Nuevas alianzas - Potterfics, tu versión de la historia

 

 

 

Al finalizar el terceraño, cuando Harry tuvo que ver como su padrino huía sin poder demostrar suinocencia, los amigos se despedían en la estación.

−Harry te iremos abuscar para ir a ver los mundiales. −Le dijo Ron. −Papa ha conseguido entradas.

−Os espero. −Y miro aHermione. −¿Qué harás tu?

−Ni idea, mis padresme han dicho que tienen una sorpresa, pero no me lo han querido decir.

−Acuérdate de mí,seguro que este año será una porquería como los demás.

−Claro que si Harry,te traeré regalos. −Y miro a Ron. −Y a ti también.

−Herms. −Su padre lallamo. −Nos tenemos que ir.

−Ya voy. −Hermionedespidiéndose de sus amigos y de los Weasley se fue con sus padres.

 

Antes de salir se encontrócon los slytherin, que como siempre la miraban mal, ignorándolos se fue con suspadres.

Al día siguiente trasdesayunar Hermione miraba a sus padres con la boca abierta.

−¿En serio?

−En serio Herms, nosvamos a Nueva Orleans, al barrio francés, nos han dicho que allí hay muchasbrujas con grandes poderes y que no usan barita como tú, se que las cosas porhogwarts no han estado bien así que esperamos que no sea solo una historia ynos puedan ayudar. −Le dijo su padre.

−Ohh papi gracias. −Ylo abrazo fuerte.

−De nada guapa. −Ledijo su madre. −Vamos que tenemos el vuelo al medio día.

−Sip. −Y feliz de ir aver brujas se fue a hacer su maleta.

Unas horas más tarde,la familia entraba en un hotel que se encontraba en el barrio francés y supadre se acercaba al mostrador a pedir sus llaves.

−Herms mañanapasearemos. −Le dijo su madre. −Seguro que hoy estas cansada, han sido muchashoras de vuelo.

−Sí que estoy cansadapero tengo hambre.

−Iremos a cenardespués de dejar nuestras cosas. −Le dijo George que volvía con dos llaves. −Hermsdormirás sola, ¿Qué te parece?

−Estupendo.

−Pues vamos. −Ycogiendo sus maletas se fueron a sus habitaciones.

Al día siguiente, trasdesayunar en el café du monde, uno de los más populares de la ciudad, se iban apasear.

George que llevaba sucámara de fotos, no dejaba de fotografiar todo lo que encontraba.

−Papa.

−Herms.

−¿Tú crees que escierto lo que dicen?

−¿Y qué dicen?

−Que aquí se puedenencontrar hombres lobo y vampiros.

−Ni idea. −Ycolgándose la cámara en el cuello se puso las manos en los lados como si fueraa salir a volar. −Soy un vampiro. −Y enseño sus dientes.

−Papa así pareces unagallina. −Dijo Hermione riéndose.

−Yo no te conozco. −Ledijo Jane que también se reía y no eran las únicas, gente que pasaba por allítambién se reía.

−Anda vampiro, vamosantes de que te de una insolación y se te ocurra hacer más cosas extrañas. −Ledijo Hermione y cogiéndole de la mano siguieron paseando.

Una hora más tarde, lafamilia entraba en la tienda que según el cartel era de una bruja.

En el mostrador seencontraron a una mujer.

−Buenos días. −Lesaludo Hermione.

−Tú tienes poderes. −Ledijo la mujer.

Ante eso los Grangerla miraron.

−¿Cómo lo sabe? −Lepregunto Jane que tenía a su hija abrazada.

−La magia se llama. −Ymiro a Hermione. −Pero la tienes diferente, debes de ser una maga.

−Nos llaman brujas.

−Sí pero sois magas, usáisbarita, ¿verdad?

 

−Verdad, ¿eres bruja?

−Lo soy, ven, pasa notengas miedo. −Y le sonrió. −Buenos días me llamo Irina, es un placer que unajovencita con poderes entre en mi tienda.

−Me llamo Hermione,gracias por invitarnos.

−De nada. −Y miro alos Granger. −Ustedes no tienen poderes.

−Tiene razón no lostenemos.

Irina miro a Hermione,−Eso es lo que nos diferencia las brujas de los magos, las brujas pasan suspoderes a sus descendientes, aunque tengan poco, los magos no, ellos solo losconsiguen cuando su fuerza mágica es fuerte.

−Hay una gente que sellama squibs, que tienen poderes pero no los pueden usar.

−Eso también esdiferente, nosotros podemos usar siempre los poderes.

−¿Cómo es que sabestanto? −Le pregunto Jane.

−Hace muchos años,unas brujas cansadas de usar varita y ver que sus poderes estaban limitados, sealejaron de la magia que conocían y empezaron a usar sus propios hechizos,desde entonces las brujas y los magos no se juntan. −Y miro a Hermione. −Y túno lo debes de saber sino no hubieras venido, el barrio francés es como laciudad prohibida, nadie que use varita vendría.

−Solo hace tres añosque sé que soy una bruja, así que hay muchas cosas que no se. ¿Me castigaran?

−No, solo que mejor nodigas que has estado aquí sino te miraran mal.

−No diremos que hemosvenido. −Les dijo George y miro a la bruja. −Pero hemos venido buscando ayuda,cosas graves están pasando en Londres.

−Hay muchos rumoresque corren por Londres. −Les dijo Irina. −Muchas brujas que conozco se han idode Londres por miedo. −Y miro a Hemrione. −¿Me quieres explicar?

−Sí. −Y durante lahora siguiente mientras tomaban te y pastelitos Hermione le conto todo lo que sabía.

−Por lo que veo tuamigo Harry tiene una maldición.

−Puede ser, es lo quenuestro director le dijo, que cuando su madre se puso en medio para protegerlole dio como un escudo protector, y tiene una cicatriz en forma de rayo en lafrente cuando tendría que haber muerto.

−Para que la maldiciónse vaya, hay que usar varias cosas, un hechizo muy potente que nadie que usevarita lo haría y una poción.

−¿Dónde la podremosencontrar?

−Eso os lo hare yo,pero llevara un tiempo prepararlo. −Le dijo Irina. −¿Cuánto tiempo osquedareis?

−Unas semanas, hastaagosto no tendremos que volver, estamos en vacaciones de verano. −Le dijo Jane.

−La semana que vienela tendréis lista. −Y miro a Hermione. −¿Algo más?

−Sí, ¿existen losvampiros y hombres lobos? Sé que los hombres lobos existen, mi profesor fuemordido cuando era pequeño y desde entonces en cada luna llena se transforma.

−Hay dos tipos dehombre lobo. −Les dijo la bruja. −El primero es el que tú dices, eso es unamaldición, y no se transforma en lobo completo sino que es medio lobo mediohombre y que se transmite cuando lo muerden, el segundo es un hombre lobo deverdad, una manada que viven y trabajan unidas esos sí que transforman en lobocompleto en las noches de luna llena y algunos que tienen el poder más desarrolladopueden transformarse a voluntad, algunos lo consideran una maldición perorealmente no lo es, y pasan de padres a hijos, tienen alphas que los lideran.

−¿La primera se podríacurar?

−Para eso necesitasveneno de hombre lobo, ¿has escuchado la historia?

 

−Yo sí. −Le dijoGeorge y miro a su hija que la mirada. −Se dice que un vampiro puede morir porel mordisco del hombre lobo. −Y miro a Irina. −Aunque creí que era una leyenda.

−No lo es, es unahistoria de verdad, es por eso que los vampiros y los hombres lobos no sejuntan, el barrio francés es el único lugar en el mundo en que los tres vivimosen paz, vampiros, hombres lobos y brujas, se ha hecho una gran alianza,mientras estemos aquí nadie puede atacar a otro, la pena es la muerte. −Y miroa los adultos. −Así que Hermione estará aquí segura.

−Mejor no queremos quele hagan daño.

−No se la harán,realmente nadie se ataca entre sí, si no son molestados. −Y miro a Hermione.Los vampiros han encontrado una manera de salir a la luz del sol, así que no teacerques, son muy guapos, unos don juanes y tienen una sonrisa peligrosa.

−Como Sirius. −Le dijola castaña.

−¿Sirius?

−Sirius Black, elpadrino de mi mejor amigo, según mi profesor Remus, el se pasaba la vidaligando con sus compañeras de escuela.

−Pues puede que sea unvampiro. −Y le sonrió.

Ante eso George hizolo mismo que la calle. −Soy un vampiro. −Y se fue volando por toda la tienda.

Irina lo miro un momentoasombrada y luego se rio, mientras las demás no sabían dónde meterse.

−¡Papa! −Hermione loregaño. −Que das mucha vergüenza. −Y miro a la bruja. −Discúlpalo creo que havisto demasiadas películas.

−Puede ser. −Y dejandoque George siguiera haciendo de vampiro, les dijo: −En una semana os tendré elpedido preparado, una cura para tu profesor el hombre lobo y una pomada para lamaldición en forma de rayo de tu amigo.

−Gracias. −Le dijoGeorge y sacando su cartera le dio 100 dólares. −Estaremos aquí en una semana. −Ymiro a su familia. −Ahora iremos a ver caimanes.

−Papa yo no quiero vercaimanes, ¿y si se suben a la lancha y nos comen?

−Que exagerada. −Ledijo y miro a Irina. −Gracias por todo.

−De nada.

La familiadespidiéndose se fue a ver caimanes aunque ni a Jane y Hermione le hacíangracia.

Una semana más tarde,la familia volvía a la tienda de Irina y vio que esta vez había gente.

−Hola Hermione. −Lesaludo Irina sonriéndole. −Ven que te presento.

La familia acercándoseal mostrador vio a un hombre y a una mujer.

−El es Matt un alphahombre lobo. −Le dijo Irina. −El me ha ayudado a crear la cura para tuprofesor.

−Buenos días. −Lesaludo Matt y le sonrió.

Cuando la familia supoque era un hombre lobo, no supo que cara poner.

−No os preocupes, nomuerde. −Les dijo Irina. −Además su mordida solo hace daño a los vampiros, alas brujas y gente normal no. −Y señalo a la mujer. −Y ella es una vampirallamada Nicole.

−Buenas. −Le saludo yles enseño los colmillos.

Ya os aviso que la historia será en hogwarts, y aunque algunas cosas serán nuevas como los vampiros, hombres lobos y brujas con diferentes poderes, no se verán mucho

−Nicole. −Irina leregaño. −No les asustes, que pensaran que les vas a morder.

−No muerdo niños. −Ledijo Nicole. −Además estamos en el barrio francés y solo mordemos paraalimentarnos, no los mato. −Y miro a la familia. −Disculparme. −Y miro a labruja. −Me voy, aquí no hago nada y tengo que cuidar de mi gente, hay muchosturistas. −Y miro a Matt. −Adiós lobito. −Y se fue.

 

Cuando la vampiresa sefue Matt miro a Irina. −No sé porque no me dejas cortarle el cuello.

−Porque entonces sushermanos empezarían una guerra y no queremos eso. −Y miro a la familia. −No ospreocupéis siempre están igual, tengo tu pedido. −Y les enseño un pote decristal marrón. −Que tu amigo hombre lobo se lo tome durante los cinco díasantes de la luna llena.

−Se lo diré gracias.

−De nada. −Y le dio unpote de madera. −Y eso es para tu amigo el de la maldición. −Y le dio un papel.−Y tienes que decir eso, es un poco complicado pero no creo que te sea difícil,también he puesto las instrucciones.

−Gracias. −Le dijo Hermione.−Me has ayudado mucho.

−Hay más cosas. −Ledijo Irina y le dio otra crema y otro papel. −Eso es un hechizo de engaño,cuando le quites a tu amigo la marca, usa eso para que los demás piensen queaun la tiene, es mejor que no sepan que ya ha desaparecido.

−No había pensado eneso. −Le dijo Hermione.

−Es mejor así. −Ledijo George. −Si los demás vieran que ya no la tiene, harían muchas preguntas yno sabrías que responder.

−La verdad es que si.−Y miro a Irina. −Gracias.

−De nada. Y le dio uncolgante con un cristal de color azul. −Llévalo en tu cuello, ira recolectandola magia y energía que anda en el mundosin ser reclamada.

Hermione mirándolo unmomento se lo colgó. −¿Magia sin ser reclamada, energía?

−Sí, una parte de lamagia va a la tierra cuando los seres mágicos mueren, la otra se queda en elaire estancada y la energía es de la gente que muere, todos tenemos energía ycomo con la magia no es reclamada muy a menudo así que está en el aire como sifuera aire.

−¿Cómo los fantasmas? −Lepregunto George.

−Algo así.

−No se quedara con losfantasmas, ¿verdad? −Le pregunto Hermione. −Es que en mi escuela hay.

−No, solo magia yenergía, ni fantasmas ni otras cosas, te recomiendo que aunque lo llevesdurante una semana no lo uses, cuanto más tiempo este recolectando más poderososerá, y lo podrás usar tanto como arma como localizador mágico, busques a quienbusques sea donde sea lo encontrara y no te preocupes nadie lo notaran,pensaran que es un accesorio normal y corriente.

−¿Podría matar aVoldemort?

−Ese hombre no estávivo.

−¿Qué quiere decir?

−Quiero decir que sualma se ha partido en muchas partes diferentes y para matarlo, primero tienesque encontrar las partes.

George miro a su hija.−¿Sabes algo de eso?

−No, nunca lo habíaescuchado, tendré que investigar.

−Seguro que loencuentras. −Le dijo Irina y le dio un libro. −Un grimorio, mi aquelarre lo hapreparado para ti, tiene cinco hechizos básicos los demás irán apareciendocuando controles estos y también tendrás que crear los tuyos, esto es otra cosaque nos diferenciamos de los magos, mientras las brujas creamos constantementehechizos nuevos, los magos hace siglos que no hacen nuevos.

−¿Lo podre llevar a laescuela?

−Mejor no, la magia senota diferente y te harían muchas preguntas. −Y una última cosa. −Y le dio uncolgante de un lobo con un pequeño cristal rojo. −Ponlo en el cuello de tuamigo maldito, lo hemos canalizado con esto nadie lo volverá a lastimar.

 

−Gracias. −Le dijoHermione y cogiéndolo fuerte la abrazo. −Me has hecho feliz.

Irina correspondiendoal abrazo la miro. −Lo mejor del ser humano sea especie que sea, es quererproteger a tus seres amados. −Y le dio un atrapa sueños con la cabeza de unlobo a los padres de Hermione. −Eso es para proteger su hogar, mientras estecolgado no se podrá hacer ningún tipo de magia.

−Gracias. −Le dijoJane sonriéndole. −Hemos hecho bien en venir, aunque los magos digan que no soisbuenas.

−Eso es porque tienenmuchas normas que nosotros no tenemos. −Y le dio una tarjeta a Hermione. −Mi númerode teléfono, si alguna vez necesitas ayuda y ves que no puedes salir bien deello, llámame mi aquelarre y otra gente os ayudara.

−Muchas gracias. −Ledijo Hermione y guardo la tarjeta de Irina en su pequeño bolso.

−Herms, Jane guardartodo. −Le dijo George mientras sacaba su cartera y le daba dinero. −¿200 dólaresirán bien?

−Más que suficiente. −Ledijo Irina y contando el dinero le dio una parte a Matt. −Gracias por todo.

−De nada. −Y miro a lafamilia. −Espero que puedan salir bien de sus problemas.

−Eso también loesperamos nosotros. −Le dijo George.

−En la otra calle hayuna pequeña tienda muy oscura y pequeña, allí hay libros de magia poderosos,pociones y otras cosas, la lleva una amiga mía, ya le he dicho que os pasaríaisos hará un buen descuento.

−Gracias, ahorairemos. −Le dijo Jane y miro a su familia. −¿Nos vamos?

−Sí. −Y dándole lasgracias de nuevo se fueron.

En la otra tienda,vieron que era la mitad que la de Irina, entrando vieron que había una mujertras el mostrador.

−Buenos días. −Les saludo.−Ustedes deben de ser los Granger, Irina me acaba de llamar, soy Stefanie.

−Buenos días Stefanie.−Le saludaron. −Gracias por atendernos.

−De nada, venir. −Ycuando se acercaron les dijo que podían mirar todo lo que quisieran. −Mientrasyo te buscare buenos libros. −Le dijo a Hermione. −Muchos son utilizados pornuestras aprendizas para aprender los hechizos.

−Gracias. −Le dijoHermione. −Yo mientras iré a mirar. −Y miro a su alrededor. −Tienes muchascosas.

−Las tengo, mira todolo que quieras.

Hermione y sus padresmiraron por la tienda y encontraron unos muñecos.

−Un muñeco vudú. −Lesdijo Jane y miro a Stefanie que estaba en la zona de la librería. −¿Cómofunciona?

−Es sencillo, ponessangre o alguna parte de la persona a la que quieres controlar y ya hace lo quequieres, incluso se puede matar.

−¿Sirve para un hombreque no tiene alma?

−Funciona, pero paramatarlo tienes que conseguir su alma, aunque ya te aviso que eso de matartienes que lanzar un hechizo muy poderoso, los de controlar son más sencillos asíque muchas brujas lo usan, y no pongas sangre porque entonces para la siguientevez el hechizo casi no se notara.

−Voy a coger dos. −Ledijo Hemrione cogiendo dos. −Tengo un compañero en la escuela a la que muchasveces tengo ganas de darle un par de golpes, aunque ya el año pasado se lo di.

Ante eso la bruja serio. −No eres la única que tiene ganas de golpear a algunas personas, aunqueeso de clavar alfileres es muy relajante, si apenas lo rozas no le lastima solole molesta.

 

−Es una tentación muyfuerte, seguro que Malfoy estaría llorando al primer pinchazo, se hace elfuerte y el valiente y solo sabe llamar a su papa. −Dijo Hermione riéndose y siguiómirando y vio unas velas negras.

−¿Velas negras? −Ymiro a la bruja. −¿Stefanie para que sirven?

−Para mantener el almade una persona en la tierra, cuando muere pones su sangre en la vela yencendiéndola lanzas una hechizo y durante las siguientes 24 horas aun lopuedes revivir, pero eso solo lo puede hacer una bruja muy poderosa como Irina,y otras brujas, pero solo lo harían por una buena razón.

−¿Las cojo?

−Cógelas. −Le dijo labruja. −Nunca sabes cuando la necesitaras, todas las brujas tenemos dos en casabien guardadas y nunca se estropean ni pierden su poder.

−Las cogeré. −Le dijoHermione y cogiéndolas se las dio a su madre para que las guardara.

Tras mirar un poco más,ya volvieron al mostrador donde Stefanie había escogido cuatro libros.

−Con esto para empezartienes suficiente. −Le dijo la bruja. −Hay hechizos muy buenos de ataque,protectores y otros, recuerda la magia de las brujas no es igual que la de losmagos, así que nunca lo olvides.

−No lo olvidare. −Y leenseño lo que se llevaría. −Las velas, los muñecos vudú, un cristaltransparente. −Y la miro. −No se para que es, pero me ha gustado.

−Es un cristal quecambia de color, se puede saber si el mal se acerca, transparente que no haynadie, y cuanto más rojo se vuelva más cerca esta.

−¿Sirve para todo tipode magia? −Le pregunto George.

−Sí.

−Herms coge otro. −Ledijo su padre. −Guardaremos uno en casa y otro lo llevaras a la escuela, lopuedes usar como adorno. −Y la miro. −¿Se notara su poder?

−No, es como elcristal que lleva colgado, al hechizarlo si que se nota, pero luego no y duramucho, son cosas sencillas que muchas brujas tenemos en casa para protegernos.

Hermione que lo habíaido a buscar lo puso encima del mostrador.

Stefanie le entrego untarot. −Aunque muchas gente la usa para engañar a otros, el poder del tarot esverdadero, se puede saber el futuro con él, ves con cuidado con la carta de lamuerte, nunca te la tomes a broma, si a una persona le aparece estará destinadoa morir si aparece a alguien, nos llamas.

−Lo hare, gracias,nunca me había tomado esto en serio.

−Mucha gente no lohace, porque lo usan como broma para engañar a gente, pero en una persona conpoderes es verdad todo lo que sale. −Y le enseño un libro. −Aquí está el significadode todas las cartas. −Y miro a los Granger. −Eso es para vosotros. Y les diodos colgantes. −Son colgantes protectores. −Y le enseño el suyo. −No son muyfuertes, pero sirven para que si te atacan te dé tiempo a irte corriendo,incluso tienen pequeños hechizos de ataque, y nunca se gasta el poder.

−Lo usaremos. −Le dijoJane y se puso el suyo.

−Y por último. −Stephaniele mostro diez frascos con diferentes líquidos. −Cada líquido es una esenciadiferente, te irán bien para tus pociones. −Y le enseño una tarjeta condirección de Londres. −La lleva una bruja de nuestro aquelarre, vende de todo,desde libros, hiervas y muchas cosas más, puedes ir siempre que quieras ya lehemos hablado de ti y no te preocupes, los magos no lo sabrán.

−Gracias. −Le dijoHermione. −Me habéis ayudado mucho os estoy muy agradecida.

 

La mujer le sonrió. −Denada, ahora guardaremos todo para que no se pierda.

−Sí. −Mientras ellasguardaban las cosas, George saco dinero y se lo dio. −200 dólares ¿va bien?

−Muy bien. −Le dijoStefanie y guardando el dinero la miro.− Hermione veo tu futuro bastante negro,ves con cuidado y recuerda aunque los magos no quieran usar el poder de lasbrujas que guardan en su interior, tu sí que lo puedes usar, eso hará ladiferencia de que si hoy vive o mueres y si te preocupa quedarte sola, no lohagas, tienes a tus padres contigo que aunque no tienen poderes estánayudándote muchísimo y nos tienes a nosotras, los aquelarres del barrio francésestamos contigo.

−Gracias. −Y laabrazo.

−De nada. −Y dándoleun beso en la mejilla le sonrió. −Como me has caído tan bien, tengo un regalopara ti. −Y le dio una vela violeta oscura. −Es una vela de viaje. −Si seencienden dos se abrirá un portal y podrá pasar todo aquel que tú quieras. −Yle enseño una. −Esa es la pareja de la que te he regalado, si enciendes latuya, la mía se encenderá y aunque estés en Londres podre llegar y tú podrásvenir.

−Gracias. −Y la guardocon el resto de cosas. −¿Mis padres también la pueden usar?

−Sí, ya se le halanzado el hechizo así que solo hay que encenderla y ya.

−Lo tendremos en cuenta.−Le dijo George. −Gracias por todo, jamás creí que nos ayudaran tanto.

−De nada, ¿os vais aquedar más por aquí?

−Puede ser, ¿por?

−La semana que vienehay un festival que celebramos las brujas, hay música, comida y sobre todomagia, vienen muchos turistas a celebrarlo con nosotros y las ancianas de losaquelarres ofrecen sus hechizos a las más jóvenes, se celebra dos veces al año,en halloween cuando nuestro poder se incrementa y ahora para los turistas.

−Sí que iremos. −Ledijo Jane y miro a su hija. −Así tu grimorio tendrá mas hechizos. −Y miro a Stefanie.−Gracias.

−De nada, nos vemos elsábado de la semana que viene.

−Estaremos aquí. −Ydándole las gracias de nuevo se fueron.

Tras dejar sus cosasbien guardadas en el hotel, siguieron disfrutando de la ciudad.

El sábado de la semanasiguiente, los Granger asistían a la fiesta de las brujas y vieron con sorpresaque aquello era como un festival cualquiera, había jazz, gente riéndose y unagran multitud.

Por la noche cuandoHermione se iba a dormir, estaba feliz, las ancianas de los aquelarres no solo lehabían puesto más hechizos a su grimorio sino que le habían regalado algunascosas, según Stefanie y Irina, las brujas mayores apoyaban incondicionalmente alas brujas jóvenes en su búsqueda del poder, incluso le habían dado labienvenida a su aquelarre.

Unos días más tarde,la familia se iba a Florida, a disfrutar del parque de atracciones Disney.

Los adultos que sabíanque Hermione les había dicho a sus amigos que tenían una sorpresa para ella, lallevaron allí un lugar normal para cualquier familia y así cuando viera a losWeasley y a Harry no tendría que mentir.

La última semana devacaciones de verano, Hermione se despedía de sus padres y se iba a casa de losWeasley, al llegar vio que Harry ya estaba.

−Hermione. −Harry laabrazo. −¿Qué tal tus vacaciones de verano?

−Estupendo, estuvimosen el parque de Disney en Orlando.

 

−Qué envidia me das,¿vamos?

−Sí. −Y entrandosaludaron a todos.

−Hermione. −Ginny seacerco con dos chicos. −Ellos son mis hermanos mayores, Bill y Charlie.

La chica les saludo. −Ginnyme ha hablado mucho de vosotros.

−Espero que hayan sidocosas buenas. −Le dijo Charlie.

−Todo bueno. −Y sonrióa la señora Weasley.

−Ahora a comer. −Lesdijo Molly. −La comida ya está hecha. −Y miro a sus hijos mayores. −Ayudar a ponerla mesa, comeremos en el jardín.

−Ahora vamos. −Y sefueron a prepararla.

Después de comer,Hermione daba los regalos que había comprado.

−Harry esto es parati. −Le dijo la castaña y le dio el colgante que Irina le había preparado.

El chico al ver que eraun hermoso lobo le sonrió. −Me encanta gracias.

−De nada. −Yterminando de repartir los regalos y mientras los demás jugaban al quidditchella se sentaba debajo de un árbol.

Al día siguiente seiban a la final de los mundiales, por la noche mientras subían las escaleraspara ver mejor el partido se encontraron con los Malfoy, y como siempre Dracofue un antipático.

−Yo que tu tendríacuidado, Malfoy. −Le dijo Hermione. −Puede que un día te despiertes y no seas túel que intimida y molesta a los demás. −Y tras decir eso siguió subiendo lasescaleras.

Al llegar mientrasesperaban a que el partido empezara, Harry se acerco a su mejor amiga. −¿Hermsque ha sido eso?

Mirando a sualrededor, vio que nadie les prestaba atención y acercándose más a su amigo ledijo: −Harry tengo muchas cosas que contarte, pero tiene que ser cuando nadienos escuche ni siquiera los Weasley.

Ante eso, el chico lamiro preocupado. −¿Son cosas malas?

−No, al contrario poruna vez en la vida, son cosas buenas, pero te lo tengo que explicar antes deque lleguemos a hogwarts.

−En cuanto podamos nosreunimos.

−Me parece bien, perorecuerda no se lo puedes decir a nadie.

−A nadie.

−Hermione, Harry ya vaa empezar. −Les dijo Ron.

Los chicos lo mirarony se lo agradecieron.

Después del partido enel que Krum agarro la snitch pero gano Irlanda, volvieron a sus tiendas.

Mientras se reían ensu tienda, de los nuevos gustos de Ron, Arthur entro y les dijo que recogieranrápido que los mortifagos atacaban.

Unas horas más tarde,Hermione y Ron buscaban a Harry por todos lados, su amigo había desparecido alprincipio del ataque y nadie lo había vuelto a ver.

−Hermione está aquí. −Lellamo Ron.

La chica acercándose,se agacho y vio que tenía un poco de sangre. −Harry despierta. −Le pidió y ledio unas palmaditas en la cara.

−Herms duele. −Sequejo Harry y abrió por fin los ojos.

−Que exagerado si solote he dado unas palmaditas, levántate. −Y entre los dos le ayudaron alevantarse.

De pronto unos rayosaparecieron a su alrededor y si no se hubieran agachado les hubieran dado.

−Es mi hijo. −GritoArthur y acercándose impidió que siguieran atacando.

Les costó casi unahora hacerles entender al ministerio y a los demás, que ellos no eranmortifagos ni que tampoco sabían quien había invocado la marca tenebrosa, aunqueHarry dijo mas de una vez que había visto a un hombre pero no le quisieronescuchar.

Cuando por fin losdejaron ir, ya era casi el amanecer y estaban tan cansados que al llegar a casade los Weasley se bañaron y se metieron en la cama.

 

Hermione estabadurmiendo en la habitación de Ginny cuando abrió los ojos y no vio por ningúnlado a su amiga pelirroja, tras vestirse estaba haciendo la cama, cuandotocaron a la puerta.

−Adelante.

La puerta se abrió yapareció la cabeza de Harry. −¿Estás sola? Susurro.

−Estoy sola, entra.

El chico entrando cerróbien la puerta y la miro. −Y bien que es ese secreto que no quieres que nadiesepa.

−En verano fui a NuevaOrleans, allí hay un barrio que se llama el barrio francés, y conocí a brujasque no usan barita, según me dijo la que me atendió, ese barrio es el únicolugar en el mundo que un mago con barita jamás pisaría, es como la ciudadprohibida, es por eso que no quiero que se lo cuentes a nadie, no quiero que memiren mal, el colgante me lo dieron ellas, llévalo siempre, te ayudara.

−Mantendré el secretoy nunca me lo quitare, ¿qué más te dijeron?

−Muchas cosas, peroahora lo importante es que te puedo quitar la marca.

Al escuchar eso, Harryla miro con los ojos muy abiertos. −¿En serio?

−En serio y nostenemos que dar prisa, aquí vive tanta gente que me extraña que no nos hayanvenido a buscar ya. Hermione abriendo sumochila, saco los potes que Irina le había dado y también los hechizos.

