a cantar, a lo que ella se pego más a mí -nada más llegar te llamaré- escuche como se hacían más largos sus sollozos -Ven cálmate no llores más, si cierra los ojos verás que sigo junto a ti.

 

<< Que no me iré sin besar una de esas lagrimas - levante su rostro y bese sus mejillas que estaban mojadas por sus lágrimas -que van desde tu cara al mar - sonrió débilmente - Todo va a estar bien - levante nuestras manos entrelazadas, bese el dorso de su mano y ella hizo lo mismo con la mía - sin importar que tan lejos esté.

- Siempre juntos - susurro ella y asentí levemente y bese de nuevo sus mejillas y luego su frente.

Fin Flash Back

En menos de lo que imagine ya estaban frente a nosotros, Aro sonreía como siempre, mientras Cayo trataba de encontrar un licántropo, sonreí a mi pesar, Jane nos observaba con una sonrisa burla, Alec estaba con un aire de aburrimiento y Rebeca junto a Aro y su mano en su hombro. Y Thomas estaba detrás de todos observando a Amy atentamente.

- Mis queridos Cullen - saludo Aro tranquilamente.

- ¿Qué tal Aro? - saludo Amy que no quito la mirada de Thomas.

- La pequeña Cullen - susurro Aro con una media sonrisa - tiene tanto tiempo que no te veía, pero mírate estás más hermosa que la última vez.

- Tal vez sea por el embarazo - susurro Thomas, haciendo que todos nos tensáramos - porque la última vez que te vi, no eras tan sexy.

- ¿Una vampiro embarazada? - Cayo giró a ver a Amy - eso es imposible.

- Cierto - conteste con una ligera sonrisa - como también lo es que un vampiro se enamore de un licántropo.

- Amy - llamo Aro, haciendo una seña para que se acercara, esto estaba mal, iba a ver todo lo que había pasado - veremos si dicen la verdad.

Amy asintió y se acerco a él tranquilamente, Aro tomo su mano y lo que suponía vio todo sobre lo de Jacob y los dos pequeños, los ojos grises no parecían tener miedo, de hecho sonrió débilmente, mientras veía a los dos pequeños.

- Sorprendente - susurro Aro, mientras soltaba el brazo de Amy - has mejorado mucho con esto de repeler mi poder, pero si es verdad lo de los pequeños quiero conocerlos.

- ¿Y dejar que los maten? - Amy lo veía secamente - jamás.

- Nadie tocara a esos pequeños - arrugue un poco la nariz, ¿Cómo podía imaginarse tantas formas para matar a esos pequeños?

- Aro no soy idiota - le espeto Amy secamente - y recuerda que mi poder es usar el de los demás y por el de Edward puedo ver todo lo que estás imaginando a hacerle a mis pequeños.

- Vaya - su sonrisa se ensombreció, la había tomado del brazo sin previo aviso, vi los boletos a Nueva Zelanda y a Jacob en él avión y a Rach con Anne y a Paul con Patrick - Nueva Zelanda.

- Tócalos y te mato - Amy soltó un pequeño gruñido, Rebeca trato de proteger a Aro, pero ya era tarde, había mejorado bastante y ahora usaba el poder de Bella para quedar Aro y ella como en una pequeña burbuja.

- ¿Cuánto crees que duren con vida si mando a Félix a seguir su rastro? - pregunto con una sonrisa siniestra, Amy levanto la mirada hacia Félix que estaba a punto de irse, entendiendo lo antes dicho como una orden.

- ¿No te dije que descubrí otro don? - repuso Amy sonriendo de lado, el rostro de Aro se descompuso al ver que Félix no se movía - y ese don es de Patrick, como ves Félix no puede moverse y no lo hará hasta que yo quiera que lo haga.

- Vaya así que el pequeño es aun más sorprendente que la madre - esto lo dijo ácidamente - ¿Qué tan sorprendente es la pequeña?

 

- Esto es fácil Aro - susurro Amy - me dejas en paz junto con toda mi familia y yo te dejo vivir y a todo tu ejército.

- ¿Tú sola podrás destruirlos? - pregunto Aro con una sonrisa de burla.

- No te has dado cuenta que ya puedo usar más dones a la vez - Amy parecía divertida - antes solo era uno, después dos, luego tres y ahora puedo usar todos los dones que estén cerca de mí y al mismo tiempo - Aro giro a ver a su pequeño ejercito y vio como todos gritaban en el suelo - el poder de Jane lo puedo aumentar las veces que se me den la gana o el de Alec y dejar que los Cullen terminen matando al gran poder Vultiri.

- Siempre fuiste sorprendente - comento Aro tranquilamente - y ahora lo eres más, seriamos invencibles si aceptaras estar en nuestro ejército.

- No es lo mío - susurro pasiblemente - pero si algún momento necesitas de mí, ahí estaré, pero tienes que dejar en paz a mi familia y

- Aceptare que estés con un licántropo - sonrió de forma amistosa, mientras acariciaba el cabello de Amy - pero no más pequeños
- se quedo un momento pensativo - creo que no hay nombre para esa raza.

- Tienes razón - susurro Amy sonriendo - pero sé que encontraras uno.

- Ahora si quitas el escudo y dejas de atacar a mi ejército te lo agradecería - Amy asintió y quito el escudo y el resto de los vampiros se levanto - algún día tengo que conocer a esos dos pequeños.

- Lo prometo - contesto Amy con una débil sonrisa.

Después de esto, Aro y el resto se fueron sin ni siquiera despedirse de Carlisle, bueno Aro si giró y le sonrió como despedida, los Vultiris estaban fuera de la lista de los que estaban en contra de Anne y Patrick.

- Eres demasiado lista - susurro Thomas acercándose a Amy - pero yo quiero a esos pequeños.

- Pues te quedarás con las ganas - Amy lo tomo del cuello - y si quieres seguir con vida, déjame tranquila y también a mi familia.

- Tú eres mía - una sonrisa de burla se le formo - y lo serás hasta que yo decida matarte.

- Tú no la vas a tocar - Daniel empujo a Amy y tomo su lugar - y ella no acabara contigo, lo haré yo.

