Tu has cambiado mi vida - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

¿Por qué hay personas que te prohíben ver a esa persona que tanto amas y te dicen que es por tu propia seguridad?

Era mi tanta urgencia por verlo y estar con el que no importaba a quien lastimara, ni siquiera le daba importancia al hecho de que yo misma también me hiciera daño. Nunca me fui por la vía fácil, ser directa con mi familia y decirles que nada cambiara el hecho de que yo lo ame y necesite estar con el; posiblemente me entendieran o no.

El bosque para mi era solo una bodega vacía y oscura sin el a mi lado. Todos me indicaban que me alejara de ese lugar incluso me jaloneaban, pero yo me resistía. Me rogaban, me suplicaban, me ordenaban, todas esas palabras las omitía de mi cabeza, me decía a mi misma "tu no conoces el significado de esas palabras", hasta que dejaba de escucharlas.

 

Tanta fue mi obsesión que la consecuencia fue tan horrible y posiblemente ocasionada por la persona que yo quiero tanto.

Sola, con frio y muy preocupada me hallaba en medio de un claro con niebla que hacían que mis piernas se perdieran. A lo lejos había varias personas paradas y me costaba distinguirlas por la niebla.

Por más que avanzaba, no podía, estaba atorada o tenía mis piernas congeladas, hasta que pude ver que alguien abrazaba mi cintura por atrás y me impedía avanzar.

A lo lejos se abrió paso la niebla para dejar a relucir a toda mi familia inconsciente.

¡Que estúpida me siento!

"A lo lejos podía ver a una pequeña niña en medio del bosque y estaba llorando, intente acercarme a ella y al fin lo conseguí. La bebe de apenas escasos meses se encontraba acostada en vuelta en una manta color rosada, a lo lejos daba la impresión de que estaba llorando, pero cuando nuestras miradas se encontraron dejo de llorar. Había algo reconocible en esa hermosa niña de ojos color marrón y sus hoyuelos cuando sonreía. Había algo en ella que me hacia sentir la sensación de que ya estuve aquí antes y no recordaba. Me distraje mirando el panorama del bosque que no note cuando la niña había tomado un dedo de mi mano con su pequeña y frágil manita. No me molesto pero una conexión hubo entre nosotras, nos quedamos viendo y de pronto sentí una ligera sensación de alivio. Con su otra manita tomo -no se si por accidente- un collar que traía en su cuellito y se lo quito para después ponerlo en mi mano.

No sabia como esa niña podía hacer eso y tan solo tenia por lo máximo como 2 meses de nacida.

Sostuve en mi mano el collar y note que decía un nombre "Lucy" voltee nuevamente a mirar a la bebe y me comenzó a sonreír. Me quede petrificada "Lucy" así me decían a mi.

-Lucia- pronuncio mi nombre y me alarmo, ¿fue ella quien lo dijo?, me agache para querer levantarla y en ese instante se escucharon unos pasos en el costado izquierdo del bosque; me levante de un salto, dejando el collar de la niña justo en su manita que tenia extendida hacia a mi.

Deje a la niña acostada y me fui a esconder a unos arbustos sin perder de vista a la bebe.

Al otro lado salió unas personas demasiado hermosas, una hermosura inhumana, algo que solo se puede lograr con la perfección y en verdad es algo muy difícil de alcanzar. Más detalladamente era un hombre y una mujer. Eran mis padres.

Ambos pálidos como la cal y ojos dorados, el hombre era rubio mientras la mujer su color de cabello era como caramelo. Ambos vieron a la niña y pronto la mujer se agacho a su lado para cargar a la bebe; estaba esperando que esta llorara pero nada, en cambio sonrió aun mas.

 

-Mira Carlisle, esta niña esta hermosa- dijo mi madre a Carlisle mientras la alzaba y la niña extendía los brazos en torno a ella como pidiendo un abrazo.

-es my bonita, se llama Lucy- me sobresalte cuando pronuncio mi nombre, la mujer lo miro extrañada y ya sabia porque, Carlisle le extendió el collar que yo había dejado junto a la niña- esta bebe tiene algo en particular-

-¿es una semivampira?- preguntó Esme que miraba con curiosidad a Lucy, mientras la niña jugaba con los mechones del cabello de mi madre. Carlisle asintió -podemos adoptarla- afirmo Esme a lo que Carlisle acepto sin pensarlo.

Todo esto estaba más claro que el agua. Esa niña soy yo de bebe, desde nacida soy una semivampira con razón el parecido a mi, entonces ya se como me encontraron
"

Desperté de un salto enredándome con las sabanas de mi cama hasta que conseguí caerme de esta. Me levante del suelo empujando con mis pies las sabanas que seguían enrolladas en mi cuerpo. Para distraerme un rato comencé a hacer la cama.

¿me encontraron en el bosque? Me pregunte a mi misma mientras buscaba mis cosas de aseo en el inmenso closet que había en mi cuarto que por cierto antes le pertenecía a mi hermano Edward Cullen, pero el se mudo con su esposa y mi hermana Bella Cullen a una cabaña que años antes mis padres le habían regalado. Así que en teoría es mi cuarto.

Por fin encontré mi neceser y me metí a mi baño personal, me fije en el espejo y mi cabello estaba como siempre en las mañanas, todo enredado y eso me chocaba, mientras la tina se llenaba agarre un cepillo y comencé a desenredar mi cabello sin mucho éxito, me lastimaba un poco pero al fin lo conseguí y justo a tiempo porque el agua de la tina estaba a punto de desbordarse y hubiera ocasionado un desastre del que posiblemente tardaría horas en arreglar y no tendría tiempo ya que hoy era mi primer día de clases; aunque fuera acompañada de mis otros hermanos era la menor así que no me tocaría en los mismos salones que ellos, además ya estaban acostumbrados al bachillerato, pero yo no, ¿Cuántos años han cursado el mismo grado? Que horror, tan solo el hecho de que yo no creceré mas y tendré que repetir la escuela tanto como ellos me hace estremecer y con ganas de ponerme en cuarentena.

Me metí a la tina con la mente en blanco, no quería pensar más en el tema del primer día de clases y concentrarme mejor en el sueño raro de mí. La verdad me confundo con facilidad porque yo tengo un don especial: puedo ver el futuro pero cuando estoy dormida o si no caigo inconsciente y me repongo cuando la visión desaparece, es un don como el de mi hermana Alice Cullen pero el de nosotras tiene 2 diferencias, la mas importante es que mis visiones no son subjetivas, lo que veo es lo que va a pasar algún día o a cualquier hora. A veces eh intentado no cumplir con lo que marca mi visión pero siempre me gana, no puedo luchar contra mi don.

Tarde como unos quince minutos dentro del agua ya que en realidad estaba muy como ahí adentro y no quería salir, pero al final tuve que hacerlo porque si no se me iba a hacer muy tarde.

Me envolví en una toalla y salí del baño, al salir recibí el aroma de lo que podría ser unos hot-cakes, genial me estaban preparando el desayuno, no es que no me gustara pero no me agrada que me estén atendiendo demasiado, yo no soy de esas chicas que les gusta ser el centro de atención.

 

Revolví en mi armario en busca de ropa adecuada para la escuela; al final opte por un pantalón de mezclilla, una blusa morada de manga larga y una chamarra de cuero negro que hacían juego con los tenis negros que me iba a poner. Me cambie lo mas rápido que pude y comencé a peinar nuevamente mi cabello y al pasar la secadora hasta que quedo seco por completo y comencé a alaciarme el cabello.

Baje y ya la comida estaba servida en la mesa, lo bueno que nadamas preparaban para una sola persona y no para tantas porque si no terminaría vomitando toda la comida.

-Buenos días- les dije a mis papas y a mis hermanos Bella y Edward que estaban sentados viendo la tele, ella me saludo con la mano y Edward me dedico una sonrisa. Aproveche que estaban distraídos para comer rápidamente sin la mirada de todos clavadas en mi.

-Hola- saludo mi mama Esme Cullen que se había sentado a mi lado, le sonreí ya que traía un pedazo de hot-cake en la boca y estaba muy caliente.

-Mama, ¿podemos hablar después de la escuela?- el tema de conversación ya lo sabia muy bien pero decidí no pensarlo porque Edward lo sabría y arruinaría mi posible plan. El aludido me miro retadoramente y yo le sonreí inocentemente provocando que el se riera y regresara su vista a la televisión.

-Si, lo que quieras- oí murmurar a Edward algo como "mala respuesta", y le avente una servilleta que estaba a un costado mío, justo para que la atrapara en el aire sin voltearla a ver siquiera.

-no puedes contra mi- exclamo mi hermano mientras señalaba su frente, le saque la lengua y me levante de la mesa para dirigirme hacia las escaleras y sentarme en un escalón, justo antes de llegar estaba en los aires, Edward me había levantado en vilo justo antes de que yo pudiera defenderme, al final se comenzó a reír y me coloco en el suelo- te dije que no puedes contra mi- se burlo y ahora se fue a sentar pero al brazo del asiento.

-eres un tonto- oí que había estallado a carcajadas mientras iba saliendo de la casa en dirección al garaje, mire a Bella y esta me respondió con un movimiento de hombros, ambas nos reímos. -¿Dónde están los demás?- pregunte mientras tomaba mi mochila y la colgaba en mi hombro.

-ya vienen- respondió Bella mientras apagaba la televisión y salía de la casa- los espero en el auto- me dijo justo antes de desaparecer de mi vista.

5 segundos después bajaron mis hermanos Rosalie Hale y Emmett Cullen, seguidos de Alice Cullen y Jasper Hale. Los 4 salieron sin decirme ya vámonos o buenos días
nada bajaron para irse nadamas.

-Valla, no existo- exclame extendiendo ambas manos, no sabia que fueran tan groseros conmigo si no hice nada, el único que me hablaba bien era Edward y mis padres, pero ¿Qué les pasa a ellos? Salí de la casa y me fui al garaje donde todos estaban en los autos, Bella y Edward en el volvo, Alice y Jasper en el porche y Rosalie y Emmett en el convertible rojo. Los 4 últimos estaban concentrados en sus asuntos que ni siquiera notaron cuando pase junto a ellos para subirme en la parte de atrás del volvo de mi único hermano que me habla bien.

Una vez que estuve dentro los autos avanzaron a gran velocidad y al mismo tiempo.

 

-¿Cuándo podre conducir mi Ferrari?- pregunto Bella obviamente a su marido, a ella no le hacia mucha gracia conducir su Ferrari pero lo hacia solo para fastidiar a Edward, al parecer no era la única que disfrutaba tanto molestar a nuestro hermano.

-Algún día- Edward me miro por el retrovisor pero no le preste mucha atención, miraba hacia un costado pensando en el porque comportamiento de mis 4 hermanos, si ni siquiera he hecho nada

-te noto distraída Lucy ¿Qué pasa?- me pregunto Bella que había volteado para verme mejor, regrese de mis pensamientos y la mire fijamente.

-¿Qué le pasa a Alice, Jasper, Emmett y Rosalie?- hable en voz baja, Edward me volvió a mirar por el espejo y esta vez me encontré con su mirada, cuando lo noto volvió al frente.

-lo hablaremos en casa- contesto Edward que había detenido el auto justo en medio del convertible y del deportivo cuyos tripulantes ya habían bajado y nos estaban esperando en las escaleras. Respire hondo antes de abrir la puerta para poder salir.

Había notado como todos miraban a los lujosos autos que traíamos con nosotros y por supuesto a los dueños, era típico como somos nuevos alumnos, es normal que te volteen a ver.

Entre junto a Bella porque me sentía más cómoda con ella que con los otros y más por el estado de ánimo que traen hoy.

Me sorprendí cuando pise el pasillo principal de la escuela, era grande y la parte derecha estaba cubierta de casilleros, algunos ya ocupados por sus ahora dueños.

Revise la hoja que traía con todas mis clases e identifique la primera: literatura.

-¿Dónde esta el salón de Literatura?- le pregunte a Edward mientras le enseñaba la hoja, se comenzó a reír y me señalo con su dedo la puerta que estaba justo a mi lado, me sentí tan torpe en ese momento.-gracias- sin mas que decir entre al salón y ya había varios alumnos ocupando sus lugares. Las bancas eran individuales y localicé una junto a la ventana y me acerque a ella para sentarme.

-hola- el chico que se sentaba delante de mi, se volvió para mirarme mientras yo guardaba el papel que sostenía en mi mano en la mochila -Me llamo Chad y ¿tu?- el chico era de tez blanca pero ni tanto como yo o mi familia, sus ojos eran de un azul muy llamativo y su cabello color bronce como el de Edward salvo por lo despeinado, su cabello era mas aplacado.

-hola, me llamo Lucy- lo salude de la mano y posteriormente la regrese para recargarla en la paleta de mi mano -¿también eres nuevo?-

-si, y al parecer tu también porque todos te miran como si nunca antes te hubieran visto- posiblemente el haría que me ruborizaba ya que a mi no me gustaba ser el centro de atención ni tampoco que fuera un tema de conversación en todo el día, le sonreí y desvié mi mirada hacia el exterior de la ventana para poder observar el campus de la escuela. Era grande y espacioso, posiblemente sobraría mucho espacio si se juntaban todos los alumnos, ni uno apretado.

-Buenos días- había entrado el maestro que obviamente daría la clase. Al parecer ya era de edad avanzada por su cabello blanco y por las arrugas que se le notaban en la cara. Chad se volvió hacia el frente de la clase y se lo agradecí mucho. -bienvenidos, esta es su clase de Literatura de primer grado, mi nombre es Sr. Mortez, y espero que a lo largo de este ciclo nos llevemos bien- La mayoría soltó una que otra risita cuando el maestro menciono su apellido, me tape la boca para evitar reírme también, el maestro omitió la burla y comenzó a anotar en el pizarrón la lista de libros que utilizaríamos en clase. Los mas destacados eran: Romeo y Julieta, Once Minutos, El fantasma de Canterville entre otros, al menos 2 de esos libros ya los había leído y me encantaban, así que este curso no se me haría tan difícil.

 

En toda la clase nos la pasamos hablando sobre quien comprendía los libros, quien ya los había leído y a quien se le facilitaba la lectura rápida; para sorpresa de todos yo sabia todo eso y el maestro quedo muy impresionado ante eso al igual que algunos compañeros.

Sonó el timbre y mientras el maestro se despedía todos salían.

Fui la última y cuando salí me encontré con Chad que estaba recargado en los casilleros que quedaban enfrente del salón.

-¿almuerzas conmigo?- me pregunto mientras me encaminaba en busca de alguno de mi familia para que me acompañara a la cafetería pero no había rastros de ellos.

-perdón, pero no puedo voy a comer con mi familia- Chad asintió y note su decepción, se despidió y comenzó a caminar a dirección contraria de donde yo estaba caminando.

-Lucy- tomaron mi brazo y pude distinguir la voz cantarina de mi hermana Alice, voltee automáticamente y ahí estaba ella junto con Jasper, ambos sonreían.

-Alice- hable con emoción porque desde la casa no me dirigía la palabra y esperaba que ya me hubiera perdonado por cualquier cosa que haya hecho-¿Por qué están tan distantes conmigo?

-lo discutimos en la cafetería, vamos- mi hermana tomo mi mano y me jalo hacia la cafetería, en verdad era grande y ya casi la mayoría de los alumnos estaban ahí. -coge tu comida- Alice me había pasado una charola pero la rechace no tenia tanta hambre.

-no gracias-

-tienes que comer algo- Jasper me insistió mas con la charola ya acabe tomándola. Ya nos habíamos acercado a donde estaba la comida y rápido agarre cualquier cosa. A la mitad del pasillo me di cuenta que traía un pedazo de pizza y un jugo embotellado.

Los demás ya estaban situados en una mesa más o menos grande, debido a que ahora somos más los Cullen, todas las miradas iban hacia nosotros 3 o hacia los 4 que ya estaban sentados en su mesa.

Una vez que me senté junto a Emmett, Rosalie me volteo a ver con una sonrisa.

-te acostumbraras a todo lo que hablan de nosotros- exclamo, talvez no había prestado atención pero a lo lejos se oían varios murmullos y el tema de conversación "Los Cullen", oía una que otra palabra "son raros", "parecen modelos" "me encantan sus ojos", "la chica de ojos marrón que esta con ellos, es hermosa", ese ultimo comentario me sobresalto y mi familia también lo escucho porque se me quedaron viendo con una sonrisa de burla. Los ignore y busque de donde había provenido ese ultimo comentario y como era de esperarse, localice a Chad que me miraba al mismo tiempo que hablaba, desvié mi mirada hacia la charola de comida que tenia enfrente.

-¿Por qué
se portan tan distantes conmigo?- pregunte para tratar de ignorar todos los comentarios hacia nosotros y concentrarme en mis hermanos, los 6 se miraron unos a otros y al final Emmett fue quien contesto.

-Alice tuvo una visión
-

-y de eso tenemos que hablar
en casa- había contestado Jasper que había interrumpido a mi hermano el grandote; mientras los dos discutían observe a Alice que me miraba, no molesta pero con una mirada muy poco agradable.

 

Para tratar de que ella consiguiera intimidarme con su mirada, desvie la mía hacia la charola de comida que tenia, tan solo de sentir el sabor de la comida en mi lengua me dieron ganas de vomitar.

-Tengo que salir- me excuse y sin esperar respuesta me levante cogiendo mi mochila al mismo tiempo y saliendo a toda prisa de ese lugar topándome con varios estudiantes, incluso chocando con alguno de ellos.

Al fin que pude estar afuera, respire hondo inhalando el aire puro mezclado con lluvia, lodo, entre mas interesantes aromas.

Valla que el campus era grande.

Me distraje viendo cada parte de la escuela, que no me di cuenta cuando choque con alguien, haciendo que miles de hojas se esparcieran por el pasillo. Que pena posiblemente era un maestro.

-disculpa- dije mientras me agachaba a apilar algunas hojas, igual que la chica que apenas me miro y sonrio. Seguimos recogiendo las hojas en silencio y sin siquiera mirarnos. Al final termine con mi parte al igual que ella quien ya se había levantado. Hice lo mismo y le entregue las hojas.

-gracias, fue mi culpa

-no te preocupes, fue mi descuido

-no te culpes, fui yo que me distraje

Nuestra pequeña discusión termino en risas por parte de la dos, un poco mas de tiempo y posiblemente nos llevaríamos muy bien.

-me llamo Brooke Pling- me tendio su mano libre y la tome. La chica parecía ser sencilla, su cabello era lacio y castaño claro, sus ojos como un color azul verdoso, le quedaban muy bien. Vestia con un pantalón de mezclilla con una blusa blanca de manga larga.

-Me llamo Lucy Cullen- cuando escucho mi apellido posiblemente, se sobresalto y me miro un poco extrañada como si tratara de encontrarme un parentesco con ellos, para ser mas especifica, tal vez se estaba preguntando porque no tenia ojos dorados como ellos- ¿Qué clase te toca?- pregunte haciendo que volviera de sus pensamientos y tratando de distraerla de sus averiguaciones. En realidad ya habían tocado el timbre de la campana.

