Odio el color negro porque me recuerda a él - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Odio el color negro porque me recuerda a él
Por Stefanía_Potter

Capítulo 1.
-Lo odio. Ojala desaparezca y se pudra en la pestilencia.

Otra vez estoy huyendo de Potter, sí, es la tercera vez en el día. No ha hecho otra cosa que pedirme una cita, pero yo
obviamente le he dado el rotundo NO que se merece. ¿Se lo merece? ¡Claro que se lo merece! Se merece eso y más
pero por alguna extraña razón me he quedado de pie junto a la puerta del salón de Transformaciones. Esperando si es capas de alcanzarme ¿Por qué? Ni yo misma lo sé. Solo se que esta a solo unos 10 metros de mí y corre a una gran velocidad. ¿Gran? Bueno a todo lo que le dan sus piernas.

Sus cabellos negros se alborotan aun mas y se le acomodan un poco hacia el lado izquierdo. Odio su cabello. Es asquerosamente negro, negro como la noche. No me gusta el negro, por supuesto que no, en especial porque me recuerda a él y porque todos usamos túnicas negras del uniforme, falda negra (pantalones, en el caso de los varones) medias negras, zapatos negros, y de vez en cuando gorros negros. Esos horribles gorros picudos que usa la profesora McGonagall, que en mi opinión solo aplastan el cabello y te hacen ver mas alto. Cosa que Potter no necesitaba, siempre lo miro hacia arriba, me lleva una cabeza. No me explico como en solo dos años a crecido mas de 20 cm. ¿Yo? ¡JA! Tengo la misma estatura desde los 14 años. En fin, el sigue corriendo y sus ropas se mueven conforme a cada paso, y su túnica hace unas ondas perfectas.

-¡Hola, Evans!- dice según él, muy seductor cuando llega a mi lado. Se recarga en la pared como su 180 cm. de altura, con una muy buena pose, su brazo justo arriba de mi cabeza.

-Potter, que sorpresa- nótese el sarcasmo en mi voz.

-Te he seguido todo el día, tengo algo muy importante que decirte.- Aquí vamos de nuevo, ya se lo que viene a continuación, me va a pedir una cita, ¿Por qué me quede? Bueno la única excusa que se me ocurre es que quería ver su adorable carita triste al decirle que no, una vez mas. Bueno, ¿Triste? Mas bien se traga su coraje y con burla me dice algunas palabras y después me sonríe con esa perfecta dentadura y se va, con todo su orgullo, porte y atractivo trasero hacia otro lado.

-¿Dime?- sonrió, él sonríe también, sabe que yo se lo que me va a decir, y se que el cree que al fin caí en sus redes, pero oh-oh esta muy equivocado el tipo.

-¿Quieres salir conmigo? - sonrió una vez mas y ya tengo la boca abierta y los pulmones con aire para soltar el no, pero me detiene.- No, no. No quiero que me respondas ahora, piensalo.- Cree que ya tiene el trofeo ganado, por eso se mira tan seguro, pero, James Potter estas equivocado.- Tienes hasta el próximo lunes para decirme.- Hoy es viernes. Ok. Tres días, suficientes para no hacerme cambiar de idea con respecto a mi respuesta.

Da media vuelta y cuando dobla la esquina, dejo caer mi mochila y dejo que las carcajadas fluyan por mi boca. Evans 1 - Potter 0. Esto pasaría a mi diario, definitivamente era la oportunidad para que el armara algo cuando soltara mi supuesta declaración, humillarlo como nunca nadie lo a hecho en su vida. Por que claro, él es el niñito de papi, es sangre limpia, es popular, sus padres son unos famosos aurores, tiene excelentes calificaciones, todo mundo es su amigo, es guapo y por no mencionar el montón de galeones que lleva en su bolso. El chico soñado para cualquier chica, pero como yo no soy cualquier chica, yo soy Lily Evans, no es mi chico soñando.

Me dirijo hacia la biblioteca a hacer los deberes para tener el fin de semana libre y disfrutarlo en Hogsmeade o con mis amigas. Me encuentro a Severus en el camino, mantenemos una conversación bastante aburrida sobre los deberes que nos ha dejado Slughorn y para finalizar, me siento junto a él para que me ayude con esa tarea, el tiene muy buena mano con las pociones, y para no ser modesta, diré que yo también, solo que el me supera de muchas maneras. Sigo las indicaciones al pie de la letra, que dan muy buenos resultados; pero el experimenta y casi siempre da mejores resultados y las hace mucho mas rápido.

Estoy ahí asiendo tareas con Severus hasta que termino y nos separamos para ir a nuestras salas comunes. Él es Slytherin por lo que el se dirige a las mazmorras y yo hacia las escaleras. Subo un par de pisos cuando alguien me llama por mi nombre.

-¡Lily! ¡Lily! - volteo hacia donde Alice viene corriendo. La espero unos segundos y al fin me alcanza.

-¿Alguna novedad, Alice?- dijo notando que a la escalera le dio por moverse, tendremos que esperar a que de la vuelta, será el tiempo en el que ella me contara las novedades.

-Sí. Iba caminando por un corredor que esta cercas de la sala de maestros, cuando escuche a la profesora Sinistra hablar con el profesor Flitwich, que a Dumbledore se le habia ocurrido otra se sus geniales ideas.- Alice tiene la mala costumbre de andar por los pasillos y corredores sin nada que hacer solo para escuchar chismes. En realidad no me desagrada porque siempre me cuenta.

-¿Ahora que se le ocurrió?

-Pues ya vez que en dos semanas es Halloween, pues inaugurara el primer baile. ¡Será de disfraces! ¿Lo puedes creer? Después de 6 años en Hogwarts asistiremos a nuestro primer baile. Creo que después de tantos años estudiar, Dumbledore se debía de dar cuenta que faltaban algunos eventos sociales


No escuche lo que dijo después Alice, pero tenía razón. ¡Al fin un baile! ¡Un baile de magia! Yo había asistido en los veranos aun par de bailes y fiestas, pero nunca a uno mágico, si las fiestas son divertidas en el mundo muggle me imagino que en Hogwarts arrasara con todo. Además no seria tan gastado, solo para nosotros que tenemos que idear los disfraces, pero con magia creo que todo se puede.

-(
) dara la noticia mañana en el desayuno, para que el domingos podremos comprar los trajes en Hogsmeade
AY ya no puedo esperar para que sea la fiesta.

-Yo tampoco. - sonríe y las dos brincamos emocionadas. En ese momento la escalera llego al lugar justo donde la necesitábamos. Dimos la contraseña a la dama gorda que no me explico como después de tantos años sigue con el mismo trabajo. Y de nuevo nos invadió esa calida habitación que nosotros llamamos la sala común de Gryffindor. Alfombrada, con tapices de color escarlata y dorado, sillones y butacas por todos lados, una chimenea donde ardía un fuego hermoso, mesas en algunos que otros lugares y una radio mágica que en ese momento estaba situada junto a unos alumnos de tercer curso que conversaban muy animados.

Subimos las escaleras de piedra hasta nuestras habitaciones, y ahí estaba mi habitación, compartida con Alice y tres chicas de nuestro mismo curso: Hannah, Julie y Laureen. Una rubia, una morena y la otra de color. Simpáticas las chicas, pero en mi opinión como esas chicas uni-neurales que están detrás de los ‘merodeadores’. Por si no lo he mencionado y no saben, los merodeadores son el grupo de chicos mas desagradables que yo allá conocido, son Peter Pettigrew: una rata rastrera, gorda, sin gracia y sin personalidad (¿Me paso? ¡Me da igual!); Sirius Black: conquistador, sexy, seductor, adicto a las mujeres, alcohol y Quidditch, con una bolsa de ego y un autoestima bastante elevado, el claro ejemplo del libertinaje; Remus Lupin: es el único merodeador que en realidad vale la pena, es inteligente, guapo, adicto al chocolate, enfermizo, amable, comprensible y en mi opinión tierno, ese chico es un sol; y por ultimo y para no terminar vomitando, James Potter: arrogante, engreído, con doble bolsa de ego, seguro de si mismo, inteligente, guapo, atractivo, apuesto, sociable, amigo de todos, basta, basta
puedo estar aquí todo el día describiendo y no acabaría, es mas se me acabarían las hojas de Word con un tamaño de letra numero 8.

¿En que estaba antes de mencionar a los merodeadores y haber sobrevivido? Ah, sí. Hannah, Julie y Laureen, las tres con pijama pero totalmente apretadas en la misma cama, mirando sabe que cosa.

-Wo-Wo. Chicas. ¿Qué hacen?- sonrió Alice, ellas voltearon y rieron, entonces mire que estaba esa estúpida revista sobre la cama corazón de bruja una revista para brujas que no tienen vida. Julie brinco en la cama emocionada, le arranco la revista a Hannah de las manos y con brinquitos fue hacia nosotras.

-Sale un juego en esta revista, que se juega con amigos. ¿Jugamos?- Alice y yo intercambiamos miradas, ellas parecían muy emocionadas, además ¿Qué es un juego sin nosotras? No perdíamos nada. ¿O sí?

-Esta bien- respondió Alice por las dos.- Solo danos tiempo de ponernos pijamas.

-Sí, sí, sí. Será como una pijamada- brinco Hannah en la cama, ella es hija de muggle por eso, ambas nos entendemos bastante bien.

Unos minutos después estábamos las cinco sentadas en la alfombra de nuestra habitación, justo en el centro, en círculo, en pijama y con una bolsa de comida cada una en las manos con algo para comer mas un chocolate, no queremos quedarnos dormidas mientras jugamos. Laureen prende la radio mágica y comienza una canción muy tranquila y bonita, estaba en volumen bajo para que podamos concentrarnos.

-¿Entonces, cual es el juego?- pregunto. Julie abre la revista y aparece una hoja rosa con un circulo en el centro, ella lee las instrucciones.

-Dice: Coloque la varita acostada con centro sobre el centro del circulo- Laureen pone su varita justo como le indica Julie- pronuncia el hechizo une vérité ou un défi ¿Cómo se pronuncia eso?

-¡Tonta! Es en francés. - La rubia Laureen es de Francia, asi que creo que para ella es bastante fácil. Dijo el hechizo presumiendo su perfecto francés, al que yo sinceramente, nunca le entendí. Cuando aun no sabia que era bruja, estudie dos años francés en mi colegio y lo sabia muy bien, pero a estas alturas que ya no lo practico, sinceramente
ya se me olvido casi todo.

-Después, la varita girara mágicamente y al jugador que señale con la punta es el castigado, el del otro extremo de la varita es el que manda. El castigado debe responder: ‘verdad o reto’ cuando el que manda haga la pregunta, si decide no decir elige reto y debe hacer forzosamente lo que le digan. - leyó Julie.

-Baaah! Es fácil- dijo Hannah- se parece mucho al juego de la botellita.

-Coincido contigo, Hannah- dije, ambas chocamos palmas y la varita dio su primer giro. Señalo a Laureen y Hannah mandaba.

-¡OH! Que suerte.- Laureen fingió llorar y espero la pregunta de la morena.- haber ¿Cuál de los merodeadores prefieres? ¿Verdad o reto? - la rubia se sonrojo y se escondio atrás de sus manos. Todas sabemos que esta completamente enamorada de Remus y no la culpo, Remus es un sol; pero ella nunca lo a querido admitir.- Yo se que es Lupin, es Lupin. - canto ella con burla.

-Verdad.

-¿Y quien es? - pregunte muy ambientada con la fiesta de las otras chicas, todas reímos y Laureen se sonrojo aun mas.

-Remus.

-SI LO SABIA-canto Hannah, todas reímos y Laureen solo se sonrojo más. Nuestras carcajadas se detuvieron cuando la varita dio la segunda vuelta y señalo a Julie mandada por Alice.

-¿Alguna vez te sentiste atraída por un maestro? ¿Quién? ¿Verdad o reto?- Todas rompimos a reír, hasta Julie, era una pregunta muy estúpida. Ella contesto que verdad y que nunca se había sentido atraída por un profesor, detuvimos esta vez nuestras carcajadas, cuando se la varita salio un resplandor dorado rodeando a una Julie muerta de risa, cuando apareció una enorme naranja en su cabeza soltó un grito como loca. Debo admitir que di un pequeño salto donde estaba bien sentada. Mire en la esquina de la revista donde decía


-Nota: Sí responde una mentira o no hace el reto, el castigado recibirá un hechizo que lo condenara a una semana de ser el hazme reír.- leí, todas guardamos silencio mirando a Julie, para después estallar en carcajadas. Le había gustado un maestro, eso sin duda pasaría a mi diario hoy. Hacia mucho que no me divertía así, debo admitir. La idea de las chicas de este juego fue bastante buena.

La varita dio otro giro y se detuvo en mí, me mandaba Julie.

-¿Has deseado a un chico? - Esa pregunta
para mí era secreta, claro que había deseado a un chico, y no lo quiero mencionar, se que Julie no se refiere a que me guste si no a atreverme hasta llevármelo a la cama. Es algo tan
confidencial mío que tendré que decir


-Reto. - Hannah se quedo estupefacta, Julie estaba seria pese a su aspecto tan cómico de una naranja en la cabeza, Laureen seguía sonrojada pero sonreía y Alice soltó una risita.

-¡No se me ocurre nada!- Admitió Julie, se puso una mano en la barbilla pensando lo que me daba mas risa.

-Puedes retarla a besar a Pettigrew.- Hubo exclamaciones de asco generales y Julie lo descarto. Si me hubiera tocado eso definitivamente abría preferido tener una manzana en la cabeza que besar a Pettigrew, no me importarla si el tipo no fuera tan bajito y si no me diera tanto asco mirar su boca, tenia unos enormes dientes amarillos y chuecos que lo hacían perecer aun mas un ratón, y los dientes siempre con comida. PUAG!! Otra cosa.

-YA SE. Bueno, prepárate Lily, esto te va a costar mucho trabajo. Te reto a que seas novia de Potter hasta Navidad y que cuando salgamos de vacaciones le digas toda la verdad. - Al escuchar solamente Potter, supe que algo de eso se trataría. ¡Mierda! ¿Ahora que hago? No quiero traer una manzana en la cabeza toda una semana. Es
vergonzoso y humillante. ¿Pero salir con Potter? Tal vez esa pueda ser mi venganza con él. Inventarle un supuesto amor y cuando el este loco por mí le suelto la verdad, eso le daría en su orgullo y corazón directamente. ¡Excelente Julie! Me has ayudado mas de lo que creías.