−El primer pote es unacrema para quitarte la marca, y la segunda un engaño para que los demás piensenque aun la tienes. −Y cogiendo el primer pote le quito las gafas y se lo puso. −Ahoraquédate quieto que no quiero que te quedes sin ojos o peor aun sin cejas. −Yponiéndole una buena cantidad de crema por la marca, lanzo el hechizo que Irinale había echo y para su sorpresa la marca no tardo en desaparecer.

−¿Ha ido bien?

−Míralo tú mismo. −Ycogiendo un espejo de Ginny dejo que se mirara y vio que la marca ya no estaba.−¿Te has sentido diferente en algún momento?

−Si como si mehubieras quitado una piedra de encima, o algo más pesado, nunca me habíasentido así. −Harry al verse sin marca la abrazo. −Gracias Herms.

−De nada, ahoratenemos que ponerte la otra crema para que todos piensen que aun la tienes.

−Sí, ¿tendré que decirel hechizo?

−No. −Dijo Hermioneque estaba leyendo las instrucciones. −Según Irina, que es la bruja que meatendió, solo hay que decirla una vez al año, luego una vez al mes te pones lacrema y aunque te bañes no habrá problema.

−Estupendo, dateprisa, no quiero que nos descubran.

−No. −Y cogiendo laotra crema le puso un poco donde había estado la marca y tras lanzar el hechizovolvió. −Ya está. −Y le devolvió el espejo. −Es igual así que nadie sabrá queha desaparecido.

−Gracias. -Dijo el chicomientras se miraba.

−Harry te tiene quedurar la crema lo más posible, no sé cuando podre conseguir más. −Y le dio elpote. −Me he llenado dos dedos de crema y ha sido suficiente.

−Usare solo dos dedos,me voy.

−Sí. −Y viendo cómosalía, recogió todo bien y ya bajo.

−Hermione te hasquedado muy dormida. −Le dijo Ginny. −Ahora mismo te iba a ir a buscar.

−Estaba haciendo lacama y recogiendo mis cosas.

−Desayuna que nosiremos a pasear.

−No tardo. −Ysentándose al lado de Bill se puso a desayunar, cinco minutos más tarde Harrybajaba.

−Otro que se le hanpegado las sabanas. −Le dijo Charlie.

 

−Es normal. −Le dijoMolly. −Anoche lo paso mal. −Y miro a Harry. −¿Has dormido bien?

−Muy bien, buenosdías.

−Buenos días. −Le sonrióla mujer. −Desayuna que os iréis a dar un paseo.

−No tardo. −Ysentándose al frente de Hermione le sonrió y se puso a desayunar.

Unos días más tarde eluno de septiembre, Hermione le pedía la lechuza a Harry.

−Herms ya nos vamos. −Ledijo. −¿No puedes esperar?

−No, quiero enviarunas cosas a mis padres, no tardare.

−Está bien, pero no teretrases que pronto nos iremos.

−Sí. −Y rápidoescribió una carta y también guardo la crema que había utilizado para quitar lamarca a Harry. −Ya estoy. −Les dijo viendo como Hedwig se iba volando.

−Vamos Hermione. −Ledijo Arthur y terminando de recoger sus cosas se fueron.

Un par de horas mástarde, el tren salía de la estación rumbo a hogwarts.

Nada más salir de laestación, la puerta del compartimento se abrió y apareció Draco con sussecuaces.

−Malfoy es demasiadotemprano para ver tu cara de mono. −Le dijo Hermione.

−Cállate sangre sucia.

−Si lo sé, mis padresno son mágicos, eres muy cansino siempre diciendo lo mismo. −Y miro a susamigos. −Creo que se ha comido un loro.

Ante eso Harry se pusoa reír.

−Seguro. −Y miro a losque no entendían. −Sois unos incultos.

−Cállate cara rajada,no quiero saber cosas asquerosas.

−Entonces vete, noqueremos ensuciar con nuestra presencia un culo tan pomposo como el tuyo. −Anteeso los amigos de Harry se pusieron a reír.

−Cállate.

−No quiero, y no vayasamenazando con que iras a ver a tu padre, que tienes 14 años madura de una vez.

−Eso nunca pasara. −Ledijo Ron.

−Puede. −Le dijoHermione y miro a los slytherin. −Ahora dejarnos en paz.

−Antes, ¿quiero saberque quisiste decir en los mundiales?

−Nada, solo que algún díaeso de que eres un Malfoy y un Black no te servirá, puede que en el ministeriono dejen de alabaros, pero el mundo es demasiado grande y sobre todo a nosotrosno nos gustas. −Y levantándose cerró la puerta en sus narices.

−Y así Hermione, echoa las serpientes de nuestro camerino. −Dijo Harry riéndose. −Lo has hechogenial.

−Me he liberado, comosi me hubieran quitado una piedra de encima.

−Una piedra llamadaMalfoy. −Le dijo Ron. −Ese tipo me cae fatal, tengo ganas de que el calamar selo coma.

−Que va, seguro queluego lo escupe, a saber a qué sabe una serpiente pomposa.

−Pronto volverá amolestar. −Le dijo Harry. −Es como los gatos que tienen siete vidas.

−Mientrasdisfrutaremos de nuestra victoria.

−Sí que lo haremos. −Yolvidándose de los slytherin hablaron de otras cosas más agradables.

Unas horas más tardetras la selección de los nuevos alumnos, el profesor Dumbledore soltaba lanoticia de que ese año no habría quidditch sino que se celebraría el torneo delos tres magos y otras dos escuelas llegarían para pasar el año con ellos,Beauxbatons de Francia y Durmstrang de Bulgaria.

Cuando el discurso deDumbledore termino, ya empezó la cena y más de uno se quejo por no tenerquidditch.

−Me libro de ver lospartidos mientras me congelo. −Dijo Hermione al aire.

Ante eso todos la miraron.

 

−Herms eso no se dice.−Le dijo Harry.

−No me gusta y encimamientras os veo me congelo.

−Pero Hems, elquidditch mola. −Le dijo Ron.

−Para ti, pero a míno. −Y sonriendo a Ginny que la miraba divertida siguió cenando.

Al día siguiente, trasdesayunar y recoger sus horarios, los gryffindor iban a su primera clase, y Hermionese acerco a Harry.

−Harry. −Le susurro.

El chico la miro. −Herms.

−¿Todo bien?

−Muy bien, apunte enun calendario el día así no me olvidare.

−Mejor, no quiero quehayan sorpresas, ¿has sabido algo del profesor Lupin?

−No, pero hablare conCanuto para preguntarle donde está.

−Hazlo, tengo algoimportante para él. −Y se llevo el dedo a los labios. −Es súper secreto.

El chico asintió conla cabeza. −Súper secreto.

Mientras ellos susurraban,Draco que estaba aburrido vio como Harry y Hermione susurraban, no eran laprimera vez que lo hacían, lo que a él le llamo la atención es que el comadrejano estaba allí.

−Draco. −Theo lollamo. −¿Aun enfadado con Granger?

−Paso de esa sangresucia, míralos. −Y señalo donde estaban Hermione y Harry susurrándose cosas. −Quierosaber porque el comadreja no está allí susurrándose como siempre.

−Ni idea. −Le dijo elcastaño. −Y no me interesa. −Y lo miro. −¿Draco quieres saber?

−Todo lo que tengapara molestar a ese trió de perdedores me interesa. −Y no pudo decir nadaporque ya la clase empezó.

Unas horas más tarde,después de clases, Hermione estaba en la biblioteca estudiando, cuando sesentaron frente a ella, levantando la cabeza vio a Draco.

−¿Malfoy qué hacesaquí? −Le susurro. −Vete a molestar a otro. −Y volvió a sus estudios.

−Te he vistosusurrando con el cara cortada.

−¿Y? ¿Tú no tesusurras con tus amigos?

−¿Por qué no estaba elcomadreja?

−A ti eso no teimporta.

−Sí que me importa,sino no me hubiera acercado a ti, una sangre sucia que huele muy mal.

Hermione lo miro. −Sihas terminado tengo que seguir estudiando. −Y miro a la profesora que seocupaba de la biblioteca. −Señora Pince, Malfoy no me deja estudiar.

La biblioteca lo miroreprobatoriamente. −Malfoy, hay muchas otras mesas para estudiar, no moleste asus compañeros.

Draco al verseregañado, miro mal a Hermione que lo miraba divertida y se fue.

Al chico le extrañabala nueva actitud de Granger, antes nunca dejaba de hablar, pedir que noinsultara a sus amigos y otras cosas, pero ahora su nueva actitud no lemolestaba al contrario le llamaba la atención, ¿Qué había pasado en verano paraque cambiara tanto?

Unas horas después,mientras cenaban, Hermione les dijo a sus amigos que se había encontrado aDraco en la biblioteca.

−¿Te ha molestado? −Lepregunto Harry.

−No, solo molesto comosiempre, por suerte la señora Pince que pasaba por allí se lo ha llevado, nisiquiera me deja estudiar tranquila, con lo grande que es la escuela.

Ni Harry ni Rondijeron nada, Hermione era muy rara cuando se trataba de sus estudios.

Unos días más tarde,sábado Hermione estaba leyendo un libro en el jardín cuando se acerco Harry.

−Herms.

La castaña dejando ellibro lo miro. −Harry.

El chico sentándose asu lado le dijo: −Ya he hablado con Canuto has quedado con él a las diez de lamañana el día de Hogsmeade en la casa de los gritos, con Ron iremos a las once asíque te dará tiempo para hablar tranquilamente con él y Remus también estará.

 

−Estupendo, gracias.

−De nada.

Draco que pasaba poruna de las galerías del patio al ver a los gryffindor de nuevo susurrando sinRon, se extraño de nuevo, pero cuando vio al comadreja acercarse y sentándoseal lado de Hermione y ninguno de los dos saltaron ni lo miraron mal, supo o queeran muy buenos mentirosos o que ese molesto pobretón lo sabía todo.

−¿Draco de nuevo? −Lepregunto Theo. −Al final me vas a empezar a preocupar, jamás te había visto tanpendiente de los gryffindor.

Draco sin saber quedecir se fue.

−¿Qué pasa? −Lepregunto Blaise a Theo.

−Parece ser que losgryffindor esconden algo.

−Siempre escondenalgo, ¿Qué hay de nuevo?

−Que esta vez, soloson Potter y Granger.

−Eso sí que esextraño.

Ante eso Theo lo miro.−¿Tu también?

−Puede ser si es muyinteresante, vamos que tengo hambre.

−Sí. −Y se fueron alcomedor a merendar.

El primer sábado deHogsmeade, Hermione lleno su mochila de comida y otras cosas para Sirius y enel patio se acerco a sus amigos. −Yo me pasare por la librería para ver quelibros hay.

−¿Tan pronto? −Lepregunto Ron.

−Es por eso que no tehe invitado. −Le dijo Hermione.

−Ron deja que vaya amirar libros. −Le dijo Harry. −Nosotros iremos a la tienda de quidditch y luegonos reuniremos.

−Ir. −Les dijo lacastaña. −Cuando habláis de quidditch se me queda la misma cara que a Ron.

Ante eso Harry se pusoa reír. −La verdad es que si. −Y miro a su amigo. −Ron tiene razón.

−Lo sé, vamos que yavamos a salir. −Y ayudando a Hermione a subir al carro, este salió.

Al llegar al pueblomágico, Hermione se despidió de sus amigos diciéndoles que luego los vería ypuso rumbo a la librería en vez de entrar se coló por una de las callejuelas yponiéndose la capa de invisibilidad de Harry le había dado para que no lavieran se fue a la casa de los gritos.

Siento haber desaparecido así, he tenido problemas con internet, pero ya están solucionados, os pongo cuatro capítulos
Al llegar no tardomucho en ver a Sirius y Remus.

−Sirius, Remus. −Acercándoselos abrazo.

−Hermione. −El padrinode Harry le sonrió. −Harry me ha dicho que tienes muchas cosas interesantes delas que hablar con nosotros.

−Muchas. -La castañasabia que Harry no tenía ningún secreto con su padrino así que ella hablaríatranquilamente de lo que había descubierto en verano en el barrio francés. −Perovamos dentro, últimamente Malfoy está muy interesado con las cosas que hablocon Harry.

−¿Malfoy? ¿Hablas deDraco? −Le pregunto Sirius mientras entraban. −¿Y qué tanto quiere saber?

−Ni idea, pero bueno,el es así.

En el interior de lacasa, se sentaron a un lado y Hermione saco la comida que les había llevado. −Noes mucho pero espero que os sirva.

−Nos va bien. −Le dijoSirius mientras cogía un bocadillo. −Llevamos huyendo desde que salimos dehogwarts, aunque ya le dije a Remus que no hacía falta que viniera conmigo.

El castaño lo miro. −Eresmi mejor amigo, así que no me importa acompañarte, además no es que en Londresestén muy interesados en contratarme.

 

−Eso lo hablaremos enotro momento, ahora escucharemos que tiene que decirnos Hermione, Harry y Ronno tardaran mucho mas en llegar, y mi ahijado no quiere que Ron lo sepa. −Ymiro a la gryffindor. −Adelante.

−En verano mis padresme llevaron a Nueva Orleans, al barrio francés.

−He escuchado hablarde él. −Le dijo Sirius mientras se comía su bocadillo. −Según lo que se, eselugar está prohibido ningún brujo puede ir, y aunque hubo un tiempo quepregunte nunca nadie me quiso decir porque.

Ante eso Hermione lomiro con los ojos muy abiertos. −¿No lo sabes?

−No, mi padre solo medijo que era un lugar muy peligroso, que nunca podía ir, cuando le pregunte quépasaba allí, el tampoco supo decírmelo, pero algo me dice que tú lo sabes.

−Sí, allí hay brujasque no usan varita, según me dijo una bruja a la que conocí, hace muchos añosunas brujas se cansaron de usar la varita pues les limitaba mucho el poder asíque las rompieron, se fueron y escogieron el barrio francés como su nuevohogar, ningún brujo con varita pisa ese lugar es la ciudad prohibida.

Ante eso los dosadultos la miraron asombrados.

−Ese lugar es el quenecesitamos para saber cómo matar a Voldemort de una vez por todas. −Le dijoSirius a Remus que se estaba comiendo en silencio el bocadillo que tanamablemente les había llevado Hermione. −Allí nos dirán las cosas quenecesitamos.

−Creo que ya lo sé. −Lesdijo Hermione. −Irina la bruja que me atendió me dijo que Voldemort no tienealma, que esta partida y antes de matarlo hay que destruir las partes del alma.

−Horrocrux. −Les dijoRemus.

Ante eso los dos lomiraron.

−¿Qué es un horrocrux?−Le pregunto la chica.

−Es un objeto que hasido creado tras matar a alguien, parte del alma del asesino se queda allí. −Ymiro a Sirius. −Si encontramos esos objetos, conseguiremos matar a Voldemort.

−¿Pero como losencontramos? −Les pregunto Hermione.

−No te preocupes poreso. −Le dijo Sirius. −Nosotros nos ocuparemos de ello, ¿tienes algo más quedecirnos?

−Sí. −Y abriendo sumochila, saco un pote y se lo dio a Remus. −Para ti, es el antídoto para tumaldición, Irina me lo ha hecho, uso veneno de hombre lobo autentico, de unalpha. −Y le dio un papel. −Aquí tienes las instrucciones.

Si lo demás les habíasorprendido, aquello los dejo sin palabras.

−¿Me estás diciendoque por fin me librare de esta maldición? −Le pregunto Remus con un nudo en lagarganta.

−Lo podrás hacer, solosigue las instrucciones. −Y miro a Sirius. −¿Qué haréis ahora?

−Iremos al barriofrancés, nos esconderemos allí. −Y miro a Remus. −Allí podremos recuperarfuerzas, busca información y sobre todo estaremos tranquilos.

−Me parece bien. −Ledijo Remus.

−Pasaros por mi casa. −Ledijo Hermione. −Nadie del mundo mágico los va a ver, además nos dieron una velamágica que nos puede trasladar desde un sitio a otro, se encienden dos velasque están conectadas y abre una puerta, y así ya estáis en Nueva Orleans.

−Es lo que haremos. −Ledijo Remus. −En el barrio francés podremos trabajar bien, y solo nosotros treslo sabremos.

−Por mi parte sabéisque no diré nada. −Les dijo la chica.

−Lo sabemos gracias. −Ledijo Sirius sonriéndole. −¿Y que mas encontraste allí?

 

−Vampiros de verdad. −Ledijo Hermione. −Y han encontrado una manera de salir a la luz del sol.

−Eso sí que esemocionante. −Le dijo Sirius.

−Solo tú puedes decirque un vampiro es emocionante. −Dijo Remus que tenia bien agarrado el pote consu cura y con la otra seguía comiendo.

−Nunca he visto ningúnvampiro, así que es emocionante.

−Os dejo que sigáiscomiendo tranquilos. −Les dijo Hermione mientras se levantaba y se sacudía lospantalones de polvo. −No quiero que Ron sospeche nada.

−Nos vemos al rato. −Ledijo Sirius. −Mientras nosotros seguiremos comiendo.

−Nos vemos. −Ydespidiéndose se puso la capa de invisibilidad y volvió al pueblo.

Al llegar se fue a lalibrería haber si encontraba algún libro y cuando faltaban diez minutos paralas once salía y se fue a reunir con Harry y Ron.

−¿Has encontrado algo?−Le pregunto Harry a Hermione.

−Un libro de cuentos. −Yse lo enseño. −Me gusta, son historias de magia y todo eso. ¿Vamos?

−Vamos. −Y vigilandoque nadie los mirara se fueron a la casa de los gritos.

Al llegar abrazaron aSirius y Remus y les dieron las cosas que les habían llevado.

−Un pastel de carnedel tres escobas, dulces y cerveza de mantequilla.

−Gracias. −Le dijoSirius dándole un trago a su cerveza muy buena y miro a su ahijado. −Ahora explícamecomo es que te robaron la barita durante los mundiales.

Durante la siguientehora, Sirius y Remus les estuvieron pidiendo que tuvieran mucho cuidado, quelos mortifagos de Voldemort estaban más cerca de lo que pensaban y no sabríancuando atacarían de nuevo.

−Chicos os tenéis queir ya. −Les dijo Remus. −Nosotros nos iremos un tiempo a buscar la manera de matara Voldemort, vosotros estar tranquilos y sobre todo no os metáis en líos.

−Son ellos los que nosbuscan. −Le dijo Ron.

−Puede ser, peroestaros tranquilos.

−Lo intentaremos. −Ledijo Harry y los abrazo. −Estoy feliz de veros a los dos tan bien, nos vemospronto.

−Nos vemos, ahorairos. −Le dijo Sirius.

−Sí. −Y despidiéndosese fueron.

Cuando los dos adultosse quedaron a solas, Sirius miro a su amigo. −A Londres a casa de los Granger.

−Sí. −Y recogiendo todobien para que no hubieran sospechas de que se habían quedado allí se fueron.

Jane estaba en lacocina preparando la comida, cuando tocaron al timbre.

−Ya voy yo. −Le dijoGeorge y abriendo la puerta vio a dos hombres muy sucios.

−Somos Remus y Sirius,Hermione nos ha dicho que nos ayudaríais.

−Pasar. −Les dijo elhombre y sacando un momento la cabeza vio que nadie los había visto así quecerrando la puerta los miro. −¿Dónde os habéis metido? Estáis muy sucios.

−Llevamos huyendodesde finales de agosto.

−Entonces no digonada.

−¿George quien era? −PreguntoJane mientras salía de la cocina.

−El padrino de Harry yel profesor de los niños. −Le dijo George.

Jane que sabía quiéneseran gracias a todas las cosas que Hermione les había explicado los miro.

−Arriba hay dos baños,podéis usarlos para lavaros bien, mi marido os prestara algo de ropa, cuando bajéistendréis comida caliente, estoy preparándola.

−Gracias. −Le dijoRemus.

−De nada.

−Venir que os enseñaredonde están los baños. −Les dijo George y subieron las escaleras.

 

Casi una hora mástarde, los dos hombres bajaban aseados y con ropa limpia tenían un mejoraspecto.

−Os queda muy bien. −Lesdijo Jane que estaba poniendo la mesa. −Ahora comer hay puré de patatas concarne en salsa.

−Gracias. −Le dijo Remusmientras se sentaba.

Mientras comían,George les pregunto qué harían.

−Nos iremos al barriofrancés, según Hermione allí no nos buscara nadie.

−Mi hija tiene razón. −Lesdijo Jane. −Según Irina, nadie con varita pisa ese lugar, ¿Qué haréis?

−Buscar informaciónsobre como matar a Voldemort, ya sabemos que tiene horrocrux que soninstrumentos malditos que guardan parte de su alma.

−Es muy complicado. −Ledijo George.

−Mucho, y lo peor esque ese hombre ha matado a tanta gente que no sabemos bien dónde empezar abuscar.

−Seguro que lo encontráis.−Les dijo Jane. −Aun sigue desaparecido.

−Sí, pero no creo quesiga por mucho tiempo. −Le dijo Sirius mientras comía. −Muy buena la comida,gracias.

Jane le sonrió. −Denada, ¿quieres más?

−Si por favor. −Y le dioel plato.

La mujer se lo llenode nuevo y pasándoselo miro a Remus. −¿Mas?

−Si gracias. −Y le dioel plato.

−Esta noche os podéisquedar aquí. −Les dijo George. −Tenemos una habitación de invitados y el sofá.

−Gracias. −Le dijoRemus. −Y si que nos quedaremos aquí, mañana saldremos.

−Después de desayunar.−Les dijo Jane. −Estáis muy delgados, tenéis que alimentaros bien para no caerenfermos, ¿Dónde habéis estado?

Mientras seguíancomiendo, los hombres les contaron que habían hecho durante el verano, con elbuen tiempo habían estado en el sur de Italia trabajando en un pequeño pueblopesquero, donde les habían dejado una habitación, pero con la llegada deseptiembre el trabajo se había terminado y habían regresado a Londres trasenterarse del ataque de los mundiales.

−Ir a dormir. −Lesdijo Jane cuando terminaron de comer y miro a su marido. −Tenemos el colchón inflable,¿verdad? Es mejor que duerman allí que en el sofá que les faltara espacio.

−Sí que lo tenemos. −Ledijo y miro a sus invitados. −Es un colchón que usamos cuando vamos a la playapero que también sirve como cama.

−Gracias, estamoscansados.

−Es normal. −Les dijoJane. −Descansar y os llamare por la noche para cenar.

Sirius la abrazo. −Graciaspor todo, ya sabemos de quien ha salido Hermione. −Y miro a George. −Sois dospersonas maravillosas.

−De nada. −Les dijo. −Venir.−Y los acompaño a su habitación.

Media hora más tarde,Jane estaba terminando de recoger cuando entro George. −Se han quedado dormidosen seguida.

−Me lo imagino, debíande estar muy cansados.

−Que descansen, aquínadie les hará daño, llamare a Irina y le diré que tendrán visita en lospróximos días.

−¿Crees queencontraran la manera de matar a Voldemort? Tengo mucho miedo por nuestra hija.

−Te entiendo a mítambién me pasa, esperemos que con las brujas del barrio francés encuentren lamanera de matarlo, voy a llamar.

−Sí. −Y viendo como cogíael teléfono para llamar, ella término de recoger.

Al día siguiente trasdesayunar, Jane les daba una bolsa.

−Ropa limpia, algo dedinero y comida, ya hemos llamado a Irina, os esperan y os ayudaran en todo loque puedan, han aceptado a Hermione en su aquelarre.

 

−Muchas gracias. −Ledijo Remus cogiendo la mochila. −En cuanto tengamos noticias os iremosavisando.

−Esperamos que allí ospuedan ayudar bien.

−Adelante. −DijoGeorge que encendiendo la vela violeta que Stefanie les había dado, no tardomucho en aparecer como una puerta y se veía que en el otro lado era otroescenario. −Ella es Stefanie. −Les dijo mostrándoles la mujer que habíaaparecido, es del arquelarre de Irina y es de nuestra confianza.

−Gracias a los dos. −Lesdijo Sirius.

−De nada.

Los dos hombres seterminaron de despedir y pasaron.

A muchos kilómetros deallí en el barrio francés, Stefanie e Irina vieron como los dos hombrespasaban.

−Bienvenidos al barriofrancés. −Les dijo la bruja. −Soy Irina. −Y señalo a su amiga. −Y ella Stefanie,los Granger ya nos han explicado todo y sois más que bienvenidos, solo ospedimos que no salgáis del barrio más allá no tenemos la misma autoridad que aquí.

−No os preocupéis. −Ledijo Sirius. −No iremos a ningún lado.

−Os he preparado doscuartos en mi casa. −Les dijo Irina. −Vivo en una casa y tengo cuartos vacios. −Ymiro a Stefanie. −Mañana reúne a las ancianas del aquelarre, buscaremos lamanera de ayudar a los brujos de Londres, aunque usen varita no podemospermitir que ese Voldemort y sus mortifagos sigan matando a niños.

−Hermione me cae bien,es una niña muy dulce y no quiero que la maten.

−Y no le pasara nadasi nosotras trabajamos juntas. −Y miro a sus invitados. −Por aquí. −Y saliendode la tienda los llevo por unas calles oscuras.

−Es de noche. −Le dijoRemus.

−Lo es. −Le dijoIrina. −Recordar que tenemos horas de diferencia, pero es mejor así que hayamosusado esa magia de movimiento a estas horas, muy poca gente esta despierta.

−Se que nos estasayudando mucho, pero me gustaría conseguir un trabajo. −Le dijo Remus. −Algo medice que lo de los horrocrux nos llevara tiempo.

−Sin problemas, ¿Quétrabajo quieres?

−Me gustan los libros.

−Pues una librería. −Ymiro a Sirius. −¿Y a ti?

−Cualquiera, no meimporta.

−Hermione me ha habladomucho de vosotros. −Les dijo Irina. −El profesor que le ayudo y le enseñomuchas cosas de defensa y el hombre que tenía toda la clase enamorada.

Ante eso Remus se rio.

−¿Hermione ha dichoeso? −Le pregunto Sirius y miro a su amigo. −¿Remus le has contado cosas decuando estábamos en hogwarts.

−Algunas cosas. −Dijosin dejar de reírse.

−Ya hemos llegado. −Lesdijo Irina delante de una casa de tres pisos como el resto de la calle,abriéndola la puerta les dejo pasar. −La casa está protegida ante vampiros,ninguno puede entrar, aunque somos vecinos, no termino de confiar en ellos.

−Es normal, sealimentan de sangre. −Le dijo Remus.

−Lo hacen. −Le dijoIrina y lo miro. −¿Has podido usar el antídoto?

−Aun no, según las instruccionesque habían son cinco días antes de la luna llena.

−Lo son, yo teayudare.

−Gracias.

−De nada, pero eso serácuando haya salido el sol, venir por aquí. −Y subiendo las escaleras los llevoa dos cuartos decentes, tendréis que compartir el baño, espero que no osimporte.

 

−No nos importa.

−Estupendo, ya me voya dormir, hasta unas horas.

−Hasta unas horas ygracias.

Irina les sonrió. −Denada. −Y se fue.

Cuando los hombres sequedaron a solas, Remus miro a su amigo. −Sirius yo también me voy a dormir.

−Ves, mañanahablaremos.

−Sí. −Y abriendo lamochila le dio algo de ropa que los Granger les habían prestado y dándole lasbuenas noches se fue a su cuarto.

Dos días más tarde,las brujas del barrio francés ya estaban al tanto de las cosas que ocurrían enLondres y se comprometían a ayudar en todo lo que pudieran.

−Gracias a todas. −Lesdijo Sirius. −Aunque los magos con varita no lo aprecien nosotros sí, nuncaolvidare todo lo que estáis haciendo por nosotros.

−Venir. −Les dijoIrina cuando las brujas se hubieron dispersado. −Os he encontrado trabajo a losdos.

−Gracias.

−De nada. −La brujalos llevo a una librería. −Remus trabajaras aquí, me dijiste que te gustabanlos libros.

−Me gustan.

−Irina. −Un hombre decolor se acerco y le sonrió. −Te veo muy bien acompañada.

−Phillipe, te presentoa Remus y Sirius.

−Un placer, ¿y quiéntrabara conmigo?

−Yo. −Le dijo Remus.

El hombre le sonrió. −Eresmás que bienvenido.

−Gracias.

−Nosotros nos vamos. −Ledijo Irina y miro a Sirius. −Te he conseguido trabajo en una cafetería, esperoque no te importe.

−Para nada. −Y miro asu amigo. −Rem luego quedamos para comprar ropa.

−Hay una tienda no muylejos. −Les dijo Phillipe. −Venden ropa de hombre a muy bien precio.

−Gracias. −Le dijoSirius y miro a Irina. −Cuando quieras.

−Sí. −Y despidiéndosede los hombres se fue con Sirius.

Cuando el librero sequedo a solas con Remus le dijo: −Trabajamos de nueve a siete con dos horaspara comer y tu sueldo será de ocho dólares la hora, ¿te va bien?

−Perfecto.

−Estupendo, ahora teenseñare como están colocados los libros.

−Gracias.

−De nada. −Y ya sepusieron a trabajar.

Irina llevo a Sirius aun café muy grande y tras presentarle a los dueños, lo dejo trabajo.

Unas horas más tarde,la bruja iba a ver como les iba, tras ver que a Remus le iba muy bien, iba a lacafetería y vio que estaba llena de mujeres, chicas y algunas no tan jóvenes.