-Ahí van tus hermanos- Brooke había señalado la entrada de la cafetería donde venían saliendo efectivamente ellos, Edward de la mano con Bella, Alice y Jasper venían abrazados y Rosalie y Emmett iban juntos, 2 de mis hermanas me voltearon a ver -¿no vas con ellos?

-No- respondi volviendo la mirada hacia la chica que estaba conmigo, que por cierto estaba revisando su hoja de horarios lo que me recordó que yo también era nueva, así que rápido saque mi hoja.

-Me toca Geometria- contesto al cabo de segundos

-A mi también- bueno, al menos no estaría sola.

Juntas nos dirigimos al salón que nos correspondía, llegamos un poco tarde y la maestra hizo gesto en cuanto pasamos dentro de este, las mesas eran de parejas y ya no había ni una libre para 2, así que Brooke y yo nos tuvimos que sentar en diferentes lugares. Me senté junto a una chica de cabello rubio y ojos verdes, linda en verdad y no tardaría en traer a uno que otro chico detrás de ella. Mientras mi amiga se sentó junto a un chico de tez morena y cabello castaño oscuro, parecía amigable.

Ni la chica rubia ni yo nos dirigimos la palabra.

La clase paso lenta al igual que el resto de las demás materias, Educacion Fisica era la ultima y me tocaba con Bella y Chad, quien se mostraba muy satisfecho.

 

-Hola- salude a mi hermana mientras entrabamos a la cancha, ambas vestíamos de un pants color gris y una blusa morada fuerte y el cabello recogido en una coleta, por supuesto Bella lucia perfecta con eso, y yo no tanto.

-Alice esta mas calmada- afirmo cuando nos sentamos en una banca alejadas de todos.

-¿pero que vio?- pregunte centrando la mirada en Bella, quien se me quedo mirando, como tratando de buscar la manera correcta de contestarme.

-No es de mucha importancia, solo vio a alguien venir de Volterra

-¿Los Vulturis?- susurre un poco asustada, ya me habían hablado de ellos y no los conocía pero para mi eran vampiros malos, ¿a que vendrían? ¿y ahora que querían?

-uno de ellos, pero no viene por nosotros- si no confiara en Bella diría que estaba mintiendo, pero esta vez decía la verdad.

El profesor nos llamo y nos tuvimos que incorporar a la clase; jugamos Tenis y yo tuve que hacer equipo con Bella, justo a tiempo ya que tenia la sensación de que Chad quería que estuviera en su grupo. Mi hermana trato de moderar el golpe de la raqueta con la pelota y le salió a la perfeccion, ambas estábamos calladas mirándonos la una a la otra sin movernos solamente los brazos a la hora de pegarle a la pelota.

Al fin sono el timbre de salida.

Fuimos a los vestidores e hicimos como que nos arreglábamos, ya que no habíamos sufrido ni una gota de sudor, estábamos limpias y frescas como recién bañadas. Al final me puse mi ropa y Sali apresuradamente.

-Lucy- me llamo Brooke como a 2 metros de donde estaba yo, la salude con la mano y me hizo señal de que la esperara, Bella se adelanto y se fue a reunir con Edward y Alice -hola; ¿te gustaría pasar a mi casa hoy en la tarde?- pensé un rato y me encanto la idea, no tenia ganas de pasar la tarde con mis hermanos y su mal humor.

-Claro, pasare a las 5 ¿te parece?- ella asintió y nos despedimos, salió corriendo hacia el estacionamiento donde junto a otro chico se subió a un auto y ambos partieron.

Me volvi hacia mi familia que ya estaban dentro de los autos, me subi al Volvo como siempre.

-si quieres te puedes llevar el volvo- sugirió Edward al cabo de varios minutos en silencio.

-gracias- dije, di un respingo en cuanto me acorde que no le había pedido la dirección a Brooke, ¿ahora como llegaría?

-Donde esta la casa de Charlie, 3 cuadras mas al este- respondió Edward con una sonrisa y Bella se unió pero a las risas.

-si quieres te puedo llevar yo- sugirió ella, la verdad me convenia esa oferta porque definitivamente no sabia donde estaba la casa del padre de Bella- así aprovecho a visitar a Renesmee, ¿no me acompañas Edward?- pregunto, el aludido dio un gran suspiro -es cierto, tienen que
- Se callo al instante y cambio de tema- le mandare tus saludos- asintió y después de eso volvimos a estar en silencio hasta llegar a la casa.

-¿Qué tal tu primer día de escuela, cielo?- dijo Esme mientras tomaba mi mochila y la dejaba en el sillón que estaba pegado al ventanal principal de la sala.

-normal, como siempre

Mi madre me noto muy distraída y era la verdad, tenia que encontrar una forma de poder preguntarles como me adoptaron -por cierto, Bella me va a llevar a casa de una amiga, a las 5- Esme asintió con la cabeza y le sonrio a Bella que hablaba por teléfono con Renesmee.

 

-Esta bien- asintió mi madre y se fue a la cocina, no se que haría alla pero de todos modos dejo que valla a donde ella quiera; subi a mi habitación llevándome la mochila y la guarde en el closet, también busque algun cambio de ropa, algo lindo y comodo; encontré un vestido no elegante color rosa, que desde que me lo regalo Rosalie no lo eh vuelto a usar, así que sin pensarlo 2 veces me lo puse.

Una vez que ya lo traia puesto, me fije en el espejo que había junto al ropero, viendo desde varios angulos el vestido y la forma en la que me quedaba.

Sentí a alguien parado justo detrás de mi. Me voltee rápidamente y no había nadie, incluso me asome en la ventana y nada, solamente en el porche estaban Rosalie y Emmett hablando, este ultimo jugaba con el cabello de su esposa.

Volví mi mirada hacia el espejo donde me acomode el cabello, "todavía tengo tiempo así que hablaría con Carlisle y Esme" pensé y en eso tocaron la puerta.

La abri y no era nadie, me asome ni siquiera un alma andaba por ahí.

-Edward, Emmett o Jasper si me están haciendo una broma me las pagaran- grite con fuerza, aunque no era necesario porque me escucharían. Ninguno respondió.

Salí de la habitación cerrando la puerta a mi paso y corrí hasta llegar a la oficina de Carlisle, donde con demasiado cuidado toque la puerta.

-Adelante- contesto, abri la puerta y estaba Carllisle con un libro en manos y en un asiento de cuero color vino estaba recostado Edward con un cuaderno de música en las manos. Lo fulmine con la mirada.

-¿Qué?- respondió Edward incorporándose para quedar sentado, con el cuaderno en su regazo.

-¿creen que no se de la bromita que me están haciendo?-me cruce de brazos

-¿Qué broma?

-hay porfavor Edward, ya madura, se que alguien estaba en mi habitación y cuando voltee no era nadie, también tocaron mi puerta y al abrirla no era nadie- dije sin descansar para respiras. Mi padre y mi hermano intercambiaron una mirada de preocupación y entendimiento.

-Ire a ver si fue alguno de los chicos- Edward se levanto y miro por ultima vez a Carlisle justo antes de partir a gran velocidad.

-¿Qué necesitas, Lucy?- inquirió Carlisle cerrando el libro que traia y dejándolo a un costado de su escritorio.

-¿y mama?- pregunté antes de proseguir. Carlisle asintió y pronuncio "Esme" en casi un murmullo, ella apareció en menos de un minuto.

-¿Qué sucede?- dijo sentándose en una silla que había enfrente del escritorio.

-Lucy quiere hablar con nosotros- ambos concentraron la mirada en mi, ya no había marcha atrás, si se hallaban en la misma habitación que yo, esperando que empezara no podía arrepentirme.

Me senté en el asiento que antes ocupaba Edward y junto a mi Esme, quedando Carlisle en el mismo lugar.

-Tuve un sueño- trague saliva, creo que esto iba a ser mas difícil de lo que pensé- De cómo posiblemente me encontraron, en un bosque llorando y traia una cadena con mi nombre, entonces aparecían ustedes- les segui explicando cada detalle de mi sueño y las miradas de mis padres se encontraban como diciéndose, "es hora que sepa la verdad".

-si, es así como te encontramos hija- exclamo Carlisle una vez que termine de hablar.

-¿Por qué no me dijeron?-

-Eras muy pequeña para que lo supieras- Esme palmeo mi hombro, y en verdad no podía enojarme con ellos por lo bueno que eran conmigo.

 

-¿y mis padres biológicos?- ambos se encogieron de hombros después de una mueca.

-El día en que llegaste a la casa en mis brazos- comenzó Esme- Edward viajo dentro de tu mente para ver si encontraba una señal de tus progenitores, vio el rostro de la chica pero el de tu padre no, dijo que tus recuerdos sobre el era borroso-

-¿Qué vas a hacer?- me pregunto mi padre.

-Unos padres son los que te crian desde que naces, no los que te trajeron al mundo y no te cuidan- exclame y Esme me abrazo, era una señal de que me quedaba con ellos, no planeaba irme de su lado.

Deshice el abrazo y me despedi de los dos con la mano, saliendo de la habitación y dejándolos solos, me encontré con Alice quien me abrazo.

-Esto debe ser muy difícil para ti- comento

-si-susurre y me separe de ella- por ahora quiero saber que viste-

-Lucy, vámonos, recuerda que tienes que ir a casa de Brooke- Bella llego a mi lado y me jalo escaleras abajo, interrumpiendo la conversación con mi hermana, nos conducimos hasta el garaje, donde tomo su ferrari.

-Isabella
-habia comenzado Edward que estaba bloqueando la puerta del piloto del auto de Bella.

-Edward no empieces, quiero manejar mi auto, para eso esta aquí- aun así mi hermano no se movia -Edward Anthony Masen Cullen, si no te haces a un lado, te juro que te vas a arrepentir-

-¿a si?- la reto

-Si no te mueves, olvidate de que te hable y este junto a ti por 2 decadas-

-¡Ja! No va aguantar ni 5 horas- bromeo Emmett desde la sala.

-No te metas Emmett- le grite, ya bastaba con que yo estuviera presente aquí, algo incomodo por cierto.

Edward se acerco a Bella y la beso, ella aprovecho e hizo un movimiento, dejando a mi hermano a un lado del volvo y subiéndose a toda velocidas al ferrari y arrancándolo a toda velocidad, lo bueno es que yo ya estaba adentro.

Toda la tarde hasta la noche decidi pasarme la tarde con mi nueva amiga. Ambas compartíamos muchos gustos, como por ejemplo la música.

Ambas estábamos echadas en el suelo con unas hojas y lápices junto a nosotras, había tomado un papel y comencé a dibujar, dejándome llevar por mis pensamientos. En realidad no estaba prestando atención a mi dibujo, mi mente vagaba por mi sueño, las explicaciones de Esme, intente acordarme del rostro de mis progenitores pero nada, todo exactamente todo era borroso.

-Wow- grito Brooke e hizo que despertara de mi trance -que dibujo mas padre- señalo mi hoja y le pase el boceto para que ella lo viera -no sabia que dibujabas tan genial- sonreí

-Es algo sencillo- comente mientras guardaba el lápiz y me incorporaba-puedes quedártelo- suspire, vi en su mirada que quería conservarlo, sonrio cuando dije esas palabras, corrió y me abrazo.

-eres genial, de hecho no socializaba con nadie hoy, salvo tu, eres una gran amiga- ambas nos sentamos en su cama y el dibujo lo había guardado en una carpeta -¿y tu socializaste con alguien?

-un poco, con un chico llamado Chad- intento acordarse de el y creo que lo había conseguido.

-ah, ya se quien es- hizo una mueca.

-¿tan malo es?-

-no es solo que, las chicas de mi clase de Artes, se la pasaron hablando de lo guapo que era y de su cabello
ah, también recuerdo que hablaron un poco de Edward y de Jasper, decían que como esas dos chicas- Bella y Alice- podrían estar con ellos, y que eran muy guapos- debo admitirlo, me rei un poco, me imaginaba la cara de Bella cuando dijera ese comentario frente a ellos.

 

Pasamos el rato hablando y al final me di cuenta que eran las 20:00 pm, rayos ya me tenia que ir.

-Brooke, ya me tengo que ir, espero que mis padres no me maten- ella asintió y me acompaño hasta la puerta de su casa, se iba a quedar completamente sola, su mama trabajaba hasta tarde y aun no llegaba a casa. Me despedi de ella y me encamine por las oscuras calles con un sueter con capucha, me la puse ya que estaba lloviendo.

La calles por la que pasaba eran demasiado oscuras y una que otra lámpara las iluminaba, hacia frio y a lo lejos pude oler algo como alcohol, seguido de risas de varios tipos ebrios. Alcance a verlo y caminando normal pero un poco nerviosa me pase al otro lado de la calle. "al menos ya se donde esta la casa de Charlie" solamente llegaría a ella con el motivo de visitar al padre de Bella y le hablaría a alguien de mi familia.

-Hey, preciosa- me llamaron, no les hice caso y segui caminando haciendo como que no los había visto y pensando para mi "no te va a pasar nada, sigue caminando" -no te vallas, vente a divertir- solo faltaba una cuadra, para llegar a la casa del jefe de policía y estaría a salvo.

Me tomaron de la cintura y me pegaron a un cuerpo.

-¡No suéltame!- grite tratando de pegar codazos a la persona que se encontraban a mi espalda, la persona me tomo del cuello y lo comenzó a besar. Grite con toda la fuerza que mi voz me permitió, comenzó a desabrochar mi sudadera y le pegue una patada en la rodilla, el tipo se callo del dolor y aproveche para salir corriendo, llorando y con el corazón a punto de salirse de mi pecho, los hombres me venían siguiendo y trate de aumentar mi velocidad, voltee a asegurarme de que no me seguían siguiendo y así era pero choque con alguien quien me sostuvo de la cintura.

-Seth- mumure con la garganta seca, y abrazandolo, el se dio cuenta de los borrachos y por instinto me coloco atrás de el y su cuerpo comenzó a temblar.

-hazte para atrás- murmuro con la voz cargada de ira y ahogada por las convulsiones, le hice caso pero antes de que el se transformara algo noqueo a los hombres, no alcance a ver quien era pero Seth se volteo hacia a mi y me jalo hasta la casa de Charlie, apenas y podía respirar.

Llegamos pronto y Seth toco la puerta, Charlie abrió y sonrio al vernos.

-Muchachos que hacen tan tarde por aquí- la mirada de Charlie volo desde la de Seth hasta la mía, donde me vio un poco agitada y con lagrimas escurriendo de mi rostro -¿Qué te paso?, ¿Seth, que le hiciste?-

-Nada, la encontré perdida y
- le pegue un codazo para que se callara eso lo hizo.

-Pense que alguien me seguía y Sali corriendo, me encontré con Seth en el camino

-¿y porque lloras?- inquirió Charlie, que ya había optando su voz de jefe de policía.

-Bueno ya
Bella me llevo a casa de una amiga

-¿Bella esta bien?

-ella esta perfecta- continue- ya me iba para la casa y unos borrachos me tomaron y uno comenzó a besar mi cuello- Charlie hizo que pasaramos y nos sentó en la sala a los dos.

-¿Cómo eran esos tipos?- inquirió el padre de Bella

-No lo se
no lo recuerdo, estaba oscuro y
-Seth me tomo del hombro y me tranquilizo.

 

-Charlie, será mejor que no la presiones, esta asustada- Seth se levanto y me levanto a su paso- la llevare a su casa, hasta mañana.

-que se quede, puedes quedarte también Seth, dormiras en el sillón, yo le llamare a Carlisle y a Sue- Seth me miro y asentí, en verdad no quería que mi familia me viera en este estado -ve al cuarto de Bella, Seth te tendere una colcha en el sillón.

Me despedi de los dos y subi a la habitación de mi hermana, tome una de sus pijamas y me meti a la ducha, observe mi cuello en el espejo y traía un rasguño en el, la toque y me ardia.

Sali del baño y me acoste en la cama tapándome.

"Ojala esta noche nunca acabe" pensé y después me quede dormida.

Senti como la luz de la mañana me llegaba a los ojos y tuve que despertarme para hallarme aun en la habitación que antes pertenecía a Bella, me senté en la cama a tratar de recordar que había pasado anoche.

Toc, Toc, Toc

-Adelante- había contestado en un murmullo, posiblemente eran Seth o Charlie que venían a ver como estaban. Pero no era Carlisle que había entrado a la habitación preocupado.

-¡PAPA!- salte a sus brazos y me recibió con un abrazo -lo siento tanto, debi hablarle a algunos de mis hermanos, para que me fueran a recoger-

-tranquila hija, todo esta bien- acaricio mi cabello -Bella me dijo que en el closet había un poco de su ropa, puedes tomarla para cambiarte e irnos- asentí y me dirigi al ropero, estaba casi vacio pero encontré una blusa roja y un pantalón raido, perfecto. Carlisle salió dejándome un momento a solas para cambiarme, eso hice y al final como pude logre desenredar mi maraña que tenia por cabello.

-Buenos días- salude en silencio porque Seth aun dormía, Charlie estaba en la cocina desayunando y leyendo el periódico, alzo sus ojos hacia a mi y sonrio.

-¿no quieres desayunar algo?- pregunto

-no gracias- en realidad no tenia hambre, tenia sed y cuando digo sed, me refiero a sangre de animales, quería ir a cazar.

-Charlie, muchas gracias por tu hospitalidad- Agradecio Carlisle y Charlie asintió. Antes de salir me arrodille junto a Seth y lo bese en la mejilla.

-Gracias lobito, descansa- acaricie su cabello y me incorpore para salir de la casa, afuera estaba el mercedes de mi padre y rápidamente me subí a el, seguido de Carlisle.

-¿me contaras que paso?- pidió Carlisle, asentí y comencé a contarle desde el principio, incluso de la parte rara donde los tipos eran noqueados -¿no viste quien era?- negué con la cabeza, después de esto permanecimos en silencio hasta llegar a la casa, donde la primera que se avalanzo a abrazarme fue Bella, seguidos de Esme, Alice y los demás.

-Estoy bien- respondi entrecortadamente cuando Emmett me estrujo en uno de sus abrazos de oso.

-La vas a matar- bromeo Rose mientras apartaba a Emmett y me abrazaba pero esta vez con mas delicadeza.

-quiero ir a cazar- pedi mirando a ver quien se ofrecia, no bastaba pensar para obtener a la voluntaria.

-Yo voy contigo- Alice se poso a mi lado tomandome del brazo- será una cazeria hermana a hermana- sonreí ante su nombrecito -dime que esa ropa no es tuya- señalo el pantalón que traia -Bella te pedi claramente que te deshicieras de esto- la aludida se encogió de hombros y se empezó a reír, Alice bufo y salimos de la casa.

