Una Historia de Finnick Odair y Annie Cresta - Potterfics, tu versión de la historia

 

 

 

Las cosas se habían salido de control, cuando Katniss estaba a punto de matar a Snow, termino por matar a Coin.
Finnick se dirigía a visitar a Katnnis, ya que esta estaba terriblemente mal, por la muerte de su hermana Prim.
En el camino se encontró con un guardia, quien se dirigía a la celda donde se encontraba Katniss.
-Disculpe. -Llamo Finnick, al guardia.
-¡Que se le ofrece! -Hablo el guardia.
-Puedo saber que es lo que hace aquí.
-Me dijeron que no dijera nada. -Hablo el guardia con un poco de temor.
-Dígame. O haré que le saquen la verdad. -Amenazo Finnick, con un tono de voz molesto.
-La prisionera, me ha pedido una Jaula de noche, al parecer dijo que era una forma rápida, para sacar todo su dolor. -Hablo tristemente el guardia.
-¿Puedo verla? y Obviamente no le de nada, ella sabrá salir adelante.
-Esta bien.
El guardia pidió un poco de espacio, para poder abrir el cuarto en donde se encontraba su amiga Katniss, cuando entro ahí estaba ella, sentada en una silla con ambas manos, sobre su cara.
-Katniss. -Susurro Finnick, entrando.
-¿Que haces aqui? -Pregunto sin mirarlo.
-Te quieres quitar la vida. -Finnick movió la cabeza negativamente. -Hay gente que te espera allá afuera.
-Nadie me espera. -Lo miro.
-¡Peeta! El te espera afuera.
-Peeta me odia.
-Estas confundida y lo sabes. Sabes que a pesar de todo Peeta te ama, y tu lo amas ¿No?, no me lo dijiste en los juegos.
-¡Eso ya no importa!
-Como sea. Dentro de un rato vendrá Haymitch, yo ya me voy.Katniss sonrió.
-¿Con Annie?
-Sí con mi pobre loca.
Ambos sonrieron.
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-¿Así que te vas con Finnick? -Pregunto Peeta a Annie.
-Sí. -contesto ella con una sonrisa.
-Pues dile que te cuide, porque si no te llevare conmigo.
Ambos rieron, ante todo, desde meses atrás, Peeta había estado bromeando de esa forma con Finnick.
-Se lo diré. -Contesto ella. -¿Como esta Katniss?
-Mal. -Suspiro.-En un rato más podre verla.
Peeta miro a su reloj.
-Ya se acerca la hora de que te vayas.
-Sí. -Annie lo abrazo. -¿Se feliz?
-Lo seer. -Peeta la abrazo. -Tu también.
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-¿Lista? -Susurro Finnick a su oído, mientras tomaba su mano.
-Lista. -Contesto ella.
/*/*<*/*/*/*/*/*/*Hola este es mi primer fic... de los juegos del hambre espero que les guste, disculpen la mala ortografia solo que estoy en la tablet y se batalla. Si les gusta comenten.

Tomo la mano de su esposa y la ayudo asubir al tren, que los llevaría a casa, sus manos unidas, como desde el momentoen el que se habían casado.

 

-Iremos a casa. -Susurro Finnick.

-Iremos. -Contesto ella, mientras que recargaba su cabeza en elhombro de él.

-Annie.

-¿Si?

-Te amo. -Le dijo y le dio un suave beso en los labios.

-Yo también y lo sabes. -contesto ella, mientras que suslabios se unían de nuevo.

En el tren sentados se encontraban los dos, Annie momentos atrás,había caído dormida, para Finnick era un bello ángel. La tomo en sus brazos yla llevo a la habitación que le habían dado.

La acostó suavemente, mientras la observaba. Se acerco a laventana y tuvo el bello recuerdo de cuando beso a Annie por primera vez.

Flashback





-Annie Cresta tributo del distrito 4. ¡HA GANADO LOS septuagésimo JUEGOS DEL HAMBRE! -Resonaban las trompetas.

Annie quien había entrado en un momento de pánico, sobre la graninundación que había entrado en la arena, mojada aun se encontraba, su mentoraMags, fue la primera en verla.

-Mags. -Grito Annie para abrazarla.

-Tranquila pequeña. -apretó el abrazo. -Ya estás aquí.

-Lo mataron. -Chillo. -Lo mataron.

-Tranquila, ya no estás aquí, están aquí en casa.

-¡Annie! -Grito Finnick.

Mags en cuanto lo vio se separo de ella, dándole el paso aFinnick, quien la llevo a un fuerte abrazo.

-¡Sabia que podrías! -Le felicito.

-¿Quiero irme? Ahora, llévame de aquí, no quiero estarlo.-Suplicaba la joven. Apretando el abrazo.

-Aun no podemos marcharnos.

Mags se alejo silenciosamente.

-¿porque no? -comenzó a llorar.

-Aun deben entrevistarte, pero hare todo lo posible por irnospronto. ¿Mags? -Pero ella ya no estaba ahí.

-Crees que alguien me pueda dar algo de ropa seca.

-Claro ven. -La tomo de la mano y la llevo al que era su cuarto.

-Gracias. -Dijo en cuanto llegaron. -Si no me hubieras enseñado anadar, ahorita no estaría aquí.

Finnick se acerco a ella, se había estado aguantando, desde que laconoció, y cuando ella se fue sin despedirse de él, se arrepintió por nohaberlo hecho antes.

Le tomo la cara con ambas manos, llevándolos a un beso, suave,cálido, tierno, lleno de bellos sentimientos.

---------------Fin del Flashback--------------------

Sonrió al recordar aquel momento, erael primer momento que habían tenido juntos y lo atesoraba más que a nada en elmundo, y ahora 5 años después ella era su esposa. ¡SU ESPOSA!

Era un hombre afortunado, a pesar detodo lo que sufrió, a pesar de que estuvo a punto de morir, a pesar de tantasdificultades, ahí estaba ella su "Pobre loca", pero que gracias atodo, ella se estaba recuperando poco a poco.

Ahora solo pensaba en una cosa.

 

Ser feliz.

Bueno como ya habrán visto, ahí está suprimer beso, no se de donde salió solo que estaba escribiendo y para cuando medi cuenta ya había salido, es diferente a como se describe, espero que lesguste y nos vemos en el sig
gracias ´por sus comentarios
! Espero que en estetambién me dejen. Otra cosa. Casi no hay nada de los libros, lo que es lahistoria en adelante, solo será de todo lo que pasa, aunque si hay algunascosas que se mencionaran! Espero que comenten!:)

La noche llego, como el sueñotambién, Annie aun dormía, y parecía que no despertaría, a menos que alguien ladespertara, decidió mejor acostarse a su lado.

Se recostó y paso uno de sus brazos,a la cintura de ella, para conciliar el sueño rápidamente.

A media noche sentía que, sucintura, era fuertemente agarrada, no sabía que era, y a pesar de que estabaacorralada, aun con la mano de alguien sobre su cintura se giro para mirar yera Finnick, quien estaba perlado de sudor.

-Finnick. -Lo movió suavemente Annie,pero no hubo respuesta alguna.

Comenzó a girar de un lado al otro,soltó su cintura, y se movía de un lado a otro.

-¡FINNICK! -Grito. Y esta vezdespertó.

-Annie. -Finnick se levanto y laabrazo.

-¿Qué sucede? -Pregunto Anniecorrespondiendo a su abrazo.

-Nada solo fue una terriblepesadilla.

-Sobre lo que me contaste
lo de esoslagartos. -Dijo con temor.

-Sí pero no es nada. -Susurro.

-Cuando me lo contaste. -Bajo lamirada. -Por un momento llegue a creer que tal vez te perdería para siempre.-Dijo mientras algunas lágrimas se formaban en sus ojos.

Puso ambas manos sobre sus mejillas.

-Estoy aquí. -Sonrió. -Y tú estásconmigo. Y ya nada de nada nos va a separar. Snow. -Se separo de él, pero elsabia que hacer. -Ya no existe, no hay nada para que yo me mantenga lejos deti. Volveremos al distrito 4 y viviremos juntos y tendremos muchos hijos.

Annie sonrió abiertamente, mientraslo abrazaba de nuevo, era obvio que su destino era estar juntos.

-Te quiero. -Susurro

-Yo te amo. -Y dicho eso, la besosuavemente.

Ambos serecostaron y volvieron a dormir.

A la mañana siguiente llegaron al fina su casa, el distrito 4, que en muchas partes se veía a la gente construyendo,nuevamente sus casas, debido a los últimos bombardeos.

Finnick quien había decidido que elcualquier lugar que estará llevaría a Annie de la mano, es lo que hizo, desdeque la ayudo a bajar no le había soltado la mano. Muchas de las mujeres que aunlo deseaban, miraban con celos a la vencedora de los Septuagésimo, Juegos delhambre.

En cuanto más se acercaban a la casade Finnick, más seguros se sentían ambos.

-Ya estamos por llegar. -AgregoFinnick con una gran sonrisa.

-Por fin. -Suspiro. -Para sersincera, no me gustaba estar en el 13.

-¿Por qué?

-Simple
te trataban muy mal.

 

-¿Te trataron mal? -Con enojo dijo.

-No bueno
-Bajo la mirada.

-Annie. -Finnick soltó su mano y latomo de la barbilla, para que levantara la cabeza. -¿Alguien te hizo daño,mientras yo no estaba?

-Quisieron hacérmelo. Pero no mehicieron nada, ya que Haymitch ¿Así se llama? -Asintió. -Si no hubiera sido porél, si me lo hubieran hecho.

-¿Qué te trataron de hacer? -Preguntomolesto.

-Olvidémoslo. -Suplico. Y el suspiro.

-Soloporque tú me lo pides. -Unió de nuevo sus manos y la beso.

Finnick decidió dejar un momento aAnnie, mientras iba a realizar algunas compras, para comer
quería que ellafuera con él, pero necesitaban hacer limpieza, ya que la casa, estaba un pocopolvorienta.

Mientras que compraba lo necesario,recordó, lo que le había dicho, sobre el distrito 13, y para eso necesitaríahablar con Haymitch, pero sería en otro momento.

De regreso a casa
Nunca seimagino lo que le esperaba.

-Finnick. ¿Eres tú? -Susurro con unagran sonrisa.

Mientras que Finnick solo abrió losojos como plato.

Bueno necesitaba algo inventado
¿Yqué tal le gusto? Creen que eso sea algún obstáculo, que le habrá pasado aAnnie?

Anteriormente.

-Finnick. ¿Eres tú?

Finnick no podía creerse, que esoestuviera pasándole. Esa voz la conocía perfectamente, más que a nada en elmundo.

La miro por un instante, ahora esa aquella mujer, llevaba una grancabellera de color rojo, su esbelto cuerpo, seguía reluciente, y lo peor, aunse veía muy joven. Pero aun así después de todo la odiaba.

-Elriqueta. -se escucho como un susurro.

Entonces la mujer lo miro, levanto una ceja, era casi elmismísimo, si no que mas crecido y mucho más guapo.

-¡Valla! Estas muy guapo. -Dijo soltando una risita.

-¿Qué haces aquí? -pregunto con el ceño fruncido.

-Bueno dije porque no paso a ver a mi queridísimo amigo ¡FinnickOdair! -Irónicamente pronuncio su nombre.

-Ya me viste ya me voy. -Dijo Tratando de alejarse de ahí.

-Así que estas con la loca. -Enojada dijo.

El enfado de Finnick se Incremento, por lo que puso las cosas enel piso, y con un dedo la señalo.

-¡Vuélvela a llamar loca, y en los próximos días te pasara lo peor!

-¡Valla! Mírenlo una loquita lo volvió loco, y yo que soy toda unamujer, te fijaste en esa. -Dio la vuelta. -Sera mejor que te vayas a casa, ellapuede estar gritando. -Y sin más decir se fue.

Finnick tomo las cosas de nuevo y apresuro el paso, llegorápidamente a la casa, en donde entro, como alma que llevaba el diablo. Perohabía mucho silencio.

Se acerco al sillón y miro a Annie dormida. Toco su frente y elladespertó.

-¿estás bien? -fue lo primero que pregunto él.

-Si porque no debería estarlo. -soltando una risita dijo. -¿Tú note vez muy bien?

 

-No estoy bien. -Sonrió y la abrazo. - ¿Comemos? -pregunto.

-Tú lo preparas.

-Vale.

Y después de una rica, comida preparada por Finnick decidieron darun paseo por el distrito.

Llegaron al mar, donde antes Finnick solía nadar y pescar, aunlado con su padre, se sentaron en el puente, hasta la orilla, ambos con susmanos entrelazadas, mirando el azul mar.

-aquí venia con mi padre. -Susurro Finnick.

-Es el lugar más bonito del distrito 4, muchos vienen. Pero es muylindo que tenga buenos momentos con tu padre.

-Sí. -La miro. -Y tú no tienes recuerdos con tus padres.

-Los tenía. Pero no quiero hablar de ellos.

Ambos se quedaron un par de horas, con la vista al mar,compartiendo dulces, palabras, besos tiernos entre muchas, cosas, la puesta delsol, era de un bello anaranjado.

Ambos lo miraban soltando risitas.

-No sabes lo feliz que estoy. -Dijo Finnick en cuanto se levantode pie. -Ya nada te quitara de mi lado. -Aseguro. -Tú y yo. Espero que prontotengamos hijos
y lo mejor es que nadie, nadie nos va a separar. -Afirmo.

-No sabes cuánto te amo. -dijo Annie con una gran sonrisa,mientras se ponía un poco de puntitas, para alcanzarlo y besarlo.

Besarlo, como nunca lo había hecho. Tenía razón nadie lossepararía.

El beso era profundo y apasionado, podían pasar, segundos, tal vezminutos, pero para ellos no les importaba nada.

Separo sus manos de su cuello y las puso, sobre sus manos,uniéndolas.

-Interrumpo algo. -se escucho la voz de una mujer, fue ella quienporque se rompió el beso. Finnick la miro molesto, y Annie, desconcertada.

Ella había visto a esa mujer, una vez, pero no lo recordabaclaramente.

-¿Qué haces aquí? -El primero en hablar fue Finnick

-Vine a ver al mar. No puedo.

-¿Quién es ella? -pregunto Annie.

-Nadie. Vámonos. -Tomo la mano de ella y de un tirón comenzaron acaminar.

-Así que es verdad. -Dijo Elriqueta, mirando sus manos unidas.-Nunca mienten.

-¡Ya déjalo! -Se escucho una voz varonil.

Annie conocía esa voz, esa voz que jamás olvidaría, ambos miraronal hombre y Finnick no le dio importancia si no hasta que el hablo de nuevo.

-Annie. -dijo observándola. -Está muy hermosa Finnick. -Soltó unarisa. -No tienes mal gusto.

Finnick estaba a punto de lanzarse sobre aquel hombre.

Annie no pudo más y soltó la mano deFinnick corriendo, por todo el distrito, Finnick sorprendido ante su reaccióncorrió tras de ella, a lo lejos miraba como se tapaba sus orejas.

Sentia aquel poder quese apoderaría de ella, no podía con ese dolor, no de nuevo,ahora sentía lo que aquella vez, eran ellos, no había duda.

¡Quienes serán esos dos desgraciados! Ajajjaja espero que lesguste, nos vemos en el sig... capitulo. Déjenme un comentario.

Anniecorrió todo lo que pudo, sus piernas se debilitaban, llevaba ambas manos sobresus orejas.

 

Lasimágenes sobre lo que le paso en el capitolio, estaban regresando a su mente. Llegohasta la aldea de Vencedores, en donde se metió a su casa, no a la de Finnick.

Finnickhabía salido detrás de Annie después de que ella, saliera corriendo, había observado,algo que no sabía de Annie, cuando trataba de huir de alguien corría demasiado rápido.

Cuandola vio entrar a la aldea de vencedores se sentía un poco aliviado, pero ella noentro a su casa, entro a la de ella.

Cosaque le preocupo aun mas no conocían a ese hombre, el no, pero Annie sí. Ella debíaconocerlo por su reacción.

Llegohasta la puerta de la casa, trato de abrirla pero estaba con seguro.

-¡Annie!-Grito Finnick desde afuera golpeando la puerta. -Annie. ¡ABREME! -Gritaba perono había respuesta.

Nole quedo de otra que forzarla.

-Annie.-La llamo Finnick. La sala estaba vacía.

Lacocina sola, todo estaba muy silencioso en la planta baja. Subió a la planta dearriba, y en el cuarto de Annie se escuchaban los sollozos.

-Annie.-La llamo suavemente. Tocando la puerta.

-¡VETE!-La escucho gritar, mientras lloraba.

-Miniña. -Suavemente dijo. -Ábreme por favor. -Suplicaba.

-¡NO!Tú me vendrás a hacer daño. No te basto una vez. -Grito.

Finnickempezó a entrar en cuenta que Annie estaba pensando en que era ese hombre, yestaba recayendo a su antiguo estado.

-Annie.Soy yo Finnick. No te voy a hacer ningúndaño. Necesito que me abras.

Lajoven lentamente se fue acercando a la puerta, temiendo que la estuvieranengañando y que fuera de nuevo ese hombre. Abrió la puerta con temor, la manole temblaba y cuando la abrió miro ahí a Finnick, con una lágrima.

Loabrazo fuertemente y el correspondió.

-¿porquea mí? -chillo la chica.

-Elte hizo daño -Pregunto Finnick, mientras la abrazaba.

Peroella no respondió.

-Ven.-Tomo su mano. -Vamos a dormir. Vamos a mi casa.

-¡NO!-Soltó su mano y se metió al cuarto y cerro de nuevo puerta.

Finnickhabía decidido que era mejor, hablar con Haymitch, el era el que sabia y talvez sabia quien era ese hombre, pero quería hablar con él a solas y no quería dejartampoco a Annie sola.

Tomoel teléfono y marco el número.

Elteléfono sonó varias veces hasta que contestaron.

-Diga.-Dijo la voz de una mujer.

-SeñoraEverdeen. -Saludo Finnick.

-Finnick.-Dijo la señora. -Un placer escucharte.

-Elplacer es mío. Seguramente se preguntara porque le llamo.

-Sí.¿Necesitas algo?

-Sí.-contesto rápidamente. -Ya que usted está aquí en el distrito quería preguntarle,que si me haría el favor de cuidar a Annie.

-¿Lepaso algo?

-Noen absoluto. Solo que necesito hacer un viaje. Al distrito 12. Y no quierodejar a Annie.

 

-¿Cuándosales?

-Mañana.

-Noes por meterme, pero es muy urgente.

-Sí.

-Meharías el favor de mandarle una carta a mi hija.

-Porsupuesto.

-Perfecto.Entonces mañana por la mañana estaré en tu casa.

-Muchasgracias. -Agradeció. -No sabe cuánto se lo agradezco.

-Denada. - Estaba a punto de colgar

-Ohespere. -dijo rápidamente.

-¿Quésucede?

-Estoyen la casa de Annie.

Finnickse quedo dormido afuera del cuarto de Annie. Había llamado para comprar unboleto para el distrito 12. Pidiendo amablemente que no se dijera nada sobredicha visita al distrito.

Porla mañana llego la mama de Katniss quien Finnick agradeció de nuevo. Y le pidióque si Annie preguntaba por él, estaría en un mandado que le habían mandadohacer.

Ydespués de algunas horas de viajar en tren llego al distrito 12, que poco apoco estaban reconstruyéndolo. No llevaba maletas ni nada, solo sería unavisita rápida.

Llegoa la aldea de vencedores y camino a la casa de Haymitch.

Tocoun par de veces. Y nadie abrió. Toco de nuevo, y se escucho un ¡Ahí voy!, y lapuerta ya no tardo en abrirse.

-Muchacho.-dijo sorprendido.

-HolaHaymitch. -Saludo. -¿Puedo entrar?

-Claropasa. -se separo un poco para que entrara.

-¿Deseasalgo de tomar? -pregunto Haymitch.

-Nogracias.

Haymitchtomo una botella, mientras que Finnick estaba en la sala, Haymitch le señaloque se sentara lo cual hizo al instante.

-¿Quéhaces aquí? -Pregunto una vez que se sentó.

-Buenotú sabes lo que le hicieron a Annie en el distrito 13.

-Yate lo dijo.

-No.¿Qué le hicieron?

-Yporque el interés
-Hizo una pausa. -Si tu no me cuentas yo no te cuento. -dejola botella en la mesita y se cruzo en brazos.

Finnicksuspiro.