-Acepto. - Las cuatro se quedaron con cara de muertas. Pero
me da igual. Camine hacia mi cama y cerré las cortinas. Necesitaba pensar antes de hacer eso
marcaría mi vida.

Al día siguiente decidí que era mejor decirle a Potter que ‘queria’ ser su novia ya y no esperarme hasta el lunes así tendríamos nuestra supuesta cita para mañana misma cuando fuéramos a buscar los disfraces y entre mas rápido lo hiciera, era mejor. Si no a ultimo minuto me iba a arrepentir y caminaría con el colegio una semana con una manzana bien plantada en mi cabeza o si tenia maaaaasss suerte tendría un árbol.

Después de vestirme como toda una muggle que soy, me dirigi hacia la sala común, eran ya las 9 de la mañana y a esta hora los merodeadores o merodeatontos buscaran quien seria su cita de esa noche, y en efecto nunca me equivoco, Potter conversaba muy cercas de una estudiante de cuarto que llevaba una falda mas corta de lo normal y el aprovechaba que esa chica era una zorra para acariciarle la pierna distraídamente, la mocosa muy emocionada se dejaba. Era hora de actuar.

-Potter, necesito hablar contigo. - dije, él como un resorte salto del asiento y se paro junto a mí, la mocosa me miro con ojos que matan pero me dio igual y lo guié hacia fuera del retrato para hablar cómodamente.

-¿Evans a donde vamos? - me pregunto yendo unos pasos atrás de mi, me gire hacia él y tome una de sus manos.

-Llámame Lily, si? - lo deje con la boca abierta y di media vuelta para seguir caminando hacia un pasillo mas solo. Después de unos segundos me siguió, aun caminando unos pasos atrás de mi, cuando llegue a un corredor totalmente desierto del tercer piso, me di la vuelta y casi choco con su rostro
mas bien con su cuello porque como ya he dicho el me lleva casi una cabeza de estatura. Respire profundamente y cambie esa expresión de fiera por una de una chica declarándose. JA-JA

-¿De que me querías hablar
Lily? - pregunto, note también que el no puso su pose seductora ni su sonrisa de conquistador, parecía que por primera vez estaba conversado con el verdadero Potter.

-Sobre lo que me dijiste ayer
se suponía que iba a contestarte el lunes, pero anoche no pude dormir porque no te respondí y la verdad es que ya no hay nada que pensar, yo ya lo tengo claro desde hace algún tiempo.

-¿Entonces? - sus ojos anhelaban la respuesta, sus ojos miel parecían tallados por Ángeles, brillaban tanto que por poco me quedaba ciega.

-¿James quieres ser mi novio? - Tenía un brazo apoyado en la pared, pero de la sorpresa casi cae.- ¿Estas bien?- el murmuro suaves ‘sí’ y yo lo mire directamente a los ojos para darle a entender que todo era totalmente cierto. Me contemplo unos segundos y yo ya tenia entrecerrados los ojos para recibir el beso que pensaba me iba a dar, pero el lugar de eso me abrazo tan delicadamente que me quede como una estatua.

-Sí.. si quiero. - Ahora todo estaba hecho, solo tenía que convencerlo de que era el amor de mi vida y mantenerlo mi novio hasta navidad. Dos meses
JA, eso no es nada. Estoy casi segura que si aguantare.

Cuando llegamos al Gran Comedor tomados de las manos, todos empezaron a cuchichear, pasábamos entre las mesas y escuchábamos las exclamaciones de todos, yo me mantenía erguida y sin querer dar signos de que todo era una mentira y James sonreía como diciendo, miren mi nuevo trofeo.

Nos sentamos en la mesa de Gryffindor entre los merodeadores y Alice, que estaban tan sorprendidos como todo el colegio, bueno.. Alice aparentaba estarlo y yo aparentaba no saberlo. Ambos comenzamos a comer ignorando por completo las preguntas de sus amigos, aun que debes en cuando el se encogía de hombros y asentía o negaba con la cabeza. Hasta que Alice me salvo la mañana.

-Dumbledore acaba de decir que va haber un baile de Halloween.

-Sí. Será de disfraces - informo Remus que como antes dije, es un sol. Sirius lo apoyo asintiendo con la cabeza.

-¿Nos vestimos de los tres mosqueteros, cornamenta?- pregunto Sirius con una sonrisa lujuriosa- seremos el sueño de muchas chicas.

-Este
no lo se, pensaba vestirme de algo con pareja de Lily- me miro con el signo de interrogación en su cara, pero en sus ojos vi que deseaba ser mosquetero junto a Sirius y Remus.

-No
no importa, yo me puedo vestir de otra cosa.- Le dije. Pues en el camino le comente sobre el baile y que si iría conmigo y dijo absolutamente que sí.

-Sospecho que mañana la tienda de túnicas estará llena.- dijo Remus.- podríamos ir hoy- sugirió para después darle un sorbo a su jugo de calabaza.

-Creo querido Remus, que hoy no hay salida a Hogsmeade.- Yo estaba de acuerdo con Alice, hay no había salida. Pero al ver el brillo en los ojos de los tres merodeadores supe que de igual manera irían a Hogsmeade hubiera o no salida.

Tres horas mas tarde Alice, Black, Remus, Potter y yo caminábamos por el tercer piso. No tengo idea de cómo ese pasillo nos va a llevar hasta Hogsmeade pero en fin, no me quedaba de otra mas que confiar en los Merodeatontos, cuando llegamos a la estatua de la bruja jorobada y tuerta, Black saco la varita i murmuro un hechizo que la verdad
no recuerdo. Por la joroba se hizo un pasadizo que me dejo como muda. Alice y yo estábamos demasiado sorprendidas para hablar.

-¿Q-que
? - Comencé a decir, pero James me tomo de la cintura y me susurro al oído.

-No lo pienses, solo hazlo. No hay mucho tiempo.- Ligeramente me empujo hacia el interior donde pude escuchar un grito de Alice y otro de Remus.

-No
No, James. No. Esta oscuro. Me da miedo. - No se si lo he mencionado, pero ¡me da miedo la oscuridad! Es uno de mis peores miedos, por eso odio el color negro! Negro como el cabello de Potter.

-No te preocupes, en un momento me reuniré contigo, Alice y Remus ya están allá. Es solo un rampa, no te pasara nada.

-¿No?- mi voz temblaba, aun que me duela, pero tenia mucho miedo.

-No, lo hemos hecho miles de veces, no pasara nada.- No pude protestar otra vez porque me empujo un poco mas fuerte y entre por completo en el agujero, al momento no sentí suelo bajo mis pies y baje por una rampa con los ojos bañados en lagrimas. Al llegar al final di una vuelta en el suelo y vi a Alice y Remus ambos con las varitas encendidas.

- Lumus -dije. Escuche las carcajadas de James y Black y supe que no tardarían en llegar y que me iban aplastar con sus enormes cuerpos si no me quitaba. Demasiado tarde. James fue a dar unos cm. mas allá y Black justo encima de mi.

-AY Caí en algo cómodo- dijo Sirius descaradamente, yo estaba contra el suelo y mi pecho se aplastaba contra el y eso me lastimaba mucho, además me cortaba la respiración.

-Black
quieres hacer el favor
de mover tu enorme trasero? - dije entrecortada por la falta de aire.

-AH Evans, estas muy cómoda.

-BLACKKKKKK!!!- Al escuchar tan tremendo grito, asustado se quito de encima, Alice dio un brinco y mi voz sonó varias veces. ¡Estúpido eco! James me ayudo a levantarme y los cinco con las varitas encendidas, caminamos largos minutos, quizás horas, hasta que mi adorado Remus se tropezó con unos peldaños. Subimos, Sirius con mas entusiasmo que todos pues dijo que así había conseguido su enorme trasero, subiendo escalones. Cuando llegamos al final, James empujo una trampa hacia arriba, cayéndome polvo en los ojos y haciendo que tosiera pues estaba justo debajo de él.

Cuando subimos me di cuenta de que estábamos en Honeyduke, vaya, estos merodeadores no paran de sorprenderme. Era otoño así que estaba un poco fresco, me acomode bien mi bufanda y caminamos hacia fuera de la tienda, bueno
Black, James y yo, ya que Remus se quedo comprando chocolate y Alice acompañándolo; quedamos de reunirnos en la tienda de túnicas.

Una campanita anuncio nuestra llegada y ahí encontramos a una mujer bajita, gorda, y con la cara muy roja bajando por unas estrechas escaleras.

-Bienvenidos, bienvenidos. ¿Qué se les ofre
.? - La pregunta quedo en el aire cuando la mujer de aproximadamente 50 años vio a James, corrió a abrazarlo, y por la cara de James, creo que estaba por asfixiarlo. - ¡James! Pero que grande estas, no te pasas por aquí desde
¡desde hace buen tiempo!

-Señora Crowly
no es que
casi siempre compro lo necesario en el callejón Diagon.- respondió él. Casi soltaba una carcajada cuando vi. que en su suéter había un pequeño hoyo cortando su sudadera azul, que combinaba perfectamente con sus pantalones negros. Sí, negros como su estúpido pelo. ¿Ya mencione que odio el color negro?

-Oh, bueno, si era de esperarse. El callejón Diagon esta mucho mas surtido. ¿Y bien? ¿En que puedo ayudarles? - enseño su dispareja dentadura y se limpio las manos con su mugroso delantal floreado.

-Estamos buscando disfraces. - respondí, cuando vi que Black tenia la nariz pegada al vidrio observando cada milímetro de las piernas de una rubia de unos 20 años que caminaba por la avenida principal.

-¿Disfraces? Sí. Me vino avisar Dumbledore que haría un baile de disfraces, que me surtiera. Pues tuvieron suerte porque apenas esta mañana me llego gran cantidad de disfraces. - hizo que entráramos mas en la tienda y me subió a mí primero en un pequeño banco, mientras los chicos se sentaban a esperar y Remus y Alice llegaban surtidos de un montón de bolsas de Huneyduck.-Bueno tengo un montón de disfraces muggle, supongo que de esos de irían la mayoría, hay de animales, princesas, hadas, ¿brujas?...

-¿Tiene de conejitas? - me hizo una señal que esperara en unos segundos volvió con un disfraz de conejita rosa, eran como esos de PLAYBOY donde entre menos tela, mejor. Entre en un probador, mientras Alice pedía uno de hada y se metía en el probador de al lado. Me lo puse rápidamente y al ver que era tipo tanga, descarte; pedi un sin fin de trajes hasta que descubrí el ideal, uno de árabe, tenia una pequeña blusa hasta la cintura con costuras doradas y sin mangas, con un pequeño short negro con pantalón holgado y transparentoso que se detenía en mis tobillos con una cinta negra. Me enamore y ese compre.

Alice eligio uno de cupido, Remus de un cantante de rock con chamarra de cuero y toda la cosa, Sirius de un
lo que sea que fuera, el se describía como modelo y James lo único que le había agradado era una espada así que decidió comprarla y ver como la combinaba con algo que ya tuviera.

James y yo anduvimos solos por Hogsmeade buen rato, donde supe lo que era tener novio, que el me pagara absolutamente todo, que nos sentábamos simplemente a conversar, lo que realmente me sorprendió en ese día me sentí cómoda? ¿con James? Imposible. No. Simplemente no. Él es arrogante y lo odio. En un día no cambiara mi imagen hacia él. No. Por supuesto que no.

Cuando Potter y yo regresamos de Hogsmeade, los demás ya se habían ido, así que caminamos tranquilamente por la avenida principal directo a Honeyduck, pero me di cuenta de que la tienda estaba totalmente llena.

-OH rayos, nos miraran- dije pegando la nariz al vidrio.- ¿James como
.?- voltee a mirarlo, y me lleve una gran sorpresa al ver que el tipo se había esfumado de mi lado ¡Maldito Potter!- ¿James? ¿JAMES?- comencé a buscarlo caminando solo algunos pasos, eran aproximadamente las 6 de la tarde y estaba muy fresco, la bufanda me cubría un poco pero yo no había traído algún suéter o algo, me estaba congelando. Cuando mis labios estaban poniéndose un poco azules, algo o alguien me jalo de la blusa y fue extraño porque de un momento a otro estaba al lado de Potter, debajo de
lo que parecía una fina capa de tela.- ¿Qué
?

-Es una capa de invisibilidad- me dijo, estaba tan cercas de mi que su tibio aliento me dio de lleno en la cara y olía rico, JA-JA. Voltee a mirarlo y estando tan cercas me dieron unas tremendas ganas de que me besara, me abrazara y me poseyera ¿Qué me esta pasando? ¿Me gusta Potter? ¡¡Bueno es hora de aceptarlo!! Si me gusta pero no estoy enamorada, que quede claro.

-James, no me has
besado- ¿Qué dije? ¿Eso lo dije yo? ¿De donde saque tanto valor? ¡¡Merlín!! Como he cambiado, si esto hubiera pasado el año pasado, yo sin duda me hubiera tragado las ganas de que me besara y es mas
ni siquiera me hubiera atrevido a pedirle que fuera mi novio, me hubiera esperado a las citas y que el me lo pidiera.

Potter parecía tan sorprendido como yo, me miro con grandes ojos, su boca se entreabrió y me sujeto mas fuerte de la cintura.

-¿Estas segura? Digo no quiero


-James estamos hablando de un beso, no de sexo.

-De cualquier forma
Remus me dijo que


-¡Al diablo con Remus!- Me puse de puntitas para alcanzar un poco mejor y el inclino la cabeza, nos miramos directamente a los ojos, él puso su mano izquierda en mi nuca y la otra la dejo en mi cintura, donde ya estaba, y a cada centímetro que nos íbamos acercando cerramos nuestros ojos, yo miraba con atención sus labios que en lugar de ponerse con un color azulado como el mío, se ponían mas rojos con el frío. Cuando rozo mis labios, yo ya tenia los ojos cerrados y ese roce me hizo estremecer; me dio pequeños besos en el labios inferior y yo en el superior de él, James estaba esperando a que yo le diera a señal, así que abrí ligeramente la boca, y ahí estaba él, besándome como nunca nadie lo había hecho, el frió se esfumo a pesar de que sentí como la capa se deslizaba hasta el suelo, puse una de mis manos en su rostro y la otra la deslice por su espalda hasta llegar a la bolsa del pantalón. A pesar de los besos sentí como sus labios se estiraban en una sonrisa.

