Sobre el árbol - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Dracosuspiró, totalmente aburrido, en aquella habitación fría, solo y sin nada parahacer. Se preguntó qué hacer cuando uno no tiene a nadie para conversar, nadapara hacer, ninguna atadura al mundo real, nada por lo que seguir. Supuso quehabía mucha gente que, cómo él, moriría solo, sin nadie a su lado y se sentíacomo él, pero no conocía a ninguna. Le hubiera gustado preguntarle cómo se laarreglaba para seguir en pie. Él ya casi no podía. Había alejado a todos de sulado, porque uno era peor que otro, todos falsos e inútiles, pero de eso no searrepentía. Se arrepentía de haber tratado mal a gente inocente tantas veces, habíalastimado, tan sólo porque se sentía herido. Qué idiotez. Y en el día de San Valentín, le hubiera gustadotener a alguien para amar, alguien que le amara por lo que era, que loconociera de verdad. Pero no había nadie, estaba solo. Siempre solo.

 

Suspiróotra vez, y decidió salir de allí. No aguantaba estar encerrado sin poder hacernada, sintiéndose fatal. Salió de su cuarto y tuvo la impresión de que afuerahacía más calor que adentro, que su habitación era un congelador. Un lugartriste y desolado.

En la Sala Común, estaban todas las parejas felices, abrazadas, besándose.Sintió nauseas y un deseo increíble de tener pareja para el baile de esa noche.No quería quedarse solo, sí, solo de nuevo, en su estúpido cuarto. ¿Pero, quiéniba a aceptar ir con él? Ya todos se habían hartado de su personalidad gritonay egocéntrica desde que Lord Voldemort había caído.

Quisovolver el tiempo atrás, a primer grado, para remediar la situación.

A sualrededor estaba todo tan lleno de amor, que decidió ir a otro lugar paradescansar la mente. Salió de allí, con las manos en los bolsillos y la cabezagacha. Sumido en sus pensamientos sombríos, caminaba hacia los jardines, queprobablemente también estarían llenos, pero él se conformaría con subirse a un árboly quedarse allí hasta las tres de la mañana, hora en que terminaba el baile. Noprestaba atención a nada, era como si estuviera dentro de una burbuja horrenda,desprendía tristeza, mucha, tanta que la gente que estaba cerca de él lomiraban raro. Era una fecha hermosa, para estar feliz y no deprimido. Pero quéva, ninguno lo molestó. Todos le odiaban.

Cuandosalió afuera, el frío del invierno penetró por su ropa y le caló los huesos,pero a él no le importó porque estaba acostumbrado al frío. Draco Malfoysiempre estaba frío. Como su corazón.

Llegó aun árbol que estaba cerca del lago, y aún con la mirada en sus zapatillas, trepócon agilidad. Cuando llegó, miró para sentarse sobre su rama favorita, peropara su sorpresa estaba ocupada. Se sostuvo con ambas manos apoyadas en la ramay los pies colgando.

-¿Hermione?¿Qué estás haciendo en mi árbol?-preguntó Draco, más sorprendido que enojado. Ellamiraba hacia el lago, y no volvió la vista cuando habló.

-Nada,pensando. ¿Desde cuándo es tuyo?

-Desdesiempre, yo vengo aquí todo el tiempo. ¿Por qué no estás con Weasley?- laverdad era que Draco estaba incómodo y no iba a aguantar mucho más, pero supoque Hermione lloraba y eso lo distrajo.

-¿Por qué tendría que estar con él?- contraatacó ella, y se le quebró la voz al final.

-Bueno,creí que eran novios. No quiero meterme, lo siento.

-No, nolo éramos, ni lo seremos. - dijo ella, cortante.

 

Draco lamiró extrañado, aún incómodo. Ahora sí había reaccionado y supo que si no subía,se iba a caer y se rompería unos cuantos huesos.

-¿Hermione?-inquirió él.

-Qué.

-¿Puedosubir? Me voy a caer y no quiero romperme la cabeza y morir.- pero mientraspronunció esas palabras, se preguntó por qué no quería morir. No tenía nada,absolutamente nada. ¿Por qué vivía?

-¡Ay, si,lo lamento! - exclamó ella, alarmada y se corrió para hacerle sitio a Draco. Éstesubió con agilidad y se sentó muy cerca de la castaña. Reinó un silencio incómododurante unos momentos. Hermione pensaba que Draco quería que ella se fuera,pero luchaba para que el rubio no viera sus lágrimas mientras se la secaba yDraco aún seguía pensando por qué vivía.

