Mi muerte
Historia de una noche de depresión
Los gritos de la noche anterior se duplican en mis oídos. Me duele, me molesta como si fuera un zumbido. Me cubro cada oreja con mis manos, balanceándome en mi cama, como si fuera una verdadera desquiciada.
Me siento desdichada, fracasada, sucia, llena de arrepentimientos y culpabilidades que, al fin y al cabo, no eran mías, sino que pertenecían a otras personas. ¿Hace cuánto que no me siento feliz, plenamente?
Mis padres pelaron ayer por milésima vez. La verdad es que ya perdí la cuenta.
Escucho el leve goteo de la llave del lavamanos. Presiono aún más fuerte los oídos contra mi cabeza.
Sollozo.
Las lágrimas, miserablemente contenidas en mis ojos, logran escapar y resbalar por mi cara, corriendo el rimel que me había puesto en las pestañas en la mañana.
Miro el reloj. Marca cinco minutos para las tres de la tarde. Cae la lluvia de invierno torrencialmente. Estoy sola en casa, mis padres en el trabajo, y yo de vacaciones.
Cierro mis párpados con fuerza; los vuelvo a abrir y veo todo borroso, ¿alguna vez había logrado ver algo con claridad? No.
Voy al baño, el cual está iluminado con sutileza por la lúgubre luz del día.
Me miro al espejo.
Soy horrible me limito a decir.
Mi imagen se ríe de mí misma.
Mi mirada se devuelve a mis ojos.
De pronto un torbellino de pensamientos envuelve mi cabeza, casi haciéndola estallar.
"Soy horrible, tengo amigos que no merezco, no hago nada útil en la vida, soy un fiasco, un desastre, yo y mi perra vida valemos menos que una hormiga".
Niego ante mi reflejo.
No -susurro , no soporto.
No aguanto, mis padres, mis repentinos ataques de soledad, sí, cada vez me sentía más sola. El holocausto de mi vida.
Un humo negro rodea mi corazón. Comienzo a transpirar, me agito y enloquezco. Con frenesí busco en mi mueble del tocador esa pequeña arma mortífera, mientras esos pensamientos horrorosos me carcomen el alma.
No te detengas, dice una voz en mi conciencia. ¿Detenerme a estas alturas? Por supuesto que no lo hago. Saco la cuchilla, extiendo un brazo. Puedo distinguir el fosforescente verde-azulado de mis venas.
¿Piensas contenerte, cobarde?
Jamás.
Más lágrimas brillan en mi cara.
¡Mierda! exclamo cuando el filo de la hoja corta horizontalmente mi piel. De inmediato el líquido color rojo escarlata empieza a escapar.
Nunca había intentado suicidarme, y este en realidad no era un intento, era definitivo. Hago otro corte en la misma zona, pero de manera vertical.
Me arde mucho. Pasa un minuto, y ya el brazo izquierdo no es el único que está sangrando, sino que el derecho también.
El suelo está rojo, me arrodillo dejando caer mis brazos. Lloro con mucha tristeza, sollozo ahogadamente.
"Perdónenme todos, perdónenme
pero ustedes no entienden
"Adiós a mis sueños
"Adiós a mi familia, a mis amigos
"Adiós a la fe, a la esperanza
"Adiós al amor
Trucos de los Sims 4
Recito esto en mi mente con un profundo dolor en mi espíritu, que estaba desvaneciéndose paulatinamente.
"Ustedes no comprenden
Miro con cierta morbosidad mi propio desangramiento, e intento de hacerlo placentero, actualizando mis peores tristezas.
Sonrío al recordar, con burla, la frase de una canción.
"Estoy cayendo en el sueño fatal de no sentir"
No sé cuánto ha transcurrido desde que he estado inundando el baño. Lo que sé es que el dolor de ambas muñecas se ha agudizado, y ante mis ojos veo un charco de sangre; nunca había visto tanto el color escarlata.
Huelo a putrefacción; yo y el lugar. Sin embargo, me percato de que hay algo que no sé: el daño que causaré a todos será inolvidable e irremediable.
De un momento a otro mis fuerzas se esfuman y mi respiración es escasa y esforzada. Entonces ahí sucede.
Ha quedado todo oscuro, ni siquiera distingo esa luz que nos acompaña en el último camino.
El universo para mí ha dejado de existir, desde este instante, mi vida se ha extinguido.
He muerto a los quince años, nunca más he sabido de mí.
**La gran mayoría de las adolescentes evaden la vida con el suicidio. Tú no hagas lo mismo, no desperdicies todo el tiempo que te queda por delante, sé paciente, que la felicidad llegará solo si tú logras aceptar lo que la vida te ha deparado.**
Ay niña, pobre de ti
Chica de quince años, para de sufrir
Te has cegado por engaños
Que te ha enviado la adolescencia
Son solo obstáculos, piedras en el camino
Que te quieren llevar a la demencia
Te sientes sola, te sientes incomprendida
No pidas en vano, no le ruegues a la vida
Todo esto es como una copa
Mitad llena, mitad vacía
Pero solo tú eliges con cual te quedas.
Ay tú, muchacha, deja de llorar
¿Acaso no sabes que este mal rato, el viento se lo llevará?
Deja al tiempo ser, deja al tiempo vivir
Que si impides su avance
Serás tú la que va a morir
No te caigas, no desfallezcas
Párate cada vez que una roca se atraviese
Despierta cada vez que una pena te adormezca
Sé fuerte, sé optimista
Por el momento es solo una pesadilla
Lucha por tu felicidad
No temas a la soledad
Los quince años son de engaños
Ya te lo he dicho
Los quince años solo duran solo un año
Notas finales:
No soy una suicida. Soy una persona extremadamente alegre.
El poema, o como quieran llamarle, es fruto de mi imaginación.
Son hermosos, valoren su vida.
Mi Muerte - Fanfics de Harry Potter
Los gritos de la noche anterior se duplican en mis oídos. Me duele, me molesta como si fuera un zumbido. Me cubro cada oreja con mis manos, balanceándome en
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2024-09-30

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