El domingo siguiente no hubo salida a Hogsmeade, por lo que todos nos quedamos en el castillo, esperando hacer algo que valiera a pena, la verdad es que con los merodeadores hay mucho que hacer, yo me la pasaba con James y aunque me duela admitirlo la pasaba bien y había llegado a sentirme cómoda con él. Después de ese primer beso, sus labios se habían convertido como en una droga para mi, ¡sí! Sus labios eran mi droga, así que me encantaba estarlo besando y claro el siendo hombre no lo desaprovechaba. Ese día fue el primer día en el que hablamos de cosas que importaban, llevábamos ya una semana de novios y aun era novedad por lo que siempre veíamos su club de fans merodeando cercas de nosotros, pero ese domingo no había rastro de nada.

Nos encontrábamos los dos cercas del lago, bajo un árbol, sentados en la hierba fresca. Él estaba recargado el tallo y en el hueco que había entre sus piernas yo estaba sentada recargada en su pecho.

-Ya quiero que sea navidad- me susurro James dando un suspiro. Cuando escuche navidad se me hizo un nudo en garganta impidiéndome respirar.- Va a ser la primera navidad que voy a estar contigo, así que es especial- Si
si tan solo supiera.

-Yo iré a casa en navidad, James.- dije, él me fulmino con su mirada de chocolate y no se porque pero me dio por quitarle los lentes, eran de montura rectangular, pero en mi opinión pienso que redondos se le verían mejor por la forma de su cara. Lo mire y me di cuenta de que se veía mucho mas apuesto sin anteojos.- ¿Desde cuando los usas?

-¿El que?

-Las gafas. ¿Tienes mucho usándolas?

-Desde los seis años. Mamá dice que no los usaba, pero a mí me encantaban los lentes y siempre se los quitaba a papá, así que ahora debo usarlos.- dijo con nostalgia.

-Nunca te había oído hablar de tus padres- dije notando por primera vez ese detalle.

-No
es que
EM no me gusta hablar de ellos.- me abrazo por la cintura como queriendo darme una razón para cambiar de tema, pero se equivoco de numero, no lo haré.

-¿Por qué?

-Odio ponerme triste.- Entonces lo comprendí, sus padres habían muerto, no quiero saber porque, porque es la primera vez que hablamos del tema y nunca lo había notado tan triste. No quiero deprimirlo mas. Mejor que se queden mis preguntas en el aire.

-Lo
lo siento mucho, James.- esta vez si me salio del corazón. ¡Aun que no lo crean!

-¡Chisttt! No lo sientas. Ahora que te tengo no los necesito, tú me llenas, Lily. No necesito nada mas. - otro nudo en la garganta, no se porque pero esas palabras se han ido directo a mi corazón, extraño, sí, pero me llegaron. Le sonrió y le doy un beso en los labios que el corresponde gustoso, pero estaba vez los besos no van con el mismo destino, él sujetándome de la cintura va metiendo su mano en mi blusa, su piel es la de todo un hombre, grande, gruesa, que al mismo tiempo me hizo estremecer. Mi piel se puso de gallina, al sentir como su mano se iba deslizando mas arriba hasta tocar con un dedo mi sujetador. No dije nada, se la debía, la primera vez que nos besamos yo hice lo mismo pero con su espalda y había metido mi mano en la bolsa de su pantalón.

Abrí los ojos para comprobar que estuviéramos solos, y si, lo estábamos, completamente solos. Dejo de besar mis labios y paso a mi cuello. Su mano aun se deslizaba por mi piel y cada vez sentía mas la necesidad de que me quitara el sujetador. Pero JA me dejo con las ganas y saco sus manos de mi blusa, para después ayudarme a levantarme y ambos dirigirnos hacia el castillo donde nos esperaba el almuerzo.

A la siguiente semana, nuestro supuesto noviazgo ya había pasado de moda, ahora la novedad era que el viernes era la fiesta de disfraces, todos teníamos nuestros disfraces pero no sabias como peinas y detalles como zapatos, etc. Ese viernes fue una total locura en mi habitación. Hannah iría como estrella de POP y no sabia que zapatos ponerse, unos tacones o unas botas, yo le sugerí los tacones; Julie no encontraba su disfraz, sospechaba que los elfos lo habían tirado a la basura, porque en realidad era un traje de casi puros pedazos de tela des hechos, adivinaste iba de Momia; Laureen iba de vampiro, y estaba haciendo una poción para que su cabello se volviera negro y liso solo por esta noche; Alice iba de cupido, ya estaba completamente arreglada, solo que no encontraba sus flechas con corazones y yo estaba totalmente lista, solo esperaba a Alice para las dos bajar a la sala común para reunirnos con nuestras parejas.

Ella iría con chico de sexto muy apuesto que la había invitado y yo por supuesto con James.

-¿Lily como va tu supuesto noviazgo con James?- pregunto Laureen batiendo su poción.

-UM bastante bien, muy bien de hecho, se la a tragado todo. - dije.

-Te he visto muy acarameladita con él- sonrió Hannah poniéndose los tacones que le había sugerido.

-Sí, es que, ¿tengo que actuar, no? Si no se dará cuenta de la farsa.

-¡Aquí están!- dijo Alice sacando sus flechas debajo de mi cama.

-Siempre los veo besándose- opino Laureen.

-Sí.. lo que pasa es que


-¿No te abras enamorado de él, verdad Lily?- pregunto Julie desde su armario. Yo me quede muda, por supuesto que no, ya he dicho que me gusta, no que estoy enamorada de él, no se porque piensan eso. Aun que
él es lindo conmigo, y no abría una razón para decir que no
pero, ya he dicho ¡LO ODIO!.

-noooooooooo, Julie. Como se te ocurre.

-Ya estoy, Lily. ¿Nos vamos?- asentí con la cabeza y antes de que mis ojos me delataran di media vuelta y Salí con Alice de la habitación. Bajamos las escaleras de piedra y nos encontramos con casi toda la sala común ahí, vestidos como nunca nadie los había visto, lo que mas predominaba eran príncipes y princesas. Alice vio a su pareja y salio corriendo detrás de él, así que yo no tuve mas opción que buscar a James. Entonces lo vi, sentado frente al fuego con los merodeadores y unas ‘amigas’. Él había decidido vestirse de príncipe, era el tercer príncipe que veía, pero por supuesto, el mas guapo, de había puesto una túnica negra, pantalones negros, camisa negra, y zapatos negros. PUAG! Como odio el color negro! Y sobre todo lo odio porque se le ve endemoniadamente bien.

-James
- le llame suavemente, el volteo a mirare y se le iluminaron los ojos, ignoro a Black que lo llamaba y a las tres chicas que estaban sentadas alrededor de él. Se puso de pie y me observo de pies a cabeza, me tomo de las manos.

-Te ves hermosa- me susurro, yo me sonroje, no se porque, ni me pregunten. Me dio un corto beso en los labios y me dijo.- Vamos.

Nos abrimos paso entre la multitud del Gran Salón. LA fiesta ya tenia como 2 horas que había iniciado, sin duda esto quedaría en el anuario, nunca pensé que una fiesta mágica fuera tan
tan sensacional, el gran salón estaba casi todo oscuro, solo por unas luces como de disco muggle que salían mágicamente del techo; por las paredes salía música para bailar; la pista era muy grande, grandísima, además estaba muy llena, todos estaban aplastados en la pista a pesar de que les quedaba un poco de espacio libre, pero no, ellos querían estarse asfixiando; solo había un par de mesas de cada lado con algunas sillas, y algunas mesas donde había bocadillos. Casi todo mundo estaba bailando, solo había muy poca gente sentada o en las orillas platicando o bebiendo algo. James y yo estábamos conversando con Remus y su pareja una chica de quinto de cabello castaño. Yo quería bailar ¡Claro que quería! Me encantaba bailar pero me faltaba valor para decirle a James que me llevara a bailar, no se si el baila, pero ¡quiero bailar! No deje de mirar la pista con el deseo en mis ojos, hasta que vi que Alice y Sirius salían de la multitud con la ropa hecha giras, el cabello alborotado y muy sudado.

-¡Lily! ¡El baile esta genial! ¿Por qué no bailas? - voltee a mirar a James, pero me di cuenta de que no ponía atención a la conversación, estaba platicando con Sirius y Remus, lo mire de reojo y me quede boba! Platicaba con sus amigos con una sonrisa en los labios, de vez en cuado que se reía hacia ligeramente hacia tras la cabeza, con eso me basto y me di cuenta de que no me quería separar de él, bailara o no.

-No me gusta bailar sola, Alice- le dije.

-No importa, yo estoy bailando con Sirius y Luke (mi pareja) puedo prestarte a uno- me guiño un ojo señalando a Luke que venia con bebidas.

-Alice
no


-¡Hola chicas!- saludo Luke muy jovial entregándole una cerveza de mantequilla a Alice, ella le agradeció con una sonrisa y mientras le daba un sorbo me hacia señas con los ojos con respecto a Luke, pero lo que ella no sabia, es que yo no me quería alejar pero para nada de James.

-¡Alice a bailar!- grito con entusiasmo Sirius, llevándosela de un brazo, esta jalo a Luke y sonriendo se despidió de mi con la cabeza.

-¿Lily quieres bailar?- mire los ojos de James y no respondí nada, solo sonreí y a rastras lo lleve a la pista de baile muy cercas de donde estaba Alice bailando con los chicos.

Aun que me duela admitirlo, pero James es buenísimo para bailar, casi tanto como Black, se movía con gracia y con movimientos coquetos, pero nada de femeninos, siempre muy masculino, me tomaba de la cintura y de vez en cuando me hacia dar una vuelta. Después de una hora de estar bailando nos pusieron música lenta, como para bailar en parejas; rápidamente James me tomo de la cintura y me pego a su cuerpo, yo puse mis brazos alrededor de su cuello y mi cabeza en su hombro, mirando como Alice no tenia con quien bailar, Sirius se había pegado con una chica de tercero y Luke había ido por mas bebidas, cuando un chico disfrazado de zorro le toco el hombro, ella se volteo y el se hizo una reverencia y la invito a bailar. Se me escapo una sonrisa y me dio gusto por Alice, muy pronto ella estaba en mi posición pero un poco insegura por no saber quien era el completo extraño.

Seguí bailando con James que me hacia dar vueltas por toda la pista, colgada de su cuello
su fuerte cuello
aspirando su aroma natural porque no, el nada de lociones, el tenia un olor natural muy rico y varonil. Fueron unas dos canciones así, hasta que me canse y le pedí si podíamos salir a tomar un poco de aire fresco, la verdad es que el olor a sudor de todo y el ambiente sofocado me estaba matando.

Salimos del gran salón hacia el vestíbulo y de ahí hacia los terrenos de Hogwarts, caminamos tomados de las manos hacia el lago negro, por el camino vimos a varias parejitas en los árboles besándose, otros recostados en la hierba muy.. muy
muy no quiero decir que, y otra pareja que miraba en lado agarrados de las manos y que si mis ojos no me fallan eran Alice y el zorro.

Miramos el lago por un par de minutos y después mire a los ojos a James, no se pero creo que mis ojos tienen un brillo sin igual hoy, ya no lo veo con los mismo ojos, si Julie me hubiera hecho esa misma pregunta una semana antes, no abría sabido que responder y si la hubiera hecho dos semanas antes la respuesta sin duda hubiera sido Lo odio pero desde ese día en el lago
creo que todo a cambiado.

-Lily
nunca le he dicho esto a nadie
nunca. - me dijo
me puse nerviosa, nerviosa como nunca antes lo había estado, ni como cuando presente mi TIMO de Transformaciones, que realmente no se me da bien, muy nerviosa. Me tomo ambas manos y me miro directamente a los ojos.- yo te amo, Lily. Te amo como nunca a nadie e amado.- le creí. Si. Le creí sobre todo porque al mirar sus ojos chocolates y vi un destello de sinceridad, supe que nadie me querría con él. Lo abrace por la cintura y el con sus brazos me rodeo a la altura de los hombros. Nunca olvidaría esa noche, en la que estábamos ambos abrazados mirando el reflejo del lado donde se podía ver un cielo lleno de estrellas con una luna cuarto menguante y un castillo iluminado a la orilla. La mejor noche de mi vida. Me pego mas a su cuerpo y comenzó a cantarme una dulce canción al oído:

There's a light
A certain kind of light
That never shone on me
I want my life to be lived with you
Lived with you
There's a way everybody say
To do each and every little thing
But what does it bring
If I ain't got you, ain't got ?
You don't know what it's like, baby
You don't know what it's like

To love somebody
To love somebody
To love somebody
The way I love you



no pude evitar reír, ¿de verdad era tan lindo?

-¿Qué?- me pregunto él sonriendo al escuchar mi risa, me alejo un poco para mirarme a los ojos y suspire.

-James cantas horrible.- Quizás cante horrible, pero me canto a mí y esa canción iba especialmente para mi, eso era lo que me encantaba.

-OH y tu cantaras muy bien.- me dijo con burla, me dedico su media sonrisa burlesca y coqueta que hacia mucho no veía.

-pues no, pero mejor que tu, claro que si.

-OH claro, claro.- me volvió a abrazar en lugar de cantarme alguna canción hizo otra cosa que me dejo helada- Lily quiero pasar esta noche contigo.- no espero respuesta y me beso la oreja bajando por la curva de mi cuello.- tombez amoureux d'une jolie petite fille- dijo en francés, que como ya mencione antes, no recuerdo nada.

-¿Qué es?

-Me enamore de una niña bonita.








Hello everybody!!
Aquí estoy de vuelta con mi intento de one-shot
no me salio
demasiado largo, pero ya saldrá!! El Fic quedara bastante corto creo que solo serán 2 capítulos, quizás largos, pero dos o tres capítulos, no mas!

