¿Qué fui para ti? - Potterfics, tu versión de la historia

 

 

 

- Odiola casa - gruño - yo no quería venir aquí.

- Camilletranquilízate - dije tranquilamente - sabes lo que mis padres dijeron, debíasvenir a vivir conmigo.

Los ojos miel de mi hermana me miraron de formaácida, su cabello castaño le daba un toque tierno, aunque ella sentía que debíadarle un toque asesino, no pude soportar y me eche a reír.

- Noes gracioso - me espeto - Edward - me golpeo al ver que no dejaba de reírme.

- Notengo la culpa que mis padres se fueran de viaje y no te hubieran querido dejarsola - repuse cuando controle mi risa.

- Tengocasi 18 años, no soy una niña.

- Buenocomo te compor
- no termine al ver su mirada que ahora si era un tanto asesina- tratemos de vivir tranquilamente tu y yo, además recuerda que yo también soynuevo en este vecindario.

 

No contesto, simplemente subió las escaleras,furiosa, sabía lo que pasaba por su mente, creía que era demasiado madura, paraque su hermano mayor la cuidara.

Mi nombre es Edward Cullen, tengo 24 años, soychef si algo muy raro, ni siquiera mi familia cuando se los dije lo creyó, perotrabajo en uno de los mejores restaurantes, además de que el mío está a puntode ser inaugurado.

Soy el primogénito de Esme y Carlisle Cullen, mimadre es decoradora de interiores, mientras mi padre es uno de los mejores neurocirujanosdel país, mamá tiene el cabello castaño igual al de mi hermana solo que rizado,y los ojos miel también son herencia de ella, mientras mi padre es rubio ytiene ojos verdes.

Y bueno yo herede tanto el cabello como los ojosde mi padre, como ya dije soy el mayor, mientras mi hermana nació seis añosdespués que yo, y a pesar de la diferencia de edad nos llevamos increíble,aunque en estos momentos me odiaba porque estaba segura que yo le había dicho amis padres que no la dejaran sola.

Y creo que a pesar de su corta edad me conocebien, pero es que no podía dejarla sola en casa y menos con el novio que tenía,un tal Alec Vulturi, tenía facha de delincuente juvenil, pero claro mihermanita tenía cada gusto.

- Edward- gritó.

- ¿Quépasa? - pregunte a la mitad de las escaleras.

- ¿Dóndeestán mis zapatillas de ballet?

- Nosé - respondí con la nariz ligeramente arrugada - ¿Por qué tendría que saberlo?

- Porquetu subiste las maletas - me espeto - y no esta esa maleta.

- Tranquila- su mirada era realmente asesina - deben de estar en la camioneta.

- Esoespero - camino hacia la puerta, empujándome.

- Teestás comportando con una niña berrinchuda.

Estaba por contestarme cuando llamaron a lapuerta, se trago lo que me iba a decir y camino a abrir.

- Hola- sabía que a Camille le iba costar trabajo responder, así que casi corrí haciala puerta.

- Hola- contesto mi hermana cortésmente.

- Minombre es Isabella Newton.

La mujer que estaba frente a nosotros erarealmente hermosa, su cabello castaño y quebrado y sus perfectos ojos chocolatela hacían una belleza.

- Vivoenfrente junto con mi esposo - ante eso mi corazón se rompió - y bueno estoyaquí para lo que necesiten.

- Gracias- repuso tranquilamente - soy Camille Cullen y el es mi hermano Edward.

- Esun placer tenerlos como vecinos.

- Esbueno saber que hay gente amable aquí - respondió educadamente - aunque medices que estas casada - Isabella asintió - ¿no estás muy joven para tener unmarido?

 

- Camille- la reprendí.

- No- ella sonrió amablemente - pues acabo de cumplir 25 y bueno me case hace tresaños y estoy enamorada, creo que por eso me case.

- Esperoque yo no me llegue a enamorar tan rápido - mi hermanita solía írsele de más lalengua - necesito disfrutar de la vida.

- Discúlpala- me apresure a decir - es muy soñadora y suele hablar de más, pero no lo hacepara ofender.

- Losiento - se disculpo Cam - mi hermano tiene razón, y si te molesto lo siento.

- Note preocupes - contesto Isabella - recuerdo cuando tenía tu edad solía decir lomismo - su mirada vio hacia el horizonte, estaba como perdida, Cam giro averme.

Nos quedamos en silencio, esperando a quedespertara de su ensoñación, parecía que algo no le agradaba de su vida comocasada.

- Buenolos dejo para que terminen de desempacar- nos sonrió amablemente.

- Mispadres tienen una tradición - repuso Camille - a la primera persona que viene asaludarnos, la familia Cullen los invita a cenar. Así que esta noche tu maridoy tú están cordialmente invitados.

- Gracias- su sonrisa me dejo embobado - entonces nos vemos.

- Adiós.

En cuanto cruzo la calle, Camille cerró lapuerta y en ese momento la observe con la nariz ligeramente arrugada.

- Lacostumbre de nuestros padres es que vengan todos los vecinos que nos den labienvenida en la semana - le espete.

- ¿Quieresdarles de comer a todas las personas que nos den la bienvenida? - pregunto conuna ceja levantada.

- Sivas a seguir la costumbre, al menos que sea bien - replique.

- Noquiero a todas esas mujeres solteronas, detrás de mi hermanito - me sonrió deforma angelical - y bueno una mujer casada como Isabella no es problema.

- Estásloca.

- Silo sé - acepto - pero así me amas.

- Nopuedo contra eso - acepte.

Sonrió levemente y camino de nuevo escalerasarriba.

- Porcierto - dije y ella se detuvo en el segundo escalón - papá dijo que buscarástrabajo.

- ¿Qué?- giro a verme con cara de terror.

- Nocreías que no ibas a tener un castigo por tus malas notas - eleve los hombros -y bueno a dos casas solicitan niñera.

- Nopienso cuidar niños - casi grito - ni siquiera pienso cuidar a los míos.

- Puespapá fue muy claro o tienes trabajo o te olvidas de tu viaje a Francia con tusamigas - repuse tranquilamente.

- ¿Porqué no trabajar contigo? - me sonrió con inocencia.

- Conocesa Carlisle - susurre - dijo que estaba prohibido que te diera trabajo.

Bufo molesta y subió a su habitación, mi hermanano era tan caprichosa, pero pertenecer a una familia como es la Cullen tieneciertas ventas y otras desventajas. Una desventaja es que te tenían muyvigilado, a mi padre no se le escapaba nada de lo que hacíamos y no tener unbuen promedio te da como resultado tener que trabajar.

Si yo ya sabía eso, Carlisle podía ser un padreconsentidor, pero cuando algo iba mal en el Colegio esa fase se le olvidaba ybueno se volvía el padre más estricto y ahora Camille tendría que sufrir porsus notas.


espero les guste y dejen comentarios y si no les agrada también haganmelo saber

- Jacob- era la voz de mi esposa - recuerda que hoy son las entrevistas con lasniñeras.

- Noentiendo para que - replique - si tú puedes hacerte cargo de nuestro hijo.

 

- Noempieces - me espeto - yo necesito tiempo para mí.

- Leahno entiendo cual es el tiempo que necesitas - dije secamente - si en lasmañanas Taylor se queda con tu madre.

- Mivida no solo gira en torno a él - se defendió - antes de que llegara, yo teníauna vida, que no pienso cambiar por él.

No respondí, no entendía como había podidocasarme con alguien como Leah Clearwater, pero claro era un idiota enamorado que no veía lo que realmentese escondía detrás de ese rostro perfecto.

Pero mi padre tenía razón, los rostros bonitossolo son eso, no hay nada más detrás de ellos, las mujeres hermosas no teníanningún otro valor por dentro, eran tan superficiales que en medio segundo yaconocías su mundo, que eran las compras y mantenerse bellas.

Mi vida familiar era un desastre, mi esposa de28 años, jamás debí casarme con alguien mayor, pero claro en ese momento estabaidiotizado por su belleza, era una mujer como de 1.70, cuerpo perfecto, cabellonegro y también perfecto, ojos negros que hipnotizaban a cualquiera y antes deser madre había sido modelo.

Cuando la conocí era un estúpido estudiante deUniversidad, era hermana de uno de mis amigos, tenía 18 años, iba en segundosemestre, cuando su cara bonita llego a mi vida, ella tenía 21 y bueno yaconocía de la vida y yo apenas comenzaba a vivirla.

Estudiaba Derecho y tenía uno de los mejorespromedios, el cual mantenía mi beca a parte del americano, después de que laconocí mi vida se centro en ella, no hubo otra mujer que no fuera Leah.

Termine la universidad con 21 años, el padre deuno de mis amigos enseguida me ofreció trabajo en su buffet de abogados y buenono era malo, así que con el paso del tiempo comencé a ser reconocido y dos añosdespués ya tenía un poco de dinero, además de lo que había ahorrado en laUniversidad trabajando como mecánico.

Por fin le propuse matrimonio a Leah, un mesdespués de eso nos casamos cuando ella tenía como dos meses de embarazo, mivida era feliz o al menos eso creía en ese momento, con el dinero de amboscompramos la casa y bueno fui padre cuando estaba por cumplir los 24.

Taylor se parecía bastante a mí, su piel morenacasi rojiza era herencia de los Black, al igual que su cabello negro y rebelde,sus ojos negros eran iguales a los míos, cuando ese pequeño llego a mi vida mifelicidad aumento.

Pero en cuanto mi hijo cumplió el mes, mi esposalo dejo al cargo de su madre por las mañanas y se dedico a cuidarse, paravolver a su peso que lo consiguió, su tiempo se dedico a ir a spas y no sé quemás cosas, mi hijo de un año y dos meses apenas si veía a su madre.

Sue que era el nombre de mi suegra pasaba casitodo el día con mi pequeño, pero en las tardes se le complicaba un poco por lasencilla razón de que debía atender su tienda de antigüedades, y bueno por esomi "linda" esposa había puesto un anuncio para contratar niñera.

Y yo había pedido el día libre para poder elegiral menos a una buena niñera, que estuviera seguro que mi hijo iba a estar enbuenas manos, porque como era mi esposa, era capaz de dejarlo en manos de laprimera mujer que entrara por la puerta.

Me senté en la sala a esperar que comenzaran allegar las personas interesadas con el trabajo, no llevaba mucho, cuandollamaron a la puerta, mi esposa corrió a abrir, suponía que había quedado consus amigas para tomar algo.

 

- Hola- saludo Leah.

- Buenosdías - saludo una voz un tanto ronca.

- Pase- dijo educadamente.

Espere a que llegara a la sala y bueno esa mujerparecía salida de alguna película de terror, era más alta a 1.88, robusta, unascejas bastantes pobladas y bigote y un lunar al lado de la boca, que hacía quetodos aquello que me dijeran que eso hacía ver sexy a una mujer me dieran asco.

- ¿Sunombre? - pregunte amablemente.

- EleonorReed - su voz iba a asustar a mi hijo.

- ¿Cuántosaños lleva en esto?

- Cumpliré25 años, la próxima semana - tenía mi edad de experiencia, eso debía ser bueno- he cuidado niños de todo tipo, le aseguro que su hijo estará perfectamente enmis manos.

A pesar de lo horrible que era, podría ser unade las mejores opciones para cuidar a Taylor, le tome el número de teléfono yle dije que la llamaríamos, tal vez debí decirle que ya tenía el trabajo, perodeseaba buscar un poco más.

Suspire y me senté de nuevo, revise de nuevo losdatos dados por la mujer y la verdad que estaba realmente preparada, mi esposame observaba con la nariz ligeramente arrugada, estaba segura que ella lahubiera contratado sin hacerle ningún tipo de preguntas.

Estaba por decirme algo, su rostro me lo decía,pero la puerta de nuevo se lo impidió, se levanto después de mandarme unamirada ácida, escuche como abría la puerta.

- ¿Quése te ofrece? - pregunto Leah roncamente.

- Vengopor lo del trabajo de niñera - contesto una voz suave.

- Quierodecirte que mi esposo es demasiado estricto para esto - parecía que lacompadecía - y bueno cuando te vea dudo que quiera contratarte.

¿Por qué creía aquello? Me levante del sofá parapoder ver a la mujer que deseaba el trabajo y en ese momento lo que vi no se lepodía llamar mujer, era un ángel si eso era lo que era.

Debía estar como en el 1.65 de estatura, ojosmiel, cabello castaño que caía delicadamente sobre sus hombres, haciendo que suaspecto fuera aun más hermoso, me quede sin habla, no podía creer que alguientan hermoso pudiera estar en la tierra.

- Hola- saludo con una leve sonrisa.

- Hola- mi voz sonó ronca - ¿tú nombre?

- CamilleCullen - respondió educadamente - supongo que debe buscar alguien conexperiencia - se rasco la barbilla - y bueno si he cuidado niños desde quecumplí 15.

- ¿Cuántosaños tienes? - la voz de mi esposa apenas si la escuchaba.

- 17- dijo un tanto nerviosa -no tengo mucha experiencia, pero suelen decir quetengo un don con los niños.

En ese momento Taylor comenzó a llorar, por finmi cerebro dejo de verla y note que lo que estaba pensando era malo, era muyjoven para lo que mi mente ya estaba maquilando.

- Veamosque tan buena eres - repuso Leah - mi hijo es un poco caprichoso y tardademasiado en callarse, así que ahora veremos que tal es tu don.

- Suhabitación es la primera subiendo las escaleras - le informe.

Ella asintió y camino escaleras arriba, elllanto de mi hijo cada vez era mayor, sino hubiera sido por eso, la habríacontratado sin pensar, pero en ese momento recordé que lo principal era elbienestar de Taylor.

En dos minutos el llanto de mi hijo se habíaesfumado, Leah giro a verme sorprendida, ya que era cierto Taylor tardaba almenos diez minutos en callarse y ahora en dos minutos había dejado de hacerlo.

- Creoque lo de su don es cierto - susurre.

 

- ¿Lavas a contratar?

- Listo- bajo con Taylor en brazos que estaba realmente tranquilo - es un bebéencantador.

- Estáscontratada - mis palabras salieron sin pensar.

- Gracias- sonrió abiertamente - y bueno si tienen que salir, solo llámenme y yo estaréen dos minutos aquí, mi casa está a dos casas.

- ¿Vivesen el 10? - mi esposa parecía sorprendida.

- Asíes - su mirada estaba en mi hijo - vivo con mi hermano, nos mudamos estamañana, pero vi el anuncio y me dije porque no trabajar con un hermoso bebé.

- Sunombre es Taylor - me acerque a ellos - y yo soy Jacob - le extendí mi mano.

- Yosoy Leah - se presentó mi esposa - y ahora me voy porque se me hace tarde.

Y sin más salió de la casa, sin despedirse,suspire y le sonreí débilmente a Camille que parecía un tanto sorprendida porla actitud de mi esposa.

- Ellaes así - dije con indiferencia - creo que no le importa nada.

- Debeimportarle Taylor - hizo gestos y mi hijo comenzó a reír - mi madre dice quepara una mujer que ya es mamá, lo más importante son sus hijos.

- Esoes porque no conoce a mi esposa - le asegure.

- Gracias- me sonrió y bueno quede idiotizado por ella - pero supongo que mi trabajocomienza hasta mañana.

- Dehecho si pudieras desde ahora sería fantástico - comente tranquilamente - pedíel día, pero ya que te encontré antes de lo pensado, aun puedo llegar a mitrabajo.

- ¿Peropuedo llevar a Taylor a mi casa? - pregunto moviendo su mano y mi hijo estabaencantado - es que debo ayudar a mi hermano.

- Claro- se escucho la risa de mi pequeño.

- Entoncesestá bien - respondió tranquilamente - puede ir a trabajar y yo me hago cargode Taylor.

- Creoque debo mostrarte donde están sus cosas - ella asintió.

Caminamos hacia su recamara que estaba decoradaen azul con balones y ositos, le señale la cómoda en donde estaba su ropa ycobijas, en un mueble donde se suponía lo cambiábamos estaban los pañales, ledi una pañalera y ella comenzó a meter ropa para mi hijo y pañales.

Después la guie a la cocina y le señale elmueble donde estaban sus biberones, después le señale la despensa, en donde seencontraba su leche, tome a Taylor de sus brazos y el simple roce de su piel meestremeció, aunque ella parecía como si nada.

Era una niña, no podía pensar en cosas como lasque mi mente me hacía ver, pero es que era como una Diosa, sus movimientos erandelicados o al menos para mí lo eran.

- Listo- susurro y me extendió los brazos para que le diera a mi hijo - ya puede irse,Taylor estará muy bien.

- Losé - camine hacia el desayunador y tome una copia de la llave de la casa, quehabía dejado ahí para la nueva niñera - esto es tuyo - le entregue la llave -para que entres si necesidad de tocar y también si necesitas algo - me sonriódébilmente - y bienvenida al vecindario.

- Gracias- me dio la espalda para salir por la puerta - está noche hay una cena en micasa y esta cordialmente invitado.

- Gracias- respondí.

Después de eso salió de la cocina y después dela casa, esa niña era perfecta y esperaba que no fuera un error el haberlacontratado, aunque lo dudaba.


Capitulo dedicado a:

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Cafiabelle

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No es que no me agradarán los niños, pero yo nome veía como niñera, pero claro mi hermano tenía que obligarme a pedir elempleo, suspire y el pequeño que se encontraba en mis brazos me observodetenidamente.

- Taylor- dije su nombre suavemente - a pesar de que no quería el empleo, debo decirque eres un niño encantador.

Y en verdad lo era, no era muy grande, estaba enel tamaño normal de un bebé de un año y la verdad ahora que lo veía bien, eramuy parecido a su padre, me preguntaba si cuando creciera iba a tener el cuerpode su padre, no es que me haya gustado pero como dice Emmett cuando alguienestá dotado de algo es imposible no notarlo.

Y Jacob estaba bastante musculoso, me preguntecuantas horas al gimnasio iría y ver si me podía decir a cuál iba para mandar ami hermanito que un poco de falta le hacía.

Sonreí ante ese pensamiento, pero sentí comoalguien me jalaba el cabello, baje mi vista y el pequeño Taylor estaba pormeterse mi cabello a la boca, se lo quite cuidadosamente, porque según mi madresi se hace rápido se le pueden hacer pequeñas cortaditas en sus manos.

- ¿Cuántotiempo pasas con tu madre? - pregunte.

Claro que nunca me iba a responder, pero era unacostumbre que había obtenido de mi madre y mi tía con Renesmee. Era mi primitade casi tres años que era hija de la hermana menor de papá, de hecho casi habíacrecido como mi hermana, era de la edad de Edward.

La esposa de mi abuelo era más joven y buenoRose salió de ahí, mi abuelo murió cuando mi tía tendría como dos años y buenosu madre que era como otra tía para mí, se quedo viuda y jamás se volvió acasar, aunque tendría los 55 años.

Ya dije que era más joven que el abuelo mínimocomo por 30 años, el abuelo murió de 62 años si un tanto joven, pero como papádice la vida nunca la tienes comprada y bueno yo no conocí a mi abuelo, más quepor fotos e historias que Marietta (esposa de mi abuelo) y papá me contaban deél.

- Supongoque muy poco - me conteste - tu madre no se ve una madre muy cariñosa, te lodigo porque la mía primero muerta antes que habernos dejado con una niñera ennuestra infancia - le acaricie la mejilla - cuando conozcas a Esme Cullenentenderás de que hablo.

Mi madre Esme Cullen, fue madre a los 20 años siya sé demasiado joven, pero conoció a Carlisle desde los ocho años, cuando semudo a un pueblo pequeño en Washington, mi abuelo es biólogo y bueno ama elbosque así que decidió irse allí, en donde lo seguimos visitando en vacaciones.

Pere regresando a mis padres, como ya dije seconocieron cuando ella tenía ocho y papá diez, según dice mi tía Lauren es quesiempre lo espiaba por la ventana, así paso la adolescencia de mamá, sin que mipadre se diera cuenta de la existencia de Esme, bueno si la conocía pero jamásfue más allá de un hola y un adiós.

Papá acaba de cumplir los 18 y fue aceptado enHarvard, a mi madre casi le da algo cuando supo que iba a estar tan lejos,Lauren que es de la edad de papá y una de sus mejores amigas de él, fueinvitada a la fiesta de despedida, mi madre le rogó por horas que la llevara ymi tía con dolor de cabeza acepto.

Bueno mamá se puso lo mejor que encontró searreglo su cabello y salió de la casa y cruzo la acera, pero iba tan nerviosaque tropezó con sus propios pies y cayó golpeándose el brazo y raspándose larodilla, esa caída ocasiono la risa de todos los presentes, pero como papásiempre es amable hasta con la mesa, la subió a su recamara para revisarle lasheridas.

 

Tal vez todos piensen que en ese momento ambosse dieron cuenta que se amaban y se hicieron novios, pero no paso nada de eso,mi padre solo la reviso y la dejo irse, si ya sé era la oportunidad de decirle todo,pero simplemente en ese momento las palabras no salieron de su boca.

Pero esa noche mi tía le dijo que él jamás sedaría cuenta si no se lo decía, y la obligo a que le hiciera una carta, esohizo, pero Lauren conociéndola decidió ir a entregársela, antes de que a Esmese le ocurriera romperla.

Bueno papá leyó la carta y simplemente le dijoque lo pensaría, pero que lo mejor era que ella siguiera con su vida, ya que ladistancia no era buena para una relación y se fue.

Regreso un año después y bueno mamá habíaseguido su consejo, cosa que ya no agrado a papá, Esme en ese entonces corto asu novio y Carlisle lo utilizo para invitarla a cenar y ahora sí en esasvacaciones se hicieron novios, claro que fue un poco informal, ya que cada unotenía a otros, hasta que poco a poco por medio de sus cartas y llamadas sefueron enamorando.

Y bueno en las vacaciones de verano de ambos, sefueron a Canadá y como dicen el frío y todo eso bueno tuvo lo que tiene quepasar, y cuando mamá regreso a la Universidad de California notó pequeñoscambios, como las nauseas al despertar y los mareos y bueno la prueba diopositivo.

Estaba embarazada y bueno asustada, se lo dijo apapá y él le dijo que no se preocupara que iban a salir adelante los tresjuntos (papá, mamá y mi hermanito) y lo bueno de esto es que mis tres abueloslos apoyaron y Carlisle termino la Universidad, mientras mamá con la ayuda demis abuelos puso una pequeña dulcería que poco a poco fue pagado por sí misma,de hecho mamá les dejo la dulcería, la cual sigue funcionando, cuando vinimos avivir a Nueva York.

- Edward- llame cuando llegue dentro de la casa.

- Estoyen la cocina - contesto.

- Tetengo una noticia - repuse dejando la maleta en uno de los sillones.

- ¿Quépasa? - pregunto.

Camine hacia la cocina y estaba tan entradocortando la verdura que no me veía.

- Soymadre - dije con una media sonrisa.

- ¿Qué?- casi grito, girando hacía mi - ¿y ese niño?

- Dilehola Taylor - tome su manita y se lo moví a modo de saludo, el rostro de Edwardno me auguraba nada bueno - es el niño que tengo que cuidar ahora que soyniñera.

- ¿Tedieron el empleo? - pregunto sorprendido, asentí y lo fulmine con la mirada -no te ofendas, pero dicen que el señor Black a rechazado al menos a unas 15personas que quieren el puesto y bueno solo te dije que fueras para que terechazaran y le dijera a papá que no habías podido conseguir empleo y que poreso te había contratado.

- Tusplanes siempre son un desastre - le recordé - y bueno el señor Black se portómuy bien conmigo, de hecho me dio el empleo sin pensarlo mucho.

- Esacara tuya hace milagros - aunque su rostro era serio.

- ¿Tienealgo de malo? - arrugue la nariz.

- Puesque espero que ese hombre no te haya contratado solo por tu cara - su voz sonóronca.

- Estácasado - le recordé - además recuerda que salgo con Alec.

- Nomenciones a ese vago en esta casa - sonreí.

Mi hermanito llegaba a ser bastante celoso, ymás cuando le presente a Alec como mi novio, me reí bastante con su cara cuandolo vio bajar de una motocicleta con su chamarra de piel, recuerdo que casi lecierra la puerta en la cara.

 

Si Edward solía ser el hermano mayor que nadiedeseaba, pero a pesar de eso lo adoraba y como no iba a hacerlo, si tal vez sinél yo no habría nacido, le agradecía a la vida que hubiera nacido y que mispadres se casaran y después me tuvieran a mí.

- Camillenecesito tu ayuda - repuso sacándome de mis pensamientos.

- Yavoy - observe a Taylor - y bueno a ti donde te dejo.

- Puedesponerlo en una silla del comedor y atarlo con una cobija - giré a verlo con lanariz arrugada - bueno es una idea, sino átalo a la cama.

- Yasé porque jamás tendrás hijos - le espete - no le hagas caso, estar tantotiempo en la cocina afecta su cerebro.

- Buenoentonces ¿qué harás con él? - me observo seriamente.

- Pueste puedes quedar con él unos dos minutos, mientras yo voy a su casa y traigo suandadera o carriola - respondí colocando a Taylor en los brazos de mi hermano.

- Perono tardes - me suplico - recuerda que los bebés y yo simplemente no nosllevamos.

Solté un suspiro y corrí hacia la calle, parallegar a la casa de mis vecinos y sacar la carriola del pequeño, abrí la puertade la casa de los Black con suma facilidad, de hecho ni siquiera había tenidoque meter la llave.

La sala estaba vacía, así que supuse que nohabía nadie, subí las escaleras esperando encontrar la andadera o al menos lacarriola, estaba pensando en donde la meterían, entre a la recamara delpequeño, pero no recordaba haberla visto.

Me di por vencida, además la recamara no era muygrande, para que me costará mucho encontrarla, me di la vuelta para salir ybueno casi tuve que agarrarme la boca para que no se me abriera y comenzara ababear, frente a mí solo con una toalla enredada en la cintura estaba Jacob.

¡Oh, Dios! ¡Qué cuerpo! Pensé y en verdad que sutorso era perfecto, cada musculo se le marcaba perfecto, sus brazos, sushombros. Era un perfecto espécimen, tenía el mejor cuerpo que había visto,bueno al menos mejor que el de Alec si era, además de que su piel.

"Deja de mirarlo" me ordeno una vocecita, claroella lo decía tan fácil, ya que no tenía a ese adonis enfrente, pero en verdadtenía que dejar de verlo o iba a terminar pidiendo ayuda, ya que en ese momentome pasaban cosas que jamás se me habían ocurrido.

- Losiento - me disculpe - pero venía por la andadera o la carriola de Taylor.

- Sí,claro - y se rasco la nuca y bueno su cabello húmedo

Moví la cabeza, tratando de alejar ese tipo depensamientos de mi cerebro, no era una niña muy persignada, pero es que lo quemi mente maquilaba, era demasiado pervertido, además era un hombre casado.

- Teiba a llamar en cuanto terminará de ducharme, para decirte que después de todome quedaré en casa - me sonrió con cierta culpabilidad.

- Muybien - fije mi vista en un peluche - entonces le traigo a Taylor.

- Háblamede tú - su voz con mis hormonas como estaban no era una muy buena paratranquilizarme - me haces sentir un anciano.

- Losiento - me disculpe - pero mi madre me acostumbro que si acaba de conocer auna persona le hablara de usted.

Mis ojos se dirigieron de nuevo a él, era comoun imán, me lo imagine sin toalla, me mordí el labio cuando ese pensamientollego a todo su resplandor, ¡Oh, por Dios! Esos no eran los pensamientos que mimadre le gustarán y menos si veíamos lo que pasaba después de que se o mejordicho le quitaba la toalla.

 

- Esmejor que me vaya - susurre.

No podía creer que yo, que siempre reprendía aAlice por sus pensamientos con el profesor de Historia, ahora estuvierateniendo unos peores con mi vecino y además mi jefe o padre del niño al quecuidaba.

En cuanto estuve en la puerta casi corrí haciami casa, sentía mi rostro arder, no podía creer que me hubiera puesto así, porverle simplemente el torso.

En cuanto cerré la puerta me recargue en ella,tratando de controlar mi respiración, escuche los pasos de Edward, pero teníalos ojos cerrados, tratando de olvidarme de lo que acaba de ver.

- Cam¿estás bien? - sentí su mano en mi hombro.

- Sí- dije con un hilo de voz.

- Pareceque te va a dar fiebre, tienes las mejillas muy rojas - poso su mano en mifrente.

- Debeser el sol - susurre, quitándole a Taylor de los brazos - y ahora tengo queregresar a este niño con su padre.

Sin decir nada solo tome la pañalera y salí conel pequeño en brazos, aunque tal vez debía a esperar a que al menos sevistiera, pero estaba a punto de renunciar y dejar que otra tuviera el castigode sentirse tentada por Jacob Black.

"NO" grito mi inconsciente, creo que tenía razóny no deseaba dejar el trabajo, además que más iba a hacer, necesitaba algo queme dejara libre un rato en las tardes para ir a ballet.

Pero necesitaba algo que meterme en la mente,para sacarme a Jacob Black de la mente y algo urgente, antes de que me volvieraloca.


