Oro y cenizas - Potterfics, tu versión de la historia

 

 

 

Oro y cenizas.

Clarmy terminó de limpiar el estudio y suspiró satisfecha, loque más apreciaba su amo era la capacidad de la elfina para tener todoimpecable sin revolver sus preciados documentos.

De repente, la puerta de fina caoba se abrió estrepitosamente y el amo de Clarmy entró como un torbellino,arrojando el portafolio y la capa sobreel escritorio de cedro, se dirigió hacia la licorera llena del whiskey de fuego(de primera calidad), se sirvió un vaso y al tiempo que desanudaba su corbatabebió el liquido con ansiedad, se dejo caer en el sillón próximo a la chimeneay miró hacia el techo tratando de controlar su agitada respiración. La elfinase encaminó silenciosamente a la puerta (cuando su amo estaba enojado lo mejorera no molestarlo) pero la voz de éste la hizo detenerse.

 

-Hola Clarmy, perdóname por entrar así, no quise asustarte.

-Buenas tardes amo, ¡Oh, no señor! Clarmy no está asustada.

-Es que hoy fue ¿Cómo decirlo?- El hombre esbozó una sonrisade medio lado cargada de cinismo- Un mal día, eso es, tuve un mal día.

-¿Clarmy puede servirle en algo? ¿Desea comer o beber algo miamo?

-No Clarmy, lo que necesito es un buen amigo, alguien queescuche sin juzgar.

La elfina se quedó parada donde estaba, en silencio,esperando lo siguiente que su amo habría de decirle.

-Siéntate ahí- El hombre señaló un taburete finamentetapizado, frente al sillón donde él estaba, la elfina así lo hizo y frotándoselas manos nerviosamente se animó a preguntar:

-El amo ¿volvió a pelear con la señora Black?

-Sí, Clarmy, tu amo volvió a pelear con su adorable hermana,por favor, dame más whiskey- Y mientras la elfina le servía, el mago se frotabalas sienes- esta vez fue por que apoye a mi sobrino con la idea de comprar unvehículo muggle, una ¿Cómo me dijo que se llamaba? motoci... algo, en fin, le di dinero paraeso, su madre se enteró y hoy me echo la bronca ¡Ni que el chico hubieracometido un crimen!- la elfina le tendió el vaso lleno -Gracias Clarmy- El magobebió un sorbo y volvió a mirar hacia el techo.

Alphard Black era el hermano menor de Walburga Black, una bruja obsesionada con laidea de mantener su linaje inmaculado, creía que ser un Black era sinónimo deperfección (exitoso, ambicioso y con cónyuge sangre-limpia), su otro hermanoCygnus II había cumplido a cabalidad estas expectativas, pero Alphard estabacontento con la vida que llevaba, disfrutaba su trabajo en el ministerio, vivíaen una casa pequeña pero elegante suficiente para un solterón empedernido comoél, no le atraía la idea de tener hijos y gustaba de estudiar magia ancestral.Constantemente recibía las regañinas de su hermana con la resignación propia deun mártir. El carácter dominante y en ciertos momentos cruel de Walburga, erala contraparte del carácter débil y tolerante de Alphard, no coincidían en esoy no coincidían en lo que pensaban como la manera correcta de educar un hijo;varias veces protestó el mago ante la forma tan dura de educar a Sirius yRegulus, y varias veces tuvo que darle a su hermana la razón (con tal de nopelear más fuerte). Pero en cuanto Sirius comenzó a mostrar señales derebeldía, el corazón de Alphard brincaba de contento cada que su sobrino hacialo que le venía en gana, como cuando el chico quedó en Gryffindor ¡Oh Merlín!Si para algo había nacido Alphard Black era para ese día, para disfrutar eltremendo berrinche que armó Walburga, a partir de entonces el mago cada díaagradecía al cielo por el nacimiento de Sirius.

 

La ultima "fechoría" del muchacho había sido encapricharse con la motocicleta, y solo pordarle el disgusto a su noble hermana le financió el deseo a su sobrinofavorito, a través de Sirius, Alphard hacia realidad sus fantasía de libertad eindependencia. Pero últimamente las cosas se estaban poniendo mas serias, hastadonde él sabía, las peleas entre Sirius y Walburga habían subido de intensidad,reflexionando sobre ello el mago había prevenido algo que esperaba no hubiesenecesidad de ocupar.

La chimenea emitía un agradable calorcillo que siemprerelajaba al mago, cuando de repente, las llamas se tornaron de un color verdosoy una persona salió de ellas con un movimiento ágil y elegante.

-Hola tío
- Alphard apenas levantó la vista sobre su vaso ycon un movimiento perezoso de mano respondió:

-Hola Sirius, pensé que te vería más tarde.

-Es que ya no aguante más tío, me salí de la casa, ya sabe,mi madre

-Y ahora ¿por qué fue la disputa?

-En realidad por una estupidez, pero eso no importa, es queya me tiene harto con sus ideas, ya no quiero saber nada más de esa familia desangre-limpia y corazón podrido.