¿Después de todo mi esfuerzo creen que me merezco un review?
Dudas, comentarios, tomatazos, maldiciones imperdonables, lo que sea, en review ;)

Hasta el próximo capitulo.
Capítulo 2:


-¿Qué es?

-Me enamore de una niña bonita.- Al escuchar su declaración, tuve que reprimir las lagrimas. No por sus hermosas palabras, si no por la culpa y el arrepentimiento de estar jugando con él
No quiero pensar en eso, no quiero preocuparme, ya en su momento pensare que hacer; pero ahora lo amo y lo único que quiero es disfrutar esta noche que el me esta ofreciendo.

-Yo también te amo, James.- Él abrió muy grande sus ojos castaños y soltó una risita que me hizo estremecer.

-Gracias, Lily. - Bajo su cabeza hasta juntar su frente con la mía, nos miramos a los ojos largos segundos, pero al sentir su calida mirada llena de amor se me subieron los colores al rostro.

-James esto es una locura. Parecemos tortolos enamorados.- Me fulmino con la mirada y se alejo de mí, yo al instante me arrepentí de haber dicho eso.

-¿Una locura? ¿Quieres ver una verdadera locura?- pude detectar un brillo de picardía y diversión en su mirada, además de esa sonrisa burlesca suya, que me encanta.

-¡Quiero verlo, James Potter!- grite siguiéndole el juego. El se alejo un poco mas y de un momento a otro sentí que una gruesa túnica me caía sobre mi cabeza. -¡James!- Aparte su túnica de mi cara y lo ultimo que vi y escuches fue como de un salto se metía al lago gritando Amo a Lily Evans.

¡Por merlín! ¡Santos gárgolas galopantes! ¡Eso si era una locura! ¡¿Meterse al lago?! ¿Con este frío? ¡Pescaría un buen resfriado!

-¡James Potter sal de ahí! ¡Pescaras un resfriado! - le grite cuando hube corrido hasta la orilla del lado donde podía ver como solo se encontraba en la orilla donde le llegaba el agua hasta el pecho. Ya tenía el cabello totalmente mojado y se le pegaba a la frente tan sensual
. Mmmm.

-¡No! - dijo como niño pequeño tomando aire exageradamente y sumergiendo su cabeza bajo el agua.

-¡James! - saco su cabeza del agua, se limpio un poco los lentes, y mientras escupía agua yo le echaba otro verbo- James es tarde, hace frío. Te enfermaras y si te ve Filch te ira mal.

-¡No me importa! Dije que haría una locura y la estoy haciendo. ¡Hice una locura por amor a Lily Evans!- grito esto ultimo a todo pulmón, mientras se dejaba ir hacia atrás, cortando el agua con su cuerpo y formando unas pequeñas olas a sus costados. Su cuerpo comenzó a flotar muy pronto y con la cabeza hacia arriba admirando las estrellas.

-James por favor, sal. No quiero que te enfermes. - Este negó con la cabeza aun admirando las estrellas, asi que no me quedo otra opción.- Estas perdiendo tiempo de nuestra noche juntos. - Al escuchar mis palabras, rápidamente se puso de pie y con sus ojos muy brillantes
me miró. Me miro como nunca nadie me había visto. Con la boca ligeramente abierta por la sorpresa, algunos mechones pegados a su frente y otros ke se peinaron hacia atrás con el agua.

-Lily
¿Estas segura?- dijo con voz queda- no quiero presionarte, yo siempre esperare por ti. No hay prisa.

-James estoy segura. Quiero estar contigo. Es lo único que deseo en este momento.- Su labios se estiraron en una sonrisa y camino hacia la orilla. Observe como la camisa negra se pegaba a su torso y lo deseé mas que hace un momento. Quería sentir su pecho sobre el mío y que sus varoniles manos se deslizaran por mi cuerpo. ¡Dios mío! ¿Tan mal estoy?

Cuando llegó a mi lado se sacudió como un perro salpicando agua por todas partes, sin poder ocultar su felicidad, tomo su túnica y se la puso. Tomó mi mano y me guió hacia el interior del castillo.

Caminamos largos minutos, subiendo escalones, atravesando pasillos y escuchando risas. El baile se había acabado, deberían ser como las dos de la madrugada, pero eso a mi no me importaba, lo que quería era estar con James esa noche y disfrutar el poco tiempo que me quedaba con él antes de que me odiara.

Perdí la cuenta de cuantos pisas habíamos subido y cuantos pasillos habíamos atravesado, cuando llegamos frente a un retrato que yo no recordaba haber visto. James soltó mi mano y camino frente al cuadro unos segundos muy pensativo, yo solo lo observaba, se veía realmente mojado, la humedad ya había atravesado su túnica. Me pregunto porque no utilizo la varita para secarse, era un hechizo realmente sencillo
. Pero
¿Pero que? ¿Por qué apareció esa puerta?

-Bienvenida a el lugar donde pasaremos nuestra noche. - Se me escapo una sonrisa cuando él abrió la puerta y frente a mis ojos estaba la habitación mas hermosa que yo podría haber visto en toda mi vida. Era una habitación pequeña y sin ventanas. Tapizada de colores suaves; muebles estilo medieval de madera y una cama con unas cortinas de gasa transparente que le daban un aire mas romántico; edredón dorado con unas veinte almohadas de diferentes tamaños tapizadas de dorado; una pequeñas velas que iluminaban toda la habitación y por no olvidas la puerta que supongo yo es el baño.

-James esto es
¿Qué es?-pregunte cambiando el tono de mi voz a uno extrañado. Él rió suavemente y me condujo dentro de la habitación. Cerro la puerta detrás de él y tomando las manos me explico todo.

-Esta habitación se llama la sala de los menesteres o sala multipropósitos, la sala cambia depende a lo que la persona necesite. Muy pocas personas conocen de su existencia
bueno
en realidad Sirius y todas sus conquistas pues las trae aquí o a veces en los terrenos
bueno yo no se, él sabrá donde se acuesta con las tipas.- Reí suavemente y con mi mirada le dije que callara, pero al parecer no la comprendió, así que comenzó a hablar de nuevo pero yo tan hábil puse dos de mis dedos sobre sus labios, para después fundirnos en un beso.

Con los ojos cerrados hice que se quitara la túnica, cuando callo al suelo me estremecí y supe lo que vendría a continuación. Puso su peso sobre mi haciéndome caer en la cama; escuche su risa y supe que se había deshecho de la camisa y zapatos, porque cuando me abrazo sentí su torso húmedo bajo mis manos. No pude evitar pasar mis dedos por su espalda y pecho, haciendo un caminito desde el cuello hasta el botón de su pantalón. Lo pensé un instante, pero cuando abrí los ojos y me encontré con su mirada lujuriosa, no lo dude. Abrí el botón y baje la cremallera, el hizo lo propio con mi blusa y pantalón.

Cuando los dos quedamos en ropa interior hubo un corto circuito en mi cerebro que de nuevo me hizo abrir los ojos y darme cuenta que las manos de James iban directo a mi sujetador.

-James
-Él murmuro un monosílabo pues sus labios estaban en mi cuello.- Yo no


-¿Te estas arrepintiendo? - me susurro con un tono molesto dejándome de besar y mirándome a mis ojos.

-No... No. No es eso. - aparte mis ojos de su mirada y los puse en las cortinas de la cama.- Estoy
nerviosa. Nunca lo he hecho antes
tengo miedo. ¿Qué tal si quedo embarazada? - él rió suavemente.

-Lily
lo hubieras dicho antes.- Se aparto un poco de mí y en un cajón de una de las mesas de noche sacó un pequeño frasco. Era un liquido azul eléctrico que se veía delicioso.

-¿Qué es eso?

-Poción anticonceptiva.- Abrió la tapa, y se la bebió de un trago. - Ya esta. No te preocupes por nada. Iré más lento.

Se acostó a un lado de mí y comenzó a besarme la clavícula con besos mas lentos. Eso si que estimulo mis sentidos. Mis pupilas se dilataron y muy pronto comencé a respirar entrecortado y a sentir que me faltaba el aire.

Cuando nuestros cuerpos de unieron en uno solté tan tremendo grito que James dio un brinco.

-Lo siento
¿Te lastime?- Mis caderas se acalambraban y mi pecho subía y bajaba rápidamente. Me calmo a besos, sí, aun que se escuche cursi. A besos me calmo y muy pronto recupere mi respiración normal. Mis sentidos se pusieron alerta con cada moviendo que hacia cualquier roce de piel, saltaban chispas y mi piel se ponía como de gallina.

Cuando James se dejo caer aun lado de mi exhausto, me acerque rápidamente a él, para abrazarlo
en ese momento fue cuando me di cuenta que estaba temblando
sí, yo también tenia frío, pero no tanto como para temblar. Aparte su cabello húmedo por el sudor de su frente y medí su temperatura. Estaba hirviendo en fiebre.

-¿James
estas bien? Ardes en fiebre.

-Estoy bien
-me susurro al oído. Me estrecho mas fuerte entre sus brazos y cuando sentí que los parpados se me caían, escuche de nuevo una canción muy dulce junto a mi oído, cantada por una voz ronca y varonil que es del hombre al que amo:

When a man loves a woman
Deep down in his soul
She can bring him such misery
If she is playing him for a fool
He's the last one to know
Loving eyes can never see

Yes when a man loves a woman
I know exactly how he feels
'Cause baby, baby, baby
I am a man
When a man loves a woman


Estire mis labios en una sonrisa y sintiendo las yemas de sus dedos sobre mi espalda caí en un profundo sueño.

¿Qué era ese ruido? ¿Por qué molestaba tan temprano? ¡Cállate, imbecil! Tengo sueño. Me dormí muy tarde y quede exhausta. La habitación estaba en completa oscuridad, las pequeñas velas se habían consumido por completo mientras dormíamos y al no haber ventanas, todo estaba en completa oscuridad. Sentía a mi lado el tibio cuerpo de James, pero donde podría encender la luz. Me puse de pie y a tientas busque algún interruptor. ¡Pero que tonta! Esto es Hogwarts
obviamente no había interruptores. Pero me sorprendí al tocar uno justo al lado de la puerta del baño. Le pinché y se encendió la luz, pero extrañamente no había focos. ¡Que raro!

No le di mas importancia y note por primera vez que había un closet en la habitación. Lo abrí y dentro encontré solo algunas prendas, vi dos toallas de baño, unas pantuflas, dos vestidos que extrañamente eran de mi talla, un pantalón de mezclilla, una playera y sudadera; además de dos pares de zapatos, unos tenis y unos zapatitos de mujer sin tacon. ¡Caramba!

Tome la toalla de baño mas pequeña, me puse las pantuflas y volví a escuchar ese ruido. ¡Eran estornudos! Gire medio cuerpo hacia James y comprobé como arrugaba su carita al estornudar, y se tallaba la nariz inconscientemente. Abría sido una mala noche para él. Me senté a su lado y a la luz de lo que sea que fuese, que era lo mas bello que yo podría ver jamás en mi vida. Estaba cubierto por sabanas hasta la cintura, su cuerpo aun estaba sudoroso y en sus mejillas se asentaban un hermoso rubor que era por la fiebre. ¡Caray! ¡Aun tenía fiebre!

-James... Cariño. Despierta. - Él murmuro monosílabos.- James, mi amor. Despierta por favor.- Esta vez hizo una mueca.- ¡James, despierta!- Bueno, ahora sí se que esta despierto, pues en lugar de hacer otra cosa, me a abrazo por la cintura aun acostado y con los ojos cerrados. Cada vez el abrazo se iba haciendo mas débil, así que acarie su cabello.- James
te resfriaste
te dije que te haría mucho daño meterte al lago. Y para acabar peor no secaste tu ropa.

-Me da vueltas la cabeza, Lily- Lo escuche como si fuera una radio muggle, por su boca estaba contra mi cadera.

-Lo sé. Es mejor que entres a la ducha, te despertaras y se te bajara un poco la calentura.

-Lo haré si me besas. - Solté una risita y moví un poco su rostro para poder besarlo. Le di un beso en los labios y al momento me levante para ayudarlo a salir de la cama. -¡Vamos, James! - volvió a murmuras monosílabos así que me dirigí al baño y abri la ducha, esperando que se llenara la tina. Era bastante grande, casi como para que James y yo nos metiéramos a bañar juntos. Puse el agua tibia, la llene de burbujas y jabones de mil olores hasta que encontré uno que me fascino. Era como ir al baño de prefectos.

Cuando regrese a la habitación me encontré a James sentado en el borde de la cama con las manos en la cabeza, debería estar muy mareado. Con mucha de mi ayuda logre matarlo en la bañera llena de burbujas, donde comenzó a sentirse mejor, según las palabras de él.

-¿Qué tal estas?- pregunté.

-Mucho mejor. Lily
Báñate conmigo.- reí suavemente y no me hice mucho del rogar. Me metí con él a la tina.

Una hora mas tarde, ambos llegamos al gran salón donde se estaba sirviendo el almuerzo. Yo me puse uno de los vestidos que había ahí, era hasta la rodilla, color blanco, con pequeñas estrellas a un costado, de tirantes y con un pequeño suéter, y esos zapatos que ya había mencionado. James traia también la ropa del closet.

Íbamos tomados de las manos y a pesar de que James seguía estornudando ya no tenia fiebre, iba muy alegre. Todas las miradas se dirigieron hacia nosotros, pero a pesar de eso nuestra aura de felicidad seguía intacta. Nos sentamos en la mesa de Gryffindor frente a Alice que traía una ojeras horribles y dos de los merodeadores; sabrá Merlín donde se metió Peter.

Rápidamente James se sirvió y sin decir palabra comenzó a comer, lo único que lo interrumpía eran los leves estornudos. Cuando termine de almorzar me lleve las manos a la cabeza para sujetarme de nuevo el cabello.

-Lily
necesito hablar contigo.- asentí con la cabeza y con la mirada le dije que comenzara.- En privado, por favor.- Alice miró significativamente a James y antes de que soltara algo que me delatara me puse de pie.

La seguí hasta los terrenos frente al lago y nos sentamos justo debajo del árbol donde yo y James acostumbrábamos ir. Cuando estuve cómoda en el pasto, espere que Alice comenzara pero la miraba nerviosa, no me miraba a los ojos y se estrujaba las manos.