-¿Alice?- sacudí a mi hermana para que despertara del trance, pero al parecer estaba teniendo una visión. No sabia que hacer, estábamos completamente solas en el bosque cazando, las dos juntas, ya que ella había planeado una caza de hermana a hermana, talvez sonaba tonto ya que ella es vampiro y yo una semi vampira, la volví a sacudir y esta vez reacciono rápidamente y me abrazo con fuerza como protegiéndome de algo
o alguien- Alice, ¿que sucede?- jadeé ya que me estaba quedando sin respiración, me soltó pero no me contesto, saco su celular y comenzó a marcar rápidamente y cuando empezó a hablar solo se oía un zumbido salir de sus labios y la verdad no entendía a quien le hablaba, ni para que, lo único que sabia es que me miraba seguido con gesto preocupante.

 

-Tranquila Lucy- respondió Alice en cuanto guardo su celular y me miraba con gesto dulce

-¿pero como? ¿que viste? ¿que pasa?- no paraba de hacer preguntas y mi hermana tuvo que taparme la boca para que dejara de hablar, su mano sabia a sangre de animales.

-Alice, ¿todo bien?- oí la voz de Jasper a mi espalda, voltee a verlo y estaba mirando a mi madre con gesto preocupante y se le veía muy alterado, me devolvió la mirada con gesto protector

-Si Jasper, no se si es verdad lo que vi- me soltó mi boca y se levanto para situarse junto a mi hermano, ambos me miraron, ella en forma de alegría, pero muy poca y el como tristeza, como si temiera que me pasara algo- pero no se si para bien o para mal- de acuerdo, esto si me estaba enfadando, odiaba que hablaran cosas que no entendía y mas si me perdí parte de la conversación.

-No me hablen en claves- me levante de un salto y los encare a los dos - ¿Qué sucede?- justo cuando termine mi pregunta se escucho como de unos arboles altos sus hojas se movían como si alguien estuviera sobre ellos y esa persona se movía ágilmente uno tras otro.

Jasper tomo mi brazo y me jalo hasta quedar atrás de el, me quede atónita con lo que estaba pasando, o mejor dicho con lo que no sabia que pasaba, mis hermanos comenzaron a gruñir.

-¿Quién es?- chillé, estaba desesperada porque alguien se seguía moviendo sobre los arboles y no se decidía por una sola dirección, sino que iba de norte a sur y de este a oeste sobre los arboles y lo sabia por el ruido de sus hojas.

Por fin dejaron de moverse los arboles pero alguien cayo ágilmente atrás de mi y Jasper hubiera reaccionado rápidamente pero me había alejado un poco de el y cuando voltee me asombre con lo que vi, era un vampiro alto de cabello castaño y ojos rojos, traía una cadena en forma de "V" y con varios detalles, me observaba con curiosidad.

Cuando me di cuenta había una barrera entre ese ser hermoso y yo por mi familia, todos ya estaban ahí bloqueándome la vista, incluso mi madre Esme estaba ahí, quise abrazarla pero Alice me detuvo y estuvo a mi lado todo el tiempo

-Alec, ¿a que se debe tu visita?- exclamo mi padre Carlisle, entonces el chico se llama Alec; "Alec" su nombre se esparcía por toda mi mente y sonaba como canción para mi, sacudí la cabeza para librarme de esos tontos pensamientos.

-Si vienes a verificar si Lucia es humana, te equivocas al igual que con Nessie, es semi-humana- protestó Emmett, lo adoraba demasiado ya que siempre me cuidaba y algunas veces me hacia bromas sin piedad

-No viene a eso- Todos voltearon a ver a Edward que miraba fijamente a Alec con desprecio, de pronto la mirada de el lector de mentes se poso en la mía -Bella, llévate a Lucy a la casa de Charlie y no la pierdas de vista- Bella no protesto y me jalo del brazo para caminar, mi hermana volteo y Edward le lanzo las llaves del Volvo ya que estábamos muy lejos de casa. Volví a ver a Alec que me observaba fijamente mientras la vampira me jalaba hacia el auto.

 

Me senté en el asiento del copiloto un poco aturdida y rápidamente Bella arrancó el coche y avanzo a toda velocidad hacia la casa de su papá

-¿Qui-én es e-l-l?- tartamudee ya que no me podía recobrar el aliento y por supuesto no podía sacarme de mi mente sus ojos y la forma en la que me miraba y talvez como lo miraba a el, comencé a ruborizarme y para evitar que Bella me viera, sacudí mi largo cabello negro alrededor de mi rostro para cubrirlo.

Y de pronto caí inconsciente sobre el respaldo del asiento.

"La mañana
o tal vez la tarde estaba completamente oscura, la niebla cubría gran parte del bosque y a mi me llegaba casi hasta las rodillas, hacia mucho frio y para mi la niebla, el frio y por supuesto estar sola eran símbolos de terror, miedo o que algo andaba mal
tal vez este exagerando pero todo esto era como una película de terror demasiado dramática, nadamas faltaba el típico hombre con la cara cubierta con una mascara como los jugadores de hockey y una sierra exageradamente encendida y en este caso yo seria la protagonista, la típica chava gritando desesperadamente a punto de morir y sin nadie quien la ayude
pero esta vez no estaba sola. Y digo que estaba acompañada porque sentía como alguien estaba detrás mío y por un delicioso aroma que se extendía a mi alrededor y no era aroma de humano era de un vampiro."

"-Ven conmigo- susurró al costado izquierdo de mi oído, voltee para ver quien era y por supuesto era Alec, que recostaba su cabeza en mi hombro y sus ojos miraban directamente hasta el fondo del bosque, pero yo no se que veía porque solamente había muchos arboles, a menos que estuviera viendo al vacio. Seguí su mirada y observe a cada uno de mis familiares: Carlisle, Edward, Emmett, Bella, Reneesme
incluso Jacob, estaban sin moverse y muy raro en Emmett, ya que para estas alturas estaría sobre Alec, pero no, estaba quieto como si fuera una estatua que no se movía ni siquiera con las hojas que golpeaban su cabello.

Seguí observándolos y quise gritarles pero el grito fue ahogado, incluso considere que me habían escuchado pero seguían sin moverse.

De lo mas oscuro de los arboles observe salir a alguien, paso ignorando a mi familia y avanzo unos cuantos metros delante de ellos, con algo en sus brazos, apenas y agudice mi vista y observe a mi madre inconsciente en sus brazos, o tal vez no estaba en coma
talvez podría estar
muerta"

Desperté de un salto aun estaba en el asiento del coche y estaba con Bella, suspire pero no aliviada, ya que tuve una visión, y a diferencia de Alice mis visiones NO son subjetivas, tal como las veo
es como ocurren y es lo que me preocupaba
no me preocupaba me tenia aterrada y a punto de la histeria ya que no sabia si mi madre posiblemente estaría bien dentro de poco pero muy poco tiempo

-¿Qué viste?- voltee a ver a mi acompañante que estaba mirando a la carretera, su voz sonó como si ya estuviera acostumbrada a preguntar siempre lo mismo, claro siempre se lo decía a Alice cuando ella dejaba de hacer lo que sea que estuviera haciendo y miraba hacia el vacio.

 

-no es nada- mentí pero para mi torpeza no me salió bien, Bella me miro como diciéndome "Mentirosa" con sus ojos y eso me hizo sentir un poco mal ya que nunca le había ocultado nada a la familia y menos en presencia de Edward

-ok, como quieras- concluyó y cuando me di cuenta ya estábamos en la casa de Charlie el padre de Bella, la verdad no tenia caso venir aquí ya que el no tenia nada que ver en esto, es un buen hombre y demás pero ponerlo en peligro era muy egoísta de parte de su hija y de Edward, incluso si a el le llegara a pasar algo por mi culpa, jamás me lo perdonaría por permitir acceder a que me trajeran a refugiarme en el como si fuera un vampiro y me pudiera defender.

Baje del coche y cerré la puerta demasiado despacio para no hacer un escándalo y para no anunciar nuestra llegada

-creo que es mala idea- proteste recargándome en la puerta del volvo dispuesta a no moverme, Bella me miro de frente y logre clavarle la mirada.

-Aquí estarás a salvo- se cruzo de brazos triunfante como si yo me fuera a rendir y acabaría entrando a la casa de Charlie

-¿porque poner en peligro a tu padre?- solté un gruñido muy molesta, esta vez soné mas como su mama que como su hermana, así que me vi mayor que ella

-el no est
- se detuvo y volvió la mirada hacia la casa y recorrerla con la vista hacia todos los ángulos. Me acerque a ella y la tome de un brazo, ese silencio no me agradaba para nada así que intente imitar sus movimientos pero no me salían tan bien y no podía observar lo que sea que ella podría estar viendo.

Alguien cayo ágilmente a escasos metros de Bella, la rapidez me hizo pegar un salto, lo que provoco que resbalara y me golpeara la cabeza con la puerta del volvo.

Me senté en el piso frotándome la parte de atrás de mi cabeza donde había recibido el golpe, verifique que no había sangre y efectivamente no tenia nada, lo que me hizo sentirme aliviada y menos tensa y eso lo digo por Bella porque apenas tiene como un año de vampira y posiblemente todavía le cueste abstenerse a la sangre humana. La aludida se acerco para levantarme pero note como trataba de contener la risa, otra mano mas cálida me sostuvo del codo izquierdo levantándome con mas facilidad, pensé que era Charlie pero con tanta fuerza me olvide de el.

-¡Nahuel!- salté, Nahuel fue quien ayudo a los Cullen hace tiempo a que los Vulturis no asesinaran a mi familia contando a Jacob y sus amigos los Quileutes, gracias a el y a que testifico ellos se salvaron. Así que el paso como a ser parte de esta familia, salvo que venia cada vez que quería, cuando lo conocí inmediatamente me cayo bien, es una gran persona y rápido nos hicimos amigos, nos la pasamos muy bien juntos, pero ¿como sabia donde estábamos?

-Hola nena- me abrazo de la cintura y me cargo dándome vueltas como si no nos hubiéramos visto por tanto tiempo y era cierto porque desde la ultima vez de su visita (4 meses exactamente) lo vi muy poco porque tenia que partir rápidamente-¿me extrañaste?- por esa razón me caía bien, se la pasaba haciéndome bromas y me hacia reír muy seguido, una vez me senté a pensar en su comportamiento y le encontré cierto parecido en Jacob ya que mi sobrina Nessie me mostraba imágenes con su don de cómo era su novio y se dan un aire con respecto a su forma de ser, además Bella me contaba como era Jacob cuando ella era humana

 

-Claro que si ¿Dónde estabas tonto?- golpee despacio su hombro derecho y nos comenzamos a reír al mismo tiempo, pero inmediatamente Nahuel se puso serio y miro a Bella no amenazadoramente pero de una forma no agradable

-Luego te digo- tomo mi mano y me condujo enfrente de mi hermana ya que nos habíamos alejado mucho de ella -Bella, sabes que tu padre corre peligro mientras ella esta aquí ¿verdad?-no respondió- Yo la cuidare mientras el siga aquí, me la llevare lejos
-

-Sabes que a Carlisle no le va a agradar tu idea- pero por supuesto que no, mi padre era un poco protector conmigo y la idea de que me valla con Nahuel como una escapada, haría de mi amigo su peor enemigo, pero es normal, ¿a que padre le gustaría ver a su hija escaparse con su amigo? ¿aunque fuera por su propia seguridad? Creo que a ninguno

-Le tendrá que gustar, si Lucy esta aquí, Charlie puede morir, tu sabes tan bien como yo que no sobrevivirá-¿porque todos saben lo que estaba pasando y yo no?

-Basta- los detuve, este jueguito de "ocúltenle todo a Lucia" me estaba cansando- ¿aquí mi opinión no vale? Se supone que yo decido que hay que hacer, si el problema se basa en mi ¿no?- los dos se quedaron callados así que tuve que continuar- ¿Qué esta pasando?- pregunte, si querían encontrar la solución, tendrían que empezar contándome toda la historia

-eso no importa- respondió Nahuel, si no me controlara mejor ya le hubiera dado un buen golpe en la quijada por no querer contarme, bueno al menos dependía de Bella, así que le clave la mirada pero ella no respondió

-¿¡Como que no importa!?- solté su mano de un golpe y me aleje de el lo mas que pude -¿Qué me ocultan?- los mire a los dos, mientras esperaba su respuesta, mire la casa a oscuras de Charlie, que para mi sorpresa estaba apagada la luz de la sala donde acostumbraba ver la televisión y la patrulla tampoco estaba, supuse que estaba en el trabajo y no tardaría en llegar

-Te lo explicaremos en casa- contesto la vampira al pasar unos minutos, la llovizna comenzó a caer sobre mi cabello y ya estaba un poco húmedo, lo positivo del asunto es que traía un suéter con capucha y no dude en ponérmela- Vámonos- me jalo del brazo y me abrió la puerta del Volvo, me senté a regañadientes y me puse el cinturón, Nahuel se sentó en el asiento de atrás y Bella se situó rápido detrás del volante para arrancar a gran velocidad haciendo que las llantas derraparan en el suelo húmedo de la carretera y chirriaran.

Todo el camino me la pase tratando de averiguar que me ocultaban y lo único que sabía era que tenía relación con Alec.

Mientras Bella conducía y Nahuel se entretenía jugueteando con los mechones de mi cabello, yo tenía chance de pensar lo que quisiera sin preocuparme de que Edward leyera mi mente. Entonces comencé a enumerar las pistas que tenia: Desde la llegada de Alec mi familia me protege, Nahuel vino a lo mismo, a protegerme, Emmett menciono algo respecto a que yo era semi-vampira y verificar.

Resople y deje caer mi mandíbula.

Claro tenía la respuesta: Alec venia a verificar que yo fuera en parte humana y también la "V" en su collar, el era
uno de ellos, vampiros que ponían las leyes y daban justicia a quienes no las habían acatado
un Vulturi.

 

El odio surgió hacia el en cuestión de segundos, solo venia a eso, y la verdad no se porque me sentía decepcionada si no lo conocía y no podía tener sentimientos hacia el y pos supuesto el no podía tener sentimientos hacia mi
pero ¿mi visión? ¿a que se refería con "ven conmigo"? talvez quería llevarme con el para que me vieran los otros 3 lideres, pero y ¿mi mama? ¿Que le paso a ella? O mejor dicho ¿Qué le pasara? Eso me molestaba de mi, muchas preguntas se venían a mi mente y la verdad muy pocas eran contestadas

-Bella durmiente, llegamos- Nahuel palmeo mi hombro e hizo que regresara de mis pensamientos, sonreí débilmente y rogué por que Edward no leyera mis pensamientos, si no talvez se preocuparía mas por mi o me preguntaría por la visión que no le quise contar a Bella.

Entramos a la casa y todos estaban sentados en los asientos, me adelante de Bella y de mi amigo y me puse en medio de los 2 asientos que estaban ocupados

-Bien- voltee hacia Bella- dijiste que me iban a explicar en casa ¿entonces?- Alice miro a Bella con gesto de desaprobación pero no me interesaba, necesitaba saber que es lo que pasaba

HOLA, PERDON POR NO ESCRIBIRLES HEHE, PUES ESPERO QUE LES GUSTE MI HISTORIA Y DEJEN SUS COMENTARIOS, EN VERDAD ME ESTOY ESMERANDO CON ESTA HISTORIA PARA QUE LA PUEDAN LEER

GRACIAS POR LEERLA

-Lucy
- Calle a mi padre

-Nada de Lucy- suspire al pronunciar mi nombre- quiero saber que pasa para ver que podemos hacer- Rosalie se paro junto a mi y comenzó a acariciar mi cabello

-Nena, es complicado, solamente te podemos decir que te tenemos que mantener alejada de ese Vulturi, no sabes lo que pasara si estas cerca de el- mire a la vampira rubia con gesto retador para que siga hablando, iba a abrir su boca pero Edward se la tapo con su mano e hizo que retrocediera

-Déjala- proteste intentando quitar la mano de Edward de la boca de Rose pero entre Nahuel y Emmett me atraparon y me alejaron de ellos -Quiero saber- intente zafarme de ellos dos pero no podía

-Basta Lucia, si no te podemos decir es que no- Bella me tomo del brazo y me jalo hasta quedar sentada en el asiento donde hace rato estaba sentada Rose -mejor cuéntanos ¿Cuál fue tu visión?- esto era injusto, ¿porque yo tenia que contar mis cosas y ellos no me contaban algo en el que yo estaba involucrada? Todos me voltearon a ver en menos de segundo, seguido de que se acomodaban cerca de mí.

-Claro que no- torcí mis ojos y me calle dispuesta a no hablar, pero fue inútil, mi padre me tomo de la mano y me saco de la casa, bajamos rápido las escaleras del porche y me volteo para verlo a los ojos -no voy a decir nada, ustedes no me cuentan- esta vez la lluvia se estaba haciendo mas densa y nos estaba empapando por completo, pero no me importaba seguía viendo a mi padre tan retadoramente que posiblemente después de esto me castigaría

-Lucy, dinos es importante que sepamos todo, entiende si no te podemos decir es que no, es por tu seguridad- ¿mi seguridad? De donde sacaban tal tontería, se supone que tengo que estar alerta y ni siquiera se porque o que pretende ese Alec

-Alec viene a verte a ti Lucia- voltee inmediatamente para ver a Nahuel parado cerca de los escalones mirándome con dolor en sus ojos, eso era lo que me ocultaban, bueno era algo importante y no se porque pero pronuncio "viene a verte" y sentí algo raro en mi estomago
y no sabia porque.

 

Jasper apareció justo enfrente de Nahuel y lo tomo del hombro con una fuerza invencible

-¡NO!, déjalo- avance hacia ellos y trate de quitar la mano de Jasper del hombro de mi amigo -Basta, lo vas a lastimar- seguía jalando el brazo de mi hermano pero nada, Nahuel se estaba hincando del dolor.

Alice jalo a su compañero de la cintura y lo beso haciendo que soltara a Nahuel y este suspiro con alivio, me hinque enfrente de el y alce su rostro

-¿estas bien?- asintió con su cabeza y con su brazo sano me rodeo la cintura por atrás y me abrazo apretándome contra el, le devolví el abrazo en forma de agradecimiento porque el fue sincero (aunque le haya costado trabajo) y me dijo que era lo que pasaba

-Lucia, ya que sabes que esta pasando, ¿que quieres hacer?- escuche la voz de Edward desde el interior de la casa, para este grado mi padre ya estaba mas tranquilo y tuve que ponerme junto a Nahuel cuando Jasper paso a su lado y no intentara lastimarlo aun mas.

Con todo y dolor en su brazo derecho Nahuel tomo mi mano izquierda y entramos a la casa con la mirada de toda mi familia sobre mí.

-Esta bien, les contare de mi visión- me senté en el brazo del asiento donde se encontraban mis Rosalie y Esme, Edward se situó a mi lado y tomo mi hombro en señal de apoyo y del otro lado Bella tomo mi mano acariciándola con su pulgar. Siendo sincera, me encontraba nerviosa con respecto a lo que tenía que contarles y por la forma en la que podrían reaccionar todos, talvez enfado, tristeza, desesperación o cualquier otra cosa menos sentimientos positivos. Tan solo la idea me hizo estremecer.