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NaneePooh

En cuanto deje a Taylor con su padre, regrese ami casa, sentía mi rostro arder, no sabía si podría volver a ver a Jacob de lamisma forma, pero maldito destino que me odiaba y deseaba que me sintiera unapervertida, pero su esposa si que tenía suerte de tener a ese

- Basta- me reproche - es mayor que tú y además está casado.

- ¿Conquién hablas? - pregunto Edward.

- Connadie - gruñí - y por favor deja de escuchar detrás de la puerta y fíjate delpollo.

- Quécarácter hermanita - me espeto.

Lo fulmine con la mirada y cerré la puerta de mihabitación, necesitaba llamar a alguien y sacar mi frustración, marqué elnúmero de mi mejor amiga, Alice Brandon, en cuanto comenzó a sonar me tire enla cama.

- ¿Aló?

- Allie- sentí tanto alivio al escucharla - tengo un problema enorme.

- ¿Qué paso Cami? - pregunto un tantopreocupada.

- Tuvepensamientos impuros con un hombre casado - dramatice.

- Seguramente es unanciano- bromeo.

- Sifuera un anciano no sentiría atracción por él - le espete - pero es que es unperfecto hombre.

- No se supone que a ti note gustan mayores- se burlo - que Alec es el novioperfecto.

- Ylo es - replique - pero Jacob Black es simplemente como un Dios griego, nopuede haber tanta perfección en un hombre.

- No puedo creerlo - dijo en voz baja - es más voy a tu casa. Tengo que verte frentea frente para creerte.

 

- Muybien, nos vemos - me despedí.

Me tire en la cama, no podía dejar de pensar enel escultural cuerpo de mi vecino, ya que después de todo era eso, necesitaba aalguien con quien hablar y que me dijera que no estaba mal lo que me pasaba porla mente.

- Cam- llamo mi hermano - se supone que debes ayudarme con la cena.

- Yavoy - me levante.

En cuanto llegue a la cocina note el desastreque tenía mi hermano, podía ser el mejor chef, pero siempre dejaba un desastreque al final de cuentas mi madre o cualquier mujer cercana terminaría limpiandoy en mi caso sería yo.

- Ed- llame comenzando a lavar los trastes.

- Hmmph- fue su sencilla respuesta.

- Invite a los señores Black a la cena - soltó un"aja" - y también a Allie.

- Nohay problema - comento distraídamente.

Se escucho el timbre de la puerta, deje lo queestaba haciendo y camine a abrir, cuando la puerta estuvo completamente abierta,fui tacleada por un cuerpo pequeño.

- Camite extlañe - su vocecita, me hizo sonreír.

- Yyo a ti Ness - acaricie su cabello rizado.

- ¿Dóndeestá Eddie? - pregunto emocionada.

- Enla cocina - conteste - pero no corras.

- Cam- ahora fue una mujer un poco más alta a mi 1.64 la que me abrazo - no sabescómo te extrañe.

- Yasé - sonreí de lado - nadie puede estar sin mí.

- Siguescon tu ego por las nubes - bromeo - eso es algo que no extrañaba.

- ¿Quétal estuvo Canadá? - pregunte haciéndola pasar.

- Puesmuy bien - observe como entraba con dos maletas.

- ¿Tevas a quedar? - arrugue un poco la nariz.

- Penséque Edward te lo diría - dejo las maletas en el umbral y camino a la sala.

- Mihermano suele olvidar muchas cosas cuando coci

- Rose- mi hermano entro a la sala con Nessie en brazos - te esperaba hasta mañana.

- Elvuelo se adelanto - sonrió culpable y camino a abrazarlo - y pues llegamos unpoco antes de lo esperado.

- ¿Porqué no me dijiste que vendría? - le reproche.

- Telo dije, en la mañana - dijo con indiferencia - pero tu mente parece estar enotro lado.

- Nodiscutan - intervino Rose, antes de que hablara - mejor díganme ¿Cómo sesienten aquí?

- Puespodría estar mejor - repuse secamente - si mis padres me hubieran dejado en micasa.

- Carlisleme dijo de ese novio tuyo - Rose cambio su rostro a uno serio - que es un vago,que siempre se la pasa pegado a ti.

- Papáexagera - le quite importancia - si así fuera, estaría aquí ¿no crees?

- Supongo- su sonrisa de nuevo regreso - pero creo que tu padre siente que puede perdera su princesita y por eso no te dejo sola en casa.

- Ademásde cierta urraca chismosa - fulmine a mi hermano con la mirada - que dijo queno podría cuidarme sola.

- Yono dije nada - se defendió enseguida - mis padres creyeron que esto era lo másconveniente.

- Mamáme dijo que no me dejaban sola, porque "Tu hermano no está tranquilo si tequedas en casa" - repetí las palabrasque mi madre me había dicho en el aeropuerto.

- Bueno- se notó un tanto nervioso - tal vez si dije algo de que me preocuparía queestuvieras sola.

Sonreí, ya el enojo se me había esfumado y buenoera mejor comenzar a vivir bien, los dos meses que mis padres iban a estarfuera, su segunda luna de miel o algo así había dicho, la verdad es que noentendí.

 

- Edme dijo que buscarías trabajo - comento Rose cambiando de tema - ¿Cómo vas coneso? - se acomodo su rubio cabello, mientras sus ojos azules se clavaban en losmíos.

- Soyniñera - fue mi simple respuesta.

- ¿Quiénfue el loco que te contrato? - bromeo, a lo que le mande una mirada asesina.

- Unvecino - no pensaba seguir hablando de ese tema.

- ¿Cuántosaños tiene? - eleve una ceja.

- Unaño y medio - ella soltó una risita, mientras Edward y yo arrugábamos elentrecejo.

- Merefería al papá - Ed le mando una mirada asesina, mientras mis mejillas sevolvían a sonrojar, al recordar como lo había encontrado.

- Nole pregunte - baje la mirada, para que no notaran mi sonrojo.

- Acualquier trabajo que vas, es indispensable saber la edad de tu jefe - comentocomo con doble sentido.

- Nole metas ideas de ese tipo a mi hermana - le espeto Edward - además es unhombre casado.

- Soloera una simple pregunta - dijo con cinismo que a mi hermano le fastidio - séque Cam es demasiado persignada para hacer algo así.

- Noimporta - interrumpí al ver que Edward iba a abrir la boca - mejor dime tú quetal con la búsqueda del empleo.

- Puesya tengo trabajo - me sonrió abiertamente - uno en el que me pagan muy bien.

- Noestás ha

- Tenmemás confianza - le espeto - con lo de Nessie lo entendí.

- Esoespero - susurro mi hermano - Cam ayúdame a terminar la cena.

Asentí levemente y camine hacia la cocina, sabíaque mi padre no estaba al tanto de que Rose iba a estar ahí, porque sinoseguramente me habría dejado en casa, no le agradaba mucho que estuviera conella, y bueno es que su historia era un poco complicada.

- Quepapá no se enteré que Rose se quedará aquí - me susurro mi hermano.

- Sabesque no - conteste - además ya la extrañaba.

- Yotambién, pero sabes cómo es Carlisle - me sonrió levemente.

Sonreí levemente, Ed me dijo que tenía que picarlas verduras para algo que no entendí, yo odiaba la cocina, pero todo fueraporque la cena saliera bien. Después de unas cuantas cortadas en mis dedos, lasverduras estuvieron completamente y perfectamente cortadas.

- Esmejor que subas a cambiarte - repuso mi hermano - yo me hago cargo del resto.

- Claro- le bese la mejilla y él me observo con la nariz arrugada.

- ¿Yeso fue por?

- Porquete quiero - le sonreí con inocencia.

Después de eso subí a la recamara, en donde tuveque pasar por la recamara de Rose, iba a decirle que me ayudaría a buscar unpoco de ropa, pero cuando iba a llamar, escuche su voz.

- Siya sé, yo también ya quiero verte - susurro - también te extraño - escuche comocaminaba por la habitación - si nos vemos en unas horas - rió levemente - si tedeseo.

Eso no era una plática de un amigo, suspire yllame a la puerta, ella abrió con su celular en la mano y en cuanto me viosonrió, yo se la regrese.

- ¿Tepuedo ayudar en algo? - me pregunto como siempre amable.

- ¿Ibasa hablar con alguien? - le señale el celular - porque si es as

- No- su sonrisa seguía ahí - hablaba con una amiga, pero ¿en qué te ayudo?

- Puesquería que me ayudarás a buscar un poco de ropa - elevo una ceja - ya sabes yono soy buena para ello.

- ¿Espor alguien que vendrá a la cena? - ante eso me sonroje de golpe.

 

- No- dije rápidamente - solo quiero verme bien.

- Ok- su sonrisa se hizo burlona - te creeré.

Caminamos hacia mi recamara, en donde estabanlas maletas sin deshacer, así que se hinco y comenzó a aventar la ropa, mesenté en la cama observándola.

- ¿Tequedarás a la cena?

- Nome gusta ese tipo de cosas - contesto rápidamente - además iré a ver a mimadre, ya sabes cómo extraño a Nessie.

- ¡Ah!- exclame sin creerle - ¿no tienes pareja?

- No- me aventó un vestido con cuadros - se te verá bien, además quisiera vertepuesto algo que yo te regale.

Antes de que contestara llamaron a la puerta, melevante de un brinco, porque seguramente sería Alice, en cuanto llegue mi mejoramiga ya estaba en la sala.

- ¿Porqué tardaste tanto? - le espete.

- Emmettse rehusaba a traerme si no se quedaba - suspiro - así que.

Los ojos avellana de mi amiga mostraronfrustración, detrás de ella entro mi enorme amigo, medía casi lo mismo que mihermano, bastante musculoso, ojos aceitunados y cabello negro y corto tipomilitar.

- ¿Porqué diablos no me invitaste a mí? - me miro de forma ácida.

- Porquese supone era conversación entre mujeres - suspire.

Baje las escaleras para llegar a mi mejor amiga,que tenía el cabello negro, traía un corte alocado como ella, que era corto ylas puntas paradas, era más baja a mi 1.64, bastante delgada, de hecho sepodría decir que tenía aspecto frágil.

- Buenoya que te quedarás, ayuda a Edward a acomodar la mesa - le sonreí de lado -mientras Allie y yo vemos que me pondré y que se pondrá.

- Ed-grito mi amigo - ¿en qué te ayudo?

- ¿Puedesir colocando la mesa? - le pidió mi hermano - las cosas est

Deje de escuchar porque habíamos llegado a mirecamara, Allie me veía confundida, suspire ya que Rose había salido de mi recamaray clave mi mirada en ella.


Espero les guste ^^

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La mirada de Camille se notaba que lo que mehabía dicho por teléfono era enserio, se sentó al borde de la cama y clavo sumirada en mí, me estaba impacientando ya que no decía nada.

- Lovi desnudo - soltó de repente.

- ¡¿Qué?!- no podía creer lo que me estaba diciendo.

- Bueno- titubeo - no desnudo totalmente - me lleve una mano al pecho, ya que me habíaasustado - solo llevaba una toalla enredada en la cintura.

- ¿Quéte preocupa? - Pregunte - tu y yo sabemos que has visto a Alec desnudo, es máshasta a Emmett, ¿Qué tiene de especial?

- Alliesabes perfectamente que esa vez que vi a Alec desnudo, estaba ebria y nisiquiera lo recuerdo - suspiro - y bueno Emmett es un maldito exhibicionista.

- Losé - acepte - pero no entiendo por qué te sientes tan mal de haber visto a tuvecino en toalla - se dejo caer en la cama - pregunta ¿Por qué lo viste entoalla?

- Cuidadoa su hijo - respondió.

- ¿Escasado? - el gimoteo de Cami, me respondió la pregunta - ya vi el problema.

- Meimagine, que sería quitarle la toalla - susurro - y te puedes imaginar lo demás.

 

- Camtodos tenemos fantasías con otras personas - le asegure - es bonito tenerlas,pero no tienes porque sentirte mal.

- Nosé si podré verlo igual - me recosté a su lado - y ¿sabes que es lo peor? -espere a que continuara - que hoy vendrá.

- Buenoveré si está tan bueno como dices - comente con una débil risita - tal vez nosea el Dios griego que me dijiste.

- Talvez - acepto, más tranquila - mejor ayúdame a buscar que ponerme y si quiereste puedes cambiar.

- Notienes muy buenos gustos - me mando una mirada asesina - además ¿Qué no me veobien?

- Siemprete ves bien, princesa de la moda y el buen gusto - hizo una alabanza mientrasreía.

Le avente un cojín, pero eso no paro su risa, dehecho las dos nos pusimos a reír.

Conocí a Camille en primer grado, recuerdo quenadie se quería juntar conmigo, porque muchas veces solía irme a mi propiomundo y dibujaba lo que había en el, es tarde Chelsea y su grupito dedescerebradas me habían quitado mi cuaderno y se estaban burlando de misdibujos, trate de quitárselo pero no pude, de hecho me aventó, haciendo que meraspará las rodillas, recuerdo que me quede en un rincón llorando.

Emmett y Camille tampoco eran muy bien vistos,porque no podían creer que una niña y un niño fueran amigos y en ese momentorecuerdo que una de las taradas amigas de Chelsea, que era Jane llevaba de unacoleta a Cam que no dejaba de llorar, mientras Emmett era empujado por Heidique en ese momento era la más grande del salón tanto de hombres como demujeres.

Era aterradora, nuestra historia no fue que nosconocimos porque me defendieron, no, la nuestra fue superar las heridas quehacen los niños a esa edad, nos escondíamos para que los Vulturi como sehicieron llamar por sus padres no nos atacarán, poco a poco nos hicimos amigos,ya que nos unimos para buscar lugares en donde escondernos.

Y bueno poco a poco Emmett fue creciendo, yaunque era más bueno que el pan, su apariencia aterraba a toda persona quequisiera hacernos algo a mí o a Camille. Pero también crecieron los Vulturi, alcual se unieron hombres como Demetri, Félix y Alec.

Mi mejor amiga salía con Alec, desde hacía dosaños, fue por eso que en cierta forma nos dejaron de molestar, y sí, no éramoslos más populares o teníamos mucho pegue, la verdad éramos normales, ni nerds,ni populares.

- ¿Enqué piensas? - pregunto Camille.

- Nadaimportante - conteste suavemente.

- Creoque es mejor que bajemos - repuso tranquilamente - seguramente no deben detardar en llegar.

No dije nada, simplemente salimos de su recamaraen la sala, estaban Edward y Emmett hablando, la verdad es que el hermano deCamille era como el mío también, lo conocía desde que tenía 7 años, siempre metrato igual que a Cam, así que era como mi hermano mayor, como para mi mejoramiga mi hermana Cynthia era su hermanita. Y bueno también para Emmett de hecholo buscaba más que a mí.

- ¿YRose y Ness? - pregunto Camille en cuanto llego a la sala.

- Dijoque iría a ver a Marietta - respondió Edward - Hola Alice.

- HolaEdward - conteste con una media sonrisa - te felicito por tu casa.

- Gracias- sonrió levemente - saben que son bienvenidos cuando quieran, que son parte deesta familia.

- Nocomiences hermanito - le suplico Cam, ya que siempre que decía que éramos partede la familia se ponía a dar un discurso enorme, sobre porque éramos sushermanos.

 

- Jamásme dejas ser sentimental - le reprocho.

Camille se quedo con la palabra en la boca, yaque llamaron a la puerta, mi amiga camino hacia la puerta y yo la seguí, talvez podría conocer a su "tortura" pero me quede en blanco cuando del brazo deuna mujer de cabello castaño y quebrado, venía el maldito pervertido psicólogode la escuela.

- Buenasnoches - saludo la mujer.

- Bella,te presento a Alice es como mi hermana - me presento Cami, que estaba tansorprendida como yo - ella es Bella mi vecina de enfrente.

- Muchogusto - saludo Bella, sus ojos chocolates se veían bastante amables, como ellapodía salir con semejante idiota como lo era Mike Newton, su cabello rubio ysus ojos azules me daban asco - él es mi esposo Mike - nos presento a ambas.

- Hola- saludamos al unísono, él muy idiota sonrió.

- Peroque sorpresa - nos sonrió de lado - no imagine que ustedes estarían aquí.

- Niyo imagine que usted sería el esposo de Bella - la sonrisa de mi amiga eraforzada.

- ¿Seconocen? - pregunto Bella contrariada.

- Soysu psicólogo - contesto Newton.

- Asíes - respondí suavemente - pero pasen.

Nos hicimos a un lado, de pronto recordé aEmmett, mi amigo le tenía un coraje a ese idiota, porque tanto a Camille como amí, cuando nos tocaba cita con él, ya que era obligatorio ir, nos acosaba, ybueno si no dije antes Emmett es demasiado sobreprotector.

Así que camine hacia mi amigo, para tratar decontrolarlo, me coloque a su lado, cuando la parejita entro, Edward los recibiócálidamente como todos los Cullen, después presento a Emmett que sonrió muyforzadamente pero lo hizo. Dejamos que los tres "adultos" hablaran y nosotrosentramos a la cocina.

- ¿Eseidiota tu vecino? - gruño Emmett - es capaz de entrar y violarte.

- Nodigas idioteces - le espete - Camille estará bien.

- ¿Cómopuede estar casado? - replico Cam - y más con la fama que tiene que ya seacostó con todo el profesorado femenino y además de las alumnas.

- Seguramenteeso su esposa no lo sabe - conteste tranquilamente.

- Sise les queda viendo más de lo debido - replico Emmett - el lunes lo castro aldesgraciado.

En ese momento de nuevo la puerta, Camille salióde la cocina y nosotros hicimos lo mismo, caminamos hacia la sala para esperara los demás invitados, en cuanto llegaron, mi mejor amiga estaba con losnervios de punta lo note porque su mirada miel me suplicaba ayuda. En esemomento vi quien le ocasionaba los nervios, era un hombre de la estatura deEmmett 1.88, la camisa le marcaba los brazos, piel morena, cabello negro y ojosiguales, labios carnosos y nariz un tanto grande pero afilada, Camille teníarazón era un perfecto espécimen de hombre.

- Lespresento a mi hermano Edward y supongo que a los señores Newton ya los conocen- ellos asintieron débilmente - ellos son mis amigos, Alice y Emmett - nosseñalo - y ellos son Jacob y Leah Black.

Hasta ese momento noté a su esposa, yo la habíavisto alguna vez en mi vida, su cara de amargada la recordaba de algún lado,pero no recordaba de dónde, no era fea, piel apiñonada, delgada, no muyproporcionada, ojos cafés obscuros y un brillante cabello negro.

En ese momento de nuevo regresamos a la cocinalos tres, por vasos para los invitados, desde la cocina se veía la sala y no sési era mi imaginación, pero Jacob Black no dejaba de ver a Camille.

 

- Camno quiero asustarte, pero la mirada de nuestro Dios griego está sobre ti -susurre.

- Nodigas tonterías - me reprocho - ¿y desde cuando es nuestro Dios Griego? - elevouna ceja.

- Puesdesde que soy tú mejor amiga - repuse con una media sonrisa - y en verdad teestá viendo.

- Claroque
- su frase se quedo a la mitad cuando levanto la mirada y se conectaronambas - ¡Oh, por Dios! ¿Por qué no me dices que me estaba viendo? - me espeto.

- Esote estoy diciendo - replique - creo que no eres la única que tiene fantasías -sonreí de lado.

- Esun hombre casado - dijo roncamente.

- ¿Y?- ella me miro ácidamente - Camille que este casado no quiere decir que nodesee a otras mujeres y parece ser que nuestro Dios Griego prefiere a lasniñas.

- Nosoy una niña - gruño - y él no me desea.

- Sumirada no dice lo mismo - comente tranquilamente, juntarnos con Emmett traíaconsecuencias.

- Dejade imaginar cosas Alice - tomo los vasos y camino de nuevo a la sala.

Esa mirada de Jacob Black decía que le gustabami amiga, pero claro Camille no quería verla, aunque tal vez exageraba y soloera mi imaginación.


Bueno espero ke con esto se les aclaren un poco sobre la edad de Alice y Emmett, pero si no es asi, si tienen la edad de Camille y bueno ya pronto se vera de kien es hija Renesmee

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Tenía que sacarme esas imágenes de mi mente, nopodía desear a una chiquilla de 17 años, además era un hombre casado, medesvestí sin pensar mucho, sentí las manos de Leah acariciar mi espalda.

- Hacemucho que no estamos juntos - sus manos fueron sustituidas por sus labios - ¿nome extrañas?

- Sí- dije roncamente.

Escuche su risita de arrogancia, no iba a mentirque deseaba a mi esposa, después de todo era una mujer hermosa, me giré ycomencé a besarla con desesperación, tenía casi un mes que no teníamos nada.

Su cuerpo era perfecto, baje mis labios a sucuello, lo mordí y succione, dejando pequeñas marcas, sus manos acariciaban mitorso, mientras las mías trataban de quitarle la blusa, me desespere y laarranque.

- Esnueva - gruño.

- Mañanate puedes ir a comprar miles - le susurre al oído, bajando mis manos a suspiernas.

- Debesser más tranquilo - me espeto - eres como una bestia.

Ante eso toda la excitación se fue a la basura,me separé y camine hacia mi pantalón saque la cartera y saque todo el dineroque traía y se lo avente, estaba furioso.

- Cómpratetu estúpida blusa - apreté los dientes para no gritarle - Buenas noches.

Azote la puerta y camine hacia la sala,necesitaba despejarme, creo que necesitaba aire o iba a explotar, pasaba demedianoche, pero la estúpida cena de negocios se había alargado, Camille sehabía ido apenas habíamos llegado, le dije que le pagaría más ya que mañanaestaría desvelada para la escuela.

Apenas llevaba un mes trabajando y ya era micastigo, no podía dejar de soñar con ella, por más que repetía una y otra vezque era solo una niña no podía sacar esos pensamientos de mi cabeza.

 

Salí a la calle, daría un paseo de media noche,sabía que la avenida iba a estar vacía, pero necesitaba despejar mi mente, encuanto pase por su casa, observe una motocicleta estacionada.

- Vete- le ordeno la voz que reconocería a distancia - no quiero que Edward salga yse ponga mal.

- Soloserá un rato - le aseguro una voz masculina.

- Alec- le dijo tiernamente - mis padres no quieren que salga contigo, y sin embargoaquí sigo - observe a las dos figuras sentadas en la acera - así que dejemosque mis padres se tranquilicen y después hacemos lo nuestro completamenteoficial.

- Noes justo - repuso el tal Alec - yo Te Amo, quiero que mis amigos te acepten.

- Llevamosdos años - le espeto - nunca me van a aceptar.

- Aligual que tus padres - ironizo.

Observe como se iban a besar y sin pensar.

- Buenasnoches - salude.

- Hola- saludo Camille - ¿Qué haces tan tarde?

- Esomismo podría preguntar yo - mi voz era ronca.

- ¿Quiénes? - pregunto el idiota de su acompañante.

- Éles Jacob - me presento - mi vecino, y él es Alec

- Sunovio - se presento fulminandome con la mirada.

- Unplacer - conteste secamente.

- Esmejor que te vayas a casa - le beso la mejilla y sentí como la sangre mehervía, pero respire varias veces para no hacerlo - me aterra que andes tannoche en la moto - se levanto y le extendio la mano para que el hiciera lomismo.

- Ati te aterra todo - bromeo el idiota - pero muy bien nos vemos - la beso,haciendo que mis puños se cerraran - descansa Camille.

- Igual- sonrió levemente.

Después sin más ese tipo subió a la motocicleta,mientras ella se despedía con la mano, cuando por fin desapareció, ella se dio la vuelta dispuesta a entrar asu casa.

- Buenasnoches - se despidió.

- Duermebien - conteste.

- ¿Oye?- se dio la vuelta - ¿Cuántos años tienes?

- 25- no entendí la pregunta - ¿Por qué?

- Simplecuriosidad - elevo los hombros - hasta mañana.

Y sin más desapareció por la puerta, en verdaddebía sacarme de la cabeza a Camille Cullen, ella tenía 17 y yo 25, bueno laedad era lo de menos, pero el problema era mi matrimonio, además de que parecíaque a ella ni siquiera se había fijado en mí como yo en ella.

Me di la vuelta para regresar a mi casa y talvez así olvidarme un poco de Camille.

[



























..]

Entre a la casa, tratando de alejar de mi mentea Jacob Black, no podía sentirme atraída hacía él, estaba casado y además erapadre de un niño encantador, debía alejar mis pensamientos de ese hombre quejamás sería para mí.

- ¿Conquién hablabas? - ante esa voz di un pequeño brinquito.

- Rose- le reproche, con una mano sobre el pecho - me asustaste.

- Esono responde mi pregunta - me espeto.

- ¿Aquién te refieres? - sabía que había visto tanto a Jacob como a Alec.

- Ambos- sus ojos azules se clavaron en los míos.

- Élque se fue en la motocicleta es mi novio y se llama Alec - suspire - y el otroes Jacob el padre de Taylor.

- ¿Porqué ese suspiro? - me di un golpe mental, al olvidar que no hablaba con eldistraído de mi hermano.

 

- Cansancio- respondí enseguida.

- Nosoy Edward - replico y camino hacia mí - ¿Qué ocurre entre él y tú?

- Nada.

- ¿Segura?- me tomo de los hombros.

- Sí- gruñí y me zafe de su agarre.

- Camille- me detuve - sé lo que significa esa mirada, no es la primera vez que la veo.

- ¿Dequé hablas? - me giré hacia ella con una ceja elevada.

- Dela mirada que le das a Jacob - me reprocho - no es la primera vez que veo comolo miras, y sé lo que eso significa.

- Claro- ironice - Rose tengo sueño.

- Tegusta - ante eso me quede congelada - lo sé porque yo también tuve tu edad,también me enamore de alguien que no debía.

- Notenemos que hablar de eso - susurre, sabía que le dolía.

- Mírame- me ordeno, y eso hice - siéntate - me señalo el sofá para dos personas, mesentía como acusada - sé que en el tiempo que yo salí embarazada no entendíasmuy bien lo que pasaba.

- Solorecuerdo que papá llego furioso - repuse queriendo que el sillón me tragara - ytía Marietta lloraba desconsolada, mamá simplemente me mandaba a mi habitacióny bueno Ed simplemente dijo que vendría un bebé nuevo.

- Tenías13 - me sonrió levemente - es algo que me molesto, que no quisieran decirte loque estaba pasando - levante mi mirada y los ojos azules amenazaban en llorar -recuerdas que comencé a trabajar, en la oficina de Aro - asentí levemente.

Aro era algo así como el amigo de la familia,desde que tenía memoria venía a casa una vez al mes como a hacer una revisiónde que todo estuviera bien. Era muy amigo del abuelo, y si era tío de mi novio,claro que cuando me enteré casi quise terminar con él, pero Aro con esa sonrisaque me aterraba me dijo que estaba feliz con el noviazgo.

- Conocía Cayo que es socio de la empresa - tome su mano - era casado y como veinteaños mayor a mí, pero su forma de ser me enamoré, además era una idiota de 18años, que se creyó que en verdad le bajaría la luna y las estrellas, comenzamosa tener una relación a escondidas por supuesto - era la primera vez que hablabade él, jamás había mencionado nombres - era realmente un caballero, me tratabacomo a una princesa, caí ante sus palabras, ante eso de me voy a divorciar y tuy yo seremos felices juntos.

- Rose- dije al ver que las lágrimas comenzaban a rodar por sus mejillas - no es ne

- Nome interrumpas - así que me calle - me entregue a él, creyendo en sus tontaspalabras, y cuando estaba por cumplir los 20 me hice unas pruebas y resulto queestaba embarazada, me aterre y corrí a él, creyendo que con esto él por findejaría a su esposa - sonrió amargamente - fui una estúpida - apreté su mano,tratando de darle valor - cuando llegue al departamento que había comprado como"nuestro nido de amor" - dibujo las comillas - él ya estaba ahí, le dije queestaba embarazada, le dije que por fin podríamos estar juntos.

<< Me dijo "¿Juntos? Por favor Rosalie, nopuedo creer que en verdad creyeras que me iba a quedar contigo, tú solo fuisteun rato de placer, pero nada más" - ante aquellas palabras las lágrimassalieron con más fuerza - lo abofetee, pero fue lo peor que pude haber hecho,ya que me golpeo, me insulto, y cuando termine en el suelo, sangrando delrostro, con varios hematomas, el muy desgraciado se burlo diciendo "Ya te hiceun favor, ya no tendrás que ir a que te saquen a ese parasito" - mis ojos seabrieron ante aquello, no podía creer que hubiera gente tan despreciable - lellame a Carlisle, era la única persona que podía ayudarme, cuando llegamos alhospital supo que estaba embarazada, "el bebé está bien" me informo secamente.

 

- "Nolo quiero" respondí, tu padre me observo seriamente y con esa voz que te aterrame dijo "Yo no voy a ser un asesino por tú estupidez, ni el bebé tiene la culpade tus idioteces o las del padre" - la abrace - fue entonces cuando supe que éltenía la razón, mi bebé no tenía la culpa de mis errores, decidí tenerlo, mimadre y tus padres me apoyaron, claro que nunca dije quien era el padre, hastaahora.

- Nosé qué decir - admití - jamás pensé que yo escucharía una confesión así,siempre creí que el padre de Nessie era un chavo de tu edad, que no se quisohacer responsable, pero jamás que fuera del gran Cayo Vulturi.

