Una guerra de poder [RL] - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

ACLARACIONES:

A lo mejor les parece un poco raro este James machista y orgulloso, pero el reto consistía en que los soldados eran machista y, recuerden, el fics está ambientado en el 5º curso de los Merodeadores y, por esa época, James no era muy agradable que digamos xD

Debo ser sincera y me costó el sudor de mi frente hacer esta historia, si que lo único que pido que haya valido el esfuerzo y que lo encuentren bueno como mis otras historias xD.

En fin, espero sus comentarios =) porque sin ellos no podré saber si les gusta o no.

Cuídense mucho, xaito.


Me niego rotundamente a que una mujer nos gobierne!.- exclamó Potter desde su asiento cuando la profesora de estudio Muggles me puso a mi como Cadete al mando de nuestro ejército.

 

Echando chispas por los ojos, me puse de pie de un salto, me acerqué a él y, sacando mi varita, se la enterré en el cuello.

-¿Es qué tienes un problema con que yo sea la Cadete?.- le pregunté, mientras lo fulminaba con la mirada.

Saltando de su puesto, Black se puso de pie y se posicionó al lado de Potter, porque, como era obvio, ese imbécil siempre iba a apoyar en todo lo que dijese su amigo, ya que no por nada era conocido como Sirius-soy-el-perro-faldero-de-Potter-Black.

-Pues claro que tenemos un problema. ¡Tú eres mujer! ¡Mujer!.- dijo alzando los brazos para darle más énfasis a sus palabras.

-¿Acaso tú tienes las suficientes pelotas como para comandar un ejército?.- le pregunté, sin dejar de sostener mi varita en el cuello de Potter.

-¡Nosotros somos hombres!.- dijo.- Es como obvio que tenemos más pelotas y mejores actitudes que tú.

De pronto, todos los alumnos, que maravillosamente se habían mantenido en silencio mientras nosotros tres discutíamos, comenzaron a hablar a viva voz.

-¡Silencio!.- dijo la profesora casi gritando para hacerse oír sobre el griterío, sin embargo, al ver que nosotros no hacíamos caso de ella, movió su varita y, con un hechizo, nos dejó en silencio a todos.- Así está mucho mejor.

Pero, a pesar de que la profesora nos había dejado sin voz, yo con Potter nos seguíamos maldiciendo con palabras, muecas y gestos raros.

Yo- me apunté a mi misma- voy- hice con mis dedos a un monito que caminaba- a- la gesticulé con mi boca- tenerte en la palma de mi mano-le apunté a él, luego a mi palma, la cual la deje estirada, mientras la seguía apuntando con mi dedo.

Cuando Potter iba a responder mi reto, la profesora abrió su boca y comenzó a hablar.

-¡Por los dientes de dragón, señor Potter y señor Black!.- les dijo mirándolos ofendida.- ¿Cómo es eso que no dejarán que una mujer los gobierne?- no esperó respuesta, porque obviamente los dos estúpidos no se la podían dar.- Pues les voy a decir algo, señores, van a tener que acostumbrarse al hecho de que la señorita Evans los gobierne, porque yo no voy a cambiar de opinión.

Con otro movimiento de varita, todos recuperamos las voces, pero ninguno pudo decir nada, ya que tocaron la campana y la profesora salió del aula sin decir una sola palabra más.

Con el pecho inflado de orgullo, miré a Potter altivamente y le dije:

-Acostúmbrate, Potter, porque aquí el capitán soy yo y tú eres solo un simple soldado.

 

Dándome vuelta rápidamente, comencé a caminar hacía la salida, pero, de pronto, la voz de Black me detuvo.

-Mira, Evans, todos saben que sin los soldados no se puede ganar la guerra y, lamento decirte, que tú la perderás, porque nosotros vamos a hacer todo lo posible para que ningún soldado tome en cuenta tus órdenes.

Dejándome con la boca abierta por el asombro, los dos estúpidos pasaron por al frente mío riendo y luego salieron de la sala.