Les comencé a contar desde el principio la historia y como a la mitad las lagrimas salieron de mis ojos casi evitando que siguiera hablando. Cuando llegue a la parte donde veía a mi mama inconsciente, Carlisle abrazo su cintura por atrás y la apretó mas hacia el como temiendo perderla, al igual que yo, sentía gran pánico al hecho de cómo estaba en brazos de ese vampiro grandulón con los ojos completamente cerrados. No pude continuar ya que me solté a llorar sin poder parar.

-Lucy- Esme tomo mi brazo y limpiaba las lágrimas de mis ojos pero era inútil porque me salían más y más. No podía calmarme, estaba privada llorando y nada ni nadie me tranquilizaría por ahora ya que tenia que sacar toda la preocupación que sentía y la única forma de desahogarme era llorando hasta que mis ojos se quedaran secos.

-Ven- no se quien lo dijo y no me interesaba, sentí una mano como tomaba la mía y me levantaba del asiento para llevarme hasta el segundo piso cargando. Llegamos a mi habitación donde me bajo y pude ver que era Nahuel mirándome con preocupación.

Me abrazo muy fuerte y yo seguí llorando en su hombro, empapándolo con mis inútiles lagrimas. Me controle un poco por el bien de mi familia, no podía permitir que me vieran sufrir tanto cuando posiblemente haya una solución.

-Gracias- solloce limpiándome las lágrimas con el dorso de mi mano, respire profundamente recuperándome de aquel berrinche que había hecho

-no te preocupes, preciosa- me dedico una sonrisa que hizo que yo también sonriera aunque no con mucha alegría como el esperaba, pero al menos era una sonrisa.

 

Salí de mi habitación y baje las escaleras lentamente con Nahuel pisándome los talones. Apenas iba a media escalera cuando mi madre me alcanzo y me abrazo fuertemente.

-Hija, nada me va a pasar, estaré siempre contigo y con tu padre- aun no se porque pero en parte no confiaba en las palabras de mi madre, ya que como ella podía afirmar de que nada le iba a pasar si fui yo quien la vio inconsciente. Me quede callada y me limite a solo asentir con la cabeza.

-yo la puedo proteger, me la llevare por un tiempo- pude escuchar el leve gruñido de mi padre en señal de que estaba totalmente en desacuerdo como lo había deducido Bella -Carlisle se que no estas de acuerdo, pero con todo respeto Lucy estará demasiado bien conmigo- Nahuel se situó a mi lado y paso su abrazo atrás de mi cintura, seguía sin decir nada ya que después de tanto llorar se me había secado la garganta y me era imposible articular una palabra

-Vamos cielo- Mi madre tomo el rostro de mi padre y lo condujo hacia el suyo con sus labios curvados en una sonrisa, a veces creía que Esme podía convencer muy rápido a mi papa y al parecer funcionaba, pero no estaba muy emocionada que digamos, seguía con una mirada perdida, como si fuera zombi.

-Estoy de acuerdo, pero si algo le pasa- se acercó a Nahuel y el tuvo que alzar el rostro ya que Emmett era mucho mas alto que mi amigo- considérate muerto- lo amenazo, Nahuel asintió y se aparto de el, mire a mi papa como si fuera la ultima vez y lo abracé.

- partirán en 2 días en la noche- concluyo Carlisle antes de salir de la casa y recargarse en las escaleras del porche con la vista perdida en el cielo, me mordí el labio y mi mama salió para estar con el pero antes volteo a ver a Rosalie, para advertirle con una señal que me vigilara, ignore sus señales y subí a mi habitación.

Arrastre los pies hasta llegar a la puerta de mi dormitorio, mi lugar especial donde podía pensar lo que yo quisiera aunque Edward pudiera leer mi mente pero lo había hecho jurar que todo lo que pasara por mi mente lo ignorara por completo aunque fuera importante y hasta ahora lo esta intentando hacer. Me deje caer en mi cama acolchonada dejando reposar mi cabeza entre las miles de almohadas que había en esta. Intente encontrar una solución, una forma de que Alec me encontrara sin la intervención de cada uno de mis familiares, tal vez lo solicitaría en una parte donde ellos no puedan permanecer, mi única opción era la Push pero me había olvidado de la tregua Vampiros-lobos así que ellos ya tenían acceso a la reserva.

"¿Qué hago?" esa fue la pregunta principal que abarco todo mis pensamientos pero no había una respuesta congruente. Todas mis opciones se acaban y de todos modos las respuestas me llevaban hacia el mismo destino, no había forma de escapar a lo que ya iba a suceder.

La habitación me comenzó a dar vueltas, provocándome un dolor de cabeza y ganas de vomitar, estaba totalmente mareada y me costaba reponerme incluso cuando se abrió la puerta de mi cuarto.

Ignore a quien quiera que había entrado y seguía centrada en mis pensamientos olvidando por completo que Edward podría leerlos y que esta vez rompería el juramento.

-Lucy- sentí como alguien se sentaba en mi cama por la forma en la que esta se sumía, aun así ignore cualquier movimiento o cualquier palabra que me dirigieran.

Aun seguía tratando de controlar mi mareo y todos mis pensamientos pero posiblemente cada vez aumentaban más.

 

Mi compañero aun seguía ahí, tal vez esperando a que yo le contestara pero no planeaba hacerlo, solo quería estar sola con mis pensamientos y sin nadie que me molestara. Nadie sabía como me sentía dentro de mí, respecto a todo este problema.

¿Qué quiere ese Alec de mi? yo no lo conocía y supongo que el tampoco ¿porque lastimar a mi familia si era a mi a quien buscaba?

-¡Lucia, no me ignores lo que queremos es ayudarte!- Nahuel exploto, me senté en mi cama de un salto, fumigándolo con la mirada, ¿que no entendía el significado de estar sola? Al parecer no, ya que era demasiado necio y eso a veces me molestaba

-Claro que no me puedes ayudar, y yo no me quiero ir contigo lejos de mi familia, entiende que ellos corren peligro- intente darle una cachetada pero me detuvo mi mano con la suya y se comenzó a reír, retire mi mano con brusquedad.

-¿ese es tu cometido?- Una voz cantarina se oyó justo en la puerta, alce mi rostro inundado por las lagrimas para poder ver a mi mama mirando hacia mi amigo, molesta y con una gran preocupación marcada en su rostro.

En estos momentos tenia ganas de cerrar los ojos y no despertar, de poder salir corriendo lejos de esta ciudad o mejor dicho de este continente, o mejor aun ir yo misma hasta las manos de ese vampiro para que me dijera que quería conmigo, si me quería matar que lo hiciera en ese momento y que no metiera a mi familia en esto, pero todos mis intentos eran inútiles y mas con un hermano lector de mentes que era capaz de espiar mi mente en cualquier segundo de mi corta vida.

¡EDWARD!, pensé despertando de mi corto trance, claro el sabia que quería Alec, porque fue el quien le pidió a Bella que me alejara, el sabia todo este problema y no lo había dicho, tenia que ir en busca de el, no me importaba si se alejaba demasiado o no, o si le da la vuelta al mundo no me importaba.

Me pare de mi cama con la aun mirada de mis dos acompañantes, abrí la ventana sin pensarlo tanto tiempo y me lance hacia el porche. Mientras caía pude oír como en mi cuarto se oía como alguien caía al piso dándose un buen golpe.

Caí ágilmente en el suelo y me acomode el cabello que se me había desacomodado a causa de lo rápido de la caída.

-¿Dónde esta Edward?-le pregunte molesta a mi Rosalie que estaba sentada en las escaleras con un libro en su regazo, esta vez la veía un poco preocupada y estaría loca si dijera esto: pero se veía menos hermosa que antes, sus ojos no tenían su brillo habitual, su color de ojos era cada vez un poco mas negros y tenia el cabello amarrado en una coleta alta, y muy raro en verdad porque a ella le encanta lucir su melena rubia suelta, ya sea rizada o lacia.

-En el garaje, creo- le di la espalda a Rose y avance unos cuantos pasos hacia donde guardaban los autos -Lucy- voltee a ver a mi hermana que me miraba con gesto de sospecha, conseguí sostenerle la mirada aunque sea un poco- tomate las cosas con calma, esto se va a solucionar- entorne los ojos pero le asentí con poco entusiasmo, la verdad sin hacerle mucho caso.

Camine hacia el garaje y cuando entre pude observar como el vampiro estaba reclinado hacia su volvo que tenia la tapa del cofre abierta y estaba moviendo unos cables, la verdad su coche no tenia nada estaba perfecto ya que unas cuantas horas antes Bella lo había utilizado, y si, puede ser un poco torpe pero yo creo que ella no le haya echo nada.

 

-No finjas, el volvo esta perfecto- Me recline sobre la puerta del Porche de Alice con los brazos cruzados y tan enojada que podía cerrar yo misma el cofre pero de seguro Edward me detendría porque posiblemente ya haya leído mi mente y sabia que planeaba hacer.

-Bella le
- alce una mano pidiendo que se callara y me dejara hablar a mi primero, eso hizo pero volteo para cerrar el cofre, se recargo en la puerta de su auto pero esto era extraño ya que no me miraba a los ojos, revolvía su mirada hacia varios lugares, examinaba todos los autos, su moto, incluso una pared donde había fotos de la familia.

-Solo escucha y NO interrumpas- asintió para si mismo pero sin mirarme- Tu eres el único que sabe que pasa, porque se que leíste la mente de ese vampiro, y si no hubiera sido así no le hubieras pedido a Bella que me llevara- Le clave la mirada, el enarco una ceja, al pasar los minutos Edward seguía sin hablar y cada segundo que pasaba me desesperaba mas y mas, no sabia como hacerlo hablar, ya que el era mas hábil que yo y con su asombroso don era imposible ganarle en algo-¿y bien?- protesté, mi hermano se encogió de hombros

-Edward no digas nada- susurro a mis espaldas mi padre, entrecerré los ojos sin dejar de mirar al mencionado, me miro y después dirigió la mirada hacia mi padre

-Tengo derecho a saberlo- me volví agresivamente hacia Carlisle encarándolo, en realidad le grite pero el hizo caso omiso a mi reclamo.

-Ella debe saberlo- por eso me gustaba Nahuel, porque siempre estaba de mi lado y a veces del correcto, pero esta vez estaba de mi lado y teníamos la razón en que tenia que saber este problema y poder enfrentarme a el con tanto valor pero no con ignorancia.

-Gracias- lo tome del hombro y lo mire con un gran agradecimiento por el apoyo que me daba

-Nahuel, podrías porfavor no meterte en esto- gruño Edward que se había situado al lado de mi padre, ambos miraron a mi amigo en forma asesina

-y ustedes deben decirme- defendí, ambos se miraron con complicidad y con un poco dudando- ¿me van a decir? O voy a ver como soluciono esto- los amenacé y al parecer los convencí

-Solo vete con Nahuel esta noche- concluyo mi padre, se metió a la casa casi volando y me quede sola con mi amigo, resople enfurecida y me metí a la casa directa hacia mi cuarto donde dentro de este me esperaba mamá con gesto triste y una maleta junto a ella.

-¿Qué pasa?- al parecer no podía preguntar otra cosa mas tonta, era obvio que pasaba pero mi mente no podía pensar otra cosa que no fuera Alec y todo esto ya me tenia harta -perdón por la pregunta pero estoy muy
cansada- mentí con respecto a lo de estar cansada, a este grado ya no podía pegar un ojo ni darme un descanso, ya no había tiempo para eso, ahora todo era estar alerta y protegernos.

-no hija, esta bien, uhm aquí esta tu maleta lista para que te vallas- señalo la valija que había a su lado, al parecer ya tenia todo listo y yo sin darme cuenta, si no estuviera triste me hubiera reído con ella pero la verdad no estaba de ánimos ni para fingir una simple sonrisa.

-No me voy sin ti- apenas y pude articular con los labios pero Esme me pudo entender a la perfección, enseguida estuvo enfrente de mí y tomo mi rostro en sus manos

 

-Tranquila mi nena, estaremos juntas algún día pero por ahora tenemos que separarnos por tu bien, ¿entiendes verdad?-

-entiendo a la perfección, tenemos que irnos juntas, entiende que aquí ustedes no están a salvo- pude sentir como una lagrima salía de mi ojo derecho y acariciaba mi mejilla mientras descendía hasta que cayo al suelo.

-Mientras estemos contigo, corres mas riesgo, entiende que si nos vamos el nos podrá rastrear y te podrá encontrar de alguna forma u otra-

-esta bien me iré, pero por que tu me lo pides, pero ¿que esta sucediendo en verdad?- me cruce de brazos y mi mama fue en busca de mi maleta para entregármela

-es complicado, con el tiempo tu lo sabrás- esta bien, estos juegos de claves en verdad me molestaban y no me agradaban ya que pocas veces podía descifrar lo que me querían decir o mejor dicho tratar de decir.

Antes de que pudiera decir otra palabra mas, Nahuel ya estaba a mi lado y había pasado un brazo sobre mi cintura y con el otro había tomado la maleta que antes yo sostenía, mi mama me beso la frente y sus labios estaban mas fríos de lo habitual, salimos del cuarto los dos juntos al igual que la casa, voltee a ver a mi familia y los despedí con la mano, no tenia ganas de abrazarlos porque talvez me arrepintiera del plan y acabaría quedándome, cosa que no favorecería a mi familia para nada.

PERDON EL CAPITULO ES MUY CORTO, HEHE, DEJEN SUS COMENTARIOS, ESPERO DISFRUTEN DE LA HISTORIA

GRACIAS POR LEERLA

Ya íbamos en plena carretera a una velocidad poco legal, me fije en el reloj del mercedes de mi padre y eran justo las 2:15 AM no podría creer que 3 horas con 15 minutos y a esta velocidad aun vayamos a mitad del camino

-Podrías explicarme ¿A dónde vamos?- mire al exterior de la carretera cubierta por arboles y agua que en cualquier momento el auto puede derrapar hasta que nos saliéramos de la carretera y posiblemente moriría.

-No puedo decirte- le pegue un manotazo en el hombro a lo que el me correspondió con una risa, porque la maña de esconderme todo, esto ya se estaba tornando un tanto molesto, me rendí a nuestra pequeña discusión y recosté mi cabeza en el respaldo del asiento.

-Eres imposible- dije para mi interior y por supuesto me escucho, cerré los ojos y no precisamente para dormir, estaba teniendo otra visión.

"Nahuel y yo seguíamos en la carretera y por supuesto a una velocidad increíble, sin parar a dejar que el coche tomara un descanso, íbamos tan rápido que si hubiera sacado la cabeza por el quemacocos me hubiera posiblemente arrancado el cabello.

A lo lejos note una silueta humana en plena calle, estaba parada sin decir o hacer nada, solo estaba ahí y me observaba fijamente. Nos estábamos acercando mas a el y Nahuel no disminuía la velocidad, incluso al parecer no notaba a esa persona o actuaba como si no la viera.

-Baja la velocidad- le pedí a gritos mientras el motor del coche ronroneaba a causa de la alta velocidad en la que íbamos

-¿Por qué?- la voz de Nahuel sonaba traviesa y la verdad tenia ganas de sacarlo del coche y tomar el control de este pero seria casi imposible

-¿No ves?- pero para esta hora ya teníamos a
¡ALEC! A pocos metros del auto, iba a ser arrollado
"

-¡ALEC!-Pegue un salto en el asiento gritando como loca, Nahuel tomo mi rostro y lo dirigió hacia el suyo, mirándome con una enorme preocupación, retire mi rostro y le sonreí pero apenas y pude

 

-¿Por qué dijiste ese nombre?- ups, no sabia que había gritado el nombre de ese vampiro, en cualquier momento me podía ruborizar y todo esto podía empeorar, mire hacia el exterior esperando que mi cara tomara el color natural

-nada y deja de molestar- le respondí sin mirarlo, cuando sentí que la sangre abandonaba mi rostro volví mi mirada hacia el frente.

Un cuarto del camino estuvimos permaneciendo en silencio, sin nada más que el ruido del motor y de las llantas salpicando cuando pasaba por los charcos que había en el suelo.

Me concentre bien en el exterior y note a Alec en medio de la carretera, parado justo como mi visión, me comencé a alterar y evitar decir lo que la visión me haría hablar, trataba con todas mis fuerzas no hablar y a la mera hora quitar las manos de Nahuel del volante, tenia ganas de pedirle a gritos que bajara la velocidad pero no me haría caso.

Cada vez nos acercábamos más y la adrenalina comenzó a fluir en mis venas conforme el auto avanzaba y avanzaba

-¡Detente!- Tome con mis manos el volante haciendo que el retirara sus manos de este, así lo hizo pero me forzó para tomar el control de nuevo cosa que no consiguió. Justo a centímetros de que lo golpeáramos, gire el volante hacia la derecha y el coche respondió con agresividad cuando Nahuel piso el freno, el auto derrapo y nos volcamos fuera de la carretera.

GRACIAS A MIS LECTORES!!!

-Lucia- Nahuel busco mi mano y la tomo con fuerza, cerré los ojos ya que era mejor morir con los ojos cerrados y no ver como se aproxima tu muerte.

El auto siguió dando vueltas y vueltas con nosotros dentro.

Nahuel para nada soltó mi mano y yo por supuesto no abrí los ojos, y ahí seguía esperando mi muerte en cualquier momento.

Sentía que flotaba, y mi mano izquierda estaba vacía ya no tenia la mano de mi amigo, talvez ambos estábamos muertos y posiblemente mi familia ya nos debió haber encontrado y por supuesto yo ya estaría dentro de una caja y enterrada bajo tierra, ahí acostada sin moverme esperando a que mi cuerpo poco a poco se descompusiera hasta que quedara hecho polvo y eso seria al pasar varios años y con la esperanza de que mi familia superara ya esta perdida aunque posiblemente seria imposible.

Pero no estaba muerta.

Pude sentir como unas manos frías me sostenían y podía oír cada sonido, el de los arboles moviéndose, la lluvia cayendo y la respiración irregular de quien sea que me cargara.

Trate de que con su olor se me hiciera familiar pero no, no conocía ese aroma me era tan poco familiar así que me rendí con respecto a que fuera uno de mis familiares incluso Nahuel o uno de los lobos pero nada.

Poco a poco abrí los ojos y pude ver a quien me cargaba, por supuesto era Alec, que me sostenía entre sus brazos y caminaba, había pensado que estábamos con los otros vampiros que una vez había oído a mi familia hablar de ellos, pero no los conocía salvo a el, pero la verdad estábamos solos.

-Ba
ja
m-m-m
e- tartamudee con mucho esfuerzo hasta que pude decir la palabra completa, el me miro y cuando mis ojos se encontraron con los suyos, me sentí tranquila y por raro que sea sentí confianza hacia el.

