Una Loca Pasion... ¿Dulces 16? - Fanfics de Harry Potter

 

 

 

Sus largos cabellos dorados volaban en el aire, ella corría agitadamente, faltaban escasos cinco minutos para entrar al colegio, el autobús la había dejado y tenido que correr hacia la escuela, el sudor corría por su simpático rostro, mientras que sus enormes y vivarachos ojos azules protegidos por espesas y largas pestañan no dejaban de ver su reloj que ya le anunciaba, era la hora de entrar a clases.

Aquella chiquilla que corría, esbelta y traviesa, se llamaba Karime McKoy, tenía quince años y faltaban pocos días para sus dulces dieciséis, era su primer día en el bachillerato, pero ya era su costumbre de que se le hiciera tarde

No era hija única, tenía una hermana de diez años que se llamaba Renata, igual que su madre, su padre de oficio abogado, se llamaba Omar. Sin embargo Karime no se parecía a sus padres, tanto ella como su hermanita se parecían a sus abuelos ya fallecidos, sobre todo Kari, se parecía a su difunta abuela materna, largos cabellos rubios y rizados que le llegaban a la cadera y nunca había querido cortárselo.

 

Kari llegaba al bachillerato cuando fue interceptada por sus dos mejores amigas, Aksintká Ephím, a quienes también se les había echo tarde, su amiga "Aksi" como le decían a la primera, era una mezcla de familia rusa e hindú.

-¿Se te hizo tarde? -Le preguntó Karime sorprendida, Aksi era puntual para la escuela

-Si - sonrió mientras entraban al colegio - solo espero que Megara haya llegado temprano y apartado un lugar, odio estar tanto adelante como hasta atrás.

En efecto, entraron al salón correspondiente y para su fortuna, ni su maestro había llegado y Mega les había apartado dos asientos pegados a la pared, junto a los ventanales.

-¡Gracias, nos salvaste! - suspiró Kari

-No fue nada
- negó Megara quien era una alumna aplicada, todo lo contrario de Kari, quien siempre sufría mucho por las clases, el estudiar y sacar bajas calificaciones, Aksi era una alumna regular siempre con calificaciones aceptables. Aún así, las tres se querían de siempre.

-¿Qué te pasó Aksintká? ¿Ya te contagió Karime lo de llegar tarde?

-¿Cómo crees? Lo que pasa es que anoche estuvimos empaquetando los productos que venderán hoy mi mamá y el bueno para nada de Sergey no nos ayudó.

-¿Qué murmuran, eh? Saben que siempre llego tarde - Interrumpió Kari que acomodaba su mochila

-Pues espero - Dijo Megara - Que hayas traído todo lo necesario, no quiero que me andes pidiendo prestado lápices o plumas ya que siempre las pierdes o las olvidas y nunca me las devuelves.

-¡No seas cruel conmigo Megara! Sabes que no soy perfecta

-Já, eres floja y es muy diferente a no ser perfecta

-¡Me las vas a pagar Aksintká!

-¡Cállate cabellos de oro!

-¡Shhtt! Silencio, ya entró el profesor

Karime llamaba mucho la atención, no por su inteligencia, más bien porque en el bachiller no había otra chica con ese tipo de cabello, había una que otra niña rubisa, pero nadie como ella, natural y sin maquillaje, poco arreglo, muchos la conocían como la "ricitos de oro".

Pero no le interesaba a karime, le gustaban aun los dibujos animados, el manga, las novelas románticas y las revistas juveniles llenas de fotos de chicos guapos, eso era todo lo que le importaba. Por supuesto que no había tenido novio, tal vez debido a su carácter travieso, inoportuno, caprichoso, violento que no tomaba nada ni a nadie en serio
ni a la escuela ni su espléndida vida, su posición era desahogada y ponía oídos sordos a los regaños de sus padres y los chistes malintencionados de su hermanita.

 

-Oye Kari - Le decía Mega en uno de los recesos - Espero que éste año le eches más ganas a la escuela, mira que pasaste de panzazo

-Cierto - Interrumpió Aksi - Yo no se como lograste entrar a este bachillerato con tus calificaciones

-Mi papá conoce al director - confesó de mala gana

-¡Ah!

-Entonces tienes que estudiar mucho para que no lo avergüences, o le dará pena haberte aceptado solo por petición de tu padre

-¡Y por lástima!

-¡Ya basta Aksi! No me tortures, sabes que no soy muy buena para estudiar

-¡Eres floja!

Una semana después, ya adaptabas a la vida del bachiller, al menos para Mega y Aksi, porque a Kari todo se le hacía muy difícil y pesado. Las tres chicas comían su almuerzo, cuando dos compañeras más se acercaron, Juliana y Marisa, que cursaban un año delante de ellas.

Curiosamente eran las más populares, Marisa por tener la voz mas dulce del colegio y cantaba excelente, Juliana, porque a pesar de traer el cabello cortísimo, ser alta y muy esbelta, casi andrógina, su rostro era bellísimo y le apodaban "La modelo".

-Hola chicas

-¡Hola! - Saludaron tímidamente, sorprendidas, pues sabían quienes eran ellas.

-Somos Juliana y Marisa, del club "La Séptima Estrella" queremos invitarlas para que se unan al club

-¿Nosotras porque? - Indagó Aksi, extrañada, pues a excepción de kari, no eran tan guapas como otras chicas

-Porque sabemos que no son chicas comunes, Megara, tú ocupaste el primer lugar en conocimientos en tu escuela anterior
Aksintká, conocemos tus habilidades para los idiomas, hablas el alemán, el inglés, el ruso

-Te faltó el idioma de mi padre, el hindú - respondió tímidamente la chica

-Yo no encajo - suspiró Karime levantándose de pronto y muy sonrojada, agitando sus coletas largas y rizadas - Lo siento chicas, soy un fiasco, tengo bajas calificaciones, no hablo ningún otro idioma, no canto, no modelo
soy una tonta - sonrió con tristeza - creo que no me incluían ¿verdad? Bueno, no importa, al menos las veré en clases chicas

Karime dio media vuelta y echó a correr, sabía que al no tener ningún talento, no la admitirían en el club, ya que era exclusivo para quienes tuvieran alguna habilidad, la belleza no bastaba.

-¡Espera karime! - le llamaron sus amigas, pero ésta ya iba muy lejos

-Lo siento - Les dijo Aksi a las chicas - No acepto su proposición de entrar al club, somos tres y leales, si una no entra, la otra tampoco

-¡Kari es todo un caso, lo sabemos, pero la queremos y no la dejaremos sola por entrar en su club! - Dijo Mega, aunque sabía que era una gran oportunidad

-¡Vaya! - Suspiró Juliana - ¡Son impacientes! Pero también su amiga está invitada, no somos tan crueles por ejemplo, de invitarlas delante de alguien que no lo esté

-¿karime también está invitada? ¿Por qué? ¡Digo, que padre pero
! Me sorprende

-Bueno, sabemos que tiene una habilidad
Patina como profesional, sobre hielo y sobre concreto
maneja bien los patines de ruedas y los de cuchillas

 

-¡Cierto, lo olvidamos y al parecer, ella también!

-¡Es una despistada!

-Siempre hay concursos - prosiguió Marisa - de patinaje y ella, siendo buena en eso, nos puede llevar a ganar, aparte en el club aprenderá muchas cosas

-Lo dudo - chilló Aksi - pero le diremos y si acepta, hoy mismo iremos al club

-Perfecto, las esperaremos, al club va solo lo mejor de los bachilleres e incluso de las universidades

Karime comía apresuradamente dos trozos enormes de pastel de chocolate en la cafetería sin importarle que un grupo de niños guaperas le veían interesadamente y es que ella parecía vivir inmerso en un mundo fuera de la realidad, que cuando se veía al espejo no veía a la niña bonita
solo se veía

Sus amigas llegaron a destiempo, pero le arrebataron lo que sobraba en los platos y se los comieron ante la mirada atónita de Kari, quien se quedo solo con el tenedor en la mano.

-¡No dejaremos que subas de peso! - Dijo Megara atragantándose con un trocito

-Jamás, te necesitamos así

-¿Por qué? ¡No me hagan esto chicas! El chocolate es mi debilidad

-¡Ay Kari! - Chilló Aksi pensando en cómo es que podían ser amigas - ¡Eres peor de tonta! Tú también estás invitada al club

-¿YO?

-¿No recuerdas que lo único que sabes hacer bien es patinar? Oye
tuviste un profesor profesional desde pequeña
que no quisiste meterte de lleno por tu pasión por los postres es otra cosa

-Y recuerdo que eran clases carísimas, mismas que dejaste el año pasado

-Un acierto de tu padre para que no estuvieras de ociosa de siempre viendo televisión y revistas en todo el día
y tu dices que la Internet no se lleva contigo y odias los móviles porque no entiendes su tecnología y

-En vista de que no estudias

-No tienes otra cosa que hacer

-Ni siquiera te vas de Shopping con nosotras

-No me ayuden chicas - Se quejó Karime ante las verdades

-Y por lo mismo - Apunto Megara - No engordarás, si no, los patines no aguantarán tu peso

-Ni un dulce más Kari

-¡Eso no es justo!

-¿Quieres o no entrar al club? ¡Oye! Nosotras si
pero no sin ti, eres nuestra mejor amiga, te queremos, por eso te decimos tus verdades

-Pues
si

-¡Entonces, a dieta desde ahora!

Eran las cinco de la tarde cuando las chicas llegaron al club, Juliana las recibió y empezó a mostrarles todo el lugar, había muchos estudiantes de bachillerato y de universidad, pero el club era tan grande que en un descuido Karime se separó de sus amigas

Y fue a parar hacia una vitrina que mostraba deliciosos postres, allí se quedó admirándolos, hasta que advirtió que alguien la miraba divertido, se volvió y descubrió a un chico alto, atlético y rubio que la miraba.

-¿Te gustan los postres? - Preguntó el acercándose lentamente

-Si - Sonrió Kari con confianza, el muchacho se veía simpático - En especial los de chocolate

-Me llamo Jim ¿Y tú?

-Karime

-Encantado de conocerte bonita
Mmm
te daré algo que te encantará ¿Eres nueva verdad? - preguntaba mientras ponía unas galletitas a un plato

-Si
vine con mis amigas por invitación de Juliana y Marisa

 

-¿Juli Damasco? Ultimo grado de bachillerato

-Si

-Es mi prima - sonrió Jim - Muchos dicen que nos parecemos, hasta nos apodan "los gemelos" cuando andamos juntos

-Un poco - murmuró ruborizada notándolo

-¿Y que harás aquí? ¿Cuál es tu habilidad?

-No lo sé, bueno, si
creo que patinaré
o haré el intento
- dijo con un poco de timidez, pues el chico se imponía, se notaba que le llevaba algunos añitos

-¿En serio? Yo estoy en el grupo de patinaje, podría ser el mejor
pero soy modesto, soy solo de los mejores, Juliana me comentó que estaba en busca de una chica que pudiera ser mi pareja, porque la última salio del bachiller y se fue del país por cuestiones familiares

-Pues
no creo que yo sea

-Ven conmigo, luego te comes las galletas, vamos a la pista de patinaje ¿Qué numero calzas? Veremos que tal patinas

-B-Bueno
oye Jim ¿Y que estudias? ¿Eres universitario?

-Estoy en la universidad, en efecto, estoy en tercero de ingeniería, me fascina patinar ¡No soy gay! - Y Karime soltó una risita - y aparte creo que soy un chef modesto
un equipo comandado por mi, cocinamos todo lo que ves

-¡Guau! Son muchas cosas - Murmuró Karime pensando que a ella se le quemaba el agua al ponerla a hervir, que la leche siempre se quedaba pegosteada en la estufa y que lo que metía al microondas quedaban hecho un desastre, excepto las palomitas
y luego pensaba que ella era un fraude, no debería estar en el club ¿Qué tal que patinaba mal? Se sentiría humillada

-Es bueno que hayas traído mayones, ponte los patines y veremos que sabes hacer

-Es que yo

-¡Anda, es mejor salir de dudas!

Kari se puso los patines y salió a la pista de patinaje, que era casi profesional, se notaba que el club era pudiente, empezó a dar vueltas siguiendo a Jim, que era bastante alto, bueno, tenía que serlo, para poder patinar en parejas, y fuerte
al menos para ella, porque Juliana era tan alta como su primo.

Agarrando confianza, Kari se animó a hacer a algunas piruetas imitando las que hacía Jim, sus amigas le veían a lo lejos junto con Juli y Marisa que estaban más que satisfechas.

-Es maravillosa - suspiró Juli - Si que patina bien, hará buena pareja con Jim, creo que ahí hubo un "clic"
el profesor Kurchenko me dijo que había sido su mejor alumna, lo confieso, no lo creí.

-Su cabello es estorboso
demasiado largo

-Pues no se lo cortará - Dijo Mega - Y si es indispensable, no aceptará quedarse en el club, la conocemos, le encanta parecer princesa de cuentos de hadas con esa cabellera

-Bueno
. Ya encontraremos la manera de sujetarlo.

Karime a su vez, patinaba feliz al lado de Jim, quien la tomaba por su cintura y la elevaba por los aires, de verdad eran perfectos, serían sin duda, los próximos campeones a nivel interescolar.

-Juliana - llamó de pronto una voz a la líder del bachiller, ésta se volvió, seductora como siempre

-¿Qué dices Alan? ¿Cuándo llegaste de Ámsterdam? - No parecía sorprendida

-Hoy en la mañana
¿Ya le consiguieron pareja a Jim?

-Parecer ser que
si
¿Qué te parece?

 

-En primera
tiene cara de niña boba
en segunda, ese cabello es horriblemente estorboso y en tercera, es alta para Jim, las patinadoras deben medir a lo mucho 1.55 o 1.60, ella mide más
y en cuarta, se ve gorda

-¡Oye amigo! - Espetó Aksintká - Calma tus ímpetus, nadie es perfecto

-¿Y ustedes quien diablos son?

-Eh, niñas
les presento a Alan Daniel Parker, tanto él, como Jim, son parte de los patinadores
Alan, ellas son Megara y Aksintká, la que patina es Karime

-Creí que las reglas eran estrictas en cuando a la edad Juli

-Y lo son, ellas ya tienen 16

-En fin - chistó - ese no es mi problema, nos vemos después
- y se fue sin despedirse de Aksintká ni Megara.

-¿Qué? ¿Celoso de que Kari patine con Jim?

-No
ojala fuera gay para entenderlo - dijo Juliana compungida - Esos otros si lo son - señaló a otro grupillo de chicos que estaban fuera de la pista de patinaje

****Aclaro, esta historia la escribí hace muuuuuuuuuchos años, cuando no existían las computadoras... Jajajajaja... bueno, cuando no tenía una porque eran carísimas y yo era una niñita tierna que aún escribía en sus cuadernos, así que esta escrita y terminada en mi cuaderno... yyyyyyyy... la estoy pasando a limpio y corrigiendo faltas de ortografia, incongruencias y otras cosas... Pero cuando la escribí, a mí me gusto, pero ¿A quien no le gusta lo que suele escribir? aunque quizas le parezca un poco boba ¡Pero la estoy corrigiendo!

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-¡Es un pedante! - Chilló Aksi una vez que Alan se alejó - ¡Es un egocéntrico, presumido, idiota, estúpido!

-Es un muchacho muy inteligente - Aclaró Juli sonriente - Que ha obtenido los mejores promedios de las escuelas a las que ha ido, las muchachas más guapas y las más inteligentes y cultas, han luchado por salir con él

-Aja

-Aparte es un excelente patinador heterosexual y de esos casi no hay en este mundo lleno de "mariposas"
. Es obvio que su soberbia se eleve al 100%

-Para Karime está muy bien
¡Polos opuestos! - Soltaron la carcajada y luego se sintieron mal ¡eran sus mejores amigas!

-¡Vamos! - Intervino Marisa - Alan tiene 24 años
¿Qué le vería a alguien como Karime? Para él, es solo una niña
el podría ser su hermano mayor

-Kari es muy bonita - Apuntó Mega - ¡Pero tengo que reconocer que con la cabeza totalmente vacía! Yo no se francamente, que va a ser de ella
ni siquiera es disciplinada.

-Solo espero que su amigo, ese tal Alan nunca vea las calificaciones de karime - suspiró Aksi - porque capaz que se suicida al ver que aceptaron a una oveja negra en el club
por mas bien que le salgan las piruetas en el hielo

Unas horas más tarde, Jim salía del club y fue a esperar el bus, su economía no le permitía tener un coche propio aún y se negaba a pedir prestado el de sus padres, aparte que ya no vivía con ellos
Pero de pronto, Alan le tocó el claxon de su lujoso automóvil, Jim alzo la mano al verlo, corrió hacia el y brincó al convertible.

-¡Gracias por el aventón Alan! Me da gusto que hayas regresado tan pronto

-Este año me gradúo y no puedo perder tiempo

 

-¿Fuiste al club?

-Si, pero no pude charlar contigo, estabas
ocupado con tu nueva compañera

-¿Te refieres a Karime, supongo? Es una niña muy linda, tierna y simpática

-La vi un poco alta ¿Tu no?