- Puesasí es - se separo de mí - sé que te gusta ese tal Jacob, y no me gustaría quete pasara lo mismo que a mí.

- Estoyaterrada - susurre - al principio creí que solo era atracción, porque despuésde todo es bastante guapo, pero solo eso, algo que solo es de solo verlo, peroahora la mayoría de las noches él aparece, mi interés por Alec cada vez vadisminuyendo, porque por una razón que no entiendo, cada cosa que Jacob Blackhace, la comparo con lo que mi novio hace.

- Note enamores - me tomo el rostro - si te gusta, no digo que un par de noches conél te vengan mal.

- Rose- mi rostro estaba ardiendo - tengo 17.

- ¿Y?- me miro confundida - no te vas a casar con él.

- Soyvirgen - sentía cada vez mi rostro más caliente.

- ¡Oh!- Exclamó al entender - bueno creo que esta vez te diré como tu madre, que tu primeravez sea por amor, no solo por sexo, y bueno no dejes que tus sentimientos seentrometan, entre tú y Jacob Black, no me gustaría verte llorar por él.

- Nocreo - comente con una media sonrisa - además que a mí me guste, no quieredecir que yo le guste a él.

- Alicecree que te ve como un león a un tierno e indefenso ciervo - la mireconfundida, pero después comprendí todo.

- Hasestado escuchando nuestras conversaciones - le reproche.

- Vea dormir - no podía enojarme con ella y menos después de la confesión.

- Hastamañana - me despedí.

- Duermebien.

Sin más subí las escaleras, me quede pensando enlo que Rose me había dicho, me puse la pijama y me lave los dientes aunpensando en esa conversación, por lo que conocía a Jacob, no era un hombre comoese desgraciado de Cayo, pero mi madre solía decir caras vemos, corazones nosabemos.


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- Buenosdías - saludo Camille con una media sonrisa.

- ¡Oh,Dios! Pero mira que ojeras traes - repuse observando a mi amiga conpreocupación.

- Noexageres - me reprocho - ¿Y Emmett?

- Puesdijo que tenía hambre - comente elevando los hombros - y fue a la cafetería -se sentó frente a mí y suspiro - ¿de nuevo los sueños con nuestro Dios Griego?

 

- Nohay noche que no sueñe con él - en verdad que eso parecía tenerla bastante mal- ya no sé qué hacer.

- Puescreo que lo principal sería alejarte de él - respondí tranquilamente - buscarotro trabajo que no te atraiga tu jefe.

- Mevoy a volver loca - gruño por lo bajo.

- ¡Uff!- susurre al ver quien pasaba - cada vez está mejor.

- ¡PorDios! - exclamo un tanto irritada - Alice te estoy contando mis penas, y túsabroseandote al profesor de Historia.

- Pueses que esta como quiere - comente mordiéndome el labio inferior e imaginándomecosas nada limpias.

- Yaentiendo - movió la cabeza negativamente - porque estoy sintiendo atracción porun hombre mayor, pues si mi mejor amiga se sabrosea al profesor de Historia,esto está claro ahora.

- Admiteque es sexy - clave mis ojos en los de ella.

- Elprofesor Peter tiene algo - admitió - pero no es mi tipo, es más anciano que miDios Griego.

- Nuestro- le recordé - y bueno solo por cinco años, además mi abuela suele decir queentre más grandes, más aprendes.

- Perodudo que a tu abuela le agrade la idea de que te sientes atraída, por unprofesor - comento con su vista fija en la mesa - además sale con la profesorade Literatura Charlotte.

- Notienes que recordármelo - le espete - pero aun así me encanta, y bueno soñarcon él no le hace daño a nadie o ¿sí?

- Creoque no - acepto - pero creo que deberías poner los ojos en alguien un poco másjoven.

- Loshombres de nuestra edad son unos idiotas - replique - además todos sonhorribles.

- Oye- me observo con una ceja elevada - Alec no es horrible.

- Buenoa excepciones - acepte.

Su novio ni los amigos de este eran feos, dehecho eran bastante guapos y bueno Emmett también era guapo, aunque actuaban demanera tan estúpida que le quitaban el encanto a todo, era por eso que meatraían hombres mayores, que escondían cierto misterio en ellos.

- Vamosa clase - ante la voz de Camille, me levante de la mesa.

Caminamos en silencio hacia una de nuestrasclases juntas que era Cálculo, era una de las peores materias, era pésima conella, pero Camille que entendía un poco más y que además Alec le explicaba, poreso pasábamos los exámenes, sino habríamos muerto desde el primero o al menosyo lo habría hecho.

Cuando llegamos al salón, nos sentamos al fondodel aula, en donde estaba Emmett, era una de las dos clases que compartíamoslos tres, observe entrar a Jane la cuñadita de Camille, ya que era la mellizade Alec y si que eran diferentes por ejemplo Alec tenía el cabello negro y losojos azules, mientras Jane era rubia y bueno los mismos ojos azules, creo quesolo por eso sabías que eran hermanos, porque por lo demás eran totalmentediferentes.

Jane por supuesto odiaba a Camille, pero teníaque tragárselo cuando su hermano estaba cerca, mientras no estaba, simplementesiempre estaba insultándola y mandándole miradas asesinas, que a mi amiga ni leinteresaban.

- ¿Estáocupado?

La voz no se me hacía conocida, dirigí mi vistaal frente, en donde estaba un chico flacucho como de la altura de Emmett,cabello rubio o al menos eso dejaba ver el gel, ya que su cabello estabapeinado hacia atrás de una forma que me causo cierta gracia, sus ojos se veíandiminutos detrás de esos lentes de fondo de botella, pero eran azules; bueno suropa era una broma.

 

No casi me da un ataque cuando lo vi vestido,pero decidí no darle importancia, estaba segura que era nuevo, ya que no meolvidaría de alguien que se vistiera así y menos ese aspecto horroroso, eraninolvidables.

- No- respondió Camille con una débil sonrisa.

- ¿Eresnuevo? - ni siquiera lo deje agradecer, él asintió tímidamente - lo sabía.

- Soy Camille - se presento mi amiga - ella esAlice y él es Emmett.

- Mucho gusto - hizo una leve inclinación con lacabeza - soy Jasper.

- Bienvenido - dijo Emmett - y en verdad esun agrado tener un poco de plática de hombres.

- Perdónalo - repuso Camille - no es de muchosamigos.

Soltó una risita, era bastante tímido elchico y bueno con esa ropa y esa cara y ese peinado era lógico, pero si iba asentar junto a mí, tenía que cambiarle aunque fuera el peinado y la vestimenta.

La clase paso sin más, Camille se despidiódel chico nuevo y de Emmett y ambas salimos, comenzamos a caminar hacia elsalón de historia en donde estaría mi martirio, suspire y Cam giro a verme.

- No comiences con locuras - me reprocho - esmejor que comiences a salir, con chicos no sé más jóvenes o al menos que nosean tus profesores.

- No dramatices - le reproche - mejor dime ¿Qué tepareció Jasper?

- Parece ser buena onda - elevo los hombros.

- ¿No crees que necesita un cambio?

- Allie por favor - suplico - deja al pobre chico.

- Pero no te das cuenta que si le hago un cambiode look, es posible que encuentre el amor - ella puso los ojos en blanco.

- Lo acabas de conocer - me espeto - no loespantes al pobre.

[


























...]

Estaba en casa, ya que mi trabajo comenzabahasta las seis de la tarde, así que ahora preparaba un poco de comida paraCamille. Desde la cocina se veía la casa de Bella, creo que debía comenzar asalir con alguien o iba terminar volviéndome loco, cada vez que veía a mivecina, y saber que nunca íbamos a estar juntos.

Pero es que a pesar de saber que estabacasada, no podía hacer nada para sacarla de mis sueños y pensamientos, si mimadre supiera esto, seguramente me daría una bofetada, siempre ha dicho que unmatrimonio es para siempre y que nadie tiene el derecho de meterse.

Pero es que era muy difícil no soñar ypensar en ella, es que simplemente era la mujer que yo quería para toda lavida, seguramente Camille me diría que suelo dramatizar, pero en verdad meestaba enamorando de ella y no podía dejar de sonreír al verla.

Me sentía como un tonto adolescenteenamorado, no podía seguir así o algo iba a suceder, suspire con fuerza, ademásno había nadie en casa.

- Parece que en esta casa todos están enamorados -ante la voz de Rose di un pequeño brinco.

- Pensé que estabas en el trabajo - le reproche.

- Me hablaron del kínder, diciéndome que Nessietenía fiebre - contesto tranquilamente - la lleve al médico y ya me dio elmedicamento, pase a casa de mi madre y se quiso quedar con ella, mientras yoregresaba por algo.

- ¿Vas a venir a comer? - pregunte.

- Lo dudo - repuso con una media sonrisa - sabesque Nessie adora la comida de mi madre, como lo hacía papá.

 

- Es raro tener una tía de mi edad - bromee - nosé como mi abuelo volvió a casarse.

- Si no se hubiera vuelto a casar, ahora noestaría ni yo ni Nessie - me espeto.

Reí levemente, mientras seguía preparandola comida, tener a dos mujeres y que ninguna supiera cocinar era un problema ymás cuando Camille me dijo que para eso yo era el que había estudiadogastronomía. Y desde ese día se lavo las manos para preparar la cena o lacomida un día a la semana.

- Ed - llamo Rose, hice un movimiento con lacabeza, para hacerle ver que la escuchaba - ¿por quién suspirabas?

- Por nadie - pero no la vi a los ojos, porqueRosalie podía ver cuando mentías.

- Ese suspiro que diste no es por nadie - ya iba acomenzar a tratar de adivinar lo que me pasaba - así que dime por quiensuspiras y te diré que es lo que le pasa a Camille.

- ¿En verdad sabes porque actúa diferente? - clavemi mirada en ella, asintió levemente - muy bien se llama Isabella.

- Espero que no sea la vecina - bromeo, perocuando vio mi mirada - ¡oh, Dios! ¿Qué les pasa a todos en esta casa?

Comenzó a hablar demasiado rápido, cuandose ponía así, la única que comprendía lo que decía era Marietta y bueno ahorano estaba, solo llegue a distinguir el nombre de mi hermana, pero solo eso.

- ¿Qué pasa? - pregunto Camille desde el marco dela puerta.

- Que no eres la única que siente atracción poralguien indebido - contesto Rosalie secamente.

- ¡¿Qué?! - exclamamos al unísono.

- ¿Qué hacen? - en ese momento Emmett entro a lacocina.

- Nada - contesto Camille - tengo que ir porTaylor y después al ballet.

- Muy bien - acepte - pero tienes que decirme quesignifica lo que Rosalie dijo.

- Rose habla de más - elevo los hombros.

- Oye - le reprocho la rubia.

- Olvídalo - repuso Camille - nos vemos.

Camino hacia la sala, pero Emmett se quedocomo idiota, observando a Rosalie, su mirada era como de adoración, mientrasRose solo sonreía.

- Emmett vámonos - mi hermana entro por él y lotomo del brazo.

- Es lindo - repuso Rose cuando se escucho lapuerta.

- Es seis años menor que tú - le espete - así queno lo veas.

- Solo dije que es lindo, no que voy a salir conél.

Y sin más salió de la cocina, no podíacreer que Rosalie le hubiera gustado Emmett, que lo conocía desde que teníacuatro años, era como mi hermano menor al igual que Alice, no podía imaginar aRosalie con uno de los amigos de mi hermana.


Les kiero recomendar mi nuevo fic es un Alice-Jasper, se llama "Te quise olvidar" https://www.potterfics.com/historias/51729

Capitulo dedicado a:

Cafiabelle

Rosealice Cullen

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KiKaDiGgoRy

pensaba poner este cap hasta mañana, pero no resisti, lo acabo de terminar y creo ke llegue al momento ke todos desean ver, bueno espero disfruten la lectura ^^

Una semana más y mis padres no daban indicios dequerer regresar de Londres, creo que papá estaba fascinado pisando de nuevo supaís natal, si Carlisle nació en Inglaterra, aunque mi abuelo cuando mi abuelamurió se mudo enseguida a California, en donde conoció a Marietta.

Después de que se casaron se mudaron aWashington, en donde nació Rose y bueno paso toda la historia de mis padres,pero en verdad comenzaba a creer que no pensaban regresar, llevaban más de dosmeses ahí.

 

Gracias al cielo, mi hermano me mantenía, sinohabría muerto de hambre hace algunas semanas; no me agradaba que mis padresestando juntos se olvidaran de que tenían dos hijos, pero parecía que en estosmomentos se creían solteros. Ya que ni una llamada a la pequeña de la casa.

Observe a Taylor que bostezaba en su andadera,sonreí levemente y lo tome en brazos, era extraño, pero ese pequeño me hacíasentir cosas que ni con Renesmee había sentido, ver cada cosa que hacía meformaba una sonrisa.

Era un niño adorable, en cuanto estuvo en misbrazos, se acurruco en mi pecho, comencé a arrullarlo, cantando una canción quemi madre nos cantaba a Edward y a mí cuando éramos niños.

Cada momento que pasaba con Taylor, menosentendía el porqué su madre no quería estar con él, era adorable, en ese tiempoque llevaba ahí, había aprendido a decir Cam, era tan lindo escuchar aquello. Meemocionaba escuchar mi nombre en sus tiernos labios.

- Esmejor que te recueste - le susurre.

Y subí a su recamara, en donde lo recosté en sucuna, cuando eso paso, regrese a la sala y tome la mochila que había dejado ahí,entre al baño a ponerme un pants, ya que como hoy no iría a ballet, necesitababailar en algún lugar.

Regrese a la sala con el radio para escuchar siTaylor lloraba, puse la música muy baja, para no despertarlo y escucharlo porsi en verdad lloraba, pero antes de empezar a hacer cualquier cosa, escuche elsonido de mi móvil.

Suspire frustrada y lo tome de la mesa decentro, el número era de mi querido noviecito, estaba por no contestarle, perono creo que le agradara aquello.

- ¿Quépasa, Alec? - pregunte.

- Quiero saber dónde estás - se escuchaba enojado.

- Cuidandoa Taylor - conteste un tanto sorprendida por su actitud.

- Habíamos quedado que hoynos veríamos- me espeto - hoy cumplimos tres años,pero veo que para ti es más importante el escuincle ese.

- Primerodulcifícame el tonito de tu voz - replique secamente - y segunda yo no quede ennada contigo, no sé si recuerdas que el próximo viernes es mi presentación y nole digas escuincle a Taylor.

- Desde que comenzaste atrabajar ahí, has cambiado - me reprocho - apenassi nos vemos, y cada vez estás más alejada.

- Noeres el único que tiene problemas - me estaba enojando, era mejor colgar ypensar - hablamos después.

- No - ante eso mi nariz searrugo - lo siento, - se disculpo - mis padres, harán una cena está noche y es la oportunidad de que losconozcas.

- Muybien - no tenía ganas de pelear.

- Paso por ti a las 8 - observe el reloj,eran las 5, esperaba que la madre de Taylor llegara pronto - Te Amo.

- Nosvemos.

Y sin más colgué, creo que el baile ahora eramás necesario, hice lo de siempre, primero calenté, y después deje que lamúsica guiara mis pasos.

[























..]

 

Estaba hastiado de tanto trabajo, eran las 7 yyo seguía con un buen de papeles en mi escritorio, suspire cansinamente, queríallegar a casa y jugar un rato con Taylor, pero esto parecía imposible.

No sé porque tenía cuatro casos para lasiguiente semana, observe el nombre de Quil en una de ellas y en la otra el deJared, malditos flojos que me daban su trabajo, pero esta era la última vez quealgo así me pasaba.

Me faltaban esos dos últimos casos, leerlos ybueno preparar la defensa, esto me llevaría toda la noche, gruñí, antes deescuchar la puerta abrirse, no levante la vista de los papeles, ya que deseabaterminarlos lo más rápido posible.

- Veoque tienes doble trabajo - repuso la voz de Seth.

Le dio un Hmmph como contestación, escuche surisita, levante la mirada irritado.

- Sisolo viniste a burlarte de mí, ya puedes irte - le espete.

- Yoque vengo a decirte, que yo tomare esos dos casos, me tratas así - fingió decepción- pero está bien, me v

- No- eleve la voz un poco más de lo necesario - eres mi salvación, gracias.

Y antes de que se fuera a arrepentir, salí de laoficina, tome el elevador dos minutos después y llegue más rápido alestacionamiento de lo que creí. El camino a mi casa fue realmente rápido,observe el reloj y faltaban veinte minutos para las 8.

Entre a la casa, esperando encontrar a Camille ya mi pequeño jugando en la sala, pero no había indicios de ellos, subí lasescaleras preocupado.

- Taylor- su voz, me pegue a la puerta de la habitación de mi pequeño - ya sé, creo queesto no va conmigo.

¿De qué rayos estaba hablando? Sin pensar mucholas cosas abrí la puerta, pero me quede como idiota, al ver que solo estaba enropa interior, su cuerpo era mejor de lo que me había imaginado.

Su pequeña cintura, su contorneado trasero y sussenos que no eran muy grandes, pero te invitaban a pecar, no sé en que momentomi cuerpo la apresaba contra la pared.

- Jacob- su voz se escuchaba condenadamente sexy.

Coloque mis manos una a cada a lado de su cabeza,sus ojos miel se clavaron en los míos, en ese momento no me interesaba nada queno fuéramos ella y yo, sus manos se colocaron en mi pecho, parecía que queríaque me alejara de ella, pero ni siquiera hacia fuerza.

- Megustas - dije de la nada - eres mi tormento.

- Estoes un sueño - susurro.

- Nolo es - uní mi frente con la de ella - sé que no debería verte así y menostenerte como ahora, pero eres mi castigo personal, cada vez que duermo sueñocontigo.

- Estáscasado - me recordó.

- Losé - acepte, bajando mis manos a sucintura - y en verdad desde que llegaste, no es lo mismo, Leah no me excitacomo tú.

Por fin después de los dos meses de martirio unímis labios a los suyos, no sabía si estaba bien o no, y la verdad me valía uncacahuate si debía ir al infierno por besar a una adolescente de 17 años, talvez me habría detenido, si ella me hubiera rechazado, pero no lo hizo, suspequeños labios comenzaron a mover con sincronía a los míos.

Mordí su labio inferior y ella soltó un levegemido, deje de besarla para darnos un respiro, su pecho subía de una formacautivadora, era mi condena por algo malo que había hecho en mi otra vida,pero no me interesaba, estaba fascinado con mi castigo.

- Estoestá mal - susurro, pero sus ojos seguían cerrados.

 

- ¿Porqué? - pregunte acariciando su mejilla.

- ¿Porqué? - repitió enojada - estás casado, tienes un hijo que es un encanto, yo nopuedo venir aquí y ro

- Shh- coloque mi dedo índice en sus labios - dime que no te gusto, solo así, tedejare ir.

- Eresun
- la calle con un beso.

- Solodime, no me gustas - dije suavemente - esas tres palabras son tu pase de salida.

- Nome gustas - contesto, pero sus ojos miel gritaban que mentía.

- Erespésima mintiendo - sonreí de lado - pero muy bien - me separe unos cincocentímetros de ella - mañana te espero en "Café Punta del Cielo" si vas es quehas aceptado, sino es que renuncias a esto - sus ojos miel se clavaron en losmíos, sus ojos mostraban confusión, le di la espalda - y estás despedida.

- ¡¿Qué?!- casi grito - no pued

- Dimecomo te sentirás aquí - la tome por las muñecas - sea cual sea tu decisión,después de esto ya no será cómodo para ninguno.

- Necesitoel trabajo - sus ojos eran firmes.

- Teconseguiré otro en donde te paguen mejor - le asegure.

- ¿YTaylor? - sus ojos se posaron en la cuna, en donde mi pequeño dormía - por favor.

Sus ojos de nuevo se clavaron en los míos, enese momento no imagine cuanto poder tenía esa mirada en mí, pero a pesar de esoacepte, no sabía si era un error o no. Salí de la habitación, para dejarlavestirse.

- Mañanaa las tres en "Café Punta del Cielo" - repuse tomando la perilla de la puerta -si no vas lo entenderé.

Después de decir eso cerré la puerta, no sé siera un error, pero siempre había seguido mis impulsos y esta no iba a hacer laexcepción.


creo ke fue corto, pero emocionante al menos eso a mi me parecio ^^

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Cafiabelle

Alec estaba frente a mí, con una perfectasonrisa, y yo en lo único que pensaba era en lo que había sucedido hacía unosmomentos en casa de los Black, había sido un error lo sabía, pero no podíaapartarme de la mente los labios de Jacob sobre los míos.

- Teves hermosa - me susurro, tomándome de la cintura.

- Gracias- sonreí levemente - tu también te ves muy bien.

Me sonrió y con su mano en su cintura me hizocaminar hacia el auto, en ese momento me llego el recuerdo de las manos deJacob en mi cintura, sin ser muy consciente de ello me separe de Alec un tantonerviosa, los ojos azules me observaban confundidos.

- Losiento - me disculpe - pero me siento mal, creo que es mejor que regrese acasa.

- No- me tomo del brazo, demasiado fuerte causándome un poco de dolor - entraras ahí,y sonreirás y les darás a entender a todos que estás feliz de estar aquí ¿meentendiste?

- Novoy a entrar - lo mire ácidamente - y suéltame que me lastimas.

- MiraCamille - su voz era ronca, en ese momento me sentía diminuta ante él - vas aentrar y es mi última palabra.

- Noeres nadie para darme ordenes - replique jalando mi brazo para que me soltara -y ya te dije no voy a entr

- Hijo- ante aquella voz, los dos giramos hacia la puerta, un hombre de cabello rubioy los mismos ojos azules de Alec, nos observaba desde el umbral - ¡Oh! -exclamo y camino hacia nosotros - tú debes ser Camille.

 

- Asíes - dije secamente, sentí como Alec cerraba con más fuerza su mano alrededorde mi brazo.

- Minombre es Cayo - me sonrió - y soy el padre de Alec.

Apreté los dientes, no me imagine tener tan decerca a Cayo Vulturi, al desgraciado que había jugado con Rose, sentí lapresión de Alec en mi brazo, cerré los ojos debido a la fuerza que estabaejerciendo.

- Unplacer - salude con una fingida sonrisa.

- No,el placer es mío - no podía creer que tuviera esa sonrisa - pero ven tienes queconocer a mi esposa Athenodora.

Observe la mirada de Alec y entendí que lo mejorera comportarme, suspire y me deje llevar por Cayo, en ese momento mi novio mesoltó el brazo y bueno sentí como la sangre volvía a circular por él,seguramente mañana tendría un moretón.

Entramos a la casa, por llamarle de algún modo,era bastante grande, pero no me sorprendí, Cayo junto con sus otros dos hermanos,manejaban los hoteles, restaurantes y autos más importantes de todo el mundo.

En la sala era un mar de gente, fui presentadapor Cayo Vulturi como su futura nuera, ante eso me estremecí, no queríaimaginar si Alec se parecía a su padre, sabía que él venía detrás de nosotros,observando todo lo que hiciera.

Al final de pasar toda la sala, llegamos a unpequeño círculo que constaba de Aro y de su esposa Sulpicia, Renata y Félix queeran hijos de Aro, la engreída de Jane; Demetri y su engreída hermana Chelsea,a su lado un chico de la altura de Alec, solo que mucho más musculoso que él,cabello negro y ojos verdes, a su lado un hombre mayor al resto, el cabellonegro estaba entrecano y sus ojos negros se clavaron en mí, en ese momentodesee salir de ahí, pero Alec me tomo de la cintura.

Una mujer de cabello negro y ojos aceitunados seacerco a nosotros, se parecía bastante a mi novio, aunque su sonrisa era fría ysu mirada me escaneaba.

- MiraAthenedora - repuso Cayo, señalándome - ella es Camille.

- Vaya- su voz fue indiferente - por fin podemos conocer a la novia de nuestro Alec.

- Nuestrohijo sí que sabe elegir - lo elogio Cayo - es una belleza ¿no lo crees?

- Lapequeña Camille - ante la voz de Aro me estremecí - les dije, que Alec habíaelegido bien.

Escuche el gruñido de Renata, de Jane y deChelsea, parecía que de toda la familia Vulturi las únicas a las que noagradaba era a ellas, Félix me sonrió tratando de darme ánimos, era el único detodos los amigos de Alec que me caía bien, se la regrese tímidamente.

- ¿Nome vas a presentar a tu novia? - pregunto una voz un tanto ronca, del hombreque no conocía.

- Camille,él es Nahuel, lamentablemente es mi primo - me presento Alec.

- Muchogusto - él tomo mi mano, eleve una ceja por la sorpresa.

- Esun placer - repuso dejando un beso en el dorso de mi mano - debo decirte Alec,que tienes una suerte que te aceptara un ángel como Camille.

Sonreí un tanto sonrojada, pero se esfumo cuandoAlec, me tomo con fuerza de la cintura, me mordí el labio para no quejarme, ysin más me saco del alcance de su familia.

- Eseidiota - gruño.

- Alectranquilízate - le pedí en un susurro.

- Clarosupongo que te encanto que el idiota de Nahuel coqueteara contigo - ante esoquede un poco confundida.

 

- ¿Estásceloso? - pregunte con una media sonrisa.

- Note burles - y en menos de lo que imagine, sentí la pared contra mi espalda -odio que la gente se burle de mí, y créeme no lo voy a permitir contigo.

Mis ojos se abrieron por la sorpresa, en todo eltiempo que llevábamos saliendo me había tratado como ahora, pero en verdad enesos momentos sus ojos azules me aterraban.

- Nome estoy burlando - mi voz fue débil - Alec me estás lastimando.

Me soltó y se dio la vuelta y desapareció, muybien esta era la última vez que aceptaba venir a cenar a casa de sus padres, mequede de pie como tonta, pensando que había hecho para que se enojará.

- Tonta- me espete.

Yo no había hecho nada, para que el señoritoAlec se molestara, solté un largo suspiro, estos hombres y sus cosas raras, enese momento llego de nuevo los labios de Jacob, cerré los ojos y sonreítontamente.

- Elque sonreí, es porque de sus maldades se acuerda - al escuchar aquella voz,abrí los ojos y frente a mí se encontraba Nahuel.

- ¿Quéhaces aquí? - fue lo primero que salió de mis labios.

- Yaveo, porque Alec se fijo en ti - arrugue la nariz al no entender - eres arrogantey mal educada como él.

- Oye- proteste - lamento lo primero, pero me sorprendió verte aquí, y bueno Alec hamadurado.

- Seguro- sonrió - por eso se fue dejándote aquí, por un ataque de celos.

No conteste, simplemente gruñí, él rió y yo lemande una mirada fría.

- Vayapara ser bonita, tienes un genio - puse los ojos en blanco y me di la vueltapara salir del lugar - lo siento - se disculpo, gire de nuevo a él - empecemos desdeel principio - respiro profundo y dijo - hola soy Nahuel Lutz, tengo 23 años.

- ¿Estásbromeando? - él me extendió la mano, suspire - soy Camille Cullen, tengo 17años.

Así fue como comenzamos a hablar, me contó quesu padre que era hermano de Athenadora, se había quedado en banca rota, y buenoel bondadoso de Cayo Vulturi, acepto pagarle los estudios, y ahora que habíaterminado la carrera de ingeniería industrial, había venido a Nueva York abuscar trabajo.

Era realmente cómodo y divertido hablar con él,pero antes de que termináramos de hablar, apareció Alec, que no se veía muy bien,me tomo del brazo y me levanto de la silla.

- Solohablábamos - repuso Nahuel.

- Cállate- le espeto - vámonos.

Y sin más me saco de la casa de sus padres, mibrazo iba a terminar morado, con sus "buenos" modos de tratarme, me empujohacia el auto.

- Súbete- me ordeno con la voz ronca.

- Sivas a estar así me voy en taxi - conteste secamente.

- Quete subas al maldito auto - me tomo del cabello y me introdujo del lado delcopiloto.

- Idiota- replique - no tienes porque agredirme.

- Cállate- sus ojos azules me decían que lo mejor era hacerlo.

Así que me calle y me subí al auto sin protestar,el camino fue realmente horrible, ya entendía porque mis padres no lo querían, ellossi veían la clase de monstruo que era. El camino que tomo no era el de mi casa.

- ¿Adónde vamos? - pregunte.

- Aun lugar, en donde te demostrare que eres mía - ante aquello, sentí como losvellos de la nuca se me erizaban.

En ese momento vi el letrero que decía "motel"ante aquello, sentí una ira que se apodero de mi raciocinio.

- Nosoy una maldita ramera - le espete - para que me trates como tal.

 

- Erespeor que una - contesto - pero hoy te haré ver, que conmigo no se juega.

- Eresun imbécil.

Había estacionado el auto, en ese momento mebaje de él y comencé a caminar hacia la avenida para tomar un taxi, pero nohabía caminado más de diez metros, cuando Alec me tomo del cabello y mearrastro dentro de aquel lugar, me retorcía debajo de sus brazos y trataba queme soltará, pero no podía, él tenía más fuera que yo.

Sentí las lágrimas rodar por mis mejillas, nopodía terminar de esa manera esto, de un movimiento me solté y eche a correr denuevo hacia la avenida.