-Ayerestábamos en el muelle del distrito, entonces apareció una mujer con la que metuve que revolcar. Y después apareció un hombre. -Finnick lo describió yHaymitch se sorprendió. -Y Annie se puso toda histérica, pero hizo lo que nohacia hace mucho se tapo las orejas, y corrió una gran velocidad.

-Sequien es el.

-¿Quién?

-Annieme pidió que no te lo dijera pero a como reacciono debo mantenerte informado.

-Entonces¿Quién es? -Pregunto impaciente.

-Eltrato de abusar de Annie

::OO¡Desgraciado! Ejejjee en los sig.
capi... sabrán mas. ¿Comenten?

Despertabadespués de un sueño profundo. Había estado en su cuarto desde el día pasado. Nohabía abierto ni nada, pero ella sabía que Finnick estaría fuera de su habitación.

Secambio de ropa, que aun quedaba ahí y se vistió para salir y hablar conFinnick, pero cuando abrió la puerta y él no estaba ahí.

 

-¡Finnick!-Lo llamo mientras salía del cuarto.

Bajolas escaleras para no hacer mucho ruido, tal vez se había quedado a dormir enel sillón, era el único lugar que le gustaba cuando no estaba en casa de él.

-Annie.-escucho la voz de una mujer.

-SeñoraEverdeen. -Exclamo sorprendida.

-Hastaque animas a salir. -dijo la señora con una sonrisa.

-¿Dóndeestá Finnick? -pregunto.

-Eltuvo que salir en un rato mas regresa. Pero no has comido, has estado ahí desdeayer.

-¿Cómolo sabe? -pregunto un poco desconcertada.

-Finnickme lo conto.

-Oh.¿Tardara mucho? -pregunto algo inquieta.

-Nolo creo. -sonrió.

Annieasintió y dejo que la madre de Katniss le preparara algo de comer, ya que no habíacomido y mucho menos había dormido, había tenido demasiadas pesadillas sobreella en el capitolio.

Esehombre estaba ahí, en el distrito 4 en cualquier momento el podría llegar denuevo y hacer lo que hizo ya una vez, había tenido miedo de contárselo aFinnick.

Ysolo una persona lo sabía.

Lamujer que estaba enfrente de ella.

Comiómuy poco, no tenia ánimos de nada, lo único que deseaba era que Finnickestuviese ahí, pero también sabía que el preguntaría.

Lamadre de Katniss la observo.

-¿Sucedealgo? -pregunto preocupada.

-Esque
-comenzó balbuceando.

-¿Quésucede? -pregunto de nuevo mientras se acercaba a ella.

-Recuerdalo que le dije. Lo que me habían hecho en el Capitolio. -Asintió. -ese hombre estáaquí en el distrito y tengo mucho miedo. -empezó a sollozar. -Tengo miedo queme haga de nuevo daño. -Esta vez lloro.

-OhAnnie. -La abrazo. -¿Pero cómo es posible?

-Nolo sé. También está aquí aquella mujer que estaba ahí presente, ella fue amantede Finnick y están aquí los dos.

-¿Recuerdastodo?

-Todo.Ayer cuando los vi, si hubiera visto como me sentía, tan sucia, tan impura, sentíahaber traicionado a Finnick, tuve una recaída lo sé, me tape las orejas, y Salícorriendo. Escuchaba la puerta que gritaba mi nombre, pero sentía que era esehombre y no abrí.

-¿Debescontárselo?

-NO.No quiero porque si se entera que no solo fue una vez. Bueno la primera vez fueen el capitolio y quiso hacerlo una segunda vez en el distrito 13, pero si nohubiera sido porque Haymitch estaba ahí, abría logrado su objetivo. -Lloro nuevamente.-No quiero que Finnick se entere.

Laseñora Everdeen cayó en cuenta del porque Finnick iría al distrito 12, iba ahablar con Haymitch, tal vez a Annie se le había salido una que otra palabra,en el que dejara descubierto todo. Pero aun así la abrazo más fuerte.

Recordócuando ella llego al distrito 13, cuando tenía que revisar su cuerpo y la habíavisto con algunos moretones y marcas de dedos, sobre su cintura. Ahí ella le habíaconfesado lo que le habían hecho y sintió mucha pena. Quiso contárselo aFinnick, pero había visto como reaccionaron cuando se reencontraron.

 

Ypor todo el cariño que había estado sintiendo por Annie había guardadosilencio.

-Tranquila.-Acaricio su cabello. -El entenderá. -susurro.

-Noquiero que le pase nada a Finnick por mi culpa.

-Nole pasara nada. Finnick buscara justicia por la buena, no por la mala.

Yque tal les gusto. Muchas gracias por sus comentarios. Pero ahora una pregunta.Cuando annie le cuente todo. Hara justicia a la buena? ¿O la mala? Ejejjeje comenten.

Hola chicas primero que nada. Muchas Gracias por todos sus comentarios. No saben cuanto se los agradezco y mas porque es mi primer Fic de los Juegos del Hambre. Creo que la historia sea muy larga. ejejejeje buen ahora a leer. :)----------------------------------------------Finnick no se creía lo que le estaba diciendo Haymitch, simplemente era imposible ante todo lo que le estaba diciendo. Annie jamas le había hecho daño a nadie. Pero la furia era tanta que simplemente con la mirada asesinaba y Haymitch estaba consciente de eso.
-Estas mintiendo. -Bufo Finnick
-Me gustaría mentirte. -Contesto Haymitch.
-Annie jamas le ha hecho daño a nadie como es eso posible me estas mintiendo. -Finnick afirmo tanto que se puso de pie.
-Muchacho siéntate y tranquilízate.
-¿QUE? ¿Que me tranquilice? Fíjate lo que me estas diciendo Haymitch me estas diciendo que mi esposa, estuvo a punto de ser violada, con eso no se juega. -Finnick estaba tan molesto que sabría que en un momento, podía hasta destruir la casa de Haymitch.
-Cuando me describiste al hombre sabia que era el. De eso no hay duda. Ahora siéntate para contarte. -Haymitch con la mano le señalo el sillón.
-Bien. -Se sentó.
-Fueron unos dos días desde que ustedes se fueron, como sabían que estaba prohibido tomar, todo el tiempo estaba sobrio.
-Eso no me importa. -Interrumpió Finnick y Haymitch hacia una mala cara.
-Como digo, estaba sobrio un día no se que me dio por ir a donde tu y ella se quedaban, pero ese día en la mañana escuche que varios agentes de la paz se habían unido al distrito 13, cuando estaba ahí caminando escuche gritos, pero se escuchaban leves y de la nada se escucharon mas fuertes, y corrí y abrí¿ la puerta de golpe y el hombre estaba sobre ella. Ella tenia la media blusa levantada y corrí hacia ella y lo quite, y el hombre salio de ahí. -Concluyo.
-¿Porque Annie no me lo habría querido decir? -Pregunto.
-No lo se. -Haymitch negó con la cabeza. -Ahora ese tipo esta en el distrito 4 y deben tener mucho cuidado, trata de averiguar si trabajaba para Snow, pero de una cosa si te digo muchacho, no creo que esa aya sido la primera vez.
-¿Porque? -Pregunto Finnick un poco desconcertado.
-Pues a como la chica reacciono, supongo que fue un gran temor.
-Gracias Haymitch por decirme la verdad. -Agradeció Finnick.
-No hay de que chico. -Haymicth se levanto. -Pero ahora debes de irte con ella y no la dejes mucho tiempo. Y has justicia demandalo. Para que sepan de la gran amenaza que es para ti y tu esposa.
-Lo tendré en cuenta. -Finnick camino hacia la puerta. -Salúdame a Katniss y Peeta.
-Lo haré. -Haymicth se acerco a Finnick después este salio de la casa y camino a la estación de tren.
Compro un boleto para ir de nuevo a casa.
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Annie se la estaba pasando muy bien con la señora Everdeen, ella era con la que podía confiar. Que estaría ahí si la necesitaba.
A la mañana siguiente alguien sacudió a la señora Everdeen era Finnick quien ya había regresado. Le dio las gracias y la señora amablemente se retiro, Finnick se recostó a un lado de Annie y puso su brazo sobre su cintura.
A media mañana Annie comenzó a removerse, cuando sintió la mano de alguien, cuando dio la media vuelta miro a Finnick quien dormía tranquilamente, retiro la mano de su cintura y Finnick despertó.
-Annie. -Finnick se levanto.
-Finnick. ¿Donde estabas?
-Tengo que hablar contigo. -Hablo serio
-¿de que? -Pregunto con algo de temor
-Es cierto que cuando estabas en el distrito 13 alguien trato de abusar de ti. -Dijo Finnick sonando tranquilamente.
-¿Quien te lo dijo? -Fue lo único que pregunto.
-¿Es cierto? -Pregunto.
-Si. -bajo la mirada, mientras que una lagrima resbalaba por su mejilla.
-¿Porque no me lo dijiste? -Pregunto mientras la abrazaba suavemente.
-Es que yo lo quiero olvidar. -Sollozo. -Pero ahora me va a hacer imposible ese hombre esta aquí. Yo tengo mucho miedo. Y ese hombre es muy peligroso. -Lo abrazo fuertemente.
-Tu eres lo único que me queda Annie. Lo único y no voy a permitir que te hagan daño. ¿Cuantas veces te daño?
-Solo en el distrito 13
-No me mientas Annie Cresta.
-La primera vez fue en el capitolio. Después de que vinieron aquí a la casa me llevaron después de estar encerrada unos días, me llevaron a una celda y me amarraron ahí y ahí estaba la mujer... la que vimos el otro día y luego apareció. -Lloro con mas fuerza, haciendo que el corazón de Finnick se detuviera. -Y Snow apareció después, y se burlo.
Durante lo que Annie le estaba contando, Finnick sintió aun mas rabia. ¿Como era posible que le hicieran daño a alguien que no sabia nada? Snow era sin duda el hombre mas cruel en todo el mundo, y lo peor aun, el se acostó también con la mujer que estuvo ahí.
La rabia estaba llegando, cuando Haymitch se lo había contado, trato de luchar contra los impulsos de destruir su casa y ahora que Annie se lo estaba diciendo todo, aumentaba aun mas. Pero se estaba controlando al ver a Annie tan débil en sus brazos llorando.
La amaba, pero tenia que hacer algo al respecto.
-Nunca mas te dejare sola. -Susurro.--------------------------------------------Bueno espero que les guste. Iba a actualizar hasta mañana pero vine a casa de mi primo y me presto su lap... agradézcanle por que me la presto ejejejjeje nos vemos en el siguiente comenten... :)

Se acerco lentamente a ella uniendo ambos sus labios, queencajaban perfectamente el uno al otro. El beso era cálido y suave, así eranlos besos de Finnick para su amada Annie. Ella de la misma manera se los correspondió.

 

 

Finnick comenzó acariciando su suave cabello, mientras queella posaba sus manos sobre su cuello. Pronto sus manos comenzaron a bajar de sucabello hasta su cintura, poniéndolas firmemente ahí.

Abrió sus labios, invitándolapara profundizar el beso, ella con mucho gusto cedió. Un poco de calor había entoda la invitación para ambos. Una extraña sensación, que poco a poco losestaba llevando a un mar de locuras.

Ella tomo la iniciativa sobre él, desabrochando lentamente lacamisa, de botón a botón, mientras el quedaba quieto, ante la acción de ella. Estabaentre el cuarto botón, cuando el comenzó a levantar la blusa de ella.

Acaricio su cintura, era tan suave como sus labios, tenía unapiel que sería como delicada, habían estado ya juntos antes, pero ante todo se habíanseparado un poco. Y a pesar del enojo de Finnick ella lo controlaba para quecon un solo beso, el regresara a su estado normal.

Levanto mas la blusa, hasta que al final se la quito, dejándolasolo con el sujetador, que ansiaba tanto poder quitarlo de encima.

Ella quito finalmente la camisa, al cual él se incorporo paraque se la quitara, la recostó en la cama, quedando el sobre ella, pero nodejando caer todo su peso encima. Y empezó a darle tiernos besos sobre elcuello, la mandíbula, hasta que nuevamente llego a sus labios.

El aire les estaba haciendo falta, hasta que el rompió elbeso, entonces Annie fue su turno de poner sus labios sobre el cuello de él,dejando cálidos besos, disfrutando del momento de estar juntos.

El calor era tanto que no se hicieron esperar mucho mas, y ayudándoseambos, se convirtieron en uno solo. Olvidándose por completo, de todo lo queestaba pasando.

Olvido ese día toda la rabia hacia quienes le había hechodaño a ella, y ella olvido sobre el posible peligro que corrían, pero eso noimportaba en ese momento solo estaban ellos dos, amándose y entregándose el unoal otro. Como pareja que son.

 

Ambos acostados en la cama, ella sobre su pecho, y elhaciendo caminos imaginarios sobre su suave espalda, oliendo su cálido perfumedel cabello, recordado el olor de la dueña de su corazón.

Una gran sonrisa apareció en ambos, cuando sus miradas secruzaron, estaban juntos en todo, ambos sabían que pelearían por estar juntos.

Confiaba plenamente en el, sabía que nunca la dejaría sola,por nadie a pesar de los problemas que ella había tenido después de haberganado los juegos, el aun estaba ahí con ella.

-¡Te amo! -Susurro Finnick.

-Te amo. -Contestaba ella.

Ambos volvieron a unir sus labios. Y la pasión regreso convirtiéndosede nuevo en un solo ser.

Ejejejjeje no soy buena lo se
:P pero de la nada salió estono estaba planeado pero creo que quedo bien? No soy buena para estas escenastendre que leer unas historias, pero bueno espero que les guste. Comenten ¿Si?

Ambosrecostados abrazados, dormían plácidamente. Annie despertó y miro a Finnick conuna gran sonrisa en sus labios, ella de igual manera sonrió. Habían pasadovarias semanas desde la última vez, que a pesar del dolor y odio habían tenidosu momento especial.

Serecostó sobre su pecho desnudo y entonces el despertó.

-Buenosdías. -susurro con una sonrisa.

-¿Días?-dijo ella mirándolo.

-Ahlo siento. -Dijo. -Buenas noches.

-Buenasnoches. -Ella le dio un beso.

-Noquieres hacer algo. -Le pregunto él a ella, mientras quitaba un mechón de sucara.

-¿Tienesplaneado algo? -Pregunto ella mirándole.

-Buenoque tal si damos un paseo por el distrito y nos pasamos a comer afuera.

-Vale.Pero entonces déjame me doy un baño. -Contesto ella, mientras que se ponía lasabana alrededor de su cuerpo.

-Perfecto.Entonces yo voy a mi casa, ya que aquí no hay ropa. Y señora Oddair. -Lo miroal instante con una sonrisa. -Recuerde que usted está casada conmigo y debemosestar en mi casa.

-Losé señor Cresta. Solo que es solo por hoy. -Dijo con una sonrisa burlona.

-Entoncesle sugiero que tome su baño rápido, para retirarnos a nuestra casa. -Asintió ellametiéndose al baño.

Despuésde algunos minutos salió y Finnick no estaba, pero sobre el buro había unanota.

Annie Oddair.

Te espero en nuestracasa.

Yo también merezcoun baño y no te ofreciste a que me bañara contigo, me pondré muy triste, asíque te eh dejado sola. Sabes que te amo. Así que te espero en la casa, parasalirnos.

Te amo.

Finnick Cresta.

Sonrióy se puso un vestido ligero de color verde esmeralda, su cabello se lo ondulo yun poco de maquillaje le ayudo. Salió de la casa cerrando todo, para dirigirseen la casa a la que viviría.

Lapuerta estaba entre abierta

 

-Finnick.-Lo llamo entrando.

-¡Voy!-Grito desde arriba.

Variossegundos después el bajo, con su típica ropa para salir, con una camisa entreabierta entre el pecho y pantalones sencillos.

-Mmmm
-dijo Annie observándolo.

-¿Qué?-Pregunto incrédulo.

-Porquetienes el pecho descubierto. -Puso sus manos sobre su cintura. -Quieres que todaste anden viendo.

-Miamor. -se acerco a ella y le dio un beso. -Mi pecho, mis labios, mi cuerpo,solo te pertenecen a ti.

-Buenome conformo con eso. -dijo dándole otro beso.

Ambossalieron de la casa, cogidos de la mano, las calles se veían iluminadas y el típicorestaurant del distrito cuatro seguía de bello y repleto de gente.

Cuandollegaron el hombre los atendió guiándolos a una mesa, que era para cuatropersonas, se disculpo, porque ya no había mesa para 2.

-SoyFinnick. -Dijo él con una sonrisa burlona. -Finnick Oddair Ganador de los sexagésimosquintos juegos del hambre.

-Señor

-Estábien. -Contesto Annie. -Nos podemos sentar en la mesa de cuatro.

Encuanto caminaban por la gente que había ahí, muchos les regalaban una sonrisa yun saludo, pero sin duda alguna había muchas mujeres que veían con recelo aAnnie por ir de la mano con el Sex Simbol.

Finnicksolo se dedico a regalarles una sonrisa. Pero también había hombres que mirabana Annie con lujuria y fue lo que Finnick detecto al instante, por lo que puso unbrazo alrededor de su hombro, atrayéndola más a él.

Alo que ella solo rio, ante el comportamiento de su esposo.

Llegaronhacia su mesa y se sentaron. El mesero llego y tomo su orden.

Finnickbeso su mano.

-Yaves como te miran. -dijo mirándola a los ojos.

-Ytú ya viste. Muchas no te quitan los ojos. -Reprochándole dijo Annie. -Además sia ti te miran porque a mi ¿No?

-Teamo. -Susurro.

-Yo igual.

-Disculpen.-Dijo el mesero interrumpiendo el beso. Ambos lo miraron. -Como ya no haymesas, no les molestaría que una pareja se una con ustedes.

-Pormí no hay problema. -contesto Finnick.

-Pormi tampoco.

-Perfecto.Muchas gracias.

Elmesero se retiro dejándolos ahí a ambos. Y mientras Finnick susurraba cosaslindas al oído de Annie a lo que ella sonreía.

-Buenasnoches. -Dijo el hombre.

Porlo que ambos lo miraron al instante.

Buenoespero que les guste
ejejjeje Ya pronto no se preocupen eliminare a ellos dosdel camino!!XD espero que les guste. Comenten!

Lomiraron y después la gran sonrisa que ambos tenían no se les borro para nada,aunque Finnick tuvo que luchar contra los impulsos se controlo con solo tenerla mano de Annie sobre la suya.

-Buenasnoches. -Saludo Finnick.

-OhFinnick. -dijo Elriqueta. -Te ves muy bien.

-Gracias.-Contesto con ironía.

Anniecomenzaba a alterarse un poco, pero sin duda alguna Finnick la tenia controladapor lo que apretó su mano a la suya.

 

-Usted tambiénseñorita Cresta. -dijo con una sonrisa.

-SeñoraOddair. -Contesto Finnick, el al instante lo miro.

Elmesero llego hacia la mesa.

-Misdisculpas, pero señores -señalando al hombre y a la mujer. -Una mesa se hadesocupado. -Señalo la mesa. -Se pueden dirigir hacia haya.

Nadie dijonada, solo que ambos se fueron y Finnick y Annie se miraron con una sonrisa.

-Escomo si nos siguieran. -susurro Annie.

-No meimporta. -contesto. -Somos importantes. -dijo con alegría.

-EresFinnick Oddair. -Dijo ella con una gran sonrisa.

-Y tuAnnie de Oddair. -Dijo acercándose a ella, para besarla, aunque murmullos seescucharon a su alrededor a ellos no les importo al final del día, eran maridoy mujer.

Comierontranquilamente, entre sonrisas, hablaron de poco a poco sobre la recuperación deAnnie, quien estaba mejorando cada día, por lo que sabía que un día, dejaría dedecirle "Mi pobre loca"

Hizo laseñal al mesero que los atendió, pidiendo amablemente la cuenta, la que le diocasi al instante. Tomo su mano y salieron.

La nocheera cálida, el viento silencioso, y las estrellas brillaban y la luna, era tanbrillante, miraron de cerca el mar, mirando lo hermoso que se miraba.

-Es muyhermoso. -Hablo Annie observándolo.

-Solouna vez lo vi así. -dijo Finnick recordando.

-¿Tu lohas visto así? -Lo miro con una media sonrisa. -Yo nunca esta es la primeravez, y me alegro mucho de que sea contigo.

-Eres única¿sabes? -dijo poniendo un brazo alrededor de su cintura atrayéndola hacia él.

-Tú tambiéneres único. Pero no respondiste a mi pregunta.