-No mucho, pero es ligera, claro, mientras no se exceda con los postres
pero si quieres te cedo mi lugar, hace mucho que no compites
además, eres mejor que yo, debo reconocerlo

-Olvídalo amigo, no tendré tiempo

-Bueno, espero que mañana te pases por el club a los entrenamientos, de paso te presento a Karime

-Sabes que me chocan las niñas inmaduras, la vi unos instantes pero fueron suficientes para conocer que no es como tú dices, para patinar así para los eventos deportivos, deben de tener carácter, a ver cuántos días la aguantas

-¡Eres cruel con ricitos de oro! Es alguien especial

-JA - se mofó Alan

Alan no estaba tan lejos de la realidad, Kari estaba decidida a no volver al club, el patinar por casi dos horas la habían cansado mucho y como no le gustaba esforzarse, había decidido renunciar al club ¡Si ni la dejaban comer los postres! Mega y Aksi querían asesinarla, al menos a ellas sí les había encantado y deseaban quedarse.

-No entiendo Karime, creí que Jim te había gustado

-¡Oye! Una cosa es que me guste y otra muy diferente que tenga que aguantar un entrenamiento tan duro

-¡Si no te esfuerzas siempre serás un fracaso!

-¡No me digas más Megara!

-Lo siento Kari, pero es mi deber como mejor amiga, decirte las cosas, ser sincera y hacerte ver la realidad

-¡Y mañana volveremos al club, quieras o no, irás a la fuerza!

Kari solo hundió su cabeza rubia entre las almohadas ¿Por qué tenía que sufrir así?

Una semana más pasó, ella asistía a la fuerza al club, y el entrenamiento, según su queja, la mataban de hambre. Esa mañana de viernes, había salido tarde por la entrega de resultado de exámenes en el que tenía una enorme "E" que significaba la calificación más baja en la materia de Literatura.

-Mi padre va a matarme - Suspiró y se dirigió a la parada de autobuses, mientras esperaba el suyo no dejaba de contemplar la hoja y casi sollozaba. Pero resulto que Alan caminaba por ahí, pasando a un costado de Kari y reconociendo su rubia y rizada cabellera, siendo mucho más alto que ella, no puedo evitar el bajar la vista al examen que ella sostenía

Curioso se quedó atrás de ella viendo las preguntas y las tontas respuestas de la niña, hasta que Kari sintió que tenía pegado a alguien a su espalda y se volvió de inmediato, mirando fijamente a Alan con sus ojos del color del cielo.

-Que vergüenza - Dijo el con toda la frialdad que pudo - Por el uniforme, supongo que vas en el bachiller, que asistes al club de la séptima estrella
y
y no sabes ni siquiera quien fue Leonardo Da Vinci

-¡A ti que te importa! No te metas en mis asuntos - vociferó la chica aludida ¿Quién demonios se creía ese tipejo para meter sus narices en cosas ajenas?

-Pues te conozco
cabeza rubia y hueca
eres la chica que va a patinar con Jim, pero no entiendo como alguien que saca "F" pueda ser admitida en el club, aunque sepas patinar

-¡Deja de molestarme, universitario amargado! - Chilló, si decía conocer a Jim, entonces eran de la misma universidad

 

-Eres una grosera - dijo calmadamente, pero taladrándola con sus ojos penetrantes - Pero no descansaré hasta que estés fuera del club - y se alejo de ella dando grandes zancadas

-¡Uy, pero que odioso!

Kari llegó echa una furia al club, incluso ni siquiera se cambió para entrenar con Jim, lo único que hizo fue sentarse en la butaca mientras peinaba sus largos y dorados rizos. Aksi y Mega la vieron con extrañeza, era floja, cierto, pero nunca dejaría un entrenamiento y se acercaron cuidadosamente.

-¿Karime? Jim te está esperando

-No quiero entrenar hoy - Dijo con cierta ira mezclada con melancolía, ellas presintieron que algo no andaba del todo bien

-¿Qué te pasa?

-Lo de siempre
saqué una "E" en literatura
pero que puedo hacer ¡Nada me entra! ¡No se me pega nada!

-¡Chiquita! - Susurró Aksi con compasión - Pero eso ya es algo de esperarse, creo que estás acostumbrada, digo ¿No?

-Hay algo más - musitó con frialdad - Me tropecé con un muchacho y dijo que me sacarían del club tarde o temprano, por mis calificaciones.

-¿Cómo, quien?

-No lo sé, no lo conozco

-¡Espera! - Brincó Megara - ¿Medía mas de uno ochenta, cabello oscuro, ojos claros pero que como que se oscurecen cuando esta molesto?

-Creo que medía como dos metros - Suspiró vencida - y pues
si, tenía el cabello oscuro y los ojos
azules, verdes, no lo sé

-¿Recuerdas a ese muchacho que nos presentó Juli, Aksi? Ese tal Alan Daniel

-Cierto ¿será el?

-Sea lo que sea
me bajó la moral, vio mi examen y eso dio pié para que me dijera todo eso
¡lo odio!

-¡Pues no le hagas caso a ese cretino y cámbiate! Jim quiere entrenar y te está esperando

-Si
tienes razón Aksi, espero hacerlo bien

Afortunadamente Karime patinó como nunca, ella media 1.65 y pesaba poco menos de 50 kilos, Jim con su 1.80 aguantaba muy bien a Kari y no la sentía pesada como le decía Alan

-De todos modos te pondrás a dieta - le decía Marisa - No puedes pasártela con pasteles y malteadas

-¡Pero no estoy gorda!

-No lo estás ni lo estarás, mañana te pasaré una lista de lo que puedes comer
aunque esto es patinaje artístico intercolegial sin mirar a ningún campeonato olímpico, debes cuidarte, mañana te pasaré una lista de lo que puedes comer.

-¡No es justo! - Chillaba teatralmente - ¡Mejor me voy de aquí! ¡Aquí la matan de hambre a una!

Karime salió del club decepcionada de la vida, caminó por varias cuadras, con la mente en blanco
lo cual no es novedad, arrastrando su mochila, sabía que al llegar a su casa le provocaría un malestar
el ver a su hermanita burlándose de ella, a sus padres regañándola por sus bajas calificaciones

Vio su reloj, eran las siete de la tarde
casi todo el día había estado fuera de su casa, pues de la escuela se había ido al club, al llegar, para su fortuna, Renata, su hermana estaba en su habitación haciendo sus tareas y sus padres habían dejado un recado con la doméstica diciéndole que tenían un compromiso y que irían al teatro

Y la suerte estaba de su lado, muy temprano ese fin de semana, sus padres se fueron con Renata a otros compromisos sociales y como a Kari no le gustaba madrugar, gustosa se quedó en su casa aunque no por mucho, sus amigas fueron por ella para ir al club.

 

-Jim me habló anoche, diciéndome que fueras hoy a entrenar
te envié mensajes pero creo que no los recibiste, un correo, twitté pero ni tus luces
hoy hablé mas temprano pero nadie contestaba - dijo Megara

-Llegué tarde
ayer Marisa me puso a dieta ¡Yo no me veo gorda! Me dijo que cero postres

-Vamos Karime ¡Animo! Que pasen los campeonatos y entonces salte del club si quieres

-¿Campeonatos? ¿A que se refieren?

-¿Acaso Jim no te lo dijo? Dentro de un mes se realizarán los juegos Inter escolares y el patinaje está incluido

-¡Pero yo no quiero participar!

-Si participas, es seguro que el colegio te de puntos extras en tus calificaciones y más si ganas unas medalla.

-Eso no es cierto

-Es verdad - respondió Megara - Las escuelas les dan puntos a sus atletas

-¿Eso significa que tendré que venderme? Ya no quiero tener solo D o E.

Las chicas se fueron al club, dejaron a kari en los vestidores mientras que cada una se iba a sus actividades, la niña rubia se puso su uniforme y se colgó los patines en el hombro para ponérselos antes de salir a la pista, pero como siempre, salió tan aprisa cuando se tropezó con alguien, enredándose y cayendo al suelo.

Cuando la chica reaccionó y se volvió a ver con quién había tropezado, vio el rostro de Alan, furioso, duro y cruel, ella se asustó pero se controló, sabía que la atacaría en un segundo
no se equivocó

-¡Cabeza hueca! - Le gritó - ¡Eres torpe, harás el ridículo en la pista de hielo!

-No te metas en mis asuntos, idiota

-Vete del club antes de que pases la vergüenza de que te echen - le dijo entre dientes ¡Es que simplemente no la soportaba!

-¡Cállate!
kari se puso en pie y se alejó corriendo hacia la pista, la mirada de Alan la seguía, observando su frágil figura, con aquellas piernas bien torneadas ocultas por las mallas, los cabellos rubios y largos, agitados por el aire, se veía hermosa.

Y aunque entrenaba bien, la mente de Kari estaba en otro mundo, veía el rostro de ángel cruel de Alan que se burlaba de ella y le decía "cabeza hueca"
sin imaginar que oculto y a lo lejos, él la seguía viendo intensamente, cuando Juliana se acercó sigilosa.

-¿Sigues opinando lo mismo de esa niña?

-Si - Respondió sin pensar - Ella no debería estar aquí ¿Por qué la retienes?

-Es una excelente patinadora, después de que Linda se fuera, no había, al menos otra con su mismo nivel, karime será lo que quieras, pero es como ella

-No
Linda era única - dijo Alan melancólico

-Linda tenía 20 años
ella solo tiene 16
apenas está madurando, Linda sabía lo que hacía Alan

-Maldita sea la hora el día en que decidió irse a otro país

-¿Por eso ya no quisiste seguir patinando? Aunque
a mí se me hace que Karime te hace recordar a Linda

-No digas estupideces Juliana

-¡Que geniecito te cargas hoy Alan, nos vemos cuando se te baje!

Alan volvió su vista hacia la pista de hielo, Karime ya se relajaba y junto con Jim reían y jugueteaban, eran como dos niños, eso puso más furioso a Alan, quien empezó a recordar que hacía dos años, cuando precisamente Linda tenia 20, era la mejor patinadora, pequeña, delgada y ágil, como todas las patinadoras de parejas.

 

Era rubia y de ojos verdosos, muy delicada y hermosa, aparte muy inteligente, compartía cuadro de honor desde el bachiller hasta la universidad, y tanto Alan como Jim estaban enamorados de ella, Alan en particular la adoraba y casi besaba el suelo que pisaba

Pero a ella le gustaba Jim
aún así, Alan la trató de conquistar, pero no pudo, Jim era de un carácter tan distinto al de Alan, una mezcla de seriedad juguetona, tranquilo, divertido, audaz
muy al contrario de Alan, serio, temperamental, duro y aunque era mas atractivo que Jim, no pudo con él ni su sonrisa.

Sin embargo, Linda se enteraría, incluso de las fricciones que comenzaban haber por la relación, harta de tantos problemas y por evitar romper esa amistad que tenían desde adolescentes, decidió cambiarse de escuela, aceptar un intercambio, y se fue, dejando dos corazones rotos y heridos

Alan fue sin duda, el más dolido.

Pero

La buena suerte se le acabó a Karime, su padre la castigó por sus malas notas y le exigió que las aumentara, así que decidió mandarla a cursos especiales de dos horas después de clases
Nunca se imaginó lo que sucedería

El primer día apenas y le dio tiempo que probar bocado, agarró sus útiles y se fue al unas aulas especiales en donde daban clases a alumnos que necesitaran ayuda con las materias. Karime fue inscrita a las asignaturas de matemáticas, Historia y Literatura.

Al entrar se percató que estaba casi lleno ¡Al menos no era la única que necesitaba ayuda en literatura! Tomó asiento en la tercera fila, llamando por supuesto poderosamente la atención, aunque no era la única rubia hueca y sin cerebro en el salón, era la más bonita.

El profesor entró minutos después, mientras ella hacía una nueva amiga, la chica que se sentaba a su lado, se llamaba Martha, y entabladas en su charla insulsa, ni se percató que el profesor era un muchacho universitario, haciendo un servicio social en Ciencias Sociales.

El muchacho levantó suspiros, era alto, de cabello rubio oscuro y de ojos verdes oscuros, el recorrió al salón de clases y reparó en aquel par de niñas que hablaban sin parar, así que rompió el momento tan encantador, de modo divertido

-¡Hey! - Gritó con una gran sonrisa -Esa niña de largas coletas rubias y rizadas

Kari dejó el chisme y se volvió a ver a su profesor

-Lo siento - respondió avergonzada

-No hay problema - Contestó de modo coqueto que muchas chicas agradecieron - Me llamo Armand Balastro, seré su profesor y les ayudaré con la materia de Historia y Literatura
estoy en mi ultimo año de universidad, soy de los mejores
y como todos los inscritos tienen problemas con estas asignaturas, yo les haré ver que tan fácil puede ser ¿De acuerdo? Ahora empecemos las clases
- Kari pensó que al menos esas clases, si le gustarían
¡El profe era un bombón!

Apenas salieron de esa clase, Karime se fue al departamento de matemáticas, iba a entrar cuando vio sentado en el escritorio a Alan Daniel Parker
Su corazón casi explota del susto y se escondió para evitar que la viera.

-¡Oh, no! - Susurró - ¡No puede ser, es un mal sueño, ese cretino no puede estar aquí!

 

Karime no entró a la clase y se sentó en la cafetería de ese lugar, cuando Martha, su nueva amiga se sentó a su lado al mirar que ella estaba pensativa, encerrada en su mundo.

-¿Qué paso Kari? ¿Y tu clase de mate?

-No entraré

-¿Por qué?

-Es que
no creo que la necesite mucho

-Bueno, si tu promedio es mínimo de puras "C"

-¡Oh! - Gimió Kari - la verdad es que si las necesito, al igual que historia ¡Pero no se me da! No sé que hacer

-Estudiar, no queda de otra chica
voy por un pastelito ¿Quieres?

-Ahora no, gracias - suspiró ¡Ella que era tan glotona, despreciando un delicioso pastel!

Apenas Martha se levantó, Kari casi grita cuando sintió un jalón en su brazo - ¡Ay! - Chilló - ¿Qué te pa
? - quedó muda al ver a Alan frente a ella

-¡Claro! ¿Dónde más podría estar la señorita glotona? - Gritó - Vi mi lista de asistencia y supuse que no podría haber otra Karime Mackoy

-¡Suéltame! No te metas, no te importa

-¡En este momento te vas al salón de clases, o si no, a tus padres no les va hacer mucha gracia!

-¿Se los vas a decir?

-¡Claro que si, cabecita hueca!

-No sabes cuanto te odio - dijo Kari entre dientes sintiendo una rabia inmensa

-Eso no me importa, veta al salón ¡Ahora!

Kari corrió hacia su salón, Alan iba tras ella mas despacio, cuando Martha regresó y se percató de ello no pudo decirle más nada, ella ya iba lejos con la cara ardiendo de coraje y vergüenza.

Alan sentó adelante a Kari y empezó la clase preguntándole a casa rato, la niña, roja de pena, tuvo que aguantar los gritos y regaños que le daba él, al no poder contestarle
sus compañeros estaban aterrados por el joven profesor de mal genio que se desquitaba con la hermosa jovencita.

-¿Cómo es posible?- Le vociferaba - ¡No tiene ni cinco minutos que vimos como se hacía la ecuación!

-N-no me acuerdo - chillaba nerviosa

-¡Creo que te equivocaste karime, tu clase está, pero en el jardín de niños y ni ahí!

Media hora más tarde la clase terminó, Kari había soportado estoica casi las hora y cachito restante, todos salieron huyendo, excepto ella que permanecía sentada con la cabeza baja y sus manos temblaban mientras sujetaba su cuaderno y lápiz, Alan que guardaba sus cosas le vio que no se iba.

-¿Qué te pasa cabeza hueca? ¿Quieres más clases? ¡Después que no diste ni una! - Le dijo de modo grosero, pero ella permanecía inmóvil y gruesas lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas - ¿No me escuchas? ¿No me oyes? ¡O es por eso que eres una
!

-¡Basta! - Gritó Karime al fin - ¡Basta Parker! ¡No te permitiré un insulto más!

-No me grites niñita, que soy tu superior
en muchos sentidos

-¡Idiota! - Volvió a gritar y le aventó su cuaderno a la cara, haciéndole un pequeño rasguño con el espiral metálico que tenía - ¡No esperes que regrese, tú no tienes derecho a insultarme! - Alzó su hermoso rostro y las lágrimas no dejaban de caer, tomó su mochila y salió corriendo, hasta toparse con Megara que andaba dando asesorías de clases también.

-¡Dios Santo! ¿Qué te pasa Karime?

-Nada - pero no dejaba de llorar

-¿Cómo que nada? ¿Por qué lloras así?

 

-Megara - dijo con dificultad - No esperes que regrese al club
hasta aquí he soportado
lo siento
Yo, quiero estar sola, adiós

-¡Pero! - Kari se alejó corriendo, dejando con la duda a su amiga, misma que fue despejada cuando Alan salió del instituto con una mejilla sangrando y el cuaderno de Karime en sus manos, supo que era de su amiga, de inmediato.