- Quieresque sea por las malas - de nuevo me tomo del cabello - muy bien, tu lo pediste.

Sentí como me abofeteaba, sentí el sabor metálicode la sangre en mi boca, después otra, me tiro al piso, estaba fuera de sí, susojos me aterraban, se puso sobre mí y con sus piernas inmovilizo mis manos.

- Sabesque te va a gustar - me susurro.

- Suéltame- suplique con las lágrimas rodando por mis mejillas y tratando de zafarme deél.

- Desdeun principio debí tratarte así.

Me beso con violencia, le mordí el labio, paraque me soltara, pero fue un error, ya que esta vez no me abofeteo, esta vez medio un puñetazo, que me volteo la cara, mis sollozos iban siendo mayores, alsaber lo que iba a suceder, no podía ser que iba a terminar siendo violada pormi novio, mejor dicho por un desgraciado que era idéntico al asqueroso de supadre. Trate de gritar, pero me tapo la boca.

Sentí sus labios morder mi cuello con fuerza,gemí debido al dolor, mientras en mis ojos se acumulaban más lágrimas, susmanos viajaban por todo mi cuerpo, sintiéndome sucia, pero a pesar de esosuplicaba que pronto terminara, eso era lo único que quería, en ese momento eralo que deseaba que esto pasará lo más rápido posible.


Ke tal les parecio el cap??? si creo ke van a kerer matarme x lo ke le estoy haciendo a Camille, pero ya pronto todo volvera a la normalidad n.nU

Y otra cosa ke les pareció la competencia de Jake, a mi sinceramente me encanto la verdad es ke Cam si ke tiene suerte ^^

Capitulo dedicado a:

niqqo

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Izabella_Cullen (ya actualiza x favor ^^)

Rosealice Cullen

Cafiabelle


Observe su rostro, el pómulo derecho estabahinchado y morado, mientras del lado izquierdo de la boca estaba aun másinflamado, y a pesar de todo seguía sollozando, estaba hecha un ovillo del ladodel copiloto.

- Camille- llame suavemente - necesito saber dónde vives.

Pero parecía no escuchar nada, su frágil cuerpoestaba cubierto por mi chaqueta, no podía creer que el idiota de Alec, lahubiera lastimado de esa manera, había llegado antes de que el imbécil de miprimo la violara, pero no antes de que le pasara todo esto, me dolió, porquetenía 17 años y su mirada miel, me decía que aun había inocencia en ella.

Que tal vez el idiota de Alec había matado,apreté los puños sobre el volante, sabía que no debía dejarla salir con eseimbécil, pero no creí que se atreviera a algo así, gracias al cielo, que Félixme dijo que lo mejor era no dejarlo solo con Camille.

 

Fue por eso que subimos a su auto y se dirigióal motel, veía que conocía bien a su amigo, cuando llegamos al estacionamiento,Alec estaba sobre ella, arrancándole el vestido, le di un puñetazo que lo dejoinconsciente, Camille simplemente en cuanto dejo de sentir el peso de eseimbécil se hizo un ovillo, le coloque mi chaqueta, tratando de cubrirla lo másque podía su pequeño cuerpo.

- Davuelta a la derecha - susurro, señalando una calle - dos cuadras más y de nuevoa la derecha, sigue derecho, hasta que veas un parque, cuando llegues ahí davuelta a la izquierda.

Me siguió dando indicaciones, hasta que por fin,después de quince minutos, entramos a una avenida, con casas de tamaño mediano,pero se veía que era un vecindario tranquilo, me señalo una casa en dondeestaban las luces encendidas.

- Gracias- su voz era débil.

- Note preocupes - conteste suavemente - aunque debes elegir mejor a tus novios.

- Losé - me sonrió levemente - y gracias por traerme a casa.

- Noagradezcas - le sonreí de lado - siempre es un placer, acompañar a un ángel asu hogar.

- Nosé cómo eres primo de ese monstruo - ante lo último su voz tembló.

- Creoque papá es adoptado - bromee.

Y conseguí una sonrisa más grande, la vi bajardel auto y note que se tambaleo, ante eso me baje del auto y camine a su lado,la tome de la cintura y ella gimió débilmente, ese idiota de mi primo me lasiba a pagar.

- Apóyate- dije agachándome un poco, para que le fuera más fácil caminar.

Caminamos lentamente a su casa, parecía quetenía más golpes de los que se veían, era un idiota Alec, antes de quellegáramos a la puerta esta se abrió y apareció un hombre de mi estatura,cabello rubio por lo que la poca luz me dejaba ver.

- Camille- se escucho la angustia en su voz - ¿Qué paso? - fijo su vista en mí - ¿Quiéneres?

- SoyNahuel, un amigo de Camille - conteste, siguiendo nuestro camino hacia la casa.

- ¿Quiénfue? - me observo fijamente.

- Alec- conteste secamente.

- Losabía - gruño - mis padres tenían razón, al no quererte cerca de él, pero comosiempre er

- Edward- se soltó de mi agarre y se abalanzo sobre el rubio - tengo miedo.

Ante aquello, se hizo el silencio, el tal Edwardla tomo en brazos y entraron a la casa, yo me quede en el marco sin saber sientrar o no, enseguida llego una mujer rubia, bastante atractiva, aunque surostro era serio.

- Gracias,por traerla - repuso - pero ahora lo mejor es que descanse.

Asentí levemente y me di la vuelta para regresaral auto.

[
























..]

Edward se recostó a mi lado y comenzó aacariciar mi cabello, tarareo la canción, que me cantaba cuando era niña y letemía al soplar del viento, cuando llovía, escuchar el sonido de las ramasmoviéndose por el aire, no me agradaba mucho.

Me dolía el pecho de tanto llorar, no podíacreer lo que esa noche había vivido, el idiota de Alec había estado a punto de

De solo pensarlo me daba escalofríos, me abracecon fuerza a mi hermano, deseaba que esa sensación de suciedad se fuera, queríadejar de sentirme culpable.

 

- Edward- la voz de Rose se escucho seca - déjame hablar con ella.

- Creoque es mejor que duerma - repuso mi hermano.

- Nova a dormir - susurro - no, antes de que saque todo y dudo que lo haga contigo,así que largo.

- Estarébien - repuse suavemente, separándome de él.

Observe a Edward salir de la recamara y en esemomento Rose se acerco a mí y sin más me quito el cabello del cuello, con elcual trataba de esconder las marcas de las mordidas de Alec.

- Esebastardo - susurro - dime que no te hizo nada.

- Solome golpeo - conteste en voz baja - antes de que eso pasara, llego Nahuel.

- Sabíaque algo así pasaría - sus ojos azules brillaban con temor - no debí dejarte iry menos cuando sabía de quien era hijo.

- Mesiento sucia - me abrace con fuerza a ella - me duele el cuerpo, peroprincipalmente el alma, no puedo creer que mi Al sea esto, no puedo.

- Shhtranquila - me acaricio el cabello - es horrible darte cuenta de la clase demonstruo de quien te enamoraste.

- Esdifícil - sentía las lágrimas bajar por mis mejillas - mi cerebro, me grita laclase de monstruo que es, pero mi corazón se niega a creerlo, lo amo.

Y a pesar de todo era cierto, amaba a AlecVulturi, y a pesar del daño no había odio, ni siquiera enojo, solo miedo ydolor; la persona gentil y amable de la que me había enamorado, habíadesaparecido, tal vez había sido mi culpa por sentir atracción hacia JacobBlack.

- Nadade lo que paso es tu culpa - abrí los ojos por la sorpresa - Alec es unimbécil, que se sintió dueño de ti, pero tú no eres un objeto.

Rose me sorprendía, porque era como mi madre,siempre sabía que pasaba por mi mente, se recostó a mi lado y comenzó acontarme cosas que me hacían reír, poco a poco el sueño me fue venciendo, hastaque caí en la inconsciencia.

- Mami- la voz de Nessie me despertó - debo ir a la escuela.

Abrí los ojos y observe a Rose dormida a milado, sonreí en verdad que era como mi hermana mayor, Renesmee ya llevaba eluniforme del kínder y su mochila colgada al hombro y su lonchera en su mano.

- Cincominutos más - pidió Rose.

No podía ser tan tarde, observe el reloj y eranlas 8:45, creo que hoy no iría a la escuela, me levante de la cama, aun llevabael vestido, trate de alejar de mi mente los recuerdos de anoche, tome la manode Nessie.

- Ven,vamos a decirle a Ed que te lleve - ella levanto su carita hacía mí con unasonrisa, pero al verme se le borró.

- Cami¿Qué te paso? - pregunto asustada.

- Pueses que ayer que practicaba unos pasos de ballet - le sonreí para que me creyera- me caí y bueno me pegue con el closet - señale mi pómulo - y después con elpiso.

- ¿Ylo del cuello? - a esta niña no se le iba una.

- Buenojamás dejes las ventanas abiertas, - hice mi voz baja, para ponerle misterio -porque entran los vampiros y te dejan sus mordidas - señale mi cuello.

Hizo una cara de sorpresa, que me hizo sonreír,bajamos al comedor, en donde mi hermano no tenía muy buena cara.

- Ed¿puedes llevar a Ness al kínder?

- Claro- contesto fríamente.

- Nofue mi culpa - susurre - no necesito que me trates así.

- Losiento - se disculpó abrazándome.

Después de eso salió de la casa, subí a mirecamara, necesitaba una ducha, entre al baño, llene la tina y después me metí,me quede un largo rato, de hecho el agua estaba casi fría cuando salí.

 

Me observe en el espejo del baño, mi pómuloderecho estaba al doble del tamaño del otro y bueno mi boca del lado izquierdomejor ni hablar, suspire, esto no se cubriría con maquillaje, bueno tendría queinventar algo muy creíble para esto, y más para mi cuello, que estaba lleno demoretones y rasguños.

- Cam- llamo Rose - me voy.

- Ok- conteste, mientras observaba más de cerca las marcas.

- Edwarddijo que iría a ver cómo iba lo de su restaurante - me informó - si necesitasalgo, me llamas.

- Gracias- repuse.

Escuche la puerta de la calle cerrarse, muy bientendría que buscar algo que me cubriera el cuello, camine hacia mi closet, dedonde saque un suéter de cuello de tortuga, ya que mis brazos como mi abdomenestaban, llenos de pequeños moretones.

Los golpes de la cara, iban a ser imposibles dequitar, escuche el sonido del mi móvil, camine hacia él después de habermeterminado de cambiar.

Nena, en verdad lo siento

no se que me paso, por favor

perdóname, dame otra oportunidad

te amo, linda, en verdad Te Amo y lo siento

Al ver el mensaje las ganas de llorar volvieron,lo borre, no quería dañarme más, no quería, ni creo que mi corazón lo soportara.

Baje a la cocina por un poco de comida, peroantes de llegar a la cocina, escuche que llamaban a la puerta, con un suspiro,camine a abrir, frente a mi estaba Jacob, pero su mirada estaba en el suelo,eleve una ceja.

- ¿Quéhaces aquí? - pregunte.

- Nopodía esperar hasta las
- en ese momento levanto la vista y observo mi rostro,su mirada como la de Ed, Rose y Nessie mostró terror - ¿Quién te hizo esto?

- Mecaí - mentí.

- Nomientas - me tomo el rostro con delicadeza - ¿fue tu psicópata novio?

- Yano es mi novio - cerré los ojos para no llorar.

- Nollores - su voz me hizo estremecer, fue tan tierna - no me gusta, ver tushermosos ojos hinchados.

- Vete- aunque mi voz no fue muy firme - alguien puede llegar.

- Primerodime que te paso - sentí su aliento chocar contra mi nariz.

- Yate dije - le espete, su rostro cada vez estaba más cerca del mío.

- Seguramentefue ese id

Pero antes de que terminara de hablar, sonó mimóvil, me lo quito de las manos y vi como comenzaba a leer, su rostro de unopreocupado, cambio a uno de irritación.

- Losabía - me observo seriamente - pero cuando vea a ese idiota, lo matare.

- Novas a matar a nadie - le espete - y ahora fuera de mi casa.

- Cami- acaricio con la yema de sus dedos mis golpes - no volverá a pasarte algo así- me aseguro - porque el próximo que se atreva a siquiera mirarte mal, lomatare.

Sentí mi corazón acelerarse, estaba mal, micerebro lo gritaba, pero el corazón que creí roto por Alec, me pedía a gritos,abalanzarme sobre él y besarlo.

- Estámal - murmure.

- Seránuestro secreto - su nariz rozaba con la mía - dime ¿aceptas?

Sin pensarlo, mis labios se unieron a los de él,me olvide por un momento de mi golpe y gemí por el dolor, se separo preocupado.

- ¿Estásbien? - asentí torpemente - con cuidado - su voz era tan sexy - despacio - cadavez el espacio entre nosotros era menor.

Sus labios se unieron a los míos con extremocuidado, se movía suavemente, temiendo lastimarme, no sabía si era un error ono, lo más seguro era que sí, pero no me interesaba, continué con el beso, noimportaba nada que no fuéramos él y yo.

 


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Después de mi supuesto accidente de baile,regrese a la escuela el lunes, después de haber faltado el viernes y haberrecibido llamadas de mi mejor amiga durante todo el fin de semana, diciéndomeque debíamos ir de compras, pero aun no tenía un pretexto para los golpes de lacara.

Me observe de nuevo en el espejo, el pómulo y ellabio, ya no estaban inflamados, pero tenían un color morado que no se ocultabacon nada, Rose trato de ocultarlo con maquillaje y si lo disimulo un poco, peroa pesar de eso se veían las marcas.

Alice las vería de inmediato y por tal Emmett,¿Qué diablos les diría? Si les decía que Alec me había golpeado, mi amigo iba aterminar golpeándolo antes de que terminara de hablar, pero que decir.

No encontraba nada, salí del baño frustrada porno encontrar una excusa, no había nadie en la cocina, ya que todos selevantaban una hora después de que yo salía de la casa, había dos muffins en lamesa, los cuales me devore sin importarme nada y de un sorbo me tome el vaso deleche.

Salí de la casa más temprano, ya que no habíadejado que Emmett pasara por mí, no quería que se alocara antes de tiempo, peroen algún momento tendría que decírselos.

En cuanto estuve en la calle, observe un AudiR8, frente a mi casa, observe el auto, ya que era igual al de Jacob, de hechohasta el mismo color negro, giré la vista hacia su casa y note que no estaba elauto, en ese momento uno de los vidrios polarizados del auto bajo.

- ¿Tellevo? - me pregunto con esa voz tan sexy.

- ¿Notienes que ir a trabajar? - pregunte caminando hacia él.

- Mientrada es hasta las 9 y faltan veinte minutos para las 7 - me sonrió levemente- así que ¿la puedo llevar?

Solo sonreí y subí al auto, en cuanto gire mirostro para saludarlo, sus labios ya estaban sobre los míos, se separo segundosdespués y me dedico la sonrisa más hermosa que había visto, todo lo que habíapensado el fin de semana, de terminar esta relación se fue a la basura; nopodía pensar claramente, mientras estaba con él.

Sentí como el carro se ponía en marcha, fije mivista en ver como las casas pasaban, de nuevo el saber que haría cuando viera aAlec y además que diría de los golpes, cerré los ojos para pensar másclaramente que les diría.

- ¿Quépasa? - me pregunto, mientras su mano había tomado la mía.

- Nada- conteste suavemente.

- Camdebes decirme que te pasa - acarició el dorso de mi mano - solo así, podré ayudarte,sabiendo cuál es tu problema.

- Misproblemas son muchos - susurre - el primero y más importante, es que no deberíasalir contigo, y de ahí derivan el resto.

- Séque piensas que esto está mal, - gire a verlo con una ceja levantada - muy bienestá mal, pero jamás ¿te has puesto a pensar que el destino quiere que estemosjuntos?

 

- Eldestino, nosotros lo decidimos - conteste secamente.

- ¿Esocrees? - me sonrió y acaricio mi mejilla - desde que te conocí no he dejado depensar en ti, jamás había sentido la necesidad de nada, hasta que te vi, en esemomento me fue necesario verte, para saber que estaba vivo, así que yo creo queel destino nos quiere juntos.

- Espor eso que estás casado - ironice.

- Elamor tiene obstáculos que superar - elevo los hombros - y una de ellas es mimatrimonio.

- Sientoque manipulas mi mente - habíamos llegado a la escuela, pero no baje del auto -que solo jugaras conmigo, después de divertirte me harás a un lado.

- Séque no me creerás esto - me tomo el rostro delicadamente - pero me estoyenamorando de ti, es difícil porque solo llevo conociéndote dos meses, perocreo que fue amor a primera vista.

- Jamásdebes enamorarte de tu amante - le susurre al oído - como yo jamás deboenamorarme de ti, solo es un juego, diviértete y disfruta, solo no amor.

- ¿Nosientes nada por mí? - sus ojos negros mostraron dolor.

- Atracción- fue mi simple respuesta - el amor daña.

- Nosoy como Alec - ante la mención del nombre sentí una punzada en el pecho - yo jamáste golpearía.

- Sehace tarde - fue mi respuesta.

Baje del auto sin verlo, solté mi mano de unmovimiento brusco, camine hacia el salón de cálculo, pero en menos de lo queimagine mi espalda estaba contra la pared y el cuerpo de Alec me impedía salir,sus ojos azules mostraban irritación.

- ¿Quiénte trajo? - su voz era ronca.

- Note importa - conteste con cierto temblor en la voz.

- Fueese idiota de Jacob Black - arrugue la nariz, ¿Cómo diablos sabía eso? -conozco todo lo que pasa en tu vida, y sé que por él me dejas.

- Note estoy dejando por nadie - ¿Cómo era posible que no hubiera nadie? - soloestamos terminando porque estás mal, no sabes amar.

- Mientes- su mano tomo mi cuello con fuerza - eres una puta, que te gusta meterte con hombrescasados, ¿ya te acostaste con él?

- Esono te importa - susurre.

- Eresmía Camille - sus ojos azules me aterraban - entiéndelo, no voy a dejar que miramerita se vaya con cualquiera, solo yo puedo tocar

- Suéltala- al escuchar esa voz, sentí tanto alivio.

- Miraquien vino a salvarte - me soltó y mis piernas no pudieron sostenerme, así quecaí al suelo - ya le dijiste ¿con quien pasaste la noche del jueves?

Todo fue tan rápido, solo vi como Jacob loestampo contra la pared, a pesar de ser de la misma estatura, Alec era muchomás delgado, escuche el gemido del menor.

- Note quiero ver cerca de ella, porque la próxima vez te matare - gruño Jacob - ycréeme sus golpes te saldrán caros.

- ¿Porqué la defiendes? - Alec lo observaba fríamente - si los golpes que trae en elrostro yo no se los hice, esos fueron hechos por Nahuel, ¿o no te ha dicho queno solo se mete contigo, sino también con mi primo?

- Yate dije - las manos de Jacob lo agarraban de la camisa - no te quiero cerca deella, porque la próxima vez no respondo de mis actos - lo soltó y lo empujohacia el lado contrario a mí - y ahora lárgate, antes de que no responda.

Solo me mando una mirada de advertencia, despuésde eso se alejo, cerré los ojos para no llorar, sentí las manos de Jacob en mishombros, me abrace a él sin importarme nada más, me aferre a él como si mi vidadependiera de ello.

 

- Yatodo paso - me susurro - no dejaré que ese idiota se te vuelva a acercar, lodemandaremos.

- ¡¿Qué?!- exclame, separándome de él - debes estar bromeando.

- Notendría porque hacerlo - fue su respuesta.

- Alecno es la primera vez que hace algo así - ahora entendía que todas lasmurmuraciones de su ex anterior eran ciertas - pero él no es cualquiera, eshijo de un Vulturi.

Sus ojos se abrieron, sabía perfecto que conocíaese apellido, de hecho todo el mundo conocía lo que eso significaba, peroenseguida apretó los puños con impotencia.

- Jamásimagine que fuera Alec Vulturi - arrugue un poco la nariz - de haberlo sabido,te habría hecho alejarte de él antes.

- ¿Porqué? - lo observe fijamente.

- Cosas- fue su seca respuesta - es mejor que entres a clase.

Y solo me ayudo a levantarme y despuésdesapareció, no entendía que estaba pasando, camine lentamente hacia el salón,cuando de repente sentí que alguien me tomaba de la cintura, me mordí el labiopara no gemir, ya que en segundos mis pies estaba despegados del suelo.

- Camille- era la voz de Emmett - te extrañe mucho el viernes.

- Yyo a ti - conteste tranquilamente, me gire para sonreírle, pero olvide losgolpes.

- ¿Quéte paso? - la pregunta fue hecha por Alice.

- Mecaí - mentí tan mal, que Emmett gruño.

- Erespésima mintiendo - me reprocho Alice - así que dinos que paso.

- Enverdad - pero Emmett me tomo el rostro.

- FueAlec ¿cierto? - ¿qué todos iban adivinar quién me había hecho las marcas en elrostro?

- Fueun accidente - susurre.

- ¿Unaccidente? - gruño Alice - por Dios, Camille, apenas tienes un lugar sinmoretón y ¿fue un accidente?

- Lovoy a matar - eso era lo que no quería.

- Dejémosloasí - le pedí - no quiero hacer esto, más grande.

- ¿Másgrande? - Emmett en verdad estaba furioso - te golpeo, esto se tiene que hacergrande.

- Porfavor - suplique - conocemos a Alec, puede hacer lo que se le venga en gana conla mano en la cintura.

Gruño y camino hacia el salón, sabía que estabaenfadado, pero no podía permitir que se metiera en problemas por mí, no lo ibaa dejar, además Emmett era como mi hermano y no podía dejar que algo le pasarapor mí.

- ¿Porqué te golpeo? - me pregunto Allie.

- Porquecreyó que coqueteaba con su primo - susurre - no es Demetri, es por parte de sumadre, se llama Nahuel y es bastante lindo.

- ¿Ynuestro Dios Griego? - me encantaba hablar con Allie, porque siempre me hacíasonreír, no importaba que tan deprimida estuviera.

- Eresmi hermana Alice y mi confidente, es por eso que debo decirte esto - me mirocon una ceja levantada - pero por favor no grites ni nada que pueda alterar aalguien.

- Vamospor un café - comento tomándome del brazo.

- ¿Yla clase de cálculo? - pregunte con una ceja levantada.

- Emmetto Jasper nos pasarán los apuntes - elevo los hombres - pero tú tienes quedecirme que paso desde el jueves, hasta el domingo.

- Muybien - acepte.


Ya se no kedo muy bien, pero xfavor comenten ^^

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Cafiabelle

Antes ke nada kiero agradecerles, x leer y después keria ver si leerian un nuevo fic en donde aun no tengo la pareja en concreto, puede ser Emmett o Edward, con mi personaje ke hasta el momento lleva el nombre de Dominique, pero todo puede cambiar, y bueno si kieren ke la suba (ke yo creo ke si lo hare ^^U) kiero saber ke nombre les gustaría y con kien les gustaría ke kedara, pero como siempre kiero saber su opinion.

Llegamos a la cafetería que estaba vacía,nos sentamos en una mesa en el rincón, después de comprar nuestros cafés, yoseguía con la duda, de porque los golpes, pero sabía que todo lo que me iba acontar me iba aclarar todo.

La observe fijamente para que comenzarahablar, se acomodo en la silla un tanto incómoda, se aclaro la garganta, estoera más serio de lo que imaginaba.

- El jueves, Alec me llamo - eso no era noticia,su novio o ex, era una de las personas más celosas - me reprocho que desde hacedos meses apenas si lo veo y apenas si hablo con él, después de su berrinche medijo que estaba invitada a una cena, para conocer a sus padres, acepté. Peroeso no importa, sino que estaba cuidando a Taylor, así que fui a mi casa tomealgunos vestidos y regrese a casa de los Black - dio un sorbo al café -entonces me estaba poniendo el tercer vestido en la habitación del pequeño, élestaba dormido.

<< Me lo quite y en menos de lo queimagine, el cuerpo de Jacob me apresaba contra la pared - solté un ligerogritito, me mando una mirada asesina - Alice - me reprocho - ¿Qué te dije?

- Lo siento - me disculpe - fue la impresión,continúa, prometo no volver a hacer algo así.

- Muy bien - suspiro - me dijo que le gustaba yque era su tormento - ya sabía, estaba por decirlo, pero recordé que le habíaprometido no hablar - dije que era un sueño, pero él dijo que no, que sabía queno debería verme así, en ese momento recordé que estaba en ropa interior - sesonrojo - y también que siempre soñaba conmigo, le recordé que estaba casado,pero él me beso.

- ¿Te beso? - no podía creer eso, pero ellaasintió - ¿te pidió que fueras su amante?

- No - la observe con la nariz arrugada - bueno noasí directamente, me dijo que si aceptaba algo con él, fuera el viernes al"Café Punta del Cielo", pero con esto, no salí a ningún lado.

- ¿Entonces, no hay nada entre ustedes? - Camillebajo la mirada - ¡Oh, Dios! - exclame - no puede ser, Camille, dime que no escierto.

- No pude decirle que no - susurro - enserio, séque está mal, pero siempre que lo veo, lo olvido, es extraño lo que me pasa conél, sé que no es amor, porque amo a Alec y el amor no se borra de la noche a lamañana, no importa el dolor, no se olvida tan rápido.

En menos de lo que imagine se puso allorar, me dolía era mi hermana, y me lastimaba su dolor, me levante y laabrace, no quería que sufriera por Alec, pero sabía que lo amaba, después detodo dos años de relación debía dejar consecuencias.

- Y a pesar de que suena estúpido, siento que lotraiciono, mi corazón duele cuando no estoy con Jacob, pero estoy con él micorazón vuelve a latir - sollozo con fuerza - pero solo es cuestión de quedarmesola, para que mi corazón se desgarre pidiéndome por Alec.

 

- Todo estará bien - bese su cabello - pero debesalejarte de Jacob, él solo quiere jugar contigo.

- Me dijo que se estaba enamorando de mí - anteaquellas palabras me congele - y sé que no lo conozco muy bien, pero sé que nomiente.

- ¿Por qué no deja a su esposa? - ante aquellapregunta, se estremeció - si siente algo por ti, no tiene porqué estar con suesposa.

No contesto, sabía que le había dicho algoque ella no había tomado en cuenta, sollozo por largo rato, haciendo que elmaquillaje que cubría sus moretones se borraran, se veían aun más horribles.

Caminamos al baño para de nuevo taparle losmoretones, hice lo mejor que pude con el maquillaje, pero no se pudieronocultar, me sonrió como agradecimiento.

Salimos del baño cuando faltaban cincominutos para nuestra siguiente clase, caminamos sin que ella dijera unapalabra, eso estaba mal, ya que Camille siempre se estaba riendo de todo.

Pero parecía que mis palabras le habíanhecho ver cosas que no se imaginaba, toda la clase apenas si presto atención yen cuanto termino salió del aula sin esperarme, no sabía que le dolía más, elde que Jacob Black no le tomara importancia, o el distanciamiento con Alec.

Mis clases pasaron, sin volver a tenerninguna con ella, me angustiaba que no hubiera llegado al almuerzo, y parecíaque a Emmett también, ya que dejo su comida intacta, y bueno rompió el envasede vidrio cuando Alec paso delante de nosotros.

Elmuy desgraciado iba rodeado de todas las descerebradas de la escuela,diciéndole lo tonta que había sido Camille en dejarlo, pero a pesar de que enese momento no lo tragara, su mirada no prestaba atención en la decena dechicas que estaban a su alrededor, poso su mirada unas diez veces en nuestramesa.

- Ese idiota - gruño Emmett - pero algún día, loharé pedazos y se los daré a los lobos, no voy a dejar que esto quede así, nodejare que simplemente con una mano en la cintura lastime a Cam.

- Alec, tiene gorilas mucho más grandes que tú -le espete - y no creo que a Camille le ayude verte en el hospital.

- Mi padre también ha pensado en ponerme guaruras,pero no los necesito, no soy tan cobarde - su voz era ácida, en ese momentoAlec se había ganado el odio de Emmett - y si tengo que golpearlo, le pedirélos gorilas a mi padre prestados, solo si con eso estás más tranquila.

- Emm - llame suavemente - tu padre no tiene lainfluencia que él suyo.

Simplemente gruño, pero el padre de Alec juntocon sus tíos era imposible dañarlos de cualquier manera, así que era mejormantenerse alejados de ellos.

Ninguno de los dos comió debido a queCamille jamás llego, mis clases siguieron, aunque mi mente trataba de pensarque era lo que le angustiaba en verdad a mi mejor amiga.

Mi última clase paso demasiado rápido,camine hacia el estacionamiento, en donde ya estaba Camille y Emmett, laprimera solo asentía o negaba lo que el musculoso de nuestro amigo lepreguntaba, llegue a su lado y en cuantoeso paso, Cam subió en la parte trasera del auto.

Me sorprendió ya que todas las tardes era unabatalla campal, por el asiento del copiloto, que siempre era un día y un día,pero hoy ni siquiera hizo el esfuerzo de pelear, Emmett suspiro frustrado yabordo el auto, lo mismo que hizo yo.

 

El camino a casa de Camille fue en unsilencio bastante incomodo, por el espejo retrovisor, observaba el rostro de miamiga, que seguía apagado, no había una pequeña sonrisa en el. En cuantollegamos bajo del auto y camino hacia su casa.