Escuche el gruñido de Daniel y vi el rostro de Thomas de terror y después de esto se adentraron en el bosque, todos sabíamos lo que le ocurriría a Thomas, de hecho Emmett y Japer lo siguieron para ayudarlo a quemar las partes.

se ke es un poco aburrido y sin inspiración u.u pero tengan piedad de mi xfavor, bueno ya solo falta un capitulo más y el epilogo T_T

capitulo deddicado a:

Anna Diggory y Elektra Black

parvatti

loreboo (Muchas gracias x ofrecerme tu ayuda, en la respuesta a tu comentario esta un poco de información n.n)

_grace_lovegood_ (muchas gracias tmb x intentar hacerlos n.n estare esperando ver si lo logras ^^)

Jesma13

Sabía lo que tramaba, pero no podía dejar que se entregara así como así, el avión salía esa noche y tenía que convencerla de que tenía que abordarlo, las cosas ya estaban listas para salir, pero ella no estaba por ningún lado tenía que encontrarla.

Salí de la casa sin decir a nadie, pero sabía que Alice les diría donde estaría, camine hacia el garaje y note que faltaba la motocicleta de Jasper, corrí hacia el mirador y como lo supuse allí estaba observando el cielo, la noche siguiente era luna llena.

 

- ¿Qué quieres? - pregunto en un susurro.

- Quiero que prepares tus cosas - conteste acercándome a ella - nos vamos en menos de media hora al aeropuerto.

- Sabes que no iré - repuso aun sin quitar la mirada del cielo.

- Amy - llame en voz baja - esto no es que quieras, es que debes abordar ese avión.

- El día que te dije que te quedarás no lo hiciste - me espeto - no me pidas ahora que suba a ese avión, porque no lo hare.

- Piensa en Jacob, en Anne y en Patrick - mi voz se escuchaba bastante tranquila.

- Es por ellos que debo quedarme y dejar que Sam desquite todo eso que siente contra mí - su voz era pasible y vi una débil sonrisa.

- Estás loca - replique tomándola de los brazos - no puedes dejar que esos lobos te maten así.

- Edward - su sonrisa era amarga - esto es lo que quiero y al igual que como yo respeté que te fueras, respeta lo que ahora yo deseo.

- ¿Estás segura? - sabía que esto solo era de ella y nadie más iba a ayudarla ni siquiera yo que era mi pequeño ángel.

- Completamente - contesto abrazándome la conocía tan bien como ella a mí que sabía que estaba siendo completamente sincera - ahora ve con ellos y diles que yo estaré bien y que esto es lo que he decidido como mi futuro.

- Recuerda que eres una de las cosas más importante para mí - mientras besaba su frente.

- Sabes que el sentimiento es mutuo - contesto sonriendo y rozando mi nariz con sus labios.

Después de eso decidí salir de ese lugar antes de que no pudiera dejarla, sabía que no me quería junto a ella lo sabía era por eso que debía dejarla antes de que no pudiera hacerlo.

[




















]

Llevaba nadando más de 18 horas nadando y no veía tierra, simplemente no llegaría antes de que ella se entregara a Sam, esto me estaba matando, a lo lejos vi un poco de tierra que supuse era de La Push, nade un poco más rápido y como lobo era mucho más sencillo, llegué como dos horas después, estaba agotada, el cielo estaba obscuro y las estrellas me hicieron recordar sus ojos.

Cerré los ojos al sentir la arena sobre mi pelaje, cuando los volví a abrir apareció una sonrisa lobuna, ya que por fin había llegado a La Push, recordé lo que mi padre me había dicho antes de que saltará "En una caja en el ático, hay algo que la, mejor dicho que los ayudará, tienes que leerlo y después dárselo a Sam para que entienda" no tenía ni la menor idea de que se trataba, pero caminé hacia la casa, cuando estuve dentro me transforme en humano, busque un poco de ropa antes de subir y buscar ¿Qué era lo que tenía que buscar? No tenía ni la más remota idea, porque mi padre solo había dicho que eso nos iba a ayudar.

Subí, el ático estaba como lo recordaba cuando tenía 10 años, lleno de polvo y cajas, comencé con la primera que tuve cerca de mí, no había nada que pudiera ayudar, después de revisar la mayoría de las cajas vi una que estaba etiquetada con Ephraim Black, sin saber porque tome aquella caja y con el corazón un tanto acelerado abrí la caja, lo primero que vi fue un libro bastante viejo y gastado que abrí y en la primera página decía "El ángel que conocí" comencé a hojearlo.

 

Llevábamos horas sintiendo ese picor en la nariz, estaba un tanto desesperado, sabía que ellos habían regresado, era por eso que las transformaciones a lobos en la tribu volvían.

Hoy después de tres meses que comenzaron las transformaciones he decidido que es momento de saber la razón de porque es esto, debo decir que tengo 22 años, una familia y una esposa a la cual amo más que a cualquier cosa o al menos eso fue lo que creí.

Estábamos a la mitad del bosque, sabía que estaban cerca porque el picor en mi nariz era mayor, sabía que tenía que llegar rápido y matarlos, pero eso fue un grave error.

- Edward basta - esa voz no era de un demonio, más bien era de un ángel - quiero regresar - no debí acercarme más lo sabía pero mi curiosidad era demasiada.

Me escondí entre los árboles y la vi, por un momento creí que había muerto y había llegado al cielo, su cabello negro azulado caía como cascada sobre sus hombros, su perfecto y hermoso rostro era el más blanco que había visto, sus labios eran carnosos y pequeños y su nariz era afilada, pero sus ojos eran aun más hermosos que el resto de su ser eran grises, por un momento sentí como el aire faltaba y supe la razón me había olvidado de respirar al verla.

- Alguien nos vigila - susurro su compañero que al igual que la piel de mi ángel era blanca, era alto y su cabello rubio combinaba perfecto con sus ojos dorados, pero de nuevo desvié la mirada hacia ella.

- Ya sé que alguien nos vigila - su voz era un tanto aburrida - pero prometimos a Carlisle no matar a ningún humano, además de que no quiero hacerlo - su mano blanca acarició la mejilla de su compañero - deja de leer sus pensamientos y vámonos.

- Lo que la señorita desee - mientras tomaba su mano para salir del bosque.

Me quede sin moverme, era la cosa más hermosa que había visto y por un momento desee tenerla que fuera solo mía, sabía lo que era, pero ella era lo que deseaba en ese momento solo a ella.

Han pasado casi un mes y siempre voy al mismo lugar para ver si puedo verla, de hecho la he visto, ya van más de dos ocasiones que la he visto sin él, le encanta estar cerca de la playa y siempre va sin que ninguno de su especie se dé cuenta, y siempre está dentro del agua.

