Odhuin, el mundo de la magia. Libro I: Los elegidos - Potterfics, tu versión de la historia

 

 

 

María Pérez,

una chica normal que vive en el orfanato de Sevilla con su mejor amiga Claudia

Sebastian Johnson,

un chico de Londres que tiene una familia que no es para nada como él imagina

Son dos hermanos gemelos, separados al nacer.

Un extraño chico llega al colegio de María, al que raramente todos conocen excepto ella y Claudia.

Un extraño grupo de extraños seres atacan a Sebastian y a su mejor amiga Annie.

¿Qué va a pasar?

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Hola lectores! Esta es mi nueva historia, esta la tengo escrita desde hace mucho tiempo (dos meses) y cada día subo capítulo en Wattpad. Allí subo junto algunos capítulos mis dibujos de mis personajes, algunas canciones que me encantan, etc.

 

Hace unos meses yo estaba muy activa en potterfics, pero una amiga mía me ha enganchado al wattpad, donde otros muchos amigos míos me siguen y apoyan en mi historia y hoy estaba a punto de escribir otro capítulo para Wattpad cuando he recordado Potterfics, lo siento por no subir capítulos constantemente, pero aquí los tenéis.

Esto de arriba es para ir sumando palabras, aunque también para que leáis. Si queréis, leedlo, si no, da igual.

Os va a gustar mucho la historia, o eso espero. Y quiero dejar claro una cosa, aunque os recuerde un poco a Idhún, no es Idhún. Este es un mundo inventado por mí, con especies nuevas y dioses diferentes.

Por favor os pido que no lo comparéis con Idhún. Aparte de que no se parece en nada, yo no quiero igualar a Laura Gallego ni nada.Solo tengo 14 años, así que aún así espero que os guste.

Si lo habéis entendido, perfecto, pasad adelante y disfrutad de mi loca historia.

¡Chaooooooooo!





Capítulo 1: El nacimiento de la esperanza

Era una noche oscura, aunque el sol de medianoche brillaba en el firmamento, como si supiera, contemplando desde la altura, la terrible desgracia que ocurriría esa noche.

Una sombra se desplazaba veloz por los pasillos del castillo. Desde hacía tiempo, una profecía anunciaba que en ese castillo nacería la única esperanza para salvar al mundo de la guerra que se avecinaba, pero ella no lo iba a permitir.


...................

El grito de una mujer resonó en una de las salas del castillo. A su lado se encontraba la comadrona que la ayudaría en el parto, que estaba dándole ánimos. Entonces se oyó el llanto de un bebé. La mujer sonrió de felicidad al ver a su nuevo hijo. Tenía un mechón de pelo rubio. De repente el niño abrió os ojos, que eran de un color marrón muy oscuro. Era hermoso. La mujer lo estrechó más hacia ella.

-Te llamaré Therek- le susurró.

Entonces las puertas de la sala se abrieron de golpe y por ellas entró una mujer que se parecía bastante a a joven que había dado a luz al bebé, aunque a la vez, tenía algo siniestro, como si un aura negra la cubriese. Tenia el pelo rojo sangre flotando en el aire y unos fríos ojos que hacían resaltar lo inhumana que en realidad era.

Dirigió su fría mirada en el bebé y sonrió malévolamente, mostrando una bífida lengua.

-¡Qué bonito momento!¿Interrumpo algo?- exclamó con falsa alegría, se notaba la acidez de sus palabras, como si las escupiera.

 

El rostro de la madre se ensombreció.

-¿Qué haces aquí Nebira?

-Querida, se rumorea que tu bebé salvaría el mundo, no podía cruzarme de brazos y esperar a que arruines mi plan- dijo- por eso, me lo llevaré.

-¡No! ¡No pienso permitir que te lleves a Therek!

-Bonito nombre, por cierto. Me recuerda a...

-No pronuncies su nombre, no se lo puse por él.

- Igualmente cielo, el bebé ya no es tuyo. Es mío.- entonces con un movimiento de mano hizo desaparecer el bebé de los brazos de la madre, para al instante reaparecer en los brazos de la malvada bruja.

-Adiós querida hermanita- y se esfumó.

-¡Noooooooo!- pero no pudo gritar más ya que unas fuertes contracciones volvieron a aparecer.

Cuando el dolor cesó media hora después, una niña salió.

-¿¡Gemelos!?- exclamó sorprendida la comadrona.

-Si y mi niñita se llamará Shalia.- y con esas palabras, la mujer exhaló su último suspiro.


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Es triste, pero... tenia que pasar.

Espero que os guste la historia, la tengo en mente desde hace dos años y he inventado os personajes, hecho mapas y dibujos incuso pequeñas fichas de cada personaje...

Se despide, Claudia


Capítulo2: A otro mundo

Unashoras más tarde, un grupo de hombres y mujeres estaban reunidos alrededor deuna alargada mesa. En uno de los asientos había un hombre alto, regio y demirada severa. Se levantó del asiento y los murmullos cesaron.

-Os hereunido aquí para discutir un tema de vital importancia. Mi mujer ha tenidogemelos. Pero aparte de que ha muerto en el parto, Nebira ha aparecido y haraptado a uno de nuestros hijos por la Gran Profecía.

-¡Eso esterrible!

-Unaguerra se avecina, lo veo- predijo Tauki, representante de la tribu de lo kheri, que adoraban al dios del viento, que estaba sentada en suasiento, tenía los ojos en blanco, el pelo rubio oscuro flotando, su ropavaporosa y su semblante pálido hacían verla como un fantasma.

- Tauki, ¿que ve?

-Veo a ocho héroes salvando el mundo, entre ellos, una chica rubia de ojos violetas al lado de una feérica depiel púrpura.

Todos posaron la mirada en el hombre que estaba sentado al ladodel rei Jantter, el feérico Omus. Élera de los pocos feéricos que habían nacido con la piel morada, al igual que suquerida hija Maiqa.

-¿Mipequeña Maiqa salvará el mundo? No, deninguna manera permitiré que arriesguen la vida de mi hija por los desvaríos deuna vieja loca- exclamó la madre.

-Cielo,Madame Taki no es una vieja loca, además, si nos negamos y el mundo cae seráculpa nuestra

-Tienesrazón.¿ Pero qué podemos hacer nosotros?

-Loprimordial es alejar a la hija del rey de todo esto.- dijo uno de losconsejeros reales

-Cierto,que viva una infancia normal y cuando llegue su mayoría de edad, le contaremos la verdad.

-Pero enOdhuin la encontrarán, por muy bienescondida que esté.-dijo Aleus, un gran mago, que representaba al pueblo de Edekah, la isla la magia.

-¿Y quésugiere usted, sabio mago?-preguntó el rey Jantter.

-Entretodos los hechiceros presentes podríamos abrir un portal a otro planeta, dondeno puedan encontrarla.

-Es unabrillante idea,- dijo el rey- pero hay un problema, no podemos enviar a mi hijaa un mundo desconocido sin ninguna vigilancia.

 

-Iremosnosotros y nos llevaremos también a nuestra hija.- dijo Rovenia, la madre de Maiqa -alguien tiene que cuidar a la pequeña Maiqa y así tendrá compañía desu edad..

-Entonceseso se hará. Que todos los magos que se encuentren en esta sala abran elportal.- ordenó el rey Jantter. De pronto se escuchó un gran estruendo seguidode el sonido de unas campanas. Jantter y Omus se miraron, aquello no podía serbueno.

Unguardia entró precipitadamente a la sala y gritó:

- ¡¡NOSATACAN!!

- Olumus, tú y tu mujer, id a por vuestra hija y yo iré a por la mía, en cincominutos nos reunimos aquí.- dijo a su amigo.

Recorrió los largos corredores hasta llegar a suhabitación, donde estaba la cuna con su hija. La cogió en brazos y la envolvió en una manta en la que estabatejido el dibujo de un Ophilx, uno de los seres más extraordinarios de todoOdhuin.

Se dirigió a toda prisa a la saladonde se abriría el portal y al llegar se encontró a su amigo Omus y sumujer con un bebé en brazos. La pequeña tenía la piel púrpura y al instante siguiente la tenía humana.

-Hemos echo un conjuro para ocultar su parte esailc...

Pero no pudo acabar la frase. Se oyó un forcejeo. Alguienintentaba forzar la entrada.

-Ya está listo el portal?- preguntó alarmado el rey a unade las hechiceras.

-Solo unos minutos más.-contestó.

-De acuerdo.- asintió gravemente.- Omus, puede que estasea mi última batalla, si es así, quiero que lideres tú el reino.

-Será un gran honor, amigo.- le dijo mientras sacaba suespada del cinto. Jantter lo imitó. Omus se acercó a su esposa.

-Quiero que vayas con nuestra hija a la tierra. No miresatrás- dijo, para acto seguido darle un beso, con sabor a despedida.

-Señor, el portal está abierto.

Algo detonó. Hubo una explosión. Las puertas volaronimpulsadas por la explosión. Una de las puertas empujó a Omus al suelo y soltóun quejido, adolorido.

-NO!!

Rovenia dejóa los dos bebés en una cuna y las metió por el portal. Se acercó a su marido ycon todas sus fuerzas intentó levantar la pesada puerta de encima de Omus perono pudo. De donde antes habían estado las puertas entró una perversa figura,Nebira.

-¡Dondeesta!- gritó furiosa. Se acercó a Jantter.- Tu
¿sabes lo que pasa cuando meenfado?

-Llegastetarde, bruja. Mi hija está ya muy lejos, no podrás encontrarla, ella está enotro mundo
- pero no pudo continuar. Con un rápido movimiento Nebira le arrancóel corazón al rey y mientras él moría, ella lo contemplaba divertida.

-¿Asíque otro mundo? Te encontraré mi adorada sobrinita- dijo sarcásticamente.

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Hola queridos lectores, espero que os guste, aunque sea un poco trágico. Es necesario para el desenlace de la historia.

Chao


Capítulo 3: Catorce años después
Una chica estaba sentada en clase, impaciente por que sonara el timbre. Su pelo rubio casi blanco, largo y liso caía por sus hombros y sus ojos eran de un hermoso color gris plata .Miró el reloj. Dos minutos. Se revolvió en el asiento. Alguien le tocó el hombro. Ella se giró disimuladamente y un compañero le pasó una nota. Ponía: "¿Nerviosa hermanita?" Ella se giró y miró a su hermana, bueno, realmente no sabían si eran hermanas. Las dos vivían en el orfanato que había al final de la calle que llevaba al colegio y en sus catorce años nunca le habían adoptado ni a ella ni a su 'hermana'.
La chica escribió en el papelito que si, estaba nerviosa. ¿Por qué? Pues porque además de ser jueves a última hora al día siguiente era su catorceavo cumpleaños .Volvió a mirar el reloj. Un minuto. Su hermana se rió disimuladamente mientras que ella bufó desesperada. ¿Cuanto podría tardar en pasar un mísero minuto?Para su alegría el timbre sonó. Por poco salta del asiento. Recoge sus cosas rápidamente y sale del colegio. Al salir notó el tremendo calor que hacía. Se fue a resguardarse a la sombra de un gran árbol. Se sentó y jugó con su cabello. Sacó un cuaderno y lo abrió. Estaba lleno de dibujos. Abrió la libreta por una página en concreto y sacó uno de los varios estuches que tenía en su mochila, que estaba llena de unicornios y se puso a terminar un dibujo. Era el de una chica de piel púrpura con rayas azules, con su verde pelo recogido en unas trenzas que flotaban a su alrededor.
Cuando estaba a punto de terminar el dibujo oyó algo sobre ella. Levantó la mirada y vio a un muchacho, de su edad por lo que parecía, tenía el pelo de un extraño color azul oscuro rizado y unos ojos dorados. Estaba acuclillado en una rama del árbol mirando el atardecer. Entonces el joven se percató de que le estaban observando, se giró hacia ella y acto seguido no había un muchacho, sino una especie de fénix azul oscuro. El ave la miró y ella pudo jurar que sus ojos eran dorados al igual que los del chico. Él levantó el vuelo mientras la chica lo miraba alucinada. Se frotó los ojos, sin poder creer lo que había visto. Algo interiormente le decía que aquello que había visto era real. Negó con la cabeza, aquello habrá sido una alucinación, se dijo a sí misma. Recogió sus cosas y las metió en la mochila. Se la puso en la espalda y se fue a la puerta donde una chica la estaba esperando. Tenía el pelo negro con mechas verdes, del mismo color que sus ojos ya que eran de un verde intenso. Iba con su mismo uniforme.
-¡Esme!-su amiga se giró y puso mala cara, estaba enfadada.-¡Maria! ¿Dónde se supone que estabas? ¡He estado esperándote casi media hora!- El recuerdo de lo que había visto minutos antes volvió a la mente de María. Su amiga Esmeralda chasqueó los dedos en su cara.-¿Hay alguien ahí? Hermana, hoy estás muy rara
-Tranquila Esme, solo tengo sueño.-mintió María. Le sabía mal, pero no podía contarle lo que había visto, la tomaría por loca.-Pues entonces vayamos al orfanato, que aunque tú tengas sueño, yo me muero de hambre.-Jajaja, vamos, que si no te comerás lo que esté mas cerca ¡y lo está mas cerca soy yo!-Loca-le dijo en broma Esme.
-------------------------------------------------------------------------------------------------Hola mis queridos unicornios!! Hoy os he traído un cap sobre lo que pasa después de catorce años. A partir de aquí es cuando empieza la verdadera historia. Por cierto, que os parece lo del fénix? Espero que os guste!! Besos, Claudia

Capítulo 4: ¿Todos loconocen y nosotras no?

Al día siguiente Esmeralda se levantó temprano y fue a lacocina del orfanato. Abrió el congelador y de allí sacó un delicioso pastel.Junto con unos compañeros del orfanato colocó las velas, los globos y pusieronlos regalos en la mesa. Cuando María sedespertó Esmeralda estaba en su cuarto.

 

 

-¿Qué haces aquí Esme? -preguntó María medio dormida.

-Ponte esto y no digas nada.-dijo entregándole un pañuelo. Mientras Maríase lo ponía en los ojos preguntó:

-¿Y para que se supone que tengo que ponerme esto?

-¡Es una sorpresa! Y si te lo digo ya no lo sería- canturreó Esmeralda. Lallevó a ciegas hasta la cocina y allí estaban sus amigos: Claudia, Noel y Javier.Los cinco eran muy buenos amigos de la infancia.

-¡ Soorpreeesaaa!-exclamaron todos. Entonces María se quitó la venda y vioa sus mejores amigos. Corrió a abrazarlos contenta.

-¡NO ME LO PUEDO CREER! ¡Habéis venido!

-¡Qué te creías, somos tus mejores amigos!-dijo Noel Claudia se había idode viaje supuestamente y Noel y Javier le habían dicho que tenían que hacer untrabajo y no podían venir. Mentirosos. Aunque lo habían hecho para organizarleuna fiesta sorpresa.

-Jajaja.

-Además te ten

Todos se sentaron y mientras Claudia y Esmeralda estabanentreteniendo a María, Javier y Noelsacaron unas velas y las pusieron en el pastel. Claudia apagó la luz y entoncescon un mechero encendieron las velas y empezaron a cantar cumpleaños feliz aMaría.

-Cumpleaños feeliz, cumpleaños feeliz
.- María miró la tarta embobada, casise le cayó la baba. Era una deliciosa tarta tres chocolates, con caramelo ynata y con mucha galleta en el fondo.

-¡¡GRACIAS CHICOS!!

después de la tarta llegaron los regalos. Javier leregaló el último cómic de Memorias de Idhún, el único que faltaba en sucolección. Noel le regaló un bloc de dibujo. Claudia le regaló un collar con sunombre. Esmeralda le dio un diario muy mono con un candado incluido. Luego dedarles las gracias un millón de veces se vistieron y se fueron al colegio. Alllegar vieron que se había formado un corro alrededor de algo. Los cinco amigosse acercaron y vieron que lo que había pasado era que había un chico nuevo.

-¡Qué bien, un chico nuevo! ¿Será guapo?- dijo Esmeralda emocionada.

-Por favor Esme, a la gente no hay que juzgarla por la apariencia
-lerespondió Claudia. Mientras las dos discutían, María se había quedado depiedra. El chico nuevo era el chico que había visto ayer, ese que se habíatransformado en fénix.

Como María se había quedado en shock Javier le pellizcóen el hombro.

-¡Au!¡Javi! Eso me ha dolido.

-Lo siento, pero es que estabas en las nubes. ¿En qué pensabas?

María dirigió su mirada al chico nuevo y descubrió que leestaba mirando a ella. Cuando vio que ella también le miraba, le sonrió. Ellamiró a otro lado, nerviosa. Se puso a hablar con sus amigos pero el chico nuevose acercó a ellos.

-Hola chicos! ¡Cuánto tiempo!

Todos le miraros extrañados. Luego se oyó un extraño crujido, como si algose rompiera. María se giró hacia elchico y vio que sus ojos relucían con un misterioso brillo. Entonces pasó algoque María nunca se habría imaginado.

-¿No os acordáis de mí? ¡Soy Eiden!

-¡Claro! ¡Eiden! -exclamó Javier. -Noel,¿ no te acuerdas?

-¿Eh?-preguntó Noel distraído.

-Soy Eiden, el alumno de intercambio que vino hace un par de años
y luegose fue a otro país.-dijo 'Eiden'. María se quedó alucinada.

 

-Ostras! Tienes razón!-dijo Noel, como si se hubiera acordado de repente.

-Y Claudia, ¿no te acuerdas de mí?- dijo

-¿Cómo sabes mi nombre?

-Porque te conozco, boba

-Hombre, supongo que tienes razón, no es que me hubieras leído la mente-dijoella no muy segura.

Sonó el timbre y todos entraron a clase. Este curso los profesores habíansituado las mesas de tres en tres. María se sentó junto a Claudia y Esmeralda a primera fila. Y 'CASUALMENTE'como los sitios eran de tres, Eiden se sentó con Javier Y Noel. Entoncesapareció la maestra.

-Hola alumnos.

-Hola profesora-saludaron todos los alumnos.