−¿Irina donde lo hasencontrado? −Le pregunto la dueña nada más verla. −Desde que Sirius ha empezadoa trabajar aquí, las mujeres no han dejado de entrar, les sonríe un momento yya babean.

Ante eso la bruja lamiro. −Una amiga me dijo que tenía éxito entre las mujeres pero no creí quetanto.

−Pues ya ves. −Le dijola dueña enseñándole donde estaba Sirius atendiendo, llevaba una sudadera delcafé y no dejaba de sonreír a unas clientas. −Al principio estaba muy nervioso,pero poco a poco sus nervios se han ido y ahora lo hace con naturalidad como sisiempre lo hubiera hecho, creo que nunca había tenido tantos clientes.

−Me alegro. −Le dijoIrina. −He venido para ver cómo iba todo, Remus mi otro amigo le va bien, estaen la librería de Phillipe.

−Esa librería siempre estállena.

−Sí que lo está, mevoy, nos vemos.

−Nos vemos. −Y viendocomo Sirius seguía atendiendo a las clientas se fue a la cocina.

Mientras en el barrio francés,Sirius y Remus se aclimataban bien, en hogwarts los estudiantes seguíanestudiando sin enterarse de que Harry ya había perdido su marca y había dejadode ser un horrocrux.

 

A principios deoctubre los invitados para el torneo de los tres magos, llegaban.

Cuando Ron vio a Víctorno supo que cara poner.

−Es Víctor. −Le dijo aHarry.

El chico lo miro. −No sabíaque estudiaba en Durmstrang.

−No creo que enBulgaria haya otras escuelas mágicas.

−Ese es Karkarov. −Lesdijo Ron que se le había cambiado la cara.

Ante eso los amigosmiraron al pelirrojo.

−¿Quién es Karkarov? −Lepregunto Harry.

−Un mortifago quevendió a sus compañeros para salir de prisión. −Les dijo. −Según mi padre, vendióa Snape y al hijo de Crouch.

−¿El antiguo ministro?−Le pregunto Hermione.

−Ese mismo, Crouch lorepudio delante de todos en la sala del juzgado, y Dumbledore defendió a Snape asíque no lo metieron en Azkaban.

−¿Cómo es que sabestanto? −Le pregunto Harry.

Ron lo miro. −Losmortifagos mataron a mis tíos, los hermanos mayores de mi madre. −Y miro aKarkarov de nuevo. −Y ese tipo tendría que estar en prisión, no ser el directorde una escuela. −Y los miro de nuevo. −Se dice que en Durmstrang se estudiamagia negra.

Hermione que se habíaquedado sin palabras ante la confesión de Ron, no supo que decir, no sabía quele sorprendía mas, que Ron se hubiera puesto tan serio o que no le importaramucho ver a su estrella.

−Esta Krum.

−Si bueno, mi ánimo seha estropeado tras ver a ese tipo, no aguanto a los mortifagos.

−Es normal. −Le dijoHarry. −Yo tampoco los aguanto.

−Os entiendo. −Lesdijo Hermione. −Se que ellos no han matado a nadie de mi familia, pero sois misamigos así que estoy con vosotros.

−Gracias. −Le dijo suamigo.

−De nada. −Y volvierona prestar atención a la presentación de las escuelas.

Cuando termino,Dumbledore les dijo que al torneo solo podrían participar los estudiantes quetuvieran 17 años, ante eso muchos se quejaron pero aun así el director nocambio las reglas.

En la mesa de losslytherin, Draco miraba al director sin mucho interés, ya sabía que no podríaparticipar, igual no le interesaba mucho conseguir gloria y dinero, el ya teníamucho de eso, de pronto sus ojos fueron a parar a Hermione, que estaba mirandoal director.

Cuando por finDumbledore termino de hablar, ya empezó la cena.

−Es como si alprofesor le gustara escuchar su voz. −Les dijo. −Se ha pasado muchísimo tiempohablado.

−Y que lo jures. −Ledijo Blaise. −Creí que tendría que irme a dormir sin haber cenado.

−Que exagerados. −Lesdijo Theo. −Sois tal para cual.

−¿No te has aburrido?

−Un poco, pero no paradormirme.

−¿Qué pensáis deltorneo? −Les pregunto Pansy.

−Que será muy aburridoy seguro que Potter, hará alguna de las suyas para participar. −Les dijo Draco.

Ante eso todos lomiraron.

−Draco tiene la mismaedad que nosotros. −Le dijo Daphne. −No puede participar.

−Si bueno, eso díseloa ellos, os apuesto lo que queráis a que participara.

−No apuesto nada,porque yo pienso lo mismo. −Le dijo Theo. −Es como si le encantara llamar laatención.

−No es como si, es quees así, lo tengo totalmente comprobado.

−Hablando de otrascosas. −Le dijo Daphne y miro a su amigo. −Draco he visto que miras mucho aGranger, últimamente le prestas más atención de la acostumbrada.

 

−Yo también me he dadocuenta de ello. −Le dijo Pansy y lo miro. −Confiesa Draco, ¿Qué tramas?

−Mas que tramar,preguntándome que esconde, últimamente se pasa mucho tiempo susurrando conPotter y no está el comadreja.

Ante eso el grupo miroa los gryffindor y vieron que Hermione se estaba riendo de algo que le estabadiciendo Harry.

−Seguro que encuentrasla manera de saberlo. −Le dijo Pansy. −Se encantador y simpático.

−Yo siempre soyencantador y simpático.

−Que va. −Le dijoBlaise. −Los pequeños de gryffindor te llaman ogro.

−Paso de esos. −Y sindecir nada mas siguió cenando, sino no terminaría.

Al día siguiente,Hermione iba sola por los pasillos cuando la abordo de nuevo Draco.

−¿Malfoy no tienes aalguna chica a la que conquistar?

−No necesito conquistar,ellas vienen solas.

Ante eso, la castañano supo que decir, nunca había visto a nadie tan engreído.

−¿Y bien que quieresahora?

−Quiero saber porquecuchicheas tanto con Potter.

−¿En serio lo quieressaber?

−Claro.

Hermione mirando a sualrededor vio que no había nadie, así que cogiendo la manga de la túnica deMalfoy se lo llevo a un aula vacía, cerrando la puerta le dijo:

−Karkarov es unmortifago que vendió a sus compañeros para salir de Azkaban.

−Lo sé. −Le dijoDraco. −Mi padre se informo bien estuve a punto de ir a Durmstrang, pero mimadre prefirió que viniera aquí que está más cerca y estuvieron misantepasados.

−Snape estuvo a puntode ir a Azkaban, pero el profesor Dumbledore lo salvo.

−También lo sabía, esmi padrino.

Ante eso Hermione lomiro con los ojos muy abiertos.

−Eso no lo sabía.

−Poca gente lo sabe.

−El día de losmundiales, cuando el ataque, Harry vio a un tipo lanzando la marca tenebrosa alcielo, pero el ministro no se lo creyó, pensaba que fue él.

−El ministro esidiota, no pienses en el, ¿y sabéis quien fue?

−No, Harry no le viobien la cara, y eso es todo lo que oculto, ¿ahora me dejaras?

Draco la miro bien. −Algome dice que ocultas algo más.

Tras suspirar le dijo:−Que va, si mi vida es muy aburrida, estudiar, biblioteca y todo eso, lo únicobueno es que no tendré que ir a ver el quidditch este año, y con esto me voy,si alguien nos ve a saber lo que pensarían. −Y sin decir nada más se fue.

En la torre degryffindor, Hermione se encontró a Harry que estaba solo, así que se acerco.

−Harry.

El chico que estabaleyendo un comic la miro. −Herms.

−Me he encontrado aMalfoy, le he dicho lo que Ron nos dijo de Karkarov y lo de los mundiales, perosabe que ocultamos más cosas.

−No te preocupes, site pregunta le dices que no es nada, le enviare una carta a Canuto parapreguntarle qué hacer, no me gusta que Malfoy te este persiguiendo todo eltiempo.

−Si gracias, voy aestudiar.

−Ves. −Y viendo comose iba volvió a su comic que estaba muy interesante.

En la sala de losslytherin, los amigos de Draco lo vieron pensativo.

−¿En qué piensastanto? −Le pregunto Theo.

−Me he encontrado conGranger, me ha dicho que saben que Karkarov es un mortifago que quiso vender asus compañeros y vendió a Snape y Crouch jr, también que en el ataque de losmundiales Potter se encontró a un tipo lanzando la marca tenebrosa.

 

−Si te ha contado eso,¿Qué te molesta?

−Que se que oculta máscosas.

−Poco a poco. −Le dijoPansy. −Es normal que no te lo cuente todo de golpe, no confía en ti, se amabley simpático y seguro que en algún momento te lo cuenta.

−Algo me dice que loque ocultan es muy importante.

−Como dice Pansy, tenpaciencia y se amable. −Le dijo Daphne.

−Si no me queda deotra, lo hare, me voy a estudiar. −Y se fue a buscar sus libros.

Unos días más tardeSirius se acababa de despertar, cuando vio una lechuza que se acercaba,cogiendo la correspondencia le acaricio y viendo como esperaba supo que queríacontestación.

−No tardo. −Le dijoSirius al animal, y sentándose en la cama se puso a leer la carta de Harry.

Su ahijado le hablabade que Malfoy no dejaba de perseguir a Hermione por toda la escuela para saberque ocultaba tanto, y le pedía consejo.

Tras pensarlo un ratoy hablarlo con Remus, decidieron que Hermione le hablara de las brujas sinvarita, Irina le dijo que podía hablar de ellas sin problemas, que sabían biencomo defenderse.

Con la aprobación deIrina y Remus, Sirius le envió la carta a su ahijado.

Unos días más tarde enhogwarts, Harry estaba desayunando cuando recibió la carta, leyéndola se laguardo, y después de clases se la enseñaba a su amiga.

−Herms, te dan permisopara hablar de las brujas sin varita, puede que nos ayuden contra Voldemort.

−¿Tú crees?

−Lo cree Canuto asíque yo también lo creo.

−Está bien, si sevuelve a acercar se lo diré.

−Hazlo y ya me dirás.

−Sip, ahora vamos quete ayudare con los deberes.

−Gracias.

−De nada. −Y se fuerona la torre de gryffindor.

Unos días más tarde,Draco de nuevo paraba a Hermione y esta vez no iba solo, sus amigos iban con él.

−Granger, sabes quequiero.

La gryffindor losmiro. −Sois como un grano en el trasero, molesto y que nunca termina de irse, estábien venir. −Y mirando bien a su alrededor vio que no había nadie, eso leextrañaba mucho siempre que se encontraba con ese tipo no había nadie, es comosi los espantaran.

Dejando eso entraronen el aula y cerrando bien les pidió que se sentaran.

−En vacaciones deverano, mis padres me llevaron a Nueva Orleans, en Estados Unidos allí hay unbarrio que se llama barrio francés, un lugar que está llena de brujas sinvarita.

Ante eso los slytherinse miraron entre sí, sin saber si creérselo.

−Es verdad. −Les dijoBlaise mirando a sus amigos. −Uno de mis tantos padrastros tiene una hermanaallí, parece ser que estaba viajando buscando hechizos nuevos cuando llego albarrio y no solo abandono su varita sino que se hizo de uno de los aquelarresde allí.

Draco lo miro. −¿Yporque nunca habías dicho nada?

−Porque las brujas deese lugar, no son bien vistas por nuestra sociedad, esas brujas no tienennormas y son mucho más poderosas que nosotros y ellas se juntan con todos, nosiguen la norma de la sangre pura.

−Según me dijo unabruja que conocí. −Les dijo Hermione. −Mientras nosotros tenemos los squibsellos no los tienen, todas las brujas tienen poder aunque sea poco.

−Granger tiene razón. −Lesdijo Blaise.

 

−También me dijo quepara matar a Voldemort tenemos que encontrar las partes de su alma.

−Horrocrux. −Les dijoTheo.

Hermione lo miro. −Asíque tu sabes lo que son.

−Lo sé, a mi padre legustan las cosas oscuras y tenebrosas y me ha hablado de ellos, objetosmalignos que se llenan de parte del alma de un asesino.

−Voldemort ha cometidomuchos asesinatos, a saber cuántos tendrá. −Le dijo Pansy.

−Ni idea.

Draco miro a Granger. −Esoes lo que te susurras tanto con Potter, ¿verdad?

−Verdad, no queremosque Ron se entere, su familia es muy tradicional y no sabríamos qué pensaría,solo lo hable con Harry porque él es mi mejor amigo y sabe guardar secretos yahora con vosotros porque sois muy pesados persiguiéndome todo el tiempo.

−Granger. −Blaise lamiro. −Cuéntales el resto de la historia o lo contare yo.

−¿El resto?

−Si el resto. −Y miroa sus amigos. −El barrio francés es el único lugar en el mundo, donde loshombres lobo y los vampiros viven en armonía y antes de que digáis nada, estoshombres lobos son auténticos se transforman en animal durante las noches deluna llena y su veneno mata a un vampiro y si existen, son poderosos, muerden ala gente y han encontrado la manera de salir a la luz del sol.

−Es verdad. −Les dijoHermione y miro al slytherin moreno. −No sabía que hablabas de eso, mientrasestuve en Nueva Orleans me entere de muchas cosas. −Y miro a los demás. −Los conocí,un hombre lobo alpha, líder de su manada y una vampiresa, vampiros, hombreslobo y brujas viven en el barrio francés y tienen una alianza, mientras vivanallí, no se pueden atacar, gracias a eso conseguí una cura para el profesorLupin.

Ante eso los slytherinla miraron.

−¿Tienes la cura parala maldición de hombre lobo?

−La tenia, ya se la hedado, ya han pasado varias semanas así que no se si ya se la ha tomado o aunno.

−Hace más de un mesque estamos en la escuela. −Le dijo Pansy.

−Aprovecho Hogsmeadepara dársela. −Le dijo Draco y miro a Hermione. −¿Verdad?

−Verdad, a él no lepersiguen así que yo puedo verlo, las veces que quiera.

−¿Y has visto a Black? −Lepregunto Theo.

−De eso no voy ahablar, y con esto me voy ya he hablado suficiente, ahora espero que dejéis deseguirme, tengo muchas cosas que hacer.

−¿Cómo meter a Potteren el torneo? −Le pregunto Draco.

−Que va, si Harry noquiere participar. −Les dijo Hermione. −El solo quiere un año normal sin genteque lo quiera ver muerto todo el tiempo, ahora sí, adiós. −Y se fue.

Cuando Hermione sehubo ido todos miraron a Blaise.

−Blaise, vampiros, ¿enserio? −Le pregunto Daphne sin terminar de creérselo.

−Vampiros. −Le dijo elchico. −Y no hagáis caso a las leyendas, no los mata la plata, ni tampoco losajos, solo una estaca en el corazón, luz del sol, o el veneno de hombre lobo.

−¿Has conocido alguno?

−No, pero mi tía síque los conoce y parece ser que son muy poderosos, fuerza, velocidad y sobretodo tienen un artefacto extraño que les hace salir a la luz del sol.

−¿Y qué es?

−Ni idea.

−¿Y que sabes de loshombres lobo?

−No mucho, que vivenen manada, se transforman con la luna llena y durante muchos siglos losvampiros se dedicaron a cazarlos, mientras los vampiros se tienen quemultiplicar al dar sangre y entregarla al estar muertos, los hombres lobo estánvivos, y pueden tener hijos, así es como ellos hacen crecer sus manadas.

 

−¿Qué hacemos con lainformación que tenemos?

−Nada. −Les dijo Dracolevantándose. −Antes de hacer cualquier cosa, pensare. −Y se fue.

En la torre deGryffindor, Hermione vio que Harry estaba jugando al ajedrez con Ron.

−¿Herms dónde estabas?−Le pregunto Harry.

−Paseando. −Y fruncióel ceño al ver la barbarie de ese juego. −Sigo diciendo que el ajedrez mágicoes muy violento.

−Sí que lo es. −Ledijo. −Pero es divertido.

−Si tú lo dices. −Y sefue a su cuarto.

Unas horas más tarde,Draco estaba en la lechuceria y cogiendo una lechuza parda, le ato una carta,bastante extensa y le dijo. −Sirius Black, Nueva Orleans, barrió francés. −Y lasoltó.

Con eso hecho,esperaba que el primo de su madre, le respondiera.

En el gran comedor,Harry miro a Herms. −¿Has hablado con ellos? −Le susurro.

−Sí, parece ser queZabini lo sabía todo, tiene una tía allí.

−Eso sí que esinteresante. −Le susurro Harry y miro a los slytherin que también los miraban.

Unos días más tarde,Sirius llegaba a su casa, cuando vio la lechuza, cogiendo la carta que teniaatada, al ver de quien era se sorprendió.

El jamás había vistoni hablado con Draco, y ahora no solo le escribía sino que sabia dondeencontrarlo, eso le preocupaba.

Dejando de lado suspreocupaciones de momento, se puso a leer la carta, Draco le contaba que supadre era mortifago y que se estaban preparando para hacer algo al final delcurso escolar aprovechando el torneo de los tres magos pero que no le habíanquerido decir de qué se trataba.

Mas sorprendido de loque nunca había estado, entro en la casa y vio que Remus e Irina estaban con lacena.

−Rem ten. −Le dijo Siriusy le dio la carta.

El castaño dejando lacena, cogió la carta y leyéndola lo miro. −¿Lo crees?

−Lo creo, no tendríaporque mentir, tú mismo lo has leído, quiere que su madre este protegida si su padrese ha aliado con Voldemort y lleva muchos años con esa alianza.

−Si Abraxas estuvieravivo, le quitaría esas tonterías de la cabeza.

−Si bueno, el estámuerto así que somos nosotros quienes tenemos que quitarle esas tonterías.

−¿Pero cómo?

−Ni idea.

−¿Quién es Abraxas? −Lespregunto Irina.

−El padre del maridode mi prima. −Le dijo Sirius. −Era un hombre muy poderoso que murió hace comoquince años o más, la verdad es que todos murieron al mismo tiempo, primero mipadre enfermo, luego mi tío Charlus que lo mato un mortifago, mi tío Cygnus quetambién murió enfermo y Abraxas.

−¿Y qué hay deespecial con esos hombres?

−Esos eran los máspoderosos de nuestro mundo. −Le dijo Remus. −Ellos podían usar sus poderes sinvarita, sobre todo el padre de Sirius, no solo era el hombre con más dinero detodos sino el más poderoso, no había nadie con su poder.

−Aparte de dinero ypoder, tenía una gran influencia en el mundo mágico, es por eso que en parte notuve juicio para defenderme. −Le dijo Sirius. −Soy el ultimo varón Black, y queríantodo lo que tenia.

−Dinero y poder. −Lesdijo Irina. −Eso en nuestra sociedad también es codiciada.

 

−Lo es. −Le dijo Remusque levantándose de nuevo siguió con la cena. −¿Sirius que le vas a responder aDraco?

−De momento que heleído su carta, pero que no se qué hacer, así que se mantenga en silencio.

−O sea la verdad.

−La verdad y que no confióen el, puede que sea el hijo de mi prima, pero tiene la sangre de su padre ymientras confiaba en Abraxas, en Lucius ni un poco.

−Poco a poco, lascosas irán saliendo. −Le dijo Remus.

−Poco a poco comodices.

Unos días más tarde enhogwarts, llovía muchísimo, Hermione estaba en el gran comedor leyendo unlibro, cuando vio acercarse a Cedric Diggori a la copa y poner su nombre, trasel llegaron los gemelos Weasley que tras tomarse una poción para tener más edadentraron en el círculo mágico que había creado Dumbledore.

Al ver eso, Hermionese tapo los ojos con la mano, sabía que no saldría bien y no quería verlo.

−Granger, veo que note gusta lo que ves. −Le dijo Draco sentándose a su lado.

Hermione separando dosdedos para dejar sus ojos a la vista lo miro. −No saldrá bien, los gemelospueden ser muy inteligentes pero en esto han perdido su materia gris.

Draco mirando a losgemelos vio como lanzaban su nombre a la copa y cuando estaban celebrando que habíasalido bien, de pronto unos rayos salieron de la copa y les dieron y losgemelos que habían sido jóvenes ahora eran viejos.

−Te lo dije. −Le dijoHermione y suspirando volvió al libro.

−Krum. −Le dijo Harrysentándose a su lado.

Hermione mirando albúlgaro vio como ponía su nombre y la miraba.

−Veo que has llamadola atención del mejor jugador de quidditch. −Le dijo Draco.

−No me interesa. −Ledijo Hermione. −No tenemos nada en común. −Y volvió a prestar atención a sulibro.

Harry miro a Draco. −Malfoya Herms no le gusta nada el quidditch.

−Ya lo he visto. −Yvio que Theo se acercaba y le dio una carta.

−Gracias Theo. −Ledijo Draco y se puso a leerla. −Que interesante.

−¿Qué es lointeresante? −Le pregunto Harry.

−Que ya sé donde estami tío. −Y sin decir nada más se fue con Theo.

Ante eso Harry miro aHerms. −¿Canuto?

−Puede ser, no sécuantos tíos tiene.

−¿Y qué hago? −Harryal saber que Draco sabia del paradero de su padrino se puso nervioso.

−Harry tienes carta. −Ledijo Ron y le dio un sobre.

−Gracias Ron. −Le dijoHarry y abriéndola vio que era de su padrino y le decía que aunque Draco sabiadonde se encontraba que no se preocupara, que todo estaba controlado.

−Es como si hubieraleído tus pensamientos. −Le dijo Hermione.

−Eso me dejatranquilo. −Le dijo Harry y miro a Ron. −Parece ser que Malfoy ha encontrado laubicación de Canuto.

−¿Se va a ir?

−No, están segurosdonde están así que se quedaran allí, no están solos.

−Igual yo vigilaría aMalfoy, a saber lo que hará.

−Eso nos preocupa atodos.

Por la noche, mientrasla tormenta seguía en el exterior del castillo, en el gran comedor todos se reuníanpara saber quiénes eran los campeones del torneo.

Tras saber que Fleur, Víctory Cedric serian los participantes, el nombre de Harry salió, ante eso todos lomiraron.

−Yo no he sido. −Ledijo Harry. −Si lo hubiera hecho, habría terminado como los gemelos Weasley.

−Harry ves a la sala. −Ledijo Dumbledore.

 

El chico entro en lasala y Hermione desde su sitio miro a Ron.

−Ron espero que no creasque él ha sido, jamás lo hubiera hecho.

−No sé qué creer.

Ante eso Hermione, ledio un pellizco que hizo que Ron se quejara.

−Eso ha dolido.

−Como le dolerá aHarry saber que tu, su mejor amigo estás diciendo que no sabes que creer, ¿élha hecho alguna vez a tus espaldas?

−No.

−Recuerda que el pusosu vida en juego, para salvar a Ginny que no se lo pensó, mientras Lockhart nole importo lo más mínimo y que Dumbledore como siempre estaba desaparecido.

−Tienes razón.

−Claro que la tengo,Harry jamás ha hecho nada a nuestras espaldas y siempre te cuenta todo.

−Sí que lo hace, losiento.

−No me lo digas a mí,sino a él.

−Se lo diré.

−Hazlo.

Unas horas más tarde,Harry llegaba a la torre de gryffindor y todos lo miraban.

−Harry lo siento. −Ledijo Ron.

Ante eso el moreno lomiro. −¿Por qué lo sientes?

−Porque por unmomento, pensé que tú habías metido tu nombre en la copa.

−¿Y ahora qué crees?

−Tras un pellizco departe de Herms y tras hablarlo he visto que tiene razón, tu nunca me hasocultado nada.

−Claro que no tonto,eres mi mejor amigo. −Y miro al resto de gryffindor. −Yo no he metido minombre, tenéis que creerme.

−Te creemos. −Le dijoNeville. −Pero si tú no has sido, ¿Quién ha sido?

−Ni idea, pero ahoratengo que participar y no tengo ningunas ganas.

−Es normal. −Le dijoDean. −Esperemos que las cosas no vuelvan a ponerse negras.

−Eso lo esperamostodos. −Le dijo Hermione.

−Gracias a todos. −Lesdijo Harry. −Los profesores no me han creído, todos piensan que he puesto minombre.

−Los profesores creenlo que quieren. −Le dijo George. −No te preocupes, cuando vean que como siemprete quieren hacer daño, empezaran a creer que no has sido tú. −Y miro al restode gryffindor. −Si ellos no quieren creer lo que tienen en su cara, nosotros sí.

−Lo haremos. −Le dijoJordan.

Harry desde un lado,estaba emocionado de que sus compañeros le creyeran.

Al día siguiente,Hermione iba por los pasillos y vio que algunos tienen chapas en sus túnicashablando mal de Harry, ignorándolos se iba a ir a la biblioteca cuando se encontrócon Draco.

−Qué no iba a meter sunombre en la copa, ¿verdad?

−Malfoy el no ha sido.−Le dijo Hermione. −Y realmente lo que tu creas o dejes de creer no me importa,ahora fuera de mi camino que tengo que estudiar. −Y se iba a ir cuando lo miro.−Las chapas que has hecho son una porquería, la próxima vez usa tu cerebro paracosas más importantes.

−Yo no he sido, no merebajaría a ponerme al mismo nivel que esos tipos.

−No me lo creo, todossabemos que odias a Harry desde que no quiso meterse en tu grupo.

−Potter me esindiferente, que creas o no, no es mi problema. −Y sin decir nada más se fue.

Hermione sin creernada de lo que había dicho se fue a la biblioteca.

Un par de días mástarde, Harry estaba desayunando cuando sus compañeros empezaron a recibir elcorreo y todos lo miraron.

−¿Por qué me miráis? −Lespregunto. −¿Skeeter habla de nuevo de mi?

−Algo peor Harry. −Ledijo Ron y le enseño el profeta. −Hablan de tus padres.

 

Ante eso el chicocogiendo el profeta vio que había un artículo donde se decía que las tumbas deJames y Lily Potter habían sido vaciadas y que sus cadáveres habíandesaparecido, ante eso Harry levantándose se acerco a Dumbledore. −¿Dónde estánmis padres?

−No lo sé, Harry yalos están buscando.

−¿Quién ha robado loscuerpos de dos personas que llevan catorce años muertas? Han sido losmortifagos.

−Puede ser. −Le dijoDumbledore. −Pero no sabemos nada aun.

Harry sin saber quedecir o hacer, salió corriendo del gran comedor.

Hermione y Ron selevantaron y fueron detrás de su amigo.

En la mesa deslytherin, todos miraron a Draco.

−¿Quién ha podidorobar los cuerpos de dos personas muertas?

−Ni idea, jamás se habíavisto algo como esto. −Y miro a Blaise. −¿Qué sabes tú?

−Ni idea, estoy igualque perdido que tu.

−Espero que losencuentren pronto. −Les dijo Daphne. −Potter ya ha sufrido suficiente para queahora roben los cuerpos de sus padres.

−Esperemos que prontolos encuentren. −Le dijo Pansy sin saber que mas decir.

Ron y Hermione notardaron mucho en encontrar a Harry.

−Harry lo siento. −Ledijo la castaña y lo abrazo. −Ni me imagino lo que debes de estar sintiendoahora mismo, espero que pronto los encuentren.

−¿Por qué a ellos?¿Por qué no les pueden dejar descansar en paz? ¿No han sufrido ya suficiente?

−No lo sé. −Le dijoRon. −¿Se lo dirás a Canuto?

−No, no quiero que sepreocupe y salga a buscarlos, puede que los hayan robado para que salga de suescondite.

−Puede ser. −Le dijoHermione. −Hay gente muy mala.

−Mucho.

−Volvamos al comedor. −Lesdijo Ron. −Hace frio.

−Sí que lo hace,siento que hayáis salido detrás de mí sin abrigo.

−No te preocupes,vamos. −Volviendo al gran comedor siguieron desayunando.

Después de clases,Harry le decía a Hermione que le diría la verdad a Ron.

−¿Estás seguro? −Lepregunto preocupada.

−Lo estoy, no quieroocultarle nada, se nota que este año ha madurado.

−Está bien, díselo.

−Se lo diré, ya te dirécomo va. −Y se fue.

Hermione quedándosesola suspiro, esperaba que eso de contarle la verdad a Ron, fuera sensato, sino todos terminarían muy mal.

−¿Granger en quepiensas tanto? −Le pregunto Draco que se había acercado y sentado sin hacerruido.

−En Ron. −Y lo miro. −Harryle va a contar la verdad.

−¿Es seguro?

−Ni idea, pero esteaño ha madurado mucho, así que esperamos no equivocarnos. −Y suspirando cogiósu libro y se puso a leer.

−¿Qué lees?

−Un libro sobrehorrocrux.

−¿Crees que en estaescuela hay libros sobre eso?

−Se que no hay, perotengo que investigar, no puedo esperar con los brazos cruzados mientrasVoldemort y sus mortifagos piensan como matar a mi mejor amigo.

−Yo que tu buscaríalibros de verdad, no esos. −Y levantándose se fue.

Hermione volviendo asuspirar, volvió al libro, sabía que Malfoy tenía razón pero era el único libroque había encontrado y eso era mejor que nada.

−¿Qué tanto te decía Malfoy?−Le preguntaron.

La gryffindorlevantando la cabeza vio a Ginny.

−Hola Ginny. −Y le sonrió.−Este año Malfoy está bastante pesado, quiere saber qué cosas oculto.

 

−¿Y qué ocultas? −Y sesentó a su lado.

−Nada, preguntándomeque harán los mortifagos para atacar a Harry y porque su nombre salió de lacopa.