Como siempre me escondí para poder disfrutar de su belleza que me tiene tan hipnotizado, es una Diosa y yo soy su esclavo y lo seré hasta el día que muera y lo soy con demasiado gusto, desearía perderme en su cintura en sus senos y besar esos deliciosos labios.

- De nuevo espiándome - susurro acercándose a mí - dime ¿qué es lo que tengo que te gusta?

- Nada - conteste caminando hacia ella.

- Entonces me sigues porque sabes que soy un - se quedo pensativa y luego con una débil sonrisa que me dejo sin aliento - ustedes nos llaman fríos, esa es la razón de la porque me espías, para después atacarme.

- No - di otro paso hacia ella - no te atacaría - maldita sea porque le estaba diciendo eso.

- Soy Amy - dijo mientras extendía su mano.

- Soy Ephraim - conteste estrechando su delicada y fría mano.

- Vaya eres un lobo - susurro con una media sonrisa - y al parecer eres el jefe.

- Amy - escuche que la llamaban.

 

- Será mejor que me vaya - repuso soltando mi mano - si te interesa mañana estaré aquí a la misma hora.

Y después de decir esto desapareció, solté un largo suspiro antes de regresar a casa con mi familia.

Esa tarde después de haberla visto llegaron a verme toda la manada, Carlisle el nombre del líder un hombre que al igual que el resto es blanco y los ojos dorados habló conmigo.

- Mi hija - señalo a la razón de que yo despertaba todos los días, fue en ese momento que descubrí que todos tenían los ojos dorados excepto ella - me ha comentado que usted es el jefe de la manada.

- Si - conteste de manera arrogante.

- Bueno nosotros venimos a tratar con usted nuestra estancia - comento serenamente - ya que muchos de su manada nos han hecho sentir que nuestra presencia no es de su agrado.

- Está en lo correcto - trate de no verla, porque ella se había vuelto como algo esencial para que pudiera vivir.

- Lo comprendo - comento con una sonrisa sincera - pero nosotros no somos igual a el resto de nuestra especie.

- Claro - conteste de manera irónica - no se alimentan de humanos.

- Exactamente - contesto con simpleza - nosotros nos alimentamos de animales.

- Pero si nuestra presencia les hace mal - el chico al que mi precioso ángel llamo Edward me observaba atentamente - y no les gusta, podremos retirarnos.

Golpe bajo, ella era parte de ellos y yo lo sabía, si ellos se iban también se iba mi ángel, tenía que buscar algo que hiciera que se quedaran y que mi manada no creyera que estaba siendo débil.

- Hablemos en privado - dije después de unos segundos, lo lleve a un lugar lejano donde nadie pudiera escucharnos - le permitiré quedarse si promete no morder a ningún humano y no venir a los lugares de los quilutes.

Pareció meditarlo por algunos minutos y después extendió su mano a lo cual con cierto recelo estreche.

- Esto es un trato - repuso serenamente - y será cumplido por toda mi familia.

No conteste solo baje la cabeza como respuesta, caminamos hacia donde estaba el resto, les dijimos sobre el tratado, vi su rostro algo deprimido y sus ojos grises se clavaron en los míos ante aquello le hice entender que quería hablar con ella, el resto de su familia se fue y ella se quedo esperándome en medio del bosque.

- Tú puedes seguir viniendo - le susurre cuando llegue a su lado - siempre serás bien recibida aquí.

- ¿Por qué? - giro sus ojos grises y los clavo en los míos - ¿Por qué tengo un trato diferente?

- Solo quiero ser amable y noté que solo a ti te gusta venir aquí - conteste simplemente a lo que ella sonrió.

- Gracias - fue lo único que dijo antes de correr y poder alcanzar a su "familia"

Ya eran más de tres meses en los que ella seguía frecuentando la playa, cada vez que la veía esto crecía más, ya no era simple admiración, me estaba comenzando a enamorar de ella, pasaba más tiempo con ella que con mi familia, esto era más fuerte que una simple imprimación, ya que de mi esposa algo me ataba desde la primera vez que la había visto, Sarah que era el nombre de mi esposa me unía algo que simplemente llame amor y sin ella viviría lleno de tristeza pero al fin seguiría con vida , en cambio con Amy era tan diferente sin ella yo moriría y lo sabía, era como el oxígeno que yo necesitaba para seguir con vida, con ella no podía llamarlo amor, porque simplemente no encontraba palabras para decir lo que sentía por ese ángel era tan fuerte y a la vez tan enfermizo.

 

- ¿Por qué tan pensativo? - su voz, esa voz que siempre soñaba.

- Por nada - conteste tranquilamente, mientras veía su sonrisa, la amaba más que a cualquier cosa y en ese momento lo supe cuando vi su sonrisa.

- Ephraim siempre tan malo para mentir - rozo sus labios en mi frente - pero si no me quieres decir está bien.

¿Cómo iba a decirle que la amaba y que la necesitaba? Simplemente no podía, por más que lo intentara ella no sentía lo mismo, lo veía en su mirada esa mirada que me mataba e iluminaba mis días.

Hoy se iban lo sabía, todos lo sabían después de tres años de estar aquí por fin se iban, tenía que decirle que la amaba y que mi vida era suya, corrí lo más rápido que mis piernas fueron capaces y como siempre la encontré sentada en una roca observando el mar.

- Quédate - fue lo único que dije, mientras ella giraba su vista a mí.

- No puedo - contesto con una ligera sonrisa - mi tiempo aquí se termino.

- Te Amo - lo dije sin pensar sin ser consciente de lo que ella iba a pensar.

- El amor entre un demonio y un ser que debe destruirlo no puede ser - contesto tranquilamente.

- No me importa - repuse tomándola de los brazos - te necesito, te quiero junto a mí.

- No - se separo un poco de mí - siento cariño por ti, pero entiende que un ser como yo, jamás sentirá amor por nadie.

- Claro que sentirás amor - replique besando su frente - y déjame ser yo el que te haga conocer el amor.

- Ephraim no - contesto de manera tajante - yo soy algo que tu odias y no por haber roto eso por ser amigos lo vamos a romper más - no me amaba lo sabía ya que si lo hubiera hecho hubiera luchado por ello - nunca podré amar y menos si se trata de alguno de tu especie.

- Lo harás - susurre acariciando sus pálidas mejillas - y se que algún día regresaras y amaras a uno de mis descendientes.

- Esto de ser lobo te afecta el cerebro - comento sonriendo.