Ella se sentó en su asiento, dejo su maleta en el suelo y dijo:

-Alumnos, hoy ha vuelto a la escuela un antiguo alumno que se fue el añopasado. Eiden, saluda a la clase.

Eiden se levantó y saludó a sus 'antiguos' compañeros.

-Hola chicos, es un placer volver a esta escuela.

-Esto es ridículo, ESE CHICO NUNCA HA ESTADO EN ESTA ESCUELA!!- pensó María-¿Estaré volviéndome loca?

-Oye María, ¿tu conoces a ese chico? Porque por mucho que digan no lo hevisto en mi vida.-comentó Esmeralda.

Ya se habían terminado las clases de antes del almuerzo y estaban dejandolos libros en las taquillas. En cuanto María oyó lo que había dicho cerró lataquilla de golpe.

-¡Lo sabía! ¡Sabía que no había ningún Eiden en nuestra clase!

-Pero lo raro es, ¿Cómo se ha tragado todo el mundo esa mentira?

-No lo sé, pero lo descubriremos.

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Holla mis uniconios, espero que os guste el capítulo. Qué os ha parecido lo de Eiden? Comentad y un besoo

Capítulo 5: Cosas extrañas.

Anteriormente en Odhin, el mundo de la magia...

-Oye María, ¿tu conoces a ese chico? Porque por mucho que digan no lo he visto en mi vida.-comento Claudia

Ya se habían terminado las clases de antes del almuerzo y estaban dejando los libros en las taquillas. En cuanto María oyó lo que había dicho cerró la taquilla de golpe.

-¡Lo sabía! ¡Sabía que no había ningún Eiden en nuestra clase!

-Pero lo raro es, ¿Cómo se ha tragado todo el mundo esa mentira?

-No lo sé, pero lo descubriremos.

Luego de esa charla, las dos amigas buscaron a Esmeralda, Javier y Noel, pero los encontraron con Eiden. María y Claudia se miraron entre sí y asintieron. Se acercaron a ellos sigilosamente, pegadas a las taquillas. Claudia se chocó con una papelera. No hizo mucho ruido, pero podían haberlas descubierto.

-Shh, están hablando.-le advirtió susurrando María a su amiga.

-Vale, me callo.- las dos abrieron los oídos para saber lo que estaban diciendo.

-Esta tarde haremos una fiesta sorpresa para María.-comentó Javier- Va a ser la bomba

-¿A si? -preguntó Eiden interesado.

-Si.-contestó Noel. Claudia se dio una facepalm. La sorpresa ya no sería tan sorpresa. - Te invitaríamos, pero no creo que le guste a María...

Eiden se acercó más a ellos y los miró fijamente a los ojos mientras su rostro estaba serio.

-Me invitaréis a la fiesta. Me vais a invitar y será muy divertido.-dijo.

 

Los ojos de los tres se dilataron, se volvió a oír un extraño chasquido y entonces Esmeralda sonrió alegre y dijo:

-Puedes venir a la fiesta. Será divertido.

-Oh, ¿enserio? No me lo esperaba.-dijo cambiando su rostro pétreo por uno sorprendido muy falso.- Entonces seguro que iré.

Claudia y María jadearon, asustadas. Se escondieron detrás de las taquillas.

-¿Q-qué ha sido eso?-tartamudeó Claudia .

-No lo sé, lo que sí se es que eso no es normal.

-¿Qué vamos a hacer?

-Voy a hablar con él. -dijo María decidida. Se incorporó y se fue en dirección a sus amigos.

-¿Pero qué?-Claudia estaba confundida, pero entonces se percató de que su amiga se había ido-¡María! ¡Espérame!

Las dos llegaron junto a sus amigos y Eiden.

-¡Hola chicas! -saludaron sus amigos.

-Hola María.-dijo Eiden con una sonrisa arrogante. No sé por qué, pero sospecho que sabe que hemos visto lo de antes, pensó María.

-Chicos, podéis iros, ya iré yendo yo.-dijo ella.

-Vale María, pero no hagáis nada indebido -dijo Javier riéndose.

María se sonrojó mientras que Eiden se rió. Cuando los demás se fueron, María se acercó a él. Eiden la miró divertido.

-¿Qué quieres?

-No sé a qué estas jugando, pero te lo advierto, deja en paz a mis amigos.

-¿Yo?-preguntó él haciéndose el despistado.

-No te he visto en mi vida. Nunca. Entonces ayer apareces, te transformas en fénix y desapareces. Luego hoy apareces y haces creer a toda la escuela que estuviste aquí hace dos años. Y obligas a mis amigos a invitarte a una fiesta, MI fiesta. ¿Por qué?

La mirada de Eiden se volvió fría.

-Mira, niña, podría hacer que todos se olviden de que estuve aquí, sin embargo tú lo recordarás todo. Podría también hacerme invisible, perseguirte y torturarte durante toda la eternidad y tú serías la única que podrías verme. Te volverías loca, tanto que hasta te preguntarías si María es tu verdadero nombre.- ante eso último María tragó saliva.- Así que no trates de amenazarme.

-¿Y por qué haces esto? ¿Por qué a mí?

-Cierto, se me olvidaba. No sabes lo de tus padres.-su cara se volvió divertida, como si supiera algo de María que ella no supiera

-¿El qué?

-No te lo voy a decir. Aún es demasiado pronto.

-Dímelo.-exigió ella.

-No.- la cara de María enrojeció, pero de rabia.

-Eres odioso, Eiden.

-Gracias, nunca me habían halagado tanto.

María se fue de allí, indignada. Pero detrás de ella algo ocurrió. Como por arte de magia, arriba de Eiden apareció un chorro de agua, que lo mojó entero. Él soltó una maldición. Con un gesto de mano se secó entero. El reloj le vibró. Eiden pulsó el boton derecho del reloj y al instante salió proyectada la imagen de una joven hermosa, cabellos rojo fuego y ojos negros.La joven era bella, pero estaba rodeada de una aura oscura, Nebira.

-¿Eiden, qué has averiguado?

-La he encontrado.

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Holaa mis queridos unicoornioos!!

Siento lo del capítulo anterior, se suponía que tenía que estar todo el capítulo, pero no sé lo que pasó... Bueno, aquí lo tenéis!! Disfrutad leyendo!!

PD:La canción es Tik Tok, de Kesha

 

Besos, Claudia

Capítulo 6: Sebastian.

Seis años antes, en un colegio privado de Inglaterra:

Una multitud de alumnos salía a toda pastilla del colegio, como si estuviera en llamas.

-Siiiiii! Por fin salí!-dijo una niña cuando salió del colegio.

Era pequeña, de unos seis años. Muy mona. Era pelirroja, con dos coletas en su pelo rizado y dos grandes ojos marrones.

-Mirad, chicas, ¡la lunática pelirroja! -un grupito de niñas se le acercó a ella.

-Hola.-dijo ella tímidamente.- ¿Queréis venir a jugar conmigo?

-¿Contigo? Por favor, no nos hagas reír. Nunca jugaríamos contigo, eres rara.-dijo cruelmente una de las niñas.

Los ojos de la pequeña pelirroja se cristalizaron.

-Pero...-dijo a punto de llorar.

-¡No te acerques, rara!-gritaron las niñas. Se fueron corriendo espantadas mientras que la pequeña iba caminando lentamente llorando hacia su casa. Pero alguien la llamó.

-¡Hey, niña, espera!- la niña pensó que eran otra vez esas niñas de antes. Tropezó con una piedra y se cayó. Y no se volvió a levantar.

-N-no me hagas daño.-lloriqueó ella.

-¿Te has hecho daño?-preguntó la voz. Ella levantó la mirada y vio a un niño de su edad. Era de su edad, de pelo rubio muy rizado de ojos azul eléctrico y piel un poco tostada.

-S-si.

-Parece que te hayas torcido el tobillo.-el niño rasgó un trozo de su manga, le vendó el tobillo y la ayudó a levantarse.

- Gracias. Soy Annie.

-Yo Sebastian.

000

Ocho años después, en la actualidad...

-Ey, Annie, mira esto.-dijo Sebastian mientras en su palma aparecía una nube con un rayo.

-Lo mío mola más. Contempla a la maestra.- dijo Annie haciendo una enorme bola de agua.

Habían pasado siete años desde que se conocieron y los dos habían cambiado mucho. Sebastian se había vuelto muy alto, su pelo se había vuelto muy rizado y un poco largo y sus ojos azules parecían brillar con luz propia. Annie seguía siendo bajita y sus ojos marrones eran igual, pero sus cabellos pelirrojos ya no iban recogidos en dos coletas, sino sueltos por los hombros.

Una alarma de móvil sonó y los dos se miraron.

-Tenemos que irnos ya a casa.-dijo Annie.

-Si, vamos.

Los dos caminaron charlando tranquilamente por la calle.

Hacía cerca de hace tres años descubrieron que tenían unos extraños dones, como si fuera magia. Al ser pequeños todavía se lo tomaron como un juego, pero el año anterior un ser les atacó. Entonces ya no les pareció tan divertido. A partir de ese día siempre salían a escondidas de sus familias para practicar magia, con la escusa de ir a clases de piano. Ellos no lo sabían, pero sus padres sabían lo que ellos realmente eran. Lo que tampoco sabían era la verdadera identidad de sus padres.

Annie y Sebastian entraron por un callejón oscuro y una extraña niebla cubrió el suelo.

-S-Sebastian, no estoy para bromas.-dijo Annie asustada.

-Yo no he sido.-le respondió él alarmado. Miró hacia todos lados, preocupado.- ¿Hay alguien ahí?

Se oyó una escalofriante risa y de la niebla salieron tres hombres. El primero llevaba una larga túnica verde oscura con extraños símbolos dorados. Llevaba capucha, por lo cual no se le veía bien el rostro, pero bajo la capucha se podían ver dos pequeños ojos grises que les miraba fríamente.

 

El segundo hombre era enorme, alto y con el cuerpo lleno de tatuajes. Llevaba varias armas en su cinto y un gran bigote.

El tercero, sin embargo, era el más extraño de todos. Parecía un hombre normal, pero cuando lo mirabas más fijamente, te das cuenta de que no lo es. Su piel adquiría un tono rojizo, le salía una cola con escamas, de sus manos salían unas mortíferas garras, sus pies se volvían pezuñas y en vez de dos brazos, tenía cuatro. Además del pequeño detalle de que en la parte superior de su cabeza, en vez de haber pelo, habían cobras siseando por doquier.

-Ha llegado vuestra hora niños...-dijo el primero. Sus manos brillaron y de ellas salieron varias llamas directas hacia Annie y Sebastian.

Annie gritó asustada, pensando que iba a morir, cuando un campo de fuerza violeta les cubrió a los dos.

Annie y Sebastian se giraron y vieron a sus respectivos padres y a un desconocido.

-¿Papá? ¿Mamá?-preguntaron los dos confundidos. La madre de Annie se acercó a ellos. Su nombre era Scarlett. Era una mujer de 36 años, alta y hermosa, con el mismo color de pelo que su hija. Su pelo siempre estaba recogido en un elegante moño y sus ojos verdes relucían con preocupación. Era algo severa, pero quería mucho a su hija.

-No os asustéis, ¿estáis bien?

-Sí mamá, estamos bien.-dijo Annie aún en shock.

-Venid conmigo a casa, vuestros padres se encargarán de ellos.-dijo Charlotte, la madre de Sebastian. Ella era una mujer de 38 años, con el pelo castaño claro, piel tostada, ojos azules y tenía la manía de cubrir sus muñecas con una cantidad excesiva de brazaletes, amuletos y pulseras.

Sebastian miró hacia donde sus padres estaban y lo que vio le dejo alucinando. Le dio un codazo a Annie, para que viera lo que él. Annie se giró y también se quedó de piedra. Sus padres estaban luchando contra los tres hombres misteriosos. Con magia. Lucas, el padre de Annie estaba lanzando poderosos hechizos contra el hombre de la túnica mientras Gideon, el padre de Sebastian luchaba con el desconocido codo con codo, contra el extraño monstruo y el bigotudo.

Lucas era un hombre de 40 años, alto, de pelo negro, ojos marrón avellana y llevaba gafas. Sus aficiones eran el golf y la lectura, sobretodo las novelas de ciencia ficción y fantasía. Pero ero no era lo que parecía, ya que en ese momento se encontraba lanzado hechizos a diestro y siniestro.

Gideon tenía 42 años, de pelo castaño oscuro, casi negro y ojos del mismo color que su cabello. Era un hombre deportista, atlético y un fanático del béisbol. O eso decía él, ya que para ser un hombre normal, luchaba con la espada como si toda la vida hubiera sabido.

El desconocido era un hombre alto, pelo negro, aunque a contraluz parecía ser color verde, unos ojos marrones con pequeñas manchas verdes y llevaba una barba de dos o tres días. Llevaba una espada plateada con una empuñadura de roble. Él se enfrentaba al hombre de los tatuajes y al monstruo ese con la ayuda del padre de Sebastian. Los dos se compenetraban perfectamente, como si se conocieran desde siempre.

-¿Pero qué...?-dijo Annie confusa.

-No hay tiempo- dijo Charlotte. Scarlett los cogió de la mano, al igual que a Charlotte y con un destello desaparecieron de allí.

Aparecieron en la casa de Sebastian y cuando por fin se recuperaron del mareo, Annie y Sebastian pidieron explicaciones.

 

-¡¿Se puede saber qué ha pasado aquí?!-exclamó Sebastian.

-Cielo, mejor os lo explicamos cuando vuestros padres lleguen.-dijo la madre de Sebastian.

-¡No! ¡Me tenéis harto! ¿Creéis que podéis aparecer por arte de magia, luchar como si lo hubierais hecho toda la vida y no explicarnos nada?

- Sebastian, tranquilízate...-le dijo Annie.

-No me tranquilizo, ¿no ves que esto no es normal?

-Lo sé, pero nosotros también les hemos estado ocultando cosas...

-¿Qué es eso que nos ocultabais?-dijo Scarlett mirándolos severamente.- ¿No estaréis saliendo en secreto?

-¿Qué? ¡No! -dijo Annie horrorizada.-Mamá, qué cosas dices. ¡Somos como hermanos!

-¿Y entonces cuál es ese secreto?-preguntó curiosa Charlotte.

-Lo siento, mejor l contamos cuando papá llegue.-dijo burlonamente Sebastian.

-Hijo, no seas maleducado.-le advirtió.

-Nuestro secreto es...

Entonces Lucas, Gideon y el desconocido se aparecieron en la cocina. Luego de comprobar de que no había heridas graves y hacer un poco de té para los adultos y chocolate caliente para Annie y Sebastian todos se sentaron en los sillones de la sala de estar. Todos estaban en silencio hasta que Sebastian lo rompió.

-¿No vais a decir nada?

-Tienes razón. Mi nombre es Ulmus, y soy un esailc.

-¿Un qué?-preguntó Annie confundida.

-Un feérico púrpura.- cuando terminó de decir esas palabras su cuerpo sufrió una metamorfosis. Su piel se volvió púrpura a rayas verdes, su pelo, verde oscuro, sus ojos marrones como las hojas en otoño y sus orejas se volvieron puntiagudas.

-Esto no puede ser cierto.-dijo Sebastian alucinando.

-Yo creo que si.

-¿Pero cómo es posible? ¿Y de qué conocéis a Ulmus?- inquirió Annie

- Antes de contaros la verdad, necesito que os lo toméis con calma-dijo Lucas

-Por mí bien.-dijo Annie curiosa. Como Sebastian no contestaba, le dio un codazo.

-EH, eso me ha dolido.- Annie le miró enfadada.- Vaale, acepto.-dijo a regañadientes.

-Todo empezó hace quince años, en un mundo llamado Odhuin...

-¿Odhuin? Eso no existe.-exclamó Sebastian. Todos lo miraron mal, a lo que el dijo.-Vale, me callo.

-... Todo era paz y armonía hasta que llegó Nebira, una malvada y poderosa bruja de las tinieblas, que con el poder de un malvado dios, conquistó el mundo. Pasó un año y una profecía fue anunciada. Decía que nacerían dos gemelos que salvarían el mundo con la ayuda de los elegidos. Uno por cada elemento. Cuando Nebira lo descubrió se puso furiosa. Intentó encontrar a los bebés. En el solsticio de verano los bebés nacieron. Pero Nebira los había descubierto y raptó a uno de ellos, su nombre era Belfast. El otro, que era niña, fue enviado a la Tierra junto a un bebé niña esailc. El padre y la madre de los bebés. Cuando el niño raptado cumplió un año, un grupo reducido lo rescataron y se lo llevaron con ellos y con una pequeña bebé pelirroja de ojos marrones a la Tierra.

- Muy bonita historia, ¿os la habéis currado verdad?

-Esto es totalmente cierto, Belfast.-dijo seriamente Ulmus.

Sebastian enmudeció al oír llamarle por ese nombre.

-¿Belfast? No es cierto, has dicho que los padres de Belfast murieron. Y los míos están aquí.- nadie dijo nada, lo que preocupó a Sebastian.

 

- Hijo, lo que está diciendo es cierto... nosotros solo somos unos amigos de tus padres...-confesó Gideon.

- O sea, que si todo esto es cierto, vengo de otro mundo, tengo poderes, una hermana perdida, soy huérfano y encima tengo que salvar un mundo que ni siquiera conozco...

-Sí.

-N-no seré también adoptada, ¿verdad?-preguntó Annie.

-No, tú eres nuestra hija, solo que eres maga, al igual que tu padre.-dijo su madre.

-¿Y tu que eres?

-Soy una sirena.

-¿Una sirena? ¿Podría ser que yo también fuera una?

-Tal vez.

-¿Y por qué nos han atacado esos tipos?¿Y quiénes son esos tipos? -dijo secamente Sebastian volviendo al tema importante.

-Son un grupo de mercenarios, compuesto por un mago, Resmukk un bárbaro mercenario, HaYöken y un errounatx, una especie creada por el dios oscuro.

-Supongo que si os han atacado será porque ya nos han descubierto, así que aquí ya no estamos seguros. Hay que irse.

-¿Por qué?

-Porque si ya saben quién somos, volverán. Y si saben dónde estamos, también sabrán dónde está tu hermana, Shalia.