-ya casi te bajare- respondió en un susurro, me deje llevar hasta que en menos de medio minuto me bajo pero me sentó sobre el pasto y el a mi lado

 

-¿Qué quieres de mi?- me levante y pensé que me caería porque en realidad me preguntaba como había sobrevivido a un terrible accidente incluso no Salí ilesa, estaba normal y podía sostenerme yo misma -ya estoy aquí contigo sola, ahora dime ¿que quieres? ¿asesinarme? Adelante pero no metas a mi familia en esto- el se levanto al instante y se comenzó a reír por lo bajo, mientras se tomaba las sienes y lentamente se acercaba a mi

-No quiero asesinarte, jamás me lo perdonaría- me mostro su sonrisa mas encantadora reluciendo sus perfectos dientes blancos

-no te entiendo- y era verdad, si me perseguía para asesinarme o algo así, porque me decía que no se lo perdonaría ¿Cómo estaba esto? Ya no entendía nada.

Alec se acerco a mí para tomar mi rostro en sus manos y el suyo se aproximaba al mío.

-Espera- le dije alejándome de el -¿Nahuel?- pregunte cuando reaccione que había sido de el, ¿Dónde estaría?

-durmiendo en alguna parte del bosque- murmuro con un toque de molestia, tenia tanto de que preguntarle y al parecer era la ocasión perfecta, me senté en el suelo húmedo y el imito mi movimiento para sentarse enfrente de mi

-¿Cómo es que estoy viva?-

-simple, antes de que el coche se estampara contra un árbol, arranque la parte de arriba del auto y el cinturón que te protegía para sacarte, en ese momento estabas inconsciente, te deje en el suelo y fui por tu amigo el cual lo deje inconsciente a mitad del bosque, te tome en mis brazos y aquí estas- toda esa historia si no creyera en los vampiros y no tuviera familia de esa especie no la creería, el fue como mi ángel que me salvo de que estuviera a punto de morir.

-Gracias- tome su mano helada y le sonreí, en verdad estaba muy agradecida con el por haberme salvado la vida y en verdad ahora estoy mas tranquila por el hecho de que me dijo que no me iba a asesinar y eso significaba que mi familia estaba a salvo, y aun mas me ponía alegre que por primera vez en mi vida pude hacer nula una visión, me refiero a que es la primera vez y espero que no la ultima mi visión fue subjetiva, incluso Carlisle tenia una hipótesis acerca de mi don, el había dicho que algún día podría fallar y el futuro que vería podría ser subjetivo, y hablando de mi padre me acorde de algo importante "su mercedes"-asesinaste el coche de Carlisle- murmure cuando por fin pude desviar su mirada y observaba el camino donde nos habíamos volcado

-Lo asesinaste tu- se burlo, en parte era mi culpa por tomar tan salvajemente el control del auto, pero el también talvez el carro habría sobrevivido si el no le hubiera arrancado la parte de arriba completa

-te recuerdo que tu lo volviste un convertible- la verdad el papelito de la molesta no me salía porque me eche a reír por lo bajo a mitad de la frase, el por supuesto se unió a mis risas -¿Qué voy a hacer?- me dije a mi misma, y era exacto mi dinero no me alcanzaba para otro mercedes ni siquiera ni para la lujosa moto de Edward, así que tendría que pedir disculpas, aunque se que posiblemente me castigaran, Nahuel se enojara conmigo y mi familia se va a molestar aun mas cuando se enteren de quien me salvo
o de quien provoco el accidente.

La lluvia volvió a comenzar y me refugie bajo un árbol, Alec me siguió con la mirada hasta que vio cual era mi cometido y se acerco a mí.

 

-Ven- tomo mi mano y nos conducimos dentro del bosque, aun mas adentro podía ver la carrocería destrozada del auto, los vidrios rotos habían caído a unos 5 metros del mercedes y ya los estaba pisando, hice una mueca y me acerque corriendo hacia donde estaban los ahora fierros retorcidos

-Ouch- exclame con el hecho de que posiblemente yo estaría ahí adentro talvez muerta y era obvio que si, me agache aun lado para observar el interior y era efectivo justo donde yo estaba sentada antes había estaba en el asiento incrustados un montón de cristales y el volante había caído donde estarían mis piernas y ni decir el lugar del piloto, lo poco que quedaba del techo se había sumido completamente y habría aplastado a Nahuel, de pronto mi estomago se comenzó a revolver. Definitivamente este auto ya no tenia remedio

-¿estas bien?- Mi acompañante me tomo de los hombros y me levanto con una gran facilidad, en menos de medio segundo estuvimos un poco alejados del auto.

-Como estar bien, posiblemente estaría yo adentro- me tape la boca con tal de no decir nada mas y para aguantar las ganas que tenia de vomitar

-Posiblemente pero no, si yo provoque este accidente, no podía dejar que murieras con algo que yo hice- se disculpo amablemente, tenia que perdonarlo porque no se pero no tenia ganas de odiarlo y no podía, me daba la sensación de que odiarlo seria un grave error en mi existencia.

-Déjala en paz- Gritaron desde el mas alto de los arboles que habían, los dos alzamos la vista y pude distinguir a Nahuel con una mirada cargada de furia, una ira que talvez haría que su cabeza explotara y me asustaba demasiado.

Nahuel cayó ágilmente entre Alec y yo tapándome la vista y gruñendo hacia el vampiro.

-Cálmate- tome el hombro de mi amigo pero tal fue su enojo que me empujo y caí sobre la hierba mojada ensuciándome por completo. Alec se esfumo y apareció junto a mi tomándome del brazo y levantándome.-Eres un tonto- le reclame a Nahuel que se había girado para ver a Alec con mas furia que antes, pude identificar su mirada, parecía de
¿celos?

-Eres una estúpida- espeto de sus labios cada palabra cargadas de veneno que posiblemente me matarían poco a poco y con un dolor inmenso. ¿Por qué me insultaba? ¿Por qué lo hace? La verdad me había quedado sin palabras, no sabia que responder, posiblemente me haya puesto demasiado pálida y muy fría. Las lágrimas salieron de mis ojos. Ya faltaba poco para que me quedara seca.

-¿Por qué lo dices?- apenas y pude subir una octava mi voz, estaba tan destruida que podría ser que empezara a decir cosas sin coherencia. Alec me estrujo en un abrazo.

-Como te fijas en ese vampiro, sabes que es malo, apenas lo conoces y
- Nahuel estuvo delante mío enseguida y Alec se aparto dejándonos a el y a mi solos pero a unos cuantos metros.

-¿y?- exigí saber lo demás, si planeaba seguir lastimándome que siguiera, talvez pueda aguantar un poco más.

-y sabes que yo eh estado aquí a tu lado siempre- se le corto la voz cuando pronuncio "siempre", ya sabia cual era el doble significado de sus palabras, pero yo a el lo veo como mi amigo nada mas, no se porque no puede entender eso.

-Eres mi amigo
.- no pude terminar la frase porque con sus dos manos me tomo del rostro y me comenzó a apretarme un poco-suéltame- aplasto sus labios en los míos besándome con gran ardor, contra mi voluntad y por mas que me quería separarme de el no podía; me tenia apretada de mi cintura y mis manos eran la única forma de parar esto. Comencé a tratar de empujarlo y poco a poco se fue haciendo un poco atrás, la adrenalina subió a mi cuerpo y lo empuje con mas ganas haciendo que dejara de besarme, me miro con satisfacción- no vuelvas a besarme- reclamé, mire hacia donde debería estar Alec pero no había nada, no estaba, comencé a buscarlo con la mirada por todo el bosque y nada es como si hubiera desaparecido de la faz de la tierra.

 

-¿porque?, ¿porque el? o ¿Por qué yo no?- la voz de Nahuel sonó triste a causa del rechazo que acaba de recibir por mi parte, pero en verdad a el lo veía como mi amigo no como algo mas.

-Ya te dije- pase a su lado corriendo entrando al bosque, recorrí cada parte de este en busca de Alec pero nada, llegue a donde estaba el auto destruido de Carlisle y el remordimiento volvió a mi, el tan solo pensar que mi padre se pueda decepcionar de mi o que mi familia ya no confiara en mi.

Me senté en una roca que estaba junto a la carrocería y recargue mi rostro en mis manos, quería estar sola, tantos problemas me tenían al borde de la desesperación y ya no sabia que hacer; la persona que acabo de conocer no se donde esta, le rompí el corazón a Nahuel, destruí un auto valioso y a punto de sufrir la decepción por parte de todos; en estos precisos momentos me odiaba a mi misma y solo yo, no había ningún culpable mas que yo.

Un ruido que provino posiblemente dentro de la carrocería me despertó de mis pensamientos, alce mi rostro tímidamente y empecé a examinar por afuera el carro.

-que desperdicio- susurro una voz poco familiar, me levante de la roca y comencé a tratar de averiguar de donde venia esa voz.

-¿Quién eres?- pregunte con bastante preocupación, intente reconocer su voz pero nada, lo único que sabia es que era masculina y se me hacia tan poco familiar que un bebe cuando recién nace y no conoce quien lo carga hasta que esta en brazos de su madre.

-Alguien sin importancia-

-¿sin importancia?-volví a preguntar aun más nerviosa, ¿Por qué sin importancia? Tenia que tener algo que ver porque si no ¿para que me habla?

-No vale la pena que sepas quien soy, si ni siquiera te darás cuenta cuando te mate- ¡¿MATAR?! Salte a causa de la sorpresa, considere el hecho de salir corriendo o talvez morir en manos de un desconocido- facilítame la caza y acércate a mi- pronuncio con voz dulce pero no estaba jugando- si tu no vienes, iré por ti- amenazo la voz, retrocedí sin dejar de mirar al vacio hasta tratar de llegar a la carretera.

Choque con algo y pensé que era un árbol pero cuando voltee, observe a un hombre alto de cabello rubio y ojos negros como carbón, era un vampiro para ser mas exacta, me miraba con curiosidad, mi respiración aumento y mi corazón comenzó a latir frenéticamente.

-Tranquila, no te darás cuenta cuando mueras- acaricio mi cabello y rogué porque mi familia ni Nahuel o Alec llegaran, si moriría seria sola sin llevarme arrastrando a alguien.

Los arboles a mi espalda se comenzaron a mover ruidosamente, ¿otro vampiro?, voltee hacia atrás y vi a un lobo de pelaje rojo salir de estos, ¿Jacob? ¿Porque tenia que venir el?, lo iban a matar y por mi culpa, Reneesme jamás me lo perdonara.

 

-Vete de aquí, Jacob- pronuncie pero el lobo siguió avanzando, nadie me hacia caso y yo sabia que me podía entender perfectamente.

-Lucy- volví mi mirada hacia la carretera para ver en una moto a mi sobrina Ness que me hacia señas de que corriera hacia ella, estaba a punto de correr pero el vampiro me tomo del brazo con fuerza evitándome avanzar mas. Luche con todas mis fuerzas para zafarme-¡Agáchate!- me grito Reneesme con todo el volumen que su voz le permitió y con una desesperación enorme. Le hice caso y me deje caer en el suelo justo a tiempo porque Jacob se le fue encima al vampiro, no tenia el valor suficiente para levantarme, estaba en completo shock -vamos levántate- me rogo mi sobrina, trate de hacerle caso y al final me levante con poca energía, me dirigí hacia la moto de Edward y me subí atrás de Reneesme que arranco rápidamente y avanzo a gran velocidad.

-Gracias- conteste en cuanto pude abrir la boca para hablar, no podía dejar de mirar hacia donde antes estaba el lobo-¿Jacob estará bien?- pregunte en cuanto me acorde de el

-Si, el puede destruir a cualquier vampiro- bromeo, asentí para mi misma sin siquiera mostrar una ligera sonrisa, estaba mas sumida en mis problemas que no entendí todo lo que parloteaba Nessie.

-¿Qué rayos hacías en el bosque sola?- me regaño Nessie, MI SOBRINA, en que mundo la sobrina regañaba a la tía, pues al parecer en el mundo de los vampiros.

-Es una larga historia- murmure con la vista clavada en el suelo.

Al pasar varios minutos sentí como alguien nos seguía, no me atrevía a voltear por miedo a que fuera alguien malo y no fuera a quien yo quería ver. Ese algo que nos venia siguiendo nos alcanzo al costado derecho, era Jacob por supuesto en forma de lobo aun, miro a Ness y esta asintió.

-Lucy, quédate con la moto, me voy con Jacob- pensé que iba a detener la moto pero no, dio un salto y cayo ágilmente en el lomo de Jake, rápido tome el control de la moto y esta no sufrió ningún cambio, observe como los dos se alejaban, y al poco rato apenas y pude distinguir el cabello de Reneesme.

Me quede sola en la carretera conduciendo la moto de mi hermano, rogando que no pasara un accidente.

Seguí andando por donde sea ya que no quería llegar a mi casa, anduve en la moto a una velocidad poco normal sin destino alguno.

De la nada sentí el aroma de mi familia, me detuve en seco con la moto que freno salvajemente y si no me estuviera sosteniendo bien me habría caído. Me baje de esta y comencé a identificar de donde venia tal aroma.

Los identifique muy adentro de los arboles, tal vez en un claro porque podía oler las flores y el pasto.

Me subí a la moto y un poco mas despacio entre al bosque, por fin llegue a ese claro donde el olor se hacia mas fuerte y supuse que ya había llegado.

Volví a bajar del vehículo, pero me asuste demasiado ya que había mucha niebla en el gran espacio, niebla que te llegaba hasta las rodillas, igual que mi visión.

Busque desesperadamente a mi familia justo donde deberían estar, pero nada.

Alguien abrazo mi cintura y era demasiado obvio quien podría ser.

-Ven conmigo- susurró al costado izquierdo de mi oído, voltee para ver quien era y por supuesto era Alec, que recostaba su cabeza en mi hombro y sus ojos miraban directamente hasta el fondo del bosque, justo lo que indicaba mi visión, estuve a punto de mirar en su dirección pero me contuve y voltee para quedar enfrente de el.

 

-Alec porfavor déjalos en paz- le suplique llorando, tenia que evitar que mi familia sufriera algún daño, ¿Cuál era su problema?, me preguntaba, lo que fuera que sea conmigo no con ellos.

Me sonrió y miro hacia el vacio para después volver a mi mirada.

-No entrara tu familia en esto, pero quiero hacerte una pregunta- tomo mi mano y la suya estaba completamente helada que hasta me hizo respingar, asentí con la cabeza sin dejar de mirarlo porque definitivamente me había perdido en su hermosa mirada -¿tienes algo con ese Nahuel?- cuando pronuncio el nombre del chico lo hizo haciendo una mueca en sus labios y entornando los ojos.

Negué con la cabeza

-entonces
- puse mi dedo en sus labios haciéndolo callar, mientras me reía ligeramente.

-No, el es mi amigo, y me beso contra mi voluntad- las comisuras de los labios de Alec se comenzaron a curvar en una sonrisa, retire mi dedo - ¿entonces?

Alec me tomo de la cintura y me abrazo mientras me besaba en el cabello, me sentía tan bien, relajada y cómoda por extraño que parezca, la verdad si Nahuel me estuviera abrazando así o algún otro chico de la escuela posiblemente me sentiría extraña e incomoda, pero con el no.

No se como pero en menos de un cerrar de ojos Alec y yo estábamos separados, mire hacia atrás y mi madre junto con Rosalie me sostenían de los brazos y gruñían en dirección a donde yo había llegado. Seguí su mirada y había 3 chicos agazapados como a unos 5 metros de nosotras, los distinguí con facilidad, Edward, Emmett y Jasper.

Pero más atrás estaba Alec.

No es justo, 3 contra 1, lo iban a asesinar y yo tenía que evitarlo.

-¡Esperen!- grite con todo el volumen que puse, intente zafarme de las chicas pero no podía, eran mas fuertes que yo.

Alec me miraba por encima de los hombros de los chicos, me miraba pidiéndome que me calmara, que el iba a estar bien, incluso note una pequeña sonrisa en su rostro a la cual no le correspondí.

No tengo idea de cómo pero logre zafarme de Alice & Rosalie, Salí corriendo y me pare enfrente de Alec encarando a mi familia.

-Lucy, hazte a un lado- exclamo Edward con una furia en su voz y una mirada asesina que iba directamente hacia Alec, este ultimo se inclino hacia a mi y me susurro que me alejara ya que no quería que sufriera algún daño, petición a la cual me negué.

-No- conteste, me tomo del brazo y jalonee para zafarme de el, una oleada de tranquilidad me abrazo pero trate de resistirme y liberarme de esta.- ¿es que no entienden?, YO LO QUIERO- al pronunciar esas palabras, mis tres hermanos abrieron los ojos como platos y dejaron caer su mandíbula, los 3 parecían estar congelados.

Mi compañero de atrás abrazo mi cintura y recargo su cabeza en mi hombro, cerré los ojos.

Pude notar al abrir lo ojos como mi mama y mis hermanas se miraban una a la otra, Rosalie con cierta desconfianza, Bella con alegría al igual que Alice y mi madre, su dulce rostro permanecía preocupada, como si temiera algo.

-¿es verdad?- enfrente de mi apareció mi padre y Alec tuvo que soltarme, los ojos de Carlisle estaban tristes y en su cara había una mascara de
posiblemente preocupación o desaprobación. No se porque se sentía así, si lo único que había hecho es enamorarme de un vampiro, no tiene nada de malo ya que en teoría podría decirse que también soy una vampira o ¿si había algo mal?

 

Asentí con la cabeza ligeramente mientras examinaba las facciones de mi padre, sus ojos ya no eran del todo dorados, habían formado otro color, aun dorado pero no tanto, era como una mezcla de ese color con el negro, pero aun así se veía muy guapo.

Carlisle murmuro algo como un "claro" para si mismo aunque pude escucharlo a la perfección, después de murmurar dio media vuelta y se acerco al resto de la familia que se habían formado en un círculo justo en medio del campo.

-como si no pudiéramos escucharlos- murmure con la esperanza que me escucharan, posiblemente si pero no me habían dirigido ni una mirada, ni siquiera un reclamo o algo así.

Me volví hacia mi espalda y me encontré con la mirada de Alec que estaba perdida en mi, sus ojos me reflejaban como felicitándome por decir todo eso. Le regrese la sonrisa mientras me acercaba a el; una vez que estuve a escasos centímetros tomo mis manos y me acerque a el aun mas.

-no se que va a pasar- susurre debido a que se me había cortado la voz por las ganas que tenia de llorar, el lo noto e hizo que mi cabeza se recargara en su hombro y me abrazo con fuerza. A los lejos pude oír como gruñían varios vampiros.

-No va a pasar nada- murmuro a mi oído -siempre voy a estar contigo- comenzó a acariciar mi cabello y descendió hasta llegar a mi espalda donde comenzó a hacer dibujos invisibles en mi blusa; pero en cuestión de segundos su mano se congelo en mi espalda y se alejo inmediatamente de mi -excepto esta vez- me beso en la frente y de repente había desaparecido, intente buscarlos con la mirada y nada, se perdió nuevamente como hace rato.