- Hagamos algo - mientras tomaba su mano y ella seguía sonriendo - se que tú en este momento no me amas y jamás lo harás - trato de decir algo pero puse uno de mis dedos en sus hermosos labios, sus ojos grises me veían expectante - pero a pesar de que digas que jamás amaras, estoy seguro que lo harás - arrugo un poco la nariz y sonreí débilmente - y cuando lo hagas será uno de mis descendientes y él te amara con la misma intensidad que te estoy amando yo o aun con más si es que eso es posible - sus cejas se elevaron por la sorpresa - y el día que eso se haga el tratado de que ustedes no deban estar cerca de los quilutes queda anulada y nadie podrá tocarte, no mientras esa persona te ame.

- Estás muy mal - susurro con la mirada en la mía.

- Es solo porque Te Amo - bese su nariz y ella siguió sin moverse - si eso jamás sucede quiere decir que el amor por ti solo fue un capricho y que en cuanto tú te vayas yo seguiré con mi vida y todo será felicidad en mi vida.

- Y así será - repuso tranquilamente - es me

- Aun no termino - la interrumpí y lleve mis manos a su cintura - si lo que digo es cierto moriré en cuanto tu dejes esta tierra, porque te has llevado mi vida, pero cuando encuentres a otro lobo, sus ojos te hipnotizaran como los tuyos lo hicieron conmigo, lo amaras más que a nada y darás todo por él, pero él no te dejara jamás sola, porque al igual que para mí serás su vida - apenas si roce sus labios, ella parecía una estatua de hielo - tus labios serán su perdición y esto es como firmamos otro tratado.

 

- Como quieras - susurro separándose de mí y después de esto camino hacia el bosque.

Regrese a casa y escribí solo lo más importante de la forma en cómo conocí el ángel que se llevaría mi vida, sé que alguien con mi misma sangre se enamorará de ella y mi hermoso ángel lo hará de él y ese día quien intente tocarla de la misma manada será desterrado porque en ese momento los Fríos se volverán amigos y aliados de los quiluetes porque ellos dos formaran otro tratado en el cual tanto los lobos como los vampiros serán uno.

Si no muero está noche cuando ella salga de mi vida lo que he predicho no se cumplirá y si no es así volveré aquí y escribiré que todo lo que sentí por ella era un simple capricho. Y si no es así alguien más escribirá un te amo hermosos ángel.

"Ephraim siempre amara a ese ángel de obscuridad"

En la esquina de la hoja estaba escrita con otra letra, mis manos apretaron el libro, eso quería decir que nuestro destino estaba hecho, los pequeños rayos del sol comenzaban a entrar, Sam estaba muerto si la tocaba.

Me levante y corrí hacia la playa y como decía el libro allí estaba como siempre tan hermosa, llevaba un vestido plata como sus ojos, jamás la había visto en vestido y simplemente lucía espectacular, sus pies eran mojados por el mar.

- Ephraim se que prometí no tocar a nadie de tu especie - susurro, mientras su cabello era mecido por el aire - de hecho fue por eso que Jake sigue vivo - su voz se entrecorto - ahora entiendo que no mentiste, pero por el amor que le tengo, tengo que dejarlo libre como tú me dejaste a mí, él debe ser feliz sin mí.

- ¿Y cómo lo hago? - pregunte a escasos dos pasos de ella, giró y vi que sus ojos estaban rojos y algunas lágrimas caían sobre su blanco rostro - si tu eres mi vida.

- No deberías estar aquí - susurro clavando su mirada en la mía.

- Estoy aquí porque como él te amaba no es nada comparado con la forma en que yo Te Amo - reduje la distancia - eres todo para mí y siempre lo serás.

Tome su cintura y la bese, sus labios eran mi adicción y lo serían siempre, sin ser consciente la levante, era mía solo mía y la amaba como idiota y lo haría por siempre, sus manos se enrollaron en mi cabello, esto era simplemente perfecto, era tocar el cielo con un simple roce de sus labios.

- Eres deliciosamente adictiva - le susurre mientras besaba su barbilla.

- Ellos están aquí - susurro de manera ácida, al escuchar aquello la deje en el suelo de manera delicada y tome su mano, mientras con la otra sacaba el libro que había encontrado.

- No la puedes tocar - le espete mientras cubrí a Amy con mi cuerpo.

- ¿Se supone que esto era algo entre tú y yo? - replico Sam observando a Amy con odio - pero veo que como siempre eres débil y necesitas de alguien más para que te defienda.

- Cállate - dije entre dientes, Amy me tomo del brazo al ver lo que iba a hacer.

- Claro yo soy la débil - contesto con una media sonrisa - y es por eso que tú quien me iba a matar debe traer a una manada de lobos para deshacerse de mí.

Escuche como los gruñidos de todos se dirigían a nosotros, pero antes de que nos atacaran, le avente el libro a Sam.

 

- Es por ella que está el tratado de los Cullen - en ese momento Sam se detuvo y tomo el libro.

Comenzó a leerlo, en cuanto termino dirigió su vista de nuevo a Amy, la cual no entendía para que el libro, su sonrisa era amarga y su mirada estaba llena de odio.

- Vaya parece ser que no solo a un Black hiciste que te amara - susurro maliciosamente - pero es por eso que debes morir, porque tú no debiste ser parte de esto.

- No puedes matarla - repetí - mi bisabuelo lo dice quien la toque dejará ser de la manada.

- Esas son leyendas - replico y Amy clavo su mirada en la de él - Ephraim no va a regresar a matarnos por matarla.

- Tal vez él no - mientras gruñía - pero tócale un pelo y eres hombre muerto.

- Eso lo veremos - susurro mientras estaba a punto de entrar en fase.

- Vaya Sam - Amy camino hacia él - no eres muy listo - su sonrisa daba un poco de miedo - solo una cosa te diré soy más rápida que tú y toda la manada ¿Cuánto crees que me cueste llegar a Emily?

- No te atrevas a tocarla - le escupió irritado.

- No pienso matarla - susurro acariciando el rostro de Sam - pero tal vez se vea mejor de vampiro - su sonrisa se ensancho ante aquella reacción - dime ¿cómo te sentirías si ella fuera igual que yo? - siguió observándola con recelo - ¿seguirías amándola o la odiarías?

- Con ella no te metas - su voz era un gruñido - ella no tiene nada que ver con esto.

- Como tampoco lo eran Jake y mis hijos - replico Amy ácidamente - y ¿a ti te importó? - su mirada gris estaba llena de resentimiento - claro que no, casi los matas si no hubiera sido por Seth, Quil y Leah lo habrías hecho - los lobos los rodearon - yo no tengo porque respetar a tu novia.