-¿Y si no quiero irme?- dijo Sebastian desafiante. Ulmus se acercó a él, lo miró seriamente y le espetó:

-Te aguantas. No sé si te lo he contado ya, pero tu hermana está en peligro y encima, mi hija está con ella.

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Tada!! Espero que os guste, os acordáis de Belfast, el bebé raptado por Nebira, en el 1ercap? Pues ese es Sebastian.

Voy a subir un mini maratón de 5 caps, empezando por este...

Besos!!

Capítulo 7: Fiesta de cumpleaños

Los siete hicieron las maletas y se dirigieron destino a Sevilla, que era donde estaba la hermana de Sebastian. Aunque exteriormente no lo demostrara, realmente no estaba tan furioso como hacía creer. A él siempre le habían encantado las aventuras y estaba deseando conocer a su nueva hermana gemela. Subieron al avión y durante todo el viaje estuvo hablando con Annie.

-¿Te puedes creer que mi verdadero nombre sea Annelia?

-Si, es extraño, pero ¿Belfast? Enserio, no hay nombre más raro.

-Ya... ¿Sabes que la hija de Ulmus se llama Maiqa?

-Vale, ese sí que lo es.

-Jajaja.

000

En Sevilla, momentos antes

[Capítulo 5]

-No sé a qué estas jugando, pero te lo advierto, deja en paz a mis amigos.

-¿Yo?-preguntó él haciéndose el despistado.

-No te he visto en mi vida. Nunca. Entonces ayer apareces, te transformas en fénix y desapareces. Luego hoy apareces y haces creer a toda la escuela que estuviste aquí hace dos años. Y obligas a mis amigos a invitarte a una fiesta, MI fiesta. ¿Por qué?

La mirada de Eiden se volvió fría.

-Mira, niña, podría hacer que todos se olviden de que estuve aquí, sin embargo tú lo recordarás todo. Podría también hacerme invisible, perseguirte y torturarte durante toda la eternidad y tú serías la única que podrías verme. Te volverías loca, tanto que hasta te preguntarías si María es tu verdadero nombre.- ante eso último María tragó saliva.- Así que no trates de amenazarme.

-¿Y por qué haces esto? ¿Por qué a mí?

 

-Cierto, se me olvidaba. No sabes lo de tus padres.-su cara se volvió divertida, como si supiera algo de María que ella no supiera

-¿El qué?

-No te lo voy a decir. Aún es demasiado pronto.

-Dímelo.-exigió ella.

-No.- la cara de María enrojeció, pero de rabia.

-Eres odioso, Eiden.

-Gracias, nunca me habían halagado tanto.

María se fue de allí, indignada. Pero detrás de ella algo ocurrió. Como por arte de magia, arriba de Eiden apareció un chorro de agua, que lo mojó entero. Él soltó una maldición. Con un gesto de mano se secó entero. El reloj le vibró. Eiden pulsó el boton derecho del reloj y al instante salió proyectada la imagen de una joven hermosa, cabellos rojo fuego y ojos negros.La joven era bella, pero estaba rodeada de una aura oscura, Nebira.

-¿Eiden, qué has averiguado?

-La he encontrado.

[Vuelta al capítulo 7]

María estaba en el orfanato con sus amigas Claudia y Esmeralda haciendo una mini fiesta de pijamas, como escusa para que los demás prepararan la fiesta sorpresa.

-Ese Eiden... ¡No lo soporto!- se quejó ella mientras Claudia le cepillaba el pelo y Esmeralda se estaba haciendo la manicura. Las tres estaban en la cama hablando mientras la música sonaba.

-Lo sé, lo sé...-dijo Claudia.

-¡Pero si hace dos años os llevabais de maravilla!-exclamó Esmeralda.

Claudia y María se miraron, las dos sabían perfectamente que eso no era cierto, ya que hace dos años no había estado Eiden.

-Bueno, ¿y ahora que hacemos?-preguntó Claudia aburrida.

-¿Sabes que toda fiesta de pijamas tiene una guerra de almohadas, verdad?-dijo perversamente María mientras disimuladamente cogía un cojín. Al instante se lo lanzó a Claudia a la cara.

-Dime que no has hecho eso.

-Ups-fingió María.

-¡¿UPS?! Ahora sí que te daré yo a ti 'Ups'-dijo lanzándole a ella otro cojín mientras la perseguía. Luego de lanzarse varios cojines entre las dos, a María se le escapó el cojín y le dio a Esmeralda. En sus manos.

-¡¡NOO!! ¡¡MI MANICURAA!!-gritó Esmeralda.

-Lo siento, lo siento.-se disculpaba María. Sabía que si algo le ocurría a la manicura, zapatos o accesorios de Esme, pasaba algo malo.

-Ven, ¡ven aquí!¡No me importa que sea tu cumpleaños! ¡Alguien va a morir hoy!- exclamó Esmeralda persiguiendo a sus amigas con un cojín en la mano. Entre las tres empezaron una guerra de almohadas. Cuando se cansaron se tumbaron en el suelo riendo como locas. El pitido de un móvil se oyó. Esmeralda saltó a por su móvil. Abrió el wasap y vio el mensaje que le había enviado Javier.

'Queda media hora para la fiesta, iros preparando'

Esme abrió los ojos, sorprendida. Se le había olvidado el asunto de la fiesta.

-¡Solo queda media hora!-dijo olvidando que no estaba sola.

-¿Media hora para qué?

-Eeeee, para nada, para nada.-dijo intentando que no la descubriera su amiga.- Claudia, ¿por qué no nos arreglamos?

-Claro, claro.-contestó al descubrir a lo que se refería Esmeralda.

-¿Pero por qué? -dijo María confundida.

-Porque sí, mujer, es tu cumple y no puedes ir a una fiesta de pijamas sin arreglarte.

 

-Si, te vas a arreglar: maquillaje, pintauñas, delineador...

-No, ni de broma.-les dijo María intentando huir.

-Lo siento, bueno yo me voy...-dijo Claudia. Pero un brazo la detuvo. Ella miró ese brazo asustada.

- Cielo, de esta no te salvas.-dijo malévolamente Esmeralda.

-¡NOOO! ¡Aléjate de mí! ¡Socorrooo!-dijo Claudia huyendo a toda máquina de Esmeralda, que la perseguía con una bolsa de maquillaje.

Al final, para la mala suerte de las dos, Esmeralda las ató a una silla y empezó a arreglarlas.

-María, si no sobrevivo, dile a mi madre que la quiero.-exclamó dramáticamente Claudia.

-¡Si somos huérfanas!

-Callad ya, solo voy a arreglaros un poco...

-Por faa, si me vas a maquillar, nada de rimel, ni colorete y para los labios nada.

-Brillo.

-No te atreverás.-dijo Claudia horrorizada.

-Lo siento.-dijo Esmeralda mientras les maquillaba- Es por vuestro bien.

Veinte minutos después...

-¡No pienso ponerme tacones!- Esmeralda estaba corriendo detrás de sus amigas con dos pares de tacones de aguja.

Después de cinco minutos corriendo Esmeralda se cansó.

-¡Me rindo! Poneros unas bailarinas y punto.

-¡SI!-exclamaron sus dos amigas. Chocaron los cinco y se miraron en el espejo. María vestía un vestido color morado con un ancho cinturón plateado. Llevaba un poco de brillo color rosa claro, al igual que Claudia y llevaba unas bailarinas plateadas muy monas. También se había puesto, bueno, Esmeralda le había puesto unos pendientes de aro plateados.

Claudia llevaba un vestido de tirantes azul turquesa a lunares verdes que combinaban con sus verdes ojos y se había puesto unas sandalias verdes con detalles plateados. También llevaba pendientes, unos pendientes con forma de concha marina.

-¡Este vestido es demasiado corto!

Esmeralda resopló, agotada. Quería mucho a sus amigas, pero se lo estaban poniendo difícil. Miró el reloj y se alarmó. Cinco minutos.

-¡VAMONOS YA!-gritó mientras cogía a sus amigas del brazo y las arrastraba abajo. Bajaron las escaleras, pasaron la cocina, el comedor...hasta que llegaron a una puerta.

-¿El sótano? ¿Para qué vamos al sótano?- preguntó María.

Esmeralda se acercó a la puerta y la llamó tres veces. Luego se aparto, abrió la puerta y entró.

-Vamos, ¿a qué estáis esperando?

Sus amigas entraron y justo cuando María cerró la puerta las luces se encendieron, dejando ver una habitación decorada con globos, serpentinas y decoraciones para fiestas. De la nada aparecieron sus amigos, los del colegio, del orfanato, etc. y junto a Claudia y Esmeralda gritaron:

-¡¡SORPRESAA!!

María estaba sorprendida, sabía que le iban a hacer una fiesta sorpresa, pero no se esperaba eso, además de que se le había olvidado con todo eso de la fiesta de pijama, el maquillaje...

Todo era perfecto, salvo que estaba Eiden. Pasaron el rato bailando, riendo, disfrutando de la comida y pasándolo bomba. Acabaron la fiesta a las once. Eiden había intentado acercarse a María varias veces, pero ella lo había conseguido esquivar durante toda la fiesta. Todos se fueron a dormir, y María, Claudia y Esmeralda continuaron con la fiesta de pijamas. Por la noche pasó algo extraño. Las tres chicas estaban durmiendo en el dormitorio de Claudia y María del orfanato cuando María abrió los ojos, había tenido una pesadilla, en la que un extraño hombre la raptaba.

 

-Claudia, ¿estás despierta?

-No...-dijo su amiga mientras bostezaba.

-¿Y por qué contestas?-dijo riendo en voz baja.

-Agghh, calla ya.- se oyó un extraño ruido abajo.- María, no hagas ruido.

-Y-yo n-no he sido.-le dijo asustada. Se volvió a oír el mismo ruido. Entonces Claudia se despertó del todo.

-¿Bajamos?-susurró ella. María asintió. Las dos se levantaron y bajaron las escaleras en silencio y fueron a la cocina. Se asomaron y no vieron nada. Suspiraron tranquilas y se dirigieron hacia las escaleras. Pero se volvió a oír el ruido. Se giraron lentamente, pero al ver qué era lo que hacía ese ruido se enternecieron.

-¡¡Ay pero si es un lindo gatito!!-exclamó en voz muy baja María.

Las dos se acercaron al gato que estaba fuera, en la calle, asomándose en el cristal para refugiarse del calor que hacía. Las dos salieron del orfanato para coger al gato. Se acercaron a él, pero cuando estaban a punto de cogerlo se transformó en un monstruo rojo, exactamente el mismo que atacó a Sebastian y Annie. Las dos chillaron asustadas. Detrás de él apareció...

-¿Eiden? ¿Eres tú?

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Hola mis queridos lectores/unicornios!

Este el el segundo cap del mini maratón. Para los que han leído mi historia antes de ayer, os aviso que cambie los nombres de Claudia y Esmeralda. Es que mi personalidad no pegaba mucho con esa, pero con el nombre de Esmeralda me viene de perlas!!

Tan Tan Taaaan.

Espero que os gusteee.

Capítulo 8: Mi hija...

Anteriormente en 'Odhuin, el mundo de la magia'

-¡¡Ay pero si es un lindo gatito!!-exclamó en voz muy baja María.

Las dos se acercaron al gato que estaba fuera, en la calle, asomándose en el cristal para refugiarse del calor que hacía. Las dos salieron del orfanato para coger al gato. Se acercaron a él, pero cuando estaban a punto de cogerlo se transformó en un monstruo rojo, exactamente el mismo que atacó a Sebastian y Annie. Las dos chillaron asustadas. Detrás de él apareció...

-¿Eiden? ¿Eres tú?

Él le miró, como si no la conociera y a su lado aparecieron un hombre lleno de tatuajes y un brujo, el de la túnica verde oscuro, y le ordenó al monstruo, sin miramiento alguno:

-Destrúyelas.

María no podía creer lo que estaba viendo. Eiden estaba allí, junto ese monstruo, y el hombre que había ordenado destruirlas. Sabía que Eiden era perverso, malvado y todo eso, pero no hasta ese límite. Se había quedado petrificada.

-¡Vamos! por favor, María,¡reacciona!-dijo Claudia mientras intentaba que su amiga volviera en sí. Por fin lo consiguió, justo antes de que el monstruo las aplastara. Corrieron por la acera mientras ese monstruo las seguía incansable. Giraron por una calle y se encontraron en el enorme parque que estaba a pocos metros de su orfanato. Se escondieron allí dentro, detrás de unos matojos, asustadas. Vieron una sombra y pensaron que era el monstruo de antes. Se escondieron aún más cuando vieron que la sombra se acercaba a ellas. Pero era un muchacho rubio de ojos azules. Les miró aliviado.

-Por fin os encuentro, venid si queréis vivir.-dijo él chico ofreciéndoles su mano.

 

-¿Cómo sabemos que podemos confiar en ti?-preguntó Claudia desconfiada.

-Mi nombre es Sebastian.

-¿Y eso a mí de qué me sirve?

- Por favor, confiad en mí, quiero ayudarte... a ti y a tu amiga.-dijo suplicante. María no supo por qué, pero sentía que conocía de algo a ese chico.

-Vale, aceptamos tu ayuda, ¿ahora qué?-preguntó.

-Seguidme.-Sebastian se giró y les indicó que le siguieran

-¡Pero María! ¡Es un desconocido!

- Hazme caso, sé lo que hago.

000

María iba caminando, con un pensamiento rondándole por la cabeza.¿De qué conocía a ese chico?

Mientras que Sebastian y Claudia iban hablando. Claudia aún seguía algo desconfiada, aunque ya no tanto

-Por cierto, aún no me has dicho tu nombre.

-Claudia.

-Bonito nombre.

-Gracias.

-¿Y qué haces aquí a estas horas de la noche?

-Vine a por mi hermana, aunque mejor te lo contaran las personas con las que he venido. Entre ellas está una persona que tiene muchas ganas de volver a verte...

-¿A mí?

-Sip.

-¿Pero yo lo conozco?

-¿Eres huérfana?

-Si.-dijo ella tristemente.

-Yo también. Pero hay un detalle. Realmente no eres huérfana.

-¿Cómo?-lo que dijo la dejó de piedra.

Llegaron a un claro en el parque, donde había seis personas, cinco adultos y una chica pelirroja. La chica pelirroja se acercó a ellos y abrazó a Sebastian.

-¡Sebastian! ¡Por fin habéis llegado!- se separó de Sebastian y saludó a las chicas.- Hola, mi nombre es Annie, soy su mejor amiga.

-¿Quiénes sois todos vosotros? ¿Y por qué nos ha atacado ese monstruo?

-Mi nombre es Scarlett, y este es mi marido, Lucas.-dijo una mujer pelirrojas.-Soy la madre de Annie.

-Yo soy Gideon y ella es mi mujer Charlotte. Somos los padres de... Éramos los padres de Sebastian.-dijeron al ver a su 'hijo' mirándoles seriamente.

-Encantada.-dijo María.

-Hola.-dijo aún recelosa su amiga. Miró al hombre que aún no se había presentado. Era un hombre alto, de pelo negro con reflejos verdes y ojos entre marrón y verde. La miraba nervioso.

-Mi niña... -dijo el hombre mientras la abrazaba fuertemente.

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Hola de nuevo!!

Por fin se han conocido María y Sebastian! Y que bonito momento el de Claudia y su padre, no?

Comentaaad

Espero que os guste, es la tercera parte del mini maratón.

Besooos!!

Capítulo 9: ¿Hermanos?

Anteriormente en 'Odhuin, el mundo de la magia'...

-¿Quiénes sois todos vosotros? ¿Y por qué nos ha atacado ese monstruo?

-Mi nombre es Scarlett, y este es mi marido, Lucas.-dijo una mujer pelirrojas.-Soy la madre de Annie.

-Yo soy Gideon y ella es mi mujer Charlotte. Somos los padres de... Éramos los padres de Sebastian.-dijeron al ver a su 'hijo' mirándoles seriamente.

-Encantada.-dijo María.

-Hola.-dijo aún recelosa su amiga. Miró al hombre que aún no se había presentado. Era un hombre alto, de pelo negro con reflejos verdes y ojos entre marrón y verde. La miraba nervioso.

 

-Mi niña... -dijo el hombre mientras la abrazaba fuertemente.

-¿Papá?-dijo ella con los ojos cristalizados.

-Sí, mi niña.

-No me lo puedo creer, ¡tengo padre!

-Si, Maiqa.-dijo él.

-¿Maiqa? Me llamo Claudia.

-Era el nombre que te puse. Pero si lo prefieres, puedes llamarte así. Mi nombre es Ulmus.

-Papá...

-Ohh, pero qué lindo momento...

De la nada apareció Eiden, junto con los tres mercenarios.

-Vete Eiden.

-Entregadme a los gemelos y no os haré nada.

-¿Gemelos?-dijeron confusas las dos amigas.

-¿Aún no te lo han dicho, querida María? ¿O debería decir Shalia?

-¿Decirme qué?

-Ese chico de ahí es tu gemelo. Y eres de otro mundo. No perteneces a este.

-No digas más.-advirtió Gideon.

-¿O qué?

-Vayámonos. Ya.-dijo Scarlett.

-¿Por qué haces esto?-le preguntó a Eiden. El se encogió de hombros mientras sonreía con indiferencia. -Soy así.

-Tú no eres así.

-¿Cómo lo sabes? No me conoces.-dijo él fríamente.

- Simplemente lo sé.

-No, no lo sabes. No sabes nada-dijo furioso. Desapareció junto con los mercenarios, dejando a María más confundida de lo que ya estaba.

-Vayámonos.-dijo Ulmus.

-¿A donde, papá?-preguntó su hija.

- A por vuestras cosas. Y tenéis que despediros de vuestros amigos o novios.-le contestó Sebastian.

-No tenemos novios.-dijo Claudia dijo mirándolo enfadada.

-Pues es una pena, eres guapa.-le guiñó un ojo a Claudia.

-Cállate.-dijo sonrojándose mientras miraba a otro lado.