-¿Dónde está? -Exigió Alan a Megara

-Se fue - respondió secamente - Pero ya se porque se fue llorando
tu no tienes derecho a decirle nada, es su vida, su intelecto, si no da para más, no es tu problema

-¡No te metas con mis clases y mis alumnos!

-¡Eres un amargado! - Le gritó Megara - ¡No tienes derecho a destrozar el corazón inocente de una niña inocente, si ella es feliz así! ¿A ti que te importa?

-Cállate ¿Quieres?

-De verdad eres detestable ¡No te atrevas a hacerle más daño Parker! No te atrevas

-Déjame en paz - Le dijo cortante y entró al instituto de nuevo. En la enfermería le curaron su herida, pero como el chisme corrió, Armand entró a verlo en cuanto supo donde estaba

-¿Qué te paso amigo?

-Me lastimé ¿No lo ves?

-¡Uy! Que genio, yo solo venía a platicar, pero si no estás de humor, te dejo en paz y luego nos vemos

-No, no, discúlpame Armand
cuéntame ¿Qué tal tus clases?

-Encantadoras
sobre todo por una alumna que tengo, es un ángel
se llama Karime Mackoy, y es la niña más hermosa, simpática y dulce que he visto, aunque me siento un poco sátiro, ella no tiene más de 16, pero en mi vida no había visto belleza semejante

-Exageras - dijo Alan tragándose su rabia

-¡Claro que no Alan! No exagero ¿la conoces? Mírala bien, es un bombón, un tierno y dulce bomboncito
prohibido

-Es solo una niña con la cabeza hueca - Espetó Alan

-Pues lo será, pero me gusta, no hay otra niña como ella en la ciudad

-¿Estás loco? ¿Cómo puedes fijarte en una chiquilla?

- ¡Ah! Pero no voy a seducirla ¡No hasta que no tenga 18 y esté soltera!

-Bromeas

-Puedo ser su amigo, así que
de vez en cuando le invitaré a comer, un postre, que sea solo mi amigo
¡Bueno! Te dejo porque sigues insoportable, nos vemos mañana Alan

-¡Diablos! - Gruñó - ¿Qué le ven a esa tonta? ¡Primero Jim, ahora Armand se deslumbra! Par de estúpidos
me resultaron que les gustan descerebradas
solo porque la niña esa es
bonita

Toda la historia, Karime no asistió al club y solo iba a clases de historia y literatura, retirándose de inmediato a su término, pues no deseaba ver a Alan, también evitaba hablar con Megara o Aksi aunque necesitara su apoyo, no deseaba molestarlas con sus problemas y en los recesos se la pasaba sentada junto a un árbol, siempre con la cabeza escondida en sus hombros

-Ya basta karime, no le hagas caso a ese cretino - Le dijo Megara al encontrarla

-Si, no nos gusta verte así ¡Llevas toda la semana como un zombi! Eso no es justo, tú eres alegre, no puedes seguir con esa tristeza en tu corazón, ya ni siquiera comes bien

-Lo siento chicas, estoy tan deprimida, no se que hacer

-Jim nos pregunta por ti, todos quieren que regreses, incluso te has estado escondiendo de Juliana y Marisa ¡Y eso si que es toda una proeza!

 

-No deseo verlas, no quiero dar explicaciones

-Pero Kari

-¡Déjenme en paz! Por favor
váyanse, quiero estar sola ¿Si? ¡Por favor!

-De acuerdo amiga - suspiraron vencidas - Cuando quieras hablar, búscanos, te estaremos esperando, sabes que siempre contarás con nosotras

Cabizbaja, salía de la escuela, cuando sintió que alguien la seguía de cerca en su lento caminar, se volvió y vio que era Jim, quien la miraba serio, ella se detuvo y esperó a que el rubio muchacho le diera alcance.

-Hola Jim ¿Qué hay?

-Hola kari
¿Qué pasa contigo? No has ido a los entrenamientos, me has fallado

-Es que
no regresaré al club

-¿Por qué no?

-Eso no importa, no volveré

-¡Pero a mí si me importa! Te lo exijo Karime, dime porque no

-¡No merezco ese club! - Casi gritó - Tengo bajo promedio, necesito clases especiales, creo que reprobaré matemáticas y no soy tan buena patinadora

-¡Karime!

-Lo siento Jim
no me busques, no volveré al club

-¡Pero! - pero Kari corrió hacia el bus escolar, dejando a Jim con las palabras en la boca, el no sabía nada de que Alan la había estado hostigando, así que se puso triste y de modo lento y con la cabeza baja se regresó a su automóvil

Y en su mente ya pensaba en Betsy, una chica que también patinaba y estaba en la lista de suplentes y solo esperaba su oportunidad para poder ser la patinadora principal

-No quedará de otra, tendrá que ser Betsy, lástima, kari me gustaba para pareja ¿Qué pasaría con ella?

En el club, por la tarde, Jim practicaba junto con Betsy, una simpática niña de 14 años, menudita, era buena, aunque con sus fallas porque era de las primeras veces que hacía patinaje de pareja, siempre sola. A lo lejos Megara y Aksintká lo miraban con tristeza

Jim ya les había dicho que Karime se había negado rotundamente a volver al club pero sus razones no lo convencían del todo, pensaba que había algo más, no era posible que de un día a otro, ella decidiera dejar todo.

Alan en ese momento llegaba de dar clases y vio admirado como Jim luchaba al patinar con Betsy, quien aprendía lento, era experta si, pero no con una pareja y eso le complicaba todo
Minutos después, en su primer descanso, Jim se fue a beber agua y Alan se acercó a él.

-¿Qué pasa Jim? ¿Y tu pareja?

-Si te refieres a Karime, no vendrá

-¿En serio?

-Si - suspiro - y yo lo siento mucho, era buena compañera y patinadora, te confieso que la extraño horrores, era muy divertida, aún no la comprendo, fui a buscarla pero simplemente me dijo "No tengo buenas calificaciones, no volveré"

-¿Y te parece poco?

-¡Por supuesto! Betsy es buena, pero yo necesito a Karime, era la compañera perfecta y no me parece justo que por un simple detalle ella ya no siga aquí ¡Tiene talento nato!

-¡Vamos Jim! Sus calificaciones van en contra de nuestro club

-No lo sé Alan
pero ya hasta estoy pensando en que tú tuviste algo que ver

-¿Yo, porque?

-Hablas con tal seguridad, que creería que
pero no, no creo que hayas sido capaz de correr a esa niña

-¿Estás loco? Ni siquiera la conozco

 

-Eso espero Alan, si no, aquel que le haga daño a Kari me las pagaría, ella es una niña muy tierna e inocente, no merece ser tratada mal

-¡Pero es una ignorante, bonita si, pero con la cabeza hueca!

-¡Me fastidias Alan! Eres un tipo con una soberbia estúpida, comprende que no todos tenemos tu misma capacidad e inteligencia
- Y diciendo eso lo dejo solo y regresó a la pista, molesto.

-¡Todos me culpan! - Pensaba Alan en la cafetería - ¡Pero soy justo, en el club no pueden haber chicas o chicos con bajo promedio escolar! Nuestro prestigio esta por encima de todo ¿O acaso soy demasiado duro con ella? ¡No lo creo! Estoy bien

-Hola guapo - Lo interrumpió Juliana - ¿Te invito un café?

-Que tal Juliana, toma asiento por favor

-Gracias

-¿Cómo estás? Hace días que no te veo

-Muy bien, con mucho trabajo en la escuela, organizando unos eventos

-¿Y Marisa?

-En sus clases de música, hoy le tocó vocalización ¿Tu que haces?

-Preparando mi tesis, en unos meses haré mi examen profesional, pero me doy mis respiros y vengo aquí a entretenerme

-Deberías volver al patinaje
así te distraerías

-Hablando de patines, vi a Jim con Betsy ¿Qué paso con Karime, la otra chica?

-Pues creo que la espantaste

-¿YO?

-Vamos Alan, no finjas conmigo, se lo que paso en las clases de matemáticas especiales, de todo lo que le dijiste, con todo eso ¿A quien le dan ganas de regresar?

-¿Quién te lo contó? ¿Karime?

-Claro que no, me lo dijo Megara, está muy preocupada por ella, se la pasa llorando ¿no te da pena? Con tus palabras hirientes solo la hiciste sufrir, mira que ya ni siquiera ha regresado a tus clases
te tiene miedo
¡Bueno, hasta yo te tendría miedo con esa carita de enfado que pones!

-¡Ese no es mi problema Juliana!

-Eres imposible Alan, por eso Linda White nunca te hizo caso a pesar de ser más apuesto que Jim, ella lo prefería a él. Claro, al final de cuentas decidió irse para que ustedes dos, como buenos amigos que son, no salieran peleados ¡Sacrificó su amor verdadero por ti!

-Lo que acabas de decir, no fue de buen gusto

-¡Que pena! - Juliana se puso de pie con seriedad - Pero es la verdad
Te veo en otra ocasión

Al día siguiente, Alan salía de dar clases de matemáticas, pensativo, hasta que pasó por la cafetería y vio algo desagradable... según él... Karime y Armand, los dos tomaban unas malteadas acompañados de pastel, y él le daba trocitos del mismo en la boca, kary reía y jugaba con él...

Obvio que Alan no se pudo aguantar entrando a la cafetería acercándose a la pareja con una mueca de ironía, disgusto y con puñales en los ojos, claro que no pasó inadvertido

-¡Oh, oh! - dijo ella y tomó un poco de malteada

-¿Que pasa hermosa?

Iba a responder cuando...

-Armand ¿Como te va? - Saludó Alan - ¿La pasas bien?

-¡Ey! Mírame, estoy con la niña más hermosa del mundo ¿Te parece poco?

-¡Ah, si! La fugitiva... ¿Sabes que ya no va a mis clases?

-Si - respondió como si nada - Ahora yo le enseño algo de mates

-¿TU?

-¡Ahora vuelvo! - Saltó Karime de su asiento y corriendo al interior del sanitario

-¿Que pretendes Armand? ¿Que te metan a la cárcel por pervetir menores? ¿En verdad te interesa esa niña cabeza hueca? - Espetó Alan cuando Karime desapareció - ¿Hasta donde piensas llegar con ella?

 

-A ninguna parte Alan. No equivoques las cosas... Karime es una niña dulce y tierna, pero no es ninguna fácil, es demasiado inocente... Yo no pretendo nada malo con ella, ni ella conmigo, no tiene esos pensamientos

-Eso crees tú

-Alan - Sonrió Armand - Alan, Alan... Amigo, estás demasiado amargadito ¿porque? ?Acaso no puees entender una bella amistad entre esa niña y yo? ¿Piensas que podemos llegar a algo más? ¡Se que soy mucho mayor que ella, pero...!

-No - Gruñó con frialdad - Ella tiene 16... tú 24... Ocho años es mucho ¿No lo crees?

-Para mi la edad no es ningún obstáculo... si hubiese amor de por medio

-¡Auch, pero que cursi eres Armand! Mejor me voy, porque tu cenicienta estará desesperada porque yo desaparezca...

-Que te vaya bien, Alan

Y segundos después...

-¡Ya regresé! - Llegó Kari justo cuando Alan salía de la cafetería, era obvio que espiaba que se largara - ¿y tu amigo?

-Se fue... y se nota que no lo soportas

-No - afirmó riéndose - ¡Es un patán! Por eso deje sus clases

-Alan es una persona muy especial ¿Sabes? Lo conozoco desde la secundaria. Su vida no ha sido fácil... El tener dinero nunca te augura la felicidad...

-¡Oh! ¡Cuéntame de él!

-¿En serio?

-Bueno... sus padres se divorciaron cuando el tenía trece años... su padre les dejo mucho dinero pero no lo volvió a ver... Su madre murió al año siguiente en un accidente junto con su único hermano, obvio fue entonces el único heredero, rodeado de tutores, hasta que tuviera mayoría de edad, siempre ha sido inteligente...

-¡Que vida tan triste! - suspiró Kari sintiendo pena por el, ella no se llevaba bien con Reni, pero en el fondo, adoraba a su hermanita y le dolería perderla

-Siempre ha sido el número uno en la escuela, pero no tiene familia, toda la perdió, así que... de ahí ese carácter que tiene, no soporta que la gente a su alrededor sea feliz, aunque no tenga dinero o buenas calificaciones... en el fondo, trato de entenderlo

-Bueno - carraspeó Karime - No estoy muy de acuerdo con su caracter, uno debe sacar buena vibra de las malas situaciones...

-Si, pero así es el...

-¿Comemos otro pastel?

-¡Lo comemos niña bonita!

En tanto...

-¡Esto no lo soporto! - Rabiaba Alan en su elegante departamento - ¡Hasta Armand piensa que karime McKoy es maravillosa! ¡Por Dios santo si ni siquiera tiene cerebro! ¿Como los embrutece?

Se acercó a la chimenea y vio el retrato de su madre... eran idénticos, en el tono de piel, cabello oscuro, esos ojos azules, muy guapa... a un costado, su hermano... el dolor volvía

-¿Porque me dejaron solo? ¿Porque no puedo ser feliz? ¿Que castigo estoy pagando? ¿Es por eso que odio la felicidad de todo el mundo?

Bajó la vista y vio la foto de su padre, no se parecían en nada, recordaba cuando simplemente se había ido, no les dijo nada, ni un beso, ni un adiós... las noches en que escuchaba a su madre llorar, el dia en que él no quiso ir a ese paseo y la tragedia sucedió...

Se odiaba así mismo no haber ido, así, se hubiese muerto junto con ellos, por lo menos, los remordimientos no lo atormentaban, por lo menos, los tres estuvieran juntos, donde quiera que estén.

 

-¡Maldito seas padre, ojalá y tú también estés muerto!

Un poco más calmado, fue a la cocina a preparar café, por su mente pasaban imágenes de Jim, patinando con Karime, él la abraba tiernamente, ella tan dulce, luego en la cafetería con Armand, él la consentía, tan tierna y simpática

-La odio tanto... Pero tengo un buen plan... me voy a encargar de bajarle esos ánimos a esa niña estúpida, se que puedo hacerlo... voy a hacerla sufrir tanto que deseará nunca haberme desafiado...

Su odio lo cegaba, como Armand había dicho, odiaba ver personas felices, luego recordó a Linda, aquella chica que tanto había querido y la que nunca le había correspondido... Rumiando y recordando sus frustrados amores, se quedó entre las penumbras de su solitario departamento

Al dia siguiente...

Karime salía con otro de sus exámenes en sus manos, sus ojos se llenaban de lágrimas, había echo un esfuerzo en literatura pero había sacado una "D"

-¡Armand se decepcionará! - Pensaba, arrugó la hoja del exámen y la aventó a sus espaldas

-¡Auch! - Se quejo alguien y Kari se volvió, descubriendo a Alan que se arreglaba el pelo, mientras se agachaba para recojer la hoja, la desdobló y observó seriamente el exámen

-¡Dame eso! -Gritó Kari tratando de quitarle el exámen, pero Alan era demasiado alto y no lo alcanzó cuando el alzó el brazo

-¡Quieta! Tú lo tiraste, eso significa que no lo quieres... MMM... ¿No se lo enseñarás a Armand?

-¡Eso no te importa! - Hizo un mohín

-¡Vaya! Armand tiene razón... Eres más bonita cuando te enojas...

-¿? - Kari quedó pasmada y vio cuando Alan se alejó no sin antes darle su exámen. Pasando varios minutos antes que ella reaccionara - ¿Que le pasa? ¿El me dijo... bonita?

-¡karime! - La interrumpió Megara - ¿Te pasa algo?

-No... nada, no me pasa nada...¿Que haces?

-Buscándote ¿Quieres ir al cine? Hay una romántica película de estreno que nos va a encantar

-Si... claro que si...

-¡Lleva muchos pañuelos desechables!

-Por supuesto - aún estaba aturdida, definitivamente, Alan la había afectado

-¿Como te fue en el examen de literatura?

-mal -suspiró - Armand se decepcionará

-¡Armand! ¿Eh? ¿Y que tal?

-¡megara! que es muy guapo pero a mí solo me gusta para amigo, además, no creo que les gusten las chicas sin cerebro como yo

-Perdóname Kari, pero ese muchacho te mira de un modo que... me hace pensar que le gusta muchísimo

-¡No es verdad!

-¡Rompes muchos corazones Karime! ¿Me pregunto quien romperá el tuyo?

-¡Megara que la boca tuya se achicharre! ¡Aún no deseo que nadie me rompa mi corazón! - le dijo dándole de zapes

-¡No, no, Kari, lo siento, jajaja, ya basta Kari!

Sin embargo
toda esa tarde, Kari estuvo pensando todo el tiempo en Alan, en sus palabras, en la forma cómo le habló, su rostro, sus facciones suaves y no endurecidas como cuando le hablaba, eso la tenía desconcertada.

Después de Literatura, se escondió para verlo en secreto, era realmente impresionante y apenas se daba cuenta, era altísimo, delgado, su rostro casi perfecto de porcelana, con esos zafiros como ojos y tan azules, el cabello suave, brillante, sedoso, tan oscuro, tan negro

¡Y ella que apenas le llegaba a los hombros!