Nosotros dos la seguimos de cerca, abrió lapuerta y entro sin fijarse si la seguíamos o no, pero dejo la puerta abierta.

- Cariño - esa voz no era más que de Esme Cullen.

En el umbral una mujer de cabello castaño yliso abrazaba a Camille, y de sus enormes ojos miel salían gruesas gotas, sabíaque era por las marcas de su hija en el rostro.

- ¿Qué pasa?

Ante aquella voz se separaron, el doctorCullen, un hombre bastante guapo, cabello rubio y ojos verdes y con porteelegante caminaba hacia las dos mujeres, su perfecto rostro de seriedad, secambio a uno de desconcierto.

- Cariño - susurro, caminando hacia Camille -¿Quién te hizo esto?

- Te extrañe - Camille se abalanzo sobre su padresin responder.

- No te salgas por la tangente señorita - lereprocho Carlisle - ¿Qué te paso en el rostro?

Camille no respondió, no creo que fuera muyfácil decirles, que la había golpeado el idiota con la que no la dejaban salir,la tomo de los brazos y la obligo a mirarlo.

- Quién fue - la voz de su padre era ronca -Camille dime quien te hizo esto.

- Alec - susurro.

- Edward - gruño Carlisle, jamás lo había vistoasí.

Ed entro enseguida, su rostro era unaperfecta mascara de seriedad, pero según Camille, cuando Carlisle se ponía así,Edward y ella se ponían sumamente nerviosos, ya que no era el mismo padrecariñoso y comprensivo de siempre.

- ¿Si, padre? - ante eso arrugue la nariz, tampocohabía escuchado que le dijeran de esa forma, siempre era Carlisle o papá, perojamás padre.

- Deje a Camille a tu cuidado - giro su rostrohacia él - se supone que debías cuidarla, te dije que no quería que saliera conAlec Vulturi. Que dia se celebra hoy

- Fue mi culpa - la rubia que según Camille mehabía dicho era Rose entro - Camille, me pidió permiso a mí.

- Creo que es mejor que nos vayamos - susurroEmmett.

Asentí levemente y salimos de la casa sinhacer ruido, ya que parecía que la familia Cullen tenía mucho de que hablar,estaba por subir al auto, cuando observe a Jacob Black, le hice una seña aEmmett para que me esperara, y sin más camine hacia él.

- Jacob - llame, él se dio la vuelta y me observoconfundido - no te quiero cerca de Camille.

- Eso es algo que solo ella puede decirme -contesto pasivamente.

- Te puede pesar si la lastimas - dije secamente -Camille no es cualquier chica tonta, no es alguien que si dañas, no puedavengarse.

- ¿De qué hablas? - elevo una ceja confundido.

- Que Camille no es esa clase de chica idiota, queno tiene recursos para dañarte - repuse mirándolo fijamente - su padre esCarlisle Cullen, recuérdalo bien, no te metas con ella si no quieres terminarmal.

- ¿Qué tiene que ver que su padre sea el directordel hospital de Nueva York? - era más ignorante de lo que creí.

- Su familia es dueña de la mayoría de loshospitales de este país - lo vi de arriba abajo - y el padre de Emmett es unode los socios mayoritario de la firma donde trabajas, con un chasquido de dedosquedas sin empleo y además las firmas más importantes también están el padre deEmmett y mi padre, así que no conseguirías trabajo.

 

- ¿No crees que estas muy niña, para amenazarme? -pregunto con la voz un tanto ronca.

- Tengo la misma edad que Camille - siseeácidamente - y no veo que en ella te haya importado la edad, para involucrartesentimentalmente.

- Allie - llamo Emmett - debo llegar temprano acasa.

- Ya voy - gire hacia él con una media sonrisa -bueno advertido ya estás, lo que quieras hacer ya queda en tus manos.




Capitulo dedicado a:
Camille_Bloxamerika_cullenKiKaDiGgoRyniqqoZhere StAr De Blackalele22alice_cullen28Rosealice CullenMarjo_CullenDebería de estar estudiando ¬¬ pero bueno ya me canse de tantos genes y me di un pequeño descanso ^^, antes de ke comiencen a leer, les pediría que pasaran por mi nuevo fic se llama "Si pudieras ver" https://www.potterfics.com/historias/52755 aun estoy indecisa, no sé quien será el protagonista, puede ser Emmett o Edward,bueno los dejo que continuen con su lectura ^^

Los reproches de papá tanto a Rose como aEdward me estaban cansando, mi madre me sostenía de los hombres. Yo era lavíctima en todo esto, según mis padres y los otros dos eran los culpables.

- Basta - repuse - no tengo dos años, para quetengas que dejarme a cargo de alguien, en una semana es mi cumpleaños, tendré18 y creo que seguirás culpando a Edward de mi comportamiento, pero no lo es,porque como ya dije no soy una niña.

- Cállate - me ordeno papá.

- ¿Así va hacer siempre? - pregunte - cada vez quehaya un problema, ¿me dirás cállate, ve como lo soluciono? - no hubo respuesta- es mi vida, a la que golpearon fue a mí, yo tengo que decidir que pasaraconmigo, porque tú no cargaras con las consecuencias de los errores de mi vida,tú no puedes solucionar todo lo que me pase, ya no soy la niña de cuatro añosque cuando se caía iba corriendo a ti, para que la curaras.

<< No quiero que dejes deentrometerte en mi vida - sonreí levemente - lo único que deseo es que noculpes a nadie, solo fui yo, si Rose no me hubiera dejado ir, habría ido - mipadre bufo molesto - porque a pesar de todo esto, lo amo y duele tener que verque no es lo que yo creía, solo necesito que me consueles cuando lo necesite,me des consejos, pero no que soluciones mi vida.

- Eres mi pequeña - me sonrió amargamente - sé queya no eres la misma, pero no pienso dejar que Alec esté muy tranquilo, despuésde esto.

- Lo sé - me abrace a él - no lo quiero cerca demí.

- Te prometo que no volverá a acercarse a ti oalguno de tus amigos - sabía que eso era como una promesa.

En cierta forma eso me tranquilizaba, sabíaque si mi padre me lo decía no tendría porque preocuparme por Alec en mi vida.

- Ya tus maletas están hechas - comento Rose.

- Es mejor que vayamos a casa para que descanses -repuso mi madre.

No quería irme, pero creo que lo mejor noera hacer enojar a mis padres, me despedí de Rose y de mi hermano, subí al autode papá, en cuanto llegamos a la casa la vi tan grande, de hecho era comocuatro veces la casa de Edward.

Subí a mi recamara y me tire en la cama,Helen había mantenido ese olor a vainilla que me gustaba, mi recamara no habíacambiado, lo mismo que yo deseaba, pero en esos dos meses había cambiado más delo que había imaginado. Como hubiera deseado que yo siguiera como mi recamara.

 

Pero no era así, mi vida había dado un girode 180º de la noche a la mañana. Me quede dormida tan rápido, no sé cuántotiempo llevaba así, pero el sonido del móvil me hizo despertar, con los ojoscerrados busque el teléfono.

Por fin después de unos cuatro timbrazos loencontré, presione el botón para contestar soltando un bostezo.

- ¿Hola?

- Necesitoverte - era su voz.

- No puedo - me estire en la cama, si queríaterminar con esto, lo mejor era rápido.

- ¿Quétienes que hacer? - creo que este hombre no iba a aceptar un nopor respuesta.

- Mis padres regresaron - conteste secamente - asíque creo, que está locura debe terminar.

- Nisiquiera ha empezado - me reprocho.

- Pues mejor aun - tenía que tener claro lo queAlice me había dicho - no habrá nada que olvidar.

- Cami - ledio un toque tan tierno, que sin evitar sonreí - sé que no crees en mis palabras, quiero verte, de hecho no quiero,necesito verte.

- No me llames Cami - en verdad debía ponerle unalto a esto - mi nombre es Camille.

- Es laprimera vez que le ruego a alguien para que salga conmigo - mequite el teléfono de la oreja.

- Es la primera vez que ruego - imite su vozpesimamente - pues lastima, conmigo no podrás - me lo coloque de nuevo en laoreja y me aclare la garganta - pues no ruegues más, esto se termino sinempezar.

- Teestás comportando como una chiquilla - me reprocho.

- ¿Para qué quieres verme? - replique - si norecuerdas, estás casado y yo no me voy a convertir en la amante.

- ¿Qué eslo que te incomoda? - ¿era imbécil o se estaba burlando de mí?

- ¿Qué me incomoda? - dije irritada - que tienesesposa y un hijo, y además tienes el cinismo de hablarme, porque quieres verme,y todavía preguntas que me incomoda.

- Losiento - se disculpo - ya séque nuestra situación, no es la que toda chica de tu edad desearía, pero vamosa darnos la oportunidad de esto, sabes que sientes algo por mí, no hay porqueecharlo a la basura sin intentar.

- No hay nada - le espete - ¿y sabes por qué? Porquetu ya construiste un mundo en donde yo no puedo entrar, porque si lo hagoestaría faltando a mis principios.

- Intentémoslo - mesuplico - dame un mes, si después de esono quieres seguir viéndome lo aceptare.

En ese momento debí entender que esto ya nose podría cortar, ya no tendría un final feliz, sufriría y ya no había vueltaatrás, pero aun no lo entendía, aun creía que yo podía dejar esto.

- No - respondí tajante - y deja de buscarme.

Colgué, me levante enojada de la cama,Jacob Black me enfurecía y más esas tontas palabras, que lograban llegar a micorazón, no quería salir con él, porque sabía lo que eso conllevaba, pero esodebí haberlo pensado antes de que dejara que me besara o tal vez desde antes,tal vez desde que lo encontré en toalla, creo que desde ese día se escribió midestino con él, pero aun me creía capaz de librarme.

- Cariño - mi madre entro a mi habitación - ¿Porqué estás enojada?

- Por nada - sonreí forzadamente.

 

- ¿Segura? - asentí sin dejar de sonreír - buenoes hora de que vayas a ballet, Paul ya te espera.

- Gracias - si creo que el ballet me sacaría misproblemas.

Camine hacia el closet, para buscar algomás cómodo, pero en ese momento entro Helen, era una mujer como de unos 53años, cabello negro y ojos aceitunados con la maleta que siempre llevaba aclase de ballet.

- Aquí ya está todo Cam - me sonrió, mientras meentregaba la maleta.

- No sé que haría sin ti - la tome y le di un besoen la frente - nos vemos.

Y sin más baje corriendo las escaleras,cuando llegue al garaje Paul un hombre como de unos 25 años, piel apiñonada yojos negros al igual que su cabello, llevaba creo que seis meses trabajando connosotros.

Le sonreí levemente y subí a la partetrasera, en donde él tenía la puerta abierta para que yo subiera, en cuanto lohice el cerró la puerta y camino hacia el lado del conductor. El camino fue ensilencio, era un hombre de pocas palabras.

Mi abuelo no había dejado a nadie en lacalle, a mi padre le había dejado el hospital que tanto trabajo le habíacostado levantar, si mi abuelo había sido el mejor cardiólogo en sus tiempos ycon esfuerzos logro abrir su propio hospital, y mi papá había abierto otro enNueva York, el de Forks lo dejo a cargo de un amigo.

A Rose mi padre le daba una mensualidad,que mi abuelo había dejado la cantidad en el testamento, claro que a ella dijoque con eso no le alcanzaba, así que se puso a trabajar y bueno Mariettatambién tenía un ingreso del hospital de Forks, y bueno ella ayudo a Edward aponer su restaurante.

No éramos ricos, y tampoco mi padre eradueño de la mayoría de los hospitales del país, como Alice solía decirle a todoaquel que creía que me iba a hacer daño.

Pronto llegamos al estudio de ballet, ledije que podía ir a distraerse un rato, que regresara por mí en dos horas, élasintió y yo camine hacia el estudio, y para mi suerte Jacob estaba en laentrada.

¿Qué no se iba a dar por vencido? Suspire ycamine sacando mi celular, para fingir que no lo veía, pero antes de poderentrar, me tomo de la cintura, esperaba que Paul no viera esto, porqueseguramente se lo diría a mi madre.

- Suéltame - le ordene.

- Vamos hablar - su voz omitía replica alguna.

- Tengo ballet - le espete.

- Si me escuchas ahora, te dejare en paz - clavemi mirada en él - lo prometo.

- Muy bien - acepte.

Me empujo suavemente delante de él,caminamos como dos cuadras, antes de llegar a una cafetería, nos sentamos enuna mesa en la esquina del lugar, una chica tomo nuestra orden y después deanotarla en una pequeña libreta se retiro.

- ¿De qué quieres hablar? - pregunte al ver que nodecía nada.

- ¿Desde cuándo conoces a Alec? - arrugue lanariz, eso a él que le importaba - solo contesta.

- Desde siempre - me observo como que fuera másespecifica - desde que teníamos cuatro años, fuimos juntos al jardín de niños,y después al mismo colegio.

- ¿Conociste a Claire Young? - negué suavemente -es una chica de tu edad, cabello negro y quebrado, piel apiñonada, ojoschocolate - me enseño una fotografía.

Claro que la conocía, Alec la había llevadoa mi cumpleaños número 15, según Félix, había sido para darme celos, pero sesupone que nunca tuvo nada que ver con él.

- Alec me la presento - conteste sin entender -pero que tiene que ver.

 

- ¿Cómo te la presento? - no entendía porquequería saber eso.

- Me dijo que era una amiga - eleve los hombros -pero todos sabían que era para que yo le diera el sí, por fin - lo observeconfundida - ¿Qué quieres saber?

- Ella fue su novia, antes que tú - me señalo lafoto de la chica.

- No, su novia, antes que yo, fue una chicallamada Victoria, claro que después de que "terminaron" - dibuje las comillas -la chica se fue, se escucharon rumores, de que Alec la había golpeado y habíaabusado de ella.

- ¿Y a pesar de eso seguiste con él?

- Conmigo siempre fue un caballero - me defendí -nunca me trato mal, además Victoria no era la persona más confiable del mundo,creí en él, si fui una tonta, pero es difícil no hacerlo.

- Claire - susurro - hace un año, fue golpeada yviolada por Alec Vulturi.

No podía creer aquello, en ese tiempo yaera mi novio, y a pesar de todo, mi corazón se negaba a creer aquello.

- Lo demandamos, pero no proceso, debido a supadre - apretó los puños - el desgraciado ni siquiera se presento a declarar,de hecho ni siquiera salió en los periódicos como debió suceder por el renombrede su apellido.

- ¿La violo? - mi voz tembló.

- Estuvo hospitalizada cinco semanas - sentí unhueco en el estómago - le rompió dos costillas - me mostro un fotografía de lamisma chica o eso pude identificar por su cabello, porque su rostro estabairreconocible - varias hemorragias internas, también le fracturo la piernaizquierda.

Me lleve mi mano a mi boca, sentí laslágrimas bajar por mis mejillas, ese no era mi Al, en verdad ese era unmonstruo.

- ¿A ti te violo? - negué con la cabeza.

- Nahuel llego antes de que eso sucediera - mi vozapenas era audible - esto no puede ser cierto - tome la fotografía de la chica- Alec, no puede ser el monstruo que me estás diciendo.

- Las marcas que tienes en el rostro fueron hechaspor él - me espeto - explícame porque llevas suéter de cuello alto - no conteste- seguramente, ocultas las demás marcas que él te hizo, y ¿no puedes creer quees un monstruo?

- Mi cerebro lo sabe - acepté - pero una cosa esque mi mente lo acepte, a que mi corazón lo haga - baje la mirada - tú noentiendes que se siente, saber que la persona que amas, te lastime y además saberque es un maldito bastardo. Y además tener que luchar por ese amor, porque apesar de todo no siento nada contra él, solo amor y miedo.

Se quedo callado, la chica que había tomadonuestra orden dejo los cafés frente a nosotros y después se fue sin decir nada,trate de controlar mis sollozos, pero no podía.

- No solo soy atracción - ante eso clave mi miradaen él confundida - sé que sientes algo por mí, no solo atracción.

- ¿De qué sirve eso? - me seque las lágrimas - sí lapersona que creí que jamás me haría daño lo hizo, que puedo esperar de ti.

- Déjame ayudarte a curar las heridas de tu alma -me tomo la mano - no serás un juguete en mi vida, eres importante para mí,déjame a ayudarte a superar esto.

- No quiero que me lastimes - susurre.

- No lo haré - me prometió - solo dame unoportunidad de quererte.

Tal vez debía seguir el consejo de un clavosaca otro, apreté su mano y él sonrió, con su mirada me prometió que no habríamás dolor.


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Antes de ke comiencen a leer kisierapedirles ke pasaran x mi nuevo fic, se llama "El dulce sabor de la miel"https://www.potterfics.com/historias/52851 espero les guste y ps ya saben sikieren pasarse x el resto ^^


No llego a ballet, ¿Qué diablos habíapasado? Camille no era de las personas que faltarán, de hecho adoraba bailar,decía que era la forma de olvidarse de los problemas, varias chicas sedespidieron de mí y yo respondí con una sonrisa.

Comencé a caminar hacia la camioneta de mimadre, que por ahí debía de estar, mi pequeña hermana de ocho años corríadelante de mí, para llegar más rápido con mamá, en ese momento observe querecargados en un AudiR8 estaba Jacob Black, besándose con una chica.

Su cuerpo no me dejaba ver quién era, peroya sabía yo que solo iba a jugar con Camille, pero cuál fue mi sorpresa quecuando se separo, mi amiga le sonreía, en ese momento me sentí traicionada, nopodía creer que mi casi hermana estuviera besándose con ese tipo.

- Alice - llamo Cinthya - mamá está allá - señalouna camioneta en la esquina.

Observe como los ojos de Camille seclavaron en los míos, seguí mi camino sin verla, no podía creer que quisieraarruinar su vida de esa forma.

- Alice - escuche que me llamaban, pero no gire averla - Allie, por favor espera.

- ¿Qué quieres? - pregunte secamente dándole lacara.

- Puedo explicarlo - comento un tanto nerviosa.

- Es tu vida - le espete - puedes hacer con ellalo que quieras.

- Allie eres mi mejor amiga - sus ojos mielbrillaban, por las lágrimas - no quiero que esto termine, sé que está mal, perono puedo dejarlo.

- ¿No puedes o no quieres? - eleve una ceja.

- De querer, si quiero, pero hay algo que me ata aél - Camille siempre había sido mala para mentir, así que supe decía la verdad.

- La única que se hará daño serás tú - la abrace -pero en verdad espero que no lo hagas.

- Gracias - me sonrió levemente - nos vemos mañanaen la escuela.

Y después sin más camino hacia la camionetadonde siempre llegaba, suspire y camine hacia la camioneta de mamá. La salude ybueno dijo que iríamos a comprar algo, no me negué, después de todo no teníanada que hacer en casa.

En cuanto llegamos, mi hermanita dijo queella quería ver los juguetes, así que mi madre me dejo a su cargo, me senté enuna banca, mientras veía a mi hermana emocionada ver todos los juguetes, de loscuales ya tenía el 80% de los que había ahí.

Después de eso camino hacía mi pidiéndomeun helado, caminamos hacia el local y después de comprarle un helado triple,nos volvimos a sentar a esperar a mamá, mi hermana estaba sentada viendo ellocal de princesas, mientras yo me había sentado del lado contrario observandouna tienda de ropa.

En ese momento, mientras revisaba unachaqueta que realmente se me vería de maravilla, unos cinco chicos corrían comosi los vinieran siguiendo, en donde reconocí a Alec y a Demetri, y bueno con mivisión, pude ver como el primero con un pañuelo se limpiaba las manos, pero nosabía si había sido mi imaginación o no.

 

Pero cuando Alec y Demetri estaban juntos,además de los otros, no era nada bueno, y en ese momento me salto a la menteque Emmett, hubiera querido hacer algo en contra de Alec, sentí un escalofríorecorrerme la espalda, sin pensar mucho, marque su número.

- ¿Quépasa duende? - al escuchar la diversión en su voz me sentíaliviada.

- Solo quería saber si estabas bien - comentesuavemente.

- ¿Porqué no habría de estarlo?

- Simple curiosidad - conteste.

- Aun nohe ido a golpear a ese imbécil - vaya Emmett era másintuitivo de lo que parecía - y no te preocupesno lo haré, ya Camille también me suplico que no hiciera nada y bueno conustedes dos es mejor hacerles caso.

- Es bueno que tu cabeza dura lo acepte - sonreí.

- Jajaque graciosa - la ironía en su voz, me hizo sonreír más - bueno duende, tengo cosas que hacer, nosvemos.

Y sin más colgó, pero el saber que estababien, me quito un peso de encima, pero a pesar de eso me sentí mal, porquepobre del chico que habían golpeado esos malditos.

[




















]

En cuanto llegue a casa, mi madre me hizosentarme en la mesa y me dio toda una plática de que no debía dejar que unhombre me dañara, y después de una hora de eso, por fin me dejo libre, ademástambién me había dicho que mi castigo por mis notas, ya se había quitado.

Que ya no tenía porque trabajar de niñera,pero no quería dejar de ver a Taylor, pero mañana lograría convencer a mimadre, para que me dejara regresar, además Jacob había dicho que hoy pasaríatodo el día con su padre, y su hermana.

Subí a mi recamara para hacer mi tarea deBiología, comencé abriendo el libro, pero no me agradaba mucho hacer tarea, mepreguntaba para que la habían inventado, pero en ese momento mi móvil sonó, lotome, ya que lo había dejado sobre el escritorio.

No conocía el número, dude en si contestaro no, pero decidí que lo mejor era hacerlo, me lo coloque en la oreja, mientrasleía el libro y subrayaba las ideas importantes.

- ¿Sí?

- Pensé que no contestarías - solté el marcador - pero es bueno que sepas, que siempre debesestar para mí.

- ¿Qué quieres? - pregunte, tratando de controlarel temblor de mi voz.

- El tono - mereprendió - recuerda, háblame con cariño,amor.

- Alec - susurre - por favor, déjame en paz.

- No, aunno me da la gana de dejarte - me espeto - y espero que tus amigos entiendan que, no se pueden meter conmigo o lespasará lo mismo que al nerd.

- ¿Qué hiciste? - la nota de pánico fueinevitable.

- Él meprovoco - dijo con indiferencia - yo solo respondí.

- Alec - suplique.

- Estávivo- respondió roncamente - solo un pocogolpeado.

- ¿Quién? - mi voz tembló ligeramente.

- No fuemusculitos - me espeto - yapronto lo sabrás, y ahora cariño, recuerda Te Amo.

Y sin más colgó, en ese momento me aterresi Emmett no había sido, entonces quién, de nuevo el teléfono sonó, lo tome unpoco desconfiada, no quería hablar de nuevo con Alec, pero no quise pensarmucho en eso o no iba a contestar.

 

- ¿Diga?

- Camille -sentí un alivio al escuchar la voz de Félix - supongo que Alec ya te hablo.

- Sí - susurre.

- Elchico quedo mal - repuso - lolleve al hospital, no tuvo ninguna fractura.

- ¿Quién fue? - pregunte ansiosa.

- Jasper - sentíuna opresión en el pecho.

- ¿Por qué lo ataco? - no tenía lógica que Jasperhubiera ido reclamarle a Alec de algo que no sabía.

- Él fuea discutir, sobre tus golpes - contesto - Alec contesto mal, pero hasta eso el nerd noes tan malo para defenderse, así que hoy lo siguió y con el grupito de siempre,lo golpeo.

- ¿Por qué no hiciste nada? - le espete.

- No soytodopoderoso - respondió con indiferencia - Alec, es de cuidado, y no puedo mantenerlolejos de ti y de tus amigos.

- ¿Me estás protegiendo? - esto si me contradecíamás.

- Aunquelo dudes te quiero - sonreí ante aquello - eres la única, que no finge, y sé que en el fondo Alec te ama, es poreso que evito que haga una estupidez.

- Gracias - trate de olvidar lo último - nos vemosmañana.

- Cuídate - ysin más colgó.

No podía creer que Jasper, que tenía dossemanas de conocerlo, se hubiera enfrentado a Alec, suponía que después de todono solo mis amigos habían sabido de mis golpes, sino también Jasper.



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Llegue al colegio antes que mis amigos, yaque mi madre me había traído, debido a los análisis que le haría a Cinthya, metocaba Física, en la cuál era casi tan mala como en Cálculo, suspire frustrada,lo único bueno de esto es que Jasper era bueno con ella, y me ayudaba.

Era bastante agradable a pesar de su ropa,pero cada vez que hacía mención de ello, siempre se salía por la tangente, creoque no le agradaba la idea de cambiar de look, era una lástima, porqueseguramente en mis manos, quedaría perfecto, además de que sería un reto.

Estaba haciendo más frío de lo normal, asíque camine hacia el salón, debido a que no quería congelarme, la escuelaparecía estar vacía, pero cuál fue mi sorpresa que dentro del salón, estabanCamille y Jasper o eso pude deducir por las voces.

- ¿Cómo se te ocurrió? - Camille parecía molesta -pudo matarte.

- No fue para tanto - contesto Jasper conindiferencia - además, alguien debía ponerle un alto.

- Te lo agradezco - repuso suavemente Cam - pero,no debiste hacerlo.

- Lo hice con g

En ese momento el móvil de Camille sonó, ylo supe por la tonadita, escuche que se disculpaba, en segundos salió del salóny me sonrió, pero después se alejo para contestar, seguramente era Jacob.Camine irritada hacia el salón.

- Buenos días Ja
- mi saludo quedo a la mitad alverle el rostro, el ojo derecho de lo inflamado que lo tenía, lo traía cerrado,el pómulo, bueno creo que no había una parte de su rostro que no estuvieramorado - ¿Qué te paso?

- Gajes del oficio - hizo una mueca y supuse erauna sonrisa.

 

- ¿Te metiste con Alec? - pregunte, al organizarun poco la conversación de Camille.

No hubo respuesta, pero era obvio, soloalguien tan salvaje como era Alec y su grupo de gorilas, podían hacer algo así,apreté los puños enojada.

- Nadie te dijo, ¿Qué meterse con Alec, es comofirmar tu sentencia de muerte? - loobserve fijamente - además ¿Por qué meterte con él?

Dirigió su vista a la puerta, por dondeCamille había desaparecido, y soltó un suspiro, eleve una ceja, no podía ser loque estaba creyendo que pasaba.

- ¿Por defenderla? - asintió levemente - ¿Quién tedijo que la había golpeado?

- Los escuche hablando - susurro - y no pude dejarlas cosas así.

- Apenas la conoces - no tenía lógica - ¿Por quémeterte en algo que no te incumbía? - desvío su mirada, eso me daba larespuesta - ¿te gusta? - no hubo respuesta, pero eso me la dio - vaya - suspire- creo, que tú y ella tienen eso en común, enamorarse de personas que no lescorresponden.

Me observo confundido, pero de pronto unaidea llego a mi cabeza, conocía a mi mejor amiga, sus gustos y podíatransformar a Jasper Hale en el hombre perfecto para ella, y tal vez asíterminaría con Jacob Black.

No de hecho no era un tal vez, si Jasper seconvertía en el hombre de sus sueños, el señor Black iba a salir de su vida,era demasiado lista, y Camille debía agradecer que fuera su mejor amiga.

- Te ayudare - dije con una enorme sonrisa.

- ¿Me ayudarás, en qué? - su rostro deformado,mostro confusión.

- Haré que ella se enamore de ti - respondí comosi fuera obvio.

- ¿Enserio? - una diminuta sonrisa apareció en surostro.

- Por supuesto - mi sonrisa se ensancho más si esque eso era posible - serás mi mayor reto Jasper.

[






















]

- Conseguínueva niñera - ¿para eso me llamaba? - no quería que Leah se pusiera como loca.

- No entiendo porque estás con ella - repusesentándome en una mesa de la cafetería.

- Eso mepregunto día con día - observe mis tenis - pero tú has llegado a darle un giro a mi vida.

- Creo que esto está mal - suspire.

- Noempecemos con arrepentimientos - me espeto - solo vamos a disfrutar esto mientras duré.

- ¿Sabes? - no quise pensar en lo que su últimafrase significaba - estuve pensando en lo que me dijiste de Alec, - escuche unsuave gruñido - y tal vez si yo demandara sería más fácil acusarlo.

- ¿Loharías? - me pregunto con cierta ansiedad.

- No - admití.

- Por esono te lo pedí - escuche la molestia de su voz - sé, que el amor te hace ocultar cosas.

- Nuestra relación es extraña - comente - esto rompelo que siempre creí de una, pensé que cuando salías con alguien es porque tegustaba o bueno tal vez no amas a esa persona, pero ella no lo sabe, en cambiola nuestra es totalmente opuesto.

- Tú noeres la clase de chica con la cuál saldría - confeso - y sé que yo no soy el hombre que siempreimaginaste, y mucho menos la situación.

- ¿Por qué? - pregunte.

- ¿Porquequé?- la confusión en su voz era notable.

 

- ¿Por qué yo? - comencé a golpetear la mesa conlos dedos - porque elegirme a mí, para serle infiel a tu esposa.

- Llegaste-fue su respuesta - yo no te estababuscando, tú entraste a mi casa y a mi vida - guardo silencio por unossegundos - ¿Por qué aceptar ser miamante?