-¡PUTO CABRÓN!- exclamé con los puños apretados por la ira y viendo como Remus me miraba compasivamente.- Pues si Potter y Black quieren guerra, por Merlín, que guerra van a tener.

Y sin decir otra palabra más, levantando la barbilla, salí del aula de clases.

El momento había llegado, era hora de la guerra, del combate que decidiría quien se llevaría la victoria que tanto deseábamos, sin embargo, había un gran problema. Yo era la Cadete al mando del ejército, yo era la que tenía que decidir que hacer y era la que daba las órdenes que "deberían" ser respetadas, pero la verdadera historia no era así.

-¡Potter!.- grité mientras me trataba de hacer oír por sobre todo el ruido que había en el campo de batalla o también conocido como el campo de Quidditch.- ¡Te dije que los huevos no iban a ser lanzados hasta que no se terminaran de lanzar los pasteles!

Potter levantó una ceja, me miró arrogante y siguió haciendo lo que le había ordenado no hacer.

Apretando los puños enojada, me di media vuelta y le ordené a Pettigrew, que también se encontraba lanzando huevos juntos con Black y
y todo mi ejercito.

-¡Detente!.- grité, pero no me hizo caso.- ¡¡DETÉNGANSE TODO!!

Solo mis amigas y Remus hicieron caso a mi orden, pero el resto del equipo hizo oídos sordos antes mis órdenes.

-¡Accio huevos!.- exclamé al ver que por las buenas no me iban a hacer caso.

Sin embargo, al parecer, Potter y Black tenían todo fríamente calculado, ya que, cuando los huevos comenzaron a volar por el aire, los dos, al mismo tiempo, exclamaron:

-Accio huevos.

Gritando enfurecida, al ver que todos los huevos se tambaleaban en el aire y luego caían específicamente en mi cabeza, me acerqué a Potter y lo que nunca me había creído capaz de hacer, lo hice.

Me acerqué a él enfurecida y, con toda la fuerza que tenía, eché mi brazo hacía atrás y le planté un combo en medio de la cara. Viendo como le salía sangre por la nariz y boca, me masajeé la mano herida.

-¡Al próximo que desobedezca mis ordenes le irá peor!.- grité para que todo mi ejército me oyera.

Respirando entrecortadamente, vi como Potter comenzaba a escupir sangre por la boca.

-¿Qué mierda tienes en la cabeza, Evans?.- preguntó Black.- ¿Cómo se te ha ocurrido hacer tal cosa?

Fulminándolo con la mirada, le dije, mientras lo agarraba por la corbata y me lo acercaba a la cara:

-¡Cállate, Black, sino quieres terminar como tu amigo! ¿Entendido?

-Prefiero terminar como él que seguir las órdenes de una loca como tú.- me dijo retándome con la mirada y las palabras.

Soltándolo bruscamente, ya que, muy dentro de mí había algo que se remordía por haber hecho eso, me di vuelta y me dirigí a mi ejército.

 

-Ahora quiero que todos se dirijan hacía el fuerte y peleen como los guerreros que son, no como las maricas que lo único que hacen es tirar huevos escondidos detrás de unos sacos de harina.

A pesar de que había sido clara en mi orden, nadie me hizo caso. Absolutamente nadie me escuchaba. Todos se encontraban alrededor de Potter, mientras evaluaban los daños que había sufrido el pobre imbécil.

Al ver que nadie me iba a tomar en cuenta, solo por que los Merodeadores no lo querían hacer, ya que era mujer, tomé mi pistola de pintura y salí del fuerte. Si tenía que pelear sola, pues muy bien, lo iba a hacer. ¡Que Potter se quedara con sus soldados machistas! A mi ya nada me interesaba.

Con pistola en mano, me fui moviendo sigilosamente por el recinto que estaba plagado de piedras y cosas por el estilo, donde uno podía esconderse fácilmente para así poder atacar al enemigo por sorpresa.

Caminando muy sigilosamente, para no alertar a los Slytherin que pudiesen andar rondando por ahí, fui moviendo mi cabeza furtivamente para ver lo que se escondía en cada esquina que cruzaba.