Todos se dirigieron al orfanato, mientras Annie, Claudia, María y Sebastian conversaban entre ellos:

-¿De dónde sois? Nunca os hemos visto por Sevilla.-le preguntó Claudia a Annie.

-Somos de Londres, Inglaterra.-contestó tímidamente Annie

-Siempre me habría gustado ir a España.-dijo Sebastian.-Y por fin lo he hecho.

-¿Es cierto eso de que eres mi hermano?-preguntó María.

-Sip, hermanos gemelos, aunque yo soy el mayor. Por unos minutos.

-Hala...

-Eres mi hermana pequeña, ahora tendré que vigilar a todos los chicos que se te acerquen.-dijo él posesivamente.

-Jajajaj, para ya hermanito. Solo tengo 14 años.

-Igualmente...

-Madre mía-exclamó Claudia. Luego le preguntó a Annie.- ¿Cómo es que lo has podido aguantar tanto tiempo?

-¡Oye!

-Luego de un par de años una ya se acostumbra...-rió Annie

-¡Os estoy oyendo!

-Ya llegamos, silencio todos.-advirtió María.

-Recoged todo y procurad estar a las doce en el orfanato. Firmaremos unos papeles y os adoptaremos-dijo Lucas.

-Vale, nos vemos luego hermanita y...tú.

-Ja. Ja. Ja. Qué gracioso, gemelier.

- No me compares con esos gemelos ¡Los odio!

-Lo sé.-dijo sacándole la lengua a Sebastian mientras entraba al orfanato.

-Se nota que le caes bien.-le dijo Annie a su amigo con sarcasmo.

-Pues claro.

Aún era muy temprano, por lo que no había nadie despierto. Las dos se tumbaron en sus camas sin hacer ruido. Para no despertar a Esmeralda empezaron a hablar por wasap.

Conversación por wasap:

Claudia-Holi

María-Oliss

María-No puedo dormir, y tu?

Claudia- Nope, con lo q ha pasado crees q pueda dormir?

María:-Yaa

Claudia- :D

 

María- :D?

Claudia- Zi, estoy happy. Tengo padre!

María- Y yo un hermano gemelo.

María-Por cierto, q te parece mi hermano ;D

Claudia- Irritable>:(

María- ^3^ Claro, claro.

Claudia- Calla ya.

Claudia- Y cuando hacemos las maletas?

María- cuando Esme se levante.

María-Y que escusa le decimos a ella y a los chicos?

Claudia- Podríamos decir q nos han adoptado una familia q se va a mudar a un país lejano.

María-Si, pero si nos preguntan el país?

Claudia- Ni idea.

María- Ya sé, a América del Norte

Claudia- Q buena idea!

Claudia- Entonces les decimos eso.

María- Sipi sipi misisipi

Claudia- ?

María- Dejalo XD

Claudia-XD

Claudia- Mira la hora que es

María- Son las nueve y media!!

Claudia- Esme va a despertarse!!

María-Vale, actuemos normal, cuando pase algo raro, osea, cuando nos avisen, les contamos a nuestros amigos.

Claudia- Wow, si q escribes rapido.

Claudia-Oki

Claudia-Chaoo

María: Chaoo

Fin de la conversación de wasap

Las dos dejaron el móvil en la mesita y se hicieron las dormidas. No pasaron ni cinco minutos y Esmeralda ya se había despertado.

-¡Buenos días chicas!

-Holiss.

Las tres se vistieron y desayunaron allí, ya que estaba prohibido traer gente al orfanato y ellas lo habían hecho. Quedaron con sus amigos y salieron por ahí. Se lo pasaron genial. Cuando eran ya casi las doce se fueron al orfanato.

-Esperaos aquí, enseguida volvemos- les dijeron a sus amigos

-¿Por qué nos habéis traído al orfanato?-preguntó Noel.

- ¡Claudia! ¡María! ¡Venid a mi despacho!-las llamó la encargada del orfanato.

-Cuando salgamos os lo explicaremos. Chaoo-dijo María forzando una sonrisa.

-Chaoo

Las dos se fueron, tristes. Sabían que no volverían a ver a sus amigos nunca más. Y eso dolía, mucho.

Entraron dentro y llamaron a la puerta del despacho.

-Adelante.- las dos entraron y vieron a Ulmus y los padres de Sebastian y Sebastian. Al verlo Claudia hizo una mueca, molesta.

-Os he llamado porque han venido dos familias que quieren adoptaros. Los señores Jonhson quieren adoptar a María. Y el señor Smith, a Claudia.

Las dos amigas sonrieron, de verdad iban a adoptarlas, y encima eran su familia de verdad.

-Es correcto.-dio 'el señor Smith'

-Entonces firmen los papeles de la adopción y niñas, vayan a hacer las maletas.

-Vale.

Las dos fueron a hacerse las maletas y cuando ya estaban hechas bajaron las maletas y se fueron con su nueva familia.

-¿Y bien? -preguntaron sus amigos impacientes.

- Es que la jefa nos había dicho que viniéramos a las doce. Alguien nos ha adoptado.-empezó Claudia.

-¡Qué buena noticia! -exclamó Javier

-¡Si, os van a adoptar juntas! -dijo Esmeralda sonriendo

-Lo malo es que se van a mudar, a América del Norte.

-¡¿Qué?!- exclamaron los tres.

-No puede ser...

-¡No, no, no podéis iros!-dijo Esmeralda abrazándolas llorando. Los cinco se abrazaron.

-¡Niñas! ¡Hay que irse!-les llamaron.

-Adiós, os echaremos muchísimo de menos.-dijeron a sus amigos.

-Nosotros también. Adiós.

Las dos se separaron de sus amigos para irse con sus nuevos padres. Estaban muy tristes, nunca más los verían.

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Holiwiiss [ hola otra vez ]

Sé que soy mala por hacerles sufrir tanto, MATENME!! Pero es necesario, no podían desaparecer sin dar explicaciones...

Dadme vuestra opinió, porfaa. Solo me queda un cap para terminar el maratón, es una pena... pero qué se le va a hacer!

Querría dedicar este cap a Chema, un amigo mío, por comentar y ayudarme con ideas para personajes que aparecerán próximamente...

Besos, Claudia!!

Capítulo 10: Nueva familia

Después de esa emotiva y triste despedida las dos familias se fueron a un callejón, donde nadie podría verlos. Allí los esperaban Annie y sus padres

-¿Dónde vamos?-preguntó María.

-A vuestra nueva casa.-dijo Lucas antes de teletransportarlos a todos a su casa de Londres.

-Bienvenidas a Londres, Inglaterra.

000

Los días siguientes de despedirse de sus amigos, Claudia y María estuvieron muy tristes. Por mucho que lo intentaran todos, su humor no mejoraba. Aunque Sebastian no desistía.

-Vamos, alegra esa cara tan larga...-dijo Sebastian.

-Calla ya.

-¿Por qué?

-Porque si.

-¿Y por qué si?

-Porque si.

-¿Y por qué...?

-¡PORQUE SI, VALE!-gritó Claudia harta del pesado hermano de

su mejor amiga.

-Solo intento ayudar, no tienes que hablarme tan mal.- le respondió enfadado.

La cara de Claudia se suavizó.

-Oye, lo siento, es que todo esto es tan extraño y...-intentó escusarse.

-¿Crees que para mí no?-preguntó él.

-No, supongo que habrás crecido sabiendo que salvarías el mundo, etc.

-Pues no es así. Me enteré el día antes de ir a por vosotras.

-Hala, ¿y cómo te enteraste?

-Bueno, estaba volviendo a casa de entrenar magia con Annie cuando tres tipos nos atacaron. Aparecieron mis padres, quiero decir, mis padrastros, los de Annie y tu padre y nos salvaron. Llegamos a casa y allí estalle. No creí lo que me estaban diciendo, hasta que me llamaron por mi otro nombre, Belfast.-Claudia se rió en voz baja.- Oye, no te rías.-le contestó intentando enfadarse, pero no pudo y empezó a reírse junto a Claudia.

-Un momento, ¿has dicho entrenar magia?

-Sip,

-Pero Annie es maga y tú no...

-Ya, pero puedo hacer algo de magia. Cada uno esta especializado en algo. Yo, con el rayo.

-¿Y Annie?

-Con el agua.

-¿Y cómo puedo saber en qué estoy 'especializada'?

-Abre la palma de tu mano. Cierra los ojos y piensa en la magia y cómo te la imaginarías.- ella cerró los ojos e hizo lo que Sebastian le había dicho.-Ahora abre los ojos.

Ella los abrió y vio que en su palma había crecido una hermosa rosa dorada.

-Flipante...¿ Mi poder es la tierra?

-Eso parece.

-¿Puedo preguntarte algo?-le dijo a Sebastian

-Dime.

-¿Por qué les llamas padrastros a tus padres?

-Porque no son mis verdaderos padres.

-Pero te han criado desde que eras un bebé y te rescataron del palacio de Nebira.

-Ya... Pero igualmente me han mentido durante toda mi vida.

-Porque te quieren. Querían que tuvieras una infancia feliz.

-Puede que tengas razón. ¿Te imaginas que hubiera pasado si no me hubieran rescatado?

-Si, te hubieras convertido en otro Eiden.-dijo con un escalofrío.

 

-Ya te digo, casi parecería un zombi: cerebro, cereebro...-imitó a un zombi mientras perseguía a Claudia.

-¡Socorroo! ¡Un chico de otro mundo quiere comerse mi cerebro!

-Cerebro, cerebro...- iba tan lento que se tropezó con una maleta y se cayó al suelo.

-Jajajajajaja.-rió Claudia sin poder parar.

-¡Ah, mi tobillo!-exclamó Sebastian. Claudia paró de reír y se acercó a él, preocupada.

-¿Te has hecho daño?

-Si, me duele mucho, ayúdame a levantarme.-dijo fingiendo. Ella extendió su mano para ayudarle y entonces Sebastian la tiró al suelo.

-¡Oye! ¡Eso no vale!-dijo entre risas Claudia.

-Sí que vale.-le respondió él burlándose.

-¿Hablando de zombis, has notado cómo esta María?

-Si, parece ida, pensaba que era por la misma razón que tú, pero parece que no.-confesó preocupado.-Me pregunto por qué estará así...

-A lo mejor es por Eiden.

-¿Por ese chico? Nah, imposible.-dijo descartando la idea

000

El viento soplaba muy agradable, las nubes cubrían el cielo y no hacía sol. Un día que tenía mucho en común con el estado de ánimo de María. Se encontraba en el escritorio de su nuevo cuarto, estudiando para un examen ya que, como aún no se había terminado el ciclo escolar, sus 'padres' las habían apuntado a la escuela de Sebastian y Annie.

-Qué tiempo hace hoy, ¿eh, María?-dijo una voz que ella reconocería en cualquier parte.

-¿Qué haces aquí, Eiden?-le preguntó María entrecerrando los ojos.

-¿Es que está prohibido pasear por la hermosa ciudad de Londres?

-Sí, si vienes para destruirme.

-No te lo creíste, ¿cierto? Era para ser...más dramático.-dijo él.

-Pues no parecía una broma, ya sabes, por lo del demonio, persiguiéndonos...

-Yo no tuve nada que ver con eso, díselo al mago malvado...

-No, porque si no, me mataría.

-No se lo permitiría.-dijo él tranquilamente.

-¿Qué? ¿Por qué?-preguntó sorprendida.

-Si no, no habría diversión- Silencio por parte de María.- ¿No vas a decir nada como ' ¡Eres mi héroe!' o 'Muchas gracias, Eiden'?

-No, porque, aparte de que eres mí enemigo, has dicho que aún no dejarás que me maten, pero que si en algún momento te apetece, me matarás.

-Pero no aún.-puntualizó él divertido.-¿Qué te apetece hacer ahora?

-¿Qué?

-Bueno, tengo la tarde libre y veo que no estás haciendo nada interesante...

-Estoy estudiando para un examen.

-¿Estudiando? Si ya no vas a la escuela.

-...

-Oh, vamos, no me digas que no me lo dices porque temes que os ataque...

-Me han apuntado a un colegio aquí.

-¡Que roolloo! Necesitas un descanso...

-No, quiero estudiar.-dijo ella firme.

Él se acercó a ella y acercó su rostro al suyo. Le miró a los ojos fijamente y dijo:

-Vayámonos de aquí.

Ella se apartó.

-Tus poderes no funcionan conmigo.

-Lo sé.-dijo mirándole con cara de perrito degollado.-Por faa, me aburro demasiado...

-Ugh, vale, pesado. Pero solo media hora.

- Tú tranquila.

-¿Ahora qué les digo a mis padres? No les puedo decir que voy a irme contigo. Pensarán que estoy loca.

-Tal vez lo estés, has aceptado a pasar la tarde conmigo.

000

''-Mira, niña, podría hacer que todos se olviden de que estuve aquí, sin embargo tú lo recordarás todo. Podría también hacerme invisible, perseguirte y torturarte durante toda la eternidad y tú serías la única que podrías verme. Te volverías loca, tanto que hasta te preguntarías si María es tu verdadero nombre.- ante eso último trague saliva, su mirada me dio miedo.- Así que no trates de amenazarme.''

 

María suspiró, confundida. Se encontraba tumbada en su nueva habitación, mirando el paisaje triste. Sabía que Eiden tenía que tener humanidad, por muy escondida que estuviera. Porque nadie podía ser tan malvado y despiadado como él era.

-Solo lo conoces de dos días, María, debes olvidarte de él...-se dijo a sí misma. Pero no podía.

''-¿Y por qué haces esto? ¿Por qué a mí?

-Cierto, se me olvidaba. No sabes lo de tus padres.-su cara se volvió divertida, como si supiera algo que yo no supiera

-¿El qué?

-No te lo voy a decir. Aún es demasiado pronto.

-Dímelo.-exigí

-No.- mi cara enrojeció, pero de rabia.

-Eres odioso, Eiden.

-Gracias, nunca me habían halagado tanto.''

Eiden se comportaba como un idiota, pero ella sabía que lo obligaban a ser así. Una parte de ella quería creer eso.

''-¿Por qué haces esto?-le preguntó a Eiden. El se encogió de hombros mientras me sonreía con indiferencia. -Soy así.

-Tú no eres así.-le dije triste

-¿Cómo lo sabes? No me conoces.-me dijo fríamente.

- Simplemente lo sé.

-No, no lo sabes. No sabes nada-dijo furioso...''

Sin embargo, todo ese comportamiento idiota o despiadado había desaparecido esa tarde. Habían paseado por St. James' Park, visitado Picadilly y montado en The London Eye.

María no iba a admitirlo delante de nadie, pero se lo había pasado muy bien. Eiden tenía razón, necesitaba un descanso. Pero solo había sido un instante. La próxima vez que se vieran, en el campo de batalla, no importaría si habían pasado una tarde fantástica, porque él estaba en el bando que quería destruir a su familia, el bando que hizo que todas las desgracias ocurrieran. Por mucho que a Eiden 'no permitiera que la matasen' que ella dudaba que lo hiciera. Si lo hacía, él moriría. Y en su opinión. Eiden valoraba más su vida que un simple capricho. En su opinión...

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Si, lo sé, soy increible!! Increíblemente wapa!! Ok no T.T

Peeero qué se le va a hacer... Bueno, se acabó el maratón. Tadaa.

¿Qué os ha parecido ese momento entre Eiden y María? ^3^

¿Y eso de los poderes ? ¿Y lo de los flashbacks?

COMENTAAD.

Quiero dedicar este capítulo a mi BFF María, que ha sido mi mejor amiga y ha sido taan pesada* con musho amor, pelo pantene [cosas nuestras]* que he escrito estos últimos 5 caps mientras estaba en casa mi abuela, sin casi cobertura, apartada del mundo civilizado durante dos días... Penoso lo sé, ¡QUÉ HICE YO PARA MERECER ESO!

Lo bueno es que ya volví a casa... Chaoooo

Capítulo 11: Sebastian y sus bromas

 

-¡Cuidado!¡No atacan los aliens!- gritó una voz.

Claudia se incorporó, asustada por los gritos.

-¿Qué pasa? ¿Quién nos ataca?-dijo ella. Su respiración estaba agitada y su corazón latía con fuerza por el susto.

Se oyó un click y un flash la cegó. Entonces oyó a alguien reírse fuertemente. Sebastian. Con una cámara en una mano y en la otra una foto de ella con el pelo tan despeinado como un nido de pájaros.

-¡VAS A MORIR!-le gritó mientras le perseguía para destrozar esa horrorosa foto que le había hecho. Corrieron por el pasillo, pero entonces Claudia hizo crecer una raíz en el suelo. Sebastian tropezó, pero mantuvo el equilibrio y no se cayó. Pero la cámara quedó hecha trizas.

-¡Has roto mi cámara!

-¡Y tú me has hecho una horrenda foto!

-¡No es lo mismo!

-¡Sí lo es!

-¿A si? ¿Entonces pasaría algo si subiera esta foto a twiter?- dijo enseñándole su mobil a Claudia.

-No. Lo. Hagas.

-Lo siento, para que rompes mi cámara.- dijo él mientras corría hacia su cuarto. Claudia le siguió, pero él le cerró la puerta en sus narices.

-¡Belfast! ¡Abre esa puerta inmediatamente!-exigió golpeando la puerta.

-Déjame pensarlo...-le dijo desde el otro lado de la puerta.- No

-Vale, si no quieres abrir, no abras.-le gritó enfadada. Una idea cruzó su cabeza mientras una divertida a la vez que malévola sonrisa se formaba en su rostro. Levantó la palma de su mano, cerró los ojos y se imaginó que del suelo crecía una planta, que bloqueaba la puerta de la habitación de Sebastian. Abrió los ojos y vio a la planta, tal como la que había imaginado -Adiós Sebastian.-se despidió alegre.

Dentro de la habitación Sebastian se extrañó al oírla tan contenta al irse y al instante sospechó.

-¡Sebastian! ¡El desayuno está listo! -dijo su madre desde la cocina.

Cuando oyó a su madre se puso muy contento. Saltó de la cama, donde estaba sentando y se dispuso a salir. Pero la puerta no se abría. Forcejeó y después de varios intentos se percató de qué estaba pasando.