Voltee hacia mi familia que me miraban y me cruce de brazos antes de avanzar. Les clave la mirada a cada uno de ellos, incluso a Carlisle y Esme ¡Mis padres!, sabia que no era apropiado mirar tan retadoramente a los papas, pero en verdad ya no me importaba.

-Antes que digan cualquier cosa; acompáñenme- me dirigí hacia la moto de Edward ante la mirada de todos, me subí a esta y la arranque para avanzar a demasiada velocidad pasando junto a mi familia que se habían quedado quietos mirándome. Con la moto entre hacia el bosque, mi destino exactamente; el auto de Carlisle, si me iban a castigar que se enteraran de esto de una vez antes de que me valla peor. Estacione el vehículo unos cuantos metros antes de llegar a la carrocería destrozada, me baje y comencé a caminar; en eso pude sentir como una mano me sostenía del brazo derecho.

-¿Qué esta pasando?- Emmett me había sostenido y pude zafarme de el fácilmente, me volví a mi hermano con la ira en mis ojos; sinceramente estaba molesta con ellos que ni siquiera quería que me tocaran o hablaran.

-Limítense a seguirme y NO hablarme- mire a mi acompañante y a los demás, todos asintieron y volví a emprender mi camino hacia mi destino fijo.

Al fin llegamos e inmediatamente me situé junto al auto destrozado; al primero que vi fue a mi padre que no expresaba nada en su cara, incluso trate de encontrarle una pizca de molestia en su rostro y nada. Estaba completamente sereno.

Todos se alarmaron y se comenzaron a ver entre ellos. Sabia lo que pensaban: "pudo haberse matado" "¿Qué habrá pasado? Todos me miraron y la que se me acerco fue Esme, esta vez me deje porque al aparecer ella podría ser la única que me entendía.

 

-Lo se, estoy viva algo increíble, pero perdón Carlisle no fue mi intención- alce una mano en dirección a mi padre y este la tomo sin dudarlo. Me sonrió

-ese no es el problema, para mi tu eres mas importante que ese auto- beso mi mejilla y se hizo para atrás; sus palabras no dejaban por hecho de que posiblemente me castigarían.

-¿Cómo paso?- Esme tomo mi rostro en sus manos, seguido de que me abrazo. Pude liberarme con éxito de su abrazo.

-yo
-iba a empezar a hablar cuando se oyó justo detrás mío como se movían los arbustos, inmediatamente voltee sin saber quien podría ser.

Nahuel salió de entre los arboles.

-perdí el control del auto- comenzó mientras se acomodaba a mi lado, pretendía echarse la culpa cuando fui yo la que ocasiono el accidente y como me defendía por lo que le hice hace poco, comúnmente me echaría la culpa. Edward me miro enarcando una ceja, era obvio que había leído mis pensamientos y ahora a la de a fuerzas tenia que decir la verdad.

Y cuando digo verdad, me refiero a absolutamente todo.

¿Este día nunca va a acabar?

Cuando pude regresar de mis pensamientos, Nahuel estaba acorralado por casi todos menos Edward, Esme y Carlisle.

-Pudiste haberla matado- comenzó Rosalie, que si Emmett no la estuviera sosteniendo ya se le hubiera ido encima.

-Calma Rose- la tranquilizo Jasper obviamente con su don, me sentía mal, a el le iban a echar la culpa así que tenia que intervenir, si tenían que castigar a alguien esa tengo que ser yo.

-Déjenlo- me abrí paso entre Jasper y Alice para quedar en medio junto a mi amigo- fui yo la que provoco esto, yo tome el control del auto porque había visto a una persona en medio de la calle y Nahuel lo iba a atropellar- las lagrimas comenzaron a salir de mis ojos y Nahuel las fue limpiando, pero todo era inútil porque salían mas y mas.

Todos se relajaron y abandonaron sus posiciones de ataque, Edward se acerco a mí con una sonrisa.

-Bien hecho hermanita- me dio una palmadita en mi hombro, iba a decirle que fue por culpa de su don, pero me quede callada y me limite a asentir solamente con la cabeza y a sonreírle.

-Bueno, ahora tenemos que discutir el asunto de Alec- comenzó Carlisle, sabia que este momento iba a llegar tarde o temprano, no podía evitarlo mas- pero en casa- me quede quieta a la espera de que dijeran como nos íbamos a ir, a quien le tocaría la moto o con quien me tenia que ir, porque la verdad dudaba que a partir de este momento ellos me dejaran sola.

-Lucy te vas en la moto, con Nahuel, los demás iremos corriendo- me había ordenado Esme, Rosalie, Emmett, Alice y Jasper ya se habían adelantado para cubrir el perímetro por si Alec estaba rondando por aquí. Nahuel me jalo de la mano hasta llegar a la moto y se subió el adelante así que me vi obligada a subirme atrás y abrazarlo por la cintura. Arranco la moto y avanzamos un poco despacio para salir del bosque.

-No tomes el control porfavor- bromeo mi amigo pero sinceramente no estaba de ánimos para bromitas, el omitió su broma y se limito a seguir sonriendo.

A lo lejos pude ver a una persona escondida entre los arboles; no me basto pensar para saber quien era.

 

No quería llegar a la casa porque definitivamente ya sabía lo que esperaba y lo que me dirían. Posiblemente no dejarían que viera a Alec, eso no es posible es que en verdad va a pasar, creería eso de mis hermanos pero no de mi padre ya que era la persona mas accesible y comprensible que eh conocido, pero al parecer no lo conocía bien.

Llegamos a la casa y Nahuel dejo la moto justo al lado de esta, bajo primero y me espero a que yo también bajara.

-No tienes porque cuidarme tanto- proteste mientras alisaba la blusa que traía puesta-no me voy a escapar- mi compañero hizo un movimiento de hombros, dio media vuelta y se metió a la casa; por lo que veía mi familia no había llegado a un, ni siquiera mis hermanos, quien sabe en donde se detuvieron.

Comencé a subir las escaleras del porche y note como alguien se movía en los arboles que se situaban al oeste de la casa, a lo mejor y sabia quien podría ser.

Eche una ojeada al interior de la casa y no había señales de Nahuel, así que a hurtadillas y lo mas rápido posible me acerque al bosque. Entre hasta mas adentro y no había nadie; que loca estoy ya hasta estoy alucinando.

Antes de que me diera media vuelta alguien me había tapado los ojos; en verdad estaba asustada y luchaba por zafarme pero no podía, la persona que estaba detrás mío, me volteo y al fin pude observarlo.

-eres un tonto, me vas a matar del susto- empuje a Alec para zafarme de su abrazo y poder recuperar el aire que me faltaba. Mi compañero se comenzó a reír -¿Qué haces aquí?, si te encuentran te mataran- susurre para no armar un alboroto con Nahuel y luego para que quiero que se arme aquí la tercera guerra mundial. Alec tomo mi rostro entre sus manos.

-quería verte, pero al parecer no hay tiempo- antes de que le preguntara, había tomado mi brazo izquierdo y me alzo con facilidad para que en un movimiento extraño quede arriba de su espalda, tomo impulso y salto hasta un árbol que concordaba con mi habitación que por cierto tenia la ventana abierta.

Pensé que íbamos a entrar los dos, pero me había equivocado. Con sus manos tomo mi brazo y me jalo para quedar a su enfrente tomándome de la cintura. Me empujo y caí justo en mi asiento de cuero sentada. No podía creer lo que había echo y muy peligroso, voltee a verlo automáticamente para observar que me había guiñado el ojo y después desapareció entre los arboles.

Seguía boquiabierta y no creía todo lo que había hecho Alec. Jamás había visto a otro vampiro hacer eso y aun no me podía recobrar.

Abrace mis rodillas y recargue mi cara en ellas, pensando que podría ser la última vez que estuviera cerca de el; no me imaginaba que decisiones tomarían mi familia, espero que algunos de ellos me apoyen pero lo veo muy difícil.

-vi lo que hiciste- Alce la vista y vi a Nahuel recargado en el marco de la puerta de mi habitación, las comisuras de sus labios estaban curvados en una sonrisa, pero sus ojos no eran de alegría era mas de enojo e ira.

-que mas da- me levante del sillón y me acerque a la ventana-puerta para cerrarla, me quede quieta contemplando los arboles en busca de algún movimiento, pero nada -corre, diles, de todos modos talvez hubiera sido la ultima vez- murmure sin ver a mi acompañante, me encamine hacia la salida pero Nahuel me detuvo extendiendo su brazo hacia el otro extremo del marco, evitándome pasar.

 

-¿Por qué yo no?-

Retire su brazo y pase pero no Salí victoriosa, mi amigo me tomo del brazo jalándome hasta que quede nuevamente adentro del cuarto.

-¡No me toques!- me zafe de el con brusquedad incluso lo empuje, ya estaba harta de todo esto, atrapo mis muñecas y las sostuvo sin dejar de mirarme.

En ese preciso momento apareció Alec apretando su mano en el hombro de Nahuel.

-Te dijo que no la tocaras-

-creímos haberte dado a entender que no te queríamos cerca de ella- mi amigo soltó mis brazos pero se coloco delante de mi, tapándome de Alec, intente acercarme a el pero Nahuel me detenía.

-No es tu asunto- proteste demasiado furiosa y alcance a tomarle la mano al recién llegado para colocarme a su lado ante la mirada furiosa del otro.

-Alec, que bueno que estas aquí, ahora podemos discutir en la sala este asunto- voltee y vi justo afuera de mi habitación a Emmett que fingía una sonrisa, apreté los dientes con fuerza y cerré los ojos -Lucy- señalo hacia las escaleras, no bastaba que abriera su bocota para decirme que avanzara yo primero, enseguida se notaba en su mirada.

Solté la mano de mi compañero y baje las escaleras a gran velocidad y justo para encarar a toda mi familia que se hallaba ahí, algunos sentados y otros parados. Me incorpore a los que estaban sentados y justo a tiempo porque ya estaban terminando de bajar los 3 chicos.

-ni te me acerques- Nahuel entendió a la perfección lo que trataba de decir, con un paso se desvió de mi dirección y se recargo en el ventanal que se encontraba cerca de la puerta. Todos ignoraron lo que había dicho, obviamente solo uno presto atención. -Bueno ahora, ¿Cuál es mi castigo?- Esme hizo una mueca y pude notarla un poco triste al igual que Carlisle, ya podía sentir lo que estaban a punto de decirme. Agache mi cabeza conteniendo las lágrimas que estaban a pocos segundos de salir de mis ojos -digan lo que tengan que decir- se me había quebrado la voz a causa de que ya estaba llorando, vi entre mis ojos húmedos que Alec se intento acercar pero entre Edward y Emmett lo detuvieron, fulmine a ambos con la mirada. Rosalie empezó a hablar.

-Alec es muy peligroso para ti, recuerda que eres semi humana y su especie esta acostumbrada a beber sangre humana, no creas que son como nosotros- no podía creer que hablaran de el como si no estuviera y lo tenían al lado, lo que mas me dolía es que no se defendía se quedaba callado, me encontré con su mirada y con ella me pedía que no llorara.

-confío en el... no me va a hacer nada- hable entre dientes y no podía estar mas enojada, algunos de mis hermanos comenzaron a negar con la cabeza. Golpee el brazo del asiento con mi puño.

-Lucia, ya se lo que tu familia piensa de mi, así que será mejor que me valla- Alec se inco ante mi y me beso la frente, se levanto y se dirigió hacia la puerta, lo detuve tomándolo de la mano y cuando volteo me lance a sus brazos a abrazarlo llorando.

-no te vallas- susurre a su oído llorando, mi voz salió como suplicándole y era verdad, daría mi alma para que se quedara, no quería perderlo y al parecer eso mi familia no entendía. Alec negó con su cabeza y acaricio mi cabello con su mano. Deshizo el abrazo con suavidad y me volvió a besar pero ahora en la mejilla para después desaparecer de la casa y del bosque.

Voltee a encarar a mi familia que me miraban preocupados.

 

-No puedo creer lo que hicieron, pensé que iban a ser tolerantes- Salí corriendo hacia las escaleras y mi hermano el grandote me tomo del codo izquierdo -déjame en paz, Emmett- jale con fuerza y este me soltó, volví a correr escaleras arriba pero antes me detuve -pensé que tu me ibas a entender Bella- pude oír como la aludida daba un respingo y en verdad pensé que al menos iba a contar con su apoyo. Recuerdo cuando me conto como se sintió cuando Edward intento desaparecer de su vida "era como un agujero que me atravesaba el pecho" en especia podía recordar esas palabras porque era exactamente lo que sentía ahora, un hoyo que perforaba el centro de mi pecho, algo que iba a ser difícil de curar, ni siquiera cuando pase el tiempo.

Cerré de un portazo la puerta de mi habitación y me encamine hacia mi cama, me recargue en un poste de esta y me fui resbalando hasta que quede sentada en el piso, abrace mis rodillas y seguí llorando incontrolablemente.

"una perdida que no se cuando podre superar" pensé y desee con todas mis fuerzas que Edward me leyera el pensamiento, que sintiera como estaba en este momento y que se lo dijera a todos; aunque fuera mi familia quería hacerlos sentir culpable.

Aunque me tocara ser la mala.

No podía creer cuantos meses habían pasado sin la presencia de Alec y todavía con esta tristeza que me tenía totalmente paralizada.

Lo más raro es que ni siquiera note las vacaciones de navidad, ni cuando por estas fechas nos había venido a visitar Nessie, tan sonriente como siempre y claro ella tenía a su lado a la persona que más amaba: Jacob, como no estar feliz por eso.

Todos estos meses se me fueron rápido, no notaba todo lo que hacia, cazaba, dormía, comía, me bañaba, nada es como si fuera una maquina y por ordenes de mis dueños hiciera algo que al poco rato ya ni se acordaba.

En la escuela también estuve mal y no me refiero a calificaciones, quiero decir a la parte de socializar, si me sentaba con mis amigos en la cafetería -y mas para evitar a mis hermanos, que me observaban desde su mesa con preocupación- hablaban, hacían planes de los cuales me descartaba yo misma, era mejor para ellos, así no les arruinare sus salidas con mi tristeza.

Un día a la hora de salida, Chad se había acercado a mí.

-hola Lucy- me alcanzo antes de que saliera de la escuela, le sonreí pero con pocas ganas sin contestarle así que tuvo que proseguir -te he notado algo triste, ¿te pasa algo?- lo sabia, tarde o temprano se iban a dar cuenta de mi nueva actitud, ya no sonreía tan seguido ni con la misma alegría que antes y ahora veo que algunas personas extrañaban eso de mi, pero no podía fingir un sentimiento que en verdad no siento.

-no es nada
uhm
son problemas familiares- mentí un poco, porque no incluí a Alec en el problema pero si a mi familia. Chad me abrazo y me murmuro que estuviera tranquila, tarde o temprano esto se iba a solucionar -gracias- toque su mejilla y salí de la escuela hacia el estacionamiento, donde en el volvo ya me estaban esperando Edward y Bella, me subí a este sin siquiera dirigirle la palabra a los dos.

Todo el camino estuvo en silencio, aunque podía notar la mirada de Edward sobre mí desde el retrovisor; con gusto las evitaba todas y miraba hacia el vacio por el cristal que tenia a mi lado. ¿Dónde estas? Pensé, en mi interior tenia esa enorme ganas de poder verlo, aunque fuera solo 5 minutos, eso me bastaría para media hora de no soportar el dolor porque después volvería pero mas agresivo. Mis hermanos intercambiaron una larga mirada de preocupación.

 

Mi familia había organizado una expedición de caza esta noche, a lo cual me propusieron que fuera con ellos, pero por obvias razones me negué y decidí quedarme sola en casa, al principio dudaron un poco, pero al ver mi cara de disgusto accedieron pero con poco convencimiento.

-Lucy ya nos vamos ¿segura que vas a estar bien?- Carlisle palmeo mi hombro como dudando si dejarme completamente sola en la casa o no, no se porque pero a veces sentía como si no confiaran en mi, todos se me quedaron viendo y mas Edward me miraba con tanta curiosidad y sabia porque, intentaba encontrar algo en mis pensamientos, como si tramara una cosa "no estoy planeando nada Edward solo voy a dormir, no quiero ir con ustedes, ayúdame a quedarme en casa" pensé para el, apenas lo vi de reojo y ya había asentido con la cabeza "gracias".

-Lo único que planea hacer esta noche, es dormir- hablo Edward y todos lo voltearon a ver, el en cambio se palmeo la frente y con una sonrisa triunfante.

-es lo bueno de tener un hermano lector de mentes- bromeo Emmett mientras pasaba a mi lado- así se podrá descubrir las mentirillas de cierta hermanita- ya sabia a quien se refería, me aproxime a el y le propine un buen zape para que se callara y dejara de decir tantas babosadas y que por primera vez fuera maduro.

-eres un menso- todos se rieron ante mi comentario y mas Emmett, el veía siempre lo positivo del asunto, Esme se acerco a mi y me dio un beso en la frente justo cuando todos ya estaban afuera. Genial toda la casa para mi cuando simplemente iba a ocupar un cuarto ya que me la pasaría durmiendo. Que ironía, una adolescente normal haría fiesta si es que sus papas le dejaban la casa sola pero por lo que veo y obviamente no soy para nada normal, y mas con una familia de vampiros. Me reí ante mi comentario y afuera de la casa también se escucho una ligera risa.

-Cuídate mucho, nena- asentí con la cabeza en dirección a mi mama y pronto salió de la casa. Bueno ahora tenia que cuidarme de no sufrir ningún tipo de daño porque posiblemente culparían a Alec que ni siquiera se a asomado ni se ha dejado ver por meses y ya me tenia preocupada, ¿se habrá olvidado de mi? o ¿regreso de donde es dispuesto a no volver y olvidarme?, si ese era su juego para mi seria difícil seguirlo ya que es casi imposible olvidar a una persona que quieres tanto y que crees que es el indicado para ti.

subí a mi habitación sin ganas.

-¿me has olvidado?- murmure para mi misma pero se a quien me refería aunque no pudiera escucharme porque quien sabe a cuantos kilómetros de distancia este. Apague la luz y me recosté en el asiento de cuero negro con una sabana. comencé a ver el exterior, observe a los grandes pinos que se movían en dirección al viento, las gotas de lluvia que caían constantemente y uno que otro carro que pasaba por la carretera a una gran velocidad que apenas y alcanza a la que conduce mi familia.

Algo frio recorría mi cuello y mis brazos, pensé que podría ser alguien de mi familia obviamente por lo frio, así que no me voltee y me limite a cerrar los ojos y seguir pensando hasta quedarme dormida.

 

-no te he olvidado- la voz de la persona que estaba a mi lado hizo que me cayera del asiento dándome un buen golpe en la cabeza, automáticamente me lleve la mano a la parte de atrás donde me golpee para tallarme mientras me levantaba con la ayuda de mi nuevo acompañante y me senté en el sillón con el a mi lado.