De pronto, el crujir de una rama a mis espaldas, me hizo darme vuelta rápidamente. Observé a mí alrededor minuciosamente, pero no había absolutamente nadie, sin embargo, cuando sentí que alguien me agarraba por la espalda y me susurraba en el oído, me di cuenta que mis instintos no eran tan buenos como pensaba:

-Hola, Evans.- susurró Potter en mi oído y, a pesar de que lo quería impedir, no pude evitar soltar una maldición por lo bien que se sentía que ese troglodita machista me susurrase al oído.- Al parecer tus instintos no son lo suficientemente buenos para una Cadete, pero si debo admitir que pegas muy bien.

Moviéndome desesperadamente para que me soltase, me separé de él, ya que, después de lo desgraciado que había sido conmigo, no tenía que demostrarle nunca más una debilidad a un ser tan machista como él.

-¿Qué haces aquí, Potter?.- le dije rudamente.- Creí haber dejado suficientemente claro que te podías quedar con todos esos cerdos de soldados machistas como tú.

Paseándose tranquilamente por mí alrededor y dándome cuenta que todavía tenía la cara un poco manchada con sangre, lo seguí con mi mirada.

-Lo sé y está de sobre decir que esos cerdos se quedarán conmigo.- me dijo deteniéndose al frente mío. Cómo Hacer Jabón Casero, Metodos y Recetas 2023

Mirándolo con el entrecejo fruncido, le pregunté:

-Entonces, ¿Qué haces aquí?

Haciendo rodar los ojos, me respondió con su típico aire de arrogancia concentrada en una sola persona.

-¿No es obvio, Evans?.- preguntó.- Yo soy el segundo Cadete al mando y, si tú quedas eliminada de la competencia, cosa que sucedería si te llegara un proyectil de pintura, yo quedaría al mando del ejército que, desde el principio, YO debería estar gobernando.

Alejándome de él, lo miré con el entrecejo fruncido y le pregunté, más para hacer tiempo que por curiosidad, mientras seguía caminando hacía atrás:

-¿Qué mierda quieres decir, Potter?

Sacando la pistola que la mantenía colgando en su espalda, me apuntó.

-Di adiós a tu capitanía, Evans.- me dijo.

Antes de que pudiera lanzarme tan solo un proyectil, yo conjuré una docena de huevos y, como si fuera una catapulta humana, comencé a lanzárselos lo más rápido que podía.

-¡MUÉRETE, POTTER!.- le grité, sin dejar de lanzar huevos y mientras me comenzaba a reír como una verdadera loca.

 

Respirando aceleradamente, miré a Potter. No pude aguantar la risa cuando lo vi que trataba de sacarse los huevos reventados que tenia en la cara.

-Muy lindo vestido.- le dije con sorna, viendo que estaba empapado de huevo.- Al parecer soy mucho mejor Cadete yo que tú, porque te e atacado dos veces y tú ni una sola vez.

Mandándome una mirada mortal, que solo una persona con el orgullo más que herido podía lanzar, me dijo con los dientes y puños apretados:

-¡Juro que me voy a vengar de esto, Evans! ¡Ninguna mujer le gana a James Potter! ¡Ninguna! Y mucho menos una que tan solo tiene unos 15 malditos años.

Cuando estaba apunto de decirle que él también tenía 15 malditos años, una lluvia de una sustancia verde y pegajosa me cayó encima.

Tratando de sacarme un poco de esa cosa de mis ojos para ver mejor, maldije.

-¡Que te jodan, Potter!.- le grité.

Mientras él reía, me respondió:

-Vaya boquita tienes, Evans.- me dijo.- ¿No me digas que con ella me vas a besar cuando seas mi novia?

Marcando cada una de mis palabras, le exclamé:

-¡Jamás. Voy. A. Salir. Con. Un. Cerdo. Como. Tú!- le dije recalcando cada una de mis palabras, mientras, con un elegante movimiento de mi varita, conjuraba otro hechizo.