-Claudiaaa!!-gritó.

000

En la cocina ya estaban todos sentados excepto Sebastian y Ulmus. María y Claudia estaban hablando mientras se untaban la mantequilla y la mermelada en sus tostadas.

-Qué extraño, Sebastian no ha bajado aún.-dijo Charlotte.

Al oír eso Claudia sonrió levemente. María lo notó y en voz baja le preguntó a su mejor amiga.

-¿Qué le has hecho a mi hermano?

-Nada que no se mereciera.

Por la puerta entró Ulmus sonriente.

-Buenos días a todos.-saludó

-Buenos días papá.

-Hola, ¿qué tal has dormido?

-Muy bien, pero no se puede decir lo mismo de cómo me he despertado...

-¿Y eso?-le preguntó a su hija.

Ella iba a contestarle, pero entonces Sebastian entró por la puerta. Miró a Claudia furioso, a lo que ella sonrió con superioridad. Se sentó al lado de Annie mientras cogía un vaso con leche y unas tostadas. Todo Prestamos y Finanzas en tiempos de crisis

-Sebastian, ¿no piensas decir buen día ni saludar?

-Buenos días.-respondió secamente.

Luego de un rato de silencio Lucas anunció:

-Cómo ya sabéis, hemos sido atacados por los mercenarios y sicarios de Nebira y todas esas veces hemos estado nosotros para salvaros. Los ataques se volverán a repetir y habrá veces en las que no estemos, por eso, os vamos a entrenar. Cada uno puede controlar un elemento diferente, sois cuatro, pero faltan otros cinco y deberéis uniros para derrotar al dios oscuro.

 

-Cada uno de vosotros entrenará con una persona diferente. Pero lo principal es saber cuales son vuestros elementos. ¿Alguien sabe cual es el suyo?

-Yo soy el rayo.-dijo Sebastian presumiendo

-Yo la tierra.-contestó Claudia mirando burlona a Sebastian. Él la fulminó al recordar que le había encerrado en su propio cuarto.

-El mío es el agua.-dijo Annie

-Yo...no lo sé.-confesó María.

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Holiss!!

He subido hoy otro cap aunque ayer publiqué los 5... Bueno, lo he publicado porque unos muy amigos míos [chemapg y maríapalau11] han estado pidiéndomelo esta mañana que subiera un capítulo, lo he hecho un poco corto, pero mañana o pasado mañana publicaré otro cap.

Espero que os guste

Besos!!

Capítulo 12: La sala secreta

-Cada uno de vosotros entrenará con una persona diferente. Pero lo principal es saber cuales son vuestros elementos. ¿Alguien sabe cual es el suyo?

-Yo soy el rayo.-dijo Sebastian presumiendo

-Yo la tierra.

-El mío es el agua.-dijo Annie

-Yo...no lo sé.-confesó María.

-No hay ningún problema, para eso estamos nosotros.-dijo amablemente Scarlett.

-Bien, entonces todos los días entrenaréis por las tardes, luego del colegio. El horario será de 4:00-7:00-anunció Gideon.

-¡¿Tres horas?!-gritaron Claudia y Sebastian al unísono.- ¡No digas lo mismo que yo! ¡Para ya!

-Cielo, creo que te has pasado un poco, los niños tienen que estudiar...

-Entonces harán los deberes a las cuatro y de 5:00-8:00...

-ES EXACTAMENTE LO MISMO!!

-No voy a cambiar de opinión. Durante ese tiempo iréis preparándoos, primero por separado, para perfeccionar vuestros poderes y luego para combatir contra otros elementos. ¿Está claro?-dijo seriamente el padre de Sebastian y María.

-Vaale.- aceptaron.

-Perfecto, ahora, al colegio.

María bufó. Era martes, su segundo día en la escuela, pero no tenía ganas de entrenar luego del colegio, para después irse directamente a la cama. Si era así todos los días, ¿cómo iba a tener tiempo para hacer lo que ella quería?

000

-RIIIIIIIIING!!!

Todos los alumnos salieron del colegio, entre ellos María, Claudia, Annie y Sebastian. Las tres chicas habían hecho muy buenas migas y se llevaban de maravilla.

-¿No estáis emocionadas por practicar magia?-preguntó Claudia súper contenta.

-¡SI! Desde hace años entreno con este, quiero ver cómo podría desarrollar mis poderes.

-Meh, yo ya entrenaba todos los días. Tampoco es que aprenda muchas cosas...

-...

-María.

-Eh? -dijo ella, volviendo en sí.

- Ya estabas en las nubes otra vez... ¿qué te pasa, hermanita?

-Nada, nada, solo es sueño.-mintió ella.

-¿Seguro?-preguntó Annie.-No es lo que parece...

-Si, solo es eso.-pero la verdad es que estaba otra vez pensando en Eiden, en lo que pasó la tarde anterior.

Llegaron a casa y luego de hacer los deberes y merendar fueron al comedor donde estaban sus familias esperándoles.

-Es la hora.-dijo Lucas.

-¿La hora?-preguntó Annie curiosa.

 

-Sí, la hora exacta.

-Sigo sin entender-dijo Claudia.

- A ver, ¿recordáis que os dije que entrenaríamos en una sala secreta?

-No, se te olvidó ese detalle.-comentó Sebastian.

-Bueno, pues os lo digo ahora, vais a entrenar en una sala secreta. Y esa sala está bajo nuestros pies. La sala tiene un mecanismo de apertura temporal, lo cual significa que cada cierto periodo de tiempo se abre, exactamente cada hora. Pero para eso es necesario la llave, que es esta.-dijo a la vez que sacaba una extraña llave que tenía una extraña forma de espiral.

-Hala, esto es flipante...

-Sí, si que lo es.-dijo sonriendo Scarlett.

Entonces Lucas colocó la llave en un hueco oculto en un cuadro y entonces el pájaro del reloj de cuco salió de la caseta y sonaron una, dos, tres, cuatro campanadas. Eran ya las cinco en punto. Entonces en la alfombra se abrió un pasadizo y se pudo ver un entramado de escaleras que conducía hasta el fondo. Bajaron uno por uno y cuando ya todos entraron Charlotte dijo:

-Bienvenidos a la sala de entrenamientos.

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Holiss! No sé lo que me pasa, pero estos dos últimos días creo que me ha entrado un subidón, ya que en menos de 24 horas he publicado 7 capítulos!!!

En parte es porque mi muy querida amiga, que ya he mencionado en capítulos anteriores, María ha estado insistiendo muuucho para que suba capítulos, asi que... AQUÍ LO TENÉIS!!

También quería anunciar que chemapg y yo estamos planeando escribir juntos una nueva historia que podréis leer si quereis.

Por eso, le voy a dedicar este cap, por eso y por apoyarme con mi historia, al igual que María.

Capítulo 13:Las piedras elementales

Los cuatro se quedaron boquiabiertos, aquella 'sala' era enorme, incluso casi tan grande como la casa. Había una tarima en el centro y habían ocho puertas, cada una con el símbolo de un elemento: agua, tierra, fuego, aire, rayo, vida y muerte.

-Bueno, Ulmus, tú te irás con Claudia a vuestra sala de entrenamiento; Scarlett, tu irás con Annie; Gideon, tú irás con Sebastian; y Claudia, tú vendrás conmigo, para averiguar tu don.-dijo Lucas.

Cada uno se fue a su respectiva sala, excepto María, que se quedó en la tarima con Lucas.

-¿Cómo voy a averiguar cual es mi elemento?

-Será sencillo. Voy a poner delante de ti unos objetos, el que reaccione ante ti, será tu elemento.

Hizo aparecer una mesa, con siete objetos: un vaso de agua, una flor, una vela, un rayo embotellado, una veleta y un con el dibujo del yin y el yang.

-Cada uno de estos objetos representan un elemento, pero como ya sabemos quienes son los elementos de la tierra, agua y aire, no son necesarios sus respectivos objetos.-dijo apartando el vaso de agua, la flor y el rayo embotellado.

Por lo tanto solo quedaban la veleta, el collar y la vela-Acércate a la mesa.

María se acercó, nerviosa. Lucas le puso enfrente la veleta, pero no ocurrió nada. Apartó el objeto y le puso la vela, que reaccionó igual que la veleta. Cuando Lucas iba a retirar la veleta, el amuleto con el símbolo del yin y el yang flotó y se acercó a María. Ella retrocedió asustada, aunque al ver que no ocurría nada, se acercó lentamente al amuleto y lo rozó.

 

Al instante el amuleto brilló, se dividió en dos partes, el yin, la parte negra salió disparada de la habitación y el yang, la parte blanca se apagó y cayó en las manos de María, que seguía con los ojos abiertos como platos.

-¿Q-qué acaba de pasar?-dijo cuando pudo hablar.

-Has encontrado tu elemento, la luz. Y también tu piedra elemental.

-¿Mi qué?

-Tu piedra elemental. Es una de las ocho piedras elementales, destinadas a encontrarse con sus portadores. Cuando las ocho estén unidas, podréis vencer a Nebira.

-¿O sea, que mi elemento es la luz?

-Luz, vida, magia, energía... como prefieras llamarlo.

-Ven, tú te entrenarás conmigo.

Los dos entraron con la puerta con el símbolo del yang. Era una sala grande y espaciosa, con un gran tragaluz. Las paredes eran blancas y había el en centro una superficie elevada. En las paredes había estantes llenos de libros de magia y curación, entre otros. Lucas y María se acercaron a la superficie elevada. Él se sacó un anillo que tenía y se transformó en un bastón mágico.

-Atácame.-le ordenó a María.

-¿Qué? No voy a atacarte.

-Hazlo.

-¿Pero y si te hago daño?

-Tus poderes son bastante potentes, puedes realizar varios hechizos de curación, pero solo en ocasiones como cuando alguien está herido gravemente, aunque también puedes curar algunas heridas superficiales, así que tranquila.

-¿Pero cómo te ataco? No tengo armas.

-No es necesario, puedes crear bolas de luz o energía y también puedes crear armas de luz.

-¿Enserio?-preguntó asombrada.

-Solo tienes que concentrarte en lo que quieres crear.

María cerró los ojos y pensó en un arma. Se imaginó algo parecido al bastón de Lucas, como una lanza hecha de luz. Sintió un cosquilleo en su mano derecha y al abrir los ojos vio que en ella había una magnífica lanza.

-¿Seguro que quieres que te ataque?

-Seguro.- ante eso María inspiró hondo y se lanzó a por Lucas

------------------------------------------------------------------------------------------------------Hola!

He decidido hacer mini caps, uno cada día, o cada dos...Pero los subiré!!

Besos, Claudia!!

Capítulo 14: El kraken de hielo

En la sala de la tierra...

La sala de la tierra era gran sala, aunque más que una sala, era un jardín botánico. Las paredes eran de cristal y por todos lados había plantas y flores que nunca se habían visto en la Tierra.

-La naturaleza es nuestra madre y Sowir, nuestro padre.

-¿Sowir?

-El dios de la naturaleza, los bosques, los bosques y todo ser feérico o que ame la naturaleza.

-¿Existen esos dioses?

-Si, hay ocho y cada uno tiene sus propias especies. Pero hoy voy a enseñarte a canalizar tu energía esailc.

-Pero yo no tengo la piel púrpura, ni rayada...

'Sí, mi nombre es Maiqa, soy una esailc, tu otro yo'

Claudia oyó una voz en su cabeza, parecía la suya, pero tenía un tono melodioso y dulce.

-Papá, ¿es normal oír voces en mi cabeza?

-Depende, ¿qué es lo que te ha dicho?

-Que es mi otro yo.

-Entonces si. Cierra los ojos, céntrate en esa voz que te habla, y verás su imagen, tu verdadera imagen.

Claudia hizo lo que su padre dijo. Luego abrió los ojos y vio a su padre, mirándola con una sonrisa triste.

 

-¿Papá? ¿Pasa algo? -preguntó preocupada- Seguro que no me ha salido...

-No es eso... Mírate.- Claudia se acercó a las paredes de cristal y lo que vio reflejado la dejó de piedra.

-¿E-esa s-soy yo?

-Si, eres tú.

Reflejada en el espejo había una chica extraña. Su piel era púrpura a rayas azules y tenía unas orejas alargadas y puntiagudas. Su pelo era verde claro, con algunos mechones color azul o rosa y recogido en muchas trenzas que flotaban en el aire. Sus ojos eran de una extraña tonalidad entre dorado y azul y vestía de una forma muy extraña.

Claudia se tocó la cara y su reflejo la imitó.

-No me lo puedo creer...

-Créetelo.

-¿Por qué estabas tan triste antes, papá?

-Eres la viva imagen de tu madre. Pero vamos a centrarnos en tu entrenamiento.

-¡Genial!

-¿Qué arma quieres?

-Un arco, siempre me ha hecho ilusión usar un arco.

-Entonces ten este.-dijo su padre entregándole una caja alargada y ancha. Claudia la abrió y sus ojos brillaron. Metió la mano en la caja y sacó un hermoso arco de madera pulida, con detalles verdes y azules y un carcaj hecho con el mismo diseño que el arco, con una gran cantidad de flechas.

-Es precioso.

-Era de tu madre, se lo hice yo con mis propias manos y ahora te pertenece a ti.

-Muchas gracias papá, es el mejor regalo que me han hecho.-le agradeció abrazándolo fuertemente.

-De nada.

-¿Y cómo funciona?

-La madera es encantada, por lo que las flechas se transforman en diferentes tipos de flechas, depende de la ocasión.

-¿Enserio?

-Si. También te enseñaré a usar tus poderes con la tierra, al igual que los de curación.

- ¡Qué emoción! ¡Empecemos!

000

En la sala del rayo...

La sala estaba situada en el cielo. No había paredes, sino un paisaje como si estuvieran volando en el aire. Soplaba un viento frío. Las nubes estaban oscuras, como si fuera a llover y el suelo parecía hecho de nubes, pero era firme y seguro.

-Wow.-dijo Sebastian al entrar.- Esto es... wow.

-Lo sé, es muy impresionante.

-Mucho.

-Bueno, empecemos con tu entrenamiento.

-¿Qué vamos a hacer?

-Me han dicho que has entrenando un par de años...

-Si.

-Entonces enséñame lo que tienes.

-Prepárate para alucinar...-dijo presumiendo.

Cinco minutos después...

-Si quieres...hacemos...un descanso...-dijo jadeando Sebastian.

-No quiero, aún no he alucinado lo suficiente.-dijo Gideon burlón mirando a su hijo adoptivo.- Vale, hagamos un descanso.

-Uff, menos mal... digo, si tú lo dices.

-Jajaja, claro, hijo, claro.

Entonces Sebastian sintió un gran dolor de cabeza y oyó una voz en su cabeza, la voz de Annie. '¡Bastian, ayúdame !'

-Sebastian, hijo, ¿qué te pasa!

-¡Es Annie!¡ Está en peligro!- dijo Sebastian.

-¿Y cómo lo sabes?

-Simplemente lo sé, ¡hay que avisar a los demás!

000

En la sala del agua...

La sala del agua realmente no era una sala, sino que la puerta era un portal, que conducía a una diminuta isla, situada en medio del mar.

-¡Es precioso! ¡Siempre amé el mar!

-Qué bien, ahora, sígueme, quiero contarte un secreto.- dijo su madre zambulléndose en el agua. Annie se tiró al agua y al entrar se sorprendió enormemente. Aparte del detalle de que podía respirar perfectamente, su piel se había vuelto de un color azulado verdoso y su pelirrojo cabello ahora era rubio. Sus ojos eran turquesas. Y tenía una cola. Estaba hecha de escamas color rojo coral que relucían bajo el agua.

 

Su madre iba de forma parecida que ella, sin embargo su cola era esmeralda y su pelo era rojo con mechones verdes

-¿Soy una sirena? ¡Es lo mejor que me ha pasado en mi vida!

- Mejor dicho, una qüondal. Eres una sirena y humana marina. Es decir, que al entrar en contacto con el agua te transformas en una sirena, pero al salir puedes adoptar la forma humana o la de sirena sin cola.

-No me lo puedo creer. ¡SOY UNA SIRENA! -dijo Annie eufórica mientras nadaba a toda velocidad.

-Si, eres una sirena, pero hay que tener cuidado, por estos lugares es mejor no gritar mucho, puedes despertar bestias terroríficas.

Entonces se oyó un rugido.

-¿Algo como eso?-dijo Annie.

-Si, algo como eso. ¡Corre, digo, nada! - le dijo su madre mientras huía nadando. Annie no podía moverse del pánico. Delante de ella había un kraken de hielo que rugía fuertemente. Uno de sus tentáculos se dirigió hacia ella. Ella gritó asustada mientras pedía ayuda a Sebastian.

'Sebastian, ayúdame'. El kraken la atrapó con el tentáculo y la sacudió fuertemente. Annie se mareó tanto que perdió el conocimiento.

Una figura apareció al lado del kraken de hielo. Su pelo era castaño muy claro y con unos ojos de hielo.

-Muy bien, kraken. Ahora todo va según el plan...

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TAN TAN TAAAAN !!

Holiss

¿Cómo os habéis quedado con el final? ¿Quién será esa misteriosa chica? ¿Os ha gustado el aspecto de Maiqa? ¿ Y de Annie?

Comentaad!

Siento no haber publicado capítulo ayer, por eso he hecho este tan largo[no es tan largo y lo sabes] Cállate Maiqa!

Bueno, Claudia se despide!!

Chaoooo

Capítulo 15: Nuevos Elementos: Hielo

En un remoto y frío lugar en Odhuin, hace 3 años...

Era un día de tormenta y el viento soplaba fuertemente. Una chica de 12 años iba por el pueblo, saltando alegre por el camino. Era una chica muy linda, de ojos azul hielo y un hermoso cabello castaño oscuro. Venía de una familia de granjeros humildes y sobrevivían gracias a la leche de sus cavans, unos animales domésticos que producían una dulce y deliciosa leche, muy apreciada por algunos comerciantes de tierras lejanas.

Estaba ya saliendo de la plaza del pueblo luego de vender la leche cuando se cruzó con un grupo de personas extrañas.