- ¿Crees que saldrás viva? - mientras la tiraba en la arena.

- SUELTALA - grite, mientras cuatro lobos me rodeaban.

- No es necesario que salga con vida, con que marque - suponía que era su celular - tu novia será una de nosotros.

- Dijiste que ellos no se meterían - le espeto.

- ¿Por qué iba a jugar limpio si tú no lo hacías? - su voz se escuchaba una pequeña burla - ¿crees que Paul estaba de tu parte o Embry? - hubo un largo silencio - Embry me dijo anoche que lo habías enviado a que se ganara mi confianza para que le diera el otro boleto y cuando estuviera solo con mis pequeños los matara - escuchaba la respiración agitada de Sam - lo pensé mucho y deduje que eso sería lo peor para ti, ver como el amor de tu vida es convertido en lo que más odias.

- No lo harás - contesto su voz se escuchaba débil.

- Suplícame Sam - la voz de Amy cada vez era más sarcástica - suplícame como yo suplique para que no mataras a mis hijos.

- Te lo suplico - su voz ahora era entrecortada - no le hagas nada a Emily.

- Muy bien - aceptó en voz baja - pero te quiero lejos de La Push, y los que te quieran seguir que lo hagan, te daré dos días para que dejes la reserva si después de ese tiempo sigues aquí, te prometo que Emily será uno de nosotros en menos de lo que puedas parpadear.

- En dos días ya no estaré aquí - contesto, mientras se levantaba y los lobos que me rodeaban caminaban hacia él.

Lo vi alejarse y en cuanto estuvo lejos corrí hacia Amy, la cual seguía en el mismo sitio que la había dejado el idiota de Sam, me puse en cuatro patas sobre ella y besé su frente, luego su nariz, sus mejillas y por último sus labios, por un momento temí que no volviera a verla.

 

- Estoy bien - repuso cuando nos separamos por un poco de oxígeno, al menos por mi parte.

- Por un momento creí que te perdería - mientras besaba su nariz de nuevo - no sabes el miedo que tuve.

- ¿Cómo llegaste aquí? - pregunto de pronto.

- El amor logra muchas cosas como que salgan alas - conteste besándola esperando que así olvidara todo.

[
















]

Mis manos temblaban, y como no lo iban a hacer si ella estaba frente a mí con un vestido hueso a la rodilla que Alice le había obligado a usar, su cabello suelto brillaba ante la luz de la luna llena, habían pasado dos meses desde que por poco la pierdo no una sino dos veces, Sam se había ido junto con Coli, Brady y Jared, los cuales no habían aceptado que los vampiros tuvieran total acceso a la reserva, el resto estaba feliz y más Seth que estaba eufórico sabiendo que Amy y los pequeños estaban bien, de hecho no se separaba de mis pequeños.

Pero volviendo a la Diosa que tenía frente a mí, caminaba a la orilla del mar, mientras sus pies eran bañados por las olas, trataba de controlar mi respiración.

- No seas cobarde - me susurro Edward ¿Qué no tenía algo mejor que espiarme? ¬¬ - no la verdad no - como odiaba que pudiera leer mis pensamientos - ya deja de quejarte y mejor ve a decirle, ya que todos esperan expectantes la respuesta.

- ¿Alguien apostó? - pregunte con un hilo de voz.

- Emmett dice que no podrás decirlo y que ella lo entenderá al ver la caja y Rose lo apoya, Alice te ve desmayado y a Amy sonriendo, Bella confía en que lo harás de una forma un tanto torpe y agresiva, pero que al menos aun tendrás voz, lo mismo que piensa tu padre, Paul cree al igual que Alice que te desmayaras, Jasper confía en que lo harás como lo has estado practicando - y él que creía ¿Cómo lo iba a hacer? - estoy con Jasper - apenas si fue audible, cuando giré ya no estaba.

¿Por qué esto era tan difícil? Tal vez porque tenía 17 y en mi tan corta vida, jamás me había puesto a pensar en la forma en que preguntaría aquello, tome todo el aire que mis pulmones podían retener y camine hacia ella.

- Hola - dije con un hilo de voz.

- Hola - contesto con una débil sonrisa - es una hermosa luna ¿no crees?

- Tú lo eres más - conteste simplemente y tomé su mano o era ahora o no lo haría nunca - Amy - llame en un susurro, giró su vista a mí - Te Amo y quiero preguntarte ¿si te casarías conmigo?

Saqué la pequeña caja que desde hacía dos semanas tenía guardada y me hinque y tome su mano izquierda, ya que según Rose allí debía ir el anillo de compromiso, ella sonrió con esa sonrisa que me idiotizaba.

- Pensé que jamás vería ese anillo en mi mano - contesto mientras seguía sonriendo - ¡Dios! Tardaste dos semanas para decírmelo.

- Hiciste trampa - le reproche, mientras ella soltaba una pequeña risita - se supone que Bella hacía que no pudieras ver mis pensamientos.

- Y lo hizo - contesto con naturalidad - pero se lo dijiste a Anne y a Patrick.

- Debo recordar, que dejare que Alice le compre vestidos a Anne y cosas amarillas a Patrick y que Daniel les de esa asquerosa formula - comente mientras atraía a mi casi esposa hacia mí.

 

- Que tú no sepas guardar un secreto no es su culpa - susurro rodeando mi cuello con sus brazos.

- Eso no importa - mientras sentía como su aliento se mezclaba con el mío - ahora lo que me importa es escuchar tu respuesta.

- Tengo dos hijos tuyos - comento con una débil sonrisa - creo que ya está contestada.

- Quiero oírla - roce mi nariz con la suya.

- Te Amo Jake - su respuesta rozo mi nariz y mis labios - y claro que me quiero casar contigo.

- Te Amo - dije antes de besarla.