A los pocos segundos, lo que debería haber sido una confrontación entre Gryffindor y Slytherin, se convirtió en una batalla personal entre dos Cadetes. James-segundo-Cadete-Potter y Lily-la-única-maldita-capitana-Evans.

Media hora después, respirando cansadamente, miré mi obra maestra, mientras soltaba una risa cansada. Potter era cualquier cosa menos un ser humano. Tenía una nariz alargada y era un cerdo. ¡Un cerdito con lentes redondos y que hablaba! Sin embargo, eso no era lo peor de todo, ya que tenía una bandada de cuervos que lo picoteaban cada vez que podían, pero, peor que eso, era que no podía salir corriendo, porque yo lo mantenía amarrado de pies, o sea, de las 4 pezuñas y con un calcetín metido en la boca, para no seguir escuchando todas las maldiciones que me decía, a pesar de que era un cerdo y los animales supuestamente no hablaban.

Sin embargo, yo no estaba en el mejor de mis días. El estúpido de Potter me había echado un encantamiento y ahora parecía un hombre lobo rojo. Vaya mierda era eso.

Soltando un suspiro cansado, alcé mi vista hacía el cielo. ¡Mierda! ¡Se me había olvidado la guerra! Me había encontrado tan concentrada en la pelea con Potter, que se me había ido por completo de la cabeza el hecho de que era la Cadete de mi ejército y ahora no tenía idea donde mierda estaban y si íbamos perdiendo o no.

Soltando otro suspiro, comencé a caminar, sin embargo, cuando escuché que alguien decía ¡Santa mierda! ¡Hay un monstruo aquí y un cerdo con lentes! Supe que todo estaba perdido. En menos de un segundo, Potter el cerdo y Lily la monstruo, estábamos repletos de pintura.

Maldiciendo y apretando los dientes, vi como íbamos desapareciendo poco a poco para ser transportados afuera de la arena de combate. Dándome vuelta rápidamente para ver quien nos había eliminado de la batalla, maldije otra vez y me golpeé la frente con mi palma. ¡Era Black! ¡Black había eliminado a los dos Cadete de la guerra!

Cuando volvimos a parecer nuevamente, pero mucho más lejos de donde deseaba estar yo, pateé cuanta cosa se me cruzó por al frente. ¡Todo por la culpa de los Merodeatontos! ¡Por culpa de ellos había perdido! ¡Perdido!

 

-¡TÚ!.- le grité a Potter, mientras echaba fuego por los ojos.- ¡Por tú culpa, maldito cerdo bastardo, e sido eliminada! ¡Eliminada!

-¿Por mi culpa?.- preguntó cuando la enfermera que se encontraba en la carpa, le quitó todas las amarras que tenía en el cuerpo y el calcetín apestoso de la boca, que lo había sacado de mi propio pie para ponérselo como tapón.- ¡Tu eres la culpable! Si yo hubiese sido el primer Cadete al mando, nada de esto habría pasado, mi queridísimo hombre lobo.

-Ja! Mira quien habla, el que se baña en barro y come pura mierda.

Me fulminó con la mirada.

-Es mejor eso que tener pulgas y ser una Cadete derrotada.

Tirándome el pelo de mi cuerpo desesperadamente, le grité:

-¡Juro que odio cada parte de tu estúpido ser! ¡Juro que te odio por completo y que jamás estaré con un imbécil como tú!

Achicando los ojos y mirándome amenazadoramente, me respondió:

-¡Pues bien! A mi me importa un comino, los hombres lobos naranja no son de mi gusto y jamás me gustará una mujer tan amargada como tú, Evans.- terminó escupiendo mi apellido.

-¡Bien!.- dije.- Tú tampoco me gustas y me gustarás jamás, porque yo no salgo con cerdos machistas como tú, ya que me caen mal al estómago.

Dirigiéndonos otra mortal mirada, yo me di media vuelta y salí de la tienda improvisada que había cerca del campo de Quidditch, todavía siendo un hombre lobo naranja, mientras me mordía fuertemente el labio.