''El primero llevaba una larga túnica verde oscura con extraños símbolos dorados. Llevaba capucha, por lo cual no se le veía bien el rostro, pero bajo la capucha se podían ver dos pequeños ojos grises que les miraba fríamente. Un brujo de las tinieblas.

El segundo hombre era un mercenario. Enorme, alto y con el cuerpo lleno de tatuajes. Llevaba varias armas en su cinto y un gran bigote.

El tercero, sin embargo, era el más extraño de todos. Parecía un hombre normal, pero cuando lo mirabas más fijamente, te das cuenta de que no lo es. Su piel adquiría un tono rojizo, le salía una cola con escamas, de sus manos salían unas mortíferas garras, sus pies se volvían pezuñas y en vez de dos brazos, tenía cuatro. Además del pequeño detalle de que en la parte superior de su cabeza, en vez de haber pelo, habían cobras siseando por doquier. Ante este último personaje, a la chica le entró un miedo enorme, era un errounatx. Eso quería decir que eran sicarios de Nebira. Y venían por ella. ''

 

-Mirad a quién tenemos aquí...la bruja del hielo. -dijo el de los tatuajes. La niña empalideció de repente. No podían haberla descubierto. No cuando aún era una aprendiza.

- Y-yo no soy bruja.-intentó negar.

-Por favor, niña, no nos engañas. Sabemos que eres una bruja, no tienes que ocultarlo. -le respondió burlón el de los tatuajes cogiéndola fuertemente del brazo.

-Dejadme en paz.-dijo la niña intentando liberarse del brazo del hombre gigante.

Los aldeanos la miraron aterrorizados. Temían a los sicarios de Nebira y los querían lejos de su pueblo. Y si querían a la niña, no iban a impedirlo.

-Mañana, al mediodía, quiero a la niña en las afueras, si no,

despediros de vuestra ciudad. -amenazó el mago.

Luego desaparecieron en una nube de humo. Los aldeanos empezaron a murmurar. Entonces el alcalde se subió a un peldaño alto y carraspeó.

-¡Atención! En estos instantes el consejo decidirá lo que hay que hacer y...

-¡No hay nada que decidir!-dijo alguien

-¡Eso! ¡Esa niña es una bruja!- le secundó otro.

-¡No hará más que provocar la destrucción del pueblo!

Como todos estaban discutiendo, la niña intentó escabullirse e irse a su casa, pero un hombre se dio cuenta.

-¡La bruja se escapa!- todos se giraron hacia ella mientras una voz gritó:

-¡Qué no escape!

La persiguieron durante casi una hora, mientras que a la joven se le iban agotando las fuerzas. Hubo un momento en el que despistó a sus perseguidores. Descansó, tomó aire y cuando ya podía andar y sus fuerzas estaban repuestas se dirigió a escondidas hacia su casa.

Llegó a su casa luego de quince minutos. Su casa parecía normal, pero un atronador silencio estaba presente. No se oía a su madre haciendo la cena como habituaba a hacer a esas horas, ni tampoco veía a su padre en el arando los campos. Tampoco oía mugir a su querida vaca Monnye. Todo eso puso en alerta a la joven.

Entró en la casa y la recorrió entera. No había nadie. Fue a los establos.

-N-no, papá...mamá...-dijo con los ojos cristalinos.

Sus padres estaban en el suelo, con los ojos cerrados y con un semblante triste. No hizo falta acercarse a ellos, sabía que estaban muertos.

La niña lloró amargamente, abrazándose a sí misma. Estaba sola. Sus padres eran su única familia. A su alrededor ocurrió algo. La paja se volvía fría y congelada. Poco a poco el establo se congeló, como si estuviera hecho de cristal. Una nota flotó alrededor del rostro de la niña. Abrió los ojos dejando de llorar al instante. Cogió la nota y la abrió.

'Ya nada te ata a este pueblo, vete y no vuelvas'

La dulce mirada de una inocente niña de 12 años ya no estaba. En poco menos de dos horas le habían perseguido, acusado de bruja y matado a sus padres. Solo por miedo. Sus ojos se volvieron aún más fríos y su cabello se volvió muy oscuro. Se levantó, decidida. Si tanto querían que se fuera, se iría, pero no con las manos vacías.

Sacó los cadáveres de sus padres, los enterró y llenó una mochila con todo lo imprescindible. Salió de su casa y como una sombra llegó hasta las afueras. Volvió su mirada atrás, hacia el pueblo, que lentamente se iba congelando. Apartó su fría mirada del pueblo y caminó por el sendero.

 

Vio a una sombra apoyada un árbol, a un lado del camino. Era un muchacho, que aparentaba unos catorce años. Su pelo era color cobre y sus ojos eran grises como una tormenta. Llevaba en su espalda una especie de báculo con una piedra rodeada de un torbellino en lo alto del báculo.

Se detuvo y lo miró fijamente.

-¿Quién eres? -preguntó mirándolo desconfiada.

-Soy Ekaer. Tú eres...

-Bashira, mi nombre es Bashira.

-Veo que has hecho caso de mis compañeros y te has unido a nosotros.

-¿Tú estás con esos tres?

-Sí y tenemos más en común de lo que tú crees.

-¿Eres brujo?

-Querida, esto no somos brujos. Somos mucho más que eso. ¿Qué dices? ¿Te apuntas?

-Si.-dijo fríamente.- Mis padres están muertos por culpa de esos aldeanos. No tendré piedad.

Ekaer la miró sonriendo enigmáticamente. Pasó su brazo por los hombros de Bashira y le dijo:

-Me caes bien. Seremos buenos amigos tú y yo.

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LO SIENTO MUCHO!! NO ME MATÉIS POR NO SUBIR CAPS EN TRES DÍAS!

Mi ordenador se estropeó y estoy usando el de mi hermana. Como no es mi ordenador, tardaré en subir caps, pero los seguiré subiendo.

Estos dos nuevos personajes son muy especiales y los creé con ayuda de chemapg. Muchas gracias Chema""


Se despide, Claudia!

Capítulo 16: Sorpresas

María estaba muy preocupada. Su hermano había salido corriendo a todos de lo que había oído en su mente. A los cinco minutos por la puerta de la sala del agua salio Scarlett, con los ojos rojos. Su marido Lucas la abrazo fuertemente mientras ella sollozaba.

-¿Donde esta Annie? - pregunto Claudia preocupada. - S-se la han llevado. - dijo entre sollozos.
-¿Quien se la ha llevado? - pregunto Sebastian furioso.
- Bashira, el elemento del hielo.
-¿ No se supone que los elementos son buenos?
-Algunos se han unido a Nebira. Eiden es uno de ellos, al igual que Bashira.
-¿Eiden es un elemento? ¿Cual? - pregunto María extrañada
-La muerte. Es tu contrario.
-¿ WHAT?
- Nos estamos desviando del tema. ¿ Como rescatamos a Annie?
- Bashira tendrá a Annie en algún sitio cerca de aqui, supongo que...
" Hola, elementos del bien, mi nombre es Bashira y os propongo un trato... "- un holograma de una chica apareció en el comedor. Todos fueron allí, querían saber si Annie se encontraba bien.
-¿ Qué trato? - pregunto desconfiado Gideon.
" Id a medianoche al parque St. James" con todos vuestros elementos. Os entregaremos a Annie si os unís a nosotros, al bando de Nebira.
-No permitiremos que se unan a vosotros.-dijo Gideon
"Entonces despedíos de Annie."
-Jamás.
"Recordad, a las doce de la noche..."

000
En una celda en Odhuin...

-Eiden, por favor, tienes que detenerlos, no lo hagas por mí, hazlo por María.
-No puedo hacer nada.
-Sí puedes.-afirmó ella
-No, no sabes lo que dices. -negó con la cabeza
-No van a cumplir su promesa. Nos van a matar a todos.
-¿ Creés que no lo sé? Van a matarla a ella primero.-exclamó furioso
-¿Por qué?
-Para hacerme sufrir.
Los dos se miraron. La chica lo miró apenada. Puso su mano en el hombro de Eiden y le dijo:
- Sé que sabes una forma de detener todo esto. Ya sé que va a ser muy duro para ti.
-Lo será. Pero es por su bien.
-Lo siento mucho por ti, Eiden.
-Hazme un favor, cuando vuelvas con ellos, no le cuentes a María esto. Es mejor que no lo sepa por un tiempo.
-Gracias por todo, Eiden.
-De nada, Annelia.

 

000

María estaba en su cuarto deprimida. ¿ Qué pasaría con ella? ¿Qué pasaría con sus amigos? No se veía luchando del lado de Nebira. Y tampoco se veía con Eiden. No sabía que pasaba con él, pero pensaba en él más de lo que quería admitir. Además estaba el hecho de que era su contrario y que luchaban en bandos enemigos.
Toc toc toc, se oyó. María pensó que llamaban a la puerta.
-Adelante. La ventana se abrió y por ella entró Eiden.
-Hola, María.
-Hola Eiden...¡¿Eiden?!-dijo sobresaltada. Luego le preguntó susurrando- ¿Qué se supone que haces aquí?
-Vengo a despedirme de ti.
-¿Por qué? Esta noche nos volveremos a ver. ¿ Recuerdas?- le recordó amargamente.
- No nos volveremos a ver. Ya no soy uno de ellos.
-¿Por qué?
-Ven, quiero mostrarte algo.-dijo ofreciéndole su mano.
-No es ninguna trampa, ¿ verdad?
-No es ninguna trampa.-le prometió Eiden sonriendo.-Pero todos tienen que estar.
-Eso será complicado.
-Pero no imposible.

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Claudia, Sebastian, sus padres y los de Annie estaban en el salón.
-¿Qué va a ser de nosotros?-pregunto Claudia abatida.
-No lo se, pero no pienso permitir que te hagan daño.- le dijo Sebastian cogiéndola de la mano. Los dos se miraron y se perdieron en la mirada del otro. Claudia se percató de como estaban y apartó la mirada, nerviosa. Aunque su mano seguía de la de Sebastian.
-No pienses que esto será para siempre.
-Es una pena, pero si fuera siempre así, no sería divertido.-le dijo sonriendo tiernamente.
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Hola a todos!!
Mis queridos unicornios!!!
Espero que os haya gustado el cap. Estoy escribiendo en la tablet, asi que me cuesta más que en el ordenador...
Besos, Claudia
PD: Annelia es el verdadero nombre de Annie

Capítulo 17: No te mueras...

Claudia, Sebastian, sus padres y los de Annie estaban en el salón.

-¿Qué va a ser de nosotros?-pregunto Claudia abatida.

-No lo se, pero no pienso permitir que te hagan daño.- le dijo Sebastian cogiéndola de la mano. Los dos se miraron y se perdieron en la mirada del otro. Claudia se percató de como estaban y apartó la mirada, nerviosa. Aunque su mano de la de Sebastian.

-No pienses que esto será siempre.

-Es pena, pero si fuera siempre así, no sería divertido.-le dijo sonriendo tiernamente.

El teléfono de Claudia sonó. Ella se apartó de Sebastian y cogió el móvil.

 

-Hola María.

-Hola Claudia, ¿me haces un favor?

-¿Cual?

-Estoy en Hyde Park, podéis pasar por mí, es por precaución.

-Vale, iremos por ti... pero tú no estabas en tu cuarto? Cómo has salido?

Entonces María colgó de repente.

-¿Qué quería mi hermana?-preguntó Sebastian.

-Me ha dicho que está en Hyde Park.-dijo muy sorprendida.

- Cómo ha llegado allí? Se suponía que estaba en su cuarto.-comentó extrañado.

-Vayamos por ella, no sea que la atrapen Nebira y los suyos.-dijo Gideon.

-Sí.

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-Maríaaa ¿Dónde estás?- gritó Claudia. Ya habían llegado a Hyde Park, pero no veían a María.

-Psst, por aquí.-les llamó en voz baja desde un arbusto.

Todos se acercaron a ella.

-¿Qué haces aquí escondida?-preguntó Charlotte.-Tenemos que irnos antes de que ...

-¡Eiden ! ¿Cómo nos has descubierto?-dijo Gideon sacando su espada y apuntándolo.

Pero una mano le detuvo.- ¿Qué haces hija? Aléjate de ese ...

-No, papá. He venido con él.

-¿Nos has traicionado?- preguntó Charlotte.

-¡No! ¡Nunca!

-¿Y qué haces de su parte?-inquirió Sebastian entrecerrando los ojos.

-Eiden ha dejado el bando de Nebira.

-Claaro, ahora voy yo y me lo creo.

-Es cierto, ya no soy uno de ellos.-confirmó Eiden-¿Queréis una prueba?

-Sí.- María y Eiden se miraron, entonces María se acercó a un árbol y de allí salió Annie.

Sus ropas estaban un poco andrajosas, pero se encontraba bien. Sonrió tímidamente y saludó.

-Hola.

-¡ANNIE!-exclamaron todos.Sus padres fueron a abrazarla.

-Mi niña...-dijo Scarlett llorando de la alegría. Sebastian, Claudia y sus respectivos padres se unieron al abrazo.

María miró a Eiden contenta. Se acercó a él y le abrazó fuertemente.

-Muchas gracias por todo, Eiden. Esto significa mucho para mí.

Gideon carraspeó y los dos se separaron.Se acercó a ellos muy serio. Cuando ya estuvieron cara a cara le miró fijamente. María tragó saliva preocupada. Pero su padre sonrió y le tendió su mano.

-Bienvenido a nuestro bando, Eiden.

-Es todo un honor, señor.-dijo estrechando la mano de Gideon.

-Llámame Gideon. Eso sí, cuida a mi hija.- ante eso último María se sonrojó.

-¡Papá!

-Por supuesto, Gideon. Con mi vida.- le contestó guiñándole a María un ojo.

Se acercaron a ellos Scarlett, Lucas y su hija Annie.

-Muchas gracias por salvar a nuestra hija, Eiden.-agradeció Scarlett. Espero unos segundos y se giró hacia su marido. Le dio un codazo y le instó a que le agradeciera.

-Si, eso muchas gracias.-refunfuñó mirándolo desconfiado.

Una bola de fuego pasó por su lado. Miró acusadoramente a Eiden.

-¡Sabía que era una trampa!- Todos sacaron sus armas y se pusieron en guardia.

De entre los árboles salieron seis figuras: el mago oscuro HaYöken, Resmukk el mercenario, un errounatx, Bashira y dos extraños. El primero tenía el pelo largo color cobre, recogido en una larga cola. Sus ojos eran grises como una tormenta y llevaba una larga túnica gris y una capa azul. En su mano derecha portaba un bastón. Era largo, de madera de un extraño color púrpura y en la punta había una piedra azul celeste rodeada de un tornado . El segundo tenía el cabello negro con reflejos rojo oscuro.Sus ojos eran de un marrón tan claro como la arena del desierto. En sus dos manos llevaba una especie de boomerangs de fuego.

 

-¿Quiénes son esos dos?-preguntó Annie.

-Mi nombre es Ekaer, un placer.-dijo el del bastón mágico mientras le hacía una reverencia a Annie.

-Yo soy Khean, el novio de esta hermosura.-se presentó mientras pasaba un brazo por los hombros de Bashira. Ella lo fulminó mientras congelaba las manos de Khean.

-Ya te gustaría.-dijo Bashira. Luego se giró hacia sus enemigos.-Entregaros y nadie saldrá herido.

-Lo dirás por vosotros, ¿no?-respondió Sebastian burlón.

-¡Atacad!- ordenó Bashira.

Todos empezaron a luchar entre sí, pero María seguía dolida por la traición de Eiden. Se defendía como podía, lanzando rayos de luz de la punta de su lanza. Luchaba contra el mago oscuro. Estaba retrocediendo poco a poco y sin darse cuenta. Entonces se tropezó con una piedra y se cayó. Resmukk sonrió perversamente mientras realizaba un hechizo mortal. María gritó asustada. Sabía que iba a morir. Pero cuando el hechizo estaba a punto de darle una espada negra como la noche hizo que el hechizo rebotara y le diera a Resmukk.

-Eiden...

-¿No vas a agradecérmelo?- inquirió levantando una ceja.

-No, esto ha sido un complot tuyo. Seguro que aún sigues de su lado.

-Te he dicho la verdad. Nunca te mentí. En ningún momento.-le aseguró mirándola fijamente.

Ella le miró también, intentando saber si le estaba mintiendo o no. Apartó la mirada y suspiró.

-Te creo, Eiden.

Se oyó un chasquido y un jadeo.

-María...- ella se giró y lo que vio le dejó de piedra. Eiden se encontraba en el suelo, con una daga brillante. La daga estaba incrustada en su pecho y no paraba de salir sangre. Luego la daga se deshizo en polvo al instante.

-¡EIDEN!-gritó mientras empezaba a llorar. Se acercó a él y puso sus manos sobre el pecho de Eiden. Sus manos empezaron a brillar con una cálida luz. Intentaba curarle, pero no surtía efecto.-Por favor, no te vayas, Eiden, no puedes dejarme....

La batalla se había detenido y todos estaban mirándoles.

-T-te dije que te protegería, con mi vida...-susurró Eiden con una sonrisa. Luego cerró los ojos se cerraron y su cuerpo se relajó.

-¡NOOOO!-gritó María. No podía morir, lo necesitaba.-¡Vuelve, Eiden!

Entonces sucedió una cosa muy extraña. La espalda de María brilló y dejó ver unas alas brillantes hechas de luz. Las alas desaparecieron y vieron a María llorando.

-Se ha ido, se ha ido.-sollozaba. Sus amigos y sus padres la abrazaron. Cuando deshicieron el abrazo vieron que los sicarios de Nebira habían desaparecido.

María se acercó al cuerpo de Eiden, se arrodilló y besó su frente.

-Adiós, Eiden.

-Vayámonos de aquí.-le dijo Claudia triste mientras colocaba su mano en el hombro de María. Todos desaparecieron de allí en un destello.

Capítulo 18: Tres años después...

Era una noche llena de estrellas, donde tres familias vivían en un pequeño barrio de Mannhatan, Nueva York. Pero no eran igual que los demás, estos eran de otro mundo, uno lejano, en el que una malvada bruja gobernaba y su misión era salvar ese mundo. Pero durante tres largos años habían entrenado para vencer a Nebira. En esos tres años los habían cambiado, física y mentalmente.