 

-Pues si
es
guapísimo, no me había percatado por odiarlo tanto

Hubo un suspiro y luego negó con la cabeza

-¡No, pero no! Yo no puedo fijarme en él, y por supuesto que él no me miraría

En tanto con Alan, tenía pensamientos similares en ese momento, absorto en sus propios planes.

-Creo que ya di el primer paso - Pensaba Alan - Es tan tonta que a lo mejor caiga en mis brazos y cuando lo haga, la destruiré
voy a quitarle todas sus ilusiones, voy a hacerle ver, la dura realidad de la vida

Desafortunadamente para Kari, ella ya había caído bajo los influjos de Alan, incluso desde que lo viera por primera vez, pero lo había ocultado en su subconsciente y ese amor, lo había convertido en despecho y un poco de odio, pero ahora, todo salía a flote, a ella no le gustaban mucho los rubios como lo eran Jim o Armand, mas bien le fascinaba el cabello de ébano que poseía Alan.

Toda esa noche no pudo dormir de la emoción, cerraba los ojos y pensaba, evocando el bello rostro de Alan
Su frágil, dulce y tierno corazón se empezaba a emocionar y enamorar de aquel muchacho
Grave error para una niña sin experiencia como ella.

Sábado por la tarde
Mega, Aksi y Kari comían palomitas mientras veían aquella romántica película, emocionadas hasta las lágrimas, las palomitas se les atoraban en la garganta, apenas hubo un intermedio, Mega fue por unos refrescos, Aksi al baño y Kari se quedo cuidando los asientos

No había advertido que Alan se encontraba tras ella, hasta que él acercó su rostro al de Karime

-¿Qué tal rubia? - Le dijo y ella se sobresaltó - Veo que la pelicula te ha emocionado

-¿Qué haces aquí? - Chilló

-Vine al cine ¿Qué hay de raro?

-¡Es raro que tú vengas a ver una película romántica, tu corazón es de piedra!

-¡Rompes mi corazón! Me juzgas muy mal rubia

-¡No soy "rubia", me llamo Karime!

-¡Shhhttt! - Le silenció - La gente nos escucha y no quiero que piensen que somos un par de enamorados que se pelearon

-¡JA! ¡No me digas! Estás como loquito, ya parece que alguien de tan poco cerebro va a caer en la gracia de un "genio" como tú

-¿Y eso te importa? ¿Importa mucho el hecho de que yo sea un genio?

-¡UY! - Gimoteó la chica - ¡Y aparte eres un vanidoso, un chocante, aléjate!

-Como quieras
"rubia"

-De acuerdo
"pesado"

Alan se volvió a acomodar en su asiento, Aksi regresó con Mega y los refrescos, y le lanzaron miradas asesinas a Alan y éste solo les sonrió de un modo maldito y maravilloso

-"No puedo creer que yo esté haciendo tonterías" - Pensaba Alan - "Este comportamiento de adolescente me molesta, yo no se como es que Armand y Jim pueden jugar con estas niñas ¡Todo por lograr que ella caiga conmigo!"

-¿Te molestó ese cretino? - Le pregunto Mega

-N-No ¿Es raro no? - Mintió

-¡Ya lo creo! Pero si nos molesta, será objeto de mis puños - Rabió Aksi - Aún no le perdono lo que te hizo

-Si - Intervino Mega - Pero la herida que Kari le hizo en la mejilla no se le quitará ¿Ya le viste la cicatríz? No es muy grande pero se le nota ¡Ay chica, le echaste a perder su linda carita!

-¡Pues para que se le quite y no moleste más a Karime!

-¡Ya va a empezar! - Susurró Kari, pero ya no se concentró en el resto de la película, solo pensaba en que Alan estaba atrás de ella, mirándola tal vez o ignorándola, no lo sabía, pero aquel acercamiento de minutos antes la había echo estremecer y tener pensamientos locos y luego su perfume, su suave y varonil aroma

 

¡Era algo increíble!

Pero terminó la película y al salir ya no encontró al muchacho, lo buscó entre la multitud pero éste había salido antes que terminara (Asqueado de tanto romanticismo) aunque igual no miraba la peli, solo aquel par de coletas largas y rizadas que tanto le gustaban a sus amigos.

Esa noche no pudo ser más romántica, Kari soñó que ella era la protagonista de una película, Alan su galán, ambos se besaban apasionadamente, Kari despertó al día siguiente bastante tarde, sus padres se habían ido de día de campo con su hermanita, pero le habían dejado una nota para unas compras

Mas tarde, se fue de compras al súper, tomó un carrito y comenzó avanzar por los pasillos y no dudó en pasar por la sección de los dulces y tomar una bolsa de bombones de chocolate, luego fue por un litro de helado, iba por la sección de carnes

Dejo un instante el carrito, fue por un encargo y cuando regresó, vio que Alan se encontraba junto a sus compras, tomó aire y se acercó, él sonrió provocativamente, haciendo que Kari sintiera un ligero cosquilleo

-Vi demasiados dulces en este carrito y supuse que era tuyo

-¿Me estabas espiando? - Exigió ella

-No, yo también vine de compras - Levantó su canastilla con cereales, leche y sopas

-¡Ah, vaya!

-¿No crees que son muchos dulces para ti? Vas a engordar

-Eso no te incumbe, ahora con tu permiso, seguiré mis compras

-Bien ¡Yo te acompaño!

-¿Tu? ¿Por qué?

-No das una en la escuela, pero deseo ver como eres como ama de casa y por lo visto, gasta mucho en dulces

-¡No te entrometas Alan!

-De acuerdo Rubia ¡Pero te seguiré!

-¡Como quieras! Pero te verás obligado a cargar con mis compras ¿Cómo la vez?

-Si no hay mas remedio - Sonrió atractivamente - Traigo automóvil

-¿Qué pretenderá? - Pensaba Kari mientras seguía con la lista de compras. Minutos después, Kari tenía sus bolsas de víveres
mientras que Alan, solo le bastaban dos

-¿Tomarás taxi?

-Sip

-Si quieres
yo puedo llevarte a tu casa en mi auto

-¿En serio? ¿Tu? ¿Y porque de pronto eres tan amable?

-¿Qué? ¿Acaso no tengo derecho a cambiar? ¿A regenerarme?

-No lo sé

-¡Oh, vamos! Yo te llevo, prometo que no te haré nada

-De acuerdo
acepto

-¡Ok! Espérame aquí, enseguida traigo mi auto, esta aparcado cerca ¡No te vayas y me hagas una descortesía!

-¡Dios! ¡Es tan guapo! - Chillaba Kari cuando Alan avanzó por su auto - ¡Mas que Armand o Jim!

-Caerás karime, caerás - pensaba Alan y cuando lo hagas, te botaré
y me dará mucho gusto
verte sufrir y llorar
¡Por ser tan boba!

Cuando llegó kari a su casa, Alan llevaba las bolsas del súper y las metió hasta la cocina, notó que la familia de la chica era más o menos gente bien, de clase alta, pero con poca servidumbre, de hecho eran de entrada por salida

Notó también que en el enorme refrigerador había varias notitas pegadas y una en particular llamó poderosamente la atención de Alan, la tomó y la leyó mientras miró de reojo a la chica.

 

-¿El 20 es tu cumpleaños?

-Si
y mi padre me hará una fiesta de cumpleaños

-¿Me invitarás?

-MMM
no lo sé

-¡Vamos! Me portaré bien
o de lo contrario, me presento de todas formas

-¿Serías capaz aunque no te dejen entrar?

-¡Soy otro, lo juro! - Sonrió de modo provocador y Karime que se dejaba impresionar tan fácilmente, ese fue otro momento en que ella quedaba desarmada ante la hermosa sonrisa de Alan

¡Karime, llegamos! - Interrumpió de pronto Renata, la hermanita de kari - ¿Quién es el?

-Hola pequeña, soy Alan Parker
amigo de Karime

-¡Me agradas! - Saltó Renata quien era toda chispa - ¿Eres el novio de la tontita esta?

-No - sonrió - Aún no - Y Kari le hacía gestos a su hermana ¿Por qué le decía tonta delante de Alan?

-¡Ah! Ya decía yo, que esta no podía tener un novio tan, pero tan guapo

-¡Hija! ¿De quien es ese coche que esta en la entrada? - Llegó Omar, el padre de Kari junto con su madre

-¡Ups! - Sonrío Alan de nuevo, puesto que su coche tapaba la entrada

-¡Aquí mami, papi, platicando con un amigo guapo de Karime!

-Eh
- Omar se apersonó en la cocina un poco sorprendido, sobre todo al ver a ese muchacho alto y buen mozo, simpático a la vista aunque
aunque un poco grandecito para ser amigo de su hija adolescente

-Señor McKoy, señora - saludó Alan con cordialidad - Soy Alan Daniel Parker, amigo y asesor de Karime
eh
le ayudé a traer sus compras, por eso estoy aquí, siento haberles tapado la entrada

-Mucho gusto joven
eh
¿Entonces no es del colegio de mi hija?

-No
soy universitario, yo le doy
asesoría en algunas materias a su hija después de las clases

-¡Ah!

-¡Y es novio de Karime! - Gritó Renata en son de broma y para fastidiar a su hermana

-¡Eso no es cierto! - Se quejó la chica nerviosa

-Creo que es mejor que me vaya - Dijo Alan - Mucho gusto, señor, señora
Karime, nos vemos
¡Adiós pequeña!

-B-bye Alan

-Nos vemos en las asesorías Karime

Cuando Alan se hubo ido y después de un silencio incómodo

-¡Pues yo creo que si es tu novio!

-¡Cállate Renata, no sabes lo que dices!

-Lero, lero, es tu novio

-Pues es bastante guapo el muchacho hija - dijo su madre haciéndole señas a Renata que se callara - ¿De donde lo conoces?

-¿Yo? Este
el se los dijo, nos da asesorías con algunas materias

-¿Y pretende a mis ricitos de oro? - Preguntó Omar con un poco de desconfianza

-¿Cómo creen? ¡Es muy grande para mí!

-Bueno hija, tu padre me lleva seis años

-¡Ah! Pero tú tenías veinte cuando nos casamos - replicó Omar

-¡Ya, ya! Hablan de cómo si me fuera a casar con Alan
por cierto, tardaron ¿Hicieron algo más?

-Por supuesto hija, estuvimos organizando lo de la fiesta, todo estás dispuesto, mañana nos envían las invitaciones para que se comiencen a repartir
¿Qué te parece princesa?

-¡maravilloso, gracias papi!

 

Karime subió a su habitación, mientras que sus padres comenzaron a acomodar las cosas que había traído del súper, entre ellos los dulces y las golosinas que ya Renata se estaba comiendo

-Si sigue comprando tantos dulces, engordará

-Si - suspiró Omar con algo de molestia

-¿Qué pasa amor?

-Nada
es que
ese muchacho

-Escuchaste a nuestra hija, el no es su novio ¿O que? ¿No le crees?

-Conozco a Karime, sé que dice la verdad, pero ella es tan inocente y tierna que
me preocupa que se enamorara de un muchacho como ese, Kari es solo una niña, y las niñas son muy enamoradizas

-¡Vas muy rápido Omar! No quieras ir pensando en casar a nuestra hija ¡Exageras! Todos los jóvenes tienen amigos de distintas edades

-Puede ser pero

-Pero nada, oye, yo hablaré con ella para saber que pasa ¿Estamos?

-claro que si, querida

Los días pasaron

Karime era otra en la escuela, tras una etapa de apatía y tristeza, su rostro se había transformado, era otro, enmarcaba una creciente felicidad, todo el tiempo sonreía, inclusive estudiaba más las mates

-¡Estás irreconocible karime! ¿Qué te pasa?

-Nada chica, solo que me siento muy bien
¡Además mañana les dejaré las invitaciones a mi fiesta!

-¡Que bien! Nos urge una buena fiesta

-¿Invitarás a tus asesores?

-¡Claro! Inclusive al pesado de Alan

-¿QUEEE?

-¿Cómo que a Alan también?

-Por supuesto

-¿Estás loca? - Chillo Aksy - ¿Pretendes que Alan te eche a perder la fiesta?

-No amiga, pretendo demostrarle que no le tengo miedo

-Pues allá tú

Kari no dijo más nada, mucho menos sobre los encuentros que había tenido con él, por miedo a la reacción exagerada de sus amigas, según ella, y mucho menos aún se atrevía a confesarles que en el fondo, ya sentía un ligero enamoramiento de ese muchacho

Al salir del colegio, dejó atrás a sus amigas, se adelantó a donde los autobuses escolares, encontrándose "casualmente" con Alan, quien a propósito la esperaba como si nada

-¡Hola rubia! - Saludó efusivo

-H-Hola Alan ¿Cómo es que estás?

-Muy bien - esbozo una sensual y atrayente sonrisa - ¿No te regañaron por encontrarnos solos en tu casa?

-N-No, para nada

-Te noto nerviosa ¿Por qué? ¿Aún me tienes miedo?

-¡Claro que no!

-Pues lo pareciera, pero he decidido firmar la pipa de la paz y llevarme bien contigo en vez de ser tu enemigo
la verdad es que odiaría que me tuvieras un miedo injustificado

-Alan, ya te dije que no te tengo miedo

-Me alegro, me quitas tremendo peso de encima
quiero que sepas que yo no soy un ogro, soy simplemente un muchacho, bastante grandecido, con un carácter fuerte e insufrible

-¡JA!
-¿Te burlas de mi Karime?

-¡Claro que no! Es solo que dices unas cosas

-Oye - de pronto le tomó de las manos y ella sintió como una extraña sensación recorría su cuerpo, sobre todo porque él se las acariciaba de un modo tan íntimo - karime
niña bonita
ya no quiero que me tengas miedo

Esas caricias no pasaron inadvertidas para Mega y Aksi que iban sonriendo y cuya sonrisa se le desapareció cuando a lo lejos vieron lo que sucedía, Alan acariciaba la mano de karime y ésta se sonrojaba, ambas se quedaron paradas, admiradas, no sabían lo que sucedía.

 

-Esto es muy, pero muy raro - Dijo Aksi

-Tienes razón, de un momento a otro Alan es un chico encantador según veo - Admitió Megara

-Aquí hay algo que Karime no nos quiere decir ¿Por qué?

-Lo ignoro, pero debemos cuidarla, Alan no es de fiar

-Míralos parecen un par de enamorados, además se ven chistosos, el es muy alto y ella apenas le llega al hombro ¡Y eso que es mas alta que nosotras!

-MMMM
se me hace que a kari le gusta Alan, no sería raro, el es muy guapo ¡Y Kari es una tonta!

-Bueno, acerquémonos, es tarde y además me molesta ver a ese cretino jugando al niño bueno

-¡Oh! Ahí vienen mis amigas - Brincó Kari y se quitó sus manos de entre las de él

-Bueno, ya me voy, es obvio que no me soportan

-Bye

-¡Chao rubia! Y no me olvides, me encantaría asistir a tu fiesta de dulces 16

-C-claro que te invitaré, a ti a Armand a Jim
a todos

Esa tarde, Kari fue a la modista a probarse su vestido, estaba muy emocionada, el vestido era sencillo pero de seda y en color rosa, algo brilloso, con un delicado corte estilo princesa, falda amplia y larga que la hacía ver más alta.

-¡Estoy tan emocionada papa!

-Lo se Karime, te vez preciosa, como siempre
ahora iremos a recoger las invitaciones, para que las entregues mañana

Así sucedió, cuando kari tenía en sus manos las invitaciones, estaba feliz, le quemaban las manos, el sábado por la noche sería la gran fiesta, podría obtener su permiso para manejar y sería más independiente. Al día siguiente, entregó muchas invitaciones en la escuela, incluyendo a Juliana y Marisa, quienes la estaban convenciendo de que regresara al club

Y hablando de éste, más tarde fue al mismo para entregar otras más, a Jim y otros amigos que había echo durante su estancia, todos notaban lo feliz y guapa que estaba
En el instituto esperó a que Armand terminara de dar clases

-¡Toma Armand!

-¿Y esto Karime?

-Es para mi fiesta - sonrió

-¿Tu fiesta?

-Si, la de mis dulces 16, los cumplo el sábado, mis padres me harán una fiesta en grande

-¿En serio?

-Habrá de todo, puedes llevar a alguien, no solo será una fiesta de "adolescentes" también habrá cosas para adultos
champagne, mucho caviar y bebidas con alcohol

-¡Uh, que divertido!

-Bueno, ya en serio, irá un grupo de música pop y otro de rock, lo combinaremos con música calmada para que los adultos se relajen

-¿Me estás llamando viejo, Karime? ¡Porque a mi me gusta zarandearme ante los estruendosos acordes de una guitarra eléctrica! ¿O acaso piensas que escucho música clásica todo el día?

-Probablemente

-Bien - Sonrió el muchacho - No te preocupes, no faltaría

Kari se despidió de el y encontró a Alan en la cafetería, quien estaba tomando un café, se acercó un poco temerosa pues nunca sabía como podría reaccionar, pero él al verla, le sonrió y se paró para ofrecerle un asiento.

-¿Qué haces por aquí, Karime?