¡Claro que a mí jamás me gustaría el cerdo de Potter! ¡Claro que no! Y que me parta un rayo si es mentira, pensé, mientras no podía evitar pensar que en unos años más me comería las palabras que había dicho esa tarde.

Sin embargo, esos pensamientos se me fueron de la cabeza, cuando escuché como los Slytherin celebraban su victoria.

Habíamos perdido, pensé derrotada, y todo por culpa de Potter y su machismo.

A lo mejor, si Black y Potter me hubiesen dejado intentarlo hubiésemos ganado, pero jamás sabría eso porque ya todo había terminado. Todo porque esos imbéciles creían que las mujeres eran más débiles que los hombres, sin embargo, aunque me costara hasta mi último aliento, yo iba a hacer todo lo posible para demostrar lo contrario. Desde ese día me convertiría en Lily-soy-feminista-Evans y Lily-odio-al-machista-de-Potter-Evans y nadie me convencería de lo contrario, ni siquiera el trasero de Potter me haría cambiar de opinión. ¡Ni siquiera eso!

.


Agregado:

Se podría decir que estoy saltando en una pata de felicidad, porque e pasado positivamente el reto que me han puesto y soy tan feliz! Pero, para que vean ustedes mismo, eso es lo que comentaron de mi historia los de la Liga de Escritores Maestros =)

james_lily_harry: RETO COMPLETADO! Nuestro análisis es completamente positivo; sigue así, chica! te mereces la popularidad que tienes entre los autores de Potterfics, y tu historia tiene muy buen uso del sentido del humor, además de haber adaptado nuestras órdenes principales de manera espectacular. Sobre la descripción; Buen uso.
Sobre los protagonistas; buena adaptación- nos encanta tu adaptación de Lily Evans en tu reto.Sobre el realismo; de nuevo, muy bien hecho, aunque no entendemos exactamente de qué era la guerra- es decir, por qué motivo. Pero muy bien. En resumen: Llevas la etiqueta "escritora con talento" pegada en la frente. Queremos ver de qué otras maneras puedes sorprendernos..Gracias por participar...si lo deseas, te daremos un reto nuevo!

Se puede estar más feliz en la vida? En realidad, no lo se, pero en este momento me encuentro más que realizada por lo que e hecho de mi vida y, gracias a todas las personas que leen mis historias, soy lo que e llegado a ser, ya que, cuando empecé escribiendo, juro por Merlin y el trasero de Potter, que ni siquiera sabía donde se ponian los puntos xD y, aparte de aprender como se escribe correctamente, no tenía ni la menor idea de que era el sentido del humor en una historia, pero poco a poco lo fui descubriendo y les agradesco a las personas que me alentaron para seguir escribiendo cosas con humor, porque en eso soy talentosa!

Mil gracias a todos! Y especialmente a la gente que me apoya en cada una de mis historias y lee los capitulos antes de ser publicados! No menciono nombre, porque esas personas saben quienen son!

Cuidense, xaitoo

Una guerra de poder [RL] - Fanfics de Harry Potter

Una guerra de poder [RL] - Fanfics de Harry Potter

A lo mejor les parece un poco raro este James machista y orgulloso, pero el reto consistía en que los soldados eran machista y, recuerden, el fics está ambie

potterfics

es

https://potterfics.es/static/images/potterfics-una-guerra-de-poder-rl-fanfics-de-harry-potter-2976-0.jpg

2023-02-27

 

Una guerra de poder [RL] - Fanfics de Harry Potter
Una guerra de poder [RL] - Fanfics de Harry Potter

MÁS INFORMACIÓN

El contenido original se encuentra en https://potterfics.com/historias/33473
Todos los derechos reservados para el autor del contenido original (en el enlace de la linea superior)
Si crees que alguno de los contenidos (texto, imagenes o multimedia) en esta página infringe tus derechos relativos a propiedad intelectual, marcas registradas o cualquier otro de tus derechos, por favor ponte en contacto con nosotros en el mail [email protected] y retiraremos este contenido inmediatamente

 

 

Update cookies preferences