-¿como entraste?- había ya recobrado la conciencia y ahora si podía observar mejor a Alec que me miraba un poco preocupado y con alegría por verme posiblemente. Señalo con la mirada la ventana que se hallaba al norte de mi cuarto, claro, ¿podría ser mas listo?, absolutamente si.

-¿como te voy a olvidar? si eres todo para mi- tomo mi mano y se la llevo hacia su pecho donde debería estar latiendo su corazón pero nada, estaba ahí pero no latía, era un corazón sin vida. mire su mano que estaba sobre la mía y luego me encontré con su mirada.

-¿en donde estabas?- pude recuperar mi mano y la coloque encima de mi pierna. Alec comenzó a pasar sus dedos sobre mis mejillas y mi barbilla, en verdad estaba muy helado y de vez en cuando me hacia estremecer.

-siempre estuve contigo...mientras dormías, en la escuela, jamás te deje abandonada, pero tu familia no es tan lista después de to...- puse un dedo sobre sus labios debido a que no me gustaba que hablaran mal de mi familia, es como si me ofendieran a mi también, jamás había permitido que dijeran algo malo sobre ellos y aunque fuera el quien lo dijera tampoco se lo iba a permitir.

-como no me di cuenta- retire mi dedo pero el lo atrapo justo a tiempo y lo sostuvo en su mano fría como el hielo o talvez mas. se comenzó a reír ante mi comentario y no resistí así que me uní a sus risas. de pronto dejo de mirarme y comenzó a ver todo el cuarto, quería decir algo pero no podía o no sabia como.

-se que puede ser arriesgado ya que soy un vampiro y tu eres mitad humana, pero no lo resisto mas- no entendía lo que decía, me hablaba a mi pero a la vez parecía que no ya que no me miraba, pero de todos modos no sabia a que se refería.

justo antes de preguntar e incluso antes de que pudiera abrir la boca, sus labios aplastaron los míos en un beso tierno. entonces a esto se refería, sus manos estaban a sus costados pero podía verlos que de vez en cuando los alzaba para abrazarme pero volvía a ponerlos a su costado, era muy fácil saber porque hacia eso, el es fuerte y yo no tanto y me puede lastimar, entonces por eso lo de arriesgado. nuestros labios seguían unidos pero sin ningún tipo de contacto con respecto a nuestros cuerpos. Decidí que yo iba a animarlo a que me abrazara porque era lo que necesitaba así que abrace su cuello con mis brazos y me acerque aun mas a el.

-te puedo lastimar- susurro cuando pudimos separar un poco nuestros labios, que lindo que se preocupara por mi pero que tan poco exagere me puede abrazar pero no tan alocadamente.

-confío en ti- sonrió, por fin me abrazo y volvimos a juntar nuestros labios en un beso mas agresivo pero solo un poco porque no le quitaba lo dulce. En verdad llego a dolerme un poco su abrazo pero me aguante para no herir sus sentimientos. Logre comprenderlo al fin no puede controlar sus instintos porque se deja llevar por la emoción. Alec descendió hasta mi cuello donde comenzó a besarlo y sus manos apretaron mi blusa con aun mas fuerza, lo bueno que era mi blusa y no mi piel.

volvió hasta mis labios donde los beso con más ternura y sus manos se comenzaron a relajar. oímos un carrascapeo de una garganta e inmediatamente mi compañero se aparto de mí quedando pegado a la ventana donde había llegado, también me levante y juraría a que mi rostro estaba más rojo que superaba el color de la sangre al ver a la persona que se encontraba parada en la puerta...

-anda Lucy, porfavor- me rogo Alice

 

-Dije que no- insistí

-anda, si porfavor- ¿Bella suplicando? Eso no me lo imaginaba ni en mis mejores sueños

-vamos hija, imaginate a tu padre bailando contigo y a tus hermanos de traje- oí una risotada por parte de Edward que no dejaba de tocar.

-listo ya los imagine, y sigo diciendo que no- me dirigi hacia una estantería que había en la sala y saque mi laptop, dispuesta a darle fin a la conversación.

"será divertido" escuche una voz en mi mente, se me hacia un poco familiar pero a veces la escuchaba tan lejana que se me hacia muy difícil de identificarla "te vas a divertir" siguió hablando, apreté el botón de encendido de la computadora con la vista perdida. La voz siguió insistiendo y me tuve que rendir.

-Esta bien- espete entre dientes, Alice salto, Esme me abrazo y Rosalie y Bella se limitaron a sonreir -nada elegante

-Con Alice, no prometemos nada- dijo Rosalie después de acomodarse su larga cabellera y sentarse al lado de Alice que hojeaba y hojeaba mas revistas.

Suspire, esta seria una larga semana.

Y como era de esperarse, en toda la semana Alice no dejo ni que respirara, me traia de un lado para otro, probándome vestidos, peinados, de todo y esto ya me tenia agotada; incluso a partir del día que comenzaron con todo este desorden de la fiesta, ya no pasaba tanto tiempo con Alec a escondidas, en realidad ya nada, quería ir a verlos a la salida de la escuela y mis hermanas salian con el pretexto de que no podía ir a ningún lado por tantas cosas que tenían que hacer conmigo, al principio a Alec le parecía divertido pero después no se molestaba si no que le frustraba que no podía estar conmigo.

"-¿Quién te va a cuidar?- exclamo una noche que al fin podía respirar, estábamos ambos sentados en el porshe de mi casa, admirando las estrellas y sintiendo la suave brisa del viento que acariciaba nuestros rostros, mis hermanas se habían ido de compras, los chicos las acompañaron y Carlisle aun no regresaba del hospital.

-Estare bien, te lo prometo- al parecer no quedo muy convencido.

-confiare en ti- beso mi cabello y acaricio mi mano izquierda con la suya mientras me abrazaba y me acurrucaba en su pecho -Tengo que regresar a Volterra un tiempo

-No te vallas

-tengo que ir, pero no te preocupes estare aquí para tu fiesta; confía en mi- alce mi rostro y me perdi en sus ojos, no tenia ganas de que se alejara de mi, los días serian aburridos sin el a mi lado

-¿Cuándo te vas?

-se supone que esta noche- ¡Esta noche! ¿tan pronto? ¿Por qué? Me levante rápidamente y lo abrace, busco mis labios con los suyos y me beso dulcemente, mientras sus brazos rodearon mi cintura y los mios su cuello -me tengo que ir- susurro, asentí con poco animo, me tomo de la mano y después se fue, quedándome totalmente sola en patio principal.

-Mas te vale estar para mi cumpleaños- grite divertida pero ya no escuche nada, talvez ya estuviera demasiado lejos para poder escucharme.

Solo faltaban exactamente 3 días para mi cumpleaños.

 

Que rápido se había pasado el tiempo, desde las organizaciones de Alice, me traia atareada por todos lados, que el vestido, el peinado, el maquillaje, pobre de mi, apenas ponía un pie en la casa y caia totalmente rendida, si es que no me dormía en el auto de regreso a casa.

Pero el tiempo se me hacia lento, sin la presencia de Alec quien se había ido a Volterra.

La mañana aquí en Forks amaneció con una temperatura de 2° o talvez menos. Hacia demasiado frio y mi calor corporal no alcanzaba para protegerme.

Me encontraba leyendo mi libro favorito "El fantasma de Canterville" obsequio del repertorio de libros de Bella; un día me encontró admirando sus cientos de libros que tenia y me dijo que escogiera uno, así que elegi este, y siendo sincera, era la tercera vez que lo leia.

Ahí me encontraba, acostada boca abajo en mi gran cama y el libro recargado en esta.

-¿Lucy?- Esme dijo mi nombre mientras tocaba la puerta, ellos habían entendido que si en este tiempo de mucho frio estaba cerca de ellos, me congelaría aun mas. Afortunados ellos que no podían sentir el frio.

Cambiando de tema, ya no estaba molesta con ellos, desde que Bella me encontró con Alec me había prometido que me iba a ayudar para seguir con el; y es fácil, porque Edward no puede leer mi sus pensamientos y ahora que descubrí mi otro don, esto puede ser un seguro secreto de hermanas.

-p-pa-s-sa- tartamudeé, no podía creer que una sabana no bastaba para tenerme calientita.

Esme se asomo por la puerta y me vio con timidez, pero al notar que estaba temblando entro a gran velocidad pero no se me acerco.

-Estoy bien, es solo frio- aclare en cuanto pude hablar con claridad.

-¿Estas segura? Puedo llamarle a Car

-Estoy bien- repetí interrumpiéndola- no te preocupes, ¿Qué sucede?- me vio extrañada- ¿a que viniste?

-cierto am, te vas a volver a quedar sola, Alice se fue a repartir las invitaciones para tu fiesta y se llevo a Jasper, el resto de tus hermanos, tu padre y yo, vamos a salir de caza, queremos estar preparados para cuando todos vengan- continuo sin detenerse, estaría bien un tiempo a solas en mi casa, terminaría de leer mi libro sin interrupción, y cuando digo eso, me refiero a mi linda y hermosa hermana: Alice.

-Te quiero nena- se acerco a mi y me beso la frente, sus labios estaban helados y me hizo estremecer. Me dedico una sonrisa y salió de la habitación.

Me reí y volvi la vista hacia mi libro el cual ya no estaba, busque en el piso haber si se había caído pero nada, de pronto alguien apareció enfrente de mi.

-Somos como Romeo y Julieta- exclamo Alec mientras que en su mano derecha se encontraba mi libro, le sonreí.

- ¡Regresaste!- grite y me lance a sus brazos- Salvo que Romeo no se infiltra al cuarto de Julieta cuando sus padres no están- le respondi quitándole el libro y colocándolo a un lado mio.

-Hay cosas que le libro no cuenta- me comencé a reír y me acerque a el, por completo se me había olvidado que estando muy junto a el me podría dar una buena neumonía a causa del frio. Pero eso no me importo cuando sus labios aplastaron los mios en un beso calido y dulce.

Sus labios no eran tan frios al contacto con los mios, entonces recordé que mi boca debe estar helada.

Me sobresalte cuando toco mi rostro con su mano, debido a esa reacción lo empuje, safandome de su abrazo y de su beso.

 

-Estas muy frio- aclare para que no mal interpretara las cosas. Pero al parecer no me hizo caso o no me había oído porque note como su mirada se perdía al exterior de mi habitación. Le iba a preguntar que pasaba pero me tomo de la mano y me jalo fuera de esta. Ignore el frio y lo segui escaleras abajo. Examino la casa desde la sala, intente seguir su mirada pero no había nada.

Soltó mi mano pero enseguida rodeo mi cintura y salimos juntos. Nos colocamos a mitad del claro que quedaba enfrente de la casa.

Me soltó pero ahora me había tomado del cuello y con un movimiento me pego a su cuerpo. Lo mire de reojo y note que empezó a exhibir sus colmillos.

-Ella es mía y no comparto- dijo Alec

-¿Pero que
?- el vampiro me tapo la boca con su mano y no me había dejado terminar de hablar, ¿Qué estaba haciendo? ¿a quien se dirigía? ¿Cómo esta eso de "no comparto"?

-lo lamento, pero ya la tenia en la mira desde hace tiempo, así que es mía- hablo una voz desde los arboles. Se referían a mi.

Intente quitar la mano e Alec de mi boca para gritar pero no me dejo, en cambio me tomo en sus brazos y dio un gran salto hasta caer en mi habitación, cerro la ventana a su paso.

-¿Qué diablos esta pasando?- exigi en cuanto me bajo.

-un vampiro te quiere cazar- Alec noto como me sobresalte y añadió- no lo voy a permitir.

En ese instante, mi compañero me empujo hasta un lado de mi estantería de discos y películas. Nos agachamos y su cuerpo cubrió al mio justo cuando comenzaron a caer los cristales sobre su espalda, ni uno me alcanzo gracias a el.

Automáticamente se levanto y se dirigió al otro extremo de donde estaba un vampiro. Me coloco justo atrás de el y se agazapo contra el visitante.

El vampiro recién llegado estaba sonriente y me miraba con sus ojos negros perturbadores. Me recordó al vampiro que me encontré en el bosque junto al coche de Carlisle.

-La chica debe recordar a mi amigo que mato su lobo- puse los ojos en blanco, hablaba de Jacob. Alec siseó.

El vampiro se aproximo a Alec y este me hizo recorrerme para atrás con su mano, mientras que con la otra tomo al enemigo por el cuello.

¿Venia por mi? Al parecer venia a vengar a su amigo o talvez percibió mi aroma y venía por mi sangre.

Pensé que esto se había acabado, pero al parecer no. Forks se estaba llenando de vampiros, pero ¿de donde salían tantos?

Me concentre tanto en mis pensamientos, que no me di cuenta cuando habían comenzado a pelear en mi cuarto. El vampiro moreno tomo el brazo de Alec y lo lanzo hacia mi estantería, destrozándola casi por completo.

Comencé a gritar cuando el vampiro me tomo. Alec se interpuso entre los dos y me empujo, para mi mala suerte, estaba pegada a la ventana y cuando este me empujo con fuerza, hizo que me cayera del segundo piso atravesando el cristal.

Antes de llegar al suelo, mi vampiro me había tomado entre sus brazos. Escondi mi rostro entre su cuello, llorando y tomandolo con fuerza. Alec me bajo pero me aferre a el, no quería que siguiera peleando.

Se soltó de mi y me indico que no me moviera de aquí. Se volteo agresivamente y se lanzo hacia el vampiro que ya lo estaba esperando.

La batalla no tenia fin, iba ganando Alec, pero de repente se cambiaba todo y era el enemigo quien estaba ganando.

 

No se como se distrajo Alec, que en eso aprovecho el otro vampiro y lo avento como bala hacia los arboles donde antes habíamos escuchado su voz.

El vampiro se me quedo viendo y no sabia si correr o comenzar a gritar. Me decidi por la primera opción y me dirigi corriendo lo mas rápido que me permitían mis pies, para llegar al lugar donde debería estar Alec.

No sentí nada hasta que caí en las escaleras del porche de mi casa. Me dolia mucho la cabeza, vaya que ya era una mala costumbre golpearme a cada rato en el mismo lugar.

Abri los ojos y el vampiro se me vino encima. Sentí como enterraba sus colmillos en el lado izquierdo de mi cuello y como comenzó a beber mi sangre.

Senti como alguien me lo quitaba de encima y se lo agradeci mucho, pues ya no sentía mi cuerpo y la cabeza me daba vueltas.

Fue cuando me di cuenta que ya no estaba sola y no estaba en las escaleras. Me encontraba acostada en el pasto con Carlisle y algunos de mis hermanos a lado.

Voltee mi rostro hacia la derecha y vi a Alec igual acostado en el piso, con los ojos cerrados ¡no puede ser! Los vampiros no duermen ¿Qué le paso? ¿Estara bien?

Segui mi mirada aun mas al fondo y vi a Jasper y Emmett destrozando algo o a alguien y arrojando los pedazos hacia una hoguera que había a lado.

Fue cuando comencé a sentir que el cuello me ardia frenéticamente y ya no tenia frio, estaba que estallaba en llamas, me sentía muy pero muy acalorada. Una punzada atravezo mi cuello y todo el cuerpo que me hizo pegar un grito desgarrador.

-Edward ve a ayudar a tus hermanos- comenzó Carlisle mientras me tomaba entre sus brazos- Bella y Rosalie quédense con Alec, esta a punto de despertar- bueno al menos el iba a estar bien y con vida- Alice y Esme ayúdenme con Lucy, porfavor- ¿Alice? ¿Jasper? Al fin pude caer en cuenta ¿Qué no los dos estaban repartiendo invitaciones?

Pegue otro grito igual al anterior debido al dolor. Tenia ganas de arrancarme el cuello yo misma en este instante, pero mis manos no me respondían.

Cerré los ojos y me deje llevar.

Que pasara lo que tendría que pasar.

-Alejate, ¡no me toques!- ¿Acaso esto no se acabo ya? El vampiro moreno me estaba cazando y me rodeaba por todos lados, observándome con sus ojos negros y sus colmillos afilados.

Busque con su mirada algun indicio de alguien que me ayudara, pero no había nadie, ni siquiera a quien yo esperaba hallar.

Puse los ojos en blanco, en cuanto encontré a Alec, pero no como yo esperaba. Estaba inconsciente, acostado en el pasto.

-¿Qué le hiciste?- mi acompañante no respondió y me tomo del lado izquierdo de mi cara con su mano.

Pegue un manotazo y me desperté de un salto, aventando con mi pies la colcha con la que estaba tapada.

Voltee y me encontré con la mirada de mi vampiro favorito. Estaba hincado al lado de mi cama con una mano extendida hacia a mi y en sus ojos había dolor.

Me lance a sus brazos, rodeando su cuello con los mios, el hizo lo mismo pero en mi espalda, besándome la mejilla.

Hace un rato me sentía vacia y sola con el hecho de que posiblemente yo no lo viera y ahora estoy aliviada pero con una insoportable necesidad de jamás separarme de el. Pensar en ello hizo que apretara el cuello de su camisa con fuerza.

-No te quiero perder- susurre a su oído.

 

-Tú no te tienes que preocupar por mi. Soltó mi abrazo y me coloco enfrente de el tomandome de los hombros- tu estas bien y es lo que mas me importa en la vida.

Sonreí pero desvie mi mirada hacia el cristal que supuestamente debería estar roto, al igual que mi estantería, la cual estaba en perfectas condiciones.

-¿Qué
?

-Tus hermanos son magnificios- admitió con una risa a la cual me uní. Acerco su rostro al mio y me beso los labios delicadamente pero mis impulsos hicieron que buscara a tientas su boca para seguir besándolo- controlate, recuerda que no tienes mucha energía- murmuro separándose un poco de mi, me hice la que no oí nada y lo abrace, lo deshizo y se separo de mi cama quedando junto a la puerta. Me cruce de brazos rendida.

Me senté en la cama y me di cuenta que todavía traia la misma ropa que el día del accidente.

-Tu familia quiere hablar con nosotros, te dejare para que te cambies- se acerco y beso mi frente justo para salir de la habitación.

Me fije en mi reloj de mesa 15:48 wow si que había dormido toda la noche y la mañana también.

Busque en mi closet y saque mi falda blanca y una blusa de tirantes verde, un sueter blanco y mis tenis del mismo color que la falda. Me meti a la ducha de agua caliente y me relajo por completo, quería tardarme pues ya sabia la platica que tenia pendiente con los Cullen.

Salí y me cambie, al final amarre mi cabello en una coleta alta y baje arrastrando los pies hasta la sala donde ya todos me estaban esperando.

Esme se me acerco y me abrazo, alcance a oír que me susurraba algo como "Que bueno que estas bien" le sonreí y me senté junto a Alec en el asiento blanco, este me tomo de la mano, poniendo ambas en mi pierna.

-y bueno, ¿Qué paso?- pregunte en un suspiro.

-Con que se estaban viendo a escondidas- comenzó Edward con tono un poco mal humorado, me mordí el labio inferior, esta vez si estaba en problemas.