−Le he preguntado a mipadre y me ha dicho que puede que quieran aprovechar alguna de las pruebas parahacerle daño, pero que no sabe nada más.

−Puede que tengasrazón, te quiero explicar algo, pero me tienes que prometer que no se lo dirása nadie, pero a nadie.

Ante eso Ginny lamiro. −¿Qué secretos ocultas?

−Algunos muyimportante, ven. −Y levantándose se fueron a pasear mientras Hermione lecontaba la verdad a Ginny, sobre su visita a Nueva Orleans, el haberle quitadola marca a Harry y donde se ocultaba Sirius.

−Estoy enfadada porqueno me lo has contado antes, pero lo entiendo, todo lo que explicas es muyserio. −Le dijo Ginny. −Y puede que ya tengamos un horrocrux destruido.

Ante eso Hermione lamiro.

−¿Cuál?

−El diario de TomRiddle, antes de que Harry le clavara el colmillo del basilisco allí estaba sualma.

−¿Y a quien mato parahacerlo?

−A Mirrtle, es laúnica chica que ha muerto en la escuela.

−Es verdad, ahora queme lo dices, Harry me dijo que en segundo cuando la conoció le dijo que estaballorando en los baños cuando escucho una voz susurrando y le iba a llamar laatención cuando vio unos ojos amarillos y de pronto murió.

−Ya tenemos uno, ycreo que Harry era otro.

−¿Hay horrocrux vivos?

−Ni idea, eso es mejorque se lo preguntemos a los expertos.

−Los slytherin.

−Sí.

−Vamos. −Y corriendovolvieron a la escuela y buscaron a los slytherin por todos lados, al noencontrarlos fueron a su casa.

−¿Cómo entramos?

−Ni idea.

−¿Sangre sucia quehaces aquí? −Le pregunto un slytherin. −Tu presencia nos molesta.

−Dile a Malfoy queestoy aquí.

Dentro de la sala, Dracoestaba leyendo un libro sobre horrocrux que su madre le había enviado al lado delfuego, cuando un alumno se acerco.

−Siento molestarte,pero hay dos gryffindor que preguntan por ti en la entrada.

−¿Quiénes?

−La sangre sucia y lacomadreja.

Draco levantándose sefue a la entrada y las vio.

−¿Qué hacéis aquí?

−Tenemos que hablar. −Hermionele cogió de la túnica y se lo llevo a un lado donde no hubiera nadie que losescuchara. −Hemos encontrado dos horrocrux.

−¿Dos? −Y miro aGinny. −¿Qué haces tú aquí?

−Ella sabe la verdad. −Ledijo Hermione. −Es mi mejor amiga así que le he explicado todo, ahora hablandode cosas verdaderamente importante, el primer horrocrux era el diario que tupadre le dio a Ginny hace dos años, y antes de que digas nada no nos interesalo demás, solo que Harry lo destruyo con un colmillo de basilisco.

−¿Estáis seguras deque era un horrocrux?

−Lo era. −Le dijoGinny. −Yo vi su alma y cuanto más poderoso era él, más débil me sentía yo.

−El alma en unhorrocrux puede matar.

−Muchas muertes. −Ledijo Hermione. −Y el segundo horrocrux creemos que es Harry.

−Puede ser, loshorrocrux también están vivos. −Y les enseño el libro que había estado leyendo.

−¿Cómo lo destruimos?

−Ni idea, eso no lopone, pero creo que es matando al horrocrux.

−No vamos a matar aHarry. −Le dijo Ginny.

−Ella tiene razón. −Ledijo Hermione. −No voy a matar a mi mejor amigo.

 

−Entonces ni idea, voya seguir investigando.

−Ves, espero que se teocurra algo mejor que matar a Harry. −Le dijo la gryffindor que no le había hechogracia eso de que pensara en matar a su amigo.

Hermione y Ginny volvierona su sala común y vieron a Harry y Ron en un lado hablando.

−¿Harry se lo hasexplicado? −Le pregunto Hermione.

−Lo he hecho. −Le dijoHarry. −Y aunque al principio no le ha gustado que le hayamos ocultado lascosas, lo entiende.

−Yo también se lo heexplicado a Ginny, y sabemos de dos horrocrux.

−¿Dos?

−Sí, el diario quedestruiste y puede que tu.

−¿Yo?

−Sí, pero no sabemos cómohacer que dejes de serlo.

−Creo que ya no lo es.−Les dijo Ron.

Ante eso los tres lomiraron.

−¿Qué quieres decir?

−Que puede que alquitarle la marca, haya dejado de ser un horrocrux.

−Oh vaya. −Dijo Ginny.−No sé que me sorprende más, que hayas deducido algo tan importante tu solo oque lo hayas dicho.

−Oye, que yo tambiénse pensar. −Le dijo Ron.

Ante eso los tres lomiraron y luego se rieron.

−Ya era hora, llevamosvarios días sin apenas reír.

−La verdad es que si,han pasado muchas cosas. −Les dijo Harry. −Voy a enviarle una carta a Canutodiciéndole lo que hemos descubierto, esperemos que aun siga oculto y que no se hayaenterado de que mis padres han desaparecido.

−Eso lo esperamostodos.

−No tardo. −Y se fue aescribir la carta.

En slytherin Draco lescontaba a sus amigos lo que las gryffindor le habían contado.

−Así que ya tenemosdos horrocrux. −Les dijo Draco. −El diario y Potter.

−Aun tenemos queencontrar los otros. −Le dijo Theo. −Y saber cómo hacer que Potter deje de serun horrocrux.

−Matándolo. −Le dijoBlaise.

−Si bueno, no creo quePotter se deje matar.

−Yo creo lo mismo,seguiremos investigando.

−Es lo que haremos.

Al día siguiente, enel profeta venia la noticia de que habían robado del cementerio el cuerpo deAbraxas Malfoy y Cygnus Black.

Al ver eso Draco selevanto y se acerco a su director. −Han robado los cuerpos de mis abuelos,primero los padres de Potter y ahora mis abuelos, ¿Qué van a hacer con ellos?

−No lo sabemos Draco,aun siguen investigando.

−¿Cuantos cuerpos masrobaran antes de que los aurores encuentren algo?, son unos inútiles.

−Malfoy tranquilízate.

−No quiero. −Le gritoDraco. −No es su familia quien ha sido robada, son mis abuelos, ellos llevanmuchos años muertos y nunca hicieron daño a nadie, si el auror Charlusestuviera aquí ya lo hubiera descubierto, el sí que era un auror de verdad, noun incompetente como los aurores que hay ahora. −Y de muy mal humor se fue sinterminar de desayunar.

En la mesa de losgryffindor, Harry se preguntaba porque habían robado los cuerpos de los abuelosde Malfoy.

−¿Quién es Charlus? −Lepregunto Hermione a Ron.

−Ni idea.

−Charlus Potter, elabuelo de Harry y antiguo jefe de aurores. −Les dijo un compañero.

Ante eso losgryffindor lo miraron.

−¿Cómo que mi abuelo? −Lepregunto Harry.

El compañero lo miro. −¿Nolo sabías?

−No, cuéntame porfavor.

−Claro, durante muchosaños un Potter ha sido líder de aurores del ministerio inglés, tu abueloCharlus Potter era su líder, cuando lo mato un mortifago en una redada, segúnexplican, cuando su mujer murió de viruela de dragón, no tardo mucho mas enmorir.

 

Al escuchar eso Harryse levanto y se acerco a Dumbledore. −¿Cuándo me iba a decir que mi abuelo erael jefe de los aurores? ¿Qué murió por un mortifago? Usted sabe que yo no sénada, y aun así sigue guardándose las cosas. −Y se fue corriendo.

El director dehogwarts suspiro, esa mañana eran dos alumnos quienes le gritaban delante detodos, esperaba que ya no hubieran más.

Tras la salida deHarry, el gran comedor se quedo en total silencio.

Unas horas más tarde,en las que ni Harry ni Draco habían ido a clases, por fin el día terminaba.

En el barrio francés,Sirius volvía a casa tras un día de trabajo cuando recibió una lechuza con unacarta, allí Harry le ponía lo que habían descubierto de los horrocrux,preocupado al saber que su ahijado era una de esas cosas, entraba en la casapara hablar con Irina.

−No te preocupes. −Ledijo la bruja. −Tu ahijado ya no es ningún horrocrux, la marca de su frente erael horrocrux en sí, cuando se la quitamos dejo de serlo.

−¿En serio?

−En serio, así que note preocupes, pronto será halloween, ¿vendréis a la fiesta?

−Si porque no, nuncahe celebrado halloween en Estados Unidos, ¿Qué haréis?

−Habrán carrozas ymucha magia.

−Estupendo.

−Sera una nocheinolvidable. −Les dijo Irina sonriéndoles.

De vuelta a hogwarts,Harry se mantuvo callado durante días, sus amigos que lo entendían le dejaronestar en su mundo, sabía que tenía muchas cosas que digerir ahora que ya sabíaque su abuelo Charlus había sido un auror y había muerto por culpa de losmortifagos.

Dos días más tarde, enel profeta venia otra noticia, esta vez se decía que los hermanos Prewett.

−Mis tíos. −Les dijoRon.

−¿Cuántos cadáveres másvan a tener que desaparecer hasta que los paren? −Les pregunto Hermione.

−Ni idea. −Le dijoNeville. −Primero los padres de Harry, luego los abuelos de Malfoy y ahora los tíosde Ron, ¿Quién será el siguiente?

Ante eso todos lomiraron.

−¿Crees que habrán más?−Le pregunto Hermione.

−Puede ser, nadie losha podido parar así que tienen el campo libre.

−Que miedo. −Le dijoGinny. −Esperemos que esto termine de una vez

−Eso lo esperamostodos

No mucho tiempodespués era la primera prueba del torneo y Harry se tenía que enfrentar a un dragónpara conseguir un huevo dorado.

Tras la prueba en laque por casi Harry se queda sin cejas y sin cabellos por culpa del dragón,celebro con sus compañeros que ya tenía el huevo.

En la siguientesemana, en el profeta ponía la noticia de que habían vuelto a entrar en loscementerios y habían robado una gran cantidad de cadáveres.

Ron que le habíadejado el profeta a Harry escuchaba como su amigo iba diciendo nombres.

−Orión y Regulus Black,Charlus y Dorea Potter, Henry y Sara Evans, Alexander Thomas, Damián Zabini,Lyall y Hope Lupin, Dorcas Meadowes, Marlene Mckinnion, en total doce cuerpos. −Lesdijo Harry devolviéndole el profeta a su amigo.

−Mi padre. −Les dijoDean.

Ante eso todos lomiraron.

−¿Tu padre?

−Sí, mi madre me dijotoda mi vida que mi padre nos había abandonado, pero ahora veo que no fuecierto, que está muerto. ¿Quién lo quería muerto?

 

−No lo sabemos. −Ledijo Hermione y miro a Harry. −También están tus cuatro abuelos.

−Lo están, pero noentiendo porque quieren tantos cadáveres, digo han pasado muchos años de sumuerte.

−Sí que han pasadomuchos años. ¿Creéis que es por algo malo?

−Seguro. −Le dijo Ron.−Tanto muerto solo significa que quieren hacer algo con ellos.

−¿Pero el que?

−Ni idea. −Le dijoHermione.

−Nadie lo sabe. −Sinsaber que pensar siguieron desayunando.

En la mesa de losslytherin, también se preguntaban que estaba ocurriendo, Draco miro a su amigo.−¿Blaise estas bien?

−No lo sé, ¿para quéquieren el cuerpo de mi padre? El no murió a manos de un mortifago.

−No, pero es un hombremuy poderoso, tiene mucho dinero.

−Sí pero todo lo tengoyo, mi madre se está pudriendo en Azkaban. −La madre de Blaise llevaba enAzkaban cinco años, desde que había matado a su último marido y su familia no habíadescansado hasta encerrarla.

−Tendremos queesperar. −Les dijo Theo.

−Es lo que tendremosque hacer. −Y sin saber que más decir siguieron desayunando.

Unos días más tarde,dos días antes de halloween, Harry se despertaba con un herida en la mano,poniéndose las gafas miro bien su mano y vio que había un corte justo en mediode la palma.

−Despertar. −Les gritoa sus compañeros.

Los gryffindorabriendo los ojos lo miraron.

−¿Harry porque gritastan pronto? −Le pregunto Ron.

−Mira. −Y le enseño elcorte que tenía en la mano. −Ayer no lo tenía.

−Hay. −Dean mirándosela mano que le dolía se las enseño. −Yo también lo tengo.

Ante eso todos sedespertaron del todo y acercándose a las camas de sus compañeros les miraronbien las manos.

−¿Como os habéis hechoun corte tan grande? −Le pregunto Seamus.

−Ni idea. −Le dijoHarry. −En la cama no hay nada que corte. −Y destapándose les enseño lassabanas rojas.

−Yo tampoco se. −Les dijoDean que estaba mirando su cama.

−Ir a la enfermería. −Lesdijo Neville.

−Iremos. −Y poniéndoselas batas con cuidado para no mancharlas de sangre bajaron a la enfermería ycon sorpresa vieron que no eran los únicos, los gemelos Weasley, Blaise y Dracotambién estaban. −¿A vosotros también os ha pasado?

−Sí. −Y le enseñaronlas heridas. −¿Sabes cómo os la habéis hecho?

−Ni idea, anoche no lateníamos. −Les dijo Dean.

−Nosotros tampoco.

−Sentaros en lascamas. −Les dijo la enfermera. −Os iré revisando uno a uno.

Los alumnos haciéndolecaso se sentaron en las camas, durante las siguientes horas, los profesores lesestuvieron revisando las manos y preguntándoles que habían hecho para herirse,pero no supieron que decir no sabían de que se trataba.

Por la tarde, sinsaber porque les había pasado lo de las manos volvieron a clases.

El día de la vísperade halloween, en el barrio francés, Irina les dijo a sus compañeros de casa quetenía muchas cosas de las que ocuparse ese día, así que sería una compañeraquien abriría la tienda.

Cuando los hombres sequedaron a solas, Sirius miro a su amigo.

−¿No crees que Irina estámuy rara?

−Ni idea. −Le dijoRemus. −Apenas la conozco así que no sé cuando esta rara y cuando no, ¿creesque oculta algo?

 

−Lo creo, pero noquiero preguntarle, no quiero que se ofenda y nos eche, en estas semanas lo únicoque hemos descubierto han sido dos horrocrux y que tu ya no eres un licántropo.

−Me siento muy bien. −Ledijo. −Hace mucho que no me sentía así.

−Es normal, ahora eresde nuevo un hombre normal.

−Sí, y sobre Irinaesperemos que en algún momento nos lo diga.

−Yo también lo espero.

−Tenemos que terminarde desayunar que tenemos trabajo, hay mucha más gente ahora.

−En la cafetería senota que hay muchos turistas, todos quieren ver a las brujas volar en susescobas.

−Puede ser. −Le dijoRemus riéndose.

Unas horas más tardecuando el sol se oculto y las carrozas pasaron por el barrio francés, Irina seacerco a sus amigos.

−Venir conmigo.

−¿Dónde?

−Ya lo veréis. −Y sindecir nada más se los llevo al cementerio. −Esta noche, en este lugar hay muchamagia, las puertas del mas allá se abren.

−¿Las puertas?

−Si donde viven losmuertos, es el único día del año en que las brujas podemos hacer un tipo demagia que no se puede hacer el resto del año, los poderes de los vivos y losmuertos se juntan. −Mientras les explicaba, la bruja les había llevado a unapequeña plaza con velas blancas encima de las tumbas y donde habían brujasalrededor de un círculo lleno de velas negras, runas y esqueletos.

−¿Esqueletos? −Lepregunto Sirius mirando a la bruja.

−Es una magiaespecial. −Y cogiendo un cuchillo le hizo un corte a Sirius. −Necesitamos tusangre. −Y miro a Remus. −Y la tuya.

−¿Para qué?

Ante eso las brujas lomiraron.

−Nunca había escuchadopreguntar tanto. −Les dijo Stefanie y acercándose a Remus le hizo un corte ylleno un cuenco de sangre. −Si tenemos que responder a todas vuestras preguntasaun estaríamos el año que viene respondiéndolas.

−Siempre te digo queno hagas tantas preguntas. −Le dijo Sirius a su amigo.

−Lo sé, y yo nunca tehago caso, me gusta saber.

−Pronto vuestraspreguntas serán respondidas. −Les dijo Irina y con el cuenco de la sangre deSirius se acerco a un pilar y tras poner unas hiervas puso el cuenco alrededorde los esqueletos donde habían otros cuencos.

−Hermanas cogeros delas manos. −Les dijo una mujer con el cabello blanco. −No os soltéis, si lohicierais los muertos sabrían que les tenemos miedo y nos atacarían.

−Sujetaros fuerte. −Lesdijo Stefanie que tenia a Remus y Sirius bien sujetos.

Con todos bienagarrados de las manos, las brujas empezaron a entonar un conjuro y de prontolas velas blancas que habían a su alrededor se apagaron y las velas negras seencendieron y se empezaron a ver fantasmas y pronto los esqueletos recuperaronsu aspecto original.

Sirius que no sabía dequienes eran los esqueletos al ver a su padre y hermano, no supo que decir aRemus le paso lo mismo, hacía muchos años que sus padres habían muerto y ahoraestaban delante de él como si nunca les hubiera pasado nada.

−Pronto se terminara. −Lessusurro Stefanie. −Se que tenéis muchas preguntas, pero aun no se ha terminadoel hechizo, si os soltáis ellos volverán a morir, sus almas aun están enlazadasal otro lado.

Casi media hora mástarde, las velas negras se volvían a apagar y las velas blancas se encendían denuevo.

 

−Ya está. −Les dijoIrina y miro a los cuerpos. −Bienvenidos de nuevo.

−¿Dónde estamos? −Lepregunto uno de los hombres.

−Papa, estáis en elbarrio francés. −Le dijo Sirius con un nudo en la garganta, cuando su padremurió no habían estado en la mejor de las relaciones.

El hombre lo miro. −¿Sirius?

−Si papa.

−¿Cómo?

−Son brujas sinvarita, son mucho más poderosas que nosotros y os han devuelto a la vida.

−¿Para qué?

−Para matar aVoldemort, aun sigue vivo y sigue matando.

−¿Cuánto tiempo hapasado?

−Dieciséis años desdeque moriste.

−¿Tantos y Voldemortsigue vivo? ¿Nadie ha luchado para matarlo?

−Es una largahistoria.

−Orión no seas así. −Ledijo un hombre castaño y miro a su hijo. −James a ti también te mataron.

−Si papa. −Y miro a sumujer. -Mi Lils al final no pudimos proteger a nuestro hijo.

−No James. −Le dijo Lilyque se había puesto a llorar.

El hombre la abrazo. −Losiento mi Lils, todo lo que hicimos no sirvió para nada.

−Lily, James. −Remuslos llamo emocionado después de años sin ver a sus amigos. −Harry está vivo, estáestudiando en hogwarts.

Al escuchar eso, elmatrimonio lo miro. −¿De verdad nuestro hijo está vivo?

−Lo está. −Le dijoRemus y miro a su amigo. −¿Sirius no vas a decir nada?

−Por mi culpa losmataron, como los voy a mirar a la cara.

−No seas tonto. −Ledijo James. −No es tu culpa, es culpa de Peter, pero de eso hablaremos luego. −Yacercándose a sus padres los abrazo. −Me habéis hecho mucha falta.

Lily también abrazo asus padres y así poco a poco las familias que se habían roto por culpa de lasmuertes se fueron reuniendo.

−¿Dónde está mifamilia? −Les pregunto un hombre.

Sirius lo miro. −¿Y tuquien eres?

−Damián Zabini, mihijo se llama Blaise.

−Tu hijo está enhogwarts. −Le dijo Remus. −Y tú mujer en Azkaban, después de matarte a ti, matoa cuatro maridos más y al final la encerraron.

−¿Mi hijo está bien?

−Lo está. −Y miro aotro hombre. −Alexander, Dean está en hogwarts, creyó que lo habías abandonado.

−Yo jamás losabandonaría.

−Lo sé, la madre deDean se caso de nuevo y tiene dos hijos mas, lo siento.

−Se que tenía querehacer su vida, ¿tratan bien a Dean?

−Muy bien, aunque nosaben que tú tienes poderes y es por eso que tu hijo también los tiene. −Y miroa Irina. −¿Por qué?

−Porque ellos son loque necesitáis para matar a Voldemort, sabéis de los horrocrux, pero en vuestromundo nadie lucha contra ellos, todos esperan a que la profecía se cumpla.

−¿Qué profecía? −Lepregunto Orión a su hijo.

−Una donde se dice queHarry el hijo de James y Lily es el único que puede matar a Voldemort, nadie leenfrenta por eso.

−Desgraciados. −DijoJames. −Jamás creí que Dumbledore fuera tan rastrero dejando que mi pequeñohijo se enfrente solo a todo.

−Pronto pondremos lascosas en su lugar, pero de momento tengo que lavarme. −Le dijo Orión y miro alas brujas. −Gracias por todo, ni yo ni mi familia jamás olvidaremos lo que habéishecho por nosotros, de momento no sé como pagároslo pero seguro que se meocurrirá algo. −Y miro a Sirius. −¿Dónde podemos bañarnos?

 

−Hay un hotelabandonado que ya hemos preparado para que lo podáis usar. −Les dijo Irina. −Seque tenéis ganas de reuniros con vuestras familias, decirles que estáis vivospero de momento os aconsejo que esperéis y os pongáis al día de las cosas queocurren, han pasado catorce años o muchos más, y hay muchas cosas nuevas.

−Te haremos caso. −Ledijo Charlus. −Gracias por todo.

−De nada, acompañarmey os llevare a vuestra casa.

−Si gracias. −Y elgrupo la siguió.

Al llegar al hotel,Irina miro a Remus y Sirius.

−¿Mañana iréis atrabajar?

−Iremos. −Le dijoRemus. −No os vamos a dejar colgados, además aun no se que van a hacer.

−Entonces os espero,hablarles de los vampiros y los hombres lobos.

−Se lo diremos,gracias por todo.

−De nada, buenasnoches.

−Buenas noches. −Ysonriéndoles se fue.

Cuando los magos sequedaron a solas, todos miraron a Remus y Sirius.

−Mañana hablaremos,ahora a dormir. −Les dijo Sirius. −Además mañana tenemos que trabajar, así quetendréis que esperar a que regresemos, me voy a dormir. −Y se fue a un cuarto.

Cuando Sirius se huboido se miraron entre sí.

−¿Qué le pasa aSirius? −Le pregunto James a Remus.

−Han pasado muchascosas. −Le dijo. −Después de tu muerte, lo acusaron de haberos traicionado y lometieron a Azkaban durante 13 años sin un juicio, hace un año o así que seescapo de la cárcel, para proteger a tu hijo al saber que Peter estaba vivo ycerca de él.

Ante eso todos mirarona Orión, sabían que aunque en los últimos tiempos no se habían llevado bien,Sirius era su amado hijo y lo protegía ante todo.

−Voy a matar aalguien. −Grito el hombre y miro a Remus. −¿Quiénes son los culpables?

−Todos Orión, yo mismono creí que era inocente, durante todos esos años pensé que era culpable, hastaque Harry me enseño el mapa del merodeador y me dijo que Peter seguía vivo.

−Tú eras un niño, a tino te culpo, quiero saber los nombres de los responsables que metieron a mihijo en Azkaban.

−Barty Crouch, Dumbledore y el wizarmon.

−Orión, no puedesmatarlos a todos. −Le dijo Charlus y miro a Remus. −¿Qué hay de las grandesfortunas? Necesitaremos dinero.

−Lucius tiene la delos Malfoy, la de Cygnus la tiene Narcissa y Harry tiene la de los Potter,aunque él no sabe que la tiene. −Y miro a Lily y James. −Petunia se ha ocupadode Harry.

−¿Mi hermana? −Lepregunto Lily asombrada. −Si ella no puede ni vernos.

−Ella lo ha criado yhasta que entro en hogwarts no supo nada de la magia, según Harry vosotrosmoristeis en un accidente de tráfico. −Y miro a Abraxas. −No te va a gustar loque te voy a decir.

−Dímelo igual.

−Lucius es unmortifago, lleva 14 años siéndolo y tu nieto Draco sigue por el mismo camino.

−Le voy a colgar porlos tobillos boca abajo y le hare sacar todas esas porquerías que tiene en lamente.

Remus encogiéndoseante esa visión miro a Cygnus. −Y lo tuyo es peor.

−Dímelo.

−Tu hija Bella esta enAzkaban, junto a su marido y su cuñado, torturaron hasta la locura a Frank yAlice Longbottom, es la mano derecha de Voldemort, está loca por el tortura ymata a quien sea.

−¿Andrómeda, Narcissa?

−Andrómeda está bien,su hija Dora es una auror muy valiente y su marido Tedd trabaja para elministerio y de Narcissa no se nada, solo que sigue con las creencias de sumarido sobre la pureza de sangre.

 

−Con Bella haber quehago, jamás creí que mi hija terminara así y sobre las demás, ya hablare conellas, ¿mi nieto Draco está bien?

−Lo está, y según lascosas que nos ha ido diciendo Harry, Draco ha cambiado, es más amable y menosprepotente.

−¿Mi dinero? −Lepregunto Orión. −Lo necesitare.

−No hay dinero. −Ledijo Remus. −Cuando encerraron a Sirius se lo llevaron todo, dinero,propiedades, todo.

−¿Qué hacéis aundespiertos? −Les pregunto Sirius que ya había terminado de bañarse. −A dormirahora mismo, mañana hablaremos.

−Ya nos hemos enteradode muchas cosas. −Le dijo Orión.

−Como sea. −Y volvióescaleras arriba.

−Sirius tiene razón. −Lesdijo Lily. −A dormir.

−Lils tiene razón. −Lesdijo James. −Mañana hablaremos. −Y dándose las buenas noches se fueron a loscuartos.

Al día siguiente,Remus y Sirius se despertaban temprano y tras desayunar se iban a sus trabajos.

Al medio díaregresaban al hotel y vieron que se estaban preparando para comer.

−¿Qué tal la mañana? −Lespregunto Lily.

−Muy bien. −Le dijoSirius y la abrazo. −Te he extrañado.

Lily le sonrió y lemiro. −Espero que mi bebe sea bueno.

Ante eso el hombre lamiro y se encogió.

−¡Sirius Black! −Lellamo y todos los miraron divertidos. −¿Qué le has enseñado a mi bebe?

−Nada, tu bebe se meteen líos el solo. −Le dijo Sirius.

−Ahí mi amigo tienerazón. −Le dijo Remus divertido. −En todas las cosas que ocurren en hogwarts,Harry está metido.

Lily miro a James. −Estu sangre.

−Puede ser.

−¿No te da vergüenza?

−Nada. −Y riéndosemiro a sus amigos. −¿Qué tal vosotros?

−Una buena noticia,Remus ya no es ningún licántropo.

Ante eso todos lo miraron.

−Hijo felicidades. −Ledijo Hope y lo abrazo. −Me alegro mucho, ¿Cómo lo conseguiste?

−Gracias a Hermione,es una niña muy inteligente, la mejor amiga de Harry, sus padres no tienenpoderes pero la trajeron aquí para que le ayudaran contra Voldemort.

−¿Hablando deVoldemort como lo matamos? −Les pregunto Charlus.

−Tiene horrocrux,hemos destruido dos, faltan mucho mas no sabemos cuántos tiene.

−Yo tengo uno. −Lesdijo Regulus.

Ante eso todos lomiraron.

−Tú eres un mortifago.−Le dijo Sirius.

−Lo era, en el últimomomento me revele. −Y miro a su padre. −Papa lo siento.

−¿Lo eres ahora?

−No.

−Entonces el pasado noimporta, ¿Dónde tienes el horrocrux?

−Lo guarda Kletcher.

−Ese elfo decrepito. −Ledijo Sirius escupiendo.

−Sirius háblale con másrespeto.

−No quiero.

−Parad. −Les dijo Orióny miro a su hijo. −Regulus el le hablara con más respeto pero entiende que nonos guste, no lo mate por ti, solo por eso. ¿Dónde está?

−En la mansión Black.

−En Londres, genial. −Ledijo Orión. −Ahora tenemos que pensar como llegar.

−En cuanto recuperemostodos nuestros poderes y hayamos descansado iremos. −Les dijo Abraxas.−No voy adejar que mi hijo siga siendo un mortifago, además tengo que hacerme cargo demi dinero y mi biblioteca, allí hay muchos libros que nadie sabe que existen yseguro que nos irá bien para encontrar los horrocrux.

 

−En mi caso igual. −Lesdijo Orión. −En mi casa tengo muchos libros.

−¿Sirius, Remuspodemos hacer algo por los Longbottom? −Les pregunto James. −No quiero quesigan locos o como sea.

−Hablare con Irina,haber que se le ocurre.

−Gracias.

−De nada, ahora tengoque comer que esta tarde trabajo.

−¿Dónde trabas? −Lepregunto Hope a su hijo. Todo para pelo rizado

−En una librería ySirius en una cafetería, tiene a todas las clientas enamoradas.

−Claro es un Black. −Ledijo Orión.

Ante eso todos lomiraron, y Sirius se reía, Orión al ver que su hijo se reía sonrió, poco apocorecuperarían su buena relación aquella que habían tenido antes de que su mujerle llenara la cabeza de tonterías, por suerte no hay resucitado con ellos.