-¿De que querías hablar Alice?

-De dos cosas
-Se armo de valor y me miró a los ojos- La primera
dime de verdad que te sucede con James. ¿Sigues jugando? Porque si es así, estas actuando muy bien.

Eso sí que no me lo esperaba
¿Qué le digo? ¡Es mi mejor amiga! Pero no me gusta verme débil con ella ni con nadie. ¡Por merlín! ¿Qué hago?

-Alice.. yo
yo quiero disfrutar el tiempo que me queda con James. Me queda solo un mes y cacho teniéndolo conmigo antes de que me odie.- dije por primera vez, sincerándome.

-Lily


-Lo quiero conmigo. Al principio si
fue un juego, hacia todo lo posible por no estar con él.. pero no se como en estos días me a logrado enamorar, Alice. ¡No se que hacer!- Ella me abrazó, aunque no me dijera nada, con un abrazo me bastaba para que las ideas volvieran a mi cabeza.

Me limpie las lagrimas con el torso de la mano y la miré a los ojos.

-¿Cuál era la segunda cosa?

-Bueno
Ayer en el baile, conocí a una persona
el zorro
- después de unos segundos de silencio, asentí con la cabeza para que se diera cuenta de que la estaba escuchando, pero aun así no siguió y miro al vacío.

-¿Qué con el zorro?

-AH sí. Pues baile con él un par de canciones y me propuso venir aquí al lago; yo acepte. Y cuando estábamos aquí: Me beso.

-¡Enhorabuena, Alice! Al encontraste a tu sapo azul.

-Sí.. bueno
no
. Sí- Alce una ceja. ¿Qué quiere decir?- Bueno sí, lo encontré. Pero
nunca me revelo cual era en realidad su identidad. ¡No se quien es, Lily! No tengo idea de casa o curso es, y mucho menos de su nombre.

¡Que mal! Ahí había un buen problema. Un momento
yo vi de espaldas al zorro
tiene el cabello negro y un poco largo.

-Alice
tiene el cabello negro.

-Y ojos azules. ¡Que mas da! Hay cientos de chicos de esos en Hogwarts.

-No.. no, Alice. El zorro era de sexto o séptimo, ninguno de quinto es tan alto. O sea que ya descartas a todos los mas chicos cada casa tiene cinco chicos por curso, y no todos tienen el cabello negro.

Alice pareció meditarlo
Tengo razón. Le ayudaré a buscar al zorro y mientras tanto disfrutare de James lo mas que pueda.

Ya había pasado un mes y nos encontrábamos en Diciembre, con eso había llegado el frío, helaba bastante. Ya no se podía salir sin estar bien abrigado a ningún lado. El lugar mas calido era la sala común de Gryffindor, la biblioteca y los brazos de James.

Madre mía, solo me queda 1 día con mí James. ¿Por qué acepté jugar a verdad o reto? ¡Odio mi vida! ¡Me odio a mi misma! ¡Odio todo!

-Lo odio
- susurré dejando escapar algunas lágrimas. Cuanto menos días quedaban yo me iba alejando mas de James, para no extrañarlo tanto, y para que él notara que algo iba mal.

En ese momento me encontraba en la sala común de Gryffindor, con mi pijama de franela, botas de nieve y una sudadera. No pasaban de las 12 de la madrugada y mañana mismo tendría que decirle a James todo lo que había pasado en ese tiempo, para después escapar en el expreso de Hogwarts que me llevaría directo a mi casa a pasar las fiestas.

Recordé el momento en que lo había besado bajo su capa de invisibilidad aquella vez en Hogsmeade y la primera
la primera vez que nos besamos
fue hace tanto tiempo


**************** Flash Back***************


Era a mediados de marzo de su tercer curso, una pequeña pelirroja se encontraba caminando hacia la biblioteca con una gran pila de libros sobre las manos hasta la barbilla, daba la impresión de que si ponías una pluma sobre los libros se caería.

Su equilibrio era bueno, bastante bueno, cuando miró que del sentido contrario iban caminando tres de los Merodeadores, todos excepto cierto chico de gafas rectangulares. Lily temió lo peor, eran tan crueles y bromistas que no dudaba que la empujaran o le tiraran todos esos libros que cuidaba como si de oro se tratase.

-¡Debieron ver la cara de Bella cuando le puse esa cucaracha en su mochila!- Rió Sirius Black, los otros dos merodeadores corearon sus risas. Pero cuando se toparon con ella, las risas cesaron. - Miren
la pequeña Evans
cargando libros. - Peter rió pero Remus se mantuvo callado- ¿Podrías llevar los nuestros? Veras
tenemos que ir a un castigo con la Profesora McGonagall y ya vamos tarde.

En ese entonces Lily era
¿Cómo decirlo? ¿Demasiado inocente y buena? ¡Claro! No dudo ni un instante en hacerles el GRANDISIMO favor a los tres chicos que salieron corriendo seguros de que ella no se dio cuenta de su farsa.

Ahora sí era seguro, Lily no veía absolutamente nada, los libros alcanzaron a taparle la visión, así que decidió ir caminando lento hasta llegar a la biblioteca que se encontraba por ese mismo corredor no muy lejos de allí. Pero, claro, no contó con que un travieso niño de 13 años estaría huyendo de Filch, justo enfrente de ella, mirando hacia atrás.

¡PUF!

Todos los libros volaron de las manos de la chica, al mismo tiempo que ella caía hacia atrás y el chico al parecer también ya que sentía que se había estrellado con alguna frente. Furiosa, se puso en cuatro patas y comenzó a apilar los libros de nuevo sin siquiera mirar a la persona que ya estaba de pie frente a ella.

-¿Necesitas ayuda, Evans?

-No, Potter. ¡Gracias por tirar mis libros!

-Lo siento. No te vi.

-Ni yo a ti. - James se inclino y recogió un libro que estaba muy cerca de sus pies y se lo entrego a Lily cuando esta se puso de pie.

-¿Te ayudo a cargarlos?

-No. Yo puedo sola.- Pero al dar el primer paso, la columna comenzó a tambalearse y los libros que estaban por encima de su barbilla se cayeron hasta el suelo.

-Pienso que sí.- Él los recogió y le quito algunos a Lily para aligerarle el peso. Se los puso debajo del brazo y camino en silencio junto a la pelirroja que mas que pelirroja parecía colorada de el color en el que se habían encendido sus mejillas por l esfuerzo, el coraje y los nervios.

Así es. Lily Evans gustaba de James Potter cuando estaban en tercer año. ¿Imposible? ¡No! Muy cierto. Cuando llegaron a la biblioteca ambos dejaron los libros sobre una mesa y mientras Lily los acomodaba en su sitio con los dedos temblorosos, James permanecía sentado, observándola y muy pensativo.

Cuando menos se dio cuenta y ya llevaba la mitad de los libros acomodados, James se paro frente a ella muy cercas, sí en el presente James le llevaba unos buenos 15 cm, en ese entonces él le llevaba su cabeza entera y es que Lily era muy bajita y James dejo de crecer muy pronto. Miró hacia arriba y esperando mirar sus ojos lo que vio fue como el se acercaba y le daba un beso en la mejilla.

Lily se quedo atónita y temblorosa, con solo sentir los labios de él se había puesto como un flan. ¡No es justo! Ella quería que él sintiera lo mismo. Lo tomo de los pómulos y poniéndose de puntillas, él agachándose, le dio un beso corto en los labios. Evans - 2 Potter - 1.

-¿Qué fue eso?

-Un beso.

-¿Por qué?

-Porque quería ganar. - James frunció una ceja y después se puso a tan corta distancia de su cara, que al hablar sentía el aliento de él sobre los labios.

-¿Querías ganar? Nunca. Nadie nunca gana a James Potter.

Ni siquiera alcanzó a preguntar de que hablaba, cuando los labios de James atraparon por completo su boca impidiéndole hablar. Eso no era un piquito
era un beso bien dado con todo el significado de la palabra. Lily nunca había besado, pero al parecer James sí, así que se limito simplemente de entreabrir la boca, cerrar los ojos y darle pequeños besitos en el labio inferior de él. Sintió la punta de la lengua de James tocar su labio superior y sintió una punzada de emoción, así que cuando hizo lo mismo, James se dio por bien servido y profundizo el beso, dejando a Lily Evans helada.

¡¿Cómo un niño de 13 años sabía besar tan bien?!

************** Fin del Flash *****************


Sonreí al recordar eso. James besaban tan
tan bien
con él había sido mi primer beso y un beso como aquel que me dio, nunca se repetirá. Ni siquiera los besos que nos dábamos ahora que tengo mas experiencia me sabían tan ricos como me había parecido ese. Primero me pregunte como un niño de 13 años besaba tan bien, pero después me di cuenta. Siempre había sido despistada y nunca despegaba la nariz de mis libros, pero un día que estaba observando a James llego una tipa de quinto y enfrente de todos en el gran salón, comenzaron a besarse con todo y lengua, es mas desde el ángulo donde me encontraba, veía sus lenguas al abrirse un poco mas respirar.

Y así comencé a tenerle odio al joven que ahora es el amor de mi vida, como dicen: para odiar hay que querer y yo sin duda lo quise pero un momento a otro todo se desvaneció. Terminando por regresar al fin y al cabo.

Hundí mas aun mi cabeza entre las rodillas dejando escapar mas lágrimas, cuando escuche como alguien bajaba las escaleras. Debería de ser Alice que vendría a buscarme, así que ni me moleste en limpiarme las lagrimas.

-¿Lily, que haces aquí?- reconocí al instante esa voz ronca y varonil, que hacia estremecerme. Rápidamente me limpie las lagrimas con la manga de mi sudadera y me puse de pie mirando hacia el suelo.

-No tenía sueño. Buenas noches.- Pase por su lado pero el fue mas rápido y me tomo por el antebrazo y me hizo sentarme en el sillón mas cercano.- James
James me lastimas.

Me apretó mas fuerte el brazo y note que estaba furioso no hacia falta siquiera mirar su rostro para darme cuenta, su mano me hacia daño y le temblaba del coraje. Tenia todas las intenciones de lastimarme cuando me pude librar de su brazo, mire su rostro y sus labios temblaban, sus pupilas estaban muy dilatadas y se veía un dureza en su rostro que nunca había visto en él, ya que apretaba los dientes.

-James
¿Qué
?

-¿Qué me pasa?- completó.- ¿Qué te pasa a ti? Tienes días evitándome, te hablo y me sales con algo que me molesta, te invito a un lugar y sacar pretextos, te busco y me evitas, te beso y me rechazas. ¿Qué pasa, Lily?

-James yo


-¿Tú que? ¡Dímelo porque estoy apunto de cometer una estupidez!

-¡Tranquilízate! Lo que pasa es que
tengo días pensando en dejarte.- ¿Cómo pude ser tan directa? Su expresión cambio totalmente, la dureza abandono su rostro y sus ojos se volvieron suplicantes.

-¿Por
porque?

-Es que
James yo
yo salí contigo porque me retaron a hacerlo
- De nuevo las lagrimas estaban abandonando mis ojos, resbalaban por mis mejillas y se perdían en mi sudadera de algodón. - Jugamos a Verdad o Reto y tú eras mi reto.

Me atreví a mirarle de nuevo la cara y me arrepentí
sus mejillas estaban encendidas haciendo juego con sus ojos, se notaba que estaba a punto de ponerse a llorar.

-¿O sea
o sea que todo fue una mentira?

-Al
al principio sí
después ya no
James, me enamore realmente de ti.

-Ju
jugaste
jugaste conmigo- parecía no haber escuchado lo ultimo de dije, estaba en transe y unas lagrimas silenciosas se asomaron por sus ojos. Me acerque a él para limpiarlas, pero cuando mi mano estaba a un palmo de su rostro me sujetó por la muñeca con mucha fuerza. -¡No me toques! ¡No quiero tu lastima!

Se puso de pie empujándome de nuevo al sillón y de nuevo su expresión cambio, ya no era de tristeza, si no de
de furia, rabia. ¡Dios mío! Nunca lo había visto así.

-¡James! En verdad te amo, caí en mi propio juego. ¡Perdóname! Haré lo que sea.- Esto ultimo lo grite cuando corrí detrás de él hasta su habitación, pero cuando James dio el portazo me di cuenta de que era una batalla perdida.

Derrotada y con el corazón hecho añicos me dirigí a mi dormitorio llorando en silencio.

Al día siguiente me fui a casa, donde la pase muy mal, estaba triste, me la pasaba llorando y las palabrotas de mi hermana no ayudaban mucho. Mamá quería entenderme pero yo simplemente no le decía nada. Todas la vacaciones fueron un infierno. Cuando regresamos al colegio, me sorprendió mucho ver como James estaba como antes (es decir, antes de que saliera con él) el mismo chico divertido, galán, vanidoso y creído. Salía con cada chica que se le ponía enfrente y eso mas me deprimía, parecía que solo había sido un capítulo en su vida y ese capitulo ya había quedado atrás. En realidad tiene razón.

Un día de Febrero yo me encontraba en mi habitación con una libreta en manos, escribiendo algunas canciones muggles, en pijama, con una caja de chocolates de recién terminados y algunas lagrimas perdiéndose en mis pestañas. Cuando de pronto entró Alice a la habitación dando un portazo y con una gran sonrisa en su rostro.

-Wo-Wo. ¿Qué tienes? Estas toda
radiante.

Alice suspiro muy feliz y se hecho de un brinco en mi cama dispuesta a contarme todo.

-Ya vez que solo quedaban en la lista dos de los chicos, Louis McComack de Hufflepuff y Frank Longbottom de Ravenclaw.- Yo asentí con la cabeza- Fui a preguntarle directamente a Louis pero me mando
¡Me mandó muy por allá! Entonces decidí ir con Longbottom y que crees que hizo el tipo?

-¿Qué hizo?

-¡Nada! Absolutamente nada. Se quedo completamente paralizado y así tartamudeando me dijo que nunca pensó que lo descubriría, me dijo lo siento fue un error de una noche. Y salió huyendo, obviamente, Lily. Yo salí detrás de él para decirle que me había enamorado y que quería intentarlo. ¡Cuando el dije! ¡UY! No se lo podía creer, te juro que
HAY No se, pero me dio un beso como aquellos de la fiesta y WA me di cuenta que era él. ¡Estoy feliz, Lily!