- Bueno,¿y tú por qué no estas con Pansy? -preguntó Hermione, volviendo la mirada haciaDraco. No se había dado cuenta de que él tenía unos ojos hermosos y que éstosreflejaban tristeza. El rubio se percató de que los ojos avellana de ella tambiénestaban tristes.

-Porquees una tarada. -respondió Malfoy con simpleza.

Hermione sonrió,pero la alegría de su boca no llegó a sus ojos.

-¿Por quéestás triste? - quiso saber el rubio, sin pensar. Hermione fingió estarsorprendida y soltó una carcajada.

- ¿Yo?¿Triste? ¡Pero si eres tú el que está triste!

Dracotambién soltó una carcajada, pero sincera.

-No sabesmentir. -la acusó. Hermione abrió la boca para rebatirlo, pero la volvió acerrar. ¿Qué sentido tenía discutir? Era obvio que estaba triste y Draco también,así que podrían pasar un agradable rato hablando sobre sus penas, en vez depasarlo gritándose. Además, ella se sentía sola y no tenía a nadie con quienhablar.

-Es porRon.- confesó ella, agachando la mirada. Draco no supo por qué, pero eso ledolió.

- ¿Qué tehizo?

-Bueno,en realidad nada. Está con Lavender y eso de alguna forma me hizo mal. Penséque él estaba enamorado de mí
y que entre nosotros podría
-su voz se fueapagando lentamente, hasta que no supo qué decir. Salarios y Sueldos medios 2023

-Teentiendo. Pero no te pongas mal por ese estúpido, está lleno de chicos en elmundo. -la consoló Malfoy

-Sí, lo sé.No siento nada por él.- aclaró Hermione y en sus ojos Draco vio que decía laverdad.

-¿Entonces?¿Cuál es el problema? No entiendo.

-Nada,sólo que me sorprendió y me pilló desprevenida verlos besándose.

Dracoenarcó una ceja, aún más confundido que antes.

-Pero sino sientes nada por él, no debería hacerte mal.

-Lo sé. -Hermione asintió, pensativa y luego levantó la vista sonriente. - Tienes razón.Sólo estaba impresionada.

-Eresrara. Muy rara. - le dijo Draco, riéndose. Hermione se unió a sus risas y Dracoobservó que sus ojos brillaban con alegría. Cuando dejaron de reírse, Hermionese colocó en una rama más arriba de Draco, mirándolo. El rubio se acostó cuanlargo era sobre la rama y cruzó los brazos detrás de la cabeza.

-¿Por quéestás triste? - preguntó ella, repitiendo la pregunta de él.

-Mesiento solo. - contestó Draco, sin rodeos. Lo dijo con tal dolor en la voz, queHermione sintió que le escocían los ojos.

-¿Solo?¿Y tus amigos de Slytherin?

-Me odiany no los culpo. Los traté mal, muy mal. Pero es que ellos son unos idiotas,dudo que sepan pronunciar "doctor, formúlemelo" - dijo él, rodando los ojos. Elcomentario hizo reír a Hermione y Draco sonrió.

 

-Si,estoy de acuerdo. Pero ¿no eres el Príncipe de Slytherin?

-No,Hermione, absolutamente no. Hace años que no mantengo una conversación como ésta.Sincera, siendo yo mismo. -explicó. Y mientras seguía hablando, sintió que sequitaba un peso de encima.- A vecessiento que todos me odian y, bueno, me odian por lo que soy. No puedoculparlos, claro que no. Pero te juro que siento que cambié, que no soy elmismo cerdo idiota de antes.

-Sí,Draco, yo también siento que cambiaste. Ya no me dices "asquerosa sangre sucia".- comentó ella, sonriendo con calidez. El calor de esa sonrisa llegó al pechode Draco.

-Lamentohaberte dicho eso. Guau, jamás pensé que diría eso. - admitió el rubio riendo.

-Quedasperdonado. Simplemente tienes que darles a entender que cambiaste.

-No. No quiero,la verdad. No me importa la amistad de unas cuantas serpientes idiotas.

¿Amistad?¿De veras Draco había dicho eso? Ninguno de los dos se lo creía y sus caraseran de absoluto asombro. Luego, los dos se echaron a reír.