-Buenosolamente lo vi así, la noche antes de la cosecha, cuando me eligieron, no séporque pero estaba asustado, ya había pasado dos cosechas, pero
bueno eso noimporta. Había salido de mi casa y mimadre me siguió y el mar estaba así como está ahora.

-Buenoes muy hermosa que sigas teniendo hermosos recuerdos. -Hablo Annie mirándolo tiernamente.

-Si
tambiénrecuerdo cuando le pedí a Snow que
-Callo al instante.

-¿Qué lepediste? -dijo mirándolo.

El guardosilencio.

-¡Finnick!-dijo Annie un poco molesta.

-No esnada. -Tomo su mano, pero ella se zafo.

-No
dime Finnick que fue lo que le pediste a Snow

-Vamosa olvidarlo.

-¡No! -contestonuevamente. -Yo te conté lo que querías saber
ahora te toca a ti, vamos aestar casados y guardándonos secretos. No es justo.

-Annie

-Annienada ¿Qué es lo que me ocultas?

Muchas gracias a todas por sus comentarios. Sé que los capítulosson cortos, pero a si me gusta
¿Qué fue lo que le pidió Finnick? A Snow
tienen alguna idea? Ejejejjje comenten

 

Finnickla miraba atentamente a los ojos, lo que nunca quería confesarle, ahora estabaa punto de decirlo, había fallado a la promesa que se había hecho el mismo denunca confesárselo.

¿Qué diríaella? ¿Qué es lo que pasaría? -Pensaba.

Teníamuchas dudas al respecto, el le había pedido que le contara lo que ese hombrele había hecho y a pesar de que no quería decírselo, termino por contárselo,ahora el tenia el mismo deber de contárselo. Elriqueta una de sus mayoresamantes estaba ahí cuando él fue con Snow a pedírselo.

Esa mujerpodría llenarla de mentiras, podría y como Annie era tan indefensa, pero tambiénvaliente se podría creer lo que le dijeran, así que no había de otra paraFinnick tenía que decírselo, pero no espero que fuera demasiado pronto. Habíanpasado ya casi 6 años desde aquello y el solo pensar en aquel día le ponía lapiel erizada.

Salió desus pensamientos al escuchar de nuevo la voz de Annie.

-¿Me lodirás? -Pregunto ella un poco molesta.

-Ven. -Extendiósu mano. -Vamos al muelle. Ahí te lo contare. -dijo seguro de sí mismo.

Caminaronalrededor de 5 minutos, con las manos entrelazadas, hasta que finalmentellegaron al muelle y se sentaron.

-Noquiero que me interrumpas. ¿Está bien? -Annie solo asintió.

-----Flashback----

Fueel día en que se convirtió vencedor de los juegos, mucha gente había habladoque era bastante atractivo con tan solo 14 años de edad, al principio se habíanegado, pero después de su tour de la victoria, sus padres murieron.

Porlo que decidió ir al Capitolio. A hablar con el presidente.

-PresidenteSnow. -Dijo Finnick.

-SeñorOddair. Siéntese. -Mostraba la silla. - ¿Qué lo trae por aquí?

-Creoque sabe que es lo que hago aquí.

-Yque me dice. ¿Acepta?

-Acepto.

Habíaaceptado ser acompañante de personas ricas del Capitolio, la primera había sidoElriqueta, que le ofreció un muy hermoso reloj de oro, y un collar de grandesperlas. Por una noche. La cual aunque no quisiera se la concibió.

Estuvocon personas así, por casi 5 años, cuando tenía los 20 años, días antes de lacosecha, decidió renunciar, lo cual hizo. Para entonces a Finnick solo lequedaba una persona que era su amiga la joven "Annie", que era 4 años menor queél.

Eldía de la cosecha.

-AnnieCresta. -Decía la mujer de cabello amarillento. Finnick había estado sentado ensu silla de mentor aun lado de Mags,ella para que el no entrara en pánico, le sujeto la mano. Cuando la cosechatermino antes de irse, fue a mirar la gran bola donde estaban todos los nombresde las mujeres, dándose cuenta que en cada uno de ellos decía un nombre.

"AnnieCresta"

Sentíaque su corazón se había hecho pedazos, pero estaba demasiado molesto, por loque tendría que hacer algo al respecto. Miro los días de Annie mientras estabaoculta, con su compañero, y cuando a él lo mataron como ella entro en pánico.

Teníaque hacer algo, hablar con Snow.

 

-PresidenteSnow. -Hablo Finnick.

-¿Si?

-Supongoque el que los profesionales, hayan encontrado a mis tributos, debió de seralguna idea suya, ellos estaban demasiado ocultos.

-¿Yle molesta? -dijo sarcásticamente.

-Porsupuesto que me molesta. Vi lo que hizo en la cosecha, vi las papeletas todos conteníanel nombre de Annie. -Snow comenzó a reír. -Y eso no me parece justo.

-Ustedsolo es un vencedor. Eso no pudo haber pasado si usted no hubiera renunciado asu trabajo.

Lamujer entro.

-QueridoFinnick. -Dijo Elriqueta.

-Elriqueta,el señor Oddair, está aquí porque quiere regresar.

-¿enserio?-dijo maravillada. -Se te extraña mucho.

-Siyo igual -Hablo Finnick tratando de mostrarse sereno.

-¿Tepuedes retirar? -Pidió Snow a Elriqueta, ella se fue, pero sin antes de darleun beso en la comisura de los labios a Finnick.

-¿Ybien? Vas a regresar. -Snow lo miraba fijamente.

-Solosi Annie sale viva de la arena. Si no vete olvidando de mi y después si tantogusto me matas. -Lo retaba.

-¿Quées lo mejor que sabe hacer la señorita Cresta?

-Sabenadar a la perfección.

-Todosesos días en la playa, miraba como le enseñabas. ¡Perfecto! Retírate.

Perocuando salió de la habitación de Snow, ahí se encontraba Elriqueta.

-HayFinnick, tanto amor le tienes a esa muchachita. Tienes a cientos de mujeres atus pies.

-Ellaes lo único que me importa en la vida.

-¿Yyo no te gusto? -Seductoramente se acerco.

-Puede
pero a ella la Amo.

Yun par de días después la arena comenzó a hundirse, los restantes cañones,sonaron, y ella salió del agua convirtiéndose en la vencedora.

----Findel Flashback----

-¿Porqué nunca me lo dijiste? -pregunto con la voz quebrada, nunca se imagino que él,haría algo así por ella, tener que volver a prostituirse, para que ella salieraviva de aquel sufrimiento, eso hizo que sus sentimientos por el aumentaran aunmas.

-No queríaque sufrieras. -Finnick la miro. -Eras lo único importante en la vida que mequedaba.

-Snowrealmente no tiene corazón. Mira que hacerte eso. -bajo la mirada.

-Tú no teníasla culpa de nada. -tomo su mentón. -Eres lo mejor que me pueda pasar en lavida. Snow también fue cruel contigo pero por mí. Y quiero que sepas que noquiero que ya nada se entrometa entre nosotros. ¿Algo más que me ocultes?

-No. ¿Ytú?

-Tampoco.

Holaque tal les gusto? Ahora unos saludos.

Quimii_Fannie : Hola que tal
espero que teencuentres muy bien. Debo de decirte muchas gracias por todos tus comentarios. Ehestado checando mis historias y ya veo comentarios tuyos. Que bueno que tegusten
aunque admítelo hay algunos que confunden. Gracias por los 2 o 3comentarios que me dejas. No me molesta ´para nada en cambio me encanta!!:PEspero que estés muy bien!

 

Belu41740272: Hola que tal
espero y deseoque te encuentres muy bien
también quiero darte las gracias por loscomentarios que me has dejado a través de la historia. Espero que me sigas alfinal
eejejjeje espero que te siga gustando también leí tu historia y meencanto esta muy linda, en algunos capítulos llore! Ejejjeje muy linda. Y buenomuchos saludos!

sofi vega: ¿Qué es xoxo? Ejejejje no tecreas! Espero que tu también te encuentres muy bien. Muchas gracias por todostus comentarios. Me gusta saber que te gusta la historia, eh leído un par detus historias, pero no eh tenido tiempo de comentarte, espero pronto hacerlo. Esperoque te siga gustando. Saludos! ¡Y que estes muy bien!

Y buenoespero que me dejn un comentario.

Nada de secretos se ocultabande eso, ya no había duda alguna, simplemente los dos querían vivirtranquilamente como un buen matrimonio, pero habían dos personas que estaban deentrometidas en su vida, pero eso era algo que a ellos no les importaba, perosi les afectaba, los habían visto en el muelle, en el restaurante. Y que seguíaahora dentro de su casa.

Como siempre los dos tomadosde la mano decidieron quedarse a ver el mar y la gran luna, mirando como lasestrellas brillaban mas, formando bellas figuras, que ellos mismos sesusurraban sonriendo, se recostaron en el puente, abrazados. Sintiendo el calordel otro.

El sueño comenzaba a ganarle aAnnie y Finnick se percato de ello, por lo que decidió que era la hora de irse,cosa que ambos hicieron, el distrito 4 estaba en pleno silencio, ya era pasadode la media noche así que la gente no podía hacer otra cosa que dormir, comoera la costumbre, antes dormían temprano por las ordenes del capitolio, peroahora ya nada de eso había, por lo que dormían a cualquier hora.

En cuanto llegaron a la casa,ambos subieron a su cuarto y sin cambiarse de ropa se tumbaron a la cama conciliandoel sueño rápidamente, pero antes de eso, ella se acomodo sobre su pecho,mientras que el con una mano rodeaba su delgada cintura y sin cobijarse y conlas ventanas abiertas, el suave viento aparecía.

A la mañana siguiente ambos sedespertaron, Finnick quien ya se encontraba despierto, miraba a Annie de unamanera tan cálida que en cuanto ella despertó, en la que la recibió con un tierno beso.

-Buenos días. -dijo amablemente.

-buenos días. -contesto ellacon una media sonrisa.

-¿Qué deseas hacer ahora? -preguntoél.

-No lo sé.

-Yo quiero ir a pescar a laplaya. No sé si quieras acompañarme.

-No
-contesto ella. -Me gustaríadar un paseo por el distrito y pasar a la vieja casa de mis padres. -Bajo lamirada. -Ya que tal si en la noche no se
nos vemos en el muelle.

-Me parece una grandiosa idea.-Contesto con una sonrisa. -Pero no me gustaría que anduvieras por el distrito solo,con ese tipo por ahí vagando.

-Estaré bien. -contesto conuna sonrisa.

-Se que lo estarás.

Ambosdesayunando y saliendo de la casa, tomaron sus distintos rumbos.

 

Annie caminaba por el distrito,mientras la gente que ella conocía le sonreía amablemente, algunos niños abrazándola,ella se sentía también cuando un niño de no más de 1 año su madre lo llevohasta ella y ella lo cargo sintiendo una gran sensación.

Llego hasta la casa, donde habíavivido por 15 años, antes de que ella entrara a la arena, cuando regreso siendotoda una vencedora no habia puesto ahí, un pie simple y fácil, ya no tenía lanecesidad de vivir ahí, ahora teniendo una casa en la aldea de vencedores, yano era necesario regresar a su humilde casa.

En cuanto entro a la casa, selleno de cientos de hermosos recuerdos que paso con sus como su padre sequejaba de ella, cuando se aventaba en el viejo sillón, como siempre llegaba ala hora de comer, como su padre la recibía con un beso en la frente. Como sumadre siempre le preguntaba como había estado su día.

Recordó cuando llevo porprimera vez a su amigo Finnick, como su padre mostraba estar celoso delVencedor, pero aun así muy amable se portaba.

Miro una vieja foto de suspadres cuando se casaron.

Subió al que había sido sucuarto, era increíble que cuando hubo los levantamientos, su casa no fue una delas afectadas, seguramente había pensado que todo era un plan, pero eso ya nole importaba más. Fue cuando llego hasta un buro en donde se encontraba unafoto de ella y sus padres en el playa del distrito cuatro.

Recordó como un aerodeslizadorllego a su casa de vencedores, bajando varios de los agentes de paz, comogolpearon a su padre para que no se pudiera defender, como a los tres lesataron las manos y los obligaron a salir de ahí.

La gran sonrisa que mostrabansus padres, no se comparaba a lo que les hicieron en el capitolio.

---------Flashback----------

Despuésde lo que aquel hombre le había hecho, solo era el principio.

Llegoa un salón de donde estaban dos sillas una se encontraba ocupada por Peeta
lasentaron a un lado de el.

-¿estásbien? -pregunto amablemente Mellark.

-Sí.-dijo tratando de sonar normal, no podía contarle a nadie sobre lo que le habíanhecho.

-¿Quéte han hecho?

-Casinada. -Mintió. - ¿A ti?

-Unpar de golpes y nomas. -dijo irónicamente.

-¿Dequé hablan? -Preguntaba el hombre.

-Nadaque te interese. -contesto molesto Peeta. El hombre golpeo a Peeta en elabdomen, sabiendo que él no se podría defender.

-Eshora de la tortura. -Dijo Snow. -¿Qué saben sobre los rebeldes?

-Nada.-contestaron ambos.

-¿Nada?Están seguros. No me gustan las mentiras y a veces sus seres queridos puedensalir muy lastimados. ¿Qué saben? -Exigió.

Ypor una ventanilla, se miraba como estaban golpeando a los padres de Annie,como su madre y su padre sangraban por todos lados, Annie se zangoloteaba de susilla queriéndose zafar y correr hacia ellos, era imposible. Miro como unagente de la paz saco su arma dándole, el tiro de gracia a sus padres, Peetatrataba de tranquilizarla con palabras, pero no podía, había mirado comomataban a sus padres, cosa que le recordó a su compañero de distrito años atrás.

 

Unalágrima salió de su rostro al recordar aquello, sentía que en cualquier momentopodría tener una recaída pero sin duda alguna duda no la tuvo.

Bajo hacia la sala, mirando todas las cosas, sonriendo que a pesar de todo lo que sus padres y ella sufrieron hubieron muy hermosos momentos que compartieron como la gran familia que eran. Era la hora de despedirse. Miro una ultima vez un gran cuadro que había colgado de ella y sus padres.

-Adiós Mama y Papa. -Dijo saliendo de la casa.

Hola que tal les gusto elcapitulo? Pobre de Annie ¿No? : C

Esta vez ya no me quedo tiempode saludarlos, pero sin duda les daré un gran saludo en el siguiente capítulo. Quieroagradecerles muchas gracias por sus comentarios y saludos. ¿Comenten?

Ymientras que el adorado Finnick caminaba tranquilamente hacia la playa, estaba muytranquilo, a pesar de llevar un par de días en el distrito 4, ya la gente salíacon calma y trabajaba ganando lo justo, los pescadores en sus botes, sacando deun buen pescado.

Finnickcon toda la confianza estando en pleno puerto se quito la camisa dejando sutorso desnudo, para colmo habían muchas chicas chiflando su nombre, pero él nole tomo la mas mínima importancia dejo la camisa en la arena y se lanzo alagua, disfrutando de la sensación del agua.

Disfrutandoy mojándose, deseaba en esos momentos estar con Annie, también habían niños quele habían seguido y se acercaban a el, el amablemente los ayudaba a que pudieranmejorar sus técnicas para nadar, tuvo una breve charla con ellos, donde se diocuenta que varios eran del distrito 12,

Sedespidió de los niños para regresar a casa, aun era temprano y tal vez Annie yahabía regresado pero no sabía, busco su playera en la playa, y cuando llego aella, no se alegro de ver quien la traía en manos.

-¿Qué?A coso siempre nos sigues. -Dijo Finnick arrebatándole la playera.

-Nosiempre. -Se burlo

-HayElriqueta. -suspiro Finnick. - ¿Qué tu no entiendes? Cuando me vas a dejar enpaz. ¿Qué? -sonrió ante la mirada de ella. ¿Aun estas molesta por lo que te hice?-Finnick comenzó a burlarse. Ella no dijo ni una palabra por lo que siguió riéndosey continúo. -¿Tu? Pidiéndome matrimonio a mí. Cuando yo no tenía ni el mas mínimointerés en ti. -negó con la cabeza. -Suerte con tu nuevo amante.

-Melas pagaras todas. -dijo mirándolo. -¡Todas!

-Comodigas. -Finnick se alejo de ahí, regresando a casa.

Unosdías después pasaron Finnick y Annie al fin tenían días en los que no se aparecíanni Elriqueta ni aquel hombre que ni Finnick ni Annie sabían cómo se llamaba,pero no le daban la mas mínima importancia.

Porla mañana Finnick decidió ir a pescar, ya que aun siendo un vencedor le dabanun par de lujos a él y Annie, por haber estado en la guerra contra elcapitolio.

Anniese quedo en casa decidió llamar a Nelly, la madre de Katniss, con quien no habíatenido contacto desde aquella vez que se quedo en su casa.

 

-Hola.-Saludo Annie

-Holaquerida. -Dijo Nelly saludando a Annie con un abrazo, que le fue correspondidoal instante.

-¿Cómoha estado? -Annie se dio cuenta de que ella aun estaba afuera, por lo que diouna risa y le cedió el pase, ella con mucho gusto entro a la casa, en dondecaminaron hasta la sala, donde ambas se sentaron. -¿Cómo ha estado? -Pregunto denuevo Annie ya que su pregunta anterior no fue contestado.

-Muybien hija. -Ambas sonrieron. -¿Y tú? Que tal, me entere que ese hombre y esamujer, se los han estado topando en varias ocasiones.

-Sí.-Contesto rápidamente. - Bueno estos días hemos estado muy tranquilos, no loshemos visto
pero eso no importa, no hablaremos de ell0os ¿O sí?

-Nopor supuesto que no. -contesto con una sonrisa.

-¿Cómole va en el hospital?

-Meva muy bien, cada día nos damos cuenta de que casi no hay nadie enfermo.

-Mealegro mucho, recuerdo que siempre que me enfermaba, e íbamos al hospital casinunca tenían tiempo de atendernos, teníamos que tardar como 12 horas, para quenos atendieran.

-¿tantolos hacían esperar? -pregunto sorprendida, debido a que en el distrito 12, ellales daba remedios, ya que los médicos eran demasiados caros.

-Buenoa mí siempre estuve bien de salud. -Confeso. -Mags
-Bajo la mirada. -Siempre quisomucho a mis padres y a mí también, me decía que me secuestraria cuando aún eraniña. -Sonrió. -Y cuando me enfermaba ella era la primera en enterarse, y puesella por ser vencedora me atendían rápidamente.

-Senota que la querían mucho.

-Demasiado.Me alegro mucho haberla conocido.

Anniese levanto y fue por un poco de té y pan, estuvieron platicando alegremente porun buen rato. Hasta que llego la hora de irse.

Anniese dispuso a acompañarla hacia la puerta.

-BuenoAnnie. -dijo Nelly dándole otro abrazo. -Te veo el próximo domingo.

-Teveo
-Annie no término de decir por qué se metió corriendo de nuevo a la casa.

Hola 3 dias sin actualizar, mesentí muy mal. :C pero bueno quiero agradecerles por sus comentario.

sofi vega: Holasofí, me alegro mucho de ver nuevamente un comentario tuyo, que bueno que tesiga gustando, enserio, espero que estés muy bien. Y el fic que lei era si todofuera diferente
ejejejejjejej nomas como ya había dicho no tengo mucho tiempo:C pero bueno ya abra tiempo para comentártela hehehehhe

Belu41740272:¡¡¡Olaaa!! Ejejejje qué bueno que te haya gustado la mini-Historia, se que haymuchos Flashback
pero es que escribo y de la nada se me viene y ahí lo meto
ejejjeje espero que te siga gustando
yo también eh leído tu fic y me gustomucho
cuidate & muchos saludos.

Quimii_Fannie: ¡Hola! Qué bueno que te siga gustando la historia, veo que como dice en tuperfil dejas de 2 a 3 comentarios jejeje que bueno que te guste y pues muchossaludos
Y pues aun no veo historias tuyas, espero que pronto pongas una.

 

RbBlack : ¡Hola! Que bueno que te haya gustado la historia y que me hayas dejado uncomentario, yo también eh visto muy pocos fics de Finnick y Annie y muchos puesponen la muerte de Finnick sabiendo que nos dolio a todos :C, pero aquí ¡NO! ,Por que esta vivo ejejjeje cuidate mucho y saludos.

Finnick había estado demasiado tranquilo los días anteriores, sin tenerque verles la cara a Elriqueta y aquel hombre, que ni Annie ni él, sabían sunombre. Aunque eso a ellos no les importaba.