 

-¡Toma esa, te he vuelto a vencer!-exclamó Claudia saltando de la alegría.

Claudia siendo igual de alegre y divertida, aunque se tomaba más seriamente algunas cosas. Sus ojos verdes ahora eran de mezcla entre azul y dorado, y su pelo se había vuelto verde a mechas rosas y azules y lo llevaba recogido en un montón de trenzas, como si estuviera transformada en esailc. Adoraba la tierra y todas sus cosas y las respetaba y cuidaba.

-No me has vencido.-protestó Sebastian mientras intentaba salir de unas ramas que le impedían moverse.-Cuando salga de aquí...

-¿Qué vas a hacerme, electricista?

-Ahora verás, ¡suéltame loca de las plantas!

-Deja que lo piense...Nope-se burló Claudia.

- ¡¡MAIQA!!

-Vaale, pesado, ya te suelto... con un movimiento de su mano las ramas desaparecieron y Sebastian calló del suelo. Ella soltó una risita y él la fulminó con la mirada.

Sebastian tenía 17 años, al igual que María y su pelo tenía algunas mechas en azul oscuro. Se había vuelto más maduro, inteligente y era un experto en el esgrima. Y también su poder el rayo había mejorado mucho.

-No te rías.

-Oh, vamos, no te enfades Rayito...-dijo ella sonriendo. Se acercó a él y le ayudó a levantarse.- Ya deberías haberte acostumbrado a mi superioridad.

-Ya, claro. respondió mirándola con desdén.

-No pongas esa cara, anda. Sonríe más, te hace falta.

-Si sonriera más parecería el gato de Alícia.

-¡Me encanta ese gatito tan mono!

-Si, monísimo.- dijo sarcástico.

-No más que tú.-le respondió ella sonriendole. Sebastian alzó una ceja.

Luego se percató de lo que había dicho.-L-lo h-he dicho c-con sarcasmo, ¿vale?

-Claro, como si yo no fuera guapísimo.-dijo pasándose una mano por su cabello.

-Tienes el ego demasiado hinchado, no se cómo no sales volando.-le respondió Claudia a la defensiva.

-¿Queréis parar ya, tortolitos?- les dijo Annie.- No puedo concentrarme con vosotros coqueteando.

Annie tenía 16 años. Su rojo cabello estaba largo por la cintura, liso y tenía mechas rubias, además de que sus ojos marrones ahora eran turquesas. Ya no era tan tímida con sus amigas, aunque sí con los demás. Ya sabía cómo transformarse en qüondal a su antojo y dominaba el poder del agua.

-Pfffft, ¿yo?¿ligando con este? Ya le gustaría.-replicó Claudia nerviosa.

-En eso tiene razón, eso es imposible. ¿Verdad, Mary? ¿María?

Ella estaba sentada en el gran ventanal que había en la sala. Contemplaba la lluvia melancólicamente.

-¿Otra vez está pensando en Eiden? Ya es la quinta vez esta semana.

-Sí, últimamente piensa mucho en él. Será por lo de nuestro viaje...

María era un poco más alta, pero no mucho. Su pelo rubio se había vuelto platinado y sus ojos grises reflejaban tristeza, aunque siempre sonreía para que sus amigos no se preocuparan. Sus poderes de curación habían mejorado y podía invocar armas y bolas de luz. Últimamente pensaba mucho en la muerte de Eiden. Una parte de ella creía que él seguía vivo. No podía haber muerto...

-¿María, te encuentras bien?-le preguntó su mejor amiga.

-Sí, es que últimamente pienso en Eiden, es como si... no lo sé. Supongo que solo son imaginaciones mías.

 

-Puedes contármelo...

-No es nada, de verdad.

-Bueno, si contarme algo, siempre estaré a tu lado.

-Muchas gracias, eres la mejor, Claudia.-le dijo abrazándola.

-Solo soy una buena amiga.

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''-Eiden...

-¿No vas a agradecérmelo?- inquirió levantando una ceja.

-No, esto ha sido un complot tuyo. que aún sigues de su lado.

-Te he dicho la verdad. Nunca te mentí. En ningún momento.-le mirándola fijamente.

Ella le miró también, intentando saber si le estaba mintiendo o no. Apartó la mirada y suspiró.

-Te creo, Eiden.

Se oyó un chasquido y un jadeo.

-María...- ella se y lo que vio le dejó de piedra. Eiden se encontraba en el suelo, con daga brillante. La daga estaba incrustada en su pecho y no de salir sangre. Luego la daga se deshizo en polvo al instante.

-¡EIDEN!-gritó mientras empezaba a llorar. Se acercó a él y puso sus manos sobre el pecho de Eiden. Sus manos empezaron a brillar con una cálida luz. Intentaba curarle, pero no surtía efecto.-Por, no te vayas, Eiden, no puedes dejarme....

La batalla se había detenido y todos estaban mirándoles.

-T-te dije que te, con mi vida...-susurró Eiden con una sonrisa. Luego cerró los ojos se cerraron y su cuerpo se relajó.

-¡NOOOO!-gritó María. No podía morir, lo necesitaba.-¡Vuelve, Eiden!''

-¡¡EIDEN!!-gritó María incorporándose de la cama rápidamente. Su respiración estaba acelerada. Inspiró hondo y intentó relajarse. Solo había sido esa pesadilla otra vez. Se levantó de la cama y se fue a la cocina a por un vaso de agua. Volvió a su habitación ya más tranquila. Abrió la puerta y su vaso al suelo y se rompió en pedazos. Sus ojos se llenaron de lágrimas.

-N-no puede ser... ¿Eiden? ¿Eres tú?

Capítulo 19:Con las manos en la masa

- Sí, María. Soy yo.-dijo él sonriendo. Su pelo azul había crecido y ahora era negro oscuro. Sus ojos ámbar brillaban con alegría aunque tenía unas minúsculas ojeras. Era más alto y llevaba en su espalda su espada negra.

María corrió a sus brazos y le abrazó fuertemente. No se lo podía creer, Eiden estaba vivo. Y estaba con ella.

- que esto no es otro sueño?

-No, es. Un momento, ¿has dicho otro sueño?

-Si...

-O sea, que sueñas conmigo, ¿eh?-dijo él levantando las dos cejas. María le miró avergonzada y le dio un codazo.

-No arruines este momento con tus tonterías, Eiden.

-Tú lo has pedido. Luego no te arrepientas.

-¿A qué te refie...?-preguntó María confundida. Pero no pudo hablando, ya que Eiden la acercó aún más a él y le besó. Se separaron cuando oyeron a alguien gritar.

-¡¿QUÉ C****** ESTÁ PASANDO?!- gritó Sebastian al ver a su hermanita pequeña besándose con alguien. Los dos se separaron y vieron a Sebastian furioso y a Claudia mirándoles divertida.

-¿No es obvio, electricista? Estaban 'saludándose' después de tres años.-le respondió Claudia.

-Cállate, loca de las plantas. María, sal de la habitación, y tú también, Claudia.-dijo al ver que la peliverde se escondía detrás de la puerta para quedarse a escuchar.

-Joooo. ¡Qué aguafiestas! Vayámonos, María. Aquí no nos, al menos no a mí.-fulminó con la mirada a Sebastian.

 

-Adiós, Eiden.- se despidió María. Salió de la habitación con Claudia y cerró la puerta. Al instante Claudia se transformó en esailc y pegó su oído a la pared.

-¿Por qué te has transformado?

-Porque un esailc tiene mejor oído que un humano.

-Ojalá yo...

-Shhh, están hablando.

-No me puedo creer que hayas hecho eso...¡se suponía que no ibas a acercarte a María nunca más! ¡Ese era el trato, Eiden! -Claudia se quedó de piedra al oír eso. Sebastian sabía que Eiden estaba vivo.

-¡¿Pero tu has visto cómo esta?! Casi parecía que no estuviera viva.

-El tiempo cura todas las heridas.

-Yo creo que tres años ya es mucho tiempo como para superar algo así.¿Tú crees que lo había superado?

-No.-admitió Sebastian.

-Además, me he enterado de una cosa muy importante, es sobre Nebira.

-Mejor lo cuentas en la reunión de esta tarde, a las ocho.

-Sí, ¿pero ahora que hacemos hasta la reunión? ¿Les vas a contar que estoy aquí?

-No, si me preguntan cómo te encontrado harán preguntas, y no pienso decirles que te estabas comiendo a mi hermana...-dijo negó con una mueca de asco.

-Tienes razón. ¿Cómo te va con la 'loca de las plantas'?

-No es asunto tuyo.

-Pero tuyo sí, ¿eh?

-Cállate, voy a la cocina a traerte el desayuno.- Sebastian se levantó y se dirigió hacia la puerta. Claudia se alarmó considerablemente y le susurró a su amiga.

-Vamos, vamos, haz tu magia y teletranspórtanos al salón.

-¿Pero por qué?

-Solo hazlo.- María cerró los ojos y se concentró. Las dos desaparecieron justo cuando Sebastian salió por la puerta. Miró el pasillo, como si sospechara que segundos antes allí habían estado su hermana y la loca de las plantas. Eiden se asomó por la puerta y preguntó:

-¿Algún problema?

-No, nada.Es que me había parecido oír hablar a alguien

Se encogió de hombros y siguió caminando tranquilamente.

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María y Claudia aterrizaron en el duro suelo.

-Auch, María deberías practicar más eso de teletransportar gente.-se quejó Claudia sobándose el brazo adolorida.

-Lo siento, es que normalmente lo uso para teletransportarme solo a mí.

-Se nota.

-Oye, ¿de qué hablaban mi hermano y Eiden?

-N-no alcancé a oír bien...-dijo nerviosa, no quería que María se enterara del trato que tenían esos dos.

- Seguro? Tu oído nunca falla.

-Alcancé a oír que esta tarde habrá una reunión. A las ocho.

-Iremos a esa reunión, ¿verdad?-dijo María con una sonrisa cómplice.

-Me gusta que hayas vuelto, amiga.

-Siempre estuve aquí.-contestó extrañada.

-Pero no eras tú. Parecías un zombie...

-Exagerada.

-No exagero. Por cierto, ¿qué hacíais tú y Eiden tan acaramelados? Eh, eh.-preguntó levantando y bajando las cejas de forma rara.

María se rió por la cara que hacía su amiga. Aunque en realidad era una risa nerviosa.

-Nada.-mintió

-Claaro, ahora voy yo y me lo creo. Desembucha.

-Bueno, había tenido una pesadilla...

-Ajá.

-Y me fui a por un vaso de agua...

-Interesante.

-Y me encontré a Eiden...

-Continúa.

-¡ Puedes callarte ya?! -explotó María

 

-Ya me callo. Amargada.

-¡Te he oído!

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Holis!

Y este es mi segundo cap del día. BIEEEN!!! BRAVOOOO!!! TE QUEREMOS CLAUDIA!!

Lo ze. Espero que os guste!!

Chaoooo

Capítulo 20: Sherlock's girls

Luego de esa charla empezaron a planear cómo esconderse en la sala:

-¡Si sobrevivo de salvar Odhuin, seré Sherlock Claudia!-exclamó Claudia saltando del sillón y haciendo una pose rara.

-¡ Y yo seré tu ayudante, María Watson!

-¡¡Y juntas seremos las Sherlock Girls!!-gritaron las dos. Luego oyeron una risa y luego otra.

-¿Quién se está burlando de nuestra genialidad? ¡¡Dad la cara!!

Por la puerta salieron Eiden y Sebastian. El gemelo estaba riéndose a no parar y tenía la mano en el estomago, mientras que Eiden estaba con una sonrisa ladeada. Claudia fulminó a Sebastian con la mirada. Y no era por burlarse de ellas.

-¡¡BELFAST!!¿De qué te estabas riendo?-dijo Claudia amenazante.

-De vosotras, parecías...-intentó decir entre risas.

-¡No hace gracia! ¡Íbamos muy en serio!-exclamó María.

-Yo creo que estabas muy mona.

-Oh, gracias Eiden, al menos alguien sabe apreciar nuestra genialidad.-dijo María abrazando a Eiden y besando su mejilla.

-Yo me voy, ¡disfrutad tortolitos!-exclamó Claudia yéndose rápidamente. Al salir del salón oyó a Sebastian llamarle. Corrió a esconderse en su cuarto. No podía disimular su enfado con Sebastian mucho tiempo.

-¡Espérame Claudia!-dijo Sebastian saliendo del cuarto, pero al salir no había nadie en el pasillo. Sabía que a Claudia le pasaba algo, había visto cómo le había mirado al entrar al salón, y sabía que no era por reírse de sus tonterías.

Fue al cuarto de Claudia y llamó a la puerta tres veces.

-Vete, Belfast.-se oyó desde el otro lado de la puerta.

-¿Me puedes decir qué te pasa conmigo? Últimamente me miras como si fuera un errounatx.

No se oyó que nadie contestara, así que iba a irse, pero entonces la puerta se abrió y dejó ver a una Claudia malhumorada.

-Pasa, pero cuidado con lo que dices. No estoy muy contenta contigo.

Sebastian entró y se sentó en la cama de Claudia. Ella se sentó a su lado mirando al vacío.

Estuvieron unos instantes en silencio, hasta que:

-Si no hubiera venido Eiden, ¿le habrías ocultado la verdad para siempre?-soltó de repente Claudia.

Sebastian se quedó de piedra, Claudia había descubierto ese secreto.

-N-no sé de qué hablas.- disimuló nervioso.

-¿Qué clase de hermano gemelo le hace creer durante tres años a su gemela que el chico que le gusta murió?

- te has enterado?¿Lo sabe María?

-Esta mañana. Y tranquilo, no le contaré que su hermano gemelo le ha estado ocultando que sabía dónde estaba Eiden.

-¿Por qué no se lo has contado?

- Toda la confianza y el cariño que te ha cogido estos últimos tres años se esfumarían. Desconfiaría de todo, incluso de mí. La destrozaría.

-Gracias por no contárselo.

-No lo hago por ti.

-En parte sí. -dijo cogiendo la mano de Claudia. Ella intentó soltar su mano, pero no pudo.- que entiendas por qué lo hice.

-No me interesa, ya sé demasiado.

-Pero yo quiero que tú lo sepas.-le mirándola fijamente. Ella suspiró resignada.

 

-¿No tengo opción, verdad?

-No.

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Holis mis queridos lectores/unicornios!!

Esta mañana he subido un cap!! Y ahora otro!! Para mis queridos amigos les diré una cosa. Supuestamente esta tarde me iba de compras, pero no voy a ir! Así que intentaré subir un nuevo cap antes de cenar.

Capítulo 21: Confesiones

-Todo empezó el día que Eiden murió- empezó a contar Sebastian con la mirada perdida.- María había quedado destrozada y salimos del parque enseguida...

'' Cuando llegó la noche volví al parque a escondidas de todos. Había ido para enterrar a Eiden. Cuando llegué allí me encontré a Eiden tirado como cuando nos fuimos, pero había algo diferente en él. Me agaché y le toqué el hombro. No pasó nada, pero entonces abrió los ojos muy rápido.

-¿Qué ha pasado? ¿Y María?-me preguntó desorientado.

-Está en casa, a salvo.- su cuerpo se relajó.

-¿Cómo es que estoy vivo?

-No lo sé. Después de que te hirieran María intentó curarte, pero no funciono, cuando ya estabas muerto, pasó algo muy extraño, aunque creo que ella no se dio cuenta. De su espalda habían salido como dos alas de luz, luego desaparecieron. Después nos fuimos a casa. Vine aquí para enterrarte, pero como estás vivo...

-No puedes decirle nada a María, o al menos no hasta que me encuentre en condiciones.

Pasaron las semanas y yo ocultaba a Eiden en la caseta que había en nuestro jardín. Le alimentaba y poco a poco se fue recuperando. Un día, cuando iba a traerle la cena la caseta estaba vacía. Solo había una carta en la que decía que se había ido, ya que no podía estar cerca de María, le dolía verla en ese estado. Así que se había ido a Nueva York. Nos mantuvimos en contacto y algunas veces me avisaba de los planes que descubría sobre Nebira. Entonces nos mudamos aquí hace dos meses. Eiden y yo nos hablábamos a menudo. Eiden no aguantaba más, necesitaba ver a María. Yo me negué, pero ayer por la noche entró aquí y se encontró con María.''

-Yo quiero a mi hermana, y si se entera de todo esto...

-Se enterará de todas formas, Sebas, es mejor que se lo digas tú a que se lo cuenten los secuaces de Nebira y lo usen para que María se una a ellos.

-Tienes razón, Claudia, iré a decírselo mañana. Gracias por entenderlo.

-No hay de qué, al principio estaba enfadada contigo, pero... te entiendo.-dijo sonriendo. Sus manos seguían unidas. Se fueron acercando lentamente. Sus labios se rozaron y...

-M-mejor v-vayámonos a comer, no sea que lleguemos tarde-balbuceó Claudia sonrojada.

-Sí, vayámonos.

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Holaaaa!!

Y este es el último capítulo del día :(.

Es triste, pero mañana subiré uno (o varios) capítulos!!

Chaooo!

PD: ¿Qué os ha parecido la historia de Eiden y Sebastian? Y lo que ha pasado entre Sebastian y Claudia?

COMENTAAAD

Capítulo 22: Sigilosas como la pantera rosa

(Dadle al play de la canción de la pantera rosa)

19:55 p.m.

María, Claudia y Annie iban por los pasillos disfrazadas con gabardinas rosas, caminando de puntillas. ¿Cuál era el motivo del disfraz? Por diversión. Siguieron caminando hasta llegar al final del pasillo, donde había una puerta de madera pulida. Dentro se oían voces hablando. La puerta estaba entreabierta y se podía entrar, pero si las veían todo se iría al traste.

 

-Vamos sister, haz tu magia.-susurró Claudia a María. María cerró los ojos, inspiró hondo y extendió sus manos. Una suave luz cubrió a las tres chicas y al instante ya no se les veía aunque entre ellas sí.