Mientras comían,Alexander y Damián les dijeron que les ayudarían a destruir a los horrocrux.

−Estoy muerto, porculpa de los mortifagos. −Les dijo Alexander. −Quisieron que me uniera a ellosy usar mi dinero para matar a sus enemigos, así que estoy con vosotros.

−Yo morí por otrarazón muy diferente, pero estoy dentro igual. −Les dijo Damian. −Gracias avosotros, podre ver a mi hijo de nuevo, espero que me recuerde, apenas teníados años cuando morí.

−Yo creo que terecuerda. −Le dijo Remus. −Tiene tu apellido.

−¿Cómo es?

−Le gustan mucho laschicas, también es divertido y es uno de los mejores amigos de Draco.

Ante eso el hombre sonrió.−Me alegro que tenga buenos amigos.

−Los tiene, gente quele quiere y protege. −Y miro a sus amigos. −Y Harry no se queda atrás, losWeasley lo cuidan y Hermione también.

−Mi hermana. −Fabiánmiro a su amigo. −¿Remus como están mi hermana y mis sobrinos?

−Están bien, han sidomuy valientes, gente como Lucius y otras personas le han dado de lado, al sersangres puras y no querer luchar al lado de Voldemort.

−¿Todos están bien?

−Si, Molly y Arthurtienen siete hijos, la más pequeña es una niña hermosa, en su primer año estuvoa punto de morir por culpa de Voldemort, uno de sus horrocrux la controlo.

−¿Cómo se llama?

−Ginny, bueno Ginebra,pero le llaman Ginny.

−Un hermoso nombre,¿pelirroja?

−Pelirroja.

Mientras comíanseguían hablando de cómo estaban las familias, cuando terminaron Sirius y Remusvolvieron a sus trabajos.

Una hora más tarde,Sirius estaba trabajando cuando vio que llegaba Nicole, cuando la vio porprimera vez le resulto muy atractiva hasta que supo que era una vampiresa,desde entonces intentaba estar lo más alejado de ella posible.

−Hola guapo. −Le dijoNicole.

−Estoy trabajando.

−Yo no te impido quetrabajes, ¿Qué harás luego?

−Cosas.

−¿Con esa aburrida deIrina?

−Irina es una mujermuy agradable, pero no, tengo otras cosas de las que ocuparme.

−¿Cuándo saldrásconmigo?

−Cuando no seas lo queeres. −Y la miro. −Te lo voy a dejar claro, no me atrae nada tu forma de vida,ahora por favor vete estoy trabajando.

La vampiresa ofendidase fue, nunca le habían rechazado y Sirius no solo le había rechazado una vezsino muchas, su orgullo estaba herido.

−Bien hecho. −Ledijeron.

Sirius suspirando miroa su alrededor y vio a Matt, el hombre lobo, por lo menos no era otrochupasangre.

 

−No hay que fiarse delos vampiros, son engañosos, tramposos y muy molestos.

−Mucho, no sé cuantasveces le he dicho que no me interesa salir con ella.

−Los vampiros no sonconocidos por escuchar, Irina ya me ha contado lo de tu familia, felicidades.

−Gracias, ¿quieresalgo?

−Sí, café conbeignets, me encantan esos pastelitos, son la gloria.

−Ahora te los traigo.

−Gracias.

Sirius se fue a buscarel pedido de Matt y al volver se sentó en frente.

−¿Me puedes hacer unfavor? −Le pregunto Sirius.

El hombre lobo que seestaba comiendo su beignet lo miro. −Según sea.

−Necesito vuestroveneno.

−¿Para qué?

−Aun no lo sé, pero séque es muy fuerte.

−Para los vampiros,nunca lo hemos usado para lo demás.

−Pronto volveremos aLondres y algo me dice que nos irá bien.

−Te daré un pote, perono será barato.

−Sin problemas, encuanto mi padre se haga con su dinero te lo enviare.

−OK, confió en ti asíque espero que no me falles.

−No lo hare, ¿te puedohacer una pregunta?

−Claro, dime.

−¿Cómo vivís?

−No somos como losvampiros que quieren mucho dinero, si te fijas viven en mansiones enormes,visten ropa muy cara y todo eso, nosotros nos conformamos con vivir tranquilosy tener nuestros trabajos.

−Sois muy diferentes.

−Lo somos, sin contarque ellos están muertos y nosotros no.

−Te dejo que sigasmerendando tranquilo, gracias por todo.

−De nada.

Siirus se levanto y sefue a seguir atendiendo a sus clientes, le gustaba ese lugar, la gente era muyamable.

Mientras en NuevaOrleans las cosas iban bastante bien, en Hogwarts, los estudiantes seguíanpendientes del profeta esperando si robarían algún otro cuerpo y cuando losencontrarían.

A principios denoviembre, había una gran tormenta, rayos, truenos y muchísima agua, era comosi el cielo estuviera furioso y muchos temían que el techo del gran comedor secayera.

−Que miedo. −Les dijoHermione a sus amigos.

−Y que lo jures. −Ledijo Harry que no dejaba de mirar todo el tiempo al techo. −Nunca había vistouna tormenta tan fuerte.

−Creo que nadie.

De pronto las velas seapagaron un momento y más de uno se puso a gritar.

−Tranquilos. −Les dijoDumbledore desde su sitio. −Solo ha sido el viento.

De pronto las puertasdel gran comedor se abrieron y empezó a entrar gente.

Los alumnos asombradosal ver a esa gente miraron a Dumbledore.

−Abuelo. −Dracoasombrado de ver a Abraxas se levanto y se acerco corriendo con los ojos llenosde lágrimas. −Eres tú.

−Si Draco. −Le dijoAbraxas.

−Estás vivo. −Y loabrazo, aunque no se habían conocido, los dos eran iguales, rubios con los ojosgrises.

−Y no estoy solo. −Yseñalo a Cygnus.

−Abuelo Cygnus. −Ytambién lo abrazo.

El hombre lo abrazocomo si tuviera miedo de que se fuera a perder.

−Papa, mama. −Harry alverlos se acerco corriendo llorando y también los abrazo, hacia tantos años quesoñaba con ese momento que esperaba que fuera verdad.

−Mi niño. −Lily quetambién lloraba lo abrazo.

Los demás también sefueron acercando.

−Blaise es tu padre. −Ledijo Remus señalando a Damián.

 

−Lo sé, nunca heolvidado su cara. −Y lo miro. −Papa. −Y se puso a llorar, su madre nunca habíasido una buena madre, siempre persiguiendo a hombres ricos y siempre se habíasentido huérfano.

−Blaise hijo ya no estássolo.

Dean que solo conocíael nombre de su padre se acerco temeroso.

−Dean el es tu padre. −Ledijo Sirius. −El murió a manos de los mortifagos, nunca te abandono.

El chico lo miro.

−No te preocupes,Dean, ya nunca más me iré a ningún lado, nos iremos conociendo. −Le dijoAlexander y aunque al principio lo abrazo temeroso, al ver que no se aparto sonrió,ese era su hijo y nunca más se apartaría de su lado.

Los niños no fueronlos únicos que se acercaron.

−Regulus. −Severus seacerco a su mejor amigo. −Estás vivo. −Dijo asombrado.

−Lo estoy. −Le dijo elchico. −Siento haberte dejado solo.

−Estás vivo. −Dijo denuevo.

Regulus le pellizco y sonrióal escuchar que se quejaba.

−Duele.

−Es porque estasdespierto, ahora vamos a ver un buen espectáculo, no quiero que te lo pierdas.

Y así era, Oriónviendo como sus sobrinos se reunían con sus primos y amigos miro al director.

−Dumbledore, tú hascometido grandes crímenes, primero encerrar a mi hijo en prisión sin ser juez. −Ydio un paso hacia el. −Segundo crimen, enviar a mi sobrino Harry con la hermanade Lily sin hacer caso al testamento de James. −Y dio otro paso hacia el. −Ytercero y el más grande de todos, no matar a Voldemort cuando tuvisteoportunidad, esperar a que se cumpla esa estúpida profecía, dime algo en tudefensa sino te matare.

Por una vez eldirector de hogwarts, no pudo decir nada, todos sabían que Orión era un hombremuy poderoso.

De pronto el lugar sefue llenando de aurores, con la intención de detener a Sirius, Orión al ver esolos paro.

−¡Basta! −Orión usandosus poderes los tiro al suelo y de allí no se pudieron levantar. −Que nadietoque a mi hijo sino morirá.

Sirius al ver a susobrina se acerco y se arrodillo a su lado. −Hola Dora.

La chica al ver a su tíotan cerca se quedo parada, la última vez que lo había visto aun era una niña. −TíoSirius, no sabía que eras tú quien veníamos a detener, el ministro Fudge nos hadicho que habían entrado en hogwarts.

−No te preocupes. −Ledijo el hombre. −Tengo una sorpresa. −Y cogiéndole de la mano la ayudo alevantarse y la acerco a Cygnus. −El es tu abuelo Cygnus, el padre de tu madre.

La chica al ver a esehombre se escondió detrás de su tío.

Sirius miro a Cynus. −Nola puedes culpar, no es que la quisieras.

−Lo sé. −Y apartando asu sobrino, miro bien a su nieta. −Lo siento Dora, a partir de ahora las cosasserán diferentes. −Y la abrazo.

Orión viendo la escenamiro a un auror. −Tú mismo, ves a buscar a Fudge y que venga aquí.

−Sí señor. −Y se fue acumplir sus órdenes.

−Siento esteespectáculo. −Les dijo Orión a los alumnos. −Sé que es una escuela, y no setendrían que hacer estas cosas, pero llevamos mucho tiempo separados denuestros familiares, en cuanto terminemos de hablar con Fudge nos iremos ypodréis seguir cenando tranquilos. −Y les sonrió.

Las alumnas queestaban cerca se sonrojaron, era un hombre mayor pero muy atractivo.

Fudge no tardo muchomas en llegar y al ver a toda esa gente que hacia tantos años que estaba muertano supo que decir.

 

−Cornelius. −Charlusque ya se había presentado ante su nieto lo miro. −¿Desde cuándo estas tanciego?

−No se dé que hablas.

−De que Voldemortsigue vivo, y antes de que digas nada, es cierto, el ataque de los mundialesfue cosa de los mortifagos, quieren infundir miedo para cuando el llegue,siempre supe que no eras un buen ministro, te escondes en tu ala.

−Charlus tiene razón. −Ledijo Orión. −Por eso, yo Orión Black, te digo eso, a partir de ahora la familiaBlack te estará vigilando si cometes algún otro fallo estarás fuera, y desdeahora mi hijo Sirius Black es un hombre libre.

−El

−El nada. −Le dijoJames. −El jamás me hubiera matado, ni traicionado, es mi primo y mejor amigo, confióen el tanto como confió en Remus, fue Peter Petegrew quien nos traiciono y el estávivo, os está trayendo a Voldemort delante de vuestras narices sin que os deiscuenta.

−Quiero recuperar miscosas, hoy mismo. −Le dijo Orión.

−Es de noche.

−No me importa,despierta a quien tengas que despertar, tienes de tiempo hasta las 12. −Y miroa Dumbledore. −Te estaré vigilando bien si haces algo que me moleste aunque sealo mínimo te matare. −Y miro a Harry. −Harry.

El chico lo miro. −SeñorBlack.

−Soy tu tío. −Le dijo Oriónsonriendo. −Tu abuela Dorea es mi prima.

−Ohhh. −Harry queestaba abrazado a su madre miro a su abuela que sonreía. −¿Es verdad?

−Lo es, Orión y Cygnusson mis primos.

−No puedo ser primo deMalfoy, no nos llevamos bien.

Ante eso los adultosse rieron.

−No os tenéis quellevar bien para que seáis primos. −Le dijo Orión. −Harry me tienes que decir dóndeestá la cámara de los secretos.

−¿Para qué?

−Para buscar elcolmillo del basilisco, sabemos de los horrocrux. −Y acercándose le toco lamarca y desapareció. −Ya no necesitas ocultar que ya no la tienes.

−¿Cómo?

−Irina, ¿me lo dirás?

−Si, en el baño de laschicas donde Mirrtle se pasa todo el tiempo llorando, en los grifos hayserpientes y tienes que pasar por unos pasillos pero esta tapiado.

−Sin problemas. −Ymiro a Charlus. −¿Vas?

−Voy. −Y miro a sunieto. −Harry pronto volveremos a vernos, ahora tengo que ocuparme de esto yponer los asuntos de los Potter en orden.

−Yo tengo la llave queme dio papa.

−Esa es tuya. −Le dijoCharlus a su hijo.

−Sí. −Y miro a Harry. −Ahoranos tenemos que ir, pero pronto volveremos, tu madre tiene que descansar.

−No os iréis muylejos, ¿verdad?

−No, vendremos a verteel fin de semana.

−Os espero.

−Espéranos. −Le dijo Lily.−Ya nunca más nos volveremos a separar.

−Niños. −Fabián miro asus sobrinos. −Hoy ya es muy tarde, pero mañana iré a ver a vuestra madre, ¿estábien?

−Preocupada porVoldemort. −Le dijo Ron. −Y nosotros también, tenemos miedo de que la maten porno seguir las reglas que han puesto los Malfoy y otros. −Y miro a Abraxaas.

−No te preocupes, Ron,yo me ocupare de mi hijo, y tu familia volverá a estar bien, no tendrá quetemer al salir a la calle.

−Gracias señor.

−De nada. −Y miro a sunieto. −Draco ya me han contado muchas cosas de las que has hecho, hablaremospronto pero ahora tengo que ir a ver a ese hijo mío que está equivocado.

 

−¿Cuidaras de mama?

−Lo hare. −Le dijoCygnus y miro a su nieta. −Y también hablare con tu madre, es hora de que medisculpe por todas las cosas malas que he hecho.

−Aunque mama no hablade ti, se que te extraña, como también extraña a su hermana, desde que se casocon mi padre que no se hablan.

−También lo arreglare.−Y miro a Orión. −¿Nos vamos?

−Nosotros con Charlus.−Y miro a Abraxas. −¿Nos dejas tu casa?

−Sin problemas. −Ymiro a Draco. −Nos vemos. −Y sonriéndole se fueron marchando.

Severus se acerco a Lilyantes de que se fuera.

−Lo siento.

−Severus eres mi mejoramigo, y aunque cometiste muchos errores jamás olvidare que fuiste mi primeramigo mágico. −Y le sonrió. −Pronto volveré y hablaremos, ¿Qué te parece?

−¿En serio?

−En serio. −Y miro asu marido. −Y tú no dirás nada.

−Yo no digo nada, esel carácter que tienes. −Y miro a su hijo. −Harry pronto vendremos.

−Os espero.

−Claro que sí. −Ydespidiéndose se fueron.

Antes de irse Orión miroa Fudge, que seguía allí. −Estaré en la mansión Malfoy, espero mis papelesallí, ahora ves.

El hombre más asustadode lo que había estado en la vida, se fue a cumplir sus órdenes.

Cuando ya todos sehubieron ido, Harry volvió a su lugar y miro a sus amigos.

−Estoy alucinado, creoque es un sueño.

Hermione le pellizco.

−Oye eso duele. −Sequejo.

−Eso quiere decir queno estás soñando.

Ante eso la miro. −Esverdad. −Y la abrazo. −Gracias, todo es gracias a ti.

−No seas tonto, se quetu también lo hubieras hecho por mí.

Harry sonriéndole y másfeliz de lo que nunca se había sentido volvió a su cena, ahora ni siquiera leimportaba seguir en el torneo de los tres magos.

Charlus y los primosBlack, se fueron al cuarto de baño que les había dicho Harry y buscando lasserpientes no tardaron en encontrarlas y hablando parsel bajaron las escaleras.

En el túnel vieron queestaba tapiado, unas rocas tapaban el camino así que con cuidado las apartarony continuaron y no mucho tiempo después encontraban la cámara de los secretos yel esqueleto del basilisco.

Los primos miraron aCharlus. −Tu nieto es muy bueno, no muchos pueden con un basilisco.

−Según Remus, tenía laespada de Gryffindor.

−Igual Charlus, aunquetuviera la espada, no muchos pueden usarla aunque sean de Gryffindor, tu nietolo ha hecho estupendamente bien defendiéndose de los peligros que seencontraba.

−Espero que ya nohayan mas peligros, y si los hay que seamos nosotros quienes lo solucionemos,Harry solo es un niño.

−Lo es. −Le dijo Orióntotalmente de acuerdo con él.

Al llegar al esqueletose arrodillaron y cogiendo el colmillo y guardándolo bien se aparecieron rumboa la mansión Malfoy.

A muchos kilómetros deallí, en la gran mansión Malfoy, Lucius y Narcisa estaban cenando, cuandotocaron a la puerta y no mucho tiempo después Abraxas entraba.

Cuando Lucius vio a supadre vivo, creyó que era un juego de Voldemort.

−No hijo, no soy ningúnjuego de Voldemort, soy yo. −Le dijo Abraxas. −Y te tengo que decir que ahoramismo me avergüenzo de ser tu padre. −Y acercándose le remango la camisa y alver la marca tenebrosa lo miro. −Vergüenza, ahora cuando Orión venga le diréque te quite esa marca que solo hace que no te quiera ver a la cara. ¿Desde cuándolos Malfoy nos arrodillamos delante de un hombre?

 

−Yo

−Nada Lucius, ahoraque estoy aquí las cosas van a cambiar por completo, de momento me voy a ocuparde llevar las empresas a saber si tú te has estado ocupando de ellas, aunque nolo creo, prefieres infundir miedo en los mundiales, se que fuiste tú quien conotros mortifagos asustaron a familias llenas de niños y torturasteis a unapobre gente por ser diferentes.

Y miro a Narcisa. −Hevisto a tu hijo, es un niño muy listo de él también me voy a ocupar, no voy apermitir que vosotros lo llevéis por el mal camino, tu padre también está vivo,y ha escuchado los superiores que os sentis solo por no tener familia sinmagia. −Y miro a sus invitados. −Disculpar esto, por favor sentaros, esta nocheos podéis quedar aquí, mañana seguro que ya tenéis vuestras cosas.

−Gracias Abraxas. −Ledijo Alexander. −Pero no sé si me quiero quedar con un tipo que tiene comocompañeros asesinos.

−Yo te invito. −Ledijo Abraxas y miro a Lucius. −Ni se te ocurra decirle nada a Alexander, ya mehe enterado que tus compañeros lo mataron cuando no quiso unirse a vuestracausa.

No mucho tiempo despuéslos demás llegaban.

−Papa. −Narcisa alverlo vivo se puso a llorar y se acerco llorando. −Lo siento, siento haber sidotan mala.

−Cissy lo importantees que sepas de tus errores y cambies, mañana iremos a ver a tu hermana, ya hevisto a Dora.

La mujer lo miro. −Harelo que digas, ven. −Y agarrándole del brazo lo llevo a una silla que estaba asu lado. −Cena a mi lado.

−Sí. −Y sentándosemiro a su yerno. −Hay Lucius de las cosas que me he enterado, hoy ya es muytarde, mañana hablaremos, y sobre Draco no dejare que lo lleves por el malcamino. −Y miro a Abraxas. −Amigo disculpa que te diga esto, pero si tu hijoquiere pasarse la vida atormentando a la gente no se lo impediré, pero nopermitiré que destroce la vida de un niño, yo ya he cometido suficienteserrores para el resto de los días de esta familia.

−No te preocupesCygnus. −Le dijo Abraxas. −Estoy totalmente de acuerdo contigo, yo tampocopermitiré que la vida de Draco se destroce por algo que no es suyo. −Y miro asus invitados. −Hoy ya es muy tarde, ahora cenaremos y mañana hablaremos.

−Me parece bien. −Ledijo James y miro a sus suegros. −¿Iréis a ver a Petunia?

−Sí, ella y su marido sonigual que los mortifagos pero al revés. −Le dijo Henry.

−Y que lo jures. −Ledijo James. −¿Queréis que os acompañe?

−No gracias, de estonos ocuparemos nosotros, cuando terminemos, ¿podemos vivir con vosotros? Notenemos nada.

−Claro que podéis. −Lesdijo Dorea y miro a su marido. −Charlus en cuanto nos den nuestras cosascompraremos una hermosa casa en Londres, nuestra mansión está muy lejos y esdemasiado grande.

−Claro que si, Lily,tu y Sara mirar casas que nosotros nos ocuparemos de Voldemort y sus horrocrux.−Y miro a Lucius. −Me tienes que decir cuáles son.

−No se cuales son,solo lo sabe Bella.

−Ya mañana hablare conella. −Les dijo Cygnus. −Ahora terminemos de cenar que ya se está haciendotarde.

Los demás haciéndolecaso volvieron a prestar atención a su cena.

 

Casi dos horas mástarde, Orión estaba perdiendo la paciencia, ya los demás se habían ido a dormir,incluso le había quitado la marca tenebrosa a Lucius, como se la quito a suhijo en Nueva Orleans, pero el aun no podía Fudge aun no había llegado con suscosas, estaba por maldecir por sexta vez, cuando tocaron a la puerta.

El hombre acercándosela abrió y al ver a Fudge le dijo: −Llegas tarde, ¿mis papeles?

−Aquí. −Y le dio unacarpeta enorme. −Dinero, propiedades y empresas.

−Estupendo, adiós. −Ycerrándole la puerta en la nariz se fue a su habitación.

Al día siguienteLucius se despertaba y preparándose bajo al comedor para desayunar, aun estabamedio dormido y no recordaba bien la noche anterior, entonces vio a su padre yentonces supo que no había sido ningún sueño.

−Buenos días hijo. −Lesaludo Abraxas delante de cientos de papeles. −Estoy revisando cuentas yempresas, este año has perdido más de 200000 mil galeones, ¿Dónde están? −Ytras un momento le dijo: −Mejor no me lo digas, me he despertado de muy buenhumor y no quiero que se estropee. −Y miro a Orión. −¿Qué harás?

−Una rueda de prensapara decir que estoy vivo y que hablen James y Lily asegurando que Sirius no esningún criminal. −Y miro a su sobrino. −¿James puedes?

−Por supuesto tío, nodejare que la gente siga pensando cosas que no son. −Y miro a su padre. −¿Papa seguirássiendo auror?

−No hijo, mis días deauror se han terminado, es hora de retirarme, aunque nunca lo he hecho meocupare de las empresas familiares, ya le he enviado un mensaje a nuestrosabogados así que pronto estarán aquí.

−Yo iré a Azkaban. −Lesdijo Cygnus y miro a su primo. −¿Orión te ocupas de mis empresas y mi dinero?

−Sin problemas, pero creíque irías a ver a Andrómeda.

−Primero lodesagradable y luego lo agradable.

−Ok. −Y miro a su hijomenor. −Reg, tienes que decirme tu horrocrux y luego te apuntaremos a laescuela, tienes que estudiar.

−Papa estamos en mediode una guerra.

−Eso no quiere decirque tengas que dejar de lado tus estudios. −Y miro a su hijo mayor. −¿Siriusque harás? ¿Serás auror de nuevo?

−No papa, no quierosaber nada del ministerio, te ayudare a llevar las empresas, nunca he sentidocuriosidad pero ahora sí. −Y le sonrió. −Además así pasaremos tiempo juntos,¿Qué te parece?

−Una idea maravillosa.−Le dijo Orión sonriéndole, estaba feliz poco a poco la brecha que lo habíaseparado de su hijo se iba haciendo más pequeña.

−¿Orión nos puedesayudar? −Le pregunto Alexander. −No sé cómo están mis cosas y Damián igual.

−Os ayudare, perodespués, primero quiero que se limpie el nombre de Siirus y destruir elhorrocrux de Reg.

−Eso es lo principal. −Ledijo Damián. −Nosotros podemos esperar un poco más.

−Solo un poco, que losdos tenéis hijos y tenéis que cuidar de ellos. −Y miro a Alexander. −¿Iras aver a la madre de Dean?

−Sí, aunque sé que estácasada quiero hablar con ella.

−Seguro que lo podéisarreglar, aunque no estéis juntos tenéis un hijo en común.

−Por eso.

Después de desayunar, Oriónse fue al ministerio con James, Charlus y Sirius y delante de cientos deperiodistas, James conto lo que ocurrió la noche en que murió y por fin lasociedad mágica supo la verdad, que no fue Sirius el traidor sino Peter.

 

Mientras ellos estabanocupados respondiendo las preguntas de los periodistas, Cygnus iba a Azkaban ytras la sorpresa de Bella al ver a su padre vivo, hablaron.

Al terminar Bella lepregunto si le ayudaría a salir.

−No Bella. −Le dijoCygnus. −Tus crímenes son demasiado grandes, para que salgas de Azkaban, apenashas pasado tiempo aquí.

−Llevo 13 años.

−El mismo tiempo quelos Longbotton llevan en san mungo, el mismo tiempo que Neville no ha podidoestar con sus padres, por tu culpa, lo que sí que voy a hacer es separarte detu marido, no quiero que sigas unida a ese hombre.

−¿Y de que servirá? Sime obligas a estar aquí.

−Yo no te obligue ahacer nada de lo que hiciste. −Le dijo Cygnus. −Fuiste tú, adiós Bella esperoque ahora que sabes que estoy vivo, tu actitud cambie. −Y sin decir nada más sefue.

Mientras ellos arreglabanlas cosas, en hogwarts, Hermione salía de su clase de pociones cuando fueinterceptada por Blaise.

−Gracias. −Y le dio unpaquete.

−¿Qué es esto?

−Mi agradecimiento porhaber ido al barrio francés, si tu no hubieras ido mi padre seguiría muerto yyo huérfano.

−No hacía falta.

−Lo sé, pero quierodártelo.

−Está bien gracias. −Ycogiendo el paquete lo abrió y vio que era una caja de chocolates y un libro.

−¿Un libro?

−Sí, es muy poderoso,tiene cosas que aquí jamás encontrarías, espero que te guste.

−Gracias.

−No, gracias a ti. −Ydándole las gracias de nuevo se fue.

Hermione miro a susamigos. −Esta mañana no es el único que me ha dado las gracias, Dean también loha hecho. −Y miro a Harry. −Y tu anoche.

−Es normal, gracias aque tú fuiste allí, tenemos a nuestra familia con nosotros de nuevo.

−Harry tiene razón. −Ledijo Ron. −Gracias.

−Ron tu no ahora. −Ymiro a sus amigos. −Me voy a esconder, mientras como chocolates.

−Dame uno. −Le pidioHarry.

−Son míos, mi regalo. −Yriéndose ante la cara que puso se fueron a la siguiente clase.

Después de susiguiente clase, fue el turno de Draco de acercarse y darle las gracias.

−Espero que no tengasmas regalos. −Le dijo Hermione.

−¿Regalos?

−Si, Blaise me ha traídochocolates, no puedo más.

−¿Te los has comidotodos?

−Sí. −Y le enseño lacaja vacía.

−Vas a tener unempacho.

−Puede ser, peroestaban buenísimos, así que no me importa, y sobre lo de ayudarte, yo realmenteno hice nada, han sido las brujas del barrio francés.

HermioneGranger al despacho del director.−Se escucho por megafonía.

−¿Qué has hecho? −Lepregunto Draco.

−No lo sé.

−¿Has hecho algo y nosabes?

−Sí, hablamos luego. −Ycogiendo sus cosas se fue.

Unas horas más tarde,en la cena todos estaban en el gran comedor.

Harry que hacía tiempoque no sabía de Hermione miro a su amigo.

−¿Ron y Herms?

−No lo sé. −Y miro alos demás. −¿Habéis visto a Hermione?

−Yo la he visto conMalfoy, después de clases. −Le dijo Neville.

Harry aprovechando queaun no habían servido la cena, se acerco a la mesa de los slytherin.

−¿Malfoy y Hermione?

−La última vez que lahe visto, se iba al despacho de Dumbledore, ¿no está?

 

−No. −Y miro aldirector. −¿Crees que ha hecho algo contra Hermione?

−Ni idea, puede que estéen su habitación.

−Puede ser. −Y acercándosede nuevo a la mesa de los leones, les pregunto a Lavender y Patil si habíanvisto a Hemrione.

−No, cuando hemosdejado nuestras cosas, Granger no estaba por ningún lado. −Le dijo Lavender.

−Gracias. −Le dijoHarry y volvió a su sitio. −Ron según Malfoy, Dumbledore la ha llamado a su despanco.

−¿Crees que le hahecho algo?

−Puede ser.

−¿Qué hacemos?

−Le voy a enviar unmensaje a mis padres y mi padrino, a ver si pueden averiguar algo.

−Espero que este bien.

−Eso lo esperamostodo.

Después de cenar,Harry se iba a la lechuceria y le enviaba un mensaje a su familia.

Os pongo el capítulo hoy, porque me va mal internet y estoy en tramites para cambiarlo, así que si el lunes veis que no tenéis capitulo es por eso, espero que no tarden mucho en cambiarlo, gracias

Unas horas más tarde,James estaba durmiendo cuando empezó a escuchar unos ruidos, mirando a sualrededor vio que Lily estaba durmiendo, y mirando mas vio que había algo en laventana.

Saliendo de la cama,se acerco a la ventana y vio que era una lechuza, dejándola pasar vio que teníauna carta, cogiéndola vio que era de su hijo, Harry le decía que hacia horasque nadie sabía nada de Hermione.

Al leer eso, sepreocupo, sabia por Sirius y Remus que Hermione no solo era una niña brillantesino la mejor amiga de su hijo, poniéndose una bata, fue a despertar a todos.