Finnick se pasaba tiempo, para ir a la construcción de un nuevo en eldistrito 4, conforme estaban pasando las semanas, más gente llegaba aldistrito, inclusive los que muchos fueron del capitolio.

Mientras que Finnick regresaba a su casa, se acordó de alguien de una muybuena amiga de él.

-¿Katniss? -Pensó Finnick y se detuvo un momento. -¿Mi amiga? Como me pudehaber olvidado de ella
¿Cómo estará? El día que fui con Haymitch solo le dijeque me la saludara a ella y a Peeta, sin preguntarle si Peeta ya habíaregresado
¿Cómo estará? Su mejor amigo la deja
¡Demonios! La carta que me dioGale, para entregársela no se la di
¡Annie! Ella es la culpable de que se mehaya olvidado.

Mientras seguía caminando, aun se maldecía en su interior. Cuando llego ala aldea de vencedores, miro por un momento la casa que era de su mentora,amiga, a la que considero como una madre. "Mags".

-Mi viejita. -susurro mirando la casa. -Como te extraño. Ha sido lindotener a Annie a mi lado, pero también te necesito, necesito sacar la furia quellevo dentro, pero ya será en otro momento. ¡Donde sea que estés, espero queesas dos personas no se nos aparezcan más! - Y se fue directo a su casa.

Al llegar algo se le hizo extraño, pero no dudo en correr. La puertaprincipal estaba entre-abierta, empujo la puerta y entro. Y a una esquinaestaba la madre de Katniss.

-¡Finnick! -Dijo aliviada.

-¿Qué sucede? -Pregunto, mientras respiraba un poco agitado.

-Annie

-¿Qué le paso? -Pregunto al instante.

-¡Tranquilo! -dijo con una media sonrisa. Mientras trataba de no reírse dela cara de asustado de Finnick. - Annie se agarro a vomitar

-¿Pero está bien?

-Pues aun no ha salido. Pero me tengo que retirar, hoy le llamare aKatniss
-Hizo una pausa. -¿Cuídala? Está bien
no debe ser nada grave.

-Si está bien. -Dijo un poco aliviado. -La acompaño. -La acompaño hacia laentrada, en donde después de bajar los escalones que había cerró la puerta.

-¡Annie! -dijo mientras tocaba la puerta del baño.

Se escuchaba donde Annie trataba de expulsar los gargajos. Volvió a tocar.

-¡Ya voy! -Grito desde el otro lado de la puerta.

Minutos después la puerta del baño se abrió, dejando ver a una Annie muy pálida.

-¿Estás bien? -Pregunto mientras tomaba su mano, para que se sentara en elsillón.

-Oh si
-dijo irónicamente. -Estoy muy bien. Como tú no estuviste hay pormuchos minutos, tratando de expulsar vomito.

-Oye tranquila. -Dijo Finnick mientras le daba un beso en la mejilla. - ¿Sabes?-Lo miro al instante. -Deberías ir a darte un baño, hueles un poco feo.

 

-Claro. -Se levanto. -¿Tu prepara la comida?

-Vale.

Ambos comían en silencio, al principio Annie se quejo un poco por el asqueroso, olor que le provocabala comida de Finnick y este le reprochaba el porqué
ya que esa siempre era lacomida que más le gustaba a Annie de él.

-Annie. -Susurro. -¿Qué te parece si vamos a ver a Katniss?

Annie levanto el rostro al instante, sonriendo.

-¿enserio? -dijo con una sonrisa.

-¡Sí! Además necesito hablar con ella
también saber si Peeta ya regreso.

-Me parece magnífico.

-¡Perfecto! -Se levanto. -¿Qué tal si vamos a comprar los boletos?

-No le vas a llamar para avisar.

-Lleguemos de sorpresa.

-Me parece perfecto. -dijo con otra sonrisa.

-Entonces
-Se acerco a ella y la tomo de la cintura. -Lava los platos,mientras yo me baño. -Le dio un beso corto y salió corriendo escaleras arribadejando a Annie con una media sonrisa.

Minutos después lavo los platos y termino de limpiar la mesa.

Llamaron a la puerta. Annie fue a mirar quien era.

Al abrir la puerta, se llevo una gransorpresa al ver quien se encontraba ahí.

Hola que tal
¿Les gusto? Les serésincera, ni sabía que poner
pero ya se me ocurrieron nuevas cosas. ¡ Espero que les guste! & nos vemosen el siguiente. ¿Comenten? Si---- Muchos saludos a todas.

Finnick dejando a Annie abajo,mientras él se duchaba relajadamente, para poder ir a visitar a su amiga.Cuando termino de bañarse salió y tomo su tiempo. Después de cambiarse sedirigió a la cama.

Sabía que Annie nunca levantaba elcolchón de la cama, una era porque era algo pesado, solo por esa razón, por laque él podría guardar ahí sus cosas. En cuanto lo levanto había algunospapeles. Que él no recordaba tener. Pero no se fue sobre ellos si no por elsobre rojo.

-Dáselo a Katniss. -Dijo Gale.Mostrándole un sobre de color rojo.

-¿Qué porque? -Pregunto sorprendido.

-No quiero volver a verla. -Dijo convoz firme.

-¿pero porque? Es tu mejor amiga ¿No? -Lo miro y decía convoz molesta. -Se supone que tu eres su mejor amigo, ella te necesita.

-No me necesita a mí. -dijo aun más molesto. -Necesita aMellark.

-Es
-Pero fue interrumpido.

-¿Se la darás o no? -Finnick solo se limito a asentir, noestaba dispuesto a pelearse y menos ahora, que el sabia que Gale habíaparticipado en la creación de las bombas en donde murió la hermana de Katniss.

No se despidió ni nada, solo se giro y se fue.

Escuchoque tocaron la puerta, por lo que no dudo en salir inmediatamente del cuarto,bajo las escaleras rápidamente, para encontrarse con que Annie ya se encontrabaen la puerta, y parecía sorprendida, porque no se movía ni nada.

Afuerade la casa había dos agentes de la paz, con una niña en medio y al lado deellos se encontraba Johanna Mason con una sonrisa.

-Amigos
-Dijo acercándose a ellos. -Annie te has quedado boquiabierta, te sorprende vera tu vieja amiga.

Anniesonrió levemente.

-No,solo que me sorprende verte aquí.

-¡Johanna!-Dijo Finnick sorprendido.

 

-¿Quétal? -dijo ella, mientras se acercaba a saludarlos a ambos.

-¿Quéhaces aquí? -Pregunto Annie después de saludarla.

-Bueno
-hizo una pausa y volteo a mirar a la niña de probablemente 5 o 6 años. -Ellaes Mereyi Snow. -Ambos la miraron sorprendidos.

-¿Quétiene que ver con nosotros? -Dijo Finnick un poco sorprendido.

Nadiehabía visto nunca a la nieta del Presidente Snow, ni en su muerte, nipresentada como su nieta, sabían que su hija y el esposo de ella, habíanfallecido, pero jamás se vio el rostro de la niña. Pero sin embargo se veíacomo una niña muy adorable, y tímida, puesto que llevaba un oso de peluche y losostenía fuertemente.

Dejover sus relucientes ojos verdes, y cabello ondulado, de piel no muy morena, sino a perlada, le llegaba a Johanna, probablemente hasta la cintura.

-Holapequeña. -Dijo Annie mientras se acercaba a ella.

Laniña tímidamente se cubrió con su oso.

-Esmuy tímida. -Dijo Johanna. -Pero bueno no tengo mucho tiempo
el motivo de quehayamos venido, es que la pequeña Mereyi no tiene con quien quedarse, y pensaballevársela a Katniss
pero no creo que ella esté preparada, y como dije queustedes ya estaban juntos
¿Creen que podrá quedarse un tiempo con ustedes?-termino de decir Johanna con una sonrisa.

Finnickmiro a Annie con una gran sonrisa. La niña le había parecido encantadora a Finnick,en ningún momento en lo que había hablado Johanna, no le quito la mirada.

Erauna niña muy linda para él.

-Pormí no hay problema. -Soltó Finnick de pronto.

Anniesonrió.

-Pormi tampoco. -Dijo.

Johannasonrió de una manera que nadie conocía, tal vez ella también había tenido laoportunidad de estar un tiempo con ella, para que haya hablado bien de ella.

-Yase pueden retirar. -dijo Johanna a los agentes de la paz. -Ven. -Le tendió lamano a la niña, la cual rápidamente tomo.

-¿Quierenpasar? -Pregunto Finnick.

-Sí.-hablo Johanna.

-¿Noque no tenias tiempo? -Le reprocho Annie, mientras que la niña sonreía.

-¡Ay!Es que después iban a hacer muchas preguntas, y pues nos iba a quitarmucho tiempo.

-Estábien no hay problema. -Contesto Finnick. -Pero pasen
-dijo haciéndose a unlado para que ambas entraran.

Todosentraron de nuevo, Annie cerró la puerta, en lo que Finnick las guio hacia lasala, les señalo de que se sentaran mientras que ambas se sentaban, Johanna nole solto la mano a Mereyi, ni ella.

-¿Cómote llamas? -Le pregunto Finnick.

Laniña apenas iba a contestar cuando Johanna, se le adelanto.

-¿Noescuchaste? -dijo molesta. -Mereyi Snow.

-Mereyi.-Finnick ignoro a Johanna. -Muy bonito nombre.

-Gracias.-Susurro la niña.

-¿Yporque pensaste que nosotros podíamos cuidarla? -Pregunto Annie mientras sesentaba a un lado de Finnick.

 

-¿Seestán haciendo los tontos? -Dijo Johanna un poco desesperada, por lo que laniña soltó una pequeña risita, la cual Johanna sonrió. -Ya les dije planeabaque fuera con Katniss
pero ella aun se recupera, Peeta no se si ya regreso
pero el
Mereyi, porque no sales al patio.

-Simira
-Annie señalo una puerta. -Es por ahí.

Mereyiasintió y se levanto del sillón, caminando hacia el patio, bajo la atentamirada de los que estaban en el sillón, antes de salir los miro y les sonriólevemente, la cual sonrisa fue correspondida por los tres.

-Buenoes que si planeaba llevarla con Katniss. -Empezó a hablar de nuevo Johanna.-Pero el simple hecho de que ella sea la nieta de Snow, no sé cómo iba a podertomarlo, Katniss es mi amiga, y para que ir a atormentarla mas, con la nietadel hombre que nos ha hecho sufrir a todos, quitándonos a todos nuestros seresqueridos. Además también se que Katniss, no quiere hijos.

-Buenoen eso tienes mucha razón. -Hablo Finnick.

-Senota que es una niña adorable. -Continuo Annie.

-Sílo es.

-Yala trataste. -Dijo Finnick

-Em.
estuvo unos días en mi casa
Ya me tengo que ir. -Se levanto del sillón. -Legusta dormir con su oso de peluche, con la luz prendida, con la ventana un pocoabierta, le gusta estar tapada ella y su osito. Le gustan mucho las galletascon chocolate, y la leche tibia con chocolate.

-Síque la conociste. -dijo Finnick con una risita.

-¡Cállense!-Dijo mientras se acercaba a ellos. -¡Mereyi! -Grito desde la sala. La niñaentro corriendo. -Ya me voy, mira ellos son Finnick y Annie
ellos van a estarcontigo un tiempo está bien. -La niña asintió y Johanna beso su frente.

Sedespidió de la pareja, y ambos le desearon un buen viaje.

Hola¿Qué tal les gusto? Jjejejej bueno yo espero que si
espero ver suscomentarios, me encanten todos los que me dejan
jajajjaj eh visto que todasemocionadas diciendo que Annie está embarazada
tal vez en los siguientes semolesten o algo, pero será necesario. Bueno espero que comenten nos vemos en elsiguiente.

Annie fue y preparo la habitación de Huéspedes,mientras que Finnick había decido que él se quedaría un rato con Mereyi.

-¿Y dime? -Le pregunto Finnick. -¿Cuántos añostienes?

-Tengo 6 años. -contesto tímidamente.

-6 años
-Sonrió. -Aun estas muy pequeña. ¿Y quéte gusta hacer?

-Con mi abuelo
-Finnick se puso serio. -Siemprejugábamos cuando él estaba libre, ya que el siempre estaba ocupado. Me comprabamuchos juguetes, pero siempre solia jugar con mis muñecas, porque un día miabuelo se volvió como loco y me llevo muy lejos.

-¿Fue hace poco no? -Pregunto Finnick.

-Si
fue cuando no se qué
de unos juegos

Finnick cayó en la cuenta, de que la pequeñaniña no sabía nada acerca de los Juegos del Hambre, era por eso que él no la habíamantenido en público para que nunca se enterara, de lo que él le hacía pero esono siempre se lo iba a poder ocultar, ya que un día ella crecería y tendría unavida.

 

Por lo tanto él le pediría a Annie que nomencionara nada sobre los Juegos, ya que ellos no serian lo que se los dijeran.

-Bueno cambiemos de tema. ¿Estuviste mucho conJohanna?

-Si ella fue muy linda. -contesto con una gransonrisa. Por lo que Finnick alzo las cejas.

-¿Linda? -pregunto con el ceño fruncido. Por loque rápidamente se retracto, ella no sabía que ellos eran unos asesinos, y queJohanna solía ser cruel y mentirosa, y fingir cuando uno menos se lo espera.

-Si
¿Por qué?

-Oh nada olvídalo. ¿Qué hacías con ella?

-Bueno jugábamos
comíamos
salíamos a pasear,ella fue la que me compro mi osito. -Señalo al oso que apenas había soltado. -Ella me compro ropa, en uno de los cuartos de su casa, lo pintamos ya que elladijo que iba a hacer para mi
tratamos de pintar pero a ninguna nos salió
esmuy buena. -Termino de decir la niña.

Finnick dio una gran sonrisa, ver a Johannacomportarse de esa manera, era realmentegracioso y tierno
Johanna haciendo todo eso, era difícil de creer, pero sinduda lo había hecho y todo por la niña que se encontraba enfrente de donde élse encontraba.

-¿Y te gustan las galletas con chocolate?

-Me encantan. -dijo con una sonrisa.

Annie limpiaba el cuarto tranquilamente, cuando se le vino a la cabeza la posibilidadde ser madre.

Era una idea maravillosa, Finnick y ellaformando una familia, con hijos de su sangre, pero sin duda tenía miedo de que algúndía sus hijos se fueran a enterar de queellos fueron por una parte asesinos, aunque nunca lo hubieran deseado así.

Se enterarían sobre los Juegos del Hambre
se enteraríande lo que le obligaron a hacer a su padre cuando apenas tenía 14 años de edad.

Se enterarían de lo que le hicieron a su madre,cuando fue capturada por el capitolio.

Se enterarían de cómo fue que murieron lospadres de su madre. Se enterarían de cómo fue que su padre estuvo a punto demorir a manos de unos lagartos. Se enterarían de todo, aunque ellos noquisieran decírselos se enterarían.

Durante los momentos en los que tuvo todos esospensamientos, una lagrima yacía sobre su mejilla, que rápidamente el borro conla palma de su mano.

Aun lado de ella se encontraba Finnick, mirándolatristemente, y ella fue capaz de darse cuenta en lo que pensaba, Finnick optopor abrazarla y ella le correspondió a su abrazo.

-¿Sabes lo que pensé? -Pregunto ella aunabrazada.

-Puede ser. -Susurro.

-Tengo miedo

-Tranquila
todo estará bien. ¿Estamos juntos?

-El pasado siempre nos atormentara.

-Nos atormentara, pero también se ira. -La miro.-No pienses en ello. ¿Qué te pareció Mereyi?

-Aun no hablo con ella. -contesto Annie con unasonrisa.

-Es una niña maravillosa.

 

-¿Sabe lo que hizo su abuelo?

-No tiene idea de nada. Para ella era el mejor,que le regalaba juguetes y se la pasaba con ella.

-¿Nada sobre los Juegos?

-Nada.

-Oh Dios
-dijo Annie un poco tímida. -¿Se lodiremos?

-Por supuesto que no. -contesto rápidamente Finnick.-A nosotros no nos corresponde, y es mejor que ella no se entere de todo lo quehizo su abuelo.

-Algún día se enterara.

-Lo hará. Pero no será ahora. -termino de decirFinnick con una sonrisa.

-Tienes razón. -Annie también sonrió. -¿Iremosa visitar a Katniss?

-Puede esperar
-Se acerco a ella y la beso lentamente.

-Finnick. -Dijo ella una vez que rompieron elbeso.

-¿Yo quiero un hijo? -Susurro Finnick a pocos centímetrosde sus labios.

-Sí pero no aun

-¿Por qué no? -Insistía Finnick.

-Tal vez si
pero aun no
Y ya
-Annie loempujo. -¿Qué pensara Mereyi?

-No lo sé. Dijo que Johanna la trato muy bien.

-¿Johanna?

-Sí.

-Oh hubiera querido ver eso. -Annie dijo conuna sonrisa.

-Yo igual.

Los tres salieron de paseo por el distrito lapequeña niña aun tímida, llevaba sosteniendo la mano de Finnick que para ellaera muy cálida y le quitaba un poco el temor.

-¿Qué te gustaría de cenar? -Le preguntoFinnick.

-¡Mira! -dijo alguien señalándolos.

No podía ser cierto. Era nada más y nada menosque Elriqueta y su acompañante.

-Mira
tienen una hija. -Dijo sarcásticamente mientrasponía una mano sobre su pecho y su acompañante se burlaba.

-¿Qué quieren? -dijo Annie con fastidio.

-Paseábamos. -contesto el hombre.

-Jenson. -Dijo Elriqueta.

Finnick comenzó a burlarse de una manera, queles saco una sonrisa a Annie y Mereyi, aunque no entendían el porqué lesiguieron.

-¿Qué contaron algún chiste? -Contesto Jenson.

-Tu nombre
-Finnick comenzó a reírse más. -Jenson

-¿tiene algo de malo? -Pregunto molesto.

-No pero me da risa.

-Sera mejor que nos vayamos. -dijo Annie.

-Si vámonos. Vente Mereyi. -Tomo su mano.

-Es la nieta de Snow. -Señalo Elriqueta.

-¿Cómo sabes? Que soy su nieta. -Dijo la niñacon una sonrisa.

-Vámonos. -Finnick no tuvo de otra que cargarlay Annie los siguió.

Finnick en lo que llevaba cargada a la niña, sabíaque tal vez Elriqueta y Jenson, ahora que conocía el nombre, del hombre que habíaabusado de su esposa. Podrían utilizar a la niña y ponerlos en contra.

Tendrían que hablar con Johanna. Visitar eldistrito 7 y después el Capitolio.

Hola que tal
les gusto espero que si
la pobreniña se enterara ¿de que se enterara Annie una vez que este en el capitolio? Alguienque juro nunca mas saber de ella, la ha secuestrado y que pasara cuando vean aPeeta? Ejejejje los veo en el siguiente. ¿comenten?

 

Decidierondejar todo el tema, de horas atrás, la niña no hablo ni menciono, nada, Annieestuvo en su momento demasiada callada y Finnick solo tenía un mal genio por loque le hacían pasar.

-Mereyi.-La llamo Annie.

-Mande.-contesto ella.

-Porqueno vas a jugar a fuera.

-¿esseguro? -Pregunto dudosamente.

-Claro.-Annie le dijo con una sonrisa.

Finnickno menciono, nada, solo esperaron a que la puerta de la cocina se cerrara, parapoder mencionar algo.

-¿Quéharemos? -Pregunto Finnick poniéndose de pie.

-Nolo sé. -Fue todo lo que pudo contestar.

-Prontoempezara con las preguntas.

-Túmismo lo dijiste. -Annie lo miraba. -Nosotros no somos quien debemos decírselo.

-¿Y?que haremos, esperar a que ellos vengan y le llenan la cabeza a la niña
NoAnnie, tenemos que actuar de inmediato.

-¿Aqué te refieres?

-Tenemosque ir al Capitolio. Tenemos que ir arreglar este asunto, Mereyi, no sabeabsolutamente nada sobre los juegos.

-¿yluego que pasara?

-¿Quéquieres decir?

-Merefiero. -Annie se puso de pie. -a que es una niña, que tiene su mente en otrolado, Si Snow, jamás la saco a la vista de todos, fue por algo. No sabemos elporqué. Pero eso no importa ahorita. Si vamos al capitolio que es lo que querrá. Ver a su abuelo. Tal vez ella aun piensaque este con vida. ¿Johanna no te menciono nada?