-Cálmate, Sirius

-Oh bueno, no puedo hablar por todos, algunos tienen sangre,corazón y cerebro limpio ¿verdad tío?- Alphard soltó una risita ante elcomentario de su impulsivo sobrino.

-En fin, solo quise saludarle y consultarle algo.

-¿mmm?- El mago bebió un sorbo de su licor.

-¿Qué es lo peor quepuede pasar si me voy de la casa, si abandono para siempre el numero 12 deGrimmauld Place?

-¿Por qué esa pregunta, sobrino?

-Por que se que usted no me va a mentir ni a exagerar lascosas para asustarme, confió en su juicio y sobre todo, confío en su palabra-Sirius miró fijamente a su tío favorito, una de las pocas personas a las queles tenia suficiente cariño y respeto para hablarle de usted.

Alphard se levantó del cómodo sillón y fue a instalarsedetrás de su escritorio, juntó las manos frente a su rostro en actitudreflexiva, como siempre que sopesaba un asunto particularmente importante.

-¿Te has preguntado por que no me he casado?

-¿Eh? Pues no, pensé que le gusta la soledad o la soltería.Pero ¿eso que tiene que ver con lo que le pregunte?

-Uff, te voy a revelar algo muy personal para que entiendaslo que voy a responder a tu pregunta- el mago sacó un dije que siempre llevabaconsigo y con eso abrió su caja fuerte, oculta en una falsa hilera delibros, la caja fuerte estaba vacía,salvo por un sobre para documentos y un pergamino enrollado. Alphard le tendióel sobre a su sobrino.

-Ábrelo, por favor y lee en voz alta su contenido- Sirius asílo hizo, dentro solo había una fotografía de una hermosa chica de piel coloraceituna, largo cabello negro, lindos ojos cafés y suaves labios color rosa, enuna de sus manos llevaba un anillo de compromiso con un pequeño zafiro azul enforma de corazón y vestía un sencillo vestido verde, posando frente al mar en lo que debía ser algún lugar del trópico. Cadadetalle se apreciaba perfectamente a través de los colores de la imageninmóvil. Sirius le dio vuelta al retrato para leer la dedicatoria que decía "Te adelanto algo de lo que tendrás cuandoseamos marido y mujer, tú sabes que sin necesidad de magia hechizaste micorazón. Siempre de Alphard: Coral". El joven Black miró a su tío con laboca abierta y preguntó: blog sobre telescopios

 

-Ella sabía que era un mago, lo aceptó ¿Por que no secasaron?

-Poco después de que le avise a la familia que me casaría conuna muggle, hicieron la rabieta de su vida, todos, excepto tu madre, aunque nome felicitó se mantuvo muy tranquila, y a los pocos días Coral desapareció-Alphard bajó la cabeza en un gesto triste que Sirius nunca creyó ver en su tío.

-¿Usted cree que
?

-Prefiero no pensar en esa posibilidad ¿me entiendes?- Siriusasintió.

-Ahora volviendo a tu pregunta, cuando anuncie que me casaríacon ella, mi madre amenazó con borrar mi nombre del árbol familiar Black, másallá de solo quemar tú nombre en el tapiz del gran salón quiere decir que antela familia tu nunca exististe; podrás llevar el apellido, pero ya no se teconsidera un familiar, y pierdes el derecho a tu herencia, a menos que seas elultimo varón en la línea Black. Eso es lo peor que te puede pasar.

-No suena tan grave.

-Piénsalo, todos los contactos que podrían hacerte un favorlos perderás, todo aquel que podría sacarte de un apuro por tu apellido no lohará, estarás sin dinero, incluso los Black te podrían bloquear el camino paraencontrar trabajo.

-No va ser fácil, pero prefiero pasar por todo ello queseguir viviendo bajo reglas con las que no concuerdo- Alphard sonrió satisfecho,no esperaba menos de su sobrino, digno Gryffindor, con el corazón, la bravura y(porque no decirlo) el cerebro de un león.

-Bien, eso me lleva a este pergamino, si decides salirte deesa casa no estarás solo, cuentas conmigo. Sirius, te voy a dar lamitad de tu herencia en vida, a lo largode la mía he juntado oro para dárselo a mis seres queridos y por ahora solo te tengo ati; la mitad de lo que tengo guardado en Gringotts pasará a tus manos en cuantoempieces el año en Hogwarts, yo seré tu albacea dado que eres menor de edad,pero si algo me llegase a pasar antes, toda mi fortuna pasara directo a tusmanos, en cuyo caso no necesitaras albacea por que ya no serás "oficialmente"un Black, serás algo así como un huérfano, por que supongo que en cuanto tengasla oportunidad de fugarte, mi querida hermana inmediatamente convertirá tunombre en cenizas y de paso el mío por ayudarte.

-¿Haría eso por mí?