-Edward, porfavor- Esme tomo su hombro y este entorno los ojos en respuesta.

-yo estoy de acuerdo contigo- alzo la mano Bella dedicándome una sonrisa.

-Isabella
- mi hermana alzo una mano hacia Edward interrumpiéndolo.

-Calla
y soy Bella- continuo- no me digas que no estas de acuerdo, si cuando Charlie me castigo nos veíamos todas las noches a escondidas- mi hermana se cruzo de brazos triunfante, Edward buscaba alguna respuesta para oponerse, pero no se le ocurrió nada.

-Bueno, dejen de discutir- interrumpió Carlisle- Lucy, porque

-¿Por qué? ¿Por qué me veía a escondidas con el? Simple, por que lo amo y es parte de mi vida, no pueden evitar separarme de el, si es lo que yo mas quiero- conteste alzando mi voz casi hasta llegar al grito, Alec acaricio mi mejilla en señal de que me calmara.

-No sean así con Lucy, ella quiere ser feliz- me apoyo Rosalie que al fin había hablado y se había sentado al otro extremo junto a mi -no estoy de acuerdo con esta relación, pero no creen que importa mas la felicidad de Lucia a siempre verla triste solo por "protegerla"-

-yo apoyo a Rose- espeto Jasper

-Igual yo- coincidió Carlisle

-tiene razón, no me gustaría ver a mi hija triste- apunto Esme

-Lo siento hermano pero también estoy con ellos- Emmett se había encogido de hombros y alzo la mano

-Amor, esta vez no estoy de acuerdo contigo- finalizo Bella mientras miraba dulcemente a su marido y alzaba la mano.

 

-No quiero que Lucy sea infeliz, pero siento que puede ser muy peligroso.

-Vamos Edward- hablo Alec- puedes leer mi mente, y sabes que jamás le haría daño a Lucy, me moriría antes de lastimarla y si algún día se me antoja beber su sangre me puedes detener, no me opondré- todos asintieron en dirección hacia mi hermano.

-hay papi, era aun mas peligroso cuando mi mama era humana, bien que me lo decías- interrumpió Renesmee mientras pasaba el umbral con Jacob de la mano.

-¡Nessie!- todos gritaron a coro cuando voltearon a verla, me levante y la abrace susurrándole un "gracias" regrese a mi asiento para recuperar la mano de mi amado.

-Bueno, ¿entonces como quedamos? Rápido que necesito a Lucy mañana es su fiesta y quiero que este perfecta- hablo Alice, hice una mueca, basta de pruebas porfavor no mas pruebas, estaba harta de todo esto.

-Esta bien, Lucy y Alec pueden seguir juntos- dijo Edward rendido, no pude evitar y corrí hacia el para abrazarlo, pero note su sonrisa forzada, era cuestión de tiempo, el se iba a acostumbrar.

-Cuídala mucho Alec- dijo Carlisle mientras le ofrecía que se tomaran la mano, esto me sonaba a que le estábamos pidiendo la bendición, en lugar de el permiso para estar juntos.

-Bueno, Lucy vámonos tenemos que ir de compras para mañana, las invitaciones están repartidas y padres, creo que Alec quiere pedirles algo- sonrió pícaramente hacia el aludido que puso los ojos blancos, ¿Qué les pedirá? No alcance a preguntarle porque mi hermana me comenzó a jalar hasta el garaje y me subí a regañadientes hacia el.

-¿Qué quiere pedirles?

-No soy la indicada para decirte eso, tendrás que esperar- valla que Alice era audaz, dicho eso arranco el auto y avanzo a gran velocidad, nuestro destino: Port Angels y Seattle.

"Por primera vez tenia un sueño que no se trataba de mi, ni siquiera de mi familia, eran 2 completos extraños.

Observe bien a la pareja, el hombre era pálido y muy atractivo, sus ojos eran rojos, definitivamente haría suspirar a cualquier chica. Parecía un chavo de apenas 16 años posiblemente. La mujer era delgada y también blanca (no mas que el chico), en realidad me parecía mucho a ella, su cabello negro y lacio que le llegaba hasta la mitad de la espalda, sus ojos de un color marrón y muy hermosos, idénticos a los mios. E hombre la veía como si fuera alguien muy frágil para el.

Eran muy felices juntos, un amor mutuo e imposible de romper, el cuidaba de ella y la protegía a costa de su propia vida.

Pero de pronto mi sueño cambio: de la felicidad al dolor. Un dolor de que posiblemente seria muy difícil de superar.

Podía ver a la chica agonizando del dolor en una cama, el cuarto era pequeño y parecía incomodo. A su lado estaba el chico arrodillado junto a ella tomandole la mano. Su cara estaba consumida por el dolor y en sus ojos que en el pasado resaltaban por su brillo y la alegría que estos presentaban, ahora estaban apagados y un poco salidos de sus orbitas. Dio un respingo en cuanto la mujer comenzó a gritar hasta que se puso morada.

Oí un crujido como de un hueso roto. Esto provocó que el chavo comenzara a moverse, rodeando el cuerpo de la mujer desde todos los ángulos, otro hueso se rompió y lo ahogo un grito sofocado por parte de ella.

La escena era tan fuerte y rompia 3 corazones: el de la mujer a punto de morir, el del chico y aunque fuera una locura, el mio también. Sentía gran culpabilidad en mi cuerpo como si yo hubiera sido la causante de tanto dolor.

 

Me perdi gran parte de sueño, ya que cuando volvi a ver al chico, en sus brazos tenia a una preciosa bebe de ojos marrones y cabello negro que cubria gran parte de su carita.

-Lu
cia- al oír mi nombre voltee hacia la mujer que había extendido los brazos hacia la pequeña que no dejaba de mirar al hombre -mi linda
Lucy- la chica dejo caer su extremidad extendida mientras cerraba sus ojos y su corazón dio su ultimo latido para después toda la habitación se había llenado de un silencio doloroso y perturbador.

El hombre sostuvo a la bebe con un brazo y con el otro comenzó a tocar el cuerpo de la ahora fallecida. Juraría que el chico comenzó a sollozar.

Todo ese dolor se acumulaba en mi interior para poder sentir una enorme culpabilidad.

Me hubiera gustado acercarme al muchacho y consolarlo, posiblemente estaría triste como el, pero no peor, poder hacer algo para que el corazón de ella volviera a latir y

Me distraje observando al padre tomando con las manos a la niña de mejillas rosadas y alzándola; la mirada de el no reflejaba amos hacia ella, mas bien odio, un odio de lo peor, como si ya tuviera varios años de anterioridad y apenas era como de 15 minutos.

Todo el panorama cambio, de un cuarto a un bosque húmedo, frio y solitario.

El chico corría entre los arboles con algo envuelto entre sus brazos. El bulto se movia de vez en cuando pero el lo ignoraba. En cambio el corria aun mas y examinaba cada angulo del bosque, un lugar perfecto para dejar cualquier cosa
posiblemente.

¿Un momento? ¿Depositar algo? ¿El bulto será? O mejor dicho la niña. Quise gritarle que no lo hiciera, que mejor me la diera, era mejor que abandonarla. Pero de mi boca no salió ningún sonido, incluso estaba gritando pero nada.

El hombre se agacho y descubrió a la niña para encontrarse con sus ojitos tan lindos e inocentes.

-Perdóname, hija- susurró entrecortadamente tras recostar a la niña en el pasto, acto seguido de que esta ultima comenzara a llorar.

El chico desapareció del bosque dejándola completamente sola"

El bosque, los arboles, la niña, todo era tan familiar para mi, como si ya hubiera visto la escena o mejor dicho, como si yo fuera la protagonista, si yo fuera
la bebe abandonada

Desperté de un salto y tratando de acompasar los latidos acelerados de mi corazón. Me senté con tanta agresividad que el librero que estaba junto al lado izquierdo de mi puerta comenzó a dar vueltas, al igual que el resto de la habitación.

"solo fue un sueño" repetía al mismo tiempo que coordinaba los tiempo que inhalaba y exhalaba, además de que me estaba aguantando la ganas que tenia de llorar.

Una mano helada tomo la mía, lo que me hizo voltear rápidamente y encontrarme con la mirada de Alec, muy preocupada por cierto. En realidad esto hacia que me enojara conmigo misma, estaba privándolo de que fuera a otros lugares, estaba siempre cuidándome y me sentía como si fuera mi esclavo, cosa que me desagradaba por completo.

-Estas sudando frio- dijo poniendo su mano libre en mi frente, enjugando las gotas que escurrían de esta. Retire su mano y me senté al lado donde el estaba hincado -Feliz cumpleaños- genial hoy era 28 de Octubre, mi cumpleaños, me abrazo y tuve que corresponderle pero no con la misma alegría, aun seguía preocupada por mi sueño.

 

-no es nada- le respondi que estaba bien, me puso de frente y se me quedo viendo, fue cuando note que sus ojos estaban negros y sus ojeras estaban muy marcadas.

-¿Segura que estas bien?- pregunto entrecerrando los ojos.

-si- me levante hacia el closet donde saque un pantalón blanco de mezclilla, una blusa de tirantes del mismo color y un sueter negro -fue solo una pesadilla- coloque la ropa en la cama y lo mire mientras se levantaba y quedaba al frente mio -Deberias ir a cazar- hizo una mueca -Alice me tendrá ocupada toda la mañana.

-Esta bien, ¿y sabes lo que hare?- me encogí de hombros- seguiré la dieta de tu familia, por ti- me beso y sonreí.

-Caza unos ciervos por mi- apenas y me rei ante mi broma, estaba mas preocupada por mi sueño o mi realidad, el me guiño el ojo y salió del cuarto.

Tome mi ropa y me meti al baño, la puse en un buro que había y me resbale hasta quedar recargada en la puerta y abrace mis rodillas.

Comencé a llorar, no era un sueño, era una visión de mi pasado.

-Lucy, ya apúrate que te tengo que arreglar- oí la voz cantarina de mi hermana y el golpeteo de la puerta impaciente. Aclare mi voz para poder contestar.

-Si Alice, ya voy no tardo- ella se desvaneció de mi cuarto y pude volver a mis pensamientos
"Soy una asesina"

Y como era de esperarse, Alice me trajo de un lado a otro. "Es hora del peinado", "te tengo que poner el vestido", "Rosalie ayúdame con el maquillaje", "Bella y Esme asegúrense de que todo los arreglos estén perfectos", "Edward, Jasper y Emmett pónganse los trajes que les di".

Alice era toda una dictadora cuando se trata de fiestas.

Genial, estaba encerrada en su habitación, sin espejos ni nada en que me pudiera reflejar, regla de Alice, "no te puedes ver, hasta que estés completamente lista", hasta ahorita solamente tenia el cabello recogido en una bonita coleta y en rizos perfectos que caían a un costado en mis hombros.

El vestido todavía no lo traia puesto, estaba envuelta en una bata de baño color rosa y me encontraba sentada en la cama.

Alice no me quiso decir como era el vestido, nadie lo sabe en realidad salvo ella, pero me había prometido que me iba a quedar espectacular.

Ahora que estaba sola, tenia tiempo de pensar acerca de mi sueño, ¿podría ser posible de que ellos fueran mis padres biológicos? ¿Yo mate a mi mamá? ¿Mi padre me abandono? En verdad yo me parecía un montón a la que podría ser mi mamá, era increíble sus ojos, su cabello, sus labios, todo, era como su doble.

Pensé un buen rato quien me podría ayudar con esto: Renesmee, ella también estuvo a punto de matar a Bella, ella me podría explicar todo, aclarar mis dudas. Esta decidido ire a verla a la Push después de esta fiesta. Pero eso si, tendría que ir sola.

Alice entro con una bolsa negra sostenida por un gancho, apuesto a que era mi vestido. Con su mano hizo ademan de que me levantara y me quitara la bata para solo quedar en ropa interior. Me coloco con facilidad el vestido y el peinado no resulto afectado para nada.

El vestido era color azul rey, pegado y con mucho escote, en realidad me veía muy linda, las zapatillas eran color plata y apenas se veian.

 

Por fin Alice entro con un espejo y pude verme, en realidad la persona que estaba reflejada definitivamente no era yo, no soy tan hermosa como esa persona, ella es perfecta yo no, en cambio yo soy una asesina.

-te dejare un momento a solas- Alice acomodo un mechon de mi cabello y salió, segui contemplando a la chica que se hallaba enfrente de mi, una mujer perfecta no una asesina.

-Tu no puedes ser yo, eres perfecta yo soy una asesina- murmure mirándome, aunque no muy convencida.

-No eres una asesina- voltee y vi a Nahuel parado atrás de mi de traje, se veía muy guapo y por su cara de "wow" hizo que me sonrojara un poco, después volví a mi mascara de la tristeza y me senté en la cama, el hizo lo mismo y tomo mi mano -¿Por qué dices que eres una asesina?

-Porque tuve un sueño, sobre mis padres biológicos, cuando yo nacia, mataba a mi mamá y después mi padre me dejo abandonada en el bosque- comencé a sentir los ojos húmedos y me resisti a no llorar, no quería arruinar mi maquillaje.

-Nena, no eres una asesina- repitió-yo también mate a mi madre cuando naci, pero no me culpo- voltee a verlo, ¿será cierto lo que el decía? Asintió así que le creí -a Alec no le va a gustar que estes así- ¿menciono a Alec? Voltee a verlo con gesto grave, ni en mis mejores sueños me lo imaginaba decir eso, el se encogió de hombros -si lo se suena raro viniendo de mi, lo admito todavía me gustas pero

-¿pero que?

-Salgo con tu amiga Brooke, espero no te moleste- lo abrace, el me devolvió el abrazo de la misma manera.

-Es perfecto, ¿pero como la conociste?

-Un día fui a la escuela a verte, me tope con ella y me dijo que ya te habías dicho, me quede un rato platicando con ella y la invite a salir- me comencé a reír y el también.

-Nahuel, ¿estas ahí?- reconoci la voz de Brooke que llamaba por su novio, le abri y al verme también se asombro por como estaba. -Wow, Lucy te ves espectacular- me dio un abrazo y después vio a Nahuel- creo que ya te conto la historia -asenti con una sonrisa -Cielo, Alice quiere que bajemos- Nahuel asintió y salieron de la mano hacia el porche, me volvi a mirar en el espejo y esta vez una sonrisa apareció en mi rostro, estaba lista.

Carlisle toco la puerta y salí.

Bajamos las escaleras y mi sonrisa no se borraba, Carlisle me tomaba tan alegre que me abrazo y me deseo un feliz cumpleaños.

Edward estaba hablando por un micrófono.

-Les presentamos a la hermosa quinceañera Lucia Cullen acompañada de su padre Carlisle Cullen- cuando nos nombraron me puse nerviosa, tendría que aparecer en frente de quien sabe cuantos vampiros, humanos y lobos, lo mejor de los 3 mundos, solte una ligera risita.

Carlisle y yo salimos de la casa, note como algunos se quedaban con la boca abierta (Chad, principalmente), otros sonreían y aplaudían. Busque con la mirada a Alec y por fin lo halle, también se había asombrado al igual que yo de el, estaba perfecto, mas que nunca, de traje y con su sonrisa hermosa.

Sono una canción de vals "I will be" y me prepare con mi papa que era el primero en bailar conmigo, toda la canción me la pase bailando con Carlisle, y mis hermanos.

Comenzo a sonar otra canción "HEAVY IN YOUR ARMS" y veía a Chad que se quería acercar pero otra personita le gano, mi hermoso vampiro.

-Esta hermosa- me sonroje cuando dijo eso y su sonrisa se ensancho más.

-Usted también- murmure -¿porque nos hablamos de usted?

-pronto lo sabras- antes de poder preguntarle me beso, esto era mas que perfecto, todos comenzaron a molestarnos en cuanto se dieron cuenta, mis hermanos aullaron, todos estaban completamente felices, pero note a Chad con un poco de tristeza en su rostro.

-Es hora de los regalos- canturreó Alice mientras me alejaba de Alec y me ponía en medio de todos -¿Quién empieza?- Alec se aproximo a paso humano y se acerco a mi, Alice se bajo.

-Tengo 2 regalos para ti, pero ahorita te doy uno, al final el otro- se coloco atrás de mi y me indico que agarrara mi cabello, eso hice y una cadena con un dije de corazón se apodero de mi cuello, lo alce y decía "por siempre tuyo" voltee a verlo, era un hermoso regalo en verdad, lo abrace y me cargo. Me bajo y me beso la mejilla para después irse con el publico.

-Ahora Esme y yo- dijo Carlisle mientras ambos se ponían a mis costados y me giraban hacia el oeste donde había un hermoso auto rojo (no se que modelo sea) https://lujoymoda.com/wp-content/uploads/2009/02/porsche_911_copy1.jpg me quede con la boca abierta, no podía creer que eso era mio, que era mi regalo, al igual que los demás estaba que no me la creía.

-¿Encerio?- voltee a verlos a ambos con cara de sorpresa y asintieron, me volvi hacia mi auto y comencé a acariciar la pintura y observar su interior, era el auto perfecto.

Siguieron transcurriendo los regalos, joyería, ropa, discos, libros, variedades de regalos hermosos, pero el que mas me entusiasmaba era el otro regalo de Alec que todavía no me daba, la fiesta siguió y ya eran como la una de la mañana, obviamente los humanos se tenían que ir, solo quedamos vampiros y lobos (incluyendo a Emily).

-Bueno Alec, yo creo que es hora de tu regalo- dijo Rosalie con una sonrisa mientras se me quedaba viendo. El aludido asintió y me llevo hasta el estrado de la mano, nos quedamos viendo.

-Lucia Cullen, estoy completamente enamorado de ti, eres mi vida, eres mi todo, la persona mas bella del mundo
-se aclaro la garganta- Te amo y quiero pasar el resto de eternidad a tu lado- de su bolso saco una cajita- Lucia Cullen ¿Serias mi esposa?- no podía emitir ni una palabra, estaba super emocionada y esta vez las lagrimas me ganaron.

-¡Responde!- me presionaron todos a coro, ni siquiera me moleste en voltear a verlos, preferiría ver a mi futuro prometido, entonces recordé que no le había contestado todavía.

-Si, acepto ser tu esposa- Alec me puso el anillo y me cargo en un abrazo, escondí mi rostro en su cuello mientras con mis brazos lo cubria, empape su traje con mis lagrimas de felicidad, todos habían comenzado a gritar y a aplaudir -Te amo- susurré a su oído.

-Yo también- murmuro y me comenzó a besar, este momento era tan perfecto, tan único, la persona a la que yo amo estará conmigo para toda la eternidad, no tenia palabras para este momento tan especial.

¡FIN!

Tu has cambiado mi vida - Fanfics de Harry Potter

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¿Por qué hay personas que te prohíben ver a esa persona que tanto amas y te dicen que es por tu propia seguridad?

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2023-02-27

 

Tu has cambiado mi vida - Fanfics de Harry Potter
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