En el salón, todostenían cara de sueño hasta que supieron que Hermione había desaparecido.

−¿Creéis queDumbledore le ha hecho algo? −Les pregunto Dorea.

−No lo sé. −Le dijoSirius. −Yo sé donde viven los Granger voy a hablar con ellos.

−Ves y nos dices algo.−Le dijo su padre.

−Sí. −Y volviendo a sucuarto se vistió y sin perder tiempo se fue a casa de los Granger.

Al llegar a la casapico y cuando George le abrió lo miro mal.

−Fuera de mi casa. −Yle iba a cerrar la puerta, cuando Sirius lo paro.

−¿George que hapasado?

−Que ha pasado. −Elhombre le abrió bien la puerta y lo encaro. −Tu gente, ha echado a mi hija dela escuela y no solo eso le han roto la varita y le han dicho que si se vuelvaa acercar a algún lugar mágico la enviaran a Azkaban, incluso se han quedadocon su gato ella que solo os ha ayudado, la tachan de criminal, no os volváis aacercar a ella. −Y le cerró la puerta en las narices.

Sirius mas enfadado delo que nunca había estado, volvió a casa de los Malfoy y les explico lo que le habíapasado.

−Hermione ha sidoexpulsada del mundo mágico y si vuelve la enviaran a Azkaban, a ella que solotiene 16 años y solo nos ha ayudado.

−Eso debe de habersido entre Fudge y Dumbledore. −Le dijo Orión. −Yo me ocupo de ello. −Y furiosose fue al ministerio.

En el edificio mágico,los hombres y mujeres al verlo tan enfadado huyeron espantados, jamás habíanpasado tanto miedo como en ese momento, era peor que Voldemort.

En su despacho Fudgese estaba preparando para empezar a trabajar cuando Orión entro furioso.

El ministro tragándosesu miedo lo saludo.

−Buenos días señorBlack.

−Nada de buenos días,¿Por qué habéis echado a Hermione Granger de la escuela?

 

−Ha usado magiaprohibida.

−No ha usado nada, noha sido ella quien nos ha devuelto a la vida, han sido las brujas de NuevaOrleans, devuélvele su puesto en la escuela.

−No puedo señor, hasido cosa de Dumbledore y como director puede expulsar a los alumnos que nocumplen las reglas.

−Ese Dumbledore meescuchara. −Y antes de irse le dijo. −Fudge no pienses que hemos terminado, porqueno ha sido así. −Y se fue dando un portazo.

En el gran comedor,los alumnos se estaban preparando para desayunar, cuando Orión llego.

−Dumbledore, dime tumotivo de haber echado a Hermione.

Al escuchar eso, losalumnos miraron a Dumbledore asombrados.

−Ha usado magiaprohibida, no puedo permitir que una alumna use magia peligrosa.

−Devuélvela a laescuela.

−No puedo, con ellaaquí, los alumnos estarían en peligro.

−Que magia peligrosani que porquerías, lo que a ti te molesta es que Harry haya dejado de ser unhorrocrux y que ya no lo puedas usar para matar a Voldemort, ahora yo hare algoque te moleste. −Y miro a la mesa de los gryffindor. −Harry, Dean, Neville yhermanos Weasley venir conmigo. −Y miro a los slytherin. −Draco y Blaiseconmigo.

Los alumnos nombradosse levantaron y se acercaron.

−¿Dónde te los llevas?

−No voy a dejarlos enuna escuela, donde no confió en su director, me los llevo.

−No puedes.

−Claro que puedo, ¿aunpiensas que estas al mando? No lo estas, aquí mando yo y como no me haces casome los llevo y esto no se termina aquí, pronto empezara un nuevo orden.

Unos alumnos slytherinse acercaron.

−Señor nosotros nosvamos con usted. −Le dijo Theo.

−¿Quién eres tú?

−Theo Nott. −Le dijoDraco. −Y las chicas, Pansy Parkinson y las hermanas Daphne y AstoriaGreengrass.

−Yo también me voy. −Ledijo Seamus y otros gryffindor se levantaron y se acercaron al grupo.

−Dumbledore por lo queveo, te estás quedando sin alumnos. −Le dijo Orión. −Haber como explicas esto ala junta directiva.

−Señor Black yotambién me voy. −Le dijo Severus y miro a Albus. −Nunca escucha a nadie le dijeque no expulsara a Granger pero no me ha querido hacer caso, no voy a quedarmeen un sitio donde expulsan a una alumna solo por haber hecho el bien. −Ydejando su desayuno a medias se fue.

Orión usando suspoderes se llevo a todos.

En la mansión Malfoyal ver a tantos alumnos, todos miraron a Orión.

−Papa espero que noles hayas secuestrado. −Le dijo Sirius. −Ya tenemos suficiente con que yo hayaestado en Azkaban.

−Para nada. −Le dijo Orióny miro a Charlus. −Muchos tendrán que volver a sus casas ¿les acompañas?

−Les acompañare, peroantes quiero saber que ha pasado.

−Parece ser que tantoFudge como Dumbledore, piensan que Hermione es una bruja peligrosa por haberido al barrio francés y piensa que nos ha devuelto a todos a la vida.

−Así que como no lehan querido devolver su sitio en la escuela, tú te has llevado a todos. −Ledijo Abraxas.

−Yo solo me he llevadoa mis familiares y a Dean y Blaise, porque sus padres están aquí, los demás hanquerido venir conmigo.

−Mama quiero ir a vera Herms. −Le dijo Harry a su madre. −Seguro que está muy triste, a ella legusta mucho la escuela.

−Cuando terminemos dedesayunar iremos.

 

−Sí. −Y sentándose asu lado se puso a desayunar.

Cuando terminaron unoscuantos acompañaron a los Potter a casa de los Granger.

George al verlos lesiba a cerrar la puerta, cuando se dio cuenta de que solo eran unos niños yellos no tenían la culpa de lo que los adultos habían hecho.

−¿Y Hermione? −Lepregunto Harry.

−Arriba en su cuarto,lleva desde ayer llorando.

−Lo entiendo. −Y miroa su madre. −Voy a verla.

−Ves.

−Sí. −Y nada más subirlas escaleras escucho como su amiga lloraba, entrando en su cuarto la viosiendo una bolita encima de la cama. −Herms.

La chica levantando lacabeza lo miro. −Harry, Dumbledore me ha quitado a mi gato.

−Le diré a mi padreque lo vaya a buscar, ¿estás bien?

−Quiero a mi gato.

−Le diré a mi madreque vaya ahora mismo.

−Tráemelo.

−Sí. −Y bajando miro asu madre. ¿Mama puedes pedirle a papa que vaya a buscar el gato de Herms? No esmuy difícil de encontrar, es naranja con la nariz chata.

−Ahora mismo se lopido.

−Si gracias, creo queHerms está más triste porque le han quitado a su gato que por haber sidoexpulsada de hogwarts.

−Es normal. −Le dijoJane. −Herms adora a su gato. −Y miro a Lily. −¿Se lo podrás traer?

−Ahora mismo. −Ydiciendo a los niños que no salieran de la casa se fue a buscar a su marido.

−¿Lils qué haces tanpronto aquí? −Le pregunto James.

−Le han quitado elgato a Hermione, ¿puedes ir a buscarlo?

−Claro que sí.

−Voy contigo. −Le dijoSirius levantándose. −Lo conozco, no tardamos. −Y se fueron a buscar al queridogato de Hermione.

Mientras ellos se ibana buscar el gato, Orión miro a sus amigos. −Las cosas se están complicando.

−Mucho. −Le dijoAbraxas. −¿Qué vas a hacer?

−Un golpe de estado. −Lesdijo. −Es hora de que las cosas se hagan bien hechas. −Y miro a Charlus que ya habíaterminado de enviar a los niños a sus casas. −Charlus se que no quieres volvera ser auror, pero necesitare que reúnas a los que son leales a ti.

−Sencillo, hay muchosde esos, ¿Qué harás tu?

−Cuando tengamos a losaurores de nuestro bando, echaremos a Fudge de su puesto.

−Voy ahora mismo. −Ydiciéndole a su mujer que no tardaría se fue al ministerio.

Muchos al ver aCharlus vivo, se sorprendieron aunque ya habían visto una foto suya en laprensa no era lo mismo, que verlo en persona.

El hombre sin hacerlescaso, se fue a ver a los aurores, esperaba que se pusieran de su lado.

Los aurores queestaban allí al verlo se acercaron, aunque habían pasado muchos años, muchosaun lo recordaban.

−Jefe. −Uno de ellosle saludo con un abrazo. −¿Qué hace aquí?

−Pedir vuestra ayuda.

−En lo que quiera,nosotros le ayudaremos.

−Aun no sabéis paraque os necesito.

−Sea lo que sea, nosapuntamos, ¿Qué es?

−Un golpe de estado,sacar a Fudge de su puesto.

Ante eso todos se mirarony miraron a Charlus. −¿Por qué?

−Porque es hora de quelas cosas se hagan bien, Orión se hará con el poder y lo primero que hará seráasegurar que Voldemort sigue vivo, sé que muchos habéis visto a los mortifagosatacar, también desapariciones y otras cosas extrañas de las que Fudge no quierehablar.

−En eso usted tienerazón. −Le dijo una auror. −Últimamente han habido muchas desapariciones y elministro las ha puesto como desapariciones voluntarias, algunos eran hijos demuggles, estoy con usted, si nos asegura que esto terminara de una vez por todas,los aurores nos uniremos a su grupo.

 

−Ya hemos encontradola manera de matar a Voldemort, en cuanto Orión se haga con el poder, os locontare, es difícil y complicado.

−Sin problemas. −Ledijo un auror sonriendo. −Estamos aquí para eso.

−Gracias, venirconmigo, ahora Orión sacara a Fudge de su puesto.

−Vamos.

Charlus a la cabeza delos aurores, se iban a ir al despacho del ministro, cuando vieron a Orión yFudge en el vestíbulo.

−Estas fuera, a partirde ahora no eres el ministro.

−No puedes hacermeeso, el pueblo voto por mí.

−El pueblo no sabíaque eras un idiota. −Le dijo Orión. −Desde ahora el nuevo ministro soy yo.

Fudge viendo que noconseguiría nada, vio que los aurores se encontraban allí.

−Aurores detenerlo.

−Lo siento Fudge, losaurores están con nosotros. −Le dijo Charlus. −Tú sigues diciendo que Voldemortsigue muerto, has callado a los aurores cuando te han avisado de desaparicioneses hora de que esto se solucione. −Y miro al público que se encontraba allí. −Séque muchos pensáis que lo que estamos haciendo no está bien, nosotros osdemostraremos que si que estamos haciendo bien.

−Desde este momentoCornelius Fudge, deja de ser el ministro del pueblo ingles. −Les dijo Orión ymiro a unos aurores. −Llevarlo a su casa, tiene prohibido pisar este edificio. −Ymiro a sus amigos. −Abraxas quiero que pongas orden en este lugar, y se revisea todos si encuentras mortifagos los envías a Azkaban aunque sean ricos y poderosos.

−Ahora mismo. −Pidiendoa unos aurores que lo acompañaran se puso a revisar a todos los trabajadores.

Mientras ellos hacíaneso, Orión miro a su primo. −Cygnus tú hablaste con tu hija, ¿sabes donde estánlos horrocrux?

−Algunos, voy deinmediato a destruirlos.

−Gracias.

−De nada. −Con laayuda de otros aurores se fueron a buscar los horrocrux.

Cuando Orión y Charlusse quedaron solos con su público que aun los miraba, les dijeron. −Así es comose tienen que hacer las cosas, sin perder tiempo y limpiando bien el lugar. −Ymiro a su amigo. −Charlus quiero que vayas a hogwarts y detengas a Karkarov ysaques a Moody de la escuela, no quiero un tipo loco allí, y antes de que se meolvide, Dumbledore ya no es el director de hogwarts, pon a Severus.

−Ahora mismo, encuanto Snape sea el nuevo director y quite esa tontería del torneo de los tresmagos, enviare de nuevo a los niños a la escuela.

−Hazlo, yo me voy a minuevo despacho, tengo que ver como esta todo lo demás, Voldemort y susmortifagos no son nuestro único problema. −Y se fue.

En su casa Hermioneseguía llorando cuando de pronto Sirius entro con Crookshanks y la chica levantándosecorriendo se acerco a abrazarlo.

−Gracias Sirius.

−De nada Herms, nomerecías perder a tu gato, Hagrid le ha alimentado bien.

−Le daré las gracias.

−Dáselas, estaba muy preocupadopor ti, ya estamos arreglando las cosas para que puedas volver a la escuela.

−No me importa si noregreso, no quiero estar en un sitio donde no me quieren. −Y se sentó en sucama.

 

−Que Dumbledore no tequiera, no quiere decir que los demás no lo hagan.

−Cuando sepan todo loque he hecho, no creo que me miren igual.

−Pero es tú realmenteno has hecho nada, solo fuiste a hacer turismo a una ciudad hermosa, lo queencontraste y dejaste de encontrar eso es otra cosa.

Hermione lo miroescéptica. −¿Tú crees?

−Lo creo, y no soy el único.

−Igual no creo queregrese.

−¿Y porque no?

−Porque allí realmenteno me enseñan la magia que yo quiero aprender. −Y dejando el gato a su lado,abrió su mesita de noche y cogiendo su grimorio se lo mostro. −Me lo dio Irina,hay muchos hechizos, aunque de momento no tengo ninguno mío.

Sirius cogiendo ellibro mágico se puso a verlo y vio muchos hechizos y también pociones, aunqueno reconocía ninguno.

−Herms aunque no teenseñen la magia que tú quieres, no puedes dejar la escuela a la mitad, ¿Qué harás?

−Pues ir a otraescuela, no me importa mucho donde voy.

−Eres tozuda.

−Un poco.

−Un poco no, bastante,haremos esto, vuelve a la escuela y si en verano has cambiado de opinión yomismo te buscare una nueva.

−¿Lo harás?

−Lo hare, ¿Qué dices?

−Tienes que hablar conmis padres, no creo que dejen que vaya, no después de lo mal que me hantratado.

−Hablare con ellos,mientras tú sigue estudiando tu grimorio.

−Lo hare. −Y viendocomo se iba, cogió a su gato en brazos y acariciándolo se puso a estudiar sugrimorio.

Un buen rato despuésen hogwarts, en el gran comedor, los alumnos estaban comiendo, cuando Charlus,Snape y los aurores entraron.

−Aurores, detener aKarkarov. −Les dijo Charlus. −Si se resiste atacarlo.

−Sí señor. −Dosaurores se acercaron al director búlgaro. −Igor Karkarov, queda detenido porser mortifago y seguir a Voldemort. −Esposándolo se lo llevaron.

Cuando ellos sefueron, Charlus miro a Dumbledore. −Por orden del nuevo ministro Orión Black,Albus Dumbledore deja de ser el director de hogwarts, desde este mismo momento.−Y miro a los profesores. −Severus Snape es el nuevo director. −Y miro alhombre. −Severus esperamos que haya disciplina, que se terminen esas tonteríasde llamar a los alumnos que tienen familia no mágica, sangre sucia y sobre todoque termines el torneo de los tres magos, no se acepta. −Y tras pensarlo unpoco le dijo: −He cambiado de opinión, si que se acepta, los alumnos no tienenla culpa de nada pero mi nieto Harry, no seguirá participando, el es unconcursante no aceptado por no tener la edad mínima que se pide y por no haber puestosu nombre.

−Si señor Potter. −Yviendo como los aurores se llevaban a Dumbledore se sentó en su puesto.

Charlus miro a Moody. −Nopuedes estar aquí, tu condición de auror peligroso no es aceptada. −Y miro aotros dos aurores. −Llevároslo.

−Sí señor.

−Tengo que recoger miscosas. −Le dijo Moody.

−Te las llevaremos,ahora fuera. −Le dijo Charlus y viendo como se lo llevaban miro a losprofesores. −Espero que ahora vosotros no deis problemas, porque como hemosquitado a Dumbledore de su puesto, os podemos quitar a vosotros también. −Ymiro a los alumnos. −En los próximos días, los alumnos que se fueron volverán aestar aquí, y sé que muchos no creéis que Voldemort ha regresado pero es así ypronto y esta vez de verdad desaparecerá. −Y miro a Dumbledore. −Y Harry no haránada, como tú lo esperas, aurores sacarlo del castillo.

 

−Sí señor. −Y se lollevaron.

Con esa limpiezaCharlus abandono el castillo.

Unos aurores estabanen el despacho de Moody recogiendo sus cosas, cuando el baúl se rompió por unasa.

Uno de los auroresmiro a su compañero.

−Que torpe que eres.

−No es mi culpa sipesa muchísimo, creo que lo han llenado de piedras. −Y se puso a revisarlo.

−¿Qué haces?

−Revisarlo.

−No puedes hacer eso,no tienes ninguna orden, además te tendría que dar miedo Moody, se dice que estáloco.

Su compañero lo miro. −Nome da miedo. −Y comprobando la cerradura vio que estaba cerrada. −Está cerrada.

−Claro que estácerrada, aunque es una escuela, hay mucha mano suelta.

−Ahora más que antesquiero abrirlo. −Y lanzando un hechizo a la cerradura la abrió y mirando dentrose sorprendió cuando vio que era un baúl sin fondo. −Tienes que ver esto.

−¿El qué? No meinteresa ver su ropa interior.

−No es eso, idiotamira. −Y le dejo espacio para que mirara dentro.

El otro auror al verel baúl sin fondo miro a su compañero. −Esto se lo tenemos que decir deinmediato al señor Charlus.

−Ahora mismo. −Ycogiendo con mucho cuidado el baúl se lo llevaron.

Diez minutos mástarde, el verdadero Moody era liberado y lo llevaban a san mungo, para que serecuperara y Orión miro a los dos aurores. −Lo que habéis hecho es ilegal.

−Pero señor, hemosliberado a Moody.

−Pero vosotros no lo sabíais,es un registro ilegal, así que estaréis una semana sin trabajar y sin sueldo yla próxima vez que hagáis lo mismo, os echare, ahora fuera.

Los dos auroresmiraron a Charlus.

−Lo siento, Orióntiene razón, aunque habéis salvado a Moody, lo que habéis hecho es ilegal,nosotros como aurores somos los primeros que tenemos que seguir las leyes, nosvemos en una semana.

Los aurores viendo quecon su jefe no conseguirían nada se fueron.

Cuando Charlus y Oriónse quedaron con otros dos aurores los miro.

−Ir a buscar a BartyCrouch, a ver si nos puede decir la ubicación de su hijo, y luego interrogarlo,quiero saber porque su hijo está libre cuando tendría que estar en Azkaban yque pongan una foto del mortifago en toda la prensa mágica, incluida la delextranjero.

−Sí señor. −Y sefueron a cumplir sus órdenes.

Cuando los hombres sequedaron a solas, Charlus miro a Orión. −¿Qué has estado haciendo?

−Revisando las leyes yotras cosas, aunque nos cueste admitirlo, Fudge era un buen ministro hastacierto punto, quiero que envíes a aurores al callejón knocturm y lo limpiesseguro que está lleno de criminales, en los últimos tiempos ningún auror haquerido entrar.

−Entonces estaráinfectado de criminales.

−Muchos.

−¿Te importa si lohago mañana?

−Mañana, hoy ha sidoun día bastante largo.

−Bastante, hoy solotengo ganas de descansar, volvamos a casa haber como van las cosas.

−Vamos. −Y cogiendosus cosas volvieron a la mansión Malfoy.

En casa de losGranger, Sirius estaba satisfecho tras hablar mucho con los padres de Hermione,había conseguido que dejaran volver a la chica a la escuela, aunque habíanpuesto muchas condiciones, como que si la volvían a tratar mas, se llevarían asu hija bien lejos y nadie del mundo de la magia la volvería a ver, el hombreque estaba de acuerdo les dijo que ya no volverían a tener problemas.

 

−Eso espero Sirius. −Ledijo George y miro a su hija que tenía a su gato en brazos. −Herms mañana volverása la escuela.

−Como digas. −Y miro aSirius. −¿A qué hora me vendrás a buscar?

−A las ocho asídesayunas con los demás.

−Entonces a esa hora estarépreparada.

−Nos vemos mañana. −Despidiéndosese fue.

Al llegar a casa delos Malfoy, les dijo que Hermione volvería a la escuela al día siguiente.

−Estupendo. −Le dijoHarry. −El abuelo ha dicho que no tengo que participar en el torneo de los tresmagos.

Sirius le sonrió. −Esoes una buena noticia. −Y miro a su tío. −Ese torneo solo traerá desgracias paraquien participe.

−Creo lo mismo. −Ledijo James y miro a su padre. −¿Por qué no lo has quitado?

−Porque los demás notienen la culpa de que los que lo crearon no tengan cerebro, Cedric, Fleur y Víctorparticipan porque quieren, solo hay que cuidarlos bien y será un torneo sinproblemas, además hay otras cosas de las que preocuparnos.

−¿Cómo qué?

−Como que el profesorMoody no era el realmente.

−¿Cómo que no era él?

−Era Barty Crouchhijo, el verdadero estaba en su baúl, unos aurores entrometidos lo handescubierto.

Harry miro a suabuelo. −¿Quién es Barty Crouch hijo?

−El hijo del antiguoministro. −Le dijo Lily.

−Mañana habrá una fotosuya en la prensa, para que todos el que lo vean avisen. −Le dijo Orión.

−Pero si va como elseñor Moody, nadie podrá saber que es el. −Les dijo Harry.

−Pronto se le acabarala poción multikugos y ya no podrá seguir escondiéndose.

−Yo probé esa cosa,sabe fatal. −Les dijo Harry.

Ante eso todos lomiraron.

−¿Cuándo la probaste? −Lepregunto James.

−En segundo, cuandonos hicimos pasar por Crabbe y Goyle para saber si Malfoy era el heredero deSlytherin.

−¿Cuándo fue eso? −Lepregunto Draco.

−Cuando los pillastecon gafas. −Le dijo Harry y miro a su familia. −Después descubrimos que no habíaningún heredero que todo era culpa del horrocrux de Voldemort.

Abraxas miro a suhijo. −Otra cosa que hiciste tú. −Y miro a Orión. −¿Cuántos horrocrux hemosencontrado?

−Cygnus ha encontradotres, la copa de Helga que estaba en la cámara de Bella, el anillo que estabaen casa de los descendientes de Voldemort y el guardapelo que estaba en tumansión.

−¿Cuántos quedan?

−No lo sé, Bella no sabíaninguno mas. −Le dijo Cygnus y miro a su sobrino. −¿Reg sabes alguno más?

−No, solo sabia delguardapelo, ¿Cuántos tenemos ya?

−Cinco, Harry, eldiario, el guardapelo, el anillo y la copa, mañana seguiremos investigando,ahora cenaremos y nos iremos pronto a dormir que mañana los niños tienen quevolver a la escuela.

−¿Tan pronto? −Lepregunto Harry.

−Si hijo. −Le dijo Lily.−Nos veremos pronto, pero tú tienes que estudiar.

−Está bien. −Aunquequería pasar más tiempo con su familia, sabían que tenía razón.

Al día siguiente Harryque estaba desayunando al lado de Orión que estaba leyendo el profeta miro unmomento la portada y al ver la foto del hombre que había visto en losmundiales, le quito el periódico.

 

−Harry que lo estabaleyendo. −Le dijo Orión.

−Lo siento tío. −Ymirando a todos, señalo la foto del mortifago. −Este es el hombre que vi en losmundiales, el lanzo la marca tenebrosa al cielo, aunque Fudge y los demás no mequisieron creer, el único que me creyó fue el señor Weasley.

Charlus miro a sunieto.

−¿Harry estas segurode que era él?

−¿No me crees?

−Sí que te creo, perosegún me dijeron era de noche cuando apareció la marca.

−Lo sé abuelo, peroestoy 100% seguro de que era él, llevaba ropa oscura y antes de lanzar la marcame miro y lo vi claramente.

−Eso quiere decir quelleva tiempo fuera de Azkaban. −Les dijo James y miro a Orión. −¿Tío habéisdescubierto algo del señor Crouch.

−Aun no, ayer cuandonos fuimos, los aurores lo iban a buscar, espero que esta mañana ya se sepaalgo.

−Yo ya me voy. −Lesdijo Abraxas que había terminado de desayunar. −Esta mañana tengo que llegarantes de los trabajadores del ministerio, nada más entrar se les revisara y elque tenga la marca tenebrosa se le interrogara y luego se le llevara a Azkaban.

−Yo revisare lascámaras de gringotts. −Les dijo Cygnus. −Se detendrá a todos aquellos quetengan objetos oscuros. −Y miro a Lucius. −Si tienes alguno, será mejor que teescondas porque aunque seas el marido de mi hija, te enviare de un puntapié.

−No tengo ningunoallí, todos los tengo aquí. −Le dijo Lucius.

−Cuando vuelva estanoche los revisare. −Le dijo Abraxas y miro a su nieto. −Draco nos vemospronto, esta tarde me pasare por el callejón diagon y te comprare unoschocolates que me encantan, espero que este abierta.

−¿Están buenos? −Lepregunto Draco.

−Los chocolates másbuenos del mundo. −Y sonriéndole se despidió y se fue al ministerio.

−Draco deja de soñarcon chocolates que aún no los recibirás. −Le dijo Narcisa. −Hijo tienes queterminar de desayunar que pronto volverás a la escuela.

−Ya voy, ¿y tío Sirius?

−Se ha despertadopronto para llevar a Hermione a la escuela. −Y miro a los demás. −Terminar dedesayunar, no falta mucho para que empiecen las clases.

−Narcisa tiene razón. −Lesdijo Charlus.

−Ya terminamos. -Terminandode desayunar cogieron sus cosas y despidiéndose de los adultos se fueron a laescuela.

Mientras terminaban dedesayunar, Abraxas llego al ministerio y con la ayuda de 20 aurores hicieronuna fila para que ningún trabajador pudiera pasar, cuando empezaron a llegar seles aviso que los empezarían a revisar por si tuvieran la marca tenebrosa.

−¿Y si no queremos? −Lepregunto un trabajador.

−Entonces, estasdespedido. −Le dijo Abraxas. −Todos y cada uno de nosotros hemos sidorevisados, así que tú también serás revisado a no ser que quieras ocultar algo.

−No tengo nada queocultar, pero con Fudge esto no pasaba.

−Fudge está ciegopensando que vive en un mundo rosa sin mortifagos que nos quieran matar, ahorano hablemos más que tienes que trabajar. −Y le reviso los brazos viendo que no teníaninguna marca lo miro. −¿Ha sido tan difícil?

El hombre gruñendo sefue a su puesto.

−El siguiente. −Lesdijo Abraxas y reviso al siguiente.

Mientras él seguíarevisando a cada persona que pasaba, los adultos llevaban a los niños a laescuela.

 

Harry tras cambiarse yponerse su uniforme se fue a su primera clase y vio que Hermione ya estaba.

−Herms. −El chico se sentóa su lado. −Que bien que estés aquí, ¿Cómo han ido estos días?

−Al principio mal,como sabes me quitaron a mi gato. −Y entonces sonrió. −Pero luego bien, Siriusme lo trajo y lo he dejado en casa para que nadie me lo vuelva a quitar, mispadres cuidaran bien de él.

−Seguro.

−¿Qué tal tu?

−Solo he estado un díacon mis padres, pero bien, sabes el tipo que me quito la varita y lanzo la marcatenebrosa.

−Sí, aquel que nosupimos quien era.

−Ya sabemos quién es.

−¿En serio? ¿Quién es?

−El hijo del antiguoministro, Barty Crouch jr, es un mortifago y se supone que estaba en Akzaban.

¡Feliz navidad!

Ante eso la chica nosupo que decir hasta que al final dijo: −¿Cómo salió?

−Aun no lo saben, losaurores ya lo están interrogando.

−Espero que prontosepan donde esta, da miedo que se pasee por todos lados.

−Hay algo peor, usouna poción multijugos para hacerse pasar por el profesor Moody.

−Hoy es día desorpresas, espero que lo encuentren rápido.

−Eso lo esperamostodos.

−Alumnos en vuestrosasientos. −Les dijo la profesora McGonagall. −Ahora empezaremos las clases.

Harry sentándose allado de Ron, dejo que Neville se sentara al lado de Hermione.

Mientras ellos seguíanen clases, Charlus y una gran cantidad de aurores iban al callejón knocturm, yempezaban a revisar bien el lugar, había mucha gente a la que detener.

En el ministerio Orióniba a ver a los aurores que estaban interrogando a Barty.

−Señor no quiere decirnada. −Le dijo el auror.

−Gracias. −Ysentándose en frente le dijo: −Barty Crouch, vas a pasar una larga temporada enAzkaban por haber metido a mi hijo Sirius sin un juicio, y esta actitud no tehace ningún bien.

−No diré nada.

−Entonces usaremos lapoción de la verdad contigo. −Y miro a un auror. −Tráela.

−Sí señor. −Y se fue abuscarla.

−Eso es ilegal. −Ledijo Barty. −No la puedes usar, las leyes no te lo permiten.

−Aun piensas que estasal mando, pero estas muy equivocado, aquí mando yo, y se hará lo que yo quiera,además ¿Quién se lo dirá a los demás? −Y miro al auror. −¿Dirás algo?

−Yo no he visto nada.

Orión sonriéndole miroa su detenido. −Como ves estás solo, ahora dime lo que quiero saber, sinoterminaras soltando hasta lo que comiste ayer.