- No lo sé - susurre - yo me pregunto lo mismo,pero no me llega una respuesta.

- Eresúnica - soltó de pronto - esdifícil no enamorarse de ti, pero lucho contra eso.

- Creo que eso es el mejor halago que me has dado- bromee.

- ¿Enserio? - sonreí- yo recuerdo, que siempre te digo quetienes los ojos más hermosos y que tú sonrisa puede iluminar la noche másobscura.

- Buenos días - levante la mirada y Nahuel estabafrente a mí.

- Después hablamos - y sin más colgué - ¿Qué hacesaquí?

- Pensé que me recibirías con un hola - me sonrió,mientras se sentaba frente a mí - y pues vine a ver que tal estabas.

- Pues en lo que cabe estoy bien - suspire - loúnico que tardara en sanar son las heridas del alma.

- Supongo que estudiarás algo como filosofía - lemande una mirada ácida - bueno es que con tus frases, uno pensaría eso.

- Solo digo lo que pienso - repuse fríamente.

- No quise molestarte - me sonrió - pero empecemosdesde el principio - me extendió su mano - hola, mi nombre es Nahuel Lutz.

- ¿Bromeas? - pero su mirada verde, me dijo que no- mucho gusto, soy Camille Cullen.

- Vaya tu nombre es tan bonito como tú - ante esaspalabras me sonroje - pero mejor háblame de ¿Qué hace una señorita tan hermosa,tan sola?

- Hablaba por teléfono - le mostré el móvil - ¿Yqué hace un ingeniero civil por aquí?

- Pues venía a ver como estaba una dulce señorita- su sonrisa era perfecta - pero al parecer ya está mejor, al menos su rostrovuelve a hacer tan hermoso como antes.

- Supongo que así eres con todas - observe mireloj y estaba por comenzar mi clase.

- Solo con las mujeres que me interesan - mesonrió de lado - y tú Camille, me interesas demasiado.

- Directo - bromee - eso te da un punto, peroahora tengo clase.

- ¿En la salida un café? - me tomo la mano.

- Ok - acepte - nos vemos.

Y sin más camine hacia mi salón, las clasesme pasaron realmente rápido, y bueno solo noté que Jasper y Alice estaban muyjuntos y Emmett parecía en otro mundo, supuse que sería una de sus conquistas,así que no pregunte.

Por fin la hora de salida llego, estabafeliz de que por fin terminara el día, cuando llegue al estacionamiento Nahuelya me esperaba, recargado en un mustang rojo, me despedí de mis amigos y caminehacia él.

Pero antes de llegar, observe el Audi R8,me quede congelada, cuando lo vi bajar de él, antes de que terminara de bajar,Nahuel ya estaba a mi lado y me había quitado la mochila.

- Puedes ir con él si quieres - me susurro -aunque todos conocen a Jacob Black, y saben que es un hombre casado.

Lo mire confundida y él simplemente riósuavemente, me tomo del brazo y me hizo subir del lado del copiloto, observeque sonreía, no podía ser que estuviera retando a Jacob.


no sé si ustedes tengan curiosidad x los autos, pero yo sí ^^ así ke les dejo los links de los autos

Jake: https://quemotor.files.wordpress.com/2008/02/audi-r-8-f.jpg

 

Nahuel: https://www.maxituning.es/files/latribu_tuningdigital/Shelby_GT500_2010.jpg

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Ese idiota se estaba burlando de mí, apreté los puños y los dientes para no hacer un escándalo aquí, observe como arrancaba sin pensar subí al auto y los seguí, los celos me estaban cegando.

Se detuvieron en un lugar desolado, pero no se bajaron del auto, parecía que ni cuenta se habían dado de mi existencia, sin pensarlo baje del carro y mi mente me jugaba malas pasadas, me ponía imágenes que no deseaba ver, pero en todas Camille no estaba muy bien que digamos con ese tipo.

Mi corazón se oprimió al pensar que la fuera a encontrar, casi desnuda, siendo besada por ese idiota, que la tocara me sacaba de quicio, toque la ventanilla, ya que había cerrado los ojos no quería ver lo que estaba pasando.

- Te lo dije - repuso el imbécil.

- Jacob - cuando escuche su voz, abrí los ojos y note que seguía vestida - ¿Qué haces aquí?

- El hombre está celoso - contesto el pendejo ese - y bueno tiene por qué estarlo, la verdad es que eres una belleza.

- Cállate - mi voz apenas si salió - baja del auto - le ordene.

- No tiene porque hacerlo - me espeto - Camille, no es nada tuyo, para que le hagas este tipo de escenas.

- Es mejor que no habrás la boca - lo mire fríamente, después la observe a ella, que se notaba contrariada - bájate del auto.

- ¿Ves lo que te digo? - Camille giró a verlo - tú no tienes porque salir con un hombre casado, eres demasiado para él.

- Ven y dímelo de frente - lo amenace - si crees que tú eres lo suficiente para ella.

Abrió la puerta del conductor, pero Camille lo detuvo del brazo, eso me dolió, más que cualquier golpe.

- No pueden agarrarse a golpes como orangutanes - replico secamente.

- Tú y yo sabemos que Camille merece algo más - su mirada era seria - o ¿me vas a decir que lo mejor es contigo?

- Tú no puedes opinar de algo que no entiendes - gruñí.

- No sé necesita ser un genio - en ese momento se bajo del auto - para saber que tú solo quieres divertirte con ella, y después botarla.

- No me conoces - dije oscamente - así que no puedes decir nada.

- Puedo - me miro ácidamente - conozco a los hombres como tú, le bajan la luna y las estrellas a adolescentes, y después de saciar sus ganas las dejan, como un trapo viejo, y no voy a dejar que se lo hagas a Camille.

- Ella tiene voz - en ese momento ya estábamos de frente - y no veo que diga nada, de que me dejara.

- Eres un imbécil - sentí el puñetazo en mi mejilla izquierda - no voy a dejar que Camille arruine su vida estando a tu lado.

Se lo regrese sin decir palabra alguna, no lo esperaba, así que cayó al suelo, sin esperar nada me fui sobre él y le solté dos golpes más.

- BASTA - grito Camille - por favor ya basta.

Su voz se quebró ante aquello lo solté, camine hacia ella, que se había quedado de pie a unos dos metros del auto del imbécil, en cuanto me vio se abalanzo sobre mí y se soltó a llorar.

 

El idiota se levanto y se limpió la sangre que salía de su boca, su mirada azul se clavo en nosotros, sabía lo que eso significaba, no iba aceptar esto, pero mientras Camille me quisiera en su vida, ningún idiota me iba a separar de ella.

- Vamos - susurre, la pegue más a mi cuerpo y caminamos hacia mi auto.

- Esto no acaba aquí - me espeto.

No respondí, simplemente abrí la puerta del copiloto y la hice subir, enseguida de eso, rodee el auto para subir al auto, en cuanto estuve arriba arranque sin más, ella siguió sollozando, me sentía enojado y ahora frustrado, por no poder controlar su llanto.

- Todo está bien - dije tratando de que mi voz fuera suave.

- Nada está bien - replico - porque esto está mal, todos lo saben y yo sigo sin entenderlo.

- El amor nunca es malo - repuse secamente.

- Esto no es amor - me miro fríamente - solo es atracción, pero no puedo dejar de pensar en ti, cuando te veo no puedo evitar imaginándote desnudo, pero no es amor, solo quiero placer.

Eso dolió, claro que no lo demostré, me mordí la lengua para no hablar, dejaría que ella se explayara lo que quisiera.

- Tu cuerpo es perfecto, desde que te vi casi desnudo, no puedo sacarte de mi mente, y me odio por eso, porque necesito sacarte de mi mente, porque sé que entre tú y yo jamás habrá amor, solo placer solo eso.

Detuve el auto en una calle solitaria, gire mi rostro a ella, pero fue un error, ya que se abalanzo sobre mí, me beso con desesperación, parecía fuera de sí, trate de alejarla de mí, pero cuando la tome de la cintura gimió, prendiendo mis hormonas.

En ese momento respondí el beso al igual que ella, me quite el cinturón de seguridad, mientras ella trataba de desabotonarme la camisa, sus manos inexpertas temblaban, mientras bajaba sus labios y mordía mi cuello, era tan excitante. Estaba sentada ahorcajadas sobre mí.

Mis manos tomaron el borde de la playera y se la subí para poder quitársela, ella levanto los brazos obediente dejándome ver su escultural cuerpo, era hermosa, creo que Afrodita se veía ensombrecida por su belleza.

- No te muevas - le pedí.

Ella me observo confundida, pero se quedo quieta, la forma en que su pecho subía y bajaba era hipnotizador.

- Eres hermosa - mis manos estaban sobre su cintura - me vuelves loco.

- Y tú a mí - susurro acariciando mi mejilla.

Le sonreí suavemente, antes de hacerla inclinarse para volver a besarla, y de nuevo sentí la explosión, mi cerebro se nublo, ya no razonaba, solo me dejaba llevar por instintos, sentí como sus manos bajaban a mi pantalón.

Pero antes de que ella lograra su cometido, yo lo hice con los suyos, fue un tanto complicado quitarle los pantalones, pero lo logre, y luego yo mismo me desabroche mi pantalón y me lo baje junto con el bóxer, dejando libre a mi creciente deseo por ella.

- ¿Lista? - pregunte en un momento de lucidez, asintió levemente.

Cuando entre en ella, cerró los ojos con fuerza y se inclino a morder mi hombro, espere a que se acostumbrara a la intromisión, pero no me creía capaz de soportar mucho y más cuando se movió para buscar más comodidad, fue en ese momento que no pude más.

Y la tome de la cintura para impulsarla, poco a poco ella comenzó a moverse por sí sola, pero a pesar de eso la tome de la cintura para que sus movimientos fueran más rápidos.

 

Sus gemidos, me excitaban más, sus manos estaban sobre mis hombros para darse mayor impulso, sentí la llegada del orgasmo y antes de que me viniera, salí de ella.


No se como haya kedado lo del lemmon ^^U soy nueva en esto, así ke denme una portunidad y no me maten T.T

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Antes que nada quiero decirles que acabo de subir un fic, en donde salen Bella, Edward y por supuesto mi adorado Jake ^^ se me ocurrio una noche de insomnio y pues los invito a que pasen por ella se llama "Un lento adiós" https://www.potterfics.com/historias/53821



Llegue a casa con mi conciencia hecha undesastre, agradecí que no hubiera nadie, porque si no tendría que darexplicaciones y lo que menos quería hacer era hablar.

Llegue a mi recamara y me tire en la cama ysin más me puse a llorar, me sentía sucia, no podía creer que hubiera tenidorelaciones con un hombre que apenas conocía y que además era casado.

¿Qué clase de mujer era? Me levante de lacama, necesitaba una ducha y una muy larga, para borrar cualquier rastro deJacob Black de mi piel, me sentía una basura, y no podía decírselo a nadie,Alice seguramente me reprocharía y criticaría.

Mi hermano, creo que no era algo que sehablara con él, y bueno mi madre, seguramente me abofetearía y después memandaría lejos de aquí, tal vez eso era lo que necesitaba alejarme de aquí.

Me desvestí, pensando que no tenía ni unapizca de dignidad, me observe en el espejo y noté que una mancha violácea semarcaba en mi seno, justo a un lado del pezón, mis lágrimas rodaban por mismejillas.

- ¿Qué hiciste? - le pregunte a esa chica que mereflejaba el espejo.

Esa ya no era la Camille que yo conocía, nolo era, la que yo creí conocer, jamás se hubiera permitido salir con un hombrecasado y mucho menos acostarse con él, pero la mujer que me reflejaba elespejo, no era la que mi madre había educado.

Me jale el cabello, la vieja Camille debíaestar escondida, necesitaba que saliera y terminara con esta puta que me habíaconvertido, necesitaba que la Camille divertida y enamorada de Alec saliera, noimportaba si él no me amaba, solo necesitaba que ella saliera.

Que todo volviera a ser como antes, pero noiba a ser, porque lo que yo creí que en algún momento se lo iba a entregar aAlec, se lo había dado a un desconocido, para mi alma y mi corazón.

No había regreso de eso, me puse debajo delchorro de agua y desee desaparecer, quería que todo eso se borrara que noexistiera Jacob Black, pero por más que uno desee algo, no siempre se harárealidad, de hecho me pregunte si algún deseo se hacía realidad.

Me talle el cuerpo con fuerza, esperandoque las manos y besos de ese hombre se fueran de mi mente, los brazos, laspiernas, de hecho todo me ardía de la fuerza con que me había tallado, pero aunsentía sus manos sobre mí.

 

Las lágrimas salieron con más fuerza, seguítallando esperando que se fuera, pero no se iba, Jacob se había quedado tatuadoen mi piel, golpee la pared, era una estúpida que no podía deshacerse del olorde ese hombre.

- Camille - cuando escuche esa voz giré hacia lapuerta del baño y estaba Rose - Dios ¿Qué te pasa? - su voz denotaba angustia.

No conteste, mi voz no parecía querer salir,me recargue en la pared y poco a poco fui resbalando hasta quedar en el suelo,no sé que paso, solo sentí a Rose ponerme un bata y cerrar la llave de la ducha.

Yo no quería seguir siendo está Camille nolo deseaba, pero parecía que ya no había vuelta atrás, le había dado lo quecreí que le daría a la persona que amará, pero mi dignidad se había ido y ahorame acostaba con un hombre casado y que tenía tres meses de conocerlo.

- Camille - las manos de Rose tomaron mi rostro yme obligaron a mirarla - ¿Qué pasa? - pregunto con sus ojos azules fijos en mí.

- Soy una mujerzuela - mi voz apenas fue audible.

- ¿De qué hablas? - elevo una ceja.

- Me acosté con Jacob - y cerré los ojos, no podíaver su rostro ante eso.

Se hizo un incomodo silencio, que solo eraroto por mis sollozos, sabía que todo mundo me iba a tratar como la mujer sindignidad que se acuesta con un hombre casado.

- Tranquila - sus manos secaron mis lágrimas - séque te debes sentir horrible, pero todo va a estar bien.

- ¿Todo va a estar bien? - repetí observándola -perdí mi virginidad con un hombre al cual apenas conozco y además está casado.

- Si lo sé - acaricio mi cabello - pero, ahorapuedes hacer el juramento, de que no te volverás a acostar con nadie, hasta queen verdad lo ames.

- Rose - clave mis ojos en los de ella - no quieroverlo, cada vez que lo vea, lo que paso vendrá a mi mente.

Pero antes de que contestara, llamaron a lapuerta de mi recamara.

- Adelante - susurro Rose.

- Lamento interrumpir - se disculpo Emily - pero hayuna persona que quiere hablar con la señorita.

- ¿Quién? - pregunto Rose sin separarse de mí.

- El señor Jacob - ante la mención de su nombre meencogí.

- Dile que espere en la sala - Emily asintió ysalió del lugar - hablare con él, y le prohibiré que se te vuelva a acercar.

Me beso el cabello y salió de mihabitación, me recosté en la cama y me hice ovillo, no quería escuchar nada,solo quería olvidar todo lo que había pasado esa tarde.

[


















]

Me quede en la sala esperando a que bajara,como la mujer de servicio me lo había dicho, observe toda la sala y si que lafamilia Cullen tenía dinero, sabía que era una familia con buena posición, perohasta ese momento entendí que todo lo que decían de ellos era cierto.

- Buenas tardes - saludo una voz que se me hacíalejanamente familiar.

Giré la vista hacia las escaleras, y porahí bajaba una rubia, bastante atractiva, caminaba como si flotara, pero en esemomento note que su nariz y la de Camille eran iguales.

- Pesé que Camille bajaría - comente tranquilamente.

- Camille no quiere hablar contigo - sus ojosazules me vieron con enojo - y le harías un enorme favor, si te alejas de suvida.

- Lo haré cuando ella me lo diga - dije secamente.

 

- En verdad que no puedo creer que los hombressean tan cínicos - parecía en verdad enojada - pero que te quede claro, Camilleno está sola.

- No necesito amenazas - ella se irguió, tratandode dar un aspecto más temible - Camille me interesa.

- Claro - me sonrió irónicamente - es por eso quela buscas y la seduces estando casado - no despegue mi mirada de ella - pero siyo fuera tú, me mantendría alejado de ella, porque Camille aun es menor deedad, y lo que paso esta tarde puedo meterte a la cárcel - camino hacia mí - y séque sabes que puedo, conoces las leyes y bueno si no quieres dejar solo a tuhijo aléjate de ella.

No dije nada ya que tenía razón, sin deciruna palabra más me di la vuelta y salí de la casa, ahora tendría que lucharcontra más, pero lo haría porque Camille en verdad me interesaba, no era unaaventura, había algo más y solo necesitaba saber que era.


Si ya sé fue un poco corto, pero no tenia mucha inspircion T.T

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Apenas si pude dormir, mi conciencia no me dejaba y el dolor del corazón tampoco, me dolía saber que para Jacob no iba a ser más que la amante. Ese pensamiento o esa verdad, me cambiaba la forma de ver las cosas, porque si me dolía solo ser su amante, era porque había algo más.

Claro que mi mente se negaba aquello, pero mi corazón decía otra cosa, creí que con dejarlo de ver mi culpa se iba a ir, y así fue a los dos días ya no me sentía culpable, pero mi corazón se desgarraba cada vez que abría la puerta de la casa, y no veía el Audi o cuando salía de la escuela.

No me dolía ver a Alec con su nueva conquista, de hecho ni me importaba, ya que siempre estaba pensando en Jacob, en que estaría haciendo, no podía creer que hubiera algo, siempre lo supe, pero no quería aceptar que en dos meses me había enamorado de Jacob.

Siempre me había negado a creer en el amor a primera vista, pero parecía que lo que había pasado con Jacob eso había sido, pero tal vez era mejor terminarlo antes de que mi corazón se ilusionara más.

Habían pasado casi tres semanas de eso, pero no podía sacarme de la mente el nombre de Jacob Black, ni siquiera el día de mi cumpleaños pude alejarme de la mente su nombre, comenzaba a desesperarme, porque no podía pensar en otra cosa que no fuera él.

- Hola - cuando escuche esa voz, levante la vista, un chico bastante apuesto rubio, como de 1.80, el cabello alborotado y unos hermosos ojos azules.

- ¿Jasper? - no podía creer que ese chico fuera el mismo nerd que yo conocía.

- ¿Por qué te sorprende? - me sonrió de lado.

- Bueno es que estás diferente - dije sin quitar el asombro de mi voz.

- Diferente ¿para bien o para mal? - su voz mostró nerviosismo.

- Para bien, por supuesto - respondí suavemente - te ves increíblemente guapo.

- ¿Enserio? - asentí sonriendo.

- Supongo que esto se debe a Alice - el pobre se sonrojo y afirmo con la cabeza - pues debo decir que no creo que le haya costado mucho, porque ya eras guapo, solo necesitabas que alguien te ayudara a sacarlo.

 

- Gracias - su sonrojo aumento.

- Eres tierno - repuse con una leve sonrisa - no creo que tardes en encontrar una chica que caiga a tus pies.

En ese momento baje mi mirada a mi reloj, y note que faltaban cinco minutos para mi clase de Química, me despedí de él y camine hacia el salón.

- Espera - dijo cuando estaba como a dos metros de él - después de clases ¿te gustaría ir por un café?

- Claro.

- Entonces nos vemos - asentí y seguí con mi camino.

[
















.........]

- Otra vez espiando - ante la voz me sobresalte.

- No estoy espiando - gruñí al ver a Rose en el marco de la puerta.

- La vecina no esta tan mal - comento caminando hacia la ventana - pero me pregunto que diría si supiera que la espías, mientras se cambia.

- No la estoy espiando - repetí secamente.

- Vamos Ed - me sonrió de lado - ambos sabemos que mueres por ella.

- Pero está casada - ya no me importaba negárselo - y sabes lo que mi madre supiera algo así.

- ¿Qué harías tú si un hombre casado saliera con Camille? - arrugue la nariz, ¿Qué diablos tenía que ver con esto?

- Mató al depravado - respondí.

- ¿Eso harías? - parecía reflexionar.

- ¿Pasa algo con Camille? - la observe fijamente.

- No - sonrió levemente - era simple curiosidad.

- Siempre haces preguntas muy raras - le espete - y no estaba espiando a Bella.

- Vaya - había cometido un error - ¿desde cuando se convirtió en Bella?

- Eres imposible - gruñí y salí huyendo de la recamara.

Sabía que entre ella y yo no debía haber nada, pero era inevitable no coquetear con ella cuando estaba en la calle, y era peor, porque ella respondía, si no lo hubiera hecho sería más fácil sacarla de mi cabeza, pero ahora se me complicaba más.

Bella se me estaba convirtiendo en una obsesión, y sabía que tarde o temprano iba a salir perdiendo por ello, pero no podía alejar de mi mente esos ojos chocolate, suspire y se me formo una sonrisa tonta, me comenzaba a enamorar y eso era malo, porque ella era inalcanzable para mí.

[



























]

Las clases se me pasaron volando, mi última clase era deportes y el profesor no había ido, camine hacia las bancas cercanas del estacionamiento a esperar a que llegará Paul por mí, pero cuando vi al Audi y a él recargado, mi corazón casi se sale de la emoción.

- Hola - saludo con una media sonrisa.

- Hola - conteste sin verlo.

- ¿Podemos hablar? - en ese momento ya estaba frente a mí.

- Habla - dije secamente.

- No creo que sea el lugar - tenía que negarme - ¿Te parece si vamos por un café?

- No - muy bien, mi cerebro aun funcionaba.

- Vamos - suspiro - sé que no es fácil para ti, pero tampoco lo es para mí.

- Tú no entiendes la palabra difícil - le espete - tú no te acostaste con un hombre casado, y tampoco tienes que soportar que te siga acosando.

 

- ¿Siempre eres así? - en ese momento giré a verlo y fue un error, porque estaba extremadamente cerca - ¿o solo conmigo te gusta hacerte la interesante?

- No me hago la interesante - replique - solo no voy a echar a perder mi vida, contigo.

- Toma - me entrego un sobre amarillo.

- ¿Qué es esto? - arrugue la nariz.

- Los papeles del divorcio - respondió suavemente - si para que aceptes estar conmigo, es esto - me señalo el sobre - ya esta.

¿Por qué se le hacía tan fácil todo? Se suponía que eso debía ser conmigo, pero Jacob lo hacía ver todo tan sencillo.

- ¿Leah lo acepto? - comencé a abrir el sobre.

- Solo tengo que aumentar un poco más, su manutención y el divorcio terminara - lo observe confundida.

- ¿Y Taylor? - ante eso su mirada se ensombreció.

- Lo veré cada quince días - su voz, me hizo sentir un hueco en el pecho.

- No, - replique - no puede hacerte eso, es tu hijo.

- Bueno, creo que eso también se arregla con dinero - elevo los hombros - espero que no te moleste, que no te invite a salir muy seguido y mucho menos a lugares costosos.

- No puedo - susurre - no quiero ser la culpable de que no estés con Taylor.

- Y no lo serás - me aseguro - mi matrimonio ya no estaba bien, tú solo llegaste a abrirme los ojos de que ya no había nada entre nosotros, más que Taylor, pero ya no había amor.

- ¿Me amas? - sonreí con cierta ironía.

- Sí - su seguridad rompió toda barrera que había colocado - eres la mujer que siempre estuve buscando, y es raro que aun no seas una mujer, entonces sería mejor decir que eres la niña que la vida me tenía destinada.

- ¿En verdad crees en eso? - clave mis ojos en los de él.

- Tú me has hecho creer en cosas, que siempre me parecieron estúpidas - me acaricio la mejilla - como la de enamorarme como un idiota, a primera vista, y también creer en las almas gemelas, porque eso eres tú para mí, eres quien me complementa.

- Vaya - sonreí levemente - Jacob Black todo un poeta.

- Es lo que tú has hecho conmigo - me dijo en un falso reproche.

- Creo que merezco un premio - bromee.

- Pues por el momento se ganó un café - me beso castamente.

- Mmm
- me tome la barbilla, fingiendo que reflexionaba - no es muy buen premio, pero creo que el clima no me deja otra opción.

- Bendito clima - repuso Jacob besándome el cuello.

Yo simplemente sonreí, ¿a quién iba a engañar? Estaba locamente enamorada de Jacob, ya sé que no tiene sentido que en dos mese haya pasado, pero a veces el amor no es congruente, pero se da y en mi caso así había sido.


Espero ke les guste ^^

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Estaba en mi casa leyendo un poco, después de todo mi examen de Historia era mañana, pero no podía concentrarme, después de todo Jazz hoy se le iba a declarar a Camille, sabía que no debía sentir celos, después de todo mi plan iba viento en popa.

Pero en mi plan, no había pensado en que el continuo trato con Jasper, me fuera a enamorar de él, y ahora no deseaba que ese cambio fuera por Cam sino por mí, me levante del escritorio, no podía sacarme de la mente lo que estuvieran haciendo.

 

- Tú lo quisiste - me reproche - fue tu idea de cambiarlo, para Camille.

Pero a pesar de que todo salió de mi cerebro no dejaba de ser doloroso, no podía creer que me había enamorado de Jasper Hale, me deje caer en la cama y mordí la almohada para no gritar como deseaba hacerlo.

En ese momento odiaba a Camille, sabía que no debía hacerlo, la conocía desde los seis años, no solo era mi mejor amiga, sino también mi hermana, pero no podía dejar de pedir que desapareciera para que Jasper me viera a mí.

- Allie - escuche la voz de Cinthya - te buscan en la sala.

- ¿Quién? - pregunte observando a mi hermana.

- Pues dijo que se llamaba Jasper - ante aquel nombre me levante de golpe.

Sin decir nada salí de mi recamara, cuando llegue a las escaleras me recordé que tenía que caminar, que no me debía ver tan desesperada, respire profundo y después comencé a bajar las escaleras con tranquilidad.

- Hola - saludo con una fingida sonrisa - te creí en una cita con Camille.

- Me planto - tus ojos muestran dolor - pensé que esto funcionaría.

- La mato - gruñí - me va a escuchar.

- No importa - me sonríes tímidamente - seguramente tuvo algo mejor que hacer.

¿Algo mejor que hacer? Estuve a punto de gritarlo, pero mi cerebro no me dejo, cosa que agradecí. De hecho de mi boca no salió nada, pero en mi mente, buscaba formas de torturar a Camille por dejar plantado a alguien como Jasper.

- Espera un minuto - le pedí, mientras sacaba mi móvil, marque el número de Camille.

- ¿Qué pasa Allie? - después de cuatro timbrazos, su voz despreocupada me contesta.

- Es lo mismo que quiero saber - replique - ¿Dónde diablos estás?

- Vamos cuelga - es la voz de un hombre, me cuesta un poco reconocer - está tarde se supone que es nuestra.

- ¿Estás con Jacob? - en verdad Camille me hacía enfurecer.

- Allie - su voz trata de calmarme, pero no lo lograra - tengo que hablar contigo y explicarte muchas co

- No quiero hablar contigo - le espete secamente - si quieres arruinar tu vida es tu problema, pero a mí no me metas.

- Alice - su voz se escuchaba desconcertada - eres mi mejor amiga, no, eres mi hermana.

- Pues desde este momento tendrás que buscar a otra - mi enojo no me dejaba pensar - no me vuelvas a buscar, a partir de ahora no te conozco.

Y después sin más colgué, Camille en verdad era sorprendente había dejado plantado a Jasper por un hombre casado, que lo único que haría sería lastimarla, pero ella no parecía entenderlo, pero si no lo hacía no quería saber nada de ella.

Y si prefería a Jacob, pues cuando la lastimara, no iba a tener a la tarada de Alice para consolarla, ella se había buscado su dolor, pues que ella sola se reconfortara.

 

- Creo que es mejor que me vaya - susurro Jasper, hasta ese momento lo recordé.

- Si es lo mejor - mi voz sonó más agresiva de lo que deseaba.

- Nos vemos - se despidió.

- Adiós - gruñí.

Y sin más escuche la puerta cerrarse, ahora ya ni siquiera me interesaba que había dejado plantado a Jasper, me sentía traicionada de que hubiera regresado con Jacob, pero en verdad esta vez se iba a quedar sola, no me iba a tener para apoyarla con sus estupideces.

Subí a mi habitación furiosa, Camille estaba arruinando su vida, y en verdad me dolía no poder evitarlo, y era por eso que si yo no veía lo que hacía no me sentiría impotente, ante el hecho de no lograr que en su cerebro cupiera que ella y Jacob jamás habría más que una aventura.

Bueno espero ke les guste, lamento la tardanza y además lo corto del capitulo, pero mi inspiración se ha ido, así ke les agradeceria ke me dejaran algunas ideas de como kisieran ke siguiera.

Capitulo dedicado a:

Rosealice Cullen

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Cafiabelle

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Bueno antes de comenzar, quiero decir que el capitulo es todo sobre Bella, espero ke este interesante, ayer lo escribí en una noche de insomnio, así que espero les guste ^^


Mi vida de casada era un verdadero infierno, yo no sé ni porque me había casado, claro ya lo recuerdo, un embarazo no logrado, tenía veintidós. Cuando una mala cuenta me llevo a que la prueba diera positivo, sabía como se iban a poner mis padres si se enteraban que estaba embarazada.