Se estiro a sus anchas en mi cama con una gran sonrisa en los labios y la envidie. Sí. La envidie, tenía a su lado al chico que quería y que por muchos meses estuvo buscando. En cambio yo encontré a mi hombre ideal y lo eché todo a pender.

Silenciosas lágrimas bajaron por mi rostro y dije con voz temblorosa:

-Me alegro por ti, Alice.

Ella noto mi voz gangosa y me volteó a mirar.

-¿Qué pasa, Lily? ¿Sigues sufriendo por lo de James?- dijo limpiando una de mis lagrimas.

-Sí. Alice, no puedo olvidarlo. Y mirarlo a diario no ayuda mucho.

-Lily, pienso que
si en realidad tu amas a James, deberías luchar por él. Hazle saber que lo quieres mas que a nadie y si el en realidad te quiso como dijo, va a regresar a ti.

-Alice
yo
no se, no quiero hacerme ilusiones para que después este sufriendo peor que ahora


-Bla, Bla, Bla. ¡Cállese, señorita! Y haga lo que su oficial le ordena- dijo con voz de militar, a pesar de mis lagrimas no puse evitar reír.

Alice tenia razón, toda la razón. Tenia que demostrarle cuando lo quería y decírselo. Hacer que me perdone y disfrutar mi vida con él. ¡Exactamente! Eso voy a hacer.

-Prepárate James Potter, porque voy a recuperarte.


Capítulo 3: Listas y rankings

 

¡Maldita luna llena! ¡Odio la luna llena! No
miento,me encanta la luna llena, es el único dia al mes en que nos divertimosrealmente. Nos encanta el peligro y esto quizás sea lo mas peligroso quehagamos en nuestras vidas
bueno
También esta el Lord Oscuro, pero esa es otrahistoria.

Me duele lacabeza, siempre que hay luna llena dormimos unas dos horas o con mucha suertetres. Cuando es invierno solo una. ¡Pero que jodido dolor de cabeza! ¡YMcGonagall que no cierra la boca!

-¡Señor Potter!-Me llama la anciana golpeando con la mano mi butaca, mientras yo abro losojos.

-¿Si?

-¿Qué hacedormido?

-No estabadormido.- Escucho la risa de Sirius y Remus detrás de mí. Los volteo a ver ynoto que se muerden los nudillos para no reír mas fuerte; Peter a mi lado seesconde detrás de su libro de Transformaciones dejándome totalmentedesamparado.

-¿Y se puedeponer atención a la clase con los ojos cerrados?

Las risas detodos mis compañeros llegan a mis oídos y lo único que pienso es en vengarmecon una buena broma que tenga sello de Merodeador.

-¡Por supuesto!

-Entonces puededecirme ¿Qué hace el hechizo revelador?

-Pues
revela ¿Ono?

Todos miscompañeros ríen y yo estiro mis labios es una sonrisa.

-¡Castigado,señor Potter!

 

-Pero

-¡Pero nada! Lo veréen mi despacho después de clases.

¡Perfecto! Justoel día que me encuentro mas cansado, el mundo se pone contra mí y me castigan.Ahora no podré dar una pequeña siesta antes de la cena ¡Jodido mundo podrido!

Me apoyo en laspatas traseras de la silla, mientras observo como la vieja escribe algo en la pizarra,digo
siendo magos ¿no se podría usar la magia para cosas tan sencillas? Buenomi madre me ha dicho que la magia no esta para hacer nuestra vida más fácil,dice que es un don o algo así
Y mi padre opina que debo usar la magia lo másposible para convertirme en un ocioso sin remedio. ¡Me agrada!

Cuando voy asacar mi libro de la mochila observo a mi lado izquierdo a unos metros a lapelirroja. ¡Esa pelirroja! ¡Esa pelirroja que quizás ha sido la única que apodido robarme el corazón! ¿Pero saben que? Ya la olvide. No dudo que es bellísima.¡Preciosa!

Tienes unos ojosverdes que sin duda iluminan toda su cara, grandes, rasgados que siempre estándelineados con una delgada línea negra que forman sus pestañas, son cortas perorizadas; una pequeña nariz respingona en la cual tiene muchas pecas, muchas,muchas, que me encantan porque así luce mas inocente. Tiene una pequeña bocacon labios rosados y finos que cubren unos pequeños dientes parejos. ¡Dios mío!Esta pasando su lengua por los labios
no
Evans
no hagas eso.

Sin poderloevitar mis ojos dejan de observar su rostro para concentrarme en su exquisitocuerpo. A pesar del grueso uniforme y la bufanda atada a su cuello, casi puedomirarla sin ni una sola prenda. Piel blanca, muy blanca, sin ni un solo vello,suave y deliciosa; pequeñísimos hombros con pecas muy claritas; cuelloapetitoso; delgada
muy delgada, con una pequeña cintura que a proporción consus caderas para mí es perfecta, pechos
aahhh ni para que me acuerdo, ni muygrandes ni muy chicos, pero redondos, sin duda. Muslos firmes y piernastorneadas

Miro como susdelgados dedos pasan por las hojas de su libro y no puedo evitar limpiarme unagota de sudor que cae por mi frente. Intento mirar la pizarra, pero todo se mellena de imágenes que para mí son una delicia. Me quito la bufanda y la túnica,abro un poco mi camisa, pero aun así siento mucho calor.

-¿Qué te sucede,Cornamenta?

-Nada, Peter.Cuando estés grande lo entenderás.

Peter me mirocomo si estuviera loco unos minutos y luego lo hizo con picardía. Comencé a pasar apuntes alpergamino mientras el cabello se me pegaba a la frente por el sudor. ¡Jodidacalentura! ¡¿Por qué soy tan débil?!

La miro una vezmas antes de salir de la clase, y observo como pasa los dedos por su largo cabellopelirrojo, ondulado, pesado y que se acomoda con graciosos rizos en las puntas.¡Adoro su cabello! Cojo mi mochila, la paso por mi hombro y corriendo voy albaño mas cercano.

Me hecho agua fríaen la cara y en el cuello, y antes de decir mas corro hacia mi siguiente clase,Defensa contra las artes oscuras.

***

-Lily, te lojuro. Lo vi mirándote.- Me decía Alice mientras caminábamos a DCAO.

-Alice, yahablamos de esto. ¡Ni siquiera he puesto mi plan en práctica! -Decía yo.

¿James Potter mirándome?No me lo creo. Es demasiado perfecto y por si no se han dado cuenta, mi vida noes perfecta. Primero me enamoro de mi enemigo y después le tengo que decir laverdad, y por no terminar peor ahora me odia.

 

-Ni siquiera
-No termino de hablar cuando algo o alguien me tira hasta el suelo. Lo primeroque siento es mi pecho sobre el suelo y después un líquido caliente que salepor mi nariz.

-¡Lily! -GritaAlice- ¡Quítate, pedazo de excremento!

Siento como lapersona que estaba sobre mi se quita, porque dejo de sentir lo calido de sucuerpo. Alice me ayuda a levantarme y miro mi mano. ¡Sangre! La sangre me hace

***

Estoy en la enfermería.¿La razón? Lily Evans. Sí. Iba tan idiotizado corriendo que no vi que estabadelante de mí. La tumbe y después se desmayó. ¡Maldita sea! ¡Ya estoycastigado! ¿Otro castigo más? ¡Por Merlín, no!

-¡Lily por elamor de Dios, no te mueras!- Lloriqueaba Alice tirada sobre la cama de Evansque seguía inconsciente.

-Este
Alice, nocreo que Evans muera. Solo se desmayó.

-¡Si morirá,Potter! ¡Y todo es tu culpa!

-¡No me asustes,por favor!

¿Muerta? ¡No!¡Me expulsaran de Hogwarts! ¡No podré convertirme en auror! ¡No inventes!

-¡Lily,despierta! -Lloriquee yo también, junto a Alice. Esta me miro como si estuvieraloco y rápido me puse de pie fingiendo "según yo" que nada había pasado.

Comencé acaminar como león enjaulado, hasta que llego Madam Pomfrey con una poción en lamano y quien sabe que cosas levitando. Observo como la semisienta y con ayudade Alice, intentan que tome la poción, a los pocos segundos ella abre sus lindasesmeraldas.

-¿Qué hagoaquí?- pregunta confundida.

-Tuviste unaccidente.- Dijo Alice fulminándome con la mirada y recalcando la palabra"accidente" con un tono medio agresivo.

Lily dejo demirarla para mirarme a mí, y casi sentí como su mirada me atravesaba. Me sentí
débil. ¡Patrañas! Solo me sonroje un poco y baje la mirada.

-Me duele lanariz.

-Si, querida, tela rompiste. Pero creo que se debe de reparar en unas horas con la poción quete di.- dijo Madam Pomfrey- Ahora debemos cambiarte el uniforme por una bata.

***

¡Era laoportunidad perfecta! ¡Claro que sí! Cambiarme delante de James, quizás eso nolograba que lo enamorara de nuevo, pero claro que si lograría alertar sussentidos.

Madam Pomfreysegún puso unas cosas para que no viera, eran como cortinas, pero no pasaron nitres segundos cuando vi un par de ojos castaños asomándose por una rendija. Nopude disimular mi risa.

-¿De que te ríes?-me pregunto Alice.

Negué con lacabeza y me comencé a desabrochar la blusa del uniforme. Me quite blusa, falday zapatos; solo quede en ropa interior, y cuando me puse la bata, voltee a versi los ojos de James aun se encontraban ahí, pero cual fue mi sorpresa, que nose veía más que un pedazo de pared.

***

¡Lo siento! Nopude, soy demasiado débil. No pude quedarme a mirarla, cuando me asome por lascortinas era mi intención, por supuesto. Pero cuando se comenzó a desabotonarla blusa supe que era suficiente. Una cosa es imaginarla de tal forma haciendotales cosas, ¡pero mirarla! Si lo llegara a hacer se que perdería mi pocoautocontrol y quedaría de nuevo rendido a sus pies, para que me pisoteara de nuevo como si yofuera una alfombra.

Cuando le entreguemi vida y mi corazón yo estaba seguro de que ella me correspondía, ella fuehacia a mi a pedirme ser su novio. ¡Nunca tengo novias! Solo chicas, con ellahice la excepción y solo termine sintiéndome como me siento. Como una basura.¿Cómo pude creer que yo era suficiente para ella? ¡Nunca! Ella es inalcanzable.Lily Evans es demasiado incluso para James Potter.

 

Seguí caminandopor el corredor con las manos en los bolsillos, pensando en lo mismo, pensandoen la misma persona, solo ella. Ha sido duro olvidarla, no lo niego, incluso noestoy seguro de haberla olvidado por completo. Sin embargo, ¿para que me quierover mas débil de lo que ya soy? Lily Evans me vio llorar esa noche, y yo aella. Me juro que me amaba, que había caído en su propio juego; pero ahora cincomeses después ella aparenta haberlo olvidado todo.

Estamos en Mayo,quedan solo dos meses mas de clases y ya no sucederá nada. Iré a hacer miservicio social en el departamento de aurores y trabajare ahí, me convertiré enel mejor auror que pudo haber existido, iré a misiones con Sirius mientrasRemus busca trabajo; tendremos una misión muy importante en Venecia donde derrotaremosal Lord Oscuro, conoceré a una mujer alta, con un cabello rubio de bote ypiernas largas, me casare con ella y tendré un hijo al que llamare Harry.

Viviremos enVenecia unos años y después regresaremos a Londres donde le presentare a mispadres; nos regresaremos a Venecia y viviremos ahí el resto de nuestras vidas.Sirius nos visitara seguido por vía trasladar y tal vez se encuentre una morenalibertina, vivirán en unión libre y nunca se casaran; así es Sirius, sinresponsabilidades.

¡Merlín, que mecaiga un rayo!

***

De acuerdo, yano soporto mas estar en esta enfermería. Llegué ayer después de que James metiró y madam Pomfrey no me ha dejado irme, ya le he dicho mil veces que medesmayé porque me dan nauseas la sangre. ¡pero no logro que le entre en lacabeza! ¡caray! ¡que me parta un rayo! Si no me deja irme en cinco minutos tenderque escaparme, no me importa correr por todo el castillo en bata
Bueno, dehecho si me importa, y mucho pero no hay nada que hacer, esta maldita enfermeríame vuelve loca.

Ayer por lanoche llegó un muchacho que sufría fiebre de dragón y me pregunto si escontagioso porque estuvo toda la noche aquí; por la mañana lo trasladaron a SanMungo. AG, maldita bata. De acuerdo, de acuerdo ahí viene la enfermera, quizássi me ve de buenas y con esta cara radiante me deje salir de aquí.

Me senté ysonriendo la vi pasa
solo pasar, siguió de largo cargando unas pociones.Cuando yo ya estaba con los pies sobre el suelo dispuesta a escaparme saco lacabeza y me dijo:

-Ya puedes irte,Evans.

Si no me hubieraestado mirando quizás hubiera dado un salto de jubilo pero detuve mis ansiasporque si tenía aun mas mala suerte, podría marearme. Me vestí muy rápidamentey salí corriendo hacia el gran comedor donde si no me equivocaba ya estaríatodos comiendo. Tal vez parecía loca pero rebosaba de felicidad así que me fuidando pequeños saltitos todo el camino, y tarareando una canción.

-¡Lily! -mellamó alguien. Levante mi vista y me encontré con el sol de Remus.

-¡Remus! ¿Quétal?

-Este
queríahablarte de algo importante. -dijo nervioso. ¿Qué le pasa?

-Remus es que
no he comido, tengo bastante hambre. ¿no podría ser después? ¿tal vez mañana?

-¡No! Tiene queser ahora mismo.- pues sí, como el ya comió y yo sigo con el estomago vacío.

 

-Tengo hambre,si quieres hablar hablemos después de la cena.

Lo pensó.

-De acuerdo, teveo en media hora en la estatua de la bruja tuerta.

-¿media hora?¡una hora!

-¿cuarenta ycinco minutos!

-Hecho.