-Cambiastedemasiado. ¿A qué se debe?

-No sé.Quiero que la gente me quiera por lo que soy, quiero tratar bien a alguien. Aunquesi no tengo con quién hablar, dudo que pueda tratar bien a alguien. - dijo Draco,con la voz apenada.

-Metienes a mí. - aseguró Hermione, con voz suave. Malfoy la miró, sorprendido.Sus ojos eran cálidos y derretían el hielo en su mirada, enterneciéndolo. Supoque sí, que iba a estar con él. Pero, ¿por qué? Él la había tratado mal desdeque se conocían, no tenía sentido alguno que ella le perdonara todos losmaltratos.

- ¿Por qué?- preguntó en voz alta, sin darse cuenta.

-Puesporque tu lado bueno me agrada y me gustaría conocerte más a fondo.

- Pero tehe tratado mal desde que te conocí. - rebatió Draco, con el entrecejo fruncido.Se incorporó, sentándose sobre la rama y Hermione se deslizó, sentándose enfrente de él.

-Peroquiero darte otra oportunidad. Sé que no vas a hacerle daño emocionalmente anadie. No sé por qué, pero veo en tus ojos que ya no eres el mismo. ¿Por qué? -quiso saber, otra vez repitiendo la pregunta de él.

-No lo sé.Me cansé de vivir solo, sin nadie a quien
.amar. - la última palabra la soltócon un extraño jadeo. De pronto, se puso nervioso y sintió que su cuerpotemblaba ligeramente. Hermione abrió los ojos como platos, sorprendida.

-¿Quieresamar?

Dracoasintió, con un nudo en la garganta. Necesitaba una chica especial, única, quelo conociera de verdad, con ganas de ayudarle, que fuese su compañera.

Alguiencomo Hermione.

-Pues,entonces, ámame.

Lacastaña se inclinó lentamente, como pidiendo permiso. Al ver que el rubio ni semovía, tan sólo la miraba, presionó sus labios con los de él. Malfoy suspiró depuro placer. Jamás había probado unos labios tan dulces, tan suaves. Le devolvióel beso con el corazón, agradeciéndole, tomándola de la cintura y acercándolahacia él. Los labios de ambos se movían al mismo ritmo, en un juego de lujuria.A ninguno de los dos les importó el hecho de que iban demasiado rápido, nisiquiera habían hablando más de quince minutos, sólo siguieron besándose yabrazándose.

Luego deunos minutos, Hermione lo miró a los ojos, con ese brillo cálido adorable y lesonrió. Draco le devolvió la sonrisa, acariciándole la espalda.

-¿Tegustó? - preguntó tímida.

-Laverdad, no lo sé. ¿Podrías darme otro?

Hermionelo besó de nuevo, divertida.

-Mmm

-¿Mmm?

-Mefascinó.- dijo Draco con voz ronca y se inclinó para presionar, una vez más,los labios de él con los de ella. Luego se separaron, riéndose, abrazándose.

-¿Hermione?

-¿Qué?

-¿Quieresir al maldito baile de esta noche? - preguntó.

-No,quiero quedarme aquí, mirando las estrellas y luego el amanecer.

-Vale, megusta más esa idea.

Y sebesaron, otra vez, mientras el sol se escondía por el horizonte, bañándolos enuna romántica luz rojiza.

Sobre el árbol - Fanfics de Harry Potter

Sobre el árbol - Fanfics de Harry Potter

Dracosuspiró, totalmente aburrido, en aquella habitación fría, solo y sin nada parahacer. Se preguntó qué hacer cuando uno no tiene a nadie para conversar

potterfics

es

https://potterfics.es/static/images/potterfics-sobre-el-arbol-fanfics-de-harry-potter-4154-0.jpg

2024-11-08

 

Sobre el árbol - Fanfics de Harry Potter
Sobre el árbol - Fanfics de Harry Potter

MÁS INFORMACIÓN

El contenido original se encuentra en https://potterfics.com/historias/48073
Todos los derechos reservados para el autor del contenido original (en el enlace de la linea superior)
Si crees que alguno de los contenidos (texto, imagenes o multimedia) en esta página infringe tus derechos relativos a propiedad intelectual, marcas registradas o cualquier otro de tus derechos, por favor ponte en contacto con nosotros en el mail [email protected] y retiraremos este contenido inmediatamente

 

 

Update cookies preferences