Esa noche solo la luna (y la mayoría de los Cullen ¬¬) fueron testigos de que la mujer más hermosa había aceptado ser mi esposa ^^

Bueno creo ke fue un poco, solo un poco telenovelesco, pero aun así a mi me encanto n.n espero ke a ustedes tambien les guste ^^

y ya este es el ultimo cap y el epilogo T.T

Pero me vienen locas ideas y me imagine la historia de como Edward y Amy se conocieron y ps keria ver si a ustedes les gustaria ke la escribiera, ya ke la opinion ke cuenta es la de ustedes. Asi ke les agradeciera si me dijeran si la kieren saber n.n

bueno jamas me voy a cansar de agredecerles ke hayan leido este fic y espero ke el final sea de su agrado y ya solo falta el epilogo y podre decir ke uno mas ke logro terminar (aunke sea el segun u.u)

Capitulo dedicado a:

parvatti

Anna Diggory y Elektra Black

Jesma13

ParamoreAdiction Hbz

kRiiSsTiNiTa

y a todos akellos ke lo leen, pero ke no dejan comentarios, aunke es como si no lo leyeran y tmb a _grace_lovegood_ ke junto a kRiiSsTiNiTa siempre han dejado un comentario en mi fic, en vdd muchas gracias a todos un beso enorme

Su vestido blanco sin ningún vuelo y de tirantes la hacía lucir realmente hermosa, su cabello suelto con una diadema de plata que Esme había cuidado, era de su madre que ella misma había utilizado en su boda, pero ahora adornaba el hermoso cabello de Amy, Carlisle la esperaba fuera de la casa de Billy, donde Jacob había sido corrido una noche antes, para que la novia fuera arreglada en su casa.

- Respira - susurro Alice, mientras le colocaba unos cuantos pasadores, para que la diadema no se le cayera - y tranquila.

- Eso intento - contesto Amy - pero está es la primera vez que me casó.

- Hasta como por la tercera boda dejas de sentir nervios - repuso Rose mientras trataba de acomodarle el vestido - estas hermosa.

- Gracias - contesto observándose en el espejo, lucía realmente hermosa - me tiembla todo.

- Vamos Amy - Alice le dio un golpe en la espalda - todo saldrá como siempre lo has soñado y Jacob estará feliz de verte llegar.

- ¿Y si se arrepiente? - pregunto con un hilo de voz.

- Se lanzó de un avión a más de diez mil pies de altura, solo para salvarte - le recordó Bella seriamente.

- Además si se quiere arrepentir hay 4 vampiros sin contar a Carlisle que son capaz de arrancarle el pelaje, si quiere dejarte - susurro Rose tranquilamente.

- Con solo verte llegar quedara hipnotizado y no podrá hacer otra cosa que verte - repuso Alice besando su mejilla - muy bien ahora es hora de que nos vayamos.

 

Las cuatro chicas salieron, pero Amy salió al último sintiendo como el nudo de su garganta bajaba a su estomago, Rach esperaba en la sala con un vestido blanco a la rodilla, ese día todos debían ir de blanco o un color parecido y su cabello suelto, se acerco a ella con una débil sonrisa.

- Esto te dará suerte - le susurro poniendo un dije de lobo hecho de madera (si plagio con el lobito de la pulsera de Bella u.u) - además creo que siempre fue tuyo.

- ¿Por qué? - pregunto dejando que lo colocara en su cuello.

- Jake lo hizo cuando tenía como 14 - contesto - y dijo que sería para la mujer que robara su corazón.

Amy solo sonrió y Rach salió, dejando solo a Carlisle y a la vampiro, la cual suspiro antes de tomar el brazo que le ofrecía su padre adoptivo. En poco tiempo estaban en la playa en donde sería la ceremonia por decisión de los dos. En cuanto llegaron a la arena Esme los esperaba con una débil sonrisa, Amy le dio los zapatos que después utilizaría, ya que ahora estaba descalza.

Su camino hacia las sillas y el arco de flores se le hizo eterno y más al ver al hombre de su vida con un traje blanco en el cual simplemente lucía espectacular y guapo, Carlisle apretó un poco más fuerte su brazo y ante aquello giró a verlo y le sonrió débilmente y luego giro su vista hacia las hileras de sillas y Edward llevaba a Patrick y Emmett que estaba atrás llevaba a Anne, les sonrió a ambos y siguió su camino.

- Amy - susurre mientras la observaba vestirse - sabes que Te Amo.

- Y yo a ti - contesto besando mi nariz - pero ahora es mejor que te duches - tienes trabajo y yo escuela.

- Mamá - se escucho el suave grito de Anne, sin decir nada salió de la recamara.

Con desgana me levante y entre a ducharme, mientras escuchaba la plática de Anne que en estos momentos debería tener 50 años, pero de apariencia tenía la edad de una niña de cinco años al igual que Patrick, su poder ahora en vez de formar oraciones, formaba imagines de lo que Patrick veía, para que el resto de la familia que no éramos como Edward o Amy pudieran saber que era lo que le pasaba por la cabeza al menor de mis hijos.

Termine vestirme, baje y Anne y Patrick ya estaban desayunando, mis dos pequeños tenían el cabello rizado, eso había sido herencia de mi madre, su piel apiñonada parecía tan suave y perfecta que era realmente un espectáculo verlos, el cabello de Anne estaba en dos coletas en las cuales se formaban sus perfectos rizos y Patrick lo traía despeinado algo que tomo del idiota de Edward, pero aun así me preguntaba si cada diez años solo iban a aumentar un año de edad, pero parecía que este año comenzaban a crecer con un poco más de velocidad.

- ¿Quieres desayunar? - pregunto Esme, mientras salía de la cocina con dos platos con omellete.

- Por favor - conteste sentándome frente a Patrick que daba un sorbo a su jugo.

Su alimentación era muy variada, comían lo que es normal en un humano y de hecho comían lo doble de lo que yo comía, pero también se alimentaban de sangre de animales, aunque eso parecía más para Anne, ya que Patrick era feliz comiendo solo comida, pero la princesa se sentía insatisfecha solo con comida y necesitaba sangre, era por eso que una vez cada 15 días o una vez al mes su madre y ella iban a cazar, eso se había vuelto el pasatiempo entre madre e hija. De hecho se podría decir que Anne era más unida conmigo, tal vez se debía a que los dos éramos más impulsivos y Patrick pensaba mucho las cosas antes de hacerlas, cosa que Amy también hacía, pero de algo estaba seguro ambos amábamos a nuestros hijos más que a cualquier otra cosa y no había favoritos.

 

- Anne por favor - susurro Amy viendo a nuestra hija severamente - no puedes ir al trabajo de tu padre.

- ¿Por qué no? - esto de la terquedad también era mío.

- Porque tu padre trabaja como profesor - contesto Edward tranquilamente sentándose junto a mi hija.

- Y además no como cualquier profesor - repuso Emmett detrás de ella - es el profesor de tu madre y de tus tíos.

- Si Anne quiere ir - comente serenamente - no veo el problema de porque no pueda ir.

- Gracias - dijo mi hija con una enorme sonrisa que me recordaba a la de Amy.