Él siguió sucamino quizás a la torre de Gryffindor y yo hacia el Gran Salón. Me senté entreunos niños de segundo grado y sin preocuparme mas devore todo lo que estaba ami alcance. Una niña me pregunto que si me sentía bien y la verdad es que no.¿Quién se puede sentir bien cuando el muchacho al que amas no te quiere nihablar? ¡basta, Lily! ¡basta! Tú sabes que James si te ama, si no hubiera sidoporque le hiciste eso seguirían como siempre, lo único que tienes que hacer esrecuperar su confianza.

-¡Lily! - Oh quela jodida. ¿no me pueden dejar comer en paz?

-¡¿Qué?!- dijebrusca.

-Necesito que meacompañes a la biblioteca. No se que me paso pero no hice la tarea de Pociones¡la señora Pince te conoce! Yo se que si vas, me dejara quedarme un rato extra¡porque esta por cerrar!

-Alice, estoycomiendo ¡no tengo tiempo! ¡tengo una cita con Remus y no te puedo acompañar!

-¡Pero, Lily
!

-Es mas, en milibro de pociones esta la tarea básate en ella si quieres ¡pero no lo hagasigual! -le advertí.

-Sí, no tepreocupes. - me dio un fugaz beso en la mejilla y salio corriendo del comedor.No pude evitar poner mis ojos en Frank Longbottom y se me hizo un nudo en lagarganta cuando capte su mirada hacia Alice; era totalmente diferente a la delo demás. Me pregunto ¿si yo mirare así a James? Bueno, cabe la posibilidad,aunque horita lo que mas preocupa es terminar de comer.

-¡Lily!

¡AG, jodidomundo podrido!

-¿qué?

-¿podrías
?

-¡No! ¡Nopuedo!- le dije en la cara a Julie. Me puse de pie y aun masticado mi cena subía la sala común para quitarme esta sucia túnica que traía desde ayer. ¡Noquería oler feo en mi cita con Remus! Bueno
si es que se puede llamar cita.

Diez minutosdespués ya iba vestido con algo que me protegiera del frío y con una tostada enla mano, que sabia delicioso. En la estatua ya estaba Remus esperándome ¿Cuántotendrá ahí?

-¿Qué tal?- Losalude.- ¿Qué era tan urgente?- lo corte antes de que me regresara el saludo.La verdad que si estaba algo preocupada por lo que me quería decir, espera
conozcoesa cara y esos ojos
no
no puede ser, ¡demasiados problemas! ¡no, Remus, no!

-Lily yo queríahablarte de James.

***

-¡Malditotraidor! -grite caminando de un lado a otro en la habitación. Peter estabasentado en su cama en una posición medio complicada y tenía sus deberes depociones sobre el regazo. Sirius se mantenía acostado en su cama masticandogoma de mascar bastante ruidoso y con una revista de muggles desnudas en loalto.

-¿Quién es eltraidor?-pregunto Sirius.

-¡Es Remus! ¿nolo viste? Solo vino a cambiarse y se fue a su cita con Lily.

-¡Que no era unacita! Dijo que solo hablaría con ella.-¡No le importo! Digo, Remus estahablando con Lily en este momento y parece que a la única persona que leimporta es a mí ¿Qué pasa?!- Remus dijo que tenía que hablar de unas cosas conella y que horita regresaba.

-¿Y para hablarcon ella se puso su camisa nueva y se baño en perfume? Además ¡¡¿viste como sepeinó?!

 

-James, creo quelos celos te están comiendo.

-¿Celoso yo? Haysí, ¿y tu paleta de que la quieres?

-Yo quiero unade vainilla.- dijo Peter desde su cama. Gruñí y Sirius rodó los ojos.

-¡Es solo undecir, Colagusano!- intervino Sirius antes de que yo pudiera dar mi opinión alrespecto.-¡Nadie comerá paleta! ¡Y Remus no trata de ligarse a Evans!-dijo estoultimo fulminándome con la mirada.

-Sigo pensandoque

-¡AG! ¡Si tantote preocupa ve a ver que sucede!-Fue lo ultimo que dijo antes de que yo salierade la habitación con mi capa de invisibilidad bajo el brazo.

***

-¿hablar deJames era tan urgente? ¿me trajiste hasta acá solo para hablar de James?-pregunté mosqueada.

-Sí, Lily, Jamesno se encuentra bien
- me dijo recargándose en la pared.

-Y
y
¡no es miproblema! Él debe solucionar sus propios problemas, yo ya tengo los míos comopara que me vengan a embarcar los de él también. No, Remus, no es negocio, éldebe

-Tú eres suproblema, Lily- me cortó. De acuerdo, de acuerdo, eso me pego duro. Me quedécomo unos minutos asimilando las palabras de Remus como para después rascarmela cabeza y soltar un largo suspiro, irónico, pero no se me ocurre nada quedecir.- Lily, él estaba muy ilusionado cuando llegó contándonos que al fin habíapodido lograr su cometido, es decir, conquistarte.

Silencio.

-Él estabaseguro de que tú lo querías, y el día que llegó contándonos que se habíanbesado, no
Lily, debiste verlo
¡no cambia tanta felicidad en una sola persona!Con sólo decirte que no durmió en toda la noche de la emoción. - suspiró.- ycuando pasaban tanto tiempo juntos, Lily, James era feliz.

Yo seguía sindecir nada.

-El día delbaile- De acuerdo, ahí si que pegué un salto ¿les abra contado todo lo que paso?¡porque ni siquiera yo se lo conté a Alice!- en realidad no se muy bien quepaso esa noche después de que desaparecieron. Sólo nos dijo que había sido elmejor momento de su vida. Lily, enserio deberías ver como te mira; Jamessiempre dice que ya te olvido pero cuando lo miras no puedes creerle ni unasola palabra. Lily ¡James esta loco por ti! ¡Enserio, te ama! Yo quieroentender porque razón tú le causaste ese daño. ¿Por qué fue? ¿Por los acosos?¿las bromas? ¿o por la simple razón de hacerle algún mal?

-¡No, Remus, nofue así!- le dije. Ya me esta ganando, siento una presión en la nariz y como lagarganta se me seca. La primera lágrima sale de mis ojos.

-¡¿Entonces comofue?! ¿Por qué le causaste ese daño?

-¡Yo no le quisecausar ningún mal!- le encaré. Las alas de la nariz de Remus subían y bajaban rápidamente,pocas veces he visto a Remus molesto y creo que lo he conseguido una vez mas.-¡Yo lo quiero, Remus! Es cierto que al principio yo no lo quería y solo lohacia por una apuesta, y.. y
. solo por hacer un mal. Pero con el tiempo

-¿Te enamorastede James, verdad?- Remus se calmó, comenzó a respirar normalmente otra vez,pero la mía se había vuelto mas pesada y respiraba con dificultad.

-Sí. Yo
Remus,yo no estoy pasando por un mejor momento que James. Te lo aseguró. No entiendoporque tú vienes a encararme y hacerme sentir peor de lo que me siento.

Ok. Sí. Esta vezhe mostrado mi debilidad por todos lados, literalmente me deje caer; pero porsuerte Remus estaba ahí para sujetarme. Me abrazó llenó de cariño ycomprensión. Nos quedamos así unos minutos sin decir nada; pero quizás fue elmomento de mi vida en que mas cosas pasaban por mi cabeza.

 

-Quierorecuperarlo, Remus. Lo necesito conmigo, lo quiero. ¿Dime que puedo hacer?

-Lily, tú lo tienes,siempre lo has tenido, solo debes de mover un par de piezas para que las cosasentre ustedes estén bien. Sólo debes recuperar su confianza y hacerle ver queen realidad si lo quieres.

-¡Maldita sea!¡Todo por vanidad! Yo bien pude haber soportado una semana con un árbol en lacabeza ¡pero soportar estar sin James toda la vida! ¡Eso sí que no! Lo voy arecuperar, Remus. Te lo aseguró.

Aún seguía enlos brazos de mi sol; me sonrió dulcemente y me limpió las lagrimas con elpulgar.

-Ya veras quesí.

Anoche no dormí.Sabia de antemano que no podría dormir, cuando llegue a mi dormitorio, Aliceestaba dormida en su cama con un mar de pergaminos a su alrededor, ordene unpoco y la tape con sus frazadas. Me acosté, pero no dormí. Bueno, sí. Para sersincera logre conciliar el sueño hasta las cuatro de la mañana pero no fuecorrido, me despertaba cada media hora, así hasta las nueve de la mañana de esedomingo, en el que me di por vencida y mejor decidí darme un baño y bajar adesayunar.

El gran salón estabasolo, bueno, no solo, solo había unos cuantos alumnos en cada mesa que o comoyo no pudieron dormir en toda la noche o durmieron de mas o son muymadrugadores. Unté mermelada en mis tostadas y cuando les di la primera mordidame di cuenta de que aquel chico que me había quitado el sueño esa noche estabasentado frente a mi.

-¿Qué se teofrece, Potter?- le pregunté.

-Vengo adesayunar.- dijo simplemente y comenzó a servirse despreocupadamente ignorandoel debate que había en mi interior de acercarme y besarlo o permanecer sentadasimulando que nada pasaba. ¡Ojala fuera él! Todo ignora. Desde ahora mi lemaserá "La ignorancia es felicidad".

-Ah.

¡Lo admito! Nopude soportar un minuto mas la presión, me levante de mi asiento y me dirigímejor a los terrenos de Hogwarts a comer mis tostadas preparadas, porquesinceramente no tenía mucha hambre. El amor me quita el hambre. ¡Bah!

Fui y me sentéen las gradas del campo de Quidditch, observe a mí alrededor intentandorecordar cada momento que había pasado en ese campo de Quidditch. No soy muyamante de los deportes, ni de los muggles ni mucho menos lo mágicos; pero elquidditch logró llamar mi atención. No me consideraba una experta ni aficionada;pero si me sabia las reglas y asistía a los partidos apoyando a mi equipo. Otrade las razones por las que los últimos meses me había interesado mucho mas estedeporte era por el capitán de Gryffindor. Así es. James.

James tenía unahabilidad nata para este deporte, montaba la escoba con la elegancia y siempre parecíatan cómodo sobre ella como si en realidad estuviera caminando por el pasto.Tenía unos reflejos excelentes que lo habían hecho ser el protagonista demuchos de los partidos en los últimos años. Ese campo nos había visto crecer ypasar muchos momentos inolvidables ahí.

Como son elprimer partido de quidditch al que asistimos (obviamente en primer año) eraGryffindor versus Hufflepuff. Recuerdo que me estaba muriendo de miedo al vervolar a esos alumnos mayores, pero al mismo tiempo escuchaba conversar a Jamesy Black sobre algunos lanzamientos y maromas que para mi estaban hablando enchino; cuando vi aterrizar a todos sanos y salvos me sentí aliviada. A pesar deese miedo, el deporte logró llamar mi atención, mas por el interés de James haciaél que por interés real.

 

Otro partido quefue memorable, se trató del primer partido de James ; estábamos en tercer cursoy él apenas había ingresado al equipo. Casi se me parte el alma cuando lo vimontado en la escoba esquivando blounger y lanzándose en picada hacia los arosdel equipo contrario pero para nuestra mala suerte era Slytherin. A pesar delos problemas que surgieron entre los jugadores (algunos golpes, faltas einsultos) James dio un excelente partido. Ganaron 350 puntos sobre Slytherin graciasa los lanzamientos de James y los 150 puntos concedidos por el buscador.

Y el momento quese quedó en mi cabeza, que siempre permanecería ahí sería el momento masimportante de mi vida ocurrido en ese campo de quidditch, fue cuando me enseñoa volar.

**********************FLASH BACK *******************************

Lily Evans permanecíaacostada sobre la húmeda hierba de la madrugada, el rocío de la noche habíadejado tanto humedad que ahora titiritaba de frío pero eso no parecíamolestarla, al contrario se acomodaba la bufanda y buscaba una mejor posiciónsobre el pasto donde pudiera apreciar con el telescopio el planeta Venus.

Eranaproximadamente las cinco de la mañana y aun faltaba cerca de una hora para elalba. Tenía examen de astronomía esa noche y la mejor forma de estudiar era apreciandolos cuerpos celestes. Parecía que todos los alumnos de sexto año habíanmadrugado teniendo la misma idea que ella puesto que mientras caminabaintentando hacer el menor ruido posible por los pasillos se había encontradodistintos grupos que caminaban hacia los terrenos o cualquier lugar alto delcastillo. No sólo de Gryffindor, sino también de Ravenclaw y Hufflepuff.

Permanecióacostada unos minutos mas intentando visualizar Venus pero con tantas estrellasa su alrededor era casi imposible concentrase. Según su profesor de Astronomíaesa noche se presentaría una lluvia de estrella y creían todos que era la mejorforma de estudiar este acontecimiento que se presentaba muy poco en el norte deEscocia.

Escucho unospasos que se aproximaban, aunque le dio poca importancia pues seguro se tratabade cualquier otro alumno con la misma idea que ella.

-¿Evans? -Esavoz ronca era inconfundible.

-¿Qué hacesaquí, Potter?

-Lo mismo quetú. ¿Te puedo acompañar?- preguntó con esa sonrisa burlesca pintada en surostro.

-¿Si te digo queno, lo harías de todas formas, verdad? -preguntó Lily con la ironía muy notableen el timbre de su voz.

-Cabe una granposibilidad.

-Entonces paraque me molesto.

James ni siquieraaflojó su sonrisa, sino que se hizo mas radiante todavía. Dejó el telescopioaun costado de Lily y se tumbo en la hierba con mucho cuidado de permanecer lomas cerca posible de la pelirroja.

Estuvieronestudiando en silencio varios minutos, Lily estudiando Venus y James estudiandolos rasgos de está.

-¡¿Te molestaríadejar de mirarme?! Me desconcentras.

-Sí. Me molesta.-Sus ojos castaños centellaron ante las ultimas palabras y Lily se arrepintióinmediatamente de haber dicho eso.- ¿Te desconcentro? ¿Es cierto que cuandoestas con la persona que te gusta te desconcentra?

 

-La verdad esque te desconcentraría cualquier persona que te estuviera mirando sin pestañearcon cara de idiota.

-¿Cara deidiota?

-Cada quien ponela cara que quiere.- Contesto Lily con una pequeña sonrisa en la comisura desus labios.