Viendo que el hombre teníarazón, que nadie le ayudaría se puso a hablar, a contar todo lo que sabía.

Sirius que ya tenía eldinero de Matt, le llamo por teléfono y le pregunto donde quería que se loingresara.

−¿Cuánto es? −Lepregunto el hombre lobo.

−Una gran cantidad,los Black sabemos recompensar la ayuda que nos dan.

−¿Tu padre ya ha recuperadosus cosas?

−El primer día quellegamos.

−Tengo que hablarcontigo, ¿es seguro ir a Londres?

−Bastante, te espero,pero no traigas a la chupasangre, no la quiero ver.

−Yo tampoco, esbastante molesta, estaré mañana allí, ¿me puedes ir a buscar al aeropuerto?

−Iré.

−Te llamare justocuando vaya a coger el avión.

−Llama a los Granger,ellos sabrán cómo ponerse en contacto conmigo.

 

−Ok, tengo su teléfono,nos vemos mañana.

−Hasta mañana. −Ydespidiéndose colgó.

Sirius se fue alministerio preguntándose porque Matt quería verlo, intrigado con muchaspreguntas llego y todos se lo quedaron mirando, suspirando porque algunas cosasno cambiaran se fue al despacho de su padre.

−Hola.

Orión que estabatrabajando lo miro y le sonrió. −Hola hijo, ¿Qué te trae por aquí?

−He llamado a Matt, elhombre lobo del que te hable.

−Lo recuerdo, aquelque dio su veneno para curar a Remus.

−Ese, y le iba aenviar el dinero que le debía, cuando me ha dicho que se viene aquí.

−¿Y para que viene?

−Ni idea, mañana losabremos, ¿Qué tal con el señor Crouch?

−Bien ya sabemos todolo que ha pasado, y mal porque el mortifago lleva desde casi el principio de sucondena fuera.

−¿Cómo?

−Sencillo, pusieron asu madre pasándose por el hijo en Azkaban y murió allí.

−Vaya familia másdespreciable.

−Mucho, Abraxas haatrapado a cinco mortifagos y ahora los están interrogando.

−Creí que lo derevisar todos los brazos seria una pérdida de tiempo, pero veo que estabaequivocado.

−Sirius, algunas veceslos planes más sencillos son los más efectivos.

−Ya lo he visto. ¿TíoChalrus y Cygnus?

−Charlus aun sigue recorriendoel callejón knocturm, un auror me ha avisado de que ya han atrapado a unoscuantos mortifagos y a otros tantos criminales, el lugar estaba infectado ygringotts se está revisando bien con la ayuda de Bill, hace mucho tiempo que nose revisaba, las bóvedas que no tienen dueño serán vaciadas y puestas en unfondo común para ayudar a las víctimas de Voldemort y los mortifagos.

−Es una buena idea.¿Regulus?

−Ya ha empezado launiversidad mágica, estudiara para profesor.

−Reg será un buenprofesor.

−Sí que lo será. ¿Y tú?Sirius no te puedes pasar todo el día sin hacer nada.

−Lo sé, esperare haberque me quiere decir Matt y luego me uniré a los aurores, estaré con ellos hastaque atrapemos a Voldemort, luego ya mirare bien qué hacer.

−Es una buena idea,¿puedes ir ahora al callejón knocturm? James esta con Charlus.

−Sí que voy. −Levantándosele dijo que luego lo vería y se fue.

En hogwarts, mientraslos adultos estaban muy ocupados limpiando, los niños también estaban ocupadosestudiando.

Hermione estabahaciendo sus deberes en la biblioteca, cuando Draco se sentó enfrente de ella.

−Buenas tardesGranger.

−Buenas tardes Malfoy.−Y lo miro. −Estoy estudiando.

−Lo sé, ¿quieresestudiar conmigo?

Ante eso la chica nosupo que decir. −No sé que me sorprende mas, que mis padres me llevaran a NuevaOrleans donde conocí vampiros, hombres lobos y brujas sin varita, o tu ahoramismo, ¿Qué escondes?

−Que desconfiada y noescondo nada.

−¿Seguro?

−Si no quieres me voy.−Y se iba a ir cuando Hermione lo paro. −¿Qué quieres ahora?

−Lo siento, peroentiende que esto es muy raro, llevas tres años tratándome mal, y si ahora metratas bien por lo que ha pasado te tengo que decir que entonces no iremosbien, porque cuando haya algo que te moleste de nuevo, lo pagaras conmigo y tetengo que decir que este año ya me han pasado muchas cosas, para que vuelvan aocurrir mas.

Draco mirándola unmomento se levanto y se fue, la gryffindor suspirando siguió estudiando,algunas cosas no cambiaban.

 

Unas horas más tarde,Hermione se reunía con sus amigos para cenar.

−¿Herms qué ha pasadocon Malfoy? −Le pregunto Harry.

−¿Por qué lopreguntas?

−Porque lo he vistosalir de la biblioteca esta tarde y estaba bastante enfadado.

−Solo le he dicho quesi me trata bien por lo que ha pasado con las familias ya se podía ir, noquiero que cambie por algo que yo no he hecho o porque cree que me debe algo,yo solo fui a Nueva Orleans a buscar cosas contra Voldemort, nada más, lo quepaso luego es cosa de Irina y sus brujas.

−En eso tienes razón. −Ledijo Harry. −Lo que ha pasado ahora es cosa de ella no tuya, y es mejor queMalfoy se mantenga lejos si no es sincero.

−Es lo mismo que ledije y ya ves, se ha ido sin hablar, lo que tengo claro es que no voy a perderel tiempo con él, tengo que recuperar el día que he perdido y muchos deberes.

−Si es sincero seacercara a ti sin ningún problema.

−Seguro. −Y sonriéndolese pusieron a cenar.

En su mesa, Dracoandaba sin decir nada, no sabía qué hacer, estaba muy confuso, nada másterminar de cenar le enviaría un mensaje a su abuelo, haber si le podía ayudar.

Cuando termino, sinperder tiempo se fue a escribir el mensaje y tras atarlo a la lechuza vio comose iba volando, esperaba que Abraxas le pudiera ayudar.

Al día siguiente mientrasdesayunaba Abraxas recibió la carta de su nieto y tras leerla se puso aresponderle, eso de las diferencias entre sangre hacía mucho tiempo que pasaba,aunque él no era muy partidario de esa gente, había visto como Lily siendo hijade muggles hacia feliz a James y Hope que no tenia ningún poder protegía a suhijo, así que Draco podía estar sin problemas con Hermione, era más quebienvenida en la familia.

Unas horas más tardecuando Draco recibió la carta de su abuelo, sonreía, sabía que Abraxas le aconsejaríabien, no le había enviado el mensaje a su padre conociéndolo como lo conocíaseguro que se ponía histérico y le decía que se olvidara de esa gente y seguroque le enviaba a alguna escuela bien lejos, por suerte estaban Abraxas y Cygnusque no permitirían que algo así ocurriera.

Mientras el príncipede slytherin, ponía su plan en orden para hablar con Hermione y explicarle bienlas cosas, en el aeropuerto de Londres, Sirius recibía a Matt.

−Hola Sirius. −Lesaludo el hombre lobo que llevaba una maleta. −Te veo mucho mejor que cuandovivías en Nueva Orleans.

−He estado comiendo lacomida de mi amiga Lily que cocina como los ángeles, y aparte de eso puedocaminar tranquilo sin que haya gente queriéndome matar o enviar a prisión.

−Me alegro de que lascosas te vayan tan bien.

−Gracias, ¿Cómo estánlas cosas en Nueva Orleans?

−Los vampirosconsiguiendo más y más dinero y las brujas a su aire, sin querer meterse en ningúnbando.

−¿Y para que hasvenido?

−Esperaba hacer untrato comercial con tu familia.

Ante eso el hombre lomiro. −Ahora me lo explicas. −Y mirando a su alrededor vio que no había nadie asíque le dijo: −Agárrate fuerte. −Y se aparecieron.

En la mansión BlackMatt se aparto de Sirius y tuvo que hacer un esfuerzo por no vomitar.

−¿Sirius te hasaparecido? −Le pregunto Orion que estaba leyendo el profeta.

 

−Sí, creo que a Mattno le ha gustado.

−A pocos les gusta. −Ledijo y miro al amigo de su hijo. −Bienvenido a la mansión Black, ¿te encuentrasbien?

−Mareado y con ganasde querer echarme.

−Es normal, ahora losolucionamos. −Y llamo a un elfo, cuando Matt lo vio no supo que cara poner.

Os deseo una feliz navidad, con mucha felicidad y mucho amor

−Tranquilo no muerde. −Ledijo Sirius mirándolo divertido. −¿Tus brujas no tienen elfos?

−No son mis brujas yno, no tienen elfos, ¿Qué más cosas tenéis?

−Muchas cosas, tantasque si empezamos no terminaríamos, siéntate.

−Gracias. −Sentándosemiro a Orión. −Señor Black, Sirius me ha dicho que tiene mucho dinero.

−Mucho, mas del quenunca me gastare.

−Nos gustaría hacer untrato comercial con usted.

−¿Qué tipo de trato?

−Usted nos presta eldinero que necesitamos para comprar una gran mansión y que todos podamos vivirjuntos y nosotros le daremos nuestro veneno y otras cosas, tenemos gente portodo el mundo.

−Creí que vivíais enlos bosques.

−Y lo hacíamos hastaque vimos que nuestra forma de vida nos mantiene separados, aunque no aguanto alos vampiros ellos viven en comunidades dentro de la ciudad, se hacen ricos ytienen grandes imperios, nosotros al contrario no tenemos ni empresas grandes yapenas sobrevivimos.

−¿Dónde pondréis lamansión?

−En el barrio francés,allí nuestra gente podrá vivir sin que los persigan y les hagan daño.

−¿Habéis encontrado yaun lugar que comprar?

−Sí, una gran mansiónde tres plantas, incluso tiene piscina, el problema es que cuesta 20 millones.

−¿Y está en el barriofrancés?

−Lo está.

−Os daré 100 millonesde dólares, con esa cantidad no solo podréis comprar la mansión que quieressino que podréis abrir una compañía para que tu gente tenga trabajo y dineropara sus familias.

−Gracias señor, ¿Quéquiere a cambio?

−Realmente nada. −Ledijo Orión y vio que el elfo traía té y pastelitos.

Cuando estuvieronservidos, el hombre continúo. −Como digo no quiero nada, nuestro único problemaes Voldemort y los mortifagos y de eso ya nos estamos ocupando, te daré eldinero por lo bien que has tratado a mi hijo y a su amigo, en diez años tendrásque empezar a devolvérmelo, otra cosa solo tú puedes llevar el dinero, si algote pasara a ti, entonces el trato se cierra, no me gustan ni los mentirosos nilos traidores.

−Gracias por su ayuday seré yo quien controle el dinero y nadie me matara, llevo muchos años siendoel alpha y me respetan sin contar que tengo a las brujas como aliadas.

−Eso espero. −Le dijo Orión.−Mañana te hare una transferencia donde quieras, ¿sois muchos?

−Pocos, es por eso quequeremos un lugar para que todos nos podamos reunir, donde nuestras mujeres dena luz sin problemas.

−¿Tenéis escuelas?

−Los niños van a lasescuelas normales, hasta la pubertad no se transforman así que no hay problemasen ese tipo, en cuanto tenga la mansión, le pediré a Irina que nos pongaprotecciones, así los vampiros no podrán pasar.

−No me gusta esagente.

−A pocos les gustan,¿Cómo va lo de Voldemort?

−Aun no está muerto,pero ya hemos encontrado la manera de matarlo, tiene horrocrux.

−¿Qué es eso?

 

−Unos instrumentos queguardan el alma de su creador, cuando matas a alguien lo puedes crear y hastaque no destruyes todos no puedes matarlo.

−¿Y cuántos tenéis?

−5, no sabemos cuántosfaltan.

−¿Y no hay algunamanera de encontrar los que faltan?

−Nosotros no sabemos.

−¿Y porque no habláiscon Irina?

Ante eso padre e hijolo miraron.

−¿Tú crees que ellasabe algo?

−Irina sabe muchascosas, es la bruja más poderosa que conozco, incluso más que las líderes de suaquelarre.

−Mañana hablare conella, haber qué me aconseja.

−Seguro que muchascosas, ¿me puedo ir a dormir? Han sido muchas horas de vuelo.

−Claro. −Le dijo Orióny miro a su hijo. −Sirius acompáñale a su cuarto.

−Ahora mismo. −Ydiciéndole que le acompañara lo llevo a uno de los tantos cuartos que había enesa mansión.

Cuando Sirius volviósu padre le pidió que se sentara.

−¿Pasa algo?

−Ves a llamar ahoramismo a Irina. −Le dijo. −No me importa el dinero que le pagues, quiero quevenga y nos ayude, el asunto Voldemort se está alargando mucho.

−Ahora mismo voy.

−Si gracias.

−De nada, no tardo. −Yse fue a llamarla.

Un par de horas mástarde, Sirius volvía con Irina y al ver la cara que puso Orión tuvo que hacerun gran esfuerzo por no reírse.

−Hijo, te he dicho quela llamaras, no que la trajeras.

−Cuando la he llamadome ha dicho que no le importaba venir, así que he ido a la tienda que tiene suamiga y con unas velas lilas que tienen no ha sido difícil.

−Nunca he estado enLondres, así que es un placer estar aquí. −Le dijo Irina. −Señor Black yaSirius me ha dicho que me necesitan para encontrar los horrocrux que faltan, elproblema es que yo nunca he visto ninguno y se necesita alguna cosa que lepertenezca para encontrarlo.

−Ahora ves adescansar, mañana te la daré.

−Si gracias. −Y miro aSirius. −¿Una habitación?

−Por aquí. −Y se lallevo.

Mientras en Londres semovían para terminar de encontrar los últimos horrocrux en hogwarts, Draco seacercaba a Hermione que como siempre estaba leyendo un libro.

−Buenas Granger.

−Buenas Malfoy. −Y lomiro. −¿Qué tal?

−He hablado con miabuelo Abraxas.

−¿Sobre?

−Sobre ti.

Al escuchar eso,Hermione se sorprendió muchísimo, jamás creyó que Draco hablaría con su abuelosobre ella. −¿Yo?

−Sí. −Y sentándose selo explico. −Toda mi vida me han dicho que la gente como tú, no se merece tenerla magia que nosotros poseemos.

−¿Gente como yo? −Yentonces entendió. −Hijos de gente sin poderes.

−Exacto, tanto mipadre como mi madre me lo han dicho siempre, incluso se alejo de su hermana Andrómedaporque se había casado con un hombre así, había mezclado la sangre Black con unsimple hijo de padres sin poderes.

−Puedes llamarlosmuggles no me importa. −Le dijo Hermione. −Es mejor eso que sangre sucia, quees lo que me has estado llamando desde segundo.

−Se que estuvo mal, losiento.

−Malfoy no se si un losiento compensa lo que has hecho, sé que he dicho que no quiero que lo que vien verano, la gente que conocí cambie lo que soy, pero en esta ocasión sí quelo cambia. −Y cogiendo aire le dijo: −Quien me puede asegurar que cuando hagaalgo que a ti no te guste, volverás a tratarme mal, ya tengo suficiente conDumbledore y Fudge.

 

−Se que ahora no confíasen mí, que tienes razón que no te he tratado nunca bien, te demostrare quepuedo cambiar.

−El tiempo lo dirá.

−Y me dará la razón,ahora te dejo que sigas leyendo. −Y tras mirarla un momento se fue.

Cuando Hermione sequedo a solas, volvió a su libro, diez minutos después se rendía había leído elmismo párrafo cuatro veces, aunque no había querido hacer mucho caso en laspalabras que Draco le había dicho, si que le habían llegado sin saber que hacerle envió una carta a su madre, esperaba que la pudiera ayudar.

Al día siguiente, enLondres Orión que había ido a buscar los horrocrux que Charlus guardaba comojefe de aurores, se los dio a Irina.

−Estos han sido loshorrocrux de Voldemort.

La bruja dejándolos enun lado los fue mirando bien.

Primero cogió elguardapelo. −No me sirve esto, no le pertenece a tu enemigo. −Y dejándolo a unlado fue cogiendo las otras cosas y descartándolas hasta que cogió el diario y sonrió.−Esto sí que le pertenece. −Y abriéndolo cogió una hoja sucia y los miro. −Estollevara un tiempo así que necesito trabajar en silencio y sola.

−Entonces todos fuera.−Le dijo Orión y miro a Irina. −Cualquier cosa que necesites se la pides alelfo, nosotros tenemos otras cosas que hacer.

−No creo que necesitenada, pero gracias. −Y sin hacerle mas caso se puso a trabajar.

En la calle Orión miroa Sirius y Matt. −Primero nos pasaremos por el callejón diagon.

Ante eso Sirius miro asu padre. −Papa no creo que Matt este preparado para ver ese lugar, ya ayer sellevo una gran impresión cuando vio al elfo.

−¿Qué es el callejóndiagon? −Les pregunto el hombre lobo.

−Nuestra calle mágica,allí hay cientos de tiendas.

−Quiero ir.

−¿Te ves capaz?

−Sí, vamos. −Y riéndoseante la actitud de Matt se fueron al callejón diagon.

Unas horas más tarde,el hombre lobo no dejaba de alucinar ante lo que tenía ante sus ojos, inclusoSirius le había dinero para que comprara todo lo que quisiera.

−No me gusta. −EscupióMatt y guardo lo que había estado comiendo.

−Te he dicho que nocompraras grajeas. −Le dijo Sirius. −Pero no me has querido escuchar.

El hombre lobo lomiro. −No sé como dejáis que vuestros niños coman estas cosas. −Y se estremeció.−Es lo más malo que he probado en mi vida.

−Tío Sirius. −Dora queestaba como a cinco tiendas de distancia al verlo se puso a llamarle y hacerleseñas.

−¿Tío Sirius? −Lepregunto Matt.

−La hija de mi prima. −Ysonrió al ver que Dora se acercaba corriendo, antes de llegar se tropezó y terminoen el suelo en frente de ellos. −Es bastante torpe. −Y la ayudo a levantarse. −¿Doraestas bien?

−Si tío, siempretermino por los suelos. −Y levantándose le sonrió.

−Hola Dora. −Le saludoOrión.

−Hola tío. −Y miro al únicohombre que conocía. −¿Quién eres?

−Es un amigo de NuevaOrleans, se llama Matt. −Le dijo Sirius. −¿Cómo van las cosas?

−El abuelo, llevacuatro días mirando bien todas las bóvedas, ya hemos encontrado muchos objetososcuros, el ministerio ahora mismo es como Azkaban, lleno de criminales, entrelos que tío Charlus y los que hemos ido trayendo nosotros.

 

Matt los miro. −¿Azkaban?

−La prisión de losmagos. −Le dijo Orión. −¿Vosotros no tenéis?

−No, cuando uno denosotros hace algo mal, lo matamos directamente.

−Que radical. −Le dijoDora y miro a su tío y a su padre. −Tengo que volver al trabajo, hay muchascosas que hacer.

−Dora ves con cuidadoy no te vuelvas a tropezar.

−Eso no lo controloyo, igual iré con cuidado, nos vemos. −Y se fue corriendo de vuelta al banco.

−Vamos a seguir. −Lesdijo Orión. −Aun hay muchas cosas que ver. −Y volvieron a su paseo.

En hogwarts, Hermione recibíala carta de su madre.

−¿Herms todo bien? −Lepregunto Ginny sentándose a su lado. −Hace un par de días que te veo distraída.

−Es que no se quéhacer con Malfoy.

−¿Te ha hecho algo?

Dejando la carta de sumadre a medio leer, la miro. −Realmente no me ha hecho nada, se ha disculpadopor llamarme sangre sucia y aunque no quería darle mucha importancia, pues no sési en dos días va a volver a tratarme mal, no lo he conseguido y no dejo dedarle vueltas todo el tiempo.

−Que se disculparacontigo ya es un gran paso, los Malfoy no son conocidos por disculparse.

−Yo estoy agradecidade que se disculpara, eso es mejor que nada, ¿pero qué hago con él?

−Yo te aconsejaría quefueras despacio y con cautela.

−Es lo mismo que mimadre me pone en su carta, que puede que sí que este arrepentido de todo lo queha hecho y que antes no tenía a sus abuelos que lo podían aconsejar bien.

−Nunca me han gustadolos padres de Malfoy por eso, porque se creen los mejores y no piensan en losdemás.

−Nunca he visto a laseñora Malfoy, así que no puedo opinar sobre ella, pero el señor Malfoy no medio buena espina.

−Ni a ti ni a nadieque no sea de su agrado, voy a ir a volar, ¿te apuntas?

Hermione la miro conlos ojos muy abiertos. −¿Quieres que me escalabre?

−Que exagerada. −Y vioque los slytherin pasaban. −Hey Malfoy.

−Weasley.

−Hermione dice quequiere volar, pero que le da mucho miedo ir sola, ¿puedes ayudarla?

Ante eso la castañamiro a su amiga. −Ginny yo no he dicho eso.

Draco pidiéndole aBlaise que fuera a buscar su escoba las miro divertido, se acerco a Hermione ycogiéndole de la mano le dijo que le acompañara.

−Malfoy suéltame.

−No vamos a volar. −Ysin hacer caso a sus chillidos y a sus pataletas se la llevo al campo dequidditch.

No mucho tiempodespués, Hermione no dejaba de gritar y estaba bien sujeta a Draco.

−Granger, deja degritar que me estas dejando sordo. −Le pidió el slytherin.

−Entonces bájame.

−No.

−Entonces no dejare degritar. −Cerrando los ojos y agarrándose más fuerte, sintió como Draco nodejaba de hacer eses y otras cosas.

Abajo, Ginny con losslytherin los miraban divertidos.

−Que escandalosa quees. −Le dijo Pansy.

−Mucho. −Le dijo y vioque Harry y su hermano se acercaban. −Hola.

−Hola Ginny. −Lesaludo Harry y señalo donde estaban Draco y Hermione. −¿Es Herms?

−Sí, sus gritos así lodemuestran.

−¿Cómo has conseguidoque subiera?

−A la fuerza.

−Yo que tú meescondería. −Le dijo Ron. −Cuando baje te dirá tantas cosas que tus orejasterminaran rojas.

−Lo sé, pero no meimporta, este momento lo vale.

 

Una hora más tarde,por fin Hermione volvía a tener los pies en el suelo y lo primero que hizo fuearrodillarse para dar un beso al césped.

−Que exagerada. −Ledijo Harry riéndose.

−Que va, estoy felizde tener mis pies de nuevo bien firmes. −Y miro a Ginny. −Luego me escucharas,ahora me tengo que ir a hacer los deberes. −Y miro a Draco. −Odio volar. −Y sefue corriendo antes de que la volvieran a atrapar para volver a volar.

Mientras en la escuelalas cosas iban bien, con Hermione dándole una oportunidad a Draco, en LondresIrina había conseguido preparar una poción para terminar de encontrar loshorrocrux que faltaban.

−Esto es un cristal depoder. −Les dijo la bruja enseñándoles un cristal transparente. −Tiene queestar mínimo una semana con la poción para que coja todo el poder y encontrarlos horrocrux.

−¿Tras esa semana yapodremos encontrar los horrocrux? −Le pregunto Orión.

−Sí, y en cuanto los destruyáis,Voldemort morirá.

−¿Tiene que ser unasemana? −Le pregunto Sirius. −No puede ser dos días.

−He dicho una semana,porque los horrocrux son una cosa muy poderosa y el cristal tiene que empaparsebien y coger todo el poder que pueda.

−Entonces una semana. −Ymiro a Matt. −¿Qué harás?

−Me quedare hasta que destruyáislos horrocrux y luego me ocupare de lo mío, no importa si esperamos un poco más.

−Te lo agradezco. −Ledijo Orión y miro a Irina. −Y a ti también.

−De nada, lo que iríabien es saber donde se puede ocultar, digo tiene que haber un sitio donde sesienta seguro y que piense que no lo encontrareis.

−Para eso tengo quehablar con Dumbledore, que es el que más lo conoce.

−¿Quieres que teacompañe? −Le pregunto Irina. −Le puedo hacer hablar sin que tu ministerio losepa.

−Si gracias. −Y miro asu hijo. −Sirius no me gusta usar la fuerza, lo sabes bien pero este asuntotiene que terminar cuanto antes.

−No te diré nada. −Ledijo el hombre. −Haz lo que tengas que usar para que Voldemort desaparezca deuna vez por todas, mañana iré a ver a tío Charlus para decirle que destruya lapremonición de Harry.

−Me había olvidado deella, ves con James y Charlus si alguien te dice algo, le dices que yo comoministro en funciones te doy permiso.

−Lo hare. −Y miro aMatt. −¿Quieres ver el ministerio?

−¿Cómo es?

−Enorme, bajo tierra.

−¿Bajo tierra?

−Sí, mañana te lo mostrare.

−Bajo tierra.

Ante eso todos lomiraron.

−¿Matt se te haocurrido algo? −Le pregunto Sirius.

−Si, en la mansión quevamos a comprar, voy a poner pisos bajo tierra.

−En Nueva Orleans esimposible. −Le dijo Irina.

−No, si usamos mimagia. −Le dijo Orión. −Nuestra magia puede hacerlo sin problemas. −Y miro aMatt. −Te ayudaremos pondremos grandes subterráneos para que tu gente esteprotegida en caso de sufrir un ataque.

−Muchas gracias.

−De nada.

Al día siguiente,Sirius y Matt terminaban de desayunar y se iban al ministerio, como le ibapasando estos días al ver lo grande que era el lugar se quedo parado.

−¿Quieres algo así? −Ledijo Sirius.

−Demasiado grande,pero no estaría para nada mal, poner lugares de entrenamiento.

−Te lo pondremos, espor aquí. −Y lo llevo al departamento de aurores y tras saludar a unos cuantos,entro a ver a su tío.

 

−Sirius. −Charlus lesaludo. −¿Qué tal todo?

−Muy bien tío. −Yseñalo al hombre lobo. −¿Recuerdas a Matt?

−Sí, ¿Qué hace poraquí?

−En un principio vinoa hablar de negocios con mi padre, pero ahora se quedara hasta que terminemoscon Voldemort, Irina también esta, ha hecho una poción para que en una semanapodamos encontrar los horrocrux que faltan, y hoy se han ido a hablar conDumbledore para que le diga donde se puede esconder.

−Espero que lo diga.

−Irina no es de esasque se le puede molestar, así que lo dirá. −Les dijo Matt.

−En unas horas más losabremos. −Le dijo Sirius. −Tío hoy vengo a verte, para decirte que es hora deque la premonición de Harry se destruya.

−Ahora mismo voy. −Ysin perder tiempo salió de su despacho y cuando salía del departamento seencontraron a James y Remus. −Acompañarnos.

−¿Dónde vais? −Lepregunto su hijo.

−A destruir lapremonición en la que dice que Harry es el único que puede matar a Voldemort.

−Yo mismo ladestruiré. −Le dijo James que al escuchar sobre esa cosa se puso furioso.

En el departamento depremoniciones, James vio con asombro cuantos cristales había y miro a su padre.−¿Todo esto son premoniciones?

−Lo son.

Matt los miro. −¿Y secumplen todas?

−Sí que se cumplen, ose intenta que se cumplan. −Le dijo Charlus.

−¿Y todas son de ahora?Digo de gente que vive.

−No, algunas son delfuturo y algunas del pasado que nunca han sido encontradas por sus dueños.

−¿Y no se hacelimpieza?

−Ni idea, estedepartamento es especial. −Le dijo Charlus. −Ahora tenemos que encontrar la demi nieto. −Y se pusieron a buscar.

No mucho tiempodespués, James tenía la premonición que hablaba sobre su hijo en la mano. −Estoes hora de que sea destruido. −Y dejándola caer al suelo se hizo añicos.

−Con esta cosadestruida, nadie perseguirá nunca más a Harry. −Les dijo Remus.

−No lo tendrían queseguir. −Les dijo Sirius. −Ya no es un horrocrux, ni tampoco hay premonición asíque Dumbledore tendrá que buscar a otro para molestar.

−No te cae bien esehombre, ¿verdad? −Le pregunto Matt.

−No, es en parte porsu culpa de que haya estado tantos años en Azkaban. −Le dijo Sirius. −Si nohubiera querido apartarme de Harry, habría podido disfrutar de mi libertad yhaber protegido a mi familia y amigos.

−Si quieres le muerdo.

Ante eso todos lo miraron.

−Pero si tu mordiscono envenena. −Le dijo Remus.

−Ya, pero él no losabe. −Y les sonrió. −Me encanta molestar. −Y lanzo un suspiro. −Y como notengo a ningún chupasangres por aquí, tengo que molestar a otra gente.

−De momento dejaremoseso de morder, y nos ocuparemos de otras cosas. −Les dijo Charlus. −Ahora osinvito a comer algo.

−Gracias. −Le dijoJames.

−De nada. −Y saliendode la sala se fueron a una cafetería.

En el valle de GodricDumbledore estaba en su casa, cuando tocaron a la puerta, abriéndola vio a Orióny a una mujer que no conocía.

−¿Qué haces aquí? −Lepregunto el hombre mayor.

−Quiero saber dondepuede esconderse Voldemort.

−¿Para qué?

−Para tomar el té con él,pues para matarlo, vaya preguntas más idiotas haces, ¿Dónde está?

 

−No lo sé.