- No sé quien me va a matar de un coraje si Anne o Jake - murmuro Amy observando cómo Patrick sonreía débilmente - no tú te quedaras aquí.

- ¿Por qué Anne si puede ir y yo no? - pregunto cruzándose de brazos y observando a su madre con la nariz ligeramente arrugada.

- Es una secundaria no una guardería - comento Rose serenamente recibiendo la mirada asesina de mis dos hijos.

- Pero recuerden que la escuela tiene una guardería para los profesores - comento Daniel, recibiendo la mirada acida de Rose y Amy.

[



















]

Esto era realmente divertido, Amy salió furiosa de la casa y se subió del lado del piloto del nuevo Audi R8 que había recibido hacia apenas dos noches atrás de hecho era un regalo de Jake como regalo de aniversario, siempre íbamos en mi Mercedes, pero parecía que hoy quería sacar su enojo antes de llegar a la escuela, Bella subió en el Volvo XC90 y junto con ella se fue Rose, Alice, Jasper y Emmett, yo subí del lado del copiloto, mientras veía como Jake acomodaba a Anne y a Patrick en el BMW.

- Amy tranquilízate - le susurre, en cuanto cerré la puerta ella arranco.

- Me voy a tranquilizar cuando mis hijos estén de nuevo en casa - repuso secamente.

- Vamos no les pasara nada por estar un rato fuera de la casa - era una verdadera mamá gallina.

- Si les pasa algo mato a Jacob - repuso entrenado a la escuela en menos de cinco minutos nuevo record.

- Esos dos tienen 50 años, que tengan la apariencia de un niño de cinco no quiere decir que los tengan - comente serenamente.

- Tal vez exagero - acepto estacionando el carro frente a varias miradas atónitas - pero sabes lo que sufrí por ellos, no puedo evitar ser una mamá gallina.

- Solo deja de pensar en ellos como bebés - repuse tomando su mochila y la mía y saliendo del auto - porque ya no lo son.

Soltó un suspiro antes de caminar a nuestra primera clase que para su suerte era matemáticas en la cual Jake era el profesor, esto solo lo hacía para estar con Amy, ya que tenía una compañía automotriz, la cual le había ayudado poner Rose, eso quería decir que eran socios.

Llegamos al aula, Bella y Alice nos alcanzaron, nos sentamos hasta la última fila como siempre, si no dije antes hoy era el primer día como profesor de Jake, ya que tuvo que hacer que corrieran al otro, bueno le dio un mejor empleo en su empresa, todo lo que hace el amor. Sonreí al pensar aquello y Amy me mando una mirada asesina, lo cual hizo que mi sonrisa se hiciera más grande, entraron el resto de alumnos, en todo este tiempo seguía habiendo personas sin cerebro. Y el grupito de Cassandra era de estos, era una chica rubia ojos azules y sin ninguna gracia, pero después de mi hermosa novia y mis bellísimas hermanas, llama la atención de los hombres, claro después de que mis chicas los rechazaban.

 

Tanto Jasper, como Emmett y yo nos habíamos vuelto su obsesión, tramaba cada cosa para poder salir con nosotros, como en ese momento, tramaba desmayarse, mientras alguno de nosotros pasara y la ayudáramos. Amy y yo nos comenzamos a reír al imaginarla tratando de aparentar que le daba un ataque.

- ¿De qué se ríen? - pregunto Bella en un susurro.

- Nada importante - contesto Amy con una media sonrisa - pero no dejes que Edward se acerque a Cassy.

Bella arrugo un poco la nariz, cosa que hizo que nosotros volviéramos a reír, esto de compartir clases con Amy era demasiado divertido, era como si de verdad fuéramos adolescentes de nuevo.

- Escucharon que cambiaron al profesor - susurro una del grupito de las rubias, Cassandra le quito importancia - dicen que tiene 28 años y que es sumamente guapo.

- ¿Enserio? - al escuchar guapo llamaron la atención de Cassandra.

- Bueno eso me lo dijo Renata que lo vio en la dirección - contesto la chica con una sonrisa nerviosa - de hecho yo también lo vi, mide como dos metros y bastante musculoso, es el mejor cuerpo que he visto en toda mi vida, podría ser modelo con esa piel que tiene y esa sonrisa.

- Pues siendo así quiero que me de clases particulares - susurro Cassandra girando a verme de reojo.

- Buenos días - saludo Jake, evitando así que Amy se le fuera encima a la rubia - mi nombre es Jacob Black y seré su nuevo profesor.

- Bienvenido Profesor, yo soy Cassandra Vanger - Jake la observo un tanto confundido, pero asintió y luego se dirigió hacia el escritorio.

Amy sonrió mientras apuntaba los ejercicios que Jake había puesto, eran bastante sencillos, así que los acabamos en dos minutos, me recargue en la pared, mientras Bella ponía el escudo sobre el resto de los alumnos, para que pudiera descansar un poco sin tantos pensamientos y también para que Amy no terminara matando a Cassandra por sus pensamientos sobre Jake.

- Señorita Cullen - tanto Alice como Amy levantaron la mirada, ya que se suponía que eran primas y Amy era mi hermana y los tres éramos sobrinos de Esme, solo que nosotros dos hijos de su hermana mayor y Alice de un primo - Alice - mientras fingía ver en la lista - podría pasar y resolver el ejercicio.

- Claro - se levanto con un ágil movimiento y camino hacia él, Cassandra le mando una mirada asesina cuando paso por su lado.

- Apuesto a que no se lo preguntas - si eran tontas esas chicas, pero ni Amy ni yo sabíamos que era lo que le iban a preguntar.

- Terminando la clase lo hare - contesto Cassandra dándole una débil sonrisa a Jake.

Esa mirada me dio un poco de miedo, y esa sonrisa de lado aun más, conociéndola le haría entender que Jake era propiedad ajena, a veces me pregunto si tendría la edad que aparentaba, si en todos esos años había madurado o su mentalidad se había quedado con la física que aparentaba.

 

- Gracias señorita Cullen - repuso Jake, cuando Alice termino el ejercicio.

La clase siguió y la mirada de Cassandra no se separaba de Jake, pero simplemente él no le hacía el menor caso, cuando por fin terminó, Bella y Alice salieron primero, ya que tenían Historia juntas y yo tenía Biología con Amy; decidí esperarla fuera, escuche como se acercaba a Jake y Cassandra hacía lo mismo, solo que los pasos de Amy eran más ligeros. Tenía que ver esa escena, así que me recargue en el marco de la puerta, Cassandra estaba de pie frente a Jake y Amy estaba aun costado de él ayudándolo con sus cosas.