James algomolesto y con la sonrisa borrada de su cara, se termino de tumbar sobre elpasto y tomando su telescopio comenzó a observar las estrellas.

-¿Crees que enrealidad ocurra esta mentada lluvia?

-¿"Mentada"?

-Sí. Mentada. A mime parece que es puro cuento de ese viejo. No me sorprendería que nos tuvieraaquí congelándonos y nunca ocurriera esa lluvia de estrellas.

-Si el profesordijo que ocurriría una lluvia de estrellas, es porque en realidad ocurrirá. ¿oque? ¿También te crees superior al profesor como para saber mucho mas de astronomía?

-OH, vamos,Lily. Que no soy tan malo.- replicó James apartando el telescopio de su ojopara mirarla. En cambio ella se concentró mas en Venus.

-¿te gustan lasestrellas? -preguntó James de la nada. Lily se quedó algo sorprendida por lapregunta. En realidad era que había dado en el clavo.

-Este
pues, sí.Me gustan mucho. ¿por qué?- Lily estaba curiosa.

-¿Y te gustaríaalcanzarlas?- La pelirroja estuvo apunto de echarse a reír. Nunca se imagino aun James tan sensible como él que tenía enfrente, ni mucho menos tan cursi.- Esenserio, no estoy jugando.

-A mí me pareceun juego de lo mas divertido.

-Te lo digoporque la forma mas fácil de alcanzarlas es volando. -dijo James con miradasoñadora.

-De acuerdo, sí.Volando. -respondió Lily poniendo los ojos en blanco.- ¿y como se supone quevolaremos? ¿me ves cara de ave, o que?

-La verdad esque serías un ave de paraíso.- El pelinegro la miró unos momentos con esamirada traviesa que lo caracterizaba y después cambio brutalmente suexpresión.- Pero es que no me refería a eso. Hay una forma muy fácil de volaren el mundo mágico.

-¿ah, sí? ¿Cuál?¿una alfombra mágica?- dijo Lily pensando que sería una buena broma. Lasalfombras mágicas estaban relacionadas con un cuento muggle muy conocido.

-La verdad esque las alfombras voladoras son ilegales en Reino Unido y la veo bastantedifícil encontrar una. Pero igual no me refería a eso, sino a las escobas,Evans.

-Pues mira,Potter, a eso de las escobas la verdad prefiero mantenerme lejos de una deellas. - James rió.

-¿Te da miedo laaltura, pequeña pelirroja?

-No vuelvas allamarme así, y sí me da miedo.

Lily soltó unpequeño gritito cuando el pelinegro de un salto se puso de pie y le extendió lamano para que se pusiera de pie.

-¿Qué haces,Potter?

-Ven conmigo ylo sabrás.

La curiosidadmató al gato dicen muchos, y si Lily fuera un gato tal vez hubiera sidoaplastada con una plancha, pero alejándonos de esa posibilidad la pelirrojasiguió al chico Potter hasta los vestidores que estaban en el campo dequidditch.

-¿Sabes qué,Potter? Estás comenzando a asustarme.

-Ten valor,Evans. ¿Eres una Gryffindor, o no?- sonrió James, sacando una escoba bastantenueva de un armario.

-¡No vuelvas adudar de mi valor, Potter! Que soy tan capaz como tú o cualquiera de tus amigosMerodeadores.

-Pues tendrás elhonor de demostrarlo ahora mismo montándote en ésta escoba conmigo. - dijo pasandouna pierna por encima de la escoba y extendiéndole su mano nuevamente a Lily.

 

-¿Honor?¡Horror!

-Si no lo hacespondré en duda tu valentía de nuevo, Evans. Además, debes demostrarlo paracallarme la boca de una buena ves, ¿no crees? -Una blanca sonrisa apareció enlos labios de James y dándole la razón; Lily imitó el gesto del pelinegro.- Pontus manos así.

James sugetóambas manos de Lily con las suyas poniéndolas en la correcta posición en elmango de la escoba. Ella no pudo dejar de notar lo calidas que resultaban susmanos en contacto las frías suyas.

-¿Y si muero?

James se echó a reír.

-¡No morirás,Evans! Confía en mí.

Se mordió lalengua para no decir que no tenía ni un grano de arena de confianza en él, perose contuvo. No quiso arruinar tal vez el único momento agradable que tendríacon él en toda su vida.

-Ahora, noselevaremos.

James dio unafuerte patada en el suelo y Lily sintió la sensación de vertido cuando seelevaron por los aires. El pelinegro sujetó mas firmemente el mango de laescoba rodeando con sus fuertes brazos a Lily y apoyando su pecho en la espaldade ella; su cara estaba justo sobre su hombro y la sensación de vertido casi setrasformó en un desmayo cuando su aroma invadieron los poros de su nariz.

Todo el viajepor las nubes Lily lo percibió en todos los sentidos, y no tenía nada que vercon esa sensación de volar cuando estaba en el suelo, sino que ahora enrealidad si estaba entre las nubes y se podía justificar esa sensación. Jamessonreía cada vez que veía el rostro de Lily admirar todo con asombro.

-Mira eso, Lily.

Estuvo a puntode decirle que la llamará Evans, pero se quedó sin habla cuando vio esa lluviade estrellas tan esperada reflejada en el lago negro donde justamente deencontraban encima.

***************Finde Flash**********************

Suspiré alrecordar ese maravilloso momento, en ese entonces no lo supe disfrutar, perocada vez que lo recuerdo tengo esa misma sensación de vertido, las ganas devomitar y siento las nubes alrededor mío, el calido cuerpo que estaba junto a míy los pies sin suelo. Es una de las mejores experiencias de mi vida hastaahora, debo admitirlo.

-¡Lily!

Escuche quealguien me llamaba y busqué con la mirada a esa persona, cuando vi a Remuscorriendo hacía mí.

-¿Remus, estasbien?- le pregunte muy preocupada, porque estaba muy agitado.

-Yo estoy bien,pero
-respiró profundamente- me parece que tú no lo estarás después de que tediga esto.

-Remus, no measustes. ¿Qué pasó?

-Es James
- decíarespirando profundamente aún por lo agitado. Hubo una rápida reacción por partede mí.

-¿¡James?! ¡¿Quéle pasó a James?! ¿Está bien? ¿Debo ir? - comencé a balbucear mirando paratodos lados, como si lo fuera a ver.

-Lily, cálmate.A James no le paso nada, bueno, no que yo sepa. Sólo te tengo una noticia. -Me esperélo peor. Con mis ojos le dije a Remus que continuará- Hoy en la mañana cuandodesperté James no estaba

-Lo vi en elgran salón muy temprano.- Remus asintió.

-Sirius mepreguntó que si que había hablado contigo anoche, yo le pregunte que si porquey me respondió que porque James se había puesto inquieto, había ido a ver quepasaba con su capa de invisibilidad. Obviamente ninguno de los dos lo vimos.Sirius me dijo que desde que volvió anoche, poco antes que yo, no había habladonada y se había ido directamente a acostar. Temo que nos haya visto abrazados ycomo inquieto que es, haya malinterpretado las cosas.

 

Me quede sinpalabras. ¿Cómo
cómo James se le podría ocurrir esas cosas? Bueno, la verdades que no lo dudo nada. Pero
¡No! Eso complicaba aún más las cosas.

-Tengo quehablar con él.- dije simplemente.

-Sí, esto ya nopuede esperar, Lily. Tienes que decirle todo en éste mismo momento.

-Lo sé, lo sé,pero
¿Dónde lo puedo encontrar?

-Está en lasorillas del Lago Negro.

Ni siquiera memolesté en preguntarle a Remus como diablos sabía donde estaba James y laverdad es que en ese momento me importaba un cuerno.

Corrí gradasabajo cuidando no caerme, cuando toqué el pasto acelere el paso directamentehacía los terrenos de Hogwarts. Corrí a lo más que me dieron las piernas y pudeverlo sentado en ese árbol tan de nosotros con la espalda apoyada en el tronco,mirando directamente hacía el lago.

-¡James!- grité.

****

-¡James!-Escuché que alguien me llamaba. Volteé bruscamente tanto que tal vez hasta metorcí el cuello y la vi
ahí, parada justo frente a mí.

-¿Evans? ¿Qué sete ofrece?

-Necesito hablarcontigo

-Tengo que ir a
- comencé a decir.

-¡No! ¡No puedeesperar! Ya me dijo Remus
-dijo con la mirada baja.

-¿Qué te dijoRemus?

-¡No te hagas,James! Ambos sabemos lo que paso ayer. Yo sólo
yo sólo
quería decirte que lascosas no son como crees. No pasaron como tu piensas
- Por sus mejillascomenzaron a resbalarse delicadas lágrimas por las cuales me moría de ganas dealargar mi brazo y hacer que se perdieran en mis dedos
pero quería escuchar aLily, quería saber que era todo lo que me tenía que decir.

-¿Cómo sonentonces?

-James yo no
James, lo que tú viste, lo malinterpretaste. ¡Remus no es nada! ¡Remussolamente me estaba consolando! Él sólo me consolaba
porque estaba sufriendopor ti.

-¿Por mí?- abrílos ojos de par en par, sin dar quedito a lo que estaba escuchando. Lily seguíallorando y yo sólo quería escuchar más.

-Sí, James. Telo dije una vez, y
y te lo repito. ¡Te quiero, James! Te quiero como nunca jamáscreí hacerlo, te quiero de una manera que no puedo explicar. La apuesta ¡fueuna estupidez! Lo acepto, quise hacerlo sólo para causarte daño pero erasolamente porque no te conocía. Te juzgue mal. Te conocí y me enamoré, mi errorfue no haberme dado cuenta antes; no haber abierto los ojos y ver lo que enrealidad eras.

-Lily

-¡Déjameterminar! Me enamore como una estúpida, nunca lo había hecho. James, tú eres miprimer y único amor. ¡Perdóname! ¡Perdóname por haber sido tan estúpida! Perdónamepor no haber tenido el valor de decírtelo antes
perdóname
por favor.

Todas laspalabras que tenía para decirle, desaparecieron en mi garganta cuando escuchela última frase "perdóname
por favor" no era una orden, ni un favor, era unruego. Lily estaba ahí frente a mí, suplicándome que la perdonara, con los ojosbañados en lágrimas, los labios temblorosos y un aura que podría dejar por lossuelos a cualquiera, incluso a James Narcisista Potter.

 

-Lo que vistecon Remus
fue un error -continuó- otro de mis muchos errores; pero, James, ¿Quiénestaría aquí parada frente a ti, después de tantos meses suplicándote un perdón?¿Quién, James? -Solamente tú, Lily.- ¿Quién estaría arriesgando el buen tratoque nos estábamos dando por una posibilidad casi nula de que las cosas searreglen entre nosotros?- Solamente tú, Lily.- ¿Quién lloraría por tu amor cadanoche? - Solamente tú, Lily. -James
dime algo, por favor. No te quedescallado. ¡Dime por lo menos que no! Pero para ese silencio que me estáatormentando.

Lo que mefaltaba era fuerza de voluntad, pude haberle dicho lo que ella me pedía un "no",pude haberla mandado al diablo ahí mismo, pude haberme dado la vuelta eignorarla. ¿Quería causarle dolor? Ya lo hice, y me lo está demostrando aquí yahora. Pude haber hecho muchas cosas
pero en cambió decidí hacer lo que muchotiempo antes había hecho.

Caminé hacía laorilla del lago negro, hacía buen clima, y me introduje en él dándole laespalda a Lily. Cuando volteé mi cuerpo hacía ella, que me miraba callada conla duda tatuada en su rostro; sólo atine a decir unas cuantas palabras:

-Hice una locurapor amor a Lily Evans
- Mi voz fue pausada y apenas audible para los oídos deella que se encontraba algunos metros de ahí. Su rostro se ilumino en unasonrisa aunque las lágrimas no paraban de salpicar sus mejillas.

Corrió hacíadonde yo me encontraba y de un salto entró al lago. Cuando llegó a mí, susbrazos se alargaron alrededor de mi cuello al mismo tiempo que los míos hacíanlo mismo con cintura. Nos besamos con una desesperación que yo nunca habíapresenciado. Extrañaba sus labios, sus besos, su calor, sus abrazos
extrañabatodo de ella. Saboreé ese sabor de sus labios que nada más era para mí. Laestreche contra mi cuerpo, dibuje su rostro con mis dedos y enrede sus rulosentre mis manos. Quise quitarle el arruinado vestido, pero supe que pasaría ymejor me conforme solamente con tenerla al lado mío.

-Te amo, Lily.Te juro que nunca he dejado de hacerlo.

-Yo tampoco,James. Nunca he dejado de hacerlo ni creo que lo haga algún día.

-Dime que meamas, Lily. Dilo, sólo por una vez. -Me moría de ansias por escuchar de suslabios decir que me amaba, me había dicho muchos variantes pero nunca esascinco letras que tenían tanto significado.

-Te amo, James,te amo, te amo, te amo mucho. Pero como odio el color negro.- arrugó su caritallena de pecas que yo adoraba y se borró la sonrisa de mis labios.

-¿Por qué?

-Porque merecuerda a ti.

Una nuevasonrisa apareció en nuestros labios y dibujamos un nuevo inicio para la vidaque nos esperaba juntos.



Fin.



****

El final no me agrada tanto, me parece que lo pude haber hecho mucho mejor en cualquier otra situacion, pero la verdad esque mi estado de animo ésta por los suelos. En fin, ya se que me tarde como un año, pero lo prometido es deuda y como prometí volver con el final, pues aquí está. Espero que les agrade, que les guste, espero reviews y todo lo demás.

Gracias por la pasciencia y gracias a todas las personas que leyeron o leen este fic. Mil gracias. estoy contenta porque es el primero que termino xD Wow! Espero verlos en mis demás fics.

Suerte a todos (: y chau

Odio el color negro porque me recuerda a él - Fanfics de Harry Potter

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Odio el color negro porque me recuerda a él Por Stefanía_PotterCapítulo 1.-Lo odio. Ojala desaparezca y se pudra en la pestilencia.Otra vez estoy huyendo de

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2023-02-27

 

Odio el color negro porque me recuerda a él - Fanfics de Harry Potter
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