-Nada.-contesto Finnick seriamente.

-¿entoncesqué?

-Hayque ir al Capitolio.

-¿Llamarasa Johanna?

-Claro.

-Perfecto,estaré afuera.

Annietambién salió de la casa dejando ahí a Finnick, mientras que este tomaba unpapel de un buro, donde se encontraba el número de la casa de Johanna.

Marcoel número y espero respuesta.

Sonóun par de veces, pero nadie contesto. Marco nuevamente.

-Bueno.-contestaba Johanna.

-Johanna.-Dijo rápidamente Finnick.

-AhFinnick. -Decía sorprendida. -¿Qué quieres?

-Mereyisabe que Snow está muerto. -Hablo tranquilamente.

-¡Que!Que ni se te ocurra decirle ni una palabra. -contestaba molesta.

-Entoncesnada, de nada.

-Nada.

-¿Porqué no lo sabe?

-Ohsi claro
-sínicamente hablaba. -Oh Mereyi
sabes que vengo a decirte que tuabuelo murió. ¿Sabes porque? Porque ha matado a mucha gente y tú te has quedadosola. Y te mandaran a un orfanato, en donde nadie te va a querer por ser lahija de un hombre que ha asesinado a mucha gente. ¿Eso quieres que le hubiera dicho? -Preguntouna vez que había terminado de hablar.

-Claroque no.

 

-¿Yporque estas preguntas?

-Noes bueno hablar por teléfono.

-¿Y?

-¿Puedesir al Capitolio? Onlyfans gratis de chicas tetonas

-¿Cuándo?-Con cada pregunta, se contestaban con otra pregunta.

-Mañanapor la mañana.

-Bien.

-¿Endónde te quedaras?

-Queyo sepa
aun están donde se quedaban los tributos cada año.

-¿Elcentro de entrenamiento?

-Noen mi casa.

Finnicksoltó una risilla.

-Bueno
bueno
. -hablaba Finnick. -Mañana te veo.

-¿Yporque esas preguntas?

-Mañanate lo digo.

-Bien.

-Hastamañana.

-Hasta mañana. -Se despidióJohanna y ambos colgaron el teléfono.

-Hola.-Saludaba Annie a la pequeña.

-Hola.-saludo cortantemente.

-¿Quétienes? -Pregunto dulcemente Annie. Mientras que se agachaba para mirar a laniña y cuando la miro tenia lagrimas en los ojos. -¿Por qué lloras?

-Miabuelo, está muerto.

-¿Qué?

-sitodos creen que yo no iba a saberlo.

-¿Dedónde sacas eso? -disimulo Annie.

-Miabuelo me lo dijo. -contesto la niña sin dejar de mirarla.

-¿Cuándo?

-Estábamosen nuestra casa, cuando él estaba
mejor no te cuento. -La niña se volteo ycruzo sus brazos.

-Mereyi

-¡No!Ustedes son unos mentirosos.

Ydicho eso la niña, salió corriendo de ahí, cuando abrió la puerta de la cocinase topo con Finnick, quien llevaba una sonrisa, pero rápidamente se borro, alver a la pequeña, esta lo ignoro y siguió su camino, mientras se adentro a lacasa, corriendo escaleras arriba.

-¿Quépaso? -Pregunto Finnick mientras se acercaba a Annie.

-Meiba a decir algo de Snow. -Annie dijo tranquilamente. -Después nos llamomentirosos.

Loque Finnick iba a contestar se quedo en su boca, cuando el teléfono sonó, y rápidamentecorrió hacia él.

-Bueno

-¡Finnick!-conocía esa voz. Pero no parecía la voz de ella, era como si estuvieraasustada.

-¡Katniss!-dijo sorprendido.

-¡Finnick!-Repitió.

-¿Quésucede?

-Ayúdame.Distrito 2. Fi
-se perdía la señal.

-¡Katniss!-se escuchaban unos sonidos extraños. -¡Katniss! -Y después nada se escucho.

Holaque tal
espero que les haya gustado. Jeejejjeje se me ocurrió meterlo esto,ejejej que pasara. Gracias por todos sus comentarios. Espero que comenten ymuchos saludos.

Al final del día, Finnick, le comento a Annie sobre lallamada que Katniss, le había hecho, esta se preocupo tanto que llamo a Effie.

Pero ella no le supo dar las respuestas, después deuna charla con Peeta, decidieron irse para el capitolio.

 

Esa misma noche, recibieron una llamada de Effie, diciéndolesque un aerodeslizador, llegaría por ellos a la mañana siguiente, así no tendríanque desvelarse.

-¿Qué estará pasando? -Dijo Finnick, mientras cerrabasu maleta.

-¿Qué te dijo exactamente Peeta? -Le pregunto Annie.

-Solo me dijo que no era seguro hablarlo por teléfono.

-¿Qué? ¿Por qué no? ¿Quién podría oírnos?

-No lo sé. -Finnick se encogió en hombros. -¿Ya se lodijiste a Mereyi?

-No me ha abierto la puerta. -Annie dijo un pocotriste.

-Hablare con ella. -Dicho eso Finnick salió del cuartodejando a Annie, mientras esta se acostaba.

Finnick camino hacia el cuarto, de Mereyi. Toco suavementela puerta. Pero no le abrieron. Así que la volvió a tocar.

-¿Quién? -Escucho detrás de la puerta.

-Mereyi, soy Finnick, ábreme.

-¡No! -Escucho.

-Mereyi
-Suplico.

-¡Quiero estar sola!

-Pues no me iré. -Dijo decisivo.- Y si no me abres traeréla llave, para abrir esta puerta, así que tú elijes.

-¡Tráelas! -escucho cerca de la puerta.

-Te gusta retarme.

-Puede
-escucho una sonrisa burlona.

-Entonces si no me abres
tirare la puerta. Me estoyhaciendo para atrás

-Gastaras dinero, en otra puerta.

-Tengo para comprar, otra y muchas más. -contesto mientrasretrocedía.

-¡Bien! -contestaron con enojo. -Ya te abro.

En unosinstantes más tarde, la puerta se abrió, dejando ver a la niña quien solollevaba una pijama y el cabello, lo llevaba un poco despeinado, y en su rostrollevaba una sonrisa burlona.

-Te gusta retarme. -Dijo Finnick una vez que entro alcuarto.

-No es cierto. -contesto ella, con una sonrisa.

-¿Por qué no quisiste abrirle a Annie? -La cuestiono.

-Quería estar sola. -contesto sentándose en la cama.

-¿Qué es lo que te pasa? -Pregunto preocupado él,mientras también se sentaba en la cama.

-¡Nada! -Se limito a contestar.

-Cuéntame.

-No

-¿Por qué nos llamaste mentirosos?

-Porque
es lo que son ustedes los vencedores de los Juegosdel Hambre.

Finnick se quedo anonadado, se suponía, que esa niñano sabía acerca de los Juegos del hambre y mucho menos sabía sobre losvencedores. ¿Acaso era que sabía lo de la guerra? ¿Qué Snow murió? Eran muchaspreguntas, que aparecían en la mente de Finnick.

-¿Qué? -disimulo. - ¿De dónde sacas eso? ¿Y quiénesson los vencedores de los Juegos del hambre? ¿Y qué es eso?

-¡Ves! -Grito ella. -Me estas mintiendo. -Se sentó enla cama. -¡Son unos mentirosos! ¡Mentirosos! Sabes que son los Juegos delHambre, tú los ganaste, cuando solo tenías 14 años y porque me mentiste no te diréde donde me sé todo. Puede que tenga 6 años, y muchos dicen que hablo a la perfeccióny fue porque mi abuelo me preparo para todo.

 

Finnick seguía sorprendido, había hecho mal, enmentirle acerca de los Juegos y era cierto, ¿Qué cómo era posible que una niñade 6 años, hablara a la perfección? Clases. Para esas personas, que sonapasionadas a las lenguas, sobre todo a las muertas, que son en las que másempeño, se usan.

-Mereyi
-Susurro.

-¿Qué? -contesto enojada.

-No eres como te imagine. -Y dicho eso Finnick selevanto y le dio un beso en la frente.

Y acto seguido salió de ahí.

Cuando llego a su cuarto, se le hizo extraño de queAnnie, no estuviera ahí, la busco en el baño que ahí se encontraba, pero no habíanada. Miro a la ventana que se encontraba abierta.

Y acto seguido miro a la cama. Ahí había una nota que decía:

Distrito 2


.......................

Hola que tal, espero que les haya gustado. Ese distrito 2, ajajajajajaj como aparece, bueno primero que nada, muchas gracias por todos sus comentarios, ya van a ser los 100 y +2000 lecturas, lamento el retraso, pero tratare de actualizar lo mas pronto posible. Espero que comenten y muchos saludos a todas.

Acomodabatranquilamente la ropa de ella y Finnick, para salir al siguiente día. Finnickse había retirado para poder hablar con la niña. Acerca de porque los había llamadomentirosos.

Perosin duda había algo en ella, que no le gustaba. Pero tal vez era por la formaen la que Snow, la había educado.

"Snow",de tan solo pensar ese nombre se le ponía la piel de gallina. Sintió unosmareos, sujeto su estómago y corrió al baño en donde termino por vomitar.

-Todoestá bien. -Susurro para sí misma.

Elcalor comenzaba a darle, en el cuarto en donde abrió la ventana. El aire era cálidoy estable. Termino de acomodar todo, dispuesta a retirarse para bañarse. En cuantoabrió la cajonera, un extraño olor entro por la ventana.

Levantosu vista y mirándola y sonriéndole de manera maliciosa estaba el. Antes depoder gritar el nombre de Finnick, él fue mucho más rápido y le tapó la boca, dejándolainconsciente.

Abriólos ojos, lentamente, aunque le dolían, al recibir la luz.

-Finnick.-Murmuro.

-No se encuentra aquí. -dijo una voz.

-¿Dóndeestoy? -susurro.

Escuchouna risa que conocía, pero sin embargo no dijo y se quedó callada. Mientras queesa voz desaparecía. Y sintiendo comosus parpados se cerraban.

-¿Annie?

-Katniss
-contesto abriendo los ojos de golpe.

-¡Annie!-repitió.

-¿Katniss?¿Eres tú? ¿O te estoy imaginando? -Murmuro.

-Soyyo. -Miro hacia el otro lado de la silla en donde se encontraba y ahí estaba Katniss.

-¿Dóndeestoy? ¿Dónde estamos? -Pregunto mientras sentía como la depresión en ella,comenzaba a ganarle.

-Distrito2. -contesto.

-¡¿Qué?!-dijo alterada. -¿Tu
? Sabía que estabas aquí, porque le habías llamado aFinnick. -Katniss asintió. - ¿Yo? ¿Cómo llegue aquí? ¿Por qué estoy aquí? -dijomientras sentía, que los ojos se le llenaban de lágrimas.

 

Losde Katniss estaban aún peor. Tenía manchas, el semblante demasiado cansado. Su cabelloestaba despeinado.

-¿Quésucede Katniss?

-Haceunos días
-comenzó a hablar mientras se acercaba a Annie. -Estaba con Peeta, estábamosen su casa, estoy viviendo con él. Pero de pronto todo cambio. Peeta dijo queiba ir a la panadería y yo me quedaba en casa. Todo fue demasiado rápido
vicomo un aerodeslizador aparecía en el bosque, pero pensé que era alguien delcapitolio
y no era
-Dudo en seguir hablando.

-¿Quiénera? -Susurro Annie.

-Gale.-murmuro.

-¡¿Qué?!

-Si
pensé que todo me lo estaba imaginando que todo era una pesadilla.

-¿Yde dónde lo viste?

-Desdela ventana de la casa de Peeta. Lo vi a lo lejos, cuando vi que cruzaba lacerca, no me preocupe sabía que Peeta, llegaría, me había dicho que llegaría temprano
lo miraba por la ventana, no sé si, el me vería a mi
pero vi como forzó lapuerta de la cocina. Me asuste
y baje y le grite, pero con su fuerza, meagarro del cuello y ya no supe nada, cuando desperté me encontraba aquí. -Dijo Katnisscon los ojos llorosos y algunas lágrimas cayendo sobre sus mejillas.

-¿Porqué? Se supone que Gale, es tu o era tu amigo. Mira se suponía que iríamos alcapitolio
¿Y cómo llamaste a Finnick?

-Unode los guardias se distrajo.

-¿Guardias?

-Ahoritate cuento. Tome el teléfono que llevaba, no recordaba el de mi casa, ni el denadie, pero si el de ustedes y marque, para cuando termine la llamada, lacorte, porque vi que se acercaban y deje el teléfono por ahí tirado.

-¿Nosgraban? -pregunto mirando a las esquinas del cuarto.

-No.-contesto rápidamente.

Laspuertas se abrieron.

-¿Tu?-dijo sorprendida Annie.

-Holabella Annie. -contesto sínicamente.

-¿Laconoces? -pregunto Katniss.

-Claro
fue una de las amantes de Finnick. -contesto Annie molesta.

-¡Loca!Qué bueno que recuerdes eso.

-¡Noestoy loca! -Grito Annie, mientras se le venían los recuerdos en el capitolio.

-¿No?-comenzó a reírse.

-¿Porqué nos tienen aquí? -Pregunto Katniss,mientras se ponía al lado de Annie.

-Esono es de tu incumbencia. -contesto rápidamente. -¿Por qué ustedes tienen a mihija?

-¿Quées lo que sucede Peeta? -Pregunto Finnick una vez que llego al compartimientodel distrito 12 en el capitolio.

-Eslo que me gustaría saber a mí. -contesto molesto.

-¿Quésucede? ¿Y Annie? -Pregunto Effie.

-Nolo sé
-Finnick contesto tristemente. -Desaparecio. -Todos lo miraron. -Lo únicoque encontré fue una carta que decía distrito 2.

 

-¿Distrito2? -Pregunto Haymitch.

-Gale.-susurro Peeta.

Holaespero que les guste. Muchas gracias por todos sus comentarios. ¿Qué pasara? Ejejejjepor falta de tiempo es todo lo que pude escribir. Prometo que el siguiente serámas largo. Muchas gracias. Hasta el siguiente.

Caminabade un lado a otro. Finnick no estaba bien. Se sentía nuevamente solo. Aunque enel salón estuvieran Peeta, Haymitch y Effie. Peeta estaba igual que él,caminando de un lado a otro.

Recordóla última vez que perdió a Annie. Cuanto no había sufrido en el vallasaje,cuando ella había salido seleccionada, cuando se entero que el Capitolio, la teníaen su poder, cuando la torturaron, endonde Peeta y Johanna, habían estado presentes y él sin poder hacer nada.

Sehabía prometido, jamás volver a perderla. Cuando se caso con ella, prometió protegerlay que nadie más se la arrebatara, pero eso había sucedido nuevamente, se la habíanarrebatado de sus brazos y él sin saber, ni hacer nada. Se sentía el hombre másestúpido, ya que no encontraba otra palabra para describirse. Si él no sehubiera levantado, para hablar con Mereyi, tal vez Annie aun se encontraría conél.

Peropor otro lado estaba: Katniss. Su amiga, quien gracias a ella, los vencedores, podíanestar en el distrito 13, cuando inicio la guerra. A ella fue a quien le tuvo laconfianza de muchas cosas, como ella le había contado mucho a él. Era su amigay también debía rescatarla. Estaba tan desesperado que no tenían nada que hacero saber.

Seretiro al compartimiento del 4, en donde estaba Mereyi. Al llegar ahí, ellaestaba tranquilamente sentada en el sillón.

-¿YAnnie? -pregunto cuando se dio cuenta de que estaba ahí. -¿Por qué no vino connosotros?

Finnickse quedo callado, no tenía porque asustar a la niña.

-Mereyi
- se sentó aun lado de ella. -¿Me puedes contar algo?

-Claro.

-¿Túconoces a Elriqueta? -pregunto un poco insegura.

-Sí
-contesto rápidamente. -Siempre estaba en casa con nosotros. Cuando comíamos,algunas veces ella me arropaba y se quedaba conmigo, hasta que me durmiera.

-¿Porqué? -pregunto un poco sorprendido.

-Nolo sé. -se encogió en hombros.

-¿Ypuedo saber porque me llamaste mentiroso?

-¿paraqué quieres que te conteste?

Dudo,pero tenía que saber la verdad.

-Veras
Annie no está con nosotros, porque fue secuestrada. -los ojos de Mereyi seabrieron como platos. -Elriqueta odia a Annie
y a mí
escucha, recuerdasaquella vez que los vimos, y ella estaba con un hombre. -Asintió. -Bueno él, lehizo muchas cosas malas a Annie. Y es por eso que necesito saber si
tú sabesalgo
Escucha. -la voz de Finnick comenzaba a quebrarse. -Ya una vez perdí aAnnie, no la quiero perder de nuevo. -esta vez las lagrimas ya caían sobre susmejillas.

-Bueno
Elriqueta siempre ah estado desde que mi mama murió. Algunas veces desaparecíay regresaba, pero siempre se comportaba con mi abuelo, muy unido a él. Mi abueloincluso la abrazaba y le pegaba. No siempre, pero si algunas veces.

 

-¿Ycómo te enteraste de los juegos del hambre?

-Ellame lo conto. Me dijo que muchos de ustedes eran muy malos.

-¿Yle creíste?

-Ellaes quien siempre ah estado conmigo
y claro que le creo. Ella no es como miabuelo, que me dejo sola y me mando con Johanna, Johanna también me ah tratadomuy bien.

Finnickasintió y se retiro de ahí. Yéndose al elevador. Para regresar al 12.

-¿Nada?-Pregunto Peeta.

-Nada.

-Deberíandescansar. -dijo Effie. Todos la miraron.

-Vetetú a dormir. -contesto Haymicth. Effie hizo un gesto y se retiro de ahí.

-Debenestar planeando algo. -Murmuro Peeta -porque de ser así
no nos habrían dichodonde están. ¿Dejar una nota en el dos? Eso no es nada común. Sin embargo si

-Si
planean algo
quieren que nosotros vayamos. -Finnick comenzó a pensar unmomento. -La carta.

-¿Quécarta? -Pregunto Haymicth.

-Eldía en que me fui a despedirme de Katniss
Gale me dio una carta. -comenzó amoverse. -Tal vez ahí, haya algo. Se la íbamos a dar a ustedes, planeábamos unavisita al 12, para yo poder entregarle la carta a Katniss.

-¿Ydonde la tienes? -pregunto Peeta.

-Ahoritaregreso.

Nuevamentecorrió hacia el elevador y llego a su comportamiento. Mereyi ya se encontrabadormida, por lo que la llevo a una de las habitaciones. Corrió a su cuarto ybusco en la maleta.

Sacola carta y regreso al 12. En cuanto llegó, los tres se sentaron.

-¿Yquién la abre? -Pregunto Finnick.

-Seriastu Peeta. -contesto Haymicth. -después de todo la chica, es quien vive contigo.

Peetaasintió y tomo la carta. Y comenzó a leerla:

MiCatnip:

Mirase que en estos momentos, tu no deseas, ni quieras verme, es comprensible, seque piensas que mi bomba mato a Prim, pero no es así, la amaba como te amo ati.

Perotu ya has elegido un camino, has elegido a Peeta. Sabes me hubiera gustado que éljamás se interpusiera entre nosotros. ¿Por qué no lo dejaste morir simplemente?No lo sé, pero me gustaría encontrar una respuesta. Sé que jamás la encontrare,porque de ahora en adelante tú estarás con él.

Túno sabes cómo me siento, cuando lo besabas, cuando tenía que ver los Juegos, tudurmiendo en sus brazos, contando historias, besándose, eso era lo que más memolestaba. Tú jamás habías besado a alguien y me lo habías contado, yo esperabaun buen momento, para hacerlo, quería ser el primero y el último
pero no esPeeta.

Esechico metido en nuestras vidas.

Peroeso no me importa sabes
porque regresare por ti
no te diré ni cuando, pero túy yo estaremos juntos, te hare olvidar a Peeta, solo me tomara unos días, nocreo que sea tan difícil.

Sabes
seré sínico. No solo tú me gustas, ¿sabes? La esposa de Finnick, que me parecióde lo más estúpido su boda, es muy bella, aunque esta pérdida en su mundo,seguro a Finnick lo ha de complacer muy bien, por eso, no la deja.

 

¿Yporque no tenerla a las dos?

Talvez con esta carta te asustaras, pero ya lo mencione, no te diré ni cuando, regresarepor ti, te sacare a Peeta de la cabeza. Sé que tú siempre has sentido algo pormí
pero el capitolio te obligaba a estar con Peeta.