-Hola
yo
yo vine a darte
esto

-¡Ah! Gracias, supongo que es la invitación para tu fiesta

 

-Si

-Espero que no faltes
tus amigos también van a ir Freezing foods

-¡Perfecto! Pero
¿Bailarás conmigo?

-¡Claro! Es decir
si
si tú quieres

-Muy bien - Esbozó una sonrisa muy exquisita que embobó a Kari - Esto me emociona

-Bueno, me voy, te veo el sábado

-¡Hasta el sábado Karime!

El sábado por la noche, en un salón de eventos, todos lucían muy engalanados, Karime estaba muy emocionada, con toda la decoración en tonos rosas y lilas, tiernos así como era ella, karime bajo las escalinatas y sus amigos rompieron a aplausos para la muñeca rubia

Ella parecía una princesa, se veía muy hermosa, el grupo de rock comenzó a tocar y muchos comenzaron a bailar, otros se iban al buffet que había de todo y algunos rondaban las bebidas con alcohol

Alan llegó un par de horas más tarde, luciendo guapísimo, llamando poderosamente la atención de de las niñas presentes, incluso de Marissa y Juliana. Apenas vio a karime, se acercó a ella, quedando un poco sorprendido, sin ese uniforme largo y holgado de la escuela, con ese vestido tan bonito y sexy, ella era otra, parecía una pequeña mujercita más que una niña.

-Karime, felicidades - Le saludó y ella se quedo sin respiración, el muchacho el alargó un paquetito - Espero que te guste

-Gracias

-Acabo de ver a mis amigos, iré con ellos y ya sabes
me prometiste una pieza

-Claro

Kari no pudo evitar la curiosidad por el obsequio de Alan, fue unos minutos al tocador de damas, lo abrió, era un estuche negro de terciopelo, al levantar la tapa vio un anillo en forma de corazón, con muchos brillantes, el del medio más grande, era un precioso regalo, pero no quiso ponérselo aún, subió a su recámara para guardarlo.

-¡Como si fuera un anillo de compromiso! - Soñaba mientras bajaba suavemente las escaleras, el grupo de pop tocaba una melodía suave y romántica, Alan la encontró en los últimos escalones

-¿Bailas conmigo Karime?

-Eh
si, claro

Alan la tomó por la breve cintura y la condujo a la pista, comenzando a bailar suavemente, Kari se sentía en las nubes y le costaba mucho respirar, el se veía tan guapo y los ojos le brillaban intensamente
No
ella no quería despertar, quería seguir soñando y no despertar a la realidad, la realidad de que Alan le gustaba demasiado

¿O quizás ya estaba loca e irremediablemente enamorada de él?

-¡Míralos! - Le decía Armand a Jim - ¿No se te hace raro que Alan esté tan servicial con kari? El no la soportaba

-Cierto, solo espero que no esté jugando sucio

-Bueno, no creo que Alan sea tan desalmado, se me hace que estamos celosos porque "nuestra niña rubia" no ha bailado con nosotros y por eso estamos pensando mal de ella, además puede ser que esté haciendo las pases con ella ¿No lo crees?

-Quizás

-¿Y nosotros no bailamos?

-Si, pero cada quien por su lado - Sonrió Jim - No creo que nos veamos bonitos juntos

-¡Idiota! Mira, vamos por Juliana y Marisa

-¡Ok!

Alan no soltaba a kari y la sacó al jardín, el tenía que actuar, así que se sentaron en la cajuela de uno de los autos, Kari nerviosa miraba a la luna llena, estaba hermosísima

-¡Que bonita noche! ¿No te parece Alan?

 

-MMM
No

-¿No?

-No, porque
ninguna noche se compara con alguien con tu belleza

-¿C-con mi belleza?

-Si, con tu maravillosa belleza

-Debes estar bromeando, tú no
yo no soy de tu agrado

-Te equivocas Karime McKoy, es que soy muy serio y por eso no puedo sacar a flote mis sentimientos, pero desde que te vi, supe que eras alguien muy especial, aunque claro, se que a ti te gustan del tipo de Armand o de Jim, quizás

-No, no
a mi no me gusta ninguno de ellos

-¿Entonces te gusta alguien?

-¿Qué? ¿Quién?

-Kari - le dijo el - ella alzó la mirada y el bajo su rostro, besando tiernamente sus labios, por varios segundos. Ella se dejó llevar y sentir esos dulces y suaves labios de Alan, era la primera vez que un chico le besaba los labios, era una sensación extraña, pero le gustaba

-Alan, yo - murmuró ella cuando Alan retiró su rostro y sus labios

-¿Quieres ser mi novia Karime?

-¿Qué? ¿Tu novia? Yo
tú eres más grande que yo

-¿Eso te importa? Yo te respeto mucho y el hecho de que te lleve unos años no significa que yo te pida algo que no desees darme, jamás te faltaría al respeto, porque sé que hay leyes que castigan algunas acciones

-Alan, a mi no me importa la edad
y si, quiero ser tu novia

-Gracias kari - volvió a besarla, pero en su mente, ya pensaba en su desquite, en su tonta venganza, el primer paso estaba dado.

El lunes por la mañana, Megara y Aksintká no podían creer lo que Kari les decía, ella y Alan eran novios desde la fiesta de sus 16, y todo para ella era tan hermoso y tan increíble.

-¡Pero tu estás loca Karime! - Gritó Megara - ¿Cómo pudiste aceptar a un muchacho como el?

-A mi no me importa su edad

-A nosotras tampoco, no es la edad kari, el te odiaba y no te soportaba ¿Cómo es que de repente te ama, se muere por ti y te pide ser tu novia?

-El dice que siempre le gusté, pero su carácter le impedía ser amable contigo

-Pues no le creo, pero ese es tu problema

-Chicas por favor

-Está bien karime, te deseamos lo mejor

-Gracias

A la salida de la escuela Kari se dirigía al instituto donde recibía sus clases especiales y en el camino divisó a Alan y corrió hacia el, abrazándolo por el talle con mucha ilusión

-¡Alan! - suspiró

-Hola Karime - Le dio un beso - ¿Ya para el instituto?

-Si, tengo clases con Armand

-¿Ya no entrarás conmigo a matemáticas?

-Es que
ya perdí muchos días

-Los recuperarás, pero hoy entras conmigo

-Lo que tú quieras Alan

"¡Claro que es lo que yo quiera!" pensaba Alan, quien sabía que podría dominar con mucha facilidad los sentimientos de karime, enamorarla a un grado de locura, finalmente ella era tan inexperta, que pensaba de nuevo que todo era color de rosa y ahora la tenía en sus manos

Los siguientes días, fueron muy bonitos para Karime, Alan se portaba muy bien con ella, la enamoraba cada día más por los detalles y cada beso que le daba, se intensificaba, poco a poco, a kari se le quitaban los pensamientos de niña y su mente adquiría extrañamente, deseos insospechados para con Alan

Cada vez que lo veía, las mariposas revoloteaban en su estómago y sentía raras vibraciones ¡Alan era tan incitante! Tan poderosamente masculino y tan sexy, que ella estaba
enloqueciendo de amor

 

-Este sábado cumpliremos un mes - Le decía karime a sus amigas - Iremos a cenar, mis papás me dieron permiso

-¿Saben que andas con el?

-¡NO! ¿Cómo creen? Aún no les digo
me van a regañar, Alan es muy grande para mi, pero claro que a mi no me importa, lo quiero así como es

Aksi y Mega se miraron, aquello definitivamente no pintaba bien ¡No confiaban en Alan para nada!

-Apenas pasen otras dos semanas, la termino - Pensaba Alan - Está ya muy enamorada de mi
la destrozaré y me desquitaré

-¡Alan, amor! - Lo interrumpió Kari - ¡Acabo de sacar una C en literatura, le dará mucho gusto a Armand, voy mejorando!

-Eso merece un premio, pero ya lo festejaremos, pasaré por ti a las siete

El sábado fueron a un restaurante juvenil, ella iba bien guapa, claro que el no se quedaba atrás, siempre iba vestido para matar
matarla de amor, porque a kari se le iban los ojos tras el.

-Luces hermosa kari

-Gracias Alan, tu tan galante como siempre

-Toma - Le dio un paquetito bien envuelto - Ábrelo, a ver si te gusta, es un detalle de nuestro aniversario

-¿En serio? - Lo abrió, era un diario, en hojas de color rosa y con una portada brillante, con un corazón que se encendía y se apagaba - Está hermoso, aquí escribiré todo lo que me pase ¡Pero yo también te compré algo!

-¿De verdad?

-Si - abrió su bolsita - tómalo

-¡Vaya! - Susurró, era un fistol con forma de sombrero y bastón, en plata - Esta bonito, gracias preciosa

-Te quiero mucho Alan

-Yo mucho más Karime, eres lo mejor que me ha pasado

-¡Ay Alan! Espero que lo nuestro dure eternamente

-Espero que así sea ¿Ordenamos ya? Muero de hambre

-¡Claro!

Karime llegó a las diez a su casa, la hora que su padre le había dicho, pues aún era muy joven para ir a bailar o a un bar, así que Alan la dejó sana y salva en su casa y se marchó.

Ella no pudo dormir esa noche, emocionada comenzó a escribir en el diario que él le diera, sus primeros pensamientos, soñando cosas imposibles que podría vivir con Alan ¡soñaba tanto con el!

Por su parte, Alan, en su departamento, tomaba una copa de vino y pensaba en sus futuros planes, en como se desharía de Kari y pensar que solo necesitó unas palabritas amables, otras de amor y unas semanitas para que ella se enamorara perdidamente de él.

Claro que el no pensaba acostarse con ella, pues era menor de edad y las leyes eran muy estrictas, no quería problemas. Pero no se puso a pensar en las consecuencias de sus actos, Kari era una niña si, pero en ella ya se estaban despertando otro tipo de pasiones.

Esa fría mañana, dos semanas después de su primer mes de noviazgo, el hablaba con karime seriamente, estaba por dar el golpe malvado, en el corazón de la dulce Karime

-Karime, lo siento, lo nuestro no funciona

-¿Qué dices?

-No funciona, somos muy diferentes, demasiado grande para ti, nunca resultará

-¡Pero yo te quiero!

-Eso no es suficiente, además, tarde o temprano esto pasaría, yo
yo no te quiero

-¿Cómo? - Brincó con sus ojos lagrimeando - ¿Por qué me dices eso Alan? ¡Eso no es verdad! Tú me quieres

-Te lo repito - Y la miró a la cara
con un poco de dificultad - Yo no te quiero, lo siento mucho, me deslumbraste, es cierto, eres muy bonita, pero no es suficiente para mí

 

-¡Explícame porque no soy suficiente para ti!

-Soy un adulto, tengo necesidades físicas, tú eres una niña Karime, menor de edad, no te dañaría pidiéndote algo que no puedes darme ¿Me entiendes? No puedes complacer mi lado sexual

-¡No creo que seas tan cruel, mientes, no veo deseos insanos en ti!

-No miento karime, es la verdad, yo no te quiero ¡Lo siento! Hasta aquí llega lo nuestro, no me busques

Alan se alejó, pero no iba feliz, todo lo contrario, como que en su corazón sentía una gran opresión y todo le parecía gris, Kari se quedó destrozada, sus ojos no cesaban de llorar, estuvo así por largo rato, hasta que no tuvo más lágrimas y sus ojos hermosos estaban hinchados.

Regreso a su casa, suerte que no había quien la molestara o notara lo que le había pasado, en su habitación le volvió a dar rienda suelta a su llanto, hasta quedarse dormida, y al día siguiente trató de que sus amigas no se dieran cuenta que ya no era novia de Alan

No deseaba que la reprendieran, pero por otra parte ella no estaba dispuesta a dejarlo, tenía que hacer algo
Dejó pasar unos días, pero ya Mega y Aksi la atacaban a preguntas, se les hacía raro no encontrarse a Alan por la escuela

-Oye Kari ¿Y Alan?

-Está
haciendo su tesis
saben que el necesita todo el tiempo del mundo para hacerlo y yo se lo doy

-Pues se me hace raro - Indagó Aksintka - No verlo por aquí ¿Tan ocupado está?

-Si, yo hablo con el todos los días
a veces va a verme
- Mintió

-¡Ah! ¿Y como va todo?

-Bien, muy bien, lo quiero muchísimo y el a mí

-¡Y yo que pensé que no durarían!

-Lo entiendo, el es más grande, somos diferentes ¿No es así?

-Es muy serio - Bromeó Megara

-Pero todo está bien

-Claro, te creemos
¿Vamos al club?

-Bueno, un ratito, así veo que tal está Jim con los entrenamientos

-Y yo veré a Armand - Sonrió Aksi - ¡Ya que tú no lo quisiste Kari, me lo quedaré yo! ¡Ja!

Y Karime fue un ratito al club
pero luego se desapareció

-¿Tu aquí? - Dijo Alan sorprendido cuando abrió la puerta de su apartamento y vio a Karime, ahí, parada y esperándolo

-Hola - Saludó y entro sin esperar invitación

-¿Qué quieres? - Preguntó áspero - no me siento bien

-Solo hablar
¿Qué te pasa?

-Ya te dije todo ¿Qué mas quieres saber? - Se sentó en el sofá un tanto abrumado - Karime no quiero que me busques

-¿Tienes fiebre? - Masculló Karime

-Un poco
mejor vete, en serio, estoy como ido

-Alan - se acercó y tomó su rostro en sus manos, comenzó a besar su boca, primero suavemente, como adivinando si el la aceptaba, después se intensificó, abriendo más su boca e introduciendo su lengua

Al sentir la invasión, Alan intentó quitarse ¡Eso no era propio de una niña como ella! Pero ella no lo permitió, probando sus dulces labios por varios minutos.

-Karime - dijo el sofocado - ¿Que pasa contigo?

-Nada - Volvió a besarlo, pero no se conformó con los labios, besó su cuello, el lóbulo de sus orejas, sus ojos, y desabrochaba la camisa lentamente

-Espera ¿Qué haces? N-no

 

-Si, yo se que quieres
hagámoslo

-Kari
no - no hubo más palabras, ella entregó toda su pureza, su frágil cuerpo, su corazón, su alma
todo era para él
y el, medio afiebrado, sin mucha claridad en su cerebro, aceptó su regalo

Una hora y media después, los dos estaban en la cama, abrazados, ella con su cabello suelto desparramado en las sábanas, acurrucada al pecho de Alan, el abrió los ojos pesadamente y lo primero que vio fueron los largos cabellos rubios y rizados de ella.

Alargó su brazo y lo acarició tiernamente, ella que estaba adormilada lo abrazó más, permaneciendo así por un ratito extra, de pronto se incorporó sobresaltada, sin importarle su desnudez, vio el reloj y corrió al baño para cambiarse ante el asombro de Alan

-¿Qué pasa Kari?

-¡Son casi las siete! Mis padres van a regañarme

-Tranquila
yo te llevo

Una vez en el automóvil, Alan se detuvo dos cuadras antes de llegar a casa de Kari, ella no había abierto la boca para nada y eso era raro en ella

-¿Estás arrepentida?

-No

-Fue algo
inesperado
de verdad

-¿Seguimos siendo novios? - Le preguntó de pronto

-De modo que todo eso fue por

-¡No me has respondido! - Exigió

-Si Karime, seguimos siendo novios

-¡Gracias Alan, gracias! - sonrió con los ojos llenos de lágrimas, amor y muchas cosas más que hicieron sentir culpable a Alan, había caído como un tonto en los brazos de esa niñita

-¿Tengo derecho a un beso? - Gruñó

-¡Si! - Atrapó sus labios y no lo soltó hasta que el autobús de las siete y media pasó sonando con fuerza su claxon

-Es tarde para ti

-Nos vemos mañana mi amor

Karime bajo del auto y corrió hacia su casa, sus padres no le dijeron nada, ella se encerró en su habitación, mientras que Alan iba rumbo a su casa, se sentía confundido ¿Cómo era posible que había vuelto con ella? ¿Qué había pasado con su venganza?

No lo sabía, tal vez en el fondo, el estaba enamorándose de ella, a lo mejor era lento su descubrimiento, en su apartamento, se sentó en la cama y acarició las sábanas en donde unos minutos antes, ella había estado, entregándole su pureza y todo su amor

Que no fueron los primeros ni los únicos

Esos encuentros se empezaron a dar mas seguido, ella no pensaba en las consecuencias y el de una un otra manera se había olvidado de todos los problemas que esto acarrearía, sobre todo porque Kari era menor de edad, pero nunca se imaginaron que alguien los vería y le iría con esa historia a los padres de la rubia, esa tarde, Omar hablaba con Renata, no sabían que hacer

-¿Qué hacemos si es verdad? Yo
yo no tengo el valor de hacerle daño a karime, pero sin duda, tendríamos que denunciar a ese tipejo, pero

-¡Si ese sujeto la obliga a algo malo lo refundiremos en la cárcel!

-Pero
¿Y si ella dice que el no la ha obligado a nada?

-¡Es menor de edad! ¡Karime es una niña!

-No lo sé, tendremos que averiguar antes de denunciarlo a las autoridades
si esa vecina dice que ellos dos tienen algo que ver
¡Dios mío!

-¿Si Karime no lo niega denunciamos a ese hombre?