Mike Newton no era el chico de mis sueños, pero era torpe e ingenua y creía en sus palabras, y bueno a los dos años de relación, pudo meterme en su cama, si lo sé solo a mi Isabella Swan podía pasarle algo así.

Mi primera vez fue horrible, de hecho creo que todas las veces que Mike y yo hemos estado juntos a sido horrible, jamás en mi vida había sabido que era un orgasmo, claro mi marido tenía la eyaculación más precoz que pueda haber en este mundo.

Pero claro un embarazo no planeado, nuestras vidas se vieron unidas, ya que él era un caballero y no iba a dejar a su novia con el problema, pero el tipo estaba loco, y eso lo descubrí la noche que perdí a mi bebé. Lo único que podía mantenerme viva y con felicidad se fue.

Necesitaba un abrazo, después de todo había perdido algo tan mío, ya que era mi hijo y además crecía dentro de mí, era tan pequeño e indefenso, pero no pude hacer nada para protegerlo, se me había ido de las manos.

Y en vez de abrazarme y consolarme, él muy maldito, dijo "Ni para eso sirves, ni siquiera puedes mantener un bebé sano y salvo, dentro de ti, si que eres patética, Bella"

Quise separarme de él, pero con todos sus insultos, termine creyendo que en verdad no valía nada, que nadie me iba a amar, que mis padres no me iban a aceptar de regreso con ellos, que no iba a poder mantenerme por mi misma, era una inútil.

Lo creí en verdad, me hundió en un profundo hoyo, en el cual ya no veía la luz, sabía que seguía viva, porque él me lo hacía ver, cada vez que gritaba porque no le gustaba la comida, las veces que me obligaba a tener sexo con él, porque eso no era hacer el amor.

 

No cuando yo no lo deseaba, no cuando yo era una muñeca que él tomaba las veces que quería, cerraba los ojos y me imaginaba lejos de él, lejos de sus caricias que solo me causaban asco, sus labios que me daban nauseas, odiaba sentirlos en mi piel.

Pero yo era su juguete y no iba a ver más, no había más que ser eso, para Isabella Swan, perdón para Isabella Newton no había algo mejor, Mike era quien me hacía o al menos eso creí.

Hasta que esos ojos verdes se clavaron en mí, en ese momento supe que mi corazón aun vivía, ya que cuando lo vi, ese porte elegante, su cabello un tanto desordenado que le daba un toque sexy y misterioso me atrajo a él; pero debía buscar una excusa para ir a su casa y que más que era nuevo.

Camine hacia la casa, dispuesta a darle la bienvenida y tal vez a conocer un poco más sobre él, llame a la puerta un tanto nerviosa, trate de tranquilizarme, pero casi enseguida una chica un poco más alta que yo, su cabello castaño perfecto y sedoso caía sobre su espalda, era hermosa, sus ojos miel eran preciosos.

¿Cómo diablos habría creído que esa belleza de hombre estaba solo? Y además su novia era hermosa y más joven que yo, que podía yo hacer en contra de ella.

- Hola - dije suavemente.

- Hola - contesto la chica, con la voz un tanto ronca.

Antes de presentarme llego ese perfecto hombre, que se colocó detrás de la chica, me dolió un poco, ya que Mike tenía razón, era insignificante, él no se iba a fijar en mí y menos teniendo a esa joven a su lado.

- Mi nombre es Isabella Newton - me presente tratando de no verlo - vivo enfrente junto con mi esposo, y bueno aquí estoy para lo que necesiten.

- Gracias - respondió la chica tranquilamente - soy Camille Cullen, y el es mi hermano Edward.

¿Hermanos? No podía creerlo, le había dicho que era casada y ellos solo eran hermanos, ahora que los veía bien, se parecían, pero que estúpida, no recuerdo lo que dije, solo supe que esa noche estaba invitada a una cena en su casa, claro con el idiota de mi marido.

Pero ahora sabía que había algo más que Mike, esa noche cuando su mirada se cruzo de nuevo con la mía, supe que había una mujer que necesitaba ser amada y deseada, y mi marido no me era fiel todos lo sabían, de hecho Camille y su amiga Alice se veía que no lo soportaba.

Decidí no pensar en que era lo que hacía mi marido en la escuela de esas pobres jóvenes, en ese momento solo me importaba Edward, su mirada sobre mí me hacía sentirme bien.

Hacía mucho que no me sentía mujer, parecía que cada vez que me veía fuera lo más maravilloso del mundo, me encantaba que me viera, así que comencé a arreglarme para gustarle, para atraerlo y pareció funcionar.

Ya que cuando me vestía o desvestía sentía su mirada, sabía que me espiaba y por más enfermo que parezca me encantaba, me excitaba saber que el me observaba, me sentía mujer.

Así que hoy acabaría con esto, hoy era el día en que todo lo que soñé se haría realidad, no sabía como lo iba a tomar, pero no me importaba, tenía mucho tiempo que no me sentía así, que no me sentía mujer. Hoy Edward me haría saber que era sentirse deseada, lo haría, sus ojos verdes en su ventana me lo decía.

 

Me giré hacía él y le sonreí, mientras sin pena alguna, me quitaba la toalla que cubría mi cuerpo, acaba de salir del baño, la mujer inocente y vergonzosa, Mike la había matado, ya no importaba nada, solo sentirme mujer de nuevo.

Con la cabeza le hice un movimiento para que viniera, y como si fuera un puberto, echo a correr, en menos de lo que imagine ya aporreaban mi puerta, sonreí, después de todo había funcionado.

Me coloque solo una bata, mi cabello aun estaba húmedo, algunas gotas aun caían, baje lentamente, en cuanto llegue a la puerta y la abrí, sentí sus labios sobre los míos, era un beso hambriento, sentí mi espalda chocar contra la pared.

Por primera vez, desde que mi vida sexual empezó, supe lo que fue un orgasmo, de hecho me llevo al cielo en la sala y después en la recamara, sabía donde tocarme para hacerme sentir en las nubes. Me estremecí cuando me beso el cuello.

- Estuvo mal - susurro, sus ojos verdes mostraban culpabilidad.

- En el amor no hay nada mal - sonreí levemente, me sentí feliz al saber que si podía amar y más descubrirlo con él.

- ¿Me amas? - pregunto sorprendido.

- Te Amo, Edward - le susurre, mientras acariciaba su cabello.

- ¿Y tú marido? - sus ojos mostraron dolor.

- No me interesa - acaricie su mejilla - pero no me dará el divorcio, lo he intentado durante dos años, pero nada.

- Déjamelo a mí - me beso suavemente - vamos a estar juntos.

Simplemente sonreí, en verdad Edward que era ingenuo, no conocía a Mike, antes de que me diera el divorcio, era capaz de obligarme a cambiar de país.

- No lo hagas - él me observo confundido - si tratas de hacer algo, no nos volveremos a ver, me llevara a otro lado, antes de darme el divorcio, así que esta es la única forma de estar juntos.

- Yo siendo el amante - su voz fue ronca, asentí levemente - por ahora me conformaré, pero te prometo que esto pasará pronto.

Lo besé tratando de no pensar en Mike, después de todo en ese momento no importaba, lo único que me interesaba era estar en los brazos de Edward, mi Edward.


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Mi mejor amiga no podía dejarme de hablar, por esto, era realmente estúpido, me sentía mal, jamás me había peleado con Alice de esta forma, de hecho nuestras peleas no duraban más de cinco minutos y ahora no me contestaba el celular.

Sabía que no solo había sido que había regresado con Jake, algo más le molestaba, pero no entendía que era, llegue a casa, después de haber dejado a Jacob en la cafetería, diciendo que mi hermano tenía problemas.

Al ver la entrada de la casa, un lugar que había llegado odiando y que ahora me sentía tranquila al llegar, suspire después de todo podría hablar con Rose y que me ayudara a entender la actitud de Alice.

Gracias al cielo mi hermano, me había dejado la llave de la casa, así que entre sin problema, no vi a Renesmee en la sala, así que camine escaleras arriba, esperando encontrar a mi prima viendo la televisión con su madre, pero no había rastro de ello.

 

- ¡Oh, así! - eso era un gemido y la voz era de Rosalie - más rápido Emmett.

Espera, ¿había dicho el nombre de mi amigo? Creo que esto de estar mal con Alice, me hacía escuchar cosas, seguí mi camino por el pasillo y lo gemidos, se volvieron gritos, me asome a la puerta de la recamara de Rose que estaba entreabierta y algo con lo que ni con terapias iba a salir. Mi mejor amigo y mi tía en plena acción, estuve a punto de gritar, pero mi inconsciente no me dejo, solo salí casi corriendo de la casa.

En la puerta, choque contra alguien, con la escena anterior, apenas notaba mis movimientos, pero con el golpe reaccione y note que era Edward, que traía una cara, que ni cuando Tanya lo dejo tenía.

- ¿Qué pasa? - pregunte cerrando la puerta detrás de mí.

- ¿Qué haces aquí? - me observo con una ceja elevada.

- Yo gane - replique - así que contesta mi pregunta.

- No creo, que entiendas mi dilema - no creía que su mundo, pudiera estar peor que el mío.

- Tengo dieciocho - dije un tanto molesta - sé que no soy lo más madura que se pueda encontrar, pero créeme comienzo a creer que soy más que Rose.

- Creo que tienes razón - susurro - vamos a dentro.

- NO - grite, mientras lo empujaba hacia el garaje - que te parece, si mejor vamos por un café.

- Claro - aunque no muy seguro de lo que decía.

Pero hice que camináramos hacia la cafetería que estaba como a un kilómetro de la casa, mi hermano en verdad estaba distante seguramente algo pasaba, pero no era de las personas que hablara de sus problemas, pero yo lo obligaría como siempre a que me contara lo que le pasaba.

En cuanto llegamos a la cafetería nos sentamos en una mesa de la terraza, la mesera nos tomo la orden y después nos dejo en un silencio, creo que sacarle lo que le pasaba iba a hacer más difícil de lo que pensaba, lo observe, mientras él simplemente veía sus manos como si fuera lo más interesante del mundo.

- ¿Qué pasa? - pregunte, al ver que ni siquiera me miraba.

- Pasa que estoy rompiendo, todo con lo que crecí - cerro sus manos en puños - que si Esme viera en lo que su hijo a hecho, seguramente ni siquiera me reconocería como tal.

- Mamá es estricta, - acepté - pero de eso a que te deje de llamar hijo, esta muy alejado.

- Todo lo que nos enseño de moral, lo he dejado - en verdad parecía culpable.

- Mamá no sabe todo de moral, - y eso quería creer - además no todo se trata de actuar de acuerdo a lo que la sociedad pide de ti, muchas veces tenemos que hacer lo que nos hace feliz.

- Esta mal - parecía que no había escuchado mi pequeño discurso - sé que no debo sentir esto, pero es como si me pidieran que dejara de respirar, mi cuerpo, mi corazón, hasta mi alma piden por ella.

Así que estábamos hablando de una mujer, pero no veía el problema de que estuviera enamorado, de hecho me alegraba, ya que después de Tanya, que había sido su novia hacía más de dos años, jamás había hablado de estar enamorado de nuevo; pero no entendía porque todo ese dilema moral que tenía.

- No veo lo malo - dije, mientras la mesera nos daba lo que habíamos pedido. - Gracias - le agradecí a la chica, cuando se iba.

- No entiendes - susurro con pesar.

- Entonces explícame, para que pueda entender, ese dilema interior que tienes - di un sorbo al capuchino, esperando su explicación.

 

- No debería gustarme - llevo sus manos a su rostro - porque es todo lo que mamá, nos a prohibido siempre, estoy traicionando los valores que nuestra madre nos odio - en ese momento mi cerebro encajo todo.

- ¿Te enamoraste de una mujer casada? - ante aquella pregunta, se quejo - Edward - la sorpresa salió sin ser consciente, ambos estábamos en el mismo problema.

- Lo sé - no me miró - debo causarte repudio, como es posible que falte de esa manera a la educación que mamá nos dio.

- No digas tonterías - replique - estar enamorado, jamás lo veré mal, claro que con esto tendrás problemas con mamá y también con papá, ya que Esme jamás deja que Carlisle nos apoye en algo que ella ve mal - en ese momento por fin sus ojos estaban en mí - pero por mí no te preocupes, entiendo que no decides a quien amar, el corazón lo decide.

- Mamá se va a poner como loca - gruño - me va a decir, que donde diablos quedo toda la moral que nos enseño, mi dignidad donde la deje.

- La dejaste, en cuanto su mirada se cruzo con la tuya - me observo sorprendido.

- ¿Cómo lo sabes? - ¿Qué contestarle? Que yo también la había perdido así.

- También me he enamorado, - respondí - sé que mamá, tampoco me va a apoyar a mí, pero es la primera vez que me siento de esta forma.

- ¿De que hablas? - en ese momento desee haber cerrado la boca.

- Cosas - sonreí con inocencia.

- Ya te he dicho lo que me pasa, ahora te toca a ti - me chantajeo, pero conociéndolo se iba a poner como loco.

- Estoy enamorada, - eleve los hombros - de alguien que tampoco le agradara a mamá.

- ¿Estás con alguien casado? - su mirada verde era amenazadora.

- Estaríamos en las mismas condiciones - le espete - así que no podrías, darme tus clases de dignidad.

- No es lo mismo - su voz fue ronca.

- ¿Por qué no? - lo mire seriamente.

- Porque tú eres aun una niña, - odiaba que me tratara como una pequeña - y quien saliera contigo, se podría considerar pedófilo.

- Tengo dieciocho - le recordé - ya puedo tomar mis decisiones, y bueno como te dije, no puedes restregarme nada, porque tú estás haciendo lo mismo.

- ¿Quién es? - en ese momento me di cuenta que mi lengua traidora, había hecho que confesará.

- No te importa - fue mi seca respuesta.

- Eres mi hermana - gruño - claro que me interesa, que asqueroso pervertido, esta lavándote el cerebro.

- Nadie me estaba lavando nada - en ese momento me estaba enojando - estoy enamorada, al igual que tú. Y ni aunque te pares de cabeza lo voy a dejar.

- Vas a arruinar tu vida - en verdad que Edward, si que era cínico.

- Arregla tu vida, y deja la mía fuera de esto - en ese momento vi su cuello - y dile a Isabella que no te deje marcas.

- ¿Cómo diablos sabes que es ella? - su ceño estaba fruncido.

- Lo vi desde la primera vez que ella fue a la casa, además de que eres tan fácil de descubrir, - respire profundo - espero que no sea como su marido.

- No hemos terminado de hablar - me tomo del brazo, cuando estaba por salir.

- Para mí esta todo dicho - lo mire fríamente - yo te apoyo, pero tu no lo haces, así que está bien, se feliz con Isabella y a mí déjame en paz.

- Les diré a mis padres - todavía tenía el descaro de amenazarme.

 

- Lo negaré - mi voz fue firme - y también les diré, que su primogénito anda revolcándose con una mujer casada, créeme a Carlisle le va interesar más eso, de que andas con tu vecina que yo.

- Te mandarán al internado de Londres - sabía que Edward lo estaba diciendo enserio - como cuando con Alec, - ante aquello su mirada fue más escalofriante - ahí hay otra prueba de que no sabes elegir, aun no estás lo suficiente madura para hacerte responsable de lo que te pase.

- Si me voy a Londres - entrecerré los ojos - te prometo Edward, que jamás te lo voy a perdonar.

Y sin más salí del lugar, creo que eso lo iba al menos hacer que pensará, el decirle a mis padres, aunque él no tenía nombres, en cambio yo sabía perfectamente quien era la mujer con la que se estaba metiendo.


Espero ke el capitulo les guste n.nU

Capitulo dedicado a:

Camille_Bloxam

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Izabella_Cullen

POV Alice

Esto en verdad era grandioso, mi madre me iba a matar por el tres de Historia, pero claro Alice, preocúpate por tu amiga, y no estudies, después de todo como si a ella le interesara que estaba arruinando su vida con Jacob.

Pero a pesar de que hace casi una semana, le dije que no deseaba saber de ella, es mentira, es mi mejor amiga, son cosas que no pasan solo así, pero no puedo seguir viendo como destruye su vida, es mi hermana y no deseo verla sufrir, es por eso que como dicen "ojos que no ven, corazón que no siente"

- Hola - Emmett se había sentado frente a mí.

- Hola - respondí sin mucho entusiasmo.

- Algo pasa entre ustedes ¿cierto? - ni siquiera lo mire - vamos Allie, Camille es tu mejor amiga, son hermanas, no pueden estar así.

- Ella ya eligió - replique - y yo no quiero verla caer.

- Pero para eso somos sus amigos - no podía creer que Emmett, me estuviera diciendo eso - para que cuando caiga, la ayudemos a levantarse, nos necesitamos.

- Me cansé - solté un ligero suspiro - ella solo parece escuchar a sus deseos, no escucha a su cerebro que le dice que eso que esta haciendo esta mal.

- ¿Y que pasa si él también la ama? - levante la mirada confundida - Jacob ya le pidió el divorcio a su esposa, así que se podría decir que es una forma, en que dice que no va a jugar con Camille.

- ¿Cómo lo sabes? - eso era nuevo para mí.

- Anoche me lo dijo, - elevo los hombros - y también descubrió lo mío con Rose.

- ¿Sales con Rosalie Cullen? - mis dos amigos, en verdad estaban locos.

- Hablemos de tu relación con Camille, - siempre tratando de salirse por la tangente - ella en verdad te necesita, recuerda que yo no soy bueno con eso de consejos, y parece que Edward ya sabe lo que hay entre ellos.

Sin decir nada me levante, sabía donde estaría después de todo, no había pasado diez años de mi vida siendo su amiga, conocía a que lugar iba siempre que estaba molesta, triste o trataba de reflexionar algo. Camine o mejor dicho corrí hacia el auditorio, en cuanto abrí la puerta como supuse la vi.

Trate de tranquilizar mi respiración, ya que de la cafetería al auditorio, si era un poco largo el camino, camine hacia ella, estaba sentada en las butacas de la primera fila, me senté a su lado, sin que ella levantara la vista.

 

- Emmett me dijo sobre Edward - repuse suavemente.

- Se acuesta con su vecina - gruñó - pero a mí no puede apoyarme, cuando esta haciendo lo mismo, se atrevió a amenazarme con decírselo a mis padres.

- No va a decir nada - pase mi brazo por sus hombros - él solo lo hace, para ver si dejas a Jacob.

- Allie - por fin me miró - no quiero perderte, ere mi hermana, en verdad si pudiera dejar a Jacob lo habría hecho, pero sin él mi mundo es un infierno, no puedo y menos ahora que está a punto del divorcio.

- ¿Estás segura, que se va a divorciar? - le pregunte.

- Me enseño la demanda - me sonrió levemente - pero creo que no solo por eso te enojaste, así que dime que hice.

- Cami - sonreí levemente - creo que exagere.

- Pero ¿Por qué? - me conocía.

- Jasper te invitó por un café - ante aquello se dio un golpe en la frente.

- Lo olvide - pero después arrugo la nariz - pero eso que tiene que ver.

- Camille - pensé que lo iba a descubrir.

- ¿Te gusta? - solo asentí levemente, ella se levantó con una media sonrisa - por fin, hasta que Alice Brandon le gusta alguien.

- Solo hay un problema - susurre - a él le gustas tú.

- ¡¿Qué?! - exclamo - debe estar ciego, mira que gustarle yo, en vez de Alice, creo que debo hacer algo con ello.

- ¿Qué vas a hacer? - cuestione divertida.

- Ya lo verás Allie - me jalo del brazo - pero créeme antes del sábado, tendrás una cita con Jasper Hale.

Solo arrugue la nariz al no entender a que se refería, pero esperaba que todo saliera bien, pero lo que ahora me importaba es que Camille y yo volvíamos a ser las mismas, y ahora si nadie nos iba a separar.


Espero les guste y lamento lo corto ke es u.u

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POV Jacob

- ¿Qué tal va el divorcio? - pregunto Embry.

- Leah, no parece querer aceptarlo - repuse, sin dejar de ver los papeles.

- Así que tienes problemas - comento.

- Más que eso - levante la mirada - esta como loca, cada vez que trato de darle los papeles para que los firme, me asegura que si se va, no volveré a ver a Taylor.

- Vaya - susurro - ¿y qué piensas hacer?

- Primero, hablar con Jared y hacer algo, para que ella acepte - solté un largo suspiro - y después, ver si se puedo quedarme con la custodia de Taylor.

- Seth no lo va a permitir - eso me angustiaba, ya que él era uno de los mejores abogados y además era el hermano de Leah - así que mejor sácate esa idea de la cabeza.

- No creo que con ella, Taylor tenga la mejor atención - replique - siempre lo deja solo, mi hijo va a estar solo con niñeras, no va a conocer el amor de una familia.

- ¿Crees que Camille lo acepte? - ante eso arrugue la nariz - Ella solo tiene dieciocho años, es demasiado joven, para que comience a preocuparse por hijos que no son suyos, y más que tenga que hacerla de mamá.

- Taylor tiene una madre - comente - aunque, esa madre no se preocupe por él, Camille no tiene porque hacerse cargo de nadie.

 

- Si Taylor se queda, no vas a poder salir como si fueras soltero - dijo seriamente - necesitará un padre, cosa que no sé si en verdad tendrá contigo.

- Se supone que eres mi amigo - le espete - deberías de apoyarme, no hacerme sentir mal.

- Solo te digo la verdad - comento - pero espero, que Camille no te deje, cuando encuentre alguien más.

POV Camille

Esto había sido un largo día, lo único que deseaba era ir a casa, y dormir, pero antes tendría que hablar con Jasper, y aclarar algunos puntos, sobre lo del café y Alice, bueno de la última no iba a hacer tan directa, porque seguramente a mi amiga eso no le iba a agradar.

- Jasper - llame, al verlo caminar hacia el estacionamiento, se giró hacia mí - ¿podemos hablar?

- Claro - me sonrió levemente.

- Antes que nada lamento lo del café, - susurre avergonzada - pero apenas recuerdo mi nombre.

- No te preocupes - aunque su mirada no decía lo mismo.

- Bueno creo que eso sería todo - ya que todo mi discurso, se me había olvidado.

Me di la vuelta, para salir de la escuela, pero entonces sentí como me tomaba del brazo, y sin darme a tiempo a nada, me beso, lo separe enseguida de mí.

- Lo siento, - me disculpe - pero salgo con alguien, en verdad no deseo que nuestra amistad se termine.

- Pero me gustas - su voz fue baja.

- Hay chicas más bonitas - le asegure - y que además, con esté nuevo look alguien querrá salir contigo, y enserio no creo que yo te guste y menos si conoces lo loca que estoy.

Arrugo la nariz, enserio necesitaba que él se diera cuenta que yo no era la indicada para él, que había alguien más que lo esperaba, pero yo no era. Pero tampoco podía decirle que Allie deseaba una cita con él.

- Además creo que te convendría salir con alguien, a la que ya conozcas - un poco sutil la información - tal vez, ustedes tengan más en común de lo que aparentan.

Sin más me solté de su agarre y camine hacia el estacionamiento, esperaba ver el Audi de Jacob, pero en vez de eso, vi el Mustang de Nahuel y supe que era de él, porque estaba recargado en él. Pase por su lado, fingiendo que no lo había visto, pero parecía que ese día todos me iban a retener.

- ¿Tanto miedo, te da que nos vea juntos? - su mirada azul se clavo en mí.

- ¿A quién le tendría miedo? - pregunte secamente.

- Sabes perfecto, a quien me refiero - me espeto.

- No, no sé - en ese momento sentí un revoloteo en el estómago - pero se me hace tarde, así que si me sueltas.

- Parece que a ti te encanta eso de sufrir - se veía enojado.

- Eso a ti no te interesa - gruñí.

- Tú me importas - su voz era amenazante - y no pienso dejarte hacer una estupidez, no voy a dejar que te lastimen, y no me interesa si te parece o no.

- Es mi vida - replique - así que me harías un favor, no te metas.

- Sé que creerás que estoy loco - en ese momento su voz fue suave - pero desde que te vi, te volviste demasiado importante, y no quiero que vuelvas a sufrir, y con Jacob Black, eso va a pasar, tú solo eres una más.

- ¿De qué diablos hablas? - pregunte con la voz ronca.

- No me digas, ¿qué creías que tú eras su primer amante? - la verdad era sí, pero no podía decirlo - él a salido con una Claire Yong - me mostró la fotografía de la mujer - Carlie Reed e Isabella Swan.

 

- Mientes - le espete.

- ¿Eso crees? - en ese momento, me enseño una foto de Isabella con Jacob.

Debí haber sabido, que yo no era la primera, pero si no era la primera, ¿Por qué habría de ser diferente? Esto era realmente doloroso, en verdad lo amaba, y yo solo era un juego.


Lamento la tardanza y ke además sea tan corto, pero espero les guste y solo kiero decirles ke este fic esta por terminar, ya le kedan a lo mucho 7 capitulos.

Capitulo dedicado a:

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Cafiabelle

erika_cullen

alele22

ginnyharry123

POVNahuel

En cuanto la vi llorar, me sentí miserable, pero eramejor que abriera los ojos, antes de que se enamorara más, enserio Camille sehabía vuelto demasiado importante en mi vida y no iba a dejar que sufriera,bueno no de nuevo.

- ¿Por qué tienes esto? - pregunto con lavoz ronca.

- Eso no importa - trate de abrazarla, peroella retrocedió.

- Quiero saber, porque tienes fotografíasde Jacob - sus ojos miel, a pesar de estar cristalinos y rojos, mostrabanseguridad.

- Conozco al hermano de Leah - respondí -parece, que la esposa le encanta eso de conocer a las amantes de su esposo, dehecho muchas de ellas, ella misma se las mete.

- ¡¿Qué?! - la sorpresa se escuchaba en suvoz.

- Ella sabía que Jacob, es hombre y tienedeseos que saciar, es por eso - en ese momento se me formo un nudo, al ver sutristeza - que le metía a estás mujeres, primero a su sobrina - le mostré laimagen de Claire - después a una chica que era pasante de Derecho, - le mostréla imagen de Carlie - y después la vecina.

- Es como una mala novela - me espeto - suesposa, no pudo haber hecho eso.

- Su matrimonio siempre a sido disfuncional- replique - Leah, solo quería que la siguiera manteniendo, fue por eso que ledio lo que ella ya no deseaba darle.

- ¿Estás diciendo, que Leah, me contratopara que me acostará con su marido? - solo asentí, sonrió sin poder creerlo -eso es enfermo.

- Lo es - le asegure - pero es así, comoellos llevan su matrimonio.

Se llevo las manos al rostro y la escuche sollozar,en verdad me dolía verla así, pero debía saber que ella era una más que jamás,habría nada serio, y solo estaba jugando con ella, solo buscaba placer, nuncala tomaría enserio, solo era la mujer que podía remplazar en su cama cuandoquisiera.

- Solo fui su juguete - susurro - soy tanpatética.

- No lo eres, - en ese momento tome surostro - solo te enamoraste, pero el patético es él, por no darse cuenta lapreciosa mujer que esta utilizando.

- Nahuel - su voz tembló - cuánto más tengoque sufrir.

- Solo elígeme a mí y prometo que ya nohabrá más dolor - limpie sus mejillas - yo soy mejor que él, solo debes verlo.

- Necesito pensar - fue lo único que dijo,antes de separarse de mí.

La vi echar a correr, desee seguirla, pero sabía queen verdad debía pensar, procesar todo lo que le había dicho y llorar todo loque su corazón necesitará. En cuanto estuviera más tranquila iría a hablar conella, y demostrarle que yo era mejor que Jacob, pero ahora debía dejarla pensary sacar todo su dolor.

 

POVCamille

Enserio me sentía la persona más tonta, como había podidocreer que yo había sido la primera, pero estaba enamorada de Jacob, y no eramás que una aventura, necesitaba irme de ahí, alejarme lo más que pudiera de él,necesitaba olvidarlo.

Mis padres tendrían que mandarme al internado enFrancia, o a donde quisieran lo único que deseaba era irme lejos, olvidar todolo que había pasado en unos meses, llorar lejos de él y dejar de ansiar por él,eso era lo que necesitaba y lo iba a lograr.

Pero ahora necesitaba esperar a mis padres, queseguramente papá estaba en el hospital y mamá, comprando algo para arreglar lacasa, así que ahora estaba sola en casa, las lágrimas salían con fuerza, aunquecon el tiempo parecían disminuir.

Escuche el teléfono, sin ganas de nada me levante, ysin ver quien era conteste.

- ¿Diga? - mi voz se escuchaba un tantopastosa.

- Hola - al escucharesa voz, sentí que el nudo en mi garganta se hacía más fuerte - ¿Dóndeestás?

- Eso es algo que no te importa - trate desonar enojada, aunque mi voz sonó quebrada.

- ¿Qué te pasa? - se escuchabala sorpresa en su voz.

- ¿Por qué no vas y buscas a Claire o aIsabella? Después de todo ellas deben de ser más complacientes que yo - sentícomo las lágrimas de nuevo volvían a bajar.

- No sé de que hablas - en verdadparecía que no lo entendía.

- Sé que yo solo soy una más en tu cama, que en cuanto te aburras mecambiarás - solté un sollozo.