Tengomucho dinero, eh estado ganando como no tienes idea. La mujer con la quetrabajo, me ha dado un maravilloso trabajo y viviremos muy bien. Con lo quedije de Annie, tal vez
tal vez
pero a ti, es a quien quiero a mi lado. Queseas mía.

Teprometo, que en cuanto regrese por ti
sacare a Peeta del medio.

¡Teamo!

Gale.

-¡BASTARDO!-Grito Finnick, aventando un florero, haciendo que este se hiciera añicos.

Peetatampoco se quedo con las ganas e incluso aventó la botella de licor de Haymitch.

-Conmi licor no te metas. -Replico Haymicth.

-¿Nohas escuchado lo que dice esa carta? -Le replico Peeta.

-Tenemosque hacer algo. -Hablo Finnick.

-¿Qué?-empezó a hablar Haymicth. -Ir al distrito 2 y decirle: Gale tienes a Katniss yAnnie. -Irónicamente termino de decir.

-¡No!-contestaron ambos.

-¿Entonces?-pregunto Finnick.

-Hayque idear un plan. -dijo Haymitch mientras se ponía de pie.

-¿Tuhija? -Pregunto Annie.

-Mereyi.-contesto Elriqueta.

-¿Quiénes Mereyi? -Pregunto Katniss.

-Lanieta de Snow. -contesto Annie.

Katnissse quedo callada junto con Annie.

-¿porquela tienen ustedes? -Grito Elriqueta, abofeteando a Annie.

Katnissy Annie, ambas sintieron la rabia, debido a la cachetada, proporcionada porAnnie. Katniss comenzaba a temblar y Annie sentía la desesperación.

Anteun movimiento Annie, puso sus manos sobre el cuello de Elriqueta, cerrándolo fuertemente.

¿Hola?¿Les gusto? Ejejejjee no es muy largo, pero si trae nuevas cosas. Espero queles guste. Y perdonen la tardanza. Saludos.

Las suaves y lisas manos de Annie, se cerraron sobre el cuellode Elriqueta, Katniss tampoco se quedo atrás y se lanzo tras ella, por laespalda. Inmediatamente llegaron un par de guardias, quienes hicieron quesoltaran a la mujer.

Pero Annie y Katniss, no se quedaban quietas, tanto que mientrasellos las tenían tomadas de la cintura, por la espalda, ellas los pataleaban y maldecíanal mismo tiempo. Mientras que Elriqueta se ponía de pie, ya con un cabello todorevuelto, inclusive con un par de rasguños y un cuello rojo.

El vestido, estaba un poco rasgado, su maquillaje se habíaescurrido, manchas negras en los ojos, era algo que realmente mantenía divertidasa ambas, mientras que las dos se reían, de ella, no solo ellas, si no que losguardias que llegaron, mantenían por no querer reírse.

-Me las pagaran. -dijo a ambas, mientras se acomodaba elcabello.

 

-Cuando quieras. -contesto Katniss.

-¿Quiere que les hagamos algo? -Pregunto un guardia, mientrasayudaba a Elriqueta.

-Nada. Déjenlas aquí encerradas.

-¿Eso estamos? ¿No? -Irónicamente dijo Katniss.

Sin decir nada mas, dejaron a ambas ahí, mientras ambas reíancomo si algo bueno, les hubiera pasado, pero si les había pasado algo bueno, habíandejado en ridículo. Los guardias se habían retirado dejándolas ahí.

-¿Nos graban? -Pregunto Annie.

-No. -contesto con decisión Katniss.

-¿Cómo lo sabes?

-Porque de ser así, hubieran entrado antes, para que no le hubiéramoshecho daño a esa mujer
¿Cómo dices que se llama? ¿Elriqueta? Cualquiera quesea su nombre, da igual.

Y ambas rieron nuevamente.

-¿Cómo va tu relación con Finnick? -Pregunto Katniss mientrasambas se sentaban.

-Iba muy bien. -contesto Annie con una sonrisa triste.

-Entiendo lo que sientes. -hablo Katniss, Annie la miro y sonrió.-Yo eh estado aquí durante varios días y extraño demasiado a Peeta. Como jamás penséque extrañaría a alguien, extraño a Peeta, como cuando mi padre murió.

-Lo entiendo Katniss. -Ambas tenían los ojos llorosos. -Los trágicosamantes ¿Se acabo? ¿Ahora si es real?

-Real. Sabes
no sé cómo fue que pensé, en algún momento que nolo amaba.

-¿Por qué lo dices? Bueno yo no conozco mucho sobre su historia.¿Me cuentas?

Ambas se sentían como dos adolescentes, enamoradas de un par dechicos guapos. ¿Adolescentes? Ya no lo eran, pero no perdían la oportunidad depensar en un momento como ellas. Ambas estaban enamoradas de las personas que teníana su lado. Y eso era algo que no deseaban tener.

Annie sabía lo que Peeta había sufrido ante la traición de Katniss,en los primeros juegos, pero con todo lo que Peeta le había contado a Annie, sabíaque una parte de Katniss estaba enamorada de ella.

Ella había sentido lo mismo con Finnick, lo había conocido, por convertirseen un vencedor de los Juegos del hambre. No solo por eso, si no que muchasveces lo había visto, pedir teselas. Muchas veces pescando, con una sonrisamientras estaba en la playa pescando.

Recordó cuando él fue quien le hablo a ella, una tarde mientras,salía de su casa y había decidido ir a la playa. Finnick tenía muchasadmiradoras en la escuela, que se peleaban incluso, por saber quien le hablaríaprimero. Cosa que Finnick, le habíacontado a Annie, que odiaba que todos desearan hablarle, cuando realmente habíatenido muy pocos amigos.

-¿Y bueno vamos cuéntame? -Insistió Annie, mientras notaba aKatniss tensa.

-Bueno es que yo jamás me había enamorado de alguien, todo fuecuando mi padre murió, mi familia no teníamos para que comer, un día salí avender algo de ropa, pero no conseguí nada, pase por la panadería donde lamadre de Peeta, me grito muchas cosas feas, me deje caer, dándome por vencida,pero salió Peeta, con un par de panes y me los lanzo
desde ese día jamás olvidea Peeta. Durante años siempre sentía que me miraban, y cuando miraba al lugardonde sentía esas miradas era Peeta. Pensé que estaba enamorada de Gale, el me habíadicho que huyéramos, el día de la cosecha, por un momento si quise hacerlo,pero me arrepentí. Y sucedió lo de Prim.

 

Ambas guardaron silencio por un momento.

-En los Juegos viste lo que paso, creo que no se me notaba queyo estaba enamorada de él, pero hacia mi mayor esfuerzo, de todos los besos queme di, con Peeta, solo uno me hizo sentir nuevas sensaciones. Cuando le confeséa Peeta, más bien cuando descubrió que todo era un truco

-¿Espera? -interrumpió Annie. -¿Y las Bayas? ¿Iban a morir losdos?

-Oh cierto. Bueno en ese momento, me di cuenta, que si dejabamorir a Peeta, estaría encerrada en esa arena, buscando la salida. Cuando Peetadescubrió todo, me sentí la persona más infeliz de todo el mundo. Estar alejadade él, me derrumbaba aun mas. Y aunque salía a cazar con Gale, no me sentía yo
porque no era Peeta. Las pesadillas me atormentaban. Como a todos
y cuando dormíacon Peeta, desaparecían. Cuando me di cuenta del vallasaje, no quería que Peetaregresara, él tenía que ser quien viviera ahora. Haymitch, me había mencionadaque Peeta, le había pedido una oportunidad, para regresar a los juegos. Y todolo demás. Peeta me regalo un relicario, y me dijo que yo merecía vivir, porquesu familia lloraría su muerte, pero seguirían adelante, pero yo quedaría afectadacon su muerte y lo bese. -sonrió.

-Y sentí lo que solo sentí aquella vez, en los primeros juegos. Ycuando me entere que estaba él, en el capitolio quería morirme. -algunas lagrimassalieron al fin de los ojos de Katniss. -Con todo lo que paso, creí que él jamásvolvería, pero lo hizo
regreso no como antes, pero lo hizo. Cuando regrese al12, creí que estaría sola, mi patito
mi madre
ninguna de ellas estaba conmigoy Gale, me abandono. Cuando volvió Peeta, mi alma regreso. Y después simplementesupe, que siempre seria y será Peeta.

-Muy hermoso. -sinceramente dijo Annie.

-Gracias. -contesto Katniss. -¿Tu historia también debe ser muy bella?

-Tal vez
pero también hemos sufrido. Yo también sufrí muertes,viste como me volvía
loca. Aunque todas me digan loca, no me importa. -dijo conuna sonrisa.

-Vamos
¿Cuéntame tu? ¿Cómo conociste a Finnick?

-Fue un día en la escuela, estaba aburrida, mis padres no estaríanasí que me pase a la playa. Para ese momento Finnick, ya era todo un vencedorde los juegos. Tenía 12 años, y había visitado la playa, ahí estaba él con unagran sonrisa
me senté sobre la arena, para despejar por un momento. Él se meacerco y se sentó a un lado mío. Quería conocerme, pero yo pensaba que solo erapara burlarse de mí
porque el siendo un vencedor de los juegos. ¿Para quedeseaba hablarme a mí? Además el era un poco mayor que yo. Conversamos y me excuse, que debía volver yme fui.

-Los siguientes tres años, Finnick se había convertido en mimejor amigo, a pesar de que yo lo veía como algo más, cosa que no
porque él meganaba por casi 5 años. Yo no pedía teselas, muchas veces Finnick, llegaba a micasa, con despensa comida y les daba dinero a mis padres, eso lo hacía siempreque estaba en la escuela, porque yo le había dicho que no hiciera eso, cosa queno obedeció. Muchas veces no lo veía, porque decía que tenía asuntos en elCapitolio y regresaba a la semana, perosin muchos ánimos. Siempre era lo mismo,cuando se iba. Un día de la nada, sus padres aparecieron muertos, eso lodestrozo totalmente.

 

-Llego él momento de la cosecha, y salió mi nombre, Finnick encuanto entre, me dijo que no me pasaría nada, que el arreglaría todo, pero enese momento supe, que jamás lo volvería a ver, solo nos quedarían un par de días,vivos y seria para los Juegos. De hecho Mags... -Sonrió con tristeza. -Me aconsejabaun par de cosas, y en el tiempo libre, Finnick y yo no la pasábamos hablando. Creoque viste ¿Cómo gane los juegos? ¿No? -Katniss asintió. -Fue un trauma, tambiénvi tus juegos, en la manera que murió Rue, la mataron frente a ti, pero no murió,murió en tus brazos, sin embargo yo
yo si la presencie, el era un gran compañero.

-Después de que gane, Finnick me beso. Fue la primera vez que habíabesado a alguien y era Finnick. Era una sensación increíble. Pero no quería estarcerca de él, por todo el miedo que sentía. Siempre soñaba con estar en esaarena, donde nunca salía. Le pedía a mi madre que se quedara conmigo y ella accedía.Pero todo paso rápido, a los meses, de haber ganado, comencé a salir del mundoen el que me encerré, pero con Finnick a mi lado. Me sentía muy feliz estar conél.

-Cuando iniciaron tus juegos, yo tenía que ser mentora, aunqueiba, pero era Mags quien tomaba el control. Cuando te miramos por primera vez ati y a Peeta, tomados de la mano, Mags dije: "Ella es quien salvara a todos" Al principio no había entendido susignificado, pero Finnick había sonreído ante eso. Cuando Peeta revelo su amorpor ti Mags volvió a susurrar: "Él tambiénsalvara a todos" y yo seguía sin entender. Cuando los vigilantes dijeronsobre los dos vencedores, Finnick inmediatamente entendió, que todo era unagran trampa, para dejar el final más dramático, en la historia de los juegos. Perotú fuiste mas astuta, ya que te burlaste de ellos. Y pues en adelante ya sabestodo lo que paso.

-Vaya
quien diría.

-Ah pero Finnick, antes del Vallasaje, me pidió ser su esposa,yo acepte al instante, Mags estaba muy feliz, como mis padres, pero bueno
-suspiro.

-Fue mi culpa. -murmuro Katniss.

-Tranquila. -contesto Annie. -Gracias a eso, estamos a salvo,bueno estamos aquí encerradas, pero ya veras que Finnick y Peeta, no sequedaran con las manos cruzadas.

-No no lo harán. -dijo Katniss.

Y ambas se sumieron en un abrazo, como si las mejores amigasfueran. Y era porque realmente podían serlo. Ya se conocían, no eran enemigas,ni amigas, compañeras, eso era la palabra, pero con esa gran conversación, quepara ellas duro horas, se consideraban amigas.

Con quien podían confiarse.

Hola espero que lesguste. Ya conocen más o menos lo de Katniss, pero la historia es de Fannie,Yeah! Ejejjeje gracias por sus comentarios. Aunque solo sean 3 o 4 muchasgracias. Ya más 100 comentarios se los agradezco hasta el siguiente.

 

Quimii_Fannie :Hola muchas gracias, por todos tus comentarios, en esta como en la de Peeta,que bueno que te guste, muchas gracias enserio. Ni sé que decir. Espero que teguste el capitulo. Tratare de actualizar mañana. ¡Feliz fin de semana!

Annie__Cresta :Hola nueva lectora. Espero que te encuentres muy bien. Gracias por habermedejado un comentario y espero verte comentando en los siguientes. Muchas graciasy espero que la historia te siga gustando.

sofi vega:Hola me alegra verte, que sigas comentando, tú me animas mucho, como todas,eejejejej espero que el Capitulo te guste, y espero verte en los siguientes capítulos,muchas gracias.

¡Feliz fin de semana! Una semana para el estreno de enLlamas. ¡¡¡¡Emocionnnnnnnnnnnnnnnnnnn!!!! Ejejejeje saludos a todas.

Tanto para Finnick y Peeta, las horas, los minutos, incluso los segundos se les hacían demasiado lentos, estar separados de las personas que aman, se les hacía eterno.

Era como si Snow estuviese vivo, y los estuviera torturando de esa manera. Pero eran conscientes de que Snow estaba muerto, Coin, otras de las personas que pudieran hacerles daño, también estaba muerta, así que solo les quedaban, esperar las cosas.

Haymitch había dicho, que él iría a hablar con Gale, a pesar de que todos estuvieron en un terrible desacuerdo, si no fue que Johanna, se ofreció para hacerlo a su manera, al principio también protestaron, porque Johanna no tenia mucho que ver con todo lo que estaba pasando, pero ella se defendió diciendo, que tanto Katniss, como Annie eran sus amigas y que no estaría mal arriesgarse un poco y que tenía el método perfecto para hacerlo.

Al final del día Johanna gano, por lo que sería ella quien se iria al distrito 2, para hablar con Gale.

Mereyi, Finnick se la había encargado a Effie, aunque Effie se molesto, ya que no sabía como estar tratando a niños, Finnick, mas bien Johanna fue quien hablo con ella de que se comportara bien, y es que Mereyi, estaba demasiado feliz por haber vuelto a ver a Johanna, tanto que no quería que ella se fuera, no le contaron nada, simplemente dijeron que tenían asuntos que resolver.

Antes de marcharse, tenían una previa cita con Paylor. Ya se encontraban en donde ella los había citado.

-Espero que no tarde tanto. -Dijo Johanna después de unos minutos de haber llegado.

-¿Qué es lo que planeas? -Pregunto Peeta.

-¿De qué? -Dijo inocentemente, ocultando una sonrisa.

-Johanna... -Hablo Finnick. -Tu traes algo ante manos. Y no creo que seguirás con el plan. -Termino de decir Finnick con una media sonrisa.

-No se que traes ante manos. -Dijo Haymitch. -Pero me gusta lo que harás.

-Ni sabes lo que hare. -Hablo Johanna.

-Es por eso que me gusta. -Y comenzo a reir.

-¿Y lo que haras? -Pregunto Peeta. -Crees que funcione.

 

-Claro que funcionara. ¿Por quien me crees?

-Yo creo que sí funcionara. -Afirmo Finnick. -No sé el porque, pero se que funcionara.

Y el silencio se hizo presente, nadie hablaba, solo se escuchaba el sonido de las respiraciones de todos los presentes.

-Buenas Tardes. -La voz de la presidenta Paylor se hizo presente. -Lamento mucho si los hice esperar de más no era mi intencion.

-No hay problema. -Contesto Finnick mientras la saludaba.

-Oh esta bien. -contesto Peeta.

-Bueno, se me ha informado que la señora Annie Odair y Katniss Everdeen, han desaparecido de la nada, que ustedes tienen ciertas sospechas, sobre quien las tiene y en donde y que están recurriendo a un plan. ¿Es cierto? -Dijo la presidenta.

-Cierto. -contestaron al unisono Finnick y Peeta.

-Bien... ¿Quien es el sospechoso?

-Gale Hawthorne. -contesto Peeta.

-¿Porqué creen que es él? -Pregunto con curiosidad.

-A mí después de la rebelión: Me entrego una carta para dársela a Katniss, yo acepte para dársela, pero no había tenido tiempo... no solo es él, de quien sospecho, también hay otras dos personas, uno de ellos, fue de los que torturo a Annie, en su estancia en el capitolio. -dijo Finnick

-Señor Odair. Una cosa en una. -Hablo la presidenta un poco seria. -¿O habla primero de Gale o de esas dos personas?

Finnick comenzó a contarles, sobre todo lo que le habia dicho a Annie, incluso de que se habia acostado con Elriqueta, no se detuvo ni un segundo, solo hasta que era necesario, ya que su garganta ya se encontraba un poco seca.

Después Peeta quien comento, lo que habia pasado y el estado en que estaba la casa de Katniss, cuando llego y no la encontro, hasta el momento en que los dos leyeron la carta. Finnick le entrego la carta a la Presidenta Paylor, quien leyo cuidadosamente cada detalle.

Ambos se miraban de un lado a otro, por una parte retirarse ya querian, para seguir el plan, que habian ideado con Johanna, pero ahora que la presidenta ya estaba enterada de todo el asunto, eso seria mucho mas facil.

Cuando la Presidenta salio por un momento, Peeta susurro:

-Le pondre veneno de Ratrevíspulas, si es necesario. -dijo con enojo.

-¿Y de donde sacaras el veneno? -Pregunto Haymitch.

-Podemos buscar. -contesto Finnick.

-¿Donde? -Pregunto Haymitch.

-Ya callate. -Le dijo Peeta.

-Hablan... y hablan... -empezo a decir Haymitch.

-¡Ya! -Grito Finnick. -Lo unico que quiero es recuperar a Annie.

La puerta principal se abrio y por ella entro la Presidenta Paylor con Gale.

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Como no tuve mucho tiempo, por que mi mente, no se en donde anda, aqui esta el capitulo. El siguiente ya sera más largo. Y bueno, ya despues veremos que pasa.

¿Gale? ¿Gale con Paylor? ¿Que sucedera? Lamento mucha la tardaza

¡Saludos!

 

Todos estaban sorprendidospor la aparición de Gale en el capitolio. El había formado parte por la desapariciónde Katniss y Annie.

-¿Qué hace él aquí? -PreguntoHaymitch molesto.

-Tranquilos. -Hablo Paylor.

-¿Tranquilos? Por dios. -HabloFinnick. -Mi esposa está desaparecida desde hace unos días. ¿Y tú quieres queme tranquilice? Este bastardo, forma parte del que se la llevo.

-Tampoco me insultes. -EscupióGale.

-Es lo que eres unbastardo. -Finnick dijo aun más molesto. -No solo te llevas a mi esposa, tellevas a Katniss, quien estaba muy feliz al lado de Peeta. Eso es lo que temolesta. Que todos somos felices y tu no.

La mirada de Gale se oscureció.

-¿Qué te hemos hecho? -DijoPeeta. -¡Dinos! Porque demonios te las has llevado. ¿Qué te han hecho ellas? Noves que están en plena recuperación. Katniss sigue muy afectada por la muertede Prim y tú vienes y te la llevas.

-¡¿Qué demonios planeas?! -GritoFinnick. -¿Quedarte con las dos? Como lo dice tu estúpida carta, que no dicemás que incoherencias.

-¡Ya basta! -Grita Haymitch.

-¡Donde están mis amigas! -habloJohanna.

-La nota que dejamos en tucasa Finnick, lo dice todo.

-Sabemos que están en eldos. -Hablo Paylor. - es todo.

-Sí, están en el dos. -contestoGale. -Pero no les diré donde.