-¡Es lo mejor! Ella es una niña, el es un hombre echo y derecho

 

-Tenemos que ir a la hora que esa mujer te ha dicho
si las cosas son como dicen, los encontraremos y que Dios nos ayude para no matarlo

Esa tarde, después de las clases especiales de matemáticas, Kari fue al departamento de Alan, aunque no hacían el amor todos los días, esa vez si lo hicieron, descansaban en la cama, cuando el timbre sonó, Alan se puso su pijama y fue a abrir pensando que era algún vecino o un amigo

Pero su sorpresa fue mayor al abrir y ver a los padres de Karime, no supo que decir, ellos entraron sin pedir permiso, el padre fue buscando en las habitaciones hasta dar en donde se encontraba karime, ella al verlo en la puerta quedó paralizada

Estaba desnuda en la cama, cubierta por las sábanas, su padre tuvo ganas de matar a Alan, de abofetear a su hija, pero el no era violento y amaba con locura a su hija mayor

-Vístete, inmediatamente - ordenó visiblemente alterado

-S-si - Apenas susurró

Su padre cerró la puerta de un portazo y ella como pudo se volvió a vestir y salió temblando, al llegar a la sala, vio a su madre hablando con fuertes palabras a Alan, quien estaba cabizbajo y rojo de vergüenza

-¡Esto no puede quedarse así! - Gritó el padre de Karime - ¡Debo denunciarlo a las autoridades por violación, por seducir a una menor, para que lo encierren en la prisión y no salga nunca de ahí!

-¡No papá, no! - Gritó Karime

-¿Y que esperas karime? ¡Es un delito! ¿Acaso quieres que le exija la reparación de tu honra?

-Señor yo - quiso hablar Alan

-¡Es una niña maldito desgraciado! - Gritó Omar - ¡Tiene solo dieciséis! ¡Puedo encerrarte a la cárcel por abusar de ella!

-No, eso no - Volvió a intervenir Karime asustada - ¡Yo tuve la culpa!

-Cállate - Interrumpió Alan - No digas nada

-¡Pero!

-Karime, al auto, ahora - Gritó su madre

-NO

-Karime - Le habló Alan suavemente - Hazle caso a tu madre por favor

-Está bien

-¿Qué se supone que haré? - preguntó Alana a los padres de karime cuando ésta salió

Tuvo suerte, los padres de la niña no estaban acostumbrados a los chismes, a los cotilleos, a que se les viniera un pleito legal de ese tipo, ante todo, debían cubrir las apariencias

-Hacer bien las cosas, si estás dispuesto a que esto no deberá llegar a los tribunales, te casaras con ella cuanto antes

-¿Debo pedirla?

-Por supuesto
tendrás que hacer las cosas correctamente, como corresponde y más te vale, que no la hagas sufrir, porque aunque este error lo cometieron, de común acuerdo por lo que veo
no permitiré que le hagas daño a mi hija

-No señor

-Te esperamos el domingo a las seis de la tarde

-Si señor - Respondió Alan de último, cuando se marcharon, se sintió de lo más estúpido, pero o era eso
o la cárcel

En todo el trayecto, nadie habló, Kari iba llorando en silencio, imaginando lo que pasaría al llegar a su casa, pero no sucedió nada, cuando llegaron la mandaron a su habitación, era obvia la decepción, mientras que sus padres hablaban y planeaban como iban a ser la sencilla boda

El domingo por la mañana, Omar, Renata, Kari y Reni junto con las tías esperaban a Alan y su acompañante, el llegó puntual y las tías pusieron un grito en el cielo cuando vieron que era mayor que Kari, pero el padre con el que iba Alan las calmó, la boda se dispuso para dentro de un par de meses y la mayoría de los gastos los haría Alan, que tenía más dinero que los padres de Karime

 

Megara y Aksintká se quedaron mudas cuando elle les dijo que había decidido casarse con Alan en unos pocos días y deseaba que ellas la acompañaran en esos momentos

-¡Estás loca! - Gritó Megara - ¡Tienes dieciséis! Estás joven aún ¿Cómo vas a cometer tantas tonterías?

-Nos amamos chicas, por eso nos casaremos

-A mi se me hace que hay algo más ¿Estás embarazada o algo así?

-¡No, como creen!

-¿Y como fue?

-Pues
Alan pidió mi mano el domingo

-¿Dónde vivirás?

-Con él por supuesto, en su apartamento y terminaré la prepa

Alan dispuso una sencilla boda, el vestido fue al gusto de Karime, los padres de Kari no dieron muchas explicaciones, simplemente dieron las invitaciones a algunos familiares, Alan hizo lo mismo con sus pocos conocidos y sus amigos fueron los más sorprendidos, Jim y Armand

Dos meses después, Kari entraba al altar del brazo de su padre, su vestido era muy discreto, con un escote de ojal, mangas al hombro y pequeñas, muy parecido al que usara meses antes en sus dulces dieciséis, lucía guantes y en su dedo el anillo de compromiso

Su velo era largo, como una mantilla española y el tocado era una preciosa diadema en oro y plata que había sido de su abuela, Alan llevaba un frac negro muy elegante, había entrado del brazo de una conocida, la ceremonia transcurrió lentamente, luego la pequeña recepción

Para fortuna de Karime, esa semana no tendría clases, así que iría de luna de miel a Paris
esa semana fue la más feliz para Karime, Paris era hermoso y más junto a Alan, quien decía la ahora esposa, era un hombre maravilloso, pero claro que ella acababa a veces con su paciencia y muy pronto mostraría el cobre

De regreso, ella ya no fue a su casa, se quedó en el departamento de Alan, sus cosas ya estaban ahí, ese día tras acomodar su equipaje, ambos se sentaron en la sala para poner lo que sería su vida de ahora en adelante, como esposos

-Escucha - decía Alan - una afanadora viene todos los días a cocinar y hacer la limpieza, odio que mi departamento y más la recámara quede echo un tiradero, creo que tendrás que sacrificarte un poco y levantarte temprano, para al menos asear la recámara

-Esta bien - sonrió intentando mediar con su situación de "señora casada" a pesar de su corta edad, tenía que madurar - ¿A que horas sales?

-A las seis y media - respondió sin dudarlo

-¿Seis y media, tan temprano? - chilló y Alan puso los ojos en blanco

-Entro a las siete a mi trabajo y más ahora que ya tengo título y todo, además viajo frecuentemente, pero eso ya lo sabes

-¿Quieres que me levante a prepararte algo?

-Olvídalo Karime - sonrió con ironía - Eso sería mucho para ti - dijo fríamente - te conozco y se que no sabes cocinar, nunca lo has hecho

-P-pero aprenderé

-¿Y como le harás en la escuela?

-Te juro que le echaré ganas

-Yo no deseo una esposa que esté reprobando sus asignaturas, así que espero que te esfuerces por terminar bien el semestre, digo, mínimo que tengas terminada la preparatoria o socialmente, no estarás bien vista en este medio

 

-Está bien

-Además seguirás asistiendo a Literatura y a mi clase, has mejorado un poco, pero no suficiente, tienes compañeros que lo han hecho mejor y te llevaré al médico para que nos recete algo

-¿Para que nos recete algo? No te entiendo

-No quiero niños Karime, no sabemos si todo esto resultará

Ella se sintió un poco decepcionada, pero juró que aguantaría, que soportaría el carácter de Alan y poco a poco se acoplarían a su vida de casados. El fin de semana fueron al médico, como método anticonceptivo, en vista que no quiso ni dispositivos ni inyecciones, parches u otra cosa, el médico le dio pastillas

Pero las dichosas pastillas hacían que el estómago de la chica se revolviera y optó por no tomarlas, pero no decirle nada a Alan, porque pensaba que entonces él no le querría hacer el amor y eso sería un crimen, por las noches en lo único en que pensaba era en que Alan la hiciera suya ¡Digo! El sexo con Alan era genial

Esa semana fue difícil, Alan se levantaba a las cinco y media, para arreglarse e irse a tiempo, Kari trató de levantarse con el al principio, pero era difícil, casi tarea imposible para ella, así que cuando Alan se iba, ella aún dormía, solo que ahora no había quien le diera desayuno, por lo que mal comía

Salía a las dos de su colegio, comía en la cafetería, cuando lo que había le gustaba, si no eran solo golosinas y se iba a sus clases especiales, al salir de las asesorías que el propio Alan daba, los dos se iban juntos al apartamento, en donde ella se ponía mimosa, para que su esposo cumpliera con sus deberes

Lentamente pasaron los meses, la navidad la celebraron en la casa de los padres de Karime, en donde Alan estuvo hablando sobre política y economía con Omar y otros invitados, mientras que Kari y Reni se la pasaron peleando y su madre suspiraba al ver que su hija, aunque era una adolescente casada, seguía siendo una niña inmadura

En ese semestre Karime sacó un promedio de "C" a duras penas y Alan le exigió que quería una B por lo menos, en el siguiente semestre, ella se empezó a esforzar por complacer a su esposo, lo más que podía, se quedaba a estudiar, iba al club para que Megara le diera clases, en fin, no quería ver el rostro de decepción de Alan, quería hacer todo por verlo reír, ya que lo hacía poco

Pero ese tremendo esfuerzo pronto iba a repercutir, ni siquiera le había preocupado el hecho de que no había tenido su periodo, un día en que no tuvieron todas sus clases y Megara la acompañó a su casa pero en el camino Karime tuvo un ligero mareo y se aferró a un poste, su amiga se dio cuenta y corrió para auxiliarla

-¿Qué te pasa Karime?

-N-nada, solo me sentí un poco mareada

-¿Un poco mareada? ¿Eh? Según me contaste, dejaste de tomar las pastillas que te recetó el médico, que Alan te compra puntualmente y que tiras en el retrete para que el no se de cuenta

-¿Qué quieres decir?

-Nada
solo que puedes estar embarazada

-No, eso no
A pesar de que no tomo las pastillas, Alan se cuida y me cuida mucho, seguro estoy así por mi mala alimentación, quizás tengo anemia

-Eso no es suficiente, además no tomaste las pastillas y el otro tipo de protección no es suficiente

 

-¡Dios mío! ¿Y si es cierto? ¿Qué hago?

-Ven, vamos a la farmacia de mi padre, me llevaré una prueba de embarazo casera para que te la hagas, toma mucho líquido para que me des una muestra ¿Esta bien?

-E-está bien

Minutos más tarde, Karime hacía la prueba rápida ayudada por Megara, resultando dolorosamente positiva, ella estaba embarazada y tenía que hacer cuentas, porque no sabía ni desde cuando no tenía su periodo, Alan no se metía con eso, porque ella le aseguraba que todo iba bien

-Tendrás que ir al médico

-No puedo hacerlo, Alan se enteraría - Chilló abanicada

-De todos modos lo va a saber, la panza te crecerá

-¡Dios Mío! - Comenzó a llorar - ¡Alan no quiere niños, que voy hacer!

-No es tu culpa, eres una niña apenas ¿Qué sabías tú de anticonceptivos o de cosas así?

-¡Con esto demuestro una vez más que soy una inútil!

-¿Qué dices?

-Nada de lo que hago le complace - susurró avergonzada - Pero yo tengo toda la culpa
solamente yo

-No entiendo Karime

-Cuando cumplimos dos semanas de novios, el me terminó, dijo que no resultaría, pero yo no les quise decir nada y lo busqué, lo obligué a que volviera conmigo y lo peor
hice que el chisme llegara a oídos de mis padres, para que nos descubrieran y lo obligaran a casarse conmigo

-¿QUEE? ¡Oye! ¡Eso no es posible, tú no pudiste hacer eso!

-¡Lo hice, lo hice! Estaba tan enamorada de él, que no quería perderlo

-¡Fue un tremendo error!

-Debí dejarlo cuando me terminó, el no está contento conmigo, no debí forzar la situación

-De verdad que hiciste mal chica ¿Y ahora que harás? Esto es muy grave

-No lo se

-Pues yo te acompaño al ginecólogo para que te haga los estudios y te diga cuantas semanas o meses tienes de embarazo
aunque estás un poco flaca, no se te nota nada, así que no creo que mucho

-Gracias Megara

El médico se lo confirmó, tenía seis semanas, poco más de un mes de gestación, como era el mismo que la había tratado al principio, la regañó y le dijo que si las pastillas le habían echo daño tuvo que regresar para que se las cambiaran por otra cosa

Revisó su estado general y era anémico, anímico también, pues desde que se había casado, Alan le prohibía muchas cosas que ella comía a escondidas y no eran nutritivas, además que no le daba tiempo de comer adecuadamente, se le empezaba a ir el hambre

Aparte que comenzó a darle la diatriba
embarazo de alto riesgo, tenía casi diecisiete y muchos riesgos, anemia, quizás podrían sufrir de hipertensión, un aborto prematuro, cualquier cosa por causa de la edad y de la anemia, todo estaba en su contra

Pero algo más pasaría ese medio día, Alan llegaba a la oficina que tenía y al entrar se llevó una sorpresa, se quedó mudo cuando vio a esa persona al lado de la ventana, era Linda, la chica que una vez le rompiera el corazón, estaba más hermosa que nunca, más madura, más mujer, con su figura femenina exquisita, siempre fina y elegante, siempre perfecta

-¿Qué tal Alan?

-Linda
por Dios
¿Qué haces aquí?

-Llegué hace dos días - Se acercó a él y le beso los labios, su perfume era seductor, llevaba tacones altos y un vestido suelto que le daba un aire de sensualidad, coquetería y misticismo - Alan, estás mas guapo que nunca

 

-Me da gusto verte, te ves increíble

-Aunque no me tienes contenta

-¿Por qué?

-Porque me enteré que te casaste con una niña, hasta quise venir para impedir tu boda, pero me fue imposible, mi trabajo no me lo permitió en ese entonces, pero ya estoy aquí

-¿Impedir mi boda? ¿A que te refieres?

-Tú no me has olvidado Alan, lo veo en tus ojos, se que me amas a mí ¿Por qué te casaste? ¿Ella está embarazada? Porque tú odias las niñas tontas y malcriadas, no tengo buenas referencias de tu esposita

-Linda, tú no me amas a mi, si no a Jim ¿O que? ¿Se te olvida que me lo dijiste antes de irte?

-No era verdad Alan - dijo con mucha seguridad y lanzando un dardo de dudas al corazón del muchacho que miró esos ojos buscando algo, pero ella se mantenía tan serena

-No mientas

-No. sabes que no acostumbro mentir, pero era necesario, mi padre tuvo que salir del país y me llevó con él por ser la más pequeña, yo te amaba pero tuve que mentirte para que me dejaras ir, los amores de lejos terminan mal siempre

-¿Jim sabe esto?

-Si, siempre lo supo ¿Por qué crees que nunca te odió? En cambio, tú siempre fuiste muy duro con él, lo sé porque el me enviaba correos, tu jamás enviaste uno a mi cuenta

-¡Dios! Es no puede ser verdad

-Pero así es
Alan, perdóname, pero ahora estoy aquí y yo aún te amo

-Estoy casado Linda, lo nuestro ya no puede ser

-Lucharé por ti Alan, no permitiré que una niña me arrebate al hombre que amo

-¡No intentes hacerle daño!

-¡Alan! ¿Por qué me tomas? Yo no soy de esa clase de mujeres

-Lo lamento, estoy confundido, tu y yo ya no podemos ser nada, estoy casado, no puedo dejarla solo porque tu regresaste y

-Te amo - Le besó los labios intensamente y luego salió de su oficina, dejándolo confundido, esa tarde el no dio sus clases de matemáticas y Kari aprovechó para ir al club, aún no sabía como decirle a Alan sobre su embarazo, no podía estar contenta, no lo estaba, había llorado mucho

Jim patinaba con Betsy, iban mejorando muchísimo, se quedó en las butacas a esperar a que terminaran su entrenamiento y fue alcanzada por Megara, quien la cuidaba todo lo que podía, tenía miedo de que algo le pasara a su amiga, la veía muy deprimida

Media hora después, Jim terminaba de entrenar y daba unas vueltas, pero antes de que Karime se acercara para saludarlo, Linda que llegaba con sus impresionantes tacones y elegancia, se adelantaba para hacerle señas y saludarlo

-¡Linda, estás hermosa! ¿Cuándo regresaste?

-Hace días, fui a ver a Alan

-¿Ya te enteraste?

-¿Qué se caso? Si y me dio mucho gusto - Mintió - No me lo esperaba pero así son las cosas

-Mira - Afirmó al ver a Kari que iba hacia él - La niña rubia que viene ahí, es su esposa

-¿Quién? - Se volvió y vio a karime, con sus dos acostumbradas coletas rizadas y largas, su esbelta y frágil figura con el uniforme del colegio, medio desfachatada y Linda no pudo sentirse más asombrada
la muchachita insípida no podía ser mucha competencia para ella, que era una mujer de mundo y si sabría hacer feliz a un hombre

-¡Pero si es casi una niña! - Murmuró Linda - No comprendo, creí que era una mujer echa y derecha, no una niña que seguro no puede ni abotonarse bien el sostén

 

-A nosotros nos sorprendió Linda, ellos no se llevaban bien, pero míralos, terminaron casados y eso si que fue una verdadera sorpresa

Linda evaluó rápidamente a Karime y se volvió para fingir indiferencia, mientras que ella se acercaban, por un lado, Megara quería que su amiga se distrajera un rato y se olvidara de tremendo problemón

-¡Hola Jim! - Saludaron al muchacho

-¿Qué tal chicas?