- Profesor - susurro Cassandra con una fingida inocencia.

- ¿Qué pasa? - pregunto acomodando sus cosas dentro de su portafolio y sin ni siquiera observarla.

- Bueno quería saber si usted me puede dar clases, ya que no entendí nada - Jake levanto la mirada, analizo si era verdad o mentira y luego la dirigió a mí y asentí levemente de que todo era una trampa para tratar de conquistarlo.

- Su agenda es apretada - contesto Amy con una media sonrisa.

- Cullen es algo entre el profesor y yo, no te metas - le espeto con cierta irritación.

- Tendrías que saltarte algunas clases, porque el profesor Black, en las tardes es un padre ocupado y un esposo amoroso - le escupió ácidamente - y antes de que preguntes, es amigo de mi tío Daniel.

- Chicas - repuso Jake tranquilamente, al ver que Cassandra iba a hablar - señorita Vanger ¿cierto? - ella asintió - bueno solo puedo darle una hora de clase después de la escuela, ya que debo llevar a mis hijos a casa.

- Eso será suficiente - contesto con una media sonrisa y después salió.

Grave error haber aceptado darle clases a Cassandra y yo lo sabía, pero él parecía no darse cuenta, jamás la había visto celosa y ahora lo estaba por una descerebrada, Jake trato de besar su mejilla, pero fue mucho más rápida y ya estaba en la puerta a mi lado.

- Quiero estar sola - y después de susurrarme eso siguió su camino hacia el estacionamiento.

- Si te llegan los papeles del divorcio no preguntes el porqué - susurre dándole la espalda.

- En su carro ¿cierto? - me pregunto tratando de no demostrar frustración.

- Si - conteste - aunque tal vez este con sus hijos.

Sin decir nada paso por mi lado y yo camine hacia mi clase de Biología, esto de que Amy estuviera celosa era nuevo y no creo que fuera bueno, pero esperaba que todo saliera bien.

[
















]

No entendía el porqué de su enojo, esa chica era demasiado frívola y superficial, ¿quién podría fijarse en ella teniendo a Amy en el mismo lugar? Al menos yo no, camine hacia donde había dejado el auto y cuando llegue estaba recargada en el volante y lloraba, subí del lado del copiloto.

- Quiero estar sola - replico sin ni siquiera observarme.

- Preciosa - susurre acariciando su cabello - Te Amo.

- Por eso aceptaste darle clases a la idiota esa - ¿estaba celosa? Sonreí ante aquello, ya que él que siempre estaba celoso era yo y que ahora hubiera un cambio era increíble.

- Eres la mujer más hermosa del mundo y ¿estás celosa de una rubia sin cerebro? - mientras acariciaba su cabello, al no escuchar respuesta - me has dado los dos ángeles más hermosos que puedan existir, aceptaste ser mi esposa a pesar de ser un idiota impulsivo, me dejas hacerte el amor todas las noches, cada segundo descubro que eres lo mejor que pueda existir, puedo besarte, abrazarte y sobre todo puedo hacerte el amor.

 

- Eso lo dijiste dos veces - comento con una débil sonrisa.

- ¿Enserio? - pregunte besando su cabello - pues es que sigo sin creer que pueda hacerle el amor a un ángel - sonrió y levanto la mirada, sus ojos grises hicieron que me perdiera en ellos como siempre.

- Ya sé que soy un poco tonta por hacer este tipo de escenas, pero Te Amo más que a mi vida, que no se qué haría sin ti - susurro acercando su rostro al mío - solo dime que no me dejaras.

- Amy, ¿Por qué te dejaría por un ser que puede morir? Además de lo horrible que es y sobre todo rubia - ella rió ante lo último - sabes que la única rubia que me cae bien y eso después de 50 años viviendo con ella es Rose y ella es la única que puedo decir que si piensa, pero las demás pienso y seguiré pensando que la única neurona si es que en verdad tienen no les funciona muy bien - tome su mejilla y bese su nariz - quiero que entiendas que jamás, a pesar de que encontrara a alguien más hermosa que tú que sé que es imposible, pero suponiendo que sea posible te cambiaría, porque simplemente mi corazón por siempre será tuyo.

- Te Amo - susurro y yo sonreí acariciando su mejilla y terminando con el espacio de nuestros labios.

La amaba y lo haría por toda la eternidad, ya que yo si podía cumplir aquello, hasta el fin de los tiempos, ella seguiría siendo la única que podría hacerme sentir nervioso al verla desnuda o sentirme extasiado al besarla, a pesar del tiempo jamás me dejará de sorprender lo perfecta y hermosa que es.

Escuche el pequeño llanto de Anne, me separe de mi hermosa tentación, pero lo impidió rodeando mi cuello con sus brazos. Con todo mi autocontrol que con ella debo decir que era muy poco separe un poco mi rostro, ya que mi princesa nos necesitaba.

- Debemos de ir a ver a Anne - susurre con la respiración entrecortada.

- Ella está en perfectas condiciones - contesto con una sonrisa de lado - solo está aburrida y desea ir a casa - la observe con una ceja levantada, ya que ella siempre le cumplía cualquier capricho a nuestros hijos, aunque fuera el más insignificante y sin importar en que condiciones estuviéramos - solo le estoy dando un pequeño castigo por desobedecer, además ella deseaba estar aquí.

- Confiaré - mientras volvía a besarla.

Sabría que Anne se pondría como loca después de la escuela y no nos hablaría hasta que Carlisle la convenciera de que ella había actuado mal, pero a mí eso en ese momento no me importaba, solo me importaba que mi adictivo ángel entendiera que la amaba más que a cualquier cosa y lo haría por siempre.

Bueno x fin después de no se cuanto tiempo, xfin esta terminado ^^

espero ke les guste y kiero saber ya ke mi mente vienen cosas locas, si kieren la historia de como fue la ke Empezo la Amistad de Edward y Amy o lo ke pasa con los dos Pequeños Monstruos de Amy y Jake, bueno su opinión es la ke cuenta n.n

capitulo dedicado a:

Anna Diggory y Elektra Black

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Luna Llena - Fanfics de Harry Potter

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Después de que comencé a correr, no se cuanto tiempo paso, solo quería que mi mente dejará de pensar en ella. Debía de estar bastante lejos de La Push, ll

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2023-02-27

 

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