−No me mientas, sé muybien que lo sabes, te tengo que decir que la premonición de Harry ya ha sidodestruida.

−No puedes hacer eso.

−Esto me aburre. −Ledijo Irina y miro a Orión. −Con tu permiso, me ocupare de esto.

−Lo que quieras,intenta no matarlo.

−Lo intentare. −Y miroal hombre mayor. −Tendrías que haber respondido las preguntas cuando te lashicieron bien. −Y miro a Orión. −¿Vienes?

−No gracias, no megusta la sangre, nos vemos en la cafetería que hemos visto al llegar.

−Pídeme un chocolate,esto no tardara.

−Te lo pediré. −Ydiciéndole que la vería al rato se fue a la cafetería donde pidió un té.

Llevaba un rato tomándoselo,cuando Irina llego y sentándose enfrente de él le dijo. −Pequeño Hagleton,¿sabes donde esta?

−Ni idea, ¿Qué le hashecho?

−Nada, solo meterme ensu cabeza para saber dónde podía estar, también le he hecho que olvidara quenos lo ha dicho, ahora no quiero que tu gente me persiga.

−Mejor, ya tienessuficiente con tus amigos chupasangres.

−No son mis amigos. −Ledijo Irina mientras se tomaba el chocolate caliente. −Solo los tolero, ¿puedo pedirteun favor?

−¿Qué favor?

−Que me des la mismacantidad que le has dado a Matt.

−Creí que no lonecesitabas, que teníais vuestros lugares.

−Realmente no tenemosmuchos lugares nuestros y grandes, ¿entonces?

−Te ayudare, peromientras a Matt no le he pedido nada, pues no tiene muchas cosas que ofrecer, ati sí que te pediría, hechizos y pociones nuevas.

−Sin problemas, te lasdaré. −Y le sonrió. −Orión me has caído bien, eres un hombre sincero que noesconde sus intenciones, no me gustan los falsos y los mentirosos.

−A mi tampoco, lacondición es la misma, solo tu podrás usar ese dinero y en diez años me lotendrás que empezar a devolver, si algo te ocurre me lo llevare.

−No me ocurrirá nada,en cuanto terminemos con esto, volveré a Nueva Orleans y comprare el hotel,aquel donde os quedasteis y pondré una escuela donde nuestros niños puedanaprender sin tener que estar en criptas y cementerios.

−Me gustaría quellevaras a mis sobrinos durante el verano, ahora que os hemos encontrado noquiero perder el contacto.

−Orión, tu gente nuncanos aceptara.

−Mi gente se puedeperder. −Le dijo. −Mis sobrinos irán si ellos quieren, y Hermione también.

−Hermione es parte demi aquelarre, las líderes le dieron la bienvenida y también os la damos avosotros.

−Gracias.

−De nada, ¿iras apequeño Hagleton?

−Ahora mismo no,hablare con Charlus y los demás, haber que dicen.

−¿Iras al ministerio?

−Sí, ¿quieres venir?

−Quiero ver como es.

−Te llevaremos, vamosa terminar y nos vamos.

−Sí. −Y terminándoselas consumiciones se fueron al ministerio y como paso con Matt, Irina estabaencantada con el lugar, incluso le pidió a Orión un lugar así debajo del hotel,para poner su biblioteca y otras cosas.

Al llegar al despachode Charlus vio que no estaba sola.

Irina les saludo conla mano y sonriendo. −Hola.

−Te vemos muycontenta. −Le dijo Abraxas.

−Mucho, he pasado lamañana con Orión, es un hombre maravilloso.

Ante eso todos miraronal hombre.

−¿Orión otra más?

 

−Que te puedo decir,saben lo maravilloso que soy. −Y sentándose les dijo: −Hablando de cosasserias, ya sé donde se puede estar escondiendo Voldemort.

Ante esa confesión,los demás se olvidaron de las bromas y lo miraron seriamente. −¿Dónde?

−Pequeño Hagleton, elproblema es que hasta la semana que viene no tendremos la poción quenecesitamos para terminar de encontrar los horrocrux que faltan, ¿Qué hacemos?

−¿Te lo ha dichoDumbledore?

−Más bien se lo hemossacado a la fuerza. −Y señalo a Irina que estaba jugando con unas figuras queCharlus tenía allí. −Ha sido ella.

−¿Irina que has hecho?

−Nada, solo conseguirla información, y luego borrarle los recuerdos de que nos ha visto, para él hasido una mañana en su casa sin que nadie lo fuera a ver.

−Nos prepararemos eiremos, ahora mismo. −Les dijo Charlus. −Aunque no podamos matar a Voldemortpodremos atraparlo donde queramos.

−Os puedo hacer unajaula mágica. −Les dijo Irina que seguía jugando con las figuras. −Charlus tusmuñequitos me gustan mucho, son muy divertidos.

−Me los ha enviadoHarry, los vio en Hogsmeade y como sabe que me paso muchas horas aquí, para queme distraiga.

−¿Hogsmeade?

−El único pueblo mágicoque queda en el Reino Unido.

Ante eso la bruja lomiro. −Que interesante, quiero ir.

−Te llevaremos, perono ahora, que tenemos cosas más importantes que hacer.

−Sí que las tenemosque hacer. −Le dijo Orión y miro a la bruja. −Irina tu prepara la jaula,nosotros iremos a buscarlo.

−Necesito un lugardonde este segura de que no lo encontraran.

−Mi casa. −Le dijo Orión.−Allí solo pueden entrar los que yo quiera, además se oculta y parece como sino estuviera.

−Un buen lugar, damedos horas que te lo preparo, quiero ayudaros a buscarlo.

−Entonces vamos. −Y sefueron a buscar las cosas que necesitarían para encerrar a Voldemort mientrasterminaban de encontrar los horrocrux que les faltaba.

Dos horas más tarde,Charlus veía satisfecho el grupo que le acompañaba, Matt al saber que iríantras Voldemort había llamado a algunos de su manada e Irina lo mismo y graciasa la vela violeta no habían tenido problemas en llegar.

−Tomad. −Les dijoIrina a los hombres lobos. −Una poción para que podáis transformaros ahora.

−Mejor. −Le dijo Mattcogiéndola. −¿Cuánto durara?

−Hasta el final del día.

−Eso nos da muchashoras para poder atacar bien. −Y se tomaron la poción, no mucho tiempo despuéslos hombres ya eran animales.

−Aunque estén así,entienden. −Les dijo Irina. −Así que si les llamáis y les habláis comprenderán.

−Bien. −Le dijoCharlus y miro a los demás. −Recordar, no sabemos que nos podemos encontrar,así que ir con mucho cuidado.

−Iremos con cuidado. −Ledijo Orión. −Vamos. −Y sin perder más tiempo, el grupo se separo y empezó suataque.

Dos horas más tarde,para sorpresa de muchos, solo habían encontrado a Voldemort con Peter y BartyCrouch hijo, terminar con ellos había sido sencillo, Barty había muerto sinrendirse y Peter como el cobarde que era se había convertido en rata, pero lohabían atrapado antes de que se volviera a escapar.

Cuando Peter vio aJames, intento pedirle perdón pero él no quiso escucharle.

−Jamás te perdonare, yveré con satisfacción como te dan el beso del dementor. −Y miro a dos auroresque lo tenían bien sujeto. −Sacarlo de mi vista y cuidado que es un cobarde e intentaraescaparse.

 

−Iremos con cuidado. −Ysin perder más tiempo se lo llevaron al ministerio.

En otro lado,Voldemort había sido silenciado y todos lo miraron.

−Vaya vergüenza. −Lesdijo Orión mirando a Voldemort. −Todo un país le teme a un bebe.

Voldemort quería decirmuchas cosas pero no podía por la mordaza.

−Ni lo intentes. −Ledijo Abraxas. −No queremos escucharte, la mordaza que llevas puesta te lo tendríaque decir. −Y miro a Irina. −¿Cómo vas con la serpiente?

−Está muerta. −Y acercándosemiro a Voldemort. −Lo siento muy débil, eso quiere decir que ya solo le quedaun horrocrux. −¿Me lo dirás?

−No lo creo. −Le dijoCharlus. −No quiere morir.

−Pronto lo hará. −Ymiro a Orión. −Ya nos lo podemos llevar.

−Estupendo, cuantoantes este encerrado antes me podre ir a dormir. −Y cogiéndolo, cogió también aIrina y se la llevo.

¡FELIZ AÑO NUEVO!

La mansión Black se habíaconvertido en una prisión, habían preparado el sótano para mantener a Voldemorty que nadie pudiera entrar.

Dejando al señor tenebrosoallí, salieron a la calle y Orión cerro la mansión.

−¿Estás seguro de quenadie entrara? −Le pregunto Irina. −Con todo lo que hemos hecho, no me gustaríaque ahora entraran y lo liberaran.

−Nadie puede entrar. −Ledijo Orión. −Ni aunque me maten podrán hacerlo, mira. −Y para sorpresa de Irinavio como la casa desaparecía y en su lugar estaban las casas de los vecinos. −¿Quéte parece?

−Yo quiero algo así.

Ante eso el hombre serio. −Tú quieres muchas cosas.

−Claro que si, aunquede poderes soy más poderosa que vosotros, tú tienes cosas mas guays, creo queme tendré que quedar un tiempo para ver todo bien.

−Creo que te tendríasque quedar más tiempo, hay muchas más cosas de las que te imaginas.

−Ya te diré algo,¿vamos? Tengo hambre y sueño.

−Vamos. −Y se la llevoa casa de los Malfoy.

−Vaya pedazo de casa. −Ledijo Irina nada más entrar. −Me gusta aunque es un poco tétrica. −Y lo miro. −Latuya también, no tenéis colores alegres.

Ante eso Orión se pusoa reír. −No me imagino la casa de Abraxas con colores como el rojo y amarillo.

−Oye. −Se quejo elhombre acercándose. −Que a mí también me gustan esos colores, solo que son muychillones para una casa.

−La verdad es que si.

−¿Cómo ha ido todo?

−Voldemort ya estábien encerrado, nadie podrá entrar aunque me maten.

−Estupendo. −Y miro aIrina. −Tus brujas ya han vuelto a Nueva Orleans.

−Mejor, tienen muchascosas que hacer, tengo hambre.

−Ven. −Llevándola alsalón le enseño la mesa llena de comida. −Espero que esto te llene.

−Seguro, gracias. −Sentándosese puso a cenar.

Al día siguiente, enel profeta se anunciaba que los mortifagos que seguían a Voldemort habían sidodetenidos y que el señor tenebroso había sido encerrado en un lugar segurohasta que lo pudieran matar, de una vez por todas.

Mientras los alumnoslo celebraban, sobre todo Harry, en la mesa de los profesores Snape miro aMcGonagall.

−Así se hacen lascosas, no esperando a que una estúpida premonición se cumpla. −Y sin esperarque la profesora le dijera nada, presto atención a los alumnos. −Alumnos tienenque seguir desayunando, pronto empezaran las clases.

 

Al escuchar eso,muchos lo miraron un momento y le hicieron caso, sentándose de nuevo en sussitios se pusieron a desayunar.

Cuando terminaron,cogieron sus cosas y se fueron a clases, Hermione que estaba feliz de quepronto la amenaza de Voldemort desapareciera se sentó al lado de Draco.

−¿Qué tal estas?

−Muy bien. −Y suspiro.−Por fin después de tantos años temiéndole, por fin morirá.

−¿Tú crees que tardaranmucho?

−No sé, ¿tú qué crees?

−Ni idea, estoy igualque tu, pero espero que en pocos días nos hayan dicho que ya está muerto,¿crees que les faltan muchos horrocrux?

−No lo sé, pero estoyseguro que no dejan de trabajar todo el tiempo.

−Seguro, ellos tambiéntienen muchas ganas de que esto termine de una vez por todas.

La profesoraMcGonagall no tardo mucho más entrar.

−Alumnos prestenatención. −Les dijo y ya no pudieron seguir hablando.

En su casa, cuandoDumbledore leyó la noticia se enfado, él quería que la premonición secumpliera, y le estaban estropeando todos los planes, por desgracia ahora mismono contaba con ningún aliado lo suficientemente poderoso para que le ayudaracon Orión y su grupo.

Mientras Dumbledore selamentaba por su suerte, Irina dormía muy cómodamente, en el piso de abajo losmayores desayunaban.

−Gracias a Irina,pronto las cosas terminaran. −Les dijo Orión.

−Pronto. −Le dijoCharlus. −Sirius me dijo que Matt había venido para hablar de negocios contigo.

−Así es, me ha pedidodinero para comprar una mansión y que su gente tuviera un lugar seguro en elque estar.

−¿Y cuanto le vas adejar?

−100 millones, y otrosa Irina, ella va a comprar el hotel donde nos alojamos para ella y su gente.

−Nosotros teayudaremos. −Le dijo Abraxas. −Tanto a Irina como a Matt les debemos mucho.

−Sí que le debemos. −Ledijo Cygnus. −Pondremos un fondo para los dos grupos.

−Gracias. −Le dijo Orión.−En cuanto terminemos con esto, me iré un tiempo a Nueva Orleans.

−Para estar con Irina,que pillín. −Le dijo Charlus riéndose. −Acabas de volver y ya tienes nuevoligue.

Ante eso todos lomiraron.

−Charlus acabas desonar como tu hijo.

−¿Y qué? James es mihijo es normal que sonemos igual.

−Paso. −Le dijo Orión.−Y no, no voy a ligar, para eso no necesito irme a miles de kilómetros, iréporque quieren poner un sótano parecido al que tenemos en el ministerio y enNueva Orleans es imposible hacerlo sin magia.

−Sí que es imposible. −Ledijo Abraxas. −Según lo que se, ese lugar ya sufrió fuerte inundaciones haceaños.

−Es por eso que usaremagia para construirlo y aunque se inunde de nuevo, el sótano quedaraprotegido, pero eso será en cuanto Voldemort muera de una vez por todas, esetipo parece un gato con tantas vidas que tiene.

−Y que lo jures, nuncase va, ¿Qué vais a hacer hoy?

−Voy de nuevo alcallejón knocturm. −Le dijo Charlus. −Hace una semana que fuimos, quiero ver sise ha vuelto a ensuciar.

−Seguro, no pensaranque volverías tan pronto.

−Por eso, ahoratermino de desayunar y voy. −Cuando término se despidió y se fue al ministerioa reunir a sus aurores.

 

Unos días más tardecuando la semana se cumplía, Irina sacaba el cristal de la poción y con un mapadel Reino Unido se ponía a buscar el último horrocrux que faltaba.

Para su sorpresa elcristal los llevo al lugar menos pensado, hogwarts.

−Está en hogwarts. −Lesdijo Charlus y miro a Irina. −¿Estás segura?

−Sí, este sistemanunca ha fallado, ¿Qué haréis?

−Ir, es lo único quepodemos hacer.

−¿Puedo ir?

−Si claro, porque no,voy a buscar a mi gente, el lugar es tan grande que necesitaremos ayuda, sinonunca terminaremos. −Les dijo Charlus. −Nos vemos en la escuela. −Y sin perder mástiempo se fue.

Los alumnos estabansaliendo de clases, cuando vieron que los aurores llegaban.

−Alumnos todos al grancomedor. −Les dijo Charlus sin detenerse miro a sus aurores. −Dispersaros, ya sabéislo que buscamos, cuando lo encontréis avisar.

−Sí señor. −Y sefueron.

Hermione que se habíadetenido al ver a tantos aurores, sintió que alguien se ponía a su lado,girándose vio a Draco.

−¿Sabes para que hanvenido?

−No lo sé, pero noshan pedido que vayamos al gran comedor, así que iremos. −Y se la llevo.

No mucho tiempodespués, el gran comedor se llenaba de alumnos y los aurores cerraban la puertamientras Charlus se ponía en frente.

−Alumnos, estamosbuscando un horrocrux, esa cosa tiene el alma de Voldemort que fue creadacuando mato a una persona y nos hemos enterado de que esta aquí, mientrasbuscamos os tendréis que quedar aquí, cuando la destruyamos nuestro granenemigo morirá.

En un lado Abraxas viocomo Hermione y Draco se sentaban juntos, sonriendo se acerco y se sentó a sulado.

−Abuelo. −Su nieto lomiro. −¿Porque has venido?

−No me quería perderla diversión, ¿Qué tal por aquí?

−Desde que Snape es eldirector, hay mas disciplina.

−Me lo imagino. −Ledijo el hombre. −Dumbledore como que pasaba de todo.

−Abuelo no creo quepuedas decir eso.

−Yo creo lo mismo. −Yse puso a reír.

Al lado de Draco,Hermione alucinaba, jamás creyó que el señor Malfoy seria así, ella creía queera una versión vieja de Lucius, siempre mirando por encima del hombro.

−¿Hermione pasa algo? −Lepregunto Abraxas al ver su cara.

−Señor, es que creíque era como su hijo.

−Que va, Lucius no separece nada en mí, se parece a mi mujer. ¿Qué piensas de mí?

−Se parece a Sirius.

−Sí que me parezco. −Ledijo Abraxas. −Aunque yo soy más guapo.

−No alucines. −Le dijoOrión sentándose al lado de Hermione. −Los más guapos somos nosotros, no vesque todas nos siguen.

−Eso es porque andáisalborotando a todas.

−Sea como sea, siempreandáis con cientos de mujeres detrás.

Hermione seguíaalucinada ante el comportamiento de esos dos.

Mientras la gryffindorno sabía que decir, los aurores estaban revisando todo el castillo.

Sirius, James y Remusllegaban a la sala de los menesteres y se miraban.

−¿Creéis?

−Lo creo. −Le dijoJames y abriendo las puertas, vio que estaba llena de muebles y objetos.

Entrando se pusieron abuscar, casi una hora más tarde por fin lo encontraban y resulto ser la diademade ravenclaw.

Saliendo de la sala sefueron al gran comedor.

 

−Lo tenemos. −Le dijoJames y acercándose a su padre se lo dio. −Con cuidado que se nota que estaenvenenado.

−Gracias por el aviso.−Y miro a sus aurores. −Nos vamos. −Y se apareció.

Harry se acerco a supadre. −¿Papa te vas?

James le dijo: −Harrypronto esta pesadilla habrá desaparecido de una vez por todas, y vendré a vertepero ahora tengo que estar allí, tengo que ver con mis propios ojos como esacosa muere.

−Mucha suerte.

−Gracias hijo. −Diciéndoleque pronto lo vería se fue.

Cuando los aurores ylos demás se hubieron ido, Severus los mando a sus salas comunes para hacer losdeberes.

Al llegar, muchos nopodían concentrarse en sus deberes, se preguntaban si era verdad, que pronto selibrarían de Voldemort, si lo que los aurores les habían dicho era cierto.

En la mansión Black, Oriónla desbloqueaba y entrando se fueron al sótano, donde Voldemort llevaba unasemana.

Nada más entrar, lesgrito. −Os matare.

−Y luego tedespiertas. −Le dijo James. −Tenemos una sorpresa para ti. −Y miro a su padre. −Enséñasela.

−Sí. −Charlus leenseño la diadema. −Es la diadema de ravenclaw, cuando deje de ser unhorrocrux, morirás. −Y miro a Orión. −Te dejo el honor de destruirla.

−Estupendo. −Cogiéndolala dejo a un lado y con todo el poder que tenía la rompió.

Nada mas romperse porla mitad, Voldemort empezó a convertirse en polvo y pronto murió.

Cuando Voldemort hubodesaparecido todos se miraron entre sí.

−Por fin, por fin hamuerto. −Les dijo Remus y viendo que era verdad, se abrazaron.

−Aun tenemos cosas quehacer. −Les dijo Orión.

Ante eso todos lomiraron.

−¿Qué tenemos quehacer? −Le pregunto Sirius.

−Irina me ha dicho quese pasara por san mungo y mirara haber si algún enfermo se puede curar.

−Frank y Alice. −Jamesmirándola. −Tienes que curarlos, ellos tienen que ponerse bien.

−Lo intentare.

−Gracias. −Y laabrazo. −Ojala lo consigas.

−Los quieres mucho,¿verdad?

−Mucho, siempre hansido buenos amigos y tienen un hijo que no conocen.

−Les ayudare en todolo que pueda. −Y miro a Orión. −¿Puedes ir a Nueva Orleans y ocuparte de lo quequiero?

−Claro que si, tu ocúpatede las cosas aquí, que iré y empezare a trabajar.

−Gracias. −Y miro aMatt que también estaba. −¿Te quedaras?

−No, ahora que ya lascosas se han solucionado aquí volveré a casa, es hora de que los hombres lobo,tengamos una nueva vida.

−Y la tendréis. −Lesdijo Orión y miro a Abraxas. −Anuncia que abran nuevas elecciones, pero Fudgeno se puede presentar.

−Lo anunciare en todala prensa.

−Hazlo, gracias. −Ymiro a Sirius. −Hijo quiero que tú hagas obras en esta casa, solo deja laestructura, luego la venderemos y compraremos algo más de este siglo.

−Lo hare, ahora vamos,este lugar no me gusta.

−A nadie. −Viendo una últimavez donde había muerto Voldemort se fueron.

Cuando los Potterllegaron a su casa y les explicaron a su familia que por fin Voldemort estabamuerto, muchos lloraron, pero era normal, esa pesadilla había durado muchosaños y no pensaron que se podrían librar de ella.

Abraxas al llegar a sucasa, se lo dijo a su hijo.

−Lucius, Voldemortestá muerto, tu señor ya no volverá, las cosas seguirán cambiando y tú meobedecerás sino ya sabes dónde está la puerta. −Con esa amenaza miro a sunuera. −Cissy, tu padre está bien, se ha ido a casa de tu hermana.

 

−Gracias.

−De nada, me voy adescansar, ha sido un día muy largo. −Dándoles las buenas noches se fue a suhabitación.

Al día siguiente, enla prensa mágica de todo el mundo, se anunciaba que Voldemort había muerto deuna vez por todas, que la amenaza había desaparecido.

Aunque muchos nocreían que hubiera vuelto, muchos otros sí que lo creían y se abrazaron felicesde que hubiera desaparecido de sus vidas.

Aunque a Cygnus no legustaba nada Azkaban fue a ver a su hija, le tenía que decir personalmente quesu señor por el que había cometido cientos de crímenes estaba muerto.

−Bella.

−Padre. −La mujerestaba muy demacrada y llevaba la ropa a rayas de la prisión. −¿Me vas a sacar?

−No hija, vengo adecirte que tu señor, aquel del que te sentías tan orgullosa y por el que matastetanto, está muerto, por fin su pesadilla ha terminado, y tu por tus crímenes seguirásaquí, vendré a verte no me olvidare de que eres mi hija, pero no esperes quenunca te saque. −Y tras estas palabras se fue, con el corazón encogido, sihubiera sido un mejor padre, una mejor persona no tendría que ver como su hijase pudría allí dentro, su propósito para su nueva vida era ser una mejorpersona, para sus hijas y sus nietos.

Próximo capitulo el epilogo, gracias por seguirme y tened un feliz día de reyes, espero que os traigan muchas cosas y no sea carbón

Seismeses más tarde

Draco estaba en eltres escobas, esperando a que Hermione llegara de la librería, mientras setomaba su cerveza de mantequilla, no dejaba de sonreír.

En esos seis mesesdesde que el profeta anunciaba la muerte de Voldemort, habían cambiado muchascosas.

Lo primero es quetenían nuevo ministro, Kingsley un antiguo auror, era escogido y nada másentrar en el despacho había empezado a trabajar y había dado a conocer a lasbrujas sin varita, aunque muchos tenían miedo, les habían asegurado de queellas no eran malas, solo diferentes y que tenían mucho que aprender unos deotros.

Uno de los que habíapuesto el grito en el cielo era Fudge, al principio muchos se habían puesto desu lado, Abraxas, Charlus y Cygnus les enseñaron las cosas que ellas podíanhacer, como curar a Frank y Alice, Irina tras trabajar mucho lo consiguió y conel matrimonio curado, curaron a más gente que estaban igual.

Tras ver eso, muchosescépticos se pusieron del lado de las brujas y aunque las escuelas mágicasseguirían siendo para los magos con varita les dieron la bienvenida.

Aparte de conseguirque reconocieran a las brujas, Kingsley dio a conocer sus planes para llevar alpaís al siglo XX, una de las cosas que hizo fue cambiar algunas leyes en lasque las mujeres apenas tenían derecho.

Como con todos losnuevos cambios que se iban haciendo, los más conservadores pusieron el grito enel cielo, hasta que las mujeres se pusieron firmes y dijeron que ellas tambiéntenían derechos, no por ser mujeres se tenían que quedar calladas, y como conel caso de las brujas, los hombres de las familias más importantes se pusieronde su parte.

Otra cosa buena, esque se creó tras muchos años de espera, una escuela primaria mágica en la quesolo asistirían niños con algún familiar mágico, los hijos de muggles nopodrían asistir pues ellos tenían cientos de escuelas.

 

La verdad es que Dracoaun no se podía creer que hubieran cambiado tanto las cosas, es como siestuvieran en otro mundo, y este solo fuera un sueño.

−Draco. −Hermione seacerco sonriendo, aunque aun no eran novios intentaban pasar todo el tiempo quepodían juntos, pasear, hacer los deberes incluso había dejado atrás su miedo alas escobas y pasaban mucho tiempo volando. −¿Llevas mucho tiempo esperando?

−No, ¿has encontrado algúnlibro?

−Sí. −Y se lo enseño. −Esun libro romántico, Pansy me lo ha recomendado mucho.

−Estupendo, ¿vamos apasear?

−Vamos.

Draco terminándose lacerveza de mantequilla, dejo el dinero encima de la mesa y levantándose cogió aHermione de la mano y se fueron a pasear.

Mientras ellospaseaban y se reían, Harry y Ron los miraban, jamás creyeron que esos dospasaran tanto tiempo juntos, pero no se podían quejar, habían pasado tantascosas malas que se alegraban de que su amiga tuviera su final feliz, aunque aunle quedaban muchas cosas para vivir.

Harry estaba feliz,sus padres estaban vivos y su vida había cambiado completamente, otro queestaba feliz era Neville, sus padres ya habían salido de san mungo y habíanrecuperado su vida.

Mientras los alumnosdisfrutaban de su vida escolar, en Londres Sirius veía con satisfacción como laantigua mansión Black, era terminada, habían cambiado todos los pisos inclusohabían hecho dos sótanos para los nuevos dueños y aunque siempre había sido unacasa mágica, habían decidido ponerla como casa muggle y aunque los vecinos alprincipio se extrañaron con un poco de magia se olvidaron de ella.

−¿Señor Black en seriola quiere vender? −Le pregunto el vendedor. −Es muy hermosa.

Sirius le sonrió. −Síque la quiero vender, es hora de que este lugar pase a otra gente y empezar unanueva vida bien lejos.

−Como quiera, usted esel dueño, no creo que tengamos muchos problemas en venderla, es un lugarmagnifico y está en el centro, no todos los días sale algo como esto al mercado.

−Ya me dirá algo.

−Se lo diré.

Sirius sonriéndole salióde la mansión y al ver el hermoso sol que hacia decidió ir andando, habíaquedado con James y Remus para pasar el tiempo juntos, estaba feliz de que suvida volviera a ser suya, nunca olvidaría el tiempo que había pasado enAzkaban, pero sabía que tenía una nueva oportunidad y la tenía que aprovechar.

A muchos kilómetros deallí, en Nueva Orleans, Orión veía con satisfacción como las obras de lamansión de los hombres lobo se terminaba.

−Gracias Orión. −Ledijo Matt. −Han sido muchos meses, pero por fin ya tenemos un lugar para nosotros.

−Lo tenéis. −Le dijo. −Ahoratienes que juntar a tu gente, pero eso es mas cosa tuya que mía.

−Lo hare, muchos hanllegado a Nueva Orleans esperando poder vivir aquí y empezar nuestro negocio.

−Te deseo muchasuerte, sabes dónde encontrarme.

−Lo sé, gracias portodo.

−De nada. −Saliendo dela propiedad se fue a ver a las brujas, ellas hacia semanas que habíanterminado de construir su nueva residencia, las ancianas del lugar habían dadola bienvenida a las ideas de Irina y entre todas habían trabajado duro paraterminar cuanto antes las obras.

−Brujo. Le dijeron depronto.

−Chupasangres. −Lesdijo Orión mirando a sus invitados no deseados, como a su hijo a él tampoco legustaban. −¿Qué queréis?

−¿Por qué les has ayudado?

−Porque he querido, ysi has terminado tengo que reunirme con alguien.

−No tendrías que haberloecho.

−Que pesados, no solovosotros podéis tener muchos millones.

−Morirás. −Y seacercaron con la intención de matarlo.

Orión usando suspoderes los dejo inconscientes, al ver que todos estaban en el suelo sinsentido sonrió, le encantaban las cosas que Irina le había enseñado paralibrarse de los vampiros.

El futuro sepresentaba muy pero que muy interesante, sin dejar de sonreír se fue a buscar asu amiga, el mundo poco a poco había empezado a cambiar y el disfrutaría viendoesos cambios.

Espero que os guste este final, gracias a todos por seguirme, haberlo comentado y haberlo puesto como favorito, el miércoles empezare Librería moony 2, os espero

Nuevas alianzas - Potterfics, tu versión de la historia

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Al finalizar el terceraño, cuando Harry tuvo que ver como su padrino huía sin poder demostrar suinocencia, los amigos se despedían en la estación.

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2023-02-27

 

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