-¿Tienes problemas connosotros? -Pregunto Johanna. -Porque lo podemos resolver con un par de golpes.

-Me faltaste tú de anotar. -Contestocon cinismo.

Johanna hizo todo lo quelos demás no hicieron, se abalanzo sobre Gale golpeándolo, la fuerza de Johannaera sorprendente, tanto que cayó encima de Gale golpeándolo, nadie hizo nada,Paylor solo trataba de decirle a Johanna que parara.

Les pidió ayuda a los demásque hicieran algo, pero no hicieron nada.

Finalmente Finnick decidió retirara Johanna aunque puso resistencia se la quito a Gale. Las manos de Johannaestaban rojas por tanto golpe.

-¿nos dirás donde están? -PreguntoPeeta calmado.

-¿Qué me darán a cambio?

-¿Qué es lo que planean? -PreguntoHaymitch

-¿Por qué ellas? -Pregunto Finnick.

-¿Pura pregunta? No puedocontestar todas. -hablo Gale.

-¿Quieres algo a cambio? -HabloPaylor seriamente. -¿Qué es?

-Que después de que lesdiga donde este, me dejen libre. -contesto.

 

-¿Y si no? -Pregunto Johanna.

-Nunca les diré donde están.

-¡No! -Dijo Finnick.

-¡No! -Dijo Peeta.

-¡Sí! -Les dijo Gale.

-Bien, pero tienesprohibido regresar al distrito 12 y al 4.

-Acepto.

Muy corto lo sé. Tal vez nomeresca ningun comentario, eh tardado en más de un mes. Pero la memoria no seme refresca mucho. Esto es porque lo encontré en una libreta anotado y por esolo subí. Espero que les guste. El siguiente capitulo tiene que ser arriba de1000 palabras. Ya en el siguiente capitulo, trataran de rescatar a Katniss yAnnie.

Los días pasaban y ellas seguíanencerradas. Aunque las trataban bien.

Los planes se iniciaronpara ir al distrito 2. En un principio no quisieron que Peeta fuera, debido aque le había dado un ataque. Un ataque que no había tenido en meses. Pero alfinal cedieron.

Cuando llegaron aldistrito 2, ya que fue en un viaje privado, ya que Gale comento que estabanvigilando quien y quien iba, eso le disgusto a la presidenta, ya que las cosasno tendrían que ir de esa manera, si se suponía que todo estaba tranquilo.

Pero aún había personasque querían que el Capitolio cayera.

La presidenta Paylor,afirmo que si alguien disparaba antes que ellos, que trataran de no matarlos,pero que si dañaban a alguien tendría que actuar por voluntad propia.

-¿Están seguros que ahí están?-Pregunto Finnick.

-Gale dijo que ahí estaban.-Contesto Haymitch.

-Esperemos que seacierto. -Dijo Johanna.

-Gale quiere su libertad.-Hablo Peeta. -Tienen que estar aquí. O de alguna u otra forma, es todo unengaño, no tendre piedad y lo matare.

-Cálmate Peeta. -Le ordenoHaymitch.

-Sí. Hay que calmarnos. -DijoJohanna.

Las puertas se abrieron ypor ellas entraron dos agentes de la paz. Esposado estaba Gale, con las muñecasal frente.

-¿Quién llevara lasllaves? -Pregunto el agente.

-Nadie. -Contesto Haymitch.Todos lo miraron. -Libérenlo.

Lo liberaron tal comoordeno Haymitch. Gale se sobo las muñecas, mientras le llevaban ropa nueva,para que se cambiara.

-¿Ellos no saben que tearrestaron? -Pregunto Finnick.

-No lo creo. Les dije queestaría unos días fuera. Que no me molestaran ni nada, porque según yo, estaríainvestigando que estarían planeando. -Contesto con tranquilidad.

-¿Cómo esta tu familiaGale? -Pregunto Peeta.

-Bien. Tenemos una mejorvida.

-¿Pueden estar enpeligro? -Hablo Johanna.

-Lo sé. Por eso meencargue de llevarlos aun lugar seguro. -Contesto.

-¿A dónde? -Pregunto Finnick.

 

-Al 4. Ahí estarán asalvo.

-Ojala asi sea. -ContestoPeeta.

Tuvieron que vestirsecomo agentes de la paz. Pero no como los normales y comunes.

Uno de los trabajos deGale era conseguir personas, en las que pudieran confiar y así que ellostrabajaran para ellos y todo fue previsto por parte de Gale, ya que se comunicocon aquellas personas que se habían interpuesto entre la vida de Finnick yAnnie.

Diciendo que aquellaspersonas querían ocultar su identidad. Pidieron tarjetas, donde contuvieran susnombres y datos, eso fue aun más fácil, ya que la presidenta Paylor se encargode mandárselos.

-Vamos. -Les dijo Gale.

Entraron por un viejoapartamento. Que estaba deshabitado. Por ahí caminaron hasta donde estaba unviejo sótano.

Gale tuvo que mover ungran mueble que ahí se interponía. Se cubrieronlos rostros y todo. Gale tuvo que poner su rostro como una identificación y despuéslas sencillas puertas se abrieron dejando ver un lugar luminoso.

-Vamos.

Entraron todos.

Gale iba delante deellos. Todo el cuarto era de color blanco.

-Hola Gale.

-Hola Elriqueta.

-¿Ellos son?

-Sí.

-¿Por qué no quisiste queviéramos sus rostros?

-Fueron abrazados por elfuego. Tienen muchas marcas y son horribles. -Contesto, mirándolos conindiferencia.

-¿Y esas tarjetas?

-Miraste las fechas. Son dehace como unos 4 años. Y acabaron quemándose, cuando las bombas explotaron en lamansión del Presidente.

-Ah. Cuando murió Prim. Lahermanita del Sinsajo. Estúpidas chicas. Las odio. Cuando terminemos con todoesto, podrás llevártelas a tu casa, enciérralas, le harás lo que sea, esperoque nunca se recuperen.

La sangre de Finnick yPeeta, hervía pero debían comportarse.

-¿Ellos serán losencargados de Vigilar donde están Katniss y Annie? -Pregunto Gale.

-Solo a ellos dos. -Señaloa Finnick y Peeta. El otro agente era Johanna.

-¿Y él?

-Estará contigo.

-Bien.

Gale los llevo a dondeestaban encerradas ellas. Retiro a los agentes que ahí estaban, diciéndoles sobrelo que estaba pasando. Ellos se retiraron sin más.

-Acompáñame. -Le dijo aJohanna. -Iré a desactivar las cámaras de seguridad. Ven ese punto. -Señalo a la cámara, queestaba en color verde. -Asintieron -Cuando este en rojo, estarán apagadas.

-Bien.

Sigue el rescate.

Sofia: Claro que no la dejaría por nada en el mundo. Perdonaque sean cortitos, pero volver a la prepa, me vuelve a robar la inspiración. Saludos.

-¡Finnick!-Grito Annie, en cuanto lo vio quitarse el traje.

-¡Oh Annie! -Exclamo Finnick corriendo haciaella.

Una emoción los embargo a los dos, la mismaemoción cuando Annie fue rescatada del Capitolio, como se habían lanzado sobreaquella pared besándose sin importarles que todos los miraran.

 

-Te extrañado tanto. -Murmuro Finnick,mientras la abrazada.

-Yo también. -No sabes cuánto.

Annie comenzó a llorar y Finnick comenzó aconsolarla.

Miro también como Peeta y Katniss sereencontraron, como se besaron y abrazaron.

Más de dos meses los había separado y Annielloraba por la emoción.

-¿Te hicieron daño? -Pregunto Finnick.

-Ninguno.

-¿Te trataron mal?

-No.

-¿Qué te hicieron?

-Nada.

-¿No te pusieron en nuestra contra?

-Para nada.

-¿Te enfermaste en alguna ocasión?

-No.

-¿Jenson te hablo?

-Sí

-¿Qué te dijo?

-Finnick

-Annie

-Ya me hiciste muchas preguntas. -Sonrió. -Estoydisfrutando el verte y así me recibes con tanta pregunta.

-Lo siento mi amor. -Murmuro.

-Ya hay que irnos. -Comento Peeta.

Vieron a lo lejos a Gale que asentía. Nopodían creer que a pesar de que Gale había formado parte de todo ello, habíaterminado por ayudarles.

El se encargaría de vigilar, hasta quesalieran por el túnel por el cual habían entrado.

-Hola Katniss. -Finnick la abrazo.

-Hola hermanito. Oh lo lamento. -Dijo Katnisscuando se separo.

-Ey, eres mi hermanita. -Le jalo loscachetes.

-Al fin estas a mi lado de nuevo. -SusurroPeeta.

-Los hemos extrañado. -Comento.

-Nosotros a ustedes.

Tomados cada uno de lasmanos de sus amadas, pusieron marcha al plan.

Silenciosamente comenzaron acaminar hasta la entrada, ya no vieron a Gale y supusieron que ya se habíaretirado.

-¿Como saldremos? -PreguntoKatniss, mientras se aferraba al brazo de Peeta.

-Estaremos bien -MurmuroPeeta

-Todo está bien -ComentoFinnick.

-¿YMereyi? -Pregunto Annie, mientras seguían caminando.

-Ellaestá bien -Le sonrió con dulzura. -Johanna la está cuidando.

-Ohla extraño tanto -Annie se abrazo más a Finnick.

-Podemosdejar las charlas -Dijo Peeta. -¡Vámonos ya!

Entraronpor el túnel, tratando de encontrar algún defecto o por si había alguna trampapor todo eso.

Nohabía nada sospechoso, aunque todo se encontraba oscuro, no había muchapreocupación, puesto que estaban armados.

Apresuraronel paso, para que no fueran alcanzados.

Nohasta que se escucharon los disparos.

-¡Ahíestán! -Gritaron.

Nolo esperaron más y salieron corriendo todo lo que les fue posible, puesto queKatniss y Annie tenían la suficiente fuerza.

 

Losdisparos no dejaron de escucharse y cada vez se escuchaban más cerca.

Lapierna ortopédica de Peeta no ayudaba mucho, ya que lo estaba debilitando yAnnie comenzó a sentirse mareada.

Erauna situación comprometedora, tal como la de años atrás cuando fue el Vasallajey perdieron a Mags.

AFinnick esos recuerdos lo golpearon y las imágenes de Mags siendo arrastradapor la niebla le dolían, no podía permitir que alguien a quien amaba lesucediera algo parecido no podía y no quería.

Faltabapoco para la salida, tomo a Annie y se la subió a la espalda, mientras tomaba aPeeta de un brazo y se lo pasaba por los hombros, Katniss hizo lo mismo.

Corrieronun poco más fuerte algo los llevo a tomar por otro lado.

Escucharonel estruendo de una puerta abrirse y pensaron en Gale, que les había dado unanueva oportunidad y salieron de ahí.

Cuandosalieron, había silencio en la calle, un silencio que los hizo temblar, Finnickse bajo a Annie y Katniss dejo caer a Peeta

-Aunno estamos seguros -Murmuro Katniss, regresando su vista a la puerta.

-No,pero no puedo con Annie -La miro preocupado.

-Esnormal que este cansada.

-¿Porque?-Finnick la miro extrañada.

-Porsu embarazo. -Dijo con alegría.

Escucharonuna voz y después un disparo.

Lasangre no tardo en salir, dejándolos atónitos.

+/+/+/+/+/+/+/+/+/

¡Hola!
Esperoa que no me odien por no actualizar, creo que se dieron cuenta que síactualizaba las demás.

Peroes que no tenía imaginación y de la nada salió este capítulo.

Seestá acercando el final... Espero que les guste, ya comenzare a trabajar con elsiguiente capítulo

¡Saludos!

Gale.

Gale estaba tendidosobre el piso, el gran charco de sangre se hacía presente.

Todos lo mirabanconmocionados, tanto que Annie recupero la consciencia y en cuanto lo hizo,abraso a Finnick, Peeta se había percatado demasiado rápido que protegió aKatniss con su cuerpo.

-Gale... -MurmuroKatniss.

-¡¿Que has hecho?!-Le grito Finnick.

-Desde el principiosupe que sería un estorbo -Dijo Jenson, mientras los apuntaba con la pistola.-Siempre lo supe.

-¿Y entonces porquequisiste trabajar con él? -Pregunto Peeta.

-Simple -Se encogióen hombros -él me llevaría con ustedes, él sería el que me guiaría a ustedes.Él que sabía donde Vivian, su situación económica.

Finnick se puso depie y camino hasta donde estaba el cuerpo de Gale.

-Acércate más y losmato -Apunto a Peeta y Katniss.

-Gale... -Volvió asusurrar Katniss.

-Tranquila -Finnickse quedo con Annie. -A ellos déjalos ir -Iban a protestar pero Finnick levantola mano para que callaran. -Los problemas son con nosotros Annie y yo, deja aPeeta y a Katniss irse, junto con Annie y conmigo has lo que quieras. -Finnickse acerco un poco a él.

-¡No! -Grito Anniey tomo su mano. Finnick se detuvo.

-¿Crees que podreresolver las cosas contigo? -No dejo de apuntar. -Los problemas comenzarondesde el momento en que se inicio la guerra, por culpa de ella. -Apunto aKatniss y Peeta se interpuso entre ella y la pistola. -Todo fue culpa de ella.

-¿Porqué? -PreguntoPeeta.

-Por culpa de ella,murió mi esposa e hija.

-Lo que paso en laguerra, no fue culpa de ella, fue culpa de todos -Contradijo Finnick.

-Oh claro -Sonriócon cinismo. -Como fuiste tú quien inicio con todo ¿No? ¡Eres idiota! Siemprelo has sido.

-¿Y? -Lo desafío.-Siempre lo eh sido pero por cosas personales a mí no me interesa nada de loque pase en tú vida, déjalos ir a ellos y yo me quedare contigo.

-¡No! -Gritaron los3 al unísono.

-Ya te dije que noes contigo. Los dejare ir a todos.

-¿A Cambio de que?-Dijo rápidamente Finnick.

-Inteligente -Sonrió.-La quiero a ella.

-¡Jamás! -Finnick protegióa Annie.

-¿No? -Levanto elarma de nuevo y apunto a Finnick.

Nuevos disparos seescucharon.

 

Y todos cayeronal piso.

Nueva sangre sevio regada en el piso y ahora era Jenson quien estaba tendido en el piso.

Los agentes dela paz, aparecieron, corrieron para ayudar a Gale y más agentes entraron pordonde ellos habían salido, pronto se escucharon gritos y todo, mientras quedemasiada gente quienes planeaban atacar el Capitolio salían de ahí, esposados.

Elriqueta erauna de ellas, quien los miraba severamente.

-Todo acabo. -DijoFinnick.

Demasiado corto,lo sé, pero el siguiente será mas largo.

Saludos J

Como todas lasmañanas, se despertó temprano.

Comenzó a prepararel desayuno de su amada esposa, que ahora estaba tratando de complacer a todossus caprichos, ya que últimamente estaba de mal humor, tenía que ser flexiblecon ella, ya que se ponía extremadamente sensible.

Cada momento loamaba más y más.

Entro en totalsilencio a la habitación, en donde se encontraba ella durmiendo.

-¡Ya despierta! -Lesusurro fuertemente cerca del oído.

-Hola -Murmuróbostezando -¿Qué hora es?

-Aún es temprano-Se sentó al lado de la cama -¿Tienes hambre?

-Mucha -Dijo conuna sonrisa.

-Bueno, entoncesespero a que te acabes todo lo que te eh preparado -Dijo dulcemente.

Quiso juntar suslabios con los de ella, pero ella se separó con un gruñido.

-¿Qué ocurre? -Lepreguntó extrañado.

-Tengo que lavarmela boca -Contesto, mientras que se levantaba de la cama y se introducía albaño.

Al cabo de unminuto, Annie salió más despierta, mientras que Finnick estaba tomando un vasode jugo.

Se volvió a meter ala cama junto a él y empezó a comer el desayuno que él le había preparado.

-¿Cómo te sientes?¿Sigues sintiéndote cansada? -Le pregunto, mientras que retiraba un mechón decabello.

-No mucho, pero nodeja de moverse -Soltó un bufido.

-Oh vaya -Sonrío yposo su mano sobre el gran vientre de ella. -¿Segura que no son gemelos?

-No -Rodo los ojos.-Te eh dicho que solo va a ser uno.

-¿Y qué será? -Insistióuna vez más.

Después de queAnnie saliera del hospital, lo primero que hicieron al día siguiente fue ir conel doctor, para saber el estado de Annie.

Al principioFinnick no creía que Annie estaba embarazada, ya que sus mareos podían darse asu estado crítico y por las alucinaciones que aún tenía.

El estado de Annieera cierto, tenía cerca de los tres meses y medio, Finnick cuando mostraron elultrasonido, quiso saber que sería, pero Annie le pidió que no se lo dijera.

Eso causo undisgusto por parte de Finnick, ya que Annie prefería que no lo supieran.

Después de aquello,fueron al Capitolio, a regañadientes, Finnick tuvo que dejar que Annie fueracon él, ya que no quería que fuera, pero tenían que ver qué pasaría con lapequeña Mereyi.

Al parecer, Johannapidió la custodio para ella poder cuidarla, la niña encantada, se despidió deellos con una sonrisa y un abrazo, hubieron cosas que Finnick no supo de ella,como: ¿Porque le había dicho mentiroso? Entre otras cosas, por lo que mejor dejólas cosas en paz.

También tuvieron laoportunidad de despedirse de Peeta y Katniss, quienes les dijeron que prontolos visitarían.

También decidieronque por el bien de ambos y del bebé, era mejor comprar una casa, cerca del mar,para que Annie estuviera más tranquila y así Finnick estar cerca de ella.

Finnick se buscó untrabajo, le dieron muchas oportunidades, pero él quería ganarse la vida bien,por lo que eligió el trabajo de pescador y cuando ocuparan ayuda, para quediera clases de primeros auxilios.

Annie quería buscaralgo sencillo como en que trabajar, pero Finnick se negó, aunque discutieron,Finnick ganó la batalla y no busco trabajo.

La Sra. Everdeen,que era todo una invitada en su casa, ya que se la pasaba revisando el estadode Annie, y siempre que quedaba tiempo de sobra, ella le contaba anécdotas de cómoeran Katniss y Prim de pequeñas, cosa que Finnick utilizo para reírse deKatniss cada vez que hablaban de teléfono.

-¿Ya te vas? -Lepregunto Annie.

-No -Contesto.

-¿Entonces por quéte arreglas?

-Hoy iremos alCapitolio -Le dijo

-¿Hoy? -Se despertótotalmente. -¿Para qué?

-Iremos a comprarcosas para el bebé.

-Pero aun no sabesque es.

-Exacto -Dijo -Nosé qué es, pero podemos buscar colores neutros, para que cuando nazca tengaalgo.

-Pero no quiero ir-se dejó caer en la cama, ya que cada vez estaba más cansada.

-Ni creas -levantoun poco la voz -No te vas a quedar aquí

-Pero...

-Peeta y Katnisstambién eran, puedes quedarte con Kat...

-Katniss me dijoque no le gustaba el Capitolio -Le dijo Annie, ya que tenía que recurrir a todopara no ir.

Además era verdad,a Katniss y a ella, no le traía bonitos recuerdos, al igual que a todos los queparticiparon en la guerra, pero era el mejor lugar para conseguir las cosasnecesarias y aunque no les gustara, ahí estaban.

-Ya lo sé -Suspiro-Pero Peeta la va a llevar, porque ellos también necesitan un par de cosas.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
Cuando llegaronhasta el salón de comida, al instante reconocieron a sus amigos.

-Hey hola -dijoFinnick con una sonrisa. Miro a Katniss que llevaba un brillo especial en susojos. -¿Qué ocurrió? -Dijo mientras se sentaban.

-¿Que ocurrió dequé?- Preguntó Katniss.

-Hola -Dijo Anniecon su dulce voz.

-Hola Annie -Peetale dio un abrazo.

-Quita tus manos demi esposa -Dijo Finnick haciendo un tono de enojo.

-¿Por qué? -DijoPeeta con la misma voz, apretando su abrazo con Annie.

 

 

Finnickinstintivamente, rodeó con sus brazos el cuerpo de Katniss y se lo sentó en larodilla.

-Yo me quedó conKat... -Suspiro el olor de Katniss -Mmm... Canela.

-Ya está bien-Peeta soltó a Annie -Ya veté con ella... -Peeta abrazo a Katniss y Finnick aAnnie.