-¡Estás bien acompañado! ¿Eh? - sonrió Mega

-Miren, les presento a Linda White, fue la mejor patinadora de aquí hace años

-Mucho gusto señorita White

-Solo díganme Linda, niñas

-Ella es - siguió Jim - Megara Ekdesman, la chica cerebro del colegio y Karime Mckoy, una patinadora excelente, pero desertó
porque se casó
con Alan Parker

-¿Así que tu eres la esposa de Alan?

-S-si

-Eres muy jovencita ¿Cómo le hiciste para casarte con él? Mira que es toda una proeza

-Pues
ya lo ves
así es el amor

-Deberías patinar - sugirió Linda - Así me demuestras que tan buena eres

-No
no puedo

-¿Por qué no? anda, compláceme, es más, patinemos juntas

-Es que no puedo, lo siento

-¡Ni que estuvieras embarazada! - sonrió irónica - en fin, otra vez que traigas ganas
me tengo que ir ¡te veo luego Jim! Adiós niñas

-Hasta luego Linda, ven pronto

-¡Es una pesada! - Espetó Megara cuando Linda se alejo

-No le hagan caso, así es de tuda y más con las personas que le han quitado algo

-¿Qué tratas de decir?

-¡Oh! Nada, es que ella estaba enamorada de Alan, pero le rompió su corazón, creo que de no haber sido así, ella sería la que estuviera casada con él

-¿En serio? - Casi gritó Mega, Kari permanecía muda

-Bueno, eso fue hace años, no te traumes Karime

-Se nos hace tarde - reaccionó Kari - Nos vemos luego Jim, practica mucho y no te lastimes

-Nos vemos luego chicas

Salieron del club, Mega veía el rostro pálido de Karime, así que trató de darle ánimos y eso no era fácil, ella se desmoronaba con facilidad y suponía que era por saber de esa otra "mujer" dado que ella era una "niña"

-¡Arriba esos ánimos, Kari!

-¿La vistes? Es hermosa, tiene la edad de Alan, alguna profesión importante, no dudo que siga enamorada de él, tengo ese presentimiento

-¡Pero él ya es tu esposo!

-Tengo miedo Megara ¿Y si me lo quita?

-Eso no sucederá

-Linda es toda una mujer, una dama y yo
solo una niña tonta

-¡Karime!

-Acuérdate que yo lo obligué a casarse conmigo, el no lo sabe, pero así es, me odiará cuando se entere

-¡Por Dios! No seas negativa

-Estoy tan destrozada, tan desalentada Megara ¡Siento que en cualquier momento caeré!

-¡Pues no lo voy a permitir! Se fuerte Kari, siempre contarás con Aksi y conmigo, te queremos mucho

-Gracias Mega, eres la mejor amiga del mundo

-No tengas miedo, afrenta la verdad, díselo todo, es mejor que se lo digas tú y no otra persona

-¿Y si lo pierdo?

-Estoy segura que no lo perderás, pero tienes que hablar con la verdad, solo así tu matrimonio no se caerá, tendrás que contarle todo, de lo contrario, se volverá en tu contra

 

-S-se lo diré
la tal Linda puede averiguarlo y no deseo que ella vaya a contárselo, tienes razón, debo ser yo la que le cuente todo desde el principio y
la que lo decepcione - pensó de último

Esa noche, durante la cena, ninguno probó la comida, Alan estaba muy serio, más que de costumbre, su pensar era su reencuentro con Linda, en tanto ella tenía que contarle todo lo de su embarazo, antes que fuera tarde

-Alan, tengo que decirte algo

-¿Qué dices?

-Tengo que confesarte algo grave
que te hice

-Me intrigas Karime
habla

-Yo
yo te jugué sucio

-No te comprendo

-C-cuando sentí que te iba a perder, cuando me terminaste, tuve que hacer que tuvieras relaciones conmigo para obligarte a volver
yo misma provoqué que una vecina nos viera para que se lo contara a mis padres, claro que nunca me imaginé que eso implicaría que nos casaran
en ese momento no lo pensé
sabes que nunca pienso mucho las cosas

Alan no dijo nada, dejó intacta la cena sin dejarla continuar con sus confesiones, se puso en pie y se fue a su despacho a pensar sobre lo que ella le había dicho, estaba que estallaba de ira, era mejor mantenerse alejado de Karime, ella recogió todo, limpió y se fue a su recámara

Supo de antemano que esa noche Alan no dormiría con ella, lloro largamente y luego pensó que tenía que decirle lo de su embarazo, pero el la había dejado sola y no había terminado su confesión, a la mañana siguiente no sintió cuando él salió a su oficina, ni un beso, ni nada, ella llegó a la escuela, desganada, Mega la consoló

-¿Qué sucedió Karime?

-No lo se, no me gritó, no me dijo nada, se fue a su despacho y ahí durmió

-No te preocupes, todo saldrá bien

-No quiero perderlo Mega, además ni alcancé a decirle de mi embarazo

-¿Qué?

-Se fue y me dejó con la palabra en la boca

-¡Uf! Bueno
ánimo, te lo repito, todo tiene que salir bien

Sin embargo, Lunda estaba nuevamente en la oficina de Alan, sexy y elegante como siempre, con un nuevo corte de pelo, suave y lacio, el que siempre le había gustado a Alan

-Alan ¿Te pasa algo amor? te noto tenso

-Es que
mi esposa
me contó algo anoche y no me gustó

-Confía en mí ¿Qué fue?

El necesitaba desahogarse y en ves de ir con Armand o con Jim, confió en ella y le dijo lo sucedido, ella sonrió por dentro, eran las armas que necesitaba, era justo el momento para tratar de separarlos, no podía perder tiempo, deseaba recuperarlo

-Entonces no es ninguna tonta, te utilizó Alan, te tendió la más vil de las trampas

-No, eso no, ella no pensó que las cosas pasarían así

-¡Por favor Alan! Ella fue malvada, te cortó tu libertad
la libertad de volver conmigo

-¡Linda!

-Déjala Alan, tú no mereces a una niñita mentirosa y vil

-Tú también me mentiste

-Fue diferente, yo tuve que hacerlo para no abandonar a mi padre, no para quitarle la libertad o hacerlo infeliz
como pienso que eres con ella, ella te hace ser infeliz, ella no es buena, te utilizó del modo más cruel

-Basta Linda, ella solo tiene
dieciséis casi cumple los diecisiete

 

-Es peor aún, esa niña es un monstruito mentiroso con cara de ángel
te engañó y nunca podrás olvidar que lo hizo

-No me digas más

-Alan, volvamos a intentar querernos y si me sigues amando con aquella intensidad, entonces divórciate, ella es joven, no creo que le afecte

-Linda
- Entonces ella lo besó y le empezó a acariciar el cuello, la espalda, lo quería seducir, pero hubo un momento en que al abrir los ojos, el rostro dulce, inquieto y travieso de Kari se le reveló, luego su modo de entrega cuando hacían el amor, volvía a la realidad y dejaba que Linda actuara sobre él, aunque ese día no llegaron a más, el en realidad
no tenía deseos de acostarse con Linda

Deseaba a karime, pero lo que le había echo le dolía y que mejor castigo que no ofrecerle el calor de su cuerpo ni de decirle palabras cariñosas, que únicamente se las decía en esos momentos de intimidad

Karime no le decía nada a Alan, por varios días hubo un silencio pesado, el dormía en su despacho o en la pequeña habitación de huéspedes, incluso ya no daba aquellas clases especiales de matemáticas, sustituyéndolo otro joven profesor. Ella soportaba todo, porque lo amaba y porque pensaba que solo así, la perdonaría

Trataba de sacar buenas calificaciones, pero solo sacaba puras "C", sus profesores estaban satisfechos, pero así Alan y todo lo hacía solo por él, las semanas de embarazo avanzaban y aún no se lo confesaba, temía a su reacción y él
el salía a comer con Linda e incluso a cenar, estaba un poco embobado por ella

¡Ah! Claro que de esto no se enteraba Kari, pero Linda por supuesto que no tenía buenos pensamientos ni buenas ideas, quería jugarle chueco a la niña esa, quería quitarle a su esposo

-Ojo por ojo, Karime Mckoy, mocosita de quinta ¿Karime Parker? ¡Na! Muy pronto dejarás de serlo, yo jugaré tus juegos y tendrás que irte de la vida de Alan para siempre - Pensaba en su departamento - Y yo me quedaré con él, serás solo mío
ninguna niñita estúpida me lo arrebatará
ganaste una batalla Karime, pero yo ganaré la guerra
seduciré a Alan en tu cama, tú nos verás y tendrás que aceptar que lo perdiste, que no puedes ser rival con una mujer como yo
ya lo verás

En tanto

-Alan me ignora - Le contaba Karime a Megara - No me habla, no me regaña siquiera, ni siquiera come en casa y todo se echa a perder, tengo miedo, tengo muchísimo miedo

-Yo no lo he visto tampoco, es raro

-Temo que
se este viendo con Linda

-¡Eso sería terrible! ¿Cómo puedes pensarlo siquiera?

-Creo que me lo está quitando ¿Qué voy hacer? Yo lo quiero muchísimo, lo amo y no quiero separarme de él

-Trata de acercarte a él, hazlo volver a tu lado y que perdone tus errores

-Lo haré y ojala todo salga bien

Esa noche, Alan estaba en su despacho, mirando la foto de su casamiento, Karime se veía bonita, feliz y tan niña, mientras que el rostro de él, un poco seco, sonriendo a duras penas, estaba muy confundido, Kari tocó suavemente la puerta y entró, se acercó a él, temerosa y se quedó a su lado

-Alan
perdóname - Y las lágrimas comenzaron a fluir - ¡Por favor Alan, dime algo! ¡Si quieres grítame pero no te quedes callado, eso es más duro para que a que no me digas nada! - ella suplicaba pero Alan no se movía ni decía una sola palabra

 

El silencio fue horrible hasta que por fin se rompió

-Basta

-Si ya no me quieres
lo acepto y me voy
pero dímelo y no me mientas, lo que hice fue malo, pero no quise lastimarte, yo te amo

-Karime - dijo con voz ronca - Es que yo no

-Alan, te quiero, te amo - buscó sus labios y los besó, el le correspondió y ella se sentó sobre sus piernas, permaneciendo así por largo rato, hasta que poco después se la llevó a la recámara, donde al hacer el amor, prácticamente se reconciliaron

Lo hicieron de nuevo cerca de la madrugada, incluso Alan se fue tarde a su oficina y Kari llegó adormilada a la escuela, pero iba feliz, el ya había perdonado su mentira y a lo mejor, así aceptaba mejor el echo de que ella estuviera embarazada

-¿Qué paso Karime?

-¡Ya me perdono! - Abrazó a Megara

-¡Eso es maravilloso! ¿Ya le contaste lo de tu embarazo?

-No, eso aún no, pero se lo diré antes que se me empiece a notar

-¡Muy bien! Eso me alegra mucho
el te debe querer, eso es seguro y no le tengas miedo a Linda White, es solo una oportunista ardida porque él no la esperó

-Aún así me da miedo

-¡Hola chicas! - Interrumpió Aksi

-¿Qué tal? Ya casi no te dejas ver

-He tenido mucho que traducir en el club, unos libros de historia más aburridos ¡pero Megara me ha tenido al tanto de todo lo que ha pasado con la tipeja esa! Yo la he visto muchas veces, se lleva bien con todos y la verdad es que es muy guapa, ya tiene a muchos tras sus huesos

-Ya le dije a Kari que no le tenga miedo, Alan es su esposo y nada ni nadie se interpondrá en ellos

-Es que somos muy diferentes

-Pero Karime, que aburrido sería un matrimonio perfecto ¿No lo crees así? La perfección aburre, en cambio, ustedes son la pareja ideal, tu siempre echas a perder todo y él lo arregla
¿Ya te perdonó?

-Si

-¿Entonces aun dudas de él?

Karime se quedó en silencio
Linda en tanto, no podía creer lo que escuchaba, Alan se había reconciliado con Karime, aunque trataba de lanzar sus dardos venenosos, Alan los rechazaba

-¿Cómo que la perdonaste? ¿No te dolió lo que te hizo?

-Si, un poco, pero ya pasó
solo es una niña insegura

-¡Es increíble! Pensé que la dejarías

-¿Por qué?

-¡Te casaron a la fuerza por culpa de esa mocosa! ¿No es una razón suficiente? Hasta sus padres no pondrían tantas objeciones

-Como sea - se alzó de hombros analizándolo del modo más frío - en el fondo quizás yo también quería hacerla mi esposa

-Esta bien - dijo entre dientes maquinando otro concepto de ideas - no te lo discutiré
eh
¿vamos a comer?

-Discúlpame
yo quería buscar a karime para comer con ella

-Pero ella tiene clases y tú no deseas que las pierda ¿No? se que no es muy brillante y necesita acudir a todas

-No
tienes razón
ella tiene que estar al pendiente de sus clases

"Maldita sea" - pensaba Linda - "¡Pero tengo que ser muy hábil e inteligente para poder separarlos!"

-¿A dónde vamos a comer?

-¡A mi casa! - Sonrió Linda - Yo cocinaré

-¿En serio? Oh, si, olvidaba lo buena cocinera que eres

 

-Tengo mariscos frescos y un buen vino francés en la nevera

-¿Vino? Me sorprendes

-Yo siempre lo haré, eso no lo dudes

-Bueno, ya vámonos o se nos hará más tarde

-De acuerdo, ansío destapar esa botella

-Recuerda que yo no bebo mucho

-Una copita no te hará daño

Linda le preparó un fettuccini exquisito y Alan a pesar de que no bebía mucho, esa vez si lo hizo, ella de una copa no pasó y él acabó con media botella, cerca de las seis de la tarde, Alan no podía manejar, estaba un poco mareado

-Te llevo a casa

-No, no, y-yo puedo ir solo

-Estás loco Alan, te pueden detener por conducir en estado de ebriedad

-P-pero mi casa queda lejos

-No importa, yo te llevo

Linda se llevó a Alan en su auto, hacía su departamento, lo ayudó y lo llevó a su recámara, de repente, un a idea cruzo por su mente y se asomó a la ventana para esperar que Karime regresara de la escuela, la vio llegar corriendo, sus dos largas coletas volaban por los aires, estaba feliz pues habia sacado "B" en sus últimos exámenes y estaba ansiosa por mostrárselos a Alan

Linda no perdió el tiempo, se acercó a Alan y comenzó a besarlo, quitándole la camisa y ella desabrochándose la blusa, Alan estaba adormilado y no tenía conciencia de lo que Linda le hacía, colocó sus manos alrededor de su cintura mientras lo seguía besando
Karime abrió la puerta principal

-¿Alan, ya llegaste? - Gritó pero nadie le respondió, al dejar su mochila en la sala, vio un bolso femenino que no era de ella, lo tomó temerosa, no se atrevía siquiera a abrirlo, pero trató de serenarse

Su sonrisa se esfumó, de repente escuchó murmullos en su recámara, su corazón empezó a palpitar como loco, tomó la perilla en sus manos y suavemente comenzó a abrir la puerta, no quería ni pensar en lo que estaba sucediendo

Karime no podía creer lo que estaba viendo, Alan estaba en la cama, sin camisa, con Linda sobre él, quien estaba con la blusa desabrochada. Sus ojos se llenaron de lágrimas, el impacto había sido tremendo ¿Cómo se atrevía Alan a llevar otra mujer a su cama? ¡A su casa estando casado!

Pero Alan reaccionó y extrañado retiró a Linda, pero demasiado tarde y Kari había visto suficiente, el de repente abrió más los ojos y se volvió, vio ahí a su esposa, de pie, paralizada, con una lágrima escurriendo por su mejilla

-¡Karime! - Dijo de pronto - ¡Dios! - se vio así mismo, no tenía su camisa y Linda mostraba su torso semi desnudo

-¿Por qué? - Gimió Karime

-¡Kari, esto no es lo que piensas! Déjame darte una explicación

-N-no
no
- Negó ella y salió del departamento aprisa, afuera comenzó a caminar sin rumbo fijo, mientras que Alan se ponía su camisa, incluso su ebriedad se había esfumado casi por completo

-¡Deja ir a esa tonta, no vale la pena!

-¡Es mi esposa!

-¿Y eso que? tu no la quieres, tarde o temprano te divorciarías y la dejarías

-Tú que sabes de eso

-No durarías con ella, déjala Alan, ya déjala y quédate conmigo, por favor

-Lo siento Linda
yo no te amo y no te deseo
cierto que me desconcerté al verte pero
ahora todo me queda claro
¿Y sabes que? vete ahora mismo, no deseo volver a verte

 

-¡P-pero Alan!

-¡Lárgate ya Linda y nunca, nunca más espero volver a verte, eso es lo que quiero!

-¡No puedes hacerme esto!

-¡Si puedo y lo estoy haciendo, vete de aquí y evítame la pena que te saque a rastras de aquí!