- Te Amo - todavía teníael descaro de mentirme - solo has sido tú, a la que he deseado y con la quehe engañado a Leah.

- ¿Me crees tan idiota? - gruñí - por favorJacob, deja de mentirme sé que no soy la única, y tampoco la última, así quedéjame en paz, no quiero saber nada de ti.

Y después de eso colgué, fue como otra media hora dellanto, pero después de un rato, me tranquilice, en cuanto lo hice, me puse aver la tele, para olvidarme de todo, al menos por un rato. No sé cuanto tiempoestuve así, pero escuche un auto, camine hacia la ventana y note que era el depapá.

Este era el momento que deseaba, así que espere a queestacionara el auto en el garaje, y cuando eso paso, baje corriendo lasescaleras, claro después de que me vi y note que no se veían rastros de llanto.Cuando llegue a la sala, papá estaba en el sillón más grande relajándose de sulargo día de trabajo.

- Hola - salude, mientras me sentaba a sulado - ¿Qué tal tu día?

- Estresante, pero agradable - contesto,sonriéndome - ¿y el tuyo?

- Pues lo mismo de siempre - eleve loshombros.

- Cariño - al escuchar la voz de mamá, vique traía una taza que supuse sería café para papá - pensé que estaríasdormida.

- Bueno tenía que hablar con ustedes - anteeso papá se irguió en el sillón - quiero irme al internado de Francia.

- Hace un mes no querías - comento papá -¿Qué fue lo que te hizo cambiar de idea?

- Pues que de ahí, han salido las mejoresbailarinas, y eso quiero - sonreí levemente - quiero estar en las mejorespresentaciones.

- Cam - la voz de mi madre fue un tantoronca - que voy a hacer sin ti.

- Mamá - susurre abrazándola - los primerosmeses serán los fuertes, después verás que seguirás haciendo tu vida, ademástendrás más tiempo para ti.

 

- Creo que debo apoyarte - dijo en voz bajamamá - después de todo, es tu sueño, y no debo de estar en contra.

- Muy bien - la voz de papá fue suave - enuna semana, te vas ¿te parece?

- Fantástico - sonreí, aunque yo deseabairme ya, pero tenía que darle tiempo - así podré despedirme de mis amigos.

Sabía que esta semana iba a hacer larga, ya que conociendoa Jacob, iba a estar buscándome, pero esta vez no iba a caer ante sus falsaspalabras, claro que no lo iba a hacer, esta vez no.



Capitulo dedicado a:ginnyharry123CafiabelleKiKaDiGgoRy

POV Camille

Los días para irme se me estaban haciendo eternos, pero agradecía tener a Alice que no me había dejado sola un minuto, y eso me ayudaba a no hablar con Jacob y así no caer ante sus palabras falsas.

- Creo que es apresurado lo que haces - comento Alice, mientras comíamos pizza, en su casa - además, creo que deberías dejar que al menos te explique que fue lo que paso, si en verdad si salió con esas mujeres.

- Tú eras la que me decía que debía alejarme de él - replique - ¿y ahora lo defiendes? No te entiendo.

- No lo defiendo - dijo secamente - solo digo, que Jacob estaba a punto de divorciarse por ti, así que creo que al menos debes darle una oportunidad de que te explique.

- Lo mejor es que no lo escuche - suspire - porque si lo hago, sé que terminaré de nuevo en sus redes, sin importarme si soy una más o no.

- Creo que desconfías mucho de ti - me dio una palmadita en el brazo - pero esta vez apoyaré eso.

Aunque la verdad, no estaba tan segura de que lo mejor era no hablar con él, pero no creía poder soportar, de nuevo tener el corazón destrozado, así que lo mejor era estar alejada de Jacob y pensar todo lo que había pasado.

Escuche mi móvil sonar, así que sin ver quien era conteste.

- ¿Diga?

- ¿Señorita, Camille Cullen? - pregunto una voz de mujer que no reconocí.

- Ella habla - arrugue la nariz, por tanta seriedad.

- Le hablo del hospital - ante aquello sentí una opresión en el pecho - Edward Cullen, está aquí.

- ¿Cómo? - me levante de golpe de la silla - ¿está bien?

- - ante eso me sentí más tranquila - pero necesitamos, que un familiar venga, y él dio su nombre.

Pedí la dirección, y en cuanto la tuve me despedí de Alice y subí al auto que mamá me había prestado durante esa semana, el viaje al hospital fue bastante rápido.

En cuanto llegue a la sala de espera, vi a Isabella llorar, ante eso estuve a punto de golpearla, pero decidí caminar hacía la recepcionista, una mujer como de unos cuarenta años y cabello rubio.

- Buenas tardes - salude amablemente - quisiera saber, ¿Cómo se encuentra Edward Cullen?

- ¿Es algún familiar? - me miró desconfiada.

- Soy su hermana - repuse suavemente.

- Camille - me giré hacia quien me llamaba y vi los ojos llorosos de Isabella - está en la habitación 308.

- ¿Qué diablos haces aquí? - enserio, podía haberme quedado callada con ella lejos, pero ahora que se había atrevido a hablarme.

- Amo a Edward - apreté los puños, ante eso - y ahora menos que nunca me voy a separar de él.

 

No conteste, simplemente pase por su lado y camine hacia la habitación que me había mencionado, abrí la puerta y el lugar no era muy grande, solo constaba de una cama, un sillón reclinable y una ventana, pero solo eso, mi hermano estaba en la cama, con el brazo vendado, pero por lo demás se veía bien.

- ¿Qué paso? - pregunte secamente.

- Fue Mike Newton - repuso suavemente - pero estoy bien, solo fue un rozón.

- Eres un imbécil - le espete - Mike Newton es un peligro, espero que esto te haya servido para dejar a su esposa.

- No la voy a dejar - ante eso, desee golpearlo - la amo y sé que ella a mí, así que no me voy a separar de ella, porque además esta embarazada.

- ¿Embarazada? - no podía creer aquello - eres más imbécil de lo que creí, ese hijo podría ser de su marido.

- Ella me juró que desde hace dos meses, solo a estado conmigo - enserio no podía creer que al que creí mi ejemplo a seguir, fuera tan estúpido.

- ¿Y enserio le creíste? - no podía creer, que en esto yo fuera la que actuará como adulta.

- Ella no miente - solté un gruñido.

- El amor en verdad que hace idiota a la gente - escupí ácidamente.

- No te pases - me advirtió.

- ¿Ya te dijo, que se estuvo acostando con Jacob Black? - pregunte caminando hacia él.

- Mientes - enserio, no podía creer que mi hermano se cerrará.

- Bueno en cierta forma no la culpó - eleve los hombres - con un marido como el suyo, es lógico que busques a alguien más - sonreí amargamente - saber que se acuesta con otras mujeres, que te golpee y que además te viole no debe ser agradable.

- ¿De qué hablas? - sus ojos se clavaron en los míos.

- Mike Newton, es una fichita - eleve los hombros - en la escuela todos saben, que acosa a las alumnas y una que otra maestra han pasado por su cama, y bueno también se sabe que golpea a su esposa, y cuando no logra alguna nueva conquista, va y obliga a su esposa a saciar lo que su conquista no hizo.

- ¿Por qué jamás me lo dijiste? - ahora me veía con enojo.

- No veía que te interesará - le espete.

- Ahora menos me separaré de ella - enserio que era necio - y haré que ese imbécil, le de el divorcio.

- ¿Levantaste una denuncia? - no quería seguir discutiendo aquello.

- Claro - respondió secamente.

- Bueno, al ver que estás bien me voy - me levante del sofá - veo que solo necesitas a Isabella aquí.

- ¿Sigues con el hombre casado? - no conteste - es un error.

- Él esta en trámites de divorcio - me giré hacia él - y créeme no es más error que lo tuyo, pero no pienso discutirlo.

- Sé que lo mío es un error - ante eso me detuve - es por eso, que no quiero que tu hagas lo mismo, eres mi hermanita y no quiero que vivas esto.

- No te preocupes por mí - susurre - el viernes me voy a Francia.

- Es lo mejor - me sonrió levemente - verás, que muy pronto llegará alguien que sea totalmente libre, y te vas a enamorar como es debido para una chica como tú.

- Lo que digas - camine hacia él - es Jacob Black.

- ¿Qué? - parecía no entender.

- Salí con Jacob - tome su mano - pero solo fui su juguete.

- Pensé que jamás me lo dirías - me acaricio la mejilla.

- ¿Lo sabías? - no podía creer aquello.

- Sí - lo decía tan tranquilo - tú y Alice no suelen cerrar las puertas cuando hablan.

 

- ¿Por qué no se lo dijiste a mis padres? - me sonrió de lado.

- Porque sabía que harías lo correcto - me dio un golpecito en la nariz.

- Creo que es mejor que duermas - bese su frente - te quiero.

- Y yo a ti - me beso la mejilla.

Sin más salí del lugar, en la sala de espera seguía Isabella, pero no me despedí, simplemente salí del lugar, Edward tenía razón, yo debía buscar a alguien libre y sobre todo sin responsabilidades como hijos, y por más que Jacob se divorciará siempre iba a tener a Taylor.

- Por fin - en verdad la vida debía odiarme - pensé que no podría encontrarte jamás.

- Ese era el plan - me giré hacia él.

- ¿Por qué huyes de mí? - sus ojos negros eran mi perdición.

- No quiero responsabilidades - respondí - al principio creí, que era porque tal vez era una más, pero no quiero tener que ver por un niño.

- Ese niño es mi hijo - me espeto.

- Exacto - dije suavemente - es tuyo, no mío y mi amor por ti no creo que sea tan fuerte, lo siento.

- Me dejas ¿Por qué no quieres tener una responsabilidad con Taylor? - en verdad se escuchaba irritado.

- Además de que me mentiste - solté un suspiro - pero tengo dieciocho años, me falta mucho por vivir, y Taylor es un niño increíble merece a alguien que en verdad quiera tener una responsabilidad así, y bueno a ti no te haría dejar a tu hijo, creo que esto es lo mejor, lamento ser cobarde y no enfrentar esto.

- ¿Esto es el final? - camine hacía él y lo bese suavemente.

- Eso creo - respondí - Te Amo.

- No más que yo - me beso la nariz - si cambias de idea, aquí voy a estar.

Lo besé de nuevo, este fue diferente, era el adiós y dolía, pero sabía que era lo mejor. Aunque en ese momento doliera, algún día esto sería un bonito recuerdo solo eso.


Lamento la tardanza, pero es que no tenía mucha imaginación, bueno también solo les voy a decir que solo quedan dos capitulos más que este fic llegue a su final, espero les guste.

Capitulo dedicado a:

ginnyharry123

KiKaDiGgoRy

Zhere StAr De Black

Lupis Narom

Cafiabelle

POVCamille

Llegar a Francia no había sido como yo creía, pero almenos estaba lejos de todo aquello, que creía que me dañaba, pero esperaba quetodo saliera bien.

Adaptarme, tampoco fue tan bien como lo habíaimaginado, ya que extrañaba mi casa, mis padres, mis amigos, peroprincipalmente a Jacob, no podía creer que a pesar de todo y de lo que yo mehabía propuesto aun soñará con él, y mi corazón suplicará por él.

Un día más en este horrible lugar, enserio había sidoun error, pero ya era tarde para arrepentirme, tendría que comenzar una nuevavida, en la cual no estaba Jacob, me senté en una de las bancas del internado,solté un suspiro, no podía creer que esto fuera tan duro.

- ¿Me puedo sentar? - al escuchar aquellavoz, creí estar soñando.

- ¿Qué haces aquí? - pregunte anonadada.

- Supuse que necesitarías a alguienconocido - me sonrió de lado - y me dije, Nahuel, debes ir a darle un poco dealegría.

 

- Creo que eres mi ángel - bromee, mientraslo abrazaba.

- Pues he decidido serlo - me dio un besoen la frente.

- ¿Qué tal las cosas por allá? - pregunteansiosa.

- Pues tu hermano, les ha dicho a tuspadres, que van a hacer abuelos - clavo sus ojos en mí - y a decir verdad, nolo tomaron muy bien, y menos sabiendo que Bella estaba en trámites de divorcio.

- ¿Mike le dio el divorcio? - eso en verdadme sorprendio.

- Pues después de la demanda, de Edward, lade Bella de golpes, la de una chica por acoso - así que al psicologo se leestaba cayendo el teatrito - ahora está en la cárcel y bueno el abogado loobligo a firmar el divorcio.

- Vaya - susurre - veo que por fin estapagando.

- Así parece - me acaricio la mejilla - yAlice, ya sale con Jasper.

- Eso es increíble - sonreí abiertamente,pero entonces llego a mi mente, el nombre de Jacob, y mi sonrisa se esfumo.

- Él sigue con el divorcio - parecía leermi mente - y bueno parece, que va ganando, ya que a Leah le salieron variosamantes, y las de él bueno Bella ahora sale con tu hermano y las otras dosfueron falsas.

- ¿Me mentiste? - lo observe con la narizarrugada.

- No - repuso - solo confié en personaspoco honestas - arrugo la nariz - Bella si fue su amante, él me lo dijo, perolas otras dos, Seth las había metido, para poder exprimirlo por completo, peroresulto que Jacob es un hombre decente, bueno en ciertos términos ya que en sí,le fue infiel a su esposa, porque había sentido cosas muy fuertes por esasmujeres.

- ¿Me ama? - ante aquella pregunta, vi surostro ensombrecerse.

- Más de lo que imagine - sonrióamargamente - estos dos meses, parece que esta muerto en vida.

- ¿Más que tú? - sabía que Nahuel sentíaalgo por mí, de hecho a pesar, de amar a Jake, cuando estaba con él, me sentíadiferente.

- No lo sé - confeso - pero, debes saberque Te Amo.

- Me amas más que él - tome su rostro -Jacob, jamás me habría dicho como estabas tú, simplemente haría que lo amará yno mencionaría nada de ti.

- Solo quiero que seas feliz - me sonriólevemente - si lo eres, yo lo soy.

- Entonces ayúdame a serlo - le pedí - noquiero pensar, de nuevo en Jake, solo quiero que tú ocupes mi mente y micorazón.

Abrí los ojos, y me encontré en la cama con Nahuel,hacía un año y medio que salía con él, no me arrepentía de ello, era lo mejorque podía haber hecho, era increíble y aunque no lo crean me había enamorado deél y Jacob ahora solo era un recuerdo, uno bueno, pero solo eso.

Edward y Bella estaban de visita, después del tiempo,había aprendido a tolerara a mi cuñada, y bueno la termine por aceptar, cuandovi a la pequeña Carlie, en verdad mi sobrina me robó el corazón y bueno portal, ahora adoraba a su madre.

Allie, junto con Jazz y Emmett habían venido hacíados meses, los primeros estaban felices de la vida juntos, mientras elmusculoso, seguía con Rose, parecía que su relación iba enserio y mi amigo sellevaba increíble con Nessie, así que por mi todo estaba bien.

 

- Cam - giré mi vista y Nahuel, comenzaba adesperezarse - creo que debemos cambiar de cama.

- La acabas de comprar - le recordé - yahora que fue lo que no te gusto.

- Que es demasiado grande - era una king size- y no puedo tenerte tan cerca, como quisiera.

- Tú la elegiste - le reproche, mientras mecolocaba sobre él.

- Sí, pero en ese momento estábamosenojados - me recordó, besando mi cuello - y no recordé, que eso no iba a durarmás que una hora.

- Entonces eso fue tu culpa - acaricie sumejilla.

- ¿Si te pidiera matrimonio, me aceptarías?- ante eso, me separe de él.

- No ahora - susurre - quiero terminar laUniversidad, y después trabajar, viajar - sus ojos azules, perdieron el brillo- pero todo eso lo quiero hacer contigo, como ahora, vivimos juntos y me gusta,pero aun no estoy lista para el matrimonio.

- Te Amo - ahora él se colocó sobre mí - yvoy a esperar, porque tú eres la mujer de mi vida.


NahuelBueno espero que les guste el capitulo, y lamento si es corto, pero ya se acerca cada vez más el final, y bueno supongo que les gusta Harry Potter, y es por eso que les vengo a decir que acabo de subir un fic que se llama "Siempre estuviste aquí" https://www.potterfics.com/historias/64490 espero se pasen y lo lean y dejen comentarios
Capitulo dedicado a:
samantha cullen XDRosealice CullenZhere StAr De BlackKiKa DiGgoRyginnyharry123Cafiabelle

POV Jacob

Taylor cumplíaseis años y a pesar del tiempo, aun seguía extrañándola esperando a quecambiará de idea, y por fin regresará a mí, pero parecía que eso no iba asuceder muy pronto o tal vez jamás iba a pasar. Pero como decían la esperanzamuere al último y yo estaba aquí, esperando a que ella regresará.

Solté un suspiroal ver a mi hijo sonreír feliz, mientras el resto de sus amigos se sentaban,para ver al mago, observe a Sue besar el cabello de mi hijo, y bueno de Leah,después de terminar con el divorcio desapareció y no dejo rastro alguno deella, pero supuse que se habría ido con su amante en paso.

Después de esocon la ayuda de Sue y un poco de mi padre, estaba criando a Taylor, que a pesarde todo lo que había vivido era un niño feliz, y a pesar de lo que me habíadicho una psicóloga de que iba a preguntar por su madre, él no lo había hecho,aunque también estaba preparado para ello.

- Señor - levante la vista y vi a Marie miama de llaves - lo buscan.

- ¿Quién? - pregunte, pero quedo contestadaal ver al imbécil de Nahuel detrás de ella.

- Hola, Jacob - saludo con una sonrisa delado - tanto tiempo sin vernos.

- Gracias, Marie - dije y en cuanto lohice, la mujer desapareció - ¿Qué diablos haces aquí?

- Primero ver que has superado que Cam tehaya dejado - su voz no mostró burla, pero aun así lo fulmine con la mirada - ydespués, para entregarte esto - y me enseñó una invitación.

- ¿Te casas? - pregunte con una mediasonrisa, él solo asintió - ¿y quien fue la valiente? - abrí la invitación y alver el nombre de Camille - ella no se puede casar contigo.

- Pues ella me dijo que sí - elevo loshombros - y sé que piensas, que ella tal vez aun Te Ama, y eso en cierta formame atormenta, así que te daré dos días con ella - ¿acaso estaba loco? - sí selo que piensas, pero si ella te ama, no quiero que se case conmigo pensando enti, así que nos iremos de fin de semana, en el cual estás invitado; si Camillete ama y te elige a ti, yo lo aceptaré, pero si no es así irás a nuestra boda.

 

- Creo que esto es un tormento para ambos -le espete - ¿Por qué no simplemente, te casaste y ya?

- Camille es lo que más me importa - clavosu mirada en mí - y solo quiero que ella sea feliz, no me interesa si para esotengo que hacerme a un lado.

- Eres un idiota - le espete - pero muybien, aceptaré esto - estuve por romper la invitación - y que te quede claroque lucharé con todo.

- Eso espero - sonrió levemente - mañanasalimos, así que es mejor que tengas tus maletas preparadas.

Sin más se fue,observe de nuevo la invitación, ver el nombre de Camille impreso, me dolía y nopodía creer que en cinco años no hubiera podido olvidarla, me sentí un imbécilrealmente ya que ella había seguido con su vida, pero yo seguía esperando porella.

POVCamille

Estaba realmentenerviosa, todo se me caía de las manos, pero debía tranquilizarme, después detodo esto era algo normal, llevábamos viviendo juntos casi cuatro años,estábamos a punto de casarnos, así que debería salir bien.

- ¿Te sientes bien? - al escuchar la voz deLizzie, tiré la prueba.

- Sí - conteste abriendo la puerta, yencontrándome con una chica un poco mayor a mí, cabello negro y ojos azules,que se había vuelto como mi nana.

- Deberías alistarte - me reprocho, nosabía porque la había contratado como la encargada de mi boda, pero claroNahuel tenía que convencerme - en menos de una hora, vendrá tu prometido ytendremos que salir.

- Si lo sé - dije un tanto fastidiada.

- Por cierto, una tal Alice te espera -ante eso pase por su lado.

Y bueno en lacama de la habitación de hotel, en donde me estaba quedando con Nahuel, estabami mejor amiga sentada, en cuanto nos vimos, ella se levanto y ambas nosabrazamos.

- No puedo creer, que en una semana tecasarás - repuso con una media sonrisa.

- Lo sé - sonreí levemente.

- Camille - llamo Lizzie - debes vestirte.

- Claro - y tome a Alice, para que meayudará a escoger mi ropa.

Estuvimos comocuarenta minutos bromeando y jugando con la ropa, era como si de nuevotuviéramos doce años, pero después de todo eso logre vestirme, con algobastante cómodo.

- Hola - al escuchar aquella voz, me abracéa él - veo que me extrañaste.

- No ha dejado de hablar de ti - comentoAllie - bueno creo que yo los dejaré.

Y bueno mi mejoramiga salió de la habitación, note algo extraño en Nahuel, pero no entendíaque, estaba por preguntar que pasaba, pero apareció Lizzie y bueno como siemprerompía los momentos un tanto románticos que podía haber entre nosotros.

- Se nos hace tarde - dijo, mientras nosempujaba hacia la puerta.

Nahuel tomonuestras maletas, y salimos del hotel, en donde estaba un auto rojo, y buenocuando vi quien bajaba, no pude evitar abrir los ojos de la sorpresa, JacobBlack que parecía no haber pasado el tiempo en él, me sonrió de lado.

- Tanto tiempo sin vernos - camino hacíamí, y dejo un beso en mi mejilla.

 

- ¿Qué haces aquí? - fue lo primero quesalió.

- Lo invite, al igual que a tus amigos - mesusurro Nahuel.

- Pensé que te alegraría - esa sonrisa delado, me hizo sentir un escalofrío.

- Es hora de irnos - de nuevo la voz deLizzie, aunque esta vez se lo agradecía.

No dije nada,solo deje que Nahuel me guiará hacia el auto, me debía una explicación, deporque demonios había invitado a Jake a un fin de semana que solo era nuestro;respire varias veces tratando de alejar la irritación.


Lizzie

Este fic solo queda un capitulo más, y bueno tal vez un epílogo, aunque con eso aun no estoy muy segura, pero espero que les guste el capitulo ^^

Capitulo dedicado a:

KiKaDiGgoRy

ginnyharry123

Cafiabelle

Zhere StAr De Black

samantha cullen XD

POV Nahuel

En cuanto subimosal auto, ni siquiera me vio, sabía que estaba furiosa, pero necesitaba estarseguro que ella me amaba, aunque tal vez esto me costará tal vez dormir en lasala por un mes.

- ¿No piensas hablarme? - preguntesuavemente.

- ¿Crees que te voy a dirigir la palabra,después de que invitaste a Jacob? - muy bien estaba más que furiosa.

- Sé que me porte mal - acepté - peronecesito saber, que estás completamente segura de que me amas a mí.

- Eres un imbécil - me espeto - y bueno talvez, si debí haberme quedado con Jake, al menos él no me habría hecho esto.

Decidí que lomejor era callarme, porque Cam era capaz de matarme, así que el resto delcamino fue en silencio, en cuanto llegamos al rancho, bajo aun más enojada, enverdad había cometido la estupidez más grande de mi vida, pero era demasiadotarde para arreglarlo.

POV Camille

Mi futuro maridoera un imbécil, estaba furiosa y no sabía con quien desquitarme, y lo mejor eramantenerme alejada de todos, ya que no quería decir cosas que después miconsciencia me recriminará. Conocía ese lugar perfecto, después de todo era demis padres, claro que ellos no iban a estar debido a que estaban en Tokio poruna conferencia de mi padre.

Camine hacia mihabitación, bueno la que ocupaba ahí, y bueno mi prometido podría ir buscandootra habitación, porque ni creyera que lo iba a dejar dormir conmigo, no podíacreer que me estuviera probando, y de que forma.

En verdad quedesconfiaba de mí, parecía que los cuatro años de noviazgo no le habían servidode nada, estaba dolida y no creo que eso fuera a pasar muy rápido.

- ¿Podemos hablar? - me giré y quede frentea Jacob.

- Supongo - le hice una seña para que mesiguiera.

Camine hacia elsalón de juegos, en donde casi nadie se acercaba, porque era la parte másalejada de la casa, me senté en una de las tantas sillas que había, y él sesentó delante de mí.

- ¿Qué querías decirme? - pregunte, al verque no hablaba.

- ¿Lograste olvidarme en estos años? - anteaquello, me sentí horriblemente culpable.

- De no haberlo hecho, no estaría porcasarme con Nahuel - respondí con sinceridad.

- ¿Ya no sientes nada por mí? - sentí dar ami corazón un vuelco.

- Eres algo de lo mejor que me paso en lavida, - susurre - y en poco tiempo te ame, pero eso paso hace mucho, nosotrosno estábamos listos para estar juntos y ahora yo amo a otra persona, aunqueahora desee matarlo.

 

- Yo jamás te olvide - sus ojos negrosclavados en los míos no era lo mejor - si te hubieras quedado, te habríademostrado que eres la mujer que más he amado.

- Me siento horrible - confesé - porque séque si me hubiera quedado, habría formado algo hermoso contigo, pero estabaaterrada de todo, sobre todo de la reacción de mis padres, y bueno tambiéntenía miedo de que fuera una más, y Taylor merecía una mujer que pudiera darleestabilidad al igual que tú, y yo en esos momentos no tenía ni la madurezsuficiente, para tener una relación seria - sus mirada me dolía, su dolorseguía siendo el mío - te quiero, porque todo el amor que algún día te tuve, nose fue del todo, quedo un enorme cariño.

- Podemos intentarlo - tomo mi mano -volver a tratarnos, y tal vez esto esta vez funcione.

- Jake - lo interrumpí - ya solo queda uncariño de amigos, ahora mi vida le pertenece a Nahuel, y me siento fatal altener que decirte esto, pero no puede haber un nosotros, por la simple ysencilla razón de que hay algo, que demuestra que mi amor por Nahuel es fuertey verdadero - pose mi mano en mi vientre - lo lamento, pero ya no Te Amo - noteque en su mano llevaba un anillo, ante eso me sentí peor - Encontrarás aalguien perfecto, a quien entregarle esto - le cerré la mano - yo no soy esapersona, pero espero que pronto la encuentres.

Me levante yestaba a nada de salir de aquel lugar.

- Yo no cometí ningún error - me espeto -te di lo mejor de mí.

- Lo sé - conteste - la culpable aquí fuiyo - respire profundo - era una inexperta, en todo eso, a la primera personaque le entregue el corazón, me hizo demasiado daño y él que me ayudo a sanar,yo lo aleje - me acerque a él - pero debes saber que fuiste mi primera vez - lesonreí - y fuiste el amor de mi vida, porque a Alec lo saque de mi vida, pero ati nunca pude.

<< Hasestado en mis sueños durante cinco años, siempre pensé que hubiera pasado si mehubiera quedado - solté un suspiro - y a pesar de amar a Nahuel, una parte demi corazón siempre será tuya, pero el resto es de él - bese su mano - y aquí esdonde te dejo para siempre, tendrás esa parte de mi corazón, pero yo haré mivida sin soñar de nuevo en ti, y tú harás la tuya. Ambos lejos, porque sé quesi te veo siempre tendré la espinita del hubiera, y no pienso hacérselo aNahuel.

Después de decireso salí del lugar, hoy se cerraba mi ciclo con Jake, y empezaba al cien conNahuel, porque iba a hacer feliz con él, ya no habría más Jacob.

POV Jacob

La vi alejarse,en ese momento supe que si me amaba, pero lo amaba más a él, y no había más quehacer, más que dejarla irse. Dolía era cierto, pero había mucha vida pordelante y creo que lo mejor es que me alejará de ese lugar.

- Disculpa - al escuchar aquella voz, clavemi vista en ella, esos ojos azules me engancharon - ¿viste a Camille?

- Tal vez - le sonreí de lado - pero que teparece si hablamos de esto con algo refrescante.

- Ni siquiera sé tu nombre - aunque susmejillas sonrojadas, me decía que le había gustado.

- Soy Jacob Black - le sonreí ladinamente -¿y tú eres?

- Lizzie Rider - respondió sin mirarme alos ojos.

- Bueno ahora que ya nos conocemos, nopuedes rechazar mi invitación - le ofrecí mi brazo que ella aceptó sin muchareplica.

Tal vez Camilleno iba a estar conmigo, pero no iba a dejar que eso impidiera que de nuevovolviera a hacer mi vida, y creo que Lizzie podía ser la opción, así que hoytambién me despedía del amor de Camille e iba a tratar de ser feliz.


Debo decir que me gusto el final, y si creen que le falto, lo siento pero mi inspiración se acabo, así que espero les guste ^^

Capitulo dedicado a:

ginnyharry123

Zhere StAr De Black

samantha cullen XD

KiKaDiGgoRy

¿Qué fui para ti? - Potterfics, tu versión de la historia

¿Qué fui para ti? - Potterfics, tu versión de la historia

- Camilletranquilízate - dije tranquilamente - sabes lo que mis padres dijeron, debíasvenir a vivir conmigo. - Odiola casa - gruño - yo no quería venir

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2023-02-27

 

¿Qué fui para ti? - Potterfics, tu versión de la historia
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