Entraron a la sala, donde estaban Ulmus, Charlotte, Scarlett, Lucas, Gideon, Sebastian y Eiden, sentados en una alargada mesa.

-¿Qué hace él aquí? Se suponía que habías muerto.-dijo Lucas.

-Reviví.

- Cómo?-inquirió Gideon.

-María me salvó.

-Interesante teoría. A no ser, que fingieras tu muerte y sigues siendo un siervo de Nebira...

-¿Cielo, aún sigues con eso de que Eiden nos tendió una trampa?

-Sí. Esa trampa hizo que María casi muriera a manos de ese mago oscuro.

-Por si no lo recuerdas, traje a tu hija de vuelta.-dijo entre dientes Eiden.

-Como señuelo.

-No es cierto.

-Sí lo es.

-No, no lo es.

Los dos estaban cara a cara, fulminándose con la mirada mientras Lucas conjuraba una bola de energía y Eiden sacaba el arma del cinto.

-Parad ya. Esto pasó hace tres años. Madurad un poco.-dijo Gideon separándoles.

Eiden enfundó su espada mientras Lucas deshacía la bola de energía. Se sentaron en sus asientos y Sebastian habló.

-Hoy me he encontrado con Eiden y me ha dicho que ha encontrado información valiosa sobre Nebira. Cuéntanoslo, Eiden.

-El otro día estaba en templo en honor a Alnetthki, la diosa del fuego,cerca el territorio de los alnes, ya sabéis los seres del fuego, cuando oí a una profetisa hablando con otra sobre cierta cosa que me llamó la atención. La diosa del fuego había desaparecido hace 17 años, justo cuando apareció Nebira .

-¿ Estás insinuando que ...?

-Sí, Nebira es la diosa del fuego, reencarnada en un cuerpo humano.

-¿WHAT?- exclamó Annie. Entonces recordó que nadie les veía, pero sí podían oírles. Oh oh...

-¡¿Quién ha dicho eso?!-preguntó Charlotte mirando a su alrededor. Eiden usó sus poderes y vio a las tres chicas. Sonrió y las saludó.

-Hola chicas, bonitas gabardinas.

-Nos han pillado.

María deshizo el hechizo y los demás las miraron enfadados.

-Holiss.-dijo Claudia sonriendo nerviosa

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Holiiiii!

Subiré caps esta tarde. Espero que os guste. ¿Os ha sorprendido la verdadera identidad de Nebira?

Por cierto, este capítulo debía subirlo ayer, lo subí, pero el ordenador de mi hermana es muy... MEEH!

Chaooooooo

Capítulo 23:Noche de karaoke

Luego de una regañina larga y aburrida sobre no espiar conversaciones, las tres chicas van al cuarto de Annie. Claudia se lanzó en la cama y bufó.

-No es justo.-opinó Annie cruzándose de brazos sentada en una silla

-Tienes razón, no pueden ocultarnos cosas así y luego regañarnos por espiarles.-secundó María.

-¡¡Ni que fuéramos niñas!!- las tres se miraron y rieron.- Un poco niñas si que somos, pero eso no es motivo para que nos oculten esas cosas.

 

-Cambiemos de tema.-sugirió Annie.- Juguemos a algo.

-¿Verdad o atrevimiento?-propuso María.

-Meh. Demasiado típico. -negó Claudia

-¿A las adivinanzas?

-No, es muy aburrido.-dijo María.

-¡Ya sé! ¡Karaoke!

-¡Sí!-exclamó María aplaudiendo de la alegría.

-Yo no quiero...me da vergüenza.-dijo Annie tímida.

-¡Oh, vamos, que solo estamos nosotras!

-Vale, solo por eso.

-¡Chocad los cinco, chicas! - las tres chocaron los cinco y prepararon el karaoke. Claudia sacó pelucas y disfraces ridículos, María hizo bolas de luz y las usó como focos y Annie encendió su ordenador y buscó una canción.

-¿Qué canción queréis cantar?

-¡Yo quiero cantar 'Cometas por el cielo', de la Oreja de Van Gogh!.-exclamó Claudia sonriendo, le encantaba esa canción.

-Yo cantare... ¡One last time! De Ariana Grande.- dijo María con corazones en los ojos.

-Cuando rayito de sol vuelva en sí, dale al play a mí canción.-se burló Claudia

-¡Oye! Por cierto, ¿qué canción cantarás, Annie?

-Bello deseo, de Pichi Pichi Pitch.

-¿Pichi Pichi Pitch?- preguntó María curiosa.

-Si, es una serie que veía de pequeña.

-Quiero oirla.

-¡EMPECEMOS CON EL KARAOKE!

María le dió al play a la canción de Annie.

''Se que si se funden sueños con amor
polvo de estrellas se volverán
y por eso que creer
haber nacido haz de celebrar
y orgullosa haz de estar

tu mirada de ángel brilla con amor
tus miedos no la empañaran
esa luz que te envolvió al nacer
el mal carma no podrá
si lo sabes manejar y su sentido manejar

a tu lado he podido estar
siempre yo observe tu empeño
cada viaje te vi emprender
admirando tu valor
si mi fuerza ayudar
a que se realice un sueño
quiero nacer, quiero convertirme en amor ''

Annie acabó de cantar y las miró tímidamente. Sus amigas se habían quedado en silencio, y Annie las miró triste.

-¿He cantado fatal, no?

Claudia se subió a la cama y empezó a aplaudir mientras gritaba.

-¡Me encanta esa canción! ¡Sirenita, cantas súper bien!

-¿Enserio?-dijo Annie ilusionada.

-Si, has cantado fenomenal Annie. -dijo María aplaudiendo.

-Gracias, chicas.¿A quién le toca?

-¡ A mí! ¡A mí!- dijo Claudia saltando alegre.

-Adelante Claudia, demuestra lo que vales.-le animó María. Claudia se acercó al micrófono y le dio el play a la canción.

Quédate esta fría madrugada
Quédate hasta que la luz del alba
muestre mi corazón, enredado en la alambrada
De tu voz, que me ha rozado el alma

Quédate conmigo y mi suspiro será
el único testigo que se vestirá de fiesta
Quédate conmigo en esta noche abisal
porque solo tú, tú me enseñar

A volar, cometas por el cielo
el sol, como el mar

Quédate, y desnudemos nuestras dudas
De una vez, siempre fuimos dos lunas

Quédate conmigo y mi suspiro será
el único testigo que se vestirá de fiesta
Quédate conmigo en esta noche abisal
porque solo tú, tú me puedes enseñar

A volar, cometas por el cielo
Como el sol, como el mar

Dibujar, mi sobre el suelo
como el sol, como el mar

Y que pequeños nos verán,
los que no volaron nunca,
convertida en viento
viajaré en silencio
y solo tú me oirás gritar

Podemos volar, cometas por el cielo,
como el sol, como el mar...

Dibujar, mi nombre sobre el suelo,
como el sol, como el mar...
Wuooo, Wuooo
Como el sol como el mar...

(//A volar, cometas por el cielo

 

Como el sol, como el mar//)

Quédate conmigo y mi suspiro se

el unico testigo que se vestira de fiesta

Quedate conmigo en esta noche avisar
porque solo tu, tu me ensenar

A volar, cometas por el cielo
el sol, como el mar

Quedate, y desnudemos nuestras dudas
De una vez, siempre fuimos dos lunas

Quedate conmigo y mi suspiro sera
el unico testigo que se vestira de fiesta
Quedate conmigo en esta noche avisar
porque solo tu, tu me puedes ensenar

A volar, cometas por el cielo
Como el sol, como el mar

Dibujar, mi sobre el suelo
como el sol, como el mar

Y que pequeños nos verán,
los que no volaron nunca,
convertida en viento
viajar en silencio
y solo tu me oiras gritar

Podemos volar, cometas por el cielo,
como el sol, como el mar...

Dibujar, mi nombre sobre el suelo,
como el sol, como el mar...
Wuooo, Wuooo
Como el sol como el mar...

(//A volar, cometas por el cielo
Como el sol, como el mar//)

Las dos chicas aplaudieron.

-Gracias, gracias, lo sé. Soy la mejor.-presumió Claudia con MUCHA modestia (sarcasmo a tope)

-Claro, claro, ahora verás cómo se canta de verdad.-dijo María mientras Claudia se sentaba al lado de Annie y ella se levantaba para cantar su canción, One last time.

I was a liar
I gave into the fire
I know I should've fought it
At least I'm being honest

Feel like a failure
Cause I know that I failed you
I should've done you better
Cause you don't want a liar (come on)

And I know, and I know, and I know
She gives you everything but boy I couldn't give it to you

And I know, and I know, and I know
That you got everything
But I got nothing here without you

So one last time
I need to be the one who takes you home
One more time
I promise after that, I'll let you go
Baby I don't care if you got hurt if your heart
All I really care is you wake up in my arms
One last time
I need to be the one who takes you home

I don't deserve it
I know I don't deserve it
But stay with me a minute
I'll swear I'll make it worth it

Can't you forgive me
At least just temporarily
I know that this is my fault
I should have been more careful (come on)

And I know, and I know, and I know
She gives you everything but boy I couldn't give it to you

And I know, and I know, and I know
That you got everything
But I got nothing here without you

So one last time
I need to be the one who takes you home
One more time
I promise after that, I'll let you go
Baby I don't care if you got hurt if your heart
All I really care is you wake up in my arms
One last time
I need to be the one who takes you home

I know I shouldn't fight it
At least I'm being honest
Just stay with me a minute
I swear I'll make it worth out
Cause I don't want to be with you

So one last time
I need to be the one who takes you home
One more time
I promise after that, I'll let you go
Baby I don't care if you got hurt if your heart
All I really care is you wake up in my arms
One last time
I need to be the one who takes you home, yeah

One last time
I need to be the one who takes you home

 

-¡Buuuh!¡Cantas de pena!-le abucheó Claudia. María le miró mal, a lo que Claudia la abrazó. -Oh, vamos, si te lo digo para que no hagas el ridículo...

-...

-No te enfades, vamos. Que te queremos musho.-dijo Annie. Ella y Claudia se miraron y abrazaron a María. Ella hizo una mueca y intentó soltarse.

-¡Ayuda! ¡Dos locas con complejos de osas quieren matarme a abrazos!

000

María se dirigía hacia su cuarto. Cuando habían terminado del karaoke las tres habían bajado al comedor y mientras cenaban su hermano y Claudia habían tenido otra discusión ridícula sobre cómo cantaba Claudia. Al recordar eso María sonrió, sabía que había algo entre esos dos. Incluso sabía eso del casi beso. Abrió la puerta de su cuarto y entró. Notaba algo raro en el ambiente. Por una parte la puerta se había cerrado sola, por el viento, otra que en una parte hacía frío y en otra calor. Solo podía ser una cosa. Intentó darse la vuelta y salir. María vio un haz de luz y al instante María no podía moverse. Estaba congelada.

-Hola, querida.-dijo una gélida voz. Bashira.- Tenemos una cosa que tal vez te interese.

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Holaaaaa!!

En el proximo capítulo la cosa se pondrá interesante... Ya tengo ganas de que lo leáis. Pero lo subiré mañana, para que os quedéis con las ganas. Que mala soy!!

'Claudia, todos saben que es mentira, ni siquiera lo has escrito'

Cállate Maiqa. Véis niños? Esto pasa por tener dos cuerpos con diferentes mentes.Una es más increible y guapa (cofcofyocofcof) y la aburrida y seria(cofcofMaiqacofcof)

'¡No es cierto! Yo no soy aburrida.'

Nadie se lo cree.

'Calla ya'

Niños, no practiquéis karaokismo en casa, pensarán que estáis tan majaras como ciertas personas...

'¡Sigo aquí, Claudia!'

¡Ve a regar plantas, anda! Chaoooooo

Capítulo 24: Revelación

-¿No vas a decir nada?-María le miró mal.- Oh, cierto, no puedes.

Bashira encendió la luz y María pudo ver que en su habitación también estaban Ekaer, Khean y el tatuado .

-Seguro que te preguntas el motivo de nuestra agradable visita.-dijo Ekaer mientras se apoyaba en su báculo.

 

-Hemos venido para contarte un secreto, aunque no lo es tanto... Todos lo saben, todos menos tú.

María les miró, preguntándose si era eso cierto. Aunque si lo era, no podía ser más que una nimiedad. Claudia y Annie no podían haberle ocultado ningún secreto importante. ¿No?

-¿Por dónde empiezo? Ya sé, el secreto es...

-¡No digáis nada!-dijo una voz autoritaria. La puerta se abrió súbitamente y por ella habían entrado Sebastian, Annie y Claudia. Empezaron a atacar a sus enemigos.

Bashira conjuró un rayo helado y para protegerlos a todos Claudia levantó una pared de tierra del suelo. El rayo alcanzó al muro y se rompió en pedazos, que volaron por doquier.Unos trozos llegaron hacia donde María estaba congelada, dejándola libre. Los otros fueron en dirección a Bashira, Ekaer y Khean.

Mientras que Bashira conjuró un escudo de hielo, Ekaer los desvió con una corriente de aire. Pero Khean no fue lo suficientemente rápido. Un trozo de madera le hirió gravemente la pierna derecha y otro trozo le rozó la mejilla.

Las tres chicas se miraron y asintieron. Annie hizo aparecer una gran bola de agua y María lazó un rayo de luz a la bola de agua. El agua brilló fuertemente, lo que cegó momentáneamente a sus enemigos. Mientras el gigante retrocedía cegado, Claudia hizo sobresalir una pequeña plataforma de tierra, haciendo que el enorme hombre cayera, dándose un fuerte y gran golpe en la cabeza.

-¡Uno menos, chicas!-dijeron chocándose las manos los tres.

Luego Annie le lanzó una gran ola de agua. Khean intentó crear una muralla de fuego, pero al estar débil tras las heridas, la ola lo hirió aún más.

Bashira se giró hacia Khean con un destello de preocupación en sus ojos.

-¿Te encuentras bien, Khean?

-Tranquila, muñeca, me encuentro perfectament...-intentó levantarse pero la pierna derecha le dolía tanto que le dió un calambrazo y se cayó al suelo, quedando inconsciente.

-¡Khean!- Bashira se acercó a él preocupada y le ayudó a levantarse. Les miró con furia, pero luego sonrió malévolamente.- ¡Perfecto, ya han venido todos! es hora de que te cuente el secreto que te han estado ocultando desde hace tres años.

-NO. TE. ATREVAS.- amenazó Sebastian entre dientes.

-¿Por qué? ¿Tienes miedo de que se entere de que le ocultaste que sabías que Eiden estaba vivo?

-...-María sintió como se derrumbaba, no se lo podía creer. Era imposible.

-¿María? Dí algo.-dijo Annie. María se giró hacia ellas, y pudieron ver que tenía lágrimas en sus ojos.

-¿V-vosotras l-lo sabíais?- las dos chicas se miraron en silencio.- ¡Contestad!

-Me enteré esta mañana. Les oí hablar a Eiden y Sebastian.- Ahora todo tenía sentido. Sus amigas le habían traicionado. No les importaba.-Luego se lo conté a Annie...

-¿Por qué no me lo dijisteis?

-Sebastian iba a contartelo mañana.

-¿Pero por qué Sebastian? ¿Qué no podéis decírmelo vosotras? ¡Creí que érais mis amigas!-gritó mientras lloraba. Ekaer se acercó a ella y puso su mano sobre el hombro de María.

-Hay veces en las que confiamos en las personas equivocadas.-María le miró a los ojos y vió que sus ojos eran tristes, muy tristes. Como los de alguien que había sufrido mucho. Y si se fijaba, Bashira y Khean también tenían esa mirada.

Entonces María tomó una decisión.

-Quiero unirme a vosotros.

-¡¿QUE?!- exclamaron todos los presentes excepto María.

-¡María! ¡No puedes unirte a ellos!- dijo Eiden apareciendo de la nada.

-Tú eres el menos indicado para decirme eso. No tienes el derecho de aparecer después de tres años, sin una carta ni nada. ¡Pasé estos tres años como si no estuviera realmente! No podía dejar de pensar en que te había dejado morir!

- Lo hice por tu bien.¡ Tantas emociones juntas pueden destrozar a alguien!

-¡¡YO CREO QUE TRES AÑOS SON SUFICIENTES!! ¡Y NO HAY NADA MÁS QUE HABLAR!

-María...-dijo Eiden mirándole.No podía dejarle ir.-No te vayas, ya estuvimos suficiente tiempo separados.

-Haberlo pensado antes. Y yo que vosotros no intentaría nada. Por cierto, tengo las mejores amigas del mundo.-respondió María sarcásticamente.Extendió sus brazos y una luz ondulada cubrió a Ekaer, Bashira, Khean, el hombre tatuado y a María. Y en un parpadeo desaparecieron.

Claudia se sentó en el suelo, con la mirada perdida. Sebastian le ayudó a levantarse y la abrazó fuertemente. Claudia correspondió al abrazo mientras unas lágrimas corrían por sus mejillas.

Entraron Ulmus, Lucas, Scarlett, Gideon y Charlote. Buscaron a María con la mirada.

-¿Qué le ha pasado a María? ¿Se la han llevado?

-No.-dijo Annie con la voz rota.- Se ha unido a ellos.

Fuera de la gran mansión de Nueva York, en una calle oscura aparecen de nuevo los cinco. María se giró hacia su nuevo equipo y preguntó:

-¿Hacia dónde vamos ahora?

- A Odhuin, al castillo de Nebira.

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Hola chicos!

Como soy taaaaan especial, en vez de esperarme a mañana para subir caps (técnicamente ya es mañana, pero es muuy tarde-0:32) he subido el cap.

ES QUE NO HE PODIDO AGUANTARME!! Así que los lectores que sigan despiertos a estas horas... DISFRUTAD!! Los que no... ya lo leeréis cuando os levantéis.

Por cierto, q os ha parecido el cap? Y el dibujo de Khean,?

Este cap ha sido en gran parte un subidón de ideas que se le ocurrió hace unos días a uno de mis mejores amigos, que seguro que ya conocéis. CHEMAPG!!

Chaooooooo

Odhuin, el mundo de la magia. Libro I: Los elegidos - Potterfics, tu versión de la historia

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