-¡Maldito seas Alan, ojala que ella no te perdone!

En esos momentos Karime llegaba a casa de sus padres, su madre había llegado temprano y le abrió la puerta, se extrañó verla ahí, parada, casi sin respirar y pálida

-¿Karime, te pasa algo?

-Ayúdame mami

-Mi vida ¿Qué sucede?

-N-no
no quiero ver a Alan

-¡Karime! - gritó su madre al ver que ésta caía pesadamente entre sus brazos, desmayada

Minutos después, Karime yacía en su antigua recámara, su médico familiar la estaba atendiendo, al pie de la puerta se encontraban sus padres, Omar había llamado a Alan, pero éste no se encontraba, segundos más tarde, el médico hizo salir a todos de la habitación y se fue al pasillos, debía darles una noticia

-La señorita
bueno, señora
sufre una depresión, un estrés emocional, espero t por su bien que en unos días se reponga ¿Saben porque se desmayó?

-No, solo llegó y dijo que
no quería ver a Alan

-¿Su esposo?

-Si
su esposo

-Pues hay que localizarlo

-¿Por qué? ¿Qué le pasa a mi niña?

-Está embarazada

-¿Mi pequeña? ¡No!

-Lo se, tendremos que hacer análisis, un ultrasonido, tendrá como dos meses ¿No se los había dicho?

-Dios mío, es tan pequeña

-Llamé a su departamento, pero nadie contesta, si los dos discutieron, lo más seguro es que venga por aquí

-Bueno, me voy, la espero en consulta para realizar todo lo que ya mencioné, claro, una vez que esté mejor

Alan llegó desesperado poco después de que el médico se había marchado

-¿Está Karime aquí? He estado buscándola

-Si, llegó hace mucho tiempo ¿Qué paso?

-Es que
cometí una estupidez
yo necesito verla y hablar con ella

-No se puede, está durmiendo

-¿Les dijo algo?

-No, solo que no quería verte
se desmayó - dijo la madre y Alan palideció - Pero ya la revisó el médico
pero dime Alan ¿Se pelearon por lo del bebe?

-¿Bebe, cual bebe?

-¡Oh, no es por eso!

-Hijo ¿No sabías que Karime esta embarazada? - Le preguntó Omar pero Alan estaba impávido

-¿K-Karime embarazada?

-Por supuesto

-C-cielos
no, pero, no es posible

-¿Por qué no puede ser posible? Están casados

-Pues si, pero fuimos al médico, le dio anticonceptivos
pero
¿Entonces no los tomó?

-¡Mami, mami Kari ya despertó! - Gritó Reni

-Espera aquí Alan, no quiero que se ponga histérica si te ve

-Si señora

Renata regresó a la habitación de su hija junto con Omar, Kari se encontraba acurrucada frente a su ventana, mirando tristemente a la calle, ellos se acercaron y se sentaron a su lado, pese a todo, su hija para ellos, siempre sería una niña

-¿Qué pasó Karime? ¿Nos lo puedes decir?

-Alan está en el pasillo y tampoco ha querido decir porqué discutieron

-No quiero verlo - dijo resuelta - Quiero que se vaya, que me deje en paz

-Pero niña, es tu esposo

 

-¡Es un mentiroso, nunca me quiso, quiero que se vaya, que se vaya!

-Por Dios mi amor, dinos que pasó

-N-No
si él no se los dijo, yo tampoco

-Pues
ya sabes que estás embarazada

-¡No! ¿Por qué se lo dijeron?

-Es tu esposo y tiene derecho ¿Por qué no quieres verlo?

-Quiero quedarme aquí
yo
no quiero regresar con él, por favor

-Está bien Karime, te quedas aquí pero, bajaré a hablar con Alan

-Gracias papi

Muy a su pesar, Omar salía para hablar con Alan mientras Renata se quedaba contemplando a su pequeña, quizás no había sido buena idea forzar a un matrimonio siendo tan joven. El padre de Karime se enfrentó a Alan, el muchacho ya no le caía tan pesado, pero intuía que algo grande había sucedido

-Lo siento Alan, pero Karime no quiere verte ni regresar contigo

-¡Dios! ¿Y ahora que voy hacer?

-Déjala aquí unos días, ya cambiará de parecer y en lo que
piensan en decirnos o no lo que sucedió. Tuvo que ser algo grave para que no quiera irse a su departamento

-¿Ella no se los dijo?

-No quiere

-Está bien
si
si necesita algo, me avisa por favor, estaré al pendiente

Alan tuvo que marcharse con el corazón destrozado, había perdido a Karime y era seguro que no quisiera volver con él, aparte que estaba embarazada y aunque se había aterrado con la sola idea, finalmente ya no comenzaba a disgustarle la idea, pero
Karime no deseaba verlo y lo evitaba

Ella dejo de asistir al colegio, Mega y Aksi la visitaban, pero ella no hablaba mucho, apenas comía lo necesario y era porque su madre la obligaba, pues su bebé lo necesitaba

-Karime - le decía Megara - Se fuerte, sea lo que sea que te haya pasado, hazlo por ti y por tu bebecito

-¡Ánimo amiga! - Exclamaba Aksi - Tienes que reponerte, no dejes que nadie te venza

-Es inútil - susurró Mega - Mírala, parece un zombi

-Yo fui a hablar con Alan, pero no quiso contarme nada, se me hace que la tal Linda White tuvo algo que ver ¿no lo crees?

-¡Ah! A propósito de esa vieja, según me contó Jim, Linda ya no está en la ciudad, ya se regresó de donde vino

-Menos mal

-Kari, dinos algo

-Pobrecita, mírala, ya se le nota la pancita, esperemos que su estado no le afecte al bebe, la noto muy hinchada, su madre dice que el gineco la catalogó como de alto riesgo

-Dice su madre que le pone mucha música

Siete meses después, Karime se disponía a dormir cuando los dolores de parto empezaron, ella comenzó a gritar y su madre acudió asustada pues hacía meses que Kari no decía muchas palabras ni mostraba emociones

-¿Qué paso Renata? - Apareció Omar

-¡El trabajo de parto! Vamos a llevarla al hospital

-¡Voy a preparar el auto!

Minutos después, Karime estaba en el quirófano, afuera, Alan esperaba junto con Omar y Renata, era una situación desesperante porque se había complicado demasiado y no iba a ser un parto normal

-¡Espero que todo salga bien!

-Gracias por llamarme señora McKoy

-Mira, se que amas a mi pequeña, aunque no desee verte

-Espero que después de esto cambie de opinión

-Roguemos a Dios

Horas después, el ginecólogo salía, no con muy buenas noticias ni para Alan o los padres de Karime, por un momento, pensaron lo peor, que uno de los dos o los dos, habían muerto

 

-Fue niño - dijo el médico - a pesar de tener casi las cuarenta semanas, el estar unos días en incubadora lo ayudará, porque apenas tuvo el peso adecuado

-¡Dios mío!

-¿Y mi esposa, y Karime?

-Ella tuvo un estado crítico, casi muere en el quirófano
después del parto, tuvimos que hacerle entrar en un estado de coma inducido, su presión subió muchísimo y no ibamos a exponerla
la señora de último momento hizo preclampsia y casi eclampsia
si hubiera pasado a un síndrome de Hellp
no la contamos

-¡No puede ser! Su presión siempre estaba bien

-Suele suceder en embarazos de alto riesgo

-¿Qué tan grave es?

-Mucho
no sabemos por cuanto tiempo estará inducida, lentamente se le irá quitando la inducción, hasta esperar a que reaccione favorablemente

-¿Qué podemos hacer?

-La pueden dejar aquí
o bien
llevarla a casa con el equipo médico adecuado y una enfermera capacitada

-Eso sale carísimo - dijo Omar

-Yo lo costearé - Masculló Alan limpiando las lágrimas de sus ojos - Es mi esposa, mi responsabilidad, hoy mismo haré que instalen todo y contrataré los servicios para que esté bien atendida

-Muy bien Alan, ella es tu esposa y debes apoyarla
pase lo que pase
- Dijo Omar mientras abrazaba a su esposa

Cuando Alan visitó los cuneros, fue hacia la incubadora, en donde miró a su hijo, cierto que apenas había pesado dos kilos y medio, pero era hermoso, para colmo, se parecía extraordinariamente a él, solo faltaba que abriera sus ojos, pero el pelo negro y la piel blanca, sus rasgos, todo

Ahí entendía que había sido un egoísta, que había jugado con fuego y se había quemado, había sucumbido al dulce amor de Karime, cierto que había echo cosas tontas e infantiles, pero él no era mejor que ella, los dos parecían que eran el uno para el otro

Alan realizó una serie de cambios en su habitación, mandó a que quitaran la cama, sábanas y todo lo que había ahí puesto cuando Linda intentó seducirlo, incluso hizo que abrieran una nueva puerta que los comunicara al cuarto del bebé, dos días más tarde Karime fue trasladada con un equipo médico especial

Afortunadamente no necesitaba más oxígeno, ella respiraba por si misma, parecía simplemente dormida, pero era necesario ayuda especial porque se temía que dejase de respirar
El bebé estuvo perfecto en poco tiempo y se lo entregaron a Alan en el hospital

-Mira karime - Le decía el al pie de su cama mientras sostenía con ternura a su precioso hijo - ¡Aquí está tu bebé mi amor! ¿Por qué no abres tus ojos y lo miras? ¡Es tan hermoso!

-Señor - Lo interrumpió la enfermera contratada - recuerde que hay que darle la fórmula al niño cada dos o tres horas

-En seguida se la doy

-Por supuesto señor

-Kari, mi amor - se volvió hacia ella - Despierta
te necesito

Mega y Aksi la visitaban y se quedaban horas hablándole, para que así la estimularan y despertara, pero no sucedía, ella seguía así, inmóvil, con los ojos y la mente cerrados, como dormida ¿Hasta cuando reaccionaría? Nadie tenía la mínima certeza

-Nos vamos Alan, mañana volvemos

 

-¡Si pasa algo o despierta nos hablan!

-Claro muchachas, no se preocupen gracias por venir

Alan despidió a las mejores amigas de Karime, en el fondo se sentía deprimido que nada funcionara
Pero esa madrugada, Alan dormitaba al lado de la cuna del bebé, por las fórmulas o por si lloraba, mientras que con Karime, en su subconsciente, los recuerdos comenzaron a surgir, ella comenzó a recordar lo que había sucedido, el momento en que entró a la recámara y lo vio ahí, con Linda, besándose y acariciándose, en ese preciso momento abrió los ojos y se incorporó con violencia, no había nadie, la enfermera había salido al baño

-NOOOOO - Gritó desesperadamente despertando a Alan - ¡NO, esto no es verdad, no es cierto!

-¿karime?

-¡No es verdad, no es cierto! - Chilló e intentó bajar de la cama pero su cuerpo estaba entumecido por la inactividad, por lo que se acalambró y eso la desesperó más

-¡KARIME! - Gimió Alan al verla ahí, gritando y llorando, intentando incorporarse más en la cama y arrancándose la vía intravenosa, mientras se revolvía en la cama desesperada

-¿Por qué Alan, porque me has hecho esto, porque no me quieres?

-¡Yo si te amo niña, si te quiero!

-¡No es cierto, no es cierto! Me engañaste ¡Hiciste el amor con esa mujer!

-¡No karime, yo no te engañé!

-¡Mentiras, mentira!

-Cálmate - y le hizo señas a la enfermera de que no se acercara al verla entrar azorada, mientras él la abrazaba - Cálmate mi amor

-¿Tu me quieres verdad? - Lloraba desesperada - ¡Dime que me quieres! Dímelo
por favor
por favor

-Te quiero karime, de verdad, te lo juro por lo más sagrado, que te quiero

-¿No me vas a dejar?

-Nunca, nunca te dejaría cariño

-¡Gracias! - Y se hundió en su pecho mientras que él, presionaba la mano en donde se había arrancado la intravenosa y sangraba, hasta que la enfermera le puso un vendolete y volvió a alejarse, para hablar al médico para que fuese a revisarla ahora que estaba despierta

De repente, el bebe comenzó a llorar y Karime se separó de Alan asustada, se tocó el vientre y lo encontró plano, no recordaba nada, su mente se había cerrado y no podía recordar y ya no podría, los meses del doloroso embarazo y ni siquiera el momento del parto

-Es nuestro bebé

-¿M-mi bebé? ¿Nuestro bebé?

-Lo traeré para que lo veas
creo que ya sabe que su madre ha despertado

-N-No
yo quiero ir - y puso los pies en el suelo y un dolor le recorrió, sintió que todo le temblaba y caería

-Pero

-Por favor, quiero
quiero ir con él

-Bien, te ayudo amor

Alan ayudó a Karime a levantarse y a dirigirse a paso lento al cuarto del bebe, lentamente se acercaron a la cuna, el bebito lloraba, inquieto, como avisando de su presencia, Kari lo tomó en su brazos y sus lágrimas zurcaron las mejillas, el bebe se parecía a Alan, con el cabello oscuro y los ojos impresionantes y hermosos

-Es mi bebé
es mi hijo - murmuró Karime - Es tan chiquito y hermoso ¡Se parece a ti Alan!

-Es perfecto

-¿Ya tiene nombre?

-Ese se lo pondrás tú Karime - le dijo amoroso

-No sabría que nombre

 

-Podría ser Omar, como tu padre, el no tuvo hijos varones

-¿Podríamos?

-Por supuesto que si amor
te amo Karime, tú eres todo para mí, mi hijo y tú son mi mundo ahora, debo dar gracias a Dios porque has despertado, porque has vuelto a mí, para que todos los días te ame y te pida perdón por mi actitud, porque es algo que no merecías

-¡Te quiero tanto Alan!

-Siempre, siempre te querré

Inmediatamente el departamento se llenó, llegó el médico especialista para revisarla, llegaron los padres de Karime, ella ya estaba sentada en la cama, arrullando a su bebé, se veía hermosa pese a lo pálida y delgada que lucía, pero se notaba más bella que nunca

Sus padres la abrazaron largamente, hablaron con ella, de todo, finalmente, Karime amaba a Alan y no quería dejarlo, ambos se perdonaron sus engaños y dijeron que nunca más volverían a mentirse, porque los dos habían provocado todos sus sufrimientos

Mega y Aksi llegaron al día siguiente y estuvieron hablando por varias horas con su mejor amiga, felices de verla despierta, ella lo único que lamentaba era no poder amamantar al bebe, pues como no había dado pecho, la producción de leche había sido nula, aparte de todas las presiones psicológicas

Karime y Alan bautizaron al pequeño un mes después de que ella despertara, Megara fue la joven madrina junto con Jim, el banquete y la fiesta muy animada, asistiendo los amigos de siempre y familiares, aunque los jóvenes padres no vieron a su bebe por mucho tiempo porque estaba en manos de todos, menos en las suyas
.

-Estoy feliz Karime - aprovechó Alan esa soledad sin su bebe

-¿Por qué? - Preguntó ella que lucía muy recuperada, sonrosada y en sus ojos estaba el brillo del amor intenso por él

-Porque me perdonaste y me creíste

-Te prometo que siempre te creeré

-Eres mi niña bonita

-¿Crees que esto dure para siempre?

-Vivir contigo es difícil - Bromeó Alan - No sabes cocinar, ni planchar ¡todo lo tengo que hacer por ti!

-¡Ah! - Sonrió ella - ¿Con que esas tenemos? Ya te di un hijo

-No es suficiente - alzó una ceja y puso una cara seria pero en broma

-¡No me digas! También vivir contigo es difícil ¡Eres tan perfecto! - enfatizó

-Bueno - negó Alan - Casi perfecto
porque tengo un defecto

-¿Cuál?

-Que soy casado - dijo riendo abiertamente y Kari pensó que Alan era el hombre más guapo del mundo

Karime terminó la preparatoria finalmente, inclusive se animó a estudiar algo más mientras veía a su hijo crecer, claro que su madre, hermana y amigas le ayudaban en lo que podían, Alan la dejó volar sin presionarla, para que ella terminara algo que le gustara

Finalmente, cuando Omar cumplía cuatro años, ella recibía tan ansiado título, fruto de su esfuerzo, de sus ganas por no ser solo una chica promedio, tenía un esposo exitoso, un precioso hijo, planeando el segundo quizás ya que era tiempo, ahora con título en mano miraba a Alan de modo amoroso

-¿No te has arrepentido de haberte casado conmigo Alan? - le preguntaba ella, siendo ya, más madura, más mujer, mas fuerte, sin dejar esa extensa cabellera rubia que la caracterizaba

-Nunca

-Gracias por ser mi príncipe

-Te amo Karime, siempre te amaré

-¿Hasta que la muerte nos separe?

-Hasta el fin del mundo - Sonrió y sellaron su amor con un beso que duraría toda la vida

Fin

Una Loca Pasion... ¿Dulces 16? - Fanfics de Harry Potter

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Sus largos cabellos dorados volaban en el aire, ella corría agitadamente, faltaban escasos cinco minutos para entrar al colegio, el autobús la había dejado

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2023-02-27

 

Una Loca Pasion... ¿Dulces 16? - Fanfics de Harry Potter
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