Hablaron sobre elgran vientre abultado de Annie y por instinto lo tocaron, al principio, Katnisssintió temor y Annie le comentó que así se sintío ella cuando se movió porprimera vez, y que era muy hermoso tenerlo dentro y que le diera patadas.

Peeta se veíafeliz, de que al menos dos de sus amigos, estuvieran felices y siguieranadelante.

Finnick preguntópor Haymitch, y le dijo que este se encontraba en el Capitolio, no por laspesadillas, si no, para ver que tratamiento había para que él dejara la bebida.

Finnick hizo notamental, de pasar a visitar a Haymitch en el tiempo que ahí estuvieran.

Pasaron la tardeentre risas y comida, vieron cuando llegaron a los demás distritos. Hasta quecayó la noche y cada uno se fue a su dormitorio.

-¿Estás cansada?-Le pregunto Finnick, mientras que le daba un masaje en los pies.

-Un poco -Contestoella.

-¿Lo notaste?-Finnick se acostó a su lado.

-¿Qué? -No supo deque hablaba.

-De Katniss yPeeta, se veían felices, han pasado 3 meses...

-¿Y?

-Que tal vez,hicieron algo...

-Bueno, nosotroshicimos muchas cosas... -Annie soltó una ligera carcajada y noto como Finnickse sonrojaba.

-Buenas noches-Finnick ya no dijo nada más.

Y se volteó paradormirse, mientras que posaba su mano sobre el vientre de Annie.

A la mañanasiguiente llegaron al Capitolio.


*/*/*/*/*/*/*/

Lamento mucho haber tardado, pero eh estado muy ocupada.

Espero que les guste y muchas gracias por sus comentarios :)

Las cosas de bebés eran realmente hermosas.

-¿Qué colornecesitamos de ropa? -Pregunto Finnick.

-Uno lindo.-Contesto, sabiendo cuáles eran las intenciones de él.
-An... -Finnickdijo -Ya, dime que va a hacer.

-No -Contesto ellacon seriedad -Ven busquemos unos de color celeste, amarillo o anaranjado.

-¿Es niña?-Pregunto sonriendo.

-No lo sé.

-Annie... ¡Ya dime!

-¡UN NIÑO! -Grito,los presentes se les quedaron viendo.

Finnick corrió trasella y la abrazo, trato de no aplastar su vientre y la levanto en el aire,cuando Annie volvió a tocar el suelo, Finnick la lleno de besos y le dijocuanto la amaba.

Compraron demasiadaropita de bebé, compraron lo necesario: Cuna, porta bebé, una sillita (aunquetodavía no sería necesaria) biberones.

Todo lo necesariopara el pequeño que ya no tardaba mucho en llegar.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-

Cuando regresaronal distrito 4, después de unos buenos días de estar con Katniss y Peeta,querían volver.

Los cambios dehumor de Annie cambiaron demasiado, llegando al punto de que Finnick ya casi nodormía por tratar de cumplir todo lo que ella le pedía.

Con la Sra.Everdeen era con la que más se calmaba y lloraba, (típico de las hormonas)

Tres semanas.

Tres semanasfaltaban para que el pequeño Finnick llegara al mundo.

-Hola -Finnicksaludó a Annie.

-Hola mi amor-Annie se lo comió a besos.

Apretándolo contraél, Annie pasó sus manos dentro de la camisa de Finnick.

-An... -Finnickrompió el beso, pero Annie seguía besándole el cuello. -Annie... -dijo condulzura, soltó un gemido cuando Annie le mordió el cuello.

-Finn... -Annie loseguía incitando.

Pero Finnick nohacía ni decía nada, puesto que era peligroso, ya que su embarazo estabademasiado avanzado.

Por lo que dejo queAnnie lo siguiera besando y acariciando.

Quería tocarla, erademasiado tentador para él no hacerlo, ya que amaba más a Annie, viéndolaembarazada, era hermosa, pero con su hijo en su vientre le parecía demasiadoexcitante.

-Ya Annie...-Finnick le dijo.

-Lo sé -Se separóde él.

-Te complacerécuando nazca -dijo, puso sus manos sobre su vientre.

En la noche sefueron a dormir después de unas largas caricias y un par de veces más.

Finnick estabademasiado tranquilo, en esos meses casi no abrazaba a Annie -Por más que lodeseara- Sí no, que ella se movía demasiado.

Una vez que laabrazo, por tonto que sonara, Annie lo tiro de la cama, sin que ella se dieracuenta, y cuando se levantó del piso, ella estaba mal acomodada, pero ellaparecía cómoda.

-¡Finnick! -Finnickse despertó.

-¿Qué ocurre?

-Eh roto aguas.

Finnick se despertóal instante. Corrió hacia el teléfono que había debajo, llamo a la Sra.Everdeen, por suerte ella estaba de guardia, y le aviso que los esperarían enla entrada.

Tomo a Annie en susbrazos.

Salió corriendo portodo el distrito con ella. Era una locura, pero su hijo no podía esperar.

Annie gemía deldolor, mientras tomaba fuertemente el cabello de Finnick.

-Aguanta -Le dijoFinnick.

Por gran suerte, laSra Everdeen y un par de enfermeras los esperaban con una camilla. La depositoen ella y comenzaron la marcha a la sala de partos.

-¡Finnick! -Legrito, mientras la trasladaban y entraban al cuarto.

-Entra con ella-Dijo la madre de Katniss. -Te va a necesitar.

-Sonara tonto-Finnick miró al cuarto - pero tengo demasiado miedo.

-¿Entonces tequedas?

Asintió.

Mientras que laSra. Everdeen regresaba a la sala de partos.

Se quedó ahíesperando noticias.

Siguieron pasandolas horas, durante esas horas, llamó a Johanna, quien estaba en el distrito 5,también llamo a Katniss, Peeta y Haymitch. Quienes le aseguraron que por lomáximo llegaban en la mañana.

 

 

Nadie le dio noticias durante horas.

Finnick estabadesesperado, no sabía qué hacer, ya había pedido información a las enfermeras,pero ellas no sabían que decirle, puesto que aún no salían de la habitación.

-¡Finnick! -Escuchoa Katniss, quien lo abrazo al instante.

-¡Kat, Peeta!

-¿Que noticiastienes de Annie? -Pregunto Peeta.

-No han salido.-Contesto.

-¿Y mi mamá?-Pregunto Katniss.

Ya no hablaron denada, puesto que estaban esperando.

-Doctor -DijoFinnick al instante, cuando vio al mismo doctor que había entrado.

-¿Señor Odair?-Finnick asintió.

-¿Qué hay de miesposa? -Pregunto angustiado.

-¿Aun no sabe? -Eldoctor la miro extrañado.

-¿Ocurrió algo?-Pregunto Peeta.

-Su esposa, aún noha dado a luz, solo rompió aguas, las enfermeras han estado con ella por si dela nada llegan las contracciones, ¿nadie le informo?

-No, no eh visto anadie desde la noche -Finnick trataba de controlar su furia.

-Le ofrezco unagran disculpa.

-¿Puedo pasar averla?

-Por supuesto.

-Ahorita regreso.-Les aviso a los demás.

Lo condujeron hastala habitación en donde se encontraba Annie.

Ahí estaba ella,toda sudorosa, mientras que la Sra. Everdeen le tomaba de la mano, mientrasella gritaba.

-¡¿Dónde demoniosestabas?! -Estallo Annie en cuanto vio a Finnick.

-Lo siento mi amor-Dijo Finnick.

-¡¿NO ME HASCONTESTADO?!

-Discúlpala, estámuy nerviosa.

-Ahora entiendeporque tenía miedo.

-¡Auch!

-¿Qué ocurre?-Pregunto Finnick.

-¡Ahí viene!

Finnick salió apesar de los gritos, era fuerte y valiente, pero nada de eso le quitaba elmiedo. Cuando llego al corredor ahí estaba ahora Johanna con la pequeña Mereyi.

Les comento queAnnie tenía de nuevo las contracciones.

La Sra. Everdeensalió, saludo a todos y de las orejas se llevó a Finnick.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-

-¡Felicidades porel niño! -Le dijo la Sra. Everdeen.

-Gracias.

Finnick lo tomo ensus brazos, mientras que las lágrimas salían de sus ojos al ver al niño muyparecido a él, no pudo evitar darle un beso en la frente.

-¿Mi niño? -DijoAnnie susurrando.

-Aquí está -Le dijoFinnick mientras se lo llevaba a sus brazos.

Annie lo tomo ensus brazos, Finnick se acercó a ellos, mientras que los dos lloraban por lafelicidad de tener un hijo.

Después de muchosufrimiento, por fin pueden ser la familia feliz.

-Te amo -MurmuróAnnie.

 

¡¡Hola!!

Ahora tarde un poco menos. Pues lamentablemente la historia estállegando a su fin :C

sofi vega:¡¡Hola!! El capitulo va dedicado a ti, quien me ha estado comentando desdesiempre, muchas gracias por tu apoyo. Espero verte en los últimos dos capítulos,que sin duda los subo seguidos los dos. Atenta e.e saludos!

Quimii_Fannie: Error ajajaj solo es uno. Gracias por tucomentario.

Por la noche, el llanto delpequeño Finnick Jr, se hace presente.

-Te toca -Murmura somnolienta Annie.

-Yo fui en la mañana -Se queja Finnick.

-Yo te dije que tú en la noche -Le dice Annie.

-Ya, yo me levanto.

Finnick se levanta y prepara una mamila para su hijo, no le molestadespertarse, solo que estaba cansado y no quería levantarse.

Sabe que Annie ya lo trae en brazos, sube rápidamente, mientras que ve a suhijo, que ya está más calmado.

-Por las mañanas es demasiado flojo -Le dice Finnick a Annie.

-Ay, es normal que un bebé se despierte en las noches -Annie le sonríe,mientras que toma el biberón que Finnick le estaba dando.

-Es tan hermoso -Le dice Finnick.

-Se parecerá todo en ti -Le dice Annie.

-No creo.

-Finnick..., a dé cuenta que volviste a nacer.

-¿Lo crees? -Finnick sonríe.

-Por supuesto -Annie se recuesta a su lado, una vez que deja al niño en sucuna.

-Aun no puedo creer que todo esto haya pasado, no puedo creer que tengamos unhijo y que podamos vivir tranquilamente.

-Pues creerlo -Annie se acercó hasta él y le dio un beso suave.

-Sigo sin creerlo -Finnick pone sus manos sobre su rostro.

-Recuerdo la primera vez que te vi.

-Yo recuerdo, que tú no sabías quien era yo.

****************

1 año después.

El pequeño Finnick gateaba sin parar por todo el patio.

Mientras que Annie y Finnick estaban sentados sobre unos columpios.

-Ba, ba, ba, ba -Gritaba el pequeño Finn.

Finnick fue hasta él y lo cargo en sus brazos.

Eso era lo que quería el pequeño, podía dar pequeños pasos y sostenerse de pie,pero siempre fue más activo en gatear.

Los pequeños dientes que asomaban en su boca, los mostraba, grandes.

-Algún día se te caerán -Le dijo Finnick, mientras que el pequeño le dabapequeños golpes.

-No le pegues a papá -Dijo Annie, mientras le pedía sus brazos.

El pequeño negó con la cabeza y soltando una pequeña risa, se escondió en elcuello de su papá.

-No te quiere -Le dijo Finnick, mientras agarraba al pequeño.

-Ya no te lo llevaras a la playa -Dijo Annie jugando.

Por la noche se quedaron despiertos, mientras que el pequeño se movía de unlado a otro por la cama.

Se quedaba un tiempo acurrucado en el estómago de Annie o cambiaba de posicióny se iba hasta las piernas de Finnick para acostarse ahí.

-Pa-pá -Dijo Finn, mientras le pegaba a las piernas de Finnick.

-Ma, ma -Dijo Finnick.

Y el pequeño negó con la cabeza.

-Ta, ta.

Y por la noche siguieron jugando, hasta que todos quedaron totalmente agotados.

Por tanta actividad del pequeño Finnick.

 

Muy corto lo sé, pero ya no quedaba mucho de ellos.

En un momento más, subo el epilogo J

Gracias por sus comentarios!

15 añosdespués.

Una fiesta en laplaya se festeja.

Un festejo en dondelos Juegos del hambre, el mal gobierno y las muertes, ya no hay.

A pesar de lasterribles cosas que los han marcado, hay momentos para ser felices, unafelicidad que no les pueden quitar por ese instante.

Peeta y KatnissMellark, quienes están ahí con sus dos pequeños hijos. Johanna con su esposoDylan, quienes aún tienen a Mereyi a pesar de ya ser mayor, con sus dosgemelas. Beetee, quienes no tenían contacto con él, se sorprendieron al saberque tenía dos niños.

Haymitch, quienestaba jugando con todos los niños, no dejo el alcohol, pero hay momentos enlos que está sobrio.

Los niños juegancon todos, a pesar de ser mayores están jugando con ellos.

-¡Vengan a comer!-Grita Peeta, mientras que Finnick comienza a servir la comida.

Todos se sientancon sus padres, aunque claro hay algunos que no como Finn.

Realmente, todosacertaron.

Todos dijeron, quesería igual a Finnick, en todo, en ser guapo, amable, pero tiene la granamabilidad de Annie.

Cuando Finn,cumplió los 15 años, le mostraron y le hablaron sobre el significado de losjuegos.

Le contaron todo loque vivieron en los Juegos del Hambre, todo el trastorno físico.

A pesar de quefueron demasiadas cosas, pudo valorar, por qué sus padres de pequeño no lehablaron de ello.

Finnick JuniorOdair, siempre ha estado orgulloso de sus padres, cuando iba en el preescolar,solía presumir, que él lo llevaba a la escuela, y le daba pena que su padre, lollevara de la mano.

Le gustaba los díasfestivos en la escuela, porque sus padres siempre estaban ahí para apoyarlo,para jugar con él, le contaron como era de pequeño.

Como dormía en eldía, como comía, todas las fotos que le tomaron de pequeño.

Los dibujos decuando era pequeño.

Y cuando cumpliólos 15 años, realmente pudo entender mejor todo el sufrimiento de sus padres.

Ellos mismos se loconfesaron, que volverían a pasar por todo el mundo del dolor del mundo, paravolver a tener todos esos momentos con su pequeño.

-Awww, Katniss, amoa tu hija -Le dice Finnick.

-Ya Finnick -ledice Peeta -Deja de echarle ojos a mi princesa.

-Es que..., Peetasiempre me gustaron tus ojos -Confiesa Finnick.

Escucha losbullidos de todos.

-No, no, no...-Finnick tira sus carcajadas -Es que son preciosos, y verlos en tu hija, lohacen más precioso.

-Tú hijo, tiene losmismos tuyos, amo tus ojos Finnick -Dice Peeta riéndose.

-Mis ojos sonhermosos -Dice con una sonrisa seductora. -Y tú hija está bien fea Johanna.

Todos ríen

-¡Idiota! ¡Mi hijaes preciosa!

-Preciosa -Le diceAnnie.

Los niños, regresanal mar para seguir jugando.

-¿Alguien quiere?-Dice Haymitch ofreciendo una botella.

-Yo quiero -Dice lahija de Katniss.

-No Dandy, te hacedaño -Habla el hijo de Finnick.

-Ese es mi hijo-Dice Finnick con orgullo.

-Ya, ya, cállate-Le dice Johanna.

Mientras que losadultos, hablan y recuerdan viejas cosas, los niños se divierten como nunca.

-Qué te pasa Dandy-Dice Finnick, ya que ve muy seria a su prima.

-¿Ellos sufrieronverdad? -Susurra Dandy y mira en dirección de sus padres.

-Por tus ojos, yaestás en la escuela y hablan sobre ellos. ¿Verdad?

-Sí, unos niños mehan dicho que por culpa de mi mamá, ellos perdieron a sus abuelos.

-¿Se lo has dicho atus papás?

-No

-Deberías de decírselo,ya que ellos te defenderían, para que ya no te molesten esos niños.

-No quiero. ¿Túsabes que son los juegos?

-Sí, pero tienesque ser grande para entender.

-Grande... ¿Cómotú?

-Sí, como yo, paraque algún día puedas entender todo lo que ellos pasaron.

-Muchos dicen quefueron cosas muy feas. -Dice la pequeña, mientras que un escalofrio le recorre elcuerpo.

-Lo fueron. -Contesta Finn, recordandolas veces que sus padres le decían partes

-¿Tus papas pasaronpor lo mismo? -Lo mira concuriosidad.

-Sí, ellos al igualque tu papá, perdieron muchas cosas.

-Mamá tienepesadillas.

-Mis papás tambiénlas tienen. Sobre todo mi mamá, hay veces en las digo una cosa sobre supasado y se pone toda histérica y grita mucho, solo mi papá la puede controlarde esa manera.

 

A pesar de todo,Annie aun seguía sufriendo aquellos ataques, que la dejaron marcada.

-¿Ellos tambiéngritaban? ¿Tú papá también? -Es notorio que Dandy, a pesar de tener solo 7 años, quieresaber de todo.

-Sí. -Contesta conuna gran tristeza, mientras que ve a su mama sonriendo con todos los demás.

-Papá a vecestiembla mucho y mamá siempre nos dice que nos vayamos con el abuelo Haymitch. -Lapequeña dice, mientras mira a Finnick.

-Es lo que le pasaa mi mamá, pero son cosas muy diferentes, ya que fueron diferentes lascircunstancias.

-Siempre hazlescaso, llegara el momento en el que te digan por qué sufren todo eso.

-Ya quiero saberlo. -Dice aun con demasiadacuriosidad, y por ser una niña tan valiente, quiere saberlo y es lo que mássabe Finnick, porque conoce muy bien a su prima.

-Bueno, pues un díalo sabras.

-¿Tardare mucho en saberlo?-Con la ayuda de Finnick se pone de pie.

 

-Depende de cuando tuspapas quieran decírtelo. Promete que vas a tener paciencia.

-Lo prometo.


Ambos regresan a laplaya, en donde prenden una fogata, donde todos están reunidos.

-Canten una canción-Grita la hija de Johanna.

-Katniss es unaexcelente cantante -Le alaga Annie.

-No... -DiceKatniss.

-¡¡SIIIII!!-Gritaron sus hijos.

Katniss comienza acantar la vieja canción del valle.

Todos los pequeñoscomienzan a imitarla, los adultos no se quedan atrás.

Cantan esa viejacanción, repiten la canción un par de veces más.

El viento soplafuertemente.

Finnick toma aAnnie de la mano, y ellos caminan por la playa.

-Todos se ven felices-Murmura Annie. Mientras que ve a sus amigos, quienes aún están con todoscompartiendo buenos momentos.

-Todos lo somos. -Finnick pasa un brazoalrededor de los brazos de Annie.

-El típico finalfeliz -Dice Annie con una pequeña sonrisa.

-No para todos,todos tenemos traumas.

-Me alegro quenuestro hijo, tomara bien las cosas. -Recuerda los días en losque se lo dijeron.

-Sí -Los dos aún siguencaminando por la playa.

-Sé que sonaraegoísta, pero como ya lo hemos dicho una vez a Finn, volvería a pasar por todoel dolor que sufrimos, por repetir días como estoy.

Annie junta sufrente con la de él, mientras que ambos ven al mar.

-Yo también, miamor, yo también.

Y bajo la luz de la luna,se hacen la promesa de estar siempre juntos, pese a todos los recuerdos malos.


**************

¡¡¡HOLA!!!

Pues lamentablementehemos llegado al final.

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En especial aestas personitas:

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Muchas gracias, porque la mayoría de los capítulos mecomentaron, se los agradezco mucho, la historia llega a su fin después de 7meses.

Aquí esta.

¡¡¡Muchas!!! ¡¡¡Muchas gracias!!! Por toda la paciencia, ypor estar comentando.

Esta fue la primera historia de los juegos del hambre quehice, con esta parejita y me siento muy feliz por todas las lecturas y losfavoritos.

Gracias por acompañarme hasta el final.

Espero seguir leyéndolas o en sus historias, que andaré ahícomentando.

¡¡¡Muchos saludos!!! <3 ___ <3 las quiero demasiado.Principio del formulario

Una Historia de Finnick Odair y Annie Cresta - Potterfics, tu versión de la historia

Una Historia de Finnick Odair y Annie Cresta - Potterfics, tu versión de la historia

Las cosas se habían salido de control, cuando Katniss estaba a punto de matar a Snow, termino por matar a Coin.Finnick se dirigía a visitar a Katnnis, ya que

potterfics

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2023-02-27

 

Una Historia de Finnick Odair y Annie Cresta - Potterfics, tu versión de la historia
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