-No muchacho, lo hago por ti y por mi, por que yo también yaestoy harto de las estupideces "Un Black debe ser esto y aquello", tú eres loque me ha dado valor para salir de este fango que es la elite.

-Gracias tío ¡No lo defraudare!-El joven se levantó y dio unabrazo a quien desde ese momento consideró su protector.

-Más te vale que así sea

Sirius volvió a casa, toda la semana paso en una tensa calmapropiciada por la mutua indiferencia de los habitantes del 12 de GrimmauldPlace, el joven Black había estado empacando poco a poco a partir de la charlaque tuvo con Alphard, visualizándose feliz en compañía del solterón, con lalibertad de invitar sus amigos a la casa. Pero la última pelea que tuvo con sumadre fue la gota que derramó el vaso, lo llamó de mil formas horribles, pero eljoven realmente se enfadó cuando su madre empezó a decir ofensas a sus amigos ysu tío, Sirius subió a su habitación, tomó su mochila, y antes de salir de sucasa, en el umbral de la puerta principal, gritó para que todo ser vivientepudiera oírlo:

 

-¡ME LARGO DE ESTE MALDITO LUGAR! ¡PREFIERO QUEMARME EN LASLLAMAS DEL INFIERNO QUE SEGUIR AQUÍ! ¡SÍ, AHÍ ES DONDE IRÉ, AL MISMÍSIMOINFIERNO!- Walburga se asomó con parsimonia, enfrentó a su hijo y adoptando unapose digna, alzó la cabeza y contestó tranquilamente:

-Si te vas alinfierno, solo ten cuidado, no quiero que te extravíes y vayas a volver a estanoble casa.

-¡ARGH!- Fue lo ultimo que Sirius dijo antes de azotar lapuerta y montar su motocicleta para abandonar ese lugar.

El joven manejó como loco hacia la casa de los Potter, dondevivía su mejor amigo, necesitaba un lugar donde desahogarse y calmarse antes debuscar a su tío, así que acampó fuera de la casa de su camarada, un par de díasdespués, ya con la cabeza fría se preparaba para ver a su tío y empezar su vidajuntos, entonces Clarmy se apareció delante del joven llorando y retorciendo lafunda de almohada de lino fino que usaba como ropa.

-¡Ay amo Sirius!

-¿Qué pasa Clarmy?

-Su tío, señor, mi amo Alphard.

-¿Qué pasa? ¡Te ordeno que me lo digas!- Sirius se agachóhasta quedar a la altura de la elfina y la zarandeó bruscamente por loshombros.

-El amo Alphard murió...se fue, Clarmy no pudo hacer nada,amo Sirius

-¡NO! ¡NO PUEDE SER!- El muchacho soltó a la elfina y éstalloró aun más fuerte tapando su rostro con las manos.

-¿Qué ocurrió?

-Clarmy sirvió la cena del señor como siempre, luego el amose metió al estudio a leer, el amo pidió a Clarmy que le diera whiskey defuego, mi señor se lo bebió y comenzó a moverse de forma muy extraña, sacóespuma por la boca y se quedo muy quieto, Clarmy buscó a un sanador, perocuando llegó solo dijo que ya había muerto.

-¿Cuándo lo sepultaran?

-Hoy se celebra su funeral, pero no en la cripta de los Black,sino en un cementerio muggle en el caribe, mi amo dejó todo dispuesto para queasí fuera, Clarmy ira a servir a una familia amiga del amo Alphard, dijo quetratarían bien a Clarmy.

-¿Qué más sabes?

-Clarmy sabe que la señora Walburga borró los nombres del amoSirius y del amo Alphard del árbol familiar de los Black, los quemó ¡los hizocenizas!

-Eso ya se veía venir
¡mi tío!- Sirius no pudo llorar en esemomento estaba demasiado aturdido con la noticia (después se desahogaría en elhombro de James Potter).

-La última orden para Clarmy fue entregarle esto- con unchasquido de dedos la elfina hizo aparecer el pergamino y el sobre que habíavisto en la oficina de Alphard, en el sobre aparte de la fotografía, había doscosas más: un recorte de periódico muggle anunciando el deceso de Coral,especificando donde estaba sepultada, y la llave de la cámara de Gringotts quesu tío poseía. Sirius miró fijamente hacia el horizonte, la elfina se acercó ysuavemente dijo:

-Clarmy ha cumplido su labor señor, ahora ella debe irse consu nueva familia.

-Clarmy

-¿Sí, amo Sirius?

-En tu nueva vida
sólo
ten cuidado.

-Gracias señor, Clarmy desea que el amo Sirius pueda serfeliz.

Sirius necesitaba despejarse, así que montó su motocicletapara sentir el aire de la carretera en su cara, y pensar en lo triste que erasaber que lo único que le quedaba de los Black era: oro y cenizas.

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Clarmy terminó de limpiar el estudio y suspiró satisfecha, loque más apreciaba su amo era la capacidad de la elfina para tener todoimpecable sin revolver su

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2024-05-19

 

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